P. 1
Efectos del Lucro en la Educación - Jan Cademartori

Efectos del Lucro en la Educación - Jan Cademartori

|Views: 52|Likes:
Publicado porCEINGECO

More info:

Published by: CEINGECO on Oct 09, 2011
Copyright:Attribution Non-commercial

Availability:

Read on Scribd mobile: iPhone, iPad and Android.
download as PDF, TXT or read online from Scribd
See more
See less

10/09/2011

pdf

text

original

EFECTOS PRÁCTICOS DEL LUCRO EN LA EDUCACIÓN SOBRE EL DESARROLLO ECONÓMICO. Jan Cademartori, economista, académico U.

Católica del Norte. Doctor en Desarrollo En la discusión sobre el lucro en Educación Básica, Media y Superior, se ha sostenido que se trata de una discusión meramente ideológica, para afirmar que no tiene efectos prácticos. Otra manera de decir que si la educación en manos del mercado, mejora su calidad, bienvenida la educación con fines de lucro. Por educación con fines de lucro entendemos que la motivación principal del dueño del establecimiento es aumentar su patrimonio familiar. Este objetivo, aun cuando puede estar acompañado de otros (servicio al prójimo, búsqueda de status, defensa de valores) pasa a ser el principal. Sus partidarios sostienen que al buscar la ganancia individual, estos establecimientos deben atraer alumnos con la calidad del servicio. Ello les permite recaudar ventas por matrículas. De este modo también obligan a los restantes establecimientos a mejorar la calidad si no desea perder a sus alumnos. Al mismo tiempo, deben evitar gastos inútiles, lo cual favorece un uso racional de los recursos. Finalmente, se arguye que al invertir en educación, los privados le ahorran al Estado recursos que pueden usados en gasto social. Sin negar que detrás de cada opción haya un componente ideológico, hay argumentos que demuestran que la educación con fines de lucro tiene efectos negativos sobre dos ámbitos: la equidad social y lo que se entiende por calidad. No se trata pues de una mera discusión doctrinal. Comenzaremos por discutir el tema equidad, posponiendo el tema calidad para otro artículo. Supongamos que la entidad educacional con fines de lucro logre prestar un mejor servicio. Ello se debe a dos razones. Primero, que puede seleccionar a sus alumnos. Segundo, que seleccionando a los hijos con padres de mayores ingresos, tiene recursos para pagar mejores profesores y superior infraestructura. Esto puede generar los siguientes efectos negativos: • Reforzamiento del círculo vicioso de la desigualdad. Para que su empresa sea rentable el empresario tiende a seleccionar a los alumnos con capacidad de pago. Esto puede ir acompañado de un número limitado de becas, sea por imagen, porque parte de las salas están vacías o por altruismo. En cualquier caso, los no escogidos, que normalmente pertenecen a capas sociales más pobres, van quedando en la educación gratuita. Si diferentes sectores de la población aumentan su ingreso en montos distintos, la educación privada, atenderá a los de mayor incremento. Posteriormente, ello impulsará que los ingresos crezcan de modo desigual, pues las personas provendrán de diferentes estratos educacionales. En otras palabras se forma un círculo vicioso de desigualdad. Para verificar el efecto de la educación en la desigualdad total del ingreso de los perceptores, Solimano (2008) descompuso el índice de desigualdad de Gini del año 2003 en función de los niveles educacionales. Se constata que un 45% del valor del índice puede ser explicado por la variación entre los niveles educacionales, el resto por la variación dentro de cada grupo (33%) y por el residuo (22%). Pérdida de Inversiones Públicas Incurridas en el Pasado. El empresario de la educación tenderá a seleccionar a los profesores de mejor rendimiento porque recauda ingresos que provienen de las familias mejor remuneradas. Aquello le permite competir mejor con otros establecimientos. Si bien, muchos profesores con vocación de servicio, no se irán a los colegios con mejores sueldos, cabe preguntar por cuánto tiempo. En algún momento, necesitarán mejorar sus ingresos para enviar a sus hijos a la educación pagada con el objeto

que sus descendientes puedan competir en igualdad de condiciones en el mercado del trabajo. Estas situaciones refuerzan la desigualdad económica señalada en el punto anterior y acarrea una pérdida de recursos invertidos por el Estado. En efecto, implica despilfarrar los recursos públicos destinados a la formación de profesores para que ellos atiendan las necesidades de las grandes mayorías. Al mismo tiempo, se pierden inversiones públicas en infraestructura educacional, si éstas no van acompañadas con los profesores más capaces. • Elites aisladas de la realidad nacional. La selección de los alumnos provenientes de familias de mejores ingresos en establecimientos separados, impide a estos jóvenes conocer otras culturas y otros medios sociales a través de sus propios compañeros de curso. Se formarán estereotipos de uno y de otro lado. Se facilita la formación de elites y oligarquías cerradas con una marcada cultura individualista. Estas castas tecnocráticas influirán en la formación de políticas públicas que refuerzan la desigualdad y dificultan su calidad. Por ejemplo, el desconocimiento de la realidad social del país por parte de las elites dominantes explica fracasos como el Transantiago. Estas situaciones también se presentan dentro de la educación pública, pero aquí se fomentará aún más. • Hiper- expansión de títulos y deudas sin empleabilidad. Se abren vacantes para estudios universitarios en carreras que no tienen futuro profesional pero que generan ganancias a corto plazo al dueño del establecimiento educacional. Al mismo tiempo se exige el mínimo académico al estudiante, con el objeto de retenerlo por varios años. Sus matrículas y sus deudas son ingresos para la educación de mercado y para el sistema financiero. En algunos casos, después de transformarlos en clientes de postgrado, generando un nuevo negocio bancario. Se forjan así egresados que alimentan el sobre-oferta laboral, causando “cesantía con diploma”, frecuentemente de bajo nivel de preparación, dispuestos a emplearse por bajos salarios y en puestos inestables (subcontratación). Esta precariedad laboral la refuerzan las mismas entidades educacionales contratando personal por hora sin contratos estables y con pocos derechos laborales. En resumen, la caída subsecuente, en el valor real de los servicios profesionales, permite aumentar los márgenes de ganancia de los grandes capitales que controlan el aparato económico. Además, su participación directa en el mercado educativo, aumenta la concentración de la riqueza en favor de los grupos empresariales que participan de este lucrativo negocio. • Investigaciones e Innovación al servicio de grupos minoritarios. En la medida que el Estado abandona a las Universidades deben recurrir de modo creciente al financiamiento privado, incluso las Universidades Estatales. Luego, para costear sus actividades de investigación, se recurre a las grandes empresas multinacionales, a los grupos económicos internos y a las agencias de gobierno. Algunas entidades rebajan impuestos vía donaciones y al mismo consiguen que se investigue su propia agenda. De esta forma se producen dos fenómenos. De un lado, van quedando en el olvido los temas sociales que interpelen intereses económicos o políticos. Se pierde así la inversión

que alguna vez hizo el Estado para que la educación superior fuese la conciencia crítica de la sociedad. Al mismo tiempo, las Universidades subsidian a grupos privados que, incrementando su poder económico, reproducen el perfil de Chile como exportador de materias primas y país desigual. • Agravamiento de la polarización geográfica del desarrollo. La concentración de la oferta educacional y los investigadores “de mejor calidad” de acuerdo a las señales de mercado, afectará la distribución territorial de los recursos humanos más calificados. Con mayor razón, ellos evitarán trasladarse por períodos prolongados, a vivir con su familia, a zonas donde hay poca educación para sus hijos, considerada de “mejor calidad”. Esto significa reproducir la desigualdad territorial ya que la falta de capital humano en estas zonas es justamente una de las razones de su atraso. Sus egresados, tampoco podrán aportar demasiado al desarrollo de su zona a causa de su deficiente formación en entidades no reguladas. Para evitar aquello, es necesario que haya educación de calidad en todas las zonas del país, y esto supone el mismo gasto de recursos por alumno sin importar su condición social. En conclusión, la inversión privada en educación, destinada a establecimientos con fines de lucro no es de gran ayuda. Primero, porque beneficia a los alumnos que provienen de las familias de mayor ingreso, es decir es inversión que sirve al círculo elitista de los mismos inversionistas. Segundo, porque invertida en educación, agrava las desigualdades sociales y por tanto bloquea el desarrollo económico. Tercero, porque en el área de la enseñanza, se usa frecuentemente para eludir pagar impuestos. Finalmente, si aquella no se invirtiera en este sector educacional, con incentivos adecuados se invertiría en otras áreas que podrían ser de igual o mayor interés para el país. Por ejemplo, en levantar empresas que permitan incorporar valor agregado a nuestras exportaciones de recursos naturales, en capacitar a los trabajadores, en producir energía renovable, etc.

You're Reading a Free Preview

Descarga
scribd
/*********** DO NOT ALTER ANYTHING BELOW THIS LINE ! ************/ var s_code=s.t();if(s_code)document.write(s_code)//-->