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Godelier: cosas que se dan, cosas que se venden y cosas que no se dan...

Objetivo de los africanistas, americanistas y especialistas de melanesia: analizar y comprender los


diferentes modos de vida y de pensamiento inventado por la humanidad en su historia.
El hombre produce sociedad para vivir.
Tratamos de comprender como los seres humanos producen entre si relaciones que tienen sentido para
ellos y que por lo general se refuerzan para robustecerlas.
Para construir una sociedad se necesita que cierta cantidad de individuos y de grupos se reconozcan en
una identidad común, están unidos por relaciones de dependencia material, política, simbólica que hace
que cada uno contribuya a reproducir a los otros y depende de los otros para reproducirse. Pero ello no
significa que estos individuos y grupos no se encuentren divididos entre sí, por intereses opuestos y que no
se opongan entre sí violentamente en alguna ocasión. Las contradicciones y los conflictos forman parte del
funcionamiento normal de la sociedad y es evidente que no todas las contradicciones se originan en el
seno de la sociedad sino también fuera de ella, en las razones de fuerza y dominación que se instaura
entre las sociedades.
Quisiera examinar el lugar del don en las sociedades y mostrar que en las sociedades en las cuales la
economía de mercado esta mas desarrolladas, existan realidades sociales esenciales que están mas allá
del mercado.
En el ensayo de Mauss, critica al liberalismo, no aceptando que la sociedad se encierre cada vez mas en lo
que el llama “la fría razón del comerciante, del banquero y del capitalista”.
Diseña un programa social-demócrata, en el que pide que el estado de a los trabajan la ayuda material y la
protección social que el salario no ofrece. Pero pide también a los ricos y a los poderosos que muestren la
misma generosidad interesada. Hoy se retoma la caridad y de nuevo el Don vuelve a ser socialmente
necesario. El estado toma hoy sus distancias y deja decidir al mercado.
Al lado de los objetos preciosos que se pueden dar e incluso vender existían otra categoría de objetos, los
objetos sagrados que había que conservar.
Para Mauss un Don es, un acto que instaura al mismo tiempo una oración doble entre el donador y el
receptor, dar es compartir voluntariamente lo que se tiene o lo que uno es, el Don voluntario acerca al
donante y al receptor y por ser voluntario crea una deuda a quien lo recibe, es decir las obligaciones de
recibir y de devolver o volver a dar a su vez. Por lo tanto, el Don produce dos cosas al mismo tiempo:
acerca y pone ambas partes a distancia, instaura una disimetría, una jerarquía, entre el que da y el que
recibe. El Don forma parte de un conjunto que nace del encadenamiento de tres obligaciones: la de dar, la
de aceptar el Don y la de devolver cuando uno acepto.
Mauss había dado razones sociológicas para explicar las dos primeras obligaciones(la de dar y la de
aceptar los dones. Según el, uno esta obligado a dar, porque el dar obliga y uno esta obligado a aceptar,
porque rechazar un Don es entrar en conflicto con el que lo ofrece. Para la tercera obligación, propuso una
explicación que reposaba en razones ideológicas, en creencias místico religiosas. Lo que llevaría a
devolver un Don seria una fuerza, un espíritu presente en el objeto recibido y que lo obligaría a devolver a
manos de su primer propietario. Esta es la falla de Mauss.
Quizás sea otra la explicación y el dualismo implícito en el objeto donado podría encontrarse en el hecho
de que lo rigen dos principios del derecho, un derecho inalienable de propiedad y un derecho alienable de
uso. Cuando se da un objeto lo que se conserva es la propiedad, lo que se cede es el derecho de
utilización para otros dones pero no para otros usos(islas Trobiand- Kula).
Los dones que interesaron a Mauss son los que el llama prestaciones totales, que implican a grupos o
personas en tanto que representantes de esos grupos. Le interesan los dones que son socialmente
necesarios para producir y reproducir las relaciones sociales, el tejido de una sociedad, las condiciones de
distancia de cada uno en una sociedad determinada. Llama totales a estas prestaciones y la palabra
designa para el dos cosas distintas, que el Don sea un acto con múltiples dimensiones de carácter
económico, político, religioso, es decir con la capacidad de condensar en si mismo muchos aspectos de la
practica social. Segundo, el Don arrastra contradones que movilizan las riquezas y la energía de
numerosos grupos e individuos y pone en movimiento a toda la sociedad y se presenta como mecanismo,
en un momento esencial en su evolución.
También distinguía dos tipos de prestaciones sociales, las no agnósticas y otras agonísticas.
Los dones no agonisticos (intercambio de mujeres entre linajes). En esta lógica las deudas alimentan
permanentemente obligaciones reciprocas que engendran flujos de servicios de ayuda y solidaridades
reciprocas, pero jamás las deudas se anulan realmente, sino que lentamente se desvanecen con el correr
del tiempo. Volver a dar no es devolver. Este tipo de prestaciones reciprocas conduce finalmente a la
redistribución de manera relativamente igualitaria de los recursos de los grupos que componen la sociedad,
estos recursos pueden ser: seres humanos, mujeres, niños, bienes, trabajos, servicios.
Los dones y contradones agnósticos son una verdadera guerra por las riquezas, para conquistar títulos,
status, poder y en la que la rivalidad sobrepasa la generosidad, otra economía y moral del Don, los potlach
fueron practicados para legitimar la trasmisión de un titulo político ya adquirido o para hacer valer derechos
para su adquisición. El potlach es una practica que permite acceder o conservar un poder y el medio para
acceder es la acumulación, la redistribución de inmensas cantidades de bienes de subsistencia,
consumidos durante los festines, así como la acumulación de objetos preciosos.
La deuda tiene como finalidad ser anulada con un contradon mas importante, esto genera una incesante
espiral de dones y contradones.
Los objetos que se intercambian en el Kula tienen el mismo rango determinado, aun sin ser el mismo
objeto, o sea que la teoría del Hau no existe ya que no es el mismo objeto.
Malinowski había descubierto dos conceptos claves que explican la practica del intercambio del Don en el
Kula(Kitum y Keda)
El valor imaginario de los objetos preciosos se traduce en el hecho que pueden ser intercambiados por la
vida, que son considerados equivalentes de los seres humanos.
Hay cosas que no hay que vender ni dar, que hay que guardar: los objetos sagrados. Estos se presentan
como dones que los dioses y lo0s espíritus habían hecho a los antepasados del hombre y que sus
descendientes deben conservar, ya que es para ellos un elemento esencial de su identidad, como una
fuente de poder en la sociedad, para favorecer o perjudicar a los demás. El objeto sagrado es inalienable e
inalienado. Son propiedad exclusiva de ciertos clanes y utilizados por los hombres y reúnen dos tipos de
poderes: los poderes femeninos( de la vida) y los masculinos(de la muerte y guerra)las mujeres siguen
siendo propietarias de los poderes pero perdieron el uso de ellos. Un objeto sagrado es un objeto material
que remite a los orígenes de las cosas, es testigo de la legitimidad del orden cósmico y social que sucedió
al tiempo y a los acontecimientos desde los orígenes. Un objeto sagrado es sublime, importante, es la
presencia real de las potencias que son la fuente de los poderes que encierra.
El objeto sagrado se presenta como la síntesis material de los componentes imaginarios y simbólicos de
las relaciones que organizan a las sociedades reales. Lo imaginario y lo simbólico aparecen entonces
como momentos y componentes necesarios de la producción de estas relaciones sociales reales,
relaciones de cooperación o de dominación, aun de explotación.
El monopolio de los objetos sagrados, de los ritos y de otros medios imaginarios de acceder a las
potencias que controlan el cosmos y la sociedad; debieron preceder el surgimiento de castas o de clases.
La religión pudo dar modelos de poder prefabricados a las sociedades, en cuyo seno algunos hombres y
mujeres comenzaban a elevarse por encima de los demás y se esforzaban en legitimar con un origen
diferente su nuevo lugar en una sociedad diferente.