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tantos juegos, tan voltil nuestro respirar; el juego que nos mueve solo quema a los hijos de las

generaciones terminadas mientras nosotros, sin saberlo, solo buscamos a los inevitables hijos de la nueva especie. Ya no hay combustin posible: En un desierto el fuego es de la tierra Y nosotros estamos desnudos ante el dragn, El precipicio es inequvoco Hacindonos bailar en el mismo borde. ..y nos acaba gustando. Mas all del horizonte sabemos que no nos queda nada y decidimos empezar de cero, sin arquitectos ni sabios aullando desde oscuras bibliotecas, sin atender a supuestas voces amigas susurrndonos en lenguas que ya no son la nuestra. Todava, en algn atardecer oscuro, Buscamos rincones en los que Acurrucarnos y llorar las perdidas.. ..pero en el desierto no hay esquinas y solo podemos bailar para aliviar el alma

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