Está en la página 1de 1

El costo de no ser discípulo

…porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa
de mí, la hallará. (Mateo 16:25)

Las demandas del discipulado son ciertamente altas. Esta frase de Jesús resume muy bien la
filosofía del Reino, una de esas paradojas que en muchas ocasiones nos dejan perplejos y las asumimos
como un ideal utópico imposible de realizar. Sí, vivir la vida cristiano sin Cristo por la acción de Su
Espíritu es imposible. Sí, la vida del discípulo es una vida de renuncia, entrega y amor incondicional al
Señor y a las personas que nos rodean, cosa harto difícil…

Pero también hemos de pensar en el costo de no ser discípulo. No ser discípulo cuesta no poseer
la paz duradera, la vida saturada por completo por el amor, la fe que lo ve todo a la luz del gobierno
primordial de Dios para bien, la esperanza que se mantiene firme en las circunstancias más
desalentadoras, el poder para hacer el bien y resistir las fuerzas del mal. En pocas palabras, cuesta carecer
de esa abundancia de vida que Jesús dijo que vino a traer (Juan 10:10). Después de todo, el yugo de
Cristo, en forma de cruz es un instrumentote liberación y poder para los que viven en él y con él, y
aprenden la mansedumbre y la humildad de corazón que hace descansar el alma… Quiera Dios que
aprendamos a descansar en Él.

Con amor,

Jesús Polaino