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estoy de acuerdo contigo en que una causa de nuestra diferencia de opinin es la que t mencionas.

Es verdad que tiendo a referirme con frecuencia a las cosas tal como son, como nica va para hacer que mis escritos sean prcticamente tiles a la sociedad, y creo tambin, como nica va que me preserve de caer en los errores de los sastres de Laputa, de modo que partiendo de un pequeo error se llegara a conclusiones alejadsimas de la verdad. Por lo dems, creo realmente que el progreso de la sociedad consiste en movimientos irregulares, y que omitir las consideraciones de causa, que durante ocho o diez aos darn un fuerte impulso a la produccin y a la poblacin, o sern un freno para ellas, es omitir las causas de la riqueza y de la pobreza de las naciones, que es el gran objeto de las investigaciones de la economa poltica. Un escritor puede hacer cuantas hiptesis le plazca, pero si presupone lo que no es prcticamente verdadero, excluye la posibilidad de sacar de sus hiptesis una conclusin prctica. En tu ensayo sobre los beneficios, supones que los salarios reales del trabajo se mantienen constantes, pero puesto que varan con cada modificacin del precio de las mercancas (mientras nominalmente siguen iguales) y, en realidad son variables como los beneficios, no hay ninguna posibilidad de que tus deducciones sean exactas en cuanto aplicadas al estado efectivo de las cosas. En todos los pases de nuestro entorno, y particularmente en el nuestro, vemos periodos de mayor o menor prosperidad y a veces de adversidad, nunca el progreso uniforme que t pareces nicamente contemplar. Pero hay todava una causa ms especfica de divergencia entre nosotros. T pareces creer que las necesidades y los gustos de la humanidad estn siempre a punto para la oferta, mientras que yo soy rotundamente de la opinin que pocas cosas hay ms difciles que inspirar nuevos gustos y necesidades, especialmente con viejas materias primas; que uno de los grandes elementos de la demanda es el valor que la gente atribuye a las mercancas, y que cuanto ms plenamente se adapte la oferta a la demanda tanto mayor ser este valor, y por lo tanto mayor ser el nmero de das de trabajo que se intercambiar [...] Estoy profundamente convencido de que prcticamente el actual obstculo para la produccin y la poblacin surge ms de la carencia de estmulo que de la carencia de capacidad de produccin (Keynes, 1992:106-108).