beGoña García González-Quijano

Fisioterapeuta especializada en pediatría del Hospital Madrid Torrelodones, educadora de masaje infantil y monitora de portabebés.

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CÓgEME
da de un portabebés, estaremos prolongando esas sensaciones placenteras de las que el bebé ha disfrutado durante meses en el útero materno. Hay bebés que lloran mucho si están en la cuna y solamente se calman cuando los cogemos en brazos. No nos piden algo irrazonable; nos piden algo que necesitan, su instinto les hace llamarnos. Para ellos, sentir el cuerpo de su madre es bienestar y lo más natural e instintivo es estar sostenido por ella. Tenerlo en brazos no es malcriarlo, es cubrir una necesidad tan importante como el alimento o el sueño.

Qué pedirle a un portabebés
Es una opción en auge. Amorosa, práctica y confortable, ofrece al bebé lo que más necesita; el contacto cercano con sus padres.

Según explica el antropólogo y humanista británico Ashley Montagu en El tacto: la importancia de la piel en las relaciones humanas (Paidós), al inicio del siglo XX, la tasa de mortalidad de bebés en orfanatos americanos superaba el 60% hasta que alguien sugirió coger a los bebés en brazos varias veces al día. En menos de un año la tasa disminuyó hasta bajar del 10%. Cuanto más seguro y querido se sienta un bebé, más equilibrado se encontrará emocionalmente. Llevar a tu hijo pegado al cuerpo es una experiencia tan gratificante para la madre, el padre y el bebé que no se puede describir con palabras; hay que sentirla y vivirla. Poder oír el corazón y la voz de la madre, sentir su calor, su olor, y la sensación de ir suavemente apretado contra su cuerpo, les aporta mucha tranquilidad, ya que recrea las sensaciones vividas en el vientre materno. Pegado al cuerpo de su madre o su padre, el bebé se siente seguro y protegido. l Lloran menos. Los bebés portados son más tranquilos y lloran menos. Según un estudio publicado en la revista Pediatrics, al mantener a un bebé cerca del cuerpo adulto se produce una reducción del llanto del 43% durante el día y un 51% por la noche, ya que disminuyen los niveles de las hormonas del estrés, como el cortisol. l Duermen mejor. Investigaciones científicas han demostrado que los bebés transportados en portabebés o con los que se ha practicado el Método Madre Canguro(bebés prematuros) aumentan de peso más rápidamente y descansan mejor. l Son más independientes. Los niños portados, por lo general, se convierten en personas más independientes y con mayor autoestima, ya que en los primeros meses de vida sus necesidades de contacto han sido cubiertas. Son niños sin carencias afectivas. l Tienen un mejor desarrollo psicomotor. El balanceo y la estimulación
Beneficios para los niños

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que reciben, genera en los niños mejor equilibrio y mejor control postural, ya que su cuerpo se va adaptando a nuestro movimiento. l Los cólicos disminuyen. Llevar al bebé en posición vertical (vientre contra vientre) beneficia enormemente su sistema digestivo −todavía inmaduro− y facilita los movimientos peristálticos, además de la expulsión de gases. l Son más sociables. Cuando el adulto habla con otras personas, el bebé se integra en la vida cotidiana, participando en los paseos, risas y charlas.
También para los adultos

Algunos consejos prácticos
l Antes de usar con tu hijo el portabebés que hayas elegido, empieza a probarlo delante de un espejo. Una vez sepas cómo se coloca y se sujeta, puedes practicar con un peluche o un muñeco para ganar seguridad. l Será bueno que empieces cuando tu hijo esté bien descansado y comido, y cuando tengáis un rato por delante; con prisas todo es más difícil. l Para tu hijo el portabebés es algo nuevo a lo que se tiene que acostumbrar poco a poco, como tú. Explícale lo que estás haciendo mientras lo colocas, mécelo o cántale. Es importante que no le abrigues demasiado: tu cuerpo también emite calor. l Cada bebé o niño pequeño es un mundo. A algunos les encanta llevar los brazos por fuera. Otros no soportan que se les tape la cabeza. Muchos no quieren ni ver la posición cuna, sólo quieren ir en vertical. Descubrir todo esto lleva un tiempo. l Puedes pedir consejo o asesoramiento a la Red CanguroAsociación Española por el Fomento del Uso de Portabebés (http://redcanguro.wordpress. com). Este artículo se ha realizado con su colaboración.

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a necesidad de contacto humano en el hombre es muy antigua; ya desde tiempos remotos las madres llevaban en brazos a sus hijos porque así, instintivamente, calmaban su llanto y los protegían de los peligros externos. Aún hoy esta costumbre se mantiene en todo el mundo, especialmente en Asia, Sudamérica y África. El tacto es una de las primeras formas de comunicarse que tiene el recién nacido; los bebés responden enseguida al contacto piel con piel. Si extendemos el contacto más allá de sus primeras horas de vida con la ayu000 tu bebé

Mientras nuestro bebé está pegado a nosotros, tenemos la oportunidad de jugar con él, hablarle, mimarlo, cantarle, besarlo y acariciarlo. Así que llevar a nuestro bebé cerca de nuestro cuerpo no sólo es beneficioso y natural, sino, además, muy placentero. l Fortalece los vínculos. Con el contacto continuo se establece una relación muy especial entre el bebé y la madre, ya que la cercanía del recién nacido provoca la secreción de una serie de hormonas, como la oxitocina, también llamada “hormona del amor”, y la prolactina. También previene la depresión posparto, ya que el contacto directo aumenta el nivel de otras hormonas, como las endorfinas. l Aporta seguridad. Los padres y las madres que llevan a sus bebés pegados a sus cuerpos se sentirán más seguros y confiados porque serán capaces de reconocer más rápidamente las señales de su hijo e identificarlas (sueño, hambre, cansancio...). l Beneficia la lactancia materna. Llevar al bebé cerca provoca que la madre segregue oxitocina, lo que favorece la subida de la leche y un buen establecimiento de la lactancia mater-

Foto: ERGObaby

Fular elástico:
Es una tira de tela ligeramente elástica de 50-70 cm de ancho y 5 m de largo. Ventajas: Muy fácil de ajustar y cómodo. Permite hacer primero el nudo y luego colocar al bebé, por eso es ideal para padres sin experiencia. Es muy suave, ideal para la piel sensible de los recién nacidos. Sirve para cualquier persona (no tiene talla). Inconvenientes: A partir de 8-9 kg tienden a ceder más y son menos confortables.

Pouch:
Es una tela a modo de bolsa. Se puede utilizar desde el primer día en posición de cuna. Cuando el bebé ya tenga control de la cabeza y parte de la espalda, se le llevará a la cadera, la posición más recomendada. Ventajas: Ocupa muy poco espacio y es el más rápido de poner y quitar. Muy fácil de utilizar. Inconvenientes: El peso recae sobre un hombro. Tienes que elegir tu talla, aunque algunos ya se pueden regular.

Mei Tai:
Portabebés tradicional asiático, es un rectángulo de tela con cuatro tirantes anchos. Ventajas: Permite trayectos largos porque el peso queda bien repartido. Puede usarse desde el nacimiento hasta los 3-4 años, aunque lo ideal es a partir de los 4 meses. Se puede llevar al bebé delante, a la cadera o a la espalda. Es muy fresco, ligero y cómodo. Inconvenientes: El recién nacido tiene que llevar las piernas en “m” y una sujeción para la cabeza.
Foto: ERGObaby

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Mochila:
Mochila que respeta la postura natural del bebé o niño. Ventajas: Cómoda y fácil de utilizar, y aconsejada para excursiones largas. Gusta mucho a los padres porque tiene un estilo más masculino. Permite transportar al niño con comodidad desde el nacimiento hasta los 15-20 kg de peso. Inconvenientes: La postura óptima es a partir de los 5-6 meses con las piernas del bebé por fuera (según el modelo). No es barata, pero se amortiza. Algunas necesitan reductor o cojín para que se puedan adaptar.

Fular tejido:
Es una tela fabricada para llevar a los bebés, su longitud va a depender de la complexión del porteador (entre 3 y 6 metros). Ventajas: Se puede usar desde el primer día hasta más allá de los 3 años. Es el más versátil porque permite diferentes posiciones. La sujeción es óptima: el cuerpo del bebé va completamente pegado al del adulto y la tela reparte el peso en los dos hombros. No se deforma con el uso. Inconvenientes: Hay que practicar, ya que es una tela de gran longitud.

Bandolera:
Banda de tela de 70 cm de ancho y dos anillas metálicas por las que pasa la tela. Ventajas: Gracias a las anillas se puede ajustar muy bien. Es muy fácil de utilizar, sobre todo, para amamantar de forma discreta y cómoda. Permite diferentes posiciones. Puede emplearse desde recién nacidos, en posición de cuna o erguido, hasta niños mayores, en la cadera o espalda. Inconvenientes: El peso recae sobre un hombro. Se debe ajustar cada vez.

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na. Además, facilita la lactancia a demanda, ya que el bebé puede mamar en cualquier instante con toda comodidad sin que la madre tenga que sacarlo del portabebés. l Permite tener las manos libres. Es más cómodo para realizar tareas habituales, tanto en casa como fuera. Por ejemplo, hacer la compra o recoger a los hermanos mayores. l Tonifica los músculos de la espalda. El peso total del niño está sostenido por el portabebés, que lo reparte por toda nuestra espalda. De esta manera, nuestro cuerpo se va adaptando progresivamente al peso del bebé, lo que contribuye a fortalecer nuestra musculatura y a tener un mejor control postural. Con todo esto, prevenimos los posibles dolores de espalda. l Integra al padre. En ocasiones, puede ocurrir que el padre no encuentre del todo su lugar y se vea algo despla000 tu bebé

zado. Llevando al bebé aumentará su autoestima, se sentirá “más padre” y fortalecerá el vínculo con su bebé.
Criterios para elegir bien

En el mercado existen varios tipos de portabebés que nos permiten llevar a nuestros hijos encima y disfrutar de todos estos beneficios del contacto cercano. A pesar de las diferencias que existen entre ellos, a la hora de decidirnos por uno en particular tendremos que comprobar que cumple unos principios básicos. En primer lugar, el portabebés debe asegurar que la posición del bebé sea la correcta: caderas y rodillas flexionadas en posición de “rana”, de manera que la espalda quede ligeramente curvada y el bebé quede sentado y no colgado sobre los genitales. Por otra parte, el portabebés se tiene que poder ajustar de tal forma que

quede bien pegado al cuerpo de quien lo lleva. Es decir, si te agachas, el bebé no debe despegarse de ti. En cuanto a la altura, el bebé tiene que permanecer al nivel del pecho. Como indicación se dice que debe quedar en una posición en la que puedas darle un beso sin esforzarte. De este modo no se sobrecarga la columna lumbar. Las tiras de los hombros deben ser anchas y que no se claven en el cuello, para que haya una correcta distribución del peso. Para bebés de menos de cuatro o cinco meses, el mei tai y la mochila deben llevar una sujeción especial para la cabeza. En cualquier caso, al adquirir un portabebés fíjate si lleva su pequeño manual de instrucciones −algunos incluyen un DVD−. Por último, habría que valorar las necesidades personales de cada familia: si lo va a utilizar sólo el padre, si se va a usar para salir los fines de semana

DEbEN rESPETAr LA POSTurA NATurAL DEL NIñO: PIErNAS AbIErTAS y FLEXIONADAS, y LA ESPALDA CurVADA
a la montaña, o si se necesita uno que sea rápido y fácil de poner porque va a ser para trayectos muy cortos. También es importante valorar si el clima donde se vive es caluroso o frío.

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Preguntas frecuentes

El uso cotidiano de un portabebés suele generar algunas dudas a los padres y madres menos experimentados. Por ejemplo: ¿Por qué es tan importante que una mochila sea ergonómica? La postura que tiene el bebé en una mochila ergonómica es fisiológica; respe-

ta su postura ya que sus piernas se encuentran en posición de “ranita” −ligeramente abiertas (90º) y flexionadas−, y las rodillas quedan más elevadas que las nalgas. Además, su espalda queda curvada, en forma de “c”, emulando la posición fetal en la que se encontraba en el útero. Esto garantiza que la cabeza del fémur quede perfectamente encajada dentro del acetábulo (hueco de la articulación) de la cadera y ayuda a prevenir la luxación congénita de la misma. Otra preocupación habitual es saber cuánto tiempo seguido puede estar un niño pequeño en un portabebés. En realidad, puedes llevarlo todo el tiempo que quieras, mientras los dos os sintáis a gusto. De todos modos, se recomienda que se empiece con poco tiempo y se vaya ampliando de manera progresiva para que tanto tu cuerpo como tu bebé se adapten bien.

¿Puede usarse un portabebés si se tienen problemas de espalda? Casi siempre. La sensación de comodidad que proporciona un portabebés bien colocado se puede comparar con el embarazo, ya que el peso lo llevamos bien repartido, alto y sobre todo, muy pegado a nuestro cuerpo, por lo que la sensación de peso disminuye. Además nos corrige la postura y fortalece nuestros músculos progresivamente. Finalmente, en ocasiones se coloca al bebé de frente para que tenga un mayor campo de visión. ¿Es prudente hacerlo? Para respetar su fisiología es preferible llevarlo mirando hacia nosotros, a la cadera o en la espalda. Mirando hacia delante sus piernas van “colgando”, obligándole a curvar la espalda en sentido contrario al natural. Además, el adulto tiene que arquear su espalda para compensar el peso del bebé que tira hacia delante.
tu bebé 000

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