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Taller de autoestima

El taller de autoestima, presenta enfoques prácticos y diferentes para invitarte a un


cambio enfocando, que el valor está en el interior de cada ser humano. Tú punto de
poder es aquí y ahora. El Universo te ha dado todo para lograr tus sueños y el taller
pretende que lo descubras. Enfoca al ser humano como una integración de mente,
materia y espíritu. Revisa periodicamente el folder, se van agregando nuevos
capítulos.

TOMADO Web Address: http://www.esnips.com/web/Tallerdeautoestima

Indice de Capítulos: Taller de Autoestima a la fecha de 7 de Enero , 2007

1. El poder de su elección.
2. El poder de su identidad.
3. El arte de las relaciones humanas.
4. Nadie va a venir.
5. El factor Aladino.
6. Porqué yo.
7. Problemas. Opciones de mejora.
8. Cuando nada te basta.
9. Ya te dijo.
10. Emancipación; todo un desafío.
11. Límites. Hasta dónde.
12. Ser ó no ser.
13. ¿Sirve?
14. Horizontes.
15. ¿Qué significa?
16. Sincronía.
17. Renovación.
18. Digno de Usted.
19. Cómo disfrutar una experiencia.
20. Tus pensamientos son dinero.
21. Date cuenta. Todo esta bien.
22. Regalos.
23. Taller personal de 3 semanas.
24. Mi mundo, el mundo.
25. Ejercicios para la definición de metas.
26. Cuando no tienes un sueño que conquistar.
27. Pensándolo bien en un momento de soledad.
28. Espirituculturismo.
29. ¿Qué quieres?
30. Tener ó detener.
31. Iluminación La bendición de irse dando cuenta.
32. Un gran secreto: Simple
32A. Cuidado, ¿con quién?
33. Proyecto de vida.
34. HADO Una nueva conciencia de la realidad.
35. Despego. Clave de la felicidad.
36. El juego que todos jugamos.
37. Fuera de la caverna.
38. Reflexiones de optimismo.
39. La vida es un juego de sugestiones.
40. 7 principios para transformar tu vida.
41. Hacer posible lo imposible.
42. La magia de tu disposición.
43. Cómo se forman las creencias.
44. La mente humana.
45. Eres lo que tus creencias han formado.
46. Reprogramando tu mente.
47. Miedo vs. Poder.
48. Privilegio de uno.
49. Hacer el bien.
50. Autoestima ¿De qué estamos hablando?
51. Una nueva conciencia.
52. Cómo el hombre piensa, así es.
53. El arte de dirigir tu propia vida.
54. El equivalente mental.
55. He ahí el dilema.
56. Valor Trabajo.
57. Conéctate al Motivo – Intento.
58. Mi fórmula de Invulnerabilidad.
59. La abundancia comienza contigo.
60. Y tú cómo estas.
61. Tu eres la diferencia que buscas.
62. Reloj agenda y brújula.
63. Todo depende.
64. Déjalo ir.
65. Programando a nosotros mismos.
66. La prosperidad.
67. Tienes miedo.
68. Expandir la imaginación hacia lo que es posible.
69. Cómo dejar de ser una víctima.
70. Síntomas de la paz interior.
71. Cuerpo Holístico.
72. Razón, época ó vida.
73. Una poderosa fuente de bienestar.
74. Darnos cuenta.
75. Aprender de la creación.
76. Cómo ser feliz.
77. Fases de Desarrollo del Adulto.
78. Superando la Culpa.
79. Chantaje Emocional.
80. Planeación Estratégica Personal.
81. Conociéndote y Comprendiéndote a ti mismo.
82. Haz que las cosas sucedan.
83. Aumenta tu Poder Interno.
84. Racional ó Emocional.
85. Elegir vivir.
86. ¿Qué es la Realidad?
87. El poder del Subconciente.
88. Manifestación de Nuestros Deseos.
89. Comunicándote con tu Subconciente.
90. Ejercicio de Fusión.
91. La Conexión Interna.
92. Introducción a la Ley de Atracción.
93. El Genio Interior. Ley de Atracción.
94. No, eso no. Ley de Atracción.
95. Si, eso si. Ley de atracción.
96. Cambio de Enfoque. Ley de Atracción.
97. Controlar el Sentir. Ley de Atracción.
98. La Fuerza te Acompañe Paso 4 Ley de Atracción.
99. Dinero, Dinero, Dinero. Ley de Atracción.
100. Relaciones y Otros Tesoros. Ley de Atracción.
101. Tu Cuerpo y Vida. Ley de Atracción.
102. Tu Bienestar y la Ley de Atracción.
103. 30 días para Implementar la L de Atracción
104. Libros extraordinarios
105. Crisis
106. Autoconocimiento y Transformación Personal.
107. Conociéndote y Comprendiéndote a Ti Mismo.
108. Emociones.
109. Afirmaciones Positivas.
110. El Monstruo.
111. ¿Qué Significa la Navidad?
112. Reflexión de Fin de Año.
113. Un Año Nuevo un Nuevo Comienzo.
114. Rompiendo las Barreras que nos detienen.
115. Ser Dueño de tu Propio Poder.
116. La Importancia del Autoconcepto.
117. Amar a tu Niño Interior.
118. Amarse a Uno Mismo.
119. Llegar a Ser lo que Pensamos Ser
AUTOESTIMA, El primer escalón del éxito

lntroducción
Este material constituye una aportación para ayudarle a alcanzar un nivel más elevado de
conciencia, para evolucionar como ser humano, en donde sus pensamientos resultan ser tan poderosos,
que pueden afectar al mundo material que le circunda, sus relaciones personales y su perspectiva con el
mundo en general.

Es, básicamente, un apasionante viaje por el arte de ser humano. Sin embargo, mis palabras no
van a hacerlo real. Sólo el experimentar en su propia vida, aquellos nuevos enfoques de la que yo
hablo, lo convertirá en su realidad por eso es un taller y no un curso.

Este apasionante viaje a través de su crecimiento como ser humano, supone disipar algunas
falsas creencias que existieron en su pasado y llegar a un nuevo conjunto de conocimientos. Con sus
nuevas herramientas, pasará...
- ... de saber que es limitado, a saber que su realidad última y su propio
potencial son ilimitados.
- ... de saber que está determinado por su herencia, las circunstancias y fuerzas externas, a
saber que usted crea su propia realidad, que hay fuerzas divinas que actúan "con y dentro de" usted.
- ... de saber que la existencia humana suele ser mala y peligrosa, a saber que toda experiencia
humana es una bendición y que por algo sucede. Ese algo es un motivo superior y positivo.
- ... de saber que nos espera un futuro difícil y cada vez peor, a saber a ciencia cierta que nos
espera un futuro extraordinario y bello, cada vez mejor y en donde llegaremos a emocionamos por
existir.

Sé que varias cosas que trataremos en este viaje las dudarán algunas personas y otras las
negarán. Que así sea. Son la verdad, según yo las vivo día con día, y salen de mi corazón.

Tome estas ideas y aplíquelas, primero a usted mismo, luego a las relaciones con su familia y con
su círculo más próximo de conocidos y, por último, a las relaciones con el mundo entero. Estoy seguro
que una vez que haya descubierto la gran capacidad que hay dentro de usted, deseará compartir este
conocimiento con otros y dotar al mundo de este descubrimiento. Confío en que este proyecto le ayude
en esa misión.

Ha sido un gran gozo planear éste proyecto de autoestima, pero es una emoción
indescriptiblemente mucho mayor, "vivir" en la conciencia de la que hablamos. Le deseo la misma
emoción por existir y más, con su nuevo descubrimiento: Usted.

Adquirir una Nueva Conciencia de nosotros mismos es todo un desafío ante los hábitos del ser
humano. Plantear una reconstrucción mental pareciera difícil, pero se torna sumamente fácil cuando se
dimensiona el bien que se puede llegar a alcanzar.

Una de las mayores lecciones que podemos aprender los seres humanos es saber el motivo de
nuestros comportamientos. Todo ser humano tiende a evitar el dolor o sufrimiento y a buscar la
felicidad o el placer. En este libro analizaremos en su primer capítulo esta gran lección de vida. Créame
que se visualizará una perspectiva diferente ante la vida cuando se tiene plena conciencia de esta
dinámica mental tan interesante en el ser humano.

Cuando alguien experimenta cierta dificultad para iniciar algo nuevo en su vida es porque resulta
natural al ser humano ese sentimiento de miedo ante el cambio, lo que dificulta el mismo. El cambio,
por definición, implica cierto temor hacia lo desconocido. Platón, gran filósofo griego, decía que el valor
y la cobardía no existían, sino que lo que verdaderamente existía era el conocimiento o la ignorancia;
veamos, si a un niño pequeño de tan sólo 2 años de edad le pidiéramos que se arrojara al vacío desde el
noveno piso de un edificio, le podría asegurar, mientras no interfirieran los padres o ningún adulto, que
sí lo haría, claro que lo haría. Ahora bien, también le puedo asegurar que ni usted ni yo estamos
pensando en lo valiente que es ese chico para afrontar tal desafío, ¿verdad?; lo que le puedo asegurar
es que ese niño no tenía el conocimiento de la grave consecuencia; ignoraba esa información y por ello
se lanzó al vacío.
Pero si, por el contrario, le pidiera a usted que se arrojara desde la azotea de su casa, pues no lo
haría de ninguna manera (a menos de que tuviera una razón de peso para hacerlo. Le recomiendo
terminar de leer todo el material para tomar posteriormente la decisión). Falso sería decir que es usted
un cobarde al no acometer tal desafío; lo que verdaderamente sucede es que usted "conoce" las
consecuencias del golpe que podría recibir. Ahí está, conocimiento e ignorancia, esa es la dualidad para
ejercer muchos de nuestros comportamientos en la vida.

Cuántas veces no ha exclamado usted, " ¡caray!, si yo hubiera sabido esto antes...", o "esto ni me
lo imaginaba!". Existen un sinnúmero de frases que nos muestran la ignorancia o el conocimiento que
teníamos de talo cual cosa. Lo importante de esto es que todo lo que nosotros podamos llegar a
conocer servirá como parámetro fundamental de referencia para que posteriormente podamos elegir.
Este concepto es aplicable a prácticamente todo en la vida. ¿Cómo vamos a elegir algo que no
conocemos?, de aquí lo trascendentemente importante que es conocer. Podríamos llegar a decir que
casi en todo momento estamos conociendo.

Cuando leemos, observamos, tocamos, escuchamos, cuando asimilamos información por


cualquiera de nuestros cinco sentidos, estamos conociendo, estamos aprendiendo. Y le garantizo que
entre más conozca de cualquier área del conocimiento humano, más humano se puede llegar a ser por
la capacidad de elección que se incrementa como consecuencia.

Todos nosotros, usted y yo, hemos pasado por momentos muy difíciles, por momentos en donde
se ponen a prueba nuestra prudencia, nuestra fortaleza, nuestra templanza, nuestra justicia, etc. Sin
embargo, aquí hay algo que también puede ser positivo; nuestra capacidad de decisión, aun en
momentos difíciles, la conservamos y gracias a ello es que podemos elegir, podemos decidir en qué
fijamos.

Mire, cuando dije "momentos difícil es", quise decir que usted tiene la libertad de elegir, darle más
importancia a la palabra "momentos" o a la palabra "difícil es", y en esa decisión ¿verdad que hay una
gran diferencia? Recuerdo cuando una amiga mía me hablaba por teléfono un domingo cerca de la
media noche. Era uno de sus últimos momentos de vacaciones porque al día siguiente iniciaba un
semestre más en sus estudios universitarios. Me hablaba un poco afligida y triste por el fin de sus
vacaciones, pero más se percibía su preocupación por el inicio de clases; una vez más levantarse
temprano, estudiar, correr a clase, prepararse para los odiosos exámenes. Además, su escuela se
caracterizaba por un prestigio de "las más difíciles", de esas escuelas donde a los alumnos se les
presenta calvicie, úlceras, alteraciones en la piel, etc. Como ve, algo "muy motivante" para iniciar el
semestre.

Ella me decía "estoy un poco preocupada porque mañana inicio un nuevo semestre, y me da un
poco de miedito, sabes?". Todavía recuerdo que le respondí algo como: "Te entiendo, yo también me
acuerdo de lo espantoso que fue cuando yo inicie a estudiar mi carrera profesional: el reto de nuevas
materias; sin embargo, déjame preguntarte algo, ¿no has dimensionado la maravilla que es poder
estudiar?, ¿qué prefieres?, estudiar o levantarte a las 4:30 de la madrugada para ir a la Central de
Abastos a recoger tu mercancía, cargar1a sobre tus hombros para llegar al mercado y poner tu puesto
de verduras y dedicarte a ello; o mejor tener la dicha y la oportunidad de estudiar, vivir la maravillosa
aventura de descubrir nuevos mundos y diferentes perspectivas de vida como las que encuentras en una
universidad; poder leer sentada en el sillón más cómodo de tu casa saboreando al mismo tiempo un rico
café, o preferirías tener que salir a vender periódico y poseer un horizonte tan corto como tu propia
nariz, sin sueños que alcanzar, sin desafíos que afrontar. ¡Caray!, emocionarte enormemente al saber
que tienes la capacidad de leer y con ella llegar a conocer tanto!, pudiendo elegir entre tan variadas
opciones que se nos presentan en la vida.

Todavía le agradezco a Dios la oportunidad que me brindó para estudiar, y que con el apoyo de
mis padres se reflejara en una mejor educación, más conocimientos y mayor capacidad de elección y
decisión, como lógica consecuencia".

Se hizo un silencio en la línea telefónica, luego me respondió "No sé que hiciste, pero ya me
dieron ganas de ir mañana a la escuela". Pues claro!, ahí estaba la diferencia; ante el mismo evento
(asistir a la escuela) los dos teníamos perspectivas diferentes y con ello experimentábamos emociones
distintas. Créame, sí se pueden ver las cosas de manera diferente a como estábamos acostumbrados,
basta que usted así lo quiera.

Una vez que nos hemos afianzado a una nueva creencia, a una nueva perspectiva ante la vida, a
través del tiempo se empieza a tomar como un verdadero estilo de vida; empezamos a ver las cosas a
través del mismo cristal siempre, y tenga la plena certeza de que ese cristal usted mismo lo puede
limpiar o ensuciar. Estoy convencido de que la perspectiva que uno llega a tener de la vida es muy
similar a la visión que se tiene al ir manejando un automóvil. Cuando maneja va observando todo lo que
está delante de usted, para evitar colisiones, saber qué carril le conviene tomar, etc. Pero muy pocas
personas se han puesto a reflexionar que para ver todo ello, también fue necesario observar el
parabrisas, ¡al mismo tiempo y a través de él!, pero lo más impactante es que casi nadie se da cuenta
de esto. Ese parabrisas podría estar polvoriento, grisáceo, viejo ó estrellado y más de uno podría haber
afirmado "¡caray!, que día tan contaminado!". Pues bien, aunque esa es una muy factible realidad
dentro de una gran ciudad, podría esa persona llevarse una sorpresa cuando se bajara por un momento
del automóvil y viera "la realidad" más despejada, incluso podría restregarse los ojos como no creyendo
lo que está frente a él, ¡un día limpio!. Qué interesante si volteara a ver su parabrisas y lo encontrara
sucio, qué maravilla si al percatarse de la causa de tal diferencia, emprendiera la acción y limpiara el
parabrisas, lo puliera, y posteriormente regresara al volante para manejar y muy seguramente
exclamaría -"¡Qué bello día!". ¿Se imagina?

Pues bien compañeros, el apasionante paseo al que me dispongo invitarlo es a que juntos
limpiemos nuestros parabrisas. En nosotros está la decisión para ello. Usted y yo iniciamos el día de hoy
una apasionante jornada que durará no se cuanto tiempo. Empecemos. Lo invito respetuosa y cordial-
mente a que nos acompañe a descubrir una nueva conciencia de nosotros mismos.

Juan Carlos Fernández

Capítulo 1.
El poder de su elección
"El hombre no es la criatura de las circunstancias, sino que las circunstancias son las criaturas del
hombre"

- Benjamín Disraeli

El verano pasado salía de una plática de desarrollo humano y recuerdo perfectamente cuando una persona se
me acercó y me hizo una pregunta muy interesante: "Después de todo lo que acabo de escuchar me ha surgido
una duda, ¿qué es lo más humano del humano?". En ese preciso instante pensé -"pues ¿qué habré dicho para
que le surgiera tan curiosa pregunta?"- y de momento me quedé callado con una cara de como pensando,
realmente como pensando porque no tenía ni idea de qué responderle a esta persona. Lo primero que se me
vino a la mente fue: - "Sí, claro, ya veo. Esa es una pregunta muy inteligente y me gustaría respondérsela en
mejor ocasión, qué le parece si descansamos un momento y con gusto lo busco más tarde y conversamos".

Así fue por suerte, entre tanta gente, el ruido, el brindis de clausura, etc., todo volvió a la normalidad.
Sin embargo, al llegar a la soledad reflexiva de mi habitación no dejaba de merodearme su pregunta, ¿qué es
lo más humano del humano?, ¿acaso realmente hay algo tan característico que defina tan sólo a nuestra
especie?, pues no tenía la plena certeza, pero le confieso que ciertos estudios a los que tuve acceso apuntaban
para responder a esa pregunta.

Permítame platicarle algo; mire, es muy curioso que cuando un animal de especie inferior a la nuestra
nace, siempre será eso que nació; por ejemplo, un perico nace perico, vive como perico y morirá
irremediablemente como perico. Un perro nace perro, vive como perro y también morirá irremisiblemente como
perro. La misma suerte corre un delfín, una garrapata o un avestruz. Entonces, la enorme diferencia consiste
en que el ser humano nace y luego "elige" qué quiere ser, incluso puede elegir ser más humano o no serlo. Esta
reflexión es muy confrontante, muy comprometedora.

Cuando usted nace, todavía depende de su madre por un tiempo; incluso, el ser humano es el animal
que nace más indefenso al compararlo con una gran gama de animales de especie inferior a él. La madre
todavía le tiene que proporcionar espacio, tiempo y alimento. Pero conforme uno va creciendo y
desarrollándose se empieza a vivir la apasionante aventura de elegir. Este enorme poder se va incrementando
con el transcurso de los años; por ejemplo, dudo mucho, que usted haya elegido el kínder al cual asistir, que
haya revisado los programas de estudio, que haya entrevistado a las distintas maestras de esa institución para
valorar su nivel académico, etc., pues no, ¿verdad? Creo que a usted, al igual que a mí, nos mandaron y ni nos
preguntaron. Pero con el transcurso de los años usted ya pudo elegir la universidad a la cual asistir, la carrera
que estudiar o incluso pudo elegir estudiar o no hacerlo. Por lo menos, espero que a esas alturas de la vida ya
le hayan permitido elegir.

De esa forma es que se va madurando; todos nosotros necesitamos algún día confrontamos con el momento de
la elección, incluso confrontar el momento cuando nosotros somos los únicos en el proceso de elegir y no hay
nadie a quien consultar. Si usted ya ha llevado una vida de altas responsabilidades es posible que ya haya
experimentado momentos como ese. Toda la vida nos encontramos eligiendo, elegimos a qué hora levantamos,
cuándo bañamos, qué jabón usar para limpiamos, la ropa que ponemos, el alimento que ingerimos, el
automóvil que nos transporta, etc., la lista seria interminable. Sin embargo, cuando realizamos tantos actos en
nuestra vida, a base de repetirlos día con día se convierten en hábitos, y es entonces cuando se hacen
inconscientes y por ello muchas veces ya no nos damos cuenta del proceso de la elección; pero eso no implica
que nuestra elección sea falsa o inadecuada, no, todo lo contrario, simplemente hemos caído presa de la
costumbre.

¿Recuerda el último viaje que realizó? Si hace memoria es posible que se asombre por la cantidad de
procesos de elección que realizó para dar un paseíto. Usted eligió el lugar a visitar, la vía más adecuada para
ello, el hotel o la casa a la cual llegó, eligió la hora a la cual salir (aunque muchas veces no coincida con la
verdadera salida), etc.

Esa enorme capacidad de elección es la manera en cómo se manifiesta una de las facultades
espirituales del ser humano, "La Voluntad". A través de esta facultad es cómo nosotros elegimos, y el proceso
que lleva a cabo nuestra voluntad es verdaderamente interesante. Cuando uno se enfrenta a determinadas
circunstancias y necesita elegir es cuando entra en acción nuestra voluntad, manifestándose en el hecho
mismo de elegir. Sin embargo., cabría hacerse otra pregunta, ¿de dónde elige nuestra voluntad? ¿Cuáles son
las opciones que tiene? Precisamente, las opciones se las presenta la otra facultad espiritual del ser humano.,
"La Inteligencia".

La inteligencia se encarga fundamentalmente de conocer, el conocimiento. es la materia prima de la


inteligencia, y por ello. "saber" es una de las principales manifestaciones de la misma. De tal suerte, que
cuando nosotros elegimos, nuestra voluntad siempre consulta las opciones que le presenta nuestra
inteligencia.

Pongamos un ejemplo. Si usted quisiera ir hoy en la noche a una gran fiesta porque recibió la invitación
para asistir, pues sin duda se encaminaría a ella (y más probablemente si la entrada es libre). Imagine que va
usted manejando y al llegar a la esquina de una avenida principal observa que más adelante hay un accidente,
y supone que tardaría mucho tiempo en cruzar las 7 calles que faltan para llegar al punto donde usted se
dirige. En ese momento., es posible que dude acerca de cuál sería la mejor opción, sobre todo si trae un poco
de prisa por llegar. ¿Sigo de frente ya que pronto se agilizará el tránsito.? o ¿mejor doy vuelta a la izquierda y
me voy por calles alternas?

Esta parece una pregunta sencilla de responder, pero ¿qué tal cuando usted no conoce la zona, y ya está
muy adentrada la noche? ¿Verdad que entonces ya no es tan sencilla? Pues bien, en ese momento la voluntad
se acercaría a la inteligencia y le pediría las sugerencias para ahorrar tiempo, encontrando la vía más corta o el
mejor atajo. Si usted "conoce" la zona, su inteligencia podría mostrarle a su voluntad un verdadero mapa
geográfico y con ello la elección se haría la más adecuada. Pero, imagínese que su voluntad se acerca con su
inteligencia y le dice: -"Inteligencia, oye, te tengo noticias, ¡estamos perdidos en medio de no sé dónde!, por
favor preséntame las opciones más viables para salir de aquí, ¡estos rumbos me están poniendo los nervios de
punta!, apresúrate". Y la inteligencia le responde: -"No hay nada, recuerda que hoy es la primera vez que
salimos a la calle; suerte!". Creo que aunque parezca un cuento para niños, es muy posible que ese haya sido
el diálogo entre su inteligencia y su voluntad la primera vez que usó el automóvil manejando solo, en aquellos
años de adolescencia, ¿lo recuerda? Pero al pasar de los años, verdaderamente se hace más difícil extraviarse
porque cada vez se va conociendo más.

El ejemplo que acabamos de imaginar opera para cualquiera de nuestras elecciones; siempre
necesitamos consultar a la inteligencia. De ahí el trascendente hecho que tiene el "conocer", el saber. Si
reflexionamos un poco más, el ser humano se encuentra conociendo continuamente a través de la información
que obtiene por sus cinco sentidos, todo lo que observa, lo que escucha, toca, huele o saborea. Todo es
información que llega a la inteligencia en cada momento. Así, se va formando un verdadero banco de datos
con dimensiones inenarrables. Me imagino que ha llegado a la conclusión de que entre más sepa, más
opciones para que pueda elegir. Está usted en lo correcto.

"El Ser Humano no es tan sólo un ente


material con una experiencia espiritual, es
un Ser Espiritual con un componente físico"

- Wayne Dyer

Los antiguos filósofos griegos definían al Ser Humano como un animal racional, con lo cual,
verdaderamente decían mucho porque ellos á su vez, definían lo racional como el conjunto de tres facultades:
inteligencia, voluntad y libertad. Sin embargo, fue hace muchos años que leí la más bella definición de lo que
podría ser el Ser Humano, y esto sucedió cuando llegó a mis manos un libro de uno de los autores que más
admiro y de quien he aprendido mucho, el Dr. Wayne Dyer.

Fue entonces cuando conceptualicé mejor lo que es un ser humano. El da una definición muy concreta,
pero no por ello dejando de ser extraordinaria, del Ser Humano con la que estoy profundamente de acuerdo. El
Ser Humano es 'fundamentalmente un Ser espiritual con una dimensión física, lo cual es muy diferente a la
perspectiva de que el ser humano sea un ente físico con una dimensión espiritual. Aunque pareciera un simple
juego semántica, la diferencia entre ambas perspectivas es abismal. Esta dualidad cuerpo-espíritu ha sido
tema de discusión de grandes filósofos de la antigüedad e incluso hasta nuestros días. Sin embargo, queda
claro que ambas entidades, espíritu y materia, conforman la unidad llamada "Hombre". No creo que sea
necesario discutir cuál ocupa más espacio, cuál es más importante o si estamos de acuerdo o no. Lo único que
quiero compartirle es que nuestro espíritu, el suyo y el mío, tiene esas dos facultades de las que hablamos al
principio, Inteligencia y Voluntad.

Por tanto, cuando ejercemos nuestra más pura esencia, lo espiritual, es cuando somos más humanos;
cuando aprendemos, cuando conocemos, cuando elegimos y decidimos, es cuando somos más plenamente
humanos. De esto estoy convencido y es algo que verdaderamente me emociona, y ojala lo perciba así usted
también. La profunda magia que existe cuando tenemos la capacidad y el poder de elegir nos posiciona en una
gran ventaja competitiva en relación con todas las demás especies, inclusive dentro de la nuestra, ¿no cree?

Como verá, fue hasta entonces que pude responder a la pregunta que en aquella conferencia me hiciera
una persona, ¿qué es lo más humano del humano?, y le podría haber dicho: "Su espíritu", con lo cual no creo
que se hubiera ido muy satisfecho; o bien, haberle respondido: "Su conocimiento", lo cual tampoco le hubiera
gustado, creo. Pero llegué a la conclusión de que la respuesta más viable sería: "Mi estimado y fino amigo, me
atrevería a comentarle que lo más humano del humano es su enorme poder para elegir". ¡Caray!, cuántas
cosas se dicen en esa frase. Pero de todas maneras me imagino que la maravilla de poder elegir es una
respuesta adecuada.

Incluso, en este preciso momento, mientras usted lee este material, ha "elegido" hacerlo, está
ejerciendo facultades plenamente humanas, está aprendiendo y decidiendo, ilo felicito por ello! Este es el
poder de su elección, y créame que lo ejerce en todo momento, aunque la mayor parte del tiempo lo hace
inconscientemente. El reto: hacerlo más consciente.

Su visión personal

Definitivamente hemos aprendido algo muy valioso; el poder que usted lleva dentro de sí. De tal suerte
que, mientras se forja nuestra personalidad en base a muchos y muy variados factores, el único que es
determinante es usted mismo. Mire, nuestra personalidad, nuestra visión personal, se ve influenciada por
varios aspectos, tales como el momento histórico en el que nacimos a este mundo, el perfil socioeconómico de
la familia de la que surgimos, los hábitos de nuestros padres, las costumbres sociales de esa época, nuestros
maestros y amigos, etc.; sin embargo, el único factor que determina nuestra personalidad, nuestro ser, es
nuestra propia autodeterminación.

"Absolutamente nada ni nadie tiene importancia, tan sólo la que usted


mismo ha elegido conferirle"

- Alejandro Ariza Z.

Hace mucho tiempo me enteré de una anécdota que probablemente nos sirva en este momento. Se
trataba de un sujeto de 55 años de edad, delincuente, alcohólico, mismo que se encontraba purgando una
condena de varios años en prisión por haber asesinado a sangre fría al dependiente de una licorería durante un
asalto. Esta persona tuvo dos hijos, uno de ellos resultó ser la copia casi fiel de su padre: asaltante, alcohólico,
drogadicto y manteniendo sus vicios a base de robar autopartes y venderlas en los barrios más bajos de la
ciudad. Mientras tanto, el otro hijo resultó ser el dueño de su propio negocio, llevando una vida muy saludable,
casado, con tres bellas hijas, incluso estaba próximo a abrir una nueva sucursal de su microempresa.
Lo más interesante es que a ambos hijos se les citó para hacerles la misma pregunta: ¿por qué habían
elegido ese estilo de vida? Los dos respondieron de manera independiente, sin que uno se enterara de la
respuesta del otro. Sin embargo, el mayor impacto fue cuando ambos dieron la misma respuesta: "¿Qué otra
cosa podría haber hecho después de haber tenido el padre que tuve?".

Esto es la propia autodeterminación, cuando el ser humano está "por arriba" de las circunstancias y no
"es víctima" de las circunstancias. El ser humano que vive dependiendo de las circunstancias es lo que se
conoce como "Personalidad Reactiva", es el ser humano al que lo define su ambiente, lo define el clima, lo
define la economía de su país, lo define su familia, su esposa, lo definen un sinnúmero de factores "externos" a
él. Obviamente, todo su comportamiento empieza a estar con base en sus padres, en Dios, en la suerte, en su
horóscopo, etc.

Sin embargo, ese ser humano, se mueve a niveles dramáticamente inferiores a los que se le confieren de
suyo. Es decir, siendo la máxima obra de la creación, simplemente opera "reaccionando", al mismo nivel de la
más elemental formulación. Existe una ley en física que dice así: "A toda acción le corresponde una reacción de
igual magnitud pero de sentido contrario", pues precisamente así operan estas personas: acción-reacción, y
¡nunca se detienen a pensar y elegir! Así no debe operar un ser humano "plenamente humano".

Como hemos visto con anterioridad, el hombre tiene la enorme capacidad de elegir, y es exactamente entre la
acción y la respuesta que se presenta esta capacidad. Esta otra tipología es la "Personalidad Proactiva": aquel
que es dueño de las circunstancias.

Existen muchos factores que influyen en su comportamiento, pero sólo uno lo determina, él mismo,
mediante su gran capacidad de elección. Son personas que perciben las acciones, pero antes de responder,
"piensan" qué, cómo y cuándo responder. Si bien no es una tarea fácil, es algo que nos hace más humanos.
Henry Ford dijo en alguna ocasión "Pensar es la tarea más dura que existe; por eso, probablemente, son tan
pocos los que se dedican a ella". Parafraseando a Henry Ford, me atrevería a decir que esa es la razón por la
que existen tan pocos proactivos y tantos reactivos. Esa es la enorme diferencia. Una diferencia que puede
marcar la distinción entre una persona sana y una enferma, entre una persona son a que vive realizándose día
con día y una frustrada.

"Podrás permanecer inconmovible en un torrente caudaloso,


pero no en el mundo de los hombres ".

- Proverbio Japonés.

La misma dinámica que hemos venido comentando opera en el apasionante mundo de las relaciones humanas.
¿Quién no ha tenido problemas con alguien?, probablemente lo haya logrado Robinson Crusoe, pero debido a
que estaba solo; sin embargo, dudo que haya seguido tan ecuánime en cuanto llegó Viernes, su acompañante.
Pues el mismo desafío lo afrontamos todos nosotros, todas las personas que se vean obligadas a convivir (y
hasta el momento esa es la dinámica de la mayoría). Todos tenemos que convivir de una u otra forma, con la
familia, con los compañeros de la escuela, del trabajo, etc. De ahí que sea un verdadero arte el hecho de
convivir. En alguna ocasión escuché a un amigo que había recién contraído nupcias y que me fue a ver y
recuerdo cuando me decía: "Alejandro, estoy ¡tan enamorado!, mi mayor alegría es cuando hago feliz a mi
pareja, siento que esa es mi responsabilidad en ésta, mi nueva vida". Reflexioné y le dije: -"¡Qué bueno!, me
da mucho gusto, sin embargo ten la prudencia para medir los límites de tu responsabilidad". -"A qué te refieres
con eso" -exclamó. - "Pues bien -dije-, me refiero a que cada ser humano es el único responsable de sus
propias emociones. De otra manera, si tú no te responsabilizaras de la felicidad de tu pareja, ella estaría
destinada a vivir una desdicha para toda su vida; sus emociones dependerían exclusivamente de ti y eso no
puede ser verdad. La auténtica felicidad es decisión de la propia persona. Ahora bien, si por amor tú favoreces
su propia elección, ¡enhorabuena!, que extraordinario crecimiento le estás ayudando a generar".

Todos nosotros hemos llegado a experimentar alegría o tristeza con base en el comportamiento de otra
persona, y en ese preciso instante nos convertimos en "víctimas" de esa circunstancia. En mi propia visión
personal y en la de muchos de mis amigos, he visto este error cometerse una y otra vez. El resultado:
frustración, ansiedad, depresión. Este error en las dinámicas interpersonales se debe primordialmente al tipo
de "amor posesivo" que manejan muchas personas en su vida de relación; sin embargo, una vez analizada
esta dinámica (como lo haremos en el capítulo 3 de este material) se toma más fácil y duradera la convivencia
entre seres humanos. ¿En alguna ocasión ha escuchado frases como: "¡Ya cállate porque me estás poniendo de
malas!?" o, "¡Es que me estás enfermando!". Pues bien, lamento desilusionarlo pero quien se está poniendo de
malas o quien se está enfermando es usted solito.
En muchas ocasiones ni siquiera la otra persona, "su agresor" (según usted), está enterado del mal que le está
ocasionando; imagínese ¡qué irónico! La señora Emma Godoy expresó en alguna entrevista de las que le
hacían por radio, que la envidia y los celos eran dos emociones profundamente absurdas y desgastantes, ya
que la persona a la que le teníamos envidia o celos, muchas veces ni enterada estaba de nuestra reacción. A
manera de broma decía: "...por lo menos si con nuestros celos o envidia le dieran dolores espantosos a esa
otra persona o le surgieran alteraciones gastrointestinales, pues seria discutible lo beneficioso de experimentar
esas emociones, pero si no le pasa nada a nuestro agresor y tan sólo nos hacemos daño a nosotros mismos,
no ganamos nada; es tonto proceder así...", y con mucha razón.

Sé que mientras usted está leyendo estos conceptos, muy posiblemente esté de acuerdo e incluso esté
asintiendo con su cabeza; pero ¿qué tal a la hora de la verdad? ¿Realmente es usted pro activo?
¿Sinceramente piensa y elige antes de actuar? No me responda, no intento torturado, simplemente hago esta
reflexión porque primero, antes que nada, necesitamos conocemos más a nosotros mismos para que, luego y
más acertadamente, naveguemos por el apasionante mundo de las relaciones humanas como unos verdaderos
artífices de éstas. Todo empieza con la propia perspectiva que tenemos de nosotros mismos. Si nos interesa
vivir una vida plenamente exitosa en los diferentes roles que jugamos diariamente, le recomiendo hacer un
recorrido por su propia persona. ¿Se imagina? ¿Recorrer su propia personalidad y conocerse un poco más? i i
¡Conozca el Poder de su propia Identidad! ! !
Mire usted, este material que le estamos compartiendo resulta ser como una escalera hacia una Nueva
Conciencia, y le podría garantizar que el primer escalón se llama Autoestima.

Existe un principio filosófico fundamental que dice así: "Nadie puede dar lo que no tiene". Si yo le pidiera
diez dólares prestados (y suponiendo que es usted de buena voluntad), pues me los prestaría. Pero, ¿qué
pasaría si no los tuviera?; pues, claro, no podría prestármelos. ¿Acaso tendría yo la razón al opinar que usted
es un avaro, o un egoísta? Se imagina que le dijera: "Ha sí... ...con que ésas tenemos... ...pues entonces
cierre el archivo en este preciso momento y ya no me lea". Absurdo ¿verdad? Si usted no tiene los diez dólares
, aunque tenga la mejor voluntad de prestármelos, le será imposible hacerlo. Pues, de la misma manera, si
alguien le solicitar su confianza, su cariño, su respeto, y usted ¡no los tiene!, sería imposible darlos.

Lo invito cordialmente a dar un paseo por las distintas dinámicas de la auto estima, investiguemos
cuáles son los pilares que mantienen la nuestra y cómo incrementarla. Entérese de muchos casos prácticos a
través de los cuales dignifique más a su persona y se identifique como alguien que realmente merece ser más
de lo que hasta hoy ha sido. ¿Le interesa? Pues bien, adelante, continúe con su lectura y ascienda al primer
escalón al éxito, utilice el poder de su identidad (Capítulo siguiente).

porCapítulo 2

El poder de su
identidad
"El Hombre es lo que cree"

- Anton Chejov

¿Quién es usted? ¿Realmente sabe quién es usted? Esta pregunta es de trascendente dimensión y en este
capítulo veremos por qué. Mire, es muy posible que en varias ocasiones en su vida se haya hecho esta pregunta,
y también es muy posible que la haya dejado de lado por la dificultad para responderla. Un ejemplo de la
dificultad para responder a esta pregunta se puede encontrar en la siguiente conversación:

. "¿Quién eres?" -preguntó.


. "Soy Juan Carlos".
. "No te pregunté tu nombre, sino ¿quién eres?".
. "Soy licenciado y consultor".
. "No te pregunté tu profesión, ¿quién eres?" -insistía. . "Pues,... ...soy casado".
. No te pregunté tu estado civil, ¿quién eres?".

Al ya no saber qué responder y ante la sospecha de quién era quien me preguntaba, respondí: "Soy catolico
y voy a misa todos los domingos".

. ''No te pregunté cómo calmas tu conciencia, ¿quién eres?".


y así sucesivamente siguió cuestionándome una y otra vez sin que yo supiera responder atinadamente. Al
parecer, la respuesta no era tan sencilla, pero lo que más me llamó la atención es que lo dificil era detenerme a
pensar, sí, detenerme a pensar en mi propia identidad. Creo que lo que me pasó, al igual que puede pasarle a
usted, es que no me daba tiempo para pensar en mí mismo, pensar lo que yo era en verdad; y precisamente ahí
es cuando uno empieza a caminar por senderos de la vida sin saber absolutamente nada de uno mismo.

En el capítulo anterior empezamos a descubrir lo que es el ser humano, y muy posiblemente usted ya me
quiera responder: Pues yo tengo la respuesta: soy un ser espiritual con un componente fisico, ¿alguna otra
duda?". Pues bien, con gran razón lograría responder eso a la pregunta ¿qué es el ser humano?, pero en esta
ocasión nos hemos hecho "otra" pregunta, ¿Quién es usted? Existe una sutil diferencia entre ambas preguntas
porque aunque usted me dijera que es un ser humano y, por tanto, pareciera que se trata de la misma pregunta,
permítame confesarle que no es tan simple. Estoy de acuerdo con usted en que somos seres humanos y por ello
somos fundamentalmente espirituales con un componente material; sin embargo, a nivel operante, a un nivel más
tangible, necesitamos responder a una identidad "personal", no tan sólo a una identidad genérica. Es ¡tan
importante! la fuerza de nuestra propia identidad, que en base a ella es como nos comportamos. Permítame
ilustrar el concepto con una pequeña fábula.

Se encontraba un escorpión merodeando por el bosque, cercatio a un río. El escorpión tenía la necesidad de
cruzar el río pero, como usted sabe, los escorpiones no pueden entrar al agua porque mueren. Entonces, mientras
el escorpión iba acercándose al río observó a lo lejos a una rana. Se acercó a ella y la saludó:
"Buenas tardes, Sra. Rana".
La rana se sorprendió al vedo y empezó a temblar de miedo. "Buenas tardes, escorpión. Por favor, aléjate de mí".
"¿Qué le pasa, Sra. Rana? ¿Por qué me teme? Sé que mi fama no es muy
buena, pero yo sólo vengo a pedide un favor".
La rana, temerosa, le preguntó: - "¿Qué deseas, en qué te podría servir yo?".
''Necesito cruzar el río. Del otro lado se encuentra mi familia, mi esposa y mis cinco adorados hijos, tengo
que verlos, creo que me necesitan. Pero, si me lanzo al rio, moriría irremediablemente, y es por ello que le pido
que me ayude a cruzar, yo me subo en su dorso y una vez del otro lado no la volveré a molestar. ¿Me ayuda?".

La rana, ante esa historia, dudó. Reflexionó que el escorpión no le podría hacer daño ya que si ella moría a
la mitad del río, él mismo se estaria suicidando. Aún temerosa, respondió: - "Vamos, lo llevo". Y así fue, el
escorpión subió al dorso y juntos se adentraron en el río. Pero para sorpresa de la rana, a la mitad del río, el
escorpión ¡clavó su aguijón en ella inyectándole su veneno!. La rana empezaba a morir y, sin embargo, alcanzó a
decir unas palabras:
"Pero, escorpión, ¿por qué lo haces?, me estoy muriendo y ahora tú también te vas a morir, ni siquiera
podrás ver a tu familia. ¿Por qué lo hiciste?, ¡por qué!".
El pequeño vivíparo, con una gran tranquilidad y con una voz grave, respondió: - "Por que soy un escorpión
y eso es lo que hacemos los escorpiones" .
¡Ahí esta!, eso es el poder de la identidad. Este pequeño animalito, aun teniendo la necesidad de llegar con
su familia, prefirió suicidarse para actuar de acuerdo con su propia identidad. Su comportamiento fue una lógica y
natural consecuencia de su identidad.

De la misma manera operamos usted y yo. Supongamos que alguien le propusiera liquidar a cierta persona.
Ya sabe, está de moda por todo el mundo que cuando alguien estorba se le puede matar. ¿Lo haría?, ¿sería capaz?
Supongo que su respuesta sería un rotundo "no" (por lo menos lo infiero por el simple hecho de que haya decidido
participar en éste grupo). Déjeme comentarle que yo tampoco lo haría. El hecho de que ni usted ni yo pudiéramos
matar a alguien, se
debe a que ninguno de los dos nos identificamos con un asesino. ¿Se da cuenta? Es enorme la fuerza que opera
en usted cuando se identifica con alguien. Esa fuerza es la que lo lleva a actuar en consecuencia. Créame que si le
hubiéramos hecho esa pregunta a un verdadero asesino, muy seguramente nos respondería: "Claro, ¿de qué se
trata?".

El ser humano siempre actúa en consecuencia a la identidad que percibe de sí mismo. Así, cuando usted
elige, "la forma" en que lo hace siempre obedecerá a la identidad con la que se conoce usted mismo.

Por ejemplo, imagínese la escena. Se trata de una señora ama de casa que sabe que necesita limpiar la
sala. Esta señora realmente sabe que es necesario; más tarde llegarán las visitas que son compañeros de trabajo
de su esposo. Es importante dejar una imagen agradable del lugar: que esté limpio y ordenado, etc. Sin embargo,
no limpia. ¿Por qué?, pues muy posiblemente en el fuero interno de esa señora pasarían reflexiones como las
siguientes: - "Limpiar ¿yo?, pero si soy la señora de la casa.

Limpiar es una actividad propia de otras personas; mejor espero a que llegue la persona adecuada y le
ordenaré que lo haga". Una vez más quedó claro el poder de la identidad. La señora identifica a su persona como
alguien incapaz de limpiar, pero es incapaz por la simple identidad, no por que la limite algún impedimento fisico o
algo por el estilo. También identifica a "otra persona" como aquella que sí es capaz de limpiar. Ejemplos como éste
hay muchos; el jefe que no puede responder a una llamada telefónica porque antes debe hacerlo su secretaria, de
lo contrario "no sería" jefe; el joven que no desea trabajar porque "es" estudiante y, por tanto, no debe descuidar
su escuela; el marido que no halaga ni reconoce los esfuerzos de su esposa porque, si lo hiciera, "dejaría de ser"
el macho de la casa, el "hombre".

Ahora bien, si hasta el momento ha quedado claro que nuestra conducta y comportamiento es una lógica y
natural consecuencia de nuestra identidad, imagínese cuál es el proceder de alguien que se identifica a sí mismo
como "deprimido", "ansioso", "nervioso", etc.; pues lo único que nos podría compartir sería su tristeza, su
ansiedad y su nerviosismo. Por otra parte, qué agradable sería convivir con alguien que se identifica con una
persona alegre, optimista, confiable, etc. ¿No cree?

"Y sobre todo, nunca pienses que no eres


suficientemente bueno. Un hombre nunca debe
pensar eso. Mi creencia es que en la vida
la gente te toma según te valores ".

- Anthony Trollope

Para abundar de una manera muy enriquecedora en lo que usted y yo estamos conversando, permítame
platicarle una de mis historias favoritas. Está relacionada con Carlos Castaneda y su maestro espiritual, el nagul
don Juan. Tras haber sido perseguido durante varios días por un jaguar en las montañas y estar convencido de
que ese jaguar iba a desgarrarlo miembro a miembro y comérselo, Castaneda por fin consiguió escapar de la feroz
bestia.

Durante tres días había vivido con el miedo de que iba a ser destrozado y devorado por el jaguar. Cuando su
maestro le preguntó por esta experiencia,
Castaneda, según consta en su obra "El Poder del Silencio", respondió:

-"Lo que quedó en conciencia fue que un león de las montañas -puesto que no podía aceptar la idea de un
jaguar- nos había perseguido montaña arriba, y que don Juan me preguntó si me había sentido ofendido por que
pudiera arremeter contra mí aquel gran gato. Yo le dije que era absurdo que pudiera sentirme ofendido, y él me
respondió que debía sentirme igual respecto a las arremetidas de mis congéneres humanos. Debía protegerme o
apartarme de su camino, pero sin la sensación de ser tratado de un modo moralmente incorrecto".

Era obvio que no tenía sentido "ofenderse" por el ataque de un jaguar, porque el jaguar sólo estaba
haciendo lo que hacen los jaguares. Del mismo modo, cuando sentimos que alguien nos ofende, es momento para
pensar que no es posible que nada ni nadie nos ofenda, lo único que sucede es que esa persona que nos gritó y
que nos ofendió, está haciendo lo propio de un ser hostil y gritón; alguien que parezca lastimamos y herimos
simplemente está haciendo lo propio de una persona con esa identidad.

Esa es la percepción que tiene de sí mismo y actúa tan sólo en consecuencia. Reflexione y tenga presente
que cabe la gran- posibilidad de que todo lo que le ofenda represente su identidad de "ofendido" o de víctima. Por
ello, establecer reglas de cómo se le debe tratar es una forma de garantizar que se convertirá en un ofendido
crónico.

Recuerdo alguna ocasión en que me encontraba dictando una conferencia motivacional acerca de valores
humanos a un grupo numeroso de reclusas en una prisión al oriente de la ciudad. La experiencia fue muy
interesante; por primera vez en mi vida asistía a ese medio tan hostil. Verdaderamente no era nada agradable; lo
gris de las celdas, el rostro nada amigable de los guardias, el pesado ambiente de tensión, etc. Mi conferencia
estaba programada para iniciar a las 12:30 hrs., y cuando eran las 13: 15 hrs aún no lograba empezar. La razón
fue que la mujer líder de las reclusas estaba en desacuerdo con ir a escucharme y organizó a todas las prisioneras
para llegar tarde y así intentar desesperarme. Por fin, después de larga espera, pude iniciar y la mayor sorpresa
es que a la mitad de mi conferencia, mientras me encontraba hablando, se levanta la líder y me grita en medio del
auditorio: - "Licenciado, habla más fuerte porque no se te oye aquí atrás". En ese momento empezaron a reír
todas sus compañeras y excuso decirle cómo me encontraba yo.

Era la primera vez en mi trayectoria dando una platica que me sucedía algo similar. Haciendo un alarde de
mi paciencia logré terminar mi plática y, por cierto, percibí que conforme avanzaba mi conferencia, la atención de
la audiencia se iba incrementando, pero lo que pasó al final me dejó una gran lección de vida. Estaba pronto a
retirarme y me llamó la atención que la mujer que me gritó a media conferencia se había quedado sentada y no
se movía de su lugar. Tan sólo tenía su mirada fija en el piso y recargaba su cabeza sobre sus manos. Cuando iba
de salida pasé muy cerca de ella y pude escuchar un intercambio de palabras que mantuvo con el guardia que la
vigilaba continuamente:
"Me pasa esto de valorarnos a nosotros mismos, me cae que estuvo rebonito"
- dijo en tono muy áspero y vago.
El guardia que estaba cerca de ella la escuchó y le dijo: - "Pues qué lás
tima que no te hubiera 'pasado' antes de caer prisionera, otra seria tu suerte".
La mujer lo volteó a ver, le clavó la mirada como no entendiendo lo que
acababa de escuchar y respondió: -" Pus cómo quieres, si no lo conocía".

''No lo conocía", nunca había identificado en su persona los valores de los que fui a hablar en esa ocasión.
Fue entonces cuando me pregunté, ¿cómo es posible que alguien sea bondadoso cuando nunca antes había
conocido la Bondad?, vamos, ni siquiera sabía que existía. ¿Cómo le podemos pedir a un niño o a un joven que
sea honesto, si nunca ha visto ese valor en su familia? ¿ Cómo podemos invitar a vivir en unión, lealtad y
fraternidad a alguien que nunca tuvo una familia, a alguien sin padre ni madre, a verdaderos huérfanos... ...con
padres vivos? Con lecciones como ésta es cuando más interés tengo en que ayudemos a crear una nueva
conciencia de nosotros mismos.

Nuestra identidad se empieza a forjar con el conocimiento de los diferentes valores y virtudes del ser
humano. No nacimos con una identidad ya predeterminada. Cuando usted ha asistido a un hospital para felicitar a
la mamá que tuvo a su primer hijo, ¿qué pregunta suele hacer?, ¿qué fue, niño o niña? ¿verdad que es la
pregunta más común? Pues bien, puede preguntar eso y la respuesta de la nueva mamá también podría ser una
de dos: niño o niña. Se imagina que la mamá le respondiera: - "Soy la más feliz, tuve a una pianista, o a un
electricista, o tuve un pequeño bebé cardiólogo". Absurdo ¿verdad? Pues desde ese momento, nuestro nacimiento,
inicia una larga jornada para poder identificamos con nosotros mismos y actuar en consecuencia. No niego que
existan factores genéticos que nos favorezcan para talo cual identidad, pero como dije en el capítulo anterior, ello
tan sólo favorece, no determina.

¿Quién es usted?, por favor le suplico que suspenda su lectura en este momento y se permita pensar en
algo trascendentemente valioso, en su propia
identidad. Le aconsejo que tome papel y lápiz y ponga por escrito quién es usted.

Posteriormente haga una lista de comportamientos que avalan su propia identidad. Por ejemplo, si en la parte
superior de su hoja escribe "Soy una persona bondadosa", a continuación escriba todos los comportamientos que
lo avalen, como que todos los fines de semana visita algún asilo, comparte lo más valioso de su tiempo con sus
hijos y pareja, ayuda económicamente a alguien de manera anónima, ayuda con el mantenimiento de algún niño
de la calle, etc. ¡Hágalo ahora mismo!. Escriba cuantas identidades crea poseer: soy bondadoso, soy alegre, soy
nervioso, etc., y justifique cada una de ellas. Verá que le será más fácil en aquellas identidades que "realmente"
son usted. Entérese de usted mismo; le garantizo una gran lección de vida. Si gusta compartir con el grupo lo que
encontro en ést ejercicio, adelante, hagalo por favor.

Autoestima: Primer escalón al Éxito

¡Hola! Espero que haya hecho el ejercicio anterior indicado al final del capítulo 2-1. y ahora sepa más de
usted mismo; incluso ahora es posible que entienda más de su comportamiento. Si no quiso hacer el ejercicio
anterior, le insto a que no deje pasar esta valiosa oportunidad donde podrá ver su propia persona. Hágalo y
retorne su lectura más tarde. Recuerde: "Nunca daremos en el blanco que no podamos ver". Sobre todo
estamos seguros que el provecho que obtenga de éste taller está no solo en leerlo, sino también el sentirlo, y
sobre todo le pedimos si así lo desea nos lo comparta al grupo.

Como hemos venido comentando hasta el momento, el poder de su identidad es enorme, pero ¿qué pasaría si
no estuviera de acuerdo con su propia identidad?, ¿Qué tal con la identidad de "soy gordo o gorda" o "soy un
enfermo terminal" o "soy metiche"? Nada placentero, ¿verdad? Pues peor aún si logró escribir justificaciones
para ese tipo de identidad. Permítame asegurarle categóricamente algo: si usted dijo, por ejemplo, "soy gordo",
pues i j ¡NO ES CIERTO!!!, es posible que esté gordo, pero existe una abismal diferencia entre estar y ser.

Mire, cuando iniciamos nuestros enunciados con el verbo "ser" estamos hablando de nuestra identidad,
pero cuando iniciamos con el verbo "estar", tan sólo describimos parte de nosotros, pero eso no es todo lo que
somos. Aunque este juego de palabras parezca un simple azar semántico o gramatical, le aseguro que es algo
mucho más trascendente. La fuerza que ejercen las palabras sobre la construcción de nuestra vida, de nuestra
propia identidad, es más grande de lo que usted se imagina. A través de la Programación Neurolingüística
(P.N.L.), una nueva ciencia del desarrollo humano, es como se estudia el poderosísimo efecto que tienen las
palabras en nuestra conducta; es algo de lo que hablaremos extensamente en el tercer y cuarto capítulos de
nuestro taller cuando estudiemos cómo nos comunicamos. Por lo pronto, iniciemos con un conocimiento más:
¿qué es la autoestima y por qué es tan importante para el pleno desarrollo del ser humano?

La autoestima es la clave más importante para lograr el éxito en los diferentes campos de nuestra vida. El Dr.
Nathaniel Branden es una verdadera autoridad en los Estados Unidos de Norteamérica como estudioso y
profesional de este tema. Él define la auto estima como una experiencia personal al saberse apto para la
vida y sus necesidades, y ello implica confianza en dos aspectos fundamentales:

1) Confianza en nuestra capacidad de pensar y de afrontar los desafios básicos de la vida, y...

2) Confianza en nuestro derecho a ser felices, al sentimiento de ser dignos, de merecer, de tener derecho
a afirmar nuestras necesidades y a gozar de los frutos de nuestros esfuerzos.

De estas afirmaciones se desprende la gran responsabilidad de conocer más del tema. En el transcurso de
la historia han desfilado muchos psicólogos y profesionales afines al tema que han contribuido para la
comprensión del mismo. Hablamos de Sigmund Freud, Adler, y más recientemente de William James, Nathaniel
Branden. Le adelanto que actualmente se ha descubierto que una de las principales fuentes de la angustia
existencial es cuando nos valoramos a nosotros mismos con respecto a otros. La autoestima es un juicio
definitivamente personal de dignidad que se expresa en las actitudes del hombre hacia sí mismo.
“Amarás a tu prójimo
como a ti mismo"
- Jesucristo

Dinámica de la Autoestima

Analizar cómo se va fraguando nuestra autoestima implica entender que todos provenimos de familias
que, hasta cierto grado, son disfuncionales. No se ofenda, yo también provengo de una familia así. Esto no
quiere decir que nuestros antecedentes sean de padres alcohólicos, madres solteras, padres violentos, madres
castrantes, no, en absoluto; me refiero a que "la familia perfecta" no existe. Siempre se presentan ciertos
padecimientos neuróticos en el núcleo familiar: el trastorno obsesivo-compulsivo, la depresión, delirios de
grandeza, etc. Más aún, al salir de casa nos topamos con una gran cantidad de personas; muchas de ellas
también presentan cuadros neuróticos e incluso podríamos encontrar varios sicóticos.

Todas estas personas han influido de alguna manera en nuestra autoestima; para ejemplificar, le
recordaré algunas anécdotas que tenemos en común varias personas: que en alguna época de su vida (la etapa
de educación secundaria suele ser la más común) se le haya catalogado como "no suficiente" para alguna
materia. ¿Se imagina? ''NS''; si nos detenemos a ver la fuerza de ese par de palabras pareciera que usted
prácticamente no puede justificar su existir en el planeta. Otro ejemplo es cuando en alguna ocasión hayamos
sido ridiculizados o humillados. ¿Recuerda algo así en su vida?

Simplemente acuérdese de esa época en que estaban de moda los apodos; que el "cara de pizza", "la
pelota", "el pollo", "el nariz de alcanza queso", "el fideo", etc. Seguramente usted recuerda más que yo.
También afectó desarrollarse en familias en las que se vivía sin normas, o peor aún, familias con normas
contradictorias como cuando se les indica a los hijos decir la verdad mientras que, al mismo tiempo, suena el
teléfono en la casa y el propio padre le dice a su hijo: -"diles que no estoy". Ya me imagino el conflicto dentro
de la cabeza del hijo cuando en la mismísima presencia de su padre, éste dice que no está. Creo que el hijo
podría decir: -"ya me estoy volviendo loco; yo sí veo a mi papá, y al mismo tiempo digo que no está".

Haber vivido dinámicas en donde no se tenía contacto con la realidad también afecta nuestra autoestima;
por ejemplo, cuando se vive un mundo de economía y finanzas muy superior al que verdaderamente tenemos,
¿lo ha usted experimentado? ¿En alguna ocasión ha gastado más de lo que tiene? Bueno, esa interesante y
extraña dinámica también influye en nuestra autoestima. Familias en las cuales se vivió bajo amenazas,
educados con golpes ó devaluándolos diciéndoles que son tontos, flojos, vagos, que no saben hacer nada bien.
Peor aún el manejo de comparaciones donde nos compararon negativamente contra el hermano ó familiar de
mayor aprobación, sembrando en nuestro subconsciente el mensaje. “tu no puedes”, “otros son mejores” y
cosas desagradables por el estilo que después de tantos años siguen presentes en nuestra vida atraves del sub-
conciente.

Sin embargo, no crea que todo es negativo; eso es absolutamente lo contrario a mi perspectiva de vida.
También factores propositivos influyeron en la dinámica de nuestra auto estima: familias en donde se creía en
uno mismo, en donde se nos dijo alguna vez "tú puedes", en donde se vivió dentro de un ambiente de
cordialidad, amor y perdón, en donde fuimos testigos de reconciliaciones, en donde tuvimos la dicha de ser
acariciados y llamados por nuestro nombre. Así empezaron a configurarse los primeros eslabones de la cadena
que nos ancla a una identidad.

La auto estima es una poderosa necesidad humana; podríamos decir que es el sistema inmunológico de la
conciencia, lo que nos fortalece ante cualquier desafío. Me parece importante recalcar que uno de los mayores
errores que podemos cometer es cuando nos valoramos con respecto a otros. Hacerlo merma nuestra
autoestima, genera ansiedad y dolor. Como consecuencia, muchas personas inclinan su vida hacia un sinnúmero
de dependencias como el tabaquismo, el alcoholismo, el trabajo excesivo, la adicción a otra persona, etc., ya
que con ello sienten que alivian esa ansiedad y ese dolor; sin embargo, ese alivio resulta ser falso.

Entonces, ¿cómo podríamos mantener nuestra autoestima? ¿Cuáles serian los pilares de nuestra auto
imagen? Las columnas que mantienen nuestra autoestima son dos: Auto eficacia y Auto dignidad. La primera se
refiere a la confianza que tenemos en el funcionamiento de nuestras capacidades mentales como pensar,
facilidad de palabra, cálculos matemáticos, cúmulo de conocimientos, etc. Por otra parte, la auto dignidad se
refiere a la seguridad de mi propio valor siendo una actitud afirmativa hacia mi derecho de vivir y ser feliz. Al
dimensionar la fuerza de estos dos pilares, eficacia y dignidad propios, podemos decir que la auto estima se
entiende como una predisposición a experimentarse como competente para afrontar los desafíos de la vida y
como merecedor de la felicidad.

"Si no creemos en nosotros mismos,


ni en nuestra capacidad, ni en nuestra bondad,
el Universo es un lugar aterrorizante."

- Nathaniel Branden
Existen varias estrategias para incrementar nuestra autoestima, sin embargo, la más importante de todas
ellas es "Creer en Uno mismo". Mire, estoy convencido de que, si varias personas con las que me he
encontrado y que resultan ser de muy baja autoestima, creyeran en sí mismas casi como creen en Dios, otra
vida experimentarían. No tome esto como una falta de respeto a Dios ni mucho menos. No intentamos
comparamos con El, no, en absoluto. Pero lejos de parecer blasfemia, estoy convencido de que hace falta creer
en el ser humano casi como se cree en Dios.

Ahora bien, también estoy plenamente consciente de que no basta con decir "cree en ti" como una
fórmula maravillosa; ello correspondería a que cuando un paciente insomne acudiera al médico para encontrar
solución a su problema, y simplemente le dijera: -"¡hombre!, ya duérmase y se acabó". Más adelante le
compartiré varios consejos de uso práctico que le ayudarán a creer más en sí mismo, pero por el momento
cabría preguntamos ¿por qué necesitamos autoestima? Pues por una gran razón: el ser humano, propiamente
humano, tiene conciencia (capacidad de discernir) y responsabilidad, y aquí la autoestima es fundamental
porque es la única manera de mantener prendida por más tiempo la luz de nuestra conciencia que, para
sorpresa de muchos, podemos apagar a voluntad. Permítame explicarme mejor.

¿Cuántas ocasiones sabe usted de antemano que aquello que va a hacer está mal?, ¿o que no le
conviene, o le hace daño? Muchas, por supuesto, ¿verdad?; entonces, ¿por qué a pesar de ello así lo hace? Pues
porque usted mismo puede apagar la luz de su conciencia a voluntad e irse de juerga con los amigos
mientras dijera a su esposa que estaría en una junta de negocios; o bien, cuando vive una vida basada en la
infidelidad y jurando al mismo tiempo amor y respeto por su pareja; o simplemente cuando pasa a formar parte
del sistema de la corrupción pero, eso sí, va a misa todos los domingos. Pues bien, es precisamente ahí, cuando
usted apaga la luz de su conciencia, que surge su autoestima y le dificulta apagarla; cuando el juicio personal lo
inunda en su intimidad y lo empieza a cuestionar: "¿Estará bien lo que hago? Bueno, al fin que nadie se va a dar
cuenta (¡ i j Y usted !!!, ¿acaso no se está dando cuenta?). ¿Seré capaz de besar a otra persona después del
amor que me profesa mi pareja? ¿Y si me fugo nada más tantito?"

Estas y otras preguntas son originadas en su propia autoestima, créamelo; en su misma identidad se
empiezan a gestar estos cuestionamientos que le impiden apagar con facilidad la luz de su conciencia. Por eso
necesitamos de auto estima, por la decisión para pensar o no pensar, y en ello se entiende la altísima respon-
sabilidad de los actos libres del ser humano.

Ahora bien, no debemos confundir la auténtica auto estima con la pseudoauto estima o falsa auto estima,
que es "mi valía por causas ajenas a mí". Recuerde que la verdadera autoestima se fundamenta en usted
mismo, no en los bienes materiales alrededor de su persona. La falsa autoestima es cuando nos valoramos por
nuestro dinero, apellidos, membresías a algún club privado, popularidad, tarjetas de crédito, aclamación,
adquisiciones materiales, cirugía plástica, conquistas sexuales, la gente con quién convivimos socialmente entre
otras.

Recuerdo cuando en alguna ocasión salía de una de mis conferencias que había dictado en una
universidad para mujeres al sur de la ciudad. Fue un verdadero espectáculo. Ahí las niñas no caminaban,
partían plaza, moviéndose al ritmo de las marcas de ropa, conquistas amorosas, tono de voz y forma de hablar
(muy peculiar, por cierto), etc. Estaba a punto de abordar mi automóvil cuando una de estas niñas con
alrededor de 19 años de edad se acercó a mí y me preguntó: -"perdón por la molestia, pero me surgió una
duda, ¿tienes a couple of minutes?". -"Yes", le dije. Y en ese mismo instante me arremetió con una curiosa
pregunta: -"¿Como cuánto calculas que valga yo?". Le confieso que reflexioné un poco e hice mis cálculos. Me
acuerdo que le respondí algo similar a esto: -"Mira, la cantidad exacta no la sé, pero probablemente te sirva el
estudio que realizó hace algunos años el Dr. Donald Foreman, jefe del departamento de bioquímica de la
universidad de Evanston, quien pulverizó a un cadáver para cotizar sus diferentes componentes tales como, mi-
nerales, carbohidratos, lípidos, proteínas, aminoácidos, etc., y con una talla de 1.70 m y peso de 72 Kg, según
las últimas cotizaciones internacionales su valor ascendía a 5.75 dólares. Ahora bien, si tú eres más corta de
estatura y de menor peso, pues andarás alrededor de los 4 dólares con 50 centavos". No logré entender por qué
simplemente se dio media vuelta y se fue.

La auténtica autoestima es una íntima experiencia que habita en uno mismo, y que nadie en el mundo
puede ni debe decirnos cuanto valemos. Este nivel de autoestima nos confiere la capacidad y el valor para
actuar y lograr alcanzar metas, teniendo al final un profundo sentido de orgullo propio, entendiéndose éste
como un premio emocional. La auténtica autoestima es una experiencia tan íntima que me permitiré explicarlo
mejor con una metáfora:

Se encontraba un buen hombre, de oficio globero, caminando por el parque en una tarde veraniega
tratando de vender sus globos. En esa ocasión llevaba muchos globos de muy variados colores: rojo, azul,
blanco, negro, morado, verde, etc. Después de caminar varios minutos, se le acercaron muchos niños queriendo
adquirir uno de sus fantásticos globos, cuando, de repente, llegó toda una pandilla de pequeños traviesos que al
empujarlo, hicieron que se le escaparan de entre sus manos un grupo de tres o cuatro globos. Se habían
escapado hacia el cielo. El globero miró a los pequeños rapaces con un poco de enojo al haber perdido esa
venta, pero después de unos momentos, y gracias a la gran inteligencia de este buen hombre, todo volvió a la
normalidad y siguió vendiendo.

Lo más curioso es que lejos de la escena lo observaba un pequeño de 8 años que había visto todo: cómo
vendía sus globos, cuándo llegaron los niños y habían volado los globos de colores, etc. Este niño era muy
tímido, pero cuando el buen hombre, el globero, se percató del pequeño escondido tras un árbol lejano, se
acercó a él y le preguntó: -"¿qué te pasa, por qué no juegas como los otros niños?". El pequeño, quien era
negro y de pelo emulado, respondió -"Es que no me juntan a jugar". El buen hombre le dijo: -"Ven, sal de ahí y
te regalaré un globo. ¿Te agrada la idea?". El infante salió de inmediato y le hizo una última pregunta, como
temiendo por la respuesta: -"Oiga, señor globero, hace rato observé cuando volaron los globos de colores y
tengo una duda, ¿el globo negro que usted tiene, si lo suelta también logrará subir?". Para suerte del pequeño,
el globero era una persona con una gran calidad humana, y de esa manera le respondió una gran verdad: -"Hijo
mío, aprende que lo que hace subir a un globo no es su color, sino lo que lleva dentro".

Esa experiencia tan profunda y propia de la auténtica auto estima también se puede llegar a manifestar
en nuestro exterior como una mera consecuencia. Una persona con alta auto estima tiene un rostro en el que se
percibe el placer de estar vivo, serenidad al hablar de logros y fracasos, una actitud de comodidad para dar y
recibir cumplidos, apertura ante la crítica, posee una gran capacidad para gozar del buen humor; se le observa
relajado con ojos despiertos y brillantes, con una postura erguida, camina con decisión y su voz suele ser modu-
lada. Estas son algunas características que he observado en personas con gran auto estima; no son las únicas,
pero sí suelen ser las más frecuentes.

"La gente gusta del hombre que lleva escrito en el rostro


la seguridad del triunfo"

- Orison Swett Marden

Probablemente a estas alturas de nuestro estudio habrá surgido en usted una pregunta: ¿será bueno
elevar nuestra autoestima demasiado?, o ¿acaso eso no nos llevaría a sentimos "muy elevados" y petulantes? Le
puedo afirmar categóricamente que no. Es profundamente valedero y extraordinariamente necesario que
nuestra autoestima se eleve a dimensiones exageradas, a alturas inverosímiles; claro, si se trata de auténtica
autoestima. Por ende, nunca deben elevarse los sentimientos de vanagloria, jactancia y arrogancia, mismos que
son una manifestación de una pobre autoestima.

También es importante aclarar que una persona con alta autoestima puede sufrir, puede sentir desolación,
estar triste. Pero, entonces, ¿cuál sería la diferencia con otra persona de esas características pero con pobre o
nula autoestima? Incluso, esas emociones definen mejor a este segundo. La enorme diferencia es que la
persona con gran autoestima puede experimentar todos esos problemas y emociones, pero esas mismas
emociones no lo detienen, no lo definen, no lo identifican. Siempre recuerde, por favor: "Usted es más grande
que sus problemas"

Fuentes de la Autoestima

La fuente principal de la autoestima es "El Conocimiento"; quien más sabe, mayor autoestima
experimenta. Todo el combustible que pueda proporcionar a su inteligencia redundará en mayor autoestima.
Usted lo ha experimentado. ¿Recuerda aquella ocasión en la que necesitaba saber algo para salir de un pro-
blema, y ese algo usted lo sabía? ¿Se acuerda cuando dio la respuesta y todo el mundo se lo agradeció? ¿Qué
tal se sentía? Podría jurar que la "divina garza" se quedaba muy corta junto a usted. Pues bien, esa es la
conexión a la que me refiero cuando afirmo que el conocimiento es la principal fuente de autoestima. Entre más
sepa, más seguridad experimentará para elegir en su vida (ver capítulo 1). Además, existen fuentes
directamente involucradas en nuestra autoestima: la integridad del Ser, la conciencia, la voluntad de ser eficaz
y, muy importante, "el distanciamiento estratégico".

Entiéndase por distanciamiento estratégico la prudente e inteligente distancia que debe existir entre
usted y sus problemas. Insisto en que siempre tenga presente la siguiente frase: "Yo Soy más grande que
mis problemas". Incluso, permítame recomendarle que la escriba con letras grandes y la coloque en un lugar
donde diariamente la pueda leer; un espejo es una muy buena opción. Los resultados de esta autosugestión son
formidables.

La gran meta a la cual lo quiero invitar es a que logre "pensar independientemente". Si logra poder
pensar sin verse influenciado por los rumores, por los vecinos, por sus amigos, por su mamá, por el horóscopo,
etc., le puedo garantizar de una manera rotunda y contundente que su autoestima se elevará como la espuma
de una cerveza. ¿Se imagina poder decidir sin tener que consultar al oráculo todas las mañanas?; ¿se imagina
poder elegir el color de su ropa sin tener que darle gusto a su madre o a su esposo?; ¿se imagina poder salir a
pasear sin llevar cargo de conciencia por no avisarle a un familiar determinado? Si lo logra imaginar ya ha dado
un gran paso; ahora simplemente faltaría dar. el paso definitivo: iniciar la acción concreta para obtener los
resultados.

Ahora bien, ¿le interesa realmente incrementar su auto estima, mejorar su calidad de vida, experimentar
más momentos de felicidad?, pues entonces siempre tenga presente esto: "No subordine su conciencia a sus
deseos". Esta es una verdadera piedra angular en la dinámica de su autoestima. Mire, líneas atrás
comentábamos acerca de que usted bien sabe cuando hace malo cuando algo le hará daño, ¿no es así? Pues esa
es la valiosísima información que le proporciona su conciencia. Sin embargo, debido a que usted puede apagar
esa luz de su conciencia a voluntad, es posible que quiera obedecer a sus deseos; pero cuando estos son
diametralmente opuestos a lo que le dicta su conciencia, se presenta el conflicto.

Un conflicto interno en donde pone a prueba su integridad, sus valores, sus virtudes, su dimensión
humana, y cuando hace caso omiso de su conciencia, subordinándola a sus deseos, surge tarde o temprano el
arrepentimiento, ya sea explícito o implícito. Esa sensación de amargura subsecuente merma nuestra
autoestima, daña nuestro sistema inmunológico de conciencia, nos identifica plenamente con el auto sabotaje.
El resultado es muy posible que ya lo haya experimentado en más de una ocasión ¿verdad?; pero ahora que
usted y yo estamos en confianza, le pregunto: ¿Le agradó?, ¿acaso sintió orgullo de sus debilidades? No creo.

Sin embargo, la otra cara de la moneda tiene su gran recompensa. ¿Qué tal cuando obedeció a su
conciencia e hizo caso omiso de sus deseos más banales? En otras palabras, ¿qué tal cuando estaba a dieta y no
se comió el postre que tanto deseaba? Es una sensación heroica, ¿no cree? Cuando pudo ser infiel y prefirió
regresar a casa para cenar con los suyos, se dimensionó a un nivel más humano que nunca. Cuando pudiendo
robar prefirió guiarse por la virtud y se negó a participar en ese negocio, automáticamente se postuló como un
ser humano auténtico, íntegro, digno de sí. Pues esa emoción de triunfo, de éxito, es la que lo debe acompañar
diariamente, ¡Usted decide! Vivir a la sombra y ocultándose de la luz, o vivir con la frente en alto,
desprendiendo luz a su paso y emocionándose por existir.

Recomendaciones para incrementar la Autoestima

"Cuando hacemos lo mejor que podemos,


nunca sabemos qué milagro se produce
en nuestra vida o en la vida de otros”.

- Hellen Keller
Con el debido respeto que usted me inspira y con la confianza que hemos entablado en estos últimos días,
me permito recomendar1e una gran estrategia para incrementar su autoestima: "Acéptese tal cual es". La
autoaceptación es la clave del concepto.

Hace ya algunos años que me visitó a mi consulta una niña cuyo sueño era tener una nariz respingada.
Ella era muy bonita; a mi parecer no necesitaba ninguna cirugía plástica, pero cuando me dijo que todas las
noches se acostaba con una cinta adhesiva que se colocaba de la nariz hacia atrás, hasta la coronilla, fue
cuando me expliqué el por qué había llegado al psiquiatra. ;Acéptese tal cual es!. Está bien que siempre
queramos mejorar, pero eso no implica sufrir por nuestro estado actual.

Cuando le recomiendo que se acepte, ya sea usted flaco, gordo, pobre, feo, jorobado, con mal aliento,
etc., pero ¡por supuesto que puede cambiar!, recuerde que puede cambiar su propia identidad, pero no padezca
su estado actual. Recuerdo cuando a un gran maestro mío lo invitaron a dictar una conferencia en un congreso
juvenil con una asistencia cercana a los dos mil jóvenes. Me platicó que, al igual que él estaba en la mesa de
honor la Miss Universo de ese año (1990). Por falta de organización y demás circunstancias propias de un
evento de esa magnitud, sucedió un percance al no poder llegar el conferenciante invitado; entre la sorpresa
para los organizadores. la ansiedad del momento, las cámaras que estaban filmando el evento, etc., los
organizadores decidieron que la Miss Universo pasara al podium y tomara la palabra para que improvisara un
pequeño discurso. Pues ya se imagina, esas mujeres son muy bellas, muy bellas en verdad, pero nada más.

Cuando le solicitaron unas palabras, se puso nerviosísima porque "no lo llevaba preparado" y no sabría
qué decir; sin embargo, con las prisas, la presión del público, lo súbito del momento, llegó hasta el podium y
dijo el mejor discurso que se haya escuchado en el congreso: -"Jóvenes, yo sólo puedo decirles una cosa: una
persona muy bella, fácilmente es usada, difícilmente amada". Dio las gracias y regresó a su asiento. No se
escuchaba ni una sola voz; el auditorio en su totalidad se encontraba impávido ante tal afirmación (casi como
usted se encuentra ahora). ¿Se imagina la escena? ¿La mujer más guapa del mundo diciendo eso? Es realmente
para pensarse, mas no crea por ningún motivo que soy partidario de la fealdad; en absoluto, ser feo no es
ninguna virtud.

Lo que llego a reflexionar es que no debemos apoyar nuestra valía tan sólo en nuestro físico. No se
imagina la cantidad de personas que he podido conocer que se han practicado algún tipo de cirugía plástica. La
inmensa mayoría de ellos viven con una ansiedad crónica, latente, ante la posibilidad de que "alguien los
descubra". Qué trágico ha de ser recibir un saludo como éste cuando uno se ha operado: -"Hola, ¿eres tú quien
está debajo de eso?". No me lo quiero ni imaginar.

Bueno, ya basta de mensajes alternos. Tan sólo le quiero recomendar 12 estrategias concretas para
incrementar su auto estima en la vida práctica, mismas que más adelante comentaré:

1) Haga un inventario de sus cualidades personales.


2) Arréglese, vístase bien, no importa la ocasión, siempre es bueno y sobre todo piense que lo hace
primero por usted porque lo vale.
3) Lea libros propositivos y de superación profesional.
4) Asista y escuche conferencias motivacionales.
5) Emprenda algo, Inicie un proyecto.
6) Pertenezca a un club de personas positivas.
7) Reúnase con personas entusiastas.
8) Escriba una lista de sus victorias y éxitos pasadas y léalas con frecuencia.
9) Evite ver películas de horror, suspenso o maldad.
10) hable en público, dicte conferencias.
11) Aprenda del fracaso
12) HAGA algo por alguien.

Le puedo afirmar que si usted practica diariamente por lo menos cinco de estos puntos, su calidad de vida
mejorará de una manera extraordinaria. En la primera recomendación realizará un inventario de sus virtudes y
cualidades; espero que en el ejercicio pasado, cuando hablábamos de su identidad, ya lo haya iniciado. Es muy
fortalecedor saber sus cualidades. Además, es muy importante que "independientemente" de la ocasión, vista
bien. Su imagen habla mucho de usted, y lo más importante es que ¡habla con usted mismo!, esa es la clave.
¿Recuerda cómo se ve cuando acaba de despertarse luego de una noche tormentosa? ¿Recuerda cómo se ve
cuando termina de arreglarse para salir a una gran cena? ¿Qué prefiere? Pues entonces arréglese, es sano hasta
para sus propios familiares. No caiga en el juego dominical de autocomplacencia cuando piense: -"para qué me
arreglo si hoy no viene nadie". Reflexione, ¿su esposa o esposo es "nadie", sus hijos son "nadie"? Vista bien,
incluso su familia se lo agradecerá.
Leer literatura que enriquezca el espíritu es de lo más saludable que pueda practicar, tal cual lo está
haciendo ahora mismo. ¿No es verdad que se siente muy, pero muy bien? Bajo la misma tesitura le recomiendo
amplísimamente que no lea con mucha frecuencia el periódico ni literatura por el estilo. Es parte de nuestra
cultura el que se viertan centenares de malas noticias en los diarios; le aseguro que no es tan necesario estar
"bien informado, bien neurótico". Por favor, asista a conferencias motivacionales; elija muy bien el tema y
cerciórese de que el orador sea un famoso motivador; de lo contrario, corre el riesgo de que el conferencista
sólo le saque lágrimas. En mi vida he visto grandes cambios en muchas personas y doy fe de lo
extraordinariamente positivo que puede resultar el escuchar y vivenciar una gran conferencia motivacional.

Cuando uno inicia algo, cuando usted emprende cierto proyecto, su autoestima se incrementa. Supongo
que esto ya lo ha vivido y no me dejará mentir; la magia que le rodea es el carisma del líder al iniciar un sueño.
Lo desafió a que lo haga. El resultado en su dinámica personal es sorprendente. Además, trabajar con alguien
optimista y agradable siempre resulta altamente reconfortante. Busque colaborar con personas entusiastas;
aunque le advierto que corre el riesgo de contagiarse y no sentir ninguna carga de trabajo. Este lema lo
ampliaremos en el siguiente capítulo al abordar el arte de las relaciones humanas.

Alguna ocasión tuve la oportunidad de leer a un filósofo que decía: -"...y yer cómo el pasado se vuelve
maravillosamente presente ante el pensamiento humano...". Esa es una de las más grandes facultades del
hombre, puede desafiar al tiempo y, con su mente, ¡puede viajar al pasado!. Recuerde sus victorias y alegrías,
ello le fomentará la confianza necesaria para volverlas a vivir. Si ya lo logró una vez, con más razón puede
repetir esa magnífica vivencia porque, Recuerde: "el éxito deja pistas". Del mismo modo, resulta fundamental
que si estamos enfocando nuestra mente hacia una Nueva Conciencia, debemos alejar de toda información que
vaya en detrimento del espíritu humano. Por favor, no vea películas de terror, suspenso o maldad. Existen
estudios que han demostrado que ver una película de suspenso tres veces seguidas (6 horas de duración
continua) produce un daño mental muy similar a haber experimentado en vida real lo que se vió en la pantalla.
Ejerza su poder de elección y tome lo mejor para su espíritu.

Por otra parte, le recomiendo hablar en público. Todos sentimos al principio el famoso pánico escénico,
pero con la práctica se puede disminuir hasta niveles imperceptibles. Recuerde que la madre de toda habilidad
es la práctica. Fíjese que he observado que las personas con gran autoestima siempre gustan de ocupar foros;
buscan constantemente la oportunidad de hablar ante un auditorio e, incluso, les causa éxtasis poder comunicar
sus ideas a los demás. Pero la dinámica más interesante es que se crea un círculo virtuoso; su autoestima les
favorece hablar en público, y esto a su vez les incrementa su autoestima. Si le ha pasado que siente que se
trastorna ante la simple idea de pararse a hablar frente a un grupo de personas, le garantizo que llegará el
momento en que lo tenga que hacer y se vea obligado a pronunciar un discurso; este es un buen momento para
asistir a unas clases de oratoria, pertenecer a un comité donde se vea obligado a tomar la palabra, o
simplemente ser quien se levanta a pronunciar un brindis en la próxima comida. ¡Hágalo! Le garantizo por
experiencia propia que las consecuencias son muy alentadoras. No tenga miedo al fracaso; éste suele
aportamos información muy valiosa en las diferentes opciones de mejora que nos presenta.

Apreciable compañero, ha llegado un momento en que me sinceraré con usted. Le confieso que no he
encontrado mayor placer en mi vida que hacer algo por alguien. Ayudar es el sentido de mi vida y gran parte de
mi misión existencia!.

Cuando usted hace algo por alguien, cuando sabe que gracias a usted otra persona puede respirar con mayor
tranquilidad, cuando le hace más liviana la carga a su prójimo, experimenta la dimensión más sublime que
puede vivir un ser humano. De todas las recomendaciones que le he sugerido hasta ahora, me atrevo a afirmar
categóricamente que ésta, cuando ayuda a otra persona, cuando hace algo por alguien, es la más valiosa, es
donde se vive una mágica realidad. Le insto a que lo practique y pronto pueda experimentar que la distancia
entre lo ideal y lo real es verdaderamente corta. Cuando haga algo por los' demás sentirá cómo dos corazones
logran latir en un mismo cuerpo; percibirá una enorme emoción por existir, una pasión desbordante que lo
llevará a realizar cosas, antes inimaginables; todo por amor, todo por ser, por ser plenamente humano.

Lo invito a que, una vez incrementado su propio potencial, se comprometa a vivir la magia que hay en la
vida de relación, ese caudaloso río que representa el género humano. Es un verdadero reto aplicar todos
nuestros conocimientos en el arte de las relaciones humanas, pero resulta ser un exquisito desafío con enormes
regalías y grandes dividendos. Permítame compartir con usted el siguiente capitulo: “El arte de las relaciones
humanas”.

3
El arte de las relaciones humanas

"Sin una relación, no hay forma alguna de sero de llegar a ser ".
- Leo Buscaglia

Convivir es una de las más desafiantes experiencias que podemos experimentar el común de los mortales. Y en
base a ello es que me permito compartir con usted unos minutos de enriquecedora reflexión acerca del tema.
Muchos de nosotros hemos experimentado el costo de la ignorancia acerca de este tema en términos de
lágrimas, confusión y culpa. Así mismo, también hemos experimentado momentos de euforia, alegría
compartida y emoción por dialogar; sin embargo, estos momentos también se han sucedido para un sinnúmero
de personas, ignorando su causa fundamental. Ahora viene a mi mente lo que Carl Rogers declaró en alguna
ocasión al referirse específicamente a las relaciones entre los casados "...a pesar de que el matrimonio
moderno es un tremendo laboratorio, a menudo sus miembros carecen absolutamente de una preparación para
la función de esa sociedad. Cuánta agonía, remordimientos y fracasos habrían podido evitarse si por lo menos
hubiese tenido lugar un aprendizaje rudimentario antes de ingresar a esa sociedad..."

y pienso que esta declaración tiene la misma validez para todas las relaciones humanas. Nuestras ciudades (al
igual que muchas otras del mundo) con sus atestadas poblaciones y sus grandes edificios de departamentos y
sus sistemas de compras por teléfono, se han convertido en criaderos de soledad. ¡Caray!, tal parece que los
grandes avances tecnológicos en donde ya prácticamente todo lo podemos hacer "desde la comodidad de
nuestro hogar" o, peor aún, desde nuestra computadora, nos ha llevado subrepticiamente a un sentimiento de
soledad y abandono. Por favor, no perciba esta reflexión como en contra de la evolución y la tecnología; no, en
absoluto, simplemente como una advertencia ante la posible pérdida secundaria que puede implicar.

Un acercamiento a la amistad

Compartir con usted ciertas reflexiones acerca de la amistad, créame, es algo que me ha motivado desde la
primera vez que tuve la oportunidad de ser conferencista y escritor. Me permitiré hacer un breve pero
sustancioso estudio de la amistad como modelo de relaciones humanas, ya que de alguna manera esa suele
ser la vía de entrada para las subsecuentes relaciones más profundas y complejas, llámese noviazgo,
matrimonio, vida en pareja, ciertos equipos de trabajo, etc.

Los estudios, tanto formales como informales, a los que he tenido acceso acerca de las relaciones humanas
durante los últimos años de mi vida, simplemente me han servido para reforzar mi creencia en la complejidad,
el teatro, el misterio y la magia de la conducta humana. Somos tan extraños en ocasiones. Seguimos siendo
un gran enigma tan impredecible, tan vulnerable, tan extraordinario y único. Sin embargo, varios estudios
tienen en común ciertos aspectos de lo cual le podría garantizar que la seguridad, la alegría y el éxito en la
vida están directamente correlacionados con nuestra habilidad de relacionamos unos con otros, con cierto
grado de compromiso, profundidad y amor. Del mismo modo, la gran mayoría de nosotros hemos aprendido
por experiencia propia que nuestra incapacidad para vivir en armonía con las demás personas es la respon-
sable de muchos de nuestros mayores temores, ansiedades, sentimientos de soledad e, incluso, de severas
enfermedades mentales. Y aún así, después de tantas dolorosas experiencias, creo que somos muy pocos los
que buscamos deliberadamente información que nos pueda aclarar y mejorar nuestra situación. Incluso,
permítame confesarle que aquellos de nosotros que estamos hambrientos de unión y amistad, de una mayor
comprensión en nuestras relaciones humanas, descubrimos durante nuestra búsqueda que son muy pocos los
lugares a donde podemos asistir en busca de esa tan valiosa información.

Recuerdo una divertida historia en la que un joven se dirigía a una librería para poder encontrar cierta
información que le ayudara a mejorar sus relaciones interpersonales. Después de varios minutos de búsqueda
logró encontrar un libro llamado "Cómo manifestar nuestros sentimientos apropiadamente". De inmediato se
dirigió a la caja y lo compró. Sin embargo, al llegar a su casa, al revisarlo detenidamente, se dio cuenta de
que había adquirido ¡el noveno tomo de una enciclopedia!. ¿Se imagina? Vamos, no quiero desilusionarlo en
su intento por mejorar en el arte de ser persona, pero sí es mi obligación informarle que hay mucho por
aprender todavía, y, ¡qué bueno!, porque ello nos invita a despertar diariamente con el reto de mejorar
nuestra comunicación con los demás y con nosotros mismos.

En mi consulta privada me he permitido realizar ciertas encuestas informales con el único fin de
incrementar un poco más mi información de lo que la gente realmente desea con mayor ímpetu en sus
relaciones humanas (ya sea de pareja, de amistad, de trabajo, etc.), y para ello suelo pedir que mencionen las
tres cualidades de una relación importante para ellos, mismas que se puedan incrementar mediante la fuerza
del amor. Las respuestas que me han compartido centenares de personas han sido de todo tipo; sin embargo,
enumeraré las que más frecuentemente he escuchado como cualidades esenciales de sus relaciones (y en ese
orden):

. Comunicación.
. Afecto.
. Perdón.
. Honestidad.
. Aceptación.
. Romance (incluyendo sexo). . Paciencia.
. Sentido del Humor.
. Libertad.

Lo que más me ha llegado a llamar la atención es que muchas personas hicieron hincapié en su gran
necesidad de poder comunicarse honesta y sinceramente con su pareja. Resultó muy interesante que el factor
que más frecuentemente encontré es la necesidad de comunicarse y perdonarse. Muchos de mis pacientes (y
amigos, inclusive) definían a la comunicación como el deseo de ser francos, de compartir, de hablar y
escucharse activamente el uno al otro. Esa necesidad de saberse perteneciente a alguien y vivir esas
cualidades en común unión era la idea que más seducía a mis pacientes.

"La ternura emerge del hecho de que dos personas


que al igual que todos los individuos, anhelan sobreponerse
a la separación y al aislamiento que todos heredamos
porque somos individuos, pueden participar en una
relación que, por el momento, no es de dos personalidades
aisladas, sino una unión"

- Rollo May

He visto recientemente cómo se han incrementado en nuestro país de manera muy importante y cada vez
mayor los anuncios en los periódicos que ofrecen el servicio de "escuchar" los problemas personales de otros,
anuncios de números telefónicos donde cualquiera puede encontrar compañía en momentos de soledad, y por
supuesto que me he encontrado con anuncios de que ese amigo sólo será suyo, pero claro, eso mientras usted
pueda seguir pagando el serViCiO.
Así mismo, he tenido la oportunidad de conocer a muchas personas en cuya casa, departamento u oficina
jamás se apaga el radio o la televisión. "Es una compañía". Claramente me han dado ese argumento ante mi
pregunta de por qué mantienen un radio o televisión encendidos por tanto tiempo.

Son tantas las consultas que doy en las que se me habla del dolor, del aislamiento y la soledad, de la
melancolía y depresión, y del vacío de una vida en la que no hay nadie más, que me han invitado a compartir
este tema en donde la pregunta en común es: ¿Cómo puedo establecer relaciones y mantenerlas vivas, con
amor y por mucho tiempo?

Pues bien, la respuesta a esa pregunta es uno de los principales objetivos de todo este libro y de todos los que
le seguirán dentro de la colección NUEVA CONCIENCIA. Mentiría si le dijera que tan sólo con leer este capítulo
y aplicar lo que se dice en él, lo lograra satisfactoriamente. Nada más lejos de la verdad. Lo que tiene en sus
manos en este preciso momento, incluso mientras lo está leyendo ahora mismo, no es sino un ligero asomo al
apasionante mundo de las relaciones humanas, y lejos de ser una fórmula perfecta, es tan sólo fruto de mi
más auténtico interés por compartir con usted una pequeña ayuda con la esperanza de que le sea útil, al igual
que me ha sido a mí y a muchas personas que han ingresado al mundo de una NUEVA CONCIENCIA.

La evolución de nuestra sociedad nos ha llevado a grandes avances e importantes cambios. Sin embargo,
debemos estar conscientes de la forma en que varios de ellos nos han alejado del ser humano sin percatamos
de ello fácilmente. Por ejemplo, incluso las compras cotidianas de antaño (por lo menos eso me platica mi
abuelita y en ocasiones mis papás de cuando vivieron su infancia) ofrecían a las personas la oportunidad de
relacionarse. No se contaba con los enormes y eficientes supermercados de hoy en día en donde se pueden
hacer todas las compras de una sola vez. A mí mismo me tocó la experiencia de vivir la evolución de un
restaurante de hamburguesas en donde, hace varios años, uno debía relacionarse por lo menos con el
dependiente. Al comparado con los restaurantes que hoy en día se pueden encontrar en donde ni siquiera es
necesario hablar con nadie, basta con tocar la pantalla de una computadora al final de la fila. Ningún contacto
humano es necesario.
Todo esto nos ha llevado a un sentimiento colectivo de aislamiento; sin embargo, no todo está perdido en la
evolución. Simplemente hay que aprender a redirigir nuestra comunicación en la era que nos tocó vivir.
Debemos reaprender a generar el nexo sociológico más antiguo de la humanidad: la Amistad.

Comuniación:
pieza clave de la relación

Dentro de las grandes ironías que he percibido de nuestra vida actual es que nosotros, el género humano,
hemos desarrollado sistemas de comunicación que permiten que desde la Tierra, el hombre hable con el
hombre en la Luna. Hemos desarrollado sistemas de comunicación asombrosamente eficientes como lo es la
telefonía celular digital, los radiolocalizadores vía satélite, la navegación por el ciberespacio de Internet, las
videoteleconferencias, la comunicación sin fronteras, etc. Sin embargo, y a menudo al mismo tiempo, una
madre no puede hablar con su hija; un padre, con su hijo, la clase obrera, con la gerencia, o... usted, con su
pareja.

En una amistad, como en cualquier relación humana, la comunicación es el arte de hablar unos con otros, de
decir lo que sentimos y lo que nos proponemos, de expresado con claridad, escuchando lo que la otra persona
nos dice y asegurándonos de haber escuchado con atención para lograr esa habilidad de mantener una
relación de amor.

De esta manera, le puedo compartir que el primer desafio que encontramos en nuestras relaciones humanas
es el hecho de ponemos en contacto con nuestros propios sentimientos y posteriormente comunicarlos a la
persona que nos interesa.
La traducción de la figura anterior es: "Tú siempre te quejas de que no sé mostrar mis emociones, así que
hice estos señalamientos".

Realmente eso parece sucederle a la mayoría de las parejas que he podido consultar y, también a lo que he
podido experimentar en mi propia persona, ocasionalmente. ¿Acaso le ha pasado algo similar en alguna
ocasión? ¿Ha experimentado la necesidad de comunicar un sentimiento y no saber cómo hacerlo? Si su
respuesta es afirmativa (como en la inmensa mayoría de las personas), pues tenga en cuenta de que esa es
una de las principales dificultades que afrontamos los seres humanos en cuanto a nuestro poder de
comunicación. Varias veces sabemos perfectamente bien que sentimos algo, pero no podemos expresarlo
fácilmente. Me gustaría darle un pequeño pero poderosísimo consejo: "Entre más palabras conozca, más
posibilidades de expresar sus emociones y sentimientos".

Créame. Mire usted, ¿recuerda lo que comentamos en el capítulo anterior en donde quedaba claro que nuestra
voluntad sólo puede elegir opciones que le presenta nuestra inteligencia?; pues me refiero a lo mismo en este
aspec to del lenguaje. Si usted tan sólo sabe ciertos palabras que etiquetan nuestras emociones, por ejemplo:
alegría, tristeza, ansiedad, euforia, angustia, etc., pues son tan sólo esas (las que usted conozca) las palabras
que su cerebro utilizará para todas las emociones que perciba. De tal suerte que cuando experimente una
emoción nueva en su vida, si no conoce las palabras, simplemente dirá: "...no sé qué siento, pero siento
bonito...", en un alarde de su vocabulario. Por favor, créame, esto es más importante de lo que parece en
estas simples líneas que lee. El poder de las palabras es enorme. Todo lo que podamos expresar mediante el
don y el poder de la palabra afectará indudablemente a quien se lo decimos (incluyendo lo que usted se diga a
sí mismo).

Ese poder de influencia a través de la palabra es el que usamos todos los seres humanos cada vez que nos
comunicamos con alguien. Aquí es donde más se pone de manifiesto el desafio de vivir en la virtud,
precisamente la virtud cardinal de la Prudencia; esa actitud constante de la inteligencia para actuar como y
cuando debo, para decir como y cuando lo deba. Es precisamente ahí donde diariamente tenemos la
oportunidad de mejorar, de comunicamos. Por favor: ¡No tenga miedo a mostrar sus sentimientos!. Sé que en
la inmensa mayoría de los casos usted se ha dicho: "...no vuelvo a ser bueno, me vieron la cara y no me
volveré a dejar...", ¿Ha dicho algo parecido en algún momento, o acaso ha empeorado diciendo "no me vuelvo
a enamorar"? Varias son las personas que me han dicho (y me lo han dicho con mucha fuerza en sus
palabras): "...Dr. Ariza, quiero que sepa que yo ya no voy a amar, amar duele...", ¡¡¡Falso!!! No es verdad que
amar duela. Lo que puede llegar a doler es cuando ya no nos aman luego de habemos amado. Eso sí. Pero
cuando se ama, en ese momento, en ese preciso lapso de nuestra vida, pues no duele nada; al contrario, todo
es dicha, pasión y alegría.

Las personas no tenemos miedo a amar, tenemos miedo a sufrir una decepción posterior al amor. Pero,
reflexione, si usted se ha propuesto no amar porque puede sufrir, pues en el momento en que lo dice ¡puede
estar sufriendo porque no ama!. Qué irónico ¿no cree así? Creo que vale la pena "darse una oportunidad a
usted mismo" para intentar de nuevo. El problema en que caemos muchas personas es que juzgamos una
futura relación con base en nuestras experiencias, con base en nuestras relaciones pasadas, y llegamos a
creer que todo será igual. ¡Caray!, eso significaría cerrar todo sentido de posibilidad.

Abra su corazón, diga lo que siente a quien más quiere antes de que sea demasiado tarde. Estoy plenamente
convencido de que este proceso de aprender a comunicamos se puede aplicar con relativa facilidad, sólo
depende de un gran factor: su decisión de aprender y actuar.

"Cualquier cosa que se aprende


se puede desaprender y volver a aprenderse.
En este proceso llamado cambio
es donde radica nuestra esperanza".
Alejandro Ariza

¿ Cómo podríamos definir una relación?

Existen varias posibilidades para definir este concepto que nos ocupa. Sin embargo, me gustaría compartir con
usted unas cuantas definiciones que me han ayudado mucho a entender al ser humano en este aspecto de su
vida:
Una relación es una sociedad elegida. Es amar a alguien en quien incluso las imperfecciones se consideran
como una posibilidad y, por consiguiente, algo bello; es cuando el descubrimiento, la lucha y la aceptación son
la base de un constante crecimiento y sorpresa.

Una relación es aquella en la cual los individuos confian tanto (¡pero tanto!) el uno en el otro que se vuelven
vulnerables, pero seguros de que la otra persona no se aprovechará de ello. Es algo que implica mucha
comunicación.
Una relación basada en amistad es aquella en la cual uno puede mostrarse franco y honesto con la otra
persona sin el temor de ser juzgado. Es "sentirse seguro" sabiendo que ambos son los mejores amigos y que
no importa lo que suceda, siempre estarán uno alIado del otro.

Una relación de amor es aquella en la cual hay una mutua preocupación por el crecimiento y el progreso del
otro; en donde las actitudes posesivas ceden el paso a la entrega de uno mismo a la otra persona; en donde
el egoísmo cede el paso al dar desprendidamente, a la participación y la solicitud; en donde siempre se
mantienen abiertas las líneas de comunicación y se le concede la máxima importancia a lo bueno que hay en
la otra persona.

Estó representa para mí y para varios autores el hecho de entablar una relación positiva, una relación
sustentada en el amor. Si alguno de estos conceptos le hicieron vibrar ahora mismo mientras sostiene este
libro en sus manos, ¡me alegra grandemente!. Es usted una persona más de las interesadas en vivir su vida
con más momentos de felicidad y plenitud. Le confieso mi gran emoción al descubrir que ahora mismo usted
y yo estamos entablando una relación, ¿se da cuenta?, ¡qué maravilloso! Por favor, no crea que usted está
leyendo "simplemente"; no, no, no. Todas las letras que ha unido en palabras a lo largo de este libro, alguien
necesitó escribirlas; es donde se presentó mi turno en esta relación. Discúlpeme si con esta reflexión se
siente ofendido al ser una verdad que por sabida debiera callarse, al ser una verdad de Perogrullo, "si usted
lee, alguien escribió (yo)", pero créame que es algo que va más allá de lo evidente, esta relación que me ha
permitido establecer con usted desde el primer momento en que abrió este libro, es una mágica aventura
para ambos. Por un motivo superior nos hemos encontrado a través de la palabra escrita. Usted ha decidido
leerme y yo he decidido escribirle.

Usted y yo hemos vivido la mágica relación basada en el amor en donde se ofrece consuelo ante la
silenciosa presencia de otra persona con la que uno, a través de silencios y lenguaje corporal, sabe que
comparte un sentimiento mutuo de confianza, honestidad, admiración, devoción y esa emoción tan especial
de felicidad por el simple hecho de estar juntos.

¿ Qué dice usted cuando se comunica?

Todos tenemos un lenguaje, en mayor o menor grado. Existen muchas teorías que nos explican cómo
nos comunicamos y cómo aprendemos a hacerlo. Sin embargo, se sigue avanzando en los estudios acerca de
la comunicación hoy en día. ¿Por qué? ¿Acaso no ya todas las letras del abecedario se conocen? ¿Acaso ya
rebasó los dos años de edad y logró aprender a hablar? Muy posiblemente ya haya aprendido a hablar, pues
ahora hay que aprender a comunicarse, algo muy diferente.

Usted y yo fuimos niños. Hoy sabemos perfectamente bien que los niños están sorprendentemente
armonizados con los sonidos del lenguaje y que "aprenden lo que ven y escuchan". De todas las palabras con
las que se encuentran en sus primeros años, ¿no le resulta impactante que un bebé pueda establecer la
diferencia entre "leche", "mamá" y "papá"? Las palabras que escuchan son las que aprenderán. Del mismo
modo, las palabras que escuchamos usted y yo fueron las que aprendimos. Esas palabras son los
instrumentos con los que organizamos nuestra vida y medio ambiente así como interactuar con él. Cuando un
niño de edad preescolar grita: "¡Se me están poniendo los nervios de punta!" ¿En dónde aprendió eso? Con
absoluta seguridad le garantizo que no lo hizo de manera instintiva.

De tal suerte que, o escuchamos el lenguaje de amor en nuestro medio ambiente o, bien, no lo
escuchamos. Aprendemos los símbolos necesarios para relacionamos mutuamente o, bien, no lo hacemos.

Si usted cree con esto que nuestro destino ya está marcado por nuestra infancia, le puedo asegurar que
está en un gran error. Gran error si no decidiera aprender nuevos conceptos, nuevas palabras, nuevas
perspectivas; en general, si no decidiera generar en usted una NUEVA CONCIENCIA. En usted está la
decisión, también en usted están los resultados de su calidad de vida.

Vale la pena aprender a decir "te amo", "te necesito", "eres muy importante para mí". Si usted es una
de esas personas a las cuales les cuesta mucho trabajo "decir" lo que sienten, o si es de las que les es casi
imposible decir "te amo", pues bien valdría la pena reflexionar en qué medio ambiente usted se desarrolló, la
familia en la que nació y las palabras que se solían usar ahí. Si después de este breve estudio ha decidido que
necesita "aprender nuevas palabras", nuevos conceptos, para así poder comunicarlos, lo felicito y lo invito a
que juntos sigamos aprendiendo...

4
Nadie va a venir
Aquel que espera un milagro para seguir vivo y nada hace por que éste suceda,
corre el riesgo, mientras aguarda, de morir

A.A.Z.
Es posible que este capítulo desmoralice a algún lector muy sensible; sin embargo, me interesa dejar
muy claro que ésa no es la intención de la reflexión de esté capítulo. No, en absoluto. Lo que sucede es que
nos confrontaremos con una gran verdad, nos toparemos con una clásica dinámica psicológica que nos limita
el progreso, y es la siguiente: La inmensa mayoría de nosotros vivimos "esperando" que alguien venga a sal-
vamos cuando pasamos por momentos de dificultad. Muchos vivimos aguardando "la llegada del salvador", y
en esa espera nos posicionamos en una cómoda circunstancia, pasiva, sedentaria, inactiva y aguardando un
milagro, haciendo nada por nosotros mismos.

Ésta ha sido una de las lecciones más duras en mi vida. Vivir con la continua esperanza de que alguien ó algo
nos salvará, vivir con la ilusión de que en el momento menos esperado de alguna dificultad que afrontemos
llegará nuestro salvador, nos impide desarrollar nuestro potencial de éxito en su plena totalidad. Cuando digo
"salvador" me refiero a figuras tales como: el papá, la mamá, el hermano mayor, el amigo generoso y de gran
bondad, la lotería nacional, el novio, el suegro, su jefe en el trabajo, el Espíritu Santo, un billete de alta
denominación que nos encontramos tirado, algún error del cajero del banco donde no se nos cobró el
excedente de nuestra tarjeta de crédito, el sacerdote, el abogado, el ángel de la guarda, el gobierno, Dios ó
como usted lo conozca, el líder sindical, el esposo, la abuelita millonaria, el maestro corrupto que con un dinero
nos ayuda, el hijo pródigo, el jefe que reconozca cuánto trabajo, etcétera. Como ve, abundan las figuras de "el
salvador", y es por ello que nos hemos creído que por lo menos alguno de ellos venga en nuestro auxilio.

¡Caray!, si son tantos, por lo menos uno debería estar al pendiente de nuestros problemas y venir a salvamos.
¿Cuántas personas pensarán así? Pues le puedo garantizar que muchas, muchisimas por lo menos a nivel
inconsciente así vivimos la inmensa mayoría de las personas. Hablo de México porque es el país que más me
importa, es donde vivo y en donde he podido crecer y desarrollarme. Por ello quiero aportar esta reflexión,
para que despertemos y nos demos cuenta de que nadie va a venir a ayudamos, pero lejos de ser ésta una
actitud pesimista, creo firmemente que es una postura que fortalece nuestra responsabilidad y nos hace
auténticos dueños de nuestra propia vida, con todos los resultados que en ella generemos nosotros, nadie
más.

Le haré una pregunta y le suplico que por favor sea sincero. ¿Qué es lo primero (lo primerísimo) que
piensa cuando tiene algún problema? Insisto, sea sincero, al fin que nadie está viendo lo que piensa. ¿Acaso
piensa en "alguien"? Si su respuesta es afirmativa, lo felicito por sincero, usted pertenece a la inmensa
mayoría de personas que está esperando a un salvador (novio, padre, amigo, etcétera). No se sienta mal si
piensa así. Le puedo garantizar que ya es parte de un inconsciente colectivo.

De hecho, de paso esté decir que una de las razones por la que muchas mujeres buscan a una pareja es para
que sea su salvador y "salgan de pobres". ¿Ha conocido gente así? Yo sí. Es una forma de actuar de la que ya
no nos damos cuenta, simplemente así reaccionamos la mayoría. Pero es en ese momento en donde le
conferimos a otro la habilidad de nuestro triunfo para salir airosos de algún problema. Creo que eso nos ha
dañado enormemente: darle a otro lo que nos corresponde a nosotros por ser nuestro. He ahí el grave error:
endosar la responsabilidad necesitando entonces de esa otra persona. Hemos generado creencias erroneas
alrededor de todo esto valorando más la gran empresa para la que trabajamos, el nivel social superior, una
amplia red de contactos personales que a nosotros mismos y nuestra capacidad de ser crear y valernos por
nosotros mismos, no quiero que piensen que estoy invitando a que vivan en una isla desierta y vivan como
Robinson Crusoe, para nada, ni tampoco que un entorno favorable esta mal. La idea principal es que esto no
substituye su verdadero valor: Usted.

La necesidad que va unida al objeto o a alguien


le concede a éste poder o control sobre sus emociones

WAYNE DYER escritor estadounidense

En contraste, he podido observar que las personas con una gran auto estima se hacen drásticamente
dueñas de sí y piensan en resolver sus problemas por sí mismas. Son personas que tienen el sano
conocimiento de que nadie va a venir en su auxilio. Son seres humanos que toman la iniciativa y no esperan
a que sucedan las cosas, sino que hacen que las cosas sucedan para salir adelante. Son auténticos líderes.
Son las personas que marcan la diferencia en su sociedad. Son las que se convierten mágicamente en los
salvadores que los demás esperan. ¿Capta la enorme diferencia en esa poderosa elección?, en la elección de ya
no esperar y optar por la acción. Optar por hacer que las cosas sucedan, eso es el más auténtico poder
personal.

En esta semana quiero invitarlo a un gran momento para crecer. Reflexione y opte por ese gran poder personal
que usted lleva dentro. Dése cuenta de que nadie va a venir a "rescatarlo". Pero dése cuenta sin pena o
decepción, sin tristeza o dolor. Dése cuenta de que usted no necesita que alguien venga para que salga
adelante. Lo único que necesita saber es que usted es el único responsable de sus actos y que dentro de usted
se encuentra la suficiente fuerza para iniciar la acción que lo dirigirá al éxito que busca. Le puedo garantizar
que cuando usted se "dé cuenta" plenamente de este gran secreto para triunfar, aparecerá en su vida un
enorme y desbordante placer por saber que todo depende exclusivamente de usted. De nadie más. Ese placer
es el resultado de saberse el autor exclusivo de su propia vida. Incluso, puede llegar a perderle cierto temor a
la soledad o aun a disfrutarla de vez en cuando.

Comparemos la filosofía de vida de una persona de baja autoestima común con la de una persona de alta
autoestima común, por tomar un ejemplo contrastante que nos clarifique aún más el aprendizaje. La persona
de baja autoestima suele vivir esperando a que le llegue la buena suerte, comúnmente espera a que alguien
venga a ayudarlo, mientras que en la cultura de alta autoestima común, nunca espera a que alguien venga en
su auxilio para iniciar la acción, él hace las cosas necesarias para encontrarse con la buena suerte. El sabe que
nadie va a venir, luego entonces inicia la acción que lo sacará avante de inmediato. En su soledad se confronta
con su profundo deseo de superación y no espera a nadie, sino que ipso Jacto pone manos a la obra.
Posiblemente esto también sea un reflejo de lo que sucede de manera generica la gran diferencia entre un
primér mundo y un tercer mundo. ¿Qué opina usted al respecto?

Me gustaría explicarle una teoría que tengo en cuanto al surgimiento de este inconsciente colectivo de
pasividad (el que vive esperando, la cultura del embarazo) de esta actitud de espera. Una es la religión y otra
es el sistema de gobierno. Sin embargo, antes de explicarle mi teoría, me permitiré aclarar enfáticamente que
no tengo nada en contra de nuestra religión o de las diferentes formas de gobierno. Simplemente es un
análisis objetivo de lo que pudiera ser la causa del inconsciente colectivo de pasividad en el que vivimos la
mayoría. Primero la religión:. usted sabe, al igual que yo, que la religión nos ha inculcado una muy vasta red
de creencias, la cual a muchos los logra atrapar irreflexivos y no pueden salir de ella. Para salir de esta red de
creencias, lo único que hay que hacer es cuestionarse acerca de ellas, y de esa forma nos podemos dar cuenta
de si nos han servido para crecer o nos han limitado en nuestro desarrollo.

Así, en esa forma cuestionante, he podido observar que a muchos de nosotros se nos dijo durante mucho
tiempo que "pronto vendrá el Salvador...", o cosas tales como: "ya se acerca la segunda venida del
Salvador...", y cosas similares. Es así que se fue forjando (lenta, pero profundamente) en nuestro inconsciente
la idea de que alguien va a venir, alguien que nos ayudará, alguien que nos sacará del problema. Esta postura
es muy cómoda. La única decepción que nos llevamos la mayoría de nosotros es que no se nos dijo cuándo. Si
supiéramos cuándo vendrá el Salvador, otra cosa estaríamos haciendo en nuestra vida, ¿no cree? Quizás por
ello no se nos dijo cuándo. Nada más nos ilusionaron. Pero bueno, está bien, al fin que lo último que muere es
la esperanza. Como ve, de esa manera se gestó una actitud de espera en la mente de cada uno de nosotros, o
por lo menos en la inmensa mayoría de las personas que no tenemos un conocimiento profundo de nuestra
religión (como puede ser el caso de usted también). Así nace una espera para vivir la plenitud y la paz.
¡Caray!, si tan sólo nos diéramos cuenta de que esa plenitud y paz ya se pueden vivir aquí y ahora, si tan sólo
creyéramos que nadie va a venir sea un mortal ó un personaje divino.

Por otro lado, nuestras formas de gobierno durante muchas décadas instalaron un régimen paternalista
para el ciudadano. Así, todos vivíamos esperando. Era el caso del burócrata que esperaba la quincena (aunque
no la mereciera), era el caso del alumno de esa escuela de gobierno que esperaba ser aprobado (aunque no lo
mereciera), era el caso de los deportistas que representaban a nuestra nación y esperaban que se les
patrocinaran todos sus gastos durante sus competencias (aunque no lo merecieran), era el caso de usted o yo
que esperábamos a que nuestros dirigentes resolvieran nuestros
problemas citadinos de contaminación y congestionamiento vial (sin que nosotros hiciéramos nada al
respecto), era el caso del obrero que esperaba la solución de sus problemas gracias a su líder sindical (aunque
no tuviera nada que ver). La lista es interminable, y la frecuencia de ese régimen patemalista fue otra causa
para que se gestara en la mayoría de nosotros la actitud de espera.

Por favor, ¡hagamos un alto a esa mediocre actitud! Salgamos de ese inconsciente colectivo "dándonos
cuenta" del daño que nos trajo. Es la única forma para salir de un inconsciente colectivo, hay que darse
cuenta. Y luego hay que gestar otro nuevo inconsciente colectivo, uno repleto de una Nueva Conciencia de
nuestro propio valor en donde sepamos que nadie va a venir, pero sabiéndolo como una sana postura de
auténtica responsabilidad. Así me hubiera gustado empezar este capítulo, con el título: "Nadie va a venir: una
sana postura de responsabilidad". Saber que nadie va a venir no es para deprimirse porque no llegará el
Salvador. No, no, no. Es la sana actitud del Poder Personal para iniciar la acción que nos llevará al resultado
que querramos. Ese poder radica en usted y sólo en usted. Ésta es la sabia posición desde donde se vive el
éxito personal.

Le confieso que no me ha sido nada fácil compartir estos argumentos con usted. A momentos, yo mismo
todavía sigo esperando a que venga alguien a ayudarme. Por favor, no crea que al sincerarme con usted le
revelo mi incongruencia entre lo que vivo y lo que escribo. ¡No! por favor. Lo único que le manifiesto es que no
es tan fácil escaparse de ese inconsciente colectivo. Pero así como le confieso esto, también le revelo que cada
vez lo hago menos (y lo digo con orgullo de mi crecimiento y desarrollo). Cada vez más me doy cuenta de que
nadie va a venir, y entonces, pues empiezo o empiezo. Cuando crecí y "me di cuenta" de que ya no tenía el
apoyo de "papi" para mis gastos, cuando ya tuve que pagar yo el teléfono de mi casa y el de mi celular, cuando
ya tuve que pagar los gastos de mi auto, cuando ya tuve que resolver yo solo mis problemas fiscales, me di
cuenta que nadie iba a venir, o por lo menos mi "papi" no.

Fue frustrante darme cuenta de que mi papá sí podía auxiliarme y aun así no lo hacía, él sí tenía y sigue
teniendo) el dinero suficiente (y más) para resolverme mis problemas financieros, y ¡aun así no me ayuda
como quiero! Bueno, después de haber pensado calificativos nefastos acerca de mi papá en alguna época de mi
vida (no lo puedo negar), hoy mejor he decidido "relajar mis arterias coronarias", y alejarme sanamente de
esa postura que genera sufrimiento: esperar algo de alguien. Saber que nadie va a venir disminuyó
enormemente mi sufrimiento. Gran parte de los conflictos humanos en la vida surgen por esperar algo de
alguien, misma cosa que nunca llega. ¿Le ha pasado algo similar? ¿Ya vio cómo tengo razón? Si usted espera a
que alguien venga para salir a dar la vuelta, corre el riesgo de quedarse sin su vuelta. Si usted espera a que
alguien le de un beso para ser feliz, corre el riesgo de quedarse infeliz.

Si usted espera el reconocimiento de su esposa e hijos para sentirse un hombre realizado, corre el riesgo de
quedarse amargado. Si espera un excelente trato de alguien para sentirse pleno y feliz, se juega la opción de
sentir el sufrimiento de la frustración y decepcionarse. Si usted espera que alguien siempre esté con usted para
sentirse bien, le garantizo que se va a sentir muy mal en muchísimas ocasiones. Si usted espera que alguien
llegue a la hora que usted ordenó para poder irse a dormir, corre el alto riesgo de padecer un largo insomnio.
¿Ya vio por qué le conviene no esperar? ¡Insisto!, es sano -psicológicamente hablando- saber que nadie va a
venir. Esperar algo de alguien o algo de la providencia, resultará ser una atadura en su vida, y toda atadura es
un impedimento para vivir en un nivel superior de conciencia, nos impide crecer. Cuanto más atados (por la
espera) nos hallamos a personas, cosas, ideas o emociones, menos capacidad tenemos para experimentar esos
fenómenos con autenticidad. Intente apretar el agua con sus manos esperando así retenerla y se dará cuenta
de la rapidez con la que se le va el agua de las manos. Ahora relájese mientras una de sus manos abierta toca
el agua y podrá gozar de ella tanto como guste.

De alguna manera
siempre supe que depender de una cosa
era la forma más segura de no tener nunca
suficiente de ella

WAYNE DYER escritor estadounidense

Sin embargo, tengo el deber moral de decirle algo: supongamos que usted acepta que nadie va a venir. Si
usted se lanza a vivir una actitud libre de "esperas", y aun así, ¡alguien llega! ¿Qué hacer en esos casos? Pues,
¡déle infinitas gracias a Dios! Brinque de la alegría que le generará esa agradabilísima sorpresa. Pero tómelo
así: ¡fue una sorpresa! Esta actitud le liberará del posible sufrimiento que genera la espera al verse
defraudada. Sepa que nadie va a venir, pero si viene, ¡recíbalo con los brazos abiertos! Hace algunos años,
cuando mi papá salo en mí ayuda para pagar algunos compromisos económicos lo hizo sin que yo se lo pidiera.
Imagínese si le hubiera dicho: "no gracias papá, ya no te necesito". Bueno, le confieso que de haberlo hecho
así por mi postura orgullosa, mi ángel de la guarda me hubiera gritado al oído: "¡Grandísimo estúpido!, ¡no ves
que no nos alcanza para pagar!, ya ni en el cielo nos prestan", o algo similar. Entonces, simplemente sonreí, le
di las gracias y acepté su ayuda.

Saber que nadie va a venir lo obligará a crecer y a madurar como persona. Puede ser un poco doloroso ese
crecimiento, sobre todo el susto inical de aceptarlo, como cuando salen las muelas del juicio, pero logrará, en
un futuro muy cercano, saberse líder de proyectos, saberse el salvador de sí mismo y (para colmo) de otros, se
incrementará muchísimo su autoestima, cada vez le espantarán menos los problemas y afrontará aún más
(hasta los de otras personas), se llegará a sentir como un gigante que ayuda a resolver problemas propios de
los enanos, logrará experimentar la paz del deber cumplido, vivirá muchos momentos para crecer. Descubrira
valores, habilidades y fortalezas quiza aún desconocidas en usted. Todas estas razones serán un motivo más
para que usted mantenga su. . .

5
El factor Aladino
Pide y se te dará; busca, y hallarás;
toca, y se te abrirá.
Porque todo el que pide, recibe;
y el que busca, halla;
y al que toca se le abrirá.

MATEO 7:7-8 Pasaje Bíblico

Tengo la firme idea de que muchos de nosotros hemos crecido, desde nuestra más tierna infancia,
programados con la creencia de que pedir es algo malo, propio de mediocres, algo característico de personas
abusivas. Pues bien, puede darse el caso, no lo niego, pero el caso aislado es extremadamente diferente a la
creencia de que pedir es malo. De hecho, es algo sano. Lo anterior te lo afirmo porque es algo que he vivido.
La mayoría de la gente cree que se necesita para obtener lo que uno quiere en la vida, visualizarlo, esforzarse,
mentalizarlo, trabajar duro, ahorrar, tener un sueño, comprometerse con un ideal, etc.

Todas son respuestas muy bonitas y estoy totalmente de acuerdo en que nos ayudan enormemente a
obtener lo que uno quiere en la vida, pero hablando muy sinceramente, todas estas respuestas bien podrían
ser "el siguiente paso". El primer paso es: pedirlo. Ya, si nos lo niegan, pues ni hablar, se puede pasar al "plan
B", y ahora sí, trabaja duro, esfuérzate y todo eso.

En varias ocasiones de mi vida, he pasado por momentos en los que no he sabido si reír o llorar y te diré
por qué. Creo que al igual que muchas personas he pasado por momentos de tristeza y desilusión,
verdaderamente debilitantes por su desencanto. Ejemplos hay muchos, pero por nombrar alguno es como
cuando me llegué a sentir mal y molesto con mi novia porque no me avisaba cuando llegaba a su casa luego
de que salía sola. Así pasaron varios meses y llegó un día en que fuimos a platicar y, en esos momentos de
conversación sincera, pues se lo dije: "Oye, no te imaginas cómo me molesta que no tengas la atención de
avisarme cuando llegas a tu casa. Ya son muchos meses que lo vengo sintiendo y no te lo había querido decir,
pero ya ves...", a lo que me respondió: "Nó puedo creer lo que me dices. ¿En verdad por eso estabas tan raro
al día siguiente?" "A veces" -respondí-o "Pues yo no te avisaba porque creí que te molestaba y sentirías que te
atosigo, pero me lo hubieras pedido y con todo mi amor te aviso, de hecho me encantaría. . . " Bueno, ¿ Ya
ves porqué no supe si reír, llorar o enojarme?” ¡Caray! ¡Cuántas veces no obtenemos algo por el simple hecho
de no pedido! Definitivamente quiero que tengas la plena y absoluta certeza de lo siguiente: "Nadie, abso-
lutamente nadie, tiene una bola de cristal para adivinar lo que otro está pensando". Esa ha sido una gran
lección en mi vida. De hecho, hoy en día hay ocasiones en donde todavía se me escapa de mi mente y olvido
la poderosa fuerza que hay en pedir. Pedir es la verbalización de nuestros sentimientos. Pedir es una forma de
comunicación sana y profunda.

Quiero aprovechar este momento para crecer, para desmitificar una de las creencias más limitantes y
debilitantes que he podido observar en muchas relaciones humanas -varias mías entre ellas-, y que es la
siguiente falacia: "Si en verdad me amaras, yo no te tendría que pedir, habría iniciativa de tu parte". ¡Nada
más lejos de la verdad! Confieso abiertamente que yo era una de esas personas que se la creían, de hecho la
defendía con poderosos argumentos. Sin embargo, en la vida práctica -demasiado práctica- me he dado
cuenta de que no es así. El creer que si alguien nos ama implica que conocerá nuestras necesidades intuitiva y
anticipadamente, es una creencia romántica pero muy lejos de la realidad. Ahora bien, no descarto la
posibilidad de que se dé el caso, de hecho se da y es muy lindo, pero no es la norma. También te hago la
siguiente advertencia: haz caso omiso a este comentario si tu pareja es un psíquico o adivino.

Pero si es una persona normal, te conviene pedir.


Créame, por favor que existe el común denominador de muchos de sus conflictos es "no haber pedido".
Cuántas niñas han dejado de salir con el novio por miedo a pedir permiso, como teniendo una bola de cristal
en donde adivinan la prohibición de sus papás. Cuántos ascensos de puestos en una empresa no se han dado
porque no hay nadie que se atreva a pedirlos y centenas de empleados viven "esperando" a que los asciendan,
con la mera ilusión de que sus jefes se den cuenta de que lo merecen. Cuántos besos y caricias no se han
dado por que no han sido pedidos. Cuántos viajes se han dejado de realizar por no pedir el dinero que
necesitábamos. Cuántos noviazgos no se suceden porque "no le pediste el teléfono". En fin, podría decir:
¿Cuántos conflictos y desencantos se han presentado por no hablar claro, por no pedir? Respuesta: miles. Y es
que el orgullo a muchos no nos deja. Desgraciado orgullo que distancia a los amigos, termina noviazgos, difi-
culta relaciones laborales, merma las familias y acaba por arrojarnos a la soledad. No quiero hablar de "pedir
perdón" porque es parte de otro capítulo. Sólo piensa en lo que en esta frase te dije y lo que implica.
Quiero compartirte cuatro reflexiones que surgen de la fuerza de pedir:

l. Pedir denota una gran autoestima.


Sólo pide el que tiene la firme convicción de merecer y sólo merece el que se sabe de gran valía. Pide sabiendo
que mereces y verás la mágica fuerza que se genera dentro de ti. Claro, el desafío va implícito, requieres
desarrollar una auténtica auto estima para experimentarla. El que no pide vive atrapado por el miedo. Miedo al
rechazo, miedo a la humillación, miedo al "no". Pero quien desarrolla una gran autoestima, pierde miedo y
genera una gran valentía por y para su propio crecimiento como persona. Pedir es privilegio de valientes, de
seres humanos que se lanzan a conquistar el "sí".

El temor siempre brota


de la ignorancia.

RALPH W ALDO EMERSON


Poeta y ensayista estadounidense

2. Pedir es importante para tu salud.


Pedir implica haber llegado a niveles de comunicación profunda, en donde se comparten las verdaderas
emociones y sentimientos con alguien; es un desafío para mejorar la salud mental de todo individuo, es
cuando la persona se sabe como parte de una comunidad y pidiendo satisface su profunda necesidad humana"
de pertenencia". En este nivel de relación es donde ya has conocido el amor y bien sabes que con amor se
genera una poderosa fuerza al donde todo tu cuerpo resiste más y es difícil enfermarse, por ello, pedir también
es sano, fisiológicamente hablando.

3. Pedir es el primer paso "lógico" para que Dios, tu jefe, tu familia. tu novio o novia, tu amigos,
presten oídos a lo que quieres.
¿Recuerdas aquel dicho popular que advierte: "El que no habla, Dios no lo oye."? Pues a eso me refiero. Es
más que lógico. Mira, aunque sé que existen fenómenos de comunicación extrasensorial, telepatía, viajes
astrales y demás, pues para el común de los mortales nos resulta mucho más fácil una dinámica de
comunicación más convencional: Pedir abriendo la boquita. Ahora bien, fíjate que te digo que pedir hace que
los demás se enteren de lo que quieres, mas nunca dije que pedir hace que los demás te den lo que quieres.
Eso es otra cosa, tema propio de otro tratado. Lo que hoy debe quedar claro a la luz de la más pura lógica es
que los demás NUNCA nos podrán conocernos, considerarnos y darnos lo que queremos si no lo saben. Si
pides, la posibilidad existe.

El hombre que espera a que el pato asado


vuele a su boca tiene que esperar mucho pero mucho tiempo.

PROVERBIO CHINO

4. Pedir le brinda a otro el placer de ayudarte.


Aquí sí seré tajante. Pide, pero pide inteligentemente. Al decir eso, me refiero a que para pedir hay que saber
a quien. La mejor opción es pedir a personas generosas. Busca a gente que sea de tal talla evolutiva, que ya
hayan experimentado el placer de dar y servir. Te digo esto, porque en honor a la verdad, existen personas
que no conocen el placer de dar, son gente que se encuentra en peldaños todavía muy, muy inferiores en su
crecimiento. Posiblemente los conoces más con el nombre de egoístas. A ellas, ya les llegará su momento de
aprender el valor de la generosidad, será una lección muy dolorosa, pero eso es algo que a ti y a mí no nos
corresponde. La ley de la vida -del boomerang- es la que se encarga de enseñar eso. De hecho, ten cuidado si
no pides, ya que no pedir es una actitud egoísta.

El que no pide siente que todo lo tiene o que todo lo puede y que no debe pedir para evitarse el dolor de dar
cuando a él -por equidad y justicia- le pidan. ¿Ya viste esta interesante dinámica psicológica? De esa manera y
curiosamente bajo el mismo esquema mental, pedir es una característica de las personas llamadas generosas,
ya que sabiendo que al pedir cabe la posibilidad de que les pidan, abren así una oportunidad para gozar dando
y ayudando. ¡Ay, me emociona compartir contigo esto!

Si deja escapar el amor al no pedirlo,


se le escapará la vida.
LEO BUSCAGLIA Escritor y conferencista estadounidense

Pedir y no sentir culpa por ello denota una gran autoestima, manifiesta un gran amor por sí mismo. Además,
en tu crecimiento como persona aprenderás que en la forma de pedir, está el dar. Existe toda una técnica para
pedir con prudencia, pero ése es tema de otro momento. Hoy tan sólo quiero que reflexiones en la gran
cantidad de cosas que te has perdido, de tantas que te ofrece la vida, por no pedir, y que atrevas a frotar la
lámpara de Aladino que todos llevamos dentro para que salga el genio y le pidamos nuestros más fervientes
deseos para que nos los cumpla. Tengo la idea de que esa lámpara hay que frotarla bien -pero muy bien- para
quitarle la suciedad del orgullo y la escoria del egoísmo. Se debe frotar con un paño suave y limpio llamado
generosidad.
6
¿Y porque yo?

Cuanto más a menudo tome decisiones responsables,


tanto más se dará cuenta de que dispone
realmente del control de su vida

A.A.Z.
En este capítulo reflexionaremos de la responsabilidad.

Cuando queremos hacer algo experimentamos una sensación muy diferente a cuando tenemos que
hacerlo. La diferencia está en saber si queremos o tenemos que hacer las cosas. Esta sutil diferencia de
palabras resulta ser una enorme desigualdad de emociones para actuar y varía grandemente nuestra
habilidad para responder ante aquello que hayamos realizado. Precisamente esa habilidad para responder nos
da el grado de seriedad y sensatez de lo que hacemos, mide nuestro compronnso.

La gran mayoría de las personas hemos dicho alguna vez: "y... ¿por qué yo?", cuando se nos ordenó algo.
Esto sucede más comúnmente en nuestra infancia (física o mental), cuando llegaba alguien "más grande" que
nosotros y nos daba una razón, su razón para que nosotros actuáramos por obligación (y miedo) e hiciéramos
aquello que quería ese grandulón. Así, en nuestro diario quehacer existen diferentes causas que explican
nuestro comportamiento. Sin embargo, todas esas causas las podría englobar en tan sólo dos grandes
grupos: razones y motivos. Ésta es una muy personal tesis (proposición mantenida con razonamientos)
acerca de las causas de nuestro comportamiento. Lo que hacemos lo realizamos por razones o por motivos.
La enorme diferencia entre ambas causas es que la primera genera un tener que hacer las cosas,
originando una pesada obligación; mientras que los motivos generan un querer hacer las cosas, originando
una orgullosa responsabilidad. Y es aquí a donde quería llegar con usted.
Si jugamos con la palabra responsabilidad pareciera que se formó al fundir otras dos palabras: responder y
habilidad. Entonces, la responsabilidad bien podría entenderse como la habilidad o capacidad para responder
ante algo, algo que elegimos libremente.

Esa poderosa habilidad para responder el saberse apto para vivir un compromiso, es la dimensión a la que
nos lleva nuestra responsabilidad, a diferencia de una obligación, que sólo nos lleva a involucramos con
aquello que hacemos, pero nunca nos compromete. Posiblemente sea más claro entender esta tesis con un
pequeño diagrama:

CAUSAS
________________________________________________

RAZONES MOTIVOS

"TENER QUE HACER" “QUERER HACER”

OBLIGACIONES RESPONSABILIDAD

SE INVOLUCRA SE COMPROMETE

Con el esquema anterior me permito compartir con usted la mágica y sublime dimensión de nuestra
responsabilidad. Esta surge de un auténtico motivo, que viene siendo esa causa interna que agita nuestro
ánimo y nos mueve hasta llegar a comprometemos con la acción; y absolutamente toda acción generaráun
resultado y de ese resultado, bueno o malo, debemos responder orgullosos al sabemos su autor. Eso es para
mí la responsabilidad. De hecho, ser responsable nos da un enorme poder, nos diferencia del resto de la
comunidad al sabemos capaces de responder ante cualquier consecuencia de lo que hayamos hecho, nos
posiciona automáticamente como los más auténticos dueños de nuestra vida.

A diferencia de la responsabilidad, la obligación es el producto de una razón, de esa causa externa que otro
nos impuso, pero que por identificarlo como alguien que ejerce el poder sobre nosotros (aquel grandulón, o
un papá, o un jefe, etc.) lo acabamos realizando, teniéndolo que hacer, pero nunca nos llegamos a
comprometer con los resultados que obtenemos. Simplemente estamos involucrados en su proceso.
Distinguir entre estar involucrados y estar comprometidos queda muy claro con una pequeña metáfora que le
escuchara hace varios años a un maestro mío. Es la siguiente: Imagine a un cerdo y a una gallina caminando
por las calles de la ciudad y platicando. De repente, ambos se detienen frente a un restaurante y se quedan
mirando a través de una de sus ventanas. Observaban a unos comensales disfrutando de varios platillos,
entre ellos había uno que comía huevos revueltos con jamón. Ante esa escena el cerdo dijo: "Mira gallina,
¡qué suerte tienes!, tus productos los consumen y tu sigues aquí afuera vivita y coleando, mientras que un
cerdo como yo, para que consuman sus productos en ese mismo platillo, tuvo que dar la vida y morir por la
causa". La gallina se involucró, mientras que el cerdo se comprometió, fue el único que dio la vida para estar
ahí.

Creo que si de esta metáfora hiciéramos una analogía con nuestras vidas, nos explicaríamos el que existan
muchísimas personas que tan sólo se involucran con lo que hacen en sus vidas, y muy pocas las que se
llegan a comprometer. Existen muchas personas que hacen lo que hacen porque tienen que hacerlo y siguen
viviendo bajo una obligación, bajo el pesado yugo de otro, mientras que existe otra talla de personas, más
felices, que hacen lo que hacen por la responsabilidad que generan sus motivos.

Dése un tiempo para pensar en usted mismo, un momento para crecer, y hágase la pregunta: ¿A qué tipo de
gente pertenezco? ¿Lo que hago lo hago por obligación o por mi propia responsabilidad? ¿Qué predomina en
mi diario quehacer: razones o motivos?
Si en el anterior momento de reflexión llegó a concluir que hace lo que hace por ambas causas, algunas
veces por razones y otras por motivos, pues es una postura muy sensata de su parte. Todos hacemos las
cosas por razones y motivos, sin embargo, la gran diferencia en la calidad de nuestras vidas está en el
predominio de alguna de ellas.

De hecho, para estudiar mejor ese predominio podríamos cambiar la pregunta y hacernos la siguiente:
¿Me responsabilizo verdaderamente de mis actos? ¿Con qué frecuencia? ¿Busco culpables por aquellos
resultados insatisfactorios que yo obtuve? ¿Con qué frecuencia lo hago? Verá que si responde sinceramente a
estas preguntas, sabrá el predominio en cuestión: razones o motivos.

Bien podríamos hacer una reflexión más: por favor, una vez que haya logrado entender lo que hemos
aprendido en esta columna, no vuelva a decirle a su pareja: "mi amor, eres la razón de mi vivir". ¿Se
imagina? Le está diciendo que usted tiene que estar ahí con ella (o él) por obligación, pero no le nace. Le
suplico que aplique lo aprendido y le diga a su pareja: "mi amor, hoy he entendido que eres mi motivo para
existir". ¿Qué tal, eh? ¿Verdad que hay una enorme diferencia? Ahora le manifiesta que realmente "quiere
vivir por ella (o el)". Una reflexión más: j Qué motivante es saberse uno mismo como el motivo de existir de
otra persona! Llegar a ser motivo, es llegar a mover el corazón de alguien para que quiera, por propia
decisión, ser, hacer y estar con y por nosotros. El trato amable (aquel con capacidad de amar) que demos a
los demás será lo que nos transforme en motivo de vivir para otra persona. ¡Caray!, le confieso que tengo el
impulso de seguir escribiendo al respecto, pero creo que no terminaríamos ni en mil columnas. Sería todo un
tratado acerca del amor y no es motivo principal del presente ensayo.

Vivir responsablemente es tener en nuestras manos el destino que hemos elegido trazar en
nuestra existencia. Es saber que nosotros somos los únicos autores de nuestra gran obra maestra llamada:
nosotros mismos. En esa magnitud se fragua nuestra responsabilidad. Es caro el precio de entender esta pro-
puesta, el precio es la auténtica auto ría, es saber que lo que usted es el día de hoy, es tan sólo el lógico
resultado de todo lo que ha hecho hasta ahora mismo.

Por ejemplo, observe su cuerpo. Obsérvelo detenidamente. ¿Le gusta? ¿Le desagrada? Pues bien, sea
cual fuere la respuesta que dé, es tan sólo el resultado de lo que ha hecho con él en los años pasados y hasta
ahora. Observe su mente, el resultado proviene de lo mismo, de lo que ha hecho con ella hasta hoy en día.
Observe su condición económica. Otra vez, es tan sólo el resultado de su responsabilidad, de lo que ha hecho
con sus finanzas hasta hoy. Entender esto, comprenderlo realmente, nos llevará a responder la pregunta
título de esta columna: "y... ¿por qué yo?" con la siguiente respuesta: por que usted lo eligió y, entonces,
sólo usted puede llegar al nivel de un compromiso, del compromiso con el resultado que quiera generar. Esa
es la respuesta que surge de un motivo, esa es la respuesta que genera nuestra responsabilidad.

Lo quiero invitar a que incremente su responsabilidad para generar la calidad de vida que siempre ha
deseado. Encuentre motivos suficientes y profundamente emocionantes para que inicie la acción ahora mismo
y genere el compromiso de seguir adelante. De lo contrario, si no encuentra verdaderos motivos, las razones
aparecerán en su vida. Esas razones son las que le pesarán de tal manera que el autosabotaje aparecerá en
su vida en menos de lo que se imagina. Será esa dieta que empieza el lunes y la rompe el miércoles
siguiente, será esa disciplina que se prometió para hacer ejercicio diariamente, pero que la suspende al
segundo día por cualquier otra causa y no la vuelve a iniciar. El autosabotaje es muy doloroso, nos hace
sentir culpa y vergüenza con nosotros mismos. Sin embargo, no todo es tan grave, lo único que pasa ahí es
que no hemos encontrado un motivo lo suficientemente emocionante e incuestionable para realizar la acción.
La mera búsqueda de ese motivo, la sola pasión por encontrar la suficiente fuerza para actuar, el mero hecho
de explorar dentro de la enorme gama de opciones que nos ofrece la vida, es motivo suficiente para que
usted mantenga su ... ¡Emoción por existir!

7
Problemas:
Opciones de mejora
Un problema
es, cuando se te presenta, la oportunidad
de dar tu máximo esfuerzo.

DUKE ELLINGTON
Músico, compositor y director de orquesta estadounidense

Todos hemos vivido momentos en donde parece que todo son problemas y ya no quisiéramos saber de
nadie ni de nada. Momentos en donde verdaderamente nos sentimos abatidos, desilusionados,
frustrados o dramáticamente enojados. Todas esas emociones son normales en el género humano.
¿Pero, por qué nos llegamos a sentir enojados o frustrados o deprimidos? Pues ten la plena certeza de
que nos llegamos a sentir así, porque alguien no cumplió con nuestras expectativas. No realizó el
trabajo que nosotros esperábamos, no nos dio esa muestra de ternura y cariño que pensamos
merecer, ni nos da la libertad que reclamamos o alguien nos hizo a un lado. Hasta aquí, todo parece
indicar que la culpa de nuestra desavenencia la tuvo "alguien". Sin embargo, lamento decirte que ese
"alguien" no es otro más allá de ti.

Mira, lo más interesante para analizar ahora es que todas esas sensaciones debilitantes son fruto de
nuestro interior, del cómo vemos las cosas, de nuestra muy particular forma de apreciar los hechos.
Nosotros somos los que decidimos sentirnos mal frente a un problema. Me lo creas o no, así es. Todos
creamos un problema dentro de nuestra mente cuando alguien o algo no se ajustó a nuestros
parámetros de resultados. El problema en realidad no existe como tal, sólo nuestro desacuerdo con las
circunstancias que se presentaron y cobra dimensión únicamente a través de nosotros. Esta debilitante
perspectiva de los hechos (cuando sólo vemos problemas) es la que nos imposibilita ver las
oportunidades que hay "detrás" de un aparente problema. Quiero afirmarte algo: SIEMPRE hay una
oportunidad oculta detrás de algún problema, y lo más común es: Crecer.

Las adversidades están hechas para estimular


y no para quitar el ánimo. El espíritu humano
se fortifica en la lucha.

WILLIAM E. CHANNING Teólogo estadounidense

Hace unos cuantos días, en la oficina tuvimos un problema -aunque te informo que nosotros lo
llamamos "opción de mejora"-. Decidimos confiar en alguien para la realización de ciertos proyectos y
ese alguien resultó ser un mediocre, patán, irresponsable y ratero. Cuando nos percatamos de que ese
peculiar sujeto nos robó una suma muy importante de dinero, la primera reacción fue funesta de
nuestra parte (a nivel de pensamiento), pero unos cuantos minutos después del desagradable suceso,
gracias a la filosofía de una Nueva Conciencia, encontramos una enorme opción de mejora detrás de
ese "aparente" problema. El proyecto que le habíamos encargado a alguien, lo terminamos haciendo
nosotros. Resultado: un muy considerable ahorro en las finanzas y un dramático crecimiento en
nuestro conocimiento y auto estima. Lo único que te puedo comentar es, que sólo 48 horas después
del aparente problema surgió un gran crecimiento intelectual, económico y moral en nosotros -y te
confieso que muy especialmente en mí. Si no hubiera sido por aquel "problema", nunca nos
hubiéramos dado cuenta del robo al que estábamos siendo sometidos mes con mes. Si no hubiera sido
por aquel "problema", nunca nos hubiéramos sentido obligados a aprender y dominar ciertas
habilidades que hoy ya adquirimos. El innegable resultado: ¡crecer y mejorar!

El placer que genera resolver un problema es la lógica consecuencia de descubrir la gran opción de
mejora que existe en él y así, poner manos a la obra y actuar de inmediato para mejorar.

Ésta es la razón por la que siempre invito a las personas a que proscriban de su vocabulario la
palabra "problema", y cuando necesiten hacer alusión a él, lo nombren como "una opción de mejora".
Mira, percíbelo ahora: ¿Qué prefieres, que alguien te diga: tenemos un problema, o tenemos una
opción de mejora? ¿Verdad que la sensación es radicalmente diferente? Y sin embargo se está
refiriendo a lo mismo. Agradece tener "opciones de mejora". Esas "opciones de mejora" son las que
generan auténticos momentos para crecer.
Muy bien, ahora ya sabes que los "problemas" son oportunidades de crecimiento ocultas,
verdaderas opciones de mejora. Sin embargo, necesitamos aprender cómo percibirlos así, cómo
transformar nuestra perspectiva para que siempre podamos observar más allá de lo evidente y
logremos apreciar lo que hay detrás. ¿Te interesa saber cómo lograrlo? Pues supongo que sí, por el
simple hecho de haber llegado hasta este punto de la lectura. Te compartiré varias reflexiones de
crecimiento interior para resolver cualquier "problema", para optar por la mejora. Empecemos con las
siguientes cuatro prermisas:

+ Tú eres más grande que tus problemas (incluso frente a problemas gigantescos).
+ Tú decides desde dónde ver tus problemas (fenómeno de enfoque).
+ Tú eres el único que le da la importancia al problema.. El problema en sí mismo, carece de todo
valor e importancia.
+ Tú eres quien decide qué palabras usar para referirte al problema y de esa manera, debilitarte o
fortalecerte.

Cuando te digo que tú eres más grande que tus problemas, te estoy diciendo una gran verdad. Lo
único que necesitas es creerlo -"darte cuenta", como todo en la vida. Tú autoestima debe ser tan
grande que te permita percatarte de esta innegable verdad. Te lo repito: tú eres más grande que tus
problemas. De hecho, una de las auto terapias más efectivas frente a un problema es que, mientras lo
percibes, te repitas fuertemente en tu interior: "Yo soy más grande que este problema". Hazlo una y
otra vez y tu mente se empezará a abrir para darte paso a la percepción de la oportunidad oculta que
hay detrás de ese aparente problema. Haz la prueba y constátalo. ¿Si Dios está contigo, quién puede
estar en contra, que sea más grande? Velo desde esta perspectiva y percibirás la fuerza que radica en
ti. Verás que nada te detendrá.

En las adversidades sale a la luz la virtud.

ARISTÓTELES Filósofo griego

Por otra parte, algo que amedrenta a muchas personas es "el tamaño" del problema. Si bien puede
tratarse de aquel muchacho grandulón que amenaza a otro pequeño y débil en la escuela, como la
gran magnitud de alguna discusión frente a su pequeña autoestima. El fenómeno es el mismo: un
efecto de óptica, ya que el tamaño siempre es una referencia. Definitivamente no puedo negar que
aquello que vemos más grande nos impone, impacta o amedrenta. Ésa es la ventaja de aquéllos con
un físico más corpulento que el resto de la sociedad. Ésa es la ventaja que llevan los candidatos a
algún puesto público, al difundir su fotografía con un tamaño gigantesco en los anuncios
espectaculares de las calles. En fin, creo que he sido claro en explicar ese natural fenómeno
psicológico.

Cuando nos sentimos más pequeños percibimos desventaja. Eso está claro. Sin embargo. y bajo el
mismo poderoso principio, debemos tener en cuenta que nada hay más grande que nosotros, cuando
somos parte de una creación divina. Además, todo es un efecto de óptica. Por ejemplo, si tú tomas una
moneda (objeto diminuto) y la colocas frente a tu ojo, precisamente a unos cuantos milímetros de él,
podrás apreciar la moneda como gigantesca e incluso "no podrás ver otra cosa". Pero si alejas esa
moneda de tu ojo, poco a poco podrás percibir que "se hace más pequeña". Sin embargo, es evidente
que la moneda no disminuye su tamaño, ella siempre conserva su dimensión intrínseca, pero algo
igualmente cierto es que tú "sí la ves" más pequeña y así le restas importancia.

Exactamente lo mismo puedes hacer con tus problemas. Aléjalos (algo fácil de lograr con el poder
de tu mente mientras piensas en el problema) y verás cómo se hacen pequeños. Ten presente esta
breve metáfora de la moneda y practícalo cuando sientas algún problema "muy cerca" de ti. Aléjalo
hablando de otras cosas y emprendiendo la acción para remediar cualquier desavenencia. Mientras
más hables del problema, más lo acercarás a tus ojos.

La tragedia está en los ojos de quien la contempla,


no en el corazón del que sufre.

RALPH WALDO EMERSON Poeta y ensayista estadounidense

Ahora bien, ¿Cómo define el diccionario la palabra "importancia"? La define como algo que importa,
que es muy conveniente o interesante, algo con gran dignidad o cualidad. Sin embargo, esta
definición nos arroja una reflexión inherente al concepto. ¿Algo conveniente o interesante para
quién? ¿Algo con dignidad o cualidad con respecto a qué? Definitivamente la respuesta es: tú. El
parámetro de referencia eres tú y con dicho parámetro eres también quien le confiere importancia a
algo o a alguien. Te recomiendo que siempre tengas presente que nada ni nadie tiene importancia
salvo la que tú has decidido confirirle. Esta perspectiva es muy útil para poder percibir las opciones
de mejora dentro de un problema marital, en alguna desavenencia con tus socios o amigos, en algún
rompimiento con tu pareja, etc. Siempre hay algo bueno en lo malo. Siempre. Es mera cuestión de
tiempo para que te llegues a dar cuenta de esto. Cuando pasen los meses o los años y mires hacia
atrás, muy posiblemente dirás: "aquel problema que tuve, fue lo que mejor me pudo suceder para
hoy poder estar donde estoy". Ten fe en ello y minimiza la importancia de aquello que te debilita.
Todo está en tu capacidad de decisión para conferir importancia o no. Ese poder radica en ti.

La adversidad depende menos de los males que sufrimos


que de la imaginación con que los padecemos.

FÉNELON Prelado y escritor francés

Por último, te recomiendo amplísimamente que tengas mucho cuidado con las palabras que usas para
referirte a tus dificultades. En más de una ocasión te he dicho que las palabras conllevan una fuerza
emocional muy poderosa que te pueden debilitar o fortalecer. Ya te di el ejemplo de que a partir de
hoy, con una NUEVA CONCIENCIA, designes a tus problemas como "opciones de mejora". Aquí te
compartiré algunos ejemplos más que te ayudarán a crecer:

Palabras debilitantes Nueva autoestima fortalecedora

Tengo un problema Tengo una opción de mejora

Me estoy divorciando Me estoy volviendo a unir a la paz y la armonía

Estoy desempleado Estoy listo para trabajar

Estoy frustrado Aprendi cómo no se debe hacer

Estoy deprimido Estoy en busca de la felicidad

Estoy envejeciendo Estoy adquiriendo más experiencia y me estoy haciendo


más interesante.

Estoy convencido plenamente de que las palabras que usamos son verdaderas profecías
autocumplidas. No importa cuales uses, incluso no importa si te percatas tú de ellas o no, de una u
otra forma tus palabras siempre afectarán tu estado de ánimo. El cómo te refieras tú a los diversos
eventos que suceden en tu vida, es decir, las palabras que uses para hacer referencia a ellos,
transformarán la percepción que tienes de los mismos; afectarán tu estado de ánimo siempre.

En la vida debemos darnos cuenta de que no existe nada que podamos perder totalmente; insisto,
nada existe como una pérdida total. Siempre habrá alguna ganancia, algún crecimiento. Siempre.
Aunque te pueda parecer dificil, te invito a que, de manera constante, mantengas la visión global
del universo. Por ejemplo, un desempleado no necesita un milagro para tener trabajo, requiere
sintonizar con un orden divino que le permita llevarlo junto a quien necesita de él. Este ejemplo me
fascina. Permíteme repetirlo con otras palabras: una persona desemp1eada no requiere trabajo, más
bien es necesario darse cuenta de que alguien lo necesita a él y enfocar su mente para "servir". Ese
alguien que requiere de nuestro servicio siempre existe. Sólo necesitamos "alejar la moneda de
nuestro ojo", ya que no nos permite ver a ese alguien.

Toda desavenencia llega para irse. Siempre es así. Recuérdalo. De esta manera, si quieres vivir
con una NUEVA CONCIENCIA, las tragedias se convertirán en bendiciones, las desventajas se harán
ventajas, los fracasos se transformarán en oportunidades y los desacuerdos serán acuerdos de Dios.
Por ello, alta autoestima es una poderosa forma de encontrar motivos para mantener nuestra emoción
por existir.

8
Cuando nada
te basta
Si la lógica te indica que la vida es un mero accidente sin sentido,
no renuncies a la vida.
Renuncia a la lógica

ECLESIASTÉS

Me recomendaron un libro que se llama Cuando nada te basta", me dediqué a buscarlo. Estaba agotado
por doquier. Me tardé en conseguido cerca de un mes y al fin llegó a mis manos. Tan sólo le puedo decir
que loadquirí un lunes por la tarde y que loterminé de leer el martes siguiente por la mañana. Por favor
no crea que se trata de un libro chiquitito. No, en absoluto, tiene más de 210 páginas. Leo muy rápido,
pero le confieso que aun así, éste es uno de los pocos libros en mi vida que he leído en tan poco tiempo.
Lo hice así, no por tener la capacidad de leer muy rápido, sino porque me atrapó el autor. He leído,
literalmente, cientos y cientos de libros en mi vida, lodigo con modestia aparte; y muy pocos son los
que han atrapado mi atención como éste. Así que, quiero dedicar este capítulo con todo respeto y
admiración al autor de ese libro, Harold Kushner, y al mismo tiempo espero generar en usted, querido
lector, un momento para hacer crecer nuestra autoéstima como todos los que hemos compartido.
Carl G. Jung expresó alguna vez: "Alrededor de un tercio de mis pacientes no padece una neurosis
definible en términos clínicos sino más bien sufre por la insensatez y futilidad de su vida. Esto puede
denominarse la neurosis general de nuestros tiempos". Si todavía viviera c.G. Jung, me encantaría
decide que estoy totalmente de acuerdo con él. Los psicológos actuales aseguran, que podría
incrementar la cifra de un tercio de Carl G. Jung a 2 terceras partes. Una de las principales fuentes de la
depresión en nuestros días es el vacío existencial. Esa falta de sentido en nuestras vidas, esa
ausencia de emoción por existir, puede llegar a enfermar a un ser humano alcanzando, en algunas
ocasiones incluso, hasta la muerte.

Lo anterior lo describió hace muchos años el doctor Victor Franld en su extraordinario libro “El hombre
en busca de sentido”. Sin embargo, Harold Kushner aborda el tema desde una perspectiva mucho más
práctica y común en el diario quehacer del hombre moderno. Una de las preguntas más dificiles de
responder en nuestra vida es: ¿Para qué existo? ¿Cómo justifico mi existir? Y si encuentra la respuesta
en "alcanzar alguna meta", surge otra pregunta: ¿Qué pasará luego de alcanzarla? Oscar Wilde cierta
vez escribió que: "En este mundo, sólo existen dos tragedias. Una es no obtener loque deseamos, y la
otra es obtenerlo". Lo que él trataba de advertimos es que, por mucho que nos afanemos por alcanzar el
éxito, éste siempre nos dejará insatisfechos porque siempre queremos más. Es entonces cuando, al
parecer, nada nos basta. Y es que el ser humano, usted o yo, en realidad no está sediento de fama,
confort, riqueza o poder. Esas gratificaciones crean casi tantos problemas como los que resuelven. Los
seres humanos estamos sedientos de sentido. Lo que anhelamos es la sensación de que hemos
aprendido a vivir de tal manera que nuestra existencia se hace importante, de modo que el mundo sea
al menos un poco distinto por el simple hecho de que nosotros hemos transitado por él.

¿ Qué encierra la vida aparte del mero hecho de existir, comer, dormir, trabajar y procrear hijos?
¿Acaso somos iguales a los animales salvo en la capacidad de cuestionamos el sentido de la vida? Es
muy dificil dar respuesta a esta pregunta, pero más dificil aún es evitar responderla. En este capítulo no
intento dar respuesta a esta trascendente pregunta. Sin embargo, intento compartir un momento para
crecer con usted al detenernos a pensar si hemos vivido como corresponde, si no hemos malgastado
nuestra existencia al vivir "esperando" el milagro que nos revele el misterioso sentido de la vida. La
búsqueda de una vida plena es uno de los temas religiosos más antiguos, y en la Biblia se describe
magistralmente en el libro de Eclesiastés. Es un librito muy pequeño, apenas unas doce páginas. Sin
embargo, como dicen los expertos en la Biblia (Harold Kushner es uno de ellos), no hay nada que se le
asemeje en todas las Escrituras. Es la historia de un hombre enojado, cínico y escéptico, que tiene
dudas acerca de Dios y cuestiona el imperativo de hacer el bien. "¿Qué provecho saca el hombre de
todo el trabajo con que se afana debajo del sol?", pregunta en las primeras líneas. Trata de un hombre
que se pregunta insistentemente y de una manera cruda y confrontante, el sentido de lo que hace el
ser humano. Como ¿para qué?, ¿qué sentido tiene la sabiduría o la riqueza, el placer o la salud?, ¿para
qué hacer el bien a otros si no hay justicia? Esos son el tipo de planteamientos que se hace este hombre
y logra llegar a desafiar la ortodoxia de sus tiempos. Basado en este pequeño libro de la Biblia es como
se da paso a las reflexiones del sentido de la existencia.

Sigamos comentando. Si usted pudiera vivir sin restricciones, si le fuera permitido hacer lo que le
venga en gana, si cualquiera cumpliese su voluntad, ¿eso le haría feliz? ¿Sería capaz de utilizar todo ese
poder de tal manera que adquiriera sentido su vida de manera perdurable? Uno de los clásicos de la
literatura mundial, el poema dramático Fausto de Goethe, la historia de un hombre que vende su alma
al diablo, gira en torno a estas preguntas. El doctor Fausto, héroe del poema, es un científico y erudito
de mediana edad, que ha abandonado toda esperanza de encontrarle sentido a la vida. Lo asalta el
temor de llegar al fin de su existencia sin haber experimentado nunca lo que es estar realmente vivo.
Por eso hace un trato desesperado con el diablo: promete entregarle su alma en el más allá a cambio de
apenas un instante sobre la Tierra que le haga exclamar: "Este momento es tan gratificante que
desearía prolongarlo para siempre." Lo más bello de esta obra, por lo menos para mí, fue el enterarme
de que Goethe se pasó la vida entera escribiéndola. Quería que fuese su mayor afirmación acerca del
sentido de la vida, la más perdurable obra literaria que le diera sentido a su propia vida. Comenzó a
escribirla a los veinte años, la dejó luego para realizar otros proyectos, la retornó a los cuarenta y la
terminó poco antes de morir, a los ochenta y tres años. Si bien no podemos saber a ciencia cierta qué
sentía el Goethe anciano al redactar una línea en particular, resulta fascinante ver cómo cambian, desde
el principio hasta el fin de la historia, las expectativas del personaje principal acerca de la vida. Al
principio, el joven Fausto desea experimentar todo, vivir sin límites; en la edad adulta, el diablo le da
dinero, poder político, ser amado por la mujer que quiera, etcétera. Pero Fausto hace todo sin lograr ser
feliz. Por enorme que sea la fortuna que adquiera, sigue habiendo en su interior una sed insaciable
(cuántos Faustos no conocemos, ¿no cree?). Al final de la obra, Fausto ya anciano se dedica a ayudar a
los demás, construye diques para recuperar tierras del mar con el fin de que allípueda vivir la gente.
Entonces, cuando Fausto ayuda a los demás, por primera vez en su vida, logra decir: "Este momento es
tan gratificante que desearía prolongarlo para siempre."

De joven yo admiraba a las personas inteligentes,


ahora que soy viejo admiro a los bondadosos

HAROLD KUSHNER

Con este brevísimo resumen de la obra Fausto quiero encaminado a una de las experiencias que más
sentido le dan a la vida de todo ser humano: Ayudar. Tarde o temprano se dará cuenta de esto. Le
garantizo que no fue necesario que lo leyera aquí. Pronto se iba a dar cuenta, si no es que ya se ha
percatado de ello. Sin embargo, uno de los mayores desafios para nuestro entendimiento es darse
cuenta también de que "ayudar a otros" no le garantiza a usted que le vaya bien y a su vez otros le
ayuden a usted en honor a la justicia, logrando así encontrarle sentido a su actitud de ayuda original. No
vaya a caer en ese juego. La ilusión de que el mundo será justo para con nosotros porque somos
buenos es como suponer que el toro no nos atacará porque somos vegetarianos. Por favor, no tome mi
postura como pesimista, tómela como sana y muy real. Le digo sana para evitarle muchas
enfermedades que le pueden aparecer al ver frustrada su expectativa de justicia en este mundo. He
aprendido que en este mundo no hay justicia, tan sólo existe la sublime opción de amar y así poder
perdonar cualquier injusticia.

Yo, al igual que usted (estoy seguro), he presenciado varios signos de injusticia universal: la
enfermedad de gente buena, la muerte repentina, el hecho de que asesinos queden impunes mientras la
gente recta perece en la pobreza, el abandonar un hijo a su padre que todo le dio, abusos de confianza
y traición entre amigos, etcétera. Por ello he decidido no enfocar el sentido de la vida en la justicia, sino
en el amor (con sus millares de manifestaciones). Ese amor que nos da la fuerza de perdonar y seguir
adelante. De hecho, si la lógica le dice que a la larga nada es distinto porque todos morimos y
desaparecemos, entonces no viva a la larga. En lugar de vivir amargados acerca del hecho de que nada
perdura, acéptelo como una verdad de la vida, y aprenda a encontrarle sentido a lo transitorio, a las
alegrías que pronto se esfuman. Es una postura mucho más sana, créamelo. Aprenda a disfrutar del
momento, aunque no dure por toda la eternidad. Más aún, gócelo porque es sólo un momento que no
habrá de regresar. Ese viaje de espectaculares paisajes, esa caricia, esa mirada de ternura, ese
reencuentro, aquella comida, aquel partido de su juego predilecto, aquella charla y, por qué no, esta
lectura. Todo momento tiene sentido. Los momentos de nuestra existencia pueden ser eternos sin que
sean perpetuos. Esa es la magia y el enorme poder de un recuerdo. Ese poder radica dentro de usted.

Cuando cesamos de buscar la gran respuesta que le dé una trascendencia eterna a la vida, cuando
dejamos de buscar "el sentido" de la vida y, en cambio, nos dedicamos a llenar cada día con momentos
que nos gratifiquen, hallaremos la única respuesta posible a la duda sobre el sentido de la vida. La vida
no consiste en escribir libros famosos, en amasar grandes fortunas ni en reunir un enorme poder, sino
en amar y ser amado. Es disfrutar de los alimentos y sentarse a tomar el sol en vez de comer a las
carreras para regresar a la oficina. Es gozar con la belleza de los momentos efímeros, los atardeceres,
las hojas que cambian de color, los raros instantes de una profunda y verdadera comunicación humana.
Es paladearlos en lugar de dejar los de lado porque estamos muy ocupados, y lamentamos porque no
duran hasta que tenemos tiempo como para experimentarlos.

Desperdiciar toda una vida para encontrar un único sentido a la existencia, es como tratar de
comer una sola comida suculenta de modo de no volver a sentir hambre nunca jamás. Ante la pregunta:
¿Cuál es el sentido de la Vida? no existe una sola respuesta, sino muchas: el amor, la alegría de
trabajar, los simples placeres de una comida y la ropa limpia, convivir con un amigo, en fin, la lista es
interminable, son todas las pequeñas cosas que suelen perderse en la tonta búsqueda de la gran solu-
ción, pero que emergen sólo cuando dejamos de buscarla con tanto afán.

De esta manera, estimado lector, fue que descubrí que desde el mero planteamiento de la
pregunta: ¿Cuál es el sentido de la vida?, hay un grave error. Me percaté de que existe desde su
planteamiento y que a muchos, donde me incluyo, nos hizo daño el habernos lanzado a la desgastante
búsqueda de una sola respuesta. La pregunta bien formulada debe ser: ¿Cuáles son los sentidos de la
vida? Entonces, y sólo hasta entonces, no encontraríamos tiempo ni espacios suficientes para
responderla. Si usted y yo llegamos a esta etapa de la vida y logramos damos cuenta de la gran
cantidad de cosas que existen para darle sentido a nuestra vida, y si vamos más allá y nos percatamos
de otra enorme cantidad de cosas que no podremos hacer ni obtener, y aun así logramos disfrutar de las
que hacemos y de lo que hemos obtenido, lograremos llegar a justificar plenamente nuestra existencia.
Así, y en pleno honor a la verdad, damos cuenta de que la vida no tiene un sentido sino varios sentidos,
diariamente lograremos vivir una auténtica. . .
9
Ya te lo dijo!!!
“Es más hermosa la verdad
que el fingimiento del amor”.
- R. W. Emerson.

Muchas veces no vemos lo más evidente. Irónico, pero así es, así lo elegimos. Y con esa optativa
ceguera generamos nuestra propia frustración y por nuestro propio gusto. En miles de ocasiones he
escuchado en mi consulta –y en mi vida también— frases como estas:

1. Es que... ¿por qué no me ha hablado?


2. ¿Por qué yo soy quien siempre le tiene que hablar primero?
3. ¿Por qué siempre me cancela?
4. ¿Seré importante o no para ella (él)?
5. ¿Por qué cambia de planes tan fácilmente?
6. ¿Me amará como yo le amo a ella (él)?
7. ¿Y por qué a mí no me invita?
8. ¿Porqué no me quiere cómo yo la (lo) quiero?
9. ¿Me querrá o solo me está utilizando?... etc., etc., etc.

Y por querer encontrar la respuesta a estas preguntas, decidimos lanzarnos cual clavadista en
alberca Olimpica, hacia donde creemos que está, en lo más profundo de la emociones y sentimientos de
la otra persona, para averiguar, para esclarecer, para demostrar el injusto trato que creemos se nos da
en virtud de como tratamos a aquella persona y que por justicia y equidad nuestro ego nos hace
reclamar en merecimiento.

¡Cuánto dolor se genera en este juego psicológico y para colmo por propia voluntad!, por nuestro
propio gusto!!. Queremos buscar la respuesta en lo profundo de la otra persona, cuando la respuesta
resplandece en lo más superficial, en sus actos, donde lo que quieres saber ya te lo dijo con su forma
de comportarse contigo.

Cada vez que alguna amistad o algún paciente me pregunta qué hacer para llegar a la respuesta
que buscan con sus preguntas, veo el enorme impacto que se suele manifestar en sus rostros cuando
les digo: “Pero si ¡ya te lo dijo! ¿Qué más quieres saber si tus preguntas ha sido respondidas
claramente aún desde antes de que las hubieras planteado? No hay nada oculto aquí, no mucho más
que preguntar, la respuesta la tienes ante ti y de manera abrumadora. Ya te lo dijo con sus evidentes
actos. Lo que pasa es que quizá no te guste esa respuesta, aunque sea la verdadera, y vas a buscar
otras respuestas que se adapten a tu favor. Analizar los porqués nos da emocionalmente la oportunidad
de que la situación cambie, ó almenos mejore a nuestro favor. Pero seamos honestos equivale a estar
tirando los dados una y otra vez a ver si sale el número que deseamos.

No hay peor ciego que el que no quiere ver”. El silencio consecuente ante toda confrontación no se
hace esperar. El gesto manifestando el recuerdo de los hechos con lo claro de su mensaje se empieza a
hacer manifiesto. Emerson dijo alguna ocasión: “Grita tan fuerte tu actitud que no escucho lo que me
dices”, a lo que yo le agregaría: “...y aún así hay gente que prefiere sufrir escuchando lo que le dicen,
incluso sabiendo que no es verdad ante lo apabullante de los actos”.

Analicemos un vago y común ejemplo. Cuando queremos demasiado a alguien y se lo


demostramos con hechos y con palabras, y ese alguien no nos llama ni nos procura en absoluto... ¿no
está quedando claro ya el mensaje desde ahí! Por la necedad de nuestro ego en querer ver solo lo que
queremos ver, de inmediato surge la necesidad de hablarle a esa persona para preguntarle si nos quiere
o no, como si sólo las palabras comunicaran el mensaje. ¡Los actos comunican con más fuerza y con
más veracidad! Pero no los queremos ver. Son muy dolorosos para observarlos. Rompen nuestra
expectativa y en lugar de sanarnos con la verdad, elegimos seguir enfermando nuestra alma queriendo
ver una ilusión de óptica fabricada por nosotros mismos. Esta es una de las razones por las cuales los
terapeutas siguen teniendo mucho trabajo y materia prima para sufrir, sentirnos víctimas y comenzar
una etapa digna de drama de telenovela.
Si alguien a quien procuras con amor no te ha hablado en mucho tiempo y tu te preguntas si te
quiere o no..., con sus actos ¡ya te lo dijo!, y quizá desde hace mucho tiempo. No hay mucho que
investigar, pero no hay mucho que investigar tan solo si quieres vivir en la verdad. De lo contrario,
habrá mucho que indagar, ya que en la mentira nunca se llega a nada que te de la sensación de haber
concluido. Cuando se maneja la mentira, al final de la conversación siempre queda ese resquemor que
nos hace sentir que algo falta por aclarar, y así, las conversaciones de un mismo punto pueden
alargarse por años.

Uno de los más grandes errores de relación en el ser humano es enamorarse de una ilusión, a tal
grado, que nunca se ve la verdad por más evidente que esta sea. Y cuando llega el momento donde se
alcanza a ver la enorme distancia que existe entre la ilusión y la verdad, entre lo falso y lo real, no se
puede creer. Pero lo más increíble es que esa misma distancia la haya generado ella (o él) misma(o).
Así de fantasiosa es la mente humana en muchas ocasiones. Y la única solución para salir de este
maléfico encanto autoprovocado es decidir enamorarse de la verdad. Cuando uno logra este mágico
encuentro, todo se ve claro. Ahí no hay mucho que preguntar, ¿para qué?, si ya te lo dijo.

“Si no te quieren como tú quieres que te quieran,


¿qué importa que te quieran?
- Amado Nervo.

Si algo me ha impresionado grandemente en mi vida, en mi carrera como terapeuta donde Dios


me ha permitido alcanzar a ver tantas cosas, es el grado de disposición a sufrir que elige la gente. En
mi consulta, ha llegado el momento donde a los dos, tanto a mi paciente como para mí, nos queda
extremadamente claro que la otra persona no le quiere. Y aún así, mi paciente elige seguir tolerando la
relación. Esto nunca lo voy a entender, salvo en la patología mental del masoquismo, pero fuera de ella
me cuesta mucho trabajo.

Si en este taller de Autoestima se trata de mejorar nuestra calidad de vida compartiendo


opciones de crecimiento y desarrollo humano, este es un tema crucial: despierta, date cuenta, ya te lo
dijo. Con los comportamientos de alguien se abre majestuoso un canal de comunicación de los más
claros y llenos de verdad. ¿Qué más necesitas para tomar una decisión? Si lo que quieres es
información veraz que ayude a tu determinación, pues ahí la tienes, con sus actos, ya te lo dijo. No hay
nada de qué hablar. Sin embargo, existe la otra opción. La opción de sufrir queriendo que la otra
persona sea como nosotros queremos que sea y hablar y hablar y hablar para intentar lograrlo. Si algo
he aprendido en mi propia vida con sangre, dolor y lágrimas de hace muchos años, fue esto: la gente
es como es porque así es. Punto final. Y si intentamos cambiarla, hay dos opciones: que no lo haga y
aumente nuestra frustración al tiempo de sentirnos los más tontos por intentarlo; o que logre cambiar
pero siendo ese cambio en la enorme mayoría de los casos, un cambio falso y pasajero. La identidad
tiene resilencia. Tú eliges.

Cuando aunque ya te lo dijo, tú insistes en querer conversar con la persona para “aclarar las
cosas” (aún cuando más claras ya no pueden estar), muchos han (hemos) desarrollado un talento para
esgrimir los más afilados argumentos en pos de un acuerdo, de una negociación, y en varias ocasiones
se logra dicho acuerdo. Ahí, todo parece haber terminado en un final feliz con aparente paz. Y sí, puede
ser un final feliz, pero... falso, y como todo lo falso, no dura. Aprende algo: cuando alguien te diga:
“...está bien. Tienes razón. Haré un esfuerzo por cambiar y haré lo que tú quieres”. Yo te pregunto:
¿Qué caso tiene ese cambio si no es natural, si no surgió “auténticamente” de esa persona, si está
haciendo un esfuerzo porque va en contra de su naturaleza? Está actuando por darte gusto y cuándo
puede durar una acción fingida ó forzada. Muy valioso de su parte el que quiera darte gusto, pero...
está actuando en contra de sí mismo y así no puede durar mucho tiempo. No es él, no es ella. Tú sigues
teniendo el poder para elegir: o te quedas con la verdad, o te quedas con la falsedad pero que tanto te
acomoda. Al principio, esto puede sonar muy fuerte y confrontante, pero con el paso del tiempo, con tu
evolución espiritual, esto mismo resulta tan extraordinariamente liberador. Saber la verdad libera,
quererla saber dignifica.

“La serpiente puede cambiar de piel,


pero nunca de naturaleza”.

El comportamiento más natural es aquel que se hace sin el más mínimo esfuerzo, es el más
veraz, el más auténtico. Por ello, nunca le digas a una persona que haga un gran esfuerzo por cambiar
ya que entonces ese cambio corre el riesgo de ser falso; mejor analiza si así como es la persona, tal
cual, se acopla a tus necesidades de afecto y amor.
Si no, hay millones de seres humanos allá afuera donde la posibilidad de que alguno empate
contigo, existe formalmente. La mayor limitante para lograr esto es que creas en aquel dicho de que
“es mejor viejo conocido que nuevo por conocer”. Creer en este dicho ha generado grandes males en la
sociedad.

En los más recientes años de mi vida he desarrollado la siguiente idea de la pareja perfecta (yo
sé que sí hay): aquellos que son totalmente naturales en su comportamiento y así es como uno
deseaba al otro. Así de simple, así de difícil. Esto es perfección para mí y afortunadamente lo he podido
vivir. Esto existe, no es una fantasía. Sin embargo, mediante la creencia de que la otra persona vaya a
cambiar algún día, es que los humanos nos esperamos tanto y tanto tiempo viviendo en amargura y
frustración. La misma que generamos nosotros mismos por elegir esperar un imposible. Aquí quiero ser
dramáticamente tajante en algo: con el análisis que presento en esta ocasión, no estoy negando la
auténtica capacidad de cambio en alguien, ¡no en absoluto!, eso sería negar el mismísimo sentido de mi
vida y de mi empresa, Nueva Conciencia. Yo creo en la capacidad de cambio de las personas. ¡Claro que
creo! Sin embargo, también sé, y bien lo sé, que existen personas que nunca van a cambiar. De ellas
estoy hablando en este análisis. En mi experiencia profesional, han desfilado célebres personajes que
nunca pudieron cambiar su naturaleza.

Cuando la propia naturaleza es el impulso más lógico que brilla en el comportamiento de alguien,
toda otra opción de mejora se ve opacada. Con esto te digo que me consta la incapacidad de cientos de
personas para cambiar. No hay mala voluntad, no hay malos sentimientos, no hay absurda resistencia
al cambio, no. Simple y llanamente no pueden. No tienen la capacidad. Quizá por ello la misma Biblia es
tan gráfica cuando afirma en algún pasaje: “...no les des de comer miel a los cerdos”, o algo similar. Yo
he tenido que aprender esto habiendo quien me aventara en la cara el frasco de miel que tan
bondadosamente ofrecí. En mi adolescencia tuve un comportamiento digno para ser un excelente
candidato para que me atendiera el mejor terapeuta. Qué ironía, al tiempo que me enorgullezco de mi
crecimiento y despertar; en aquella época yo no tenía Internet ni había alguien que escribiera estos
escritos para que yo los leyera y me dieran luz. Yo no tuve esta ventaja que hoy muchos tienen, y aún
así pude despertar. Entonces, cualquiera puede. Es cuestión de elegir la luz y quererse en verdad.

Mis sugerencias para que vivas una autentica autoestima de auténtico amor en tus relaciones de
pareja, de amistad, familiares y/o laborales son las siguientes:

1. Aprende a querer a la gente tal como es. Esta es una de las opciones más sanas que he
conocido en mi vida. Aceptar a la gente tal como es. Lo importante aquí es distinguir que eso no implica
que las quieras. Aceptar no es lo mismo que querer. Yo acepto que en mi ciudad haya ladrones y
criminales y no por eso los quiero. Sé que existen, lo acepto, pero inmediatamente luego de aceptar
que la gente sea tal como es, se abren otras dos opciones: querer a esa persona aunque me haga sufrir
(opción que no recomiendo mucho), o dejar a esa persona en su propio camino y yo seguir por el mío
(¡opción propia de una Nueva Conciencia que tanto hemos tratado en este taller!). Aquí no hay
resentimientos, ni maltratos, ni cuentas por cobrar, ni nada por el estilo. Es un sano acuerdo contigo
mismo de dejar a la otra persona por motivos más que evidentes. Por dignidad. Por salud. Por amor. Y
para lograr esto...

2. Analiza qué es lo que quieres realmente, vivir en lo falso o en la verdad. Sin duda hay gente
que elige lo primero y es tan respetable como lo segundo. Lo falso puede ser hermoso y por un buen
lapso de tiempo, pero llega el día en que esa hermosura se desvanece, llega el momento en que te das
cuenta de que fue un embuste. Mientras más tarde elijas darte cuenta, más grande será tu dolor.
Apúrate a elegir darte cuenta de que ya te lo dijo y actúa en consecuencia. Por algo cité como epígrafe
de mi columna a Emerson cuando dijo: “Es más hermosa la verdad que el fingimiento del amor”, a lo
que yo le agregaría por lo que he visto: “...aunque el mismo fingimiento del amor sea una dulce y bella
fantasía”. En otras palabras, tú decides seguir jugando o salir del juego. Ya que decidas, ahora...

3. Actúa en consecuencia. Cuando uno descubre la verdad, no es recomendable seguir creyendo


en la fantasía (aunque se puede por necedad). Eso genera enfermedad física y mental. Para mí, el
actuar en consecuencia significa ya no esperar, liberarte, ser tú sin pena ni gloria. Aquí una gran
pregunta: ¿Qué caso tiene querer a alguien que de antemano y con toda certeza ya sabes que no te
quiere, ya te lo dijo? Esta pregunta me la he hecho tantas veces. Sé que podría ser un amor muy
sublimado a platónico, pero en esta ocasión estoy hablando en la simple dimensión de una vida de
pareja o amistad en el común de los mortales. Aquí no aplica el querer a alguien que sabes que no te
quiere. Eso es sufrir por elección propia. Una vez que actúas en consecuencia a lo que descubriste...
4. Alégrate inmensamente por el hallazgo. Cuando descubres la verdad, cuando te elevas por
sobre el fingimiento, hay dos opciones: deprimirte amargamente porque las cosas no fueron como tú
pensabas que eran, o alegrarte inmensamente por el hallazgo y saber que a partir de ese instante ya
conoces lo que tu corazón verdaderamente necesitaba para seguir su pacífico camino de crecimiento y
amor. Te juro que esta diferencia radica en una mera elección. ¡Tienes el poder para elegir! Por más
doloroso que sea el desengaño, así mismo es de fortalecedor el saber que a partir de hoy puedes
caminar por la verdad. Créeme en esto por favor, es motivo de una inmensa alegría, más de la que te
imaginas, el desengañarte y así recobrar las fuerzas para seguir por tu camino. Saber la verdad libera,
elegir verla dignifica. Y así, alegremente...

5. Sigue tu propio camino. Sin la menor duda ¡algo bueno te espera! Alguien siendo natural te
espera allá afuera con una forma de ser que empatará perfecto con lo que buscas y crees merecer. El
tiempo que llevo en este planeta ha sido ya el suficiente para percatarme de una dichosa verdad en la
que están envueltos los humanos y te la diré: cada vez que creas haber perdido algo es porque en
verdad se te ascendió hacia algo superior y tuvo que suceder un lógico desprendimiento. No se suele
ascender en bloque, la evolución es personal. ¡Siempre pasa así! ¡Siempre! Si me quieres creer, me
alegro, si no, más tarde el tiempo te dirá lo mismo que yo aquí. Lo que sigue en tu vida, luego de
conocer la verdad y actuar en consecuencia siguiendo alegremente por tu propio camino, siempre es
dicha y fortuna. ¡Siempre!

Lo mejor que podemos hacer por aquella persona que ya te lo dijo, es enviarle nuestro amor
“mentalmente” y en forma amable cada quien seguir con su propia leyenda personal no intercalable. La
tentación de regresar al tormentoso camino conjunto estará por todo el tiempo que tú decidas, el
mismo tiempo que decidas ir caminando hacia delante pero viendo para atrás. Por eso es tan
metafóricamente poderosa aquella historia bíblica donde se les advirtió a quienes serían liberados que
no voltearan hacia atrás, de lo contrario quedarían convertidos en estatuas de arena. Así, viendo hacia
atrás, se detiene de inmediato el avance, se suspende la liberación, se paraliza el progreso, se elimina
el movimiento que es la esencia de la vida. ¿Ahora entiendes por qué se transforman en estatuas los
que miran hacia atrás cuando van hacia delante? Es una metáfora muy esclarecedora. Pero si eliges
caminar hacia delante viendo en esa misma dirección (sin duda otra elección que puedes hacer en
cualquier momento) verás que todo desengaño resulta en un hermoso proceso de purificación que
ayuda a tu alma a seguir avanzando.

Decide seguir avanzando dejando atrás lo que precisamente detrás debe quedar para así dar
espacio en tu corazón hacia lo que viene. Aunque parezca increíble para muchos, vivimos en un mundo
perfecto donde las imperfecciones en la vida de relación, son parte del plan perfecto que hay para
nuestra evolución, siempre y cuando aprendamos a dejar ir para poder tomar la siguiente prueba que
nos lleva al siguiente nivel.
Saber lo que hemos compartido hoy, alegra el corazón frente a cualquier desdicha. Saber que no
hay gran necesidad de hablar para saber algo cuando alguien ya te lo dijo con sus actos, nos ahorra el
desgaste de una fútil conversación. Salir de las tinieblas de la incertidumbre es una opción que
podemos elegir y que nos dirige siempre hacia la luz, donde la alegría del hallazgo de la verdad siempre
termina su historia en una gran...

10
Emancipación:
un desafío

El origen de todo sufrimiento


son los apegos

ANrHONY DE MELLO

Hace un par de días fui invitado a una cena en donde por cierto me la pasé muy bien. Quien me
invitó es un directivo de una de las empresas en donde he dictado mis conferencias; ahí nos conocimos.
Su esposa y él resultaron ser un par de excelentes anfitriones y me sentí muy a gusto platicando y
cenando con ellos. Percibí que se generó, en los primeros minutos, un ambiente de gran confianza y me
empezaron a comentar muchas cosas de su vida, desde cómo se conocieron, cuándo se casaron, cómo va
su matrimonio, etcétera. Ya sabe, los temas que se antojan en circunstancias como ésa. Sin embargo, me
llamó la atención uno en particular, aquel cuando mi anfitrión me platicó el cómo había llegado a la
empresa donde hoy trabaja.

Compartió conmigo varias anécdotas de tres empresas en las que había trabajado antes, aprendí
cómo muchas empresas a sus más altos ejecutivos (como fue él) los invitaban a viajar por todo el
mundo, claro, no precisamente de vacaciones, sino para que cumplieran su trabajo. Obviamente se
trataban de empresas transnacionales y requerían de que sus directivos viajaran con mucha frecuencia.
Me comentó cómo en la última empresa en la que trabajó, le ofrecieron ser un expatriado. Cuando dijo la
palabra "expatriado" yo puse cara de como que lo estaba entendiendo, sin embargo, no tenía ni idea a lo
que se refería. Entonces, opté por preguntar. Le comento esto porque siento orgullo de poder hacer
preguntas; lo que pasa es que mucha gente por no "quedar mal" en alguna reunión, por tener miedo a
que opinen nefasto de ellos o por una dramática falta de interés en lo que comenta su interlocutor, no
preguntan. Pues bien, yo sí me atreví y con humildad por aprender (aunque no me lo crea) le dije: "¿A
qué te refieres con "expatriado" como puesto de una empresa?" Me explicó que así se le dice a los
puestos directivos en donde la empresa les propone a esos ejecutivos que para desarrollar su trabajo no
podrán tener un lugar fijo de residencia, para así poder viajar por todo el mundo, disponiendo la empresa
de sus vidas Y mandándolos a vivir, por ejemplo, un par de años a Francia, luego unos meses a Bueno
Aires, luego dos años y medio a Japón, etcétera. Cuando entendí el concepto de expatriado se me figuró
algo así como "nómada". Me comentó que ese tipo de ejecutivos son los que más dinero ganan en una
empresa y por mucho.

Le confieso que me llamó la atención cuando me platicó que a él le ofrecieron un puesto así y estuvo
a punto de aceptarlo. Sin embargo, ¿qué pasó? -me pregunté- ¿Por qué seguía aquí en México en una
empresa que no es transnacional y ganando mucho menos dinero del que le prometían en la previa?
Cuando le hice esa pregunta me contestó tajantemente: "es que me casé y tuve a mis hijos..., ahí la vida
te cambia, lo libre que te llegas a sentir de soltero y la única responsabilidad que tienes tan sólo sobre ti
mismo, se transforma, por amor, en compartir la perspectiva de vida con alguien. Ya no eres tú sólo. Fue
entonces cuando mi esposa me dijo: '...mi amor, estando tú y yo solos te acompaño a donde quieras,
pero cuando tengamos hijos, necesitamos tener un lugar fijo de residencia, es por el bien de ellos'. Fue
así -comentó- que necesité decidirme por otra empresa que me diera un lugar fijo para vivir y aquí me
tienes. Cambié la opción de tener un gran curriculum transnacional y mucho más dinero, por la paz y
armonía de mi familia, por la oportunidad de venir a comer con mis hijos diariamente." Eso fue lo que me
respondió. Me dio mucho gusto ver la congruencia en su manejo de prioridades. Sin embargo, durante la
plática, terció su esposa con un sutil comentario: "Mi amor, además si yo no te pongo un "hasta aquí" tu
seguerías viajando y viajando y no te hubiéramos importado ni yo ni tus hijos. Desde que te conocí tal
parecía que nada te ataba a ningún lado. Ni siquiera te ataba el cariño de estar cerca de tus papás. Yo ¡sí
téngo! una madre a quien querer y por quien sentirme querida" ¡Ufl, cuando escuché opté por hacer un
comentario que disminuyera la leve tensión del momento, pero antes de que abriera ,mi boquita, él se
me adelantó y le contestó a su esposa: "Mira, yo también tengo progenitores, la única diferencia que hay
entre tú y yo es que yo sí aprendí a emanciparme". De pronto, él se dirigió a mí, me clavó la mirada y me
hizo una pregunta (en ese momento me sentía el juez de una corte en donde se esperaba un veredicto de
vida o muerte): "¿ acaso no tengo razón si afirmo que gran parte de la madurez del ser humano se
obtiene cuando se logra la emancipación emocional?". Bueno, excuso decide qué cara tenía yo cuando
después de esa preguntita (que por cierto no entendí bien) se me quedaron mirando los dos. Sonreí y
luego agregué: "Pudiera ser, aunque pudiera no ser; todo depende de la referencia, el enfoque y la
intención por parte de la persona, y también depende de la circunstancia y contexto en donde se tome la
decisión." ¿Qué le parece mi respuesta? ¿Le recuerda a algún político dictando un discurso? Pues sí,
efectivamente no dije nada con toda esa palabrería. Aunque me dio risa que luego de que dije eso, su
esposa se dirigió a él y expresó con fuerza: "¡Claro!, ya ves, tiene razón." Ya no profundizamos en el
tema y ella se fue a la cocina por algunas bebidas como muy contenta de haber "ganado el punto".

Cuando me quedé unos momentos charlando solo con su esposo, le dije: "Oye, ¿a qué te refieres
con emancipación emocional?" Me dijo que era un término que leyó en algún libro de psicología hace
muchos años y en donde se expresaba que cuando logremos la emancipación de nuestro padre y la
emancipación del niño que llevamos dentro, empezaríamos a madurar como personas, empezaríamos a
ser los únicos responsables de nosotros mismos. Me llamó muchísimo la atención esa reflexión y lo
primero que hice al regresar a mi casa, fue buscar en el diccionario el significado de la palabra
emancipación, del acto de emancipar. Encontré dos acepciones, la primera como verbo transitivo: "Librar
de algún impedimento", y la segunda como verbo pronominal: "Salir de la sujeción en que se estaba".
¡Me encantó! Una vez que entendí la definición de emancipación como una actitud de liberarse, me
impactó la propuesta de emancipación emocional. Si lo tradujera podría significar: "Diga no al chantaje
emocional que lo ata". Creo que eso era a lo que se refería mi amigo.

Donde la fuerza oprime,


la ley se quiebra

MATEO ALEMÁN escritor español

¿Le ha sucedido a usted que alguna vez se siente coaccionado en su vida por otra persona? ¿Le han
chantajeado con el método del "te doy te quito, depende de ti"? ¿Alguna vez se ha sentido atado a
alguien y no sabe cómo quitarse esa atadura? O peor aún, ¿Se ha sentido sujetado, amarrado,
encadenado o cohibido por alguien y aunque se dé cuenta de ello prefiere no soltarse por temor a algo
peor? Pues bien, si su respuesta es afirmativa sea usted bienvenido al mundo de los interminables
conflictos de relación sustentados en el sufrimiento.

No piense que mi postura en este capítulo es dramática. No. Es cierta. Cuando usted se siente
"obligado" a permanecer en algún lugar, cuando usted se siente 'forzado" a estar con alguien o a
permanecer con alguna postura y actitud determinada, esa "obligación" hace desaparecer toda
espontaneidad y franca autenticidad de sentimientos. Así, esa falta de sinceridad empieza a distanciar a
grandes amigos, separa a muchas parejas, aleja a varios empleados de sus jefes. Esa falta de sinceridad
es la lógica consecuencia de perder nuestra libertad, que es inherente al género humano, al "obligamos"
a actuar de determinada manera, y esto a su vez, resulta por la falta de una emancipación emocional.
Pienso que la falta de emancipación emocional se refleja en distintas situaciones como las que
enlisto a continuación:

. Temor al "qué diran" y así no poder ser auténticos de identidad.


. Dificultad para "salir de casa" y trabajar fuera.
. Lograr independizarse de papá o mamá (¿miedo a cre cer?).
. Temor por trabajar en un lugar que esté lejos de "casita y papitos".
. Aprietos para dejar a ese amigo a costa de no poder seguir creciendo.
. Apuros para no disgustarse con la pareja que tanto exige.
. Impedimentos para divorciarse aun a sabiendas de que la relación ya no funciona definitivamente.
. Conflictos de pareja al no poder viajar solos sino hasta que la abuelita, suegra, u otro familiar dé su
aprobación al disminuir el chantaje.

Creo que usted ya sabe a qué me refiero. Mire, todas las situaciones arriba mencionadas tienen un
común denominador: impiden el crecimiento de la persona. Ésa fue la gran lección que aprendí
aquella noche. Incluso hoy en día sigo consternado por esa dura lección en mi vida, y digo dura porque
me ha hecho pensar no solamente en que yo sea limitado por alguien mediante mi falta de emancipación
emocional, sino peor aún, a cuántas personas podré estar limitando yo mismo ahora. Le confieso que tan
sólo de pensarlo me siento mal conmigo mismo. Sobre todo porque ya me lo han hecho ver y no lo había
querido aceptar. Los líderes corremos este riesgo. Si nos molesta que alguien nos ponga límites a través
de sus chantajes, también hay que tener mucho cuidado de no convertimos nosotros mismos a la vez, en
un límite para el crecimiento de otra persona (¡y sin damos cuenta!).

Todo acto forzoso, se vuelve desagradable

ARISTÓTELES filósofo griego

Pienso que con esta perspectiva se puede afirmar que resulta ser un verdadero arte el ser padre o
madre. Los papás, por amor, no llegan a darse cuenta de hasta dónde hay que dirigir Y hasta cuándo.
Hace algunos días leí una frase que ahora viene a mi mente y creo que aplica muy bien con lo que estoy
compartiendo con usted en este momento: "Ser padre es un arte y dejar de serio también."

¿Hasta dónde debe llegar la autoridad bien encausada? ¿Hasta cuándo se le puede dirigir a alguien
para no dañar su autoestima y autosuficiencia? Si usted tiene la respuesta, le suplico que me escriba y
nos la comparta. A mí, de momento, me es muy dificil responder. De hecho, me acuerdo de una pregunta
que se me quedó muy grabada en mi mente de un maestro de la escuela, nos lanzó la siguiente
interrogante (a manera de broma): "¿Qué tanto es tantito?"

Por otra parte, pero en la misma línea de pensamiento que estamos estudiando en esta ocasión,
podemos ir más allá y se me antoja otra pregunta: ¿La desintegración familiar no se estará viendo
favorecida por la megatendencia mundial de la globalización? Los universitarios de hoy que deseen
triunfar en su desempeño como profesionales en el siglo XXI tendrán que viajar por todo el mundo. Eso
es definitivo. Eso es una megatendencia de los mercados que ya está aquí. ¿Qué les espera a los nuevos
profesionistas si no logran una emancipación emocional de sus padres, amigos, novia o patria? Conflictos
es la respuesta.

Cuando un ser humano vive bajo chantaje emocional con frases como: "Te vamos a extrañar mucho,
ojalá decidieras no irte..., no tienes necesidad de viajar tan lejos, aquí te apoyamos..., sin ti me muero...,
no te alejes de tu familia, recuerda que la familia es lo más importante..., que hicimos mal para que te
quieras ir lejos…., etcétera." ¿Cómo cree que se va a sentir un joven así, una persona así? Por eso me
hago la reflexión de que tal parece que la globalización tiende a desintegrar el valor unión de la familia.
Sobre todo, esto afecta en la cultura de nosotros los latinos, en donde hay familias estilo "pegamento".
Familias en donde les cuesta mucho trabajo distanciarse (fisicamente hablando) y todos quieren vivir en
una misma colonia, en la misma cuadra o en el mismo fraccionamiento. Familias, amigos o costumbres
de las que no se ha logrado una sana emancipación emocional. Para la gran mayoría de las personas
sensibles y románticas nos es enormemente dificil lograr la emancipación. Creo que deberíamos aprender
algo de aquellas personas "frias", centradas en sí mismas, aquellas a las que yo he llegado a llamar
"egoístas", ya que he visto que son aquellas que no se tientan el corazón y, si les conviene y el cambio
les genera un bien tan sólo a ellos, simplemente se van. Aunque también quiero proponer otra lección,
pero ahora para ellos. Así como podríamos los sensibles aprender algo de los egoístas, también ellos
podrían aprender de nosotros, los de "calidez humana", un poco de nuestra paz y alegría al experimentar
el sublime sentido de pertenencia que da el amor de una familia. Es una dicha tener una familia y saberse
perteneciente e importante para ella. Esa fortuna sólo la puede entender quien tiene una familia. Son lec-
ciones para ambos, pero lecciones en donde queda aún la famosa interrogante: ¿Qué tanto es tantito?

Estoy seguro que detenemos un momento a pensar en nuestra dificultad para lograr emancipamos
emocionalmente de algo o alguien, o para confrontamos ante la posibilidad de que nosotros mismos
obstaculicemos la emancipación de otro y así limitemos su crecimiento, es un buen momento para crecer,
literalmente hablando.

Sé muy bien, por propia experiencia, que la separación de alguien a quien amamos es uno de los
más grandes desafios que podemos afrontar. Y más aún si esa separación es para el bien de quien
amamos, para que pueda continuar su crecimiento en la lógica evolución de su ser y su quehacer. En
estos momentos, como por los que estoy pasando en estos días de mi vida, no me queda más que
apoyarme en una sabia frase de Robert Southey, célebre escritor británico: "No hay distancia en el
espacio ni lapso en el tiempo que pueda disminuir la amistad de aquellos cuya convicción en el mutuo
valor es total".

Saber que la más profunda identidad del ser humano está en su pensamiento y rebasa los límites
del tiempo y el espacio de nuestra materia, saber que la fuerza de un recuerdo puede mantener la
emoción del hoy, ayudándonos a soportar la nostalgia de un distanciamiento, es una razón más para
lograr conservar nuestra. . .

11
Límites:
Hasta Dónde
Es un profundo error
creer que no hay nada por descubrir;
equivale a tomar el horizonte
por límite del mundo

LEMIERRE

De vez en cuando, usted oirá decir: "Ya no, gracias, he llegado a mi límite", en alguna reunión en
donde se le ofrece a alguien la cuarta o quinta copa de alcohol. Claro, eso si no se tiene especial gusto
por "la cruda" realidad que le puede seguir a la ingesta continua de alcohol. Pero, ¿Qué tal si se tratara
de la Copa de la Vida? Supongamos que no se trata de alcohol, sino de Vida. ¿Entonces, existiría un
límite? ¿Acaso alguien logra encontrar límites a su propia vida? Pues temo decepcionado al decirle que
¡sí! Tristemente existen personas que ponen un límite a sus vidas. No crea que me refiero a suicidios
literalmente hablando, me refiero a suicidios emocionales. Mire usted, recuerdo alguna ocasión, hace
muchos años, en la que iba caminando por un parque cercano a mi casa y alcancé a escuchar cómo una
madre le gritaba a su pequeño hijo: "¡cuidado hijo!, no te emociones tanto, ya no te emociones,
recuerda que cuando te emocionas así te enfermas después". ¡Ve lo que le digo! Existe gente que
insiste en poner (o ponerse) límites cuando la vida humana es de un potencial ilimitado.

Permítame comentarle algo más. Hace un par de años tuve la dicha de contar en mi vida con un
gran suegro, me refiero al papá de mi novia en aquel entonces. Era un viejo fantástico al cual llegué a
apreciar mucho. Una ocasión, mi suegro, con franca intensión de ponerme a pensar, me hizo la
siguierite pregunta:
-Contestame, a fin de cuentas, ¿Qué es lo que te enseñan en todas las universidades, en todas
las carreras?
¡Caray!, se me hizo una pregunta muy abierta y demasiado ambiciosa para tener sólo una respuesta.
Recuerdo haberle dicho:
-Bueno, pero dígame de qué carrera en específico, -a lo que me respondió:
-No, no. No importa la carrera. ¿qué es lo que enseñan en
todas las escuelas? -insistió.
-Pues no sé a qué se refiere -contesté.
-¡Límites!, ¡límites!

Me dejó frío mi suegro con su respuesta. Le confieso que aquella preguntita acabó en una larga charla
donde discutimos, dialogamos, aprendimos y demás. Imagínese, todo empezó a la hora de la comida y
llegó la hora de la cena y nosotros seguíamos hablando de ese apasionante tema. Creo que en estas
líneas resultaría absurdo que le platicara absolutamente todo lo que dialogamos en esa ocasión, pero sí
le voy a comentar la conclusión a la que llegamos: "Efectivamente se nos enseñan límites". Ya sea en
las universidades de paga, en las de gobierno o en la universidad de la vida. Esa fue la gran lección que
aprendí aquel día. Reflexione en cualquier límite (por no decir "miedos") de su vida y le puedo
garantizar que "alguien se lo enseñó" en alguna ocasión de su pasado. Definitivamente fue un
aprendizaje. Eso es lo valioso en este proceso de "darse cuenta". Digo que es valioso porque todo lo
que aprendemos lo podemos "desaprender". En ese cambio radica la esperanza. A varios de nosotros se
nos dijo en más de una ocasión cosas tales como: "tú no puedes..., eso no es para ti..., esto es cosa de
grandes..., tú no naciste para esto..., eso es sólo cosa de hombres..., no sueñes..., pon los pies en la
tierra..., todo extremo es malo..., todo con medida..." etcétera. Todas estas advertencias, a la mayoría,
les llegaron a convencer, y entonces, ¡dejaron de intentar! Empezaron a morir en vida.

En esta ocasión, en este momento para crecer, lo quiero convencer de lo contrario. Dentro de usted
radica un auténtico ¡poder sin límites! Sólo necesita darse cuenta. El potencial humano no conoce
límites, no existen auténticas barreras, sólo existen aquellas que nos enseñaron y que nosotros
terminamos por creer. Como diría el escritor Wayne Dyer, "El cielo es el límite", es decir, nuestro
horizonte llega más allá de lo que imagimamos.

Esta es la razón por la que me emociono al estar compartiendo con usted este capítulo. Juntos
estamos creando un momento para crecer con una nueva autoestima. Todo conocimiento que usted ha
adquirido durante estos últimos meses, le deben haber servido para "ampliar su horizonte", para
llevarlo a donde no existen los límites, para alcanzar la conquista de la montaña más importante:
¡usted mismo! Imagínese emocionarse por existir, ¡sin límites para la emoción!

La creación de la riqueza'

Tanto usted como yo hemos crecido y nos hemos enriquecido espiritualmente. ¿Esta de acuerdo?
Ojalá y sí. De eso se trata durante todos nuestros momentos para crecer. Sin embargo, nosotros no
sólo somos espíritu, también tenemos parte de materia. ¿Recuerda el primer capítulo en donde
aprendimos la definición de ser humano?. Un ser humano es aquel ser espiritual con un componente
físico o material. Pues bien, no podemos dejar de lado una reflexión importante: ¡También merecemos
ser ricos materialmente! No tenga miedo a ser rico. Sé que le puede sonar absurda mi afirmación
cuando digo "No tenga miedo a ser rico", pero lo digo porque es verdad para mucha gente. Aunque
todos queremos tener más dinero, y ya que lo tenemos queremos aún más y más, tal parece que en
muchas personas existe un pequeño (pero poderoso) límite inconsciente para nuestras finanzas.
Hagamos un ejercicio. Si le preguntara a usted: ¿Cuánto dinero le gustaría ganar al mes? Responda...,
bien. ¿Y por qué no más? ¿Acaso pasa por su mente la idea de que más sería abuso? De ser así,
¡imagínese! yeso que sólo lo está soñando.
Me he impresionado en mi vida profesional, cuando toco el tema de las finanzas, en el momento en
que hago esa pregunta y me doy cuenta de que existen personas mediocres ¡hasta para soñar! He
llegado a plantear a algunas personas algo similar a esto: "¿Le gustaría ganar lo mil millones de dólares
al mes?" Pues permítame confesar1e que he escuchado respuestas negativas. En alguna ocasión
alguien me respondió: "¡Ay!, eso es mucho. No. No me gustaría ganar esa cantidad, hasta se oye
absurda. Además, imagínese la cantidad de problemas que eso me acarrearía". ¿Quéee? ¿Problemas?
Bueno, por supuesto que acarrearía problemas, pero estoy seguro que los vería con más tranquilidad y
alegría desde su yate privado en alguna bella bahía del mundo.

Uno de los límites que se nos enseñó durante muchos años de nuestra vida fue respecto a la
riqueza material. Muchos de nosotros crecimos con la falsa creencia de que ser rico es un pecado. ¿Se
acuerda de aquel pasaje bíblico que dice algo así: "Es más fácil que un camello pase por el ojo de una
aguja a que un rico entre al reino de Dios"? ¿Qué mensaje le da esto? ¡Caray!, pareciera que ser rico es
una desgracia y que ser pobre conviene para entrar al cielo. ¿A poco no lo ha llegado a pensar? Ese
pensamiento es muy común, sobre todo cuando uno es pobre. Luego se añadieron otras creencias tales
como (vea si ha escuchado alguna): "Ya no seas tan ambicioso..., la ambición te va a matar..., ya no
seas tan interesado..., ya deja de soñar y ponte a trabajar..., ya deja de estar pensando sólo en el
dinero..., no puedes tenerlo todo en la vida..., todo exceso es malo...", etcétera. Pues bien, todo esto
ha influenciado para que usted no sea rico (todavía). Recuerde que en más de una ocasión le he
enseñado que la mente atrae lo que piensa. Entonces si en nuestro pensamiento no existe la posibilidad
(ni la más remota) de llegar a ser ricos, muy ricos económicamente hablando, tenga la plena certeza de
que nunca lo será.

Si a lo anterior le aunamos que nadie nos ha enseñado a manejar nuestras finanzas, a la inmensa
mayoría de nosotros nadie nos enseñó a ahorrar, nadie nos ha enseñado cuáles son los instrumentos
financieros más adecuados para nuestra etapa evolutiva económica, nadie nos enseñó a invertir, pues
entonces ¿cómo queremos llegar a ser ricos sabiendo nada al respecto? He llegado a pensar que puede
resultar muy lógica nuestra pobreza, luego de tanta ignorancia, ¿no cree usted?

Otra reflexión más: mucha gente (muchísima) cree que las personas ricas lo son porque así
nacieron. He escuchado a cientos de personas que han llegado a decir: "fulano es rico porque heredó de
su padre una fortuna..., mengano es millonario porque desde siempre lo ha sido...". Entonces, si usted
no nació rico tal parece que nunca lo será. Pues eso es ¡falso! He tenido la suerte de conocer
millonarios que fueron más que pobres en su infancia, que se las vieron negras al principio (igual que
usted, o peor), pero ¡siempre quisieron llegar a tener más, tuvieron confianza en sí mismos y
trabajaron duro para lograrlo! Esa noticia hay que tenerla muy presente si le interesa llegar a tener
mucho dinero. ¡Sí se puede! Recuerde: La decisión acompañada de la disciplina obra milagros.

Pues bien, por todo ello he decidido compartir con usted cinco estrategias clave para incrementar
su economía, para mejorar su poder adquisitivo, para aprender a ser ricos económicamente hablando.
Sin embargo, debo aclarar que los cinco puntos psicológicos que voy a compartir con usted son tema
para un largo curso de más de cuatro meses de duración, por lo cual resultaría ilógico que en tan sólo
un capítulo usted llegara a dominar el tema y yo lograra explicarle todo. De hecho, yo mismo no me
considero un experto en este tema, pero algo de lo que sé y que me ha servido en la vida real para
incrementar mis finanzas, se lo diré. Todo con la firme esperanza de hacer surgir en usted una gran
curiosidad para saber más de este apasionante tema y así invitarlo a que busque y encuentre una gran
verdad: no hay límites para usted, una vez que conozca y se decida a actuar.

CLAVE NÚMERO 1: Aprenda a superar la fustración.


Si quiere lograr todo lo que ser propone, si quiere alcanzar todos sus sueños, debe aprender a superar
la frustración, ya que ésta es capaz de romper todos los sueños, de convertir una actitud positiva en
una negativa, de transformar un estado de poder en otro de debilidad, como sucede demasiadas veces.
Voy a atreverme a decirle algo: la clave del éxito es una frustración de mayor cuantía. Fíjese en
cualquier éxito importante, y casi siempre observará que el camino hacia el mismo estuvo empedrado
de decepciones tremendas. El que diga lo contrario no sabe nada del éxito. Sólo hay dos clases de
hombres: los que superaron la frustración y los que se quedaron esperando superarla. La recompensa
de superar la frustración es enorme.
He escuchado frases populares como la siguiente: "La gente rica no sabe lo que es pasar apuros".
¡Falso! La realidad es que quien emprende algo pasa más apuros que nadie; sólo es cuestión de saber
enfrentarse a ellos, idear nuevas estrategias, ingeniar nuevas alternativas. No olvide que ser rico no es
sólo cuestión de tener dinero, también hay que tener agallas y una gran fortaleza para superar las
desafio s que conlleva ser millonario.
CLAVE NÚMERO 2: Aprenda a superar el rechazo. Cuando enseño este concepto en alguno de mis
cursos, la fisiología de mis oyentes cambia de inmediato en grado muy perceptible. ¿Habrá otra palabra
en el lenguaje humano que duela más que la simple palabra "no"? Para el que conozca el mundo de la
venta, ¿cuál será la diferencia entre ganar l00,000 pesos y ganar 1,500 pesos al mes? La principal:
aprender a manejar el rechazo de tal modo que el temor a un "no" no sea obstáculo para la acción. Los
mejores vendedores son los que escuchan más negativas.
Piense en algo: ¿Qué sería usted capaz de hacer si supiera (y tuviera la plena certeza) que le es
imposible fracasar? Imagínelo. ¿Influiría en su comportamiento? Pues bien, entonces por qué no lo ha
hecho. Muy posiblemente por miedo a esa palabrita: "no". Para triunfar usted debe aprender a manejar
el rechazo y despojarlo de todo su poder.
Una anécdota real: El coronel Sanders, famoso ahora por su multinacional cadena de pollos Kentucky
Fried Chicken, un dia invento la fórmula de su pollo, salio a la calle y se encontro una persona
caminando, la detuvo y le ofrecio asociarse con él para abrir un restaurante, imagine la escena, de
seguro el peatón penso que el señor estaba loco, ni se inmuto y siguio su camino, detuvo a la siguiente
que paso le ofrecio asociarse, y así continuo recibiendo negativas y respuestas desagradables hasta que
la persona no. 1009 le dijo: A ver venga, ¿cómo esta eso de la receta?, me interesa. Y así abrieron el
primer restaurant. Le hago la pregunta: Si el coronel Sanders recibió 1009 No´s y nunca perdio su
convicción de que podía hacer un negocio exitoso. En su lugar usted ¿cuantos No´s hubiera aguantado
antes de desistir? ¿30?, ¿10? ó quiiza hasta en el primer no, ¿hubiera perdido su sueño?

CLAVE NÚMERO 3: Aprenda a superar la presión financiera.


La presión financiera sólo la desconoce aquel que no tiene dinero ni finanzas de ninguna clase. La
presión financiera puede propiciar la codicia, la envidia, el engaño o llegar hasta la locura; puede acabar
con su sensibilidad o dejarlo sin amigos. Pero fijese que dije "puede" y no que vaya a ser así
forzosamente. Superar la presión financiera quiere decir saber tomar y saber dar, saber ganar y saber
ahorrar.

Cuando yo empecé a ganar dinero las cosas se me complicaron. Tuve menos amigos verdaderos, cada
vez me sentí más usado y menos querido en realidad. Súbitamente la gente me empezó a contemplar
de otra manera, como si nunca tuviera problemas. De hecho, me llegaron a decir varias veces (y con
tono como de burla): "¡Ay!, tú qué problemas puedes tener..., problemas los míos", y cosas por el
estilo. Lo que más me daba coraje es que yo sí tenía (y tengo) problemas pero súbitamente, cuando
haces mucho dinero, nadie te cree.

Además existe una relación muy curiosa en cuanto uno gana más dinero: en ese momento, en lugar de
tener más, irónicamente se gasta más y ¡te falta más! No piense que cuando tenga más, mucho más
dinero, se acabarán sus pequeñas deudas. No. Lo que suele suceder es que cambiarán por otras más
grandes, ahora querrá un mejor auto (donde se llevará la sorpresa del pago de impuestos, gasto que no
tenía antes), ahora querrá vivir en casa propia y en mejor colonia (donde se sorprenderá con el gasto
de impuesto predial y uso de suelo, por no decir del gas, luz, teléfono, celulares, etcétera, que se
incrementarán). Por ello, no tener dinero suficiente es otro género de presión financiera. Nos ocurre a
muchos. Pero, tenga uno mucho o poco dinero, la presión siempre estará ahí. Por ello hay que aprender
a manejada para dejada pasar. Le quiero recomendar un libro para aprender a superar la presión
financiera. El libro se llama: El hombre más rico de Babilonia, de Goerge S. Clason. ¿Lo ha leído? En
caso afirmativo, léalo otra vez; de lo contrario, salga a comprarlo enseguida. Una de las lecciones más
impactantes que aprendí de ese magnífico libro es que recomienda que regalemos un 5% de todo lo
que ganamos. Yo lo he practicado (y en muchas ocasiones me he pasado de ese porcentaje) y he
logrado entender que cada vez que uno "saca algo" se ve obligado a "devolver algo". Y lo más
importante: decide al mundo y a su propio inconsciente que usted tiene más de lo que necesita, y por
ello regala. Esa es una creencia muy poderosa y vale la pena fomentar1a. Ahí es cuando se empieza a
vivir como vive un rico.

CLAVE NÚMERO 4: Debe aprender a superar la vanidad.


Tanto usted como yo hemos observado a famosos artistas o grandiosos deportistas que después de
alcanzar cierto nivel de éxito, se quedan atascados, sin progresar más en su carrera. Eso es porque
caen en la autocomplacencia y sienten que "ya la hicieron".
La vanidad es una de las pasiones más desastrosas. Sentirse el "muy, muy" lo llevará tarde o temprano
a quedarse "echado". Ahí dejará de progresar, dejará de trabajar, dejará de dar un servicio
extraordinario en su trabajo. He sabido de muchas personas que llegaron a amasar grandes fortunas y
que, luego de cinco o seis años todo lo perdieron. Reflexione: "Quien no está ocupado en nacer, estará
ocupado en morir". El que no sube, baja. Una vez le pidieron a Ray Kroc, fundador de la cadena de
restaurantes McDonald's, un consejo que fuese garantía de una larga vida de éxito, y su contestación
fue ésta: "El que está verde, crece; el que está maduro, empieza a pudrirse."

CLAVE NÚMERO 5: Dé siempre más de lo que espera recibir.


Ésta es la clave más importante para alcanzar la riqueza material y, al mismo tiempo, alcanzar la
felicidad. ¿De qué le serviría tener todo el dinero que quiere y amasar grandes fortunas si no tiene a
nadie con quien compartido? He conocido gente muy rica, muy, muy rica, pero muy triste y frustrada.
Es gente que no ha sabido compartir su riqueza y es que ésa es una lección muy dificil de aprender.
Comparta sus bienes materiales y le encontrará más sentido a tener/os, se lo garantizo. Siempre tenga
presente lo siguiente: El que alcanza "la cumbre" solitariamente se queda sin nada que hacer, excepto
quizás arrojarse desde ella.

¿Sabe cuál es el mayor engaño del éxito? Creer que es algo que alcanzar, una cúspide a la cual llegar. El
éxito es un camino, no una meta. El éxito es un estilo de vida. Si quiere usted triunfar y vivir el
potencial ilimitado que yace en usted, si quiere conseguir todos los resultados que se ha propuesto,
debe concebir al éxito como un proceso, un estilo de ser, un hábito mental, una estrategia permanente.

Así, ha llegado el momento de festejar. Hoy, aquí y ahora quiero celebrar con usted aquel lugar dentro
de su corazón en donde usted y yo somos uno mismo. Es aquel lugar de plenitud. Es en donde
logramos sincronizar con la abundancia. Hace poco aprendí que, al ser verdad que nunca lograremos
tener todo lo que nos rodea, entonces la abundancia no es algo que se llega a tener, es aquello con lo
cual logramos sintonizar. Ahí aprendí que soy rico, al igual que usted.
Saber que ambos vivimos en la abundancia es otra razón más para que tanto usted como yo
mantengamos nuestra...
¡Emoción por Existir!

12
Ser ó no Ser
Dejemos de filosofar
Que significa ser un
Buen nombre. Sélo
Marco Aurelio

Lo que hoy voy a comentarte es de enorme trascendencia. Sobre todo si es que quieres vivir la
magia de crear y lograr lo que tú realmente deseas en tu vida, sin ningún esfuerzo. Sea lo que sea,
puedes tener o alcanzar lo que quieras sin el menor esfuerzo. Pero -este es un gran pero--, se requiere
de algo esencial para lograrlo, y de esto te voy a hablar.

En toda mi vida de estudio del desarrollo humano me ha sorprendido la historia de la


humanidad con los ejemplos de aquellos pocos seres extraordinarios que se atrevieron a ser y a hacer
lo que realmente quisieron. Poetas, líderes, científicos, artistas, filósofos, pensadores, religiosos,
políticos y un sinfín de seres verdaderamente admirables que se ganaron la distinción de pertenecer a
las páginas de un libro de historia universal. A primeras de vista, todos ellos parecen locos. Quizá se
trató de la locura necesaria para atreverse a ser diferentes a la mayoría. Como lo muestra la historia,
muchos de ellos pagaron con sus vidas la defensa de sus ideas.

A muchos los mataron por como pensaban. Cuando analizo esto con detenimiento no me queda
más que quedarme pasmado por la férrea convicción de esos admirables seres, al grado de dar su vida
por sus pensamientos. ¿Y por qué te comento esto? Porque ese es un ingrediente fundamental para
lograr llegar a un estado de conciencia superior en donde todo lo que deseas llega a ti. Creer en ti a tal
magnitud que no te importa todo lo demás. En ese nivel de conciencia hay magia.

En toda la historia del desarrollo humano, en todos los textos habidos y por haber de la
superación personal, en todos los ensayos de evolución espiritual, yo creo que no ha habido frase más
pequeña y concreta que al mismo tiempo tenga una profundidad conceptual y desafiante más grande
que aquella dicha por el genio de Shakespeare en Hamlet: "¿Ser o no ser?". ¡Eso es todo! En eso se
podrían resumir miles y miles de libros que nos tratan de ayudar a un verdadero despertar de la
conciencia. Esa es la única pregunta que se debe hacer uno en esta vida, para que si se responde "ser",
ahí se abren las magnánimas puertas donde toda abundancia, toda salud, todo bienestar y amor, fluye
naturalmente hacia uno. Pero, insisto, lo único que se requiere es tener las agallas de ser. Ser. Eso es
todo. Ser lo que realmente somos y atreverse a manifestarlo al mundo. Ahí, Dios se hace presente en
forma imponente en ese ser. Me consta.

Pero se antoja una pregunta: ¿Por qué es tan difícil ser, simplemente ser? Respuesta: porque
mucha gente se ve limitada a expresarse por el temor al qué dirán, por el miedo al rechazo. Hemos sido
educados para darle más importancia a la aceptación que a vivir la propia identidad. Y es que la tribu
quiere que persista la tribu, y si alguien se atreve a ser diferente, la tribu se desmembra. Por ello la
gente elige "no ser" quien realmente está destinado a ser, con la comodidad de darle gusto a la tribu y
así mantenerla como tal, conservar a la sociedad como tal, a la gente que nos marca con las creencias
colectivas, pero pagando el precio de sentirse aceptados al tiempo que dejándose matar por la misma
sociedad al no lograr ser lo que realmente se quiere y se está destinado a. Hoy me pregunto: ¿Qué
sentido tendrá que la sociedad acepte a un muerto? Quizá solo hacer bulto.

Estoy seguro que nuestra sociedad necesita de seres vivos, que se sientan tremendamente
vivos, y ello solo se logra siendo lo que realmente se es. No hay otra manera. Este es el desafío para
todos nosotros. ¿Ser o no ser? Y "¡Ser!" es la respuesta para quien quiere sentirse vivo en esta vida y
así experimentar la magia de manifestar todo aquello que piensa sin el más mínimo esfuerzo, esto es
gran fuente de felicidad. En cambio, las personas que eligen la otra opción, no ser, están en esta vida
pero no la viven, están pero no son, se transforman en cadáveres danzantes, muertos en vida, aquellos
que de todo se quejan porque lo peor les pasa, donde parece siempre irles mal en todos los ámbitos de
su vida. Y todo esto es enteramente lógico que les suceda, porque ¿qué más le puede pasar a alguien
que elige morir en vida?

De estas reflexiones desprendo la trascendente importancia de amar lo que uno hace y hacer lo
que uno ama, porque el Amor es un ingrediente fundamental para lograr Ser verdaderamente. Por eso,
quien se atreve a amar, no importándole lo que digan los demás de su amor, son los seres
extraordinarios que alcanzan un nivel de conciencia donde lo que piensan sucede casi en automático,
atraen abundancia y dicha constantes a sus vidas, son poderosos seres que manifiestan en el plano
físico aquello que piensan. Esa es gran parte de la magia que tiene la fuerza del amor. Seres que aman
y así logran Ser, son seres que alcanzan lo que se ha llamado "Cristoconciencia" en occidente o
"Citiconciencia" en oriente o el mismo Maslow también llamó "Autoactualización". La manera más
sencilla de definir esta "Citiconciencia" es: aquel nivel de conciencia donde hay ausencia absoluta de
tiempo entre lo que se piensa y su materialización en el plano físico.

No hay lapso de tiempo entre lo que se desea y su aparición en el mundo físico. Sé que esto de
primera vez es difícil aceptarlo (y mucho más para aquellos que han elegido "no ser"), pero créeme: sí
existe ese estado de conciencia y cualquier humano puede ascender a él. Es cuando las creencias que
generó la sociedad son rebasadas por el conocimiento personal de quien se atrevió a ser.

Maslow explicaba que un nivel de autoactualización es cuando alguien se atreve a vivir un estado
de conciencia por sobre el ordinario nivel de conciencia de la mayoría, diría yo quien se atreve a vivir
una Nueva Autoestima y así logra darse cuenta de que hay algo más de lo que la mayoría cree que hay,
quien se atreve a ser lo que está destinado a ser aunque la mayoría lo rechace por atreverse a pensar y
actuar diferente a lo que ellos creen como normal. ¡Para mí eso significa "Ser"! Alcanzar tal nivel de
conciencia donde eres tu y nada más. Ahí encuentras a Dios dentro de ti y la transformadora manera de
encontrarlo es sintiéndolo, experimentando perfectamente Su poder a través de ti mientras te atreves a
ser, en ese estado de conciencia lógicamente crees en ti.

Desde hace muchos años cuando estudiaba todo esto y me apasionaba con lo que leía y leía
durante días y noches, me hice una promesa en forma de deseo: "Quiero llegar en esta vida a ser
alguien autoactualizado", lo que hoy traduzco a lo siguiente: "Quiero llegar a Ser".

Te voy a compartir uno de los conocimientos más valiosos que he estudiado en mi vida, se trata de
las tres cualidades que distinguen a los seres autoactualizados, según Maslow, cualidades de aquellas
personas que se atreven a ser:

1. Son independientes de la buena opinión de los demás.


2. Son desapegados de los resultados.
3. No invierten tiempo ni espacio en tener poder y controlar a los demás.

Increíble para muchos, pero esas son las tres grandiosas características de quien se atreve a ser, a
simple y poderosamente ser. Comentaré brevemente cada una. Son personas que alcanzar un nivel de
conciencia donde se dan cuenta que no tiene la más mínima importancia lo que opinen los demás de
ellos. Ni para bien ni para mal. Así son libres, libres para ser.

Son personas que se atreven a "salir de la tribu", dejando a su familia o sociedad, pero no
físicamente, sino en sus creencias. Esto se debe entender. Son seres que se atreven a pensar diferente,
a sentir diferente, que como sus familias creen que debe ser. Por esta razón, y como mera
consecuencia, son seres que en ocasiones se suelen alejar físicamente de sus familias o sociedad, y es
lógico, ya no se entienden, y con el tiempo la misma familia o sociedad los requiere menos en sus
reuniones, y es que con el mismo paso del tiempo, la presencia de alguien que se ha atrevido a Ser, en
un grupo de personas que "no son", molesta. Por ello los que "no son" prefieren juntarse con los que
"no son" y así no se hace manifiesta su tristeza y amargura, su muerte en vida. La experimentan, pero
no la ven, porque están en tribu.

Esa es la aparente ventaja de estar en tribu, no darse cuenta de quién es uno y así no reclamarse
a sí mismo. Por algo,¡por algo!, el concepto de evolución humana que repiten la inmensa mayoría de los
filósofos en la historia, es: "Conócete a ti mismo". Y te garantizo que conocerse a sí mismo estando en
bola, cuesta más trabajo. Por algo los grandes líderes espirituales del mundo abandonaron a sus seres
queridos y se retiraron a pensar hasta por 40 días ellos solos. Por algo. Por encontrar su Ser.

El humano que se atreve a ser, está desapegado de los resultados que logra mientras hace lo
que hace, es decir, hace lo que hace porque le genera tremendo placer hacerlo, no por lo que logre al
final. Es alguien que trabaja donde trabaja no por lo que le paguen, sino porque le encanta realizar ese
trabajo. Es quien no se mueve por ganancias, dinero, fama o prestigio, nada de esos resultados le
hacen elegir qué hacer, sino que solo y exclusivamente hace aquello que su corazón le dicta, aquello
donde su placer es cotidiano, su gozo constante por hacer aquello que es la consecuencia de su más
auténtico ser.

Es quien se siente intensamente vivo mientras hace lo que hace, ¡siendo!, y sin motivarse por lo
que logrará o los resultados que alcanzará. Para un ser así, para quien se atreve a vivir una Nueva
Conciencia, los resultados de su trabajo meramente los observa como consecuencia, no los busca nunca
como objetivo. Son seres que despiertan y se dan cuenta de qué se trata la vida, de gozarla
intensamente en el proceso y sin angustia alguna por el resultado. Ahora bien, date cuenta de que
saber desapegarse del resultado implica disfrutar con lo que se hace, y solo se puede disfrutar con lo
que se hace cuando te diste la oportunidad de conocerte a ti mismo en tal forma que descubres tu
vocación. Por ello, pienso que esta segunda cualidad no se logra sin la primera.

Los humanos que se atreven a Ser no invierten tiempo, vida, espacio y pensamientos en querer
controlar a los demás. Les tiene sin cuidado ese tipo de poder. Son seres que se han enamorado tanto
de la vida, que no la desperdician ni un solo segundo intentando hacer que otro viva como ellos juzgan
se debe vivir. Incluso, cuando ven a alguien que lo intenta, lo encuentran absurdo e ilógico. Son seres
que logran comprender que para estar espiritualmente despiertos no necesitan controlar nada ni a
nadie. Saben, saben perfectamente que todo está bien. Son seres que logran eliminar la necesidad de
control porque saben que ellos tienen su propio sentido en la vida y a ello se enfocan, exclusivamente a
su misión existencial, dejando de lado todo enjuiciamiento del comportamiento de los demás.

Personas divinas que Son y dejan Ser. Gozan tanto Ser, que automáticamente lo permiten en los
demás con el objetivo de favorecer la existencia de más seres felices y así hacer un mundo mejor. Son
personas casi divinas que cuando mucho, tan solo se remiten a sugerir o recomendar, pero nunca
controlan, e incluso meramente sugiriendo, son desapegados de si sigue alguien sus recomendaciones o
no. Recomiendan y sugieren por el único placer de imaginar que alguien más pueda sentir el placer de
Ser, pero que si lo siguen o no, ellos no se ven afectados en su Ser.

Personas que eligen vivir con esta Nueva Conciencia, son personas que por atreverse a Ser, las
distinguen las tres grandiosas cualidades que te mencioné. Y alguien así, alcanza "Citiconciencia",
donde todo lo que les pasa parece sucederles por arte de magia, y sí, es arte y es magia, aquello que
piensa se materializa en el mundo físico en un período de tiempo muy breve, a momentos casi
instantáneamente, y sin el menor esfuerzo. De esa forma hace de su vida una experiencia fantástica y
maravillosa que por donde pasa, los demás sienten perfectamente su influencia positiva, la gente siente
su entusiasmo constante, su carisma incomparable, su presencia impone para bien, su ejemplo de vida
inspira a muchos. Y ellos, ni se dan cuenta de todo esto.

Alguien que se atreve a Ser, sabe si debe casarse o no, si debe tener hijos o no, sabe si un
trabajo determinado es para él o no, sabe a dónde ir y dónde habitar, y todo eso lo sabe porque lo
sabe. Y lo sabe porque Es. En cambio, alguien que no se atreve a Ser, alguien que prefiere No Ser, es
alguien que vive la casi crónica amargura de hacer lo que los demás creen que está bien y así sentir el
bálsamo de sentirse aceptado. Casándose con alguien que nunca quiso, pero que debía hacerlo porque
los demás así lo demandaban o las circunstancias así lo imponían; trabajando por el dinero que pueda
generar, aunque no le guste lo que hace; conviviendo con quien no quiere, pero que por conveniencia
se mantiene con esa gente; en una frase: muriendo en vida. Alguien así, no es.

Ser es alcanzar un nivel de conciencia donde el Amor se funde en ti y tú en Él. Así, siendo así,
todo en esta vida es magia, todo llega a ti tan solo con que lo pienses, ahí descubres que lo normal es
estar bien, ahí logras creer en ti por sobre cualquier otra creencia; ahí, cuando se elige Ser, se hace
contacto consciente con el espíritu, en esta Nueva Conciencia se logra el contacto consciente y ex
profeso con Dios, con la Fuente que origina toda materia, ahí se funde uno con esa Fuente, y así es
como uno puede manifestar lo que desea para verlo materializado en el plano físico. Esto es verdad.

Te tengo un consejo que juzgo valioso confesarte ahora: ¡Nunca es tarde para atreverse a Ser!
Nunca. Sé que mis libros y filosofía atraen a miles de jóvenes cuando me he vuelto un experto en
vocación humana, pero también he visto que los adultos vibran al ilusionarse con volver a vivir esa
juventud que permite iniciar el apasionante camino del Ser. Se puede ser joven a cualquier edad, tan
solo si eliges Ser. Vivir en citiconciencia, autoactualizado, atreviéndose a Ser, con todas las hermosas y
divinas consecuencias que esto implica, garantizo que es una fuente inagotable de una constante...
¡Emoción por Existir!

13
¿Sirve?
- "¿Sirve la luz?" -preguntó el discípulo,
- "Sólo si buscas algo" -respondió el maestro.

Algo sirve sólo si lo usas y te genera el resultado que esperabas, demostrándote así su beneficio. Pero
absolutamente nada de lo que llegues a conocer para tu beneficio y desarrollo humano te va a servir, nada,
sino sólo hasta que decidas usarlo y aplicarlo a tu propia y personalísima vida en verdad.

Si solo compras libros y no lees (este absurdo existe), si solo asistes a conferencias y no actúas, si solo
escuchas audio-cintas motivacionales y no sigues sus sugerencias, si decidiste seguir éste taller de autoestima
pero nunca decides llevar a cabo en tu propia y particular vida un cambio enteramente personal, haciendo uso
de lo que recomiendo y sugiero para lograr una Nueva Conciencia, pues no, no va a servirte, tenlo por seguro.
Pero también ten por seguro que lo que falla no es éste taller de autoestima, sino tu falta de decisión por
cambiar tú mismo. A estas alturas de mi vida, sé que el éxito de un motivador está 10% en su talento para
despertar un deseo en quien lo escucha, y 90% en la acción de la otra persona quien lo escuchó. Por eso
tantas veces he llegado a afirmar que la superación personal es precisamente así, “personal”, un fenómeno
enteramente, dramáticamente, únicamente personal, personalísimo.
Nadie puede crecer sino hasta que llega su momento de despertar, es decir, hasta que lo decide y se lanza a
la búsqueda del gran tesoro: su yo superior; y cuando esta poderosa decisión llega a la voluntad de alguien...,
cualquier cosa, cualquier experiencia, la más mínima lección dada por cualquier persona, se convierte en
auténtica y poderosa fuente de aprendizaje y en verdad sirve. El agua siempre está ahí, pero la disfrutas
dándole un exquisito uso solo hasta que tienes sed.

Un día hace tiempo recibí el siguiente correo electrónico:


“Hola: Quiero que me aconseje qué debo hacer. Desde que me enteré de su taller de autoestima, decidí ir e
invitar a mi esposo y a mis padres. He asistido a las últimas 3 sesiones con mi esposo y cada vez que cometo
algún error me dice que no está sirviendo de nada ir a ese tipo de conferencias. Ya adquirí los 4 boletos
porque quiero llevar a mi esposo y a mis papás aunque le tuve que mentir diciéndole que los boletos de mis
papás eran cortesía, ya que él me dice que no podemos estar gastando en esto que al fin de nada sirve. El día
de ayer, aun inventándole lo de los boletos de cortesía, él me dijo que no iría y que no quiere que yo vaya. Por
favor, dime algunas palabras que debo emplear para que esto suceda. Me muero de ganas de ir. El próximo
lunes me tengo que someter a una cirugía donde estaré casi un mes en cama y yo no quisiera estar en el
hospital sin haber asistido a tu conferencia. Espero me contestes. Buen Día. – M.”.
Bueno, mucho que comentar aquí. Le respondí a esta amable señora lo siguiente: “M: Fácil..., si gustas ir a mi
conferencia, ve y ya”. Eso fue todo lo que le dije. Un breve renglón previo a mi saludo de despedida fue que si
su marido no deseaba ir, pues que no fuera. Esa era una decisión tan respetable como la de ella. Quizá “las
palabras” que ella me pidió le aconsejara para que fuera a mi conferencia bien podrían haber sido las
siguientes: Diga usted... “Voy a ir”. Y punto, se acabó. No hay palabras más fortalecedoras y vitalizantes que
las que reflejan la verdad.

A lo largo de los últimos 18 años de mi vida como conferenciante inspiracional, agente generador de cambio,
terapeuta, líder de opinión, y “emotional & spiritual coach” de miles de personas, se me ha usado en más de
una ocasión para “demostrar” que lograr “Nueva Conciencia” formada en una alta autoestima... no sirve.
¡Como si yo tuviera la culpa! Hoy ya solo me río. El argumento de personas como el marido de la señora que
me escribió es: “...no sirve porque no se ven cambios de inmediato, y además sigues cometiendo errores”.
Siempre me ha dado curiosidad saber si ese tipo de personas que emiten un juicio tan tremendamente
temerario creerán que yo soy un brujo o un mago o algo por el estilo, algo así como que con una barita mágica
o con mi sola presencia en sus vidas por dos horas, ó estos escritos compartidos todo va a cambiar
radicalmente.
¡IMPOSIBLE si la persona no lo desea en sí misma!. Yo no puedo hacer que nadie cambie y creo que nadie en
el planeta lo puede lograr. Yo solo invito a que las personas encuentren una Nueva Conciencia en ellas mismas,
yo solo funjo como un guía. Un querido amigo que tengo en EUA, me suele llamar “Way-Shower” (muestra-
caminos), y me gustó el mote que me dijo aquella vez porque quizá eso hago en Nueva Conciencia, solo te
muestro un camino como opción, pero tú decides si quieres caminarlo o no. Yo no lo puedo caminar por ti. Yo
ya estoy caminando el mío propio, con Nueva Conciencia, y la verdad estoy extraordinariamente bien.
Comprende algo: si cambias, el único que te cambió fuiste tú mismo.

El marido de la señora que me escribió ha de ser de esos sujetos míticos y legendarios que existen en
toda buena familia (en la mía también hay) que, por ejemplo, piensan que con ir al gimnasio un día y hacer
ejercicio dos horas, sin duda algo debe de estar fallando en las instalaciones del gimnasio porque al día
siguiente no están con todos los músculos hipertrofiados. Esa fue la primera imagen que vino a mi mente
cuando le dijo a su esposa que ya van tres conferencias y sigue cometiendo errores. Incluso, con todo respeto,
hasta solté la carcajada tan solo con imaginar la escena toda seria y formal. Comprende algo más: nadie
cambia de la noche a la mañana. El deseo de cambiar sí puede suceder en un solo instante, en un relámpago
de claridad, pero luego hay que trabajar en él por años, por siempre. Hay que mantenerse cambiando en esta
mágica espiral ascendente donde cada vez se descubre más y más. Y ese auto-mantenimiento es fuente de
gran emoción por existir.

Ayer platicaba con mi entrenador del gimnasio que asisto y le comentaba lo extraordinario de su
sistema, pero que me llamaba la atención que a algunas personas no les servía, y me respondió: “Sí, así es,
efectivamente a algunas personas no les sirve mi método para bajar de peso”. Le pregunté: “¿A quienes y por
qué?”. Y me dijo: “A los que no hacen lo que les digo”. Punto, no hubo más que cuestionar. Sin embargo, él
prosiguió: “...y lo que más me impresiona es que esas mismas personas que no hacen lo que yo les digo, que
no siguen mi esquema de alimentación y ejercicio, me han llegado a escribir correos para reclamarme del por
qué no les funciona y siguen sin bajar de peso... increíble”. Increíble que pregunten, pensé. Y le comentaba
que exactamente lo mismo me pasa a mí. Así como él es entrenador físico, me sucede como entrenador de
personas y recibo las mismas preguntas de reclamo muy ocasionalmente. Increíble que pregunten. Pero luego
me dejó de ser increíble cuando observé el estado de conciencia desde el cual me planteaban la pregunta, el
estado de conciencia desde el cual se hace un reclamo o afirmación de que algo no sirve, y ahí, hasta es lógico
y natural que piensen que no sirve. No más comentarios aquí.

Un maestro de psicoanálisis que tuve en mi carrera dijo sabias palabras que nunca he olvidado:
“Cuando un paciente no quiera cambiar, ni tu mayor talento por ayudarlo lo logrará. Pero cuando un paciente
desee cambiar en verdad, hasta un leve soplo del aire emitido por tus palabras y aliento logrará cambiarlo”.
Estoy de acuerdo, me consta. Si cambias, cambias tú; si te gustó el cambio y mucho, en vez de obligar o
invitar a que tus seres queridos cambien también, si en serio te gustó tanto el cambio, pues mejor sigue
cambiando tú y ya (si al que le gustó es a ti). Es de las posturas más sensatas, pacifistas e inteligentes que
puedes tomar. Ya llegará el momento en que la otra persona te vea tan en paz, tan feliz y tan emocionado por
existir que se acerque a preguntarte cómo lo has logrado. Y solo hasta entonces podrás recomendar Nueva
Conciencia, no sugiero antes. E incluso ahí, tu recomendación deberá estar desapegada de que sea seguida o
no.

Hace algunas semanas me escribía un asistente a un evento de desarrollo humano y en sus propias
palabras la información que éste taller comparte le había servido enormemente, donde según sus propias
palabras, le ha cambiado la vida. Sin embargo también me decía con cierta aflicción: “...el problema es mi
esposa, carambas. Incluso la llevé a una de tus conferencias y sigue igual, incluso ahora me ataca...., y si te
soy sincero, también a ti te ataca y hasta te ofende cuando se refiere a ti”. Cosa que me tuvo sin el más
mínimo cuidado, por supuesto. Ya son muchos, pero muchos años en estos menesteres de la superación
personal, y llega un momento, un hermoso estado del luz interior, donde te das cuenta de que lo que opinen
los demás de ti, es algo totalmente independiente de ti. La opinión de alguien es mera medición refleja de su
estado de conciencia para valorar algo o alguien, y esa medición es un parámetro totalmente independiente
del objeto a juzgar donde nunca revela las características del objeto juzgado, sino manifiesta las características
del estado de conciencia de donde emana dicho juicio. Esto mismo le expliqué al gran empresario y cuando lo
comprendió sintió liberación, la liberación y respeto que te da comprender con Nueva Conciencia.

Muchas veces, en el sano impulso por compartir los maravillosos hallazgos que uno encuentra y que nos
generan tanto beneficio, nos aventuramos a compartirlos con nuestros seres queridos para sólo toparnos con
la sorpresa de que lo que tanto nos emocionó a nosotros no causa el más mínimo atractivo o interés en ellos. Y
pues.... ¡lógico! Se tratan de dos personas en momentos evolutivos de la conciencia humana totalmente
distintos. Lo que le emociona a uno nunca será garantía de que le emocione al otro. Y ambas posturas son
respetabilísimas. Ni uno está bien, ni el otro está mal. Simplemente están cada quien en su momento evolutivo
con su muy particular y respetable perspectiva. Cuando tú le muestras a alguien una rosa, puede percibir una
flor, mientras que otra persona a quien le muestras la misma rosa, puede percibir un milagro.
Afirmo que gran parte del éxito en la vida de pareja es que dos personas decidan unir sus vidas partiendo de la
base de que alcanzan a observar prácticamente lo mismo, y si uno crece, el otro igual, para que con el tiempo
no se disparen las perspectivas y luego ya no haya nada que compartir. Pero, siguiendo con el ejemplo de la
rosa, algo hermoso es que las distintas opiniones que varias personas tengan de la rosa, no modifica en su
más mínima magnitud a la rosa misma. Una esmeralda no pierde su valor por alguien que opina sin conocer de
piedras preciosas. Un diamante no se agrieta ni se ensucia por alguien que opine que no sirve para nada. El
valor del diamante sólo y exclusivamente lo percibirá quien encuentre su uso y ahí perciba la hermosura del
beneficio que le brinda tenerlo.

De tal suerte que si una conferencia sirve o si un material de autoestima compartido por Internet sirve
o si un libro sirve, la respuesta es enteramente personal. Depende si resuena en ti o no. De hecho, me atrevo
a decirte que no existen conferencias extraordinarias, ni libros extraordinarios, ni páginas extraordinarias, ni
guías espirituales extraordinarios..., sino que lo único extraordinario en verdad eres tú, lo extraordinario
es tu divino momento donde resuenan dentro de ti, como verdades, lo expresado en una conferencia; tu muy
personal y extraordinario momento de vida donde resuenan como verdad ciertos libros, donde te resuenan
como sensatas y amorosas las sugerencias de tu guía espiritual, tu extraordinario momento evolutivo donde te
cautivan y atrapan ciertos escritos que lees y los calificas como extraordinarios, pero recuerda..., el
extraordinario es “tu” momento. Y es hasta entonces, y solo hasta entonces, que empiezas a creer. Es hasta
entonces que empiezas a constatar que creer es crear.

Es entonces, y solo hasta entonces, que decides entrar a una dimensión donde los milagros son los sucesos
más cotidianos. Es entonces cuando la información de cambio te sirve. Es entonces cuando mis palabras te
acompañan como guía. Solo hasta que tú decides crecer -buscando- es cuando encuentras, antes nunca.

El camino del héroe se transita solo..., y así cada héroe. Se trata del héroe de sí mismo que cada uno llevamos
dentro. Si para buscar prendes la luz, llegarás a darte cuenta que la luz sirve, pero si la prendes cuando no
buscas nada, quizá llegues a decir que la luz no sirve. Sólo hasta que llegue tu momento donde decides
preguntarte si hay algo más, las respuestas se empiezan a aparecer frente a ti con frecuentes y
deslumbrantes: ¡Sí!, ¡Sí! Pero esto sucederá solo hasta que tú decides emprender tu viaje de auto
descubrimiento, tu búsqueda. El divino y solitario viaje de un ser donde el objetivo es descubrir quién es
realmente. Tan solo te puedo decir que el viaje vale la pena. Es más allá de lo más hermoso que hayas
conocido jamás nunca. Es cuando sirve Nueva Conciencia, cuando tú mismo has decidido elegir para ti la
¡Emoción por Existir!

14
Horizontes
Es una peculiaridad del hombre que sólo
puede vivir proyectándose en el
futuro, y ésa es su salvación

VICTOR FRANKL Psiquiatra y escritor.

Un día tuve una cita a la cual llegué un poco tarde, y le dije a la persona que me estaba esperando: "Lo siento
por mi retraso, pero fui a recoger mi pasaporte y me hicieron esperar demasiado..." Recuerdo que me impactó
su comentario: "Ya me imagino, yo por eso prefiero no sacar ningún pasaporte, además, no lo necesito. La
distancia que mayormente recorro no rebasa los límites de esta ciudad..:' La persona que me lo dijo tiene
aproximadamente 50 años y le confieso que todavía sigo impactado por la parsimonia con que me lo comentó.
¡No tenía el más mínimo interés en tener un pasaporte porque no le interesaba salir de este país nunca!

Este breve encuentro me hizo pensar en el vasto número de personas que han de pensar de manera
similar. ¿Cuánta gente vivirá dentro de sus propios límites? No lo sé. Pero sí sé que la gente es la que se pone
limitaciones. Cuando una persona no busca un horizonte más lejano del que perciben sus ojos, cree finnemente
que el límite es tan sólo su línea de horizonte porque no ve más allá. Ahora bien, lo impresionante es que
muchas personas no quieren ver más allá, son seres sumergidos en su cómoda quietud.

¿Usted se ha preguntado cuál es su horizonte? Recuerde que por horizonte quiero decir la línea que limita la
parte de superficie terrestre visIble desde un punto. Entonces, metafóricamente hablando, su horizonte bien
podría ser el límite de sus capacidades y potencialidades visibles desde donde está ahora. Bien se podría
preguntar: ¿A qué capacidades me refiero? Pues a todo lo que usted pueda soñar de sí mismo. Muy pocas per-
sonas llegan a destacar en sus ámbitos porque nunca se han imaginado a sí mismas haciendo algo superior,
siendo algo mucho mejor, estando aún más arriba.

De paso está decir que me impresionó un breve fragmento del más reciente libro de Douglas Coupland, La
vida después de Dios, que me recomendó un buen amigo. De inmediato adquirí el libro. Es muy interesante el
planteamiento que hace este autor quien también escribió La generación x, en su nueva obra, donde escribe lo
siguiente:

A veces pienso que las personas que más pena me dan son aquellas incapaces de relacionarse con lo que es
profundo; seres como mi aburrido cuñado, un tipo campechano tan interesado por la normalidad y por
integrarse que se ruega a sí mismo y a su personalidad todo asomo de singularidad. Me pregunto si algún día,
cuando sea mayor, despertará y la parte más profunda de su ser se percatará de que nunca se permitió existir
de verdad, y llorará de arrepentimiento, vergüenza y pesar.

¿Qué le parece? ¿Conoce gente como él? Yo sí. Sin embargo, no soy tan dramático como Douglas Coupland al
pensar que cuando una persona despierte llorará de arrepentimiento, mejor planteo la posibilidad de que las
personas despierten antes de que hayan dormido "demasiado". Todos necesitamos un momento para crecer, un
momento para reflexionar y optar por un nuevo horizonte más lejano y noble. Sólo que, ese horizonte nunca va
a llegar solo. El éxito, el triunfo, la plenitud y la realización no llegan por sí solas, hay que salir a su
encuentro, hay que ver más allá de lo evidente y emocionamos ante la desafiante conquista de un porvenir
más sobresaliente. Todo depende de nuestro interés por conocer más y adquirir mejores opciones de vida para
mejorar la calidad de la misma.

Por favor, haga un alto en su vida y dése tiempo para pensar -como diría el eslogan publicitario de
Microsoft-, ¿hasta dónde quiere llegar hoy?, ¿cuál es su horizonte de vida? Si usted es de las afortunadas
personas a las que normalmente todo les sale bien, casi siempre están de buen humor, comúnmente gozan de
buena salud, pues imagínese si se planteara un horizonte aún más alto y lejano. Le garantizo que su vida se
transformaría en una apasionante experiencia día con día. Ahora bien, si por el contrario usted es de esas
personas con "tendencia a la baja", a las que comúnmente todo les sale regular, sienten temores y
desesperación y se deprimen con facilidad; pues con más razón planteese un horizonte mucho más lejano y
mucho más emocionante.

Recuerde que los problemas nos parecen grandes no por su magnitud, sino por la cercanía que tenemos con
ellos. Es una ilusión de óptica psicológica. Por ejemplo, ahora mismo mientras lee, le preguntara el tamaño del
monitor de su computadora, me podría responder determinada medida o dimensión, pero si le pido que me
vuelva a decir la medida del mismo, pero ahora alejándose de él 20 metros, ¿cómo lo vería? Le puedo
garantizar que un poco más chico. ¿Lo ve? Creo que una buena observación para esta ocasión en la cual me
permite comunicarme con usted por medio de su lectura, es la siguiente: "Usted es capaz de mover su
horizonte a voluntad" y así poder ver las cosas desde una perspectiva diferente. Le garantizo que bien vale la
pena mover nuestro punto de vista ante cualquier problema y dificultad, manteniendo un "distanciamiento
estratégico" entre usted y el problema, de tal forma que usted siempre sea más grande que sus problemas y
tenga así la fortificante sensación de dominio de los mismos.

Una ventaja más de detenerse a pensar en su horizonte es preguntarse: ¿hasta dónde quiero llegar?, y es la
poderosísima respuesta que usted podría encontrar en ese momento para crecer. Créamelo, vale la pena
hacerse ese tipo de preguntas, ya que al hacerlo se corre el maravilloso riesgo de encontrar una gran respuesta
y, así, emocionarse por emprender la acción. Cuando algunos pacientes jóvenes me dicen que están un poco
desmotivados, les garantizo que están en un gran error, ya que la desmotivación no existe.
Todo ser humano encuentra razones para su comportamiento. Ahora bien, lo que sí pueden existir son
motivos tan mediocres, comunes y corrientes que no son suficientes para generar la chispa de la acción. Son
personas con un horizonte tan corto que no justifican "moverse", por que casi no encuentran diferencia entre su
horizonte y el sitio donde están. Algo que los hará "moverse" es tener la visión de su futuro, pero un futuro
convincente, emocionante y apasionante.

Sólo si usted mueve su horizonte a límites jamás imaginados, a lugares antes insospechados y llenos de
emoción, sólo en ese momento justificará moverse y actuar en pos de la conquista de su sueño. En su nuevo
horizonte imagine el cuerpo que puede llegar a tener, la posición económica que puede alcanzar, la paz y
armonía con las que puede convivir, la gran calidad humana que puede lograr y así ser cada vez más humano.
Haga ,la prueba y verá lo motivante que resulta actuar persiguiendo un ideal. No tan sólo lo invito a que
obtenga su pasaporte para viajar y conocer nuevos horizontes y lugares que explorar, sino también lo exhorto a
que obtenga un "pasaporte emocional", permitiéndose imaginar hasta dónde puede llegar como ser humano.
Verá que inuy pronto llegará a afirmar -como Wayne Dyer lo hace- "El cielo es el límite".

Para obtener su pasaporte emocional basta con darse tiempo para pensar y entrar en contacto con lo
profundo de su ser. Una estrategia útil podría ser preguntarse: ¿Los mejores momentos de,mi vida ya pasaron,
o están aún por venir? Si su respuesta es que ya pasaron usted entonces solo esta a la espera de que le llegue
el final y no espera nada ni del ahora, ni del futuro; si su respuesta es que lo mejor de su vida está aún por
venir, pues lo felicito por el emocionante horizonte que se plantea usted mismo. Visualizar un horizonte así,
imaginarse un ideal por alcanzar, le aseguro que le conferirá una gran... ¡Emoción por existir!

15
¿Qué Significa?
El sentido de las cosas no reside
en las cosas en sí, sino en la actitud
que observamos hacia ellas.

ANTOlNE DE SAINr-ExuPÉRY

Definitivamente hay magia alrededor de los días navideños. Sin embargo, no todos la experimentan.
¿Por qué?

Un enorme poder interior es nuestra capacidad para darle significado o sentido a las cosas,
circunstancias, ideas o personas en nuestras vidas. Nuestra actitud es la diferencia. Y ésta es "muy
nuestra", nadie nos la puede modificar si no queremos, si no le conferimos poder a esa persona, idea o
cosa. Sé que este planteamiento puede escucharse muy sencillo para ser tan poderoso, pero ¡así es!. La
única diferencia es que con una Nueva Conciencia, utilizando todas las poderosas herramientas de
superación y autoayuda que comparto, encontramos solución a los problemas más fácilmente y más
rápido, además de que nos duran menos los momentos de desasosiego, tristeza o intranquilidad. De
hecho, sería absurdo eliminar estas emociones totalmente, dejaríamos de sentir, así, seríamos menos
humanos. Sería absurdo eliminar por completo nuestras sensaciones, incluso algunas debilitantes. Tan
sólo hay que darles menos importancia y tiempo de duración. Eso es poder de crecimiento.

Las alturas no espantan a nadie.


Las personas se espantan a sí mismas
cuando están en lugares muy altos.

W AYNE DYER

Decidir qué significan las cosas, circunstancias, personas e ideas es una de las más fortific:antes
experiencias en una persona. Por ejemplo: ¿qué significa la Navidad para ti? Responde sinceramente.
Puede significar una ocasión verdaderamente especial para tomar alcohol y comer a destajo,
compartiendo esta interesante "disciplina" con familiares y amigos. También puede significar tener que
regalar y experimentar la presión fmanciera que esto implica. Puede significar tristeza y melancolía por
aquellas personas que se fueron de tu vida y que ya no verás en ocasión tan especial. O bien, puede
significar una fiesta de adoración y alabanza en recuerdo del nacimiento de Jesús. O bien, puede
significar todo lo anterior, o nada de ello. Todo significado está dentro de ti, en tu actitud hacia las
cosas, circunstancias, personas o ideas.
Es posible que pienses: "...bueno, esto que dices se oye bien, pero no todas las cosas las definimos
nosotros; algunas tienen su propio valor y significado, independientemente de lo que opinemos de
ellas..." A lo que te contestaría: falso. Varias cosas, circunstancias, personas e ideas tienen un valor
universal si todos estamos de acuerdo en cuanto a ello, pero aun en esas condiciones aceptadas
tácitamente de manera general (inconsciente colectivo), podemos elegir revalorar el objeto en cuestión
y asignarle un significado propio desde nuestro muy particular punto de vista.

Por ejemplo, esto resulta profundamente útil frente a un problema. Mientras que varias personas de
nuestro alrededor pueden ver algún problema acercarse, uno mismo puede decidir ver otra perspectiva
y conferirle a eso que se acerca, otro significado, por ejemplo: se acerca una gran opción de mejora, se
acercan condiciones para mi más auténtico crecimiento, se acerca una liberación interior con todas las
oportunidades de demostrar mis capacidades. ¿Qué te parece este acercamiento a un problema? Estoy
convencido de que lo que básicamente hace a la gente neurótica no es tanto cómo se encuentra el
mundo, sino más bien cómo observan al mundo. Su propio "¿Qué significa?" hace la diferencia.

Tú eliges el significado de las cosas, circunstancias, personas e ideas que te rodean. Ese
enorme poder de elección es a lo que se refiere el más auténtico libre albedrío, el que, según creo, es el
máximo nivel de libertad. El doctor Víctor Frankl le llama "voluntad de sentido", uno de los valores más
humanos y poderosos, que se refiere a la voluntad que ejercemos cada vez que decidimos darle sentido
o significado a las cosas, circunstancias, personas e ideas. Convéncete de una vez por todas: nadie
puede deprimirte. Nadie te puede generar ansiedad. Nadie puede herir tus sentimientos. Nadie puede
hacerte más de lo que ya llevas dentro.

Cuando nos amamos a nosotros mismos nos rehusamos a permitir que los demás
manejen nuestras emociones. Y esto se logra a través del perdón.

W AYNE DYER

Una de mis mayores ilusiones y objetivos en la vida es que, con Nueva Conciencia, puedas elegir un
significado que te ayude a mejorar tu calidad de vida ante cualquier cosa, circunstancia, persona e idea.
Para ello estamos aquí, tú como lector. Patrick Combs cuenta una anécdota que me ayudó mucho a
entender el significado de muchas cosas que suceden en nuestras vidas. Hace mucho tiempo, cuando
empezó su carrera como conferencista, cuando se dirigía a la primera conferencia formal que
pronunciaría en su vida, camino al teatro pasó a comprar ciertas cosas que necesitaba, y al dejar su
auto fuera del establecimiento, se ganó una multa por estacionarse en un lugar prohibido. La multa
ascendía a 40 dólares. Para él esta suma era importante, pues apenas empezaba. No sabía qué hacer,
ya que si liquidaba la multa antes de las 8 de la noche (hora en que cerraba la oficina que recibía los
pagos), serían 40 dólares, pero si liquidaba al día siguiente, la multa. ascendería a 80 dólares
automáticamente. Eran las 5 de la tarde cuando lo multaron; su participación en la conferencia se
iniciaba a las 6, y planeaba dos horas de duración. Así, era imposible que pagara la multa ese mismo
día, a menos que se dirigiera a pagarla en ese preciso momento y llegara tarde a su primera
conferencia profesional. Dudó porque los honorarios que le pagarían por esa conferencia no le eran
suficientes para cubrir la multa original! Sintió un gran compromiso por llegar a su conferencia, y así lo
hizo. Al entrar al teatro, lo recibió un gran amigo suyo, que lo percibió molesto y alterado.

Le explicó la situación y le dijo que lo que más le afligía era que se sentía alterado y no se
encontraba en las mejores condiciones emocionales para dar la conferencia.
-¡Qué maravilla! -le espetó su amigo.
-¿A qué te refieres? ¿Acaso te estás burlando? -preguntó Patrick, confundido y un poco molesto.
-No, en lo absoluto. Déjame explicarte. Esto que te pasó es un extraordinario indicio de que significas
una muy poderosa fuerza del bien. -No entiendo.
-Sí, mira: en la vida existen fuerzas del mal y fuerzas del bien. Cuando las fuerzas del mal detectan a
alguna persona con un gran poder para hacer el bien, tratan de bloquearle el camino, ya que representa
una luz del bien hacia los demás, y esto no conviene a las fuerzas del mal. Esa multa y la duda que
tuviste antes de llegar aquí, significan que las fuerzas del mal estaban trabajando para bloquearte,
pero, aun así, volviste a ganar y llegaste, estás aquí. Eres más fuerte.

Patrick se quedó atónito ante las palabras de su amigo -por cierto, otro gran orador de fama
internacional-, inició la conferencia con una elevada autoestima; al final, lo ovacionaron de pie y un
hombre le solicitó esa misma conferencia para las 15 sucursales de su empresa. Eso representaba ¡15
conferencias más en tan sólo un mes! Nada malo para empezar como conferencista. Los ingresos
alcanzaron para pagar la multa y Patrick entendió el sublime ascendente significado de su trabajo. Ese
significado es el mismo que tengo en mi vida y es el mismo que me interesa que tú tengas en la tuya.

Si existen personas que te quieren bloquear o hacer daño, si existen circunstancias que parecen
hacerte la vida difícil, si hay gente con maldad que te rodea, ¡alégrate por lo que esto significa!
Seguramente eres un muy poderoso representante de las fuerzas del bien en el mundo y por ello las
fuerzas del mal conspiran para bloquearte. No les convienes. Tu presencia, tu talento, tu prestigio, tu
trayectoria, tu trabajo y entrega, significan una gran amenaza para el mal. No te detengas, sigue
adelante y siempre continúa con tan preciada misión.

Cada Navidad encuentra y dale un significado de purificación y grandeza para tu ser. Es el festejo del
nacimiento del máximo líder de las fuerzas del bien, del maestro más poderoso, del guía espiritual del
mundo cristiano. El niño que naciera en Belén hace más de dos mil años, nació en un pequeño pesebre,
sin lujos ni distingas sociales e importantes sabios lo fueron a adorar. Oro, incienso y mirra fueron sus
principales presentes. El oro como significado de que sería un rey, incienso como símbolo del
sacerdocio, mirra porque sería un gran sanador. Este ser humano trabajó como ayudante de carpintero
por casi 30 años. Luego, durante tres años se dedicó a predicar y ayudar a los necesitados con su
mensaje de amor y perdón. Nunca escribió un libro. Nunca hizo cosas propias de la realeza o grandeza
social. Nunca fue más allá de 800 kilómetros a la redonda del lugar de su nacimiento. Su vida fue muy
solitaria. Sin embargo, su advenimiento representa una fiesta casi universal. Su venida al mundo une la
conciencia de millones de personas alrededor de la Tierra. Hay naciones que detienen sus conflictos
para festejar la Navidad. A Jesús de Nazaret se le adora, quizá, como a ningún otro ser humano que
haya pisado el planeta Tierra. ¿Habías reflexionado en ello?
Que todo lo que pienses, lo que digas y lo que hagas, esté colmado de un gran significado de amor.
Vivir con la mente y la actitud enfocados al bien y la verdad, siempre redundará en tu crecimiento y
capacidad de ayuda. Por lógica existirá una fuerza del mal que te quiera bloquear. Superar esas barreras
y seguir por el camino del bien será el más bello significado que des a esa celebración. Te reitero mi
más ferviente anhelo de que siempre conserves tu...

jemoci6n por existir!

16
Sincronia
Si quieres hacer reír a Dios
cuéntale tus planes.

Tú y yo nos teníamos que encontrar aquí,y ahora, precisamente a través de este taller. Nada en la vida
sucede por accidente. No existen las coincidencias, o como expresara Carl Gustav ]ung, se trata de
causalidad. Los que verdaderamente existen son los momentos en plena sincronía, y el momento en que
escribí y lo mande por Internet, esto debía sincronizar con el momento en que tú decidiste leerlo. Así debía
suceder y así está sucediendo.

Sé bien que puedes dudar de esto, sin embargo, con el paso del tiempo te percatarás de que. así
funciona la maravilla del Universo en el que tú y yo nos desenvolvemos. Desde hace años tuve la dicha de
darme cuenta de que así suceden las cosas, todo es por algo y ese algo siempre es algo bueno, sea lo que
sea. Existe una sincronía perfecta de sucesos en la vida para que todo marche como debe ser, todo está ya
perfectamente planeado. Y lo más bello aún, es que esta sincronía de eventos en la vida, aún siendo un plan
perfecto, nos permite gozar de nuestra libertad. ¡Qué ironía, pero al mismo tiempo qué maravilla! Más
adelante me permitiré explicarte más.

Por el momento anhelo compartirte lo extremadamente feliz que he sido a veces. ¿Alguna vez has llorado
por experimentar tanta dicha en tu vida? ¿Has llorado por sentir tanta emoción por existir, al contemplar las
maravillas que Dios nos depara en cada momento? Yo he llorado a ese grado y es algo sublime. Ojalá lo
hayas experimentado, e incluso ojalá lo experimentes con singular frecuencia.

Últimamente he viajado como nunca antes, visitando los lugares más bellos y conociendo a gente
extremadamente valiosa y humana por razones profesionales. No puedo estar más agradecido por todo, y
es que no te imaginas la mágica realidad que se vive con una nueva conciencia. Suceden tantas cosas que
cualquier otra persona calificaría como "inauditas", y la verdad no es otra cosa más que la magia -milagros-
que se experimenta en todo momento de la vida cuando uno deja de querer ser quien organiza todo y
empieza a dejarse fluir por los designios de orden superior que han sido diseñados para cada uno de
nosotros. En mis últimos viajes, he dictado conferencias en Chetumal, Cancún, Manzanilla, y en algunas
otras partes, incluso fuera del país en lugares muy, muy lejanos. Lo que me ha sucedido en cada una de
esas localidades ha sido sencillamente espectacular.

Desde el "aparentemente simple hecho" de encontrarme una pequeña nota tirada en la calle con
información valiosísima para mi viaje, hasta una "aparentemente simple" llamada telefónica que nos cambió
la vida a mi padre. y a mí en cuestión de segundos. Y todos estos cambios resultaron ser formidables e
incrementaron nuestra emoción por existir como nunca antes. Por ejemplo, me encontraba en la bellísima
ciudad de Cancún, disfrutando éste bello lugar, cuando percibí una "voz interior" que me dijo: ".. .háblale a
tu papá e invítalo a que venga contigo a Cancún".

Así lo hice. Lo llame y aceptó la invitación de inmediato. Desde ese momento hubo magia; él es una
persona en cuyo estilo de vida suele estar todo "perfectamente bien planeado y con mucha anticipación", y
haber aceptado una, invitación vía telefónica para viajar fue algo que salió de la norma. El concierge del
hotel en el que me hospedé había resultado ser el presidente de concierges a nivel nacional, mismo que me
había invitado a dictar una conferencia en su congreso seis meses atrás, y en esta ocasión volvíamos a
encontramos, pero ahora en un lujoso hotel.

Cuando llegó mi padre lo invité a cenar a su restaurante preferido. Ahí, empezó a hablar con mucha
nostalgia de un bello pasado, cuando unos diez años atrás íbamos de vacaciones a Cancún, él y yo solos, y
recordaba cuánto le gustaba cantar con el mariachi de un famoso restaurante de comida mexicana. A mí
también me entró la nostalgia. Yo todavía estaba estudiando la escuela profesional cuando en vacaciones de
verano íbamos con singular frecuencia a Cancún. Ahí veía a mi padre feliz; se relajaba tanto, se divertía
tanto, que al verlo así yo era feliz también. Luego, el tiempo pasó, y nuestras ocupaciones nos distanciaron
un poco (o un mucho). Y esta vez, cenando solos en Cancún, mientras nos emocionábamos por la magia de
un recuerdo y tomábamos ya el café al final de nuestra cena, súbitamente entró un grupo de mariachis al
restaurante. ¡Se trataba del mismo mariachi que acompañaba a mi padre diez años antes!.

No lo podía creer. A mi padre le brillaron los ojos como nunca. La energía que emana un mariachi
siempre es algo espectacular, y esa noche no fue la excepción. Luego de entrar con el clásico Son de la
negra, varios de los integrantes del mariachi reconocieron a mi papá y se acercaron a saludado
efusivamente. Cuando mi padre les dijo: ".. .me gustaría cantar con ustedes", el director respondió con un:
"arránquense muchachos", y mi padre cantó con un entusiasmo desbordante.

Qué más te puedo contar, todos dejaron sus mesas para ver quién cantaba tan bien y con tanto
sentimiento. Los meseros gritaban: "...otra, otra, otra". Yo estaba con lágrimas en los ojos y con un nudo en
la garganta para ese entonces. Pensaba: "...cuántas cosas han cambiado en mi vida. Cuántas maravillas
estoy viviendo en esta nueva conciencia. Cuánta dicha me rodea..." Esa mañana, ni mi papá ni yo llegamos a
imaginar que estaríamos cenando la noche de ese mismo día juntos en Cancún, él cantando tan feliz como
hace diez años, iY con el mismo mariachi y en el mismo lugar de siempre! ¿Coincidencias? ¿Fantástico
accidente? Lo dudo. Más bien creo que fue una hermosa sincronía. Fue algo que teníamos que vivir -o mejor
dicho, teníamos que volver a vivir. En experiencias como ésta se dice: "si lo hubiéramos planeado, no nos
habría salido tan bien". ¿Verdad que a ti también te han pasado cosas similares? Pues esta sincronía todo.
mundo la vive. Sólo hay que dejarse fluir y enfocar nuestra mente en el bien, la verdad y la belleza.

Uno de los conceptos que ha sido "piedra angular" para generar una alta autoestima es que la mente
atrae lo que piensa. Eso es innegable. Basta con que uno empiece a enfocar su mente en valores de orden
superior, en la divinidad, en el bien y la verdad, para que en su debido momento y cuando la sincronía
marque la perfección del suceso, éste aparezca en nuestras vidas. Así funciona esto. Así es como lo he
llegado a entender.

Uno es libre de elegir en todo momento, aunque Alguien, quien genera el orden perfecto del Universo,
por el amor que nos tiene, ya sabe lo que vamos a elegir; pero no por el hecho de que Él ya sepa, nos
impide tener la libertad de elegido. Es como cuando una madre que quiere tanto a su hijo lo lleva a
comprarse una camisa. El amor hace que ella cuide de él tanto, que lo conoce cada vez más y, así, la madre
puede saber de antemano los gustos de su hijo, y cuando éste va a comprar la camisa, la madre ya sabe qué
color elegirá, pero el hecho de ya saber nunca le impide a su hijo tener la libertad de elegir el color de su
camisa. Cualquier padre que lea esto sabrá, por experiencia propia, de lo que estoy hablando.

Por eso, siempre conservamos nuestra libertad, aunque ya todo esté planeado por Alguien que, al
amamos tanto, ya sabe los desenlaces y el cómo deben funcionar las cosas para lograr la perfección del
Universo, misma que no tiene por qué casar con nuestra propia idea de perfección individual. Ésta es la
razón por la que muchas veces, cuando nos sucede algo doloroso o decepcionante, cuando nos acontece lo
que percibimos como una gran desgracia, hay que intentar entender que aun ese hecho es parte de la
sincronía para lograr una perfección superior.

Nunca creeré que Dios juega a los dados con el mundo.

ALBERT EINSTEIN

Todo esto lo he aprendido de varias fuentes: desde libros, hasta maestros espirituales que he tenido, y
obviamente pasando por mi propia vida. En Un Curso de Milagros se explica perfectamente esto. Mi maestro
espiritual Wayne Dyer me lo ha mostrado un sinnúmero de veces; Neale Donald Walsch en sus
Conversaciones con Dios lo expone de manera magistral; Carl G. ]ung, en su libro Sincronicidad, lo explica
en forma sublime, incluso al relacionado con fenómenos astrológicos; Deepak Chopra en su obra
Sincronicidad descubre las reglas del Universo que nosotros llamamos simplemente coincidencias. Aprovecho
para recomendarte el libro de mi maestro Wayne Dyer Una promesa de amor, (publicado por Grijalbo) en él
encontrarás un mensaje y testimonios que te ayudarán a entender más la sincronía. Permite que ella suceda.

Existe otra vía de información más contundente aún: tu propia vida. Observa detenidamente todo lo que
te ha pasado. No critiques ni juzgues, sólo observa y alcanzarás a comprender que todo lo que has vivido lo
tenías que vivir necesariamente de esa manera, para que hoy vivieras lo que estás viviendo. Así es.

Lo que deba ser,será.


ESQUILO

Para que vivas cada vez más con una gran emoción por existir, te invito a que intentes lo siguiente:

1. Desarrolla una actitud de aceptación.


Con esto te invito a que no juzgues nada de lo que te ocurre en la vida, ni a nadie que se te aparezca en
el camino. Sólo acepta y entiende que "todo lo que viene, conviene" . Aunque de momento no lo com-
prendas intenta entender que eso que te pasa es parte del 'Plan Maestro que Alguien tiene del Universo
para ti.

2. Admira.
Te invito a que desarrolles una actitud de contemplación ante lo que sucede en tu vida, y verás que
luego de aceptado, observarás que todo lo que pasa es por algo y ese algo siempre es bueno para ti. Es
cuestión de tiempo para que lo alcances a ver, a comprender. Por eso, contempla con admiración, y así
abrirás la puerta de la emoción por existir al empezar a ver "señales" específicas de un camino para ti.
Pronto dirás: "...esto es una señal".

3. Escucha tu voz interior.


Por favor, atiende a todo lo que tu voz interior te indica. Créeme: no estás loco si oyes voces. Es algo
que le pasa a todo ser humano y es una invitación para que te dejes fluir. Sólo cuando dejas de hacer
caso a esa pequeña voz interior es cuando desaparece.

4. Confìa.
Éste es el paso más difícil, pero se puede dar. Cuando confíes en la abundancia que te rodea, enfocarás
tu mente en ello, y de esa manera la abundancia fluirá naturalmente hacia ti. Cuida mucho tus
pensamientos, porque si están en el orden de la envidia, el coraje, el rencor o el resentimiento,
precisamente eso te rodeará, personas con esas características empezarán a merodear por tu vida. No te
extrañes, las has atraído con tu mente. Confía en el orden perfecto del Universo del cual tú eres parte.

5. Ayuda.
Cada vez que ayudes a alguien, enfoca tu mente en un gran valor: la generosidad. De esa manera, la
abundancia seguirá fluyendo hacia ti. Te sucederán cosas que no podrás entender y te llenarán de una
gran emoción, empezarás a vivir circunstancias "aparentemente mágicas", pero no son otra cosa más
que el cumplimiento de una ley universal, tu mente atrae lo que piensa. La sincronía, cuando tu mente
se enfoca en ayudar, hará que vivas una magia que no puedo describir con palabras. Sobre todo te
comparto el gran secreto del verdadero poder de ayudar: “Hazlo sin pedir ni esperar nada a cambio”.

6. NO TE PREOCUPES.
No te preocupes por nada. Si has logrado comprender el mensaje, la preocupación es algo fuera de
lugar. Si aplicas los cinco puntos anteriores, podrás darte cuenta de este sexto punto como una natural
consecuencia en tu vida. Doy fe de esto.

En verdad que me fascinaría me escribieras tus testimonios cuando te empieces a percatar de la divina
sincronía que existe en nuestras vidas. Pon atención a aquel programa de radio o televisión del que captaste
un mensaje directo para ti, dedícale más atención a aquel libro que tanto te afectó. Recuerda aquella
información que llego a tí y tanto te influyó, aquella película, aquella frase publicitaria, alguna columna
publicada, la mirada de una amiga, el comentario de un amigo, la canción que escuchaste. Hasta en el canto
de los pájaros puede haber "señales". Cuando vivas esta seguridad que engendra la sincronía, ten la plena
certeza de que tu corazón hará que tus ojos se llenen de lágrimas al poder vivir tanta... ¡emoción por
existir!

17
Renovación
La costumbre, la rutina y la monotonía son los
grandes enemigos de la renovación y pronto acaban
con la emoción de seguir adelante.

ALEJANDRO ARIZA Z.

El diccionario define la palabra renovación como: "Hacer de nuevo una cosa o volver a su primer estado".
Esta acepción fue la que me hizo reflexionar sobre el apasionante reto que tenemos todos los seres
humanos para renovamos, para renacer diariamente en nuestra vida y así evitar caer en la costumbre,
situación que generalmente termina desmoronando la emoción por existir. La fuerza que se requiere para
lograr una auténtica renovación en nuestra vida radica en nuestra capacidad para volver al punto de partida
y hacer las cosas con la pasión de "aquella primera vez".

Éste fue el tema que desarrollé en una junta que tuvimos en la empresa. Resultó ser una reunión muy
halagadora para todos mis colaboradores, a quienes les reconocí su continua actitud de renovación y
cambio. Les explicaba que la única manera de mantenerse actualmente en el mercado es renovándose,
ofrecer nuevas opciones. Renovarse o morir. De hecho, aproveché esa junta para felicitar a uno de mis más
extraordinarios colaboradores. Se trata de un ser fantástico por su enorme compromiso y su gran
disposición de servicio, pero lo más impactante es que a un año de haber entrado a la empresa sigue
manteniendo la misma actitud de entrega y colaboración como el primer día en que entró a trabajar con
nosotros. En ello radica su talento.

Es muy común y hasta cierto punto lógico que el primer día que hacemos algo lo llevemos a ca bo con una
enorme pasión y con ganas de realizado muy bien. ¡Caray!, se trata de nuestro primer día en la empresa en
la que tanto queríamos trabajar, resulta ser un día verdaderamente mágico y esto se debe a que todo es
nuevo para nosotros. Los compañeros con quienes convivimos en esa primera ocasión, nuestros jefes y co-
laboradores son nuevos. Las responsabilidades, derechos y obligaciones también son nuevos. Es entonces
cuando la magia comienza a aparecer.

Lo nuevo emociona, y esa emoción hace que nos sintamos vivos, útiles e importantes. Durante nuestra
primera semana de trabajo tratamos a nuestros jefes de manera extraordinaria, hacemos uso de una gran
prudencia en todos nuestros actos, realizamos las cosas lo más eficientemente posible, con gran rapidez de
respuesta ante las solicitudes que nos hacen, tratamos a los clientes como reyes. ¿Recuerda cómo trató a su
primer cliente, cualquiera que sea el giro en el que trabaje? Pues a esa emoción me refiero al hablar de la
magia de la primera vez.

En mi experiencia profesional he tenido la oportunidad de observar la evolución de varios de mis


colaboradores. No se imagina lo satisfactorio del comportamiento y del compromiso humano que mostraban,
pero tan sólo en la primera vez. Ese primer día llegué a pensar que algunos de mis nuevos colaboradores
estaban "clonados": a la misma persona la veía en varias partes casi simultáneamente. Lo que ocurría es
que era tanta su emoción (por lo nuevo) que se movía rápidamente, ejecutaba sus tareas con gran velocidad
de respuesta, iba y venía, subía y bajaba sin mostrar cansancio o hartazgo. Sin embargo, el tiempo pasa y
la lógica evolución conlleva el riesgo de caer en la costumbre si se hace siempre lo mismo.

He tenido la oportunidad de observar la consecuencia de esa evolución en varias personas pero, por
suerte, en los de otras empresas (no tome como arrogante mi postura, más adelante le comentaré la
fórmula para evitar caer en la costumbre, la cual ya he aplicado en mi empresa y en mi vida personal). El
resultado de esa falta de novedad en el trabajo y desempeño de alguien es que después, en lugar de
parecer un clon, parece "fotografía": siempre igual. Casi no se mueve de su lugar. ¡Peor aún si lleva
uniforme! En ese caso realmente parece una fotografía y sólo lo salva, para distinguirse, el hecho de que
esté respirando. ¿No ha llegado a advertir que alguno de sus colaboradores parece que está disecado? Casi,
¿verdad? ¿Qué pasó? ¿A dónde se fue la emoción que nos hacía actuar y tener iniciativa? Pues le tengo una
sorprendente respuesta: ¡No se fue a ningún lado! ¡A ninguno! Lo que sucede es que la emoción, la pasión y
la admiración por hacer lo que iniciamos quedaron cubiertas por la densa bruma y sombra de la costumbre.
La monotonía abortá un renacimiento. La rutina opaca nuestro espíritu de renovación.

Lo expuesto también es perfectamente aplicable en el ámbito de la pareja. ¿Qué tal eran las cosas en los
primeros días de su noviazgo? ¿Qué tal en las primeras semanas de matrimonio? ¿Qué pasó después? ¿Qué
pasa meses o años más tarde? Respuesta: empiezan los reclamos. Pero le garantizo que esas
reclamaciones, aunque pueden ser aparentemente distintas, tienen todas un común denominador, todas
podrían originarse del mismo reclamo: "Ya no me quieres como antes..... ¿Lo ha escuchado por ahí? ¿O
alguno parecido? Pues bien, a eso me refiero.. Cuando aparece "la costumbre", ésta origina el
distanciamiento entre dos grandes amigos, cuando se presenta la rutina se enfría una relación de pareja y
se pierde la pasión, cuando surge la monotonía desaparece la emoción por convivir y estar juntos. Así es.

He creado una fórmula para damos cuenta del grado de "costumbrismo" en el que puede caer una
persona y la compartiré con usted. Estoy seguro de que analizándose y sabiendo en qué estado se
encuentra, surgirá un verdadero momento para crecer con esta reflexión. A mi fórmula la he llamado:
"AFROO: Sombras de la costumbre", tomando en cuenta la letra inicial de cada uno de los elementos:

Sombras de la costumbre

1. ABURRIMIENTO:
Aquí es donde empieza todo. Cuando se encuentra en su trabajo o con su pareja y comienzan a surgir en
usted ciertas señales de aburrimiento, cuando se empieza a fastidiar o a vivir un tedio en la relación, es el
momento en que aparece el distanciamiento, es cuando inicia la duda:
¿Estaré en el trabajo adecuado? ¿Será mi pareja compatible con mi estilo de vida? Estas incertidumbres
generan conflicto, ya sea en la pareja, en el trabajo o con la familia. Y estas dudas conflictivas dan a su vez
paso a la segunda sombra...

2. FLOJERA:
Surge la debilidad y flaqueza para actuar. Debido a que "siempre es lo mismo" aparece la apatía, la cual fue
definida por el doctor Victor Frankl como la "muerte emocionar'. Desaparece el interés por trabajar,
desaparece el deseo de convivir. Y la flojera para convivir con alguien o para realizar un trabajo determinado
da paso a la tercera sombra...

3. RECHAZO.
Esto pasa cuando se empieza a hacer uso de la imaginación, esa facultad que nos permite adelantamos en el
tiempo y suponer lo que va a pasar. Aquí empezamos a vaticinar. Nuestro pronóstico (firmemente avalado
por la experiencia) para convivir y actuar con alguien (ese alguien) resulta tan aburrido y tan falto de
emoción, que nos adelantamos al surgimiento de los hechos y de inmediato rechazamos toda posibilidad de
encuentro (con ese alguien). Esa aversión mantiene los conflictos y las cosas comienzan a dejar de ser
equitativas y justas. Ese rechazo abre las puertas a la siguiente sombra...

4. OCULTAMIENTOS.
En este punto el ser humano empieza a "preferir". Pero todavía existe cierto nexo con aquella aburrida di-
námica (trabajo o persona) y por ello preferimos callar nuestra predilección. Ese nexo es mejor conocido
como "costumbre". Es en esta etapa cuando su sombra nos resulta tan oscura que cualquier luz, por
pequeña que sea, nos llama la atención y nos encamina hacia ella. Así nacen los reenfoques, así aparecen
las nuevas opciones que no veíamos. Aquí surge la magia de una amante, la magia de una economía
subterránea de aquel "trabajito extra", emanan nuevas emociones que nos hacen "actuar diferente",
distribuyendo nuestro tiempo de manera distinta. Estos ocultamientos, si nos logran renovar y nos vuelven a
traer la emoción por existir, se transforman en la quinta sombra...

5. OLVIDOS.
Es cuando nuestra predilección es tan grande, tan aplastante sobre nuestros hábitos anteriores, que
olvidamos cualquier nexo que hubiese existido entre nuestra persona y cualquier otra. Es cuando nos libera-
mos de la costumbre mediante el recurso de olvidada por la novedad que estamos viviendo. Ésta es la fase
más profunda que se genera (como consecuencia) por el desgastante hábito de la costumbre. Irónicamente,
hicimos tantas veces algo que terminamos por olvidado: abandonándolo.
La solución

Nada puede ser tan triste como la fórmula AFROO. ¡Pero hay un antídoto para revertir cada una de esas
fases! Cada sombra de la costumbre puede desaparecer si "iluminamos el momento". El parámetro general
para iniciar esa iluminación es: ¡vuelva a sus orígenes y haga las cosas como la primera vez! Busque y
encuentre la novedad dentro dé la rutina. Libere su emoción renovándose diariamente. Dése así la valiosa
oportunidad de volverse a apasionar y comprometer con la acción. Abra su "cofre de los tesoros", y me
refiero a los tesoros que alberga en sus recuerdos. Acuérdese de cómo hacía las cosas en esa apasionante
"primera vez", recuerde la estrategia que usaba y... ¡vuélvala a usar! Con esa luz logrará renovarse.
'(Consejo: Vuelva a leer este párrafo pensando en su pareja; luego reléalo pensando en su trabajo;
posteriormente vuelva a reflexionar pensando en su mejor amigo y repáselo una vez más pensando en
susfamiliares.)

¿Qué le parece la propuesta? Le garantizo que podrá vivir con mayor emoción si lo que realiza lo lleva a
cabo con un auténtico espíritu de renovación. Para revertir cada una de las sombras de la costumbre y no
pasar del olvido al ocultamiento, de éste al rechazo y así sucesivamente, use el antídoto contra la
costumbre. Sin embargo, antes de que comparta el antídoto con usted, debo advertirle algo muy importante
de la vida práctica: en la gran mayoría de los casos se requiere dinero (y mucho) para no aburrirse ni ser
presa de la costumbre. Para lograr eliminar la costumbre y salir así de lo tedioso y aburrido, una condición
fundamental consiste en trabajar, ahorrar y saber invertir; necesita mejorar sus finanzas para disponer de
dinero en cuanto lo necesite. Aunque se oiga un poco decepcionante, le puedo asegurar que si usted no
dispone de suficiente dinero, pronto se aburrirá porque "no puede" salir a pasear en auto, ya que no le
alcanza para la gasolina; porque "no puede" comprar ese vestido nuevo o porque "no le alcanza" para ir a
cenar con su pareja a ese restaurante que aún no conoce, o porque "no tiene" para llevar a cabo ese
atractivo viaje, etcétera. Pues bien, una vez hecha esta afirmación, le invito a conocer el antídoto contra la
costumbre.
Imagínese un frasco medicinal con un nombre grabado en la etiqueta: CIARC.
¡Ingiéralo! Los ingredientes de esta pócima que renovará su vida y le ayudará a volver a empezar son:

l. CULTÍVESE.
Lleve su atención de un conocimiento a otro y aprenda algo siempre. Cultive su mente y procure divertirse
mientras tanto. Recuerde: No hay nada más aburrido que conversar con un ignorante o con quien habla sólo
trivialidades de sus costumbres. Siempre hay algo nuevo por des
cubrir, ¡siempre!, y así también, permita que otros descubran algo nuevo de usted. Nota importante (muy
importante): La esencia de este ingrediente consiste en Incrementar su conocimiento. De lo contrario, ¿qué
novedad podrá ofrecer en su conversación? ¿Qué atractivo podrá ofrecer en una charla?

2. INTERÉSESE
En algo novedoso. Lo invito a que se apasione por algo o alguien nuevo. Explore diferentes opciones,
adéntrese en caminos desconocidos. La palabra pasión la define el diccionario como: "vehemente interés por
algo o alguien". Este ingrediente de la pócima es uno de los que más iluminan su momento. Incluso, el
interés desmedido hace que se pierda en el tiempo y no exista la más mínima sombra de aburrimiento.
Permítame algunos ejemplos: si siempre recorre la misma ruta para llegar a su trabajo, permítase un día ir
por otra ruta, aun a costa de perderse. La experiencia valdrá la pena. Si siempre se baña con la misma
rutina de movimientos, ahora hágalo empezando por otra parte de su cuerpo, verá 10 interesante de esa
experiencia. Si siempre le habla a su pareja a una determinada hora y le dice lo mismo, las mismas
manifestaciones de afecto, por favor ¡cambie a una nueva opción! Háblele a las tres de la madrugada y
dígale que estaba soñando tan intensamente con ella que necesitó escuchar su voz. Bese a su pareja con un
nuevo estilo", verá lo satisfactorio de los resultados. Si usted suele comer fuera de casa, ¡cambie de
restaurante!, ¡cambie de platillo preferido! Ésa será una comida muy interesante. En fin, concretamente lo
invito a que su interés por lo nuevo sea con tanta pasión que le haga perder su miedo natural a lo
desconocido. Vale la pena vivir una experiencia así. .

3. ATRACCIÓN.
Cuide su mente y su cuerpo de tal manera que genere atracción para otros e incluso ¡para usted mismo!
Generar las circunstancias para atraer es un verdadero arte. Este ingrediente es una invitación para
incrementar su auténtica autoestima. Vístase bien, arréglese. Sea higiénico en su mente ¡y cuerpo!: lávese
los dientes, péinese, perfúmese, etcétera. No crea que lo estoy invitando a un mundo de apariencias, le es-
toy aconsejando que configure una presencia física digna de su interior. Así favorecerá el incremento de su
autoestima y verá cómo redunda aun en su trabajo. En la medida en que la persona se autoestime, se
exigirá un trabajo de mayor calidad.
4. REVELE.
Difunda sus proyectos. Uno de los ingredientes que genera más carisma en una persona es cuando difunde
sus ideas con pasión. El ser humano llega a atraer por lo interesante que resultan sus proyectos, por lo que
magnetizan sus ideales, y se le juzga por lo que está intentando hacer más que en lo que ha logrado. Es
cuando la persona se transforma en una luz que se auto ilumina y alumbra la vida de sus colaboradores y
amigos.

5. COMPARTA.
Éste es el más poderoso ingrediente para iluminar un momento de vida. Todos los anteriores se refuerzan
cuando se logran compartir con alguien. Participar, convidar y ayudar hace que se viva un auténtico espíritu
de equipo, hace surgir un tercer ser más poderoso que el "yo" y el "tú", surge el "nosotros" y así se renueva
usted. Compartir proyectos de vida y vivir la implícita participación de sus riesgos y consecuencias,
compartir el riesgo de un fracaso o la emoción de un triunfo hace mas apasionante la experiencia para todos
los implicados. Es cuando se unen caminos por siempre, es cuando las vivencias amalgaman
indisolublemente a dos seres.

Ésta es la manera en la que he encontrado un momento para crecer en mi vida. Renovarse o morir, pero
no como amenaza, sino como lógica opción de vida. Tener la capacidad y creatividad para renovar
emociones, vivir la apasionante aventura de renacer día con día, buscar la novedad en lo cotidiano.

Mientras llegue nuestro próximo momento para crecer, haga algo nuevo, algo que nunca haya
experimentado: renuévese, renuévese. Este taller fue diseñado para ayudarlo a cambiar, pero ni con 100
capítulos va a aumentar su autoestima si no HACE ALGO, ahora es el momento decídase para que
celebremos nuestra... ¡Emoción por existir!.

18
Digno de Usted
Experimentar el placer del deber
cumplido es privilegio
de gente con orgullo de si

ALEJANDRO ARIZA Z.

El diccionario define la palabra digno como aquello proporcionado al mérito y condición de una persona u
cosa, significa que meréce. Esto me ha llevado a pensar en la reconfortante experiencia que todo ser,
humano vive cuando sabe que ha realizado algo bien, muy bien, y entonces experimenta placer por lo que
hizo. Sin embargo, lo que se debe subrayar es que para saber que hicimos algo bien, para autovalorarse,
para ejercer una auténtica autocrítica, se requiere un profundo deseo de ser mejor, y ese deseo proviene de
nuestra propia autoestima.

El famoso filósofo griego Aristóteles afirnó en alguna ocasión: "Nosotros somos lo que hacemos", y pienso
que esa aseveración es verdadera, porque efectivamente todo lo que hacemos en la vida resulta ser un fiel
reflejo de lo que somos. Si usted se valora y estima realmente, todo lo que haga debe ser "digno de usted";
y es entonces cuando, por ejemplo, al redactar una carta, se siente mal si tiene faltas de ortografía; o
cuando se viste, se siente mal si su ropa está sucia o con alguna mancha; o bien, cuando se sube a su auto-
móvil se siente mal si éste está sucio. Ese "sentirse mal" proviene de su más auténtica autoestima, percibe
que no lo merece. Es más, si ha vivido momentos en los cuales definitivamente no se sube a su auto al estar
sucio, si no se pone esa ropa sucia por nada del mundo, si no manda esa carta con faltas de ortografía, aun
a pesar de que urja hacerlo, es porque un sentimiento de "vergüenza" se lo impide. Esa vergüenza es una
fuerza muy poderosa y, estudiada desde esta perspectiva, muy sana. Es usted tanto, que se siente mal por
aquello que hizo al "ahf se va". El resultado de sus actos no le satisfacen. Es cuando percibe que lo que hizo
no corresponde a lo que usted es. Experimentar esta sensación es un noble indicio de una gran autoestima.
Si esto le ha pasado, ¡lo felicito!.

Es verdaderamente impresionante (por lo menos para mí) que existan personas que hacen su trabajo
mal, mediocremente; pero eso no es lo impactante, sino que al terminarlo ¡se sienten bien consigo mismas!
(¿Ya vio qué es lo impactante?) Es el caso de la secretaria a la que se le pide un reporte y lo entrega a
mano, no obstante que tiene una máquina de escribir junto a ella. Es el caso del asistente que entrega una
lista de pendientes repleta de faltas de ortografía y en una hoja sucia y arrancada de un cuaderno. Es el
caso del hijo que se viste de una forma "fachosa", y tiene su guardarropa repleto de buenas prendas,
digamos de ropa digna (pero digna ¿de quién?). Es el caso del muchacho que visita a la novia yendo en su
automóvil sucio y lleno de basura en su interior y ¡ni se da cuenta!, de hecho le extrañan las caras de "fuchi"
que le hace su novia y no se explica el porqué. En fin, los ejemplos pueden ser interminables, lo único que
tienen en común es la pobre auto estima de quien ejecuta los actos. No hay autocrítica, y no la hay porque
no existen valores de referencia para autocalificarse. Aquí lo invito a reflexionar más profundamente en el
tema. Empecemos. La fábrica de nuestras vidas: Referencias

Todo hombre es como un cheque


firmado en blanco por Dios.
Nosotros mismos escribimos en él
la cifra de su valor con nuestro
merecimiento.

AMADO NERVO Poeta mexicano

Cada vez que emitimos un juicio de valor, lo realizamos con base en una referencia. Para saber que algo es
grande, deducimos que lo es pero con respecto a algo más pequeño. Por ejemplo, si usted coloca un
cenicero junto a una cajetilla de cigarros, ¿de qué tamaño "le parece" el cenicero? Es posible que responda
que de un tamaño mediano. Pero si el mismo cenicero lo coloca unto al refrigerador, ¿de qué tamaño "se le
hace" el cenicero? Pequeño, verdad? De igual forma, si ahora coloca el cenicero junto a un alfiler, ¿cómo se
le figura el tamaño del cenicero? Grande, ¿no es así? Pues bien, la lección de este "Momento para crecer"
es: "Todo en la vida es basándose en una referencia", Bien podríamos afirmar que "las referencias" son la
fábrica de nuestras vidas. Por ello, cuando usted emite un juicio de valor, cuando dice que algo es grande,
pequeño, caro, barato, delgado, grueso, feo, bonito, profundo, superficial, etcétera, lo hace basándose en
una referencia. Compruébelo en su vida cotidiana cuando dice por ejemplo que algo está caro. ¿Caro para
quién?, porque tenga la plena certeza de que eso que a usted le pareció caro, lo pudo considerar otra
persona una verdadera ganga. La referencia está en el poder adquisitivo de su bolsillo. O bien, otra
referencia en este mismo ejemplo podría ser el grado de utilidad de la cosa por adquirir. Me acuerdo de una
novia que tuve, a quien le encantaba gastar y gastar creo que por eso le dije "tuve".

Uno de los argumentos que me daba cuando la criticaba por haber comprado algo muy caro, carísimo
(un reloj de gran lujo, por ejemplo), era: "Analicemos, ¿cuántos días vaya traer puesto el reloj si 10 uso
diario y durante todo un año? Trescientos sesenta y cinco días, ¿no? Bueno, entonces, si dividimos el precio
entre esa cantidad de días, ¡ya me salió baratísimo mi reloj por día... '" Imagínese hada más. De todas
formas, aunque en ese entonces no me hacía mucha gracia ese argumento, le confieso que actualmente, de
vez en cuando lo aplico. Creo que cuando uno va a usar un bien material con frecuencia, si nos va a servir
por bastante tiempo, toda inversión por grande que sea está justificada. Una computadora, por ejemplo, si
usted piensa adquirir una de gran poder, con lo último de la tecnología en multimedia, el precio de esa
máquina será carísimo en caso de que usted tan sólo la quiera para entretenerse con juegos de video, si por
el contrario, la va a utilizar para redactar cartas diariamente, enviar y recibir su correo electrónico de varias
partes del mundo; si la necesita para realizar los mejores diseños y dibujos para sus presentaciones; si
buscará diariamente información de vanguardia para su empresa en Internet; si la utilizará para llevar su
contabilidad con la mayor exactitud posible, pues le aseguro que, cueste lo que cueste, se le hará muy
accesible su precio. Todo es una referencia.

Nada es barato ni caro,


todo es igual en la vida...
Las cosas valen tan sólo
lo que cuesta conseguirlas.

FRANCISCO VILLAESPESA Escritor y poeta español

Pues bien, lo anterior muestra la importancia de una referencia para lograr calificar algo. Piense, ¿qué
es una regla o una cinta métrica o las horas que marca un reloj? Respuesta: una referencia, aquello que nos
sirve para valorar algo. Ahora bien, si "ese algo" es lo que usted hace, la referencia trascendente resulta ser
"usted mismo", Mientras la gente se aprecie más a sí misma, más se autoexigirá un trabajo de gran calidad.
Es por ello que he llegado a afirmar que esa sensación de gran placer experimentada luego de haber
cumplido con un deber, es una sensación exclusiva de la persona que tiene una muy alta autoestima, de
alguien que se sabe digno. A una persona no le podemos exigir que haga algo digno, noble y honorable, sin
antes confirmar que "sea" digna, noble y honorable. Necesitamos esa poderosa referencia. Es entonces
cuando la misión de este taller de autoestima me emociona enormemente: "Compartir opciones para
mejorar su calidad de vida". Imagínese la satisfacción que experimentamos (lo digo con sincera humildad)
todos aquellos que participamos en este taller, enseñando nuevos modelos de vida, compartiendo nuevos
horizontes, aprendiendo juntos una NUEVA CONCIENCIA de calidad humana. Ésas son las valiosas
referencias que necesita el ser humano para hacerlas suyas y que conformen su identidad, para así, actuar
en consecuencia con esa identidad.

Nosotros no podemos elegir lo que no conocemos, entonces resulta ser una gran lección de vida el
dedicarse a enseñar a otros, a ser un auténtico maestro de vida. Le confieso que me embarga la emoción el
poder compartir con usted estas reflexiones, mismas que surgen de mi más profundo deseo de superación
personal y pasión por ayudar a otros. Esta pasión se la quiero contagiar hasta lo más profundo de su ser.
Deténgase un momento a pensar si todo lo que le rodea en este momento, ahora mismo mientras lee, es
digno de usted. Su arreglo personal ¿es digno de usted?, el orden y limpieza de su habitación ¿es digno de
usted?, su cuerpo ¿es digno de su espíritu, lo merece su yo interior? Más aún, ha pensado si los amigos que
ha elegido en su vida ¿son dignos de usted? En fin, piense si todo lo que realiza es verdaderamente digno de
usted. Pero, por favor no sólo responda sí o no a las preguntas anteriores, no se trata de responder sí o no
nada más. Se trata de generar un gran momento para crecer si logra "darse cuenta" de su parámetro de
referencia, si logra confrontarse a sí mismo sabiendo quién es y, por tanto, qué merece; le aseguro que
entonces, y sólo entonces, podrá responder adecuadamente "sí o no" a estas preguntas.

Tener la formidable oportunidad de demostrarse a sí mismo lo que uno vale, incluso sin importar
demostrado a los demás, confrontándonos con nuestra más auténtica identidad y buscar la congruencia con
nuestras acciones y elecciones, le garantizo que redunda en el lógico incremento de su placer por el deber
cumplido. Es auto premiarse con el llamado "Orgullo de autoría". El placer que genera dicho orgullo,
exclusivo para mentes triunfadoras, es otra razón para que mantenga su... j Emoción por existir!

Incremente su autoestima y, luego, haga algo verdaderamente digno de usted, logrando así sentirse bien
consigo mismo, experimentando el orgullo de saberse el autor de los hechos.

19
Cómo disfrutar una experiencia
Millones de personas que anhelan
la inmortalidad no saben que hacer
una tarde de domingo lluviosa.
SUSAN ERTZ

Experiencias todos tenemos, pero disfrutarlas es privilegio de solo unos cuantos. ¿Qué hacen esas
personas que logran disfrutar tanto? ¿Qué les caracteriza a aquellos que hasta con la más mínima, común y
banal experiencia se emocionan tanto? Pues bien, hoy descubriremos la respuesta a estas interrogantes.

A decir verdad, la respuesta es un fenómeno que he investigado a profundidad y resulta en sencillos


cuatro pasos, mismos que se suceden en cascada, es decir, uno te lleva a otro. De esta manera, todo inicia con:

(1°) un auténtico deseo por disfrutar una experiencia, luego, ese deseo por disfrutar te llevará a

(2°) sumergirte lo más profundo que puedas en ella, lo que te implicará

(3°) invertirle tiempo, mucho tiempo; y por último, este tiempo lo transformarás en dicha mediante tu

(4°) capacidad de concentración, que no es otra cosa más que tu decisión de querer atender a una sola cosa a
la vez, no es cuestión de un talento privilegio de algunos, es capacidad de cualquier persona que realmente
tiene interés en algo y nada más.
Entonces, ¿qué tanto quieres disfrutar una experiencia? Pues será el tanto que decidas profundizar
en ella. ¿Qué tanto quieres profundizar? Pues implicará cuánto tiempo le quieras dedicar a la experiencia.
¿Cuánta alegría y disfrute quieres experimentar en ese tiempo? Pues dependerá de lo que decidas concentrarte
única y exclusivamente en esa experiencia. Si no te concentras, pierdes el tiempo dedicado a ello, y recuerda
que el paso del tiempo debe ser una conquista, no una pérdida. Punto final. No hay más secretos ni misterios
para disfrutar de una experiencia.

Ahora comentaré cada paso para explicarme mejor. Como ya te lo he dicho, todo comienza con un
deseo auténtico por querer disfrutar una experiencia. Ya desde este primer paso se suceden dramáticas
excepciones porque me queda claro que no todos quieren disfrutar en verdad, hay gente que con nada se les
da gusto, con absolutamente nada, gente que con toda premeditación prefiere sufrir la vida porque cree que
para eso llegaron aquí, solo para sufrir. Son de esas personas míticas y legendarias (que en toda buena familia
o empresa existen) donde si las llevas a Disneylandia se quejan por tanta gente que había ahí; si van a Cancún,
se quejan de que hacía mucho calor; si hacen el amor con alguien apasionado y fogozo, se preguntan por qué
anda así ahora y en pleno y sublime orgasmo les surgen ideas de infidelidad; si comen un exquisito platillo, se
preocupan por la posibilidad de que algo les pueda caer mal; personas que si conversan con alguien, nunca se
enteran realmente del tema conversado por estar más preocupadas en el qué dirán de ellas que del tema
mismo. ¡Caramba, los ejemplos pueden ser interminables en alguien que opta por sufrir la vida! Son de esas
personas que si Dios se les apareciera con Su total bondad y amor ante sus ojos, pensarían “...hum, algo ha de
querer, no puede ser tanto amor así nada más porque sí”. En fin, hay de todo en esta vida y he aprendido a
respetar los niveles de conciencia a los que ha decidido llegar cada quien. Hoy simplemente observo y en
algunas ocasiones no me dejo de asombrar ante la deliberada, premeditada, planeada incapacidad que ciertas
personas tienen para disfrutar de la vida. Por ello, te sugiero que elijas vivir con Nueva Conciencia y de esa
forma desees disfrutar una experiencia cualquiera.

Luego, si ya has elegido disfrutar de una experiencia, alcanzarás a comprender que el grado de
disfrute estará en relación directa a la profundidad con la que alcances a conocer dicha experiencia. ¿Quieres
disfrutar de una relación? Conoce a profundidad a esa persona, ya sea para crear una pareja, para ser amigos,
para lo que quieras; si quieres disfrutar de alguien, conoce a profundidad a ese alguien, conoce sus gustos más
personales, descubre su mayor debilidad y fortaleza, investiga sus pasiones, sumérgete en su pasado y
compártelo sin crítica alguna, solo profundiza en su pasado, conoce sus ideales y sueños por lograr, es decir, en
una palabra: profundiza. ¿Quieres disfrutar de un aparato electrónico? Profundiza en sus características y
bondades, conoce todas las funciones que te ofrece, investiga quién lo inventó y de qué país procede, lee todo
el manual, apréndete de memoria las funciones que más te sirven, habla con quien tenga uno igual y
emociónate en los hallazgos que cada uno tiene y comparte. ¿Quieres disfrutar de un libro? Profundiza en sus
conceptos, consulta el diccionario si no entendiste alguna palabra, compra (y lee) los otros libros que ese
mismo libro te recomienda, escribe notas y reflexiones al respecto del tema que trata tu libro, entra a páginas
de Internet que se recomiendan en la lectura, visita la página de Internet del autor, conoce al autor, escríbele tú
a él, investiga por qué lo escribió; si te encantó el tema, profundiza por tu parte yendo a librerías o entrando a
Internet para obtener más información al respecto, asiste a seminarios o conferencias del autor.

¿Quieres disfrutar de una comida exquisita? Profundiza en la elaboración del mismo, admírate cuando
sepas todo lo que sucedió para que llegara a tu mesa (esta cadena de eventos es increíble), si es posible
conoce al chef o a quien lo haya preparado y pregúntale qué siente por haberlo hecho, o cuestiónalo para saber
cómo lo hizo, de dónde vienen los ingredientes, qué origen en el mundo tiene ese platillo. Verás que con toda
esta información te sabrá aún más exquisito. ¿Quieres disfrutar de un cuadro, de una pintura? Profundiza en el
estilo, conoce e investiga al autor y su vida, aprecia más obras de él o ella, indaga cuándo fue que hizo ese
cuadro, en qué época y qué lo motivó, aprende de los materiales que usó para crear la pintura. Luego de
sumergirte en toda esta información, vuelve a ver el cuadro y verás lo que nunca habías visto. ¿Quieres
disfrutar de un deporte o ejercicio? Profundiza en sus bondades, en los tipos que hay, conoce a un entrenador
que te enseñe la fisiología y bioquímica de lo que logras en tu cuerpo con esos ejercicios, lee libros acerca de
entrenamiento físico y salud. Ahí disfrutas más tu rutina y como nunca.

¿Quieres disfrutar a tu hijo o hija? Conócelo a profundidad, la más que él o ella te permitan. Investiga
cuál es su afición predilecta, indaga cuáles son sus preocupaciones y ayúdale así a resolverlas, o por lo menos
compréndelo entonces, sumérgete en sus prioridades y entiende qué es importante para él o ella, ve a donde te
invite para que conozcas su mundo. En todos los ejemplos, afirmo que conocer profundamente es fuente de
disfrute.

¿Qué si hacer todo lo anterior requiere tiempo? ¡Uy, qué brillante descubrimiento y gran conclusión!
¡Pues claro, puedes apostar a que sí y mucho! Pero es hermosísima la experiencia de transformar la vivencia
invirtiéndole tiempo para hacerla fuente inagotable de disfrute, manantial de gozo. Alguien común, alguien con
su cotidiana prisa en la vida y sus mil pendientes autogenerados, quizá sí pueda llegar a disfrutar algo, pero un
ser que se brinde el tiempo para conocer a profundidad, ese gran ser llega a disfrutar con grados superlativos
consecuencia de su admiración, ese ser llega a contemplar con el mayor respeto la manifestación de Dios que
surge al darse el tiempo de conocer aquello que lo tiene sorprendido.

El grado de disfrute es inconmensurable e inmensamente distinto entre una persona que dedica
tiempo a conocer aquello que disfruta y otra que no, otra que solo vive esperando a que algún día haya tiempo.
Esta transformación la logran solo unos cuantos, aquellos con una alta autoestima crean una nueva conciencia
de la inversión de su tiempo. Aquellos que transforman el tiempo en experiencia vital. ¿Quieres conocer algo a
profundidad? Tómate todo el tiempo que se requiera para ello. Si te argumentas que no tienes tiempo, pues
hoy conoce que por eso no disfrutas a tal magnitud. Tiempo sí tienes, tiempo siempre hay (incluso en la gente
más ocupada), pero disposición para crearlo en tu vida es la que te puede faltar. Cada vez que alguien me dice
que no tiene tiempo para profundizar en determinada actividad, tan solo le digo: “Duerme menos y encontrarás
el tiempo para vivirlo”. Así de fácil, facilísimo. Pero mucha gente prefiere dormir. Bueno, por eso hay tantas
diferencias entre el grado de disfrute de una persona a otra con respecto al mismo punto. Cuando algunas
personas me preguntan cómo le hago para leer tanto o escribir con tanta frecuencia, pues la respuesta suele
ser igual: de vez en cuando duermo menos y uso la noche cada vez más. Aunque a decir verdad, en muchos
casos se puede dormir igual, tan solo administrando mejor y más inteligentemente el tiempo de vigilia, o lo que
es lo mismo: dejarse de tonterías y chismes durante el día o de encuentros absurdos con personas que no
dejan nada, y ahí surgirá imponente una enorme cantidad de tiempo disponible. Enorme cantidad.

Una vez que te das el tiempo, todo el tiempo para profundizar en algo y así disfrutarlo, necesitas
vivir con todo tu ser ese momento, es decir, concentrarte. Concentrar significa reunir en un centro o punto lo
que estaba separado. De tal suerte que cuando te concentras, reúnes todos tus sentidos en un punto, tu
pasado, presente y futuro se encuentran en el ahora. ¡Ahí estás concentrado y así, desde tu centro reunido todo
tú, te fundes enteramente con lo que observas! ¡Esta experiencia es de las más sublimes, maravillosas, divinas
y espectaculares que he podido vivir en mi experiencia como humano! ¡Es divino poderse concentrar! Ahí
siempre se toca a Dios. Y este es otro privilegio de solo algunos cuantos. El tiempo que se dedica a algo, debe
ser para ese algo y no más. Todo mi atención, todo mi ser, todo yo, se funde con lo que atiendo.

Esta es una de las más hermosas formas en que mi alma primero toca la tuya y luego se funden en
una sola en un profundo momento de concentración mientras te escucho. Aquí, no tan solo te entiendo, sino
que entro en ti y siento lo que tú. En concentración puedo quedarme en pasmoso asombro y paralizante
contemplación frente a una obra de arte. En concentración salgo de toda medida de tiempo y ya no distingo
pasado de presente ni de futuro. Todo está sucediendo aquí y ahora. Todo. Eso se siente cuando uno se
concentra. Cuando leo concentrado, el libro, el autor, los conceptos y yo empezamos a ser uno solo, nos
fundimos en el disfrute de los mismos hallazgos. Cuando hago el amor concentrado, se puede caer el mundo en
singular terremoto mientras el lugar donde estábamos nunca se movió. Cuando como concentrado, la comida y
yo se funden en exquisita experiencia humana. Cuando hago ejercicio concentrado, cada fibra muscular la
siento tan mía, cada respiración y bocanada de aire la siento como yo mismo entrando a mí, cada gota de
sudor la aprecio tanto, el calor lo experimento como tanta vida. ¡Siento al concentrarme! Cuando rezo
concentrado, sé que me fundo en Dios y así es Él mismo hablándose a Sí mismo y disfrutando intensamente
mientras tanto.

Ahora analicemos la cascada de eventos hacia atrás. Quien no se concentra pierde el tiempo. Quien
pierde el tiempo suele ser por no profundizar en lo que estaba. Quien no profundiza pierde oportunidad para
disfrutar la experiencia en su verdadera magnitud. Y si no disfrutas en verdadera magnitud, ¿qué caso tiene
vivir?

En nuestra breve y momentánea experiencia de ser humanos, en estos 80 años en promedio,


disfrutar de una experiencia, de tantas, de todas, es fuente inagotable de una gran... ¡Emoción por Existir!

20
Tus pensamientos son dinero
Millones vieron la manzana caerse,
pero Newton se preguntó por qué
Bernard Baruch

Hablar de dinero suele ser un tema que para los "principiantes" del desarrollo espiritual les puede
parecer ofensivo y así optan por evadirlo prefiriendo irse a tomar un cafecito para platicar con otro amigo suyo
acerca de algo que valga más la pena. Y esa suele ser la razón por la que generan tan poco dinero y donde su
otro amigo suele estar igual de pobre por ley de semejanza alcanzándoles sólo para un cafecito. Y si alguno de
ellos dice que eso no les importa, pues una ley se cumple y por eso no lo tienen. Algo que no me importa no
lo atraigo. Sin embargo, si se decide avanzar espiritualmente, con el tiempo uno alcanza a ver la tremenda
relación que hay entre nuestra verdadera espiritualidad y el dinero, la relación es directa e intensa. De eso
quiero hablarte en éste capítulo.

En muchas personas, existe una actitud negativa muy enraizada hacia el dinero, la cual tiene que ser
necesariamente corregida. Esta actitud induce a que una gran mayoría de la gente como algo sucio y muy poco
espiritual, una visión promovida mayormente por
diversas religiones. De esa forma, la Pobreza y el sufrimiento se convirtieron en virtudes, y en sinónimo de
algo totalmente espiritual. Inclusive hasta hoy, cuando el dinero viene a sus vidas, algunas personas se sienten
culpables de ello, como si no merecieran
tenerlo.

En realidad, el dinero es sólo una forma de energía solidificada, al igual que todas las otras cosas
materiales que existen en el plano físico. De hecho, el dinero es neutral, vale decir, no asume simpatías por lo
bueno o por lo malo. No lleva consigo ninguno de aquellos juicios morales que los seres humanos le imputan.
Como cualquier forma de energía, el dinero responde a la Ley Universal de la Atracción. El dinero llega a la
persona a quien le agrada, a quien lo aprecie. De la misma forma que cualquier otra energía, se alejará de
aquellos que lo odien o, en secreto, lo desdeñen. Con seguridad, ustedes reaccionarían de la misma manera
que lo hace el dinero, ya que se incorporarán y participarán a gusto, en un medio social donde se sientan
aceptados, apreciados y valorados. En cambio, regirán estar presentes en otro tipo de escenario negativo,
donde se sientan despreciados, no valorados y hasta desdeñados. Al igual que sucede con
cualquier tipo de energía, en este caso, la del dinero, por la Ley Universal de la Atracción, o ustedes se
aproximan totalmente o, en su caso, se alejan definitivamente de determinado medio social.

Sin embargo, los quiero invitar a pensar un momento ¿Qué pasaría si ustedes miraran al dinero como
una de las expresiones de la Voluntad Divina? Es posible que algunos de ustedes al leer esta frase puedan
sentirse algo recelosos. Inmediatamente, podrían preguntarse: ¿Cómo podría relacionarse el dinero con la
Voluntad Divina? Otra vez, comprendan que esta su actitud contraria al dinero, reside en lo profundo de su Ser,
y ésta es la razón fundamental por la que el dinero huye de ustedes. De una vez por todas, asuman que si el
dinero es dirigido y utilizado apropiadamente, éste puede permitirles a ustedes implementar determinadas
labores relativas a su Misión en esta Tierra y en estos tiempos, y así cumplir con su misión personal.

La primera vez que yo escuché hablar de Economía Espiritual fue hace muchos años cuando llegó a mis
manos un libro con ese mismo título, del afamado autor, célebre pastor de iglesia, Eric Butterworth. Sin duda,
puedo afirmar que ese libro fue uno de "esos" que te marcan al leerlo. Las verdades vertidas en él, las había
vivido desde muchos años antes de leerlo pero hasta ese entonces entendí la directa relación que hay entre
nuestra espiritualidad y el dinero; por ejemplo, el poderosísimo fenómeno de dar las gracias y realmente sentir
gratitud, para luego descubrir ese acto como enorme fuente de abundancia. La relación "vibracional" entre uno
y otro. Sin embargo, para fines prácticos, te comentaré uno de los temas más interesantes en esta relación,
nuestros "pensamientos al respecto", algo que genera una relación emocional con el dinero y de ésta, su
abundancia o carencia.

Robert Kiyosaki en su afamadísimo libro "Padre rico, padre pobre", nos muestra las creencias a las que
estuvo expuesto cuando vivió la interesante dinámica familiar de tener dos padres, uno rico y otro pobre. De
esa forma pudo comparar lo que uno y otro le aconsejaban con respecto al dinero y ahí descubrió con toda
evidencia las distintas creencias que cada padre tenía con respecto al dinero y, por supuesto, la consecuente
realidad económica que vivían, uno rico y otro pobre. Por ejemplo, este contraste de creencias: "El amor al
dinero es la raíz de todos los males", mientras que otro pensaba: "La falta de dinero es la raíz de todos los
males". ¿Con cuál te identificas? Verás que será muy curioso analizar porqué está tu economía como está: por
lo que piensas acerca del dinero. Es la fuerza del pensamiento en plena acción financiera.

¿Qué puede decirle un padre pobre a su hijo acerca del dinero? Quizá algo como: "Quédate en la
escuela y prepárate, estudia mucho, pero mucho para que luego puedas conseguir un buen empleo y ahí
trabajes duro, durísimo para ganar dinero". Sin embargo, si trabajar duro, muy duro, fuera la garantía del éxito
financiero, todos los burros tendrían enormes carteras. Y no es así. Los campesinos de todo el mundo es la
población que más trabaja y las que menos tienen. Una persona puede graduarse con excelentes calificaciones,
pero con una mentalidad y programación financiera que corresponden a una persona pobre. Yo tengo por ahí
algunos amigos que creo ganan buen dinero como empleados de una afamada empresa internacional, pero que
viven muy pobres, con una franca, franquísima actitud de pobreza. Les cuesta tanto, pero tanto trabajo gastar,
¡aunque ganen bien! Siempre viviendo con miedo. Siempre "ahorrando" para prevenir cualquier contrariedad. Y
la pobreza en su actitud se incrementa enormemente cuando empiezan a tener hijos. Ganen lo que ganen,
existe un miedo latente a que su jefe los despida, a que la empresa los corra, a que no agraden a sus
superiores, a que contradigan lo que su jefe expresa.

En los años que llevo de conferenciante en miles de empresas nacionales y extranjeras, concluyo que
muchas personas no contradicen al jefe, no por no tenerle respeto, sino por temor a perder el dinero que
acarrearía el posible despido al contrariar al jefe. Podría afirmar que por eso hay tanta hipocresía en el medio
laboral y empresarial; incluso por ello son tan importantes esas "idas a comer con el jefe" para siempre "estar
bien con él"..., pero con el dinero diría yo. Punto final.

Estoy convencido que si alguien tolera las majaderías de otra persona, es únicamente porque dependen
en algo de esa persona. En cambio la gente que no tiene ninguna necesidad económica, suele ser la que no
tolera la más mínima majadería de nadie. Simplemente se retira en paz a seguir por otro camino. Esto es tan
claro. He conocido gente rica que se ufana de tener muchos amigos que ha mantenido por años, sin quizá darse
cuenta de que sus "amigos" sólo lo han tolerado por la ganancia secundaria que ello les representa. Algo muy
clásico son las mujeres que toleran a sus maridos a cambio del sustento económico. Miles hay. En cambio,
tengo otros amigos (muy pocos por cierto), con gran libertad financiera y emocional que son profundamente
creativos y siempre están pensando cómo hacer un mejor negocio y establecer una empresa con sistema.
Gente que se arriesga a seguir sus sueños y no los detiene "la seguridad" de entrar a una empresa, sino que les
da vida y pasión su pensamiento creativo para gestar una propia.

Cuando estamos frente a un bien o servicio que quisiéramos adquirir y no nos alcanza el dinero, hay
dos opciones de pensamiento frente a ello; (1) Expresar lógicamente "no puedo comprarlo", o (2) preguntarse
"¿Cómo podré comprarlo?". La diferencia en la fuerza de esos dos pensamientos es enorme. Como afirma
Kiyosaki, la primera es un decreto, y de ahí no se sale, es un hecho. La segunda es una pregunta. La primera
deja a la persona al margen de las circunstancias sin poder hacer nada. La segunda se obliga a pensar. ¡Enorme
diferencia! Enormemente diferentes serán los resultados también. Me gusta cuando el autor comenta que
expresar "no puedo comprarlo" es tan sólo una señal de pereza mental. La pereza reduce tanto la salud como
la riqueza.

Un tipo de persona puede creer: "El dinero no me importa, no me interesa el dinero". Tengo conocidos
que lo afirman con orgullo. Todos pobres. Se nota a leguas. En cambio, también tengo otros conocidos que
piensan diferente: "El dinero es poder". Todos ellos ricos. Siempre me ha llamado la atención este tipo de
diferentes pensamientos que originan tan distintas realidades. Por eso he llegado a desarrollar la hipótesis que
tu dinero es una buena medida de tus pensamientos, y suele una medida muy exacta.

He llegado a conocer personas que afirman: "Yo nunca seré rico", y esa profecía autocumplida se
cristaliza en la realidad de la que luego se quejan. Increíble, pero así es. En cambio, también tengo la dicha de
conocer personas que piensan algo como: "Yo soy rico, y los ricos no se comportan así...", haciendo alusión a
un comportamiento que no les agrada. Conozco amigos que han pasado por quiebras financieras, pero siguen
siendo ricos en todo esplendor. Su forma de caminar, su forma de ver la vida incluso en bancarrota, su buen
gusto. Otro poderoso ejemplo es cuando analizo la forma en que un rico o un pobre lee la carta-menú de un
restaurante: el pobre la lee de derecha a izquierda, el rico solo lee la columna de la izquierda y no se entera de
más. (Nota: Los precios por lo general se encuentran del lado derecho). Esto nunca falla y es muy manifiesto.
Uno se preocupa por cuánto va a gastar, el otro por qué va a disfrutar. Obviamente, el resultado en las
realidades de ambos seguirá a sus pensamientos.

Desde el principio de éste taller se ha afirmado que todos tenemos la magia para crear nuestra propia
realidad, y nuestra realidad financiera no es ninguna excepción a esta ley. Hemos analizado anteriormente que,
si lo que deseamos son nuevos resultados, hemos de realizar nuevas acciones que los produzcan. Y
si deseamos nuevas acciones, hemos de albergar nuevos pensamientos que las hagan surgir. Y a su
vez, si deseamos crear nuevos pensamientos, hemos de adquirir nueva información que los generen. ¡La
diferencia, al final, está en la información! A nivel económico se sucede este mismo fenómeno. Y estoy de
acuerdo con miles de autores que afirmamos lo mismo: gran parte de la pobreza que vive mucha gente es
debido a falta de información financiera, falta de cultura económica. La economía no se suele enseñar en las
escuelas ni lo hace el gobierno, es una enseñanza tácita en la ambiente familiar, en los hogares, en el ejemplo
observado en casa. Y si esa es la información que recibimos, ¡¿cómo lograr riqueza cuando la abrumadora
mayoría de las familias (en mi país) son pobres o de clase media?!

Kiyosaki lo muestra dramáticamente, hijos ricos suelen ser por el ejemplo de padres ricos, no tan solo
por heredar fortunas; hijos pobres suelen ser por el ejemplo de vida de padres pobres, no por falta de
oportunidades; hijos clase media suelen serlo por el ejemplo de padres de clase media. En una u otra forma, se
trata de romper el molde y generar lo que uno quiera rebasando los límites de lo conocido, disciplina fruto del
deseo de la propia -muy propia- superación. No es herencia, son patrones de pensamiento aprendidos y
transmitidos a los hijos. Sin duda el dinero es una forma de poder, pero es más poderosa la educación
financiera. Y si no se te dio tal, ¡entonces ve e investiga por tu cuenta! Eso hace un ser extraordinario, esto
hace la diferencia!.

Recuerdo que hace años en un viaje en avión, mi compañero en la fila de asientos era un altísimo
ejecutivo de una de las más afamadas empresas de la industria farmacéutica. En algún momento de la charla
me dijo: "Debes aprender que el dinero está tirado en las calles, y está tirado abundantemente. Sólo es
cuestión de aprender a recogerlo". Parece que fue ayer cuando escuché esta creencia y todavía la recuerdo tan
fresca en mis oídos que escucho el tono y timbre de voz de aquella persona incluso ahora.

Desde aquel entonces me dejó pensando su metáfora. Creí en ella. Y he aprendido a recogerlo. Ese
pensamiento es muy diferente de aquellos que piensan: "...es que la gente no tiene dinero, está muy gastada,
por eso ya no compran tal o cual cosa...". Yo he decidido no creer en esa frase que tanto se escucha en la clase
media y pobre. Las evidencias que yo alcanzo a ver me muestran lo contrario. Cada vez más agencias
automotrices se abren en mi país. Cada vez más firmas de autos de lujo llegan. Cada vez más crece la industria
de la construcción. Por lo menos aquí en donde vivo, ya es el colmo, hay un edificio nuevo casi cada 200
metros. Los teatros se llenan, por lo menos en las funciones que me toca asistir. Los restaurantes están al tope
y con gente esperando afuera, por lo menos los que yo veo (y aclaro que no soy el único que los ve). Ver
abundancia genera abundancia, porque aquello en donde enfocamos nuestra mente se expande, todo el
tiempo.

Hoy te invito a que reflexiones un momento acerca de los pensamientos y creencias que tienes con
respecto al dinero, porque insisto, tus pensamientos son tu dinero, tu dinero es una muy buena medida de tus
pensamientos. Hasta el momento, de los miles y miles de personas que conozco, no he conocido a un gran
pesimista que sea rico, ni a un optimista que sea enteramente pobre. Y estoy hablando específicamente de
dinero. Tus pensamientos generarán emociones, y estás te moverán por definición. Todos aprendimos en
nuestras casas una relación emocional con el dinero, y esta es la que nos mueve a la pobreza o a la
abundancia. Si notas fríamente luego de leer estas reflexiones que se te enseñó en tu casa a moverte hacia la
pobreza, tienes dos opciones, seguir así, o romper con la tradición familiar, salirte de la tribu, y adquirir una
Nueva Conciencia del dinero, auto-reeducarte financieramente, adoptar una nueva postura emocional frente al
dinero, y te garantizo que esa nueva información que adquieras, generarán nuevos pensamientos enfocados a
la abundancia, y ella será muy pronto tu realidad tangible, y esa realidad sin duda te dará más... ¡Emoción
por Existir!

21
Date cuenta:
Todo está bien
"Tú no tienes problemas, sólo piensas que los tienes..."
Un Curso de Milagros

Quien vive una baja autoestima tiende a demostrar que es mejor que los demás en determinada área
sin que nadie se lo pida y precisamente esa necesidad se llega a transforma en su propia prisión en la vida.
Personas que dependen del halago, de que los demás le reconozcan que es mejor que otros. Yo mismo, al
igual que cualquier otro humano que se encuentra en evolución, he pasado por estas trampas.

Hoy me queda tan claro por qué cambió mi enfoque profesional en los últimos años. “En busca de la
Excelencia” de Tom Peters, “El ser excelente” de Miguel Angel Cornejo temas de liderazgo, de cómo ser
mejor, ser el número uno en el tema que sea y temas afines, ya no resuenan con mi interior desde hace
algún tiempo. En su momento me los creí, incluso se me considero como un experto en esas áreas. Hoy veo
tan claro porqué ya no trabajo es eso, ya no estoy ahí. Ya no pertenezco. Ya no creo en las cosas que hace
años dije pense y luche por ellas, hasta me di cuenta del error humano que predicaba.
Quizá por ello me motiva a escribir éste taller de autoestima, porque en esta etapa de mi vida estudio y
creo con la que vibro hoy. He llegado a darme cuenta de que hay algo más allá del ego y me ha gustado.

Hoy en día, mi interes profesional y personal ya no radica que la gente sea líder o que sea mejor, o que
logre ser el número uno en ventas de su empresa. No. Ya no. Hoy en día, gracias a una Nueva Conciencia,
basada en alta autoestima, lo que me interesa es que la gente sea feliz, así, tal como es. Que aprenda que
todos venimos con una misión y que cumplida debe ser una de las experiencias más agradables del mundo,
sin necesidad de competir sino de cooperar, sin la prisa por ganar sino por ayudar haciendo lo que nos
corresponde, simplemente aprendiendo a liberarse de las ataduras que genera el ego.

En esto creo hoy. No quiero decir que estoy en contra de la superación personal, no en absoluto, en ese
mismo instante estaría negando gran parte del sentido de mi vida; lo que te quiero decir es que hoy en día
veo con igual respeto y amor a un líder que a un seguidor, a un empresario que a un empleado, a un
intelectual que a la servidumbre en su dimensión de humanos. Hoy sé que todos están bien, básicamente
bien. Y lo más irónico: me he dado cuenta de que cuando una persona es feliz así, tal como es, como
consecuencia vive el éxito, el verdadero éxito en la vida. Ese que no se mide con dinero ni bienes materiales,
más bien el tipo de éxito del que hablo en este taller, del verdadero, del que es como una mariposa en el
jardín, aquella que cuando con esfuerzo ia quieres atrapar, se te escabulle con sus giros por el aire, pero
cuando estás en paz, a gusto contigo mismo, la mariposa vuela hacia ti y se posa en tu hombro. Así lo estoy
viviendo.

Quise escribir acerca de esta Nueva Conciencia del éxito cuando me percaté que hace años admiraba a
la. gente que ostentaba títulos y me impactaba por sus triunfos, en cambio hoy, admiro mucho más a la
gente que es buena. Un proximo capítulo titulado "¿Qué recuerdas?" en donde compare con todos ustedes
lectores un breve cuestionario, para que al final lleguemos juntos a la gran conclusión: ayudar es mucho más
importante que ganar. Llega un momento en que despiertas y te das cuenta. de esto.

Con el paso del tiempo, cuando descubrí que el ego favorecía mi conciencia de separación -al sentirme
diferente a los demás- me aislaba de la gente, encontrando tantas y tantas diferencias que discriminaba, y
así, lo que logré fue sentirme solo. Pasó el tiempo y gracias a Nueva Conciencia, descubrí mi identidad
espiritual y que ésta me fundía con todo y con todos siendo Uno con ellos en todo momento, así me empecé
a sentir completo, unido, en paz. Pero cuando descubrí que yo podría elegir con quién identificarme, con el
ego o con el espíritu, con una gran emoción me di cuenta de que el desafío más grande de tu vida y mi vida:
Tomar la decisión de ser verdaderamente libre y feliz.

He procurado organizar este taller en base en las siguientes premisas fundamentales para la
aceptación y comprensión de la misma:

1. Eres un ser divino. Y con el fin de darte cuenta de ello, has de trascender el viejo sistema de creencias
que nos legaron las generaciones anteriores y saber de una vez por todas que hay algo más. Este es, quizá,
el mayor desafio para Nueva Conciencia, literalmente hablando.

2. Tu espíritu, tu yo superior, puede triunfar sobre las identidades de su contraparte, el ego, y así tú podrás
vivir con la fuerza del espíritu. Sí se puede, todo esto es verdad.

3. Puedes irradiar esta Nueva Conciencia de tu ser más allá de tus propios límites y transmitirla a los demás
habitantes del planeta por el bien mismo de la humanidad.

Cada capítulo esta escrito con la intención de ayudarte a vivir los principios mostrados en estas premisas.

Algo simplemente maravilloso, purificador, revitalizante, liberador. Eso es lo que he descubierto


recientemente en mi vida y hoy he decidido compartido abiertamente contigo.

Desde hace varias horas en que decidí sentarme a escribir, percibí que la inspiración no me llegaba
tan fácilmente como en otras ocasiones. Algo dentro de mí me dijo "no importa, siéntate y escribe". Y
todavía me encontraba renuente porque no justificaba del todo sentarme frente a mi computadora sin una
idea clara de lo que quería compartir en esta ocasión. Sin embargo, una voz interior seguía diciéndome: "Ya
siéntate y escribe". Y pues exactamente así estoy ahora mismo. Hoy más que en ninguna otra ocasión de
mis sesiones de escritura, estoy meramente obedeciendo a lo que empieza afluir a través de mí. Percibo
ciertas órdenes y simplemente he decidido obedecer. Esta sensación que estoy experimentando en este
preciso momento, es tan extraña, tan placentera, brindándome una gran seguridad dentro de mi personal
sensación de incertidumbre, tal vez por eso experimento como extraña esta sensación. Pero sí te digo algo,
es fantástica. Es como ir caminando en la cuerda floja con los ojos vendados y sin una red debajo, pero al
mismo tiempo con la sensación de que Alguien te va llevando de la mano y sólo te pide esto: "Confia".

Tal vez eso es lo que necesitamos hacer los humanos que verdaderamente queremos ser más
humanos. Hoy sé que esto debe ser la famosa iluminación. Un poderoso y fortificante cambio en el interior
de la persona, a tal grado, que todo el exterior se ve distinto. Eso me está pasando desde hace muchos
meses. Eso me gustaría que te pasara. Me gustaría, por el exquisito placer de compartir, pero tú sigues (y
seguirás) conservando en enorme privilegio de elegir aceptar esta invitación a vivir una Nueva Conciencia o
no. Tú siempre seguirás siendo el rey y soberano de tu propia vida. Tú ves la vida tal cual deseas hacerla,
consciente o inconscientemente.

Estoy impresionado por la causa que lleva a las personas a consultar ayuda profesional psicologica, y
mi mayor impresión es la coincidencia de que en muchos de ellos se sucede exactamente el mismo
fenómeno. Eso es lo que me ha llamado la atención, personas de muy distintas edades, hombres y mujeres,
pero que ha coincidido que buscan solución a el mismo problema, o mejor dicho, con la misma percepción de
lo que creen un problema. Todos deprimidos, con sensación de desesperanza y angustia, unos porque no se
sienten correspondidos en el amor que juzgan merecer. Se sienten usados por otra persona, y sienten que si
su pareja se les va, entonces la vida entera se les va para ellos. Otros atados a la falta de dinero, realización
ó reconocimiento.

Hoy identifico esto casi como demencia. No saben quién son. y lo identifico tan bien porque lo
he vivido. Alguna vez en mi vida, en mi pasado, viví intensamente un amor. Sé perfectamente lo que implica
y lo doloroso que puede ser un rompimiento. Lo sé perfectamente. Se lo tremendo de quedarse sin trabajo.
La única diferencia que percibo con mi estado de conciencia que he alcanzado hoy es que todo ello fue un
sufrimiento engendrado única y exclusivamente en mí. Nadie más participó en mi dolor, sólo yo. Saber esto
ya fue un primer gran paso en mi vida. Luego, me di cuenta que toda sensación de desesperanza, de
frustración y rechazo, no es otra cosa más que una idea que está en mi mente y hoy he aprendido que me
puedo desprender de esa idea como quitarme un anillo. Así de fácil. Así de rápido. Así de verdad. En ese
mismísimo instante, en ese preciso momento, surge la paz y la armonía interior. Eso es todo. No más
complicaciones ni terapias. Sólo un auténtico deseo de vivir en paz y listo. El auténtico deseo. Auténtico.
Saber esto, saber la gran facilidad con la que nos podemos desprender de una idea, misma que, en el
ejemplo, es el origen de todo sufrimiento, es lo que creo significa un estado de iluminación. Estado al que
todos, absolutamente todos, podemos acceder. No requieres de 10 semanas de meditación, solo un segundo
de decisión.

Es tan fácil vivir en paz y en armonía. ¡Tan fácil! Lo que es verdaderamente dificil, para muchos, es
aceptar que sea tan fácil. Hemos llegado a creer que es normal tener problemas como parte de la vida,
cuando lo normal es estar bien. ¡¡!! Aprende esto que te acabo de decir. ¿Y por qué? Porque cuando algo es
tan fácil para cambiar, cuando algo es tan divinamente sencillo para vivir en paz, entonces entra en juego el
ego de la persona humana y no lo acepta. Imposible. El ego siempre quiere esforzarse, siempre quiere sufrir
para merecer, el ego siempre quiere vivir en dificultades, hasta para mejorar. ¿Has escuchado alguna vez la
frase: El que no ha sufrido no sabe lo que es el amor? Por Dios, no podemos vivir creyendo esto como una
verdad.

He ahí la trampa que se nos tiende. El ego no nos permite ver la facilidad con la que se puede volver
al amor. Ahora recuerdo alguna anécdota que leí en un libro de filosofia Zen, cuando un alumno le pregunta
a su maestro: "¿Qué debo hacer para lograr un estado de Iluminación?", a lo que el maestro le contestó:
"Mata tres moscas y ya está". El alumno desconcertado le dijo: "¿Eso es todo? Nada más matar tres moscas
y obtengo el estado de Iluminación? No creo que sea tan sencillo". El alumno se marchó en busca de un
mejor maestro. Tal vez si el maestro le hubiera dicho: "Mata setecientos leones y tráeme sus cabezas, y
entonces habrás superado la prueba para lograr la Iluminación", ahí sería otra cosa, hasta el alumno se
hubiera ido afligido por el desafio pero motivado al mismo tiempo por creer que puede merecerlo al
sacrificarse tanto. Lo mismo, exactamente lo mismo, he observado en la gente que busca ayuda profeisonal.

Cuando escucho atentamente a una persona quejarse de todo lo que le pasa, detecto de inmediato
una poderosa opción de mejora y le digo: "Deja hoy mismo a esa persona que tanto daño percibes que te ha
hecho y listo. Eso es todo. En el instante en que lo hagas, en ese instante desaparece la tristeza que te
aqueja. Es una decisión que te tomará unos segundos solamente y luego actúa de inmediato. Mañana mismo
a esta misma hora te deberás sentir formidablemente bien". Se hace un silencio. La persona me observa con
una actitud de "...no puede ser tan fáciL.". Algunos personas me dicen: "¿Cuándo vuelvo a consultarlo?
¿Cuándo sería conveniente vernos una próxima vez?". Mi respuesta: es No”. Ya no es necesario. Fue un
verdadero placer ayudarte, pero en honor a la verdad ya no necesitamos vernos ni una sola vez más.
Lo único que necesitas es actuar con base en lo que hoy analizamos y recuperarás la paz y la
armonía en cuestión de minutos". La mirada de la persona me manifiesta cierta incertidumbre, tal cual la de
aquel alumno y su maestro. No pueden creer que sea tan fácil. Hoy he llegado a pensar que si les dijera:
"Vuelva cada tercer día para terapia, su caso es delicado, pero espero que en unos cuantos meses o años, lo
superemos juntos". Tal vez mi la persona se sentiría mejor. Tendría más credibilidad. Su ego se sentiría
formidablemente bien. Lástima que no me gusta mentir. Esta negociación entre el ego de una persona
necesitada con estas creencias podría explotrala para que me redituara tanto dinero! Pero no puedo. Por eso
a las personas que ayudo los veo tan
poco, en varias ocasiones una sola vez. Varios han creído en la enorme transformación que se sucede tan
fácilmente y por ello la logran. Otros me imagino que han cambiado por un psicologo más cuerdo que yo que
les asegure que su caso es muy complicado. Alguien que le diga lo que su ego quiere escuchar: está muy
difícil, y con el tiempo (nunca estipulan cuánto) veremos su progreso.

Tal vez por eso la información de éste taller de autoestima ha sido atacado por psiquiatras,
terapeutas y religiosos que se niegan a esta filosofía de una Nueva Conciencia en donde se puede cambiar de
inmediato y fácilmente. Creo que la negación a aceptar y expander ésta filosofía es porque les tiraría el
negocio.

Hace un par de meses me solicito apoyo una mujer de edad madura y me dijo claramente que nunca
en su vida había ido a terapia con nadie. Me comentó que ella siempre se sintió capaz de resolver cualquier
problema -yo estaba escuchando a su ego- y que por primera vez en su vida aceptaba que necesitaba ayuda
-algo bueno porque ahí estaba tirando a su ego-. Le aquejaban problemas en todos los ámbitos de su vida, a
nivel laboral, a nivel pareja, a nivel personal, etc. Esa multitud de problemas que percibía hicieron que, luego
decidio por una recomendación solcitarme ayuda porque imaginó que yo le podía ayudar. La sesión duró
cerca de dos horas. Nunca en mi vida he podido hacer lo que otros se que algunos terapeutas hacen, que
cuando se cumplen los 30 minutos, o los 50 minutos de terapia, esté el paciente como esté, lo interrumpen
y, le dicen: se acabó su tiempo, continuamos la próxima semana. ¡Cómo si se tratara de prender y apagar
una máquina! En fin, no lo entiendo.

Estoy seguro que a través de este taller ha logrado con muchas personas que leén lo que plasmamos
aquí su deseo ser más felices. Sentir la energía, pasión y alegría por cambia y vivir una Nueva Conciencia de
paz y armonía. ¿Alcanzaste a vibrar con sus palabras? Entonces se está cumpliendo su deseo.

Hoy quiero abiertamente manifestar que Nueva Conciencia es sólo una opción más. Solamente. Una
opción que como tal, te eliges o no. Hoy he llegado a entender lo que un estado de iluminación puede ser.
Hoy quiero compartir contigo lo que podemos vivir si queramos, verdaderamente, vivir iluminados.
De todos los autores que me han dado luz en mi vida, y por lo que he vivido de experiencia propia, he
podido encontrar las siguientes aseveraciones de lo que es un estado iluminado, donde todo está bien: "La
iluminación es una experiencia sensorial )' emocional, una claridad intelectual, la impresión de estar inmerso
en una llama, una sensación de inmortalidad, un estado de gracia impresionante, el conocimiento de toda la
conciencia cósmica y el fin de las separaciones; su energía y su inteligencia se liberan, la vida se vuelve
sencilla y se experimenta júbilo, un grado de entendimiento radical, maravillas interiores, amor y paz, y una
felicidad sublime; lo ordinario se vuelve extraordinario; se accede al paraíso y a una elevación moral; se
produce un despertar, un carisma; se viven asombrosos momentos de revelación, un éxtasis emocional, un
amor casi inaguantable hacia el mundo, una sensación de agilidad, un alivio intenso; la luz parece atra-
vesarlo todo. En una palabra, se siente la presencia de Dios".
Esto, lo vivo, al igual que muchísimas personas que ya han despertado a una Nueva Conciencia en sus vidas.
Sin embargo, estoy consciente de que existen miles de personas más que todavía no se han permitido la
dicha de vivir así. Por ellas y para ellas va dedicada este taller, al igual que mi vida entera.

"Debemos rendimos a la incertidumbre


y apreciar su belleza."

Deepak Chopra

Sí es posible vivir así. Sí es posible vivir enamorado de cientos de personas a la vez. Sí es posible ver
maravillas en las pequeñas cosas, antes insospechadas para la conciencia previa. Sí es posible vivir sin
problemas, cuando nos damos cuenta de que éstos nunca han existido y que solamente pensamos que los
teníamos. ¿Cuándo has visto caminar a un problema por la acera? ¿Cuándo has volteado a ver cómo un
problema cruza la calle? ¿O qué color y forma tiene? No hay tal. Y no hay tal porque no existe. Sólo aparenta
existir en nuestro pensamiento. No hay ningún otro sitio donde un problema tenga lugar. Sólo en nuestros
pensamientos. Despierta y date cuenta de esta gran verdad. En cuanto lo comprendas, en cuanto lo
entiendas, ahí, en este preciso instante, tienes todo el poder para desprenderte de esa idea. Tira ese
pensamiento. Pero, ¿sabes qué tienes que hacer para tirarlo? Nada. Absolutamente nada. ¡Y es que se cae
solo con el simple hecho de entender dónde está! Así de fácil. Así de rápido. Ya está. Es cuando llegas a
entender que todo está bien. Todo está bien.
Decide vivir en esta dimensión donde se comprende la vida un poco mejor y te garantizo que harás del más
auténtico éxito, una rutina. El triunfo y el éxito te seguirán, y no al revés como lo venías haciendo. Antes de
la iluminación yo buscaba muchas cosas, y luego de la iluminación como que ya no busco nada. Tal vez por
esto es que me llego a explicar que...

"Antes de la iluminación, yo seguía el éxito y el triunfa


luego de la iluminación, ellos me siguen a mí.
(Y si supieran que no voy a ningún lado...) .

A.AZ.

La paz y la armonía te surgirán, y es lógico porque las llevabas dentro, donde siempre han estado. Era
cuestión de voltear a ver hacia el lado adecuado. Créeme, esto sucede. Todo esta bien. Nada más necesitas
darte cuenta. Todo, todo está bien. Mi alegria sucede cuando te ayudo. a que te des cuenta de esto. Si se te
caen los problemas al entender lo que hoy he compartido contigo, entonces así es como surge desde muy
dentro de ti, y para el mundo, una auténtica. ..

¡Emoción por Existir!

22
Regalos
Nuestra capacidad para disfrutar de la vida
proviene de nuestra capacidad para dar y compartir,
y ésta, a su vez, depende de nuestra identidad
formada por la generosidad o el egoísmo.

ALEJANDRO ARIZA Z.

¿Te ha pasado que al final del año sientes la necesidad imperiosa de hacer regalos? Muchos
sentimos el terrible imlpulso de obsequiar algo a nuestros seres queridos y a los no tan queridos; sin
embargo, lo que más llama la atención es que varias personas sienten ese impulso aun contra su más
auténtico deseo. Así surge un conflicto, por eso lo califiqué como "terrible impulso". Sé que no siempre
es así, pero en muchas personas así se demuestra.

Estoy plenamente convencido de que todo conflicto en nuestra vida tiene lugar porque no existe
congruencia entre lo que hacemos y nuestra jerarquía de valores, ésa es la verdadera esencia de
un conflicto. De hecho, tal época es muy difícil para quienes en su jerarquía de valores habita el
egoísmo. Son personas a las que por un lado -muy íntimo- no les gusta compartir ni dar, son presas de
la corriente y piensan que "tienen que dar algo".

Esta reflexión no es para que simplemente observemos este fenómeno sociocultural, sino para
que te hagas más consciente y analices y renueves tu propia jerarquía de valores. Un valor primordial
que oponer al egoísmo que se va forjando en esta época del año, es la generosidad.

Sin duda es una época difícil y nada emocionante para los egoístas, quienes viven ensimismados
y no les interesa el bien común. Son personas que "hacen relaciones" sólo para encontrar socios en la
utilidad, sin darse la oportunidad de generar auténticos amigos en la virtud. De hecho, no creen en el
verdadero valor de la amistad. Si alguien "les sirve" están con él, pero lo abandonan si aparece otra
persona que ofrezca mayores ventajas; sólo negocian con los aparentes amigos. Todo funciona con base
en su propia conveniencia. ¡Qué tristeza siento por ese tipo de personas en esta época del año -y
siempre-! Son personas que no han conocido el placer de ser para servir y ayudar.

Desconozco el destino de todos ustedes,


pero hay algo que sí sé:
los únicos que llegarán a conocer
la verdadera felicidad
son quienes han buscado y hallado
el modo de servir a los demás.
ALBERT SCHWEITZER

Es curioso que en la vida, gran parte de los sucesos sean fenómenos cíclicos. ¿Habías pensado en esto?
Yo creo que sí. Imagínate, en cada diciembre se repite la oportunidad para que el ser humano renazca,
renueve su jerarquía de valores y encuentre la paz que se experimenta al poder dar y compartir cuando
se tiene un corazón generoso. Ahora bien, no quiero que tomes esto como un analgésico moral y digas:
"si no quiero cambiar ahora, pues ya tendré otra oportunidad el año que entra". No, nada de eso. Una
postura tan pasiva y cómoda sería como aceptar la falsa idea de que nunca vamos a morir. Y debo
recordarte que no eres inmortal. De eso nunca tengas la más mínima duda. Sin embargo, no tomes
esta advertencia como una reflexión de matiz depresivo. Tú bien sabes que mi filosofía de vida es
fundamentalmente optimista y entusiasta. Y me encantaría. que así tomaras este recordatorio de
nuestra limitada existencia física.

Cada fin de año se nos ofrece una vez más la posibilidad de cambiar, de renacer en plena vida,
para ser más humanos a través de nuestra actuación congruente con valores como el bien, la verdad, la
generosidad y el perdón. Una vez que así lo pienses, ¡actúa de inmediato!, no esperes hasta el otro año.
Hoyes la oportunidad para dar. Como dijera Miguel de Cervantes: "Más vale un toma que dos te daré".

No sé si creas en Dios, pero te confieso que yo sí. Y parla mismo me emociona poder compartir
contigo este momento para crecer. ¿Sabes? Imagino a Dios como esa magnánima fuerza y energía que
se llama amor. Para mí, no es una persona ni un padre ni alguien que está "allá arriba"; es una energía
vital de amor. Y está aquí y ahora, en ti y en mí, en esta lectura. ¡Sí, en esta lectura y en ti! Y así, no
me queda la menor duda de que Dios, a través de la mayor manifestación del amor que es "el perdón",
nos ofrece la oportunidad de reflexionar y optar por crecer como personas. Me encanta imaginar que su
amor llega a tal magnitud, que hayamos hecho lo que hayamos hecho en el curso del año, al ftnalizado
nos brinda su perdón. -iY sin que se lo hayamos pedido!- por todas nuestras actitudes egoístas,
ególatras y soberbias, dándonos la oportunidad de elegir ser más humanos a través de nuestra
capacidad de dar y compartir con otras personas, dándonos la opción de ser más generosos y vivir
creyendo firmemente en la bondad del hombre. Así podemos empezar renovadamente otro año más.

Ésta es la idea que tengo de por qué la gente regala más en esa época del año. Aunque claro,
sé que deben existir otras razones para generar esta costumbre, como lo pueden ser la publicidad, la
mercadotecnia, el consumismo, el orgullo propio, el miedo a la crítica social, etc. Sin embargo, yo
quiero creer en la idea que tengo. De hecho, te invito a que tú también creas en ella.

Ojalá que en esta ocasión te des el tiempo necesario para valorarte como persona generosa.
Aunque claro, si eres egoísta, esto es lo único que no te gusta darte a ti mismo: tiempo para reflexionar
en tu calidad humana y confrontarte contigo mismo. ¿Qué tanto has ayudado a crecer a otras personas?
¿Qué tanto has aportado y contribuido para la felicidad de los demás? ¿Qué tanto has experimentado el
placer de ayudar al ser humano a ser mejor? ¿Qué tanto te has podido desprender de lo tuyo para
brindado a otra persona? ¿Ya te diste cuenta de que Dios se manifiesta a través de ti cuando ayudas a
otra persona? ¿Ya te diste cuenta de esta divina verdad?

Ojalá que esta reflexión te ayude en ello. De hecho, ¿Quién crees que escribió en verdad este
capítulo? ¿Yo? Pues yo mismo tengo mis dudas; a lo más que llegué es a "tecleado", pero la inspiración
y el motivo de este escrito sé que viene del amor, de esa energía que te he comentado, la misma que
fluye a través de ti, por ti y para los demás. No importa el grado de generosidad al que llegues al final
de tu reflexión, lo que importa es saber que siempre podemos dar más.

De hecho, ése es el secreto de la abundancia: dar sin pedir nada a cambio. Aunque te
parezca ilógico o no lo entiendas, te puedo afirmar que así es; yo lo vivo diariamente. Y quiero
compartir contigo esta verdad lejos de toda postura heroica, arrogante o soberbia. Por favor, tóniala con
la humildad y sencillez con la que lo he escrito, y como mi regalo para ti.

Da a otros
aquello que de ti les gusta;
lo demás, guárdalo.

NOEL CLARASÓ

Deseo que, a tu vez, en su oportunidad _brindes lo mejor de ti a las personas que te son
significativas, especialmente a tu familia, tanto la genética como la espiritual, a quienes amas y con
quienes convives. Vivir el placer de dar lo que la otra persona necesita de ti es un poderosísimo motivo
para mantener tu...

¡emoción por existir!

23
Taller Personal de Autoestima
“La gente no necesita
Cambiar sus problemas, Sino sus perspectivas”.

John C. Maxwell

“TALLER PERSONAL DE AUTOESTIMA para 3 semanas (21 días)”

Este taller de autoestima aparte de ser divertido es increíblemente bueno para incrementar tu autoestima,
mejorar tus relaciones y atraer la abundancia., tiene una duración de 21 días el tiempo específico que se usa
en todos los procesos de cambio de hábitos y tiempo exacto en el cual se puede impresionar al subconsciente
para realizar cambios en nuestras vidas.

Lo puedes hacer tu sólo o reunirte con algún grupo de amigos y llevarlo a cabo., es muy sencillo y vas a
necesitar invertir en algunos materiales pero vale la pena la inversión en
tiempo y dinero. Posterior a estas tres semanas que pasarás incrementando tu autoestima te sugiero que
vuelvas a repetir tu taller unas 3 veces al año hasta que lo consideres pertinente.

Como descubrió Newton, que todo acción tiene una fuerza contraria de la misma magnitud, pareciera que no
solo se aplica al mundo físico, ¿cuántos esfuerzos de cambio duran unos cuántos días? Te suena familiar..

Te quiero pedir primero leas la propuesta de éste taller personal y del contrato escrito a continuación, después
analices y decidas si deseas hacerlo y por último llenes el siguiente contrato y lo firmes.
Contrato Contigo Mismo
Cuando aceptes firmar este contrato estarás dispuesto a seguir las instrucciones y ejercicios que indica el taller
exactamente como se indican, sin dejar de hacerlo por 21 días, sólo por 21 días.

Contrato Irrevocable
Yo, ________________________________, En este día _______________prometo:
Iniciar una nueva etapa y hacer más con mi vida, alcanzar la grandeza que existe dentro de mí y que está
esperando ser utilizada. Comenzando por la disciplina a partir de éste momento que he decidido por mi propia
voluntad empezar y llegar al final en 21 días de éste taller personal de autoestima.

Esto significa que hoy dejaré de huir de mí mismo y ya no fracasaré jamás, este es el día que por fin tengo el
valor de enfrentarme a las circunstancias y los problemas y los venceré uno a la vez. No volveré a tomar el
camino fácil.

Sacrificaré placeres temporales disciplinando mis apetitos físicos y emocionales por alcanzar la excelencia en
mis esfuerzos de acercarme a mi meta.
Alimentaré mi mente de información y mi espíritu de positivismo y entusiasmo, y en mi continua jornada no
permitiré que mi mente sea invadida por el ocio, ya que tengo la fuerza de voluntad necesaria para evitarlo.
Hoy también renuncio a la Desidia, Pereza, Ignorancia, Debilidad de Carácter y otros malos hábitos que hunden
al ser humano en las tinieblas de la mediocridad y del conformismo.

Pagaré el precio necesario de alcanzar esta meta, porque sé que el dolor del fracaso es mayor que cualquier
sacrificio o trabajo.

Sé que al firmar este contrato estoy dando un paso importante en mi vida porque al cumplirlo estaré preparado
para continuar con mi siguiente meta y por primera vez puedo comprobar que tengo control de mi destino. Por
fin empezaré a ser inmensamente feliz realizando mis sueños, y he dejado mentiras y excusas en el pasado.

Ya no me conformaré con solo limosnas de la vida para sobrevivir; para triunfar nací y fui diseñado y hoy sé
que las grandes puertas de la felicidad, la riqueza y la tranquilidad se abrirán para mí y para mis seres
queridos.
Si no cumplo con este contrato merezco que la vida me trate como hasta hoy lo ha hecho.

Yo, __________________________________, me comprometo a cumplirlo por mi propio bien.

El Éxito existe, y es un viaje, no un destino.

¡comenzamos!

Aquí te muestro la lista de materiales que necesitaremos:

SSSSSS Lista de materiales SSSSSSSSS

*Un cuaderno (de cualquier tamaño)


*Grabadora portátil
*1 casete virgen
* Una fotografía tuya
*Revistas para recortar
*Cartulina blanca
*Plumones o lápices de colores

SSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSS
Primera semana

TAREA PARA EL LUNES:


Tu tarea para hoy es únicamente dirigirte a la papelería más cercana y conseguir el material de la lista

TAREA PARA EL MARTES:


Por hoy tu tarea es Arreglar tu cuaderno de la manera que mas te agrade y titularlo “Mi diario de autoestima”

TAREA PARA EL MIERCOLES:


En este día harás en tu cuaderno de autoestima, una lista titulada las 20 cosas que más me agradan de mi.

TAREA PARA EL JUEVES:


Hacer otra lista titulada las 20 cosas que más me desagradan de mí

TAREA PARA EL VIERNES:


Hoy por la noche cuando llegues a casa toma tu diario de autoestima y escribe alguna cosa por la cual te
sientas orgulloso (a) de ti mismo (a).

TAREA PARA EL SABADO:


Para este día comenzaremos con grabar la siguiente declaración de autoestima en un casete, para este ejercicio
necesitarás la grabadora portátil que está en la lista de materiales y con tu propia voz graba la siguiente
declaración (con música de fondo suave o new age que ayuda a que esta información penetre más rápidamente
en el subconsciente):

MI DECLARACION DE AUTOESTIMA
Mi primera prioridad a través de este día es tratarme a mí mismo (a) con amor
Hoy me doy permiso de hacer lo necesario para cuidarme a mi mismo (a)
Hoy recuerdo que amarme a mí es tan importante como amar a los demás
A través de este día me doy amor y me trato bien a mi mismo (a)
Hoy me libero de cualquier preocupación de que los demás me aprueben o lo dejen de hacer.
A través de este día hago una pausa para considerar lo que yo pienso y siento.
A través de este día la única aprobación que procuro es la mía propia.
Ante cada circunstancia, encuentro y suceso de este día respondo con amor para mí y para los demás.
A través de este día me estimo y me quiero a mi mismo (a) tanto como estimo y quiero a los demás.
Hoy no me siento culpable por quererme
Hoy no me cargo de culpas por NINGUN motivo
Hoy tomo un descanso de la culpa y la auto condena
Hoy me trato a mi mismo como una visita querida, soy amable conmigo a través de este día.
Hoy libero al futuro y disfruto la plenitud de compartir el momento presente con mi ser interno.
Hoy me doy permiso de sentirme bien.
Hoy acepto todas las bendiciones milagrosas que están aquí para mí ahora.
Hoy sé que nada es demasiado para no volverse realidad en mi vida.
Hoy libero a cualquier persona que parezca no entender el amor ilimitado del ilimitado espíritu superior.
Hoy no permito que nada ni nadie disminuya mi felicidad
Me permito disfrutar de todo el bien que está aquí para mí en este día.
Hoy me doy el espacio y la calma para responder a cada situación con dignidad y con bondad para mi mismo
(a) y para los demás
Hoy yo creo en mi mismo (a)
A través de este día mantengo presente que fui creado para ser feliz y altamente exitoso (a).
Hoy no me siento culpable por saber que soy inteligente
Hoy no me siento culpable por usar mi inteligencia.
Hoy no baso mi propia opinión en la opinión ajena sin antes considerar lo que yo realmente siento, pienso y
creo.
A través de este día me doy pausas ocasionales para escuchar mis propios sentimientos.
Hoy pongo mi propio criterio en primer lugar.
Hoy visualizo lo que deseo como si ya fuera una realidad.
Hoy pido la ayuda que necesito.
En este día delego todo lo que puedo sin culpas para poderme cuidar a mi mismo y a mis propias metas mas
importantes.
Hoy mi felicidad y equilibrio no dependen de cómo otros respondan a mí.
Todos mis comentarios en este día serán amorosos y constructivos o guardaré silencio
Hoy les doy a mis palabras el tiempo y atención necesaria para decir solamente lo que en realidad quiero.
Hoy me permito crear lo que deseo con cada comentario que hago.
A través de este día me expreso como deseo hacerlo con tranquilidad, calma y equilibrio en cada situación.
En este día no acepto ninguna idea equivocada acerca de mi persona.
Hoy me doy permiso de reconocer que soy digno (a)
Hoy me quiero tal como soy
Hoy me permito reconocer mis aparentes límites con humor y serenidad.
Hoy no necesito de otros para sentirme bien
Me permito recibir todo el éxito que Dios tiene para mí.
A través de este día repetidas veces me detengo para darme aprobación y amor.
Hoy se que soy digno (a) del éxito que deseo y me lo doy a mi mismo (a).
Hoy reconozco mi propia belleza
Hoy me mantengo a mi mismo (a) en alta estima
Tomo todas las apariencias suavemente este día.
Hoy no me subestimo a mi mismo (a).
Hoy no me valoro menos a mí de lo que valoro a los demás
Hoy confío en mi propia intuición.
No me condeno por ningún motivo, estoy seguro (a) de mi propio valor.
Hoy realizo aquellas cosas que considero importantes
Perdono a todos y también me perdono a mi mismo (a)
En este día le presto atención a mi propia directriz interna y la sigo.
Hoy digo las cosas que me hacen sentir bien.
En este día recuerdo que el espíritu superior quiere que me ame.
Hoy me doy tiempo para disfrutar de lo mejor, tomando el tiempo que necesito para crear la vida que quiero.
Hoy tomo el tiempo que necesito para cuidar mi relación conmigo mismo (a).
Hoy tomo el tiempo que necesito para aprovechar el milagro de esta vida preciosa que he recibido.

NOTA:*** en caso de que no tuvieras una grabadora para hacer este ejercicio con un casete grabado, también
puedes imprimir y enjicar esta declaración para leerla por lo menos una vez al día en las mañanas.

TAREA PARA EL DOMINGO:


**Por la mañana**: escuchar tu grabación de autoestima.
**Por la noche**: toma un tiempo exclusivamente para ti (no importa si sean diez o quince minutos) para
hacer algo que has estado posponiendo y que es en beneficio de tu propia persona, tal vez pueda ser arreglar
algún desperfecto, o jugar o dibujar o colorear o tan solo dar un paseo, ir de compras o hacerte un nuevo
peinado, cualquier actividad que te atraiga.

SSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSS
Segunda semana

TAREA PARA EL LUNES:


**Por la mañana**: escuchar tu casete de autoestima
**Por la noche** antes de dormir escribe en tu cuaderno de autoestima una cosa por la cual te sientas
orgulloso de ti mismo referente al día que finaliza.

TAREA PARA EL MARTES:


**Por la mañana** escuchar tu casete de autoestima
**por la noche** Toma tu fotografía y pégala en una hoja de papel blanco, debajo de tu fotografía vamos a
poner 20 afirmaciones de autoestima construidas tomando como base las 20 cosas que escribiste que te gustan
mas de ti, aquí tienes un ejemplo para que en base a esta afirmación inventes las 19 que faltan:
*Yo_____ me amo por ser una persona inteligente
*Yo_____me amo por ser una persona que no se deja vencer por la adversidad.

TAREA PARA EL MIERCOLES:


**Por la mañana**: escuchar tu casete de autoestima
**Por la noche**: tomar la hoja que contiene tu fotografía por el lado de atrás y dividirla en dos secciones de
un lado escribirás la lista de las 20 cosas que mas te desagradan de ti y en la división que quedó en blanco del
lado derecho , escribirás 20 veces la siguiente afirmación
“Estoy trabajando para aceptarme incondicionalmente” (escribirla 20 veces)

TAREA PARA EL JUEVES:


**Por la mañana**: escuchar tu casete de autoestima
**Por la noche**: nos dedicaremos un poco al perdón, en tu cuaderno escribe los nombres que te vengan a la
mente de las personas que consideres necesitan tu perdón y escribe bajo los nombres de cada uno, los
motivos por las cuales necesitas perdonar o sea las ofensas que estas personas te hicieron.

TAREA PAR EL VIERNES:


**Por la mañana**: escuchar tu casete de autoestima
**Por la noche**: arrancar de tu cuaderno de autoestima la hoja de perdón que elaboraste ayer por la noche y
la quemarás en símbolo de libertad, de liberarte A TI MISMO del rencor que guardas a estas personas.

TAREA PARA EL SABADO


**Por la mañana**: escuchar tu casete de autoestima
**Por la noche**: escribe en tu cuaderno de autoestima una cosa por la cual te sientas orgulloso de ti mismo.

TAREA PARA EL DOMINGO:


**Por la mañana**: escuchar tu casete de autoestima
**Por la noche**: tomar algunas de las revistas y buscar en ellas cosas que simbolicen lo que deseas a futuro,
por ejemplo si deseas casarte busca una fotografía de bodas, si deseas comprarte un coche, busca un coche
como el que quieres tener a futuro, si deseas una casa busca fotografías que llenen los requisitos de tu casa
soñada y recórtalos.

SSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSS
Tercera semana
TAREA PARA EL LUNES:
**Por la mañana**: escuchar tu casete de autoestima.
**Por la noche**: toma la cartulina y con letras grandes escribe en la parte de arriba “La obra de arte de mi
vida” después toma los recortes de revista que hiciste el día anterior y comienza a pegarlos en tu cartulina
como un si fuera un tipo collage o un cuadro, si hay algo en particular que deseas incluir en tu vida y no pudiste
encontrar un recorte en particular que lo simbolice puedes dibujarlo a todo color en tu cartulina, posterior a
esto pega la cartulina frente a tu cama o en cualquier parte de tu dormitorio donde puedas ver la obra de arte
de tu vida por lo menos una vez al día.

TAREA PARA EL MARTES:


**Por la mañana**:escuchar tu casete de autoestima
**Por la noche**Mírate al espejo directamente a los ojos y di a ti mismo que te amas, siente fuertemente el
amor que te estas enviando, lo mereces sostén la mirada fija mientras haces este ejercicio durante unos cinco
minutos. Puedes decirte que te amas en voz alta o mentalmente.

TAREA PARA EL MIERCOLES:


**Por la mañana**: escuchar tu casete de autoestima
**Por la noche**: escribe en tu cuaderno de autoestima una cosa por la cual te sientas orgulloso de ti mismo.

TAREA PARA EL JUEVES:


**Por la mañana**escuchar tu casete de autoestima
**por la noche: párate desnudo frente a un espero mira tu cuerpo, nota los sentimientos que tienes mientras te
estas observando, ¿Te gusta lo que ves? ¿O te gustaría tener un cuerpo diferente? ¿Estas orgulloso (a) de tu
cuerpo? ¿o te avergüenzas de el? Escucha tu dialogo interno mientras haces este ejercicio no trates de cambiar
tus pensamientos, solo nótalos.

TAREA PARA EL VIERNES:


**Por la mañana**: escuchar tu casete de autoestima
**por la noche**Abraza y acaricia tu cuerpo, brazos piernas torso etc. y dile lo mucho que lo amas, discúlpate
por alimentarlo con comidas chatarra (si lo haces) y por hacerlo sufrir de la manera que lo haces, discúlpate por
sentirte avergonzado de él, dile que lo amas y que estas trabajando para aceptarlo tal como es.

TAREA PARA EL SABADO


**Por la mañana**: escuchar tu casete de autoestima.
**Por la noche**: afirma que te amas, Las afirmaciones positivas durante todo el día y sobre todo cuando te
sientes criticado, rechazado o decepcionado te ayudarán a ir cambiando tu forma de pensar acerca de ti e irás
dejando de prestar tanta importancia a lo que los demás digan y piensen de ti., al principio quizás te será difícil
o tal vez te sientas un poco tonto al repetir estas afirmaciones pero con el tiempo van profundizando en tu
subconsciente y comenzarás a creer que eres amado, y digno de amor con tu autoestima incrementarás
también el flujo de amor, crearás mas amor a tu alrededor y mas dinero por supuesto!!

TAREA PARA EL DOMINGO:


En este último día además de escuchar tu casete de autoestima dedica este día a la limpieza y organización de
tu hogar., al limpiar nuestro hogar y deshacernos de las cosas que ya no sirven estamos deshaciéndonos
también de las cosas que ya no nos sirven en la mente, esto es un ejercicio simbólico y actualmente se está
usando también para generar dinero y para generar y conservar la salud! También al organizar tu casa estás
ayudando a que tu mente sea más organizada y retenga más información.

Aquí tienes algunos tips de feng shui para organizar tu casa:

**Organizar y colgar tu ropa en el closet por colores comenzando con los más fuertes como el negro (a la
izquierda) y terminando según la escala de izquierda a derecha con el blanco (a la derecha).

**Poner cada cosa en su lugar, es decir todos los utensilios de cocina deben estar en la cocina y todos los libros
organizados en un librero por tamaño del mas grande al mas pequeño, las revistas deben estar ordenadas por
fecha, las herramientas en una caja especial para herramientas etc., etc.

**Limpiar todos los rincones de tu casa y deshacerte de todo lo que no hayas utilizado por espacio de un año.
No es necesario que lo tires a la basura, si lo puedes reciclar ó regalar a otra persona que lo utilice, hazlo.

**Si es posible pintar todas las paredes de un color cálido como el ocre o avellana, que proporcionan calor de
hogar.

CON ESTO DAMOS POR TERMINADO EL TALLER PERSONAL DE AUTOESTIMA, PARA ESTE DIA YA SERAS UNA
PERSONA QUE SE QUIERE LO SUFICIENTE PARA DEDICAR ESTE PEQUEÑO TIEMPO A SI MISMA Y A DARSE
CUENTA DE LO MUCHO QUE VALES!! Trata de llevar a cabo este taller tres veces al año y te convertirás en un
experto en amarte a ti mismo. Estoy seguro que vivirás la Pasión por Existir.!!!!!

24
Mi mundo, el mundo
Un hombre feliz es un bien común.

GEORGE, CHAPMAN

"No lo sé, no tengo ni idea", es la más fortificante respuesta que suelo dar cada vez que alguien me pregunta
acerca de alguna nueva mala noticia. Nada ni nadie puede afectarnos a menos que le prestemos nuestra aten-
ción y en ello fijemos el pensamiento. Debe quedar claro que ésta no es una postura de mera evasión, sino más
bien de una inteligente manifestación de ser humano, de "poder elegir" en dónde fijar nuestra mente, y así
experimentar las consecuencias de esa elección.

Existen tantas y tantas noticias que nos llegan diariamente, pero aun en medio de ese bombardeo conser-
vamos ineludible nuestro privilegio de elegir fijarnos en ellas o no. Usé la palabra "fijamos" porque efectivamen-
te así ocurre cuando una persona no habla más que de lo mismo una y otra vez, se fija a eso. Tal parece que no
tiene otro tema de conversación. ¿Te has topado con personas cuya conversación no es más que la mera
repetición de los noticieros, o de los titulares de .los diarios o las reflexiones de algún periodista? Hay quienes
jamás abordan algún tema de orden superior, o información relativa al arte de ser persona. ¡Tan poca gente lee
literatura que enriquezca el espíritu! Y a veces se preguntan por qué se sienten mal, por qué se sienten amena-
zadas por la sociedad, cuando ellas mismas se convierten en amenaza al hacerse eco de las malas noticias y de
la violencia.

Desde siempre las notas roja y amarilla son lo que más se vende, todo mundo lo sabe; pero es sorprenden-
te que hasta la fecha todavía no se tome conciencia de lo nocivo que puede ser alimentarse con ese tipo de
información. Y miles y miles de personas siguen cayendo en sus redes. Pero hoy levanto mi voz muy en alto
para invitar al mundo hacia una Nueva Conciencia de los hechos, para persuadir a la gente de adoptar otro
enfoque de la vida, y es que siempre hay otra opción, para invitarte a que elijas vivir más dignamente y
selecciones con qué alimentar tu espíritu. Éste es un buen momento para elegir cultivarte de manera positiva y
no tan sólo informarte con lo que sea. Puedes elegir entre ver un programa de televisión donde se favorezca tu
ansiedad y preocupación, o leer un buen libro para tu desarrollo interior. La elección la tienes tú, ¡siempre! Tú
eliges ignorar lo malo, lo negativo o lo deprimente, y por sobre ello favorecer el conocimiento acerca del bien,
la verdad y la belleza.

Debo hacer una enfática aclaración: no propongo darle las espaldas a la realidad ni asumir la cómoda
postura de no enterarse lo que ocurre. La propuesta es conservar la capacidad de elegir lo digno y no favorecer
el crecimiento de la violencia intelectual que irrumpe en nuestros hogares.

Toma nota de esto: una noticia tendrá vida tanto cuanto quien la escucha ponga atención en ella, no más
de esa medida. De tal suerte que si a ti o a mí nos indigna alguna noticia, pues precisamente en nosotros está
el que siga creciendo o desaparezca. Todo está en nosotros. El poder de cambiar la trayectoria de una noticia
no está en ella, sino en nosotros. Niégate a ser partícipe de lo negativo, porque subsiste a base de fijar la
atención en él. La Física cuántica nos demuestra que lo observado se altera profundamente por quien observa.
¡Si los medios de comunicación se dieran cabal cuenta de esto y su interés por incrementar las ventas fuera
rebasado por su más auténtico interés en el bien común, ellos serían el primer gran y poderoso filtro para no
permitir que más mentes se alteraran con la fuerza de una mala noticia o una nota violenta! Pero me queda la
duda: ¿dónde empieza este círculo vicioso, en el que vende o en el que compra? Si no existen suficientes
compradores, el producto tiene que cambiar. Por eso afirmo que la solución es una Nueva Conciencia de los
hechos.

A nadie la va mal durante mucho tiempo


sin que él mismo tenga la culpa.

MICHEL EYQUEN DE MONTAIGNE

Como les comente en el capítulo anterior, en la Ciudad donde vivo, formamos un grupo llamado Cocrea
(Comunidades de Crecimiento y Amistad) para examinar cada quince días temas de superación personal; todos
aportan algo bueno, digno, noble y honorable en el arte de ser persona. Durante una cena luego de una sesión
con este grupo, mi acompañante dijo casi al llegar: ¿No te has enterado?, refiriéndose a la noticia efervescente
del momento. Respondí que no y le pregunté a mi vez si le interesaba hablar de ello o más bien de lo que nos
competía como objetivo de nuestro encuentro; y en un intento por querer comentar el asunto, añadió: "¿pues
dónde andas?, ¿en qué mundo vives?" "En el mío -contesté- en una reunión donde hablábamos de vivir el
momento, de los testimonios de gente que ha cambiado su vida a través de una Nueva Conciencia, y que
quiere contagiar a sus familiares y amigos de su entusiasmo por el arte de crecer como persona. Estábamos
creando planes para ayudar a más gente pobre y auxiliar a los enfermos. Ambos quedamos en silencio unos
momentos. Después le pregunté si quería saber detalles al respecto. Escuché un lógico sí. Nuestra cena se
acompañó de un exquisito vino y una buena ración de nutritivo alimento espiritual. La elección del menú estuvo
en nosotros.

Ese mismo día me regalaron un libro maravilloso, una compilación de entrevistas realizadas hace más de
sesenta años a Carl Gustav Jung. Encontré un tema enormemente afín entre las ideas de "este gran sabio de la
psicología humana y los postulados de Nueva Conciencia: el problema psicológico de hoy es un problema
espiritual, más que de otra índole. El hombre actual; tal cual lo veo en mi consulta y en los comentarios que
escucho en mi trabajo, está hambriento y sediento de una relación segura con las fuerzas psíquicas que hay en
su interior. Tal vez por eso el gran éxito de tantos movimientos espirituales.

El hombre necesita asirse de algo para poder seguir adelante. Sin embargo, debido a las dificultades del
mundo moderno, vivimos una época marcada por el derrumbe de grandes ideologías y tradiciones; el hombre
se encuentra más solo que nunca. Ya no existe un orden social y religioso que lo guiaba y que, de cierta
manera lo ayudaba a vivir.
Por consecuencia, esta situación se engancha a una existencia problemática, a una existencia interminable
de preguntas sobre uno mismo. La era del vació es donde todo se presenta como un problema, absolutamente
todo: la salud, la comunicación, las vacaciones, los niños, el trabajo, el cuerpo, la juventud, la vejez. Todo lo
que antes tenía una respuesta mano menos estable –fijada por la tradición ó la religión- ha desaparecido.

Vivimos en una sociedad traumática donde constantemente se nos pide que cambiemos, que
perfeccionemos lo que ya existe, esto en el fondo tiene la finalidad de estimular el consumo. De este modo el
hombre moderno esta desgarrado entre sus deseos y la realidad que lo hiere en lo más profundo.

Su conciencia carece de la relación con el terreno espiritual de su ser. Esta carencia es lo que convierte al
hombre actual en alguien neurótico, enfermo, atemorizado. Los sucesos de la vida le han hecho creer que no
hay Dios, y todo se reduce a esta cuestión.

Los hechos son los enemigos de la verdad.

MIGUEL DE CERVANTES SAAVEDRA


El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha

El hombre moderno se ha alejado tanto de Dios que se ha privado a sí mismo de su florecimiento, de su sensa-
ción de bienestar y seguridad en un mundo a salvo. Un hombre así, se ve remitido por la duda y el temor, y
mira hacia dentro para buscar en su vida psíquica algo de lo que le ha despojado su vida exterior. Cada vez que
el hombre se aleja de Dios, surge un consecuente interés por los fenómenos psíquicos, y es que es normal, el
hombre busca algo más allá de lo evidente, ésa es la razón por la que hoy existen tantos adictos a lo esotérico
y al misticismo.

Si contemplamos a nuestro alrededor, ¿qué vemos? La desintegración de algunas religiones, violencia en to-
dos los ámbitos, corrupción, ignorancia, manipulación, etc. ¿Y qué pasa con la energía psíquica de todas estas
personas? ¿A dónde se va? A la búsqueda de un cauce que no encuentran. Así surge la neurosis. Y si se sigue
sin encontrar el cauce, surge la psicosis.

Durante siglos la vida de la gente en gran parte del mundo se vinculó estrechamente con lo religioso, de
modo que la energía psíquica de la gente estaba canalizada. Actualmente la vida es intrincada y compleja, y
parte de esa complejidad la genera el exceso de fuentes de información. No estoy contra la evolución de la
comunicación, no en absoluto, sino por un equilibrio; nadie nos ha enseñado a manejada. Es decir, hoy, una
vida atestada de automóviles, radios, miles de telecomunicaciones al alcance de la mano, cientos de películas
de acción y sangre, noticiarios que pelean su rating incrementando la violencia, Internet, etc., han demostrado,
un avance, pero ¿hacia dónde? Posiblemente hacia atrás. Nada de los avances de hoy sustituyen lo que hemos
perdido. La religión ofrece una aplicación valiosa de los sentimientos, y da sentido a la vida de muchos.

Esa ventaja se ha perdido porque cada vez se incrementa más el relativismo moral, en donde la cultura
ligbt nos permite pensar en términos de: "mientras no le haga daño a nadie, yo puedo hacer de mi vida lo que
quiera". Gran verdad, pero aparente. Aunque en lo personal no estoy de acuerdo con la religión actual, no
puedo dejar de reconocer que daba sentido a la vida de muchos. En eso justifico y aplaudo su existencia y
lamento su cada vez mayor disgregación.

El hombre de siglos pasados, especialmente de la Edad Media, vivía en un mundo significativo. Sabía que
Dios había creado un mundo con un propósito definido y no lo cuestionaba -aunque no lo entendiera del todo-.
Incluso la creencia en el cielo y el infierno hacía que tuviera sentido la conducta del hombre. El mundo actual es
para millones un manicomio. Ésta es la sensación de miles de personas.

Toda la energía psíquica que en el Medioevo se vio plasmada en el espléndido florecimiento de la vida emo-
cional del hombre, encontró su cauce de expresión en grandes cuadros religiosos, en esculturas y catedrales. La
de ahora está dispersa. Pero no puede perderse. Entonces, ¿qué ha sido de ella? Jung afirma que se ha ido al
inconsciente del hombre, "a un piso inferior".

Pongamos como ejemplo a un hombre de negocios próspero y rico, todavía joven, quizá de 48 años. Dice:
"he amasado una gran fortuna, tengo hijos con edad suficiente para continuar el negocio. Me retiraré.
Construiré una buena casa de descanso y viviré allí sin preocupación alguna". Se retira, construye la casa y se
va, a vivir allí. Incluso afirma: ahora comenzará realmente mi vida". Pero no ocurre nada.

Una mañana es consciente de un dolor retroesternal que irradia hasta el brazo izquierdo. Preocupado, se pre-
gunta qué podrá ser. Cuando se sienta a la mesa no come. Luego, su digestión se trastorna. En dos semanas
está muy enfermo. Lo asisten médicos que no saben qué le ocurre. Finalmente, uno, el más sabio de ellos, le
dice: "su vida carece de interés. Vuelva a su trabajo, empréndalo de nuevo".

El hombre es inteligente y el consejo le parece sano. Decide regresar. Pero ahora su hijo está en la
dirección, y ya no se siente igual que antes. Cuando quiere tomar responsabilidades, tu memoria le empieza a
fallar, se cansa más fácilmente. Así, se llega a dar cuenta de que todos esos años consagró su energía única y
exclusivamente a su trabajo. Jamás desarrolló otros intereses. Y ésa es la razón de no tener "a dónde"
retirarse.

Este cuadro es el típico estado actual del hombre competitivo y" de los grandes negocios. Con personas
como la que relaté, es lógico que sintamos que algo le pasa al mundo. Todos los intereses materiales, casas,
automóviles, ropa, joyas, radios y rascacielos no alcanzan para satisfacer el alma hambrienta del hombre. Y es
que al alma no se le alimenta con esas cosas. He ahí la gran respuesta. Intentamos retiramos del mundo, pero
¿a dónde? Algunos intentan volver a las iglesias; unos pocos son capaces de hacerla, muchos no lo encuentran
enteramente satisfactorio. El dinero nunca le dará significado al retiro, a lo mucho cierta e incipiente sensación
de seguridad, pero ¿seguridad con qué sentido? El retiro se prepara no ahorrando, sino creando y buscando
más intereses que alimenten el alma humana.

¿Qué debo decir a quienes piden ayuda para encontrar significado en sus vidas? Jóvenes que acuden a
consulta coinciden en plantear la sensación de estar terriblemente solos y abandonados en un mundo que para
ellos no tiene ningún sentido. No quieren vivir. Les he respondido esto: "no sé más que tú sobre el significado
del mundo”, o el de tu vida. Pero tú, al igual que todos, nacimos con un cerebro ya hecho y formado. Construir
el cuerpo y cerebro que hoy tenemos conllevó miles de años de evolución. La psique, la cual puede entenderse
como la vida del cerebro -y como el alma del hombre- existía desde mucho tiempo antes de que brotara en ti.
Imagina que existiera alguien con el conocimiento de todos esos años. El Creador sería el más apto para
responder a la pregunta del sentido de tu vida. Él puede hablarte mejor que yo. Te hablará en sueños. Pon
atención a tus sueños".

Aconsejo esto que aprendí de la psicoterapia Junguiana, que es una manera muy sutil de reencontramos
con Dios. Al satisfacer la necesidad espiritual puede resolverse el conflicto psicológico. Dicho de paso por cierto
esto es parte de la exitosa cura de 12 pasos de los grupos de Alcohólicos Anónimos.

Todos los sueños revelan experiencias espirituales, siempre y cuando uno no aplique su propio punto de
vista a la interpretación. El hombre civilizado revela en sus sueños la necesidad de entrar en contacto con su
dimensión espiritual. Jung considera que el reino de los cielos está dentro de nosotros, la cual es una gran ver-
dad psicológica. El cristianismo -dice- es un hermoso sistema de psicoterapia. Cura el sufrimiento del alma. A
mí en lo particular me gusta el postulado y he visto su benéfico factor terapéutico. El factor religioso brinda paz
y seguridad espiritual.

Por ejemplo, suponga que le pido que se quede en mi casa. Le digo que es una casa cómoda, bonita, segu-
ra, se lleva una vida placentera, hay buena comida, puede ir a nadar al lago y caminar por los jardines. Sólo
con este convencimiento es muy posible que decida venir y disfrutar de su estancia. Pero ahora suponga que le
pido que venga y le advierto que mi casa es peligrosa, los cimentos no son seguros y hay muchos terremotos
por la región. Además, hemos tenido enfermedades, alguien" murió recientemente de tuberculosis en la
habitación que le asigné. Bajo tales condiciones y con semejantes "ideas" en su mente, ¿disfrutará de la
estancia en mi casa?

El hombre de hace siglos, y aun decenios, tenía una hermosa relación con Dios. Así vivía en un mundo que
consideraba seguro por la idea de Dios. Dios prestaba atención a todo el mundo, premiaba al que hacía el bien
y hacia lo propio con quien se orientaba al mal. Se pedía perdón y gracia. El hombre era atendido
espiritualmente. El mundo era la casa placentera en donde el hombre gustaba habitar.

Pero, ¿qué le ha pasado al hombre moderno? La ciencia le ha dicho que no hay nadie que cuide de él. Por
tanto, tiene mucho miedo. Durante algún tiempo, tras haber abandonado la" idea medieval de Dios, creamos
otra deidad: el dinero, el poder y la fama.

Pero ahora eso también se ha declarado ineficaz. Confiábamos en ejércitos poderosos, pero la amenaza de
las armas químicas hoy los ha derrotado incluso antes de empezar la batalla. Me resulta enteramente natural
que un mundo de este tipo, en donde las noticias nos muestran acontecimientos que a muchos los aleja de la
idea de Dios, miles de personas se vuelvan neuróticas. Incluso, querido lector, aunque la casa donde viva sea
"realmente segura", si tiene la idea de que no lo es, sufrirá, aunque construya las bardas más altas posibles. Su
reacción depende enteramente de lo que piense, ello dependerá de la información que usted elige meter a su
mente, de lo que decide escuchar, ver o leer.

Pregunto a amigos y compañeros: "¿qué es lo más destructivo que conocen?" He escuchado respuestas
tales como: terremotos, avalanchas, armas nucleares, enfermedades a nivel de epidemias y pandemias. ¿Y
acaso no hay algo más terrible? La fuerza de las ideas, la del pensamiento. 'Ningún poder cósmico ha destruido
jamás a millones de hombres en unos cuantos años, pero la psique del hombre lo ha hecho. Y puede volver a
hacerla. Todo depende de dónde enfoquemos nuestra mente como sociedad.

Una metáfora. Un viajero por el desierto se encuentra en el camino a una epidemia y le pregunta a donde
va: -Contesta la epidemia: Voy por 500 personas que tienen que morir en el siguiente pueblo. Tiempo después
de regreso el viajero se encuentra nuevamente a la epidemia y le reclama: -Epidemia me mentiste no fuiste por
500 personas, sino por 10,000 -. La epidemia le contesta: No te mentí, fui efectivamente por 500 las otras
murieron por miedo.

Sólo me asusta una cosa: los pensamientos de la gente. Tal vez por ello he dedicado mi vida entera, en
cuerpo y alma, a generar y compartir una Nueva Conciencia. No encuentro otra forma de cambiar realmente.
Necesitamos volver al ojo de la conciencia, hacia el interior para ver qué hay. Veamos qué es lo que podemos
hacer a pequeña escala. Si he plantado bien una flor, entonces he sido útil al mundo en ése, mi pequeño lugar.
No sé qué más puedo hacer. Llevamos con éste 24 capítulos y nos faltan aún muchos otros más, pero deseo
que ya hayas llevado algunos puntos a tu vida. Te estoy invitando a que elijas cultivar tu pequeño jardín, en
lugar de que vivas desgastándote criticando y juzgando los enormes jardines de los demás. En otras palabras,
no distraigas tu mente con noticias, por más famosas e importantes que sean, pagando el precio de descuidar
la atención hacia tu propia vida.

El hombre moderno debe estar consciente del terrible peligro que reside en los movimientos de las grandes.
masas, porque es ahí donde se despersonaliza al individuo, es donde deja el hombre de tener acceso a su yo
interior por volcarse a lo que la mayoría le dice que haga.

En lo particular no me preocupa el mundo en abstracto, sino las personas con las que vivo, porque ahí está
mi mundo concreto. Y lo mismo puede pensar cualquier otra persona. El "otro" mundo está todo él en los
periódicos. Mi familia, mis amigos y mis colaboradores de trabajo son mi vida, la única vida que en verdad
puedo experimentar. Lo importante y significativo es vivir tan plenamente como sea posible, para satisfacer la
voluntad divina que sé hay en nuestro interior. Esto es todo.

Lo que la Naturaleza pide al manzano es que produzca manzanas, y al rosal que produzca rosas. Lo que la
Naturaleza quiere de mí es que sea simplemente ser humano. Pero un ser humano consciente de que lo soy y
de lo que estoy haciendo. Dios busca conciencia en el hombre. Cuanto mayor número de intelectuales y líderes
de opinión lo comprendan, habrá un auténtico renacer espiritual en el mundo. Si nuestra mente la enfocáramos
a pensar así, no tendríamos tiempo de atender ninguna otra noticia.

Del gran maestro C. G. Jung aprendí que la "humanidad" bien podría no existir. ¿Se te hace rara esta
afirmación? Permíteme explicarme. Yo existo, tú existes. Pero "humanidad" bien podría ser sólo una palabra de
anonimato. Sé que como idea de colectividad, la humanidad existe, pero me reservo la opción de pensar como
Jung en que la idea no es más que eso, una idea, pero que como entidad pudiera no existir. Con esta Nueva
Conciencia te invito a que sea lo que Dios proponga que sea, por favor ya no te preocupes de la humanidad. O
por lo menos, te suplico que ya no te preocupes "tanto" por la humanidad como por ti mismo. Preocupándote
por la humanidad, estás eludiendo mirar hacia lo que sí existe para ti mismo.

Es como el hombre que apoyándose en la reja de su vecino, le dice: "mira, hay una mala hierba allá en la
esquina de tu jardín. Allí hay otra. ¿Por qué no cavas más profundo para arrancarlas? ¿Por qué no atas éstas
otras primero?". Y durante todo ese tiempo que se ha enfocado al vecino (humanidad), en su propio jardín, a
sus espaldas, están creciendo malas hierbas (en el sí mismo). Ahora bien, ¿quieres saber una de las más gran-
des y bellas ironías de la vida? Pues es aquella de comprender que cuando logres enfocarte en ti mismo y sólo
en ti mismo, logrando crecer y mejorar en tu dimensión integral de persona, y si de esa misma forma logran
pensar todas y cada una de las demás personas, juntos estaremos mejorando a la humanidad. Vamos, visto de
otra forma, lo que quieras hacer por mejorar a la humanidad -ya sea que ésta exista o no- es lo que debes
hacer por y para ti mismo. De esa manera estás dando tu pequeña gran aportación al mundo. Tu mundo.

No descuidemos nuestra propia y única vida. De la única en la que realmente tenemos injerencia. Con todo
cariño, te invito a que, con una Nueva Conciencia, te hagas cargo de tu propia vida y de tu propio mundo, ése
será el mejor legado que puedas dejar en tu paso por aquí. En el capítulo 25 profundizaremos un poco más
respecto al porqué del vació del ser humano. Entender porque vivimos el presente como hemos decido nos
permite hacer conciencia, trabajar por lo que verdaderamente deseamos. Hazlo y en ello encontrarás una
indescriptible...

¡Emoción por existir!

25
Ejercicios para la definición de metas
“No existe nada más importante
Que definir y decidir con anterioridad,
Lo que es verdaderamente importante.

... Y en el 2007, ¿qué quieres que suceda? ¿Qué metas perseguirás y conquistarás?
Bienvenido a este sencillo y práctico ejercicio, cuyo propósito es facilitarte, guiarte y motivarte a que definas
tus metas para el próximo año.

Sé que apreciarás la importancia de este ejercicio, pero es imprescindible que CAPTES SU ESENCIA, y lo
adaptes a tu situación particular, ya que no es más que un modelo que deberás ajustar a tus particularidades y
a las de tu negocio.

Por otra parte, aunque sea un ejercicio para definir las metas del 2007, quiero que vayas más allá de diciembre
del próximo año, y seas consciente de la coherencia que debe existir entre tus metas para el 2006 y lo que
esperas de ti y de tu negocio en el medio y largo plazo, y entre tus valores y principios guías.

Otro aspecto importante, es la cantidad y la calidad de las metas que te pongas. Personalmente te
recomendaría que no te marques más de tres (3) metas, de modo que seas práctico, eso sí, las tres metas que
te pongas deben cumplir los siguientes parámetros:
• Deben estar por escrito. "Las palabras se las lleva el viento", además créemelo que tiene magia ponerlo
por escrito.
• Se deben poder medir (cuantificar). No valen las ambigüedades.
• Deben ser humanamente alcanzables. Si no te lo terminas de creer y no te puedes ver a ti mismo
alcanzándolas, vas como un misil hacia la frustración.
• La razón por la que debes alcanzarlas, te debe motivar a ir a por todas.
• Deben ser coherentes con tu Misión, valores y principios, y con tus metas para el 2007, 2008... 2010,
etc...
¿Estás preparado?.... Comenzamos.

Para facilitarte este ejercicio, y "garantizar" la coherencia de la que hago mención, me gustaría que desarrolles
todo el proceso de definición de metas en los siguientes tres niveles:

Primer Nivel: define cuál es tu visión respecto al tiempo libre y al dinero que quieres. En un plazo de tres
años, aproximadamente, ¿cuánto dinero te gustaría que te reportara tu negocio o profesión, y de cuánto tiempo
libre te gustaría disfrutar? ¿Qué metas personales quisieras lograr?

Toma como referencia el punto real de partida en que te ubiques hoy, e intenta marcarte un objetivo a tres
años con el que te sentirías muy a gusto una vez alcanzado. No necesariamente los objetivos se fijan en lo que
sientas que esté mal, también es valido crear objetivos para estar mejor.

Segundo Nivel: una vez hayas definido la cantidad de dinero y el tiempo libre del que te gustaría disfrutar y
que para ti significaría una evolución satisfactoria, intenta contestar, de la manera más precisa posible, lo que
quieres comprar con ese tiempo y dinero. ¿Qué quieres ser, hacer, tener y compartir cuando tengas todo ese
dinero y tiempo libre para disfrutarlo?
Debes partir del principio de que el dinero sólo sirve como vehículo para comprar o experimentar ciertas
sensaciones, emociones y/o estados de ánimo, ¿Qué emociones te gustaría poder experimentar en tres años,
cuando dispongas del tiempo libre y el dinero que has determinado?

Tercer Nivel: definidos los ejercicios anteriores, haz una evaluación rigurosa de todo lo que has puesto, pero
no para limitarte, sino para que logres identificar las metas vacías, es decir, aquellas cosas que has puesto y
que realmente, no armonizan con tus valores y principios, o los de tu empresa.

Recuerda que cada meta o indicador que te propongas alcanzar, debe servir cómo vehículo para que puedas
experimentar lo que más valoras en tu vida. Por ejemplo: Libertad, crecimiento, salud, amor, amistad,
aventuras, paz, interactuar con la naturaleza, contribución, diversión, etc...

Según mi modesta experiencia, este es uno de los puntos más delicados y al que menos atención se le presta.
Al definir metas sin tener en cuenta los aspectos de éste Tercer Nivel, se aumentan considerablemente las
probabilidades de experimentar frustraciones futuras, sin ser totalmente conscientes de la causa que las
desencadenan.

Para ayudarte en este punto, puedes trabajar con algunos ejercicios reflexivos que te servirán de apoyo en este
proceso.

Una vez que hayas definido los dos primeros niveles y te hayas asegurado de que las emociones y sensaciones
que experimentarás cuando conquistes esas metas a tres años, son coherentes y armonizan con lo que
realmente valoras y es importante para ti, deberás asegurarte de que lo que has escrito cumple con los cinco
puntos que comentamos al inicio. Es decir, que sean escritas, que se puedan medir, etc...

Si haces estos ejercicios con la dedicación y seriedad que requieren, cuando los termines te sentirás invadido
por una sensación de claridad y enfoque que es muy gratificante, pero ahora debes seguir trabajando y
avanzando en el propósito de este ejercicio.

En este punto, la pregunta que corresponde es : para materializar todo lo que has definido en tu visión y metas
a tres años, ¿qué deberías alcanzar en el 2006?

¿Qué debería ocurrir y qué objetivos deberías alcanzar a diciembre del 2006, que cuando los consigas, puedas
tener la certeza de que estás en el camino? ¿Cuáles deben ser las metas intermedias que debes materializar en
el 2006 y que te sirvan como indicadores de que vas a buen ritmo para materializar tu Visión?

Por ejemplo, si tus ingresos medios en el 2005 fueron de 180,000 pesos, y te has propuesto duplicar esos
ingresos (360,000 pesos) a 3 años, ¿cuáles deberían o podrían ser tus ingresos a finales del 2006? 200,000,
230,875... 250,000 pesos.

Debes hacer esta definición con las tres metas guías que te has propuesto a tres años, pero cuando las
tengas,...¿crees que éstas deberán ser las metas?... SI Y NO.

Presta mucha atención, porque quiero mostrarte el corazón de este ejercicio, y donde radica su máximo
poder.

Lo que hasta ahora has definido, podríamos decir que son metas guías. Sin embargo, lo que de verdad debes
considerar como tus principales metas para el próximo año, son las acciones que necesitas emprender para
llegar a donde te has propuesto. A tus metas guías; tu visión a 3 años.

Para seguir con el mismo ejemplo, supongamos que para alcanzar los 360,000 Pesos de ingresos que te has
propuesto a tres años, consideras que debes cerrar diciembre de 2006 con unos ingresos de 190,850 Pesos,
¿correcto?

Ahora bien, ¿que tipo de acciones crees que deberás emprender para poder terminar con unos ingresos medios
de 190.850 pesos en el 2006? ¿Qué deberás hacer? ¿Qué estrategias y qué tácticas deberás emplear para
alcanzar unos ingresos medios de 16,500 pesos/mes?

¿Qué nuevos recursos, servicios y/o beneficios desarrollarás para alcanzar esta meta? ¿Qué habilidades deberás
aprender? ¿Que deberás leer y estudiar?, etc, etc... ¿Ves lo que quiero decir? Este es el tipo de preguntas que
deberías formularte.
Las acciones que se desprendan de estas preguntas, serán las metas que deberás perseguir, por una razón muy
sencilla; porque es en la acción donde más control y poder tienes. Cuando te mentalizas para que tus metas
pasen a ser las acciones diarias, semanales, mensuales etc, y no te apegas al resultado final, tu poder
aumenta, y también el de tu empresa, si es que aplicas esta filosofía.

Además, si enfocas tus esfuerzos y energías, y los de tu empresa, en desempeñar con excelencia unas
acciones coherentes con el resultado que esperas, es muy probable que termines donde quieres. ¿No crees?

¡¡Actúa ya!! Desarrolla estos ejercicios y no permitas que la dilación te haga perder un solo minuto. Tú, al
igual que yo, tienes las horas contadas y por suerte o desgracia, no sabemos de cuantas disponemos, así que lo
mejor es no desperdiciarlas, ¿no crees?

Ejercicios de Apoyo - Definición de Metas para el Nuevo Año


Tercer Nivel

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Imagina que HOY llega a tus manos el mapa de un tesoro que promete ser muy valioso, y decides dedicar
parte de tu vida, la necesaria, a descifrarlo y encontrarlo. A esta tarea le dedicarás tiempo, esfuerzo, recursos y
emociones, pero no importa, es la meta que has decidido perseguir.

Cada día, semana, mes y año que pasa, te acercas más al lugar que indica el mapa. Cada vez estás más
próximo de lograr tu objetivo, hasta que un buen día, te encuentras justo sobre el tesoro. Han pasado 3
años de intensa búsqueda y ahora sólo resta cavar. Comienzas a cavar cada vez más y más hondo, hasta que
llegas a un gran cofre.

Estás muy emocionado y lo abres rápidamente. Para tu asombro, el tesoro está compuesto por incienso, sales
aromáticas y especias. ¡¡Que decepción!! Dedicaste 3 años de tu vida a perseguir un tesoro y cuando lo
descubres, resulta que no es lo que realmente esperabas. El mapa te ha llevado hasta un tesoro carente
de valor para ti.

**************

Esta simple historia refleja algo que le sucede a diario a miles de personas. Persiguen sueños ajenos,
impuestos por otras personas o por la sociedad. Se esfuerzan cada día por subir más alto, en una escalera
que está apoyada en la pared equivocada. ¿Triste verdad?

Los ejercicios que en breve desarrollarás, tienen como propósito fundamental, guiarte a lo largo de un trabajo
de reflexión, con el fin de que definas tus metas para el 2006, lo que quieres experimentar tanto en lo personal
como en lo profesional, teniendo en cuenta lo que realmente es importante para ti; tus valores, principios y
misión.

Importante: Busca un lugar tranquilo donde nadie te moleste, y ve avanzando uno a uno en cada ejercicio.
Tienes que estar alerta y anotar todas las reflexiones e ideas que te surjan. NUNCA te permitas pensar que una
idea, pensamiento o reflexión que resulte de este proceso, es descabellado o no sirve. Simplemente, limítate a
anotar todo, ya tendrás tiempo para quitar lo que consideres poco importante.

Una recomendación: imprime estos ejercicios y léelos todos una o dos veces, sin meditar sobre alguno en
específico. Esto responde a una necesidad mental de reconocer el terreno que se va a pisar. Buen viaje.

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¿Tus momentos felices?


¿Puedes recordar algunas épocas en la que te hayas sentido especialmente feliz? Un momento de tu vida en el
que hayas experimentado una inmensa felicidad. ¿Lo recuerdas?

¿Qué fue concretamente, lo que te hizo sentir de ese modo? ¿Qué fue lo que viste, hiciste, escuchaste o
experimentaste, que provocó ese estado de felicidad, que te hizo sentir que no cabías dentro de ti?

Una vez logres identificar y recordar ese momento feliz, intenta volver a experimentar, mentalmente, esa
misma felicidad. Puedes hacerlo... Ahora intenta identificar, ¿cuáles son los tres principios más importantes que
estaban latentes en ese momento?

Repite este mismo ejercicio con otros dos momentos más, en los que hayas experimentado una gran felicidad.
Toma nota de todo lo que te venga a la mente.

Una vez hayas reflexionado sobre tus momentos más felices, intenta destacar los tres principios que más se
repiten. ¿Cuáles son los principios que siempre están presentes y que consideras como los más importantes a
tener en cuenta?

Nota: Los principios, son leyes universales imperecederas e invariables, sin los cuáles sería prácticamente
imposible convivir en sociedad, como por ejemplo: el amor, el respeto, la libertad, la tolerancia, la paz,
seguridad, justicia, fraternidad, amistad, humildad, desarrollo, honestidad, etc...

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"Regresando a tus sueños"

Puedes recordar lo que pensabas ser y hacer cuando tenías 16, 18 o 20 años. En esa época en que creías
fervientemente que podrías conseguir todo lo que te propusieras, ¿en qué pensabas?, ¿qué cosa que te
mantenía ilusionado, motivado y en pleno dominio de tus recursos? Detállalo.

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¿Qué es lo que más disfrutas hacer?

¿Qué harías si te quedasen sólo 30 días de vida? Tú, al igual que yo y todas las personas de este mundo, tienes
las horas contadas, sólo que, la gran mayoría, es conciente de ello sólo cuando queda poco tiempo disponible.
Además, ¿no crees que sería bastante presuntuoso asegurar que tienes toda una vida por delante?

Por un momento, no confíes en la ilusión de que dispones de todo el tiempo del mundo para hacer lo
que realmente disfrutas, piensa que sólo te quedan 30 días de vida: ¿Qué harías? ¿Harías algo diferente a lo
que haces hoy? ¿En qué tipo de actividades invertirías tu tiempo y por qué?

Existen actividades específicas que tú disfrutas hacer de una manera especial. No necesariamente tienen que
ser actividades lúdicas; pueden ser actividades profesionales, de superación, etc. Entonces, ¿cuáles son las
tres cosas que más disfrutas hacer? ¿Estás disfrutando de ellas en la actualidad?

**************

¿Cómo sería una semana en tu vida?

Ahora intenta visualizar cómo sería una semana en tu vida. Dentro de tres años, a partir de la fecha de hoy,
¿cómo te gustaría que fuese una semana en tu vida?, ¿dónde y cómo vivirías?, ¿qué tiempo dedicarías a tu
negocio actual?, ¿con quién vivirías, y que tipo de amigos tendrías? ¿a dónde viajarías?, ¿qué nuevas
habilidades aprenderías?, ¿cómo sería un día en tu vida; a que hora te levantarías, y qué actividades
realizarías?
Es necesario que sueñes y hagas una descripción lo más exacta posible. Simplemente, limítate a soñar. No
comiences a minar tu propio camino, porque no existe nada, ABSOLUTAMENTE NADA, que te impida
disfrutar del estilo de vida que deseas, a no ser tu mismo.

**************

Tus Principales Valores

Imagina ahora que estás caminando por una solitaria playa. Estás completamente sólo, meditando y
contemplando una hermosa puesta de sol. De repente, divisas una lámpara antigua y por curiosidad, como
nadie te mira, la frotas y para tu asombro, aparece un genio que te dice... Soy yo mismo, el genio de la
lámpara y ahora te doy la posibilidad de pedir tres deseos. Ahora bien, asegúrate de pedir tres cosas que sean
concretas y humanamente posibles.

¿Qué tres cosas le pedirías al genio? Asegúrate que sean cosas que realmente valoras. Detállalas.

**************

¿Cuáles son tus principales roles?

Otro aspecto importante que debes tener en cuenta a la hora de determinar tus metas para el 2006, son tus
principales roles. ¿Cuáles son tus cinco principales Roles?

¿Qué es un rol?

Un rol no es más que el papel que juegas en cada área de tu vida, y existen tres áreas fundamentales a tener
en cuenta:

• El área personal: son roles como los de ser padre o madre, hijo/a, esposo/a, amigo/a, hermano/a, etc.

• El área profesional: son roles relacionados directamente con la profesión o trabajo, como pueden ser, el
ser director de una empresa, educador, vendedor, propietario de un negocio, programador de sistemas,
líder de un equipo, comunicador, asesor, etc.

• El área social: son los roles que te facilitan interactuar en sociedad, ya sea para servir a esta o no. Por
ejemplo, presidir una comunidad, pertenecer a una asociación benéfica, o a un club de tenis, etc...

El propósito de este ejercicio, es que logres identificar, de una manera consiente, los 5 principales roles a los
que actualmente dedicas la mayor parte de tu tiempo, da igual en el área que sea. Ahora enuméralos del 1 al 5,
teniendo en cuenta que el 1 es al que más tiempo le dedicas y el 5 al que menos. Por ejemplo:

1º) Padre.

2º) Propietario y director de x empresa.

3º) Esposo.

4º) Hijo.

5º) Estudiante.

¿Ya los tienes identificados?... Bien


¿Existe un equilibrio entre tus principales roles, o crees que deberías dedicar más tiempo y atención a algunos
de estos roles en el 2006?

¿Existen roles que para ti son importantes y que prácticamente estás desatendiendo? ¿Estás satisfecho con esta
imagen de tu vida? ¿Te gustaría cambiar en algo la distribución del ejercicio anterior? ¿Te gustaría que el
próximo año (y los años venideros) esta lista fuese diferente?

Entonces, ¿en qué orden debería estar la lista de tus roles en el 2006? ¿Cómo te sentirías satisfecho?
Vuelve a redefinir el tiempo que invierte en tus principales roles

1º) ...

2º) ...

3º) ...

4º) ...

5º) ...

**************

¿Cómo te gustaría ser recordado?

Imagina que estás en una gran sala. Un lugar elegantemente decorado con tonos pasteles, cortinas,
candelabros y una tenue iluminación. El lugar está lleno de personas conocidas, familiares de todo tipo, amigos,
vecinos, compañeros de trabajo. Todos reflejan una gran tristeza en su cara. Es un funeral. Te acercas
lentamente al ataúd para ver por última vez al difunto y te encuentras contigo mismo. Es tu funeral. Todos
han venido a despedirte por última vez.

Como parte del homenaje, cuatro personas resumirán, en pocas palabras, lo que tú, significaste para todos los
presentes, como familia, como amigo, como profesional, como compañero de trabajo y como persona en
general. Un familiar muy cercano, tu mejor amigo, un colaborador o trabajador y un representante de alguna
asociación o institución a la que pertenecieras serán los encargados de éste particular homenaje.

¿Qué es lo que realmente te gustaría escuchar? ¿Cómo quieres ser recordado por tu familia, por tus amigos,
por tus colaboradores? ¿Qué te gustaría haber dejado de valor al mundo? ¿Cómo te gustaría haber contribuido
con la sociedad? ¿Qué tipo de sentimientos respecto a lo que fue tu persona, te gustaría que sintiese la mayoría
de los presentes?

Es muy importante que logres ponerte en situación y reflexiones sobre estas preguntas, después de todo, si
existe algo seguro, es que éste momento te llegará. ¿No crees que sería prudente comenzar a trabajar en
la calidad de éste guión?

Si realizas bien éste ejercicio, comenzarán a destacar algunos de los principales valores y principios que guían,
o deberían guiar tu vida. Anota todo lo que te venga a la mente.

**************

Resumen del ejercicio.

Ahora, una vez completado cada ejercicio, deberías tener lo siguiente:

• Tus tres momentos más felices y los tres principios que estaban presentes.
• Una breve descripción de tus sueños de adolescente.
• Una breve descripción de las tres cosas que más disfrutas hacer.
• Una breve descripción de cómo te gustaría que fuese una semana en tu vida.
• Las tres cosas de valor que pediste al genio.
• Tus 5 principales roles en la actualidad y los roles que te gustaría jugar en el futuro.
• Una breve descripción de cómo te gustaría ser recordado, como familia, amigo, profesional y
socialmente.

¿Qué conclusiones sacas de todo esto? ¿Cuáles son los valores y principios que más se repiten? Si tuvieses que
resumir en una o pocas frases, todas las reflexiones que te han surgido a lo largo de estos ejercicios, de modo
que te sirva como eje central en tu vida, para tomar decisiones, afrontar riesgos, y por supuesto, para definir
tus metas en el 2006... ¿Qué pondrías? ¿Cómo resumirías tu esencia vital, lo que más valoras, lo que es
realmente importante para ti?

¿Existe coherencia entre éste enunciado y las metas que has definido o que tenías pensadas para el
2006?

¡¡Felicidades!!, has completado un buen trabajo de auto-descubrimiento. De seguro te garantizo que


aumentará tu Pasión por Existir ¡!!

26
Cuando no tienes un sueño que conquistar
Millones vieron la manzana caerse,
pero Newton se preguntó por qué
Bernard Baruch

Cuando No Tienes un Sueño que Conquistar; una "Misión que Vivir", una Parte de ti va Muriendo, poco a poco;
día a día...

Debes ser consciente de la INMENSA IMPORTANCIA que tiene, tanto en la vida personal, como en la
profesional, el hecho de tener una Misión que Vivir; un Sueño que Conquistar, característica de las personas de
alta autoestima, que no se permiten andar en el camino de la vida sin una dirección definida, sin una meta por
lograr.

Esta es una de las principales claves, no sólo para cosechar los mejores éxitos en TODOS los ámbitos de la
vida, sino también para conquistar la felicidad.

Sin embargo, en ocasiones resulta increíble, como un concepto tantas veces repetido por diferentes autores,
líderes y oradores, y de tan diversas maneras, es al mismo tiempo, tan ignorado... ¿Será acaso que las
personas tienen miedo descubrir y perseguir sus sueños?

En este capítulo, quiero compartir mi punto de vista sobre la importancia de descubrir nuestra Misión; el
sentido de nuestra existencia, como un "Elemento Primario e Indispensable", no sólo para la propia
autoestima y motivación, sino también, para influir positivamente en la motivación de otras personas... por
ejemplo – se que muchos de ustedes han compartido este material entre amigos compañeros y familiares
buscando compartir bienestar, ahora el objetivo es compartir con su ejemplo.

Antes de continuar, quiero compartir contigo, con el permiso de algunos de nuestros compañeros del taller y de
una manera totalmente anónima, una pequeña muestra de los numerosos comentarios que recibo cada día, y
que de una manera u otra me han animado a escribir sobre el tema.

Hasta que punto te sientes, o te has sentido, identificado con algunos de estos comentarios:
• Lograr que mi motivación siempre este alta, ya que pierdo el empuje, y me cuesta regresar al camino.
• Como dejar los miedos, y no tener frustraciones después de varios intentos, que si hago lo que tengo que
hacer tendré un éxito rotundo como mis compañeros.
• ¿Qué puedo hacer para quitarme el miedo de ser yo? Estoy haciendo cambios en mi vida y me da miedo las
criticas y el rechazo que puede darse.
• A encontrar lo que realmente me gusta.
• Uno de mis sueños en la vida es sentirme mejor con lo que hago, lo que me ocurre es que tengo
muchísimas ideas en mente y me siento que no las puedo llevar a cabo por falta motivación e ilusión...
• Enseñarme cosas nuevas para poder mejorar, cambiar hábitos, descubrir mi verdadera razón de vida y
como alcanzar metas.
• Necesito la fuerza que me impulse al logro.
• Mi mayor problema, es que mi autoestima, está en el subsuelo o más abajo. Ese es mi gran problema, en
todas las áreas de mi vida. Quiero superar este miedo al fracaso y sobre todo, quiero sentir que soy una
mujer valiosa, estoy cansada de auto invalidarme.
• Consejos para compartir con mis empleados de mi microempresa este taller y poder motivarlos y
desarrollar sinergia entre todos por éste contagio de Nueva Conciencia.
• Quisiera poder sentirme bien conmigo mismo sin tener que soportar por necesidad un jefe terrorífico de 9-5
todos los días.
• Levantar mi autoestima.
• Como ser líder en mi familia sin parecer prepotente, y lograr que los demás me sigan.
• Poder y/o sabiduría para saltar obstáculos.
• Enviarme textos que me motiven a no quedarme atrás.
• Ayudarme a ver mejor lo más obvio, que la mayor parte del tiempo esta frente a nosotros y no lo vemos. Y
a superar esos miedos que tengo.
• No se, estoy confusa, necesito tener ese ánimo y esa fe que se requiere para alcanzar lo que deseo.
• Motivación, liderazgo y nunca perder las esperanzas de alcanzar un mundo nuevo que sea de beneficio para
todos.
• Motivarme para no desmayar en el camino.
• Seguir recibiendo su literatura, puesto que me gustaría ser una persona que trascienda en la sociedad en la
que me desempeño.
• Ayudándome a no decaer cuando se presentan los obstáculos. A tener confianza en mi idea. A no tener
miedo de enfrentarme al Mundo.
• Inspirarme confianza en mi proyecto para lanzarme a la aventura de ser yo mismo le pese a quien le pese.
• Consejos, reflexiones, para convencerme que si puedo progresar para creer en mi.
• Etc, etc, etc...

Desde mi punto de vista, el hecho de encontrar el verdadero sentido de nuestra existencia y el tener un
sueño que te queme y que te impulse a levantarte cada día, son aspectos que tienen, sin lugar a dudas, una
gran peso en la solución de todos estos comentarios e inquietudes.

Si embargo, este capítulo no deja espacio para entrar en muchos detalles respecto a la importancia de
descubrir un sentido a nuestra vidas... ya hablaremos más de ello en posteriores capítulos.

Quiero hacerte reflexionar que tu actividad que ejerzas vida diaria es, independiente que seas ó a que te
dediques, debería ser, un VEHÍCULO para Conquistar Tus Sueños. Un Vehículo que te permita crecer y vivir tu
misión. Un medio para contribuir y darle un sentido a tu día a día; a tu vida. Además de toda la riqueza
"económica" que pueda generar.

Por otra parte, es bueno recordar que tu equipo humano primario ó sea tu familia está compuesto por
personas de carne y hueso, que como tú, tienen como motivación primaria (como diría Maslow), ya sea
consciente o subconscientemente, el hecho de dar a sus vidas un sentido, una misión.

En otras palabras, tu familia también es, o debería ser, un vehículo que facilite y ayude a que todas y cada una
de las personas que la integran, puedan Conquistar Sus Sueños.
Recientemente, estuve tratando este mismo tema con uno de mis clientes de Asesoramiento y Coaching, y me
decía:

<< En nuestro sector industrial y en toda nuestra región somos los que ofrecemos los salarios más elevados y
las mejores compensaciones económicas. Inclusive, hace unos días contraté, un despacho de capacitación con
la intención de incentivar de otra manera a mis técnicos, 4 plazas para un curso de desarrollo humano que nos
costó bastante dinero. Quería dar estas plazas a los trabajadores y hasta pensé que se disputarías por ellas
para superarse, ya que no les costaría nada... pero así y todo, para mi sorpresa, nadie quiso aprovechar esta
oportunidad para formarse GRATIS, de hecho, perdí el dinero de anticipo que pague, porque sólo uno, entre
15 personas, apostó por la formación personal... Ya no sé que hacer para implicarlos y motivarlos, de
verdad no entiendo a la gente >>

¿Te resulta familiar esta historia?

Yo le comenté a este empresario, desde mi humilde y particular punto de vista, que el problema radica en que
estas personas NO SABEN LO QUE QUIEREN... Tu equipo humano está tan desorientado como la mayoría de
las personas.

Es muy probable que, en el mejor de los casos, tengan ese puesto de trabajo como un trampolín

para aprender y ganar experiencia, para después saltar a otra empresa en la misma industria, o abrir la suya
propia.

Digo en el mejor de los casos, porque lo más probable es que estén trabajando contigo por la única y sencilla
razón de que "TIENEN" que pagar facturas; es decir, por dinero, mas que por que “QUIERAN” colaborar en
tu empresa por sentirse identificados en una coincidencia de metas y valores. Imaginense la situación: “Viven
para trabajar”.

Ahora, terminando con el ejemplo, quiero que seas consciente de que, muchas veces, la vida de estas personas
ha dejado de tener sentido, si es que alguna vez lo ha tenido, y lo que quiero transmitirte y es el desafío que
tengo para ti, es hacerte reflexionar de descubrir un sentido en lo que haces cada día; que te sientas que
cumples una valiosa Misión y que eres co-responsable, en la medida de tu aportación y responsabilidad, del
éxito de la empresa y la materialización de la Visión Comercial y la Misión Social..., misma que a su vez
también cumple tu necesidad de lograr tu misión y satisfacción de vida.

Imagínate el momento de levantarse de cada persona, te juro de verdad que hay personas que maldicen otro
día, imagínate por favor un momento con que ánimo estas personas hacen su trabajo diario, con que ánimo te
ven a ti, lo que reciben, lo que tienen que dar. Ahora piensa un momento por favor a alguien que al levantarse
cada día para ir a trabajar, comienza por agradecer la oportunidad de un día más, con el gusto y la emoción de
seguir construyendo, aportando, ayudando, no crees que este enfoque mental a diferencia del primero hace
bastante, pero de verdad bastante la diferencia de lo que logramos en la vida, de la satisfacción de vivir y es
fuente de nuestra salud y condición física, mental y emocional. Es algo que aporta valor a sus vidas mucho
más, que dinero. ¿No crees que tiene sentido?

Nunca pierdas de vista, que no habrá autoestima, éxito en lo que emprendas si tú no estas convencido de tu
"Misión Personal" de la "Responsabilidad" que ocupas, de una manera motivada e implicada... y difícilmente
implicarás y motivarás a una persona, si NO VES una razón, una causa por la que deberías hacerlo.

Según estadísticas y estudios realizados, uno de ellos llevado a cabo por el University of Michigan Survey
Research Central, en el que encuestaron a 1.533 trabajadores, para averiguar la escala de valores con que
medían su trabajo, descubrieron que el salario (el dinero) figuraba en el quinto lugar de la lista. Y además,
el problema que encabezaba la lista, no era otro que la falta de sentido que estas persona "PERCIBÍAN" en lo
que hacían.

Interesante, ¿verdad?

Ahora bien, volviendo a lo que nos interesa, es muy probable que si te pregunto respecto a tú conocimiento de
tú verdadera misión, (el propósito de tu existencia y los sueños que deberías perseguir y conquistar), la
respuesta más frecuente sería que, la gran mayoría, estaría invirtiendo su tiempo en el lugar equivocado.
Esto quiere decir, que estarían desempeñando un trabajo ó actividades en su vida que, en realidad, no
armoniza con lo que realmente valoras y con tus dones y cualidades naturales... pero esto es demasiado
complicado y no lo hace nadie. Sin embargo, lo que tú si podrías, y deberías hacer, es VER Y SENTIR que es
muy importante, que estás invirtiendo tiempo y esfuerzo a una causa, a una misión de equipo; que están
contribuyendo al crecimiento y a la construcción de un concepto, o de un modelo de negocio, o de una
meta conjunta, o lo que sea.

Es decir, deberías sentir que el 50% del tiempo de sus vidas, que están dedicando a trabajar en una empresa,
NO ES VANO, NI CARENTE DE SENTIDO... todo lo contrario.

Ahora me viene a la mente una historia que ilustra perfectamente lo que quiero explicar. Imagina la siguiente
escena:

Escena Primera: una persona pasa caminando por nuestro lado y viene cargando un vagón (carretilla) llena
de bloques, pero su rostro transmite una mezcla de disgusto, tristeza y agobio, y su expresión corporal indica
cansancio. Y tu te acercas y le preguntas, ¿que está usted haciendo? La persona te mira y te dice... es que no
lo ves, estoy CARGANDO BLOQUES.

Escena Segunda: seguidamente, pasa por nuestro lado otra persona, que también viene cargando un vagón
(carretilla) totalmente llena de bloques, pero su rostro y expresión corporal transmiten alegría, júbilo y poder. Y
esto a ti te llama la atención, por lo que te acercas y nuevamente preguntas, ¿que está usted haciendo? La
persona te mira y señalando con un dedo te dice... yo estoy ayudando a CONSTRUIR ESA HERMOSA
CATEDRAL.

¿Cuál de las dos escenas te gustaría que representara tu vida?

Si no dedicas el tiempo para hacer conciencia que estás CONSTRUYENDO UNA HERMOSA CATEDRAL, no te
quedará otra que seguir CARGANDO BLOQUES, hasta que algo pase, que te canses ó que te des cuenta que
no has construido nada que te haga sentir bien.

Ahora bien, podrías incluso ir más lejos... deberías pensar y reflexionar sobre tu futuro; sobre tu visión como
persona y sobre el estilo de vida que te gustaría vivir.

Debes mostrarles y hacerles ver que lo que haces cada día, es también el vehículo que te permitirá Conquistar
Sus Sueños, y para ello, los debes motivarte a soñar y a que despiertes a una visión de futuro. Date la
oportunidad de creer en serio que puedes lograr lo que deseas.

¿Cuándo fue la última vez que dedicaste 5 minutos de tu tiempo para preguntarte... qué es lo que esperas
de tu vida? ¿Cuáles son tus metas personales a tres años? ¿Cuáles son tus aspiraciones y tus sueños? ¿Crees
que el lo que haces actualmente te ayudaría a conseguir las cosas a las que aspiras?

No debes tener miedo de hacer este tipo de preguntas, ya que, en el fondo, es lo que cualquier

Buscar de su propia realización debería hacer.

Pregúntale qué sentido tiene para tí, sin mencionar el dinero, el hacer a lo que te dedicas hoy cada día.
Pregúntale si sientes que creces como persona, sí es importante, a que estás contribuyendo.

Pregunta, conversa y comparte este tipo de cosas con tu familia, tus amigos, a la gente que quieres porque lo
más probable es que nadie les haga este tipo de preguntas. Inclusive, me atrevería a decir, que algunas
personas, no han reflexionado sobre estas preguntas, ni 5 horas en toda su vida.

¿Realmente has interiorizado la importancia que tiene el hecho de descubrir el sentido de lo que haces y a lo
que estás dedicando parte de tu vida, muchas veces, más del 50% del tiempo de vigilia?

Permíteme que te muestre algunas estadísticas que se han realizado y donde todas tienen un denominador
común; la falta de sentido, la falta de un sueño que te mueva a su conquista. Podrás ver más detalladas estas
estadísticas, en el libro "Ante el Vacío Existencial: hacia la Humanización de la Psicoterapia" escrito por Viktor E.
Frankl. Libro que te recomiendo de todo corazón.

• La segunda causa de muerte entre los estudiantes americanos, es el suicidio, después de los accidentes
de tráfico. Y el intento de suicidio (que no terminan en muerte) es 15 veces mayor. Cuando se les
pregunta a los que no han conseguido su "objetivo", la causa que les impulsó a intentar suicidarse, el 85%
declararon que ya no le veían un sentido a sus vidas. Además, el 93% de los que declararon que sus
vidas no tenían ya sentido, gozaban de excelente salud física y psíquica, tenían buena situación económica,
buen entendimiento con su familia y una agradable vida social. Esto es evidente que tira por la borda la
importancia del éxito económico y material como símbolo primordial de éxito en la vida, no le resto
importancia pero definitivamente no es el número uno.

• Un informe del American Council of Education presenta que, de 189.733 estudiantes de 360 universidades,
el 73,7% declara que su interés básico y primordial, consistía en conseguir una concepción del mundo a
partir de la cual sus vidas tuvieran un sentido.

• Un informe del National Institute of Mental Health declara que, de 7.948 estudiantes de 48 colegios
mayores, el 78% lo que quería era encontrar un sentido a sus vidas.

Hay más estadísticas como estas, pero para no hacer más largo este capítulo, si es que cabe :-) te recomiendo
que leas el libro que he detallado anteriormente.

De todos modos, lo único que he intentado es mostrarte la gran importancia que tiene lo que decides hacer
como forma de darle sentido a tu vida. Esto es VITAL PARA LA AUTO MOTIVACIÓN. Crecer nuestra
autoestima para: crecer nuestra ¡¡ Pasión por Existir !!

27
Pensándolo bien en un momento de soledad
“Aquello que somos en nuestro interior, aquello en lo que continuamente
pensamos, finalmente se evidenciará en nuestras palabras,
nuestras acciones e incluso, nuestra expresión”
-Linda Dillow

En el silencio de mi habitación, en una noche en la que encontré un momento de soledad, decidí


escribirte. ¡Cuántas cosas vienen a la mente cuando uno escribe! Me di cuenta de que tengo necesidad de
confesarte algunas cosas que me pesan profundamente y que sólo tú me puedes escuchar. Aunque me duele
confesar mi verdad, ha llegado el momento de abrirme. No había podido antes, o pensándolo bien, no había
querido antes.

No había tenido un momento de soledad como hoy en donde me confrontaras tanto, tu silencio y gran
atención me obligaron a hablar. Amigo, no había pensado que realmente podía comunicarme contigo, mucho
menos merecer tu amistad. La verdad, siempre consideré que contigo nunca iba a poder hacer negocios, tu
charla me parecía intrascendente, sentía que iba a perder mi tiempo sin sentido. Sé que me buscaste más de
una vez, que querías que te escuchara, y que era por mi propio bien, que necesitabas ofrecerme tu
comprensión y consuelo, pero la verdad, sólo me dediqué a aquellos que me dejaban dinero. Ahora entiendo
qué importante es tener amigos en la virtud y no sólo socios en la utilidad; ahora sé que la amistad es una
obra maestra hecha a dúo y que es expresión divina del amor. Pensándolo bien, te confieso que me siento
solo, como nunca antes; he comprendido que nada más lo barato se compra con dinero, que un verdadero
amigo vale tanto que no tiene precio.

Pensándolo bien, no me di la oportunidad para amar a mis padres, aquellos ancianos que dieron la vida
por mí: aquel viejo que puso todo su esfuerzo para hacerme un hombre de bien, siempre diciéndome "tú
puedes" y aquella mujer que forjó mi alma con su ternura y paciencia, que cuidó de mí hasta sus últimos días
y que siempre me brindó su más auténtico apoyo y capacidad de perdón. ¡Cuántas cosas me toleraron! pude
haberles dado más de mi tiempo en su vejez. En un momento de soledad como hoy, te confieso que los
extraño mucho.
Pensándolo bien, no conviví lo suficiente con mi hermano, y es que guardábamos tantos rencores y
diferencias. Pensándolo bien, me parece increíble que fuimos concebidos en el mismo vientre y las mismas
manos curaron nuestras heridas y durante años nos sentamos a la misma mesa. Sé que me necesitaba, pero
nunca pude conquistarlo como amigo, o pensándolo bien, nunca quise realmente. En un momento de soledad
como hoy, te confieso que pudimos haber sido entrañables compañeros, que también lo extraño.

Pensándolo bien, no tuve tiempo para amar a mi pareja, cuya mayor manifestación de apoyo fue
brindarme su juventud y haber creído en mis sueños, haciéndolos suyos y arriesgándose conmigo. Creo que no
pude darle la felicidad que amistad es una obra maestra hecha a dúo y que es expresión divina del amor.
Pensándolo bien, te confieso que me siento solo, como nunca antes; he comprendido que nada más lo barato
se compra con dinero, que un verdadero amigo vale tanto que no tiene precio.
Pensándolo bien, no me di la oportunidad para amar a mis padres, aquellos ancianos que dieron la vida
por mí: aquel viejo que puso todo su esfuerzo para hacerme un hombre de bien, siempre diciéndome "tú
puedes" y aquella mujer que forjó mi alma con su ternura y paciencia, que cuidó de mí hasta sus últimos días
y que siempre me brindó su más auténtico apoyo y capacidad de perdón. ¡Cuántas cosas me toleraron! pude
haberles dado más de mi tiempo en su vejez. En un momento de soledad como hoy, te confieso que los
extraño mucho.

Pensándolo bien, no conviví lo suficiente con mi hermano, y es que guardábamos tantos rencores y
diferencias. Pensándolo bien, me parece increíble que fuimos concebidos en el mismo vientre y las mismas
manos curaron nuestras heridas y durante años nos sentamos a la misma mesa. Sé que me necesitaba, pero
nunca pude conquistarlo como amigo, o pensándalo bien, nunca quise realmente. En un momento de soledad
como hoy, te confieso que pudimos haber sido entrañables compañeros, que también lo extraño.

Pensándolo bien, no tuve tiempo para amar a mi pareja, cuya mayor manifestación de apoyo fue
brindarme su juventud y haber creído en mis sueños, haciéndolos suyos y arriesgándose conmigo. Creo que no
pude darle la felicidad que esperaba cuando se unió a mí. En mi soledad, te confieso que me duele darme
cuenta de tantas humillaciones y desprecios que sufrió por mi trato. Pensé que nunca iba a comprender mi
lucha y realización. En este momento de soledad, sé que su silencio fue presencia y compañía, fue paciencia y
fe en mí. A mi pareja, parte de mi aventura diaria de vivir, creo que la olvidé en el camino... nunca aprendí a
valorar.

Pensándolo bien, no me di tiempo para amar a mis hijos. Estuve siempre atareado en mis cosas,
ocupaciones tan importantes como el trabajo diario, los negocios, la empresa, mis inversiones, las inamovibles
reuniones con mis amigos de antaño, y muchas otras ocupaciones que los pequeños no entienden. Les debo
las caricias que siembran la generosidad en el corazón de los niños, pero hoy que se las quiero brindar, me
rechazan sutilmente. Les debo el escucharles para que sientan la dulzura de la compañía, el patear un balón
para que aprendan a dar espacio a la alegría, una sonrisa para que sepan reír a la vida, les debo tantos
diálogos para que creciera en ellos la confianza.

Pensándolo bien, no tuve tiempo de verlos crecer, y es que yo siempre justifiqué mi ausencia por su bien;
tenía tanto trabajo que no pude forjarlos para una vida superior. Pero, qué sabían ellos, a veces qué dura es la
realidad..., qué equivocado estaba. Me preocupé por darles todo, que no les faltara nada, pero así olvidé
formarles un corazón que tuviera ideales y un carácter para que creyeran en sí mismos. En un momento de
soledad como hoy, todavía recuerdo sus caritas de niños y sus miradas suplicándome un beso de ternura, pero
yo creía que no tenía tiempo para cursilerías; todavía recuerdo cómo me admiraban cuando niños, pero nunca
pude decirles que en verdad no había mucho que admirar; luego, al adolescente lo marginé y me negué a
dialogar con él, sin comprender su lógico crecimiento, siempre lo regañé cuando no me daba gusto en lo que
yo quería, sólo lo dejaba en paz cuando hacía lo que le ordenaba, negándome así a encontrarle un destino
propio, un destino alto y noble, sin poder apoyarlo en su propia realización. No tuve más que críticas y
sermones severos con mis lecciones autobiográficas, que solamente me alejaron de él. Nunca entendí que
cuando me pedía dinero, no sólo quería efectivo, sino que buscaba seguridad y una fuente para poder
compartir y conocer la generosidad con sus amigos. Siempre le pregunté: "¿y para qué quieres tanto?" Hoy sé
que perdí una gran oportunidad para demostrarle mi apoyo. En un momento de soledad como hoy, cuando
recuerdo haberle alzado la voz diciéndole: "Mientras vivas bajo este techo...", he llegado a comprender por
qué prefirió irse a vivir bajo otro techo.

Pensándolo bien, en un momento de soledad, me pregunto: ¿Qué he hecho con mi vida y con la de mis
seres queridos?
Pensándolo bien, quiero y necesito pedir perdón:

* A mi amigo querido y olvidado


* A mis padres, viejos lindos y abandonados
* A mi hermano, lazo de sangre, hoy derramada
* A mi pareja, parte de mí que no valoré
* A mis hijos, tiempo que no ha de volver

A Ti, mi Dios, quien en un momento de soledad como hoy, me ha querido escuchar, te suplico que me
acompañes y que me des un poco más de tiempo en mi vejez. Te pido que me hagas comprender que el
tiempo no regresa y que nuestra vida es lo más valioso que podemos compartir con los seres que amamos y
nos aman. En un momento de soledad como hoy, entendí que no es lo mismo vivir que estar vivo. Pensándolo
bien, me arrepiento porque creo que no supe tomar la oportunidad diaria que nos das para amar. ¿N o será
tarde para aprender a vivir? Con toda mi alma espero que no, y que los días que me des la dicha de seguir
aquí, sean suficientes para aprender la divina lección que nos brindas, la oportunidad de amar y ser amado.

28
Espirituculturismo
En ninguna parte puede hallar el
hombre un retiro tan apacible y
tranquilo como en la intimidad de su alma.

MARCO AURELIO

Las Olimpíadas, evento deportivo mundial, en donde la mayoría de los países participan con sus mejores
deportistas cada cuatro años. De hecho, el concepto de Olimpíada (acentuado) es lo que se conoce como esa
fiesta de talento físico, y olimpiada (sin acento) es el periodo de cuatro años entre dos celebraciones
consecutivas de juegos olímpicos. Esto lo acabo de aprender ahora que consulté el Diccionario General de la
Lengua Española VOX. Desde que vengo apreciando las Olimpíadas, un deporte de gran lucimiento en las
grandes competencias internacionales es el fisicoculturismo, en el que los atletas hacen gala de su enorme e
indescriptible musculatura.

Ver a esos hombres y a esas, mujeres siempre me ha conducido a varias reflexiones y a la vez a
admirados: ¿cuántas horas habrán dedicado al ejercicio para estar así? La respuesta más común de sus
declaraciones a la prensa y televisión, suele ser medido su entrenamiento no en horas, sino en años, años
enteros de dedicación en los que ¡diario! tonificaron sus músculos para lograr esculpir tal físico. Ello me ha
llevado a pensar, con Nueva Conciencia, que lo mismo sucede con la evolución espiritual de una persona. Si
existieran juegos olímpicos espirituales, creo que bien podría llamarse a este deporte: espirituculturismo.

Tuve el gran impulso de proponer este deporte del alma, por los testimonios que he observado en el medio
que me desenvuelvo, por los envíos con preguntas tales como: ¿Qué debo hacer para sentirme mejor? ¿Cómo
logro crecer como persona? ¿Cómo puedo ser más humano?. Con base en las experiencias personales y
opinión de expertos, puedo decir que vivir en paz es tan sólo el resultado de un método, orden y disciplina de
mucho tiempo, practicados durante años para evolucionar espiritualmente. Por eso mi propuesta es un
auténtico espirituculturismo, por la dediCación cotidiana para crecer en lo más grandioso de un ser humano, su
espíritu. No con, esta afirmación demerito al cuerpo, no en absoluto, sino que tan sólo intento mostrar en su
más justa proporción humana" algo mucho menor al espíritu que le da vida. Por cierto, si es ésa la proporción
cuerpo-espíritu, ¿por qué tantas personas dedicarán más tiempo al cuidado de su físico que al de su espíritu?
Pues muy posiblemente porque el cuerpo "se ve" y se mide más fácilmente. De esa manera, no me extraña
que el cuerpo obedezca a las leyes de la Física, pero el espíritu obedece a las leyes divinas.

La madre de toda habilidad es la práctica. No existe nada mejor para asegurar la maestría en alguna
disciplina que la excelencia engendrada por la práctica constante. Por ejemplo, al término de algunas de mis
conferencias, se acercan personas para preguntar en dónde pueden tomar un curso de oratoria o de
comunicación. Tras indicarles que en Nueva Conciencia se desarrollan cursos y seminarios para diferentes
necesidades, y que deben practicar mucho, me ha resultado difícil confesar a ciertas personas que tienen gusto
por la oratoria, que yo nunca he tomado un curso en esa área, pero eso sí, lo único que he hecho es hablar y
hablar, pronunciar conferencias casi diario durante diez años.
Recuerdo que a mi maestra, colega y amiga Marina Buzali, afamada conferenciante, le hice un
comentario hace años, cuando juntos dábamos clase de comunicación oral, en el sentido de que muchas de las
cosas que enseñamos no son tan útiles como la práctica misma de la comunicación oral. Dijo que estaba de
acuerdo conmigo, pero que debíamos enseñar algunos lineamientos para que luego con la práctica se
perfeccionara. Comento esto para recalcar la importancia de la práctica -ejercicio constante-, acompañada de
una indescriptible paciencia, para cultivar la maestría en alguna disciplina. ¿Quién te inspira más confianza, un
médico que lleva años trabajando y ganando experiencia o un brillante alumno que acaba de aprobar su
examen profesional incluso con mención honorífica? ¿Confías más en un abogado que lleva años litigando o en
un brillante alumno recién graduado? ¿En un mecánico que apenas acaba de abrir su taller o en un maestro
que lleva años arreglando automóviles?.

No demerito el esfuerzo que se realiza al empezar, pero ello dista mucho de ejecutar con maestría
determinada disciplina u oficio. Sólo con el tiempo surge la credibilidad en un auténtico maestro. Doy fe de
ello. Mi mayor éxito como consultor y asesor emocional de muchas personas lo avalan años de práctica en el
área del desarrollo humano, mas no ejerzo la Medicina porque descubrí algo mucho mejor: Nueva Conciencia.
Nunca en mi vida he prescrito formalmente un medicamento, ya que tuve la dicha, con la práctica de los años,
de darme cuenta de que ayuda y cura más un diálogo llano, puro y sincero en donde se modifique la forma de
pensar del aquejado, para que como consecuencia haya un cambio en el actuar, y así ser más feliz. Todas mis
terapias están orientadas hacia el crecimiento espiritual por técnicas que yo mismo he desarrollado en
investigaciones personales. Lo que cura es el espíritu que con paciencia espera su madurez.

Siempre me impactó el éxito del escritor y conferenciasta Anthony Robbins, quien sin un título pro-
fesional de ningún tipo, sin carrera universitaria en su haber, logró ayudar -y sigue ayudando- a miles de
personas aplicando sus conocimientos obtenidos por la lectura de cientos de libros de desarrollo humano, y así
ha logrado ser el gurú de la superación personal y la autoayuda más importante del planeta. Sigo sus pasos, al
igual que los de los grandes maestros Wayne W. Dyer, Deepak Chopra; y de quien más he aprendido y anhelo
seguir aprendiendo: Jesús.

Seas creyente o no, quiero compartir contigo la fuerza del espirituculturismo, que requiere un gran
ejercicio interior de la persona para merecer la medalla olímpica divina: la paz. Existen varios ejercicios que se
pueden realizar para tener un espíritu preparado para lograr tan anhelada presea, el oro de la paz, pero el
ejercicio que más fortalece, el que más nos garantiza alcanzar la máxima condecoración divina-olímpica, sin
lugar a dudas es el perdón. Perdonar es un ejercicio de alto impacto, es un ejercicio exclusivo para seres
humanos de gran fortaleza y valentía. A los débiles y cobardes les es casi imposible realizarlo.

Más que un ejército hiriendo, vence un héroe perdonando.

PEDRO CALDERÓN DE LA BARCA

Aquí surge un desafío relacionado con la "época" en que nos tocó vivir a ti y a mí. Ahora se le da un
singular posicionamiento de evolución humana a la tecnología. Es como un dios para muchos. Debo confesarte
que yo mismo soy un fanático de ella, me encantan las computadoras, los celulares, el uso de Internet y sus
infinitas formas de aplicación, los DVD'S, videocámaras digitales, hornos de microondas, microchips en tarjetas
de crédito, y los teléfonos en general siempre han sido mi fascinación. Sin embargo, he decidido "usar" la
tecnología, y no permito que ella me use a mí. Defiendo a toda costa la exquisitez de un bello diálogo en
persona con mi mejor amigo, prefiriéndolo a la ya común práctica de un e-mail o una conversación por celular.

Te comento esto porque la tecnología nos ha traído, sin duda alguna, grandes avances, pero nos ha
perjudicado en otra dimensión, nos ha traído una "era exprés" en la que, gracias al avance tecnológico, todo lo
queremos más rápido y eficiente. Todo nos urge. Queremos comer la pizza tan rápido que sólo consumimos las
que prometan llegar antes de 30 minutos, queremos un e-mail directo al radiolocalizador para ahorramos el
tiempo de ir a prender la computadora, preferimos un servicio exprés en la agencia para decidir o no dejar el
automóvil, elegimos la tintorería que pueda entregamos más rápido la ropa limpia, preferimos comprar
productos que nos prometen adelgazar en cuestión de unos cuantos días y sin esfuerzo como por arte de
magia, preferimos comprar un casete subliminal que promete enseñamos a dominar otro idioma mientras
dormimos y en cuestión de horas. ¿Será todo esto posible gracias a la tecnología actual? Responderé
sincenimente: no sé. Pero hay algo que sí sé y muy bien: en el terreno del crecimiento humano y la evolución
espiritual, la velocidad del desarrollo no es rápida como en el de la tecnología.

En las charlas que doy acerca de la calidad, explico que uno de los parámetros más valorados es "la
velocidad de respuesta"; sin embargo, yo mismo doy fe de que en cuestión espiritual no suele existir tal
velocidad de respuesta, sólo se cultiva la virtud de la paciencia. Sobre todo, el crecimiento espiritual hay que
entenderlo como un desarrollo en donde puede haber muy pequeños resultados luego de un gran esfuerzo; en
él no hay saltos, sino pasos, yeso requiere de una gran paciencia.

La justicia distributiva o conmutativa no tiene nada que ver con el crecimiento y desarrollo espiritual de un
ser humano. Esto lo debe aceptar, como un primer gran paso, quien se adentre en el apasionante camino de la
evolución espiritual. Hoy más que nunca he comprendido que Dios no es Lógica, es gratuidad. Los conceptos
de ganancia, salarios, premios, paga, no son de Dios, son del hombre en su dimensión física; Dios sólo maneja
conceptos de gratuidad y dádiva. En el terreno físico hemos aprendido que se debe guardar una relación entre
los esfuerzos y los resultados, por eso las básculas, los programas de ejercicios por horas y días (medidas de
tiempo al fin y al cabo) que prometen ciertos resultados (tallas, peso, etc.). Pero en el terreno espiritual existe
una franca desproporción entre los esfuerzos y el resultado, y es que en Dios no hay medida. Recuerda que en
el mundo de la gracia no hay proporcionalidades ni cálculo de probabilidades ni constantes psicológicas. Por
eso, el resultado de hacer oración es imprevisible.

Quiero compartirte, con todo respeto para tus creencias, la Nueva Conciencia que he adquirido de la ora-
ción. Creo que en este espirituculturismo al que te invito, se requiere de oración, pero no entendida como a
muchos nos vendieron la idea de rezar desde que éramos niños, nada de eso, nada de mojigaterías. Y es que
hacer oración "vocal" o peticiones comunitarias es algo muy fácil, cualquier persona lo hace y se aburre de ello,
pero en cambio, habilitar facultades interiores para profundizar en la amistad divina, controlar y encauzar la
energía mental en profundo silencio hasta la unión transformante con Dios por la auténtica oración, eso sí es
difícil. Orar no es fácil, es un arte. Pero quiero afirmarte que como arte que es, se pueden establecer normas
de aprendizaje, se llega a experimentar la auténtica oración con un método, orden y disciplina.

Soy más que nunca un amante del silencio ya que en él he alcanzado a escuchar mucho más que en un
medio bullicioso. Me ha impactado tanto, que por eso te lo comparto. Si eres de mis más asiduos lectores,
notarás que cada vez que descubro algo bueno para el ser humano, algo que eleve su calidad me urge
comunicarlo y compartirlo.

Hoy más que nunca necesitamos tener un breve momento de oración para crecer como seres humanos,
para evolucionar en lo que realmente somos: espíritu. Te suplico que tomes estas líneas como una opción más
para mejorar tu calidad de vida. Desde hace diez años, cuando comence con esta filosofía, quise que su
postura fuera sin ningún tinte religioso y político. Sólo enfoqué nuestra misión en ayudar al ser humano a ser
más humano.

Hoy he entendido otra estrategia, muy poderosa por cierto, para lograr la misión: la fuerza de la oración
auténtica. No me refiero a la lectura de una oración antes de dormir, como para acallar la conciencia, ni a la
repetición mecánica de frases cuyo significado no se comprende a fondo, ni a la postura externa de devoción
(mientras se abrigan pensamientos de odio, rencor o coraje). No, no me refiero a nada de eso, sino a algo
verdaderamente difícil y desafiante para el desarrollo humano, al auténtico arte de orar, al verdadero poder
que tiehe un rezo.

¿Para qué sirve una oración? Para parecemos más a nuestro Maestro espiritual, para pensar y sentir
como él, para tener su visión. Nunca como hoy me había quedado tan claro este objetivo de la oración. Influido
por mis guías espirituales y contemporáneos, como los escritores Wayne W. Dyer, Neale Donald Walsh,
Elizabeth Kübler Ross, entre otros, y lo que aprendí en el libro Un curso de milagros, entendí la enorme
diferencia entre querer seguir un dogma y tratar de ser como el que enseñaba, el que uno considere su
Maestro espiritual. Sin duda es extremadamente distinto. No se trata de abrazar una creencia, sino de
desarrollar mí profundo espirituculturismo, al seguir las enseñanzas de los fundadores de ellas. Los momentos
de emoción sensible que tuvieron esos grandes líderes espirituales de todos los tiempos, son los mismos que
tú y yo podemos tener, es cuestión de práctica, mucha práctica en la oración, tal como lo hicieron ellos. Dice el
padre Ignacio Larrañaga que esos momentos de emoción sensible son auténticos caramelos de Dios. Te invito
a que los saborees. El sabor más exquisito que lograrás es el de la paz. Algunas dulce citas podrán saberte
agridulces, pero así son.

Tu cuerpo puede ayudarte al estar en calma. De hecho, recomiendo mucho guardar silencio y la calma
vendrá. Entiende que es distinto calma que paz; la calma quiero entenderla como el relajamiento de músculos
y nervios, mientras que la paz es un encuentro con lo superior. La calma puede ayudar a encontrar paz,
aunque té adelanto que la paz puedes encontrarla aun sin calma. Es normal que nuestro estado de ánimo
cambie de un momento a otro, de un día a otro; el movimiento de la vida siempre es oscilante. Eso es normal.
Lo único que te reservas es la dicha de poder elegir la oración como ejercicio de un auténtico
espirituculturismo, cultivando la disciplina de esperar, actuando con paciencia, como la indescriptible
mansedumbre y sosiego que le caracterizaba a Jesucristo, aun en circunstancias de intranquilidad y aflicción.
¿Puede un ser humano común y corriente, como tú o yo, conservar la paz y serenidad en un momento de
crisis?

Te puedo asegurar por experiencia propia que sí. Es cuestión de templar nuestro espíritu por mucho
tiempo. ¿Cómo? Ejercitándolo al leer buena poesía y literatura de superación personal, al practicar la
generosidad y dando diariamente algo valioso a los demás, hasta incluso fortaleciéndolo con el levantamiento
de pesas espirituales más desafiante: el perdón.
Hay que ejercitar nuestro espíritu durante muchos años, al igual que los fisicoculturistas lo hacen con su
cuerpo, y así los resultados empezarán a surgir. Vale la pena ejercitar y esperar todo ese tiempo; asimismo, te
vuelvo a recordar que no por un gran esfuerzo espiritual se te garantiza un gran resultado. Las leyes divinas no
son como las leyes de la Física. En otras palabras, no por ser vegetariano durante muchos años, se te
garantiza que nunca te atacará un toro. Te digo esto por experiencia.

Con esta "era exprés" actual se vive la impaciencia. Recuerda que la impaciencia engendra violencia, la
violencia, fatiga, y la fatiga te lleva a la impotencia, que a su vez produce frustración, y ésta desilusión.
Curiosamente cuando la gente se acerca a estos temas es por urgencias en su vida y pareciera que esta salida
le resolvera sus problemas encima de toda lógica, se acaricia la idea que se de un milagro en su vida y para
colmo de males necesita que suceda antes de 24 horas. No fuenciona así. Creo que por ello, la gente no cree
en la oración, se desilusionó, le da la impresión de algo irreal. Se cree que si no logramos rápidamente algo no
es realmente útil, y es que lo lento parece no ser provechoso cuando el ritmo de la vida es rápido. Ése es el
problema de la oración en nuestros tiempos, ése es el desafío de la evolución y del crecimiento espiritual hoy
en día.

Sin embargo, con una Nueva Conciencia, la oración, arte difícil para lograr su maestría, es una divina
forma en la que nos estamos preparando para obtener la medalla de oro, para vivir el premio mayor:
experimentar paz. Te vuelvo a recordar uno de los ejercicios más difíciles, que te obligará a hacer contorsiones
espirituales que en más de una vez te generará calambres, pero vale la pena hacer el ejercicio: practica el
perdón. Ese ejercicio te garantiza acercarte cada vez más a la presea de oro. Yo lo practico y me ha sentado
bien. Sé que habrá obstáculos, los veo venir, pero espero haber ejercitado tanto mi espíritu que pueda pasar
esa prueba para poder tener acceso a la siguiente. Creo que en eso consiste una franca evolución, y en el
trayecto hay que disfrutar el avance. Ejercicio espiritual y paciencia; además, conservar la sana conciencia de
que en el espirituculturismo no existe relación entre el esfuerzo y los resultados, debe cultivar más aún nuestra
virtud de la paciencia. Vivir practicando este arte, sin duda podrá llevarte, cuando menos te lo esperes, a vivir
y compartir la maestría de una gran...

¡Emoción por existir!

29
¿Qué Quieres?

¿Qué es lo que realmente quieres en la vida? ¿Qué es lo que verdaderamente deseas? Si eres sincero, si
escarbas y profundizas, verás que la respuesta siempre termina en: amar y ser amado. Eso es lo que todos los
seres humanos buscamos en verdad. Tal vez por eso la búsqueda incesante de miles de personas por
encontrar a una pareja, tal vez por eso la ansiedad con la que mucha gente, jóvenes y no tan jóvenes, desea
casarse como autoafirmación de su búsqueda. Pero no. Por lo menos en mi consulta he visto un interminable
desfile de personas que se han casado y así han encontrado de todo, menos eso de amar y ser amados. Y por
ello, ya en el matrimonio, sigue la búsqueda por otros lados.

No creo que se halle el amor en el matrimonio ni en una pareja ocasional ni en una actividad
determinada ni en alguna religión o ningún otro lado si no se cumple con una premisa que sugiero: el ser
humano no puede encontrar lo que no conoce. De tal suerte que si no tenemos conocemos el amor en
nosotros y por nosotros mismos, la búsqueda de tal será siempre infructífera. Todo empieza en uno mismo.
¿Quieres amar y ser amado? Pues debes empezar practicando la habilidad de amarte, "ama-habilidad", como
ya te lo he comentado hace tiempo. Yo no me puedo imaginar a alguien hostil, agresivo, respondón o
respondona, quejumbrosa o quejoso, de rostro amargo, enfermizo, pesimista y chismoso o chismosa, como
objeto de amor. Y créeme que no hay que ser terapeuta especializado y muy quisquilloso en el análisis para
llegar a esta conclusión. ¿¡Quién va a poder amar a alguien así!? Carambas, ni la persona a sí misma.

Recuerdo una de mis consultas de hace unas semanas donde una persona me preguntaba: “¿Cómo le
hago para encontrar el amor? ¿Qué me recomiendas para que alguien se me acerque y crezca algo lindo?".
"Deje de estar chingando y entrometiéndose en la vida de otros, de esa forma se multiplican enormemente las
posibilidades de ver y encontrar amor".
Bueno presumo de que la filosofía de creer en uno, de elevar nuestra autoestima, de dejar de
quejarnos y sufrir por propia decisión, en fin de generar una nueva conciencia, es una manera rápida y efectiva
para lograr una pasión por vivir, pero recuerdo que en esta ocasión, la persona en vez de dejar de fregar, me
dejó a mí. Así suele pasar cuando se confronta uno con la verdad.

Cuando eres amable con otra persona, no te alegres por lo que le haces a la persona y no te vayas por
la oscura tangente de buscar reconocimiento como auténtico deseo en el fondo de tu amabilidad, ¡mejor
alégrate por lo que estás haciendo contigo mismo mientras eres amable con la otra persona!, e
independientemente de si la otra persona lo valora o no. Así funciona esto, créeme.

Cuando decides ser amable, el mayor beneficio está sucediendo en ti. Por supuesto que será algo
agradable para la otra persona, pero es transformador para ti mismo. Ser amable es una hermosa manera de
amarse a sí mismo. Siempre nos han enseñado que ser amable es fina cortesía y evidente educación y como
beneficio para la otra persona, pero con Nueva Conciencia alcanzarás a ver más allá del simple y burdo
protocolo social, verás que siendo amable trabajas contigo mismo en una hermosa transformación
enteramente personal. Al ser amable, ahí mismo decides ser de tal manera que tú mismo estás elevando tu
frecuencia vibratoria en el campo de tu energía. Cuando eres amable vibras a tan altas frecuencias, que
empiezas a permitir que el amor, como energía universal, fluya a través de ti. ¡Ahí sintonizas con la
Amorosidad! Y sintonizando con ese mundo, empiezan a ocurrir milagros constantemente en tu vida, y es que
es lo natural en esas altas frecuencias. Esto que te digo me consta.

Cuando das algo, desde un amable saludo hasta un regalo, desde un abrazo hasta una llamada
telefónica, no se trata de dar un anzuelo para ver si pica la carnada. Eso es lo que quiere tu ego, y por ello,
cuando la carnada no pica tu anzuelo maquillado de amabilidad, te molestas. Ahí tu juego psicológico hace que
vibres muy, muy lento y sintonices con frecuencias de odio, coraje o enfermedad. Hace unos días me decía un
familiar: "...caray, qué payaso aquél que saludé y ni me contestó incluso viéndome!". A lo que recuerdo
perfecto haberle respondido: "¿Y?... Si aquella persona te devolvió o no el saludo es su decisión en virtud de
sus frecuencias vibratorias en el campo de su energía. Pero tú, mientras amablemente saludaste, de manera
total e independientemente de toda respuesta, elevaste tu frecuencia vibratoria de energía para sintonizar con
el amor. ¡Te felicito por lo que hiciste contigo mismo!". Durante unos segundos se me quedó viendo como si yo
fuera el que no entendió. Pero luego, gracias a esta Nueva Conciencia, dijo: "¡Wow! En verdad me siento mejor
entendiendo esto".

Cuando hoy te recomiendo que para amar y ser amado empieces contigo mismo, no te voy a decir los
clásicos: "...lo que quieras hacer por otro hazlo por ti, cómprate algo, regálate algo, consiéntete". ¡Va! Eso es
para libritos elementales de primero de Kinder, (no tengo nada contra esos libritos, al contrario, son muy útiles
en su momento, pero creo que tú y yo estamos para hablar con Nueva Conciencia a un nivel un poco más
elevado, física cuántica aplicada a la vida cotidiana en un acto amable), y hoy quiero que te des cuenta de que
lo que buscas lo puedes encontrar si tú mismo te conviertes en eso que buscas. ¿Me explico? ¡Es maravilloso!
¿Qué quieres? Pues en eso conviértete. Así de fácil y poderoso. Entonces, ahí mismo lo tendrás, y no frente a
ti, sino en ti y todo el tiempo.

Cuando yo mismo me percaté de esto que hoy te comparto, me llevé grandes sorpresas. Primero me di
cuenta de que la primera barrera para amar y ser amado se llama ego. Nuestro ego nunca querrá amar
y ser amado, nunca. Lo único que desea es ser admirado, cosa tremendamente diferente. Te recomiendo
mucho que hagas esta distinción: que te admiren no te garantiza el que te amen. Para que te admiren has de
hacer algo admirable. Para que te amen has de ser amable. Punto. ¿Viste la diferencia? A mí me pasó mucho
en mi vida. Por hacer aquello a lo que me dedico tan afanosamente, en mi trabajo como conferenciante
inspiracional, soy muy admirado y con singular frecuencia. La verdad no es ninguna virtud, es una lógica
consecuencia de este tipo de trabajo hermoso donde los reflectores y micrófonos están contigo. Pero con el
tiempo, descubrí que aún siendo muy admirado, muchas, muchas veces no me sentía amado. ¡Waam! Ese ya
fue un buen despertar.

Se le admira a cualquiera que haga algo admirable, pero de esa forma no se garantiza que se le ame. Y
yo no busco ser admirado o reconocido, sino amado. Bien sé que por ahí se afirma que una condición para
amar es admirar, de hecho yo mismo lo alcancé a decir en alguna de mis conferencias. Es un buen "gancho"
eso de hacer algo admirable para que te volteen a ver y se sepa que existes. Pero hoy, en un siguiente estado
de conciencia, me doy cuenta de que no es necesario que los demás sepan que existes, tanto como tú mismo
sepas que existes y ya. De hecho, te das cuenta de que existes tu sólo, sin la necesidad de un reconocimiento
de alguien, cuando empiezas a ver hacia ti mismo en lugar de los demás, y esto no es egoísmo, es un sano
auto descubrimiento donde te sueles encontrar a Dios, e irónicamente en ese divino auto descubrimiento se
benefician los demás.

Posiblemente te resulte extraño esto, pero pronto verás que así es. Descubres este hallazgo cuando
empiezas a ver que puedes no tan solo amarte, sino ser amor. Ahí, se te desprende todo interés en ser
admirado. Ahí ya te deja de importar el qué dirán. Ahí solo disfrutas por hacer lo que naturalmente haría el
amor, y es que ya lo eres. El amor jamás busca reconocimiento, solo es y se regocija en sí mismo sin buscar
nada. Por eso..., ¿Qué quieres? Pues eso sé, y listo.

Cada vez que busques reconocimiento, conciente o inconcientemente, por algo dignamente amable que
hagas por alguien o por los demás en general, ahí mismo estás cayendo en una trampa del ego que te
imposibilita a amar. ¡Qué increíble, no crees? Tú buscando amor y tu ego cerrándote a toda posibilidad de
vivirlo. Tú queriendo vibrar más alto y rápido mientras en la búsqueda de "merecido" reconocimiento vibras
lento y bajo. Por eso la gente llega a decir: ya no quiero amar. Porque sufre buscando respuesta. Pero no se da
cuenta de que sufre no por amar (¡¡¡Por Dios, amando no se sufre nunca!!!), sino por anhelar respuesta a sus
acciones. Deja de buscar y encontrarás.

En otras palabras, deja de buscar afuera lo que puedes ser dentro y listo, ahí encuentras. En otras
palabras, deja de querer tener y mejor crea; deja de querer tener un amor y mejor crea en ti una frecuencia
vibratoria de amor. Esto lo he comprobado y funciona. Cuando elevas tu frecuencia vibratoria a niveles del
amor auténtico, te empiezan a pasar cosas maravillosas, te empiezan a suceder milagros. Sin duda eventos
que no quiere tu ego ya que éste no entiende las sorpresas porque solo cree en merecimientos; pero tú
espíritu sí se regocija en ellas, en todas las divinas sorpresas de los milagros constantes. Te daré un ejemplo
de lo que me acaba de suceder mientras escribía este capítulo.

Hace unos meses pensaba que lo escribía para ti (incluso sin saber quién eres), y sí, de alguna manera
puede funcionar así, pero hoy, en una Nueva Conciencia, lo escribo solo por el entero placer que me da el
escribirlo. Hoy sé que mientras escribo estas palabras elevo mi frecuencia vibratoria y eso me es más que
suficiente, me siento tremendamente bien por escribir mi verdad hasta el momento donde la conozco. Me
fundo entre mis letras y me regocijo de entender lo que pasa en mí. Ahora bien, si esto le sirve a otra persona,
¡qué maravilla!.... por la otra persona. Yo por mi parte estoy feliz y amoroso por haberlo escrito. Pero ya no
busco gran respuesta más que lo que sucede en mí, y así estoy en paz. Sé que por el simple hecho de elegir
solo enfocarme en hacer algo amable, sintonizo con frecuencias de amor y "sin buscar nada", mientras escribía
el tercer párrafo de este boletín, sonó la alerta de mensajes en mi computadora y un correo entrante decía lo
siguiente:

"Una breve nota para felicitarle desde el fondo de mi corazón por el trabajo y material compartido en
este taller de Autoestima. No tengo las palabras adecuadas para expresarles mi gratitud y el sentimiento que
generó en mí. -Liliana".

Alguien nos envía hermosos sentimientos al tiempo en que yo no los buscaba. Solo era cuestión de "sintonizar"
con las frecuencias donde los hermosos sentimientos se suceden en automático. Yo nunca pensé en generar
éste taller para que me escribieran cosas así, y sin buscarlo, encuentro. Esa es una hermosa manera de
amarse a sí mismo, convirtiéndose en el amor mismo. Quizá te suene muy romántico e inoperante en la vida
cotidiana. Pero hoy sé que es perfectamente operante y tremendamente liberador en la vida del día a día. De
una vez por todas descubre que cuando haces algo amable por alguien, el mayor beneficio lo estás recibiendo
tú por la frecuencia vibratoria a la que entras y el mundo con el que sintonizas en ese momento. ¡Ah! y de
paso esté afirmar que lo mismo sucede siempre, por ejemplo cuando alguien no decide contestar un amable
saludo, cuando alguien es hostil con otra persona, erróneamente puede pensar que le está haciendo algún
daño a esa otra persona, pero no, el mayor maleficio se lo hace la persona a sí misma por la lenta frecuencia
vibratoria a la que entra y el mundo con el que sintoniza en ese momento de su desplante. Tú no le haces
nada a nadie, todo te lo estás haciendo tú mismo, independientemente de si le haces bien o no a otra persona
mientras tanto. Todo son frecuencias vibratorias de energía a las que tú eliges entrar mientras haces lo que
haces. ¿Qué quieres? Pues en eso conviértete y ya estás ahí. Resultado: Te aseguro que vas a encontrar la ¡
Pasión por Existir ¡

30
Tener o Detener.
La mayoría de la gente vive ya sea física,
intelectual ó moralmente en un círculo
muy restringido de sus posibilidades.
Todos nosotros tenemos reservas de vida
en las que ni siquiera soñamos.

William James

Si hay algo que al ser humano sano le desagrada es sentir que algo o alguien lo detiene en su
crecimiento. Estoy convencido de que el ser humano nació libre y la aventura de la vida muchas veces resulta
en el desafío de mantenerse así y en algún momento compartir con otro ser amado esa misma libertad. Para
mí, el verdadero amor (ese donde no se sufre) procura libertad auténtica, dejando ser al otro en plenitud,
fomentando su crecimiento y progreso, para que de esa forma, se comparta con esa extraordinaria persona las
experiencias de la vida. Eso es lo que yo identifico como “tener” a alguien en tu vida para disfrutar
conjuntamente del crecimiento personal compartido. Cuando uno tiene a alguien así, la vida es una mágico
viaje de aventura compartida en contemplación mutua, pero así, “compartida”, no retenida. Las personas que
creen que el amor es posesión (ese donde se sufre), no tienen a una persona, la detienen. Ahí la vida se hace
un infierno, y para ambos, quien detiene y el detenido. Y para mi sorpresa, peor aún cuando hay alguien que
se siente amada o amado al saberse detenido. Eso no es sano por donde quiera analizarse.

Te comento esto por las reflexiones que he tenido con amigos y conocidos que me han visitado a
últimas fechas. El temor, el miedo, y en muchos casos el pavor a el abandono. A que alguien los o las deje.
Personas, todas ellas, que han elegido ser detenidas, no tenidas. Personas que han olvidado quiénes son en
verdad, y juzgan su propio valor en virtud de lo que alguien les confiere al procurarlas. Así, cuando alguien les
deja de procurar, de proteger, de amparar, es decir, cuando alguien les abandona, sienten que no valen nada y
ese juicio de valor lo extienden a la vida entera, creyendo que la vida misma no vale nada, otra forma donde
queda demostrado que uno ve afuera tan solo lo que lleva dentro. De esa manera crean su infierno aquí en la
Tierra todas aquellas personas que no saben quiénes son en realidad. ¿Te das cuenta de lo delicado –
delicadísimo— que es mantener la ignorancia de quién eres realmente?

Es tan importante conocer cuál es nuestra esencia en verdad y cómo identificarla en comportamientos
de la vida cotidiana, cuando no se tiene, uno no sabe quién es en verdad y de esa forma se gesta el infierno
personal del que te hablé en el párrafo anterior, el infierno del ego. En cambio, adquirir el formal conocimiento
de quiénes somos en verdad, eso es abrir las puertas del paraíso aquí en la Tierra. ¡Eso es lo que procuro
compartir con toda la gente que sigue este taller de autoestima. La misión es “Ayudar al ser humano a sentirse
extraordinariamente bien” para subir el primer escalón del éxito y una de las estrategias más poderosas para
lograrlo es enseñando y aprendiendo quiénes somos en realidad. Cuando sabes quién eres en verdad, en ese
momento, en ese preciso instante, se cae, de derrumba todo miedo, todo pavor al abandono se desvanece. Y
es que alguien que comprende quién es en verdad alcanza a saber que así como está, tal cual, ya está
completo.

Sé que muchas personas –por no decir todos— hemos pasado por etapas en la vida (estados de
conciencia previos) donde uno no se daba cuenta quién se es en verdad. Yo mismo lo viví. ¡Claro que lo viví! Y
sufrí mucho (harto). Hace muchos, muchos años, yo era de esas personas que se deprimían cuando alguien no
les quiere, cuando no detienen a alguien en específico en sus vidas y de esa forma interpretan no sentirse
amadas. Hoy, gracias a Nueva Conciencia, me di cuenta que no me sentía bien pero no por no tener, sino por
querer detener a otra persona. Por supuesto que me abandonaron. Por supuesto que sentía que la vida se me
iba. Por supuesto que había una poderosa razón para sentirme así... por ignorante de mi propia identidad más
auténtica.

Y es que no sabía quién era, y esa ignorancia uno la paga muy caro. Por eso es tan importante, tan
trascendente, tan imprescindible, darse cuenta de quién es uno en realidad. Por eso es hermoso estudiar el
desarrollo humano y ahí descubrir quién es uno en verdad. Cuando descubres que eres un ser espiritual y que
estamos conectados todos, que todos somos uno, cuando sigues avanzando en Nueva Conciencia y descubres
que nada ni nadie tiene importancia salvo la que uno decide darle y en esa decisión radica un enorme poder
personal, cuando te das cuenta de que las personas que se acercan a nuestra vida son de tres tipos, por:
razón, época o vida, cuando distingues entre esas tres y no confundes que alguien llegó a tu vida tan solo por
una razón y un breve tiempo y luego “se tiene” que ir por beneficio de ambos, cuando sigues avanzando en el
apasionante descubrimiento de saber quién eres y así te percatas de que todo, absolutamente todo, ocurre por
algo bueno y para favorecer el crecimiento de los involucrados, cuando sigues asombrándote al descubrir quién
eres en verdad y así te das cuenta de que todo está bien tal cual sucede en un orden perfecto que está por
arriba del entendimiento meramente humano, cuando te das cuenta de todo esto..., el abandono es
simplemente algo inexistente. El abandono es meramente un espejismo de los estados de conciencia más
primitivos en la evolución humana. Sí, se oye fuerte, pero más fuerte aún es el dolor de ignorar esta gran
verdad.
Abandonar, según el diccionario de la academia española, es dejar desamparada a una persona o cosa.
Sin embargo, me llama poderosamente la atención otra acepción que le da el diccionario a la misma palabra:
“Abandonar: Confiarse uno a una persona o cosa”. Entonces, sin necesidad de muchos conocimientos de la
psicología humana ni profundidad académica o intelectual en los conceptos, podemos deducir que si me
abandono a otra persona, me olvido de mí. ¡Y eso es precisamente lo que elige mucha gente! Primero se
abandona a sí misma prendiéndose de otro, para luego así gestar las condiciones de que ese otro les abandone
también. Por eso hay tanto pavor al abandono.

Porque primero la persona se olvida de sí misma al no saber quién es en verdad incluso empeorando el
escenario cuando nunca investiga ni quiere saber al respecto, para luego así gestar las condiciones donde
percibe su propio valor como asignado por lo que otra persona o cosa le confiere, ya sea por su trato, por su
cercanía, por su protección o por detenerse ahí con ella o él. Y he de afirmar algo: nadie se detiene. Todos
estamos avanzando, unos a más velocidad que otros, y otros cuantos lentísimo, pero todos vamos avanzando.
Así que si quieres “detener” a alguien para que tú te sientas bien, te adelanto que te vas a sentir bien muy
poco tiempo. Es mejor tener a alguien con quien compartir el crecimiento, y si no se tiene, igual de bien. El
crecimiento es personal, la superación es personal, el progreso es personal. Si alguien lo quiere compartir
contigo, será una mágica aventura, pero si no, es valiosa la experiencia en sí misma también.

No debes depositar tu idea de valor o felicidad en la actitud de otra persona. Eso es jugar con toda la
intención de perder. Afirmo esto por dos razones: 1) Porque eres digno, eres digna. Y aquí el concepto de
dignidad no es el que mucha gente cree, sino el filosófico, dignidad como axioma, como referencia absoluta.
Cuando descubres esto, te das cuenta de que tú no eres valioso, sino más bien tú eres el que le da valor a
todo lo demás porque tú eres algo mucho más allá de todo juicio de valor, eres digno, eres referencia absoluta;
y 2) Porque es tremenda injusticia y gran presión el generarle a otra persona la responsabilidad de mi propia
felicidad o bienestar. Esa presión mucha gente la ejerce tan fuertemente que resulta insoportable para quien la
tiene, y así se puede gestar el abandono, y es que dan ganas de abandonar a quien me quiere responsabilizar
de su propia felicidad. La propia felicidad es responsabilidad única y exclusiva de uno mismo, de nadie más, de
nadie.

Sé que en este momento de la lectura se suceden dos opciones, gente que diga: “...sí, tienen razón y
me está haciendo sentir bien lo que me dice, me ayuda a descubrir quién soy y me hace sentir fuerte, me
libera, me regresa a mi felicidad”, y otro tipo de personas que quizá dirán: “...mejor dejo de leer esto porque
me está dando la solución a mis problemas para dejar de sufrir y yo prefiero seguir sufriendo, prefiero seguir
acostada en mi cama por horas y horas, prefiero llorar y deprimirme hasta pensar en que me quiero quitar la
vida porque mi novio(a) o pareja me dejó, yo prefiero que mi pareja vuelva a mí para sentirme bien”. Y sí, así
hay gente con estados de conciencia tan primitivos todavía. Mira, alguien con un estado de conciencia muy
primitivo dice: “Prefiero que mi pareja vuelva a mí para sentirme bien”, y alguien con Nueva Conciencia dice:
“Prefiero sentirme bien para que mi pareja vuelva a mí”. Aquí el orden de los factores sí altera el producto y
mucho. Nadie, ¡nadie!, nadie en su sano juicio queremos convivir con personas deprimidas, berrinchudas,
cambiantes en sus estados de ánimo y chantajistas, agresivas. Nadie. Pero casi todos queremos convivir con
alguien que se siente bien. Con una persona así, claro que dan ganas de salir, de comer, de bailar, de hacer el
amor. Convivir con una persona que se siente extraordinariamente bien y que estando así me quiere tener (no
detener), es una bendición de Dios, es parte del paraíso aquí en la Tierra.

Quiero compartirte una de las más grandes verdades que Dios me ha permitido conocer hasta el
estado de conciencia donde he llegado hoy: Las realidades más grandes y más bellas de la vida, más las
tendré tanto cuanto menos las retenga o posea. Si quieres tener el mar sólo hay una forma: contémplalo. Si
quiero tener el mar deteniéndolo sólo para mí caeré en un absurdo imposible que solo lo intentaría un loco.

Si quiero sentir más el agua en el interior de mis manos, he de abrirlas para experimentar cómo pasa
por ellas. Pero si cierro mis manos queriéndola detener, me llevo la sorpresa de que el agua entonces no la
experimento en el interior de ellas, me abandona corriendo por fuera de mis manos.

He aprendido que si quiero tener un amigo, debo aceptar que al igual que todos nosotros es un
peregrino de la vida, y debo dejarle marchar, para tenerlo. Pero si lo quiero poseer, si lo quiero así detener
conmigo, entonces perderé automáticamente a un amigo, y solo ganaré un prisionero. Y créeme en esto: es
muy diferente, extremadamente diferente, convivir con un amigo a un prisionero. He convivido con ambos y sé
de lo que te estoy hablando.

Cuando tengo la fortuna de viajar a donde hay sol, arena, mar y viento, me encanto de tenerlos. He
descubierto que la única forma de que todo el viento lo pueda tener es extendiendo mis brazos y abriendo mis
manos. En el momento en que me cierre queriendo detenerlo para mí, lo pierdo. Queriendo detener me quedo
con nada. Cuando se me antoja tener el sol, solo abro mis ojos y lo contemplo, ¡y ahí lo tengo! Pero si se me
ocurre cerrar mis ojos para detener en mi la luz que ya me llegó, me quedo a oscuras.

El que tiene disfruta, el que detiene sufre. En eso podría sintetizar el mensaje de esta nota de mi
diario. Lo he vivido. Lo he visto en parejas de amigos y pacientes. Lo he alcanzado a observar incluso en
padres de familia. Papás que quieren tener a sus hijos todo el tiempo, lo único que hacen es detenerlos.
Muchos no se han alcanzado a dar cuenta de que si quieren tener a sus hijos, deben dejarlos crecer, dejarles
partir y que se alejen para que se conozcan a sí mismos, así los tendrán maduros a su regreso en el más
común de los casos. El papá o la mamá que retiene poseído a su hijo, lo detiene en su crecimiento, y de esa
forma lo pierde para siempre, porque no tendrá así a un hijo nunca, sino a un esclavo. Y es tan diferente el
comportamiento de uno y de otro. Uno te ama y el otro te odia. Uno quiere estar contigo y el otro se quiere
liberar de ti.

Si quieres vivir el tremendo gozo de tener a alguien en tu vida, libérate por decisión propia de la
manía de poseer, de retener, de detener a otra persona en su lógico crecimiento y avance por la vida. Se
puede tener todo, sin detenerlo, sin poseerlo. Te garantizo por experiencia propia que sólo así gozarás la vida
de relación, solo así no hay miedo a peder nada porque no detengo a nadie, solo así no hay pavor al abandono
porque yo ya me sé completo en mi individualidad y de esa manera solo queda la opción de gozar la compañía,
no de padecerla ante la posibilidad de perderla todo el tiempo que está junto a mí. He aprendido que tengo y
gozo cuando no poseo a una persona amada. He aprendido que detengo y sufro cuando retengo a un
prisionero y vivo en la ansiedad de que se me escape.

Todos estamos “de paso” en esta vida, todos estamos de viaje. Y se trata de gozar el viaje, de “tener”
tantas oportunidades de apreciar y contemplar a alguien a nuestro lado, para así comprender que es imposible
“detener” nada ni nadie conmigo porque pronto me iré de aquí. Es imposible detener porque algún día me iré.
Detener y poseer es una obsesión del ego quien domina nuestras vidas en estados muy primitivos de
conciencia. Pero cuando elegimos evolucionar con Nueva Conciencia, tengo, tengo y tengo la oportunidad de
contemplar y convivir con un ser amado. Así vale tanto la pena el viaje.

Me encanta esta historia: cuentan que un turista visitó a un gran sabio que se encontraba en un lejano
lugar del mundo. Al entrar a su habitación, el viajero se sorprendió al ver que el famoso sabio vivía en un
pequeño cuarto muy simple, lleno de libros, y tan solo con una sencilla cama, una mesita y un banco. “¿Aquí
dónde están sus demás muebles?”—preguntó el turista. “¿Aquí dónde están los tuyos?”—respondió el sabio.
“¿Los míos? –se sorprendió el turista—, pero si yo estoy aquí sólo de paso”. “Yo también”—le respondió el
sabio.

Tu no puedes retener a nadie. Estás de paso. Al igual que yo, al igual que todos. Si aún así insistes en
detener a alguien junto a ti para ser feliz, entonces no has comprendido de qué se trata este apasionante viaje
llamado vida. La vida en la Tierra es temporal y quien se alcanza a dar cuenta plenamente de esto, solo se
interesa en “tener” valiosas experiencias, pero jamás en detener a nadie poseyéndolo. Sé que algunos,
basados en lo que les dicta su ego, viven como si fueran a quedarse aquí eternamente y de esa forma se
olvidan de ser felices por viajar. El valor de las personas en nuestra vida no está relacionado con el tiempo que
duran detenidas junto a nosotros, sino con la intensidad que tenemos experimentando la vida con ellos. ¡Dios!
No sabes cuánto me emociona escribirte esto. Me regresa a mi centro y quizá de paso te lleve al tuyo. Por eso,
para mí, es una bendición de Dios tener a un alma gemela en esta Tierra y en este turno.

Con ella he aprendido a tener y no detener. Al ser dos personas completas en nuestra propia
individualidad, es sublime compartir, no hay miedo a perder nada, así es la mejor forma que he conocido para
que en este viaje experimentemos momentos inolvidables, cosas inexplicables y viviencias incomparables que
nos llenan de una gran ¡Emoción por existir!
31
Iluminación: la bendición de irse dando cuenta.
Tus creencias no están hechas
de realidades sino más bien
es tu realidad la que está
hecha de creencias.

RICHARD BANDLER (Cofundador de la PNL)

La luz sirve para alcanzar a ver donde estaba oscuro. Esa es mi más concreta e incipiente explicación de
lo que es la iluminación para una vida práctica. Y una de las más grandes dichas de la luz es que, sirviéndonos
para iluminar aquel lugar que estaba oscuro, así descubres que en realidad, ahí no había nada. “Darse cuenta”
es lo que desvanece toda atemperante reacción y al mismo tiempo hace surgir una amorosa comprensión que
permite que Todo sea. Esa es la bendición de un despertar a una Nueva Conciencia. Sin embargo, sé que me
podrías preguntar: ¿Darme cuenta… de qué? Y mi respuesta es lo que en esta nota te voy a comentar, darte
cuenta de tu iluminación.

Aunque pueden existir una miríada de estados de conciencia, es decir, niveles desde los cuales te
puedes dar cuenta, hoy, en forma extremadamente resumida, te nombraré cuatro a mi entender, desde uno de
los más primitivos estados de conciencia hasta otro mucho más evolucionado:

- Nivel 1: Te sucede algo.


- Nivel 2: Te das cuenta de que te sucede algo.
- Nivel 3: Te das cuenta que te das cuenta de que te sucede algo.
- Nivel 4: Observas que te das cuenta que te das cuenta de que te sucede algo.

Explicaré brevemente cada uno.


En el primer nivel, eres conciente de lo que te sucede, pero tu conciencia de esos eventos consiste
sólo y exclusivamente en reaccionar ante ellos. Por eso, por ejemplo, cuando alguien no te trata como tú crees
merecer, te molestas o te decepcionas, y la incipiente forma de darte cuenta de que no se te trató como tú
querías, es experimentando tu molestia o decepción. Es decir, tu reacción es la única forma en como sabes que
algo te sucede; estás en la forma; aquí no piensas, solo reaccionas, y según tú, en total justicia y equidad ante
los hechos. En este nivel, el comportamiento humano obedece una ley newtoniana muy antigua: a toda acción
corresponde una reacción de igual magnitud pero en sentido contrario. Reacciones clásicas del reino animal.
Este primer nivel de conciencia es muy sustentado en el ego de cada uno de nosotros, aquella parte nuestra
que siente merecer y cree debe ser tratado de determinada manera en virtud de lo que damos o somos. En
este nivel eres una víctima de las circunstancias, una clásica trampa del ego que te abre las puertas al infierno
aquí en la Tierra.

Segundo nivel. Asciendes al tercer nivel de conciencia cuando deliberadamente deseas sentirte bien y
para ello quieres saber más de la evolución del ser humano y dedicas tiempo y espacio a estudiar y leer al
respecto para transformarte. En el segundo nivel existe un cambio muy sutil, a veces imperceptible, con
respecto al nivel previo. Aquí también reaccionas, pero te das cuenta de que estas reaccionando. Aquí ya
piensas, ya piensas que se está tratando de una reacción. Te preguntas porqué sientes tal o cual sentimiento,
en lugar de sólo sentirlo. Aquí empiezas a ver que tu molestia o decepción (para seguir con el ejemplo inicial),
es algo que surge de ti y no tan solo en respuesta a. En este segundo nivel todavía te molestas o te
decepcionas, pero ya empiezas a preguntarte, es decir, a pensar en que tú no tienes por qué ser una víctima,
aunque lo sigas siendo.

Tercer nivel. Asciendes al tercer nivel de conciencia cuando deliberadamente deseas sentirte bien y para
ello quieres saber más de la evolución del ser humano y dedicas tiempo y espacio a estudiar y leer al respecto
para transformarte. En el tercer nivel te percatas de que se está repitiendo un patrón. Para seguir con el
ejemplo, percibes que alguien te trata mal, desmerecidamente, piensas que deberías reaccionar como lógica
consecuencia, pero ahora, al observar lo que siempre te pasa, ahora prefieres no hacer nada. Aquí dejas de
reaccionar con manifestaciones externas o formas. Aquí hay solo un desencanto interior ante el trato que
recibiste. Pero no pasa de eso. Aquí dura menos el malestar que ahora se volvió sólo interior. Ya empezaste a
ir más allá de la forma exterior. Notas que ya no tienes fuerza para explotar, porque ya no te interesa y sabes
que te desgasta. En este tercer nivel, ya sabes de ese tremendo desgaste por gran experiencia. Por eso aquí te
das cuenta que te das cuenta que te sucede algo. Y ese darse cuenta ya conlleva una información muy valiosa
para ti basada en la experiencia, de tal manera, que empiezas a optar por no conferir tu energía vital a tan
desgastantes consecuencias de la forma, mismas a las que te puedes adelantar y así las evitas. En este estado
de conciencia empiezas a darte cuenta de que todo parece tratarse de una lección que debes aprender. Como
aquí te das cuenta que te das cuenta que te sucede algo, alcanzas a ver que ya se está repitiendo mucho el
mismo patrón, atraes al mismo tipo de personas, te suceden las mismas “desgracias” una y otra vez, se te
aparecen los mismos estilos de carácter aunque sea en diferentes cuerpos. Entonces empiezas a suponer que
quizá se trate de ti y tu causa de atracción (nivel vibracional). Te empiezas a dar cuenta de que el único común
denominador de todo lo que te pasa eres tú (con tu ego) y tu necesidad de juzgar lo que está bien y lo que
está mal para como se te trata, y para con todo. Incluso te empiezas a cuestionar si algo está mal en ti. Te
llegas a responder que quizá sí.

Cuarto nivel. Asciendes al cuarto nivel de conciencia cuando deliberadamente deseas sentirte bien y
para ello quieres saber más de la evolución del ser humano y dedicas tiempo y espacio a estudiar y leer al
respecto para transformarte. En el cuarto nivel de conciencia, observas. Y alcanzas, como una bendición, a
darte cuenta de que quien eres realmente es precisamente ese, el que observa. Sucede como un mágico
desprendimiento de la forma (ego). Ya no eres al que le sucede algo, ya no eres el que se da cuenta de que le
sucede algo, ya no eres el que se da cuenta que se da cuenta de que le sucede algo, sino que descubres que
eres el que observa todo aquello. Y cuando te llegas a identificar plenamente con el observador, a su vez, en
otro divino avance en tu estado de conciencia sucede que te das cuenta de que “el observador” siempre esta
bien. ¡Siempre! Pase lo que pase. Porque no le pasa a él. De hecho al observador no le pasa nada, solo
observa lo que sucede en los demás estados de conciencia. Por ello resulta en una bendición identificarte con
el observador, resulta divino, porque el observador no es otra cosa que tu espíritu. Llegas a una dimensión
donde descubres que, como mero observador, con la única y exclusiva actividad de observar, ya no hay cabida
para ningún juicio origen de todo malestar, ya no juzgas, ya no te debates entre si algo está bien o mal. Solo
observas pacíficamente el desenvolvimiento de las cosas y te regocijas al entender que todo obedece a
frecuencias vibratorias que coexisten naturalmente como un todo. Aquí no solo te das cuenta, como en el nivel
anterior, que con cada conflicto se te presentaba una lección que aprender…, sino que ¡aquí la logras aprender!
Y con ello desaparece la insistente aparición de cíclicas circunstancias que sentías que te dañaban. Aquí
alcanzas a observar que lo que te pasaba no estaba ahí para castigarte, sino para darte otra oportunidad de
aprender la lección, una y otra vez. Al observar, te dices: ¡Esta bien, he aprendido la lección! ¡Todo se trataba
de mi ego y hoy sé, gracias a que observo mi verdadero ser, que no soy un ego! Entonces, en el
acto, desaparecen todas las necesidades del ego. En el acto, te transportas del infierno al paraíso, aquel divino
lugar donde lo normal es estar bien. Llegas a un lugar donde no hay cabida para ningún conflicto ni en la
forma ni en en el fondo, cuando mucho, observas el conflicto pero muy, muy de lejos. Ya no tienes ningún
interés, ni el más mínimo, por discutir, por ganar, o por demostrar nada. De hecho, ya no hay ningún interés.
Te encuentras en paz observando, pero observando desprendido de todo sentimiento negativo,
desprendimiento que se sucede al entender y libremente enfocarte a lo que sigue. Con cada avance en tu
estado de conciencia logras transformarte.

Si has notado, en cada nivel te nombro la palabra “transformarte”, y no es casualidad. Mira que
hermoso, permíteme arrojarte luz en esta palabra para que la observes bien (¡me emociona explicarte esto!):
si divido la palabra “transformarte” en tres, obtengo “trans-form-arte”, donde trans es el prefijo puesto a
las palabras con el significado de la parte opuesta, significando “atravesar, ir más allá de”; form se refiere a la
“forma”, es decir, la apariencia externa de una cosa (ego) en contraposición a la esencia de que está
compuesta (espíritu); y arte la define el diccionario como conjunto de procedimientos para producir ciertos
resultados, habilidad, destreza. De esta manera, aquí en Nueva Conciencia has de entender que
“Transformarte” es la habilidad como conjunto de procedimientos para atravesar e ir más allá de la de la
apariencia externa de las cosas, es decir, la destreza para ir más allá de la forma (ego) y conocer tu esencia,
tu espíritu.

Transformarte es hacer con gran destreza lo necesario para darte cuenta de que no eres un ego;
transformarte descubre tu identidad verdadera que está mucho más allá de eso, alcanzando tu espíritu. Y así,
llegando allá, a esa identidad esencial, dejas de sufrir. Ahí, en nuestra esencia espiritual, lo normal es estar
bien. ¡Eso es trans-form-arte! Quizá a partir de ahora veas con más respeto y admiración a esa palabra por lo
que encierra. Como ves, todo te cambia cuando te das cuenta. Todo lo percibes distinto cuando hay
iluminación.

En el cuarto nivel de conciencia del que hoy te estoy hablando, alcanzas a observar que todo conflicto
de los previos estados de conciencia, desea ser resuelto inherentemente. De hecho, este deseo de ser resuelto
es el motivo de su reiterada aparición. Observas, como una bendición, que la aparición de un conflicto resulta
ser una invitación a darte cuenta y si lo logras, así avanzar al siguiente estado de conciencia. Por eso, el
conflicto, a menos de que tú no decidas resolverlo, se seguirá apareciendo una y otra vez, hasta que aceptes la
invitación a evolucionar dejándolo atrás. Todos estamos, todo el tiempo, invitados a evolucionar, a ir hacia la
luz. Por eso, has de resolver el conflicto para avanzar. ¿Cómo resolverlo? Fácil: observando. Observando
claramente (gracias a la iluminación) que la esencia de tus conflictos son trampas del ego, y cuando observas
al ego actuando sobre ti, le quites el poder, lo descubres, lo desnudas, y francamente así, te das cuenta de
que el conflicto era tan solo la escenografía y la tramoya que te distraían del autor de la obra: el ego; y al
observarlo, tienes claramente la opción de deshacerte de él y sus necesidades puestas en escena. Incluso, con
el tiempo, mientras más estés en este cuarto nivel de conciencia, te sorprenderás hasta con risa de ti mismo,
por cómo te alcanzaste a creer la “desdichada puesta en escena” de los estados de conciencia previos.

No podrás dar crédito de cómo creíste en (y con ello creaste) una obra para niños, niñititos tontos,
donde siempre elegiste participar con el papel de víctima. La alegría y misericordia con la que te observarás no
tienen igual. Sentirás un gran amor por ti y hasta por los que montaron la obra, incluso por su autor y
coautores, tu ego y el ego de los demás. Aquí experimentas una enorme bendición en forma de gran dicha
cuando descubres que todo se trató de una lección y que al fin, la has aprendido. Todo sufrimiento se
desvanece en el acto. La oscuridad desaparece en el instante en que la luz hace su aparición.

Por último, he de confesarte algo de gran envergadura y solo para aquellos que estén dispuestos a
vivir, una y otra vez, una Nueva Conciencia, es decir, a evolucionar espiritualmente en forma continua,
transformarte. Pon atención en esto, que bien podría tratarse de un quinto nivel, el más sorprendente quizá
hasta donde he alcanzado a conocer intuitivamente:

- Nivel 5: Observas el Todo como Unidad.


Para tu sorpresa, en este nivel ya no hay distinción entre luz y oscuridad. Se funde la famosa dualidad en Una
sola existencia. Alcanzas a ver que se trata de una sola sustancia, un solo poder, una sola fuerza, con sus dos
lados. Alcanzas a ver que en presencia de uno, el otro está necesariamente implícito. Te das cuenta que
puedes elegir en todo momento de qué lado estar, pero sin rechazar ni “pelearte” con el otro. Sino
amorosamente aceptando la coexistencia, porque en verdad se trata de lo mismo. En este nivel de conciencia
te empiezan a hacer sentido frases como esta: “El miedo y el odio son amor, pero en sentido contrario”.
Resuenan con gran intensidad frases que hace mucho que habías escuchado pero que hasta hoy recobran un
tremenda verdad en tu interior: “En el mundo no hay maldad, sino abundante ignorancia”. Comprendes que
muchas personas se han equivocado “de sentido” pero que todos estamos recorriendo la misma única
carretera. Comprendes que hasta el “más equivocado”, el que va para el sentido contrario, y para colmo rápido
y con fuerza, llegará a un punto (¡llegará!) en el que no tenga de otra mas que darse cuenta de que el sentido
correcto era para el lado contrario y emprenda el regreso. Comprenderás que no hay prisa. Estarás preparado
para comprender delicadas verdades de unidad total como esta:

“Tan pronto como tú decidas qué ser y hacer, todo lo contrario a ello se te hará presente en tu espacio
para que te puedas descubrir. La verdad acerca de los opuestos es que en realidad no existen, excepto en el
espacio de lo otro. Debido a que algo no es nada salvo en el espacio donde no es, sucede que cuando te
conviertes en un ser que trae luz y cada vez más, no solo habrá una franca oposición, sino que la oposición
misma se incrementará…, y deberás regocijarte. Observarás la oposición como signo seguro y cierto de que te
encuentras en tu viaje de transformación, en el sendero al paraíso, en el elevado camino hacia la luz. Te
alcanzas a regocijar al observar que a mayor oposición, más confirmación del elevado alcance de luz al que
estás llegando. Y tú solo observarás pacíficamente el proceso como un Todo, donde incluso empiezas a amar a
la oposición. Tu sorpresa: con ese amor se desvanece la ilusión de la dualidad, y todo está bien”.
Con esto quiero decirte que estoy convencido que nacimos para ser felices, para no sufrir, si esto no
sucede en tu vida, algo esta pasando. Este taller de autoestima es una invitación a vivir plenamente. Para que
descubras la gran… ¡Emoción por Existir!

32
Cuidado con quien.
Hazte a ti mismo. el León no puede hacerse
más León, las piedras no pueden hacerse más
piedras. Sin embargo, el ser humano si tiene
la cualidad de hacerse más humano a través
de la Educación.

Aristóteles

Saber elegir con quién comparte uno sus pensamientos, saber escoger a quién se le puede
enseñar más luz, siempre resulta en un inteligente cuidado, un sutil desafío para toda la gente que
avanza con una nueva actitud de si mismo, con una nueva conciencia. A mí en lo personal, siempre me
ha llamado poderosamente la atención una de las frases expuestas en las sagradas escrituras, en Mateo
7:6, cuando afirma contundente: “No deis lo santo a los perros, ni echéis vuestras perlas delante de los
cerdos, no sea que las pisoteen, y se vuelvan y os despedacen”. Fuerte. Pero a la luz de la experiencia,
afirmación llena de verdad. No se le puede, o mejor dicho, no se le debe, dar de comer miel a los
cerdos. Tanto por la salud física del cerdo como por salud emocional del dueño de la miel.

Y no, no creo que en la Biblia se trate de discriminación alguna, de enunciar una frase surgida
desde el ego. No creo. Supongo que no debe verse como discriminación, sino simple y llanamente como
mera descripción y de sabio consejo implícito. Te comento esto porque una de las frustraciones más
comúnmente vividas en la gente Nueva Conciencia que empieza a descubrir un extasiante mundo
espiritual, es querer compartir de sus hallazgos y no encontrar curiosa y sana aceptación por quien
elegimos para compartir, o más frecuentemente incluso recibir descrédito o mofa. Esto es un fenómeno
muy común que hay que saber aceptar amorosamente y seguir adelante sin más.

Hace unos días me escribió un joven apasionado de nuestro taller de autoestima, comentándome
su emoción por llevar muchos de los conceptos a su familia y escuela. Este joven apasionado de una
nueva conciencia me comentó que cuando en clase pasó a hablar al frente de su salón y empezó
emocionado a compartir ideas que había aprendido en el taller, al final dos de sus amigas le dejaron de
hablar, y burlándose en chismes de corredor dijeron que era un “chorero” (hablador) y que se sentía
muy superior. Este joven, me escribió un poco contrariado con esto que le sucedió y me preguntaba mi
opinión, no sin antes comentarme también que él terminó haciendo nada con sus amigas y
simplemente imaginó un haz de luz blanca que caía sobre ellas. Por supuesto que lo felicité por su
pacífica reacción y porque, en verdad, pocas personas cuando saben que alguien les ataca, eligen
imaginar un haz de luz bañando a sus agresores. ¡Esto es propio de los grandes en verdad! Además de
que no se molestó en esencia. En la contestación lo felicitaba porque alguien le había dicho “chorero” a
tan temprana edad. A mi me lo han dicho muchas veces.

Algo parecido le sucedió a otra persona que me escribió la semana pasada diciéndome que no
tenía a nadie para comentarle los capítulos del taller de autoestima, ni en su casa ni en su trabajo, y de
hecho, que en su oficina se burlaban de ella cada vez que reenviaba los correos del taller a sus
compañeros de trabajo. Hasta burlas me tocaron a mí cuando me lo comentó. Me reí. En fin. Me pidió
mi consejo y me remití sólo a recomendarle: “… pues deja de reenviar los correos con el material del
taller y ya!!. Listo. Se acabó el problema”. También recuerdo que le escribí una post data: “Ah, y por
cierto, recuerda que el taller es para tí. Con eso basta. Y si lo quieres compartir, hazlo desapegándote
total y radicalmente del resultado que siga. Saludos”.

Hay que tener cuidado y saber con quién se comparte el crecimiento y los hallazgos, de lo
contrario, éste puede frenarse por nuestro obstinado deseo de ayudar a quien no desea ser ayudado en
lo más mínimo. Y si una vez es compartido, hay que desapegarse totalmente del resultado. Durante
años, muchos, viví lo mismo que estas personas, pero hoy no tengo el más nimio reparo en el
reconocimiento de la gente como reacción. Lo que escribo y hablo es por el placer de compartir mis
hallazgos y si se sucede la sincrónica sintonía de que otra persona pueda encontrar ayuda en mis
palabras y filosofía de vida, lo festejo como mera sincronía y en verdad que me da gusto, pero no más.

Sin embargo, una vez más compruebo que el crecimiento no es para todos. Hay gente que no
está preparada para recibir determinado tipo de información. Hace una semana me encontraba
acaloradamente deliberando con mi alma gemela el por qué existían las “Ciencias Ocultas” o la
“Filosofía Oculta”, ¿¡Por qué tenían que ser ocultas?! Si era algo bueno para la evolución del ser, por qué
ocultarlo. Y luego de horas de disertación inteligente, no me quedó más otra que entender cabalmente
que son conceptos ocultos por lógica elemental. Son conceptos que se ocultan no premeditadamente,
no se ocultan con antelación, se ocultan como consecuencia, como lógica desprendida de la referencia
primera. Esta diferencia de ocultamiento genera su entendimiento y aceptación. No se puede, ni debe,
mostrar lo que la gente no esté preparada a comprender porque podrían moverse sus referencias
vitales y con ello desacreditar lo que creen como verdad, con su delicada consecuencia.

Luego de platicar mi viaje con mi adorada alma gemela, me recomendó revisar uno de los
libros que recientemente hemos estudiado y me sorprendió releer una gran verdad que explica perfecto
lo que viví y muchos también viven, cuando Annie Besant, la autora, afirma en su más que
extraordinario libro El hombre y sus cuerpos, algo de tremenda revelación, hablando de evolución del
hombre, y que quiero compartir aquí contigo en forma literal. Cito:

“Si estudiamos a un hombre muy poco desarrollado, veremos que la actividad mental
consciente es pobre en calidad y limitada en cantidad; obra en el cuerpo físico por medio del cerebro
grosero [grotezco] y del etéreo; hay acción constante en lo que se refiere al sistema nervioso, visible e
invisible; pero esta acción es de clase muy tosca, pues en ella hay muy poco criterio y muy poca
delicadeza de tacto mental; existe alguna actividad mental, pero es de una especie, por así decirlo,
muy infantil. Se ocupa de cosas insignificantes; se divierte con ocurrencias muy triviales; las cosas que
llaman su atención, carecen de toda importancia; se interesa en los objetos pasajeros; le gusta
asomarse a una ventana y mira a una calle concurrida, reparando en la gente y en los vehículos que
pasan, haciendo observaciones sobre ellos, y divirtiéndose mucho si una persona bien vestida tropieza
y cae en el lodo, o si un coche que pasa lo llena de barro. No tiene en sí mismo mucho para ocupar su
atención, y por tanto, siempre está saliéndose fuera [de sí] a fin de sentir que está vivo; es una de las
cualidades características principales de este grado inferior de evolución mental…”.

Mejor y más precisa descripción de alguien primitivo no he encontrado, delinea un perfil con
maestría y precisión realmente admirables. Esta célebre teosofista, Besant, escribió su libro en 1893, y
cuando se expresan verdades esenciales, estas son para toda la vida rebasando todo límite del tiempo.
Por lo mismo que te he compartido aquí, hay mucha gente que no puede estar sola, porque hay tanto
vacío en su interior que permanecer un rato en soledad le confrontaría con ese vacío que resulta tan
doloroso, y por ello siempre quieren estar con alguien, incluso lo necesitan. Lo contrario es
hermosamente valedero: cuando alguien incluso procura su soledad y la disfruta intensamente, suele
ser por su riqueza interior; su gran desarrollo mental y espiritual, le regocijan al sentarse a solas, cerrar
sus ojos y deleitarse con su exquisito y abundante manjar de ideas profundas y reflexiones valiosas que
lo pueden ensimismar por incomparables horas.

La gente que ha cultivado su mente y su espíritu, puede estar a solas por mucho tiempo, de
hecho, lo desea y lo necesita con frecuencia. Quien funciona como mero cuerpo físico, sin cultivar su
mente o espíritu, suele vivir muy preocupado por lo que pasa “afuera”, generando o esparciendo
rumores y chismes, burlándose de los demás, mofándose de algún concepto que no entiende; esto le
resulta entretenido para así no confrontarse con el vacío de su interior que es su otra opción.

Alguien con Nueva Conciencia rica en su interior, no alcanza a ver ni a participar de


rumorologías, mofas, críticas o albures ya que éstas se mueven en un espacio exterior tan ajeno a a su
universo, su exquisito e infinito interior, que no se distrae con las minucias de fuera. A alguien con
Nueva Conciencia sus prioridades y su enfoque de atención ¡le cambian tanto! De afuera hacia dentro.
El cambio es radical. Alguien que vive solo para “afuera” no puede entender nunca a alguien de una rica
Nueva Conciencia interior. Y alguien de Nueva Conciencia debe entender amorosamente, por su misma
riqueza interior, la falta de evolución del otro. Todo está bien.

Besant continúa: “…una de las cualidades características principales de este grado inferior de
evolución mental es que el hombre obra solo con el cuerpo físico y lo emplea como único vehículo de
conciencia; siempre está percibiendo sensaciones violentas; necesita asegurarse de que siente y
aprende a distinguir las cosas recibiendo de ellas sensaciones fuertes y vívidas. [Por ello este tipo de
personas gozan tanto y casi en exclusiva del sexo y las palabras referentes al mismo, como suelen ser
los albures (hablar en doble sentido). Por ello también, su conversación no suele pasar de recomendar
determinado alimento o bebida. Su conciencia es tan solo a nivel de lo sensible]. Los tipos inferiores de
este estado […] hacen alguna que otra vez observaciones repentinas y suelen reírse a carcajadas de un
modo vacío de sentido”.

Hay tan poco tiempo en una vida, que quizá una labor inteligente en virtud de su buen empleo,
sea tener cuidado para saber elegir con quién compartimos lo que sabemos o lo que somos. Sugiero
elegir a quien ha progresado, es decir, a quien ha avanzado en la virtud; elegir a alguien con quien nos
deleitaremos en el arte de la verdadera conversación, donde se aporta y se recibe, donde se enseña y
se aprende, donde hay gozo espiritual al sentir la conexión compartiendo dos riquezas internas de
amorosa comprensión mutua; tener cuidado en elegir con quién comparto mis reflexiones es no sufrir la
costumbre de formar grupos vibratorios inconexos.

Pienso que cuando el ser humano elige avanzar adquiriendo cada vez una Nueva Conciencia de
lo que percibe como realidad, cuando el ser evoluciona a un nivel elevado con referencia al término
medio de la humanidad, pero inferior comparado con el que aspira obtener, cuando la persona elige
desarrollarse como tal e invitar a sus congéneres a dicho crecimiento con total desapego del resultado,
cuando descubre que la superación personal es precisamente personal e intransferible, surge una
alegría de saberse ser humano, siendo el único ser que puede ser más de lo que siempre a sido, a
propia voluntad.

Saber que el crecimiento más auténtico es interior y que existe como un camino
exquisitamente interminable y elegirlo como constante hasta encontrar a Dios, pienso que eso es
encontrarse con nuestro verdadero ser, este encuentro ha de ser la más sublime fuente de… ¡Emoción
por Existir!

33
Proyecto de Vida
“Sólo se merece la libertad y la vida aquel
que se esfuerza por conquistarla cada día”
Goethe.

“Sólo se merece la libertad y la vida aquel que se esfuerza por conquistarla cada día”(Goethe).
La “empresa de ser hombre” es la más ambiciosa y la más difícil, pero la más necesaria en la vida de una
persona. Sin ella no somos realmente personas, en cuanto que por el sólo hecho de venir al mundo o de crecer
y desarrollarnos físicamente no tenemos una personalidad. Esta se conquista y se realiza progresivamente.
Para lograrlo hay que estar constantemente haciéndose a sí mismo.

Es lo propio de la vida humana el dinamismo. No somos resultado de una máquina que produce en serie. Cada
uno es un trabajo de artesanía peculiar, propio, único. En este sentido cada uno será lo que quiera ser, aunque
no dependa enteramente de él. Lo que recibimos como dotación genética o como legado y dependencia del
medio o del ambiente, no es tanto como lo que podemos hacer de nosotros libremente.

Cada uno forja su propio proyecto de vida y lo saca adelante como quien esculpe una estatua, su más preciada
obra de arte, no para contemplarla como algo distante sino para sentirla, vivirla, encarnarla plenamente. Todo
esto requiere esfuerzo y sacrificio. vivimos en una sociedad, habladora, alborotada, ahogada en las cosas, que
no descubre el valor del sacrificio o del dolor sino que les saca el cuerpo y en ocasiones protesta por su
existencia. Forjar una personalidad fuerte, serena y atrayente tiene exigencias grandes, no contentarse con la
medianía y aspirar a lo mejor. Cada uno es feliz en la medida de su querer y de su poder para volver realidad lo
que espera de sí mismo.

Hacer realidad la felicidad


Para construirse a sí mismo hay que hacerse preguntas y responderse valientemente: ¿Para qué estoy en la
vida? ,¿qué quiero de mí mismo(a)?, ¿cuál es el contenido de la felicidad que busco? No basta decir que
buscamos la felicidad. Es más importante saber en qué consiste esa felicidad. La condición humana responde a
unas características esenciales, pero hay mucha distancia entre la vida biológica y la vida biográfica, es decir
entre lo que soy por naturaleza y lo que alcanzo existencialmente.

No me llega esa felicidad corriendo de un lado para otro, sometiéndome a todo tipo de experiencias, o leyendo
o sabiendo muchas cosas. Hay gente que sin moverse casi de su domicilio y de su trabajo madura
enormemente, se ve que han logrado el objetivo porque centran sus esfuerzos en ser lo que quieren ser, lo cual
no depende de coordenadas geográficas sino de coordenadas vitales, de la mente y del corazón.

Por las calles de las ciudades hay mucha gente que busca ansiosa la felicidad sin encontrarla. Su vida parece
marcada por el “deseo sin esperanza” de que habla Dante en la Divina Comedia. Tal vez son arrastradas por el
ideal del éxito económico y material o por el dar gusto a sus sentidos sin negarles nada, por la filosofía del
placer. A la vez, a ellos mismos u a otros, el mundo se les viene abajo por una desgracia económica, por la falta
de salud o por una contrariedad sentimental. Les puede el qué dirán o el ambiente que les rodea, lo que los
demás son o tienen, o lo que piensan de ellos, o cómo los ven ellos y no descansan hasta tener lo mismo.
Para hacerse a sí mismo hay que vivir de cara a los demás. No podemos aislarnos o pensar que esa tarea
depende sólo de nosotros. Nada más equivocado. Así como el hombre es un ser encarnado, un ser espiritual
pero en estrecha e inconfundible unidad de alma y cuerpo, es también un ser conviviente, con una relación con
los demás que es intrínseca o es arraigada en su propio ser. Es la dimensión de socialidad, sin la cual el hombre
no se realiza como persona.

A veces miramos a los demás -ver por encima, superficialmente- pero no los vemos, es decir, no penetramos
en su interior, que es lo importante. Nos quedamos en el atractivo, en la ropa, en el encanto físico o en la
apariencia, pero no nos fijamos en la persona como tal, en sus cualidades esenciales, lo cual se logra sólo con
el trato íntimo.

Para dar hay que tener


La persona tiene una dimensión de interioridad que respalda su acción exterior. Podemos llamarla vida interior,
riqueza de intimidad, fuerza espiritual. Si le falta, entonces se sucumbe ante las dificultades, choca contra los
demás, se agrandan los obstáculos, se aleja de los otros o se defiende con palabras que no nacen de lo hondo
de sí mismo sino de las convenciones sociales que permiten guardar las apariencias o desempeñar un papel. El
hombre necesita del silencio interior para poder entender bien sus propias palabras y para que ellas sean
sonidos significativos, mensajes que llegan a su destino, que se entienden porque revelan una vida vivida.

El mucho ruido corre paralelo a la actividad incesante por quedar bien o por lucir las conquistas materiales o
profesionales como un trofeo de caza. Como aquel autor que se dedicaba un libro más o menos con estas
palabras: “A mí mismo, a quien no doy todo lo que me merezco”. El orgullo, la vanidad del propio logro ocupa
demasiado espacio, a costa del espacio que deberían ocupar las personas.

El precepto socrático “Búscate en ti mismo” no es una invitación al egoísmo sino a la vida interior. Para que esa
búsqueda tenga sentido hay que cultivar el espíritu, las facultades superiores, la llamada conducta activa,
inteligente y voluntaria, enraizada en el deseo, los sentimientos, la motivación, toda la esfera afectiva de la
personalidad.

Es cosa bien sabida que nadie da de lo que no tiene, pero lo que hay que tener son no sólo cosas, sino lo más
fundamental : un querer definido que se traduce en decisiones y en propósitos de vida que son los cimientos
sobre los que se cosntruye el propio proyecto de vida, lo que nos hará felices y capaces de brindar esa felicidad
a los demás.

Sentido de la vida y aspiración a la plenitud


Pero nadie puede responder por su propia vida de un modo absoluto, a pesar de la autonomía de la voluntad y
del ejercicio de la libertad que todos tenemos. El único que responde plenamente por nosotros es Dios, quien
nos hizo. Con el tenemos la dimensión de religación o relación constitutiva, que mucho tiene que ver con la
pregunta por el sentido de la vida. Miguel Angel mirando al Moisés ya terminado lo golpeaba suavemente y le
preguntaba: “¿Perché non parli?, “Por qué no hablas?” Es decir, había quedado tan perfecto que sólo le faltaba
hablar. Y cada uno de nosotros es infinitamente más que esa mole de mármol por muy bien tallada que esté.
Dios y los demás hombres preguntan a cada uno de nosotros: ¿Por qué no hablas?”

Si hemos sido hechos tan perfectos, con un espíritu que tiende al infinito, con un ansia de felicidad que no se
colma plenamente en la tierra, ¿por qué dejamos que las cosas que no llenan el espíritu acallen la voz del
alma?, ¿por qué el consumismo y el activismo no nos dejan vivir en comunicación personal con los demás, y
ésta se reduce, muchas veces, a parloteo superficial, a hablar del clima, de la moda, de la comida y muy poco
de los bienes esenciales (vida, amor, verdad, trabajo, libertad, fe...)?

Miguel Angel decía también, contemplando las piezas de mármol antes de ser trabajadas: “Ahí está. Sólo hay
que quitarle lo que sobra”. Hay mucha cosa en nosotros que sobra: pereza, comodidad, vanidad,
aburguesamiento, indolencia. Para vivir nuestra razón de ser, nuestro servicio a la sociedad, hay que levantarse
encaramarse sobre sí mismo para divisar mejor a los demás. Para hacerse a sí mismo, hay que utilizar mucho
cincel y martillo contra el material noble pero informe que existe en nosotros y así modelar nuestra propia
personalidad, no simplemente nuestra singularidad para llamar la atención.
Hay que trabajar mucho –trabajo formativo y productivo–, prepararse bien humana e intelectualmente,
profesionalmente. Sin prisa pero sin pausa, dar más, si queremos estar en el frente de la batalla por buscar una
sociedad mejor, que sólo puede hacerse con hombres o mujeres mejores, con capacidad de rebeldía frente a lo
rutinario, a lo establecido, al conformismo o a la pasividad.

A veces se es rebelde frente a los deberes pero no frente al adocenamiento, a la uniformidad de las conductas
colectivas. Hay que ser rebeldes ante todo lo que nos arrastra hacia abajo. Vivir menos pendiente de uno
mismo y más atento a lo que ocurre fuera de nosotros.
Uno de los obstáculos más frecuentes hoy para poder vivir esa disponibilidad es la sensualidad como fenómeno
que tiende a invadir la persona. La publicidad, la televisión, las imágenes, constantemente nos bombardean.
Todo centrado en el placer y en el confort, en satisfacer todo género de deseos. Vivimos en una sociedad
erotizada, en la que por todas partes se estimula, se excitan la sensualidad y la sexualidad. Hay demasiado
cuidado por el cuerpo. La gente se pasa horas en un sauna y les cuesta concentrarse para leer un libro o
simplemente para pensar un problema. Es el culto al cuerpo que puede conllevar el desprecio del alma.

Un obstáculo para superar


La sensualidad encadena progresivamente al hombre si no la controla. Es la esclavitud que experimentamos
cuando jugando con el fuego nos quemamos, quedamos marcados por ese fuego y por la búsqueda repetida y
encadenante de las mismas experiencias. Son esas esclavitudes que no se ven pero que existen y condicionan a
la persona. Incluso la rebajan, le merman fuerzas para elevar su espíritu. Son también fuente de angustia, de
incertidumbre, de ansiedades de diverso orden. Los sentidos del hombre no se contentan con una medida
razonable. Siempre quieren más. Por eso, por ejemplo, el hombre come normalmente más de lo necesario.

No es extraño que ocurra lo mismo en la sexualidad, bien sea en la autosatisfacción como en la


heterosatisfacción. Siempre queda un vacío, un desgarramiento que cauteriza en forma de acostumbramiento,
de rutina, de reiteración del deseo, de reconstrucción placentera con la imaginación de todo aquello. Tarde o
temprano el hombre explota por dentro, se da cuenta pueden hacer con nosotros. Y eso genera otro tipo de
dependencias. Somos “capaces de Dios” -como dice la antropología cristiana- pero también capaces de abismo,
de esa brecha que se abre en el alma, que no es otra cosa que la nada que habita en nosotros, esa tendencia a
la disolución, al abuso de los sentidos, al culto al cuerpo más que al alma, que refleja una falta de coherencia,
de unidad de vida.

El hombre puede comprometer su libertad en cuanto le arrastra el erotismo, la sensualidad desbordada. La


exaltación de los sentidos puede ser fatal, aniquiladora. En cambio, con el dominio de las pasiones, el hombre
purifica su libertad, la fortalece, la hace capaz de renunciar a muchas cosas incluso lícitas, lo cual es fuente de
valores y de virtud.

La navegación del hombre en la vida le exige preparación, conocer bien lo que quiere y lo que sabe, saber para
dónde va. Si no hay rumbo, se puede quedar uno dando vueltas sobre el mismo punto sin darse cuenta de que
no avanza. Séneca lo expresaba en su conocida sentencia : “Vivir no es necesario, navegar sí”, o sea, saber
para dónde se va, tener un rumbo definido. Lo dice él mismo con otras palabras : “No hay vientos favoravles
para aquel que no sabe dónde ir”. Pero sabiendo dónde vamos, no todo está resuelto, porque hay que caminar,
afrontar dificultades, poner a prueba la libertad y responsabilidad personales.del deterioro que produce el vivir
para satisfacer los deseos, para el placer, para las relaciones sociales aparentes, para conseguir el éxito
económico y material.

Aunque a veces se ensordece la conciencia, pero de pronto viene alguna experiencia en la que se produce una
fisura en la masa del placer. Viene la tristeza, a veces la desesperación Entonces se va al siquiatra o al sicólogo
a ver qué

Proyecto de vida : una búsqueda permanente


Es la lucha permanente en la persona entre lo que lo perfecciona y eleva, y lo que lo rebaja o envilece. Es la
tensión que Agustín encontraba entre lo que llamaba libertad menor, o libre arbitrio que escoge entre varias
cosas, y libertad mayor, que crece cuando el hombre busca la plenitud y el sentido último de su vida fuera de sí
mismo en quien lo creó, en Dios. Sin él la libertad se vuelve fugitiva, escapa a su verdadero sentido, a lo que
realiza plenamente al hombre.
La libertad es una conquista progresiva, radical. Hay que elegir, hay que comprometerse, hay que aspirar a
más. Los tres son aspectos de la libertad auténtica, ligada estrechamente a mi ser, confundida con él. Hay que
vivir de cara al futuro porque en él hacemos la vida, somos libres. Desprenderse del pasado, de lo que nos
arrastra hacia atrás, de la rémora, para avanzar decididamente a la conquista de la felicidad.
La paradoja de la existencia humana es –en palabras de San Agustín– ir buscando ser más que hombre, en
cuanto no podemos quedarnos en lo natural, en lo que somos por naturaleza, sino que hay que buscar en la
existencia de cada día adquirir la personalidad. Sólo siendo, viviendo, aspirando a la plenitud, tenemos unidad
de vida, coherencia entre lo que pensamos y vivimos, entre lo que queremos ser y somos, entre nuestros
ideales y sueños y la realidad que palpamos.

Lo importante es ver esta perspectiva, así sea una sola vez en la vida y de ahí en adelante abrazarnos con
seguridad a ella. Es un problema de fidelidad a la vida. La fidelidad es una decisión que baña toda la vida. Sería
muy fácil si bastar con decir sí. No, es un sí por adelantado en forma de propósito no sólo de decisión frente a
determinados acontecimientos.

Es, en último término, una actitud permanente de poner la mirada, como hacen los navegantes, en las estrellas
-ideales, sueños, locuras, utopías- para que los orienten y así poder llegar a buen puerto. O dicho con palabras
de Nietzche : “Quien tiene un porqué para vivir, encontrará siempre el cómo”.
Tener siempre una meta por la cuál vivir nos permite tener “¡Emoción por Existir!

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HADO: Una Nueva Conciencia de la Realidad.
“Hado crea palabras. Las palabras son vibraciones de la Naturaleza. De esa forma,
palabras hermosas crean una naturaleza hermosa, palabras horrendas crean
naturaleza horrenda. Esa es la raíz del universo”.

- Dr. Masaru Emoto

Autor de “Mensajes del Agua”.

La conciencia afecta la materia. La fuerza del pensamiento crea la realidad que decidimos
experimentar. Estas dos premisas han sido desde hace años grandes pilares para generar una “Nueva
Conciencia”. Este taller en varios capítulos ha dado el mensaje: la mente humana siempre atrae lo que
piensa. La psicoespiritualidad, más específicamente afirma que “La conciencia humana crea todo lo que
desea”. El conocimiento de los últimos años logrado por la mecánica cuántica, que aplicada a la vida
cotidiana y su relación con la espiritualidad, descubre que nos encontramos constantemente estamos
imbuídos en una “Nube de Posibilidades”, misma de donde hacemos nuestras constantes elecciones
mediante nuestra conciencia al enfocarnos en algo que deseamos ver y así se nos manifiesta en la realidad
que percibimos mediante nuestros sentidos. Sé que esto puede resultar difícil de creer o entender en un
primer acercamiento. Y también sé que es mucho más fácil creer para muchas personas si se presentan
evidencias. Sé que muchas personas todavía necesitan de evidencias para creer. Yo las necesité también en
su momento. Y hoy me emociona que éste capítulo esté dedicado específicamente a mostrar la
contundencia de un máximo grado de verdad: la evidencia. Intento evidenciar a toda luz cómo la conciencia
afecta la materia. Y para ello, me permitiré publicar algunos de los estudios del Dr. Masaru Emoto.

Conocí de los experimentos del Dr. Emoto en el año de 1995 aproximadamente. Afectó mi vida en
forma importante y es que me impresionó ver la relación pensamiento - materia. Como todo lo que me
impresiona, corrí a platicarlo con mis amigos y, como con frecuencia me ha pasado, encontré un eco
disminuido grandemente en intensidad. Mis amigos más queridos nunca alcanzaron a ver la magnitud de lo
que yo sí veía. No pasó de un “qué interesante …”, y ya, mientras que yo no podía dormir pensando en las
evidencias del Dr. Emoto. Hoy han pasado los años y he comprendido que esa reacción en familiares y
amigos es lo más normal. He aprendido que nada tiene un gran impacto en sí mismo, sino que lo
impactante es “el momento” de la evolución de la persona donde sincroniza su capacidad de asombro con
los hechos que le presenta la vida. Hoy creo que ningún libro es maravilloso, sino que lo maravilloso es el
momento de la persona en que llegó ese libro a sus manos. Hasta entonces pudo ver lo maravilloso, porque
lo alcanzó adentro primero. El ser humano solo ve afuera lo que lleva dentro. Ninguna película es
formidable, lo formidable es el momento en que determinada persona la vio y así sintió el mensaje. Ningun
libro es grandioso, sino que grandioso es el momento en que una persona asistió a ella y sintió una
transformación por el mensaje leido. Hoy sé que cada quien tiene su momento para ascender y darse
cuenta.

Pues bien, hoy luego de tantos años, se me han expandido cada vez más los descubrimientos del
Dr. Emoto, lo que él llama “Mensajes del Agua”. Este gran investigador japonés analizó la estructura en un
cristal de agua congelada y demostró cómo se transforma dependiendo de la energía que se aplique a ella.
De esa manera acuño la palabra “Hado” (se pronuncia “jadou”), que es la fusión de dos ideogramas que
literalmente significan “onda” y “movimiento”. En conceptos más específicos del Dr. Emoto…

Hado: Es el patrón vibracional intrínseco de toda materia a nivel atómico. La unidad de energía más
pequeña, donde su base es la energía de la conciencia humana.

Conforme las teorías de este gran científico tuvieron más aceptación en Japón, la palabra “hado” se hizo de
mayor uso coloquial, mediante expresiones como: “…este lugar tiene un hado muy lento, hay que salir de
aquí”, o “esta persona realmente tiene un hado poderoso”, “cambiemos el hado de este ambiente…”. Por mi
parte, hoy sé perfectamente que esto es posible, independientemente de la palabra “hado”, el hecho es que
la influencia de la conciencia existe en la materia. Hoy yo uso más la palabra “energía” para designar lo
mismo. Los físicos cuánticos usan el “quantum” para lo mismo, en oriente también se piensa en “chi” o “ki”
para ese fluir de energía, “prana” en otras latitudes, “espíritu santo” en el catolicismo, “mente universal” en
ciertas disciplinas, “intento” en el mundo chamánico, en fin.

Todas etiquetas que hacen alusión a lo mismo. Existe una frecuencia vibratoria en todo y que se
afecta dependiendo de la conciencia que tengamos de ello. Si todo es energía, todo está vibrando. Si
queremos mejorar nuestra vida afectando nuestra realidad, hemos de vibrar a una frecuencia más alta, y
para ello, hemos de cambiar nuestro estado de conciencia haciendo uso de la fuerza de nuestro
pensamiento. Bueno, ¿Pero de dónde salió este concepto de Hado? De las observaciones que el Dr. Emoto
hizo con sus revolucionarias fotografías de pequeños cristales de agua magnificados a gran aumento. Sí,
mostró la forma de diminutos cristales de agua congelada como este:

Sin embargo, lo que puso al Dr. Emoto como una autoridad en el campo no fue solo fotografiar cualquier
molécula de agua cristalizada, sino que mediante su trabajo (el fenómeno Hado) demuestra a todas luces
cómo el pensamiento y los sentimientos afectan la realidad física. Produciendo diferentes “hado” a
través de palabras escritas o habladas, así como también mediante música, observó como las palabras
aplicadas ante la misma muestra de agua hacían que las moléculas del agua “cambiaran de expresión”.
Esto para mí resultó más que impresionante. La muestra de agua frente a una palabra adquiría
determinada forma dependiendo de la palabra aplicada en ella. ¡¿No te parece sorprendente?! Ahora bien,
¿Cómo le aplicaba las palabras al agua? De varias maneras hizo el experimento, desde poner agua en una
botella y luego etiquetarla (palabra escrita), hasta la presencia de alguien orando frente al agua o
bendiciéndola (palabra hablada). Te voy a mostrar una de las fotografías que más me han impresionado de
los trabajo del Dr. Emoto, se trata de una botella de agua (la misma) donde primero se le aplicó una
etiqueta a la botella con la palabra “Angel” y luego se le cambió la etiqueta con la palabra “Demonio”. En
ambos casos se tomó una prueba y se procedió a la magnificación del cristal de agua congelada. Aquí están
las fotos, a la izquierda con la palabra “Angel” y a la derecha con la palabra “Demonio”:

Es evidentísimo el orden geométrico del lado izquierdo (con la palabra “Angel”) y el desorden estructural a
la derecha (con la palabra “Demonio” en la etiqueta) en la misma agua. En los recuadros puedes apreciar la
botella con sus etiquetas (en japonés). Si siempre he sabido del poder de las palabras, desde que vi
aquellas fotos me conmocionó como la energía de las palabras son transformadoras de una realidad física.
Desde hace varios años he definido que las palabras son la manifestación acústica de un pensamiento,
luego entonces son una vibración, las palabras son energía con determinada frecuencia vibratoria que
afectan la realidad física. ¡Demostrado!

Si una persona alberga pensamientos negativos, aquellos llenos de odio, rencor, envidia, coraje,
celos extremos, maldad en general, sus pensamientos se manifestarán irremediablemente en las palabras
que usa, te repito, las palabras son la manifestación acústica de los pensamientos, y de tal suerte,
generará una frecuencia vibratoria tal que afecte el agua de todo su organismo, y estamos hablando que el
ser humano es ¡75% agua!

¿Te va quedando claro cómo una palabra puede afectar tu cuerpo en su dimensión física? La transformación
física se logra mediante la repetición constante o la exposición contínua a ese tipo de palabras debilitadoras
y que hoy sé generan enfermedad. ¡Qué claro me queda hoy que la enfermedad es un desorden a nivel
celular! Es tan evidente ese desorden, pero más evidente aún en las moléculas de agua del Dr. Emoto. De
ahí la gran valía de sus fotografías y estudios demostrativos. Permíteme presentarte otra fotografía de una
molécula de agua congelada cuando esa agua se expuso ¡tan sólo a una etiqueta! con las siguientes
palabras escritas en ella: “¡Tú me enfermas!”:
Imagina, si así se puso el agua tan solo mediante su exposición a una etiqueta… ¿qué pasaría si se expone
a alguien que lo siente con odio y rencor? Y luego la gente se pregunta por qué se siente mal y por qué se
enferma. Hoy sé que prácticamente todas las enfermedades son manifestación en la realidad física de un
estado de conciencia de determinada frecuencia vibratoria. Mira otra fotografía que quiero que compares
con la anterior, ahora se trata de una molécula de agua congelada expuesta al chi de Amor:

Impresionante, ¿no crees? Esto hace la energía del amor reflejada en el agua. Cuánto orden y armonía,
cuánta belleza cautivante se aprecia en el amor, por lo menos así lo demuestra en esta molécula de agua.
Ahora te quiero presentar la fotografía de la molécula de agua congelada cuando se expone a la palabra
“Gracias”:
También hay belleza estructural, hay una hermosura en la geometría hexagonal mostrada en las
fotografías del Dr. Emoto. Hoy me ha impresionado que un gran físico del siglo XV, Johannes Kepler, desde
niño tuvo el atrevimiento de pensar en algo que estaba prácticamente prohibido para su época, se atrevió a
querer contemplar la mente de Dios. Kepler no fue como todos sus compañeros del seminario a donde fue
enviado de niño, sus pensamientos le apartaron de la mayoría (como le pasa a toda persona que se atreve
a pensar diferente), así se convirtió en una persona solitaria e introvertida. Kepler se rehusaba a pensar en
Dios en la forma en que el seminario le ordenaba pensar, un Dios que le hacia sentir indigno por sus
pecados, un Dios al que se le debía tener miedo, fuente de cólera divina deseosa de propiciación. No, para
Kepler Dios no era así, para la mente de este genio Dios era el poder creativo del Cosmos. La curiosidad del
niño conquistó su propio temor. Incluso, sus visiones del Cosmos se transformaron en una obsesión de por
vida en querer entender la mente de Dios. Al avanzar en sus estudios, Kepler sintió reverberaciones
intelectuales cuando se adentró en varias áreas del conocimiento a la vez, en teología, griego, latín, música
y matemáticas. Admiró a sus antecesores y pensó que en la geometría de Euclides se vislumbraba una
imagen de la perfección y del esplendor cósmico. Mas tarde escribió: “La Geometría existía antes de la
Creación. Es co-eterna con la mente de Dios… La Geometría ofreció a Dios un modelo para la Creación… La
Geometría es Dios mismo”. A esos éxtasis matemáticos llegaba Kepler. Hoy me daría una gran curiosidad de
ver a Kepler observando las fotografías del Dr. Emoto. Por lo menos, a mí me ha hecho pensar. Ahora te
quiero presentar la fotografía de una molécula de agua congelada expuesta a la palabra “Paz”:

En esta fotografía, el Dr. Emoto comenta en su libro que se le hace curioso que en la molécula de agua
expuesta a la palabra “Paz”, pareciera una superposición o fusión de las figuras que adquiere el agua frente
a las palabras “Amor” y “Gracias”. Por lo menos, en mi experiencia personal, efectivamente cuando siento
amor y gratitud en mis meditaciones, experimento paz. Se me hizo curioso ver que en el agua misma hay
algo de esto. De las más recientes fotografías fue cuando el agua expuesta a la palabra paz, súbitamente
se le expuso a la palabra “Guerra” y se tomó la fotografía con lo que empezaba a pasar:
Un fragmento se empezaba a deshacer como una colisión. Esta foto fue tomada en un experimento en junio
del 2001 y se especuló en el parecido con las imágenes del 11 de septiembre subsiguiente.

Por otro lado, también te presento la fotografía de la molécula de agua expuesta frente a una persona que
experimenta un sano y gran amor a sí mismo y se lo escribía a sí mismo estando frente al agua, así se
generó esta formación:

Hasta el momento te he mostrado algunas de las fotografías que más me han impresionado a mí mediante
la fuerza de la palabra escrita afectando la estructura física a nivel microscópico del agua. Todo esto tan
solo mediante la exposición a la palabra escrita. Ahora, te mostraré algo mediante la exposición a la
palabra hablada. Aquí está la estructura del agua que fue bendecida por la oración de un monje:

Ahora la foto de un lago contaminado (izquierda) y luego una foto del mismo lago posterior a la presencia
de 500 personas rezando alrededor del lago y expresando amor (derecha):
Estas demostraciones me asombran y disfruto del hallazgo. Espero que te suceda lo mismo. Más adelante
te diré por qué.

Si esto hacen las palabras escritas y habladas frente al agua, ahora te mostraré dos ejemplos de la
afectación que también observó el Dr. Emoto que tiene la música en la estructura física del agua. Primero te
presento una molécula de agua congelada luego de ser expuesta a una sinfonía de Mozart:

Y ahora quiero presentarte la fotografía que este gran investigador mostró en uno de sus seminarios luego
de exponer al agua a la canción “Imagine” de John Lenon:

Lo que te he querido compartir hoy es con el ánimo de presentarte lo contundente de una


evidencia, la conciencia afecta la materia. Y hoy en Física Cuántica hay más evidencias al respecto. El
mundo está despertando a esta Nueva Conciencia de la realidad poco a poco. La realidad la creamos
nosotros mediante nuestros pensamientos. Demostrado está y ya por muchas vías. Los estudios del Dr.
David Hawkins, nos demuestran contundentemente la relación que hay entre la fuerza muscular de una
persona y los pensamientos y emociones que experimenta en su mundo interior; un documento
trascendente es su libro: “Power vs. Force”.

La Kinesiología, ciencia que demuestra esto, es cada vez más evidente. Cualquiera que haya asistido
a mis más recientes seminarios lo ha constatado con sus propios ojos y comparto con gusto esta
información donde cada vez se conoce más de la relación mente-cuerpo, incluso a nivel subatómico. La
fascinante relación de la energía en una fotografía y la persona fotografiada, lo que hagamos en una sucede
en la otra, hoy está demostrado científicamente por el Dr. Stephen Lewis; otro documento de gran
trascendencia es su libro “Sanctuary: A path to consciousness”. Todos estos investigadores apuntan hacia lo
mismo: la energía de la conciencia afecta la materia.

Es importante que se sepa esto y se confronte al ser humano con un nuevo estado de conciencia
en donde se de cuenta de la gran oportunidad que tiene para co-crear su propia realidad, para darle forma
a su vida, literalmente hablando. Nueva Conciencia debe ser un medio para la divulgación de estas
verdades y por eso aquí estoy compartiéndolas con los que siguen el taller de autoestima. Dentro de lo que
más aprecio es el valor que mucha gente está teniendo para incrementar este despertar. Al conversar con
mis amigos y colegas, me percaté de lo poco conocido que es en nuestras latitudes los estudios del Dr.
Masaru Emoto, y por ello los comparto aquí. Me emociona que pronto se sepa más porque una vía de
divulgación de gran expansión es el cine, y en la película “What the bleep do we (k)now?”, hay una franca
muestra del trabajo del Dr. Emoto. Espero que llegue a ti en el preciso momento de tu evolución donde el
asombro y el misterio se torna en la percepción de tu día a día.

Con todo lo que hoy te he compartido, reitero, al mismo tiempo que me impresiona, mi
responsabilidad al usar las palabras escritas y habladas en mi misión de vida. Hoy me queda
tremendamente claro por qué las personas se sienten transformadas luego de una conferencia o de leer un
libro. Hay cambios estructurales a nivel cuántico en todos nosotros cuando nos exponemos a hado de altas
frecuencias, palabras transformadoras literalmente hablando.

Hace unos días recibía a un paciente que me comentó su fin de semana y me decía: “…no
sabíamos qué hacer mi novia y yo y terminamos yendo a un concierto de ópera. No le entiendo mucho pero
terminamos ahí”. Le dije que no importaba si entendía o no, lo más maravilloso fue que llevó su cuerpo y su
mente a ser expuestas al arte. ¡Eso es más que suficiente! Este comentario yo mismo nunca lo hubiera
hecho hasta hace un par de años, en cambio, hoy sé que es verdad. Hace un mes aproximadamente yo
mismo fui a un espectáculo de danza con el ballet de la ciudad de México interpretando una obra de “El
Quijote de la Mancha”; a momentos sentí la frustración de que en la danza nadie habla y así no entendía
algunas partes de la trama, y es que estoy muy acostumbrado al teatro musical donde las voces hacen que
la historia quede más clara. Sin embargo, no importaba si yo entendía o no. La trascendencia con su
transformación consistió en los momentos en que me expuse a la hermosura del arte de la danza en esos
formidables seres humanos que la generan. Hace unos meses le recomendaba a una familiar que pusiera la
oración de San Francisco de Asís cerca de su hijo, a lo que me dijo: “…pero todavía no sabe leer”, a lo que
respondí: No importa. No importa si la lee o no, la afectación consiste en que la frecuencia vibratoria de
esas palabras al ser escritas por un ser tan excepcional como San Francisco inciden en el campo humano de
energía de la persona que las tiene cerca. ¡Basta con tenerlas cerca! Ahora bien, si se leen y se sienten,
todavía más afectación. Pero lo que no me deja de impresionar ahora que he estudiado mecánica cuántica
es que todo tiene energía, todo está vibrando, y lo que tengamos incluso cerca de nosotros, nos afecta en
estructura y salud. Hoy he tenido acceso a estudios psiquiátricos donde el estado de ánimo y el
comportamiento evidente de pacientes bajo estudio mejora ostensiblemente tan solo al ser expuestos
durante varias horas a la música de alegre teatro musical. Está demostrado.

¿Qué te puedo recomendar el día de hoy? Pues creo que lo puedes descifrar claramente tú mismo.
Cuida tus pensamientos, eleva tu estado de conciencia y serás perfectamente capaz de modificar
tu realidad material. Todos tenemos un gran poder para manifestar en la realidad de la tercera
dimensión, los objetos que pensemos. Todos podemos sentir la consecuencia de nuestro estado de
conciencia. Adquirir conocimiento nos ayuda a elevar nuestro estado de conciencia y con ello
incrementamos hermosamente la responsabilidad que tenemos sobre nosotros mismos y de nuestra
afectación sobre los demás. Así es que…

- Procura usar en tu lenguaje solo palabras que hagan alusión al bien, la verdad y la belleza. Palabras
amorosas hoy retoman una importancia mayor que la que tenía desde siempre.

- Que en las palabras que digas, sean las que sean, siempre exista una buena intención, eso les da la
fuerza transformadora. Físicamente demostrado.

- Reza. Las palabras de una oración, hoy más que nunca, estoy convencido de su gran afectación en
la vida humana. Ya está físicamente demostrado.

- Ten cerca de ti palabras, en forma de oración o libros, que traten del bien, la verdad, la belleza, la
unión o la armonía. Y aleja de ti las que no sean así.

- Convive solo con personas de un hado poderoso y elevado. Las identificarás fácilmente. Está
demostrada su gran ayuda.

- Escucha música que sea hermosa y que reconozcas como amorosa. ¿Cuál te recomiendo? Pues
quien mejor te lo dirá es tu propio cuerpo. ¡Demostrado! Si te sientes físicamente muy fortalecido y
anímicamente estupendo con cierta música, escúchala con frecuencia. Estas afectando tus células
físicamente hablando. Demostrado.

- Lee algo que te de luz. Eso también lo vas a sentir. Demostrado también.

- En general, decídete de una vez por todas a vivir una Nueva Conciencia, donde solo albergues
pensamientos de amor y bendición.

Las palabras transforman. ¡Te lo digo yo! Y además, lo acabamos de ver con los estudios del Dr. Emoto.
Una frase que escuché en la película “What a bleep do we (k)now?” haciendo alusión a las fotografías del
Dr. Emoto fue: Si nuestros pensamientos son capaces de hacer esto con el agua, imagínate qué no
harán con nosotros mismos. Imagínate. Imagina lo que eres capaz de crear para ti mismo. Una gran
verdad que te comparto es que cada capítulo de éste taller de autoestima, esta impregnado del amor que
con toda verdad siento por la humanidad. Gracias infinitas le doy a Dios por permitirme llegar a ti por éste
medio, deseo que estas sean siempre una fuente de armonía y paz para ti. Espero que tu corazón me acoja
percibiendo la intención con la que comparto todo este material, con el amor que se genera en Dios y para
todos nosotros. Qué así sea. Vivir en esta Nueva Conciencia me hace compartir contigo una gran…

¡Emoción por Existir!

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Desapego. Clave de la Felicidad
- “El mundo está lleno de sufrimientos;
- la raíz del sufrimiento es el apego;
- la supresión del sufrimiento es la eliminación del apego.”
- Buda

El Mundo con el que te relacionas está creado por la Mente.


Sólo tu, puedes hacerte feliz y todos los momentos presentes lo son porque tú estás en ellos. Y hoy, en el
eterno presente, en el aquí y el ahora, tú serás feliz aunque hoy te acompañe esto o lo otro. Y podrás ir
pasando de un momento a otro en la vida disfrutándolo plenamente, sin llevar cargas emocionales del pasado.
Y como los lirios del campo y los pájaros del cielo estarás libre de preocupaciones viviendo siempre el Eterno
presente.

El desapego podría definirse como "carencia de sed". Piensa en el ánimo de una persona desesperada por la
sed y en el de alguien que no la tiene. Observa mentalmente la diferencia. ¿En cual ves paz, tranquilidad,
seguridad y en cual lo contrario? Ahora observa el mundo, la infelicidad que hay en torno y dentro de ti. ¿Qué
la causa? La situación económica, el desempleo, las guerras, la soledad ...

Si observas bien, verás que no es nada de esto, porque si esto se solucionara aparecerían otros temas que
seguirían causando la infelicidad. ¿Entonces qué es?.
Es que esa infelicidad la llevas contigo donde vayas. Esa infelicidad está en ti y no puedes escapar de ti. Está
en tu programación, en tu computadora cerebral, son tus creencias, es tu patrón mental de pensamiento; ese
que te parece tan lógico que ni siquiera sabes que te tiraniza y esclaviza.
Tu mente no deja de producir infelicidad. Ahora, si lo analizas, verás que hay una sola cosa que origina la
infelicidad: el deseo-apego.

¿Y qué es el apego?
Es un estado emocional de vinculación compulsiva a una cosa o persona determinada, originado por la creencia
de que sin esa cosa o persona ó situación no es posible ser feliz.
Tu mente dice: No puedes ser feliz si no tienes tal o cual cosa, o si tal persona no está contigo. No puedes ser
feliz si tal persona no te ama. No puedes ser feliz si no tienes un trabajo seguro. No puedes ser feliz si no das
seguridad a tu futuro. No puedes ser feliz si estás solo. No puedes ser feliz si no tienes un cuerpo a la moda.
No puedes ser feliz si los otros actúan así. Y cuantos mas 'No puedes ser feliz si....' todos creados en tu mente.

Tu mente está programada para demostrarte constantemente (si no es por una cosa, es por otra) que no
puedes ser feliz. ¡Todo esto es falso!
Tu eres feliz aquí y ahora; pero no lo sabes, porque tus falsas creencias y tu manera deformada de ver las
cosas te han llenado de miedos, de preocupaciones, de ataduras, de conflictos, de culpabilidades ... síntomas
de una baja autoestima. Si lograras ver a través de esa maraña, comprobarías que eres feliz pero tu punto de
vista solo ésta enfocado a descubrir lo que te limita, cuando tu potencial de ser feliz es proporcionalmente
muchas veces mayor que tus miedos y carencias.

No hay un solo momento en tu vida en el que no tengas cuanto necesitas para... Ser Feliz.
Todas las cosas a las que te apegas, y sin las que estás convencido que no puedes ser feliz, son simplemente
tus motivos de angustias. Lo que te hace feliz no es la situación que te rodea, sino los pensamientos que hay
en tu mente..

El apego es un estado emocional que tiene dos puntas, una positiva y otra negativa. La positiva es el estado de
placer y la emoción que sientes cuando logras aquello a que estás apegado. La negativa es la sensación de
amenaza y la tensión que lo acompañan, lo que te hace vulnerable al desorden emocional y amenaza
constantemente con hacer añicos tu paz.
Observa bien: Si no se consigue el objeto del apego, origina infelicidad; y si se lo consigue solo produce un
instante de placer seguido de la preocupación y el temor a perderlo. ¿Podemos ganar la batalla contra los
apegos? Si, solo sí renunciando a ellos. Cambiando nuestra programación.

Haz una lista de todo lo que te tenga apegado y dile a cada una:
"En realidad no estoy apegado a ti en absoluto. Tan solo estoy engañándome a mi mismo creyendo que sin ti
no puedo ser feliz"
Y si tu apego se refiere a una persona di: "Te dejo que seas tú mismo; que tengas tus propios pensamientos,
que satisfagas tus propios gustos, que sigas tus propias inclinaciones, que te comportes tal como decidas
hacerlo. Te libero con Amor y me libero con Amor". Créemelo que te vas a sentir mucho mejor dejando atrás
el ansia de que la otra persona fuera como tú quisieras que fuera.

Ahora estás en condiciones de amar a esa persona. ¿Por qué? Porque Amar, no es querer. Lo que quieres,
quieres poseerlo. Cuando quieres a alguien para ti, solo le estás poniendo una cadena al cuello, y estás
atándote del otro lado.
El Amor solo puede existir en libertad. Elige entre tu apego y la felicidad. Lo que necesitas no es renunciar,
sino comprender, tomar conciencia. Si tus apegos te han ocasionado sufrimiento, esa es una gran ayuda para
comprender, y si alguna vez experimentaste el sentimiento de libertad te será útil recordarlo. Borra en ti el
¡que feliz me haces! y el ¡esto me hace feliz.!

Sólo tu, puedes hacerte feliz y todos los momentos presentes lo son porque tu estás en ellos. Y hoy, el eterno
presente, el aquí y ahora, tu serás feliz aunque hoy te acompañe esto o lo otro. Y podrás ir pasando de un
momento a otro en la vida, disfrutándolo plenamente, sin llevar cargas emocionales del pasado. Y como los
lirios del campo y los pájaros del cielo estarás libre de preocupaciones viviendo siempre el Eterno presente.
¿De donde llegó tu apego? Brotó de una mentira que llega desde tu cultura, tu sociedad, o desde tu mismo, o
sea de tu programación. Simplemente observa: miles de personas viven sin eso que tu supones dueño de tu
felicidad; y si revisas tu pasado encontrarás algo que en un momento dado supusiste insustituible, y que el
tiempo te demostró que no era así.

Hoy ya ni las recuerdas. ¡Mira que pequeñas eran!.


El cambio se produce únicamente cuando unes el conocimiento a la comprensión; observa que son las
columnas del Altar de la Sabiduría.
La clave: Desprogramarse, soltar las ataduras. ¿Qué es tu programación?
Eso que llevas dentro de tu computadora cerebral, que se formó acumulando los datos recibidos. Tu cultura,
tus ideas, tus creencias, tus miedos, tus apegos, tus hábitos.
He aquí los nombres de los muros de tu prisión, he aquí los nombres de la maraña que filtra toda la
información que te llega. Analízalos uno por uno, ya que el camino no es renunciar, ni poner fuerza de
voluntad. No combatás el mal... El camino es la visión, agrandar el bien contrario.

Tu cultura:
Sea la que fuere, hay otras culturas diferentes, hay otras personas que viven perfectamente sin ella, por lo
tanto no es la única. No es la dueña de la verdad.

Tus ideas:
Cuando conoces a alguien, lo etiquetas. Para ti es simpático, o desagradable, o triste, o tonto. Pues, eso
seguirás viendo en esa persona ya que esa es la idea que tienes de esa persona.
Tu ves a las personas, no como son, sino de acuerdo a la idea que tienes de ella. Sin embargo, otras personas
pueden tener una idea diferente a la que tu te hayas hecho, por lo tanto tampoco es la única infalible o
valedera. Esto vale no solo con respecto a las personas, sino que involucra a todas tus ideas.

Tus creencias:
Actúas como un fanático cerrado a todo lo que pueda poner en tela de juicio tus creencias. ¿Te asusta el
fanatismo en otro?, pues eso es lo que nos hacen ser nuestras falsas creencias. Observa las consecuencias de
los fanatismos extremos, ellos se basan en creencias tan arraigadas que no permiten la entrada de otras
opiniones diferentes.

Tus miedos:
Si supieras que van a matarte, no podrías dejar de pensar en eso. Esto hacen tus miedos, fijan tu mente
solamente en ellos. Además te recuerdo como ya lo hemos estudiado en otro capítulo, tú mente atrae lo que
piensa, entonces si todo el tiempo estas pensando : “me van a correr del trabajo, me van a correr del trabajo”,
que crees que suceda...... efectivamente, al poco tiempo te van invitara conocer otros horizontes. El que
busca encuentra: Si tus pensamientos los domina el temor y guían tus acciones te imaginas lo que encuentras
en la vida dirigido por esta forma de ver la vida.
Si tienes tu mente fija en los miedos, no vives tu vida, no puedes ser feliz, nada habrá que pueda alegrarte,
verás todo desde el lado mas oscuro. Esta no solo es la peor de las ataduras, sino que es la puerta por donde
entra todo lo negativo. La energía sigue al pensamiento, si tu pensamiento es un constante negativo, como
podrían manifestarse en tu vida cosas bellas. Si tu mente se revuelca en un laberinto de terror, es eso lo que
lamentablemente atraes para ti; luego ella se encarga de hacerte ver que aquello malo que temías, ha
sucedido. Lo que no te dice es que ella lo ha creado con sus pensamientos. El miedo hace la combinación
perfecta para llevar a la manifestación lo que temes; ya que combina pensamiento, sentimiento y palabra.
Cierra esta puerta oscura y abre la del Amor con todo tu corazón, ya que el Amor es lo contrario al temor,
llénate de Amor y poco a poco tus temores irán perdiendo fuerza. No te parece un acto de locura temer de
algo que no ha sucedido???

Tus apegos:
Como un avaro cuidando su dinero, fingirás no ver mas que lo que pone en peligro tus apegos. Recuerda que
son el motivo del sufrimiento. Si le preguntamos a alguien si le gusta sufrir, con seguridad contestará que no.
Y si ya sabemos cual es el motivo del sufrimiento tratemos de no darle poder a nada externo a nosotros.

Tus hábitos:
Tienes costumbres, formas que de tanto hacerlas son habituales y lógicas para ti. Es tu parte-robot, que sirve
para realizar actos mecánicos, pero no, para enjuiciar a la vida. Si quieres que en tu vida suceda algo
diferente entonces haz algo diferente!!!!!! Los resultados solo cambian cuando modificamos las acciones que
los generan.

Como ves:
El mundo con el que te relacionas y al que amas, es un mundo creado por tu propia mente y tiene muy poco
que ver con el mundo real, ¿ porqué no crear con tu propia mente tu mundo de LUZ ? La clave es comprender
y tomar conciencia. Entonces todo lo que te esclaviza se va a ir desmoronando, va a ir perdiendo poder en ti y
tu propia creatividad va a ir reemplazando al robot mecánico, rígido y falto de vida que eras. Ya no vas a
admirar a una flor porque la sabes bonita, sino vas a poder penetrar la esencia de todas las flores. Y no vas a
ver el mar, como un pescador de forma mecánica, sino como la belleza y grandeza que le ofrece a tu vista.
Solo en la medida en que seas capaz de ver a alguien tal como realmente es, aquí y ahora, no tal como es en
tu memoria, en tu deseo y en tu imaginación. Sólo así podrás realmente amarla

Tu mente, tu cultura, tus creencias...


Anthony de Mello las ilustra perfectamente: Una turista occidental contemplaba, llena de admiración, el collar
de una nativa. "¿De qué está hecho? ", le preguntó. "De dientes de caimán, Señora", respondió la nativa. "¡Ah,
ya!. Supongo que los dientes de caimán tendrán para ustedes el mismo valor que para nosotros tienen las
perlas... "¡En absoluto!. Una ostra puede abrirla cualquiera."
Como puedes observar, las distintas culturas y ubicaciones hacen diferentes los valores, por lo que ningún
valor que dependa de lo externo es real y absoluto. Los que han alcanzado la iluminación comprenden que un
diamante no es mas que una piedra a la que la mente humana ha dado valor. Y que los reyes son lo grandes o
lo pequeños que tu mente decida que sean. Y que todo tiene el valor que tu le das...

La felicidad y la desdicha dependen de cómo


afrontemos los acontecimientos, no de la
naturaleza de los acontecimientos en sí

Anthony de Mello
Redescubrirte a ti mismo, es simplemente redescubrir la Vida en plenitud que puedes alcanzar, si te propones
eliminar las rejas que tu mismo te pusiste.
"La Nueva Era requiere nuevos hombres. Y el Nuevo Hombre surge del reencuentro consigo mismo. Surge al
rellenar el abismo que os separa de la Realidad. Surge por la fuerza apelativa del Amor. Surge por el esfuerzo
reintegrativo en un Todo Mayor".
"La energía sigue al pensamiento. Por eso los que creen en cosas equivocadas, igual que los que creen
solamente en lo que es limitado a sus vidas, reivindican para si mismos la prisión espiritual..."
Vivir sin ataduras nos permite tener “¡Emoción por Existir!

36
Hay veces en que deseo sinceramente
que Noé y su comitiva
hubiesen perdido el barco.
- Mark Twain

Desde muy niños aprendimos algo: cuando te sientas aburrido, juega para que se te quite. El bebé que
lloraba, bastaba que se le acercara una maraca y se jugara con él para que suspendiera el llanto de inmediato
(bueno, por lo menos en ciertos casos). Pero ¿qué pasa cuando ese bebé o ese niño crece? Cuando entramos a
la adolescencia nos empezamos a volver expertos en determinados juegos. Y ya de adultos, auténticos
“masters” en juegos que eliminen nuestro aburrimiento. Pero hoy, con Nueva Conciencia, quiero compartirte
una reflexión que va mucho más allá de lo que quizá estés pensando, porque no estoy hablando de optar por
jugar futbol, o dominó o algún otro juego de mesa o deporte. No. Hoy voy a comentarte un juego psicológico
que debes conocer.

Sucede que en los últimos meses de mi vida he visto una cantidad de juegos psicológicos que me
inspiraron a escribir este capítulo. Sé que te ayudará mucho. Verás que te dará una gran luz. Cambiarás al
terminar de leer esto, me lo dice algo en mi interior. Mira, si existe algo desafiante para muchos es el arte de
las relaciones humanas, el convivir. Y el desafío está en detectar lo más rápido posible si estamos entrando en
un juego o no. En eso estribará la gran diferencia entre sentirte extraordinariamente bien o sentirte muy, muy
mal.

El juego psicológico que te voy a comentar hoy se llama “Triángulo Dramático (TD)”. Es un auténtico
drama (género mixto entre tragedia y comedia) sucedido en un juego que se realiza comúnmente entre tres,
aunque muchas veces bastan dos para empezar a jugar. Los participantes de este juego son tres jugadores: la
Víctima, el Perpetrador y el Salvador. El papel de Víctima es el que elige sufrir casi inocente por la culpa de
otros; el Perpetrador es que elige cometer una culpa grave, el que persigue, el que elige hacer daño; el
Salvador es el que elige librar del sufrimiento y hacer justicia. Esos son los tres célebres personajes que arman
el triángulo dramático (TD), un juego psicológico que solo produce desgaste, resentimiento, alejamiento,
envidias, coraje, odio, enemistad, rencor, y un sin fin de etcéteras que se pueden englobar en algo más
sencillo: sentirse mal, muy mal. Te pondré un ejemplo de la vida real que escuché ayer con una de mis
pacientes. Primero te describiré los hechos y luego te explico el juego.
Los hechos: Mujer de 28 años (a quien llamaré Inocencia) que tiene una reciente amiga muy querida
(a quien llamaré Dolores) y decide hablarle por teléfono para saludarla. Al contestar Dolores, ésta de
inmediato le dice en tono un poco despectivo: “¿Ahora qué es lo que necesitas!”. En ese instante Inocencia se
consterna por el modo y le dice: “¡Qué?”. Y ya un poco molesta Inocencia, antes que pedirle explicación ni
nada, decide aplicarle la juvenil y le sigue diciendo: “Bueno, ahora que lo dices, necesito mis aretes que te
presté el otro día y no me has devuelto”. A lo que Dolores le dijo que luego se los regresaría con gusto.
Inocencia sin decir más, colgó molesta. Se dejaron de hablar poco más de tres días cuando se hablaban diario.
Inocencia habló luego con su novio y le comentó los hechos, a lo que el novio contestó: “Voy a hablar con esa
amiguita tuya..., ¿qué se cree?, y tú siendo tan buena con ella”. Inocencia al día siguiente fue a consulta y,
dentro de otras cosas más importantes, me pedía consejo para salir de esta situación que le parecía
embarazosa y que la verdad no entendía.

Ahora mi explicación: Inocencia habló con la mejor intención para saludar a su amiga. La amiga
Dolores le contestó de mala forma y en ese momento, Inocencia entró al juego del Triángulo Dramático y se
sintió auténtica “Víctima”, es decir, eligió “sufrir” la forma en que le contestó. ¡No podía creer el maltrato que
su amiga le profería con esa forma tan ruda de contestar! La amiga, también sin saber, jugaba el juego de
“Perpetrador”. Y es que no existe víctima sin perpetrador. Dolores le hizo sentir mal exprofesamente con su
forma ruda de contestar, y sus motivos tendrá. Y luego Inocencia fue con su novio quien empezó a jugar el
papel de “Salvador”. El triángulo dramático se cerraba perfecto. Le expliqué a Inocencia los papeles que cada
quien eligió jugar y me miró con ojos de admiración al ver tan claro el juego.

Otro ejemplo: la mamá que le compra una camisa rosa muy fina y hermosa (según ella) a su querido
hijo. Cuando el hijo llega a casa, la mamá le enseña su regalo sorpresa y el joven no sabe qué decir. Le
agradaba recibir un regalo pero no le gustaba la idea de recibir una camisa rosa. La mamá notó la falta de
emoción en su hijo y “eligió” interpretarlo como un desdén. En ese momento le expresó a su hijo: “Claro, a ti
nunca te gusta lo que yo te doy. No fuera esa niña con la que andas porque se lo festejarías”. La mamá se dio
media vuelta y salió de la recámara. Cuando la mamá vio que pasaron unos minutos y el hijo no salía de su
recámara, le gritó: “¿Qué! ¿No me vas a decir nada hijo? ¿Ni disculpas? (nótese que la víctima cuando no
quieren jugar con ella, insiste con este tipo de preguntas para arrancar el juego). Cuando más tarde llegó el
papá, la mamá, antes que nada, le urgía platicarle lo sucedido. El papá dijo: “Entiéndelo..., es hombre y no le
ha de gustar esa moda”. La mamá contestó: “¡Caray! Gracias por tu apoyo, mejor dime que soy tonta y no sé
que es lo que le gusta a nuestro hijo”. El padre dijo: “No, no. No es para que te pongas así mi amor. Nunca
quise decirte eso. Es más, voy a hablar con nuestro hijo ahora mismo para informarle que quizá le faltó tacto”.
La madre se quedó esperando (con actitud de víctima, pero ahora también empezando un poco el papel de
perpetradora). El padre subió a ver al hijo y le comentó: “Hijo, debes ser más agradecido con tu madre. Quizá
no te gustó el color o algo así, pero es un regalo y te recomiendo que vayas y se lo agradezcas”. El hijo
contestó: “Ni loco papá. Lo que pasa es que mi mamá la trae conmigo desde hace días y le tiene como envidia
a mi novia o no sé qué, y con este regalo solo me quiere molestar”. El papá comentó: “No hijo, no es así”. El
hijo respondió: “Claro que lo es. Además tú qué sabes si nunca estás aquí”. El papá ya molesto: “Está bien,
como siempre, haz lo que se te pegue la gana”. El papá salió de la habitación y regresó a hablar con la mamá:
“Oye, ¿qué traes algo con la novia de nuestro hijo?”. “¡Qué!? A mi esa chamaquita ni me importa!”...., y así se
podría continuar el juego por horas, días, semanas o años.

Si ves con atención, ahora que con Nueva Conciencia sabes que existe este juego, el triángulo
dramático, puedes ver clarísimamente cómo todos eligen jugar uno de los papeles y luego, hasta
intercambiarlos. La madre elige sentirse víctima por no ser festejada por el hijo frente al regalo. (De hecho, la
madre nunca dio un regalo sino lanzó un anzuelo de reconocimiento, mismo que cuando no picó la carnada, la
misma madre al lanzar el anzuelo preparó la condición necesaria para elegir sentirse víctima). El hijo con su
aparente desdén era el perpetrador (quien cometió una falta según el juego), y el papá llegó como salvador.
Pero luego, el hijo eligió ser víctima al creer que su mamá lo ataca con ese regalo, y el papá siendo salvador,
por un momento eligió también eligió ser víctima y prefirió salirse de la habitación molesto por la actitud del
hijo. En el instante en que el papá volvió con la mamá, volvió a elegir ser salvador y ahora le pedía cuentas a
la madre a quien él veía como posible perpetradora, pero la madre continuó con su papel de víctima y así
sucesivamente.

¿Te suenan familiares algunas de estas escenas? Pues porque es el juego que todos jugamos cuando
no sabemos de Nueva Conciencia. Todos podemos elegir cualquiera de estos papeles, que de hecho los
solemos elegir todo el día, todos los días. Pero en Nueva Conciencia existe otra opción. La otra opción: elegir
no jugar. Punto. Así de fácil y sencillo y de hermosas consecuencias. Y además, por no jugar, ¡no nos
aburrimos! Sino que permanecemos bien, extraordinariamente bien. Y permanecemos así, para frustración de
los que quieren seguir jugando.

Mi alma gemela hace unos días estaba hablando por teléfono en su oficina con una querida amiga
suya. Al lado de mi alma gemela se sienta una compañera de trabajo que escuchaba la conversación a lo lejos
y cuando mi alma gemela colgó luego de risas y sonrisas, su compañera de lugar le dijo así como así y de la
nada: “¡Oye... no voy a tolerar que andes secreteándote así con alguien al lado mío!”. Se lo dijo en tono
verdaderamente molesto. Mi alma gemela, como experta en Nueva Conciencia, se le quedó mirando y se
remitió a decir: “No. Nada que ver. Pero bueno, hasta mañana”. Se levantó y se fue a su gimnasio. Se acabó el
pleito. O mejor dicho, nunca sucedió ninguno. ¿Por qué? Por la gran inteligencia y amor propio, manifiesto
cuando alguien decide no jugar. En camino a su gimnasio, me habló mi alma gemela y me comentó el hecho.
La tenté diciéndole: “¿Y por qué no le dijiste nada?”. A lo que me respondió como una experta: “Ay, qué
flojera. Ni al caso perder el tiempo frente a un absurdo”. ¡Esa es mi alma gemela! Así lo hacen los grandes. No
existe el menor caso para explicar lo que no requiere explicación. Y de inmediato la mente para adelante. Para
lo que sigue. Esto se hace cuando se elige concientemente estar extraordinariamente bien.

Yo tuve una novia hace muchos años que ahora recuerdo y algún día me dijo: “En verdad te debes
sentir muy orgulloso de mí”. “Claro, pero por qué lo dices”- contesté. Y me dijo: “Pues porque tienes una novia
extremadamente autosuficiente. He notado que cuando me molesto contigo, en verdad me encolerizo, luego
me dan ganas de hacerte algo que te moleste, y más adelante, decido perdonarte y volverte a amar. Y me he
dado cuenta de que cuando paso por todas estas etapas, ¡tú ni te das cuenta! ¡De ninguna! Y ya al final te sigo
amando y yo solita me sentí, me enojé, te perdoné y tú ni enterado. Ya vez, yo solita hago todo”.
Terminábamos riendo y sí, efectivamente yo nunca veía diferencia en ella. Hoy que han pasado tantos años,
efectivamente ella solita era autosuficiente para jugar el triángulo dramático. Y yo ni enterado. Yo desde hace
muchos años elegí no jugar y he demostrado que esta es una fuente poderosísima para sentirse
extraordinariamente bien todo el tiempo.

Hace unos meses recibí una llamada por chat de un querido amigo y me decía que tenía una película
que me gustaba. Le comenté que me encantaría me la diera de inmediato. A lo que comentó: “Qué interesado
eres, heee”. Por supuesto que percibí su broma y le contesté con otra: “No te muerdas la lengua”. En ese
momento mi amigo me contestó: “¡Estás diciendo que soy interesado?”. A lo que le dije: “No, solo dije que no
te muerdas la lengua”. Contestó: “Pues yo no me siento interesado”. Le dije: “Eso es lo que verdaderamente
importa, lo que tú pienses de ti. Y de esa forma qué te importa lo que piense yo o nadie”. Dijo: “Pero tú si
estás diciendo que soy interesado y creo que no te conviene tener a un interesado en tu vida”. Contesté: “Ya,
ya..., ¿cuándo me vas a dar la película?”. Me contestó: “Ya te dije, no creo que sea bueno que tengas a un
interesado en tu vida. Mejor hasta aquí la dejamos. Fue un placer conocerte y te agradezco todo lo que hiciste
por mí. Bye”. En ese instante se desconectó del chat. Me sorprendió y juro que todo el tiempo pensé que
bromeaba pero no. Desde aquel día nunca más nos volvimos a hablar. Llevaba casi dos años de conocerlo y
platicar con él muy seguido. Siempre le ayudé, siempre. ¿Por qué no lo busqué o por qué no le hablé? Porque
decidí no jugar el triángulo dramático desde hace muchos años. A la víctima le encanta que la busquen y hace
todo lo necesario para que se dé la búsqueda, pero cuando uno decide no jugar, simplemente no busca y
pacíficamente a lo que sigue. Fue impresionante cómo se enfocó mi amigo, bueno ex amigo, en su papel de
víctima. ¡Yo estaba bromeando en consecuencia a la broma que él inició! Pero tal parece que “presioné el
botón” y se activó la víctima. De hecho, si repasas el diálogo, yo ya estaba preguntando por la película (otro
tema) y él en su mente seguía con su actitud de víctima, seguía con el tema del interesado. ¡Increíble que la
gente elija jugar tanto tiempo! Pero así suele ser el papel de “víctima”, siempre elige seguir sufriendo aunque
todo se haya arreglado incluso rápido. Y si analizas más, existe una de las más dramáticas incongruencias en
su proceder, se molesta porque sintió que le dije interesado (algo que deliberadamente eligió percibir) y luego
afirma encolerizado que no lo es. Pero al final me afirma que lo mejor es que un interesado no exista en mi
vida y se fue. ¿Entonces es o no es interesado según él mismo? En fin, este tamaño de absurdos existen en la
vida y quien juega el triángulo dramático, nunca se da cuenta de los absurdos. Este es otro rasgo del juego.

Tengo una conocida que cada vez que ve a mi alma gemela, le comenta: “Oye, no te he visto en estos
días por aquí, qué se pelearon?”. A lo que mi alma gemela (sonriendo por dentro), solo repara en decir: “No,
para nada. Tengo muchos pendientes y por eso no me habías visto”. Mi conocida pelea (juego TD) con singular
frecuencia con su pareja. Y algo que se aprende en el juego, es que si juegas con frecuencia, crees que los
demás también juegan. Y no, no es así. Se confirma también en este juego que tú solo ves lo que llevas
dentro. Se confirma el juego que todos jugamos, basta con dar pie para que el otro se divierta y siga el juego.
Pero aquí se aprende algo valioso del juego: este sólo y exclusivamente sucede si otro quiere jugar, de otra
manera, es imposible.

Cuando alguien intenta ofenderte, te está invitando a ser víctima e iniciar un juego. Con Nueva
Conciencia observa a una ofensa como un regalo. Y qué pasa cuando no aceptas un regalo. ¿De quién es
entonces? De quien te lo quiso dar y de ahí no pasó. En esta metáfora, cuando no aceptas el regalo significa
que ante una ofensa no haces nada. Absolutamente nada. Eso es no aceptar el regalo y permitir que siga en
posesión de aquel quien te lo quiso dar. Debes comprender que el mal solo es combatido con el mal. El bien no
combate. En el instante que quieras combatir, incluso justificado por dignidad o buena causa, en ese instante
deja de ser el bien y te enfilas en la oscuridad de mal. Te repito, solo el mal es combatido con el mal. El bien
no combate, el bien ni siquiera sabe qué es combatir. Despierta. Por ejemplo, date cuenta de uno de los más
grandes absurdos a los que ha llegado el hombre: ¿Cuál es el objetivo de una guerra? Respuesta: buscar la
paz. ¡Quéeee! Pues sí. ¿Pero no hubiera sido mejor no hacer la guerra para ese objetivo? Pues sí. Pero
entonces no hay juego.

En toda esta larga nota he intercalado enseñanzas que creo muy valiosas para saber de este
debilitante juego. Sin embargo, aquí te daré 12 reglas que he observado de este absurdo y oscuro juego:
1. El origen del juego es falta de amor.
2. Se requiere vivir un vacío existencial activo con su falta de amor interior para iniciar
el juego; ya sea iniciarlo como víctima, como perpetrador o como salvador.
3. Siempre quien inicia el juego necesita tentar a otras personas para arrancar el
juego formalmente y por el tiempo que sea necesario, para así sentirse unida a una
persona, unida a través del juego aunque sea.
4. El juego puede iniciar con el más mínimo o sutil comentario, incluso con una mera
actitud o leve mirada, siempre y cuando haya otro que quiera jugar.
5. El tiempo del juego es indefinido. Desde unos cuantos minutos hasta toda la vida.
6. El juego debe producir dolor, en cualquiera de sus manifestaciones, tanto
emocionales como físicas. De hecho, así está diseñada la logística del juego.
7. Si se ha decidido ser un jugador formal y constante, el juego no se acaba nunca, ni
con la muerte de uno de los participantes, ya que de inmediato se puede elegir otro
jugador o incluso se puede jugar con la memoria del fallecido.
8. Una vez que se elige un papel en el juego (Víctima, Perpetrador o Salvador), se
puede cambiar a otro papel en cualquier momento y a voluntad, para continuar
jugando todo el tiempo.
9. Con la práctica y la habilidad aprendida para jugar, se pueden jugar varios de estos
a la vez.
10. Si el juego (o los juegos) parece que se acerca a su final, se pueden volver a
intercambiar los papeles para que el juego continúe o se puede iniciar otro juego con
nuevos participantes.
11. El juego lo puedes jugar consciente o inconscientemente.
12. En este juego nadie puede ganar nunca.

Pues bien, estas son las reglas del juego que todos jugamos cuando así lo elegimos. Creo que es
valioso habértelas nombrado y quizá te haya puesto a pensar profundamente. Ojalá así sea. Se trata de salir
del juego. Ahora bien, ¿te gustaría que te diera trascendentes recomendaciones para no jugar este juego? ¿Sí?
Pues anota en tu corazón la más poderosa recomendación que te doy:

1. Elige no jugar. Punto.

Es todo. No hay más trascendentes ni más poderosas recomendaciones para salir del dolor en cualquiera de
sus variantes. Te daré algunas otras como “plus”, como valor agregado:
- Reconoce qué papel juegas mejor: víctima, perpetrador o salvador. El simple
hecho de que hoy, con Nueva Conciencia, reconozcas tu papel preferido, puede
debilitar su aparición.
- Reconoce, con lo que has aprendido hoy, la apabullante y enorme cantidad de
ocasiones en un día que tienes para jugar. Vas a recibir miles de invitaciones en un
solo día. Varias de ellas las podrás hacer tú. Darte cuenta de esto gracias a Nueva
Conciencia, también puede generar un menor interés en jugar.
- Reconoce que cuando sientes que te falta amor, tienes ganas de jugar. Darte
cuenta de esto quizá ayude a que en lugar de jugar, elijas amor.
- Reconoce que cuando falta sentido en tu vida, tienes ganas de jugar. Darte cuenta
de esto puede ayudarte a buscar sentido en lugar de jugar.
- Reconoce que cuando viste el juego muchas veces en tu casa, te dan ganas de
jugar ya como experto. Darte cuenta de esto puede invitarte a saber que existe la
opción de una Nueva Conciencia donde puedes hacer cosas que no viste en tu
casa.
- Aprende que cuando permites que Dios esté dentro de ti, pierdes el interés en jugar.

Estas son algunas recomendaciones que me surgieron darte ahora. Créeme que si alcanzaste a leer
hasta aquí, tu vida ha cambiado en este momento. Ya te diste cuenta de que existe un juego y eso ya es gran
motivo de cambio. Y quizá ya te diste cuenta de que lo juegas. Eso es otro motivo de cambio y más poderoso
aún. Hacer conciencia de que existe un error es el primer paso para tener la posibilidad de eliminarlo.

Mi más sincero deseo es que este conocimiento mostrado en mi versión, te sirva para seguir en el
apasionante subir tu autoestima y alcances una nueva conciencia. Para que entiendas que sin jugar el TD, es
como es nuestro estado natural de ser. Lo normal es estar bien. Y solo cuando eliges jugar es cuando empiezas
a sentirte mal. Quizá, cuando pases más y más tiempo sin jugar, descubras una impresionante verdad: no hay
que decir nada. Nada. Es cuando comprendes que un poderoso origen de la paz interior es la aceptación. Todo
está bien. Y si no te sientes bien, acepta que las cosas suceden como suceden y simplemente aléjate de
aquella persona o circunstancia que te afecta. Pero nada más. Sin decir nada, sin de hacer alharacas, sin
quejarse (eso es aceptación). Simplemente retirarse y seguir tu propio camino de amor. Pronto sabrás el
porqué de tantas frases mías que gravitan sobre este concepto de no jugar. Pronto sabrás que ni frases hay
que decir. Pronto sabrás que en el silencio hay total ausencia de este juego. Pronto sabrás que hay un silencio
tal en donde ni tú ya te dices nada a ti mismo. Nada. Ese lugar existe. Esa paz existe. Ahí se suele uno
encontrar con Dios y créeme que es infinita fuente de Emoción por existir. –

33
fuera de la Caverna.
La de vida
en las que ni siquiera soñamos.

Wil Jes

Si Si existe una verdadera esclavitud es la ignorancia, ésta nos aprisiona, nos encierra, limita nuestros
horizontes y no nos permite alcanzar la verdad. Esto siempre lo he afirmado. Quizá por ello tengo tanto
entusiasmo de que todo lo que hacemos en este taller sirva para eliminar la ignorancia que todos tuvimos en
determinado momento, sobre todo la ignorancia más delicada: no saber quiénes somos realmente.
Desde que estudié mi preparatoria, una de las clases que desde entonces nunca he podido
olvidar es la que mi querida maestra de lógica y ética, Angélica, nos enseñó cuando habló del “Mito de la
Caverna” de Platón. Desde aquel momento, a mis 16 años de edad, quedé muy impresionado con el relato.
Hoy lo quiero analizar brevemente contigo. Me he apoyado mucho en valiosas observaciones del filósofo
contemporáneo Martín Hopenhayn, al tiempo que en mis propias reflexiones en los años más recientes de mi
vida. El libro VII de La República de Platón comienza con la exposición de este conocido mito de la caverna,
que es utilizado como explicación alegórica de la situación en la que se encuentra el hombre respecto al
conocimiento y a la educación. Por si no lo recuerdas, aquí te haré un breve resumen:

“Hay unos hombres encerrados en una caverna. Desde niños yacen encadenados por el cuello y
las piernas, de tal forma que sólo pueden ver los objetos que tienen delante, ya que las cadenas les impiden
girar la cabeza. Tras ellos hay un fuego cuyo resplandor los alumbra. Entre el fuego y los cautivos se extiende
un camino escarpado (subida peligrosa y casi intransitable), a cuyo largo se alza una tapia. A lo largo de ésta
se desplazan hombres que llevan todo tipo de objetos representando, en piedra o madera, figuras de hombres
y animales de mil formas diversas. Los hombres encadenados no pueden ver más que las sombras de todas
estas figuras, tipo títeres, que el fuego proyecta contra la pared de la caverna. De esta manera, los hombres
tendrían por real sólo aquello que es un juego de sombras proyectado por el fuego.

Si alguien, liberado de sus cadenas, voltea la cabeza hacia atrás, se confrontaría con la verdad.
Reconocería que lo que daba por real no era más que sombras proyectadas por la luz del fuego. Mirar el fuego
le causa dolor y deslumbramiento, y al principio ni siquiera puede distinguir los objetos cuyas sombras veían
momentos antes. Y así como la luz del fuego encandilaría sus ojos y le provocaría dolor, mayor sería el impacto
si sube por el escarpado sendero hacia fuera de la caverna hasta enfrentarse a la luz del sol. Expuesto a esta
luz desconocida, al principio sería más agudo el dolor y más difícil todavía distinguir los objetos. Sólo al final de
un proceso de acostumbramiento podría distinguir claramente el perfil de los objetos, y finalmente podría
mirar el sol y comprender que es allí donde se origina la posibilidad de que todo lo demás cobre figura y sea
visible. Una vez instalado en esa comprensión de las cosas, el hombre consideraría dichoso el cambio respecto
de la morada dentro de la caverna, compadeciendo incluso a aquellos que permanecen impasiblemente
encadenados en su interior. Este hombre descubre que la felicidad y la belleza está en la verdad, en la esencia
de las cosas: ¡fuera de la caverna! Y si este hombre se atreviera a regresar a la caverna motivado en ayudar a
sus compañeros a que descubran la luz de la verdad, ahora no podría ver en el interior por estar tan oscuro
ahí. Y si al llegar con sus compañeros les invitara a salir para asombrarse con la verdad, sus compañeros le
pedirían que primero describiera las cosas que ellos ven con toda claridad allá abajo, mientras que el hombre
que regresa a ayudarles le resulta imposible por tanta oscuridad. Los compañeros sin duda querrían matarlo si
se atreve a desencadenarlos porque ven lo incapacitado que quedó para ver las sombras, algo tan evidente
para ellos, luego de haberse atrevido a salir fuera de la caverna. Ellos no quiere terminar igual de dañado
como lo ven ahora a él”.

¡Qué tal! Fascinante, ¿no crees? Y a mí me parece increíble que algo escrito por Platón hace tantos
siglos, sean tan tremendamente actual. Esto le sucede a cualquier persona que se inicia en crecer en su
autoestima, en generar una Nueva Conciencia, que se atreve a salir de la caverna. Una vez que te inicias a
comprender la verdad de las cosas, uno se empieza a considerar dichoso al tiempo que puede compadecerse
amorosamente por aquellos que prefieren seguir viviendo en la oscuridad del interior de la caverna. Y si uno se
lanza ayudarles a otros a salir, puede que lo quieran eliminar a uno.

Esa es la historia de mi vida en más de una ocasión. Pero aún así aquí estoy. Es tan insospechadamente
hermoso “darse cuenta” de que hay algo más, es tan divino despertar, que insisto en invitarte a que salgas
fuera de la caverna. Los físicos cuánticos hoy han experimentado éxtasis al ver que efectivamente existe un
lugar fuera de la caverna, más allá de lo sensible. Haré algunos comentarios más.
En la alegoría que Platón mostró en su mito de la caverna los símbolos son claros: la caverna es el lugar
del mundo sensible (todo aquello que percibimos con nuestros 5 sentidos), las apariencias, las realidades
derivadas y por tanto degradadas. Los hombres están encadenados por su ignorancia, que sólo les permite
tomar el mundo de los objetos materiales por única y total realidad, desconociendo su origen, su fuente de
realidad, su esencia. El conocimiento implica liberarse de esta baja ilusión, pero también advierte que es
doloroso: duele acostumbrarse a la luz de la verdad; es escarpado el camino que libera de la ignorancia, y
sobre todo, se recorre solo, sin ayuda de nadie salvo inspirado en algún otro que se atrevió a salir y a quien le
creemos, pero aún así, el camino debe recorrerse solo. Sin embargo la recompensa justifica todo esfuerzo,
donde el camino ascendente lleva a la contemplación de la verdadera realidad: el sol, que simboliza la idea
máxima, la idea del Bien Supremo y también de fuente original de todo lo que es.

Quizá por eso soy un apasionado de la película “The Matrix”, donde se muestra exactamente el mismo
fenómeno del mito de la caverna, vivir en un mundo de ilusión y, si se desea, tomar la píldora roja para salir
de la ilusión (fuera de la caverna) y descubrir cuál es la verdad matricial y cuántica que está detrás de todo lo
que nuestros sentidos perciben. Incluso hay una parte de los diálogos en la película que me encanta para
citarla aquí, cuando Neo despierta en Zion y le dice a Morpheos: “...¿Por qué me duelen los ojos?”, a lo que su
mentor le responde: “Es que hace mucho que no los abrías”. Es el dolor que uno experimenta cuando decide
ver en verdad. Pero lo bueno es que es un dolor pasajero. Seguiré comentando la simbología que encuentro en
el mito de la caverna.

La caverna, como símbolo, fuera de la alegoría platónica, puede tener connotaciones que resuenen en
nosotros y valgan para sentirnos aunque sea vagamente familiarizados con ella. La caverna como sitio oculto:
un lugar donde difícilmente nos encuentren y nos protejamos así de animales salvajes, un sitio donde podamos
guardas cosas secretas. La caverna como lugar de encierro: un lugar de confinación, exilio del leproso, guarida
para rehenes, etc. La caverna como lugar de un encuentro místico: en un lugar así se puede iluminar un ser, el
ermitaño entra en honda complicidad consigo mismo, el indio de una tribu se abandona a la meditación y al
encuentro con fuerzas del más allá, el filósofo se aísla para encontrar la esencia de las cosas, el buscador se
encuentra a sí mismo. Todo esto puede simbolizar la caverna. Pero en el caso del mito de la caverna de Platón,
su sentido es único y distinto: primero es una mera metáfora, donde desaparece su materialidad, su
literalidad, y se refiere a la limitación que comprime la estrechez de un significado único, cuando alguien se
cierra y no deja hueco para que nada entre allí salvo lo que él mismo percibe con sus sentidos y no cree que
exista más realidad que la él mismo percibe. (¿Conoces de casualidad a alguien así?).

Luego, ya dentro de la caverna, el simbolismo continúa. En el interior de la caverna se vive un mundo


ilusorio, pero en mal sentido: de meras imágenes como ilusiones ópticas. Aquí es importante citar la definición
que da el diccionario de la palabra ‘Ilusión’: “Falsa percepción de un objeto que aparece en la conciencia
distinto de cómo es en realidad, a causa de una interpretación anormal de los datos de los sentidos”. Sigo...,
dentro de la caverna, acostumbrados a este sucedáneo de la realidad, los hombres no se plantean siquiera la
posibilidad de un horizonte más vasto. Hay un elemento de confianza con actitud ingenua en el hombre
dormido que confunde la imagen con lo real. Esta confianza no es para Platón más que el síntoma de la
ignorancia, enteramente distinta a la confianza del sabio. En el marco del sistema platónico es obvio que la
caverna simboliza el estado natural del ser humano que no ha emprendido su propio camino hacia el
conocimiento: es el ignorante que toma el mundo sensible como verdadero, que toma lo aparente como real,
que cree sólo en lo ve. La imagen, en este sentido, no tan solo es una carencia de concepto, sino un concepto
errado. La caverna es, pues, el lugar de la apariencia como error, de la vida en la mentira, del auto-engaño, de
las vanidades, de la mundanidad que nos separa de la vida verdadera y del conocimiento de lo esencial, es el
lugar donde la ilusión se toma por auténtica. Profundizando más en el análisis, la caverna es el lugar del No-
ser, de un mero acontecer que es siempre distorsión. En lenguaje más moderno, la caverna es la pantalla de la
falsa conciencia, del yo falso, de la neurosis, de una vida gregaria vivida solo y a través de los mandatos del
ego. La caverna es un lugar donde ni siquiera la felicidad puede ser real, donde nadie puede ser feliz más que
en el error, el auto-engaño, la superficialidad, la banalidad. La caverna es, pues, el lugar de la ignorancia de lo
que realmente es, y más específicamente, es la ignorancia en tanto prisión.
También la caverna del mito platónico es el lugar de los sentidos, de la materialidad de las
cosas, de la carnalidad, de la sensualidad, del placer de los cuerpos, de la cotidianeidad, de la competencia, de
lo efímero, de lo que pasa, de las sombras, es el reino de la contingencia con todo lo que ese reino trae: el de
las cosas que no dejan huella, que se borran y se disuelven en un devenir gratuito. Con todo lo que comento,
queda claro que la caverna es el imperio del ego.

La caverna es un lugar del cual cuesta trabajo salir; hacerlo no es fácil, sino necesariamente
desafiante, “experiencia-límite” en que el sujeto es exigido en lo máximo de su carácter, de su temple y
resistencia, de su perseverancia por buscar la verdad, de su arrojo y convicción en que existe algo más allá de
lo evidente. La caverna es la gran prueba a superar. Es el lugar de la lucha tanto para salir como para iluminar
cuando se regresa; pero también es el único lugar desde el cual partir hacia la verdad y hacia el cual volver
con la verdad. Cuando alguien, en esta metáfora, se atreve a voltear la cabeza hacia una Nueva Conciencia,
deja de apropiarse de aquello que era su tibio hogar que, si bien irreal, lo conocía a la perfección y merecía
ingenua confianza. A cambio de eso, nos encontramos arrojados a la intemperie, soportando a duras penas la
luz deslumbrante de esta Nueva Conciencia que aún no hemos asimilado y que nos acosa como algo que no
reconocemos. No nos hemos apropiado de esta realidad superior, nos encontramos ante una súbita expansión
de nuestra información y nuestra percepción, ante una visión de lo real que no esperábamos, pero que
debemos integrar a nuestro ser. Hasta ese entonces empezamos a reconocer como ilusorio lo que siempre
tomamos como verdadero.
No es casual que en el mito de la caverna la imagen sea la del fuego: algo que quema y
espanta la mirada. El ser humano se resiste a renunciar a aquello que siempre consideró como realidad, “le
quema” hacerlo. También le causa dolor tomar conciencia de que su mundo se derrumba, de que nunca fue
más que apariencia o consecuencia de algo que no conocía. La verdad deslumbra, al principio ilumina pero
enceguece al mismo tiempo. En ese momento existe la tentadora opción de regresar a las sombras, pero ahora
con una sensación de que se pierde el encanto ya que se habrá de vivir con la conciencia del autoengaño, pero
si se renuncia a las sombras, duele renunciar a todo lo que uno ha creído ser.
Con este análisis que siempre quise hacer desde hace muchos años y que hasta hoy encontré la
inspiración y el momento ideal para mostrártelo, te puede asegurar que la auténtica felicidad está fuera de la
caverna porque allí están la verdad y la idea del bien supremo. Una vez que vives Nueva Conciencia (fuera de
la caverna), el interior de la caverna se convierte en desgracia, en falsa felicidad. Sólo una vez fuera de la
caverna la desgracia de la lucha y el dolor (ego) se transmuta en plenitud, verdad, máxima revelación,
aparecer original y originario, desde el cual todo aparecer se explica, es un hermoso despertar (espíritu).
Una cosa es clara para Platón –y para mí—: Desde el punto de vista de la Verdad, no hay
felicidad auténtica dentro de la caverna. Importa aquí mucho el simbolismo que Platón asigna a su caverna en
tanto a reino de la ignorancia y prisión... ¿Cómo puede ser verdaderamente feliz uno dentro de una prisión?
Este es el elemento decisivo en la cuestión de la felicidad para Platón: desde el momento en que la ignorancia
asume la forma de cautiverio, entonces difícilmente se la puede compaginar con una vida feliz. Precisamente
porque la libertad está fuera de la caverna y sin libertad la felicidad resulta casi impensable. Observa las
asociaciones que Platón hace a su caverna, lo que hoy yo explico como manifestaciones del ego: mundo
contingente, sensible, carnal, material, cotidiano, discriminatorio, figurativo, rindiéndole culto a la imagen y a
la apariencia, un mundo de prisión, encierro y ahogo. Lo sensible, lo falso y lo no-libre se juntan en la caverna.
Lo sensible es una cadena aquí, atenerse a las imágenes es otra cadena, creer que solo somos cuerpos es otra
cadena. Para Platón libre es aquel que conoce el valor real de aquello por lo cual opta. Y eso no sucede dentro
de la caverna. La aparente felicidad de los hombres aprisionados en la caverna lo es en sentido degradado,
pues no es el resultado de ninguna opción ni de ninguna valoración verdadera.
¿Cuál es el mensaje hoy aquí? Saber que existe la opción de Nueva Conciencia en todo lo que
eres y haces, es decir, fuera de la caverna. Hasta hoy te puedo asegurar que se trata de la experiencia de la
auto-transformación radical, la apertura a un cambio en lo más profundo de sí mismo, la posibilidad de ser
más verdadero, de conocer más verdaderamente, de la contemplación directa, de lo que he llamado el
verdadero éxito en la vida. Resulta en ironía de juego de palabras cuando se comprende que para salir de la
caverna implica adentrarnos más y más a nuestro profundo interior. El vivir aprisionado dentro de la caverna
es sólo ver hacia fuera de nosotros mismos y creer que esas imágenes es lo único que hay.
Fue solo un existencialista como Nietzche –de hecho fue el primero— quien sugirió
explícitamente que abandonáramos la idea completa de “conocer la verdad”. Esperaba que una vez concientes
de que el “mundo verdadero” de Platón (fuera de la caverna) solo era una fábula, buscaríamos consuelo al
construir nuestra propia mente y ser felices con lo que hiciéramos con nosotros mismos. Sin duda existe un
tipo de felicidad dentro de la caverna, es decir, en la ignorancia. Existe la teoría de la felicidad de la ignorancia,
mucha felicidad puede haber ahí sin duda. Pero no es sino hasta que elegimos salir de la caverna que
observamos aquella primera felicidad como falsa. Ya nada se compara con la felicidad de vivir en verdad. Pero
esta solo la puede comprender quien se ha atrevido a salir.
Tú eliges. Vivir dentro de la caverna o salir. Elegir entre la individuación o la fusión con el todo.
He llegado a reflexionar en lo que sucedería si nos quedáramos precisamente en el umbral de la caverna,
donde se encuentran el inicio de la máxima felicidad y el principio de la máxima desgracia. Miramos hacia
fuera y deseamos el acceso a las verdades universales que nos dispensen de pensarnos y de justificarnos y
que nos auguran una inmortalidad del ser. Miramos hacia dentro de la caverna y queremos ser específicos,
individuales, irrepetibles y libres de todo dios. En el umbral de la caverna podemos encontrar momentos
irrepetibles donde abrazamos felicidad en ambos lados. Pero también abrazamos momentos de orfandad,
donde no pertenecemos del todo a la trascendencia y a la verdad y donde tampoco logramos retenernos a
nosotros mismos en felicidad individual porque ya conocimos el otro lado. La modernidad se debate en esta
tensión y transita por este péndulo dentro y fuera de la caverna (ego-espíritu). De ahí su coqueteo simultáneo
con la eternidad y con la contingencia, con los placeres carnales y materiales al tiempo de un éxtasis espiritual
y paz.
Quizá parte de la maravilla que significa ser humano sea precisamente descubrir nuestra dualidad
ubicados en el umbral de la caverna. Jugar los juegos del ego, pero tener la bendita conciencia de que es
precisamente eso, un mero juego. Hay liberación cuando ya no se le toma tan en serio a estos menesteres de
la imagen y de la competencia. Al tiempo que podemos elegir cerrar nuestros ojos y lograr ver así fuera de la
caverna, acogidos en la trascendencia y comunión con Dios. Sin duda es una bendición la oportunidad de ser
humanos. Podemos vivir y experimentar dentro y fuera de la caverna. Eso ni un ángel lo puede realizar, ellos
siempre están afuera. Hoy quise compartirte las reflexiones que han rondado por mi cabeza a últimas fechas,
momentos intensos de mi vida personal y espiritual. Por eso tardé un poco en escribir y publicar. Pensaba y
pensaba. Pero hoy aquí estoy devuelta contigo. Festejando la maravilla que Dios nos da cotidianamente,
mientras sigamos dentro de nuestro cuerpo, de ser humanos. Te invito a que por lo menos te asomes fuera de
la caverna y cuantas veces quieras aprecies ambos lados de ella. Es hermosa la vida de un ser humano en
virtud de tal. ¿Te gustaría saber cómo salir de la caverna? Una de las formas más eficientes para lograrlo, y
difíciles a la vez para miles de personas, es esta: ¡Lee! En la lectura hay liberación, pero por lo que veo, tal
cual Platón hizo alusión, es un camino escarpado. No me cansaré de insistirte: ¡Lee! Y tú bien sabes a qué tipo
de libros me refiero para que leas. Aquellos que te recuerdan quién eres en verdad. Lee.
Saber que puedes salir cuando lo elijas en verdad, será, como a mí me ha pasado, una de tus
más poderosas fuentes de emoción por existir. –Alejandro ArizA.

38
Reflexiones de Optimismo.
“El optimismo es la fe que lleva al éxito.
Nada puede hacerse sin esperanza y confianza”.
- Helen Keller.

Cada día de mi vida, cada minuto, cada instante de ella, de día y de noche, compruebo la magia y el enorme
poder de ser optimista. Incluso, hoy me atrevo a afirmar que no puede existir otra forma de ver la vida si se
ve realmente con claridad. Solo a través de lo turbio que la ignorancia genera es que la vida se aprecia con
otras visiones de la realidad.

Con una alta autoestima que se vive una Nueva Conciencia, a diario se vive magia. En los 37 capítulos lo
hemos compartido. Pero no puedo dejar de admirarme cuando apenas hace algunos días conversaba con mi
alma gemela y decíamos: “...qué bella es la vida, qué linda! Y lo más impresionante es que sentimos que hoy
es más linda que nunca y eso que antes vivíamos tan maravillosamente bien que no pensábamos que pudiera
ser más linda aún. Y sí lo es!”. Así charlamos durante varios minutos. De esas charlas que infunden enorme
alegría en el espíritu y que se conservan por siempre. Momentos de éxtasis al “darse cuenta” del cómo
suceden las cosas en la vida. Es verdaderamente sorprendente cuando se llega a un nivel de comprensión en
donde alcanzas a ver con total claridad que incluso toda desavenencia y desdicha llega para que uno pueda
seguir su camino y continúe la bella espiral de la evolución espiritual del ser humano. Hoy vivo en la certeza de
lo que acabo de afirmar.

Cuando el ser humano, en su diminuta dimensión de pequeña célula del organismo llamado
“humanidad”, quiere que las cosas sucedan exclusivamente como él quiere, una clásica trampa del ego, es
cuando “se percibe” al mundo como un lugar hostil y agresivo. Es cuando se percibe al mundo como el campo
de batalla donde se vive para luchar. Miles de personas creen que en esto consiste la vida. En luchar por
conseguir algo. Así yo pensé durante años. Tal vez como tú piensas ahora o como también pensaste en algún
momento. Esa fue la escuela de mi vida, pero algo sucedió, algo pasó, que tuve la dicha aprender nuevas
lecciones y mi vida se transformó. Llegó una Nueva Conciencia a mi vida y ahí empezó todo. Por supuesto que
explicar qué fue eso que pasó me llevaría mucho tiempo, pero creemelo que ha sido maravilloso.

“Un optimista ve una oportunidad en cada calamidad;


un pesimista ve una calamidad en cada oportunidad”.
- Sir Winston Churchill.
Político inglés.

Hasta los dolores más fuertes de mi corazón y las desdichas más plagadas de infortunios, hoy sé
perfectamente que fueron una bendición más, de las muchas que un ser humano recibe, para continuar por mi
camino. Ese camino que se me tenía trazado desde mucho antes de que naciera. Todo mi éxito ha consistido
en rendirme y obedecer. ¿Rendirme a qué? A los dictados de mi ego. ¿Obedecer a qué? A la voz de mi espíritu.
En eso puede sintetizarse mucho de lo que me ha pasado en los últimos 10 años de mi vida. El cambio es
impresionante. Hoy vivo con la paz y la armonía que nunca soñé hace tan solo unos años. Hoy la abundancia
fluye a través de mí y estoy pudiendo disfrutarla a un grado que mejor es obviar para no herir
susceptibilidades propias de quien no ha alcanzado a darse cuenta de la energía del dinero. Hoy no planeo
nada y todo sale perfecto. Y es que llega un momento en que te das cuenta de que tu no planeas nada, más
bien tú eres el planeado. Hoy he disfrutado de momentos en donde me he sentido fundido con el Todo.

Esos momentos son simplemente indescriptibles. Hoy noto perfectamente cómo fluye una poderosa
energía en cada una de mis escritos y cursos, y es precisamente ahora cuando no uso ningún guión y desde
hace años solo vengo hablando de lo que va surgiendo de mi corazón. Al principio me impresionaba cómo
lograba hablar hasta por 7 u 8 horas continuas sin necesidad de guión alguno, sin tarjetas de recordatorios o
ningún otro método de apoyo. Hoy sé que es lo más natural y por eso fluyen las ideas con tanta abundancia.
Cualquiera lo puede hacer. Literalmente cualquiera. Tan solo se requiere conectarse con la fuente de todo ello.
Vamos, en una palabra, hoy he podido disfrutar la enorme dicha de poder elegir la emoción por existir. Esa es
una elección, no una consecuencia de elegir alguna otra cosa.

¿Por qué te digo esto? Porque quiero que te envuelvas en mis palabras y permitas que estas acaricien tu
ser. Si te lo permites, incluso si las vuelves a leer y te dispones con amor a envolverte en ellas, sentirás su
fuerza y su verdad, te puedo garantizar que sentirás una emoción muy particular mientras lees. Ahí te estas
conectando. Tan solo necesitas elegir. Por lo menos esa es la vibración con la que te estoy escribiendo esto,
precisamente hoy y precisamente para ti. Créeme. Esto es para ti.

Creer que se puede vivir de determinada manera en la vida es la puerta de entrada al recinto donde
vivirás precisamente aquello. Saber que se puede, es la llave para abrir esa puerta. Toda mi vida he sido un
optimista. Lo acepto y es más, me enorgullezco. ¿He sido criticado por ello? Puedes apostar a qué sí. Y no solo
criticado, sino hasta amenazado. A mucha gente no le gusta cambiar y si aprendió que en la vida hay que
luchar y que el fracaso es posible e incluso es una poderosa fuente de aprendizaje, pues ahí está. Esa creencia
es la puerta por donde pronto atravesará y llegará al lugar donde lo va a vivir. Es cuestión de que algo difícil le
suceda una o dos veces para que luego sienta “saberlo” y en ese instante tiene en sus manos la llave que abre
la puerta que lo lleva al lugar oscuro que vio de la vida. A un optimista, quien ve la vida esperando lo mejor,
siempre se le criticará de que vive fuera de la realidad. ¿Cuál realidad? La que ven los otros. ¡Caray! El
optimista podría decir exactamente lo mismo de los otros. ¿Ya te fijaste? Cada quien ve la realidad desde su
propia perspectiva y dependiendo de lo que veas será el horizonte al que puedas llegar. Tal vez por eso me
atrevo a decirte: “Cuidado con lo que ves, porque pronto estarás ahí, sobre todo si lo sigues viendo una y otra
vez”.

“El optimismo es un elemento


vigorosamente constructivo,
cuya influencia en el individuo
equivale a la del sol en la vegetación”.
-Orison Sweet Marden.
Escritor y moralista estadounidense.

Ayer acabo de regresar de unas preciosas vacaciones que me tomé. Creo que nunca en mi vida había
visto el mar tan bello como en esta ocasión. Nunca me había sentido tan conectado con el cielo y con el mar,
con la vegetación circundante y con los animales al mismo tiempo y en el mismo lugar. Te juro que es una
experiencia difícil de poner en palabras. Todavía no desarrollo la capacidad de plasmar con mis letras la
experiencia vivida en esta ocasión. Pero créeme, fue algo como nunca lo había vivido. He viajado decenas de
veces en mi vida al lugar que elegí para descansar, con mis mejores amigos de cada época y hasta con
familiares muy queridos.

Nada se compara a lo que viví ahora. Incluso en esta ocasión me acompañaron amigas y amigos, pero
la experiencia fue totalmente personal. Nunca había conversado con alguien sentado en la arena mientras el
mar acariciaba nuestros pies hasta las 3 de la madrugada, cubiertos por un cielo totalmente estrellado y
acompasando a nuestras palabras el continuo oleaje del mar. Me sentía profundamente unido a todo ello. En
instantes todo éramos lo mismo, instantes en que toqué a Dios. No me queda duda. Y lo más bello es que me
he atrapado “observando pacíficamente” como nunca antes: la naturaleza, los comportamientos de mis
amigos, las palabras que cruzábamos, y lo más impresionante: las opiniones que cada uno daba de un mismo
evento o suceso. ¡Wow! No tan solo impresionante lo diferente de las opiniones, sino que resulta más
sorprendente aún darse cuenta de que hay diferentes perspectivas. Vamos, quiero enfatizar el hecho mismo de
darse cuenta. Cultivé mucho la actitud del observador y comprendí perfectamente porque se puede disfrutar
un viaje –o cualquier cosa— y no es por el viaje en sí, por lo paradisíaco del lugar, ni por la gente que te
acompaña o no, nada de eso. La belleza, la armonía, solo está en mente de quien observa, para que así, se
pueda identificar esa belleza con la belleza circundante. El círculo se cierra perfecto. Recuerdo que Miguel de
Cervantes, en su obra “Don Quijote de la Mancha”, expresa una de sus afamadas reflexiones: “La belleza está
en los ojos del que mira”, pero hoy no estoy de acuerdo en esto. No estoy de acuerdo en esto si lo tomo como
“exclusivamente” ahí, la belleza en los ojos del que mira. ¡No! Me acabo de dar cuenta de que la belleza está
en todo, ¡absolutamente en todo! En el que mira y en lo observado, y para colmo en el mismo proceso de
observar, también hay belleza ahí.

Tal vez, una Nueva Conciencia de la reflexión de Cervantes sería la siguiente: “La belleza está en todo,
pero solo se dará cuenta, solo la podrá apreciar, aquel que la lleve en su interior y puedan sus ojos observarla
desde la misma perspectiva”. Decirte esto, me encanta. Además, si alguien, por sus creencias, por su
evolución en etapas primitivas del ser, no lleva belleza en su interior, es lógico y normal que no la alcance a ver
afuera en su realidad circundante, en los amaneceres que tiene, en las personas, o en los animales. Pero –este
“pero” es importante—, el hecho de que esta persona no se de cuenta, no alcance a ver la bondad y belleza en
su derredor, no quiere decir que su derredor no la tenga. Punto. Tal vez por eso, quiero opinar que el pesimista
simplemente es un ciego y el muy realista está dormido. Pero cuando llega un momento en tu vida en que ves
y ves despierto, entonces todo es bello y bueno. Todo. Cuando vibras con un amor así, gracias a que vibras
con un amor de esa magnitud, es que puedes apreciar cualquier cosa o persona como bella. Y no al revés
como mucha gente piensa. He observado a gente que cree que por ver a alguien físicamente atractivo, ahí
podrá darse una relación de amor.

No creo. Quizá. Es solo una posibilidad. En cambio, lo contrario es una certeza. Cuando logras ver a
alguien con amor, ahí podrá darse una relación de profunda atracción. Todo consiste en lo que alcanzas a ver
primero. Te estoy compartiendo cavilaciones que simplemente están surgiendo en mí luego de lo que se puede
observar del comportamiento humano en la playa. Ejemplos de cuerpos atractivos en un ambiente así, pueden
haber muchos, y tal vez por esto es que reflexiono contigo de esta manera. Me di cuenta de cosas nuevas.

Otro ejemplo: hoy me resulta increíble ver cómo en la playa existen diferentes posturas: quien se
broncea meramente anhelando regresar a la ciudad y mostrarse con un color estupendo para ser apreciado por
“sus amistades” y ser cuestionado de inmediato para saber a dónde fue y este tener la oportunidad de
presumir su viaje, todo ello trampas el ego; y quien se broncea meramente como consecuencia de tener un
poderosísimo contacto con una fuente tan basta de energía como es el Sol, embebido única y exclusivamente
en ese precioso momento en donde te dejas acariciar por sus rayos en cada poro de tu piel y sientes en cada
minuto la conexión con el Todo. ¡Es tan impresionante la meditación a la que te puede llevar el tener que
cerrar los ojos para recibir el Sol! Cierras los ojos y vez luz. Literalmente conectas y percibes que estás en una
burbuja donde los mismos pájaros con sus trinos te hablan al corazón mientras vuelan contigo. Son dos
diferentes maneras de broncearse. El primero estará hablando todo el día de su color, el segundo nunca se dio
cuenta de ello y ni habla al respecto, vive inmerso en la dicha de sentir aquí y ahora. El primero ya quiere
regresar para mostrarse, usando sus prendas blancas para establecer más el contraste; el segundo sabe que
regresará cuando esté en el plan Maestro y con más energía para compartir con los demás su fuente de paz y
armonía. Viajé con los dos tipos de personajes y fue igual de lindo darme cuenta de la belleza que hay en los
dos.

¿Cómo se logra esta Nueva Conciencia en donde se espera lo mejor? Hay muchas formas que a lo largo
de todos mis escritos puedes descubrir. Sin embargo hoy, hoy que quiero compartirte tanto de lo vivido, te
daré un “Credo del Optimista”. Es un credo que se publicó originalmente en el año de 1912, en un libro
llamado: “Your Forces and How to use them”, escrito por Christian D. Larson, prolífico autor y conferenciante
que creía que la gente tenía tremendos poderes latentes que podrían ser controlados para su éxito mediante
una adecuada actitud. Creo firmemente en lo que este credo reza. Sé perfecto que así es. En los mejores libros
de superación personal se hace alusión a él y quiero aprovechar este espacio para compartirlo contigo. Hoy, en
esta etapa de mi vida, doy fe de que todo lo expresado en él es totalmente cierto. Es un muy buen resumen de
la filosofía Nueva Conciencia y por ello aquí te lo comparto. Me he tomado la libertad de modificarlo un poco
con el fin de transformarlo en algo más actual y con mi toque personal de una Nueva Conciencia, aunque
siempre respetando la idea y el formato original siendo lo más apegado a lo que su autor nos compartió en su
época. Es para ti:

EL CREDO DEL OPTIMISTA


(El poder de la Fe con Nueva Conciencia)

Prométete a ti mismo:
• Ser tan fuerte que nada pueda perturbar tu paz interior.
• Hablar tan solo de salud, alegría y prosperidad con cada persona que te encuentres.
• Hacer sentir a todos tus amigos que tienen algo que vale la pena en ellos.
• Ver el lado luminoso y soleado de todo y así hacer que tu optimismo se vuelva realidad.
• Pensar sólo en lo mejor, trabajar solo para lo mejor y esperar solo lo mejor.
• Ser tan entusiasta por el éxito de otros como lo eres por el tuyo propio.
• Olvidar los errores del pasado y seguir adelante con los grandes logros de tu futuro.
• Plasmar una alegre expresión en tu rostro en todo momento y dar una sonrisa a cualquier criatura
viviente con la que te encuentres.
• Invertir tanto tiempo mejorándote a ti mismo que no te quede tiempo para criticar a los demás.
• Ser tan grandioso como para no preocuparte, tan noble como para no enojarte, tan fuerte como para no
temer, y tan feliz como para no permitir la presencia de problemas.
• Pensar siempre bien acerca de ti mismo y proclamarlo al mundo, no en voz alta, sino con tus grandiosas
acciones.
• Vivir en la certeza de que todo el mundo está de tu lado, tanto, que logres ser verdaderamente lo mejor
que hay en ti.

Todo lo que sucede en tu vida, sucede por “algo” y ese “algo” siempre es algo bueno. Siempre. Vivir en
esta certeza es divino. Y lo único de necesitas hacer es darte cuenta. No más. Una de mis mayores ilusiones en
mi vida es ayudarte a que te des cuenta de esto. ¡La vida es tan bella esperando lo mejor en todo momento,
que termina por suceder! Incluso debo confesarte algo aquí: cuando vives esperando lo mejor siempre, llegará
un momento en que ya no esperes nada y así suceda lo mejor siempre. ¿Irónico? Quizá, pero en la evolución
del ser, así sucede. Cree en esto y te alegrarás. Sabe esto y vivirás una tremenda...
¡Emoción por Existir!

39
La vida es un juego de sugestiones
Si usted quiere cambios pequeños, trabaje en
su conducta; si quiere cambios significativos,
trabaje en sus paradigmas.
Stephen R. Covey

La Vida es un Juego de Sugestiones, Donde Sólo Existen "Dos Estrategias de Juego"


¿Eres consciente de estar jugando el juego que más te conviene, para Conquistar Tus Sueños?

Personalmente, considero que la vida es realmente fácil y sencilla. Todas las experiencias y cosas que
TIENES en tu mundo (buenas o malas), son una consecuencia directa de todo lo que HAY en tu mente.

Cualquier situación a la que te puedas enfrentar a lo largo de toda tu vida, siempre tendrá MÚLTIPLES y
VARIADAS maneras en la que puedes interpretarla. Si 100 personas ven al mismo tiempo un mismo
acontecimiento, y se pide a cada una que haga una breve narración de lo que vio, oyó y experimentó, es casi
seguro que se obtendrán 100 argumentos distintos; 100 maneras distintas de contar y narrar el mismo
acontecimiento.

¿Por qué?

Porque cada una de esas 100 personas, tiene diferentes maneras de ver la vida, diferentes valores y
principios, diferentes miedos, diferentes creencias, diferentes paradigmas de cómo son las cosas, diferentes
maneras de interpretar lo que es verdad y lo que es mentira. Sin embargo, TODAS tienen algo en común, y es
que TODAS han sido sugestionadas, de una manera u otra, a creer en lo que creen, a valorar lo que valoran, a
temer lo que temen, etc...

A ti y a mi nos pasa lo mismo, por que la vida es un juego de sugestiones, donde SÓLO EXISTEN DOS
ESTRATEGIAS DE JUEGO.
• 1) O permites que tu mente inconsciente sea sugestionada por la sociedad, por lo que dicen los que te
rodean (familiares, amigos, colegas, gente de la calle, videntes, etc...), por lo que te cuentan, por lo
que ves en la televisión, etc...
• 2) O por el contrario, TU DECIDES que creer, que valorar, que nivel de confianza tener en ti, que
sueños perseguir, etc...
No le des más vueltas, porque es así de simple: o te sugestionas a ti mismo con lo que TE CONVIENE
CREER, o permites que el mundo que te rodea lo haga por ti, con las consecuencias que esto conlleva.

Cada triunfo, cada victoria, cada éxito personal o profesional, cada nueva creación, cada sueño
conquistado, cada logro que ha parecido imposible, comienza en la mente de aquellas personas que han creído
en ello, en sus posibilidades, en su éxito, en el perfecto desenlace de aquello que creyeron. Y todo eso que han
creído, o bien se lo han hecho creer, o bien decidieron creerlo en algún momento de sus vidas; decidieron
jugar la estrategia de la AUTOSUGESTIÓN, para poder avanzar en la dirección deseada.

Incluso ahora mismo... sí, sí, ahora mismo, mientras estás leyendo estas reflexiones, podrías “elegir
creer” que todo cuanto está escrito no es cierto, que la vida no es tan fácil y que uno es como es y punto.
¿Esto es lo que crees?

No tiene nada de malo que pienses así, o no, simplemente es TU DECISIÓN, pero lo que SI es
verdaderamente importante, y es lo que quiero transmitirte en este mensaje, es que seas consciente de la
conveniencia o no, de creer lo que está escrito.

Si tu crees que eres como eres, que el mundo es tal y como tú lo ves, que la gente es como te
enseñaron que era, que los negocios son como son, etc... y no te das una oportunidad para cambiar tu manera
de ver el mundo, tendrás pocas elecciones para Conquistar Tus Sueños.

Pero esto no es todo. Lo peor es que tus sueños estarán limitados por tus creencias (no hablo de
creencias religiosas), por la manera en que ves el mundo, y sobre todo, por la manera en que te ves a ti
mismo. Inclusive, seguro conocerás casos de personas que dedican su vida a perseguir un sueño que ni
siquiera eligieron ellos. Como diría Stephen R. Covey: están dedicando su vida a subir, cada vez más alto, en
una escalera que está apoyada en la pared equivocada.

Tanto la calidad de tus sueños, como la probabilidad de conquistarlos, siempre serán directamente
proporcionales a tu Autoimagen, y la imagen que tienes hoy por hoy de ti mismo, es el resultado, o bien de lo
que te han hecho creer, de la SUGESTIÓN que de manera consciente o inconsciente has sido víctima, o por el
contrario, es una imagen que has cultivando a voluntad, de manera consciente. Es decir, una imagen que te
has vendido a ti mismo, mediante el principio de la AUTOSUGESTIÓN.

Pero, ¿por qué te cuento todo esto?

Porque si temes al fracaso, si temes enfrentarte a otras personas, si temes al rechazo, si sientes que no
mereces más de lo que tienes, si sientes que tu autoestima es baja, si crees que el dinero es malo, que
delegar no es fácil, que no se encuentran personas que quieran trabajar, que motivar e implicar a personas es
casi imposible, si sientes que será muy difícil, sino imposible, conquistar tus sueños, etc... debes ser
consciente de que todas estas creencias limitantes, son el resultado de lo que te han hecho creer, porque no
creo que nadie elija tener este tipo de creencias, de manera consciente... ¿o si?

Por lo tanto, todas estas limitaciones son, literalmente, GRANDES MENTIRAS. Sólo son verdades en tu
mente y en tu mundo, y por lo tanto, tienes la opción de elegir cambiarlas y la libertad de hacerlo, y dar así un
giro de 180º a tu vida, siempre y cuando aprendas a jugar el juego de la autosugestión.

Tu vida es el reflejo de tus creencias y pensamientos, y si éstos son negativos y limitantes,


así será tu vida. Ni más, ni menos.

Ejercicio: Es probable que hayas escuchado acerca del principio de la autosugestión, pero también es
posible que no lo hayas aplicado de manera eficiente, en el supuesto caso de que lo hayas aplicado alguna
vez.

Por ello, te propongo que hagas algo más que leer este capítulo y realices un ejercicio simple, cuyo
propósito fundamental, será el de mostrarte el procedimiento y facilitarte el proceso de cambio, en el sentido
que determines.
• Primero determina, ¿cuál es tu reto más importante para el 2006? ¿Cuál es la principal meta que te
propones alcanzar para el próximo año? Una meta que cuando la hayas alcanzado, te invada una gran
sensación de satisfacción y logro. Ya la tienes.
• Ahora que ya has determinado tu principal meta, piensa detenidamente sobre alguna manera de pensar
o de actuar, que tengas hoy por hoy, y que pueda minar tu conquista. Es decir, analiza si tienes algún
mal hábito de pensamiento que te pueda dificultar el llegar a tu meta. Ya lo tienes, ¿podrías escribir en
un folio la creencia que está detrás de esa manera de pensar o de actuar? Te hablo de un pensamiento
negativo.
• Ahora que tienes definida la meta a alcanzar en el 2006 y has descubierto una creencia o manera de
pensar que podría dificultar el hecho de conquistar esa meta, debes definir, ¿cuál sería el pensamiento
positivo que contrarresta al pensamiento limitante que acabas de descubrir? ¿Cuál sería la creencia más
adecuada para ayudarte a conquistar tu meta?
Si haces bien estos tres pasos, dispondrás de la mejor plataforma para lanzarte hacia la meta que te
has propuesto, pero esto no es todo, ahora llega el momento de actuar de manera constante, disciplinada y
perseverante.

Durante 30 días, debes seguir las siguientes instrucciones:

Todos los días, antes de acostarte y al levantarte, repítete 50 o 100 veces el pensamiento positivo
resultante del tercer paso. Además, cuantas más veces te lo repitas durante el día, mejor.

No creas que esto es una locura, con 5 minutos que dediques a ello, te lo habrás repetido más de 100
veces. Con este paso, te estás garantizando diariamente, como mínimo, 200 impactos positivos, con el tipo de
creencia o pensamiento que te conviene tener.

Para ser verdaderamente efectivo, debes repetirte esta creencia de manera afirmativa y en presente, no
vale decir, por ejemplo, seré una persona... mi vida será o estará... Por el contrario, debes repetirte esta frase,
afirmación o creencia como si ya fuese un hecho, por ejemplo, soy una persona.. mi vida es o está.. ¿me
explico?

Por otra parte, debes visualizarte a ti mismo, mientras te repites la afirmación, como si ya hubieses
alcanzado tu meta. Debes familiarizarte con el resultado, porque este llegará... te lo garantizo.

Para que te hagas una idea, si realizas este ejercicio con excelencia a lo largo de los 30 días, le habrás
repetido a tu mente inconsciente, que es la que tiene el mando, como mínimo 6.000 veces lo que te conviene
que crea... ¿no crees que esto aportaría valor a tu vida?

Además, como bien te expliqué, si no lo haces tú, nadie lo hará por ti. Es una inversión bastante
ridícula, en comparación con los resultados que obtendrás. Tú y sólo tú, tienes el poder de Conquistar Tus
Sueños. Lánzate Ya a realizar este ejercicio y evalúa los resultados por ti mismo. Te aseguro que esto te puede
traer hacer sentir
¡Emoción por Existir!

40
7 Principios para transformar tu vida.
"Imposible es el adjetivo de los mediocres"
Napoleón Bonaparte

Soy el primer enemigo de las recetas como fuente de soluciones, pero si creo en conocer guías que nos
alumbren el camino que recorrer para elevar nuestra autoestima y lograr una nueva conciencia.

A continuación presento siete principios que pueden ser considerados herramientas conceptuales y
prácticas para:
- organizar nuestra experiencia de la realidad
- transformar nuestra experiencia de la realidad
- crecer y desarrollar nuestro potencial
- lograr metas u objetivos de toda índole
- generar mayor bienestar, armonía, confianza y poder en nuestra vida.
Los principios están expresados en forma clara y simple y pueden ser aplicados a cualquier aspecto de
la experiencia humana. Algunas personas asocian lo simple con lo superficial y lo complicado con lo profundo
pero dicha asociación en general no es válida y menos aún en este caso. Cada principio es un enunciado del
que se pueden desprender diferentes sentidos. Cada sentido tiene a su vez una serie de implicaciones de
orden práctico y filosófico cuya comprensión y aplicación nos lleva a niveles cada vez más profundos de
transformación.
Al mismo tiempo generalmente son difíciles de aplicar. Como ocurre con cualquier aprendizaje, lo más difícil
suele ser crear el hábito, o sea la práctica y ejercitación. En general, la mayor dificultad está en recordarlos y
utilizarlos sistemáticamente y seguir haciéndolo aún cuando no siempre se registren resultados inmediatos al
hacerlo.
Si bien cada principio es una herramienta efectiva en sí misma es al mismo tiempo parte de un conjunto que le
da sentido. Por lo tanto, cuando se selecciona algún principio en particular para trabajar sobre una situación
determinada, resulta conveniente utilizarlo teniendo en cuenta el conjunto del que forma parte.

1. El mundo es lo que uno piensa que es.


El pensar está tomado aquí en un sentido amplio, en el que están incluidas las ideas, creencias, convicciones,
supuestos e imágenes mentales, tanto en su aspecto conciente como inconsciente. Este principio sostiene
básicamente que nuestros pensamientos contribuyen a generar nuestra experiencia de la realidad.
Dicho principio se puede entender en un nivel más literal y en otro más apegado a la física cuántica. Desde un
punto de vista más literal lo que asevera es que no son los hechos los que determinan nuestra experiencia de
la realidad, sino las ideas, juicios e interpretaciones acerca de ellos. Por ejemplo, lograr un ascenso en el
trabajo es un hecho. Este hecho cambia nuestra realidad, pero el cambio depende no sólo del hecho, sino de
nuestras creencias (concientes e inconscientes) respecto del mismo. Si pensamos por ejemplo, que somos
aptos para el nuevo empleo, que éste es merecido y favorable a nuestro crecimiento, tendremos un tipo
particular de experiencia. Si pensamos en cambio, que el nuevo puesto implica demasiada responsabilidad,
que no estamos capacitados para él o que otra persona está más preparada que nosotros para esa función,
nuestra experiencia será muy diferente.
En un nivel menos evidente lo que afirma este principio es que fueron también nuestras creencias y
convicciones las que contribuyeron al ascenso. Decimos contribuyeron porque nosotros no controlamos la
realidad. La realidad es el resultado de la confluencia de infinidad de variables. Nuestras creencias pueden
favorecer o no el ascenso, no pueden determinar que suceda en un momento y lugar determinados. La imagen
que tenemos de nosotros mismos, las creencias respecto de cómo somos y de cuáles son nuestros talentos,
defectos y posibilidades en la vida abrirán algunos caminos y cerrarán otros, facilitarán ciertos logros y no
otros. En relación al ejemplo del ascenso, podríamos decir que si en líneas generales creemos que podemos
lograr mejores posiciones laborales, es más factible que las logremos. No podemos forzar un ascenso, pero si
podemos crear condiciones para lograr de alguna manera un puesto mejor en algún momento.
Desde una perspectiva más energética, la aseveración subyacente a este principio es que los pensamientos
son energía electromagnética. Los pensamientos son una forma muy sutil de materia, son energía. Esta
energía tiene la capacidad de atraer circunstancias, a la manera de un imán, y de cristalizarse en lo que
llamamos realidad objetiva. Qué quiere decir esto? que la energía de los pensamientos, cuando tiene suficiente
fuerza o carga energética crea formas. Crea lo que somos y nuestras circunstancias. Si tomamos nuevamente
el ejemplo del ascenso, podríamos decir que una fuerte convicción respecto de que lograremos un mejor
puesto puede atraer concretamente esta posibilidad de diferentes maneras. Quizás vemos casualmente un
aviso en el diario, cuando no solemos leer ese diario, o un amigo nos llama para darnos esa información, o
alguien nos ofrece una conexión inesperada. El pensamiento "estoy convencido de que puedo encontrar un
trabajo mejor" se manifiesta concretamente en una cadena de acontecimientos que pueden concluir en la
oferta de un mejor trabajo.
Una vez más, esto no quiere decir que individualmente podemos concretar todo lo que queremos en cada
momento. Para generar la energía suficiente para que algo se manifieste muchas veces necesitamos que todo
un grupo humano o comunidad piense en la misma dirección. Para llegar a la Luna, por ejemplo, fue necesario
esperar a que mucha gente lo creyera posible. Mucho antes de que comenzaran los preparativos concretos
para esta travesía había sido sólo una fantasía de algunos, pero pudo concretarse cuando muchos la creyeron
posible.
Cuando tienen la fuerza necesaria nuestros pensamientos producen efectos en nuestro cuerpo, en nuestra
salud, en nuestra relación con nosotros mismos y con otros. Pueden también manifestar nuestros deseos,
metas y proyectos. Los pensamientos operan como co-creadores de nuestra realidad. En líneas generales,
pensamientos saludables crean condiciones físicas saludables, pensamientos armoniosos generan relaciones
armoniosas, creencias de prosperidad generan prosperidad.

2. No existen límites.
¿Quién no ha tenido la experiencia de estar pensando en una persona y al rato recibir su llamado? o a la
inversa, tener el impulso de llamar a alguien y enterarse de que esa persona estaba pensando en uno en ese
momento?. Como estos se podrían citar muchos ejemplos para dar cuenta de uno de los significados de este
principio: que todo está conectado. En términos del espíritu, de la información y la energía no existen
separaciones, no hay fronteras ni límites, todo se conecta y comunica entre sí. Nuestra mente con nuestro
cuerpo y viceversa, las personas entre sí, las personas con el medio ambiente y éste con las personas, etc.
Recibimos y emitimos información y estamos conectados espiritual y energéticamente con todo lo que nos
rodea, aún cuando por distintos motivos no seamos totalmente concientes de ello. La telepatía y la
clarividencia por ejemplo, son posibles por esta razón. Podemos recibir y emitir información de y a todo lo que
nos rodea, independientemente de la distancia a la que se encuentre aquello con lo que establecemos
contacto, precisamente porque no existen fronteras.
El otro sentido de este principio tiene que ver con que todo es posible, o sea, que no existen límites para las
posibilidades. En campos de la ciencia, la educación, la tecnología y la informática, existen muchos ejemplos
de cosas que se consideraban imposibles y que ahora no lo son. La ciencia y la tecnología nos han permitido
trascender los límites de nuestro sistema perceptual. Como todo el mundo sabe, se inventaron instrumentos
que pueden captar y transmitir cosas que nuestros sentidos naturales no captan. Ahora podemos ver cosas, a
través de estos instrumentos, que hasta hace un tiempo se consideraban imposibles de ver o que eran
desconocidas para el hombre. Hasta hace relativamente poco tiempo se pensaba que los niños con síndrome
de Down tenían muy escasa posibilidad de aprendizaje. Hoy en día con programas y métodos adecuados se
está logrando que estos niños aprendan mucho más de lo que solían aprender.
La cuestión es que todo es posible si descubrimos cómo hacerlo y si mantenemos flexibles nuestras
expectativas en relación a los resultados y a los métodos que empleamos. Este principio no dice que todo es
posible para un individuo en particular, en determinado tiempo, lugar y forma. Dice que todo es posible en
términos más universales. Para hacer posibles ciertas cuestiones se requiere del deseo, la dedicación y el
trabajo mancomunado de un grupo de individuos. Para otras, es necesario que se den primero ciertas
circunstancias para que luego otras cosas sean posibles.
Pero la cuestión aquí es que si pensamos que algo es posible de alguna manera podemos contribuir a que lo
sea, mientras que si pensamos que no lo es, no estamos colaborando para que lo sea.
En un plano más individual e interaccional la gran mayoría de las personas tienen ideas (concientes o
inconscientes) respecto de lo que pueden ser, hacer o tener en la vida que establecen límites a sus
posibilidades. Lo que es importante tener presente es que en general estos límites son sólo supuestos y no
límites "verdaderos" respecto de lo que es o no posible para nosotros. También en un plano individual todo es
posible si descubrimos cómo hacerlo, es decir, cómo transformar nuestra auto imagen, nuestros pensamientos
y acciones y si nos mantenemos además, flexibles en relación a nuestras expectativas, procesos y resultados.

3. La energía fluye donde va la atención.


Este principio alude a cómo es el fenómeno de la energía. Nos dice que la misma fluye naturalmente allí donde
ponemos la atención. Si dirigimos la atención a alguna parte del cuerpo, allí va la energía automáticamente.
Aquello que recibe nuestra atención se energiza, de manera que nuestros pensamientos más frecuentes son
los que tienen más fuerza y poder, porque son los que reciben más atención. Como hemos visto al referirnos al
primer principio los pensamientos son energía electromagnética. Hemos dicho también que cuando los mismos
tienen suficiente fuerza se manifiestan de alguna manera en lo concreto. Este principio da cuenta precisamente
de cómo es el proceso por el cual los pensamientos toman fuerza y cómo es el mecanismo por el cual le
podemos dar poder a algo. Dice que todo aquello en lo que centramos sostenidamente la atención, tanto en
forma automática o voluntaria como en forma conciente o inconsciente, adquiere fuerza y prevalece en nuestra
vida. Si ponemos mucha atención en un problema o en un malestar, éstos se acrecientan. Si ponemos en
cambio, la atención en las posibles soluciones o en el bienestar deseado, eso es lo que facilitamos.

4. Ahora es el momento de poder.


Del pasado extraemos experiencia, hacia el futuro trazamos una dirección y en el presente es donde tenemos
el poder para hacer algo con lo aprendido, con nuestros deseos y proyectos. Se ha hablado mucho ya respecto
de que el presente es lo único real en términos existenciales, puesto que el pasado es sólo recuerdo y el futuro
sólo imaginación. Pero aún cuando en términos existenciales esto sea claro, en términos psicológicos mucha
gente vive más en el pasado o en el futuro que en el presente. Y qué sucede entonces? Se pierde el contacto
con la fuente de poder. Este principio nos dice en forma clara y simple cómo podemos conectarnos con nuestro
poder: enfocando la atención en el momento presente. No dice que es malo ir al pasado o al futuro. Muchas
veces puede ser necesario. Lo que dice es que si nuestra atención se queda allí nos desconectamos de nuestro
poder y que para recuperarlo es necesario volver al presente. Para enfocarse en el presente sólo es necesario
tomar la decisión de conectarse con el ahora en algún plano de la existencia o en todos ellos: el ahora del
cuerpo, de la mente, de las acciones o del espíritu.

5. Amar es estar feliz con algo.


El amor se entiende en esta filosofía como un tipo particular de energía y acción y no como un sentimiento. El
sentir amor es algo que completa la experiencia, pero no es lo que define la cualidad de esta energía ni las
acciones que la misma conlleva.
Desde un punto de vista energético el amor es una fuerza de unión. La energía contraria es la energía de
separación. Cuando uno vibra con la energía de amor se siente unido a algo o a alguien. El tipo de acciones
que se derivan de esta energía y que contribuyen a incrementarla son las acciones de valorar, reconocer,
admirar, apreciar y agradecer a algo o a alguien. De manera que cuando realizamos alguna de estas acciones
estamos incrementando la energía del amor en la relación con nosotros mismos, con los demás y/o con el
medio.
El principio dice que cuando amamos somos felices. De manera que si queremos ser felices con algo es
necesario que lo amemos. Como el amor es una acción y una energía, no dependemos de ningún sentimiento
para acrecentar el amor en nuestra vida: lo que se requiere es que realicemos y practiquemos las acciones que
conducen a él, que son, como hemos dicho, la valoración, el reconocimiento, la admiración, la apreciación y el
agradecimiento.
La acción mental contraria al amor es la crítica. Cada vez que criticamos a algo o a alguien (incluyendo a
nosotros mismos) vibramos en una energía contraria al amor. De manera que cada vez que criticamos
generamos infelicidad. Generalmente la idea es que si criticamos vamos a mejorar algo, pero el efecto es el
opuesto al buscado porque, como hemos dicho, lo que generamos es infelicidad y separación. Para esta
filosofía si existe infelicidad no hemos mejorado en lo esencial.
La energía de separación se experimenta emocionalmente como miedo. El miedo es la emoción que sentimos
cuando vibramos con esa energía, cuando nos sentimos solos y separados. Si tenemos miedo el camino no es
combatirlo, sino generar más poder y amor. Cuando estamos llenos de poder y amor, el miedo no tiene lugar,
desaparece. Como hemos visto en referencia al principio anterior, nuestro poder se incrementa cuando
estamos enfocados en el presente y como vimos en relación a este principio, nuestro amor aumenta cuando
realizamos las acciones que nos llevan a vibrar con la energía de unión.

6. Todo el poder viene de nuestro interior.


Todo en la naturaleza tiene poder. El poder es energía dirigida a un propósito. De manera que todo tiene
propósito. Cada aspecto del todo, cada ser en la naturaleza tiene su propio propósito.
Los seres humanos, al igual que todo en el universo, tienen poder. Este poder se expresa en los diferentes
aspectos o planos del ser como poder físico, emocional, mental y espiritual. Habitualmente hablamos de tener
más o menos poder. Desde esta filosofía lo que en realidad tenemos es mayor o menor conexión con fuentes
de energía, mayor o menor fluidez de la energía en nuestro sistema y mayor o menor capacidad de dirigir
intencionalmente esta energía hacia una meta.
La conexión con fuentes de energía puede ser entendida básicamente de tres maneras diferentes, dependiendo
de las creencias que se tengan al respecto: conexión con fuentes internas, con fuentes externas o con ambas.
Desde el punto de vista de esta filosofía nosotros no somos la fuente única, ni última de energía y poder,
porque todo tiene poder en el Universo. Como hemos dicho, podemos generar nuestro propio poder y podemos
también conectarnos con fuentes de poder que están más allá de nosotros, para acrecentar el propio. Como el
Universo es infinito, el poder del Universo es también infinito. Cuanto más estemos conectados con el Universo
mayor será nuestro poder. Pero de nosotros depende esta conexión. Tener poder implica tener responsabilidad
y decisión, de manera que nosotros decidimos (conciente o inconscientemente) cuánto, cómo y de qué manera
establecemos estas conexiones con nuestro propio poder individual y con otros poderes más allá de nosotros,
tales como el poder de otros seres, de la naturaleza, y del Cosmos. Es por ello que cuanto más amor tenemos,
más poder tenemos, porque estamos más unidos y más conectados con más fuentes de poder. Cuando los
distintos poderes están conectados y en armonía se benefician mutuamente, se influyen favorablemente y de
esa manera se cumplen los propósitos de todas las partes en relación, al mismo tiempo que el propósito del
Todo. Por eso no hay mayor poder que el poder del amor.

7. Lo efectivo es la medida de lo verdadero.


La filosofía de una Nueva Conciencia es eminentemente práctica. No propone verdades ni métodos absolutos.
Desde esta filosofía aún estos siete principios son relativos. Son ideas o herramientas efectivas para lograr
felicidad y bienestar en la vida, pero existen y se pueden proponer otras igualmente válidas o efectivas.
Este principio sostiene por lo tanto que todo es relativo en términos de verdades y métodos. Establece que el
resultado es el parámetro de verdad. Afirma que sólo podemos saber si algo es verdadero o no por los efectos
que produce. Esto implica que lo que es verdad para unos pueda no serlo para otros, que lo que para algunos
funcione no funcione para otros.
También propone una forma de dirigir la atención en la vida: propone que busquemos lo efectivo y que a
través de ello encontremos lo verdadero.
Este principio también dice que siempre hay muchas maneras diferentes de hacer las cosas, de llegar a los
resultados deseados, porque en él está subyacente la idea de que puede haber muchas formas efectivas de
lograr algo.
Existe otra idea, menos evidente, implícita en este principio, cuando se lo considera a la luz del conjunto de los
7 principios y es que los medios determinan los fines. Medios armónicos producen efectos armónicos y medios
inarmónicos producen efectos disarmónicos. Desde este punto de vista hay efectividad sólo cuando el
resultado es armónico y como hemos visto, sólo hay armonía cuando hay amor.
Abrirnos nuestra mente a transformar nuestra vida plenamente, es una excelente manera de generar ¡
Emoción por Existir ¡

41
Hacer posible lo imposible
El futuro tiene muchos nombres: para los débiles es lo inalcanzable; para los
temerosos lo incierto, pero para los valientes representa la oportunidad.
Victor Hugo

A pocos días de haber comenzado el año, la mayoría de las empresas ya estarán trabajando en su
plan de negocio para este año, buscando alcanzar los objetivos propuestos- Habrá en ese plan, proyectos y
metas más o menos desafiantes, establecidas según sea el panorama económico, los recursos disponibles… o lo
que sus directivos crean posible alcanzar.

Pero… que hay de usted? Ya tiene listo su “plan de éxitos” para este año? Que cosas se propone
alcanzar? Que es lo que desea lograr? Seguramente el 31 a la noche brindó pensando en las metas que se
propondría lograr este año e intercambió, con sus familiares y seres queridos, el deseo de que todos vieran
coronadas sus aspiraciones.

Pero con las resoluciones y los deseos de fin de año suceden básicamente dos cosas: o bien pedimos
poco para no decepcionarnos o bien, ante lo que consideramos la desmesura de nuestros sueños, nos
autocensuramos pensando que es imposible y nos limitamos a desearnos mutuamente más felicidad,
prosperidad, salud y otras vaguedades que nada hacen por encender en nosotros la motivación que nos impulsa
a la acción.

Lo que creo, CREO

Cuando permitimos que las limitaciones que percibimos sean el abismo que nos impide concretar
nuestras metas y sueños, olvidamos una lección fundamental que la historia de la humanidad se ha empeñado
en enseñarnos una y otra vez: la mayoría de las limitaciones son mentales. Son nuestras CREENCIAS las
que determinan lo que somos capaces de CREAR.

Las creencias - tanto las limitantes, como aquellas que nos permiten ir un paso más allá y descubrir
nuevos caminos- son muy poderosas y se esparcen como un virus en todas las direcciones. La infección que
generan es muy resistente y, si no se la detiene a tiempo, sus efectos suelen ser devastadores.

Esto es especialmente cierto en el mundo de las empresas, donde la frase "eso aquí no funciona" o
"siempre hemos hecho las cosas de la misma manera" son ya un clásico de mundo empresario.

Y sin embargo, muchas veces sucede que alguien - o algunos - , con creencias muy
distintas, demuestran que es posible hacer lo que todos consideran imposible y con ese sólo acto nos abren a
todos un mundo lleno de nuevas posibilidades. Por eso, para este nuevo año que está comenzando, permítame
desearle que este sea para usted, un año “imposible”.

Para que pueda surgir lo posible, es preciso


Intentar lo imposible una y otra vez.
Hernan Hesse
¿Cuáles son las creencias que lo detienen?
Convertir en posible lo imposible no es sencillo… pero tampoco es demasiado complicado.Sólo hace falta
reemplazar nuestras creencias limitantes por otras que nos “habiliten” y que nos permitan ver el mundo desde
una nueva perspectiva. Al ver la realidad desde un nuevo ángulo, podemos ver entonces nuevas posibilidades,
actuar de manera distinta y por lo tanto, obtener nuevos resultados.

Cómo hacerlo? El primer paso es que hoy mismo- y antes de que los hábitos y la rutina lo lleven a
transitar los mismos caminos de siempre - usted se decida y haga una auditoria de sus creencias. Respecto a lo
que desea lograr, pregúntese cuáles son sus creencias? Lo ayudan a avanzar?, le resultan funcionales? si
la respuesta es sí, pues, siga con ellas. Sólo es cuestión de tiempo y perseverancia para que usted logre lo que
se propone. Pero si sus creencias no le son funcionales y lo detienen como un pesado lastre, si solo puede ver
los obstáculos y nunca las posibilidades, pues entonces… ¡cámbielas!! Sí, así de simple. Busque otras que no
sólo lo pongan en marcha sino que le permitan avanzar con determinación y entusiasmo. Cree que es imposible
hacer esto? Tiene razón. Cree que es posible? Tiene razón!!
Pueden, porque creen que pueden.
Virgilio, poeta romano (70-19 a. de C.)

Busque evidencias para apuntalar sus nuevas creencias… o para confrontar las viejas!.
Cuando tenemos una creencia solemos buscar constantemente evidencia que la respalde y de que estamos en
lo cierto. Así, cualquier hecho, por más intrascendente y poco relacionado que sea, nos sirve para justificar lo
que se convierte en nuestra “profecía autocumplida”. Tenemos que recordar que la vida es neutra y que somos
nosotros con nuestras interpretaciones los que abrimos o cerramos posibilidades, los que generamos placer o
sufrimiento, los que creamos los “se puede” y los “no se puede”. Dado que esto lo hacemos en forma
inconsciente, pruebe hacer de forma consciente lo contrario: busque evidencia que contradigan sus creencias.
De seguro las hallará por doquier, si busca… esperando encontrar.

Todo lo que una persona puede imaginar,


otras podrán hacerlo realidad
Julio Verne

La historia del mundo nos demuestra que todos los avances de la humanidad han nacido como un
sueño imposible. Un sueño imposible en la mente de alguien que primero creyó en su sueño y que luego, lo
concretó. Lo bueno es que son pocos los que lo han hecho solos. Cada imposible derrotado abrió el camino para
nuevos logros y nuevos descubrimientos, replanteándole a toda la humanidad, lo que es posible y lo que no.
Volar era imposible, hasta que llegaron los hermanos Wright y con su histórico vuelo en Kitty Hawk, abrieron
el camino de la aviación moderna. La iluminación eléctrica era imposible, hasta que un perseverante
Edison - de quien se dice que hizo más de 10.000 experimentos hasta lograr la lamparilla eléctrica que
funcionara- literalmente, “nos ilumino” a todos.. Los viajes espaciales eran imposibles, pero primero una
perra rusa llamada Laika y más adelante la voz de Neil Amstrong llegando desde la luna a través de millones de
televisores en blanco y negro nos confirmaban que una nueva era había comenzado: “Éste es un pequeño
paso para el hombre, pero un gran salto para la humanidad”.

Los imposibles de hoy serán los posibles de mañana


Konstantin Tsiolkovsky (1857-1935).
Pionero de la cohetería rusa, “Padre de la Cosmonáutica".

Mire a su alrededor. Todo lo que lo rodea era imposible. Desde la computadora en la que lee esta
nota, pasando por el DVD en el cual ve sus películas, hasta las últimos avances de la medicina, el reciente vuelo
de una empresa privada al espacio o la revolución de la electrónica, la robótica o la genética, por sólo nombrar
algunos “imposibles” que son ya una realidad.

. Si mira hacia atrás en su propia vida, seguramente usted mismo logró realizar lo que en algún
momento creyó imposible: Aprendió a caminar. Aprendió a manejar.
Tal vez domine un 2do idioma y hasta un 3ro. Se ha convertido – o se convertirá – en padre o madre. Tal vez
haya estudiado y logrado un título universitario, a pesar de no contar inicialmente con los recursos económicos
para estudiar o con el apoyo de su familia. Tal vez usted haya creado una empresa de la nada… o esté aún por
crearla
Ha superado desafíos. Se ha enfrentado con éxito a dificultades que hubieran detenido a otros. ¿Ha colaborado
para poner en marcha proyectos que no hubieran sido posibles si usted – y otros – no hubieran creído
posibles?.

¿Ha logrado metas laborales y profesionales o está ahora mismo en camino de lograrlas?.
Usted ha podido – y puede – lograr cosas que hace 20 años ni se hubiera imaginado. Tiene ante usted
montones de evidencias para contrarrestar sus creencias negativas o para apuntalar las que le permitan lograr
lo que en algún momento ha considerado como imposible.
Imposible es aquello que no se ha hecho
nunca hasta que alguien lo hace.
Dr. Lair Ribeiro

Pero tal vez usted necesite más evidencias. Tal vez esté usted convencido de que su caso es distinto,
sus recursos más escasos, sus posibilidades menores, sus desafíos más grandes…
Justifica tus limitaciones y te quedarás en ellas.
Richard Bach

Permítame entonces compartir algunos ejemplos que de seguro lo ayudarán en su camino de


reconfigurar el concepto de “imposible”:
Cuando un diminuto y humilde abogado Hindú anunció que se proponía lograr que los
ingleses abandonaran su país para así lograr independizar a la India, sólo recibió como respuesta,
burlas, incredulidad y escepticismo. Pero cuando en 1947 Gandhi concretó su propósito, no sólo
logró la independencia de la India, sino que le enseñó al mundo que el camino de la lucha no
violenta era posible. De seguro usted no busca lograr la independencia de su país, pero tal vez la historia de
Gandhi le permita ver que su “lucha”, lo que usted desea conquistar, no está perdida.

Cree usted tener limitaciones para lograr lo que se propone? Créame, las limitaciones no están en el mundo
físico, sólo en su mente. Cuando el 7 de agosto de 1994 Todd Huston llegó a la cima del monte Mauna Kea en
Hawai, no sólo logró romper el record de escalar las 50 montañas más altas de Estados Unidos, empleando tan
sólo 66 días, 21 horas y 41 minutos. Al tener una pierna amputada, producto de un accidente sufrido 12 años
antes que lo obligó a soportar 28 operaciones en dos meses, Todd Huston se convirtió en el primer montañista
discapacitado en lograr esa hazaña, lo que le demostró a todos los que sufren de algún impedimento, que el
mayor de los impedimentos es mental y no físico. Cuando le preguntaron como había logrado subir las
montañas más altas con una solo pierna, él contestó “un salto a la vez”.

Seguramente usted no planea escalar montañas con una sola pierna, pero de seguro puede lograr las metas
más ambiciosas y los sueños más grandes, de a “un salto a la vez”. Cree usted que ya es muy grande para
lograr sus metas? No lo creo….
Cuando a los 66 años de edad la Sra. Hulda Crooks decidió que se iba a dedicar al alpinismo,
obviamente sus familiares y amigos consideraron que- o bien bromeaba o bien se había vuelto loca.
Pero luego de escalar con éxito algunos de los picos más altos del mundo y de convertirse a los 91
años en la mujer más anciana en escalar el monte Fuji en Japón (de 12,388 pies), obligó a todos los
que la conocían – y a aquellos que conocemos su historia, a replantearse lo que es posible y lo que
no. La Sra. Crooks todavía caminaba 2 millas diarias a los 95 años y falleció tranquilamente en su
casa a los 101 años.

¿Cree que su edad es un impedimento para alcanzar las cimas de “sus” montañas?
¿Cree que su problema es que es demasiado joven?…
El día final de todos los juegos olímpicos hay una celebración. Allí, miles de atletas se reúnen para
despedirse finalmente marchando todos juntos como una sola nación. Es una tradición que comenzó
en los Juegos Olímpicos de 1956 en Melbourne, Australia. Durante los juegos, el Australiano John
Ian Wing, un aprendiz de carpintero de origen chino, escribió una misiva al presidente del COI que
cambiaría los juegos olímpicos para siempre: “Querido amigo: ... si no me equivoco, se ha sugerido
que se haga una marcha en la ceremonia de cierre. Usted dice que no se puede pero yo creo que se
puede. La marcha que tengo en mente es diferente a la de la ceremonia de apertura. Propongo que
los equipos se separen para que todos marchen como una sola nación. La guerra, las políticas y las
nacionalidades serán todas olvidadas si el mundo entero se une como una sola nación. ¿Que más se
podría querer?”

La sugerencia fue tomada. Por eso en la ceremonia de cierre todos los atletas se unen dejando de
representar a sus países individuales. Así comenzó, en un campo olímpico de Melbourne, una tradición que se
mantendría en adelante en todas las olimpíadas. Una tradición que comenzó a partir de una carta escrita
por un joven de 17 años.

Tal vez padezca usted una enfermedad. Tal vez crea que la suya es la más dura, la más complicada, la que no
le permitirá lograr sus sueños. Existen miles de ejemplos de personas que aún con graves enfermedades y
serios impedimentos, se las han arreglado igualmente para vivir una vida plena y dejar su huella. Tan sólo
comparto con usted una pequeña muestra, que es a la vez una gran enseñanza sobre el poder de los sueños.

En 1996, el ciclista Lance Armstrong recibió la peor de las noticias: los médicos le diagnosticaron un cáncer
testicular y le dieron un 50% de posibilidades de sobrevivir. Nadie creyó que algún día podría volver al circuito
mundial. Nadie salvo él. Para Armstrong , aún faltaban muchas carreras por ganar. Cuando el 25 de julio de
este año Armstrong cruzó el arco de Triunfo de París y se coronó por 6to año consecutivo en el ganador del Tour
de Francia, no solo demostró que volver a su máximo nivel era posible. También demostró – como muchos
otros antes que él - que la fuerza de voluntad y el tener un sueño que nos inspire, son dos fuertes aliados en la
lucha por vencer el cáncer.
“¿Quien dijo que las limitaciones son límites?”
Así empezó el argentino Marcos Corti un extenso mail que mandó desde Estados Unidos a sus
amigos y familiares de Argentina… Hace dos años Marcos había perdido la pierna izquierda en un accidente en
una autopista de Miami, y el mismo día en que lo estaban operando hizo una promesa: correría el maratón de
Nueva York. Hace exactamente un mes Marcos cumplió su promesa en cuatro horas y treinta y nueve minutos,
y recibió el aliento de miles de personas que vivaban su paso (fuente: Diario Clarín).

Escribía Marcos en su mail: Moraleja aprendida: Proponete lo que quieras, que si realmente lo
queres, lo vas a lograr. Los límites no existen, uno mismo los crea. Siempre hay alguien más, con situaciones
más difíciles y con más garra que uno al cual lo podes usar como "inspiración". Por ejemplo yo veo como
inspiración a Sarah Reinertsen, le falta la pierna izq. desde arriba de la rodilla y este año corrió el Ironman de
Hawai...QUIEN DIJO QUE NO SE PUEDE???

Cuál es su sueño? Que pasaría si pudiera concretarlo?.... Y que está esperando para hacerlo
realidad?

¿Cree que las condiciones actuales no son buenas? ¿Su ciudad o su país atraviesan una crisis? ¿El
mercado – o su empresa - no están “listos” para su idea? Tal vez sí. Tal vez no. Pero nada sucederá a menos
que de usted el primer paso.

En 1962, Sam Walton abandonó la red de franquicias de los grandes almacenes Ben Franklin, porque
los ejecutivos de su compañía se oponían a las ideas de Walton quien quería experimentar con precios de
descuentos y bajos márgenes de ganancia. Los ejecutivos argumentaban que ninguna empresa podía sobrevivir
con tan bajos márgenes de ganancia, en un mercado recesivo como el que enfrentaban. Ellos hacía mucho que
estaban en el negocio y siempre habían trabajado de esa forma. Hoy nadie recuerda a los almacenes Franklin
pero todos conocen a Wal-Mart, el negocio que creo Sam Walton y que es hoy la cadena minorista más grande
del mundo. Walton no sólo creo un imperio comercial sino que su ejemplo sirvió de guía y ejemplo a toda una
serie de emprendedores y empresas que aprendieron que para alcanzar el éxito, independientemente de la
estrategia, primero es necesario creer que es posible alcanzarlo.

A pesar de todo lo anterior sigue creyendo que lo que usted desea lograr es imposible?
Tal vez necesite correr la milla en menos de 4 minutos…
Durante siglos correr la milla en menos de 4 minutos. Pero cuando en 1954 el velocista Roger
Bannister logró romper esa importante barrera, rompió también con lo que demostró ser tan solo una limitación
mental: apenas un mes después de su récord, otros 37 atletas habían logrado correr la milla en menos de 4
minutos y apenas un año después, esta barrera ya había sido superada por más de 300 corredores.la gente
sostuvo la creencia de que era humanamente imposible

Como le dije antes, busque ejemplos que le permitan poner en duda – y contradecir - sus creencias
limitants. De seguro hay por allí un Roger Bannister logrando imposibles en su campo. O tal vez sea usted el
primero, aquel que le abrirá el camino a todos los demás! Por que no?

El futuro tiene muchos nombres: para los débiles es lo inalcanzable; para los temerosos lo
incierto, pero para los valientes representa la oportunidad.
Victor Hugo

Que tenga Usted, un 2006 “imposible”!!

Los hombres que construyen el futuro son aquellos que saben que las cosas más grandes están
todavía por venir, y ellos mismos ayudarán a ocasionarlas. Sus mentes están iluminadas por el resplandor de la
esperanza. Nunca se detendrán por la duda. No tienen tiempo.
Elvin J. Evans

El creer que podemos lograr imposible hace que descubras la………….. ¡Emoción por Existir!

42
La Magia de tu disposición.
"...el universo opera por medio de un intercambio dinámico...
dar y recibir son aspectos (...) del flujo de la energía del Universo.
Y, si estamos dispuestos a dar aquello que buscamos,
mantendremos la abundancia del Universo circulando en nuestra vida."
D. Chopra.

Cuando hay disposición, el 95% de lo que parecía imposible se transforma en posible y de hecho se
logra. ¡Es un acto de magia lo que se alcanza mediante la habilidad de actuar con verdadera disposición de
ayuda! Estoy convencido de que se logran encomiendas quijotescas cuando hay verdadera disposición.

Creo que todos hemos pasado por la misteriosa y muchas veces inexplicable experiencia de recibir un
“no se puede” como respuesta ante una solicitud de ayuda para que logremos algo. Mira, a ver si estás de
acuerdo conmigo. Todos en algún momento de apuro hemos sentido la debilitante experiencia de escuchar
respuestas tales como:
• ¡Híiiiiijole! Eso está difícil.
• No se puede.
• No hay. Y no, de momento no le sabría decir cuando nos vuelven a surtir.
• No, definitivamente eso no se pude, con suerte otro día, pero ahorita no.
• Ya no estamos en el horario para hacer eso.
• Es que ya se fue el encargado y no sabemos a qué hora regrese.
• No, disculpe, pero no se puede, por políticas de la empresa.
• No caray, si dependiera de mí pues quizá, pero está fuera de mis manos.
• Me encantaría ayudarle pero ahí sí no tengo forma de hacerlo, lo siento, no se puede.
• Es que ya vamos a cerrar.
• ¡Uy! No creo, y es que ahorita ya se fue el gerente y no hay quien autorice.
• Déjeme preguntar no más para que esté tranquilo, pero lo más seguro es que no, incluso por
reglamento.
• Es que así son los estatutos, eso no se puede.
• No. Y para encontrar al gerente ahorita es imposible. Mejor dése otra vuelta otro día.
¿Te has topado con obstáculos como estos alguna vez? Pues yo también. Pero la gran diferencia es que
algunas personas cuando escuchan este tipo de negaciones las creen y otras ¡no las creen!, y es entonces
cuando mantienen su ideal a pesar de las aparentes evidencias que los obstaculizan, mismo ideal que se
esfuma en aquellas otras personas que creyeron que no se podía porque alguien sin disposición les dijo que
no.

¿Cuál es el común denominador de todas esas actitudes de negación ante una solicitud? Respuesta
contundente: Falta total de verdadera disposición de ayuda. En mi experiencia he podido constatar
fehacientemente que cuando te encuentras con la dicha de contar con alguien con verdadera disposición de
ayuda, todo lo que parecía imposible y que, de hecho, así lo era frente a varias evidencias, se transforma en
algo perfectamente posible y alcanzable. De hecho, se logra. ¿Pero cómo se logró al final de cuentas? Tan solo
con la verdadera disposición de ayuda de ese otro que logró hacer lo que los demás juzgaban como imposible.
Alguien con disposición es un mago, transforma las cosas y circunstancias que los demás creían imposibles, en
posibles, y las transforma contra toda lógica, pero contra toda lógica de aquellos otros, porque alguien con
disposición se mueve más allá de los límites de toda lógica, alguien con disposición se desenvuelve en una
dimensión donde nunca se agotan las posibilidades. Hoy que he recorrido varios años de mi experiencia como
humano, te afirmo contundentemente de que SIEMPRE HAY UNA MANERA DE LOGRAR LAS COSAS para
quien cree profundamente en sí mismo y así contagia su fe a otro conquistando su disposición de ayuda,
¡siempre! Por más imposibles que parezcan, por más que vayan en contra de toda cordura, por más evidencias
que muestren que no se puede alcanzar el objetivo, al final de la historia, si hay disponibilidad por las partes
involucradas, ¡claro que se puede! Todo se puede. Solo es cuestión de ese poderoso, mágico y
transformacional ingrediente: disposición.

Curioso y motivante es que el diccionario de la lengua española defina la palabra “disposición” con
acepciones como las siguientes: “Gallardía y gentileza en la persona”, ¡Uf! Me encantó esa definición. Otra:
“Cómo fórmula de cortesía para ofrecerse una persona a otra”. ¡Qué hermoso! Otra: “Hallarse apto y listo para
algún fin”. ¡Qué sublime sentido existencial denota esta otra acepción! Por eso se siente tan bien la gente con
disposición, porque se sienten tremendamente útiles para otras personas, se empiezan a experimentar a sí
mismos como indispensables y sin necesidad alguna de ufanarse por ello, simplemente lo saben. Y
precisamente por lo mismo, aquellas personas carentes de disposición se sienten tan mal, tan vacías por
dentro, con la consecuente actitud hostil que les genera ese vacío. ¡Obsérvalo tú mismo! Aplica el
conocimiento y analiza luego de esta Nueva Conciencia, a muchos colaboradores de trabajo, vendedores o
prestadores de servicios: se les nota a mil leguas su frustración y su amargura, observa su rostro donde se
manifiesta claramente su hartazgo, recargados sobre los mostradores con la ilusión de que nadie se acerque y
que pronto pase el tiempo para irse, observa sus movimientos donde demuestran tremenda lentitud, analiza
con cuánta frecuencia se sienten enfermos de algo. Y es lógico, no tienen disposición, luego entonces no
sienten ningún interés, luego entonces no se mueven, luego entonces se sienten muertos mientras van a
trabajar. Muchas veces ya he explicado cómo vida es movimiento, y por ello estas personas se sienten morir
en sus trabajos, no se mueven y es que no tienen disposición que les mueva. Son de esos vendedores donde
se sucede la increíble ironía de que van a su trabajo con la ilusión de que al llegar no haya mucho que hacer,
de que no se vaya a presentar un cliente solicitando algo muy difícil de conseguir, de que no vayan a haber
olas. Seres grises. Seres que harían más bien quedándose en su casa a dormir por días y días. Bueno, de
hecho, siguen dormidos incluso yendo a trabajar. No han despertado su disposición y creen que alguien más
debe despertarla. Si surge un líder que les ayude a despertar, ¡enhorabuena! Pero si no, ¡no importa! El ser
humano por sí mismo puede despertar su disposición de ayuda total y ahí entrar al paraíso de encontrarle
sentido a su vida, es cuando la persona toma una misión y solo descansa, física y espiritualmente, cuando la
ve cumplida. Es ahí cuando la disposición engendra la fortalecedora experiencia de un compromiso, mismo que
no da cabida a la opción de “no se puede”. Es cuando no se sabe quién es más feliz, si la persona con total
disposición por ayudar o el ayudado, al lograr juntos su cometido. Tener disposición, maravillosa certeza de tu
capacidad de ayuda, es un placer privilegio exclusivo de aquellos de corazón generoso que se interesan
genuinamente por los demás y que no se puede entender cabalmente tan solo por leerlo aquí, sino que solo se
comprende si se ha vivido. Gente así es la que reclama a gritos mi país.

Desde el punto de vista de liderazgo, para lograr la disposición del otro podemos tomar responsabilidad
a través de nuestro poder de convencimiento, a través del arte de nuestra motivación, sin duda. Esta idea
puede sustentar muy bien el uso de los poderes del líder, su poder de recompensa, su poder de referencia,
pero más poderoso aún puede ser su poder transformador. De lo que se trata es de despertar la disposición en
la otra persona, ¿pero cómo? Respuesta: haciendo sentir al otro tu problema como si le fuera propio para que
tenga interés, que tenga interés en lograr el objetivo también. Generar el interés despierta la disposición. La
persona que siente tu problema como propio, te ayuda, porque lo propio se cuida, lo propio se procura, lo
propio nos mantiene con tremendo interés. Y es precisamente ese interés el que no tiene en absoluto la
persona sin disposición, y es que no siente nada propio, nada le afecta si se logra el objetivo o no. Esa es la
actitud del vendedor mediocre o del tibio colaborador mediocre en el trabajo (¡que abundan!), el
despreocuparse por lo que siente su cliente o su patrón. Por ello he afirmado en alguno de mis libros que la
incomprensión no es falta de capacidad para comprender, sino la falta de capacidad para sentir lo que siente el
otro. Si yo no siento nada, no hago nada. Pero si siento, la emoción de ese sentimiento es la que me mueve
hasta para querer buscar por cielo, mar y tierra la solución y lograr los objetivos.

Hasta aquí pareciera que les he hablado a los líderes que me leen invitándolos a que sepan motivar,
convencer, persuadir, invitándolos a que usen su poder transformador y comuniquen sus sentimientos. ¿Pero
qué pasa si no me está leyendo un líder? Si quien me lee es un colaborador (alguien igual de valioso que un
líder porque no existe el uno sin el otro) se corre el riesgo de que piense apoltronado en una cómoda y
mediocre actitud: “¡Exacto! Lo que falta es que mi líder, mi patrón, mi jefe, me motive así como dicen en el
taller de autoestima, no es culpa mía, es que no me motivan”. Y hoy debes saber que la motivación que pueda
darte otra persona no es una condición indispensable para ti si en verdad quieres crecer en la dicha de ser
humano. Si estas leyendo esto te invito a que sin la amenaza de tu jefe, sin la motivación de tu líder, sin que
necesite convencerte tu patrón, tú solo te transformes por iniciativa propia en un ser humano extraordinario
teniendo disposición de ayuda. ¡Eso es Nueva Conciencia! La superación personal es precisamente así,
¡personal! Sin la necesidad de que se te motive, tú solo puedes interesarte en la vida de los demás con la
mágica y consecuente disposición que tendrás en ayudarles, ¡ahí te conviertes en un ser indispensable! Creo
que cualquier empresario estará de acuerdo conmigo porque lo soy también: si alguien tiene total disposición
se convierte en una persona indispensable y le queremos siempre en nuestra empresa; pero si alguien no
tiene disposición se transforma a sí mismo –aunque se escuche fuerte— en una simple pieza fácilmente
intercambiable. Alguien sin disposición, cuando así pierde su trabajo, en el trabajo nadie nota que se fue; y
claro, porque aún yendo a trabajar nunca estuvo verdaderamente ahí, ya que el poder de la presencia lo
confiere la disposición. La disposición te hace estar constantemente presente, porque apareces
constantemente en la cabeza de tu jefe y en la de toda la gente a la que has podido ayudar y que pensará en
ti automáticamente cuando necesite algo.

Mira, si algo le caracteriza a los seres humanos más extraordinarios que también he podido conocer –y
con gran dicha—, es que ante una solicitud de ayuda sus respuestas son siempre como las siguientes:

• Sí, de entrada le digo que sí. Ahora déjeme ver cómo le hacemos.
• Yo creo que sí, nunca lo había hecho, pero debe de haber alguna manera.
• Lo entiendo, y sé que no se suele hacer esto aquí, pero déjeme ver si podemos hacer una excepción.
• Pues aquí me dicen que no, pero déjeme ver cómo le hago para que yo sí le pueda ayudar, porque sí se
puede.
• Pues vamos a tener que correr y a pedirle a Dios que nos ayude, pero yo creo que sí.
• Está difícil heee, pero nada que no podamos hacer, solo es cuestión de apurarnos entonces.
• Nunca lo hemos logrado aquí, pero llegó la primera vez en que lo haremos.
• Pues no tenemos aquí la capacidad para esto, pero permítame darle el teléfono de un amigo que con
toda seguridad le resolverá el problema y si no, yo le ayudo personalmente.
• Llámele a esta persona porque ahí si pueden, y si no lo encuentra, por favor llámeme para que busque
otra manera de ayudarle.
• Yo me encargo, déjelo en mis manos. Le hablo hoy mismo, en cuanto tenga la solución.
• Pues por reglamento no se puede, pero permítame ver qué podemos hacer para lograrlo. Debe de haber
alguna otra forma.
• Sí, yo sé que sí se puede, aunque aquí nos digan que no, por ello sólo le pediría que me llame cuando
salga de mi trabajo para que yo personalmente le ayude a hacer lo que usted necesita en mi tiempo
libre, yo voy para allá si gusta aunque sea tarde.
• Ya sabemos cómo no se puede, ahora hay que buscar cómo si se puede.

¡Estos seres humanos se transforman por iniciativa propia en seres tremendamente indispensables! Siempre
tienen trabajo, incluso reciben constantes ofertas de trabajo por otros lados; estas personas jamás tienen
miedo a quedarse sin trabajo, no pueden. De hecho, hoy quiero compartir contigo una poderosa fórmula que
con Nueva Conciencia he desarrollado:
Tu grado de Disponibilidad = Tu grado de Indispensabilidad = Tu grado de satisfacción personal =
Tu nivel de ingresos (espirituales, emocionales y económicos)

Pero esta fórmula se sucede en ese orden, no al revés. Todo empieza con tu disposición, y los ingresos llegan
como consecuencia. ¡Como consecuencia! Créeme en esto. ¿Por qué crees que llegan las propinas y los
halagos a un mesero espectacular? Pues como consecuencia de su espectacular disposición. Recuerdo perfecto
otra anécdota donde un día estaba comiendo en un fino restaurante italiano y se me ocurre pedirle al mesero
unas tortillas de maíz para hacerme un taco de queso (hay veces en que no niego la cruz de mi parroquia), a
lo que el mesero se quedó prudentemente callado por unos instantes y luego me dijo: “Con mucho gusto, en
un momento se las traigo”. Cuando noté que se había tardado más tiempo del que juzgue normal para ir por
unas tortillas pregunté por él y ya venía hacia mi mesa diciéndome: “Lo siento por esta tardanza pero aquí no
tenemos tortillas y fui al restaurante de al lado donde si hay y aquí se las traigo”. Ya te imaginarás el gran
reconocimiento ante su gerente que le di y la propina que con mucho gusto le dejé. ¿Cómo crees que un
médico puede cobrar lo que se le antoje por una consulta y recibir infinitas gracias? Pues porque está
disponible en cualquier momento del día y todos los días, sin horario para ofrecer sus servicios de gran calidad.
En cualquier profesión u oficio la disponibilidad inmediata se cotiza muy bien. ¿Cómo crees que alguien logra
transformarse en el primer candidato al ascenso? Por su disposición por todos lados observada. Si crees que
esto no funciona así, entonces con toda certeza así no funcionará para ti. Recuerda, creer es crear. Si piensas
que solo les va bien a algunos afortunados, pues entonces yo te digo hoy que la fortuna se llama “Disposición
Total”, esto significa en tiempo y en capacidad. Es ahí donde no hay horarios ni obstáculos insalvables, es ahí
donde no hay vacaciones y no se sufre por no tenerlas ya que solo sufre el que juega al héroe esforzándose al
serlo; tener disposición no es heroísmo ninguno sino alegría experimentada por la pasión de servir, donde se
goza más la experiencia de invertir ese tiempo en lograr el objetivo tan anhelado. Ahí el tiempo cobra otra
connotación, ahí el tiempo es oro porque tu disposición lo doró. Y sí, se te pagará tu disposición como oro,
siempre y cuando no la cobres, y es que pienso que tu disposición no tiene cotización que puedas darle, sino
que más bien tiene un valor extraordinario que te pagará quien se benefició tan grandemente con tu ayuda, y
en el peor de los casos la vida misma te retribuye tarde o temprano esa disposición en oro y con intereses
acumulados. Dile ¡Sí!, a todas las oportunidades de ayuda que puedas. Di sí. Di sí. Quisiera que no te quedaras
con la idea de que es un buen negocio tener disposición, sino más bien tener disposición termina siendo un
buen negocio; son condiciones muy diferentes.

Tu disposición, incluso motivado por lo que hoy te he compartido, nunca debe ser algo que desees
hacer aunque te cueste trabajo, porque la verdadera disposición es algo que no cuesta nada de trabajo. La
verdadera disposición es también otra consecuencia de hacer lo que más te gusta, de estar trabajando donde
te agrada. Cuando varios directores generales me preguntan en mis cursos qué hacer para que sus gerentes o
empleados en general tengan disposición, les pregunto: ¿Les gusta lo que hacen y estar aquí? Si la respuesta
es afirmativa pues no hay mucho que hacer para que la gente tenga disposición, es hermosa consecuencia.
Pero si no les gusta lo que hacen, si no están a gusto en el lugar donde laboran, la disposición no se sucederá
y lógicamente ninguna de sus hermosas consecuencias. ¿Quieres tener disposición? ¿Quieres vivir la magia de
tu disposición? Enamórate de ayudar a la gente. Incluso si no te gusta mucho tu trabajo, aún ahí tienes toda la
capacidad para reenfocar tus actividades y sublimarlas al sentido de ayuda. Ahí, como por arte de magia, te
empiezas a sentir bien en tu trabajo. Y si aún así definitivamente no te sientes bien donde laboras... ¿Qué
haces ahí! Sal y ayuda por otras vías. El temor a quedarte sin trabajo no es más que temor a quedarte sin
dinero, pero si has querido entender el mensaje que hoy te presento, el dinero nunca te hará falta siempre y
cuando tengas disposición. En tu mente debes pensar: ¿Cómo te puedo servir?, ¿Cómo te puedo servir?,
¿Cómo te puedo servir?, y a la primera respuesta que se asome en tu mente, ¡acción! Ayuda. Sirve. Tiende
puentes. Une lo que tengas que unir para que el otro llegue. En una palabra, ten disposición. Si tuviera que
sintetizar todo lo que te he dicho en este capítulo, te diría: ¡Hay tanto poder en ti si en verdad lo quisieras usar
en beneficio de los demás! ¡Se logra tanto si en verdad quisieras colaborar con tu ayuda! Di sí. Di sí. Y verás lo
que la vida te responderá cuando le preguntes si puedes ser feliz, generar riqueza y sentir emoción por existir:
¡Sí!

43
Cómo se forman las creencias
“Un mundo nuevo no es más que un nuevo modo de pensar."
-Willian C. Willian

Cada uno de nosotros tiene una serie de creencias personales adquiridas a lo largo de nuestra vida.

Las creencias no se basan en un sistema de ideas lógicas. Han sido interiorizadas en nuestra mente
conciente e inconciente provenientes de nuestro medio ambiente sobre todo en los importantes años de la
infancia nuestra familia juega un papel fundamental, desgraciadamente en nuestra cultura, es un cariño
condicionante, cuando los padres quieren que sus hijos reaccionen como ellos desean, suelen comportarse de
maneras particulares. Estas maneras pueden ser:

Mártires: controlan al niño haciéndolo responsable de su sufrimiento y culpable por todo lo que pueda
querer o hacer que no le caiga bien a estos mártires, a quienes nada les viene bien, y recurren a las quejas, los
reproches, las lagrima, las amenazas de que les va a dar una ataque, etcétera.

• ¿Ves cómo me sacrifico por ti y no te importa?


• ¿Dejé todo para criarte y me lo pagas haciendo eso?
• ¿En qué nos equivocamos que nos haces estas cosas?

Dictadores: controlan al niño o a la niña atemorizándolos cuando hacen algo no autorizado, son estrictos
y amenazantes para que obedezcan y todo los enfurece. Condenando de manera inapelable al niño, con burlas,
gritos, despliegue de poder y dominación.

• ¿Cómo puedes ser tan estúpido/a, cómo no te das cuenta de las cosas?
• ¡Te avisé y ahora vas a ver lo que te pasa por no obedecer!
• Yo no tengo que darte explicaciones, lo haces porque te lo ordeno y punto.

A veces estos roles (mártir y dictador) se combinan, se alternan y agregan más confusión a los niños
porque también van acompañados con demandas o manifestaciones de cariño. Y si un hijo llega a quejarse, a
llorar o a reclamar por el trato que recibe puede volver a ser juzgado, culpado y descalificado.

Según se hayan comunicado nuestros padres con nosotros así van a ser los ingredientes que se
incorporen a nuestra personalidad, nuestra conducta, nuestra manera de juzgarnos y de relacionarlos con los
demás.

Esas voces quedan resonando dentro de nosotros toda la vida. Por eso hay que aprender a reconocerlas
y anular su poder para que no nos sigan haciendo sufrir, para liberarnos de esos mandatos distorsionados y
para no volver a repetírselos a nuestros hijos e hijas.
Ninguna forma de maltrato es educativa y ningún mensaje o comunicación que culpabiliza, critica,
acusa, insulta o reprocha es un buen estímulo para nadie. Y menos en la infancia, cuando no hay posibilidades
de defenderse, protegerse o entender que es la impotencia y el desconocimiento de otras formas de trato lo
que lleva a los padres y madres a asumir ese papel de mártir o de dictador.

Lo primero que hay que entender es que no podemos hacernos cargo toda la vida de los problemas que
amargaron o hicieron de nuestros padres y madres personas mártires o dictadoras. Basta con empezar a
investigar de qué manera nos afectaron esas actitudes, para comenzar a liberarnos de sus efectos y no repetir
nada de esto con los propios hijos e hijas, con nuestros alumnos, con cualquiera de nuestros niños o niñas que
puedan estar a nuestro cuidado.

Entender esto es muy importante porque QUE SEAN CUALES SEAN LAS CIRCUSTANCIAS, EL EXITO O
EL FRACASO DE LAS PERSONAS, SE ESTARA BASADA EN SUS OPINIONES, CREENCIAS Y CONVICCIONES.

La función de esta forma de ver el mundo que nos fué enseñada no es coincidir con la realidad.
Recuerden que la mente no sabe lo que es real y lo que no es real, sino que las creencias que forman una parte
esencial de nuestra estructura mental. Por lo tanto las creencias funcionan como la fe; no hay un sustento
concreto que las compruebe, son generalizaciones mentales a las cuales les damos el poder de convertir en
realidad lo que no se ve. Las creencias se pueden instalar por medio del aprendizaje o por alguna vivencia.

Cuando tenemos una creencia instalada, actuamos como si fuera verdad y eso nos da mucha fuerza
para sacar los recursos necesarios para llevarla a cabo y así comprobamos nuestra creencia.

Detrás de cada una de nuestras estructuras mentales, hay una creencia. Algunos ejemplos cotidianos y
muy sencillos son: te lavas los dientes porque crees que es bueno; fumas porque crees que te tranquiliza;
tomas un café porque crees que te despierta; no tomas vino tinto porque crees que te da dolor de cabeza (si
así fuera, toda Europa tendría dolor de cabeza). Nuestras creencias varían en intensidad y nuestras creencias
dan sentido a nuestro mundo y nuestra forma de ser porque son ellas las que nos motivan (y también nos
desmotivan, si son limitantes).

¿Cómo se instala una creencia?

Cuando nos desarrollamos en el mundo, desde chiquitos filtramos lo que vemos, lo que escuchamos y
lo que sentimos hacia nuestra memoria y hacia nuestro inconsciente. Filtramos cada evento de una forma
especial y los reproducimos también de una forma especial. Reproducimos la información según nuestros filtros
que están basados en nuestros sentidos y experiencias. Un bebé no tiene grandes experiencias, por lo tanto
filtra principalmente a través de los sentidos y las empieza a grabar y a acumular las creencias de sus padres,
en una forma específica para él.

¿Cuándo escuchaste la palabra catarro por primera vez? ¿No te acuerdas? Seguramente porque fue a
temprana edad. De chiquito te dijeron:

Si te mojas te da catarro
Si no te pones el sweater, te da catarro
Si te da una corriente de aire, te da catarro
Si saludas a alguien con catarro, te da catarro
Si andas descalzo, te da catarro.etc. etc....

En primera instancia como niño no le dimos crédito a la predicción de mamá, sin embargo, un día que
estaba descalzo, efectivamente me dio catarro y mi mente lo grabó. Comprobamos que en realidad sucede y
entonces la convertimos en una creencia. Y luego quizá también me sucedió que cuando me enfrío, me da
catarro. Yo no recuerdo cuando se instaló esta información, yo simplemente tengo esa información en mi
inconsciente y funciono de acuerdo a ella.

Se repite el mensaje, se repite el mensaje, un día se me concede, me lo creo, lo grabo y lo convierto en


mi realidad y mi verdad. Es mi ley. Y mi ley siempre funciona y está a mi disposición.

Las creencias las instalamos todo el tiempo y también las modificamos. Por ejemplo la creencia de que Santa
Claus existe, seguramente ya la cambiamos. Estaríamos mal si no pudiéramos cambiar creencias. Algunos
pensarán que es malo andar descalzo y que se enferman, otros pensarán que no sólo es agradable andar
descalzo, y lo disfrutan, sino que además ya rompieron con la creencia negativa. Las creencias se convierten
en verdades. Las creencias de salud son muy fuertes y funcionan por la fuerza que les otorgamos. Si mi mamá
sufrió de migrañas, yo seguramente también las tendré, si mi papá fue calvo, ese es mi destino, a los cuarenta
necesitaré anteojos inevitablemente igual que mi madre, etc. Actuamos como si fuera verdad y por eso se
manifiestan estos síntomas.

Hay experimentos médicos publicados en los que se usaron placebos con un grupo de pacientes y
medicamentos reales con otro grupo. Al grupo de los placebos se les dijo que era el último grito de la ciencia y
lo mejor que había en la actualidad. Los resultados fueron asombrosos, el grupo con placebos mejoró
considerablemente en comparación el grupo que tomó los medicamentos reales y que no se le dijo nada
espectacular del medicamento, ni de la mejoría. Este es un ejemplo de las creencias en acción.

Otro experimento que también está registrado fue con enfermos de cáncer. A un grupo se le dio
quimioterapia normal y al otro quimioterapia con placebos. Los dos grupos perdieron el cabello. Es otra prueba
de la fuerza de las creencias.

Cada quien tiene su sistema de creencias. Creencias con respecto a la familia, con respecto al trabajo,
la salud, la alimentación, el sueño, la herencia, etc.. Las creencias positivas son permisos que actúan sobre
nuestras capacidades. Las creencias negativas o limitativas nos frenan y no encontramos las capacidades.

Ya saben lo que dicen: "Si crees que puedes, puedes y crees que no puedes, no podrás." Así de sencillo.
Es bueno analizar cuales creencias son útiles en mi vida y cuales no. Darme cuenta cuales no son funcionales
para cambiarlas o desecharlas. Es importante cuidar cuales creencias estoy aceptando en mi vida, pues me
afectan directamente. Y también cuidar que creencias estoy implantando en otros, como en niños, pues se
regirán por ellas.

Sanando la autoestima

"Para comenzar a ejercitase en desaprender lo negativo que nos inculcaron, y sanar a ese niño/a que
quedó escondido y herido en nosotros, podemos ir reemplazando las viejas ideas que construimos por otras.
Repetir estas afirmaciones con frecuencia es manera de comunicarnos con nosotros mismos, de ayudarnos a
adquirir seguridad y tener presentes nuestros derechos:

• Realizo mis elecciones y acciones con responsabilidad y sin temor.


• Sólo yo decido el modo como utilizo mi tiempo, pongo límites a quienes no respetan esto, hago
acuerdos para combinar mi tiempo con el de otros sin someterme.
• Me aplico a mi trabajo con responsabilidad pero, si algo no va bien, no es porque yo sea un fracaso sino
que todavía tengo que aprender más.
• Me hago responsable del modo como trato a los demás y evito repetir lo que a mí me hizo sufrir.
• Tengo confianza en poder resolver lo mejor posible cualquier situación.
• Aprendo a comunicar mis sentimientos y respeto los de otros.
• Cambio mis opiniones sin temor si me doy cuenta que no eran correctas.
• Soy una persona valiosa, capaz, creativa y estoy abierta para cambiar todos los aspectos de mi vida.

Si una persona tiende a valorarse de esta manera se trasforma en el guía de su propia vida y está
protegida de sentir culpas irracionales, de creerse incapaz, mala o inútil, de tener que complacer para ser
aceptada.
44
La mente humana
Cuando hacemos lo mejor que podemos,
nunca sabemos qué milagro se produce
en nuestra vida o en la vida de otros.

HELEN KELLER

Es un privilegio compartir contigo, querido lector, las experiencias y la emoción de algunos viajes al
extranjero y a varios estados de la República Mexicana. En la Fundación Alejandro Ariza y Nueva Conciencia
hemos crecido sin precedentes. En tan sólo dos meses, 35 nuevos empresarios de alto nivel han conocido los
beneficios de nuestra filosofía de vida a través de mis conferencias y extraordinarios planes de ayuda y
crecimiento mutuo. ¿Por qué te comento esto? Sé que te hará reflexionar saber todo lo que se puede alcanzar
haciendo el bien. En toda la vida no he encontrado mayor dicha que dar. Cuando te percatas de algún talento
propio y decides vivir compaftiéndolo con los demás, usándolo para hacer el bien, la vida se vuelve un auténtico
milagro y una sublime y mágica aventura. Tenlo por seguro. ¡Es tan bello darse cuenta de que uno ya está
viviendo su sueño! Por ejemplo, viajar a los mejores lugares, conocer a personas influyentes, hospedarse en los
mejores hoteles, comer los más éxquisitos manjares, convivir con gente valiosa, conversar con una gran
plenitud espiritual en el marco de la ayuda mutua. Todo esto es real y me ha sucedido a mí al llevar 1TI:is
conferencias y mensajes a quienes los requieren. ¡Qué dicha estoy experimentando! Hago el bien usando un
talento propio. Y lo mismo, exactamente lo mismo, puedes hacer tú, lo mismo te puede suceder, o aún mejor.
Basta que te concentres en examinar tu yo para saber cuál es ese talento propio que posees y puedes
desarrollar y usar en beneficio de la humanidad. Es así de sencillo transformar tu vida. Es tan sencillo que lo
único difícil es que te percates de lo sencillo que es.

Por otra parte, sucedió algo mágico que implicará un gran creciJpiento para nuestra filosofía de vida
en nuevos horizontes y más poderosos alcances. Un excelente amigo, Patrick Combs, extraordinario
conferenciante que vive en San Diego, California, me ha invitado a llevar una Nueva Conciencia a la comunidad
estudiantil.de varias universidades estadounidenses de renombre y, por mi parte, lo he invitado a pertenecer a
mi selecto grupo de conferenciantes en México. Esta formidable alianza entre amigos que comparten la misma
misión confirma que la amistad sí existe.

Ambos tenemos en común algo que quizá no desconozcas: innumerables tropiezos que hemos
tenido que afrontar para llegar a donde estamos. Es impresionante la cantidad de envidias y problemas que
surgen. Pero es interesante observar cómo la envidia -incomodidad por el bien ajeno- es desgastante para
quienes la experimentan, mientras uno continúa con su misión y, por lo mismo, se aleja de ellos. ¿Te ha pasado
algo igual? ¿Te has sentido lejos, muy lejos, de aquellos que te envidian y se mueren del coraje por tu
innegable éxito en la vida? Si te ha pasado, es un claro signo de que vas por buen camino, haciendo el bien. Es
poderosísima la dimensión en que se sumerge una persona cuando sólo enfoca su mente en hacer el bien. Nada
malo te sucede. Nadie te alcanza. Nadie te afecta para mal. Tu vida se convierte en una sublime aventura diaria
de éxito. En esto coincido con Wayne Dyer, Anthony Robbins y P.atrick Combs.
Mantén tu rostro al sol y así
no verás las sombras.

HELEN KELLER

Es curioso que cuando buscas el amor y la felicidad, , éstos te eluden, pero cuando te
conviertes en ellos, están ahí precisamente. Es formidable apreciar a todas las personas que se te
acerquen, sean quienes sean, tengan las costumbres que tengan; vale la pena hacer el bien a quien se
acerque. Es una oportunidad de ayuda que no debes despreciar. Fíjate bien y verás cómo tu propia familia se te
acerca con frecuencia. Ahí están las oportunidades rodeándote continuamente. Siempre alguien se te acercará
porque necesita algo de ti.
Si está en ti la posibilidad de ayudar, haz el bien y sigue tu camino. Luego, observa qué te sucede. No pasará
mucho tiempo para que algo mágico te suceda a ti. Es la ley de la vida. A esa magia atribuyo el haber copocido
a Patrick Combs. Cada vez que alguien quiere imitar nuestros pasos pienso en la bella frase de Concepción
Arenal, escritora y socióloga española: "El mejor homenaje que puede tributarse a las personas buenas es imi-
tadas" .
En una bella ciudad de la provincia mexicana un empresario comentó que en varios momentos se había sentido
muy solo, ya casi con nadie intimaba yeso lo hacía sentirse mal. Le comenté que eso es lo más natural en la
vida de un líder, y que esa sensación de soledad es más fuerte cuando se está "hasta arriba".

No conozco ningún otro signo de


superioridad que la bondad.

LUDWIG VAN BEETHOVEN

Ese "hasta arriba" es un lugar muy solitario, pero es el propio de los líderes que actúan con bondad.
Además, esa soledad es muy subjetiva, porque con el tiempo la persona se habitúa, pero súbitamente surgen
amigos en ese nivel-muy pocos, es cierto-. El simple hecho de que no se tengan las costumbres de varios de
los empleados y colaboradores de una empresa, hace que se les margine de convivios entre "ellos". De hecho,
cuando el líder se presenta en una reunión de la empresa, todo cambia en el ambiente de ese momento. "Llegó
el jefe", y no se puede tener la confianza que se tenía en su ausencia.
Cuando por la posición que se ocupa en la sociedad -académica, económica, moral o espiritualmente-, se brilla
demasiado, se ha llegado a la "Edad del sol" espiritual: la sol-edad.

No importa el talento que tengas, sea el que sea, úsalo cuanto antes para hacer el bien. Tu vida
cambiará. Habrá envidias y personas que te quieran derribar, haciendo hasta lo indecible por dañarte. Eso es
normal y confirmará rotundamente tu brillo. Ésa es una innegable señal de que los demás te empiezan a ver
muy alto. Felicítate cuando lo vivas. Tienes un talento dentro de ti, ten la certeza. Si crees erróneamente- que
no tienes ninguno, es que no te has dedicado concienzudamente a buscado, a conocerte, o bien, cabe la
posibilidad de que estés encaprichado con poseer un talento que realmente no tienes, y así estás dejando de
lado uno que sí tienes, y al que no le has hecho caso. Piénsalo.

Al bien hacer jamás le falta premio.

MIGUEL DE CERVANTES SAAVEDRA

Cuando uno hace el bien, algo se transforma dentro de uno mismo, se altera profundamente nuestra identidad
y, con ella, nuestra cosmovisión. Incluso vemos diferentes a' las personas. Cuidado. Vale la pena hacer el bien a
toda persona que se acerca a ti, pero ten presentes las palabras de Cicerón: "Cuanto mejor es una persona,
más difícilmente sospecha de la maldad de los demás". Esto re puede confundir, como varias veces me ocurrió.
Si decides transformarte en un ser que hace el bien, ~e recomiendo que con cierta regularidad preguntes cómo
"en los demás a las personas que tú percibes como buenas, Y<;i que tu percepción puede estar alterada por tu
identidad de bondad. Escucha con atención la opinión de los demás, te podrás ahorrar muchos descalabros. Si
encuentras en tu camino a gente con un corazón y menre inundados de maldad -existen-, envíales tu bendición
y hazte a un -lado, sigue tu camino de bondad muy lejos del de ellos. Gente mala se puede disfrazar de amigos
o socios, de gente buena, pero ten cuidado porque si les ayudas cabe la posibilidad de que sólo estés criando
cuervos que luego intentarán sacarte los ojos. Elige bien y sigue adelante. Cambia y mejora tu medio de
relación de ser necesario y sigue haciendo el bien. Que tu identidad de bondad no cambie por nada ni por
nadie. Sólo necesitas cambiar el medio en donde te desenvuelves. Ése es el gran desafío que toda persona
bondadosa afronta díá a día.

Hacer bien a villanos es echar agua en el mar.


MIGUEL DE CERVANTES SAAVEDRA

Todos podemos hacer el bien, pero hacerlo usando nuestro mayor talento te coloca en una dimensión de
extraordinaria ayuda, te hace líder en tu campo, te hará brillar a tal grado que iluminarás el camino de otras
personas, es tu edad de sol. Te empezarán a decir "iluminado" y muy posiblemente tú ni sabrás por qué. Sigue
haciendo el bien no importando nada que te suceda, y brillarás aún más. Más gente te buscará, más personas
conocerás, y llegará el momento en que conozcas a las personas que debías conocer para unir talentos y
generar una luz aún mayor en beneficio de la sociedad. Fluye haciendo el bien. Lo mejor te sucederá. Las
personas que estorbaban tu camino desaparecerán como por arte de magia, ru familia se transformará en una
fuente inagotable de paz y energía, aparecerán verdaderos amigos y la mujer o el hombre de tu vida llegarán a
compartir tu camino como una noble misión de vida de pareja (como mágicamente me está sucediendo ahora).
Es indescriptible la emoción que puedes sentir viviendo así. Gozarás más todo, desde una bebida hasta u~a
película o un buen libro, sin olvidar lo formidable de una charla.
Nunca pensé vivir las maravillas que hoy vivo. Ni en sueños había pensado lo que hoy me sucede. En verdad
tenía muchas ganas de decirte esto porque cada vez me convenzo más de que el Paraíso está aquí abajo, en
plena Tierra, cuando te dedicas con todo tu ser a hacer el bien, a quien puedas, usando tus mayores talentos,
en tod4s direcciones y momentos, muy por arriba de los límites de horarios y tiempo, con el corazón y la mente
dedicados a ayudar al ser humano a ser más humano. La alegría de hacer el bien está en sembrar en todo
momento, no en recoger. No esperes el]uicio Final, porque éste tiene lugar todos los días. Vivir la experiencia
de hacer el bien, como sé que muy posiblemente ya la estés viviendo, es otra formidable manera de sentir una
gran...

¡Emociòn por existir!

45
Eres lo que tus creencias han formado
“Ya sea que creas que puedes o
Que no puedes, tienes razón”
Henry Ford

En este capítulo quiero darte los elementos necesarios que sumados a los capítulos anteriores quedes
plenamente convencido que: ¡Es posible para ti, lograr cualquier cosa que te propongas!

Parece que todo el mundo es experto en lo que NO se puede lograr. Tan pronto expresas tus ideas,
recibes miles de razones de porqué no es posible. Pero, me pregunto: ¿Cómo es que ellos saben que no se
puede, acaso ellos ya lo intentaron?
¿Qué hubiera pasado si los inventores escucharan los comentarios negativos del común de la gente? Recuerda
que, volar, transmitir imágenes y sonidos a largas distancias, estar conectado con todo el mundo a través de
una computadora y llegar a la luna; fue alguna vez imposible. Este taller fue creado para restarle fuerza a esas
creencias que limitan tus posibilidades, a esos aprendizajes negativos que dicen que no puedes lograr lo que te
propones, a cualquier pensamiento que te detenga en tus proyectos y tus planes.

Eres un ser humano y compartes con todas sus características y capacidades. Si una sola persona es
capaz de lograr sus objetivos, tú lo eres también.
Llegó el momento de dejar de preocuparte por lo que puede ir mal y enfocarte en lo que quieres. Es hora ya de
dejar de frenar tu desarrollo. Nada necesitas, estás lleno de posibilidades y, si no permites que salgan, que se
aprovechen, se perderán para siempre.
Este es el mensaje principal de este capítulo:
- Esa meta que tienes, es posible de alcanzar.
- Tú puedes mejorar la calidad de tu vida.
- Tú puedes mejorar cualquier aspecto de tu personalidad.
- Tú puedes ser más feliz.
- Tú puedes ser más próspero.
- Tú puedes.
- ¡Claro que puedes!

Walt Disney dijo: "Si se puede soñar, se puede, lograr"


Realidad y Verdad.
Comúnmente usamos las palabras realidad y verdad indistintamente, sin embargo, tienen significados
diferentes:
La realidad es una, es general y no depende de nuestros pensamientos. La verdad es subjetiva, personal y
puede variar. Un ejemplo:
"Había tres personas en una construcción. Todos hacían el mismo trabajo, pero cuando se les preguntó a cada
uno, qué estaban haciendo, las respuestas fueron diferentes:
- Rompiendo piedras- contestó el primero. - Ganando mi sustento- dijo el segundo.
- Ayudando a construir una catedral- dijo el tercero."
Peter Schultz

En este caso, la realidad es una: tres hombres trabajan en una construcción y cada uno tiene una.
verdad diferente. Tu verdad es lo que tú piensas de la realidad.

Toma por ejemplo un día lluvioso, la realidad es solamente que llueve. La verdad para un agricultor es
que es una bendición, porque su cosecha se verá beneficiada; la verdad para un hombre que acababa de lavar
su auto es, que se arruinó su esfuerzo.
La realidad es lo que pasa, lo que es, los hechos. La verdad varía para cada quien porque es su propia
interpretación de la realidad; es subjetiva.

Subjetividad..... ¿Y eso con qué se come?

Nuestra mente trabaja comparando todo lo que hemos aprendido con lo que estamos viviendo en este
momento. Es inevitable que cuando ves, oyes, hueles, sientes o pruebas algo, tu mente busque recuerdos y
aprendizajes anteriores sobre el tema y los compare con los nuevos datos que recibe. Así es cómo
aprendemos.
Interpretar algo, es comparar lo que está sucediendo o lo que estamos viviendo con todo lo que sabemos, con
lo que creemos que somos, con nuestra historia y llegar así a una conclusión.

Subjetividad significa, básicamente, que la realidad es vista por cada uno de nosotros de manera
diferente. Es por eso que todos tenemos puntos de vista diferentes y es por eso que algunos ven
oportunidades donde otros ven problemas.
Otro ejemplo:
Una persona en una oficina decide un día, sin razón aparente, llevar regalos a sus compañeros de trabajo.
Pasa por una tienda de dulces y les compra un chocolate a cada uno.
La realidad es esta: Una persona obsequió golosinas en la oficina.
La interpretación es diferente para cada uno:
- Qué amable y que buen detalle- piensa el primero.
- Esta persona algo quiere de mí- piensa el segundo.
- ¡Qué calamidad! Ahora yo tendré que regalarle algo- piensa uno más.
Cada uno de ellos interpretó el suceso mezclándolo con su propia personalidad, con sus creencias, sus
expectativas y su historia.

¿Te das cuenta entonces, de que no podemos conocer la realidad tal y como es sino, nuestra propia
versión de ella?
Para explicarte esto mejor, imagina que tienes puestos unos lentes que no te puedes quitar. Le voy a llamar los
lentes de la subjetividad:
Estos lentes los has ido formando tú mismo con tus experiencias, tu historia de vida, tus creencias y tus
expectativas. Cada uno de estos factores les ha dado una graduación especial y una diferente coloración.
Todos tenemos lentes diferentes porque nuestras historias y experiencias han sido diferentes.
Aquella persona cuya vida ha estado llena de desilusiones, ve sus relaciones con desconfianza y piensa que la
gente le va a desilusionar.
Otra persona que aprendió a ser optimista y que su historia ha estado llena de satisfacciones, ve en todo
oportunidades. Como dicen por ahí, ve todo de color de rosa.
Es normal que distorsionemos todo lo que vemos para adaptarlo a nuestra forma de ser, hasta cierto punto.

Uno de los factores que determinan que una persona sea declarada psicótica es que no tenga juicio de
realidad, es decir, que sus lentes de subjetividad distorsionan exageradamente la realidad.

Pero, ¿qué tiene que ver todo este rollo con ser optimista y positivo?
Bueno, pues tiene todo que ver. En cada suceso de tu vida hay tantos factores positivos como negativos en los
que te puedes enfocar.
Donde una persona ve desastre, otra puede ver una bendición y con un poco de práctica; tú puedes controlar
cómo quieres interpretar los sucesos de tu vida.

Otra forma en que se relaciona este programa con todo lo anterior es que tú interpretas la realidad de
acuerdo a tus creencias y expectativas y este material está enfocado a motivarte a cambiar las creencias que
te hacen ver la vida de forma negativa o de una forma que no te ayuda a ser como quieres ser o a sentirte
como tú quieres sentirte.

Haz el siguiente ejercicio: ¿Qué ves en esta ilustración?

Ejemplo adaptado del que presenta Mark L. Knapp en su libro "El lenguaje no verbal"

Es probable que hayas contestado que ves ladrillos o un plano o un laberinto, todas las respuestas son
correctas. Vuelve a ver la ilustración, ahora buscando letras del alfabeto...
¿Cuántas encontraste? ¿Te das cuenta de que tu mente de forma automática, se enfoca en el objetivo que tú
decides?
Así como ordenaste a tu mente encontrar letras en la ilustración, así puedes programarla para enfocarse en lo
positivo, en las oportunidades, en las alternativas, en las soluciones.
¿Conoces a alguien con mucha suerte? ¿Esas personas que parecen estar siempre en el lugar adecuado en el
momento adecuado? Lo que pasa en realidad es que su mente se enfoca en todo lo que les acerca a sus
objetivos.
Te aseguro que las oportunidades y lo bueno de la vida siempre han estado justo frente a tus ojos. Sólo es
cuestión que te permitas verlo, que te enfoques en encontrarlo.

Observa la siguiente figura. ¿Qué ves?


Lo primero que ve la mayoría de la gente es un triángulo. Pero en realidad ¿está dibujado un triángulo? No. Son
tres semi-circulos cortados en posición tal que tu cerebro ve muy claro el triángulo que no existe. Así trabaja tu
mente siempre está buscando en la vida asociaciones con lo que le resulta familiar. De ahí la importancia de lo
que guardas como creencias.

Podemos llegar así a las siguientes conclusiones:

a) La realidad es una sola.


b) No podemos conocer la realidad, sólo nuestra interpretación de ella.
c) Es posible enfocarse en los aspectos positivos de cada experiencia y así darle una interpretación positiva.

¿Por qué crees lo que crees?

Me sorprende ver un nacido. Me llama mucho la atención, como abre mucho los ojos para poder ver lo más
posible de lo que le rodea. Su cerebro es como una esponja que absorbe información. Hay tantas cosas que
aún no sabe y es por eso que todo le asombra tanto.
No sabe siquiera, que todo cae por su propio peso y una y otra vez prueba tirando al suelo todo lo que puede.
Tampoco sabe que las cosas siguen existiendo aunque ella no pueda verlas y se asombra cada vez que
escondo mi rostro tras una manta y después permito que me vea otra vez.

Todos pasamos por lo mismo y cada cosa que tú sabes, desde algo tan simple como poder controlar tus
movimientos, hasta el complicado concepto que tienes de ti mismo, fue aprendido.

En párrafos anteriores te comenté que nuestro cerebro compara siempre experiencias anteriores con las
nuevas. Esto es así parque es tanta la información que recibimos, que es necesario organizada de alguna
forma para facilitar el aprendizaje.
Imagina por un momento que tu mente es una potente computadora que guarda millones de datos cada
minuto.
Para organizar esta información crea archivos en tu mente sobre datos que se relacionan entre sí. Sólo así
puedes almacenar tanta información y seguir aprendiendo.
Ahora bien, ¿Qué es una creencia? Una creencia es un conocimiento que has verificado o vivido tantas veces
que piensas que es verdad.
Cuando mi bebé aprenda que todo cae por su propio peso, ya no necesitará verificarlo más, tendrá la creencia
y podrá enfocarse en aprender otras cosas.
La capacidad de razonar que nos distingue de los otros animales es precisamente, el poder relacionar todos
nuestros conocimientos anteriores con los nuevos y llegar a nuevas conclusiones.

Aun la computadora más potente del mundo no es capaz de aprender de esta manera, puede
almacenar una cantidad de información impresionante, pero no puede relacionar la información que ya tiene
para crear un sólo dato nuevo.
Viéndolo así, las computadoras son máquinas con una gran memoria, pero sumamente estúpidas.
Cuando cualquier experiencia llega a tu mente, automáticamente se relaciona con todo lo que sabes al
respecto y es entonces que puedes comprenderlo. sin necesidad de volver a aprenderlo.

Podemos, ahora, llegar a las siguientes conclusiones:


a) Una creencia es algo que tú piensas que es verdad.
b) Aprendemos relacionando los conocimientos anteriores con los nuevos.
c) Tus aprendizajes anteriores influyen en los nuevos.

¿Creencias verdaderas o falsas?


Si yo te digo que, en este momento, detrás de ti hay un león hambriento; es obvio que no me creerías
y, no lo harías por que no hay nada que sustente lo que digo.
Hay dos maneras de llegar a creer algo: por verificación directa, es decir, ver es creer, y por convicción.
Un ejemplo de una creencia de verificación directa, es el hecho de que el fuego quema. Basta que un bebé
intente tocar una o dos veces la flama de una vela para que tenga la creencia de que no debe tocarlo.
Un ejemplo de una creencia por convicción es el hecho de que la tierra es redonda.
No hay manera de que podamos verificar personalmente este hecho; sólo hemos visto fotografías tomadas por
naves espaciales, pero, nunca lo hemos comprobado personalmente y nunca lo haremos. Hemos sido
convencidos de que es verdad. Nos suena lógico, coincide con otras creencias que tenemos, nos checa. Así es
que, las creencias de verificación directa son tan claras que no necesitan argumentos; como las vives
directamente, no tienes duda de su ver. Sin embargo, tus creencias por convicción, pueden o no adaptarse a la
realidad. Has sido convencido de su veracidad.

Por un buen tiempo, la humanidad entera estuvo convencida de que el sol giraba alrededor de la tierra.
Hasta que Copérnico comprobó que no era verdad.
Cuando eras niño, fuiste convencido de varias creencias y nunca tuviste la oportunidad de verificarlas. Ese es
el tipo de creencias que queremos trabajar en este capítulo.
Tal vez fuiste convencido de que la vida es muy dura y que todo es muy difícil. Tal vez fuiste convencido de que
no eres capaz de lograr lo que te propones.
Fuiste convencido, probablemente, de que debes conformarte con lo que recibes y de no aspirar a más o que
todo el mundo tiene malas intenciones, o de que nadie quiere darte lo que deseas, o de que sólo algunos
pueden lograr lo que se proponen, en fin, un ciento de creencias que sería conveniente examinar.

Cualquiera de las creencias anteriores impiden que tu mente se enfoque en lo positivo, de hecho, si
tienes cualquiera de ellas, tu mente está lista para encontrar problemas, dificultades y, por supuesto, siempre
las encontrará.

Eso que crees. eso tendrás.

Tu mente es cibernética. Esto, que se oye tan, científico y complicado, simplemente significa, que tu
mente-trabaja hacia objetivos específicos. Así como relaciona toda la información que recibe, busca confirmar
aprendizajes anteriores.

Cuando asistes a un espectáculo de magia, te asombras porque los resultados son diferentes a lo que
tu mente esperaba. Tú sabes que de un sombrero vacío no puede salir nada y cuando el mago saca un bonito
conejo blanco, tu mente se sorprende porque eso no concuerda con tus aprendizajes anteriores.

No sólo esperas confirmar lo que ya sabes, sino que haces todo lo posible por convertirlo en realidad.
Esto en comunicación se llama Profecía autocumplida

Conozco a una persona que está convencida de que tiene mala suerte. Cree que si algo puede ir mal,
irá mal. No se da cuenta de que él mismo crea las situaciones que producen su mala suerte. Y es así porque su
mente busca confirmar sus creencias:
Camina distraído por la. calle, ignora la luz roja del semáforo, no apunta sus citas ni organiza su trabajo. Con
todo esto que hace, su mente está tranquila porque todo sigue de acuerdo a lo aprendido, cuando le vaya bien,
estará tan sorprendido como cuando vea que un mago cortar por la mitad a su asistente.

Así mismo pasa con las personas que dicen que siempre las desilusionan, las engañan, les mienten; o
con las que creen que todo es muy difícil, que no merecen estar bien y ser felices o que todo está lleno de
problemas y complicaciones.
Tu mente hará todo lo necesario para. hacer realidad tus creencias, se enfocará en todo lo que las confirme e
ignorará lo que vaya en contra de ellas.

¿Cuántas. profecías auto cumplidoras hay en tu mente? ¿Qué crees tú que es la vida? ¿Qué crees de ti
mismo? ¿Qué capacidades crees que tienes? ¿Cómo crees que serán todas tus relaciones?
Todo eso que crees ahora es verdad para ti y tu mente está haciendo todo lo posible para que siempre
permanezca así.
Eres lo que crees que eres y tu vida es exactamente como tú la ves.

Saber cómo se ha formado nuestra programación para el éxito ó el sufrimiento y que podemos cambiarlo nos
pemite sentir……..
¡Emoción por Existir!

46
Re programando tu mente
Todos piensan en cambiar el mundo,
pero nadie piensa en cambiarse a sí mismo.
- Alexei Tolstoi

Bien, así que ya sabemos que nuestro Subconsciente es como una super computadora tan potente,
que quizás no tiene límite. Así que puede darnos todo aquello que deseemos, y proporcionarnos todo aquellas
ventajas que podamos querer.
¿Cómo conseguimos esto?
Simplemente INTRODUCIENDO las Ordenes Correctas en la computadora ¿Verdad? Reprogramándolo, o
simplemente ordenándole ejecutar tal orden.
Así pues, la pregunta lógica sería "¿Cómo introducimos las Ordenes en nuestro Supercomputador?" En éste
capítulo obtendremos la respuesta.
Una de las maneras de entenderlo más fácil es por Neurolinguistica. Se explica que guardamos todo lo que
llega a nosotros por los sentidos, almacenandose como un anclaje.

TODAS LAS ORDENES INTRODUCIDAS EN EL SUBCONSCIENTE, SE HACEN POR MEDIO DE "ANCLAJES".

¿Y qué son los Anclajes?


Expliquemos lo que es un Anclaje, con un Ejemplo Práctico:
Imagínate que te pido que recuerdes el momento Más Feliz de tu vida, y que al mismo tiempo te aprieto el
dedo pulgar de la mano izquierda.
¿Qué ocurrirá?
Ocurre una cosa muy interesante, y es que ese Sentimiento de Felicidad, queda "anclado" en el pulgar de la
mano izquierda. ¿Qué quiere decir esto? Que si luego yo Aprieto el pulgar de tu mano Izquierda, tú
Experimentarás ese Mismo Sentimiento de Felicidad.

Así es como funciona la mente humana. Cada vez que ocurre algo Especial en tu vida, tu mente busca
rápidamente que otra cosa "peculiar" ocurre, y lo asocia. Así que si yo te pido varias veces que recuerdes el
momento más feliz de tu vida, y te aprieto el pulgar. Después de unas cuantas veces de hacerlo, tu mente
"asociará" que cada vez que yo te aprieto el Pulgar, tú eres Feliz. Así que, a partir de ahí, yo te puedo hacer el
hombre más feliz del mundo, con sólo apretarte todo el día el pulgar Izquierdo.

el CONCEPTO del "Anclaje" ¿Cierto? Es lo que en PNL usamos para introducir los comandos en la mente de una
persona. Por ejemplo, si queremos curar a alguien de una fobia, le podemos decir. "Quiero que recuerdes la
situación en que te has sentido más seguro de ti mismo, en toda tu vida." Y mientras la recuerda, apretamos
unos diez segundos un punto del brazo (por ejemplo). Naturalmente, repetimos varias veces ese ejercicio para
hacer que el Anclaje sea sólido y fuerte.
Entonces, una vez que el Anclaje es fuerte, le exponemos a su fobia. Por ejemplo le decimos "Imaginate que
estás delante de una pequeña araña" (Si su fobia es a las arañas), y entonces, cuando empieza a tener miedo,
apretamos el brazo. Eso causa que automáticamente se sienta seguro.
Entonces repetimos un par de veces el ejercicio. "Imaginate delante de una pequeña araña", y apretamos el
brazo de la seguridad.
¿Qué estamos haciendo? Estamos informando al subconsciente de que cuando él ve a una araña, se
va ha sentir seguro. ¿Qué ocurre? Que (si hacemos bien el ejercicio), conseguimos que la mera visión de
una araña sea un Disparador para sentirse totalmente seguro. ¡Con lo que hemos eliminado su fobia en 15
minutos!
Un anclaje es una Idea! Un Dato del Subconsciente, una sensación, una imagen, un olor... es decir ¡Una idea!
Es decir. Un Anclaje es una Opinión. ¡O una Creencia! O una Convicción ¡O una Impronta! ¡Según la fuerza con
la que haya sido creada!
Si yo te digo "Recuerda el día más feliz de tu vida", y te aprieto el dedo pulgar izquierdo. Y HAGO ESTO UNA
SOLA VEZ, crearé en tu cerebro una OPINION, la opinión de que cuando se aprieta el dedo pulgar izquierdo, tú
eres Feliz. Es decir, que en este nivel tenemos un Anclaje-Opinión. O un Anclaje Debil.

Si repito el ejercicio. Entonces crearé en tu cerebro una CREENCIA en tu subconsciente. La creencia de que
cada vez que te aprietan el dedo pulgar izquierdo, eres Feliz. Y tendré un anclaje moderado.
Si repito el ejercicio 10 veces, con la suficiente intensidad. Entonces crearé en tu cerebro la Convicción de que
si te aprietan el dedo pulgar izquierdo, eres Feliz. De esta manera tendré un Anclaje Fuerte.

Si durante Tres Años, TODOS LOS DÍAS, te pido que recuerdes el momento más Feliz de tu vida, y te aprieto a
la vez el dedo pulgar Izquierdo. Entonces crearé en ti la Conviccion de que apretándote ese dedo, eres Feliz. Y
tendré un Anclaje Muy Fuerte.
¿Te das cuenta?
Si el Anclaje es débil, y lo aprieto. Tú sabrás que eso significa "felicidad", y experimentarás débilmente esa
sensación.
Si el Anclaje es Moderado, y lo aprieto. Tú sentirás Felicidad. Quizás no tanta como en el día más feliz de tu
vida, pero serás Feliz.
Si el Anclaje es Fuerte, y lo aprieto. Te sentirás el Hombre Más Feliz de la Tierra.
Y si el Anclaje es Muy Fuerte, y lo Aprieto. Te sentirás Súper Feliz, y además, recordarás con toda exactitud
como era todo en el Mejor día de tu Vida.
Todos los Anclajes tienen un nivel de "Fuerza" distinto, que corresponde con si son Opiniones, Creencias, ó
Convicciones. Esa Fuerza, es el Poder con el que la Orden será Obedecida por el Subconsciente.
Bien, entonces ¿Qué cosas pueden ser Anclajes?
¡¡¡ CUALQUIER COSA QUE ENTRE POR LOS SENTIDOS!!!
Tenemos que todo Anclaje es tomado por los sentidos ¿Verdad? Entonces cuanta mayor sea la PRECISIÓN con
que percibamos el Anclaje por medio de ese sentido, mayor será la Fuerza del Anclaje. (Esta es la Ley de la
Fuerza del Anclaje).

Ejemplo: Una chica tiene un problema enorme, cada vez que ve un perro se muere de miedo. Después
de hablar con ella vemos que usa un Meta programa Visual, así que le preguntamos que se imagina cuando ve
a un perro. Nos contesta que de pequeña un perro enorme la mordió, así que cuando ve a un perro, se
imagina a un perro Gigante que se lanza sobre ella para morderla. La imagen es Grande, Brillante y Muy
Precisa. Es una imagen que se desarrolla en Movimiento, como si fuera una Película.
Entonces le mandamos que evoque esa imagen mental, y que se imagine que lo ve no como la protagonista,
sino desde la butaca de un cine en la que está viendo una película en la que emiten esa escena. (Al hacer esto,
ya vemos como se tranquiliza) (eso se llama "disociación", cosa que explicaré más adelante).

Para asegurarnos aún más, le decimos que ahora imagine que ella es una chica que está mirando como
otra chica mira la película. El temor disminuye aún más, porque la imagen se ahora más pequeña. El Perro ya
no ocupa toda su Imaginación, sino que es ahora una "pequeña" parte, la de la pantalla de un cine. Al hacer
eso estamos quitando fuerza a ese Anclaje, es decir, le estamos quitando patas a la mesa, estamos
transformándolo de Convicción, a Creencia.

Bien, el temor es ahora sólo una Creencia. Así que le decimos que tome la escena de la pantalla, y
que le quite brillo, que la haga más oscura para que casi no se vea. (El temor disminuye aún más)
Ahora le mandamos que cambie la película de Color, a Blanco y Negro (la chica ya está tranquila, disfrutando,
el temor ha desparecido)
Ahora le ordenamos que transforme "la pantalla de cine", en una Televisión pequeña. Así que ahora ella está
mirando como otra chica mira una película en blanco y negro en una pequeña televisión ¿Puede alguien tener
miedo a eso? No.
Y aún podemos seguir más, le decimos que transforme la Televisión en una Fotografía, con lo que la "película"
se transforma en una sola fotografía, pequeña y en blanco y negro.
En este momento le preguntamos que quiere hacer con la fotografía. Quizás te diga que la quema y la rompe
(con lo que puede destruir el recuerdo), o quizás simplemente se la guarda en un bolsillo.

Anthony Robbins, decía que los Fracasados lo son porque muestran un Patrón muy claro en su Subconsciente.
Su subconsciente está lleno de películas en color, enormes y gritonas, que muestran todos los
casos en los que fracasaron. Sin embargo, los éxitos son sólo pequeñas fotografías en blanco y negro.

¿Qué hacen esas personas? ¡Se programan para el Fracaso! ¿Qué órdenes de Improntas están
metiendo en su Subconsciente? ¡Que quieren fracasar!
El método de Anthony Robbins, (que en realidad es el de Napoleón Hill) es Muy Simple, usa un ejercicio de
Reprogramación por Variación de Fuerza para transformar todos los recuerdos negativos en pequeñas
fotografías en Blanco y Negro.
Y usa el método inverso, para transformar los recuerdos de éxito en Enormes Películas en Color,
Brillantes y a Todo Volumen. De esta forma cambia la Programación del Subconsciente de la Persona, que
pasa a ser de "fracasa", a "Triunfa". Y ^_^ Claro, el Subconsciente hace lo que le ordenan, y Triunfa.
NO HACE FALTA ELIMINAR LA PROGRAMACIÓN EXISTENTE. Siempre se pueden AÑADIR PROGRAMAS distintos.
Y hacer que los anclajes correctos apunten hacia esos programas.
De hecho, y dado que cada Programa es Eficaz para ciertos procesos, lo optimo es NO ELIMINAR NINGÚN
PROGRAMA, sino siempre AÑADIR PROGRAMAS.
De hecho, esa es la Gran Ventaja de la Re programación. Algunas disciplinas te obligan a "dejar tus
costumbres" para adoptar otras nuevas. Por así decirlo quieren eliminar tus Estrategias Mentales, para
introducir las suyas y así crear replicas de si mismas. Esa forma de actuar es incorrecta

Y eso es EXACTAMENTE lo que vamos a hacer para que obtengas tu Primera Experiencia en ReProgramación.
UN PASO PREVIO A DARTE TU PRIMERA ESTRATEGIA MENTAL
¿COMO SE VISUALIZA?
Para algunos, esta pregunta podrá parecer un tanto "tonta" pues ellos llevan imaginando toda la vida. Pero
para otras personas esta es una pregunta Muy Importante.
Existen Tres Tipos de Personas.
Algunas Personas son "Visuales", ellos "Ven" la vida como una gama de colores brillantes. Estas personas
imaginan las cosas dentro de su cabeza y las ven con total claridad.
Estas personas pueden tener "Muchas cosas dentro de la cabeza" porque son capaces de tener imágenes sobre
temas muy distintos en distintas partes de su cabeza.
Otras personas con "Auditivas", ellos "escuchan" la melodía de la vida y disfrutan de tu ritmo cambiante. Estas
personas piensan "en palabras" y son más "organizadas" en sus pensamientos, porque dos notas no pueden
sonar al mismo tiempo, han de ir una detrás de otra ¿Comprendes?
Otras personas son "Sensitivas", ellos "sienten" la vida. Para ellos algunas veces la vida es fluida y ligera como
un agradable viento de verano, y otras es obscura y pesada como lo más profundo del océano.
En realidad, con nuestra mente humana, todos podemos "Visualizar", "Oír" y "Sentir", pero para hacerlo,
debemos de saber como se hace.
Muchas personas son "mezcla" de Visual, Auditiva y Sensitiva. Así que ellos no tienen problemas.
Pero hay algunas personas que son "Auditivas Puras", o "Sensitivas Puras", a estas personas les será Muy
Difícil Visualizar algo, casi totalmente imposible.
Pero Aprender, es realmente Fácil con la BioProgramación.
Vamos a hacer un ejemplo de los Tres Accesos ¿De acuerdo?
Primero un acceso Sensitivo. ¿Cómo te sientes en estos momentos?
Si eres sensitivo, no tendrás problemas. Pero si eres auditivo o visual...
Un Sensitivo, para saber como se siente, simplemente llevará sus ojos hacia abajo. Es decir, mirará hacia
abajo, porque de esta forma "ve como se siente" ^_^
Ahora mira hacia abajo, como si con tus ojos quisieras ver tus dientes ^_^ Entonces concéntrate en lo que
sienten, por ejemplo, tus pies. ¿Están calientes o fríos?
¿Están secos o húmedos?
Concéntrate ahora en tu espalda. Mantén la mirada hacia abajo y concéntrate en los músculos de tu espalda
¿Cómo se sienten? ¿Están tensos o relajados? ¿Tu cuerpo tiene frió o calor? ¿Está seco o estás sudando?
De esta forma tan sencilla estás aprendiendo como un "Sensitivo" accede a su mente.
Por ejemplo, ahora mira abajo y a la izquierda y recuerda como te sentías el día que más amor sentiste en
toda tu vida.
Ese día quizás fue cuando nació tu primer hijo, o cuando conociste a tu pareja. Da lo mismo cuando fuera,
simplemente recuerda ese día, y luego mira abajo a la izquierda. Enseguida sentirás que en tu corazón nace
una enorme sensación de Amor.
Así "recuerdan" los sensitivos.
...
...
Hazlo Ahora
...
...
Ahora, vamos a hacer un Acceso Auditivo.
Los auditivos miran hacia los lados para manejar su mente, porque esas son las zonas del cerebro que se usan
para recordar y generar imágenes.
Mira ahora hacia la izquierda, tal y como si quisieras "mirar tu oreja" y recuerda la voz de tu madre.
Verás que es muy sencillo tener recuerdos auditivos de esta manera.
Si quieres "generar" una voz nueva, o crear algo de música, puedes mirar a tu oreja derecha.
Esto no te extrañará, porque ya aprendiste que el cerebro Izquierdo es el Lógico, y el derecho el Creativo. Así
que si quieres "crear" algo nuevo, tendrás que mirar a la derecha.
...
...
Hazlo Ahora
...
...
Ahora vamos a imitar la forma de usar el subconsciente de una persona Visual. Para hacerlo miraremos "hacia
arriba" como si quisiéramos ver el cerebro que hay encima de nuestros ojos. ¿De acuerdo?
Ahora mira arriba a la izquierda para "recordar" como es un Elefante. ¿De acuerdo? Simplemente miras arriba,
todo a la izquierda y le pides a la parte lógica de tu cerebro visual que te diga como es un elefante. Pronto
"verás" dentro de tu mente un elefante Gris ¿Verdad?
Ahora vamos a "crear nuevas imagines", lo cual se hace arriba a la Derecha, es decir "mirando" al Cerebro
Creativo.
Por ejemplo, mira arriba a la derecha e imagina un elefante.
¿Ya lo has hecho?
Ahora cámbiale el Color y hazlo Rosa. ¿Ves que fácil?
Visualizar, mirando arriba a la derecha es extremadamente fácil, porque es la parte del cerebro que se usa
para hacer las visualizaciones.
Todo el mundo maneja así la mente, sólo que lo hace sin darse cuenta de como lo hace.
Estos conocimientos te serán muy prácticos para poder hacer las Visualizaciones de Ejercicios del curso.

¡Recuerda! Si tienes que "Visualizar algo" y te cuesta, mira MÁS ARRIBA y MÁS A LA DERECHA, y te
será sencillo.
Si necesitas "añadir un sentimiento a tu visualización" mira hacia abajo hasta que "encuentres" ese
sentimiento y luego mira otra vez hacia arriba para añadirlo a la imagen.
Y si quieres añadir algún sonido, simplemente mira hacia tus orejas para encontrarlo ^_^ Luego acuérdate de
mirar de nuevo hacia la imagen para no "pederla".
Verás como con un poco de práctica te será muy sencillo!

Las creencias más importantes de tu vida, las que determinan tu existencia, han sido aprendidas por
convicción. Has sido convencido de su veracidad, sin la posibilidad de verificarlas directamente.
Si alguna vez te has dicho: ''No sirvo para nada" o "Nunca logro lo que me propongo" o "La vida es siempre
difícil". Lo has hecho siguiendo ese tipo de creencias. Tal vez. haya habido circunstancias que las confirmen
pero, la mayoría de las veces ¡las has creado tú mismo! Y lo seguirás haciendo hasta que las cambies.
Existen dos técnicas muy poderosas para crear nuevas creencias:
a) Afirmaciones y b) Meditación guiada.

Las afirmaciones:
Para explicarte qué son las afirmaciones quiero hablarte un poco acerca de cómo es que aprendemos:
Tu cerebro es como una potente grabadora, de hecho, la memoria trabaja igual que los cassettes y los
disquetes de computadora; guardando información por medio de impulsos eléctricos. A los enfermos mentales
graves, cuando están obsesionados con pensamientos agresivos o suicidas, les dan choques eléctricos, esto
hace que se olviden de esos pensamientos y se calman considerablemente. (como si se les borrara el cassette)
¿Alguna vez has pasado un cassette cerca de un imán? Si no lo has hecho te voy a decir que pasa: i Se pierde
toda la información!. Lo que hacen las grabadoras y computadoras es que, por medio de impulsos eléctricos
acomodan las pequeñas partículas. metálicas que se encuentran sobre la cinta y asi almacenan la información.

Bien, tu cerebro está formado por billones de células llamadas neuronas y que guardan todo lo que
sabes. La diferencia es que no se guarda la información acomodando las neuronas sino, conectándolas unas
con otras (esta conexión es llamada sinapsis).
Conectando varios millones de neuronas aprendiste a leer, conectando otros millones aprendiste a escribir y
conectando otros cuantos has aprendido todo lo que sabes hoy.
¿Sabías que con la tecnología que tenemos hoy, se necesitaría una computadora del tamaño de un edificio de
10 pisos para poder almacenar toda la información que tú puedes almacenar en tu cerebro?
Si no lo sabías, has conectado unas miles de neuronas y ahora ya lo sabes. Si ya lo sabías ahora lo sabes más.
¿Cómo está eso de que ya lo sé más? Permíteme explicarte:
Tenemos dos tipos de memoria, una temporal o de corto plazo y una definitiva, de largo plazo. En la de corto
plazo, se guarda todo lo que oyes, hueles, sientes, ves, haces y piensas, pero que después se olvida.

¿Cómo se olvida?
Muy sencillo la conexión hecha de "neuronas no es tan fuerte.
Esto es indispensable para poder sobrevivir porque cada día recibes muchísima información. Imagínate que un
día pudieras recordar todo lo que viste en la televisión, todas las conversaciones que tuviste, todos los
anuncios en la calle, todo lo que leíste en el periódico, todos los autos que viste y sus números de matricula, la
cara de cada una de las personas que viste en el subterráneo y cómo iban vestidos, en fin, te volverías loco en
menos de lo que te imaginas.
La memoria temporal te ayuda a funcionar bien en el mundo porque necesitas recordar dónde dejaste las
llaves o que tienes una cita a las cuatro.
En cambio, la memoria de largo plazo guarda toda la información que es indispensable para ti, lo que es
realmente importante.

¿Cómo es que esto no lo olvido fácilmente?


Ese es el secreto del aprendizaje: La primera vez que aprendes algo se crea una conexión de neuronas, esto
se llama cordón neuronal. Imagínatelo como un cable muy delgado y delicado. Cuando repites eso que
aprendiste, esté cordón se hace más grueso y resistente y cada vez que lo repites, se le suma una capa más y
luego otra.
El Dr. Johnson dijo: "Las diminutas cadenas de los hábitos son demasiado pequeñas para sentirlas hasta que
llegan a ser demasiado fuertes para romperlas"
Pero eso no es todo, tu cerebro no permitirá que se pierda información importante, por eso, además de hacer
cordones más gruesos y resistentes, los recubre de una sustancia llamada mielina que los aísla y los protege.
Ahora imagínalos como cables de alta tensión recubiertos con un plástico grueso.

Lo que hacías cuando repetías una y otra vez las tablas de multiplicar era crear estos cables y hacerlos
más fuertes para que no se te olvidaran.
De esta forma aprendiste absolutamente todo lo que sabes. En tu mente está guardado lo más importante
para ti. Ahí está lo que sabes de la vida y más importante: lo que sabes de ti mismo.

Estos cordones neuronales siguen fortaleciéndose todo el tiempo.


Imagínate que hay un cable en tu mente que tiene escrito en su grueso plástico aislante: "Nunca logro lo que
me propongo"
Esto es algo a todas luces falso, a lo largo de tu vida has logrado cientos de objetivos. Sin embargo, algún
suceso en tu infancia te hizo creer que no lo podías hacer, o alguien te lo repetía constantemente y se te creo
ese cordón neuronal. Ese "cable" filtra e influye sobre tus pensamientos y sobre tus actitudes.
Ahora imagina que tienes un proyecto para un negocio, planeas todo muy bien, piensas en todas las
posibilidades y, a pesar de tus creencias, te animas a emprenderlo.
Todo va bien en un principio pero tu "cable" se pone a trabajar: "¡Rey! ¿Qué te pasa? ¿Cómo es que quieres
hacer un negocio si tú no puedes lograr nada? Ya verás que algo sale mal".
Con este pensamiento constante en tu mente, descuidas algún detalle o algo fuera de tu control, sale mal.
Tu "cable" se pone en acción: "Te lo dije, tú no puedes lograr nada, mejor ríndete, no tiene caso"
Te desilusionas y te rindes, ¡se cumplió la profecía! Tu mente ha confirmado tu
creencia, "Nunca logras lo que te propones"

Cada experiencia que tú mismo provocas que confirme esa creencia le hace más fuerte.
Lo que hacen las afirmaciones es crear nuevos aprendizajes, nuevos "cables" - Estas nuevas conexiones
neuronales, en lugar de frenar tu desarrollo, te llenarán de fuerza y de confianza en ti mismo. Estarás creando
unos cables positivos, fuertes y gruesos que se fortalezcan a sí mismos con cada nueva experiencia.
Vas a crear un cable "Yo puedo lograr cualquier cosa que me proponga", otro "Persisto hasta que lo logro" otro
"Los problemas son oportunidades" otro "Nunca me rindo" y así, otros cientos de cables que cambien tu vida
por completo.

Estos nuevos aprendizajes se irán reforzando diariamente con tus propios pensamientos y con las experiencias
que crearán estos nuevos pensamientos, el funcionamiento de tu mente cambiará a uno que te permita ver,
sentir y vivir cualquier cosa que los refuerce.
¡Es una reacción en cadena!

El diálogo constante en tu mente cambiará de, uno que te hace desfallecer ante cualquier obstáculo; a
otro que te hará persistir a pesar de los problemas. Empezarás a fijarte más en tus capacidades que en tus
deficiencias, tendrás la seguridad de que perseverando, todo es posible para ti; en lugar de quejarte de que no
hay oportunidades, saldrás a creadas tú mismo.
El secreto de las afirmaciones es la repetición. Lo que queremos es restarle fuerza a esas creencias entorpecen
tus propósitos y que han estado contigo demasiado tiempo. i Ya es hora de que dejen de gobernar tu vida!
Destina una parte de tu día para repetir tus afirmaciones, recuerda que cada vez que lo haces, le sumas una
capa más a esos cables positivos.
Puedes lograr mucho más en una hora de trabajo cambiando tus creencias que en varios meses de esfuerzos
peleando en contra de ellas.
Lo mejor es repetir tus afirmaciones con convicción, sintiendo lo que dices, imaginando que ya es real, si tu
afirmación es: "Yo sigo adelante", siéntelo, siente que te llenas de fuerza y esperanza en el futuro. Por cierto te
recomiendo que veas la película ¿Y tu que sabes? What the Bleep do we know. IMPACTANTE, no puedes dejar
de verla.

Meditación Guiada.
Este tipo de ejercicio es sugerido por una gran variedad de autores con diferentes nombres:
visualización creativa, imaginación guiada, imaginación creativa, autosugestión. Y ha sido utilizada para una
gran variedad de propósitos que van, desde aumentar la autoestima, mejorar la salud, librarse de
resentimientos, hasta cómo ganar dinero.
Su efectividad está basada en el funcionamiento de la mente: tú subconsciente no distingue lo real de lo
imaginado. Esto lo han comprobado investigadores haciendo un estudio de resonancia magnética del cerebro,
observando las partes que se “encienden” cuando el cerebro recuerda una vivencia, después le piden a la
persona que se imagine una situación similar y tiene actividad cerebral las mismas zonas. De aquí se concluye
el poder de ejercicios de grabar en nuestro conciente e inconciente afirmaciones positivas.

Seguramente has visto una ilustración del cerebro humano, podrás notar que está dividido a la mitad,
cada una de estas mitades se llaman hemisferios. Tenemos entonces el hemisferio derecho y el izquierdo. Está
comprobado científicamente que cada uno de ellos trabaja de una forma diferente.
El izquierdo es analítico, esto es, que es lógico, racional, estructurado y coherente; aquí se llevan a cabo todas
las funciones del lenguaje, la escritura, la lectura, las
operaciones matemáticas y todo lo que necesita ser analizado y tener un orden lógico.

Este taller fue escrito para tu hemisferio izquierdo porque quiere saber cómo funcionan las cosas y
necesita comprender qué es lo que está pasando. A este hemisferio se le habla con ideas, palabras, letras y
números.

El hemisferio derecho, en cambio, controla todo lo emocional y trabaja con imágenes y sentimientos.

Aquí está guardado lo que sentiste en tu primer beso o lo que sentiste cuando rompiste con tu novia(o). Aquí
está registrada la emoción que te dio ver lo orgulloso que estaba tu padre de ti y la vergüenza que te causó
cuando te regaño frente a tus amigos.
Este hemisferio no analiza las cosas, simplemente las vive y las recuerda. Tan poderoso es ésta información
que lo confirman dos afirmaciones: Con el tiempo no recordaras que leíste, que te dijeron pero nunca se te
olvidará cómo te hicieron sentir.
Yo soy un convencido que vemos la vida no con los ojos sino con nuestras emociones: La gente normal busca
ser feliz, triunfar, ser reconocido, querer y ser querido, trascender. ¿de qué estamos hablando? De la emoción
por existir. Por eso cuando dejas de tener objetivos empiezas a morir. Tan poderosas son las emociones que
de un pensamiento que está en el terreno de la nada puede provocar un alud bioquimico – por ejemplo – para
excitar sexualmente una persona. Ves de la nada resulta un efecto en el terreno físico.

En realidad ambos lados de tu cerebro trabajan en conjunto para que puedas vivir y sobrevivir.
Imagina que vas por la calle y encuentras un cable eléctrico que cayó de un poste. Tu hemisferio izquierdo
dirá: "ten cuidado porque puede tener corriente eléctrica la cual, sabemos te causaría serias molestias o hasta
la muerte" Tu hemisferio derecho, no les diría nada pero haría algo más efectivo: te recordaría lo que sentiste
aquella vez cuando arreglabas una conexión y por descuido recibiste un choque eléctrico.
En este caso la razón y la emoción están de acuerdo pero, no siempre sucede así.

Un ejemplo claro de esto es hablar en público, la mayoría de la gente se pone nerviosa cuando tiene
que decir algo frente a un grupo de personas. Sin importar de que se trate de un grupo de familiares o amigos
con los que se tiene confianza y sin importar que se trate sólo de felicitar a alguien o de hablar de algo que
conoce muy bien, el nerviosismo hace presa del orador, le hace sudar, le seca la garganta, acelera su corazón y
algunas veces impide que salgan las palabras de su boca. En este ejemplo, el hemisferio izquierdo diría: "¿Qué
tan difícil puede ser, hablarle a mis amigos con los que convivo diariamente y sobre algo que conozco?" Sin
embargo, el hemisferio derecho acciona el miedo al ridículo, trae a la mente de la persona recuerdos de
sentimientos de humillación y vergüenza. El resultado: aunque la persona sabe que no hay nada que temer,
todo su ser reacciona como si estuviera en peligro de muerte.

De hecho, para actuar, siempre le hacemos primero caso a la emoción y luego a la razón y esto es así
por motivos de seguridad. Permíteme explicarte; imagina que sales de tu casa y cuando pasas por la casa del
vecino, sal