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Crónica de la Araucanía. Descubrimineto i conquista. Pacificación definitiva i campaña de Villa-rica............ T.I.-II. (1889)

Crónica de la Araucanía. Descubrimineto i conquista. Pacificación definitiva i campaña de Villa-rica............ T.I.-II. (1889)

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Lara, Horacio.

Cronica de la Araucania, Descubrimiento i conquista ; pacificacion definitiva i campana de Villa-Rica ; leyenda heroica de tres siglos. 1889.

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DU 1091– MEL PROGRESO" 1C8 OALUB DKLACOMPAXlA

i

JUICIOSDE LA PRENSA
RESPECTO DE LA PUBLICACION
UE

KLA CRÔNICA

DE LA ARAUCANIA»

A fin de que ..se comprenda mejor el espiritu de la en seguida algunas de las obra, insertamos presento muchas apreciacioncs qne tanto ln prenaa nacional, como estranjera, nenteraente es un ha hecho de la publicacion nacional i patri6tico. insertamos tambien, de este libro emii como

Por curiosidad

una curîosa carta acontecimiento, Domingo cacique jencral de la Âraucania, de CUolchol ha dirijido desde su reduccion nonibre de las tribus la benevolencia acto de cortesfa de nue8tros

que ello que el nctual Coïïuepan, al autor, a

dandole las gracias pur araucarias, en su libro; que para ellos manifiesta que, eu tales cases, no cumplen muchos compatriotas civilUados!

mismos

il

LA "CRÔNICA DE LA ARAUCANÏA"
Vamos El tema sante a manifestar rapidamente de la obra de Horacio la idea que nos heLara.

mos formado

o plan de la ohra no purde ser mas interei patri<5tico: escribir la historia de los indômitos deade su primitivo orfjen liasta nues-

hijo3 de Arauco, tros dius. La Araucana

de Ercilla;

Muckenna, Amnnategui solo entusiastas cantos completas Imbieudo noticias

las descripcinucs do Vicuïïa i otros liistoria dores, Imn sido liomei-icas o incostumbres i tradiciones, no su orijen i com-

de sus hazanas

de sus

ninguno de ellos investigado pléta liistoria que data desde el ano de 1450, segun i la liistoria de Chile escr ita por el abate Juan Garcilazo de Dios Molina. esta fecha data el principio roi cas de la Araucania indomita. Desde La obra de Horacio puma sencillez abandonar hacen Lara i correccion. de las acciones

Le-

esta escrita, ante todo, con Ha tenido la buena idea de esos florones de retorica que

en su narracion

de la historia

un romance. en cada renglon de sus pujide la verdad

Los dates i citas abundan

nas, viniendo esto a ser lus comprobantes de su nan-acion i de su grande valor histûrico. Se déjà ver que su autor se ha dedicado con entusiasal acopio mo i perseverancia en lus bibliotecas vestigacion, mente en la feraz Araucanla de documentos unas otras, veces

i a la in-

i personala buscar la verdad

in
de muchos acon«.3cimienfos olvidados o ignorados hast a hoi para esta clase dé libros. Es unir obra, pues, de nove<??id i bien escrita. dobe figurai* en todas las i en especial en la de los hombres bibliotecas, que se dedican al cultivo de las letras, de los aficionndos a la La Crésiica de la Araucania historia sados. Es necesario elase de obras, tieinpos. La hrotecciun a que algunos verdades que el pûblico preste su apoyo a esta i de todos los cuyo mérito es indiscutible que del pùblico, muchas veces, contribnye escritores busquen la fuente de mtiyores en su provecho encierran en las pajinas i de todo aquel que desec consultai' algun hehertficos antepacbo o accion de la tierra de nuestroa

de algun libro, i su indiferentismo otras, mata tan bueen el a esos escritores nos pensa nientos i desalienta porvenir. merezca, pues, su beQue la Crônica de la Araucania néfico concurso, ya que es una labor de tres eiglos de de esa lucha i de valor, de heroismo i de grandeza, del Universo: raza privilejiada, ejeraplo de abnegacion de la raza araucana.
Arellako.

VicTOB

J.

IV LA CRÔNICA DE LA ARAUCANIA
La Crdnica de la Araucania significa un monumento

de gloria para Chile. En las peinas indelebles de ese histôrico libro se respira la vida nacional en sus grandes manifestacionea, en los hechos mas culminantes de la conquista, en los diversos episodios gueiTeros que intnortalizaron à Arauco i a sus herôicos capitanes i defensores. Es un recuerdo za araucana el famoso ticia: que vivo de lo que fué esa indomable radiera fuma i renombre en sus cantos ErcHIa, quien dijo con jus-

poeta peninsular

Pues

en este distrito

dcmareado

(1) (2)

su grandoza se manifiesta, EstA a treinta i sois grandos el Estado

Por donde

Que tania sangre ajena i propia cuesta: Este es el fiero pueblo no domado Qus tuvo a Chile, en tan estreclro puesta, I en aquel que por valor i pura guerra Hace en torno temblar toda la tierra. en que se revela toda la pujanza i denuedo de esos hijos predilectos del valor de la fiereza ind6mita de los salvajes defensores de la Araucania. Canto sublime

C (1) hile. (N) EwttdoAmucano,

v
de las Lazafins de &mbos fué un fiel interprète era el castellano, tecampos, porque si firme i resuelto su intrépido rrible i no ménos arrojado se manifestaba Ercilla en una campana de incesante lncha. contrario interminable de tres siglos

nos ha producido la lectura impresiones matedel libru de que nos ocupamos, i las importantes del la magnitud sus pâjinas revelan rias que adornan por Lara. trabajo paciente i lnborioso emprendido Nui variadas despues del inmortal Ercilla, liabrân legado a como la en América, su patria, ohras tan complétas Crônica, en que aparecen de relieve 8ucesos tan remarPocos, cables en la historia roes se halten realmente espfritu de la Conquista i en que los héEs laureles. revestidos de tan brillantes grado para todo el orfjen, proconsignar relatando de su mcimiento, en alto de los lectores de la fantasia i

una obra patriôtica reflexivo i estudioso,

del pais greso i grandeza hechos desconocidos para la jeneralidad al relato todos el colorido e imprimieudo

unida a la exactitud de los datos hist6rila imajinacion al libro i a su feliz insen autoridad cos que conviertan pirador. En la Crdnica ôrdenes de la Araucania se consulta diferentea

en la narracion, de aquellos culminantes

investigacion

todo por la claridad presion i floridez en el estilo.

tiempo8 de las imajenes,

i en los episodios embellecido guerreros, galanura en la es-

VI

en sus diepopeya versas épocas gloriosas; i et araucano ya victorioso o ya valerosas diesmadns sus huestes por el doble poder de La Crvnica représenta toda una los soldados Castilla, juraiis pensû en la humillacion ni en la esclavitud. Gracias a ese caracter innato a los de descendientes colo i Rengo, Colode Caupolican, Lautaro, Tucapel, la mantener de increible enerjfa lograron selvas

de las rejioimpénétrables con brillo, en cada etapa, en cada su bandera de libertad-la insignia joruada, sangrienta roja- -ernblema del e3terminio i rencor eterno al odiado en las independencia nes del sur i sostener invasor. Esos periodos i de los sucefuljidos de la conquista del poder colonial en Cliile, se caraotei fechas mémorables que enaltecen la

808 posteriores rizan en partes obra.

qne se han verificado en el conquistas mas al podesuelo araucano, como se sabe, son debidas i laa ideaa la enseuanza roso influjo de la civilizacion, de ignaldad i de justicia, -que al .poder des. conciliadoras, Las Altimas tructor tiempos de los cafiones de barbarie eh los que enardecian odio de siibditos i de el recfproco i del fusil interesante de la obra de Ho-

conquistadores. Principia raoio Lara, la parte mas en el capitule primero con el deecubrimieni se ocupa en ella del Pequefto Cfttb, a la Araucania, la confi^uracion describiendo de sa territorio, con ef«

to i conquista; como s© ba llamado iinffular destrew

Vit

tension, nombradia,la rejionprivilejiada,1- exhuberan" te vejetacion de su virjen suelo i la riqueza de sus minerales, brillantes perspective*para la mineria, lo que se ha denominado Araucania, dietribucion del botin, pmvincias de Malleco, Cautin, Arauco, Concepcioni Bio-Bio. jArauco o Araucaniaî– El Ribimbe i el misterioso rei indioLeochengo,orijen del nombre Bio-Bin i del de Arauco, opinionesdi versas,etc., etc. Insensiblementeva el aulor avivandola crecientecuriosidadde los lectores con la description de otros pasajes interesantes del libro en sucesivoscapitules. Cada una de esas partes encierra preciososcuadros de cosde de tumbres i escenas la vida real de los compaîîeros i Pedro de Yalclizia sus sucesores,i de los téquisi demas jefes araucano8en los tieinpos pasadosi modernes. Esos capftulosen globo se distribuyen nsf:
El nauta.-Un imperio Era herôica. cle Arauco. niuerte! J?aza incariai Luz i araitcana: La guerra Vida maraviUoso. Penco.–La Prosigue somhra. sus orljenes i la pat. la La En campana. tradition. conquista. résurrection costunibres. Arauco Lafamtlia canspaArau/Ztde Orogrqfta. co–Conquista bertad Arauco. Epoca hé entre fias o

i sus

Antiguo

araucanos. los araucanos. de Lautaro,

intelectual El héroe

i material. indiano.–UUimas

etc., etc

Los iitulos, por si mismos, mani fies ton lo que imporde aquetan para la kistoria patrie, el valor intrlnsico militar entre nos période* de luz, de caos i de grondera dos razas, la unaemblema i la otra de las tinteblas rie pero con el instinto delà crus i de la oivilisacion i de la barbade la ignorancia el poder de su independencia,

VIII

de ou libertad i el fiero valor con que la naturaleza dotara a sas hijos, acostumbradoaa respirar la pura brisa de sus bosquesi llanuras, no holladai por otras plantas que la de los âjiles jinetes, recorriundolasen todas direccioneaal rapide vuelode briosos corceles, como loo arabes en las inmensasllanurasde sus airidosdesiertos.

La parte relntivnal orijen de ciertos nombres arancanos, refirtàndose a rios i lugnres, es notable i revota en el joVen autor, que ha consultado diversas crSnicas del eiglo pasado e historiadores modernos. Seria larga iarea el entrar en un detalle minucioso de los multiples incidentes, curiosidailes i hechos que entran eu composicion en esta interesante obra que recomendamos mui de veras a las personas amnntes de la bella i amena lectura, asi como tambien a las que guston de la tradicion i de las glorîas lejendarias de Aranco i todo lo concerniente a la conquista i sus prosélitos en la sonda de la guerra, de que antes i despues fué teatro la selvûtica rejion araucana, En la era heroâca resalta la resistencia de Pedro de Valdiviai sus coinpafieros de armas con el ardor bélico de los araucanos que los asaltan i acosan siii césar; i a pesar de salir victoriosos los primeros en el coinbnte do Andalien en 1550, i otro ]K>stcrior n Penco, esperiinene tan un terrible desastre en Tucapet que cost6 la vida al conquistador Valdivia i gran numéro de los suyos en 1554. El héroe de la jornada fué el valiente Lautaro.

IX

un paisaje brillante en la relacion de este capitulo que tan bien describe el escricombate de Tueapel. tor acerca del renido i desesperado No resistimos a copiar aqui a los espanoles, vencedores empezaron Creyéndose cantâr victoria, gritando: "Viva Ëupaêa! Victoria! jViva Espaîla! "En estas de esta circunstancias es cuando el poeta, cantor présenta a Lautaro el valeroso

hatalla, el egrejio Ercilla, i notando del ejército castellano; desertado jefe indio la derrota de los suyos, diceles: ciega jente del temor guiada! lA d6 volveis los teraerosos pechosf Que la fama en mil anos alcanzada "0 Aqui perece i todos vuestros La fuerza pierden hoi jamâs Vuestraa hechos. violada

leyes, los fueros i derechos: De sefïore8, de libres, de temidos, QucJais siervos, sujetos i abatidos." ''Manchais la clara estirpe i descendencia, en el tronco jeneroso plaga, una dolencia, ignominioso: la impotencia,

1 enjerfs Una incurable Un deshonor Mirad

perpétuo de los contrarios

La falta de aliento, i el fogoso Latir de los caballos, lati hijadae Llenas de sangre i de sudor bafiadas." (<No os desnudeifl Que de nnestros del habite i costumbre,

abuelos

mantenemos,

x

n Ni el araucanos ombre de la cumbre A estado tan infâmederribemoa: Huid el grave yugo i eervidumbre, Al duro hierro osado pecho demos: jPor que montraisespaldasesforzadas Que son de los peligros reservadas?" "Fijad esto que digo en la memoria, Que el ciegoi torpe miedoos va turbando, Dejad de vos al mundoeterna historia, Vuestra sujeta patria libertando: Volvèd, no reluBeistan gran victoria, Que os esta el hado prosperollamando: A lo ménos fijad el pié lijero, Vereis como en defensavuestra muero." Termina:lala arenga, el combate se renueva,sondeshechoslos espanolea, ningun enemigo eecapa,cae prisionero Valdivia i losaraucanoslo eacrificana su furur i venganza.

Trazamosestas pocas Une.. en elojiodelaobra, al a correr de la pluma,con la esperansade volvernos d ocuparcon masdetenimiento e susbellaapajinas. Por lo pronto felicitamoaentusiastamente or tan p {tnprobo trabajoa nuestrocolega i aventajadoescritor HoracioLara; i deseamosque todo chilenose hagade ha un ejemplarde la CrénkOt uyaaparicion lido recic

xi

bida con jeneral aplnuso i unanime raamfestacion de la Repùblica. gocijo en todat las provincial

de re-

ENEA8 RlOflECO VlDAURRE.

ilustre d t Lapalabra eunaraueano
JUIEAL CAETA DU CACIQUE Ckokhol, Paiïor Horacio Lara, Santiago. Mui seîior mio: me he toAunque no tengo el honor de conocerte, a lo que me ha obligado mado la libertad de escribirte, lu gran abnegacion que has dedicado en honra a nueetra Araucania con la ilostrada En esta virtud, tengo el bonor de preaentarte racion de nuestra gratitud. de tu libro. publicacion i a nombre DE La tribus àbàucànàb, la mas afectuosa consideDl LA AEAGCAI1A,IL A1IT0E (1) 19 defébrero de 1889.

suficientes para poder eaplicar No tengo espresiones la valfa del tributo a que deade hoi ae balla deadora a

Unto por la infltnneUde que bu goûdo «a ta Ànaoud»«ooh> d« importanoU, d« por au (trams. Donisgo CoftMpui mfi 6lUmoTi^go. Es indQin» jma

SI to» noettra tfeja Araaoanla,que, enoontrdndose rey*, legada al tepnlcro del oWido,la haï hecho revitir eon tu libro en la memoriade los pubblos civiukàdos. Glran jtuticia es la que has hecho al emplear tu noble penaamiento en la memoriade t;.ntos m&rtirea de mi PATSLà Akauco, que derramaron aa sangre para DE mostrar c6mo se debia defenderla libertad i cuyo reouerdo de roi ? idaf eitaré desde hoi buta los mas remotos tiempos venideroseetampadoa la vista de todos. Mil i mil veces seras tà bendecidoi tu nombre sera pronunciado conjébilo en nuestrosdias de invierno;i en nuettra hermota primaveraseras embal8amado laucon reles i flores de nueatrosuelo de Arauco.. Deaeandoteun feliz porvenir,te ealudoa NOMBRE DE la nacion.
Tuamigo.
Domingo CoHuepan,

DELAARAUCANIjl CRONICJt
PROSPEoro

1
La confraternidad es uno de los deberes sagraa los que las mas

dos que impone la profesion de las letras cultivan por amor al arte de la palabra escrita i por concontinuo. dicion de su vida da trabajo intelectual debeinos En esta virtud i a titulo de compafierismo, al j6ven i laborioso escritor que ha trasado el cuadro complète de la historia eu Atlântida moden1a, ticiera consideracion sus

i la cronolojia de la Araucanfa, nuestro afectuoso tributo de jus-

para consagrar

por su obra i por su afan admirable a la i sus conocimientos desvelos

de ese territorio que fué en el pasado el glorificuion cfvico i que al présente es el camcentro del heroismo mas vasto i fecundo del pais. po -de produccion La nobles Crônica de la Araucania-e* i sus patriôticas prop6sitos do a figarar entre los que se denominan un libro que por sus pajinas, esta destinapopulares, por-

DEBUTDE PAGINATION

-4son la eapresion vcrdadera de las capitulos cantada por leyendas herôicas de una época mémorable i las cosi transfigurada la epopeya por la tradicion que tumbres. En sus conceptos, animadas i episodios i narraciones llenas de colorido, reviven los mejores dias de aquel territorio que fué, durante très siglos, teatro de tan ejemplares hechos. La Araucania primitiva, aquella patria inmaculada de el Escipion nacional, Huentemagu, paladin que se elev6 por el amor al nivel de los mas ilustres guerreros del mundo borrada de la jeogracivilizado, ha desaparecido, fia de su naturaleza del virjen por las modificaciones tiempo i los habites de los pueblos cultos que hoi han llevado de los negocios i de los ferrocarriles a sus valles, a sus bosques, contemporâneos a las mârjenes de sus rios, a sus florestas i verjeles, a sus llanuras de riferaces, a sus serranfas cuajadas quezas. Aquella Araucania que pint6 Ercilla inocentes poema, con sus inclinaciones imitados, en su en su inmortal i sus rasgos no la vida i el movimiento sus

estructura, orijinal desapareci6 para definitiva de Villasiempre al recibir, en la conquista el soplo misterioso del progreso moRica, en 1882-83, derno. Epulef defensor. tido tribus. En la Crônica de la Araucania, Horacio Lara recuerda, en fué el ûltimo araucano, porque fué su postrer

La accion

poderosa de la cultura ciudades los que fueron

del siglo ha converde rucas i pueblos

5 con vigor de imajinacion i de frases, los periodos pintorescos de la existencia varia de esa gloriosa rejion i de la raza araucana. Sin grande esfuerzo de pensamiento, con la lôjica majia de su estilo, nos trasporta a aquellas épocas i a esos pueblos que constituyen la nacionalidad mas abnegada, altiva i enérjica del hemisferio sud-americano.

II

Horacio patria.

Lara

es un antiguo

conocido

de la literaturn i en

un roi mui notorio en el periodismo Desempena la historia, desr'e hace unos diez afios. Nacido educ6 en Concepcion, (24 de enero en la capital del Bio-Bio, conforme

de 1860), se a los princi-

moderna i a las doctrinas de su pios de la enseuanza ilustre padre, don Manuel Jesus Lara, uno de los fundadores del diarismo i de la literatura en la antigua i her6ica Penco. Por su sefîora madré, dona Apolinaria Marchant i Aldea, perteneue a una familia donde las virtudes civicas son prendas heredkarias i lejendarias. Las aulas del liceo los alumnos de literatura. En 1875, cuando todavia era un nino, se revel6 escritor valiente i orijinal en La Revista del Sur, diario dirijido, fundftdo i 6scrito por sn projenitor Sesde 1862 mas de Concepcion lo contaron entre en los cur"os de historia i aventajados

6
En ese 6rgano de publicidad mas de de su injenio durante pluma en la polémica Séria inmenso el indice en ese diario, jion méridional de que ha sido el intéprete su once anoe, adiestr6 i en la emision de las ideas. sus articulos publicados de la prensa en la rela mas pode la de la abru-

pular En Concepcion Sociedad Literaria

que fué el decano de la Repûblica, publicacion i prestijiosa del sur. ha sido fundador el Porverair electo

i présidente miembro (1876); por una mayorfa

en 1882, Municipalidad siendo candidato madora, de la asociacion uno Eco Literario: Sociedad politica de sus fundadores;

de oposic:ion; vice-presidente Federico Errâzurhs, igualmente iniciador i colaborador de El

socio de la Lojia Francisco Bilbao i de la de la cual fué tambien de Insti'uccion Primaria, En 1879-1880, el puesto de profesor con desempen6 de historias en educaciodel

uno de sus fundadores.

jeneral aceptacion el Instztuto Concepcion, nista don Manuel En diario 1880

dirijido por el antiguo Martinez Lavin. de redactor

el puesto ocupaba La Iievista del Sur.

en jefe

En las campanas polfticas de 1875'i 1881', i sobre toLara se hizo estimar en el do en la de 1886, Horacio sur por au talento de escritor i de tribuno.

III

Su faz de cronista

e historiador,

esta discefiada

en bus

estudios aplaudidos por la prensa. importantes Entre los mas notables podemos citar los que se ape-

<7
Uhlan: La Révolution Moderna; Et Hijo del Tueblo (Virjinio Arias); la CiudadMârtir i tas TermaedePanimâvida.
Su trabajo intitulado Conception en 1810-1812, tuvo el premio de honor en uno de los certamenes rarios abiertos por la Municipalidad de lus acusados de Concepcion obliteen

Llevado

al banco

pedido el condigno castigo Lca Revista del Surf hizo su defensa, alcanzando la absolucion del jurado, con un trabajo, que es un brillante en un libro con el nombre de alegato, que ha publicadô La Prensa en el Banco dé los Acusados. a la Araucania en 1887, a serde la Intendencia del Ejércien Habiéndose trasladado

en 1886, por haber de un criminal en su diario

vir el puesto de secretario to del Sur, se radico por

ciudad ha sido su cuya seccion editorlal abogô como ninguno por el progreso de la Araucania en editoriales vivamente que despertaron la atencion pûblica. Alli ha dado a la publicidad entre otros estudios, los denowinados: Lastarria a la Lue de la FUosofia Positivaj Relation Jenerales de Cronolôjica de los Historiadores Chile; araucano araucanas. Tambien se deben Voltaire i el Maeatro a su pluma Ciruela. los folletos titulados Los Terremotos i un gran en Chile; El Orijen del idioma numéro de leyendas i tradiciones

algun tiempo en Angol, redactor de El Colono. En

8 IV
Para recorrido escribir su libro la Crânica de la Araucania, ha estudiando territorios la historia

les parajes de aqnellos i observando sus transformaciones. las costumbres Admii'ando de ese la rica naturaleza i estudiando

ha ^escrito su obra que es la rememorapueblo, araucion de las épocas gloriosas de las colectividades canas.

V
En el vasto desarrollo tôricos modernos, de reune todâ la seriedad el anàlisis Araucania buen trabajo lizador. Lara adquirido por los estudios hislos cuales deben estar revestidos de la observacion la pasado i Crénica de là del a todo i mora-

que exijen los tiempos

presentes, todas esas condiciones i narrativo, hacer escuela

favorable filos6fico

cronolôjico

no se propone clamando un sistema porânea. Su ùnico Araucania

determinado en

su libro, prode historia contemcon la crânica de la

ideal, desde

consiste

escribir

el primer albor hasta el postrimer crepÛ8culo de su vida herôica i gloriosa. El pûblico, mejor que nosotroa, sabra hacerle merecida j usticia.
PEDRO PABLO Fioueboa.

Santiago,

octubre

de 1888.

DEDICATORIA

A LOS SENOItES

Booster don telio Fcdcvico Jeneral ïarcla, deDivision Swdrai José

a vosotros Al presentarse este liliro, ne lia obedocido rncion de un elevado de un sano propôsito: tôrico de una pequefia

i con

vosotros

a otro iïnjviI

al pûblico que a la inspi-

sentimiento

de patriotismo guiado el pasado hisel de reconstruir nacionalidad que no obstante tan en nuestm vida de las luchas que reducida porcion de Encerrado com-

huellas ha dejado marcadas profundas nacional en tres siglos de la mas tenaz

una en América haya sostenido hombres como ha sido el pueblo araucano. dentro batiendo de sus reducidus Hnderus

de sus por su iiidependencia sus selvas i sus ¡)Osques que sumbrean la hucampinas, i milde choza que oculta en su okcuto seno la robusta altiva proie de Arauco que deade los primeros vajfos de 2.

ha desaparecido o ya eu defensa

10

la existencia empieza atisbar en su corazon el sagrado fuego del patriotisme. Antes que ese pueblo cuna de tantos héroes i ara de inmolacioni sacrificiode tantos mârtires desaparezca del todo del escenariode nuestra sociabilidad, hemos queridorecojer en su lechode agonfasel postrimeraliento i estamparlo,por decirloasi, estas pàjinas nacidas si no a la luz de un criterio reposadoal ménosal contacto de uni alma estremecidn,que es lutnbre que vivifica no rijido hielo que amortignai anonadu! Sea siquiera este trihuto en homenajea las grandes accioneshuinanas que levantani diânificancon su ejemplo el espiritu de pueblosadormecidosen orientalmolicie, templando los caractèresen los ciudadanosconsagrados al sacerdocio del deher ante el culto de las virtudes cfvicas, base angular en que descansanla independencia i la libertad de las naciones unificadasen un soloi ûnico sentimiento: el amor ALAPATRIA: il quténesmejor que otros podrian simbolizar el espiritu, el prop6sitoi las tendenciasque encierra la obra que einprendemos que vosotrostres a quienesha sido dedicada? Si es el primero, bien conocidosson los servicioeque de tiempo atras ha venido prestandodia a dia a la literatura nacional, estimulandoi protejiendosabia e inteintelectualesde la juventud lijentementelasproducciones que a la espinosa carrera de las letras se dedica con noble i santo anheloen culto a la gloria i prestijio de la patria. Si es el segundo,no necesitamos manifestarlo: él fué quien con maa èmpeiioi constancia inquebrantableshi-

-11antigua lÍnea de fronteras en el sur,llegar fijada en el Bio-Bio des(le el siglos pasado,-hasta a la completa pacificacion de la bella i rica Araucanfa, nuestra como das habrâ de observarse en el trascurso de estas pajinas. A él tambien se debe la fundacion ufanos i mas florecientes que hoi se ostentan pueblos comarcas risueûas orgullosos de su puderio eu aquellas llamadas porvenir i a para mas tarde a un espléndido de riquezas para el pais i el ser la fuente mas inagotable erario nacional. lia coronado la obra de por ultime, de ese inisino lejendario territorio omengrandecimiento industriàles soberbias que, cual empresas prendiendo Si es el tercero, raudales mercial iniciativa de oro, han ido a comunicar de Arauco, al viejo Estado el movimiento dando aliento coa la râpide los zo avanzar

que hoi individual, que es potencia formidable al majestuoso Bio-Bio, impera desde el rapido Cautin tintas ese mudo test i go de hazanas mil cuyas coriientes en nuestros en sangre tantas veces vadearon guerreros de sus idéales o ya en lustre i repos de. la conquista nombre de la tricolor bandera de la Repûblica. Sometida ya a la dura lei del trabajo la Araucanfa, posesion tanta sangre i dinero cost.ara a lus Reyes de nuestra Repûblica, de Caetilla i a los Gobiernos ha venido n gozar por fin, mediante los tranquilos zapadores cuva del progreso que en pos han llegado, de las regaladas brinda siempre a nnanos lleprimicias que In civilizacion en él vasto e inmenso colmenar en nae a sus escojidos saelabora la rica miel de suculenta que la humanidad via que da vida, vigor .i i pujanza a los pueblos en las satachas por la existencia. ludable» i fructfteras

12 Quiera, pues, que este libro, fruto de algunosanosde pacienteinvestigacionhistorien,logre en parte, por fortuna, alguna deferencia, con lo que nos darlarnospor satisfechos.
HORACIO LARA.

Santiago,

15 de octubre

de 1888.

INTRODUCCION
Pues en este distrito demnrcado (1) Por dondo su grandeza es nnnifiesta, Esta a treinta i eeia gradoe el Ëstado (2) Que tanta sangre ajena i propia cuestaEste es el fiero pueblo no domado Que tuvo a Chile en tan astrecha puesta, 1 en aquel que por valor i pnra gnerra Hace en torno temblar toda la tierra. (Ercxlla). I

La publicacion el que ofrecemos

de un libro del jénero a que pertenece al benévolo lector, sucede a las vcces una

que no es del tôdo un hecho aislado. Suele tener esta clase de estudios que reconoce un orijen. En honor do reverente campafia de escribir a la verdad, culto, de Villa-Rica

causa,

pues rendide la

a la que siempre hemos confeeamos que el espectaculo

en 1882-83, nos inapte la idea la historia compléta i detollada de la Araucania; una relacion tal comn la que hemos conseguido compajmar ya que habia sonado para siempre a tan

(1) El EMadodu Aimnoo.

chue..1

14

privilejiada rejion la horn fatal de la pérdida de su primitiva indenendencia i cerrada por lo mismo la era gloriosa de la lucha de la conclnista,pasandoa formar parte franca i de6nitivamenteel ind6mitoAraucoal dominio de la Repùblica. Rindi6 sus banderas pero si dejandoen pos profunda huella de su magna resistenciaen tres siglos de sangrienta pelea en defensa.de au hogar i de su independencia ante el avancede las conquistasdel progresoi de la. unificacionnacionalque esta esla lei universaique, aunque dura, rije i triunfa donde quiera que haya una agrupacionhumana mas civilizadai fucrte que otrn. Aunquôno tomàmosparticipacion directaen la camen pana a que hacemosreferencia, la acompanamos todos sus 'movimientoscon el ojo esperto del periodista désdé nuestra tribuna de la prensa Para nuestro prop6sitovàlganos. Desde enfonces,i por el cari noque nos ha merecido raza de bravos i de patriotasdigna por mil tftuaquellas los del reconocimiento recuerdo de la historia, hemos i venido avanzando etapa en etapa hasta aqui en que de tocamosel término de la jornada en seis afiosde peregrinaje en el mundodel pensamiento, reuniendo cual pacientelabriego recoje i almacena,a medidaque nuestxas tareaa de periodista nos lo permitian, la querida mies en la vasta troj, reeopilando, escudrinando,compulsandoi ordenandodatos infinitosi documentosbuta conseguïrdar cuerpo i formaa lo que tan soloera un idéal de nuestro pensamiento. La pluma se ha encargadopor su parte de comunicar un leve soplo de vida a lo que era una hosamenta,i el

15
libru se ha compajinada por fin nacido en cuna de pergaminos entre, roidos papeles i lejanas memorias del paaado.

II

La una

historia historia

de la Araucanfa

no es

verdaderamente

acontecinientos por los raros i orijinales en el trascurso de los que en ella se han desai·rollado siglos. Es mas bien un drama, una epopeya. Por eso, esta obra participara. de ambos jéneros literarios. Al histôrico, por lo verfdico de los hechos; a la leyenda por lo romancesco de muchos de los sucesos. No nos hemos amoldado presiden la ejecucion Hemos tomado la vida en un todo a las leyes que de un jénero literario determinado.

de un pueblo herûico, i si se quiere ûnico por las cualidades de civrdcter que singularizan al araucano, tal como él se nos ha presentado. Hemos misma la verdad, la naturaleza preferido la realidad, a las exijencias de algunos preceptos del arte.

III

Es ese el convencimiento atento i detenido homérica de cuanto de Arauco. do nuestros peya

que nos ha dejado el estudio bueno i malo nos han legarespecto a la epo-

historiadores

del coloniaje

16

Et tema predilecto de la pluma que ellos manejnran fué la guerra, siempre la eterna i cada dia mas sangrienta guerra de Arauco, palenque en que veniana lucir sus blasoneslos mejores i mas brillantes capitanes de Castilla. I asi vemos desnlar los historiadoresde la epica contieuda desde el mismo audaz conquistador, guerrero i fundador Pedro de Valdiviaa don Alonso de Ercilla, cuyas trovas parecen todavia resonar en las selvasdel del sur: en pos Gôngora de Marmolejoi Marino de Lovera, que cierran el siglo XVI. SucesivamenteTribaldo de Toledo i Alonso de Ovalle, Jerônimo de Quiroga, Diego de Rosales i José Basilin Rojas i Fuentes en el sigloXVII; como asf Pedro Cônlovai Figueroa i Miguel de Olivares, Juan Ignacio Molinai Felipe Gomez do Vidnurre, Vicente Carvalloi Goyeneche,en el siglo XVIII; i por fin don José Perez Garcia, con quien termina esta hrillnnte constelacionde los hombresque a la historia jeneral de la coloniaconsagraron su vida i sus esfuerzos entre lits densas brumas de nuestro oscuro pasado. il qué decir del poeta de Angol, Pedro de 01-la;' ue q del autor del Cczutiverio Felit, Francisco Pineda i Bascunau; qué en fin de tantos otros que saliendodel campo augustode la historia exhibieronen el templode las Musas,o ya en la novelao la lPyenda los mémorables acontecimientosque tenian por teatro Arauco, arsenal vastfsimo donde inspirar i satisfacer la pluma ménos avioadaen el divinoarte de las letras? |I para anornalia Tanto ellos como los que han continuado hasta nuestra dias marchand?por el sur que

17

en el fértil campo quedara abierto, hanse concretado solo a historiar hechos o perfodos aisladosde la Araucanfa, sin ésplayarsea abarcar el conjunto i escribir su historiajeneral. Ha sido dste, cabalmente,nuestro proposito, al trazar estas pajinas, quiera las fortuna sonreirnoshasta el término de la tarea que nos hemos impucsto en patriotismo i honor a las glorias nacionales, como en homenajea ias irtndes civicas que eu todo tiempo han revestido nuestras acciones que tanto prestijio i brillo han contrihnidoa dar al pueblo chilenoante la consideracionde las nacionesque nos observani siguen nuestros pasos eu la ancha ruta que nos lia marcadouna feliz existencia. Con ello creemostnmbien hacer un servicioa Inuchos que no conocenla historia de la rejion privilejiadaque nos hemos decididohistoriar;pues, por una costumbre o preocupacion un indisculpables, gran numéro de nuestros compatriotasconocenmas a fondola historia i jeografïa de paises estranjeros que la de nuestro propio pais en que nos hemos nmamantadoi visto la luz primera i al que debemosservir i contribuira enaltecer.

IV

Si no consegiiiuios al lector, agradando

llenar valganos

del

todo

nuestro

al ménus

objeto, las intenciones contri3

que nos han alentado. Por otra parte, esta

puhlicacion,

puede

que

18 buya tambien en el estranjero a despertar aun mas el espfritu de inmigraciuna nuestro suelo, teniendo conocimiento cabal el inmigrante del glorioso territorio araucano destinadoexprofeso hoi a la fundacionde colonias europeas. Estas pàjinas reflcjarân igualmentenuestra sociedad del pasado.

V

Creemoshaber cumplidocon la lahor que nos impusimos, aunque no sin algunos sacrificios.En su desempeno a vecea la fatiga i el desalienta han tentado rendirnos, no obstante cual peregrino que con fé cruza el pâramo desierto tras el verde oasis que dara reposo a sus miembros desfallecientee, de haber arrojado hasi tiadosmas de una vez en instantesde pesadumbreen pe~ noso ostracismo,léjos de si la pluma,al atormentarla mente el recuerdo del ningun estfmulo, de la ninguna proteccionque existe para las letrasen nuestro pais volsin viamoscompasivou embargo a cnjerla, i olvidandoel a mundo que nos rodeaba Uegâbamos egcribirhasta con entueiaêino!

1 CONQUISTA DESCUBRIMIENTO

CAPITULO
pequeSo

PRIMERO
CHILF

ArauCelebridad merecida. Por qné se ha llamado pkqueSo cmi.Rala Su estension. Rejton privilecanfa. Configuracion de su territorio. Brillantes perspoctiva* para la mincria. jiada. Vejetacion i minérales. DUtribucion Lo que verdaderamente se ha donominado Aroucania. del botin: provinoiae de Mnllooc, Cautin, Arauco. Concepcion i Bio-Bin. ^Àratioo o Aiaucanîa?– El Ribimbo i el mietetrioeo rei indioLeochenfjo. Orfjea dol nombre Bio-Bio. Id. del de Arauco. Opinion.. dirersM.

1
Diffcilmente se encontifird en la historia tias cl mtro

dejado en ella por lus siglos en el incesante i eterno ruun puedar de la humanidad en su marcha raujestuosa, i tenacidad mas blo que haya inostrado mas heroismo admirables que Arauco en defensa de su independencia, contando como siempre conté, solo un puflado ap^nas, de hombres siu otras armas que una lanza o una flécha, ni otros muros que sus leTantados pechos, aituado et\

20

una reducida comarcas entro de los limites de una nad cionalidnddistinta.,mas fuerte i poderosai del todo adversaa sus instintus e inclinaciones. Pues eso ha sido el pueblo araucano. Egpaiia, quien mas empeno hiciera por reducirlo, vi6se al fin obligada a dejarlo en absoluta posesionde sus dominios, respetandosu libertad despuesde tres siglos de cruentos sacrificius. De modo que la Araucanfaqued6 constituidaen un verdadero Estado dentro de otro Estado, rival i altivo como él. I corriendoel tiempollegô a dar a Chile este mismo Arauco una personalidadpropia,mediantela nombradia de la fama do (luegozara en el viejo mundo desde los eu primerosafiosde la conquistas que el araucnnose revel6 patriota i guerrerosestraordinario.Tan es asf que' hasta no hace mucho,era mas conocidoChile en el estranjero con el nombrede Arauco i entre las mas eminentes intelijencias,qut con el suyo propioadquiridoen pila bautismal. De ahi que mas de un escritorchileno i distinguidos a viajeroshayan denominadopkqueno CHILE tan escepcional seccionde nuestro territorio.

II
en verdad, e8 una rejion del todo privilejiada por excelencia. Parece que su raza primitiva ha querido compartir en con que plugo al cielo partes iguales con la imturalew La Araucanfa,

-21de un comun engrandecimiento: aquébrillantes lia, por las acciones que ln han distinguido; exhuberante dota, por el lujo de una vejetacion que por dotarla. do quiera primorosas. ostenta a portia toda la pompa de sus galas la tarea

III

La configuracion hoi ocupnn en parte

de

este

mnravilloso

territorio,

que

cinco distintas

el aspecto de uu verdadero rradu en su parte norte por el célèbre Bio-Bio i el Lajat al sur por el Tolten, ni oriente por lus elevados cordones de la corclillera de los Andes i al poniente por el mar, una estenen todo, aproximadamente, comprendiendo sion de mas cle mil léguas cuadradas, regadas por torrentosos e innumerables rios; fertilfBiraos valles entendidos refleja en todas cristalinos direcciones; lagos en que se un cielo azul; «elvas impénétrables a donde aun no haber llegado jainas el hombre civilizado; que hastarian por centenares vatiaabundantes, desde el oarbon

présenta provincias, cuadrilâtero: vémoslo ence-

parece monta fins pobladas de ârboles seculares por si solos para surtir de ricas maderas de afios a toda la costa del Pacffico; dos i ricos minérales uun no esplotados

de piedra al oro i la plata, ofreciendo un brillante campo de acciou a la minerfa nacionâl como lo demostraremos mas adelante, industria dormida todavia alli ya por falta de iniciativa o de capitales. Todo, en fin, contribu-

22 ye a singularizar blica. esa rejion de las demas de la Repii-

Tal es lo que verdaderamente se ha llamado Araucania desde la era colonial a los comienzos de su ocupacion definitiva iniciada en 1861 i terminada tan brillantemente en 1883 con la posesion de las ruinas de V illa-Rica

IV

El corazon definitiva

de ese territorio

ha

quedado

1887 por las nuevas lleco i el Cautiu, ûltiino jiron que quedaba por rescatar a la civilizacion para la posesion absoluta que de antafio

desde

ocupado en de Maprovincias

se aspirara; pues ya habian recibido su parte de conquista i de victoria en el comun botiu lus provincias de Arauco i Bio-Bio que hoi ostentau Concepcion, pueblos florecientes i etnprendedores desde Concepcion a Talcade Lebu a Cafiete, Arauco i huano, Lota i Coronel; Nueva Impérial; de Temuco a Victoria, i CoTraiguen Mulchen i los Anjeles, llipulli de Angol a Nacimiento, el misrao Yumbel i el antiguo ininero Rere, el pueblo de la campana de otro i de laa doncellas de chispeantes morena; i todo ese cordon, en fin, de i alegree Villas que cual bandadas de palomae pintorescas Bio-Bio huyendo fujitivRS siguen el curso del remanso al mar, i a las que nutre su vientre dia a dia el riel i el ojos vapor con el pan miento industrial cuotidiano del progreso i dcl movii de la tez

^™"Ho "~™

V
Pero, $cuàl podrâ o Araucanfa? Diferentes o ménos ser el nombre verdadero?

£Ârauco mas

ohiniunes

se han emitido

al respecte, de Valdivia en comision habia

aceptubles. En las instrucciones Juan

1544 al nauta

clndas por l'edro Bautista de Pastene,

en de des-

esplorar desde Valparaiso conocidas aun del audaz provincia de Iiauco. En taies .instrucciones

al sur las costas australes conquistador,

ya de una

espone quo al. mismo tiempos sn teniente jeneral en el que envja por mar a Pastene, hace marcbar mar, en igual direccion por tierra a su maestre de campo don Francisco de Aguirre, para que alcance en su espedicion hasta la provincias de Ilauco, que està, dice, a sesentn leguas al sur de Saritiago; i que de alli no pasc. el aspierto provincia, agrega indios que viniendo conquistador, de alli por algunos fueron tomados prisioneros por sus capitanes. enunciando Prosigue que sus dominios alcansau solo hasta la provincia de QuirigWtto o isla Quiriquina. El maestre de campo debia a Pastene en la esperar boca del Maule con el objeto de que el nauta esplorador trasbordara en esa parte a los espedicionarios que iban en busca de vfveres al sur, para regresar en breve. Tiene noticias de esa

24

d Esperaria despues en un punto de l&provïncia eBancoa Pastene a su regreso. Por su parte el escribanomayor,don Juan de Cârdenas, que acompaiïua Pastene en sus esplorncionee para constatari "dar fd" de las posesiones de que tomaran d dominio, a cuenta en el mémorialpresentadorespectoa esta espedicion,de que al regresar a Valparaisotocaron en el Ribimbe (no otro que et Bio-Bio,como luego vede remos) que esta, dice,en h\ provincia R6uco(no llau. co, como la nombraValdivia);provincia,siguerefiriendo don Juan de Càrdenas, "que mandû el cacique Leochengo,(misterioso personajede quien nosocuparemos)", poseedor de las rejiones vecinasal Ribimbe i confina con las provincias de Itata i de los Promaucaes de las cuales tiene tomada posesiontres afioslu (1541) el dicho senor gobernador E*edro e Valdivia." d

VI

Pues bien; el rio Ribiinbede que habta el escribanu don Juan de Cardenas, que esta comodice en la provinciade Boitco,no puede ser otro que el Bio-Bio, ya por la analojtaque parece ligarlo con el nombrede Ric himbe, omo porque a este rio, el rei de los riosde Chile, se le design6 al principio de la conquista con diversos nombresmas o ménosigualesen su eufonia. Asi cuando Pedro de Valdivialo viu por primera vez en la ruda campana que hiciera al sur en 1546 en busca de nuevastierras que adquirir i conquista, obser-

25
v6 que los araucr.nos lo llamaban Biu-Biu. de los vocablos indfjenaa viu-viu} que quiere decir doble hilo o cordon, nombre acertado por cuanto era lo que es hasta hoi, el mâyor i mas ancho rio del pais. Llamàbanle tambîen Butanlevu, rio grande. Por otra parte e) minucioso el padre Diego-de Rosales, refiere del Reino de Chile que los indijenas Buy al Bio-Bio. 1 asi babla: igual fama que el rio en Flandea. Los indice le Ilamaron BoyBuV) que significa el sonido que hacen las olas mansas cuando se encrespan, i que por liacor olas coino el mar le hA granjeado Bin i Esquelda en C hile Bio-Bio llamaron "El Buy-Buy. que ha conservado nombre 1? pâj. este rio se ha hecho aenor de que équivale a decir

historiador

del siglo v VII, en su Hiutoria Jei.eral denominaban Buy-

la "tierra," etc., etc.-(T.

con que se designaba

a la Araucania

VII

De lo que precede se deduce que el Bio-Bio ha pasado unos a otros porcierta analopor di versos nombresligados de su primitivo jia eufônica, nombre que ha corrompido orijen nuestro Bio-Bio. En atencion descubri6 propio a tales idioma, quedando por fin el de

antécédentes Pastene,

la espedicion

que no es otro que el Bio-

el rio Bibi.

26
Bio, que 8iempre fué "raya entre el espafiol i la tierra rebelde" o sea el antemural entre Chile viejo i el Arauco inddmito.

VIII

Descendiendo rar la fuente

ahora al vocablo lïauco, podemos primitiva de donde verdaderamente transformaciones convertirse

esplose de-

riva i lae diversas hasta palabra modema. Araucania esta Hasta

por que ha pasado en Arauco en nuestra

la investigacion hist6rica actual, vemos que la porcion de territorio que historiamos 8e ha denominado Iiauco, IT6uco, Iïagco, Arauco i, por de filtimo, Araucania. En primer lugar, la palabra Arauco era desconocida de Ion indijenas en los prîmeros atios de la conquista. A estarnos a la opinion del seflor Barros Arana, Arauco se deriva que quiere En au Historia comprueba veracion "Loa de aucca, del decir enemigos. Jeneral el mismo idioma quechua o peruano, pâj. 64, ou ase-

el momento

de Chile, tomo autor del modo siguiente

daespanoles, dice, de la época de la conquista ban el nombre de promaucaea o purumaucaes, a los indios que habitaban en la rejion del sur de Chile hasta Bio-Bio; aucaa a lois establecidos aLa palabra las orillas del asi como Ilamaban al sur de ese rio. como dicen unos documenaraucanos o

promaucaes,

27
tos, o purumaucaes, chileno. Es formada otros, no es de orijen de dos palabras quichuas o peruacomo dicen

nas, purum aucca, que significa enemigos no sometidos, nombre del inca (al invadir a Chile que los giierreros en el siglo XV i principios del siguiente) daban a las tribus i que loa que no habian conquistado eepanoles aplicaban a su vez a los indios del sur de SanDe alli que los capitanes del tiago, antes de someterlos. inca dieron a los indios no sometidos de Chile el nombre de purum aucas." El senor Barros Arana es de opinion, co se deriva de aucca. fronterizas

pues,

que Arau-

IX

El senor Asta-Buruagn, por su parte, en el "Diccionario Jeogrâfico de Chile", hace derivar Arauco de are, ardiente, i de auca, franco, libre, rebelde, lo que parece armonfa guardar araucano. En otra seccion con el carâcter altivo i belicoso del

citado, se agrega que Rauco se llamaba el rio Carampangue al principio de la en la parte que atraviosa el pequefio valle en conquista, que Pedro de Valdivia fund6 por primera vez el fuerte Arauco; re decir valle llamado Ragco por los indijenas, que quieagua de greda. Por término final, el padre Febre que tanto se ocup6 del idioma araucano i el historiador Rosales en au "His* del Reino de Chile" escrita hace doscien-

del diccionario

toria Jeneral

28
tos anos, manifiestan que el nombre primitivo de rag, greda, i de co, argua. En tomo 1?, pâj. 153, refiere Rosales: "El ordinario un caldillo comer las papas con agua los araucanos es Ragco,

es con

i greda amarilla que que hacen llaman la tierra de Bag de donde tomo el nombre Arauco, que en su lengua no la pronuncian Arauco, sino Bagco, que significa agua de tierra amarilla o de greda amarilla: que llag significa la greda i co el agua." de 1879, aquilatando estas Hidrogrâfico" diversas apreciaciones, observa con no escasa razon que esta ultima acepcion es la mas verdadera, lo que a nuestro juicio creemos tambien. Arauco debe reconocer su orfjen, consiguiente, con corrompiéndose por El "Anuario

en el vocablo

Ragco; vocablo que, el tiempo, como el Rauco de que nos habla al principio Pedro de Valdivia, vino a quedar al fin i al cabo reducido a Arauco. Tales son las probabilidades mas aceptables.

X

1 fué precisamente el mismo Pedro de Valdivia quien el primero diera pila de bautismo en nuestro vocabulario a este nuevo huésped que ha venido a enriquecer con su concurso nuestro idioma i a atormentar la fama con la auréola en la historia Pues, de gloria que simboliza au nombre

patria. en 1553, el infatigable

conquistador

en el apo-

-29jeo de su grandeza orden6 fundar un fuerte con el nombre de Arauco, como lo hemos insinuado antoriormente, a fin de, tener espedito el camino que condu^ia por la costa desde Concepcion a Valdivia. Este fuerte fué en consecuencia levantado valle que en el valle en n iestros de Ragco, dias ocupa Desde esto es, en el mismo el pueblo de Arauco. entonces

se hizo estensivo

este nombre

poco a todo el territorio canfa; desde ent6nces araucanos

que hemos conocido tambien empezâronse primitivos.

poco a por Araua llamar

a todos su* habitantes

XI

Asi meteoros mamento

como

de época en época aparecen cruzando la b6veda ràpidamente en lluvias

relucientes azul del firde

inundândolo

de luz o efluvios

asi surjen tambien a la vida pueblos i jénios alegria, estraordinarios que llenando el mundo con su fama lea un siglo, alcanzando a eclipsarlo con gan su nombre el lustre de su gloria. Es lo que ha acontecido valle de Arauco primitive. Esa tribu fué la primera su suelo por con la tribu en levantarse del pequenisimo al ver hollado

la osada planta de los conquistadores i la primera que convoc6 a la guerra contra los castellanos, cuya primera victima ilustra fuera el mismo intrépido i arrogante capitan conquistador.

30
De ahi que el nombre del estreoho i apartado valle de Arauco se jeneralizara i llegara a cobrar oelebridad hasta traspasar su fama los limites del hemisferio americano.

CAPITULO

II

EL NAUTA

Aflo de 1544. Ignorancia en que se eetaba respecto de lu comarcas araucanas.– Manie e Itata.– Deseos de Valdivia por eaplorar el sur.– Conoepto en que tenia a eu terri torio.–Noticias que adquiere de él.– La provincia de Rauco.– Temple de espiritu de Valdivia.– Preparati -os para nns campana a Rauco.– Felii oportunidad.– Un nauta ienoves.– Beconôoenselascostu dadas por Valdivia.– 8e hacea la vela una araucanas.–Instrucciones esouadrilla esploradora.– Exito de esta espedi<non.– El riaje. Importantes descubrimientos. Reotificaoiones rasonables de nuestro «Anuario Hidrogràfico».– El Regreso.– Resultado feliz ds esta espedioion –Las tierras del cacique o rei indio Leochenso.– Los espedicionarios i la leyenda.

1

En 1544 hacia cabalmente sido descubierto

diez

por la malograda tado don Diego de Almagro i cinco que qaistado en su parte norte por el esforzado

afios que Chile habia espedicion del adelanfuera condon Pedro

de Valdivia, sin que ne tuviera hasta ese ano mas noticias de las rejionee del sur que vanas conjeturas. Valdivia tenia apénas levee indicios de Io que podia ser aquella estension territorial. Creialo ai un pais maravilloso al que denominaba Rau-

32 co, en el cual existia segun habtusele referido el gran cacique o rei llamadoLeocliengo,senor de los dominios del Bio-Bio. Suis capitanes Francisco de Villagra i Francisco de Aguirre si habian recorrido las cercanias del Maule i del Itata, no habrian avanzadomas adelante probablemente. Las noticias adquiridas por Valdiviade estos primeros esploradoresrespecto a las posesionesdel miaterioso Leochengo,fueron tomadasde su vez por ellos de algunos indios que viniendode mas al sur caian prisioneros.

II

Un hombre del temple de espiritu i del alma ardiente de Valdiviaansiosode nuevas conquistasi anhelosode oro i de aventurasi de renombre que adquiririr,la inaccion no podia ménos que matarlo. Hai séres para los cualesla lucha es el alimentoque ûnicamenteles nutre i el sololenitivo que puede satisfacerles. Valdiviaera uno de ellos. Nadie mejorque él pudo esclamar: ivivir es luchar! pues la inercia lo habria aniquiladoi su estrella eclipMdose al nacer en el firmamento de las glorias que cmpezaban a lucir tan espléndidamentepara él en su carrera de conquistador de pueblosi fundador de naciones. Infatigablei tenaz como era en sus propositos,ya desde principiosde 1544 en que habia podidoreunir al-

33
gunos elementos, preparabase la conquista de las comarcas dilataran mismo. ciega i avara para los timidos, muéstrase a los audaces. jeneralmente obsequiosa i complaciente Tal aconteci6le a Valdivia. Desde los comienzos la organizacion de la emempezo la suerte a sonreirle con de La fortuna su poder hnsta el a renlizar del su sueno dorado sur que estendieran i Estrecho de Magallanes

presa que proyectaba cai'ifîo i amor.

III

En Junio en el puerto Perû. Llamabasc

del borrascoso de Valparaiso

invierno un navio

de

1544,

anclaba del

procedente

San Pedro.

Comandabalo

de xes, el que mas tarde habia nauta que esplorara el primero las costas de la Araucania al mismo tiempoque el mas fiel i abnegado servidor de Valdivia

un marino jenoser el mas intelijente

en sus empresas: Juan Bautista de Pastene. Habia sido amigo de Valdivia en el Peru. Aquel pais debiale tambien servicios; pues le era deuimportantes dor en gran parte de su conquista. Venia en comision del gobernador del Perd, Vaca de a las 6rdenes de ValdiCastro, a fin de que, poniéndose via, evitase cualquiera amago costas que intentara la armada aquel tiempo con la nacionalidad de invasion a nuestras en francesa, espafiola. en choque

34
los Valdivia, no era hombre que le intimidaran acaso dudosos e inciertos, e bizo del porvenir, presajios la a los planes que meditaba servir admirablemente miaion que traia confiada el nauta jenoves. Pero, de la costa del sur que el reconocimiento Propfisole de i sin pérdida a su gobernacion; deaeaba incorporar de nuestro tiempo i cuando ya la lozana pvimavera benigno i dulce clima empieza a ostentarse Valdivia ricoe atavioa de flores i verduras, Pastene teniente con sus mas a entregaba los despachos en Valparaiso que le acreditaban al mismo tiemen el mar, depositando jeneral

con las armas pintado po en sus manoa el estandarte reaies i las suyas propias, insignia con la cual tomaria posesion de las costas araucanas hasta Magallanes.

IV

Poco 1544,

antes

de amanecer

el dia 5 de setiembre

de

el navio Sa* Pedro,

SantiaguiUo, desplegaban sin mas rumbo vaito oc6ano en pos de lo desconocido, la centella de luz que que marcara la nave capitana que la mente del marino jenoves, i sin otro gula iluminara que lo incierto sado aunt Pero i nebuloao confia de un ideal sofiado i no reali-

aeguido de un otro llamado sus blancas vêlas a las brisas del

para quien sus alto@ deaigaioe,

detengan i corten Paitene era marino cumplir

en el porvenir i abriga fe en ni limites barreras no existen que el vuelo de auto allas aapiraciones. i hombre de esplritu cometido. i bien sabria

con tan stgrado

35 Habia oidode boca de Valdivia,al recibirse del eatandarte en momentosde partir, las siguientespalabras i prestando acto continuoel consabidojuramento: "Capitan, yo os entrego este estandarte para que bajo la sombra i amparo de él sirvaisa Dios i a Su Majestad, i défendaisi sustenteis su honra i la mia en su nombre, i me deis cuenta de él cnda i cuandoos la pidiera, i haced juramento i pleito homenaje de lo cumplir." "I luego el dicliocapitan Juan Bautista de Pastene recibio el dicho estandarte i dijo que haria i cumpliria lo que le era mandado por dichoseilor Gobernador, lo que andando el tiempo demas le mandareen servicio de Dios i de Su Majestadcon toda fidelidadi dilijenciai buena conciencin;e hizoel juramentoi prest6 hornenajede ello en manos del dicho sefior Gobernador." "I luego inccntinenti el dichosenor Gobernador dijo al dicho capitan, qio por cuanto conveniaal serviciode Dios i de Su Majestad descubrirla costade esta mar del i sur hâcia el Estrecho de Magallanes, saber dud tierra habia, i tomar posesionen nombrede Jesucristoi por Su Majestadi por el dicho senorGobernador,en nombrede âmbosle mandaba fueseluego a poner en obra." (1) Las instruccionesque del Gobernador llevaba Putene, podrian resumirseasf: Que navegase en descubrimiento de las costas del sur hacia el Estrecho de Magallanesi tomara poaeeion de las tierras donde saltare, i trajese noticiaade ellas; 1544. e Ja*n del (1)Mémorial acrUmnodeCordeau

36
lo esperaria el maestro de de Villagra, a fin de que lo pacampo don Francisco sara al otro lado, e iba en busca de vfveres, i que a la vuelta lo esperaria en un punto cerca de la Villagra de Rauco; i a doscientas leQue navegara hasta ciento cincuenta guas, i pu8Îera nombre a los puertos, rios, islas, etc., etc. provincia Que en la boca del Manie

V

La narracion el escribano guiente

que a su vuelta

hizo de esta simplificarse

Carde nas, puede

espedicion del modo si-

esto es, desde Despues de trece dias de navegacion, el 5 de Setiembre, dia en que zarparon de Valparaiso, hasta el 17 del mismo, tocaron en una estensa bahia que llamaron San P,,dro, en honor i del barco San Pedro. bemador Esta bahfa esta situada, del nombre del Gode Llan-

en la provincias

quihue. Era la primera tierra maban formai posesion.

que descubrian

i de la que to-

De aqui regresaron en direccion a Valparaiso i fueron reconociendo diverses Tocaron en Punta puntos. Galera; Uegaron despues a un rio grande llamado Ainivillo en cuya boca, segun Cardenas, habia establecido un gran pueblo conocido con el nombre de Ainil a la altura de 39°. Pusieron nombre al rio i puerto, denomindndolos Valdivia, i a. una isla que cerca de allf vieron, que

-37se llamaba a la la boca de un vasto rio, Guiguacabin, su casa i guaca, Collecu, donde tiene, dice Càrdenas, el cacique i grave senor Leochenque es su adoratorio, de Cardenas, es el de la go (Error pues Leochengo Quinquina). A esta isla la bautizaron de "Santa Pasaron Inès." "isla i al rio, rio

Impeiial"

con temporal por una otra isla cerca de tierra firme i de un rio que designaban Tolten Leubo. La isla se distinguia el dia Gueli; pero por haberla descubierto de San Nicolas de Tolentino le dieron este nombre; i al rio Termes, asi tambien, por haber pasado por él con temporal. Sucesivamente el Ribimbe, la bahla de en Valparaiso Penco, costas de Itata; i por fin anclaron en 30 dias de Setiembre del mismo aiio de 1544, desafortunada en que pues de 25 dias de una esploracion el marino jenoves demostnS las dotes de un habilisimo nauta. dieron con

VI

Para

nuestro

prop6sito

creemos

oportuno

aqui las apreciaciones que, recido a nuestro "Anuario espedicion. -El error Pastene, Ainilebo, de 10 millas

en sus detalles, Uidrogrâfico" en latitud

esponer le ha meesta

(1879)

observa

el Anuario, al 6jar en homenaje que él Ilam6 Valdivia,

en que incurre la boca del rio al Con-

88
en cuenta si se de Chile, no debe tomaree quistador habia corrido un dia atiende a que ese célebre nauta ou punto por fantasia, aunque costa a costa, estimando basado en la latitud ensi presisa que a*ign6 a,la punta Galera. "La isla de Guiguacabin mas tarde el de Constantino cera tom6 que llamaron Imperial, Perez i despues el de Mani Leiva, Inès, se Galeones Broude sus

de Toledo que le impuso don Antonio nombre que conserva hasta el présente. "El rio Collecu de Santa que apellidaron en 1644 en Poco Corner o Toma cambi6 en motivo wen naves, desde de tornar la escuadrilla i haber total. el interior pérdida Enrique encallado una de

sufriendo

"Segun Rosales (Hit. T. I., pajs. 172 i 464) el brazo torna de Fraque hoi se llama Valdivia, se denominaba gatas, i Toma de Galeones el que rodea la Isla del Rei por el 0. S. Este era entônees el mas profundo i lo frelos buques de mayor calado, como sucede al cuentaban presente. "El esperto parece que sufria un error notable al decir que el senor de Ainil que era el cacique residia en la Guiguacabin Leonchengo, escribano la comarca de Itata hasta los promauque comandaba caea, como lo repite mas adelante. "Pastcne dej6 el rio Valdivia el dia 23 i parece que cocontrariado por las calmas, solo el 25 de Setiembre rridos por un fuerte viento del S. O. pasaron frente a Queule i el rio Tolten; mas es de suponer que desgarilos prisiotados por los informes que le suministraron los ieenerdos se confundieron del neros de Sepilha del San Pedro

39
escribano aula de buta Quele tomar (punta la isla de la Mocha por la peninde Roca) i el rio Cautin, que llamaron Tormes, por el Tolten; i esto lo confirma claramente el hecho de que a la isla Mocha, avistada el dia San Nicolas de la habian denominado 10 de Setiembre, su viaje al sur; pues que el situaria por los 38° 23' de latitud no permite con la penineula de Quele. El rio Caule equivoque de los eepatin que llamaron Tormes es el rio Imperial Tolentino, del dia de este santo, en fioles. "Esto Cârdeuas del escribano pone en evidencia el descuido i sus documentos al actuar sus imperecederos

tomaa de posesion"

VII

de las del primer fué la espedicion esplorador i los servicios que a él debemos. costas araucanas las costas del sur hasta la Deecubriâ en consecuencia Tal bahia que aun a de San Pedro, perteneciente de Llanquihue como queda dicho; bahia se llamR abandonada del todo, poblada sin i enliquecida de carbon el descubrimiento solo de esplotar

la provincia actualmente aeculares aun. Débese, Valdivia,

caa toosques

pues, Tolten,

a Pastene

de los rios

Galena, Quele, reconocimiento ria ne dispnso

Bio-Bio, las caletes de Punta Imperial, iala la Mocha, etc., etc.; i sobre todo el de la bahfa de Penco en la cual Valdideade entônces a fundar la ciudad de

Conoepckra.

40

VIII

Los do

compafieros

de

Pastene

habian

con gran jûbilo haber conocido cordado poderoso cacique Leonchengo del que les habia ya hablado Valdivia, cacique cuya existencia, probable o n6, di6 orijen a varias curiosas leyendas de que entraremc8 a ocupamos en el capftulo pr6ximo.

Hegado contanlas tierras del re-

IX

Hé aquf ahora et curioso cereincnial que acoetumbmban en estas tomae de posesion, 10 que no dejara de AI desembarcar agradar al lector. por primera vez en la bahia que llamaron ella como cosa propia, i al tomar posesion de como tambien Je los indios que te8tu&lmente el ya tantas veces nomSan Pedro

la habitaban, refiere brado Juan de Cârdenas, eacribano mayor: i Jer6niaAqu( salimos en tierra, dice, el capitan, mo de Alderete, i yo, i aiete soldados, en la dejando barca tres que la tuviesen i presta i a recaudo, gando a tierra estaban cerca del agua haata doce e îndias, algunos de ellos con tiraderas (hondas) lo que no ks manot, hablando soberbiosamente, dimoe, i mostrindolet elgana chaquira, en lleindios en las enten-

i haciéndoles

41
sefias, nos dejaron llegar a ellos, i llegados tomamos dos indios i dos indias, i teniéndolos cuatro soldados por las las instrucciones arriba manos, sac<5 el dicho capitan del dicho sefior Gobernador, i dio" el poder al tesorero de Alderete, i dijole que tomase JerGnimo en aquellos indios e indias de aquella tierra posesion i en su nombre por Su Majestad, por el Gobernador contenidas Pedro de Valdivia, su senor, i a rai Juan de Cârdenas que hiciera mi oficio, como lo mandaba el Gobernador por mi instruccion. <(I luego este mismo dia por la mafiana, juéves 18 del dicho mes de Setiembre del dicho aûo de 1544, en escribano, presenoia de mi, el dicho Juan de Cârdenas, i testigo de uso i escritor, el dicho Jer6nimo de Alderearmados de todas armas, te, tesorero de Su Majestad, con una daga en su brazo izquerdo, teniendo su espada desnuda en la mano derecha, i aprehendi6 aprehendia posesion diaa i en el cacique de ellos que se llamaba Melillan, i en toda aquella tierra i provincias i los comarcanos en ellas, don Carlos, rei de las Espafias, i en por el Emperador por el Gobernador Tûsallo i sûbdito era el dicho eu nombre Pedro de Valdivia, cuyo i todos los Gobernador dijo que tomaba i tom6 en aquellos indios e in-

i en presencia de todos dijo el dicho que alli estabamos, de Alderete lo siguiente: Jerânimo "Escribano que presente estais, dadme por teatimonio en manera que haga fé ante Su Majestad i los sonores de au mui alto Coneejo i Chancillerla de las Iodias como por Su Majestad, i en su nombre por el Gobernador Pedro de Valdivia tome) i aprehendo la tenencia i posesion i propiedad en estos indios i en toda esta tierra,

42
i provinciai en las demas sus comarcanas, i si alguna persona o personas qne lo contradigan, parezca delante que yo se las defenderd en nombre de Su Majestad i del dicho Gobemador, i sobre ello perderé la vida, i de como lo hago pido i requiero, a vos el presente esoribano, me lo deis por fé i testimonio, i quiero en manera que haga fé, i a los présentes niego me sean de ello testigos. "I en sefial de la dicha posesion, dijo las palabras ya dichas tres veces en voz alta e intelijibles que todos las oimos, i cort6 con su espada mucbas ramas de unos ârboles, i arranc6 por sus manos muchas yerbas, i cav6 en la tierra, i bebiô del agua del rio Lepileubo, i cortados palos grandes, hicimos una cruz, i pusfmosla encima de un gran ârbol, i atamosla en él, i en el pié del mismo ârbol hizo con una daga muchas cruces: i todos juntamente nos hincamos de rodillas i dimos muchas gracias a Dios. Testigos que fueron: el capitan Juan Bautista de Pastone Rodrigo de Quiroga. Diego Ozo– Antonio Jarabano Juanes de Mortedo-Jnan Elias El capitan Pedro Estâvan i Antonio Venero".

CAPITULO

III

UN IMPERIO

MARAVILLOSO

Aliolentet que impnlearon a oonquistar el inr.– »Imperio de Leoohengo.– Dosoientos mil guorreros.>-Ua templo con dos mil Moerdotes.– Ida misteriosa.– La Quinquina.– Reiaode Amazonas.– Cielo de Oro. Hiitoriadoret de Indiaa.Majores qae no admiten hijos varonei. Agnitin de Zârate i Lopes de G6raara.– Los primeros raton. importadoa al Perû i Chile.– Probabilidad de la existenoia de Leochengo.– Puebloi i nifios.– Un agorero iudio.– Echu tres mil babas al mar.~ C-OQToca la guerre.– Entado locial.– Creenoias i preoonpsoionea. a

Como misterioso cia de

lo

ha rodeaba,

observado algo asi en

el

discrète como las un

lector, mito,

un

velo

la exiatencercanaa mas al

un pais lo que

maravilloso contribuia de los

comarcaa aun

Bio-Bio, rea

a despertar primeros de

el intepor todaa la

i la curiosidad al eur provincia

conquÎBtadores una vez por

espedicionar ambicionada

i conquistar de Rauco.

Valdivia formai que cuando emprendid en 1546 en direccion al Bio-Bio, en satisfaccampafia cion de los ardientes deseos que le animaban, mortal

De

modo

44
prétendit quedarse en Santiago: todo» anhelaban al pais maravilloso, que creian un verdadeespedicionar ro El Dorado, cuajado de oro i de riquezas mil. en mayor grado, las relaDaba pasto a la curiosidad alguno oiones noveleacas ros de Pastene Leochengo, que hacian a eu regreso los compaiïede de los dominios del descubrimiento

rei i gran sefior, decian, de muchas tien-as i que residia en una isla donde tenia su "guaca i su adoratorio." La exiatencia las rejiones imperios.en era pues una creencia jeneral en los primeros de uno o mas llegaron a consignarlo en

araucanas, afios de la conquista. Hiltoriadores distinguidos aoa obras. Imajinaban mil guerreros .dotes,

un imperio en que habia hasta doscientos i templos servidos por millares de saccro Loutodos bajo las ôrdenes del rei Leouchengo

ohengorma. otro imperio dominado por Mas al sur, nombraban en que vivian únicamente amazonaa, mujeres, las cuahombres en sus poseaionee les solo admitian para la en 'determinado tiempo, i luego los destepocreacion rraban. era varon, lo enviaban a su padre; jer, lo acojian como un preciado regalo del cielo. Eran gobernadas por una reina que llamaban Si el nacido nomilla, que queria decir "cielo de oro." si mu-

Gua-

45

II
mas cabal conocimiento, oigamos lo que al resde indias don Agustin de Zâpecto refiere el historiador i Conquista rate en su "Historia del Descubrimiento de Para la Provincia En el libro del Perd", publicada en Amberes en 1555. III, cap. II, espone: de Chile (valle de Aconcagua) en 38 "Adelante grados de la Hnea, hai dos grandes sonores que traen guerru el uno contra el otro, i cada uno saca en campo doscientos llama Tierra a sus mil hombres de guerra; el uno de ellos se que tiene una isla dos léguas de a la Quiriquina), gran templo dedicada un que lo sirven

Leuchengorma, Firme (debe referirse hai

fdolos, donde dos mil sacerdotes. "I los indios pafioles

de este

que cincuenta bai entre dos rios una gran provincia poblaAraucanfa) da toda de mujeres, que no con8ienten hombres consigo a la jeneracion; i si paren mas del tiempo conveoiente

dijercn a los esLeuchengorma léguas mas adelante (sin duda la

hijos los envian a sus padres, i si kijas, las crian. la reina de ellas "Estan sujetas a este Leuchengorma; se llama Gaboinilla, que en su lengua quiere decir "cieoro", porque aquellas tierra diz que se cria gran oantidad de oro; i hacen mui rica ropa, i de todo pagon tributo a Leuchengorma. lo de

46

"I aunque muchas vecesse ha tenido mui cierta noticia de todo esto, nunca ha habido aparejo de poderlo ir a descubrir por no haber querido el pob!ador.Diego de Almagro,i porque don Pedro de Valdivia, que despues fué enviadoa poblar esta tierra, nunca tuvo tanto numéro de jente con que pudiere ir a descubrir i dejar pobladoslos pueblosque tiene hechos." III Agregamui serinmenteel historiadorde indiasque di6 la noticia precedente un naviode la armada que envi6 don Gutierres de Carvajal,Obispo de Placencia, que emlioc6 por el Estrecho de Magallanes,i de allf vino costeandola costa basta llegar a la ciudad de los Reyes. Anade que este navio trajo los primeros ratones que se conocieronen el Periî i que lus indios los llamaban ococha,que quiere decir, "cosa salida del mar." I por nuestra parte debemos decir tambien, a imitacion del historiador que citamos,que los import6igualmente a nuestrosuelo un buque que toc6 en la bahia de Araucoalla por los anos de 1600 i tantos. IV Por otra parte, Lopez de Gômara, historiadorde indias, comoel anterior, cuenta lo siguiente en su Historia Jetteraide Indias, publicada en Zaragozaen 1552.

47
Hablando de la espedicion de Valdivia oyeron decir los espedicionarios Lenclien-Golma, a Chile: que habia un doscientos

"Que senor dicho

mil combatientes

suyo i enepara contra pomigo, que ténia ôtros tantos, i que Lenchen-Gorma en que habia un seia una isla, no léjos de su tierra, i que mas con dos mil sacerdotes templu grandfsimo adelante habia amazonas, la reina de las cuales se lladonde maba Guanomilla, que suena "cielo de oro," de no tenargüian muchos ser aquella tierra mui rica; pero dra mucho oro; empero que digo yo, pues no han \isto ni la isla las amazonas, ni el oro, ni a Lenchen-Gorina, de Salomon Como que llamaron por su gran riqueza." mënos crédulo se vé, G6mara se mue^tm que maravilloi sus sol-

el cual juntaba otro rei vecino

Aguetin de Zàrate, respecto a estos imperios sos que tanto tentaraÉ la codicia de Valdivia dados., V

que existi6 un poderoso cacique vecinas al Biode las rejiones Leochengo, poseedor el i del que turo noticias Bio i de la isla Quiriquina, Pero es indudable por la relacion que le hicieron de que dl nos habla, que fueron sus prisioneros bian salido de la provincias. de Rauco. mismo Valdivia Tales los indios i que ha-

alicientes los primeros fueron, sin embargo, en gran parte a Valdivia i sus soldados a que indujeron Arauco. la conquista del ent6nces misterioso emprender Los pueblos en su infancia seméjanse a lot nifios en

48
su primera edad. Complâcense das para satisfaccion propia; hecho8 reales, en tejer fabulai i leyen-

enseguida ac6jenlae por dando asi alimento constante a ou ima-

jinacion inquieta i vivaz ya que todavia no lia lucido para ellos el periodo del criterio i de la fazon que no es i si juicio i cfilculo que obfantasmagoria que deslumbra serva i mide.

VI

Lastradiciones

respecto

des i opulentos caciques la entrada de los espaîîoles a Chile; sobre todo en los comienzos de las memorables de la conquista campanas de Arauco.

al poder miaterioso de granno escaseaban por lo mismo a

AI penetrar las huestesde Valdiviaen la zonadel sur en demandade la adquisicion Araucoen 1550, de a medidaque avanzaban,os promaucaee otras tribus l i retirâbansequejososa acojersebajo la proteccion de losaraucanos, aldiciendo e los conquistadores. m d Al respecto,hé aqui lo que,crédulamente n6, nos o refiereRosales. Llenâronse este motivo provincias e la coscon las d ta del mar i la cordillera alborotos temorescon la de i entradadel Ejército Espanol,i los caciques, onsultânc dosequé liarianparaestorbarleel paso,acudieron sus a i adivinos agoreros, unos i otros comenzaron llorar i a sus futurosmaie*.El principal adivinoi el masafamado fué que conflultaron, un Lechugurû,indio que tenia

49

irato con el Demonio: por arte mâjico i con aida se transformabaen tigre, leon, ballena i otras formas espantables. Este, cuando queria, enviaba granizosi tempestades sobre las scraentems,helandolasi atrasândolaa a su gusto por hacerse temer i respetar. Era cacique poderosoi seuor de muchos vasallos, i echaba tres mil balsas de armadaa la mar con diez indio8 flcchcrosen cada balsa, al cual comohechiceroo Machi mas acertado, liaciéndolesen sus juntas invocaciones i sacrificiosde sangrc, matandoen su présence i para ofrecerle ovejns, rogiindole que les dijera lo que habian de hacer i el suceso que habiande tener con los e&paiïoles. Kespondioleeste diabolico oraculo tomaran las armas i que adondequitteraque lu nacionespaîiolahiciese asiento le diesen batalla. A esta respuesta obedecieron todos i con vocando toda la tierra hicieron pur todos los cerros humus para avisarse unos a otros, como de sus atalayas. Oianse voces a todus partes i vefanse por las ladcras de los montes jeutes armadas con cabezasde pcrros, leones i otros animalespor celadas,con muchaplumerfaen la cabeza ofausetamborcs roncos, cornetasi vocerfas con que se convocabanunosa otros i se animabana pelcar, i ecliaban retus a los espnfioles dicic'iidoles a que que venian a sus tierras, que se hartasende ver el sol, que pronto no lu verianmas". (Hist. de Rosales, Lib. III).

7

60

VII

Ya se comprenderâ si linbria motivo en la época que narramos en imperios i reyes misteriosos, pain penser de continuo la i podcrfo aguijoneaban cuyo esplendor ardorosa de los primeros invasores de nuesimajinacion tro suelo. Ello nos dâ una idea tambien del estado social i de las preocupaciohes de esos tiempos. i creencias de los homUres

CAPITULO

IV

EN CAMPA^A.

Encomieuda du aima a nue»tra Seflora del Impaciencia del conquistador. Sale a oampafla. -Aflo de d« p»t.– Esta–Meusajon* dos de Aranoo i Tucapel. -La marcha.– Ataque* coutinuos de loa indios.– Butalla de Qoilacara.– Aoampa Valdivia en el valle de Andalien. Beoorre el Bio-Bio i el actnal uiento de Conœpoion. -Pre·éntase el ejéroito indio. Retirase a Penco.– Ardid que _va lot espaOoles. Hayena Santiago por la costa

1

las perspectivas del halagiieno moraeutos veia presentarse delante la impaciencia conquistador, 8ÎO8O de adquirir la tierra anhelo8 dorainios pezaba i realizacion i estender a gozar

Ante

porvenir que por de s( el capitan dominaba todo su Rér an-

privilejiada objeto de sus de sus idéales, con que dilatar sus el poder sin limites de que ya emi seffor del pais que con-

como duefio desde

quistaba. Reconocidas radas las rejiones

las costas araucanas, esplovecinas al Maule i al Itata, era menester

1544

52
abrirse ciada paso i continuai dicha. la marcha en busca de la codi-

1 fué lo que Yaïdivia liizo. su tilma a la imâjeti de su Despuos de encomondar devocion, nuestra Sefiora del Sucorro, comu e*l la llamaba, dispûsose n partir al sur.

Pero como homhre provisor, habia ya de nntemano enviado émisari os a las provincias limftrofes ordenandoles que guardaran obediencia a la Real corona de Espafta. Unas obedecieron pero las mas nô\ Como era tan grande la ansia de Valdivia, espone Mariiio de Lovera, de seguir lu conquista. i ver en quietud todo el reino, einpeziS pronto los préparâti vos etc campana; pues, "desde el primcr dia que lus esp&fioleseutraron en esta tieira de Cliile siempre fué su principal intento ganar los estàdos de Arauco i Tucapel, por ser los mas principales de Chile, ast por la hermosurn i fertilidad de la tierra, como por la grande abundancia de oro que hni en sus minas, i aunque di versas veces lo habian intentado, siempre se volvian Antes de Uegar donde de8eaban por no ser ménos la ferocidad i valentfa de la jente araucana i tucapelina, que su riqueza i abundancia." (Lovera. XVI). II

En efecto, en 11 de Febrero del afio 1546 ealia Valdivia de Santiago a la cabeza de una columna compueata apënas de 60 hombres de a caballo.

53
al territorio desconoque iba internàndose cido, las dificultades mas insuperableo. presentabnnsele Pasado el Mauîe i el Itata, tom6 la via de Quinel. Laa poblaciones que encontraba traa mas avanzaba al sur. De igual modo et ardor ba ya propôrcionea los invasores. A cada vocarlos Una momento a combate. a su paso aumentaban bélico de los naturales que temer raïéntomaA medida

que daban

por su vida a

si\lian a disputarles

el paso i a pro-

batfanse con 300 manana, cerca de Quilacura, a beber, los cuales si indfjenas que se habian juntado se desorganizaron, fiu por el pavor que les infundi6 la de I08 animale* «le ellos presencia eu ese entôiices. Pero en la noche, estando divia en el mismo Quilacura, de sobre Penco, arroj6se mas como estaban en armas acampada la hueste de Vala trece leguas de la bahia ella un grueso ejército indio; los asaltadoe, de los instru dispusiéronae mentos bélieran

al punto al combate. Los alaridos i el estruendo

cos de los indfjenaa, refieren antiguos para aterrar un mundo. Fl fmpetu i valentia con que atacaban se hacia abrumador para los asaltadoe.

cronistas,

]on asaltantes

Ni las armas, ni los caballos que en el dia habian eausado tenbr a los bdrbaros, fué parte a infundirles miedo. lucha i viendo Deapues de algunas horaa de terrible et nuelo fin los cubierto de sangre bdrbaros, dejando gran numéro de vfetimas. i de muertoe, retiraronse de au parte en el campo al un

54
Valdivia ballos, da uno. perdia en cambio algunos aoldadoa i dos calos que en aquel tiompo valian dos mil pesos ca-

III

Advirtiendo

carlo, levant6 laa tierras del cacique Andalien, cuyo nombre propio era Antulien, que quiere decir "plata del sol." En este valle diô deacanao a au fatigada tropa i euro" a los heridos. Miéntras se ocupaba en recorrer las riberaa del Biu-Bio fundado blacion Concepcion i el asiento tomando en que actualmente nota de la numerosa enta ho-

a ataque en el dia volverian au campamento. dia a Llego* al siguiente

Valdivia

indfjena que alli habia, sobre todo en Gualpen, de improviso vidae rodeado del ejército indio que lo venia peraigiüendo desde Quilacura. Ya no eran una ni doa las tribua combatiente*, cronistas hacen sino to-

das las circnnvecinaa. a cien mil el numéro Pero raiéntras

aacender Algunos de indios esta vez, en Io que hai una ex ces i va exajeracion sin duda. se organizaban para cercar a Valdivia, hacerlo. En tanto, aguijullegô la noche i no pudieron neando Valdivia el injenio i dando ulas a loo pies, eatravi6 lugar una senda en que i se refuji6 en Penco, en el mismo dentro de cuatro afios fundari» a Conal rededor del

cepcion. Hizo encender

i dando ôrden a media (optai m6 la costa en direecion a las juntas

campamento grandes noche para marchar todel Itata i el Mau-

55
le, caminando Santiago El ardid por esa ruta mes que lijero basta llegar habia salvado de a Valdivia; guerra pero no sin haber en presencia del peligro a

reunido un conaejo que lo amenazaha.

IV

i,Qué habia sido de los indice? Cuando éstoa creyéronse para el ataque, organizados avalancha echâronse cual formidable sobre el campamento en que creian a Valdivia, guiados por las luces que rfute habia cuéntase hecho eneender; las que volvieron en una gran batalla destruyéndose Dando cuenta burlado», nias, viéndcse armas sobre ellos mismos, hecho sin-

campai. Marifto de Lovera de este

dice, los barbares gular, "diéronse, gran impetu en las i como segun el dicho del Seluces como en enemigos, fior el que es amigo de la luz anda en tinieblas, quedaron ciegos i burlados como bârbaros que eran; porque como dieron en matar las lu ce», peneando que mataban hombres, inuertas." quedaronae los hombres vivoe i las luces

V
de Valdivia equiprudente embargo, la retirada valia a una derrota, por lo cual buen cuidado tuvo de ocultar la verdad de esta campapia. Sin

-b6En 1650, cainpafia cuentro» carta escrita Valdivia al rei Carlos se concreta V, en 16 de Octubre de a manifeatar que en eata Bio-Bio tuvo muchos en-

a las mâijenes del con lue naturales; que una noche lo asaltarun siete u ocho mil indios que reconoci<5 el luego huyeron; buen aitio para poblar, i viendo Bio-Bio; encontre que habia gran cantidad de indios, resolviô* por prudencia regresar a Santiago a loti 40 dies de campaHa; peronada en ère del peligro en que estuvo i la corrida que le hicieron los indfjenas. Observa tambien que entre a la capital con grau regocijo "viendo

de los que a la guarda de la ciudad quedaron, i sabiendo que tenian tan buena tierra cerca i tan poblada, donde se les podia pagar su trabajo en remuneracion de sus servicios."

VI

la cnmpnna con que el intrépide i glorioso aventurero iuiciaba la conquista de Arauco ind6mito, cuyas puertas tocaba ya i que al forzarlaa lai! pagaria en breve con au propia vida en cruel martirio la utisfac#cion de ver realizados eue sofiadoa apojeo de au gloria dor de au grandeur i de sus triunfos ?deales al llegar al en todo cl esplen-

abi

CAPITULO

V

CONFEDERACION

ARAUCANA

Ojeada sobre et mapa de la Araucanfa.– Divisiones naturales.- -Trot dirent» lonas. Rajinn marîtima. Rcjion central. Rojion flub-andina. i limites Bntal-Mapus.– Jurisdiccion Organiiarion civil araucana. de eUos. Topogroffa. IndioH cocteflon, llnni>tah i pehnonchea.– Los Estados de Araaoo. Orfjcn de ]on EstadoK. La papa orijinaria de] vaUo de Arauoo. Cantono«. Boroa.– Indios rubios. La Arancanfa bieidrioa. AntigOM poblaciones ospanolan n loe Butal-Mnnni denignad* Un» fonte maravillo*a.– Piuartn. Yerl.aa médicinales. Orografîa i flora.

1

Si el caudillo cialo no obstante

invasor

habiase

retirudo

al norte,

ha-

con la sntisfnccion

de haber

en parte con sus deseos, i dispuesto fundar ciudad en el sitio mismo que le habia refujio i tabla de salvacion en la noche

cumplido mas que nunca a servido de de dura prueba

por que paiara en presencia de las atrevidas, compactas i numerosas tribus de Penco i Quilacura. Habrian de titiscurrir, cuatru largos anos empero, sin que las comarcas riberanne del Biu-Bio, sintiernn re8

58
sonar otra vez las vcoerfas de nuevos combates en el fragor de la pelea. Montras esa época memorable llega, detengamonos a echar una mirada al mapa del Estado por conquistar i estudiemos tambien su organizacion civil para medir en todo su alcance la magnitud de la empresa proyectada, el velo misterioso ya que estaba por descorrerse que ocultabaa Arauco i que en breve na luclia entre a la vista a vida de los conquistadores, iba a ser el teatro escojido para la etercpresores i oprimidos.

II

la Araucania, vemos topograficamente que no pierde del todo el caracter jeneral de la fisonomfa esterior del pais, aunque diferénciase si de las demas rejiones de nuestro territorio i por la exuberancia pasmosa grandiosidad que revela su soberbia naturaleza. Dividese en tres grandea zonas comprendidas entre el Bio-Bio i el Tolten, de norte a sur; i entre los nevados Andes i el mar Pacffico, de oriente a poniente limites naturales del territorio araucano, como queda dicho. Las tres zonas abarcan mente Tolten; 1:Zona tuosa de ochenta a cien i de treinta una estension aproximativael Bio-Bio al

Considerada

leguas desdo a treinta i cinco de mar a cordillera.

Seflalanse

en este 6rden:

de la costa; limitada al oriente por la moncordillera de la costa llamada al poNahuelbuta,

59 niente por el mar, al norte por el Bio-Bio (desde la Ifnea de Santa Juana i San Pedro de donde arranca la cordillera de Nahuelbuta), périal, donde termina 2°-Zona la costa, entre i al sur por el asiento esta misma cordillern. del rio Iin-

de los llanos; estendiria la falda oriental

a la de pnrnlelmnente i la rejion de Naliuelbuta

sub-andina. 3?– Zona sub-andina) de los Andes entre las serranîas comprendiriu li&cia cl valle central, i sus imncdiaciones

III

Estas zacion los

zonas corresponden

que, politicainente, dividiéndolo araucanos,

a la organiperfectainente dado a su territorio habian en tres grandes estados o a

en lo que ellos llamaban Butaien su idioma. "gran territorio" Estos

Mapu, equivalente

las tres zonas de Butal-Mapus comprendian Asf con sus denolninaciones especiales. que hablamos, la zona de la costa llamabanla Labquen-Mapu (pais la del llano central, Ldvun-Mapu (pais del mar(timo); llano) i finalmente la sub-andina, ina-pire-Mapu la falda de los Andes ) eran los que componian Estos Butal-Mapus do federativo araucano, dando unidad, fuerza la raza araucana. Las tribus que los habitaban clasificaciones: propiamente figuraban dicho, tambien o indios en (pais de el Estai vigor a

tres grandes Los araucanos, costa, pobladores

de la

del Labquen-Mapu.

60

Los huillicboso indios llaniatas,que ocupaban el Lelvun-Mapudel valle central; i Los pehuencheso jenfe «lelos pinares(péhuen,pino i che,joute) pertenecientesal tercer Butai-Tuapu. Exist.iatambien nn cu.irto Butal-Mapu, pero independiente de lus araucanos,no obstantede que solia ser su aliado en caso cleguerrn. Comprondia desde el Tolten liastaol rio Bueno; i de este a oate, desde los Andes al mar. Los nraucanos,por otra parte, estaban obligadospor la mistnatopografîade su territorioa ser pescadores,los de la costa; ganaderos los <lel llano; i cazadoreslos de la zonaaudiua. IV Pero 1qmas curioso de ia organizacioncivil de este pueb!osingtilar,era la snb-divisionque hacian de cantooes i distritosen cada uno de sus Butal-Mapni». Como estas demarcaciones dan a conocer por completo la jeogrnfin de la Araucanfa, entraremosa detaUnau i tendremos nsi de relieve el cuadro del vasto panoramaque nos ofrece esa rejion escepcional. v Butal– MapuMarîtimo (Labqtien Mapu): Esta aeccion,es sin duda de las mas bellas, fertiles i de uinfcorescas la antigua Araucania, pertenecientea la

61 zona de la costa co mo Hibernes. Conataha de los célebres Estados de Arauco i Tucapel, i de las parcialidades de Impérial i Boroa, divididu todo en distritos talea coino Murcun, Coraleubtt, Mageo, Millataun, Curaquilla, Melirirupo, Llico, Yafié, Tubul, Raque, Quidico, Loeve, Quiapo, Ranquil, Loeve, i Campagne. Al de Tucapel:–Ilicura, Molguilla, Paicavf, Licureo, Lleulleu, Rnquillme, Quiridico, Cura, Tirûa, Tucapel, Ronquin, Tanaquepe. A Impérial hasta Tolten: Cuduin, Rulon, Collico, Purunlu, Cudilcubo, Pallad, Puanetur, Telguape, Chanco, Illahuepulli, Gliilla i Rucacura. I por iiltimo: Boroa,entre el Cautin i el Tolten, ocupando una estension de 22 léguas de este a oeste, célehre por el color blanco i el pelo rubio de sus habitantes que los hace los mas hermosos de la raza araucana. Son tambien de earacter mas dulce i atrayentes que los demas.

VI

En el litoral de este butal-mapu abrense cinco herrao8osi grandes valles que contuvieron en el pasado numerosa poblacion india i que pueden Ilogar a ser Miento de nuevas i opuleutas provincial para el porvenir. El primero de estoi valles se estiende entre el pu«blo de. Arauco i el rio dé Lebn; el segundo desde Lebu al Paicavi; el tercero entre el Paicavi i el Ttrûa i el Impérial; i el quinto entre el Impérial i el Tolten.

62

Todo los cuales hàllanse demarcados, naturalmente, por los numerososnos que los fertilizano por los vignrosos espolones que se desprenden atrevidamente cie Nahuelbuta en direccional rnar. Riegan este butal-mapu los rios que bajan de Nahuelbuta, algunosde los cuales han sido designadoscon diveraos nombres: Colcura, Chinilengo, Laraquete, Carampangue, Tubul, Raque, Canchupil, Pilpilco, Lebu, Ilicura, Tucapel, Nielan, Paicavi que viene banandoen su curso las antiguas poblacionesde Tucapel i Carietc; mas al sur el Deulleu, Qu!dico, Ohumpull,el Imperial que viene del interior, el Budi, el Chillé; i por fin el Toïten que nace del lago de Villa-Rica. Con el Tolten termina el ùltimo limite sur del butalmapu de que nos ocupamos,cuya jurisdiccion principiaha desde la misma antigua plaza de San Pedro a orillas del Bio-Bio,frente a Concepcion, ara terminaren aquel p remoto confindel litoral araucano. Mide de ancho, esto es, desde las montafiasde Nahuelbuta al mar de dos hasta nueve léguas.

VII

En tan vasta posesion Mnse descubierto abundantes minas de fierro, lavaderos de oro, carbon de piedra etc. etc. por ser la patria de la papa; pues es orijinaria de esa zona; i hoi, como ne sabe, se haUa rapartido por el orbe entero tan precioao como suculenEs célèbre ademas

63
to alimenta mente que la Araucania a la liumanidad. ha regalado tan prûdiga-

VIII

I ya que del Estado de Arauco propiamente debemos observar que se le dénomme ocupainos, una circunstancia particular.

tal nos asi por

AI pasar por esa tierra Jerônimo de Aldercte en compaûia de los suyos, esclamâ:– seûores mios, bien podemos llamar a esta tierra los Estados de Flandes i AlemanIa. este esclamo a su vez Valdivia, "Llïiine8cle los Estados de Arauco i Tucapel". Desde entunces ac les désigna con el nombre de Estados. Las piazas principales de esta rejion fueron la de San Pedro en que se cuusumia mucha manteca para esportar al Perû, como asi mismo el producto del liuto; i por fin Colcum, Cuûete, Tucapel i Arauco, destruidas estas ûltimas por los araucanos en los grandes levantamientos que se siguicron a su fundacion. I habiéntlulo oido

IX

Butal-Mapu

DEL LLANO (Lelvun-Mapu).

Entramos a la segunda divisiondel territorio araucano, limitadoal norte tambien per el Bio-Bio, al sur por

-64el Tolten, al oriente por las serranfas de los Andes i al poniente por Nahuelbuta. Esta es verdaderamente la Araucania hist6rica, la Araucania que ha inmortalizado la raza que nos ocupa. Los araucano-llanistas, pobladores de esta jurisdiccion fueron, sin duda, los que hasta ayer mismu mostrâronse consecuentes con sus tradiciones del pasado; pues nunca cejnrun un punto en su constancia admirable por recohrar su independencia, lo clue no ocurriô con los costefios,los cuales mas tarde aceptaron con mas docilidad la dura coyunda que les imponia la civilizacion. Esta zona era una de las mas pobladas. Contenia los cantones de Encol o Angol, Puren, Repocura, Maquegua, Huenu-Tolten o Alto- Tolten, Mariquiua, Nininco, Lumaco, Tomen, Chollcholl, etc., etc. Una red de infinitos rios se estiende en diverses direcciones en esta dilatada pampa, desprendidos de la cordillera de los Andes. Dirijiéndose presurosos hacia el occidente parecen estrellarse en el inmenso muro que les présenta Nahuelbuta, i repartie'ndose en gruesas consentes guian su curso al mar, como el Bio-Bio i el Cautin que en su curso obsorben numerosisimos rios de menor importancia. Las selvas que lucen por doquiera las galas de etema verdura, contribuyen a engrandecer soberbiamente la naturaleza de este lugar. En tan admirable posesion fundaron los antiguos conquistadores la mayor parte de sus ciudpdes que con el tiempo fueron tambien destruidas como las demas.

-65-

X

de cinco léguas mas arriba de la plaza de estuvo la ciudad de Santa Cruz, sobre Santa Juana, fundada el monte Millapoa, por don Martin Onez de "A distancia Loyola; pero cont6 su fundacion con la vida de su fundel rio Guape tuvo dador. Al frente de la embocadura su situacion el fuerte de Jesus, el de la Trinidad sobre Toboleu, Santo, rio hacian el distrito i en el monte, de Cotiraz de cuya falda el de San Jerônimo, meridional de las el del Espfr itu occidental sale el a la parte

Carampangue, oriental. "En la estremidad

a las llanui".« Miguel, acereandose el de Guadaba, i en estas la ciudad poco despues tiempo tuvo Francisco se redujo en ellas a un fuerte, su ubicacion

vegas de San de Encol o Angol, de los Confines, que i corriemlo la ciudad mas el de San

de la Vega, establecida por el Gobernador don Francisco Lazo de la Vega. Levant/ esta colonia, fué despoblada. pero en el inmediato hubo en Puren, Lumaco i poblaciones i los jesaitas establecieron en este butal-mapu Repocura, las misiones de Encol, Minas, Puren, Nininco, Huequen i Repocura." (1) "Otras tres

Corvallo i Goyeneche.

9

-66.–

XI

Butal-Mapu Sub-Andino ( Ina-Pire-Mapu). Esta tercera i ûltima designacion del antiguo pais araucano, era lambien bastante pobla:1a. Comprendia las parcialidades de Bureo, Colline, Mulclien, Malleco, Regaico, Cimcaico, Quechereguas, Llatnuco, Tub«tub, Maquegua, Morven, Guarahue, etc.: todos habitantes de las faldas andinas. En la parcialidad de Colliue estuvo la ciudad de los Infantes, fundada por don Garcia Hurtado de Mendoza, a la cual traslado la de los Coufines de Encol. Levantose en un hennoso i ameno sitio, sobre una colina que domina un espacioso valle por donde corre el rio Tolpan. Entre los rios Queuco i Bio-Bio estan lo» celebrados cerros de Callaquf, poblados total mentede pinos que producen el suculento pinon. Refiérese que en 1782 esport6se de esos cerros una gran cantidad de pinos para reponer la arboladura de la escundra guarda-costas del mar del sur, produciendo un resultado magnifico. Carvallo i Goyeneche nos ha trasnntido que en la parte oriental de estos phares en que se eleva el monte de Huilligiieya sobre el confluente de los rios Pangurco i Bio-Bio, que en su cûspide tiene el crâter un volcan que no vomita fuego, pero despide humo i en ningun tiempo duelafio se vé despoblado de nieve.

67

Prosigueque enla faldaoccidentalde este monte hai un manantialcuyasaguas son de colorde perla, i puestas en un vaso, se ven en su circutisforenciamuchos gl6buloso ampollascomo si estuviesen en accion de fermentar. Posée una dulzuru ngradable aun a las bestias, pues la que la bebe alguna vez despuesla busca. XII Cnenta el mismoCarvalloi Goyeneche que en circunstancias en que estuvo a ver la fuente not6 que los caballos del pehueuche Pichicolquin, que estaban en una pradera distante una milla de ella, fueron a medio dia en busca de aquellas aguas sin beber en tres arroyos que vadearonpara llegar a ellas. Salen de unos lechos de ocle, dice, arnarillo-pardo, con algunas vetas de tierra nzul. Son aquellas de estmordinaria suavidad, i lavandosccon ellas, se suaviza la cutis; cualidadque no pierde, sin embargo de que a las dos lioras no le que(la dulce i se ponc insfpida. Encuëntransetambien una gran cantidad de yerbns medicinales que constituyen una verdaderabotica nat ural,adaptable a toda dolencia. Abundan ignalmente las fueutes termales desde el volcanAntuco ("agua del sol") al sur en toda la estension cordilleranade la Araucanfa, iluminadade trecho en trecho por las perennes Hamas de sus numerosos volcanesque cuales cirios inmensosofrécenle eterna i refuljente luz.

68
lo mas digno de observée es la orografia que distingue indistintamente las divisiones naturales que acabamos de sennlar; orografia que es la confirmacion maa espléndida de su flora majestuosa, lozana, virjinal, imponente que vamos a disenar. Sin embargo,

CAPITULO

VI

OROGRAFIA

Bello distintiro de la oroffraf îa araaoana.– nndinas.– Montants de Nahnelbota.–

Montafios Rejion montaftosa. Boâcajes en el valle central. Orandiosidad de Nahaelbuta. Orfien de sa nombre.– 8Q Jeograf fa i sa papel ante la historia.- -Bios i ailes. -Valle de Pnren La BocheU de Chile.– Celebridad de Puren.– Ida de Colipt.- Lumaeo.– Choll-Choll -Imperial.-8a porvenir.-Bella desoripcion que haoe el ubio Domeyko. 8u esploraoion de las montants de K Araucanfa.– El pino chileno. pifion.– Prodijios de la naturaleza.

1

en mayor grado la Araucania au carâcter de rejion escencialmente montanosa. Su orografia En particular, los dos inmensos cordones de compônenla, montanas el uno al pté de loa Andes i que se estienden el otro en la cordillera de Nahuelbuta, que es la seccion mas clevada, mas bella i majestuosa de la cordillera de la costa que ciflendo nuestro litoral desde la cuesta de Chacabuco va a morir desquiciada i desfalleciente en el seno de las remotaa playas australes del continente. B08CO8O8 cerros duraatraviesan i enmarafiadas tambien selvas de perenne veren diatintaa direccionee el grau

Particulariza

70
del central, valle, prolongacion hermoseàndolo bas cordilleras clarlsimaa al que abren paao amcon los infinitos rios de

rapidos i bramadoaguas que se desprenden montafias. res por entre los bosques de sus soberbias alli por la naturaLaa lluvias, mucho mas frecuentes i multia acrecentar leza misma del cliina, contribuyen corrientes plicar inagotables de la tierra al solo contacto dividiéndose i brufiida por do quiera plata. que parecen brotar ansiosa* de la planta del viRjero, suben miles de hilos de lustrosa

II

Las

montanas

andinas

i las de Nahuelbuta Su conformacion

clasificarse

en un solo sistema.

pueden i la flo-

ra que las distingue

son casi del todo iguales.

El esbelto i elegantepino chileno, ese arrogante seîîor i dueoo de las elevadas cumbres de am'bas montafins, padre del suculento i abundante pifion,es el que de ordinariomarca el sellode su carâcter a las serranfas amucanastan grandiosasen la naturaleza que revisten comoomnipotentesen la augusta soledaden que moran cual mudostestigos de los siglosi de las edades que por nuestro suelu i nuestra raza han pasadoari'astrandoel carro de las multitudes a la tumba del olvido i del no ser!

71

III
En la orograffa mui especialmente denominnda tinta araucana sin embargo, distinguese, la seccion de la cordillera de la osta tanto por ser enteramente secciones de las demas disde la

Nahuelbuta,

pur su elwacion cordillera del litoral cliileno,

como por la parte liistôridurante la guerra de Arauco, ca que le cupo dcsempeuar de lindero a demorcaciones naturales, ya ya sirviendu de teatro de accion a los mas reûidos combates, ya, por fin, de asiento i de hogar a las mas reboltosas, tribus araucarias. indomables Et nombre de Nahuelbuta grande"; de "nahuel" tigre der ivar tambien Hacesele ayudado dientes." del adjetivo misioneros "buta", altivas e

se hace procéder de "tigre i de "buta" grande. del verbo quiere decir "naghgen", "grandes que pen-

ocupados en las misiones del interior, dâbanle, por otra parte, el significado de "mondescubriéronse tafias de plata;" pues en la antigüedad en ellas varias minas de tan rico inetal. Antiguos

IV

Nahuelbuta sur. Nace

corre,

coinu

lo hemos

visto, de norte

a de

de la parte

occidental

de la subdelegucion

72
Santa Juana i termina en el asiento del iio Impérial, de sesenta le-

una lonjitud aproximativamente mas de ancho, poblada totalmenpor diez a doce o guas descoseculares, te de espesfsimos bosques de ârboles llando lo» abundosos pinares que al cielo elevan altivos midiendo bus hermosos copos. la parte norte desde Antiguamente (que signifie» gol, se Ilam6 Catiray cuyas i desde la Araucania; sieiTas de Puren. De sus declives faldas moraban las rcducciones Angol al sur

el paso Lia a Anen "cotta-flores") mas belicosas de las

se denominaban

como de los despréndense corrientes numerosas que occidentales que caen al mar, el Picoiquen, rios como el Tabolebo, forman diversos al Lumaco alimentar ("agua el Puren, que contribuye orientales de luma"), el cual engrosado por el Colpi el que a su vez dan orijen al Chollcholl, Cautin que baja Jel oriente, dan orfjon al salida al vasto mai- de la perial, puerto de i asiento sidérable que riega el Cautin, de mar. poderoso puerto V i el Quillen, unido con el hcrmoso Imconporcion futuro de un

que De losvallesque nacende la cordillera describimos, hâcese notar el principal de ellos;esto es, el de Puren o Lumaco, ue se estiendede nortea sur. Parte q de d en lo occidental el departamento Nacimientohacia el S. E. del asiento de la antiguaCafietei terminaen el Imperial,aiguiendo cursodelosriosLumacoi ChollChoIt

73
Es lo que verdaderamente intermedio. Sue centros vistosas, nmenas tes varias. Forma todas el todo son en demasia se ha llamado el valle de i circuidos de

pintorescos regadas hondonada

i fertiles campinas unn inmensa

por corriena

las industrias

Distinguese nominados Puren,

de la agricultura igualmentc por los famosos

adaptable moderna.

i las vegas i fangosos un contraste maco, los que presentan célèbres c historiées llanos de Angol, Al occidente Naliuelbuta, nacimiento lonjitml vin de

cenegalfts depantanos de Lu-

completo con los situados al norte. de Da de

de este valle, es decir, al poniente dihitase el hennoso lago de Lanalhue. al Paicavf. Es de unos dicz kil6raetros

por im'nos cle la mitad de ancho; providencial comunicncion entre dos zonas diversas i si se estuvo situada en estos de fosos

quierc remotas. La antigua i heioica dunnnios. i establecimientos de

Puren molinos

Hoi dia aun se conservan

los diseîlos

que hache mas de dos sia Puren por algunos crode Chile, por su escep-

glos alll habia. Con razon se ha coiisiderado nists, cional del coloniajc la Rochela

tenaz que como por la resistencia topogratïa la ella hicieron las tribus que la poblaban, mediante en paz de todas. Solo estuvieron mas féroces i guerreras de una espresion, sino 24 liorns en un siglo, valit'ndonos a su condicion. acnso veridica en su escencia, apropiada los purenes en ou En tiempo de g u erra encerrâbanse en vîva i i de allf mantenfanse fortnleza inespugnable herôica resistencia.
10

74
De nllf naci6 tambien, en 1655, el grito de guerra qoe de aquel siglo que à'iô en provoc6 la gran sublevacion tierra por segunda vez con el poder de loe reyes de Castilla en la conquiata de Arauco. Aquella fuerte Roche!a, testigo conôcese araucano, la de Colipf," segun del antiguo heroismo con el nombre de "Is-

hoi en parte hcmos observado.

VI

Dard

una idea

jeneral,

que nos lie mos trazado, mon tafias araucarias mereci6 en sus atrevidas fia de nuestro En

en complemento cl cabal estudio

del

cuadro

esploraciones suelo.

que de las a un distinguido sâbio (1) en beneficio de la orogra-

amena i pintoresca i sin alejarse un descripcion nos prepunto de la verdad, segun lo hemos constatado, senta en lu siguiente, parte por parte, lus robustos i lozanos pobladores de los bosques de la Araucanfa: i bajo todo punto de vista interesante son los dos cordones de mou tafias que atraviesan este terride la costa, tor io; el uno en la rejion de la cordillera i el otro en la rejion sub-andina (Nahuelbuta) (los An"Hermoso des). El ârbol mas abundnnte, universal en toda la estension fias ea el roble. encinas Este el que ejerce un dominio de las indicadas monta-

àrbol, no ménoa importante que las de las riberas del Dnieper alcaoza muchas ve-

(1)

IfMcfo

DMM^ko.

75
ces en los Andea tronco ta grueao la primera a treinta i derecho, mitad de pies de altura, i au se liallu deanudo de ramaa hansu altura. Su madera, aegun a laa (te las encinas de la Ini ochenta

Poeppig,

glaterra "Su compafiero constante i pareciio con él como liermanos mellisoa es el pesado i duro raulf; los dos, hasta la mitad de au altura, se ven muchas veces matizadm de plantas parasitas i enredaderns. AI lado de ellos estienden sus ramajes verde-oscuros el fragante laurel, el pintoresco lingue, con sus hojaa correosaa, el hermoso rnafios peumo, &as especies de flores i frutillas. con sus encarnadas mirtos Encanta tan variados sobre chuquiras, i diveren sus formas i tahojas, con su deliciosa de sus con infinidad

iguala en calidad i Norte-América.

como en el cbrte

i la distribucion

todo, frngancia de que se llenan las estensas riberas de los rios; la luma, con su flor blanca i coposr. i rosada corteza hacen el contraste mas lindo con el verde de su menuda hoja.

VII

"Al pié i como al abrigo de esta vejetacion vigorosa i tupida, se cria otra mas tierna, que parece pedirle el apoyo de sus robustas ramas. Aquf abunda el avellano vistoso i lucido, tanto por el color verde claro de sus hojae como por la elegancia de sus racimos de f ruta matizadof en diversos colores, i con él se halla asooiado el canelo, tan stmétrioo en el deaarrollo tan dorecho de sus^ ramas caai i tuatrowo en au espesa hoja.

76
"En troncos célèbre ellos, por io comun sube, i entre sus flexibles se entrclnza la mas bella de las enredaderas, tan el copihue, montras de lo asoma, la a luz las palidas especies de plantais i de yer-

por su flor encarnada, mas profundo de sus sombras hojas del helecbo bas que no abrigan ninguna vfvom i miles

en su seno a ningun ser ponzofioso, i serpente terrible al hombre.

VIII

"A donde quiera que nos dirijamos en el interior de aquellas selvas, encontmmos varios trechos impénétrase hables, donde todos los drboles, arbustos plantas llau de tal manera enlazados i entre(ejido3 con an sinnumero de enredaderas, liauas i cafiaverales que todo el espacio se llena de una masa diforme de vejetacion, densa i compacta. Allî, de las ci mas las mas elevadas de los ârboles bajan innumerables cuerdas de maderas, los flexibles loques, parecidos a los cubos de los navfos. AIgunos de ellos, cual péndulo oscilan en el aire, otros firmes i tendidos sujetan la orgullosa frente del ârbol al euelo en que habia nacido. "Mas abundante que todob i mas cargados son los coligües, que en parte transforma» toda la selva en un denso tejido de cati« con hojas aftlados, con etiyas cafies hace su terrible lanxa et audas art ucano; i la ^nile inas tierna i outil i mai flexible que los primeros, la que de au delgado rtmaje i de au hoja ango«ta da abundante patto a los animales: un pasto alto, frondoto que te

77
alza liasta la rima de lus mas altos robles i làureles mo si en medio de aquel excesivo lujo de vejetacion las yerbas i los pastalcs se convirtieran en arboles. coaun

IX

lo mas profundo llos densos i pantanosos rior de Nahuelbuta crece Andes, de la

"En

de estas montanas, tras de aqueen la parte supecanaverales, i en las serranias elevadas de los el esbelto, jigantesco pino araucaria. Su tronco se empina a

i se encuentra edlebre

mas de cien pies de altura i tan dcrecho, tan igual como el palo mayor de un navfo: tan vertical, firme e inmôvil como la columna de marmol de algun templo anticon la guo. Su cogollo es en forma de un hemisferio parte plana vuelta hâcia arriba i la convexa para abajo, se muevo incesantemente, sus alargando I recojiendo encorvadas ramas, terminadas por unas triples i cu&drucomo manos de poderosos brazos. ples ramificaciones, En las estremidades de estos brazos, en la cima horizontal del ârboi o a donde maduran los pinonea, el verpan de los indios, que la naturaleza pr6diga en 08tremo suministra a cstos puebloe." Este pan pehuen-chileno de que nos babla el ilustre sabio, es sin duda del orbe. uno de los ârboles de mu mérito dadero

Loa indfjenas llaman "quillin" la fruta. Le pitia es sumamente grande i oontiene Cuando esta en ttaon le !1era à pitionea.

huto

cien en

7S
ltrkq«ehadedarfaltnelaflo ttes* et ahtfnati?a; otta en otro. dot oorteaas; la esterior de oeroa de cuatro pulde ttpttor i desttla ana résina blanoa mai olorosa la oorteia interior mas delgada eirve Potée signiente; pero la coen un afio i espoes et abondante

fadas i tm abondanoia;

pafa tttopa. Et oolor de la madera Utt i de sama resisteiieia,

es amarillo

i exelente para mue-

X

Poet dio pvtde que

état

ton las montafias

te pretentan me*not de cauar de las belleias

inyfrjenea del territorio a nuestra vista. Admiran i no asombro al viajero del norte, de orgulloso

de la naturalesa, lot rioot doues con que la nataraleza ha dotado al querido tnelo que ha meoido nuestra cana de patriotas.

CAPITULO

VII

ERA

HEROICA

Afio de 1550.Principio de la. i de Valdivia.– Sale tiïuofante. Marcha al snr a la conquista.– So ejército. al rio Itata.– Organizacion.-Liega Beqaerimiento a los indios. Campamento en la idla de la Laja.– El Nivequeten.– Paso de eu rio. Dispntanel pasolofl indfjenas.– Reûido oombate.– Llegada al BioAtraviesan a nado el Bio-Bio loi arnicaBio, frente a San Rosendo. nos.– Awlto al oampamento espafiol.– Prosiguen diarioe oombatei.– Eaploracioncs.– Besuelre Valdivia dirijirse au costa.–Leranta campamento en el aotnal ûtio de Concepcion. Mémorable batalla noctorna del Andalien.– Victoria de loa wpafiolea.– Betfranie a las Tegaa de Talcahuano.

1

el ano de 1550. Deëde 1546 el territorio Empezaba que acabamos de diseHar, i que iba a ser en breve el teatro escojido de las hazafias de dos pueblos rivales, hablase adormecido en dulce belefio, sin que la paz de sus hogares fuera turbada i sin que el mônstruo sangriento de la guerra paseara su funèbre carro en tan libre suelo. Pero embriaga la felicidad al mortal es dicba inconstante con el nectar que tan pronto de sus deleites oomo

80
le exaspéra cia. brindândole el amargo acibar de la desgra-

La espada de DamGclea pendia sobre el pueblo araucano, mas amenazante que nunca en las circunstancias mismas en que se imajinaba mas libre i victorioso. no se liabia El osado e infatigahle conquistador dado

punto de reposo en la rrosecusion El término tmscurrido desde

de sus propos it os. 1546, en que asentara

por vez primera su planta en las puertas de Arauco, en la balifa de Penco, hasta en 1550 que alcanzamos, habia sido para Valdivia toda una vida empeilada entre afanes i contratiempos miles por allanar toda clase de obstàculos i poder de una vez por fin reunir los elemencontos necesar ios con que dar cima a sus atrevidas quistaa. De regreso del Perà en 1549, incendinda habia perdido parte de i destruida la Serena i todo eso

su tropa, encontrado asesinados sus habitantes.

No fué sin embargo

su espiritu parte a desalentar Mas grande en la desgracia que en el apojeo de sus misrnos triunfos, que este es el don del jénio, supo detener a tiempo la corriente de los males que contra sus a su caracter sobreponiëndose empresns se desbordaba, i a las pasiones que contra él tambien principiaban a soplar en vendaval desbecho.

II

Calmada vecinos

un

tanto

de la capital

la tempestad i tranquilizados los en vista de los esiuerzos liechos

8t
por Valdivia para dejarla rcsgnardada convenientemente de todn nuevn tentativa de sublevacion de los indije uns, veiasc dollar por el valle central al conquistador i 200 guerreros en direccion al sur, en los primero8 dias de enero de 1550. Era 1n segunda campafia al sur la que se omprcndia. Marcbaba Valdivia en litera cargada por yanaconas; pues no hoclin acompafiar de ofra manera a sus soldados por la fractura de un pié que habfa sufrido en una caida de a caballo al pasar revista a su ojéreito Marehaban tainbicn Jeronimo do Alderete, temente jouerai de armas, i Pedro de Villagran, mnestre «lecampa A tes vointe dias de salida de Santiago, llegaban a orillas de! Itata, térnûno de la jurisdiccion de la capital. Ilasia vlli nada liabia ocurrido de estraordinario. Pero pasado ese rio la escena cmpezaha a cmnbinr; pues lus naturales mostrahanse los mismos esforzados combatientos clcl 4 G. Organizoso con este motivo cl ejcrcitu espedicioiiari», tomau.lo todas lu. precauciones necosarias a fin de no ser sorprendido. De dia avauzaban a la distanoia coinpafiias exploradoras, (le noclie vclalmn. Valdivia ropuosto (le su onfermedad i en aptilnd de monta r a caballo, diiijia personal mente los movimientos de la especlicion. Avanzaban en ôrden de batalla; pues desde el Itata adelante tubieron ya que sostener repctidos ataques de los indfjenas. Sin embargo, no podian atacar aies iudios sinliacerles antes un requerimiento de paz, en cumplimiento'de una real <5rdon. Este requerimiento consistia en un memo-.
il

82
por uno de los mas famosos letrados de su siglo, el doctor don Juan Lopez de Palacios Rubios, que a debia leerse a los indios ante de ataiuirios i reducirlos rial redactado esclavitud. que deberian someterso a los del rei de Espafia, como ûnico duefio que représentantes era de la America i de sus habitantes, por concesion Por él se les hacia saber que le liabfa hec<\o el Papa, de Dios. preaentacion su lejitiino poseedor en re-

si los indfjenas cnteiulerian Ya se comprendera den o si estarian dfcpuestos a aceptarla.

tal 6r-

III.

orillaban las riberas del Nivequeten, despues nombre que daban al rio de La Laja. Vadeàronlo por la parte donde entra al Bio-Bio, en Dios el paso dos mil indios; disputaronle de caballeria dada por el pero aute una carga irrésistible maestro de campo don Pedro de Villagrnn se desbandaron. El 24 de enero llegaban puestos a atravesarlo, con tal objeto. Miéntra8 en esta operacion a las orillas del Bio-Bio, disen construir balsas ocupandôse estaban, un cuerpo de indiaun que el anterior, arrojandose San Rosendo. Allt

jenas mas considérable i terrible, a nado desde la orilla opuesta, impetuoso sobre el ejército castellano lo asaltan con sin igual valor.

83
logra Valdivia repeler dolos de nuevo a repasar el Bio-Bio. Quiso oriente. buscar un paso mas scguro Felizmente el asalto, obliganal

en direccion

Al efecto, avanz6 en esa direccion; caminado dos léguas se ve de nuevo

que marchaba con la vanguardia el combate. bate a Ayudado por una segunda partida, los aultantes i los persigue hasta la ribera opuesta del Bio-Bio, donde, segun de veinte mil indios. Como duciendo Valdivia, habian acampado mas

pero no bien habia asaltado. Alderete, es inducido a sostener

botin de guerra regresaron los victoriosos conmas de mil carncros de la tierra (quilihueques arrebatados a los vencidos.

o huanacos),

IV

A pesar avanzando preséntanle Valdivia a la ribera

de tan contfnuos

combates, prosigue Valdivia al oriente. A otras tantas leguas de marcha, una cuarta batalla los naturales. obtiene una vez mas la victoria i los corre el Bio-

opuesta. Decfddee por fin a recorrer

las riberaa

allende

Bio para bascar sitio i fundar una ciudad; pero, convenciéndoae de la imposibilidad de su objeto por la abundancia de jente i el bélico arder enemiga que la animaba, volvi6 a repasar el Bio-Bio. Despnee de ocho dia que ocup6 con au campamento la estensa i fértil isla de la Laja, en continua esploracione@, resolvi<5 levantar el campamento.

84

Torno a atravesar cl Lnja, i toir andola direcciondel Bio-Bioal niar marchaal sitio d<? Penco, donde habia estado en 1546, dispuestoa poblar ciudad.

En la bahfade Penco esperaba Valclivia encôntrar los socorrosque debia llevârsele por mar. Asento su camparaento a media légua del Bio-Bio, en un valle a orillasde "unas lagunas de agua du!ceque hai", dicc el misinoValdivia. Este sitio on que situûsu campamentoValdivia,es el mismoque ocupa aetualmentela ciudad de Concopcion, subdivididoen iufinitas lagunasantiguamente, que han ido desapareciendo euol trascursodol tiempo,quedaudo solo hoi comoun recuerdo del pasado la de las "Très Pascualas"i lu "ltedonda." Permaneciô"allf acampado durante dos dias viendo sitio a propositopara poblar in descuidarseen nada, a fin deestai-listo para cualquierasaltode los pencones,los cuales habfanle dejado recuerdos perdurables desde su campafiadel 46. VI 1 comose pensaba:a la segunda noche del 22 de febreroi estandoen velael campamento,res gruesos t cnerpos del ejército indio, rëpartidos en diversospuntos, le rodean i le asaltao.

85

Pero comola retaguardiade Valdiviacstaba apoyada en una de las lagunas,que se cree sea la de las "Tres Pascualas",pudieron solo batirlo por un puntoA fin de que Valdiviano huyera comoen la campant de 1546, los guerreros indfjenas habian tomado la precaucionde cerrarle todos los pasospor donde podria tocar retirada. sobre las huestal Descolgaronsccon impetu I alaridos tes invasoras,que era ''para hundir la tierra", segun la espresion del conquistadorque liace ascendera vcintu mil el numéro de indfjenas. Vcnian armados de fléchas, macanas,porras; i en tal numérolas fléchasque caian como copiosa lluvia sobre les invasores. Tanto las fléchas como los golpes de las macanasi porras sobre las cabezas de los caballos,los hacian rétrocéder; de manera que mémentospor momentosiban perdiendoterreno los conquistadores. Las filasdel ejc'rcitoindio eran tan compactasi cerradas que hacia imposibleromperlas. Durante tres horas cien de a caballo no podianpenetrai' a uno solo de los escuadronescncmigos. De liora en hora hacfa*e mas tenaz la luclia. Ileridos la mayor parte de los castellanosi sus caballos, empezarona céder: en tanto los indfjenasva cantaban victoria, En lo mas crfticodelcombate i en mediode la descsperacion que dominabaa los asaltados,Valdiviaordena echar rié a tierra a sus soldados, los cuales, arremesus tiendo con igual coraje, blandiendoho rrorosamente aceros, comienzanpor poutr en fuga al ejército indio.

86
aluinde trescientos yanoconas que en numéro la desigual i pangrienta braban con carrizos encendidos contienda, aoometen tambien contra el enemigo que huia, Los lo que puso fin a la tenaz lucha ya al aclarar el dia.

VI

Aunque victoriosos quedaron heridos en el campo caai todos los soldados castellanos i sesenta caballos, i de parte de los indijenas un inmenso nùmero. Dando cuenta Valdivia al Rei de esta batalla, refiere nacio-. que hacia treinta anos que peleaba contra muchas nes i nunca tal teson de jente habia visto en el pelear como en estos indios. Esta batalla habia durado tres horas. el el 23 de febrero se retiraba los heridos, victorioso a las vegas de Talcahuano.

Curado ejército

CAPITULO

VIII

PENCO

El delicioso valle de Pegn.Su ameuidad i lozania.– Orîjen del nombre de Penco.-La Fûndase el fuerte de Penco.Formejor bahîa de Indias. tificacion. Delînease planta de ciudad.-La Conrepcion. £r(jese en cindaü. -3 de Marso de 1550. Reparti mientos de tierras i nombramientoa civiles.La châcara de Pedro de Yaldivia. Posesion de Lopei de Landa. Hoalpen i Talcaguenu. Orfien del nombre de Talcahnano. Convocan los pencones a la goerra. Asalto al fnerte de Penco.-Cuarenta mil indios. Sus trajea i armas.-La derrota. Escuadron araucano.-Prevencion de Iob asaltante^. Miedoque lee infunde la caballerin. -Muortoe i prisioneroH.– Barbara caetigo de Valdivia. Dioe i el Diablo. Pelean contra los indios San Pablo i la Virjen Maria, segun Valdivia. -Los huinca8.-Real cédula de Carlos V en favor de Concepcion. Herâldica pencona. Astillero de guerra.

1

Lleg6 por fin Valdivia rodeado de suaves colinas dos de abundantes dulces palabra rrouipi6 aguas;

a un ameno

i delicioso

valle

de pintorescos fuentcs i clarisimos

bosques circuimanantiales de

valle que los naturales llamaban i(Pegun; de las indijenas, se coque, como la jeneralidad mas tarde i se le Uarao "Penco". de un ârbol al paladar, que dà una frutilla sobre todo sazonada en

Pegu es el nombre colorada i mui sabrosa

.88 agua tibia. Tnmbien ca lo dcsignun "Pcumo". campesinos se le l1nmú a ese valle Pegu-co, que signiti(le Pegu". Scgnn otros, "Pen-co"; de "peu", por verse cl mar desde en tan nmclia disNucstros

"agua ver», i de "co", agua, tancia. El arbol cl IVgu, Penco. de donde

abundante

sitio era, agradable pues, tome') su nombre el heroico i viejo

Enconl raron

bcnigno nes que on cl se sucedian, hia que (ucron de opinion mente las bases Al decir en Indias." Sin embargo 154G. Con

lus conquistadores (au bello el lugar, tan ol clima, tan regulares i bondadosas las estacioi tan adecuada, unanime echar por fin, la baalli definitiva-

de un pucblo. de Valdivia era la mejor le era ya conocida

baln'a

que

"babia

desde

su campniia

de

cl ubjeto de ponerei; a cubierto de un nuevo i asaho de los hcncones i araucanos, détermine probable abrir a orillas dcl mar una ancha zanja en forma de media luna i luego la construction de una cerca de gruesos maderos. la espalda el ancho mar; i llesguardubale dentro de aquel scguro recinto encerrose con les suyos, sin confiarse por eso en mucho de su vida i tranquilidad.

II

El 3 de marzo divia la planta

del mismo

ano de delineaba

1550,

trazaba

Val-

de la c!ndad:

canes;

designaba

89

sitios a los conquistadores; construiscasas hpbitaciunes i cuarteles; levantaba murallas de adobe i de piedras; fortificaba sériamente el fierté; daba mas tarde encomiendas, i seîialaba por limites de la jurisdiccionde la nueva ciudad desde el Maulea Lavapié, en la bahîa de Arauco. Nombru igualmente alcaldes, que fuerun los primeros don CristGbulde lu Cuba i don Estévan de Sosa; personajesde los mas valerososconquistadores. En el reparto de tierras de la nueva ciudad, a la que se le bantizucon el nombre de la Concepcion,toco por supuesto al fundadorla mejorparte; elijiû comochucara la vasta porcionde terreno comprendidaentre el Andalien i el Bio-Bio;i desde el nacimientu del Andalien hasta su desembocaduracon el Bio-Bioen el mar; esto es, lo que es hoi Concepcion,Florida, Ilualqui, Hualpen i Talcahuano. El rejidor Lope de Landa tom6de igual modude su parte la hacienda denominadahasta hoi "Landa" en en la vecindadde Penco; terreno que fué ecnsagrado por Valdiviaa las sautas Guadalupei del Socorro,con el propôYito que se levantaraalli una hermita en hode nor a esos patronos de la iglesia. Todo csto se efectuô entre marzo i el 5 de octubre en que fué erijido el fuerte en ciudad. III. La parte mas poblada de indiosen esta châcara de Valdiviaeran Hualpen i sobre todo Talcaguenn; pues
12

90 asi se llamaba pur les indios a Talcaliuano, "rayos del cielo vocablo que

que por habcr disparado por primera un navfo esvez en aquel puerto sus piezas de artilleria los indios al sentir el unisono panol, «que allf arribô, desconocido estampido para ellos, creyeron que eran rayos que decendian tûnces desiguaron cielo." cIel cielo ese sitio sobre et navfo: desde "rayos endel

quiere decir 1 pues refiéïese

''Tnlcagiiunu":

IV.

En vista de la fundacion

de la nueva

los indijenas cou posible que miranin instalacion en el corazon de sus tierras de un otro

ciudad, no era iudiferencia lapuei por con-

blo, lo que equivalia para ellos la esclavitud siguiente la peVdida de su libertad. I fué asf. Desde un principio los penempezaron cones a ensiar emisarios a toilas las tribus, particularmente a las araucanas como las de mas fama en la guerra. En sus quejas a las demas tribuns esponian que la presencia del ejército invasor valdria para ellos la pérdida de sus mujeres i de sus hijos, el trabajo forzado, el castigo, la ignoininia j la muerte en fin. No tarde el llamado en hacerse esperar. A medio dia del 12 de marzo viéronse cubiertas bito las lomas vecinas de Penco numéro

de aû-

por el ejdrcito indio, i en tal que se les hacia ascender a cuarenta mil.

91 Venian resueltos a vender caras sus vidas. La derrota del Andalien no les habia acobardado. Al contrario; habianse concertado mejor en el plan. 1 aun se presentaban esta vez dirijidos por un toqui o jeneral en jefe, segun algunos antiguos cronistas, i entre ellus el poeta Ercilla, llamado Aillavilû ("nueve culebras" o "culebra mordedora" al decir de otros.) V. Formaban cuatro gruesfsimos escuadrones, para atacar por cuatro partes distintas a la poblacion. Avanzaban en medio de una alguzara infernal que hacian retumbar lus montes cercanos, dando gritos i retos a los castellanos; o ya saltando i brincando de un lado a otro; o ya haciendo resonar los cuernos que les servian de voces de mando o los atambores que usaban en sus danzas a las que eran mui dados. Imajinaban ser el ûltimo dia de sus cnemigos. Sus trajes no infundian ménos espanto. Ostentabanse mostrandose con pescuezos de carneros i vestidos con cueros de lobos nmrinos pintados de diversos colores, lo que daba un pintoresco aspecto. Traian grandes penacbos en la cabeza i cenidos con celadas de cuero tan duro que no cedian al mas recio golpe. Sus armas componfanse de fléchas, mazas, garrotes, i picas. I si como su prevision no hubiese sido bastante para dar en tierra con ,el poder del invasor, llevabau

92
de escaleras consigo tablonef a manera para •mltar et foto del fuerte, i largas cuerdas para enlazar y derribar los maderbs del cerco que guarnecia el mismo tatnbien merle. Otroa conducian, final mente, carrizoe encendidos para las casas i gâteras de los irivasores de Penco. incendiar Tanta habia lido la mafia que sa habian dado para esterminar la raza que invadia su libre suelo.

VI

Mas, quiso la desgracia esta vez que salieran peor parado* que nunca en su magna empresa. Trente a la puerta del Al avanzar el primer escuadron de Aldefuerte, hizo salir Valdivia al bizarro Jer6nimo rete a la cabeza los cuales, de 50 guerreros de acaballo, iracundos i terribles sobre las primeras avalanzâronse 0 filas del enemigo escuadron. La carga fué tan inesperada como infernal para los No pudiendo Maltantef. resistir al empuje de la caballe1 como los demas escuadrones, ria desbanddronse. por la distancia en que se encontraban les era imposible prestar a tus camaradas oportuno ausilio, desbandfironse tambien de espanto en presencia de la casobrecojidos balleria eepafiola que no conocian todavfa, sino solo el a la batalla nocque habia asistido ptrimer escuadron tuma del Andalien, por lo que habia el bonor de la jornada que cbtuviera tremenda derrota. sido elejido para que' se torno* en

93

Quedaron en el campo mas de tres mil indios muertos i doscientos prisioneros,a les cuales Valdivia hizo cortar las narices-i las manosen senal de castigo, arrojândolos en este estado a sus tierras para que aterrorizaran a sus compatriotas;bârbara e inhumanaaccionde que nada sera bastante a perdonarlea Valdivia aun en presencia de toda la majestadi brillode su gloria.

VII

El capitan conquistadorcomo sus camaradascreian, no obstante, que estos cnstigos,propios solo de la época inculta en que se practicaba,n,equivaliana "hacer salir el diablode donde habia sido venerado tanto tiempo, para que tuera en ella el culto divinohonrado." En tal opinion tenian a la tierra indfjenai sus moradores. Valdivia atribuy6 esta nueva victoriaa la intervencion del ap6stol San Pablo i de la virjen Maria,quienes, dice, le ayudaron a pelear, aterrorizandocon su presencia a los indios. Asi termin6 el primer asalto a la ciudad de Penco i asf el escarmientoque en él se hizo. Un compactoescuadronque babia venidode Arauco a prestar ou concursoa los pencones,salvo,empero,con todo 6rden, repasando el Bio-Bio,ain haber alcanzadoa combntir. Ya en este tiempo llamabanlos araucanoa "huinca"a loe espafioles,por creerlos soldadosde los incas del Perû (con los cuales habian peleadoel eiglo anterior), i a

94 los caballos incas." huequeinca", es decir, "ovejas de loa

VIII

Con todo, tan se fia] ados servicios prestados a Su Majestad el Rei por estos audaces conquistadores, debian tener su recompensa; i en efecto asi Au'. Hé aqui la real cédula con que el Emperador Carlos V, honraba la naciente ciudad, decret/mdole sus propias armas i confirmandoel nombre de ci udadque Ilevaba, con el titulo clela Concepcion, en homenaje a la memoria de la vfrjen Maria, que segun las preocupaciones de los conquistadores, habia salvado al ejército conquistador de una derrota scgura: "Don Carlos, por la divina clemencia Emperador de los Romanes Augusto, rei de Alemania; Dona Juana, su madré, y el mismo Carlos, por la gracia de Dios, Reyes de Castilla, de Leon, etc. Por cuanto Alonso de Aguilera, en nombre e como Procurador General de la ciudad de la Concibicion de las Provincias de Chiles» nos ha hecho relacion que los vecinos e moradores de la dicha ciudad nos han servido mucho en la conquista y pacificacion de aquella tierra, donde pasaron muchos peligros y trabajos en ella y en poblar la dicha ciudad e austentarla, e que los pobladores de ella son gente honrada e leales vasallos nuestros, e nos 8uplic6 en el dicho nombre que acotando a lo sasodicho mandàssemofl •efialar armas a ladicha ciudad, segun y como las te-

95 nian las otras ciudadese villas de las nuestras Indias e como la nuestra merced fuçsse. E nos, acatandolo susodicho,tobismoslopor bien, e por la présente hacemosmerced e queremos y mandamos que agora e de aqui adelante la dicha ciudad de la Concibicionaya e tenga por armas conocidasun escudo, u que aya eu é*l n Aguila negra en campo de oro, y por an'iba un sol de oro enci mala cabezade la dicha Aguila, y a les pit's una luna de plata, y a los lacloscuatro estrellas de oro e, dos ramos de azucenas de flores en campo azul, segunque esta seïîaladoe figurado en un escudo o tal como este, las cuales dichasarmasdatnosa dichas ciudad por sus armase divisa seïïalada, para que las pucda traer e poner, e digu, e ponga en sus peudones, sellos y escudos,vanderas y estandartes, y en las otras partes e lugares que quisierene pur bien tubicren, segun c comoe de la forma c mancra que las ponen e traen las otras ciud:utesde nuestros Reyuos,a quien tenemosdadosarmase divisas. E por esta nuestrascarta mandamos al Serenfssimo Principe Don Felipe, nuestro mui caro e amado hijo e nieto, e mandanmsa los infantes mui caros hijos y liermanos, e a los Prelados, Duques, Marqueses,Condes, RicoHhombres, Maestresde Ordenes, Priores, Comendadores e sus comendadores,Alcnidesde los Castillos, e cassasfuertes e llanaa,e a la de nuestro Consejo,Presidentes e Oydores de las nuestras Audiencias, Alcaldes, Alguaciles; Mexinos, Prebostes, veinte e cuatro; Regidores, Jurados, Cavalleros, Escuderos, e quatesquiera homesbucaros de todnslas ciudades, villase lugares de los dichosnuestros Reynos y senorese de las

96
firme del mar Islas e Tierra indias, océano, assi a los que ahora son como a los que sean de de ellos, en aquf en adelante, a cada uno e a qualquiera sus lugares e Jurisdicciones que sobre ello fueren redichas nuestros e cumplan y agan guardar e que gunrden la diclia cumplir la dicha merced que assi hacemos a e tengan por ciudad de las dichas armas que los hagan sus armas conocidas y sefialadas, e como talca poner o queridos, traer, trario e que en ello ni en parte de ello embargo ni conponer en tiempo alguno no pongan ni consicntan so pena de la nuestra ni por alguna manera, alguno, Cumara, a merced, y en mil maravedises, para nuestra cada uno que lo contrario hiciere. Dada en nuestra villa de Madrid a cinco dias del mes de nuestro Salvador Jecude Abril, ano del nacimiento Yo christo de mil quinientos y dos afios. y cincuenta EL Rey. Y6, Juan de Sainano, Secretario de su Ceràrea y Cat6licas de su Alteza." Majcstades, la fico escribir por mandato

IX Segun antiguoscronistas, el aguila del escudo représenta a Maria en su concepcion; âguila de grandesalas, " de quien dijo el Profeta que subiendoa lo altodel monte Libano chup6 la médula del cedro, por haber encerrado en sus entraiïas la médula del Padre, que fué el Verbo encarnado. El campo de oro i el sol de que se viste, conocidasgalasde la Concepcionde Marin, pues con ella la vi6 San Juan vestida del sol i con la luna

97

i por calzado, rendidasa sus plantas, sus variedades a menguantes, quientambiensirvenlas estrellas,ya de f corona,ya de cercohermoso,ormundole corcna, i coronândolas ellas." a Estas palabrasi creencinsdel cronistaRosales, ien b nos dan una ideade la sociedad nuestro pasado tan de dispuestaa aceptartodaclasede preocupacionesomo c de consignarlasonla mayor injenuidaden sus obras c candorososronistas. c

X La nueva ciudad deberia ser tambienla cuna de la aristocracia chilena;puescon el tiempo hubo all( muchostftulosde Castillaque ilnstraron3u vecindario:at les comoel condede Montede Oro, don Carlos Adriano de Carvajali Vargas, or concesion heclmpor el rei p CarlosIII; el condela Marquina,cuyo mayorazgo estaba vinculado Jerez de la Fronteraen Espaîla,poen don i seyéndolo Andresdel Alcazar Zùniga, rimojénito p del conde don Ignacio del Alcazar,casadocon Feliz Benavente Roa,sobrinadel duquede San Carlos,don i Fermin de Carvajali Vargas; escendencia todoslos d de cualesaun Ya se vera si/lospenquistosendrân razonde ser ort gullo8O8 •

31

08

XI

de San Vicente, que el tiempo la ensenada i limita a Penco por el sur, sirvi6 de astillero de guerra navfos, como el Sun Miguel que en ellos se fabricaban Andando al agua en el siglo 56 cafiones. se lans6 pasado con capacidnd para

CAPfTULO

IX

LA TRADICION

Craeldades de los conquistadores. El cacique Albaa de Larapié. Sa defensa. Notables rasonamientos. Enroatra a Valdivia sus iajoitioiM i Beminisoenoias de la batalla de Penoo.engafios.– Maerte de Albaa. La tradicion.– La pretendida aparicion de San Pablo i la Virion Marfa. -Creencia jenerel de enta aparicion. OpiAsereracion de Valdiria. niones de los historiadores de la colonia.– Divenos joioios. El "boldo de la Vfrjeu" en Penco. Adoradon que de él se haoe. Bererëneiasele como a uns imâjen sagrada.– La antigua hermita. El abate Mol'na. Naeatra sociedad del paO6ngora Marmolejo. Esplioaoion aoertada. sado. Por qu«5 nw hemos ocnpado del milagro de Penco.

1

nacia i se alzaba en medio de La antigua Concepcion todos lu hormres i actos de vandalismo que acostumbraban practicar los primeros conquistadores. Sus conquistas el barbarismo. Entre eran la conquista de Valdivia del barbariamo en la naciente por Con-

lse orueldades

cepcion, oftaae el hecho de la muerte atroz i desapiadada dada a un vnleroso cacique de Lavapié, Albaa. Redacido a prision por haber aaaltado a ana parti-

100
que habia entrado a conquistador toda clase de depredaciones, vioLava.pié cometiendo las mujeres, el infortulando los hogares i maltratando nado cacique pag<5 bien caro en manos de Valdivia su da de soldados del al amor suelo natal. I como una manifestacion del sentimiento patrio que domino a la esfurzada i varonil raza araucana, siempre Mariiio de Lovera pone en boca del desgrael cronista disciado cacique antes morir, el siguiente patético curso que refleja tambien mui de cerca los excesos a los conquistadores. que se entregaban Mariûo de Lovera dice que él oy6 este discurso.

Des-

pues de liaccr sabcr Valdivia al cacique los motivos que ténia para hacerlo llevar al sullicio; esto es, por haber a Laasaltado a varios espaitoles que habian penetrado vapié, contesta: "Mira, si tu quieres pouerme de senor, gobernador, delito el que nosotros cometimos en matar a los que dices haz lo nue quisieres, que tu dia es este; pero yo no sé porque razon debas tu calificar por maléfico el defender nosotros manifiestos ojos. "Por a nuestras tiranos mujeres, hijos i haciendas de tan como los que allf vimos a nuestros

de entencierto, senor, nosotros no acabamos der eFtas marafias de muchos de vobotros que no haceis sino

ponderar que es buena la lei de Dios: decis a los indios que ella manda que ninguno robe, ni sea traidor, ni tome las mujeres ajenas, ni baga mal a nadie, i por otra parte vemos que loa mas de vosotros haceis. todo la contrario, mas cuando dejaremos aparte esta lei, i eolamente se tnirsse la razon natural, jno se yo. como tu quie,

101

res justificar el partido de los robadores de haciendasi mujeres; mas siendo tan manifiestosi desvergonzados como estos de que tratas. "Yo te certifico,senor, que estuvimoslargo rato a la mira para ver lo que buscaban (los espanoles)i si buenamente nos pidieron de lo que teniamos para vuestro l sustento, se lo diéra,mosiberalmente. Pero si los vimos entrar (a Lavapié) como lobos carniceros, haciendoestragos por nuestras casas, i llevandonos nuestras mujeres por fuerza, que habiamosde hacer? "Juzba tit mismosi nos tuvieras por liombresel dia 1 que nos vieras estar mano sobre manoa la mira de tan atroz maldad. "iQud lei liai eu el mundo que nos obligue a ver estas cosas i callar, liabiendu nosotros sido libres i todos nuestros antepasadossin que en todos estos reinos haya memoriade que algun tiempo hayan estado nuestros projenitores sujetos a nadic; i aun mas te digo, sefior, si tu misma persona se liallara en actuella insolencia, que hicieronlos hombres que enviaste, que sin guardarte el respeto que se te debe, hiciéramoslo mismo contigo que con los demas, lo haranlo mismosiempre todos estos naturales hasta perder las vidas en la demanda pues esta tan declarada la justicia de nuestra parte; i a esto puedes estar persuadidoi hacer corazon ancho; i sabe que esto ha sido la causa de que hayamos venido sobre esta ciudad: porque tememos con razon, que en llegando los.espauolesa hacerse fuerte en nuestras tienas, somos mas cautivosque los negros, comolo muestrala esperienciaen cualquier lance que se ofrece"For tanto, setior, haz lo que quisieres,que el morir

102
me da pena; yo por una causa como esta no de ello." tienes mucho de que gloriarte ni aun tà

II

que la del infeliz caci|Qué l<5jica mas contundente del suelo de que en defensa de sus hogares mancillados, la patria profanado? Sin embargo, para Valdivia i los suy os la conquista i do Arauco era un mandato la esclavitud que Dios les como se creian habia conferido; i siendo représentantes de la autoridad divina, todo estaba bien hecho. Aun en los actos de la mas infcua atrocidad de la voluntad i consentimiento creian se de su

acompanados Dios.

bondad: Su Dios no era el Dios de paz i de inagotable Su Dios era el monstruo de la guerra, la imajen .de! hodel escandal0.. rror, del esterminio,

III

Nos dard

una idea

mas

les primeros conquistadores, yeron de San Pablo i la Vfrjen Maria en la batalla asalto de Penco que hemos referido. Durante nuestro

patente del estado social de la intervencion que atribudel

mas de dos siglos fué una creencia jeneral pasado el milagro de la batalla de Penco.

en

103

Valdiviaes el primera en encargarse de hacerlo pûblico. En carta escrita al rei CarlosV, deciale que los naturales le habian divulgadoque el dia que salieroncon el de asaltar el fuerte de Penco i concluîr con toobjeto dos sus pobladores,al ser atacadospor el nrimer escuadron espafiol, cayû en medio de sus filas un hombre montadoen un caballo blanco i les dijo: "Huid viejo todos, que os mataran estos cristianos." I fué tanto el espanto que les infundieron estas palabras, que empezarona huir casi sin combatir. tambien el mismo Valdiviaque tres dias ànAgrega tes de venir los indios sobre Penco, cay6 entre éstos,un sâbado a medio dia, un cometa del cual sali6 una senora mui hermosa vestida de blanco,i que les dijo: "Servid a los cristianos i no vais contra ellos, porque son mui validités i os mataran a todos." Tan pronto desapareci6esta vision,se present6el diablo su patronoi los acaudillôdiciéndolesque se juntasen l en gran multitud que é*los acompanariai que en viendo los espafiolestanta jente reunida se caerian muertos de eusto.
del diablo los alentô pron6stico a marchar sobre Penco. decidieron Este Con la misma el cometa morizado de nuevo i se

reflere el conquistador que injenuidad del cual sali6 la hermosa sefiora que habia atea los indios, lo vieron tambien muchos cristiaeneal campamento de los el ordinario

nos de Penco. Se dirijia el cometa en direccion que migo i con mas resplandores cometas.

104

IV
no le va en zaga tampoco a ValGôngora Marmolejo divia en punto al milagro de Penco. Cuenta que lus insido derrotados que habian tianos siuo pur "una mujer de Castilla un caballo blauco." dios decian no por los crisi un hombre en

1 agrega que asi parece que quiso Dios socorrerlos con su miserieordia, "pues de la entrada que ent6nces bicieron (los espanoles), han resultado en este reino mupobladus i muclias iglesias donde se predica el evanjelio, i monasterios de relijiosos que hacen chas ciudades los naturales, i gran numéro de indios que son cristianos i viven casados dede la iglesia." bajo del matrimonio Asi escribia en cl ûltimo tercio del siMarmolejo con su doctrinr. muclio glo xvi. fruto entre

V

El cronista

siglo xvii, que sus antecesores Supone la batalla.

Rosales, que es mas minucioso en narrar

por su parte en el i un tanto mas crcduto aun el milagro. la intervencion

escribia

a la Virjen Maria

principal

en

Oigâmoslo como se complace en auunciarlo. "I fué, dice, que acometiendo los cuarenta mil indios a lus pocos espanoles, confiados en su multitud i en

105
salieron que de Arauco les venian ya cerca, del fuerte de la Concepcion, lus cspaiïolcs que aun nos con los indios en una loma baera ciudad, i embistieron otras tropas ja, junto a una quebrada, tud. En lu mas fervicnio menzarou siendo la mayor multi(le ta batalla, los indios coa huir desordenadamente pur todas partes, no donde estaba

que como por todos cl combate de los espaûoles, a tantas, i aunque liacran pocos no podiau divertirse riza en los cnemigos, no era tantn que no cinn alguua conociesen que sobran indios para resistirles i volver los barbares nnicba para (la..les mucho sangrc para ulcanzar en que cntcndcr la Victoria. i costarles

"I con este cuidado i por haber visto todos los cspafioles bajar una gran luz sobre los enemigos a mancra de rayo, preguntaron dcspues a los presos que luz habian sido aquella que liabia sido la causa de que hubiesen huido sus tropas tun al priuciplo (le ta batalla, no habiéndoles ciitouces muertu a înitcbos ni pelcado con lits tropas de lus lados i mas distantes? "A que respondieron que habian huido todos pur haber visto venir dotante de los espaïïoles una soûora liermosisima i ccrcada (le grande resplandor (jue cou su visu les asoinbraba i les cegaba la vista con tirarlcs puûados de polvo a loti ojos i que con esto los obligaba a que se retirasen, sin poder pasar adelante, i que auni que ellos iban confiados (le acabar con los cspanoles no les temian por scr Um pocos^ que esta seûora les liabm puesto tanto asombro i cegâdolos de tal suerte con el polvo que les arrojaba que ni tuvieron fuerzas para huir. pelear ni acuerdo para haccr otra cosa que
14

106

VI

Rosaces, i admirable maravilln, conclure "Singular favor que esta gran princesa de lua ciclos hizo a los cris1 admirable tianos defendiéndolos de tantes barbares. favor que a los miaraos barbaros hizo, pues por este mea sujetarse dio vinieron i a conocer a Dios i dar lugar con el tiempo a la predicacion del santo evanjelio i a la 1 lo que parecia que enderezaba a cegarlos a los ojos humanos, fué para abrirles los ojos i darles la verdadera luz.n gracia. Tal es, pues, la narracion îuo si este cololido no tuera del crc'dulo cronista. I colas de la divina

suficiente, el mismo cronista lo recarga un tanto mas i nos da a saber que mediante este milagro vino a ofrecer la paz a Valdivia el toqui i que aun le Ainavillo, jefe en la batalla. mencionada, ofreci6 sus vasallos lot mas fuertea a los araucanos, para que combatiera i poderosos de las tribus.

VII

tan orijinal, se eriji6 una hermita en el mismo lugar donde la Virjen se apareciô. 8e allô tambieh una cruz con una tabla en que se esaibi6 la leyenda?del milagro.

En recuerdo

de acontecimiento

107
Durante en Penco mas de anualmente siglos se hicieron fiestas relijiosas en conmemoracion dos

conccdian esobispos induljencias a todos los que iban a orar u la hermita por la peciales la salvacion i la prosperidad futura de Penco. Nosotros nos cuenta hemos Rosales oido referir tambien lo mismo que a varios ancianos boldo de Penco. la her-

grandes de la batalla. Los

I aun existe mita,

hoi en el sitio donde

el "bolque do de la Virien", respetado de todos i en el cual dicen que se apareciâ la Vfrjen a cegar a los indios arrojùndoles polvo a los ojos. Lo hèmos iluminadu lugareiïa racion. visto cubierto de cruces i en las noches por un buen numéro de velas que la jente enciende al pié de di, como muestra de vene-

un afiosfsimo

se construyâ el pueblo llama

A juzgar por el grosor del tronco de este ârbol, su edad alcanza sin duda a los siglos de la leyenda que él ante la credulidad representa popular i el santo recuerdo de un pueblo grande por su pasado como digno de respeto por su historia que encarua todas las glorias i todas las amarguras de una edad guerrera i caballeresca

VIII

La maravillosa en siglo. El historiador autor

leyenda

fué

traemitiéndose

de siglos

Pedro Côrdova i Figueroa, penquisto, de una notable historia de Chile que redacto* allé

108
por los aûos de 1739 al 51, i que fué tambien alcalde i que conoci6 sus archivos, condel cabildo penquisto de Penco. el suceso sobrenatural signa igualmente que antes del asalto, tuvo el ejército indio Espresa una junta o asamhlea en la ribera opuesta del Bio-Bio, frente al actual Concepcion, es decir, en San Pedro. Alli estaban presentes los célèbres cnudillos araucao Caupolican, nos Lincoya, Queupolican Rengo, Tucai la histolit epopeya pel i otros que lia inmortalizado ria coloc&ndolos ilustran a la altura con su gloria Reunîcronsie en numéro de los grandes a la liumanidad. de cuarenta mil. IieVoes que

1 prosigue "fué cierto i portento de que diciendo: aquel numeroso jcntfo (cl ejéreito indio) liabia visto un hombre anciano i de vénérable aspecto montado en un caballo el cual resplandecientes, precedia a los espaiioles i que al tiempo que este divino nûmen los acometia se retiraban confuses i asombrados, i que habiéndose rohecbo para renovar la batalla, los volvià a disipar con tal pavor i espanto suyo, que a este divino personaje solo le atribuian su veiicimiento." confiesa C6rdoya i Figueroa embargo, que los espanoles no vieron a San Pablo, apesar de ir a la vanguardia de su ejército, i si solo se dej<5 ver de los indios el buen apostol. Sin blanco con sus armas

IX

A mayor abubdamiento de datos que testificaran la verdad de la aparicion de San Pablo, Côrdova i Figue^

109 roa que conociôlos antiguos libros del Cabildode Concepcion, que mas tarde se perdieron, nos participa de que a la épocpde la primera despohlacionde la naciente Penco, el n Io 1554, en que habia triunfadoel ejdrcito araucann, permanecia aun vivo el recuerdo de la brillante accion del ap6stol San Pablo, en la memoria de las personasque componianel Cabildo de la Conen cepcion, "como consta i se vé* el auto que hicieron dia diez i sicte de diciembredel ariode 1554, a los tres de este acontecimiento,el cual pasô nnte DomingoLozano, escribanode Cabildo, en que cspresaque comparecieron i se prescntnronal visitadori vicariojencral de estas provinciasFernando Ortiz de Zuîiiga, los que en aquel tiempo componian su ayuntamiento,que fneron los senores Francisco de Castafieda,a.lcalde,Hurtucio Jimenez de Entenducia, Gaspar de Vergara,Lope de Landa, Pedro Gomez de la Montanas,i narraron el milagro, i ofrecenconstruirla hermita i que el Cabildoliabia de quedar con el patronato para siempre de ella; i dicho visitador concediô la licencia i permise,interponiendo su autoridad,i se mencionanpor testigos a mayor abundamientoen el referidoinstrumentoa Juan de villanueva i Francisco Sanchez, cuyo orijinalp£ra en el libro de la fundacionde la ciudad,el cualle hice trasuntar siendo alcaldede la Concepcion." Comose vé, San Pablo Ueg6a dar que hacer al mismo Cabildodel pueblo que escoji6 para teatro de tan brillante hazana.

110

X
Hablamos cuando cierto ya grado de tocar de el ûltiino del siglo XVIII, i la ciencia habian Uegado a sabio i para que un ilustre quien \o creyera! un jesuita, tercio

la civilizacion adelanto,

distinguido historiaclor; ji viniera a dar al traste con la milagrosa leyenda. Es el abate chileno Ignacio de Molina quien atribuye i estraordiel triunfo del ejército espafiol i la repentina naria

de los compactes escuadrones araucadispersion asumida nos, a la actitud por Lincoy a, a quien hace como jefe de los araucanos. aparecer publicada en Bolonia de Italia en esto es, a les dos anos de su destiei·ro de Chile juntamente con los demas jesuitas de la,6rden, juzga as( la derrota de los araucanos: el ejército (espanol) de comun acuerdo hizo voto de fabricar una capilla en el lugar de la batalla, la cual efectivamnnte se dedic6 algunos anos despues; pero "Todo este PBETENDIDO milagro, ha hecho mas inceeible, del circunspecto Lincoya." que a fuerza de ser copiado se no provino sino del carâcter En su historia de Chile

Sin embargo, tres siglos atrâs el veridico cronista Gôngora Marmolejo, habia juzgado tambien ya de un modo racional la célebre derrota, opinando que la dispersion subita de los araucanos fué orijinada al parecer por la desorganizacion del primer cuerpo de indios que

entr6 lien.

en pelea. Este cuerpo lo componian los restos del ejército indio que habia peleado en la batalla de Andahuy6. Las demas dipor la caballerin, con este motivo; pues nunca visiones se aterrorizaron habian visto jente de a caballo, i viendo que combatian ïtechazado con tanto teson, les infundio i las relucientes un terrible armas de los caballos espanto la vista de los jiuetes

XI

Esta

ttltima

puede darse i de la Vfrjen Marfa. I si nos hemos detenido

mas acertada aun que es la esplicacion de San Pablo de la pretendida nparicion a esplayar este suceso, nos de roflejar la sociedad de aquel que el deseo

ha guiado mas el anlielo o preocupaciones, siglo, sus sentimientos de exhibir leyendas milagrosas.

Apesar de todo, sin embargo,son dignas de referirse, tales como esta: basta que ella hayn sido la creenciade todas las jeneracioncsque se sucedieronen los doscientos i mas anosde la era del coloniajei que ella haya tambien alimentado la curiosidadde muchos hombres ilustradosi distinguidospor masde un tftulo i consideracionesde respeto en nuestra sociedaddel pasado.

CAPITULO

X

ARALCO

Primoios buquos que aucluron en du Pastane.-Con<iaco Moeorrm para Valdivia.– Peueo.– do E^eduion Temor fm penconoa.– Soliciton la uaz.– rrmcipio de la conqumta de Arauco.-Saien dos espudicioiu» pain Arauco -Rwtono i Alderete.-ïsla de Sant* Marîa.-El tcrritorio de L<avapié.– Pnébiaulo diez mil arancano».– Dan vivere» a Panteno.– Lu moral de estai u«pedicione«.– Juicio del cronista Maiiiïo de Lovera contemporaneode > aldivia.– Parlamento do caciques.– Raronamiento» dcl conqui>ti«lor.– Otms PKpeiliciones a Arauco. -Reconoce Alderete ihh tierras de Colo-Colo.– Begocijo que causa en Santiago el descubrimiento i esploracion de la patria do los araacanoi.-Descûbrense los llanos de Angol– Marcha de Aiderote por eaos llanos.– LleZa a Ma.luehua.– Sa poblacion i fertilidad.– El regreso.–Valdivia en Tapera* «le marchar a la conquistn de Arauco.

1

parecia sonreir a los victoriosos de Penco. A los ocho dias de la mémorable csto es, el batalla, 20 de marzo, arribaban a la bahfa dos embarcaciones comaudadas por el célebre uauta jenoves, Juan Bautista el leal i abnegado Pasteue; de lus conquistas cooperador de Valdivia. Oouducia el refuerzo de jeute, forrajes i viveres que espemba el conquistador.

Lu felicidad

lia
en la espedicion el cura jeneral de Santiago, Gonzalez Marmolejo, a salvar alinas para el cielo. Los indios pencones un nuevo que talvez hurdian asalto, alemorizaronse con este concurso fieles i resignados pezaron a manifestarse afortunados invasores. Mientras trascurria de jente i emvasallos de los Iba tambien

aquellos tiempos, tos de que habia menester definitiva

el invierno, que era crudlsimo en Valdivia todos lus elemenpreparaba para emprender sueao dorado como mas febriles de alcanznrlas la conquista sabemos de en tanto mas

do Arauco; sus idéales i cle sus atnbiciones se dilataba su vanidad el tiempo i orgullo Encerrado dentro

i poder

satisfacer

de guerrero i conquistador. de los muros de su tbrtalezn, lucio al fin para el el sol de la i con t'1 tambien los primavera primero8 vf vidos destellos de los bermosos horizontes que columbraba de antemano abrirse a su vistn, parecieudo sefialnrle ya en lois campos de Arauco el cnmiuo de la

gloria i del martirio que siempre es uno para los levantados espfritus que abrazan con fé una causa, i por cuen el ara sauta de yo triunfo o vencen o sucumben inuiolacion i sncrificio de sus propios ensueîïos e itleales.

II

Desde divia

marzo a octubre habia dejado

nuda

del afio que alcanzamos, Valen logro de su por preveer de invierno que se babian

pr6xima campafia. Concluidas las provieiones

114

en almacenado el fuerte para el sustentode la tropa, Valdiviaorden6al marinoPastenel'écorneralas costas a araucanas buscade vfveres, l mismo en tiempoque Jedirônimode Alderetele seguiapor tierraen la misma reccioni conigual objeto. a Llevabantambien ordende llamara losaraucanos la paz,exijiendoles ue se reconocieran vasallos rei del q de Espaîîa. Llegaronesta vezha&tala islalIeSauta Maria,en la balifa de Araucofrente a Lavapié, territorio el mas en pues pobladoque encontrnron esta espedicion; calcularonmasde diezmilel numérode indfjenas vivian que en la posesion Lavapié. de amia de cargados viverescedidos Regresaron Penco naturales.Hombres,mujegablemente losmismos por a res i nifiosse presentabana sus embarcaciones ofrecerlesde cuantodeseaban. Era la primera espedicion se haciadirectamente que de arauen esploracion las comarcasverdaderamente canas.

III

h mascon SucesivamenteizoPastenedosespediciones i idénticos propésitos, de 6rdende Valdivia. En unade estasïïegàbastala islala Mocha. Sin embargo que los naturalescedian lealmente de cuantose les exijia,no por esolos espedicionarios dejaban de cometertodojénero de iniquidades; que di6 lo

115 por resultadola muerte de algunossoldadosde Pastene que saltarona tierra en una de estas ûltimascorrerias. El cronistaMarine de Lovera que vivi6en !a época que narramosi que acompaûôa Valdivia, refiriéndose a esos actos de injusticiade parte de sus camaradasen la espedicionesde Pastene, dice: "hombres como mujeres llegaban cargados de comidas sin que quedaran niïïosquetrajere otra cosaque regaloshasta ponerlotodo en los bateles." "A este servicio no dejaron los espafiolesde dar el rètorno que en semejante ocasion acostumbraban,i fué que al tiempo de embarcar i recojer las cargas que los indios les traian, los recojierontambien a.ellos echando manode los mas hombrei mujeresque pudieron,llevàndolosforzadossin otra utilidad que no perder la costutnbre de dar mal por bien, no dejar de hacer de las suyas ni pasar por lugar donde no dejasen rastro de sus hasanas.

IV

Agrega despuesLovera: "Verdaderamente,todas las veces que me vienen a las manos semejantes hazafias a que escribir, me parece que esta jente que conquistô* Chile la mayor parte de ella tenia tomado el estanco de las maldades,desafueros, ingratitudes, bajezas i exhorbitancias.(Que habian de hacer los pobres indios que veian tnl remuneracionde los serviciosde sus manos sino emplearlasen las armas dando sobre los espa-

116
braveando con tal furia noies como toros agarrochados, entre los dientes que parecia los querian desmenuzar como a hombres aleves i fementidos que les llevaban de los cssus mujeres, hijos i pariente? uLo que résulté fué de esta borrica

haznfia

que pafioles fud el qucdar los indios tan escandalizados hasta hoi estau de guerra, i el hnber salido muchos de ellos en balsas grandes de madern a correr la costa de la tierra firme dando aviso para que se guardasen nerosos i embaucadores il esto Valdivia, barbarie! V escribia en plcno de los espanoles fascide ellos como de hombres de i de de las manas

el cronista siglo XVI;

castellano, siglo

compafioro de conquista

Valdivia comarcanoè

reunia de

tambien Penco

en pariamento que se le habian

a los caciques de declarado

paz i écholcs saber que venia a sus tierras por encargo del rei de Espaïïa, a fin de evitarles las continuas guerunos a otros: ras en que se destrozaban Deberian mas felices; sus casas ni no venian a quitarles Que los espafioles al Creasus biones, sino a ensefiarles a que conociesen dor, etc., etc. Valdivia tenerlos suCon tales promesas iroajinâbase i a la esclavitud, abdihaciëndolos jetos a la obediencia car de su independencia Ubertad. reconocerae vasallos, i asi vivirian mejor i

117
Miéntras llo hacia tanto, esplorar el mismo infatigable i animoso desde Penco con sus avanzadas caudilas tie-

rras de Arauco, en visperas ya de entrar en campana. con cincuenta de a caballo, habia Pedro de Villagran, recorrido los llanos de Angol, con vocando a la paz a los indfjenas de esas parcialidades. o •VI

Por otra parte, Jerônimo de Alderete pasaba el BioBio con otra avanzada con 6rden de llegai* al interior hasta descubrir el Estado de Arauco, cloude estaba el semillero Vade6 de la jente de guerra. en efecto el Bio-Bio i entr6 tiepor Colcura tierras de Colo-Colo, belicosas i altivas.

rra adentro, alcanzando hasta las indiadas pobladas de innumerables

contando con gran alegria de que habian Regresaron el Estado de Arauco, herJnoseado tanto por descubierto su abundante como por la fertilidad i amenipoblacion dad de su territorio. Ilenô igualmente de jûbilo a los habitande imponerse de tes de Santiago, ansiosos diariamente los sucesos del gran drama que empezaba a desarrollarse en las comarcas araucanas en medio de efïmeros triunfo8 resplandures curecidos por la fatidica sombra conmovedora de esas trajedias humanas ner por escenario iQocente el mundo inmolaoion a todo un pueblo, de los primeros que en breve serian osde la mas sangrienta i destinadas i victimas a tede Tal noticia

i por actores

118

VII

La vfspera de la campaûa de Alderete tador, Jeràniino

el conquisque organizaba en Penco de ya de repose

su viaje a la capital, recibio una segunda comision: la de Peesplorar otra vez el nuevo territorio por conquistar. ro no ya el litoral de Arauco, sino los llanos que se llamaron de Angol i que poco Antes liahia visto Pedro de

Villagran. Debia volver a los veinte estaba vesaba en marcha. el Bio-Bio llanos, Partia

dias. Entrado desde el fuerte

el aûo de 1551 de Penco; atra-

i se introducia tomando

nombrados

por el camino de los y a la direccion do la cordillera due-

de Nahuelbuta. A poco sali6 a ofrecerle fio de los llanos. Este la paz el cacique Concoi,

de qué medius se valdria a Alderete, pregunt6 i no le hipara que los espafioles le tuvieran por amigo le contest6 cieran mal; a lo que Alderete que pusiera de sus tierras i que con esto una cruz en los términos loe espafioles no le tratarian podria ofender." mal, ni "todo el infierno le

1 asi lo hizo, i el cacique se puso a colocar cruces por iodas partes con singular solicitud al decir de antiguos cronistas.

119

VIII

Paso

adelaute

Alderete,

arribando

basta las mârjenes en Maquegua, de poblacion

del Cautin. en seguida el Cautin, i penelro en donde quedô admiradu de la inmensa iudios Cruzû

de la que halli habia. 1 mas aun de la fertilidad coi mire a, sin duda hasta lmi un a de las mas prodijiosas del sur. Observu fuertes lainbien uaturales tenian muchos que lus iudijenas en sus cercanfas para défende tse.

regresû a l'cuco despues do haber sostenido aigu nos lijcros combates en Imperial. Alli le gritaban lus indios diciundole que se fuera de sns dominios; que dia que iba alli cuando no lu necesitaban"

Cou todo,

En 20 dias habian atravesado la énorme distancia que separa a Penco de las riberas allende el Cautin. il en aquellos tiempos i solo cou un pufiado de hombres! lAdmirable atrevimiento de aquellos hombres de fiewo que no conocian la fatiga, ni el iniedo, ni las penalidades, ni el temur de las incertit.umbres de lo dudoso i de lo desconocido! Conocido ya de Valdivia el terreno que iba a pisar, entraba resuelto a cumplir sus propôsitos. Es lo que verenios en el capitulo proximo.

CAPITULO

XI

CONSISTA

DE ARAUCO

Ano de 15ôl.–En*uoûo«r*»luador– Arauco i la conquintn.– RcminiscTm^Z&Ê «wmwI».– Cm» en canoao el Bio-Bio el ejército conquistador.– Toau el camino de la cmta.-L!egada al Tirua.– Propônense fundar un paorto.– No te efeotût.– Arribada al Cautin.Numéro» i hermomira de la tierra.– Regocijo de los pobUcion conquistadores.tondait a Impérial.– Aguilas ales. -La tradicion.– Lo que nosotro« bomoM vuto. -Prop4sito« du Valdivia.– Impérial, capital do Chilo. -Ceatro de un futuro tmperio -Regret Valdivia a Concepcion.– BeUIïlort*ucil1 de Impérial.– Lo que faé en el pasado.– Sa riqueta. 7-HepmrtimientoN de indio».– Crueldades.– El rio de las Damas.– Cuitas

iQue' taban

quedaba dispnestos.

por

hacert

Na<la. solo para

Actores de

i escena de

es6rden i

Necesitabaae a la consigna

la voz

en obedeeimiento el drama

entrar

en accion,

ne dcsarrollarîa.

Esplorado terminacion Habia

el vasto escenario, npeuas de aproximarse a dl.

si restaba

la de-

eonado la hora de los ensuefios tanto« ailos eaperada jior el guerrero Armuco de la leyendn; el Arauco

realizados, conquistador:

hora el

de! Imperio

3'taravi-

121
Uoso; semillero por el invencibte de hombres Ai auco vencedor iha Je los Incas; aquel lmlludo del eternas cou

Ce guerra

ni fin a ser ambiciones mismas zumbando

su planta i a ser suyo! Oh! fébriles corazon nunca insaciables! Las humano, engaûosas sus alas \4siones de nûinen mente para cou color de oropel oidus i rosa

a nuestros el

i ofuscandu de sus

siempre

nuestra vunos,

espejismo solo en pus

respiandurcs consuelo todo es mas

dejarnos "todo humo!

el fué;

aiuargo i iai!

de esclamar: que hiiuio!

lo anhelé i mas

i mio

humo!"

II

La

escena

principiaba bastion setenta de

pues la heroica

en

accion. Penco,

Fortificado Valdivia apénas en

el

lejendario con brero 13io-Bio madero. Paso ciento de en

guerreros i a poco de

salia

de

la fortaleza

fe-

1551, canoaa

cruzaba

el ancho construidas

i majestuoso cle un solo

indijenas

el Bio-Bio lmbia épocas

pur un

el pasaje vado por

de San el cual

Pedro,

en el que a pié

antiguamente en ciertas Puestos camino diciados de

se pasaba

del

estfo. en ordenado escuadron, a los tomaron el i co-

en marcha la costa de en

direccion

maravillosos

Estados

Arauco. momento ser asaltados sin embargo de la costa. de fundar un puerto 16 en por el ejército con cornje

Temiendo irrdio, tierra fuéronse a dentro;

a cada

introduciéndose pero sin separarse

Vuldivia

llevaba

el propûsito

122
a fin de que le sirviera el trayecto, turne conquistas. de escala en sus fu-

vadeando innumeraDespues de fatigosas marchas, bles rios 11 ego a orillas del Tirun. DispÛHOse i'undar alli el puerto que deseaba; pero informado por los naturales que ese sitio se anegaba en i continue') avanzando con invicrno, levante cnmpamento el niismo espfritu de altivcz i fi' inquebrantable que le en todas sus tenierarias acompaîiaba empresns. de recorrer sus ribeArrib6 al rio Cautin. Despues ras i asombrado poblacion indfjena que i la fertilidad del terreno, rehabitaba aquel territorio solviô echor los cirnientos del pueblo que anlielaba fundar en los estados Eu de Arauco. i el de las efccto, en la union del rio Cautin Damas, a poca distancia del sitio eu que hoi esta fundano da Nueva Impérial, que dentro de poco alcanzarâ a la que Uego sa gloriosa i Valdivia un fuerte, rica antepasada, levantar que serla la base de la nueva ciudad que proyectaba. bai duda igual opulencia ordeno de la numerosa

III

de Anen un principio el nombre chacaba; mas luego se le bautizô con el de Imperial. de Impérial que se le diô, se Respecte a la desiguaciun han emitido varias opiniones. El fuerte recibio de Valdivia, como Marraocontemporâneos lejo, por ejemplo, dicen que los espafioles vieron en las Croni8ta8

123
casas de los indijenas del Cautin, aguilas con dos cabezas ensartadas en dos maderos que sobresalian del tccho de las hahitaciones. Por esa razon Valdivia Ilamô i por creerlo V usaba Imperial "un buen a la naciente pronôatico de

pohlacion,

tambien

Imperio". El rei Carlos Otro cronista

en su escudo de armas una agui-

la con dos cabezas. tambien de Valdivia, Macontemporaneo rino de Lovera, es de opinion que Valdivia la llamG asi, de hacer de la nueva ciudad la por tener la intenoion a la Araucanfa el cencapital de Chile; por consiguiente tro del vnsto imperio que sofiaba el conquistador en el pais que conquistabe. I esta aseveracion por de Lovera consideratnosla fundar exacta

los proyectos concebidos e que tenia al respecto como luego veremos. conquistador, El cronista Rosales niega terminantemente el heclio

de las riguilas de dos cabezas. el suceso espoEsplica niendo que, con el ohjeto de sostener el techo de fut ranchos, los indios cruzaban dos maderos i en lu puntae de éstos en el techo solian hacerles forque eohresalian ma de cabeza.

IV

de que nos hablan los anteriores cronistas, que cruzan los indios a guisa de tijeraa en ou ranchos para sostenerlos, se acostumbra hacerlo hoi mismo

Estes

maderos

t 24
de indfjeBegun hemos visto nosotros en las reducciones nos que hemos visitndo en el interior de Angol. Lo ménos escultura de aguilas impeque tienon es, por supuesto, riales. Rosales nombre rador jnzgn, en consecuencia, que se le di<5 el a la ciudad en memoria del Empe-

de Imperial Carlos V.

Sin embargo, dad de Valdivia nifestaba que

que dirijia el cabildo de la ciual mismo rei el 20 de julio de 1551, mase le habia dado el nombre de Imperial

en carta

encontrado en la mnyor parte de las casas por haberse de los naturalcs dguilns de maderas hechas con dos cabezas. A pesar cle lodo, parece que el conquistador di6 el nombre de Impérial guiado de la ideaque ténia de constituir alli la capital de! Imperio que sofiaba. Sin embargo, parece efectivo tadores maderos de las dguilas de dos cabezas la tuvieron en un principio los conquissi nos fijnmos en la forma de tijera que dan a los la ilusion

de que hemos hablado, en los eu aie* acostumbraban tambien los indfjenas ensartar cabezas de pAjaros para espantar del hogar a los hechiceros o maleficios que les hacian mal segnn sus costumbres, espone el sefior Bnrros Arana. i como mui bien lo

V

Situ6se resca

pues el fuerte en lo alto de una suave i pintoloma de donde se dominaban las feraces campifias, valles i corrientes aguas que hacian del sitio

florestas,

125

recien conquistadoun verjel pr imorososcojidopor exe celenciapor la naturaleza para recrear la vista de los tranquilos moradores,felicesen su soledadcomo dichosos en su ignoto paraje. A consccuenciadel inviernoque empezabaa mostrarse rignroso,Valdivia resolvi6tornar a Concepcion,dejando pojefe clelfuorte a Pedro de Villagran con lacorrespondienteguarnicion,i con la promesade volver en la primavera pnSxiinai emprender desde alli nueva i mas atrevida campafiaa las rejionesaustrales. Deseaballegar al mismo Magallanesi trasmontarlos Andes por el paso de Villa-Rica, para descubrir, segun dl, el mar del norle i las rejiones de las inmensaspampas arjentinas: tan vasto era el pensamientoque domide naba a este hombres jéiiio singular. Antes de regresar a Concepcion, a fin de pasar alli el invierno, ordeno a Pedro de Villagranque esplov mas adelante, con el objeto de tener trarase la tierra zado en parte el caminode las nuevas conquistasque tenia proyectadas. Valdivia volvia a Concepcion el 4 de abril, gozoso del feliz resultado de su descubrimiento que consideraba el mejor de las Indias i alhagado con el pensamientode continuarsus conquistasya que creia tambien que lus indijinas estaban del todo sometidoscon el escarmiento que habia hecho en ellos en la célebre batalla de Penco. Sin embargo, icuàn lejos estaba de la verdad! I no era para ménos que asi lo creyera. Desde los bastiones de Penco al corazor de la tierra indémita i rebelde, habia hecho una marcha triunfal.

126
En su camino no encontre obstaculo trario, lus naturales i lo tratahan bien. En su carta hablabanle V nada Al conalguno. de paz en «l trayecto de resistencias

a Carlos

habla

en esta campana, que era que le pusieran los indijinas sin embargo el primer eslahon que se forjaba de la caa sus piCs el libre dena que mas tarde arrastrarin Arauco.

VI

un àpice en alboroEl conquistador no se engunaba de hacer. La zarse del descubrimiento clue acababa descubierta era sin duda la mas porcion de territorio rica de las conocitlas numcrosfsima hasta aquel ent6nces, tanto poblacion de indijinas que habia de productos de viveres i la escomo por la abundancia traordinaria fertilidad i hermosura de las tierras circunsvecinas. Todo era all( bello i ameno. 1 aun boi sigue siendo mas o ménos lo mismo aqueel Cautin, lla vasta i fecunda zona estendida entre de los arauen posesion Imperial i el Tolten, todavia canos, i en donde habitan los célèbres boroanos de cabellos rubios i rostros hermosos, morada de mujeres indias bellisimas de blanca cutis i de dormidos ojos, cuyas pupilas semejan remedar la diafanidad i dulzura de! pedae zo de cielo bajo el cual plàcidas moran en patriarcal inocente vida. por la en ella,

127 Era tan crccida la cantidad de araucanosa la fundacion de Imperial, que, al hacerse ni repartimiento de ellos a los encomenderos,comoera costurnure al conquistar una comarca,liabia alguno a los cuales se les cediô liasta veinte mil indfjinas,segun algunos cronistas, en lo que, sin embargo, debe haber algunaexajeracion pero de todos modes,hai datos psvraasegurar que la zona de Imperial era la mas poblada de la Araucaiiiii.

Se reparti6 entre veintisiete vecinosde los fundadores de Imperial todos los araucanos que cemponian el distrito, dando a cada fundudordiez, doce mil i mas naturales al decir de la cronicaantigua. La situacion privilijiddaeu que estaba colocadaImde perial, favorecida todoslus donesque el destinopuede acordar a un pueblo,atlemasde los abundantes minerales que liabiaa sus alrededures,sobre todo en las lomas de Reloinoi Calcoimo,contribuyeron a elevar con el tietnpo a Impérial a la categorfa de una gran ciudad, como llego hacerlo en efecto hasta que fué destruida por los araucanosen la sublevacionde 1599-1602de que nos ocuparemosa su tiempo. Como una prueba del numéro de habitantes que poblaba la comarca de Impérial, refiérese que dentro de un solo ranclio habia mas de trescientos indijinas a la llegada de los conquistadores,i que algunosde estos en

128
de perverso espiritu los encen'aron, a todos inoi pegandole fuego al rancho los quemaron centemente pues no habian heclio ninguna resistencia al ejército invasor; acto tal de salvajismo que felizmente con severidad el conquistador. reprendi6 viéndolos i guiados

VIII

No andaba tituir

fuera de

camino

Valdivia

en capital del reino a Impérial. do si tan pronto i en el apojeo de su grandeza no hubiea manos de los su vida el bizarre ra rendido capitan a quienes somcticra a la esclavitud. Deseaba ademas adquirir el titulo de marques i funFuë lo que tuvo en en Imperial. dar su marquesado mismos vista al negarse en un principio como los vecinos imperialistas seaba a céder encoiniendas a se lo exijian; pues detoda la vasta i nueva comarca

al peusar consI asi habria ocurri-

para su hacienda i conquistada. por Cl descubierta Con el tiempo lleg6 tambien adquirir Impérial un arlo que prueba el csplendor de que se viô* rozobispado, de los anos. deada en el trascurso

IX
a Impérial, que circundaba asi mas tu-de por la amenidad de sus riberas de las Damas bellfsimas, a. cuya grata las familias impériales. sombra llacuso-

AI iio mâronle biertas

de alamcdas

lian ir a regucijarse

129
1 cuéntase que acudian a les floridas alamedas a contarse sus cuitas i amores las damas i mancebos de la floreciente ciudad alla ni caer de la tarde entre los quejidos del penoso piden, ese triste centinela de nuestras noches, o ya al clarear la aurora al robuste i varonil canto de nuestras parieras diucas, estos risueïïos alados mensajeros confidentes de la aurora i anunciandores nuestros, en la alegria de armonioso trino que el dia ha tornudo a alumbrarnos con su tea i a inundar con su luz pura el suelo de la patria. iDichosos tiempos para mas no volver!

CAPITULO

XII

PROSIGl'E

LA CONQUISTA

Naeva campant a Aranco.– Sole el ejército conquistador de Concepcion. 5 de Octobre de 1551. Recibimiento en Impérial. Continue el ejérSa celobridad hiscito invasor Au marcha al sur.-La vega del Cautin. turic*. Poblacioues.– Paso del Tolten. V.illc de Tolten. Aliacan i la india Marabuta (diez maridos). Deicubrimiento del valle de Mariquina. Aralto de loa indios. El cacique Antonabal.– Dercubrimiento del valle de Guadalabquen. La india Racloma.– Atmviesa a nado el Cnllè-Callc– Actitud guerrera de Racloma. Paz entre londosejércitos. Fuiidattea Yaldivia Fondacion do Villa-Ries i descubrimiento del Relago del minmo nombre. Enpedicion de Valdivia al lago Ranco. greso del ejCrcito conquistador a Concepcion.

1

Las rejiones recien descubiertas liabinn alagado de tal modo la imnjir.ncion de lus conquistadores de la'Arnucael Paraiso de la tierra. nin, que creian haber encontrado EH08 mismos se encargaban a porfia i de describirla referir sus encantos a los que no liabian tenido la dicha de ser los privilejiada Por doquiera primeros comarca. que descubridores marcharan i fundadores en la en tanta

encoutraban

abundancia los aliinentos,taies como maiz,papas, etc, que era el asombrode los conquistadores. La poblacionindiacrecia igualmentepor grados mientras mas se internabanen el sur. El territorio comprendidoentre el Cautin i el Tolten fuélo que mas llam6su atencioni pic6 su curiosidad. El cronista conquistadora quien seguimosjuzgaba que nada habia mas aventajado que aquel sitio, que no acertaba a esplicarlo; ni aun creia que hubiera pintor por diestro que fuese que pudiera pintar la variedadi hermosura de esos campos i praderfas, ni matices tan vivos que los reflejaran. Toda la tierra parecialeun verjel amenoi una floresta adorffera;i tan fecundaera que en nada se parecia a los demas territorios descubiertos por los espaûoles, fertilidadcomopor elexcesodesus ganadosi frutos. por 3U Muchosde los que habian recorrido diversas partes del mundo, manifestabanque no habian vistootra tierra semejante. Llegàbase a decir que un hombrecolocadoen la altura de una prominenciacualquiera,por donde tomase la vista, no veia sino colmenaresde indfjenasque no dejaban libre un palmo de terreno en la vega del Cautin. Encontraron que estaba la poblacion dividiua en infinitas parcialidades mandada cada una en particular por un cacique,independienteanos de otros. Habia ranchos de 400 hasta 800 pies cuadradosde esteneion.

132

II
Lo que significaba la riqueza de aquel Paraiso descubierto por los conquistadores, era el ntimero de mujeres que por exposas ténia cada cacique. Aigunos de ectos contaba basta diez i ocho mujeres. Un grnn numéro de ranchos tenia hasta quince puertas, lo que revelaba que el indio dueno de casa podia mnntener hasta cluiuce mujeres por esposa; pues cada mujer ora dueila de una puerta por donde ûnicatnentc eutrabu i salin. duruate la semanit que le tocaba de turno lincer Los de rostro la comida hombres i cjercer los oficios de esposa. como las mujeres eran bien formados i

i

sobre todo las inujeres. agradable i simpdticos, A juicio de los conquistadores, estos indios por su herniosura difcrenciabansc por completo de los demas de America que ellos habian visto, a los cuales en nada se parecian. Era pues una raza entcramentc

orijinal. A orillas de los riachuelos que entran al Cautin, hallaron arboledas tan bien dispuestas que formaban verdadeEran sus lugares alivenes. de reunion i de diversion. Los Ila-

ras alamedas. mabon

Los espaiioles les pusieron el nombre de bebederos. Alli concurrian los cautenes a celebrar sus grandes fiestas i reuniones.

183
Segun regocijos vencs. el ohjeto que acostumbrados los a sus reunia, entregabanse bajo el verde techo de sus ali-

sus planes proyectados. Bebian, danzaban i discutian Estos alivenes hacian taml)icn las veccs de fërias en las cuales los padres salian a vender sus hijas a los mancebos que desenrn,n contraer umtrimonio. Una mujer, segun su calidad o su edad, se tasaba avaluandolu en cierto m'unoro de cabezas de ganado u ohjetos varios, como hasta lioi mismo ocurre i hemos visto. Otras indiaa acudian individualmente riesgo a brindur sus favoris dol objeto de su anhclu, ni mas ni int'nos como lo acostumbran nuestras incretricest. Taies bella por su cuenta i a un cualquiera, en cambio

de la cran, pues, uigunns de las particularidades i vegn del Cuutin a ln época de su descubrimiento cause a sus descubridores.

que tanta admiracion

III

En 5 de Octubre de la Araucanfa

ejdrcito conquistador volvia a salir de Penco en prosecucion

de 1551.

El

de sus prop6sitos de conquistas, con mas firme i determinado tinimo que la vez primera. doscientos bien armados soldados i un Componfanlo gran numéro de indios ausiliares. El ejërcito habiase reforzado con nueconquistador vos ausilios de jente que habia llegado dt1 Perii. Como anterioiinente fué elejidu el camino de la costa

134
i desde alli marchai* directamente para llegar a Imperial a las rejiones australes, por descubrir. sin novedad alguna, i en donde Liegados a Imperial fueron featejados todiaba el fuerte ron rumbo Atravesaron como merecian por la tropa dejado que alli habian siempre al sur. en balsas que eus» fundado, toma-

el Tolten, conduciendo de la brida a los cabnllos que lo pasaron a nado. Los natiirales a mostrarse hostiles. A la empezaban llegada al Tolten habfanse dispuesto obstruir el camino, recibiendo con lluvias de nechas i piedras a los invasores; pero la vista de los ciballos los como desde un principio. En la ribera opuesta del Tolten hennosisimo cordillera Alli rauchas célebres i dilatado de los Andes tuvieron minas de noticias de valle volvi6 a atemorizaren un para la liabia de las

de carrizos

que o Villa Rica.

introdujéronse abria camino

i fabulosas

de que en las cercanfas plata. Era el primer indicio riquezas de Villa Rica.

Alderete,

ciones; pero le habian noticiado

6rden de Valdivia, volviàse sin descubrir los indijenas.

esplorô las inmedialas riquezas de que

IV

En este valle por lo enmarafiado i abundante de sus selras encontraron dificultades miles para continuar la marcha mas adelante. En tales circunstancias narrasc un varonil mancebo inque ne aparecio al conquistador dio, llamado Aliacan, quien dijo ser de un grande i

135
i que él lo conduciria alli en cambio cle un premio que le fuera acordado, el cual el cedérselo. estaba solo en manos del conquistador rico valle llaniado Mariquina il cual era la primicia exijida? Aliacan habfase enomoi-ado de la bella Marabuta, el pode-

(diez mariclos) hija del dueiio de Mariquina, Mas no pudiendo Aliacan obroso caciclue Antonabal. tcner los favores de la beldad por carecer de los recurresolviû almir paso al sos ne ce sa ri os para comprarlu, del apartado sefialandole las puertas invasor, ejército i de la futura ciudad de Valdivia, valle de Mariquina le fuecon la condicion de que en llegando a llariquina del materno arrebatandola se entregada Marabuta, hogar. Fué asi como descubriose el camino a Valdivia.

los conquistadores en Mariquina, (despues Acampados sendas i dado con de haber marchndo por escabrosas resolvieron devegas conducidos por Aliacan, tenerse alli i esplorar las rejiones cireunvecinas. en tanto iban a satisfacerse. Los deseos de Aliacan feraces de un numéro de soldados espanoles presenAyudado de donde fué sustraida Maratése a casa de Antonabal, al campamento buta i conducida espanol.

V

Aliacan

habia

tr iunfado. Habia

si trocado jQué

el suelo de tanto pue-

la patria por el corazon de el amor en el pecho

de una mujer. humano!

136
El noble Antonabnl enrostra a Aliacan reclama al conquistador su hija i su traicion:

"Mira, seiior capitan, dicele a Valdivia; pues ères tnn recto que tu fama ha llegado por acn que vienes publicundo que no haras dafio a los que estamos en estas tierras; antes si ropararas Mas no se como cuadra sin indio haberte estimado otendido heclios por otros. agruvios con esto el quitarme a mi hija ella ni sus padres. Mira que soi los

i rico; i ese indio a quien tu la das no es para ella persona en su igual. "Si le deseas gratificar el haberte guiadn por los cacle lu hacienda, i no con la deslion ta miuos, pagaselo

min. Il si quieres saber quien es ese indio i ciuînta razon tengo en no darle la lumbre de mis ojos, has de verlo en la trn,icion en haberte hombre tan que buscado infame, lia hecho de venir contra clin. contra i traido su patria; Isiendo ese un

hija de Antonabal, tierra."

se le du por mujer la que soi yo a quien obedece toda esta

no es razon

VI

La venganza de Antonabal no se hizo csperar. Cuaudo ménos lo pensaba el campamento espafiol fué vencedor de los asaltantes. asaltado, saliendo felizmente Una por las esploradas Jeronimo de Alderete, yez dirijiéndose rejiones vecinas a Vuldivia, cl ejército levante su camque aca-

pamento

al valle de Guadalabquen,

baba de ser descubierto por Alderete, cercadu por los rios Cruces i el Calle-Calle. Al disponerseel conquistador atravesar este ûltiino rio envié mensajerosa la parte opuesta, haciendosaber a los poseedores de ese territorio que se le permitiera llegar a la banda opuesta. Como no lu quisieranpermitir lm naturalcs i preparâdose para la luciia, la tradicionha trasmitidoa las edades que entre el asombrodel ejC·rcito invasorse present6 una joven i hermosain(liade unostreinta anosde edad, de varonili altivo ademan, llnmndaI;,acloma. Habia atravcsadoa nado el Calle-Callc,i presentandoseal jefe conquistadorIiablolede esta mnnera: "Bien pareccs en tu talle i gallardia lo que la fama publica de tf i de tus soldadoa, que sois diosesi jente que liabeis venidode otras rejionessobre la espuma del agùa: jqué buscaisen nuestras tierras? que pretension es la vuestraf quien os trae de tan léjos a tierrastan pobresî 0 jqué es vuestra determinacionî Porque mis caciques, temerososde que jente estrafiavenga a ensefiorearse de sus tierras, se van juntando para defenderlasi estorbar el paso de este anchurosorio." Contestando el conquistadorhabria dicho que su mi.ion era de paz i no de guerra, a lo que la atrevidamensajera repuso: "Pues no pases adelante, que yo iré a hublar a los caciques i los traeré todos a la paz i sujetos a tu obediencia, i haré que traigan embarcaciones para que con seguridadpases el rio." Dicho lo cual Racloma volvi6a cruzar a nado el rio. la Espuso al ejército valdiviano admiracion que le ha-

138
el ejército que habia visto: el lustre de sus de la nueva jente, lu afable de su armas, la hermosura trato i que si los "viesen les robariàn los corazones, <omo a ella le habian robado el suyo; que no dudasen de bia causado darle la paz i solicitar su aniistad."

VII

les dijo que esta anjelical zo caer las armas de manos de los caciques dolus en remos i canalctes pasaron en sus I tales

razones

Racloma

hi-

i convirtiéncanoas a dur

la paz al caudillo invasor i a ofrecerles sus canoas. Con este feliz suceso pos6 el rio el ejdrcito invasor. de la rejion desValdivia do la hermosura Maravillado mediante eubierta Racloma, ese dnjel tutelar, echô" los que hautizo* con su propio nombre a orillaB del Guadalabquen, que era el nombre proque tan risuefiamente pio del que es lioi rio Valdivia, retrata en el cristal de sus aguas la jentil ciudad que cimientos de la ciudad e iudustriosa placentera eue mérjenes'bellas. En efecto, en febrero mora liasta el dia rteostada de 1552 se eebaban en

los cimien-

Se aizaba el arbol de la justod del pueblo encantador. ticiv i se nombraba alcalde para que la administrara. Gude teniente Que(16 igualmente jeneral don Julian tierrez i acaso Altamirano, el primer letrado del primer ministro pariente tadista iluetre que fud maa tarde jefe del liberalismo. un tanto el pueblo recien fundado, ValdiOrganizado que tuvo Chile de Estado del es-

139 viaordenabaAlderete a las vecinas a esplorase rejiones lascordilleras i aunfundasenaotraciudad andina u que sirviese punto de detransite pasar la queeshoi a para Repûblica Arjentina. En armoniaestasinstruccioles, a Alderete egô" U a orillus elvastolago denomin6 Rica, orlas d Villa que p noticias ad riudelosindfjenas quealliliabia de que qui muchoroi plata. o VIII
En abril fundaba, en consecuencia, a Villa Rica i dejaba alli un regular numéro de vecinos. AI regresar a Valdivia, hall6se con que el conquistador volvia tambien de regreso de una espedicion que habia hecho al lago Ranco, ultime Ifmite a que alcanzü en su conquista el intrépide capitan. Fundadas las nuevas ciudades, el ejército conquistaa Concepcion dor regresaba a pasar alli el invierno, i en la primavera nuevas conquistas. emprender Respecto al grado de progreso i riquezas a que llegaron con el tiempo estus centres de poblacion aislados entre tribus guerreras e indomables, sera materia mas adelante de una parte especial de este libro.

CAPITULO

XIII

jLIBERTAD

0

MUERTEÎ

do la couquista de la Araacanîa.- -Los conquisAfio de 1553-Prsperidad tadores en au apojeo. MnEl loon de Arauco i las àguilas impériales. danzas de la vida.– La» trovas del poeta.El pueblo araucano.-Fundacion de Arauco, Tucapel, Puren i la ciudad de Angol. Repartimientos de arancnnos. Esploracioneu del lago Ranco.– Reconocimiento del Esclavitud de future Osomo. Euplotaciones do lavaderoe de oro. los araucanos.– Poblacion de Chîle.– Primeros sîntomas de rebelion de Reuniones de caciques.-Parlalos araucanos. A«osinatoa i asaltos. mentos de Angol i Tucapol.– Discursos convocando a la gnerra.-El pueblo araucano de pié.

1

Valdivia i Villa Rien, aparecia el Imperial, de la conquista arauaûo de 1553 en todo el resplandor i su feliz caudillo habian cann. El ejército conquistador Fundados tocado de su apojeo. El leon de Arauco estaba rendidu dormia el cénit a sus pies. encadenada por las âguii ra-

La patria araucana las de Castilla.

El sol de la conquista lucia mas esplendoroao diante que nunca lo vieran sus mortales adoradorea. Era el astro del triunfo cas sombras

que se alzaba entre las opade un pueblos 41 parecer veqci4o i hamilU-

141
que lo ataban pero que |ai! al- remover las cadenas se levantaria jigante. Los vencitlos de un dia pasarian a i en très siglos de heroismo ser los eternos vencedores de de martirio. Pues esa es la dura lei de las mudanzas do la vida i como canta el heroico poeta castellano:

'•Muchos hai en el muudo, que hau llegado A la engano3a alteza desta vida: Que fortuna los ha siempre ayudado, 1 dâdole la mano a la subida, Para despues de haberlos levantado Derribarloâ cou misera caida, Cuando es ineoor el golpe i sentimiento, 1 monos al parecer que bai mudamientos. No entienden con ia propia bonanza Que el contento es principio de tristeza, No miran en la sùbita mudanza Del consumidor tiempo i pu presteza; Mas con altiva i vana coutianza Quieren que en su fortuna haya finueza, La cual de au aspereza no olvidada Bevuelvo con la vuelta acostumbrdda."

II

Las posesiones adqui ridas por el conquistador aun. no le satisfacian vastae rejiones araucanas Anhelaba c8tender

en las

mas i mas el Imperio que sjfiaba. Al efecto, a mediados de 1553 ordenada fundar el fuertd Arauco, que di6 au nombre como hemos dicho a la rasa viril objeto de este libro, i por fin Angol; coatro nuevas el conufon de la tierra i luego Tuoapel, Puren, en fortalesas lerantadas

conquistada,

142
de los Confines, por haber Angol recibia el nombre de las de la jurisdiccion sido fundado en los terminas de suerte que i de Imperial; de Concepcion ciudades era el lazo de union que ligaba ambas ciudades. no reconocia La actividad febril del conquistador mites en este ano que hemos llegado, el mas grande lide

vida: Fransu gloria i el ultime de su ajitada i guerrera cisco de Villagran partia por el paso de Villa Rica a de Ulloa por Francisco descubrir las rejiones arjentinas; Aldede Magallanes; mar a esplorar hasta el estrecho rete se dirijia la Araucania. Luego reconocer a Espafia a dar cuenta de la conquista de

a se encaminaba despues el mi»mo Villagran las orillas del Ingo Ranco con el objeto de fundar la ciudad de Osorno, poblada despues. como cosa propia Los indios habian sido repartidos A Aldcrete por los conquistadores. al rio araucanos desde el Tolten desde el Tolten le fueron Valdivia; cedidos los a Villagran habiase de-

al Cautin; i por fin Valdivia de-;de el Cautin al Biojado para si los que habitaban Bio, en la rejion de la costa, cuyo numéro se hacia ascender a cuarenta mil.

III

]on arauya por completo a la esclavitud en pago se les comeneu temtorio, canos i conquistado zaba a obligar a trabajar en los lavaderoe de oro que prinSometidos cipiaban a esplotarae este aiio en lu minae deacubiertas

143 en Concepcion, Angol, los mas Val(livi&i, abundantes Villa-Rien, de todos; i sobre todo en

pues se estraian

granos basta por valor de doscientos pesos. A esta época apenas pasaban de mil los habitautes espaiioles que poblnban el pais. Tan corto numéro de i el imperio conquistadores riguroso que empezaban a ejercer en una tierra cunjada de hombres vigorosos i resueltos ccnno eran los araucanos, no pudo ménos de liaccr nacer en cstos la idea i fué la seinilla fornidos que empezo i levnntados peclios. de un levantamiento; a jerminar dentro cle sus

IV

En tanto vista jinaban

que los conquistadores de la tranquilidad i sumision babian

crefanse ciel pueblo

felices

en

conquistado para siempre, mas tremenpuehlo tramaba una de las conspiraciones das que deberia dar en tierra con el poder de Castilla en el suelo de Arauco i hecho rodaipor él la cabeza del del pueblo araucano mediados de 1553. los araucanos hacfase n9tar sor-

que imaese mismo

jefe conquistador. La escitacion damente desde Lamentabanse

se les obligaba a soportar plotacion de los lavaderos

de las penalidades que en el trabajo forzado de la esde oro; los castigos i el hamsus muesclusiva

bre que sufrian diariamente. Ademas les aflijia el pesar de ver arrebatadas jeres i sus hijos, que pasaban a ser propiedad de los invasores.

144
Las damas orgullo castellanas, en efecto, a fin de ostentar un a la Iglesia segala de presentarse indias esclavas; asi como guidas de un largo séquito de los caballeros a honor tenian poseer gran numéro de pavano hacian

jes de la misma raza para satisfacer igual orgullo. Todas estas pompas efimeras eran por supuesto tnirai escladolor por la raza conquistada das con profundo vizada. El llegar. dia de la represalia no tardaria sin embargo en

V

fué levanPoco a poco un oleaje de viva indignacion tàndose de un estremo a otro de la patria del araucano. aislados de espaComenzaron por cometer asesinatos en los asientos mineras, tales como foles i yanaconas en las minas de Dullimbavida (monte de ovejas) cerca de Angol. Luego el asalto del fuerte entre de la provincia de Picurco, el Cautin i el Tolten; i asi sucesiva-

comprendida mente.

las grandes juntas en que empeEn pos principiaron i a unirse en un solo los caciques zaron a convocarse araucana, que tan fuerte i podecuerpo la nacionalidad rosa habia de hacerla en brève. una de estas reuniones a la que Al efecto, citaremas !on caciques acudieron que se alzaba

del oprimido pueblo principales En ella estr de su libertad. en conquista

145 ban MaAn-

Tucapel,

Angol,

Cayocupil, Lavapié,

Marapne, Elicura, senor del

Pa;cabf, Colo-Colo, valle

riguano, golmo, co

Gaulemo, Lincoya,

Peteleguen, Tomé para i

de Arau!os cuales condu-

Caupolican, convocado al combate. leyenda nos

Andalican; elejir el jefe

todos que

habianse cirlos La

dcbia

da

asf una que los

idea

del

primer hicieran

intento para

de sa-

insurreccion cudir. el yugo

jeneral

araucanos

de Castilla.

VI

Otra gol, ohjeto

gran

reunion se juntaron

celebrabase tres mil

en araucanos

los

llanos con

de Anel mismo

donde

de la insurreccion. al de respecto los pone el siguiente que habia les grita pesado que con a sus capa discurso acudido "que al cô-

I la tradiccion en boca de uno

caciques indignado yugo como tan ellos

llamado mo por jion mos,

jeneral. sufrido de

Alzandose echar

babian manos

cervices de relij,Sosujetosufrimos Ven-

hombres

pretendian por ventura, Pues

pone ri c 3 en compléta hombres si somos palos o bestias?

servidumbre? ^Crecimos cumo animales? i manos

o libres? carga guemos nuestra i somos

hombres i azotes

i libres, como agravios tenemos

como oh!

bestias, guerreros!

nuestros que i en

recobremos como (1) ellos

antigua.libertad, en numéro

esfuerzos

superiores!"

(1)

Rosale*.

19

146

VII

Continua

la tmdicion,

esta historia

popuiar

i querida

de los pueblos, debia conducir araucano,

manifestandonos a la inucrtc

que elejido cl jcfc que o a la Victoria lu puoblo

el modo de arrodormido pensando quedôso de su suelo al enemigo, i entre el parojismo del suejar fio una vision le bablô, i le dijo: (2) el cargo "{Que ternes siendo tan esforzado! Acepta sobre tus homi tomn las armas i el peso de la gueira bros, i acomete primero a la casa fuerte de Tucapel Llama entre tus peleas mi nombre i venceras, que yo soi el anuncia,dor de casos futuros i me llamo Cheburbue, que es lo mismo que rayo A este desperté sobresaltado instante dispûsose a la luclia. Convocô i exhalacion." el jefe indio; i desde ese

indios a un gran parlameuto a los guerreros en Tucapel, i tomando una lanza en una mano i una fleclia eu la otra, babioles asf: i tomais los "Vnroncs esclarecidos, que tlescendeis de los fieros leones, tigres bravos, rapantes nombres Ahora es el tiempo boharies! i despedazadores aguilas venas i el valor de la sangre que ai'de en vuestras que al valor de vueatros nomcon osadfa correspondiente
(2) tanle. Elit.. primer jofe ik'be crwree Lauloro i no CnupoUcnn, que figuré mnr

como leones i tigres bres, ncometais mins i dientes a los que injustamento vuestras tierras i os echan de vuestras

a despedazar os acometen casas. ^Quc i sefiores

con en ra-

zon hai para que siendo v osotros duefios de vuestrns tierras, conqintais naque vengan estranjeras ciones a echaros de ellas? $Por. que habeis consenticlo que os dominen se Io estorbasteis duenos libertadJ "I no solo les habeis sino con ricas minas cada dia os imhonen plir a palus i azotes. jet6 a ningun ron la obediencia libertad demos vuestras franqueado de que no harti'wdose nuevos haciendas, su codicin, estos espanoles, cuando con tanto valor a los incas? Como les habeis hecbo hijos, mnjeres i de vucstra propia

de vucstros

hacit'ndoos cumtrabajos, se sujCu&ndo la nacion araucana seûor? ^Cuândo nuestros antepasados diea nacion Cobremos alguna? recobremos nuestras tierras, nuestra no queque co-

perdida;

ninguno que como leon no se enfurczca, mo tigre no acometa; pelecmos por la patria, por les hijos, por las mujcres, por nuestras haciendas, que ya en Arauco se estân levantando banderas en nuestro socorro la flécha a Impérial i a toda la tierra! todas las armas i estad a punto, que yo se"jAprestad ré el recuperador de la patria i vuestro libertador!" (1) VIII 1 fué asi como Arauco da de la patria loQ hechos para
(1) Bosales.

i ha despachado

se alzo a la guerra. La leyense encargaba de ntesorar desde la cuna depositarlos en el cofre de las hazanas

148 en agontas hoi es raza cuya existencia nada mas que una leyenda, ûnica si toda una leyenda, se quiere en los siglos, ya por la poesia que la rodea i de la herôica lo romancesco eu historia. sobrekumano de los sucesos eterno jEjemplo por lo verfdico de de patriotismo i de heroismo como

legado por esta raza ya al estinguirse; de leccion perdurable ejemplo que en toda época servira a los pueblos sin distincion de banderas ni de nacionalidadesl

CAPITULO

XIV

LUZ I SOMBRA
Asaltos al fuerte de Tucapel.-Astucia de Ion araacanos. Derrota de la Marcha de los derrotados a Pugnarnicion. Destruccion del fnerte. ren.-El vrlle de Elicura. Una procesion oriiinal. El levantamiento.– Laataro.~Su fignra militar.– Postreros dias de Valdivia. –A la vista de las ruinas de Tncapol.. El Estado Arancano acostnmbrado A dar leyes, mandar y ser temido, Viéndoee do nu trono derribwdo, Y de mortales hombre@ oprimido; De adqairir libertad determinado, Reprobando el spbridio padecido, Acude al ejercicio de la espada Ya por la paz ocioea desasada. Por dioses, como dije, eran tenidoe De los indios Ion naestron; pero olieron Que de mujer y hombres eran nacidos, Y todan sas flaqaezas entendieron Yiéndolos a miserias sometidos El error ignorante oonocieron, Ardiendo eu viva rabia avergonudoi Por veree de mortalea conquistadoa. (Eràlla, Canto IL)

de Tucapel, alzado en una esladera de una vasta meeeta carpada cuyog pies lame mansamente el rio de aquel nombre, habia sido destinado por el pueblo araucano insurreccionado en que habia de manifestarae la enérjica en todos tiempos i en todos para teatro que le-

El

sitio del

fuerte

protesta los Mglos acostumbran

150 vantar los pueblos esclavizados en conquista de la liber-

tad oprimida: Pero Chile

para exhiber ante el mundo las cualidades del mas raro heroismo de que haya ejemplo en la historia como el que iba a dar el araucano en tres siglos de sangrienta pelea; pelea que solo terminarfa se estinguiera el eco del ultime combate con el ûltimo araucano caido al pié de su lanza i de su bandera, clamando el sacrosanto nombre de la pacuando tria. jDigno ejemplo de emulacion forzados i viriles de la tierra! para los pueblos es-

la revolucion. debia estar elejido

II

La guarnicion del solitario al mando del capitan Martin mente un dia de diciembre

i lejano fuerte de Tucapel, de Ariza, yacia tranquilade 1553 al ocio o entregada de vida del soldado combntes por

la molicie, que esta es la condicion que no presiente llegar la hora de los venir. Vése

un grupo de penetrar al recinto de la fortaleza cada hasta el numéro de ochenta cargando indijenas cual haces de lena i pasto; provision de que diariamente se surtia el fuerte, como era de costumbre. Finjen estar estenuados por la fatiga de la marcha. De subito descubren las armas que traian escondidas Arman sus flechas entre la lena i el pasto de provision. i empuîlan el garrote con la rapidez del rayo i se ava-

151
lanzan Repuestos éstos un tanto de la astuta sorpresa, empufian a su vez las su va s. Logran arrojar a los astutos asaltantes; pero estos unidos al vigoroso ejército araucano que sitiaba el fuerte, dan principio de inmolacion voluntaria. Durante cuatro dias consecutivos i repetidos asaltos. que era insostela secreto durante fiados en continues ocultnmente a la era de gloria ponen sitio, cmpei contra los soldâmes de la guarnicion.

El jefe de la plaza compremliendo nible su situacion, abre un portillo noche

i huye a Puren, a la pïotejido pur la oscuridad, cabeza de los diez guerreros de que coustaba la guarnicion. el quinto (lia del porfiado sitio. Tucapel estaba A las pocas lioras solo escombros de desguarnecido. ruinas humeantes Lus huesteg de vefanse eu derredor. Arauco cautaban victoria sobre ellas. Lucia

III

El camino desde ent6nces

estaban abierto.

La luz del porvenir a los vencedores. vallc de Elicura

guiaba en direc-

Al pasar por cI encantador cion a Puren la guarnicion

no fué poca su derrotada, soi-presa al ver que eran recibidos en el camino por una larga procesion de jGvenes indias e iuclios cantando algunas oraciones, segun Rosales, que les habian ensenado los misioneros. Su objeto era cojer vivo a los que

152
en tan astuta red a Sin embargo, no engarzaron de Tucapel. los desgraciados AI llegar al dia siguiente a Purcn, los revolucionnrios de la tiebra La tallaba. Et dique de indignacion El triunfo de Tucapel por do quiera Araucanfa. resonaba indijena rebalsaba. era el grito de combate en las selvaa i montes primera estaban todos sobre las armas. araucana del sigle XVI essublevacion huian.

que de la

El leon de Arauco

las imperiales por emprendieran que desde un principio alas de ilusiones embriegadoras. Arauco triunfo habia encontrado o n la muerte.

a las aguiempezaba a imponerse sido el vuelo mui alto que hubiera fuscilladas en

su caudillo

que lo guiara

al

Lautaro, patrie viviente

del sentimiento aquél jénio de la guerra, i del esfuerzo viril, alzabase como la encarnacion

de las pasiones, de las ideas, de los sentimiende las costumbres, del jenio, en fin, tos concentrados, de una nacion: era el jenio identificândose con el jenio mismo.

IV

El alma i el corazon rreccion en de su libertad i en

dé Arauco

el alma

perdida, el corazon del insigne

que llamaba a la resuestaban pues refundidos i bravo cnpitan

indio, cuya adelante. Fugado

vida

i preclaros

hectios

estudiaremos

maa

de la casa de Valdivia, donde hacia el oficio de palafrenero, a dispoponia en estas horas supremas sicion de su patria su brazo i su jénio de caudillo. Ante rendirse Pues la lanza de este nnimoso guerrero el admirable indio, debia el pendon castellano. débese i habilfsi-

a él i no a otro

mo plan de batalla de Tucapel que diô por resultado la compléta derrota i esterminio del ejdrcito espaiiol en aquel sitio, que fué una tumba, sin poder escapar con vida ni el mismo conquistador. Lautaro mui de cerca la tactii sus cualidades i titis defectos En efecto, conociendo ca de los conquistadores

desde que habia vivido entre ellos mismos, personales, opuso cualidad a cualidad, defecto a defecto; i el triunfo fué suyo. el fueren que se habia levantado te destruido de Tucapel, ordenô su plan de batalla a fin i batirlo. de esperar en él al jefe conquistador Su plan consistia en fatigar el ejército enemigo con el En el mismo sitio i numerosas de divisiones compactas ataque repetido sucesivo. Derroque debian entrai* en batalla en urden tada una, seguiria otra i otra con el numéro de sus fuerzas. Miéntras réserva clarara tanto el mismo hasta ahogar al enemigo

jefe indio a la cabeza de la tomarfa por el flanco al enemigo cuando se deen derrota, i le cortaria la retirada. tnvo la exelsa gloria el bradisposicioues de verlaa coronadas por el triunfo Lautaro,
10

Tan felices vo i astuto

184
mas décisive que nunca viera sol de su azul firmamento. Arauco bajo el radiante

V

En tanto, [que era de Valdivia i sus huesfes ante la astuta celada que le urdia lejos del hogar su propio pulafrenero i cmitivo de la vispera i hoi convcrtido en el araucaria? primer jefe de la nacionalidad Valdivia habia salido de Ooncepciun a sofocar la incor/io en efecto eurreccion– que amenazaba ser jeneral, lo fué– el dia 24 de diciembre, en la tarde de 1553. partia con 15 soldados de caballerfa, pero con el propâsito de ir cngrosando sua filas poco a poco en el trayecto que mediaba desde Quilacoya, por donde pasô, Apenas hasta de Arauco, AU( aîcanzô el numéro el fuerte como de sucediô" asf en efecto. a cincuenta sus soldados

caballeros numéro

bien montados, seguidos de indios auxiliares.

de un considerable

numéro Valdivia séria sorprenil cou tan reducido dido por seis mil guerreros indios! Con esta tropa marcliaba el conquistador desde el fuerte de Arauco el 31 de diciembre en direccion a Tuhubiese sido destruido. capel, fuerte que ignoraba En la noche acampo eu las del rio Lebu màrjenes un paraje denominado Laba-lebu. Husta

en

alli, en todo ese largo trayecto que média entre i el rio Lebu, no habia ocurrido novedad. Concepcion Parecia que el leon de Arauco hnbfase dormidopara siempre.

155

VI

el precavido i esperimcntado caudillo conquistador por uno de aquellos ocultos presentimientos que suelen hacer entrever a nuestros corazon lus misterios estân mo tenebrosos ya prûximos para nuestros durante de un porvcnir cuyos bellos mirajes a tornarsc en negro i horrible abise ilusiones con acariciadas halagos

Pero inducido

dulzura

lucha, zada no volvio nuis.

una vida de csperanzas i de noble envio una avanzada de descubierta; pero la avancon lus restos en el

toda

la marcha i luego tropiezan Prosigue mutilados de los soldados de la avanzada camino.

arrojados

i aun quieo rétrocéder midiendo con intrandel peligro a que se esponia. quilo animo la enormidad Pero eus guerreros le animaron a proseguir. Flaqueza Titubtô no podia caber en el espfritu del conquistador; pero lai! el paso dado por el gran capitan, seria el primer peldafio para volar a la eternidad con sus triunfos i sus glorias envueltas en el negro manto de au ûltima i fatal desgracia!

VII

El 1? de enero nns a la vista combroB.

de 1554, estaban las huestes castelladel fuerte de Tucapel convertido en es-

156
habian de Castilla i su insigne El ejército capitan que por su mal se cavallegado al borde de la tumba ran. El sol de Espafia empezaba a oscurecerse eclipsado por el sol de Arauco. i Arauco! IIé ahi dos potencias frente a frenjEspafla en el viejo i nuevo vencedora la oema te Espana, nunca hasta allf se puso el mundo, en cuyos dominios ahora en breve a los piés del pendon i«ol iba a postrarse de Arauco. pueblos Oh! mudanzas eternas de los siglos, de los perpéi la* naciones! Arenas del mar, jaguetes

tuon de la ola i el viento silbador!

CAPITULO

XV

LA RESURRECCION

DE ARAUCO

Ailo do Iâô4. -Tomerosa marcha del ejército conquistador.– A la vieta dp las ruinas de Tucapel.– Principio de la resurreccion de un pueblo.del yanacona Agustîn.– Advierto el Sûplica peligro.– Una centinela del ejército indio. Desaatrosa sorprewi del ejército conquistador. –Lautaro, caudillo de Arauco.– La batalla.– Admirable plan de combate de lo« araucanos.– Combaten por divisiones.– Temibles encuentros. Derrota de las dos primeras divisiones araucanaa.– Cantan victoria Ion espaDoles. Lautaro.– Discuwo de ente.– Renuévai» la batalla.-Derrota Ercilla y de Valdivia. Es hecho pri«ionero. Su pre«encia en el campamento araucano.– Su muerte.– Personalidad de Valdivia.– Fin dol descubrimiento y conquista. 1

Como quién se escurre silencioso i temerosamente por entre las oscuras sombras de l6brega noche tras dificil acercàndose eaupresa que cojer, asi iba el conquistador teloso a los destruidos de Tucapél, paredones presintiendo ya, acaso con mas claridad, el terrible lance que le esperaba. Ya cerca yanaconas el famoso del arruinado llamado Lautaro, uno de sus aparéceselé Agustin, que le servia de paje como i dirijiéndose al conquistador, dicele fuerte,

en tono suplicante. "Deten, esperan mas seÕor, el caballo; mira a donde vu, que te indios. que yerbas hai en esta campana;

158
mira que otro me dijo a mi esto, sin duda para que te lo reverse; vuelve la rienda, que vamos perdidos" y respondiéndole que cra una gallina, que callase, le torn6 a decir: tambien Tues moriré varaos, ya que quieres donde tu murieres." (1) morir, que yo

A poco (livis(Sse una india de pic en que permanecia medio de una sementera, refiere el mismo Itosales. Valdivia ordeno" a un negro llamado Anton que fuese en busca de clin i la hiciera prisionera, para "tomar lcngua de elln." el negro apénas ponia el pié en el estribo, lanza la india un pavoroso grito i de subito vënse rodeados los conquistadores por una musa de araucanos que, echados cle hruces en el suelo i estendidos en forma de media luna, esperaban al ejército enemigo para sorprenderlo i cercarlo. Valdivia puestas soio divide en tres cuadrillas i tantos sus soldados huestes comCuando

do cuarenta

daban, apoyados por tres mil indios conas que le acompanaban. El ejdrcito araucano raandado por Lautaro estaba disde observar el puesto en todo <5rden i en disposicion plan de batalla que ya hemos senalado. II La primera mente contra dispersarla

que le queausiliares o yana-

Quadrilla

de

la primera despues de supremos

acomete espanoles division araucana, esfuerzos.

terriblelogrando

(1)

RoMdw.

159
Al punto preséntnse una segunda division de araucalos espacios con sus alaridos i nos, haciendo estremecer roncas trompetas como la primera. pur ambas partes. Como dudase del triunfo reuue todos los Yaldivia, soldado que le restaban i a la cabeza de ellos arremete en apoyo de los suyos. La batalla se liacia jeneral i cada hora mas encarnizada i horrible. Losjinetcs los pelotones castellanos de imlios arrollaban con sus corccles La lucha se lmce encarnizadfsimn

garrutes i Uuvias AI fin cuando se encontraban didos les espafioles, la segunda division Creyéndose victoria,

que los acometian de flecherfa. ya estenuados

con lanzas, i casi ren-

veu con grun jitbilo clue se dispersa que les habia embestidu. vencedores Espana! es cuando empezaron Victoria! a cantar Viva Es-

del todo

grintando:

jjVivn

paria!" En estas esta batalla, tado del en realidad desde

ciicunstancias

el egréjio Ercilla, ejército castellauo en tales habfalo lieclio

el poeta cantor de supone a Lautaro cleserinomentos cuando

Concepcion. deiTota de los suyos,

ya mucbo antes, fugandosc Notaudo el valeroso jeté indiu la habriales clicho:

0 ciegajente del temor guiada! 44 4A dé volvcis los temerosos pechosî Que la fama en mil afios alcanzada Aquf percée i todos vuestros hecho. La fuerza pierden hoi jainas violada Vuestras leyes, lus tueros i derechos: De sefiores, de libres, de temidos, Quedais siervos, Bujetos i abatidos.

160 Manchaisclara la i estirpe descendencia, CI enjerisnel troncoeneroso 1 e j Una incurable unadolencia. plaga, Undeskonor ignominioso: perpétue Aliradeloscontraries impotencia, d la Lafalta aliento,el fogoso de! i Latirdeloscnballos hijadas las u Llenas esangre desudor afiadas. d i b IlNoosd&nudeU luibitocoatuinbre, del i t abuclos Quedenuebtros mnntenemos, NielAraucano d nombreelacumbre Aestado taninfâmeenibemos: d Huideîgrave i yugo servidumbre, Aldurohierro osado demos: pecho h |Porque' raostrais esforzadas espoldas reservadas? Quesondeluspeligros esto Fijad quedigoenla memoria, i ohva mie<lo turbando, Quecl ciego torpe d e liistoria Dejad evosal mundoterna Vuestraujeta libertando: s patria no Volved, rehuseis Victoria, tangran llamando: Queosestael hado prospère Alomenosijad piélijero, f el Vereis omo defensa c en vuestra uero." m III
La porfiada batalla renudvase de nucvo con sin igual teson. Una tercera division' araucana sale al campo de la lucha. Las fatigadas huestes espailolas priucipian a flaqaear, apesar de su primer gozo de victoria. Sus soldados i caballos estaban rendidos de cansancio.

161 Sin sus desaientarsc pero las Valdivia iuûtil intento. a replegnrse. Era el piincipio esto embiste con todas

por

iuerzas; Tocan

cornetas

del

fin. ";Qué ''Pelear En instante como liacemosf hasta de quien exclama morir," suprema con i sus toda encantos. lucliaba con cl indomable Valdivia se le contesta desosperacion valcutîa da vuelve cl ûltimo a la adios a sus capitanes.

carga cterno

a la vida N;u'.a! tigre

Xnda! i ficru Las el final Ya Mas, taro

El ccrvatillo selvas.

de las

cornetas del no era

tocan

a replegarse

por

segunda

vez.

Era

drama. posiblc la lucha. déjasc l'idnsasc caer pur solo en la fuga. Lau-

eu taies

instantes, de

el Banco

a la cabeza vencidos ataque.

la réserva

de su ejoicito. no por obstante, los suelos intenlan al golpe un de

Los quinto las

no se rinden; Todos ruedan

lanzas

lnutarinas.

IV

rozo hye; seguido de un clérigo apellidado peru cansado su caballo i cortndu por los araucanos que le seguian es derribado de su caballo i liecho prisionero. Se le desnuda; se le atan las manos por atras i asf es conducido al campo de victoria de los araucanos. Ni un solo soldado La batalla espanol habia escapade de Tucapel era pues una horrenda derrota:
21

Valdivia

162 una verdadera la patria hécatombe para las armas de Esparia en

del nraucano.

{Contrastes duros i crueles de la vida humana! Valdivia el arrogante, el audaz descubridor de la Araucania, el brillante vencido i humillaconquistador do a estas korns por sus mismos esclavos. Mas aun: por ese mismo Lautaro el cautivo i sumiso relihe Lautaro, c invencible cuidador en campai un pueblo de caballos vencedor la vispera, bâtai la i transformado i altivo! vencedor del amo hoi en rei i scuor de todo

V

Valdivia a presencia Llegaba prisioncro el infortunado victoriode la reunion que celebraban ya los caciques atadas las manos atras, enPresentabase desnudo, el rostro, desfallecido, triste, taciturno i sin sangrentado mas recuerdo de sus pasadas glorias que le acompafiase en su inlortunio que cubria su que el casco de guerrero i guerrera imico alli de su bntalladora caheza, testigo vida de soldado i conquistador glorioso! Grande fud el alborozo que tuvieron los capitanes toriosos con la presencia del caudillo vencido. Quienes vic-

al momento; pedian su muerte quienes le éstos le motejaban Bometieran al mas barbare suplicio; de que habia sido enp.migo de la patria i de su libertud; aquellos, en fin, que les habia traido de otros mundos sus tierras, sus jentes estrnfias para' que let; arrebataran mujeres i sus hijos.

163
de su dolor i dirijiéndose a su antiguo criado, el grande i vencedor Lautaro, le ofrecia en de que se le librara la vida la cantidad premio de dos mil ovejas i la promesa de que :1espoblaria las ciudades recien fundadas i sacaria a todos los de la espauoles tierra. Valdivia, con su antiguo amo, tentado esla mayorfa se oponia a que se le perdonas«; pues decian que no debia darse créditù a la palabra de un rendido. Lautaro, compasivo taba a salvarlo; pero Al fin, resolvitfse te dia i délibérai* con chicha dejar vivo a Valdivia para el siguienlo que debia hacerse con t'1 i celebrar en medio

i con gran aparato la feliz victoria. En tanto, a los demas se les habia cortado prisioneros la cabeza, i clavandolas en picas, las llevaron a vista de Valdivia.

VI

No cupo perdon Todo conquistador. El furor las crueldades quiatadores,

posible por fin para estaba. perdido. i el recuerde que permanecta

el desgraciado en Arauco de

que con sus hijos habian cometido los conlos indujo a dar desapiadada muerte al triste i las leyes de gue-

prisionero. Se le iba a matar segun la eostumbre rra del vencedor Arauco. El horrible suplicio estaba acoruado.

El dia fijado para él concuirieron de todas vecinas hombres, mujeres, ninos i ancianos.

las tribus

164

Aquello Entre cieron quis un (1), semi los un las

era

una

fiesta

nacional i los

del guerreros en

pueblo

vencedor. hilos tiempo i anto-

concurrentes gran lanzas en cerco. y fléchas,

triunfantes medio al los mismo caciques

Clavaron formando de ellas

cfrculo

derredor

cianos. Valdivia morir dos (2). Conducido noa por atras alli como en lo efecto habian Valdivia, hecho le ataron fué las maen di meu.^ «e traido aquel alli para ajusticiarlo. a presencia Debia de to-

cfrculo

cuando

tomado

prisionero. Se I)»t <l«s En ein pe ser con El ri«l» enni8tnS |»retendid<» i d<' de pohlar haber sus de sénat querido tierras todos convenida, le acesta en de ellos: un la capitan cerviz araucano mortai golesclavizarlos jente de otros i de ha-

mun-

enseûorearMe a de maza. caudillo un gran el repetidos rayo. una

eato, visto una desdichado como

Valdivia,

cay6

de

subito

de

espars

he-

de una

Estalla las fin n pu liaci<'n<lola

vocerfa; cuerpo

se inerte golpes

alzan del en de la su

las infeliz tierra

lanzas

i Valdivia,

luego i pies,

sobre seguidu teinblar,

con

los

como

signo

valentfa.

Espede (2) 8«guiœo»

de hacha Boulet.

de piedra

que lervi»

de iiuigiù»

de mando

a los jefet

in-

165

VII

La ceremonia

no estaban tenninada. i rasgandole el corazon en cuya de la garsangre to-

Ace*rcase uno de los victorioso ganta al pecho, le estrae dos se apresnrnn a untar

las punta? de sus fléchas. Luego es dividido el corazon en mil diminutos pedacitos que toca cada uno de los caciques los reunidos, a unircuales, en comicndolos, quedaban comprometidos i tencr ':un solo corazon con-

se siemprc para la guerra tra los espaîiolcs." Hecho lo cual cortaronle

la cabeza

i los miembros

de las piernas de cuvas canillas hicieron flautas para celebrar en sus fiestas tan preclara victoria. El cuerpo se arrojo al campo para que sirviera de banqueté a las fieras i a las aves de rapina. La cabeza triunfo. 1 refiérese quien Tûvola que se la disputa llevûsela a su choza. enarbolada el cacique Caupolican, clavada en fué clavada en una lanza corno lema del

su propia

lanza, Despueu se la écho a cocer i su casco sirviô de funeral copa en que Caupolican bebia cbiclia en las fiestas

a la puerta de ella, en alarde de vic'.oria.

de grandes solemnidades en ella sopatrias, brindando lo con los mns poderosos caciques de la tierra. Estn cabeza fué heredandose de descendiente en descendiente eu la famjlia de Caupolican.

166 Mas tarde, en el trascurso de los afios, miento era sacada a luz para estimularse a la guerra contra sus opresores. Tdl fué el triste fin del descubridor la Araucanfa. en cada alzaunos a otro de

i conquistador

VIII

dej6 ligado para siempre su nombre a la gloria inmortal que le conquistnron sus propios preclaros hechos coiiio hombre de jénio estraordinario, de soldado i sagaz; de administrador i conquistador esclarecido i de altas miras, tan feliz en su carrera de conquistas como desgraciado en el eclipse de su vida. en otro sentido el cronista Rosales dice Juzgândolo audaz, atrevido deél: con los pobres, dadivoso con todos, fâcil en perdonar injujeneroso en remediar huérfanos, rias, ajeno en vengarlas. "En lo natural de buen rostro, blanco i rubio, galan, aunque mediano de cuerpo, afable, cortés, magnanime, de buen consejo i mejor resolucion, i de grande corazon que no cabiéndole en el pecho fué lance forzoso el sacârsele Otro conoci6 asf: "Era Valdivia cuando muriô" de edad estatura, de cincuenta alegre, i fuera." cronista i contemporâneo Gôngora de Valdivia, Marmolejo, i que le se espresa "Fud mui libéral

Valdivia

personalmente,

çinco alios; hombre

de buena

de rostro

167 la cabeza cho gordo, conforme anclio de al de se habia de limadas, hebuen li-

grande

cuerpo, pecho;

que

espaltludo, aunque mercedes que

nombre

entendimiento béral, i hacia

palabras

no bien

graciosamente." recibia en todas i de bien; cou a que los con de gran sus los afable contento cosas, hombres i humano todas nobles espafiola, en flar amigo que de lo con esi de a las

"Despues \o que andar andaban, todos. tas tenia: bien

fué* senor

era jeneroso vestido

i lustroso i beber cosas

i de corner Mas ténia que estaban fué 38). dado." dos

oscurecia hombres mujer

virtudes:

aborrecia amancebado (Gôngora

ordinario cuales pajiua

Marmolejo.

Crônica,

IX

Conociclo tecimientos i conquista

ya el teatro que de dieron

de accion por resultado

i los principales el

acon-

descubrimiento cuya en raudo existencia vuelo a sus que un Es para da ca-

la orijiual cual

nacionalidad ave sus de paso hdbitos, ese nacion, distintivo

historiamos, estudiar creencias, personalidad racter dio que ûnico sus

pasemos costumbres, sus

sus todo,

pasiones, en fin,

preocupaciones; propia a una signo

imprimiéndole de raza. araucana que empezaba dia del

como

el estumedir a iniciar

harenios su alcance araucano

de la sociabilidad la nueva desde el era

en todo el pueblo Tucapel.

mismo

desastre

de

FIN

DE LA PARTIE PRIMERA

LA

RAZA

ARAUCANA

sus CRUMES! cosmos 1sus

CAPITULO

PRIMERO

EPOCA INCARIAL
Beinado de Ion Incas del Pero.– Oscnridad Orfjenes de la raza araucann. del orijen de los araucano8.-La cieucia. Probabili'»d de una civilizacion estinguida en nuontro kucIo. MonnmentoJ '.ncontradoe.-»Indicios de nna antiquînima civilizacion. Opinionea de diveraos hi»toriadores.– Hnceseles proeePregantas que hemos hecho a los caciques araucanos. Rasa anteder de los tiirtaros, romanoo. asince, peruanos, noruegos etc. rior a la de los arauc&nos. Invasion incuaica i eu dominacion en Chile. MonuLlegan haata el Bio-Bio.- Reilidas batallas oon Ion araucanos. mcnto levantado en Quitacoya para adorar al rei del Perii.– Son arrojados del Bîo-Bio los peruanos por los araucanos. Fijan el Maule por limiTriunfo de te del Imperio del Inca.-Fin de la dominacion incosica los araucano.s.– Biencs que produjo la invasion. 1

de los orfjenes del pueblos araucano es la época que se ha llamado incarial; esto es, el tiempo del reinado de los Reyes Incas del Perà en Chile, allA en el siglos XV, hasta raediados La mas reinoln noticia que en nuesdel siglo XVI, en que terminé esa dominacion tro suelo para pasar a la de los espaûoles, obedeciendo e invaa aquella eterna evolucion de las emigraciunea

tenemos

la

110 sioncs sucesivas de razas que i el ôrden de edades del mundo. Cual es su or!en edudes van

cainbiando

iDe jeu mas o menos de aquollas

el mapa dônde descienden

los araucanos?

Habran tenido lor cuna una probable? invasiones de que luiblatnos i que concluyen

tA cuantos siglos repor ahogar la raza conquistada? de est.a raza que tanto ha dado que monta la existencia u inhablar al mundo i que tanto lia llamado la ateucion versai! Lu ciencia verdad. Vanas nada liasta ahora de ha podido decirnos de essolo vagan en derredor es que la exises mui reinota i han antiquisima de uno de que esos

tas aspiraciones Lo unico que teiicia

conjeturas del espÍritu hemos

investigador. llegado a saher

de los iudijenas de America de una civilizacion sido descendientes

al fin al golpe decay6 i se estingui6 el orbe, como universales cataclismos que transfbrman i caida de la destrucciun horrenda hécatombe aquella del Imperio Ronnuio.

II

Los otros

mouiimeulos

encontrados

eu el Perd

a la choca de Amdrica puntos mieuto, asf nos lo atestiguan. En restos pais de esos monumentos i cultura mui nuestro mismo se lian que acusan

i Méjico, de su descubri-

encontrado

algunos un estado de ci-

vilizacion de barbarie

super ior por supuesto al estado en que se hallaban nuestros indfjenas en el

171 de Chile por los espanoles. siglo del descubrimiento citaSegun refiere el sabio naturalista, seîïor*Philippi, do por nuestro modcrno, laborioso e ilnstrado liistoriador José Toribio en Atacama en el caMédina, se encuentra mino llamado de "Las Pintadas" "una pared perpendicpartifi lar, casi de seis pies de alto, lisa, en parte trabajada cialmente, pasos, i enteramente cubierta en la estension de seis por lo ménos, de figuras que no son otracosa que en la piedra i que representan perfiladuras grabadas huanacos de todos tamaûos, uno encima principalmente i nun'uno dentro del otro; pero se distinguen tambien de homperros, zorras, serpientes bres son rards i no estvn y pujaros. Figuras bien dibujadas." crée que esos Phiiippi durnnte

el sefior Annqne han sido obla de los incas del Periî

grabados el tiempo

en Chile, es mas aceptHble que hayan que dominaron sido trabajo de una civilizacion mas antigua aun, si se atiende a que los incas no conocian el uso ni el alcance de tales inscripciones en el granito.

III

que "en la misma provincia de Santiago en la hacienda de Cauquenes existe, a alde los banos, eu el valle de Rapiantu, guna distancia Puédese tambien una piedra como de cuatro metros de largo, completamas o ménos superficiales, mente cubierta de grabados, o siinbôlicos, con su que ya lo supongamos antojadizos sino el empleo del fierro, acusan, eignificado propio,

notar

172 de una raza la existencia segun se espaesa Humboldt, diversa de la que los espafiules o los peruanos encontraron en Chile; siendo mui digno de notarse que, como otras de su especie en Amdrica, se encuentra igualmen"nunca, dice te en las rejiones elevadas de la cordillera, taWhitfield, se ha hecho mencion de que se haya visto cerca de la costa" (1). les inscripciones en 1851 los bosques de LlanCuando se incendiaron una piedra labrada igual a las de los quihue se encontre a creer que aquella lo que induce zona estuvo poblada en remotos tiempos. de que la nos dan indicios Todos estos antécédentes molinos del Rhin, poblacion indijena es autiquisima cuyo verdadero orijen se pierde en nuestro en la noche suelo; pero del tiempo.

IV

Sin embargo, muchos a einitir opinlones varias

historiadores respecto

se han avanzado

de la a la procedencia no obstante de que los raza araucana principalmente, nada saben ni por tradicion araucanos siquiera de dônde ni cuando han venido a poblar este territorio. que a este respecto hemos dirijido a en diversas ocasiones, en nuestras esalgunos caciques con una nos han contestado eursiones por la Araucanfa, i se han reido. evasiva cualquiera A las preguntas

ToribloM«àliUL-Aboi3«n«. (i) J<m6

173 Frai nuestros Antonio de la Calancha, indfjenas de los tartaros Solurzano supone que proceden del por la semejanza los hace desPereira,

color i las costumbres; cender de los romanos

aguilas que se por las supuostas encontraron en Impérial en las chozas de los araucanos; frai Gregorio Garcia, opina que nacen de los habitantes de Frisin; Scherer, imajina que proviencn de Noruega por el uso de pasar la flécha en tiempo de guerra; Rosales, observa que vienen de los espaïïoles de las islas Hespérides que al Bras!! i do alli se estendieron al resto del pasaron continente; que emigraron de alli los que del Perü para Chile antiguos pobladoros dieron orijen a nuestros indijenas; M. Brasseur de Bourgvenibourg juzga que han venido a poblar invasiones das del norte. Segun cl las primitivas razas de América estuvieron a orillas del Orinoco i de alli se estendieron a todo el continente meridional de la América citados hasta llepor Medigar a Chile. Estas y otras opiniones i pareceres na, nos manifiestan que nos hallamos oscuridad don José Perez Garcia, dice

al orijen positive respecto el tronco de la raza cuyo estudio nos ocupa. Pero, es fuera de duda, que no data de mui remotos de la actual raza araucana. siglos la radicacion que la familia de los araucanos invadiâ nuestro territorio en lejanos tiempos en que yacia otra raza i absordiversa en nuestro suelo, la que fué subyugada vida por la araucana, segun los indicios que se han descubierto de haber poblado este pais un nûcleo de habiParece tantes mas adelantados que los araucanos i demas tribus este pais a la época de las dos iiltimas in-

en una compléta de dônde pioviene

que pobiaban

174
vasiones espanola la incusica que conoremoa: en el siglo XVI. en el siglo XV i la

V
a la época verdaderamente histôrica i mas reniota que conocemos del la de pueblo areucnno: la invasion de los incas del Peni. llegado sobre cronistas, antiguos dan detalles mas o menos completos invasion. estender los dominios de su Imperio el Queriendo rei Inca Yupanqui, hizo hacer en el terriesploraciones torio chileno i reconocer sus tierras. Al principio se reconocirt el desierto de Atacama hasta Copiapô*. Esto ocurria a mediados de los afios de 1400. del buen éxito de estos primeYupanqui ros reconocimientos, enviô a su jeneral Sincliiruca a la caheza de diez mil soldados a conquistar el pais recientemente AI mismo ticmpo bacia alistar otros diez mil que mnrcharian en pos de los primerons. AI Ilegar a CspiapcS la primera division se mando* menvecinas a exijir que se aomesajeros a las comarcas tieran i obedecieran al liijo del sol, anunciando que no venian a privarles de su libertad sino a ensefiarles otra relijion i otras co^iumbres. De lo contrario que se apercibiesen para las armas. Hubo escaramuzas varias; pero a la vista del nuevo refuerzo de diez mil soldados que recibiG la primera division, hubieron de someterse los copiapinos, descubierto. Informado Los todo nos Garcilazo, del resultado de esa Hemos

175
de tropas llegatido cucrpos hasta la cantidad de cincuenta mil soldados, segun Garcilazo de la Vega, con los cuales conquistaron el pais Suces! vainen te fueron lmsta el rio Maule. Al pasar se hizo en seia atios. conquista est? rio tuvieron una reuidfaima hatulla con de Bio-Bio, que durû de que retirai-se, a la orilUi Esta

lus indijena de lus cotnurcas cuatro a ciuco dias, tenieudo opuesta el ejéreito peruanos.

VI

Segun Olaverria

el antiguo conquistador algunos que conociâ

i cronista aucinnos

Miguel iutUos arauca-

don

esta invasion, refiere que el ejército uos que recorduban peruano cstendiu sus dominios hasta el Bio-Bio; pero que hostilizado constantemente viu al fin fijar el Maule perio, de donde, como lu hemos desalojados batalla. El mismo tamiuen se rtsolpor los araucano, del Impor îinea de frontera visto, fueron despues dias de sangrienta

al cabo de cuatro

dice que el ejercito peruano eutr6 a Chile por el camino que hasta hoi sirve de comunii Chile. cicion por Mendoza entre la Arjentina De que la dominacion peruana en Cliile alcanzô hasta Olaverria Olvverria por unas fortalezas utestigualo se cuyos restos aun en el tiernpo de este conquistador en los conservaban, que los peruanos habian levuntado el Bio-Bio. cemos Bio. El padre Rosule? cuenta tjunbiei que en Quilacoya. del rio Claro para defender la frontera del Bio-

176 de Concepcion, liabian leesto es, en las iamediaciones los invasores otra fortaleza. vantado igualmente 1 aun dice Rosales que en el fiempo que él viviG, es decir, en el siglo xvn, velanse todavia en Quilacoy a sieto piedras labradas formadua a guisa de pirâmides que "fueron puestas por los iudios del Perû para hacer la ceCaIlla Inga, que se hacia para la salud del que del rei Inca cada a no. Era este rito a semejanza remonia el pat lie Juan de Mariana, grave historiador, para obligar a sus dioses todos los anos algunos les sacrificaban dioses escojidos; liacian los cartajineses, que, como refiere i asi escujian los Incas dos niuos de edad de seis afios cada uno, varon i nuijer, i los vestian en traje de inca i i ligaban juutos, i asf ligados i vivos los lois embriagaban diciendo que el pecado enterraban, que su rei i seuor liul>iese sacrificio." hecho lo pagaban aquellos inecentes en aquel Hamada

VII

alcanztS No cabe (lutta, pues, que la invasion peruana liasta el Bio-Bio, de donde fué rechazada por los araucanos. Esta dominacion miuandosc en Chile duro cerca de un siglo, tercon la posterior de los espaiioles. Los incas introdujeron Con todo, ella fué fructifera. en Chile el cultivo del maiz, el frejol i otras legumensefiaron a domesticar de su lana para tejidos los guanacos i hacer uso natunuestros que aprendieron

bres

177
la fobricacion de vasiraies; dieron a conocer tambien jas de barro; la apertura cie canales de regadio para el i la esplotacion de los lavadeprogreso de la agricultura no fué de barbarie sino ros de oro. En fin, su dominacion de civilizacion, en lo cual anduvieron mas humanitarios i mas habiles que los mismos conquistadores espaûoles. Tal es el ucontcciinieiito mas remoto de la historia de la raza araucana, cuva existencia estudiando scguiremos antcs de entrar en otro ôrden en sus usos i costumbres de hechos.

23

CAPITULO

II

LA

GUIiRRA

Y

LA

PAZ

la familia. la tribu, Eatado social d- los araucano*. La guerra, Dignidaconvodes de gobierno. i ayudantes.-LaR cacique, capitanes Toqui», de jefe del ejército. catoriua de guerra.– Eleccion Cousejos de cacique*. de la guerra. militar. Proclatnacion Curiosas ceremoniaa. Jnramento Ejercicios niilitarea. Aprestos para la campaiïa. Sacrifieios que se Sus armas ofensivas. imponen. En marcha. Lanzas, fléchas, macanas. Cantos de victoria.-La retirada. -Armas dcfensiva*. En combate. randes n'estas a su tnuerte. Solemni-Los cautivos. Su sacrificio.-G en honor al difuuto. -Celebracion de la dades Canto que se verifican. i la paz. ceremonias.-La paz.-Otras guorra

1

la actividad del La vida social en que se lm ejercitado a tres ûnicos 6rdenes: pueblos araucano puede reducirse la guerra, la familia i la tribu. Mas que las afecciones del liogar i de la tribu misma les preocupa la guerra en la que han revelado las mas altas dotes militares. en toda su grandeza es necesario de la guede la época turbulenta costttrnbres para juzgarlus verlos lidiar en medio rra de la conquista. Pero

En el dia, sus pritnitivas

179 han dejenerado en mucho, oomo hemos tenido oporlunidad de observarlo personalmente, annqne conscrvan todavia su sello caracteYfstico. Esta nacionalidad no lia obedecido a otro que a la dëbil sujecion gobierno jefes de se

de sus Toquis jenerales, guerra, caciques, capitanes i ayudantes a cnyo imperio sometian solo eu tiempo de guerra. Los caciques nas reducciones han sido

los jefes de familia i de aiguque han reconocido por herencia la autoridad dcl mas anciano, del mas noble o de! mas rico do ent re ellos.

Los Toquis eran jeneralrnente los caciques mas antiLes venia este nombre de guos y de mas alta, estirpe. una hacha de piedra que poseian por herencia tambien i con la cual habian dado muerte a un o algun gobernador capitan de fama. Esta hacha se llamaba toqui. Se beredaba de padres a hijos i servia de insignia convocar a la guerra. Los de mando i de lemn para

ducapitanes ejercian un puesto de importancia -Tante las marchas del ejército: ordenaban los escuadrones, los vijilvban i regularizaban en el combate. los que convocaban a la guerra (Gen-Toqui) i los que llamaban a la paz (Gen Voyhe, o senor del canelo). Estos ûltimos tenian por inbansignia un ramo de canelo o una hacha de pedernal co o azul. Estos meros toquis en usar Erau los priposeian sus prerogativas. de la palabra en los parlamentos i los el puesto de honor Los Toquis eran de dos clases:

primeros en ocupar con preferencia en los actos pûblicos.

180
Tnmbien existia otra dignidad: de comunicar o Leblos ayudantes la gucrfa de tribu en a los escuadro-

Toqni, encargados tribu i de dar las ôidenes nes en las batallas,

convenientes

II

saca La patria esta en peligro. El Toqui de gnerra ent6nces a luz su hucha de pedernal negro, ensangrentada, como bandera de guerra, i una flécha ensangrentalas cuales, unidas a un cordon con un ni'ida tambien, sean los dias que cuantos mero de nudos colorados i el de entre el dia de la convocatoria ban de trascurrir la cita, los entrega a su ayudante para que (Leb-Toqui) Este con gran sijilo los lleve al cacique mas cercano.– su jente i les da a conocer la mision envia los mismos del men.ajero. Luego este cacique hasta que se bace objetos a otrn; i asi sucesivamente vuela la guerra. Si es aceptada, jeneral el llaraamiento los recibe, reune ven las mismas insignias El dia seîîalado para los caciques chicha i comidas. al Toqui que las ha enviado. la reunion o consejo de guerra, a casa del Toqui, quien los recibe Se concierta

acuden con

el plan de batalla i cana cual dà cuenta de. los soldados de que puede disponer, i se nombra el jefe que debe dirijir el ejército; becho lo cual, regresan a sus hogares a alistar a sus soldados. Cada uno de los caciques lleva consigo un numéro de al dia en que deben reunirse nudos que corresponda con su jente.

181

III
Llegado el clia convenido se juntnn en un lugar apartado de la casa des Toqui, destinado a juntas de guerra, i que llanian Lepun, a delil>erar respecte de lo que deben hacer. El Toqui les dit a conocer la causa de la guerra i los incita a defender haciéndoles i sus hogares, la patria, la libertad al mismo tiempo la debilidad comprender

del enemigo. Clava en el suelo el haclia

una lanza ensangrentada, i varias fléchas ensangrentadas tambien, i de pié el Toqui, con una flécha i un cuchillo en la mano, ofrece a la concu'Tencia una oveja que matan en breve alli. Le estraen el corazon de En este instante "Hartaos i mojan el Toqui dice: en la sangre las fléchas.

flechas, i tu 1'oqui bebe i sangre de la sangre del enemigo, hàrtate tambien que como esta oveja ha caido en tierra, muerta i le hemos sacado el corazon, lo mismo hemos de hacer con nuestros ene(1) migos con tu ayuda." El corazon es pasado de mano en mano por los caciotra vez a manos del Toqui, el ques hasta que vuelve cual prosigue hablando de que todos deben corner de corazon aquel para que se unan en un solo cuerpo para combatir
(1) RoMlet.

al enemigo.

A lo que responden

los co-

nas

o soldados,

gritando

jO.i! ¡OU! (asi se hara,

asf se

hara). Concluido

del Toqui, dos indios dan vuelcoarrastrando de la concurrencia lanzas, ta alrededor i vociferando: "leones valerriendo apresuradamente rosos, avalanzaos a la presa; alcones Illeros, despedazad el discurso enemigos como el alcon al pajarito." (2) sus lanzas los dénias indios, batiendo

a vuestros

¡Ou! responden i dando golpes en la tierra para hacerla temblar. vuelven a liablar los indios A esta contestacion van dando tierra vueltas de vosotros ";en, valientes i baced temblar soldados! el mundo!

que tiemble la

IV

para espantar el miedo. En seguida el Toqui reparte en diminutos pedacitos la oveja. que mato, con lo cual todos quedan comprometidos para la guerra. Esta ceremonia la hacen En pos se présenta el jeneral que han elejido para Les habla en un largo discurso que dirija el ejército. a pelear con vnlentfa. exhortandolos ¡Ou! le contestan. en la tierra. Beben cliicha Entretejen sus ianzas i dan golpes

por ûltimo, con lo que termina la cerepara la lucha. monin, i se diaponen a aprestarse Durante varios dias se ejercitan en diversus ejercicios

(2)

RomIm.

189
i se privan de corner i de beber abundantemente para tener el cuerpo !ijero, sin que nada les embarace i pueda fatigarles durante la campaiia. Hacen pruebas de saltos, luclian, corren, juegan a la lanza, levantan encrmes p^scs sus hombros, etc. Llegan hasta privarse de sus mnjeres en esos dia. Les dan poco de Ig'ual cosa hacen con sus caballos. comer a fin de alivianarlos. sobre Ademas, les suban guanaco i de venado de i los pics cou cuero de para que se les "pcguc" la îijereza de comer igual mente una yerba las manos

datées aqucllos; que gusta al clen-clen, pajaro de mui rapide vuelo, para que el caballo no corra sino que vuele en la pelea como el clen-clen. Puestos eu marcha llevan

uua por unica provision boisa de harina cuya radon calculai) por los dias que durai a la campana. Cada racion es solo un puîlado. Si les falta la liariim del campo. Marcban se alimeiitan en cunclrillas, sus esploradores para Ewitar sorpresas. Sus armas mas comunes cran la lanza, la flécha, la hoi la maza o macana, de las cuales solo acostumbran lanza. La macana puntas, un gulpe era un palo largo retorcido en una de sus a manera de baston, con el que, en acertando a dos manos como acostumbraban manejarla alguno de pie. defensivas heclias de cueru; mortal de yerbas i frutas llevando cada una

no queduba los araucano, Tambien usabuu armas coseletes para cubrirse para defender la cabeza, sas plumas.

el pecho i espaida i morriones los que solian adornar de visto-

184

v
Uua vez eu preseacia del encmigo se orgauizan en escuadrones compactas alternados de lanceros con flecheros i macaueros. espantosos quiere decir jmueran! raucran! Los escuadrones se suceden aprendieron Brincan, de Lautaro saltan, Acometen dando gritos: !1apc! lape! que

unos a otros; taclica en la batailla de Tucapel.

que

hnciendo mil fiavanzan, retroceden, Su ohjeto es envulverse con el eneguras estravagantes. con sus armas. Una vez revueltos migoparajugarmejor gritan que salgan el gobernador te a batirse con ellos. o el calitan mas valieu-

Si logran derribar un soldado enemigo, al puuto le cortan la cabeza i la enarbolan como selial de victoria. Entretejen go: nebli sus lanzas i cantan el leon en presencia hico presa en sus del enemicarnes, i el los leones a

"Como va

coji<5 aquel pajarillo, que se animen a los corderos, i los neblis vuelen con despedazar lijereza tras los pajarillos i despedacen sus carnes. (1) Concluida la batalla cada cual vuelve al liogar por el camino que le agrada. Sus mujeres i el Toqui que los convoco a la guerra los esperan con chicha para celebrar la batalla. La cabeza del enemigo que han conseguido decnpi-

(1) Kosnlw.

185
tar es paseada de tribu en tribu comopruebade esguardada solemnc ban podido para elles liacer pur triunfo; el Toqui.

i si es cabezadealgunjeneral Pero de talla. Si son varios les reparten los la fiesta mas que

es el saerificio durante la ba-

cautivus

entre

sus

provincial.

VI

del Toqui on la a presencia cI triunfu. celebrar gran réunion a que se convoca para Lo llevan con las manos atadas i con una soga al eueEl cautivo es couducido Uo de la cual lo tirau. Le abren ealle i a niedida le van que va avanzando su conducta para con ellos: que les ha queenrostrando rido robar sus tîcrras i au libertad. En medio de la rueda turmada pur la concnrrencla, clavan sus toquis i sus fléchas ensangrenlos caciques Lo colocan en el centadas para esperar al cautho. tro de esta rucda i lohacen hincar de rodillas i le clan imos de uno en cuantoa palitos para que los vaya entervamlo al tnismo tiempo a los caciques mas uno, nombrando valientes Cuando de la tierra. debe déçu- el cauva le resta un solo palito tivo "este soi yo i aqui me entierro" A estas palabras se acerca un indijena i le acesta teinstantaneamente. matandolo rrible golpe en la cerviz, Le abren cl pecho i le sacan el corazon; otros le cortan la cabeza; aquellos las piernas i los brazos para bu*u

186
cer Sautas. El tronco sirva de banqueté Et corazon es pasado de! cuerpo a las axes. lo abandonan para que

de mano en mano por todos los caciques, principiando pur el Toqui jeneral. Uutan en ellos las fléchas los toquis diciéndolcs que se hartcn de sangre encmiga. La cabcza la pascan en la junta i la arrojan al suelo. Si queda vuelta hacia ellos lu tienen si se queda con la vista en direcciou agiiero;

despues por ncal al.caui-

seiïm viMicipo de hataHa, creen ([lie on otro combate dos lus uiismos enemigos. Pur ultimo, clavan en una lanza el corazon de! cautivo i la cabeza en otra i los enarbolan cantando victoria al son de las Hantas bêchas de las cauillas i brazos de! muerto. lnvoeando ave de rapina al diiunio como

cojer al vahari volador i quedaste tu cointeutasU* vauaineute hacer presa en jiclo i despetlazadu; el leun valiente i como a tfmido conlero te despedazu. hacer presa en el rayo abrasador i convirti<Ste pensaste en cenizas."(l) Continuan dauzando i la fiesta nI fin termina de una compléta orjfa. La cabeza del cautivo es desollatla i guardada por uno de los caciques paru brindar en ella en sus fiestas en rccuerdo de sus triuufos i en reto de los invasores de sus t'erras. en medio

(1)

ii^ralot.

187

VII

Otro de los grandes aconteciniieiitos publiées de estos indios es la ceremonia que hacen para hacer las paces con los cspaiiolcs o con las tribus con las cuales lian declararsc en gucrra civil. Kl Toqui de paz convoca a un a lus caciparlamento ques i demas tnquîs de las provincias que dan la paz. Acuden los caciques llevando cada cual un ralnu de en las manos, que este ârbol es el sfrabolo de lu conconlia. Conduce tambien cada uno una oveja atada con una cuerda a las orejas i las al gopresentan bernador de las provinespanol o a los représentantes das con las que van a sella las paces. Las matan a su presencia, i sacândoles cI corazon, untan en su sangre lits hojas cle los ramos de canelo i en seguida dan cl corazon i la oveja a la persona con quien celebran la paz. Este tiene que repartir en pedacitos toda la oveja, a fin de que avance a tocar cada uno de los que se encuentran Io cual quiere decir que desde enprésentes, tonces se hallan uuirlos. uso de la, palabra los mas notables teuiendo preferencia dos: el que a nombre de caciques, las provincias que dan la paz halala a nombre de ellns i el que del otro bando esta de contestar. encargado Despues la paz con gran ta en la que no ha de faltar la chicha. Concluido el tratado se célébra fiesllacen canelo

188 Co'iîo se ha visto el canelo hace el papel principal en estos tratados. Los hai de dos clases: une ordinario que sirve para hacer paces finjidas i otro fino que solo lo poseen los caciques. Las ramas las venden solo por crecida cantidad en las dpocas en que se hacen estas ceremonvas. Las armas por fin acostuinbran entcrrartas al pid de ''estos canelos, con cl objeto de hacer mas duradera la paz.

CAPITULO

III

ANTIGUO

ARAUCO

1 LOS

ARAUCANOS

de poblacion. Centres de la Araucanîa. Antigua poblacion principales Numéro de habitante*. El araacano. Su idioma.-Nobleza probable oridel idioma araucano. Reducciones o pueblos. Los boroanos.-Su jen mas probable. Los chonos. Supersticiones. Ideas de la inmortaen las nubès. i los volcanes. lidad del alma. Batallaa Los caciques Las armas célestes. El Meru i las zorras.– Crcencias arraigadas. Los en mesueiïos. Fiestas Celebracion pûblica* Fiestas de los Toqnis. moria de los muertos. Los hechiceroa. Los BoquiJnegos de mi'ijia. del demonio. La salida de su Cautirio.-Regocijo buyes o sacerdotes piiblico.

1

4Aqué numérode habitantes ascendia la poblacion araucana en la época de la conquista?En vista de los datosconsignados los antiguoscronistasacercade las por reducciones que habitaban ese territorio i los detalles mas veridicosque se han conservadode las batallas que se libraron en su suelo, puede calcularseen doscientos mil, mas o ménos, los indfjenasque poblaban en aquel ent6ncesla Araucanfa. Si se atiende a que todos los individuosen estado d

190
cargar armas eran soldados i que estes nuncu lleguron a mas de diez tnil en los campos de batalla, segun las apreciacioncs mas prudentes, a pesar de los juicios de los crunintas de la conquista, hemos de convenir en que e! numéro de araucanog no ascendia en mucho al que indicnmos. La poblacion mas niiincrosa cstaha concentrada en la costa desde Xnhuelhuta al mar, como tambien en la parte oriental de osa misma eordi liera que da a los ]lanos de Angol, i mui piïncipalmenteenlazonacomprendida entre ol Cautin i el Tolten, en la rejion de Impérial; rejion en la ctial supone un crouista habia mas de trescientos mil hidios, tantes que "no cahian en la tierra,' en lo que sin duda hai una évidente exajeracion. II

Las cualidades fïsicas de les araucanos continûan siendo las mismas que pinto Ercilla: ''Son de jestoa robustoq,desbaroados, Bien formadoslos cuerpos i crecidos, Espnidasgrandes, peehos levantado?, Réciosmiembros,de oerviosbien fornidos, Ajilee,detenvaeltof, alentados, Auiuioêof,vAlieutes, trevidos, a Durosen et trabajo i sufridorec, De frios mortales,barat)re8i calores." No es menos exacta, pero mas compléta, la descripcion que hace de ellos el padre Olivares;

191 "Son lus indios de Cliile, se espresa, de cstatura algo menor que el comun de los espafioles: pero inui robustos de pechos, inui trabajados i Inertes de brazos i piernas, los cabellos siemprc lisos i largos, en especial las mujercs tienen por singular adurno la natural cabellera i la cuitivan esmeradamente para que llegue al crecimiento de que es capaz; i asÍ alguuas les crece hasta mui abajo de la cintura; et cIel rostro i cuerpo es moreno pero algo diferente del de lus mulatos i otros indios de la America; porque no obstanto la oscuridad, se inclina a rojo, coino mostrando abundancia de sangrc: la cabeza i ea»atienen redcuda, la frente cerrada, las narices ruinas, pero mm tanto coin» lus etiopes; tas barbas râlas, a que ayudan cnando estân ociosos a arraiiciirselas. La palma de la mano i los cicclustienen cortos i ré-' cio:; el pie pequeîïo i fornido, en fin, toda su constitucion del cuerpo i rostro es la mas aproposito para indicio de tbrtaleza i bravura" (1).

III

Su vigorosa constitucion, su natural altivo i la valentîa innata en su esforzado âninio, corrcspondcn a la sonoridad, lacouisnio i annonia ciel idioma que poseen. Sin embargo, el idiuma araucano, es cl mismo que hablaban las de mas tribus de Cliile desdc antiguainente difereucias de vuCopiap(5 a Clnloé, con pequenfsimas

(1)

UUtoiitt

Jeliei-ul.

OHvui%«.

192 cablos i letras. Asf, por ejemplo, los indios rubios de Boroa cambian la r en s, pronunciando, por ejemplo, en lugar de ruca, suça (casa). La lengua de los araucanos drjbe considerarse como primitiva, clasificada en el ôrden de las lenguas aglntinantes i segun Carette, menciomulo por Médina, por su "caracteristica arriana >*los araucanos dcmucstran ser orijinarios, como los hurones, de raza noble, representando todavia como éstos, entre los pieles rojas, la autocracia moral e intelectnal." En suma; este idioma es élégante, abundante, hermoso, i. comojuzga Olivares "es cortado al talle de su jénio arrogante; es de mas annonîa que copia, purque cada cosa tiene regularmente un solo nombre, i cada accion un solo verbo con que significarse: con todo eso, por usar de voces de muchas sflabas, sale el lenguaje sonoro i arinonioso."

IV

En jeneral vivian en casas aislu,das,i mui rara vez en reducciones o pueblo, a orillas de los rios i de las montafias como hoi ocurre. Solo en Impérial se notaba mas sociabilidad en ellos. Atemorizados por la idea de que los becbiceros les bicieran mal se alejaban unos de otros, como tambien para évitai*sorpresas de los conquistadores. Para comunicarse unas tribus con otras, tenian antiguamenie tres sendas por las cuales marchabnn i bur-

193
loban a los conquistadores: de la cordillera intermedio intermedia Estas A pesar cas que embargo, Boroa, entre sendas esas dos. las llamaban rupus. de las cualidades una por la costa, otra por el de Nahuelbuta i una tercera

de la unidad ohservamos un tanto

morales

i fisi-

en los araucanos, se npartan, sin de esa niisma unidad las tribus de

ya por el color blanc» i rubio de csos indios que tanto han llamadu la atencion, Como por el car.icter dulce i paeffico que ban revelado. Algunos ban atribuido el color rubio de los boroanos a la mezcla con los espaftoles cautivos que fueron hechos prisioneros por los indi'jenas en las primeras subievaciones del siglo XVI. Esta asevcraciun no ticnc razon de ser, pues desde el descubrimiento de la comnrea Imperial se notû el color de los indigos de Horon. Sin dndn son lescendientes taban de los chonos el sur de Chilou, los cuales negvln lo testifica el pndre Rosales. Pudo haber emigrado en lejanos a la Araucanfu, rôanos. Si éstos, como lo suponen der de mezcla de espafioles ria en laa demas tribus algunos, ban podido desceni 4e indios, lo mismo oeurriIo que no sucede. del

que habicran blancos i rubios,

lois chonos

tiempos una tribu de i de aliî el orij'-n de los bo-

araucanas,

El' araucanos supersticiones

se déjà inAuenciur por completo a Us que rinde reverente culto.

por

las

194 vive i por si solo un mumlo ideal i en mucre con las creencias que se ha forjado. Crée en un Pillan, que es como decir el demonio, al o brujos. que invocan sus hechiceros «le los caciques dicen que se convierte en moscardon i que desde la tumba en que han sido enterrados saïen a visitai- a sus parientes en ltts Restas. grandes Poreso acost-umbran arrojar un poco de elm-lia antea de beber, como una libacion que Iiacen ti la sidud del cacisus caciques en fuego, observan que difunto. Tambien suponen que se convierten volcanes, i cuando ven alguno arrojar que su cacique muerto esta enojado. El alma Se lia formado

Por lo que hace a los indios que han sido soldados i Imo sucumbido, iinnjinan que han vola,du a las nubes, i trasfonnadose en truenos i relainpagos. 1 asf, en dias de tempestad, salon de carrera de sus casas a animai- a sua soldados bravura ltan eu las nubes contra muerto a que peleen los soldados espaiioles muertos con que tam-

en la guerra i que han ido a habttar bien alli a seguir combatiendo con sus enemigos. Si las nubes se clirijen hacia sus tierras, celebran victoria pero si caminan en direccion tildan de contrariai, cobardes i de pajaros a sus muertos, porque han sido derrotados. Las armas i truenos, Por ultime, con que supouen que pelean lauzttndoselos unes a otros. son los rayon

i por le que respecta al comun de la jente, esto es, mujeres, nifios e indios que no han sido soldaclos, diceh que sus aimas van a vivir. al "otro lado del mai' en un campo tlesolado i triste. El alimento de que

195
se sustentan es solo de unns papas negras. La chicha que beben es tambicn negra. No tienon fnego, porque la leîia de que pudiemn liacer uso es mojuda i no enciende. Por eso les prenden fuego en sus sepulcros para que alla se calienten.

VI

Tienen tambien sus ngoreros. Si el pàjaro que llnman Meru se posa nlbruna vez en sus chozns creen que va a anunciarles la muerte. Encontrandose enferino alguno de los que hahitnn la choza, lo desahuciun por esta circunstancin, i ompieznn a liacer los preparativos de entierro. Si por casualidad van en marcha, en son de gv.orra, i obsevan que les sigue alguna ave carnfeern, desr.cnflan de la Victoria. Dicen que esas aves les cnmenin las carnes una vez derrotndos. I ha ocurrido que por este motivo ha solido volvorse el ejército a sus lares por temor de perde.' la batiilla que ha ido a librar. Sucede lo mismo si durante la marcha ven correr una zorra por el lado izquierdo de sus escuadrones. Pero si lmye por el lado derecho, fie poseen de gran alegria. Cuentan segnra la victoria. Si la cojen, tienen por cierto que el enemigo no se les ha de escapar, pero si los burla, creen que el enemigo bard con ellos igual cosa. L's •nefïos los tienen tambien por cosa efectiva i que deben rea'izarse tarde o temprano.

196
Si son felices, algun los revelan a todos; mal suceso, bien se guardan pero si presienten de contarlo

VII

Las fiestas

algun ra que tenga Se reducen Son, sin

piîblicas acontecimiento

para celebrar o un hecho cualquiemémorable para un toqui o un cacique. importancia estas fiestas a comer, beber, bailar, camtar son mui comunes de diferentes claees. Los toquif en el paeado a

embargo,

eran jetterai mente los que convocaban estos regocijos pûblicos. Llegado su provision Toluntaria. el dia solemne de comida La fiesta cada cual i de chicha, denominada el irbol

oon se presentaba como contribucion era la Ouicha-boqui del canelo en medio

mas celebrada.

Se colocaba de

del cerco que furmaba tro cuerdas. Se asian

lu reuniun ellas

i del cual pendian eut» los parientes del toqui i la jentt en la fiesta.

a bailar en torno del ârbol. empezaban El toqui hacia ântes una resefia de toda noble de su descendencia

que se encontraba del Las cuerdas no podian tocarlas sino los parientet toqui. Luego el hijo mayor de date adornado de plumât i collares al canelo, i deade lo alto pronun. subfase ciaba nocer un discurso los hechus a los concurrentes en que daba a comuenlM, i gloriosos de sus parientas a loo parientes concluia dando la bienvenida pretentesç la fiesta con todo enturiasmo. hecho lo cual proseguia Jjob hechiceros o luujoi tenian tambie« 99g ftasiaa.

197 Estos hechiceroscran mui habilesen juegos de uiâjia. Durantela fiesta saltaban, brincaban, bailaban, metianse en mediodel fuego sin que se quemaran;arrojaban sus vestidosa las Hamas, acdndolos s iutactos; finjian cornertizoneade fuego, sacarsc los ojos, las narices,las orejas, etc., etc. Contabau a la concurreucia que encerraban el demonioen su cuerpo, que se les habia aparecido en la rama de canelo en formade pajarito; i asi entretenian a sus convidados. Otra fiesta celebraban los Boquibuyes, individuos que hacian las veces de sacerdotes del demonio.Para salir del cautiverioen que vivian invitabau a todosen jeneral. una Cada tribu debia Ile varies ovejade la tierra. Reul nidofl, mataban las ovejas,i en descuartizâiidolas,os Boquibuyesrepartian el corazouen pedacitosa lus duefîos de elles; i luego la carne, la que, sin cmbnrgo, no se la comian sino que se las llevaban a sus casas donde la conservabancomoun recuerdo, convertidaen charqui. En cambio, los Boquibuyes, brindadan cbicha en abundanciaa los invitados,con lo cual se daba por terminadala fiestade los sacerdotesdel demoniopara salir de su cautiverio.

CAPITULO

IV

VIDA INTELFXTUAI.

i MATERIAL

El arte de la oratoria.-La munie». La poesîa. Bomancesi canciones. La medicina. Los hechicero» i los machisi.-El arte de curar.– Charlatincrias Los araucanos son grandes herbolarioe. Yerbas medicinales. -Sus virtudes.-Lo que no sabemos aprovechar.– La verdadera botica la tenemoH en nuegtro propio suelo.-La division del tiempo entre los araucanos.- Afios, meses, «émanas, 4ias i horas. Meteorolojîa.Los vientos. Loyes penales.-El hnrto, el asesinato i el adulterio.-Agricul tura e Industria. La caza i la pesca. Utiles de que hacen u«o. Destreza de los araucanos para cazar i pescar. Constrnccioue» de balsas, canoas i piragnas. Una armada naCombateentre ingleses i amucanoR. val araucanu. Tomanal abordaje nu navio espafiol. –Los araucanos son Una especfcicalo que grandes nndadorei». Apropôsito de !o anterior. hemos presenciado.

1

Entre araucano

las cualidades sobresnlia

dignas

de notarsc

la pasion que tenia Aquél que fuera reconocido por orador, hacia triunfar jeneralmente i parlasu opinion en todas las juntas que se celebraban mentos para tratar de la paz o de la guerra. De ahi que, les caciques en particular, en que sus hijos pre especinl empeno tomaran salieran siembuenos

la predileccion, por el arte de la oratoria.

en el pueblo o mas bien diclio,

199 oradores. Desde pequenos les ensefiabana pronunciar discursos;i si el mucliacho,por suerte, estaba dotado de intelijenciai de cualidadesespecialesparala oratoria i se revclaba un orador cou el tiempos,era mirado por sus compatrtotas como un grau seiïor, 10que todaviahoi mismo ocurre, i su palabra en mas (teJas ocasionesdecidia de lus destinosde la pallia. Es admirablela facilidaclcon que usait«lela palabra, i mas aun la espresionque impriinen a su pensamiento, segun sea el asunto «leque t'.aten en sus reumunes. Si se habla de paz, su tono es moderado;pero si se diriinencnestiunesde guerra, su palabra toma el acento cieltrueno, su pcusamientola vivacidaddel relâmpago i el vigor i el estn-pito de la tormenta. 1 comoexactamcnteobserva un cronisla antiguo "es indeciblecuan bien usan estos indiosbâri>aros aquede llas figuras de sentenciasque encicndeu en los dnimos de los oyentes los efectos (te la ira, indignacioni turor que arden en el ânimo del orador, i a veceslos de lasu timn, eompasioni misericordia, sandode vivfsimas prosopopeyas, bipôtesis, rcticencias ironicas,i de aquellas interrogacionessatfricas, que sirven nu para preguntar, sino para rcprender i arguir." Los prêtas i los mûsicoshan sidootras de las personas que merecian distinciones especiales. Habia poetas de oficioa quienes se les pagaba para que compusieranromances en especialpara ser cantadosen las fiestas de bodascuandoocurriaalgun casamiento.Pur cada uno de estus romances se les daba diez botijas de cbiclia i una oveja de la tierra. Se ensQûaba tambiena cantar a los nifiosciertas can-

200
ciones cib'do en que se espresaban del enemigo, i cuyos las ofensas acentos que liabian reviriles enardecian

el espfritu bélico de aquellos naturales. La poesfa araucana, opina Olivarez en su Historia, "si no tiene entre ellos aquellos conceptos altos, alusiones eruditas figura,das que se ven en las obras poéticas de las naciones sâbias, por lo raénos es dulce i numerosa, no babienrfo cosa que iv^prender en la cadencia i numerosidad de sus metros." La mûsica Su canto dice Ovalle cada con predileccion. es jeneralmente monotomo en su bien escrita Histômca los atraia i triste. i locucioncs

1 como

en 164G, "todos a un:, levantan no a manera de canto Ilano, sin ningnna diferencia de i on acabando la copia, tocan bajos, tiples i contraltos, i luego vuelven a luego sus flautns, i algunas trompetas; repetir la copia i a tocar sus flautas, i suenan estas tanto, i cantan gritando tan alto, i son tantos los que se juntan a estos bailes i fiestas que se hacen sentir a grandes distancias." Sabian tristeza. que usai an eran la Hauta, el tamborcillo, que tocahan con dos palitos a manera de caja, i cncrnos. trompetas En la actualidad solo acostumbran la flauta, que es un canuto de maclera, i la trompa que liacen vibrar admirablemente superior Tambien colocandosela en la boca entre el labio i el inferior, dândolc sonido con los dedos. conservan el tamborcillo al compas del ~uai los hemos visto bailar alegremcnte en una de sus fiestas. Los instrumcntos espresar la alegrfa tan bien como el dolor i la

Relation, publila voz a un to-

201

II

La meilîciiin ejereia igualmente grau predomnio en estos indijenas, que lan sido sicmpregrandes herbotarios. Conocian la mayor parte (le las cualidades médicinales de las plantas i con ellas sanaban a mil maravillas; pero, en mas de las ocasiones ncudian a los hechiceros i madais, con el objeto de que estos revelaran el orîjen del mal de que padecia el enfermo, que siempre ereian ténia pr causa la mata intencion de nlgun enemigo oculto del paciente. Si es llamado a casa de! enfermo algun echicero, este, al pénétrai*a la elioza, lanza bocanadas de humo, i luego planta un ramo de canelo en el suelo. Se le pregunta por el ears'icterde la enlermedad; i el hecliicero contesta (pu?es el demonio el que ha penctrado a las entretins del infeliz. Tie nde al enfemio boca anibn; hache algunas ;nvocaciones i empieza a ontonar cantos lastimeros. Le unta el estomago en seguida con algunas yerbas, i aparentamlo que lo abre con un euchillo, le est rac una lagartija o gusano que lia Uevado ocultos. Lo muestra con grau satisfaction a la concurrencia, diciendo que el demonio ha sido sacado de donde se habia metido. Si despnes nuterc el ùesgraeiado se disculpa con que el demonio volvio a entrar allï misino; i como tampoco

202

se le volvio a llamar .aquel hizo de las suyas. Otras veccs es llamado el machi, quien aparenta conocerla persona vue ha liecho mal al enferrno, la cual es quemada en vida. Pero lo mas singular es el conociwiento exacto que siempre han poseido de las virtudes medicinales de la mayor parte, sino de todas nuestras plantas i drboles medicinales, de los cuales es por felicidad tan ahundante nuestro suelo; pero que, desgraciadamenle, los liombres de ciencia no han sabido o no han querido sacar ventaja alguna, talvez por aquello de que todo lo que es nacional, todo aquello que tiene su orfjen en nuestro propio suelo no es digno merecer la esthnacion clela mayorfa de nucstros compatriotas. El minueioso cronista Rosales cita un grau numéro de esas plantas i el uso que los indijenas i nuestros anteposadus hacian de ellctscon acierto casi infalible. Tendremos oportunidad de sciialar en el capitulo prûximo una gran parte deesas yerbas médicinales i las enfermodades a que se las destinaban, que todavfa siguen siendo la botica {mica de nuestros campcsinos; i que, a la verdad, suelen producirmejores resulta,dos que muchas (le-las clrogas artificiales que nos espenden algunos de nuestro modernos farmacéuticos. Como se comprendera, en conocimientos cientificos, nueslrosaraucanos, han sido completamente nulos; pero en cambiola naturaleza les ha projwrcionado loque el libro no ha podido darles. Asf, tenian sus ciertas seiiales para distinguir el ano, los meses, las semanas, los dias, las noches i las horas. Se les interroga, por ejemplo, a que hora ocurri6 tal

203

cosa si ha sido en las hrimerashoras de la manqua,seiialan con el dedo el punto por dondesale ci sol; si a las doce, iadican mas arriba, es decir, el zdnit; si en la tarde, el lugarpur dondc se ponoci soli asi sucesivamente. De ocho a diez del dia, llaman malen,i vuta-malen de diez a doce. AI sol i al dia lo llnman antu i la nochepun. El ano concluye tambien en dieiembre. Los meses los cuentan por lunacionesenteras i las semanaspor las faces de la luna. Igualmcntedistinâuen los .vientos, denominândolos: el norte, picun; el sur, huïlU; el ocste, este, puel. Las estrcllas las nombran gau i al respliindeoieiik1 i solitario lucerode la maûana,hunelvoe. Para indicar que faltan, por ejemp;o, scis dins para que suceclatal cosa, dicen indistintamento:faltan seis nocl leso seis auroras. Por lo que liace a medidaslineales,puedoderireeque la legun araucana équivale por lo m<5nos ocho de las a nuestras. El sistema pénal es otra de las orijinalidadesde esta raza. El asesinnto, el robo, el adulteriu, todo cr/men, en fin, se castiga dando en pago el heclioral agredido un valor équivalentede su hacienda en cambio del daSo hecho. Si uno mata a otro, el asesinoes obligadoa dar una parte de lo que posee a los parientes del muerto. Si se niega, no faltarâ ocasionde vengarsede El robo ha sido mui perseguidoentre ellos.

204 El que roba i es sorprendido,se le exijc céda cuatro veces mas de lo que ha hurtado, ya por grade o por fuerza. El adiiltcrio se castiga imponiendo el marido a su ofensor le pague una cantidad de objetos que e*ldetermina la otensa inferida, sino vendea la adultéra como cosapropia al que mejor la paga. En estos diversosjuîcius civiles, cn negandoscel criminal a pugar el dafio,el ofendidoconeluyeeljuicio con frecuencia cnn el aacsinatodel criminal, sin que nadie se levante a defender a este. Respectoa los fenomencsterrestres, témenlessobremanera. Aaf, en t^pocasque han sobrevenidograndes terremotosen nttestro sueîo, han huido a los mas altos montes, llevando consigo todosel ajuar cie sus casas, i slli han permanecidoviviendoinucho tiempo por el lemor de una sulidadel mar. El canibalismopodemosdecir de pasoque no existia entre los araucanos.Siescierto que estraianel corazona los cautivoai chupabansusangre, lo haciansimplemente comouna ceremoniai nada mae. Solouna que otra tribu opartada de las rejiones mas australes, segun algunos cronistas,acostumbraban en épocas lejanas corner carne humana, en circunstanciasde grande escasez.

III

En la agriculture habian adelantado mui poco: la abundancia de vejetalos alimenticios i fnatos silves-

205 tres bastaban a satisfacerla mayor parte de sus neccsidades. Cultivaban si con csmero el maiz, de! que liacian chicha para beber, i la papa orijinarinde Arauco. Las siembras que liaciancran calculadas, comofatnbien hoi ocurre en la mayorparte de ellos, iinicamente para alimentai-la familiadurante la época mas crftica del ano. La caza i la pesen constituian otrns de sus fuentesde recursos. Para su objeto usnbandiverses instrumentes: la· flechas, la ng'a, que estraian dcl coliguay,et huachi,tas voladoraso laques, etc., etc. Tanto para la caza comopara la hcsca han sido mui diestros. Al leon cbilenolo cazaban acorral.indoloen el monte, i, una vez encerrado, Io flechabau. En la dpoca del ano en que los montes mas cer. canos a la cordillera se cubren de nieve, i salen a lu. llanoslos huanacosi venados,los tomaban arrojanrioles sus laques desde largasdistancia, con los que lus enredaban las patas i caian al suelo. A la caza de lobos marinoseran tambienmni dados, para aprovechnrel cuero. Acudianen balsas a los lugares en que salian a dormitar a los riscos. A cierta distancia se arrojaban los cazadoresal agua, llevando consigoa la grupa un fnerte garrote. Nadaban en direccion a los lobos) los cuales, como solo divisabanlas cahezas de los cazadores, los tomaban por animales tambiendel agua i no se inquietaban. Al llegar a la pi a vase desplegabanen cuadrillascon

206
una rapidcz cstraordinaria i acuinctian garrcte en mano a sus vfctimas. De esta suerte solian hacer ahundantes cazas con que lienaban toclas sus necesidades. En la caza de aves acuaticas no cran ménos habiles. A las logmins que acostumbraban visitai' bandadas de patos de diversas especies, llegaban silenciosos i cautelososlos cazudores al déclinai*la tarde. Se colocaban en la cabeza la cascara de una calabaza que les cuhria. tambien la cara, a manera de mascara. Abrianlc tres agnjcritos: dos para dar vista a los ojos i unu para respirai*.Asî, disfrazadosi desnudos, se metian a la laguna, dejando solo en descubierto la caheza i la cara. A poco, al llegar una bandada de patos, se posahan inucentemente a descansar sobre las cabezas de los mismos cazadores, creyendo eran troncos de ârboles o cosa parccida. Al momento levantando el cazador âmbas manos i agarrando al ave de las patas, la sumerjia rapidamente en el agua a fin de que no biciera ruido i pusiera en alarma a sus compafieras. Una vez debajo del agua era estrangulada. De este modo se proveian de abundantfsima caza de patos i otras aves aciulticas cuando i c6mo querian. Para pescar usaban rodes que hacian de tejidos de cortezas de nrboles, anzuelos i arpones con les que pinchaban desde lcjos ni pez. Hasta el dia acostumbran el arpon algunos indios pescadores. No hace mucho un araucano, hijo de un cacique amigo nuestro, nos invita a pescar en el Malleco. A medio dia, nos decia, los peces duermen i es fàcil pillarlos. En efecto, al llegar a un naraje del Malleco

207
ni cual nos condujo, nes. Con una vista tervalo hecho en intervulo empezu a escudriîîar lus cardûineadmirable lanzaba el arpon Je inen mediu de los cardûmenes arpon

de un simple polo agusado en una de sus puntas i sujeto de una cuerda por laotra; i podemos decir que no erraba tira, pues en cada arponazo que ondilgal)a pinchaba un robuste i lozano pez.

IV

Las einbarcaciones como para atravesar

que constmian

balsas, jeneralmente timas las tripulabnn Chiloe'. Fabrieaban maque,

rios, lagunas canoas i piraguas; solo los

para lapesca i brazos de mai' eran

tanto

aunque estas ûlde las islas de indijt'iias

sus balsas

de carrizos, de cruzar algun rio aigu na campana i tenian neeesidad llevaba cada cual haccs de carrizos, con las invadeable, en un momencuales, en llegando al rio, iniprovisaban to einbarcaciones. solo cuando terial Esta los lugares la tomaban mec1ida preventiva carecian de maque atravesaban

de de tutura, de junquillos, etc. Cuando iban eu marcha durante

a propôsito para tabricar eml)arcaciones. Cada vez que se construia una canon, se linciaii cuatro grandes fiestas: una al cortar el ârbol, otra nI desbastarlo, al agua. Teniun la tercera al terminai* la canoa i la otra al echarla

orgullo en ser buenos marinos; i, a la verdad, al mar verdaderas que en mas de una ocaaion arrojaron armadas navales.

208 Los indios de la isla de la Moclui i de Santa Maria cuntinuamcnte pasaban a tierra firme conduciendo gaIlados para comerciar en ellos. Cruzaban el unir cantando caiiciones a las aguas, suplicândoles tlue nu se enojaran i.los dcjaran pasar en paz. En el alzainiento de ICôô, los indios sublevados de Arauco i Lavapié trasportâronse en balsas a la isla de Santa Maria i dieron muerte al gobcrnador de la isla, el capitan Pedro Fanegas.. Llevaron cautivos a su mujer i a sus hijos c indujeron a sublevarse tambien a lus isleûos. En otra ocasion, alla )or los anus de anibo a la inisma isla un barco espaiïol de paso para Valdivia. Al divisarlo los indios de tierra firme armaron precipitadamente seis balsas; atravesaron cl treclio de mar cotnprendido entre tierra firme i la isla, 1 de subito se fu e ron al nbordnjc apoderândose del burpie en unos cuantos mémentos. Mas los soldados de la tripulaeion, que cran solo doce i dos relijiosos de San Juan de 1)iu,, no pudieron defenderse con sus arcabuces porla iinpetuosidad del atarjuc. Casi todos los asaltados pereeieron, entre ellos uno de los relijiosos. Los (pie lograron salvar fueron conducidos cautivus. En 1578 reehazaron a los ingleses maudados por el atrevido i terni ble corsario Dracke, que vinoa barrer las costas del Pacffieo. Al proteuder deseinbarcar en la isla de la Moclia fueron reeibidos por los araucanos con una lluvia de flecheria, i rechados, se vieron obligados a volver a su nave i darse a la vêla en pos de sus correrlas que los liau hecho famosos en las leyendas del

209
mar. mejilla Los guiente Tanto su destreza Nosotros culo a este El mismo en este araucanos, eximio los Dracke intento como nadadores. hombres i furtaleza hemos propâsito sido en como las mujeres hacen gala de sali6 herido en la cabeza i en una

de desembarco. buenos marinos, son de consi-

en la natacion. testigos ano de de los un rios orijinal del espechiinterior de

la Araucanin. En que por una cle nuestras un vado espediciones, al lento matorral, fornidas paso en circunstancias caballo de la

cruzabamos medio

cle nuestro de la una

de un boscoso dieziocho

a eso

tarde,

divisamos

mozuelas

araucanas hacienSe

solazândose do todas asian de un de cHas las

alcgremente alarde de

en las bullidoras su habilidad rueda, alegre en

aguas,

la natacion.

manos, daclo la ai

i formando son de

punto

en torno jiraban i de subito, canto; debajo de las

deshaciendo aguas cual

rueda,

zabullian de otra I luego pcces vez

nadando en direccion sobre las

cardumen a aparecer

a la corriena una dis-

te e iban tancia

aguas

considérable. I en estos

tornaban

a continuar

la misno menos

ma danza. de dos

pasatiempos

trascurrieron

horas.

w

CAPITULO

V

LA

FAMILIA

ENTRE

LOS

ARAUCANOS

La

de las hijas a los padres. -Fiespoligamia.-El matrimonio.– Conipra ta matrimonial.-Las bodas. Lob parientes del novio i los de la novia. miituos. Bailo i canto. Cusamiento do indios -Obsequios pobres.El rapto. El adulterio.-El por que est:in rejidos. divorcio.-Leyes La mujer es una propiedad do padrc a hijos. que se hereda Solemniclades en la construccion do casas.-Las mujerts cmbarazadas. Huye de ellas la familia. al sol para Supersticiones. Arrojan piedras que nazca pronto la criatura.– Bautismo. Crianza de los hijos. Ejcrcicios a que los someten. i adornos. Del modo como Educacion. Trajes Los enticrros. Medicina. prenden fucgo. Agua. Comida i tabulas. Yerbas medicinales i el uso de ellas. Fin de la parte segunda.

1

La polignmia lia sido una costumbre inveterada El que m(*nos elije dos o très mujeres araucano. hacer han ricos. con ellas vidacomun. poseido de diez a veiute Los caciques, mujcres,

en el para

jeneralraente, por ser los mas

Las hijas son una fortuna para el padre de familia, i Ilegan a desearlas mas que a los hijos varones mismos. Como la hija es comprada por el novio al padre, de ahi las aspiraciones de éstos en tener el mayor numéro posible de hijas.

211
un cnsamiento, el novio invita a las fiestas de bodas, que duran hasta una semana o mas, a todos sus parientes. Llegado e! dia de las bodas, se présenta el novio a casa de la novia seguido de un largo de paricntes, los cuales conducen ovejas, cameros, etc., mantas i telas que sirven para chaînai o vestido que usan, todo lo cual lu dan al padre «le la novia en séquito page del innti'imonio de esta. Los parientes cle la novia ofrecen en cambio botijas de cliicba a los recien llegados para que beban, como saludo de bien venida i de fraternidad. los cantos, bailes i brindis o largos principian discurso:, que nunca han de en que se liba en recuerdo de los parientes muerto que mas se distinguieLuego ron en vida pur algunos heclros gloriosos. Se matan los animales que se ban traido i se obsequia a la concurrencia con un opfparo banqueté. Montras que ha novia. tanto traido la novia i la madré se ostentan llosas rodeadns cle gran numéro de mantas el novio para efectuar la compra orgui otras telns de su Concertado

I en esta celebracion ta francachela mida.

pasan dias i noches en complela chicha i la cohasta que se concluye cada uno se retira a

En llegando desenlace tan fatul, su choza comentando el casamiento.

Si es algun iuclio pobre el que desea contraer matrihacienda para comprar monio i no tiene de consiguiente a la mujer (le su corazou, se la roba; i si sus intenciones han sido bien encaminadas, solicita una oveja de la tierra a algunos de sus parientes; la lleva a casa

212
del padre de la mujer robada i la mata al pie de la choza, i allf la deja i se retira. Vienclo lo cual el padre, convoca a sus parientes i les dice que el indio pobre tiene ya haberes con que pagarle su hija, i descle ese dia emlos preparativos piezan a lacerse para la fiesta del matrimonio. es infiel al marido, este la devuelve a sus a su vez, estan obligados a devolver padres, quienes, tambien al mando ofondido lo que ha dado en pago de la mujer adultéra. De lo contrario, por ella. el marido la vende a qiiien mas le da Si la esposa

A la inversa, si a la mujer no le agrada el marido, al huye a casa de sus padres i les exije que entreguen Otras esposo todos los objetos con que la ha comprado. veces ahandona la esposa el tàlaiuo conyugal i fuga con Entonces al marido este, en resarciendo algun amante. los animales i vestnarios que en camhio de ella ha a los padres, la liace suya i todo queda en paz; aunque el adtilterio es rarfsimo, pues la mujer araucanas es mui fiel al marido. entregado este, quedan por herencia las mujeres al hijo mayor, como lejitimas esposas, respetandose solo la madre; i a falta del liijo, las hereda el hermano o el pariente mas cercano. A este proposito no dejan de ser curiosas ciertas veces las disposiciones testamentarias de algunos caciques. a unos las armas, a otros los animales, a éstos Reparten las tiealgunas de sus mujeres, a aquellos las restantes, rras, el ajuar; todo, en fin, revuelto: animales, mujeres, armas, etc., etc. En muriendo

213
La mujer es tenida, pues, como cualquiera derecho, como se vé, por una simple objeto que a une le pertepudiendo hacer uso de él cônio

propiedad, nece en lejitimo i cuando

le dé regalado gusto i gana. La mujer araucana es mui sufriclu, paciente i en exceso trabajadora. Ejercc los trabajos no solo propios de los hombres, sino los comunes de la mujer. Es mui amante de sus liijos. Por un mundo no daria al sér que posée* En jeneral es bien constituida, fornida de micmbros, bien parecida i en estremo aseada. Como guerrera, ha descollado tamoien muchas veces, como mas adelante lo veremos.

II

las mujercs len ruera de la choza al rayar en direccion

En sintiénclose

de parto, sael sol i arrojan una piedra

con

dolores

a dl; lo que quiere significar que la criatura ha de salir a luz tan rapida como los rayos dol sol i tan veloz como la piedra al caer en tierra. En dando a luz el nino se baîïan en el rio junto con él. Los habitantes de do la casa parte". Al cabo hogar a poner nombre al recien nacimieuto. Lo bautizan con el nombre del "mal desaparecen, huyendo de ocho dias vuelven al nacido i a celebrar su

ra o de un pajaro ftsicas o morales que les parezcan han de sobresalir la criatura en el trascurso de su existencia.

de algun objeto cualquieo de un animal segun las cualidades en

214

Los crian liadosentre dos tablillas forradas en paao o paja, por lo que los mantienen siemprcparades. A fin de que los hijos crezcan fuertes, lijeros i vigorososlos someten a diversos ejerciciosi penurias. Los mantienen jeneralmente desnudos; los hacen baîïar al amanecer,sea invierno o verano;los ejercitan en eljuego de la chueca i de la pelota, con el objeto de que se hagan toiles i fuertes para la guerra. El que es perezoso, le sajan las piernas i el cuerpo, para echarle fuera, dicen, la sangre pesada i pueda corrcr lijero. Toman especialcuidado en que aprendan a hechiceros o mddicos, i sobre todo, a oradores, para que mas tarde convoquena parlamentosi hahlen en ellos, lo que es de gran estimacioni respeto; pues la oratoriada titulo para ser jefe de ejército u otras dignidadcs,i hasta Toqui jeneral. Los trajes que vestian desde los primerostiempos de la conquista eran de diferentes clases: do lana, de paja cntretejida, de cuero o de pluma, o una simple pampanilla que les cubria la barri gai otras veces las espaldas. Despues se jeneralizû el uso de los chamales,que es un manto cuadrado de lana, telas en que se envolvian el cuerpo totalmentecomosucede hasta ahora; pero antiguamente la mayoria solocefiiala pampanilla. Llevabantambien por sombrerospenachosde plumas de vistososcolores,i una especiede !)onetes hecbosde cuerode pàjaros. Solian iguaimenteembadurnarseel cuerpo i el rostro. Es signo de decencia en el araucanos ostrarsedes m barbado. Poseen unas pequenas tenazas,que antes eran

215
de conchas, la barba. con las cuales no escaseaban se sacan de raiz los pelos de

en el traje. El mas comun eran las llancas, sartas de piedrecitas verdosas en el medio i las unian con que agujereaban una, cuerda. Se las colocaban ciûcndo la cabeza o la cinttira. Se

Los adornos

las apreciaba en muclio. Para el trenzado destinaban cintas

que fahricahan pendian otras de las orejas diversos

las mujeres una clase de con caracolitos blancos del mar, i zarcillos de metal.

III

La conslruccion des solemnidades Hucenlas

de la casa o clioza es otra de las gran que se verifican.

en tres tiempos: al clavar los maderos que sirven de armazon, al quinchar la parte inferior i al cubrir el teclio. Cada uno de estos trabajos ta especial que dura algunos es celebr ado con una fiesdias. carrizos,

En jeneral, las hacen de totoras, junquillo, etc., en forma ovalada i otras cuadradas. Si es algun cacique el que construye sa cambia por completo de aspecto. Cuando fa] ta solo empajar el techo, los parientes los i celebrar Entran en

una casa, la coconcurren a ella

del cacique, llevando animales la conclusion de la casa. procesion i dando vueltas

para mataren derredor,

216
bailan recien i cantan. Luego sûbese i en un discurso esos animales la casa. con chicha i continua a un banco hace saber para uno de los al cacique que pagne a los

Uegados que le han traido que le construyen

El caciquo los festeja entonces la danza por varios dias. El

con fiesta la construccion de su que no célébra casa es mirado mal; pues lo creen hombre pobre i sin rclaciones. Dicen que no tiene harientes que lo ayuden a levant ar su casa, i lo dcsprecian. Pero lo cnrioso es el sistema que pusieron para hacersc de fuego en no tenicndolo. Poseinn dos palitos, uno de los cuales en practica

reado, en cuyo agujero se introducia do con ambos pies el primero, frizaban rapidamente Con este mo vi mien to encendia el aserrin segundo. nacia de la misma frotacion, i en allegdndole se hacia en un instante fuego. Esta operacion cualquier lugar, rrerfas deseaban menteras

estaba agujeel otro; i sujetanel que

luego paja

la practicaban con snma lijereza i en como por ejemplo, cuando en sus coincendiar por diversas partes las se-

de espanoles. Para alumbrarse de noche, metian en la ceniza pedazos de coligüe, que liacian las veces de vela. Concluido uno, colocaban otro; i asi sucesivamente, que la necesidad i la guerra dan artes i manas al hombre. Su cama la constituia un simple pellejo o un hacinamiento de totora o paja; i por almohada, un trozo de madera. mente. hemos Hoi ocurre En algunas visto dormir casi lo mismo, aunque no jencralcliozas, a las que hemos penetrado, en catres a algunos de ellos. Col-

217
chon i frazadas no escasean tampoco, i aun liemos divisado hasta bacinicas hechas de greda por las indias. La comida mas comun era la papa, de la que hacian un caldillo esquisito. La bebida {mica que conocian, ademas del agita, era la chicha, que la hacian va de maiz, do trigo o de frutas. El maiz o trigo lu molian; fabricaban levadura, i echando todo a liervir en un fondo con agua, dabanle punto, i en enfriandose, la bebian. El guardian de la casa con frecuencia ha sido el perro, que se cree lo tenian ya antes de la invasion de los espanoles. Son aquellos mismos vijilantes i bulliciosos quiltros que tanto incomodan a los transcuntes en los pueblos del sur, que, aunque no muerden, fastidian. Talvez de ellos viene aquel proverbio tan conocido; perro que ladra, no muerde Los funerales en honor de los muertos solian ser rdjios, sobre todo, si el difunto habia sido una persona distinguida a su usanza. Antes de ser conducido a la sepultura, se le lloraba estremosamento por mujeres que acudian ex-profeso con ose objeto, como sucede en los velorios de nuestro bajo pueblo. Llevado en procesion al sitio de la tumba, durante el trayecto se entonaban tristisiinas canciones, terminadas las cuales, se levantaba un clainor espantoso de llantos i lamentos; en seguida daban comienzo otra vez a los canticos funerarios hasta Ilegar al pié de la tumba, que se abria en lo alto de una eminencia, desde la cual pudiera divisarse la casa del muerto. Se le enterraba, depositando junto al fallecido canta28

218 ros de chicha, carne i utensilios para que se alimentara en el nuevomundo que iba a habitar. Concluidoel entierro retirabanse a consumirel resto de chicha que pudiera haber sobradoen casa de los dolientes.

IV

Comohemosdicho,los araucanosposeianconocimientos profundosen las virtudes medicinalesde las plantas; i aunque apelabana la charlatanerfade los liechicerosi niuclii8en sus cnfermedades, se curaban no obstante con bebidas de cocimientosde yerbas, lavativas i cataplasmas de las misinaf»,con 10 que sr-.naban jeneralmente. Habian conocidotambienel usode los bauosde aguas tcrmales i la curacion de heridas i la sangria,que se la hacianmni bien con un agiidopedernal. Por ejeraplo, citaremosde paso las plantas que ha mencionadoel curooso cronista de que nos hemos ocupado tantns veces, i el objeto a que se destinaban: "Quinchanolf, para estraer la sangre estraveriada, aanar heridas, facilitai- regla i sanar la hidropesfa;el la lanco, para purga i preservativode pestes; lampazo,cura heridas i llagas, lepra en la cabezade los ninos, quita ademas el dolor de corazoni gotacoral; quintral, sacase de ella la liga, para las llagas de la garganta, seca los ârbolesla liga; pichen, sus efectospara evitar frios,quita la» durezas,saca el mal de madré; culen, sana las he-

219 ridas, refrescan las hojas; tautue, sana lamparones;cacholaquen,quita el dolor de costado,limpia de las lombrices palqui, sana las llagasi calenturas, dcsliaceel yerro i las piedras de la vejiga, os bueno para la orina m i purga la flemui melancoUa; anzanilladiferentesi sus efectos;lirio amarilloos purga segura; pinco-pinco,quita el liiunor gvlico; janilla, quita el pasmo, las gomas, fcio i apoplcjfn;piclioa,purga eficazi su contra; quilmo, deshacela piedra; teguel-teguel,cura tabardillo, calentura i para la madré; yerba do sal para purgar, rocfo convertidoen miel o almibar;coliguay, vcnenopara las flechas;chamico,para adonnocer; cliépica,para postemas lirio del campo,para las piedras;tnpa, para chahalongosi frios; lapi-lapi,para purga; pulal-pulal, para lamparones, postemasinterioresi esteriores; anislaquin, cura mal de garganta; garbancillo, para los frios de los huesos; llolluen, para molimientos; chilca, para friosi desconcertaduras;dicha-lacluenpara cdmarade sangre; quillai-laquen,para flnjo de sangre de narices; pillollo, para dolor de oidos;robu, para dolor de muelas;pircun, para purgas; alhue-caguen,para gota, tumores, viraelas i sarampion;algarrobillo, para soldar quebraduras; ajf, para el mal de hora; achiras, para madurativos; borrajas, para las almorranasi el pnlmon; colchacura, para e hinchazonesde las vias; clendeu, para ventocillagas dades congona, para el cerebro, dolor de estômagoi la madré; contrayerba, para los partos; coiron,contra la inchazon del liti; coliguay, para afianzarla dentadura; creemenu, para los callos;duraznillo,para càmarasi llae gas duldol, para picaduras ponzoîïosas; spino, para el mal del valle, reusma i Uagas; floripondio,para el aito;

220 frutilla, para la que quiere mal parir; gumague, para camara de sangre i asma; quehul, pava calentura i tabardillos; mutun, para el parto, para las pares; ninguei, para dar leche a las mujeres; quinoa, para soltar el vientre i purificar la sangre; i en fin, muchas mas que séria cansado nombrar,"

V
que la raza araucana es una raza sucomo de paperior dotada de tan nobilfsimas cualidades elovadfshnos siones i sentimientas que no los han poseiTodo nos revela do muchas de las naciones civilizadas mismas que han legado un nombre a la historia. A la raza de la antigua Araucania, gurar ûnica en la historia del mundo

vémosla, pues, fien las circunstan-

cias en que brillô i por los medios de que puclo disponer como por la entereza i para defender stt independencia, altivez de espiritu de que di6 pruebas en tres Riglos de continuo batallar ayudada tan solo de una voluntad en la redencion si de de su fierro i de una fé inquebrantable suelo tarde o temprano. Tuvo civilizados vicios i brutales no los tienen pasiones, tarabicn?

acaso los pueblos Pero aquellos vicios i

eclipsadas por completo aquellas pasiones han quedado ante la majestad i la grandeza de esta raza que tan profunda huella ha dejado marcada por sus raras cualidades en los anales no solo de nuestra sino en historia, los fastos de la historia universal.

221
Dentro de diez o veintc anos .do pero quedarâ su nombre mas tarde tra existencia de nacion, Io que constituirdn el mayor timbre de gloria en el mundo de los recuerdos del pueblos de Chile. Veamos, entre tanto, virtiéndose de esclavo rei; lo que sera materia libro. ya del todesaparecera i su historia ligados a nues-

c6mo se levantô" jigante, i conen seiïor, c6mo se hizo el PUEBLO de la parte tercera del presente

FIN

DE LA PARTE

8EOUNDA

Lautara co&vooa&tëf la juorra al pueblo a arauoaao.

A 1GUERRA MUERTE! (1654-16O4)
CAPITULO PRIMERO

EL

HEROE

INI)IANO

nacimiento. Su cautiverio.-Época Lautaro, emblcma nacional.-Su probable de su cautiverio. Vida de Lautaro. Orîjen de au nombre. LlAmasele Felipe en honor del hijo del Rei. Su educacion.– Su intelijencia i sagacidad. Su amor patrie– Complotasc en cl alzamiento de sua Despues de Tucapel dirije compatriotes. Huyc de casa de Valdivia. la batalla de Marihuano. Rcbelion jencral. Despoblacion de Arauco, HûVictoria de Lautaro en Marihuano. Puren, Angol i Villa-Rica. Cunde el bil plan de batnlla. Llcgan a Concepcion los derrotados.– Susurras© cruza pavor.– Cuadro dengarrador quo présenta la ciudad. Lautaro el Bio-Bio. Espanto jeneral. Huycna Santiago los pobladodores. Abandonan cuanto poseen. La Entra Lautaro a Concepcion. Monôlogo de Lautaro en presencia saquca. Incendio do la ciudad. de las ruinns. La obra de la conquista destruida. 1

en los campos de Tucapel tintos en sanDejdbamos uftino en medio del ingre al héroe indiano meciéndose cienso de su primera victoria libertador, para ocuparnos por un momento, como lo hemos que marcara su carrera de por nuestra parte en observar hecho en obsequio a la del bénévole lector, las que desde a atràerse laa

i curiosidad mejor intelijencia costumbres i las cualidades de la nacionalidad aquel dia de gloria para Arauco empezara

224 miradas del mundo i su audaz i feliz caudillo redentor la atencion universal. Desde el mismo dia del triunfo de Tucapel encarnaba Lautaro el espfritu de su raza, constituydndose, por decirlo asi, en la espresion nacional del pueblo que redimia de la esclavitud i del tormento i en cuyas aras lai! séria en breve la vfctima de inmolacion i sacrificio de su propia causa, cual lo fuera tambien rara coincidencia su infortunado rival Pedro de Valdivia! iValdivia i Lautaro! lié ahf dos nombres, que son dos emblemas que encarnan el espfritu de dos contrarias i opuestas razas, bastando ellos dos para simholizar por si solos todo lo que esas razas pensaron, duisieron i sintieron en el trascurso de su guerrera azarosa existencia! $Fué el 6dio a su amo o el amor a la patria esclavizadalo que indujera a Lautaro a volver al lado de sus compatriotas, e invistiendo el mando de los ejércitos indianos fuera el mas encarnizado i terrible rival de su amo de la vfspera? Parece mas bien que Io segundo incitara al célèbre caudillo a la lucha a muerte contra los invasores de sus libres dominios; pues su alma estuvo siempre mas dispuestaa impregnarse en los sentimientos de alto patriotismo que a encenegarse en las pocilgas del odio. Las noticias mas seguras que se poseen de la vida de Lautaro, haccnlo figurar cle paje de Valdivia desde 1550, época en la cual se cree fué tomado cautivo por Valdivia. Ocupâbase desde entonces Lautaro en cuidar los caballos del conquistador. Se le llamaba 'elipe en recuerdo del hijo del rei Carlos V. Pero su nombre propio era Lautaro, hijo se-

225

gun el historiador Carvallo i Goyenecke del cacique Curiiïancu, del valle de Arauco donde habia nacido Lautaro. Guriïiancii, igniticadguilancgra-, s (ùancii,aguila i curi, negro.) El nombre verdaderode Lautaro es Luan-taro; de htun, guanaco,i taro, ave de rapifia; pero segun1 el seuor Barros Arana procederia el nombre de Lautaro de Leutaru o Leuteru, que tendria su orijen en el verbo leiitim,acometer, embestir i perscguir al enemigo, o en el adjetivoleutcn,dilijente, audaz, emprendedor (1), cualidadesque distinguian a Lautaro en alto grado. El célèbre indio no tendria mas de diez i sois a (liez i oclio aïios cuando entrû a casade Valdivia, Alli permancciô* Lautaroal servicio de su amo durante cuatro anos, esto es, desde la época en que fué tomado cautivo hasta 1554en que fugô de casa de Valdivia para levantar contra Gllos ejércitos de su patria. Durante estos cuatro anostuvo demasiadotiempo el intelijcnte,astutoi larlinoaraucanopara conoceren todo sus defèctos i cualidadesa los invasores,i lo que es mas, para cerciorarse dcl poder de sus armas i aprender su tâctica militai-, que tanto sirvioal caudilloindio i a lo que debio en gran parte, sus victorias. fuerou los que dieron precisaEstos conocimientos mente tan gran ascendientea Lautaro entre sus compatriotas i lo que igualinente lo hizo invenciblea los ojos de los mismosconquistadores. A la época de la batalla de Tucapelque, comohemos deChile– Barros T. (2)Historia Anna.
29

226

visto, ordeno i dirige personalmenteLautaro, apénas si frizaria en los veintei dos a veinte i tres anos de edad, mas o ménos. 1 comolo juzga el cantor de Arauco: "Fué Lautaro industrioso,subio,justo, De gran consejo,término i cordura, Mansode condicioni hermosojesto, Ni grande, ni pequenode estatura. El animo en las cosas grandes puesto, De fuerte trabazon i compostura, Duro los miembros,reciosi nerviosos, Anchas espaldas,pecho espacioso."(1) Es indudableque Lautaro fué un habit espfa en casa de Valdivia desde mucho intes del asalto i destruccion del fuerte de Tucahel, pues cuiinto paso daba cl conquistadoren Concepcionera sabido por las tribus de Arauco; i si a esto se agrega que el focode la gran sublevacionde 1554 estaba en las minasde oro de Quilacoya,dondeexistiauna numerosisima poblacionindfjena, i un pueblo bastante crecido ocupados en estraer oro de los lavaderos que en tanta abundancia existianalIf en los primeros tiemposde la conquista, se comprendera que Lautaro no podia ser ajeno al plan de rebelion s que sus compatriotasfraguaban, obretodosi seatiendea la intelijenciai astuciaque revel6 tan sobresalicntemente en el trascursode su corta i tumultuosa existencia,sa-

Ercilla. (1)Amucana.–

227

crificadaprematuramentepor su amoral suelo que meci6 su cuna de patriota i de bravo. De que cl 6diohacia su amo no fué lo que indujo a sublevarsea Lautaro, un antiguo cronistarefiere el hecho de que eu los tiltimos momentos de la batalla de Tucapel, Lautaro dijo a Valdivia: jHuye, Valdivia,si no pagar a mis manoslos azotes que en tu casa me qnieres dieroir
Tambien lncense notar los esfuerzos taro para librar del suplicio a Valdivia, en mayorfa sejo de gtierra los caciques, decidieron i vencido conquistador. muerte al infortunado que Irizo Laucuando, en condar

II

La rebelion Lautaro toria.

de lus tribus

araucanas

se hizo jeneral

des-

de el dia del triunfo

de Tucapel. no se hahia dormido en los lvureles

de la vic-

eowin por toda la tierra con La flécha ensangrentada a guerra a la velocidad del rayo, llamando i convocando muerte contra los opresores de la patria. En unos cuantos armas. ficios. do salvacion del horrible No quedaba mas esperanzas recien i las ciudades a las armas cspafiolas naufrajio fundadas, que la tropa que por mandato de Valdivia espedicionaba a las rejiones australes al mando de FranInicivbase (lias Arauco entero estaba sobre las sacrila éra de los grandes i herâicos

228 cisco de Villagran, con el objeto de una nueva ciudnd. de echar los cimientos

en efecto, Villagran al sur de Rio-Bueno, Hallâbase, a orillas del Rahue, dispuesto a fundar ciudad en el mismo sitio en que mas tarde se levnntô cuando Osorno, supo el desastre de Tucapel por medio de un propio mandado de Imperial. Sin perdida de tiempo dirijeso a Valdivia en donde es prbclamado capitan jeneral de la gobernacion. Desde allf a Villa-Rica i despoblar su guarnicion a Valdivia a replegarse para defender esta ciudad. de oclienta hombres Luego a la cahera marcha a Imperial, lleganclo a ella sin novedad alguna, habian huido de sus faenas pues los indios del transita como sibmo de rebelion. En Impérial es proclamado tambien capitan jeneral para la defensa del reino. Se detiene aquf un tiempo estrictamente brève, i dejando .en estado de defensa a la a donde arribaen los ûltide mismo ordena

ciudad, sale para Concepcion, mus dias de enero del mismo ano una asombrosa marcha

1554, despues de de unos cuantos dias desde Osorrebelada. tambien

no a Concepcion, por medio de la Araucanfa El fuerte de Arauco habia sido ahandonado por la guarnicion, se igualmeute en pos Angol, vos de Puren viendo

la imposibilidad de defenderPuren despues de una inutil resistencia; en union de los fujiticuyos pobladores, se replegaron a Imperial i otros a Con-

De modo que en unos cuantos dias quedaban cepcion. destruidos casi todos los pueblos de la Araucanfa: Tucapeî, Arauco, Puren, Angol i Villa-Rica, manteniéndose solo en pié Imperial, Valdivia i Concepcion resistiendo

229

al terrible embate de la tormenta que se desencadenaba. Aclamadocapitan jeneval Villagran en Concepcion,a imita(-ion Valdiviae Impérial, reune los elementos cle bclicos de que puede disponer en aqucllos criticos momentos de consternacioni dolorjeneral. En unes cuantosdias organiza un cuerpo de tropa de 180 homhres, los mejores equipadosi armadosque liastar aquel entoncesliabian peleadoen las guerras del sur. Ademasposeian seis caiïoncs que por primera vez se ihan a estrenar en la guerra contra los araucanos. El 20 de febreropartia esta tropa en direcciona los camposde Tucapel, acompanadade cerca do dos mil indios ausiliares. Miëntrastanto, los araucanos,al mandode Lautaro y de Caupolican,se aprestaban para esperarconsu ejército a Villagrau,cuya marcha e intenciones sabian ya de antemano por una embajada de siete caciquesque haa bian enviadotraido rameute conferenciarcon el mismo Villagran. Este jefe cruza en canoas el Bio-Biopor Gualpen. A mediclaque avanz,t al iuterior por el caminode la costa tala las sementeras de los indfjenasrebelados,al mismo tiempo que observa diversos Iminosque salen de la cuinbre de los montes. Era esta la seiial del ejército indio para avisarsede que Villagraniba avanzando. El 23 de febrero llegaba a la cuesta de Miribueno,al sur de Lota, que desde aquel entonces tomo el nombre de cuesta de Villagran con que se le conoceliasta hoi en recuerdo de la desastrozaderrota sufrida allf por el jefe castellanoa manos de Lautaro.

230 Encontrabase Marihueno |Qué Villagran al frente de Lautaro de las serranfas de

i Laraquete. era entre tanto

previsor i astuto jefe indio habia su campo de batalla en las mismas

i su ejcrcito? El cabaluiente dispuesto escarpadas serranfas

Los hechique estaba en vfsperas de escalar Villagran. ceros habian pronosticado a Lautaro el éxito de esta segunda campaiïa el triunfo. Habia i de ahi la fë profunda que abrigaba en

esparcido en el campo de batalla yerbas misteriosas dadas por los hechiceros, e incensadolo con muo de tabaco, llamaba en su favor a Pillan. El humo lo arrojaba cando que como humo Habia enviado balsas pasar dispuesto con en direccion lo desliaccria. todo Órden sus escuadrones i al enemigo signifi-

al Bio-Bio para que destruyesen las mensajeros i canoas, a fin de que los derrotados no pudieran

a Concepcion, Eu tanto confiaba de la Victoria. Ademas, a medida que iba internandose Villagran, partidas de tropas indias destruian por su retaguardia los caminos i los obstruian con palizadas. En uno de los flancos del camhamcnto inismo habia

de mujcies i de mullegado liasta colocar un escuadron chachos a r ni ad os de largos psllos, para hacer créer a los durante la batalla que eran cscuadrones de espailolee réserva solo el momento que esherabau entrai* en combate i asi desalentarlos! Cuanta medida ohortuno para

de precaucion puede tomar un esperimentado jefe de ejército en vispera de una decisiva batalla, habia sido imitada por el luibil Lautaro.

231

III
Las atravesar Lautaro, cordillera serranfas Villa fôrmanlas de Marihueno a cncontrarse i Laraquete que iba a de con el campamento

contrafuerte de la un prolongudo de Nahuelbuta, que termina en el mar, corta-

estas serranias cu dos montaîîas el do a pique. Divide rio Chivilingo, que corrc por el valle que ellas abren. la primera de estas monEl jefe castellano trasmonto tafia8 i descendiû del 22 de febrero. la segunda Miéntras rante montana, al valle. Alli acampo i paso la noche dia empezo a ascender Al siguiente llamada propiamente que lo habia Marihueno. observado du-

tanto, Lautaro la noche, tenia ya colocado para cortarle

pacto escuadron dos los caminos

un coma retaguardia la retirada i cerrarle toApénaa habian de pronto sienla tierra. de mas de

llegado Villagran te un lion'îsono chivateo Allf estaba el ejército

por donde podia liuir. a una pequeïïa planicie,

que hace estremecer de Lautaro compuesto

oclio mil guerreros! de la natural Repuesto

castellano, capitan furia por ambas partes. los castellanos Ahogados zas enemigas, comenzaron ocurrido a Valdivia. Arrojandose con toda

organiza su tropa el sorpresa, con terrible i la carniceria empieza de las fuerpor el numéro a flaquear a poco como habia audacia sobre la artillerfa un

232

escuadron indio, toma los seis caiiones que llevabaVillagran. Con ellos perdit su altima esperanza. Agotadaspor fin las fuerzas de los castellanos,deshechospor complète i muertosla mayor parte, lmyeron los pocos que quedaban, siendo muertos en el camino tambien muckosde Gstoshur las emboscadasde los indîjenas. Escaparon solo 20 con vida i mal lieridos,los que pu. dicron llegar al Bio-Bioi en dondeno encontraron una so!a embarcacion,pues todas habian sido destruidas de ordcn de Lautaro. Calafatearoncomo pudicron una canoa que se encontraba bajo del agua i en ella consiguieronpasar a la unlla opuesta. Villagran habia estadoa puiito de sucumbir en esta batalla. Fue* sacado de su caballoa fuerzade lazo, que usaron tambien comoarma de combate esta ocasionlos araucanos;talvcz a indicaciondel jénio militai' de Lautaro. la Indecible fué* consternacion esta vez del pueblo penquisto. Con la muerte de Valdivialiabian perecido sus mejores pobladores,i con el desastre de Mari .' 10 ya no quedaban nombresen la ciudad, sino débiles mujeres, inocentespequenuelosi ancianosacltacosos. El dolor de la poblacioncundia por momentos. El cuadrode desolaciun que presentaba Concepcion este dia de la Ilegadade los derrotados de Marihuano, no podia ser mas desgarrador:

"QuienIlorael muerto padre,quienniarido
Quien hijos, quien sobrinos, quieu liermanos, Mujeres como locas sin sentido Ansiosas tuercen las hermosas inanos: Con el fresco dolor crecc el jemido, I las protestas cle accidentes vanoa, Los niîios abrazatlos con las madrés l'rcguntabnn lluramlo por sua padrcs. "De casa en casa correu publicando Las voces i clamures esforzados, Los muertos que murieron peleando, 1 aquellos intelices despeûados: Moxas, casadas, viudas lainentando, l'uestas las manos i ojos levantados Piden a Dios para dolor tan fuette El ûltimo remedio de la muerte. (1) Mas, luego corre el siniestro rumor de que Lautaro a la cabeza de su ejército cruza el Bio-Bio para concluir de una vez por todas con los ûltimos espanoles que en Conception quedaban. Se levanta un clauior unisono de horror i todus gritall de huir a Santiago: "Quien a su casa corre pregonando La venida del barbare guel·rero; Quin aguija a la silla procurando Cincharla en el caballo mas lijero: Las encerradas virjenes llorando
(1) Araucana.– Canto VII.

30

234
Por las calles sin manto, ni escudero, At6nitas de aca, i de alli perdidas A las madrés buscaban des validas.

"De rato en rato se renueva

i crece

El Ilanto, la afliccion i el alarido; Talvez hai que de sitbito enmudece, Reduciendo el sentir solo al oido: Cualquier sombra Lautaro les parece, Su rigurosa voz cualquier ruido, Alzan la grita, i corren no sabiendo Mas de ver a los otros Resuelve al fin el cabildo ir corriendo abandonar (1). la ciudad i el resto

pronto

en vista del peligro que les amenazaba. son embarcados Mujeres, nirios i ancianos

de la poblacion lmye por tierra a Santiago a fines de febrero, dejando abandon ado cuanto poseian. Es aqui donde nuestro poeta pinta tan horroroso cuadro de dolor al sus pobladores dejar altandonada ta i orgullosa ciudad: "Era la tintes i.ltiva, opulen-

cosa de oir bien lastimosa

Los suspiros, clamores i lamentos, Haciéndolas cosa mayores cualquier Que trae de nuevo el miedo por el viento:

(1) Anoauia.–

Caato VIL

235

Desamparala turba temerosa Sus casas,posesioni heredamientos, Sedas, tapices,camas,recamados, Tejos de oro i de plata atesorados.

"Ya por el montean'iba caminaban, Volvieudoatras los rostros aflijidos A las casas i tierriis que dejaban, Oyendo de gallinas mil graznidos: Los gatos con voz lorridas maullahan Perros daban tristfsimosahullidos: Brognecon la turbada Filoména Mostrabanen sus cantos grave pena (1). Solo una valerosamujer llamadaMenciade Nidos fué cl ûnico habitantes se opusoa la despoblacion tilde i que de gallinas,perorandoen la plazapùblica,a los que abandonabanla ciudad. IV
marcha de muchos cias, Despues de una penosfsima a Santiago los fujitivos de la Concepcion. entraban En tanto Lautaro i su ejército habfanse dejado caer sobre Concepcion cual bandada de aves de rapina. La i luosaquea por completo, l1evandose cuanto encuentra, (1) Araucana–CantoVII.

236
go incendifindola, dejan los escombros humeantes de la naciente solo Concepcion de sus imponentes ruinas.

i alumbrado En presencia de esta obra de esterminio, por el reflejo del siniestro incendio, Lautaro desde lo mas alto de las colinas de Penco, esto testificado por escrual mundo su bâte su lanza, publicando puloso cronista, en su idioma: Incite, Lautaro,, triunfo, diciendo sus victorias apumhin tca htt huinca i seguia pregonando a nuestro idioma en este sentido, lo que trasportado nuevo queria decir: que acabé* con los espafioles; yo "jYo soi Lautaro, soi el que los derroté en Tucapel i en la cuesta! ;Yo maté a Valdivia, i a Villagran puse en huida! jYo les maté sua soldados; yo arrosé la ciudad de Concepcion!" 1 a cada frase de este mono logo seguia saltando i blandiendo el héroe indiano su vencedora lanza, alumbrado él i sus guerreros invencibles dores de la ciudad arrasada! por los siniestros resplan-

La obra de la conquista que tanta sangre i sacrificios en unos cuantos dias costara, habia pues sido destruida Lautaro. por el invencible Apénas en el trascurso de dos meses habia ganado Lautaro dos grandes batallas, i su sola presencia heclio despoblar casi todos los pueblos que se alzaban Puren, ya florecientes: Angol, Villa-Rica, No quedaba en Arauco, Tucapel i por fin Concepcion. de la Araucanfa sino Impié de la obra de la conquista de muerte perial i Valdivia, li aun estaban amenazadas de momento chade Arauco en momento! esclavizado de {La hora de la horrible revanhahia sonado con lugubre ayer i sus vencidos de hoi!

son para

sus verdugos

CAPITULO

II

ÙLTIMAS

CAMPANAS

DE

LAUTARO.-SU

LEYENDA

I SU SACRIFICIO

a la de ruina i desohicion ed Villagran A nos de 1555-1557. Campafia i rea Imperial Âraucania. Asolaa au p;no cn.mto encuentra.– Llega en ocho meses i Valdivia gresa al norte central. Impérial por el valle Actoa inhua los iudios. de aialamiento. Guen*a a muerte que bacon combate^naval manos de los conquistadores. El lago Budi. Sangriento la cscuadi ill.i araucana i la esen sus aguan. entre Choque al abordaje de esta lueba. Laumil araucanos ahogados. Horrores pafiola.-Tres sobre taro en Impérial. de Conccpcion. Reedificacion Vuolve Lautaro a Santiago. ella i la destruye. Xuevaa empreSegunda peregrinacion de Chile a de Santiago i arrojar nas de Lautaro. Intenta apoderarse contra Loa i Chilot espailoles. Santiago. Peteroa, Sus très campalas de Lautaro. a Lautaro. Los amores li pirco.– Est rata jema para asaltar a Lautaro. de amor. Asaltan -La india Guicolda. Bcllîaimo episodio al lado de Guacolda. Lautaro i eu fama universal. -Muere combatiendo

1

de Villagran, v su vez de los invencibles

Francisco

ansioso

de tomar

la revancha

de Arauco i volguerreros ver el lurillo a ias ya empanadas armas de Castilla, partia nl sur desde Santiago a fines de octubre de 1554, de ciento ochenta soldados i de un consiacompanado derable numéro de indios que hacian las veces de beetias de carga.

el Bio-Bio i penetraba a la Araucanfa por el camino de la costa en direccion a Imperial, los sembrados e incendiando las chozas i destruyendo asesinando cruelmente a los naturales que encontraba En noviembre cruzaba a mano. Era una rial, detuvose las mayores muestras guerra de vandale*. Lleg<5 a Impealli un corto tiempo, siendo recibido con

de jûbilo. Envio socorros a Valal corazon de la Araucanfa, divia, i luego entrandu pase6se por los llanos de Angol, sembrando por todas pari cl terror. tes la desolacion de guerra a muerte (lui-4 hasta el ano campafia regreso a Santiago; siguiente en que el iracundo capitan do liabor vuelto a medir sus arpero sin la satisfaccion de Tucapel i Marihuano. En tanto; £cutil habia aide la situacion de Imperial i Valdivia durante lus oclio largos meses que se hallaron mas con el vencedor aisladas Valdivia del resto dcl reino, a la segunda Midieron desde un principio las amenazaba, i sin esperanza se a clefenderse mas espuesta dio de todas hasta triunfar esto es, desde la muerte campana de Villagran? el énorme de rccursos, o morir. Imperial de Esta

pcligro que clecidiéronera la

por su situacion de estar colocada en melas tribus sin embargo su posirebeldes; cion topogrâfica la salvaba en gran parte cle los asaltos de los enemigos. Defendida i apuesto por el valeroso capitan Pedro de Villagran, dispûsose a vender bien cara su vida. G uarnecfanla cien soldidos. Valdivia tribus estaba eran ménos mas espuesta, apegadas como en atencion a la paz demostracion vecinas a que las que a la de rebe-

guerra. Lat tribus

de Imperial,

239 lion, habian abandonado sus faenas i retirddose a los montes donde construyeron fortalezas de palizadas para defenderse; otras, si no la raayor parte, liabianse refujiado en las islas del lago Budi, estendidas entre los rios Imherial i Tolten; lago conocido hasta hoi con el mismo nombre. Sin embargo, estos naturales, no se habian atrevido-a comhatir contra los conquistadores. A pcsar de lo cual, no ohstante, Pcdro de Villagran emprendiu contra ellos desde Impérial una guerra implacable, dcsapiada i horrendn, sin dar ni pedir cuartel. Los perseguia hasta en sus mismas posiciones, donde se hal)ian refujiado para librarse de los hoiTores de la lucha que se habia iniciado. Los acosaba por todas partes, asesinando mujeres, liombres, nifios, ancianos sin considcracion alguna. Habia llegado liasta orgauizar jaurias de perros bravfos, los cuales, a una sénat dada, avalanzabanse furiosamcnte contra los indfjenas, destrozandolos horriblemente en unos cuantos minutes. En estas escenas de horr or eran vfctimas de los lebreles, sin distincion, mujeres i ni nos. Calculase en mas de mil infelices imperiales muertos de tan bàrbara manera. Por otra parte, el hambre i la peste habian consumido aquel aîîo miles de indijenas. Mas de cuatro mil araucanos del mismo Imperial habfanse refujiado en las islas del lago Budi, donde se habian encerrado con sus familias i sus ganados, dispuestos a defenderse alli hasta sucumbir si eran atacados. Pues ala les persigue sin cuartel el defensor de Imperial.

240 Envia a la boca del Impérial una escuadrilla de quince canoas al mando de setenta soldados, los cuales, en llegando al lugar de su destino, sacan las c,noas del rio, i arrastrandolas las conducell al lago de Budi, para concluir con los indtjenas en sus ûltimas e inesp ugnables posiciones. Arrojan al lago las embarcaciones i avanzan a una de las islas, lo que en viendo los asaltados tocan las cornetas, encicnden liuino en sus islas para reunirse i aprestarse a rochazar al enemigo. Los isleiios lunzan su escuadrilla tambien en numéro de cuarenta canoas contra la cscuadrilla invasora. El combate naval empieza con encarnizamiento por una i otra parte. Los islenus lanzan lluvias de flecheria contra la escuadrilla enemiga, que contesta con el fuego de sus arcabuces, haciendo estragos en el enemigo. Al fin se estrechan i renuévase la lucha de abordaje peclio con pechu, canoa con canoa. No cede ni uno ni otro bando. Las canoas se hunden en las aguas rojas en sangre i aun les islenos se baten todavfa nadando sobre las ondas sin rendirse ni pedir perdon! iLa luclia era a muerte! 1 cuando solo ya las canoas de los islenos de Budi quedaron fiotando en las aguas sin un bogador que les diera impuiso, sin una aima que les comunicara vida, el combute naval terminaba junto con el ûltimo suspiro dfemuerte de los bravos marinos de Budi. Mas despues renov6se el combate en la isla grande, defendida por otro cuerpo de guerreros, que, sorprendidos otra vez, encontraron tumba gloriosa an las inismas aguas de la Notantefortaleza. Al arrojarse a nado hombres, mujeres i nifios desde lo alto de un arrecife, perecieron todos por una tormen-

j241 ta que segun jTal de eterua de subito asegura fué mas de de très mil-

levantôse, uno de

ahogândosc

los cronistas mârtires

la conquista. mari nos de Uudi

el triste memoria

fin de los en las

glorias

navales

de Chile!

II

lJ co?

Lautaro? ^Hahia

Que

era

de! aima, acasu

que* del a su propia

jenio

de

Araua

abandonado

desventura

los suyos? Despues chado cstando en esos barbare espcraba, mas La nos cion de atre de la destruccion de Impérial propios una de mal su muros, de Concepcion, proyeeto por haber que habia mur.

a apoderarse sobre instantes creyo sus

abandon»; sobrevcnido

desliccha augurio

tempestad para el en que mievo

que

cl audaz que otras

triiu.fo de

i levanto vidas

campamento empresas de la que que

busca

i temerarias de habia sitio Lima,

emprender. los destiConcepel 24 de nodo de de se-

audiencia Chile,

dependian se rcpoblasc

ordenado de Penco.

en el mismo de 1555,

En de los

efecto,

viembre la sus senta solo ciudad del yecto

se echaban ciudad sobre de de

nuevo mistiios

los cimientos escombros

infortunada ruinas. i ocho treinta

Habinn personas i una

salido el

Santiago noviembre,

en numéro de las

cuales, de la cl 24 un tra-

eran

de los

primitives a ltts playas

c1estruicla. mes, mas de Lautaro

Llegaban despues cien de

pobladores de Penco por tierra

mismo de

recorrer

léguas. de lu repob!acion de Concepcion, 31

Sabedor

242 a sus guerreros, llamândolos a defender otra vez su libertad i arrojar para siempre de su suelo a convoca los porfiados invasores. El 12 de diciembre, es decir a los diczinueve dias de su llegada a Penco lus pobladores, Lautaro se presentaba con su ejërcito sobre las mas altas colinas que ciûen por el oriente las cspaldas alli al amanecer Uego tos sus soldados delanto fuerte. de gruesos maderos de la ciudad. ron en clla a los defcnsores La batalla la suerte no demorô en trabarse; mas Formaron una fortaleza i esperatris ramas a fin de no ser de Penco. de ese dia, i avanzando de vrboles oculaltivo

vistcj,

que llevahan por se detuvieron frente nI

con tan ma-

do la ciudad que en unas para los defensores i cuantas arremetidas fueron deshechos que hicieron muertos casi todos en pocas horas. No quedando esperanza alguna de sal vacion, se di6 el pavoroso grito de jsiilvese quien pueda! la a Santiago; Quienes huyeron quienes escaparon vida refujiândose en un navfo que a la saxon hall{\base anclado en la bahia. vez era presa escojida de Concepcion por segunda Lautaro i sus infelices pobladores muertos en la demana da i los que nô fujitivos, i desamparados entregados su propio dolor i quebranto! Desde este dia Lautaro tendi6 a mas altas esferas el jiel concibiendo gantesco vuelo de su jénio èstraordinario, atrevido pensamiento cluir con el comhleto ra el suelo chileno. de avanzar esterminio sobre de cuanto Santiago espafiol i conpisa-

243 En realizacion de tan audaz pensamientoel joven jeneral indianoreorganizôsu ejército, escojiendosolola jente animosai resuelta que pudiera acompafiarlo,desechandoa los que se le presentabanhaciendoalarde de sus adornos de plumas i otros objetos dice un cronista, "porque lo que adorna al soldadoes la pica i la lanza, que son cspuclas del vnimo,i no las plumas, que son juguctes del aire." moviasmcampamentoLauEn la de taro. Cruzaba el Bio-Bioa la cabezade seiscientosguerreros en la esperanza. de que en el trayeeto de la arruinada Concepciona Santiago,aumentaria sus filas. Montaba un tbgosocaballos,cubria su cabeza una celada quitada al enemigu i mandaba su tropa al toque de d corneta.A poco pasaba el Maulè, onde asaltosun asiento minero, apoderandosede todas las lierramientasque en la faena babia. Durante su marcha exhortaba a la lucha a sus compatriotasen entusiastaspatrioticos discursos, llamandolos a defender con las armas en las manos su independenciai su libertad, i revolviendosu caballodecfalesque él era el vencedorde las batallas. De este modofuc revolucionandotodas las tribus diseminadas desde el Itata i el Manieal mismo Mataquito. Habia enviado tambien emisariossecretosa Santiago, induciendoa sublevarsea las tribus de las cercanfas. jTanta audacia cabia en el pecho del hëroe libertador En el valle del Mataquito, en el sitio denominado Peteroa, formosu cmnpamento,i construyendouna inespugnable fortaleza con todas las artes de la estratejia militar se atrincherôen ella con su ejército, proveyén-

244 dose al mismo tiempo de abundantes vfveres. Parecia resuelto establecer en aquel paraje su cuartel jeneral sobre Santiago. para operar desde al H mismo III No habianpasado la capital del Reino por una situacion mas angnstiosa que en los momentos de tener noticiadel avance de Lautaro. Francisco de Villagran envio de descubierta con veinte jiuetesa,l capitan Diego Cano a esplorar el campamento de Lautaro, pero sorpreudido por este en una emboscada, fué derrotado por completo i obligado a liuir mas que cle prisa a la capital el 14 de noviembre. No habia tiempo que perder. Por cnfermedad de Francisco de Villagran, sale al encuentro de Lautaro Pedro de Villagran, el tenaz defensor de Impérial, con un régulai*cuerpo de tropa. Arriba a Mataquito; situa su campamento trente ul de Lautaro. Pero no ora prudente atacnr de subito; i adelantandosc Villagran a reconocer el fuerte en eompafiui del capitan Marcos Veras que conocia inucho a Lautaro, por haber estado junto con cl en casa de Valdivia, lo !!aman a gritos para que conferenciase con ellos. Lautaro al punto les conteste i les habl6 desde sus trinclieras, i trab6 conversacion con Marcos Veras, sosteniëndose entre ambos un curioso dia,logodel clue han dado cuenta Ercilla, Marmolejo, Rosales etc-. Lautaro entraba a tratar de potencia a potencia con los jefes conquistadores.

245 Decfale a MarcosVeras que era inutil que se defende dieran, que si no s>alian Chile les perseguiria liasta Espaïïa mismai a todoslos pasaria a cuchillo, que sus ejdrcitos eran mui nnmcrosos; pero que si Villagran queria quedarse en paz en Santiago, le imponia estas condiciones 1" Queel Mauleseria en adelante el limite de las fronteras espafïolasi de las araucanas;que ni los espanoles dcbian pasar mas al sur de ese rio i del fnerte que él le van tarin ni los araucanos pasarian tampocoal norte dcl mi*morio; 2.° Quecada afiodebian darle los conquistadores, comotributo por ocupar Fus tierras, treinta doncellas espafiolas;diez caballos enjnezados, diez perros bravos i cien capas de graua; i 3,°-Que debian darle la comidaa la guarnicionque custodiaria el fuerte que iba a dejar levantado en el Manie, como limitei defensade sus fronteras; pues que no queria que sus soldados inuriescn de hambre sino pelenndocon las armas en las manos. A estas condicionesimpuestaspor el arrogante Laua taro, respondio Villagran con un impetuoso asaltos l fuerte;pero rechazadoi voncidotuvo queretirarse i esperar mejor ocasionpara un nuevoataque. Despechadopor su derrota Villagran volviûa la cargaal amanecerdel dia siguiente i oh! sorpresa!No encontre un solo guerrero dentro del fuerte. $Qué habiansido de Lautaro?La historia no lm alcanzadoa columbrarcon toda certidumbre la causa que indujera vl jefe indianoa retirarse, siendo vencedor.Pero cual iracundoIcon que revuelvea la carga del enemigo que lo acosa, reorganfzaseen el Itata i

246

toma a marchar a Santiago. Era su segunda campana contra la capital. Habia resuelto hacer una guerra de recursos, con cuyo fin se dirijio rvpidamente a la comarcade Lora. En Santiago cundiô de nuevo cl espanto: se hacian rogativas pûblicas;se colectaban suscricionespara los gastos de la nueva campafiai se armaban soldados. Ordeno"se, porfin, -il capitan Juan de Godincs saliera al encuentro de Lautaro; i con tanta fortuna anduvo que cayo al amanecer sobre una columna de avanzada de Lautaro que acampabadesprevenidaaorillas del estero (le Gualemo. La arrollo por complète, i puesta en dispersion infundiôel espanto en las dénias columnas, vii'ndose Lautaro obligado a retirarse en direccion a los valles de Arauco, despechadoaunque no desalentado Pero ^liabria de abandonar el tenaz libertador de su patria ya para siempre sus cnsueilosde la ùltima gloria que le esperabade arrojar dcl suelo patrio a los invasoresî No tal. "Fue*siempre seïïal visibledel junio verdadero la constanciaen la adversidad,ora se encarnase en el ànimo del levantado caudillo,ora en el pocliode humilde aventurero. Bolivar, que al opuestode San Martin, se engrandecit) mas con sus reveses que cou la victoria, tuvo esa seîlal del jénio en grado excelso.Tuvola tambien el indio Lautaro en su condicionde barbaro i de mozo." (1) En efecto, el indomableLautaro iniciaba poco despues desde los valles de Arauco su tercera i fvtulcampana contra Sautiago, a principios de 1557. Avanzô* Vicuûn (1)"Lautaro". Mackenna.

247

rnpidamenteal vallede Mataquitoi situô su campamento en Cliilipirco,para empczar desde allf la guerra contra la capital. Su ohjeto principal era interponerseentre las fuerzas de Francisco de Villagran que operaban en Imperial i las que existian en Santiago. Al regresar Villagranal norte, supo al pasar el Maule que Lautaro habia vuelto a marchai- sobre Santiago, i combinandouna babil estrattijema mandôa avisai*al capitan Godincz, que habia s.vlido la capital al encuentrode Lautaro, que lo de esperase en un punto convenidoa fin de atacar juntos. Utîidos,en electo, anibos cuerpos de ejércitoi conducidospor un tl'aidor desertadodel campo del jefe indio, marcharon ocultamente sobre Lautaro durante la noche del 2!)de abri! cle 15o7, a fin de caer a su campamento al amanecer. Lautaro estaba, solidamente atrincherado. Por su trente se hacia casi imposible atacarlo por las trincheras i zanjoncs que lmbia becho abrir. Su retaguardia estaba protejida por las empinadas serranfasde Caune. Era éste, sin embargo, el ûnico punto por donde podia ser asaltado;pero tambien el mas dificil; i por creerlo asf el liuroe iudiano, no habia colocadoavanzadas ni centinelas. Fué cabalmente aquella confianza la que iba en brève a poner fin a la existenciadel célèbre barbaro. Con el objeto de cerciorarse mejor el jeneral espanol de las posicionesde Lautaro, envio la misma nochea dos centinelasen companfadel traidor que habia vendido a Lautaro. Acercaronaecautelosamente mismo al sitio donde dormia Lautaro i oyeron contar a éste a

248

otra pcrsona una horrible pesadilla que habia tenido. Acababa de sofîarque caia btuiado en sangre en una refriega contra los espafîoles.

IV

Es aqiu donde se présenta la tierna esceua rcterida por Ercilla, Lovera i otros cronistas dando cucnta de! bellfsimo episodio clo los ainoros de Lautaro con su mnante Guaeolda. KefiereLovera que, en etecto, aqncllanoche, la ûltima del guerrerosindiano,recorcl6sobresaltadoLautaro por un sueno que lmhia tenido en que se veia caerbafiadocn sangre a manos de los espanoles. En este instante record6 tambien, jiiniendo de afliccion,la amante Guaeolda,conla que donnia, i contoa su Lautarosu suefio,quien, viendocon asombro que era el mismoque dl habia tenido, lo cojio de terror. l es aquf, en la ûltima hora que quedaba de vidaal guerreros, cuandose entabla cl preeiosodialogo descrito por Ercilla entre Lautaro i Guacolda en el dnro i tosco lcclcoen que dormian: Estaba cl araucanos despojado Del vestido de Marte embarazoso, Que aquella noche sola el duro bado Le dio aparejo i gana de repose: Los ojos le cerro un sueno pesado, Del cual luegodespierta congojoso, 1 la bella Guacolda sin aliento

Lautaro refiero a Onaoolda sus sue&osla Tlspera de Chilipirco.

La

causa

le

pregunta yo sofiaba

i scutimientu. "Amiga en este se me por me lniv, instante ponia

-Lautaro "Sabras "Que "Con "1 con "La "De "Me Ella I)iciendo: "De un

le responde: que

soberbio

cspanol

inuestra violenta

ferosîsinia mano

delante

oprimia bastante punto junto."

fuerza, podenne desperto en

i eorazon valer, la rabia soltô que tculf,

no ser i en

aquel

i pena la voz

esto "jAi!

turbada, lambien cuanto

lie soûado

mi diclr.v

i es ya llearada

fil] "^fas

de mi llantoî tuya, i princi^b no podré ser yo tan desdichadn, tanto conmigopodr.i no corto i atuje con la îmieite camino de mi suertc.

'-Ni ibrtuna "Que "El aspero

El liijo de Pillan con lazo estrecho Ijos brazos 1)or el cuello le cenia, De lagrimas banando el blanco pocho En nuevo amor ardiendo "No le tengais, senora, ''Ni turbeis con agiieros respondia: por tan hecho, m alegrïa, a que me vco, os poseo. ha restaurado

"I aquel gozo no atado "Pues libre en estos brazos ";Quiéii el pueblo ."En su reputacion "I'ues et soberbio "Ya doindstico araucano

ctue so perdia, cuello no domado
32

al yugo sometiaî

250

"Yo soi quien de los hombrosle lia quitado "El espafioldominioi tirania, "Mi nombre basta soloen esta tierra, "Sin levantarespada a liacer la guerra." Ella ménossegura i mas llorosa Del cuello de Lautaro se colgaba, I con piadososojos lastimosa Boca con boca asf le conjuraba: "Si aquella voluntadpura, amorosa, "Que libre os dt cuando mas libre estaba, "I dello el alto cielo es testigo, "Algo puede, seîïori dulce amigo; "Por ella os juro i por aquel tormento, "Que senti cuando vos do mf partiste, "I por la fé, si no la llevô* viento, el "Que alli con tantas lagrimas me diste: "Que a lo ménos me deis este contente "Si alguna vez de mi ya los tuviste, "I es que os vistais las armas prestamente, "I al muro asistaal 6rden vuestra jente." El bârbaro responde: "Harto claro "Mi poca estimacionpor vos se muestra, "^En tan flaca opinion esta Lautaro, "I en tan poco teneis la fuerte diestra "Que por la redenciondel pueblo cliaro, "Ha dado ya de sf bastante muestra? "Buen crt'dito con vos tengo por cierto, "Pues me llorais de miedoya por muerto. |Ai! de mi que de vos yo satisfecha

251
"(Dice Guacolda) estoi, mas no segura. "&Servuestro brazo fuerte que aprovecha, "Si es mas fucrtc i mayor mi dcsventura? "Mas, ya que saïga cierta mi sospecha "El mismo amor que os tengo, me asegura "Que la espada que hara, cI apartamicnto, "Haril que vaya en vuestro scguimiento. "Pues ya el hreciso liado i dura suerto amenazan con aspera caida "I forzoso lie de ver un mal tan fuerte "Un mal como es de vos verme partida: "Dcjadme llorar antes de mi muerte "Esto poco que queda de mi vida, "Que quien, no sicnte el mal, es argumente "Que tuvo con el bien poco contente."

Tras esto tantas lagrimas vertia, Que mueve a compasion el contcmplarla, I asf el tierno Lautaro no podia Dejar en tal sazon de acompariarla.

Este beliïsimo dialogo entre Lautaro i Guacolda, en que la amorosa india presiente la muerte del amante la vfspera de sucumbir alli mismo el infortunado caudillo, no es ciel todo una mera ficcion del poeta. Guacolda se habia criado en casa cle Pedro de Villagran i era bija, como Lautaro, del valle de Arauco. Se llnmaba Teresa Guacolda. Su rara hermosura i

252 jentileza habian prendado al barbare mozo, i supunese que en uno de sus asaltos a Concepcion, uyô Guacolda h con el bravo indio.I desde entonces la amorosa india p acompanoa Lautaro en todas sus campafias; ues nunca quisodejarla sola hasta el ultimo dia en que a su lado i en su rudo lecho jdulce nido del idéal de sus amores! rindiera la vida el tierno amante e insigne guerrero pur el bien de la patria i la salvacion de la independencia humana!

V

Ccrciorado,pnes,Villagran del descnidoen que permanecia el campamento de Lautaro, se ech6 sobre t por el lado de la monafia, por la cual lo habia conducido el espia traidor. Cay<5 como una avalancliainfernal al amanecer, no dando tiempo ni a Lautaro para cojer su lanza. Todo fué desûrden i confusion.Al tratar de organizar Lautaro su jente cay6 herido de muerte de un flechazo que le acestôun indio amigo, celoso por sus amorescon Guacolda,segun unos, i segun otros muri6a manosdel enemigo. Muerto el jefe, la resistenciaaunque se proal longô, todo esfuerzofué inûtil. La fortalezaquedô" fin en poder de los asaltantes, despues de un sangriento combate. Asf sucumbi6el liéroede Araucoen Chilipirco, fiel a su consignai a su bandera en cuatro aîïosde atrevidascampanas, durante las cuales llenô el mundo con la faraa de sus hazanas, siendo "el mas valeroso,

253

constante i obstinadode todos los defensoresdel suelo araericanodesde Californiaa Chiloé." "Arminio americano, dice un esclarecidoliistoriador, se batio como el jefe jermanico, por la libertad de su suelocontra unaraza super!orcuya planta odiaba, i que ya no pisa el suelode su tumba vcngada por los siglos. Murio comodl i como Viriato, a manos de traidores, pero su gloria ha llegado mas arriba que la de sus mas ilustres compatriotas, hacidndosede fnma universalen el Nuevo Mundopor sus heclios,i en el Antiguopor la epopeya, al punto do que su nombre fué en nuestrosuelo un emblemanacional de reclencion, cojidoya de una a manerairrévocable por la posteridad."(1)
(1) '"Latitnro" Viciuïa Mackounn.

CAPITULO

III

CAMPASAS

DE

PACIFICACION.

LOS

HÉROES

Anoa la

de Arriba a la Quinquina cl nucvo ejército pacificador Vuélvcse el ejôrcito do a fortificar a Penco. Acome'o de Arauco a campalia al E^tado don Garcia Hnrtado Caupolican.-Salo do Mendoza. dcsdc Penco al Archipit'Iago Célèbre do CLiloé. campana i mémorables batallaa en la marcha. El pocta do Refiidaa :llor.so Ercilla.i demas hérocs indianot*. Tenaz resistcncia de los Caupolican arancanos. Nnevas poblaciones. da Canete i Osorno. ReFundacion do Tucapel, Villa-Rica i Angol. poblacion Concopcion, Ajanco, Muerte de Caupolican. de la campafia. Terminacion Tiegna de la guerra.de los Villagran. victorias do los araucano*. Campailas Espléndidas Nueva rcbclion i derrotaa.– a Cafiete jcneraï. Triunros Despuublanso i Arauco.-Victoria i el Itatado lo« araucanos en Andalien Sitian durante dos mescs a Concepcion. victoriosa. La Araucania de lô.'>7– Arancania. 05.

1

La muerte

de

Lautaro

de los suyos solo sirvi6 cha i se muere por la sagrada cia i de la libertad pos de ël jermina dose la preeminencia imitar

el animo léjos de desalentar para enseîïarles do cômo se lucausa de la independen1 asf veremoa que en de luroes cual disputdnel primero en

de los pueblos. todo un semillero en ser cada

el ejemplo de Lautaro i alcanzar como el lionor de dirijir los destinos de ia patria apesar del vendabal deshecho que se desencadenaba sobre clla.

Aun calientc todavfa la sangre de Lautaro, arribaba a, fines de junio del mismo ario de 1557 a la isla de la Quinquina, en la bahfa de Concepcion, el apuesto i gallardo mozo don Garcia Hurtado de Mendoza, nombra. do gobernador de Chile con el determinado propÓsito de tcrminar de una vcz por todas la guerra de Arauco i cimentar por compléta la pacificacion de la Araucanfa. Venia tambien del Perti en la escuadrilla el célèbre don Alonso de Ercilla. Con el decidido pensamiento de someter a Arauco indûniito dcsembarcaba pues don Garcia en Penco, despucs de dos meses de estadfa en la Quinquina, donde estuvo a punto de ser asaltado por los mismos habitantes de la isla. En provision de un ataque de los indomitos araucanos, levanta un fuerte de rudas palizadas en lo alto de una loma que despues se llain<'>l monte de Pinto. e En tanto, los pencones i araucanos, se liabian retirado al interior, pretestando de que no querian la paz. Reunie'ronse en asamblea los caciques principales i acuerdan renovar la guen'a. El sucesor de Lautaro estaba ya elejido: el valeroso i tenaz Caupolican. Apdnas si liabian trascurrido sietc dias desde el en que habia desembarcado en Penco don Garcia, de setiembre, cuando Caupolican a la cabeza de millares de guerreros se présenta al fuerte rocien levantado a disputar palmo a palmo la posesion de aque] la comarca. Por primera vez don Garcfa comprendi6 con qué clase de enemigo tenia que habérselas. Despues de una sangrienta lucha de seis horas en la que estuvo en peligro de sucumbir don Garcia con todo su ejército, Caupoli-

256 can toca retirada con la esperanza de volver a la carg comoeu efecto lo habria hecho si no es por el oportuno ausilio de nuevas tropas que llegabanpor ticrra de la capital. Desde aquel dia el altivo gobernador, herido en su orsino gullo, no pens<5 en dominai'a toda costa a la porfiada raza, llevandola guerra a su propio n.orazon ceni tro de sus recursos;i con tanta felicidadlo hizo que fué el ùnico gobernador que pudo mantener a raya por un corto tiempo a los hijos de la Araucanfa. En vfsperas de saliea carapana, enviole Caupolican de emistorio Millalaucocon el pretesto de anunciarle a que no renovaralas hostilidadeshasta tantosno se disolviese una asamblea en que ellos trataban de acordar :i darian las paces o continuarianla guerra; pero con la doblo intencion de irnponerse del poder i armamento del ejército de don Garcia, lo que filé tambien couocido de este. Sin dar oido a taies proposiciones,levanta el impaciente capitan su caJnpamcntoi da comienzoa su memorable campana tan justamentc célèbre. El IVde noviembre partia de Penco, en demanda del Estado do Arauco,al mandodel ejército mas numeroso i mejorequipado que hasta ese enfonceshabia lucido el pais. Componfanloseiscientos hombres, cerca de mil caballos i mas de cuatro mil indios ausiliares, i abundantes provisiones. El 2 de noviembreeinpezaba a cruzar cl Bio-Biopor Gualpen i el dia 7 del mismoconcluiande trasboidarse los ûlt!*no8 restos del brillante ejército. les Caupolican espéra en laguna de San Pedro, a fin

257 de cortarles el avance al iuterior i trdbnse alli la batalla, en la que de pero

de las Lagunillas, que se ha denominado rechazaba con éxito el ataque, nuevo don Garcia despues de grandes sacrificios. Heclio

el herôico indio Galvarino, le son prisionero de los demas. Viéncortadas las manos para escarmiento dose ya libre de sus verdugos, les tilda de opresores de su raza i vuoîu a uuirse con los suyos.

II

La fortuna

habfase

mostrado

propicia

desde

un prin-

cipio a don Garcfa. de una penosa i peligrosisima marcha llega Despues al sitio del destruido fiterte de Arauco, i de allf acatnMas, pa en Millapoa adonde alcanza el 29 de noviembre. a la cabeza de diez al amanecer del dia 30, Caupolican, rodea a don Garcfa mîl guerreros, atronando el espacio con su voccrfo i gritos de ainenazas a inuerte que era al mas sereuo espfritu. Caupolican para infundir terror aparecia montado tido una hermosa en un fogoso caballo, llevando por vescapa de grana.. Divididos en tres gran-

la Victoria parecia brindarles des cuerpos los araucpnos, el triunfo; hero otra vez el sol de la victoria vino a alumbrar las armas rico material Caupolican nes a Rengo, Paicavi, de don Garcia, mediante su abundante i de guerra. se habia Tucapel,

presentado Tomé,

llevando Colo-Colo,

por capitaOrompello, Caiiumanque,

Elicura,

Millalelmo,

Leocoton,

258
etc., i el desgraciado Galvarino, quien, apesar de sus manos mutiladas, era el mas atrevido en la pelea. Avanzaba ademanes de quelevantando ambos brazos, haciendo rerse comer a sus verdugos de la batalla anterior, ya que no podia matarlos con las armas. gritos animando a sus compatriotas sin abandonar el campo. Entre los a grandes a vencer o morir alli batalla tocôle Peroraba

caidos en esta prisioneros otra vez la desgracia al mismo Galvarino, de treinta caciques mas, fud ahorcado. Uno de estos

que, en union

llamado Libantureo, pidi6 que caciques se le estrangulase en el ârbol mas elevado para que to" dos sus compaiieros lo vieran de cualquier parte que habia muerto en defensa Don Garcia de la patria. creyo que esta batalla aniquilaria el anima pero al enviarle a este un mensajero soli-

de Caupolican; citandole condiciones

de paz, el indomable Caupolican con test 61g que aun cuando contase mas que con dos guerreros, jamas daria la paz a los enemigos de la patria. a Continuando don Garcia su marcha al sur llegaba al arruinado nuevo. En fuerte de Tucapel i ordenaba se edificase breve, i apesar de los continuos asaltos de de

los naturales

de que se v efa amenuzado cada dia, fundaba tambien la ciudad de Cafiete, al sur de Tucapel, a orillas de un rio que los indijenas nombraban Togol-tode Caîiete en honor gol. Dible a la ciudad el nombre de uno de los titulos Casi al mismo de nobleza de su familia. mandaba al capitan Jerônimo tiempo de Villegas a fundar por tercera vez a Concepcion en el mismo sitio de Penco, como en efecto se hizo. Estando en Canete viôse obligado a sostener otro

259 combnte en Cî\yucupil. Al fin, despues de dos meses de estadla allf, atravezaba la cordillera de Nahuelbuta por el paso de Puren i lleâaba a Impérial, que permanecia aislada durante cuatro aiïos; i siguiendo a Valdivia arriba a ella para tomar el camino de Villa-Rica, que volvio a fundar. Como su actividad no dieratreguapor un instante, faldeando la cordillera de los Andes i atravezando vastisimas i desconocidas selvas, descubria el golfo de Reloncavi en medio de penosisimos sacrificios el 24 de enero de 1558 i con el Archipiëlago de Chiloé, allî donde Eucilla escribiû en histôrieo arbol: "Aqui Ileg6 donde otro no ha llegado Don Alonso de Ercilla, que el primero En un pequeno barco delastrado, Con solo diez pasû el desaguadero El afio de cincuenta i ocho cntrado Sobre mil i quinientos por febrero A las dos de la tarde el postrer dia, Volviendo a la dejada companfa." Regresando al norte, en 27 de marzo fundaba a Osorno, i a mediados de abril estaba en Imperial, en donde pas6 el invierno. III

Si don Garcia habia tenido la suerte de liaber hecho alejarse de su presencia al enemigo, no as( ocurria a Alonso ne Reinoso encargado de la defensa de Canete.

260 Dia a dia era provocadoa combate por el ejército de Caupolican. A entradas de inviernodel afio 1558 Heg6a oidos de Reinosoque cerca de Cnlietese celebraba una junta de guerra en la que probablemente se encontraba Caupolican. Con el objeto de sorprenderio envi6 Reinoso un destacamentoal mandode Pedro Nolascode Avendafio, el cual debia tomar por asaltoel sitio de la reunion. Guiados por indiosausiliares llegarona unn profunda quebrada en mediode una espesa montana. Alli divizaron los fuegos de unos cuautos ranchos. Era el lugar de la junta. A fin de tomarlosdescuidadosrodearon a pié los ranchos i dieron el asalto. Apenastuvieron tiempolos asaltados para empunaraigunas armas. Caupolicancon vigoroso empuje i blandiendo una énormemaza se defendia valerosamente.Herido a los pocos momentos,fué hecho prisionero. La presa no podia ser mas hermosa, sin embargo no se sabia si era Caupolicanalgnuo de los prisioneros. Mas luego, al cojerse ttna india que huia i llevada a presencia de los prisioneros,increp6durmnentesu conductaa Caupolican por habersc dejado tomar prisionero estando vivo. I arrojandoal suelo un nino que llevaba consigo,esclamô: "no quiero ser la madredel hijo de un intame padre." Comola mayorparte de los prisioneros,Caupolican fué ajusticiado en la plaza de Caûeto del modo mas crue! i salvaje.Se le hizo sentar en un palo aguzado el que le atravesnel cuerpo de parte a parte; no obstante, el fiero araucanomuriô con la misma screnidad i valen-

261 tfa desplegada por todos los insignes vastagos su noble i valerosaraza,. Pero comoliabia sucedidocon Lautaro, la muerte de Caupolicanno bastâba a desanimaral pueblo araucanos. Los hdroris jerniinaban a millares unosen pos de otros· A poco, millaresde ]>atriotasiudioslcvantaban una fonnidal)lcfortalezaen Quiapo, eu dondo esperaron a don Garciaarmados nosolode sus armas comunes,sinu de canones i arcabucesque habian recojido de botin en anteriorcs tiempos. En dos dias de tenaz combatcet capitanconquistador tuvo la gloria de olttenernuevos laureles. Despues de quince meses de una heroica campaïïa, don Garciatocabalas huertas de Concepcion enero de en de 1559 de vueltade su espedicion pacificacion Araudel co indô'inito. abia ganadohvs grandes batallas i sosteH nido innumerablescombates parc!ales; descubicrto las masremotasrejionesde nuestro territorio,taies comoReloncavii el Archipiélagodo ChiW; habia visto desaparecer a Caupolican;habia lundadoa Osornoi a Caîete; reediticado Tucapel!,Concepcion, Arauco, Villa-Ricai por fin Angol al que le di6 el nombrede ciudad de los infantesen memoriade los siete infantesde Lara de Espana de cuya esclarecidaestirpe cra desccndiente. Todas estas conquistas la paz en que permanecieron i los araucanosde enero de 1559 al 60, hicieron pensar a don Garcia clue la pacificacion sometimientu de la i Araucaniaestabaterminada para siempre!jBella ilusion clueacarici6 cada capitan jeneral que llcgaba a Chile con taies prop6sitosen cerca de très siglos de esperanzas i de tristes decepciones!

262
Pcro cuando don Garcia se encontraba en todo el recibia <5rden del apojeo de sus conquis tas i grandezas Rei Felipe II de renunciar el mando; i, en efecto, a principios de 1561, se hacia a la vêla para el Peru, decepcon que se pagaban sus servicionado por la ingratitud don Gardecirse que la obra que emprendiô de sus dominios cia fué la de la reconquista espaûola en la altiva i guerrcra Araucania; que pero reconquista cios. Puede deberia ser tan cfïmera como las vanns ilusiones de ensueflos desvanecidos!

IV

por un instante al goiba a espobernador don Garda, no con igual espiendor le Villagran, rar a su sucesor Francisco gobernador, Si la fortuna habia favorecido concebia por segunda vez. Al llegar a Concepcion de paz. Miéntras tanto los caciques misma esperanza sus planes coordinado Arauco i Tucapel ya habian campaîla. Como lo habian hecho con su antecesor, enviaron la de de a

Penco ajentes de paz, no por supuesto con tal proposito sino con la intencion de contar las fucrzas del ejdrcito de Villagran. No tardaron estaba Garcia de nuevo habia en declararse sobre las hostilidades. La campana triunfa), Arauco de don pero sin las armas.

sido tan solo una marcha en Arauco

resultados

positivos. enfermo lincontrandose

el gobernador,

263 a su hijo que bata el fuerte de Catiray en que se habia encastillado el ejdrcito indio; pero quiso la fatalidad que esperimentara el jcfc cnstellano la mas cruel de las mismo. Con admirable frente al fuerte, astucia los cuales habian cavado profundos los tenian encubiertos; la caballerfa quiso llegnr al muro los caballos hoyos de model derrotas, pereciendo tambien eu la demanda e*i ordena

do que cunndo fuerte se precipitaron

en los hoyos, lo que fué seua jeneral sobre los asaltantes que para echarse no pudieron organizarse despues de este ardid. El fuerte habia sido levantado en la cordillera de Nahuelbuta, en la quebrada de Lincoyn, daba a los llanos de Angol. Los otros que pudieron salvar Esta a Concepciou. de 1563 fuc la voz mo habia ocurrido en el lebo de Catiray unos huyeron victoria alcanzada que

a Angol i en febrero

de insurreccion con la muerte En

jeneral otra vez code Valdivia. cercanas a los puehara defen-

A los pocoo dias todas blos estaban sublevadas. derse Villagran, por

las tribus

trasportados dejaron caer incendiaron i nombran

despuebla mar a Concepcion.

su impotencia a Canete i sus Los

pobladores se araucanos

i las luego al punto sobre las habitaciones por completo. Celebran un gran parlamento

La Colo-Colo. jefe del ejercito al vénérable era jeneral. Se trat6 otra vez de arrojar conflagration a los conquistadores definitivamente del suelo libre de Arauco. pocos dias un formidable ejéreito al mando de Colo-Colo sitia a Angol i libra tenaz batalla. Se dirije deapuea ul fuerte de Arauco el cual es sitiado durante En

264

dosmeses. TantoBcontratiempos precipitan a la tumba al desgraciadogobernador. Su sucesor,Pedro de Villagran,sostienela guerra con mas vigor pcro con igual desventura; pues se ve forzaa despoblar tamhien a Arauco, i ohliga huir (durantela noclie a la gnarnieion en direcciona Angol,por temor de que pereciera toda. Los araucanos volvian,pues,a quedar duefiosdellitoral de la costa i visto destruidas totalmeiitclas pohiaciones. La meva insurreccion no cundiasoloen la Araucanfa, propiamcnte,sino en la rejioncomprendidaentre el Itata i el Bio-Bio. Las tribus de esa comarca habian nombrado por caudillo a un caciqueLoble, quien, el 15 de enero de 15G4 derrotu vergonzosamentea orillasdel Itata a una division espanolaque liabia ido a reprimir la revuelta. Casi en los mismosdia, 22 de enero, otra divisionespafiola que babia salidode Angola relbrzar el ejércitode Concepeiou,fué igual mentedcspedazadai tomado todo su bagaje en el vallede Andalien.Mandabael ejércitoindio el caudilloMillalelino,que tan alta nombradfa alcanzG en pocotiempo, Angol estaba tambicnamenazado.Felizmentcal acercarse una division al mandede otro caudillosllamado Illagulien, fué rechazadai muerto este caudillopor el defensorde la plaza, el bravo capitan LorenzoBernai del Mercado. Concepcionen los mismos momentosera sitiada por los osados Loble i Millalelmoa la cabeza de cerca de veinte mil indiog,dice un antiguo cronista.

263
Duru este sitio (lesde principios de fehrero hnstn el IVde abril de 1564, es decir, dos largos meses, viéndose obligado al fin n retirai-se los sitiadores por la escnsez de vfveres i la inutilidad cie sus esfuerzos, a pesar de sustencr reûidos combates diariamente en lus niismas calles de la poblacion, eu vos habitantes se habian refujiado en el fuerte. A la i-pucanue heinos llegado, lu insurreccion amenazaba scr, pues, ma» (bnuidablt; que minca. Alhneutâbanla los es[t(ritus i los corn zonesde los csioizados suce8ores de Lautaro, desde Caupolicau a Colo Colo i Galvarmo; desde Millalelmo a Loble c Illagulien, uiuerto a los pics do lus miiros (le Ângol, tcdos ellos inauteniendo vivo el espiritu de lu insurreccion por la redencion de lit palria.

M

CAPITULO

IV

LA ARAIXANfA

Afiog de l'>G5-l;*)9'J. Continualu lucha a mucrte. Infiuctuo&is eu m(a And de loa espaAole*. Los ^udilloo indios Longanabal, Loblc i Millalelmu. Repoblacion de Caiiete i Arauco. ËBplorucion de Chiloé i fundaciott de Castro. El gobernadnr Sarnvia i snn dorçmciada» campaftaft. DeaTerremoto en Concepcion. poblacion de Cafiete i Arauco. Muerte del Eleccion de pu sucesor. jeneral indio Millalelmo. Campailas de QuiDestruccion de las ciudades de la Arauca* i*oga. Segundolerremoto. nta. Otra snblevacion jenerol. Fundacionde Campeada»deGaml>oa. Chillan. Campeadasde don Alonno Sotomayor. La Araacanîa trianfante a ftnoj del siglo XVI.

Un tanto a gobernar Araucanfa, roba, caudillos

mas en

afortunado

entraba que su predecesor a proseguir la hncificacion de la de QuiRodngo Como todos los

el viejo veterano i jeneral de Pedro de Valdivia. companero espafioles

tambien la esperanza de abrigaba inclinar para siempre la cerviz de Arauco. En realizacion do tal idea, asumido ya del mando, pasaba cl Bio-Bio por San Rosendo, al frente de un brillante ejército el 15 de diciembre del mismo aiîo. Marchaban quinientos soldados bien armados acompanadoa

'267 de una cantidad considérablede indiosausiliares.Salvado el Bio-Bio,se \\nn\6a la paz a los araucanosde guerrn i éstos contestaron con el mas altivo jesto de desprecio por el nuevo ejército que pisaba sus comarcas. Qneriendopasar cl gobernadoru Arauco por el paso de Catiray, que tan fatal habia sido a los espafioles,se encontre alli con la fortaleza formidable que habian acosttimbrado levantar en esc escarpadositio los araucanos. Dcspucs de un lijero ataque conocieroaloa sagaces indljcnasque no estabnnbien cn aquella posicion,i durante la Hoche,dejaron burhuyendo silenciosamenie lado al ejoVcitoconquistador.Pedroretirandose al corazon de la montaiïa cspcraron, defendidos pur fuerte trinclieras, al ejorcitoinvasor,el que estuvo al punto de ser rechazadoen la disputa del paso en refiidocombato trabado en 28 de cneru. Obedecianlus indijenasesta vez a los caudillosLunl ganabal, Loble i Millalclmo, os mismos vencedoresestos dos ûltimos de Andalieni de Itata. Ocupadoel litoral de la Araucanfa repobl6 el gohernador a Cafiete i Arauco, levantando el primer pueblo en la boca del rio Lebu. Los indien; e las ciciuigasde Lumacofueronal misd mo tiempu perseguidos sin misericordia por el famoso Benial Meraulo, dcstruydndoles sembradosi hacien!os do innumeiablescautivos i asesinandoaotros. se Apémas levantaba de sus ruinas Canete, toruaba a ser asaitada, salvandofelizmentede un segundo frneaso mediante lus esfuerzosde su defensor Agustin de Ahuh iT.adu, ermanode la célèbre monja espanolai literata Sunta Teresa de Jésus, segun el seîïor Barros Arana.

dpoca de estes succsos ordenaba Quiroga esplorar la isla de Chiloë i fundar la ciudad de Castro, como en efecto se hizo por Ruiz de Gamboa, en febrero de 1567, Galicia. Pero dando nI arcbipiélago el nombre de Xueva

A la misma

de Quiroga, como los de don Garcfa Hurtalo de Mendoza, liabian de scr solo pasajeros: nubes de vcruio. Los désastres no desanin'aban a los hijos de Arauco; i valentia. Kl célèbre ni contrario, caudillo cotnuuicabanles nucvo vigor

lofc triuiifos

Millalelmo

habia

juntii jeneral jefe de! ejército araucano mas constancta i bizarrfa continuaria fuego de la guerra.

sido elojido en i serfa el que con manteniendo el

un poderoso fuerlc en Pilinaiquen con el Construyô ohjeto de <|ue le sirviera de cuartcl jeneral; i apesar de de desalojado i proseguir reorganizarse que gonan en ci mémorable lue alli, retirose la guerra Catiray. a Talcamâvida el fucrte a Lon-

La gnerra cada dia se hacia mas formidable de parte de los araucanos. Ni la Heal Audiencia qne tom6 en pos de Quiroga la direccion de las militares ni cI operncioni, doctor Bravo de Saravia que le sucedio en el mismo cargo durante ocho ano: repripudieron mir la rebelion. sentido A1 oontir.rio, era un vergonzoso las armas de Castilla. Saravia tentativa BernaI ordcno tatar cada paso que daban en tal fracaao que esperimentaban tcda

los campos indijenas; pero era inûtil para contener la insurrection. del Mercado llevaba su barbarismo buta

ha-

269
la mitad de los pies U los aiv.ucanos el terror. a fin de infundirles cer cortar Apénas iniciada prisioneros,

las operaeiones por el gobierno de su ojército en cI sitio en Saravia, i estando acanipado en que hoi se levant» Santa Junnn, el caudillo Longiinabal cona la resistencia Millalelnio convocaban compaiïfade en el fuerte tra el ejército de Saravia; i guaineciendose de Cnti.n y hacen csperiineiitar la nias vergonzosa dénota al ejrreito esr.afioK haciéndolo pedazos a los pies mismos de su fortnlcza' mas lamentable En una niissnos segunda on campo en 2 de encro de lo que produjo la en las tropas espaîiolas. los vulvian a scr derrotados en Furen, de 1571. al frente

eampafia razo por Pailacar purencs, que cra

de mil quînientos Conocit'ndose

en enero

en taies condiciones,

imposible continuai' la guenon a Cr.fiet3 por se ordeua despoblar

trasvez i Arauco por tnreera, i Mus habitantes segt:nda lada<>s a Concej)cion por mar. Como si est, désastres no fuesen bastantes todavfa, sobreviene que ha existencia de el primer terremoto en Concepcion en lus très siglos que cuenta fundacion de eii Penco. a las de la maJos de

dcsik* su primitiva Eu efec*o, el 8 de febrcro

nana, sobrevino un ruido sordo ion brève una comnocîuii todos los cclificios de la pohlatan violenta que dorriho en pic; losîiabitantes, por la cion, i sin poder inantenerse oscilacion de la tiorra. Luogo el mar inundâ don yeccs la cuanto pndo arrollar. A este fen6meciudad, anastrando de no se afiadi/» ci espanto que produjo cI espectaculo ver por todas partes nbrirsc la tierra i despedir a la suolor a Rzufre. Durai»de agua perficie borhollones

270
te cînco rneses 4e repitieron lus temblorcs casi sin césar al decir de lot historiadores de la colonia, entre ellos Cârdova i Figueroa. A esta fecha bobia mucrto el jeneral indiano Millalelmo, dejandu espuesto en su teatamento que moria feliz por haber arrojado a los espaiïoles de Arauco i Caïïete i halierlos vencido en Catiray Ordcnaba que su cuerpo fuese quemado para que subiese a las nubes a seguir peleando con lus cipafioles muertoa que adUtainbien hahitaban. 1 por ultimo, }iediaque le clijieran jeneral sucesor para que la guerra acâ abajono se cuucluyese tampoco. En armonfa con eilos deseofise elijio al a»tuto Loble, el caalf unido a un mestizo llamado Alonso Dinz, mantuvieron en continua revuelta a la Araucunia entera durante el segundo gobiemo de Rodrigo de Quiroga Batidos »iu embargo en el fuerte que habian levantado en Hiialqui i deupues en la célèbre cuesta do Marihuaiio, no cejaron empcro un punto en su desesperada resistencia.

II

El 16 de diciembre de 1575 se bacia sentir un segundo i eapantoto saoudiuiiento de tierra en las ciudades australes, arruioindwe la» cindades de Valdivia, Imperial, Villa-Rica, Cestro y Oaorno. Los indljenat al sur de ToUcn que habian permanecido en pei, en jenenl, coiuenzaron a sublevarse al afîo tîfvieiite, mreyendo facil et ettermîmo de latciudades

2'il
de Valdivia, Osorno i demas del sur, por la postracion en que hahian caido a consecuencia del terremoto. La guerra se eneendiu enfonces con nuevo furor, haciendose a Osorno. jouerai de,%de Concepcion Era un nuevo triunfo que conquistaban los indomahles, tenaces i porfiados nraucanos.

A principios de 1580 raoria Quiroga sin la satisfacdon de haber pacificado la Araucaufa i solo con el placer de haber dudu muerte a uno de los jenerales araucanos, el audaz Lubie. Ruiz de Gnmboa, que ocupo la goberuncion interinamente conducta por de Quiroga (1580-1583) iraito igual de hostilidnd, »m resultado alguno. Las tribus muerte sostenian aliora con australes. todo ardor la suhleva-

de Valdivia cion

de las comarcas

eu estas campaïïas por mérito mns positivo que la fundacion de Cliillan en 25 de junio de 1580, en el wismo sitio en que se habia fundado un fuerte en 1579, para contener a los indfjenas de esa rejion e impedir el paso al norte de los insurrectos del sur. Los indijenas llamaban Chillan a toda la comarri. En la época comprend ida entre 1588 al 92 en que dirijio los negocios de la guerra don Alonso de Sotomàyor, los resultados fueron los mismos que los que habian obtenido sus predecesores. el ejército por las continuas derrotas que habia esperimentado i desconcertados los mas por el a la pacificacion de la ningun término qne divisaban todo era confusion. las campaAraucanfa, Redujéronse vas de don Alonso truccion a hostilisar a loe rebeldes en la desde sus sembrados, a la mutilacion de los prisio» Desalentado

Ruiz de G a m boa uo se seîîala

272
nttOB i a uno que otro combatte forma], como el rechazo del asalto dado a Angol por las tribus vecinos en 24 de febrero de 1586; el paso furzado do la cuesta de Villacuarta vez i la captura gran la ftiudaciou de Araucopor i muerte del célèbre caudillo a quien se conocia cou el nombre del meztizo Alonso Diaz, que durante diez afios habia acaudillado a los indfjenas, deserlor que hubia Ridu del ejércitu espnîîol. iendo al bu don Alunsu

por pactficar la Araucania eran inutiles, partia para el Féru eu 1592 en busca de nuevos recursor; pero en vez de cucontrar lu que buscaba se liallo con la orden en que el rei lo separaba del mando de lu gobernacion i por conde la direccion de la guerra. siguiente La guerra de Arauco daba ya tndicios de ameuazar al de una horrible catastrofe pais cou el e8pcctâculo como la que en breve presenciaremot*.

que sus csfuerzos

CAPITULO

V

RUINA

DE

LAS

SI

ETE CIUDADES

Afiosde 1592-lôïti». Don Martin Oiïez de Loyola. -Su idcal do pcificaeion de la Araucanfa. Ofrece la pnz a loe araucanos. Réunion de jefe* antes de emprender campafla. Opinan por que ccHon las kostiHua campailafi.– Fundacion de lidades. Opina Loyola lo contrario. Santa Cruz de Loyola.- Id. del f aorte Jeans en Talcam;ivida.– Id. del San Salvador en Piiren. Id. otro en Lumaco.– Lfnea de fuertes en el entado depaz de loi arau* Impérial.– Cauipeadas de Loyola.-Aparente canon.-Planes de rebelion de Pelantaro.-blarcha de Loyola de Imperial a Angol. En asaltado i muerto.– Grito de rebelion jeneral.– Pelantaro i Anganamon. Insurreccion araucana desde el Manie a Oaorno. Son amenazadaa todaa las ciudades australes. Sitio de Angol i Anuco. Preténdese awltar a Concepcion. Despuéblase a Santa Craz. Asalto u inoendio de Chillan.– A«alto i ruina de Valdivia. Cuadro do desoLcion i horror.

1

venia a proseEn pos de don Alonso de Sotomayor guir la guerm de Arauco un pariente de Sau Ignacio de Loyola, don Martin Ofiez de Loyola, en 1592. Su ideat, era la pucificacion de coino el de todos sus antecesores, la Araucanfa. Sin variar los gobemadorc3 hacer escuraiones sembrados et ermdo aistema de guerra de empez<3 por que le liabiao precedido, i deatruyendo lois por la tierrcc,
35

de los indf jenas.

274
donde residié con su faa Concepcion, de paz a los caciques principamilia, envi6 mensajcros a ofrecérsela; pero, como les, los cuales concurrieron Aun llegaron a ofrecerle sus prosiempre, finjidamente. como Quincaudillos sagaces algunos pioâ soldados i sefior de las comarcas de Itatn, Alvepillan chamalf, A su arribada Taruchina. Pcio a poco hubo de convencerse estaba léjos de ser la realidad. decisivas contra a una reunion tomar que la que imaAntes de empreulos nraucanos, convoc6 mas esperiinena sus proyectos unanime

jinaba der oporaciones en Arauco tados para

a los capitanes

que era i aun la gucrra, imposible que convenia despoblar la misma plaza de Arauco en situacion liabian A tan lamentable que se encontraban. de gnerra, arancanos. Peal pais entero los indomables precipitado ro, sin desalentaree por esta opinion don Martin, puso en los i einpczô sus campeadas en accion sus proyectos, campos rneras. sus de los enemigos, hostilizdndolos de todas ma-

su opinion respecto quiones fueron de parecer sostener por mas tiempo

Para consolidar elevado

fundû el fuerte de Jesus conquistas en Talcamavidu; el de Santa Cruz de Loyola en al rango el fuerte de San de ciudad en 1? de enero de Salvador de Coya en Puren; de una Hnea de fuerMaquegua, Montiel, cerca Olmue estoe de el de de la

1594, 1595;

otro en Lumaco; tes el Impérial, mas al oriente, ciudad arrimado guamecido de

i por fin, coron6 los cuales se llamaron

Maques, Burgos, i el de Pedro Impérial, Cada uno de por doscientos

a la costa.

Aguilera fuertes estaba

i seiscientos

indios amigoe.

275
A pesar de que no recibia los refuerzos de jeute habia solicitado tanto de Espaiïa como del Perd en prosecucion Santiago mismo, avanz6 impertérrito su empresa. Con 1598 fué un tanto Los araucanos rionnente. Tanta todo, su gobierno afortunado. no habian confianza si do tan desde felices 1592 que i de de hasta

como ante-

cacion, que -se habian de Quilacoya desde hacia treinque cstaban abandonadas ta anos, esto es, desde el hrillante gobierno de don Garde Mendoza. cia Hurtado Pero

se abrigaba ya en su pacifivuelto a labrar las minas de oro

cra augurio de la tranquilidad que se observaba de que se tenga mela mas desastrosa de las catastrofes moria el terrible i espantoso suceso que se ha llamado la ruina de las sicte ciudades. habia concertado entre laa somEl pueblo araucano bras de siuiestras intenciones el plan de una robelion jeneral que debia terminai' con la ruina de las posesiones Eu este tiempo estaba mandado por los faespaiïolas. indios Peiantaro i Anganamon. mosos jenerales La muerte del goberuador Loyola dcbia ser de nuevo el grito de guerra a muerte contra la tiraufa espafiola, como lo habia sido cou la inuerte de Pedro de Valdivia en Tucapel en bernador Franci^o En circunstancia hijo del goen Catiray en 1563. de Vilîagran de hallurse Loyola a fines de 1598 una para emprender de Angol el correle anunciaba de PuVallejo, que los araucanos elementos con el sacrificio del

reuniendo en Impérial gran i decisiva carapaîîa,

jidor capitan Hernan hostiles i que habian a hacer correrlas ren empezaban asesinado a dos espafloles que habian salido del fortin

276
Longotoro, que estaba situado poca distancia de Anacudiese a ausigol, agregandole que era indispensable liar a Angol. a este llamado se ponia en marcha el goAccediendo bernador, la tarde, cientos saliendo de acompaîïado indios ausiliares el 21 de diciembre en Impérial de cincuentn i de tressoldados o amigos. Eu la noche alojaba a de la ciudad en un sitio denomiprusiguiendo de Curalava su mar-

una legua de dietancia nado raillachaca. Al dia siguiente, cha, llegaba en la tarde al valle

i acampaba con toda confianza partida) loma, a orillas del rio Lumaco, profundamente do en ese parajc.

(piedm alli cerca de una encajona-

Los indfjeuas al maudo de Pclantaru i Anganamon, habian venido espiando la marcha del gobemador desde el mismo Impérial; pues se crée que el mismo indio con quien bemador, para Angol. Pelantaro mandé divulgo habia de Angol el correjidor a llamar al goa Pelantaro la prôxima salida de este dividido

au ejército en tres cuerpos de Loyola: uno al para dar el asalto al campamento mando de él, otro al de Anganamon i el tercero al de Guaquimilla. En efecto, en la noche del 22, se.acercô Pelantaro sial campamento de Curalava, i al amanecer sin ser absolutamente

jilo8amente del dia 23,

visto, di6 el terrible no asalto, de8concertando por completo a los asaltados, dejândoles tiempo ni para empuSar sus armas. SucumIneron alli todos, escapando solo con vida un fraile Bartolotné Perez i un soldado cspoflol Bernardo de Pereda.

277
Varios letrados que acompanaban en el comun sacrifieio. a Loyola corrieron mismo

igual suerte Equipaje,

armas, cahallos, todo qued6 del gobernador, Esta catastrofe de la!il armns ser mas desastrosa.

tesowo i el archivo on poder

de los indijenas. no podia pues espaïïolas

Este acontecide terror. El pais quedô estupcfacto miento cra el liigubre grito de rebelion que debia préceder a la horrorosa trajedia de la ruina de las skie ciudades. convoca a parlade su triunfo, orgulloso i les espone que a él mento jeneral a sus compatriotas victoria i pide le numbren jeneral se debe tan senalada del ejë-cito indiano, a Io que sc accède por aclatnacion; en la a todos abundante cbielia, brinda i repartiendo para cabeza del gobernador, que ya liabia sido preparada el efecto, i los incita a lihertar la patria, proclamandose Peluiitaro a su vez su libertador. 1 para inducirlos smlo las alfombras aun mas a la codicia de seda tiende en el en la i tiendas obtenidas

i jarros de victoria, i les nmestra joy as, platos, fuentes de i demas quellevuba por ajuar en su rica tienda planta gobernador. campana el desgraciado tan grau muclio tiempo en celebmr 1 sin detenerae de ordinario, conocen que victoria, como acostumbraban no bai tiempo que perder i se alistan la campana a muerte que debia echar de la conquista. Asf, a los pocos dias belioh de la rnuerte emprender por tierra la obra la repara

se hacia jeneral deade ament^adeis Con todo, las ciùdades

de Loyola, el Maule a Osorno. como

An^ol»

278
Santa Cruz, Impérial, Concepcion, Chillan, Villa-Rica, Valdivin i Osorno, contaban con escaafsimos Arauco, recursos militares con alguu éxito tan para afrontar crftica situacion. Cliillan apénas poAsi, por ejetnplo, dia armar 40 hoinbres, i poseia solo 2 caiiones i 22 arno disponia mas que de 80 homConcepcion i 72 arcabuces; bres, 5 cafiones pequenisimos Angol 109 2 cafiones, 82 nrcabuces i 20 lanzas; Santa h'vnbres, cabuces i 80 arcabuces; Arauco 90 hombres, 13 cafiones i 70 arcabuces. En todaas estas plazas escaseaba ademas la pûlvora i el plomo. Solo posefan abundante ganado; pues, a esta rfpoca, la crianza de ganado lanar, vacuno i cerdo se habia propagado asombrosamente. cran superioApesar de que estos recursos militares ree a lo« que en muchas ocasiones Antes de esa dpoca habian contado los conquistadores en criticas circunstancias, no eran suficientes tar la formidable rebelion. sin embargo para contraresCruz 100 hombres

II

Los guerreros de Puren al mando de Pelantaro son los primeros en anticiparse a dar el grito de sublevacion de la patria esclavizada. jeneral en redencion El 16 de enero de 1599 era atacado el fortin de situado a inraediacioncs de Angol i muerto Longotoro, el jefe de eu guarnicion, viéndoae obligado el jefe de la plaza de Angol $, dejar abandonado aquel fuerte, El

279
un ejército 'de mas de très mil indfjenas i lo sitian durante doce dias. Sus pobladores la ciudad i se refujian en el fuerabandonan te clesde donde sostienen una desesperada resistencia. En febrero se subleva la comarca entre comprendida Anbol estaba i La Laj.i, i la de la cordillera fundada la ciudad de Santa se nclelanta tambien de mil doscientos de la costa donde Cruz Loyola. sitio a esta ciude mîsmo dia cala sobre Arnuco

Pelantaro

a poner

dad al comando

por el jcneral Francisco Jufré, Chillan a defender a Santa Cruz, fué rechazado sin emi obligado a encerrarse en el fuerte. bargo por Pelantaro los campos de Angol, de Arauco, cle Imperial etc., cran el teatro escojicto por los sublevados para cometer toda clase de depredaciones. Arriaban con Laciendas enteras i sostenian dia a dia comhates con partidas de cspafioles dcsplegando heruico Los mismos indios ausiliarcs del fuerte de Molchen, como se le llamaba, o Mulchen, se complotaron i dieron muerte a la guarnicion e incendiaron la ibrtalcza. S la cabeza de una division pasa Pelantaro por Caa sublevar a los parciales valor. En tanto

Combatido guerreros. que habia acudido desde

de Marehuano, indijeuas pero estos no quisieran hacerlo les toma cautivos a sus mujeres i a sus hijos. Atacudo a su vuelta por el J ufré, en compafifa de los indijenas jeneral perjudicatiray como dos, pusieron en dispersion al principio a las liuestes de este del caballo i Pelantaro; indignado pero abaj4ndose tildando de cobarde a los suyos, esclama: de tantas victor ias "iQué es esto pu renés? Despues contra mas los espatioles huis, cuando os habfais osado8 i altivos? Qué dira Anganamon de mostrar si vuelto a

280

su presencîasabe que habeishuido,que oshan quitado i la presa, i que me han matadotantos soldados no le llevo la cabezaningunade espaùollVolvedpor vuestra lionrai por la mia i acometamosles, yo seré el prique mero (1) A esto, los guerreros puestosen liuida vuelvena la cargai ponenen fuga al antesjeneral victorioso. resistir e Conociendo l jeneralJufré queera imposible la en SantaCruz a la insurreccion, despoblo ciudadel 7 • de marzo despuesde variostrimâtes. Marchacon los hoi i pobladorcsal sitio dcnominado San Rosendo lemas vante allfun fuertede palizadas; luegose dirijioa Chillan conlos mismos p pobladores, or no creersetampocoscguroalli. Santa Cruzestabasituadaenlalibérasurdel Ilio-Bio, a del comoa una leâaa distante, freinte la conilueiicia p Laja con esterio. Era de suina iinportancia ara la coi En e municacion ntre ConcepciunAngol. loscincoaflos de existencia contabahabfaalcanzado grandesproque s a gresos. Esta dcHpoblacionul>lev6 lus indijenas de nombrequc se daba Catiray,i, en unioncleloscoyuncos, de a los indfjenas Angol,atacaronel fuerte de Jesus en a durante dos diasde comhaTalcamavida, sediandolo lo te. Al fin,su guarnicion abandono tambien. El 20 del mismô mes, Pelantarodaba un terrible felizmente vacon asaltoa Angol,el que fuérechazado lor sobrehumano sus defenspres. as despues en por M losdiarioscombates tenian que libm con Pelantaque

281
ro, fué incendiada por este la poblacion i sus habitantes solo desde el fuerte. obligados a defenderse

III

La rebelion te del Bio-Bio.

se estendia

a las riberas norigualmente El G de abril un considérable ejército

con el intrente a Concepcion, indfjena se presentaba Batidos por los mismos duefios de la tento de asaltarla. ciudad, al mando de Luis de las Cuevas, se retiraron; pero un segundo cuerpo Fue do en Quilacoya. acampaesperaba el resultado el gober nadur a sorprenderlo

i al amanecer del dia 7 los puso en huida, con Viscarra, Sus habilibre del enemigo. lo caal quedô Concepcion cle un asalto nocturtantes, sin embargo, en precaucion no de los sublevados, dos en las iglcsias, San Francisco. la terrible Chillan tastiofe sopoitar rebelion. a tocar tambien su parte en la caempezaba a todo el pais. Cansados de que amenazaba los conlos cruelos castigos que les inflijian sublevâronse del cacique dos mil, se echarou de la noçhe, en masa los indijenna de Chilos cuales, en nuQuilacan, sobre la ciudad en las tede que el 9 de octubre. Entraron dormian todas las noclies encerraen el converito de particularmente auto Nadie contaba segura su existencia

quistadores, llan al mando mero ûltimas dando chos, de

horas

pegando fuego gritos infernales, las casas i ejerciendo saqueando Los habitantes de la ciudad,

a los pajizos toda clase sin hallar

tropeUas.

*8S
se refujiaban en los conventos, otros en el En medio de la confusion jeneral, solo pudo oruna débil resistencia. ganizarse hacer, fuerte. Al amanecer sigo un rico ninos, formaban todas las casas edificio Los ganado se retiraban botin. Muchos lus asaltantes llevando conentre mujeres i cautivos, tambien parte de la rica presa. Casi habian sido incendiadas, entre ellas el arrasados. cnntidad. El unos

de los padres mercedarios. campos vecinos fueron tanibicn era arrebatado tom6 en considérable camino

de la cordillera, a donde fué a Mas, a los pocos dias, siendo perseguido refujiarse. por el atrevido capitan Miguel Silva, que habia sucedido en el mando del distrito de Chillan al jeneral Jufré, Quilacan en que habia sido suspendido por su improvision asalto de la ciudad, fué alcanzado, logrando récupérer las mujeres cautivas. A los tres nas a asaltar rechazados. La insurreccion hemos dicho, basta araucana el mismo se habia Osorno. estendido, como meses el a

despues volvian los mismos indfjea Chillan, siendo esta vez oportunamente

A los dos meses despues del asalto e incendio de Chillan, caia Pelantaro sobre la ciudad de Valdivia con cuatro rail guerreros. Dié el asalto al amanecer del 24 de noviembre. La ciudad habia permanecido desprevenida para un ataque probable, por culpa de su jefe el capitan Gomez Komero. Dos traidores espanolea que servian en la guarnicion de la misma plaza revelaron a los subie vados el descuido en que se encontraba la ciudad, lo que di6 ocasion a

283
Pelantaro para emprender carapafia contra ella, salientermines de Imperial do desde los mismos i Puren con sus guerreros. Cuando mas desprevenidos estaban

los valdivianos, se arroja Pelantaro al amanecer del dia mencionadu sobre Valdivia, dividiendo su ejército en di versas cuadrillas a fin de ocupar las calles e impela fnga de los habitantes. La confusion i el terror fué illdesque de stibito se apodero* de los pobladores descaradamente la Los indfjenas saqueabau criptible. dir i arrasaban cuanto encontraban a su paso, poblacion incendiando las casas, destruyendo todo i asesinando a destajo. Solo unos cuantos en pudieron escapar refujiundose que estaban anclados en el rio. estaba en poder de Pelantaro. dia mas de cien espano-

très buques mercantes A las dos horas la ciudad Habian les entre mas de mouton cuantos La cuartel. sucumbido

este terrible

se hicieron nombres, mujeres i nifios. Caativos Valdivia trescientos. en un quedo". convertida de ruinas i en un charco de sangre en unos momentos. de 1599 era, pues, sin dar ni pedir la habia jurado esterminar de su suelo asediadas. i hëchole con su dominacion. paTodas

insurreccion

El pueblo araucano raza que se habia ensenoreado sar por tantos padecimientos las ciudadcs Santa australes

estaban

Despoblada

arruinada ChiUan, Valdivia, i Cruz, incendiado amenazada c6mo unas en luego veremos Concepcion, poa de otras van rcdando las demas a la tumba entre de làgrimas i rios de sangre: Imperial, Angol, Villa-Rica i Osorno! ¡Cuadro este el mas horroroso que la America en la lâcha de la conquista! ha preseiciado mares

CAPITULO

VI

HORROROSO

SITIO

DE DIFZ1SEIS

MESES

Aflos de 1599-1600.– La ineurreccion en Impérial.– Preparativoa de defenm. El ejército do Anganamon.Sitio de la ciudad.– Primer ataque; 18 de enero de lf»9î). De*truccionde Maquegua. DegOello de doecientoa indijenax.– Réunion de] cabildo. Destruction de Boroa.– Compléta aulamiento de Imporial.-Muerte del rejidor Valiente i buh soldados. Aband6na*e la poblaoion i rof ûjian«c en el fuerte.-Incondio i saqueo de la oiudad por Anganamon.– Continua el sitio.-Terrible tituacion.– Implôraae tocorro a Concepciou i no se dâ.– Gonstruyen un barco para ooorrene.– Haie para Conception. Muere el Odisea dc este barco. naero rejidor i (odos va» aoldados.– Pelean muiere» i niilos.– Pereceu de hambre i Bed. Comenraton« i cueros. HonihlvK pennlidadea. Pereottn caw todos Ion habitantes.– Of race Angannmon dojarlen libre el paio a Angol i no quieren. 16 meses de sitio. Huyudel faerte un frail* onn nna india. Llega el gobernador i despuebla a Imperial i Angol. Milagros que se contaron dpl eitio.-La imijen de Nuestra Sefiora de lu Nieves.

1

dirijia la guerra en Angol, Santa Cruz i Arauco, como hemos visto, Anganamon, su lugar en Impérial desde la teniente, düijia las operaciones muerte dé Oilez de Loyola. Pelantaro Comandaba sèiscientos principio infantes a recorrer i cuatrocientos la campina de jinetes, Impe-

Miéntraa

rial, arrastrando tancias.

con

el ganado

i destruyendo

Ias

e§-

Su objeto escencial era una salida a la guarprovocar nicion, a fin de batirla en campo raso. Mandaba en Impérial el correjidor i capitan Andres Valiente. Al toner noticia de la muerte de Loyola, previ6 las consecuencias de este fatal suceso, i sin pérdida de tiempo, procède a poner en aptitud de defensa a la ciudad. Principio por pasar revista a la jente en estado de cnrgar armas i conto ciento cincuenta jinetes i cuarenta i tres infantes. Ordenô en en la casa seguida refujiarse del difunto obispo Cisneros a Il)8 mujeres i ninos; i liacicndo una fortaleza de cada uno do los demas en ellos su tropa. no sin cerrar distribuyo calles de la poblacion con fuertes En esta sipalizadaa. tuncion de defensa espcrô el desarrollo de los tristes sacesos que ya preveia. contimiuba Anganamon campos vecinos. Irritados en sus correrfas, los conquistadores, asolando los sali6 el 18 edificios, Antes las boca-

de encru de 1599 el capitan Olmos de Aguilera, mui prescon cunrenta jiuetes a cvitar tantas tijioso en la ciudad, fué atacado por trop© Uns. Espiado por los sublevados, fuerzas infinitnmente derrotado i muerto con superiores, ocho soldados El fuerte i dego1lado8 i otros tantos mas. de Maquegua habia sido tambien destruido dosciehtoa indios amigos que lo defendian volvio a ser dembado i ou

prisioneros. Recoastruido de nuevo, degollada

guarnicion

otra vez por Ion mismos

indioa ami·

286
goe que, en esta ocasion, namon. se pasaron al ejército de Anga-

El 27 de marzo se reunia a carecer de empezaban cepcion a don Bernardino rros del

el cabildo, i declarando que enviar a Contodo, acordaba de Mendoza a solicitar soco-

de la Viacarm, gobernador pues la situacion ciudad se hacia insostenible por el asedio en que la tenia el ejército de Anganamon. Sin embargo, uada obtuvieron. En estas de del fuerte se apoderaban emerjcncias Boroa los caudillos Pelantaro, por asaltos

mon i Onnngnlf. Maiidabau mil indios tanto estremo se habian propagado en la Araucania raaa caballar desconocïda poco antes enteramente esa rejion. La pérdida del fuerte

Anganade acaballo: en la en

de Boroa, situado a dos leguas de la ciudad, equivalia a una gran desventura. Quedaban desde entôuccs incomunicados los imperiales con el sur, como ya lo estaban con el norte. Principiaha para Imperial un nuevo perfudo de padecimientos: el aislamiento mas abaoluto. a su deseaj^racion, salis de la ciudad el rejidor Valiente, i atravesando en balsas el Cautin avanzô con cuarenta el fuerte jinetos a reconstroir de Boroa. Pero, combate de conseguir su intento, le presentan los indfjenas el 8 de abril al mismo tiempo que destruian las baisas del Cautin, para cortnrle la retirada. eucon cual a al tratar Dando rienda suelta

Combatido

por fuerzas inmensamente superiores, cumbié valerosemeute el valieatc Valiente capitan treinla i einco de los auyo*. jDigno nombre para accionl Solo salvaron cinco soldados: dos huyeron

Ô8t

Imperial a comunicarla triste nueva i los tres restantes tomaroncaminode Villa-Rica. Los victoriososcortaron la cabeza ai correjidori con ella cantaron victoria,jurando una vez mas el esterminio de la raza que odiaban. Ante tan horrenda desgracia,se nombranuevo corredel jidor en la personas capitan Hernando Ortiz. Se ceIchr6 una procesioni se trasladaron a la casa cpiscopal las imajines de los santos i con Ellas todoslos habitantes de la ciudad, dejando abandonadala poblacion;pues se suponinque de un momentoa otro Anganamoni Pelantaro se presentarian a tomiirsela. Se fortifico con dos cubosla casa episcopali alli se espero al enemigo. Los indios amigos, viendolos apuros de los habitantes, saqueuronla ciudadi huyeron a unirse con el enemigo, el que no tarde en presentarse. No quedaban ya mas que nuventa hombres entre sacerdote*,ancianosi enfermos. Los demas habian perecido junto con un refuerzode cuarenta i ocho hombres que en febrero habian llegado de Concepcion. En tan anguBtiosa situacionse hacia maroharen 9 de abril a pedir nusilio a Concepciona dos vecinos:don Baltasai* e Villagran i frai Juan de Laguuillas,quienes d despues de inmensos sacriiîcios,caminandopor montes i caminos eatruviados liegaron al lugar de eu destino, en duudese impusieronque la «ituacionde Impenal era la misma mas o mnnoa que la que pasaban las demaa ciudades.l'or consiguientese lzaciaimposible prestarle auxilio.

1S8

II
Conio lo suponia el correjidor Hernando Ortis, al dia siguiente de la muerte de Valiente, Anganamon pénétraba en la noche a sangre i ftiego por lits cultes de la ciulas casas i nrrnstrando con su iijuar. saqneando En el cinismo i desprecio en mique liabian empezado rar a lus conquistadores los araucanos en vista de sus diarias desgrncias i derrotas, Anganamon a un pénétra despacho de licores i en presencia de los mismos sitiados desde la tbrtaleza del que lo observaban obispo Cisneros, brindaba a la salud de la pat ri a. no venia solo. Le Anganamon Pelantaro acompaftaba con cuatro mil guerreros. No dejaron picdra sobre pied m. ademas de lus casas los conventos Queraaron de San San Agustin, Las Mercedes i la Francisco, Iglesia Mayor. El misino fuerte estuvo a punto de sucubir incendiado. Habiendo encontrado en una casa mas de mil cargae de lino liabian peneti-adu a ella para pegarle fuego al fuerte con el mismos lino, lo que observando el Ortiz salio ocultamentè de la fortaleza e incenrejidor di6 a tiempo la oasa. Con .igual v alor horabres, mujeres i nifios defendian el fuerte de los impetuosos asaltos. A la siguiente noche vulvia otra vez Pelantaro i Anganamon a la ciudad sobre Arrojaban iocendiando que de tal tenia ya solo el nombre. ella lluvias de piedraa i fleckeiîas, e cou hachones lo que aun dad

por todas partes

289
quedaba en pié. Como desviaron do Impérial, a fin de rendirlos no se rindieran aun los mârlires de su curso el rio de las Damas,

por sed; i sitiandô mas estrechamente el fuerte, ceiTaron todos los pasos por donde los desgraa los huertos a ciados sitiados solian salir ocultamente cujer yerbas para alimentarse. El ganado les habia sido arrebatado seian tan solo doce caballos. Sin viveres zaban a morir de hambre que quedaban vivos. De seiscientas personas entre liares que habia en un principio 8obrevivian unos cuantos. lotalmento: po-

i sin agua, empe-

i de sed los pocos liahitantes espaûoles e indios ausien la ciudad, apcni.s si

de abril en nue emde los acontecimientos Despues las aguas del invierno, ceaaron pezaron a desprenderae un tanto las hostilidades. Mas, al volver la primaver^ la cador.a a reanudar los sitiadores tambien volvieron de desgracias que desde ya cerca portar a los infelices sitiados. de un afio hacia so-

Se intentô solicitarde nuevo socorrosdel goboniador en Concepcion, que ent6nces ya lo ora que permanecia don Francisco de Quiîlonesque hnbia llegadodel Perû a Concepciona reemplazar a Viscarra. Se construy6 como pudo un pequeîio barco con la madera de los pocos muebloeque habian salvadodel incendioi la que encontraronen los huertos de la ciudad; i arrojandoloal rio Imperial al mando de un valeroso Pedro Escobar Ibacache, les sirvi6 por algun j6ven, tiempo para proveerse de viveres en los malones que bacianen las orillas del rio hasta su boca. Despuespartie para ConcepcionIbacacbe conel mis-

290
ausilio, a donde Éego a fines de octubre (1599). Provisto alli de vivepor el gobernador res, vestuario i jente, partie de nuevo por mar el animoso jdven; pero no pudienrio esta vez salvar la barra del Imperial, hizo mmbo a Valdivia. AI Ilegar a aquella ciu.dad solo encontre un monton de cadâ veres i hncinamicntos de ruina de la infortunada ciudad, viéndose precisado a regresar a Concepcion de toda una despues odisea de peripecias siu poder socorrer a la dcsgraciada que ya tocnba los îiltimos estremos de l.a mas es pan t osa miseria. Montras esto succdia, en ]as angustias ya de la muer. te, el corrpjidor de Impérial, el capitan don Hernando Ortiz, a fin de obtener de Angol algnnos vfveres se resolviG llegar hasta esa ciudad, pasando por entre las filas de los sitindores. Capturado luego por e*stos, fué muerto en compafifa de sus soldados en de la presencia misma ciudad. Imperial Se nombre Galdamea un tercer conejidor, el capitan Francisco mo barco a solicitai*

de la Vega, quien, con un valorsobrehuraano, decidiôse îesistir hasta morir. Las mujeres cargaron armas, por cuanto ya no habia hombres para sostener el sitio. Una esponola, doua Inès de CÓrdova i Figueroa, distinguiôse por su valor, constancia i entereza de animo para dar aliento a los habitantes. desmayados Las viudas, las madrés que ûnicamente quedaban fensa de Imperial. Para nuevo aumentar tan i las bijns eran los 8oldado8 de pié a fines de 1599 en desituacion se apareciô un a los del fuerte de Val-

aflictiva

cuerpo de ejtrcito, presentando los cautivos que habian hecho en la destruccion

291
divia, diane gritando que asf lo harian con ellos si no se ren-

En pos vino Anganamon mas con cinco mil guerreros a sol i cil a r que se rindiesen de una vez i que les daria caballos para que se fucsen a Angol en cambio de la entregarles; ropa i las armas que debieran que no tuvieran do salvar espcranzas da la t-iere-a estaba alzada. A esta época duraba los impériales, embargo, por completo otras ciudades El hambre 1599, llcgando ratones i aun comerse do en Las diarias. manos en desdc de otro modo, pues que to-

ya cerca resistian

de un afio el sitio; sin mas i mas, ignorando lo que ocurria horrur en las

su aislamiento un ano atras.

i la miseria a ser bocado irmectos.

infundian

a fines

de

esquisito lus perros, gatos, Concluidos estes empezaron a

lus cueros de pellejos, monturas, etc., etc; pues hasta las yerbas se habian a go t ado por haberlas arrasalus huurtos defuncioncs Hombres vcciuos los sitiudures al saber que se alimeutaban de ellas. comcnzaron a liacerse por hambre i mujeres caian con las armas en las

a lus pies de los mu rus do la furtaleza, muertos Los ninos morian en brazos de sus madrés de consuncion.

pidiendo pan! ValicndoBC de estratajemas los iudfjenas enviaban a alimentos a los sitiados, lus que, no pudiendo vender i en estas salisoportar el hambre salian a cornprarlos; das iban siendo casi solitario Habian prisioneros el fuerte. unos tras otros, quedando de to-

llegado hasta hacer panecitos navo, con lo que al ùltitno se alimentaban.

de semilla Ademas,

232
dos estaban rapos En abril desnudos, cubiertos solo de andrajosos ba.

de 1600, cuando Ilevabar. ya dieziseis meses de sitio, apénas si quedaban sobrevivientes cuarcnta i tres personas de las seiseieutas que on un principio habia, de las cuales solo veintiseis eran soldados, de los ciento i tantos que habian pasado rcvista ni princioiar el sitio despues de la muerte de en diciembre Loyola, de 1599. De las escenas ejeraplo, se cuenta fraile lhunado Juan situacion de a que di6 lugar este sitio casi la escapada que hizo del fuerte Barba, que, con desesperado una india, por sin un la

amaba, pues viviû acaudillàndolos

Imperial, a asilarse entre

huyô los sitiadores contra

a quien con los cuales desespafioles.

los mismos

III

Un rayo de esperanza blado cielo de Imperial. de Quinones al engrosar i tantos (1600) marcha hombres

iba al fin a destellar El gobernador su escasa tropa don

en el anaFrancisco en febrero

con doscientos

que habian depeinbarcado èn Concepcion, traidos del Perû, con cuatro cientos Tomando soldados el cammo

se puso en a socorrer las ciuda-

des sitiadas.

del valle central

a la isla de la Laja, para vadearlo el Bio-Bio. Al intentarlo supo por un desertor espafiol que el ejército araucano en numéro de diez mil guerreros le esperaba a corta distancia a el peso del disputarle

lleg6 en au confluencia con

293
Bio-Bio. tres diae durante permaneci6 precaiicion, los araucanos en la Laja. Juzgando que en acampado el hn,bia influido del gubernador esta determinacion En Al hacerlo," el gobernaa atacarlo. se presentan los atrao a campo rador por mcdio de una estratajema completamente, so en donde su caballeria los destroza e innumerables muertos haciénclules mas de quinientos miedo, al ejército el que dejaba espedito hasta Angol, se libraba el 13 de marzo. paso el Bio-Bio, llegaba a Angol sin diCruzàndo despues ficultad ninguna. esta vez, Los pobladores, aunque libres de enemigos situacion. a la mas lamentable estaban reducidos ciel todos incendiada i sus haLa ciudad se encontraba heridus. Esta batalla bitantes en un débil fuerte. parapetados AI llegar al nu que los conDe allf pus6 a Impérial. llamaron Tabon, esperaba con Anganamon quistadores a de seis mil guerreros. Sorprendidos una emboscada una nueva victoria, el gobernador conquistaba tiempo, libre camino a Impérial. abrténdose Luego envié avanzadas a recorrer el Cautin, las que lograron rescatar muchos cautivos entre hombres i mujeres de los que habian de VaUivia por Pelansido tomados en la destruccion taro i Anganamon. En esta segunda nando batalla acaudillando i orde-

apareciô

Barindijenas el fraile Juan algunos ba que, como dijimos, huy6 de Imperial con una india a asilarse entro los sitiadores. dispase not6 que muchos de los indfjenas También escuadrones raban armas de fuego, cuyo manejo lea habria el fraile amante i desertor. ensenado

probablemente

294
arribaba a Impérial el 31 de protector marzo, despues de mas de un mes de marcha desde Concepcion a aquel sit io, que era ya tan solo un triste recuerdo de lo que hahia sido la Sin querer opulenta Impérial. penetrar a la ciudad, enviô el gobenador des(le su campamento una nota al vecindario en que le solicitaba que, en vista de la situacion en resolvieque se encontraban, ran lo que creyeran coveniente. Todos a una pidieron la despoblacion de la ciudad; pero como no bastase tan solo esto, se reunieron en asamblea popular hombres, mujeres i niiios; i declarando, por segunda vez, que siendo imposible permanecer por mas tiempo en Imherial, la despoexijfan del gobernador blacion. ejército lo siguiente: "Por amor Senor Jesucristo, de rodillas i virtiendo Ugrimas i dando voces al cielo le suplican (al se adolezca dellos i de tantas gobernador) viudas, huërfanos, doncellas como en el pobres, i niflos inocentes que de Nuestro dicho hai, i los saque ve en su campo i compafifa tuviere En a bien." vista de esta déclaration el gobernador ciudad., con gran entraba fuerte dél sin dejar a nadie, i lledonde i para el efecto que El acuerdo firmaron decia El

con su ejército a la desolacla asombro i amargura en prcsencia de tanta desgracia. De la opulenta i soberbia ciudad no quedaban sino escombros. De ella no se divisaba mas que el fuerte, i aun amenazaudo ruina tambien. Los pocos habitantes que sobrevivian al sitio mas salidos de las scmojalmn espectros tumbas que seres huwanos.

No se veian sino rostros amarillentos i desençajados

295

por el liambre i el dolor. Apénas sobreviviancuarenta i tantas personas!Los demas habianperecido anos muerrliariosque se libraban i de hambre tos en los combattes casi los mas. Al pisar el ejército libertador los umbralesde la ciudad los infelices salvados prorrumpieron en llanto de jûbilo. Si ocho dias mas demora este socono no habria salvadouno solo de los que quedabnn con vida, pues el liambre los tenia ya en agonfas! Despues de cclebrar una procesion en gratitud a Nuestra Sefiorade lus Nieves, santa a quien atribnian la salvacion de Impcrial, i recojiendo el archivo i enterrando mueblesi demas utiles en los sitios de la ciudad, abandonabana Impérial para sieinpre el 5 de abril de 1600 poniéndoseen marclia para Angol,.Como recuerdo conducianla imajen de Nuestra Seriorade las Nieves. El 13 de abril entraban a Angol en donde despues de un acuerdo de los vecinos era despoblado tambien, por no podersesostener ante las hostilidadesde los araucanos.De las provisionesque restaban apenas se encontraron en toda la ciudadsesenta i tres fanegasde trigo i cebada. El acuerdo del cabildo en el acto de la despohlacion en 17 de abril, decia: Pideni suplican a susefiorfa(el i siendo necesario, hablando con todo el gobernador), respeto que deben, en nombre de Dios Nuestro Senor i de Su Majestad,le requieren que enderezandosu servicio a la necesidadpresente, saque esta ciudadi ileveen su campo hasta tanto que liabiendolugar, en nombrede Su Majestadla vuelvaa poblar su senorla, que todos ea-

296
tan prestos de hallarse en su reedificacion i sustentacion, como hasta aquf Io han hecho." Reunidos los objetos mas faciles de trasportar i enterrados los demas, siguieron camino a Concepcion el 18 de abnl a donde llegaron sin contratiempo alguno. Los pobladores de Imperial colocaron la imajen de nuestra Seîîora de las Nieves en una de las Iglesias de Concepcion en donde permanecia hasta la época del .terremoto de 1751 que arruinG otra vez a Concepcion,, estando situada todavia en Penco.

IV

Los niaravilloso8 nia se supusieron

milal;ros que en tiempo habiari ocurrido durante

de la coloel sitio de

de nuestra Senora de Imperial, obrados. por intercesion las Nieves, patrona de aquella desdichada ciudad., fueron creencia unanime de nuestros Ello nos antepasados. da una idea del estado social de nuestra colonia. de la éra del coloniaje consignaron los milagros de Imperial en sus libros como heclios reasabio abate Molina, el mas inteles, hasta el mismisimo de aquellos cronistas como mui bien lijente e ilustrado lo juzga el senor Barros Arana. Deciase, por ejemplo, que al estar a punto de perecer de sed los sitiados, recurrieron en socorro de Nuestra Senora de las Nieves. Colocaron su imàjen en el brocal de un pozo cegado i vieron luego con asombro brotar el agua. El maravilloso pozo vulvi6 a cegarse subitement© Los historiadores

297
el dia que los habitantes del rio de las Damas. En otra ocasion cuando pudieron el liambre provecrse se hacia de agua ya insu-

portablo caj ô en la poldacion i otras aves tan mansas que Con este nuevo ciudad Mana ineses.

una bandada

lus cojian tuvo providenciul

de peVdices con la mano. provisiones la

Pocodespuesal acercarsePelantaroa dar el ûltimo asaltoal fuerte,se le apareciola Vfrjenentre i décisive i rayos reaplanducietttesdetuvo al ejércitodel i indio haciéndolerétrocéderde eRpanto estupor. un divinos sacaron diaen de En grntitml tantosfavores a NuostraSefiorade las Nieves. Al pasar la procesion se hizouna salvajoneralpor la artillerfa;mas procosion se nota que una piezano disparoen très vecesque se le alleg6fuego. Solo cnando huboentradoa la Iglesia la la funcionô piezade artillerfa. Que habia su[ procesion Nadamenusque estabacargadacon proyectiles cedido? al de plomoi fierro;de maneraquo si hubieraestallado a la procesionhabria despacliado mejnr vidaa la pasar a mayorparte de los devotosde la patrona milagrosa quiense atribuyô tambien el babor evitadotan grau desgraria. del Por fin, en la construccion barco que se mand6a en Conccpcion solicitudde socorroe,faltôla brea para de S calafatearlo. e recnrriûa los residuos los cuerosde vino;pero como no bastasela que se habia obtenidoi no hubiesemas,se apel6de nuevoal socorrode Nuestra Senorade las Nieves.En esto estaban cuandoun dos vecinose acordode que teniaen sus bodegas botijas de vinoi de ella se podriaobtenerbrea.En consecuen•^

pnra algunos

298

cia al vaciarse el vino a otras botijas, se vi6 que en lugar de vino solo corria brea. El vino se habia, pues, transfonnado en brea. El barco se hizo en efecto i pudo llcgar feliz a Concepcion. Era este el mismo barco de que mas amiba hemos ya hablado. Estos i otros cases maravillosos fueron cI encanto da las tradiciones i leyendas del hogar de nuestros antepasados al racordar alla en sus veladas inocentes i silencioansla tremenda hécatombe que se ha lluimulola ruina de las siete ciudades de que nos vcnimos ocupando.

CAPITULO

VII

LOS MÀRTIRES

DE VILLA-RICA

Afios de 1 599-1 G02.– Principio* do la rebelion.– Preparativos de defenm de Villa-Rica.– El capitan Baatidas.– Quieren solicitar socorros i encacique cuentran los caminox tomados.– Aislamiento completo.-El d.mcientos caciques.Curimanque i el capitan Beltran.– A^esinato de Acom^tonla siote mil indfjena* Saqueo El primer anal to a Villa-Rica.– combatea.– e incendio de Villa-Rica. -Sitio del fuerte.– Sangrientos mil gaorreros.– Hûbil estratajema i Cautivos.– Sogundo ataque.-Diez el loi derrotan.– Sâbene que Valdivia ha sido destruida.-Principia hambre en Villa-Hica.– Llegan a buh muroe Pelantaro i Anganamon, Retirancon diez mil gueiTeroii. Exi jen que ge rindaîi– Loh cautivo* se Pelantaro i Anganamon sin combatàr.– Miaeria en Villa-Rica.– -Se de liambro.– Aliménconolayen Ion vivores.– Mueron mujerca i nifion estratajema de Beltran.– tanae de yerbas i de carne de indio.-Nueva Vuelven a esouear lois alimentoa.– Sobreviven solo doce hombres i diez madre mujeres.– Penalidndes sin cuento.– Horribles aacrifteios.– Una ne corne de hambre a au hijo.– Otroa asaltos.– Muertoa i cautivos.– Es cautiverio.– Piden pocorro al primonero Chavarri i sus treinta aRos do de febrero cielo. Mujeres convertidas en soldados.– Ultimo a3alto.–7 de 16t>2. OaeVilla-Rica i sus heràicos défendre*. -Très aflos de sitio. -Mnorte del bravo Bastidas.– Tiiunfo del ejéreito indio.

1

La toma i destruccion drama mas conmovedor de la

de Villa-Rica do cuantos

es, sin duda, se desarrollaron

el en

el trascureo

casi sin ejemplo tuvo lugar.

de que nos ocupamos, gran rebelion en que en vista de las cireunstancias

Como desde

ocurrià

con las tribus

de las demas las antes

ciudades em-

el dia de la muerte

pezaron tambien i sumisas tribus

de Loyola, a mostrarse hostiles de sus alredectores.

en Villa-Rica

pacfficas Pur su situacion

estaba Villa-Rica en mayor pelig ro que las topografica otras ciudades de perecer ante una conflagracion. Situada al pié de los Anaca, a orillas del hermoso lago de su nombre, aislada de los demas complotainentc i léjos del mar, la comunicacion poblacion con ella se hacia enteramente dificil para socorrerla en caso de peligro, i fuci Io que sueedio. A la muerte de Loyola, estaban al mando de VillaRica los capitancs Rodrigo de Bastidas i Marcos Chavarri. Previendo un mal succso por las dcmostraciones de descontento a manifestar las tribus que comenzaron vecinas al tener conocituiento ral que habian fraguado naron se recojieson a la ciudad las familias espafiolas que estaban diseminadas en estancias, a fin de poponerlas a cubierto de cualquiera eventualidad. Se di6 principio al mismo tiempo a fortificar convenienteinente el fuerte de la ciudad. El jefe superior, Rodr igo de Bastidas, envi6 tambien a solicitar socorro al goberuador, pero se enconlrô cou que todos los caminos estaban cerrados por los sublevados, lo que vino a confirmar a las claras que estaban en presencia del gran peligro que ya habian previsto. En estas circunstancias llegaban los très soldados que habian escapado Imperial, en el asalto i muerte que ya sabemos, del correjidor Valiente de los cuales impusieron al vede! hlan de rebelion Pelantaro i Angnnamon, jeneordecentros de

301
cindario de la triste situacion por que atravesaba Im-

perial. Cada dia que trascurria habitantes de Villa-Rica, otro una catastrofe.

se hacia mas amargo para los de un momento a esperando

Republica mo, talvez manos Bien

haber huido a la Aunque podian Arjentina por el mcil paso que liai allf misno Io hicieron por tomor de ser alcanzados por los sublovados i morir sin piedad a

en el cainino de ellos. prunto

a desencadenarse los suceprincipiaron sos. Los indijenns vecinos al tener noticias de lo que pasabacn las demas ciudades, no quisieron sor tampoco de i nomRéunie ronse en un gran parlameutu mui braron por jefe a un famoso cacique Curimanque, entre ellos. Pero éste era mas amigo de la vespetado paz i dc los espa noies que de la guerra i de sus compauerus; i al cfecto divulgô* el plau del asalto quo se intenlo succdido al calitan talm a Villa-Rica, renriendo de la poBeltran, que formaba parte de lu guarnicion ténia relaciones, blacion, con quien Curîmanque por ser i habor vividu algun casado aqucl con mujer araucana entre ellos. Habia nacido en Imperial. Dijole tiempo aun mas Curimanque que podia asesinar a todos los cacise reuniria con ellos en un sitio ques complotadoE: que dado i alli podian asalt arias, (lue él llevai'ia a la cabeza una corona de laurel para que Io conocieran. Aunque Bastidas i demas de la proporecelando los capitanes bien aracudieron sicion de Curimanque, sinembargo, mados con un cuerpo I, efectivamente, coronado manque de tropa al paraje designado. dieron con la junta i vieron a Curide hojas de laurel. Dieron el asalto, los lîltimos.

en el cual

fueron

ques, segun fiel a su palabra. blevados.

degollados cronista. antiguo

mas

de doscientos

Curimanque Pcro no por esto se arredraron

calhabia sido los su-

se presentaron a manifestai* al Aunque capitan Bastidas que querian la paz, se arrojaron luego sobre la ciudad en numéro de siete mil: en ella de impenetraron proviso en medio de un chivateo aterrador, incendiando i combatiendo con la gnarnicion en lucha desesperada i terrible. fué grande, ridos de las mujercs subian La turbacion la confusion al mayor; los ala-

cielo, la griterfa de los enemigos causaba pavor; mézclase la jente la una con la otra, los enemigos i los indios amigos que estaban dentro de lit ciudad. "Pelevron unos i otros valientfsiI los enemigos traian muchos flearcabuces, cherfas, lanzas i macanas i lo primero que hicieron fud vengar la mucrte de sus caciques en el fiel amibo Curimanque, al cual dieron un balazo en la frente i le mataron." Los capitanes Bastidas, prodijios de valur, pcleando Cliavarri i Beltran hicieron mnmente.

deade las ocho de la mafiana hasta las t res de la tarde. En momentos de supremas reuni6 toda la tropa el angustias, i di6 capitan Bastidas una impetuosa a ella escuadrocarga; pero resistiendo nes de refresco que tenian los a asaltantes, obligâronlo hasta la misma Plaza de Armas retirai-se, i perseguido del fuerte se trab6 aili otro mas comhnte. sangrieiito Rechazados esta vez los asaltautes i cerrado fueron ra de la fortaleza Quedaron las puertas ent<5nces duofios absolûtes arrojados de data. tue-

de la poblacion

303

les indîjenas; la saquearon por completo llevilndose cuantoen las casas encontraron,e incendiando despues la ciudad, cantaron victoria. No contentos todavia de su triunfo, comenzarona sitiar el fuerte; sitio que durô* tres dias de repetitlosasaltos a fin de penetrar hasta él. Construyeron escaleras para sallarlo; pero viendo que esta empresa no era tan facil, se retirnron cargadosde un rico botin, i llevando cautivosun gran numéro de mujeres i niîïos pertenecientes a los seiseicutos iidios amigos que rosidîanen la ciudad. A los pocos dias se aparecia un nuevu caudillollamado Diego, a la cabeza de t escientos de los suyos; entré a la ciudad e hizo cautivo tambienotro tanto numéro de mujeresi uiîiosde los indios amigo·; pero perse^uidos pur la guarnicion, le quitarou la presa. II A poco se convocaron todos los scrrar.os,i juntando un ejército de diez mil guerreros, nombraron por jefe al gran caciqueCaminancu,duenode esa comarca.Entraron a la ciudadal mandode este i "cercando el fuerte le dieron rCciosa^iltos. I era tanta la Uuviade piedras i Hechas enarboladas,que en l:irion;:oa uno mor ia rabiando,que ni podian andar dentro del fuerte ni en sus puestosse aseguraban,pero defendfanlo gran con valor i constancia,sin dormir ni descansaren tres dias que duré la baterfa, que comoeran tantos se remudaban i no dejaban resollara los cercados."

304
AI cabo de tres dias hicieron su en el miscampamento mo alrededor del fuerte, con el objeto de no dejar salir a nadie de é1, i privarlos asf del agua de que salian a tirdida por ol capitan estratajema Beltran, que los salvô" por enfonces, cual séria la de salir cl mismo capitan Beltran por la puerta de la Plaza de Armas con un cuerpo de tropas, i el Chavarri capitan por la que caia al lago con obra fuerza igual, i ai punto de acomo" ter montras estaban descuidados -îos sitiadores, que se tocasen las campanas, clarines i cajas que trompetas, habia en el fuerto, levantando al mismo tiemho una gran vocer ia, Asi se hizo en efecto, i fut' tanta la sorpresa que este inesperado ataque i bulla infundiô" en los sitiadores que los dcsconcert6 sino por completo, i no pensaron en huir, como lo hicicron. abandonadas sns I)ejaron armas i cada cual huyo por el camino que creyô mas conveniente. mas de trescientos Quedaron muertos en el campo, i un gran numéro se ahogÓ en el lago a donde se precipitnron al scr perspguidos por la fuerza de Beltran i Chavarri, a sciseientos que ascendia individuos espauoles e indios amigos. Este hermoso triunfo contra el ej'(5rcito do los diez mil di6 a los sitiados la otra vez de las copusesion marcas vecinas i quedaron libres de por algun tiempo enemigos. Acordaron enviar dos individuos a Valdimensajeros via para pedir socorro i anunciar esta victoria, loa cuales al regresar dieron la noticia que de Valdivia no quedaban sino los escomhros de sus casas i un monton de lo que apen6 a toclos sobremanera. caddveres, entre provcerse. una feliz En esta situacion recurrieron los sitiados a

305

A esto, los viveres iban ya escnseandoen Villa-Rica para el sustento de log habitantes. Los iudios amigos, habian empezadoa luiir al lado de los rebeldes, por no tener vfverescon que alimentarse, comohabia ocuri'ido en Impérial. Fué lo que coutribuyosin duda a que los otro asalto i rendir el fuerrebeldesvolvierana intentai* solicitai*uerzasa Pelanf te. Decidieronen conaccuencia taro i Anganamon, quienes, id saber que Villa-Kicano se rendia todavia,cudntnseque csciamaron:"Bienpareson ce que no hetnos ido por alla; ahora sabnîn cluienes Anbanamoni Pelantaro." Reunieron un ejército de olros diez mil guerreros sacudosde Tolten i de los mismos serranos de Villa-llica i marcharonsobre clin, a la cual "Hegaronmui ufanosi or'gallosos, haciendo ostentacionde su lucimientoi de los despojosque habian ganado en las demas ciudades, brillando las armas de acero i relucieudo las celadasi morrionescon hennosos penachos, descmvainadns!as espadas, anchas i tendidas las bandas rojns; con las galas de vestidosi la lozanîa delos caballosregalndos,parecia su ejército una lustrosa primaverade colores." Al presentarâc al fuerte Pelantaro i Anganamon,pusieron al fiente a dos respetubles personas que habian cautivadoen la destruccionde Vahlivia. Eran dstas don Gabriel cle Villagra i don.iMaria Garrillo, a los cuulesobligarona que hablaran a los del fuerte dicie*ndoles se rindieran;que alli se encontraque ban Pelantaroi Auganainoncon los mas valicnte de la Tierra, a cuyoempujenadiehabia resistirlo;que ya estaban por los suelos i destruidas las eiudades de Valdivia, Angol, Impérial i Santa Cruz, i que era preciso
38

306 que se ritidieransino querian pasar por los sacrificios de esas ciudades.A lo que el capitan Bastidas respondiu, que nada les iniportabalas amenazas,que si en otras partes habian triunfado,en Villa-Rica encontrariansu tumba, i que contaba con soldadostan bravos que, como leones, los tenia atudos para que no salicran tan presto a atacarlos i comérselos. Contestaron Anganamon i Pelantaro que esas cran mas que bravatasde espafiolesi que se dejaran (le "valentias." Felizmentea los cuatro dias de sitio eu que se mantuvieronsin combntir, levantaron su campamentupor discordiashabidasentre ellos, i se retirnron. Sin embargo, Villa-Rica uedabanumerjidaen la masaflictivasituaq s cion. Permanecia siempre rodeaia de eneraigos que habianjurado su esterminio. Le era imposiblecomunicarse con las demas ciudades, pues los caminosestaban en poder de los rebeldes. Socorros no podia esperar tampoco por el mismo motivo.Varias veces se habia intentado socorrerla, pero se tropezaba con mil inconvenientesinsubsanables. III Hacia ya cerca de dos anos que nada se sabia en Vi11a-Rica las otras ciudades, ni estas de ella. Tan abde soluto i triste era su aislamiento. Estaba condenada irremediablementea perecer. De lo iinico que se tenia conocimiento positivoera de la destruccionde Valdivia. Et hambre comenzabaa acosarlatambien.

307
Ademas los asaltos i combates se aucedian recurrieron unos trafl a mil i una

otros, diariamente. Para sustentarse estratajema durante

i defenderse

los tres anos que durô" el sitio hasta al fuerte, faltândolea Reducidos que todos sucumbieron. i ya las armas fundieron dos cailones con las campanas otros barco metales que para pescar De tal niodo los tenian poseian. Se construyô en el lago i alimentarse. cercados, tambien un

podian salir a cnjer a los huertos tida en escombros.

que ni aun yerbas de la ciudad conver-

i A pesar de todo, los capitanes Bastidas, Chavarri Beltran sostetiian la detensa con hcrôico valor i sublime Cuando el Itainbre se hizo resignacion. a matar a los asnltantes, se concretaban Ilot; para comé'rselos. El capitan Beltran, hombre hâbii mas terrible no sino a los caha-

recursos, recurriô a una nueva estratajema para salvar esta vez no del ya el fuerte de los asaltos sino a sus defensores hainbre. Rebelô" su plan a Bastidas, dicitudole "yo dire i de me que estoi aburrido en el fuerte i que la plaza; pero para quiero pasar a eUos i les entregard en camviveres a vender esto que es necesario traigan a les caciques bio de las joyas i vestidos que le daran los espafiolea, i cuando yo los tenga todos cojidos ellos se apoderaran del fucrle·" Aceptada los caciques. a mandar vfveres. tuvieron esta estratajema, Llenos de jùbilo Mediante se entendit Beltran con le creyeron, esto, por i empezaron mucho tiempo

habitantes. con que corner los desgraciados Mas, cansados ya los caciques de esperar de Bastidas

la cntrega del fuerte, le decian continuamenteque cuando cumplia su palabra, a lo que dl les contestaba que estaba haciëndosesospeclioso los espauolesi que esde peraran un poco i siguieran enviandovfveres no mas, .ue en un momento oportuno les daria aviso para el asalto. I el asalto fué al fin que en viniendoun dia gran nutnero de vendedures, les atacô siïbitamenteel mismo Beltran cou su tropa, ponie'ndolos n huida i obligàndoe los a dejar en el fiterte una gran cantidad de viveresi numerososcaballos,con lo cual tuvieron provisionpara boismes.s mas. La traicionde Beltran volvioa inquietarlos, i viniendo sobre la ciudad. trajeron de nuevo a los cautivos Gabriel de Villagra i a dofla Maria Carrillo, para que pidieran a los sitiadosse rindieran; pero en un descuido de los indijenasse metieron t-stoseu el fuerte, dejandolos burlados. Este suceso los irritû aun nias i dieron un tremendo asalto al fuerte, que estuvo a punto de ser destruido;pues le pegaron fuegopor tres partes, logrando al fin salvarlodespues de un roiiidocombate. A principiosde 1602, cuando llevaban ya tres anos de sitio, la situacionde Villa-Rica presentaba el cuadro mas desgarrador. Alonas quedaban vivosdocehombres i diezmujeres. Los demas, hombres, mujeres i niîïos habian sucumbido en los diarios combates, i el mayor numéro de hambre. Para alimentarsede yerbas salian del fuerto a cojer romaza,y erba buena,etc.; peromuipocas vecesvolvian; pues caian prisionerosde los indfjenas. Otros, durante

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la nocbe, escapaban de la fortaleza para ballos a los mismos sitiadores. Vendian de sangre de caballo carne, catorcc pesos ta, etc. Los cueros bocado curtidus ir a robar cauna morcilla

en diez pesos oro; una tajada de i un almud de cebada, cnareni el javon constituinn tambien un

mui apreciado. Cuando el bambre hubo apurado mucho acordado coracrse ellos mismos, echandose pero nconsejados tiano cra corner adelante sus mesas.

por el capitan BastMas En carne de indio, asi lo bicieron. los cidilveres de indios sirvicron de festin en hasta cecina de la gordura

mas, habian a la suerto; que mas cris-

Llegaron a hacer de la carne de estes. Kl cronista

Rosales, que es el que mas minuciosamente ha referido las tristes escenas del hambre de Villacuenta que Rica, i a qui en segnimos, en su hambre hasta coinerse la criatura dar a luz. diariamenMujeres i nifios caian muertos de hambre te. Las mujeres en su desesperacion a abanempezaron donar el fuerte para entregarse voluntariamente cautivas, acosadas por el hambre; i asf iban desapareciendo unas en pos de otras. Faltos de recursos ahsolutamente salieron un dia, el todo por el todo a cojer situado des a un buerto de la vecindad, aventurando vento de San Francisco, los bizarros Juan Beltran i Pedro Chavarri, de Villagra i frai dova, Gabriel cuatro espaQolas i algunos ninos. manzanitas detras verdel conuna madré Ileg6 que acababa de

Marcos ca.pitanes Alcaide, Alonso de CorPablo de Bustamante, Como divisaran fruti-

310
Ilas a poca distancia se diseminaron cada uno por distintas partes, lo que observado por los indfjenag se arrojaron a ellos en eapesos peloton es tanto de infanterfa como de caballerla, e hicieron prisioneros al capitan Chavarri demas i mataron al bravo i h&bil capitan Beltran, i a los casi a todos los cojierou. Al dia siguiente el ejército indio Ilev6 a presencia de los sitiados a Marcos Chavarri, atado, como cautivo, i tambien a las otras huerto, los cuales ron a los del fuerte ya no hahia bian muerto cia que pelear no po: sonas que habian cautivado obligados hur sus cautivadores en el dije-

que que era lo que esperaban, que cle salvarse, i sobre todo, qr.e haesperanza nI soburbio capitan Beltran. con grande constanrespondieron de espafioles rendiroe i que habian de su fuerte hasta morir."

"Mas los del fuerte era i defender

haciendo ver Despues de lo cual el capitan Chavarri, a los del fuerte la situacion en que estaba, pidi6 que le a su mujer i a su suegra; i otro soldado cauentregaran tivo hizo lo mismo, pues que por ese cnedio podrian esEl capitan Bastidas les entregô en capar de la muerte. las personas que solicitaban; i el capitan Chavarri i el soldado tuvieron al mt'nos la satisfaccion de poder morir juntos a los seres a quienes amaban. Como )ra no quedase la iuas leve esperanza de salvacion a los sitiados, recojiéronse los pocos que quedaban a un reducto de la fortalezn, i haciendo un altar colocaron en ella la imajen de Nuestra Sefiora del Rowirîo i con los ojo8 anegados on Mgrimas "le suplicarou que les enviase soeorros del cielo, ya que en la tierra no lo habia para ellos." efecto

311

Requerido varias veceael capitan Bastidas para que se rindiera, ofreciéudoleles indios amigoscaballospara que huyera, no quiso hacerlo. 1 alli en su fortalezaesperé resignado la muerte que la veia acercarsea pasos ajigantados. Como no quedasen hombres suficientespara la defeasa tomaron las armaslas mujeres, hnciendolus veces de centinelas. Asf se mantuvierouun corto tiempomas, hasta que irapncientadosya los aitiadorea prepardronse par" dar un decisivoasnlto.

IV

El 7 de febrerodel nfioa que hemos llegadu(1602), se reuniû toda la tierra alzada. Se adelantô al fuerte el cacique Cuminaguel(tigre rojo) conduciendocautivo al liijo de Bastidas,quien, obligado por el cacique exijiG a su padre se rindiesesi no queria morir. El herôicoBastidascontesto que le atacasenno mas; que hacia ya tres anos que cstaba acostumbradoa pelear hora a hora i que no aceptaba otro partido que el de la muerte. A esto, el ejército sitiador tocu sus cornetasi acometié al fuerte cou gran griterfa. La lucha era decisiv8;se combatiasin dar ni pedir cuartel. Principe el incendio del fuerte, i como el agua se agotarapara sofocarel incendio, se propagé mas i mas. Los mismos cautivos escalaban los muras a pegar fuego iuducidos por sus cautivadores.

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no podian ser dudosa, pues que el dia (le este ultime i fatal asalto solo quedaban sobrevivientes de los los cnpitnnes Bastidas i Alonso pobladores de Villa-Rica, de Leon, Gabriel de Villagra, Becerra, Juan Sarmiento Alonso de C6rdova, Pedro AlonDomingo de Urasandi, eo, Andres (le Rivera, Francisco Nufiez, Sedeno Vicario, Pablo Fernaudez de Cordova i Juan de Maluenda. MuLorenza de la Calzada, Isabel de jeres: Marfa Zapata, Luna, Anna Lozano, na Anna de la Paz, Inès Marfa de Placencia, de la Paz, Alonsa i Beatriz Juana Chavarri, su hennaLa lucha

Bastidas. En todo, doce mujer del capitan nombres i diez mtijcres. El cornbatc se terrai nô al fiu quedando el fuerte en poder dol ejdrcito indio i muertos el capitan Becerra, i Vicario. A los demas se les cautiUrasandi, Villagra vG. Liugose trr,tu de si se daria muerte al ca pi tan Bastidas o se décréta su muerDespues de larga deliberacion te. El cacique Cuminaguel Io cojiô i Io condujo en medio de la junta atado con una soga al cuello i enteramcnte desnudo. Al verlo eu esteestado su mujer se a précipita cuhrirlo; pero fué rechazada con violencia; pues segun laa leyes de guerra de no debia Arauco, a un cautivo prestarsele ningun socorro. En brève hablo Cuminaguel en un discurso esponiendo que a dl se debia tan gran victoria i haber hecho a un tan gran prisionero capitan como Bastidas, i que era necesario hacer beber de su ..ogre a sus fléchas i lanzas para infundirles mas valor. Accrcandose luego el verdugo le acesto un macanazo a la victima, dandole muerte eu el acto. Se le estrajo el corazon i se untaron en él las fléchas i lu lauzas, i cada cacique tomo us pedazo de El. Por

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ûltirao, se le corté la cabeza i se cantô victoria con ella. cautivo cerca de El capitan Chavarri permaneci6 treinta afios con algunos otros de sus corapnûeros. del triste i herôico drama de la Tal fué el desenlace toma i destruccion de Villa-Rica, cuyas imponentes ruihoi se conservan.

nas hasta

40

CAPITULO

VIII

O D I S E*A~D E OSORNO
Aftosde 1599. 1604.– La insurrection en Ojorno.– El rei Cbollol i el nuevoreiLibcoy.– Empieai la rebelion.– Prépacacique Curubeli.-El Loi sahlorados i los frailo* misioneros. rativos de defensa de Oaorno. 1 Jegan tropas del Perti.– El coronel Del Campo.– Regreaa a Valdivia. Acércase a Oaorno el ejército de Pelantaro i Anganamon. Terrible aaalto.– Penetran en la ciudad i la incendian.- Permanecon très dias en Pelantaro lus exije se rindan.ella. Hacen burla de loa sitiadoa. Ganta responnon un indio veatido de Aaotan a Crieto i a una santa. Mcerdote. El fraile Juan Barba.– Capitanea otra vez a los araticanoa. el sitio i llega el coronel.– Kncuentra arruinada la oiudad. -Levantan hisrchs a Tilû-Rica i vn«?We«een el camino.– Carapafia a Chiloé.– Diarioe oombate» en O«orno. Sa aislamiento. Coostraven un baroo i nanTrataae de deupoblar la cindod i hoir a Chiloé. fraga oonla tripalacion. ProparatÎToc de marcha; es aaaltado el coronel i maerto.– Llegan nncvoi refaerto* de tropa.– El capitan Ortix.– Repuebla a Valdivia.– Marcha Nneva desa Villa-Rica i Mbe que ya no existe.– Vaélveae a Oaorno. trnocion de Valdivia.– Espantosû miseria en Oaorno. El hambre i ses ettragos.– Sncumbenmaiereai niflo».– AliméntanMlositoldadoade carne homana.– Sufrimientoi indetcriptibles.– Eacenas a que da lugar el hambre.– De«pueblan la ciudad.– 15 de marzo de 1604.– Marcban a Chiloé a pié. Triate odiaea de esta marcha.– Mooren de hambre i fatiga 24 Llegan a Camajeres en el camino.– Dejan abandonadoa a sas hijcn. relmapa i establëoense en Calbaco.– Piden limosna a los indioa i son aocorridos de Chiloé.– Comnnicacion del regidor al gobernador.– I^a despobLoion i rniaa de Osorao.– Laamonjaa Clarude Oaorno.– Queda destraida la obra de la oonqaista i rictoriocos loi araacanos.

1

insurreccion de la formidable La flecha ensangrentiuta a Osorno, incitando habia llegado tambieu rúpidamente a laa tribus aumetidas a la lucha a muerte en conquista de la libertad del pueblo araucano esclavizado. De igual modo que en las deraaa ciudades, en Osor-

ai5
no habia Loyola, bian enviado einpezado por medio la muerte de la revuelta al atberse de la flocba enaangrentada que haPelantaro i Anganamon, convocandolos fué un indio Chollol, el cual, convocando

a guerra. sin cuartel. El primero en levantaree na turbulente i revoltoso, i proclamàndose parlamento po ya de alzarse a defender

indijea un

rei, manifeato que era tiemsu libertad e independencia i esterminnr a los que se Hamuban senores de ellos: que dl séria el restaurador i el caudillo de la patrîa, i que i Anganamon con Imperial i demas ciudades; i que no debian obedecer al rei de Espafia porque no lo conocian. Pero eiicoiitrandose el prinprésente en el parlamento cipal cacique de O*orno, Hamado do por el atrevimiento de Chollol encolerizaCurtibeli, que, siendo un simple tuviera la osadla de baria con Oaorno lu que Pelantaro

indio como era, sin Utulo alguno, convocar a la guerra sin tomar su consentimiento, cuando a Curubeli reunir parlanietito, tom6 de los correapondia cabello8 al titulado rei e increpândole au conducta, a sus mocetones. la cabezti a este traidor." la cabeza esclamô uAqu( del rei, cortad luego 1 aiel lo liicieron, cortàodule

sin que nadie se opusiera, con lo que frac»6 este primer intento de sublevacion contra Osorno. Pero el grito de rebeliun eataba dado. Reuniéndose los indfjeuas de Guaiîanco ccm les serranos proclamaron por nuevo rei a Libcoy. Su primera orden fué que nadie la palaprouunciase bra Jeaus, porque lo hacia i habiendo dicho empalar, por deacuido una iudia (Jésus! por un susto que tuvo, muri6 erapalada

en una ciénaga luego despues de Guananca, para salir a asaltar desde ahi a Osorno; mas, sorprendido por las tropas de la ciudad, fué muerto Construy6 i dispersado sus soldados, con lo que terminé este eegundo rei de Osorno. La insurreccion, sin embargo, tères mas i mas alarmantes. El cion, capitan Jimenez tomaba la vida de

un fuerte

cada dia carac-

de la poblacorrejidor en prévision de las Navarrete,

levant6 un fuerte a ocurrir, continjencias que pudieran donde orden6 se recojiese toda la jente de la ciudad. I aun se tratô de retirarse a Chiloé; lo que no hicieron ea la esperanza de recibir pronto socoitos de las provincias del norte. Miéntras ciudad, orillaa el correjidor se ocupaba en resguardar la los rebeldes construian tamb'ien otro fuerte a

del rio Bueno, rio que ]os indios llamaban Llina cuartel queleuba (rio de zapos) destinado jeneral para la campafia Sabiéndolo el coque premeditaban. se dirijiô al fuerte en canoas rrejidor por el mismo estar rio, i en Uegando les habl6 que mas les convenia en paz, que nadie los incomodaba; de lo contrario se etc., etc. de la libertad, eran que es tan alnable, lo que mas les movia a alzarse Ion misioneros, porque les predicaban que mandaba Dios ni estuvUsen con ninas solteras, i otras que no hurtasen cosas que decian que contenia la lei de Dios, i que nada ellos, sino que escojian lo mejor." Por consiguiente, que no creian en palabras de espaSoles, porque ellas no correspôndîan a los hechos; i que todo no era guardaban sino mentira lo que ellos les predicaban. verian privados de sus casas, sementeras, A Io que contestaron "que ademas

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el correjidor Obispo i que et lo remediaria, En tal situacion arribaba Contestando Francisco directamente les de 6rden Conducia trechos corri6 del que de todo se retiré. a Valdivia daria parte el coronel al don

Campo, el 5 de diciembre (1599). Venia del Perù a socorrer las ciudades austra-

del virrey, don Luis de Velasco. i muchos ochenta hombres doscientos

per-

destruida a Valdivia, de guerra. Encontrando en socorro de Osorno que la creia sitiada por los

i tomando caminos estraviados sublevados, por montes i selvas casi impénétrables llegaba a Osorno despues de dieziocho diaa de penos(sima marcha. Con este refuerzo llegb a contar la ciudad caballos. quinientos cuatrocientos soldados i mas de

Dispuesto todo lo necesario para la defensa de là poblacioni en vfsperas de regresar el coronel a Valdivia n buscar el resto de los pertrechos que habia dejadoa bordo, los indfjenas penetraronuna noche en la ciudade incendiaronel conventode San Francisco; pero fueron rechazados oportunamente, lo que oblig6 mas bien a partir al coronela Valdiviaa traer el resto de municiones i bastimentos. Al llegar a los llanosde Valdiviasupo que Pelantaro i Anganamon venian contra Osorno con su aguerrido i numeroso ejército i que se hallaban ya en Mariquina. La situaciun era, pues, angustiosa por demas. Creyendo no obstante poder regresar a Osornoantes que llegara allf Pelantaro, siguio apresuradamente a Valdivia.

318

II
Al l1egar Pelantaro a un paraje denominado Guichaco, cerca del rio Bueno, supo la marcha del coronel a Valdivia; i sin pérdida de tiempo march6 râpidamente a Osorno, a fin de tomarlo de sorprean. En efecto, el ejército araucano, fuerte de cinco mil guerreros, invadia la ciudad en medio de una griterla espantosa al amanecer del juéves 19 de enero de 1600. se diseminaron las casas, susen distintas escuadrillas Dispersados por las calles de la poblacion incendiando los objetos, trayéndose toda clase de tropelias. truyendo tomando

imajenes, orijinal que en este acto los acompanaba aquel célebre frnilo desertor de Imperial, que aquf, como en la bat al la del 'raban, acaudillaba tambien a los indijenas. En union de ccstos formaba Juan Barba porapetos delante del fuerte, a fin de libraroe de las con la que hacinn burla a los sitiados. EntrÓ balos, medida

cautivos, ejerciendo Peuetraron en las Iglesias, desornamentos, etc., etc., siendo lo mas

a la iglesia mayor con Pelantaro i Anganamon, seguido de quinientos al suelo indfjenas, i arrojando las imdjenes i demas, saoaron un crucifijo i la imajen de la patrona de la ciudad. Ataron el crucifijo junto con ésta en un pale, i colocândolos frente al fuerte para que los vieran, empezaron a darles de azotes, diciendo al mismo tiempo a los sitiados: "Venid a defender a vuestro Dios que no tiene poder para defenderse de nueatras

319 manos, i todoes mentira cuanto decis de vuestroDios.'» Indignadoslos del fuerte salierona defendersus imàjenes ast profanadas;pero rechazados por el mayor numéro tuvieron que rétrocéder con grave peligro de haber perecidodespues de un porBadocombate. Durante tres dias pcrmanecieronduefîosde la ciudad, quemando casa por casa, conventos, establccirnientos, etc. i destruyendo todo, hacienciotnofa de los sitiados impotentes para defendersc. Varias veces pegaron fuego al fuerte, siendo felizmentcsofocado. Pelantaro exiji6 al correjidor se rindiera i le salvaria la vida, a lo que este le contest6 que sus arcabuces le darian la respuesta. En la confianzaen quepermanecianlos sitiadores,un dia se vtstiô"un indio de sacerdote, i colocandoseen la puerta de la igleeia mayor,ctnpezâ a entonar responsos i de profundië,al mismotiempoque otros indiostocabau las campanas,diciendo: "Rueguen a Dios por los espaHoles,que ya estan miiertosn. 1 todoane entretenianen este pasatiempomofandose de los infelicessitiados que obeervabanestas escenas sin poder reprimirlas. Al tercer dia, esto es, el 21 de enero, de subito cmpezaron a abandonar apresuradamentela ciudad. iQué suoediaî Las avanxadas que tenian en unos cerrillos vecinos les anunciaban que el coronel Campo, que habit ido a Valdivia,venia de vuelta. Luego llegô este efectivamente, si bien cuando no habia un solo soldado enemigo en la saqueada i destruida oiadad. El. coronel tuvo, pues, la desgracia de haber fracasado en au plan, sin poder socorrer oportunamentea Osor-

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no. Pelantaro i Anganamon habian otra vez en sus célebres campafias. Aunque se les periiigui6 hecho de haber encontrado mas de doscientos la victoria, nada sido los afortunados

indfjenas a los cuales, encerràndolos

se obtuvo, a no ser el en un rancho el correjidor a behiendo en celebracion de dentro casi del mismo todos abra-

le prendi6 rancho, sadoB por las Hamas. caballos i vacas. Se hicieron

fuego, muriendo Tambien recuperô

siete mil ovejas,

para guardar la comida, que fut- desgraciadamente mui escasa este afio, por haberse de una lluvia de cuaperdido los trigos, a consecuencia renta dias estando la mies en la parva. el coronel prosiguieron, habia partido hombres Campo a socorrer a Villa-Rica; mas, a péri as habia salido, se le bace volver, por el anuncio de que las corsarios ingleses Apesar se habian de la ciudad de Castro, lo que lo apoderado obligé a partir a Chiloé a desalojar a los invasores. En el invierno de 1600, estaba otra vez en Osorno. Desde ent6nces tuvo ria cou los sublevados; por el hambre i la falta de toda clase de socorros. en guerra diaque permanecer i lo que es mas, acosado tambien de que las hostilidades al mando de doscientos

très fuertes

Con el objeto de comunicarse con la ciudad de Conun barco el que echado al rio cepcion hizo construir Bueno para pasar al mar, naufragé desgraciadamente en la barra del rio. Se volvi6 otro a perder otro vez toda esperanza de ausilio. Ordenô" construir

nuevo, pero en Chiloé, el que demoraria seis largo* meses. Terminado tan largo plazo fué botado al mar en marzo de 1601, para que pusiera

en conocimiento

que se hallaban socorros. les mandara Como

la aflictiva situacion en del gobernador estando ya a punto de pereccr i que se sin que estos socorros reducidos a la miseria

llegaran mns triste,

el tiempo trascurriera i estando los habitantes se trat6

a Osorno en la primade despoblar a Chiloé- sus habitantes. vera de 1601 i trasladar El coronel Campo parti6 en efecto para Chilod en a preparar el viaje i dar de tales propàsitos consecusion a Castro. Su a las familias para trasportarse facilidades era conseguir en esta ciudad caballos, viveres i objeto de Osorno. los habitantes todo lo necesario para trasladar Mas quiso la desgracia que en el camino fuese sori muerto en una emboscada que le arm6 con prendido de su indios un mestizo que habia desertado seiscientos del coronel vengarse campo, jurando que este le habia aplicado. por cierto castigo

III

En esta nandez guerra. Habia

situacion con un

arribaba refuerzo

a Osorno

Ortiz

el capitan Herde de tropa i pertrechos

Alonso de Ripor el gobernador i de Villa-Rica bera, que lo era a la sazon, en socorro Osorno. Habia por mar desde Conllegado a Valdivia de 1601, con doscientos cepcion el 22 de noviembre Al entrar a Osorno diô cuenta que traia 6rden soldados. fallecido el coronel de tomar el mando en caso hubiese sido enviado
41

322
Campo. EmpezS por hacer algunas malocas para proveerse de viveres, partiendo luego para Chiloé en busca de la tropa del coronel Campo que no regresaba. Por felicidad la encontr6 en Venia ya de Carelmapu. vuelta de Chiloé al mando del capitan Peraza, trayendo de Chiloé cincuenta caballos de silla i viveres. Socorrido ya Osorno convoc6 a un consejo respecto a si iria en socorro de Villa-Rica. Fueron de parecer que pohlase primero a Valdivia <5rden i para lo cual traian que de alli ealiese para Villa-Rica. AI efecto, dej6 cien nombres en Osorno al mando del Francisco de capitan i bastimentos Figueroa para tres meses i di<5 la vuelta al norte. Para poblar la ciudad llevaba setecientas personas espafiolas i seiscientos indios amigos, aunque de les primeros muchos iban decididos a marchar a ConEl fuerte Valdivia se fundaba en 13 de marzo cepcion. de 1602, sobre las ruinas de la ciudad destruida. habia capitan Hemandez, huido a la fila de los rebelles un mestizo Duran, abandonando la guarnicion que habia dejado Hernandez a bordo del buque Pintadilla que allf estaba. Acaudillando un buen numéro de indijenas se present6 el mestizo en la noche a abordar la nave con ochenta con grandes canoas, siendo rechazado En el pérdidas. mismo barco fueron embarcadas muchas mujeres i nien direccion a Concepcion. Luego el capitan march6 en socorro de Villa-Rica. A poco andar tuvo que sostener dos reftidas batallas, i por los prisioneros que coji6, entre ellos al ruismo mestizo Duran, se convenci6 de que Villa-Rica habia sucumbido Durante la ausencia del

323
her6icamente a volverse Miéntras i muerto a Osorno. estaba en esta ciudad reuniéronse les insus pobladores, lo que lo indujo

i Calla-Calla i asaltaron dijenas de Valdivia, Mariquina el recien fundado fuerte de Valdivia, destruyendolo por La guarnicion compléta. que se componia, apénas de ciento veinte soldados de escaparon del combate cuarenta que huyerou a Osorno, a llevar la triste nueva de la de Valdivia. segunda destruccion A fines de 1603, Osorno tocaba los iiltimos estremos de la desgracia. Diariamente los rebelados, robados sus todos no a Chiloé. pensaban De cuatrocientos amenazada i asaltada por faltos de vfveres, ganados, la ciudad e irse sino en abandonar soldados que habia tres desnudos i hambrienSolo en el fuersesenta i un

anos atras, quedaban solo ochenta, tos. Muchos habian muerto de hambre. te de Valdivia soldado habian fallecido

de hambre

i un gran numéro de mujeres i ninos. al concluir pues, la miseria mas désespérante desde 1603; miseria que ya habia empezado da del coronel

Reinaba, el ano de la arriba-

Ortiz; puos al pedir este vfveres desde.el rio Bueno al entrar a Osorno por primera vez, solo se con el en toda la ciudad un almud de harina encontre que se hicieron veinte panes no se alimentaban habitantes gatos i ratones. A tal estremo habia para socorrer la tropa. Los sino con yerbas, perros, el hambre que en salienhallaron en un rancho

llegado

do a maloquear algunos ettpafioles de indio una holla irviendo en la que habia hojas de navo i entre ellas un pié huinano, el cual, sin parar mientes, se lo comieron.

524
Los indios miseria. No estaban habian reducidos tambien a la mas triste sembrar, a fin de que los querido como en *fecto aconde hambre,

espanoles perecieran teciô en la mayor parte. El cronista que ha detallado

estos sucesos que recuerdan aquella época de amargura, de sacrincios sin cuento i de heroismo casi sin ejemplo, refiere estas otras calamidades reiucidos Viéndose solo al fuerte, parecidas: porque el que saliti fuera de él era tomado cautivo, como sucediô a una monja del convento de Santa Clara Hamada de cualGregoria Ramirez, tenian quealimentarse aun de las mas inquiera cosa dentro de la fortaleza, mundas. "Morfanse los mas de los mujeres i nifios de una india, un soldado le dias

rnuerto hambre, i habiéndose cort6 los pechos i se los comio crudos. I habiendo enterrado a un soldado, salieron a escondidas otros i le dole pusieron en parte dondellegasen los perros i los gallinazos a comérselo para cojerlos i sustentarse senterraron:

con ellos. Los panecitos de mal va eran un gran regalo, i estAnciose muriendo un soldado i ayudandole a bien morir un fraile de San Francisco, en lugar de decir los actos de contricion que el padre le ensefiaba a hacer en de mal vas, aquella hora, decia: "Padre mio, panecitos Muchos ninos se que el hainbre es la que me matall"morian de sed, porque el agua estaba léjos i no habia quien la tl'ajese: que hasta el agua les faltaba. Dos mujeres principales que àntes solo comian alones de aves, mataron a escondidas un caballo i le tenian guardado en una caja grande entre sus vestidoa ricoe i buscando en la qnién le habia muerto i adonde estaba le hallaron

325
caja. I porque se ech6 bando caballo, por lo mucho que dado que mat6 a uno por no morirse ron por pena los dientes, habiéndole por muchos tuegos. una "Hallâronse vaca del para que ninguno los habian menester, de hambre perdonado matase un solle sacala vida

enemigo por gran cosa i cuando la mataron para repartirla entre todos, un alférez reformado se metiô dentro de ella i se bebiô* la sangre cruda de pura hambre, i por un almud de habas i otro de cebada, di6 una mnjer unos chapines que val i an treinta pesos, i por media fanega de cebada di6 otra un vestido de terciopelo, etc.

IV

era pues el hambre que asolaba vastadora epidemia la poblacion. Se tent6 al fin el ûltimo un ûltimo combate habia re^urso: periido

Tanta

como una desEn die-

la despoblacion. el capitan Ortiz

riseis hombres, de modo que ya no quedaban hombres en la ciudad. Reuniéndose el oabildo i el vecindario i declarando sustentarse que era impoeible por mas tiemabandonar a Osorno i marcharse a Ohiloé. po, acordaban Asf lo hicieron, i el 15 de marzo de 1604, daban el último adios a la infortunada bro de ruinas ciudad reducida a un escomde despues de cuatro diarioB combatea i de sacrificios una nueva principiaba sobrevirientes: para los infolicea Pero afios de aislamiento, i penalidades mil. odiaea de sufrimientos Casi todos la marcha.

326 caminabana pié, uno que otro tenia un caballo, atravesando rios, pantanos i espesisimosbosques. Conducian ape'nas lo cstrictameute necesario; lo demas lo habian dejado abandonadoen Osorno. Marcliabantambien las munjasde Santa Clara, de las que sobreviviansolo doce de veinte que eran. £1resto, habiaperecido tambiende hambre. Por la estenuacion en que se encontraban, apénas podian marclmrun cuarto de tegua al dia tanto mujeres comohombres. No tenmn mas alimentoque las yerbas los que les proporcionaban camposque atravesaban. Las madres rendidas de hambre i dp fatigns dejaban abandonados sus liijos en cl camino, a fin de no perecer tambien con ellua. En el transito inurieron de hambre 24 mujeres. Descalzos i casi desnudo al tdrminode la jornada, semejàbanse a los mismosindijenas. En esta situacionllegaron a Carelmapu, i trasladândose de allf a lu isla de Clilbuco construyeron en ella habitaciunesi construyeronun fuerte. Salieron luego a pedir alimentosa los indios veoinosque estaban de pas, los que de verlos tan ostenuados i amarillos,les daban la cebada, trigo i yerbas alimenticiasque podian. Comunicâronsecon Chiloé, de donde se les envi6 abundantesprovisiones. El coronelOrtiz, escribia al inismo t*lempo Calbude co, anunciandoal gobernadorlos motivos que lo habian inducido a despoblar a Osorno,i pedia le enviara un barco para trasladar al norte a la jente que deseaba emigrar, particularmentelas monjas Claras que vinieron despues a establecerse a Santitigo, fundandooon-

327
vento al pié del Santa Lucia. Era el segundo convento de monjas que se fundaba en la capital; pues en 1575 se habia establecido el de las Agustinas, el mas antiguo de todos. 1 fué asi como Santiago llegô a convertirse co ûnicamente en "un convento de frailes como escribia Vicufia 1tlackenna, i como siguo hasta hoi Como hemos referido en toda su odisea termin6, pues, la vida de la antigua ultima ciudad que se rindiera en la horrenda cattistrofe de la gran rebelion del siglo XVI i principios del XVII. Con la caida de Osorno te la obra de la conquista, sino de la mayor piamente totalmenquedàba destruida no solo de la Araucanfa proparte del de peripecias, i V,er6ica Osorno; la poco a poi monjas", sidndolo

pais, despues de medio siglo, como lo hemos visto, de incesante i terrible lucha de la que al fin quedaba victorioso el tenaz e indomable araucano: Chillan Santa Cruz, incendiado, Valdivia i Villa-Rica, Angol e Imperial despoblados; Osorno destruidas; toda la obra de la conquista estaba, pues, estinguida e iniciada con tanta bizarria por Valdivia i proseguida con igual valor, constancia i abncgacion sus huellas. por los esforzados capitanes que siguieron En el término de seis anos habian desaparecido siete grandes ciudades i vecinos. i muerto mas de un millar de soldados

ha que las edades i la tradicion denominado la ruma de las siete ciudades; ciudades. que han vuelto empero a levantarse de los escombros de sus ruinas, cual el fénix de la fabula, al contacimponentes

Tal es la catâstrofe

Ô28
to maravilloso de muerte del progreso en que algunaa de Ior tiempos de ellas vejetaron en très sigios como Angol,

Villa-Rica, Imperial, Osorno, Cafiete, etc., que hoi han renacido a vivir vigorosas la vida de la civilizacion en medio de dulce i no turbada paz, despues de tantoa sacrificios i amarguras de una éra que rod6 solo entre mares de sangre i de lâgrimas, arrastrando en sus locoe torbellinos un centenar como martirio en la lid guerrera coyunda de cruel lei del tiempo de jeneraciones tan i resignadas pacientes her6icas ante la i fatal

que les impuso en que vivieron!

la dura

CAPITULO

IX

LA

MONJA-ALHÉREZ

1 LA

AMAZONA

DE

ARAUCO

Doiia Catalina de Aranso.– Profesa en las monjas dominions on Eapaffa.Vfstese de pajc– 8u carrent de aventuras.– So Haye del convento. embarca para ci Peni.– Sienta plara do soldado para la gnerra do Arauco. Su valentia. Bûtese en contînaos duelo*. Enruôntra«e en varias batallas. Heanncia del ejércitu i roside en Concepoion. Emigra con cuatro oldado* a la Arjentina.– Lloga a Bolnria. Oonvit'rtese en minero. Vuelve a hentar plaxa de soldado. Sn conversion. Confiésase en Entra de monja do Santa Clara i ter* Goamanga i divulga an estado. mina sa existonuia. La Amazona do Arauco. La guerrera india Janequeo.-Sa rongania, sus hazaflas i sn leyenda.

1

En las sa n g ri entas i nwelescas se sucedian en lus acontecimientos

de raro ténia que la mujer lomara directa, ya en los momentos de jubilo

que dia a dia que segiiimos, nada tambien participacion

escenas

que solinn acomo en sus panar como un rayo de luz a los conquistadores huraa de amargura i de deaalientu, que fueron siempre las mas. Asi vewoa célobre en esta de saugre i de martirio a la compai tiendo los azares de la gue24 cpca

monja-alférez

330
i a la no ménos facompatriotas, acaudillando i guiando a Janequeo, los suyos en medio del fragor de lus combates. En efecto, en estos tiempos, militaba va en el ejército espanol la célebre monja-alférez, Catalina de Arauso, de la leyenda i transfigurado cuyos hechos se ha apoderado la tradicion. de los atavioq i galas Pero, descarnândola de lR leyenda i de la poesla, fuerza es que la presentemos en su caracter real, ¡,le verdadero. consiguiente Esta singular mujer, de sultcita i recojida monja de Espana que era, habia pasado a sentar plaza de soldado en la disfrazada de apuesto i varonil manguerra de Araucc, cebo, despues de correr una vida entera de aventuras i de contratiempos como todos aquellos espfritus inquietos para los cuales es estrecho el àmbito de la patria i mas reducidos aun sus i abandonando la dulhorizontes, ce paz del materno hogar buscan fuera de él la realizacion de anhelos a veces insaciables, ya luchando con las contrariedades del mundo o de sus goya participant ces pasajeros i fugaces para arrojar, al fin, er, conclusion de postreros dias, su cadâver al bordo del camino, sin que un tosco lefio seQale en débil i lejano recuerdo el sitio de su fosa i pueda decir on coir.paaion al s'quiera peregrino: ved, i pasa! La monja-soldado, esto es, dofia Catalina de Arauso, era natural de San de la antigua provincia de Sebastian, Guipuzcoa en EspaHa. A los cuatro o cinco aûus de edad fné deatinada a monja por sus padres, i al efecto se la destine al convento de la 6rden de Santo Domingo en San Sébastian. Andando los afios, huyà del convento. En ocasion que rra con sus esforzados mosa india gueiTera

331
su hermana, hacia las veces de que era monja tambicn, solicitû las ]laves de las puertas portera, de calle con el pretesto de llevarselas a la hrioi-a. En la noche, miéntras durmian lus demas inonjas, abri6 una de las puertas del convento i se asil6 en un monte vecino durante algunos dins. Hizo jo de la ciudad. Fuése a Victoria, traje de hombre en una de su habite i se ale-

vir de paje con el nombre AI cabo de seis meses emigrô un meson

de cuyas casas entr6 a serde Juan de Arriola i Arauso. a Toledo i se ocupô eu se trasladô a Madrid;

como emplendo. Luego de alli a Pamplona i a otras ciudades, ganandose la subsistencia de paje i de mesonero, sin que nadie la descubriera. Por fin se trasport6 a Cadiz, i enrolàndose en la de un buque que zarpaba para el Perd, vino tripulacion a dar en Amdrica. Residiô en en el Perd. Trujillo, Entr6 en négocies alli con un mercader llamado Juan de Urquiza, con el cual pennanecid dos afios, despues de los cuales a consecuenpartiô para Lima, ocultamente, cia de haber tenido una reyerta con el hijo del alguacil mayor de la ciudad i otro sujeto, a quienes hiri6, d&ndole al piimero una feroz estocada i al segundo una cuchiUada en la cara. Lleg6 a Lima en circunstauciai jente para la guerra de Arauco. con el nombre de Francisco de Noyola; i al poco tieinpo del ca figuraba en el ejército de Chile en una compara de Casanova. Su presencia varonil, sus pitan Guillerrao ademanes presumir Un cronista su valor i despejo, desenvueltos, un soldado veterano. antiguo observa, todo la hacia que se enganchaba Sentô plaza de soldado

ai, que en lo unico

que

332

se diferenciaba mir nunca

de los demae

soldados

se quitaba

los calzones

era en que al dori que eu cierto* dias a ejercicio. i una pica. Je-

del mes, ordinauamente, Las armas que usaba neralinente estaba en

no comparecia eran una espada continua

con los solpendencia a los cuales los provocaba dados, sus compaiieros, a duelo, i eu mas de una ocasion se bati6 venciendo a su rival. En el tiempo que permaneciÓ en el ejército combatif con sin igual denuedô contra los araucanos. En una de las batallas por su arrojo recibio" una mortnl lierida de flécha. de la vida guerrern se entendio con un hermano suyo que residia en secretario del Concepcion, hennano con quien habia trabado gobernndor, relaciones por hablar ambos la lengua vascuense, pero sin revelarle jainâs su orfjen ni su nombre. Permaneci6 en dos afios sirviendo de Concepcion paje a su propio hermano. Hastiada enatro cuman Bolivia tambien de esta vida, hizo companfa con Cansada

soldndos

i parti6 a la Repiiblica a TuArjentina, de alli se interne con ellos en las fronteras de i se establecih en Potoaf, de minerô. ocupandose

una espedicion contra los indios chacos, sentô otm vez i en plaza de soldado los combates que con ellos tuyo recibié beridas mortales que la tuvieron al borde del sépulcre. la campana, se marche al Cuzco. En breve a Guamanga, en donde se confesd, espone la cr6nica i aburrida del mundo revel6 au eatado a au antigua, confesor, que lo era el licenciado Francisco de Ore, quien participando au estrafieaja al obispo de la ciudad, Conclnida

Como se t ratura de hacer

333

frai Agnistin de Carvajal, agustinor este, dcsipuesde las averiguaciones del caso, la absolvi6. I como la monjaaltérez significara sus deseos de profesar otra vez, se la vistio con habito de monja, i celebrandose gran fiesta en Guamanga pur esta conversion, la monja-alférez i guerrera de Arauco ingresû ztlinonasterio de Santa Clara. Tambien dicen las croniens antiguas que conserva su virjinidad. Fué asi como lu inonja-alférez termina sus dias de aventuras i de borrascas.

II iI rara coincidencia! Eu estos tiempos distingnfaae la no ménos notable înujor, eso si de la opuesta raza, Janequeo, cuyaa Imzailas gue'rêvas lia poetizado la leyenda. Era la amazona de Arauco. Haluendo sido ahorcado su mnriclo,el araucano Poeman, por el gobernador don Alonso de Sotomayor, organiz6 el ejército nrancano, i proclaimindose su jeneral, lo arrastro a luclin tennz i her6ica. La leyenda, que es el mejor interprète de eatos hechos singulares, nos eahibe con mas curiosidad que el frio calcul lo que pueden signifient' en si. Eu leyenda de la varonil Janequeo, las edades i los 8iglos nos la han trastnitido i que nosotros recojemos empero en nuestro camino como desligadas flores desprendidas que han sido del (ronco jeneroso que les diera un dia vigor i vida! Dice asi:

334
El amor es un ânjel de doradas alas y suele ser el criminal que blande agudo pufial sobre la desgracia: es el poema que canta en el santuario de las aimas la eterna dicha y suele ser el triste martirolojio que llora al corazon la eterna des(licha.. En 1584, el viejo Poeman era seîïor i soberano del fértil valle de Antelepu, estendido en lechos de esmeraldas entre bosques de flexibles alerces i altos pinos coronados de rojos copihües i blancas niudreselviisque hacian en aquel enfonces del no domado Arauco el Eden de la naturaleza; como corriendo lus afios habriade ser la Esparta americana cuna del va!or, la fucrza i el patriotismo. A la vejez son gratos los encantos de la juventud; por eso las siemprevivas i las rosas cubren i aman compasivas las tmnbas que buscan en loi mislenos de la soledad las flores que las embriaguen i les presten su frescura; &6Î viejo Poeman, que veia acercarse la muerte a pael sos jigantescos a su desolado hogar, habia unido su alma a la primavera de la vida enlazândose a la incomparable Janequeo, la garza mas jentil clcl valle de Antelepu, perla de aquel retiro de la clichai el placer. El lirio unido a la azucena, Pueman i Janequeo, eran el remedo de la naturaleza de aquellos bosques, al unir en su tierno amor la débit yedra al roble vigoroso: jTambien el alma humana suele arrebatar sus ropajes i sus encnntus a los sitios en que vive, se désarroila i rccrea, ora imitando sus caprichos, ora sorprendiendo sus misterios! Jamas la discordia habia esparcido su maléfica semiIla, ni la deaventura derramado su amargo llanto en el

335
apartado hogar dcl viejo Poeman i de la jentil Janequeo, ni el eco del clarin guerrero de las sangrientas bâclas castellanos que dia a dia se librahan entre los guerreros i los hijos de Arauco, Poemau. -"La habria aun resonado en el valle de

patria, i.por que" no me llama a la luchaf Talvez no necesita ya de mi br·azo i un lanza, rota en pasados combates i enmohecida por los afïos? il estos bosques me veran volar a los otros tiares sin que untc^bata mi lanza i lance de mi libre mi grito guerreru, lidiando en defensa senor i soberano de estas tierrasî Arauco, es un criminal i lu juventud los tristes en fin renacerâ

N6, yo ansio la luclia: Poeman inercia! En! l'oeman! levântate en tus miembros El adonnecidos!" solin eco del bosque del viejo araucano.

relretir

lamentos

La jentil Janequeo, i enjugando las Iagrimas sus cuitas: "Poeman

del

anciano,

consol&balo

en

con frocuencin, mio, intcrrogabale lacaso la patria no cuenta guerreros como semillas nuestros pinares, Nores nuestros copiliiies, torcazas i garzas nuestros bosques i sus fuentes, i asf aun pierdes la calma i ajitas tu corazon? Vain os, Poeman mio, desecha tus lamentoe i no conturbes tu animo: cuando la patria te recon vos clame, aqui tienes tu Janequeo que comparera su corazon i su pecho, fuerte como el del leon; prestadle de su pujanza i valentia contigo gritanl a la pelea i animarà a la jente: con su lanza i eu caballo volarâ por el monte i el Hano, detitmescuadrunesl yendo i derribando unlanza i con ella hara alarde

336

"Vamos; ven! mira nuestra compafiera;va asoma en el empinado monte su liermosacabellera, derratnando su plata en torrentes de arroyuelospor la pendiente i el prado. Piensa solo, Poeman mio, en tu Janeqneo querida la garza ha vuelto a su nido; la lumbre del hogar va desaparece!Todo convidaal sueïïoi al reposo." Asi el viejo Poemani la jentil Janequeo, al caer de la tarde en amoroso coloquiorevelâbausesus cuitas; i arrimnnclose l uno al otro comolos juncos de la fuente e a impulsosde amorosabrisa, lamentaban la patria i consolàbanse entrambos en la eterna dicha de sus aimas i de sus amores! En la e'pocaque se desarrollaesta leyenda, arribaba a las playus del reino de Chile el nuevo gobernadordon Alonso de Sotomayor,caballerode la orden de Santiago, encoinendado su majestad para el gobierno (ici por reino i in pacificacionde la Araucanfa, como sabemos. A mediadosde 1584, don Alonso se interne al libre Arauco, haciendo sentir por do quiera el terrible peso de la guerra, conduciendosu car. saugrientodesde los bastionesdel viejoPenco a las torrentosasaguas del rapido Cautin. El leon de Araucu perseguidopor el infatigablei diestro cazador,revolviasei bramabade furoren efreulo fin salida, acosadopor las lejionesde don Alonso. La calma del valle Antelepu iai! fué turbada, i el viejo leon alli retirado meciôsu melena,e iracundu,el bosque viô en silenciosa uoche <lescorrerseentre lus eombrnsun ancianoguerrero, (lice la tradicion,lauza en la dieatra, dardos i fléchas el carcaj. en

337
Mas astutas iai! el hado fatal en cruel celada sorprendio redes al incauto i valeroso anciano. de don Alonso habian en

Las avanzadas

i despues al noble anciano, una cuerda de alto pino, dejâronlo i temor de sus camaraàas.

cojido prisionero de de torturarlo, pendido alli para escarmiento

clesolacla en mnargo Hanto en su La jentil Janequeo, volû del valle al monte, de la prasoledad e infortunio, dera al rio i la floresta, corno vuela el ave (le rama en los zarzales i las rama al paso del cazador, interrogando flores por la fatal ausencia clel fiel amante. Quiso el hado cruel que la triste desolada diera con el caro amante, de la cuerda festin a los huîtres. Ni leona montaraz berida pendido, en las sirviendo de rico

muerte, ni hiena voraz en abierto ni cliacal sangriento sobre deseada presa ]Judo igualar en su pesar i furia iracunda a la desdichada Janequeo amante! de! yerto cadâver del infortunado en prescnda I allt jura venganza eterna i terrible a los asesinos de su viejo Poeman; i corriendo al hogar mas lijera que el i el viento, erapuna la lanza con vigoroso brazo i gamo a la altivo animo, i vuela de tribu en tribu convocando escuadrones que oponer pecho a peguerra aguerridos dia Des(le aquel de don Alonso. cho a las huestes fué i tierna garza del va!le de Antelepu, la amorosa de Arauco; la henîica do quiera, convoque encendi6 la guerra por guerrera cando a la lucha i auiraanrio a la pelea en cien combai cuvas hazaûas ha recordado escuadroues tes compactes la historia i poetizado la leyenda. la intrépida i varonil amazona
43

de la angustias Hano tras rico bocado,

338

III
avasalla; asf Arauco incliné su cerviz a a quel la mujer estraordinaria i proclainôla el caudillo de sus ejdrcitos, quien a la cabeza de sus guerreros habia de ser el primeru en lanzarse a la pelea. 1 asf fut: don Alonsu, enorgullecido de sus triunfos, desde entônces vi6 por loti suelos dernbado su poderfo i su orgullo. Al eco de la voz de la brotaban amazona, intrépida lits lejiunes por do quiern; i dia i noclic, sin tregua ni dcscanso, vefanse acosadas i vencidas las huestes de don Alonso. sin tregua ni cuartoi. Esta vez el poder de Espana en la couduista cle Arauco, bamboleo en mas de iina ocasion. guerra Don Alonso, hutnillado en su impotencia de vencer a la varonil Janequeo, que ya a la luz del dia o en las sombras de la noche le perseguia, acoaaba i asaltnba sus fuertes, viose obligado u destruir varios de t-stos para reconcentrar sus fuerzas en el fuerle < 'nndelaria, eu defensa de Angol, amenazado ltur Janequeo. Janequeo desmayaba Alonso en espedicionaba un su instante; raiëntras don asalta perseguimiento, La era El valor como la grandeza

con sin igual fmpetu el fuertc vence eu Candelaria; i entonando funèbre canto a la memoria guarnicion, de Poeman, clava en su lanza la cabéza del primer capitan de don Alonso, en recuerdo i venganza de Poeman; i la fiera india, bebiendo sedienta la sangre de la

339

vfcthna, enatbolando ciones bles Ni Alonso sangre AI caza rra Cautin, que di a

huye el llamando guerre el leon a en fin, la la que ros! de

veloz, trufeo a su (1) las

sublime de paso victoria a

i

salvaje al sou lucha

con de a

sus

huestes, caninvenci-

beTicas los

nueva

sierras del

piuio desmantelado

igualar

la fuerte

zafia i el

de inar

don de

vista habfasc

convertido de lucliar quo tlel atac6 en su Junequco Alonso. div que su Poeinan ^qud sobre tue sus de asi gloria habia anclio por

la

guainicion. largos afios, sin la al inespugnable de las cormil dar gue-

fatigado intrépida las cun

in<lia mi'irjenes

va

encenclidu Bio-Bio

des(le

lejano

tiuro habia los Àndea cabcza de cl

einbate levantiido pura de don

el las

fuerte Urefïas

Janequeo lieras de

dcfcnsn;

i alli, caycron

cuatro i se desban-

guerreros daron Aquel riosa rra en en al

a la enipuje fué cien venganza sus o su huy6

ûltimo

de

la

india la

victogue-

combates de

habia

encendiclo

iuolvidable. de ella? laureles ;Sucumbi<5 o a cantar en o

Vencidas la reir lucha en

huestes, a llorar

vengonza?

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LOGO

La sobre

trndicion el val le

refiere de Antelepu

que

al su

derramar luz

la moribnnda,

plateada entre

luna las

(1) El capitan de Aranta. Este de Ang«#|.

de) fuerte Cande1*ria et llamaba CrifUSbal que mat6 Janequeo fuerte estai» situa<to un «I m'isao mile 4e Autel-pu, en dvfeosa

340 los pinares i enredaque proyectan deras, vése vagar un anciano gnerrero unido a jentil herofna entrambus cojiendo flores i cantando amores, i que al clarear de la inocente aurora vuelan fujitivos convertidos en dos hlancas garzas a confundirse en los rayon del nacarado oriente! sombras fantasticas

CAPITULO

X

LA

ARAUCANfA

AL

TERMINAR

EL

SIGLO

XVI

La Arancanfa del pasado. Progrosos alcanzados por las ciudades destruidas. La agriculture. Industria agrîcola. Propagacion asombrosa del de Ion animales. ganado. Raza caballar.-Precin Introducnon de plantaa estranjeras. Los ûrboles nrijinarkm del pais. Los vifledos de la Araucanîa.– Se eaporta vino a Buenos Aires. Iadustria minera.Las mina» antiguas del sur. Varicdad de minorales. Minas de fierro en San Rosendo.– Id. de plata en Panimûvida, Chillan, Antuco, VilliRica. Efectividad de la nqueza do todo el territorio chileno. Industria manufacturera. Los primeros obreros de Chile. Ecclavitud a qne eataban sometidos. Lo< herreros constituidos on primera agrupacten obrera. Loi saslre* i tipogragos de nuestros dias.- -Las clases indastriales i el porvenir futuro de las nacione* republicanas. Reminiscencias. -El. gobemador Ribera.– Linea fortificada do fronteras. Sistema de Plan do pacifioacion del gobernador conquista graduai de la Araucanta. Ribera i el del jeneral don Cornelio Saavedra on nue; 'mm diaa:-Epidemias del tiglo XVI. Las viruelas, los pesuitas, Ion corsarios ingleaea i holandeaes.– -Riquesas asombroaas de los jesuitas. El poeta araucano. Las mujeres araucanas célebres de la loyenda.-Fin del primer temo de este libro.

1

Despues Araucanfa

de medio habia

pero si retardando ral de la colonia con la destruccion

siglo de !ucha her6ica i tenaz, la recobrado su perdida independencia; considerablemente el progreso jenede las siete ciudades.

342 de la ArauPrincipiaba para ella la éra que llamaremos cania Indépendante; éra de la eual entraremos a ocuparnos en el segundo i ultimo tomo de este libro, que sera sellado, como lo hemos espuesto, Araucanfa Moderna i somet'ula ménos brillante con el periodo de la de nuestros dias, no

i gloriosa que la Araucania Antigua i lierûica i guerrera que historiamos, procurantradicional, do armoniznr loatractivo i pintoresc( de su leyenda con la fria realidad de los hechos de su nubiUsitna historia. AI terminar Araucanfa el siglo XVI, a que hemos llegado, la lcabia alcanzado relativmnonte un alto grado

de prosperidad. Imperial, Angol, Valdivia, Osorno, Villa Rica, Santa Cruz i sobre todos, Concepcion, que servia de cabeza i de timon a todas ellas, habiansc desarrollado con rapidez en medio siglo de existencia que contaron en su fundacion. Llegaron a ser centros importantes activas i vigorosas a pesnr de sus pocos que vivian. La agricultornado gran vuelo, de la conquis-

primera de poblaciones habitantes

i de la vida guerrera tura i la industria aurifera habian particularmente ta la segunda. la primera,

in principios

El ganado vacuno lmbfase propagado asombrosamente de solo 10 toros i 10 vacas que trajo del Perû en los primeros afios de la conquista don Francisco de Alvarado. Lo mismo pasaba con la raza caballar. Un caballo de la conquista se avaluaba en que en los comienzos dos i mas mil pesos de oro, i un chancho en mil i mas tambien, a finos del siglo XVI, en que nos detenemos, puede decirse que no tenian precio por su ningun valor en atenoion a la abundancia suma en que estaban propagadoa.

343 En el gobierno vacuno si apénas de don Juan se vendia Henriquez, en dos pesos. un animal Una

de trigo se cotizaba a mayor precio zano buei. I asf en lo demas. Una cnmisa, por ejemplo, valia mas que todo un pino vacuno. Vendfase una camisa en veinte pesos de oro, un par de botas en igual canuna arroba de vino en setenta tidacl; i finalmente, pesos de oro. Ya se compremlera, por esto, en su escencia, la historia eeonomiea de la colonia. Los araucanos liabiansc dado tan especial cuidado en nc1imatar i propagar en sus comarcas la razn caballar, que con los pocos caballos que quitaron a los conea sus primeras batullas llcgaron a formar hasta de mil jiuetcs como los que organisaron Pelantaro i Angaiianion en sus célèbres campanas el potier espaiïol que derribaron quistadores escuadrones las hortalizas, las Iegumbres, etc. que se introdujeron do Espafia i del Perti, eran ya una maleza en los campos. Solo el guindo i el cerezo se aclimataron despues del siblu XVI. frutaleg, con el tiempo una verdadera riqueza uacionai; acoite para el pues se esportaba estraido de su jeneroso fruto. 1 !cosa estranjero singu1ar! constituyeroii Los olivaies tre nosotros cliilcnus debian su carta de ciudadanfa ennrtda ménos que a un hurto Refiere el liistoriador i a una escomuinca Garcilazo Los olivares Los aibolcs

fanega que un robuste i Io-

nion sacramental.

de la Vega en sus Comentarios Reale.s, que un espafiol Ilarnado Antonio llibera, llevû de Sevilla nI Perri varias en el Perû. Los plantas cle olivos, arbul desconocido plante planta. en un huerto del cual teuia un curioso le robo una que 1 en tanta estima el espaûol sus olivos,

344
infinitas despues de practicar el robo, llevô* su iudignacion comunion mayor al ladron. dilijencias por de3cubrir hasta hacer lanzar un es-

La planta luirtada vino a Chile, aduncle fué trasportada en 1561 por el ladron en nuestro suelo. De ahf el mismo, i adimatada orijen de los olivos cliilenos. Sin embargo de la importacion de tirboles i hortalizos no desmerecieron en niucbo los arboles i estranjeras, utiles o orijinarias de nucstro plantas suclo de cuyas virtudes i frutos aiipieron hacer tan acertado usu nuestros antepasadus, la raza indijena, particulurrnente ya coino para curar toda clase de enferpara alimentarse, inedadei», i abastecer el comercio i la industria. numerosos viîiedos i esportaba Angol cultivaba sus vinos tanto a las demas cirtdades del sur como al mismo Buenos Aires, en donde se habia abierto un buen mercado para el espendio de strs vinos. Este lue su comercio mais importante en lus cuarenta n fi os que cont6 de exi8tencia desde que fué repoblado por Órden de don Garcfa Hurtadu de Mendoza en 1560, en un sitio distinto al en que lo babia iundado Pedro de Valdivia; pues a la época de su despoblacion, a consecuencia de la grain rebelion de 1599, estuvo fundado no en donde hoi se crée; esto es, a pocas cuadras del moderno Angol sino a orillas del rio A este respecte hé aqui Io Tclpan. que dice Oarvallo i Goyeneclie, que escnbia a fines del eicle indio) dice Carvallo, (harcialidad fué fundada por don Garcia Hurtado de Mendoza marques de Canete, la ciudad de les Infantes (Angol) trasladando a ella la de los Confines de Encol. Su planta es glo pasado: "En la de Colline

345
tan bella, que no puede proporcionarse otra mejor, ni aun finjirla una fecunda idea. EbUivo situada sobre una colina baja, que domina un espacioso valle por donde corre el rio Tolpnn, que lo fertiliza. En esta llanura i en la de Encol se conservan todavia (fines del niglo pai vifias, de estos que lioi son pai; la cindad rrones, se 1 tac ta exelente vino i se tiasportaba de Buenos Aires. Esta situaciun tiene tal( proporcion sado) muclios frutales pam la conservnc'um la frontera pudicra léguas de de un establecimientu, scr facilmente que de toda sostenida; dista seis

la pluza de Nacimieuto i de San Carlos de Puren, i très del vado de Bio-Bio en Xegrete." AI hablarse cle leguas espaHolas debe entenderse que équivale cada una a mas de dos léguas de la legua modcrna; pues solo la antigua cinco pié*\ Volviendo n nuestro lino i el cafinmo La industria mucho. vara espaflola asunto, constaba de veinti-

se cultivaba

tambien

el

para liacer cuerdns. inolinera se liabia estenclido Puren conto

Et inismo

igualuieutc con un molino, i Villapiedras ejc.srtito en enero algunas

Rica de cuyos escombros se estrajeron molinerait al ocupar sus ruinas nuestro de 1883. En Valdivia se liabian construido

de piedra todos sus edificios. Sus caltes eran anchas i reetns tiradas a cordel; i por las ruinas que de ella se descubrieron mas tarde se conoci6 que liabia llegado a ser un gran centro de pablaciou. Tuvo cuatro cuatro ûnicas ban establecidos grandes drdenes conventos de cada una de las

relijiosns que entdnces se liallala agustina, en el pais: la domfnica,
44

346
i la mercedaria, las cuales mantenian tambien conventos en Impérial i en Concepcior., particularmente la verdadera capital de Chile, en el siglo que liistoriamoH. Posey<S Valdivia adernas una casa de moneda, para fundir el rico oro de sus minas, en eshecial de su célèbre mina la Madré de Dios. En Osorno, Villa-Rica e Impérial habia fnbrica de tejidosdepafios,que, onnqne bnrdos, satisfacian todas las necesidades. Impérial llegn a gozar hn*ta de un escudo de armas la ciudud. que simbolizalia AI efecto, en el libro de actas de su eabiMo se rshinp6 la forma en que debia llevar sus armas la nobilisima ciudad. Decia: una âguila blanca cun dos cabezas en campo azul i una corona impérial en medio de ellas, i por orla nueve tories con sus brazos que salgan de clins con espadas en las raaiios, en campo Colorado. Enciwn del escudo, el Apostol Santiago, i encima de a Nueslra Senora, con esta Ictra: Jmiicium Domini itulicahit los et lortitudo ejtts corroborabit brachimn uostrum.» La creacion del obwpado de en 1569, i por Impérial fin, la ereccion de la Keal Audiencia en Concepcion, por primera vez en Chile, i que fuu abolida en 1575 para vulversc a iundar en el en Santiago; siglo sulmiguientc la fundacion de liospitalos en el mismo i Va!. Impérial divia: todo nos manifiesta que lu mayor parte de aquellas infortunadas ciudades, una vida tan que vivieron amarga para tener pur tE'rmino un fin tan triste como defaslroso i fatal, haï >ian alcanzado, no obslante, un alto grado de esplendor, relativamento. "Las armas seiân serafica

347 Asi se comprenne que se baya nvaluado en aquellos remotos de las tiempos la perdida en la destruccion aiete ciudades, en diezioclio millones de pesos; pcrdida la mas colosal que hubiera esperimcntado Espana en la conqnista de America, to Magallancs. desde el apartado Méjico al igno-

Los reycs de Outilla, acostumbrados a vcncer i dominur el inundo dobtegaronse en su orgullo ante la eterna i para ellos incomprensible guerra de Arauco, en la que venian a quebrar su espada lus mas famosos capitanes de la altiva Iberin.

II

lo que bace a la imlustria aurffera, tomo en proincremento. Las céporcion en un principio maravilloso lebrea minas de oro de Quilacoya, las de Angol. Impeel viejo i rial, Valdivia, Villa-Rica, Osorno, Tucapel En su esploArauco, dieron no despreciabies riquezas. tacion empleabaiise a quienes por millares los indijenas, se les obligaba en eu labor a un trabajo lo cruelfsimo, de los primeras que tué Ciiusa de laa grandes rehelionea Tarera el tiempos de la conquista que ya conocemoo. famoso sistema de las encomiendaa, el cual un mediante de indijenas conquistador podia dieponer de centenares a au rcgalado gusto mueble cualquiera. Las minas a Pedro semana, i gana, como cosa propia, como un

Por

de Impérial en Calcoimo i Relomo, daban de Valdivia cerca de cinco mil pesos de oro por mas o ménos lsa de Quilacoya i demas.

3.48
poseia minas de plata tambien. de los indijenas, o contribucion al trabajo Respecto treinta pesos de oro estraido tenian que dar diariamente en especial de los de Valdivia, que era de los lavadcros, el oro mas tino que se conocia, Hegnndo su lei basta 23 Villa-Rica quilate*. Minérales de cobre i de fierro se descubrieron con el

de este ûltimo particularmente tiempo abundantfsimos, del antiguo inetal i de calidad superior en los montes füertc de San Rosendo (cuyas seaales todavia se conservan, como hemos visto), deatruido que fué en la gran rehoi en bella i pintoresca esbelion de 1655, i convcrtido tacion de nuestros ferrocarriles. Sin embargo, estas minas de fierro, como las de Tuespresa por prohibicion capel i otras, no se esplotaron el prodel rei; que asi en aqucllos tiempos se entendia cl trubujo i el esi se estimulnba greso cle las iudustrias fuerzo iudividual En Antuco traron mas i en la cordillern tarde vecina minérales de mas al sur se enconde cobre i de plata; en la a Chillan de oro i de cobre, i de plata nombre que llevan acde Panimavida; termas

cordillera tualmente

en las cordilleras

de Linares, sin duda una en deliciosa estacion de laaftnejores de Chile, convertidas del balneana en el d:a, mediante la iniciativa particular las virtuosas filantropo, Carmona. ilustrado i obsequioso de Antuco doctor don Lisandro tambien

La cordillera

orientat

mostraba

una mina de oro cuyo metal, a} dar crcdito a un cronis"Timon ta ai^tig^o, se cortaba a cincel. Denominâbasela de Oro", i estais ijtua4aeimn monte alzado. en la union

349 de los rios Neuquen i Butacobunlcu, cientes a la Arjentina en el dia. En Osorno, comarcas pertene-

final mente, descubriéronse

minas de mar-

mole* jaspeados. A pesnr de todo, los indijenas puceron con el tiempo especial empeïïo en ocultar las minas «le que ellos tenian conocimiento, porque ellus les recordaban que habian nido la causa cle la pérdida de su libertad i de su indepcndencitt durante la conquista, por la insaciable codicia dé oro de. los conquistadores a esplotarlas obligAndoloa solo a ellos. 1 no serin tan poca cantidad lo que se estraia dcl codiciado métal cuaudo solo Pedro c1AValdivia, en 1553, mandaba a su roi de Espana la cantidacl de sesepta mil no pesos de oro estraido de lns minas del sur; cantidad mi se observa que el antiguo despreciable peso cie oro a tres pesos i medio, espaïïol es équivalente nos, de moueda inoderna. I:l mas o rae'-

ciuintu ciel rei, como se llamaba, era el pago del ceinte por ciento con que nuestros mineros contribuian de sus ganancias a h» gastos del tesoro de la corona. En fin, en toda la vasta rejion que historiamos hiciéronse valiosos tales se conocen. de pais de oro de que gozaba el pritnitivo Diéronle esa celebriChile, liasta cierto punto crajusta. dad los mismos iucaso indios peruanos al invadir nuestro territorio a mediados El trihuto ellos, inenoa del siglo XV, como lo sabemoe. de oro que los indios cbilenos sometidos en contribqcion a ai La fama descubrimientos de cuanta clase de me-

lus ai-nucanog, daban rei inca del Periî, asi lo justifican.

350 El producto de esta contribucion era sacado del pais i Ilevado al Petïi con grnn pompa, anualmente. La contrihucion conaistin en catorce quintales de oro de mas de ncufiado en tejuelog, los que se quilates, en distinguian por un pecho de mujer que grababan ellos. Se conducin por tierra con gran pompa. Se le lieveintidos vaba en baules cle canas sobre los cuales el escudo se veian grahadas las armas del rei inca. por dos tigres que pend ion de los mismos rayon de! brillante luminar. Cada baul »!el tesoro cra cargado por cuatro Representaba un sol sostenido indios, los que se turnaban la marcha con lus que marchaban flecheros de repuesto. Abrian

was de cuntrocientos

guar-

dan do los caminos. Por los lugares poblados par que pasaban se recibia a la comitiva en medio de grandes regocijos. Todos ya estaban advertidos de que por alli se conducia el tesoro tributo de Chile sometido, al poderoso absoluto i col osai, Colon. No liait sido ni son, pues, tan fabulosas Ia3 riquezas 1 con mineras de Chile, como algunos lo han pretendido. razon i Goyeneche a Chile minero juzgaba en el siglo pasadu de la siguiente innnera; cuyo juicio ha sido confirmado ann mas por la esperioncia, médianCarvallo te el renacimiento ra del pais: "Le doté, minas en nuestro el autor siglo de la industria de la naturalesa oro en con minei omnipotente nmennznba ya nbnrcav pero no Arauco, en rei inca, cuyo imperio el mundo de

decin,

ricas

de todos

raetales;

produce

todaa eue tie-

351 n'as, i con tanta abundancia, que numerar i no sin fundamento les séria interminable, critor, sua minera-

que es una plancha de ono desde de Magallane*. Parece exajcracion, Estrecho pero es demostrada No verdad indisputabie por la es|>eriencia. hai cerro en el pais mediterrâneo que no encierre en sus entranas vuelto tan precioso en sus arenas. ni rio que no Io lleve enLos mismos eerros son un riqufde cobre, plotno, estaîio i azogue. Los de metal,

dijo un esCopiapo" hasta el

simo depàsito la cordillern hou una faja de plata, i por varias partes se ven sus montes salpicados de oro, cobre, piedras pie azuciosas i de iman, i todos présentai! con abundancia fie, alumbre, alabastro, territoriu lente cristal montano, ypgo, viiriolo, antimonio, sales i betunes, i finnlmente, por todo aquel (el de Chile en icnernl), se ven minas (le exce-

lierro."

no coniiaramos del todo en los conociinienAunque tos cicnti'licos de! autor (le que nos ocupamos, ello demuestra, sin embargo, por si sol, de lo que se sabia de la riqueza minera que Clcilo poseiiï en sus cntrnfins un extrême a otro de su territorio. jQué de nuevas de

iwi en la riquezas no se descubririan si aparté que en especial historiamos, rejion privilejiada se diera un vigoroso imde sus trigos i (le sus bosques, minera, desde el iierro i el cobre al pulso a la industria carbon de piedra de (pie tan abundante es, como liemos de constatarlo nosotros teuido portunidad personalmente miamos en nu est ras escursiones eutre las selvas, boequea i montaftas araucana*!

352

III
La industria conocian esrtaban manufacturera colocados como se juzgara, Los ûnicos obreros que se estaba,

en el albor de su existencia,

en la categoria de herreros, Los primerons gozaban sastres, zapateros i carpinteros. dcl privilejio de ser los mas consi<lerados por las castas Cuestion de tiempo! si se observa que en superiores. nuestra sea por el cenépoca los sas très i los tipografos, tro social en que viven o de otro modo, ocupan el primer lugnr en el pnis entre lus demas agmpaciones obreras tanto por la ilustracion como por los sentimientos Un lierrero que en jeneral los caracteriza que los dominan. tuclo en la ura colonial. Et

era cl sdlvalo

las armas i liasta los fabricaba; i en aquellon componia buenos tiempos, como se sabe, quién no cargaba espada al cinto en (lias que a cada instante se estaban oyendo el f'rogor de las batnllas de Arauco, dejaba de ser biieu esde Dios i de su Majeatad, como lioi pafiol, en servicio de buen tono quien no se dejaria de ser santiagueno habituai-a a loa guantes i nI colero Eso si que los obreros de la coionia estaban mui léjos Ni aun clarea-

de participai* de los goces que en el dia. ba para dl lit cra de su emancipacion social i politica, por la que lia venido luc'iamio con sin igual teson hasta hoi al traves

de los siglos! Ni posera libertad para avaluar el prodicto de su trabajo, el cual estaba sometiJo a aranceles como los servicios de naestros encribanos.

359

As! el cnbildo aiguë; "Por cuanto

de

Santiago

décret al m en residen

1552

lo que oficiales

en esta ciudad

mnciios

e otros, e Uevan mui desaforados de «astres, carpinteros (le lioi precios, mas (le lo que eshi proveido i mandado, en adelante ningun oficiul que en esta ciudnd residiere, use el herrero o znpatcro cornu carpintero, asi sastre, dicho oficio sin que tenga para ello un arancel en la parte e lugar doodc lo usaren, publicamcttite, paru que cada uno vea el preeio que lia de llevar, que de cabildo." esté firmaclo pur el escribano Como si esta» obrero restriccioncs no fueran dicho nrancel el

sunVientes,

no podia disponer tampoco de su libertad persoZannl. En una ocasion en que un herrero apellidado en busca de mejor su crie mora quiso huir (le Santiago cI cabiltlo en suclo estranjero, espidiÓ un decreto prohibii'ndoie "El la salida. mandô que se notiflqiie a Zamora, lierrero, que por cuanto se tiene noticia que se quiere ir de eatct ciudad sin heesta ciudad, i si él se fuese qutilaria las herramientas para rrerot i no hubriu quicn aderezarc cabildo »car oro i otras coeanen esta ciudad, tos i derechos î-eales recihirian en lu cual los quiui S. M. sedisminucion,

en esta i los vecinos estantes i habitantes ria deservido, mui gran dafio, que no se voyade esta ciudad recibirian ciudad sin licencia de este cabildo, so pena de qttinientos pesos dc oro." Ya se v lu que valia un herrero en la colonia i del

Anuia (1) Ciurtopot el wàor Barre@
45

354 cual dependian lla, no obstante hasta los tcsoros de ser un infeliz de lus esclave-! i el obreros, de hasta el punde las naciode la reyes de Casti-

Sin embargo, los liempos lian cambiado siervo, va pasando a ser soberano absoluto to que va se columbra de que el porvenir nos dépendent en lu future unica voluntad de las c1ases industriales. Con todo, la poblaeion siglo de que nos cstnmos tantes, de los cuales dos tizos, esto es, mezelu espnnola mil eran

i escliisivainente

a fines de! alcunzaba, solo a très mil espniïok's i mil mesi de imlio. 1 habia lit

de espniiol de que lus mestizos huiau particularidad jriirralnifiite a refujiarse entre las tribus anmeaua* i las acaudillabau contra sus mismos projenitores en la guerra, como ocurrio con los célèbres mestizos Diaz i Alejo, quienes durante aîlos fue'ron los jefes de lus guerreros de Araucu. Las rentas del pais asccndian a cuarenta mil pesos de oro, mas o inénos, cantidad de! todo insuficiente, por lo que el ejéreito era pagado con dînero que enviaba el vircy de! Pc ni. ciel gobernador Ribera en 1600 se establecio el situarfo, o el mil pepago de trescientos sos que fijamente se haciu desde el Pcrû, aiiualmenie, dos mil solda<los permanentes para mstener en Chile la guerra de Arauco il para continuar que mmea divide Espafia. Anteriormente los vecinos de las ciudades estaban obligados a «alir a campafia con perjuicio de sus faipiliaa e interesrs, t-adr. vcz que a algun se le gobernador antojab;' Inaloquear cation. Cada verano en la Araucania, por via de pacifise ponia.; en marcha los gobernasaron térniino los monarcas Mediante los cstherzus

355 en la Araucania a snndores con su ejcrci 1. Ponetraban de los indfjenas los sembrados i fuego, destruyendo gre sistema de guetoda clase de crueldades; i cometiendo rra inlmmano favorable desacertado que nunca produjo resultado para los conquistadores. no hubieran Si los conquistadores

el perimplantado nicioso sistema de colonizacion que pusieron en practica sometratando a les indfjnnas emuo a acres irracionales, tiéndolos a la conciicion de hosties doles los mas crueles mo liasta mutilarlos castigos, de sus mieinbros de cargae imponiénllegando en su barbaris-

i înarcarlos insignifiante tes, como lo liacian, no habrian sido las vfetimas de todos désastres i testigos de cscenas de sangre los innuinerables unas tras otras i de horror como las que se sucedieron en el trascurso de Arnuco. de los siglos que dure ln célehre guerra

por la falta mas en la cara con fierros canden-

IV

Por lo deinns los araucanos

habia

adquirido

militar. Se ba'ian y organizaban esperiencia fias con toda la estratejia i t4ctica mas babil. en su condicion, del mundo. No se batian divia. rnble Luchaban llegaron a ser los primeros

una grain sus campaSin duda, guerreros

destreza, minaba en ellos la cabeza

a pié como en tiempo de Pedro de Valde a caballo, que manejaban con admidôi en sus marchas i en que ataques sobre el corazon. Se batian

856
como triunfo; ocasion dado. fué el que meel problema «le la guerra de Arauco al jor coinprendiô idear cl sistema de conquiahi graduat de la Araucaufa que einpezé a poner en en 1601; sistema pmetica con tino i constancia haque si se bubiese proseguido como dos siconseguido paciHcar la Aroucanfa, glos i inedio mas tarde babia de implantai* un sistema discrecion i paliarecidu; perti eso sf con mas tnlcnto, ciencin cl îluslre jenerstl de nuestros dias don Cornelio de cuyo plan ideado por él solu i puesto en desde 1861 a 1883, teïmino de la campaejecucion iia de Villa Rica, diô al fin por resuit ndo la pacificaoion i ocupacion definitiva de la Arauuania: plan del que nue estcnsamciite en cl segundo tomo de este ocuparemos libro. Basta que a él se deba la l'undacion de todos los Saavedra, pueblos de la Araucanfa El sistema de Ribera nca de fuertes de la Araucanfa moderna consistia i civilizada. en establecer una Ifbrmse El gobernador don Alunso de Ribera Icones les cuando contaban relmian el ataque era desfavorable. de probabilidades cual ast,uto zorro cuando la Hé ahf el verdadero solcon

en el Bio-Bio

e ir avanzando

al interior

poco a poco con el tiempo, paulatinamente, sin dejar enemigos a la espalda i atrayéndose a las tribus indfjenas vecinas por medio del contacto diario del comercio i de la jente. En consecusion de Santa Fv, Jésus, de este Buena proposito Esperanza fund6 en los fuertes. Rere, en el

punto. dfiiiominado. Huilquileinu (Bosque de ebape^s),, el.de Nacimieoto, liampdo asfpor habersixlo.fuadado el, Senor" en 1604^ el de $an Pedro,

de la Paz, a la or il la opuesta del antiguo vado de Chepe en Concepcion etc., etc. FunrUS tambien el fuerte de Talcalmano la baliia pma protejer a Iùs indios de paz que hnhia en i cuidar del ganado del ejército que apacentaba el sisteina de Hiberna no se prusigui6 en lu que tue orfjen de las nuea eaperimentar los tena-

en las Vegas. Sin embargo, el trascurso

ciel tiempo, vas calamidades que vulvieron ces conquistadores. A esta fecha habian

invadido

como si los maies jesuitas, felices colonos hubieran sido pocos todavia. Las viruelas las introdujo el gobernador de Villagran en 1561, al

el pais las viruelas i los de que cran v.fctimas los inFrancisco

buque que Io train ciol Peru, cados cle la viruela. La peste si,. propage rapidamente en todo el pais, hacienda los mas espantosos estragos, en los indios; pucs no se conocia todaparticularmentc via la vacuna.

llegar a la Serena en ol en que venian algunos ata-

il los jesuitas, éstos se introdujeron en Respccto lf>93. El 12 de abrit de ese afio entraban a Santiago ocho jesuitas venidus ron tal preponderancia del Perii. En poco que se constituyeron los reyes obligado tiempo tomaen un verda-

dero peligro, vicndosc de Espana al fin a esr ulbarlos, como en efecto se hizo en 1767. Las riquezas que habian adquirido Uegaban Aparté de las numerosas propiedades seian en las ciudades, haciendas cuidadas grandes a scr casi fabulosas. urbanas

que poeran clueiios de cincuenta i nueve

Estas por 1200 esclavos. citadaa por el senor Barros Arana fueron las haciendas, • siguientep, avaluadas mas o menos, en cuarentiv millonea

358 de pesos con las de m as En Santiago:-La propiedades: La CalePunta, Pudngiiel, (La Compitfiia), Rancagua, ra, Los Molinos(al poniente de la ciudad), Quinta de la Ollen'o, calemu, Chacarilla, Limache, Isidro, $ufioa, Noviciado, Clieguen, 12 propiedades. Quilicura, San- José, 2 propiedades. Oeoa, La Calera, San Pedro, Chacabuco, En Melipilla: Bu-

6 propiedades. Mar, Vina dcl Almendral, 5 propiedades En Aconcagna:

En Quillota: La Pulmn, San Eu Yalparaiso:– La Vifia del Pefinelas, Las Tablas, Colmo, San Francisco de ReColcbaEn Talca: En la

jis, 1 propiedad. Eii Colchagua:– Chacarilla, gua, San José de Colclmgua, 3 propiedades. Tuao o el Fuerte, Qui vol go, 2 propiedades. Serena: Clmcarilla,

Quile, 2 propiedades. En el Maule: Longavi, Guenon, 2 propiedades. En Ohillan:– Cato, 2 propiedades. Caicaguin, En (.'oncepcionr–CuValle de Panqnegue, o Puchacai, célèbre por sus (.'onuco, ^ipas, San José, San vinos, Manguelinu, Toninco, Ventura, Salto de la Laja, Rosendo, Huemanagiie, Curipichun, chacucha, Andalicn Mngdalena, Torreoh, El Roble, î> ju'opiedades. i Colcura, 3 propiedades. Aparte de lo referido, deses asolar habian En Arauco: Coronel, Total 59 haciendas. los corsarios Lota,

empezado tambien las costas araucanas desde

ingleses i holana fines del siglo XVI a Concepciun al sur.

V

A pesai- de estos tieui^o^ nn4uv|eron del todo renidas

de borraecas, con fas amas.

las letras

no

ya a figurai- cI célèbre poeta araucano, Penacido en Angol en d decenio de 1560 a "natural de la ciudatl de RI/col de Cliile" como acostumbraba a llamarse siempre por orgullo. Aunquc su Etnpezaba dro de Ofia, padre éralo un capitan espafiol, infiéresc que su madré fué nraucnna, por cl silencio que siemprc Ofia guardo reapccto al orijen i nombre de su madré, lo que, sin embnrgo, eu aquella época lus cnpitnncs e*paûolc$ indijenas, cnvolviem matcrno. Siemlu do Lima, licenciado eu la Universidud de San Marco» a fallu de era cost tbrmarnu timbre fomente el que familia de mujeres

iinijcrat espnfiolas, para que Ofia en las dudaa de! misterio su verdadero orfjcu

Ofia publicaba en lf»i>G su poema Aranco Loniado, destmadu a cantar lus bazufius de don ( larcin Hurtndo de Mendoza en sus de Arauco; bazanas Jhmosa haque don Alonso de Krciila en su Antuvaim bia dejado relegadaa al olvido, sin duda en revanclia de la grave ofensa que aquél le innriera en Impérial. Ocurriu, en efecto, que al regresar a Impérial don Garcia Hurtado abril de «le Mendoza 1558, decidiosc su campafia a Cbiloé en a pnsnr ail/ el invierno, como de

lo bizo, viviendo con la ostcntacion i cercmonia de todo un rei. Al Uegar se encontre con la nuticia de la abdicacion de Carlos V de la corona de Espafia de la «le su bijo Felipe II al trono. exaltacion Como era costumbre en estes des fiestas eu Impérial, de orden lebrar Inn fausto ftcontecimiento. casos, :e bicieron grande don Garcia, para ceHubo torueos militares

en que los capitanes hacian lujo de su destreza en el. manejo de las armât* i del cab'allo. Don Garda ocudio a uno

360 de estos torneos, encnbierta En estas la cara con la visera i Pedro del de

casco, acompanado OI11108 de Aguilera. tan lia m ado Juan colocar su cabane toinara lera. Como

de don Alonso

de Ercilla

de Pineda, entre el de Kreilla a tuât Kreilla

otro capicircunstancia», se avalanzo bruscamente a i Olmos de Aguiesta intrusion, desen-

vainû su espiula se trabo et duelo. Don Garcia niirnndo este acte conio un desacato a su autoridad, cojio" una maza que llcvaba colgnda del arzou de su ailla, i aco inetio a garrotazos de contra doude compafiero. sia vecina, prision porta i su otro a una igleliuyeron a ri'fujiarse t'ueron sacados i eonducidos a la nada inénos «le que ni dia et intbrtunado

conmii,

cou la orden

giguiente serian ambos decapittufos en la plaza pûblicn! El? la noebe recibieron los auxilios sin espirituales, de salvccinu, esperanza alguua por cuanto don Garcia liabia de que nadie le bablasc de perdon pala los rcos. Pero como ânibos capitanes cran npreciados, se asegura que las senoras de Impérial inHuyerun en el corazon de don Garcia para que les perdonara. Al efecdado urden

to, pocus instantes antes del fntiil desenlace, se les conmutaba ta pena de muerte por la de prison deaticrro fuera de! pais, como se efectuô despues. perpétuo I tué asi como cI lainoso poeta estuvo eu un tris de dejar sus hucsos en Impérial, privai) do nI mundo de las letras de su Araucana, que tan célèbre lo lia hecho en los anales de lu 1 itérât uni universal i que tanto lia contribuido canto Este tambien en trovas a la celebridad inmoilales. de don Garcia, lo olvidô et de la herôica razu que

acto atolondrado

361
poeta al silenciar verdugo. Fué este silencio en su gran poema el nombre de au

cl que se levanto a reparnr mas tarde el poota nraucano Pedro de Orin, el primer poeta chii sin duda el mas ilustre de leno en urden cronolojico, los de Cliile en la era colonial. ta ocupar el alto puesto de Lima i que sus cantos fucran mo Culderon de la Barca. Su prestijiu 1o llcvo hasde fiscal (le la Real Audiencia celebrados por et mid-

de tan orijinal Pero, para ocupnruos dctalladamenie poeta i de sus obrns, haremos capitule aparté en los comienzoa (Ici proxiiuo tomo; nsf, recorilaremos, ya que los poetas andan «ienipre de la maiio con las niufaa del Pnrnaso, a las liijaa lia enultecido, de Arauco que la liintoria o la o verdadenu», pero que desdo ToguaMa a Quidora, desde Fredeade Raclama a toda osa pléyade en fin ficticias araucauua

leyenda son un recuerdo sia a Gualeva, de celebridadcs

que han dejado una luiella de su paso que yn van borrando los .siglo.s! Hé allt un cuadro jcncral de Io que llegaron a ser lois al terminai* el siglo XVI, cumque historinmos en la rejion cuya historia i cuyas tradicioues prendidos dando la estensiuu nos ocupan i a las que seguiremos pueblos debida en el seguudo tomo de este libro.

riKT l)tL ToMO rUlMEhO

CRONICA DE

LA

ARAUCANIA

IIDICE

DE

TOIO

PRIÏESO

PAJ, 3 9 13

DESCUBRIAIIENTO

I CONQUISTA

(1544-1554)

Chile.– Celebridad merecida. CAPfTULO PRIMERO.– PeqleSo Por qué ne ha llamado PbqueSo Chile a la Arauoanja.– Coofiguraciou de au territorio. 8a ««tension. Rejion privilojiada. VejeUcioa i minérales. Brillantes penpectivac para la mineria.– Lo que verdaderamente se ha denominado Araaoanîa.~Dûtrihiioion del botin: pcovinciae de Malleco. Cantin, Araaoo, Conoepcioa i BioBio.– jAraaeo o Artncnnîa?– El Ribimbe i el mistorioso rei indio del de Arauco. Loochengo.– Orfjen del nombre Bio Bio.-Id. 19 Opinion« divenas II.– El nauta.– Aflo de 1544.– Ignorancia en que se OAPfTULO estaba respeoto de las oomaroas aranoanas, Maniee Iteta. Deseos de ValdiTia por esplorar el snr. Conoepto eu que ténia a eue terri· torio.- Noticias que adaniere de él. La proyincia de Banoo. Temple de esp(rita de Valdiria.– PreparatiToe para una eampafia a Raaoo.– Feus oportanidad.– Un naata jenorés.– Beoonooease la* ooatM aranoanas.– InstMwoiooes dadas por ValdiTia.– Se haoe a

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Rcctificaciones nconables viaje. Importantes dosenbrimiontos. do naestro "Annario Hidrognifico" Roxnltado feliz El rogreso. de e»ta oupedieion.– Lae tierrns dul cacique o rei indio Leochongo. Las espedieionarios i la byenda CAPfTULO III. Uv impkrio makavim.oso.– Alieientos que impnlsaron a oouquintar et sur.– Imperio de Loochongo. Doscientos mil guerrcros.Un tomplo con dos mil Baoordotea.– Ida mistcMuriaui. La Quinquina. Heiao do Auuzona*. Cielo de Oro. jerez que nm udmiUm lii jos vurone».– HistoriaJorcs de Indias. Agustin du Z/irate i Lopez de (Jômara. Lo« primeros ratones imEcha troa mil balUn«gorcro indio. chengo. Puobloit i niiloH. sas .1 niar. C'onvoca a la guurra. Entado social.– Croenciai i preocupaciones CAPÏTULO del conquistador. IV. En <'AMr.\S.Impacicncia Enoomieiida su alma a nuostra Seflora del Socorro.– Sale a campsfla. Anode \Ï>W. Monsnjero» de pat.– EstadoK de Arunco i TuBatalla de oanol. La inarcha. Ataqncs continuos de Ion indios. Qoilncura.– Acampa Valdivia un CI valle do Andalicn.– Recorro ol Bio-Bio i cl actual anionto do Conccpcion.– Preséntase el ejército indio.-Rotirada a Penco. -Ardid que Halva a loa eopailolos.- -Hayon a Santiago

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CAPÏTULO V.– Confederacion auaitana.– Ojcada sobre el mapa de la Araucanfa. DWisionesnaturaluM. Trou di versas aonas. Rejion maritiina.– Rejion ccotij/. R'ijion Hud-audina. Organiiacion civil Lroucana. Butal-Mapus.- T*iris«ticcion i limites de ellne. Topografîa.– Tndios coetofioK, llauistax i ^ehuenches– Los Entados de Aranco.– Oiîjen de los Extados. La papa, orijinaria del valle de Arauco.– Cantone* La Araucanfa his. Boroa.– Indios rubio* târica. -Antiguas poblaciones espaflolas on Ion Butal-Mapus designudoA.– Un» fuentô inaravillasa.– Pinarcs. Yorbas médicinales. rol flora Orografîa i OAPÏTULO VI.– Orcckakia. Scllo distintivo de la orografîa arauMontafiasde NaMontailas andina* cana. Rejion montaflonu. Grandiosidad de Nahuelhuelbuii. Boncajes en el valle contrai. buta. Orijen de au nombre.– Su jeografîa i su papel ante la bistoria.– Rios i valles.– Valle de Puren.-La Roohola de Cbilo.– Celebridad de Puren.– Isla de Colipî.– Lamaco.– Choll-Choll.– Impérial.- -Su porvonir. Bella doscripeion que hace el sabio DoEl pino meyko. Sn esploraeion de las montaflas de la Araucanfa. cbiler.o. El pifion.– Prodijioa de la naturaleza CAPiTULO VIL– Eba iiekûica.– Aflo de lôftO.– Principio de la era hernies. TrabajoH i contrariodades do Valdivia.– Sale triunf»nte. Marcha al sur a la consista. Su ej^rcito.– Organisation. Lleg» al rio Itnta.– Reguerimieuto a loa indios. Oampamentoen la ixla de la Laia.– El Nivequeten. Paso de este rio. Disputait Ion indijenas.– Reflido combate. En el Bio-Bio, trente el paso a San Bowrado. Atraviesan a nado el Bio-Bio loa araucanoa.– Ajalto al oampamento «mafloL– Prosiguen diarios oombatoa.– Esqamploracioiiea.– ByMqetre yVJdivia dirijine a

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paraento en el aotoal aitio de Conccpcion.– Mt<morablo batalla noetnrna del Andalien.–Victoria do lo« e*pafiole«.– Rotiranse a lu vegnade Talcahuano

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CAPITCLO VIII.– Pbnco.– El duliuic w voile do Pegu.– 8u amcnidad i lozanfa.– Orfjen del nombre de Penoo. La mejor bahfa do India».– Fûndiwo el faerto de Penoo. Fortificacion.– Delineaso La Concopcion. Erfjese en ciudad. 3 de marplanta de ciadud. io de 1550.– Ropnrtimicntog do tiurras i nombramientoa civiles. La chûcura de Pedro dt Ynldivia.– Poncwon de Lopes do Landa. ConHualpon i Tnlcagucnu.– Orîjcn del nombre de Talcahnano. Tocan Ion ponconos a la guerra.– Asalto fuorto do Penco. Cuarentrv mil indien.– Sua trajet i arma* La derrota.– Etcuadron aranoano. Prevcncion do lot osalianteH.– Mietlo que lea infundc la cnballeria. Mucrtn*i prisionnro». Bârbaro caatigo de Valdivia. Dios i el Diubl».– Polean contra los indio« San Pablo i la Virjen Loii huinco8.-Ro.il cédula de C.'irlo» V en Marin, Begnn Valdivi* favor do Concepciou. 87 HenUdiou poncoua. Avlilloi-o do guerra. CAPÏTULO IX– La TUAnuiox.– Crueldades do Ion oonqoiitadorea.– El Albaa do Layapié.– Su defenjut. Notables raaocacique namientoR. hnrnstni a Valdivia sus injtuticias i engailo».– Maerto do Albaa. ReminiHoencùiMdo la batailla de Penoo. La tradicion. –lia pretendida apuricion do San Pablo i l:i Vivjon Maria.– Creencia joneral de ettti aparicion.– Asevoiacion de Vnldivia. Opiniones de lm hiHtorindorett do la colon in. Diventoajnicion. El "boldo de la Vîrjen" en Penoo. Adoracinn que de 6l se hace. ReverénoiawjIo como a una im.îjou wiyrada. El abato La antigna hormitn. Molina. Gùngora Marmolejo.– Esplicacion acertada.– Nueatra §ociedad dol paaado. Por que nos bemos ocnpado del milagro de Penco

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CAPITULO X. A ralco.– Primerai buque* que anclamn en PonConduce socorros para Valdivia.co. Ettpedicion de Pastene. Temor de los penconos.– Solicita n la paz.Principio de la conquista de Aranco. Salen don e«pe<licione8 pars Arnnco. Pastene i Alderote.– Ivla de Santa Maiîa.– El territorio do Lavupié.– Puéblanlo dioz mil araucano*. Dan vivere8 a Pasteno. La moral de esta* eapediciones. Jnicio del cronista Maiiiio do Lovora, contemParlamonto de onoiquea. poraneo de Valdivia. Razonamientos del conquihtador. Otras «>hpediciones a Arauco.– Reconoce Alderete les tierras de Colo-Colo. Regocijo que catua en Santiago el descubrimiento i esploracion de la patna do Ion araucanos. Descûbrense Ion llanos de Angol. Marcha de Alderete por esoe llanos. Lleaa a Maquehua. El regreso. 8u poblaoion i fertilidad. Valdivia en visporas de marchat a la conquùta de Arauco 112 CAPÎTULO XL– CoNgoiuTA nt Akauco.~Ai1o de 1551.– Ensuefies realisados. Arauco i la conquista. Reminisoenoias. Enmarcha. C ut', en canoaa el Bio-Bio el «jéreito conquistador.– Toma ei canniv) du la costa. Llogada al Tirûa. Propônense fundar an ne al cion i hermorara de la tierra. Regocijo de los oonquistadoreu. Fundan a Impérial. La tradicion.– Lo que Agnilas Impériales. nosotron bomw risto,– Propôatos de Valdiria.– Impérial, capital

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de Chile. -Contro do on faturo Iraperio.– ReprenA Valdivia a G'oscepcion. Bolleia e importancia de Impérial.– Lo qao f né «nel Crueldadea. El pamdo. Sa riqaeza. Kepartiniiontoa de indios. rio de las Damas. Cuitas i amures. 120 CAPTTULO XII. -Prosugub LA coxquista. Nueva campafla a Arnaco. Sale ol ejt'mto conquistador de Concepciou. h de octobre do l.r).*)l. Recibimiento n Impérial.– Continua el ojéreito ino vaaor au marcha al sur.-La voga del Cantin.-Su celobridad hist6nça. Poblaciones.– Pnso del Tolten. Valle de Toîton. Aliacan i la india Murabuta (dicz maridon). Descubriraiento del valle de El cacique Antonabal. DpscuMariquina.– Asa'to de los indios. brimiento dol valle do (inadalabquen. La india Racloma. Atraviewi a nado CI Calle-Callc. Actitud guerrera de Racloma.– Pai entre Ion dos ejércitos.– FiindaRo a Valdivia. Fundacion de VillaRica i doscnbrimionto de! lago del minmo nombre.– Es podic ion de Valdivia al lago Ranco. Regi-eso del ejército conquistador a Con 130 oepoion CAPfTULOXIII.LinERTADOMUKRTE!– Aflo de 15Ô3. Proap«ridad de la oonquista de la A:aocan(a. Los conquistadores en su de apojeo. El lcon de Aranco i lu lîgailas iraperiale».-Mndnnxan la rida.– Lia trovas del poeta. Kl puoblo Araucano. Fundacion de Arauco. Tucapel, Puren i la ciudad do Angnl. Ropartimientoa de araucanos. Esploraciones del lago Ranco. Rcconociiniento del faturo Oiiorno. Fsclavitud de Esplotaciones de lavaderoi de oro. los arancanos. Poblaeion de Chile. Priinoros sfntomaa de rebelion do Ion araucanoa. Rouuiones de caciAnosinatos i asalto*. ques. Parlamento* de Angol i Tucapel. Diwunos convocando a la guerra.-El 140 puoblo araucano de pie. CAP1TULO XIV.– Lvx i sombra.– Asaltos al fuerte do Tucapel.– Astncia de Ion araucanoH. -Derrota de la guarnicion. Deatruccion del fuerto. Marcha do los derrotados a Puren.-El valle de Elionrn. Una procoeion orijinal.– El levantamiento. Lautaro Sa fido Tucapel 149

«Ait

CAPÏTULO XV.– La rrxukrkccion DE AnAUco.– AAo de 1564.– Tomerowa marcha del ojéreito conquistador. A la vista de las rainu de Tucapel. Principio de la resurreocion de un pueblo.– 8ûcentinela plies del yanaoona Agustin. Adviorte el peligro.-Un del ojéroito indio.– •Desastrotia •orproaa del ej6rcito conquiatador. Lautaro caudillo do Arauco. La Ixitalla. Admirable plan de combat. de loi arauoanox. Combaton por diTinronc«.– Temiblea onooentroa. Dénota de lae des prùnoraa divinionoa arauoanaa. Cantan Victoria Ion oKpnnoleH. Ercilla i Laucnio. Diacono de é«te.– Beuucvjuce la butàlla.– Derrota de Valdivia.– Es hecho pri«ioneto. Sn proaeneia on ol eampamento «tnaoano. Sa muertt. P«rwn«lida4 de Vnldivia^– Fin ciel deaoobrimiento i oonqaiit». 157

LA RAZAARAUCANA·-SUS SUS ORIJENES COSTUMBRUS
CAPfTULO PRIMERO.– Éi-oca incarial.– Orîjenes de la raza araucana. Reinado do Ion incas dol Peru Oscnridad ciel orijon de los araacanos. La ciencia. Probabilidad de ana civilizacion estinMonument*» encontradoo. guida en nuestro snelo. Indicio* de una antiquinima civilizacion.– Opiniones de divertos historiadores. Haceaelea Preguntas que hemos hecho a loe caciques araucanos. procéder de los t/a-t'tros, romanos, asirios, peruanos, noruegos, etc. Raza anterior a la de loi araucanos.– Invasion incfoica i su dominacion en Chiiô. Llegan haeta el Bio-Bio.– Reftidas bataHas con loa araucanos. Monumontolevantado en Quilacoya para adorar al roi del Peni. Son arntjados del Bio-Bio los poruanos por los arauet Manie por limite del Imperio del In»». fin de la canos.Fijan dominacion incûsica. Triunfo de los amucancs.-Bienes que prola invasion dujo 169 CAPiTULO IL– La gukura i LA paz.– E«tado social de loa araucinos. La çuerra, la tribu, la fumilia. Dignidades do gobieruo. Toquis, cuciquai, capitanes i ayudantei. Las convocaterias do guern». Con^ejo» d3 caciques. Éjection do jcfe del ejéroito.– CurioMMceremoniiut. Jununcntn militar. Proclamncion de la guerra. Ejerciuios militnres.– Aprestos para la camparta.– Sacrificios que ce imponen.– En marcha.– Sas armas ofonaivas. Lan ras, fléchas, uiocanai. Armasdefeasivai. En oombate. Canton de victoria.La retirada. Los eau ti vos.– Su sacrifleio.– Grandes fieutas a su rauerte. Soloainidades que ne verifican. Cantoen honor al difunto. Celebraoion do la par. La guerra i la paz. 178 Otras ceromonias. CAPÏTULO III.– Antiuuo Akaico i los araucanos.– Antigua poblacion de la Arsucanfa. Centros principales de poblacion. Numéro probable de habitantes.– El «rancano.– Su :dioma. Nobleza del idioma araucan^. Redaceionee o pneblos. Sa Los boroanos. orîjen maa probable. -Los ohonoe, 8uperst«ciones. Ideas de la inmortalidiid d-! aima. Batalla» en las nubet.- Los caciques i los oleanes. Las armas célestes.– El Meru i las xorraa.– Creencias Fiestas pûblicas.– Fiestas de los Toquis. arraisradas. Los sueflos. -Celebracion en me noria de los maert<)s. Los hechiceron. Juoor de majia. Los Boquibuves o sacerdotes dol democio. La saïida de Pu Cautirio. Regocijo pûblico. 189 CAPÏTULO IV.– Vida intblbctual i matbrial.– El arte de la oratoria.– La mùsica. La poesia.– Romanoes i c.nciones. -La medioina. Los hechioeroc i los machis. -El arte de curar. Chariatanerias. Los aranca: son grandes herLolarios. Yerbas meâcinales. 8os virtudes.– -Lo que no sabemos aprevechar. La verdadera botica la tenemon on naestro propio raelo.– La division del tiempo entre loa araocanos.– Afios, meeee, semanas, Jias i horas. Meteorolojta.– Los vwntos.-Leyea penalea.- El hurto, el «leaiiato i el

ses Industria.– La oaia i la pasca.– TJtilei da qaa haca* w> Dtstraaa d. kM araucanos para casar i petcar. de balsas, eanoss i piraguas. Conbate entre inToman al aborlassa i iiwmwm.– Un> armada uaval araueana. daje sa MVfc> aspaJIol.– Los arauoanos son grandes oadadores. de k> antcrior. Una eupeetaculo que hemos preaeaAprapMto eiado. GAPfTULO V.– La fax i ma entre i.obakaucan<>$«.– Iapoligamia. El autrimoaio. Comnra de las ïiijas a lois padres.– Fiesta matmnonial. La* bodaa.– Loh parientes del novio i lo« do la novia. Buile i oanto. CaPamientn de indios poObwqaiaa mdtnos. brM. El implo.- -Et adoltorio.– El divorcio.-Leyea por que estân fejtdoa.- La mojer m ana propiedad que se hereda de padres a hijoa.- Solennidades en la oonstruocion de canaii. –Las mujeres emfaaraatdat. Haye de tllaa la familia. Superaticiones.– Àrrojan Bantinmo. piedra8 al w>l para qne nnsca pronto la cria tara. Urianaa de loa hijon. Education.– Ejercicio» a que In* aometen. Dei modo er>mo prenden inego.-Agua.-ComiTrajee i adonna. da i bebida».– Tj« entierme. Medicii<a.– Yorbas médicinales i el two de ellaa.– Fin do la parte wgnuda 210

IGUERRA

A MUERTE!

1554-1604

CAPlnJLO I.– El. HÉaoi Indumo.– Loutaro, emblema nacional. S» Mflimtaito. 8a oaatimrio. Epoea probable de nu cautiverio. Tida de Laoiaro.– Orijeti de au nombre.– Llâmasele Felipe ea -fil' Su intolijencia i tugneidul hijodol Bei.– Sa educacion. dad.–S« amor patrio.– Complâtaae en el alsamiento de sus conpatriotaa.– Haye de ea*- de Valdiria. De«pnea do Tacapel dirije la batelb de Marilmano.– BeUlion jeneral.– De«poblacion de Aranou, Pma, Aoffol i Villa-Rica.– Viutona de Lantaro en Maribuano. H*MI|«ui da batalla. Uegan a Conoepeion los derrotado* Oaadt et pavi* SoOaadro daajrarrador que présenta la ciudad. sttraaf* «rua Lavlaroel BioEapauto jeneral.– Huyen a Sanfay ha poMadoraa.- Abandooan ouaoto poneen.– Entra Lautaro a CdMi pcion.~La aaaoea.– Inœndio de la ciudad.– Monologo de Laataro m praatncia de lar rainas.– La obra de la oonqniata des228 traiéa ». CAPÏTULO IL–TJi.tixai caupaKas dk Ladtabo.– 8v lryrnda i *u SAcaincio– Xhtm de 1&65-1567.>-Campafla de raina i deanlade ^Uagraai a la AraMan(a.» Asola a ta psno euanto enouentra.– Ll«fa a iMparlal i ragrasa al norte por el valle central.– Impeeial i Valdivia an oabo maass de aiaUmiento.– Ooerra a muerte «M kM«i a k» iadioa.– Aaéoa iBBumanoa de los oonquistadores.– i la espanoU.~Tres mil arauahwdaJs aasra k adillhaweaiia aaam alMfaaW– Bocrorea da «ta locba,– Lautaro en Impérial.

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Beediflcaoion de Conmpdoa.– Vuelve Lautaro sobre alla i la de* traye.– Segunda peregrinaeion a Santiago.– Nueras «mpresasde Lautaro.– Intenta apoderane de Santiago i arrojar de Ohile a los «paiioles. Sas trea oampafias oontra Santiago. Peteroa, Loa i Chilipirco.– EstratLjema para asaltar a Lantaro.– Loa araores de Lantaro.– La india Guaoolda.– Bellfoimo «piaodio do amor.– Asaltan a Lnntaro.– Muere oombatiendo al lado de Guaoolda.– Lautaro i en fama nnivenal 237 CAPTTULO III.– CamiaRah db paoificacion Los iiiBOBS.– Afiw de 1557-65.– Arriba a la Qniriqnioa el nuevo ejército paoiflcador de la Araocanfa.– Vuélvese a fortifioar a Penco.– Aoomete Sale a campaAa al Ettado de Aranoo el ejérocio de Caapolican. don Garcia Hnrtado de Mendoza. Célèbre campafia deede Penco al Archipiélago de Chiloé.– Renidas i memorables batallu en la marcha.– El poeta Alonno de Eroilla.– Canpolican i demu héroea îndianon.– Teoas retiftencit de los arancanon.– Nnevt» poblacionéa.- Fondauion de Cailete i Onorno. de Tucapel, -Repoblacion Concepcion, Aranco, Villa-Rica i Angol.– Mnerte de Canpolican. Terminacion de la campaila.– Tregna de la gnerra.– CampaOaa de los Villagran.– E«pléiididiw Victoria» de loa araneanos.– Nueva rebelion jeneral.– Trinnfos i derrotaK.– Deupnéblanie Cafieto i Aranco.– Victoria de los araneanos en Andalien i et Itata.– Sitian durante dos menu a Conoepoion.– La Arancanfa victono"» 264 CAPiTULO IV.– La Aralka.nU ind«')Mita.- Contint» la lâcha a raueiio.– Infructnosaa campai de los espaAoles.– Los oandillos indice Lonsranabal, Loble i Millalc-lmo.– Repoblacion de' Canote i Aranco. Euplorncion do Chilo« i fnndacinu de Castro.– El gobernador Raravvt i ans deegraaiadas campaHas.– Despoblaeion de P^e^ JAranoo." Terremoto en Coneepoion.– Muerte del jeneral indio Millalelmo.– Eleooion de au snoesor.– CampalUu de Qniroga. Segnndo terremoto.– Destraooion de lu cindadea de la Aranoania. Otra rableYadon jeneral. -Campeadas de Gamboa.– Fondacion de Chillan.– Campeadaa de don Alonso Sotomayor.– La Arancanla trinnfunte a fines del siglo XVI 266 CAPiTULO V– Ruina ni las riktr nnDADWP– Altoa de Don Martin Ofies de Loyola 8n ideal de paeifioadon de la Araneaufa.- Ofreee la pas a los araooanoH.– Reanion de jefes àntes de emprender campa fia.- -Opinan por que oesen lu hoetilidadea.– Opina Loyola lo contrario.– 8ns campaAaa.– Fnndaoion de Santa Crus de Loyola.– Id. del fnerte Jora» en TaloamâTida.– Id. del San Salvador en Pnren.– Id. otro en Lnmaoo.– Lfnea de fnertea en el Impérial.– Campeadas de Loyola, Aparente eatado de pas de Ion anneanoa.-Planoa de rebefion de PilanUro. -Marcha de aaaltado i moerto.– Grito de reLoyola de Impsiial a Angol.-Es

PraténdfteeasaltaraCooofpoion.– A«ltoi ruina de Vakttria,

Aamltoeinoendio 4t

de Chillan.-»

870 OAPItTJLO "VI.– Horrorom sitio di diezmk» ME8E8.- Afiot de 1599-16110.-La insurreecion on Impérial. Prépara tiros de defenna.– El ejército de Anganamon. Sitio de la ciudad -Primer ataque 18 de enero de 1699.– Dentruccion de Maquegua.– Degftollo de doacientos indf jenas. Beuninndel cabildo. Dentruccion de Boainlamiento de Impérial. rm-Completo Muerte del rejidor Valiente i sus soldado». Abandônaxe la pobUoioii i ref ujianse en el fuerte.– Inoendio i saqneo de la ciudad por Anganamon.– Continua el aitio. Torribla ntuaoion. Implôraae aooorro a Concepcion i don dâ.– Construyen un baroo para aocorrerae.– 8alo para Concepcion.– CWiseade este barco.– Maere el nuevo rejidor i todos soi soldados.– Pelean mujeres i niflos. Perecen de hambro i «éd. Comen raton« i cuoroa. Horribles penalidadea.- -Perecen casi todos los habitantes. Ofreoo Anganamon dejarle* libre el paao a Angol i no qoieren. 1Gmeses do mtio. Huyudel faorte un fraile oon una india. Llega el gobemador i deupnebla a Imperial i Angol.La imûjen de Nneatra Soflora Milagroa que Re contaron del sitio. de lu Nievea 284 CAP<TULO VII.– Lo3 Màrtirkb Afloa de de Yilla-Bicâ.– 1.599-1602. PrincipioB de la robelion.– Préparai ivos de detenaa de Villa-Rica*-El capitan Baatidas.– Qoieren eolicitar ooorroa i enonentran lot caminos tomados. Aialamionto completo. El caAaeninato de dowjientoa cique Curimanque i ol capitan Beltran. Aconwtenla sieie mil incaciques. El primer asalto a Villa-Rica. Sitio del fuerte.– 8andijenaa. Saqneo e incendio de Villa-Rica. gnentoa oombatea. Cautivos.– 8ugundo ataque.– Die* mil gaerrero«. Hâbil eatratajema i los derrotan.– Sâl>c*e que Yaldivia ha sido destrnida.- -Principia ci hambre en Villa-Rica. Llegan a sua muroe Pela nta ro i Anganamon on diei mil guerreroa. Exijen que M rindan. Los cautivon. Retlronae Pelantaro i Anganamon an eombatir. Miaeria en Villa-Rica. Se concluyon los vîverea. Mueren mnjeres i nifios de hambre. Aliméntanse de yerbas i de oarne de indio.– -Nneva eatratajema do Beltran.– Vnelvcn a escaeear los alimentoa. Sobreviren solo dooe hnmbres i diei mujeres. Penalidades sin onento.– Horribles saorifloios. Un» madré a* corne de hambre a sn hijo.– Otros aaaltoa.– Mnertos i cantivos. Et prisionero Chavarri i sus treinta ailes de oantiverio. Piden wooorros al oielo. Ultimo asalto. Mnjeres oonvertidas en soldados. 7 de febrero de 1002.– Cae Villa-Rica i sus herôicoa defensorai|. Très aflos de sitio.-Muerte del bravo Baatidas.– Trinnfo del ejército indio. 299 CAPÏTULO VII.-Oui8EA na Osorno.– Aflos de 1Ô09-1604.– La insnrreooioa en Osorno. El rei Chollol i el cacique Curubeli. El nueyo ni Libooy.– Empiéta la relHiou. Preparativo» de dofunsa de Osorno.– Los snbleyàaos i los frailos misionsros.– Llegan t.-opas del Perû. -El ooronel del Campo.– Regrcsa a Valdivia.– Acércaao a O8orno el ejéroito de Polantam i Angaoamon; Terrible asalto. Peœtran en la-eiodad i la ino^ndian. Permaneoen tres diaa en elU.– Haoen borla de Ion sitiado* Pelantaro les exije se rindan. Aiotan a Orisèo i a una aanta.– Oanta responsos un indio veatido de aoer^ote.– El f raile Jnai Barba.– Oapitanea otra vos a los araucanos.– Lsrantan el aitio i llega el coroneL– Encuentra arruinada la Villa-Bica i mélrese en el camino.–

â7i
Diarios combates en Osorno Sa aiclamiento. Campai a Chiloé. Construyen una barca i naufraga con la tripulacion.– Trâtafe de despoblar la ciudad i huir a Chiloé*. Prépara tivos de marcha; es asaltado el coronel i muerto. Llegan nuevon refucrxos de tropa. El capitan Ortiz. Marcha a Villa- Rica i Ropuebla a Valdivia. abe qne ya no existe.- -Vu^lvese a Osorno. Nuova destruccion de Valdivia. Eapantoaa miseria en Osorno.– "El hambre i sus estragos.– Sucumben mujeres i niflos.– Aliméntanse Ion Holdados de carne tramnna. Sufrimientos indescriptibles. Excenas a que da 15 de marzo de 1604. lngar el bambre -Dcspueblan h ciudad. Marchan a Chiloe* a pie. Trinto odisea de esta marcha. Mneren de hambre i de fatiga 24 mujeres en el camino. Dejan abandonados a nu<* hijo8.– Llagan a Carcltnapu i establécense en Calbuco. Piden limosna a los mdio» i son socorrido» de Chilot'. Comunicacion dvl rejidur al gobemador. La despoblacion i ruina de Osorno. Queda derttruida la obra de la conquista i victoriosos les araucanoë 314 CAPÎTULO IX.– La mon.ia-ai.ikuk/. i i.\ amaxona df. Auauco. Doria Catalina de Aranso.– Profesa en las mon jas domfnicae en Vîstese de paje. Su carrera de Espaùa Huye del convento. aventuras.-Se cmbarca para el Perû. –Sien ta pi: e.i de goldndo para la gnerra de Amuco. Su valentia. Bâtesc en continuos dueloe. Encuuntra.se en varias batallas. Reimiicia del ejéreito i réside en Concepcion.– Emigra con cuatro soldados a la Arientina. Llega a Bolivia. Oonviôitose en miuero. -Vuelve a sentâr plaza de soldaConfiésase en Guamanga i divulga eu estado. do. Su conversion. -Entra de monja de Santa Clara i termina su existencia.– La Amazona de Aranco.-La guerre ra india Janeqneo. Su venganza, i snleyenda sus hazailas X.– La ARAirAsiA AI. tbumixar ki. Rte:t.O xvi.– La CAPfTULO Araucania del pasado.– Progrcso» alcanzados por las ciudades destruidas.– La ngricultnra.- lnduRtria agvicola. Propagacion awmPrccio de lois animales. broea del ganado. InRasa caballar. troduccion de plantas oatranjeras.– Los ûrboles orijinarîos del paà. Los vifiedos de la Araucanîa. Se esporta vino a Buenos Aires. minas antiguas del sur.– -Variedad de miInduiitria minera.-Las nérales. Minasde fierro en San Ro»endo.– Id. de plata en PaniEfectividad de la riqueza mavida, Chillan, Antuco, Villa. Rica. de todo el terr torio chileno. Industria manufacturera. Los primeros obreros de Chile. Esclavitud a que entaban sometidos. Lo^ herreros constituidos en primera agrupacion obrore.– Los sasLres i tipôgragos de naestros dias.– Las clases industriales i el porvenir futuro de las naciones republicanas. Reminiscencias.– El goberLfnea fortificada de fronteras. Sistema de connador Ribora. Plan de pacificacion^ del gobernaanuta graduai de la Araucanfa. dor Ribera i el del jeneral don Cornelio Saavedra en nueftros dias. La« viruelas, los jesaitàs, los corsarios Epidemias del siglo XVI. «sombrosas de los jesuitast– El ingleaea i holandesea.Riquetas Las mujeros aiaucanas célèbre* de la leyenda,– poeta arauoano. Fin dtl primer temo de este libro ou

t

CRÔNIOA
DB LA

ARAUCANIA
DESCUBRIMIEHTO I CONSISTA
PACIFICACION DEF1MT1VA 1 CAMPANA DE VILLA-RICA

(LEYENDA

HEROICA

DE TRES

8IQL08)

POR

Xaewet

TOMOII

SANTIAGOECHILE D
lfti– câllx DM LA COMPARU –1GS

îeaa

JUICIODE LA PRENSA
RESPcCTO DE LA PRESENTE OBRA

una prueba de} pùblico ilustrado Araucania, trascribhnos publica frecuentemente cienzudo crftico senor "Tanto otras

Como

de la aceptacion que ha merecido la publicacion de la Cr6nica de la el siguiente artfculo de los que el conen sus revistas literarias Julio Robert Lainbrigot: como de por algunas nuestra volun-

por la et;casez de tiempo, circunstanciog independientes

emitido antes de ahora nuestra opitad, no habmmos nion acerca de la aparicion de dos nuevas obras que, i contraccion, se recomiendan leidas con deteniiniento a a( inisma utilidad. es hija del esclarecidu de uno de injenio nuestros mas tiernos i aprovechados poetas contemporàneos, senor don Leonardo Eliz; i es obra, la otra, dé la fecunda imajinacion del senordon Horacio Lara, uno de.nueslros j6venes escritores. "La una por su oportunidud, por su iinportancia i

n libros, igi-al mente instructivos, mos por separado en pàrrofo aparté. "La. Crénica de la Araucania^ esa herinosa herôica de tres sigios, cas del descubrimiento "De ambos tratare-

que comprende do Arauco i de su conquista por los espanoles, lacampana de Villa- Rica contra los naturales de las selvas araucanas i su pacificacion definitiva, por el senor don Horacio Lara, es un libro notabilfsimo que ha merecido, no solo los elojios mas satisfactorios por parte do las hombres que han dedicado escrita casi toda su vida al estudio sino tambien de este rnmo del saber humano, la es pi ici U\ i unanime aceptacion i el pûblico en jeneral. la historia mas

leyenda las remotas épo-

por parte de la prensa "EH, a nuestro juicio,

que compléta se haya escrito, desde machos aîlos atras, sobre todos i mns notables a que cada uno de los aconterimientos diera

lugar la raza o et prteblo araucano. "Es tambien la primern historia que se escribe de la Araucania. Tiene, pues, et mérito de la orijinalidad. "El senor Lara, para escribirla, ha debido arrebatar al historiador tante audaz. Su libro acredita una labor consi pesada. jQuc infinidad de pormenores! que profusion de datos i documetttos auténticos! investigaciones que practicar! oontrariedades que vencer! cuantas o desvelos que sobrellnvar! "Con la publicacion de esta nueva obra del j6ven i escelente historiador periodista, cuya oparicion en el de la luz pûbV"ïa importa una verdadera noredad, el settor Lara ha nrestado a su pais un servicio de absoluta i poaitiva imrortancia. eeoenario "No todos estamos dispuestos a cargar con la tremencuàntos obstaculos

m
da responsabilidad chos que se narran de garantir i que deben la veracidad ser trasmitidos de los hecon toda

las mismas aptitudes, no todos poseemos la exactitud; emni la suficiente fuerza de voluntad para acometer presas de tan dificil renlizacion. de aquellos libros que ilustran i educan a las maons; que acusan o un esfuerzo revelan un estudio detenido i concienzudo, "El senor Laya acaba de elaborar uno superior a sus facultades i un espfritu investigador ha sabido cultivar que el feliz autor, en esta ocasion, de un poeta del alto con toda la brillante inspiracion casi Parnaso. "La valor Crônica indomable de la Araucania raza refleja con lucidez el de una de vigorosa i esforzada; una época i enalteci6 la arrogan-

una raza que sititetiz6 i carâcter cia, intrepidez

de sus hijos; de independiente a tantos centenaesa raza que ha dado tema inagotable i para sus inimitables res de poetas para sus leyendas cantos o poemas elevados i conceptuosos. "La historia de esos hechos imperecederos, narrados galanaa llenar

mente

un profundo dan peinas "Por

por el senor Lara, ha venido vacio en nuestra patria historia. Ya no queen blanco.

liltimo, sin ser doctos en la materia, ni siquiera sin embargo, a declarar, que la legOH, nos atrevemos ohra del senor Lara ha aida escrita con todas las reglaa de la retoYica i del arte mas delicado "Puede poca monta, ser que se note en ella los cuales, a no dudarlo, i exijente. algunos errores habrâ de

de enmen-

La luz de un f6sdar su autor en una segunda edicion. foro no apagarà jamas el brillo de los astios.

IV "Junto, tra opinion con estas enviamos de sus lfneas constituyen autor hazaOas, por su talento nuesde la la

pues, sincera,

que

al afortunado inmortales

Araucania, ,,rends

glorificador de nuestro tributo

de admiracion

i su patriotismo. "iÔjalâ! ramillete de que ella pudiera convertirse en un modesto

laureles!"

Julio Agoeto de 1889.

Robert

Lambrigot"

ARAUCO INDOMITO
(îeoe-ieio)

CAPÎTULO

PRIMERO

EL

POETA

ARAUCANO

I SUS OBRAS

Su cnna. –Su niflex. Nuestro Escnaas noprimer poeta.– Pedro de Ofla.de en padre.-Su ticiu de sa primera reaidencia juventud. Recuerdos recibe de licenciado. Pablica au primer en Lima. poema hiet6rico Arquco Domado. Celebridad Elojios que se le tributan. que le dâ. de Ofla.– Otros de Cantabria. -El Vaêaurol Retrato poemaa. El Ignacio Poeafai raeltas.– Crîtica de Santiago. que hace de la sooiedad Jnicio del Arauco de amores. i CanpoliFreaia Domatlo.– Epiaodion retpeoto a nucetroe can. Pedro de Ofla acreedor homenajev.

1

a cantar de Ai-aucu le atNYwra "Quién Araueanat de la riauiaima Detpuet o toacana, ;Qu6 voz latina, heep6rica Por mucho que de mûsioa tupieraf ;Quién punto tras et tuyo computiera Con mano que no fu»«e mar que humanat rl pecho tjmto Si no le removiera El ver que sois la causa de au cantot Pues étta ha sido csri todo punto De donde le tome para oantarw, Doliéndome que en cinticoe tan raros Faltase tan eubido contrapunto." ue O5!a.– Poema Araueo Domado). (Pedro

i de maycr popntaridad De gran prestijio goz6 ^i el periodo colonial el primero de nuestvos poetai en 6rden cronol6jico i el mas fecundo i notable de los de aquella época, Pedro de Ofia. Nacido en Aîigol, o Encolde Ghile, comè él.decia, i como lo bemos dicho, en el decenio

DEBUTDE PAGINATION

4 de 1560 a 70, su primera juventud es del oomprendido todo desoonocida. Sabese que su padrc fué el capitan de Orin, natural de Burgos, rauerto a espafiol Gregorio manos de los araucanos. Pur los atlos de 1570 salin el capitan Ofia de Angol en direccion a Imperial, acompanado de doce indivicluos entre soldados jorcadas i vecinos del fuerte mencionado. A las dus acampô en un carrizal para pasar la noche. Sus le advirtieron el peligro que corria en alocompaneros sitio, a lo que contesté: jândose en aquel desamparado "Ohl estamos aquf tan segurus como en Sevilla! En la mima de guerra rode6 el en la refriega no solo el capicampamento, perecicndo tan Ofia, sino la mayor parte de los que le acompafiaban. Respecto a la madre del célebre poeta, todo hace suponer fué mujer araucana. au padre solo tuvo elojios, celebrando su mémoria en igue cantos, i nunca un ddbil recuerdo siquiera para su madre, de cuyo orijen guardô' estudiado silencio. Para En una relacion de ella recuerda clama 1 tu, mi padre caro, mas perdona, Que no he de dar motivo con loarte, A que diciendo alguno que soi parte, Ofenda mi verdad i tu persona: Por esto callaré lo que pregona La yo2 universal en toda parte, I perderâs por ser mi padro amado por ser tu. hijo yo he ganado. que histôrica conmovido que escribiô, en el trascurso a su padre i su muerte, i esnoche una partida de indios

5
Solo diré que en guerra te criaste, En guerra (como en crédita) creciste, En guerres tu principio recibiste, 1 en guerras liecho piezas acabaste: Donde el servir al rei solo ganaste, I por mejor serville te perdiste, Dejando a los que somos de tu casa No mas que el bien do serlo, i esto basta. Sin duda juventud riéndose poeta peso los primeros anos de su en la frontera araucnna; pues mas tarde refia los araucanos, esc ri bi a: yo cle inuchos dellos Por ser eii su pais mi patria amada 1 conocer sus frases, lengua i modo Que para darme crédite es el todo. Solo se conoce la vida poeta desde la época en en la Universidad de San Mtircos en del Hélo sabido nuestro

que fuel licenciado Lima, i diera a luz a los pocos meses de su salida de las aillas (1596) su poema historico Arauco Dornado, que tanta fama i popularidad le diera. Friiaria ent6nces en los vointicinco aflos de edad.

Al

publicar ese afioen Lima su poema, llovieron los elojioe obre la j6ven musa del bardo de Arauco, que sin duda lo colmarian de jûbilo. Le prodigaron alalmnzas en entusiastas Il» como onetos, don nada Pedro que vecinos de campanide Cérdoba caballero Guxman, el doctor Jerônimo L6pez Guarde Lô/es en la UniTersidad ménos

de Santiago, de Prima nido, catedritico

del hgbito

6
de Lima, i en fin, don Pedro esos sonetos decia: Luis de Cabrera. Uno de

"No sd lo que me cause mas espanto En este milagroso i bello poema O el j6ven que con pecho fuerte i santo Dom6 la jente ind6mita i blasfema, O tu que en tierna edad con mano estrema por tu canto: la dura espada veo Porque si en En tf la delicada pluma miro. Hasta poeta, una relainida dama, que ocult6 su nombre al Eterno le célébras

cant6le:

.Eapiritu jentil, doma la safia De Arauco (pues con hierro no es posible) Con la dulzura de tu verso estraiïa.

Il

Pedro espeso

de Ofia era de apuesto ademan, delicada figura, bigote i de rostro correcto, grave, delicado e inbuen padre de familia, en

telijente; bondadoso, moral, fin, al decir de sus biàgrafos. Del Perû

despasô maa tarde a Espafia, regresando el alto puesto de pues a Lima, en donde desempefiâ fiscal de la Real Audiencia, en el que urariô a una avansada edad. Ona era un versificador fâcil, fecundo i ele-

7 gante. Ademas de su Arauco Domado, public6 en L639 un otro poema destinado a cantar San Ignacio en Espana la vida de

de Loyola, titulado El Ignacio de Cantabria, de doce cantos, con mas de 1,250 octavas compuesto reales, el cual sali6 a luz aprobado por el insigne poeta Calderon de la Barca i el doctor Juan Ferez de Montahan. Sin embargo, el poeta déjà traslucir en su inspiracion en este mismo poema algo que lo mdnos que tiene es de misticismo. En boca dcl profeta Elfas cierra una profunda verdad: Muchos I muchos pone esta estrofa que en-

solo en el nombre

son fieles

hai que sin fé son mejores; Muchos paru su grei lobos crueles, A titulo amigable de pastores. un tercer poema, que aun permanece con el nombre de Et Vasauro, inédicon el

Escribiô to, que

bautizé

de cantar los hechos de la familia de don Anprop6sito drea de Cabrera, conde de Chinchon, virrei del Perd. 1 vaya una muestra de este poema de nuestro poeta: "Cuenta el hijo en el canto X que don Farnando de Cabrera, del marques de Moya, estr1viado en su camino, en que halla escrito el nom-

llega a una gruta misteriosa bre de su familia.

"Admfrase Yendo

Fernando;

i mas adentro

a pa? r, le sale un cojo anciano Con dos crecidas alaa al encuentro,

8 Dos ¡Quién Habitas! [Eres Verdad caras i un de arena en mano. este centro

reloj

erea,

le pregunta,

el que

¡Eres fantasma,

tu el bifronte ditne, o si liai figura?

Jnno? segiira

en tu simbolica

"Aquel go discursu, mcute que espejo

anciano eu que

misterioso no faltan esplica

es el Tionpo rasgos al j6ven Para felices

que

en un lar

i verdaderala gloria un hasta en

conceptuosos, esta resefvada majico, de el

Cabrera ello,

a su familia. se va IV, es

le muestra

en que Felipe poeta.

disefiamlo deci r, a lus

el por venir hasta hechos del Perû, la época de!

el reinado que conde estti cer escribia de

AI liegar que era el

cuarto a quien

CliincLon,

el virrei Tiempo

dedicado su elojio:

el poema,

se detiene

para

ha-

"Ese Cerviz

acertado habra del pié,

roi,

que

la robusta conocido, justn, frio; augusta, bastecido i costa angosta." (1)

conde

Su asegurado La Su Con Vuya Del diestra plena que

su mano

espedicion, potestad al Perû, que

el pecho le imprime

de rija de

barras tierra Cliile

viiTei sur

i la rejion

Aparte compoaiciones

de

sus

poemas, de

Ofia

escribi6

innumerablea mérito, que en

sucltas

no deapreciable

(1) BarnMÀrana.

9 su tiempo fueron leidas con gusto i apluudidus por la jeneralidad de las jentes h quienes el bardu de Arauco se liabia lieclio simpatico. Se habia creadu su publiée. Es digno de notais; tico que nos ha dejado su pooma, Arauco de la sociedud tudo, un rasgo caracterfGIrazado en el canto tercero de describiendo en las costumbres sobre

de Santiago

Albergue A donde I tierra

do liolgazunes i baldfos, el viciu a sus ancliuras mura, do se como el dulcc loto, tîene boto.

Que al filo de la gnerra

Es lu vudo.sa s ir te dunde

^ncullaii

0 todos o los inas gobernadore.s, 1 a doiule por liahlar cosas de amorça, Las del guerioro adûltero se cal Es uim cirso pcsiinu que encnittu 1 en animales Es la Simm De quien sag.iz I atado ai raâstil Ensordeciendo Sin dudn el Arauco cundo sordidos transforme 1 an

inélode

clue eau ta, el Itaco se informa afuern, con ctra.

oye desde a los demas

poeta, aunque donde rem ont 6 su vuelo jigantesco tellano, don Alonso de Ercillo. Dc stinado el drauco

Domado es la mejor su eslro no alcunzô el insigne

obm

del fo-

a la ulturu a bardo cas-

Domado a cantar

les hr.zanos 2

de

ioen la guerra de Araui aunque agraco, lo recargd con nuinerosoa episodios, la accion i entraban de ellos, dchilitan dables algunos i distraen la atencion del lector del osunto principal que don Garcia Hurtado tle Mendoza sirve de alma i trabazon Asi nos ofrece amantcs holican, Quidora. araucanos a la rauquina variados episodios como, del poema. de amores Fresia entre i Cau-

;)or cjomplo, Talliuen G u aie va i Tucapel,

i la hechicera

III

una escena de amor que nos aquf, por ûltimo, i Fresia en uno de el poeta entre Caupolican présenta lot episodios de au renombrado poemn, lo que nos pueHé de dar una idea mas del numen "Fresin Era ella i Caupolican vivian del bardo de Encol: en el valle de Elicurs.

liso i ondeado, Su frente, cuello i mano son de nieve, Su boca de rubf, graciosa i brève, La vista garza, el pecho relevado: De torno el hrazo, el vientre jaapeado Col una a quien el Paro parias debe, Su tierno i albu pid por la verdura AI blnnco cisne vence en la blancura.

de

cabello

-11a las mârjenes de un arroyo poblado de la yedra enamorada, le recordaba mirtos que enredaba el indio sus pasados lances en la gnerra, entregandose "Sentados sin temor aobresaltos samente a las confidencias i graves libradas. i desaliogog, alejados yu los cuidados de las batallna tan glorio-

Ella le dice: jlltii gloria o puede lmbella, que se iguale Con esta que résulta de tu vistu? liai pecho tan do nieve Al fuego i resplandor, Que vale cetro i tnando. ni que vale Del universo mundo la conquista, Respeto de lo que es haberla hecho AI muro inespugnable Dichosoa de tu pecho! que résista que délia sale?

lus peligr<>8 desiguales, En que por ti me puse, amores mioe, Dichosos tus desdenes i desvtos, Dichosos Pues todos eslos i otros maies: ya se han reduçido a bienes tales, Que entre estos altos âltimos sombrfos Tu libre cuello rindes a mis brazoa, 1 a tan estrechos vfnculos i abrazos.

dueno amado, Ai! (Frosia le responde), I como no es de amor perfecto i puro Hallarse en el contento tan seguro, Sin pena, sin temor i sin cuidado: Pues nunca tras el dulce i tierno catado

-12Se déjà de seguir el âgro i duro, Ni viene el bien (si vez algiina vino) Sin que le atajc el tnal en el camino." "Convidado polican por la frescura al bafio, i de las-nguas, Cttu-

dirïjese

al agua subito se arrojn, La cual con nlboroto encnnecido Desnudo A1 recibirle aquel riiido, In hojn: Que el fil-1)4)1sr.rudiundole El cuerpo en un instante se rcmoja, el hrnzo i miisctilo furnido, con ci arte i su desfreza forma

1 esgrime

Supliendo El peso que le diô natnraleza.

Fresia quo lo attendue, Su regalada I sola no se puede sufrir tanto, Con ademan airoso lanza el mnnto 1 la delgada tûnica desprende: Las mimnaR aguas frfjidas enciende, Al ofuscado busqué pone espanto, 1 Febo Para cle propoaito se para, gozar mejor de su vista rara.

Al agua sin parai saltô lijern, IIl1yend(, de miralla con aviso, De no morir la muerte que Narciso, Si dentro la figura propia viera: la frente placentera, Mostrésele Ponidndoee en el temple que ella quiso,

13
1 aun dicen que de gozo al recibilla Se adelanto del término i orilla. el cucrpo sumerjido, Va zabuyendo Que muestra por debajo el agua pura Del candido alabastro la blancura, Si tienc Hastn sobre si el cristal br unido: de su querido, que da en los pies A dondc con el agua a la cintura, cl cabcllo, Se enhicsta sacudiéndosc 1 ecluindole los brnzos por el cuello

Algmm vez el fiudo se desata, I elln. ce finje esquiva i se escalmlle, zahullc, Mas el galan, siguidndola 1 por ol pie nevado la arrebata: El agua salta arriba vuelta en plata, 1 ubajo la meiuida arena bulle: La tôrtola
Mas triste

cnvidiosa
lur su

que los mira,
suspira."

pâjaro

"Divcrtîase con aquellos juegos la enamorada pareja, cuando de subito se les présenta ',la disfrazada furia de viene a avisar al jcte amucano del nuevo biejera", que acaba cle deseinbarcar en el suelo de la paejército que tria. Excita con ello su amor propio, i le advierte que es tiempo yn de que se deje de esos pasatiempos. de la turbacion que al indio le eau-' "Aproveclmndose ean sus palabra, arranca con prestes la meneajera infernal dos vfboras de las que estan sobre su freftte, i se Arde en iras Canpolican; i continua la helasaiTOJa.

14 chicera desarrollàndoleel plan que debo seguir para que salgan otra vez mas vencidosaquellos intruses. De otromodo, si no coite presto, le intima que se veri, Estando el remédialloa tu albedrfo, Sin hijos, sin mujer, sin senorfo, Sin dulce libertad, que es sobre iodo: Pues no te quieras, jai! poner de lodo, Por dar al blando amor lugar vacfo, Ni de famosorei potente i bravo, Venir a ser infâmei triste esclavo. Con esto remat6 la furia horrible Su cavilosoencanto persuasivo, Dejandoal peclio bàrbaro i altivo Nadandoen puro fuego inestinguible: I haciéndosea sus ojosinvisible, Vuelveal Estado el paso fujitivo, A donde su furor, venenoi llama Por las modulasfntimas derrama." "Furioso parte Caupolicanen direcciona su rancho, olvidandosede Fresia que se empena en seguirlo; aplica el cuerno AI timido cariillo i recia boca, De d6 la voz borrisona revoca Alla en Io mas oculto del infierno: Suena de manoen niano en su gobierno, I en brève casi todo se convoca,

10
Porque iban Como en vuelo arrebatados, De aquel furor diabtflico llevados." los principales "Congregados caciques i mocetones de la tierra, resuelven el asalto del fuerte que don Garcfa acababa de construir. Etc." (1) de Ofia sca lo que se quiera en fin es digno del recuerdo i do la admiraciou de la posteridad; por eso sus conciudadanos no han sidq ingrates al contarlo como un bardo acreedor a toda su considération i respeto Pedro

Hist. de la Lit. Colonial oCliile. (1) Cit. de J. T. Médina.– d

CAPITULO

II

D E S 1 H K Y O A

R E I

de lus sictc eiudadcs.– Uesa'tro <L lîoroa. Dcapue» de h dostruccion Trâtase de celebrar la paz con Auiuc:?.– (iuerra défensive i ofcnsiva. Desavenencias a que dan lugar amljos sistunas de guerru. Lo que sigla gucrra nificaba dcfcnsiva. Kl padro Luis de Valdivia, np<>*tol de la dofcnsiva. Décréta cl rei este Ùltimo sistoma de ijucna. guerra Dosacl Bio-liiopoiiîne:ide froutegrado que produce. Miindaso cstablccer antes los arancunos. CVdula de! rci a l<m ar·aura. Quudan lihres i triuuf cuiioa.– InetrnccioncH dada» al padre de Vuldivia, director de la guerra résultait» favorable defwnsiva. Jîiiignn que pro^lucc. Los araucanua en sus corrcrîas. contim'ian Marcha a E<paila Valdivia i su doKengafio. bus ûltiinos dias en cl colrjio de Valladoiid.– Los 14 aAosdo -Concluye defensiva.– Ilusioncs i realidades del mundo. guerra

1

DestruidaH ventura araucano vcncibles

las sietc ciudades, ^luibia tcrininado pur su obra de esterminiu i de muerte cl pueblo contra sus opresores? [Acaao sus guerreros inhabianse dormido en leclios de laureles on la se apodera detenerse del sur humano

embriaguez que siempre triufante i victorioso? Su entereza acometida. fuerte nu les

permitia 1 asl le observamos en la comarca

de Boroa

que, de ese nombre

eu la empresa apénas edificado el en 1605,

17
en 1606 era ya abandonado por el mismo que lo fundara despues de haber sucumbido el capitan que lo custodiàha (Juan Rodulfo Lisperguer) con ciento cincuenta de los suy-os. La guerra era sin cuartel. para siempre parecia haberse anublado nar benigno otras ti erras, olrosmundos, El sol de la paz para ir a ilumitalvez mas dig-

Àrauco! nos de él que el ensangrentado Apesar del rcfuerzo de cerca de mil hombres bia arribado

de Espafm al pais para sofocar enviara la cion, el mayor refuerzo que hasta enfonces no se columbraha altiva Ibcria a la guerra de Arauco, aun el término de la formidable rebelion. en consecuencia, 1)or hacer? [que* cajQué quedaha, Hacer las paces penmino ûnico i decisivo que seguir' la misiones relijiosns; saron unos i estahlccer proseguir guerra opinaron los mas. I de ahi el comienzo del memorable nado perfodo la guerra al fin de su alto trono descendicron humildemente tan sobernno que en nuestra historia se ha denomidefensiva, en que los reyes de Castilla a solicitar la paz al que con

que liala itisurrec-

clel pueblo fiero e indomable desprecio àntes miraran.

Era la primera vez que se ensayaba por los monarcas meditasuriameute de Espana un sistema de conquista en do distinto al que hasta esa ëpoca habian adoptado sesenta Sin aiios de lucha embargo i progresivo ideado el ûnico consideraciones; con ifelicfsimos medio de batallar para someter de que el sistema i pacificar a Arauco. de conquista graduai habria sido de Ribera

por Alonso mas acertado i juicioso, i lo que rcsultados tenaz

imper6 otro ôrden de en medio siglo pudo hacerse no se efectuo en dos siglos i
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e iufructuosaraente.

18 La gucrra defensiva no solo equivalia a declararse vencidoa do heclio e impotentes los conquistadores sino a rétrocéder su linea de fronteras i a perder todas sus conen aquel terri torio, vasto teatro de sus moradores hazanas, dejando libres en él a sus primitives como estaban antes de hollar su suelo las huestes de Pequistas dro de Valdivia. En suma: la guerra defonsiva significaba una fuga, una derrota vergonzosa para los conquistadores, a la vez que una definitiva i espléndida victoria para Arauco como no la habia hasta ose ont onces ninpresenciado i del vicjo mundo con guno de los pueblos de América los cuales habia liliado i n los cuales habian vencido la invencibie Iberia. Se interponia, de honor entre realizadas

pues, una grave cuestion de orgullo i los partidarios de la guerra defensiva, que contaban por t\p6stol i adalid al padre jesuita Luis de Valdivia, i los gobernadores de Clcile i cuântos tenian i habian tenido participacion en la interminable guerra, quienes miroron desde un principio dei padre Valdivia, i con harta. razon. Naciô con ira el sistema

de aqui un duro antagonismo por consiguiente en las dos diversas i opuestas corrientes de opiniones: los que creian que Arauco se pacificaria con la cesacion de la guerra i la predicacion del Evanjelio i establecimiento de misiones en su territorio, i los que juzgaban menester continunr avanzando las lfneas de fronteras, sin dar ni pedir cuartel. iCuâl de los dos bandes hechost El estaba en la verdad de los

tiempo demostrâ que ninguno. Ni se someteria Arauco con la predicacion del Evanjelio e inoficioou misiones que el araucano no comprendia, ni por los

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No liabia de los que pedian guerra a muerte. como los siglus mas tarde mas recurso de pacificacion, lo proharon, que el plan de Alonso de Ribera; esto es, medios avance i progresivo de las lineas de frontera, graduai que, como lo hemos visto, vino a confirmar la esperiencia dos siglos i medio mas tarde con el nuevo plan tan i llevado a efecto en 1861 por el sabiamente organizado ilustre en el que imper6 mas el ardid Saavedra, que la fuerza, mas la mana del soldados griego que la pujanza del romano, dando al fin por resultado la hermofia i decisiva conquista de la que hoi somos todos tesjenemi tigos i de la que todos usufructuamos. Ante tantaa emerjencias hubo de inclinarse rei Felipe III al sistema habia del La guerra defensiva padre Luis pues triunfado por fin el de Valdivia. i cosaba por que du-

la guerra ofensiva contra Arauco consiguiente le quedaraba ya sesenta anos. Al ejército conquistador ba reservado el ûnico papel que le cabia desempefiar ante la situaciun creada para él por el padre Luis de Valdivia i la 6rden de la Companfa pasivamente pendia la de guardar un palmo de sin avanzar frontera que se estaoleceria, terreno mu adelante, dejando libres i quietos a los araucanos en au territorio. sometidos a la voluntad Ejército i gobierno quedaban de la de Luis de Valdivia, quien tomaba la direccion de pacifiguerra i ecbàdose a cuestas la responsabilidad car definitivamente CrUto. a Arauco con la cruz i la palabra de de «Jésus de que dela nueva linea de

20

II
Cun todo, la résiste ncia cnsi unanime que encontre en Cliile el sistema de] padre de Valdivia, nada valiu; i el sistema fué decretado por el rei i llevâdose a efecto pur su mismo patrocinante. A poco, en efecto, Felipe III decretaba la guerra defensiva, ordenando que el padre Luis de Valdivia fuese su director. Espedia tambien una singular cédula dirijida al pueblo nrnucano. El altivo monarca entraba a tratar de potencia a potencia con sus vasallos lioi sus orgullosos vencedures. La referida cédula, fechada en Madrid bre de 1610, empieza de este modo: de la viepera a 8 de dicierai

El

rei:

de las "Caciques, capitanes, toquis, indios principales provinciae del reino de Chilc, i en especial los de Arauco, Tucapel, Guadaba, Puren, Quechureguaa, Catiray, Imperial, otras lesquiera cordillera Angol, Valdivia i Osorno, i de cuaVillarrica, de la costa de la mar del sur i de ln.

assi a los que de présente estais de grande: guerra, como los que en un tiempo la tubfsteis i. ahora estais de paz. De el padre Luis de Valdivia de la Cornpanfa de Jésus, que vino de ese reino a estos de Espafia 6rden de mi virrei de el Perû a representar algunos por

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he que os podrian ayudar a vuestra pacificacion, sido informado" etc., etc., etc. el rei manifestândoles Prosigue que que, conociendo là causa principal que los inantenia de guerra era el mal medios trato ese 6rcambiara que se les dahn liabia ordenado den de cosas i no se les vejara en adelante; i que ningun solelado entraria en lo futuro a sus tien-as; que a todos, los ])erdunaba, i mandaba, en fin, padres de la Compaiïfa de Jesus para que los cristianizaran, que asi liabia ordenado i manda,du cumplir, etc., etc. desde Decretaba que principiaba formalmente a este tenor: la guerra defensiva en cédula la feclia,

"El

rei don Felipe, por la gracia etc., etc.

de Dios, rei de Castilla,

Présidentes

i oidores

den en la ciudad

de mi Real Audiencia, de Santiago de las provincias

que residel reino

i capitan jenei·al, maesde Chile, i a vos el mi gobernador tro de campo jeneral i demas oficiales de mi exercito, alcaldes mayores i otras mis justicorrejidores, cias, jueces do las ciudades i villas, vecinos i moradores de las provincias, salud i gracia." cabildos, En seguida huce saber el rei de que, apesar de haber todos los socorros de jente i de dinero que le enviado Garcfa Ramon para concluir liabia pedido el gobernador en très aûos la guerra de Arauco, no divisaba término a de muchos convenia ella, i que por esperiencia mejor tener el Bio-Bio por liqea de frontera i mandaba se plap-

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de guerra defensi vn; i que, en consecuencio, ordenaba cesara la guerra de Arauco, etc., etc. En consecucion de los propôYitos espuestos por el rei, el virrei del Perd mandô fijar la nueva lfnea de fronteras que debia deslindnr el territorio araucanos del de los tenieiido por raya de limite conquistadores, Desde entôncosse di6 el nombre àefrotiiera nombre el Bio-Bio. a ,'sa Unea, se ci6 tamtease et sistema

con el tiempo, que, estendidndoso bien a toda la Araucanfa, como hasta hoi mismo sucede pues, al decirse la frontera, se entiende que se habla de la vasta zona comprendida entre el Bio-Bio al Tolten. En las instrucciones

que diô el virrei al padre Luis de Valdivia al partir del Perd para Chile en abril de 1612 para ejecutar el nuevo sistema de con quitta i pacificacion, indicâbale acordado fuese el Bio-Bio la que, habiéndose linea divisoria i conquistadores, desmantelase el fuerte de Angol, por estar en el corazon de laa comarcas e igualmente el de Paicavi, ûltimo enemigas del litoral de la costa. debian quedar en pie* a6lo los que consiguiente, se estendian a lo largo de las mârjenes del Bio Bio, en el valle central, en este ôrden de este a oeste: CayuguaSanta Fé, Nacimiento, Monte Rei, San nu, Yumbel, JenSnimo da norte el ultime i Arauco; los tres primeros situados en la bandel Bio-Bio, los tres siguientes en la del sur, i en el litoral de la costa. estaria Por entre araucanos

El ejército, fuerte de mil quinientos hombres, dividido en dos campos: Yumbel i Arauco. Los araucanos mites, quedaban de su territorio. en vista de estas demarcaciones libres

de li-

oompletamente |Qué Victoria

i duefios absolûtes i decisivaf

mas brillante

-23los conquispues obtenido afios de diaria pelea con pérdida de millares de soldados, millones de munedas i siete ciudades arrasadas i de cuyo reçue rdo solo quedaban sus Ninguna tadores en ventaja sesenta ruinas! habian

III

En marzo

del mismo

afio de

1612 desembarcaba

en

el padre Luis de Valdivia a plantear su sisConcepcion tema de conquista con el carâcter de vice-provincial de su 6rden i de visithdor jeueral del reino, con amplios Hacia cerca de dos meses que habia arribado podercs. tambien a Chile desde Tucuman don Alonso de Ribera de gobernador otra vez. Entre âmbos debian ejecutar el nuevo plan de pacificacion. Ribern, quien mejor que el padre de Valdivia i que todos sus compatriotas el rEUnedio que necomprendia ceaitaba de la Araucanin, aplicarse para la pacificacion no tard6 en entrar en pugna con los propositos del patodos los demas nombres de guerra dre, como tambien i la gran mayorfa del pais, i aun como luego lo veremos. los mismos araucanos, con el titulo

Por de pronto envi6 mensajerus de paz a las tribus dândoles cuenta de la mision que traia por araucanas, encargo del rei de terminar cle una vez por todas la guerra i de predicar los Santos Evanjelios, que en adelanto ningun espanol pisana sa territorio i si solo los padres para cristianizarlos con sus misiones.

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Se intern6 el raiaionero a Arauco por la costa i de alli a Catiray, en compaiïia de caciques amigos a predicar por todas partes la paz. Los araucanos, cautelosos como son, no le creyeron i el misioneros estuvo a punto de ser asesinado Celebr6 ofreciendo en el mismo Catiray. despues un aparatoso parlamento despoblar en Paicavf,

ese fuerte, solicitandoles en cnmbio que les peranitiese la entrada a sus tierrus de tres misioneros jesuitas al para convertirlos cristianismo, que a poco asesinados. se reian de la mision de paz del Que los araucanos audaz jesuita, Io prueba de que al parlamento no asisti6 de los grandes caudillos de guerra que ninguno figuraban en ese tiempo: Pelantaro, Ainavillu i Anganatnon, Tureulipe. Cuantas fueron rrerias tentativas Los hizo Valdivia araucanos por realizar su plan continuaron en sus code paz que les halo que le fué cedido, resultando los infelices misioneros fueron de Io cual atrozmente

a los araucanos

inutiles. sin créer

en las proposiciones

cia el misionero. El mismo gobernador Ribera abierta desaveniencia por igual suita. Como observaba el comienzo canos babian vâdose 1,500 400 espafioles Sin obtener concluy6 por entrar en motivo con el iluso jemas adelante, desde hasta 1621 los arau-

un gobernador de la guerra defensiva hecho ciento ochenta

i sietc malunes, lleindios ainigos, amen de 2,500 caballos, que liabian sido muerto.

resultado de ningun positivo, despues aiete anos de latigas, el padres de Valdivia se hacia a la

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vela para Espaiia en noviembrede 1618, eu solicitudde nuevos socorros.Para deqgraciade su famoso sistema, el 31 de marzode 1621 moria Felipe III, su protector, i en el nuevo rei no encontre ya la acojida que en su antecesor. Espernndomejorestiempos se radicô de profesor en el colejiocleVallndolid, en clonde înurio en 1642 a lus ochenta i tnntos a nosde edad. Desprestijiado pur completoel sistema de conquista de que nos ocupamus,volvioa ponerse en prâctica en 1625 por ôitien de Felipe IV el sistema opuesto, que tampocodebian producirningun fruto proveclioso:el de la guerra implacablei tenaz, barbara e inhumnna. Pero, va no ora tiempo: el pueblo araucano habfase convertidoen rei, i estaban dispuesto a hacerse respetar inus que nunca. El nistema de gnerra defensiva que dur6 catorce alios, no habia sido pues mas que una de tantas ilusiones que sueienacariciarse con entusiasmoi carino por un instante para saborear despues el amargo desengairo que brinda a los mortales en su copa cleacfbarla realidad de las cosasde este calaverai loco mundul

4

CAPITULO

III

LAS

JORNAI)AS

HERÔICAS

Aiïos de 1626-1631.– Proclamase la guerra ofensiva.-Error de este Materna de conquiata. CamSométese a la esclavitud a los araucanos. peadas del gobernador Fenwndei de Cîordoba. Actos de salvajibmo del Alznw cl terrible i her6ico êobernador.– Enfnrécenso los arancano*. Lientur i convoca a la guerra. Antécédentes do Lientur.– Campanas mémorables de Lientur. Aaaltode Nacimiento. Intenta Lientnr dette rnr del reino a loe e*paûolen. Trasmonta los AnLientur en Chillan. des.– Burla al enemigo.– Segunda campaila a Chillan. Compafia de Ynmbel.– Batalla de laa Cangrejeros i victoria de Lientur. Butapichon.– Batalla de Petaco i viotoria de Butapichon.– Batalla de los Ro. blés i uuova victoria. Batalla de la Alburrada i derrota de! ejéroito indio.-Colebracion de enta victoria en toda la América.

1

Como lo sabemos, el nuevo rei Felipe IV habia ordenado en 1625 que cesara la guerra defcnsiva que habia durado 14 largus atlos i se prosiguiera otra vez la ofensiva, comu desde loa primerons tiempos de la conquista. Tal ârderi era recibida el 24 de enero de 1626 Santiago por cl gobernudor ba, i el 25 se la procluraaba tentamieutu del vecindario. Por ella se mandaba Luis Fernundez con grau solemnidad en

de C6rdoi con-

que volviesen

a la esclavitud

los

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araucftnos i que se les biciese un requerimierto de paz, i si en el termine- de dos meses no se somatian i se presentaban a paciarla, se les hiciera una guerra implaeable i terrible. Los resultados no tardaron en venir. Los amucanos no hicieron caso al rei i se quedaron tan due nos de sus nctos en sus tierras como antes, sin temer las consecucncias i sin inclinar la cerviz a quien asi les trataha. Desdo luego einpezô el gobernador sus correrfas por el territor io enemigo, cometiendo los actos del mas inhunmno salvajisnio, sin que el enemigo, se lresentase armado. (1) Diversas divisiones corne uzaron a recorrer la Amucanfa en distintas direcciones, arrasando con cuanto encontraban a su paso. Respecte a estas cmlresas vandalicas, dejemos la palabra al mismo gobernador, quien se encarga de reierirlas con la inayor jactancia, lu que nos da una idea tambieu del estado social do aquellos tiempos. En carta fecliada en Yumbel a 10 de enero de 1628, decia al rei: ano pasado (1627) escribia, entre a la de "El Impérial (la provincia) i otras sus circunvecinas, dunde espaûoles no babian puestos los hiés desde el alzamiento ahora veintioebo anos, con tan burnos efectos que les quemé muchns casas i mas de 14 o 15 mil banegas de comida de todas scmillas, i cua'ro o cinco mil cabezos

Marco* obtulto mite delbravocapitan (1) En unade mtatnpe<licion«w «*1 un 1 «le Charri ue «• q fuécuutivailoetaealtotonia VUla-Klea l Hacia 85anua entabaautivo. viejo c SaIîô 1cuviertaacalwiaon nleve c la que

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de ganado que se les mataron i desbnrrancaron i algunos caballos. I demns de que se muchos enemidegollaron mas de doscientas gos, se caulivaron i cincuenta persoun hombre nas i sin perder me retiré por haber ya el invicrno. apuntado alDespues de haber descansado go la jente, se han hecho algunas entrndas por este tercio de San Felipe (Yumbel) i as( mesmo por el del estado de Arnuco otras con mui buenos sucesos; i aunque se ha peleado en estas ûllimas por la grande obstinacion que este enemigo tiene, no me han muerto sino treinta espafioles i algunos cien amigos nalurales, i le cuesta al mas de dos mil i quinientas enemigo cautivos i muertos personas, sin loa gnnados i casas quemadas en estas ocasiones, que todo lui sido mucho, i prometo a V. M. que he puestos i pongo en i conservarla seguir esta guerra con reputacion mucho trabajo, cuidado, gasto de mi hacienda i riesgo de la vida." de guerra no era otra cosa que un aliciente para provocar a Arauco, tambien a una guerra i sin cuartel i fué lo implacable que nucediô*. Bien pronto levnnt6se un terrible vengador de su raza i de su proie: el bravo e intrépido Lientur, seguido de Butapichon i Qucupolien a quienes Arauco confi6 au defensa i su venganza. un indijena animoso i aspierto que durante mucho tiempo habian en paz viviendo permanecido con los espafioles en el fuerte cle Cayuguano. Hacia el ano de 1620 residia en el de Paillareguas, distrito de Rere en Yumbel. En ese ano ne rebelh, declaràndose en abierta host.ilidad contra los espanoief. Ocurri6 que habiendo huido a la tierra enemiga un Era Lientur Este sistema

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indio yannconn, en el mencionudo Lorca redujo a su mujer dejô abandonada fnerte. El sarjento mayor a prision a la mujer creyendo i un liijo Jimenez se habia

el servicio, i con su mande para abandonor complotado despues se sirvio" de clin. Lientur la reclam6 al sarjento mayor por ser par!enta suya, alegnnclo que por esta rai no a otro, lo que no se le le pertenecia zon solo a permiti6. Lientur arrogantemente En ton ces dirijiéndose escribe jento mayor liaUlolc en estos termines, guo cronista: "Dhne, seîîor, al sarun anti-

ipor que ticnes presa a mi parienta? [Que culpa tiene una mujer a lo que un homse fué al enemigo, bre hacel Si su amante cGjelo tu i castigale; pero si la mujer se esta quieta en su tierra, la prendes?" 1 como no le movieran estas rale dijo claramente: bas tomado ese color "Por servirte de

ipor que zones a darsela,

cle tenerla presa. ella i clel liijo Mejor séria que vnyas a Puren a maloquear servicio, que i no a Pailigua donde estamos de es tierra de guerra, i vosotros los espapaz. Estas cosas alzan a los indio notes no tiuereis paz en las obras, aunque la publicais con las palabras." se retire* ardiendo en ira i fué por Lientur, a uni rse al onemigo con su reduccion que consistia en sesenta hombres i ciento treinta mujeres. Esto diebe i les manipronto a lus caciques de guerra festo los motivos que lo iuducian a unirse con ellos para declarar guerra tenaz a lus espafioles. (/onvoco Desde jente, viniendo i dcmas caudillos le dieron luego Anganamon i de fol modo que pudo juntar mil de a cabailo, con au ejército a asaltar a Yumbel i a provocac

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a batnlla campnl a ou ofensor. Como no Rc le présentant hatalla, tnl6 los campos vecinos, an-nstrando con el ganado que pudo conducir; i de esta tnanera continue sus correrias con una suerte sin igual. En estas circunstancins la guerra ofensiva la encontre la declaracion de en 1626, i de ahf el principio de sus de asaltos i de invasiones sucesivas hasta el cdlnhre cunl otro Lautaro del

campaiins Nubie que lo han hecho siglo XVII.

II

Continuando tiles correrfas habia enviado

Fer im ridez de C6rdoba

o cainpeadns por a fines de 1627 una division al mando

su guerra de inuel territorio araucano, de trescien-

tos soldados

del sarjento mayor Junn Fernandez de Kebolledo que penetrô hasta Impérial ejerciendo toda elase do depredacioues, cautivando innutnerables indijenas i talandoles sus sembradbs. Mas, una noclie que esta division acampaba descuidada, Lientur que la espiaba, dejose caer sobre ella con el a rétrocéder con nugrueso de su ejército, ohligandola merosas pérdidaa

habian

cautivado, friega yendo a formar parte en las filas de Lientur. Al tocar retirada la division fué perseguida i hostilizada por el intrépido Lientur en todo su camino. Mien t ras tanto, Lientur organizaba ataque contra el marte de Nacimicnto, un formidable

vidas i de todos los indfjenas que loi cuales huyeron en la primera re-

de

para marcha r en

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seguida sobre Concepcion; pues habia concebido el mismo proyecto de Lautaro: dcsterrar para siempre de sus tierras al Invasor espaïïol. En rcalizacion de tan atrevido proyecto, tres horas antes del amanecer del dia 6 de febrero de 1628, Lientur asaltaba el fuerte con fmpetu irresistible a la cabeza de dos ucil guerreros. Sitiaron la plaza i prendieron fuego a las casas i eiupczaron el ataque. Impotente el jefe de la guarnicion para defenderse, que lo era cl capiton Pablo de Junco, se retira a un cubo del fuerte eu donde se defendio. La poblacion quedrt por completo en po er de lus asaltantes. La guarnicion se défendit no obstauto con heroico valor i polco" bizarramente hasta las nucve del dia, liora en que Lientur tuvo noticias de que el gobemado r al mando de trupas de reinerzo caminaba apresuralamcute a socorrer la plaza amagada, como en efecto sucedia. Se retire dejando sin embargo docientos de sus guerreros muertos en la demanda; pero llevando consigo un rico botin de armas, ropa, etc., etc. Se npodero hasta de dos canones de bronce que defendian el fuerte. El gobernador apareciô cuando ya el enemigo babia huitlo, dejando a Nacimiento convertido en escbmbros de ruinas. Empezose de nuevo a edificar la poblacion, la que recibio por nombre de bautismo el de fuerte de la Resurreccion; porque, a la verdad, Nacimiento habia nacido a nueva vida despues del asalto del terrible Lientur. La rebelion que habia provocado Lientur se habia hecho jeneral. Hasta las tribus de Talcamàvida preparaban una sublevacion, la que felizmente fué sofocada a tieuipo.

32 Arauco entero estaba otra vez de pid en defensade eu independencia desde Bio-Bio al Tolten, desde Ion Andes al mar, linderos tradicionalesque siempre marcaronlos dominiosde su bandera i de su soberania en très siglosque fecundaracon au propia sangre el pedazo de suelo, cuna i tuinba de sus bravosdefensores! Masufano que nunca habia tornado Lientur al hogar de los suyos, no sin el seutimiento de liaher dejado en la demanda doscientos de sus guerreros al pid de lus mnrosde Nncimiento. Comolas viudas i los padres le liiciesen cargos por los muertos que habia tenido, los convoc6a parlamento, i colocundosecn mediode sus acusadorescon la lauza enarbolada,les hablo para convencerlos"diciendoles que no se admirasen do que los soldados muriesenen la guerra, que para ego iban a clin, i que comolos recibian cou gusto cuandovolvian victoriosos,os habiande l recibir conformescuando tuviesen alguna pérdida;que la guerra era un juego, i el quejuoga se La de persuadir a que no ha de ganar siempre sino que ha de haber de todo,de pérdidai deganancia,i que si en estaocasion habian perdiclo,por eso le habia quedado el brazo sano i la lanzaentrerapara volverciganar; que comolos vientos cada hora se mudani tras la tem pesta d viene la bonanxa,asi se mudanlas cosasde la guerra." Revelolestarabien que tenia comprometidas para una rebelionjeneral a las tribus que hasta ent^nceshabian sidoamigas de los espaîioles,quienestendriaiiun enemigo mas en su propia casa. Con estojji otros razonamientos, los llain<5e nuevo d

33
a defender sin liantes por la cual lmbian Todos quedaron la guerra. Obtenida suelve CI.il1an. de lus Andes, i aliundose con los pehuenches i puelchcs, sc déjà caer a Chillan por la espulda, e invade con trescientos jinetes las estancias, saqueando numcrables ]os hogares, haciendo cautivos i arriando inlos piiïos tic ganado. Volviô a trnsmontar Andes con su rica presa, i alejândose del paao de Antuco a donde lo esperaba el ejercito conquistador, lo burlo i llegô a la Araucaufa atravesaudo otro mas al sur, talvez cl de Villa- Rica. A poco organiza otra campaûa, renne canos i se cncainiua sobre Talcamavida, boquete cuatro mucho Trasmonta la cordillcra ni quejas la pat ri a i su libertad, combatido sus ontecesores. conformes voluntad i decidiéronse a proseguir

la buena

Lientur

emprender

de sus cômpatriotas, reuna atrevida sobre campafia

tnil arau-

Al saberse esta determinacion Concopciun. ciudad se liacen rogativas publicas, i el obispo frai Luis de Oré predica que lo que sucede no es sino Jerouimo era solo un instruun castigo del cielo i que Lieutur mente

a un paso de de un csa

que Dios totnaba para castigar a los pecadorcs, tique cesacen lus pecados i cesaria l^ios el castigo". al llegar el ejército de Lientur a AnPor casualidad, gol se desorgauizô por discordia suscitada entre sus jefes, i solo Lientur avanzo, pero solo con doscientos jinetes. Mas, al pasar el rio Loja tuvo noticias que le esperaba otra vez el enemigo i se volviô, dejandolo emboscado burlado. Sin darse un momento de descauso, Lientur aparecia
6

por todas partes tante movimiento

con sus ajiles jinetes, teniendo en consal ejército espafiol i en diaria alarma al mismo Santiago,

a las poblaciones desde Concepcion sin que se le pudiera dar caza. El 10 de abril Chillan. Como los Andes. de 1629 invadia en la primera, habia Corriü toda la campniia

por segunda vez a vuelto a trasmontar

Cliillan, haciendo cle nuevo sale a perseguirle que cubria la guarnicion por las brefias de la cordillera, i al notar Lient ur que sus pcrseguidores estan fatigndos les présenta combate i lus deshace

dt1 los campos de rica presa. El destacamento

en la demanda por complète, sucumbiondo de laguarnicioii i correjidor de la ciudad Gregorio Sanchez Osorio, un liijo suyo, un yerno i soldados. Mit'ntras tunto en las ciudades del sur se hacian rogativas publions pidiendo perdon a Dios; pues como se les habin predicado, creian rlue Lientur no era mas que un mensajero de Dios para castigar a los pecadores. a predicarse de que la causa principal de este castigo divino era el de que casi todos los soldados i jefes del ejdrcito estahan viviendo con mancebas indias. En Lleg6 esto, Il, aquellos errados, buenos aunque ellus arrojar la primera piedra al tejado del vecino. En el perfodo de la guerra defensiva, el antiguo eaudillo Anganamon se sublev6 por no liaber querido los misioneros sus mujeres, jesuitas entregarle preteato de que estaban cristianizadas. no andaban mui predicadores no eran tampoco los Ilamados a

35

III
a Licntur, la division de «jército que estaba en Yumbel de guamicion salio* a cortarle el paso a orillas del Laja; pero, conociendo el habit i astuto Volvicndo Lientur el lazo que se le tendia, rehusÓ el combate, i durante un mes entretûvose en engaiïar a su enemigo. Dando por fin un largufsimo rodeo de muchas léguas, aparecio a una légua de la plaza de Yumbel para atacar a sus perseguidores. por la retaguardia Acamp6 su ejército durante lu noche, vfspera de la batalla, en el sitio las Cangrejeras, lugar de donde se surtia de de aquclla plaza. paja la guarnicion Et capitan Feruandez do Rebolledo, al saber la proxiinidad de Lientur, se cncamin6 a atacarlo en la mafiana del 15 de mayo de 1629. Corria paliado de una incesante lluvia. un fuerte viento acomdenominado

Al aproximorse, el ejGrcito de Lientur formando una media luna i llevando la infanteria en el medio i la cabalient¡ en las alns, ntac6 con sin igual bravura envolviendo compléta inente al enemigo i confundidndolo. Las armas de fuego de los espanoies no pndieron dîsparar por la lluvia arcabuces. La victoria declararse. Derrotadoe au oaballeria los jinetes compuesta ordenô Lientur espanoles, que de mas demil se aituara en una i el viento que apagaban los mecheros de los en

por parte

del astuto jefe indio no tard6

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loma rasa que hahia cerca a esperar la infanteria cnemiga. Al presentarse data, una parte de! ejército eclio \né a tierra i a su cabeza Lientur se précipité a atacar el centro, miéntras Despues ba victoria. que su caballerfa cinl>estia :'or las alas. de hora i mcdia de combatc, Lientur canta-

en el campo infinitos eadaveres; Quedaron se hicieron muclios prigionero8, se cojeron nmnerosas armas, i cargados de un eëpltSndido botin los victoriosos huyeron al suelo de Arauco, a gozar del triunfo i Lientur su venganza; pues que habia hecho morder la derruta a lus que en el niisiiio sitio habian anos atras la mujer de su i que compatriuta tambien el ltiolo de sus n mores! Entre a glorificar el polvo de arrebatadu tnlvez era

los prisioneros cayô el autor del Cautiverio Fe~ Francisco lia, el capitan Nunez de Pincila i Bascuflan, cautivo por inucho liompo, dcbiendo quien permanecio nu salvacion al decretarse su muerte al recordar Lientur que el padre del cautivo adcnias de haber sido un liabia tratado valiente, bien a los indfjenas, siempre Io que imponia el deber de i lié ahi a lo perdonarle; ûnico que debiô su salvacion el infeliz cautivo. Un cronista mundo con razon a esto se hace, nuuca Durante el tiempo de eu cautiverio, tian fuei mui bien tratado i recibia de los indios. Poco agrega: "que es pcrdido", el bien que en el

Pineda continuos

de Bascuagasajos

uno de los caudillos despues Butapichon, que a Lientur, derrotaba acompafiaba tambien por completo otra division espafiola en la costa de Arauco en el "Paso 4e don (Jarcia*1, al sur de en el valle de Millarapue,

37
mostr6 al prinButapichon cipio poca fuerza, i finjicndo liuir al sur arrastrG a la division enemiga al estrecho valle de Picoîhué en donde ténia acampado el resto de su ejeVcito; en todo tres mil corabatientes. division de cuarenta Fue* alli envuelta ustutnmente la incauta de mas i destrozada por completo, o fie i al es i soldados. con perdida Picoîhué en enero de 1630.

Sin darse reposo, en mayo dcelmismosafio atraves6 Butapichon el Bio-Bio Imrlando las centinelas de los vados i Ilegû hasta Itata, conduciendo un nuevo cuerpo de guerreros. AI saber clue el gobernador Lazo de la Vega le perseguia, se ociiltô despues de varios dias de marcha en unos bosqucs en el lugar denominado les Robles o el Membrillar al sur clcl Itata, i de allt observ6 los movimientos del enemijro.
enteramente desque este dcscansaba cuîdado i fatigado i aburrido de no poder dar con el jeneral indio, Butapichon se précipita cual veloz avalancha sobre el campo cspafiol, sembrando el por doquiera Tres divisiones indias atacaban panto i la confusion. distintas partes. "'rudo era voces, dice un cronista, i una confusion". "Peleâbase desordenadamente, pero maravillo8o de una hora. valor". El combate dur6 AI acercarse espor todo con En momentos

de este modo mas

cargado de botin i de toria i sin que le persiguiera el ejt^rcito tampoço nul, por temor de que se renovara el combate.

la noche, Btitapichon se retir6 cautivos, aun sin decidirse la vicespa-

38

IV

caButa pic bon con Lientur i Quempuante, de la costn, para el completo logro de cique principal sus aspiraciones, siote mil guerreros juutaron para apoderarse de la plaza de Arauco. Sahedor el gobemador Reunido de tal inteuto, A principios menciuuada concentré sus tropas en aquella de enero de 1631, marchaban plaza. sobre la

plaza los très caudillos indijenas; pero fuese o por otra causa, se apart6 del ejérpor desavenencias cito Lientur con dos mil combatientes; de modo que solo los caudillos Butapichon al ataque. estaban i Quempuante con cinco mil se

dispusicron El 11 de enero taba

con ochocientos

a la viata de Arauco, que coni setecientos soldados espanoles de la plaza el gocon su ejército i acarapaba frente al ejército indio salia

indios amigos. El 13 de enero bernador en Lazo una loma

al amanccer

de la Vega Hamada Petaco,

que se divigaba. Los indios amigos fueron oolocados de modo que proDe subito se rompon los fuegos i tejiesen la infanterfa. la caballerfa espaûola da una impetuosa carga sin resultado, viéndose obligada a rétrocéder. un desastre, carga personal* Temiendo el gobernaior de mente con la reserva i vése tambien en la necesidad retroceder, carga; de nuevo la una segunda pero organiza.la i se empantanan vacila cl enemigo, rétrograda

S9
sus cahallos desorganizan. Empieza la confasion de los indijenas por este motivo i se dispersan. La caballeri.a espaîïola repuesta del ataa los fujitivos, en completa que persigue poniéndolos el campo mas de ochocientos muertos cautivos. Era la mayor de las victorias que hasta ese entunces hubiese alcanzado el ejército espafiol. derrota. Quedaron i quinientos en Llegô a creerse termino siempre il usion! Se celebrû con que tal acontecimiento ponia ya para a la eterna guerra, de Arnuco. jVana fastuosa* ceremonias esta Victoria no en un cenegal denominado la Albarrada i se

solo en el pais sinu en el Pcru mistno, i fué tambien motivo de gran regocijo este suceso en todas las demas colonias de la América. habian alcan1A tal celcbridad zado ya los araucanos como guerreros en la América enteral

La batalla de Albarrada impidid por algun tiempo el que pudieran los araucanos organizar de nuevo ejéreitos tan numerosos como los que lucian en ese cntunces, sinembargo de que no cesaron en sus correrias de mas o mènes importancia Ln6 derrotas i amarguras de un dia no eran para desalentar a nombres del temple de aquel espfri tu varonil que animal)aa los bijos del guerrero e indornableArauco.

CAPITULO

IV

PRIMER

PARLAMENTO. LA INDEPENDENCIA

RECONOCE DE

ESPAÇA

ARAUCO

Afio de 1641. Nuevoproyecto de conquiata. El marques de Bayde.– 8a ideal de conquista do Araaco.– ResitttenciM que oncueutra.– Promgao en ras propàaitoa.– Inicia nna campafla de paz.-Penotra al corazon del lerritorio enomigo. Ofrrceaolo la paz.– Regreaa i ne establoce on Cou. cepeion. Delegucionea de paz que r©cil>o.– Dicriocho provinciaM 1-jdan la pas.-Terrible erupeion dcl volcan Villa- Rica.– EBpaatoque infande a los arancanna. Sus Miporsticionea. Visionei quo se les aparecen. Ejércitos quo pelean on loa airea.– Emprende nna nogunda campafla el Robernador.– Solcmne parlamento de Quiilem. 6 da enero de 1 fi 41. Deeonpcion de! parlamento. Las nogociacinnea.– :f5e rooonoce la indedo Arauco.– Coremoniaa que se hicieron. pendenoia Uegrcwa satiifecho el gobernador.– Colebridad nnivorsal dol aOoncepcion parlamonto de Qmllem. Sus conaeouenciu*.

1

Desde

banada, que mado las paces del duque de Bnyde en 1641, lidndes siguieron no obstante au curso, si bien lmbian dado tregua a la que los araucanos grandes hatallas campales que empezaron tapiebon. AI hacerse

para los araucanos hasta el soleinne aconlecimiento

la desastrosa

butalla

do AI.

se lm llalaa liosties cierto sdrie de

Lieutur

i Bu-

cargo del gobierno

el marques

de Bayde,

41
Lopez de Zûfiiga, en 1639, habia concebido el proyecto de variar el sistema de de conquista sus antecesores, a los rebeldes atrayéndose indijerias por medios pacfficos intes que por los dures i crueles de la guerra. A este propô'sito hal>ia enviado ernisarios a soudear el animo de los araucanos en el sentido el pensamiento que brai' las paces con Arauco en un gran pnrlamento jeneral, empezâ a ser combatida su iclen, pues la mayorîa Como revelase de la paz. abrigaba de celedon Francisco

a una humillacion juzgaba que este paso equivalia para el ejdrcito i a un triunfo lo que contripara el enemigo, buiria a cnsoberbeccrlo aun mas. Firme en su resolucion el marques de Bayde, resolvio Ilevar a la prâctica su proyecto. Opinaba que continuar la guenon séria hacerla eterna. AI frente de un lucide ejército liizo en enero de 1640 una espedicion en son de paz i no por toda ln Araucanfa en guerra co mo algunos liistoriadores ban esorito. delasintencionesqueanimaban al marques, se a ofrecerle la paz. El apresuraron primero de ellos filé el poderoso cacique Lincopichon, duefio de las coinarcas estendidas a las faldas de lu cordillera en los campos de Villa-Rica. el marques la Araucanfa hasta el Cautin, recibiendo por todae partes demostraciones de paz de los en seguida a caciques, regresando a los dos Concepcion meses satisfecho de su mas campafla i con la esperanza fundada que nunca de celebrar el parlamento jeneral que tenia en proyecto, apesar de lire resistencias que encontraba.
ô

Sabedores

muclios

caciques

Recorriô

42 el invierno pasar en Concepcion parar la futura campatïa de paz. Numerosos son caciques venian alli a verlo i a ofrecerle los cuales festejaba i ogasajaba mucho tambien Contribuy6 Decidiose para pre-

i prestijiola paz, i a

del mejor modo posible. esta buena disposicion de los araucanos el espanto para dar tregua a la guerra, del volcan de Villa-Rica que les infundiô" la erupeion que tuvo lugar en febrero de ese afio, mas violenta que la del Antuco ocurrida en 1624. Los araucanos, que son por lo naturel supersticioscs, del Villa-Rica creyeron que la empcion un significaba mal augurio para ellus en los sucesos futures, lo que los Por eso los caciques de sobrecojio de miedo i espanto. Villa-Rica fueron los primeros que a entrar empezaron en negociaciones de paz con el marques. El fenàmeno que acababan do presenciar los indijenas no era de los mas ordinarios para que no dejara de anustarlos. Durante varios dias oyéronse sorclos i aterradores a la erupeion hasta que precedieron el momento en que ésta se abriéndose en dos présente, partes el cerro en que esta el volcan, cayendo un peda* zo al oriente i ol otro al occidente. el Luego principe cruter a arrojar énormes en fuego penascos convertidos que rodaban por las faldas con horrible desestrépito; puea lanzô una lluvia de ceniza que alcanz6 hasta el mismo Angol, i en seguida se desbordo un rio de fuego con la propia laba que despedia el soberbio volcan. Del cauçe que dejo* morcado este "rio de fuego" se forma el rio que ahora se llama Aillepen; pues naci6 en esa misma época por el efecto de la erupeion. El mencionado "rio de fuego". pénétré al lago de Viruidos subtenaneo8

43

lla-Rica i pnsG rie Tulten, haciendohervir las aguas i al poniéndolas salobres de modo que en mas de cuntro mesesno se pudieron l>eber. El lago de Villa-Ricase desbordo, comotambien el Tolten, obligandoa lmir a los mas altos cerrosa las reducciones indijenas que moraban en sus orillas, i que creian llegadospara ellas el ultimodia de su existencia. Dominados el miedoaterrador qtte los embargaba, por creyeron ver distintas visioues. El cronistaAlonsode Ovalle reflerea este respecto: "que vieron correr sobre las aguas un arbol tan ccsgo i derecho que no lo estuviera mas asiclode sus raicesa la tierra que le produjo.Iba todo et ardiendo, i en su seguimiento una bestia fiera, llena de astas, retorcida la cabeza, dando espantosos bramidos" etc., etc. A su vez el cronishi Carvallo i Goyenccbe, espone que la otra visionque vieronfuc la de dos escuadrones armndosque voltejeabanen cl aire. "Repreacntabael uno a los espaîioles su jefe montadoen un briosocaballo con blancoi el otro a dllos. Aqucllosse miraban vencedores i ellosvencidosi derrotados". Se comprendernque este acontecimiento iinprevistoi las supersticionesque hizo nacer en cl anhno de lus indfjenas, contribuyera en mucho a inducirlosa solicitar la paz que el marques cleBayde con tantoafan tambien buscaba.

II
En su residencia gobernador prender repctidas de Concepcion habia recibido

siguiente mento jeueral. Habia

de paz antes delegaciones la campant que tenia pre parada para el ano con el ohjeto de celebrar las paces en parlavenido

y a el de em-

con el tnismo objeto el cacique princiAntonio Cliicaguala, pal de Maquegua, quien, despues de conferenciar con el marques, volviô contente a sus tien'88 e indujo a los demns caciques a entrar tambien en las neguciaciones. Los caciques u acudir a |K>derosos que se decidieron en Quipactar la paz en el parlamento que se celebraria Ilem, fueron los représentantes de dieziocho provincias. Solo contaba con tres mil i buttas lanzas, Lincopichon Cliicaguala, mil. Los caciques i capitanes cran por todos sesenta i tres, los cuules poseian por companfa cien soldados. Hé aqui el nombre de cada uuo de ellos i lo que significa tambien cada nombre en lengua araucana, que, por lo curioso, insertamos en seguida:

Nombres

de los

caciques

Lincopichon, cagnula,

levantada. que quiere decir Pluma que significa Pato dividido. Yaupilabquen,

ChiRui-

-45do de la mar. arrojado. Anteguenu, Allante, Sol del cielo. Tinaqueupu, Pedernal Sol que abrasa. Catupillan, Trueno pnrtido. Maliguenu, Cielo golpeado, Butapichon, Cerco del sol. Tiireulican, Plumaje grande. Peuqiiante, Leon de cristal o de piedra. Llancajnlqui, Flécha de Batalla del cielo. Calbumanque, pied m. Gueirhagueno, Condor pardo. Culatureo, Tres leones. Calbunamcu, Aguila real azulada. Llompulli, Quebrada lionda. Camangue, Condor naguel, dite rente. Naguelgueno, Tigre del cielo. Catu Condor colorado. Tigre pnrtido. Qucluimanque, Très plumages. Culacaniu, Tartagtrentc, Cie!o golpeado Penacho de peVkulaiy Viento en calma. Caniutacum, dreria. Coipulahqueii, Ciuto del mar. Cheuquequintui, PâCulcbra que mina. Curubilu, negra. Ciûilwite, Sol que alnii8a. Cutileubu, Rio de arrayan. Nwjiigueno, Cielo que tiemhla. Piedra del arbol quillai. C maquillai, jaro Catuguenu, Cielo rado. Curanamon, dividido. Queluimanque, Condor coloPie de piedra. Guatureo, Maiz de leon. BalleTarucam'u, Plumaje de Buar o, pajaro. na negra. ttagumanqne, Gallinazo florido. Praiante, Sol Cristal Diez que auhe. Lincotipai, que sale. Mariguala, Junta patos. Turetqriïïan, Leon que brama. Jtelmucaguin, del arco iris. Cayupagui, Seis leones. Lebuepillan, Trueno que corre. Culacaniu, Très plumajes. Catuleubu, Rio Leon liCuruyecu, Cuervo negro. Ijebitureo, Culebra del cielo. Curiquintur, Guenibilu, jero. Ojos Sol que se pone. Perquinmanque, Naupacante, negros. de condor. Plumaje milla, Flor de oro. Yebilabqiien, Ola del mar. Ruyundividido.

46

III

preparado para el célèbre parlamento, el primero que se celebraba en su jdnero en el pais i en el que Arauco entraba a tratar con Espaaa de potencia a potencia la suerte de sus destinos i el de eu porveuir el marques de Bayde se independencia, ponia en marcha desde Concepcion hacia la Araucanfa el 18 de diciembre de 1640. Al llegar a Rere se le junt6 el terrible caudillo Lientur que habia depuesto las armas voluntariamente tambien. En el mismo sitio le con igual objeto esperabnn los caciques de los pehuenches i puelches: principales habitantes los primeros del valle central de la cordillera, i los segundos moradores de la falda oriental que da a la Arjentina. Veninn vestiJos con capas de pieles de guanaco i de tigre, pintadaa de diverses colores. Cubrian au cabeza una especie de corona hecha de lanaa de colorea atravesadas de flechas, aljaba al hombro i larga cabellera; de. modo que preseutaban un aspecto harto orijiaal. en Nacimiento en nnpacificador mero de 1,376 espaûolee i 940 indios amigos, i repuestp un tanto se dirijié por los llanos de Angol a Quillem, lugar elejido para el parlamento, a donde llegaba el 5 de enero. un inmensojentio de indfjenas tanto homEsperâbalo bres como mujeres i niûos que habian acudido por euReunido el ejército

Eatando

todo

47 riosidad. en el mayor ôrden para pasar la Acainparcn al dia siguiente. el parlameuto noche i principiar una solemne misa AI amanecer del dia 6 se célèbre para diir gracias a Dios por la suerte que les habia dela diclia de poner término de una parado al conccderles eterna. vez por todas a una guerra que estaba haciéndose reunion tocaron A la hora fijada para el parlamento, del ejércilus centinelas lus clarines i cajas. Situâronse to espaûol en lo alto de los montes vecinos i a los cosform6 en cuadro, todo La infanterk tados la caballerfa. de los indijenas dispuesto para en caso de una sorpresa Como mui bien podia suceder. En el espacioso recinto que quedô libre en medio del "armado de Bayde se colocô el marques canipamento, En de sus capitanes. de punta en blanco", acompafiado brève, los inpor un costado, cntrarun al recinto o plaza la paz, representados por ciento dijenas que deseaban Vesesenta caciques i mas de dos mil de sus guerreros. nian sin armas i eu lugar de ellas traian ramas de canelo en las manos en signo de paz. los indigos de paz, i Por el costado opuesto penetraron en viëndose ambos bandos se saludaron reciprocamente, abrozandose los caciques alel corazon, rociaron con su gunas ovejas, i estrayéndoles con esta cesangre ramas de canelo, dando a entender remonia que sellaban la paz. con un largo diacurso del goel parlamento Abrî6se con toda efusion. Mataron bernador Miguel que fué de Ibanco. jeneral por el interprète interpretado Por él les hacia saber que el rei de tenido el prop6sito en esta guerra de tierras i arrojârloa de ellas sino el de

Espafia no habia sus «rrebatarles

48
convertirlos al cristianismo, predicandoles el Evanjelio i bautizarlos, i razonamientos por cl estilo. Terminado que hubo su uiscurso, se apresuraron a contestar en primer lugar los clos oradores principales que ya habian sido elejidos de antemano por los parlamentarios indios. Eran ellos Lieutura i el célehre Butapichon, el mismocompatiero de Lientur en sus fainosas cainpaiîas que cunocemos. Lientura hablaba a nombre del comun de los soldados (Ici ejército araucano i Butapichon como représentante de lus jenemles, capitanes, caciques, jente noble, en fin, de Arauco. Manifrstaron en estensos discursos que sentian placer en dar la paz al marques por Io bien que les habia tratado, sin asemejarse a los demas gobernadores qnienes con sus crueldades no liabian hecho mas que ensangrentar sus tierras provocàndolos a la guerra. Que qaerian vivir libres en sus dominios i con sus costumbres i que no se les arrebatase a sus mujores i a sus liijos como lo habian hecho lus demas gobernadores i se estarian quietos, etc., etc. Terminados lus discursos se hicicron jurar ..• lon de respetar las condiciones de paz, las cuales, eL cueutas, favorecian mas a los araucanos que a los espafioles tnismos. El gobernador los dejaba libres en su territorio i sin que pudicran ser rcducidos a la esclavitud, obligândose ademas a no permitir que ningun espafiol pisase sus tierras, a no ser los misiouero»jesuitas, i a destruir el fuerte de Angol; todoslo cual equivnlia a reconocer de hecho la independencia de Arauco i a declararse vencido e impotente el ejéraito eapafiol al retroceder la linea de

4<)
mis fronteras con la destruccion cle Angol, como en etecto oficial la sobese llevô a cabo luego despues. Hé alif pues rcconociela por un pacte rama de Arauco.

En ('iunl)io, los araucanos se obligaban a cntregar los cautivos, a hermitir la entrada de lus misioneros evanjélicos a su territorio espaûoles, liolandoaes la Arnucania lmtirlos i a comhatir como por ejcmplo que intenta! >an desetnharcar i hacer aliauza a lus enemigos de los a los corsarios ingleses i ou las costas de para coin-

con los araucanos

a ellos.

Como se vu, Arauco se Uevaba la parte del leon. Disuclto el parlamonto hicieron los capitanes indios las cereuionias cle ostilo, a fin cle dar mas seriedad i consistcncia a las negociacione.s recien hechas. Rctïrâronsie la ûltima a una ramada en donde se i ba a vorificar el cacique Anteen que so encontrahnn, gncnu, dueno de la coinarca olreciû una oveja blanca al marques, i matandola en su le sacô el corazon, i mojando en su sangre un presencia paso al marques el corazon i el canelo Fueron muertas muchas ovejas mas que se rejuntos. a los indios amigos que habian sido de los eapartierou punoles. Esta ccremonia muerto queria significar queasi como habian habian de mor ir tambien en sus ramo de canelo ceremonia. Adelantandose

aquellas ovejas peclios lus odios que los tenian divididos; i que al repartir el corazon de ellns pasaban su propio corazun al eneestuviemigo para que en adeiante todos los corazones ran unidos. tendria

La sangre con clue mojaban el canelo mnnsiempre au verdor: que asi debia permanecer
7

ôo
tambicn siempro viva la fé que habian pactado en las paces;i que en fin la union de sus hojas con el tronco, debia ser la unionque en arielantelos uniera como hijos de una mismasangre. A continuacionse repartieron entre los caciques en menudos pedacitos lus corazonesde las ovejas sacrificadas. Hicierou eu pos un hoyo al que arrojaron flechasi otras armas de guerra, liaciendolo inismo los espafîoles con algunas clolas suyns. En seguidn plautaronun àrbol de canelo en el mismo hoyo, lo que queria decir que asi como enterraban aquellas armas quedaba tambien para siempre enteiTadai concluidala guerra; i que como aquel arbol habia de florecer, floreceria tambien la paz i daria provechososfrutos. Para términode la ceremoniaobscquiaron caciques los al marques infinidadde aves, corderos,chanchosi frutas silvestre*,dândolesen cambioel morquet.' chaquiras,collares i otros objetos del agra<lo los iiàdîjenascon lo de que termina el aparatosoparlamentono sin haber ofrecido cl mistnogobernador un banqueté opf parode desa |>edida los principalescapitccnesndfjenns. i Satisfcchoel gobernador del resultado del parlamentu trasladfae a las minas de Impérial. Estrajo de su tumba los reatos del obispo Cisneros,i celebrandouna misa en medio de loi escombrosde la que fué infortunada ciudad regrea6n Concepciona donde entraba el 9 de febrero despues de un mes de campann, llevando consigo mas cle cien espaûoles que estaban cautivos dénie largosariois atras. Era increible el numéro de cautivos etpafioles que

51 existia en la comarca de Imperial. Muchoa de ellos, particularmentemujeres, no quisieronabandonarel hogar que habian constitniilopor mus :que los indijenas les dieran libertad en cumplimientude las negociaciones del parlamentode Qnillem. Las mujeres en especial estaban cargadas de hijos cuyos padres eran indfjenos i se avergonzaban de presentarsea la vista clesus compatriotas, por lo yue ae negahan a nbaudonnrsu chozade cautivo.

IV

Fue asi comose verific6el primer parlamentocieloa que sucesivamentecclebraronlos demas gobernadores. Tanta fama i respetabilidadcobra este primer parlamento que el rei Felipe IV en cédula techadaen Madrid a 29 deabril de 1643, lo aprobaba esplfcitamente ratificandolas estipulaciones en ci se liabian fijado;i que aun mas:ordenabano se fuudasenmnspueblosen la Araucania. 1 todavia merecieronlas estipulacioneslos honores de que se les ineluyese, comoun tratado important celebradocon cualquierade las nacionescivilizadasdel globo con las cnaies mantenia relacionesËspana; se les ( iucluyese, décimes, en la "Grau ccleccionle tratadoe clppaz, alian.za,neutraUdad, garant i, ect hechospor los m pueblos, eyesi principesde Espana conlos pueblos,rei/es r i principes de Europa i otraspartes del muttdo"por don José A. Abreu i Bertodono,marques de la Regalia. En el parlamentode Quillem habian salido pues vie-

-52toriosos de todas maneraslos arancanoR.Equivalia un mundo para ellos el parlamento:quedaban dueilosabsolutos de su libertad i de su independencia que venian por lidiandodesde un siglo atras. No obstante, lns pacesno fueron del todo duraderas, i de hostilidaden hostilidad ya insignificantes de alguo na consideracionaunque no de trascendencia,Uegarona declararsea loscatorceanos despuesen abierta i terrible rebelion jeneral, Como veremos en el capftulopr6lo ximo, por la nmbicionde una mujer a cluienUamaremos la gobernatloi-a Chile. (le

CAPITULO

V

EL

ALZAMIENTO

DE

1655 1 LA GOBFRNADORA DEL REINO

Situacion del pais. Extado guerra.-Nubarrones de una prûxima temde IMjfitad. Unafainilia de gobernantea. Tomana Chile por hacienda propia. La gobornadora del reino.-Doi'ia Juana de Salazar Palavisino. Su innoencia en el gobierno i direccion do la guerre de Aranco.Ambicionosde riqnezas de la familia Salazar.– Morcado e carne humad na que estableccn. Lon cautivoa. Precio*do éutos. Donmoralizacion iidminiHtrativa la familia goberaantc. Gobierno cjército al mando do i de doiiaJuana SalazardoPalavisino.–Précipita a la rnina al pais.– Corrcrias do lotiSalazarcs a caza de cautivos. DuHantroraxpodicioncontra e Ioa cuncoH. Indigoacionjuneral. Svgunda iimn dosantrosn campafla i contra los cunwm.–Snblevacion jcneral de loi*indïjono»por c«tc motivo. 14 de febrero de 1 <«*>. Horrenda l cafeintrof 0.– Todanan poblacionts del sur sealtadas i «itiadan.– Destrnccionde plazas i fucrteH. SonarraradonIon campon.–Horrible panico.– Muertiwi cautivos. Cmaie para detttruida la obra de la conquista.– El pueblo de Concepcionen siempro motin popular dupone al gober nador.– La tranquilidad ompiozaa restablecorse. InmonHos males caaeados por la sublevacion. Oampaflaael d mestizo Alejo i ci cacique Misqui.– La inflaonciade la major en el gobierno le los pocblos. Conscouoncias e! onervamiento on loa gober. d nantes.

1

de Quillem a la vispera parlamento del gran alzamiento habfase que entramoa a historiur, de una paz que si era alterada por gosado relativaraente ordinariae correria», estas no Uevaban el sello nactonal de la aspiracion comun de todo un pueblo, lino un sim-

Desde

el célèbre

54

pie espfritu de revuelta o de pillaje de tribus aisladas sin cohésion alguna que les imprimiera fuerza i prestljlO.
Peru, duraderos, como el bien i la dicha nunca la ambicion desordenada en el mundo de una son mujer voi audaz habia de precipitar luntariosa al pais al borde de un abismo insondable de males hasta el punto de esponerlo a desaparecer para siempre que de la comunidad de los pueblos. Tal fué la trascendencia miento jeneral

tuvo el tremendo

alza-

de los indfjenas en 1655, i la direccion del gobierno del pais confiado por un nombre débil i cobarde al capriclo de una mujer: la gobernadora del reino de Chile, dona Juana de Salazar Palavisino de i Cabrera. en Concepcion si se quiere, se-

Acufia

En 4 de mayo de 1650 desembarcaba en viaje del Perd un hombre ya anciano, guido de un largo séquito

que, por la pompa con que se una guardia espresentaba, podfase juzgar constituiria al fastuoso huésped. pecial de honor que acompanaba Era don Antonio de Acuna i Cabrera, recien nombrado de Chile. En busca de mejor suerte gobernador a todos sus papara sus protejidos Uegaba conduciendo rientes, quiencs formaban la escolta del nuevo mandatario del reino de Chile. Casado fuerza con una mujer j6ven i hermosa i dotada de una de voluntad con los poco comun, constrastaba

achaques de la vejez i debilidad de c&râcter que distingaian a en esposo. No fué difîcil preveer lo que tucederia si se tiene en cuenta que la de que venia larga parentela escoltado desde el Peru el gobernador, estaba protejida

55
por la hermosa para ocuparla diva, quien ya liabia preparado en distinguidos puestos pûblicos. los parientes del mandatario,-que terreno

Componian dicho sea de paso eran pobres, aunqùe exhibian patente de no de su mujer, casados; una herbleza, dos hermanos mana de la misma, casada tambien; un clérigo, hermano i algunos mas de casa. ignalniente, Como llegaban con el de hacer fortuna a prop6sito toda costa, dofia Juana de Salazar pûsose en campana a conquisfoir los mejores puestos para sus hermanos, sin rairamientos ni respeto a leyea ni ordenanzas. a militares luego postergando antiguos i meritorios, imponia al gobernador que se diera a dos de sus hermanos los puestos mas del ejélcito: el de elevados maestro de campo jeneral i el cle sarjento mayor. Ocup6 el primero, en efecto, don José de Salazar i el segundo don Juan de Salazar, i al cuûado de la gobernadora se le daba el titulo de capitan. Una vez en estos puestos desplegaron a todo viento sus ambiciones de fortuna, organizando correrias contra los indfjenas con el ûnico de hacer cautiros i propésito venderlos a buen precio. En el mercado cerse se cotizaba que Ileg6 a estableun indio en cien pesos i mas, una muun muchacho en doscientos, i un nifio de carne humana Desde

jer en doscientos, meuur de diez anos, cien. En estas correrias se pagaba veinte pesos al indio amigo que cautivaba a uno de sus compatriotes. El veinte maestre por ciento de los cautivos i al sarjento

de campo jeneral

al correspondia mayor, i el resto

56 al gobernador.Ya se comprendrii si los gobemadores e tendrian o nu interes en maloquearen la Araucanfa. Los Salazarescomenzaronasi a ncwgran vuelo a sus negocios protejidosp>r.la gobernadora.Monopolizaron el comerciode Nacimientoi cleArauco,no permitiendo de a otros que ellosel t?spendio mercadenas. Pronto decidieronliacer correrfaseu las tribi's de los pehuenchesi puclchcs para hacercautivosi enriquecerse a en su venta, lo que empezG inquiétai* esastribus indua ciéndolasa la resistencia armada. Comose temiese una sublevncion jeneral por estos sucesosocasionadospor los protejidosde la gobernadorase interpusieronsériasquejas al titulado gobernador,quien acordosuspenderlosde sus empleos;pero poniéndosede por mediola gobernadora, se les repuso cle nuevo en sus puestos con desagrado jeneral del pais. Habian cantivado ya mas de quinientospehuenchesque fuerondevueltosa sus reduc ciones. Interesadoslus mismosen celebrar un parlamentojee neral cedio" l débil gohernador. Se effectuéen Boroa; pero sin resultadofavorablealguno. A consecuenciade haber naufragadoel 21 de marzo de 1651 en la costa trente a Osorno el buque Sali Josc, que llevalma Valdivia el situado para pagar el ejército, ascendentôa setenta mil pesos en dinero i ropa i haber sido asesinadosles naufragospor los indios cuncos,los de gobernadores Chiloé i de Valdivia,don Ignacio de la Carrera Iturgoyen i don Diego Gonzalez i Montera, emprendieronuna séria campaîîaen castigode aquellos indiosque habitaban al sur del rio Bueno, por el crimen cometido. Pues bien; esta campaîîa tento la codiciade

57
los Salazares tances i desde enpor interes de hacer cautivos, i hermanos soplaron constantemente gobemadora

al oido del gobernador que era necesario liacer una campaîia contra los cuncos con el pretesto de castigarlos. Despues de tres anos de resistenciam del gobernador, hubo de céder a las exijencias de sus consejeros de familia. A fines de 1553 der tan ineficn1. se alistaba como el ejército para emprendesatinada Como era campaîîa. del ejército al mnestre de

natural,

se confi6 el mando

campo, hermano de la gobernadora. Al trente de 900 soldados espaïïoles i de indios ausiliares partia de Naciiniento i llegaba a orillas del rio Bueno haher el maestre encontrado de campos, en 11 de enero de 1554, sin la menor resistencia en el dilado trala i

y ecto que rttravesû por medio de la Araucania. Por de pronto se le présente una grave dificultad: de encontrar un vado para atravesnr el rio mencionado dur principio al pretendido castigo. Habiendo tenido noticias ya de antemano nas de aquellas comarcas de que la espedicion tuaba

los indijeque se eiec

tenia por ûnico objeto hacer cautivos, se armaron i recurrieron al arbitrio de colocar en gran numéro mujeres i nifios en la banda opuesta. donde no habia vado. campo de tomarlos cautivo a su presencia un puente de balsas para hacer construyu Al desembarcar lois primeros doscienpasnr pu ejéreito. tos hombres fueron rodeados por una division de cuncos i perecieron todos a sus manos. Preordeuû el maestre.que cipitadamento pasara el resto del que el puente ejéreito, i quiso el mal para au desgracia que estaban ocultos Ancioso el maestre de

58 se cortnra con el peso i cayesen al agua i se ahogaran gran parte de sus ftoldados. Este teriible desastre lo anonadô de tal modo, que toc6 retirada i se volviô"atravesando de nuevo la Araucanfa, sin encontrar otra vez resistencia alguna. Tan dosastrosa espedicion levante protesta jeneral en el pais. Acusados tanto el inaestre de campo como el sarjento mayor por este desastre, présentée en su detènsa la goberuadora quien no solo los salv6 sino que influyo para que los mismo*salieran con una segunda division contra los endiciados cuncos a vengar las armas de Castilla. En obedecimiento a esta insinuacion, el gobernadur ordené que se empezaran los preparativos para emprender otra campana para el verano siguiente. Esta determinneion caycS como una bomba no solo en las tribus indfjenas que sabian que solo se haria para tomarlos eauti vosi venderlos por escl,avos, sino en los mismos cspaiioles que presajiaban una catastrofe para el pais la realizacioti de esta segunda campana tan in util i estrafalaria como la anterior.

II

De toclas partes empezaron a llegar noticias alarmantes de que los araucanos iniciabau un plan dd rebelion* jeneral eu defensa de los cuncos si se hacia una segunda espedicion. gobernadora El gobernadur a nada daba crédito. La zumbaba a sus oidos, que a cada instante

59 deciale que la tempestad que se desencadenaba contra esta espedicion no era j»inoun espiritu de envidia para con sus hermanos i que su deber le imponia la obligacion de seguir adelante. Apesar de todu, cl 6 de febrero de 1G55se ponia en marcha contra los cuncos el maestre de campo don Jolié de Salazar, particndo de Nacimiento, como la vez anterior, con un ejército de dos mil cuatrocientos individuos de los cualea apenas cuatrocientos a sciscientos eran espafioles, los demas indios nusiliures. El dia 11 llegaba a Boroa i el 14 se encontraba en el fuerte de Mariquina. La tempestad se habia desencadenado, ya pur el enprie hoi ambicion cle una mujer i la debilidad de un gobernante pusilanime e inepto. Eu este fuerte recibiô el maestre de camposel grave anuncio de que habia estallado uim rebelion jeneral en los araucanos y que tocloslos fiiertes estaban sitiados a consecuencia de sn misma espedicion; i que nsf se lo habian advertido al jefe de la plaza de Boroa mas de quince caciques. Coiuplelamente ofuscado el ambicioso i cobarde maestre de campo unte la situacion déplorable que habia creado para el hafs, no hallÓqué hacer en los primeros momentos i sulo pensé en huir vergonzosamente. El capitan de la plaza de Boroa, don Francisco de otro medio que réBascufian, le indica que no quedaban troceder a sangre i fuego a la plazu de Boroa i fortificarse alli para avanzar en seguida al norte. Pero no atrevirndose a atravesar la frontera en, esta ocasion el cobarde maestre de campo, pasô sobre toda considéracion, i mandando degollar la enorme cantidad de seia mil

60

caballoB llevaba de repuesto para la espedicion,paque ra que no se aprovecharande elloslos sublevados,corri6 mas que lijero a Valdivia para de alli dirijirse por mar a Concepcion, como en etecto lo hizo en dos buques que encontre. Kmbarc6 en ellos apenas 360 hombres, dejando abandonadoa su suerte el resto de su ejército i encendidala guerra desde Mariquinaal mismoCbiloé. Entre tnnto, $quées lo que pasabnî El pais volviaa ser victima de una segunda rebelion que amenazaba presentvrse cun nias grave aspecto que la del bigloXVI que por resultado1aruinade lassietecin> dades;i esta vez solo pur cI cnprichoe imperio de iina mujer! Comomovidaspor un resorte eléctrico sublevâronse compactaslas tribus indijenas en la madrugada del dia 14 de febrerodel anos que estamos.Habfanse declaen rado en rebelion desde Osornoal Maule, i aun basta el mismo Santiago. Se hacia imposihle sofocarun movimiento de guerra que comprendia tan énormes distancias, desde Osornoal Maule, ü en aquellostiempos! Precediôa la gran revuelta la invasionde Cbillan por el jeneral pehuenche Inaqueupu. Este jefe indio que habia sido liostilizadoen sus apartadas i tranquilas reduccionespor lns correrias de los hermanosde la gobernadora haciéndoleinnumerablescautivos, habia jurado rengarse, cornu Lientur anos utras, de los males que con tanta injusticiahabian cometidolos Salazares en sus reducciones. Complotadocon los araucanos, organizo un ejército de dos mil guerreros. Los repartie en variasdivisiones que debian invadir las comarcasde Chillanpor distintos

61 puntos de los boduetes de lu cordillera, mic;ntrasél con otra divisionse dejaba rater por el boquete de Rétamai a los potreros del roi donde pastaba el ganadodel ejército potreros que se estendian por las faldasde la cordillera entre el Itata i el Nubie. Todo el ejéreito debia reunirse en los llanosdel Nuble. Esta campaiïa de Inaqueupu tuvo el mas feliz resultado. Al svber la invasion el jetè de la plaza de Santa Lucia de Yumbel, sali6 a combatir a Inaqueupu con cientonovonta soldados;pero con tan mnl éxito que se encontreclesubito rodeadopor el ejërcito indio,viéndoseen la necesidadde retirarse abriéndosepaso por entre las filas enemigasi perdieudoen la demandamas de sesenta soldadosentre individuos(le tropa i oticialos.Pereci<5n la pelea haatnel capeilande Yumbel, don Juan e Bernai. El jefe indio se retiré en seguida tranquilamentea la cordillera,llevandoseel ganado de los Hamadospotreros del rei. Noticiado el débil gobernador de que esta campaiïf, era el préambule del vasto plan de conjurncionque se tramaba, nada atendiô. La gobernadora contesté por su parte que lo que se anunciaba no era mas que un ardid de los chismosos para combatira sus hertnanosque los miraban con envidia por ser loe primerosjetds del ejército. Por este motivo,todo se descuiddante la terrible rebelioni ninguna plaza se puso en estado de defensa..

62

III

AI amanecer una horrenda

del dia 14 de febrero estai 1 a b a pues como

esplosion desdc Osorno al Maule la rebelion que venia anunciandose. La cliispa de la nueva guerra habria parti do de Tomeco i era su jeté Leubupillan. A la hora convenida los indios de servicio ron en masa en lus estancias Bio al Maule, sin dejar Mataban a los hombres, cautivaban comprendidas en ellas picdra se levantadesde el Biosobre

piedra. a las mujeres i a los las casas, i arriando los ganados huian ninos, incendiaban a unirsc con los indios de guerra, gozosos de haber concluido su obra de esterminio contra el ejército araucano Engrosado los indios amigos de los espaiïoles plaza, ni un solo fuerte mismo dia. El fuerte sus opresores. con este refuerzo de

no dejaron una cola que no asaltaran i sitiaran en el

de San Martin, situado en la ribera mendional del Tolten en la reduccion de Pitufquen, fué aaaltai tomada prisionera su guarnicion i vedo, incendiado cindario. Las plazns de Boroa, Valdivia, Arauco, Yumbel, Nai los Rere, la misma Concepcion, San San RoPedro, Talcamdvida, todo en fin lo que conatituia la Osorno al Maule, estaba aine-

cimiento, Cliillan, fuertes de Colcurn, sendo, San

Ciist6bal;

poblacion

espaHola

desde

-63-

nazndo de muerte por los sublevados i en peligro de pet'ecer.. Miëntrastanto la flordel ejército espariolque espedicionaba contra los cuncos al mandode unode los Salazares, como lo sabemos,se encontraba impotentepara prestar un oportunoauxilio por encontrarsea tan enorme distancia. Esta vez se creyoya para sicmpreperdidocl reinode Chilc. El alzamicntoera jeneral, imponente i terrible i no babia un solo soldadodisponiblepara hacer trente a tan grnvfsimasituacion. Santiago mismose vio amenazado por las tribus vecinas. Antc tan espantosacatastrofe que se presenciaba, se sac<5 la plaza en Santiago el estandartereal como siga no de peligro pûblico, i se enviaron tropas al Mauleen caso de que los sublevadosintentaraïiatacar a la capital. El pusilanimegobemador i la antes altiva i soberbia gobernadora a quien l'inicamentese debia la catastrofe de que todos eran testigos, en esos momentosde atribulacion pûblica estaban ledos sin hallar que partido tomar. En tanto, las guarniciones pobladoresde variosfueri tes los abandonabani corrian a refujiarsea Concepcion. Asi quedaron solitarios en los primeros instantes la plaza de Yumbel i los fuertes de San Rosendoi San Cristôbal cuyos pobladores habian huidoa la plaza de Rere. Los camposeran asoladosminuto a minuto. Veamosahora lo que pasaba en las demas plazas. Et 14 de febrero, dia domingo,esto es, el mismodia

du- 64
cie la sublevacion el gobernador en Rere con` el pequeHo cuorpo de ejército que le habin quedado despues de la criminal campa fia de su cuîîado contra los cuncos. era una Rcre, como se le llamaba,. Esperanza bien fortificada, buenos plaza de importnncia; un espacioso convento de àos padres jesuitas i mas que regular. de miaa se siiitio un estraîîo ru m or en la o Buena se hallaba

cuarteles, un vecindario A la hora

pohlacion i vefanse correr por res i nifios fujitivos. $Qué es vados empezaban a saquear matar a sus pobladores. Luego

las cal les hombres, mujelo que ocurria? Los sublelas estancias vecinas i a llegaron algunos jefes de que habia estai I ado furmianunciandoso desde la

i comunicaban guarniciones dable la sublevacion que venia segunda campana El gobernador panico, amanecer del miüdo contra sin animo

los cuncos. para resistir i apoderado de

al dispuso la partida para Concepciou dia siguiente a pesar de las iudicaciones con que se le hacian de que en Rere podrian defenderse grandes ventajas. Nada oyû el atribulado gobernador, i sin disponer ninguna medida titil volo* a Concepcion, a sus espaldas abandonada la poblacion que dejando Mas empez6 a seguirle al ver que la dejaba desamparada. de très mil persouas que se encontraban alli con las troi San Cristébal pas i vecinos de San Rosendo, Yumbel que se habian replegado à esa plaza, huian pues a Consolo el pueblo i Ile vancepcion, dejando completamente do ûnicament.e lo que podian cargar en boinbros. Adedel mas, el timorato gobernador dej6 los almacencs ejército repletos de polvora i de viveres. En su precipitticion por llegar pronto a Conoepcion,

65
por temor de perecer a manos de los indios en el camino las infelices mujeres dejahan ocultos en los bosques Jet camino a sus hijoa que no podian cargar a cuestas; otras mas resueltas reponiéndose entrabnn a Coucehcion los t'ujitivos cle Rere, pregentando a los habitantes un cnadro desgarrador de tristeza i (le dolor. A los |M)cos dias penetraban tambien a Rere los indfi saqueando los almncenes i casas. jenas, incendiando El incendio se cornu nico al almacen del ejdrcito donbotijas de p6lvora, las que estallandohorriblemente hicieron volar la 1)poblacion entera liasta en sus citnientos un gran mismos, sucumbiendo numéro cle indfjenas que ignorahan que el gobernador hubiese cometiclo tamaria torpeza de dejar abandonado un elemento de guerra tan en aquello3 indispensable crfticos momentos. de existian cuatrocientas con ellos en el trayecto quedabanse de la fatigA de la marcha, A los dos dias

IV

La poblacion de Nacimiento de borror. Habia sido aultada

otro cuadro presentaba por los rebeldcs, pero aunque rechazado dstos sitiaban la plaza. Creyendo el jefe don Juan de Saïaznr que no podria resistir por mucho tomô la pesotiempo pur falta de vfvéres i municiones, lucion de abandonar la plaza, embarcar el vecindario i pnsar a Son peligro l'or mas que se le advirtiese el que iban a correr en vista de la escasez de agua Rosendo.
u

66 que arrastraba el Bio-Bio i que podian encallar i ser abordadospor los sublevados,nada atendio. Decretadueatabaque la ruina del pais debia concluir en mano8de la mismafutuilaSalazar que a tal abismo lo habian precipitadopor sus ambicionesde riquezas a coatade la tranquilidadi prosperidad nncionnl. Estandotodo listo para la lurrtidn, Juan de Salazar don ordenô que se embnrcanien las lancha* preparadasal efectoel vecindarioentero clela plaza, i ademas armas, municionesetc., etc., para dirijirse de alli al fuerte de San Rosendoi en seguida a Rere. Coino encontraaenabandonado a San Rosendo,deter minaronhacer rumboa Concepcion. ouvencidoel inesC pertojefe que en realidaden el trayectopodrianencallar las embarcacione8 la falta de agua del rio, cometi6 por un acto de la mas supina crueldad. Dej6 en tierra en San Rosendolas mujcres i ninos. que un cronista hace n8cender numéro de cuatrocientos,los cuales pereceal rian a manosde los indios. Masde cuatro mil sublevadosles perseguian por âm« bas ribernsdel rio, esperandoel momentooportuno que encallaran las embarcaciones,como ellos sabian tenia que auceder. Al llegar al parajede Tanahuillin ocurrio lo preriito. Se vararonlas embarcaciones apoderandosede ellas al i abordnjelos araucanosque lae seguian, fueron muertos loa unos i hechos prisioneros unos cuantos.No etcap6 uno solo de do^cientos cuarenta individuoaque laa tripulaban. Don Juan de Salazari el capellan de Nacimientose arrojaronal rio i perecieronahogadoa. A loe pobladoresde Talcamavida,villorrioque eetaba

67

aituadoen el lugnr que es hoi Santa Junna, les sucedi<5 iguai cosa al atravesar el I3iu-Biu ftlga para Conen cepcion. No pudieron avanzar en mediodel rio i los indioslos tomaron tambien al abordaje. La guarnicion de Colcura perecioigualmentea manos de los rebeldes. Lo mismo hahria ocurridoa la de! fuerte de San Pedro, si no huye a tiempo i se retùjia en el fuerte que habia establecidoen et cerro de Cheje en la que es hoi Concepcionde cuyas murnllas de defensa aun-quedan los restes, por lo que hemos visto nosotrospernonl inena te. Lleg6 a oontar el fuertede Ghoje lrasta 400 soldados. Chillan atrevesaba de! mismo modo por uua triste sitnacion. Habia sido agaltadae incendiadu,i vieudosus inoradores que les era imposibledefenderse, abandonaronla ciudad i huyeron en direccion al Maulea cuyas orillas llegaron sin mas equipajeque el vestido que les cubria. Solola ciudad,de Valdivia pudo reehazar con éxito los asaltos de que fué vfetimapor un ejéreito de mas de ouatro mil indijenas al mando de lusjefes Colicheui Colilrueque. En Concepcionllegaba la audaciade lus rebeldeshasta penetrar a la ciudad i a solo très o cuntro cuadras de la plaza. En las mismasailles tomaronun dia cautivosa varias mojeres i al sacristan de la Catcdral; otro dia atacaron el molino qne teniun los jesuitas en uno de los estremos de la poblacion. A todaa entas calamidndeslais plnzas de Araucoi de

68 Boroa, unicas que quedaban en pié en la Araucanfaresistiendolos ataques del enemigo,encontrabanseen la mas angustioaa situacion i sin que pudieran ser socorridaa. Indignadoel pueblo de Concepcioncontrala conducta del gobernador que ninguna medida séria tomabai quien era el solo culpable de la ruina que preaenciaban, se déclara en motin; i encaminandose vecinosespada los en mano a su casa, manifestarouque Io cleponiandel mandoa los gritos de ;Viva el rei! i Muera l mal goe bierno
Nombrdse Francisco en su rcemplazo al veedor de la Fuente Villalobos, por mar a Vnlparaiso don jeneral i el infeliz gobernatemiendo ser

dor huy<5 ocultamente asesinado.

v
en las pohlaciones espafiolas infundia espanto. Nadie pensaba salvar ciel cataclimno que amenazaba al pais entero. Habian sido cautivadas mas de tres mil personas; el numéro trocientas de estancias desde saqueadas ascendia a cerca de cuael Maule al Bio-Bio; habian «ido arriamas de cuatrocientas mil cabezas de El panico cundido

das a la Araucanfa

ganado lauar i cabrio. Se avaluaban vacuno, caballar, estas p&didas en ocho millones de pesos comprendiendo los intereses del rei i los del vecindario. Solo los jesuitas juzgaron mas tarde en dosciento8 veinticuntro

69
de las estancias pesos la destruccion necian en las comarcas del sur. mil De treinta en trabajar pu; todos mil indios mas o mencs que les perte-

a los espafioles, huyeron a hacer

que se ocupaban no qued6 cas! ninguno de causa comun con sus com-

las estancias de despues de haber destruido patriotas cautivas a las familias eue mismos patrones i llevadose de éstos. No quedaLas plnzaa i fuertes se habian abandonndo. ban en pie en la Araucnm'a mas que las plazas de Boroa i de Àrauco i el fortin del cerro de Chepe, pero sitiados tambien No habia pr pues los sublevados. medios de salvacion para tes infelices en un solo dia destcuida

que nsf veian conquistadores su ol>ra de tralmjo i de conqnista dospues de tantos alios de una mujer i sus desmede fntigas, por el capricho didus ainbiciones Por fortuna de riquezas! a fines de marzo arribabu

con los rosturi de su ejército el maestre José de Salazar que, como lu sabemos, se liahia embarcado en Valdivia durante su deeastrosa campana contra de que era él loa cuncos al saber la gran sublcvacion i toda su fnmilin. culpable con la gobernadora Con esta tropa se socorriô a Arauco i se despoblô stistenerla por la escasez plaza, por ser imposible faerzas. la de

a Concepcion de campo don

Quedaba solo lioroa resîstiendo la tormenta, sosdunuitc trece meses de sitio i defendiéndose teniéndo8e con herûico valor. su guarnicion El 18 de marzo de 1656 Ilegaba a sus muros un cuerel fuerte Desalojado po del ejéreito espanol a socorrerla. die^ e incendiado sus edificios por la misma guarnicion,

70 ron la vuelta r6icos a Concepcion en donde entrnron los hedefensores de Boroa en medio de entusiastos por el valor sobrehumano en trece meses de sitio. que habian desa pro-

aclamaciones

plegado Como epflogo seguir la guerra Disgustado

del sangriento drama, se levant6 un célebre caudillo: el mestizo

hacer por no habérsele querido ejército espaiiol, huyô al lado de los indios i organizando un ejército de mas de mil araucanos, se present6 a combatir a sus compatriotas, a quienes venci6 batalla tras batalla a manos campai desdc de sus mancebas 1656 a 1660 en que sucumbio* indiaa, ultimado por una de

Alejo. oficial del

ellaa por celos, pues que por las venus del audaz i glorioso meztizo corria tambien la sangre araucana. Muerto el mestizo intrépido Biguiô sus huellas el cacique Misqui, quien tambien rindio en los lazos del amor, i si en batalla ta en 1661 a orillas Muertos del Laja. estos caudillos que habian su vida, aunque no porfiada i sangrien-

do los despojos de la tremenda brero de 1655, la tranquilidad tué recobrÀndose poco a poco hasta entra r mas tarde en un periodo cercano al de la tregua. La hécatombe del 14 de febrero de 1655, ea una dode la esperiencia que ha quedado marcada con estigma de fuego como un eterno para ejemplo las jeneraciones de las calamidades a que se ebponcn lot pueblos anteponen sagrados hombres cuando son gobemados por en todo caso sus intereaea de la patria, «empre dispuestoa mandatarios personalea o son rejidos a socrificar que a los por aun lorosa leccion

quedado recojiencatastrofe del 14 de te-

e ineludibles enervadoi

71
ou propio decoro pur lus halagos de oropcl i rosa, tubael dia que ces comu las ilusiones de un suetïo al dcspuntar suelen brindar a los liombres en el mundo las cnricias de una mujer!

CAPITULO

VI

LA

ARAUCANfA

AI.

TERMINAI*

EL

SK'.I.O

XVII

Desmoralizacion en los gobernanWs.La venta 'le ciutivos– Repartodc catorce mil cantivo* nraucanns entre familiaK cspafiola».– Sogumloterre moto en Conccpcion.– Dentraccion de Concepcion i Chillan.– Piônsasc retirar al Manie la lînea de fronterax del Dio-Hio.– Solicita»' la jtlacwn (le Concepcion i Chilliui.– Qniénmu traMadar a sus iinl.it despomU* a lax nberas norte del Maule.– Proyecto de fmrtiticar el Manie con tal objeto.– Repoblacion de lan pla»u* i fuertes de«tmido« en el alxamiento de n' dc fQerte* en ci Laja.– Repoblacion de Annco. Yumbel, Chillan, Nacimiento; fntrte« de Paren, Santa F»', Impérial, Repocnra 1F,*I<!av|-Nn«vfW poW»n»oT»e«.–tatn, Rere i OhimlKimiiRo. I Tnlca, Valdivia: xii i segunda fandacion i Runegregacion del Kobiumodol Pern. –Ettpedicion li;Ian<Jewi.-SuM proyeeto* Deiipoltlacion de la iwlade la Mocha.– TrasJadanHo huh habitante% indfjenan ai valle de la Mocha en Conoopcion. Fandacion de San Joi^ de la Mocha– La biochita de hoi dia.– Infelicidad de log nuevoa pobladore».-Croeldade» de que son vietimaê.– Informe del padre CoTarrûbian– Lo que cottaba la guerra de Ar»uco en xiglo i medio de lucha.– El soldado peruano en la guerra de de la civilisacion en Ion araucanon.– Ratado de la Arauco.– Prourenoi •gncnltum La hiatoria de lu vida» de Cbile.– Espiritu de empr«M al terminar el siglo XVII.

1

El alzamiento de 1655 no habia aervirfolo blutante de severa leccion a lo» gobernantes del reino en lns desmedidas ambiciunes que les dominaban de enriquecerae haciendo eauti von incrementandu de este modo con su e venta sus intereses particulares.

Î3
fines del siglo XVII a que hemos Ilegado, tan sistema de gobierno aun no habia cesado. pernicioso Continuaron los gobernadores en la esimperturbables maloquear en la Araucania, el que menor para la hncifieacion absoluta tanto nnhelaban los soberanos de Castilln. téril tarea de sin resultado del reino que Rasta

Solo el gobernador don Junn Hcnriquez que gobern6 desde 1670 al 81, en cinco afios de correrfas en la Araucanfa hizocatorce mil cautivos a los cuales reparti6 a laa familias (tel reino él con un para su servicio, quedândose grau numéro en provecbo de sus intoresos personales. iAi guerra habiu entra do en un perfodo de tregua desde los ûltimos caudillos que conopues do la desaparicion cemos, el menti zo Alejo, Misqui i el jeneral pehuenche Inaqueupu,– sin embargo, sobrevenia a los inibrtunados motos. Diez alios despues ciudad de Santiago por completo a la uno es pantoso (1647) present6se que aeulG las ciudades del sur, particularmcnte a Coucepcion, el segundo quo esperimentaba en el trascurso de 87 aiïos. A las siete i media de la noche, en efecto, del dia de marzo de 1657, un violento sacudimiento echaba tierra los edificioe de la ciudad de A las Concepcion, horas despues empcz6 a retirarse el mar, i volviendo Uiia fuerza aterradorn inund6 la poblacion i concluy6 arrasar nuabaii. El mar Ileg6 hasta la misma Plaza de Armas, lcaciendo huir a los ini'elices habitantes a las colinas vecinus
lu

otra

clase

de

calamidades los terre-

pueblos

del sur:

del que arruino

15 por dos cou de

las casas

en union

con los temblorei*

que conti-

74
donde se esVblecieron de que el mar volviera Un regular numéro de habitantes liabia perecido en esta catastrofe que se estendiû desde el Maule al Cautin. Chillan, de iglesia mnyor, A eata dpuca no liabia mas pobtpcion desde el Maule al Rio Bueno que i el fuerte Valdivia; Concepcion pues las demas habiau en el gran alzamiento. desaparecido Este cuadro de desolncion el reino, que presentaba hizo concebir ni fiscal de la Real doctor don Audiencia, Alonso de Sol6rzano i Velasco, la idea de pedir solo quedaha en pié la cuya poblacion fué visitada tambien por el terremoto. algunos dias por de nuevo a visitarlos. durante temor

en in-

forme al rei el restablecimiento de la guerra defensiva, reti rondo si la lînea de fronteras del Bio-Bio i fijarla en cI Maule, cuyas orillas se fortificarian con una série de fuertes. se despoblara a Concepcion i se dejani allf solo un fuerte; lo mismo se haria cou Chillan. Ambas poblaciones se situarian al uortc del Maule, parque ticularmento Esta en Duao. grave medida equivalia a céder de nna vez por todas el reino a les araucanos que ibau ganando dia a dia en su obra de reconquista. Los gobernadores que no podrian aceptar tal determinacion a repoblar los pueblos empezaron destruidos en el gran alzamiento, fundar otros i levantar nuevos fuertes. la plaza de Arauco en Lota con el nomb.'e de Nuestra Seïïora de en 1662, por Guadalupe el gobeniador Anjel de Peredo, cuya fundacion mirada mal por los araucanos diô lugar a una batalla -en la célèbre cueeta de Villagran. En 1663 se reedificaba tamAgi vemos fundar mas terreno Ademas

75 bien una la plaza linea de de Yumbal; en el mismo i se 1665 afio se levnntaba la sègunda el fuerte defensa del dej6 intréde Rei PaicaMarin de

fuertes

en el Lnjn (1); en

efectiiaba Nacimiento,

fundacion de Santa 200 pido pocura vi mas

de Chillan Fé i el fnerte

de Puren,

para

cuya

hombres capitan

el gobernador Luis ile en Lara; 1668

Meneses en 1667

a) mando los fuertes

e Impérial; tarde en

el fuerte de[

de Arauco

el perfodo

gobcrnndor de a poca

Poveda en Rere, rio;

(1692-1700) i la fundacion al dias, oriente i pur

la repoblacion de de fin de Itata,

BuenaEsperanza distancia de nombre este en

Talca

la ciudad

de este

nuostros Esta alzamiento ba al que

Chimbarongo. los de pueblos otros destruidos nuevoa, estabau Audienciv bien léjos en por indicael

rcpoblncione

i la fundacion los tenaces del

conquistadores de la Real defensiva.

de asentir su nuevo

parecer

fiscal

sistema

de guerra

II

A la da real desde

poco

se de

agregaba Valdivia ihcorporada

tambien que

a la jurisdiccion permanecia al virreinato 1676 .n ara el parte rei de desde del su

del

pais

ciudad fundacion cédula esa

segnnPor que

Perû.

de fecha

30

de

marzo

de for

ordenaba la soberania

Valdivia

a Chillan en Mtiembr« de 1(163 de 6rden del gol ernador Anjel de (1) RanobloM Perado. wt lu «Mandan Hacia ocho anim qw ko» pobladorea evtaban di«p«raàdm de 1.. ribonui nortu del Maule. a esDoecientoe soldados «ulienm de Conttpcion eultar d«de el Manie a Chillan a aqnello» i H efrctu<J la pobla^orw,

76

de Chile; eso si quedando el situadoi la provisionde empleosal cargo del mismo rei, por medio del virrei del Peru. Valdiviase habia vueltoa reedificaren 1645, por 6rden del virrei don Pedro de Toledo i Leivn, marques de Mancera,por temor de que se apodernrande ese privilejiadolugar los holandesesque habian empezadootra vez sus correrfasen el Pacffico. El principe de Orange, Mauricio de Nassau, liabia equipadoen el Brasil una escuadra compuestade quinil ce. buques mando del almirante Brouwen,con el prop6eitode dominar en el mar Pacfficoi fundar dos colonias, una en Coquimboi otra en Valdivia, i establecer sobre todo un puerto militar en la isla de Santa Marfa, en la costade Arauco,que sirviesede base a las conquistas que proyectaban. El 15 de enero de 1643 se alejaba de las costasdel Brasil la flota conquistadora. Arribô"aChiloédespuesde un penoso viaje. Desembarcaronlos tripulantes en Castro e incendiaronla ciudad. Siguieronen direcciona Valdiviadonde bajaron a tierra a dar sepultura al almirante Brouwen que habia fallecidodurante la navegacion.Lo enterraronen el sitio que habia ocupadoel conventode San Francisco;i luego entrai on en tratos i comerciocon los indfjenas. Habiéndosemostradoun tanto hostiles los indios con los holandesesi faltoséstos de viveres, viéronse obligadoa a regresar al Brasil al mando del vice-almirante Elias Herckmand. Este acontecimientoinesperado indujo precipitadamente al virrei del Peru a reediâcar i fortificarel puer-

77
to de Valdivia; empresa que confi6 a au propio Antonio Sebastian de Toledo. El 31 reccion de diciembre de 1644 hijo don en di-

salia dol Callao

a Valdivia, al mando del hijo primojénito del virrei, la escuadra mejor equipada que hasta ese ent6nces surcara las aguas del Pacffico. Componiiinla ciento ochenta renta doce i ocho buques de guerra armados con de estas cuapiezas de artillerfa; a fortificnr a Valdivia. destinadas una gran cantidad honibres entre de

i cinco estaban adcmas

Conducia pertrechos. Llevuba dados

esta escuadra mil ocbocientos

a bordo

sol-

en los trabajos que debian ocuparse de fortificacion. Iban tambien diez relijiosos, cuatro (!e ni hijo del virrei ellos jesuitas que serviau de consejeros en la direccion dra. de la empressa que se le liabia confiado. Et 6 de tebrero de 1645 llegaba a Valdivia la escua-

i artesanos

Se empez6 por fortificar la isla a la entrada i levana urillas del rio con los cuarenta i cinco catar fuertes nunee que destinadas intentaran se traian. Estas obras de defensa estaban que enea rechazar desembarco especialmonte de nuevo lois holand3ses u otra nacion

miga de Espaiia. Terminada la mision

que se le habia confiado al hijo del virrei, este volvia al Peru dejando en la nueva plaza hombres para su defensa. novecientos A los dos anus se reepobluba la ciudad destruida; pero del gobierno del Perû hasta que en quedaba dependiente 1676 pasô a formar parte otra vez del reino de Chile. Esta espedicion erario de| ^erù i fortificacion la cantidad de Valdivia costaba mil peaos. al de novecientos

78

III
Los piratas holandeses e ingleses continuaron no obstante amagando las costas del pais. A muchos cle ellua servia de invernada la isla de la Mocha en (loti(le entraban en trato con lori indfjenas que la poblaban i se surtian de viveres eu sus correnas. para proseguir A fin de privurlus de toda clase de recursos, el gobernador don José de Garro concibi6 en 1685 el proyecto de despoblarla conduciendo sus habitantes a tierra firmo. el gobernador Apoyandose en una real cédula espedida en 31 de marzode 1608, por Felipe III, en que mandaba se despoblase la isla, exiji6 se ejecutase esa 6rden ochenta anos atras. para el objeto a su maestre de campo don Jer6nimo de Quiroga, quien ofrecio a los isleiros darles en tierra firme mejort.a terrenos que los que poseian eu la isla; ademas se les concederian ganados i semillas para su snbsistencia i casas construidas para que habitaran. Accedieron a tan ventajosas i en proposiciones, numéro ie setecientas al continente personas pasaron en marzo de 1685. Encomendo

El lugar que se les ténia destinado era el valle en que hoi se levanta Concepcion.AIHse form6 el pueblo de los islenos de la Mocha. Se les hizo construir casas para que vivierantranquilosi se les di6 ademas ganado. Se levante tambien una igleêïa la que clued6al cargo de dos padres jeenitas, como tambien el cuidadoi cris-

79
de los nue vos pobladores. Por estos trabajos se les asignaba los dos jesuitas et sueldo de 600 pesos an unies. tinnizacion pueblo recibi6 el nombre de San Joré de la Mocha; San José por haler sido puesto bajo la proteccion de este santo, i la Mocha en recuerdo de la isla que habian abandonado. quedô acluel lugar con el nombre de ol Valle de la Mocha cou que se le conoci6 despues. Aun liasta hoi existe a pocas cuadras de la miaina ciudad, a (tel BioBio, una pequefia isleta con el nombre de en estos momentos en un verdaI,a Mochita, convertira orillas dero jardin e intelijentc Ln sabido dable. Pero bien pronto se desengafiaron los infelices pobladores del Valle de la Hocha. Comenzô a dârseles tan mal trato, reducidndolos a la esclavitud a trabajar de grado o por fuerza, No solo se ron desaparecicndo. sus mnridos, hogar para i obligandolos que poco a poco fuequitaba a las mujeres de delicias industrial debido frances, a la iniciativa de un activo don Luis Castaing, quien consorcio lo util a lo agraDes(le entonees El

unir allf en amable

sino que estas eran tambien anebatadas al a Rmas de leclie de las familias destinarlas

espafiolas. A principios mas triste

del sigio XVIII estaban reducidos situacion. Al efecto, en un informe citado Arana, presentado

a la

el scîîor Barros

"por el padro uio Covarrubias, procunidor jeneral de la Oompama de de 1708 a una junta mandada Jésus, en 24 de setiembre formar por el rei para el mayor progreso nes del reino de Chile, decia lo siguiente:" de las misio-

por Anto-

80
al presente (las familias de los indios de San José de la Mocha) tan peraeguidas i disipadas que apénas quedan ciento sesenta, i cuando visité dicho pueblo, acudieron a mi )os caciques brotando la grimas de sus los amparase, ojos, pididndome porque los jefes, loa caboa i espafioles de la Concepcion los tenian como esclavos, Uovcïndolos a trabajar por fuerza, tuera del pueblo, de Santiago, distnncia de cien léguas, dejando sus mujeres, hijos i sementems por cuatro i aeis meses, i aun por nîio entero remudnndose les quitahan por tumo8: i los vecinus de la Concepcion sus mujeres para amas i sus hijos e bijas para servirse" Fuc asf el orijen i la suerte que corn6 el pueblos de de la Mocha, precursor de la fuudacion definitîva del moderno Concepcion en el sitio en que lioi se balla, a1 cual se trnsladara desde Penco en 1764, abandonando las risuefias para siemprc playas del puoblo famoso i her6ico que le habia servido de cuna i de apoyo en su azarosa vida en mas de dos siglos de borrascosa i turbulenta existencia San-Jobé un cabo que sncabnn I08 a trabajar a la jurisdiccion i confes6 dichos indios basta traer"EstÀn

IV

cl siglo XVII, cosa la situacion del roino. Continuaba

Al terminar

no babia

mejorado

gran

siendo la colonin cuyo sostenimiento mayores sacrificios imponia a Ëspana que todas las dénias coloniaa de América juntaa, sobre todo, por la eterna .guerm de Arauco,.

81

Hastaeetaepocael virreinato Periîllevaba del gastados enla guerracieAraucotreintai cuatromillones e pesos d i cuarenta mil solcltulos. muertoa(le loisque ingresaban al ejército,tanto espailoles omo C peraanosi mestizos. 1 no esta demneobservnr cietodos les soldados que a que arribabana las playascid(;'hile prnsegnir guela ira (le Arauco,lo* heureseran los pcruanos,los ciiales se ateniorizabnii se desorganizaban or completoal i p primerataque de luacscuadruues raucanos,ponianen a i det«5rden ejercito. el A este proposito gobernador njelde Peredo,emel A la pefiadoen concluir guerra de Arauco,haciéndosea l misinailusionde terminnrla comosus antecesorcs, se cribiaal rei (1662-63): Aseguro(decîale)a V. M.que " nri etipfritii sosiegaun puntuhastanoveren quietud nu este reino,que tanto importa su conservacion, hasta i conseguir a poner el orgullode estosl)i\rl)nros los piés de V. M.i obediencia e la iglesia,que conmil hombres d que V. M. enviede Espnfiapor el huertode BuenaEsperaoza,comootra vozse ha heclio,i los que hoi tiene este ejércitopara liacerlas antîguaspoblaciones, conse .seguini. 1 adviertoa V. M. queno ha de costartantesu conduccion esdeEspafiaaquf por BuenosAires,como d si vinieseii el Perladondetienede costocada soldado d con sus armassobretrescientos pesos,i sondetan niala calidad no valennadaparala guerra,por ser mestizos que i criados nlas deiïcias elPerû,flojos de ningunprovee d i choparaeltrabajo."
Tal concepto dado peruano, venir!
il

le merecia

el solgobernador acaso fué éate un vaticinio pnra el por-

al celoso

-si-

A medidnque el tiempo avanzabae ibanse haciendu mas estrecbaslas relacionesentre araucanosi espafioles, fbanse tambien moderandosenotablementelos instintos bârbaros de los hijos de Arauco. Ya no mntnbnn en jouerai a lus prisioneros sino que los raanteninncaulivosi los trotaban bien ya para canjearlos por ION prisionerosque a ellos les haciano para servirse de la industria u oficioque pudieran poseer, cotnoel do hen-ero, por ejemhlo,oficio mui apreciado' entre ellos. Dieron asf, pues, con el tiempo,ejemplosde mayor inoralidadque los misinosgobornacloresen sus entmdas a Araucoa sangrei fuego,asesinando i mujeresi niiiossin el menor sentimieiitodebumanidadparaaqueIlus hombres que no tenian otro pecado que el defender su liberbid i la independencia del pedazo de suelo que por lcjitimo dereclioles perteneci». A fin de poner términoa las correrfas inhmnanasque los gobcrnadoreshaciau en la Araucanfa,vi6seobligado el mismo rei a ordenar ciue cesaran en ctdula espedida en 1703, mediantela cua.lcalmaronun tanto las autoridades su sed de sangre i esterminio para con la viril i heroica raza.

V
Aparté de los asuutos de la guerra, en el 6rden econ6mico no se liabia avanzado en mucho al terminar el La agricultura siglos XVII. encontMbase abatida con motivo de la incesante i el ûltsmo alzamiento guerra de 1665.

83
Solo el ganados continuaba samente. Por esta circunstancia incrementando asombro-

lus caballos

se vcndiau

a tres

pesos, i las vncas, por ejemplo, u un peso setonta i cinco centavos, es decir, catorce realea de aquellos partriarcales tiempos. de las vinas, que debian constitua* mas tarde una de las mejores produccioiies del hnis, babiasido p roi libido por el rei, por medio de una real eédula. Nuestros vinos tienen por este motivo una verdadera historia como Io vnmos a ver. Cuando entro a gobernar Dâvila Coello el marques de Navamori Pacheco, en 1668, decila administracion civil clel tiempu a la industria i a El cultivo

cluende, Diego di6se a atender reino, la agrieultura. Comenzô sar de efecto. Durante bia

en pnrticular dando impulse al mismo

por dnr libcrtad al cultivo de las vifias, apela prohibicion contrnveuir real que existia al el reinado de Il (1556-1598) la propagacion sistema se hade la de

probibido viden las colonial, panos, mico.

Felipe terminantemente a un

como asi tambien perniciosfsimo

la fabricacion

en atencion

econ6-

Se creia colonias, tenia Asi Perd

en las estas producciones que numentandosc se a nui n aria il comercio que la Metrôpoli nrnnse lo manifestaba II a los virreyen del Felipe 't'oledo i don Luis de Velatco a ellos. continua repitiéndote en

con estas. don Francisco de

en instruecionee Tan desatinada

conferidai prohibicion

84
realea i 1631. Por camente desde felicidad solo Chile las escapo en parte. Debia uniplantas de virias que cxistian cédulas espedidaa sucesivamente en 1620,

conservai'

los primeros cho para continuar se décréta los dueiios buto en

anos de la conquista; pero sin dereImciendo nuevns plantaciones, lo que cédula de 1? de junio de 1654. Ademas, existentes debian pagar un tri-

de las vinas

por el derecho de conservarlas. Como no se respetase del todo esta prohibicion i se haciendo plantaciones de viîîedos, denunciô prosiguieia el hecho el fiscal cle la Real Audiencia de Santiago al gobierno de Espafia, quien pidio* informes sobre el particular al gobcrnador de Cbilc. Fué ent6nces cuando et industrioso e intelijente marse a "nz<5 a defender a los viques de Navamorquende nicultores no solo el que se dejara chilenos, solicitando comu fructffero cnltivo amplia libertad a tan importante Sino en que se prosiguieran las plantaciones en bien del reino de Chile i el de la corona misma sin pagar tributo. Con este motivo contest6 en la carta fechasiguiente, da en Concepcion a 10 de agosto de 1668, la nota del rei respectu al informe que se le solicitaba: Decfa "Por esa carta: cédula real de 30 de agosto de 1666, se 8irvi6 que informe lo que se me ofrece acerca

V. M. mandar

de lo que escribi6 el fiscal don Manuel Muiioz de Cue llar, de las viûas que se phntan en este reino sin licende las reaies cédulas, cia, en contravencion }>articularmente que de la de 1? de junio de 1654, en que se mandé los dueflos de nfiiis se i que no ne compnsiesen

86
Con el accidente ein 6rden espreta. ninguna plantase todel alzamiento jeneral de 1655; quedaron destruidas du las estancias de estas frontenva i de lus distritos de i la de Chillan en distancia de (Concepcion) Ion cincuentic léguas hasta la ribera del Maule, i como fueron i encomendados esclavos e indios dom&ticos con cI enemigo pasando i se incorporaron comprendidos se han perdido por falta de cultivo a sus parcinlidados, esta ciudad todas las vinas, reduciéndose el vino a excesivo en que he puesto 1 con la disposition dicndo reparar la frontera para que se pueblen i culticle los nflijidos i ven las estancias en alivio i desaliogo vecinos, de que lia tocado buenn parte el ejército en et excesivo clue se gnsto de loa viveres se van replande la ciudad de Santiago, han conducido tando algunas vinas, para cuyo efecto me parece que no desacomodndos solo se clebe desecliar pero es précise bles a los labradores, la pension que el fiscal propone, fomentar i ayudar con los medios posiprecio. estas armas, aten-

como yo lo liago, en conocimiento 1 en la ciuclad de Santiago i su disde la importancia. muchas trito corre la misma razon por liaberse perdido vinas por falta de peones que las cultiven, a cuya causa los dos no sobra el vino, antes se carece, principalmente de anos antécédentes por haberse helado la mayor parte las vinas, veces." como, segun estoi informado, sucediô otros

A esta juiciosa carta resolvi6 la reina gobernadorade r acuerdo v.<a\ \ Couscjo de lndias en 30 de junio de 1671, q--e :.e siguicran haciendoen Chile planteles de vinas; desde cuya épocaempezôa tomar vuelo tan iai-

-86portante marques industria, mediante de Navamorquende. la liberalidad del ilustrado

Asf, pues, empezaban estos nuevos progresos a tomar forma i cuerpo, encarnÀnd-jse en el espfritu de empresa a desarrollurae que comenzaba entre nosotros a fines del siglo XVII.

CAPÎTULO

VII

LAS REBELIONES

DEL SIGLO XVIII

Siglo XVIII.– Pi imers rebelion en 1723.-Cerca de 40 aflos de paz.-Pelaciones comerciales entre araucanos i espailoles. Venta jaa i desventajas de exte comercio. Los comerciantee privilejiados. Los c.mtanes de araigos. Abuaoade éstos con loi indtjenaw. Objetoa de comercio. El morcader espaaol entre lus tribun de la Araucanîa. Modode bacer en venta.-Sue negociaciones con el caciqne de la tribu. Hoapiïalidad i honrades de este.– Conclusion de la venta. Tropelfas cometidaa con les araucanoa con motivo de estât venta*. Proyectan rebelaree i poner fin a los atropello* La rebelion de 1723.– Sus causas i suis resnltados.– El doatrnidas las plazas de la Araucania por el gobertoqui Vilumilla.-Son nador. Retira la linea de fronteras il nortc del Bio-Bio.-Parlamento de Negrete i se relia la par.– Aprueba el rei loa tratados de par i el retiro de la linea de frontonis.– El brigadier don Antonio Ouill i Gonraga i la segunda rebelion del siglo XVIII.- Quérese obligar a los araucanos a vinr en pueblos.– Citûseles a un parlamento.– Resibtencia que oponon. Las nuevas poblaciones indîjenaa. Alramiento jeneral.-l 7666 .-Son arrasadan lu nnevas poblaciones.– Consecuenci sa de esta rebelion.- El teroer alsamiento. 769-70.-Invasion de lo pehuenuhes an la isla de la Laia.–Uebel ion jeneral. Marchasi oontramarchas del ejército.–La paoiftoaeion. Parlamento db Negrete.– 1771.– Tregua detlnitiva entre Efpafia i la Araucanfa.

1

Tocamos

liu

que el arbol tehar niem profondes en mélo ohtieo Una »»va rebelion si empeiar an carrera XVIII, ..la 18 Anerie»

del ftiglo XV III i aun parece poertus de la pu etttmera todavia eondenado a no et aiglo ^nt k fiierra de

88

Arauco llevaba caminode ser eterna, si no se le resletaba su indeyendencia i los gobernantesno cesaban en sus vejaciones para con una raza digna de respeto por el heroismo sobrehumano desplegadoen clefensn su de libertad. En nïio de lit primera rebelion del sigio que nos ocupa, hacian mas de cuarenta anos que la guerra cruda de las grande» batallas campales habia calmado. El misnio roi habia probibidoa los gobernadores,como eabemus, liacer correriasen el territorio pur conquistar. De este modo, poco a poco fueron acercnndosoen tratu intimo iudfjenasi espafioleH,rabando relcciones t de comer i haciëndosepur consiguientemiîtuoscamcio bios de productos.Sin embargo,i comoes de suponerse, eate comerciodio" onjen a infinitosabuses, particularmente de parte de los espafiole*. Los négociantes privilcjiados emn los mismosjefes del ejército, lus cuales valiéndosede la autorida.dque investiani de la fuerza de que disponian,cometiantodo jénero de abusosi tropeUascon los indfjenas. Las trnnsaçcionescomercialesse efectuaban jeneralmente por medio de loisllamadoscapitanesde amigos,, que, por el puesto que desempeîiaban,estaban en contacto diario con las tribus araucanas. Los objetO8 vendiael mercaderespaiiolconsistian que en telas, adornos, cuchillou,hachas, afül, agujas,peines, etc., etc., i Inulinevecesaguardiente i vinosen cambio de ganado i de ponchoso mantas que tejian las indias. AI pénétrar a la Araucanfael mercaderuna vez que atravesabft el Bio-Bio,Uneadivisoriaentre espaîîolesi artiicanos, te dirijia con su carga al jefe de la tribu con

89
la que iba a negociar. En Uegando a la chou de tquéi, se le hospedaba convenientemente en un lugar continuo. Pronto se presentaban al mcrcader laa mujeres e hijoa del cacique a solicitarle algunos regalos por el hospedaEn seguida hacia sonar una bocije que se le hrindaba. na el cacique, sefial de que habia arribado a sus tierras un mercader, los miembros de la para que se acercnran tribu a comprar las mercaderfas que fuesen de eu agrado. en efecto al llamado i Aparecian empezaba la venta. Cada cual se apoderaba del artfculo de su aprecio i se retiraba sin pagar su valor; de mrnera que el mercader al fin de la venta se quedaba sin un objeto de los que llevaba i sin percibir su importe; i aun sin conocer a los compradores. su salida de la tierra, el cacique anuciaba la bocina a cuyo segundo que volvia a hacer resonar llamado acudian los que hnbian comprado algo, preaentàndose con el numéro de ganado i ponchos cuyo valor al de los objetos que habian tomado al correspondiera mercader. i El dia

El ganado consistiaen vacas, bueyes, caballos,mulas, cabras i ovejas. Realizadoel conchavoel caciqueprestaba al mercader uno o mas mocetones para que le ayudasena arriar el ganndohasta las fronterasde la Araucanfa. Ejercfase agi pues el comercio;pero cornent a malearse por los abusos que cometianlos jefes del ejército, quienes muchaa veces no solo robaban los ganadosa los indijenassino que les quitaban por fuerza sus mujeres e hijos para servirse ilfcitamentede unosi otros. Estas tropelfas fueron exsasperandocon el tiempo el
la

90
de loo arancanos, haciéndoles concebir el proyecto de una nueva rebelion a fin de vengarse de los sin cuento de que pnncipiaban vejâmenes i tropelias espiritu otra vez a ser como en los peores tiempos de la conquitsta en que no bobia compasion ni humanidad no como a seres racionales sipara el loa considertindoseles no como bestias a tangre t6lica. exterminar malignas que era menester i fuego en servicio de Dios i de la relijion cahabian intentado sublevarsè. El dia fijado miércoles de cevictimas

En 1715

para la insurreccipn niia; pero

era el 6 de marzo, a tiempo por sorprendidoa Francisco de

don Fermin Concepcion heeho ahorcar a varios

el correjidor de de Ustariz, i haberse sospechosos, en Ta-

los cabecillas

pudo evitarse tan grave peligro pûblico. Para afianzar la paz se célébré un parlamento

volvi6 a pihiie el 1? de enero de 1716. La tranquilidad reatablecerse Lo pactado aunque por un corto periodo. iba a eer solo un brève instante de tregua.

II

En don Gabriel

entraba

a gobemar

el mariscal

de

Cano do Aponte. Entraba tambien paQarle, i mui de cerca, en las lahores de su gobierno, su sobrino don Manuel de Salamanca, llamado a subir ràpidamente ton pûblico8 la escala de los mas encumbrados puesEnviéprotejido por su tio el gobernador. Se le nombre inspecter jeneral de oaballeria.

campo a acom

-91sele a Concepcion a instruir el ejército i ensenarle el manejo del nuevo fusil de sistema refurmado que el mariscal habia traido de Espana, en numéro de dos mil, para el ejército de la guerra de Arauco. Pronto fué promovido al alto puesto de maestro de campo, primer pue*io de la milicia, i comandante jeneral de armas de la frontera. 1 aquf principia eu carrera de los mas vergonzosos peculados, csplotundo por medio del comercio no solo a sus propios soldados sino especialmente a las tribus nraucanas. En distintos pueblos i estancias abri6 casas de comercio en las que se de lo que necesitaba aun obligaba al soldado a a mas alto precio que en otra parte. Los araucanos comenzaron a ser esplotados tambien, i mas que nunca. Don Manuel de Salamancu, apesar de ser un militar de pericia, de elevada intelijencia i vali ente, era un digno sucesor de la familia Salazar que hemos hecho figurar en capitulos précédente. il rara coincidencia! Estas mismas especulaciones iban a producir iguales resultados:la insurrection jeneral de Arauco! Allf, el culpab19 una mujer por la condescendencia de su esposo; aqui, un so~ brino por la condescendencia de su tio! Dueno absoluto de la suerte de la Araucanfa don Manuel de Salamanca, cit6 en Concepcion a los capitanes de amigos a quienes les exijiô la cantidad de quinientoa pesos por el puesto que desempefiaban como una contribucion pur loisnegocios que ellos hacian con las tribus iifdijenas. En rétribution les conferia el privilejio de ser ellos los ûnicos que harian el-comercio con los ind{jenae.

92
Àrrojados en tan resb&ladiza de amigos, diéronse cio con los araucanos los capitanes pendiente a toda clase de pillaje en el comer-

el ganado duranya robândcles te sus borraciieras sus mujeres e hijos, ya arrebatandoles a los que salian a vender en la plaza de Conception a las familias espanolas, a tanto por caheza. por mas tiempo tan iiucuos abusoa, coinplotâronsc para un alzamiento jeneral i atacar las fortificaciones de la frontera. soportar Empezaron quien liabian Habiendo hacerlos por malquistarse celebrado tratado este solicitado en lns ohras con el gobernador de paz. de indios de construcciones toqui "que con No pudiendo

una cantidad

trabajar

para que hajeneral

bia emprendido, le contesté el prestijioso Vilumilla a nombre de sus subordinados: ba el gobemador fermo, i cortejar él sabria Se convocaron tre el Tolten de marzo que aquello mozas, fuese a sacarlos i escarmentarle."

si pensaera correr cabezae, i estade sus tierraa i

detenderse

(1)

las tribus comprendidas endespues i el Bio-Bio i acordaron fijar el dia 21

Ocurri6, no obstante, para la rebelion. el 9 del mismo mes en que tuvo lugar el levantamiento vez del 21, por un acontecimiento Fué el imprevisto. (1723) caso que el capitan Pascual chereguas, de amigos Delgado, de dos amigos antes del de la pravincia de Quehabiendo montado a caba-

llo en companfa se levantaron los indios se le escapase

para partir a Concepcion, de la parcialidad a fin de que no alzamiento, i lot asesinaron.

93
Estos asesinatos sirvieron de convocatoria estallo el dia 9 en que de guerra i estos se cometieron el altivo i vale-

la rebelion crfmene8. Jefe

de la insurreccion

fud designado

roso toqui Vilurailla. Dié ôrden a sus capitanes que atacasen i pusiesen aitio a los fuertes i plazas de la frontwra, mientras él reuconvocado. nia el ejército Design6 en pai'ticular a Ranamcu para que asediase la hlaza de Puren. Antes de empezar las operaciones ejecut6 un acto de humamagnânitna grandeza de aima i de sentimientos de su Advirtiô a los misioneros nitarios. que salieran si no querian perecer, pues que la tierra eataba territorio alzada. Se los anunciaba en el furor de la guerra. aunque y a desde tiempo insurreccion cuenta prGxima al obispo de para que no fueran sacrificados Asi lo hicieron los misioneros, atras estaban impuestos i de lo que habian de la dado

a estallar

don Juan Nicobalde, Concepcion al gobernador que quien a su vez manifesté la noticia no le di(5 crédito en la confianza de paz en que vivia.

III

notableospanol habia sido disminuido mente. Apenas si contaba cerca de mil soldados. El aituado que se pagaba ascenclia a cien mil pesos para el mil para el que i a cincuenta de Concepcion ejército a Valdiria. guamecia El ejército Las plavua estaban descuidadas en su mayor parte.

94
pues, a entrar otra vez con ventaias en esta nueva rebelion. Sin embargo, la falta de unidad en el levantamiento no les permitiô ejecutar el terrible Si plan de destruccion que tenian organizado. el grito de g u erra hubiese sido dado el 21 de marzo en vez de el dia 9, como se hizo por lijereza de una de las el alzamiento reducciones, nes del de 1655. Solo las tribus arrnas de Puren habria tomado las proporciosobre las Los araucanos volvian.

pudieron

ponerse

oportunamente. Asediada esta plaza por Ranamcu estuvo a punto de las ôrdenesde perecer. Obedeciendo Vilumilla, Rafiamcu se habia situado en las ciénagas de Puren con el ganado quitado en las estancias de los espaiioles. El 10 8e acercô a la plaza con el intento de atacarla; incendi6 los arrabales i sostuvo varios pequefios encuentros bajo los muros de la fortaleza. En uno de éstos i danperdi6 un indio de prestijio, lo que lo encoleriz6, do muerte a un nifio que habian cautivado ensangrentaron sus lanzas en el corazon llamando a la venganza contra El 19 volvieron a acometer i corrieron Puren. i en vista Je los numeropor la comarca

8Oi muertos

que les hacian, se retiraron. En la noche se presentaron a dar otro asalto, pero les hicieron fuego con tau buen éxito que sorprendido8 tocaron retirada por tercera vez. Como amaneciese armas lloviendo no podrian disparar embestir la forUdeza i fueron Emt6ncea net de pu el 21, imajinaron que las tornaron a por ese motivo, rechasados de nuevo.

RagQancu, entabla astutameute propoticiocon el jefe de la plasa, con la condicion de

-95darla si le entregaban nian preso. El comandante Esta concesion hizo al cacique de Repocura que le te-

accediô. creer

a Ragnancu que los sitiai diô un cuarto ataque que dur6 dos estaban apurados algunas horas, llegnndo en su audacia les sitiadores hasta tocar con sus lanzas las mismas murai las del fuerto Como rendir conociese a Puicn, Miéntras tanto, Ragnancu que no se retir6 definitivamenie. le era posible

numerosos

empczo* a recibir la plaza refuerzos de infanterfa i caballeria

amagada de Naci-

iniento, de lai modo que ya nada se tuvo que temer; i, saliendo a recorrer la comaral contrario, su guarnicion ca, hizo uua buena presa ciel ganado bia sacado de las estancias. Reunido Vilumilla a Ragnancn sobre palia; en tanto Gl recorria que Ragnancu ha-

con el grueso de su ejército, envi6 Piuen a emprender una nuera camlas orillas del Bio-Bio para

posai* a la handa opuesta i hostilizar a Yumbel. Io ejede esta invasion el gocut6 i \\eg6 al Laja. Conocedor mand6 a su maestre de campo don Manuel de bernador, Salamanca la que se aproximara Orientése Salamanca de la posicion que ocuprimavera. paba el caudillo indijena. Lo atacô sin titubear el 23 de agosto (1723), ponicndo los primeros momentos, ron a las cori·ientes del en fuga a los invasores desde que, para escapar, se precipitaBio-Bio pereciendo casi todos le entretuviera hasta

ahogados. Esta dispersion fué ocaaionada

del ejéreito de Vilumilla imprevista por haberse sentido tocar la trompeta a

96
corta distancia i verse que un nuevo entraba en accion. de Vilumilla refuerzo de tropas

espaïïolas Los guerreros

ejército espafiol el que llegaba correr la division con que comlmtiau, El dia estaha sin 6rden de Vilumilla.

creyeron que era todo el a soen esos momentos i se dispersaron con encapotado

una espesa neblina, lo que no permitiô ver a los indfjenas de que la tropa que se acercaba era solo una comdon Juan de milicias Anjel de la panfa del capitall Vega. Sin perder un Apice de su aniraosidad Vilumilla, reorcon el que habia dejado al mando de ganizô su ejército Ragfioncu i env i6 a date a las tribus de los pehuenches a solicitar Quedâse ren. Recurriô* al nrbitiio de desviar ocupado Antonio el rio que surtia de agua a la plaza. Estando don José el comandante fué muerto en esta empresa saliô" de Urra a impedirlo i Puren no se rinsu alianza entre la guerra. para continuar tanto cl sitiando personalmente a Pu-

por Vilumilla. No obstante, di6 i salve al fin del asedio. Los dernafl fuertes liabian

sido tambien

sitiados;

pero en que

quedaron libres despues de los primeros ataques en su intento los rebeldes. salieron frustrados

IV

As( termin6 por felicidad

la rebelion no habia

del 9 de marzo vastas

tomado

de 1723 que uniproporciones,

97
camente zamiento No sar de haberse el dia el al-

por jeneral. obstante haber el la en

anticipado

fijado

para

salieron puesto gobernador que habria él

victoriosos sobre Cano creyô sido destruir las de séria asf, todos en cordillera armas

mas

que mas en estcVil

nirnca. de vez su loara cinco de

Apemil con-

hombres tinuar como zar sur este en

Aponte, en résolve, los las de

guerra efecto araucano, Bio-Bio, rio,

resultado tranquilisitundos norte al de mar

a los del

fnertcs marjenes los Andes

i estableccrlos desde la

mismo Concepcion. 1 sin

al

embargo este la para

de propôsito,

lra,herse

Icvantado alcgando que de Aponte la

protesta esta medida

jenerasigi un sus los defuer-

les

contra

nificaba baldon seos tes a

pth'dida el cjército, envi<5 norte ambas

para Cano dos del en

siemprc de divisiones Bio-Bio.

Araucanfa cumpliô

i al la

efccto orilla

a trasladar

Salieron de t,es don de Rifael Tucapel,

diciembre con 6rden Colcura gobernador Nacimiento destrucciones,

de de

1723: desmanfelar i San

una

al

mando losfûeri la otra las

Eslava Arauco, pur el

Pedro; para

comandada plozas de

mismos

desalojar

Santa

Juana, estas

i Puren. se fuertes a entre levantaron a la orilla del Duqueco el fiente Bio-Bio, en como norte Laja, i el fuer-

Verificadus estaba del se coMvenino, Bio-Bio. levant.6 el mismo i en Hualpen, modo que el

loq AI fuerte de pic; de de

mismos la cordillera

orillas el

Tucapel; frente de

Bio-Bio te ta rros De del Juana; de

fuerte

Pnren; el

a Nacimiento

nombre; la

Tal«ûMiavida, del

a Sanlos ce-

desemlrocadara' el el de Arauco. qued6.

Bio-Bio

coronado

desde

cor13

98

dillera a mar por una linea complets de fortificaciones; i los araucanos, mns libres que jamas lo tuvieran, dueflos ahsolutos una vez mas de su poleada i escarnecida Araucanfa. Para terminar con satisfaccion su empresa, Cano de Aponte convoc6 a un gran parlamcnto en Negrete para pactar la paz; aunque habia solicitado refuerzos de tropa al Pera para tentai*el medio de someler por la fuerza de las armas con un numeroso ejdrcito el territorio disputado. Sin embargo no se le accediû por saberse que la iinica causa del alzamiento habia si<lola codicia de su propio sobrino por enriquecerse pronto a costa de la misma dignidad i lionra del ejército de que era jefe. El parlamento se efectu6 el 13 de febrero de 1726. Los araucanos habian sido puede decirse los iniciadoros de este parlamento. Interrumpido el comercio que mautenian con los espaîîoles, conocieron el mal que se hacian ellos mismoscon su embarazo, i desde 1725 pr incipiaron a eaviar a Conccpcion emisarios ofreciendo la paz para reanudar las relaciones do comercio i de amistad entre ambas naciones. Realiz6se el parlamento en el llano de Negrete cerca de la union del Duqueco con el Bio-Bio. Los araucanos espusieron que la causa que los lcabia inducido a la revuelta habriasido los vejamenesque les inferiaii los capitanes de amigos, arrebatandoles sus mujeres e hijos para venderlos a los espanoles, i otras razones pa reculas que alegarou. Por su parte los espaîioles prometiéronles que cesarian esos utropcllos, en cambio de que ellos les ayudaran a defeiulcr el pais'contra el enemigo invasor i a trabajar

99 en las obras de construccion que se hacian etc., etc. Juraron como siempre respetar lo estipulado. El rei aprob6 por ci'dula de 10 de diciembre de 1727 este parlameuto como tambien el retiro de los fuertes al norte del Bio-Bio, abandonado por consiguientc la idea de conquifta defiuitiva de la Araucanfa.

V

El levantamiento de 1723 no habia de ser el ultimo que presonciaran los conquistadores por culpa de ellos mismos. AI outrai*a gobernar el reino en 1762 el brigadier don Antonio Guill i Gonzaga tentô un nuevo medio de conqui.star dciinitivamente la Arattcanfn: el de reducir rr poblaciones a las tribus araucanas, obligàndolas do consiguiente a vivi on pueblos, Concebido este proyecto por los jesuitas, que liabian entrado de lleno a tomar parte en la direccion clela guerra i del gobierno del pais sujetaudo rt su voluntad a los gohernadores, indujeron a Guill i Gonzaga realizar esta empresa. A este objeto convoc6 el gobernador a un parlamento en la cercanias de Nacimientu el 8 de diciembre de 1764, al cual concurrieron ciento noventa i seis caciques i mas de mil iudios de la dependencia de estes. Se les hizo saber que era menester que se decidieran a tundar poblaciones en los lugares que ellos elijieron i vivieran como loe espanoles, para sellar definitivamente la paz. Respondieron que estaban mui pobres para fundar puehlos i otras escusas en que bien revelaban el desagrado

100
que les causaba el método de vida que se les exijia, diametralmente opuesto a sua uses i costumbres. Quisieron ello es que el gobernador se retir6 que no quisieran, del parlamento a disponer los medios para complacido Ilevar a cabo su iluso proyecto de reducir a pueblos a las indomitas Se resolvi6 fundar orillas una tribus de Arauco. repoblar a Angol con las tribus vecinas; otra hoblacion en Mininco i una tercera a i mnteriales a los indijeaas pasus habitaciones.

del rio Huequen. Se daria herramientas

ra que ellos mismos se construyesen Très cuerpos de ejé;rcito marcharian a vijilar las construcciones el maestro de campo Cabrito se dirijiria a Ribera a MininAngol, el sarjento mayor don Francisco co i el capitan don Joaquin Burboa a Huequen. HÍzose asf i se empezô jerar sus construcciones; voluntad que resolvieron dito para terminar de un solo gol pe la fundacion pretendidos pueblos. Conoertaron sijilosaments de sus tierras necian ciones. En efecto, el 25 de diciembre de 1766, se sublevaron a una sola voz i atacaron a los tres cuerpos de ejércitoi arraearon con las poblaciones en ciernes i incendiando destruyendo Mas que iglesias etc. lijero huy6 el ejército a refujiarse a los de8organizacion casas, El jefe de uno de los cuerpos, en la mas fuertes a los très una rebelion a los indijenas a alicon tan mala pero trabnjaban nu camino mas capeadoptar de los a obligar

para arrojar

cuerpos de ejército que permaen ellas i dar al traste con las nuevas pobla-

completa del Bio-Bio.

sarjento

mayor Ribera,

101

herido, escapôen un caballo sin silla, tan repentino e imprevistohabia sido el alzamiento. El capitan Burboa, otro de los jefes del ejército cay6 prisionero;i el maestro de campo Cabrito, sitiado en Angol, habria perecidosi no se le socorreoportunamente de Nacimientocon quinientosjinetes. El jefe de esta sublevacion habia sidoel cacique Cnri fi aneu, indio astiito, ladino, intelijente como todos los de su raza. Viéndoseimpotente el ejército para mantenerseen el territorio araucanoîegresô a Nacimiento,dejandopara mejored tiempos el soinetimientodefinitivode Arauco. Âprovechândosede la revuelta los pehuenches descendieron de los tdmpanosde nieve de sus cordilleras en enerode 1767 e invadieronel valle central i trabaron encarnizndn lucha con los pobladoresde los llanos, retirdndoseen seguida. Conociendosu error el (robernador,suplic6 al obispo Espineira de Concepcion,fuese a pacificara los indios, a lo que accedi6el bondadosoprelado encaminandose a Nacimientoen diciembre de 1767 en donde cit6 a los caciquesde la revuelta. Ofreciôlesla paz, prometiéndoles que se.les dejaria vivir libres en sus tierras comoantes, sin incomodarles, con lo que que(16terminada la segundarebelion del siglo XVIII. Comose vé, en todas estas negociacionesse llevaban siempre la parte del leon los araucanos,quedando al fin rictorioso8despues de sus alzamientosi parlamentos a que se les convocaba.

102

VI
los pebnenches con el buen éxito obtenido en las escursiones a hacer empezado que habian desdo auus atras en los campus de las faldas de la corAleccionados dillera desde Clillan a las comarcas araucanas, convocAronse en 1768 para efectuar una gran invasion, como en efectola realizaron; alzamiento que iba a ser el tercero del siglo XVIII. Djcron principio a las hostilidades quitando en enero de 1769 mas de quinientas mulas que trausitaban por la cordillera conducidas por er.panoles en husca de eni. Tenian al toqai Lebian. por jcfe los pohuenches Uniformados en la idea de invadir las comarcas de la cordillera, dividieron occi-

dentales

su ejército en dos divisioncs: una de ellas compuesta de ochocientos guorreros al mando del toqui Pilmiguerenunantu, se dejaria caer a la isla de la Laja por el boquete de Antuco; i la otra de quinientos del jefe Lebian. mencionada. Con la mayor facilidad do lus boquetes i situando i risueiïa cuartel léguas comarca su plan utravesanejecutaron sus campamentos en la fértil fij6 su a pocas las riberne del por el boquete de Villacura Ambas divisiones se unirian al mando en la isla

jeneral de la Anjeles;

de la isla. Pilmiguerenunantu de las Canteras, en la hacienda i Lebian recorri6

Duqueco asolando sus campos i arriando sus ganadoa. El maestre de campo apesar de haber llegado en diciembre (1769) a los Anjeles con mil milicianos de caballerfa no se atrevio" a atacar a los pehuenches por no

103 contrariar al gobernador.Envi6 sin embargo al sarjento mayor de Dragones,don Bueno Gaete, con cerca de cuatrocientoshombresa aor prender el campamentopehuenche en las Cantaras; i aunque fuë sorprendidoal araanecerdel 3de diciembre, no supo aprovecharla sorpresa el sarjentomayor, i organizândoseel enemigomatd un gran numéro de soldados,quit6 armas i ganado, i pueato por fin en huidael sar jento mayor a los Anjeles. Con esta. victoria qucddronseen su mismo campamento los peliuciîchescelobrandosu triunfo. En tanto el jefe Lebian se dirijia a atacar a Santa- Barbara,cuya villa, aunque no la tomô, la incendia el 5 de diciembre. El 23 di6 un nuevos salto a la plaza, retinindosea la a aproximidadde un refuerzo espaïïol. Mas a los cinco dias volviôa atacar a la mismaplaza; pero sabiendoque llegaban tambien nuevosrefiterzosde tropa se retir6 a su pjiis. El 21 de enero de 1770 Pilmiguerenunantu asaltaba el fuerte que habiti levantadoen Antuco hacia poco don Ambrosio O'Higgins. Muerto Pilmiguerenunantu poco dcspuespor uno de sus compatriotas,se dividiôsu ejército i una parte invadiôa Chillan, arriando el ganado de las estancias,i baciendocautivostrasmontaron los Andes por Alico, a cuya guarnicionla eucontraron durmiendoi la pasaron a cuchilloen febrero de 1770. En noviembrede ese mismo afio invadian por segunda vcza Chillan con igual éxito que en la primera invasion. Los araucanos,por su parte, asaltaban los fuertes de la Araucaniai libraban combatesreilidos ad en.los lia nos comoen la costa.

104

Todoel reino estuvo en situacionde pereceren esta tercera gran rebelion. El ejército en continuomovimiento de la cordilleraal mar i del mar a la cordillera se fiitigaba en continuas marclmsi continmarchas,sin obtener la pacification. Al fin el gobernador que sucediGen el mando al oidor don Juan de Balmaceda, (tronco de la familia del actnal Présidente de la Repûblica) el brigadier don Francisco de Javier de Morales reeolvi6pactai la paz en parlamentoque célébré en Negrete en 1771, en el que se hicieronlas mismas promesas de paz que en los anteriores; promesas que ni espaïïolesni araucanos jamas cumplian. Este parlamento dejaba una vez mas en tranquila posesionde sus territoriosa los araucanos. El cronistn Carvalloi Goyeneche asegura que esta rebelionesdel siglo XVIII costaronen sofocarlaal erario del Peru la cantidadde dos millonesde pesos, enorme cantidadpara aquellos tiempos. Este séria el ûltimo cataclisino que pregenciarianlos tenaces soldadosde Espaila en su eterna guerra en conquista de Arauco;i tambien el ûltimo que promoveria contra los soldadosde Oastillaen tres siglos de diario batallar la guerrera i nomenoetenaz Araucanfa. Guardô*entônees el araucanu sus armas i vi6 enmohecersesus lanzasarrimadasa los muros del hogar, para volvera enarbolarlasdespues de haberse estinguido el ûltimo estampido del canonde nuestra independencia; pero no ya con aquel brillo que sobre ellas proyectara la defensade la noble i eanta causa por la cual Arauco contra EspaiSaluehara.

CAPÎTULO

VIII

LOS

TERREMOTOS

1 UNA LUGAREftA

CÉLEURE

CUESTION

Nuevaa desventuras de las poblaciones del sur. Terremoto do 1 7M.– Sus Torromoto de Valdi vin on 1737.-Teestragos.– Rainas de ciudade i. rromoto de 1 7 "»1 Vuelve asolar las poblaciones del sur. a Estragon on Concepcion. Los habitantes pidon ne traslade de Penco la ciudad. Controvernia que nace. Lcvântanse très partidos. La Mocha, Laada i Parra. Larga cuestion a que dan lugar. ("atorco aûos de controvenia. Riila ontru lit autoridad oclesiâstica i la civil. Somt'tese a votacion popnlar la traslacion de la ciudad.– Trianfa el valle de la Mocha.– Nuuva lucha. traslacion. TrianDespues do catorco a6os decrctaae fa fitmlmente la Mocba.-Ficstas cou que se célébra la nueva fundacion. -El puerto de Talcanuano.

1

Otro de lots acontecimientos XVIII blacioues imborrable iufortunadas recuerdo i terribles

que dejaban en la memoria rejion terremotos

en el siglo de las pofue-

de nuestra

meiidional,

ron los deBastrosos

la guerra, atormentaban sin césar de aquellas infelices jencraciones que nos precedieron en las duras i penosas jornadas de la vida. El 8 de julio de 1730 a la uua i media
14

que, a mas de la azarosa existencia

de la inafiana

106 se hizo sentir en el pais un violentisimo remezon que concluyô por arruinnr casi todas sus poblaciones, en particular las del sur que fueron las clue mas aufrieron, especialmente Concepcion, Clrillan, i las fortificaciones de la frontera. Respecto a la ruina de Concepcion.,la tercera que espcriinentaba, veamos como la describe un testigo presencial, el obispo don Francisco Antonio de Kscandon en cnrta escrib»al rei fechada en la misma Concepcion a 20 de agosto de 1730: "El dia 8 de julio de 1730, como a la una i media de la manana, se sintio en esta ciuciad un temblor tan grande, que alcanzô la comnociou cle la tierra a todo el reino, siendo estriturdinario el efecto en la tierra i en la mar. Habiendose retirado las aguas cie sus limites como média legua, volvieron impelidas de su misma violencia, i cntraiido en esta misérable ciudad, empeznron el estrago de su inundacion. Se repitiu por cuatro o cinco veces la retirada i la salida, i cada una con mas impetuosa fuerza, especialinente la tercera, en que, como a las cinco de la mafiana, se volvio a repetir el temblor de la tierra aun con mayor duracion, i con tan violentos vaivenes que parecia queria arrojar de si a todos los mortales. A esta grande conmocion correspondi6 el movimiento i la inquietud del mar que entrai) dosepor las plazas i las callos de esta ciudad, al retirarse dej6 arruinadas de las tres partes las dos de sus temples, sus casas i eus edificios, Uevdndose consigo cuanto encontre dentro de elles, i lo que no pudieron sacar las onclas, lu dejoron sepultado en sus ruinas. Cayé todo el convento de Sou Francisco, in é nosla iglesia que qued6 tan mal-

107 tratada que aer« forzo8o derribarla. El de San Agustin tan cay<$ del todo que solose pudo sueur coi»gran peligro el snntisimo sacramento.La iglesia i bospital de San Juan cle Dios se arruino de modoque no se pudo reservarel sagradocopon hasta que al otro dia Io sac£ la cristianapiedad de estoscatolicosaflijidosfieles,apartando ruinas a devota porf(ai cavandoruinas. La santa iglesia Catedral, aunque la inund6 el mar, no padecio tanto; porque con los repnroaque yo le he hecho a espensasde la piedad do V. M., pudo resistir a la fuerza de la inumlacion. Los demas convento»i te mpios,aunque maltrutados, han quedado en pie, unos porque no los alcanzoel mur, i otroa porque lus défendit su fâbrica i situacion. A un mismos tiempo se arruinô cayendo a plomo el palacio de lus gober adores. Lo inîsino le n al 8ucediÓ win, put estar uno i otro lo mas cercanoal mar. Cayemn las cajas renies, la sala de armas i municioues, la veeduria jeneral, la gusirdia principal, lut; cuartelesde caballerfae infanterfa, las casas de ayuntamiento, las càiceles publicas, i en suma, de tres partes las doisde las mas principalescasas i edificiosde esta ciudad,con les granoros, las bodegas i tiendas de mercadercs, de modo, seîlor, que no cube en la mas alta ponderncionla descripeioucleesta calainidad,ni la pueden rejistrur les ojos siu nflijirlos tristes corazones con la amargura de las lagriinus." El liistoriadorMiguelde Olivarez, pur su parte, refiere tambien otros incidentesde lo ocurrido en la ruina de Concepcion. Ast se espresa: UA las lioras dichas, retirandosc el mar por très ve-

108 ces, tres veces voiviô con mas furia con todo el peso de aquellos montes de agua; i galvando la playa se entr6 sin resistencia por la ciudad i arruino mns de doscientas casas que estaban situadas en lo mas bajo de la poblacion i cerca de la playa. "De las tres salidas, la segunda fué la maa tremenda mas sus olas i fué la que cause mas porque avanzai'on dafio. Se destruyô de San Francisco, el convento i su la iglesia, conveniglesia se maltrat6 mucho; arruinose to i hospitalidad de San Juan de Dios; como tambien iglesia i convento de San Agustin; el palacio del goberi del obispo; a nuestra iglesia no llego a tocar por estar en lo mns eininente de la plaza, pero perdiu el colejio muelias tiendns de alquiler que le derlib6 la avenida, la cual saco encima de sus olas todas las alhajas que nador hall6 las casas, capaces de boyar sobre ellas. Alli nadaban las camas, las aillas, mesas, las cajas, sin que nadie pensase mas que en ver por donde |K>dia escapar, en

lu hicioron por las ventana*, porque ya el algunos agua babia ganado lris puertas i no daba lugar para cojer la ropa con que cubrîrse, ni ménos; i asf medio desnudos, Como los cojio la noticia de la salida del mar, que el doctor huyeron a los cerros, hasta el sefîor obispo, don Francisco Antonio se Escandon, que al presente halla de arzobispo de la ciudad de lus Reyes o Lima, a donde tué promovido desde la Concepcion. Sali6 tambien huyendo de las olas, sin haberse acabado de vestir i subi6 al cerro de la Hermita, a donde concurri6 lo mas de la ciudad; que al verse todos juntos, oada uno tenia empacho de verse porque delante de los otros les di6 tan indécentes; la prisa que en traje8 el agua no

109
les dej6 cojer la t.ûnica para cubrirse. Muclio mm 1pmentable fué i cause mas creciHos dafios esta inundacion del mar del aîîo de 1730, que la pasada del ano de 1657, asf por dccir los ancianos que se estendio mas el agua i pas6 los términoR de la otra, como por estar en la ocasion mas poblada la cindad de Penco i la jente ma.s acomodada." II

A loa siete aîïos despues, on 1737, 24 de diciembre, très sacudimiento8 violentos i sucesivos de tierra arruinaban súbitamente otra vez a Valdivia, volviendo a reedificarse en el mismo fitio contra el parecer de mnchos que opinaban que lo fuese en la Madel Eei. La Rérie de terremotos del siglo XVIII aun no habia cesado. El 25 de mayo de 1751, sol>reveniu jitro, destru)'endo como el de 1730 un gran numéro de pueblcs, Concepcion, Chillan, Talca, etc., lmbinn sido sus victimas mas escojidas. Por lo qne hace a los estragos que hizo en Concepcion, que en todos los terremotos era la ciudad que mas désastres sufria, un testigo los refiere asi, citado por el sefior Barros Àrnna: "A poco mas de la una de la maftana ((le] 25 de mayo) vino un fuerte remezon con el qne todos precipitados corriraos cada uno en la forma en que se hallaba a los patios début casas; i apénaa empezàbamos a pedir a Diob mijericordia, cuando deacarg6 (diez minutos des-

110

pues del primero) un terrible temblorde tierra que solo de oir los bramidos que ésta daba apdnashabia quien no estuviera fuera de si. Su mayor fuerza me pareciG que duraria comoseis minutos,en cuyo tiempo se reconocicrontres repeticioues mas fuerte, alcanzândoseel uno al otro; i no qued6 en este instante templo, casa grande ni pequena que no se arrojase, pues ni aun las personas se podian mantcner en pié ni huir de lascasas. "El primer pensamientode todos fué huir de la ciudad i ganar las alturas vecinas para sustraerseal peligro subsiguientede una salidadel mar que se crcia inévitable pero esta retirada presentaba las mayor s dificultae des. Algunaspersonasestaban sepultadasdebnjode las ruinas, i se encontraban rodeadas por ellas los que ha* bian escapadode aqttcl peligro. La oscuridadde la noche embarazabatoda dilijencia para saltar por entre los montonesde escombros,o para hallar una puerta o un sendero. Todo cra griterla, lamentos,confusioni desd> den capncesde abatir los corazones mas enteros. Los tembloresse repetian, entre tanto, a cada instante, aunque con menor violencia, "Los mas animososno creian llegar a manana,continua el testigo citado:todos discurrian lo înismo, i hul>iera sucedidoa no haber usado i Dios aquf uua de sus maycres mnravillae, fué el haber deteuido las aguas del mar algo nias de médiahora despues del temblor, en cuyo tiempo pudieron los mas ve-. ciuosde esta ciudad salir con grandisimadificultadde las ruinas i huir desatentadosa amparareedelos montes, cuyas faldas se dcrrumbaban tambien por efectodel temblor. A la tnediahorai minutos,empezandoa hervir el mar, se ausento precipitadamentede sus riberas»

111
(que es de 3 léguas) en seco, minutos volvio con grandfsima fuerza encrespando ola sobre ola con tanta altura que, excediendo sus limites, i coronû toda la ciudad supero entrando con mas vioiencia que la carrera de un caballo. con gran fuerza; i llevàndose tras de si todas las paredes aun no caidas i muebles de todas las casas, qued<5 esta ciudad como la plaza mas escueta. Uetirôse otras veces en la forma dicha, i volvia aun con mas fuerza segunda i tercera vez a inundar toda la ciudad aun mas la tercera vez que las antécédentes. Lus destemi lamentosa plados alaridos griterfa de todas las pcrsode los perros, el desconcertado nas, los aullidos canto de las avea i el pavor de los animales cran los presajios del juicio universal, i mucho mas oir i ver a los que, fluctuando entre las olas i golpes del mar, ibau a herecer, no habiendo podido por sus aïïos, achaques o desgracias, acojerse al monte." La mayor parte de los objetos de las casas fueron encontrados despues en las playas de la isla de la Quiriquina a donde habian sido arrojados por el mar. Retirose dejaudo toda su bahfa pero como a !os siete

III

Este

ûltimo

terrenioto

hizo

concebir

a los habitantes

de Concepcion la idea de cambiar la ciudad del sitio de Penco en que se encontraban a otros en donde no estuvierau espuestos a las salidas del mar v traque tantos gos cnusabn, aun mas que los mismos terremotos.

112 De esta icleanacio una curiosni célèbre cuestion que dur6 catorce largos anos. Se dividieronlos penquistos en tres partidos en litijio respectoal sitio en que debia reedificarsedefinitivacnentea nuevaConcepcion. l Un particloopinabapor que se elijiesela planta de la ciudad en el terreno de Lan«ta, un cuarto de legua al sur de Penco; el otro en las lomasde Parra, a legua i médiaal uortedel mistnoPenco; i el tercero, que talvez era la mayorfu,en el valle de San José de la hfocha,a très leguas al sur; es decir, en el mismositio en que se halla hoi edificadaConcepcion. Cumono pudieran avenirselos inquietos pobladoree, el gobernador don DomingoOrtiz de Rosaslos convoc6 a Ullüjunta presidida pur él, el oidor Traslavi'nai el obispo don Josd de Toro Zambrano. Despues (le oir los discursos de los représentantesdo los très partidos se someti6el asunto a votacion. Triunfaronlos partidariosde San José de la Mocha. Al efecto,el gobernadordécrétéla traslacionde Concepciona aqtiel sitio. Se levant6 pronto el piano conforme al de Santiago i se orden6 construir los edificios pûblicos. Se mandabaciarun plazo de aeis meses para que todos los habitantes se trasladasena la nueva ciudad. Principiô por sefialarsela Plaza de Armas. Frente a ella se elijio local para palacio, catedral, eeminario,casas del gobernador, cajas reaies, cabildo, cuarteles, i un solar se dejo para habitacionesde particulares. Los sitiosse dicrona la suerte. Dcspuesde Iocuàl el gobernadordi6 la vuelta a Santiago.

113
fué salir el gobernador cle Concepcion i los encabezados vencidos, partidos por el obispo, a oponerse a la fundacion de la ciudad en la Muclia. El obispo llegô basta excomulgar a todo aquel vecino el clecreto del gobernador. Debian queque obedociese darse en Penco por consiguiente. Sin embargo, algunos car en la nueva Concepcion como el cabildo, pûblicas a edifipohladorcs empezaron i a instalarse las instituciones Pero todo

cnjas reales etc., etc. Los demas pobladores de Penco a Coeleemigraron o a sus Ilacienclas, mu, a la Florida loa que las poseian. La luclm se trab<5, pues, con este motivo, entre la autoridad eclesiusticn i la civil; lucha que vino a terminarse con la muerte tarde. de estos primeros despues sucesos, el gobernador que sucediô a Ortiz de Rosas, Amat i Junient, no hallô como zanjar la dificultad i contentar a los tres particlos en que estaba dividida i apelG al viConcepcion rei del Perû Amat en 1756 sobre no era partidario cha ni tampoco del sitio de Landa el particular. del vvlle de San José de la MoPoco del obispo i ciel gobernador doceaûos mas

el por que abogaba a los que se habian unido tambien obispo i sus partidarios los de las lomas de Parra. Amat deseaba este ûtlimo sitio. la por el virrei para que decidiera Question i de acuerdo cou la Audiencia de Santiago, se acordô que partiera a Concepcion el oidor don Domingo en definitiva. para que resolviera se convencié el oidor que la cuestion era mas Luego de abrir tres grave de lo que se creia i tome el arbitrio 15 Marti nez de Aldunate Facultado Amat

114

Mucha,Lahda i Parra en los cuarejistros<lenomina<los les nrmannn el sitio de su predileccionlosjefes de familia, sin distincioiide clasesni cdades.La mayorai triunfaria. Esta medida encontre resistenciaen el correjidorde la ciudad don FranciscoPascual(te Roa, en el alcalde, dos correjiduresi el procurador,quienesprotestarondel docreto i se quejaron al vine! dcl Peru de abusosdel gobernador, el cual, ai saberlo, los condenôno solo a perder sus puestos,sinua no tomar parte en la administracion durante ocho anos i a dcstierro a veinte leguas del sitio donde se levantariala nueva ciudad;i por iiltimo, a pagar las costasdel juicio que les liabia iniciado parajuzgarlos. Apesarde todo noarrib6 tampocoel nvevogobernador a resultadodefinitivoalguno, i vi6seobligadoa dejar en sus posesionesa loshabitantes:los unosen Landu i a los otros en la Mocha. Respecte a esta ûltima resolueiondice el cronista Carvalloi Goyenecheque por "resolucionde 11de eneru de 1758, acordô el gobernadorquelos vecinospoblados en el valle de la Mocha,se mantuvierauen posesion de sus edificios, i que lus que se hallaban dispersosen Lauda i sus inmediaciones, los que habian elejido este i sitio, pudiesen, sin impedimentoalguno, dar priucipio a sus casas,en la intelijenciaque ni los unos ni los otros adquiriiian derecho de permanencia sino que debian considerarsesujetosa la real deliberacion;que en atencion a que ambas publacionescomponian una miama ciudacl,comoa tnayor abundainientolo declaraba cou formal pronunciamiento, mandaba que se diviese el

115

ayuntamiento en dos situaciones, alternando en ellas lus actos i asistencias acostumbiadas; que se pasase oficioal révérende obispo rogtiiidole i encargândole asignase uno de los dos curas redores para que continua i alternativamente asistiese a la administracion de los sacramentos; que se publicase este décrète en las dos ubicaciones; i ûltimamente que se dièse cuenta al rei con autos. As( se èjecut6, i en esto quedô l'or enfonces ceiTadoel punto de esta controversia." En este estado permaneciô dividida la poblacion Icasta 1764, Coin()lo veremos. El gobernador don Antonio Guill i Gonzaga vino al fin a cortar el nudo gordiano ciela larga i refiida cnestion de la traslacion al valle de la Mocha. Habicndo muerto en 17G0el teatarudo obispo Zambrano, euemigo encarnizado de esa traslacion i liabien do sucedido en el episcopado un misionero de ('billan, frai Anjel de Espineira, partidario de esa traslacion, Guill i Gonzaga tent6 el medio de decidir el asunto; i conociendo que la mayorfa estaba por el valle de la Mocha, décrété formai menteen 4 de noviembre de 1764, so penas sévères, que Concepcion se fun doseen aquel pan)je i que asf Io habiandispuesto el rei Carlos III. No hubo mas que ubedecer i se celebr6 la fundacion de la nueva Concepcion.con grandes i solemnes fi estas relijiosas en el sitio en que hoi se halla. Ordenaba al mismo tiempo Guill i Gunzaga que Talcahuano sirviera en adelante de surjidero de las navet}, época on que comenz6 a fundar·setambien aquel puerto. I fué asf como termina esta célèbre cuestion lugarcûa del piglo XVIII.

CAPÎTU LO IX

LA

TREGUA

Perîodo do tregw.– La gran revolucion de la independeucia nacional.– E9pafia Aranco.-Pioyoctos idwidos para pacificar la Arancanîa en tres sigloH de îlusiones.– Excomulga el Papa Pio V. a los araucanos.Jnstinca ligner» de Arauco i coucede iuduljonciaa a los soldadoa cas*I'*n*;TP!l<?nip?tanciario8 ara«canos.-El proyecto de revolucion de nl-i • *D cion de la nueva Rep^Wica.– La nueva Ropûblica de Chile i Arauco.-La ti-egua i la fundacion de poblaciones del niclo X\1U. Deuligaso por cumpleto Valdivia de! Perii.– Orîjen del comercio estmnjero en el pafs.– El comercio frances en el sur i la isla Qniriauin».– Descubnmientos.– Descubrense los bailos de Chillan.-Introduccion de la vacuna.– EBpulsion d« Ioh las misiones je8nitas.-Co8an J?°Ï^Tïï5lAl?U^n'a-î)on Ambrosio O'Higgina.– Ténnino del siglo XVIII do esta historia.

1

Un 6rden a cambiar

distinto dentro de

de acontecimientos

poco por la guerra de la revoluguerra entre Espafia i Arauco: cion de nuestra en los primeros lustras independencia del rei de los siglos: el siglo XIX.

iba imprevistos la faz de la completo

La tregua en que la lucha eterna ya lmbia entrado de Arauco se hasta despues de la revoluprolongalia cion de la independencia de Chile. Mediante esta trede periodo en poriodo desde gua que vino mostrândose

117 fines del siglo XVII, i que llegô a cimentarse casi por completo en el siglo XVIII, a escepcion de los altimos alzamientosque conocemc.s, puede decirse que la guerra tenaz i sangrienta de todoslos dias habia terminado con ventajas inapreciablessi para el pueblo araucano pues que, Arauco,quedaba siempre tan duoiîoabsoluto de sits dominiosi de su libertad como en sus primitivostiempos. En cambio,Espana, se retiraba vencida de la jigantesca lucha. Nada habiau podido la audaciai bizarria de sns mejoresgnerreros que tantas pruebns dieron ciel mas sublime beroismoen serviciode su Dios i su Rei, ni la diplomaciade sus monarcasi gobernadorcs. Cuantosmedioshabian tentado para someter a Arauco, hnbian fracazadoante la altivez i orguilo de la raza indôraita. Ademas de los sistemas de guerra que idearon los gobernadores para pacificar la Araucanfa, acerca de los cuales hemos ya hablado, es diprno mencionarse do los de otrosôrden que se implantaron tambien endilgadosa iddnticoobjeto, lo que nos manifiestalos cruentos sacrincios que importa la adquisicion del pedazo de suclo, patria de la nncionaliclncl berôica i temas naz quizas dcl uni versoen su condicioni caracter en defeiiRa su independencia. de Ya desde los primeros anos de la conquistase habia observadoque la raza de Arauco no era t.an facil de do. marjK)r las armas, comotan f'acilmentehabia ocurrido con las demas razas indijenasde Américalos cuales hahian doblegadopara siempre la coyunclaa la esclavitudi servidmnbreal primer golpede espada del conquistador

118

Comolo ibaraosa indicar, desde mediadosdel primer siglo de la conquista empezarona tratarsc diversesmedios fuera de los de la guerra para reducir a la paz i al sometimientoa los aruucanos,ya que la guerra no los doblegaba. En 1575 se habia decretadola pena de muerte para los prisionerosde guerra; pero result6 que los mismo prisioneroshacian alarde de morir por la patria i pcdian a .loscapitanes espanolesque los ahorcaranen los nrboles mas elevadospara que sus compatriotaslos vierande todas partes de cômoniorian por defender la pntria i su libertad. Despues se proyect6 trasladar a las provincias del uorte a todo indio cautivo de guerra, Io que tampoco produjo resultado. En 1580 se alruliael sorvicio personalde los mismos a fin de aquietarlos. Mas tarde se establecian misiones para cristianizarlosi suavizar sus costumbres. Nada igualmentese consiguio. El Papa Pio V, interrogadopor el rei Felipe III, en 1605, de si era justificada la guorra de Arauco, el soberanopontificedéclaraque si, concediendoinduljonciasa los soldadosque cornbatianen la guerra de Arauco al mismo tiempo que lauzaba una terrible excomunion mayor contra los araucanos,los cuales, por su puesto, poco caso hicieron de ella. A pocoel rei autorizabala esclavitudde los que eran hechosprisionerosde guerra, 6rden que aboli6en 1620. El relijioso gobernador don Martin de Mujica habia dado 6rden en 1648 para que fueran degollados los indfjenasmayore» de qnince afîos que, habiendo dado

119 la paz, volviana tomar las armas. Pero al ver los honores a que (lié lugar esta salvaje medida, la modific6. El rei Carlos II por real cédula de 12 de junio de 1679, mandaba que los indios prisioneros de guerra fuesen trasladados al Periî, proyecto que, como los anteriores, fracaao. Octtrri6 que araucanos que habian sido arrebatados de sus tierra i Uevadosul Perû, huian de alli. Tomaban el camino de la costa i llegaban a pié a la misma Àraucunia a volver a tomar las armas con mas ardor i valentia que antes. El gobernador Marin de Poveda acudi6 en 1692 al recurso de las misiones para cristianizarlos, en lo que no se liabia obtenido auteriormente ningun provecho. Fund6 al efecto misiones en Impérial, Boroa, Repocura, Tncapel, Penuelas, Virquen, Mulchen i Renaico, destruidas en el alzainiento d«* Constituia estas misiones una casa en que vivia el misionero o misioneros i una pcqueîia capilla destinada a la conversion de los indfjeuas. La inutilidad de estas misiones ya lo sabemos. Antes de esta época, el gobernador don José de Garro habia ideado en 1683 un medio harto orijinal para pacificar a Arauco de una vez por todas. Era este el de convocar a una gran junta o parlamento a los caciques de guerra i en el momento de la reunion tomar prisioneros no solo a los caciques sino a los indios principales. Conc1uyendo con los cabecillas, decia Garro, se concluye con la guerra; celada que desaprobo el rei mui cuerdamente. En 1700 se abria un colejio en Chiilan con el objeto de educar a los mismos. Por fin en 1773 se crey6 mas acertado que los cua-

120

tro butahnapus en que estaba dividida la Araucaufa, i que hemos descritoen los primeruscapftulosdel primer tomo de esta historia, debian tener sus représentantes en Santiago,a modode ministros plenipotenciarios, destinadosa dirimir las cuestionesque se suscitaranentre Arauco i los représentantes de Espaiia. e Segun esto, se reconocia, n el hecho a Arauco como una nacion soberana e independiente con autonoinfa propia para discutir con amplia libertad sus interesesi defender sus derechos. tA que*mas podia aspirai-lu nacionulidadaraucana? to jEra ya dueîïo absolu de sus destines,i recouocida ttnsi vez mas su independenciapor su misino eterno ri val! Todos estos mcdiosi otros tantos creadospara pacificar la Araucania salieron al fin frustrados en el traseurso de tres siglos de dominacionespaûolu. Arauco, j llabiasido indomable!jLa alliva Espaiia se coufesaba vencida!

II

La tregua lnibiapermitidotambiena lus gobernadores distraer su alencioude la guerrapara fijarla en la administracioiiciv;ldel pais. En 1703 habia ordènadoel rei se fundasenalgunospuebloscon el prop6sitode que los habitantes que estaban diseminadoseu los campos,foriiiaBeii centres de poblacionesen distintoslugai'es. En obedecimientoa esta ôrden los gobernadoresdel siglo XVIII, aprovechandola tregaa de la guerra,prin-

12i cipiaron Melchor gobernador cagua cidente 1744, ano en a de fundar Santiago don 1740, a Talca, i anteriormente la plaza do los a los José a San nuevos Asi en don i el Aconal oc-

pueblos.

1717,

i Concha de Manso

fundaba a San

a Quillota, Felipe de mas

Fernando, los

i traslndaba cimientos (1742). la isla de

echaba

Cauquenes Anjeles habitantes en

en Copiap6 En el mismo a fin de los lot un

de la Laja, de la isla, pueblos

de protejer amagos rios fuerte poblacion

espanoles Fundaba ese

de los

indfjenas. i Paillihue,

entre tiempo esta

Quilque y una con

i levantaba En 400 los 1750

al mismo contaba ya

iglesia. mas tambien de

nueva

habitantes. pueblos de Melipilla, Ranca-

Se crearon gua i Curic6.

III

En empez6

el

trascurso a desarrollarse a pesar

de

estos tambien

perfodos el

de comercio espresa penas

tranquilidad, estranjero de Espana a los colonos

en el sur, que que

de

la

prohibicion severas

ordenaba compraaen Loe franceses

castigar

coii

mercaderfas fueron recurrieran espender

estranjeras. los primeros a todos i mas los empecinados recursos de la costas. de con-

mercaderes habilidad Mantenian Goncepcion trabando. Quinquina

que para

sus articulas ocultas les con vendian se ventas

en nuestras los por comerciantes medio

relaciones a los cuales Los buques hacian

de

franceses sus

acercaban con #1 mayor

a la isla sijilo. 16

i alli

122
firme, dejaban la comercial escondida en la Quiriquina, correspondencia enterrada ya en la arena o debajo de una roca, en un De este modo efectuaban lugar convenido de antemano. sus transacciones con los comerciantes nacional, del sur. la provincia de la Araucania,Por lo que hace al comercio Para comunicarse con los de tierra

tambien Concepcion, que comprendia abarcaba la estensa zona compues que su jurisdiccion entre el Maule i Valdivia– comenzaba a esprendida tenderse, Tamos. Las aunque lentamente, a fines del siglo vino, en que

principales

producciones

eran trigo,

charqui, grasa, cebada, pescado salado, animales, En otro 6rden de consideraciones, por esta época se descubrian los célebres baîios de Chillan, (en 1795), por un cipiaron primero tantes. antiguo fraile de allf; pero solo en 1848 prina ser visitados. Un induviduo Zûniga fué el de los visique coloco tinas a disposicion por esos anos de la 6rden de San Juan introducia (en 1768) un médico de Dios, frai Matfas en el pais la vacuna en vista de los que hacia la epidemia de viruelas,

sebo, etc., etc.

Mas o ménos chileno Verdugo,

espantosos eatragos la cual diezmaba en particular a la raza indfjena. Los naturales a los para evitar el contajio quemaban enfermos en el principio de la enfermedad, en medio de haciuamieutos de lanzas i otras maderas, abandonando

el hogar en el mismo momento. Como se vé, el remedio no hodia ser mas practico i decisivo. Por otra parte, la Araucanfa veia alejarse de su seno a los misioneros jesuitas que tanto empeno habian hecho

123 por reducirla i someterla con la palabrade Cristo. En 1767 era, en efecto, espulsada del pais la 6rden de la Compafiiade Jésus.

IV

A tanta consideracion llegarona gozar,por fin, los pri mitivospobladoresde la Araucania,que, en el proyecto de revolucion se inici6en 1781para proclamarla inque dependenciade Chile del dominiode E.spaïïa,se habia acordadoconcédera losaraucanosun puesto en el futuro congresode la nacion. Lus dos francesesque tramaron este plan revolucionario, AntonioGramusseti Antonio AlejandroBerne)' adelantandosea nuestra época inmortalde el 18 de Setiembre de 1810, entre las bases del future gobierno republicano que rejiria el pais, cunsignabanestas formulaa: Esponianque el Estado séria gobernadopor un sentdo que seria "el soberanode la mui noble,mui fuerte i. mui càtolica Repnblicachilena. Sus miembros serian elejidos por el puéblo. Los araucanos, enviarian, comolos s dma8 habitantes, us diputadosa estaaaamblea.La pena de muerte no debia aplicarse a ningun reo. La eaclavitttd séria abolida: no habria jerarqufas sociales:las tierras serian repartidas en porcionesigualea. Laego que la revolucionhubiera triunfado se levantariaun ejército se fortificarian lsa ciudades i las costas, no con el objeto de que Chile diera rienda sueltaa laambioion de

124 las conquistas,sino con el de que se liiciera respetar, i no se atribuyeran a. debilidad las concesionesque le dictara la justicia. Ent6nces se decretaria la libertad del comerciocon todaslas nacionesdel orbe, sin escepcion, inclusos los chinos i lus negros, incluso Espaîia mismaque habia pretendidonialarn la Américadel resto de la tierra. Berney, reconociendola unidad del jénero humano,proclamabala fraterilidadde los ciudadanos de una misma Repûblica." (1) Taleeeran las bases de la Repûblica chilenaaliada a Arauco que proclamabnnlos dos audacesfrancesesnombrados,lodcuales, habrian quién sabe conseguidohacer cetallarla revolucion si no hubieseu sido sorprendidos en el momentomas oportuno.

V

Principiabaa figurar, por ûltimo, al finalizareste siglo, el que debia ser el gobernadormas intelijente, laborioao, emprendedori honradodel reino:el irlandes don AmbrosioO'Higgins, padre del ilustre don Ambrosio 0'Higgins, a quien lo hubo de sus encubiertas i amorosas relacioneaprivadas con doila Isabel Riquelme, de Chillan. En 1761 arribabaa Chile desde las playas del Perd en solicitudde un empleo. Mas luego fué elevdndose Lido Lot /l) WgatA Amantiegui, rec*r*trf$ dela P

CkUf,

125
grado por grado en la confianza sus propios méritos, su talento ser en poco no solo gobernador mismo Perü. Historiar los eminentes i el respeto publiée por e ilustracion qu«î lleg6 a de Chile, sino virrei del

prest6 al pais este gran servidor piiblico séria para ocupar un volùmen, lo que no entra en el cuadro jeneral i brève que nos hemos trazado en este libro. que saber, para nuestro objeto, que en su carâcter de de intendente de jefe militar de la frontera, primero; en seguida; de gobernador Concepcion, despues; i por fin virrei del Perû en 1796, fué* el que mejor en los ùltimo8 tiempos de la colonia supo tratar con mas delicado tino i rara sagacidad la grave i tradicional cuestion de la pacificacion de la Araucanfa. i el de la vijilancia Su plan era el de la moderacion i continua ante el espiritu turbuconstante, tranquila lento e inquieto de las tribus indômitas. Baste

servicios

FIN DE LA PARTE

CUÀRTA.

A UNAPALABRA L LECTOR

La quinta

parte

présente capitulo, la Repùblica haata

esta historia, que empieza en el de i que abarca desde el nacimiento de

la campana de Villa. Rica en 1882, la conquisdefinivamente con que se di6 por terminada ta i ocupacion del territorio araucano, puede considerange casi del todo orijinal; pues, hasta aquf, no se habia dado cuerpo a ninguna narracion que comcompleta la historia de la Araucania durante la era de nuestro objeto en esta tarea que nos hemos contado por felicidad con un de datos ya oficiales ya particulares, en el camino de encontrar la verdad hoi. De basta ignorados escribir, con pleno conocimienperiodo vida de

prendiera la Republica.

Para cumplir

queda por llenar, abundante acopio que nos han puesto de muchos

bcontecimientos

modo que hemos podido i dramâtico to de los hechos, este interesante durante nuestra de la historia de la Araucanfa nacion oobemna

desligada del imperio colonial. de la verdad, sëanos permitido esI, en confirmacion poner las fuentes en que hemos bebido los datos que

noshan servidode base para dar cuerpoi formaa este période: 1? El valiosfsimorchivo militar del benemérito a jeneralde division Cornelio don Saavedra, uiennos lo ha q pueato a nuestra disposicion i jenerosamente; aprovechamoa oportunidadpara espresarlenuestro8 esta mas sinceros agradecimientos. 2? Correspondencia oficiali privadadel mismo deade 1859haata 1881, con los preeidentea la de Reptiblica desdedon ManuelMonttal senorSanta Maria, respecto a la necesidad convenienciaacional de la i n conquista i ocupacion definitiva la Araucania,d, conjefesmide I litares de la frontera, caciques, apitanes de c amigos, misioneros, tc., etc. Id, correspondencia on losjefes e c del Ejército arjentino,para operar simultâneamente en la campanade Villa-Ricaen el sometimiento los de indfjenastanto de las pampas arjentinas como de la Araucanfa. 3? Apuntesinéditesde acontecimientos vârios,deade 1832a 1883, que ha puestotambien a nuestra diaposiezn, con su bondad acostumbrada, mismosefior et Saavedra,i que se rozan con la tradicionalcuestion ai'aucana. 4? Ministerio la Guerre– Memorias de desde1830a 1884. 5? Dotosdodospor el jeneralsofior Urrutia. Gregorio 6? Id por el ex-intendente e Valdivia, actualde la d i Mufioz. Serena,don Anfion 7? Apuntesdel malogrado periodiatadel sur, Pedro Ruiz Aldea,sobre Vicente Benavidea, e terriblemed moria.

129
8 ? Guerra 9? Datos a muerte, obtenidos del antiguo (Angol), del de senor un Vicuna libro de Mackenna. la campana don de Ma-

Villa-Rien, nuel cion Ruminot del

i meritorio quien

comandante tambien

1o puso

a disposi-

autor.

Lijcrosapuntes de don Onofre Bunster respecto al establecimientode la linea del Cautin. 11VÀpuntesde la vida de los Pincheiras;documente de que es poseedorel laboriosoesciitor nacional Pedro P. Figueroa. 12? Conferenciaque liemos tenido con mucliosantiguus pobladoresde la modernaAraucanfai caciquesde influença durante nuestra permanecia en aquel territorio. 13? Sesionesdel C'ongreso 1870,sobre !a ocupaen cion de Arauco. 14? Numerusosdocuinentoacon que se nos 1mfavorecido desde tiempo atras. 15° Apuntes del acaudaladoi emprendedorindustrial de la Araucaula,don José Bunster. Tales son las bases en que nos hemos apoyadopara escribir este periodode nuestra historia.

17

ARAUCOLAREPÛBLICA I
(1S1O-1888)

CAPITULO

PRIMERO

LA

GUERRA

A MUERTE.-EL

CÔDIGO

DE

SANGRE.

1810-1819. Revolucion de la independencia nacional.-La victoria.- Un Eatado dentro de otro Estado.– Despues de Maipû. Error del ejército Bestos del ejército egpafiol. patriote. La rejion del sur. Balcarce en el sur. Retfrase a Valdivia a traves de la Araucanîa el jefe realista, coronel Sanchez. Sfgoenle la» monjas Trinitarias de Concepcion. PereVicente Benavides. grinacion de estas. Principio de Au carrera de bandolero. Benavides tratado por el historiador cspailol Torrente.Conflagracion jeneral en la linea del Bio-Bio. ^Quiôn cra Vicente Benrvidea?- -Benavides en en madriguera de Arauco– Su fortnna.– Secon encarnizamiento gonda oorrerîa del bandolero de Amuco.-Iniciase la gnerra a muorte.– Asaltot a las poblaciones.– Combates diarios.Fanlamientoe un maua.– El brigadier Alcazar en los Anjeles.-Parte a Santiago Freire en solicitud de socoitom.

1

El sublime los padres nia a ahogar i el humo lucha

o muerte grito de libertad de la patria el 18 de setiembre entre efluvios de embriagador de la Repùblica

que lanzaran de 1810, veentusiasmo que Dacia, la

de los canones

tradicional

La aurora

i sangrienta de la conouista araucana.. de un nuevo dia se abria para el mundo de

131

esperanzasi ensuefiosseductores que se habia forjado en sus ideales el puehlo que se alzaba resnelto i vigoroso a conquiatar de grado o por fuerza un puesto de honor entre las nacionescultas i libres de la tierra. Todos sabemosel resultado de tan magna obra emprendida en redencionde la América oprimida i esclavizada. Cerrada la epopeya homéricade las grandes batallaa en campa,les nuestro suelocon el ultime estampidodel canonde Maipii,quedaba en pié la mémorablecuestion de Arauco, por resolvcr; madrigueraque seria en breve de la resistencia armada de hordas vandâlicascontra el poder de la Rcpûblica. La escena pasaba a ser la misma solo los actores principales iban a cambiar. Ya no seria Arauco el antagonista de la guerrera, batalladorai brava Eapaiîa,– puesque para él éstu ha tiempo no existia– sinola Repûblica, su rival, que recojiera la herencia dejada por aquélla tras las huellasde sus derrotas desaparecidasya entre las nebulosasbrumas del pasado. Chile habia conquistadoen noble lid la independencia a que era acreedor desde el desierto a las ignotaa rejiones magallanicas;mas al tender la vista en torno suyo despues de sus victorias i disipado el humo de lot combatesen que habia recibido el bautismode fuego de las batallas, veia enceiTado su propio seno un Esen tado dentro de otro Estado, verdadero i mortificante anacronismo para eu soberanfa misma: el jigante de Arauco a quien no habian abatido aun trea siglot de infortunio. I lo qmees mas, un Estado que por derecho de anti-

132

güedad se creia con mas titulos a ser independienteque el que en e*osmomentosadoptaba carta de ciudadanfa de nacion libre. Si Chile acababa de vencer a la desdichadaEspana, victimade los propios errores de sus testas*" coronadas, Arauco habfala vencido de antemano recobrandosu primitiva libertad; obra debida unicamentea sus solos i titanicos esfuerzos. Nada debia Arauco a Chile independiente niiigun lazo de union creia de consiguiente ligarloa él: ménos abdicaria porsupuesto, su soberanfa, en Tasallajea la goberanlade Cbile, a que no estabaacoatumbradoeu las practicas usuales de sus tradiciones. I ahi el insupemble escolloque desde los comienzos de nuestra organizaciunpoHtica encontraraen su marcha pr6spera i felizla nave de la RepûLlica. Hé ahi el graveproblemaque empezaratambien, por lo mismo,a preocuparcou el tiempo, aunque lentamente, a nuestros mas eminentes i sabios estadistas organizadoresde la Repûblica. Vamos, pues, a husmear sus huellas pura medir el alcance de la obra realizadaal fin. II Derrotado el ejército realista en la batalla de Maipu el 5 de abril de 1818, por el ejército de la patria, sus restes huyeron a buscar refujio en las comarcasdel sur, o lo que es lo mismo,a la provincia de Concepcion, que constituia la mitad de Chile, i cuartel jeneral por excelenciade los ejércitos del rei.

133 Los patriotas vencedores, alucinados por la espléndida victoria que habian obtenido i creyendo pacificado del todo el pais, habfanse dormido en los laureles del triunfo, en tanto que los restos del ejército vencido, ayudados de las poblaciones de Chillan i Concepcion, en su mayorfa netamente godas, preparaban una formai resistencia a las huéstes de la patria en su avance al sur. Solo el 8 de setiembre, esto es, a los cincomeses despues de Mtiipiî, Osorio se liacia a la vela tranquilamente desde Talcuhuano para el Perû con loc cuerpos de ejército que hnhia podiclosalvar de au derrota. En su lugar habia quedado el coronel Sanchez con mas de dos mil soldados, apoyado por las tribus araucanas que habian permanecido hasta ent6nces de meras es pect adorasclela guerra de la independencia. Lantaîïo, por otra parte, sostenia tambien en Chillan con tuerzas no despreciables el vencido pendon de Castilla. Los jefes patriotas que se liabian adormecido en la molicie de la capital de la Repûblica, comprendieron al fin la enormidad del peligro que les amenazaba en la provincia de Concepcion desde el Maule al sur. Organizado un ejército de tres mil i tantos soldadoi al mandodel brigadier arjentino don Antonio Gonzalez Balcarce, se dio orden de marchar al sur al mismo tiempo que se nombraba intendente de Concepcion al gallardo i bizarro coronel don Ramon Freire. En enero de 1819 llegaba Balcarce a Chillan, i el 19 de febrero a orillas del Bio-Bio en los mismos momentos en que lo atravesaba el coronel Sanchez, en desobediencia al jeneral Osorio i al virrei Pezuela del Perd. Habia eva-

134

cuado a Concepcion el 14 de novierabre de 1818 resueltoa dirijireea Valdiviapor mediode la Araucanfa, comolo hizo, a la cabeza de su lucido ejército, arrastrando casi en masa a los habitantes de las publaciones de Concepcioni los Anjeles. Despues de un lijero caïïoneo al traves del Bio-Bio entre ambos ejército, Balcnrcese imajin6que con la fuga de Sanchezquedaban pacificadas aquellas comarcas, i di6 la vuelta a la capital al mes de campana con la vana satiafaccion haber concluidola guerra. Miéntras de tanto lail lo que acababa de pasar era soloel préambule del drama de horror que iba a desarrollarse entre el Maulei el Cautin! Con razon, i midiendo con certero ojo el bizarro coronel Freire el abismo que empezaba a abrirse a sus piés, eecribiaal Director Supremo,don BernardoO'Higgins, en aquellas circunstancias, que nuncala gnerra se habia presentado con los caractères que empezaba a raanifeetarec. l ejército patriota mal armado, desnudo» E hambriento,escasfsimaen numérose encontrabaaislado sin elementosde movilizacioni recursos de ningun jénero en medio de una provincia que le era del tod(| hostil, pues todavia pensaba en la vuelta del dominio del rei al que adoraba con fnnâtico fervor i ciega fé relijiosa. III

En circunstanciastan criticas para el ejército del sur, eitalla el 21 de febrerode 1819 una horrible con-

135 flagracionen toda la linea del Bio-Bio desde los Andes al mar, i en las rejiones del Itata hasta el Maule. Innumerables partidas de guerrilleros, como lejiones infernales salidus del avemo, asaltabani destruiaulas poblaciones combatiendoa las lejiones de la patria. I llevandosu satànicofuror hasta mas alla de lo humanamente comprensible,inoendiabani arrasaban cuantoa su paso encontraban. El incendioi el degiielloera su anica lei de guerra; el ùnico c6digo de sandre que sancionabasus actos de horror i esterminio. En el dia inencionadoera derrotada una divisionque el comandanteThompson,de lus Anjeles,habiamandado custodiarel vado (le i habia sido puerta en fuga a aquella plaza. En el mismodia Santa Juana, San Pedro Talcamavida sufrinn los asaltosde partidas guerrilleras enemigascon perd icias de vida i prisioneros. Divisiones de indios invadian la Laja, cometiendo i aU'ocidades; en actitud de amenazara Concepciondirijianse n Rero. En Clrillanapareciantambien montoneros acaudillados por José Maria Zapata. Masal norte, saliana campana igualmente los bandoleros Pincheiras a empezar su carrera de crimenessin cuento; i tras de elloslos guerrilleros Contrerasi Fuentes. • Los indigos pehuenches,por otra parte, surjiendo de los apartados vallesde las gargantas de sus cordilleras atravesabanlos boquetes de Antucoi de Alicoi se ostentaban ufanos en la isla de La Laja i en los llanosde Chillan, como quienesacudena una fiesta de comun regocijoi grata fraternidad.

136

A los pocosdias (1? de marzo) tocaba su tumo a los Anjeles. Tres mil indios mandados por capitanes chilenos, entre ellos Juan Ruiz, de Nacimiento,i cuatro hijos de éste, sitiaban aquella ciudad defendidapor solo un batalloni cuatro piezas de artilleria. Intentaron incendiarla,no consiguiendoal fin su objeto. En su porfia volvieronal ataque, retirandoseen seguida, dejando algunashérdidasde su parte. Los infelices habitantesde las estanciasde la isla de La Laja, les que no fuerondegolladossucumbieronquemadosen sus propioshogares. Las mujereseran cautivadas en masa sin que nadie lo impidieia. Las montoneras guiadas por los guerrillcros espafioles, recorriancon toda libertadlos camposdesde el BioBio al Maule, sin dejar patriota que no pasaran a degüello ni mujer que no fuese hecha cautiva para saciar en ellas su lascivia. Esa era la consignaa que obedecian aquellos gères infernales desde el Mauleal Cautin i desde los Andes al mar. Ante el negro pendon que enarbolabanno pedian ni daban cuartel. La guerra que asi se iniciabano era digna de liamarse una contiendade honor o de predominio:era simplemente una matanza: era el deleite que esperimentael salteador al derribar en la encrucijada del caminoa 4u vfcviina apetito de una mezquinamonedao ya de un en pobiejiron de tela. Comosi todo esto no fuese bastante, se llegaba a violar las mas eagradas leyes de la guerra, respetadas liasta por pueblos salvajes mismos:la inviolabilidad de los parlamentarios. Freire habia enviadodesde Concepcion Santa-Jua'a

137
na un parlamentario al monstruo de esta guerra, Vicente Benavides, rcfujiado allf. El parlamentario que enviaba apellidAbase Torres, teniente de ejdrcito. Lleva,ba la comision de proponer a Benavides el canje de la mujer de este, doua Teresa Ferrer, que permanecia prisionera de los patriotas, en ca,mhio del tenient.e Rivera, prisionero a au vez de Benavides. Pero este insen^ato, rebelde a todas las leyes del honor i del decoro, desconocidas lalvez para un soldado perverso i grosero como él, despues de festejarlo con una cena en su propia mesa, le ordenG que se dispusiese a morir. Al efecto, encerrado el infortunado parlamentario en un calabozo con quince soldados prisioneros tambien, fué ultimado a eablazos junto con dstos por un piquete de caballeria al mando de Benavides. Esto ocurria el 3 de abril del mismo afio. Afros despues vefanse aun estampadas en la paredes de aquel calabozo las manos ensangrentadas de las vietimas agonizantes en aquel cuadro de horror. (1) gQué resorte eléct.rico; que voz de alarma i de solidaridad en el sacrificio; qué pensamiento en fin habia hecho estallar imf de subito este volcan de males contra la patria i su infortunado, desnudu i hambriento cjurcito del sur impotente para combatir con fruto? Mas, como en oleaje de sangre en espectro siniestro se nos aparece a las tildes de la pluma, que debiémmos mojar esta vez en sangre humana para trazar estas pàjinaa, la sombra fatidica del salteador del sur, Vicente Benavidea

18

138

Héle ahf! Es cI protagonistade la era de hurror que empezahupara la Kepâblica; es el, el que a su soinvoz habfanse echado como chacales hnmbrientossobre los pueblosdel sur partidas de insignes bandolcrosque tenirianen sangre durante catorce afïosel vasto'campoque habian elejidopor teatro de sus depravadasacciones! Benavides, el asesino de Santa-Juana! los Piucheiras He* las figuras siniestras de la historia,de la ahi Iiepi'iblica, uyos crfmenespueden ser solo comparables c a sus propias almas nacidaspara el mal, amasadascomo fueron on el fétido fango de los viciosmas viles que hierven i hiedenen el foudodel muladar humono. Hai hombres para quienes el bien es para ellos el mal en la tierra: tales fueron Vicente Benavidesi los Pincheiras, corazonespervertidos desde la cuna a la tumba en les cenegales.de la maldad. 1 es-al primero de estos mtlvadosa yuienes el historiador espafiol Torrente, autor de la Historia de la revolucion hispano-americana, o trepid6 en titular de n ilustre,desceudiendodel alto solio del historiador. N6! no es esa la mision del historiador. La historiao es el sacerdocioque veneraen ealmosde alabanzas la virtud en su augusto templo o es làtigo implacableque fustiga el viciosin conmiseraciondoncle quiera que se revelei manifieste.Esa es la historiaque ha desconocido hisel toriador espaûol;ese el juez que no ha queridocouocer, qua anatematizae! crfmen en castigodel malvadocomo ejemplo de ensefiauzapara las jeneracionesque en pos nuestrashuellas siguen en la jui·nadade la vida al pasar por la tierra bendiciendo el bien en vituperiodel mal Era, pues, Vicente Benavides,chilenorenegadoi dos

139

vecesdesertor de nuestras banderas qnien asi se levantaba armado contra la Republica blandiendoel punal del asesinoen homhrosde las trihus de Araucoenganadu por seductoras promesas de pillnje por el mismo crirnintili desertor. El nionstruo,por un cruel sarcasmo, abia elejidopor h l guariclala tierra c1asicade la libertacl: a Araucanial De alli amenazarina la nacionentera que habia rnecido por escarniosu cuna! IV El 14 de abri] del mismo ano de 1819, tras de las montonerasde vanguardiaque habiana jiagadolos pueblos que hemos moncionndo, alia Benavidesa la cabeza s de mil hombresde su cuarteljoncral establecidoen Santa Junna. Atravesabael Bio-Biopor Talcamavidaen la nochede aquel dia en direccion a los Anjeles. Custodiada esta plazapor el viejo leon del sur, el jeneral Andres Alcazar,recibiâ Órdende Benavidesde rendirse, a lo que el bravo Alcazar respondiôleque ténia "bastante pôlvorai balas para esperarlocon la inesa puesta." Sin conseguirsu objeto el atrevidobandolerovolviaa cruzar el Bio-Biopor Negrete el 20 de abril, i entraba a su guarida tle Santa.Juanael dia 22. Su empresa habia salidomal. Estando acampado en su campamentôde Curalf, a dos léguas al interiordr* Sauta Juana, hacia la montana, le sorprendeinesperadamente el intrépido Freire el 1? de mayoi lo poue en dispersion.

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Huye el bandolero,i Freire le ¡igue la pista. El 17 tomabael ùltimo poseaionde la plaza de Arauco en su persécution mas,Benavides,nabiaseguidohuyendohasta Tubul, en la costa de la Araucanfa,a tres léguas al sur de la plaza. CreyendoFreire haberlo cscarmentadopara siempre abandonô la plaza de Arauco; i Benavidesa su vez se allf posesiouabadespuesde ella, estableciendo su cuartel jeneral con el mayor cinismo. Sin embargo el vencedor regresaba a Concepcionel 27 satisfechode su campana. Al ver que Freire se retiraba con su ejército,resolviô Benavidesen efectoresidir en el pueblode Arauco,constituyéndoloel ceutro de las operacionesque proyectaba para la primavera. El impavidecaudilloestaba resueltoa jugar la partida todo por el todo en la guerra a muerte que habia declaradoa la Repûblica. Pero, en tanto, dejemosal monstruo revolcarseen el faugo de sus pasionesen su cuarteljeneral i tornemosla vista a su triste pasado i al campo de accion en que conquistaria una triste celebridad:la del bandolerocinico i afortunado! era ÕQuién en efecto Vicente Benavides,cuya memoria aun permanecevivai latente en tantos corazonesen las rejiones del sur, testigos de las escenas de horror a que aquél diera lugar1 Vicente Benavides,hijo de un alcaidedel presidiode Qui i hue,habia nacido en una càrcel para morir en un r patfbuloal eclipsarse su fortuna, comoha dicho un esclarecidoescritor.

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Habia nacidoen aquel pueblo por los anosde 1775 a 1780. Principi6 su carrera de soldadoenrolandoseen 1811 en las huéstes de la patria, en el cuerpo de granaderos de donJuan José Carrera. A consecuenciade los castigosque con frecuenciase le aplicabanpor su perversa conducta, déserté en 1814 del ejército de la patria. Tomado prisioneropor los patriota en el combate del Membrillarese mismoafio,fué condenadoa muerte, de la que salv6 escaptinduse su prision.Se enroi6 mas de tarde en el ejército realistaal cual se dispuso tambien traicionarlo (despues la batalla de Chacabucoen que de salieron victoriosas nuestras armas (12 de febrero de 1817). Por ese motivo, el jefe espanol Ordofiez lo releg6 preso al castillode Galvez en Talcahuano. Volvi6a ser restituidoa las filasrealistuscon el grado de teniente con el cual se batiô el 5 de abril de 1818 en la batalla de Maipû contra el ejércitopatriota. Tomado prisioneropor los patriotas volviôa ser condenado a muerte i a salvarseotra vez por una milagi'osa casualidad. Conducidoal patibulo en union de otros rcos para ser fusiladosa ciertas horas de la noche, el piquete que debia dispararles apunté solo al bulto de los reos los cuales estaban protejidospor la oscuridad de la noche; i quiso la felicidad para Benavidesi la desgraciapara la Repüblica de que solo un tiro le pasara rosando la camisa. Benavides se arroj6 al sueloen ademande que habiasidomuerto. Mas el sarjento del piquete, al retirarse, le di6 un feroz sablazo en el cuello, sin que por eao ni aun chistara tampocoel astuto criminal. Una vez

142 que se alej6 el piqueté huy6 del patfbulo i fuése a refujiar a casa de un juez de campo, alegaudo de que habia sido saiteado en el camino. Sanado de las heridas, pidi6 perdon a San Martin, siéndole concedido por segundu vez un puesto en el ejército de la Repûblica. Enrolado eii la division de Balcirce, que conocemos, que sali6 a campaûa al sur a fines de 1818, lo dej6 aquel jefe con un destacamento de cien soldados, mas o ménos, en Angol, con el objeto de que recojiera los dispersos que iba dejando el ejército de Sanchez en su retirada a Valdivia al traves de la Araucanfa. Pero el malvado encenegado ya en la maldad se puso en comunicacion con el mismo Sanchez para hostilizar desde la Araucania al ejdrcito patriota. Aquél le di6 el titulo de comandantede guerrillas de la linea del Bio-Bio. Con la pequefia fuerza de patriotas de que disponia, agregados a los dispersos de Sanchez i aliado con algunas tribus araucanas, pudo réunir a principios de 1819 una division reepetable, la que, subdividida en partidas de montoneros, empezô su carrera de inauditos crfrnenes el 21 de febrero de 1819, como la lieinos visto. Tal fué el principio de la carrera de este bandido tan tristemente célèbre en los fastos de nuestra histona. En 1815 a 16, estando de guarnicion en Concepcion las trop as realistas, habia contraido inatrhnonio con dofia Teresa Ferrer, pertcneciente a una honrada i decente familia de aquella ciudad enemiga de los espafioles i mui partidarin de los patriotes, (1)
No lia»'e muchos aiins andaiido en busea de aeuutilloe eonooiliisUiricot, ••• » donm Tcitm Ferrer eu ca"a <lvl riwp«tal>l« caballero «eùor Urirt, (.ipriano w Concepcion, a cuyo lado et Imbia asilado de«<l« largo • tiempo atras. Friiaria ma época. en los 80 ano» de edad. Preguntaiiiosle 1)or la cauea que habia indu(1)

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Benavides, como todos los grandes criminales, fué siempre cobarcle pur naturaleza. Nunca se presentaba al fuego del combate. Cuando veia que sus fuerzasflaqueaban era el primeru en lmir, dejando abandonadai dispersa su tropa. Entre todassus perversasinclinacionessolo se le reconocia una cualidad buena: la cle organizador. Para organizar i disciplinai*un ejército no habia otro cumo él. Por Io demas tué el se*r nias depravado,corrompidoi vit de la naturaleza lmmaua. Su mayor gloria era ver correr sangre. Ignorante ademas por educacion,no sabia ni aun firmarse. Muchas vecos firmaba Visente i Benabides, al Director O'Higgins lo llamaba Dirigtor. No habia mas mundo para él que su mujer, su pufial i la virjen Mercedes,de la que era fanâticodevoto. II este hombresiniestrofué el que estuvo a punto de precipitar al abiscnode una completa ruina a la Republica despues de las brillantes victorias de ésta i sus cruentos sacrificiosen wnquista de la libertad de sus hijos!
V

Acompafiaban como DioniRio jefes de Scguel

a Benavides montoneras, en Yumbel; los

en

esta

guerra Juan Zapata

a de

muerte, Dios i Jerrai

caudillos José Maria

cido a au eapoeo a compter tantôt i tan inniulitos cri uienea contra eu misma patria, que emque uo hacin otra en la* campafiu a lo au* no» cont«ftt6, diBculiiândde, las ôraenM que le iiopartla detde el Perû el Tirrti Ptsuela, eumplir que é» qai«a dcpmdia.

144 aio Alarcon, Vicente Lantano, que fué obispo de Concepcion otros del Elizondo, (hermano del mismo apellido} i

en Chillan. En Rere figujefes de montoneras raban tambien como jefes de montoneras el cura Ferrebû de aquel lugar i el coronel don Vicente Antonio Bocardo de Santa Maria, quien gozaba de influengrand(sima cia entre las tribus pehuenches. Ambos caudillos pertenecian a conocidas familias de Concepcion. 1 por fin, en la Laja, figuraha Juan Ruiz, de Nacimiento. Eran Con éstos en obecliencia los jefes principales a Benavicles. de la guerra a muerte del bandoSin la

todo, el centro lero de Arauco estaba alianza

i la base de la fuerza en la misma

Araucanfa.

que le preataron las tribus de Arauco, jamas habria podido sostenerse ni un mes el osado malvado. Estaba alU pues su cuartel jonoral i el centro cie sus recorsos i el antemural de su resistencia. de una nota oficial del mismo Freire, en aquella época, que las tribus araucanas se resistian en un principio a prestar ausilio a Benavides, pero engafiadas por este con halagadoras proraesas, pues en la mentira estaba su fuerte i el secreto de su fortuna,– habian resuelto aunque no en jeneral. En aquel tiempo la Araucaria se habia dividido tambien en dos bandos: en indios patriotas, amigos de la Rede la Repi'iblica, i pûblica; e indios realistas, enemigos de Benavides. amigos de consiguiente Como de tiempoo inmemoriales en esta distinguiôse seguirlo, época la Araucanfa en indios costinos, i pehuenches; moradores los primeros Uanistas, huiUickes de la costa desde Constn

145

Nahuelbutaal Mar i desde el Bio-Bioal Tolten; los segundos comprendidosen el valle central desde el BioBio al 'rolten i desde Nahuelbutaa las primerasserraniai;de los Andes; los huilliches habitantes de estas mismas serranias; por ultimo, los pehuenchesencerrados eu los fertiles valles transversales en el interior de los Andes. Los costinos uhedeciana los caciques Giierchunquir, Lencapi i MartienCheuquemilla;los llanistasal terrible i célebre Mariluan, a Juan Colipi, VenancioCoihuepan (padre del actual cacique jeneral de la Araucania, Domingo Cuuuepan),Catrileo, duefiode Puren, i Curiqueo jefe de los boroanos. Los huilliches prestaban obediencia a Manil-Buenu, quien se decia era hermano del jeneral don José Mariade la Cruz; i por fin, los pehuenches que reconocian por jefes a Martin Toiïano, Juan Neculman,Chuica i Melican. De todos estos indijenas solo Juan Colipf, duenode los llanosde Angol, Venancio Coihuepan, dueno de las comarcas de Lumaco,i Melican jefe de algunas tribus de pehuenches eran los unicos que protejian con sus lanzas las armas de la Repûblica. Los demas pertenecian a Vicente Benavides. Hé ahi, pues, la Araucanfaentera seducida por el audaz bandolero. I ahf tambien las fuerzaa de que disponia el jefe de la guerra a muerte para inundar en rios de sangre aquellasrejiones desde el Maule al Cautin!

19

146

VI

el regreso de Freire a Concepcion el 27 de marzo de 1819, en persecucion de Benavides allende el a este dueîlo otra vez de la Bio-Bio, dejabamos plaza de Arauco de la que habia sido desalojado por el mismo Freire dias àntes. Allf estableciô pezar de nuevo Bio-Bio. Recibiô su madriguera el monstruo para emsu guerra de esterminio aquende el

Desde

algunos refuerzos de Sanchez desde Valdivia. Ademas uno de sus espfas en Talcahuano se habia apoderado con doce marineros durante la noche de la barca Dolo;-es, anclada en el puerto con cargamento de cabaco, vino i aguardiente; i levando ancla hfzose a la vela con toda la tripulacion en direccion a la guarida prisionera del. bandolero. diole mas brios, i sin conraiieracion alguna hizo fusijar al capitan del buque, don Agustin Borne, pariente de O'Higgins, Frana un pasa' cisco Campo i un hijo de éate, de doce afio' edad, i nueve marineros! las montoneras contra les patriotes tanto seguian en su obra de en Chillan todos los Miéntras esterminio pueblos matanza Este nuevo recurso

coinprendidos desde el Maulo al Bio Bio^La era diaria. Se libraba uno, dos i mas combates En aquella por dia entre guerrillas patriotas i realistas. En represalia guerra no habia prisioneros. Freire escri-

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bia el 22 de agosto a O'Higgins que iban ya acabaudose los bandoleros, iban ya fusilados mas de tresporque csentos! I esto en cuatro meses! un golpe de audacia que creia definitivo Benavides di6 6rden desde su cuarpara sus propteitos, tel jeneral de Arauco, a mediados de agosto de 1819, que se hiciera una correria jeneral pur todas sus partidas a lo largo de la linea del Bio-Bio i de la Montana de Chillan. Tenia canla para gueles, burcio ni efecto listo en su cuartel esta tercera Pedro correrla jeneral de la Araua los montoneros SeTentando

Lopez, Zapata, Francisco i TiSanchez, los cuales se echarian desde las màrjenes del Bio-Bio como tigres hambrientos sobre las poblaBocurdo, ciones. al mismo tiempo a estos jefes de montoneras lo que al que pasasen por las armas a todo prisionero; saberse en el campo rle los patriotas, éstos dispusieron igual cosa. Tal era la guerra a muerte! A poco, en consecuencia, Antonio Pincheira i Vicente Elizondo se apoderaban de Cbillan (18 de setiembre de 1819) i Pedro Lopez, de Tucapel. Batida la primera montonera por. el capitan patriota cion, fué deabecba, escapando blo Pincheira, Elizondo Habia sucumbido tambien en las loraas de Quilmo naturat de ConcepVictoriano, apénas del degüello i catorce soldados. el montonero Dionicio PaSeOrden6

eu cambiô, era derrotado guel. Mas el 1? de nonembre, Victoriano i los Bocardo, Elizondo por los montoneros Pihchëiras en Trilaleu, sîendo ocupad'u Chillan por seInûtil es decir que cada gunda vez por los bandoleros.

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de eataa equivalia para las infelices ocupacion poblaciones una doloroaa contribucion de aangre, de robo, de incendio i violacion de aua mae pûdicas mujeres. Hualqui era asaltado tambien i Yumbel el 9 de diciembre, salvado despues de una lierôica resiatencia por el jefe de la plaza, el bravo capitan Manuel Quintana i Bravo. asaltos. en maaa todos lot presentado jefes de las montoneraa a la cabeza del cacique Mariluan, que saliô con un brazo ménos del combate. Estaban allf Bocardo, Jervacio Elizondo, Alarcon, Briones de Maldonado, Zapata, Pincheira, i Francisco i Tiburcio Sanchez. Habiéndose ron por temor bia sido sitiado rechasados. Benavides. frente atacaba a Concepcion, los indice coetinoa sus mas fieles aliadot, pero sin atreverse a pasar el Bio-Bio; pues sus las seguia operaciones dirijiendo deade la plasa de Arauco. Rechnzado de San Pedro regreso* el tigre a au guarida. Asi terminaban juerra a muerte. Miéntras tanto los montoneros el her6ico la plaza de San Pedro, el 29 de diciemure en union de tambien Pedro Lopez En Yumbel habfanse Talcamàvida no habia escapado tampoco a los

dirijido despuea a los Anjeles, se volvieal bravo Alcàzar. Ya el 29 de octubre hapor Benavides con dos mil indios, pero

el afio de 1819 de la defendfase en lus

Alcazar

Anjeles con desesperada tres asaltos, impoaibilitado

sufriendo asaltos resistencia, para salir a campafla por falta de fuerzas. Otro tanto oeurri6 al infortunado Freire encerrado en sin poder salir tampoco a Gonoepciqn, campana

149 formai por el mismo motivo, por mas sûplicas que hiciera durante un ano entero al director en deO'Higgins manda de socorros. de soportar tanta indiferencia para su ejército de parte del gobierno de la capital, salia en marzo de 1820 para Santiago en solicitud de los socorros que Cansado se le negaban para poner termine a la sangrienta guerra. Esta retirada iba a equivaler para el m6nstruo sanguinario de Arauco un gran triunfo. Se le dejaba en completa i libre posesion de su madriguera de la Araucanfa.

r

CAPITU LO II

DE

MONTONERO

A PIRATA

Naevas sscursiones de BenaVUje de Pico al Perû on buaca de ansilion. rides i sus montoneros. Awilto de Talcahuano. Regreaa Pico e intenta apoderarse de Santiago.– Su primera campana de 1820.– Quion era Pico. –-Sas trinnfos en esta campafla a muerte.– Derrota a loe patriotai en El bravo brigadier Alcazar. Pangal. Lugubre drama de Tarpellnnca. combate de tre.ce horas. Sucumbv Alcnzar i treacientas -Sangriento familias de los Anjeles.-Desgarradoras esconas. Los montoneroe se Freire Concepcion en poder de Benavide*. apoderan de Conccpcion. ntiado en Talcahuano. Se le agotan los viveres. Sale a campana acosado por et hambre.- Combate en las Vegas de Talcahuano.– Batalla de la Alameda de Concepcion. La Batalla ilel Hambre. –Derrota i fuga de Benavides.– Captura de doila Teresa Ferrer.-Incendia Benavides todoe los pueblos del sur. -La vida de Benavides en la plaza de Arauco. -Se hace piratas.-Se apodera de varios buques. Fnsilamientos de las tripalociones. Beuavides rei i arzobiapo. El primer banquero do Chile.-Nueva Eb campana de Benavide».– Su fuga en Vega de Saldîas. tildado de cobarde por bus propios compafloros.– Estos le dosoonocen como jefe.– Hnye Benavides. llucese a la vola para el Peni.– Sus comBenavides es paileros de viaje lo entregan a las aatoridades chilenas. conducido a la capital.– E» ahotcado en pûblico. La vindicta pûblica Batirfecha.

1

El rumbo

de laa matanzas

humanas

iba a cambiar senciado, para por completo cuando transformarse en verdad^ras batallas campales, mas exhauto el ejército patriota se hallaba cabalmente de todo jénero de recursos en el terrible aislamiento postrado, por mal de en fortuna. que se encontraba en

que hemos de aspecto

pre-

151 Casi en los mismos dias que Freire partia desde Concepcion para la capital en solicitud de ausilio para su infeliz division, José Manuel Pico, secretario de Vicente Benavides, jefe de estado mayor i comandante de sua fuerzas, partia tambien para el Perû con igual objeto. Embarcado en una baîandra construida en Tubul, en la bahia de Arauco, se hacia a la vela el 17 de marzo de 1820. Esta espedicion habia sido solicitada por el mismo Pico, quien empezaria a entrar en breve de frente en accion, eclipsando a Vicente Benavides no por los inatintos sanguinarios que distinguian a este liltimo, sino por su intelijencia, instruccion i pericia militai*. Adomas, José Manuel Pico, como espafiol de nacimiento i de corazon, se batiria por su bandera no por el incentivo del pillaje i de matanza como el handulero de Quirihue, dos veces renegaio de su patria. Durante la ausencia de José Manuel Pico, Vicente Benavides quiso probar fortuna por si solo. Orden6 atravesar el Bio-Bio a diversas partidas de montoneros, una de las cuales atac6 a Tucapel el 10 de abril; otra, al. mando del ex-cura de Rere, Ferrebu, asolô"el 30 del mismo mes aquel departamento cometiendo las inas horrorosas atrocidades. Pero el mas atrevido .golpede mano fué el asalto de Talcahuano i captura de su guarnicion en la noche del 2 de nrayu por el mismo Benavides.. Atravesando e«a noche el vado del Bio-Bio por San Pedro, al mamlo de una partida de caballeria, se dejo caer al pueitp entmndo a degïïello, saqueando e mcendiando cual furia infernalaalidadelaverno,

152
a su guarida de Arauco, llevando prisionera la guarnicion del puerto i a su jefe el José Maria Calvo, del batallon numéro 1 de capitan Chile. se retiraba A todo esto, a mediados de junio regresaba Pico del Perû trayendo a bordo de un bergantin, que anclaba en la bahia de Arauco, un no despreciable de cargamento armas, guerra a bala i otros elementos de pâlvora i cartuchos de que carecia por complète el mismo ejército i de la triste situacion porconcibi6 el Al amanecer

patriota. En vista de estos recursos

los patriotas del sur, Pico que atravesaban en union de Benavides, de la capital plan de apoderarse, de la Repûblica i enti#egar a Chile maniatado a los pies de! rei de Espafia! Entre triotas dedores la guerra i realistas seguia de Concepcion. tanto a muerte su curso entre

guerrillas pade diaria carniceria, i los alre-

asf en Chillan

como en Y u mbel, ios Anjeles

En consecuciondel plan de apoderarse de la capital de la Repûblica que habia concebidoPico, pasaba el Bio-Bindesde el cuartel jeneral de Ar/uco el 18 de setiembre de 1820, por el paso de Monterey, a la cabeza de un lucido rejimiento de setecientosa ochocientos hombres de caballeria. Llaraâbaaeeste rejimientoDragonts de Nueva Creacion,cuya disciplinase debia esclusivamentea Benavides,que era un eximio instructor de soldados. Constaba de cuatro escuadrones de fornidos soldadot. Su armamënto consista en table, lanza i tercerolas. Eran mandados estoa eacuadroneapor los m'u

153
conocidus chillanejos comerciante del cura i probados montoneros. Uapitaneabanlos José Marfa Zapata i Jervagio Alarcon; de Tilcabuano Mariano un Ferrebû baleeador los un

Juana; Los Entre

de Rere); gnerritlero un hijo de don Fermin eran jetés tauto iquién camp.-tria? solo que

(hermano de Santa

Zorondo

de los Anjeles. caudillo da

delnas

espaiïoles. era José Manuel

Pico,

esta nueva Sahfase

espafiol i que al llegar al pais de niinero estableciéndose la hrofesion habia abrazado Por los de cuya villa Ileg6 a ser alcalde. en Vallenar, de amistad al sur i trabô relaciones an os 1817 emigrû era i Sanchez, en'ralcahuano. con los jefes realiâtas Ordoiiez en AI retirarse Sanchez de Concepcion para Valdiria a quien le sira Benavides, 1818, habfalo recomendado vi6 feliz Pico buenas renciaba Benavides. 1 al fin de todo, Pico se batia por una causa que era con el infamansu nombre la suya propia, sin manchar te estigma mo Vicente Valiente, a la pelea huir jamas dalla, herir de desertor de las banderas de su patria coBenavides. en lanzarae altivo, era el primero atrevido, al lado de los suyos en abierto campo sin rede la meal reverso el cuerpo. Benavides, del criminal siernpre la emboscada en la fuga. ser el primero para desde i talvez fué su mas un principiode secretario, José Manuel En esta época frizaria inspirador. sus en los 35 a 40 aîios de edad. Su instruccion, cualidades, enormemente su todo en fin lo difeintelijencia; i salvaje de del tipo repugnante

buscaba i luego

20

154

II

jQué habia sido de Freire ante el nuevo peligro que naciaî A mediadoe de julio de la capital desregresaba i de donde venia pues de cuatro nieses de ausencia, acudiendo a los repetidos llamados de su sustituto en coronel Juan de Dios Rivera. Apénas haConcepcion, bia conseguido traer un escuadron de granaderos de a caballo que San por gracia especial le concediera Martien al hacerse a la vela desde con la esValparaiso cuadra libertadora del Perü en 20 de agosto del mismo afto de 1820. A poco atravesaba Pico con sus jinetes el Bio-Bio, de setiembre de 1820, i cargaba como uua avalancha 18 de

fuego sobre Yumbel; de cuya plaza se apoder6 despues de un renido combate el 20 de haciendo fusetiembre, silar despues de la victoria un buen numéro de patriotas. Temeroso de ser encerrado allf por el grueso de las fuerzas de Freire, diriii6se a orillas del Laja en donde refuerzos de los montoneros. esperaba Organizada do del bravo uria regular division de patriotas al mancoronel ingles O'Carrol, que hacia poco habia arribado a Chile a servir bajo la bandera de la RePico por este; mas revolviendo pùblica, es perseguido Pico su caballerla en la fértil i bella vega de Pangal contra sus perseguidores, los derrota completamente, sucumbiendo en el fragor del combate el mismo infortunado O'Carrol con un denuedo sin igual.

155

Habian asiatido a este combate los que mas tarde fueronjenerales don José Marfa de la Cruz i don Manuel Bulnes. Sucediaesta catastrofeel 23 de setiembre. Despues de la victoria de Pico, vino el fusilamiento de los prisionero patriotas. iqué tal normade conducta se observabaen n quel a aalvajeguerra! l Tocaba su turno al anciano brigadier Alcàzar, defensur de los Anjeles, vfctima que seria en breve de una astuta celada de Pico, que constituye una de les escenas mas conrnovedoras e las contiendas de nuestro d pasado. Despuesdel desastrede Pangal, comunic6el comandante Cruz a Alcazar que conveniaabandonarlos Anjelesi se replegara a Concepcion,pasandopor la orillasur del Bio-Bio,o a Cliillan por la seja de la montaiïa. El correo-que llevaba esta comunicacioncayô en poder de este Pico, i falsificando el oficio, comunic6 a Alcazar que en su retirada pasarapor el vado de Tarpellanca en el Laja. Creyendoen esta 6rden abandon6Alcazarlos Anjeles el 25 de setiembreen la tarde despues, de dos afiosde tenaz resistencia,arrastrandotras de si trescientas familiasen las cualesse contaban mas de quinientas mujeres. Marchabana pié en medio de los mayores sacrificiosi pénalidades. El 26 liegrban a Tarpellunca,en donde el estatuto Pico ténia ya armada la celada al infortunadoAlcazar. La poblacionemigrantepresentaba alli un cuadro de dolori de la mas desgarradoratristeza. Hasta los enfermouhabian huido delos Anjelespidiendoa gritos deipavoridos no los dejaran abandonados,loe cuales fueron

156 trasportados, al fin, en cinco drama carretas que habian podido

iba priucipiar en Turpellanca. En este vado ciel Laja divide al rio en doa brazos una ialeta que se alza en medio de eus corrientes. Alcazar habia paaado ya con su comitiva el primer brazo del rio i se encontraba en la inla. Una parte de eu tropa habia en tanto llegadoala orilla upuesta. En estas circunatanci*@ aparece una mujer a anunciar que Benavidea se acercaba con sus hordas desenfrenadas. El pnror que infundiô aquella noticia fué indescriptible. Las mujerea no peusaron sino en buir i otras se al rio fuera de si, pereciendo Ya arrojaron ahogadaa. sabian la auerte que les en poder de Benaviesperaria des! itai era el terror que infundia el solo nombre del bandolero de Arauco! Solo el brigadier el viejo leon de laa selvu Alcazar, secularea del sur, permanecia sereno, impaaible, imponente como una colamna de granité ante la enormidad del peligro que le ameuazaba! En efecto, la noticia traida al campainento por la muera desgraciadamente jer a que nos hemos referido, cierta. En la riberaopuesta a Aleaperaban Pico i Bemmdes câiar con fuerzas de infanteria, caballeria i artillerla cien eces al reducido i pobre superiores cuerpo de ejército que couducia Alcazar. CoAociô éste deade el primer momento la suerte que le en la misma isla. eaperaba i se dispuso a la reiistencia Form6 trinchenw con los equipajes que conduoian las familias eniigradas-e hiio colocar en el centra a lasjnu-

conseguirse. El aaugriento

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jeres i lus ninos tendidos en el suelo para que no perecieran en el combate. I formandoen cuadro au tropa se el fuego por una i otra parte. Las mujeres en su rompi6 corrieron a ayudar a los soldados mordesesperacion e 'diendo los cartuchosde los fusiles i socorriéndolos n la que podian. El combateduré trecehoras, sin interrupcionalguna! Habia principiadoa las oncede la mafianadel dia 26 de setiembre (1820) i concluiacon el ûltimo cartucho que que quedabaal l'iltimo soldadode Alcâzar. AI llegar la nocbe se paralizô el fuego i se hizo presente a Alcazar debia capitularpara salvar al ménos la vida de las .que todas infortunadasfamiliasciue alU estaban Roportando las consecuenciascle la guerra. Ademas las municiones le habian agotado. El bravo brigadier,que jamas habia rendido al enemigosu espada i su bandera, opinabapor abrirse paso a filo de sable por entre las filas enemiga»; pero obedecieudoante todo a la vozdela humanidad,resolvi6capitular con amargurade su almapor salvarla vida de las nnijeresi de los nifiosque le habian seguido.Al mismu tiempo llegaban las bordasde losindios de Manil i que habian penetradoa los Aujelesincendifindolocometiendo toda clase de f cehor(asinducidospor Benavidea. Se capitulaal fin, conla condicionde que se respetara a las familiasi que los militares quedaranprisionerosde guerra. Pero el monstruo sanguinario de Benavidessolo finji6respeturlo eslipulado;pues, a la mafiana siguiente, an'oj6 sus hordas de bandidos, indios i eus propiot toldados, sobre el campamentodonde permanecian las familias, siendoestas casi todas asesinadas:ni lo8 enferpaosescaparon.

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Despuesde patisfacersu lasciviaaquellosmalvados enlas mujeres,eran degolladas arrojadas lascorrieno a tes del rio. Alcazar fué conducidocomoun reo en direccion a Yumbelen cuyas cercanfasué inhumanamente f asesinadoa lanzadasel 28 de setiembreen compafifa de Ruiz, gobernadorde los Anjeles.Sus oficialesfueron encerradosen un ranchoi alli perecieronultimndos a esblazos manosde un piquetéde forajidos a mandados por Benavides. jTal fué el lugubredramade Tarpellanca! III La fortunaiba a coronarde nuevo las armasde las bordas.ImpotenteFreîre para defenderse Concepen cion, abandonéla ciudadi se encerr6 en Talcahuano. a dispuesto moriralli dentrodesu recintoantesde caer en manosdel bandolero. El 2 de octubre era tomadaConcepcion el enepor rendidoa los piésdel bandomigo.Todo el sur habfase lero. Las poblaciones esde el Mauleal Bio-Bioestaban d *enpoder del fascineroso;lo que es mas,la Araucania i en masale obedecia.AquellaAraucanfa no se rinque dieraen tres siglos de honrosa pelea, ohedecia ahora humildemente un cinicobandido! a En Chillani San Carlos,los Pincbeiras, or su parte, p no dabanni pediancuarteltampoco, ieccionados los a por nuevoo triunfosde Benavides.

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jYa no pensaban sino de apoderarsede la Republica entera, las salvajesbandas! Freire sitiado en tanto en Talcalmano,a los cincuenta dias de sitio no le quedaba ya mas racion para sus soldados,que ascendiana mil i tantos, que puramente para una semana; i sin esperanzasde recibir socorrosde la capital que seguia permanccienrlosorda a los clamores de ausiliosdel sur. En esta situacionUamandoFreire a consejode guerra a sus oficiales, eclarolesque antes de morirde hambreen d Talcalmanoera preferible morir en el campode batalla; i al efecto que debian abrirse paso a sangre i fuego por entre las filtcs de Benavidesen direccional norte. Asi se acordô; i como un ensayode este décisive pasoel dia 25 de noviembre(1820) se mandabaa la caballerfapor las Yegasa presentar combate,el que no tardo en ofrecerse. Iba tambien el bravo cacique Quilapi con su escuadronde araucanos. Al fi·entedel enemigodiG Froire la voz de cargar en toda la lfnea. El encuentrofué tan subito i terrible que en pocos minutos qued6 deshechapor complètela caballeria de Benavides,viéndose obligado a refujiarse en Concepcion. Habia dejado ciento cincuenta cadaveres en el campo: Los patriotas no habian tenido mas pérdida notable que la de un oficiali la del teniente coronel don Enfique Larenas, gobernador de Talcahuano. Horas ântes del combate se le desboc6el caballo que fué a estreIIarseen las filas enemigaadonde pereci6 el coronel de un tiro de pietola.

160

El ensayo,pues, habiasidoafortunado. La victoriade las Vegcrs e Teticahmnora el anjel d e de precursor nuevustriunfospara los patriotas. El 27 en la mananase poniaen marchaen direccion a Concepcion todoel ejército patriotaa vendercarassus vidas. El leonardiendoen ira habia ahandunadu madrila gueraen buscade la presacodiciada. A lasdocedel dia acampaba division pie* cela al del rro de Chepe(noCheje,comopor errorde imprentase ha dichoen pâjinasprécédentesal nomhrnr sehisto'rio co cerro). Form6en lineade batalla,al etecto,al hié del trecho de caminoque conducehoi cerro,en el mismo desdeel Malecon Cementorio. a infanterfai cabaal L llerfaquedaba asf resguardada el dilatadopajonal por que principiaalli para terminaren las vegasde Talcau huano i que es indudablotnente n antiguo cauce por dondecorriaen tiempos remotos algun brazo del BioBio paradesaguaren el maren el lugar llamado lasSalinas. (1) La artilleriala coloc6Freire en las faldasdel cerro para dominarel campode Benavides. Este a su vezdispuso artilleriaen el cerrode Gasu Tilan c su en (elya desaparecidoerroAmarillo); infanterfa el centroi su caballerla enlusalasde su Uneade batalla. Los patriotas rompieronprimero el fuego;pues no vcian el momento encontrnrse de estrechados onlasfic las del bandolero.
(1) En et riguroso invierno uni6 con el mar eu 1m 8alioaa, tigaoleeho. de 1851 rompi6 lo que demaestr» et Bio-Bio por aquel que et Bio-Bio couocia lugar 1 ne ya au au-

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1 es digno de observai-seque en el ejército patriota no habia un solosoldado que no tuviese hocha ya de antemano la irrévocablerésolueion de morir en aquella batalla; pues todoshabian acordado sucumbir primero en el combate antes que perecer de hambre sitiados en Talcahuano,en (tonde el mismo dia clela partida para Concepcionya no habia ni un bocado siquierapara saciar el hambre: hasta el pasto tàltaha para los caballos. lYa se comprendra el alcance de esta lucha a muertel Benavidesténia el doble de fuerzas que la clelos pa. triotas. Al romperseel fuego, nvanzô* comoun rayo la infanterfa de Freire por el Malecon (o Alameda Vieja), lo el mismola caballerfaen la que iban valiente militardon José Marfade la Cruz, en direccional Cerro Amarillo. Benavides,que siempre manifestôseun cobardeen las batallas campales,pues su fuerte estaba solo en la emboscada,desatentôseante el avance impetuosode Freire contra sus filas. Desconcertosepor completo i todas sus 6rdenes empezarona ser descabelladas. Su caballerfa fué arrollada por la nuestra al mando del coronel Manzanoen los pr imeros momentos;lo mismo su infanteria. A la voz de Freire de cargar a la bayoneta cayé nuestro ejército sobre el enemigo,que fué peroeguido hasta la Plaza de Armas de la ciudad, trabândoseel combateen las mismascalles. El caciqueQuilapi carg6 tambiencomo un rayo con su escuadronde araucanos sobre Benavides. Benavides viéndose derrotado huy6 a Hualqui en fuga para San-Juana a encerrarse de nuevo en su madriguera de Arauco.
21

Su mujer doûa Teresa una balsa en el Bio-Bio,

Ferrer,

se habia

embarcado

en

en el agua huyendo, suraerjida hoata el pescuezo para escapar al fuego que se le hacia desde la orilla del rio. Alcanzada al fin fud tomada por un soldado muerte patriota, amigo segura, ocultandola auyo, el que la salvé de una en una casa de confianza en

Concepcion.

IV

Fué asf el resultado nuestras tradicioues de la Alameda

del glorioso hecho de armas que del pasado han llamado la batalla

i que nosotros llamarfamos la Batalla del Hamhre; porque alli no se fué a luchar ya por el triunfo de una bandera: ee fué a combatir solo para morir peleando antes de perecer en la* de la angustiat miseria en la desesperacion del hambro, muerte mil veces preferible a taraafia deshonra para el nombre de la patria por cuya suertç iban a inmolar sus propias vidas en el holocausto del martirio como leales i como huenosl Ob! tiempos aquéllos en que las jeneraciones de nuestro pasado de la cuna brotaban de la tierra a la tumba solo para cubriroe descon la tûnica desgarrada del do-

de Concepcion

a cada paso en el sendero de lor, dejando estampadas su cruel exiatencia huellas de aangre i en torno de si mares de l&griinas en ou nunca calmada i horrible afliccion a que parecian el jénio del malt estar condenadas eternamente por

163
al traves del tiempo (Bendigamos mos culto a sus mArt ires! La batalla decisiva. a combate el bandoleya no presentaria ro de Quiriliue, fuerzas tan considera,bles como las que habia desplegado en esta campana. La Repûblica salvada. biedio Chipodia considerarse le que habia perrnanecido sometido por unos cuantos meses al bandido, podia ya tambien respirar. Mas, en su desesperacion el monstruo, perimentado a Chile por la derrota que habia eecuando creia ya reconquistado ordenô a Pico, que se hallaba en En adelante de la Alameda su memoria; rinda-

de Concepcion

habia sido

para el Rei, i de Santa Juana, que en union cle los jetés montoneros llanistas i pehuenches .los indios costinos, incendiaran todos Pico hordas los pueblos del sur desde habia reunido mas de dos Pieu sobre San mil Pedro indios. a Chillan. Con estas

se arrojô i fué incendiando do, degollando, cuanto crfmen Aai Santa

las poblaciones indefensas; una tras otra las poblaciones, saqueanviolando las mujeres, cometiendo, en fin, (1820) a San

es imajinable. en diciembre quemaron

Juana, Nacimiento, Talcamâvida, Yumbel i Tucapel uuevo. EscaPuren, Santa Barbara, p6se solo Chillan, por influjo de los mismos compaHeros de Pico: el montonero el fraile Whaddington, Entre tanto, Freire una division

Pedro, San Carlos de

Zapata, natural de Chillan, i nacido en Concepcion. se habia internado a la Araucania al mando Ibafiez, del intréque lnego

enviando pido

sarjento mayor regresô sin resultado.

de vanguardia don Francisco

164

A indicacionde Coihuepan dej6 a éate una parte de sus tropas para combatira Catrileo, enemigode aquél, i que veniaa combatirlo.La lucha entre ambos ejército indios (el patriota i el redista) se trab6 a ori liasdel Lumaco el 21 de enero (1821) siendo derrotado Catrileo. Freire habia llegadoa Angol en dondetambien dejaba a Coihuepandoscientosi tantos soldadosque le pidi6 éate para combatira su temible rival Mariluan,senor de los llanos. Atraves6Freire en seguidu a Naliuelbutapor Santa Juana en direcciona Araucoen busca de Benavides,alcanzando solo al rio Carauipanguede donde regrea6a Concepcionsin conseguir au objeto.
V

en la desesperacion de su impotencia para formai campana emprender por falta de recuroos con que sostener su ejército que, a pesar de todo, constaba en 1821 como de dos mil nombres, volvi6 a tomar au tista a la capital en demanda de una de ausilios que nunca le llegaban. Resuelto

Freire

a deslindar

de julio de 1821 se ponia Esta resolucion valia de Arauco, rida. Despues cepcion 1820, a quien vamos de la derrota

vez su aituacion, a fines en marcha para Santiago. un triunfo para el bandolero a observai' en su misma guaen la Alameda de Con-

sufrida

del Hambre) el 27 de noviembre de (la Bataila babia huido èl tigre, como de costumbre, a ence-

165

rrarse en su madriguerade la plaza de Arauco,en donde Freire, por un error indiaculpable, dejabatranquilo Io reorganizarsecada vez que el bandolero corria a refujiarse aquel lugar, centro de todossus recursos. En Arauco pas6 Benavidestodo el inviemo de 1821, preparandosepara una cuarta cor.reriajeneral en la lfnea del Bio-Bio hasta el Maule. Miéntraaesto preparaba, sus partidas de montoneras,teniendo por centro a Quilapaloi por jefes a Bocardo, Zapata i otro8no cesaban en sus asaltos, ordenados por el mismoBenavides desde su cuarteljeneral. Los Pincheiras, de otro lado, desde su guarida de las montanasde Cliillan, ainagabandiariamenteaquella poblacion, a San-Curlo8i otros puntos, incendiando,saqueando,dogollandoi violandolas mujeres:qué esa era la ûnica lei que imperabaen el chdigo de sangre a que obedecian acluellosmalvados en la salvaje guerra de matanzas,en la que se matabasolopor el gustode matar En mediode esta vorajine de sangre se deslizabael invierno de 1821. En tantos,Benavides,eii su refujio en la babia de Arauco, habia llegado a constituirse en un verdadero monarcachino tanto por el caracter que asumiô, como por las 6rdenes que impartia i las pràcticas que establecia. 1 como la tierra no hartara ya su sed de sangre, pidiô al mar i a sus olas calmaranel vërtigo de que estaba poseido;i el bandolerode la tierra se hizo el pirata del mar1 I hé abi en la existencia de Benavides una nuevai mas abominablepàjina de su fatidica vida

166
En la boca del estero Raqui hizo construir un bergantin a un marino jenoves Magneri i Io envi6 al Perd en busca de socorros; acerpero su capitan crey6 tado no regresar mas al lado de Benavides; vendi6 el i se alz6 con el dinero. bergantin Por desgracia, la fortuna empez6 a sonreir despues al pirata. La isla de Santa-Marfa, situada al sur-oeste de la bahia de Arauco, servia a los buques balleneros i a otros en la pesca de lobos de agua i de viveres; que abundaba en estremo la isla. Pues, no desBenavides, su carrera de perdicitf esta oportunidad para continuar i cada embareacion crimenes; a la isla que arribaba caia de una en una en las garras del pirata, i aus tripulaciones pasadai a cuchillo. en aquellos que arriban tiempos de refujio alli en busca de

La primera embarcacionque anclé en la isln fué* una fragata ballenera inglesa Persévérance.La abordé, tom6 preso a su capitan i a su tripulacioncompuestade treinta i cinco înariceros, apodrrandoseen seguida de au cargamento de licoree, patio, viveres;ademas algunas armas que ténia el buque para su defensa; i por fin mil pesos en dinero. Sucedi6 este primer salteo el 29 de marzo de 1821. Capitan, piloto i tres marineros fueron muerton a sablazos.Este era el ûnico mediode muertedel bandolero. En pos Ueg<5 bergantin norte-americanoHercelia, un el que tambien cay6 en su poder con su tripulacioni oncemil cuerosde lobos inarinosque conducia. ApnreciÓotro bergantin denominadoHero, el que igualmente fué sorprèndidoen la red.

167 Llevaba nn valioso cargamento de telas i viveres. Mas, estando desembarcado el cargamento se vi6 voltejear en la bahia al bergantin de guerra de Cliile el Brvjo. Los pocos marineros que quedabau a bordo aprovecharon esta feliz oportunidad i se hicieron a la vêla. Poro el capitan i un hijo de éste, nifio de corta edad, quedahan en tierra, a los cuales la hiena los hizo fusilar sin conmiseracion alguna. Todas las prestis que acaba de bacer surtio a su ejército, que apénas se componia alli de doRcieutosi tantos hombres, lo que formaba su gran escolta de honor. Concibi6 otra vez el proyecto de reconquistar a Cliile, cuando vino a sus manos un cuarto buque: el bergantin norte-americano Occean,que lleg6 a renovar el agua en la isla. Conducia un cargamento de armas: fusiles, sables, tercerolas i revolvers. Los primeros ascendian a tres mil Como los buque anteriores fué beclio presa del afortunado pirata. En au vida doméstica en la bahia de Arauco cometia las mas abominables atrocidades. En cierta ocasion hizo fusilar a tres soldados que hacian la guardia de au casa, por el delito de haberle ëstos robado un costillar de chancho; otro dia mand6 fusilar a un compadre suyo, por suponer que intentaba envenenarlo; i siguiendo en au carrera de crimenes, orden6 azotar a la novia de uno de sus oficiales i a la madre de la misma, por haber vendido medio de pan., recibiendo dinero en vez de los billetesde banco que habia hecho circular el pirata por su cuenta i riengo.

168 Por Io que hace al urden relijioso, convocôa concilio a los sacerdotes que formaban su corte de lionoren Arauco,para que elijiesen un dignatariocon las prerogativasde obispo, ara que gobernara la iglesia de su p Iîeino. Para completar sus disposiciones su nuevo Iteino, en hizo circular cincuentamil pesos,papel moneda, liaciendo obligatoriosu recibo. Los billetes eran del tamano de un clieqne de los que acostumbranhoi los bancos* El seÕorVicuûa Mackenna,que poseiauno de cstos, lo describe asi: "Tiene en el centro (ol billete) un cîrculo formado con compas i en su centro se lCelu que signe: "Nûm. 255. Valcun real porel comandante jeneral de la provinciade Conception.lienavide». En la orla del cfrculo se lee:-Por el rei valeun real. Sirvcdesdeel 1?dc agosto de 1821." Por ûltimo, a ambos ladosdel centro del cfrculo se lee: "Tômeseazon. Baeza. Anotado. r Sam." (1)
De modo que el bandido de Arauco fué de Cliile; i, por consiguiente, banquero bancos establecidos hoi dia en el pais iSerà porque pudiera haber cierta aualojfa el primer patrono de lus entre lru

miras de un bandolero con las que suelen depravadaa instituciones poner en acciou, algunas veces, nuestras bancarias en esplotacion del capital ajeno?

(1) Ouerraa muerte.Vicuùa Mackenna.

169
VI

Benavides se crey6 una vez mai fortuna, duefio de Chile i orden6 a aua jefes montoneroi que organizaran un otro ejército para cruzar el Bio-Bio i abrir una nueva campana. AI efecto, el 20 de setiembre el Bio-Bio ejército de Benavides el (1821), atravelaba por el vado de Monte-

Con tanta

cerca de mil quinientos rey, compuesto hombres. Pero esta campana, la liltima que el audaz banemprendiera dolerc, saliu tan mal que desde loo primeros dias de a Chillan sus infortunios presentarse empezaron feasta concluir por mer derrotado completamente por el coronel don Joaquin division del Prieto, jefe de la segunda o simulacro ejército del sur, en la batalla de batalla dada por este el iO de octubre en las vegas de Saldiai. Benavides no se atrevi6 a combatir, i intes de la batalla huy6 cobardemente, como de costumbre. por el mismo Pico i sus lugartenientcB, fué desobecido como jefe, sublev&ndosele una parte de sus tropas. perdido i traicionado huyô a au guarida de Arauco; de alli a Lebu. 1 por fin, abandonado ya de todos los suyos, sin esperanza au alguna de recuperar poder, i temiendo ser asesinudo por sua propios capitanea, embarcôse el 21 de enero (1822) con au mujer, au aecretario Artigaa i unoi cuantos marinos en una mala Creyéndose balandra, nado por cienda tierra i se di6 a la vols para el Perd. Mas, traiciosus marineros al enfrentar la coata de la habaj6 a fué ena

Tildado

de cobarde

de Topocalma, frente a Saa-Fernandof a proteerse de alguoos fivirei, en donde

170
tregado por eue mismos marineros a las autoridades. Conducido preso a Santiago, estais un unisono grito de entusiumo de un estremo a otro del paie. Cada pueblo deseaba poaeer en au seno un miembro del bandido para quemarlo en sus plazas pûblicas. Se pedia a gritos se le descuartizara Una vez aprisionado, tuvo el cinismo i la cobardia el infâme de implorar perdon de au vida, en cambio de 25 mil pesos que daria al Gobierao! La Repûblica estaba salvada! A los pocos dias, 23 de febrero de 1822, era ahorcado el gran criminal frente a la cârcel de au caldbozo. Descuartizado ou cuerpo, ae mand6 la cabeza i loo brazos a Concepcion, en donde fueron colocados en altaa picas a la espectacion pûblica. Tal fué el fin de este mônstruo sanguinario jDigna conclusion de una vida toda infamia, toda maldad

Aun parece todavfa vagar en tormentosas noches de loo crudos inviernos del sur, la sombra siniestra del salteador de Arauco rujiendo en sarcâstica risa, detlixàndose por entre hacinamientos decadàveree en el inmen80 osario que alli en vida cavara la piqueta de infamia del malvado en au nunca inaaciable apetito de aangre i carne humana (1)

CAPITULO

III

EL ULTIMO

JEFE

ESPA5ÏOL

EN ARAUCO

El coronel Prieto.-Su Organisa don eagacidad i tino politico i militer. Penoaa campafia de Bâlne». Bidiviaiones i opcran en la Arancanfa. telle con José Manuel Pico. Inicia Freire propoaicionea de pu a loa montoneror– El campamento de Qnilapalo.– Los emigradne del sur.El cura snerrillero de lu costaa araucarias: aui campaflas i au muerte. –El cantirerio voluntario de lu monjas Trinitarias.– Viven cuatro afios entre lw araucanos. Son restituidas a Conoepcion.– El Altimo dia del jeJe etpaAol en Arauco.– Lorenzo Coronado. Primeras pu« jeneralea de la Repûblica con la Araucanfa independiente. Patna i CkiU

1

mas poUtico i eagae que el coronel de un aolo golpe de vista que la Freire, comprendi6 de Arauco, no guerra que habia iniciado el bandolero i bâtir en eue madriterminaria sino haeta perseguir El coronel Prieto gueras guerra de la Araucania de horror. a las cabezas principales de esta

el humo de la batalla, o mas bien Apenae eetinguido un en fovega de SaldUu, espidiô fuga de Benavides bando de perdon, hecho tambien como ya Io habia anteriormente, para todos loi enemigos que depusie-

172 ran las armas, lo que produjo un éxito casi complète En seguida persigui6hasta el Laja los restos del ejército en derrota. Sin pérdida de tiempo diriji6se poco i despuesa Concepcion, allf 'organiz6 para operar en la Araucanfados divisiones, una de las cuales encomend6 a su sobrino el ya brillante militar don Manuel Bûlnes para que'marchara a la alta frontera, midntrasla segunda,comandadapor él mismo en persona, entraria por la baja frontera para unirse con la primera en el centro de la Araucania. En efecto, Bûlnes, al frente de cuatrocientosjinetes, cien infantes i las indiadas de los caciques patriotas Coihuepan, Penoleoi Lempi partia a su destino el 14 de noviembre. Igualmente el coronel Prieto salia de Concepcioncon masde mil hombres el 17 de diciembre (1821); aunque la plaza de Arauco habia sido ya tomada por 6rden del intendente Rivera, de donde habia ahuyentadopor ûltima vez al bandolero. A fines de enero (1822) llegaba Freire a Concepciond3 regreso de la capital; pero tan infortunadocomo antes. No habia podidoobtenordel Director O'Higgins, ningana clase de socorros. Aquel bravo a la vez que soldadodebiô sentir a su regresoel hielo de deagraciado la muerte en su aima. La division Prieto habia avanzado miéntras tanto buta Arauco sin combatir; mas al salir de esta plaza los indiosle pusieron resistenciaa orillas del rio Lebu en dondefueron dispersadospor la artillerfa. Continu6 avansando hacia Tucapel i al llegui a la cueati de Cupaflo el 26 de abril, se dispuso a trasmontarla.

173

A poco .losindiosle asaltaronen mediode la montafia, i al salir de esta se vi6 envuelto en todo un torbellino de fuego; pues los araucanos habian prendido fuego al pasto de las praderas para consumiren las ]lamas al ejdrcitoinvasor. Midiendoen todo su alcance Prieto el peligro que le amenazabaen esta campanaen la que no obtenia fruto alguno, regresô a su cuartel jeneral; i luego desde el mismoChillan partia a fines de marzo (1822) para Santiago en donde en premio de sus servicios recibiô los despachosde brigadier i de mariecalde campo.

II

1en tanto j,quéera de Picoi demas lugar-tenientesde Benavidest Despues de la cobarde fuga de este ultime en la dispersionen la vegadeSaldias,i tildado de cobardepor sus mismoscompafieros desconocido fué desde ent6ncescomo jefe. Tom6 en consecuencia el mando del ejército realista Pico, que aborreciasecretamentea Benavides. Ayudado de Bocardo, Senosoaini CaiTero,organiz6 una nueva division en ia Araucaniaen el asilodel territorio del caciqueMariluan, que era lo que compone hoi el departamento de Mulchen. Bocardo, sin embar go, habia elejido por asile a Quilapalo, mas al oriente, junto con Villeuta i Brionesde Maldonado,sitio en que ne hallaban refujiadoslos emigradosde Concepcion. Casi todos los demas montoneros habian perecido;

174
nnos en los combates tas jTal fué la suerte i los mas fuailados por los patrioElizondo,

Rojas, Mariano Pico habia conseguido contando con las indiadas buqueo, Eran jefe de Boroa.

q,ie corrieron Zapata, Ferrebu i tantos otros! reunir ochocientos de Catrileo,

hombres, Curiqueo i Cal-

pues estas fuerxas a las que se le hab iaencomendado destruir al valiente Bûlnes, a la sazon en aquella época apenas de ve'ntiun anos de edad. Bùlnes en Nacimiento, Acampado encontraba en un paraje denominado tierras de Mariluan. Todo Bûlnes. El 25 de noviembre fuerzas de reftïdlsimos lista. Atravesando en combates se encontraba venci6 en efecto i Nininco con las i fué saberlo i avalanzarse que Pico se en las Gualeguayo, supo sobre él, el bravo

Pico a las cuale8

en dos sucesivos en que por el jefe rea-

estuvo la victoria

en Gualeguayo a punto de declararse

los llanos lleg6 a orillas seguida del Imperial en donde le présenté batalla con su ejército de boroanos el batalla que se crée cacique Curiqueo; fué una derrota compléta para Bûlnee. Se vi6 obligado a replegarse a Nacimiento precipitadamente i desde alli a Concepcion. No se conservan armas Bûlnes penosa dades. "Cierto que sin duda regresaba campana noticias fué una detalladas victoria de aquel hecho de para los boroanos.

pues a Concepcion terminando su de cuatro meses de horribles penaliel mas popular de nuestros escri-

dia, cuenta

175
al jeneral Freire en su palacio de Concepcion la presencia de un hombre de aspecto selvâtico, con su rostro envuelto en las guedejas de una larga melena i cubierto su cuerpo por un poncho raido i lleno de tores, Aquel hombre, especie de mendigo, enflaquecido por el hambre o la intemperie, era el jô* ven i bizarro capitan Bûlnes que volvia de su entrada a la tierra." (1) jera asf como se luchaba i se sufria de abnegacion aquellos tiempos sobrehumano de santa memoria! En esta campana habiase el bravo entre distinguido los bravos Eusebio Ruiz, de Nacimiento, pueblo que con justicia un eminente historiador ha llamado cuna de leones; tambien habia parte, el chillanejo Jervacio Alarcon (que se casado cou la distinguida senorita Nieves Alemde Concepcion) que ahora peleaba al lado de les companeros los montonepor la patria en sublime i de beroismo insectos inmundos. anunciaron

contra sus antiguos patriotas ros Pico i Benavides.

III

Frei re determin6

abrir

el camino

a los guerrilleros para atraerse a Bûlnes i a don Clemente Lantano, jefe de las fuerzas de 'rucapel, para que iniciasen de paz a proposiciones losjefes enemigos.
(1) Vkana.– L* Guerrm » Maerte.

de la diplomacia realiataa. Encomend6

176
Por de pronto entr6 cardo, jefe de Quilapalo. Concert6se to con sus con Bûlnes Lantano en relaciones con Bo-

de Pico., que salieron a disputarle el paso en la misma campifia que hoi ocupa el pueblo de Mulchen, llegé a Quilapalo frente a Santa Barbara, BioBio de por medio, en donde Bocardo, convenido ya de antemano, capitul6 en 27 de marzo (1822) con todas sus fuerzas i una poblacion entera de inmigrantes que alli se habia refujiado de familias de Concepcion, Yumbel, Anjelee, etc., etc. En todo habia mas de cuatro mil personas, entre ellas ocho frailes, que desde tres afios atras estaban escondidos en aquel eolitario i el apartado paraje soportando hambre i toda clase de miserias, por temor a los patriotas en su fanatismo por la causa del reil Tambien lapalo. Pico, sin embargo, se obstiné en no rendirse i a poco batalla a Bûlnes i a Lantano a orillas del presentaba estero Pile, ausiliado por las indiadas de Mariluan i el manco Manil; al paso i ·Lantano eran tamque Bûlnes bien ausiliados por los jefes patriotas araucanos CoiEl encuentro fué terrible, huepan i Peûoleo. quedando una vez mas el campo por los patriotas. La baja frontera aun tambien rebelde. permanecia Los indios de la costa en numéro de a cauochocientos, dillados por el célebre cura de Rere, se echaFerrebû, capitul6 el cacique Coliman, duefio de Qui-

Despues de los montoneros

tropas. de haberse

para llegar a ese campamenEl resultado no pudo ser mas feliz. abierto camino Btilnes por las filas

177

ba en octubre de 1822 sobre todas las de poblaciones la costa desde San Pedro a Colcurai Arauco. El 8 de aquel mes estaban sitiadosen efecto Arauco, Colcura i San Pedro por las hordas de Ferrebû, que fueronal fin batidas por una divisionque saliô de Concepcional mando del mayor Picarte. Los den'ott') la caletade Chivilinco. El cura Ferreen bà se retiré con sus bordas salvajesa las montanasde Cupano,dispuestoa continuarla guerra de montoneras, ein dar ni pedir cuartel contra el ejército republicano de Freire al que tildaba de ejército de heoejes. Sin embargo el tenaz cura, capitaneadorde ltordas de k-ajidoB,continue amagando sin cesar la baja frontera, librando, puede decirse, un combate por dia Pero su estrella iba a eclipsarseen breve. Desert6 de sus filas el guerrillero Carrero primero, i despuesotro llamado Clemente Gonzales,los cuales se pasaron al ejército patriota. El ûltimo ofreci6 entregar preso a Ferrebû, i en ufecto Io cojio*dunniendoen mediode una montafia donde tenia su guarida el indomablecura. Conducidoa Colcura fué fusiladoel 2 de diciembre de 1822, de 6rden del jefe énonces de la baja frontera, don Hilarion Gaspar, natural de Concepcion, i amigo duelmismo Ferrebû a quien varias veces llamô a la concordia,no queriendoeste rendirse por ningun medio. Asf iban sucumbiendo por una fatal lei del destine unofltraa otros estos montonerossanguinarios, orror de h las 1ejionesdel sur. Los emigrados refujia dos en las monta6as, tam-

178
el error en que incurrian. poco a poco fueron acudiendo a vivir en las poblacionea que habian abandonado i por amor a la por temor a los patriotas causa del rei. es digna de mencionarse la de emigraciones las monjas Trinitarias de Concepcion. AI saber que lo vencedores de Maipû veuian sobre esa ciudad, huyeron en direccion a los en numéro de treinta a cuaAnjeles de tres capellanes i un piquete de acompanadas de 1818. Alli perraanecieron tropas el 24 de setiembre hasta fines de enero de 1819 eu a que se dispusieron seguir al ejército realista de Sanchez que habia evacuado a Concepcion en noviembre de 1818, dirijiéudose a Valdivia a traves de la Araucania. Casi la poblacion entera de Concepcion seguia tambien las huellas de los de lus patriotas. realistis, huyendo renta, Las monjas habian en masa emigracion abandonadas dejaran ellas serian devoradas implorado al cielo al preaenciar esta del pueblos penquisto, que no las En estas bien conociendo

en poder de los patriotas. Segun de la por el ejército triunfaute patria; pues en su fanatismo por el rei, a quien adoraban coino un Dios, creian a loa una jauria de patriotas verdaderos demonios; a los cuales acusaban de impios i enemigos de Dios, por el solo hecho deabrazar aquéllos la causa gloriosa de la Repûblica. Abandonaron los solitarios clauspues definitivamente tios de su convento, i a al ejército del rei pié siguieron a traves de la Araucanfa. Atravesaron la cordillera de Nahuelbuta Uevando alzado un alto crucifijo como enaena de paz. Mas, al llegar a Tucapel viejo, el jefe realista decidi6 dejarlas en Lebu. Les hizo levantar

179
un galpon i lns encerr6 allf en medio de las tribus rebeldes de los indfjenas sin ausilio alguno. Pero los indios, guiados de su natural supersticion, laa respetaron i las socorrieron durante los cuatro aiios que estuvieron abandonadae en aquellos apartados parajes en medio de las selvas solitarias orando por el triunfo de la causa de su rei. Cuando el guerrillero Carrero ofreciô*pasarse a los patriotas desde las filas del cura guerrillero Ferrebû, se organiz6 un plan de estradicion de las infelices monjat para restituirlas a su convento de Cuncepcion. En consecuencia, i para no provocar a los araucanos por la quitada de sus monjas, a quienes creian prisioneras de guerra, las sacaron de su voluntario cautiverio a media noche del 14 de diciembre de 1822. Fueron echadas a las ancaa de los caballos de los soldados patriotas; i asf llegaron al amanecer del dia 15 a la plaia de Arauco en medio del silbido de las balas del enemigo i el rumor de las oraciones que iban rezando en altae vocea durante la marcha. Solo habian qnedado abandonadaa dos monjas que se ocupaban en pedir limosnas a los indioa de las cercanias, las cuales fueron sin embargo rescatadas despues. Durante los cuatro afios de su permanencia en medio de laa montanas de Lebu i de lu indiadas de la ooeta, habian muerto solo cuatro monjas. Hasta hace pooo, todavia. sobrevivia en su convento en Concepcion una o dos de estas monjas peregrinas del ano dieziocho.

180

IV

Muerto

el caudillo

de la costa,

Ferrebû,

la resistencia el pié sosteniendo su estrella se iba a eclipsar Mas tambien partir la division ausiliar de nuestro ejército ba en el Perû la capital, fué conquistado ultimo

quedaba en indomable Pico. pronto. Al

en 1823, intent6 dar un golpe En su ausencia plan que le saliÓ frustrado. de parte de los patriotas

que operade gracia a

su mas fiel i

aliado, el poderoso cacique Mariluan, que equiAI regreso de valia a un verdadero rei de la Araucanfa. su campana, en nuevas neg6ee Mariluan a ncompanarlo correrias en 1824; i desde bito el edificio del poder el ûltimo jefe espanol en Arauco, en cuyo mismo suelo deberia lanzar su postrer suRpiro al pie de ou bandera traicionado por sus mismos 'compafierosl i huyeron de su campamento de Nacimiento comunicaron a la guarnicion el sitio fijo donde se hallaba acampado Pico; que eran laa misma En efecto, dos soldados tolderias de Mariluan. Fué un gran regocijo esta fausta noticia. Un valiente entre los valientes que ha inmortalizado su nombre con her6ica accion, el teniente Lorenzo Coronado, beza se ofreci6 a llevar al mismo Nacimiento la cade Pico. aquel dia derrumbôse del que se ha !lamado de au-

181

Aunque no tuviera mucha confianzael ejército en la empresa de Coronado,se le concediâ tropa en realizacion de su prop6sito. A las dos de la mananadel 29 de octubre de 1824 llegaba Coronadocon su escolta en medio de una tempestad deshecha de viento i agua al campamento de Pico con el mayorsijilo. Dejô a retaguardia la escolta, i acompafîadosolo de dos soldados,i pufial en mano, se dirijio de a hié a la choza donde dortniaPico. Habia dado Grdena la escolta que al menor grito de alarma tocarana degiiellolos cornetas, para hacer creer al enemigoque estaban sitiados por todo un ejército. AI tocar Coronadola puerta de la deseada choza, de un golpe la arroj6 léjos, i al precipitarse sobre la cama de Pico, un perro de este llamado el Insurjente se echô sobre Coronado;en tanto el asaltado dejaba de un salto su cama,tomabasu sable i se defendiadesesperadamente de sus asesinos. Cosido a pufialadasconsiguiô, sin embargo,abrirse paso i salir del rancho.Al saltar una cerca que lo rodeaba, fué cojidopor la espalda por el mismo Coronado i ambos cayeron al suelo luchando. Coronado jugaba ferozmentesu punal sobre su victima. En los estertores de la agonfaPico esclamaba:jCompadre Mariluan! i Cornpadre Mariluan! pidiendo socorros. A estas esclamaciones undiô la mas espantosaalarma c en el campamento,pensandotodossoloen huir al sentir el toque a degiiello de la escolta de Coronado. Este consigui6cortar la cabeza que hobia prometido;i retirlindose con su piquete,entraba a Nacimientoa la hora

182
dol dia siguiente, i presentaba al jefe de la plaza la cabeza del infortunado jefe espaiiol que habia ofrecido. del mismo dia 30 de octubre, se mandaba la cabeza del jefe espofiol como un trofeo de victoria a donde estuvo Concepcion, espuesta a la exhibicion publica. En seguida fué enviada a Yumbel con el mismo objeto. Asf termina Arauco nado. iLa tierra del sur hastiada ya de sangre, dia! al fin em'au existencia el ûltimo jtfe espanol en del bravo Lorenzo CoroEn la tarde de almuerzo

al golhe

de audacia

pezaba a respirer desde aquel A los dos mesea despueo, el 10 de enero de 1825, se convocaha a laa tribus de la Araucania a un gran parlamento en Tapihue, en donde se celebraron las primeras entre la pacesjenerales i la Araucanfa. Desde entônces comenz6 a llamarse tambien oficialmente Chile a nuestra Repûblica, laindependenciailasquehemos con el nombre de Patria pues en las guerras de se designaba historiado,

A1 pais, dandose el nombre de ChUe Anicamente a la seccion de territorio comprendida desde el Maule al norte, o mas al valle propiamente, de Aconcagua. La rejion del sur era considerada por sus habitantes casi como un pais de la rejion del r.orte; i independiente con mayor razon desde el gran centro que la Araucania, del sur, permanecia libre desde el siglo completamente anterior.

CAPITULO

IV

LA

SOMBRA

DE

BENAVÏDES.

LOS

PINCHEIRAS

Aüos de 1819-1832.– Los vengadores de la Mont t ma.– Los bermanoe Pincheinw. Su orijen. Datoa Sus primeras pasos en la senda del crimen. del cotonel don Manuel ZaiSartu i opinion del jeneral Freiro. La madriguera de los Pinchciraa. Roble-guacho. La Montana de Ohillan. Malvarco. Los indios pehuenchcs. Pehuenches patriotas i realistaa. Influencia de Ion Pincheiraa en estos lïltimos. Antonio Pincheira, jefe de montonoros. Asalta a Chillan a saco i degiïello.- -El gobernador Victoriano en Tucapel. Su regreso i combatc de Quilmo.– Vuelren los Pincheiras a Chillan.– Dcrrotan en Trileu a Victoriano.-Atrocidades que cometen en la poblacinn. Yiolacion de mujeros. Amlto a San Citrloe.- lgualea atrocidades en Chillan. Las mujeres son cautiradas.– Monte-Blanco.– Nuovo» asalton a Chillan i San Carlos.– Eicenu de horror.– Parral en poder de loti Pincheiras.– Incendio i saqueo.Asalto do Linares; muerte del gobernador i del escribano.– Son robadaa lu niflan mas bellas del puoblo.– Huvon con ellas a la Moniaiïa. Muerte de Antonio Pincheini.– Siicédele Pablo. Las corren'as de este hasta 1832.-Intenta apoderarse de Santiago.– El jeneral Prieto, presidente de la Repiiblica.– Ordena orgaiiizar al jeneral Bûlnes una division isorBûlnes en campaila. prenda a los Pincheiras. So interna a la Montana. Feliz resultfcdo. Muerte de Pablo Pincheira i oapitulacion de Antonio. El campamento de la Montana. Masde don mil cautiros. Et serrallo de los Pincheiraa.– Mantienen mil niûaa cautivas en eu sede la guerra a muerte. rrallo.-Fin

1

en la Araucania Si la guerra a muerte terminaba i con el sacrificio de su Ùltimo jefe rojiones circunvecinas realista, ras alind al.Abanee sobre au tumba los terriblea Pincheia de las hordas eran de los pehuenches. los Pincheirai que

4I qoiénef

aun

natta

184 hoi sus nombres causan paTor? Desceiulamos primero a su cuna, para imponerllos la tarea de seguir sus huellaa de sangre. En apuntes dados r.or el coronel don Manuel Zanartu a nuestro popular historhdor Vicufia Mackenna en 1868, respecto al orijen de tes Pincheiras, a quienes conocid mui de cerca el primero en su vida de soldado, manifestabale que ha'oian nacido en la hacienda de Lloycalemu, en el departamento del Parral. Sin embargo, el jeneral Freire era de opinion que pertenecian a la montuosa hacienda de Cato, en Chillan, en la cual el padre de ellos, llamado Martin, ejercia el oficio de inquilino con la mayor honradez. Sus hijos tuvieron tambien aquella misma ocupacion ai principio de la guerra a muerte. Como el sefior Vicuiia, nos inclinâmes a esta ûltima indagacion. Los hijos del honrndo labriego de Cato, eran cuatro: Antonio, Pablo, José*Antonio i Santos, aunque aolo los tres priineros figuraron como montoneros. El mayor de ellos, Antonio, fué soldado del rei i como tal se bati6 con la jineta de cabo en 18.L en la batalla de Maipu. Vencido el ejército espaiiol regreso a su hogar de la hacienda de Cato en donde comenzo* ser a perseguido por las autoridades de Chillan. Indignado huy6 a lae montanas de la hacienda arrastrando a sus trea hermanos, i reaolvi6 allf organizar cuadrillas de bandoleros o montoneros contra loa patriotaa de Chillan que le habian perteguldo.

185
de valentfa, por sus cualidades i audacia, aunque fué ferez i pérfido. Fué muerto de un balazo en 1823. Distingufase Su hermano astticia,

Santos, segundo en edad, muri6 ahogado en un rio de la cordillera al pasar para las poseaiones de los indios pehuenches, aliados de ellos. Era de carâcter pacifico. No ilcanzô a figunir como su hermano en las correrias, por su prematura niuerte. Segufale Pabiu, el mas barbare de los cuatro mnyor a la vez

Bûlnes al sorprenderlo que el mas coharde. Eljenenil en L832, lo hizo perecer a sablazos por su depravada conducta i malisimo corazon. José caracter Antonio, el menor, revel6 ser el mejor por su arrastrar a la guerra solo El fué quien 1832 capitu-

Se dej6 tranquilo. en que se encontraba. por la situacion tom6 a Mendoza en 1829. Mas tarde en

16 entregandose al jeneral Bi'ilned, despues de Io cual la hacienda del Quillai del jeneral pas6 a administrar don Joaquin Prieto. o cuartel El lugar que habian elejido como guarida brdeneg a sus terribles monjeneral de donde impartian toneroa para 88('la( campos i pueblos o de donde salian ellos en persona a barrer con cuanto encontraban a eu paso, era el de la Montana de Chillan, o simplemente la esto es, la dilatada i montai1osa Montana; rejion subaudina que se estiende faldeando la cordillora de loe Andes desde el Maule Mosatana, a las comarca» frente a Chillan, de la Araucania. estaba pues la de como punto En aquella

màdriguera de los teinibles Pincheiras, de union i centro de rus operacioner Parecia que Ia misma aiperexa

i aspecto

sthaje
Il

de

18$
a endurecer aon mas el aquellaa soledades contribuian oorason empedtrnido de esou malvadoa que tantas i tan innnmerablet causaron a media Repûblica, desgracias anal el feroi bandolero de Arauco Vicente Benavides; cien veoes maldito ra de maternas Como por la patria humants. en au abominable carre-

tambien loi Pincheiras habian busBenavides, oado por aliadoa a las tribus indfjenas lo que consiguieroa al efeeto en les pehuenches, los cuales fueron su braso fnarte en eue correrlas. Los pehuenches, como los araucanos dipropiamente divididos en dos bandos: pehuencho, estaban tambien ohes .-trio_, a la Repûblica; i pehuenque apoyaban en que ausUiaban a éstos. De consiguiente, ballaroo lot Pincheiraa au apoyo i su fuerza. lotultimos, Mas tarde oomo temieran aer sorprendidos en au guate internaron en Roblt-^NOcfto, 1821 a Malraroo, on medio de la cordillera, en la$ pogestones de lot pehuenches; habian empues loa patriotes Cato, peado a ptrttguirlot ae mantUTitron huta en sus mismas madrigueras. Alli el afio de 1827. rida de en el ohea rtalistas,

II

Hiso en estreno

de montonero

en

grande

eecala. An-

tonio Pinchein, jefe de la banda, en compafila del montonero do Benavides, Vicente en el aealto i Elisondo, toma de Chillan. Pataodo ta tftoto Antonio Pinebtin por el boquete

187
de Alico, cay6 como un rayo sobre el indefenso Chillan el 18 de setiembre de 1819, con su banda compuesta de espanoles i pehuenchee. Se apoder6 de la infeliz poblacion a saqueo por cometer. i degüereal

llo, no dejando atrocidad La ûnica casa que respetô Gazmuri, por ser espaüol. Pincheira gobernador montoneros,

fué la del ex-tesorero

ponia a saco a Chillan el mismo dia que el terror de los de aquella ciudad, (Victoriano),

a cuchillo la guarnicion pasaba tambien realista del fuerte de Tucapel nuevo a Chillan vol6 Mas, sabedor que Pincheira ocupaba a recuperar su poder perdido, derrotando Victoriano a Pincheira de aquella i Elizondo de Quilmo, cerca Del desastre el 20 de setiembre. montoneros a au guarida i catorce solde la Monen las lomas

poblacion, apénas esoaparon los dos jefes dados con los cuales huyeron tafia. Enfurecidos rrota volvian los montoneros sobre Chillan

depor enta vergonzosa en octubre, i el 1? de noen Trilalla i

viembre

derrotaban

a eu vez a Victoriano

se apoderaban de nuevo de la infortunada ciudad, ejerel de violaciendo toda clase de delitos, en particular en estos malcion de mujeres que era ya uso corriente vadoip. Al retirarse lo de la M^ntaûa ademBs de llerar gollar nhios en seguida, fueron arriando a au asia eu paso, cuanto ganado encontraron cautivas a innumerables mujer«, deindefensos.

i asesinar

El 4 de enerodelafiosiguiente;esto es, en 1820,tocaba au turno de martirio a San Carlos. El mismo Antonio Pincheira a la cabeza de los pehnenches penetraba a la

188 poblacion con todo cinismo en medio de un chivateo aterrador. El jefe de la guamicion Juste Mufioz,encerr6se dentro de la plaza de armas, foseada en todo su recinto, i alli dispiisosea la defensa. Sin embargo,les montonerosconfiadosen su inmensa superioridadsobre la escasfsimaguarnicion,no le hicieroncasoi se ocuparon soloen t aqueare incendiai- l pueblo i tomar cau.tie vas a las mujeres, deapuesde Io cual se retiraron sin dejar casi mujer alguna en el infelizpueblo que no Ilevaran consigo. Indios habia que llevaba cada «no hasta dos mujeres una en el cogotedel caballo i otra en ancas. Sabedor el gobernadorde Chillan de este otro inaudito crimen de los Pincheiras, los persigue con el escuadrondel bravo O'Carrol que habia llegadodel norte, consiguiendoal fin'alcanzarlosen Monte Blanco donde los bati6 por completola tarde del 5 de enero, logrando quitarles los cautivosi haciendas. En el camino encontraroncinco niflitos muertoa,que habian sido degolladospor las salvajes bordas. El 3 de octubre del m'.smoano, Chillan era presa por segunda vez de] satânicofuror de Antonio Pincheira. Habiéndolo encontrado sin guarnicion, entreg6 el pueblo a saqueo,i luego dejandola ciudad en poder de eu segundo, el montoneroJulian Hermosilla, partie a San Cdrlosa cometer como la vez anterior Mo jénero de iniquidades. AI tener conocimientoque venian tropas en ausilio de aquellosinfortunadoshabitantes, huy6 comode costumbre a la Montana cargadode rico botin de mujeres, i de cuanto pudo soportar el lomo de,sus caballos.

189 A los pocos meses mas tarde vemos al niismo ,forajido acompaSando ejército de Benavidea(setiembrede al 1821) en SI.! campana sobre Chillan; mas conoçiendoel peligro que amenazabaa este ejército, huy6 a la Montafia, como era su costumbre habitual, la vfspera de la dispersionde Benavidesen las vegasde Saldias. Con los jefes de guerrillasque habian huido de aquella mémorable dispersion organiz6 una numerosamontonerp, i cl 2 de marzo de 1822, en tercera ocasionentraba a degüelloa San Carlos, no perdonando vidasila no a los ninos i mujeres menoresde nueve afioede edad. Meses despues caia sobre el Parral. En este pueblo los pincheiranoecolmaronla medida de sus atrooeacrimenes. Incendiaronla poblacion i abrieron la-apuertas de la cârcel i pusieron en libertad a los presof. El iaqueo dur6 tres horas, retirandose en seguida i Ilevando cautivos a cuanta mujer i Dino pudieron a sys manos. El 26 de abril.de 1823, Linares pagaba tambien au tributo de sangre i de lâgrimas a los Pinoheiras. Di6 el asalto Antonio Pincheira con tanto éxito para su ambicioninfernal que a su peso no qued6 piedra pin remover. Asesinaronal gQbemador don Francisco Sotoma-yor i al escribano Pincheira; i escojiendolu mae b^rmoias ninas de la poblacion,las echaronen ancas de ms ctfrallos i volaronlos infâmesa aucuartel jeneral de la Mfintaûa. Al ser perseguidos, por una rara casualidaduna bala tocé a Antonio Pincheira, que espir6 en el acto.As(concluiriansu répugnante vida estoa abominableséres.

190
Sucedi61e en el mando de la montouera eu hermano Pablo, el mas feroz de los cuatro Pincheiras. A esta época (1823), los Pincheiras llegaron a amenazar sériamente la existencia de la Repnblica, pues las montoneras de Pico iban poco a poco abandonando a este i acojiéndose al amparo de los bandidoe de la Montana, cuya estrella veian alzarse de d'à en dia. jsJué esta es la eterna lei de las mudanzas humanas! Solo el sol que nace i se ostenta resplandeciente en su cénit, tiene adoradores; mas el astro que declina en la tarde de la vida desdenado por la fortuna, Io vemos rodeado de mengua, desprecio i abandono Pablo Pincheira continu6 siendo Antonio. se le El montonero unido con habia 25 un digno sucesor de de Benavides i Pico, Besoain soldados; de este modo a

poco lleg6 a contar su banda mas de doscientos soldados i trescientos indios pehuenches. Con esta fuerza emprendi6 un asalto a Chillan descendiendo de la Montana. Sali6 a combatirlo el comandante Jordan, el que pereci6 por eu escaeo numéro con sus soldados en Longavi a manos de los bandolede la matanza ros, escapando solo un alférez i eeis individuos de tropa, el 25 de diciembre de 1825. lanz6 sus por este triunfu Pablo Pincheira, montoneras al norte hasta Cauquenes i la villa de Sande Santiago, Josë, c, corta distancia recorriendo por las fragosidades leguas. de la cordillera mas de ciento cincuenta Alentadô don Manuel

191

III

era ya tiempo de poner un freno definitivo i fué este uno de los primeros actos del gobierno del jeneral de don Joaquin Prieto al subir en 1831 al poder. al efecto, al jeneral Bûlnes que sorEncomend6, en sus mismas guaridas a los Pincheiras i los prendiera hasta darles caza. persiguiera En consecusion de esta empresa organiz6 el jeneral Bûlnes una fuerte division de mas de mil soldados; a combatir esto es, un verdadero ejército destinado ûnicamente habian una horda alcanzado forajidos! ;A tal incremento cuando se hacia necelos Pincheiras de

A tanta

audacia

sario organizar Cumponian deros i fuerzas via, Maipii;

todo un ejército para darles caza! esta division dos escuadronel de granaValdide los batallones Carampangue, i 80 pehuenches Salvo, de quien fuerzas guiados por nos ocuparerespecEstanitBarboza

30 milicianos

el capitan don Domingo Estas moi mas adelante. tivamente

eran mandadas

Letelier, por los coroneles Bernardo lao Anguita i José A. Vidaurre, capitan Juan i Ramon Pardo. El 10 de enero 8ion en direccion ra en medio de 1832, pûsose en marcha de la guarida de los terribles

esta diviPinchei-

de la cordillera.

El 11 acampaban Deade el lugar ya en la Montana. llamado Viailla, se adelant6 un piquete de 30 granade-

192
ros guiados por varies de los mismos de los companeros Pincheiras del campamento de que habian desertado éstOS. a Pablo Pincheira Quiso la fortuna que sorprendieran en la misma habitacion de don Manuel Vallejo, dueno de la hacienda del Boble-guacho en que se encontraba el ejército. Pablo Pincheira se hallaba solo dos casi criados completamente i un cazador solo. a ca-

Acompamlbanle ballo. Tomados

fueron prisioneros, dia: 12 de enero de 1832. Muefto Pablo tonio, el menor rio tambien esterminar Continue hanta corrido

fusilados

en

el

mismo

todavia José ÀnPincheira, quedaba de los hermano, que se hacia necesain ter nân dose en la de José Antonio. cordillera Habian re-

el ejército dar con la guarida ya mas

de 40 leguas cuando se tnunciô* de estar cerca la presa codiciada. A fin de caer rodeando por todas partes el campamento del ûltimo Pincheira, i no pudiera escaparse ningun el ejército en tres columnas, que se tambien por tres partes. preaentarian En este 6rden se avanzô dos léguas con las mayores precauciones para que no se escapara el tigre de su madriguera; i as! Ileg6 nuestro ejército hasta las lagunas de enemigo, en donde Palauqûin los Pincheiras. Tan apénan didot, repentino tenian establecido su campamento se dividi6

i simultàneo

fué el movimiento reaistencia

que

pudieron poner una débil rindiénduse en brève.

los sorpren-

i9â
Solo los pehuenches al ser perseguidos volvieron cara; pero cayeron derribados en un estero a donde fueron precipitados por sus perseguidores. Perecieron los caciques Neculman, Coleto i Triqueman. Por desgracia, José Antonio Pincheira logrô liuir. Una de las divisiones mandadas en su persecusion al mando de Antonio Zûfiiga, di6 con au campamento en en los iio8 de Latué i Salado; pero otra vez consigui6 escapar, aunque solo con catorce hombres. blas conociendo que su resistencia seria inûtil en adelante, eolicit6 tener una entrevista con el alférez de granadero don Pedro Lavandero a orillas del rio Malahué, a quien déclaré que solo se rendiria al jeneral en jefe en persona, lo que le fué concedido i al cual se present6 el 11 de marzo (183S), por lo que le fué perdonada la vida. j Asf esaparecian para siempre las bordas pincheiranas d oon el ûltimomontonerodel sur! Nuestro ejército regresô*cargado con un rico hotin del campamento del ultime de los Pincheiras. Poseian éstos alli un gran numéro de fusiles, tercerolas, sables, tiros a bala, p6lvora; toda clase en fin de pertrechos de guerra. En el campamento de Latué contaban los bandoleros una verdadera poblacion compuesta de las familias que habian cautivado, ascendentes a mas de dos mil personasf En el serrallo que tenian a la manera del Sultan de Turqufa, habia mil nirias cautivadas en Cûillan, San Carlos, Parral, Linares i estancias entre el Maule i el Bio-Bio en los doce il ma» afios que asolaron eatos

194
malvados sin césar aquellas comarcae aliados de les iodios pehuenches. Los pifios de ganados mo campamento. en sus mismas pues, las bordas pincheiranas i rendido su ûltimo jefe, la Repûblica quemadrigueras daba tranquila i las infelices poblaciones del sur en paz, Destruidas, despuea dolor. de tantos anos de cruel martirio como de acerbo

abundaban

tambien

en el mis-

CAPITULO

V

(isoa-ieee)
El enr despnes de la guent a mnerte.– La Araucanfa en 1834.-Memoria del Mimetro de la Oaerra en 1835. Campafia del joneral Bnlnes al territorio arancano.– Beacate de mas de 200 caotnros.– Afios de oautiverio de éstoa. Inmenaonuméro de mujer« ohilenas i srjentinu cautivas. La guerta oonla confederaaion Peni-BoliTiana, 1839.– La gasraicion de la frontera.– El hambre en el sur.– Piérdense lu coaechas.– Eacaaei de alimenta– El terremoto de 1835.– 1840*1851.– Eliaa Bravo.-La revolucion de 1861 i los arauoanos.– La révolution de 1859 i la Arauoania. –El "Amigo de Pueblo" i don Ricardo Claro.-Don Beajsmin Videla. Combate de Maipon.– Los refaiiados rbvolnoionarioe del 59 entre los aranoanos.~SnblevaoiondeindijenM. Inraden la isla de la Lade Negrete. ja.-Inoendio Destmocion de ms compte i poblaoion. -Combaie de Picnl. Don Domingo Salro. El coronel don Cornelio SaaTedra, joie de la frontera.

1

laa rejiones meridionales con la estinTranquilizadas cion de las sanguinarias montoneras torn6se la viste a la Araucania, foco i centro gos de la República. En 1835 en la memoria José Javier que habia del Ministro sido de los enemi-

Bustamante, presentada se ya de la neoesidad de la ocupacion de la Araucania; al mismo tiempo la ilasion de que pero batiéndo8e

de la Guerra, don al Congreso hàbla-

196
campaiia que habia emprendido en junio del ano anterior el comandante jeneral de armas de la frontera, don Maa los tenaces araucanos redunuel Bûlnes, escarmentaria ciéndolos a la paz. Sin embargo, estas operaciones se reducian a penetrar el ejército rio enemigo, des de los que otro hacer algunos de poca consideracion al interior del territo-

destrozos

indijenas, quitar combate parcial i retirarse

an las propiedai sostener uno animales a sus en seguida siempre al araucano due-

primitivus posesiones, dejando fio absolutu de su territorio. Desde 1834 habian

empezado a hacer varias ineursiones los araucanos ya a la isla de la Laja o ya a la isla de Vergara dando libre curso a sus malones, Io que obliBûlnes a perseguirloe secundado gé al jeneral por los LeAnguita, José Antonio Vidaurre, telier i otros; pero sin resultados positivos, pues no se habia conseguido otra posicion militar al sur del Biocoroneles continuaba siendo Bio,-que desde el tiempo de la conquista de Negrete establecido por don el parlamento que tuvo en ese Aprovechandose, continuas guerras contra escursiones emporo, la gran espanola,– Ambrosio linea fronteriza que el fuerte en O'Higgins Bernabé

lugar.el ano de 1793. Bdlnes de las el jeneral mantenian i sus una8 frecuentes

que por 6se tiempo otras las tribus de la Araucania a la Repûblica

en buacs de aniArjentina males que robar, desde 1833 al 35 rescatar consiguié i arjentinos mas de doscientos cautivos chilenos que en poder de los indijenas, siendo de notar permanecian que la m&yor parte bia mui pocos, de ellos eran mujeres. Hombres ha-

197 La mayorfahabia permanecido cautiva diez, doce, catorce i dieziochoanos.No alcanzabana veinte los que estaban cautivosménos de este tiempo. Muchasmujeres no sabian ni quienes eran sus padres. Habian sidoarrebatadas al hogar de mui pequena edad. Los Anjeles,Santa-Juana,Nacimiento,Arauco, Yumbel todas las plazas en fin mas cercanasa la Araucania, eran los pueblos que desde la aparicionde Vicente Benarides i los Pincheiras, hahian pagadoel tributo de sus mas bellas i jovenes hijasal serrallo de los osadosi sanmontonerosen su malcdde la Araucania. guinarios II

Declarada la guerra contra la confederacionPerûBolivianaen 1838-39, nuestralfnea de frontera qued6 solo por el rejimiento de granaderosa cabaguamecida llo i dos companfasdel batallon Chillan, de 150 hombres, al mando del capitan don Antonio Hurtado una, i .la otra al del teniente don Cornelio Saavedra,entônces nilio de quince a dieziseisafios de edad, que aai iniciaba au carrera al fiente del mismo territorio que tendria treinta afïos la rara fortuna de dominar definitivamente ,mas tarde mediante la inquebrantable perseverancia de que hemos sido testigos en nuestros tiempos. Pero como los pueblosdel sur estaban condenados,al en los tiempos del pasado a un eterno infortuparecer, nio cuando no por los males de la guerra por los estragoe de loa terreraotos, toc51es esta vez miéntrasespedi-

198 cionabanuestro ejército en el Perù, ser asoladospor una plaga mas triste si se quiere que las anteriores:el hambre En 1839, en efècto,los pueblos del sur i principalmentelosde la fronterai camposde la Araucania,fueron acosadospor la miseria,pereciendogran numéro de personas por falta de alimrntos, particularmente en las estancias. Las cosechasse habian perdido totalmente. Ademas el rigor del inviernohabia obstruido los caminos,lo que impedia a los pueblos del norte enviarlos socorrosque se les solicitabandel sur. La tropa mismade los fuertes careciô algunosdiasde rancho para su mantencion. Los araucanos llegaron tambien a tal miseria que acudian a los fuertescomo lebreles hambrientosa recojer la sangre, huesos,cueros i demas despordiciosque se arrojabande los animalesque se mataban. Antes de este triste acontecimientoya se habia presenciadootra escena de dolor: la destruccionde Talc*, casi todoslos pueblosdel sur por Chillan, el espantoso terremoto ocurrido el 20 de febrero de 1835, a las once del dia. De regreso del Perü en 1840 el ejército espedicionario coronado con los laureles de la victoria, aunque se volvi6a reforzarnon él la lfneade frontera, no se intente avanzar ni un solo paso, siendola ocasionmas favorable para hacerlo. A tal modono se queriainquietar al araucano,que al naufiagarel JovenDanielpor aquellaépoca en la costaentre el Tolten i el Imperial, i habiendosido aseainada su tripulacionpor los indfjenas,no se quiso

199

castigar debidamente tan inaudito crfmen por temor de provocara una guerra a la Araucanfa. ital respeto habia conseguidoinspirar tambienAraucoa la Repûblica, comohabia ocurridocon Espaua! Aunque la tradicion ha trasmitidola fabulade que la renombrada e infoutunada j6ven Elisa Bravo, nâufraga del Joven Daniel,fudtomada cautiva, (i aun que todavia vive entre los araucanos)es de todo punto falso,a estarnos a los datos que hemosobtenido de personas que conocen a fondoeste asunto. Elisa Bravobien poreci6 entre las olas o a manos de sus cautivadores. La contiendacivil de 1851 volvioa inquietar,si»iembargo, como en el pasado, las tribus de Arauco. Como habia sucedidoen la guerra a muerte, dividiosetambien la opinionde aquéllas,declaràndosepartidariasunas de la causa del jeneral Cruz, caudillo de la revolucion,i otras por la causa del gobierno, comooeurri6 con las tribus de la costa encabezadas por el comisariojeneral de indijenas, el antiguo montonerode Benavidesi Pincheira, José Antonio Zuniga. Mafiil, Catrileo i Colipf, duenoscaaiabsolûtesde la Araucania,eran los cabecillaa crncistasprincipalesallende el Bio-Bio. 1asi prestaron éstos caciques comoprenda de seguridad i de paz, mas bien comolanzasde guerra, 200 rehenes que se batieron en Montede Urra el 51, antes de la batalla horrenda de Longomilla. En tanto el comisarioZûniga, gobiernista, ereciacon p sus hijoBen inesperada sorpresa en la costa de Arauco, en eu propia cama, al golpe de las lanzas de Catrileo que deade los llanosde Angol i trasmontando la cordillera de Nahuelbuta, vino a aaaltarlopor la retaguardia

200
en circunstancias mismas que arribaba un barco para Zfiâiga con ausilios de armas, para que, en union de los indio4coetino8, tacara por retaguardiaal ejército rea volucionario marchabaal norte desdela frontera. Arque mas i barco cayeronen poderdel intendenterevolucionario de Concepcion, don.JoséAntonioAlemparte,mediante el golpe de audaciade Catrileo.

III

Despuesde diezanosde tranquilidad,esto es, en 1859, volviade nuevo la revuelta a asomarsu cabeza en la Araucania,con caractèresmas o ménosiguales a la que •eprovocoen 1851. Sea lo que fuere, las tribus ind6mitas se aprovecharon del estado indefensoen que se encontraba la lfnea de frontera, i lo que es mas, de la contiendacivil que se habia declarado, para cometercomo de costumbre toda clase de depredaciones. Fué este eetado escepcional de cosaslo que principalmente indujera a las hordas araucanasa ejecutar los actos de vandalismoque se presenciaron en aquel ano; pues ya no los inducia a rebelarse el triunfo de uns causa propia sino el incentivodel robo i del pillaje. Montras la revolucionciviltomaba incrementoen los pueblos,los indijenastomabande su cuenta los campos indefenaos. El 8 de febrero (1859) el ejército revolucionarioera derrotadopor lu fuenas del Gobiernoen las calles de

201

Concepcion,despues de una her6ica resistenciade los primeros. En este combate descollôla célèbre Monchi(Rosario Ortiz), mujer de rara enerjfa i valor. Nacida en Concepcion, hablase hecho notar en la revolucionde 1851 por su entusiasmo.En la sangrientabatalla de Longomilla se bati6 en las filasde los revolucionarios omoun c soldado veterano, desplegandoun heroismo admirable. La chispa de la revolucion del 59 en el sur habia prendido en gran parte atisbada por los valientes i notabiusimos artfoulos del austero republicano redactor en aquel tiempo de "El Amigodel Pueblo" de Concepcion, don Ricardo Claro, haeta hoi eeenciade la honradez politica i tipo del caballero sin mancha cuya vida politicapuede présentera por modelo de civiamopûblico a la juventud iluatradaque èmpieza a tomar participacion en la marchade los destinoedel paie. Volviendo a nuestra tarea, el dia 9 del mismomes eran sorprendidosa eu vezen San-Cârlosde Puren don de los principalescabecillasde la revolucion: don José Miguel Pradel i don Benjamin Videla (actualjefe de una de las seccionesde nueatroa ferrocarriles),el mismo incorrgible revolucionario a la oabesade una comque comandadoen Longomipafifadel bravo batallon GhUa, lla en 1851 por el hoi jeneral don Cornelio Saavedra, habiaee batido alli heréicamente. En Longomillahabia perdido el aefiorVidelael uio de la pierna derecha. A los dos meses despues, el 12 de abril (1859), salian derrotadosdennitivamenteles mismosrevoluoionarios en Maipon, en las oercanias de Ohillan, en a

202
numéro de mas de dos mil a las cuatro alli horas de sostenido combate. la guerrilla de don Benjamin i la Videla, la de don Antonio Arce, Juan Alemparte, mas numerosa de todas: la de don Nicolas Tirapegui reunido que habia organizado de doe mil hombrea Batidos en Arauco. Todas componian mas Habfase

por un cuerpo del ejército del gobierno liamado Division Pacificadora del Sur, al mando del jefe senor J. M. Pinto, dirijiéronse a refujiarse a la Araucania, que sirvid de asilo de revolucionarios, entre del que estnvo aislado en la choza Mafiil mas de tres afios, escapando despues a un gran numéro ellos a don Bernardino Pradel bravo i viejp a las pereecucionei*

poUUcas.

IV

Miéntraa este estado

los indioa aprovechandose siempre de oosai, hablante «ublevado, invadiendo tanto,

de los

del sur i norte del Bio-Bio, orijieampos i pobiaciones nando la pérdida de valiosos interese», el espanto i alarma en los paeblos fronteriios, i la destruccion e incendio de habique contaba con mas de mil quinientos en los rurales tantes, i eerca de catorce mil pobladores en cultivar estencampos de los alrededores, ocupados èoê fundot i en propagar la criansa de ganado en granNegrete de etcala. La minna citiliiacion iba absorviendo jra a la rasa indijena. Toda esta obra de largos anos de aacriûcioê

203
al paso de las fué destruida i desaparecida i de trabajo del sublevadas el Bio-Bio, hor(1as allende guiadas imperaba espfritu de pillaje, que cra Io que ûnicamente raza de la antes her6ica i patriota en la ya dejenerada Araucania! ¡Se acercaba para ella la hora fatal que siemla caida de los pueblo pre precede i suena anunciando en la edad fuerza Llevaron de la decrepitud i de su espfritu! las hordas i de la dejeneracion de au

de Arauco

a todo el departamento ataque con las fuerzas el fundo

del Laja, del gobierno

sus actos de vandalaje hasta llegar a librar un a orillas del Laja en de doscerca

de Picul, en donde perecieron cientos indios de 400 mas o ménos que en ese lugar fuede milicianot de Santa ron atacados por dos escuadrones Barbara a las ôrdenes del comandante don Domingo Sal-

de 80 de los Pincheiras, vo, viejo jefe de lis montoneras Era un hombre dos de edad i de un valor estraordinario. notable Fué i de jenio especial para esta clase de guerrae. tan temible el nombre de Salvo entre los indios,

un sér estrafio i supersticioso. que lo consideraban Vamos a referir un hecho: En el ataque de Picul, confundido entre la maaa de indios, le grit6 un sarjento de en tropa que evitara una lanzada que le dirijia un advereario.. El momento era tan peligroso, que al verse atacado en con voz aterradora varias direcciones gritô:– jjSoi Salvo! Bastô esta majica palabra para que se desprendiese la lanza de manos timado por el sarjento El fracaso de los indios de su adversario, quien que estaba a ou lado. en Picul el Bio-Bio i volver fué ulde

a fines de abril

1859, los obligé i repasar aesiones del interior.

a sus po-

9A1
En esta época tenia el mando de la frontera el ent6nces teniente-coronel don Cornelio Saavedra, quien a an al mando de ez obraba sobre la provincia del Suble que, unida a la del coronel don José Macombinadas atacaban nuel Pinto, jefe de esa provincia, i destruian la revolucion del sur en loi campo4 de Maipon el 13 de abril como ya lo hemoa risto. una division Terminados finitiva eetoe sucesos, de la Araucanla la era de la ocupacion dei con ella la iba a principiar

militar i politica de una gran perronalidad aparicion cuyae haellat seguiremoa paso a paao en la realisacion de au grande i magna obra.

HISTORIA DE LA ARAUCANIA

SAAVEDRA Restaurador de ]aAraucania.

CAPITLO

VI

OCUPACION

DE

TATIVAS

LA ARAUCANlA. 1 DIFICULTADES.

PRIMERAS TEN(1859-1862)

MIooronel on Cornelio d SaaTedra.– Concibe pensamiento ocvparde. el de finitiramentela Aranoanfa.–Propone proyectode ocupacion au si biernodel seflorMontt.--Este lo aoojefaTorablemente. Pone sa cusa i de posieiontres mil nombres.–Hotin de Valparaiso suspension este i proyeoto.– SaaTednntendente de Valpaniso.–Estadode la frontera d arauoana.– Combatee la plan de Araueo.–Recfbese la preaideiioia de de la RepdblioadonJoeé Joaqoiu Pères.– Gonfereneias SaaTedra de coneste malistndo abro su|p9nrimiento la conquit i oeapaekm de dede floitiTa la Auaoania.–AoeptaeltefiorPèrescon entunaamoel ptoo jeoto de SiiTedra. Primerasdificaltades on que tropiesaen au empreaa8aaTedra.–Losbandos polUioos.–Indien estosal teflorPereaa no tar elpenmmiento de SaaTedra. Naeras entrevistaai nœrai dincoltades.–Noblespalabras de SaaTedra.–8a fé en sa empresa.– Gombate prupositos mismoministrode la goerra.– Trianfaal fin el un SaaTedra inclinaa sa faror la Tolantaddel sefior Pères.– SaaTedra e sn de prircipiaa poner en aooion idéalde la oeapaoion la Arauoanfa.– BaaTsdra n lor Anielen.-8e présentai) n vezdifioaltades SaaTedra. e o a Oitaeona les oaeiqaeade la frontera.– En oonsejode gobiernose se aç aerda d de raspenderla@ operaciones e la Araacanfa.–Oonsejo jefes < E Bedistingoidos *e jéroito.– se oponena la empresade SaaTedra.– noneiacontranadola intendeneia Araaooi oomandanoia Ejéroito. de del –Continua sin embargo frente del Eiército i oanpade ta propia al oaentaa Moloheni Negrete.–Tnulidass Saavedraa Valparaico reai nndasus oonferenoias oonel sefiorPerei.– Despnesde miloontrarieda* des thonfa BaaTedra.– Aooede or finel gobierno au plan de oonqoisa p tadefinitiTade la Araucanfa.– Bfarchaa ocupar a Angol.–SaaTedra thunfante.

el jefe de la frontera (teniente coronel oefior Cornelio Saavedra) con el eatado deplorable a que habian reducido loo indios los campos i poblaciones de propietarios Nacimiento, los departamentos del Laja i i que los ultimos no eran acontecimientos ^hilenos en

Mortificado

206 sinola repeticionde la salvajelicenciade los barbare* desdela épocade la conquista,concibi6la resolucion de inquebrantable dominarpara siempre la barbarie, a reitegrando la Repûblicaen sus limites naturales,i el entregara la industriai al comercio rico i estensoterritorio araucano,dominando ou pero no estinguiendo numérotapoblacion indfjena. Animado sefiorsaavedrade tan noblei patri6tico el i prop6aito, despuesde restablecidala seguridadmomentàneade la frontera,se troalad6 Santiagoen junio a del miimoano de 1859,paradar cuentaal gobieroode les operaciones ue habiapracticado e q parr.restablecer l 6rdea oonstitucional las provincias el sur i decidir en d aj sefior de a Montt,présidente la Repdolica, realizarla oonquUtai ocupacion de la Araucanfa. Largas i repetidaifueronlas oonferenciae entreel sefiorMontti el senor Saavedrapara hacer aceptar su penttmiento,el que al fin en agostofué rosuelto, onvic niendoen ponera sus 6rdenes3,000 hombres ejérdel oitopara iniciarlas operacionesn Araucoen la primae vera de aquel afio. Para activarlos apreatosde esa campafla, e traslad6 s el seflorSaavedraa Valpaiso el mes de setiembre; en estalladoen eaa ciudadun movimiento pero habiendo revolucionariol 18 de setiembre muertoen él el jefe e i de la provincia, jeneral VidaurreLezl, se vi6 obligado a aofocar se motini tomarel mandode esa provincia,o e l en que retardélas operaciones Arauco. restablecida tranquilidad el la Luegoque considéré i 6rdan,solicitédel preaidenteMonttse nombraieotro intendentepara Valparaiio, se le permitiese i iniciarla

campana sobre Araucoen el verano de ese ano. No se le permiti6abandonarese puesto, en el que habia cona seguidoinspirar contianza toda la provincia. Inter tantos, a frontera viviaen continuasalarmaspor l de repetidos movimientos los indios, lo que obligéal go. bierno a mandar varias espedicionesal interior en ese veranoi en el de 1860, bajo las 6rdenesdel coroneldon Vicente Villaloni comandantesFernandez i Salvo, que recorrieron los campos entre el Bio-Bioi el Cautin, i otra divisionpor la costa a las Órdenesdel coroneldon MauricioBarbosa. Las divisionesde Villalon,Femandez i Salvo, tuvieron rarios ataques con los araucanospero sin mas resultado que la .pérdida de jente por una i otra parte, i el incendioi destruccionde la propiedadindfjena,regresan? do nueatro ejército a su cuartel jeneral en los Ànjeles, i dejandoa los salvajesduefiosabsolutoscomosiempre de todoel territorio al sur del Bio-Bio;i en consecuencia privados de sus propiedades a muchos chilenos que habian,principiadoa cultivar al sur de ese rio bajo la débil protecciondel fuerte de Negrete que fué comolo, ssbemos,destruido e incendiado. En la costa ezisti6 nuestro dominioefectivodesde las plaza de Arauco al norte. En la épocaa que nos reférimos fué atacadapor los indios costinos,i defendida por una fuerte divisional mando referidocoronelBarbodel sa, i protejida con una fuerza por el vaporMaipû bajo, el mando de su comandantedon Leoncio Senoret. En este ataque el ejército indijenase hacia subira 1,500 lanzas, i la division Barbotaa 250 infantes,.120

208

de caballerfa,3 piezasde artilleria de montaiiai algunos milicianos. Barbosa form6cuadro con su tropa i esper6el ataque: los indiosa su vez se retiraron fuera de tiro de canon, i concibieron el temerario plan de atacar de a pié con 8oloun lanzasi su robusto brazo el cuadro formado por nuestrosveteranos i una vez roto, cargar toda su caballerfa sobre él. Contal propositose dispusierona sacrificar60 infantes lanceros,que enviaronsobre el cuadro.A la distancia conveniente se les recibiô con un vivo fuego de infanterlai artilleria. Comoera natural todos perecieron ôtes de llegar a nuestras filas,i solo vivo un escapo* indio conun balazo en un hombro, que se supone viva aun, pues hace poco exista en aqaella costa.

II

La insegaridad i la alarma continuabaa pesarde todo eiendola vidaordinariade las poblaciones ronterizas, f i los araucanosensefioreàndose sus de conquistas sobre la civilizaoion. ontribuiamuchoa este estado de C cosas, el gran numéro de forajidosexistentesentre los araucanos que, aprovechândosede la exitacioni desmoralizacion de lu masas,motivadaspor los recientes acontecimientoe polfticos,lucraban con los insesantes robos i asaltos sobre nuestros camposindefensos. Envida de esta crlticasituacionel Excmo. senor don Joaé Joaquin Perez, luego que fué proclamado presi-

209 dente de la Repùblica, de en el ese mando i antes ano, de tomar del el senor de mando el 18

de setiembre continuase durante ese honor

solicit6 de la lo que

Saavedra, Valparaiso, aceptar de en

provincia

su administracion, por razones de

no le fué posible particular

interes

i el deseo Perez

retirarse que con como tegrando operacion sangre

a la vida

privada. en sus

Insistiendo tareas, acometer

el senor que gran

lo acompafiase gusto era si se

le signific6 una

Io haria empreaa, reinnatural; mucha

decidia

a

la conquista asi que

i ocupacion dentro

de la Araucania, de un limite al pais el ese

a la Repûblica muchos dinero, que creian Io bien

impondria no penaaba eitudiado de la

i mucho pues su

que

abnegado problede

restaurador; ma durante

habia mando

reciente

provincia

Arauco. Tal i despues dra, acept6 se la linea se daria del pensamiento de repetidas la idea llen6 de entusiasmo con que al el aenor senor au Perez, Saaveadmial de que se

conferencias i le expresô* establecer como eatisfecho, con ser

si durante una plaza

nistration aur de

conseguia del Bio-Bio, por mui

militar

la reepoblacion i que una vez decidida

Angol, recibiese racion.

mando

contase

su mas

coepe-

A fines nudar dole eu

de

setiembre

volvi6 con de no el

el

sefior

Saavedra

a rea-

sus conferenciaa la conveniencia campafia, que era

sefior

Perez, lae

manifestanoperaciones en el mes de de

retardar

necesario' toda

iniciarla

noviembre Guando tracion cano,

i aprovechar se supo

la estacion que la del

del verano. nuera problema de los adminisaraujefcs 27

en el publico con

se iniciaba i que

la resolucion se • confiaba

su ejecucion

a uno

210
que mereci6 seîialadas Montt, pruebas acudieron que de los deferencia amigos del de la adsenor Peministracion rez a significarle guerra

el peligro de grandes

corria

de verse con

envuelto

en una para do, sito las

proporciones estaba de no ningun habia del

la Araucania preparaun para propGservir

Io que i que politico, miras

el pais

no

modo sino

en el senor de poseer

Saavedra el mando del

ejército gobierno.

de los hombres era natural llam6 mui

pasado

Como rez cos fué El vacil6,

en aquellos

momentos a varios del

el senor hombres i la

Pe-

en su consejo caracterizados al avance de

i a jefes

pûbliopinion

ejército,

desfavorable présidente Le

nuestra nuevamente

frontera. con el senor hatal le no es retirarme debo forman sf

conferenci6 manifest6 el juicio

Saayedra. bia invitado

de las personas de el senor me ir senor adelante

que en

i sus Por toda que alli

serioe

temores

empresa. agregô: posible a la vida decirle, pertonai a elloa. «En cito, eUa «la

conteatacion usted i solo oomo vacila le ruego àntes el

Saavedra

Presidente, permita signifiqué: lijero que

ir mas privada que que no

se lo juicio

me

eitrafia eatudiado

no han

un negocio

por si estrafîo

cuanto

a las

altas que

personalidades elloe no se pondrian que

de

nuestro al frente porque

es indudable con los escasos

ejérde no

elementos a correr

yo exijo, albor que

eatarian tiese mismo de hacer sus

dispuesto antécédentes

ningun

compromeno sucede que, los deseoso medios lo

i* réputation, de a su iniciativa pais, ha

Io que privada, estudiado actuales de

con

el hombre

un 8ervicio con al

de conseguirlo sin imponer

los elementos

del la

gobierno, nacion un

proeupueato

ordinario

211
gasto no puede excéder de 50,000 que prudentemente pesos para ocupar a Angol. Es mas, sefior présidente: yo no soi un loco aventurero que me lance a temerarias

empresas: respeto algo mi nombre i mi pellejo, i si V. E. me ha visto siempre lleno de entusiasmo, es porque tengo fé ciega i una voluntad decidida para hacer este bien a mi pais.» (1) Las palabras del senor Saavedra, hicieron volver la confianza al senor presidente i le contest6: siga adelante a prepararse para au carapafîa. Estas ûltimas conferencias tenian lugar en los primeros dias de octubre, regresando Saavedra a Valparaiso el 5 de este mes. El dia 7 el senor ministro de la guerra, le pide un memorial en que se detallase los trabajos que se debian ejecutar, i el plan de operaciones que serviria de base para la ocupacion de Arauco. Este mémorial fué remitido con fecha 11 del mismo mes, i eatà publicado en el libro titulado "Ocupacion de Arauco," presentado a la Câmara de Diputados en las sesiones de 1870, por el mismo senor Saavedra.

III

de la guerra participaba de la desconfianza jeneral sobre la campana de Arauco; i a fin de comision6 al jeneral don Pedro entorpecerla, Godoy pa-

El sefior ministro

Palabra*..tuai. (1)

delj«nerajSuwdrs.

Il!
la que manifeateee gàadule al efecto recieo habia su opinion sobre tal propéaito, entredel senor Saavedra el mémorial que entregado al mini» terio.

el se decidi6 a secundar Sin embargo, el preeidente, i el 24 de octubre se le nomplan del eeffor Saavedra, braba oomandante en jefe del ejército de operaciones sobre el territorio araucano, i al mismo tiempo intendente Arauco, i comandante jeneral de armas que la componia ent6nces del Laja, Malleco, Cautin i Arauco. provincias El 7 de noviembre se didjiô el comandante olkttedo euitario para iniciar lu operaciones, del intendente, coronel Villalon, de la provincia lo que hoi forman de las

a la frontera

en jefe habiendo ântes mandase

a loa caoiques mas influyentes para que reunidu en Angol, n mediados de ese mes, celebrar una jun. ta cm ellof para diaponerlof favorablement. La citacion no se hiso eino a mui pocos caciques de aMBor importancia i en tiempo importuno. A la Uegada del ténor Saavedra a los Anjeles, se vi6 oonttariado de los indios, i al por la no concurrencia miamo tiempo recibia del ministorio de la guerra de fecha 8 del mismo mes, una nota en que se le previene no dar principio a las operaciones militares aino despues de arisar el resultado o junta de cacidel parlamento quea i recibir nuevas ôrdenes. Por note de 16 de noviembre dice al mioiaterio el comandante en jefe tenido lu-

de la guerra que no habia un gar la oitacion bêcha a los araucanoa para celebrar el dia 17; pero que eso no era un obetàculo parlamento militapara legoir adelante en la ocupacion de puestos ret al eur del Bio-Bio; i on conaecuencia pedia se le sus-

213
pendiese la prohibicion fecha 8. que se le hacia en la nota de

no se alz6; i por el contrario, con feEsa suspension de hecho las cha 2 7 de noviembre. manda suspender de la campana a ultra Bio-Bio. operaciones Motiv6 ministerio la anterior de resolucion la memoria la guerra por el coronel al plan opinaba desfavorablemente respecto i esponia que las cionea del senor Saavedra, pasada al Godoi, en que de operatribus no-

no permitirian madea de Angol i Lumaco poner ni una estaca en el Malleco; i que la ocupacion de Angol costaria a la nacion tanta sangre i tanto dinero, como costaria la conquista La anterior caracterizados jeneral del territorio. opinion era con'oborada por los jefes mas del ejército, los cuales celebraron un conde la como

sejo en la sala de despacho de S. E. el presidente en union de los ministros del despacho, Repùblica lo espresa la comunicacion ya citada. En la obra Ocupacion concurrieron de Arauco, hallamos

a aquel consejo, fes que don Manuel Bulnes, don Juan Gregodéflores jenerales don Mârcos Mario de Las Heras, don Manuel Garcia, turana coroneles don Erasmo Escala, dpn don José AntoBardon Vicente nio Villagran, bosa i comandante Letelier. Miéntras gobierno, tenian Villalon, Mauricio

que los jei fueron los

lugar estos

acuerdos

en el seno del

las municipalidades tera, que creian un hecho sur del Bio-Bio, celebraban festaciones de aplauso

de lois pueblos de la fronel avance de fortalezas al sesiones i acordaban maniel a S. E.

i agradecimiento

114
presidente, acuerdos. remitiéndole las actas que consignaban esos

Pocos dias despues, los mismos pueblos de la frontera son sabedores de la suspension de las operaciones militares, lo que di6 lugar a que los vecinos mas importantes de la ciudad de los Anjeles, capital de la provincia de Arauco, con fecha 11 de diciembre dirijiese en una representacion al Excmo. senor de la presidente solicitando el avance de la frontera. Repùblica En la situacion que se le habia creado al senor Saavedra, este no tuvo otro camino que renunciar au puesto de jefe del ejéreito i de intendente de la provincia, con fecha 6 de diciembre de 1861. Sin embargo, Saavedra con las represenpreocupado taciones de los vecinos de Santa Barbara i de ultra BioBio, que le pedian proteccion contra los araucanos para efectuar sus cosechas; i como tenia de moprohibicion vilizar fuerzas, convoc6 a una junta de guerra a los jefes del ejército, haciéndoles ver la necesidad en que se encontraban de protejer en sus personas e intereses a los habitantes de la provincia contra los ataquea de los barbares; pero que habiéndole prohibido elgobierno emprender operaciones militares al sur del Bio-Bio, se veia en la necesidad de oirles su opinion, los que resolvieron proceder a hacer efectiva la proteccion que se solicitaba. En vista de estas orden6 que el batallon consideraciones, 4? de linea al mando de su comandante maaccidental, yor don Pedro Lagos i un piquete de artillerta, marchase a situaree en las màrjenes del Bureo. Esta fuerza fué acojida favorablemente por los araucanos, despues de las i comunicaciones invitaciones amistosas que con ellos se

215
tuvieron, i ofreciendo terrenos espontaneamente para un fuerte i poblacion, lo que di6 orijen a la poblacion de Mulcfoen, segun comunicacion dirijida al ministerio de la guerra con f'echa 28de diciembre del referido aiio 1861. de Negrete que junto con su poblacion fueron reducidos a ceniias por los barbares en 1859, habia sido ya ocupada el 13 de diciembre, destacando con tal objeto el batallon Buin 1? de linea, una companfa de cazadores a caballo i un piquete de artilleria para el servicio de dos piezas de montana. En cuanto al fuerte

IV

Con la ocupacion de Mulchen quiso probar al gobierno eran infundados que sus temores de plazas militares con tino i sin ejercer ningun canot. al avance

Saavedra respecto

siempre que se procediese acto hôstil contra los arau-

el senor Saavedra el Exijiendo de la redespacho nuncia que tenia elevada, el senor lo Ilamô presidente a la capital para conferenciar con él en febrero de 1862, en cuya época esperaba la consulta u probablemente don José Maria de la Cruz, a opinion del jeneral quien con fecha 21 de enero le habia remitido la memoria que sobre la ocupacion de Arauco habia al gopresentado bierno el coronel Godoi, pidiéndole al mismo tiempo au obra. juicio sobre tan importante El jeneral Cruz no sino con pudo evacuar ou informe fecha 28 de abril de ese afio. 1 en esa ettensa comunica-

216 cion que esta publicada pacion de Arauco, entra tando medios en el ya citât!» libro sobre ocuen minuciosos detalles no aceplas ideas del coronel Godoi, i proponiendo nuevos

adelante en tal prop6sito. para continuar al efecto A mediado de febrero de 1862, se trasladaba a Valparaiso en donde ne encontraba

el senor Saavedra

asi con la invitael presidente seiior Perez, cumpliendo cion que le habia hecho para entrar en nuevas conferencias con él, antes de aceptar la renuncia que tenia penEl resultado de ella fué volver diente desde diciciembre. a reanudar la confianza interrumpida, dejando a un lado i entrar de lleno en la ejecucion del plan en octubre del 61. que habia propuesto

toda vacilacion,

de operaciones Al regreso a Santiago de S. E., ocurri6 un cambio de como i el nuevo jefe de él, sefior Tocornal, ministerio, suis demas de Arauco; el empeno se invité al senor Saavedra a una junta de gobierno para manifest6 en dilucidar esa cuestion. El senor Tocornal ella, que ese asunto mas caracterizados dia ménos meter que era sumamente grave: que los jefes él no poeh acoprepacompaneros, pero viendo eran contraries a la ocupacion del sefîor presidente,

del ejército cuya opinion respetar, velan un sério peligro

una empreea para la que el pais no rado, ni el estado de la hacienda pûblica si el ooncluia diciendo: "sefior presidente: a no gastar mas Arauco se comprometiese a Angol, contesté:

estaba

lo permitia; i intendente de

mil pesos en ocupar satisfecho." El senor Saavedra

de quinientos deberiamos darnos por

"En operaciones de guerra i de empresa como la que se trata de ejecutar no matem&ticos; pero si he de atepuede hacerse càlculos

211

nerme a lasideas que a este respectotengo, no 11égara a la cuarta parte de esa fiumaesa ocupacion."(1) Coneete motivo,quedabaal fin resueltoiniciar nuevamente las operaciones militares en la primaverade ese afio (1862).

Palabras

teBtualea

del je ni-ral

Saaverira.

CAPITULO
PERSONALIDAD LA DEL

VII
DE

RESTAURADOR

ARAUCAN1A

Antécédentes del coronel Saavedra.– Su t'mpt'esa de la ocupacion de la Arancanfa.– Estudio que habit hecho del problema araacano. Se le tilda de aventurero iluso.– Soatiene au plan de operaciones 8<îbiamente meditado. Fué vfctima de au época.– Se adelanta a au tiompe i a los hombres de gobietno.– Audacia i tino del coronel Saavedra. La gloria le pertenece.– La^ocupacion i conquista de la Arnucanîa es obra esclnque siva soya.– Pedro de Valdivia i el coronel Saavedra.– Sa carrera militar antes de 1859. Sa hoja de seryicio ponterior.– Su» ascensos i eue comide que es investido.– Su uotnbramiento de jefe de siones.-Dignidades operaciones en la Araucania.– Sus primeras campanas antes de 1859.Su bantiuno de fuego. -El coronel Saavedra ante la historia.-La mtolucion do 1851.– El coronel Saavedra comandante del Ouia en milla.– Sa heréico comportainiento.– Batese como un héroe.– LongoJoioio de Vicufla Mackenna.– Episodio de la revolucion de 1851.– El coronel Saavedra en 1870.– Juicio de los Arteaga Alemparte de au perwnalidad.-Notable opinion.– El coronel Saavedra i el término de au grande. obra.– Sas •erricioe.– El fallo de la historia.-La jasticia del porvenir.

1

Saavedra que hetquién era el coronel mos visto figurar en el capftulo precedente; quién el audaz i empecinado restaurador de la Araucanfa cuya definitiva conquista i ocupacion habiase echado sobre sus hombros por su propia cuenta a riesgo de fracasar i su nombre i- su carreral perder para siempre jCuâles eran los antécédentes de este hombre singular a quien

Entre

tanto

219 bien pudo tildàrsele en un principio de un loco o de un aventurera iluso, como en efecto lleg6 en ocaaion a creérsele por los mismos hombres de gobierno i las mas altas personalidades del ejército en vista de la magnitud de su empresa cutor'1 de la que fué a la vez iniciador habia i eje-

ganado a todos la a su época i a los hombres que en partida adelantàndose ella figuraban en mayor escala. Impuls6 los acontecim.ientos. Lo que venia ocurriendo en la frontera araucana, sobre todo desde nuestra 1859, a nadie otro que al coronel do la atencion tan stfriamente como a dl. Todos g u erra civil de Saavedm habia llamaûltima

Sin duda el coronel

Saavedra

el castigo de los reLeldes indfjenas gritahan pero ninguno se ulz6 como Saaveclm pidiendo de una i conquista de la vez por todas la ocupacion definitiva Araucanfa, llevado a tal como cabo tres siglos atras lo habia hecho i a un Pedro de Valdivia, obedeciendo a un 6rden de ideas

i fijo 80metido plan determinado maduramente meditado.

Fué lo que hizo el coronel Saavedra. Desde un prinel pensnmiento de poner coto definitivo cipio concibiô sin ambajes ni rodéos ai tradicional arauproblema cano. Quiso ârdua Araucanfa Se cortar de un golpe el nodo gordiano de tan como era la incorporecion positiva de la Repûblica. como una neoesidad

cuestion

a nuestras

de imponia impreacindibie vital interes de la nacion para la integridad pùblico de juicio a la las de un oriterio pensar con madurez el modo i forma de oeupar t\ territoriq desapaeionado

220

araucano arrebatôndolopara siempre del imperio de la barbarie por grade o por fuerza. Pero nadie disponfasea ejecutar este propôsito. AI fin la idea abri6se paso, hizose luz, convirti6seen una causa, i encarnândoseen un hombre no tard6 eae hombre en manifestaraeen un corazon lleno de fé, entusiasmoi patriotisme revelandose en la personalidad del coronel Saavedra. Médite, estudiô, observéla grnn cuestion. Organiz6 un sabioi atrevido plan de campana,i acojiéndolocon todo el entusiasmo con que se adora un idéal querido del por realizar en lus perspectivns porveniren sus vastos liorizonles,liizo suya la cuestion, suya la causa del sonietiniicntode la Araucanfaind6mitai lejeudaria,i sacrificanclu aras de la propia inmolacionde su carrera en en una campanapara muchosde dudoios e inciertosrede sultadott,ofreci6en consumacion su alto pensamiento espada, honor, prestijio, vida, su propia tranquilidad, hasta obligar a ltueblu i gobierno inclinar su voluntad en cooperaciona su obra. Esto por si solo equivaliaya a una grati victoria. iQué mas pueHe exijirse en un hombre' I hé ahi la gloria que nadie tienô derecho a arrebatar a quien asi jug6 en una aventura su porrenir; gloria que pertenece lojftimamentea quien fué merecedorde ella: la gloria de haber triunfado; la gloria de haber redimidola Araucanfa del imperiode la barbarie al dominioabsolutode la civilizacionincorporândolapara siempre a la Republica. La barca llevaba a César i su fortuna, i el coronel Saavedrapudoaalvar el Rubicou no solo cou éxito, nias

221
con honra i prez, cabiéndole vida realizada au obra. Esta la satisfaccion de ver en

no es antojadiza, pues esta justificaapreciacion de Arauco" presentado da en el libre sobre "Ocupacion el plan de esa al Congreso en 1870 en que se detalîa administraticonquista en todos su rainos ya militares, etc. etc. i su ejecucion por su mismo vos, colonizacion autor en su mayor parte i lus otros jefes que han tenido en esa obra ha sido continuado alguna participacion por el jefe Refior Saavedra, bajo el mismo plan trazado i esposiciones como se comprueba por los documentos de que se trata mas adelante.

II

Deciamos Saavedra pàjinasf Hasta

^cuâles

eran

los antécédentes empieza

del coronel en estas su idea habia

a la época en que

a figurar

1859 en que propuso de la reduccion i su proyecto sido un militar

al gobiemo Montt de la Araucanfa,

no solo por sus servicios sidistinguido mas tami elevada intelijencia, no por su iluatracion social de que i alta posicion bien por sus relaciones gozaba. au carrera militar como caEn 1830 habia principiado dete de ejército; en 1836 cadete de la Escuela Militar; en 1837 subteniente niente del batallon "Chillan"; al Estado en 1838 teel del mismo batallon. pasaba a ser agregado Mayor;

En 1840

222

mismo afio' agregadoal batallon "Portâtes" i en 1841 ayudante del mismo batallon;en 1843 capitan de id i ayudante de la Escuela Militar. El 45 era destinado a la Asambleade Concepcioni el 46 ayadante de la Escuela Militar. El 47 recibia el grado de sarjento mayori el 49 se presentaba calificar serviciosi obtenia cédula de retiro temporal lu^^o despues. En 1859 era nombrado sarjento mayor efectivoi en 1862 teniente coronel de ejército, época de su carrera a que hemos llegado en esta historia. Mas tarde, comolo sabemos,ha venido ascendiendo hastala fecha en que escribimos,grado por grado el escalafondel ejército hasta ocupar el puesto de jeneral de division. Asf, en 1868, lo tenemosde coronel efectivode ejército en 1880jeneral de brigada; i por fin en 1881 jeneral de division,resolviéndose calificarserviciosen 1883 a a la edad de 61 afiosi 53 de bien probados serviciosa la República. Ahora por lo que haee a las dignidadesde que ha sido investido,vemosque el 2 de diciembrede 1857 recibiael norabramientode Intendehte i ComandanteJeneral de 'Armasde Arauco. En ese puesto fué encargado luego despaes de atender al 6rden de las provincias del sur i sofocarel movimientorevolucionariode 1859. Et 24 de octubre de 1861, ae le nombraba de nuevo IntendenteiOomandante de Armas de Arauco, a fin de quellevara a cabo de ana vez el ûnico pensamientoque le atormentaba:la ocupacionde la Araucanfa. Durante hi guerra con Espafia desempeîï6l cargo, e

223 de Comandante en el litoral hasta dante Jeneral de Armas de Arauco i Luutaro, de. 1865 coman-

araucano, desde el 18 de setiembre el 12 de setiembre de 1866. de 1866, era nombrado

El 12 de noviembre

en jefe de las operaciones de las costas de la Araucanfa, i el 23 de julio de 1867, con igual carâcter en el centro de avanzar encargado norte en el valle central hasta el Malleco. El 4 de marzo en el litoral avanzar de 1868 obtenia sur de nuevo araucano i frontera de la Araucanfa la frontera

el mando para al rio

comisionado en direccion

la frontera

Tolten, barrera El 3 de octubre

por esa parte sur de la Araucania. lo comisionaba

para reprimir las sublevaciones terlos al dominio de la Republica, plazas militares.

el gobierno de loa indfjenas i somelevantando nuevas

tambien

En 1869, se le nombraba Comandante Jeneral de Armas de Lebu e Imperial, la forencargado de terminar tification de la linea del Tolten hasta llegar a Villa-Rica. para suipender el avance sobre dicho territorio, habiéndose conseguido hasta esa loclia ocupar i fortificar la ribera sur del Tolten hasta Oumui. En oct-ibre blacion del mismo ano estableci6 un fuerte i po~ en Lumaco entre En marzo de 1870 recibiô 6rdenes

nee militares Habfase mâticas deade

para servir de centro a las operacioel Malleco i el Cautin. tambien castellana como profesor de mateen la Escuela Militar

distinguido

i gramâtica 1844 al .49.

Reapeeto la bandera

a sua campanas de la Republica

observamoe

que ya seguia en el campamentq i en el

224 vivac al mando tora araucana Peni-Boliviana de una compafifn en cuetodia de la frondurante la guerra de la confederacion

en 1838-39, en que quedo desguarnecida la linea del Bio-Bio por la partida de nuestro ejército al Perû.

III

Sin

embargo

donde

se dcstaca

con mas vives colores

la personalidad que nos ocnpa, es en la hora solemne de recibir por vez primera su espada el bautismo de fuego de las batallas. Allf lo encontraremos sereno, imen cumplimiento del paaible ain avanzar ni retroceder deber i de esta espada, La batalla dotes, dades como la consigna. Un espartano ose caructer. habria envidiado

de Longomilla lo revelô sol d ado de altas la ocupacion de la Araucanfa lo habria de mas tarde hombre de Estado de raras cuali-

manifestar

en que la sagacidad i talento del estadista sobrepondriaae al imperio de su espada. verlo en el primer acto pûblico de su vida iQueremos revoluparte en un gran movimiento mas por las atecciones que le ligaran a sus amia que obedecia aquélf Pues gos que por el pensamiento lo hallareinos con toda lealtad sirviendo de escudo a politica cionario sus amigos, arrostrando de frente las consecuen-cias del fuese afortunado o abverso. resultado, Retirado del servicio militar desde de la revolucion dustriales. del 51, estando tomando

1849, lo sotprena labores inentregado

225
La revolucion (le 1851, esta horrenda cataatrofe, iba

a estallar Veamos "Eran bre

en Concepcion. su primer acto: las 8 de la noche

del mémorable

13 de setiem-

de 1851,

Ion histôrico vegas

i un jinete salia a toda brida por el portade Talcahuano, en direccion a las bûmedas del puerto a Concepcion. Una hora aquel en el patio de la casa de don i ponia un pliego en manos de don PeEra el anuncio, estaba sud, enviado por Angulo, drama de la a la vista. aquel terrible

que condncen se apeaba despues, Manuel dro Félix Zerrano Vicura.

de que el vapor Arauco "La revolucion del nacionalidad las catâstrofes momento. "En que en el acto, dice chilena,

todas que eclips6 por sus désastres en aquel antiguas de la patria, comenzaba el intendente revolucionario

(1),

vacante, cuartel abri6

aquel la hora asumia ya de hecho la autoridad me diriji a casa de Videla que debia tomar el de civicos, i lo hallé durmiendo. La sefiora me

la puerta i me introdujo a su cuarto. Le conté privadamente lo que habia, i como era animoso, recibi6 mi noticia con el mayor contente. Me fui solo a casa de i no lo hallé; lo busqué en varias casait de Baquedano confianza i me sucediô lo mismo; pero le dejé aviso que le esperaba en casa de Alemparte. Un cuarto de hora estabainos todos reunidos alli, i Alemparte, despues, sumamente el movimienajitado, queria que se retardase to hasta venir el dia. Yo hice ver que, debiendo estar

(1) Don Pedro F. Vioufl». Anotaeiones citadu. 29

226 becho en Talcahuano el movimiento, la autoridad ten-

dria luego aviso i que era nuestro deber ahorrar un conflicto que podiamos El evitar, obrando en el instante. i los demas apoyaron mi opinion. Mi jeneral Baquedano cata fué, en coneecuencia, el cuartel jeneral asignado desde aquel momento para la accion." "Iba a tomar que el prévio fâcil ejecucion, al jeneral Baquedano, parte en aquel tumulto de los cuarteles, tumulto del pueblo habia hecho de tan très oficiales subordinados subalternos,

quien, desde aquella noche, fué aclamado comandante de armas del departamento. Eran aquellos el capitan de asamblea don Cornelio Saavedra, el teniente del eatinguido bataillon Valdivia don Benjai el mayor de artilleria don Bernardo Zûnii Apolonio, mandaba ga, que, con lot oficiales Gaspar la brigada de artilleria, ûnica fuerza veterana que guarnecia a Conoepcion. "Saavedr* era, en aquella época, un apuesto mozo, de edad de treinta anos, tan distinguido por su figura, a la et marcial i oorteaana, como por su lucida carrera milit». bajo No lu habia aun tocddole de en suerte banderas ou amor militar, Chile, pero a la milicia i sus servicios salir a campana su conducta de en la min Videla

en la que fué por muchos anos el ayudaote mai popular i mas querido, todo en él i hasta su i revolucionario, orijen, a la Yes. aristocràtico prometia ya al adalid que buta el dia de Purapel debia dar honra a lai filât de loi libres. en Cbile, contaba por abuelo uno de los pr6ceret maa ilustree de la revolucion arjentina, aquel bri gadier Saavedra, que llev6 au mismo nombre, i que, "Nacido

ntbalterno, Académie

227
desde Plata. 1810, fué el caudillo militar de la inaurreccion del Su padre, don Manuel Saavedra, bizarro soldado a su vez, habia venido a Chile en 1817, incorporado al en cuyas filas, por una deferencia Libertadcr, ejército especial, guarda, "Casado el puesto de ayudante fntimo amigo de su familia. en Chile, tenia del jeneral de van-

tuvo poca fortuna, pues cayô una vez en desgracia por haber desafiado a muerte a Monteagudo i otra, por un acto de violencia, cometido en el de Quillota, de que era gobernador, hadepartamento a un individuo. Forinâse pues ilegalmente en medio de dificultailes el j6ven Saavedra que dl deberia vencer, mas con la dulzura de su caràcter, que con azotar adormecida, o porqueno la habi-

ciendo

la pujanza de su enerjfa, pues esta yacia fuera por la influencia de su temperamento, hubiera campo en que ejercerla. "Presentabasele tuai apatia de ahora la ocasion su espiritu, que del servicio Retirado la escasez

de sacudir

de su salud

agravaba.

i de la capital por sus un asilo habia encontrado amigos en el pueachaques, de nidonde uno de sus camaradas blo de Concepcion, nez, Juan Aie m parte, asoci6le a los négocies demolinos de trigo que entônees padre del ùltimo. "Los eran los compromises sostenia en aquella de provincia esta el

revolucionario

familia

suyos propios, i nadie aceptô con mas injénuo a que era corazon i dniino mas resuelto la ineurreccion su participacion en el levantainvitado. Para Saavedra, era mas del sud, fuera de sus convencimientos, que un deber, era una gratitud. "En cuanto a la combien asignada al capitan Saavemiento

228

dra de tomar posesionde la guardia de la cârcel, verificôse mas propiamente comoun acto de entremes que como un accidente revolucioiiario.Hacfa su primera guardia aquella nocheun j6ven Pozo, recien nombrado oficialdel batallon civico,i comofucra costumbre celebrar aquel estreno del serviciocon un sarao ofreddo a los amigosdel neôfito,encontràbansereunidosen el cuerpo de guardia varios jôvenes del pueblo. Presentôse Saavedra en medio de ellos, i deepuesde un rato de conversacion,tomô la gorra de Pozo, i cambiândolapor su sombrero, dijo a aquel, con una sonrisa, que podia irse a ou casa, pues dl era ahora el oficial de guardia. Crey6 al principioel novicio milicianoque aquella era una chanza de au amigo, mas viendo que el lance parecia sério,entre contentoi amostazado, aliése del s cuarto, entreg6 la guardia i retir6se, refleccionando dudaen sin que su vocacionno era la de las armas, pues tan infeliz estrella alumbrabasu primer ensayoen la carrara (1)." Tal era en aquella época i tal se conducfaen su lealtad para con sus amigos quien cuya vida pûblica nos ocupa. IV Mas,el episodio a que nos hemos referidoera solo el preârabulodel drama de que comenzaba a ser actor este personajeal cual el porvenir empezabaya a sonreirle desde su primer pasoeu la iniciacionde su vida que tanto deberia ilustrar mas tarde.
(1) "Historia ci.. lW dieZ aÔ°" de la Admi»iBtr«ci«n Montt.Vicuna Macken-

229

Estamo8 en el campo de batalla de Longomillael 8 de diciembre del mismo ano de 1851.Ambos ejércitos se miran pero no se atreten a medir el abismoen cnyo borde se encuentran. Soldados, hermanosde un mismo hogar, nacido*cobijadospor el mismo pedazo de cielo que les diera lus i vidaen una mismacuna ahora encarnizados lucha hoen micidaidan alli a. encontrarwiu tumba como implacables enemigos sedientos de sangre {Horribles contrariedades de la vida de los pueblool La carnicerfaeataba pr6xima a empesar. El silencio de las tumbas envolviaen su negro sudario a amboaejércitos a la vista. De subito el tuego se rompe al avanzarel bataUon Buin de las fuerzasdel gobiernoen columna compacta contra el batallon Guia de las fuersms revolucionarias. La batalla se sostuvo por un tiempo entre este batallon i los contraries lidiandocomoleones. Distinguiasepor su bravura el batallonGufa. iQuiën lo comandabafel comandante don Cornelio Saavedrai componfanlo florde la juventud penquista. la Mientras tanto el intrëpido Butn avanzai avania sobre el Gufa. Este batallonestaba sin proteccion alguna. Parecia que alli se le habia destinadoal sacrificio. Sin embargo her6ico, sublime habiase dispuesto a sucumbir en la demanda. Su consignaera vencer o mûrir. "Hacia solounos pocos minutosa que habia comenzadoel fuego,i por una coincidenciasingular, los dos oficialesque de ambasfilas habiancaidoprimero, fueron

230

los sarjentos înayores de los cuerpos que desplegaban mas ardor en el ataque." Entretanto, Saavedra, notando el conflicto de los suyos, se adelanta denodadamentei soetieneel empuje victoriosode todas las masas de enemigos. Herido el sarjento mayor don Benjamin Videla,era condncidoal hotpital en hombrosde sus soldados. Mientrai tanto laa filasse encontrabanmas i mas con las del enemigo. La carnioeriase hacia espantosa. "Fué este el mas hermoêomomentoen que el comandante Saavedradespleg6 la estraordinariaserenidad que le es propia en los combates. A diferenciade su impetuoso segundo, mantûvose imperturbable durante muchu horas, animandoa los soldadosa fin de que no perùieran una pnlgada de terreno. Durante el primer tercio del dia, sestuvoasf ceaisolola pelea en aquelladireccion, buta que, abrumado por el numéro i no queriendoaun retroceder sin hacer un nuevo esfuerso, di6 6rden a aquel Talientecapitan Tenorio que mandabala la compafiia de fusileros de cargai-a la bayoneta; obedeci6el temerarioofioial,pero, apënas se habia adelantadounos pocospaw8, cuandoau cadâver i el de una gran parte de sus soldadosmédian el campo de la matanza. "El valerosoGuia arrollaclo todas en ^ireccionee, ues p sobre él cargaba todo el peso de la batalla en aquel instante,se repleg<5ntôncesen tropeles sobre las casas, e pidiendoa gritos salieran a sostenerloslas nuuierosas compafiiasde rezago que estaban formadascon el arma al brazo en el patio de las casas de Reyes. Saavedrahabia salidoileso del conflicto,pero el caballo que monta-

231
ba i que era de estradicion estaba cubierto de arjentina, heridas." (1) De 400 hombres del Guia que entraron en el combate escaparon campo entre Habiase dante solo muertos 28. De 22 oficiales 18! entre los onciales el ayuquedaron en el i heridos

tambien distinguido don Tomas Smitb. aquellos!

jQué tiempos

lqué hombres,

qué caractéresl

V

e ilustres herTocaba, por ultime, a los malogrados manos Arteaga Alemparte, juzgar en toda su desnudez la vida i antécédentes de la personalidad a quien hemoi este capitulo consagrado por completo especial, como en las jornadas de la conquista de la Araucaria; jornadas que llenaran un buen numéro de pâjinas en este libro. por No somos pues mos i juzgamos: que habla i juzga los que únicamente hablaes el alto tribunal de la hietoria el en la justicia i en la imde hechos realipresencia nosotros al héroe excelencia

parcialidad radoa i consumados.

inspirado mas estricta en

en 1870, cuaniQuién era, pues, el coronel Saavedra do habia ejecutado una gran parte de su empresa i hecho ya una larga jornada en su carrerai Los lo-(2)
(1) Dios aftot de la AdminittrMion Montt.– Vicufi* Makenna (8) "Lot CotutitayratM chilmu» de por Jtuto i Domingo Arteaga

Arteaga

Alemparte

van a encargarse

decirnos-

232

VI

los Arteaga Alemparte: "Si de los flematicos es el imperio del mundo, indudablemente el senor Saavedra llegaià al imperio. Es un hombre que sabe esperar los acontecimientos. "Moderado, soldado de convicciones, luchas. "El andando sefior Saavedra es una fisonoinfa simpàtica. Va modesto, infatigable, urbano, funcionario polftico sin una fuerte sin intelijente, acentuacion ni

Asi hablaban

su vida ha corrido

resistencias

bien au camino.

"Aunque funcionario en las horas borrascosas de 1859, nadie ha hecho pesar sobre él la responsabilidad de las en que se hallé mezclado. Se ha sangrientas represiones de las circunsque obedecia a la voluntad comprendido tanciaa ântes que a su propio temperamento. Hombre de disciplina ante todo, donde hablaba la ordenanza debia callar el corazon. de la autoridad que c6lera, ni una pasion personal. "La primera educacion del Si supo tener las inflexibilidades nunca fué un 6dio, una combate, sefior Saavedra

bien su respeto a la consigna. Esa educacion meute militar. Desde mui nino entraba en el servicio iba a hacer "Sus la ruda vida de cuartel. le obligaban a arrimar enfermedades

esplica fué enterae

su espada la

mui j6ven todavia. "El oficial se hizo industrial.

Quizas

habia doblado

233
hoja resuelta "El entregado a sus gar de sus otra esperanzas cosa. revolucionario Viendo no vacil6 El de 1851 le sorprendio en él a juun rede gloria. Pero el destine ténia

movimiento

a los negocios. amigos, partida. tenia sido de

comprometidos en acompaiïarles Saavedra del tué

mejores la sangrienta

sefior

volucionario ta aquella actor "La de las

porque hora habia

la memoria un observador

corazon. antes

Hnsque un

ajitacioncs le hizo que armas por

nuestra

politica. coronel con de del i le diu el manserenidad Ese no tuvo

revolucion batallon, de sus d¡ezmado

teniente mantuvo

do de un el honor batallon, un instante to. Su "La dillo, dra. mente aquella

bizarra

en el campo los fuegos

Loncoinilla. enemigo, matar las

de flaqueza. fué

Supo respetado

hacerse por en que hizo

en su pues-

comandante batalla un ejército, comandante el bautismo tumba. de

bâtas. un cau-

Loncomilla, un partido, Saavedra del fuego.

se hundtô al senor recibido

notar

Saaveheroicaen

El

habfa Encontre

un pedest.nl

"Su fortuna militar se vi6 de nuevo detenida por la dErrota. "Pero el vencido de Loncomilla no tardo en encontrar altas protecciones i sinceras simpatfas entre lus vencedores. Era uno de esos vencidos que no guardan ni los despechos, ni las intransiiencias, ni las acritudes de la derrota. Sabiendo hallar la actividad en la accion, saben ballar tambien la paciencia en la desgracia. "El sefîor Saavedra no fué proscrito ni inquietado. Volvié a la industria. "Ya no le vemos reaparecer hasta 1857. El ministe30

234 rio de esperanza de ese ano le Ilam6a una alta funcion administrativa:la intendenciade Arauco. *'No admiti6 el puestu sin interrogar antes la voluntad de sus camaradas politicos. Esa voluntaddijo si, y el comandantedel jeneral Cruz fué intendente del presidente Montt. "Cuandola oposicion,despues de una victoriapasajera, se alejô del gobierno, el seflor Saavedrano la sigui6. Ella iba a salir de la legalidad,pero él se manteniaen la legalidad. "No podia hacer otra cosa.La oposicionrevolucionaria no tuvo quejas contra él. Se combatieron pero no se odiaron. "El Befïor Saavedra, al frente de una divisioni en el mando de una provinciadurante el movimiento 1859, de hizo la guerra al montoneroi al barbare con actividad, con intelijenciai con fortuna. "El gobiernodepositàen él una Amplia confianza.Era una lealtad probada. "En aquellas horas de frenesfi de delirio, jamas se de contaji6con las intemperancias los vencedores. iemS rre supo comprenderque aquellasvictoriaseran tristes victorias. "Anonadadala revolucionen el sur, su ùltimo esfuerzo le sorprendiô en Valparaiso. "El 18de setiembre de 1859, la oposicionintentabael motin de la desesperacion. quel era un terrible A golpe de dados. Afortunado, la revolucion vencida se hace opinion,victoria, poder; es una sorpresa feliz, pasa el Rubicon. "El motin sorprendealjeneral Vidaurre, que acababa

235

de tomar el mando de la provincia, en el templo i le mata casi en sus umbrales. "Muerta la primeraautoridad, el seiior Saavedrala reemplaza i toma el mandode la represion. "Aquel motinfué desôrden,confusion,eapanto.Pocos momentoshastaron para aplastarlo. "Despues de la lucha, vinieron las ejecuciones. Las prisiones estaban atestadas i el patfbulo alzô durante algunos dias su siniestrasilueta sobre nuestra metrô* op li comercialaterrada. La fiestade la patria fué carniceria, agonia,duelo. "Se di6 al senor Saavedra el mando de la provincia, donde au espfritu conciliadori ou habituaicortesfamantuvieronel 6rden mucho mejorque los terrores ealudables i lae inclemenciasde la represion. "Permaneciôen ese puesto hasta la llegada a los negocios del gobierno de 1861. "El senor Saavedra ha prestadoa este gobierno ou cooperaciondecidida.Perteneciaa los hombresque comprendian la necesidadde una transformacionque purificase una atmosfera polftica ya demasiado cargadade c6leras implacables. "Vuelto almando de su antigua provincia,consuméel ensanchede nuestra frontera araucana ein quemar una ceba. Fué él quien trazo i ocup6 la linea del Malleco. "Lacuestion araucana ha sidodesdeent6nces i eshasta ahoraou gran preocupacion.Su eaperienciai su actividad han alcanzadoen aquellaarejiones mui buenas conquistas. "Intendente de Araucoi comandantede la frontera, durante su largo mandoha reinadola paz con el barba-

236 ro. Es que el senor como un medio de medio de hacer Saavedra llegar empleaba la fuerza, sino como no un

a la solucion,

defensa." prestijio, respetabilidad, El interesante libro que acaba de publicar, prueba ahi esta la palabra del problema Araucano. (1) ''Sus servicio. militares, mar a las filas de nuestru ultimos

que

heclio llaque ya le habian ejércitos, le han valido en estos

Saavedra es ticmpos un ascenso. El comandante hoi el coronel Saavedra. Ese es un ascenso bien conSaavedra quistado, pues el coronel buenos servicios, un mérite real. "Hace sienta bancos ya diez en nuestras anos largos asambleas es una constancia, Saavedra se

que el senor polfticas, ha hecho

siempre pasar

en los

de la mayorfa. Esto su nsonomfa desapercibida parlamentaria, parte no tiene un relieve considérable. "El senor Saavedra no es un orador, creto

un poco que por otra el sesolo

de los grandes debates polfticos. se ha hecbo escuchar en la cuestion araucana. sus ideas vencer con claridad, se hace escucbar pues halla esa lucidez del hombre

ni posée Su palabra

Espone i consigue con-

bre lo que entiende con una modestia sus opiniones con constancia, pero sin dogmatisme. "Indudableraente hai en el senor Saavedra un oficial

que habla sosincera. Sottiene

un funcionario un politico distinguido, intelîjente, que, sin gran profundidad de mirada, comprende, sin embargo, que el gobierno table al gobernante. libre hace pr6spero al pueblos i es-

(1) La "Ocupacion

de Armuco"

Saavedra

1870.

237
eso todas sus simpatfas estân hoi con el movimiento libéral, i si no le acompafia en todas sus jornamas de una vez el apoyo de su voto i das, le prestarâ "Por de sus influencias. "Hoi elejido se sienta en la Càraara como el Constituyente cuyos clectores todos se han

Este es su mandatario. puesto un honor que envuelve un deber. El senor Saavedra sabra colocarse a la altura de ese deber." iQué* nos resta que decir ahora a nosotros despues de 1870, en que dejaron de hablar i juzgar aquellos jemelos de la gloria i martires del carifio i de la lealtadt siposteriormente, a la fatal guieodo su desarrollo lojico en obedecimiento lei del progreso de la historia. En efecto los afios 1860 a 1.872 era elejido et sefior Saavedra dipuutado al Congreso Nacional por los departaraentos Por brado de Nacimiento, San Carlos, decreto supremo de ministro de Estado Carelmapu i Linares5 de agosto de 1873 fué nom10 que por su 6rden Simplemente blando a su vez los acontecimiento, han continuado ha-

de un departamento de acuerrio para hacerle

en el departamento de Guerra i Marina hasta el 17 de abril de 1879 en que se le aceptô la renuncia que hizo. Durante tera hasta su ministerio se dispuso el avance de la froni la organizacion de la Escuela MiTraiguen la guerra al Perd i Bolivia litai*. Habiéndose declarado organiz6 la defensa del pais i en ou caràcter de ministro de la guerra se traslad6 a Antofagasta para dirijir las de la campafia, entonce* la todisponiendo operaciones ma de puertos Calama i ocupacion de la linea del Loa i de los lo que se efectuô el 21 i de Cobija i Tocopilla,

238 23 de marzode 1879.Retirado del ministeriofué nombrado ComandanteJeneral de Armasde Santiagoe Inspectorjeneral del Ejército i de la Guardia Nacionalel 25 de abril de 1879. Con fecha 26 de junio del mismo afiofué nombrado comandanteen jefe del ejército central de la reserva, comisionque desempefi6 hastael 22 de setiembre del referido ano en que ces6 en el cargo al anterior; volviendo desempetiode raiembropropietario de la comisioncalificadorade servicios.Confecha11 de junio de 1881 fué comisionadopor el supremogobierno para dirijir los ùltimos trabajos de ocupaciondel territorio araucanohasta el establecimientode la plaza de Villarrica. El 29 de setiembrede 1880 era igualmentenombrado inspecter delegadodel ejército de operacionescontra la alianza Perb-Boliviana,cargo que desemperi6 haetael 3 Je marzo de 1881 en que fué nombradoen propiedad inspectorjeneral del Ejército. En las batallas de Chorrillosi bliraflores,en los dias 13 i 15 de enero de 1881, acompanôal jeneral en jefe, segun se manifiestaen el parte oficial sobre esas acciones de guerra. Al mandode una divisionJe 2,500 hombres tomô posesionde Lima el 17 del mismomes i afio> i desempenoel cargo de jefe poUticoen dicha ciudad. Habiéndosetrasladadoa Claie el jeneral de divisiondon ManuelBaquedano,se hizo cargo del mando en jefe del. Ejército el 28 de.febrerode ese ano hasta el 17 de marzo en que por asuntos del servicio regresô tambiena Chile. Por lei de 14 de enero de 1882 tiene derecho al uso de una medallude oro por la segunda campana contra

el Perû, i a una barra del mismo métal por cadaunade las acciones e 13 i 15 de enero de 1881.Desdeel 27 d de julio de 1883al 10de setiembre mismoano,perdel maneciôen Limarevistando cuerposdel ejército. los A la fechaen que escribimoses nenadorde la Repûblica. Hé ahi la brillante personalidadde la que hemosempezado ocuparnos fuerzadelos acontecia en mientosque han venido desarrollàndose n esta hise toria.

CAPITULO
EL PLAN DE OPERACIONES NiA 1 LOS PUEBLOS

VIII
SOBRE LA ARAUCAFRONTERIZOS

Eatedo de la fronUra arancana.– La Arancania independiente.-Emerjenria intarnacional a que pudo dar lugar.– El derecho de la fnetza i el de la driliiadoD. La Araucanfa Estado con autonomia propia. La Àraaoanla ante de la Araucania por Pedro estranjero.– La oonquista de Valdivia.– Rerâtocion a la primitiva libertad.- Très si 1 de indepandanda.– El reoonooimiento de Espafla de la autonomia del territorio araaoano.– La Unaa del Bio-Bio i nnestrn Bepûblica.– El problema araooano i k» pueblos de la fronton.– El idéal del coronel Saavedra.– Dacntos e initniocionefl del gobierno Montt para 3avanzar la frontera hioia d Malleoo.– La paraliiacion de esta campafia.– Decreto del gobinmo Peres para llerar aoabo eu eampafla.– Solicita del coronel Saavednt un plan de operaciones. Très diasdespaes es preseutado. Reaûmen d* aito phn– Opinion penonal del coronel Saavedra. Regocijo de Iob potbloa frontoriioi Laactitud de elloe.– fiospéndese las operaciones. DaMgridu de loa pneblo» del rar.– Rennncia del coronel Saavedra.– Noh i atntida cartaqne eacribe al Ministro de la guerra.– El coronel Saavedes Tfetiina de ra propia abnegacion.

1

la linea Negrete, quedaban soateniendo del Bio-Bio junto con él, las plazas militares de SantaSan Carlos de Puren, Nacimiento Bàbara, Lot-Anjeles, i el recien fundado Mulchen, i en la costa la plaza de Aranco. Sin embargo, la Araucanfa i su numerosfsima pobla-

Reconitrnido

241

cion indfjena,permanecfasiempre en el estado de un paisverdaderamenteindependiente. Su limite tradicionalpor el norte continuabasiendo el Bio-Bio,i por el sur el Tolten, eatediéndoseaun mas sus reduccioneshasta el mismo Calle-Calle en la provincia de Valdivia. El litoral de la costa le pertenecia tambien del todo eii el hecho. Nuestra ûnica posesionallf, comolo sabemos, era la plaza de Arauco. Hasta 1860,la Repûblicanohabiapuesavanzado unsolo paso en el territorio araucano,a no fierel fuerte de Negrete a orillas del mismoBio-Bioque componiatambien la mismalfnea. La Araucanfa segufa presentândosea la fazdel mundo comouna seccionterritorial independientede nuestra Repûblica con ou@ coctutnbresi su independencia propia; secciona la que bien pudo haber tenido derecho una nacionestranjeracualquiera de haberia conquistado de su cuenta en contandocon mayores fuerzasi mas elementos que los nueatrospara llegar a ese resultadofinal i decisivo. No habriasorprendidoal viejo mundo un acto de esta trascendenciacuando iguales o parecidoslos encontramosa cada paso en la historia de los pueblos civilizados que superan a los demas por el derecho de la fuerza. El viejo mundo no ignoraba por supuesto que la poblacion indijena de la Araucanfa venia luchandocon rara enerjia i mas rara tenacidad aun en defeneade su independenciadesde très siglosatras i que al fin habia recobrado su primitiva libertad continuando en ella
31

242

hasta nuestro mismosdias sin que fuera inquietada en su independenciapor nuestra Repûblica comocolindante mas vecinoa ella. Por consiguiente,no habria sido una sorpresa en el estranjerosi hubiesenacido deeste estado de cosasuna cuestion de derecho internacional, o mas claramente, una cuestioncolonialentre el mas fuerte i el masdébil en que habria triunfadosin duda el derechodel mas iuerte. Si la Araucaniafué conquistadai poblada por Pedro de Valdivia,esa conquistai esa poblacionfueron solomomentânea*;pues que permanecieronen pié en el hecho solo medio aiglo, esto es, desde 1550 a fines de ese siglo en que alzândoseen masa la poblacion araucana por recobrar la libertad a que tenia derecho, destruy6 f para siempre las siete ciwdadesundadas por Pedro de a Valdivia,volviendo recuperar con ello su independencia perdida. Desde ent6nces, comolo hemos visto, luchô por sa independenciacon el poder espanol hasta obligar a este a que respetara su territorio fijandose por limite de dl la Hneadel Bio-Bio;linea que respet6 desde entdnces Espafia,i sigui6respetandosetambienpor nuestra Republicahasta 1861, en que se inici6 el plan de oeupacion definitivade que venimos hablando. Entônces, comohemos espuesto, jqué de particular habria tenido que una nacion estranjera antes de esta ultima épocahubieaeaspiradoa conquistarese territorio con el mismoderecho que Chilet Enta grave cuestionera la que por si sola se imponia a nuestra Repûblica i es eeta cabalmentela gran traaoendenciaque ha tenido para el porvenirde nuestra ùa-

243

cion, comoasi tambien para su riqueza pûblica, la resolucionadoptada en 1861 para ocupar la Araucanfade una vez por todas, completai definitivamente, incorporàndola sin rodeosa nuestra Republica.

Il.

Las ideas précédentesno se habian escapadoa algunos hombresilustradosi previsoresde los pueblosfronterizos de aquella época, en particular al jefe de ellos, el coronel Saavedra,quienfué hasta aquel tiempo como se sabeel que massériamentehabia meditadoi entudiado tan grave cuestion,felizmenteresuelta en nuestros diai. Aquellos pueblos llamadosa un brillante porrenir i estando en diario contacto con la raza araucana, no podian ménosde ver con dolor pasar el tiempo sin que nuestros hombresde Estado, aun los mas eminentes,se dispusierana conquistarel vasto, fértil i riqulsimoterritorio araucano,emporiofuturo, como 10 esta siendo ya, de la riqueza pùblica. Ellos que veiandilatarsedelante de si estensas i risueRascomarcasde eterna verdura, al ofreciendo hombrede trabajo una fuente de riqueza i de bienettai', razonles asistia al observar con tristeza i profunda pena la inercia o mas bien timidez de nuestros gobiernospor arrebatar aquella seccion territorial de manosde la barbarie. Aun mas:si daban un paso allende la Uneade demarcaciondel Bio-Biopor conquistar a la tierra enemiga el fruto preciadocon que regalar el hogar, au vida i eu

244 un propiedad,noestabanaseguradaa instante. de La lanzade los seflores Araucoestaba alli peni dientesobreellosal menordesliz.Eran esclavos siervo6del dominio la barbarie ellos que eran reyesi de i de seiiores dominio la civilizaciondel trabnjo. del Fuéentances cuandoseslz6elhombre conocemos, que el lleno de fé i de abnegacion, haciéndoee eu> de r tan justes aspiraciones hasta llegara acometer esueltaa mentela soberbiai audaz empresaque sabemos, bisde mandoconella a nuestrosprimerashombres Estade do i a las mas preclaras reputaciones nuestro'ejército. Seguiremos ueslas huellasdel autorde esta obra a p mulenla d quiendistinguen realizacione oupensamiento d d tiplescualidades ecalmai de audacia, e habilidadi de tinosingular einlimiteporservir uuido* unaabnegacion a auideaenservicio la patria, haataconeeguir de aalirairosoapetar de las montafias eobstôiulosque a au paso d encontrara. Si el mériteconsiste lalucha,ninganomaameritoen -iopor eatoqueel conquistador modemsA;aucanfa. dela III

Como queda dichoen el capituleanterior,la ocupaciondefinitirade la Araucanfa eatabaya reauelta desde la 1859, mediante iniciativa particulardel coronelSaavedra.
En comprobaciôn de lo ya referido, descendants

245 al polvo de los archives i desenterremos de au tumba los documentos que nos darân luz en el presente. Decreto con que se abria la campana en 1859: setiembre17 de 1859. 11Santiago, Con esta fecha S. E. el Presidente de la Repûblica ha decretado lo que sigue: He venido en acordar i decreto: Se antorizaal Comandante Jeneral de Armas de la provincia de Arauco, jefe de la division que debe obrar contra los indijenas. 1? Para invertir hanta la cantidad de veinticinco mil pesos en gastos estraordinarios de guerra; 2? Para invertir hasta la cantidad de ocho mil pesos en guerrillas i partidas sueltas que auxilien las operaciones del ejército; 3? Para invertir hasta la cantidad de cuatro mil pesos en pago de espfas o individuos que se introduzcan entre loisindios i deinas gastos de esta clase; 4.° Para hacer dar rancho al ejército i Guardia Nacionales que le acompanaren en sus operaciones desde el dia que éstas principien, o para sustituir el rancho por la asignacion de un real diario. La Comisaria abrirâ una cuenta especial a cada uno de los objetos que quedan espresados i cargarà a ella las cantidades que entregase segun las 6rdenee del Comandante en Jefe. T6mese razon i comunfquese. Lo trascribo a US. para su conocimiento i demaafines. Dios guarde a US.
MANUEL GarcIa.

246 Las instruccionesa que debiasujetarise comàndante el en jefe durante la campana, fueron dictadas personalmente por don Manuel Montt i que nosotros hemos podido obtener para nuestro objeto. Paralizaclaesta campanapor el motin de Valparaiso del 18 de setiembre del mismoano i de que tenemosconocimiento, el gobiernoPerez una vez restablecidoel 6rden, espedia de nuevo el siguiente decretocon el fin de que ya se tenia en vista.
"MlNISTERIO DE LA GuERRA.– N? 613.

"Santiago, "Para necesaria ocurrir a las Camaras

octubre 7 de 1861.

pidiendo

la autorizacion

a fin de disponer de algunas sumas que deberin invertirse en los gastos que demande la realizacion del pensamiento del Gobierno de adelantar la linea de frontera, la mayor conviene brevedad a que V. S. remita a este Ministerio posible una nota en que se desarro-

lle dicho pensamiento con todos los detalles que hagan notar sa utilidad, el respectivo acompafiando croquis de las localidadee. "Dio8 guarde a V. S.
Manuel Gabcli.

J«n«nd de Armasde Vdpanlio." Al Intendente i Cooumdânte

247
A los cuatro edra:
DE ARMAS DE

dias despues

contestaba

el coronel

Saa-

"COMANDANCIA.

JENEBAL

"Valparaiso, "Senor "Cumpliendo de 7 del actual, Ministrocon lo ordenado nûm. 613,

octubre 11 de 1861.

por V. S. en la nota someto a la consideracion

Gobierno del Supremo servir para la reduccion curporacion no es mas rencias tenido al reeto

las bases

que a mi juicio deben araucano i su indel territorio

Esta esposicion de la Repûblica. de las multiplicadas confeque la repeticion i con V. S. he que con S. E. el sefior Presidente el plan que proponGobierno, el mando

sobre el particular. como eatoi a realizar "Dispuesto del

go, espero solo la resolucion este puesto para abandonar

Supremo i pasar a tomar

de la frontera a fin de no redel ejéroito de operacionea tardar los trabajos, que creo oportuno iniciar en el pr6ximo mes de noviembre. "Dios guarde a V. S.
CORNELIO SAAVEDBA.

"Al Mfior Minette de Estado en

Dopartunento de la Guorra."

248

Esto manifiestaque ya Saavedra estabanlisto para salir a campana,que era su mortificantedeseo. El plan de operacionesde Saavedra, que sirviô de base para la ocupacioni que fué seguidoinvariablemente hasta la campanade Villa-Rica que di6 término a la conquista,constade estas partes: "1° Resena sobre la situacionde la frontera despues de los desgraciadosacontecimientos 1859; su ünporde tancia antes de esa época i conveuienciade adoptar un plan mejor concebidoi sosteuidoque el empleadohasta la fecha para el sometimientode los indios e integrar a la Repûblicaen sus limites naturales; "2? Linea del Malleco:convenienciade su establecimiento, sustituyendoa la del Bio-Bio.Mediosque deben emplearse para su ejecucioni cesion de terrenos a los individuosdel ejército que habiendo cumplidosu tiempo de servir, deben establecerse como colonos. Establecimientode inisionesi reglamentaciondel comercio con los indljenas. Continuacion avancede frontera del por la costa; "3° Enajenacionde los territorios del Estado: division en hijuelas. Inconvenientes resultan de los que fraudea que se cometenen los contratosde terrenosde indijenas,i medidas que conviene adoptar para evitar malesde tanta trascendencia; "4? Colonizacion:iinpor^ancia esta medida. Mede dioBde deslindar las poacsionesde los indijenas en los terrenos que se colonicen; "5? Rëjimen especialde la frontera.-Promulgar ordenanzas especialescon este fin.-Prohibir a los indios contratossobre terrenos a favorde particulares,debien-

249
i vendedor. Desser el Ùnico comprador linde obligado ou las propidades rurales; cierros jenerales en tiempo determinudo. Intervencion de un ajente do el Estado fiscal para representar los derechos del Estado." el senor Saavedra este memorial Terminaha de sa

con estas palabras: plan de operaciones si encuentro a realizar el plan propuesto, "Dispuesto i con la esbcnévola Gobierno, acojida en el Supremo i conocimientos periencia decidida con la voluntad a mi pais, asi como necesarios, de hacer tan importante bien locales

de poder conseguir en tengo la conciencia requltados que me prometo en poco tiempo los grandes de la llnea de contera en el Malleoo. el eatablecimiento en mie propias ideas; ellaa se i en han formado en una larga série de observaciones de los sucesos, en la inve«tigacion de. laf locapresencia No he cqnfiado demasiado lidades i en la opinion respe table para mi de otras percon intérêt patrio las miimas sonas que han examinado V. 8. conoce tambien por 4L niismo cada ono cueatioues. esposioion, i sera el 6rgano mas seguro para trasmitir a S. E. el sefior preaii dente, las relaciones de las calamidgdej ha iiifrido la frontera de:de 1859, i los reme4ios que de loo detalles que apunto en esta todoa reclaman de los cmdos para garantir sus vicjaa i sus propiedtdes ataques de 1a )bârbArie."

Al saberse en lot pueblos de,la fronterala résolution de de la ocupacion la Araucania,elevaron las aiguientes en representaciones apoyo de tal penaamieûto:

la

250

MÀNIFE8TA.CIONE8

DE GRATITUD RIZOS.

DE LOS PUEBLOS

FRONTE

"Sala municipal,

Anjeles noviembre

20'de

1861.

"La ilustre casos acordâ "Graves

con fecha de hoi, entre otras MuuicipaUdad el siguiente proyecto:

i mui graveshan sido los perjuicios que esta causadas por provincia ha sufrido con las deprednciones los indios Íronterizos en la lanltima cfsis polftica; pero mas graves aun las consecuencias. Por una- parte el desaliento de cienpara el trabajo, la rnieeria i horfandad ton de familia que abandonando sus hogares imploraban la caridad en provincias vecinas; i por otra la paralizacion del trabajo i transactions comerciales. Mates todos esos habitantes del sur que de vez en cuando prodigan del Bio-Bio' cion. La historia lo recuerda, i los sucesos de nuestra épocesado de distante solo sein leguas del lugar de esta sec-

ca aat lo comprueban tambien, que no han amenazarnos con sus lanzas, saqueo i destruction de nuestras vidas, propiedades, etc., desde que llevamosel nombre de chilenos. Serân falsos en sus promesas i desconocidos miëntras bles sino al bien sufran que i estén se les propone; debilitados, pero seran jamas sumisos reduci-

a la respetabilidad que adquirir por la fuerza armada: ûnica justicia bien entendida sobre ellos. mediante "En cada acontecimiento

Ueguemos a i moralidad

como el que todavia no aca-

251 bamos de pasar, esta provincia rétrocèdediez afiosa lo ménos de los que ha avanzadoen poblacione industria. "El supremogobiernono puede mirar con indiferencia los malesde tal magnitud, i si bien a la anterior administracionno le fud posible realizardesde luego sus pensamientos,por motivosque estân al alcancede todos, la del senor don José Joaquin Perez se ha esforzadoen zanjar lasmucliasdificultades en su nuevainiciacion que se le presentaban;i aunque sea un acto de estricta justicia i convenienciasocial, no ménos que buta cierto punto econémicala medidaacordadade establecerfuertes en puntos avanzados,comoen la antigua ciudadde Angol, mediantelos 50,000 pesos decretadospara gastos de arreglo de la frontera, no debemosdejar de estar reconocidos la atencion preferente que la actualadpor ministracionha prestadoa esta obra de tanto porvenir para la provinciade Araucoi la nacionen jeneral. "Debemosconsignarnuestra gratitud en la sesionde hoi a los aenoresdon Cornelio Saavedra, i coroneldon Vicente Villalon, que han sido los mas entusiastas, i tambien por su valiosa cooperacion para representar cerca del supromogobierno lo urjente necesidadde emprender lus referidos trabajos; i séanos permitido Mimismocousignarloen el presente acuerdo. "La biunicipalidadde lus Aujeles, verdadera representantede los intereseslocalesde la provincia,i a nombre de todus sus coniitentes, da un votode gracia al supremugobierno por haber acordadoe iniciadoel proyecto de adelantar la Hneade fronterai protejer en consecuencia las propiedades eapaflolas sur i norte del al Bio-Bio.

252
USe dispuso igualmente se comunicase dencia el contenido del preaente acuerdo, a la Intena' fin de que

llefcue a conocimiento del supremo gobiemo." Lo trftscribo a US. con el objeto indicado. Dios guarde à US.
RAFAEL Avguita.

Al Mûor Intendtnte de la Prorlncia.

N? 124.– Anjeles, noviembre 28 de 1861.-El del departamento de Nacimiento éleva al gobernador supremo gobierno, aota que signe: Excmo. sefion que suscriben, penetradoft pensamiento que V. E. ha concedé frontera hasta el Malleco, idèa al sefior don por oonducto de la intendencia, el

"Nota

Loa Vëcînos dé Nacimiento de ta impôrtanciàdel bidtt de adéïanlar la Unea

de la realfeaciôn de ests eticargarido Cbinélio SaatBdrt, a duieti por diversos tltulos eatamo. adheridos con toda nnéstra yoliintad, i que au solo nom-

el mejor éxito de tamafia empresa, bràmiénto presajia haran la prosperidad de estos pueblos, cuyos resultâados i talVe* del pais entërb, nos dprtesuramos a esptesar a V. E. inttendente de la prdvincia nuestra pfofUnda gratitdd. uDiotf guardé Joeé Bartolomé a V. E.– Sepùlveda.– M. A. Eulojio Andréa Ben&vente.–

Campo.– Rosautt)

253

Diaz.-Manuel Teheran.-José Bunster.-José del C. Carrillo. JuanGrandt. Francisco Fernandez. José AntonioRoa.-Pablo Lognil.– CarlosOnfray.-Lorenzo Leiton.– José Salvador Rubio.-Pedro de Joui.-J. C. Morales.-Pascual Cid. -Daniel Sepulveda.-Pedro Cartes. Martin Bunster. JuanPalma.– JoséNavaR. rro.-Domingo de laMaza.–JoséSinforosoRubio.-Aléjandro Mondaca.-Juan N. Hayley. José AntonioMelo Riquelme.–José ManuelVillagra. JoséSalvador .° 2 Rubio.– ManuelAntonio Cid.Rudecindo Elgueta. Ventura Ruiz.-Juan de Mata Ruiz.– José Miguel Elgueta. JuanTroncoso.–Joaquin 2.° Rojas.-Pedro L. Brun.- Francisco Calderon.–José Antonio Robles.Amador Moreira. José Miguel Conejero.- Pedro S. Herrera.– Julian Gaete.-Tiburcio Villagra José Manuel Alarcoh.– José Benito Ovalle.–Telésforo Rocha. Jervacio San hue kl– Ramon Jofré.– F. Cantalicib Diaz.– José Maria Ruiz Anguita.-José Leoncio Ce;dena.

IV

Mashabiéndose mandado auspenderlas operaciones, por el grave peligroque crefa ver el gobiemoen la prosecucion de la campana, el vecindario de los Anjeles elevavabaesta repreaentacion fecha11 de diciembre, cou en unionde Santa-Barbara:

254

Excmo.sefior: Los infrascritoavecinosde la provinciade Araucoa V. E. respetuosamenteesponen: "Que victimasen su mayor parte de los horrores que en 1859 me consumaron por las bordas salvajes en là provinciade Arauco,habian acojidocon el sentimiento de la mas profundagratitud el proyecto en que el Soberano Congresodolidode los males i sufrimientosque por tsntoe afios,diremos mejor,por tantossiglos,se han repetido oon asombro de las nacionescultas i dolor de lof hijos del pais, mandaba estableceruna linea da frontera en el rio del Malleco.Esta lfnea, Excmo.sefior,era para nosotros,era para la nacion en jeneral, el preludio de una épocade engrandecimiento, ue en un porvenir q no lejano debia rendir 6pimosi merecidosfrutos. Pero lo docimoscon dolor, senor Excmo., la reapertura del comorcioal territorio araucanoha producido un triste i fatal desaliento,desalièntoque cunde en todos los ânimosi que socabard mas tarde a la masa entera de la provincia. "Estaa aprehenaiones Excrno.senor, no son obra de meticulosasapariencias, no, son et resultadode los hechos, de la oaperiencia,de las lecciones de la historia. 4Aquién i ad6nde, Excmo. senor, irdn los propietarios de ultra Bio-Bio a pedir seguridad para sus propiedadeat "iQué elemento opomhin al salvaje cuando en sus nochesde bacanali de orjfa resuelvan el robo i la muerte de aquellos que coufiadosserân pasto de su feroz safiaf

255

ipodrfa el comerciopaaearseseguroporaquelloscampos, donde la codiciadel salvaje,su sed de pillaje, i mas que todo, la idea de la impunidadlo alientan? "j,Podrfael agricultot entregarse a las labores agricolast |A la sombra de qué proteccionf jcon qué garantfast "El salvaje, sefior Excmo., nojuzga de nosotrossino por nuestras armas; es para dl la ûnica razon posible i a ite tsta se rinde, sino de grade por la fuerza. El dia en que retrocediendoante sus hordas indiscilas plinad&s, tropas abandonan los sitios en dondelos han perseguido sin fruto, ese dia se creen poderosos sobretodos,i hacen alarde de una jactancia groserai ultrajante. Desde esta vez,senor Excmo., el araucano,que no es sin duda como lo han pintado a V. E., d6cil i cordial, va a creerse mui superior a nosotros; i su arrogancia que quizas fomentanlos criminalesque se asilanentre ellos. subira de punto. "El comercio, senor Excmo.,no es dable hacerse en dondelas garantiasson la lanza; la buenafé, la mas pérfida astucia;i donde, en fin, ni la propiedadni la vida estân a cubiertode lasatroces sujestionesdel crlmen. "Por quién i de qué manera, Excmo. sefior,se hace el comercio,etc.? V. E. no podrà ménosque sentirse profundamenteherido al saber que los que lo hacen no son otros que jente perdida, la peor clase, la hez de la sociedad,los criminalesi bandolerosque huyen al brazo de la justiciapara ponersea cubierto del merecido castigo. c6mo podria el propietario honrado, el hombre

256 que estima su vida, jugarla si puede decirse, al azar, ayenturandoseen un territorio desguarnecido donde no impera mas que la voluntaddel salvaje? Se habla de comerciojpero, es eso lo que la palabra f fligoificaf y acaso comercioun cambioen donde la inmoralidad i el vicio sonsus ajentes? Puede creerse que esos criminales avesadosal latrocinio i al robo operen una favorable reaccion, hâcia la vida civilizadaî No, Excmo. sefior.El comercioque nos trae la desolacioni la ruina, que nos lanzan los salvajes haciendocausa comun con los criminales escapadosde los presidios,ese comercio, Excmo. sefior, no lo queremos. ie 4<3ué hara, Excmo. sefior, de tantaa propiedades que abandonadasi sin cultivose hallan del otro lado del Bio-BioîQue jénprode eapeculacion,que espectatirade Iflcrpte puede esperar de terrenos que no estin bajo el Amparo de una loi protectora, que no gozan ni aun siqoUr* de nn$ sombrade seguridadt No ea posible enganarse, teflor Excmo. Por mas que M.àt libertad al comerciocon lot indfjenas,por masque m frwwoel transite entre ambas lineaj, siempre miimas causas que han traido el estado E •ctual de oo»Ai. n nuestrojuicio, Excmo. senor no es el ffpmercio ûnicamentelo que debe operar la pacificacton i reduccion de] tearritorioaraucano, porque debe ooqtww con que el araucanono es de aquellos a quieDe*. t«r»*oon la jente blanca logra reducir a la vida c «l oitilUada. Sin una ruera acantonada en la liuea que se désigné en çl Malleco,sin fuertes que airvana la manaon de ena tropaa i tambien de pié a una poblacion,la

257
seguridad, siempre el reposo i quietud efîmeros. de esta provincia, ser&n

precarios, de consideraciones, que Buerte de temoiQuéjénero esta res podrian asistir a V. E. cuando el pais entero de los inmenaoa bienea que reporta a la naconvencido cion en jeneral de la industria la adquisicion de nuevos campos en donau saludable influenciaî

pod ria ejercitar Excmo. senor; jqué de lâgrimas, que de Por el contrario, mas tarde con la reahorrores no veremos reproducirse pertura del comercio! ;Habrâ alguno Excmo. sefior, que en cualnos responda que los salvajes no se lanzaran de quier dia sobre los inermes e indefensos pobladores esta estensa mejor sobre La codicia parte del territorio? con la lenidad, ino diremos, alentada mercader avivada se echarâ o

el incauto

cio cae maniatado "jSeri

que creyendo hacer eu coineren manos de los salvajesf

posible Excmo. senor, que nuestras propiedaotras de la Repûblica tienen des, que como cualesquiera i al amparo de la lei, queden a derecho a la proteccion merced de una horda de salvajesf Excmo. sefior. "No lo esperamos "Nos dirijimos a V. E. como al jefe de la nacion, co-

ma al protector nato de los derechos i de las garantias i con la mano puesta sobre el corazon de lois ciudadanos le preguntamoi: "(Los habitantes de la provincia de Arauco tienen o i al amparo que se les dian6 derecho a la proteccion pensa a los de las demas provinciast que V. E., allé en el fondo del corazon, no de la triste oituacion a que podra ménos que dolerse reducidos. quedamos "Creemos
33

258
'Séria, por ventura, parte para no Uevar a cabo tan laudable empreaa, la falta de médical V. E. los encontram en todos i en cada uno de noiotroa; los encontrara en la provincia entera. Nos atreveraoi a aaegurar a V. E. que no habrâ un solo hombre que no abrace con decision el proyecto de la nueva linea de frontera, porque es la causa del derecho, la cauaa noble i grande de la civilizacion contra la barbarie. "Esperamos que V. E., penetrado prestarâ oidos a nuestras de las razones que reclamacio-

esponemofl, justaa net i harà que el proyecto de la nueva linea de frontereciba de manos de V. E. ra, tan justamente aplaudido, au digna sancion. "iQué gloria para V. E. poder afiancé la seguridad de la frontera de uns nueva i vaata comarca! aigun dia: yo i eché los cimientos decir

"I el pueblo agradecido Excmo. seîior, pregonarà el nombre de V. E. i lo repetirâ de siglo en 8iglo. "Somos de V. E. respetuosos i obedientea servidores. –Domingo de la Maza.– Juan de Dios Ruiz.– Emilio Zûfiiga.– Santiago rique A. Greene.– -Juan -Juan M. Barroso.– Ruis.

Regueurt. Fermin Verdugo. EnJoeé A. Solano.– José* A. Serbe1l6. Rafaël Placido Anguita. Benjamin Ruiz. Rioa.Verdugo.-Luie José Liborio Ruiz

M. Montalva.–

Baldomero -Joeé

Maaiano Allende.

Juan de D. Contreras.– AdolOlegario Cortea.– fo Montolla.-Jacinto Contreras.– Lorenzo 4eyes.-Enrique H. Burk. f-Rob«rto Anguita' José D. Burgos. Màrcos Rebolledo.– Contreras. Faustino Ro«/oaquin E. Alvarez. driguez. Félix de Novoa.-Juan Gregorio Fuentealba. AJbei-to Betz. Santos Hermosilla.-

259
Ruiz. Betz.-Domingo nuel Serrano.– Manuel N. del Luis José Benavente. Luis José A. Pantoja. MaMieres.

Rio.-Domingo

aeia dias ya se habia apresurado Antes a elevar su renuncia en vista de las vacilaciones del gobierno i de los hombres que lo rodeaban, atemorizadps de verse envueltoe en una guerra de vastas proporciones con la Araucanfa. Hé aqui eea renuncia: "Anjele8 Sefior Con esta sidente Ministro: fecha elevo a manos de S. E. el sefior Predkiembre 6 de 1861.

El coronel

Saavedra

i por conducto del senor Ministro del Interior, mi renuncia del mando de esta provincia; i como US. me ha honrado tambien con el carâcter de Comandante en Jefe del Ejército de Operacionos de la frontera, le aua US. se sirva exhonerarine de este carsepararme de eata provincia.

plico igualmente go pues debo pronto Dioe guarde

a US.
Cobnilio Saavedra,

41 reûot Ministro de la GuenTt."

260
Al miamo tiempo i con los conceptos siguientep, tro de la Guerra, don revelan dadas desde triunfo en igual fecha se espresaba en carta escrita al mismo MinisManuel que conceptos en sus esperanzas defrauen que estaba empeliado contra mil obstliculos en de dominar para siempre Garcia;

ana amarga decepcion en la campana i empresa tres afios atras, luchando

de eu gran pensamiento la barbarie.

"SeSob

Jenebal

DON Manuel

GabcU.

Atyeles diciembre Eatimado Hoi recibo resultado i amigo:

6 de 1861.

jeneral

su estimada

de la cuestion

del 26, en que me anuncia el de fronteras. Ud. cotnprendera

el efecto que ha producido en mi anime tal suceso, desde que opino de un modo tan divçrso al de las personas i costosa la reduccion de los arauque creen embarazoaa canos. Me encuentro en una situacion tan molesta como por tantas ofensas que se ban por este resultado hecho a mi persona, que he resuelto meterme en un rincon del campo i retirarme para siempre de la vida pûblica. Con eate motivo elevo hoi mi renuncia de Intendenen jefe de lsa Opete i por consiguiente de Comandante El mayor servicio que puedo racionea de la frontera. ea el pronto deapacho de esperardel Supremo Gobierno mi renuncia.

261
Siemprehetenidoitengolamayorféen ber realizado un bien tan grande queie sin mayores del Estado, i por el contrario que él no solo reportaria un en la reduccion i civilizacion de Ion araucanos, provecho lino que tambien considerablemente la renta con del Eatado habria &umentado de un estenso i la adquisicion i poblaciovalioso territorio i el aumento del comercio Ya que mil empeOos no solo son fruenet civilizadas: no he sido mal comprendido, tradoa, sino que tambien en mi puesto. puedo por un momento mas conservanne ni y6 tendria confianza en mis prohacer nada de propios actes, ni tendria voluntad para i no me queda otro recurso recho. E8toi pues inutilizado En lo sucesivo En la que vivir tranquilo. que meterme en un rincon a me dice que si guato el seffor Présidente me escribe con él; pero no pasar a Santiago a conferenciar puedo teniendo nada de nuevo que decirle a mas de lo que ancreo escusado un viaje demasiado ho comunicado, telle distante pûblica. ya no tengo por que ocuparme de la cota Sin embargo ai el Gobierno quiere conferencia sobre cualquier punto eataré prontô a au llamacuando lugar podia halacrificioi

conmigo do en cualquier

en que me encuentre. la persona que deba aucederFijeae mucho, jeneral, en me en el mando de la provincia: una pereona enteramente nueva de lo que es la frontera i el bien que deba la materia, podria retardar demasisdo haceree a estas desgraciadas que pidon con provincial del gobierno. tanto interes la proteccion i sin ooaooimiento Me repito de Ud., apreciado jeneral, su siempe amigo.

262
como todos los hombrea que se |El coronel Saavedra, elevan sobre las vulgaridadea del mundo por el triunfo de una causa que solo mui pocos comprenden, estaba condenado al parecer ou propia Fueron como aqûéllos a ser victima i martir de en servicio de su patrial abnegacion estas, pues, laa vicisitudes por que deede un prin-

cipio hanta el fin ha tenido que pasar lo que fué complicadieimo problema de la cuestion de Arauco i esta la lucha sin tenon que tuvo que sostener quien voluntariamente se dispuio a triunfar o a sacrificarse en araa de eu propia causa, que mas tarde fué la cauea de todo el pais cuando ya la Araucanfa empez6 a ser conquietada de hecho i pudo reintegrarae as! la Republica en sus limitea fijos i naturales

CAPÎTULO

IX

OCUPACION

DE

ANGOL

Et avance de la fronter».– Sale de Naoimientc el coronel Baaredra a ocuAvan» el ej6rcito por el par a Angol.– Envfo de emisarios al interior.– Vergara Fiai senanfai de Nahnelbuta.– Convoi de lanehas.– Orden que con lo* rirancanoe.– Aotitad reciben.– Saaredra en Angol.-Parlamento de éstos.– Hayen despavoridas a los boeqnM lu mnjeret arancanai.– Empiem a conatniine AnObeeqnioe que ee les haoe pare detenerlai.– gol.– Participa el coronel Saavedra al Preeidente de la Bepûblica la Minuoenpaoion de Angol. Ocupucion de Lebn en la ootta araneana. cloua e importsate carta del jefe de operaoionea al ministro del Interior respecto a la nueva Angol.-«La primera indtutria de la naoiente pobla* oion. Razon por qué no ne constrnyô la naeva Angol en lai ruinas de la antigun.– Benaeen las hostilidadee contra el eoronel Buredra en las oonseios de gobierno.– El jenerol don Joe6 Msrfs de la Crut.– Gaatos in vertidoi en Tmrecientes eonqnistas. Betbrase el coronel Saaredra delmando del ejéreito a principios de 1864.

1

tenida por el coroDespueB de la ûltima conferencia nel Saavedra con los hombres de gobiemo, segan lo heen el capitule VI, quedaba por fin remos manifestado suelto el avance el lector. Al efecto, condocentes que eataba despues de tomarse todas aquellos medidas al buen dxito de la atrevida empresa en empenado el coronel Saavedra con tanto tede nuestra frontera, como se ha impuesto

264
en la plaza de Nacimiento una division de 800 hombres de las tres armas, el 1? de diciembre (1862) se hacia a la vela por el Vergara arriba un convoi de quinconducienfletadas al comercio ce lanchas de cubierta de articules de guerra, do todos los vfveres, pertrechos etc. Llevaba cada lancha una corta guarconstruccion con la 6rden de no contestar nicion para su proteccion de parte de los indios i solo proa ninguna provocacion curar llegar en el menor tiempo posible a Angol. tambien su marcha El resto de la division emprendia al interior por la folda de las serranias que dan curso al rio Vergara. se habian mana este movimiento Con anticipacion dado emisarios a las tribus del interior anunciindoles de tropa que iba a situarse en la antigua el movimiento para el Augo! i a donde se les invitaba a un parlamento son, i reunida del gobiemo, el objeto i prop6sito dia 4, significândoles a las sangrienque no era otro que el de poner término sostenian tas guerras que constantemente ya con laa ya entre ellos mismns, lo que no tropas del gobierno, les permitia criar sus familias ni sus ganados i si sujetos de una tribu malones a la vida azarosa de continuois contra otra; guerra escapados fomentada solo por los numerosos de la juaticia a los de la accion con tanto empeno. En una pa Voia, que pisaba sus tierras era de como para para los espanoles confinr esta comision a pera donde

criminales

cuales ellos apoyaban que la mision del ejército pas i proteccion ellos misraos. relacionadas mandaba, tanto

Se tuvo si cuidado son« se les

de

con los indice llevando al mismo

de las tribus tiempo

el encargo

265 de ofrecer portancia raa dos del algunos que gobierno; ajentes unos con las sueldos a los dispuestos otra parte, en de cierta las gratificar sin immia co-

caciques

estuviesen i, por

a favorecer procurar cada reduccion que

o mas los

privadoa los otros,

nexion

a fin de

comunicaran que anima-

constantemente sen El a los cabecillas 2 de

ocurrencias principales. llegaba i de8de estimaba los indios su

o prop6sitos

diciembre a Angol, que de

el

coronel

Saavedra tomaba para con calmar

con tola

au division dan las

campamento prudentes

medidas

ausceptibilidad de tropas Era

alarmados

la preiencia

en su tenitorio. verdaderamente de dolor penoso de las presenciar mujeres en loa los araucana eus liantes al ver posesiones con sus i

esclamaciones que de hijos. Gran evitarla familias elementos sus troc miamaa toldados. a poco trabajo dâbanse ae instalaban donde

nuestros despavoridas

soldados a

huisn

boaques

costd diverses

contener objetos

en parte curiosos de ella 6e

esa

fuga.

Para a laa i en

i avères

indijenaa, de

i a los jefes para en que

bueyea,

semillas a vivir con

trabajo

dediearan i amistad

posesiones

contacto

nues-

Poco cono en

se fué

asf

aquietando Pronto los a la viata armonfa con

la reaiatencia se les ausilios del con guato vi6

i entrabajar se les

de los eaoa

indioa

angolinos. aprovecbando que hacian perfecta participaban que

campos trabajo8

que

dieron, vÎYiendo dadoa de

campamento, nuestros ou del solcomida ejdrcique las M

en la maa quienes En les

rancho.

la confianza

lea di6 el jefe a laa

to llegaron

a concurrir

los angolinoa

horas

266
bandas catas. fué heclio al parlamento de este modo solo aceptada por las tribus abajinas, dentro de cuyos dominio8 estaba Angol. Estas se situaron como a una legua distante de Angol donde celebraron La invitacion que se habia nuevos para pasar adelante, temiendo ser *icmand6 el cotimas de un engaûo. Para tranquilizarlos ronel Saavedra algunos oficiale» a ellos i eeto lot aniacuerdos i mas, al llegar a nuestro campamento el temor volvi6 a despertarse formadas, pero al oir las mu si cas con que eran sade mûsica asistian a sus servicios con sus to-

m6 a proseguir; ver las tropas

de un engafio, ludados i una salva de artilleria

que se les hizo i la preen las filas de ellos sencia de algunos jefes i oficiales mismos, les disip6 toda desconfianza. en todo Con el chivateo i algazara que acostumbran acto solemne, avanzaron sobre la division siendo recibido* con entusiasmo, animales ofrecié*ndoseles algunos muertos para su comida i varias pipaa de rino, lo que, unido a los acordcs de las bandas de mûsica, se estableci6 una perfecta cordialidad por ambas partes. el dniino Despues de la buena acojida que tuvieron, las de los indios inclinée por ese momento a aceptar que a nombre palabras nel Saavedra, que no las que ya anteriormente lot comisionados cia, aunque AngoL con recelo les diriji6 el corodel gobierno de eran otras que la ratificacion les habian sido troaraitidas por Aceptaron, en conaecuenla ocupacion de i desconfianxa,

del coronel.

267 II
Vencida va la resistencia que se temia i esperaba, reaiatencia que alentaban machos malon chilenos, ne procedi6 a estudiar el Jugar mas conveniente para establecer el fuerte i poblacion, teniendo en vista la seguridad de sus habitantes i una fdcil comunicacion con la plaza de Naciiniento en el caso mui probable de un alzamiento si se dejaba a los araucanos en la de destruir la posibilidad por una corta a cie» hombres, a fin de no imponer mayores gastos a la nacion en su soetenimiento. El 7 de dicieinbre i despues de terminado el pariamento, dirijia el coronel Saavedra al excelentfsimo seflor don Joaé Joaquin Perez la siguiente lac6nica i deaprendida comunicacion: "SeBor "Angol Presidente: pïaza i pudiera de ochenta guarnicion nueva ser esta defendida

ha sido ocupado sin resistencia alguna.– Puedo uegurar a V. E., que, salvo pequetios tropiesos de poca importancia, la ocupacion de Arauco ne nos costaré tino mucho moâto i mucha musica. Suyo Ezcmo. S.

C. S."
se comunicaba oficialmente al sela ocupacion de Angol sin de loa araucanos, i el 14 del mismo conocimiento al senor ministro del

El 9 de diciembre Hor ministro resistencia mes

de la Guerra

alguna se daba igual

268
en la siguiente comunicacion documento de importancia: diciembrc Interior oficial, que es un

Angol, Sefior Ministro:

14 de 1862.

del présente, he dado cucnta al sefior Ministro de la Guerra de haber ocupado este lugar en conformidad a las 6rdenes del Supremo Gobierno, no habiendo sufrido hasta ahora ninguna clase de resistencia ni hostilidades de parte de las tribus araucanas, las que, por el contrario, se manifiestan ranquilas i conformea con esta ocupacion. El lugar que he elejido para la nueva poblaciou que ha da formaree al abrigo de la fortaleza que se construye, esta situado a las orillas de los rios Reigüe i Picoiquen, en la parte norte de la confluencia de este ûltimo rio con el primero i como a una milla al sur de las ruinas de la antigua ciudad de Angol fundada en la desembocadura del rio Malleco, en el Vergara. El punto que de fortaleocupo ha servido tambien za en otra época, pues estan visibles los fosos de seguridad: i es probable que haya sido el ùltimo punto de resistencia que hicieron los espanoles ântes de abandonar su conquistahecha a la barbarie. Estaideala formo por ser la mas ventajosa en esta localidad para la defensa de una corta guarnicion i poder efectuarsu retirada en caso necesario siu inconvenionte tomando las serra^as i montafiaa que distan solo diez cuadras de esta poblacion. Consideracionea de seguridad i otras que hago ver al •efior Ministro de la Guerra en mi nota citada, me han

Con fecha nueve

269
decidido existen a preferir las ruinas, llanura local en vez del antiguo en que a pesar de que aquel esta colocado en este

una estensa

de una gran ficie de cuarenta

al desarrollo que dâ mas facilidades El actual local tiene una superpoblacion. cuadras i con el trabnjo de cuadradas, en los barrancos que lo dividen por se pucde dar otra estension igual a la

pequenos puentes la parte del norte, que tiene los llanos varas los esta

a pudiendo a mas estenderse poblacion, con la colocacion de un puente de cincuenta en el Reigüe Luego que los injeuieros tmbajer.

planos que se les ha ordenado, pondre uno a dispoaicion de US. para que forme mejor au juicio. El cacique Piche-Pinplevi, dueiïo del terreno que he no solo el se ha prestado gustoso a venderme ocupado, una vasta terreno para fuerte i poblacion sino tambien i deestension de terreno que servira para la caballada mas animales tener para la guarnicion. que convenga Actualmente por una se hace el reconocimiento comision de este terreno i poder arreglar el precio de compra sera mui insignificante compai*ado con el que siempre de él. provecho que se pueda obtener El terreno destinado para la poblacion se ha subdividido en cuarenta manzanas i estas en ocho sitios cada a touna los que he estado dktribuyendo gratuitamente dos los pobladores que estén luego. dispuestos a levantar un edificio. En los pocos dias en que se ha hecho ciento cinya distribuido la cuenta sitios. He tomàdo esta medida sin esperar autorizacion Suprema por que de lo contrario habria sido impedir el fumento de esta nueva poblacion aprovechando iempleando el entusiasmo de las personne que solicila démarcation se han

270 tan US. avecindarse se servira de las en esta aprobar industrias localiuad, esta lo que

por

espero

que

resolucion. probablemente es a la esplotacion duda que intelijente Ayer, lavande de trabajo incluyo de se dedicade los de

Una ran

a que

pronto

estos de oro,

habitantes, pues

minérales este métal;

no hai

la existencia Gobiemo el reconociun de tierra el resultado Otro

i seria una estos

conveniente persona minerales. estuvo hora

el Supremo para

comisionase miento dado una que de

a mi presencia, un poco obtuvo a US.

solen

de la guarnicion fuente en esta a corta este i en una

comunicacion distancia

soldado trabaconofor-

se situ6 jo, pero

emprendiendo resultados. no

el mismo La puede o ménos falta de

no tuvo

ningun

cimiento marse de estos Dios una

i de utiles idea

a prop6sito,

permitir importancia

completa

de la mas

trabajos. guarde a US. CORNELIO SaAVEDBA.

A) Mnor Minittro dvl Int«rior,

El

8eîîor ministro del mismo

ciembre

de la guerra en nota de 26 de dila nota del 9 en afio, contestando

que se daba cuenta de la ocupacion de Angol, espone ai comandante de Arauco la satisen jefe de la ocupacion faccion con que habia mirado S. E. la facilidad i prontitud con que se habia llevado acabo la ocupacion de puntos avanzados cuencia, en el territorio todo Io obrado indijena; aprobando, por dicho jefe. en conse"

271
En la misma fecha de la ocupacion de Angol, 2 de tambien en el litoral araucano el

se ocupaba del batallon de Mapunto de Lebu por dos companias rina, ausiliados por el vapor de guerra "Maule," en conformidad a las 6rdenes dadas al capitan don José Antodiciembre, nio Lenis, a quien araucana. confié esta comision el jefe

de la

ocupacion

III

del algunas veces la determinacion coronel Saavedra al fundar la nueva Angol donde hoi se halla i né en el sitio de las ruinas de la antigua. Pero del todo si se tiene en cuenta esta censura desaparece Ha sido censurada el objeto que se tuvo en visita al fundarla, i la situacion Saavedra recien el coronel diflcil en que se encontraba ocup6 aquella posesion. En primer lugar se busc6 pudiera favorecer la reducida esa época el coronel de la Araucania. la conquista En otro habria recinto, sido asaltada que punto estratéjico tropa de que disponia en i poder asegurar con ella Saavedra, un

en la Angol veinte veces

antigua nuestra

destruidola

o sitiâdola,

hâcia Naciretirada sin una puerta miento en caso de no poderse sostener. de esta especie recien se iniUn fracaso cualquiera de habrian aido paralizadas ciaban las operaciones, 6rden del gobierno; pues, como lo hemos dicho mas

dejandola de salida para tocar

por ejemplo, escasa tropa i sin recurso alguno i

272
el gobiemo a instigaciones de los hombres que lo solo esperaba el resultado de la ocupacion rodeaban, de Angol para proseguir o paralizar el avance de frontera i desposeer del mando del Saaejército al coronel vedra si fracaaaba; tinico hombre capaz, sin embargo, de acometer con éxito la empreea que se emprendia. atras, de Angol por los araucanos, alli la campana que se iniciaba i la conquista de la Araucanfa se habria retardado quien sabe si hasta hoi mismo. fué, pues, babil en elejir aquel lugar como cuartel jeneral i centro de las operaciones a realizar que empezaba sobre el territorio arauoano. Ademas, la nueva Angol, tenia lefla en abundancia i a la mano a cubierto de los araucanos. que nosotros en esta clàse Un hombre mas entendido El coronel Saavedra el ejército Desalojado habriase pues terminado

de apreciaciones ante la posteridad que ya ha llegado para juzgar lo que fué ayer grave problema araucano, ha opinado al efecto de esta manera: (1) "Como militar pusicion es inespugnable Angol para un enemigo que cuenta como {micas elementos de ataque las cuatro patas de su caballo, i una punta de al estremo de un hierro o clavo atado por un correon chuzo de colihue. I es indudable que el ilustre fundador de aquol pueblo, el coronel don Cornelio Saavedra, debi6 tomar mui en cuenta estas circunstancias al echar los cimientos de un puesto militar en el corazon de la sin mas Araucanfa, apoyo que el que podian prestarle

273
las condiciones dos, noche, incendio. "Como preferible paz dio ornato de de planta el contener de ciudad, llano sin duda de que habria sido caregade fuerte en el que trabajaban sin verse naturales del suelo, pudiesen a la sorpresa para que sus soldala i del

de dia, espuestos

reposar del

durante asalto

estenso una

al oriente

Picoiquen, con de facil

poblacion

inmensa, condiciones

i dotada

de poderosas Alli apoyando en su

vitalidad, su

i de hijiene.

plant6

Pedro

Valdivia

los Confines, que forman

la espalda confluencia abierto solo el

i los costados los rios

angulo

Picoiquen donde de sus los ca-

i Malleco, jinetes balloe batian

i dejando espanoles

su frente podian con

al llano, esfuerzo

aplastar a pié

a centenares i desnudos. han variado

de indios, Pero, por de

que ent6nees acà, llano las

comcirel

ent6nces El

cunstancias elemento i el abrigo a nuestra suma, Cuantos bien indigos veinte hicieron puea, mente que eu del

completo. que son las

es hoi

indio;

miéntras

el terreno posiciones

accidentado favorables fué eetraUjia de criterio. i 69, saben por los

de la montana infanterîa. Saavedra han estado Lo kabrîa en la

qae

en Valdivia sido una en sido ménos falta 1868

frontera habria a lo de donde i

Angol veinte

on el llano veccs, o que

quemado habria i dinero

exijido que se

veces para reconocer habiles

los

sacrificios

hombres

conservarlo que al

se encuentra. Saavedra

Debemos, fueron posiciones estratéjicas. igualtan

Valdivia

elejir de tan

respectivamente diversas condiciones

inmediatas Cuestion "He permite de

pero

épocas. estenderme cr6nica de un poco vinje, mas sobre de este lo que punto 36

necesitado una simple

274
no faltando opinioes hoi materia de controveraia, que nea que censuren al coronel Saavedra por no haber rccdificado a Angol sobre las ruinas de la posicion elejida de a las condiciones Valdivia, como mas apropiada por les que asf vida i desarrollo de una gran ciudad. Pero a nuestro hoi florecienno han visto seguramente opinan por los te Angol, no ha mucbo ddbil barquilla combatida 1ucbar a brazo de la guerra, vientos i lu tempestades las hordas dia a dia i noche a noche contra partido el llano ai galope de sue araucana, que hacian retemblar los econ de en la montafla briodos corceles, i repercutir Ni han visto de muerte i de destruccion. sus ahullidos tanipoco choa a media rêt a, oorrer del recinto caballos mismo a las familiea noche, desnudas del cuartel, de los moradores i abandonando i sin alicnto pasando saltar de sus lesus casas i sus intea guarecerse dentro

por la naturaleza. de Angol en el llano? habria sido entànces 4<Jué "Fuera de que nada impide que la ciudad se estienEl barrio de da para el liano, como lo esta haciéndo. contiene Villa Alegre, junto a la estacion del ferrocarril, una poblacion namerosa, que une a la ciudad por el puen1 la ciudad misma no carece tampoco te del Picoiquen. Tiene i desarrollo. de existencia de buenas condiciones sin pasar el rio. Tiene un calidad (cascajo excelente Buelo seco i elevado, cuya le ahorra el sacrificio de gastar un centavo en inenudo,) la payimentacion de las caUes. Tiene agua potable como del agua del a eacepcion no la hai en otros lugarea, del Pico del Indio, Obispo: la magnffioa agua llamada aun mucho terreno que poblar

de los salvajes, que Angol de hoi tan defendido

de los por entreras patas recorrian las calles de este

275 en la quebrada de Pochochingue, que pasa por un lado del pueblo. Tiene facilidad de traer agua suficiente para las acequias interiores de las casas, haciendo caer a la poblacion un estero abundante que hoi pasa por la ladera, encima de la misma ciudad i tuerce hâcia el poniente. Tiene gran cantidad de modéras de construccion en de Rucapillan. Por iiltimo, tiene tambien oro en abundancia, ese métal tan codiciado hoi en dia, i que muchos cristianos mas que de nomya no conocemos la. cimas a espaldas de la ciudad en sus mismos al nacimiento de la quebrada de Pochochinsuburbios, i famosos lavaderos de Angol, gue, estan los antiguos estraian de donde los espaHoles el oro por quintale4. bre. En efecto, Aun se ven intactos los desmontes de la tierra que los lavaron, i que hoi en dia algunos pobrea conquistadores diablos que nada tienen de conquistadores, se ocupan en relavar a poruna i batea, obteniendu- cantidades no desde oro en polvo de la mejor clase. preciablea "Ese es Angol, capital araucana, cabecera del Malleco, i cuyo nombre debi6 primitivo de la linea ser

palabra indfjena que désigna una especie ave de rapina, i nombre que llevaba el cacique del terreno sobre que se levanta."

Encol, de particular poseedor

IV

Miéntras

el coronel

Saavedra en

de fé i entusiasmo obra, volvia

a aparecer

se ocupaba lleno siempre la realizacion de en grande en los consejoe de Gobiemo

276
contra ël. Se le consideraba pereecucion un ambicioso que no tenia otro prop6sito que servir los intereses de los hombres de la administracion anterior, a loa que se les hacia una guerra sin cuartel por los que apoyaban a la nueva administracion. Tal desconfianza i dudas Wcieron En cansejo se hanoviembre, bia tratado del mando del ya de desposeerlo ejdrcito i poner este a las 6rdenes del jeneral don José Maria de la Cruz. El seïior Perez acceditf a la oxijencias de sus ministros; pero espresando que no daria paso alguno hasta tener conocimiento de la situacion del coronel Saavedra en su marcha al interior de la Araucania. Si ella se le privaria del mando del ejército. Pocos dias despues el presidente de la Repûblica recibia la carta del coronel Saavedra, arriba mencionada, i las comunicaciones oficieles eu que <lal>a cuenta de la fortuna con que marchaba en la campana al ocupar Angol. Por los diarios i por cartas de personas respetables, supo el coronel Saavedra el 10 de diciembre todo Io que se tramaba contra su persona i su empreea, tambien lo incierto i vacilante de su posicion desde que ya carecia del apoyo decidido del senor Perez. Resulvitf retirarse a la vida privada una vez afianzada las conquistas que habia hecho subre la barbarie; i asi se lo'rnanifestaba al jefe del Estado, resolucion que solo pudo llevar a efecto en enero de 1864, despues de completar el establecimiento i aeguridad de Angol, Mulchen, Lebu i reconstruccion deNegrete. El coeto de esas obraa i los a la movU consiguientes no era favorable vacilar al senor Porez. de ministros, a fines de una tenaz

277
lizacion de las tropas, su rancho, agasajos i gratificacion a 8 58,37R, a indiop, compra de terrenos etc. aacendieron en la memoria sobre Ocwpacion de segun se manifiesta Arauco 1863. creia a t: 46 i correspodiente Es decir que el senor sntisfecho desde ministro 1861 i mayo de Tocornal que se

Angol, ma parte realizado no fué 1863. Una duccion dacion rctîraba

si solo se gastaban se realizaron tres fbrtalezas mdnos de aquella suma. por el infatigable a satisfacer bastante afianzada

$ 500,000 en ocupar mas con casi la déci-

todos lo Sin embargo, i paciente coronel Saavedra a los ministros la base de 1862 i

vez

i establecida

de la re-

araucana de Mulchcn,

con la reconstruccion Angol i Lebu,

de Negrete, funel coronel Saavedra se

asi el avance de a la vida privada, paralizandose las admilitarei i tratAndose solo de conservar plazas hechas, que eran ya un gran paso dado en la quisiones como lo veremos. de la Araucania, definitiva conquista

CAPÎTULO

X

ANTONIO

ORELIE

I, REI DE LA ARAUCANIA.-LA NUEVA FRANCIA.

La Arancanfa oonatituida en Reino.– Orelie I.-Audacia i habilidad de este frances.– Pono en peligro cl avance de la frontera.– Antécédentes de Orelie I.–Sc introduce en 1m tribus araucanru. Inicia rclaciones con ellas.– Estudiasunusoti i coatumbrea.– Regrosa a Valdivia.– Recorre la* pueblos del norte.- Su profesion.– • Pablicacionea que hace.– 80 ék el titulo de Bei de la Araucania. Sus comunicaciones con Francia.– Su ajente en Paris.– Hace las Tecea de Enviado Estraordinario i Encargado de Negocio*. nombre de Nueva Francia. DÂala Atrncaniael Apa reoe Orelie en Ion Anjelea. ho ?> encnentra en el molino do San Miguel. -Parte a Naoimiento. Se introduc*) en la Arancanfa. Conyoca a Ion araucano* i es proolamado Rei. Peligro psra nuestro ej^rcito. La actitnd del Bei.-8e ordena en captura. Ea capturado. Nota oflcial. Ei remitido a Francia.=Vuelve a aparecer en 1870.

1

En el esta lo de nbsoluta manecia la Araucania haata

en que perindependencia 1860, no habria sido raro que una nacion estranjera golpe de mano arrebatandoaudac e intelijente hubiese futura hsciendo causa copobîacion. poner en peli-

como lo hem js hubieee noila, intentado o que

nianifestado dar un

un aventurero

su tuerte querido corapartir mon con las aspiraciones de au primitira 1 fué In que intenté, Uegando buta

2?9
gro el plan de operaciones 1861, el célebre aventurero sobre froncer Arauco iniciado en que se titul6 Anto-

nio Oretie I, Rei de la AraucanU. Aventurero babil i osado tuvo el suficiente crecion

tino i die-

entre las tribus araucanas, hapara introducirse cène estimar de ellas i proclamarse por fin en plena asamblea o parlamento, Rei de la Araucania. Todo esto lo habia en su trato intimo en mui poco conseguido i constante con los araucanos. tiempo

De modo que cuando el coronel Saavedra comenzaba a ejecutar en 1861 su plan de ocupacion de la Arauel ânimo de aus cania, ya Orelie I tenia predispuesto svbditos bus contra nuestro una para oponer los dominios de su reino, las triejército i aleccionadas tenaz resistencia al invasor de hasta el estremo de que tuvo en masa a los arau-

antes que sublevara que capturârseles canos como lo habria hecho indudablemente. iQuién nos habria

respondido despues del porvenir de aquella privilejiada i vastisima rejion, el verjel deChile, o como la llam6 uno de nuestros mas brillantes escritores, el Pequeno Chile, si Oretie hubiese sido afortunadof El asunto no era pues para bromas. tl quién por fin era Orelie Il del que en el ano de 1860, en prosecucion de ser el arbitra plan que ya ténia sin duda concebido futuro de los destinos de la Araucania, se enrôlé entre chilenos de Valdivia algunos comerciantes que hacian Sdbese en esos vie^upos, como en la frontera norte, el comercio en sus tierras i efecintroduciéndoae con lco runacanos, tuando con ellos al efecto teiat comerciales, i licoreR por animales etc. transacciones cambiando

àSO
De este modo se introdujo mperial i sus inmediaciones. Procuré hacers^ Orelie I hasta las tribua de

de relaciones

con

observando i e8tudiando importancia, sus usos i costumbres con marcada predileccion. de donde habia ealiRegresô poco despues a Valdivia

indios de algunos al mismo tiempo

do de alli de diriji6 a Valparaiso, en luego a Santiago, en seguida a varius otros pueblos del norte, ocupâmlose el cuidado i crianza de caballos, i otras veces sin ocupacion ninguna, viviendo de la proteccion jenerosa de algunas personas caritativas. Mas tarde, en 1861, la prensa solia rejistrar de vez en cuando articulus firmado por Antonio Orclie L, Iiei de la a lo cual nadie daba importancia Araucania, alguna, por ocultaba su nombre que el autor de esos articules con el disfraz de esa firma elijiéndola por seud6nimo. Tampoco persona alguna tomaba a lo sério esas pucreer blicaciones. ai lanzarlas seducir Sin embargo, Orelie I. tenia formado ou plan a la luz pùblica, que no era otro que ol de la atencion hàcia su persona i sus pro-

i atraer

en Francia. pésitos de sus compatriotas Esas publicaciones las dirijia directamente a Francia a los hombres de Estado, a los a jefes i ofiperiodistas, ciales del ejército i armada, industriales, artistas, erapresarios de teatros, fabricantes de tejidos etc. etc.; a todas aquellas personas en fin que él creia pudieran teres en sus miras. Conservaba con ellas frecuentei le ligaban alguua de lu cuales ettrecha amistad. tener in-

comunicaciones tambien relaciones

i con de

281
En estas comunicaciones tltulo se daba el titulo de Soberano, que empleaba en su correspondencia oficial. En Paria tenia un ajoute especial, o Enviado Estraordirwuio eticarqado de négocias, comisionado de recibir, ofrecer empleos i tramitar todas las solicitudes en la administracion de cJ.quiaicion de del reino de la Araucania, se

bautiz6 con el nombre de la NUEVA Fuamcia. que Cuando fué capturado chilenas por las autoridades en su poder esta revelaciones. encontraron

II

Cuando el jefe delà ocupacion de la Araucanfa iba a iniciar ei avance de frontera, fué* avisado a fines de diciembre de 1861, por el comandante de policfa de los Anjeles, que existia en el molino de "San Dliguel" de propiedad de don Juan Descart, matrona esposo de 1a respetable de aquella ciudad Bftfiora Juana Maria Ruiz i Aidea, que en ese molino un francés de una figura existfa, décimer rara i estravagante que lucia una gran melona, como la los indios, i que se titulaque acostumbran vulgarmente ba Rei de Arauco, lo que cause uaturalmente iralidad sobre todo en los que jeneral, relacion que hacia el jefe de la policfa. Pocof diu deipuei el Rei se truladaba a cm de escuchaban la

au paitaao dou OArlot con tlruno de lot indiviéuof proeurrt oontraer relaciones oonooedorM del interior de Arauc;o i que ettaban relaoionsdos con oecinuer de alguna iinportanda. Sin major

a Nacimiento, en doude Onfrai,

282
m proporcion6 a un in?ididuo Lopez, iodio i a otro indiriduo emi-cfriliaado, llamado Juan Bautista hombre Rosales, bueno i mui estimado entre los indk* Luego Ordie entre en trato con ellos para que lo Uevtra* a 1m reducciones de Manil, que en esos dias abia fallecido, dejando por sucesor a su hijo Quilapan, tribus te habian conserrado eu, en pugna siempre ooa lu autoridades del pais, xiendo los primeros en tomar lu armaa en toda aublevacion o guerra contra nuettro ejérc;to. Est.. tribu fueron mui adictas al rei de Eapafta, i en sus conversaciones hablaban pritadas •iempre de la proxima vuclta dd rei. Ordk hizo grandes ofdrtas a sus guias i lee firm6 un documento por dos mil peaos (2000 $) pagaderos el dia qae fuese reconocido coma Rei de Arauco por el gobierno en Era pobre jente no se di6 cuenta Santiago. pot el momento de la importancia de eea oferta; i como tu jMfcoft-rw no tenia un centavo en au bolsillo de que se euidaron ellos de proporcionarle ditpotier, caballos i manteneion natta praentarlo a los caciques arribanos. Tan luego como Ordie se puno al habla con el primer cacique, pidi6 a este una reunion al dia siguiente oon el mayor numéro de caciques i de indios que se pudiera, porque, decia, ténia grandea cosas que revelarles. ai siguiente dia concurrieron Efcctivamente, no menot de coatrocientos araucanot. Coloedse en el centro de un droulo que hiso formar de los indios i principaler, allf lu signifie^: "que dl era hijo del rei da EspaSa; que lo mandaba en padre para tomar el mando de ella i taharkt de la guerra que let iba a hacer el gobierne «fciïeooî i que por el contrario estaban en el deber dificultad

283
de reconquistar todos los pueblos que les ténia uaurde Chile: que para esto neceaipados el gobierno. taba con cuântas lanzas contar saber podria para los araucanos sus ejércitos." Alentados con organizar taies le observaron que si era cierto lu proposiciones, que les ofrecia, podia contar con doce mil lanzas. Uno de los caciques, mas cuerdo que los otros, diri-

jiéndose a los demas les dijo: "este caballero mas parece loco que rei, porque si lo fuese vendria con sus canones i i no solo como viene a pecon sus soldados a ayudamos les demos lanzas." A para que nosotros esto contest6 Orelie,: que todo su ejército le llegaria pronsolo a prevenirlos del tô porque él se habia anticipado peligro que los amenazaba. dirnos ausilio que Manil, jefe de ellos, les espuso decia que el rei de Et3paria debia volver i que este nueseria el hijo del de Espatia vo rei Oretie, seguramente i que convinieran Acto continuo en aceptarlo como a tal. les dijo el amigo de Orelie que "vivaran a su Rei" i asi lo hicieron los de la junta. En seguida repartiéles ra de cortas dimensiones signo de su manclo. Antes de retirarse el rei proclamado, de color verde una bandei azul como Otro indio

de la junta dar cuenta a otras tribns de lo que ocurria, debiendo celebrane otra gran reunion el 4 de enero de 1862 en los llanos de Angol eu union de loa indios abajinos. acordaron»los Orelie Nueva queda Francia. en consecuencia proc,lamado Rei de la

284

III
Sorprendidos taba i temiendo los guias Lopez i Rosales de lo que paser c6mplices de Orelie, dieron cuenta de Nacimiento de la actitud de este i i como esta situacion un plan para capturar se realizo" con felicidad segun comunicacion siguiente: "Anjeles, Seiïor Ministro: "El comandante de armas de Nacimiento, con fecha etiero 7 de 1862.– equivalia a un al osado avenconsta de

al gobernador de los araucanos; peligro turero, lo que de la detallada

se combine

N? 5.

de ayer, me dice lo que sigue: "Desde que df cuenta a V. S. de las noticias

traidas

i otras personas que salian de por algunos comerciantes la tierra, referentes a los actos i operaciones que estaba 'et titulado rei de los araucanos", poniendo en practica i de lo espara mover los indios en contra del Gobiemo tablecido hasta hoi, esas noticias a llegar principiaron mu continuadas i con un caràcter mas alarmante, hasta que el 4, ouando tenia un propio para mandar a los Anjeles a dar cuenta a V. S. de las noticias que hasta las tres de la tarde me habian llegado, recibi otro mandado de Canglo con una carta del mozo que de este pueblo aliô al frances-rei, en la que me incluia acompafiando trea pagarés dados por Orelie Antonio 1 en su calidad de rei; i de palabra me decia por medio del propio, que au situacion en là mas aflijida para log paeos que ya

285
ténia dados por las disposiciones de éstos en su favor i por lo que pensaba poner en prietica a continuacion. Que si era ausiliado por mi con altalvez le seria posible apoderarse guna jente resuelta, donde el 4, a las doce del en el Malleco, de él (Orelie) Orelie entre los indios, invitado dia, llegaria para tratar con el cacique Trintre a dar este paso por el cacique Fermin Melin. eran "Como su senorfa puede juzgar, las cireunstancias déciles; i de tomar una medida to, porque concluido el negocio al interior a continuar Orelie regresaba con los caciques mia comprometer era preciso fuese prono entrevista con Trintre, lo principiado de acuerdo con él. Te-

que ya estaban de los que fuesen a sela existencia Bautista cundar lae miras de Juan Rosales, que fué el que no desempefiada que me hizo el propio, i tambien se dièse logar la comision con el tino que era necesario, alarde la revuelta al incremento que cou caractères mantes dar una se iniciaba. pequefia En esta situacion me resoM a mancon que puesta de acuerdo partida a Orelie en el Malleco i lo conduRoeales sorprendiera jese a esta plaza. "A las nueve de la noche del dia 4, don Lorenzo Villagra, el teniente de police dvica soldados de caballeria un cabo i cinco Qaintana, salieron de este pueblo a la

empresa indicada. una de las "Di 6rden que desde Tolpan se adelantsee se matchaba en sa partidas para dar aviso a Rosales que i que despues partiese otro a saber el reaulproteccion, tanto el resto de la partida mientras tado del primero; i oculta, pero de modo que pudiseminada marcharla dieeen prote}erse en caao de ser atscados.

286
"El primer envi ado di6 noticia al segundo que Rosaies estaba entreteniendo a Orelie en los Perales, a orillas del Malleco i a inmediaciones de un carrizal, pero que habia algunos "La partida indios. avanzô dejando asegurada su retaguardia, ocultamente, lleg6 al lugar en que estaba Orelie i echândose Quintana, sobre le quit6 su espada obltgàndolo a montar a caballo, partiendo con la presa un poco mas que lijero; i a ks seis de la tarde dei dia de ayer se encontraba el rei de la Àraucanfa en este pueblo, rodeado de la multitud a un loco que pudo que compadecia ser de funestas de los consecuencias por la ignorancia a dar crédito a Io fabuloso i emindios tan propensos bustero. "Puesto la sumaria en incomunicacion Orelie, he mandado formar a V. S., asf como un inventa-

que acompano en el que se han encontrado dos de rio de tu equipaje las banderas que llevo, i de las cuales hai algunas que reparti6 que hai nuevo entre los papeles, del proclamas, proyectos para la organizacion mandadas desde Franreino, car tas i solicitudes entre como los caciques; muchos

cia para obtener destinos en la Nueva Francia, titula a la Ararcunia en sus papeles. "Sin

ei sumo ^ado de ignorancia, fanatismo i preocupacion de los indios, todo lo ocurrido no seria mu que la repeticion de lo que tantos locos ban hecho. Pero la lectura que a la lijera be podido hacer de los papelea en la cartera i equipo de Orelie, me ha heencontrados cho ver con senti miento que este loco ha tenido btaUnte talento a creer para bacer tan locos a otros, que han llegado en la realizacion de ese reino, o nueva Francia,

287
el mejor tratamiento posible, compatible con su seguridad: se le ha entregado todo su equipo, reservando les papeles que maiiana junto con su dueîio remitiré a V. S. a los Anjeles. "Para si lo tiene a que su senorfa se sirva aprobarlo, bien, i ordenar el pago, pongo en su conocimiento que hasta hoi i sin contar los gastos que orijinarv la conduccion de Orelie 50 pesos. "He creido voluntad a los Anjeles premiar de don he gastado de mi bolsillo la buena "Orelie recibe

justo i desinteres

con un obsequio Lorenzo Villagra

el encargado de la empresa. A Rosales sos i a los civicos una gratificacion correspondiente. comunicaré a V. S. lo que sepa del interior, "Luego referente al.efecto

que fué he dado 10 pe-

que baya producido en el ânimo de los indios la captura del titulado rei de la Araucanfa." "Lo trascribo a V. S. advirtiendo que el individuo a se encuentra que se refiere la nota precedente actualmente en la carcel de esta ciudad a disposicion del juez para au juzgamiento. Aunque a la simple vista hace creer sea un demente el dicho rei, sin embargo hai motivos para juzgarlo como un aventurero bien criminal, pues no ces6 durante eu permanencia en el territorio de seducir i araucano, halagar los instintôs de los salvajes para atacar las plasu de frontera a cuya invitacion se prestaron mui gustosaa las diversas tribus. "Dioe guarde a V. S.
COBNELIO il wftor ministre de la Oucrra.11 SAAVEDRA."

del crfmen

288

IV

Capturado pues Orelie ,con toda su correspondencia, en la que se encontraron los antécédentes ya referidos, a juicio. Comprendiendo éste la gravedad de 8u delito, tratô de aparecer como loco, i al efecto de todas empez6 a dirijir circulares a los représentantes las naciones, sin dejar de empeflarse i de suplicar a las personas que lo visitaban en ou prision para que influyesen por el perdon de au vida. El coronel vendrîa ministro hacer Saavedra con tal al gobierno lo que coni de acuerdo con el aventurero; consult6 fué sometido

frances, se convino en declararlo loco i remitirlo a Francia en un buqu6 de guerra, como se hizo. Sin embargo, a los ocho aûoa mas tarde, esto es, en 1869 volvia de nuevo a aparecer Orelie en los campos de la Araucania, una sublevacion provocando jeneral contra loa pueblos del sur i nueatro ejército la que Ileg6 a estallar como lo veremQa maa adelante.

CAPITULO

XI

OCUPACION

DEL LITORAL

ARAUCANO

Los araucanos ante nuestra guerra con Espada en 1865.– Inten tan uns sublevacion jeneral. Conquiata de la costa de la Araucania.– Eatratatajema del coronel Saavedra. Ocupacion de Quidico. Ocupacion de Qaeale. Desembaroo de tropas.– Un hecho curioso.– Beatiaa i mûaicotu Parlamento de Tolten. --Actitud hostil de lot araucanos.– Entrada del "Fotforo" al Tolten.– Asombro de los araacanon.– Elocuentes palabru de un cacique. Sostiene en el parlamento la independencia de la Araocanîa.– Oenpmoion de la plaza de Tolten i la vohratad de lw •raacanoa.– El brujo de Chile.

1

a aprovecharse de dispuestos siempre situacion crltica'en el pais cualquiera que se encontrara i recobrar la aufronterizas para destruir lab poblaciones una gran sublevacion en 1865 en circunstancias que nos hallâbamos mas empeiiados que nunca en la guerra con Ëspana. Prtncipiaron por ejecutar mulones en diverses puntos de la Araucania, hasta obligar don Basilio Urrutia, jeneral rras del interior una espedicion en noviembte niente coronel que no obtuvo del mismo don Pedro resultados al jefe de la alta frontera enviara a recon-er las tiecomo de mil hombres del entônces tesin embargo, tonomiade 8u territorio, intentaron

Los araucanos

ano al mando

Lago; espedicion, positivos.

290 i otros eran lus cabecillas Trintre de la Quilapan, gran sublevacion que se intentaba para invadir las poblaciones circunvecinas. fiel. Colipf permanecia era el sucesor del vicjo Mafiil, como hijo Quilapan de este; i a su vez Quilahueque, suegro de Quilapan. A fin de contenerlos, el jeneral don Basilio Urrutia convocaba a un gran parlamento el 3 de diciembre a las tribus abajinas para llamarlas a la paz, la que ofretieron el alzacon lo que se pudo contcner luego despues, miento. Con motivo biernu defensa liamaba de la misma al coronel el gogueiTa con Espafia, Saavedra i le daba el inando i Solo Juan

de la costa compredida entre el Bio Bio i la provincia de Valdivia. A fin de utilizar las fuerzas que ordel Gobierno ganiz6, solicit6 autorizacion para ocupar la costa araucana, lo que se le concedi6 dejando a au el evitar complicaciones con las tribus de la prudencia costa que podia ser peligroso en tales circunstancia. En la época referida los diarios daban cueuta de publicaciones hechas en Espafia suscritas por el seiror Rivadeneira en que aconsejaba al jefe de la escuadra en la costa araucana alguespanola hiciese desembarcar nos sarjentoe animosos provistos de abundantes toneles de aguardiente, i que con solo eso tendriu Chile butant en que entretenerse para dominar la rebelioii de la Araucania, que por tales medios se obtendria. no despreciô esas insiuuaciones; i por el contrario las utiliz6 para realizar sus propositos, mandando al efecto emisarios a las tribus de la costa, i Saavedra aun a las demas del interior, anunciândolcs el peligro El coronel

291 que corrian de vol ver a ser dominais por la Espaïïa; i a ayudarlos con una

que como amigo de ellos estaba pronto sus fuerzas. recomenddndoles mui principalmente constante vijilancia sobre el litoral,

asi cualpreviniendo quier desembarque de tropas espanolas. Esta combinacion produjo el etecto que se deseaba, pues teniendo el corenel Saavedra a su cargo proveer a las necesidades de las provincias de Valdivia i Chiloé, daba esto lugar a una frecuente comunicacion de nuestras naves con las provincias australes i el puerto de Lota, donde residia el cuartel jeneral de las fuerzas destinadas a la defensa de la costa. Esta circunetancia dra a los permitia ordenar al coronel comandantes de las referidas naves Saaveen sus nuestra escuadra i socorrer

a la costa araucana e viajes al sur, que se aproximaran hicieran movimientos llevar sospechosos que pudiesen la alarma a aquellos indios, i creyeran que eran buques lo que sucedi6 efectivamente, espanoles, pues no se hicieron esperar las exajeradas noticias que a este respecto trasmitian los indios. A mediados de de enero de 1866, tres de nuestros buques se dirijian ai sur, i creyendo el coronel Saala ocupacion de un punto en la costa araucana, pidi6 a los comandana i no retardar

guerra vedra oportuno conveniente

tes de aquellos se detuvieran algunos momentos frente la costa de Quidico, cafionazos disparaudo algunos echando coronel parase El botes al agua. AI mismo tiempo don Eduardo Cuevas, destacado 300 hombres arribo de las tres armas

se prevenia al en Lebu, prein-

para marchar

mediatamente

que 8C le diese 6rden. de nuestros buques al lugar indicado,

hizo

un vivo temor en aquellos indios, despertar a ese movimiento, que dieron enormes proporciones solicitando con empeno la proteccion que se les habia ofrecido, la que no se retardé un momento; i el dia 25 mes ocupaban nuestras tropas la caleta de Quidico, dando sin tardanza principio a la construccion del fuerte que se levante en ese punto i que sirvtô para imentre las tribus situadas entre el pedir todo movimiento Imperial por el sur i Lebu por el norte. Tal fué la estratajema que permitiô a nuestras a Quidico, sin resistencia ocupar tranquilamente araucanos. de ese

naturalmente

tropas de los

II

Habiendo minara

propuesto

el coronel

Saavedra

la ocupacion de toda la costa nombre con fecha 12 de noviembre de ese ano jefe de la division que debia Uevar acabo ese trabajo. El aviso anticipado que se le habia dado a los indios del movimiento recelo nific6 del aur para buenas de tropas para este fin, fué iecibido con i desconfianza. Para disipar esos temores sigel coronel Saavedra a los caciques de las tribna

que se teraraucana, se le

de Imperial que deseaba conferenciar con ellos tratar sobre la defensa de esa costa i establecer relacionea de amistad con fijando como hoi existe la plaza de ellos,

punto de reunion el lugar donde Tolten. Efectivamente, el 23 de diciembre llagaba el coa Queule ronel Saavedra acompanado solo de su alu-

293
dante el sarjento mayor don Gregorio Urrutia i el teniente 1? de la armada don Francisco Vidal Gormaz H. Luego, en compafiia de éstos i la de algunos capitanes 'i amigos, lleg<5 ese mismo dia a la mision de Tolten en donde conferenciô con algunos pocos caciques que coneuriieron a ese lugar. Mas como ellos no se considerasen autorizados para accéder a lo que se les proponia, se convino en celebrar un doce dias despues parlamento en ese mismo lugar. El coronel Saavedra al dia siguiente a Valdivia en donde reunia las fuerzas i eleregresaba mentos que debian servirle para ocupar a Tolten. Ocurria ent6nces mucha miseria en esas tribus i se les obsequiô un poco de trigo, asegurandoseles que para el dia del parlamento se les socorreria en mas abundancia. Antes conferencia de abandonar el punto en que tenia lugar la recibia aviso el coronel Saavedra

anterior, de que los indios se manifestaban hostiles i que su presencia sin ninguna fuerza de respeto hacia peligrosa su • en aquel lugar, lo que era corroborado permanencia por el movimiento de correos de una tribu a otra llamando ajunta para celebrar acuerdo. El 5 de enero desembarcaba dé artillerfa chos i 350 infantes, i elementos en

de guerra en los vapores Ancud, Fotyoro i Antonio Vatrasportados con la tropa. El 7 llegaba el coronel ras, conjuntamente Saavedra con su division a Tolten tambien acompaSado del intendente Garcia de la provincia de Valdivia, don Rafaël Reyes. Ocurr6 un hecho curioso

una baterfa Queule todos los vfveres i partede construccion, que eran

al llegar la tropa a su alo-

294
jaraiento. Al resonar las bandas de mùsicas con sus acor-

vez se oian en aquellas rejiones, des, que por primera entre esos inprodujo una impresion dificil de esplicar los animaabismados. dios que cscuchaban Ademas, les que pastaban en aquel lugar, empezaron al principio a correr; pero luego, reunidos en gran numéro, se dirijieron en tropel sobre la division, lo que obligô a detener la de un enemarcha de la tropa para resistir el atropello ello no mas, se not6, que todo migo tan inesperado; era sino el efecto pioducido por la mùsica. Esas masas de al lado de los mûsicos a quienea ganado estrechabanse hacerlo en las como nuestros pueblo acostumbra seguian paradas militares. del dia 8, llegaban En la madrugada los caciques e indios de las reducciones cullan, al campamento de Tolten, Pu-

Boroa, Molco, Pitrufquen, Imperial, Cumuy, i otras, aceptando ast la invitacion Villa-Rica Maquegua, que se les habia hecho. Pocas lo, tuvo rencia, los saludos de estihoras despues, i terminado el coronel Saavedra con ellos su primera conte. en la cual les manifesta a mal; que su presencia en aquel en protecque él llegaba

lugar no la tuviesen cion de su territorio

i de sus intereses, que eran los mismos de pueblos de la Republica que se encontraban amnnazados por la guerra que se sostenia con sus antiguos "daban que enomigos, los espanoles. Ellos contestaron las gracias al coronel que mandaba la tropa i al gobierno; pero que ellos eran bastante fuertesi valientes i en consesus campos i sus intereses, para defender cuencia, que harfa mui bien él coronel en mandarse dar con sus soldados i que ellos no lo necesitaban." mu-

295 les significÓ que él no ténia el prop6sito de quedarse en sus tierras contra 1a voluntad de ellos, necesidad de detender los intereses pero que teniendo del pais en jeneral, no podia confiar a ellos que carecian de toda organizacion militer la mision de impedir que los buques enemigos penetrasen por sus rios, i fueran sorprendidos la noche ménos pensada con el desem.barque de tropas espailolas. Aras ellos respondieron clue eso no podia suceder porque la desembocadura de sus rios en el mar lo defendian grandes serpientes, que no la entrada permitian barra del Tolten. Ténia de ningun buque, aludiendo a la El coronel

a la diez de la manana, lugar esta conferencia i precisamente el vapor Fosforo reciba 6rden de aprovechar el alta marea a las 12 de ese miamo dia, para vencer hecho la barra del Tolten, cuya esploracion se habia con anticipacion. Esta circunetancia la aprevecho el coronel Saavedra, una ocasion feliz en realizacion de que nunca deaperdici6 sue propdsitos, e invit6 a los indioe para pasar a la dedel Tolten, i les dijo que él haria una sesembocadura fiel a uno de sus buques i verian que entraba min inconveniente. Se practico la operacion antes acordada, i con el Fotforo al Tolten gran fortuna penetr6 con gran asombro de los indios que presenciaron asombrado este acontecirniento. El parlamento continue pues al dia siguiente i en él volvieron a insiatir en su negativa; i dirijiéndose al coronel Saavedra el cacique que ténia la palabra en representacion de la junta, le dijo con vehemencia i fuertemente impresionado, lo siguiente:

296
ino ves este caudaloso rio, estos dilatados bosques, estos tranquilos campos? Pues bien! elios nunca ban visto soldados en estos lugares. Nuestros ranchosse han envejecido muchas veces i los hemos vuelto a lerantar: nuestros bancos el curso de los arios los ha ot.ros nuevos, i tampoco apolillado i hemos trabajado vieron soldaaos: nuestros abuelos, tampoco lu permitieron jamas. Aboral jcômo quereis que nosotros lo permitamost humilies N6! n6! véte coronel por mas tiempo a este lamentos con tus soldados; ellus no nos nuestro con "Mira coronel:

pisando acto, no

suelo." (1) Los concurrentes conmoverse entereza a esos

pudieron ménos de exhalados con tal ternura i

defendiendo la inpor ese altivo araucano de au suelo, de sus usos i costumbres dependencia que eentian amenazados. El coronel Saavedra tanto, invitandolo le ténia designado da un buen numéro mntica. consigui6 tranquilizarlo despues a paear al alojamiento donde los esperaba abundante de toneles algun que se coinide

de mosto i las bandas

La fiesta dur6 dos dias, en la que indios i soldados fraternisaban como bueno4 amigos; pero estos ültimos conservando 8iempre la mas estricta disciplina. Tal fué el resultado la plaza de Tolten; i medio i aunque empleado para establecer les indios no convinieron

en esa ocupacion ni en la de Queule, no espresamente resistieron tampoco a loi trabajos de fortificacion que sin se emprendieron, los que, ocho dias përdida de tiempo

Palabra*twttulea iUIcaciqueBMUcioutdo, comopueilen ainstiguario l«m qw le oyeton,i que aun •ubivri* cnmoet jenrral Snavedmi otn«. ra,

297 despues, ponian a la tropa al abrigo de cualquier sorpresa mejoraudo la fortaleza i poblacion que se delineô harta dejarla libre de todo amago. Ante estos hechos no era estrauo que lua araucanos llamaran el brujo espaiiol al coronel Saavedra. el parlamento indicado se tra,t6 de a inspirar los indios la mayor confianza, i para el mayor éxito les signifiée el coronel Saavedra qup al retirarse de aquenos lugares iba a dejar al inando de las tropas al comandante don Juan Contreras qi e era de la misma san^e de ellos, lu que re jibiercr. con sumo contento manifestando vivos a sérias doseis de jefe, couocerlo. se présenté Prevenia ellos, do oportunamente lo que di<5 lugar el referido Con

investigaciones para averiguar el lugar de eu narimiento i familia a que podia pertenecer. Se les liizo comprender que de los datoa que se tenian, habialacnenciadeque perteneciaalas reducciones del Cautin. Con tal antécédente doscubrir creyeron que dicho comandante a cierta familia pertenocia indijena que habia mandado a uno de sus hijos al cura de Valdivia, quien los habia engaûado, asegurandoles que habia muerto. Persuadidos seIlam«Salos concurrentes de haber un feliz descubrimiento, que se encontraban entre los hecho

una escena de Prodûjose abrazos i lâgrimas de contento que al aforprodigaban tunado primo que seencontraba en tan brillante situation. A todo esto el comandante ba mui satisfecho del papel eentar el coronel Saavedra no se encontraContreras, que le habia hecho reprei qniso dar la preferencia

parientes al parltimento.

298
a ot.ro de ]os jefes coinpafieros a quien euponfa ménos hermoso que et; pero al fin se tranquiliz6 con la idea do la herencia que podia percibir de sus padree, la que no tarde en reclamar de sus parientea deReconociendo toe la justicia de au pedido le aignificaron, si, que todos sus hdrmanos habian sido mui enamorados, i por e8ta eauea eataba menoscabada la fortuna de sus padres. Este orijinal de la ocupacion de Tolten fué episodio altamente de Contreras celebrado, i sin laresistencia para de familia que Bcguir adelante en las intimas relaciones bnbia adquirido, se pudo haber obtenido ventajas de imen las relaciones con los indios. portancia

III

Vuelto

los indios a sus bogares

fueron constantemente

de nuestras carinquietados por loscriminalesescapados celet i que vivian entre ellos, logrando excitar el aniino de lutribus de Boroa, Imperial i otrae; i a fin de impedir los ne les Uamô a planes de levantamiento que abrigaban, un nue?o parltmento, el que turo lugar en el Imperial el 28 de enero, preeidido por el ayudante masarjento don Gregorio dando por re yor graduado Urrutia, sultado que volviera de nuevo la tranquilidad en el animo inquieto de estos indios. la desemboAunque se trat6 de ocupar militarmente cadnra del rio Imperial, no se efectuô de porque loi reconocimientos se hicieron de la baque ent6nces rra de eae rio, i los hechos anteriormente por el te-

299
de la Armada, don Marcial resultaba Guiman, i braveza que se notaba en que las inuchas rompientes la barra de ese rio, no su acceso a las embarpermitian caciones i, en consecuencia, carecia de importancia una poblacion en esa situacion aislada i que se encontraria sin porvenir, dejando de para mas tarde el prop6sito reconocimientos mas perfectos i resolver ese practicar problema. la ocupacion de la costa araucana con el establecimiento de las plazas de Queule, Tolten i Quidico, unicos puntos accesibles en esa costa, se consiguiô afianzar nuestro dominio en ese litoral i establecer una entre nuestras provincias segura comunicacion del cenque hasta ent6nces era diflcil i peligrona. Fneron de mucha utilidad en estos trabajos los servicios los capitanes de corbeta que prestaron don Juan E. Lopez, don Julio 1? don Lynch i el teniente Francisco Vidal Gormaz. pasada al Ministerio de la Guerra con fecha 10 de mayo de 1867, se di cuenta detallada sobre todo Io concerniente a esta ocupacion i al raismo tiempo se trata en ese documento terminar la linea del rio Malleco. de la necesidad de En la memoria tro i sur; comunicacion Terminada niente

CAPITULO

XII

EL

MALLECO

i 1867-C8.– Fnndacion de la linea dol Malleoo.– Don Federioo Errararii el joronel Saavedra.– Entreviata entre ambea mbre avance de la frontera norte.-Preparile el coronol Saarodra a fnrtificar el Malleoo i abrir Parlamonto. Lai tribun abajinu i arribanae. campafia. En campafia. El Difioultadea que se preaentan.– Loi araucanoa en actitad hoatil. le caciqae Qailahaoque.– Conf ereeia con el jefe de operaciones exije oedon de terrenoa para fundar foertea.– El daeflo del Malleoo.– loi Et caoiqns Nahneltripay.– Cède el terreno exijido.– Deaapnieban arancanoa a Nahueltnpay.– Reûnenae dos mil combatientea.– Diaoér«anw enaegnida.– Fortiflcacion del Malleco.– Nncvo» intentoa deanbleel ooronel Saatedra por medio de hàbilea eatratajeTacionet.Sof6oalaB mat.– Loa inerte* sobre las armai. Deponen sus lanzas lut snblevaüor. Termfnaae la fortiflcacion.– Loi araacanos en pat. Dhrfdeae el maado de la fronters.-Marcha otra vez el ooronel Saavedra do jefe de operacioaes en la ooata araucana.– El joneral don Manael Pinto, jefe de la alta frontera.

A mediados

de 1867 se trasladaba

el coronel

Saavedra

a Santiago, i el seflor ministro de la guerre don Federico Err&zuriz le pedia volviera a tomar el mando de la frontera norte i llevara acabo la fortificacion i avance de la linea sobre de Angol. el rio Malleco, sirviendo de base la plaza

301
El coronel Saavedra manifest6 al senor Errazuriz operacion tan delicada ta no podia realizarse confinnza mas absoluta i de tanta responsabilidad sino por un jefe que mereciese que como éala

del gobierno: que él tenia motivos suncientes para considerar que carecia de ella (refiriéndole, al efecto a la situacion que se le cre6 el ano de 1862, al iniciar la ocupacion de Arauco); por lo tanto no estaba dispuesto a soportar las intrigas contra su persona circunltancin que en aquellas soportô: que las circunltancia de tener respeto i consideraciones por loa hombres de la administracion anterior, que tan mal mirados eran por la presente, dieran motivos a los rninietroe de 1862 para crearle otra vez aquella situacion tan molesta. le signifiée que él nada ténia que obserrnr respecto de la lealtad para con sus amigos que el gobierno miraba solo en él al caballero i al jefe que habia dado pruebas de haber dirijido con acierto el avance de frontcra; i que si no se prestaba a tomar a eu cargo el establecimiento de la linea del Malleco, él no confiaria a otro jefe semejante coinision: en consecuencia, se privaria Esta Saavedra borrador tr&mites al pais de sus beneficios. actitud del senor Errazuriz decidi6 al coronel coronel el El aenor Errâzuriz

a no vacilar, i eatendi6 el mismo de su nombramiento e instrucciones ministre mandandolas de estilo,

t6 el senor

que acepal secretario para los

con fecha 25 de julio de 1867, segun nos lo ha escrito, en apuntes dados, un polftico eminente adicto a aquella administracion. En octubre te trasladaba el coronel Saavedra a la fro.itera para reunir la8 fuerzas con que debia operar i celebrar un parlamento el de noviembre en la plasa de

802
i despues de Angol cou las tribus abajinas i arribanae, eu conferencia principiar la fortificacicm del Malleco. se efectu6 el dia citado i anistieron las El parlamento abajinas en numéro de 900 a mil; pero lus arridiciendo se escusaron banis o moluches que no podian reunirse en los campos de los abajinos por no estar tribus en buena cion por mo natural Esa relacion con ellos, lo que se acept6 sin vacilai antagonisel aislamiento convenir mantener entre esas tribus. dié el resultado

puea, que se esperaba; a dicha ocupacion, esos indios, no opusieron resistencia porque lois fuertes que iban a con*truirse principalmente de eue rien posesiones en eu mayor parte estaban reunion vales. Como habian tendrian manifeatado los a-ribanoe que ellos no en celebrar dentro parlamento se reunieaen el dia 18 del MaHeco

inoonveniente

se les previno de sus posesiones, en el Caillin, punto situado a inmediaciones

de los Andea, a en la ceja de montafia de la cordillera cuyo lugar lleg<5 ese mismo dia el coronel Saavedra con las iuerzas de su mando; a loa indios pero no encontr6 faUandv» nef éstos a sus compromîsos. moluclet, AI iqiguiente dia se supo que aquellaa indiadaa se reunian armadas embargo, au deslealtad, gran se maiularon en numéro emisarios i en actitud hostil. Sin reconviniéndolos por a conferenciar

i que si no se prosentaban en jefe, pasarfa éste a ou@ posesiones con el comandante en wn de guerra. En la tarde del 20, avissron que a la mafiana el cacique Quilahueque siguiente se presentaria con el copara entenderse que habia rido comisionado a la hora sofialnda, aquel ronel Saavedra. Efectivamente,

-r- 303 de otros mas i con una comitiva acompaftado indios se preaent6 al campamento, quedando Quilapan con toda au indiada a dos leguas de distancia al sur del Malleco. cacique decien En las conferencias despues peto por Saavedra establecer Malleco. que se tuvo con de haber este manifestado mucha los prop6sitos del gobierno, le exiji<5 el coronel la cesion o venta del terreno neceeario para los fuertes que debian vijilar los pasos del Contesté Quilahueque que no eataba autorizaQuilahueque, sumision i res-

do para ello, i que esos terrenos eran propiedad del cai como 8e encontrase cique Nahueltripay, presente dicho cacique se obturo la cesion de esos terrenos. i los auy s el el cacique parlamentario resultado de su comision, fué la cesion de desaprobada terrenos para los fuertes; pero sabiendo pocas horas despuee que las fuerzas del gobierno trataban de castigar en resistencia, se dispersaron los dos mil combatientes que estabau reunidos regresando a sus hogares. Esto di6 estudiar los lugares lugarpara mas aprop6sitos para fortificar el Malleco desde loo de la espesos bosques cordillera de los Andes a la plaza de Angol. Una vez fijado esos lugares se las guarniciones. procedi6 a establecer i las obrae de defenaa necesarias para au resguardo. El comandante en jefe regresaba a Angol el dia 23 con el sobrante de la fuerza, satisfecho de los resultados obteaidos. AI comunicar

304

II
En los primeros jefe de operaciones comunicaban dias de tenin los ajentes que el en el interior de Arauce, le diciembre

de una gran sublevacion todas las tribus del interior para impeque preparaban dir la construccion de los fuertes en la linea del Malleco, i que lits invitaciones que recibian de las tribus arribanas, las abajinas eran acojida* favorablemente. Ademas que los subie vados en numéro a atacar aquellas de cuatro mil lanzas marchaban posiciones. el jcfe de operaciones Comprendiendo que una vez rota las hostilidades le séria mui embarazoso realizar la construccion de fuertes antes de la estacion de las Uuvias con la poca fuerza de que podia disponer, pues su mayor en guarnecer la antigua lfnea del parte estaba empleada Bio-Bio i protejer loa campos i poblaciones entre ambas ltueaa; tratô de evitar todo choque en cuanto le fuese del caso para potible, touaando ântes las disposiciones reaiatir cualquier ataque ya sobre la nueva linea o sobre los campos i poblacionce del norte. este propâsito, di6 una babil comision a Juan Baustista Rosales, (el mismo que antes .1habia acompafîado al rei Antonio Orelie, en su escursion a las tribus arribanae en 1861), individuo que ahora servia de correo i que contaba interior. entre la plaza de Angol con numerosas relacioncs i la de Tolten, en los indios del A fin de llcvar adelante

dandole

noticias

305 Convino que case penetrara a sus en efecto éste amigos el coronel Saavedra con Rosales i comunilas tropas para sus en

al campamcnto los jcfes de

de los indios la rebelion, grandes que

del gobierno combatirlos; movimientos de para mente ellos. Los caciques ellos; i que

estaban que

haciendo

preparativos conocia espfas todos

el coronel

Saavedra ténia

i fuerzas, él mismo de la costa

porque

en el campo

era portador i Tolten oidenes en

de cornunicaciones las que probablepara

los jefes se les

comunicarian

perjudiciales

recibieron su marcha de 1867,

a Rosales a las dos a corta atacar los

con

mucho

contendel dia

to i detuvieron 12 de del de. diciembre que

de la mariana distancia dos indios horas

dp la linea mas tarcoera para

Malleco Antes el

se proponian un acuerdo, de i como las

de tomar contenido Rosales; su efecto tal

quisieron de que

nocer portador producir por tenian las i

comunicaciones estaban estas

calculadas

en el Animo objeto; pues

de los esas

indios,

se consiguiô conen

complète ordenes

comunicaciones numerosas tomado en sus

para

penetrar que de

divisiones habian danos Este

posesioues ocasionar cautivas

de las tribus todo a jCnero sus

las armas, intereses produjo un i

tomar

familias.

ardid

inaravilloso En bre sales, ejército campo araucano Al au

resultado. que en vista deliberaban de las los araucanos de de ioRo-

momentos situacion coincidia de los ene.iiigo, que instante

comunicaciones jeneral los

la Ilegada espias que

al cuartel vijilaban confirmaban lugar très

nuestro del de los

movimientoB el ataque

lo cuales debia tener

a las très canonazos

de la maiïana. del fuerte 39

se dispararon

306 que de que las la misma en provision tambien repitieron el ataque las armas a esperar tomasen gnarniciones anunciado. un desconcierto completo Estos disparos produjeron en el campo enemigo. Viendo qne no podian sorprender como se lo habian imajinado, a las tropas del gobiemo, los cabecillas de la sublevacion por mandar concluyeron Angol como precipiregresando pedir perdon al jefe de operaciones, de sus familias i a sus hogares en proteccion tadamente ganados quo creian amcnazados. en solicitud de perdon s© comisionados Los caciques ese dia i se les signific6 que se trataria de presentaron esa gracia del senor présidente si es que elles obtener daban pruebas de ser efectivas las promesas que hacian. serial de alarma a los demas fuertes

III

se activaron lus Disipado todo temor por el momento, esa obra cra larga i loa intrabajos de la linea; i como en nuevos aprestos dios continuaban para otro ataque, otra les mand6 el coronel Saavedra, a fin de burlarlos que ve« i ganar ticmpo, varios emisarios anunciândoles a fines de enoro iba a liacorles una visita siri tropa i solo en un campo a in'con algunos de sus jefes principales llcvarles las del Cautin, en dondo esperaba modiaciones el présidente para cllos; i clue papalabras que mandaba toda confianza ya no queria ir bon soldados. ra inspirarles el sus nuevos planes, rccibiendo Tal visita paraliz6

307 anuncio dando con sefialadas muestras de contento; pero acoresa ocasion

privadameute sinembargo aprovcchar para dar muerte a la comitiva; i por este medio alejar todo intento de ocupacion de au territorio. la época designada se les comunicô varies inconvenientcs que se habian presentado para esa visita i que se aplazaha para otra época. Esto sucedin cuando ya los fuertes de la Hnea daban compléta seguridad de no ser asaltados i cuando ya tambien los materiales de construccion estaban acopiados dentro de ellos. Llegada Esta circunstancia en caso necesario secuencia permitia al mismo tiempo de ltrs guamiciones; movilizar i en con-

gran parte

de indios dejaba de ser cunlquier movimiento peligroso, i castigo no se pues la rcpresion haria esperar deade que ya nuostras tropas podian espedicionar al interior sin mayores fatigas i sin que sufriesen ningun de la frontera. peligro las poblaciones Una vez planteada i asegurada como queda dicho la nueva linea trazada en el rio el coMalleco, se trasladaba ronel Saavedra a la costa en marzo de 1888 para dedicarae al fuinento cle las nuevas poblaciones que él habia fundado alli anteriormente i promover la fundacion de otras nuevas, quedando desde esa fecha al mando de la alta frontera i linea de] Malleco cI jeneral don José' Manuel Pinto. Eu tan coi to solo de los recursog tiempo i valicudose de la habilidiid i sin disparar un tiro, el coronel Saavedra habia fundado i fortificado la Huea del Malleco» cerrando por complète el valle central con una poderosa barrera de fuertes contra la voluntad misma i bostiliiled abierta de la Araucanfa rebclde.

308

IV

désarmer a La grnn sublevacion que habia logrado era encabezada por los catiempo el coroncl Saavedra, Calvuco i LeQuilahueque, ciques arribanos fluilapan, munao. tribus, tientes Habian las cuales convocado alcanzaron Perquenco a reunir cuatro en a todas las mil comba-

el 11 de diciembre de

dia en que tuvo lugar Temuco,

la junta. Habian Impérial, chereguas

acudido

las tribus

Maquegua,

Nahuelpil, llnpan, Huincaché

Llaima, QuelCollimallil, Trû-Tru, Tromen, i otras al mando de los caciques Curihuen, MiAncalefi, Lienan, Pailleman, Pehuelpil, se habia ordenado que i los

i Raignan. ya la sublevacion Dispuesta asaltaran dos mil combatientes otros

la lfnea del Malleco

dos mil la lfnea del Bio-Bio. eate ataque las tuerzas de Mulchen, Neencomendadas al teniente i Nacimiento estaban resistir don

Para grete coronel

i Alejo San Martin; en todo ochocientos Las de Angol al mando del teniente tantos hombres. del comandante coronel don Marcos Aurelio Arriagada, 7? de lfnea, cuatrocientos hombres; i por setecientos hombres, llipulli i Chiguaihue del teniente coronel don Pedro mayor, comandante mofilo Fuenzalida. Teniamos accidertal fin las de Coa las ôrdenes

Lagos i del sarjento del 3? de linea, don Desoldados

por la tanto

mil novecientos

para

309
resistir a los cuatro mil soldados araucanos. Pero, el ardid i la mafia del jefe de operacionos con este gran conato de euhlevacion jeneral que habria impedido por algun tiempo la fortificacion del Malleco. felicidad, en tierra En el término nes logr6 fundar ocho fuertes que de cuatro la linea en el dia meses del son el jefe de operacioestablecienào Malleco, otros tantos centros por diô

de poblaciones animosas i viriles en este 6rden i non del nombre indijena que significan: designacion Linen del Malleco, (agua del tio; de malle tio, i co, agua): Huequen (lugar de grillos), Cancura (càntaro do piedra), nieblas), Lolenco Mariluan (agua de pozo), Chiguaihue (lugar de (diez huanacos), Collipulli (lomas coloradns; de coli, Colorado, i pulli terreno de lomas), Peralco (agua de peral), Curaco (agua de las piedras). Eetos ocho fuertes escalonados de una, a dos i dos leguas i média unos de otros, abarca una estension de mas de treinta i eiete mil metros desde Curaco en el primer cordon de los Andes, a Angol en el primer cordon de la cordillera de Nahuelbuta. La mayor parte de estas posiciones eran de proniedad del poderoso cocique nombre Nahueltripay que significa sali6 el tigre, como el de Quilahueque quiere decir très grilhs. Hé ahf la conquista del Malleco tan deseada i hé ahf la argucia i prévision del jefe que quien reve]6 con eu adquisicion poseer en do el raro don de ganar una victoria en cada desarmando a su enemigo sin combatir i sin el de uno solo de sus soldados, tambien la realiz6 alto gra-

sorpresa sacrificio

CAPITULOXIII

0

FRONTERA

SUR

DE

LA ARAUCANIa.

PRINCIPIOS

DE OCUPACION.

LfNEA DEL TOLTEN.

ici eovonei 8«&redra en la oosta araoeana.– Fondation de Canote i Paren. –Parbmento de Cafiete.– Oatrileo i la fnndacion de Pnren.– Ardid de que w Taie el eoronel SaayeOra.– Lfaea de la front*»™ Toi ton i VillaBioa.– Pariananto de Hipinoo– Magnfficoe reraltadoi que aleana en il il eotonal 8a»Tedra.– Parlamento de Toiten.– Importantes rerolacio««.- -B rabalde Qnilapan.– Geden loa araaeanoa la lices de) Tolten.CoaiaaM loa araaoanoa la eniatanda de Orelie entre ello».– La nnera aparkion de Orelie. Pone en petigro el plan de ocnpaoion.– Intenta BbWrar la Ara«oanU m maa».– Eatratajema del ooronel Saavedra psn haoerlo kair.– Fnoa de Oftlie.-El oaoiqne Catrigflir aocede a la ocupaoion de ^Ilt-Biea.– Bl eocooel arientino aefior Olaacoaga.– Se mandan unepeader lu openoiooee eobre Yilla-Bioa.– Error de esta medida.– Se re. tarda la oeapaeion deflnitiTa de la Aranoanfa. El Congre«o Saeional i la cae*tioa araacaaa.– Faudaoton de Lnmaco.

1

en jefe del ejército de la alta frontera ottonia una porfiada lucha con las tribus moluchea i algunai de lai abajinai i huilliches, el comandante en jefe la bàja frontera ocupaba sin resistencia la antide 1868, i el tua ciudad de Catiete el 12 de noviembre 9 de febrero de 1869 la plasa de Puren. de

M iéntrnt

el jeneml

HISTORIADE LA ARAUCANIA

DE FABLAME5TO EL NOTABLE EN TIEMPO KKPl'BUCA, BH £a CKI.KHItAOO KL IIIIINCO,MA8 l'OR COHOSKL KL4I>K 2 6AAVEDKA KOVIKMBUK PAItA DK AKIANZAll euxRI. UK1ILO lAPAZ P AUAL'CANO. CONCI'RKEN'CIA DE 1500 IXItfjKXAS KKPUK8ENTANTE8 TRIBU». DE DE MAS

la ocupacion de Paren té ofrectô una oportunidad feliz que aprovechô el promet Saaredra ventajosamente.. Hallâbase el coronel en Çaûëte celôbrando un parla-

Para

mento para calmar la susceptobûidad do los indios, inquietos i recelosos fundacion de ese pueblo, por la reçiente cuando se présenta el valiente i antiguo cacique Catrileo, i ausilio por haque llegaha en solicitud de proteccion ber sido atacado por las tribus arribanas, las que habian asesinado algunos de sus indios i robâdole a él sus ganados incendiado sas habitaciones: todo a consecuencia de él i los suyos adictoa al Gobierno. entônces el coronel Saavedra a los caciDirijiéndose quea alli reunidos les signifie^ que su deber como amigo de Catrileo era marchar sin pérdida de tiempo a castigar a sus adversarios, i ademaa que dejaria Una guardia en las posesiones de Puren para que nadie volvieee a mode que ellos interpretasen mal de tropas, le parecia mas deprudente jar a ellos mismos la tarea de vengar los maies causados a Catrileo i los suyos. lestarlos; pero ese movimiento El iftltifo i mui intelijente cacique Mariflau, que hacia de jefe de lae tribus de la coata en este parlamento, conteaté: "que ellos no eataban a derramar dispuestos sangre contra los de eu raaa i basque tampoco ne encontraban tante fuertea A esta trileo para vengar a Catrileo." contestaoion el coronel Satredra dijole a Catemeroso conservarse

"ya ves la negativa de los de tu sangre; pero como abandonar a mis amigos ouando me yo no acostumbro voi a dar 6rdeD înaediatamente piden proteccion, que ne pongan a tu disposteion aie tropas i vayaa con Ou« ha-

312

cer la guerra sin cuartel a los que te han ultrajado, i una ves que te creas vengado,te dejard una guardia en Puren para que nadie vuelvaa ofenderte." A la madrugada del 18 de noviembre300 hombresde tropa al mandodel sarjento mayor donMauricioMufioz, se ponian en marchacon el objeto indicado. Ternerosos enfoncestoscostinosdel poder que se le daba a Catrileoi no queriendopor otra parte contrariaral jefe del ejército, dieron 200 lanzas al jefe espedicionario,consiguiéndoseasi desligar a los costinos de toda union con las tribus enemigas,lo que hasta ese momentolos tenia indecisos. El mayor Muiioz, de regroso de su espedicion,di6 principioa construirel fuerte de Puren el 9 de febrerode 1869, fijandoloprimeramenteen el punto de Pangueco en la falda orientaldela cordillerade Nahuelbutai poco msa tarde en el lugar en que hoi existe esa poblacion.

Il

El 8 de noviembredel referido afio,el seûor ministro de la guerra don Francisco Echliurren, comisionabaal comandanteen jefe de la baja frontera para terminai* la linea del Tolten hasta llegar a Villa-Rica,i en el valle central avanzar otra plaza en Lumaco, a orillas del CholchoL A fin de prévenir farorablementeel ànimosde los indios para evitar toda resistenciaarmada en las nuevas ocupaciones, ues se tenia conocimientode los grandes p

313
trabajos tar que hacian de puso las las tribus demas arribanas para conquisporfiada la autodo Pucon la vdluntad se

i 1 lama ri as a una a los ajoutes parlamento de

resistencia, ridad Hipinco, ren una indios. En el mal esta para

en accion un gran leguas

procurar a cuatro

en los llanos de la plaza de

al sur-este lugar

parlamento concurrencia

que de

tuvo

el 24 de diciembre caciques i mil

sesenta

doscientos

juuta

le fué que

fVicil conocer reinaba en los trihus

al coronel concurrentes, alianza caciques

Saavedra pero con las

espfritu separar

consiguiô* rebeldes, sentes armas En modo tonio privados cia en de

a varias

de su de les los

i convencer los el peligros

a muchos que

alli presi hacian

amenazaba

contra este vago Orelie, del

gobierno. se pudo nuevamente los indios lo tambien del conocer famoso rei de un An-

parlamento la aparicion i aunque jefe

negaban, su reservadas

ajentes existenque

de operaciones por esos

anrmaban

la Araucanfa tenido con

conversaciones

habian

indios. de Hipinco, el don coronel Gregorio dej6 el mando a un i se

Terminado de las

el parlamento de Lebu

operaciones el sarjento a la plaza en accion sur

Saavedra Urrutia, de 1870

ayudante traslad6 poner frontera de las

mayor de Tolten

el 6 de enero

para do la

todo

lo relativo a Villa-Rica posible. en su

a la terminacion antes Mas como de la los

i ocupar

estacion caciques tentar

llu fias si no

le era

rebeldes ana para de

cesaban jeneral, encro

maquinaciones a otro

para

sublevacion el 20 csas de

se convoc6

parlamento a los caciques Maque40

en la plaza i a los

de Tolten

reducciones

de Boroa,

Impérial,

314
gua, Llaima, Cautin hasta Villa-Rica, la cordillera i a las que existen de los Andes. al sur del

asiatieron los caciques mas imporA este parlamento tantes por su influoncia, prestijio i numéro de fuerza de siendo la mayor parte de ellos inque podian disponer, en contacto con que por primera vez se ponian Se les hizo una recepcion del gobierno. las autoridades con ellos una larga i cordial, sosteniéndose entusiasta dividuos que dur6 mas de tres horas, suspendiéndose al dia siguiente. al fin para continuarla convocados No negnron en efecto los caciques que de Quilapan i los suyos invitaciones recibian constantes conferencia para un levantamiento conservarse tranquilos: habia resuelto fortificar conservar jeneral, pero que ellos deseaban "que supuesto que el gobierno las riberas del Tolten para asi

la paz, ellos no pondrian embarazo con tal que intereses i costumbres, se les respetase en sus personas, i como les inspiraba confianza las promesas que se les en hacian a este respecto, ellos a su vez se conservarian paz." Habiéndoseles de Orepor la existencia preguntado lie entre ellos, lo negaron terminantemente. En la misma noche del 20, se llamô a los capitanes de con los indios de su que conferenciando amigos para los efectos del licor que se les amistad i aprovechando daba sus despues amigos de la comida, para descubrir entrasen todos en intimidad con i milos prop6sitos araucanos. estos parlamentarios excelente. entre ellos: Se descubri6 que

ras que abrigaban El resultado fué mente Orelie jia a Quflapan

real-

estaba

que él era el que dirie inst aba a los demas caciques para una

315
revuelta habia desembarcajeneral; que ese aventurero do en la costa patng6nicn, i atravesando la pampa habia hasta ellos; que les aseguraba que le llegarian llegado al puerto de Valdivia en el mes de marzo sus buques con soldados i canones, i que todo esto los tenia mui contentos porque asi harian una guerra con provecho para i destruir su territorio recuperar que se habian fundado. las nuevas poblaciones

Al dia siguiente, i los in21, continu6 el parlamento dios ratificaron sus promesas del dia anterior. los reconvino acremente Pero el coronel Saavedra sobre la présenta por su deslealtad i los interrog6 Orelie entre ellos: hubo un momento de silencio. de Mas

uno de ellos, el cacique Lemunao, dijo: al coronel: él lo sa"Para engafiando qué cstnmos be todo: digdmosle la verdad: yo mismo conduje a Orei campalie de la costa patag6uica hasta las cordilleras "En Chole-clole mento de Quilapan." los indios pampas lo quisieron matar, pero 61 les asegurô que lo Ilamaban los araucanos para hacerlc la guerra al gobierno i ai no bubiera sido por mi lo habrian muerto indios i al coiupaficro que traia." Como no podia ya haber secreto lo tratado en el parlamento conocimiento de las tribus coronel alzados, de iulroducir chileno; aquellos

que guardar i todo estaria al dia siguiente en trato* ent<5nces el rebeldes, i desconfianza en los

la alarma

i principalmente infundir temor a Orelie. A este respecto, en alta voz, i para que llegase a conocimiento de todos, les hizo ver los danoa que podrian cauaarle los aalos cohsejos de porsonas tan criminalee çomo, Orelie; i

316
con tal motivo pesos fuertes les ofrecia dos almudes o cutamas al que le présent ase la cabeza rero, i que esta oferta la csparciesen por toda la tieiTa. el efecto que se deseaba; Tales palabras produjeron (1) de del aventu-

pues Orelie desde entônces comenzô a vivir receloso de cuantosle rodeaban, i luego tiatô de escapar por Valdivia. Mandé al efecto a un frances compafiero de él a procurnr un refujio en aquella ciudad para no ser sorprendido; pero este individuo, temeroso tambien de scr descubierto, se ahogé al pasar el rio Tolten por nocido. Orelie al saber esta desgracia un vado descose de su ajente, a su pais.

i despues volvi6 a la costa patag6nica Hai probabilidades para suponer que el gobierno franen esa época por Napoleon ces representado III, que ambicionaba como Napoleon el Grande el dominio unino era ,estraiio a las pretensiones de Antonio Aurelio de Tournes, o sea Orelie I, de ejercer dominio versal, absoluto Cuando en la Araucanfa. an un ci ô Orelie a su amigo el terrible i rebelde que en el mes de marzo un de cacique Quilapan buque de guerra frances le traerla elementos hélicos para combatir frontera, au promoaa; pues, efectivamente, en ese mismo mes fondeaba en el puerto de Cofrancesa. de la escuadra rral el buque IfEntrecasteaux en efecto en el puerto de Orelie habia desembarcado como a catorce de aquella costa, situado del rio Negro en el léguas al sur de la desembocadura Atlântico. San Antonio al gobierno salie confirmada chileno en su avance de la

(T) Mediaa que uesn los araucanot.

317
de un solo indio sigui6 el camino del Acompafiado mismo rio Negro i pas6 la cordillera por el boquete de de Quilapan, Llaima,, des(le donde llcgo al campamento en la Araucanfa. Desde entônces él i Quilapan a ser los empezaron de la gran sublevacion de ese cabecillas la linea del Malleco. hasta Orelie combatia a la el qus al fin lo oblig6 de que a huir

principales tiempo contra cabeza

de los indios, coronel Saavedra. I existia tambien

buque habia candolu en la costa de la Patagonia netrado otra vez a la Araucania.

la particularidad conducido de Francia

ese rnismo

a Orelie, desombarde donde Lahia pe-

III

Libre el coronel noa i aceptando en el parlamento

de los amagos de los araucalos ofrecimientos que le habian hecho Saavedra

que termin6 el dia 22, di6 impulao a la construccion de caminos i puentes sobre la mârjen sur del Tolten, en direccion a Villa-Rica, en cuyo lugar mandaba el cacique Catrignir, quien accpt6 con el mayor ngrado festândoselo Olascoaga, que madaba sionado la ocupacion de esa antigua ciudad, maniasi al coronel arjentino José don Manuel en esa época a la division que acompaiinba el coronel Saavedra i quien lo habia comi-

para esplorar esa rejion. AI mismo tiempo se organizaban en Puren espedicionos para hostilizar a las tribus rebeldes que operaban al

318
norte del Cautin i vijilar a las amigas para que