ENTREVISTA PSICOANALITICA. SU ESTRUCTURA Y OBJETIVOS Lic. Ana Paradela Dr.

Erik Rodrigo López Huerta
Primer semestre Maestría en psicoanálisis Instituto mexicano de psicoanálisis

La entrevista psicoanalítica Estructura y objetivos
1. Concepto 2. Características 3. El campo 4. El encuadre 5. La técnica 6. La interpretación 7. El desarrollo a. La ansiedad b. Transferencia-contratransferencia c. Evolución d. Indicadores prospectivos de la pareja analítica e. Caso clínico f. Entrevista de derivación

g. La devolución

La ansiedad de la entrevista. Una situación nueva y desconocida, en la que va a ser evaluado y de la que depende su futuro provoca necesariamente ansiedad en el entrevistado. También el entrevistador llega al encuentro con una carga de angustia, aunque haya realizado muchas entrevistas sabe que cada situación es diferente y que de esta depende un cierto grado de su futuro, no solo porque puede ser que se comprometa por muchos años con el tratamiento de una persona, sino porque sabe que la entrevista es un desafío del que ningún analista puede estar seguro de salir airoso.

antes de invitar al entrevistado a que hable de lo que le parezca. transformándola en una psicoterapia breve con un engañoso alivio que puede movilizar una típica huida hacia la salud. Esta situación puede explicarse por diversas razones. así como la excesiva ambigüedad es una forma ezquizoide de intranquilizar al otro. Depende de la habilidad el entrevistador que la ansiedad se mantenga en un limite aceptable. Lopez y Rabih señalan que la entrevista inicial tiene importancia en si misma porque ejerce una profunda influencia en el tratamiento psicoanalítico que le pueda continuar. experiencia y equilibrio. y aveces indefenso. destacan la intensa comunicación extraverbal que usa el entrevistado. Cuanto mayor sea el monto de ansiedad en el entrevistado. De aquí la importancia de explicar desde el inicio los objetivos y la duración de la entrevista. crisis de angustia que pueden informarnos acerca de áreas perturbadas en la estructura mental del entrevistado (confusional). . mayor será su tendencia a descargarse en la entrevista. logrará no solo recuperar su objetividad sino también alcanzar un conocimiento profundo y seguro de su entrevistado. Si el entrevistador lo registra y puede derivarlo del efecto que el entrevistado opera sobre el. Transferencia: el entrevistado reproduce conflictos y pautas de su pasado que asumen vigencia actual. La entrevista inicial deja al analista especialmente sensible. Contratransferencia: El entrevistador no responde a estos fenómenos de manera lógica. a través de estas transferencias podemos obtener valiosa información sobre la estructura mental del sujeto y su relación con el otro. La abundancia de consignas es una defensa obsesiva del entrevistador. Si es muy baja el entrevistado va a crecer del incentivo para expresar sus problemas y si es muy alta el proceso de comunicación sufrirá y la entrevista se desorganizará. el entrevistador no puede usar el recurso de la interpretación que ayudaría a sobrellevar la sobrecarga de angustia contratransferencial porque no lo autorizan sus objetivos ni se ha dispuesto el encuadre donde la interpretación pueda operar. La contratransferencia no es de fácil manejo y requiere preparación. sino también de una manera irracional e inconsciente lo que constituye su contratransferencia. Problemas de transferencia y contratransferencia. Una participación digna y moderada será la mejor manera de modular la ansiedad del entrevistado. La ansiedad del entrevistado tiende a aumentar en razón directa de la ambigüedad de las consignas. “toda interpretación fuera de contexto y timing resulta una agresión” Bleger. Al final de la entrevista domina la angustia de separación. Durante el desarrollo hay momentos de angustia. y lo hizo sobre la base de las operaciones que se realizan para dominar la ansiedad.Sullivan fue el primero en desarrollar la teoría de a entrevista. frente a las identificaciones proyectivas de su cliente. Rolla describe diferentes modalidades de la ansiedad en el desarrollo de la entrevista. una realidad psicológica inmediata y concreta donde el entrevistador queda investido de un rol que estrictamente no le corresponde. El entrevistador debe confrontar a su cliente con situaciones de ansiedad ya que en un encuentro cómodo y tranquilo difícilmente puede merecer la denominación de entrevista psiquiátrica. La ansiedad del comienzo (de abordaje) que tiene que ver con las estrategias exploratorias y de curiosidad.

Por último es conveniente darle un tiempo al entrevistado para pensar en su experiencia antes de darla por terminada. se diversifican y amplían. Si durante la entrevista se reproduce una crisis vital y esta se resuelve favorablemente se puede suponer que el curso de ese análisis va a seguir siendo favorable. “hacer dos a tres entrevistas permite ver como ese paciente y ese analista registran la separación y el encuentro” En general nunca debe hacerse una sola. sino todas las necesarias para cumplir con la tarea emprendida. El proceso no se da exclusivamente en el paciente sino en la relación. Cuando la evolución del entrevistado es favorable las funciones yoicas se modifican. es evidente que los problemas psicipatologicos no pueden pensarse sino a través de una teoría vincular. para darle al entrevistado una nueva oportunidad remitiéndolo a otra persona con quien consideremos puede tener una conjunción de factores que hagan favorables las condiciones para que se desarrollo un proceso psicoanalítico. cierre y formulación del contrato. En el primer caso asumiremos la tarea que se nos propone. El entrevistado cambia por lo general de una entrevista a otra y el entrevistador mismo puede cambiar y aun reponerse del impacto que puede haberle significado el primer encuentro. Liberman usa las entrevistas para evaluar hasta que punto la interacción que se establece entre entrevistador y entrevistado sea curativa o iatrogena. y la actual. elegiremos al paciente. Indicadores prospectivos de la pareja analítica. la que necesariamente atraviesa durante la época en que consulta. esta tercera no pertenece formalmente a la entrevista. de una teoría de las relaciones de objeto. Conviene decir de entrada que esa entrevista no será la única y hacer hincapié en que las entrevistas no son un tratamiento. es en ese momento que las fantasías mágicas de curación y de todo tipo quedan contrastadas con la realidad de una tarea larga e incierta. La entrevista nos permite evaluar lo que podemos esperar del potencial analizado y que necesitará él de nosotros. Si sucede lo contrario y el problema resulta peor que al principio tenemos derecho a sentar un pronostico menos optimista. Cuanta mayor capacidad tenga el analista para captar los mecanismos de defensa movilizados por el . en el segundo caso sabremos descalificarnos a tiempo. Durante las entrevistas podemos estudiar algunas de las crisis vitales que atravesó el entrevistado en el curso de su vida.Hay 3 momentos donde el entrevistador queda expuesto a la identificación proyectiva: apertura. Si un problema que se evaluó desde el principio evoluciona favorablemente. hay derecho a pensar que el entrevistado tiene recursos para superar situaciones criticas o traumáticas. sino al tiempo donde la entrevista termino y el tratamiento no ha empezado. Si no logramos detectar esta crisis vital con sus elementos e infantiles corremos el riesgo de empezar un análisis a ciegas. que en el tratamiento psicoanalítico se llama teoría de la transferencia y de la contratransferencia. cuando se estereotipan o se restringen la marcha es negativa. pero es mas posible detectable en dos. Esta evolución puede darse en una sola entrevista. Entre el entrevistado y el entrevistador existe una interacción que configura un campo. Evolución de la entrevista.

Al decidir no trabajar con alguien ofrece la posibilidad de encontrar a un analista que simpatice mas con él. Entrevista de derivación. los enfermos mas analizables es una de las grandes paradojas de nuestra practica. El caso opuesto es un analista principiante y consciente de sus limitaciones se hará a un lado frente a un caso difícil y lo derive a un analista de gran experiencia. que es aconsejar al entrevistado el tratamiento mas conveniente. Cuando el analista capta rápidamente los mecanismos de defensa puede inferirse que es competente. En a entrevista de derivación debemos obtener información suficiente para sentar una indicación y al mismo tiempo evitar que el entrevistado se ligue demasiado a nosotros. lo que puede poner en peligro nuestro propósito de mandarlo con un colega. en mejores condiciones estará para tratarlo. El hecho de que sean los analistas mas capaces los que tienen. Si no hay isomorfismo entre los motivos que le sujeto aduce y sus verdaderos conflictos lo único que se puede inferir es que el paciente esta muy perturbado. Al darle el nombre de un analista puede pedírsele que comunique como le fue en la entrevista que va a realizar y quedar a sus ordenes para cualquier dificultad que pudiera surgir. porque de no ser así estaríamos frente al hecho trivial de que la mejor pareja se alcanza cuando el paciente distorsiona poco y al analista comprende mucho. pero no resuelve el problema de los sentimientos que despierta en los otros. . El destino de la relación analítica se define por la psicopatología del paciente y las cualidades del analista. lo mismo que si en el curso de las entrevistas esos mecanismos cambian. Con esto queda abierta la posibilidad de que llame si no le gusta el analista sin reforzar mecanismos maniacos. La devolución no debe ir mas allá del objetivo básico de la tarea realizada. Generalmente son los analistas que se inician en su practica aquellos que se harán cargo de los pacientes mas difíciles y que han sido descartados por otros. para no reforzar en el entrevistado la idea de que es él quien entrevista. pero habría que probar que esa competencia depende de un sistema de comunicación especifica entre ambos. Mas allá de lo coyuntural. Liberman insiste que en estos casos es importante dar un solo nombre. Hay otra dificultad.paciente. se olvida que por muchos problemas que el analista tenga siempre esta protegido por el encuadre. Si después de un entrevista me digo que me gustaría o no analizar a una persona. se plantea un problema de contratransferencia que debe resolverse. una vez que se establezca el proceso solo gravitaran la psicopatología del paciente y la pericia del analista. y es la prudencia con que se deben obtener los informes y recabar datos de alguien que por definición no va a ser nuestro analizado. El problema de la pareja analítica parte siempre del error de pensar que la relación entre analizado y analista es simétrica.

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