Está en la página 1de 1

El audaz combate esta a punto de llegar a su fin y los contendientes piden a gritos su propia muerte.

Anhelan irse, sin propina alguna y vacios; prefieren empezar a olvidar lo que sera un mal recuerdo. Sin embargo hay unos pocos que han sabido no formar parte del juego. Aunque insisten que ha sido porque han generado otro juego, a su propia medida .

Sin duda son santos inconscientes; por no querer ver que su xito sobre la potente pasin de la muerte no radica sino en haber sabido encontrar su propia medida ,

generando sueos propios a su alrededor.