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Pintores judíos muertos en el Holocausto

Por Santiago Raigorodsky

iHace unos días tuve la oportunidad de ver, en el edificio de la Pedrera de Barcelona


una magnífica exposición de Zoran Music, titulada “De Dachau a Venecia”. Y fue una
exposición que me conmovió por varias razones. Debo confesar, que desconocía la
existencia de Zoran Music, sus trabajos, su historia. Pude ver en muchas de sus obras,
independientemente de la excelencia de su trabajo los motivos de los cuales estaban
inundados. Desde luego, muchas de sus obras estaban marcada por el tiempo que
pasó internado en el campo de concentración de Dachau. Figuras y escenas terribles,
que hemos visto en ocasiones, pueblan sus trabajos e indudablemente, han poblado su
vida y quedaron grabadas en su mente, cosa que relataba en sus escritos. Pero Zoran
Music, luego de esa experiencia, sin duda terrible, tuvo suerte. Siguió con vida y vivió
para contárnosla y proseguir con sus pinturas. Venecia fue el lugar que eligió para vivir
y allí murió hace unos pocos años.

Pero la visión de sus trabajos me retrotrajo a unas visitas que realicé, hace un tiempo,
al Yad Vashem, el Museo del Holocausto de Jerusalém y también al Museo Lohamei
Hagetaot, que se encuentra en el kibutz del mismo nombre (Combatientes del
Ghetto).Y recuerdo que también, de ambos lugares, salí profundamente conmovido.
Es por esta razón que me he sentido impulsado a escribir esta nota, que también está
motivada por alguna charla que sostuve con algunos colegas acerca de la imposibilidad
que existe de conocer toda la pintura, todos los pintores. Aquello que vemos y aquello
que conocemos, seguramente, es sólo la punta de un inmenso iceberg.

Cuántos pintores, incluso importantes, no habrán sido recogidos por la historia, cuántos
pintores, como es éste caso, han visto su vida y su obra segada por la mas terribles de
las plagas que asola la humanidad, que es la misma falta de humanidad. Fue el
nazismo una enorme tragedia para el mundo, y las terribles y trágicas consecuencias
que trajo ese negro episodio de la historia, seguramente significó el mas grande
retroceso en la historia de la civilización. En él se perdieron millones de vidas, negros,
gitanos, homosexuales, enfermos mentales, disminuidos físicos y también, entre ellos
millones de vidas judías, tan sólo por el hecho de serlo.
Trio – Félix Nussbaum (1944) Autorretrato con estrella
Adolphe (Aizik) Féder - 1943

Y quisiera, a través de estas pocas líneas rescatar algunos nombres de pintores judíos,
en este caso, que fueron asesinados en los campos de concentración.

Debemos retroceder hasta mediados de los años treinta del siglo pasado, que fue
cuando se comenzó a sentir la influencia del nazismo en toda Europa. Paris, en esos
momentos era el epicentro de la actividad artística europea y allí se encontraban
infinidad de artistas, muchos de ellos famosos, algunos de ellos judíos. En 1937, luego
del ascenso nazi al poder, en Alemania, se organizó en una galería de Munich lo que
llamaron una muestra de “arte degenerado” que incluían unas 650 de obras de
vanguardia, realizadas por artistas como Van Gogh, Picasso, Chagall, Kokoschka, Klee,
Feininger, Arp y muchos otros. La mayoría de esos cuadros fueron posteriormente
vendidos en subastas internacionales con la finalidad de financiar el régimen nazi.

Ya antes, en 1933, siendo Goebbels, ministro de Ilustración y propaganda, se hizo con


todo el control sobre la prensa escrita, los medios radiales y sobre todo las
manifestaciones culturales de cualquier expresión. La propaganda, la falta de libertad y
la brutal represión fueron los mejores instrumentos para afirmar el poder total del
régimen nazi. Las bibliotecas fueron depuradas de todo aquello considerado “nocivo”
para el régimen, el arte de vanguardia, el expresionismo se declaró como “arte
degenerado” y se impuso un arte proveniente del clasicismo greco-romano que
exaltaba los mitos y el heroísmo ario, por sobre todas las cosas. Miles de científicos,
intelectuales y artistas, judíos y no judíos tuvieron que exiliarse tratando de huir de las
garras del nazismo. Pero muchos no pudieron conseguirlo. En esos años, se destruyeron
muchísimas obras e infinidad de otras fueron robadas por los jerarcas nazis, muchos de
los cuales poseían una educación refinada y un gran conocimiento estético.

En la actualidad, muchos gobiernos europeos e instituciones internacionales están


involucrados en la restitución de gran cantidad de obras que los nazis expoliaron a sus
verdaderos dueños. En un libro perfectamente documentado, titulado en español “El
museo desaparecido” (Editorial Destino, noviembre del 2004) el investigador
puertorriqueño Héctor Feliciano contaba en una visita que realizó a Madrid “Hitler y
Goering, nada mas tomar París, montaron una unidad de saqueo artístico, un equipo de
60 personas con poderes para confiscar, catalogar obras y fotografiar cuadros,
transportarlos en las mejores condiciones, incluso restaurarlos si era necesario...y ni
siquiera despreciaban el arte degenerado, prohibido en Alemania...los nazis robaron
203 colecciones privadas, en las que además de 100.000 obras, muchas de ellas piezas
maestras, había medio millón de muebles y un millón de libros”.

Realmente, la historia de crímenes y depravaciones del régimen nazis son terribles y


existen infinidad de testimonios y documentos que así lo demuestran, mas allá de los
negacionistas que tratan de ocultar o deslegitimar la tremenda verdad de estos
hechos. La tragedia de infinidad de seres humano, la tragedia, entre ellos, de muchos
artistas, es un episodio mas de éste terrible momento de la historia.

Un caso poco conocido por muchas personas ha sido Theresienstadt. Allí, en la ciudad
checa que hoy lleva el nombre de Terezín, que se encuentra a unos 60 kilómetros al
norte de Praga, fue instalado el campo de concentración de Theresienstadt.

La estación definitiva – (Auschwitz) Malva Schalek -


1942

Leo Haas Col. Beit


Lohamei Haghetaot

En noviembre de 1941 los nazis instalaron un ghetto amurallado donde concentraron a


un gran número de judíos. Además de prisioneros no judíos, en este campo se
encerraron a judíos provenientes de Checoeslovaquia, de Alemania, Austria, de los
Países Bajos, de Dinamarca, de Luxemburgo , Hungría y muchos otros países . La
retorcida y malvada mente de los jerarcas nazis inauguraron en Theresienstadt lo que
debía de esconder una gran operación de exterminio de judíos. Theresientadt debía
aparecer como una ”colonia judía modelo” e incluso allí se rodó una película con fines
propagandísticos, destinada a mostrarle al mundo lo bien que el régimen trataba a los
judíos . En Theresienstad se pretendió que los judíos habían llegado allí de manera
“voluntaria”. La película se llamó “El Fürer regala una ciudad a los judíos.

En junio de 1944, ya en los estertores del régimen, los nazis permitieron la visita de
una delegación de la Cruz Roja Internacional, para lo cual, transitoriamente, se mejoró
el régimen de vida. Se instalaron cafés, jardines de infantes, escuelas, incluso un banco
y se permitió una cierta actividad cultural. Se ofrecían conferencias y grupos de
estudio, una biblioteca y hasta ópera y teatro.

En realidad, los nazis habían reunido allí una gran cantidad de escritores, intelectuales
y artistas a los que obligaron a trabajar en el departamento técnico y gráfico con la
finalidad de explotar sus conocimientos en beneficio propio y ocultar la realidad de
régimen. Muchos de los pintores hacinados y vejados allí y en otros campos de
concentración, como Auschwitz, pudieron sobrellevar la dura y cruel realidad gracias al
hecho de poderse manifestar a través de su arte.

En ocasiones, eran los mismos jefes nazis, que al saber de su talento, les pedían que
realizasen sus propios retratos y de sus familias, muchas otras veces, trabajaban a
escondidas, arriesgando sus vidas.

Muchas obras realizadas en el campo de concentración han llegado hasta nuestros días
por diversas circunstancias. En realidad, los nazis, comenzaron a buscar las obras con
la finalidad de destruirlas y asegurarse que la verdad no fuera revelada, pues muchos
dibujos y pinturas testimoniaban la realidad de lo que allí sucedía. Los artistas, al saber
de esta búsqueda ocultaron sus trabajos en distintas partes del ghetto, Fritta, uno de
ellos, ocultó sus trabajos en una caja metálica bajo tierra, Ungar los suyos en un nicho
que cavó en la pared, Hass escondió sus obras en un altillo.

Jacques Gotko – 1942 Deportation - 1942 - Julius


Cohn (Turner)

View of Front Stalag 1


En Theresienstadt una cuarta parte de los allí deportados (unos 33.000) murieron en
el campo de concentración (que no era campo de exterminio) por las malas
condiciones, el hambre y las enfermedades. Casi al final de la guerra unas 88.000
personas fueron trasladadas de aquí a Auschwitz y otros campos de exterminio donde
fueron asesinados.

También en Auschwitz, se produjeron entre 1940 y 1945 miles de obras de arte, de las
cuales se conservan l.500 guardadas en el museo del mismo campo de Polonia.
Infinidad de testimonios de la realidad desgarradora que vivían en los campos de
concentración han sido documentadas en innumerables dibujos y pinturas realizadas
por artistas judíos. Muchos de ellos tuvieron su destino final en la cámara de gas.

En una exposición realizada en Berlín, en el año 2005, donde se podían apreciar un


buen número de obras realizadas por artistas presos en Auschwitz, se presentaban
escenas que mostraban distintas realidades de la vida allí. Los motivos eran
autorretratos y retratos de prisioneros con el uniforme a rayas o la distintiva estrella de
David, también pintaban escenas que respondían a efectos prácticos, como evitar la
propagación de piojos en el ghetto, o por ejemplo filas de gente que esperaban a ser
deportadas (no sabían que el destino de esa deportación era la muerte) aspectos de las
calles del ghetto, enfermos, moribundos y muertos.

Pero también pintaban paisajes de los alrededores idealizados por la mente de los
artistas e incluso había cuadros pintados con un cierto tono de humor, caricaturas de
personajes, o marinas, cielos y montañas y algunos cuadros donde aparecían escenas
y escritos jocosos. Tal fue el caso del pintor checo Peter Kien, de quien muchas de sus
obras se encuentran en el museo de Theresienstadt.

Peter Kien - Autorretrato Schleifer Savely - Still Life - 1941


Museo deTheresienstadt Col. Museo Lohamei Haghetaot

En 1978, el coleccionista suizo Oscar Ghez del Castelnuovo ofreció a la Universidad de


Haifa 137 obras de arte que habían sido realizadas por 18 pintores que murieron
durante el Holocausto. Esta colección fue concebida como homenaje a estos artistas y
forman parte de un importante archivo que documenta la actividad de estos pintores
que formaban parte de lo que se llamó la Escuela Judía de París. Esta colección ha sido
expuesta en el año 2007 en el Museo Hecht, de la Universidad de Haifa. Naúm
Arenson, de Letonia, Georges Ascher, nacido en Varsovia, Abraham Berline de Ucrania,
Jacques Cytrynovich dePolonia, Chaim Epstein de Polonia, Shaul Feinsilber de Ucrania,
Aizik Feder de Ucrania, Jacques Gotko de Ucrania, Nathan Greunsweig de Polonia, Karl
Haber, polaco, Joseph Hecht de Polonia, Max Jacob de Gran Bretaña, George Kars,
checoslovaco, Moshe Kogan de Besarabia, Nathalie Kraemer de Francia, Roman
Kramsztyk de Polonia, Joachim Weingart de Galitzia y León Weissber de Galitzia, son
los nombres de estos 18 artistas que integraban esta exposición. Todos ellos fueron
asesinados por los nazis entre 1942 y 1944 en distintos campos de extermino. Sin duda
me quedarán por citar innumerables nombres de pintores asesinados en estos terribles
años, pero no puedo dejar de mencionar a algunos más de ellos; Peter Kien, que murió
en Auschwitz tiene cientos de dibujos y acuarelas, como dijimos, en el mismo museo
de Terezin, Félix Nussbaum, Charlotte Salomón, Otto Ungar, Bedrich Fritta, Ferdinand
Bloch, Malva Schalek, Jacobo Macznik, Samuel Granovsky, David Brainin, Amalie
Seckbach, Julius Cohn, Karel Fleischmann, Savely Schleifer, Szymos Szerman, Jerzy Fuks
e infinidad mas que llenarían interminables listas. Artistas de distintos confines de
Europa, de Alemania, de Ucrania,de Francia, Polonia, Estonia, Letonia, Lituania y de
muchos otros países fueron arrestados por las tropas nazis, internados en campos de
concentración donde la mayoría de ellos fueron exterminados con una brutal y rápida
celeridad.

Felix Nussbaum: Skeletten 1944


Un caso particular fue el de Petr Ginz, un niño que a los catorce años fue apartado de
sus padres para ingresar al campo de concentración de Terezin. Petr era un niño con
mucho talento que con 14 años había escrito ocho novelas, numerosos artículos y
había pintado miles de dibujos. En Terezin, Petr fundó la revista clandestina “Vedem”
que incluía ensayos, poemas, relatos cortos y artículos de ciencias. Petr pasaba –según
testimonios- sus días de hambre y sufrimiento en el ghetto pintando y escribiendo,
creando imágenes de libertad, en las que los humanos podían navegar por el mar y
volar hacia la luna. Petr Ginz, con 16 años, dos después de su internamiento, fue
deportado a Auschwitz donde murió en la cámara de gas. Sus sueños fueron
preservados en 120 dibujos que permanecieron ocultos en Theresienstadt. Pasada la
guerra un niño sobreviviente los sacó de su escondite y los entregó a los padres de
Ginz, que tuvieron mejor suerte que su hijo. Cuando ellos llegaron a Israel donaron
esos dibujos al Yad Vashem donde quedaron en exhibición. También, los padres de
Ginz lograron salvar algunos de sus escritos que en forma de diario y no fueron
descubiertos hasta el 1 de febrero del 2003. En esas fechas fue cuando se produjo la
explosión del transbordador espacial Columbia, en la que murieron sus siete
tripulantes, entre ellos el israelí Ilan Ramón. Antes del vuelo, Ramón se había puesto en
contacto con el Museo Yad Vashem para llevar consigo algún objeto relacionado con el
Holocausto, para rendir un homenaje a sus víctimas, entre ellas su propia madre. Le fue
entregado un dibujo, “Paisaje lunar” de Petr Ginz. En el se ve la Tierra desde la Luna.
La televisión difundió el dibujo semanas después de la tragedia.

Petr Ginz – La Tierra vista desde la Luna Sello conmemorativo de la

República de Checoeslovaquia
Jiri Ruzicka, un residente de Praga, recordó haber visto otros dibujos
parecido a aquel en unas viejas cajas que guardaba. Así se descubrieron numeroso
dibujos y los escritos que fueron posteriormente llamados “Diario de Praga, 1941-
1942”, que siendo tan dramáticos como el diario de Anna Frank, reflejan en ellos las
duras condiciones que se vivieron bajo el régimen nazi.

Felizmente, muchos artistas pudieron sobrevivir al horror nazi y también han dejado
testimonio de lo vivido en esos años, años terribles que seguramente, han quedado
grabados en sus mentes, sus cuerpos y sus almas. Quiero nombrar a unos pocos como
homenaje a su fe en la vida, a su fe en el arte, lo que en parte les permitió sobrevivir :
Leo Haas, Otto Ungar, Charlote Buresova, Ester Lurie, Halina Olomucki, Karl Schwesig,
Howard Oransky, Diana Kurz y muchos otros que siguieron, infatigablemente,
expresando su sentir a través de su arte.

Si bien muchos de los pintores, y también sus dibujos y pinturas que menciono tiene
un valor testimonial, debido a la precariedad con que fueron hechos, es indudable que
otros muchos tienen un excelente valor artístico.

Antes del desgraciado accidente del transbordador Columbia, en una conferencia dada
por Ilan Ramón, este dijo “Siento que mi viaje al espacio cumplirá el sueño de Peter
Ginz. Un sueño que es la prueba última de la grandeza del alma del niño aprisionado
dentro de los muros del ghetto, muros que no pudieron ahogar su espíritu”.

Hoy, en muchos lugares, podemos contemplar dibujos y pinturas de una infinidad de


pintores asesinados por los nazis , cuyo espíritu de libertad y de vida permanece
entre nosotros.

Páginas webs consultadas y bibliografía

http://www.belt.es/noticias/2004/noviembre/25/saqueo_nazi.htm

http://www.dw-world.de/dw/article/0,2144,3324693,00.html (Cornelia Rabitz/eu)

http://www.derechos.org/nizkor/espana/doc/auschwitz.html (Araceli Viceconte, Berlín)

http://www.milimcultural.com.ar/artistas/ (Alicia y Salvador Benmergui)

http://www.dw-world.de/dw/article/0,2144,1594375,00.html

http://www.betshalom.cat/modules.php?name=News&file=article&sid=174 (Sonja Friedman – La Palabra Israelita)

http://www.yadvashem.org/

http://redescolar.ilce.edu.mx/redescolar/act_permanentes/historia/html/obrap.htm

http://wc4.worldcrossing.com/webx?14@@.1de1383d/255

http://www.forosegundaguerra.com/viewtopic.php?t=3078&highlight=artistas+theresenstadt

http://es.wikipedia.org/wiki/Campo_de_concentraci%C3%B3n_de_Theresienstadt

http://lastexpression.northwestern.edu/exhibition_fr_search.html

http://www.memoriales.net/topographie/israel/lohamei.htm (Dra. Pnina Rosenberg)

http://www.memoriales.net/topographie/israel/terezin.htm

Revista Raíces Nº 69 – Alberto Saúl – “Artistas judíos fallecido durante el holocausto”


“El museo desaparecido”- Héctor Feliciano, Ed. Destino

“Diario de Praga (1941-1942) – Petr Ginz – Edit. El Acantilado

Janet Blater y Sibil Milton_Art of the Holocaust, Pan Books, Londres 1982