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Directorio General Para La Catequesis

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CONGREGACIÓN PARA EL CLERO

DIRECTORIO GENERAL PARA LA CATEQUESIS

NOTA: LAS CITAS A PIE DE PÁGINA PROPIAS DE LA EDICIÓN ORIGINAL POR RAZONES PRÁCTICAS Y DIDÁCTICAS SE HAN COLOCADO “INTRA TEXTO”, Y A COLOR.

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CONTENIDO

PREFACIO EXPOSICION INTRODUCTORIA El anuncio del evangelio en el mundo contemporáneo EL CAMPO DEL MUNDO Los derechos humanos La cultura y las culturas La situación religioso-moral LA IGLESIA EN EL CAMPO DEL MUNDO La fe de los cristianos La vida interna de la comunidad eclesial Situación de la catequesis: vitalidad y problemas LA SIEMBRA DEL EVANGELIO Cómo leer los signos de los tiempos Algunos retos para la catequesis PRIMERA PARTE LA CATEQUESIS EN LA MISIÓN EVANGELIZADORA DE LA IGLESIA El mandato misionero de Jesús Significado y finalidad de esta parte Cap. I. La Revelación y su transmisión mediante la evangelización La Revelación del designio benevolente de Dios La Revelación: hechos y palabras Jesucristo, mediador y plenitud de la Revelación La transmisión de la Revelación por medio de la Iglesia, obra del Espíritu Santo La evangelización El proceso de la evangelización El ministerio de la Palabra de Dios en la evangelización Funciones y formas del ministerio de la Palabra de Dios La conversión y la fe El proceso de conversión permanente Diferentes situaciones socio-religiosas ante la evangelización Mutua conexión entre las acciones evangelizadoras Cap. II. La catequesis en el proceso de evangelización Primer anuncio y catequesis LA CATEQUESIS AL SERVICIO DE LA INICIACIÓN CRISTIANA La catequesis, «momento» esencial del proceso de la evangelización La catequesis al servicio de la iniciación cristiana Características fundamentales de la catequesis de iniciación LA CATEQUESIS AL SERVICIO DE LA EDUCACIÓN PERMANENTE DE LA FE La educación permanente de la fe en la comunidad cristiana Formas múltiples de catequesis permanente CATEQUESIS Y ENSEÑANZA RELIGIOSA ESCOLAR 2

El carácter propio de la enseñanza religiosa escolar El contexto escolar y los destinatarios de la enseñanza religiosa escolar Educación cristiana familiar, catequesis y enseñanza religiosa escolar Cap. III. Naturaleza, finalidad y tareas de la catequesis La catequesis: acción de naturaleza eclesial Finalidad de la catequesis: la comunión con Jesucristo La finalidad de la catequesis se expresa en la profesión de fe en el único Dios Las tareas de la catequesis realizan su finalidad Tareas fundamentales de la catequesis Otras tareas relevantes de la catequesis Algunas consideraciones sobre el conjunto de estas tareas El catecumenado bautismal: estructura y gradualidad El catecumenado bautismal, inspirador de la catequesis en la Iglesia SEGUNDA PARTE EL MENSAJE EVANGÉLICO Significado y finalidad de esta parte Cap. I. Normas y criterios - presentación del mensaje evangélico en la catequesis La Palabra de Dios, fuente de la catequesis La fuente y “las fuentes” del mensaje de la catequesis Los criterios para la presentación del mensaje El cristocentrismo del mensaje evangélico El cristocentrismo trinitario del mensaje evangélico Un mensaje que anuncia la salvación Un mensaje de liberación La eclesialidad del mensaje evangélico Carácter histórico del misterio de la salvación La inculturación del mensaje evangélico La integridad del mensaje evangélico Un mensaje orgánico y jerarquizado Un mensaje significativo para la persona humana Principio metodológico para la presentación del mensaje Cap. II. «Ésta es nuestra fe, ésta es la fe de la Iglesia» El Catecismo de la Iglesia Católica y el Directorio General para la Catequesis EL CATECISMO DE LA IGLESIA CATÓLICA Finalidad y naturaleza del Catecismo de 1a Iglesia Católica La articulación del Catecismo de la Iglesia Católica El género literario del Catecismo de la Iglesia Católica El depósito de la fe y el Catecismo de la Iglesia Católica La Sagrada Escritura, el Catecismo de la Iglesia Católica y la catequesis La tradición catequética de los Santos Padres y el Catecismo de la Iglesia Católica LOS CATECISMOS EN LAS IGLESIAS LOCALES Los Catecismos locales: su necesidad El género literario de un Catecismo local Los aspectos de la adaptación en un Catecismo local La creatividad de las Iglesias locales respecto a la elaboración de Catecismos 3

La adaptación al destinatario: aspectos generales Necesidad y derecho de todo creyente a ser catequizado Necesidad y derecho de la comunidad El contenido de la catequesis: como un alimento sano y adecuado La adaptación tiene en cuenta las diversas circunstancias Cap. Cristo» (Mt 23.10) Significado y finalidad de esta parte Cap. escuela para la persona Evangelizar educando y educar evangelizando Cap. fuente y modelo de la pedagogía de la fe La pedagogía de Dios La pedagogía de Cristo La pedagogía de la Iglesia La pedagogía divina. La catequesis por edades Observaciones generales LA CATEQUESIS DE LOS ADULTOS Los adultos a los que se dirige la catequesis Elementos y criterios propios de la catequesis de adultos Cometidos generales y particulares de la catequesis de adultos Formas particulares de la catequesis de adultos LA CATEQUESIS DE LA INFANCIA Y DE LA NIÑEZ Situación e importancia de la infancia y de la niñez Características de esta catequesis 4 . I. La pedagogía de Dios. persona y catequesis La importancia del grupo La comunicación social CUARTA PARTE LOS DESTINATARIOS DE LA CATEQUESIS «El Reino interesa a todos» Significado y finalidad de esta parte Cap. acción del Espíritu Santo en todo cristiano Pedagogía divina y catequesis Pedagogía original de la fe (Cf MPD 11. CT 58) Fidelidad a Dios y fidelidad a la persona La «condescendencia» de Dios. II.El Catecismo de la Iglesia Católica y los Catecismos locales: la «sinfonía» de la fe TERCERA PARTE LA PEDAGOGÍA DE LA FE «Uno solo es vuestro Maestro. II. I. Elementos de metodología La diversidad de métodos en la catequesis La relación contenido-método en la catequesis Método inductivo y deductivo La experiencia humana en la catequesis La memorización en la catequesis Función del catequista La actividad y creatividad de los catequizados Comunidad.

Catequesis según el contexto socio-religioso La catequesis en una situación de pluralismo y de complejidad La catequesis en relación a la religiosidad popular La catequesis en un contexto ecuménico La catequesis en relación con el hebraismo La catequesis en el contexto de otras religiones La catequesis en relación con los «nuevos movimientos religiosos» Cap. El ministerio de la catequesis en la Iglesia particular y sus agentes La Iglesia particular El ministerio de la catequesis en la Iglesia particular La comunidad cristiana y la responsabilidad de catequizar El Obispo. Catequesis según el contexto socio-cultural Catequesis y cultura contemporánea Tareas de la catequesis respecto a la inculturación de la fe Proceso metodológico Necesidad y criterios de valoración Responsables del proceso de inculturación Formas y vías privilegiadas El lenguaje Los medios de comunicación Ámbitos antropológicos y tendencias culturales Actuación ante las situaciones concretas Tareas de las Iglesias locales Iniciativas bajo la guía de los pastores QUINTA PARTE LA CATEQUESIS EN LA IGLESIA PARTICULAR Significado y finalidad de esta parte Cap. III.Niños sin apoyo religioso familiar o que no frecuentan la escuela LA CATEQUESIS DE LOS JÓVENES Preadolescencia. don de Dios a la Iglesia Catequesis de la plenitud y de la esperanza Sabiduría y diálogo Cap. primeros educadores de la fe de sus hijos Los religiosos en la catequesis Los catequistas laicos 5 . IV. mentalidades y ambientes La catequesis de discapacitados e inadaptados La catequesis de los marginados La catequesis para grupos diferenciados La catequesis según ambientes Cap. pastores y educadores de la comunidad cristiana Los padres de familia. primer responsable de la catequesis en la Iglesia particular Los presbíteros. adolescencia y juventud La importancia de la juventud para la sociedad y para la Iglesia Características de la catequesis para jóvenes CATEQUESIS DE LOS ANCIANOS La tercera edad. I. V. Catequesis para situaciones especiales.

Diversos tipos de catequista. Lugares y vías de la catequesis La comunidad cristiana como hogar de catequesis La familia como ámbito o medio de crecimiento en la fe La parroquia como ámbito de catequesis La escuela católica Asociaciones. La formación para el servicio de la catequesis La pastoral de catequistas en la Iglesia particular Importancia de la formación de los catequistas Finalidad y naturaleza de la formación de los catequistas Criterios inspiradores de la formación de los catequistas Las dimensiones de la formación: el ser. II. cristiana y apostólica de los catequistas La formación bíblico-teológica del catequista Las ciencias humanas en la formación de los catequistas Criterios para el empleo de las ciencias humanas en la formación La formación pedagógica La formación de los catequistas dentro de las comunidades cristianas Escuelas de catequistas y centros superiores para peritos en catequesis Escuelas de catequistas de base Escuelas para responsables Centros superiores para peritos en catequesis Cap. IV. el saber hacer Madurez humana. II. La organización de la pastoral catequética en la Iglesia particular ORGANIZACIÓN Y EJERCICIO DE LAS RESPONSABILIDADES El servicio diocesano de la catequesis Servicios de colaboración interdiocesana El servicio de la Conferencia Episcopal El servicio de la Santa Sede LA COORDINACIÓN DE LA CATEQUESIS Importancia de una efectiva coordinación de la catequesis Un Proyecto diocesano de catequesis articulado y coherente La actividad catequética en el contexto de la nueva evangelización La catequesis en la Pastoral educativa ALGUNAS TAREAS PROPIAS DEL SERVICIO CATEQUÉTICO Análisis de la situación y de las necesidades Programa de acción y orientaciones catequéticas Elaboración de instrumentos y medios didácticos para el acto catequético La elaboración de Catecismos locales: responsabilidad del ministerio episcopal CONCLUSIÓN ÍNDICE TEMÁTICO 186-187 (Cf Ancianos) Unidad: 6 . movimientos y agrupaciones de fieles Las comunidades eclesiales de base Cap. el saber. hoy especialmente necesarios Cap.

SAGRADA ESCRITURA Ab Abd Ag Am Ap Ba 1 Co 2 Co Col 1 Cro 2 Cro Ct Dn Dt Ef Esd Est Ex Ez FIm Flp Ga Gn Ha Hb Hch Is Jb Jc Jdt Jl Jn 1ª Jn 2ª Jn 3ª Jn Jon Abacuc Abdías Ageo Amós Apocalipsis Baruc 1ª Corintios 2ª Corintios Colosenses 1º Crónicas 2º Crónicas Cantar Daniel Deuteronomio Efesios Esdras Ester Exodo Ezequiel Filemón Filipenses Gálatas Génesis Habacuc Hebreos Hechos Isaías job jueces Judit joel Juan 1ªJuan 2ª Juan 3ª Juan Jonás Josué Jeremías Judas Lc Lucas Lm Lamentaciones Lv Levítico 1M lº Macabeos 2M 2º Macabeos Mc Marcos Mi Miqueas Ml Malaquías Mt Mateo Na Nahúm Ne Nehernías Os Oseas 1P 1ª Pedro 2P 2ª Pedro Pr Proverbios Qo Eclesiastés (Qohelet) 1R lº Reyes 2R 2º Reyes Rm Romanos Rt Rut 1S lº Samuel 2S 2º Samuel Sal Salmos Sb Sabiduría Si Eclesíástico (Sirácida) Sof Sofonías St Santiago Tb Tobías 1ª Tm 1ª Tirnoteo 2ª Tm 2ª Timoteo 1 Ts 1ª Tesalonicenses 2 Ts 2ª Tesalonicenses Tt Tito Za Zacarías Jos Jr Judas 7 .

Decreto sobre el apostolado de los laicos Apostolicam Actuositatem (18 noviembre 1965) CONC. VAT. Roma 1973 H. SCHÖNMETZER. Directorium Catechisticum Generale Ad normam decreti (11 abril 1971): AAS 64 (1972). DENZINGER . Exhortación apostólica Evangelii Nuntíandi (8 diciembre 1975): AAS 58 (1976). Exhortación apostólica Catechesi Tradendae (16 octubre 1979): AAS 71 (1979). VAT. Series Latina (Turnholti 1953 ss. pp. 1277-1340 DCG(1971) SAGRADA CONGREGACIóN PARA EL CLERO. ECUM. Exhortación apostólica post-sinodal Christifideles Laici (30 diciembre 1988): AAS 81 (1989). Decreto sobre la acción misionera de la Iglesia Ad Gentes (7 Diciembre 1965) JUAN PABLO II. Edición XXXV enmendada. pp. VAT. Exhortación apostólica post-sinodal Ecclesia in Africa (14 setiembre 1995): AAS 88 (1996). Ecum. Enchiridion Symbolorum Defintírionum et EA EN EV JUAN PABLO II. Carta encíclica Evangetium Vitae (25 marzo 1995): AAS 87 (1995). 5-82 PABLO VI. Carta Encíclica Centesimus Annus (1 Mayo 1991): AAS 83 (1991). pp. Carta Encíclica Dives in Mísericordia (30 noviembre 1980): AAS 72 (1980). pp. pp. 401-522 8 . Declaración sobre la libertad religiosa Dignitatis Humanae (7 diciembre 1965) JUAN PABLO II. 793-867 CONC. VAT II. 1177-1232 CONC. II. 5-76 JUAN PABLO II. II. pp. Decreto sobre el oficio pastoral de los Obispos en la Iglesia Christus Dominus (28 octubre 1965) Corpus Christianorum.DOCUMENTOS DE LA IGLESIA AA AG CA CD CCL CEC CIC ChL COINCAT CSEL CT CONC.A. pp.) Catecismo de la Iglesia Católica (11 octubre 1992) Codex Iuris Canonici (25 enero 1983) JUAN PABLO II. ECUM. II. II. 97-176 DH DM DV DS CONC. Constitución dogmática sobre la Divina revelación De¡ Verbum (18 noviembre 1965) Declarationum de Rebus Fidei et Morum. VAT. ECUM. pp. 393-521 CONSEJO INTERNACIONAL PARA LA CATEQUESIS. ECUM. Orientación La Catequesis de adultos en la comunidad cristiana.) JUAN PABLO II. Librería Editrice Vaticana 1990 Corpus Scriptorum Ecclesiasticorum Latinorum (Wn 1866 ss.

Declaración cobre la educación Gravissimum Educationis (28 octubre 1965) GE GS LC LE LG MM MPD Gaudium et Spes (7 diciembre 1965) CONC. Constitución pastoral sobre la Iglesia en el mundo actual CONGREGACION PARA LA DOCTRINA DE LA FE. pp. Decreto sobre el ministerio y la vida sacerdotal PABLO VI. MIGNE. VAT. 401-464 SINODO DE LOS OBISPOS. Constitución apostólica Pastor Bonus (28 junio 1988): AAS 80 (1988). 81-191 JUAN PABLO II. ECUM.P. II. 554-599 JUAN PABLO II. Carta encíclica Laborem Exercens (14 setiembre 1981). Guía para los catequistas. ECUM. pp. Typís Polyglottis Vaticanis 1977 CONC. Carta encíclica Mater et Magistra (15 mayo1961): AAS 53 (1961). VAT. ed. Series Graeca. 841-930 NA PB PG PL PO PP RH Patrologiae Cursus completus. PARISIIS Presbyterorum Ordinis (7 diciembre 1965) CONC. pp. Exhortación apostólica post-sinodal Familiaris Consortio (22 noviembre 1981): AAS 73 (1981). ECUM. Mensaje al Pueblo de Dios Cumiam ad exitum sobre la catequesis en nuestro tiempo (28 octubre 1977). VAT. 257-324 9 . Paririis 1857 ss. 1844 ss. pp. 113-118 CONGREGACION PARA LA EVANGELIZACION DE LOS PUEBLOS. Constitución dogmática sobre la Iglesia Lumen Gentium (21 noviembre 1964) JUAN XXIII. II. VAT. 577-647 CONC. pp. pp. Documento de orientación vocacional. Series Latina. de la formación y de la promoción del catequista en tierras de misión que dependen de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos (3 diciembre 1993). ECUM. Constitución Apostólica Fideí Depositum (11 octubre 1992): AAS 86 (1994). Ciudad del Vaticano 1993 CONC. Instrucción Libertatis Conscientia (22 marzo 1986): AAS 79 (1987). JACQUES . II. ECUM. Decreto sobre la relación de la Iglesia con las Religiones no cristianas Nostra Aetate (28 octubre 1965) JUAN PABLO II. JACQUES . MIGNE. ED. Carta encíclica Redemptor Hominis (4 marzo 1979): AAS 71 (1979). Patrologiae Cursus completus. 257-299 JUAN PABLO II.FC FD GCM JUAN PABLO II. pp. II.P. II. VAT. pp. Carta encíclica Populorum Progressio (26 marzo 1967): AAS 59 (1967). AAS 73 (1981).

VAT. Ciudad del Vaticano 1985 SCh SRS TMA UR UUS VS Sources Chrétiennes. VAT.SINODO DE LOS OBISPOS (asamblea extraordinaria del 1985). Carta encíclica Sollicitudo Rei Socialis (30 diciembre 1987): AAS 80 (1988). Paris 1946ss. 249-340 CONC. ed Italiana del Ordo Initiationis Christianae Adultorum. Relación final Ecclesia sub verbo Dei mysteria Christi celebrans pro salute mundi (7 diciembre 1985). ECUM. Decreto sobre el Ecumenismo Unitatis Redintegratio (21 noviembre 1964) JUAN PABLO II. Typis Polyglottis Vaticanis 1972 JUAN PABLO II. Exhortación apostólica Tertio Millennio Adveniente (10 noviembre 1994): AAS 87 (1995). 5-41 CONC. pp. pp. Carta encíclica Redemptoris Missio (7 diciembre 1990): AAS 83 (1991). JUAN PABLO II. Constitución sobre la Sagrada Liturgia Sacrosanctum Concilium (4 diciembre 1963) SINODO(1985) . Carta encíclica Veritatis Splendor (6 agosto 1993): AAS (1993). Editio Typica. 513-586 JUAN PABLO II. pp. 921-982 JUAN PABLO II. Carta encíclica Ut Unum Sint (25 mayo 1995): AAS 87 (1995). pp. ECUM. 1133-1228 10 . II.RICA RM SC Ritual de la Iniciación Cristiana de Adultos. pp. II. Collection.

El Concilio Vaticano II prescribió la redacción de un «Directorio sobre la formación catequética del pueblo cristiano» (CD 44). con el título Directorium Catechisticum Generale. el Pontífice que guió a la Iglesia durante el primer período posconciliar. El 18 de marzo de 1971 fue definitivamente aprobado por Pablo VI y promulgado el 11 de abril del mismo año. que remitieron numerosas sugerencias y observaciones al respecto. Un hito decisivo para la catequesis fue la reflexión realizada por la Asamblea General del Sínodo de los obispos acerca de la evangelización del mundo contemporáneo. de manera especial. el Directorium Catechisticum Generale ha orientado a las Iglesias particulares en el largo camino de renovación de la catequesis. 3.un tiempo muy rico en orientaciones y promoción de la catequesis. Una aportación particularmente rica para la renovación catequética fue el Ritual de la iniciación cristiana de adultos. favoreciendo el retorno actualizado al Catecumenado antiguo. su predicación. de algún modo. Ha sido un tiempo que. con su vida entera» (CT 2). jóvenes y adultos. por iniciativas admirables y por frutos muy positivos para la educación y la maduración de la fe de niños. publicando Catecismos valiosos y orientaciones pastorales. proponiéndose como punto de referencia tanto en cuanto a los contenidos como en cuanto a la pedagogía y los métodos a emplear. El texto preparado fue revisado por una Comisión teológica ad hoc y por la Congregación para la Doctrina de la Fe. 2.crisis. promoviendo la formación de peritos y favoreciendo la investigación catequética. Juan Pablo II se manifiesta así: «Mi venerado predecesor Pablo VI sirvió a la catequesis de la Iglesia de manera especialmente ejemplar con sus gestos. a la evolución del contexto cultural mundial y a cuestiones eclesiales no originadas en la catequesis. Los treinta años transcurridos desde la clausura del Concilio Vaticano II hasta el umbral del tercer milenio. en estos años. insuficiencias doctrinales y experiencias que han empobrecido la calidad de la catequesis debido. En cumplimiento de este mandato conciliar. Estos esfuerzos han sido fecundos y han redundado favorablemente sobre la actividad catequética de las Iglesias particulares. Sin embargo. promulgado el 6 de enero de 1972 por la Congregación para el Culto Divino. constituyen -sin duda. El Magisterio de la Iglesia nunca ha dejado. han impulsado de manera notable la catequesis. Es obligado recordar. Numerosos Obispos y Conferencias episcopales. 4. El camino recorrido por la catequesis en ese período se ha caracterizado por doquier por la generosa dedicación de muchas personas. no han faltado -al mismo tiempo. que se celebró 11 . de ejercer con perseverancia su solicitud pastoral en favor de la catequesis. su interpretación autorizada del Concilio Vaticano II -que él consideraba como la gran catequesis de los tiempos modernos-. el ministerio de Pablo VI. ha vuelto a hacer presente la vitalidad evangelizadora de la Iglesia de los orígenes y a impulsar oportunamente las enseñanzas de los Padres. la Congregación para el Clero se sirvió de una Comisión especial de expertos y consultó a las Conferencias episcopales del mundo.PREFACIO 1. A este propósito. en todos los continentes. en gran parte. Desde 1971.

Estas Encíclicas constituyen por sí mismas un cuerpo de doctrina sintético y orgánico. Además. a fin de adaptar este valioso instrumento teológicopastoral a la nueva situación y a las nuevas necesidades. cartas y enseñanzas escritas destacan las doce Encíclicas: desde Redemptor Hominis a Ut Unum Sint. del 16 de octubre de 1979. imponían el deber de una revisión del Directorium Catechisticum Generale. En aquella ocasión se hizo balance de los veinte años de aplicación del Concilio Vaticano II. 7. Este Sínodo vio «en la renovación catequética un don precioso del Espíritu Santo a la Iglesia de hoy» (CT 3). que promulgó la Exhortación apostólica Evangelii Nuntiandi. Esta Exhortación forma una unidad totalmente coherente con la Exhortación Evangelii Nuntiandi y vuelve a situar plenamente a la catequesis en el marco de la evangelización. el Catecismo de la Iglesia Católica fue entregado a los obispos y a las Iglesias particulares mediante la Constitución apostólica Fidei Depositum el 11 de octubre de 1992. A lo largo de su pontificado.en octubre de 1974. Juan Pablo II ha ofrecido un magisterio constante de muy alto valor catequético. Dominum et Vivificantem (18 de mayo de 1986) y. del Sínodo de los Obispos han tenido una particular incidencia en el campo de la catequesis. deberá ser considerada como partícipe siempre de las urgencias y afanes propios del mandato misionero para nuestro tiempo. 5. de manera decisiva sobre el presente y futuro de la catequesis de nuestro tiempo. La actividad catequética. un principio de particular importancia: la catequesis como acción evangelizadora dentro del ámbito de la misión general de la Iglesia. Este documento presenta. Entre sus discursos. El mismo Sínodo extraordinario de 1985 ha influido. 6. las Asambleas Generales. Culminado el paciente y complejo proceso de su elaboración. Las proposiciones de esta Asamblea fueron presentadas al Papa Pablo VI. en razón de la reafirmación de la validez permanente del mandato misionero. Recoger tal herencia y 12 . la última Asamblea sinodal convocada por Pablo VI en octubre de 1977 escogió la catequesis como tema de análisis y reflexión episcopal. La propuesta de la Asamblea sinodal extraordinaria de 1985 fue acogida favorablemente y hecha propia por Juan Pablo II. de ahora en adelante. Por otra parte. sobre la misión de la familia y sobre la vocación de los laicos bautizados. Redemptoris Missio (7 de diciembre de 1990). entre otros. En cuanto al valor catequético de estos documentos del Magisterio de Juan Pablo II destacan: Redemptor Hominis (4 de marzo de 1979). Juan Pablo II asumió en 1978 esta herencia y formuló sus primeras orientaciones en la Exhortación apostólica Catechesi Tradendae. Dives in Misericordia (30 de noviembre de 1980). A los trabajos sinodales siguieron las correspondientes Exhortaciones apostólicas de Juan Pablo II Familiaris Consortio (22 de noviembre de 1981) y Christifideles Laici (30 de diciembre de 1988). y los Padres sinodales propusieron al Santo Padre la elaboración de un Catecismo universal para la Iglesia Católica. del 8 de diciembre de 1975. ordinarias y extraordinarias. también. Este acontecimiento de tan profunda significación y el conjunto de hechos y de intervenciones magisteriales anteriormente señalados. en orden a la aplicación de la renovación de la vida eclesial postulada por el Concilio Vaticano II. Por su particular relieve deben señalarse las Asambleas Sinodales de 1980 y de 1987.

El capítulo segundo. El trabajo para la reelaboración del Directorio General para la Catequesis. con importantes 13 . en la que se ofrecen pautas y orientaciones para la interpretación y la comprensión de las situaciones humanas y eclesiales. con nueva articulación y en una perspectiva enriquecida.1971) consta de dos capítulos. cuestión ésta que concierne tanto a la teología como a las ciencias humanas. se articula del siguiente modo: .por una parte. de diversos peritos e Institutos o Centros de estudios catequéticos. Propone. La Tercera Parte (Corresponde a la Cuarta Parte del DCG .sistematizarla sintéticamente en orden a la actividad catequética. se recogen en su totalidad los contenidos del capítulo correspondiente del texto anterior. la asunción de los contenidos de la fe propuestos por el Catecismo de la Iglesia Católica. dado el nuevo enfoque de la Tercera Parte.1971) se articula en tres capítulos y enraiza de forma más acentuada la catequesis en la Constitución conciliar Dei Verbum. el encuadramiento de la catequesis en la evangelización. situándola en el marco de la evangelización presente en Evangelii Nuntiandi y Catechesi Tradendae.1971) aparece bastante renovada. formulando también la substancia de una pedagogía de la fe. se ha preferido. está al servicio de la presentación del Catecismo de la Iglesia Católica. bajo el título «Normas y criterios para la presentación del mensaje evangélico en la catequesis». 8. El texto ofrece también principios básicos en orden a la elaboración de los Catecismos por las Iglesias particulares y locales. Aunque algunos. En el primero. una clarificación sobre la naturaleza de la catequesis. ha sido sometido a consulta de las Conferencias episcopales. El Directorio General para la Catequesis. . aconsejaban situar esta parte antes que la correspondiente a la de la pedagogía. asimismo. conservando la estructura básica del texto de 1971. la nueva redacción del Directorio General para la Catequesis ha debido conjugar dos exigencias principales: . es un servicio de la Sede Apostólica a todos. La Primera Parte (Corresponde a la Segunda Parte del DCG . inspirada en la pedagogía divina. ha sido realizado por un grupo de Obispos y de expertos en teología y en catequesis. como texto de referencia para la transmisión de la fe en la catequesis y para la redacción de los Catecismos locales. La Segunda Parte (Tiene los mismos objetivos de la Tercera Parte del DCG . Evidentemente. Se quiere subrayar con ello que la atención al destinatario es una participación y consecuencia de la - - - La Cuarta Parte (Corresponde a la Quinta Parte del DCG – 1971). Seguidamente. mantener el mismo orden que en el texto de 1971.Una Exposición Introductoria. desde la fe y la confianza en la fuerza de la semilla del Evangelio.por otra parte. postulado en particular por las Exhortaciones Evangelii Nuntiandi y Catechesi Tradendae. siempre en la perspectiva de la presente etapa de la vida de la Iglesia. completamente nuevo. promovido por la Congregación para el Clero. Son breves diagnósticos en orden a la misión. razones. y ha sido en el respeto substancial a la inspiración y contenidos del texto de 1971.

por los que pueda orientarse y regirse más adecuadamente la acción pastoral del ministerio de la palabra» y en concreto. Adquiere un particular relieve la descripción de los respectivos roles de los diversos agentes (que tienen siempre su referencia en el Pastor de la Iglesia particular) y de las exigencias formativas en cada caso. bajo su mandato y presidencia. Los destinatarios del Directorio son principalmente los Obispos. las Conferencias episcopales y. De acuerdo con las sugerencias formuladas por muchos Obispos. como centro de gravitación. al adaptarse en su Revelación a la condición humana) tiene por título «Los destinatarios de la catequesis».1971) coloca. de esa "condescendencia" (DV 13) de Dios en la historia de la salvación. las partes que se refieren a la situación presente. de la naturaleza de la catequesis y de los criterios con los que hay que presentar el mensaje cristiano. El propósito fundamental era y es ofrecer reflexiones y principios. Es competencia específica de los Episcopados la aplicación más concreta de estos principios y enunciados. deben más bien recibirse como sugerencias e indicaciones (Cf Ibidem). programar. 11. En cinco breves capítulos. obviamente. regionales o diocesanos. Se propone. como también las verdades y valores que deben transmitirse. que tiene el deber primordial de promover. Una finalidad inmediata del Directorio es prestar ayuda para la redacción de Directorios catequéticos y Catecismos. a la metodología y a la manera de adaptar la catequesis a las diferentes situaciones de edad o de contexto cultural. Introducción). podrán evitarse defectos y errores en materia catequética (Ibidem). la misma que perseguía el texto de 1971. Tal camino y método se emplea. mediante orientaciones y Directorios nacionales. La Quinta Parte (Recoge todos los elementos de la Sexta Parte del DCG . indicar «los principios teológico-pastorales de carácter fundamental -tomados del Magisterio de la Iglesia y particularmente del Concilio Ecuménico Vaticano II. - 9. 10. cuantos. Lo que se dice de la divina revelación. en efecto. en general. más que aplicaciones inmediatas o directrices prácticas. tiene valor para todos. para la formación permanente de los presbíteros y para la formación de los catequistas. Catecismos y demás medios que resulten idóneos para promover eficazmente la catequesis. En cambio.misma pedagogía divina. La finalidad del presente Directorio es. se atiende a las muy diversas situaciones de las personas a las que se dirige la catequesis. La Conclusión exhorta a una intensificación de la acción catequética en nuestro tiempo y corona la reflexión y las directrices con una llamada a la confianza en la acción del Espíritu Santo y en la eficacia de la Palabra de Dios sembrada en el amor. 14 . a los aspectos relativos a la situación socioreligiosa y de modo especial. la Iglesia particular. por la siguiente razón: únicamente si desde el principio se entiende con rectitud la naturaleza y los fines de la catequesis. Es obvio que el Directorio puede ser un instrumento válido para la formación de los candidatos al sacerdocio. sobre todo. de la catequesis (Cf DCG 1971. Es evidente que no todas las partes del Directorio tienen la misma importancia. desempeñan una responsabilidad en el campo de la catequesis. a la cuestión de la inculturación. supervisar y coordinar toda la actividad catequizadora.

se incluyen numerosas notas y referencias, que pueden ser muy útiles para la elaboración de los mencionados instrumentos. 12. Puesto que el Directorio se dirige a Iglesias particulares, cuyas situaciones y necesidades pastorales son muy diversas, es evidente que únicamente las situaciones comunes o intermedias han podido ser tomadas en consideración. Esto sucede, igualmente, cuando se describe la organización de la catequesis en los diversos niveles. Al utilizar el Directorio téngase presente esta observación. Como ya se advertía en el texto de 1971, lo que será insuficiente en aquellas regiones donde la catequesis ha podido alcanzar un alto nivel de calidad y de medios, quizá parecerá excesivo en aquellos lugares donde la catequesis no ha podido todavía experimentar tal progreso. 13. Al publicar este documento, nuevo testimonio de la solicitud de la Sede Apostólica por el ministerio catequético, se espera que sea acogido, examinado y estudiado con gran atención, teniendo en cuenta las necesidades pastorales de cada Iglesia particular; y también que pueda estimular en el futuro estudios e investigaciones más profundas, que respondan a las necesidades de la catequesis y a las normas y orientaciones del Magisterio de la Iglesia. Que la Bienaventurada Virgen María, Estrella de la nueva evangelización, guíe al conocimiento de Jesucristo, Maestro y Señor.

«Finalmente, hermanos, orad por nosotros para que la Palabra de Dios siga propagándose y adquiriendo gloria, como entre vosotros» (2 Ts 3,1).
En el Vaticano, 15 de agosto de 1997 SOLEMNIDAD DE LA ASUNCIÓN DE LA B.V. MARIA. + DARÍO CASTRILLÓN HOYOS Arzobispo Emérito de Bucaramanga Pro-Prefecto + CRESCENZIO SEPE Arzobispo tit. de Grado Secretario

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EXPOSICION INTRODUCTORIA

El anuncio del evangelio en el mundo contemporáneo
«Una vez salió un sembrador a sembrar. Y sucedió que, al sembrar, una parte cayó a lo largo del camino; vinieron las aves y se la comieron. Otra parte cayó en pedregal, donde no tenía mucha tierra, y brotó enseguida por no tener hondura de tierra; pero cuando salió el sol se agostó, y por no tener raíz se secó. Otra parte cayó entre abrojos; crecieron los abrojos y la ahogaron, y no dio fruto. Otras partes cayeron en tierra buena y, creciendo y desarrollándose, dieron fruto; unas produjeron treinta, otras sesenta, otras ciento» (Mc 4, 3-8). 14. Esta Exposición Introductoria pretende estimular a los pastores y a los agentes de la catequesis a tomar conciencia de la necesidad de mirar siempre el campo de la siembra y a hacerlo desde la fe y la misericordia. La interpretación del mundo contemporáneo que aquí se presenta tiene, obviamente, un carácter de provisionalidad, inherente con la contingencia histórica. «Una vez salió un sembrador a sembrar» (Mc 4, 3) 15. Esta parábola es fuente inspiradora para la evangelización. «La semilla es la Palabra de Dios» (Lc 8, 11). El sembrador es Jesucristo. Anunció el Evangelio en Palestina hace dos mil años y envió a sus discípulos a sembrarlo en el mundo. Jesucristo, hoy, presente en la Iglesia por medio de su Espíritu, sigue sembrando la Palabra del Padre en el campo del mundo. La calidad del terreno es siempre muy variada. El Evangelio cae «a lo largo del camino» (Mc 4,4) cuando no es realmente escuchado; o cae «en pedregal» (Mc 4,5), sin penetrar a fondo en la tierra; o «entre abrojos» (Mc 4,7), sofocándose enseguida en el corazón de muchas personas, distraídas por mil afanes. Pero una parte cae «en tierra buena» (Mc 4,8), en hombres y mujeres abiertos a la relación personal con Dios y solidarios con el prójimo, y da fruto abundante. Jesús, en la parábola, comunica la buena noticia de que el Reino de Dios llega a pesar de las dificultades del terreno, las tensiones, los conflictos y los problemas del mundo. La semilla del Evangelio fecunda la historia de los hombres y anuncia una cosecha abundante. Jesús hace asimismo una advertencia: sólo en el corazón bien dispuesto germina la Palabra de Dios. Una mirada al mundo desde la fe 16. La Iglesia continúa sembrando el Evangelio de Jesús en el gran campo de Dios. Los cristianos, insertos en los más variados contextos sociales, miran al mundo con los mismos ojos con que Jesús contemplaba la sociedad de su tiempo. El discípulo de Jesucristo, en efecto, participa desde dentro de «los gozos y esperanzas, de las tristezas y angustias de los hombres de nuestro tiempo», (GS 1) mira la historia humana y participa en ella, no sólo con la razón sino con la fe. A la luz de ésta, el mundo aparece, a un tiempo, «fundado y conservado 16

por el amor del Creador, esclavizado bajo la servidumbre del pecado y liberado por Cristo, crucificado y resucitado, una vez que fue quebrantado el poder del Maligno» (GS 2). El cristiano sabe que en toda realidad y acontecimiento humano subyacen al mismo tiempo: - la acción creadora de Dios, que comunica a todo su bondad; - la fuerza que proviene del pecado, que limita y entorpece al hombre; - el dinamismo que brota de la Pascua de Cristo, como germen de renovación, que confiere al creyente la esperanza de una «consumación» definitiva (GS 2). Una mirada al mundo, que prescindiese de alguno de estos tres aspectos, no sería auténticamente cristiana. Es importante, por eso, que la catequesis sepa iniciar a los catecúmenos y a los catequizandos en una lectura teológica de los problemas modernos (Cf
SRS 35).

EL CAMPO DEL MUNDO 17. Como madre de los hombres, lo primero que ve la Iglesia, con profundo dolor, es «una multitud ingente de hombres y mujeres: niños, adultos y ancianos, en una palabra, de personas humanas concretas e irrepetibles, que sufren el peso intolerable de la miseria». (SRS 13b; cf EN 30) Ella, por medio de una catequesis en la que la enseñanza social de la Iglesia ocupe su puesto, (Cf CT 29) desea suscitar en el corazón de los cristianos «el compromiso por la justicia» (SRS 41; cf DOCUMENTO DEL SINODO DE OBISPOS, II: De Iustitia in mundo (30 de noviembre de 1971), III «La educación para la justicia»: AAS 63 (1971), pp. 935-937; LC 77) y la «opción o amor preferencial por los pobres», (SRS 42; cf ChL 42; CEC 2444-2448; TMA 51) de forma que su presencia sea realmente luz que ilumine y sal que transforme. Los derechos humanos 18. La Iglesia, al analizar el campo del mundo, es muy sensible a todo lo que afecta a la dignidad de la persona humana. Ella sabe que de esa dignidad brotan los derechos humanos,

también por los culturales y religiosos. Lo que ella busca es el desarrollo integral de las personas y de los pueblos (Cf PP 14; CA 29).

(JUAN XXIII, Carta encíclica Pacem in Terris (11 de abril de 1963), 9-27; AAS 55 (1963), pp. 261-270. Aquí se señalan cuáles son para la Iglesia los derechos humanos más fundamentales. En los nn. 28-34 (AAS 55 [1963], pp. 270-273) se indican los principales «deberes del hombre». La catequesis debe prestar atención a ambos aspectos) objeto constante de la preocupación y del compromiso de los cristianos. Por eso su mirada no se interesa sólo por los indicadores económicos y sociales, (Cf SRS 15 a) sino

La Iglesia advierte con gozo que «una beneficiosa corriente atraviesa y penetra ya todos los pueblos de la tierra, cada vez más conscientes de la dignidad del hombre» (ChL 5d; cf SRS 26b; VS 31c). Esta conciencia se expresa en la viva solicitud por el respeto a los derechos humanos y el más decidido rechazo a sus violaciones. El derecho a la vida, al trabajo, a la educación, a la creación de una familia, a la participación en la vida pública, a la libertad religiosa son, hoy, especialmente reclamados. 19. Sin embargo, en bastantes lugares, y en aparente contradicción con la sensibilidad por la dignidad de la persona, los derechos humanos son claramente violados (Cf ChL 5a; Sínodo 1985, 17

La reflexión filosófica sobre el lenguaje hace ver. en indispensable un tipo de racionalidad que no divida al ser humano. que no se sitúan sólo en el plano material: se trata de una pobreza cultural y religiosa que preocupa. CEC 2444. En cierto sentido es «la tarea central y unificante del servicio que la Iglesia. una tarea irrenunciable: manifestar la dignidad inviolable de toda persona humana. D. cf CA 47c). (Cf 18 .También se constata la enorme influencia de los medios de comunicación los cuales. 1). El sembrador sabe que la semilla penetra en terrenos concretos y que necesita absorber todos los elementos necesarios para poder fructificar (Cf AG 22a). Sabe también que. en este vasto campo de los derechos humanos. dando un sentido más integral a su vida. así. Junto a esta «forma de cultura más universal» (GS 54) hoy se constata también un creciente deseo de revalorizar las culturas autóctonas. en la inculturación uno de sus mayores desafíos. La Constitución Gaudium et Spes subraya la gran importancia de la ciencia y de la técnica en la gestación y desarrollo de la cultura moderna. La negación o limitación de los derechos humanos. La Iglesia. que el pensarniento simbólico es una forma de acceso al misterio de la persona humana. es necesario otro tipo de sabiduría para poder comprender en profundidad al ser humano. La pregunta del Concilio sigue viva: «¿De qué forma hay que favorecer el dinamismo y la expansión de la nueva cultura sin que perezca la fidelidad viva a la herencia de las tradiciones?» (GS 56c). así. a la comunidad eclesial. . El espíritu científico que dimana de ellas «modifica profundamente la tendencia cultural y las maneras de pensar». CA 57b). están llamados a prestar a la familia humana» (ChL 37a. la conciencia de que ese tipo de racionalidad no puede explicarlo todo gana hoy cada vez más terreno. La racionalidad científica y experimental está profundamente enraizada en el hombre de hoy. . que integre su afectividad. inaccesible de otro modo. empobrece a la persona y a los pueblos igual o más que la privación de los bienes materiales (Cf SRS 15 e. muchas veces. La evangelización tiene. 21. por ejemplo. La obra evangelizadora de la Iglesia tiene. que lo unifique. otras formas de pobreza. a la luz del Evangelio. ha de asumir todos los valores positivos de la cultura y de las culturas. imponen una visión de la vida que no respeta la fisonomía cultural de los pueblos a los que se dirige. (GS 5) con grandes repercusiones humanas y religiosas. algunos de esos elementos pueden perjudicar la germinación y la cosecha. junto al rigor de la experimentación. De esta manera. Y así se generan. por intereses económicos o ideológicos. en efecto. se van destruyendo gradualmente la identidad y los valores propios de los pueblos. Sin embargo. igualmente. y en ella los fieles laicos. en esos lugares.En muchos lugares se toma conciencia de que las culturas tradicionales son agredidas. La catequesis ha de prepararles para esa tarea. por las influencias exteriores dominantes y por la imitación alienante de formas de vida importadas.II. La cultura y las culturas 20. Se convierte. Los propios hombres de ciencia constatan que. a veces.

LC 41). y el resurgir del «fundamentalismo». pero especialmente hoy aparece bajo la forma del secularismo.EN 20. en la Carta encíclica Dominum et vivificantem (18 de mayo de 1986). el factor religioso-moral tiene para el sembrador una particular relevancia. ciertamente. que consiste en una visión autónoma del hombre y del mundo «que se explica por sí mismo sin que sea necesario recurrir a Dios» (EN 55. LA IGLESIA EN EL CAMPO DEL MUNDO La fe de los cristianos 24. Adopta formas diversas. tal como Jesús lo reveló. A. El amplio desarrollo de las sectas y de los nuevos movimientos religiosos. La evangelización encuentra en el terreno religioso-moral un campo preferente de actuación. cf GS 19. CA 46a) son datos que interpelan seriamente a la Iglesia y que se deben analizar con cuidado. Y esto sucede como si el rechazo de Dios quisiera significar la ruptura interior de las aspiraciones del ser humano (Cf GS 36. En la cultura actual se da una persistente difusión de la indiferencia religiosa: «Son muchos los que. de una manera cada vez más amplia y viva. Se trata de dar a conocer el verdadero rostro de Dios y su designio de amor y de salvación en favor de los hombres. se detecta un oscurecimiento de la verdad ontológica de la persona humana. 23. El ateísmo. JUAN PABLO II. no carece de ambigüedad (Cf RM 38). Este fenómeno. 851-852. se desentienden de esta íntima y vital unión con Dios o la niegan de forma explícita» (GS 19). 1) y de una nueva sed de las cosas trascendentes y divinas. establece también esta conexión: “La ideología de la "muerte de Dios" en sus efectos demuestra fácilmente que es. En el ámbito específicamente religioso. «el despertar de una búsqueda religiosa» (ChL 4). no quedan inmunes de experimentar el influjo de las situaciones humanas. 19 . la ideología de la "muerte del hombre”). a un «relativismo ético que quita a la convivencia civil cualquier punto seguro de referencia moral» (VS 101. ser testimonio de El ante el mundo. En efecto. es anunciar a Dios. Para preparar a tales testigos es necesario que la Iglesia desarrolle una catequesis que propicie el encuentro con Dios y afiance un vínculo permanente de comunión con Él. en cuanto negación de Dios. a nivel teórico y práctico. «es uno de los fenómenos más graves de nuestro tiempo» (Ibidem). pp. al igual que en todo tiempo. cf EV 19-20). II. en efecto. El mundo actual testifica. en muchas partes. Entre los elementos que componen el patrimonio cultural de un pueblo. La situación moral que hoy se observa está muy relacionada con la religiosa. CT 53) y discernir aquellos elementos que obstaculizan a las personas y a los pueblos el desarrollo de sus auténticas potencialidades. (CA 29 ad c. 38: AAS 78 (1986). Los discípulos de Jesús están inmersos en el mundo como levadura pero. La situación religioso-moral 22. Se asiste así. La misión primordial de la Iglesia. se dan signos de una «vuelta a lo sagrado» (Sínodo 1985. hoy en día.

como Padre misericordioso. no sólo en su divinidad. lamentablemente. desarrollada durante los últimos decenios. . (EN 56) aunque en el fondo del corazón de muchos el sentimiento religioso no haya desaparecido del todo.la toma de conciencia de las exigencias sociales de la fe. en efecto: . Un primer grupo está constituido por el «gran número de personas que recibieron el bautismo pero viven al margen de toda vida cristiana» (EN 52. cf CT 19 y 42). La vida interna de la comunidad eclesial 20 . ocultan su identidad cristiana sea por una forma de diálogo interreligioso mal entendida. tampoco. Tienen una cierta fe. Despertarles a la fe es un verdadero reto para la Iglesia. Junto a éstos. Sínodo 1985. Estas situaciones de la fe de los cristianos reclaman con urgencia del sembrador el desarrollo de una nueva evangelización (Cf ChL 34b. corresponsables de la misión de la Iglesia en el mundo. cf GS 19c). todos. cf CT 54. (EN 52) que se expresan a menudo con sentimientos religiosos muy sinceros y con una «religiosidad popular» (EN 48. RM 33d) sobre todo en aquellas Iglesias de tradición cristiana donde el secularismo ha hecho más mella. sea por una cierta reticencia a dar testimonio de su fe en Jesucristo en la sociedad contemporánea. de jóvenes y de adultos ha dado origen a un tipo de cristiano verdaderamente consciente de su fe y coherente con ella en su vida. es necesario plantearse la situación actual de la fe de los cristianos. constituyen una clara prioridad. . sobre todo a jóvenes y adultos. 4) muy arraigada. ha dado ya frutos muy positivos (Cf CT 3. No falta. se hace necesario que los hijos de la Iglesia verifiquen: «¿en qué medida están también ellos afectados por la atmósfera de secularismo y relativismo ético?» (TMA 36b. de una muchedumbre de cristianos «no practicantes».una nueva experiencia viva de Dios. La renovación catequética en la Iglesia. están también las «gentes sencillas». DCG (1971) 6. A. ante el panorama religioso actual. 26. el anuncio misionero y la catequesis. D 4). «pero conocen poco los fundamentos de la misma» (EN 52). . en efecto. CT 44).el sentirse. También existen numerosos cristianos. ChL 34b. En esta nueva situación.Por ello. necesitada de evangelización. un cierto número de bautizados que. 25 Sin embargo. Se trata. II. que necesitan replantear y madurar su fe bajo una luz distinta (Cf EN 52. La catequesis de niños. sino también en su verdadera humanidad. intelectualmente más cultivados pero con una formación religiosa recibida sólo en la infancia.un redescubrimiento más hondo de Jesucristo. Ha favorecido en ellos. MP.

(CONGREGACIÓN PARA LA DOCTRTNA DE LA FE. y a la urgente búsqueda de la unidad entre los cristianos. 3).La vida litúrgica es comprendida más profundamente como fuente y culmen de la vida eclesial. se han dado posiciones parciales y contrapuestas en la interpretación y aplicación de la renovación pedida a la Iglesia por el Concilio Vaticano II. se descubre más y más la vocación universal a la santidad y un sentido más vivo del servicio a la caridad. de forma unilateral. I. En algunas ocasiones. 838. . Es importante considerar también la vida misma de la comunidad eclesial. se ha debilitado el sentido de pertenencia eclesial. es leída. indispensable para la evangelización. el Concilio ha abierto a los católicos a la exigencia de una evangelización vinculada necesariamente con la promoción humana. privada de su misterio. que muestran su vitalidad.27. se la contempla. . por ejemplo. se constata. Situación de la catequesis: vitalidad y problemas 29. 28. Entre ellos cabe destacar: 21 . y en ella la catequesis. Así mismo. con frecuencia. Para ello es urgente promover y ahondar una auténtica eclesiología de comunión. una «desafección hacia la Iglesia» (Ibidem). A pesar de una doctrina eclesiológica tan amplia y profunda. a la necesidad de diálogo con el mundo. En medio de esta fecundidad se deben reconocer también «defectos y dificultades en la recepción del Concilio» (Sínodo 1985. Tales ideologías y comportamientos han conducido a fragmentaciones y a dañar el testimonio de comunión. Carta Communionis notio (28 de mayo de 1992) 1: AAS 85 (1993). p. como mera institución. . Dei Verbum y Gaudium et Spes. debe buscar más decididamente una sólida cohesión eclesial. (LG 10) originado en el Bautismo. Las cuatro constituciones -Sacrosanctum Concilium. muchas veces.han fecundado a la Iglesia.El Pueblo de Dios ha adquirido una conciencia más viva del «sacerdocio común». cf 36e) a fin de generar en los cristianos una sólida espiritualidad eclesial. Lumen Gentium. Muchos son los aspectos positivos de la catequesis en estos últimos años. gustada y meditada de una manera más intensa. Una primera consideración es descubrir cómo en la Iglesia se ha acogido y han ido madurando los frutos del Concilio Vaticano II. Sobre la base de una renovación interior. con las culturas y religiones. su calidad interna. La Sagrada Escritura.La comunidad eclesial ha adquirido um sentido más vivo de la Palabra de Dios.La misión de la Iglesia en el mundo se percibe de una manera nueva. Los grandes documentos conciliares no han sido letra muerta: se constatan sus efectos. En efecto: . La acción evangelizadora de la Iglesia.

Algunos problemas.Favorecido sin duda por las orientaciones recientes del Magisterio. en otras ocasiones.Acerca del contenido de la catequesis. sin hacer explícita referencia a su divinidad. religiosos y laicos que se consagran con entusiasmo y constancia a la catequesis. .El primero se refiere a la concepción de la catequesis como escuela de fe. sin embargo. en efecto. y sobre los novísimos.El gran número de sacerdotes. . la referencia a la Sagrada Escritura es casi exclusiva. (DV 10c) no fecunda aún de modo armonioso la transmisión catequética de la fe. sobre el pecado y la gracia. es necesaria una presentación más equilibrada de toda la verdad del misterio de Cristo. el concepto conciliar de «Tradición» tiene un menor influjo en cuanto elemento realmente inspirador. Existe la necesidad de una más sólida formación moral. en este caso. Existen ciertas lagunas doctrinales sobre la verdad de Dios y del hombre. se acentúa tan exclusivamente su divinidad que no se pone de relieve la realidad del misterio de la Encarnación del Verbo (Cf CT 29b). y no reducirse a una mera enseñanza: deberá empeñarse. A veces se insiste sólo en su humanidad. sin que la reflexión y la vida dos veces milenaria de la Iglesia (Cf CT 27b) la acompañe de modo suficiente. como aprendizaje y entrenamiento de toda la vida cristiana. tiene extraordinaria importancia el incremento que va adquiriendo la catequesis de adultos (Cf CT 43) en el proyecto de catequesis de numerosas Iglesias particulares. . La naturaleza eclesial de la catequesis aparece. en densidad y profundidad.Respecto a la finalidad de la catequesis. Igualmente. en medio de un mundo donde el sentido religioso se oscurece. «cada uno a su modo». . En algunas regiones proliferan catecismos y textos de iniciativa particular. Es una de las acciones eclesiales más relevantes. tratando de encontrar solución a los mismos: . la Sagrada Tradición y el Magisterio. en nuestro tiempo. en suscitar una verdadera conversión (Cf CT 19b). Esta opción aparece como prioritaria en los planes pastorales de muchas diócesis. . se advierte una inadecuada presentación de la historia de la Iglesia y una escasa relevancia de su doctrina social.También hay que destacar el carácter misionero de la catequesis actual y su tendencia a asegurar la adhesión a la fe por parte de los catecúmenos y de los catequizandos. el pensamiento catequético ha ganado. el concepto de «Revelación» impregna ordinariamente la actividad catequética. En lo que concierne a la orientación de fondo. En este sentido. muchas Iglesias particulares cuentan ya con adecuadas y oportunas orientaciones pastorales. menos frecuentes en nuestro tiempo.. deben hoy ser examinados con particular cuidado. 30. que trata de propiciar la comunión con Jesucristo. en muchas catequesis. con tendencias selectivas y acentuaciones tan diversas que llegan a dañar la necesaria convergencia en la unidad de la fe (Cf CT 30). En esta dinámica se toma clara conciencia de que la catequesis debe adquirir el carácter de la formación integral. concepción que no ha penetrado plenamente en la conciencia de los catequistas. sin embargo. subsisten varios problemas. en algunos movimientos y grupos eclesiales ocupa un lugar central.En sintonía con lo anterior. La interrelación entre la Sagrada Escritura. menos clara. De hecho. 22 .

sin embargo. cf GS 4). cf ChL 3e). . Analizado el terreno. la catequesis debe asumir. comunicándoles la fuerza de su Espíritu. la educación en el sentido de la «misión ad gentes» es aún débil e inadecuada. mientras crece en la actividad catequética una nueva sensibilidad para formar a los fieles laicos para el testimonio cristiano. no se atiende aún debidamente a las exigencias y originalidad de la pedagogía propia de la fe (Cf CT 58). Cómo leer los signos de los tiempos 32. A menudo. Se trata de un análisis que debe hacerse a la luz de la fe. ha enviado a sus discípulos resuena también en los acontecimientos mismos de la historia (Cf FC 4b. A menudo.La formación al apostolado y a la misión es una de las tareas fundamentales de la catequesis.. de modo que pueda ser percibido realmente como una gran noticia para la vida de las personas y de la sociedad (Cf EN 63). con reduccionismos en uno u otro sentido. el diálogo interreligioso y el compromiso en el mundo. con actitud de comprensión. Para poder expresar su vitalidad y eficacia. Se cae con facilidad en el dualismo «contenido-método».Por lo que concierne a la diversidad de culturas en relación al servicio de la fe. es necesario descubrir «los signos de la presencia y del designio de Dios» (GS 11. hoy. La voz del Espíritu que Jesús. la Iglesia trata de descubrir el sentido de la situación actual dentro de la historia de la salvación. Valiéndose de las ciencias humanas. itinerarios catequéticos poco o nada conectados con el año litúrgico y una presencia marginal de celebraciones en los itinerarios de la catequesis.«La catequesis está intrínsecamente unida a toda la acción litúrgica y sacramental» (CT 23). y en las motivaciones profundas de los desafíos que se le presentan a la evangelización. FC 5c) siempre necesarias. LA SIEMBRA DEL EVANGELIO 31. Tras los datos cambiantes de la situación actual. Al mismo tiempo les muestra cómo leer los signos de los tiempos y les pide una preparación muy cuidada para realizar la siembra. está el problema de saber transmitir el Evangelio en el horizonte cultural de los pueblos a los que se dirige. Respecto a la dimensión pedagógica. después de una acentuación excesiva del valor del método y de las técnicas por parte de algunos. Sus juicios sobre la realidad son siempre diagnósticos para la misión.En lo que concierne a la pedagogía. de parte del Padre. Sin embargo. la catequesis ordinada concede a las misiones una atención marginal y de carácter ocasional. (Cf GS 62e. . los siguientes desafíos y opciones: 23 . no se ha ejercido siempre el necesario discernimiento teológico. Algunos retos para la catequesis 33. la práctica catequética muestra una vinculación débil y fragmentaria con la liturgia: una limitada atención a los signos y ritos litúrgicos. una escasa valoración de las fuentes litúrgicas. el sembrador envía a sus operarios a anunciar el Evangelio por todo el mundo. .

debe dirigirse a sus destinatarios de siempre. sobre todo.. debe moldear la personalidad creyente y. y debe hacerlo a partir.debe anunciar los misterios esenciales del cristianismo. de estos últimos. interior a la evangelización de la Iglesia. que han sido y siguen siendo los niños. ser una verdadera y propia escuela de pedagogía cristiana. 24 . . . como tarea prioritaria. promoviendo la experiencia trinitaria de la vida en Cristo como centro de la vida de fe. la preparación y formación de catequistas dotados de una profunda fe".ante todo debe ser propuesta como un servicio fundamental. en consecuencia.a ejemplo de la catequesis patrística. . los adolescentes. . y con un acentuado carácter misionero.debe considerar. los jóvenes y los adultos.

como él a su vez había sido enviado por el Padre. 3-12) sus exigencias y su «carta magna». de fundamentación teológica. «Id y haced discípulos a todas las gentes. 29) los misterios que encierra. 15). envió de parte del Padre al Espíritu Santo para que llevase a cabo desde dentro la obra de la salvación y animase a los discípulos a continuar su propia misión en el mundo entero. (Cf Mt 5. A él dedicó toda su existencia terrena: dio a conocer el gozo de pertenecer al Reino. Significado y finalidad de esta parte 35. recuerda brevemente el concepto de Revelación expuesto en la Constitución conciliar Dei Verbum. El mandato misionero de Jesús 34. presentes en esta Constitución dogmática. que vendrá sobre vosotros. Reino de Dios y Tradición. CEC 541-560) como nueva y definitiva intervención divina en la historia. hasta los confines de la tierra » (Hch 1. 8). en la Exhortación apostólica Evangelii Nuntiandi. bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. 11) la vida fraterna de los que entran en él. con una nueva y profunda precisión. es decir. 25 . después de su resurrección. Junto a ellos. Anunció el Reino de Dios. Dicha concepción determina.. Esta primera parte trata de definir el carácter propio de la catequesis. el modo de concebir el ministerio de la Palabra. 1920). Evangelio. (Cf Mt 13. (Cf Mt 18. de manera específica.PRIMERA PARTE LA CATEQUESIS EN LA MISIÓN EVANGELIZADORA DE LA IGLESIA «Id por todo el mundo y anunciad el Evangelio a toda la creación» (Mc 16. y enseñándoles a guardar todo lo que yo os he mandado» (Mt 28. la buena noticia. fundamentan el significado de catequesis. «Recibiréis la fuerza del Espíritu Santo. el concepto de evangelización es referente obligado para la catequesis. y definió este anuncio como «el Evangelio». 15 y paralelos. El capítulo segundo sitúa a la catequesis en el marco de la evangelización y la pone en relación con las otras formas del ministerio de la Palabra de Dios. 46). 1-7. RM 12-20. (Cf Mc 1. Los conceptos de Palabra de Dios. y seréis mis testigos.. Gracias a esta relación se descubre más fácilmente el carácter propio de la catequesis. Su dinámica y sus elementos. El fue el primero y más grande evangelizador. (Cf Mt 5. Jesús. El capítulo primero. son expuestos. 1-25. 1-35) y su plenitud futura (Cf Mt 24.

se realiza con la fuerza del Espíritu Santo. haciendo a la persona humana partícipe de su naturaleza divina (Cf 2 P 1. precisa sus destinatarios y define la pedagogía que se requiere para la consecución de sus objetivos. creando y conservando el universo por su Palabra. cuando escucha el mensaje de las criaturas puede alcanzar la certeza de la existencia de Dios como causa y fin de todo y que El puede revelarse al hombre.. experienciales. Es así como realiza su designio de amor.. La Revelación y su transmisión mediante la evangelización «Bendito sea Dios. su finalidad vinculativa de comunión con Jesucristo. «Quiso Dios. (DV 2) de su «secreto». CEC 51-52). Dios se muestra. Padre de nuestro Señor Jesucristo. que por su naturaleza y vocación es «capaz de Dios». Catechesi Tradendae y Redemptoris Missio. de su «verdad íntima». El término «catequesis» ha experimentado una evolución semántica durante los veinte siglos de la historia de la Iglesia. que nos ha bendecido con toda clase de bendiciones espirituales. (EN 11) así como de la verdadera vocación y dignidad de la persona hurnana (Cf GS 22a). I. Lleva consigo: . dándonos a conocer el misterio de su voluntad. y la inspiración catecumenal que la anima. El hombre.4. según su designio benevolente. 26 . en Evangelii Nuntiandi. en efecto. revelarse a Sí mismo y manifestar el misterio de su voluntad. como quien quiere comunicarse a Sí mismo. En este Directorio la concepción de catequesis se inspira en los Documentos del Magisterio Pontificio post-conciliar y. 37.la revelación de Dios. comportamentales). sobre todo.El capítulo tercero analiza más directamente la catequesis en sí misma: su naturaleza eclesial.. en su bondad y sabiduría.. ofrece a los hombres en la creación un testimonio perenne de sí mismo» (DV 3). 3-10). en Cristo. para realizarlo en la plenitud de los tiempos: hacer que todo tenga a Cristo por Cabeza» (Ef 1. para invitar a los hombres a la comunicación consigo y recibirlos en su compañía» (DV 2). La Revelación del designio benevolente de Dios 36. revelado plenamente en Jesucristo. sus tareas. que en El se propuso de antemano. Este designio benevolente (Cf Ef 1.9) del Padre. La concepción que se tenga de la catequesis condiciona profundamente la selección y organización de sus contenidos (cognoscitivos." Cap. «Dios. La Constitución Dei Verbum del Concilio Vaticano II ha descrito la Revelación como el acto por el cual Dios se manifiesta personalmente a los hombres..

perfecta y definitiva del Padre» (CEC 65. SCh 211. «la Palabra única. 389-393. testimonio y anuncio.52. el acontecimiento último hacia el que convergen todos los acontecirnientos de la historia de la salvación (Cf Lc 24. 2.8.la definitiva llamada para reunir a todos los hijos dispersos en la familia de Dios. El es. interpreta los signos de los tiempos y la vida de los hombres y mujeres. realizando así entre los hombres la unión fraterna (Cf Jn 11. se realiza con obras y palabras. «Este plan de la Revelación se realiza por obras y palabras intrínsecamente ligadas. para revelarse a la persona humana. cap. Jesucristo no sólo es el mayor de los profetas sino que es el Hijo eterno de Dios hecho hombre. Dios. esclarecer los profundos misterios que contienen. Jesucristo. IRENEO DE LYON. Veáse en la Tercera Parte. en efecto. S. signos y milagros. . de forma que . por tanto. que transmite al mundo la Revelación. 39. por su parte. La Revelación: hechos y palabras 38. ChL 61. Juan de la Cruz se expresa así: «Todo nos lo habló junto y de 27 . utiliza una pedagogía: (Cf DV 15. y lo hace progresivamente. 20. por ser la Revelación fuente de luz para la persona humana. S. como don de la gracia y de la misericordia de Dios. 1-2) «Jesucristo. mediador y plenitud de la Revelación 40. sobre todo con su muerte y gloriosa resurrección. También la evangelización. Aún más. lleva a plenitud toda la revelación» (DV 4). por medio de los profetas y de los acontecimientos salvíficos.. a la luz de la misma Revelación. y con el envío del Espíritu de la verdad.el ofrecimiento de la salvación a todos los hombres.. Dios se reveló progresivamente a los hombres. La catequesis. 27). transmite los hechos y las palabras de la Revelación: debe proclamarlos y narrarlos y. (Cf Ef 2. en efecto. (CEC 54-64) para mejor acercarse a los hombres. al mismo tiempo. las palabras proclaman las obras y esclarecen el misterio contenido en ellas» (DV 2). obra de tal manera que los hombres llegan al conocimiento de su plan salvador mediante los acontecimientos de la historia de la salvación y las palabras divinamente inspiradas que los acompañan y explican. Adversus haereses III. 122. EN 27) que implica la liberación del mal. El es. a un tiempo. Dios.las obras realizadas por Dios en la historia de la salvación manifiestan y confirman la doctrina y las realidades que las palabras significan. AG 2b y 3a). hasta que culminó su revelación enviando a su propio Hijo: (Cf Heb 1. palabra y sacramento. la catequesis no sólo recuerda las maravillas de Dios hechas en el pasado sino que. Es. CEC 53. en su inmensidad. con sus palabras y obras. CT 58.a su vez. con su presencia y manifestación. ya que en ellos se realiza el designio de Dios para la salvación del mundo (Cf DCG (1971) 11b). 1 del presente Directorio) se sirve de acontecimientos y palabras humanas para comunicar su designio. cf. por etapas. enseñanza y compromiso. del pecado y de la muerte (Cf EN 9). .

lo viven en su existencia diaria y lo anuncian en la misión. en efecto. pastores y fieles. El ministerio de la Palabra debe destacar esta admirable característica. El tema del cristocentrismo se afronta. no es un 42. propia de la economía de la Revelación: el Hijo de Dios entra en la historia de los hombres. 43. 22). en el mensaje revelado. y la impulsa y sostiene en la tarea de anunciarlo por todos los confines del mundo (Cf DV 8 y CEC 75-79). El Magisterio de la Iglesia. El Evangelio. 41. asume la vida y la muerte humanas y realiza la alianza nueva y definitiva entre Dios y los hombres. están garantizadas en su autenticidad. cap. La Revelación de Dios. con palabras. a todas las generaciones. Esta Tradición apostólica se perpetúa en la Iglesia y por la Iglesia. les mandó predicar el Evangelio por todo el mundo.una vez en esta sola Palabra» (Subida al Monte Carmelo 2. y presentar la fe cristiana como seguimiento de su persona (Cf CT 5. Palabra de Dios contenida en la Tradición y en la Escritura. obra del Espíritu Santo catequesis: la comunión con Jesucristo» (Primera Parte. cf Liturgia de las Horas. 28 . hacienda referencia a DV 18). cap. Para cumplir este designio divino. que «son el corazón de toda la Escritura. 44. La conservación íntegra de la Revelación. Dios ha dispuesto que la Revelación se transmitiera a todos los pueblos. I. con más detalle. La transmisión de la Revelación por medio de la Iglesia. enviándoles de parte del Padre el Espíritu Santo. Oficio de lecturas del lunes de la segunda semana de Adviento). El Espíritu Santo fecunda constantemente la Iglesia en esta vivencia del Evangelio. se conserva íntegro y vivo en la Iglesia: los discípulos de Jesucristo lo contemplan y meditan sin cesar. ejerce la función de «interpretar auténticamente la Palabra de Dios» (DV 10b. Jesucristo instituyó la Iglesia sobre el fundamento de los Apóstoles y. sostenido por el Espíritu Santo y dotado del «carisma de la verdad».4). sino el centro a partir del cual los restantes elementos se jerarquizan y se iluminan. y permaneciese íntegra para siempre (Cf DV 7). El hecho de que Jesucristo sea la plenitud de la Revelación es el fundamento del «cristocentrismo» (CT 5. obras y escritos. Los Apóstoles. por ser el testimonio principal de la vida y doctrina de la Palabra hecha carne. cf CEC 85-87). Es tarea propia de la catequesis mostrar quién es Jesucristo: su vida y su misterio. cumplieron fielmente este mandato (Cf DV 7a). 3) y «El cristocentrismo del mensaje evangélico» (Segunda Parte. en: «Finalidad de la elemento más junto a otros. la hace crecer continuamente en la inteligencia del mismo. nuestro Salvador» (CEC 125. está destinada a toda la humanidad: «Dios quiere que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad» (1 Tm 2. CEC 520 y 2053). culminada en Jesucristo. así como su continua trasmisión. 1) de la catequesis: el misterio de Cristo. Toda ella. En virtud de esta voluntad salvífica universal. ha de apoyarse continuamente en los evangelios. vela por su conservación y transmisión. Para ello.

obra de modo gradual (Cf AG 6b). aun conteniendo en sí permanentemente la plenitud de los medios de salvación. por la cual el hombre se adhiere libremente al «Evangelio de la gracia de Dios» (Hch 20. que en Cristo ha revelado las riquezas de su gloria (Cf Col 1. renovar a la misma humanidad» (EN 18). 26). por medio de los sacramentos. GS 45. AG 1. para «llevar la Buena Nueva a todos los ambientes de la humanidad y. don del Espíritu. los «desarrollos graduales» (gradus) y la situación de madurez: «a cada circunstancia o estado deben corresponder actividades apropiadas o medios adecuados» (AG 6). Anuncio. anuncio del Evangelio y llamada a la conversión (n. 13). amor al prójimo. (En el dinamismo de la evangelización hay que distinguir lo que son las «situaciones iniciales» (initia). el presente Directorio prefiere vincular la fe más a la evangelización que a la Revelación. transformar desde dentro. a veces. enseñanza. El mandato misionero de Jesús comporta varios aspectos. ella debe desplegar «toda su integridad» (EN 28) e incorporar sus intrínsecas bipolaridades: testimonio y anuncio. (Cf EN 22a) palabra y sacramento. Al contrario. Este es el dinamismo de la implantación y edificación de la Iglesia. «sacramento universal de salvación».19). (EN 17). 19-20). el hombre llega a contemplar y gustar al Dios del amor.12). cf CEC 774-776) movida por el Espíritu Santo. se tiende a identificarlos con la acción evangelizadora. (LG 48. Por razones catequético-pastorales. La Iglesia. 15-18).24). 14). con su influjo. íntimamente unidos entre sí: «anunciad» (Mc 16. Los agentes de la evangelización han de saber operar con una «visión global» (EN 24d) de la misma e identificarla con el conjunto de la misión de la Iglesia (Cf EN 14). de mutilarla. El proceso de la evangelización 47. (Cf Mt 28. diálogo y presencia de la caridad (nn. (En la Constitución Dei Verbum (nn. El decreto conciliar Ad Gentes ha clarificado bien la dinámica del proceso evangelizador: testimonio cristiano. en los sacramentos. 50-175) se habla de la fe como respuesta a la Revelación. La Iglesia «existe para evangelizar».12). hacer discípulos: todos estos aspectos son vías y medios para la transmisión del único Evangelio y constituyen los elementos de la evangelización.45. (Cf Hch 1. comunica los dones divinos. «ninguna definición parcial y fragmentaria refleja la realidad rica. 29 . Se corre el riesgo de empobrecerla e. catecumenado e iniciación cristiana (n. La Iglesia. de hecho. en cuanto que ésta última. 2-5) y en el Catecismo de la Iglesia Católica (nn. (Cf EN 47b) cambio interior y transformación social (Cf EN 18). A Dios que se revela se le debe la obediencia de la fe. incluso. sacramentos. Guiado por la fe. (EN 14) esto es. 11. «haced discípulos y enseñad» (Cf Mt 28. Sin embargo. «sed mis testigos». formación de la comunidad cristiana. llega al hombre ordinariamente a través de la misión evangelizadora de la Iglesia) La evangelización 46. compleja y dinámica que comporta la evangelización». «amaos unos a otros» (Jn 15. transmite la Revelación mediante la evangelización: anuncia la buena nueva del designio salvífico del Padre y. Algunos de estos elementos revisten una importancia tan grande que. con sus ministerios (nn. con asentimiento pleno de la inteligencia y de la voluntad. 8) «bautizad».15). testimonio. 19) «haced esto en memoria mía» (Lc 22.

impregna y transforma todo el orden temporal. . en cierta medida.Impulsada por la caridad. El proceso evangelizador. (Cf ChL 32) al enviar a todos los discípulos de Cristo a anunciar el Evangelio. RM 44) llamando a la conversión (Cf AG 13. En relación con el término ministerio (servitium). AG 15). (Cf EN 24) por consiguiente. asumiendo y renovando las culturas (Cf EN 18-20 y RM 52-54. Según esto. de tal modo que ella: . ya que tratan de dar el alimento evangélico más adecuado al crecimiento espiritual de cada persona o de la misma comunidad. . CT 19. anuncia y difunde el Evangelio en todo el mundo.Inicia en la fe y vida cristiana. entonces es preciso advertir con claridad que sólo en virtud de la sagrada ordenación este término obtiene aquella plenitud y univocidad del significado que la Tradición siempre le ha atribuido (cf JUAN PABLO II. con palabras y obras. 30 . los sacramentos y el ejercicio de la caridad. En su sentido originario. este término expresa el trabajo con que algunos miembros de la Iglesia prolongan. es preciso señalar que sólo la constante referencia al único y fontal ministerio de Cristo permite. y la acción pastoral para los fieles cristianos ya maduros. en su interior y para el mundo. sin embargo. CT 24. RM 48-49.. RM 46). hemos de concebir la evangelización como el proceso. a los que se convierten a Jesucristo. 52. AG 11-12 y 22). por todo el mundo. . está estructurado en etapas o «momentos esenciales»: (CT 18) la acción misionera para los no creyentes y para los que viven en la indiferencia religiosa. Por el contrario. incorporando a unos y reconduciendo a otros a la comunidad cristiana (Cf EN 23. . cf CEC 1229-1233). por el que la Iglesia. aplicar también a los fieles no ordenados sin ambigüedad.de los ministerios ordenados (cf CIC 756-757). 25. mediante la «catequesis» (EN 22. . en virtud de su bautismo y de la confirmación (cf CIC 759).de los fieles laicos. 19. movida por el Espíritu. CEC 1212. no son etapas cerradas: se reiteran siempre que sea necesario. El ministerio de la Palabra (Cf Hch 6.Alimenta constantemente el don de la comunión (Cf ChL 18) en los fieles mediante la educación permanente de la fe (homilía. cf CT 18. el término ministerio. la misión de Cristo. El ministerio de la Palabra divina. Alocución al Simposio sobre «La participación de los fieles laicos en el Ministerio».48. o a los que reemprenden el camino de su seguimiento. . en virtud de su consagración a Dios (cf CIC 758). mediante el «primer anuncio». 21. .. 4: L' Osservatore Romano. CT 18. la acción catequético-iniciatoria para los que optan por el Evangelio y para los que necesitan completar o reestructurar su iniciación.de los miembros de los institutos de vida consagrada. AG 11) entre los pueblos de la nueva manera de ser y de vivir que caracteriza a los cristianos.y suscita continuamente la misión. EN 10 y 23. n. 49. RM 42-43.da testimonio (Cf EN 21 y 41. cf AG 14 y RM 47) y los «sacramentos de iniciación» (AG 14. RM 33 y 48). (EN 51. en el seno de la comunidad cristiana (Cf AG 6f. 53. El ministerio de la Palabra de Dios en la evangelización 50. otras formas del ministerio de la Palabra).y proclama explícitamente el Evangelio.4. es ejercido en la Iglesia por parte: . cuando el término se diferencia en la relación y en la confrontación entre los diversos munera y officia. Estos momentos.

. acentuaciones. p. de la liturgia y de la caridad del Pueblo de Dios». la vida. «enseñanza». decide seguir a Jesucristo es «introducido en la vida de la fe. en íntima relación con los sacramentos de la iniciación. desarrollos más o menos explicitados. La riqueza de expresiones es grande) en su deseo de ofrecer la Palabra de Dios de la manera más conveniente. El ministerio de la Palabra se ejerce «de forma múltiple»..en medio de los diferentes grupos humanos y el testimonio de vida necesitan ser esclarecidos y justificados por el anuncio explícito de Jesucristo. 54. cf EN 51-53). las promesas. en el catecumenado. la catequesis de adultos 31 . el reino. el misterio de Jesús de Nazaret. el Señor. los que pertenecen a otras religiones.. La presencia cristiana realidad. especialmente en la liturgia. al testimonio de vida de los cristianos. Funciones y formas del ministerio de la Palabra de Dios 51. desde la época apostólica. en las familias cristianas. por medio de la catequesis. 4) es elemento fundamental de la evangelización. El ministerio de la Palabra. (PO 4b. al interior de la evangelización. cf CD 13c) La Iglesia. . y por ella en el mundo» (DV 8c). (Las modalidades por las que se canaliza el único ministerio de la Palabra no son. (Cf EN 51-53) El despertar religioso de los niños. 57). Se realiza mediante el «primer anuncio». los bautizados que viven al margen de la vida cristiana. Hijo de Dios» (EN 22. realizan en el mundo. Son. la doctrina. es también una forma eminente de esta función. Pero éstas siempre están referidas a las «obras»: a las que Dios realizó y sigue realizando.También quienes son ya discípulos de Cristo necesitan ser alimentados constantemente con la Palabra de Dios para crecer en su vida cristiana (Cf EN 42-45. tanto si van a ser recibidos como si ya se han recibido.. tonalidades.Convocatoria y llamada a la fe Es la función que más inmediatamente se desprende del mandato misionero de Jesús. valiéndose de «palabras» humanas. a la acción transformadora que éstos. efectivamente. transmite la Revelación por medio de la Iglesia. (En el Nuevo Testamento aparecen formas muy diversas de este único ministerio: «anuncio». Esta palabra humana de la Iglesia es el medio de que se sirve el Espíritu Santo para continuar el diálogo con la humanidad.La función de iniciación Aquel que. unidos a tantos hombres de buena voluntad. en 23 de abril de 1994. fundamentalmente. ha realizado este ministerio a través de formas muy variadas. El es. «No hay evangelización verdadera mientras no se anuncie el nombre. adoptados a la situación de fe de cada persona y de cada grupo humano en sus circunstancias) Todas ellas sirven para canalizar aquellas funciones básicas que el ministerio de la Palabra está llamado a desplegar. movido por la gracia. el agente principal del ministerio de la Palabra y por quien «la voz viva del Evangelio resuena en la Iglesia. más bien. intrínsecas al mensaje cristiano. «exhortación». Las principales funciones del ministerio de la Palabra son las siguientes: . dirigido a los no creyentes: aquellos que han hecho una opción de increencia. (AG 14) La Iglesia realiza esta función. Formas importantes son: la catequesis de adultos no bautizados.

la catequesis de niños y jóvenes. la catequesis pre y post bautismal. debe asumir frecuentemente tareas misioneras. y no como la totalidad de la acción catequizadora. Ocurre. que es la forma frontal de la educación de la fe. a partir del Concilio Vaticano II. organizadas y espontáneas. junto a su función de iniciación. en la actividad catequética. Formas importantes del ministerio de la Palabra son: el primer anuncio o predicación misionera. 1552) La teología. 778 ss. . 71: AAS 84 (1992). que necesitan alimentar y madurar constantemente su fe a lo largo de toda la vida. 782-873) Se dirige a los cristianos iniciados en los elementos básicos. cap. una función litúrgica. La misma homilía. convendrá que asuma las funciones de convocatoria y de iniciación orgánica. Instrucción Donum veritatis sobre la vocación eclesial del teólogo (24 de mayo de 1990). (DCG (1971) 17. La conversión y la fe 32 . La expresión «eduación permanente de la fe» se generalizó.La función teológica Trata de desarrollar la inteligencia de la fe. asímismo. es decir. Otras formas. que tales formas -por circunstancias pastorales.La función litúrgica El ministerio de la Palabra tiene. pp.. situándose en la dinámica de la «fides quaerens intellectum». 729 ss. individuales y comunitarias. (Cf CONGREGACIÓN PARA LA DOCTRINA DE LA FE. Exhortación apostólica Pastores dabo vobis (25 de marzo de 1992). 6: AAS 82 (1990) p.La educación permanente de la fe En diversas regiones es llamada también «catequesis permanente». o de los que necesitan completar su iniciación. para cumplir esta función. en: JUAN PABLO II. de la fe que busca entender. para indicar solamente un segundo grado de catequesis. necesita confrontarse o dialogar con las formas filosóficas del pensamiento. cf GS 62g) 52. (Hay razones de diversa índole que legitiman las expresiones «educación permanente de la fe» o «catequesis permanente». La catequesis. posterior a la catequesis de iniciación. a condición de que no se relativice el carácter prioritario. estructurante y específico de la catequesis en cuanto iniciación básica. son las intervenciones y exhortaciones durante las celebraciones de la palabra. referida a la preparación de los presbíteros. Es una función que se realiza a través de formas muy variadas: «sistemáticas y ocasionales. . con los humanismos que configuran la cultura y con las ciencias del hombre. V y VI. a menudo.. que tiene de por sí un carácter iniciatorio. la forma litúrgica y la forma teológica. sobre todo a la participación de los fieles en la Eucaristía. Véase cómo esta distinción entre formación básica y formación permanente es asumida. especialmente el n.bautizados que desean volver a la fe. Se canaliza a través de formas que promueven «la enseñanza sistemática y la investigación científica de las verdades de la fe».deben asumir más de una función. (Cf SC 35. También la educación cristiana familiar y la enseñanza religiosa escolar ejercen una función de iniciación. etc. por ejemplo. ya que cuando se realiza al interior de una acción sagrada es parte integrante de la misma. Hay que referirse también a la preparación inmediata a los diversos sacramentos y a las celebraciones sacramentales. fundante. CEC 1154) Este ministerio se expresa de modo eminente a través de la homilía.» (DCG (1971) 19d) . según las circunstancias.

hoy.53. que inaugura el Evangelio». (Cf CT 20b) Así. invita a hombres y mujeres a la conversión y a la fe. una transformación profunda de la mente y del corazón: hace así que el creyente viva esa «nueva manera de ser. una doble referencia: a la persona y a la verdad. sigue resonando. por conocer la verdad sobre Dios. (Cf AG 13) La fe responde a esa «espera». AG 7. LG 16. Sólo puede nacer en el fondo del corazón humano como fruto de «la gracia que previene y ayuda». mediante la evangelización de la Iglesia. el creyente se une a la comunidad de los discípulos y hace suya la fe de la Iglesia. que mueve el corazón y lo convierte a Dios. (DV 5. en el ejercicio de la vida profesional. al anunciar al mundo la Buena Nueva de la Revelación. CEC 1430-1431) es decir. en el desempeño de las actividades económicas y sociales. La fe cristiana es. plenitud de la Revelación del Padre. . (Cf AG 13a) adhesión plena y sincera a su persona y decisión de caminar en su seguimiento. enteramente libre. (Cf CT 5b) La fe es un encuentro personal con Jesucristo. el ser humano ve colmadas sus aspiraciones más hondas: encuentra lo que siempre buscó y además de manera sobreabundante. en su vida matrimonial y familiar. Es como un agua pura (Cf RM 46d) que reaviva el camino del ser humano. en su participación activa en la misión de la Iglesia. CEC 846-848) La llamada de Jesús. ante todo. La Iglesia venera en ella «la realización más pura de la fe».el hombre se entrega entera y libremente a Dios . «convertíos y creed el Evangelio» (Mc 1. cf CEC 163 y 184) La Virgen María vivió de la manera más perfecta estas dimensiones de la fe. La evangelización.y le ofrece el homenaje total de su entendimiento y voluntad. de vivir. (Cf RM 45c) a menudo no consciente y siempre limitada. a la moción del Espíritu Santo.153. afectándola por entero. es decir.176) «Por la fe. de vivir juntos. Al encontrar a Jesucristo. a la verdad por confianza en la persona que lo atestigua». La fe y la conversión brotan del corazón. La fe es un don de Dios. conversión a Jesucristo. Esto exige el compromiso permanente de pensar como El. de juzgar como El y de vivir como El lo hizo. Esto sólo es posible por la acción del Espíritu Santo. (EN 23) Y este cambio de vida se manifiesta en todos los niveles de la existencia del cristiano: en su vida interior de adoración y acogida de la voluntad divina. cf CEC 153) y como respuesta. y al adherirse a El. Este «sí» a Jesucristo. una «metanoia». (DV 5) «Creer entraña. de lo más profundo de la persona humana. (Cf Rm 10. (Cf EN 10. encierra en sí una doble dimensión: la entrega confiada a Dios y el asentimiento cordial a todo lo que El nos ha revelado. peregrino en busca de su hogar. pues. (Cf CEC 166-167) 54.15). (CEC 177) 55.17. (DV 5. (CEC 149) 33 . La fe lleva consigo un cambio de vida. es hacerse discípulo suyo. «dándole la dulzura en el asentir y creer a la verdad». (Cf CEC 150. asintiendo libremente a lo que Dios ha revelado». AG 13b. sobre el hombre mismo y sobre el destino que le espera.

prepara la conversión. estructurando básicamente la vida cristiana. que tiende al «estado de hombre perfecto». un interés por el Evangelio. AG 3a) inclinación a creer. El ministerio de la Palabra está al servicio de este proceso de conversión plena. Este primer interés por el Evangelio necesita un tiempo de búsqueda (Cf RICA 6 y 7) para poder llegar a ser una opción firme. RICA 10) c) La profesión de fe. brota. y la educación permanente de la fe. poco a poco. (Cf MPD 8. y ayudado por las múltiples formas de educación permanente de la fe. RM 46. VS 66. del indiferente o del que pertenece a otra religión. de la que brota la profesión de fe. crecerá y se convertirá en un ser adulto. como consecuencia del primer anuncio. (AG 13b) hecho de renuncias y de luchas. explícita y operante profesión de fe. impulsado siempre por el Espíritu. Esa búsqueda. (Mt 5.2. alimentado por los sacramentos. CEC 187-189) d) El camino hacia la perfección. La profesión de fe bautismal se sitúa en los cimientos de un edificio espiritual destinado a crecer. 40b. la catequesis el de fundamentar la conversión.1. la oración y el ejercicio de la caridad. SCh 206. cf LG 16. en la que 34 . desde el punto de vista teológico. (Cf CT 20a: « Se trata de hacer crecer. a nivel de conocimiento y de vida. sin ser todavía una decisión firme. varios momentos importantes: a) El interés por el Evangelio. busca hacer suyo el deseo de Cristo: «Vosotros sed perfectos como vuestro Padre celestial es perfecto».13) a la madurez de la plenitud de Cristo. en efecto. La catequesis les inicia en el conocimiento de la fe y en el aprendizaje de la vida cristiana. recibe varios nombres: «atracción a la fe». La entrega a Jesucristo genera en los creyentes el deseo de conocerle más profundamente y de identificarse con El. da origen a un proceso de conversión permanente que dura toda la vida. (ChL 4c) La Iglesia denomina «simpatizantes» (RICA 12 y 111) a los que muestran esta inquietud. que será -ciertamente. (EUSEBIO DE CESAREA. que ya es fruto de la gracia. (Cf AG 13. entonces. impulsada por la acción del Espíritu Santo y el anuncio del kerigma. La fe es un don destinado a crecer en el corazón de los creyentes. «búsqueda religiosa». no es el punto final en el proceso permanente de la conversión. b) La conversión. (Ef 4. el germen de fe sembrado por el Espíritu Santo con el primer anuncio») La adhesión a Jesucristo. cf LG 11c. 57.«inicial». 42e) Es la llamada a la plenitud que se dirige a todo bautizado. Ese primer movimiento del espíritu humano en dirección a la fe. El discípulo de Jesucristo es ya apto. El primer momento se produce cuando en el corazón del no creyente. EN 10.48. y también de gozos que Dios concede sin medida. En el proceso de la fe y de la conversión se pueden destacar.El proceso de conversión permanente 56. La decisión por la fe debe ser sopesada y madurada. El primer anuncio tiene el carácter de llamar a la fe. (Cf RM 46b) Quien accede a la fe es como un niño recién nacido (Cf 1 P 2. favoreciendo un camino espiritual que provoca un «cambio progresivo de actitudes y costumbres». Esa madurez básica. (AG 13b) pero que lleva consigo la adhesión a Jesucristo y la voluntad de caminar en su seguimiento. El bautizado. para realizar una viva. Praeparatio evangelica I.13) que.6. Hb 5. Sobre esta «opción fundamental» descansa toda la vida cristiana del discípulo del Señor. (RICA 12) «preparación evangélica».

. se da una «situación intermedia». como son el mundo de la comunicación. (RM 33b) Esta situación reclama la misión ad gentes. En tal situación.. que irradian el testimonio del Evangelio en su ambiente. donde Cristo y su Evangelio no son conocidos.destaca la homilía. además. situaciones en que. Tal diversidad. o donde faltan comunidades cristianas suficientemente maduras como para poder encarnar la fe en el propio ambiente y anunciarla a otros grupos». que les permitan acceder a la edad adulta con una fe madura. La catequesis. (RM 33d) ya que en ella «grupos enteros de bautizados han perdido el sentido vivo de la fe o incluso no se reconocen ya como miembros de la Iglesia. en el que se pueden distinguir. en un contexto socio-cultural determinado. adolescentes y jóvenes desarrolle verdaderos procesos de iniciación cristiana. Su peculiaridad consiste en que la acción misionera se dirige a bautizados de toda edad. de la ecología. Mutua conexión entre las acciones evangelizadoras 59. c) En muchos países de tradición cristiana. llevando una existencia alejada de Cristo y de su Evangelio». (Cf DV 24. a) La situación de aquellos «pueblos. EN 45) Diferentes situaciones socio-religiosas ante la evangelización 58. contextos socio-culturales.. (Ibidem) Esta situación requiere una nueva evangelización. en este 35 . como son las grandes ciudades. y a veces también en las Iglesias más jóvenes. una Iglesia particular. La evangelización del mundo se encuentra ante un panorama religioso muy diversificado y cambiante. obviamente. No se trata sólo de «ámbitos territoriales» (RM 37 ad a). También en estas situaciones los adultos son destinatarios de modalidades diversas de formación cristiana. puesto que son personas y familias con un hondo sentido cristiano. están presentes de manera muy significativa «comunidades cristianas dotadas de estructuras eclesiales adecuadas y sólidas. y de «áreas culturales o areópagos modernos» (RM 37 ad c). (RM 33c) Estas comunidades necesitan una intensa acción pastoral de la Iglesia.. «tres situaciones» (Cf RM 33) que piden respuestas adecuadas y diferenciadas. grupos humamos. el primer anuncio y una catequesis fundante constituyen la opción prioritaria. en esta situación. Su peculiaridad consiste en el hecho de dirigirse a los no cristianos invitándoles a la conversión. b) Hay. preferentemente. sino también «ad intra» de sus confines) con una acción evangelizadora centrada. las migraciones. bien articulados. que tienen un gran fervor de fe y de vida. Estas situaciones socio-religiosas son. que siempre se ha dado en la misión de la Iglesia. fundamentalmente. el mundo de la juventud.. de la ciencia. y que de evangelizados se conviertan en evangelizadores. percibidas sólo exteriormente. sino también de «agrupaciones humanas y fenómenos sociales nuevos» (RM 37 ad b). diferentes y no es justo equipararlas. En esta situación. es necesario que la catequesis de niños.. ya implantada en un territorio. y sienten el compromiso de la misión universal». (RM 33b. que viven en un contexto religioso de referencias cristianas. Según esto. adquiere hoy. el carácter de ser el alimento constante que todo organismo adulto necesita para vivir. Es importante tomar conciencia de los «ámbitos» (fines) que Redemptoris Missio asigna a la «misión ad gentes». en los jóvenes y en los adultos. se desarrolla ordinariamente en el interior del catecumenado bautismal. realiza la «misión ad gentes» no sólo «ad extra».

lo que nuestros padres nos contaron no lo ocultaremos a sus hijos. por ejemplo. siempre ciertamente necesarias. cap. en el mismo sentido. El texto habla. «cada una influye en la otra.«La catequesis de adultos. II. cf CT 43. que sigue siendo la actividad misionera específica y tarea primaria. mientras la «nueva evangelización» en países más desarrollados crea una clara conciencia de solidaridad respecto a los otros) Por eso. una novedad. su poder. a la que todas las demás. frecuentemente conviven juntas en un mismo territorio. la catequesis. es la responsabilidad más específicamente misionera que Jesús ha confiado a su Iglesia y." Cap. (Cf RM 31 y 34) . conviene tener presente que: . en orden al mutuo enriquecimiento de unas acciones evangelizadoras que conviven juntas. por tanto. la situación que reclama una «misión ad gentes» y la que pide una «nueva evangelización» coexisten simultáneamente. La catequesis en el proceso de evangelización «Lo que oímos y aprendimos. las maravillas que realizó» (Sal 78. lo contaremos a la futura generación: las alabanzas del Señor. recibe de la evangelización un dinamismo misionero que la fecunda interiormente y la configura en su identidad.«El modelo de toda catequesis es el catecumenado bautismal. Hoy es frecuente. (RM 34b) De hecho. y articularse con ella en un proyecto catequético coherente de pastoral diocesana. 2) Esto implica que la catequesis de las otras edades debe tenerla como punto de referencia. alimentadas por una «acción pastoral» adecuada. a las otras formas de catequesis. 36 .La «misión ad gentes». En RM 59c. están dinámicamente presentes comunidades cristianas misioneras. que es formación específica que conduce al adulto convertido a la profesión de su fe bautismal en la noche pascual». . «No es fácil definir los confines entre atención pastoral a los fieles.3-4). El ministerio de la catequesis aparece. se muestra cómo la «misión ad gentes» alienta a los pueblos a su desarrollo. Junto a ellas. y no es pensable crear entre ellos barreras o compartimentos estancos». que en el territorio de una Iglesia particular. la estimula y la ayuda». al ir dirigida a personas capaces de una adhesión plenamente responsable. (DCG (1971) 20. En muchas grandes ciudades. del mutuo enriquecimiento entre la misión ad intra y la misión ad extra. La «nueva evangelización» no puede suplantar o sustituir a la «misión ad gentes». De este modo. (MPD 8) Esta formación catecumenal ha de inspirar. Cuarta Parte. como un servicio eclesial fundamental en la realización del mandato misionero de Jesús. de alguna manera se ordenan».mundo cambiante. sea cual sea la zona o el ámbito en que se realice. En efecto. situada en el interior de la misión evangelizadora de la Iglesia como «momento» esencial de la misma. en concreto. haya que atender al conjunto de estas situaciones. así. debe ser considerada como la forma principal de catequesis. (RM 34c. es el paradigma del conjunto de la acción misionera de la Iglesia. nueva evangelización y acción misionera específica. en sus objetivos y en su dinamismo.

25). CT 19) supone que ordinariarnente el destinatario de la «catequesis kerigmática» o «precatequesis» tiene un interés o una inquietud hacia el Evangelio. CIC 788) En la situación que requiere la «nueva evangelización» se realiza por medio de la «catequesis kerigmática». ordinariamente. de la que es parte integrante. por tanto. la íntima conexión entre la catequesis y los sacramentos de la iniciación cristiana. Por eso. proponer. en primer lugar. (CT 19) promueve y hace madurar esta conversión inicial. «el que crea». Sólo a partir de la conversión. llamar e incorporar. El primer anuncio se dirige a los no creyentes y a los que. es una propuesta de la Buena Nueva en orden a una opción sólida de fe. una verdadera conversión. con fervor de espíritu.19) que Jesús propuso a sus discípulos: implica. la relación de la catequesis con el primer anuncio. Si no lo tiene en absoluto. Asume la función de anunciar el Evangelio y llamar a la conversión. Se muestra. el que se decida. (En el presente Directorio. En este sentido se describe. salir. por tanto. y contando con la actitud interior de «el que crea». la catequesis propiamente dicha podrá desarrollar su tarea específica de educación de la fe. la Iglesia desea que. parte de la condición que el mismo Jesús indicó. de hecho. ya que ambas acciones están profundamente relacionadas y. (Mc 16. (Cf CT 19. Hay que dar una consideración especial a la relación de la catequesis con la enseñanza religiosa escolar. participa del «id» (Mc 16. A continuación se hace ver el papel fundamental de la catequesis en la vida ordinaria de la Iglesia en su tarea de educar permanentemente en la fe. una primera etapa del proceso catequizador esté dedicada a asegurar la conversión. 10. que todo cristiano está llamado a realizar. se porque. La catequesis. que se realiza en la misión.15 y Mt 28. Primer anuncio y catequesis 61. (Cf RICA 9. educando en la fe al convertido e incorporándolo a la comunidad cristiana. El primer anuncio. junto a la educación cristiana familiar. sin embargo. «distinta del primer anuncio del Evangelio». una relación de distinción en la complementariedad. esta tarea se realiza en el «precatecumenado». DCG (1971) 18) En la «misión ad gentes». adelantarse. La catequesis. después. la acción que se requiere es el «primer anuncio») 37 . 62. anunciar y educar. En este capítulo se muestra la relación de la catequesis con los otros elementos de la evangelización. de hecho. La relación entre ambas formas del ministerio de la Palabra es. que algunos llaman «precatequesis». 60. (Cf RICA 913. En la práctica pastoral. hablaba y enseñaba con todo esmero lo referente a Jesús» (Hch 18.«Apolo había sido catequizado en el camino del Señor y. son fundamentales para la formación de la infancia y de la juventud. las fronteras entre ambas acciones no son fácilmente delimitables. inspirada en el precatecumenado.16) el que se convierta. 50. Las dos acciones son esenciales y se reclaman mutuamente: ir y acoger. viven en la indiferencia religiosa. las personas que acceden a la catequesis necesitan. Frecuentemente. en cambio.

Sin ella la acción misionera no tendría continuidad y sería infecunda. recuerda que la evangelización es una realidad rica. y la acción pastoral. la catequesis debe ser considerada momento prioritario en la evangelización. (AG 14) son iniciados en el misterio de la salvación y en el estilo de vida propio del Evangelio. (CT 18) 64. La renovación catequética debe cimentarse sobre esta evangelización misionera previa. (CEC 1122) 38 . así. las diversas plantas de ese mismo edificio. al realizar con diferentes formas esta función de iniciación del ministerio de la Palabra. La íntima relación entre las dos realidades tiene su raíz en la voluntad del mismo Cristo. no dispensa a una Iglesia particular de promover una intervención institucionalizada del primer anuncio. en efecto. No es. está comprendida en la misión de evangelizar». El «momento» de la catequesis es el que corresponde al período en que se estructura la conversión a Jesucristo. CT 20c) Esto quiere decir que hay acciones que «preparan» (Cf CT 18) a la catequesis y acciones que «emanan» (Ibidem) de ella. LA CATEQUESIS AL SERVICIO DE LA INICIACIÓN CRISTIANA La catequesis. Sin ella la acción pastoral no tendría raíces y sería superficial y confusa: cualquier tormenta desmoronaría todo el edificio. (CT 13. La Exhortación apostólica Catechesi Tradendae. su correspondencia con el designio divino. después. que mandó a sus apóstoles a hacer discípulos a todas las gentes y a bautizarlas. La catequesis. asuma estas tareas misioneras. que alimenta constantemente a la comunidad cristiana. Los convertidos. La fe. reclama el Bautismo. Se trata. (Cf Mt 7. Y añade: «La catequesis es uno de esos momentos—y cuán señalado—en el proceso total de la evangelización». mediante «una enseñanza y aprendizaje convenientemente prolongado de toda la vida cristiana». sino una acción básica y fundamental en la construcción tanto de la personalidad del discípulo como de la comunidad. por la que el hombre responde al anuncio del Evangelio. por tanto. 351-352) Otras funciones de ese mismo ministerio irán construyendo.El hecho de que la catequesis. dando una fundamentación a esa primera adhesión.24-27) En verdad. «de iniciarlos en la plenitud de la vida cristiana». como la actuación más directa del mandato misionero de Jesús. «momento» esencial del proceso de la evangelización 63. (Cf CT 18. el eslabón necesario entre la acción misionera. lo que hace es poner los cimientos del edificio de la fe. CIRILO DE JERUSALEN. en un primer momento. que comprende «momentos» esenciales y diferentes entre sí. (S. Catecheses illuminandorum I. La catequesis de iniciación es. «el crecimiento interior de la Iglesia. Cf CT 15) En este sentido. «La misión de bautizar. una acción facultativa. La catequesis al servicio de la iniciación cristiana 65. la misión sacramental. por tanto. 11. PG 33. compleja y dinámica. que llama a la fe. dependen esencialmente de ella». cuando sitúa a la catequesis dentro de la misión de la Iglesia.

«son liberados del poder de las tinieblas. Se ayudará así al discípulo de Jesucristo a transformar el hombre viejo. dado que desde distintos sitios se intenta minimizar su importancia»). para que aquéllos la hagan suya al profesarla. propio de la «misión ad gentes». «una iniciación cristiana integral». al servicio de la iniciación cristiana. en efecto. La finalidad de la acción catequética consiste precisamente en esto: propiciar una viva. la Iglesia transmite a los catecúmenos y a los catequizandos la experiencia viva que ella misma tiene del Evangelio. La catequesis es. se vea fecundado por la Palabra de Dios. (CT 21. Pero también en este caso lo que pretende la catequesis es hacer descubrir y vivir las inmensas riquezas del Bautismo ya recibido. (Cf CT 20. a asumir sus compromisos bautismales y a profesar la fe desde el «corazón». y el hecho de considerar la organicidad de la catequesis como la característica principal que la caracteriza) ya que esa indagación vital y orgánica en el misterio de Cristo es lo que.La catequesis es una formación orgánica y sistemática de la fe. De catechizandis rudibus. 1229) 66. En la catequesis con bautizados (niños. «sacramento de la fe». que es. (CEC 1253. elemento interior de este sacramento y meta de la catequesis. S. (CT 21) que propicia un auténtico seguimiento de Jesucristo. El hecho de ser «momento esencial» del proceso evangelizador. jóvenes o adultos) la formación es posterior. centrado en su Persona. IV. Por eso. su fe. (CT 22. 8: CCL 46. al recibir los sacramentos de la iniciación cristiana. Cf CT 18d. en sus experiencias más profundas. . mediante una 'traditio' viva y activa. «la auténtica catequesis es siempre una iniciación ordenada y sistemática a la revelación que Dios mismo ha hecho al hombre en Jesucristo. así. elemento fundamental de la iniciación cristiana y está estrechamente vinculada a los sacramentos de la iniciación. reciben el Espíritu de hijos de adopción. y celebran con todo el Pueblo de Dios el memorial de la muerte y resurrección del Señor». a un tiempo. la catequesis precede al Bautismo. el Bautismo. distingue a la catequesis de todas las demás formas de presentar la Palabra de Dios. de educar en el conocimiento y en la vida de fe. Cf CEC 1212. asumida por Catechesi Tradendae: su preocupación por atender a un problema pastoral («insisto en la necesidad de una enseñanza cristiana orgánica y sistemática. confiere a la catequesis algunas características: (Cf CT 21) . El Sínodo de 1977 subrayó la necesidad de una catequesis «orgánica y bien ordenada». 21b) Características fundamentales de la catequesis de iniciación 67. de forma que el hombre entero. El Catecismo de la Iglesia Católica utiliza la expresión catecumenado postbautismal (n. Se trata. sepultados y resucitados con Cristo. AGUSTIN. de generación en generación».Los que se han convertido a Jesucristo y han sido educados en la fe por la catequesis. 61) El eslabón que une la catequesis con el Bautismo es la profesión de fe. explícita y operante profesión de fe. muertos. la Confirmación y la Eucaristía. La Exhortación apostólica Christifideles Laici la llama catequesis postbautismal (n. (AG 14. revelación conservada en la memoria profunda de la Iglesia y en las Sagradas Escrituras y comunicada constantemente.Esta formación orgánica es más que una enseñanza: es un aprendizaje de toda la vida cristiana. 128-129) 39 . Dos razones merecen destacarse en esta aportación sinodal. (Cf CD 14) Para lograrlo. En el catecumenado bautismal de adultos. especialmente al Bautismo. principalmente. 1231).

La educación permanente de la fe es posterior a su educación básica y la supone. En síntesis. sino también a la comunidad cristiana como tal. para acompañarle en su camino hacia la santidad. CT 33. por ser orgánica y sistemática. 21) Acercarse paulatinamente a este ideal requiere. (Cf AG 14. de educación y de instrucción. sin entrar en cuestiones disputadas ni convertirse en investigación teológica. tareas de iniciación. incorpora a la comunidad que vive. (Cf CT 21c) por ser formación para la vida cristiana. (CT 24) El acompañamiento que ejerce la comunidad en favor del que se inicia. LA CATEQUESIS AL SERVICIO DE LA EDUCACIÓN PERMANENTE DE LA FE La educación permanente de la fe en la comunidad cristiana 69. (Jn 17. Padre. (DV 21) El Evangelio y la Eucaristía son su constante alimento en el peregrinar hacia la casa del Padre. por tanto. El deseo y la oración de Jesús ante el Padre son una llamada incesante: «Que todos sean uno. La acción del Espíritu Santo hace que el don de la «comunión» y el compromiso de la «misión» se ahonden y se vivan de manera cada vez más profunda. no se reduce a lo meramente circunstancial u ocasional. En la comunidad cristiana. se transforma en plena integración del mismo en la comunidad. capacitándole para recibir el posterior alimento sólido en la vida ordinaria de la comunidad cristiana.. se centra en lo «común» para el cristiano. (Cf CT 21b) centrada en lo nuclear de la experiencia cristiana. Para favorecer tal proceso. La catequesis de iniciación pone las bases de la vida cristiana en los seguidores de Jesús. se necesita una comunidad cristiana que acoja a los iniciados para sostenerlos y formarlos en la fe. El proceso permanente de conversión va más allá de lo que proporciona la catequesis de base o fundante. (Cf DCG (1971) 31) Esta riqueza. Ambas actualizan dos funciones del ministerio de la Palabra. distintas y complementarias. ha de inspirar a las demás formas de catequesis. en las certezas más básicas de la fe y en los valores evangélicos más fundamentales. la catequesis de iniciación. desborda —incluyéndola— a la mera enseñanza. En fin. Ejerce. para que vaya madurando tanto en su vida interna de amor a Dios y de amor fraterno. que ellos también sean uno en nosotros para que el mundo crea que tú me has enviado». 68. Como tú. cuanto en su apertura al mundo como comunidad misionera. por ser iniciación. inherente al catecumenado de adultos no bautizados. CEC 1231) por ser esencial. alimenta las raíces de su vida de fe. La educación permanente de la fe se dirige no sólo a cada cristiano. una fidelidad grande a la 40 . en mí y yo en ti. 70. La catequesis pone los cimientos del edificio espiritual del cristiano. esencial. «La catequesis corre el riesgo de esterilizarse si una comunidad de fe y de vida cristiana no acoge al catecúmeno en cierta fase de su catequesis».La catequesis es una formación básica. celebra y testimonia la fe. al mismo tiempo. en la comunidad. al servicio del proceso permanente de conversión. los discípulos de Jesucristo se alimentan en una doble mesa: «la de la Palabra de Dios y la del Cuerpo de Cristo».

ad 1 y 2) . al mismo tiempo impulsa a los discípulos del Señor a emprender cada día su itinerario espiritual en la verdad. . que prepara a los sacramentos y favorece una comprensión y vivencia más profundas de la liturgia. Documento La interpretación de la Biblia en la Iglesia (21 setiembre 1993). la adoración y la acción de gracias». La denominada «lectio divina» es forma eminente de este estudio vital de las Escrituras. Ciudad del Vaticano 1993) . 53-62. CONGREGACIÓN PARA 41 LA DOCTRINA DE LA FE. Roma 1981) Formas múltiples de catequesis permanente 71. 24. el sentido de los gestos y de los signos. familiar. Para la educación permanente de la fe.Las iniciativas de formación espiritual. Ver lo indicado en CT 61. e y f) . DCG (1971) 96 ad c. Missale Romanum. examinando su conformidad o disconformidad con lo que el Evangelio enseña». DV 24. Instrucción Donum veritatis 6b: l. (SRS 41. DCG (1971) 26.La lectura cristiana de los acontecimientos. un constante alimentarse del Cuerpo y de la Sangre del Señor y una permanente educación de la fe. Documento Orientaciones para el estudio y enseñanza de la doctrina social de la Iglesia en la formación de los sacerdotes (30 diciembre 1988). Esta catequesis explica los contenidos de la oración. por medio de una enseñanza teológica que eduque realmente en la fe. (CT 23. la homilía tiene un lugar privilegiado. que viene exigida por la vocación misionera de la comunidad cristiana. DCG (1971) 17. haga crecer en la inteligencia de la misma y capacite al cristiano para dar razón de su esperanza en el mundo actual. que fortalecen las convicciones. Debe ser considerada como «una forma eminente de catequesis». (Cf DV 21-25. 1552. Cf SC 52. (CT 48. (Cf CT 21c y 47. d. ya que «su objetivo principal es interpretar esas realidades (las complejas realidades de la existencia del hombre en la sociedad y en el contexto internacional). CIC 777. Ordo Lectionum Missae. el estudio de la doctrina social de la Iglesia es indispensable. Entre otras. Editio Typica Altera. trata de ayudar a interpretarlas y vivirlas desde la fe.La catequesis litúrgica. de forma que suscite una respuesta de fe. Esto ayuda a descubrir la verdad divina. C. CONGREGACIÓN PARA LA EDUCACIÓN CATÓLICA.El estudio y profundización de la Sagrada Escritura leída no solo en la Iglesia. 2-3. (Cf 1 P 3.La catequesis ocasional que. sino con la Iglesia y su fe siempre viva. acerca de la .acción del Espíritu Santo. Cf CA 5. educa para la participación activa. PONTIFICIA COMISION BIBLICA. ante determinadas circunstancias de la vida personal. eclesial y social.La profundización sistemática del mensaje cristiano. En esta mesa de la Palabra de Dios.15. Cf SC 35 ad 3. se pueden destacar las siguientes: . para la contemplación y el silencio. Para hacer esta lectura. descubren nuevas perspectivas y hacen perseverar en la oración y en los compromisos del seguimiento de Cristo. Roma 1988) .c. IV. ya que «vuelve a recorrer el itinerario de fe propuesto por la catequesis y lo conduce a su perfeccionamiento natural. en la escucha de la Palabra. el ministerio de la Palabra cuenta con muchas formas de catequesis.

de modo más directo. (CT 45c) CATEQUESIS Y ENSEÑANZA RELIGIOSA ESCOLAR El carácter propio de la enseñanza religiosa escolar 73. para que la Iglesia particular crezca armónicamente. ante 42 . sistemática y crítica. No se sitúa. (Cf CONGREGACIÓN PARA LA EDUCACIÓN CATÓLICA. la catequesis permanente y la catequesis de adultos no sean compartimentos estancos e incomunicados. la enseñanza religiosa escolar deposita el fermento dinamizador del Evangelio y trata de «alcanzar verdaderamente los demás elementos del saber y de la educación.. Documento La Escuela católica (19 marzo 1977) n. (CONGREGACIÓN PARA LA EDUCACIÓN CATÓLICA. junto a ellas como algo accesorio. 629-630. Es menester propiciar su perfecta complementariedad». ya que esto concierne a todas las formas del ministerio de la Palabra.correlación existente entre catequesis y teología) En cierto sentido. la originalidad de la ERE no consiste sólo en posibilitar el diálogo con la cultura en general. que interiorizan los alumnos y que está definido por los saberes y valores que ofrecen las demás disciplinas escolares. sin embargo. Como forma original del ministerio de la Palabra. en efecto. 26. dentro del ministerio de la Palabra. de la cultura. En la ERE se trata. IV/1. n. CD 13c. Roma 1988. La relación entre enseñanza religiosa escolar y catequesis es una relación de distinción y de complementariedad: «Hay un nexo indisoluble y una clara distinción entre enseñanza de la religión y catequesis». la enseñanza religiosa escolar hace presente el Evangelio en el proceso personal de asimilación. bautizados o no. a fin de que el Evangelio impregne la mente de los alumnos en el terreno de su formación y que la armonización de su cultura se logre a la luz de la fe». la catequesis de iniciación de niños y jóvenes y la catequesis permanente estén bien trabadas en el proyecto catequético de la comunidad cristiana. y de encuentro con el patrimonio cultural. que promueve la escuela) Para ello es necesario que la enseñanza religiosa escolar aparezca como disciplina escolar. p. «Es importante que la catequesis de niños y jóvenes. Es fundamental que la catequesis de iniciación de adultos. Una consideración especial merece.. y su actividad evangelizadora mane de auténticas fuentes. es adecuado denominar «catequesis perfectiva» a esta enseñanza. de promover este diálogo en el proceso personal de iniciación. el carácter propio de la enseñanza religiosa escolar y su relación con la catequesis de niños y jóvenes. Ha de presentar el mensaje y acontecimiento cristiano con la misma seriedad y profundidad con que las demás disciplinas presentan sus saberes. Este diálogo ha de establecerse. CIC 761) Lo que confiere a la enseñanza religiosa escolar su característica propia es el hecho de estar llamada a penetrar en el ámbito de la cultura y de relacionarse con los demás saberes. Alocución a los sacerdotes de Roma (5 marzo 1981): Insegnamenti Giovanni Paolo II. Cf JUAN PABLO II. con la misma exigencia de sistematicidad y rigor que las demás materias. sino en un necesario diálogo interdisciplinar. para CT 69. 72. Roma 1977) En el universo cultural. sistemática y crítica. Nótese cómo. (CT 69. 68. Dimensión religiosa de la educación en la Escuela católica (7 abril 1978).

La enseñanza religiosa escolar. (Cf JUAN PABLO II.c) La enseñanza religiosa escolar. sin embargo.c) todo. Dimensión religiosa de la educación en la Escuela católica. En otras ocasiones. de conformidad con las correspondientes situaciones y circunstancias. sobre todo si es impartida por un profesor 43 . (Cf CT 34) También en este caso. desarrollada por la Iglesia según las modalidades y formas establecidas en cada país. Estos acentos dependen de las condiciones legales y organizativas. Este derecho a conocer más a fondo la persona de Cristo y la integridad del anuncio salvífico que El propone. Alocución al Simposio del Consejo de las Conferecias Episcopales de Europa sobre la Enseñanza de la Religión Católica en la escuela pública (15 abril 1991): Insegnamenti di Giovanni Paolo II. la relación con la naturaleza. La enseñanza religiosa escolar se desarrolla en contextos escolares diversos. necesario que. (Ibidem) Para la Escuela católica. l. Así. n. de la concepción didáctica. responda a su finalidad y a sus peculiares características. la enseñanza religiosa escolar así identificada y complementada con otras formas del ministerio de la Palabra (catequesis. desde el Evangelio. funda. mediante este diálogo interdisciplinar. dirigida al conocimiento de las religiones. n. de los presupuestos personales de los educadores y de los alumnos. la religión a la que pertenecen. CONGREGACIÓN PARA LA EDUCACIÓN CATÓLICA.. no puede ser desatendido. celebraciones litúrgicas. el destino del hombre. Es. con verdad y certeza. 66: l.. es parte indispensable de su tarea educativa y fundamento de su propia existencia. es —por tanto— una garantía indispensable ofrecida a las familias y a los alumnos que eligen tal enseñanza». (Cf CT 69. potencia. y presentando con el debido relieve la religión católica. (Cf CONGREGACIÓN PARA LA EDUCACIÓN CATÓLICA. 70. la presentación del mensaje cristiano incidirá en el modo de concibir. lo que hace que.Dimensión religiosa de la educación en la Escuela católica. El carácter confesional de la enseñanza religiosa escolar. donde la Autoridad civil u otras circunstancias impongan una enseñanza religiosa común a católicos y no católicos. pp. y de la relación de la enseñanza religiosa escolar con la catequesis familiar y parroquial. adquiera también acentos diversos. 780s) Los alumnos «tienen el derecho de aprender. en el marco de la Escuela estatal y en el de la no confesional. el fundamento de los valores éticos. la orientación que se dé a la enseñanza religiosa escolar. la enseñanza religiosa escolar podrá tener un carácter más bien cultural.). la función de las religiones en la cultura. el origen del mundo y el sentido de la historia. No es posible reducir a una única forma todas las modalidades de enseñanza religiosa escolar que se han desarrollado en la historia como consecuencia de los Acuerdos con los Estados y de las decisiones tomadas por diferentes Conferencias episcopales.. El contexto escolar y los destinatarios de la enseñanza religiosa escolar 74.. manteniendo su carácter propio. XIV/1. en aquel nivel en que cada disciplina configura la personalidad del alumno. (Cf CT 33) tendrá un carácter más ecuménico y de conocimiento interreligioso común. desarrolla y completa la acción educadora de la escuela.

Finalmente. Por otra parte. diferentes elementos variables. ayudará después a crecer y a madurar. En consecuencia. los alumnos que se encuentran en una situación de búsqueda. la enseñanza religiosa mantiene una dimensión de verdadera «preparación evangélica». sin embargo. en un contexto comunitario. cuáles son las respuestas de la Iglesia a sus interrogantes. bien en cuanto a la existencia o no de una iniciación cristiana en el ámbito de las familias para sus propios hijos. proporcionándoles así la oportunidad de reflexionar mejor sobre la decisión a tomar. catequesis y enseñanza religiosa escolar 76. que puntualmente se presentan. en orden a una decisión de fe. Cap. La enseñanza religiosa escolar ayuda a los alumnos creyentes a comprender mejor el mensaje cristiano en relación con los problemas existenciales comunes a las religiones y característicos de todo ser humano. Naturaleza. o afectados por dudas religiosas. finalidad y tareas de la catequesis "Que toda lengua confiese que Cristo Jesús es Señor para gloria de Dios Padre" (Fil 2. deben tenerse en cuenta. y con los problemas morales fundamentales en los que. con las concepciones de la vida más presentes en la cultura.sinceramente respetuoso. La situación de vida y de fe de los alumnos que asisten a la enseñanza religiosa escolar se caracteriza por una inestabilidad notable y continua. 75. corresponde a cada diócesis o región pastoral discernir las diversas circunstancias que concurren. fomentando unas actividades que son distintas y se complementan. la enseñanza religiosa escolar asume las características de un anuncio misionero del Evangelio. las escuelas. cada una desde su carácter propio. las Iglesias particulares y la Conferencia Episcopal establecerán las orientaciones propias para los diversos ámbitos. III. Por tanto. que la catequesis. cuando los alumnos no son creyentes. a fin de proceder con realismo y prudencia pastoral en la aplicación de las orientaciones generales. La enseñanza religiosa escolar ha de tener en cuenta esta realidad cambiante para poder alcanzar su finalidad. adolescentes y jóvenes. Educación cristiana familiar. podrán descubrir gracias a la enseñanza religiosa escolar qué es exactamente la fe en Jesucristo. bien en cuanto a los cometidos formativos que en la tradición o situación local ejercen las parroquias. la humanidad se ve envuelta. hoy. En la práctica. etc. la catequesis y la enseñanza religiosa escolar. La educación cristiana familiar. están íntimamente relacionadas dentro del servicio de la educación cristiana de niños. por su parte.11) 44 .

) La recibida de la Iglesia (traditio). transmite la fe que ella misma vive: su comprensión del misterio de la Dios y de su designio de salvación. cf EN 60. (Cf LG 64. . RICA 25 y 183-187. La bipolaridad de este gesto expresa la doble dimensión de la fe: don recibido (traditio) y respuesta personal e inculturada (redditio). es CT 28. (Ver lo indicado en el cap. (Cf AG 22a.las tareas mediante las cuales procura esta finalidad. DV 10a.) El verdadero sujeto de la catequesis es la Iglesia que. y en la Segunda Parte cap. la esperanza que la invade. en efecto. se profundiza más en el carácter propio de la catequesis. 1°: «La eclesialidad del mensaje evangélico». en foco fundamental de incremento de la catolicidad y fermento de renovación eclesial. en este capítulo se trata de reflexionar de manera específica sobre: . . 45 . al analizar las relaciones que establece con las otras acciones eclesiales.La Iglesia transmite la fe de forma activa. ya descrito en el capítulo anterior. el sujeto agente de la catequesis. así como sus relaciones con los demás elementos de la evangelización y con otras formas del ministerio de la Palabra. en este el último capítulo. la Iglesia. el estilo de vida evangélico que comunica la dicha del Reino. obra del Espíritu Santo».) lo anuncia. así.La Iglesia. la siembra en el corazón de los catequizandos para que fecunde sus experiencias más hondas. Clarificado el lugar que ocupa la catequesis dentro de la misión evangelizadora de la Iglesia.77. Esta transmisión del Evangelio es un acto vivo de tradición eclesial: (Cf DCG (1971) 13. . 1° de esta Parte en: «La transmisión de la Revelación por medio de la Iglesia.la naturaleza eclesial de la catequesis. (Cf catecúmenos y profesión de fe catequético. la Iglesia animada por el Espíritu. La catequesis: acción de naturaleza eclesial 78. al germinar y crecer a lo largo del proceso devuelta (redditio) enriquecida con los valores de las diferentes culturas. La catequesis es una acción esencialmente eclesial. lo celebra.) . De esta manera. cf CT 28 en orden a "una utilización acomodada a nuestro tiempo de este rito tan expresivo") El catecumenado se convierte. como continuadora de la misión de Jesucristo Maestro y animada por el Espíritu. su visión de la altísima vocación del hombre. ha sido enviada para ser maestra de la fe. que habla de la eclesialidad de todo acto de evangelización. es decir. lo vive y lo transmite en la catequesis a todos aquellos que han decidido seguir a Jesucristo. imitando a la Madre del Señor. y que constituyen sus objetivos más inmediatos.la finalidad fundamental que ella busca al catequizar. conserva fielmente el Evangelio en su corazón. .la gradualidad interna del proceso catequético y la inspiración catecumenal que lo anima. Por ello. La traditio-redditio Symboli (entrega y devolución del Símbolo) ha sido y es un elemento importante del Catecumenado bautismal. el amor que siente por la humanidad y por todas las criaturas de Dios.

) El Bautismo. cuya suerte quiso compartir. mediador y plenitud de la Revelación». por su propia dinámica. cap. XIX 12. La finalidad de la catequesis se expresa en la profesión de fe en el único Dios 82.) (CEC 169. AG 14a. del Hijo y del Espíritu Santo» (Mt 28. CCL 143a. 1: «El cristocentrismo del mensaje evangélico».) Dios uno y trino.la fe y la vida nueva actúa como madre de los hombres. La Iglesia bautiza «en el nombre del Padre. «El fin definitivo de la catequesis es poner a uno no sólo en contacto sino en comunión. La Iglesia.) sostiene con su gracia este trabajo de la catequesis. 1: «Jesucristo. a la familia eclesial. les ofrece el Evangelio en toda su autenticidad y pureza. al mismo tiempo.19). como miembros. al mismo tiempo. «porque es madre es también la educadora de nuestra fe». interior al Bautismo. 81. cap. La relación entre la maternidad de la Iglesia y su función educadora ha sido expresada bellamente por S. de ayudar al recién convertido a «conocer mejor a ese Jesús en cuyas manos se ha puesto: conocer su 'misterio'. (MPD 8. Finalidad de la catequesis: la comunión con Jesucristo 80. y lo que se dice en la Segunda Parte. el Reino de Dios que anuncia. entonces. a quien el cristiano confía su vida. La comunión con Jesucristo. por la cual se entregó. cf CEC La profesión de fe. sus hermanos. que les es dado. que le había enviado al mundo y con el Espíritu Santo. que le impulsaba a la misión. a proclamarla en la Eucaristía y a renovar los compromisos que implica. La catequesis de iniciación prepara antes o después de recibir el Bautismo. (Cf CEC 189) es eminentemente trinitaria.) . su Cuerpo. Como buena madre. suscitada por el Espiritu Santo mediante el primer anuncio. La catequesis permanente ayudará a madurar esa profesión de fe continuamente. culturalmente enriquecido y como respuesta a las aspiraciones más profundas del corazón humano. La catequesis es esa forma particular del ministerio de la Palabra que hace madurar la conversión inicial haste hacer de ella una viva.Gregorio Magno: «Después de haber sido fecundada. impulsa al discípulo a unirse con todo aquello con lo que el propio Jesucristo estaba profundamente unido: con Dios. Es importante que la catequesis sepa vincular bien la 46 185-197. que engendra a unos hijos concebidos por obra del Espíritu Santo y nacidos de Dios.(CT 5.79. las exigencias y las promesas contenidas en su mensaje evangélico. al transmitir -en la iniciación cristiana. (CT 20c. 970) Toda la acción evangelizadora busca favorecer la comunión con Jesucristo. en intimidad con Jesucristo». su Padre. la Iglesia les hace crecer en su seno con sus enseñanzas» (Moralia in Iob. Se trata.para esta decisiva entrega. es madre y maestra. A partir de la conversión «inicial» (AG 13b. En relación con esta finalidad cristológica de la catequesis ver lo indicado en la Primera Parte. concibiendo a sus hijos por el ministerio de la predicación. (Cf CEC 180-190 y 197. con la Iglesia. la catequesis se propone fundamentar y hacer madurar esta primera adhesión. Cf CEC 426. con los hombres.) de una persona al Señor. (Cf LG 64) Precisamente. explícita y operativa confesión de fe: «La catequesis tiene su origen en la confesión de fe y conduce a la confesión de fe». como alimento adaptado. los senderos que El ha trazado a quien quiera seguirle». Por la catequesis alimenta a sus hijos con su propia fe y los inserta. sacramento por el que «nos configuramos con Cristo». (LG 7b.

El que. Estado.10-12. «abierta a todas las esferas de la vida cristiana» (CT 21b. que soy manso y humilde de corazón» [Mt 11. la catequesis se inspirará ciertamente en el modo en que Jesús formaba a sus discípulos: les daba a conocer las diferentes dimensiones del Reino de Dios («a vosotros se os ha dado a conocer los misterios del Reino de los cielos» [Mt 13. ya que la catequesis es una formación cristiana integral. En la historia cristiana son los mártires los anunciadores y los testigos por excelencia.5-6. Es la proclamación de su voluntad de querer servir a Dios y a los hombres sin ataduras. cultivadas por la catequesis. CIC 788. pues ninguna acción es más personal que ésta. (Cf CEC 2113) liberándose de cualquier ídolo que lo esclavice. dinero. raza.5-15).) 47 .) les enseñaba a orar («cuando oréis. decid: Padre. Las tareas de la catequesis corresponden a la educación de las diferentes dimensiones de la fe.) Las tareas de la catequesis realizan su finalidad 84. Estas vienen a ser los objetivos específicos en los que se concreta la finalidad.» [Lc 11. con la confesión trinitaria.2. no pocas veces. 196. (Cf Mc 4. (Cf RM 45. El que proclama la profesión de fe asume compromisos que. celebrada. Cf RICA 19. también. «Creo en el Padre... el cristiano renuncia a servir a cualquier absoluto humano: poder. La profesión de fe sólo es plena si es referida a la Iglesia. el cristiano se incorpora a la misión de ésta: ser «sacramento universal de salvación» para la vida del mundo. en el Hijo y en el Espíritu Santo».29].. El «creo» y el «creemos» se implican mutuamente. Pero lo recite en la Iglesia y a través de ella. puesto que lo hace como miembro suyo. ya que no son más que dos modalidades de expresar la misma fe cristiana..) les inculcaba las actitudes evangélicas («aprended de mí. antepasado. placer. atraerán persecución. mutuamente implicadas. 83. la fe pide ser conocida. La finalidad de la catequesis se realiza a través de diversas tareas..confesión de fe cristológica. que desemboca necesariamente en la confesión explícita de la Trinidad. alimenta la vida según el espíritu de Cristo.1]) (Cf Mt 10. inicia un proceso.) Para actualizarlas. Y estas dimensiones deben ser. La catequesis debe cultivar cada una de estas dimensiones.» [Lc 10.. que es comunión de personas. Pero la fe se vive en la comunidad cristiana y se anuncia en la misión: es una fe compartida y anunciada. Y al proclamar la fe en la Trinidad. Con la profesión de fe en el Dios único. (Cf CEC 166-167. En virtud de su misma dinámica interna. ayudado por la catequesis.11]). El Concilio Vaticano II expresó así estas tareas: «La formación catequética ilumina y robustece la fe. lleva a una consciente y activa participación del misterio litúrgico y alienta a la acción apostólica ». el discípulo de Jesucristo manifiesta al mismo tiempo que el amor a Dios y al prójimo es el principio que informa su ser y su obrar.). les iniciaba en la misión («les envió de dos en dos. (También el DCG (1971) 21-29 distingue entre la finalidad (finis) y las tareas (munera) de la catequesis.. Todo bautizado proclama en singular el Credo. (Cf Mt 6. vivida y hecha oración.) Al fundir su confesión con la de la Iglesia. «Jesús es Señor». por el primer anuncio se convierte a Jesucristo y le reconoce como Señor.(GE 4.2]).

inculcar en los discípulos las actitudes propias del Maestro. junto a la palabra anunciada. por tanto. (DCG (1971) 24. La evangelización. particularmente.) Para ello.) La comunión con Jesucristo conduce a celebrar su presencia salvífica en los sacramentos y.) Ya en el orden humano.) . La Iglesia desea ardientemente que se lleve a todos los fieles cristianos a aquella participación plena. . Este testimonio moral. el amor a una persona lleva a conocerla cada vez más. El Catecismo de la Iglesia Católica precisa con detalle las características que la catequesis debe asumir en esta formación moral (n. además de propiciar el conocimiento del significado de la liturgia y de los sacramentos. (Cf CT 29f. así. La catequesis debe. la acción de gracias. . La catequesis debe conducir. (AG 13.(VS 107. (DCG (1971) 25b.) Este profundizar en el conocimiento de la fe ilumina cristianamente la existencia humana alimenta la vida de fe y capacita también para dar razón de ella en el mundo. la catequesis. participando del misterio pascual del Señor. la penitencia. (Cf LC 62. al que prepare la catequesis. (Cf DCG (1971) 36a. compendio de la Escritura y de la fe de la Iglesia. La «entrega del Símbolo». (DV 25a.) introduciendo a los discípulos de Jesucristo en el conocimiento de la Tradición y de la Escritura.8). Los discípulos emprenden. la plegaria confiada. «pasan del hombre viejo al hombre nuevo en Cristo».La educación litúrgica En efecto. 1697) es una referencia indispensable en esta formación moral. en la Eucaristía. sobre todo en la acción litúrgica»..La formación moral La conversión a Jesucristo implica caminar en su seguimiento. El conocimiento de los contenidos de la fe (fides quae) viene pedido por la adhesión a la fe (fides qua).) difunde toda su fuerza interpeladora cuando.Enseñar a orar 48 . le imprime el espíritu de las bienaventuranzas. consciente y activa que exige la naturaleza de la liturgia misma y la dignidad de su sacerdocio bautismal. en el que Jesús.) ya que todo ello es necesario para que exista una verdadera vida litúrgica. la captación recta del significado de los símbolos. (SC 7.. sabe ofrecer también la palabra vivida. por tanto. (Cf SC 14. a «la comprensión paulatina de toda la verdad del designio divino».) El sermón del Monte. ». Las tareas fundamentales de la catequesis son: . ha de saber mostrar las consecuencias sociales de las exigencies evangélicas. hoy tan necesaria. «que comporta el anuncio y la propuesta moral».Tareas fundamentales de la catequesis 85. CEC 1965-1986. asumiendo el decálogo. que es la «ciencia eminente de Cristo» (Flp 3. ha de educar a los discípulos de Jesucristo «para la oración.Propiciar el conocimiento de la fe El que se ha encontrado con Cristo desea conocerle lo más posible y conocer el designio del Padre que él reveló. el sentido comunitario. un camino de transformación interior en el que. «Cristo está siempre presente en su Iglesia. expresa la realización de esta tarea.

Cf CEC 821. la atención preferente a los que se han alejado («ir en busca de la oveja perdida. «un adecuado conocimiento de las otras confesiones». la fe.La comunión con Jesucristo lleva a los discípulos a asumir el carácter orante y contemplativo que tuvo el Maestro... además.) resumen de todo el Evangelio. alabanza. (RICA 25 y 188-191.. » [Mt 18. la enseñanza de Jesús sobre la vida comunitaria.16]).12]). o cuando descubren maravillados..) hecho no en orden a un fácil irenismo. el perdón mutuo («hasta setenta veces siete. Este clima se hace particularmente necesario cuando los catecúmenos y los catequizandos se enfrentan a los aspectos más exigentes del Evangelio y se sienten débiles.. CT 32-34.. » [Mt 18. (CT 32. la oración en común («si dos se ponen de acuerdo para pedir algo. El amor fraterno aglutina todas estas actitudes («amaos unos a otros como yo os he amado» [Jn 13.) y a los catecúmenos la de «aprender a cooperar eficazmente en la evangelización y edificación de la Iglesia».la acción de Dios en sus vidas. la catequesis. Estos sentimientos quedan reflejados en el Padre Nuestro. .) con las que existen bienes comunes como: «la Palabra de Dios escrita.22]). (Cf CEC 2761. la solicitud por los más pequeños («el que escandalice a uno de estos pequeños. reclama algunas actitudes que la catequesis deberá fomentar: el espíritu de sencillez y humildad («si no os hacéis como niños. Cuando la catequesis está penetrada por un clima de oración. al proponerse esta meta... por ello.. súplica. confianza filial.(UR 3b. Por ello. El Concilio Vaticano II señala a los pastores la necesidad de «cultivar debidamente el espíritu de comunidad» (PO 6d.La iniciación a la misión 49 . evitando expresiones o exposiciones que puedan inducir a error.) es. » [Mt 18.» [Mt 18. La «entrega del Padre Nuestro». Favorecerá. (DCG (1971) 27. cuando el Señor lo disponga y por las vías que El quiera. La catequesis capacita al cristiano para vivir en comunidad y para participar activamente en la vida y misión de la Iglesia. (AG 14d) .) La catequesis tendrá una dimensión ecuménica en la medida en que sepa suscitar y alimentar el «verdadero deseo de unidad».3]).15]). la corrección fraterna («amonéstale a solas tú con él.19]). la oración que Jesús enseñó a sus discípulos y que es modelo de toda oración cristiana... Otras tareas relevantes de la catequesis 86. la vida de la gracia. Para este aprendizaje.La educación para la vida comunitaria a) La vida cristiana en comunidad no se improvisa y hay que educarla con cuidado. sino a la unidad perfecta. la catequesis cuidará también la dimensión ecuménica y estimulará actitudes fraternales hacia los miembros de otras iglesias y comunidades eclesiales.. la esperanza y la caridad. verdadera expresión de la realización de esta tarea. admiración por su gloria. recogida en el evangelio de Mateo.» [Mt 18. el aprendizaje de la vida cristiana cobra toda su profundidad. acción de gracias. Aprender a orar con Jesús es orar con los mismos sentimientos con que se dirigía al Padre: adoración.34]).» [Mt 18. b) En la educación de este sentido comunitario. expondrá con claridad toda la doctrina de la Iglesia católica. y otros dones interiores del Espiritu Santo».

1-20. en consecuencia. para los fieles laicos. esencialmente 50 . 4°. cap. En efecto. Algunas consideraciones sobre el conjunto de estas tareas 87. el del origen común y el del fin común del género humano. (Cf RM 55b. que capacite a los fieles para una comunicación fecunda con hombres y mujeres de otras religiones (Cf EN 53. el espíritu misionero. la formación moral. igualmente. al dinamismo misionero. en la vida profesional.Cada una de estas tareas realiza. (Cf Mt 10. al hablar de los destinatarios de la catequesis. en la Cuarta parte.Todas las tareas son necesarias. Reflexiones y Orientaciones sobre el anuncio del Evangelio y el Diálogo interreligioso (19 mayo 1991) 14-54: AAS 84 (1992) pp. se vuelve sobre el tema de «La catequesis en el contexto de otras religiones»). CEC. Así como para la vitalidad de un organismo humano es necesario que funcionen todos sus órganos. PONTIFICIO CONSEJO PARA EL DIÁLOGO INTERRELIGIOSO Y CONGREGACIÓN PARA LA EVANGELIZACIÓN DE LOS PUEBLOS. para la maduración de la vida cristiana hay que cultivar todas sus dimensiones: el conocimiento de la fe. poner la confianza en el Padre y en el apoyo del Espíritu Santo. «el diálogo intereligoso no dispensa de la evangelización» (RM 55a. según la vocación de cada uno. Las actitudes evangélicas que Jesús sugirió a sus discípulos. la fe cristiana no alcanzaría todo su crecimiento.a) La catequesis está abierta. Las tareas de la catequesis constituyen. Instrucción Diálogo y anuncio. en primer lugar. (Cf CT 24c. Sobre este conjunto conviene hacer varias consideraciones: . manteniendo su íntima relación. Lc 10. la finalidad de la catequesis. no deben ser confundidos ni ser considerados equivalentes. así como el de las múltiples «semillas de la Palabra» que Dios ha depositado en esas religiones. ChL 15. . anunciar y sanar al mismo tiempo. de los sacramentos de la iniciación cristiana y del carácter secular de su vocación. en la sociedad. a su modo. por ejemplo. no esperar otro premio que la dicha de trabajar por el Reino. un conjunto rico y variado de aspectos. la catequesis preparará para el diálogo interreligioso. para cooperar en los diferentes servicios eclesiales.). y para suscitar en el corazón de cada uno la específica vocación misionera. Lo mismo ocurre con la educación litúrgica. igualmente.) b) En la educación de este sentido misionero. DCG (1971) 28.) También es importante poner todos los medios para suscitar vocaciones sacerdotales y de especial consagración a Dios en las diferentes formas de vida religiosa y apostólica. es esencialmente cristológica y trinitaria. cuando les inició en la misión. La catequesis ayudará también a saber conciliar y. cultural y social. saber asumir el rechazo y la persecución. distinguir el «anuncio de Cristo» y el «diálogo interreligioso». RM 55-57). llena de sentido eclesial y abierta a su dimensión social. al mismo tiempo. Si la catequesis descuidara alguna de ellas.5-42. (Cf LG 31b. 419-432. La catequesis hará ver cómo el vínculo de la Iglesia con las religiones no cristianas es. Se les preparará. CEC 898-900. la vida litúrgica. sin oro ni alforja. presentarse pobres. son las que la catequesis debe alimentar: buscar la oveja perdida. Ambos elementos. 839845. la pertenencia comunitaria. en cuanto cristianos. Este compromiso evangelizador brota. La formación moral.) Se trata de capacitar a los discípulos de Jesucristo para estar presentes. la oración.

Una tarea llama a la otra: el conocimiento de la fe capacita para la misión.) propiamente dicho.) 51 .Las diferentes dimensiones de la fe son objeto de educación tanto en su aspecto de «don» como en su aspecto de «compromiso». sin que permanezca en la persona como un añadido o un aparte. como la fe en su conjunto. Cada gran tema catequético. La catequesis. un don del Espíritu que se acoge en la oración y. la vida sacramental da fuerzas para la transformación moral.) Como indicaba el Directorio de 1971.) . moral.el precatecumenado. el sentido de los gestos corporales. etc. por ejemplo la catequesis sobre Dios Padre.) La educación litúrgica. al mismo tiempo. 778. cada uno de ellos. . con detrimento de ellos». ilumina toda la existencia y dialoga con la cultura.Cada dimensión de la fe. (Cf CIC 773. al servicio de ese crecimiento. tiene una dimensión cognoscitiva e implicaciones morales. la catequesis se vale de dos grandes medios: la transmisión del mensaje evangélico y la experiencia de la vida cristiana.) El catecumenado bautismal: estructura y gradualidad 88. La formación moral no sólo transmite el contenido de la moral cristiana. la formación se desarrolla en cuatro etapas: . el seguimiento de Cristo son. (RICA 93. .Para realizar sus tareas.. destinado a la catequesis integral y en cuyo comienzo se realiza la «entrega de los Evangelios». Ambas facetas deben ser cultivadas. El conocimiento de la fe es significativo. un compromiso de estudio. experimenta un proceso de maduración.Las tareas se implican mutuamente y se desarrollan conjuntamente. Cf MPD 8c. (RICA 14-20. (Cf RICA 19. la moral evangélica asume y eleva los valores humanos. testimonial. por ejemplo. El conocimiento de la fe. impulsada por la gracia divina y cultivada por la acción de la Iglesia. (RICA 9-13. la oración está abierta a todos los problemas personales y sociales. la vida litúrgica.2. (DCG (1971) 31b. .) caracterizado porque en él tiene lugar la primera evangelización en orden a la conversión y se explícita el kerigma del primer anuncio. «interesa en gran manera que la catoquesis conserve esta riqueza de aspectos diversos. toda la vida personal es ofrenda espiritual. sino que cultiva activamente las actitudes evangélicas y los valores cristianos. (Cf DCG (1971) 22 y 23.) En el catecumenado bautismal.el catecumenado. con tal de que un aspecto no se separe de los demás. 68-72. descubrir y hacer amar los símbolos.religiosa y eclesial. La fe. pero también muy exigente en su compromiso evangelizador en favor del mundo. . en la liturgia.. pero también debe hacer experimentar los diferentes tipos de celebración. 98-105. necesita explicar qué es la liturgia cristiana y qué son los sacramentos. (Cf DCG (1971) 26. La catequesis apropiada está dispuesta por grados. espiritual. se interioriza en la oración y se asume en el testimonio. es una acción gradual. debe ser enraizada en la experiencia humana.

es esencialmente gradual. que ayudaba a interiorizarlos y a incorporarse en la comunidad. maduro en la fe y miembro activo de la comunidad cristiana. (RICA 21-26.. mediante una catequesis mystagógica. recién entregados.) 52 . a fin de señalar esta diferencia.el tiempo de purificación e iluminación. que explicaba el Símbolo y el Padre nuestro. recuerda el distinto modo de unión con la Iglesia que tienen «catecúmenos» y «fieles cristianos». y. sin embargo. que. «catecúmeno» (RICA 17-18). (RICA 37-40. IV.) Por ello. Catechesi Tradendae. El propio Ritual de la iniciación cristiana de adultos. cap. «neófito» (RICA 33-36). es conveniente subrayar los elementos del catecumenado que deben inspirar la catequesis actual y el significado de esta inspiración. Esta diferencia proviene de los sacramentos de iniciación recibidos por los primeros. El catecumenado bautismal. Estas etapas. (RICA 25 y 188-192.) caracterizado por la experiencia de los sacramentos y la entrada en la comunidad. y «fiel cristiano» (RICA 39). ChL 61. la formación propiamente catecumenal se realizaba mediante una catequesis bíblica. (Cf MPD 8. inspirador de la catequesis en la Iglesia 90. firmemente decidido a seguir a Jesús. 204-206. y en el que tiene lugar la «entrega del Símbolo» (RICA 25 y 183-187. está ya inclinado a la fe. centrada en la narración de la Historia de la salvación. respectivamente. que entre los catequizandos (En el presente Directorio General para la Catequesis se utilizan. «elegido» o «competente» (RICA 24). por estar al servicio del que ha decidido seguir a Jesucristo. Ésta. llamado para recibir el Bautismo. por medio de una catequesis doctrinal. Esta concepción patrística sigue siendo un foco de luz para el catecumenado actual y para la misma catequesis de iniciación. contempla el caso de los adultos bautizados necesitados de una catequesis de iniciación. cuya virtud deben desarrollar después ». Dado que la «misión ad gentes» es el paradigma de toda la acción misionera de la Iglesia. con sus implicaciones morales. 133-142. las expresiones «catecúmenos» y «catequizandos». los cuales «han sido ya introducidos en la Iglesia y hechos hijos de Dios por el Bautismo. es eminentemente cristocéntrica. el catecumenado bautismal a ella inherente es el modelo inspirador de su acción catequizadora. como distintas.) En la época de los Padres de la Iglesia. c. recién nacido a la luz por el Bautismo. la preparación inmediata al Bautismo. 44 precisa las diversas circunstancias en que esta catequesis de iniciación con adultos se hace necesaria. 152-159. inspiran la gradualidad de la catequesis. hay una diferencia fundamental. EN 44. por ser acompañamiento del proceso de conversión. Por su parte el CIC. 235-239. llenas de la sabiduría de la gran tradición catecumenal.) y los catecúmenos y entre la catequesis posbautismal y la catequesis prebautismal. aunque todavía no crea plenamente.el tiempo de la mystagogia. en efecto. Por tanto su conversión se funda en el Bautismo recibido.) y la «entrega de la Oración del Señor ». 89.) que proporciona una preparación más intensa a los sacramentos de la iniciación.) . (Esta gradualidad aparece también en los nombres que la Iglesia utiliza para designar a los que se encuentran en las diferentes etapas del Catecumenado bautismal: ""simpatizante"" (RICA 12). y la etapa que seguía a los sacramentos de la iniciación. (RICA 295. Antes hay que decir.

en el mismo sentido. apunta a esta acción maternal de la comunidad cristiana cuando dice: «Respecto a lo que son todavía imperfectos (en la vida cristiana). es el ejemplo típico de una institución nacida de la colaboración de varias tareas pastorales» (ibídem). 1086 D). y de modo especial los padrinos». hecho hombre en un momento histórico concreto. con etapas definidas. participación litúrgica y vida comunitaria. lugar inicial de inculturación. Siguiendo el ejemplo de la Encarnación del Hijo de Dios. Symposium. con sus vínculos culturales. En efecto. III. Tal número se abre con la siguiente afirmación: «El Catecumenado de adultos. Por eso. S. que deben ser fuente de inspiración para la catequesis posbautismal: . especialmente bíblicos y litúrgicos. la Iglesia acoge a los catecúmenos integralmente. «esta iniciación cristiana no deben procurarla solamente los catequistas y los sacerdotes. por ejemplo. proporciona a la catequesis posbautismal una dinámica y unas características configuradoras: la intensidad e integridad de la formación.91. GREGORIO MAGNO. la concepción del catecumenado bautismal como proceso formativo y verdadera escuela de fe. I. en la Iglesia la conciencia de la maternidad espiritual que ejerce en toda forma de educación de la fe. 2: PL 76. . 8: SCh 95. y reconociendo el carácter de bautizados que tienen los catequizandos. Toda la acción catequizadora participa de esta función de incorporar a la catolicidad de la Iglesia las auténticas «semillas de la Palabra» esparcidas en individuos y pueblos.El catecumenado bautismal es responsabilidad de toda la comunidad cristiana. Supuesta esta diferencia esencial. y su espiritualidad bautismal. (Metodio de Olimpia.) La institución catecumenal acrecienta. su vinculación a ritos.) La Vigilia pascual.Finalmente. . «conviene que toda la iniciación se caracterice por su índole pascual». que es a la vez catequesis. Homiliarum in Evangelia. su constante referencia a la comunidad cristiana. 53 . también. La pastoral de la iniciación cristiana es vital en toda la Iglesia particular.. La catequesis postbautismal. son los más maduros los que les forman y les dan a luz como en una acción maternal» METODIO DE OLIMPIA.. 111. centro de la liturgia cristiana. de la Confirmación y de la Eucaristía. así. Ver.El catecumenado bautismal recuerda constantemente a toda la Iglesia la importancia fundamental de la función de iniciación. hará bien en inspirarse en esta «escuela preparatoria de la vida cristiana». con los factores básicos que la constituyen: la catequesis y los sacramentos del Bautismo. III. son inspiración para toda la catequesis. dejándose fecundar por sus principales elementos configuradores. (RICA 8. (DCG (1971) 130. . se consideran ahora algunos elementos del catecumenado bautismal.El catecumenado bautismal está impregnado por el misterio de la Pascua de Cristo. sin tener que reproducir miméticamente la configuración del catecumenado bautismal. (AG 14d. símbolos y signos. sino toda la comunidad de los fieles.) .El catecumenado bautismal es. (Cf CT 53. su carácter gradual.

1-4). Se ofrecen por ello algunas indicaciones que puedan ayudar a asimilar e interiorizar el Catecismo. se elaboren en las Iglesias particulares Catecismos locales que.. ambos pueden considerarse separadamente. ésta es la vida eterna: que te conozcan a ti. Lo primero que os transmití. por su propia naturaleza. .. no pueden separarse. Cada forma del ministerio de la Palabra. que fue sepultado y resucitó al tercer día.SEGUNDA PARTE EL MENSAJE EVANGÉLICO «Padre. que es texto de referencia doctrinal para la catequesis. puede ser considerada en un doble aspecto: . el único Dios verdadero. como lo había recibido. según las Escrituras» (1 Co 15. La fe.) 93. fue esto: Que Cristo murió por nuestros pecados. . ordena y presenta el mensaje evangélico con arreglo a su carácter propio. La maduración y crecimiento de la fe exigen que ambas dimensiones progresen orgánica y coherentemente. por razones metodológicas. en referencia al Catecismo de la Iglesia Católica.El capítulo segundo se refiere al contenido de la fe tal como se expone en el Catecismo de la Iglesia Católica. Significado y finalidad de esta parte 92. Igualmente. guardando la unidad de la fe. y a tu enviado Jesucristo» (Jn 17. hecha bajo el influjo de la gracia. «Os recuerdo el Evangelio que os proclamé. en este sentido. significa el empeño por conocer cada vez mejor el sentido profundo de esa Palabra (fides quae). En este caso la fe consiste en entregarse a la Palabra de Dios y confiarse a ella (fides qua). Sin embargo.Como adhesión a Dios que se revela. Estos dos aspectos.14-15). . por la que una persona da el «sí» a Jesucristo.En el capítulo primero se indican las normas y criterios que debe seguir la catequesis para fundamentar. 3). tengan 54 . «Jesús proclamaba la Buena Nueva de Dios: 'El tiempo se ha cumplido y el Reino de Dios está cerca: convertíos y creed en la Buena Nueva» (Mc 1. (Cf DCG (1971) 36a. en efecto. así como a situarlo dentro de la acción catequizadora de la Iglesia. según las Escrituras. formular y exponer su propio contenido. En esta segunda parte se trata del contenido del mensaje evangélico (fides quae). La fe cristiana.Como contenido de la Revelación y del mensaje evangélico. se presentan algunos criterios para que.

se dirige y llega a nosotros a través de «obras y palabras» humanas.) es como el arca del padre de la casa. Las palabras que hoy te digo quedarán en tu memoria. se las repetirás a tus hijos y hablarás de ellas estando en casa y yendo de camino. guiada por el Espíritu. la familia de Dios. Ellos saben que la Palabra de Dios es Jesucristo. las atarás a tu muñeca como un signo. (Cf Mt 13. Normas y criterios .) 55 . siguiendo el ordinario uso catequético de la expresión. cf DCG (1971) 45. la custodia santamente y la anuncia fielmente».) divina. La fuente de donde la catequesis toma su mensaje es la misma Palabra de Dios: «La catequesis extraerá siempre su contenido de la fuente viva de la Palabra de Dios. Se habla de «la» fuente de la catequesis para subrayar la unicidad de la Palabra de Dios. no obstante. fuente de la catequesis 94. (Ibidem.presentación del mensaje evangélico en la catequesis «Escucha. (DV 10.14).) Sin dejar de ser Palabra de Dios. transmitida mediante la Tradición y la Escritura. al tiempo que la contempla con profundo espíritu de fe. dado que la Sagrada Tradición y la Sagrada Escritura constituyen el único depósito sagrado de la Palabra de Dios confiado a la Iglesia» (CT 27. Cap. necesita interpretarla continuamente y. en estado «kenótico». se expresa en palabra humana.4-9). 2 Tm 1.) La fuente y “las fuentes” del mensaje de la catequesis (Como se ve. se emplean ambas expresiones: la fuente y las fuentes de la catequesis. la expresión las fuentes. con toda el alma. La Palabra de Dios. acostado y levantado. con todas las fuerzas. se nutren de este tesoro de la Palabra. por admirable «condescendencia» (DV 13. «a la manera como un día el Verbo del Padre eterno. La Palabra de Dios. I.) Este «depósito de la fe» (DV 10a y b. que habla también de la fuente de la catequesis.debidamente en cuenta las diversas situaciones y culturas. recordando la concepción de la Revelación en Dei Verbum. Israel: E1 Señor nuestro Dios es solamente uno. que ha sido confiado a la Iglesia. para indicar los lugares concretos de donde la catequesis extrae su mensaje.52) Todos los hijos del Padre. Por eso la Iglesia. el Verbo hecho hombre y que su voz sigue resonando por medio del Espíritu Santo en la Iglesia y en el mundo. permanece sin embargo velada. Se ha mantenido. animados por su Espíritu. se hizo semejante a los hombres». y de donde ella saca continuamente lo viejo y lo nuevo. Amarás al Señor tu Dios con todo el corazón. cf 1 Tm 6.20. «Y la Palabra se hizo carne y puso su morada entre nosotros» (Jn 1. Cercana. «la escucha piadosamente.14. al tomar la carne de la flaqueza humana. serán en tu frente una señal. Se ha seguido a CT 27. las escribirás en las jambas de tu casa y en tus portales» (Dt 6.

. donde constantemente es proclamada. . de la catequesis.) y la Sagrada Tradición «transmite íntegramente a los sucesores de los apóstoles la Palabra de Dios que fue a éstos confiada por Cristo Señor y por el Espíritu Santo».95. introduce en la dimensión trinitaria del mismo mensaje.) fuentes principales de la catequesis. (DV 9.El mensaje. por inspiración del Espíritu Santo. (DV 10c. símbolos de fe. Las «fuentes» de la catequesis tienen cada una su propio lenguaje. que ayuda a los creyentes a avanzar en la inteligencia vital de los misterios de la fe. (Ibidem.) realizando —en nombre de Jesucristo— un servicio eclesial fundamental. escuchada. como semillas de la Palabra. Todas éstas son las fuentes. escritos de los Padres de la Iglesia. (DV 10b.se celebra en la liturgia. 56 . 96. proporcionan a la catequesis los criterios para transmitir su mensaje a todos aquellos que han tomado la decisión de seguir a Jesucristo. las cuales de ninguna manera deben ser tomadas en un sentido unívoco. por su propia dinámica interna. pues brotan de una única fuente. (Cf DCG (1971) 45b.) El Magisterio tiene la función de «interpretar auténticamente la Palabra de Dios».se manifiesta en los genuinos valores religiosos y morales que. están esparcidos en la sociedad humana y en las diversas culturas.) perícopas bíblicas. bajo la guía del Magisterio. que la enseña con autoridad. . reflexiones teológicas. «cada uno a su modo». formulaciones del Magisterio. interiorizada y comentada. particularmente de los santos.es meditada y comprendida cada vez más profundamente por el sentido de la fe de todo el Pueblo de Dios.resplandece en la vida de la Iglesia. Escritura y Magisterio. son. Los criterios para presentar el mensaje evangélico en la catequesis están íntimamente relacionados entre sí.es profundizada en la investigación teológica. . íntimamente entrelazados y unidos. centrado en la persona de Jesucristo (cristocentrismo). . en su historia bimilenaria. que queda plasmado en una rica variedad de «documentos de la fe». testimonios de santos. se consigna por escrito». La Palabra de Dios contenida en la Sagrada Tradición y en la Sagrada Escritura: .) La Sagrada Escritura «es Palabra de Dios en cuanto que. La fuente viva de la Palabra de Dios y las «fuentes» que de ella derivan y en las que ella se expresa. principales o subsidiarias. Los criterios para la presentación del mensaje 97. sobre todo en el testimonio de los cristianos. Tradición. textos litúrgicos. La catequesis es tradición viva de esos documentos: (Cf MPD 9.

en segundo lugar. de la vida moral. en definitiva. aquí se presentan referidos en relación a la catequesis. En este sentido. lo que caracteriza al mensaje que transmite la catequesis es. busca es propiciar el seguimiento de Jesucristo. es «la clave..El mensaje evangélico. El mensaje catequético ayuda al cristiano a situarse en la historia.El anuncio de la Buena Nueva del Reino de Dios. y en su nombre todo catequista.. 1-4. (GS 10). del hombre. Lo que.En primer lugar.4). pues la catequesis —como el conjunto de la evangelización— se realiza en el «tiempo de la Iglesia». . (CT 6.El cristocentrismo. la tarea fundamental de la catequesis es mostrar a Cristo: todo lo demás. ante todo. significa que Cristo está «en el centro de la historia de la salvación».) En realidad. venido en «la plenitud de los tiempos» (Ga 4. que el mensaje evangélico no proviene del hombre sino que es Palabra de Dios. (DCG (1971) 41a. el centro y el fin de toda la historia humana». EN 15e.16). El cristocentrismo del mensaje evangélico 98. . al mostrar cómo Cristo es el sentido último de esta historia. en referencia a El. por ser Buena Nueva destinada a todos los pueblos. Por eso.) 57 . Jesucristo no sólo transmite la Palabra de Dios: El es la Palabra de Dios. (Cf CEC 426-429. la cual se logrará en profundidad sólo si el mensaje se presenta en toda su integridad y pureza. el acontecimiento último hacia el que converge toda la historia salvífica. más exactamente. Es esta visión armónica del Evangelio la que convierte en acontecimiento profundamente significativo para la persona humana.El carácter eclesial del mensaje remite a su carácter histórico.. igualmente. la de Jesús de Nazaret. con su jerarquía de verdades. lo que transmite la catequesis es «la enseñanza de Jesucristo. implica un mensaje de liberación. DCG (1971) 40. lleno de gracia y de verdad». CT 5-6. de la muerte.El mensaje evangélico es necesariamente un mensaje orgánico. . busca la inculturación. sino del que me ha enviado» (Jn 7. la verdad que El comunica o. (Cf 1 Co 15. sin permitirse cambiar en nada su pensamiento. Por eso. puede decir con verdad: «Mi doctrina no es mía. la catequesis —toda ella— está referida a Él. 40. El es. La Iglesia. la Verdad que El es». 44) que la catequesis presenta. significa que «en el centro de la catequesis encontramos esencialmente una Persona. 39. (CT 5. de la felicidad. y a insertarse activamente en ella. centrado en el don de la salvación.) El cristocentrismo obliga a la catequesis a transmitir lo que Jesús enseña acerca de Dios. la comunión con El: cada elemento del mensaje tiende a ello. en efecto. .) que debe entenderse en varios sentidos: .El cristocentrismo significa. . el «cristocentrismo». Unigénito del Padre. Aunque estos criterios son válidos para todo el ministerio de la Palabra.f. El.

en comunión con el Padre y con el Espíritu Santo. se 58 . analógicamente. (La expresión «Uno de la Trinidad» fue utilizada por el V Concilio ecuménico en Constantinopla (a.) El cristocentrismo trinitario del mensaje evangélico 99.) Significa. (Cf CEC 258. En la catequesis. can. en cualquier modalidad de presentación. 553): cf CONSTANTINOPOLITANO II.6. habla de la comunión de la Stma. están en el centro del mensaje catequético. Es un cristocentrismo esencialmente trinitario. correría el riesgo de traicionar la originalidad del mensaje cristiano. en las relaciones humanas: las personas se revelan en su obrar y. por el que se sabe Ungido. conduce a la confesión de la fe en Dios: Padre. al profesar su fe en la Trinidad y anunciarla al mundo. al referirse a este tema. y al Espíritu Santo. mostrará las implicaciones vitales para la vida de los seres humanos. Hijo de María Virgen. el misterio de su ser íntimo ilumina la inteligencia de todas sus obras.) El cristocentrismo de la catequesis.) manifiestan la enseñanza que se proponía a las primitivas comunidades cristianas y que transmitía la vida de Jesús. está llamada a ser una sociedad fraterna. (Cf DCG (1971) 41. que la humanidad.) Una catequesis que omitiese una de estas dimensiones o desconociese su orgánica unión. (CT 11b. Los cristianos. Dotados ellos mismos de una «estructura catequética». Confesar a un Dios único significa que «el hombre no debe someter su libertad personal.) . (Cf Jn 14. Por eso su fe es radicalmente trinitaria. a ningún poder terrenal». del que se sabe Hijo Unico.Siguiendo la misma pedagogía de Jesús.) . (Cf CEC 1702. «los cuatro evangelios ocupan un lugar central. creada a imagen de un Dios que es a comunión de personas».) Las obras de Dios revelan quién es Él en sí mismo y. La Palabra de Dios. (CEC 234. 2845). quedan configurados con Cristo.La estructura interna de la catequesis. compuesta por hijos de un mismo Padre. a partir de sus obras salvíficas en favor de la humanidad. «El misterio de la Santísima Trinidad es el misterio central de la fe y de la vida cristiana». 236 y 259. Trinidad como «la fuente y el criterio de verdad en toda relación». Sucede así. Hijo y Espíritu Santo. (DCG (1971) 41. de modo absoluto. (Cf CEC 236. El Catecismo de la Iglesia Católica (n. los siguientes aspectos: . en su revelación del Padre. de sí mismo como Hijo y del Espíritu Santo. es la Palabra del Padre. pues su centro es Cristo Jesús». en virtud de su propia dinámica interna.1878. Las implicaciones humanas y sociales de la concepción cristiana de Dios son inmensas. será siempre cristocéntrico-trinitaria: «Por Cristo al Padre en el Espíritu». El es el «camino» que introduce en el misterio íntimo de Dios. que narran la vida de Jesús.) y esta configuración sitúa a los bautizados. «Uno de la Trinidad».La presentación del ser íntimo de Dios revelado por Jesús. cf CEC 2157. (CEC 450. a medida que las conocemos mejor.) 100. también.18. Sollicitudo Rei Socialis (n.Los evangelios.) La Iglesia. encarnada en Jesús de Nazaret. 40) utiliza la expresión «modelo de unidad». El cristocentrismo trinitario del mensaje evangélico impulsa a la catequesis a cuidar. a la vez. 4: Dz 424. comprendemos mejor su conducta. (CEC 139. Sesión VIII. Jesús remite constantemente al Padre. en el Bautismo. «hijos en el Hijo». que habla al mundo por medio de su Espíritu. cf Ef 2. Ha sido recordada en CEC 468. iguales en dignidad personal. su mensaje y sus acciones salvadoras. uno en esencia y trino en personas. entre otros. la catequesis mostrará la vida íntima de Dios.

102. Jesús. en efecto. (La liturgia de la Iglesia lo expresa así en la Vigilia pascual: «. lo es. introduce en la comunión con el Padre. es fundamental para la catequesis. de entregarse a El». la catequesis subraya los siguientes aspectos fundamentales: . central en la predicación de Jesús. de verlo. «no es un poder anónimo y lejano». (EN 27. anunció el Reino de Dios: (Cf EN 11-14. al anunciar el Reino. ya que «comienza ciertamente en esta vida. que Dios con su reinado ofrece el don de la salvación integral: libera del pecado. para el que no ha sabido amar y ser solidario. El anuncio del juicio de Dios. En este sentido.) La catequesis transmite este mensaje del Reino. CEC 541-556. . no fue obra de mayor grandeza que el sacrificio pascual de Cristo Señor en la plenitud de los tiempos» (Misal Romano. Cristo anuncia la salvación: ese gran don de Dios que es liberación de todo lo que oprime al hombre. con su poder de formación de las conciencias. asume la realización de ese Reino hasta 59 . a un tiempo. Oración después de la Primera Lectura). Vigilia Pascual.Jesús.Jesús declara que el Reino de Dios se inaugura con él.) mostrando las grandes repercusiones que tiene para las personas y para el mundo. y aún mayor. (LG 4b. ilumina a tus hijos por tí redimidos para que comprendan cómo la creación del mundo. este mensaje «se profundiza poco a poco y se desarrolla en sus corolarios implícitos». Este testimonio acerca de Dios como Padre. (EN 26. ofrecido de una manera sencilla y directa. En esta explicitación del kerigma evangélico de Jesús. con la llegada del Reino. «como núcleo y centro de la Buena Nueva. De dominica oratione 23: CCL 3A2..) Un mensaje que anuncia la salvación 101. que el que utilizó en la creación del mundo. que es reino de justicia. amor y paz. que está en medio de sus criaturas actuando con su amor y poder. con un poder transformador tan grande. que él mismo.) sino que es el Padre. ya que en la cruz de Cristo se nos gana la redención del pecado.) una nueva y definitiva intervención divina.. porque es posible la penitencia y el perdón. y a cuya luz seremos juzgados. 105.) . . en el comienzo de los siglos. al mismo tiempo. anuncia y revela que Dios no es un ser distante e inaccesible. es contenido central del Evangelio y buena noticia para el mundo. venciendo a la muerte. pero tiene su cumplimiento en la eternidad». dentro de la alegría de conocer a Dios y de ser conocido por El.comprende a sí misma como «una muchedumbre reunida por la unidad del Padre. también. Lo es para el que sufre la falta de justicia y para todo el que lucha por implantarla. pero que es sobre todo liberación del pecado y del maligno.) Revela. inmanente y escatológica.Jesús indica.Jesús. otorga la filiación divina y promete la vida eterna. RM 12-20. (CT 25. CIPRIANO. (Este don salvífico confiere «la justificación por la gracia de la fe y de los sacramentos de la Iglesia. Esta gracia libera del pecado e introduce en la comunión con Dios» (LC 52). en efecto. Y al hacerlo. La llamada a la conversión y a creer en el Evangelio del Reino. anuncia la justicia de Dios: proclama el juicio divina y nuestra responsabilidad. (Cf LG 3 y 5. Esta salvación integral es. (EN 9. es fundamental en la catequesis. que cita textualmente a S. constituido Señor. del Hijo y del Espíritu Santo». en su propia persona. El mensaje de Jesús sobre Dios es una buena noticia para la humanidad.

La comunidad de los discípulos de Jesús. que la comunidad de sus discípulos.) 104. porque reiréis» (Lc 6. «La evangelización no puede menos de incluir el anuncio profético de un más allá. el mensaje de la liberación «no puede reducirse a la simple y estrecha dimensión económica. su Iglesia. La Buena Nueva del Reino de Dios.) y que. vocación profunda y definitiva del hombre.20-21). Dichosos los que tenéis hambre ahora. al Padre. cuando venga de nuevo en su gloria. sino que debe abarcar al hombre 60 . que anuncia la salvación. en su sentido plenamente teológico». de hacer que sea total». como fermento en la masa. finalmente. incluye un mensaje de liberación.) Jesús indica. (GS 39. es —en Él—asumida por Dios para ser transformada. (EN 30. consumado plenamente. el hambre y el sufrimiento de la humanidad. porque vuestro es el Reino de Dios.) ya que ésta perdería su razón de ser «si se desviara del eje religioso que la dirige: ante todo el Reino de Dios. analfabetismo. (RM 20. lo que ella desea es que el Reino de Dios crezca en el mundo como un árbol frondoso.. la Iglesia. que la historia de la humanidad no camina hacia la nada sino que.situaciones de neocolonialismo económico y cultural». (EN 32. Ella. política. (CA 57. (Cf RM 16. entre otros. Estas bienaventuranzas de Jesús.) «El Reino está ya misteriosamente presente en nuestra tierra. incorporando a todos los pueblos y a todas las culturas.) preocupan a la Iglesia. «La Iglesia está efectiva y concretamente al servicio del Reino». así mismo. cf SRS 41 y RM 58. Para preparar a los cristianos a esta tarea. son un anuncio escatológico de la salvación que el Reino trae consigo. enfermedades crónicas. participa hoy de la misma sensibilidad que tuvo su Maestro. dirigidas a los que sufren. de dar testimonio de la misma. la Iglesia «tiene el deber de anunciar la liberación de millones de seres humanos entre los cuales hay muchos hijos suyos.Situará el mensaje de liberación en la perspectiva de «la finalidad específicamente religiosa de la evangelización». Dichosos los que lloráis ahora. Con profundo dolor se fija en esos «pueblos empeñados con todas sus energías en el esfuerzo y en la lucha por superar todo aquello que les condena a quedar al margen de la vida: hambres. injusticia en las relaciones internacionales. social o cultural. en su actual peregrinar hacia la casa del Padre. (EN 32. la catequesis cuidará. cf CEC 2444.Jesús manifiesta. «no sólo económica sino también cultural y religiosa».. el deber de ayudar a que nazca esta liberación.) Un mensaje de liberación 103. porque seréis saciados. los siguientes aspectos: . Jesús se dirigía de una manera muy particular a los pobres: «Dichosos los pobres. Como dimensión importante de su misión.. (EN 28. con sus aspectos de gracia y pecado. cuando venga el Señor se consumará su perfección».) .) Todas las formas de pobreza. constituye el germen y el comienzo de este Reino en la tierra » (LG 5.) Por eso. Ellas apuntan a esa experiencia tan lacerante a la que el Evangelio es tan sensible: la pobreza.que lo entregue. ofrece ya un bosquejo del mundo futuro donde. en continuidad y discontinuidad a la vez con la situación presente». asumida y purificada. depauperación. (Cf EN 30-35) Al anunciar este Reino. quedará consumada. (EN 30.

) Esta es. la de los Padres y doctores de la Iglesia. que la recibieron del mismo Cristo y de la acción del Espíritu Santo. La catequesis no es otra cosa que el proceso de transmisión del Evangelio tal como la comunidad cristiana lo ha recibido. lo comprende.) La eclesialidad del mensaje evangélico 105.c. CEC 2443-2449. (LC 71. LC 68. con el corazón lleno de esperanza: Cristo ha liberado al mundo y continúa liberándolo. Dicha opción no es exclusiva ». vocación y circunstancias de cada uno». .Igualmente.entero. en fin. en su mensaje resuena la fe de todo el Pueblo de Dios a lo largo de la historia: la de los apóstoles. Por eso. la de los misioneros. que la enseñaron luminosamente. lo celebra. 106. una sola fe. el Evangelio que se entrega es sólo uno. (RICA 75. es preguntarle: «¿Qué pides a la Iglesia de Dios?». En verdad. incluida su apertura al Absoluto. Por su parte. en la tarea de la iniciación a la misión.La catequesis. en efecto. está vivo en el corazón de los creyentes. después de interesarse por su nombre. cuando la catequesis transmite el misterio de Cristo. La catequesis tiene su origen en la confesión de fe de la Iglesia y conduce a la confesión de fe del catecúmeno y del catequizando. Aquí se genera la praxis cristiana. (LC 68. la catequesis suscitará en los catecúmenos y en los catequizandos «la opción preferencial por los pobres» (CA 57. La naturaleza eclesial de la catequesis confiere al mensaje evangélico que transmite un intrínseco carácter eclesial. en la tarea de la educación moral. la de los mártires. Aunque los discípulos de Jesucristo forman una comunidad dispersa por todo el mundo y aunque la catequesis transmite la fe en lenguajes culturales muy diferentes. III: l. (SRS 41. el Sínodo de 1971 abordó un tema de fundamental importancia para la catequesis: «La educación para la justicia»: cf DOCUMENTOS DEL SINODO DE LOS OBISPOS. que la vivieron y viven en profundidad. manifiesta la universalidad del ser y de la misión de la Iglesia. que la custodian con celo y amor y la enseñan e interpretan auténticamente. que es el cumplimiento del gran mandamiento del amor. presentará la moral social cristiana como una exigencia y una consecuencia de «la liberación radical obrada por Cristo». en todas sus dimensiones. (EN 33 cf LC: Esta Instrucción constituye una referencia obligada para la catequesis. 835-937. en la catequesis está presente la fe de todos los que crcen y se dejan conducir por el Espíritu Santo. en efecto. transmitida por la comunidad eclesial. cf LC 77. cf SRS 42. 5). un solo Dios y Padre de todos» (Ef 4. II: De Iustititia in mundo. que es Dios». 61 .) que.) sino que lleva consigo «el compromiso por la justicia según la función. es la respuesta del candidato. que la anuncian sin cesar. es una sola. la Buena Nueva que los cristianos profesan. cf CEC 1253. que el Evangelio que ha descubierto y desea conocer. que la confesaron y la confiesan con su sangre. La primera palabra oficial que la Iglesia dirige al bautizando adulto. «La fe».) El catecúmeno sabe. que ayudan a comprenderla mejor. la confesión de fe es única y uno sólo el Bautismo: «un solo Señor.) . Esta fe. la de los teólogos. un solo Bautismo. lo vive y lo comunica de múltiples formas. la de los pastores. la de los santos. «lejos de ser un signo de particularismo o de sectarismo.

se analiza toda la riqueza implicada en la realidad del «una sola fe». que conserva la concordia fraterna de la familia de Dios».) 108.. guarda constante «memoria» de los acontecimientos salvíficos del pasado. el servicio que introduce a los catecúmenos y catequizandos en la unidad de la confesión de fe. El carácter histórico del mensaje cristiano obliga a la catequesis a cuidar estos aspectos: .Al explicar el Símbolo de la fe y el contenido de la moral cristiana por medio de una catequesis doctrinal. (CEC 815: «La unidad de la Iglesia peregrina está asegurada por vínculos visibles de comunión: la profesión de una misma fe recibida de los Apóstoles. No es aún la proclamación gloriosa del final del camino.) La «economía de la salvación» tiene un carácter histórico. así.La catequesis es. se indican las etapas más importantes de la Revelación. En estos textos del Catecismo de la Iglesia Católica. con las que preparó el camino del Evangelio. en la Iglesia. interpreta los acontecimientos actuales de la historia humana. leída desde la fe. inspirándose en S. y espera su consumación en el futuro». mostrando que era historia salvífica y no mera filosofía religiosa. (Al fundamentar el contenido de la catequesis en la narración de los acontecimientos salvadores. Ireneo de Lyon. (CEC 1076. los Santos Padres querían enraizar el cristianismo en el tiempo. la sucesión apostólica por el sacramento del orden.) creando la conciencia de pertenecer a una gran los testimonios de S. el mensaje evangélico ha de iluminar el «hoy» de la historia de la salvación. hasta la consumación del mundo». (Cf CEC 172-175 donde. interpreta. «el ministerio de la Palabra no sólo recuerda la revelación de las maravillas de Dios hechas en el pasado.) Por eso la Iglesia. pues se realiza en el tiempo: «empezó en el pasado. (EN 61. a la luz de esta revelación. Hijo de Dios. narrándolos de generación en generación. Gregorio Magno y de la Didache) comunidad que ni el espacio ni el tiempo pueden limitar: «Desde el justo Abel hasta el último elegido. . es también parte fundamental del contenido de la catequesis. que son referencia fundamental para la catequesis bíblica. sobre todo de los sacramentos. despliega su poder en el presente. hasta los extremos de la tierra. A su luz. la vida de los hombres de nuestra época.Presentar la historia de la salvación por medio de una catequesis bíblica que dé a conocer las «obras y palabras» con las que Dios se ha revelado a la humanidad: las grandes etapas del Antiguo Testamento. En efecto. La confesión de fe de los discípulos de Jesucristo brota de una Iglesia peregrina. la narración (narratio) de las maravillas obradas por Dios y la espera (expectatio) del retorno de Cristo acompañaban siempre la exposición (explanatio) de los misterios de la fe. encarnado en el seno de María que con sus hechos y enseñanzas llevó a plenitud la Revelación. al mismo tiempo. sino la que corresponde al «tiempo de la Iglesia». sino que. donde el Espíritu de Dios renueva la faz de la tierra y permanece en una espera confiada de la venida del Señor.) Por su propia naturaleza alimenta el vínculo de la unidad. (CEC 54-64. la celebración común del culto divino.. al transmitir hoy el mensaje cristiano desde la viva conciencia que tiene de él. los signos de los tiempos y las 62 . Esta historia. y que Cristo era el centro de esa historia. transmisora de esa Revelación. recogiendo Carácter histórico del misterio de la salvación 107.) y la historia de la Iglesia. En la catequesis patrística. se desarrolló y alcanzó su cumbre en Cristo. en las cuales el tema de la Alianza es clave. (DCG (1971) 44. Cf CEC 1081 y 1093. (Cf DV 4.) la vida de Jesús. enviada en misión.

elevar y perfeccionar (sanare. cf CEC 1075.Las «obras y palabras» de la Revelación remiten al «misterio contenido en ellas». pero se trata también. aquellas riquezas culturales que sean compatibles con la fe. 129-130.) por una parte. El Catecismo de la Iglesia Católica en el n. (RM 54a. DCG (1971) 37. 1093-1094) Esta referencia al «hoy» histórico-salvífico es esencial en esta catequesis. sin embargo. por la que se «asumen en admirable intercambio todas las riquezas de las naciones dadas a Cristo en herencia». líneas de pensamiento o estilos de vida que estén en contraste con el Reino de Dios.) 63 . «que es un conocimiento por medio de signos». cap.) La «inculturación» (El térrnino «inculturación» ha sido asumido por diversos documentos del Magisterio: cf CT 53 y RM 52-54. se limitase a cubrirlo de manera decorativa con un barniz superficial. GS 53-62. así. (DCG (1971) 11.) es un proceso profundo y global y un camino lento. de ayudar a «sanar» (LG 17 se expresa de este modo: «sanar. (LG 13 utiliza la expresión «favorece y asume (fovet et assumit)». (AG 22a. Llevará a descubrir. por el contrario. RM 52. tras la historia de la Iglesia su misterio como «sacramento de salvación».) . (CT 53 cf EN 20. 5. de los 'sacramentos' a los "misterios") . cf ChL 44a. enraizado en una cultura determinada: «Cristo. cf EN 63. las huellas de la presencia y de los planes de Dios.) No es una mera adaptación externa que.) (Cf Cuarta Parte. las comunidades cristianas deberán hacer un discernimiento: se trata de «asumir».) La catequesis ayudará a hacer el paso del signo al misterio. situado en el tiempo y en el espacio. para hacer más atrayente el mensaje cristiano. su condición de Hijo de Dios. (DV 2. En este trabajo de inculturación. cf CEC 39-43.1075 indica el carácter inductivo de esta «catequesis mistagógica» pues «procede» de lo visible a lo invisible. tras los «signos de los tiempos».) de la fe. a catecúmenos y catequizandos «a abrirse a la inteligencia «espiritual» de la economía de la salvación». cf AG 22a. (DCG (1971) 72.) Esta es la originaria «inculturación» de la Palabra de Dios y el modelo referencial para toda la evangelización de la Iglesia. por otra parte. se unió a las concretas condiciones sociales y culturales de los hombres con quienes convivió». ya que en ellos se realiza el designio de Dios para la salvación de los hombres». (AG 10. La catequesis mostrará . El concepto de «cultura». tras la humanidad de Jesús. La Palabra de Dios se hizo hombre. del signo al significado. (CEC 1095. Se trata. 1116.Situar los sacramentos dentro de la historia de la salvación por medio de una catequesis mistagógica. de la penetración del Evangelio en los niveles más profundos de las personas y de los pueblos. que «relee y revive los acontecimientos de la historia de la salvación en el «hoy» de la liturgia». cf LG 13 y 17. (CEC 1095. (Cf EM 52b que habla del «largo tiempo» que requiere la inculturación. tanto en su sentido más general. Se ayuda. como en su sentido «sociológico y etnológico» ha sido aclarado en GS 53. Este discernimiento se rige por dos principios básicos: «la compatibilidad con el Evangelio de las varias culturas a asumir y la comunión con la Iglesia universal». por su encarnación.realidades de este mundo.) La inculturación del mensaje evangélico 109. el conocimiento propio de la fe. elevare et consummare) y «transformar» (EN 19 afirma: «alcanzar y transformar») aquellos criterios. hombre concreto. afectándoles «de una manera vital. así. en profundidad y hasta las mismas raíces» (EN 20.) de sus culturas. «llamada a llevar la fuerza del Evangelio al corazón de la cultura y de las culturas».

La integridad debe compaginarse con la adaptación. que «necesita una gradualidad para que sea verdaderamente expresión de la experiencia cristiana de la comunidad». a la catequesis. Dos dimensiones íntimamente unidas subyacen a este criterio.) 112.15). que ayude al diálogo «fecultura». Por eso.15) a los que han de anunciar el Evangelio en medio de unas culturas a menudo ajenas a lo religioso. el que se hace discípulo de Cristo tiene derecho a recibir la "palabra de la fe" no mutilada. En esta inculturación de la fe. (DCG (1971) 38a. debe poseer una viva sensibilidad social y estar bien enraizado en su ambiente cultural. evitando presentaciones parciales o deformadas del mismo: «A fin de que la "oblación de su fe" sea perfecta. al enviarles a la misión: «Enseñadles a guardar todo lo que yo os he mandado» (Mt 28. Una apologética acertada. se hace imprescindible.Realizar una oportuna inculturación en el Catecumenado y en las instituciones catequéticas. un criterio fundamental de la catequesis es el de salvaguardar la integridad del mensaje. falsificada o disminuida. los símbolos y los valores de la cultura en que están enraizados los catecúmenos y catequizandos. (Cf CEC 24. la catequesis debe transmitir el mensaje evangélico en toda su integridad y pureza. se le presentan en concreto diversas tareas.) . (Cf GCM 12. . con la que Dios se ha ido revelando de manera progresiva y gradual. al contrario. Una expresión. (RM 54b.Presentar el mensaje cristiano de modo que capacite para «dar razón de la esperanza» (1 P 3. «debe procurar diligentemente proponer con fidelidad el tesoro íntegro del mensaje cristiano». (CT 30. junto a un sentido religioso profundo. Jesús anuncia el Evangelio integramente: «Todo lo que he oído a mi Padre os lo he dado a conocer» (Jn 15.) 110. Y esta misma integridad la exige Cristo de sus discípulos. (Ibidem. sin silenciar ningún aspecto fundamental o realizar una selección en el depósito de la fe. sino completa e integral.19). gradualmente. Se trata. sin embargo. en efecto de: .Presentar el mensaje evangélico íntegro. y al mismo tiempo un instrumento eficaz de esta tarea. 64 . .Todo el pueblo de Dios debe implicarse en este proceso.Elaborar unos Catecismos locales que respondan «a las exigencias que dimanan de las diferentes culturas». incorporando con discernimiento el lenguaje.) presentando el Evangelio en relación a las aspiraciones.) La catequesis. es el catequista que.Considerar a la comunidad eclesial como principal factor de inculturación. Entre ellas cabe destacar: . interrogantes y problemas que en esas culturas aparecen. siguiendo el ejemplo de la pedagogía divina. La integridad del mensaje evangélico 111. y a veces postcristianas.) Esto debe hacerse. En la tarea de la inculturación de la fe. en todo su rigor y su vigor».

la catequesis.) 115. contrarias al verdadero sentido de la misión. la armonía del conjunto del mensaje requiere una «jerarquía de verdades». parte de una sencilla proposición de la estructura íntegra del mensaje cristiano.) Estos dos niveles de exposición íntegra del mensaje son denominados «integridad intensiva» e «integridad extensiva». sino que algunas verdades se apoyan en otras como más principales y son iluminadas por ellas». (UR 11. ya que este misterio es «la fuente de todos los otros misterios de la fe y la luz que los ilumina».) lo esencial del mensaje a un determinado lenguaje cultural. (DCG (1971) 43. y la expone de manera adaptada a la capacidad de los destinatarios. Ahora bien «esta jerarquía no significa que algunas verdades pertenezcan a la fe menos que otras. gradualmente. cf EN 65. D. cf CT 53c y 31. en consecuencia. La autenticidad evangélica excluye ambas actitudes.) por ser diversa la conexión de cada una de ellas con el fundamento de la fe cristiana. en toda su pureza. cf RM 53b. porque ésta tiene la función de «traducir» (EN 63. En esta necesaria tarea. el criterio que debe seguirse es el de una actitud evangélica de «apertura misionera para la salvación integral del mundo» (SÍNODO 1985.) 113. se organiza en torno a Jesucristo. pues el yugo de Jesús es suave. . la plenitud 65 .) constituyendo una síntesis coherente y vital de la fe. En esta compleja relación entre inculturación e integridad del mensaje cristiano.30. «centro de la historia de la salvación».) Esta actitud debe saber conjugar la aceptación de los valores verdaderamente humanos y religiosos. Un mensaje orgánico y jerarquizado 114. pero también «corre el riesgo de perder su alma y desvanecerse si se vacía o desvirtúa su contenido.La historia de la salvación. propondrá el mensaje de manera cada vez más amplia y explícita.La catequesis. 3. Todos los aspectos y dimensiones del mensaje cristiano participan de esta organicidad jerarquizada: . que utiliza las expresiones «transferre» y «translatio». según la capacidad del catequizando y el carácter propio de la catequesis. las que hizo. (CT 31 que. hace y hará por nosotros. (CEC 234. bajo el pretexto de traducirlo». y sin imponer cargas pesadas que él no incluye. con el compromiso misionero de anunciar toda la verdad del evangelio. al narrar las "maravillas de Dios" (mirabilia Dei).) La preparación al Evangelio. en el Antiguo Testamento. por encima de cerrazones inmovilistas. en una perspectiva cristocéntrica. por encima de fáciles acomodaciones que llevarían a desvirtuar el Evangelio y a secularizar la Iglesia.) A partir de él. sin reducir sus exigencias. cf DCG (1971) 39 y 43. Se organiza en torno al misterio de la Santísima Trinidad.) Este criterio acerca de la autenticidad está íntimamente vinculado al de la inculturación. (DCG (1971) 41. por temor al rechazo. asímismo. (Cf Mt 11. (Cf DCG (1971) 38b. II.Presentar el mensaje evangélico auténtico. (EN 63c. Sin limitarse a esta exposición inicial. El mensaje que transmite la catequesis tiene «un carácter orgánico y jerarquizado». se da siempre una tensión: «la evangelización pierde mucho de su fuerza si no toma en consideración al pueblo concreto al que se dirige». trata la integridad del mensaje.

12: PG 33. (CEC 1211. Cirilo de Jerusalén dice: «Esta síntesis de fe no ha sido hecha según las opiniones humanas. Se refiere al sentido último de la existencia y la ilumina. en su vida terrena. hacia el que los demás sacramentos están ordenados: se presenta como «sacramento de los sacramentos». al presentar el mensaje cristiano. propuesta a sus discípulos por el propio Jesús. De ahí que «en realidad.) . (CEC 1211. De oratione. Este símbolo es el resumen y la clave de lectura de toda la Escritura y de toda la doctrina de la Iglesia.) . el misterio del hombre sólo se esclarece en el misterio del Verbo encarnado». en efecto. S.Los sacramentos son. Jesús.15).. 502): cf CEC 2761. . no sólo muestra quién es Dios y cuál es su designio salvífico. también. (Acerca del símbolo de la fe. vivió plenamente su humanidad: «trabajó 66 ..) La Eucaristía ocupa en este cuerpo orgánico un puesto único. c. sino que de toda la Escritura ha sido recogido lo que hay en ella de más importante. «el Un mensaje significativo para la persona humana 116. si son vividos con el espíritu de las bienaventuranzas evangélicas. 521). al hacerse hombre. El texto ha sido recogido en CEC 186. muestra también plenamente quién es el hombre al propio hombre y cuál es su altísima vocación. y no creo que podáis encontrar algo que no esté incluído en la oración del Señor» (S. (El Padre nuestro es.(GS 22a. «formando un organismo en el que cada sacramento particular tiene su lugar vital». de la que la creación y la escatología son su principio y su fin. constituyen la carta magna de la vida cristiana que Jesús proclamó en el sermón del Monte.(CT 22c. De este modo. 181) «Recorred todas las oraciones que hay en las Escrituras. es también el hombre perfecto. estructuran toda la historia salvífica.12: PL 33. asume la naturaleza humana en todo menos en el pecado. sintetiza y jerarquiza las inmensas riquezas de oración contenidas en la Sagrada Escritura y en toda la vida de la Iglesia. cf CEC 194. ya para inspirarla ya para juzgarla. cf EN 8.) resumen de todo el Evangelio» (TERTULIANO. para dar en su integridad la única enseñanza de la fe» (Catecheses illuminandorum 5. un todo orgánico. 1: CSEL 29. Esta oración. La Palabra de Dios. (Cf Ibidem. AGUSTÍN. ni yuxtapuesta artificialmente a ella. y el tiempo de la Iglesia.El doble mandamiento del amor. «no está aislada de la vida. 40). El amor a Dios y al prójimo. en verdad. Jesucristo que es «imagen de Dios invisible» (Col 1. (S. que contiene todos los preceptos propios para guiarla» (De sermone Domini in monte 1. cf EN 29. a Dios y al prójimo. que resumen el decálogo.El Padre nuestro. que busca la comunión de la persona humana con Jesucristo.) La catequesis. sino que. a la luz del Evangelio».) La relación del mensaje cristiano con la experiencia humana no es puramente metodológica.1. es —en el mensaje moral— la jerarquía de valores que el propio Jesús estableció: «De estos mandamientos pende toda la Ley y los Profetas» (Mt 22.de la Revelación en Jesucristo.El Símbolo apostólico muestra cómo la Iglesia ha querido siempre presentar el misterio cristiano en una síntesis vital.) . que como fuerzas regeneradoras brotan del misterio pascual de Jesucristo. Agustín presenta el sermón del Monte como «la carta perfecta de la vida cristiana. que se ordena jerárquicamente en torno a él. como hizo el propio Jesús.) La revelación. trasluce la confianza filial y los deseos más profundos con que una persona puede dirigirse a Dios.1. CCL 35. condensando la esencia del Evangelio. sino que brota de la finalidad misma de la catequesis. Epístola 130.

obrar como El. (Cf AG 8a. las enraizará en las virtudes humanas.».. «todo lo que Cristo vivió. escatología. mostrando cómo satisface plenamente al corazón humano. (Cf CEC 1145-1152. (DCG (1971) 46. (CEC 521. «es posible que en la situación actual de la catequesis.) son siempre fuente de vida y de luz para el ser humano. pensó con inteligencia de hombre. significadas por los signos y los símbolos de la acción litúrgica a partir de la cultura judía y cristiana.) Principio metodológico para la presentación del mensaje (Cf Tercera Parte. y al contrario.) y promover las bienaventuranzas evangélicas como espíritu que impregna al decálogo. pecado original. de modo que se estimule el justo deseo de transformar la propia conducta». (DCG (1971) 74. propia del precatecumenado o de la precatequesis. presentes en el corazón del hombre. Por esta razón. cf CT 29. eminentemente cristológica.) 118. La adopción de un orden determinado en la presentación del 67 .En la catequesis bíblica. y al contrario. sin embargo. por Jesucristo y por la comunidad eclesial. se puede partir del hombre para llegar a Dios. al presentar en qué consiste la vida digna del Evangelio (Cf Fil 1.) 117.En la catequesis litúrgica.) . En efecto. la catequesis.) Pues bien.) Vivir la comunión con Cristo es hacer la experiencia de la vida nueva de la gracia. Pascua. .) . deberá ser constante la referencia a las grandes experiencias humanas. hace que podamos vivirlo en El y que El lo viva en nosotros». Maestro. etc.La catequesis moral. al presentar el mensaje cristiano. obró con voluntad de hombre. (Cf CT 20b. a la luz del Evangelio.27. en la catequesis bíblica y litúrgica. tanto personales como sociales. amó con corazón de hombre».. en la interpretación de las situaciones de la existencia humana. (GS 22b. se ayudará a interpretar la vida humana actual a la luz de las experiencias vividas por el pueblo de Israel. cap. razones de método o de pedagogía aconsejen organizar la comunicación de las riquezas del contenido de la catequesis de un modo más bien que de otro». Pentecostés. (Cf CEC 1697. 2.) En este sentido: . no puede deducirse el orden que hay que guardar en la exposición del contenido. deben ser aplicadas en las diferentes formas de catequesis: es decir. «debe preocuparse por orientar la atención de los hombres hacia sus experiencias de mayor importancia. .) Se puede partir de Dios para llegar a Cristo. y enseña a pensar como El. los interrogantes que brotan de ellas. (CT 31. igualmente.En la explicitación del Símbolo.En la primera evangelización.) De estos criterios y normas.con manos de hombre. la catequesis mostrará cómo los grandes temas de la fe (creación. Encarnación. en la cual el Espíritu de Cristo resucitado vive y opera continuamente. y el discípulo. siendo tarea suya plantear. (Cf Rom 6.cf CEC 519-521. en el resumen doctrinal. el anuncio del Evangelio se hará siempre en íntima conexión con la naturaleza humana y sus aspiraciones.) La catequesis actúa sobre esta identidad de experiencia humana entre Jesús. Las normas y criterios señalados en este capítulo y «que pertenecen a la exposición del contenido de la catequesis. amar como El.4.

para argüir. al contemplar la riqueza del contenido de la fe expuesta en estos instrumentos que los propios Obispos proponen al Pueblo de Dios y que. ha procedido Juan Pablo II. Así. en numerosas Iglesias locales. Este capítulo reflexiona sobre el contenido de la catequesis tal como la Iglesia lo expone en las síntesis de fe que oficialmente elabora y propone en sus Catecismos. con ocasión del concilio de Trento y en nuestros días. a modo de 68 . que tienen por objeto adaptar el contenido de la fe a las diferentes situaciones y culturas y se ofrecerán algunas orientaciones para facilitar su elaboración. 1-3. II.15). para corregir y para educar en la justicia. La Iglesia. En primer lugar reflexionará sobre el Catecismo de la Iglesia Católica. «Mantenéos firmes y conservad las tradiciones que habéis aprendido de nosotros. símbolos o credos. en relación a la actividad o práctica catequética. plegarias eucarísticas. así e1 hombre de Dios se encuentra perfecto y preparado para toda obra buena» (2 Tm 3. El presente capítulo trata de situar estos instrumentos oficiales de la Iglesia. Hay que escoger el itinerario pedagógico más adaptado a las circunstancias por las que atraviesa la comunidad eclesial o los destinatarios concretos a los que se dirige la catequesis. «Ésta es nuestra fe. por medio de los Catecismos que. Se analiza. Más tarde ha considerado también conveniente explicitar de modo más amplio la fe. 119. y con otros medios que parezcan oportunos. condensan lo esencial de lo que Ella cree y vive: textos neotestamentarios. al promulgar el Catecismo de la Iglesia Católica el 11 de octubre de 1992. La Iglesia ha dispuesto siempre de formulaciones de la fe que. se han ido elaborando en estos últimos siglos. después. Catecismos para diferentes edades y situaciones culturales. de viva voz o por carta» preparado para toda obra buena » (2 Ts 2. a manera de una síntesis orgánica.mensaje debe condicionarse a las circunstancias y a la situación de fe del que recibe la catequesis. En dos momentos históricos. la necesidad de los Catecismos locales. se ha considerado oportuno ofrecer una exposición orgánica de la fe mediante un Catecismo de carácter universal. en forma breve. ésta es la fe de la Iglesia» «Toda Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar. como son los Catecismos.16). como punto de referencia para la catequesis en toda la Iglesia. (Cf CIC 775. Corresponde a los Obispos dar normas más precisas en esta materia y aplicarlas mediante Directorios catequéticos. procurando clarificar el papel que le corresponde desempeñar en el conjunto de la catequesis eclesial. De aquí la necesidad de investigar cuidadosamente y de encontrar los caminos y los modos que mejor respondan a las diversas situaciones.) Cap. fórmulas litúrgicas. en efecto.

por los que pueda orientarse y regirse más adecuadamente» (DCG (1971) Introducción. como se indica en el Prefacio. al aprobarlos y confirmarlos. el Directorio General para la Catequesis remite al Catecismo de la Iglesia Católica. El Catecismo de la Iglesia Católica y el Directorio General para la Catequesis 120. EL CATECISMO DE LA IGLESIA CATÓLICA Finalidad y naturaleza del Catecismo de 1a Iglesia Católica 69 . como lo hacía el Directorio de 1971 bajo el título: «Principales elementos del mensaje cristiano». . en virtud de la Autoridad apostólica. que el presente Directorio General para la Catequesis no tenga que dedicar un capítulo a la exposición de los contenidos de la fe. del cual quiere ser el instrumento metodológico para su aplicación concreta. cada uno en su género y desde su específica autoridad. esta es la fe de la Iglesia». 2). (DCG (1971). la totalidad de la fe católica y la ofrece.El Directorio General para la Catequesis.El Catecismo de la Iglesia Católica es «una exposición de la fe de la Iglesia y de la doctrina católica. Por eso. celebra. (FD 4a. tomados del Magisterio de la Iglesia y particularmente del Concilio Ecuménico Vaticano II. en nuestro tiempo.) . atestiguadas e iluminadas por la Sagrada Escritura.El carácter de complementariedad de ambos instrumentos justifica. ante todo a las Iglesias particulares. se complementan mutuamente: . El Catecismo de la Iglesia Católica y el Directorio General para la Catequesis son dos instrumentos distintos y complementarios.«sinfonía» (Cf FD 2d. . la Tradición apostólica y el Magisterio de la Iglesia». no ha sido elaborada ni para resumir ni para justificar dicho instrumento del Magisterio. Es un instrumento oficial para la transmisión del mensaje evangélico y para el conjunto del acto de catequizar. por su parte. vive y proclama: «Esta es nuestra fe.El Directorio General para la Catequesis es la proposición de «unos principios teológicopastorales de carácter fundamental. sino para procurar una mejor comprensión y recepción del Catecismo en la actividad catequética. que seguidamente se hace. al servicio de la acción catequizadora de la Iglesia: . Ambos instrumentos. en lo concerniente al contenido del mensaje. La presentación del Catecismo de la Iglesia Católica. sintetiza normativamente.) expresan lo que Ella cree. como punto de referencia para la exposición auténtica del contenido de la fe.El Catecismo de la Iglesia Católica es un acto del Magisterio del Papa por el que. cap.) la actividad catequética de la Iglesia. Tercera parte. tiene el valor que la Santa Sede ordinariamente otorga a estos instrumentos de orientación.

En esto difiere de otros documentos del Magisterio. el Catecismo de la Iglesia Católica ofrece una respuesta clara.«Instrumento válido y autorizado al servicio de la comunión eclesial».creer en Dios creador. (FD 4a. (FD 4c.121.) . cf FD 4c.(Ibidem.es celebrado y comunicado en las acciones litúrgicas (segunda parte). y que constituye el objeto de nuestra petición. (FD 3d. Uno y Trino. se destinan. (CEC 815. Es diferente también de los Catecismos locales. referente fundamental para la catequesis y para las demás formas del ministerio de la Palabra.está presente para iluminar y sostener a los hijos de Dios en su obrar (tercera parte).«Punto de referencia para los catecismos o compendios que se redacten en las diversas regiones». 70 . FD 4b) Desea fomentar el vínculo de unidad al facilitar en los discípulos de Jesucristo «la profesión de una misma fe recibida de los apóstoles». a la luz del Concilio Vaticano II y del conjunto de la Tradición de la Iglesia».« es el objeto de la fe (primera parte). la moral evangélica y la oración. El propio Catecismo de la Iglesia Católica indica. no está destinado a sustituir a los catecismos locales. que: .) La naturaleza o carácter propio de este documento del Magisterio consiste en el hecho de que se presenta como síntesis orgánica de la fe de valor universal.) El Catecismo de la Iglesia Católica. .es el fundamento de nuestra oración.) Esta articulación cuatripartita desarrolla los aspectos esenciales de la fe: . nuestra alabanza y nuestra intercesión (cuarta parte)». al servicio de una porción determinada del Pueblo de Dios. en su prólogo. tanto sobre la fe como sobre la moral. los cuales. aunque elaborados en la comunión eclesial.«Norma segura para la enseñanza de la fe». (CEC 11. . (FD 1f. por ello. .) El Magisterio de la Iglesia con el Catecismo de la Iglesia Católica ha querido ofrecer un servicio eclesial para nuestro tiempo. reconociéndolo: . Las cuatro brotan de un mismo núcleo. la celebración litúrgica. cuya expresión privilegiada es el «Padre nuestro». El Catecismo de la Iglesia Católica se articula en torno a cuatro dimensiones fundamentales de la vida cristiana: la profesión de fe. sin embargo.) Ante el legítimo derecho de todo bautizado de conocer lo que la Iglesia ha recibido y cree. que no pretenden ofrecer dicha síntesis. La articulación del Catecismo de la Iglesia Católica 122. en efecto. (FD 4d. el misterio cristiano. . cf FD 4c. el fin que persigue: «Este catecismo tiene por fin presentar una exposición orgánica y sintética de los contenidos esenciales y fundamentales de la doctrina católica.) sino a «alentar y facilitar la redacción de nuevos catecismos locales que tengan en cuenta las diversas situaciones y culturas. Es. pero que guarden cuidadosamente la unidad de la fe y la fidelidad a la doctrina católica». y en su designio salvífico.

3 del presente Directorio. J. . Padre nuestro). El eje central de la articulación del Catecismo de la Iglesia Católica es Jesucristo. Uno y Trino. Introducción al Catecismo de la Iglesia Católica. en el Catecismo de la Iglesia Católica. la confesión de fe tiene su justo lugar en la celebración del culto. fruto de los sacramentos. RATZINGER Y C. RATZINGER. por sí misma. .) el Catecismo de la Iglesia Católica se ofrece como referente doctrinal en la educación de las cuatro tareas básicas de la catequesis (Cf Primera parte. etc. Introducción al Catecismo de la Iglesia Católica. La profesión de fe. la moral evangélica y la oración tienen. . 2564.El misterio de la persona humana es presentado por el Catecismo de la Iglesia Católica a lo largo de sus páginas y. Si la fe no se concreta en obras permanece muerta y no puede dar frutos de vida eterna ». 29-30. El Catecismo de la Iglesia Católica se refiere así a la fe creída. así como a cada una de sus partes. centrado en Jesucristo. La articulación del Catecismo de la Iglesia Católica remite a la unidad profunda de la vida cristiana.El misterio de Dios.) Con esta articulación tradicional en torno a los cuatro pilares que sostienen la transmisión de la fe (símbolo. pero no pretende imponer ni a aquélla ni a éstos una configuración determinada. (FD3e. pp. La gracia. 1077-1109. una inspiración trinitaria. la liturgia. «camino. sobre todo. «lex credendi» y «lex vivendi». . cap. 1693-1695. (Cf Card. SCHÖNRORN. en J.) La exquisita fidelidad a la doctrina católica es compatible con una rica diversidad en el modo de presentarla.) Este elemento central inspirador contribuye a dar al texto un profundo carácter religioso. «La Liturgia es. El modo más adecuado de ordenar los elementos del contenido de la catequesis debe responder a las respectivas circunstancias concretas y no se debe establecer a través del Catecismo común.6). celebrada.) y para la elaboración de Catecismos locales. inspira y jerarquiza desde dentro al Catecismo de la Iglesia Católica en su conjunto.orar esperando la venida de su Reino y el encuentro cara a cara con El. verdad y vida» (Jn 14. sacramentos. y su economía salvífica.. (Cf CEC 13. es la condición insustituible del obrar cristiano. En él se hace explícita la interrelación entre «lex orandi». La inspiración del Catecismo de la Iglesia Católica: el cristocentrismo trinitario y la sublimidad de la vocación de la persona humana 123. oración. en algunos capítulos especialmente significativos: «El 71 . decálogo. (Cf CEC 189-190. vivida y hecha oración y constituye una llamada a una educación cristiana integral. igual que la participación en la liturgia requiere la fe. se abre en dos direcciones: hacia Dios y hacia la persona humana.amarle con todo el corazón y amar al prójimo como a sí mismo. El Catecismo de la Iglesia Católica. Madrid 1994.ser santificado por El en la vida sacramental. que atraviesa toda la obra como hilo conductor.

) Esta doctrina. 72 . que incorpora la doctrina del Concilio Vaticano II y los interrogantes religiosos y morales de nuestra época. a modo de síntesis orgánica. y otros más. un catecismo. el Catecismo de la Iglesia Católica recoge lo que es básico y común en la vida cristiana. ofrecido a toda la Iglesia. tanto en el contenido como en el método. «La vocación del hombre: la vida en el Espíritu». un catecismo de carácter universal.. sin proponer como doctrina de fe interpretaciones particulares. custodiada en la Iglesia. 355-379. «por su misma finalidad. en la misma revelación del Padre y de su amor. es decir. El Magisterio de la Iglesia. y más aún a aquellos que toman a su cargo instruir a los fieles».. En verdad. que expresan la fe común del pueblo de Dios. etc. este catecismo no se propone dar una respuesta adaptada. contemplada a la luz de la naturaleza humana de Jesús. «La creación del hombre». toda la doctrina del Catecismo de la Iglesia Católica queda sintetizada en este pensamiento conciliar: «Jesucristo. los acontecimientos y verdades salvíficas fundamentales.hombre es capaz de Dios». Pero. Estas indispensables adaptaciones corresponden a catecismos propios de cada lugar.) El género literario del Catecismo de la Iglesia Católica 124. 456-478. que no son sino opiniones privadas o pareceres de alguna escuela teológica. ante todo. 16991756. un texto oficial del Magisterio de la Iglesia que. con el fin de hacerlo más accesible a los fieles de Cristo y a todos los hombres de buena voluntad. Los rasgos principales que definen el género literario del Catecismo de la Iglesia Católica son: . (DCG (1971) 119. con autoridad. El Concilio Vaticano II se propuso como tarea principal la de custodiar y explicar mejor el depósito precioso de la doctrina cristiana. recoge de forma precisa. por otra parte. a las exigencias que dimanan de las diferentes culturas.) El depósito de la fe y el Catecismo de la Iglesia Católica 125.El Catecismo de la Iglesia Católica es. manifiesta plenamente lo que es el hombre al propio hombre y le descubre la sublimidad de su vocación». Es importante descubrir el género literario del Catecismo de la Iglesia Católica para respetar la función que la autoridad de la Iglesia le atribuye en el ejercicio y renovación de la actividad catequética en nuestro tiempo.El Catecismo de la Iglesia Católica es. habiéndose propuesto elaborar un texto de referencia para la enseñanza de la fe. de la vida espiritual y de situaciones sociales y eclesiales de aquellos a quienes se dirige la catequesis. .Por ser un catecismo. de las edades. y que constituyen la referencia básica e indispensable para la catequesis. «El Hijo de Dios se hizo hombre». muestra la altísima vocación y el ideal de perfección a la que toda persona humana es llamada. En él se presenta una síntesis actualizada de la fe. El contenido de este depósito es la Palabra de Dios. (CEC 24. (Cf CEC 27-49.(GS 22a.) . hombre perfecto.

a fecundar la catequesis en la Iglesia contemporánea. cada uno a su modo y según su específica autoridad. como expresión relevante actual de la Tradición viva de la Iglesia y norma segura para la enseñanza de la fe.) y el Catecismo de la Iglesia Católica. debe ser «una auténtica introducción a la 'lectio divina'.la relación de la Sagrada Escritura y el Catecismo de la Iglesia Católica como puntos de referencia para el contenido de la catequesis. La interpretación de la Biblia en la Iglesia. (MPD.En efecto.B. . especialmente relevante. y el Catecismo de la Iglesia Católica. A la luz de esta relación del Catecismo de la Iglesia Católica respecto al depósito de la fe conviene esclarecer dos cuestiones de vital importancia para la catequesis: . La Sagrada Escritura. es decir. 73 . «como regla suprema de la fe». 126. cf SÍNODO 1985. sino a su servicio. con el propósito de ayudar a que el Evangelio sea anunciado y transmitido en toda su verdad y pureza. a la lectura de la Sagrada Escritura. en todo el ministerio de la Palabra.) En este sentido. C. el Catecismo de la Iglesia Católica y la catequesis 127. IV. (CT 27. hecha según el Espíritu que habita en la Iglesia». la Sagrada Escritura. La Constitución Dei Verbum del Concilio Vaticano II. El Catecismo de la Iglesia Católica se presenta así como un servicio fundamental: ayudar a que el anuncio del Evangelio y la enseñanza de la fe. juntamente con la Sagrada Tradición. en las palabras de los Apóstoles y los Profetas. subraya la importancia fundamental de la Sagrada Escritura en la vida de la Iglesia. no está por encima de la Palabra de Dios.ha elegido de este precioso tesoro las cosas nuevas y antiguas que ha considerado más convenientes para el fin pretendido. como «Palabra de Dios escrita bajo la inspiración del Espíritu Santo» (DV 9. el Catecismo de la Iglesia Católica desempeña un papel muy importante. Pero es un acto. como acto del Magisterio. 9c. II. a través de un contacto asiduo con los mismos textos. La Sagrada Escritura y el Catecismo de la Iglesia Católica se presentan como dos puntos de referencia para inspirar toda la acción catequizadora de la Iglesia en nuestro tiempo: . La catequesis. «hablar de la Tradición y de la Escritura como fuentes de la catequesis es subrayar que ésta ha de ester totalmente impregnada por el pensamiento. El Catecismo de la Iglesia Católica no es la única fuente de la catequesis. ya que. hace resonar la voz del Espíritu Santo».1) En esta lectura eclesial de la Escritura. ya que transmite «inmutablemente la palabra del mismo Dios y. el espíritu y las actitudes bíblicas y evangélicas.) Por eso la Iglesia quiere que. cf PONTIFICIA COMISIÓN BÍBLICA.la relación entre la tradición catequética de los Padres de la Iglesia. La Sagrada Escritura es presentada. que toman su mensaje del depóstio de la Tradición y de la Sagrada Escritura confiado a la Iglesia se realicen con total autenticidad. están llamados. 128. de interpretación auténtica de esa Palabra. la Sagrada Escritura tenga un puesto preeminente. con su riqueza de contenidos y comprensión del proceso catequético. (DV 21.3. y es también recordar que la catequesis será tanto más rica y eficaz cuanto más lea los textos con la inteligencia y el corazón de la Iglesia».a. en concreto. hecha a la luz de la Tradición.

(DV 8c. Después.La concepción gradual y progresiva de la formación cristiana. La Sagrada Escritura y el Catecismo de la Iglesia Católica han de inspirar tanto la catequesis bíblica como la catequesis doctrinal. . como el pueblo de Israel. por su parte. 130. estructurada en etapas. entonces empiezas tu salida de Egipto.La importancia decisiva que los Padres atribuyen al Catecumenado bautismal en la configuración de las Iglesias particulares. algunos aspectos merecen destacarse: . En la catequesis patrística. en definitiva. Esta no es sólo adhesión vital a Dios sino también asentimiento intelectual y de la voluntad a la verdad revelada. 149). (Es significativo. avanzada la Cuaresma. recorre un camino para llegar a la tierra de la promesa: la identificación bautismal con Cristo. Pero cuando llegues a la fuente bautismal. aporta a la catequesis la gran tradición de los catecismos.La dimensión cognoscitiva o veritativa de la fe.La estructuración del contenido de la catequesis según las etapas de ese proceso. la «narración» de la historia de la salvación era lo primero. (Cf CEC 13.) De la gran riqueza de esta tradición. está contenida toda la Tradición de la Iglesia. cuyas riquezas se infunden en la práctica y la vida de la Iglesia creyente y orante». En el proceso catecumenal. no es otra cosa que la transmisión. Los Padres . El Catecismo de la Iglesia Católica. habiendo atravesado el Jordán. Cuando has sido agregado a la multitud de los catecúmenos y has comenzado a obedecer a los mandamientos de la Iglesia. que canalizan ese contenido de la Palabra de Dios. el catecúmeno.Es importante que. «Los dichos de los Santos Padres atestiguan la presencia vivificante de esta Tradición. . (Cf MPD 9) La tradición catequética de los Santos Padres y el Catecismo de la Iglesia Católica 129. el testimonio de Orígenes: «Cuando abandonas las tinieblas de la idolatría y deseas llegar al conocimiento de la ley divina. configuran el catecumenado inspirándose en la pedagogía divina. dividido en distintas etapas» (SC 64).La catequesis transmite el contenido de la Palabra de Dios según las dos modalidades con que la Iglesia lo posee. a título de ejemplo. ayudaba a interiorizarlos y gustarlos. 1: SCR 71. Homiliae in Iesu Nave IV. de estos documentos de la fe. entrarás en la tierra de la promesa» (ORIGENES.. (Cuando el Concilio Vaticano II solicitó la restauración del catecumenado de adultos subrayó su necesaria gradualidad: «Restáurese el catecumenado de adultos. lo interioriza y lo vive: como narración de la Historia de la Salvación y como explicitación del Símbolo de la fe. En el «depósito de la fe». una vez celebrados los sacramentos de la iniciación. cada día. te aplicas a escuchar la ley de Dios y a contemplar el rostro de Moisés que te descubre la gloria del Señor. En las paradas del desierto. también aquí algunos aspectos merecen destacarse: . con todas sus implicaciones morales.) En referencia a tanta riqueza doctrinal y pastoral. entonces has atravesado el mar Rojo. se hacían las entregas del Símbolo y del Padre nuestro y se procedía a su «explicación». los catecúmenos y catequizandos puedan apoyarse tanto en la Sagrada Escritura como en el Catecismo local. La catequesis mistagógica. La catequesis. junto con la Escritura. en el desarrollo ordinario de la catequesis. Los catecismos 74 . vital y significativa.

) Por esta razón.recuerdan constantemente a la Iglesia la necesidad de que los fieles. el imponente trabajo a realizar de acuerdo con la Sede Apostólica. Los Catecismos locales se convierten.1) y otros instrumentos de trabajo para la catequesis (DCG 1971. 116) serán considerados en la Quinta Parte. Con estas siete piezas maestras. (Cf CIC 775. LOS CATECISMOS EN LAS IGLESIAS LOCALES Los Catecismos locales: su necesidad (El presente apartado se refiere exclusivamente a los Catecismos oficiales. en efecto. la Iglesia actualiza la «pedagogía divina» (DV 15.) Por medio de los Catecismos locales.) y. los Sacramentos. es decir. abarca diferentes dimensiones: una fe profesada. a aquéllos que el Obispo diocesano (CIC 775. y puestos al día en lo que se refiere al método. El Catecismo de la Iglesia Católica se ofrece a todos los fieles y a todo hombre que quiera conocer lo que la Iglesia cree. La riqueza de la tradición patrística y la de los catecismos confluye en la catequesis actual de la Iglesia.La educación de la fe. según los destinatarios o las diferentes situaciones culturales. enriqueciéndola tanto en su misma concepción como en sus contenidos. diciéndoles: «Emprendan. cap. la vida de Jesucristo y la historia de la Iglesia. capaces de educar en una fe robusta a las generaciones cristianas de los tiempos nuevos». Recuerdan a la catequesis los siete elementos básicos que la configuran: las tres etapas de la narración de la Historia de la salvación: el Antiguo Testamento. con paciencia. celebrada. 2) asumen como propios. 1) o la Conferencia episcopal (CIC 775. pero también con firme resolución. de modo muy particular.) En los Catecismos locales. el Decálogo y el Padre nuestro.) que Dios utilizó en la Revelación. al adaptar su lenguaje a nuestra naturaleza con su providencia solícita. para lograr catecismos fieles a los contenidos esenciales de la Revelación. tengan un conocimiento orgánico de la fe. para que ésta pueda realmente percibirlo como buena noticia de salvación. y los cuatro pilares de la exposición: el Símbolo. «se destina a alentar y facilitar la redacción de nuevos catecismos locales que tengan en cuenta las diversas situaciones y culturas.) son instrumentos inapreciables por a la catequesis.) de Dios y de su «amor inefable» (Cf DV 13) "Benignidad 75 . 4. enraizada en todas las fuentes de las que brota.) Los Catecismos locales. pero que guarden cuidadosamente la unidad de la fe y la fidelidad a la doctrina católica». aunque sea de modo sencillo.(CT 50. (Cf DV 13. la Iglesia comunica el Evangelio de una manera muy accesible a la persona humana. así.(CT 53a. elaborados o aprobados por Obispos diocesanos o por Conferencias Episcopales. vivida y hecha oración. pueden construirse edificios de diversa arquitectura o articulación. Los catecismos no oficiales (CIC 827. Juan Pablo II ha dirigido un cálido llamamiento a las Conferencias episcopales de todo el mundo. en expresión palpable de la admirable «condescendencia» (DV 13. base tanto del proceso de la catequesis de iniciación como del proceso permanente de maduración cristiana. .) 131. «llamada a llevar la fuerza del Evangelio al corazón de la cultura y de las culturas». (FD 4c. (FD 4d.

el respeto al ritmo interior de recepción por parte del destinatario. . catecismos no oficiales. junto a la Sagrada Escritura. de un acto de tradición. el método de transmisión. en su organicidad. Tres rasgos principales caracterizan a todo catecismo. cap.inefable". . "providencia y cuidado". el clima de amor y de fe en la comunicación.) que son ofrecidos en la rica diversidad de «lenguajes» en que se expresa la Palabra de Dios. (DCG (1971) 119. De alguna forma visibiliza la «entrega del Símbolo» y la «entrega del Padre nuestro» a los catecúmenos y a los que van a ser bautizados. de manera orgánica y atendiendo a la «jerarquía de verdades». como punto de referencia inspirador de la catequesis.) Por tanto. más propias de otros instrumentos. en el que se presentan. como punto de referencia para la catequesis. un texto de base y de carácter sintético. junto a los instrumentos. para tener siempre a mano. los acontecimientos y verdades fundamentales del misterio cristiano. el compromiso activo de la comunidad cristiana. que es acto de comunicación. no son los únicos: se requieren otros instrumentos de trabajo más inmediatos. En cualquier caso. dentro de su género. la pedagogía divina. El carácter oficial del Catecismo local establece una distinción cualitativa respecto a los demás instrumentos de trabajo.). ordinariamente.. ofreciendo sólo las fuentes. por tanto. . "condescendencia" son expresiones que definen la pedagogía divina en la Revelación. Siendo uno y otro los instrumentos primordiales. la relación que se establece entre catequista y catequizando.El Catecismo local. por el contrario. responde siempre a una clara inspiración pedagógica. un compendio de los «documentos de la Revelación y de la tradición cristiana». asumido como propio de una Iglesia local: su carácter oficial. (Cf Cuarta Parte. además. es legítimo preguntarse si un Catecismo oficial debe incluir elementos pedagógicos o.El Catecismo local presenta. El género literario de un Catecismo local 132.. 1. Las cuestiones más claramente metodológicas son. intervienen otros factores decisivos: la persona del catequista. Muestran el desea de Dios de «adaptarse» (synkatabasis) a los seres humanos. debe limitarse a ser una síntesis doctrinal. Es la expresión.) Los aspectos de la adaptación en un Catecismo local 76 .Todo catecismo es. al ser el catecismo un instrumento para el acto catequético. La Sagrada Escritura y el Catecismo son los dos documentos doctrinales de base en el proceso de catequización. útiles en la pedagogía catequética (textos didácticos. y siempre debe transparentar. (En la catequesis. es texto oficial de la Iglesia. en efecto. guías del catequista. la síntesis orgánica y básica de la fe que ofrece y el hecho de ser ofrecido. El Catecismo local se ofrece. finalmente. etc. Este mismo espíritu es el que ha de guiar la elaboración de los Catecismos locales) al mundo.

) aquí. el contexto obligado al que referir el Catecismo. no las situaciones coyunturales. de la vida espiritual. en concreto. contextualizar e inculturar el mensaje evangélico a las diferentes edades. . de las situaciones sociales y eclesiales de aquellos a quienes se dirige la catequesis». a las que se atiende mediante otros escritos magisteriales. motivaciones y pautas de acción que iluminen la presencia cristiana en medio de esa problemática. en consecuencia. fundamentalmente a las «diferentes situaciones socio-religiosas» ante la evangelización. al menos en sus elementos estructurantes más profundos (económicos. Esta síntesis de fe debe responder a las exigencias que dimanan de «las diferentes culturas. (En los Catecismos locales debe prestarse atención al tratamiento y orientación de la religiosidad popular (cf EN 48. Se trata de ellas en la Primera Parte. en clara referencia a las experiencias nucleares de su vida. MPD 7.. de manera muy especial. políticos. sobre todo. familiares. (CT 53a. sino la situación más permanente que reclama una evangelización con acentos más específicos y determinados. por tanto. las 77 . la situación eclesial concreta que vive la Iglesia particular es.Un Catecismo local ha de presentar la síntesis de fe en referencia a la cultura concreta en que viven inmersos los catecúmenos y catequizandos.) .. la forma concreta de vivir el hecho religioso en una sociedad determinada. (GS 44. Las Iglesias locales.). Un Catecismo sabrá distinguir estos niveles. CEC 817-822) y al diálogo interreligioso (cf EN 53. CT 54. CEC 1674-1676). (LC 72 distingue entre «principios de reflexión». DCG (1971) 34. de la relación « fe- ciencia » ha de estar muy cuidado en todo catecismo. (Cf CT 55c. CEC 839-845) El tratamiento.Un Catecismo local.133. todas aquellas «expresiones originales de vida. Incorporará.Finalmente. «fiel al mensaje y fiel a la persona humana».) Según esto: . 1. (CEC 24. RM 55-57. «criterios de juicio» y «directrices de acción».) También el Concilio Vaticano II afirma con énfasis la necesidad de adaptar el mensaje evangélico: «Esta predicación acomodada de la palabra revelada debe mantenerse como ley de toda evangelización».También se debe cuidar. es un factor importante para contextualizar el Catecismo. en la tarea de adaptar. confiado a la Iglesia.) presenta el misterio cristiano de modo significativo y cercano a la psicología y mentalidad de la edad del destinatario concreto y. (Cf CT 36-45) . por medio de los Catecismos. de celebración y de pensamiento cristianos». cap. Inspirándose en la doctrina social de la Iglesia. Del depositum fidei.) surgidas de la propia tradición cultural y que son fruto del trabajo y de la inculturación de la Iglesia local. No es lo mismo ofrecer un Catecismo en un ambiente de marcada indiferencia religiosa que en un contexto de honda religiosidad. así como a lo concerniente al diálogo ecuménico (cf CT 32-34. situaciones y culturas. . Obviamente. (Se hace refiencia La creatividad de las Iglesias locales respecto a la elaboración de Catecismos 134. necesitan una certera y madura creatividad. el Catecismo sabrá ofrecer criterios.La problemática social circundante. El Catecismo de la Iglesia Católica indica cuáles son los aspectos que deben ser tenidos en cuenta a la hora de adaptar o contextualizar la síntesis orgánica de la fe que todo Catecismo local debe ofrecer. que la Iglesia ofrece en su doctrina social. de las edades.

Catecismos con diversas articulaciones o configuraciones. otros siguiendo un tema bíblico o teológico de gran densidad (Alianza. y lo que es una mera síntesis del Catecismo de la Iglesia Católica. para toda la Iglesia. sino con las aspiraciones.). 94004378 del 20 de diciembre de 1994). ofrece los criterios básicos que deben orientar la presentación del mensaje cristiano. regional o nacional. Reino de Dios. (La cuestión del lenguaje. Son dos géneros diferentes. una configuración determinada de catecismo. todos aquellos elementos con los que transmitir. Premisas 3: «La elaboración de Catecismos locales. de considerar la vida y el mundo que distinguen a tal o cual conjunto humano. al punto de desalentar de hecho la preparación de éstos. situaciones y culturas. indicada en este texto. que actualiza el mensaje cristiano a las distintas edades. otros siguiendo el año litúrgico. En la elaboración de los Catecismos locales conviene recordar lo siguiente: . mientras carecen. Como ya se ha indicado. En este sentido conviene distinguir entre lo que es un Catecismo. otros lo hacen según las dimensiones de la fe. Permisas 1-5. por su parte. . (EN 63. Carta a los Presidentes de las Conferencias Episcopales Orientaciones acerca de las «obras de síntesis» del Catecismo de la Iglesia Católica (Prot. también. en la misma formulación del contenido. n. las maneras de orar. En esta delicada tarea de «asimilar-traducir». (Acerca de esta distinción entre Catecismos locales y obras de síntesis del CEC ver lo indicado en CONGREGACIÓN PARA LA DOCTRINA DE LA FE CONGREGACIÓN PARA EL CLERO. la creatividad de un Catecismo incide. en una situación determinada.) . pero no quiere imponerse con él. permanece como objetivo importante para los Episcopados. En esta difícil tarea. erróneamente. el Catecismo de la Iglesia Católica es «punto de referencia» para garantizar la unidad de la fe. Hay. Entre otras cosas dice: «Las obras de síntesis del CEC pueden. es muy importante tener en cuenta la observación hecha por la CONGREGACIÓN PARA LA DOCTRINA DE LA FE Y LA CONGREGACIÓN PARA EL CLERO EN Orientaciones acerca de las 'obras de síntesis' del Catecismo de la Iglesia Católica. estructurar y expresar. Cf CT 59. bajo la guía del Espíritu Santo. ser entendidas como sustitutivas de los Catecismos locales. de las adaptaciones a las particulares situaciones de los destinatarios. el Evangelio en toda su autenticidad.Atendiendo a la manera de expresar el mensaje evangélico. El presente Directorio General para la Catequesis.Iglesias locales han de seleccionar. Maestro interior. tienen la función de asimilar lo esencial del mensaje evangélico.Los Catecismos locales pueden tener un carácter diocesano. que tengan al CEC como 'texto de referencia válido y auterizado' (FD 4). los diferentes Episcopados publican. por su parte. de traducirlo. de hecho. otros se estructuran según las etapas de la historia de la salvación. ante todo.Atendiendo a la estructuración de los contenidos. al lenguaje que esos hombres comprenden y de anunciarlo después en ese mismo lenguaje». (Cf CIC 775. sin la menor traición a su verdad esencial. el Catecismo de la Iglesia Católica es propuesto como referente doctrinal. un catecismo debe ser fiel al depósito de la fe en el modo de expresar la sustancia doctrinal del mensaje cristiano: «Las Iglesias particulares profundamente compenetradas no sólo con las personas. Catecismos con una configuración trinitaria. de elaborar verdaderos Catecismos adaptados e inculturados. así. como instrumento de introducción al estudio del mismo. . tanto en los Catecismos locales como en el acto catequético. es de suma importancia. Pero las previsibles dificultades 78 . etc. las riquezas y límites. que requiere la catequesis» (n. 4) 1-2. 135.) Evidentemente.Se trata. de amar.

y otra cosa es el modo de formularlas. de forma palpable. Los obispos. ésta es la fe de la Iglesia!». interna al mismo Catecismo de la Iglesia Católica. tienen la máxima responsabilidad de la catequesis en la Iglesia." 79 .c. ante todo. Son la expresión concreta de la «unidad en la misma fe apostólica» (FD 4b. elaborado con la colaboración de todo el Episcopado de la Iglesia católica. la catolicidad de la Iglesia. mediante un adecuado y quizá incluso prolongado tiempo de asimilación del CEC.) El Catecismo de la Iglesia Católica y los Catecismos locales. «una peculiar relación de mutua interioridad». n. al mismo tiempo. El Catecismo de la Iglesia Católica y los Catecismos locales juntos. porque una cosa es el depósito mismo de la fe. (CONGREGACIÓN PARA LA DOCTRINA DE LA FE. en comunión con el sucesor de Pedro. y juntos como colegio. al contemplar su armonía. igualmente. la realidad de la colegialidad episcopal. . la entera comunidad de discípulos de Cristo puede decir en verdad: «¡Esta es nuestra fe. El Catecismo de la Iglesia Católica y los Catecismos locales.) y. forman una unidad.) El Catecismo de la Iglesia Católica y los Catecismos locales: la «sinfonía» de la fe 136. Esta «sinfonía».Expresa.El Catecismo de la Iglesia Católica y los Catecismos locales manifiestan también la comunión eclesial de la que la «profesión de una sóla fe» (CEC 815) es uno de sus vínculos visibles. (LG 23a. Las Iglesias particulares. muestran la sinfonía de la fe: una sinfonía.) manifestada en los Catecismos locales.9: l.) La unidad entre el Catecismo de la Iglesia Católica y los Catecismos locales visibiliza esa comunión. cada uno en su diócesis. «en las cuales y partir de las cuales existe la Iglesia católica. (Cf CT 63b. ante todo.843.) forman con el todo. o sea sus verdades.El Catecismo de la Iglesia Católica y los Catecismos locales expresan.(GS 62b. catequético y lingüístico para una real obra de inculturación de los contenidos del Catecismo». (RM 54b. se prepara el terreno teológico. Al contemplarlos con una mirada católica y universal. por su unidad profunda y su rica diversidad. de la rica diversidad de la formulación de esa misma fe. « Communionis notio». la Iglesia.que se encontrarán en tal empresa sólo podrán ser superadas si. están llamados a ser fermento renovador de la catequesis en la Iglesia. es decir. y una sinfonía derivada de él y manifestada en los Catecismos locales. . conservando el mismo sentido y el mismo significado». Las riquezas culturales de los pueblos se incorporan a la expresión de la fe de la única Iglesia.) El principio a seguir en esta delicada tarea es el indicado por el Concilio Vaticano II: «buscar siempre el modo más apropiado de comunicar la doctrina a los hombres de nuestra época. tiene un significado teológico importante: . una y única». fieles al Catecismo de la Iglesia Católica. este «coro de voces de la Iglesia universal». con la Iglesia universal. naturalmente con la específica autoridad de cada uno.

que endereza. (Cf Jn 15.TERCERA PARTE LA PEDAGOGÍA DE LA FE «Yo enseñé a Efraín a caminar. ejercicio de una «pedagogía original de la fe». que habla. (CT 58) La transmisión del Evangelio por medio de la Iglesia es. Mc 9. (Cf Mt 10.26.. Significado y finalidad de esta parte 138. el catequista une estrechamente su acción de persona responsable con la acción misteriosa de la gracia de Dios.33-37. La catequesis es. Se presentó a ellos como el único Maestro y al mismo tiempo amigo paciente y fiel. tomándole por los brazos. Pero el Espíritu se vale de personas que reciben la misión de anunciar el Evangelio y cuyas capacidades y experiencias humanas entran a formar parte de la pedagogía de la fe.34). santifica y guía. con lazos de amor.41) les inició en la oración. que está vivo. el Maestro que salva. ante todo y siempre. camina diariamente con nosotros en la historia.1-2) les envió de dos en dos a prepararse para la misión.15. (Cf Mc 4.27) les explicó de una manera más profunda cuanto anunciaba a las gentes. el modelo convincente para toda comunicación de la fe. 80 .20. la inspiración permanente. «Cuando quedó a solas.34.. Jesús cuidó atentamente la formación de los discípulos que envió en misión. y era para ellos como los que alzan a un niño contra su mejilla. exige. juzga. por esto. Hch 4. Mc 10. Con lazos humanos los atraía. En la escuela de Jesús Maestro. Cristo» (Mt 23. El les dijo: A vosotros se os ha dado el misterio del Reino de Dios.10-11. obra del Espíritu Santo y tiene en la revelación el fundamento y la norma básica. me inclinaba hacia él y le daba de comer» (Os 11. (Cf Lc 11. (Cf CT 9a) estimulándoles con acertadas preguntas (Cf Mc 8. A sus propios discípulos se lo explicaba todo en privado» (Mc 4.3-4). 31) Jesucristo es «el Maestro que revela a Dios a los hombres y al hombre a sí mismo. tal como se expone en el primer capítulo de esta parte.41-45) su vida entera fue una continua enseñanza. «Uno solo es vuestro Maestro. (Cf CT 9) En Jesucristo.10) 137. que conmueve. perdona. (Cf Lc 10.1-20) les prometió primero y envió después el Espíritu del Padre para que les guiara a la verdad plena (Cf Jn 16-13) y les sostuviera en los inevitables momentos de dificultad. la Iglesia encuentra la gracia transcendente. Lc 12. el Maestro que viene y que vendrá en la gloria». los que le seguían a una con los Doce le preguntaban sobre las parábolas. Jn 15. Señor y Maestro.14-21.

Pr 3. 708. Dt 6. 11-12. 20-25. que es el fin de la revelación. Os 11. 1964) La pedagogía de Dios 139. En el capítulo segundo no se pretende hacer un tratamiento exhaustivo de ellas. la Sagrada Escritura nos presenta a Dios como un padre misericordioso. fuente y modelo de la pedagogía de la fe (DV 15.19. 11. a los métodos. La pedagogía de Cristo 140. favorecer el encuentro de una persona con Dios. con la perfección y la eficacia inherente a la novedad de su persona. 1950. Hb 12. Llegada la plenitud de los tiempos. En analogía con las costumbres humanas y según las categorías culturales de cada tiempo. CEC 53. (Cf Am 4. fiel y obediente a su palabra. 6. Ap 3.4-8. signos.6. significa poner en el centro y hacer propia la relación que Dios tiene con la persona y dejarse guiar por Él. Pr 3.30. Corresponderá a los directorios y a otros instrumentos de trabajo de las distintas Iglesias particulares considerar de manera apropiada los problemas específicos. Dios envió a la humanidad a su Hijo. convierte en formativas las mismas pruebas y sufrimientos. Jos 4. la hace crecer progresiva y pacientemente hacia la madurez de hijo libre.36-40. se manifiesta también como fruto de una original y eficaz «pedagogía de Dios» a lo largo de la historia.Brotan de aquí una serie de cuestiones ampliamente tratadas a lo largo de la historia de la catequesis referentes al acto catequético. Jr 2. 1145. Jesucristo. Dios transforma los acontecimientos de la vida de su pueblo en lecciones de sabiduría (Cf Dt 4. DCG (1971) 33. realizando su misión redentora a través de un proceso que continuaba la «pedagogía de Dios». I. un maestro. y ¿qué hijo hay a quien su padre no corrige?» (Hb 12. Con las palabras. A este fin. 2-7) adaptándose a las diversas edades y situaciones de vida. la libera de los vínculos del mal. La pedagogía de Dios.11-12) que toma a su cargo a la persona -individuo y comunidad. como educador genial y previsor. (Cf Ex 12.5.19) En realidad. «Como a hijos os trata Dios. obras de Jesús.en las condiciones en que se encuentra. a los destinatarios y al proceso de inculturación. 684. CHL 61. A través de la instrucción y de la catequesis pone en sus manos un mensaje que se va transmitiendo de generación en generación.3-4. 122. a lo largo de toda su breve pero intensa vida. un sabio (Cf Dt 8.20) lo corrige recordándole el premio y el castigo. 12-13. Os 7. que es tarea del catequista. 4-11. CT 58. La salvación de la persona.7). sino que se exponen sólo aquellos puntos que tienen hoy particular importancia para toda la Iglesia. consignándolos después en los evangelios: la 81 . Cap. 31.25-27. El entregó al mundo el don supremo de la salvación. a las fuentes. los discípulos tuvieron la experiencia directa de los rasgos fundamentales de la «pedagogía de Jesús». la atrae hacia sí con lazos de amor.

a la madurez de la plenitud de Cristo» (Ef 4. de expresiones culturales de la fe. trata de «crecer en todo hacia Aquel que es la cabeza. Mt 8. Cristo» (Ef 4. el silencio. cf GE 3c) Estas son las razones profundas por las que la comunidad cristiana es en sí misma catequesis viviente. 34-38. el ejemplo. el empleo de todos los recursos propios de la comunicación interpersonal. mediante la catequesis y las aportaciones de la ciencia y de la experiencia. como era habitual en los profetas bíblicos. conociendo cada vez más el misterio de la salvación.15). Invitando a los dicípulos a seguirle totalmente y sin condiciones. un estilo de amor tierno y fuerte que libera del mal y promueve la vida. que es «en Cristo como un sacramento». los itinerarios de vida cristiana. vive y permanece siempre como el espacio vital indispensable y primario de la catequesis. edad y gracia ante Dios y ante los hombres» (Lc 2. La pedagogía divina. celebra. a quien instruyes con tu ley». (CEC 169.acogida del otro. Desde sus comienzos la Iglesia. sino se es discípulo convencido y fiel de Cristo en su Iglesia. de instituciones y servicios de la catequesis. Pedagogía divina y catequesis 82 . acción del Espíritu Santo en todo cristiano 142. la esperanza en el Reino y la caridad hacia el prójimo. la invitación apremiante a un modo de vivir sostenido por la fe en Dios. La Iglesia ha generado a lo largo de los siglos un incomparable patrimonio de pedagogía de la fe: sobre todo el testimonio de las catequistas y de los catequistas santos. Ella. los catecismos. una variedad de vías y formas originales de comunicación religiosa como el catecumenado.13). Por eso no se puede ser maestro y pedagogo de la fe de otros. anuncia. la metáfora.52) y es ayudado para que se desarrolle en él la «educación divina» recibida. Se puede decir que la pedagogía de Dios alcanza su meta cuando el discípulo llega «al estado de hombre perfecto. el discípulo crece como su Maestro en «sabiduría. del pecador como persona amada y buscada por Dios.12) En la escuela de la Palabra de Dios acogida en la Iglesia. La pedagogía de la Iglesia 141. (Cf GE 4) De este modo. (LG 1) vive su misión en continuidad visible y actual con la pedagogía del Padre y del Hijo. (Cf Mc 8. Siendo lo que es. un valioso tesoro de enseñanzas catequéticas. del pequeño. aprendiendo a adorar a Dios Padre y «siendo sinceros en el amor». y otros tantos signos.18-22) Cristo les enseña la pedagogía de la fe en la medida en que comparten plenamente su misión y su destino. Yahvéh. gracias al don del Espíritu Santo enviado por Cristo. Todos estos aspectos constituyen la historia de la catequesis y entran con derecho propio en la memoria de la comunidad y en el quehacer del catequista. la imagen. como la palabra. «siendo nuestra Madre es también educadora de nuestra fe». el anuncio genuino del Reino de Dios como buena noticia de la verdad y de la misericordia del Padre.(9 Sal 94. «Dichoso el hombre a quien corriges tú. en especial del pobre.

CT 58) 144. poniendo de relieve debidamente el destino universal de esa salvación. La catequesis. DCG (1971) 10) La catequesis se configura de este modo como proceso. enseñanza y experiencia. la motivación amorosa. en lo que se refiere al hombre. . el respeto de la libertad. al realizar sus tareas no puede dejarse inspirar por consideraciones ideológicas o por intereses meramente humanos. (Cf RM 15. toma de ella sus líneas constitutivas y. . con la acción pedagógica del hombre. Carta enc. CEC 24b-25. Palabra de Dios hecha carne. como propia del Pueblo de Dios. (Cf CT 52) no confunde la acción salvífica de Dios. en cuanto comunicación de la Revelación divina. que es el Espíritu Santo.es una pedagogía que se inserta y sirve al «diálogo de la salvación» entre Dios y la persona.se hace pedagogía de signos. (Cf Pablo VI.reconoce el valor de la experiencia comunitaria de la fe. la gratuidad. desarrolla una sabia síntesis de esa pedagogía. pp.se enraíza en la relación interpersonal y hace suyo el proceso del diálogo. que determina a la catequesis como «pedagogía de la encarnación». Pedagogía original de la fe (Cf MPD 11. en lo que concierne a Dios. subraya la iniciativa divina. bajo la guía del Espíritu Santo. por la que el Evangelio se ha de proponer siempre para la vida y en la vida de las personas. según 83 1964) III: AAS 56 (1964).reconoce la centralidad de Jesucristo. emprendido con vistas a alcanzar la madurez en la fe «según la medida del don de Cristo» (Ef 4. o itinerario. favoreciendo así una verdadera experiencia de fe y un encuentro filial con Dios. . o camino del seguimiento del Cristo del Evangelio en el Espíritu hacia el Padre. 637-659) . . pone en evidencia la dignidad del don recibido y la exigencia de crecer constantemente en Él. se inspira radicalmente en la pedagogía de Dios tal como se realiza en Cristo y en la Iglesia. El diálogo que Dios mantiene amorosamente con cada persona se convierte en su inspiración y norma. de la Iglesia. buscando constantemente el diálogo con las personas.acepta el principio del carácter progresivo de la Revelación. De este modo la catequesis: . pero tampoco las contrapone y separa.encuentra tanto su fuerza de verdad como su compromiso permanente de dar testimonio en el inagotable amor divino. Ecclesiam suam (6 de agosto de . que es por tanto pedagogía en acto de la fe. (Cf DV 2) . que es pura gracia. ya que ese amor de Dios es la razón última de su revelación. así como su adaptación a las diversas personas y culturas. de la transcendencia y carácter misterioso de la Palabra de Dios. La catequesis. en la que se entrecruzan hechos y palabras.4) y las posibilidades y necesidades de cada uno.143. de ese diálogo la catequesis es «eco» incansable.

Carta Encíclica Ecclesiam Suam: l. a las distintas condiciones de los oyentes. 13. La catequesis desarrolla así una acción que es. favoreciendo un clima de escucha. Fidelidad a Dios y fidelidad a la persona (Cf MPD 7.impulsar a la persona a confiarse «por entero y libremente a Dios»: (DV 5) inteligencia. 609-659) He aquí unos objetivos concretos que inspiran sus opciones metodológicas: . CT 55. corazón y memoria. CT 59) y a la vez manteniendo la certeza de que.ayudar a la persona a discernir la vocación a la que el Señor la llama. hecha oración. que es el desarrollo de esa Palabra. (Cf MPD 7-11. de acción de gracias y de oración. (CT 55) Por eso. por la gracia de Dios. De El recibe la pedagogía de la fe «una ley fundamental para toda la vida de la Iglesia (y por tanto para la catequesis): la fidelidad a Dios y al hombre. en una misma actitud de amor». DCG (1971) 4) 145. vivida. promoviendo la participación activa de los catequizandos.c. La «condescendencia» de Dios.promover una progresiva y coherente síntesis entre la adhesión plena del hombre a Dios (fides qua) y los contenidos del mensaje cristiano (fides quae). celebrada. . (Cf EN 63. Queriendo hablar a los hombres como a amigos. de educación y de enseñanza. cf CEC 684) 146. (Cf DV 13) Eso comporta para la catequesis la tarea nunca acabada de encontrar un lenguaje capaz de comunicar la Palabra de Dios y el Credo de la Iglesia. escuela para la persona (DV 13. (Cf DCG (1971) 10 y 22) y que a la vez propicie la respuesta libre de las personas. CEC 3. (Cf Pablo VI. . (Cf DV 2) Dios manifiesta de modo particular su pedagogía adaptando con solícita providencia su modo de hablar a nuestra condición terrena. al mismo tiempo.desarrollar todas las dimensiones de la fe. por las cuales ésta llega a ser una fe conocida. de iniciación. (Cf CT 31) 84 . voluntad. DCG (1971) 36) . Jesucristo constituye la viva y perfecta relación de Dios con el hombre y del hombre con Dios. Por eso son indicaciones pedagógicas válidas para la catequesis aquellas que permiten comunicar en su totalidad la Palabra de Dios en el corazón mismo de la existencia de las personas.las indicaciones fundamentales que ofrece el Magisterio de la Iglesia. será auténtica aquella catequesis que ayude a percibir la acción de Dios a lo largo de todo el camino educativo. esto es posible. y de que el Espíritu Santo otorga el gozo de llevarlo a cabo.

El principio de la «fidelidad a Dios y fidelidad al hombre» lleva a evitar toda contraposición. Por otra parte. de noble. de conciencia. a sus fuentes y lenguajes. de modo que haga de la existencia una entrega de sí a ejemplo de Jesucristo. el catequista configura un servicio a modo de un itinerario educativo cualificado. (Ibidem) La metodología de la catequesis tiene por objeto unitario la educación de la fe. el catequista conoce y se sirve. a la condición de cada uno de los fieles a los que se dirige la catequesis. Tal variedad viene pedida por «la edad y el desarrollo intelectual de los cristianos. en síntesis. Cap. de los resultados de las ciencias de la educación. 52. separación artificial o presunta neutralidad entre método y contenido. en la que numerosos carismas de servicio a la Palabra de Dios han dado origen a muy diversos métodos. de amable. sino que exige un proceso de transmisión adecuado a la naturaleza del mensaje. a la luz de la pedagogía de Dios. asume con libertad de espíritu «todo cuanto hay de verdadero. y a la vez una muestra de respeto a los destinatarios.Evangelizar educando y educar evangelizando (Cf GE 1-4. El catequista reconoce que el método está al servicio de la revelación y de la conversión. su grado de madurez eclesial y espiritual y muchas otras circunstancias personales». afirmando más bien su necesaria correlación e interacción. A este fin. todo cuanto sea virtud y cosa digna de elogio» (Flp 4. sino que. de honorable. 85 . (Cf CT 52) y por eso ha de servirse de él. «la variedad en los métodos es un signo de vida y una riqueza». La relación contenido-método en la catequesis (Cf CT 31. Inspirándose continuamente en la pedagogía de la fe. desde una perspectiva cristiana. 59) 149. la Iglesia no tiene de por sí un método propio ni único. ayuda a la persona a abrirse a la dimensión religiosa de la vida. se sirve de las ciencias pedagógicas y de la comunicación aplicadas a la catequesis. el catequista sabe que el contenido de la catequesis no es indiferente a cualquier método. de libertad y de acción.8). y los pone a su servicio. por una parte. tiene en cuenta las muchas y notables adquisiciones de la catequética contemporánea. CT 58) 147. a las circunstancias concretas de la comunidad eclesial. de justo. discierne los métodos de cada época. todos los elementos que no son contrarios al Evangelio. Esto lo confirma de modo admirable la historia de la Iglesia. De este modo. En la transmisión de la fe. es decir. y por otra le propone el Evangelio de tal manera que penetre y transforme los procesos de comprensión. de puro. II. Elementos de metodología La diversidad de métodos en la catequesis (Cf CT 51) 148.

ya que es conforme a la economía de la Revelación.. hoy se habla habitualmente de vía inductiva y deductiva. Puede acontecer por diversas vías que no siempre conocemos del todo. el otro. que consiste en conocer a través de signos. que parte del anuncio del mensaje. y es también conforme a las características propias del conocimiento de fe. Método inductivo y deductivo (Cf DCG (1971) 72) 150. el método propio de la comunicación a través de los «mass-media». 86 . la comprensión de fe y el proceso de racionalidad. Pero la síntesis deductiva tendrá pleno valor sólo cuando se ha hecho el proceso inductivo.. que se expresa a través de signos sensibles y finalmente abre al misterio. doctrina. llamado «existencial» (o ascendente). cuando se hace referencia a los itinerarios operativos. De por sí son modos de acceso legítimos si se respetan todos los factores en juego... la de llegar al conocimiento de las cosas inteligibles a través de las cosas visibles. más bien exige el método deductivo.Por su importancia para la catequesis tanto en el pasado como en el presente merecen ser recordados el método de iniciación a la Biblia. 3.) a fin de descubrir en ellos el significado que pueden tener en la Revelación divina. Es una vía que ofrece grandes ventajas.) y los aplica a la vida. El método inductivo no excluye. expresado en los principales documentos de la fe (Biblia. (Cf PONTIFICIA COMISIÓN BÍBLICA. a la luz de las cuales la existencia misma debe ser siempre debidamente valorada. Un buen método de catequesis es garantía de fidelidad al contenido. (Cf DCG (1971) 72) 151. (Cf MPD 9) el método de los signos litúrgicos y eclesiales. El método inductivo consiste en la presentación de hechos (acontecimientos bíblicos. que arranca de problemas y situaciones humanas y los ilumina con la luz de la Palabra de Dios. que explica y describe los hechos procediendo desde sus causas. Atendiendo a la historia de la catequesis. actos litúrgicos. corresponde a una instancia profunda del espíritu humano. 1993) el método o «pedagogía del documento». DCG (1971) 74. liturgia. CT 22) 152. en cuanto que «la catequesis es transmisión de los documentos de la fe». cap. La experiencia humana en la catequesis (Cf Primera Parte. el misterio de la gracia y el hecho humano. cabe dar otro sentido: uno es llamado también «kerigmático» (o descendente). realizado por el encuentro de la Palabra de Dios con la experiencia de la persona. hechos de la vida de la Iglesia y de la vida cotidiana. La experiencia ejerce diversas funciones en la catequesis. La interpretación de la Biblia en la Iglesia. La comunicación de la fe en la catequesis es un acontecimiento de gracia. del Símbolo en particular. Por otra parte.

el origen y el fin de la historia. La memorización en la catequesis (Cf Primera Parte. (Cf MPD 9) El ejercicio de la memoria es. Para superar los riesgos de una memorización mecánica. que confluyen en un cierto deseo de transformar la existencia. en la que Dios. del futuro. educar al hombre a vivir la vida de un modo nuevo. la experiencia es mediación necesaria para explorar y asimilar las verdades que constituyen el contenido objetivo de la Revelación. el ejercicio de la memoria ha de integrarse armónicamente entre las diversas funciones del aprendizaje. Lo testifican ampliamente el anuncio de los profetas. b) La experiencia ayuda a hacer inteligible el mensaje cristiano. que por eso constituyen el criterio básico y normativo para todo encuentro entre fe y experiencia humana en el tiempo de la Iglesia. cf EN 53. se acerca al hombre con su gracia y lo salva. el destino de las personas. al compromiso. la predicación de Cristo y las enseñanzas de los apóstoles. pero que no puede descuidarse. La catequesis está vinculada a la «Memoria» de la Iglesia que mantiene viva entre nosotros la presencia del Señor. Esta tarea hace posible una correcta aplicación de la correlación o interacción entre las experiencias humanas profundas (Entendemos aquí las experiencias vinculadas a las «grandes preguntas» de la vida y de la realidad. El catequista debe ayudar a la persona a leer de este modo lo que está viviendo.. De esta forma la persona será capaz de comportarse de modo activo y responsable ante el don de Dios. un elemento constitutivo de la pedagogía de la fe. so pena de caer en yuxtaposiciones artificiosas o en comprensiones reducionistas de la verdad. no exenta de dificultades. de acuerdo con la pedagogía de la encarnación. cap.. 3. y así descubrir cada vez más el proyecto de Dios en su propia vida. desde los comienzos del cristianismo. ayudarlas a juzgar a la luz del Evangelio las preguntas y necesidades que de estas experiencias brotan. por tanto. que se sirvió de experiencias y situaciones humanas para anunciar realidades escatológicas y transcendentes e indicar a la vez la actitud ante ellas. DCG (1971) 71. esperanzas e inquietudes. ya que aseguran una exposición más precisa de la misma y garantizan un 87 . c) Estas funciones indican que la experiencia asumida por la fe viene a ser en cierto modo ámbito en el que se manifiesta y realiza la salvación. interrogantes. tales como la espontaneidad y la reflexión. (Cf CT 55) En particular. CT 22 y 39) y el mensaje revelado. el sentido del sufrimiento. del amor.a) Hace que nazcan en el hombre intereses. La iluminación y la interpretación de la experiencia a la luz de la fe se convierte en una tarea permanente de la pedagogía catequética. los momentos de diálogo y de silencio. reflexiones y juicios. CT 55) 154. la relación oral y el trabajo escrito. En este aspecto. en concreto. se han de considerar oportunamente como objeto de memoria las principales fórmulas de la fe.. Esto se ajusta al modo de obrar de Jesús. la verdad sobre el bien y sobre el mal. para descubrir la invitación del Espíritu Santo a la conversión. 153. Es tarea de la catequesis procurar que las personas estén atentas a sus experiencias más importantes. a la esperanza. de las personas: la existencia de Dios.

. (Cf CEC 22) «Estas flores. (CT 55) 155. en «El catecumenado bautismal: estructura y gradualidad») Este proceso favorece una mejor participación en la verdad recibida. Es cabal y madura la respuesta personal que respeta plenamente el sentido genuino del mensaje de la fe y da muestras de haber comprendido el lenguaje empleado para transmitirlo (bíblico. propuestas como síntesis después de una previa explicación. cap. de la liturgia. tiene una importancia esencial la relación personal del catequista con el catecúmeno y el catequizando. del dogma. por experimentado que sea.rico patrimonio común doctrinal. litúrgico. Ave María. de aguda 88 . caps. ha de ser capaz de crear condiciones favorables para que el mensaje cristiano sea buscado. sin embargo. el aprendizaje de las fórmulas de la fe y su profesión creyente se han de comprender en el cauce del ejercicio tradicional y válido de la «traditio» y «redditio». Esa relación se nutre de ardor educativo. que tales fórmulas. Entran ahí algunas fórmulas y textos mayores de la Biblia. de la fe y de la piedad no brotan en los espacios desérticos de una catequesis sin memoria. Es necesario. Por ello ha de esforzarse para que su formación cultural. El catequista es intrínsecamente un mediador que facilita la comunicación entre las personas y el misterio de Dios. así como la de los hombres entre sí y con la comunidad. acogido y profundizado. a la entrega de la fe en la catequesis (traditio) corresponde la respuesta del hombre a lo largo del camino catequético y después en la vida (redditio). Lo esencial es que esos textos memorizados sean interiorizados y entendidos progresivamente en su profundidad. exime al catequista del trabajo personal en ninguna de las fases del proceso de la catequesis.). El conocimiento y asimilación de los lenguajes de la fe es condición indispensable para vivir esa misma fe. por así decir. y un testimonio transparente de vida cristiana en el catequista constituyen el alma de todo método. Con mayor profundidad aún.. El carisma recibido del Espíritu. y las oraciones bien conocidas de la tradición cristiana (Símbolo apostólico. 1 y 2) 156. cultural y lingüístico. aún más. una sólida espiritualidad.. (Cf Primera Parte. Padre Nuestro. Finalmente. sean fieles al mensaje cristiano.. El catequista no debe olvidar que la adhesión de fe de los catequizandos es fruto de la gracia y de la libertad. Quinta Parte.). y por eso procura que su actividad catequética esté siempre sostenida por la fe en el Espíritu Santo y por la oración. Función del catequista (Cf DCG (1971) 71. para que sean fuente de vida cristiana personal y comunitaria». su condición social y su estilo de vida no sean obstáculo al camino de la fe. Ningún método. y sus cualidades humanas y cristianas son indispensables para garantizar el uso correcto de los textos y de otros instrumentos de trabajo. gracias al cual. doctrinal. 3.

personalmente y en grupo. al don de Dios por medio de la oración. como la libertad. 298) 157. hacer uso del estudio y del diálogo. pueden contribuir con eficacia al desarrollo de la catequesis. la promoción de los grandes valores humanos. indicando los diversos modos para comprender y expresar eficazmente el mensaje. a ejemplo de Jesús y de los Apóstoles. no sólo con una comunicación humana verdadera. en la vida cristiana ordinaria. la paz. la justicia. tales como: «aprender haciendo». lugar y meta de la catequesis. será siempre indispensable la relación de persona a persona. La pedagogía catequética es eficaz en la medida en que la comunidad cristiana se convierte en referencia concreta y ejemplar para el itinerario de fe de cada uno. CT 24) Junto al anuncio del Evangelio de forma pública y colectiva. persona y catequesis (Cf DCG (1971) 75) 158. los creyentes están llamados a dar respuesta activa. de la esperanza y de la caridad. de fortalecer su decisión personal de conversión y de práctica de la vida cristiana. (Cf AG 14. el don de la fe. de adaptación. llega de viviente a viviente. La participación activa en el proceso formativo de los catequizandos está en plena conformidad. el ejercicio de la caridad. por tanto. DCG (197l) 35. constituyéndose en ambiente vital y permanente del crecimiento de la fe.creatividad. Gracias a una labor de sabio acompañamiento. como es propio de la acción del Espíritu Santo. de adquirir la capacidad y la rectitud de juicio. la participación en los sacramentos y en las demás acciones litúrgicas. y la fuerza de persuasión se hace más incisiva. Esto sucede si la comunidad se concibe como fuente. así como de respeto máximo a la libertad y a la maduración de las personas. La actividad y creatividad de los catequizados (Cf n. sino especialmente con la economía de la revelación y la salvación. En concreto. De hecho. cuida la formación de sus miembros. el compromiso eclesial y social. De ese modo la conciencia personal se implica más fácilmente. y la salvaguardia de la creación. la comunidad viene a ser lugar visible del testimonio de la fe. En la catequesis. Comunidad. sobre todo cuando son adultos. los catequizandos asumen el compromiso de ejercitarse en la actividad de la fe. (Cf EN 46) 89 . les acoge como familia de Dios. Los catequizandos. el catequista realiza un servicio de los más valiosos a la catequesis: ayudar a los catequizandos a discernir la vocación a la que Dios los llama. intercambiar y confrontar los diversos puntos de vista.

con la gracia de Dios. encontrando en la más amplia comunidad eucarística su plena manifestación y su meta. FC 76. prensa. nuevas técnicas y nuevos comportamientos psicológicos». discos. «la Iglesia se sentiría culpable ante su Señor si no emplease esos poderosos medios. capaz de comunicar a los demás los frutos de su fe madura y de alentar con inteligencia la búsqueda común. El grupo tiene una función importante en los procesos de desarrollo de la persona. EN 45. Además de ser un elemento de aprendizaje. videos y audios. El catequista. La utilización correcta de estos medios exige en los catequistas un serio esfuerzo de conocimiento. Los medios de comunicación social han alcanzado tal importancia que para muchos son el principal instrumento informativo y formativo. allí estoy en medio de ellos». Esto vale también para la catequesis. (Mt 18. sino que conviene integrar el mensaje mismo en esta nueva cultura creada por la comunicación moderna. es decir. grabaciones. AN 440. y en la de los adultos porque promueve un estilo de diálogo. el grupo cristiano está llamado a ser una experiencia de comunidad y una forma de participación en la vida eclesial.. Gracias a ellos puede hablar a las masas». es un buen servicio a la causa del Evangelio. en la de los pequeños porque favorece una buena socialización. 122-124) 160.. testigo del Evangelio. familiares y sociales». que la inteligencia humana perfecciona cada vez más. en nombre de la Iglesia. en ellos la Iglesia encuentra una versión moderna y eficaz del púlpito. Pero sobre todo. Fomentar la ayuda recíproca entre las Iglesias particulares. «la utilización de los mass media ha llegado a ser esencial para la evangelización y la catequesis». radio. toda la gama de los medios audiovisuales. de orientación e inspiración para los comportamientos individuales. que participa en la vida del grupo y advierte y valora su dinámica. Dice Jesús: «Donde están dos o tres reunidos en mi nombre. el mensaje evangélico tiene la capacidad de penetrar en la conciencia de cada 90 .La importancia del grupo (Cf DCG (1971) 76) 159. de competencia y de actualización cualificada. (EN 45b) Entre otros pueden considerarse.. (RM 371) Sólo así. 161. reconoce y ejerce como cometido primario y específico el de ser... (Cf DCG (1971) 122) Por ello. «El primer areópago del tiempo moderno es el mundo de la comunicación. en cada uno se han de respetar sus exigencias y valorar su importancia. de cooperación y de corresponsabilidad cristiana. junto a los numerosos medios tradicionales en vigor. (Cf AN 440) En efecto. a fin de subvenir a los altos costos de compra y uso de estos medios. con nuevos lenguajes.20) La comunicación social (Cf DCG (1971) 122-123. en la de los jóvenes para quienes el grupo es casi una necesidad vital en la formación de su personalidad. RM 37. si bien a título diferente: televisión.. (Cf CT 46) Cada medio realiza su propio servicio y cada uno exige un uso específico. EA 71. ChL 44. tales subsidios no pueden faltar en una catequesis bien programada. CT 46. dada la gran influencia que esos medios ejercen en la cultura. no se debe olvidar que «no basta usarlos para difundir el mensaje cristiano y el magisterio de la Iglesia. que está unificando a la humanidad.. (Cf RM 37) Por eso.

. 23. pueblo y autoridades. judíos y paganos. y confirmándolo después con su vida. me ha enviado a proclamar la liberación a los cautivos y la vista a los ciegos. animado por la pasión por la verdad. individuos y grupos. ayudarlas a adquirir mayor capacidad crítica y educativa. Esto debe alentar a los catequistas a considerar diversas posibilidades según las distintas personas: los profesionales de los medios. (ChL 44f) CUARTA PARTE LOS DESTINATARIOS DE LA CATEQUESIS «Te voy a poner por luz de las gentes. «El Reino interesa a todos» (RM 15. para dar la libertad a los oprimidos y proclamar un año de gracia del Señor. En la sinagoga todos los ojos estaban fijos en él. como una labor de defensa de la libertad. donde se había criado y. CT 35s. que el Reino de Dios está destinado a todos los hombres. ricos y pobres. (Cf Lc 4. de responsabilidad. las familias -tan expuestas al influjo de los medios de comunicación. «Vino a Nazaret. porque me ha ungido para anunciar a los pobres la Buena Nueva. Enrrollando el volumen lo devolvió al ministro. según su costumbre.16-21). cf EN 49-50. del respeto a la dignidad de la persona. próximos y lejanos. Comenzó. pues. primordialmente a los más necesitados. A todos hay que recordar que «en el uso y recepción de los instrumentos de comunicación urge tanto una labor educativa del sentido crítico. profesionales y usuarios. para que mi salvación alcance hasta los confines de la tierra» (Is 49. Jesús proclama que ha sido enviado a anunciar a los pobres la buena noticia. han de poder recibir la gracia del Evangelio. hombres y mujeres. Le entregaron el volumen del profeta Isaías y desarrollando el volumen. entró en la sinagoga el día de sábado. en cuanto usuarios y protagonistas de la comunicación de los mass-media. a quienes mostrar el Evangelio como horizonte de verdad. Todas las personas relacionadas con estos medios de comunicación. y se sentó. (EN 45) 162.6).) 163. sobre todo. de inspiración. a decirles: Esta Escritura que acabáis de oír.18. Al comienzo de su ministerio.para protegerlas y. RM 14. mayores y pequeños.uno y de obtener «en favor suyo una adhesión y un compromiso verdaderamente personales». Se 91 . De hecho El se hace catequista del Reino de Dios para toda clase de personas. y se levantó para hacer la lectura. sanos y enfermos. (Cf FC 76) las generaciones jóvenes. se ha cumplido hoy» (Lc 4. de la elevación de la auténtica cultura de los pueblos». justos y pecadores..) dando a entender. halló el pasaje donde estaba escrito: El Espíritu del Señor sobre mí.

14). Significado y finalidad de esta parte 165. Se configuran así los rasgos de una pedagogía de la fe. si se considera la condición inicial de la fe. Esta es la misión que la Iglesia lleva a cabo desde hace dos mil años. se abre el camino a la iniciación de catecúmenos y neófitos. urgida continuamente por el Espíritu de Pentecostés para llegar con el Evangelio «a los griegos y a los bárbaros. Si se considera la evolución física y psíquica de los catequizandos." 92 . Corresponderá a las Iglesias particulares. con palabras y con hechos. Lc 24. corrigiendo y animando. . en la que se conjugan estrechamente la apertura universal de la catequesis y su ejemplar encarnación en el mundo de los destinatarios. se habla de catequesis de profundización o de fundamentación para quienes todavía necesitan orientaciones esenciales. La necesaria atención a las distintas y variadas situaciones de las personas (Cf Exposición introductoria.catequesis para quienes viven en situaciones especiales (capítulo 3). si se atiende al desarrollo de la fe de los bautizados. (Cf Mc 16. No pudiendo tratar de forma detallada cada uno de los tipos posibles de catequesis.8).muestra disponible a cada persona y se interesa por las necesidades de cada uno: las del alma y las del cuerpo. (Cf DCG (1971) 77. en sus directorios catequéticos nacionales y regionales. se trata de la catequesis por edades. a predicar el Evangelio a toda criatura. 166.. «hasta el fin del mundo» (Mt 28.aspectos generales de la adaptación de la catequesis (capítulo 1). «hasta los confines de la tierra» (Hch 1. a los sabios y a los ignorantes» (Rm 1.) impulsa a la catequesis a recorrer múltiples caminos para salir a su encuentro y adaptar el mensaje cristiano y la pedagogía de la fe a sus diversas necesidades. .15.20). Si se tiene en cuenta.. .catequesis según contextos (capítulos 4 y 5). Se aborda también en términos operativos el problema de la inculturación.) a «todas las gentes» (Mt 28.47). Jesús concluye su vida terrena invitando a sus discípulos a hacer lo mismo. se consideran en esta parte sólo algunos aspectos relevantes para cualquier situación: . 164. en referencia a los contenidos de la fe.catequesis por edades (capítulo 2). y para siempre. dar normas específicas y precisas según las condiciones y necesidades concretas de cada lugar. en cambio. a las personas y al contexto cultural. se presenta una catequesis según categorías. los contextos socioculturales.) Así.19. sanando y perdonando. con una inmensa variedad de modalidades de anuncio y catequesis.

culturales y religiosos. sino para cultivarlas en la esperanza. Este criterio ha de inspirar todas las iniciativas particulares. dependen esencialmente de la catequesis». 93 . sin embargo. CEC 24.) Tal acomodación se entiende como acción exquisitamente maternal de la Iglesia. La «predicación acomodada de la Palabra revelada debe mantenerse como ley de toda evangelización».) enraizado en una situación dada e influido por unas determinadas condiciones psicológicos. histórico».) 167. En este sentido hay que recordar. (CT 13. la catequesis recibe legitimidad y fuerza de la vida de la Iglesia. Si. corresponde a una exigencia pedagógica elemental de una sana comunicación humana.Cap. De este modo el Evangelio se transmite de modo auténtico y significativo. (Cf RH 13-14. I. por lo mismo. Va al encuentro de cada una de ellas. (Cf DCG (1971) 75. como alimento saludable y a la vez adecuado. tiene en cuenta seriamente la variedad de situaciones y culturas y mantiene la comunión de tantas personas en la única Palabra que salva. y a su servicio han de ponerse la creatividad y originalidad del catequista. (RH 13. consciente y corresponsablemente y no como simple receptor silencioso y pasivo. segundo el sentido de atención a los contextos culturales. su correspondencia con el designio de Dios. la necesaria adaptación del Evangelio afecta y atañe también a la comunidad como tal.) 168 La atención a cada una de las personas no debe hacer olvidar. Por ello. los dos términos de adaptación e inculturación. EN 63. En esta Cuarta Parte se usan. Todo bautizado. La adaptación al destinatario: aspectos generales Necesidad y derecho de todo creyente a ser catequizado (EN 49-50. 35s. CT 14. porque los emplea el Magisterio y por utilidad práctica. sociales.) Necesidad y derecho de la comunidad (Cf DCG (1971) 21.) Por tanto. que ve a las personas como «campo de Dios» (1 Co 3. cf EN 31. la Iglesia tiene el deber primario de darle respuesta de forma conveniente y satisfactoria. por estar llamado por Dios a la madurez de la fe. tiene necesidad y.) El contenido de la catequesis: como un alimento sano y adecuado 169. dando preferentemente al primero el sentido de atención a las personas y al Esta norma tiene su intrínseca motivación teológica en el misterio de la encarnación. derecho a una catequesis adecuada. que el destinatario del Evangelio es «el hombre concreto. que la catequesis tiene como destinatario a la comunidad cristiana en cuanto tal y a cada uno de sus miembros en particular.) En el proceso de la catequesis. (Cf GS 44. en realidad. (GS 44.9). CT 31. es también verdad que «el crecimiento interior de la Iglesia. no para condenarlas. ante todo. CEC 24-25. sea consciente o no de ello. el destinatario ha de tener la posibilidad de manifestarse activa. y refleja la práctica de la Iglesia a lo largo de los siglos.

a su luz. La adaptación se realiza de acuerdo con las diversas circunstancias en que se transmite la Palabra de Dios. La catequesis según las diferentes edades es una exigencia esencial para la comunidad cristiana. (Cf RM 33. cada etapa de la vida está expuesta al desafío de la descristianización y. Existen. procurando de modo particular que la catequesis de infancia encuentre armónico complemento en las etapas posteriores. de edades. por otra.) Esto determina un proceso de adaptación que será tanto más pertinente cuanto más se tengan en cuenta los interrogantes. de la vida espiritual. II. conforme a la visión que de ella tiene la Iglesia. la fe está presente en el desarrollo de la persona. (RH 14. 94 . sino que tiene presente también el mundo interior de las personas. la catequesis no se queda sólo en la consideración de los elementos exteriores de una situación concreta. Asimismo habrá que procurar que se integren con acierto las diversas etapas del camino de la fe. que vienen pedidas por las necesidades y capacidades de los catequizandos. sobre todo.) Responde a «las exigencias que dimanan de las diferentes culturas. orientar la catequesis de las otras etapas de la vida. con pleno derecho catequesis diversificadas y complementarias por edades. debe construirse con las tareas siempre nuevas de la vocación cristiana. en efecto. de situaciones sociales y eclesiales de aquéllos a quienes se dirige la catequesis». (Cf CT 45. pues. que entran en juego sirviéndose también de las aportaciones actuales de las ciencias humanas y pedagógicas en lo que conciernen a cada una de las edades. «camino primero y fundamental de la Iglesia».) A ellas deberá prestarse una atenta consideración. También. es pedagógicamente eficaz hacer referencia a la catequesis de adultos y.) Por esto es indispensable tener en cuenta todos los aspectos tanto los antropológicoevolutivos como los teológico-pastorales. Por una parte. (CEC 24. la adaptación ha de tener siempre presente a la persona en su totalidad y en su unidad esencial. Por eso. en la diversidad de situaciones. Se ha de recordar también que.La adaptación tiene en cuenta las diversas circunstancias 170. la verdad sobre el ser humano. las aspiraciones y las necesidades de la persona en su mundo interior. La catequesis por edades Observaciones generales 171. Cap. por la misma razón.

) tanto más cuando estas personas están llamadas a desempeñar responsabilidades sociales de diverso género y están sometidas a cambios y crisis a veces muy profundos.Aquí se indicarán sólo algunos elementos generales y a modo de ejemplo.) 19. CT 43-44. en sentido propio. para que adquiera esa sabiduría cristiana que da sentido. los condicionamientos y los desafíos que tales adultos encuentran.) 173. (Cf COINCAT 10-18. desarrollada y protegida. COINCAT 10-18. COINCAT 20-25. (Cf 1Co 13. CT 19.adultos no bautizados. determinar algunas constantes en la exposición. . La catequesis de adultos en la comunidad cristiana. que viven con coherencia su opción de fe y desean sinceramente profundizar en ella. La catequesis de adultos debe identificar claramente los rasgos propios del cristiano adulto en la fe. CT 43. como también la atención a quienes ejercen las responsabilidades de la catequesis de adultos en la comunidad. (Cf CT También debe hacerse mención de aquellos adultos que provienen de confesiones cristianas no en plena comunión con la Iglesia católica. un verdadero catecumenado. (Cf COINCAT 33-84. establecer las indicaciones metodológicas más eficaces. (Cf CT 44. Merece atención especial la figura y la identidad del catequista de adultos y su formación.) . que necesitan. 33-84. Por esta razón.11.) 172. La transmisión del mensaje de la fe a los adultos ha de tener muy en cuenta las experiencias vividas. social y espiritual. COINCAT. unidad y esperanza a las múltiples experiencias de su vida personal.) Los adultos a los que se dirige la catequesis (Cf DCG (1971) 20.) En consecuencia cabe distinguir entre: . dejando especificaciones ulteriores a los Directorios de catequesis de las Iglesias particulares y de las Conferencias Episcopales. Ef 4. LA CATEQUESIS DE LOS ADULTOS (Cf DCG (1971) 20. traducir estos rasgos en objetivos y contenidos. o que se han alejado de la fe. y escoger formas y modelos. 26-30. hasta el punto de que han de ser considerados «cuasicatemúmenos».13. o que no han culminado realmente la iniciación cristiana. La catequesis de adultos se dirige a personas que tienen el derecho y el deber de hacer madurar el germen de la fe que Dios les ha dado.) 95 .adultos bautizados que no recibieron una catequesis adecuada.adultos creyentes. Elementos y criterios propios de la catequesis de adultos (Cf DCG (1971) 92-94. 1990. así como sus múltiples interrogantes y necesidades respecto a la fe. 92-97. 44. la fe del adulto tiene que ser constantemente iluminada.

o las relacionadas con las cuestiones sociales. y a asumir los comportamientos adecuados.Educar para juzgar con objetividad los cambios socio-culturales de nuestra sociedad a la luz de la fe. Para que la catequesis de adultos pueda responder a las necesidades más profundas de nuestro tiempo. para que sea lugar de acogida y ayuda de los adultos. . la doctrina social de la Iglesia es parte integrante de la formación de los adultos. es decir. iluminando con su luz las dificultades. Entre los criterios que aseguran de modo eficaz una catequesis de adultos.) . la dirección espiritual. recíprocas implicaciones y. mostrando las implicaciones y exigencias morales y espirituales del mensaje. ChL 23.la atención por despertar el interés de la comunidad. . que por el Bautismo tienen la misión de «buscar el Reino de Dios ocupándose de las realidades temporales y ordenándolas según Dios».la atención a la condición laical de los adultos. (Cf DCG (1971) 97. autenticidad y sistematicidad. obscuridades. (Cf ChL 57-59. . la debida interacción.. prejuicios y objeciones hoy presentes. de acuerdo con la comprensión que de ella tiene la Iglesia. como hombres y como mujeres. teniendo en cuenta por tanto sus problemas y experiencias. con pleno respeto a las diferencias.los Catecismos de adultos de cada Iglesia particular.) . introduciendo a la lectura creyente de la Sagrada Escritura y a la práctica de la oración.Promover la formación y la maduración de la vida en el Espíritu de Cristo Resucitado. por consiguiente.) y asimismo que están llamados a la santidad. con medios adecuados como son la pedagogía sacramental. De este modo el pueblo cristiano es ayudado a discernir los valores auténticos. o las que se refieren a la educación de las nuevas generaciones.la atención a un proyecto orgánico de pastoral de los adultos en el que la catequesis se integra con la formación litúrgica y con el servicio de la caridad. A este fin.Esclarecer las relaciones existentes entre acción temporal y acción eclesial. manifestando las mutuas distinciones. aquellas cuestiones que se plantean los hombres de nuestro tiempo.la atención a los destinatarios en cuanto adultos.174.Dar respuesta a los interrogantes religiosos y morales de hoy. sus capacidades espirituales y culturales.. los riesgos de nuestra civilización. poniendo en un primer plano el anuncio de la salvación.) Cometidos generales y particulares de la catequesis de adultos 175. falsas interpretaciones. debe proponer la fe cristiana en su integridad. 96 . auténtica y eficaz. . (LG 31. hay que recordar: (Cf COINCAT 26-30. cf EN 70. como por ejemplo a propósito de la moral pública e individual. los retiros. El Catecismo de la Iglesia Católica presta un servicio fundamental a la catequesis de adultos y -en relación a él. . Más en particular tareas de la catequesis de adultos son: .

De este modo podrá también superar los riesgos de la masificación y del anonimato. Se ha de ayudar al adulto a descubrir. . particularmente frecuentes en algunas sociedades de hoy.. y que el Evangelio es siempre actual y oportuno. 2. Es.Formar para asumir responsabilidades en la misión de la Iglesia y para saber dar testimonio cristiano en la sociedad. el servicio militar. necesario promover eficazmente una pastoral del pensamiento y de la cultura cristiana. Esto permitirá superar ciertas formas de integrismo y de fundamentalismo. están conforme a las exigencias de la razón humana. tanto en la comunidad eclesial como en la comunidad humana. . . . 97 .. sobre todo con ocasión de vacaciones y viajes de turismo. etc. como también de interpretaciones arbitrarias y subjetivas. el bautismo de los hijos y los otros sacramentos de la iniciación cristiana. la emigración.la catequesis al pueblo de Dios en las formas tradicionales debidamente adaptadas. en los momentos críticos del crecimiento de los jóvenes. pero también confusión y pérdida de orientación.) 176 Hay situaciones y circunstancias que exigen particulares formas de catequesis: .. en la enfermedad. por lo que se necesita la luz y la ayuda de la Palabra de Dios. .Desarrollar los fundamentos racionales de la fe. Son circunstancias en las que las personas se sienten más movidos que nunca a preguntarse por el verdadero sentido de la vida. o en la forma extraordinaria de las misiones populares. La catequesis debe demostrar que la recta inteligencia de la fe y de las verdades que hay que creer. cap. DCG (1971) 96.la catequesis que hay que realizar con ocasión de los principales acontecimientos de la vida. valorar y vivir todo lo que ha recibido de la naturaleza y de la gracia. a lo largo del año litúrgico.la catequesis en ocasión de situaciones particulares. pues.la catequesis referida al uso cristiano del tiempo libre. . Son cambios que pueden generar enriquecimientos interiores.la catequesis de la iniciación cristiana o el catecumenado de adultos que es regulado expresamente por el Ritual de Iniciación Cristiana de Adultos.la catequesis que hay que hacer con ocasión de acontecimientos particulares que afectan a la vida de la Iglesia y de la sociedad. como son el matrimonio. . que llevan a la pérdida de identidad y a la desconfianza en las propias posibilidades.la catequesis perfectiva dirigida a quienes tienen una tarea de formación en la comunidad: los catequistas y todos los que están comprometidos en el apostolado de los laicos. como la entrada en el mundo del trabajo. Formas particulares de la catequesis de adultos (Cf Primera Parte.

Características de esta catequesis (Cf DCG (1971) 78-79.De acuerdo con una tradición ya consolidada. La catequesis de los pequeños está necesariamente ligada a su situación y condición de vida y es fruto de la intervención de distintos educadores. por tener la gracia de una vida que comienza. en la que tiene lugar la iniciación cristiana comenzada con el Bautismo. y por eso hay que considerarlas como un momento decisivo para el futuro de la fe.) 178. (Cf Mc 10.La infancia y la niñez. se inicia la primera formación orgánica de la fe del niño y su incorporación en la vida de la Iglesia.. como el sentido de la confianza.Por eso el proceso catequético en el tiempo de la infancia será eminentemente educativo.) . entre sí complementarios. de la gozosa participación. del don de sí. orgánicos y permanentes de catequesis que toda comunidad eclesial debe garantizar. LA CATEQUESIS DE LA INFANCIA Y DE LA NIÑEZ (Cf DCG (1971) 78-81. quienes les han dado la vida. hijo de Dios por el don del Bautismo. de la gratuidad. (Cf CT 37.) Por diversas razones.. comprendidas y tratadas ambas según sus rasgos peculiares. ChL 47. Con la recepción de los sacramentos. (Cf ChL 47. atento a desarrollar las capacidades y aptitudes humanas.) 177. de la invocación. que nunca debe faltar a los niños cristianos.) Situación e importancia de la infancia y de la niñez (Cf DCG (1971) 78-79. también está necesitado de la catequesis. base antropológica de la vida de fe. Se pueden indicar algunas características de especial importancia de valor universal: . En efecto.Estas y otras formas particulares de catequesis no disminuyen en manera alguna la necesidad de instituir para todos los adultos procesos sistemáticos. CT 37. El niño. tienen el deber de seguir alimentándola continuamente. es en esta etapa.) y al mismo tiempo grandes necesidades a las que hacer frente. es considerado por Cristo miembro privilegiado del Reino de Dios. «de la cual brotan admirables posibilidades para la edificación de la Iglesia y humanización de la sociedad». el niño necesita pleno respeto y ayuda para su crecimiento humano y espiritual. enriqueciéndola con el don del Bautismo. Esta etapa de la vida. . tal vez más que en otro tiempo. representan el tiempo de la llamada primera socialización y de la educación humana y cristiana en la familia. La educación a la oración y la iniciación a la Sagrada Escritura son 98 . a los ojos de la fe y de la misma razón. hoy. en la escuela y en la comunidad cristiana.14. en la que tradicionalmente se distingue la primera infancia o edad preescolar de la niñez. de ordinario. se caracteriza. CT 36-37.

aspectos centrales de la formación cristiana de los pequeños. (Cf SAGRADA CONGREGACIÓN PARA EL CULTO DIVINO, Directorio para la misa con niños (1de noviembre de 1973): AAS 66 (1974), pp. 30-46.) - Finalmente, hay que tener en cuenta la importancia de dos ámbitos educativos: la familia y la escuela. La catequesis familiar es, en cierto modo, insustituible, sobre todo por el ambiente positivo y acogedor, por el atrayente ejemplo de los adultos, por la primera y explícita sensibilización de la fe y por la práctica de la misma. 179. El ingreso en la escuela significa para el niño entrar a formar parte de una sociedad más amplia que la familia, con la posibilidad de desarrollar mucho más sus capacidades intelectuales, afectivas, y de comportamiento. En la escuela misma, frecuentemente, se imparte una específica enseñanza religiosa. Todo esto requiere que la catequesis y los catequistas lleven a cabo una colaboración constante con los padres y también con los maestros, de acuerdo con las posibilidades de cada lugar. (Cf DCG (1971) 79.) Recuerden los pastores que, cuando ayudan a padres y educadores a cumplir bien su misión, se está edificando la Iglesia. Este trabajo, por otra parte, ofrece una gran oportunidad para la catequesis de adultos. (Cf DCG (197l) 78. 79.) Niños sin apoyo religioso familiar o que no frecuentan la escuela
(Cf DCG (1971) 80-81; CT 42.)

180. Existen también, y en no pequeña medida, niños con graves carencias, en la medida en que les falta un apoyo religioso familiar adecuado, o por no tener una verdadera familia, o por no frecuentar la escuela, o por condiciones de inestabilidad social o de inadaptación, o por otras causas ambientales. Muchos no están siquiera bautizados; otros no realizan el camino de iniciación. Corresponde a la comunidad cristiana suplir, con generosidad, competencia y de modo realista estas carencias, tratando de dialogar con las familias, proponiendo formas apropiadas de educación escolar y llevando a cabo una catequesis proporcionada a las posibilidades y necesidades concretas de esos niños. LA CATEQUESIS DE LOS JÓVENES
(Cf DCG (1971) 82-91; EN 72; CT 38-42.)

Preadolescencia, adolescencia y juventud
(Cf DCG (1971) 83.)

181. En términos generales, se ha de observar que la crisis espiritual y cultural, que está afectando al mundo, (Cf Exposición introductoria, 23-24.) tiene en las generaciones jóvenes sus primeras víctimas. También es verdad que el esfuerzo por construir una sociedad mejor encuentra en los jóvenes sus mejores esperanzas. Esto debe estimular cada vez más a la Iglesia a realizar con decisión y creatividad el anuncio del Evangelio al mundo juvenil. A ese respecto, la experiencia muestra que es útil para la catequesis distinguir en esas edades entre preadolescencia, adolescencia y juventud, sirviéndose oportunamente de los resultados de la investigación científica y de las condiciones de vida en los distintos países. 99

En las regiones, consideradas como desarrolladas, se plantea de modo especial el problema de la preadolescencia: no se tienen en cuenta suficientemente las dificultades, necesidades y capacidades humanas y espirituales de los preadolescentes, hasta el punto de poder afirmar en relación a ella que es una etapa ignorada. Actualmente, con frecuencia los catequizandos de esta edad, al recibir el sacramento de la Confirmación, concluyen también el proceso de iniciación sacramental, pero a la vez tiene lugar su alejamiento casi total de la práctica de la fe. Es necesario tomar en cuenta con seriedad este hecho y llevar a cabo una atención pastoral específica, utilizando los medios formativos que proporciona el propio camino de iniciación cristiana. Respecto a las otras dos categorías, es necesario distinguir la adolescencia de la juventud, aun sabiendo la dificultad de definir de modo claro su significado. De modo global, hablamos aquí de aquella etapa de la vida que precede a la asunción de las responsabilidades propias del adulto. También la catequesis de jóvenes ha de ser revisada y potenciada profundamente. La importancia de la juventud para la sociedad y para la Iglesia
(Cf DCG (1971) 82; EN 72; MDP 3; CT 38-39; ChL 46; TMA 58.)

182. La Iglesia, que ve a los jóvenes como «la esperanza», los contempla hoy como «un gran desafío para el futuro de la Iglesia». (GE 2; ChL 46.) El rápido y tumultuoso cambio cultural y social, el crecimiento numérico de jóvenes, el alargamiento de la etapa de la juventud antes de entrar a tomar parte en las responsabilidades de los adultos, la falta de trabajo y en ciertos países las condiciones permanentes de subdesarrollo, las presiones de la sociedad de consumo..., todo ayuda a perfilar el mundo de los jóvenes como el tiempo de espera, a veces de desencanto y de insatisfacción, incluso de angustia y de marginación. El alejamiento de la Iglesia, o al menos la desconfianza hacia ella, está presente en muchos como actitud de fondo. A la vez, en los jóvenes se refleja a menudo la falta de apoyo espiritual y moral de las familias y la precariedad de la catequesis recibida. Por otro lado, en numerosos jóvenes se descubre una fuerte e impetuosa tendencia a la búsqueda de sentido de la vida, a la solidaridad, al compromiso social, e incluso a la misma experiencia religiosa... 183. De aquí se desprenden algunas consecuencias para la catequesis. Ante todo, el servicio de la fe tiene que estar atento a las luces y las sombras de la condición de la vida de los jóvenes, tal como se dan en las distintas regiones y ambientes. La propuesta explícita de Cristo al joven del Evangelio (Cf Mt 19, 16-22; JUAN PABLO II, Carta apostólica A los jóvenes del mundo, (Parati semper) (31de marzo de 1985): AAS 77 (1985), pp. 579-628.) es el corazón de la catequesis; propuesta dirigida a todos los jóvenes y a su medida, en la comprensión atenta de sus problemas. En el Evangelio, los jóvenes aparecen de hecho como interlocutores directos de Jesucristo que les revela su «singular riqueza», y que a la vez les 100

compromete en un proyecto de crecimiento personal y comunitario de valor decisivo para la sociedad y la Iglesia. (Cf JUAN PABLO II, A los jóvenes del mundo, cit. n. 3.) Por eso no debe verse a los jóvenes sólo como objeto de la catequesis, sino como «sujetos activos, protagonistas de la evangelización y artífices de la renovación social». (ChL 46; cf DCG
(1971) 89.)

Características de la catequesis para jóvenes
(Cf DCG (1971) 84-89; CT 38-40.)

184. Por la amplitud de la tarea, corresponde ciertamente a los Directorios catequéticos de las Iglesias particulares y de las Conferencias Episcopales nacionales y regionales especificar, teniendo en cuenta las circunstancias, lo que conviene en cada lugar. Sin embargo, cabe indicar unas líneas generales comunes: - Se ha de tener presente las diferentes situaciones religiosas: jóvenes no bautizados; jóvenes bautizados que no han realizado el proceso catequético ni completado la iniciación cristiana; jóvenes que atraviesan crisis de fe a veces graves; otros con posibilidades de hacer una opción de fe o que la han hecho y esperan ser ayudados. - No se puede olvidar que resulta provechosa aquella catequesis que se puede llevar a cabo al interior de una pastoral más amplia de preadolescentes, adolescentes y jóvenes orientada al conjunto de problemas que afectan a sus vidas. A este fin la catequesis debe integrar aspectos tales como el análisis de la situación, la atención a las ciencias humanas y de la educación y la colaboración de los laicos y de los mismos jóvenes. - Y son mediaciones útiles para una catequesis eficaz: Una acción de grupo bien orientada, una pertenencia a asociaciones juveniles de carácter educativo, (Cf DCG (1971) 87.) y un acompañamiento personal del joven, en el que destaca la dirección espiritual. 185. Entre las diversas formas de catequesis de jóvenes, hay que prever, teniendo en cuenta las situaciones, un catecumenado juvenil en edad escolar; una catequesis que complete y culmine la iniciación cristiana; una catequesis sobre cuestiones específicas; así como encuentros más o menos ocasionales e informales. En general se ha de proponer a los jóvenes una catequesis con itinerarios nuevos, abiertos a la sensibilidad y a los problemas de esta edad, que son de orden teológico, ético, histórico, social... En particular, deben ocupar un puesto adecuado, la educación para la verdad y la libertad según el Evangelio, la formación de la conciencia, la educación para el amor, el planteamiento vocacional, el compromiso cristiano en la sociedad y la responsabilidad misionera en el mundo (Otros temas significativos: relación entre fe y razón; la existencia y el sentido de relieve, que la evangelización contemporánea de los jóvenes debe adoptar con frecuencia un carácter misionero más que el estrictamente catecumenal. En realidad, la situación exige a menudo que la acción apostólica con los jóvenes sea de índole humanizadora y misionera, 101
Dios; el problema del mal; la persona de Cristo; la Iglesia, el orden ético en relación con la subjetividad personal; el encuentro de hombre y mujer; la doctrina social de la Iglesia…) Con todo hay que poner de

como primer paso necesario para que maduren unas disposiciones más favorables a la acción estrictamente catequética. vocabulario. el valor de la Palabra..) La tercera edad. El número creciente de personas ancianas representa en diversos países del mundo una nueva y específica tarea pastoral de la Iglesia. el mensaje de Jesucristo». sabiendo traducir a su lenguaje «con paciencia y buen sentido.) entre los jóvenes y la Iglesia (catequesis y catequistas). sin embargo. ChL 48. mejor que ninguna otra cosa. muchas veces en la realidad. Catequesis de la plenitud y de la esperanza 187. El anciano puede haber llegado a esta edad con una fe sólida y rica: entonces la catequesis ayudará a seguir recorriendo el camino en actitud de acción de gracias y de espera confiada. La catequesis de los ancianos debe estar atenta a los aspectos particulares de su situación de fe. 102 . a veces considerados como objeto pasivo. de paz interior. sin traicionarlo. más o menos molesto. gustos. es necesario. la condición del anciano reclama una catequesis de la esperanza que proviene de la certeza del encuentro definitivo con Dios. Por lo que es deseable que los ancianos participen plenamente en el itinerario catequético de la comunidad. en particular. a las que hay que dedicarles también el cuidado de una catequesis adecuada. estilo. verlas a la luz de la fe. La familia cumple una función primaria.) CATEQUESIS DE LOS ANCIANOS (Cf DCG (1971) 95. En cualquier caso. la situación de soledad y el riesgo de marginación. Vale la pena por eso insistir en la necesidad de una adaptación de la catequesis a los jóvenes. Las personas de esta edad. sensibilidad. Tienen a ella el mismo derecho y deber que los demás cristianos. sociales. don de Dios a la Iglesia 186. a veces el anciano llega a su edad con profundas heridas en el alma y en el cuerpo: la catequesis le ayudará a vivir su situación en actitud de invocación.. de perdón. será oportuno intensificar la acción precatecumenal al interior de procesos educativos globales. como un don de Dios a la Iglesia y a la sociedad. porque en ella el anuncio de la fe puede darse en un clima de acogida y de amor que confirman. familiares. la catequesis de los ancianos ha de asociar al contenido de la fe la presencia cordial del catequista y de la comunidad creyente. Una de las dificultades mayores a las que hay que enfrentarte y dar respuesta se refiere a la diferencia de lenguaje (mentalidad. Se ha de tener en cuenta la diversidad de situaciones personales. En todo caso. (CT 40. otros viven una fe más o menos oscurecida y una débil práctica cristiana: entonces la catequesis aportará una luz y experiencia religiosa nuevas. Por tanto.

ayudándola también a asumir funciones catequéticas en relación con el mundo de los pequeños para quienes. La Biblia presenta al anciano creyente como el símbolo de la persona rica en sabiduría y temor de Dios. lo que en cierto modo lo convierte en «catequista» natural de la comunidad. por limitada que sea. como el depositario de una intensa experiencia de vida. III. La catequesis valora esta gracia. Para que eso no ocurra. y. tiene en cuenta las aportaciones de las ciencias pedagógicas y ha de llevarse a cabo en el contexto de una educación global de la persona. El es de hecho testigo de la tradición de fe. a menudo. a causa de una mayor conciencia social y eclesial. exigen de parte de los catequistas una preparación específica. y si no están bautizados. que corresponde ante todo a la familia. como llamados a la salvación. requiere itinerarios adecuados y personalizados. CT 41) 189.Es siempre beneficioso para él y enriquecedor para la comunidad el hecho de que el anciano creyente de testimonio de una fe que resplandece aún más a medida que se va acercando al gran momento del encuentro con el Señor. 103 . sufren alguna deficiencia física o mental u otra forma de privación. se ha conseguido que la familia y otros ámbitos educativos puedan ofrecer hoy a estas personas una catequesis apropiada. y hacen que su servicio sea aún más meritorio. es capaz de crecer en santidad. maestro de vida y ejemplo de caridad. La educación de la fe. mentalidades y ambientes La catequesis de discapacitados e inadaptados (Cf DCG (1971) 91. Sabiduría y diálogo (Cf ChL 48.) 188. El amor del Padre hacia sus hijos más débiles y la continua presencia de Jesús con su Espíritu dan fe de que toda persona. a la que por otra parte tienen derecho como bautizados. ayudando a la persona anciana a descubrir de nuevo las ricas posibilidades que tiene dentro de sí. Por otra parte. y en relación con los jóvenes y los adultos. Actualmente. son abuelos queridos y estimados. en consecuencia. y también debido a los innegables progresos de la pedagogía especial. Catequesis para situaciones especiales. De este modo se favorece un rico diálogo entre generaciones dentro de la familia y de la comunidad." Cap. particularmente entre los más pequeños. es necesario que la comunidad se interese y se comprometa de modo permanente con esta tarea. Toda comunidad cristiana considera como predilectos del Señor a aquellos que. se debe evitar el riesgo de que esta catequesis tan especializada acabe situándose al margen de la pastoral comunitaria. Las características peculiares de esta catequesis.

que exigen formas diferenciadas de catequesis. requieren itinerarios especiales. las personas sin hogar. Todos estos sectores necesitan lenguaje adaptado a los destinatarios. En la misma perspectiva hay que considerar la catequesis para personas que viven. La catequesis se encuentra hoy ante personas que.. los nómadas. de los hombres de ciencia. captar las necesidades y demandas de cada persona. 104 . por su profesión específica y.. o ya sumidos en la marginación. de sentido de la solidaridad. La educación de la fe hoy ha de tener muy en consideración los ambientes o contextos de vida. Tal es el caso de la catequesis del mundo obrero. en situación marginada. el rural y el urbano. Es sumamente conveniente que existan estos itinerarios dentro del servicio catequético de la comunidad cristiana. conviene recordar dos ambientes de la mayor importancia. porque es en ellos donde cada persona vive su existencia. los tóxico-dependientes. La catequesis en el medio rural ha de reflejar las necesidades del mismo ámbito.) La catequesis según ambientes 192. recurriendo a menudo a formas de catequesis indirectas y ocasionales. de ellos recibe gran influencia y en ellos a su vez ejerce la suya. necesidades que con frecuencia están unidas a la pobreza y a la miseria. proceder con confianza y realismo. La catequesis en el medio urbano ha de tener en cuenta una amplia variedad de situaciones.. En general y a modo de ejemplo. de la juventud universitaria. de sugestivas llamadas a la evasión y al desinterés. los encarcelados y los prisioneros. manteniendo una plena fidelidad al mensaje que se quiere transmitir. de los artistas. que van desde las de bienestar a las de pobreza y marginación. valorar los encuentros personales. La catequesis para grupos diferenciados 191. Signos permanentes de la vitalidad de la catequesis son la capacidad para distinguir la diversidad de las situaciones. los enfermos crónicos. La garantía de que se actúa acertadamente cuando se catequiza en estos ámbitos no fáciles nos viene de la palabra solemne de Jesús. de las profesiones liberales. pero también el ambiente rural es rico en experiencias de sencillez. El ritmo propio de vida de la ciudad es a menudo fuente de estrés. de gran movilidad. los exilados. de confianza en la vida. y en ellos desarrolla sus propias responsabilidades. o próximas a ella. de fe en Dios y fidelidad a las tradiciones religiosas. quien reconoce como hecho a Sí mismo el bien que se hace a «estos pequeños hermanos».. como son los emigrantes.La catequesis de los marginados 190. donde es frecuente la situación de anonimato y de soledad. y a veces a miedos y supersticiones. (Cf CT 59. La comunidad debe apoyar fraternalmente a los catequistas dedicados a este servicio. dedicándoles una atención generosa y paciente. más ampliamente por su situación cultural.

como dimensión vital de la realidad católica. Esta piedad popular «refleja una sed de Dios que solamente los pobres y sencillos pueden conocer.) 193. si no se la alimenta y sostiene constantemente. 23-24. (Cf DCG (1971) 6. cuando se trata de manifestar la fe. la providencia. recurriendo a menudo a sucedáneos pseudoreligiosos. (Cf Exposición introductoria.) La catequesis en relación a la religiosidad popular 195. los capacita para dar razón de la esperanza que hay en ellos. En las comunidades cristianas existen. CT 54. sometida a prueba y amenazada. Les vuelve a proponer los elementos fundamentales de la fe. terminando por vivir como si Dios no existiera. «una catequesis llena de savia evangélica y con un lenguaje adaptado a los tiempos y a las personas». en muchas personas se da hoy con fuerza la búsqueda de certezas y de valores. cargadas de fervor y de pureza de intenciones a veces conmovedoras.15. MPD 15. (Cf 1 P 3. Engendra actitudes interiores que raramente pueden observarse en el mismo grado en quienes no poseen esa religiosidad: paciencia. Catequesis según el contexto socio-religioso La catequesis en una situación de pluralismo y de complejidad (Cf EN 51-56. Se hace indispensable una catequesis evangelizadora. los impulsa a una conversión auténtica. 105 . y esto les lleva a abandonar una práctica religiosa regular. creando instrumentos y materiales. Ante estas complejas situaciones. Su fe. (EN 54. el diálogo y el anuncio. pero a la vez existen no pocas formas falsas de religiosidad y de adhesión incierta a la fe. sin saber hacer frente a tales situaciones. la presencia amorosa y constante. pero también formas vivas de pluralismo cultural y religioso. expresiones particulares de búsqueda de Dios y de vida religiosa.Para cada uno de estos ambientes habrá que pensar en un servicio específico de educación de la fe. Hace capaz de generosidad y sacrificio hasta el heroísmo. que bien cabe llamar «piedad popular». Muchas comunidades e individuos están llamados a vivir hoy en un mundo pluralista y secularizado. y usando de los recursos que proporcionan los medios de comunicación…" Cap. aceptación de los demás.) los fortalece en su vocación misionera con el testimonio. algunos cristianos pueden encontrarse confusos y desorientados. es decir.) Ésta tiene por objetivo educar a los cristianos en el sentido de su identidad de bautizados. IV. sentido de la cruz en la vida cotidiana.) en el que se dan formas de incredulidad e indiferencia religiosa. desapego. ni discernir los mensajes que transmiten. de creyentes y de miembros de la Iglesia. estimulando a catequistas preparados. abiertos y en diálogo con el mundo. Comporta un hondo sentido de los atributos profundos de Dios: la paternidad. 194. los ayuda a profundizar en la verdad y el valor del mensaje cristiano ante las objeciones teóricas y prácticas. los anima a discernir y a vivir el Evangelio en lo cotidiano. EN 48. corre el riesgo de apagarse y morir.

1107.(EN 48. determinadas actividades de colaboración en el campo de enseñanza religiosa. También la veneración de los fieles a la Madre de Dios ha asumido formas múltiples. a vivir en contacto con hermanos y hermanas de otras confesiones. Exho. un verdadero encuentro con Dios en Jesucristo». MPD 15. pp. la catequesis está llamada a asumir siempre y en todas partes una «dimensión ecuménica». 134-136. n. de superstición. litúrgico. asumiendo tal riqueza religiosa. apos. una catequesis que. Carta encíclica Ut unum sint (25 de mayo de 1995) 18: AAS 87 (1995). al mismo tiempo.141. 932. en particular mediante el amor a la Sagrada Escritura. PONTIFICIO CONSEJO PARA LA PROMOCIÓN DE LA UNIDAD DE LOS CRISTIANOS. participando en el diálogo ecuménico y en las iniciativas destinadas a realizar la unidad de los cristianos. cultivando la propia identidad católica en el respeto a la fe de los demás.. que es su fundamento. 190. pp. los Obispos pueden juzgar oportunas. una catequesis específicamente católica. 198. esta religiosidad popular puede ser cada vez más. JUAN PABLO II. se muestran necesitadas de una catequesis renovada que permita que los elementos caducos sean sustituidos.c. como en la creación de nuevas prácticas. «Bien orientada. Directorio para la aplicación de los principios y de las normas sobre el ecumenismo (25 de marzo de 1993) 61: AAS 85 (1993). la catequesis ha de poner de manifiesto la unidad de fe que existe entre los cristianos y. según las circunstancias de lugar y de tiempo. En cualquier caso debe asegurarse a los católicos. Por ello.25. sea capaz de percibir sus dimensiones interiores y sus valores innegables. Se requiere. cuyo depósito custodia la Iglesia Católica. Además. por otras vías y con el máximo cuidado. habrá que tener presentes las orientaciones eclesiales de tipo bíblico. (Cf PABLO VI. p. EN 54. pues.devoción». (Cf UR 11.(CT 32. Las formas en las que esta piedad mariana se ha expresado. para nuestras masas populares. que se subrayen los valores perennes y que se incorporen aquellos datos doctrinales que son fruto de la reflexión teológica y son enseñados por el Magisterio de la Iglesia. y hasta necesarias. (Cf CT 33. de sincretismo y de ignorancia religiosa. TMA 34. es movida por el Espíritu Santo a reconocer su vocación ecuménica en la situación concreta en que se encuentra. (Cf Directorio para el ecumenismo. la diversa sensibilidad de los pueblos y sus diferentes tradiciones culturales.29: AAS 66 (1974). jóvenes y adultos. Marialis cultus (2 de febrero de 1974) 24. explicar las divisiones que aún perduran y los pasos a dar para superarlas. en el discernimiento sobre los ejercicios de piedad mariana.) Ésta se lleva a cabo. 1063-1064. CT 32-34. por el hecho de serlo. mediante la exposición de toda la Revelación.) La catequesis en un contexto ecuménico (Cf DCG (1971) 27. la catequesis ha de suscitar y alimentar un deseo sincero de unidad.) en segundo lugar. 1. en la que la fe.) además. respetando la jerarquía de las verdades. intrínseca a la mariología.) 196.) 106 . finalmente se ha de esforzar en preparar a niños.) 197 Toda comunidad cristiana. ayudándola a superar los riesgos de fanatismo. p. (EN 48) Es una realidad rica y a la vez muy expuesta a deformaciones. Y se caracterizará claramente por su dimensión trinitaria. Tal catequesis es sumamente necesaria. sujetas al desgaste del tiempo. ecuménico y antropológico. en primer lugar. En una situación de presencia de diferentes confesiones cristianas. cristológica y eclesial. necesita purificación y rebustecimiento.

(CEC 839. un objetivo de la catequesis ha de ser la superación de toda forma de antisemitismo. reviste un valor ecuménico. A la vez de capacitar a los fieles a discernir en ellas los elementos que entran en confrontación con el mensaje cristiano. Para esta tarea son indispensables comunidades cristianas sólidas y fervorosas. (Cf NA efecto. gracias al cual se pueden superar desconocimientos y prejuicios y abrirse a un mejor entendimiento mutuo. con el anuncio explícito del Evangelio. 414-446. la catequesis ha de ayudar a profundizar y robustecer la identidad de los bautizados. en especial donde están en minoría. En tal situación. SECRETARIADO PARA LA UNIÓN DE LOS CRISTIANOS (Comisión para las relaciones religiosas con el hebraísmo). RM 55-57. en una confrontación necesaria entre el Evangelio de Jesucristo y el mensaje de las otras religiones. y está llamada a asumir una delicada responsabilidad que requiere diversas tareas. cit. esto ofrece ocasiones para el diálogo. 1263. ChL 35. MPD 15. Atención especial ha de darse a la catequesis en relación con la religión hebraica. la catequesis y la predicación han de formar no sólo para la objetividad. (Cf NA 4. la catequesis ha de promover en todos los creyentes un vivo sentido misionero. descubre su vinculación con el pueblo judío a quien Dios ha hablado primero». en el diálogo y la colaboración en defensa de los derechos de la persona y en favor de los pobres y. Nuestras dos tradiciones están demasiado emparentadas como para ignorarse. Los cristianos viven hoy con frecuencia en contextos multireligiosos y no pocos están en ellos en minoría. PONTIFICIO CONSEJO PARA EL DIÁLOGO INTERRELIGIOSO Y CONGREGACIÓN PARA LA EVANGELIZACIÓN DE LOS PUEBLOS. pp. especialmente en relación con el Islam.. CEC 839-845. la justicia y la tolerancia. Ante todo. En segundo lugar. donde es posible.) En particular. De hecho. sino también para la comprensión y el diálogo. Diálogo y anuncio (19 de mayo de 991): AAS 84 (1992). 107 . «La enseñanza religiosa. TMA 53. al escrutar su propio misterio.) En 200. «la Iglesia. Inst.) La catequesis en el contexto de otras religiones (Cf EN 53.(Hebreos y hebraísmo. Éste se manifiesta en el testimonio diáfano de la fe.) antes que a otros pueblos. cuando se presenta de modo auténtico la doctrina cristiana. en la actitud de respeto y de comprensión mutuas. VII. la catequesis ha de educar también para descubrir las semillas del Evangelio (semina Verbi) que hay en estas religiones y que pueden constituir una auténtica «preparación evangélica» al mismo.También la enseñanza de la religión impartida en escuelas en las que hay miembros de diversas confesiones cristianas. Es necesario fomentar un conocimiento recíproco en todos los niveles». La catequesis en relación con el hebraismo 199. mediante una adaptación o inculturación conveniente. y catequistas oriundos bien preparados. la catequesis reviste una importancia particular. Pueblo de Dios en la Nueva Alianza.) 4. la catequesis ha de ayudar a tomar conciencia de la presencia de otras religiones. En tercer lugar. Hebreos y hebraísmo en la predicación y en la catequesis católica (24 de junio de 1985).

(RM 38. y a veces también a causa de la conducta no recta de los cristianos. en muchos aspectos. en el que los problemas más importantes pueden encontrar respuesta. COMISION TEOLOGICA INTERNACIONAL Documento Commissio Theologica sobre Fe e inculturación (3-8 de octubre de 1988).61)». pp. Por el anhelo religioso que esos movimientos pueden expresar. DGC (1971) 8. 288-319.) Se trata. educándolos en la responsabilidad de la fe recibida. cabe distinguir movimientos de matriz cristiana. Catequesis según el contexto socio-cultural (Cf Segunda Parte. en favor de los cristianos cuya fe está en peligro. con multitud de nombres y de tendencias. 63. como de la evangelización en general. cap.La catequesis en relación con los «nuevos movimientos religiosos» (Cf SECRETARIADO PARA LA UNIÓN DE LOS CRISTIANOS . sufrimiento. Iglesia en Africa. La razón de la preocupación estriba en que sus doctrinas y prácticas de vida se alejan de los contenidos de la fe cristiana. en efecto.PONTIFICIO CONSEJO PARA LA CULTURA. Por ello sigue siendo necesario promover. (El fenómeno de las sectas o nuevos movimientos religiosos: desafío pastoral. proliferan hoy «nuevos movimientos religiosos». podemos decir que está llamada a llevar la fuerza del Evangelio al corazón de la cultura y de las culturas». CEC 172-175. Discurso a los miembros del Consejo Internacional para la Catequesis: «L'Osservatore Romano» del 27 de septiembre de 1992. llamados también sectas o cultos. Exhor. de superar el grave peligro de la ignorancia y del prejuicio. historia de la 108 . En realidad. cit. el «esfuerzo de una evangelización y una catequesis integral y sistemática. 5. Instrucción La liturgia romana y la inculturación. no hay que olvidar que la historia de la catequesis. la verdad y la vida" (Jn 14. 1. de ayudar a los fieles a encontrarse de modo correcto con la Escritura. En un clima de relativismo religioso y cultural.(CT 53.. 63. a las que ha de acompañar el testimonio».) Baste ahora afirmar de nuevo que la catequesis tiene como guía necesaria y eminente la «regla de la fe». «De la catequesis. ilustrada por el Magisterio y profundizada por la teología. que se proclama "el camino. cap. merecen ser considerados como un «areópago de evangelización».. otros derivados de religiones orientales y otros vinculados a tradiciones esotéricas. saliendo al paso. «la Iglesia tiene un inmenso patrimonio espiritual que ofrecer a la humanidad: Cristo. suscitando en ellos la experiencia viva de la oración. JUAN PABLO II. (Cf Segunda Parte. Alocucuines con ocasión de sus viajes pastorales.4. difíciles de clasificar de modo orgánico y preciso. l. (25 de enero de 1995): AAS 87 (1995). JUAN PABLO II. RM 52-54. con las armas del amor evangélico. pobreza. CT 53.c. V. apos.) Cap. defendiéndoles de los sembradores de errores. especialmente en el tiempo de los Santos Padres es. Por otra parte.SECRETARIADO PARA LOS NO CRISTIANOS SECRETARIADO PARA LOS NO CREYENTES .) 201.) Catequesis y cultura contemporánea (Cf EN 20.) 202. En la medida que es posible. EN 20. CONGREGACION PARA EL CULTO DIVINO Y LA DISCIPLINA DE LOS SACRAMENTOS. El fenómeno de las sectas o nuevos movimientos religiosos: desafío pastoral: «L'Osservatore Romano» del 7 de mayo de 1986.) Con anterioridad han sido expuestos los criterios referidos a la adaptación e inculturación catequética. RM 52-54. de las dolorosas situaciones de soledad. CT 53. 1.

promover al interior de cada una de las culturas a evangelizar una nueva expresión del Evangelio.. relacionados entre sí: esforzarse por escuchar. como fuerza «transformadora y regeneradora». que nunca se para y que exige períodos amplios de continua asimilación del Evangelio. . Se puede decir que sobre este tema. discernir las semillas del Evangelio que pueden estar presentes en cada una de las culturas.conocer en profundidad la cultura de las personas y el grado de penetración en su vida.. . Proceso metodológico 204. y procurar que la explicación y la clarificación de las fórmulas doctrinales de la Tradición sean presentadas teniendo en cuenta las situaciones culturales e históricas de los destinatarios y evitando. invocación. en todo caso. . a la vez que debe evitar todo tipo de manipulación de una cultura. sino que debe proponer el Evangelio «de manera vital. . no puede limitarse a la simple yuxtaposición del Evangelio a ésta y «como con un barniz superficial». por otra parte.mantener íntegros los contenidos de la fe de la Iglesia.anunciar el cambio profundo. que el Evangelio no puede aislarse de las culturas en las que se inscribió al principio y en las que después se ha expresado a lo largo de los siglos.) 109 . que el Evangelio.) 203. en profundidad y hasta las mismas raíces de la cultura y de las culturas».) Esto determina un proceso dinámico integrado por diversos momentos. mutilar o falsificar los contenidos. hoy tan importante. En este capítulo se presentan algunas indicaciones metodológicas en relación con una tarea que es tan necesaria como exigente. (EN 20. señal. en modo alguno fácil y expuesta a los riesgos de sincretismo y de otros malos entendidos. además. y por tanto factor fundamental de comunión. a la vez.inculturación de la fe y como tal merece ser estudiada y meditada. el eco (presagio. la conversión.reconocer la presencia de la dimensión cultural en el mismo Evangelio. historia. procurando un lenguaje de la fe que sea patrimonio común de los fieles. . se hace necesaria una mayor reflexión programada y universal para bien de la catequesis. afirmando por una parte que éste no es fruto de ningún humus cultural humano.) opera en las culturas. Tareas de la catequesis respecto a la inculturación de la fe (Cf CT 53. La catequesis.dar testimonio de que el Evangelio transciende toda cultura y no se agota en ella y. en la cultura de los hombres. pero admitiendo. Forman un conjunto orgánico y son en síntesis los siguientes: . (CT 53.

ya que se sabe que el pueblo reflexiona sobre el genuino sentido de la fe que nunca conviene perder de vista.) o de la fragilidad humana. «La inculturación debe implicar a todo el pueblo de Dios. entre el mensaje cristiano y el contexto cultural. precisamente por el notable influjo de orden cultural que este proceso lleva consigo: la adquisición de nuevas motivaciones para la vida. tarea específica de la inculturación exige la participación en la catequesis de todos aquéllos que viven en el mismo contexto cultural: pastores. sigue siendo central el cuidado a la familia.. Cuando llega el momento de evaluar. ya que ayuda a descubrir y a 110 . así como el conocimiento de la dimensión histórica del cristianismo. Sin embargo. En tal caso las iniciativas de inculturación serían peligrosas y erróneas y deben ser rectificadas. por la riqueza de signos con que se expresa el mensaje y porque a ella tiene acceso una gran parte del pueblo de Dios. el aprendizaje del lenguaje bíblico y sacramental. la estructura del Año litúrgico. funerales. etc. también hay que revalorizar los contenidos de los Leccionarios. sino que alcanza al corazón y transforma la conducta. y produce frutos de santidad. no puede desatenderse la inculturación de la fe en la iniciación cristiana de los niños. se ha de procurar verificar si en el proceso de la catequesis se han infiltrado elementos de sincretismo. Formas y vías privilegiadas 207. de diálogo con los demás y de paciente maduración interior. estructuras del mal. ha de ser considerada como correcta aquella catequesis que no sólo logra la asimilación intelectual del contenido de la fe. catequistas y laicos. suscitar en los catequizandos actitudes de conversión radical a Dios. es decir. Si es así. La catequesis de jóvenes y la de adultos.) Ese esfuerzo por la encarnación del Evangelio. peculiar interés tiene la catequesis en situaciones pluriétnicas y pluriculturales. visitas a enfermos.de la Palabra de Dios. (RM 54. es una de las formas más aptas para la inculturación. la educación de la conciencia. sin embargo. Necesidad y criterios de valoración 205. purificar lo que está bajo el signo del pecado (pasiones. pero no forzada. discernir cuanto hay de valor evangélico o al menos abierto a él. Esta inculturación debe ser dirigida y estimulada. por las posibilidades que tiene de interrelacionar de manera más incisiva la fe y la vida. establece la unión entre la fe y la vida. para no suscitar reacciones negativas en los cristianos: debe ser expresión de la vida comunitaria. debe madurar en el seno de la comunidad y no ser fruto exclusivo de investigaciones eruditas». Una vía privilegiada es la catequesis litúrgica. tarea tanto más necesaria cuanto más se está en fase inicial o experimental. la homilía dominical y otras actividades catequéticas de carácter ocasional particularmente significativas (matrimonios. agente primario de una transmisión inculturada de la fe. no sólo a algunos expertos. Responsables del proceso de inculturación 206. fiestas patronales..). la catequesis genera un modo de vida dinámico y unificado por la fe.

en los que se pueden realizar las adaptaciones debidas «a las exigencias que dimanan de las diferentes culturas. La inculturación de la fe es. por otra parte. la catequesis no ha de tener miedo a emplear fórmulas tradicionales y términos técnicos del lenguaje de la fe. sobre todo el bíblico. liturgia).) 210. nunca puede dejar de ser verdadera». (JUAN PABLO II. obra de lenguaje. es preciso. (Cf DGC (1971) 123. pero también el histórico-tradicional de la Iglesia (Símbolo. Esto conlleva que la catequesis respete y valore el lenguaje propio del mensaje. que la catequesis fomente nuevas expresiones del Evangelio en la cultura en la que se implanta. cf FD 4.) Teniendo en cuenta lo que se ha dicho de los medios de comunicación en otro lugar.».) El Catecismo de la Iglesia Católica pide expresamente la redacción de catecismos locales apropiados. en ciertos aspectos. «La evangelización misma de la cultura moderna depende en gran parte de su influjo». cap. del que es necesario saber «poner en evidencia la vasta gama de servicios. sabiendo equilibrar bien el lenguaje de la imagen con el de la palabra.. hace falta.(CEC 24. (RM 37. y a otras muchas categorías de personas: lenguaje de los estudiantes. etc. finalmente. El catecismo es un instrumento primordial en el proceso de inculturación. además. para ser eficaz. la catequesis «tiene el deber imperioso de encontrar el lenguaje adaptado a los niños y a los jóvenes de nuestro tiempo en general. de los intelectuales. la colaboración provechosa entre los agentes pastorales. también para los objetivos de la inculturación. lenguaje de los minusválidos. si bien ha de ofrecer el significado que tienen y mostrar su relevancia existencial. Alocución a los miembros del COINCAT. En concreto. que. la promoción de la madurez crítica de los usuarios y el estímulo a la profundización personal de lo que reciben de esos medios. de la vida espiritual.) conviene recordar algunos indicadores relacionados con la inculturación: una mayor valoración de los medios de acuerdo con su específica capacidad comunicativa. Sobre todo lo es el Catecismo de la Iglesia Católica. Íntimamente vinculados al lenguaje están los distintos modos de comunicación. la elaboración de materiales catequéticos en relación con los «mass-media». (CT 59. con mayor atención aún.) 111 .c. las riquezas de los diversos grupos en la acogida y en la expresión renovada de la fe.tomar en consideración.. la salvaguardia del genuino sentido religioso en las formas más importantes de expresión. uno de los más eficaces y persuasivos es el de los «mass-media». (Cf Tercera Parte. de edades. que la catequesis entre en comunicación con formas y términos propios de la cultura de las personas a las que se dirige. de situaciones sociales y eclesiales de aquéllos a quienes se dirige la catequesis». de los hombres de ciencia.) 208. en el proceso de inculturación del Evangelio. 2. lenguaje de los analfabetos y de las personas de cultura elemental.) Los medios de comunicación 209. y el así llamado lenguaje doctrinal (fórmulas dogmáticas). El lenguaje (Cf CT 59. 1.

(RM 37. la liberación de los pueblos y la salvaguardia de la creación.(ChL 63.En primer lugar. las grandes diferencias de desarrollo. los marginados. el mundo juvenil y otros fenómenos de relieve social. de la mujer y del niño. y que ayudará a juzgar tanto el valor que se encierra en la cultura tradicional como aquel otro propuesto en la cultura moderna.. se deberá tener presente las tendencias culturalmente significativas del propio lugar. Así mismo es importante para la catequesis saber discernir y estar presente en aquellos ámbitos antropológicos en los que las tendencias culturales generan o difunden modelos de vida y pautas de comportamiento. Finalmente hay «otros sectores que han de ser iluminados con la luz del Evangelio».. como los hombres de ciencia y de cultura. el desarrollo. . los modelos de referencia dominantes en unos países profundamente influídos por la secularización masiva y.. el área del compromiso por la paz.Por fin. la escuela. el turismo y las migraciones. por una fuerte religiosidad. Préstese también la debida atención a las diversas culturas que pueden coexistir en un mismo pueblo y en una misma nación». el ámbito del trabajo y el tiempo libre. el área de la investigación científica y de las relaciones internacionales. en particular saliendo a su encuentro en aquellos lugares principales donde tienen lugar los cambios culturales elementales y fundamentales como la familia. en otros. el área de la defensa de los derechos humanos. .) 112 . En términos más generales. «la formación de los cristianos tendrá en cuenta en grado máximo la cultura humana del lugar. los discapacitados. hay que distinguir la inculturación en países en que la presencia cristiana es reciente y donde el primer anuncio misionero aún debe consolidarse. Entre las más relevantes y frecuentes se pueden señalar: . como la cultura urbana. generosa y decidida a acercarse a las personas allá donde viven.. representadas por ciertos grupos sociales y profesionales.. tales como el área de la comunicación.Se han de tener en cuenta también aquellas situaciones de tensión y de conflicto. que contribuye a la misma formación. ocasionadas por factores como el pluralismo étnico. Actuación ante las situaciones concretas 212 El proceso de inculturación realizado por la catequesis está llamado a confrontarse continuamente con múltiples y diferentes situaciones concretas. los jóvenes. el mundo obrero. las condiciones de vida urbana y extraurbana. necesitados de nueva evangelización. el pluralismo religioso. El Evangelio reclama una catequesis abierta. y la inculturación en países de larga tradición cristiana. los extranjeros.) como las llamadas áreas culturales «areópagos modernos».Ámbitos antropológicos y tendencias culturales 211. sobre todo los de las minorías..

la «legítima atención a las Iglesias particulares no puede menos de enriquecer a la Iglesia. las distintas Conferencias Episcopales van elaborando Directorios de catequesis (e instrumentos análogos). de modo oportuno y un poco por todas partes. estimulando la colaboración de los centros de estudio. que tiene lugar en situaciones concretas y específicas. Iniciativas bajo la guía de los pastores 214.Disponer. de guías y directorios traducidos a las diversas lenguas. y establecen centros de estudio y escuelas de formación. Así se hace posible el diálogo y la participación activa de las personas. Eso permitirá valorar las experiencias.) A tal fin. es preciso hacer una revisión y una puesta al día de estas orientaciones y directrices locales. materiales catequéticos.Promover una catequesis amplia y capilar que ayude a superar el grave obstáculo de toda inculturación que es la ignorancia o la desinformación. Es indispensable y urgente». Estas iniciativas pueden consistir en: . cap. itinerarios e instrumentos de trabajo más valiosos y actualizados en orden a la inculturación. y entre éstas y la Santa Sede. 4. recogiendo las experiencia de los catequistas y favoreciendo la participación del pueblo de Dios.Establecer relaciones de reciprocidad y comunión entre las Iglesias locales. La importancia de cuanto se ha dicho y la indispensable fase de investigación y experimentación exigen que los legítimos pastores tomen iniciativas a este efecto y las orienten. asume la práctica del catecumenado de adultos conforme a lo establecido en el Ritual de la Iniciación Cristiana de Adultos. catecismos. . si en el mismo territorio eclesial existieran diversos grupos étnico-lingüísticos. . A la luz de cuanto se expone en el presente Directorio. promoviendo un servicio catequético homogéneo a todos los grupos a través de centros apropiados. Precisamente por la propia naturaleza de la inculturación. Un papel importante en particular.(EN 63.Llevar a cabo experiencias-piloto de inculturación de la fe al interior de un programa establecido por la Iglesia. Las Iglesias particulares tienen una competencia propia en la inculturación. La catequesis es un aspecto y sector en esta tarea.Tareas de las Iglesias locales (Cf Quinta Parte. y se refiere a todos los ámbitos de la vida cristiana. criterios. .) 213. 113 . que señalan mejor vías eficaces para el anuncio.

Sardes.20-3. se realiza en la Iglesia particular.17-18). Esmirna. 216. 13-15). Laodicea» (cf Ap 1.QUINTA PARTE LA CATEQUESIS EN LA IGLESIA PARTICULAR «Subió al monte y llamó a los que él quiso. Y yo a mi vez te digo que tú eres Pedro. Los obispos. para que estuvieran con él y para enviarlos a predicar con poder de expulsar los demonios» (Mc 3. analizada en el segundo capítulo. su pedagogía y sus destinatarios. sino mi Padre que está en los cielos. Significado y finalidad de esta parte 215. religiosos y fieles laicos actúan en ella según su respectiva responsabilidad y carismas. es elemento decisivo en la acción catequizadora. Pérgamo. La catequesis es una responsabilidad común pero diferenciada. de hecho. 114 .22). «Bienaventurado eres Simón. «La Iglesia de Dios que está en Corinto» (1 Co 1.14). En las naciones o regiones donde la acción catequética no ha podido alcanzar un suficiente nivel de desarrollo. «Las Iglesias de Judea» (Ga 1. Instituyó Doce. Tiatira. Las indicaciones y sugerencias aquí propuestas no pueden llevarse a cabo de modo inmediato y a la vez en todos los lugares de la Iglesia. y vinieron donde él.1). La Iglesia de Pentecostés.2). presbíteros. su contenido. «Las siete Iglesias: Efeso. y sobre esta piedra edificaré mi Igleia» (Mt 16. impulsada por el Espíritu Santo. nace la pastoral catequética que. Esta quinta parte expone los elementos más importantes. porque no te ha revelado esto la carne ni la sangre. En el tercer capítulo se estudian los 'lugares' donde. estas orientaciones y sugerencias señalan una serie de metas a alcanzar gradualmente. la coordinación de la catequesis y algunas tareas propias del servicio catequético. diáconos. La formación de los catequistas. En el cuarto capítulo se analizan los aspectos más directamente organizativos de la catequesis: los organismos responsables. «Las Iglesias de Asia» (1 Co 16. El primer capítulo trata del ministerio catequético y sus agentes. se realiza la catequesis. va engendrando las Iglesias: «Iglesia de Jerusalén» (Hch 8. más importante es aún preparar buenos catequistas.19). De cuanto queda expuesto en las partes precedentes acerca de la naturaleza de la catequesis. Si es importante dotar a la catequesis de buenos instrumentos de trabajo. Filadelfia. hijo de Jonás. de hecho.

cf Primera Parte.c.(EN 14. (Communionis Notio 9b l. espirituales y pastorales de esta «eclesialidad» de la catequesis son grandes. 206) y de S. cap 1: «La eclesialidad del mensaje evangélico». 217.3 (PL 9. o bien en un conjunto de naciones vinculadas entre sí por lazos particulares. la expresión Iglesia particular se refiere a la diócesis y a las circunscripciones eclesiásticas asimiladas (CIC 368). (Communionis notio 9b. Realmente. como en el resto del presente documento. como «porción del PueLlo de Dios» (Populi Dei portio). El anuncio.) La Iglesia particular está constituida por la comunidad de los discípulos de Jesucristo (La Iglesia particular. (Hch 2. Hilario Poitiers In Ps 14. cf los textos bíblicos con que se abre esta parte. «habla todas las lenguas». «presente y operante» (Communionis Notio 7 l. se describe. 75. la Iglesia universal. como Cuerpo de Cristo. se manifiesta así como «Cuerpo de las Iglesias».. también «ella existe para evangelizar».) La catequesis es una acción evangelizadora básica de toda Iglesia particular. Communionis Notio 7 (AAS 85/1993.Cap. meta de la catequesis. Es ella la que anuncia. El anuncio del Evangelio y la Eucaristía son los dos pilares sobre los que se edifica y en torno a los cuales se congrega la Iglesia particular. De esta manera. 643).) realizado de modo conjunto por presbíteros. En el conjunto de ministerios y servicios. 115 . La expresión Iglesia local se refiere a la agrupación de Iglesias particulares.c.) Como en Pentecostés. vivir y anunciar el Evangelio dentro de su propio horizonte cultural. celebrar.) La Iglesia universal. cf AG 4. En cada Iglesia particular «se hace presente la Iglesia universal con todos sus elementos esenciales».) o diócesis. cap 3: «La catequesis: acción de naturaleza eclesial» y Segunda Parte. con los que la Iglesia particular realiza su misión evangelizadora. la transmisión y la vivencia del Evangelio se realizan en el seno de una Iglesia particular (Como indica Lumen Gentium 26a. «da a luz a las Iglesias particulares como hijas y se expresa en ellas». la que transmite el Evangelio. 842. Las implicaciones teológicas. la diócesis ofrece a todos sus miembros y a todos los que se acercan con el deseo de entregarse a Jesucristo. ocupa un lugar destacado el ministerio de la catequesis. un proceso formativo que les permita conocer. la confesión de fe. diáconos. que viven en un espacio socio-cultural determinado. puede ser proclamada por los discípulos de Cristo «en su propia lengua». p.) En él cabe señalar los rasgos siguientes: a) En la Diócesis la catequesis es un servicio único. (Cf CD 11. El «sujeto» de las grandes acciones evangelizadoras es la Iglesia particular.. 7. El ministerio de la catequesis en la Iglesia particular 219. antes que nada. El ministerio de la catequesis en la Iglesia particular y sus agentes La Iglesia particular En esta Quinta Parte. bien establecidas en una región o nación. 12 (PL. I.) ya que.. Mediante ella. en CD 11. Gregorio Magno Moral IV. cual árbol que crece.11. Los agentes «sirven» a ese ministerio y actúan «en nombre de la Iglesia». las legítimas congregaciones de fieles reciben el nombre de «Iglesias» en el Nuevo Testamento. (CONGREGACIÓN PARA LA DOCTRINA DE LA FE.) en las Iglesias particulares. Al igual que la Iglesia universal. la que celebra. 218. (Es importante subrayar el carácter de servicio único que tiene la catequesis en la Iglesia particular.. (La expresión «ministerio de la catequesis» es utilizada en CT 13. fecundada como primera célula el día de Pentecostés por el Espíritu Santo. 843. hoy también la Iglesia de Cristo. echa sus raíces en todas las culturas. 838-850). (LG 23b recoge el testimonio de S.

la organización y planificación. d) Para que el ministerio catequético en una Diócesis sea fructífero. cada uno según su particular condición en la Iglesia (ministros sagrados. 35). caritativa.) La misma educación permanente de la fe es un asunto que atañe a toda la comunidad. De hecho. como un hecho que le concierne y compromete directamente.) 116 . están al servicio de un único ministerio catequético diocesano. La comunidad cristiana y la responsabilidad de catequizar 220. Aunque los sacerdotes.1. con jóvenes o con adultos.. religiosos y laicos realizan en común la catequesis.) aunque.religiosos y laicos. lo que han aprendido». por tanto. por otra parte. la comunidad cristiana al final del proceso catequético acoge a los catequizados en un ambiente fraterno «donde puedan vivir. del n. social. necesita contar con otros agentes. RICA 12. lo hacen de manera diferenciada. en el conjunto de los ministerios y servicios eclesiales. como: la formación de catequistas. En este mismo sentido se expresa CT 16: «La catequesis ha sido siempre y seguirá siendo una obra de la que la Iglesia entera debe sentirse y querer ser responsable». La iniciación cristiana. fieles cristianos). 2. (CT 16: «Es una responsabilidad diferenciada pero común». cf Cuarta Parte. Si faltase alguna de estas formas de presencia la catequesis perdería parte de su riqueza y significación. que deriva de la especificidad de la acción catequética dentro del proceso de la evangelización. para que los catecúmenos y catequizandos se incorporen activamente a la vida de dicha comunidad. 50. La tarea del catequista. CIC 774. Cf también la nota 55. (AG 14. con la mayor plenitud posible. ya sea con niños. como clarificación del término «ministerio de la Palabra». un carácter propio. en comunión con el obispo. un servicio eclesial. el ministerio catequético ofrece de modo pleno la palabra y el testimonio completos de la realidad eclesial. c) El ministerio catequético tiene. Estos agentes. personas consagradas. b) Se trata. en un contexto o clima comunitario rico en relaciones. cap. ha de actuar en coordinación con ellos. No es una acción que pueda realizarse en la comunidad a título privado o por iniciativa puramente personal.. aunque no todos realicen las mismas funciones. La catequesis es una responsabilidad de toda la comunidad cristiana. una acción educativa realizada a partir de la responsabilidad peculiar de cada miembro de la comunidad. en virtud de la misión confiada por ella. la elaboración de materiales. la reflexión. como educador de la fe. sino toda la comunidad de los fieles». Cf también en MPD 12. Se actúa en nombre de la Iglesia. no necesariamente catequistas directos. «no deben procurarla solamente los catequistas o los sacerdotes. («La catequesis debe apoyarse en el testimonio de la comunidad eclesial» (DCG 1971. en la diversidad de sus funciones. obviamente. en efecto. (CT 24. que apoyen y respalden la actividad catequética realizando tareas que son imprescindibles. ni por el mismo título.) A través de ellos. La catequesis es. junto con los catequistas.) Más aún. indispensable para el crecimiento de la Iglesia. la comunidad cristiana sigue el desarrollo de los procesos catequéticos. difiere de la de otros agentes de la pastoral (litúrgica. Toda la comunidad cristiana debe sentirse responsable de este servicio.

CIC 775.) El Obispo. (Ibidem. (Cf CT 12a. la comunidad crece y se desarrolla. Así. especialmente llamados.1) 117 . no todos reciben la misión de ser catequistas. Aunque toda la comunidad cristiana es responsable de la catequesis. EN 68c. aportan a la comunidad que los acoge una nueva riqueza humana y religiosa. Esta preocupación por la actividad catequética llevará al obispo a asumir «la alta dirección de la catequesis» (CT 63c.(DV 8. Los nuevos convertidos. y aunque todos sus miembros han de dar testimonio de la fe. Pero la comunidad cristiana no sólo da mucho al grupo de los catequizandos. Junto a la misión originaria que tienen los padres respecto a sus hijos.1. en el ministerio episcopal.) En la realización de esta tarea los obispos son. sino que también recibe mucho de él. (LG 25. En el ministerio profético de los obispos. el período más floreciente de la institución catecumenal.) Los obispos son «los primeros responsables de la catequesis. ya que la catequesis no sólo conduce a la madurez de la fe a los catequizandos.(CT 63c. «maestros auténticos». primer responsable de la catequesis en la Iglesia particular 222. al mismo tiempo.) En la historia de la Iglesia es patente el papel preponderante de grandes y santos obispos que marcan. sobre todo los jóvenes y adultos. («Además del apostolado que incumbe absolutamente a todos los fieles. (Cf CT 63c. Esta doctrina conciliar ha sido recogida por CIC 228 y 759. Para desempeñar esta función los obispos reciben «el carisma cierto de la verdad». así como de los recursos económicos necesarios».) transmitiendo al pueblo que se les ha encomendado la fe que ha de profesar y vivir. (CT 63b. «pregoneros de la fe».Ejercer la solicitud por la catequesis con una intervención directa en la transmisión del Evangelio a los fieles. lo que implica entre otras cosas: . ante todo. cf CD 12a. de los medios e instrumentos.) en la Iglesia particular. el anuncio misionero y la catequesis son dos aspectos íntimamente unidos.Asegurar en su Iglesia la prioridad efectiva de una catequesis activa y eficaz. velando al mismo tiempo por la autenticidad de la confesión de fe y por la calidad de los textos e instrumentos que deban utilizarse.) . El Concilio Vaticano II pone de relieve la importancia eminente que. los laicos pueden también ser llamados a una cooperación más inmediata con el apostolado de la jerarquía. con sus iniciativas y sus escritos. CIC 823. la Iglesia confía oficialmente a determinados miembros del Pueblo de Dios. Concebían a la catequesis como una de las tareas básicas de su ministerio. la delicada tarea de transmitir orgánicamente la fe en el seno de la comunidad. al convertirse a Jesucristo. tiene el anuncio y la transmisión del Evangelio: «Entre las principales tareas de los obispos destaca la predicación del Evangelio». «promoviendo la participación de las personas.221. como aquellos hombres y mujeres que ayudaban al apóstol Pablo en la evangelización.) 223. trabajando mucho en el Señor» (LG 33).) tratando de ganar nuevos discípulos para Cristo y son. (LG 25. sino a la madurez de la misma comunidad como tal. los catequistas por excelencia».

las siguientes: (Cf CIC 776-777) .) 225. Exhortación apostólica post-sinodal Pastores dabo vobis (25 de marzo de 1992).) Sabiendo. el Concilio Vaticano II indica dos exigencias fundamentales: «no enseñar la propia sabiduría sino la . pero una mística que se encarne en una organización adecuada y eficaz». cf PO 2.) Por esta ontológica configuración con Cristo. de suerte que conozcan con claridad la doctrina de la Iglesia y aprendan teórica y prácticamente las leyes psicológicas y las disciplinas pedagógicas». En relación con la catequesis. el ministerio de los presbíteros es un servicio configurador de la comunidad. (LG 10. con los planes de la Conferencia episcopal. . 6. (PO 6b. y tratando de que esté «bien estructurada y bien orientada». pastores y educadores de la comunidad cristiana 224. JUAN PABLO II. (Cf CIC 773. igualmente. cuando les pide que «reconozcan y promuevan la dignidad de los laicos y la parte que les corresponde en la misión de la Iglesia». en su desarrollo. que su «sacerdocio ministerial» (LG 10. por otra parte. (PO 12a. .(CD 14b. Respecto a esta orientación de fondo que los presbíteros han de dar a la 118 catequesis. CIC 780. Los presbíteros llevan a cabo. Más en concreto. los presbíteros se configuran con Cristo sacerdote. (CT 64. de que los fieles de la comunidad se formen adecuadamente y alcancen la madurez cristiana. que responda a las verdaderas necesidades de los fieles y que esté convenientemente ubicado en los planes pastorales diocesanos. el sacramento del Orden constituye a los presbíteros en «educadores en la fe».c.suscitar en la comunidad cristiana el sentido de la común responsabilidad hacia la catequesis. n. contando con la participación activa de los propios catequistas. La función propia del presbítero en la tarea catequizadora brota del sacramento del Orden que ha recibido. la recomendación del Concilio Vaticano II.) actuando con el convencimiento profundo de la importancia de la catequesis para la vida cristiana de una Diócesis.Establecer en la diócesis un proyecto global de catequesis. para construir y edificar todo su Cuerpo que es la Iglesia.) está al servicio del «sacerdocio común de los fieles». Tal proyecto ha de estar coordinado.«Suscitar y mantener una verdadera mística de la catequesis. Los presbíteros. como tarea que a todos atañe. «Por el sacramento del Orden.Cuidar de que «los catequistas se preparen de la forma debida para su función. por ello. de esta manera. y particularmente del párroco. así como el reconocimiento y aprecio hacia los catequistas y su misión. destacan como tareas propias del presbítero en la catequesis.) los presbíteros fomentan la vocación y la tarea de los catequistas. como ministros de la Cabeza. 675-677..) . que coordina y potencia los demás servicios y carismas. ayudándoles a realizar una función que brota del Bautismo y se ejerce en virtud de una misión que la Iglesia les confía.cuidar la orientación de fondo de la catequesis y su adecuada programación. articulado y coherente. como cooperadores del orden episcopal». 12: 1.) Tratan. (CT 63c. (PO 9b.) Sobre los «dos modos de participar en el único sacerdocio de Cristo» cf CEC 1546-1547.

cuidar la formación de éstos. ofrecido por los padres en el seno de la familia. mediante una catequesis de adultos dirigida a los padres. cf FC 38. llega a los niños envuelto en el cariño y el respeto materno y paterno. en grandísima parte. Los hijos perciben y viven gozosamente la cercanía de Dios y de Jesús que los padres manifiestan. Mediante contactos personales. un carácter «insustituible».) Esta iniciación se ahonda aún más si los padres comentan y ayudan a interiorizar la catequesis más sistemática que sus hijos. con ocasión de ciertos acontecimientos familiares o en fiestas señaladas. a un tiempo humana y religiosa. sacramentos y liturgia.Palabra de Dios» (PO 4) y «exponer la Palabra de Dios no de modo genérico y abstracto sino aplicándola a las circunstancias concretas de la vida» (ibidem).) Esta primera iniciación se consolida cuando.2. reciben en la comunidad cristiana.) por medio del cual se transmite e irradia el Evangelio hasta el punto de que la misma vida de familia se hace itinerario de fe y escuela de vida cristiana. cursos e. primeros educadores de la fe de sus hijos (Cf en el capítulo 3 de esta Parte el número dedicado a «La familia como ámbito o medio de crecimiento de la fé». por ello. donde se analizan las características de la catequesis familiar.) 227. cada uno recibe y da». «la catequesis familiar precede. «se procura explicitar en familia el contenido cristiano o religioso de esos acontecimientos». Esto es aún más urgente en los lugares en los que la 119 . (CT 68. encuentros. que esta primera experiencia cristiana deja frecuentemente en ellos una huella decisiva que dura toda la vida.) Por ello es preciso que la comunidad cristiana preste una atención especialísima a los padres. El testimonio de vida cristiana. de educar en la fe a sus hijos. La experiencia atestigua que la calidad de la catequesis de una comunidad depende. Los padres reciben en el sacramento del matrimonio la gracia y la responsabilidad de la educación cristiana de sus hijos.garantizar la vinculación de la catequesis de su comunidad con los planes pastorales diocesanos. de la presencia y acción del sacerdote. hasta tal punto. el intercambio es mutuo y. acompaña y enriquece toda otra forma de catequesis». ayudando a los catequistas a ser cooperadores activos de un proyecto diocesano común. el vínculo entre catequesis. CT 68. (CT 68.) a los que testifican y transmiten a la vez los valores humanos y religiosos. ha de ayudarles a asumir la tarea. (Ibidem. Este número se ha centrado más en la consideración de los padres como agentes de catequesis. cf EN 71b. hoy especialmente delicada. ya más crecidos. como catequista de catequistas. Incluso. cf CIC 774.fomentar y discernir vocaciones para el servicio catequético y. dedicando a esta tarea sus mejores desvelos. .) 226. a medida que los hijos van creciendo. Los padres de familia. En efecto. en particular. «en un diálogo catequético de este tipo.integrar la acción catequética en el proyecto evangelizador de la comunidad y cuidar. . (CT 68. Este despertar religioso infantil en el ambiente familiar tiene. es un «verdadero ministerio» (FC 38. Esta acción educativa. (ChL 62. . incluso.

) En estos casos. (Cf CT 68.) La aportación peculiar de los religiosos. La profesión de los consejos evangélicos. La Iglesia convoca particularmente a las personas de vida consagrada a la actividad catequética y desea «que las comunidades religiosas dediquen el máximo de sus capacidades y de sus posibilidades a la obra específica de la catequesis». el único ámbito donde los niños y los jóvenes pueden recibir una auténtica catequesis. signo del Reino de Dios. prácticamente.legislación civil no permite o hace difícil una libre educación en la fe. compartiendo todo tipo de tareas con los demás hombres y mujeres.4. muestra el rostro total de la Iglesia que es. cf RM 69.) no quedan al margen cuando los religiosos participan en la tarea catequética.) Aunque los valores evangélicos deben ser vividos por todo cristiano. CIC 778.. (LG 31. muchas veces de gran hondura religiosa. constituye un don para toda la comunidad cristiana. también. la «iglesia doméstica» (LG 11. particularmente los más abandonados». En la acción catequética diocesana. que les convierte en signo viviente de la realidad del Reino: «La profesión de estos consejos en un estado de vida estable reconocido por la Iglesia es lo que caracteriza la vida consagrada a Dios». adquiere una nota específica por el hecho de que se realiza dentro de las comunes condiciones de la vida en el mundo». (CEC 915.) El testimonio de los religiosos.) es. aportando a la transmisión del Evangelio una sensibilidad y unas connotaciones específicas: «esta evangelización. (CT 65. La historia de la catequesis demuestra la vitalidad que estos carismas han proporcionado a la acción educativa de la Iglesia.) Los laicos ejercen la catequesis desde su inserción en el mundo. un carácter peculiar debido a su particular condición en la Iglesia: «el carácter secular es propio de los laicos».) Los carismas fundacionales (Cf 1 Co 12. (CT 65. de las religiosas y de los miembros de sociedades de vida apostólica a la catequesis brota de su condición específica. masculinas y femeninas. los carismas de las diversas comunidades religiosas enriquecen una tarea común con unos acentos propios.) . (LG 35. (Cf VC 31 acerca de «Las relaciones entre los diversos estados de vida del 229. Esta contribución original brota del testimonio público de su consagración.) 120 cristiano». las personas de vida consagrada «encarnan la Iglesia deseosa de entregarse a la radicalidad de las bienaventuranzas». En ChL 15 se analiza con detalle este «carácter secular». cf CEC 932. toda ella. «Muchas familias religiosas. Manteniendo intacto el carácter propio de la catequesis. social y pedagógica. LG 12b. unido al testimonio de los laicos. cf VC 33. Los religiosos en la catequesis 228. LG 44.. (EN 69. Los catequistas laicos 230. que caracteriza a la vida religiosa. nacieron para la educación cristiana de los niños y de los jóvenes. La acción catequética de los fieles laicos tiene.) Ese mismo carisma de los fundadores hace que muchos religiosos y religiosas colaboren hoy en la catequesis diocesana de adultos. (CT 65. En el curso de la historia siempre «se han encontrado muy comprometidos en la acción catequética de la Iglesia». cf FC 36b. su aportación original y específica nunca podrá ser suplida por la de los sacerdotes y laicos.

de hecho. un cierto número de religiosos y laicos. hoy especialmente necesarios 232. o incluso de modo meramente ocasional. Editio Typica. el catequista sólo puede ejercer este servicio de la catequesis durante un período limitado de su vida. carentes de la presencia asidua del sacerdote.) y los hay también que «cooperan en las distintas formas de apostolado».) Sentirse llamado a ser catequista y recibir de la Iglesia la misión para ello. grados diversos de dedicación. (AA 2b. RICA 224. (Ibidem. algunos laicos se sienten llamados interiormente por Dios para asumir la tarea de ser catequistas. prescindiendo de si ese servicio es o no un «ministerio» no ordenado formalmente instituido como tal: «Los laicos que se an considerados idóneos tienen capacidad de ser llamados por los sagrados Pastores para aquellos oficios eclesiales y encargos (officia ecclesiastica et munera). al vivir la misma forma de vida que aquellos a quienes catequizan. Los propios catecúmenos y catequizandos pueden encontrar en ellos un modelo cristiano cercano en el que proyectar su futuro como creyentes.En algunas Iglesias de antigua cristiandad.En efecto. A veces. Esta llamada personal de Jesucristo.) a quienes se aplica por excelencia el título de catequista: «sin ellos no se habrían edificado Iglesias hoy día florecientes». La vocación del laico para la catequesis brota del sacramento del Bautismo. según las características de cada uno. a hombres y mujeres. y la relación con El. . los catequistas laicos tienen una especial sensibilidad para encarnar el Evangelio en la vida concreta de los seres humanos. Ordo Baptismi Parvulorum. La Iglesia suscita y discierne esta llamada divina y les confiere la misión de catequizar. Se trata.) Diversos tipos de catequista.) . 62. la conveniencia de una presencia y penetración misioneras «en las barriadas de las grandes metrópolis». de hacer frente a necesidades imperiosas: la animación comunitaria de pequeñas poblaciones rurales. cf Rituale Romanum. El Señor Jesús invita así. y que -en comunión con los sacerdotes y el Obispo. profética y real de Cristo». (CT 66b. 1969. en efecto. se deja sentir la necesidad de una figura en cierto modo análoga a la del catequista de tierras de misión.) Los hay que tienen «la función específica de la catequesis» (GCM 4. de evangelizar. (CT 45. (CEC 429.) Además de la vocación común al apostolado.contribuyan a dar a este servicio diocesano la configuración eclesial que le es propia. de una forma especial. ChL 23. a seguirle precisamente en cuanto maestro y formador de discípulos. reconocidos públicamente por la Iglesia. cf GCM. que puedan cumplir según las prescripciones del derecho». puede adquirir. y de llevar a otros al "sí" de la fe en Jesucristo». ordinariamente. (CT 66b. es robustecida por el sacramento de la Confirmación.1). (El Código de Derecho Canónico establece que la autoridad de la Iglesia puede encomendar un oficio o servicio eclesial a los laicos. gracias a los cuales participa de la «misión sacerdotal. ya que las necesidades de la catequesis son variadas. estable y generosamente dedicados a la catequesis. (CIC 228. 231. n. «De este conocimiento amoroso de Cristo es de donde brota el deseo de anunciarlo.«Los catequistas de tierras de misión». son el verdadero motor de la acción del catequista. la importancia del ministerio de la catequesis aconseja que en la diócesis exista. El tipo o figura del catequista en la Iglesia presenta modalidades diversas. cf EN 73. con gran escasez de clero. aunque siempre como un servicio y una colaboración preciosa. No obstante. cf RM 37 ad b. 2°.) 121 .

(Cf DCG (1971) 91. con una adecuada pastoral de los catequistas. igualmente.Suscitar en las parroquias y comunidades cristianas vocaciones para la catequesis. La formación para el servicio de la catequesis La pastoral de catequistas en la Iglesia particular 233. primera Comunión y Confirmación».) los emigrantes y las personas marginadas por la evolución moderna. . . con la delicada misión de inculcar «las primeras nociones de catequesis y preparar para los sacramentos de la Reconciliación. descubrirá sus propias necesidades y perfilará. que necesitan una pedagogía catequética especial. Dichos sectores son: las denominadas personas de la tercera edad. ante todo. cf CT 42.) que necesitan una presentación del Evangelio adaptada a sus condiciones. al analizar su situación cultural y religiosa. en efecto. junto a su plena integración en la comunidad. con ocasión del Bautismo o de la primera Comunión de los hijos.) la figura del catequista de jóvenes y la del catequista de adultos se hacen imprescindibles para animar procesos de catequesis de iniciación.Sectores humanos de especial sensibilidad necesitan urgentemente de otros tipos de catequista. (Cf CT 45. las personas desadaptadas y discapacitadas. Para el buen funcionamiento del ministerio catequético en la Iglesia particular es preciso contar. de: .En aquellas situaciones de países de tradición cristiana que reclaman una «nueva evangelización». en los que las necesidades de catequización son cada vez más 122 . En ella varios aspectos deben ser tenidos en cuenta. fundamental. Es una tarea con una originalidad propia en la que con frecuencia pueden confluir la acogida. En estos menesteres el papel del sacerdote será.) Otras figuras de catequista pueden ser igualmente aconsejables. DCG (1971) 95. (CT 66a. el primer anuncio y la posibilidad de un primer acompañamiento en la búsqueda de la fe. Cap. CT 41. los tipos de catequista que necesita. (CT 45a. (RM 33. con realismo. (CT 66a.Sigue siendo básica la figura del catequista de niños y adolescentes.) destinado al mundo de los adultos.) . En los tiempos actuales.Un tipo de catequista que conviene promover es el del catequista para encuentros presacramentales. cf CT 45 a. (Cf DCG (1971) 96 ad c.. Se ha de tratar. Cada Iglesia particular.) Esta tarea se hace hay aún más imperiosa cuando esos niños y adolescentes «no reciben en sus hogares una formación religiosa conveniente». II. Estos catequistas deben atender también a la catequesis permanente. o con motivo del sacramento del Matrimonio. Es una tarea fundamental a la hora de orientar y organizar la formación de los catequistas.

. zonal o parroquial. tanto en lo que concierne a la formación básica inicial como a la formación permanente.diferenciadas.Promover un cierto número de «catequistas a tiempo pleno». Finalidad y naturaleza de la formación de los catequistas 235.) Conviene determinar los criterios de elección.) En consecuencia. «Se requerirán. obligará a establecer un mayor equilibrio respecto al número de catequistas que se dedican a la infancia y adolescencia.) . se deberá cuidar al máximo la formación catequética de los presbíteros. que puedan dedicarse a la catequesis de manera más intensa y estable. Esta acción compete.Organizar adecuadamente la formación de los catequistas. por tanto. Los instrumentos de trabajo no pueden ser verdaderamente eficaces si no son utilizados por catequistas bien formados. Importancia de la formación de los catequistas 234. y como elemento realmente decisivo. la pastoral catequética diocesana debe dar absoluta prioridad a la formación de los catequistas laicos. (Cf GCM 5. (El Concilio Vaticano II distingue dos tipos de catequistas: promoción de «catequistas de tiempo parcial». Por tanto. tanto en los planes de estudio de los seminarios como en la formación permanente. La finalidad de la formación busca. a fin de que la acción evangelizadora global sea coherente y el grupo de catequistas no quede aislado de la vida de la comunidad. por ejemplo. La formación trata de capacitar a los catequistas para transmitir el Evangelio a los que desean seguir a Jesucristo. Esta distinción es retomada en GCM 4. . que el catequista 123 los «catequistas con plena dedicación» y los «catequistas auxiliares» (cf AG 17). por tanto. Junto a ello. que asuman responsabilidades en el nivel diocesano.) junto a la . la adecuada formación de los catequistas no puede ser descuidada en favor de la renovación de los textos y de una mejor organización de la catequesis. (Cf DCG (1971) 108a. catequistas especializados». que ordinariamente serán los más numerosos. .Cuidar la atención personal y espiritual de los catequistas y del grupo de catequistas como tal.Establecer una distribución más equilibrada de los catequistas entre los sectores de destinatarios que necesitan catequesis. hay que promover diferentes tipos de catequistas. pone en peligro su calidad. a los sacerdotes de las respectivas comunidades cristianas. Se recomienda encarecidamente a los Obispos que esta formación sea exquisitamente cuidada. .Promover animadores responsables de la acción catequética. (GCM 5. con la terminología de «catequistas a tiempo pleno» y «catequistas a tiempo parcial».Coordinar a los catequistas con los demás agentes de pastoral en las comunidades cristianas. La toma de conciencia de la necesidad de una catequesis de jóvenes y adultos. Todos estos quehaceres nacen de la convicción de que cualquier actividad pastoral que no cuente para su realización con personas verdaderamente formadas y preparadas. principal y fundamentalmente. .

confiriéndole su verdadera naturaleza. Esta eclesialidad de la transmisión del Evangelio impregna toda la formación de los catequistas. El hecho de que la formación busque capacitar al catequista para transmitir el Evangelio en nombre de la Iglesia confiere a toda la formación una naturaleza eclesial. Este texto define la finalidad cristocéntrica de la catequesis.entra en comunión con esa aspiración de la Iglesia que. en efecto.) La finalidad cristocéntrica de la catequesis.) y. mediante las necesarias etapas: anuncie a Jesucristo.) 236. edades y situaciones. Esta perspectiva cristológica incide directamente en la identidad del catequista y en su preparación. explique su misterio de Hijo de Dios.) Lo que ésta persigue. ante todo. y ayude. Criterios inspiradores de la formación de los catequistas 237.) y de una honda sensibilidad social. previamente. Más en concreto. quiere transmitir el Evangelio en toda su autenticidad. enmarcándola en el conjunto de la Historia de la salvación. Para responder a él se necesitan catequistas dotados de una fe profunda. «La unidad y armonía del catequista se deben leer desde esta perspectiva cristocéntrica. no es otra cosa que lograr que el catequista pueda animar eficazmente un itinerario catequético en el que. que busca propiciar la comunión con Jesucristo en el convertido. Este hecho determina el cristocentrismo del contenido de la catequesis. adaptándolo a todas las culturas. el cristocentrismo de la respuesta del destinatario. de formar catequistas para las necesidades evangelizadoras de este momento histórico con sus valores. La formación de los catequistas no es otra cosa que un ayudar a éstos a sumergirse en la conciencia viva que la Iglesia tiene hoy del Evangelio. sus desafíos y sus sombras. (GCM 20. capacitándoles así para transmitirlo en su nombre.sea lo más apto posible para realizar un acto de comunicación: «La cima y el centro de la formación de catequistas es la aptitud y habilidad de comunicar el mensaje evangélico». hecho hombre por nosotros. como esposa. (Se señalan aquí las cuatro etapas del catecumenado bautismal con una perspectiva cristocéntrica. (Cf CT 5. Para concebir de manera adecuada la formación de los catequistas hay que tener en cuenta. 124 . como «madre y maestra». y han de construirse en base a una familiaridad profunda con Cristo y con el Padre en el Espíritu». al catecúmeno o al catequizando a identificarse con Jesucristo en los sacramentos de iniciación. dé a conocer su vida. (DCG (1971) 111. «conserva pura e íntegramente la fe prometida al Esposo» (LG 64. el catequista no hace sino ahondar en estos aspectos básicos. el catequista -en su formación.Se trata. una serie de criterios inspiradores que configuran con diferentes acentos dicha formación: . (Cf GCM 13.) Todo plan formativo ha de tener en cuenta estos aspectos. el sí a Jesucristo y el cristocentrismo de la espiritualidad del catequista y de su formación. (DCG (1971) 114) de una clara identidad cristiana y eclesial (Cf GCM 7. finalmente.) En la catequesis permanente. impregna toda la formación de los catequistas.

serenidad de juicio. es el amor de un padre: más aún. . La formación ha de ayudar a que los polos de estas tensiones se fecunden mutuamente. la ortodoxia y la ortopraxis. disponibilidad para colaborar. Se trata de formar a los catequistas para que puedan impartir no sólo una enseñanza sino una formación cristiana integral.) el ejercicio de la catequesis. requiere que el catequista conozca bien el mensaje que transmite y. le ha de ayudar a madurar. Esta dimensión. propia del laicado. idoneidad para la comunicación. en capacidad de relación y de diálogo. maestros. (Las cualidades humanas que sugiere GCM son las siguientes: facilidad de relaciones humanas y de diálogo. función de guía. el concepto de catequesis que hoy propugna la Iglesia. comprensión y realismo. (Cf GCM 21. (DCG (1971) 31. un estilo y una sensibilidad en los que no hubiera sido iniciado durante su formación. constantemente discernido y evaluado. en unidad interior.(EN 79. La formación tiende a hacer del catequista un educador del hombre y de la vida del hombre. La formación. de educación y de enseñanza».Finalmente. desarrollando tareas de «iniciación. hacerle crecer en el respeto y amor hacia los catecúmenos y catequizandos: «¿De qué amor se trata? Mucho más que el de un pedagogo.) Madurez humana. cristiana y apostólica de los catequistas 239.. ante todo. Como criterio general hay que decir que debe existir una coherencia entre la pedagogía global de la formación del catequista y la pedagogía propia de un proceso catequético. también. Las dimensiones de la formación: el ser.El momento catequético que vive la Iglesia invita. capacidad para consolar y hacer recobrar la esperanza. en sentido crítico. Después está lo que el catequista debe saber para desempeñar bien su tarea.) Se necesitan catequistas que sean. La formación de los catequistas comprende varias dimensiones. el de una madre.La formación de los catequistas laicos no puede ignorar el carácter propio del laico en la Iglesia y no debe ser concebida como mera síntesis de la formación propia de los sacerdotes o de los religiosos. a un tiempo. (Cf CT 22d. Han de saber conjugar la dimensión veritativa y significativa de la fe. y por el carácter propio de su espiritualidad».) y ofrecer una catequesis plena y completa. como persona. está la dimensión del saber hacer. en su acción catequética.La formación tendrá presente. ya que la catequesis es un acto de comunicación. de cada constructor de la Iglesia ». sobre todo. a preparar catequistas integradores. al mismo tiempo. el sentido social y eclesial. Tal es el amor que el Señor espera de cada anunciador del Evangelio.) 125 . el saber hacer 238. se tendrá muy en cuenta que «su formación recibe una característica especial por su misma índole secular. que sepan superar «tendencias unilaterales divergentes» (CT 52: cf CT 22. Al contrario. Al catequista le sería muy difícil improvisar. Finalmente. permitirá al catequista crecer en equilibrio afectivo. penetrada de la doble fidelidad al mensaje y a la persona humana. la pedagogía utilizada en esta formación tiene una importancia fundamental. en espíritu constructivo y en trabajo de equipo. Apoyado en una madurez humana inicial. también. en efecto.. (cf 21) Se procurará. a su dimensión humana y cristiana. educadores y testigos. . La más profunda hace referencia al ser del catequista. el saber. . al destinatario que lo recibe y al contexto social en que vive.. como creyente y como apóstol.

irá constantemente madurando. que corresponda al anuncio que se ha de transmitir. ante todo. su sentido evangelizador. Para ello ha de conocer y vivir el proyecto de evangelización concreto de su Iglesia diocesana y el de su parroquia.La formación cuidará. en primer lugar. alimentada con una formación permanente. vida de Jesucristo e historia de la Iglesia. El contenido de esta formación doctrinal viene pedido por los elementos inherentes a todo proceso orgánico de catequesis: . Por otra parte. La formación. la espiritualidad del propio catequista. es preciso que sea una formación de carácter sintético. al tiempo que le capacite para dar razón de la esperanza en un tiempo de misión: «Se revela 126 . haciéndole crecer como creyente. y donde los diferentes elementos de la fe cristiana aparezcan. del testimonio de su vida. . el catequista debe ser maestro que enseña la fe. (DCG (1971) 112.) de modo que su acción brote. trabados y unidos. (Cf ChL 60.los grandes núcleos del mensaje cristiano: Símbolo. la verdadera formación alimenta. Por eso. en verdad. 241. la Sagrada Escritura deberá ser «como el alma de toda esta formación». moral y oración.las tres grandes etapas de la Historia de la salvación: Antiguo Testamento. juntamente con el Catecismo de la propia Iglesia particular o local. en una visión orgánica que respete la «jerarquía de verdades». será referencia doctrinal fundamental de toda la formación. Esta ha de intensificarse cuanto sea necesario». Cada tema catequético que se imparte debe nutrir. al mismo tiempo. tratando de hacer suyo el celo por el Reino que Jesús manifestó. articulado en torno al misterio central de la fe que es Jesucristo. A partir del ejercicio de la catequesis. Una formación bíblico-teológica adecuada le proporcionará un conocimiento orgánico del mensaje cristiano. maestro y formador de discípulos. Esta formación bíblico-teológica debe reunir algunas cualidades: a) En primer lugar. La formación bíblico-teológica del catequista 240. b) Esta sintesís de fe ha de ser tal que ayude al catequista a madurar en su propia fe. el contenido doctrinal de la formación de un catequista es el mismo que el que la catequesis debe transmitir. la fe del propio catequista. que el ejercicio de la catequesis alimente y nutra la fe del catequista. (23) El Catecismo de la Iglesia Católica. la vocación apostólica del catequista. también. a fin de sintonizar con la conciencia que la Iglesia particular tiene de su propia misión. En el nivel propio de una enseñanza teológica. alimentará constantemente la conciencia apostólica del catequista. Además de testigo. CGM 23 subraya la importancia primordial de la Sagrada Escritura en la formación de los catequistas: «La Sagrada Escritura deberá seguir siendo la materia principal de la enseñanza y construir el alma de todo el estudio teológico. En verdad. uno catequiza a los demás catequizándose antes a sí mismo. liturgia. La mejor forma de alimentar esta conciencia apostólica es identificarse con la figura de Jesucristo.

a la luz del Evangelio». «Hay que conocer y emplear suficientemente en el trabajo pastoral no sólo los principios teológicos sino también los descubrimientos de las ciencias profanas. la psicología religiosa y las experiencias que abren al hombre al misterio de lo sagrado.) c) Debe ser una formación teológica muy cercana a la experiencia humana. (CT 22. sobre todo en psicología y sociología. en la formación de los catequistas. Las ciencias sociales proporcionan el conocimiento del contexto socio-cultural en que vive el hombre y que afecta decisivamente a su vida. de un modo u otro. sino también por la exigencia de dar razón de la esperanza que hay en ellos.(GS 62b.(DCG (1971) 112.hoy cada vez más urgente la formación doctrinal de los fieles laicos. otras ciencias han de ester presentes. Por eso es necesario que en la formación de los catequistas se haga «un análisis de las condiciones sociológicas. la psicología evolutiva y las etapas del ciclo vital humano. sociológicas y pedagógicas: sus valores y sus límites. (DCG (1971) 100. debe adoptar un talante catequético. frente al mundo y sus graves y complejos problemas». ya para juzgarla.) De alguna forma. (ChL 60c. en su vida espiritual. llevando así a los fieles a una más pura y madura vida de fe». en tanto que estos datos de la vida colectiva pueden tener una gran influencia en el proceso de la evangelización». El catequista adquiere el conocimiento del hombre y de la realidad en la que vive por medio de las ciencias humanas. y manteniéndose como enseñanza teológica. 127 .. «ya sea para inspirarla. que han alcanzado en nuestros días un incremento extraordinario..) Junto a estas ciencias recomendadas explícitamente por el Concilio Vaticano II. sino también capacitar a los mismos catequizandos para recibir ese mensaje de manera activa y poder discernir lo que. Criterios para el empleo de las ciencias humanas en la formación 243.) Las ciencias humanas en la formación de los catequistas 242. Estos son: a) El respeto a la autonomía de las ciencias: «La Iglesia afirma la autonomía legítima de la cultura humana y especialmente la de las ciencias». d) Finalmente ha de ser tal que el catequista «pueda no sólo transmitir con exactitud el mensaje evangélico. culturales y económicas. las necesidades y aspiraciones más hondas del corazón humano. es conforme a la fe». capaz de relacionar los diferentes aspectos del mensaje cristiano con la vida concreta de los hombres y mujeres. (GS 59) b) El discernimiento evangélico de las diferentes tendencias o escuelas psicológicas.) Es necesario que el catequista entre en contacto al menos con algunos elementos fundamentales de la psicología: los dinamismos psicológicos que mueven al hombre. no sólo por el natural dinamismo de la profundización de su fe. especialmente las ciencias de la educación y ciencias de la comunicación. la estructura de la personalidad.

no es un fin en sí mismo. La toma de conciencia de la situación existencial.) 245. la norma a seguir es distinguir y seleccionar lo que les puede ayudar directamente a adquirir la capacidad de comunicar» (DCG.) Lo primero que hay que tener en cuenta en este decisivo aspecto de la formación es respetar la pedagogía original de la fe. La tarea del catequista es sólo cultivar ese don. dado el número y diversidad de estas disciplinas. ha de cultivar también la del saber hacer. la pedagogía es ciertamente una de las más importantes.. (La importancia de la pedagogía ha sido subrayada por CT 58: «Entre las numerosas y prestigiosas ciencias del hombre que han progresado enormemente en nuestros días. la habilidad para interpretar y responder a la demanda educativa.. la formación de los catequistas. lo más importante es que el catequista adquiera su estilo propio de dar catequesis. ofrecerlo. (Ibidem. 128 . Puesto que se trata de formar catequistas y no especialistas en psicología.) También ha de ser capaz de animar un grupo. El catequista es un educador que facilita la maduración de la fe que el catecúmeno o el catequizando realiza con la ayuda del Espíritu Santo. que implica: la facultad de atención a las personas. particularmente el dedicado de modo más pleno a la catequesis. la iniciativa de activar procesos de aprendizaje y el arte de conducir a un grupo humano hacia la madurez. las ciencias humanas en la formación de los catequistas sigue siendo esta recomendación del concilio Vaticano II en GS 62: «Los fieles deben vivir estrechamente unidos a los otros hombres de su tiempo y procurar comprender perfectamente su forma de pensar y sentir que se expresan por medio de la cultura. en la formación de catequistas. (Cf CT 58. 1971. En efecto. cultural y social del hombre.c) El estudio de las ciencias humanas -en la formación de los catequistas. (Cf DCG (1971) 113. Ha sido depositada por Dios en el corazón del hombre y de la mujer.) d) La teología y las ciencias humanas.) La formación tratará de que madure en el catequista la capacidad educativa. Más en concreto: el catequista. prescindiendo de los criterios teológicos que dimanan de la misma pedagogía divina. En consecuencia hay que evitar que estas ciencias se conviertan en la única norma para la pedagogía de la fe. habrá de capacitarse para saber programar -en el grupo de catequistas. Como en todo arte. ponderando las circunstancias. (Un texto fundamental para la utilización de La formación pedagógica 244. el catequista se prepara para facilitar el crecimiento de una experiencia de fe de la que él no es dueño. pero siempre al servicio de una acción evangelizadora que no es sólo humana.la acción educativa. deben fecundarse mutuamente. 112). alimentarlo y ayudarlo a crecer. sabiendo utilizar con dicernimiento las técnicas de animación grupal que ofrece la psicología. acomodando a su propia personalidad los principios generales de la pedagogía catequética. después de realizarlo. («La enseñanza de las ciencias humanas plantea difíciles cuestiones respecto a su selección y método. La ciencia de la educación y el arte de enseñar son objeto de continuos replanteamientos con miras a una mejor adaptación o a una mayor eficacia». se hace con vistas a la fe en que se le quiere educar. psicológica. y así ellos mismos sean capaces de examinar e interpretar todas las cosas con íntegro sentido cristiano». para que la cultura religiosa y la rectitud de espíritu avancen en ellos al mismo paso que el conocimiento de las ciencias y los avances diarios de la técnica. Deben armonizar los conocimientos de las nuevas ciencias y doctrinas y de los más recientes descubrimientos con la moral cristiana y la enseñanza de la doctrina cristiana. elaborando un plan realista y. Junto a las dimensiones que conciernen al ser y al saber. evaluándolo críticamente. Son disciplinas fundamentales y necesarias.

si se imparten al mismo tiempo que se realizan. 247. asimismo. Por eso debe ser una formación muy cercana a la práctica: hay que partir de ella para volver a ella.) La formación de los catequistas dentro de las comunidades cristianas 246. actitudes y técnicas que lleva consigo. «pueden adquirirse mejor. los Padres del Sínodo han invitado a los presbíteros y a los candidatos a las sagradas órdenes a prepararse cuidadosamente para ser capaces de favorecer la vocación y misión de los laicos» (ChL 61). sino que les ayudan a crecer en la espiritualidad propia y en la comunión entre ellos» (GCM 22). es aconsejable que participen en un proceso de tipo catecumenal para jóvenes y adultos. la propia comunidad cristiana. fomentando en ellos la conciencia de ser enviados por la Iglesia. por ejemplo a comienzo del año pastoral. ante todo.) El fin y la meta ideal es procurar que los catequistas se conviertan en protagonistas de su propio aprendizaje. las iniciativas parroquiales. Puede ser el proceso ordinario de la propia comunidad o uno creado expresamente para ellos. Entre los cauces de formación de los catequistas destaca. otras actividades formativas: cursos de sensibilización a la catequesis. («Los sacerdotes y los religiosos deben ayudar a los fieles laicos en su forrnación. d) También pueden realizarse. las convivencias fraternas y de coparticipación espiritual y los retiros espirituales. a través del cauce normal con el que la comunidad educa en la fe a sus agentes de pastoral y a los laicos más comprometidos. b) También es muy importante procurar la maduración de la fe de los propios catequistas.) Cuando la fe de los catequistas no es todavía madura. como las escuelas de oración. En la tarea de asegurar su maduración progresiva como creyente y testigo. que tienen por objeto la formación interior de los catequistas. por ejemplo durante las reuniones tenidas para preparar y revisar las sesiones de catequesis».Esta capacidad educativa y este saber hacer. c) La preparación inmediata de la catequesis. una formación doctrinal más sistemática. sobre todo si va seguida de una evaluación de todo lo experimentado en las sesiones de catequesis. situando la formación bajo el signo de la creatividad y no de una mera asimilación de pautas externas. (Cf ChL 61. Es en ella donde el catequista experimenta su vocación y donde alimenta constantemente su sentido apostólico. (Cf GCM 28. En este sentido. la figura del sacerdote es fundamental.(DCG (1971) 112. con los conocimientos. realizada con el grupo de catequistas. es un medio formativo excelente. dentro del marco de la comunidad.. retiros y convivencias en los tiempos fuertes del año litúrgico («Se recomiendan. Estas iniciativas no aíslan a los catequistas. Una comunidad cristiana puede realizar varios tipos de acciones formativas en favor de sus catequistas: a) Una de ellas consiste en alimentar constantemente la vocación eclesial de los catequistas.. cursos monográficos sobre temas que parezcan necesarios o urgentes. por ejemplo estudiando el Catecismo de la Iglesia 129 .

al contar con formadores especializados.su calidad.) es conveniente a nivel diocesano o interdiocesano promover escuelas para responsables. obviamente. CIC 785 y GCM 30.Católica. En muchos lugares tales escuelas funcionan a un doble nivel: para «catequistas de base» (La expresión «catequista de base» es utilizada en DCG (1971) 112C.) y para «responsables de catequesis». a los responsables de las diversas acciones pastorales. el conocimiento del hombre y del contexto sociocultural y la pedagogía de la fe. Escuelas de catequistas de base 249.. Estas escuelas tienen la finalidad de proporcionar una formación catequética. Son actividades de formación permanente que. así como para aquellos catequistas que se van a dedicar más estable y plenamente a la catequesis. se cultivarán aquellas especializaciones catequéticas que la diócesis juzgue particularmente necesarias en su circunstancia.. Es frecuente que en ellas.) Escuelas de catequistas y centros superiores para peritos en catequesis 248. aparecen como muy convenientes. que la orientación de estas escuelas esté dirigida.) es un momento particularmente importante. . por economía de medios y posibilidades. (Cf DCG (1971) 109b. Escuelas para responsables 250. (Cf DCG (1971) 110. A fin de favorecer la preparación de los responsables de la catequesis en parroquias o zonas. Durante un tiempo suficientemente prolongado. de carácter básico y fundamental. Puede ser también oportuno. RM 73. más exigente. Para la Iglesia en general ver DCG (1971) 109. Las ventajas de esta formación orgánica son grandes y conciernen a: . Sobre una base formativa común (doctrinal y antropológica).su integración con catequistas de diferentes comunidades. convirtiéndose en Centros de formación de agentes de pastoral. El nivel de estas escuelas será. junto a un tronco formativo común. . Centros superiores para peritos en catequesis 130 . más ampliamente. La asistencia a una Escuela de catequistas (Cf para lo que se refiere a escuelas de catequistas en tierras de misión: AG 17c. al tratarse de una formación menos absorbida por lo inmediato de la acción. junto al trabajo personal del catequista. las especializaciones vendrán pedidas por las diferentes acciones pastorales o apostólicas que se van a encomendar a tales agentes. orgánica y sistemática. se cultivan las dimensiones más específicamente catequéticas de la formación: el mensaje cristiano. que fomentan la comunión eclesial. dentro del proceso formativo de un catequista.su sistematicidad.

¿puede una Iglesia hacer algo mejor en favor de otra que ayudarla a crecer por sí misma como Iglesia?». 1: l. es de una irnportancia vital para la catequesis. la parroquia. estos Institutos prepararán también a los profesores de catequética para seminarios. casas de formación o escuelas de catequistas. (Cf CONGREGACIÓN PARA LA DOCTRINA DE LA FE. Esta se hace cercana y se visibiliza en la rica variedad de las comunidades cristianas inmediatas. Este nivel de formación es muy apto para una fecunda colaboración entre las Iglesias: «Aquí es donde podrá manifestar su mayor eficacia la ayuda material ofrecida por las Iglesias más acomodadas a sus hermanas más pobres. 838) que es un fruto del Espíritu Santo. se educan en ella y la viven: la familia. La comunidad cristiana es la realización histórica del don de la «comunión» (koinonia). la escuela católica.) Obviamente.. Estos institutos superiores podrán ser nacionales o incluso internacionales. que constituyen la comunidad cristiana referencial. los espacios comunitarios donde la catequesis de inspiración catecumenal y la catequesis permanente se realizan. Aquí se contempla como «lugar» de catequización) 253. Por ello. En efecto.c. se renueva el deseo de «fomentar o crear Institutos superiores de pastoral catequética con objeto de preparar catequistas idóneos para dirigir la catequesis a nivel diocesano o dentro de las actividades a las que se dedican las congregaciones religiosas. Tales institutos se dedicarán. (DCG (1971) 109a. Una formación catequética de nivel superior. 1: «La comunidad cristiana y la responsabilidad de catequizar».. Ellas son los «lugares» de la catequesis. a promover la correspondiente investigación catequética. II. tomar conciencia de la necesidad de formar personas en este nivel superior." Cap. es decir. como se procura hacer para otras actividades eclesiales o para la enseñanza de otras diciplinas. las asociaciones y movimientos cristianos. religiosos y laicos. duración de los cursos y condiciones de admisión». cap. donde se habla de la comunidad como responsable de la catequesis. igualmente. La «comunión» expresa el núcleo profundo de la Iglesia universal y de las Iglesias particulares. en las que los cristianos nacen a la fe. Deben asemejarse a los estudios universitarios en lo tocante al plan de estudios. las comunidades eclesiales de base. 252. Es muy conveniente. (CT 71a. esta colaboración debe inspirarse en un delicado respeto por las peculiaridades de las Iglesias más pobres y por su propia responsabilidad. Communionis notio. a la que puedan acceder también sacerdotes. Lugares y vías de la catequesis La comunidad cristiana como hogar de catequesis (Ver Quinta Parte. (Cf MPD 13) 131 .) Aparte de formar a los que van a asumir responsabilidades directivas en la catequesis. en el campo diocesano o interdiocesano.251.

Junto a los padres. FC 49) lo que significa que en cada familia cristiana deben reflejarse los diversos aspectos o funciones de la vida de la Iglesia entera: misión. Conviene determinar. indica la conexión del catecumenado bautismal con la comunidad cristiana) En el catecumenado se realiza. Se trata. La familia como ámbito o medio de crecimiento en la fe 255. decisivos para favorecer un clima verdaderamente cristiano. Es importante saber cuál es la función de cada uno de ellos en orden a la catequesis. Pero estos «lugares» (CT 67a. «esa formación específica que conduce al adulto convertido a la profesión de su fe bautismal en la noche pascual». institucionalizado por la Iglesia para preparar a los adultos que desean ser cristianos a recibir los sacramentos de la iniciación. 256. en efecto. Cf RICA 4. más permanente y cotidiana que estructurada en períodos. «es un espacio donde el Evangelio es transmitido y desde donde éste se irradia». Su sabiduría y su sentido religioso son. (Cf CT 24) La catequesis siempre es la misma. (Cf DCG (1971) 130 donde se describe la finalidad del catecumenado bautismal. La familia ha sido definida como una «Iglesia doméstica». les hace partícipes de su propia experiencia de fe y les incorpora a su seno. sobre todo en determinadas culturas. La familia. al igual que la Iglesia. en suma. (LG 11. Se trata de una expresión clásica en catequesis. la educación de la conciencia moral y la formación en el sentido cristiano del amor humano. En esta catequesis familiar resulta siempre muy importante la aportación de los abuelos. con solicitud maternal. cf AA 11. muchas veces. El catecumenado bautismal de adultos (Ver la Primera Parte. cap. concebido como reflejo del amor de Dios Creador y Padre. lugar y meta de la catequesis. en qué sentido la comunidad cristiana familiar es «lugar» de catequesis. invitando a los hombres y mujeres a convertirse y a seguir a Jesucristo. en efecto. FC 37a) Sobre esta base humana es más honda la iniciación en la vida cristiana: el despertar al sentido de Dios. De la comunidad cristiana nace siempre el anuncio del Evangelio. La comunidad cristiana es el origen. catequesis.254. los primeros pasos en la oración. El catecumenado bautismal es un lugar típico de catequización. Aquí se contempla el catecumenado bautismal como «lugar» de catequesis y en relación a la continua presencia de la comunidad en él).. (Cf GS 52. (MPD 8c) 132 . todos los componentes de la familia tienen una intervención activa en orden a la educación de los miembros más jóvenes.. más ocasional que sistemática. testimonio. Los padres de familia son los primeros educadores en la fe. cada uno con caracteres originales. Ella acompaña a los catecúmenos y catequizandos en su itinerario catequético y. La Exhortación apostólica habla de los «lugares» de la catequesis: («de locis catecheseos») de catequización la colorean. Y es esa misma comunidad la que acoge a los que desean conocer al Señor y adentrarse en una vida nueva. de modo más concreto. 3: «El catecumenado bautismal: estructura y gradualidad». (EN 71) La familia como «lugar» de catequesis tiene un carácter único: transmite el Evangelio enraizándolo en el contexto de profundos valores humanos. de una educación cristiana más testimonial que de la instrucción. oración.

la parroquia no puede ser el centro de gravitación de toda la función eclesial de catequizar.. La parroquia es. el anuncio a los alejados y a los que viven en situación de indiferencia religiosa. (La irnportancia de la catequesis de adultos ha sido subrayada en CT 43 y en el DCG (1971) 20.) c) Como referente sólido para la catequesis parroquial se requiere la existencia de un núcleo comunitario compuesto por cristianos maduros. (Cf EN 52. el lugar más significativo en que se forma y manifiesta la comunidad cristiana. (RICA 18) Por eso. (Cf RICA 4. congrega en la unidad todas las diversidades humanas que en ella se encuentran y las inserta en la universalidad de la Iglesia. por ello. al mismo tiempo. (Cf DCG (1971) 96c.) pueden resultar fundamentales. Constituye. (Cf AA 10) Ella es. educación y experiencia vital. (RICA 41) Esta presencia continua de la comunidad cristiana se expresa de varias maneras descritas apropiadamente en el Ritual de Iniciación Cristiana de Adultos. en efecto. (CT 67b) No obstante. hondas transformaciones. En las grandes ciudades. con valentía renovada. 258.. la comunidad cristiana «debe ayudar a los candidatos y a los catecúmenos durante todo el período de la iniciación: en el precatecumenado.La catequesis que se realiza en el catecumenado bautismal está estrechamente vinculada a la comunidad cristiana. al Bautismo y a la primera Comunión de los hijos. destinados a hacer captar y vivir las inmensas riquezas del bautismo recibido». los encuentros presacramentales (preparación al Matrimonio. fraternal y acogedora. en ciertas ocasiones. y que tiene necesidad de complementarse con otras instituciones. (Cf CT 67c) La parroquia. «ha sido sacudida por el fenómeno de la urbanización». (Ibidem) sin dejar por eso de reconocer que.) Se trata de impulsar «una catequesis posbautismal. un espacio comunitario muy adecuado para que el ministerio de la Palabra ejercido en ella sea. La parroquia está experimentando hoy.(ChL 61.) En este empeño. «la parroquia sigue siendo una referencia importante para el pueblo cristiano. por estar vinculados a ella: son ya de la casa de Cristo». (Ibidem) Ella debe continuar siendo todavía la animadora de la catequesis y «su lugar privilegiado». a modo de catecumenado. Ella está llamada a ser una casa de familia. enseñanza. en el catecumenado y en el tiempo de la mistagogia». incluso para los no practicantes». que vuelva a proponer algunos elementos del Ritual de Iniciación Cristiana de Adultos. donde los cristianos se hacen conscientes de ser Pueblo de Dios. la Iglesia abraza a los catecúmenos «con cuidado y amor maternal. el ámbito ordinario donde se nace y se crece en la fe. 41) Desde el momento de su ingreso en el catecumenado. Para que la catequesis alcance toda su eficacia dentro de la misión evangelizadora de la parroquia se requieren algunas condiciones: a) La catequesis de adultos debe asumir siempre una importancia prioritaria.) b) Hay que plantearse. ya iniciados en la fe. (Cf RICA 41) La parroquia como ámbito de catequesis 257. Profundos cambios sociales la están afectando. a los que se les dispense 133 . en muchos países. por otra parte. sin duda.

(Cf CONGREGACIÓN PARA LA EDUCACIÓN CATÓLICA. los padres.(GE 8.. Este proyecto educativo se realiza en la comunidad educativa escolar. es precisamente la calidad de la enseñanza religiosa integrada en la educación de los alumnos» (CT 69). de la que forman parte todos los que están directamente comprometidos en ella: «profesores. («El carácter propio y la razón profunda de la escuela católica. Dimensión religiosa de la educación en la Escuela católica. que se refieren principalmente a los adultos. las pequeñas comunidades eclesiales presentes pueden ser una ayuda notable en la formación de los cristianos. en ChL 61. en la escuela católica. que sigue siendo siempre imprescindible.. pudiendo hacer más capilar e incisiva la conciencia y la experiencia de la comunión y de la misión eclesial». 32: l. . enseñanza religiosa escolar... el motivo por el cual deberían preferirla los padres católicos. La escuela católica 259.comunidades eclesiales en el marco de las parroquias. 73-76. homilía.(CONGREGACIÓN PARA LA EDUCACIÓN CATÓLICA. (Es importante constatar cómo Juan Pablo II. los fines culturales y la formación humana de la juventud.. n. La Escuela Católica: l. n. cap. Su nota distintiva es: . personal directivo. 31: l. y los alumnos. Dos de estas formas tienen.) 134 . cuyo respectivo carácter propio ya ha quedado indicado.) un tratamiento pastoral adecuado y diferenciado. el ministerio de la Palabra puede ejercerse allí de múltiples formas: primer anuncio. Este objetivo se podrá alcanzar más fácilmente si se promueve en las parroquias la formación de pequeñas comunidades eclesiales. .) La escuela católica busca. La escuela católica (Cf CONGREGACIÓN PARA LA EDUCACIÓN CATÓLICA.c. en no menor grado que las demás escuelas. copartícipes y responsables como verdaderos protagonistas y sujetos activos del proceso educativo».c. administrativo y auxiliar. y no como un movimiento paralelo que absorba sus mejores miembros: «Dentro de las parroquias. recalca la conveniencia de las pequeñas d) Si se cumplen en la parroquia las anteriores condiciones.«crear un ambiente de la comunidad escolar animado por el espíritu evangélico de libertad y caridad. cf Primera parte.ayudar a los adolescentes para que. 2 nn. crezcan a un tiempo según la nueva criatura que han sido hechos por el bautismo.y ordenar últimamente toda la cultura humana según el mensaje de la salvación».) El proyecto educativo de la escuela católica tiene que elaborarse en base a esta concepción propuesta por el Concilio Vaticano II. adolescentes y jóvenes. la catequesis destinada a niños. figura central en cuanto naturales e insustituibles educadores de sus hijos. Dimensión religiosa de la educación.) 260. se beneficiará grandemente.c.) es un lugar muy relevante para la formación humana y cristiana. un particular relieve: la enseñanza religiosa escolar y la catequesis. en el desarrollo de la propia persona. La declaración Gravissimum Educationis del Concilio Vaticano II «marca un cambio decisivo en la historia de la escuela católica: el paso de la escuela-institución al de la escuela-comunidad». catequesis. Cuando los alumnos de la escuela católica pertenecen mayoritariamente a familias que se vinculan a esta escuela en razón del carácter católico de la misma. sin embargo.

por tanto.. (Cf CT 47b. concretar y especificar la formación que sus miembros reciben de otras personas y comunidades». «abierta a todas las esferas de la vida cristiana». Ha de incluir. es. ante todo. se imparte. 262. sea cual sea el «lugar» donde se realice. grupos caritativos. En todas estas asociaciones y movimientos. y a la presencia cristiana en las realidades temporales».. grupos de oración. Las diversas «asociaciones. resultará oportuno que los Obispos y las Conferencias Episcopales precisen la modalidad de actividad catequética que corresponde realizar a la escuela católica en los respectivos contextos. En estos ámbitos los cristianos se dedican «a la práctica de la vida espiritual. Pide que no falte en ellos «un verdadero estudio de la doctrina cristiana». movimientos o grupos de fieles. «un verdadero estudio de la doctrina cristiana» (CT 47. en efecto. como también la oportunidad de completar.) 135 . movimientos y agrupaciones de fieles 261.) de la catequesis. tratando de desarrollar toda la riqueza de su concepto. o por otras eventuales circunstancias. tienen como finalidad ayudar a los discípulos de Jesucristo a realizar su misión laical en el mundo y en la misma Iglesia. Por eso. celebración y compromiso en la vida). En este texto Juan Pablo II se refiere a los diversos grupos de jóvenes: grupos de acción católica. movimientos y agrupaciones de fieles» (Cf CT 70. de un modo u otro. la actividad catequética queda necesariamente limitada y la propia enseñanza religiosa -cuando es posible realizarla.) La catequesis.) La catequesis. para cultivar con hondura estas dimensiones básicas de la vida cristiana. Cuando la catequesis se realiza dentro de estas asociaciones y movimientos. (CT 70.) y como un elemento interno a la propia evangelización de la Iglesia. no es una alternativa a la formación cristiana que en ellos se imparte sino una dimensión esencial de la misma. Asociaciones.) La catequesis es siempre una dimensión fundamental en la formación de todo laico. a la caridad y a la asistencia. formación orgánica y básica de la fe. Dada la pluralidad de circunstancias socioculturales y religiosas en que ejerce su labor la escuela católica a través de las naciones. (CT 67. en que se atienden aspectos catequéticos en sus objetivos formativos. deben ser tenidos en cuenta fundamentalmente algunos aspectos. En particular: a) Se debe respetar la «naturaleza propia» (CT 47b. Se contempla aquí aquellas asociaciones. La aportación de este tipo de escuela subsiste siempre: como un «servicio de gran valor a los hombres». grupos de reflexión cristiana. una necesaria formación: «cada uno con sus propios métodos tiene la posibilidad de ofrecer una formación profundamente injertada en la misma experiencia de vida apostólica. mediante la triple dimensión de palabra.(Ct 21.se ve obligada a acentuar su carácter cultural. pero que no nacen propiamente para constituirse en ámbitos de catequización). estas asociaciones y movimientos tienen ordinariamente «unos tiempos catequéticos». memoria y testimonio (doctrina.(AG 12b. (ChL 62.) y constituir una seria formación religiosa. al apostolado.Cuando los alumnos y sus familias acuden a la escuela católica por la calidad educativa de la misma. La catequesis es una dimensión que debe siempre darse en la vida apostólica del laicado.) que se promueven en la Iglesia particular.

Junto a estas dimensiones específicamente cristianas.Por otra parte. (Cf EN 58 que indica cómo las comunidades eclesiales de base «florecen un poco por todas partes en la Iglesia». en la medida que ésta es comunidad educativa de referencia propiamente tal. siempre será más propia de un momento posterior al de la formación básica cristiana.b) Esto no es óbice para que la finalidad propia de cada una de estas asociaciones y movimientos.) Son grupos cristianos que «nacen de la necesidad de vivir todavía con más intensidad la vida de la Iglesia. .. cf EN 58. lc 69. para celebrar desde la propia vida los misterios cristianos y para asumir el compromiso de transformar la sociedad. la creatividad. «verdadera expresión de comunión e instrumento para edificar una comunión más profunda». con determinados acentos. (Ibidem. LC 69. Puede resultar de ello una enriquecedora experiencia comunitaria.) Las comunidades eclesiales de base son «un signo de vitalidad de la Iglesia». Finalmente. la pequeña comunidad es meta adecuada para acoger a los que han terminado un proceso de catequización. 136 .». (EN 58c. una catequesis que deberá permanecer siempre fiel a su carácter propio. a partir de propios carismas. el interés por los problemas del mundo y de la Iglesia.. la catequesis da hondura a la vida comunitaria. para la búsqueda de unas relaciones más fraternas.El clima fraterno de que se ven dotadas es lugar adecuado para una acción catequizadora integral. siempre que se sepa respetar la naturaleza y el carácter propio de la catequesis.) Las comunidades eclesiales de base 263.) En ellas los discípulos de Cristo se reúnen para una atenta escucha de la Palabra de Dios. pueda expresar. de una gran riqueza para la Iglesia.) Para ser auténtica «cada comunidad debe vivir unida a la Iglesia particular y universal. RM 51 afirma que se trata de «un fenómeno de rápida expansión». en sincera comunión con los pastores y el magisterio. o del deseo y búsqueda de una dimensión más humana. no son una alternativa ordinaria a la parroquia. Antes hay que educar en lo que es común a los miembros de la Iglesia que en lo peculiar o diferenciador. comprometida en la irradiación misionera y evitando toda forma de cerrazón y de instrumentalización ideológica». (Cf CT 67 b-c. En las comunidades eclesiales de base puede desarrollarse una catequesis muy fecunda: .(RM 51c.) 264. el espíritu de corresponsabilidad. emergen también importantes valores humanos: la amistad y el reconocimiento personal. cf EN 58f. Sin ella las comunidades eclesiales de base difícilmente tendrán solidez. c) Igualmente hay que afirmar que los movimientos y las asociaciones. por lo que se refiere a la catequesis. Las comunidades eclesiales de base se han difundido grandemente en las últimas décadas. (RM 51a. la respuesta vocacional. que inicia es común a todo cristiano. que difícilmente pueden ofrecer las comunidades eclesiales más grandes. La educación en la espiritualidad particular de una asociación o movimiento. ya que asegura los fundamentos de la vida cristiana de los fieles.

cabeza de la comunidad y maestro de la doctrina. catequesis parroquial.) d) Elaborar o. entre otras cosas. al menos. equipo de responsables de catequesis. IV. 9: «Análisis de la situación y de las necesidades».) 266. A este propósito se crearán los Centros que se juzguen más oportunos. c) Promover y formar a los catequistas. 151.) g) Colaborar con el Secretariado para la Liturgia. materiales para uso de los catequizandos. para dirigir y orientar todas las actividades catequéticas de la diócesis». Ver las pistas sugeridas en la Exposión Introductoria y Quinta Parte. 2: «La pastoral de catequistas en la Iglesia particular» y «Escuelas de catequistas y Centros Superiores para peritos en catequesis».. (Cf CT 63. El Secretariado diocesano de catequesis (Officium Catecheticum) es «un instrumento que emplea el obispo. así como de los recursos económicos necesarios».) e) Impulsar y promover las instituciones específicamente catequéticas de la diócesis (catecumenado bautismal. f) Cuidar especialmente de la mejora de los recursos personales y materiales tanto en el nivel diocesano como en el nivel arciprestal o parroquial. (Cf DCG (1971) 116-124. Ver en este capítulo el epígrafe titulado: «Programa de acción y orientaciones catequéticas». en lo que concierne a la iniciación y al catecumenado. Las tareas principales del Secretariado diocesano de catequesis son las siguientes: a) Hacer un análisis de la situación (Cf DCG (1971) 100. (DCG (1971) 126.) de la acción catequética. en particular. de los medios e instrumentos. (Cf DCG ( 1971) 108-109. La organización de la pastoral catequética tiene como punto de referencia el obispo y la diócesis. cap. cap. ver también CIC 775.. En él se deberán precisar. señalar a las parroquias y catequistas los instrumentos que sean necesarios para el trabajo catequético: catecismos.) que son como «las células fundamentales» (DCG (1971) 126. El propio Juan Pablo II recomienda dotar a la catequesis de «una organización adecuada y eficaz. directorios. medios audiovisuales. programas para las diversas edades.) diocesana a cerca de la educación de la fe. haciendo uso de las personas. guías para catequistas. considerando la especial relevancia de esta para la catequesis. Ver en esta Quinta Parte. El Secretariado diocesano de catequesis (officium catecheticum) fue mandado instituir en todas las diócesis por el decreto Provido sane: cf SAGRADA CONGREGACIÓN DEL CONCILIO. b) Elaborar un programa de acción (Cf DGC (1971) 103. proponga orientaciones e indique acciones concretas. 137 . las necesidades reales de la diócesis en orden a la actividad catequética.. Decreto Provido sane (12 de enero de 1935): AAS 27 (1935) p. La organización de la pastoral catequética en la Iglesia particular ORGANIZACIÓN Y EJERCICIO DE LAS RESPONSABILIDADES El servicio diocesano de la catequesis 265..Cap.) que señale objetivos claros. 1.

El servicio de la Santa Sede 270. «En el seno de la Conferencia episcopal puede constituirse un Secretariado o Centro catequético (Officium Catecheticum). (CIC 775. de modo que las diócesis mejor dotadas ayuden a las demás y aparezca un programa de acción común que llegue a toda la región». Todo esto siempre como organismo de ayuda a los Obispos de la Conferencia episcopal.1-2. Le conciernen las publicaciones que tengan importancia nacional.) El servicio de la Conferencia Episcopal 269. coordinar la acción y ayudar a las diócesis menos promocionadas en materia de catequesis. por sacerdotes.267. (AG 38a. Razones no sólo de proximidad geográfica sino de homogeneidad cultural hacen aconsejable un trabajo catequético en común. Si el Episcopado correspondiente lo considera oportuno. Para realizar estas tareas el Secretariado de catequesis debe contar con «un grupo de personas dotadas de competencia específica. (DCG (1971) 127. religiosos y laicos. cuya tarea principal será la de ayudar a cada diócesis en materia de catequesis». . esta colaboración es extraordinariamente fecunda. (Ibidem. aportando para el provecho común las experiencias y los proyectos.) De hecho esta posibilidad que establece el Código de Derecho Canónico es una realidad en la mayor parte de las Conferencias episcopales. compete además al Secretariado o Centro nacional la coordinación de su propia actividad con la de otros Secretariados nacionales del Episcopado y otras instituciones de catequesis. los servicios y los recursos.) En 138 . cf CIC 756. ordinariamente.Servir a las necesidades catequéticas que afectan a todas las diócesis del territorio. (DCG (1971) 126.) Servicios de colaboración interdiocesana 268. todos aquellos trabajos y tareas que exceden las posibilidades de cada diócesis o región. las relaciones con los «mass media» y.) . «Conviene que varias diócesis unan su acción. en general. los congresos nacionales.3. En nuestro tiempo. Este Secretariado o Centro Nacional de Catequesis de la Conferencia episcopal se propone una doble función: (Cf DCG (1971) 129. La amplitud y variedad de las cuestiones que tratar postulan la distribución de responsabilidades entre varias personas verdaderamente especialistas». La catequesis es una acción tan fundamental en la vida de una Iglesia particular que «ninguna diócesis puede carecer de Secretariado de catequesis propio».) Conviene que este servicio diocesano esté integrado.Estar al servicio de las diócesis y regiones para difundir las informaciones y proyectos catequéticos. «El mandato de Cristo de anunciar el Evangelio a toda criatura se refiere ante todo e inmediatamente a los Obispos con Pedro y bajo la guía de Pedro». la colaboración con las actividades catequéticas de ámbito internacional. al mismo tiempo.

282-285 del presente capítulo. art. Alocución A los Obispos de Estados Unidos de América (16 de Septiembre de 1987) 4: Insegnamenti di Giovanni Paolo II. (Constitución apostólica Pastor Bonus. 3 (1987) 556.) El ministerio de Pedro en la catequesis lo ejerce el Papa de modo eminente a través de sus enseñanzas. Esta Constitución (28 de junio 271.vigila para que la formación catequética se realice correctamente. X. 139 .y otra referida a la vinculación de la catequesis con otras formas del ministerio de la Palabra y con otras acciones evangelizadoras. Communionis Notio 13: l. La expresión ha sido recogida por la CONGREGACIÓN PARA LA DOCTRINA DE LA FE. en orden a anunciar y transmitir el Evangelio.da las normas oportunas para que la enseñanza de la catequesis se imparta de modo conveniente. 885-928. 1. Este ministerio. (JUAN PABLO II. .este encargo colegial de Jesús. En esa coordinación se pueden considerar dos vertientes: . la Congregación para el Clero: .una interior a la catequesis misma. .) LA COORDINACIÓN DE LA CATEQUESIS Importancia de una efectiva coordinación de la catequesis 272. coordina su actividad y les ofrece su ayuda. (PB 94. entre las diversas formas de catequesis dirigidas a las diferentes edades y ambientes sociales.concede la aprobación de la Santa Sede prescrita para los Catecismos y los otros escritos relativos a la formación catequética. de modo directo y particular por medio de la Congregación para el Clero.asiste a los secretariados de catequesis y sigue las iniciativas referentes a la formación religiosa que tengan carácter internacional. 846. . la cual «ayuda al Romano Pontífice en el ejercicio de su suprema misión pastoral». él actúa en lo que concierne a la catequesis. .) . (Ver los nn. el ministerio del Sucesor de Pedro desempeña un papel fundamental.c. se debe ver «no sólo como un servicio global que alcanza a toda la Iglesia desde fuera.se ocupa de promover la formación religiosa de los fieles cristianos de toda edad y condición. si fuere necesario». en efecto. sino como perteneciente a la esencia de cada Iglesia particular desde dentro».) de 1988) trata de la reforma de la Curia Romana que fue pedida por el Concilio: cf CD 9. con el acuerdo de la Congregación para la Doctrina de la Fe. Una primera reforma fue promulgada con la Constitución apostólica de Pablo VI Regimini Ecclesiae universae (18 de agosto de 1967): AAS 59 (1967) pp. «De acuerdo con sus funciones. La coordinación de la catequesis es una tarea importante en una Iglesia particular.

unitario y coherente. desean. misionero. para niños. adolescentes y jóvenes. En no pocas naciones.) o de una «nueva evangelización». ofrecido a aquellos cristianos que. al menos. se presenta hoy la necesidad de un proceso de catequesis para ancianos. de manera articulada.la necesidad de una pastoral educativa bien coordinada. poner sólidos fundamentos a su fe. sino que tiene una dimensión teológica de fondo. en orden a una mayor eficacia de la acción evangelizadora.la vinculación entre la acción misionera y la acción catecumenal. en orden ante todo a la iniciación cristiana. en el contexto de la «misión ad gentes» (RM 33. un doble servicio: a) Un proceso de iniciación cristiana. debe ofrecer. 140 . El Proyecto diocesano de catequesis es la oferta catequética global de una Iglesia particular que integra. (Cf Cuarta Parte.la coordinación interna de la catequesis.La coordinación de la catequesis no es un asunto meramente estratégico. social. En este apartado se considera: . coherente y coordinada los diferentes procesos catequéticos ofrecidos por la diócesis a los destinatarios de las diferentes edades de la vida. fundamentalmente niños y adolescentes. sean conducidas a una acción concorde por la que resplandezca más duramente la unidad de toda la diócesis». 273.) Un Proyecto diocesano de catequesis articulado y coherente 274. caritativo. ofrecido a aquellos cristianos que necesiten fundamentar su fe. familiar. realizando o completando la iniciación cristiana inaugurada o a inaugurar con el Bautismo. 2: «La catequesis por edades». El propio Concilio Vaticano II ha recomendado vivamente la coordinación de toda la acción pastoral para que resplandezca mejor la unidad de la Iglesia particular. bajo la dirección del Obispo. La acción evangelizadora debe estar bien coordinada porque toda ella apunta a la unidad de la fe que sostiene todas las acciones de la Iglesia. cap. que se implican mutuamente. escolar y de cualquier otro trabajo con fines pastorales. (Ibidem. al abrirse a una tercera y definitiva fase de la vida humana. toda Iglesia particular.) . con vistas a que la Iglesia particular ofrezca un servicio de catequesis unitario y coherente. de modo que todas las iniciativas y actividades de carácter catequético. acaso por primera vez. . (CD 17a: «Las diversas formas de apostalado han de estar oportunamente coordinadas e íntimamente unidas entre sí. en íntima conexión con los sacramentos de la iniciación ya recibidos o por recibir y en relación con la pastoral educativa.) En este sentido. b) Un proceso catequesis para adultos. dada la multiplicidad de agentes educativos que inciden en unos mismos destinatarios.

la Iglesia particular debe ofrecer también procesos diferenciados de catequesis permanente para cristianos adultos. no deben organizarse por separado. en la Iglesia particular. donde son catequizados. sino otros alimentos más sólidos que le ayuden en su permanente maduración en la fe. 141 . La situación actual de la evangelización postula que las dos acciones. el anuncio misionero y la catequesis de iniciación. de procesos de iniciación. Al definir la catequesis como momento del proceso total de la evangelización. se pretende impartir una catequesis ordinaria a jóvenes y adultos que necesitan. 42. (Cf DCG (1971) 20. a veces. (RM 33. es la atención a la catequesis de adultos. (CT 19. que busca fundamentarla. Problemas similares se presentan en relación a la catequesis de los niños y a la formación de sus padres. que da coherencia a los distintos procesos de catequesis que ofrece una Iglesia particular. esta coordinación es más clara en la situación de la «misión ad gentes». Hoy la catequesis debe ser vista. donde se indica cómo las demás formas de catequesis «se ordenan» (ordinantur) a la catequesis de adultos.) Otras veces se ofrecen formas de catequesis permanente a adultos que necesitan. Hay. Si un joven llega al umbral de la edad adulta con una fe bien fundamentada. En la situación que requiere una «nueva evangelización». y la catequesis de iniciación. mediante un proyecto evangelizador misionero y catecumenal unitario. De algún modo.) El hecho de ofrecer los diferentes procesos de catequesis en un único Proyecto diocesano de catequesis no quiere decir que el mismo destinatario haya de recorrerlos uno tras otro. ante todo.) Los adultos convertidos por el primer anuncio ingresan en el catecumenado. absolutamente imprescindible.) En este sentido. el principio organizador. como la consecuencia de un anuncio misionero eficaz. La actividad catequética en el contexto de la nueva evangelización 276. (CT 18d. Entre estas diversas formas de catequesis «es menester propiciar su perfecta complementariedad». la vinculación entre el anuncio misionero. 277. Ella es el eje en torno al cual gira y se inspira la catequesis de las primeras edades y la de la tercera edad. como si fueran «comportamientos estancos e incomunicados entre sí». se conciban coordinadamente y se ofrezcan. y con la acción pastoral que la continúa.) Es necesario que la oferta catequética de la Iglesia particular esté bien coordinada.) Como ya ha quedado indicado.) Junto a esta oferta.275. Estos diversos procesos de catequesis cada uno con posibles variantes socio-culturales. antes. (Ibidem. En el mismo caso se encuentran los que acceden a la tercera edad con una fe bien enraizada. la coordinación se hace más compleja. se plantea necesariamente el problema de la coordinación de la acción catequética con la acción misionera que la precede. un tiempo de anuncio en orden a despertar su adhesión a Jesucristo. elementos «que preparan a la catequesis o emanan de ella». puesto que. en efecto. que trata de suscitar la fe. en rigor no necesita una catequesis de iniciación de adultos. (CT 45b. una verdadera catequesis de iniciación. es decisivo en la evangelización. (Ibidem. más bien.

1: «El proceso de la evangelización». y con las otras formas de educación de 142 . así como de las condiciones sociológicas. (CT 67b. es un criterio de referencia muy válido para toda la catequesis. jóvenes. (DCG (1971) 100. del estado de la catequesis: cómo está ubicada.) La coordinación educativa se plantea. es importante que las diferentes influencias tengan la misma inspiración de fondo. pues abarca el examen de la acción pastoral y el análisis de la situación religiosa..Se debe tener clara conciencia. La pastoral educativa en la Iglesia particular debe establecer la necesaria coordinación entre los diferentes «lugares» donde se realiza la educación en la fe. en el proceso evangelizador. es de suma importancia para una Iglesia particular contar con un proyecto de iniciación cristiana que integre las diversas tareas educativas y tenga en cuenta las exigencias de la nueva evangelización. adultos. de hecho. ALGUNAS TAREAS PROPIAS DEL SERVICIO CATEQUÉTICO Análisis de la situación y de las necesidades 279. que sitúa al catecumenado en el contexto de la acción misionera de la Iglesia. Conviene que la Iglesia particular integre en un único proyecto de pastoral educativa los diversos cauces y medios que tienen a su cargo la educación cristiana de la juventud. Cualquier contradicción en esas acciones es nociva. El concepto de evangelización como un proceso estructurado en etapas ha sido analizado en la Primera Parte. el equilibrio y la articulación entre los diferentes sectores catequéticos (niños. al tratar de organizar la acción catequética.) Se trata de una toma de conciencia de la realidad. debe partir de un análisis de la situación.). la coordinación de la catequesis con la educación cristiana familiar. en tanto que estos datos de la vida colectiva pueden tener una gran influencia en el proceso de la evangelización». pueda realizar la totalidad de la educación cristiana. La Iglesia particular. «El objeto de esta investigación es múltiple. adolescentes. En este sentido. Todos estos cauces se complementan mutuamente. (Cf AG 11-15. adolescentes y jóvenes. fundamentalmente. en relación con los niños. con la educación escolar. Es muy conveniente que todos estos canales catequéticos «converjan realmente hacia una misma confesión de fe. sin que ninguno de ellos. cap. con la enseñanza religiosa escolar. hacia una misma pertenencia a la Iglesia y hacia unos compromisos en la sociedad vividos en el mismo espíritu evangélico».) La catequesis en la Pastoral educativa 278. dentro del examen de la acción pastoral.La referencia del decreto Ad Gentes. aisladamente. Siendo la misma y única persona del niño o del joven la que recibe estas diversas acciones educativas.. Más en concreto: . dado que cada una de ellas tiene su propia especificidad e importancia. culturales y económicas. en relación a la catequesis y a sus necesisdades.

o sea. aquellas experiencias humanas que. necesario. 5. finalidad. que los operarios del Evangelio aprendan a descubrir las posibilidades abiertas a su acción en una situación nueva y diversa. instrumentos de carácter más reflexivo y orientador. «debe convencer a quienes ejercen el ministerio de la Palabra. 282. y estén en plena armonía con los objetivos y normas de la Iglesia universal.) es. al cabo del cual se renueva con nuevos acentos.(DCG (1971) 102. El programa o plan de acción debe ser operativo.. con la diversa tipología de creyentes. Orientaciones catequéticas. en todos estos niveles. igualmente.. ya que. más centrado en las opciones operativas. y las situaciones de fe. los medios de la pastoral catequética y las normas que la orientan. Son llamados de varias maneras: Directorio catequético.. cap. tareas. Documento de base. Para ello. de carácter referencial. Destinados preferentemente a dirigentes y catequistas. . nuevos objetivos y nuevos medios. sobre todo. ya que se propone orientar la acción catequética diocesana o interdiocesana. por tanto. 280. las características de los catequistas y su formación. de suerte que respondan perfectamente a las necesidades locales.El análisis socio-cultural de que se ha hablado a propósito de las ciencias humanas en la formación de los catequistas (Cf Quinta Parte. Este programa determina los objetivos. a tres niveles muy relacionados entre sí: el sentido de lo sagrado. es necesario proceder a la elaboración de un programa de acción. su primera condición debe ser el realismo. que el servicio catequético ofrece a pastores y catequistas. La experiencia indica que el programa de acción es de una gran utilidad para la catequesis. cf Exposición introductoria 16. Por su propia naturaleza se suele concebir para un período de tiempo determinado. Texto de referencia. por su hondura. con los valores que emergen y las sombras o contra valores más extendidos. la concisión y claridad.El análisis de la situación religiosa está referido. los contenidos que se están impartiendo y la metodología que se utiliza. al marcar unos objetivos comunes. . Siempre es posible un proceso de transformación que permita abrir un camino a la fe». contenidos. a nivel nacional. tratan de clarificar en qué consiste la catequesis: su naturaleza. Una vez examinada cuidadosamente la situación. tienden a abrir al misterio. la situación moral que se vive.la fe. que proporcionan los criterios para una idónea y adecuada catequesis. es decir. Programa de acción y orientaciones catequéticas 281. la sencillez. de que las situaciones humanas son ambiguas en lo que respecta a la acción pastoral. diversos Episcopados elaboran. Y en conexión con estos niveles. Es necesario. 143 .. Junto al programa de acción. colabora a unir esfuerzos y a trabajar en una perspectiva de conjunto. Hay que preparar a los catecúmenos y catequizandos para una presencia cristiana en la sociedad. El análisis de la situación. la calidad interna. el sentido religioso.) Este análisis de la situación es un primer instrumento de trabajo. las maneras concretas de concebir y de relacionarse con Dios en un pueblo determinado.

destinatarios, método. Estos Directorios, o textos de orientaciones generales establecidos por las Conferencias episcopales o emanados bajo su autoridad, han de seguir el mismo proceso de elaboración y de aprobación previstos para los Catecismos. Antes de ser promulgados deben ser sometidos a la aprobación de la Santa Sede. (Cf DCG (1971) 117 y 134; PB 94.) Estas directrices u orientaciones catequéticas suelen ser un elemento realmente inspirador de la catequesis en las Iglesias locales y su elaboración es recomendada y conveniente porque, entre otras cosas, constituye un punto de referencia importante para la formación de los catequistas. Este tipo de instrumento se vincula, íntima y directamente, a la responsabilidad episcopal. Elaboración de instrumentos y medios didácticos para el acto catequético 283. Junto a los instrumentos dedicados a orientar y planificar el conjunto de la acción catequética (análisis de situación, programa de acción y Directorio catequético) están los instrumentos de trabajo de uso inmediato, que se utilizan dentro del mismo acto catequético. En primer lugar están los textos didácticos (Acerca de este conjunto de libros catequéticos, Catechesi

Tradendae dice: «Uno de los aspectos más interesantes del florecimiento actual de la catequesis consiste en la renovación y multiplicación de los libros catequéticos que en la Iglesia se ha verificado un poco por doquier. Han vista la luz obras numerosas y muy logradas, y constituyen una verdadera riqueza al servicio de la enseñanza catequética» (CT 49). DCG (1971) 120 define los «Textos didácticos» del siguiente modo: «Los textos didácticos son medios complementarios ofrecidos a la comunidad cristiana a la cual imcumbe la catequesis. Ningún texto puede sustituir la comunicación viva del mensaje cristiano. Sin embargo, los textos tienen gran importancia, porque sirven para una más amplia explicación de los documentos de la tradición cristiana y de los elementos, que favorecen la actividad catequética».) que se ponen directamente en manos de los catecúmenos

contener: «La explicación del mensaje de la salvación (con una constante referencia a las fuentes y con una clara distinción entre lo que pertenece a la fe y a la doctrina que se ha de creer, y lo que son meras opiniones de los teólogos); consejos psicológicos y pedagógicos y sugerencias relativas al método».) Asimismo son

y catequizandos. Y junto a ellos están también las guías para los catequistas y, tratándose de catequesis de niños, para los padres. (Respecto a las guías, DCG (1971) 121 indica lo que deben

importantes los medios audiovisuales que se utilizan en catequesis y sobre los que se debe ejercer el oportuno discernimiento. (Cf Tercera Parte, cap. 2 La comunicación social; DCG (1971) 122.)

El criterio inspirador de estos instrumentos de trabajo ha de ser el de la doble fidelidad a Dios y a la persona humana, que es una ley fundamental para toda la vida de la Iglesia. Se trata, en efecto, de saber conjugar una exquisita fidelidad doctrinal con una profunda adaptación al hombre, teniendo en cuenta la psicología de la edad y el contexto socio-cultural en que vive. Brevemente, hay que decir que estos instrumentos catequéticos han de ser tales: - «que conecten con la vida concreta de la generación a la que se dirigen, teniendo bien presentes sus inquietudes y sus interrogantes, sus luchas y sus esperanzas»; (CT 49b.) - «que encuentren el lenguaje comprensible a esta generación». (Ibidem.) - «que tiendan realmente a producir en sus usuarios un conocimiento mayor de los misterios de Cristo, en orden a una verdadera conversión y a una vida más conforme con el querer de Dios». (Ibidem.) 144

La elaboración de Catecismos locales: responsabilidad del ministerio episcopal
cuestión de los Catecismos locales ha sido tratada en la Segunda Parte, cap. 2: «Los Catecismos en las Iglesias locales». Aquí se dan solamente algunos criterios para su elaboración. Con la denominación «Catecismos locales», el presente documento se refiere a los Catecismos propuestos por las Iglesias particulares o por las Conferencias episcopales.) Su importancia deriva del hecho de que el mensaje que transmiten es

284. Dentro del conjunto de instrumentos para la catequesis sobresalen los Catecismos. (La

reconocido como auténtico y propio por los pastores de la Iglesia.

Si el conjunto de la acción catequética ha de estar siempre vinculada al Obispo, la publicación de los Catecismos es una responsabilidad que atañe muy directamente al ministerio episcopal. Los Catecismos nacionales, regionales o diocesanos, elaborados con la participación de los agentes de la catequesis, son responsabilidad última de los obispos, catequistas por excelencia en las Iglesias particulares. En la redacción de un catecismo conviene tener en cuenta, sobre todo estos dos criterios: - La perfecta sintonía con el Catecismo de la Iglesia Católica, «texto de referencia seguro y auténtico... para la composición de los catecismo locales» (FD 4c.) - La atenta consideración de las normas y criterios para la presentación del mensaje evangélico que ofrece el Directorio General para la Catequesis, y que es también «norma de referencia» (CT 50.) para la catequesis. 285. La «previa aprobación de la Sede Apostólica» (DCG (1971) 119, 134; CIC 775, 2; PB 94.) -que se requiere para los Catecismos emanados de las Conferencias episcopales- se entiende, puesto que son documentos mediante los cuales la Iglesia universal, en los diferentes espacios socio-culturales a los que es enviada, anuncia y transmite el Evangelio y da a luz a las Iglesias particulares, expresándose en ellas. (Cf CONGREGACIÓN PARA LA DOCTRINA DE LA FE, Carta Communionis Notio 9: l.c. 843.) La aprobación de un Catecismo es el reconocimiento del hecho de que es un texto de la Iglesia universal para una situación y una cultura determinadas.

CONCLUSIÓN
286. En la formulación de las presentes orientaciones y directrices no se ha ahorrado esfuerzo a fin de que toda la reflexión se origine y fundamente en las enseñanzas del Concilio Vaticano II y de las posteriores y principales intervenciones magisteriales de la Iglesia. Asimismo se ha prestado especial antención a las experiencias de vida eclesial de los diversos pueblos habidas en este período. A la luz de la fidelidad al Espíritu de Dios se ha realizado el necesario discernimiento, siempre en orden a la renovación de la Iglesia y al mejor servicio de la evangelización. 145

287. En nuevo Directorio General para la Catequesis es propuesto a todos los pastores de la Iglesia, a sus colaboradores y catequistas, con la esperanza de que sea un aliento en el servicio que la Iglesia y el Espíritu les encomienda: favorecer el crecimiento de la fe en aquellos que han creído. Las orientaciones aquí presentes no solamente quieren indicar y aclarar la naturaleza de la catequesis y las normas y criterios que rigen esta ministerio evangelizador de la Iglesia, sino que también pretenden alimentar la esperanza, con la fuerza de la Palabra y el trabajo interior del Espíritu, en quienes se esfuerzan en esta campo privilegiado de la actividad eclesial. 288. La eficacia de la catequesis es y será siempre un don de Dios, mediante la obra del Espíritu del Padre y del Hijo. Esta total dependencia de la catequesis respecto de la intervención de Dios la enseña el Apóstol Pablo a los corintos cuando les recuerda: «Yo planté, Apolo regó; mas fue Dios quien dio el crecimiento. De modo que ni el que planta es algo, ni el que riega, sino Dios que hace crecer» (1 Co 3, 6-7). No hay catequesis posible, como no hay evangelización, sin la acción de Dios por medio de su Espíritu. (Cf EN, 75a) En la práctica catequética, ni las técnicas pedagógicas más avanzadas, ni siquiera un catequista con la personalidad humana más atrayente, pueden reemplazar la acción silenciosa y discreta del Espíritu Santo. (Cf EN, 75d.) «El es, en verdad, el protagonista de toda la misión eclesial»; (RM, 21.) El es el principal catequista; El es el «maestro interior» de los que crecen hacia el Señor. (Cf CT, 72) En efecto, El es el «principio inspirador de toda obra catequética y de los que la realizan». (CT 72a) 289. Por ello, en la entraña misma de la espiritualidad del catequista están la peciencia y la confianza en que es Dios mismo quien hace que la semilla de la Palabra de Dios que ha sido sembrada en tierra buena y labrada con amor, nazca, crezca y de fruto. El evangelista Marcos es el único en recoger una parábola en la que Jesús muestra, una tras otra, las etapas del desarrollo gradual y constante de la semilla sembrada: «El Reino de Dios es como un hombre que echa el grano en la tierra: duerma o se levante, de noche o de día, el grano brota y crece, sin que él sepa cómo. La tierra da el fruto por sí misma; primero hierba, luego espiga, después trigo abundante en la espiga. Y cuando el fruto lo admite, en seguida se le mete la hoz porque ha llegado la siega» (Mc 4, 26-29) 290. La Iglesia, que tiene la responsabilidad de catequizar a los que creen, invoca al Espíritu del Padre y del Hijo, suplicándole que haga fructificar y fortalezca interiormente tantos trabajos que, por todas partes, se llevan a cabo a favor del crecimiento de la fe y del seguimiento de Jesucristo Salvador. 291. A la Virgen María, que vio a su Hijo Jesús «crecer en sabiduría, edad y gracia» (Lc 2,52) acuden también hoy, confiando en su intercesión, los operarios de la catequesis. En María encuentran éstos el modelo espiritual para impulsar o consolidar la renovación de la catequesis contemporánea desde la fe, la esperanza y la caridad. Que por intercesión de la 146

222. 29. 230. 233. 185. 279. 209. 133. 233. 274. 17. 219. Misión Acción pastoral: Adaptación: 9. 5. 254. 72. Los cf remiten a temas próximos o afines.185. (CT 73) brote en la Iglesia una fuerza nueva para ingendrar hijos e hijas en la fe y educarlos hacia la plenitud en Cristo. 93. 226. 70. 228. 275 (cf Catequesis de ancianos) Antiguo Testamento: Anuncio: 108. Presbíteros. 212.156. 182. 105. Biblia) 147 . 176. 173. 232. + DARÍO CASTRILLÓN HOYOS Arzobispo emérito de Bucaramanga Pro-Prefecto «Virgen de Pentecostés».200. 46. 250. 279. 274.133. 259. 188. 51. 273. 280 (cf Pastoral) 10. Destinatario) 33. 128. 237. 51. 29. 30. 229. 225. 276. 86. 66. La¡cos. 216. 256. 276. 26. 266. 247. 58. 175. 283.119. 59. 277 (cf Anuncio. 130. 58. 58. 62. 276.143. el 25 de agosto de 1997. de Grado Secretario ÍNDICE TEMÁTICO Los números de este índice remiten a los numerales del Directorio General para la Catequesis en los que es tratado el tema. 233. 178. 227. A Acción catequizadora: 8. 232. 258. 49. 229. 51. 200. 26.173-170. Catequistas) Ambiente socio-cultural: Ancianos: 49. 25. + CRESCENZIO SEPE Arzobispo tit. 256. 159. 132. 33. ha aprobado el presente Directorio General para la Catequesis y ha autorizado la publicación. Testimonio) 4. 178. 259(cf Cultura. 197. 220. 242. 220. 64. 7 1.131. 57. 113. 56. 129.109. 171. 273. 286 (cf Obispo. 247. 64. 58. 3. 174. 253. 74. 59. 179. 91. 261. 264. 110. 76. 192. 263. 115. Religiosos. 284 (cf Catequesis) Acción misionera: ad gentes. 68. 33.202. 14.283 (cf Inculturación. 258. 216. 276.112. 214. 90. 49. 240 (cf Sagrada Escritura. 207. Contexto socio-cultural) 17. 157. Situación. Primer Anuncio. 172. 90.244. 181. 279 (cf Jóvenes) Adolescentes: Adultos: 2. 242. 278. 120. Misión.134. 253. 90. 184. 219. 66. 59. 281. Los números en negrita son los más fundamentales. 275. Nueva evangelízación. 273. 279 (cf Catequesis de adultos) Agentes: 8. 194. 58. 33. 91. 226.Su Santidad el Papa Juan Pablo II. 221. 186-188. 34. 233. 181.

262. 214. 44. 66. 26. 66. 140. 104. 285 Catecismos: 30. 156. 8. 228. 132. 85. 157. Misión ad gentes) 14. Finalidad de la catequesis. 35. 25. 229. 125. 59. 89. 130. 284. 102. 59. 56. 242 (cf Experiencias) Aspiraciones de la persona humana: Ateísmo: B Bautismo: 22. 78. 96. 260. 152. 164. 89. 106. 66. 47. 175. 39. 58. 86. 277 (cf Bautismo. 77. Catequizandos) Catequesis (carácter propio y naturaleza): 8. 273 (cf Misión. 48. 68. 151. 241 (cf Sagrada Escritura) Biblia: Bienaventuranzas: C Caridad: 85. 217. 47. 284 (cf Sacramentos. 126. 132. Catecumenado. 222. 158. 156. 121. 103-115. 115. 82. 129. 235. 90. 120. 97. 232: 241. 119. 282. 108. 212. Eucaristia) 17. Iniciación cristiana. 238. 65. 135. 185. 110. 108. 181. 78. 129. 174. 232. 91. 128. Papa) Asociaciones y movimientos: 184. 155. 103. 230. 56. 254. 55. 122. 140. 210. 129. 287 (cf Acción catequizadora.Acción misionera. 129. 34. 118. 63-64. 170. 88-91. 222. 240. Ciencias) 86. 153. 99. 93. 127-128. 229. 200. 51. Asociaciones y Movimientos) Carisma: Catecismo de la Iglesia Católica: (cf Catecismos locales) 6. 86. 231. 130. 66. 48. 254. Pedagogía de la fe) 148 . 256. 149. 235. 110. 35. 247. 175. 235. 163. 264. 110. 50. 30. 53. 288 (cf Obispo. 154. 9. 133. 216. 266. 117. 131-135. 240. 10. 121. 8. Laicos) 23. 128. 153. 129. 238. Reino de Dios) 27. 106. 90. 46. 26 (cf No creyentes. 266. 51. 259. 283 (cf Destinatarios de la catequesis. 276. 105. 85. 128. 29. 279. 261-262 (cf Grupo. 176. 138. 203. 47. 125. Tareas de la catequesis. 244. 284. 82. 266. 135. 228. 176. 239. 7. 186. 255. 46. 133. 90. Confirmación. 127. 66. 256. 23. 285 Catecumenado: 2. 262 (cf Religiosos. 155. 259. 258. 100. 80. 158. 231. 258. 246. 89. 258. 110. 88.131. 224. 45. 119. 221. 31. Primer anuncio. 88. 214. 108. 208. 283 (cf Instrumentos de trabaio) Catecismos locales: 3. Destinatarios. 86. 79. 256. 270. 58.121-130. 207. 69. 61-62. 29. Eucaristía) Catecúmenos: 16. 240. 175. 57. 174. 135. 276. Compromiso cristiano) 43. 247. 110. 141. 44. 113. 154. 165. 85. 56. 220. 136: 121.290 (cf Moral) 44. 178. 218. 210. Mensaje. 106. 127. 11. 65. 136. 105. 27. 141. 273. 172. 58. Situación) 25. 135. 261. 185. 148. 222. 232. 210. 51. 70. 151. Confirmación. 91. (cf Espiritualidad. 117. 155. 253. 51. 132. 50. 177. 136. 71-72. 188. 71. 283. 277 (cf Apologética: Apostolado: Apóstoles: 110 (cf Conocimiento de la fe. 118. 65. 224. 117. 176. 213. 117. Precatequesis. 134. 78. Indiferencia religiosa. 59. Catequesis de iniciación. 188. 129. 93. 221. 143. 194. 60. 261. 185. 80.

67. 29. 176. 245. 108. 232 Catequesis de niños: 24. 233. 161. 145. 106. 78. 174. 221. 132. Adolescentes) Catequesis de minusválidos: 189.279.141. 117 (cf Kerigma. 250. 232. 172-176. 90. 282. 98. 68. 149. 70. 163. 129. 287. 156. 117. 186. 157. 243. 72. 122. Laicos. 152. 82. 117. 108. 206. 149. 149. 108. 208 Catequesis kerigmática: 62. 113. 182. 58. 143. 241. 122. 165. 128. 104. 66. 141. 119. 242 . 87. 148. 133. 128. 244. 143. 29. 244. 235. 33. 266. 135. 67. 238. 71. 179. 225. 181. 235 (cf Catequesis de iniciación) Catequesis sistemática: 66. 139. 138.Catequesis bíblica: 75. 275 (cf Adultos) Catequesis de ancianos: 186-187 (Cf Ancianos) Catequesis de iniciación: 5 1. 184. 133. 51. 212.244. 201. 221. 185. 179. 91. catecúmeno) Celebración litúrgica: Ciencias: 91. Familia. 82. Precatequesis) Catequesis mistagógica: 88. 69. 204. 230-231. 284. 129. 58. 159. 238. 241. 105. 102. 72. 128. 132. Catecumenado) Catequesis de jóvenes: 30. 184-185. 109. Catequesis mistagógica) 8. 169. 156. 263 (cf Testimonio. 224. 129. 118. 108. 235. 262. Medios de comunicación) 149 . 162. 289 (cf Agentes. 148. 262 (cf Liturgia. 233 (cf Jóvenes. 254. 240. 279 (cf Conocimiento de la fe) 18. 155. 220. 73. 68. 130. 258. 249. 51. 36. 190. 104. 246. 220. 220. Formas de catequesis) Catequesis permanente: 51. 39. 89. 171. 222. 89. 236. 238. 53. 172. 155. 118. 51. 288. 112. 137. 169. 118. 110. 173. 253. 188. 200. Padres) Catequesis doctrinal: 71. 247. 86. 147. 189. 59. 213. 237. 157. 133. 283. 160-162. 171. 90. 211. 211. 220 (cf Niños. 185. Apostolado) Compromiso cristiano: Comunicación: 21. 176. 140. 275 (cf Iniciación cristiana. 72. 150. 235. 239. 154. 283. 65-66. 266. 156. 161. 86. 279. 209. 71. 85. 89. 227. 177-179. 91. 88. Catequesis permanente. 247 Catequista: 11. 58. 207 (cf Escritura. 256 (cf Liturgia. 207. 192. 181. 72. 251. 157. 89. 189. 173. cf Destinatarios de la catequesis. 234. 226. 171. Formación) Catequizandos: 16. Formas de catequesis) Catequesis de adultos: 29. 208. 243. 248. 223. 216. 219. 152. 132. 147. 230. 242. Sacramento. 283 (cf Lenguaje. 280. 110.

148. 84. 113-114. 109. 130. 279 (cf Organización de la catequesis. 85. 181. 69. Evangelización) D Decálogo: 85. 133. 174. 193. 80. 211. 115. 275. 13. 156. 190. Bienaventuranzas. ambiente socio – Conversión: cultural. 249. 124. 232. 282 (cf Destinatarios de la catequesis: Adolescentes. 62. 273. 226. 168. 129. 165. 259. 133. 93. 51. 78. 102. 80. 175. 91. 207. 197(cf Sagrada Escritura. 154. 231. 125. 135. 85. 263 . 121. 87. 202. 32. 212. 274. 158. 26. 221. 21. 82. Niños. Liberación) 8. 169. 277. 136. 105. 18. 132. 27. 224. 212. 253. 119. 41. 131. 128. 11. 149. 28. 259. 206. 34. 168. 129. 211 (cf Desarrollo. 235. 42. 202. 86. 73. Adaptación. Lugar de catequesis) Comunidades eclesiales de base: Comunión: 253. 10. 269. 35. 110. 86. 36. 143. 235 (Cf Jesucristo) Inculturación. 236. 48. 120. 97. 135. 159. 259. 259. 33. 233. 247. 170. 109. 88. 121. 258. 211. 253-254. 219. 139. 30. 183. 210. 278. 117. 255. 194. 180. 35. 136. 225. 135. 219. Magisterio) Derechos humanos: Desarrollo: 18-19. 112. 209. 59. Sociedad) 30.cultural. 98. 197: 200. 228. 148. 56. 133. 222. 85. 86. 159. 255 (cf Inculturación. 167. 29. 84. 125. 187. 263 (cf Misión. 5. 53-57. 58. 272. 157. 285 (cf Culturas: 21-22. 133. 48. 84. 189. 161. 70. 48. 80. 23. 126. 235. 247. 220. 99. Ambiente socio-cultu ral. 203. 204. 231. 61. 19. 273. 51. 232 (cf Bautismo. 220. Comunidad cristiana) Concilio Vaticano II 1. 212. 245. 72. 240. 219. 203. 8. 2. 143: 149. 121. 81. 238. 197. 166: 189. 58. 218. 99. 90. Mensaje) 23. 283 (Cultura. 191. 127. 59. 236. 35. 6. 68. 71. 221. 254 (cf Fides qua / Contexto socio-cultural: 2. 89. 103. 121. 118. 22. 95. 85. 195. 111. 220. 175. 204. 208. 53. 130 (cf Moral. 162. Tradición. Eucaristía. 276. 255-1 256. 112. 69. 238. 205. 86. 276. 13'5. Culturas. 202. 246. 134. 163. 152. 169. 174. 109-110.) 150 . Sacramento. 233. 86. 82. Catequizandos. 216. 146. 204. Evangelización. 87. 102. 217. 176. 283 (cf Cultura. 98. 243. 14. 100. 186. 135. 130. 156. 157. Ancianos. 206. 48. Sociedad) Coordinación de la catequesis: 216. 100. 60. 233. 123. Proyecto diocesano de catequesis) Creatividad: 134. 38. 129. 263. 101. 243. 188. 98. 203. 273. 191. 49. 181. 33. 262. 283 (cf Iglesia. 235. 92.Comunidad cristiana: 2. 232. 102. 201. í06. 141. 273. Culturas. 88. 133. 265. 154. 172. 58. 124. 257. Contexto sociocultural) 21-22.70. 105. Liberación) 17. 67. 171. 129. 117. 106. 264. 225. 215. 203. 231. 26. 64. 27. 157. 108. 227. 138. 91. Jóvenes. 61. Adultos. 63. 47. 218. Ambiente socio. 80. 102. Iniciación cristiana) Conocimiento de la fe: quae. 71. 173. 258. 172. 244. Caridad) Depósito de la fe: 94. 169. 55. 89. 47. 224. 116. 3. 74. 131. 117. 200. 289 (cf Derechos humanos. 214. 263 (cf Método) Cristocentrismo: Cultura: 29. 20. 27. 30. 123. 67. 30. 47. 122.264 (cf Lugares de la catequesis) 28. 171. 286 (cf Magisterio) Confirmación: 69.

128. 22. 288. 287. 123. 135. 219. 223. 122. 237. 131. 82. 124. 81. 142. 227. 244. 98. 278. Dios) Educación) 4. 265. 82. 164. 123. 133. 99-100. 97. 262. 139. 207. 226. 237. 251. 231. 221. 30. 81. 261. 217. 76. 227. 282. 91. 193. 284. Catequesis permanente) Encarnación: 30. 255. 168. 91. 50. 156. 192. 56. 76. 268. 239. 138. 136. 50. 263 (cf Seguimiento de Jesucristo) Diversidad: Doctrina: 30. 107. 250. 112. 68. 73. 200. 136. 200 (cf Anuncio. 163. 91. 109. Familia. 16. 265. 170. 54. 70. 186. 146. 65. 274. 134. 223. 115. Espiritualidad cristiana: 28. 69. 143. 140. 122 (cf Mensaje) 30. 25. 68. Trinidad. Pluralismo) 1. 44. 104. 15. 222. 180. 169. 79. 147. Santidad. 122. 122. 243. 178. 194. 48. 235. 59. 134. 228. Diálogo interreligioso) 18. 86. 219. 142. 51. 217-218. 229. 31. 236 (cf Iglesia) 74. 184. 128. 283 (cf Catequesis doctrinal. 91. 115. 117. 80. 247. 81. 42-45. 152. 82-83. 51. 74-75. 260. 180. 225. 117. 38. 137. 279. 76. 8. 60. 228. 86. 243 (cf Unidad. 185. 185. 229. 259. 50. 98. 39. 76. 85. 286. 169. 143. 218. 62. 235. 5. 220. 121. 130. 271. 239. 231. 57. 54. Oración. 142. 189. 131. 87. 217. 117. 133. 106. 158. 289 (cf Bienaventuranzas. 67. 253. 102. 179. 156. 269. Pastoral educativa) Educación cristiana: Educación de la fe: 51. 290 (cf Enseñanza religiosa escolar. 262. 285 (cf Mensaje) Eclesialidad de la catequesis: Ecumenismo: Educación: 30. 94. 38. 120. 244. 44. 275. 152. 46. 28. 80. 238. 248. 217. 30. 105-106. 32. 33. 85. 37. 104. 253. 195. 142. 53. 65. Proyecto diocesano de catequesis) Discípulos de Jesucristo: 15. 267. 198. 99. 123. 127. 140. 51. 34. 140. 283. Educación) Espíritu Santo: (cf Pentecostés. 23. 163. 60. 94. 115. 45. 70. 102. 135. 78. 211. 278 (cf Escuela. 60. 197. 71. 288. 147. 227. 36-37. 146. Religiones) Diálogo interreligioso: Diócesis: 29. 43. 244. 143. 287 (cf Instrumentos de trabajo. Misión ad gentes. 61. 144. 175. 218. 194. 100. 197. 281 (cf Iglesia particular. 257. 7-13. 255. 120. 156. 262. 194. Magisterio) Doctrina social de la Iglesia: E 17. 142.86. 116. 75. 199. 122. 279 (cf Catequesis. 244. 59. 229. 64. 125. 148. 231. 132. 131. 255. 136. 276 (cf Escuela. 50. 40. 266. 103. 87. 227. 273. 32. 35. 107. 266. 84. Conocimiento de la fe. 138. 76. 62. 101. 105. 190. 279 (cf Enseñanza religiosa escolar. 213. 32. 73-75. 96. 77. 148. 86. 136. Iniciación cristiana. 279 (cf Enseñanza religiosa escolar. 56. 219. 260. 142. 233. 55. 111. 178. 124. Vida cristiana) 151 . 239. 189. 84. Obispo) Dios: 15. 283. 71. 206 (cf Jesucristo) Enseñanza religiosa escolar: Escatología: Escuela: 51. 253. 78-79. 273. 151. 175. 41. 197-198 (cf Unidad. 185. 133. 185. 179. 131. 167. Iglesia local. 73. 115. 102. Mensaje. 76. Caridad. 253.116121. 25. Educación) 69. 127. 122. 178. 48. Educación de la fe) 48. 137. 70. 60. 289 (cf Trinidad) Directorio: 1. 234. 56. 146. 270. 144. 85. 86. 244. 252. 259-260. 67.

Eucaristía:

65; 70; 82; 85; 91; 115; 159; 218; 232; 258 (cf Sacramentos, Iniciación cristiana; Bautismo; Confirmación; Liturgia)

Evangelio:
8; 14; 15; 16; 21; 30; 31; 33; 34; 35; 43; 44; 45; 46; 47; 48; 49; 50; 53; 55; 56; 58; 61; 62; 63; 65; 66; 70; 71; 73; 78; 79; 85; 86; 97; 101-102; 103; 105; 106; 108; 109; 110; 111; 113; 115; 116; 117; 125; 13 1; 134; 138; 143; 147; 148; 152; 158; 159; 160; 162; 163; 167; 168; 169; 175; 181; 183; 185; 194; 200; 202; 203; 204; 206; 208; 211; 217; 218; 219; 222; 223; 227; 230; 232; 235; 236; 238; 241; 254; 255; 270; 280; 285 (cf Reino de Dios, Anuncio, Evangelización)

Evangelización:
4; 5; 7; 8; 15; 21; 23; 26; 27; 28; 32; 33; 35; 39; 46-49; 50; 53; 58; 59; 60; 62; 63; 64; 73; 77; 78; 85; 86; 88; 97; 102; 104; 109; 110; 112; 133; 160; 169; 183; 185; 200; 201; 202; 209; 212; 219; 221; 230; 232; 233; 239; 243; 273; 276; 277; 279; 286; 288 (cf Mision ad

gentes; Nueva evangelización; Evangelio)

Experiencia:
24; 33; 66; 67; 87; 88; 103; 109; 116-117; 118; 140; 142; 143; 150; 152-153; 159; 181; 182; 187; 188; 201; 213; 225; 226; 241; 244; 254; 257; 258; 261; 263; 279; 281 (cf Persona humana, aspiraciones de la persona humana)

F Familia:
6; 18; 19; 37; 44; 51; 55; 60; 71; 76; 79; 94; 106; 158; 178; 179; 180; 186; 188; 189; 207; 211; 226-227; 253; 255; 257; 273; 279 (cf

Matrimonio; Padres de familia)

Fe:
14; 16; 22; 25; 25; 26; 29; 30; 48; 51;53-55; 56; 57; 58; 59; 61; 62; 64; 65; 66; 67; 68; 69; 70; 71; 78; 79; 82; 83; 84; 85; 86; 87; 88; 89; 91; 92; 94; 95; 96; 99; 100; 102; 105; 106; 107; 108; 109; 114; 115; 117; 12 1; 122; 122; 125; 127; 128; 130; 133; 134; 135; 136; 137; 138; 143; 152; 154; 155; 157; 175; 178; 181; 184; 195; 197; 200; 202; 203; 208; 222; 224; 226; 237; 238; 241; 254-1 255; 279 (cf

Conversión, Fides qua / quae; Profesión de la fe)

5 1; 85; 92; 93; 144 (cf Fe, Conversión, Conocimiento de la fe)

Fides qua/quae:

Finalidad de la catequesis:

30; 66; 80-83; 84; 87; 142; 158; 218; 220; 254; 264 (cf Catequesis)

Formación de los catequistas:
11; 33; 137; 156; 176; 213; 216; 219; 225; 233; 234; 235-237; 238; 239; 240; 241; 242; 242; 243; 243; 244; 244; 245; 246; 247; 249; 250; 251; 252, 279; 282 (cf Catequistas, Mensaje; Pedagogía de la fe)

Formas de catequesis:

48; 59; 68; 71; 89; 108; 117; 118; 176; 185; 190; 226; 272; 275 (cf Catequesis de iniciación; Catequesis permanente, Catequesis bíblica;

Catequesis doctrinal; Catequesis mistagógica; Catequesis kerigmática)

Fuentes de catequesis:

93; 94-96; 127; 130; 132; 138; 149; 283 (cf Tradición; Sagrada Escritura; Magisterio; Catecismo de la Iglesia Católica; Liturgia; Santos Padres; Santos; Semillas de la Palabra, Teología; Historia de la Iglesia; Valores)

G Gracia:
30; 37; 51; 55; 56; 67; 80; 86; 88; 92; 98; 102; 116; 122; 137; 138; 142; 144; 146; 150; 151; 152; 156; 161; 175; 177; 188; 227; 290 (cf Espíritu Santo; Sacramentos; Santidad)

Gradualidad de la catequesis: Grupo:

47; 77; 88-89; 91; 109; 112; 129; 129; 289 (cf Proceso, Itinerario)

7; 50; 159; 184; 220; 221; 233; 244; 245; 247; 267 (cf Comunidad; Método)

H Hijo de Dios:
40; 41; 50; 82; 91; 98; 99; 100; 108; 123; 235 (cf Jesucristo; Jesús)

152

Historia de la Iglesia:
30; 108; 130; 148; 222; 240 (cf Iglesia)

Historia de la salvación: Homilía: I Identidad cristiana: Iglesia:

8; 38; 40; 89; 98; 107-108; 115; 128; 129; 130; 135; 235; 240 (cf Revelación)

48; 51; 52; 57; 70; 207; 260 (cf Ministerio de la Palabra; Liturgia; Predicación)

21; 116; 173; 175; 194; 197; 200; 235; 237 (cf Persona humana; Fe)

16; 17; 18; 19; 23; 25; 27; 28; 30; 32; 42-45; 46; 47; 48; 50; 51; 53; 58; 59; 62; 64; 66; 77; 78-79; 82;85; 86; 90; 91; 95; 97; 98; 100; 102 al 104; 105-106; 107 al 109; 113; 115; 119; 125; 127 al 129; 129 al 131; 133 al 136; 141; 145; 154; 159; 160; 167 al 170; 177; 179; 182; 186; 199; 217; 218; 221; 231; 236; 237; 244; 253; 257; 263; 270; 285 (cf Eclesialidad de la catequesis; Pueblo de Dios)

Iglesia local:

29; 119; 131; 132; 133; 134; 213; 214; 217; 282; 284 (cf Iglesia particular)

2; 3; 6; 8; 12; 29; 58; 59; 62; 72; 76; 91; 93; 120; 129; 133; 135; 136; 138; 160; 166; 171; 175; 184; 213; 215; 217-218; 219; 222; 223; 232; 233; 239; 240; 252; 253; 261; 263; 266; 267; 270; 272; 273; 274; 275; 277; 278; 279; 284; 285 (cf Obispo; Diócesis)

Iglesia particular:

Inculturación:
Adaptación)

8; 21; 91; 97; 109-110; 111; 112; 113; 133; 135; 138; 166; 169; 200; 202; 203-207; 208; 209; 210; 212; 213; 214 (cf Cultura;

Indiferencia religiosa: Iniciacíón cristiana:
Confirmación; Eucaristía)

17; 22; 49; 61; 133; 193; 258; (cf Ambiente socio-cultural; No creyentes; Sentido religioso)

3; 47; 48; 49; 51; 52; 58; 60; 64; 65-66; 67 al 69; 72; 73; 76; 79; 82; 86; 89 al 91; 104; 119; 129; 130; 144; 149; 165; 172; 176; 178; 180-181; 185; 207; 214; 220; 226; 235; 237; 253; 255; 256; 258; 274; 275; 276; 278 (cf Sacramentos; Bautismo; Catequesis de iniciación;

131; 132; 138; 156; 213; 214; 216; 234; 280; 283 (cf Catecismos; Directorio)

Instrumentos de trabajo:

Interés por el Evangelio: Itinerario:

5 1; 55; 56; 62; 89; 185 (cf Preparación evangélica; Semillas de la Palabra)

2; 9; 14; 15; 48; 53; 55; 56; 74; 85; 99; 107; 108; 109; 118; 123; 129; 143; 145; 147; 155; 156; 158; 165; 170; 171; 180; 181; 186; 187; 201; 227; 235; 254; 280 (cf Proceso; Pedagogía de la fe)

J Jerarquía de verdades: Jesucristo:
15; 16; 25; 26; 30; 33; 35; 37; 40-41; 42; 43; 48; 50; 51; 53; 54; 55; 56; 63; 65; 66; 67; 70; 78; 80-81; 82; 85; 86: 89; 92; 94; 96; 97; 98; 106; 107; 115; 116; 117; 121; 123; 130; 137; 140; 143; 145; 147; 183; 185; 195; 200; 217; 218; 221; 231; 235; 239; 240; 254; 261; 276; 290 (cf Trinidad; Dios; Hijo de Dios; Jesús; Cristocentrismo) 42; 97; 99; 114-115; 123; 132; 197; 241; (cf Mensaje; Mensaje orgánico)

Jesús:
15;16; 23; 25; 32; 34; 45; 46; 50; 51; 53; 59; 61; 62; 69; 70; 80; 81; 82; 84; 85; 86; 89; 98; 99; 100; 101; 102; 103; 108; 111; 112; 115; 116; 123; 137; 138; 140; 152; 158; 159; 163; 189; 190; 226; 231; 239; 270; 289; 290 (cf Jesucristo; Hijo de Dios)

Jóvenes:
2; 25; 26; 30; 33; 51; 58; 60; 66; 72; 73; 76; 159; 162; 176; 181-183; 184; Liturgia: 185; 188; 191; 197; 207; 208; 211; 212; 220; 221; 227; 229; 232; 233; 242; 247; 255; 258; 259; 262; 274; 276;278;279 (cf Adolescentes; Catequesis de Jóvenes; Destínatarios de la

catequesis)

153

Justicia: K

102;104;157;199 (cf Liberación; Doctrina Social; Pobreza; Santidad)

56; 88; 102; 277 (cf Anuncio; Primer anuncio; Catequesis kerigmática)

Kerigma: L Laicos:

19; 29; 32; 86; 174; 176; 184; 206; 216; 219; 221; 224; 228; 230-231; 234; 237; 241; 246; 247; 251; 261; 267 (cf Catequistas; Padres de familia;Agentes)

Lenguaje:
20; 96; 106; 110; 112; 131; 132; 135; 146; 149; 154; 155; 161; 185; 191; 194; 203; 207; 208, 209

(Cf Comunicación)

Liberación: Liturgia:

16; 37; 97; 101; 103-104; 211 (cf Desarrollo; Justicia)

27; 51; 71; 84; 85; 86; 87; 91; 95; 101; 108; 117; 118; 122; 122; 123; 135; 151; 154; 155; 157; 174; 176; 202; 207; 208; 219; 240; 247 (cf Sacramentos; Iniciación cristiana)

91; 95; 110; 158; 178; 211; 216; 253; 254; 255; 256; 257; 259; 262; 264; 278 (cf Catequesis; Comunidad crútiana; Familia, Escuela,

Lugares de catequesis:
Asociaciones y movimientos)

M Maduración de la fe:
2; 47; 51; 56; 58; 61; 74; 75; 80; 82; 88; 89; 92; 139; 142; 143; 148; 155;156; 159; 167; 173; 204; 206; 209; 221; 224; 238; 241; 242; 244; 246;247; 275 (Fe; Iniciación cristiana; Adultos; Ancianos)

43; 78; 85; 103; 116; 134; 137; 138; 139; 140; 142; 231; 239; 288 (cf Catequistas; Espíritu Santo; Jesucristo; Pedagogía de Dios)

Maestro:

Magisterio:

3; 5; 7; 9; 13; 29; 30; 44; 95; 96; 109; 120; 121; 124; 125; 133; 144; 161; 169; 202; 263; 286 (cf Papa; Obispo; Mensaje)

4; 5; 34; 51; 59; 62 (cf Evangelio; Acción misionera)

Mandato misionero: María:

55; 78; 154; 196; 291 (cf Jesucristo; Iglesia)

176; 227; 232; 258 (cf Padres de familia; Familia; Sacramentos)

Matrimonio:

Medios audiovisuales:

160; 266; 283 (cf Comunicación)

Medios de comunicación:
21; 160; 162; 192; 209; 269; 283

Memoria: Mensaje:

46; 66; 107; 141; 144; 154; 262 (cf Tradición; Persona humana; pedagogía de la fe)

8; 10; 33; 41; 50; 71; 73; 78; 80; 87; 92; 93; 94; 95; 96; 97; 98; 99; 100; 101; 103; 104; 105; 107; 108; 109; 110; 116; 117; 118; 120; 133; 135; 139; 144; 149; 151; 152; 153; 154; 155; 156; 157; 161; 162; 165; 172j 185; 191; 194; 200; 205; 207; 208; 217; 235; 238; 241; 249; 259; 283 (cf Conocimiento de la fe; Fides qua / quae)

Mensaje auténtico:

44; 79; 111-112; 125; 134; 169; 175; 198; 223; 236; 284 (cf Mensaje)

154

270. 85. 231. 27. 33. 86. 107.Mensaje íntegro: 42. 64. 212. 269. 204. 151. Evangelización) 4. 61. Reino de Dios. 216. Ambiente. 90. 97. 175. 175. 241. 284 (cf Ministerio de la Palabra. 234. 84. 169. 124. 10. 118. 114-115. 511. 273. 116. 219. 288 (cf Acción misionera. 219. 100. 156. 270. 76. 130 (cf Historia de la salvación. 62. 75. 107. 25. 87. 94. 80. (cf Revelación) Opción preferencial por los pobres: 17. 178. 132. 129. Justicia. 34. Caridad. 198.258. 231. 152. 115. 141. 72. 182. 86. 174. 207. 146. 156. Método) 2. 224. 85. 11. 279 (cf Mensaje) 22. 231. 282. Acción misionera) 20. 104-1 108. 240 (cf Mensaje) Mensaje orgánico: Mensaje significativo: 55. 91. 7. 83. 248. 287 (cf Catequesis. 59. 232. 260. 265. 108. 164. 273. 258. 142. 279 (cf Decálogo. 39. 62. 260. Evangelización) Misión ad gentes: Misterio: 58. 122. 227. 6. 113. 222-223. 73. 180. 36. 201 (cf Ateísmo. 197. 30. 123. 136. Ministerio de la Palabra) 9. 283 (cf Pedagogía de la fe. 115. 62. 97. 132. 122. 50. 78. 51. 272. 107. 84. 243 (cf Mensaje) 5. 219. 279. 114. 255. 221. 233. 280 (cf Palabra de Dios. 121. 244. 232. 87. 6. 199. 175. 231. 9. 273. 227-1 229. 38. 91. 131. 242. 283. 128. 70. 46. 148 -149. 273. 224. 57. 78.246. 18. 133. 103. 28. 90. 276 (cf Misión. 232. Indiferencia religiosa) Nueva evangelización: O Obispo: 26. 35. 163. 99. 66. 109-1 110. 225. 43. 116. 235-1 240. socio cultural) 8. 283 (cf Catequesis de niños. 273. 90. 48. 104 (cf Liberación. 177.261. 111. 111-113. Bienaventuranzas) 155 . 279. 61. Acción misionera. 51-52. 25. 115. 150. 274. 222. 60. 108. 137. 30. 244. 138. Familia) No creyentes: 49. 86. 131. 220. 51-1 52. 179. 169. 216. 117. 233. 108. 119. 171. Ministerio de la Catequesis) Ministerio de la catequesis: Ministerio de la Palabra: Misión: 13-1 59. 242. 104. 102. 189 (cf Persona humana. 71. 116-117. Padres de familia. Evangelización) 3. 276 (cf Misión. 69. 105. 98. 255. 67. 81. 67. 66. 270. 30. 13. 30. 103. 170. 73. 58. 130. 240. 257. 41. 276. Agentes) Obras y palabras: 38. 148. 153 Mentalidades: Método: 133. 133. 23. 33. 114. 4. 219. 77. 63. 60. 224. 59.58. 76. 239. 276. 140. Pedagogía) Ministerio: 3. 115. 65. 107. 43. 123. 185. 50. 63. Bienaventuranzas) Moral: N Narración: Niños: 89. 282. 233. 278. 66. 58-59. 134. 226. 284 (cf Magisterio. 132. 46. 17. 23-1 25. 123. 208.

Lugares de la catequesis) 16. 115. 176. 161. 118. 258. 140. 56. 231. 109. 259. Matrimonio) Padres de familia: Palabra de Dios: 8. 174. 145. 145. 153. 147. 19. 87. 58. 115. 122. 101. Educación de la fe. 39. 101. Padre nuestro. 288. 54. 290 (cf Espíritu Santo) Persona humana: 18. Proyecto diocesano) 15. 158-1 164. Método. 175. Conversión) Pentecostés: 117. 91. 239. 221. 133. 122. 97. 115. 156. 98. 67. 273. 139. 130. 185. 224. 87. 146. 262. 184. 178. 233. 130. 163. 129. 86. 50. 4. 62. 106. 138. 100. 132. 140. 190. 250. 255. 122. 290 (cf Dios. 219. 255. 85. Presbiteros. 201. 35. 96. 289 (cf Evangelio. 152. 87. 141. 278 (cf Educación. 129. 13. 143. 70. 100. 85. 53. 123. Obispo. 15. 141. 192. Trinidad) Padrenuestro: 85. 159. 27. 143. 131. Decálogo) Pedagogía: 30. 36-37. 30. 140. 32. 129. 273. 115. 118. 234. 139140. 94. 265. 225. 35. 92. 181. 35. Ciencias) Penitencia: 30. 102. 260 (cf Familia. 70. 88. 122. 125. 85. Revelación) Papa: 3. 223. 41. 94. 116-117. 189. 80. 86. 102. 136. 135. 138. 7. 132.56. 226-227. 128. 270 (cf Magisterio. 237. 71. 162. 138. 170. 234. 149. 238. 85. 219. 137. 232 (cf Sacramentos. 50. 130. 280. Bautismo. Aspiraciones de la persona bumana) 156 . 259. 84. 261. 274. 276. 240. 247. 244. 255. 116. 55. 249 (cf Pedagogía de Dios. 152 (cf Historia de la salvación) 2. 132. Conversión. 262 (cf Padre Nuestro) Oración: Orden: 50. 8. 91. 143. 263. 171. 164. 106. 49. 122. 67. 150. 89. 279. 139. 146. Eucaristía. 204 (cf Moral. 144. 215. Sacerdotes) Organización de la catequesis: P Padre: 12. 67. 129. 242. Agentes. 9. 117. 204. 217. 70. 129. 189. 25. 89. 266. 150. Pecado. 99. 76. 122. 132. 142. 137. 88. 81. Resurrección) Pastoral: 3. 144. 38. 136. 1891 215. Santa Sede) Parroquia: Pascua: 178. 215. 139. 270. 243. 148. 237. 150. 154. 6. 144. 137. 148. 37. 36. 81. 242. 256 (cf Jesucristo. 244 (cf Método) Pedagogía de Dios: Pedagogía de la fe: 8. 146. 266 (cf Comunidad cristiana. 20. 92. 102. 218. 247. 116. 30. 244. 102. 157. 154. 101. 257-258. 232. 263. Moral. 200. 98. 170. 265-266 (cf Coordinación de la catequesis. 95. 233. 120. 49. 143. 146. Educación cristiana) 16. 131. 98. 145. 101. 186. 86. 115. 5. 274. 119. 154 (cf Oración) 179. 278. 151. 43. 147. 140. 278 (cf Experiencia. 189. 59. 142. 220. 232. 84. 188. 167. 111. 99. 123. 231 (cf Sacramentos. 132. 64. 142. 112. 158. 54. 253. Obispo. 251. 59. 189. 175. 37. 23. 281 (cf Acción pastoral) Pastoral educativa: Pecado: 75. 44. 144. 244. 132. 82. 201. 148.

116. 138. 119. 105. Símbolo de la fe) Profesión de fe: Proyecto diocesano de catequesis: Pueblo de Dios: R Reino de Dios: Religiones: 225. 280. 217. Inculturación. 153. 150. 30. 204. 219. 205. 69. 36-45. 200. 157. Sagrada Escritura. 143. 109. Agentes. 99. 88. 143. 156. 195. 103. 79. 51. 163. 206. 195-196. 56. 193. 140. 82. 29. Pastoral educativa) 27. 140. 201. 219. 73. 109. 150. 51. 102. 207. 10. 243. 117. Ecumenismo. 216. 264. 95. 152. 155. 105. 251. 278 (cf Fe. 212. Justicia) Preadolescencia: 181 (cf Adolescencia. 140. 57. 260 (cf Cultura. 47-49. 212. 219. Pascua) Resurrección: Revelación: 8. 169. Juventud. 232. 91. 82-83. 149. 192. 252 (cf Doctrina social. 65.Pluralismo: Pobreza: 193. 67. 86. 133. Bienaventuranzas. 78. 115. Liberación. 132. 185. 57. 107. 246. 258 (cf Iniciación cristiana) 157 . 82. 174. 61-62. 212 (cf Sentido religioso) 29. 218. 143. 176. 51. 218. 51. 108. Sentido religioso) Religiosidad popular: Religiosos: 25. 40. 259. 117 (cf Jesucristo. 122. 97. 121. 267 (cf Agentes. 101-102. 80. Unidad) 17. Precatecumenado) 3. 20. Sacerdotes) Primer anuncio: Proceso: 48. 65. 53. Ministerio de la Palabra) Preparación evangélica: Presbíteros: 56. 210. 289 (cf Evangelio. Historia de la salvación. 149. 256 (cf Precatequesis) 62. 201 (cf Diálogo interreligioso. Diversidad. 135. 122. 176. 221. 216. 34. Itinerario) . 151. 197 (cf Palabra de Dios. 231. 100. 50. Destinatarios de la catequesis) Precatecumenado: Precatequesis: Predicación: 62. 228-229. 212. 276. 105. 153. 200 (cf Valores. 80. 132. 213. 86. 97. 199. 282 (cf Gradualidad de la fe. 181. 123. 66. 88. 222 (cf Homilía. 92. 237. 131. 228. 109. 274. 139. 77. 247. Iniciación crútiana. 240. 60. 130. 200. 223. 89. 224-225. 58. 126. 62. 163. 274-275 (cf Iglesia particular. Magisterio) Ritual de la Iniciación Cristiana: 90. 248. 35. 220. Tradic¡ón. 56. 257 (cf Iglesia) 15. 170. 78. 234. Carisma) 16. Semillas de la Palabra) 11. 237. 199. 78. 277. 18. 66. Kerigma) 6. 129. 206. 214. 103. 54. 157. 133. 1O4. 276 (cf Anuncio. 246 (cf Orden. 84. 106. 177. 88. 104. 73. 256. 35. 80. 178. 101. 138. 260. 63. 67. 56. 95. 45.117 (cf Catequesis kerigmática. 34. Kerigma) 27. 279. 207.

59. 83. 224. 144. 240. 258. 197. 182. Santidad) Santos Padres: 2. 53. 227. 179. 149. 225. 110. 271. 279 (cf Sítuación. 156. 277. 95. 63. 68. 13 1. 226. Antiguo Sentido religioso: Salvación: 8. 77. 200. 132. 142. 113. 23. 132. 46. Liberación) 7. 200. 100. 143. 139. 112. 152. 124. 181. 84. 1811202. 214. 108 (cf Semillas de la Palabra. 51. 81. 56. 244. 23. 224-225. Santos) 95. Orden. 102. Cultura. 187. 246 (cf Agentes. 154. 103. 129. 101-102-. 175. 157. 95. 130. 254. 175. 167. 207. 80-. 60-1 65-1 66. 282 (cf Papa) Santa Sede: Santidad: Santos: 27. 23. 221. 91. 209. 2691 278. 175. 141. 139. 17.S Sacerdotes: 29. 48. 189. 52. 220. 174. 26. 212. Iniciación cristiana) Sagrado Escritura: Testamento) 27. 56. 86. 15 1. 283. 30. 227. 71. 175. 23. 285 (cf Signos de los tiempos. 105. 177. 44. 175. 255. 85. 106. 219. 110. 50. 95. 184. 165. 177. 76. 189. 67. 219. 130. 62. 220. 152. 127-128. 89. 33. 279 (cf Ambiente socio-religioso. 133. 122. 139. 186. 103. 25. 56. 169-1 170. 190. 89. 216. 122. 117. 30. 140. 133. 232. 283 (cf Escatología. 237. 85. 86. 283 (cf Ministerio de la Palabra) Testimonio: 13. 123. 71. 85-87. 201. 141. 83. 210. 141. 130. 222. 236. 113. 39. 144. 158. 134. 88. 30. 203. 91. 25. 104. 1512. 259. 189. 89. 10. 120. 187. 108. 41. 30. 78. 87. 195. 123. 126. 98. 48. 51. 176. 78. 201. 166. 119. 193. 238. 228. 47. 47. 32. 80. 42. 107. 178. 116. 282. 157. 88. 235. 279-280. 63. 96. 244. 167. 89. 91. Prebíteros) Sacramentos: 17. Historia de la salvación. 98. 22. 205 (cf Espiritualidad. 85. 39. 108. 58. Tradición) Seguimiento de Jesucristo: (cf Conversión. 104. 230. 235. 62. 81. 71. 274 (cf Liturgia. 185. 256. 71. 185. 89. 128. 129. 123. 58. 115. 228. 177. 240 (cf Profesión de fe) 7. 240 (cf Biblia. 281. 73. Adaptación) Sociedad: T 16. 187. 278. 263. 95. 33. 178. 129. 103. 129. 115. 50. 135. 193. 183. 91. 182. 235. 129. 116. 135. Valores) 18. 39. 208. 102. 276. 222 (cf Testimonio. 146. 40. 191. 96. 200. 103. 55. 203. Palabra de Dios. 240. 108. 96. 46. 118. Situación) 83. 176. 178. 28. 95. 197. 267. 39. 282 (cf Catequesis) Teología: 7. 96. 100. 70. 12. 71. 37. Fuentes de la catequesis. 171. 50. 26. 29. 176. 32. 22. 97. 251. 29. 290 Semillas de la Palabra: Sentido religioso: 86. 233. 85. 47. 111. 207. 213. 33. 56. 231. 143. Contexto socio-cultural) Tareas de la catequesis: 35. 281. Religiones. 200 (cf Preparación evangélica. 90. 175. Discípulos de Jesucristo) 51. 85-1 86. 87. 122. 121. 232. 267. Religiosidad popular) Signos de los tiempos: Símbolo de la fe: Situación: 31. 107. 115. 194. 26. 232. 86. 217. 131. 202. 69. 29. 237. 23 1. 119. 105. 126. 29. 38. 266. 8. 262 (cf Anuncio. 120. 202 (cf Catecumenado. 201. 115. 135. 219. 119. 130. 270. 186. 102. 133. 122. Compromiso cristiano) 158 . 70. 266. 128.

207. 111. 63. 78. 132J34. 82. 226. 30. 98. 188. 96. 95. 122. 270 (cf Tradición. 246. 106. 156. 86. 105. 124. 171. 197. 264 (cf Fe. 51. 149. 35. Anuncio) Trinidad: 81. 78. 184. 73. 78. 227. 200. 51. Transmisión) Transmisión: 8. 50. 238. 132. 257. 104. 138. 79. 237. 27.Tradición: 26. 122. 123.122. 262. Moral. 121. 115. 130. 78. 37. 21. 30. 272. 73. 122. 67. 241. 175. 99-100. 279 (cf Semillas de la Palabra) Vida cristiana: 25. 71. 239. 230. 283 (cf Sagrada Escritura. 223. 131. Jesucristo. 136. 148. 89. 23. 113. 57. 12 1. 134. 128. 133. 261. 91. 122. Padre. Ecumenismo) V Valores: 9. 125. 61. 120. 170. 44. 193. 53. 255. 235. 44. 43. 263. 212. 110. 94. 85.235. 223. 255. 195. 67. 240. 109. 85. 173. 86. Santidad) Vocación (Llamada): 6. 120. 191. 231. 157. 30. 141. 70. 99. 244. 58. 202. 222. 232. 56. 115. 69. 178. 107. 93. 131. 87. 56. 86. 123. 127. 144. 128. 84.123. 154. 227. 172. 156. 100. 129. 217. 247 (cf Seguimiento de Jesucristo) 159 . 197. 135 (cf Díos. 221. 273 (cf Pluralismo. 86. 57. 46. Espíritu Santo) u Unidad: 5. 96. 194. 68. 237. 102. 48. 231. 155. 33. 126. 87. 76. 17. 116. 157. Diversidad. 95. 100. 224. 228. 114. 42-45. 30. 87. 236. 42. 122. 97. 27.

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