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Tratado de Libre Comercio entre Estados Unidos,

Centroamérica y República Dominicana

El Tratado de Libre Comercio de América Central y la República Dominicana


(Dominican Republic-Central America Free Trade Agreement, DR-CAFTA, en
inglés), más comúnmente conocido como CAFTA-RD en inglés y en español se
conoce como TLC RD-CAUSA (Tratado de Libre Comercio entre República
Dominicana, Centroamércia y Estados Unidos de Norteamérica), es un tratado
de libre comercio todavía en negociaciones (julio 2005). Anteriormente
conocido como CAFTA, el tratado originalmente incluía solamente a los
Estados Unidos y los países de centroamericanos de Costa Rica, El Salvador,
Guatemala, Honduras, y Nicaragua. En el 2005, la República Dominicana entró
en las negociaciones y el tratado comenzó a llamarse CAFTA-RD BBC.
Otras naciones centroamericanas y antillanas no incluidas en el tratado son
Belice, Panamá, Haití y Cuba. Panamá está actualmente en negociaciones con
los Estados Unidos para un tratado de Libre Comercio bilateral y Belice
pertenece a la Comunidad del Caribe (CARICOM). Haití recibió preferencias
comerciales con los Estados Unidos por el Acta de Recuperación Económica
de Haití (Haiti Economic Recovery Opportunity Act, HERO).
El Senado de los Estados Unidos aprobó el CAFTA-RD el 30 de junio de 2005
por votación de 54-45, menos de los 2/3 requeridos para la aprobación formal
de un tratado. El 28 de julio de 2005, la Cámara de Representantes aprobó el
tratado con votación de 217-215. Hasta el momento han aprobado el tratado El
Salvador, Honduras y Nicaragua. Por otro lado, Costa Rica, Guatemala y la
República Dominicana no han decidido al respecto (agosto 2005).
Si es aprobado por los congresos de todos los países participantes, serán
eliminados los impuestos aduanales en aproximadamente 80% de los
productos de exportación estadounidenses y el resto se irá reduciendo
gradualmente durante la siguiente década. Debido a la Iniciativa del Gobierno
Estadounidense para la Cuenca del Caribe, la mayoría de los bienes
producidos en Centroamérica y el Caribe entran a los Estados Unidos libres de
impuestos. Como resultado, la implementación del CAFTA-RD no implicará
reducciones substanciales en los impuestos aduaneros de las importaciones
estadounidenses, cuando son comparadas con las de los demás países del
acuerdo.
La eliminación de los impuestos aduaneros, en caso de ser ratificado el tratado,
no implican necesariamente que los impuestos pagados por los trabajadores y
consumidores vaya a reducirse.