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Las preguntas de Malaquías

Introducción

Hemos tenido una campaña de mayordomía durante el


mes de marzo en la que se nos ha exhortado de varias
maneras a presentar nuestro tiempo, dinero, y dones y
talentos al Señor. Y así, sin más, las cosas no van a cambiar.
Pero estoy cada vez más convencido de que la iglesia
necesita recibir un mensaje profético que la ayude a
cambiar algunas actitudes que, por ser tan arraigadas, son
tan dañinas. Y creo que mejor que autoproclamarme profeta
del Señor, lo mejor es releer a los profetas bíblicos que se
encontraron en situaciones parecidas a las nuestras.

Vamos a ver si releyendo a Malaquías y Hageo vemos


una descripción de nuestra propia iglesia en Cartagena.

Me llamó la atención el método que emplea Malaquías


para redargüir a las personas de su tiempo. Luego mirando
en un libro que comenta la profecía de Malaquías leí que:

“A Malaquías se le ha llamado el
'Sócrates hebreo' por su metodología,
semejante a la del famoso filósofo griego,
en base a una penetrante conversación y
diálogo con la gente”.

Continué leyendo las profecías de Malaquías y me


llamó mucho la atención también las preguntas que le hace
al pueblo al cual profetiza. Todas estas preguntas me
recordaban continuamente el texto del cual hoy vamos ha
hacer uso para meditar en la Palabra del Señor.

Existen cinco preguntas que el profeta hace a su pueblo


y en las que el profeta expresa el señorío de Dios por medio
a través de ese diálogo en forma de preguntas y respuestas.

También veremos como Dios manifestó ser un Dios de


amor, de honor, fiel, justo, paciente que se revela a los
hombre a través de su Palabra encarnada, esto es, Jesús.

I. ¿En qué nos has amado?

“Yo os he amado”, ha dicho Jehová.


“Pero vosotros decís: '¿En qué nos has
amado?' ¿Acaso Esaú no era hermano de
Jacob?, dice Jehová. Sin embargo, yo amé
a Jacob (Mal. 1:2)

A. Una queja comercial. La respuesta de Dios no


atendía a los méritos que ellos creían haber hecho.

B. El significado implícito de este tipo de preguntas


es: ¡Tú nunca nos has amado!

C. El amor que elige es el amor que se otorga sin


mediación de mérito alguno. Aunque el tema de la
elección es uno de los más difíciles de la Biblia,
Dios nos ha elegido para salvación a través del
arrepentimiento y la fe en su Hijo Jesucristo.

D. La elección responde a plan eterno de Dios en el


que el hombre tiene u papel central y des todos los
hombre destaca Jesucristo, modelo del hombre
perfecto.

E. Nació humilde, vivió incomprendido y sin


posesiones terrenales y murió solo y abandonado
por los suyos. Pero el amor de Dios se manifestó
en Él y a través de Él a todos los hombres.

II. ¿En qué hemos menospreciado tu nombre?

“El hijo honra al padre, y el siervo a su


señor. Y si yo soy Padre, ¿dónde está mi
honra? Y si yo soy Señor, ¿dónde está mi
reverencia, oh sacerdotes que
menospreciáis mi nombre?, os ha dicho
Jehová de los Ejércitos. Vosotros decís:
'¿En qué hemos menospreciado tu
nombre?' (Mal 1:6)

A. ¿Qué sentido tiene llamar a uno padre, señor o


maestro si luego no se le respeta, no se le obedece
y se tiene en poca cosa su obra y enseñanza?

B. Existe la responsabilidad de seguir el buen


ejemplo, de ofrecer lo mejor que somos y tenemos.
Además de reconocer y valorar aquello que es
válido de verdad.

C. Cuando las cosas serias no se toman con seriedad


ocurren desastres y males de los cuales después
nos lamentamos.

D. La encarnación de Dios en un niño humilde, no es


un evento para despreciar. Cuando la adoración de
aquel niño se ha convertido en poco menos que
burla.

III. ¿En qué le cansamos? ¿Dónde está el Dios de


justicia?

Vosotros cansáis a Jehová con vuestras


palabras y decís: “¿En qué le cansamos?”
En que decís: “Cualquiera que hace lo
malo es bueno ante los ojos de Jehová, y de
los tales se agrada” o “¿Dónde está el
Dios de la justicia?” (Mal 2:17)

A. Vivimos en un mundo en el que a los grandes


ladrones de guante blanco se les tiene por
“hombres de bien”. A los militares que por medio
de las armas y de la guerra imponen su ley se les
tiene por “hombres de paz”. A los estadistas que
extorsionan y manipulan a las gentes de sus
respectivos países se les considera “estadista y
hombres sabios”. No produce toda esta mentira y
patraña cansancio verdadero.

B. Dios había prometido un mensajero que prepararía


el camino para la llegada del Mesías. ¿Cuál era el
mensaje de este precursor? El mensaje era
producir frutos dignos de arrepentimiento ya que el
que venía traería juicio según la verdad y haría
separación entre lo bueno y lo malo sin confundir
ninguna cosa.

C. El mensajero habla de un día de ajuste de cuentas,


cuando todas las cosas serán pesadas como en una
balanza y se manifestará su valor. Cuando se
revelará que aquel Jesús, aquel niño de Belén es el
Señor de señores y Rey de reyes.

IV. ¿En qué hemos de volvernos?

Desde los días de vuestros padres os


habéis apartado de mis leyes y no las
habéis guardado. ¡Volveos a mí, y yo me
volveré a vosotros!, ha dicho Jehová de los
Ejércitos. Pero vosotros dijisteis: '¿En qué
hemos de volver?' (Mal 3:7)

A. Quizás este es el mensaje de Malaquías más


conocido, el que trata sobre los diezmos. Pero el
diezmo de las ganancias materiales aquí sólo
representa una porción de la enseñanza. Se trata
de no ser mezquinos en nuestro servicio, de no ser
tacaños a la hora de ofrecer nuestras vidas en
sacrificio santo y agradable al Señor.

B. Los sacerdotes ofrecían sus sacrificios: animales


enfermos, ovejas ciegas o mal formadas. Las
sobras, lo que ni ellos mismos querían. Las
ofrendas de los hombre no son agradables a Dios.

C. El diezmar de Malaquías está puesto en el contexto


mucho más amplio del arrepentimiento. Volver de
nuestros propios caminos a los caminos que Dios
nos ha preparado, diferentes a los que llevamos.

V. ¿Qué hemos hablado contra ti? ¿Qué provecho


sacamos de guardar tu Ley?

13 “Duras han sido vuestras palabras


contra mí, ha dicho Jehová. Pero decís:
'¿Qué hemos hablado contra ti?' 14 Habéis
dicho: 'Está demás servir a Dios' y '¿Qué
provecho sacamos de guardar su ley y de
andar tristes delante de Jehová de los
Ejércitos? (Mal 3:13-14)

A. La arrogancia y la prepotencia con la que se habla


de Dios y de todo lo concerniente a Él provoca una
actitud de vida en la que los únicos valores que
existen son los que uno mismo dicta. Cualquier
otro valor no “sirve ni aporta” beneficio alguno.

B. No existía arrogancia ni prepotencia en la


manifestación del Dios vivo cuando se humanó y
nació en Belén. Así mostró cual era el camino que
Dios abría a los hombres.

Conclusión

Tenemos que releer Hageo 2:10-19. Hageo pregunta a


los sacerdotes, a los que más conocen la Ley acerca de lo
que es la santidad. Ellos contestan que la santidad no es
contagiosa, pero la carnalidad sí. La enfermedad se
contagia, la salud no. A pesar de conocerlo, ellos eran
carnales.

Una vela encendida enciende otras velas, pero las velas


apagadas han perdido el fuego que enciende a otras.
Nosotros no podemos conformarnos en ser esas velas
apagadas que no sirven para nada.

Si desde el día de hoy, 25-03-2007, nos proponemos de


corazón conocer a Dios, Él se revelará en nuestras vidas
produciendo una bendición mayor de la que siquiera
podemos imaginar.

Acerquémonos, pues, al Señor entregándole todo lo que


somos y todo lo que tenemos y así durante este año
experimentaremos una nueva y verdadera relación con
nuestro Dios.

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