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24_Warisata La Escuela Ayllu

24_Warisata La Escuela Ayllu

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S A T

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CAPITULO II
GENESIS DE WiilliSATA
1.-

Iktilón l\Irrca do y una frase histórica.

En abril de 1931 f ui nombrado Director de la Escuc:a ~ormal Indígena\ de Miraflores. en sustitución del nonnalista Alfredo Gui llén P into, que lo habia s:do desde enero . Mi t a rea consistía en prepa rar maestros para el campo. El caso es que n ::J pude ocupa1 el cargo más de c;u ince días, por· que descubrí el enr,.ño que la escu?la significaba ~;a¡:a el país. E n co ~ ­ cepto mío, era t
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S A T

A

CAPITULO II
GENESIS DE WiilliSATA
1.-

Iktilón l\Irrca do y una frase histórica.

En abril de 1931 f ui nombrado Director de la Escuc:a ~ormal Indígena\ de Miraflores. en sustitución del nonnalista Alfredo Gui llén P into, que lo habia s:do desde enero . Mi t a rea consistía en prepa rar maestros para el campo. El caso es que n ::J pude ocupa1 el cargo más de c;u ince días, por· que descubrí el enr,.ño que la escu?la significaba ~;a¡:a el país. E n co ~ ­ cepto mío, era t

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CAPITULO II

GENESIS DE WiilliSATA
1.- Iktilón l\Irrcado y una frase histórica.
En abril de 1931 f ui nombrado Director de la Escuc:a
Indígena\ de Miraflores. en sustitución del nonnalista Alfredo Gui -
llén Pinto, que lo habia s:do desde enero. Mi t area consistía en pre-
parar maestros para el campo.
El caso es que n::J pude ocupa1· el cargo más de c;uince días, por-
que descubrí el enr,<>.ño que la escu?la significaba el país. En
cepto mío, era t an sólo una obra de simulación porque estaba ul)! -
cada en una zona r esidencial, completament e ajena al indi o, y porque
en su alumnado no había un sol o muchacho campesino.
La enseñanza que se impartía a los maestros para con-
sagrarlos al magisterio indígem.l era absolutamente teórica ,
e intclcctuailsta, v los alumnos reclutados en las aldeas seguramente
que saldrían dispuestos a cualquier empresa menos a la enseñanza
en el campo. Así, desde sus comienzos, quedaban defraudad8s los pro-
pósitos, ciertamente sinceros, de don Daniel Sánchez Bustamante,
y ya entonces se manifestaba, en las escue!as destinadas al indio,_ la
monstruosa farsa. del "normalismo", enfermedad que ha con·om;; idO
a toda una generación de mac::;tros bolivianos.
Cuo.ndo l7le percaté de que lo que en realidad se montaba era un
semillero de burócratas, y nada dispuesto a complicarme en tan lJur-
da comedia, me dirigí al Ministro Mercado diciéndole con toda c
1
: t-
ridad y franqueza que renunci aba a l cargo porque aquella no era
una escuela indígena! ni nada por el estilo, constituyendo un engaüo
nl que no iba a contribuir_
Pcrdóncseme las referencias pe:rsona!es. No tengo más
que hacerlo, porque la historia de \Vari2ata es, asimismo, b
biografía de mi vida. Por e!lc, sin falsas he d? spnalar
cuanto tuve que hacer y decir eri el proceso de la escuela campesina
de Bolivia.
-- 80-
vV A R I S A T A
l u_es b_ien, Bailón Mercado, sorprendido por mi actitud, r epuso:
-¿,Que. es lo que entonces piensa usted, Pérez?
- Yo pwnso -le dije- que la escuela del indio debe estar ubi-
cada l'n el ambiente indio, allá donde él lucha para no desaparecer;
que no debe contraerse únicamente al alfabeto sino que su función
debe ser eminentemente activa y hallarse dotada de un evidente con-
tenido ::::ocial y económico; que los padres de familia deben coope-
rar a .,su construcción con su propio trabajo y cediendo ti erras como
un trwuto a la obra de su cultura· que la escuela debe irradiar su
acción_ a la vida de la comunidad :/ atender al desarrollo armónico y
Sllnultaneo de todas las aptitudes del niño en su proceso educati vo.
cómo, hace treinta años, ya estaban planteados los ptm-
tos pnnctpales de aquello que se ha dado en llamar "educación fun-
clame!ltal ", que ahor a se apl ica en Bolivia como una del
extenor en cuya génesis no hubiéramos t enido parte ....
Probablemente impresionado por el calor que puse en mi res-
puesta, Bai lón Mercado contestó apuntándcme con el dedo:
-Eso, eso que está usted pensando, e.:;o \·aya usted a hacer.
r v En esta época de mi vida, r e!!lemoro estas palabras · y veo
cómo una frase puede tener un contenido históriC'o; porque
e! !?echo es que fue en ese instante que ([1Jedó creada la escuela cam·
resma de Bolivi a. Recibí la respuesta del Mi nistro con extraña un-
Y y algo se ccnmovió en mi espíritu al sentirme, por
lll!, destmado a cumplir un mandato tal vez ancestral que dormía en
m1 sangre .
. _Inme_di atamente partí a la altiplanicie andina en busca de la
re;;10n mas apropiada para levantar la escuela. Me embarqué en un
clirección a Santiago de Huata, y en medio de indios y cho-
!l_tas med_ltaba en las palabras de Mercado, que a cada instante vol -
\·Jan a m1 memoria: "Eso, eso que está u ·ted pensando, eso \·aya us-
<:- : :'- Quería decir que ahora yo era el responsable de una
a!tiS!ma mts1on histórica, y que era el depositario de la confianza
el e: un hombre en quien, a treinta afws de distancia he de r econocer
una ponderación de espíritu. Ahora, dependía de mí,
m1 apti!Ud creadora, de mi capacidad de tJ·abajo. Sin embargo,
aun 1_10 tema proyecto alguno" "in mente", y únicamente me guiaba
!'] de ub1car las escuelas de indios en pleno ambiente indio; la
que_ mas tarde fue una doctrina, un aporte criginal a la educación de1
americano, se fue edificando paul;:;tinamente, a medida qne
:namos captando enseñanzas de la vida mi sma del indio de sus tra-
rli riones y de su cultura. '
Llegué a Santiago de Huata, a orillas del lago Ti t icaca donde
·:r Sé\ berse mi propósito, muchos personajes de la región me' busca-
r nn para pedirme que ubi cara la escuela precisamente en eso. loc:1l i-
-81 -
E r. r 7 ,, J( n o 1' r. ¡:; t.
h<.,f.¡(; nrlomc- \ f'l' las fa\·0r;tb]e .... condiciones del clima la bc-
l :cza del l '<t;.- ,! jf'. Pr· ¡·catacl os :le que el !'ro:,ecto no disponía· de fon-
chs, oirccir ron gr<t1ui1amentc ;¡na l1cc1.úrca de tierras en el pueblo,
::·. d ' ri ;.! es el o lt rc;::ión trai ¡;_,jo grat uito.
¡:; ,,·t]mcntc, toda lél. zona de ... anti;:¡go de Huata era de graneles
at r<!c ti ·: os ; ;Jcro hube de dec;ccllar 1 ofrecimi2nto, porque yo no bus-
< ia hereditaria de los \·icios coloniales y r epubl icanos, sino
1·! ll l'ilu donde palpitante la realidad indígena. Además, yo sa-
l ;i a que ,fundando ia escuela en Jo. aldea, habrían de ser los indios
r¡ui e 1es la le\·aJ.tarian con su esfuerzo y sudor, para que a contínua-
la apr \·echaran úni c<Jmente lo<: hijcs de la localidad y otros pue-
hl .'"'s r.-: c:::tizo . . Hubiera sido caer en el ;;1ismo pecado de !\Iiraflores,
cl o:1dc ios u5ufructuarios de la .0Jormal eran los hijos de los gamona-
Jc,.. de prodncia, que ma vez e;;re.;ados se com·ertirían en nuevos
explotadores del indio agregc::dos a la ya numerosa fauna que vivía
del pongueaje y la servidumbre. Yo quería una escuela levantada en
med1o de los indios, a la que el autóctono ie prestara su desinteresado
ccmcurso, que pudiera ll amarse efectivamente escuela indígena! y
cuya misión fuera beneficiar directamente a los indi os y a sus hijos.
1
2.- Cómo lle;;amos a Warisab. y ftmclación de la Escuela.
Dejando Santiago de Huata, cont inué mis exploraciones en den-
sas pobbciones como Kalaque, Tiquina, Copacabana y otra..,. En
todas ellas encontré dudas, \'8.Cilaciones y desconfianza. ¡No podía
ser de de otra manera! El gran engaíbdo de siempre, el indio, no po-
día aceptar de primera i;1tención la propuesta de levantar una es-
cuela no sobmcnte con su trabajo sino además con la con-
tribución ele adobes, ladrillos y otms m;:;tcr iales de la zona, y sobre
todo, con la dotación de tierras.
1\Ie dirigí entonces a \Varisata, donde, como he dicho, conocí a
Avelino Siñani en 1917. A
1
pasar por Achacachi, capital de la Pro-
Yincia Omasuy0s, me recibieron la s autoridades y vecinos más des-
tacados, ha ;ér:c1ome igual solicitud que Jos de Santiago de Huata.
Respondí que yo buscaba el ayllu, la comunidad indígena, para edi-
ficar la escuela ; que el Gobierno !!O disponía de un solo centavo para
tal obra y que buscábamos de memento la cCJoperación del indio en
tierras y ti·abajo. Expliqué que con tales mir as me dirigía a Warisa-
t a, situada a doce ki
1
ómetros de distancia.
L1 vecindario me expresó su plena conformidad con el ulan ex-
puesto, su am;>:ia colaboración en todo sentido para
poner en marcha 1a obra. En cuanto a las tierras, se comprometie-
ron a adquirirlas por cuenta de la en el lugar y exten-
sión que se indicada nport unamente. Como es natural, acepté los
- 82
WARI S ATA
ofrecimientos, que habían de ser mat-:riaiizados, según eso, inmedia-
tamente después de la inauguración ofici al de la escuela. Hay que
decir que sin tardanza, se t omaron todas las medidas para que al día
siguiente nos esperara la indiJda ele \Vari sata.
Así sucedió. Asistimos a lo. cita ... . De entre la gran multitud ele
indios surgió un hombre, de regular estatura, de evident e ascendencia
kolla : era Avelino Siñani . Nos confundimos en abrazo frat erno y so-
lidario. Estábamos sellando nucstr0 común destino ....
Hablé a la multitud en aymarél, después de que las autoridades
hicieron conocer el objeto de mi \'isita.
Siñani, a nombre de la comunidad, aceptó todas las condiciones,
que eran las mismas que había propuesto en Kalaque y otros lugares.
Señalé el sitio en que se edificaría la escuela, y poniéndome de pie
sobre un muro que había a la vera del camino, indiqué la extensión
de tierras que debían ser donadas por la :Municipali dad. Todos estu-
\'ieron de perfecto acuerdo.
Volví a la ciudad par a informar el ::- Iinist ro, quien exclamó:
-Pérez ha vuelto con los bolsillos r epletos.
Corr ía el tiempo y ya nos hallábamos a mediados de mayo sin
disponer de un centavo. Todél s las tentati vas para fi nanciar r ecursos
r esultaron inút iles, hasta que por fin Bailón Mercado consiguió, no
sé cómo, la suma de cinco mil bo!i\·ianos desti nada en su totalidad
al pago de haberes del per so!13. l. Para entonces ya estábamos a fi nes
de julio.
El 2 de agosto de 1931 tuvo lugar la fundaci ón de la escuela, fe-
cha, sin duda, de grave r ecordaci ón para el país. Fue en homenaje
a tal aconteci miento que, aüos más t arde, el Presidente Busch oís-
puso que el 2 de agosto fuera el ''Día del Indio", actitud segui da por
organismos educacionales panamericanos que señalaron la misma fe-
cha como día del indio americano. Poste:riormente, se eligió el mis-
mo día par a decretar la reforma agraria en Bolivia (2 de agosto de
1953), con la cual se daba fin al régimen feudal, e tmpliendo as! una
de las proyecciones de Warisata.
Ya que nuestro propósito es hacer historia, transcribo aquí el Ac-
ta de-Fundaci ón de la Escuela, t al como se publicó en "El Diario", de
La Paz, el 2 de agosto de 1936:
"Huarizata a los die7 kilómetros de la Villa de la Libertad (ciu-
dad de Achacachi ) , capi de la Provincia Omasuyos, constituidos el
dos de agosto de 1931, a noras once de la mañana, el señor Prefect o
y Comandante Gener al del Departamento de La Paz, Dr. Enrique
Hertzog, el subprefecto de la Provincia don Juan Silva V., el sei10r
doctor Víctor Anclrade, Oficial Mayor del Ministerio de Instrucción
Pública, el Presidente de la H. Junta Municipal de Achacachi, señor
-85 -
I·: L 1 z . \ 1: 1) () l' r:: ¡¡ 1
Cl auclio \'izc;1l'l'a ( 'ollao, el \'it·uri o Fo:·:'tneo de la Provincia don Eli-
sco Oblitas, c·n numilre del p0d: .. .:-ucii ial Dr. J usto Durán, el Tns-
pecLor de Inst 11 .l\1 ¡;· iac.: ' , el Eli-
zarc!o Pérez, Director ele la fundada dcmas comlttva oft-
cial, se procedió en acto solemne a la inall6lll'ación de la Escuela
Profesional de Indir;0nc;,; de Huélrizat;; : l señor Subprefect o de la
Prnvincia inauguró e! sci'lor Vicario neo :1 la ben-
di ción solemne ele la piedra fundam ntal del edificio a constnlirse
oara el local de la Escuela, act G que f: te apadrin2.do por el Dr. En-
rique Hertzog; el Dr. Andrade, en nc- !:1'J:·c del Ministerio de Instruc-
rión Pública clausuró el acto.
'· En fe ele Jo cual suscriben c,;L:.: neta en cuatro ej emplares que
deben ser guardados : mo en la piedra fundamental, otro en la Junta
=\lunicipal de Achacachi, otro en la C:ubprcfectura de la Provincia,
y finalmente la última en In Dirección ele la Escuela.
· "(Firman) E. Hertzog, P1·efecto del Departamento.- Víctor
Andrade, del egado del Ministerio de Instru2ció:t Pública.- Juan Sil-
va V., Subpr fecto de Omasuyos.- Claudia Vizcarra Co1lao, Presi-
dente de la Junta Municipal :\c!12cacbi. -- Elíseo Oblitas, Vicario
de la Provincia.- Justo Duró.n. Juez Ti1 t!'Llctor de Omasuyos.- Ju-
venal Mariaca, Inspect01· General d2 Indi"'enal de la Re-
pública.- Elizardo Pércz, D:rector de ia Escuela.- Humberto I\Tolli-
nedo, Director de las cscuelo.s de Achac· chi .- Macario Franco, Mu-
nícipe.- Policarpo Saravia.- Angel J báñez, Intendente de la Po-
licía de Seguridad.- Juan Actuario PúbliCJ.- Luis Ari-
ñez C.- Luis Mollinedo, Intendente :\Iunicipal.- 1\'I . Pre-
sidente de la Junta de Obras Públicas.- Anacleto Zcballos.·- Ave-
lino Siñani y Eduardo Ramos, Cac:iques de 12. ex-comunidad de Hua-
rizata".
La nómina de firmantes es curiosa, predominando J.as autorida-
des de Acllacachi, las cuales prob:1blemente no imaginaban la tras-
cendencia que tenía el acto; pues de habel'lo sabido, hubieran pro-
curado que la Escuela se ubicase lo más lejos posible.
3.- Venciendo al medio hostil.
El personal de la naciente escuel a era el siguiente : Director, Eli-
zardo Pérez; maestro de carpintería, Quiterio Miranda; maestro de
mecánica y cerrajería, José de la Rh·a, y maestro de albañilería, Ma-
nuel Velasco. Yo no sé que ojo tuve para elegir a mis tres compañe-
ros de trabajo· el caso es que nunca en mi vida volví a encontrar
tanto tesón, honradez, t<.1nta múltiple eficiencia para el desa-
-86-
WAHISATA
rrollo de una _obra. ¡Hecordados sean, y siquiera estas páginas sir-_
van para rcnd1rles hcmenaje!
El di:·cctor que clcgit· como vivll'nda una chujU.a (choza )
Y lwce_r v1da de !nclto y con el indio, mientras planeaha sus laborrs
Y \'encJa los obstaculos del ambient e. Los maestro.:; de talleres se aco-
modaron como pudieron.
¡La pamprt era hcstil ! Se trataba de una plani cie situada entre
el lago Titicaca y la cordillera. cuyos vientos se cruzaban en frecuen-
tes remolinos. El clima era frígido, el yermo pelado e inclemente.
Y t odo dominado por la mole del Illampu, a cuya \·;sta el hombre
c::e recoge en religioso silencio, abrumado por su grandeza y ní veo
n:splandor .
Pronto se percató el _Director de \Varisata de que había elegi -
d? para su labor no prec1sametnc: un aylln sino un centro latifun-
dista no llegaban a una decena los indígenas libres, esto es,
al ayllu. Warisata había sido absorbida por la hacien-
da y funcwnaba como t errito. io sujeto a la explotación de Jos terra-
quienes habían despojado paulatinamente al
mdw hasta com·ertirse en due:"!os de casi toda la zona.
El des:;ubrimiento 1:0 le arredró y, por el contrario, lo consideró
una suerte, pues de ese modo su acción sería más den_a más virtual
Y enérgica. Había ido a caer en un lugar donde el indí c•cna
se ofrecía en sus más álgidos. Com·enía, pues, Sin
embargo, los indios le m:raban con recelo, pensando tal vez que el
nuevo maestro no se diferenciaba gran cosa de los otros oue conocí an.
Al día siguiente de la fundación inscribimos hasta l50 alumnos
para S!.f encargando esa tarea al m<:1estro de la Riva,
el mecamco. Rabiamos llevad::> al1unc!antc material df." enseñanza; cua-
d.ernos, silabarios, libros de lect<.1ra, r eglas, ló.pices, tiza. plumas. etc ..
nqueza que deslumbró a los niños indios. El carpintero instaló su
taller una choza y el mcc:mico puso sus herramientas en otra
JUnto a la mía. El albañil inició sus labores a la vera del ca-
mmo, por furioso \·endaval. Las herramientas, muy dnficien-
tes. por eran de su propiedad. Por último, dijimos a las au-
toridades md1as que desde el día siguiente esperábamos la colabora-
ción ?e los pobladores lugar, para lo cual apenas contábamos con
dos picos, dos palas y dos carretillas, que yo llevé de mi casa en La Paz.
. Así fue cómo empezamos a trabaí ar hace treinta años en el
P
aram d "fT7 • " ' ,
o e H Nada suponer que w1 día, en el mismo
lugar, se las monumentales construccione -> que hoy se ven.
En aquella _epocél: no existia sino .la capilla que se ve en el recodo
de la mory.tana, Y Junto a ella una chttjlla, que servía de Dirección. Fue
en el de la capilla donde funcionó el primer curso de Wari-
sata, Y JUZgo yo que nunca hubo una mística tan húnda como la que
-87-
' ..
.,
' 1
...
ELizARDO PERE/.
Yibraba al escucharse al maes! ro ue la Riva, enscúandn la letra a los
¡Santidad de otla clase, c:ertamenic, c¡uc \·enía a lle-
nar los espíritus con un hálito de esperanza y rcc
1
(· nción
El día :cñalado no se prest:ntó un solo j¡Jdio. El alhaiül Velasco
y yo principiamos la obra. Hicimos el tL:lZO r!f': edificio de acuerdo
a un plano que me facilitó b Dirección del Instit11to /'• mericano, de
La Paz, y que corresponde al local que posee sobre la calle Ecuador.
Después, nos pusimos a abrir los cimiu1tos.
Transcurrieron los días ....
En la soledad de la pampa Jos úni cos ::;eres vivientes.
Los indios no se nos all egaban . • Tos hacían senti1· nuestro aislamien-
to y la vida comenzaba a hacPrsenos difícil. La l\T•¡ :li cipalidad de
Achacachi no se acordó más de su p1·omesa ue r:o,¡:,ciún ele tierr:J.s,
v lo mi smo ocurrió con todos los ofrecimi entos tan espontáneamente
i·ea!izados. Mis requerimientos para log¡·ar alguna ayuda no tuvieron
resultado alguno. Estábamos 01 frente de un proyc•ctn que yo adivi -
naba de gran magnitud, y pnra llevarlo a cabo no t cniamos otro ins-
trumento que una inqueb1·antnblr: perseveranci J. . De haber perdido la
fe en esos instantes, no hutiera exi sti do \Varisata.
Tuve urgencia de viajar a La Paz por un par de días. A mi re-
greso, encontré a los tres mue.stros y a !a señora María Romero, es-
posa del mecánico, esperando un camión a la vera del camino, para
rest ituirse a La Paz. Habí an resuelto marcharse en \"ista ele la hos-
tilidad del ambiente v de la anarente inutilid<lcl de los esfuerzos rea-
lizados. Tuve que per-suadirl cs. de que desistieran de tal propósito, ca-
lificando su abandono como una r.::tirada \·ergonzosa, ya que nuestro
deber era mantenernos en el lugar a costa de cualquier sacrificio. Los
pobres maestros aceptaron mis pal::Jbras y s:.:; quedaron, y para que
pudieran sobrevivir viajé nuevamente a La Paz para llevarles, de mi
despensa, los víveres necesarios. En al Gobierno, toci:'lvía no
había pagado un centa\'o de nuestros haberes.
Así fue cómo, un día a las tres de la tarde, se me presentó Ave-
lino Siñani , cuya au. encía ya me estaba apesaáuml..ll'anJo. No tengo
tiempo de hablar, le dij L· , pc·ro ayí1dame ... .. · así continuamos la labor
de poner el cimiento hasta que obscureció. Ahom . í, l e expresé, po-
demos hablar.
Después de escucharme atentamente, Avelino me respondió :
-No, tata, no te hemos abandonado a tu suerte. Desde todos Jos
puntos de esta pampJ. aparcntemenh' desierta miles de nosotros te
contemplamos con admiración. Ya saldn·mos a ayudarte, ten p:1ci en-
cia. Como me dices, sabemos que cstús pisando barro, r¡ue tus manos
ya cstó . .n encali ecidas, que tr'"tbrtjas la s cinco de la mañana has-
ta que muere el día. Todo lo sabemos .. .. nada se nos ha pasado desa-
percibido. Desde Jos r iscos ric lé:: montaña, de todas partes, desde nues-
-88-
WAR!SAT A
tras chujllas te obsen ·amos. Ten pacienci:l , tata. l\Tuy pronto las in-
diadas de esta tierra sag1·ada llegarán hasta ti . Se levantarán la pam·
pa y las montañas y como un solo hombre la comunidad integr a es-
t ará a t u lado p::J.ra cumplir su deber y dar de si todo lo que corres-
ponde. Desde luego, yo \·enclré desde mañana con mi mujer y mi
hi jita.
Mientras hab!aba, nos envol\·ió la DJ"2he con su negro. manto y
el viento del Illampu empezó a azotarnos con furor.
Siñani cumplió lo IJrometi do. Acudía al trabajo con toda su fa-
milia y dos burritos para el traslado de materiales. En el simpát ico
grupo estaba Tomasita, una pequei1uela ele grandes y azorados ojos.
hija de Avelino )' que, según \·eremos, hizo también hisioria.
,/ 4.- Esfuerzo trabaj o, f undamentos de nue-stra pedagogía.
Nuestro horario ele trabajo no era ciertamente como para dedi-
carse al ocio: todo lo contl·ai·iéf. Desde bs c,nco el e la mañana empe-
zábamos a acumular arena para !:.::s iabores del día, transportándola
desde kil ómet ro y medio en las dos canetillas, una a cargo de Miran-
da y del Director y la otra llevada por de la Ri\·a y un llf)kalla apo-
dado el "Kkelluw3\va" (e: niíl.o amarilio) que se empeñaba en asisti r
a esa hora para ayudarnos. El más fuerte sostenía ::: empujaba la
car retilla cargada hasta más no poder, y el otro hacía tracción me-
diante un lazo. El albañil estaba exceptuado de este sobretiempo. Des-
de las ocho hasta que oscurecía, todos permanecíamos en nuestros
respectivos puntos de tral)ajo, com·ertido el Dírectol· en ayudante del
albaíl.il Velasco.
Bien sé que tal relato hará sonreír a más de uno. ¡Pero comprén-
d.ase la tremenda indigencia con que estábamos empezando la obra!
No había más r emedio que trabajar así .
Los indi os que al principio me mlr::t ban con recelo, empezaron
a cobrar confianza poco a pooo. Cuélndo \·ie!'0!1 que el profesor con-
vivía con ellos, que se alimentaba ele sus propios alimentos, que co-
mía en una chúa (plato de barro), que dormia en un poyo cubierto
con un jergón indígena, que, en suma, era uno de ellos, fueron cedien-
do con esa cautela que les es propia ante el temor de cer nuevamen-
te engañados. Primero asomó uno, luego diez. y finalmente cien, dos-
cientos y trescientos./Siíl.ani había realizado la más eficaz propag;m-
da, de casa en casa, para avisar a los indios que "el profesor no era
como los otros" y que había razones para confiar en él, porque tra-
bajaba como un indio, prenda de su homRdo prop?sito. De e_s_a n:ane-
ra, los cimientos ayanzaron rápidamente/Como siempre, Sm<l m erR
el primero en acudi r, a las cinco de la mañana, para e:--.."traer bloques
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de piedra y t r;rsbdo.rlos del cer!·o con sus dos burrit os; triunfaba así
la const;lllcia o terquedad ele! Director, t'llYO tesuilcro no pa-
recía en vano.
Los primrros materiales para mo·•cr lo: t<,ileres d\! carpintería
y cerrnjería fueron <lclquil'iclos con nuestro propw peculio; pero Juego
se nos presentaron los problemas: cemento para los ci-
mientos, madera para los dinteles, techumbres, puertas, ven-
tanas, pupitres y mesas; fiuro para fabricar catres, sillas y otros en-
eres y útiles. Para tales finalidades se habían instalado Jos talleres.
Sin embargo, el Gvl;icrno no dado un centavo para esos gas-
tos. ¿Qué hacer, e; tales circunstancias?
Dejé organi/.ado el trnbajo a caro-o ele Siñani v i\Iariano Hamos
Y de los jefes el e taller, a La Paz para ver cómo
las arreglaba. Me habia hecho el propósito de no volver a Warisata
no era con un cargamento de los materiales de constmcción reque-
ndos y de las herramientas necesarias para dotar a los dos talleres
siquiera fuese en forma modesta.
Con este objetivo me diri::;i a todas las barracas y ferreterías ele
la ciudad, para que atcndierar1 el pedido que formulaba, a co.rgo del
\Iinisterio de Instrucción. Mis gestiones no tuvieron resultado algu-
n.o. otorgaba crédito y todas las puertas se me cerraban. Ni
stqmera pude obtener la a:y'llda de les reparticiones del Estado y
de hombres de negocios a quienes me dirigí.
Cuando ya desesperaba del éxito, fui a dar por casualidad a un
gran depósito donde habían todos los materiales y herramientas aue
con tanta urgenria necesitaba. Pertenecían a una empresa minera· de
que los había puesto en venta a precios sumamente bajos.
Fm atendido por un ingenuo español, al que le brillaron los ojos sin
poder disimular su satisfacción al examinar mi pedido ... . aceptando
hacer la entrega inmediata de todo. Pero aquí se presentó otra o-ra-
vísima dificultad: no tenía ningún vehículo para trasladar el
mento, el .cual debía ser retirado en el acto, so pena de que el vén-
dedor se dtera cuenta de que, además de la tradicional insolvencia es-
tatal, en este caso la adquisición no tenía respaldo alguno si la es-
cuela de 'Narisata ni siquiera figuraba en el presupuesto.
a la Intendencia de Guerra, al Ministerio de Guerra, al
de Gobierno, a la Prefectura y otras. entidades; ninguna pudo aten-
der mi solicitud y, sin duda, ni se dieron cuenta de mi angustiosa
situación. Pero me salvó un hermano mío, Arluro Pérez años más
tarde duramente atacado y difamado por ia Sociedad Bolivia·
na; fue él quien me proporcionó, por cierto gratuitatr.ente, dos camio-
nes con los que pude recoger todo el material. Teníamos diez tonela·
das de cemento, grandes cantidades de madera, fierro, alambre te-
jido, carretillas, picos, palas, dos o tres yunques, carbón de piedra,
-90-
WAHlSATA
etc. ¡Por suerte, no hal.Jia sido parco al formular el pcclicltl! Y con
semejante tesoro me fui a \V<1risata.
Lo. llegada de tanto material de construcción fuC' un act ll lteci-
miento extra01·dinario en la comunidad y contribuyó o. k\·ant<•r dr:fi-
nitivamentc el espíritu de los indios y a su confianza de un;t
vez por todas. Hasta los indecisos se plegaron entusiastanv'ntc .:
nuestra
Tal cosa sucedía el 20 de septiembre de 1931. En rincuenta días
habíamos ganado dos grandes b<1tallas en la guerra imphcable que
iniciábamos contra la ignorancia y el feudo. La primera fue logracb,
más que por la persuación, por la fe y la perseverancia, por l ejemplo
personal , por el trabajo rudo, por el esfuerzo cotidiano. p0r el amor
a una causa. Asi ganamos el espíritu del indio y lo incorpC>ramo
a la tarea de Sll propia redención.
5.- Al margen de la. legalidad.
La segunda batalla de afirmación, que consagraría nuestt".JS es-
fuerzos consolidando la primera conquista, la ganamos por medios
que he de confesar no fueron de todo legales. Pero nunca como aho-
ra, el fin justificaba los medíos: se trataba, nada menos, que cie JC-
vantar a un pueblo de su postración para conducirlo a b Jiu.:rtad y
al progreso.
Han pasado treinta años y ya podemos declarar que nuestra :l C-
ción constructiva, comenzó al margen de la Jcgalid<Hl, como que" era
eminentemente revolucionaría en su cor.tenido. No podía :-;cr otro
modo. Si hubiéramos esperado que nos cntrcgarañ legalmcnt é lJ. "
tierras que necesitaba la escuela, o que los materiales nos fuf'r; .n
tregados por las consabidas ví0.s bmocriiticas, estoy cierto de Cjl.lc· no
hubiera existido Warisata ni los demás núcleos de t:durél.ción indi cre -
nal, no sól o en Bolivia, sino también en el Perú, Ecuador y
mala, a donde irradió nuestra actividad, ni se hubiera forj ado
tremenda corriente de opinión en torno al problema del indio en lo-
do el ámbito nacional y americano. Pero así comr·1za nos. y dr: esa
manera se inició la desde entonces interminable controvers!;t doc-
trinal respecto al indígena americano, llE'vando la discusión a un
plano de primera categoría y obligando a la realización periódica de
congresos indigenistas mediante !os cuales se t1ata de realizar una
política uniforme para la incorporación del indio a las nacionalidades
del continente. Por otra parte, si digo "al margen de la legalidad"
es porque \Varisata, desde un comienzo, SP. situó en contra del orden
de cosas existente, o más bien, porque todos los organismos r epre-
sentativos de la feudalidad vieron en ella una actitud atentatoria con-
tra las leyes que determinan la subsistencia de sus privilegios.
-91-
E L I z A r. Ll () p 1\ í'.
Al come!!7al mwstros trabaj:b no dispollíamn,; ele un palmo de
tierra ni del sitio c. amente necesario para com;t111 ir el edificio.
Cavamo- los cimicnt0s en una p1'opiedacl particubr cli . ..;p::•·"tos a <:tTos-
trar todas las cnn,ocuc:nrias, y en Jqs días en quv 110 lt'lliarnüs nin-
gún respaldo. ni ;; ic¡ui era el ele bs indiadas circundan ies, pues. como
hemos \"islo, los campesinos se nos en eso,; momentos tan
hura1.os com(J con las autoridades de Achacachi. 1\ os ubicamos sin
más ni má.; , de pura prepotencia, en el lugar de b obra. y del mis-
mo l•10do tom>1mos 1 tcncno necesario, o. brimos los cimiC'ntos, de>-
rribamo-; mur.¡· y principi«mos a cons lr uir haci encl o uso de los nn-
1erialc;-; Jc-1 J,_¡ !;:11', En cuanto al español de marras, confieso que ig-
nuro cómo Sl' i1atna arreglado para cobrar su cuenta al :1Iinis-
1erio ...
Cna prc·:Ji• ·!aria de Achacachi me escribía al r cs¡Y'cto una carta
que no me l'C''-'Í·\C1 a trans:Tibir. Dice así: "Achacachi , :::gosto 2G dA
J Su1or IIc t enicin nul icia de una manera c.asu;1! que Ud. e tá
1do 1 rah;tjos en ! tlÍ c:mchón, pu8s es muy extrai'lo qu8 una per-
,;cna a cumo le creía cometa tal él.buso mucho más que el señor
Subpre,.'ecto ](J not ifi có a Ud. no t ocar mis tenenos, por consiguiente
no Pxlraüara que lo acuse a Ud. ante los superiores así como ante
trihunalr:; pórquc Ud. no tiene derecho ue cometer
tales al.;usos. :-· queriendo sublevar a mis indios se va a apoclerar de
lo 3jeno. debe saber c¡ue poseo cualquier pedazo con perfecto dere-
cho. 11" ...:omo han engañado n mis colonos a dcsconocerme, sabe Ud.
q11C la :iusLicia t arda pero llega contra los abusivos, sabrá cómo res-
ponder por PL'rjuicios que me ocasiona, y si no suspende los tra-
bajos en mis terrenos toman! CUJ nt:-1. medida pueda contra Ud., no
por ganar _ ueldo ha ele quitar el trabajo de una mujer, mi propiedad
cuesta JtJ.Ut10 bolivianos y sabré cómo responder. Su atta. Primitiva
v. ele Ei\ eros" (1) .
En el momento ele recibir la anterior comunicarión ignoraba a
quien pertenccíu el terreno reclamado. Ubir1ué ahí la escuela y se
puso h piedra fundamental por lo estratégico del lug2.r : sobre el ca-
mino a Sorata, vor la mQntaña, con buenas tierras de
regadío y agu:t potable ele las vertientes, en el corazón de la comu-
nichcL cte. El lugar era magnífico y resolví qucd<Irme, sobre todo pa-
ra mantener l:l moral del indio, pues mi t raslado a otro sitio, de
acuerdo al deseu expresado mús tarde por la propiet:'tria, hubiera cau-
sado suspicacia. y recelos que hubieran dado al traste con los esfuer-
zos reali;.ados. atenerme a las consccuenciGs y no cedí.
(1) Más t.:1rdc se dest:ahrió que esa señora no temía título alguno de propiedad so-
bre e! lugar: Pr:t simplemente usufructuaria de tierras dezpoj.:Jclas a los indios.
-92-
VAR I SATA
Las amenazo.s se cumplicro:1 pror1tamentc. La primrra den uncia
fue dirigida al J\Iini st r0 dP Erlu.:' ación : y 011 vista de su poco rcsulta-
c1o, se la elevó al propio Prei'idcnte el.:: la Hr.:públ ica, el cual, CC''1 tod0
y ser un mandatario legalista. permit ió (]Ue la escuela se levantara al
margen de los pt·oced ;miC>ntns lc:;;:tll'S. ::'<o hizo, pues, nin2:ún caso
de la denuncia. Este Presidente l'!·a el Dr. SédJmanc:J, a quien debe-
mos agradecerle el gesto.
Después, las denunci?.s llovieron a la P1·cfcctura , a las '-l.utorid.:t -
des de Achacachi, etc .. conclu.vendo por iniciarse en contra mía va-
rios juicios crimi nales. Habiéndome aconsejado un abogado mío que
no me dejara notifi ca!'. vivía pr:lclic:1mcnte a salto de mata. Para
viajar a La Paz me veía obligado a no pis;J.r Ach;:¡cachi -punto 0hli-
gado de tránsito- y dando un l'Oc1co a pie esperaba el camión al
otro lado del pueblo, :'' lo mi smo cuando volvía. Así podía eludir a la
justicia que me tenía en acecho. Cu<1 ndo me encontraba en la escuela,
vigías indios atalayaban los caminos pil.ra que escurriese el bulto si
algún diligenciero me buscar:1. De ese modo me salvé muchas veces
de ser notificado.
Mi t áctica dcfensi\·a cons istía en acelerar ln obra. Una vez le\·an- .--
tada, les decía a Jos indios, ya nadie ]Y)(lría destruirla. "Apre.::urémo-
nos lo más que se pueda para rea!izé:r esfuer zo que tendrá la
virtud de ponernos a sal\·o de Li na acció1 que pudiera det ener h eje-
cuci ón de nuest ros ideales".
Los indi os se dieron perfecta cuenta de la situación y redoblaron
sus energías en el trabajo. Hnhía levantar· o.quella estructura
cuanto antes. E!la sería nuestro amparo contra la d\·ersid;::c1. Esta-
ba destinada a ser <:
1
faro que iluminara los entendimi ento. y el 110-
gar (]ue acog:era :.1 los ií1dios onrimiclos oor la C'SCl<H' itud \' lo. servi-
dumbre. Es:: era 1 tono con que- se ha bla6Q a Jos indios. ani1quc sta.
frases dichas en adquieren robustas tonal idades sobre todo
son los pror;ios indios quienes bs pronuncian. Pero a su con-
Juro, el trabajo avanzaba prodigiosamente. Era un" colmt'na hum:-t-
na donde no menns 1c cuatrociF•ntas por::::onas enlre homhre><;, muje-
res Y niños nunca \'ista act i·:irlacl . Los ·:sist ian al
trabajo portando sus propias herramientas y animales p:1ra el tr;-¡ ns-
porte de piedra, arena, cascajo :: otros m::tteríales. Infi nidad c'!e gru-
pos familiares integrados por padres, l1i jos, parient es y allegados pi -
sonaban el barro para hs aclvbes ; otros ··::: dedicaban a cava¡· cirr.icn-
tos, otros ayudaban a los albañil es, etc. Nunca en Bolivia ha dcbid"l
producirse un caso en que el indio asistiera al t rabajo con tanto
t:>ntusiasmo como interés. Parece qu:; la oersccuc ión de r1ue ern. ob-
jeto el Direr tor, idrntificado con su sirvió par::t Ímr>ulsar a
la colecti\'id:::.d para que pusiera el mayor ímpetu 811' la co:1:o mcción.
Todos reclamaban para sí el honor uc que sus nombres f\ gurar<tn en
-93-
1
1
t
E L 1 7 ,\ 1: D O P E !t E z
e·! lilJ! 'O ele contribuyentes el e la obra . Hubienl sido una ignomini a
e=:l::tr auq'nle de sus púgina ... l2) .
Inducb!Jicmente, y como más tarde se hi zo e\·i dcntc, el indi o de
\\'arisala aceptó colaborélr on tanta:': energía. porque \·io en la obra
dc.:i Direc 01· un verdadero instrumC' n1o de liberación en el que L!r::l
re la li \'<d1lcn te sccunrlaria la cuestión ele la letra. ?viús allú ele la si m-
pie 1 indi o warisatci1o acabó por \'er en la escuela
.w se le\·untaba, el sí mbolo reclentOi' por excelencia, y de ahi el nom-
lJr ele ·· 'J'I tika" (madre) con C}Ue solían designarla.
IIa1.J íamos ganado totalmente al indio. El tata> o sea, el Dirc t.or,
era para esta gentes buenas y sencillas algo asi como un :;er sobre-
humano. Su palabra era escuchada con cJrii'ío y profundo respeto.
··.t:.:t tata !la dicho que se haga, y bi en, hay que hacerlo" , decían. Es-
talnn com·encidos de qu jamás )(/3 engañaría (creo que no defrau-
cl:· lu fe que pusieron en mí, como ellos no defraudaron la mía). Es-
taban seguros de que era po:;ible cualquier cosa que él afirmase, y
que además siempre procedía con justicia. Se había calado muy hon-
d en el espíritu indio. Todo lo que quedare por hacer yu era incues-
tionablcmente más fácil.
. No obstante, el Director vivía por la angustia que k
ocasionaban los cotidianos abusos d las autoridades en contra ele
los in ios: exacciones, mullas, en:::arcclamientos, arrestos policiarios,
flagelJmientos, despojos, etc. Era una s:tuaci ón exasperante, y tar:to
más dura cuanto que era impotente p<1ra poner:e atajo. Constant e-
mente iba al pueblo -ya las famosas notifi c<J.c iones habbn sido aban-
donadas-- a reclamar por la lib9rtacl de los detenidos ::J para b rep:J. -
ración de Jos abusos y escarnios que suLr ían los campesinos. Algunas
\'eces lograba su obj etivo. Volvía <:1 pie -en los primeros días no te-
níamos movilidad alguna- solo, en la inmensidad de la pcunpa, ven-
ciendo a buen paso los doce kilómetros que mediaban entre Wc risJta
y Achacachi.
Varios años después , Alfredo Guíllén Pinto me refirió un hechn
que yo ignoraba por completo. "Siñanl y otros amaut as -me dijo- ·
me visitaron en Caquiaviri , y entre otras cosas, me refirieron que,
cuando ibas a Achacachi pa1·a defender a los indios, la comunidofl.
destacaba de antemano diez hombres para que cuidaran de tí, sin que
lo supieras. Los comisionados seguían tus movimientos y se inform<t-
(2) Cuando los indios de ·wari,;ata me pidieron, en 1960, que cscribiexa este Ji ·
bro, lo hi cieron persuadidos de que iban a fi gurar, nombre por nombre, en su
texto; herencia que dejarían a sus descendientes. No siendo posible esto, Jo
único puedo hacer en honor de esa noble indiada es en e! Apc' n·
dice la lista de los contribuyentes.
-94-
1
H
WAhlSATA
b.an sol;,r<' el de tus gestiones, y retornaban siempr vi g;.
. .r\ I qué procedían así, uillén

me PoJ.quc te disgustaba 1r acom¡'k1ñado cuando
que enfrent arte a las autoridades" '
. h: _di cho que en gran. parte, e:>ta !Jistol'ia es autobiogrMica.
:\o \. "cllar e, por ello, en refenrmc n e tos hechos, que JlO<' muv pcr-
son:ucs queTpa r:ezcan, pertenecen todos ellos al proceso nue se Jievoba
a cabo en \v'ansata. ·
-95-
1

.l. . -
CAPITULO III
GESTA ORGANIZATIV A
Primeros n·sult.ados.
G2n;¡_r la voluntad del indio, después de la primera etapc. de hos-
tilidad y desconfianza; logra:r los más indispensables mater iales de
construcción :,· algunas herramientas, fueron factores que nos asegu-
l'aron la posibilidad de Lm trabajo acelerado, con resultados signifi-
cativos tanto en lo material cuanto en lo espiritual, y sobre todo, nos
:;ermit ió nfocar una organización reaiista, acorde con el medio en
L'l que traba 'úbamos.
El indio aprendió así el uso de la plomada, del nivel, del metro,
la la regb y la lienza; se enteró de la manera de preparar
el cemento, el bmTo para Jos adobes y para los ladrillos; adquirió no-
ciones de éJxquitectura const rucción, y en fin, se plasmó en su espí-
ritu un nuevo concepto acerca de lo que es y debe ser una Yivienda.
Del mismo modo, todas las necesidades vitales del dcsarro1Jo de
h escuela, en sus múltiples aspectos, estaban sistemáticamente asis-
tidas y se incorporaban a la vida mism2. de la comunidad. ::\o hubiera
no obstante, el simple entusiasmo del Director y su cons-
t ancia para producir en los ayllu.s aquP!l8.s saludab!es eclosiones espi -
rit Jales, si en el fondo mismo de nuestra obra no hL bicra palpitado
una auténtica gesta libertaria. La educación del campe ino sometido
a la servidumbre implica necesariamente una condición de libertad.
El educador del indio, si es sincer o, no puede eludir el planteamiento
de este problema; sólo que nosotros queríamos valernos de in tru-
m ·ntos de comhate algo distintns a los que utiliza la demagogia po-
lítica: nuestros medios eran el esfue1-zo y el trabajo, elemPntos que
incorporados a la personalidad del indi o. 1e permitieran las más Rtre-
vidas empresas. Nuestro culto a ambas diseiplinas alcanzaba una ca-
t egoría mística. Nadie debía estar de ·o-.:upado, y para c:tda uno ha-
bía alguna actividad, de acuerdo a su aptitudes y a sus energías. ¡So-
-96-
WARISATA
brehumano gesta b de nuestros maestros de tal.er, en su infati gable•
accionar! ¡Qué de al negación Jos de! .. aestro a lbañil, reque-
rido por todos y en todas partes! En ese ambiente dinimi co, de mo-
vimiento constanh', b voluntad lo supl ía tod . E! deseo ele superación
nos brindaua r CUI' !:' O:; para-l a solución de lo. problemas que a cada
momento S" nos presentr:.ban, aunque no teníamos ingenier os, ni ca-
pataces, inspectores, sanitario , cocineros, ag,·ór:omos, profesores es-
peciali zado y en fin nada de esa burocracia que caracterizó y si gue
ca acterizando nuest ras instituciones docentes. <.:urgíamos q la \'ida
templánc1onos en In lucha cotidi ana que nos iba E:qu ipando de r cur-
sos para alcanzar m ;J. vida mejor, al
1
ropio t lempo que Sl'
r-!asmaba en nuest ro ámbito la auténtica imaaen del hombre libre .
con clara conciencia de sus necesidades y de su porvenir.
v 1 -otoriamente se desarrollaba un extraordinari o sentido de responsa-
v bilidad indi vi dual y colectiva, de orden y de org2.nización. El inr
1
io
principiaba a recobrar su personalidad perdida en siglos de esclavitud.
Por las tardes, después del trabajo, nos sentábamos haciendc.
rueda, sobr e piedras o en el suelo, para comentar ia jornada o ha er
nuevos planes. ¡Días inolvidables! Los recuerdo con porqw'
fueron los más felices y fecundos de mi vida; y con pena, al pensar
que la perver idad y la estupidez hayan desmoronado tantas esperan-
zas. ¡Qué jornadas aquellas! Cientos de indios trabajando sin <=alario .
alegremente, unidos en el "ayni'' o ((ac7wcalld
1
1
!a fraternal institu-
ción del trabajo aymara. Unos hacían adobes, otros cortaban piedras,
aquellos aportaban semillas; e tos removían la tierra con sus yuntas,
los demás allá trillaban el grano al ritmo de la. canciones pastoriles:
y todos en conjunto, levantaban los muros del edificio, forma plásti-
ca, exterior, de ese otro edificio espiritual que iban construyendo ;:,]
recuperar la fe en sus des tinos y en su condición le grupo social.
Les ha!;;laba .... Temas inagotables acerca de la escuela y sus pro-
yecciones en el futuro; de su función económica y social ; de las sec-
cione que tendría, el por qué de cada una; de las enseñanzas que S"
darían tanto a padres como a hijos; de la importancia de esta obn
para todo el campesinado d Bolivia y para el de América; les r e-
marc<Jba r¡LL de sus esfuerzos dependía el por enir de la raza, que:
muchos del continente nos observaban con admiración y re<=-
peto. El indio supo que tras de sus !J10ntañas ingentes habían otro.::
pueblos y otras razas y otras naciones ... . Me acuerdo que, cierta vez
que retom<tba a la escuela, un joven campesino, Apolinar Rojas,
antes encarcelado por haber pretendido levantar una escuela, me sa·
lió al encuentro saludándome, en castellano, con la siguiente frase:
-¡Señor, qué dice el mundo de nosotros!
Y bien, en esas palabras se condensaba todo un mundo de nuevas
ideas que conmovían a la pampa. El indio apreciaba la magnitud de
-99
• .t
ELIZARDO PEREZ
su esfuPrzo Y saiJ!a que su obra se pro aria en cf ámbito america-
11?. donde el nombre d :J l'esornria como cmblemél de red¿n-
cwn en todos los confines donde hubi c·I':J.I' uueb!r;-; como el suvo v ex-
plotados como ellos. - · - ·
. En estas reuni ones \·cspcr tin;¡s me e:: e·;L'nra ele! valor \. ¡¡ersis-
de las vicj::::s in tituciones i!1dígenas. Hi:! hlaré, por al1ora, del
ConseJO de que a c-:Jn espontáneo fluir
par?- convcrt1rse en el ORGANUM de la escuc
1
a, el motor que
nana Y orientaría actividades. L2s reu;liones ·se sistematiza-
ron .. se SUJetaron a orden impuesto por el propio indi o. En ellas
s.e planeaba el trabaJo, se nomb1·aba comisiones; se empezó a pasar
h:::ta de los se establecían t urnos pra la claboro.cipn
de aclob?-" u otros y en fin, .se organizó t o::lo. un;:¡_ maquina ria
product1va que funcwnaba sin la menor fall::t. Todo como r esult:.clo d2
un pues yo no fuí como un dictador o
un clespo,a, smo como un amigo que sugería o ayudaba
ele la conc1encr;¡ y de las apt itudes de trabajo de los
m 10s.
Z.- El indio y la cultura vernácula.
En S?Y tm de las condiciones del indio para
de $O_brerno y ele administración. En el perío-
do a VIV1 con él por espacio de ocho mios conse-
cutivos_, en ocaswn dedi cado a acti vidades agropecuarias
en del y valles. pude Gpreciar todo
lo gr de sus \ n mdrv1clua1es y soc1ales. Me dí cuenta de que
el pa1s no otra cosa que y envil ecerlo por to-
9os los sm lop·ar, empero, destruir sus t radiciones y su cul-
':'ernacu_Ja, enraizadas desde mucho antes de la fundación del
Impeno Inkarco.
En las haciendas en cue>stión, en las cuales fundé asimismo es-
gober_naban y administraban los indios. Ellos dispoPían el tra-
baJo, determmanc'lo las fechas para efectuar las siembras los barbe-
o las y siempre lo con r esponsabilidad y exac-
1 Itud, conocccJores como c:on de lHs influencias del clima o de las esta-
c:ones las sementeras ; tenían a su cargo aunque r1o sabían leer
m csc_nbrr: la _comercialización y cuenta detaliada ele los productos ·
ac1emas, a<iministración de juc:ticia tomando conocimientÓ
de cualqurer problema interno y resolviéndolo, en la mayoría de los
casos .. con hor:do .. human,o. Las autoridadc>s inrlias estaban je-
rarqtnzadas s.re_ndo el_ Jllakc:tc:' (voz proveniente de jila y jatlw,
palabras de VISi ble ongen clamco con que se señala a la autoridad
. -100-
-.
WARISATA
pat riarcal); siendo el jilublu} digo, el de m::1yor jerarquía, seguido
del alcalde y el comi--;ari o. Este trío ent endía con todo el movi-
miento ele Ú1 hacienda. y por cierto que Jo hacía a conciencia y con
absoluta honradez .
EstG experiel1cia me ¡wrmitió comprender fúcilmente el proble-
ma del autogobierne de \\' ;:u·i ·ata, el cual, desde el comienzo, dio bue-
nos result0.dos, y aún diré que resullados maravillosé!S, como que en
sus reuniones se deliberaba acerca de graves problemas que atañían
no solamente a la omunic1ad, sino a la nación toda. ¡En el Consejo
de Amautas se invert ían los papeles, pues éramos nosotros, los maes-
tras, quienes :'\un2a olddaré las palabras Y
que con paus3do fiuir pronunciaban A velino Siñani, :i'.'Ian ;¡no
Huanca, Rufino Sos<:t . Apolinar Rojas, BcJisario Cosme y tantos otros.
En su densa exprc ·ión denotaban cabal co;1ocimiento de su mundo
v de su destino, pero además no se reducían a su problema, sino que
lo ubicaban como uno ele los probl emas de la nacionalidad, de la cual
empezaban a hablar con genuino interés/La oscuridad y estrec!:ez o/
en la aue has ta entonces h::tbia:. ·dvido, !"C com·ertía en anchos Y
claros l1orizontes conde el nombre de su tierra . Bol i\'ia, empezaba a
cobrar sentido y realidad¡La re\·ista "SemGna Gráfica", dirigida J.Xlr
ese magnífico periodista que fue Francisco Vi llarejos, publicó en su
edición del 6 de agosto de 1933 una crónica en la que transcribía el
siauiente párrafo, tomado del discurso de salutación de un viepo amau-
"Miles de indios estamos diseminado.; en la pampa, huérfanos de
luz. Que no nos olviden los gobiernos y la Patria Bolivia será grande,
porque así como hemos mandado a hijos al Chaco, la hare-
mos respetar siempre en t odos los confines".
No ha de verse en estas emociones la intromisión desfigurada y
proterva del chmccinisrno, s:no el hec!1o de indio se integraba
a la nacionalidad por un proceso na1mal, reVItalizando lo que antes
habían sido las naciones kolla e inlmic:J., que dormían en sus viejas
tradiciones sin que ninguna \"iolencia hubie1 a podido destruir sus
raíces.
El indio sabía que era el motor de la vida nacional. _esta
verdad incont r astable v fecunda, y desde entonces toda su act1v1dad
cobraba un sentido distinto: el trc.bajo, que antes había sido señal ele
su esclaYitud, lo era ahora de su liberación, y en quie_ra que
estuvieran estal)an poseídos de una fe que nada podra abatJr.
bían que, ellos, nada hubiera sido po_si_ble en ellos. hab1an
extraído ele la tierra los minera:es que uaoan flsonom1a al Y los
frutos ele que se sustentaban las ell?s habían ab1erto
minos, tendido líneas ferroviarias, construido ello , en f1!1,
habían dcfenr1ic1o al país en la guerra. Ese de la prop1a
importancia les confel'Ía segnridad y altura de mu·as, y desde enton-
-101-
ELIZARIJO PF.HBZ
ces nunca m ;.¡-; <:•' humillélchs por las pcrsecucione., que so-
port:than íJdl'<IUL' una trancJUi!a confianza en nuevos amanccl'-
rcs donde ;,o o¡m::sión ni inju. lici a .
. A,;! [clir:w,; · forjan do el sentido el e nuestros cri 1 eríos histórir.os
y fJi o,.: oficos. de nuestros planes d0 organización y de trabajo de
nuestro Y aclminislración,. 1\'ada les era ajeno a los inclios,
pu.c l? que todC? .era tornado de b vida misma ele ellos ; de ahí su e ·-
plcncl!da floulc ton , :u plena vitalí d.:tcl que a t ant as gentes asombró
cua_ndo fueron ?- vJsttarnos a \\'o.risata. Nada les era extraño o com-
pleJO: no er3. smo e1 desar:·oJJo ele su misma actividad, proyectada
de nt?evos e m:rrevtstos quehaceres; y toda esa expc-
r rencta que wa a. es la que se trasuntó en el es-
tatuto de mcltgenal que fue algo así como nuestra "carta
magna", ba)o _suyas pudo extender su actividad a
todos los confmcs patn os.
Nada senci.il?, realidad : dejábamos al indio que desarro-
llara sus mtc1at1vas y deliberara, en b menudo corr¡o en Jo
grande, en !actl como en lo difícil. Era de ver su aptitud responsa-
ble en el de los materi:J.les ele construcción, en el despacho
de _los pea;dos_ form.ulados por los maest ros de talleres y la albañi-
lena, en_ e.1 scnabmtento de cuotas de adobes, ladrilios, paja, estuco
_e n el y recepción de materiales aportados po;
los cooperan::tstas, que sol!an rechazar algunas veces por no estimar
buena calidad; en el establecimiento ele roles de trabajo, etc., etc.
Comprendase el sentrdo. que ter:ia todo esto para aquellas gentes po-
co ha dcbladas ante el mfortumo y la opr esión inacababl es ....
3.- La. tradici,)n <lcmoc.rátic;1 del indio y la politica .
. . l.ln aspecto de la profunda confianza que habían ad-
q:-nm;Io los mdws de 'vVarisata para con las enseííanz<ls que les sumi -
n 1 strabamos.
de la cre3:c!ón ele _la escuela, los campesi nos eran muy re-
quendos por los cnollos a fin de obtener su apoyo electo-
ral, muchas veces dec1stvo. Claro que despUL'S de conse:ruido esto na-
más se acordaba de los "ciudadanos" del campo que l1abian
btndo al tr1ur1fo.
Al año, ?i no me equiv?co, de nuestra aparición, fuí visitado por
los dos candtdatos con!endrentes en las elecciones para diputados;
cada uno de ellos trato de conquistar mi apoyo vista como estaba
la l!lagnitud mi influencia en la zona. No qu'i ero referirme a la
de :naravrllas que. se me ofr ecieron .... ¿Quiénes eran aquellos se-
no res? No ¡.nporta qmenes fueran: ellos repr esentaban todo un pro-
-102-
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WAR15 Af.1
ceso histórico que 1a escuela trat::1ba dt' liquicLl.r para siempr e. ¿Iba
a comprometerme con alguno, en a las promcsns que se me
hacían? Nada de eso: rechacé de plano el papel de agente
con que :;e pretendía scducin 1c. y así lo saber a lns campesi -
nos. Esto::; aprobaron mi actitud y
engaiiO en que caían al prest:u sc al poco ltmpto JUego cl.emocrat tco
con que cada ciert o tiempC? se le elegn· a ver-
dugos. Así quedó eslablec1do que los mdws no rnan. a depostLar su
\'Oto-mientras éste no fucm absolutamente hure y mwntras no fuera
en fí:t\'or del propio ' ndio, convertido c:-1 r epresentante, o de alguien
plenamente identifi cado con cansa. . . . . . . .
Esto nos llevó a la necesidad de fam!lw.nzar al mdto con practi-
cas democráticas acordando por unanimidad que las autoridades in-
diaenas en la o consejeros, serí an elegi dos por votación direc-
+a"" de los miembros de la comunidad. Tampoco esto era extraño a
ya que el indio tiene \·ieja tradición democr át ica y conoce. el
de la política. No otro sentido tien_en los t¿Zakas pr ecoloma-
Jes y Jos cabildos de la Colonia que con el nombre. han
hasta hov./El indi o no es simplemente un e)ecutor de ordenes,
que posee un profundo sentido analítico ·y de. obsen·acíón, _al servrcw
de grandes aptitudes volili \'asj ::\' uestras v_e_spertmas, etapa
embrionaria de los grandes consejo" de admtmstracron y de los Par-
l.am.entos ..lunouto..s, tenían un contenido politice; en ellas se discutían
nuestros puntos de vista en Jo educacional, agr!'l rio, gu Jernamentai,
económico, etc., dándose aprobación, por mayona de votos, _ a _las di -
fere ntes iniciativas p1·esentada . ..:, las cuales pasaban a constitUirse en
leyes de la escuela/ Así la cclccti\·idad quedó definitivamente incor-
porada a la '.'ida escolar.
4.- Funciones escolare5.
Hemos oh·idarlo nn tantn a ics llokallas (niños) que en bullicio-
so conjunto se ubicaban en la capilla, junto al cementerio. Al lado,
en una choza pircada de piedra, r: o mas de metros cuadra-
udos, funcionaba el taller de mccamca y cetTa]ena. Y. en ambos lo-
cales el maestr o mecánico alternaba el golpe del mart11lo con el uso
del silabario.
'\o vamos a criticar las poco apropia.clas condiciones del local
nos servía de de apenas 4 9 metros de supe:fi.cie, sir:
ciente luz ni vent1h1dón y con el prf'O al En.el improvtsaba·
mos bancos y asJCntos de adobe donde los 4'1110S las frases
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palabras normales que les ponía de por la manana. El me-
cánico cuidaba del orden haciendo escapatonas del taller. Menos mal
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ELIZARDO PER1::7.
(]de quedaba poco c.lel año escolar y ya vendría.¡1 ·· Jas grandes
cíoEcs para que se acabara esa p:1l'a los mt:c: hachi tos.
j • ·o fui a Warisata para machacar el alfabeto ni para tener en-
c.:rrados a los alumnos en un r ecinto frente al si labario. F uí para ins-
talarles la escuela activa, plena de luz, de sol , de ox;¡;;c.Io y de vi ento,
alternando las ocupaciones propias del aula, con lo t?!leres, campos
de cultivo y construcciones.¡
Pero la comunidad indígena no discurría aún en esa forma : el
ind}o estaba con la de Saracho y del "normalismo", y
cre1a que la cons1st1a en el alfabet o únicamente. Se ooonían a
que _Jos nii1os dej_aran sus ocupaci ones para co!aborar en
la oora constructiva. "Para eso estamos nosotros" decían los indios
displ !f's tos a rcaiizar cualquier trabajo ce:: tal que a los niños no
lc•s distrajese en tareas que, según ellos, eran pérdida de tiempo.
Le_ntamente vencimos esas resis
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encias, mediante la persuación
.>-: lo.:; e]_empl_os que nos ofrecía la vida. En nuestras, reuniones vesper-
tmas d1scutwmos y por mucho tiempo esta cuestión.
Había que hacerles entender que el alfabeto únicamente, no sol uci n-
naba nada en absoluto. Aunque desfigurando un poco la reali dad lc>s
ponía el caso de A ve lino Si ñani, que sabiendo leer y escribir tenía 'una
situación cco!_:ómica y social exactameute igual a la de Quispe,
que no lo .. ai:JJa, y que en el pueblo o en cualquier otro centro urbano
eran objeto de ig al t ratamiento. Los mismos abusos se cometian
ambos in que la letra los diferenci ara gran cosa. "Esta scuela les
decía, t ic:1e que equiparlos de todos los conocimientos para
tarlos en s1 t condición por medio del trabajo y del esfuerzo que pro-
el cen bJCnest::tr y nqueza y elevan la dignidad del indi viduo. Quiero
que_ ustedes, sus hij ?s y sus ni?tos y todas las gene:·.:tciones por venir.
meJoren sus condi ciOnes de v1da habitando en ca..:as cómodas v lim-
.. durmier:do en c_atre y cama confortable, vistiendo buena· ropa,
comrendo mejor y r:-1as abundantemente. Todo esto se obtendría t.ra-
bajJ.nclo en el campo extraer Jos mejores remltados de los rec:ur-
sos que brindaba, con el empleo de técnicas y herrami entas modernets,
complementándose el arte de edificar con el de la industrialización de
la r:r¡ncza r egio na 1, etc. En nuestras aulas, que construiríamos con
gran ampl itud, Jle:1as de luz, con hermosos ventanales, superiores
a los que había en Acho.cachi y aún en la ciudad de La Paz los niñr,s
y los jóvenes abrirían su cspírjtu dondo vuelo al supe-
rando al mero alfabeto y conociendo di sciplinas superiores. Eso no
e ·a 1odo: orientaríamos nuestra actividad educadora para que fuesen
los mismos indios los conduc1otcs de este movimiento profundamente
social, y nara ello, en su momento se a briría la sección normal. De
ella salddn.n los maestros ind·os, fuesen o no hijos de Warisata, para
educar a este pueblo; pero también se abrirían para ellos las univcr-
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WARISATA
siclades, . a fin de que los que por su cnpacid::td lo merecieran, pudie-
ran dedicarse a estudios superiores, como lo permitía su condición
humana. A la realización de este programa, le.3 decía, hab;a que an-
teponer los hechos, traducidos en trabajo y en esfuerzo desde la edad
más ti erna del hombre, para adquirir hábitos y discipl ina. Si na se
actuaba en este plano, nuestros esfuerzos serían vanos, porque ¿con
qué elementos especiali z<l dos realizarí::tmos esta obra de progreso?
¿Importándoles? No. Tenían que ser los hijos de la comunidad quie-
nes tomaran a su cargo la tarea de ejecutarla. De este m:odo con-
quistaríamos el porvenir. Yo no quiero, decía, preparar doctores y
curas tan explotadores los unos como Jos otros. Nuestra misión era
formar hombres aptos, h01·nbrcs íntegros y capaces, para sacar de la
postra ión a este pueblo. Eso es lo que que remos, y l o que, en reali-
dad, ustedes aspiran" .
El ambiente que me rodeaba, mis observaciones, Jet miseria del
indio, las injust icias de que era '.·íct imo.; y además su favorable reac-
ción al progreso, su sentido de responsabilidad y sus cualidades en lo
organízati\·o, su espíritu luchador :¡ c:manle de la libertad; y por úl -
ti mo, u amor ps r las instituci ones, o mejor dicho, por lo institucio-
nal y por lo patrio, constituían para mi un mundo de revelaciones.
Me daba cuenta de todo esto, y co;-nprendía cómo los intel ctuales
lo habían calumniado, aún aqud!os que se titulaban indi genistas y
hasta los ooetas! Porque la verdad es que al indio solía alabárselo,
siempre con repugnante sensiblería, no en su eclosión libertaria, no
en sus titánicas gestas, sino en su condición de sometido, de paria y
de venci do.
¡/ El análi sis de tales realid::tdcs me Jle\·aba a reflexionar acer ca
de la unidad étnica, geogró.fica y polí tica que era Bolivia, país de
trabajadores, de suíridas gentes fortalecidas en la lucha constante
por la \'ida/bajo el amparo de Leyes, sin embargo, el pigmento
:-e im;1onía por imperio n<.lí.l.Iral, por r émora colonialista, so-
bre el pigmento cobrizo, r:1ant eniendo l.!n pr edominio despót ico y en-
viicccdor. ::-Juestra sensibilidad social tal estado de cosas
anti-histórico, y por eso empezábamos a creer que la educación del
indi o debía ser el comienzo de una unidad pedagógica nacional, ba-
sada en sus r aíces agrarias, para crear una misma filosofía y una
misma técnica educacional para el boliviano ele los ca'mpos como pa-
/ ra el de las ciudades/ Tení amos que crear la cscuc:a boli vía na con
elementos propios de nuestro cosmos; teníamos que crear al m'lcstro
bolivi:mo con elementos propios de nuestra necesidad, y todo esto
nos imponía una obligación de conservar en·
trc los ancestrales de orgamzacwn sae ta! <Jquell os que, mo-
dernizados, pudieran dar carácter a nuest ra condición de pueblo Y
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E r, 1 z A P. D O 1' E !: E :.
ponemos en cs t<tdo ele recibir lo. s más mt e,·;ts co rri cnt •s del p1·ogreso
huma no.
Por ell o ya a Jos inr1i . un

de 8cción futur;t,
CjUe ' SL'tbamos bxtraycnclo ele los Íact o:·c::; ckl. ' IÜC, por esr
inc: isli:mws ten:tzmente en la ne,.cs idad de cduc;; r al niñ0 n l;t e::; -
cuela del trabajr y del esfuerzo, en co:1t act o in tim con la na t: tr, Jcza.
Los indi os me escuchaban con in ter··:::.
a modificar su cri t cri o sobre la concc¡J::: ión que .. t enía!1 de la · escuela,
y l nt.Jment e empezaron a per cibit· la import :t ncia del traba jo cnn·
sagrado como prá t i ca educacioJ,al ; o, ·o. bo, e idcnt ifi a r on el e tal
modo con estas ideas,. que ya no conc _bian escuela el e olro
y en rnó. s el e una ocasión . e permi ti eron crit icar a macst :·os que "só] ,)
enseñaba1i a leer y escribir".
5.- El Carnaval en Warisata.
Al ll egar a Warisata no quisimos destruir nada, porque no er a
esa nuestra misión. Al co1 trari o. Resprtamos lodo cuanto habí amos
ncontrado: re1igión, arte, política, costumbres, instituciones serula -
res, etc.; pero comenzamos a estudiar el , indagamos sobre los
vici os ele la colectividad tanto como sobre sus \· irtud s. 1 ro podíamos
dej ar de interesarnos en sus fiest as, e;1 su sentido vernú ulo. mitol ó-
gico o simplemente hedoni sta. Contrariament e a otros medios indí-
genas, que prol ongan sus fiestas y las ¡·calizan con mu hí simo senti-
mi ento estético, el ele Warisat a se po:· su serie:cbcl y moch: -
raci ón, poco dado al matiz epicúreo de las cosas.
Estupenda experiencia la del Carna\·al indígena , ele t r adi ci ón t ül
\·ez mil enari a, puesto que corrc"ponde a ritos de car<': -::: t<? l' agr ícola ;
sobre est a celebración, en la cual el hombre amcl'ica1: o r ndía cult0
a sus graneles dioses en una plena consui stanciación telúrica, vini e-
ron más t arde a alzarse las viciosas prácticas, no tanto de la Colo-
ni a como de la Repübl ica, amenazando deforrnar y degr adar su hon-
do sentido terrígena. Como no habíamGs venicl o a nada, re-
pito, sino a crear la escuel a, nosotros auspi ci::tmos el Carnaval, hecho
r¡ue a nadie extraftó porque t odas las actividades empezab:tn a ce'l -
tralizarse en la Ta i lw, la "madre" común que ya era la escu la. Y
por eso su ámbit o se llenó con inesperada afluenci a de ::- ientos y mi -
les de campesinos, dt: sus "tropas" de bail arinr ::; y conjuntos musk:o -
les ele Jn. más diversa especie, en celebración mult itudinari a de in-
comparable vistosidad y armonía. N'o quedamo. : como espcct adore::: :
nosotros también bail.amos, como todos, Y todos los días. El miérco-
les de rendimos el culto debido a la Pachamarna, cuyos ('CJ n-
dos senos prometían abundante cosecha en retri bución al t ributo que
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.... .. ...... ,.,...,._
\V A R I 8 A T A
ie habíamos ofrecido al sembrar pap:t, oca, quinua, habas, etc. Se
verificó la u challa)) (ofrenda) de acuerdo al rit ual tradi cional, rocian-
do vino dulce en los sitios de más exuberante producción, expresión
de gratitud a la madre t ierra. ¡ Solemn-= momento, de súbito y es-
pontáneo silencio, mi entras i·odos permanecíamos ele rodillas: El más
representativo de la comunidad Llirigía el acto. En esta ocasión le
correspondió a Mariano Ramos, venerable ajilakatan que había sido
uno de los que más ayudó en les primer os días de la escuela. Concluí -
da la ceremonia, los tambores, las tarkas, ken.as y pinkirlos, las r:a-
jas y zamponas lanzaron nuevamente al aire sus notas, alegres unas,
como en las pallaparlas, karwanis o auk iagkis; de impresionante rit -
mó como en los sic¡,¿r-is, chw1clws, inkas y chirihtwnos; de pro\·oca-
tivo movimiento como en los hu.acathokhor is o kurlau;as, o e\·ocati-
vas como en Jos muculnius y laqnitas,· reiniciándose con renovada
alegría los bailes en grupos incontables. Días de extraordinario bu-
llicio, pero que a los fines de documentación de este libro, no intere-
sarían realmente si no fuera porque, en su transcurso, no se \·ertió
una sola gota de alcohol y nadie se embriagó. El "ego" indígena que
busca saciar su insatisfacción social en la borrachera, mejor cuanto
más brutal, ahora sublimaba sus finalidades en la imagen ya visible
de la escuela, realidad que venía a ser una especie de catarsi s con la
que purificaba su espíritu. Después de los bailes. al atardecer, los
alegres grupos se iban perdiendo en la pampa, y de lej os todavía las
tarkas y los pinkill.os nos traían al recinto un poco conventual de
Warisata la emoción pastoril del aylln.
¡Maravillosa experiencia! Porque Warisata fue eso: el espíritu
bucólico del medio indígena, en el cual se revela lo grávido de su exis-
tencia. En ese ambiente pretendimos susci tar al indio moderno, be-
ligerante, constructivo; al hombre capaz de captar los deberes de su
tiemP,o y elevarse al ni vel humano de que lo privaba la cultura mes-
tiza. Quien se detenga a observar la estructura de Warisata, encon-
trará que fue íntegramente indígena : su régimen de gobierno, sus
métodos de enseñanza, sus instituciones, todo en fin, fue extraído de
la experiencia del ay llu, del tesoro de la sabidur ía telúrica, en la
acepción que a esta palabra le da Keyserli ng.
6.- Los aspectos religiosos.
Delicada cuestión, la r eligiosa, por los celos que despierta sobre
todo tratándose de la educaci ón. En \Vari sata encontramos dos ban-
dos contcnciores, ver daderamente irr<:>conciliables: católicos y evan-
gelistas, en cuyos fn;cuentes choques, convertidos a veces en bata-
llas campales, solían producirse mucl1as \ ' ' ' ~ t i m a . La única actitud a
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' ELIZARDO PEREz
tomil r .-r:l !a prescindencia absoluta, solicií:tncio tan sólo re. peto y
tol ·r;: ¡,.-¡ ,, _¡1: 1rd ¡·o: t las icl t·as y "l' L·dus ujt•nr; :-:. luego,
mrJs 1:1 ·;: o: •.' :):111z:1 la ica. que no:; y autori dad.
, - ,; i s,· r!:dJ:t el caso de c¡ uc un camrcsino cat<'Jii co a uno c\·an-
ll; :ci<l mo.-; '; er que aq;: :' l

e11 la \· crclad, exact amente
i_::u<t! que L' :-;tc. lo que obli gaiJ¡: ;t ] mulurJ respeto.
Prccisanwntc el Carn;wal era la fi esta en que la dolrnta pugna
se man ifestaba con más fuerza: eran dos bancl us que igual
e •L bración, no si empre b cos:t terminaba pacífi camente. Pero con
el carn::¡ ,·al el e Waris;.: ta, es deci r , con el que nosot ros auspiciamos,
lo que suC'cdió año tras aiío, ID. comunidad olvidó sus resquemores y
se unió poniendo én lugar secundario 12. cuesti ón de sus diferenci as
religiosas. La fu erza espiri tual c!e la escuela se imponía con sorpren-
dente facili dad y con la mi sma espontánea naturalidad de siempre.
Nq es mi intención polemiza!' · a la rel igión o a sus efec-
tos; pero anoto un hecho: antes de Warisata el indio construía igle-
sias y capillas; después de Wari sata edificaba escuel as .... Y es que !a
iglesia al pasado. la escuela al porvenir. Si v::tmos a ha-
_blar con sinceridad, la elección no e!·a dudosa, y si un caso particular
puede señalar con precisión la naturaleza del cuadro, relataré lo que
nos sucedió en Warisata a propósito de esto:
Como t engo diCho, yo vivía en una chnjlla al lado de ]a capilla.
Se celebraba cierta vez una mi sa para el santo del lugar, por cuenta
de un alfér ez (que es el que costea los gastos de una fiesta religiosa).
Antes de r ealizarse la ceremonia, se me presentó el susodicho, pidi én-
dome interceder ante el cura para que le hici era una r ebaja de cinco
pesos de los cincuenta y cinco que le había cobrado por la mi sa, de-
rechos de cantor, ayudante, etc. El cura negó el descuento manifcs-
,,tándome: "Estos indios mmínclos tienen dinero y no puedo r ebajar un
centavo". La indiada se dio cuenta de esta actitud y la capilla cerró
sus puertas a los sacerdotes hasta 1940, año en que dejé de int erve-
nir en Educación Indígena!. En muchos lugares sucedió lo propio.
La prosperidad de la escuela determi naba la decadencia de la capi-
lla. No sé qué razones impondrian tan análogo acontecer, pero, como
dije, t al vez la anécdota l'elatada pueda servir para establecer las
motivaci ones de este fenómeno.
En cuanto a la iglesia evangélica, que tenía nutrida concur ren-
cia de fieles,-f·ue mermando lentamente hasta quedar ,;acia. ¿Las ra-
zones? Las ignoro. Pero estoy seguro que la escuela, con sus vastí-
simas proyecciones, llenaba ahora el horizonte espiritual del indio con
fuerza incontrastable y profunda, dejando en plano inferior a t udas
ias demás preocupaciones, entre ellas, la religiosa.
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WARISATA
7.- Acti,;dad múltiple.
A medida que la obra se lneia más grande, nue\· os Y
clifi cultacle. e present aban. Los j11i cios criminales y
que se me habían ini ciado no me dejaban tranquilo (llegué a tener _?>: )
juicios en mi C:)ntra). En WarisatA. t enia que dirigir las construccio-
nes, controla r el trabajo en talleres, vigilar los cultivos, disponer la
extracción ele materiales de construcción, el aboraci ón de adobes Y
ladril los, cuidar de los transportes ; mantenía las deliberaciones en
las reuniones vespertinas que tanto impulso daban al desarrollo cons-
tructivo v a la solución de los asuntos locales; en fin, todo había que
atenderlo" con despli egue incesante de acti vidad, y en muchos
mis propios conocimientos o experienci as no bastaban ante la- magm-
tud de la obra. Asi por ejempb, jamás en mi vi da había levantado
un muro de piedras, o desconocía otros aspectos de la construcción
ignorados asimismo por el albaflil, cuyos conocimientos no habían si-
do, sin duda, obtenidos en una facultad de arquitectura. J\Ie veía obli -
gado, pues, a viajar a La Paz, para informanne por algún amigo in-
geniero o visitando edificios en construcción donde solía entrometer-
me para descubrir tales secretos. Por ot ra part e, tenía que viajar a
La Paz con asuntos administrativos o. relacionados con adqui sicio-
nes, y de ese modo no tenía un minuto libre ni descanso alguno. ¡Ah,
pero entonces estaba en la plenitud de mis energías! _
Llegó el momento de ponerle t echo al primer pabellón, a fines
ele diciemb1·e de 1931. Los tijerales estaban armados y no queríamos
que nos sorprendiera la época de lluvias. Era perentoria la necesidad
de adquinr tejas para cubrir una superficie de l.GOO metros cuadra-
dos. No tuve más remedio que apel ar, como siempre, a mi bolsillo
( perdóneseme, una vez más, la obligada referencia personal). En con ·
secuencia, mis presupuestos mensuales de hahcres fueron endosados
al Ingeniero Arturo Posnansky, que los cobró en el Tesoro
hasta cubrir el valor de la teja que le adquirimos. Pero la so1uc 0n
de este probl ema me creó otro, ya conocido: el del transporte del
material; problema que fue resuelto en la misma forma que la vez
anterior: por medio de mi hermano Arturo. En cuanto a las repar-
ticiones fiscales que tenían la obligación de atenderme, hacían oído,;
de mercader y no movían ut1 dedo por nosotros. ¡Cuántas veces su-
cedió lo propio, en años de . -
Sin embargo, el asunto de las teJas s1 que fue peliagudo. obs-
t ante nuestras pr,;vi siones, no pudimos adelantarnos a las 1luv1as, que
en aquel año se hicieron tor renciales. El camin<;> de La Paz a
cachi de llü kilómetros, estaba en gran parte mundado y el camión · ·
se c0n frecuencia por demás desesperante. No había más. ·
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...
- ·--..---- -
.(
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l
_ t
E L 1 z A R D O P 1:: lt E z
r emedio que descargAr el vehiculo, ci esatascarlo y volverlo a cargar,
. Y eso, una , gtra vez. No éramos de u·es personas para r eali-
zar. !an ardua tárea. La lluvia nos sin piedad en cada ope-
racwn, el polvo de la t eja, producido pcr la fri cción ccn:::i ante, no-.
e:a soplado al rostro por la venti sca, cubriéndonos con espeso bar-
mz. T?do en nu.estro era lodo, agua y viento, y ciGro es que
no muy _h mpJOs que digamos. Por otra parte, el viaje no se
hac1a en horas, su1o endías, dado el estado del camino, y había que
las _noches altiplánicas en la cabina, entumecidos por
el fno Y la maceran · y en ciertas ocasiones hasta por el hambre. Al -
guna vez permanecimos tirados en ja pampa, con el camión hundido
la corona; en otras_ ocasi ones nos faltó gasolina, y en fin pa-
toda:s las calamidades posibles. Después de estns penuri as
••, o cuatro días ri achuelo ll amado "Qui-
, k1! ometro Y. :nedw a!ltes de Wansata, y que ya era impo-
srble pasar con el carmon. Ento!1:::es venían en nues tro auxili o profe-
sores, alumnos Y pad ·es de famili a, en buen número ciertamente
trasladando a mano nue tras ¡Cuántos viaj es realizamos así!
RecL:erdo que en uno de los viaj es me acompañó el maestro José de
la R1va, ese raro hombre que no conocía el cansancio y que senci-
lla .Y modestamente_ c ... taba di spuesto a dar de sí todo cuanto fuese
¡Hombre smgular! Cumplía las misiones más difíciles con
esf_uerzo entregó su juventud
a la sm que Jamas hu.brese srdo acreedor a estímulo alguno ;
al hasta fue desped1do por su carácter independiente. Aho-
ra volv10 a su cargo, con su mísero haber de siempre ....
Hemos di cho que en Warisata debíamos resolver todos los pro-
blemas para dar forma al organismo en crecimiento. Ahora t ení a-
mo.s al frente la . cuestió}1 del estuco. ¡Ni pensar en adquirirlo! Des-
pue_:; de mucho twmpo ae cateas e investigaciones efectuados en las
brenas de las montañas (¡cómo nos hubiera ayudado un geóloao! )
vet.a a vei nte kilómet ros de distanci a, detrás la
cordrl tera. De mmedra. to el Consejo organizó su ext racción y trans-
port?, que se efectuaba en mulítas, burros o llamas. Eso no era t odo.
Habw que beneficiarlo y todos éramos ignorantes en la materi a. Di-
':.ersos que uti lizamos nos fallaron una y otra vez.
El estuc? alr a muy quel"!lado, convertido en una esperie de ceniza,
o lo sacabamos crudo. Mren:t!as tanto pasaba el ti empo y no podíR
adelantar la obra como hubreramos deseado. Por fin se nos ocurrió ..,
a _iniciati va de Zeballos, construir un horno especial.
pnmeros ensayos fueron malos, pero finalmente salimos con la nues-
tra. Ese fue para la comunidad un día de triunfo y alegría. Ya
mos emplear material en la fijación de dinteles, t irant es, t ij erales
y otros trabaJOS que req tcrían del estuco.
112
VV A R I S A T A
· Quien se detenga a pens:1. r en el trabajo realizado por el
en esta empresa, llegará a la conclusión ele que significaba una aftr-
mación de sus grandes condiciones para el progreso nacional. Por eso
la titánica obra de 1:'11 la que el indio puso todas sus espe-
ranzas v toda su fibra, deb:: quedar escrita como ejemplo para las
generac.iones futuras y como una lecció:r para que
le niegan toda virtud y todo M1rese fuerza desconocrda
imprimía :-eJ;tido a todas sus actrvrdades; con la cu_es-
tión del estuco sucedió el siguiente hecho que todavra no he podtdo
explicarne del ' todo: ci erta vez el Consejo ·determinó, a pedido
comision.J.do de la secci ón encargada d-=1 aprovisionamiento de aquel
materi al, que se reali zar a un viaje urgente a la cantera porque la
existencia e_ tuba e casi concluida. E1·an al rededor de las once de la
J1oche cuando se resolvió que parti eran cil'n personas pare:- hacer
t r ansporte. Al día sigui ente, domingo, no menos de cuatrocrentcs am-
males entre mulitas asnos v llamas llegaban a la escuela cargados
de la pi edra blanca. ' ¿ Cómo pudo ser posible esto? ¿Con qué
v de cómo notificaron a los viajeros, dispersos en el e>.1:enso radro
ele \Varisata, para que cumplieran esta mi sión? La verdad_ es_ que a
las t res de la mañana las caravanas de indios con sus acemrlas ya
rompían el silencio de la oscura noche para dirigirse .a la en
un viaje de cuarenta l.::ilómetros de ida y v-uelta, reallzado a pre. Con
la voluntad de estos hombres nodía voltearse montañas. Parecía que
estaban cumpli endo alguna joi·nada de los tiempos en que los inkas
ordenaban aquell"os épi cos trabajos de ingeniería que todavía hoy
asombran a qui en los contemple.
Otra anécdota que pinta a lo vivo este espíritu es la
en una ,ocasión en que vi ajaba a Sorata a adquirir árboles de eucalr p-
to, montado en una mula (lujo que me permití entonces - 1933), me
detm·c unos in ·tantes en el lugar donde estaba el horno de estuco,
y a un profe::;or que se hall aba allí le dí la orden de .que al
t c del.ú, 0sperarme con una hornada de _Y sm mas, lr!e
alejé al galope en dirección a1 valle. Me refmeron despues
q 1e · ] profesor de Ínarras, al escuchar la orden, habra exclamado:
"¡Con qué leña qui ere este director loco que yo haga. quem_ar _el es-
tuco1". A lo que le había contestado Rufino Sosa, un_ JOven m diO en-
\·ejecído en nuestras luchas y disciplinas : "Zonzo, aqur no ,se
on qué se ha de hacer, aquí se cumpl e órdenes". Eso era Wansata,
ese el nuevo indio que formábamos y el ambi ente donde el maestro
aguzaba su ingenio- para ponerse al de ímpetus indígen_as
y re. olvcr los infinitos problemas de la v1da d1ana en tren d meJO-
ramiento.
Volviendo a la cuestión del edifi cio, mi idea inicial era construir-
lo de una sol a planta, en dimensiones rel at ivamente modestas, utili-
-113-
J·: l. [ Z ,\ J( D O 1' E R E z
z<::-.s··· ,. ;:c. ·1 plano que se me hn ia cl ado ·n el I nsti t uto Ameri-
r <::·.· ..... . · ¡ rli jc. Pur st o el proyec to en consideración del Con:·
!e· . . ;,. ·- ··n :· n ¡·;·¡::l u1Ünime que tuvi ra dos
.. !! •;uc: en la p:1n1pa \' que pudiera cont cm-
:-::: 2. :· -:: >· ' ·, ios k;:; conf inc3. Obsc n ·é que elevar t ro piso má:
, d0 n' llr:ho esfuerzo y una inmensa c<Jn tidad de material
C- C":: 1 l-Li C(. ;t-•!1. C' ·pccialmcnte eStUCO, C.dObCS, ladrill OS madera etC.
::-.<i:;s s:Jli ron con la suya, y a iniciat iva de 1
cii¿.:· .; : :::s 'cl in:cnsionc · que t.l eseaban, dispuestos a todo. Tenía que er
más f::l'ancle que la capilla, ·>egún ell os. i-Jo me cabe duda
¿ -¡ ,.::é<ert(} de esta \· oiuntacl_constructiva: la escuela, tiempo después,
en la pampa gns, con sus muros blanquísimos y su rojo
<c;c.c-_. cual Si fuera el fa ro que conduciría a los indi os a su destino
:: !o ci-=:·to P que, en la tra nsparente atmósfera del alti plano, Jo
:.::erc· _-=; '.!e se \·e son sus edifi cios, llamado perma nente a la liberación.
. resuelto el problema del estuco. _Se lo producía en
aot;::Gc. ncl a y de excelente calidad. Ahora t eníamos el asunto del Ja-
para elaboración encontramos materia prima de' primera
c&.lC?. G pero Ignor ando el modo de prepararla y demás procedimicn-
i: ü S. seii2.ló Lma cuota, aceptada por todos, de 200 ladrillos por per-
sa:-: ?. .
):ingttno de nosot ros. en su vida, había hecho un ladr illo Jo mis-
!1:0 GL:e jamú:; habíamos elaborado estuco o manejado el Todo<;
ap.r endiendo en la ruda escuela del trabajo, desde legislar
estuco _Y cal. Ahora nos tocaba el turno de aprender
faoncaciOn de Pusimos manos a la obr a disponiendo pre-
\'1 &:-:!-:::.te_ los respectivos moldes , y prepar ando la masa. Los primeros
ensa::os rueron un completo fracaso.
·c na t arde fui a Chiquipa, ayllu distante un kil ómetro de la es-
cuela. donde la casualidad me hizo test igo de interesantísima escena:
e!
1
at ri o _de la una por el anciano pa-
are. ,a mu) er. los hiJOS, los me tos y el yatiTi (hechicero) rodeaba
UJ1 promontorio como de metro :-· medio de diámetro por ochent a
d nltura; se trataba de una espesa capa de boñiga seca
ce \·aca . a la que se superponía una o dos filas de ladrillos, cuidando
de dEjar aberturas para la circulación del aire, y así se alternaban
hast2. fo rma ?' una especie de pirámi de r ecubierta en su total idad del
combustible; después aplicaron fuego por la basé y el yat i ri
J?alabras en ahuyentar los espíri tus
malignos que conspiraban cont ra la mdustn a ladrillera. A conti nua-
ción -:-.::·!ló unas hoj as de coca y roció vino propiciando a los dioses
para cue el és ito les acompaiiara. Por último, el abuelo intervino
of!·encar.do n1 tJtísi mo y diciendo con fer vor: {{Tata, estos
cientos ladrillos siqui era ci nco que salgan bien. Todo Jo pido en nom-
114-
1
1

- '
. _+J
-
....;;¡
\V ,\ lt 1 S A T A
brc de mis a11tenasach:: . el mis hij os y clc mi s ni t os, aquí presentes,
qu se cchca n n la c:-;C'U ··la que sla mo · ]c\·antando, para \!Ue _ en . }l a
'- " , 1" OJ< . .,
1

1
, .
11
t , n IalLlZ U" 1, ·• \' C? l'darl \.· d la 1\·lltzaclon.
aul'nl . \,,; ( ¡,.; • ' ... Vo
. ¡ Vi Yimos en t ini l la. . i'lor .. . " .
Ese nas como 1:1. rdericl a multiplic;¡ron en la pa mpa. E l hom·
:-e wari . ateño rcvciab::t . en e:::e simple .h.:; r ho. su t emple contra la ad-
,· cr sid<'l d, sobre J· que se imponía o. fuerza de paciente _esfue rzo .. Los
indio· solí:l. n . ll gar a la -cuc.>la con di ez, quince o v mte
la parte e había n qucbrar.\o debi do si n a c_ornentes
de a ire frío que int errumpí a n el proc, o c1 cocc1on. Por ultimo, cen-
traliza mos la a ción en 1a constn:yendo un horno con
.. cidad de mil unid des. Cu nclo estuvo cargado y a tizábamos la pn-
mcra , -ez Ya en horas de la noche, de::. plomó la fla mante obra
echando por tierra nuestra esper anzas. ¡Cuánto
perdido! Per en Jugar d el traba)? c_on
natu ral idad que t enia m u ho her oico. de tropiezo en t r opre-
zo, alcanzamos a Ji Crf cci n<tr b

de que se con-
virti ó en una de nu• . tras más impor tnnte.s mdustrws, cuyos produc-
tos llegaron n ser ·de la n ej r calidad. .
Empero. nos pr ocu ab::-. el prob!r; ma del . que en
una región de tan pobreza en lo vegetal, es . practlcamen-
te in xistente. El indi u tiliza 13 bosta de vaca o la taqllla de la llayna
en sus nece idadcs clomést ic:as y com0 fer t ilizante en l0s
No era posible la contribución vol untariame1:te 1mpues_ta
pa ra alimentar }H rnos, si n dañar gravemente sL: yrop1a
Era imprr;¡t' \ O alrr:: na fuente de producc10n C}l' C resohrera
tnn espinoso prob1orn:: , i 1:entras t anto los P:'ofesores de t urr:o te-
nían que de oil modos pZi i'a cumplir la t area cuando_ les
corre-- pCJ ndia una ilnm ::-,da, ya fuese de o c_le _1adnllo.
Después de J;:¡boriu3<.tS investi gaciones se clescubno un yac:m1ento de
t ur ba a corta di. taL•: \ de la escuela, :-· claro es que nos d tmos _entu-
s i:cst;,lmente a la de e:-:plotar1o a más y mejor, con
a'lcgría de parte lc, s rampes inos, que veían asi cómo era_ posible
nrrancar a la circünde tod· ;:; Jos recursos necesanos.
8.- :\Ti rando haeh valles s ora.t•.!ños.
·uesn·él e;,.islen•:ia ele madera se había agot ado, faltando para
concluir· el a.rmarb d" la techumbre. No era del caso la aven-
tnra que teng.1 r le: a da ..:e-n el fa!nosísimo españo_1, y el P arlamen-
t o Amauta -nombre llel ConseJo- d que considero tal asunto, re-
c:olviendo ouc una comi sión de cuatro de sus miembros, encabezada
por el

· se LUyei·a en So rat a, el maravilloso valle que
115-


>?-- -;_-
,.,"... .- ...... -,. -·""""'""-·- . . .J
1
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J;:¡clo el e la cordillcr:l, p:1 !·a c:-tudi;J.J · r c:-:oJ\·cr el pro-
blema. · 1 ¡ ¡ ·
. ·.,: ., <! L' IH' ontramos prcc rsn mcnlc a mar era que nos l dCl..t
f;1Jra . \'
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prcci
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s mu.v .. Obscrv:Jmos. o.: rm1 . mo c¡uC' los
• ¡
1
.,..: '! 11 ,.: de uca lr pt us al l1 e:-.: rst('nlcs, pocl ra n dar _lug;w a ln
¡qq ;¡J; , c i ó !l rL un RselTaclcro pa a abnst .cer nuestras rre-
s \' futuras. Al propio t iempo, es t ud ran os la po ·i hili clacl ele itTa-
a!- \·a llc nuest ra acción en lo cducn ciona l. pu .. s cx b lí él n ex tetrsas
comu .i darie , de población densa y no omct idél a la serTi c!umhre .
siendo la ticlTa d gran fertili dad muy super·ior a la ele \\' ariso.t :t.
Est úbamos 0n una región que ofrecía n agr ifi cas posibi li dades de
pr og reso. Lo. productos pri ncip.'lle er an el maíz, el t1· igo y h popa.
r:omo proJurt os búsicos; cult ivaban además arvt' jo.s, por oto, c:Jmo te.
racacha , yuca, fru tas de va ri as especies y alguni'l.s de las m;l · exqui-
si t as del país cor:\0 son b chirimoya , el pacay, la pa lta , el lu jmil lo,
etc. La zona no err1 apta para el ganado.
El i nt en·ambio el e pr oduc tos con el Altipl ano era i ntenso. El mer -
n do dominica l de oro.w ·on ·umi a los productos el e b zona o.lt;:J., ta-
les como carne, "cha r qui" rcar:1 ele ecada ), ch uño, quinua, ele., y
de aquel lado llevaban sus productos a los mercados de La Paz
pobl aciones in termedias.
En cuanto a l element o i1 dio, los ca mpesinos eran de carácter
expansivo y a legre, distintos en eso a les indi os det a lti !J la no, por lo
genera l poco comunicat i\·os. Su interés por la educación de la infan-
cia se habi desper tado enorm mente, sabedores de lo que se hacía
en Warisata, y e taban dispue_to a emp1·ender t odos los trabajos
que se les pidier a para la apertura de e. u las.
Todo esto no' l lamó rofu¡ amente la · ten ión. Era un mundo
disti nto al de Wa risat a, donde el hJmurc tenía que luchar t an esfor-
zadamente para sobrevivir. Allá la na.tu. alcza h bía sido pródiga al
ofrecer un s innúmero de ventajas que hacínn la vida f:icil , en con-
t ra te con el a mbi nte d ro e i nc emente de lo.; yermos, donde los
productos eran obt enido_ a co ta de t :mto sac ri ficio. E mpero, ¿res-
ponder ía el indio de los o.lles con la mio::ma cali d::td que el indio c1 el
altiplano? Pues, a l meros yo, onsicl ra ba que las vi rl1dr.s del ay-
mara de la pampa andina er an t ambi · n un pr oduct ele 0sa .ispera y
huraña naturqlcza, qu for maba espíritus que tenían algo ele la g ran-
dezo. de sus montañas
A nucs r o r et orno a Warisata r la amo e 1 Parlamento lo que
habl nmo vist o y oído. Presto se resolvió Jo que había CJ 1e hnr.cr :
er a necesa r io establecer un vinculo con lns comnni clacles de Sorat;t'
p::t r a una solidaria acción n el f uturo. cría ne"esnrio llevar e!Sc:ue-
las, que dependerí n de \ 'aris 1a, y cu:mc' o Jos r ecursos lo permit ie-
r a n. Así, por pl'oceso atural , empezab.:1 a crearse el s istema nuclear
-116 -
W A 11 1 S A T ,\
·de tan fecundos re. ultados en ' 1 camp0. En cuanto a !il madern , r •-
s ]\·irnos comprar la que ll al inmo. <:lq;ido en Soratn, :: adem;\s n s
propu ·irnos instalar t , serradcro p;:¡ra asP.gurar un poli li u cons-
tructiva de gran al a ncc, ue iba a r e ha ·t:u· el- n.>t into de la ·s u la
par a invadir el mismo hogar i ndírrena.
¡Eramos a mbicioso:' ¡Cuánto fa lt a a [xua dar imu a Wari,;<lta,
y ya planeábamo nue::.lra act ividad en otros ampo ! 'in mba rgo.
no era una r e. olucí ón precipitada: los indi os la adoptaron r efl exio-
nando seri ament e, lo que hará v ¡· cómo n su. preocupacione iba
r evelando un contenido de vac:t i: ima · onsecuei1 ·ia . . ·' No queremos
encerrarnos n \Varbata y trabajor úni camente para \Vari él ta. · de-
cían, porque nuestra obra sólo pcdrá obrevi\·ir si la extendemos a
todos Jos campos y favorecemos con ella a todos lo::. indi os de Boli-
via". Generosos y exactos concepto. de aquellas mentes renovadas,
confiadas en el porvenir de la razn.
Nuestra esfera de act iviclade- -recia, y en proporció:1 a Ja ella
aumentaban nuestras nece idad s y con é tas nucst ·os Pero
jamás ·e detuvo la obra, ni siqulera en par te, por fa lta r
Todos los fondos necesari o. se fina nci ab· n o onunamcntc, y a ello
obedecían mi s frecuentes viajes a La Paz. En el momento de> fl 0rt ir
se me entregaban los pedido ·, y a mi retomo era -l J !' dt• ·u a n-
lo se me solicitaba. Mi s sue!dos estaban el _tinado ímc..;rárn ·He a
ese objeto, pero como aún a_í resultaban insuficiente., \· enclí um cha-
carilla que años atrás, en 1928 si no me equivo o, habb corn)n·a lo
en la zona de Chijini, de La Paz, a los señores Ordói'iez. De e"-ta mh-
nera mis bienes empeza ron a di lu :r re, dato que ta l voz s01·pr nda a
aquellos que vieron en mi obr a ta n sólo el obj eto de un sórc!iri n in-
terés ....
En un:1 ocusión, cuando me ocupaba de trabHj·)S rn 1y del icados ::
urgentes, r ecibí un telcgr;.¡ma del Mini 'tro l\ Icrc:l 'e clánc!omc orden
de suspender la obra. No era del caso del nernos en rneclio camino,
Y a l instante me embar qué en un car.li ón que p _aba a La Paz. Sin
tardanza me presenté ante el manifestándole mi volunt '• d
de continuar la obra aún contrari ando las dclen, inaciones guberna-
mentales. ¿Qué t ono hr1bria pt.wsto P. n mi s p::l.labras ? El cnsn e. que
el Mini stra, con esa r ápida y certera visión Que l1' cía de él, sin hinér -
bole, un verdadero gra n hombre, se levantó vi\·amente y most l'ándomc
un rimero de cxp di er tt:" r¡ue se a montonaban e!1 una mesita junto
a su escritor io, me dijo:
-Vea todo lo que viene contra ust ed, P ' r ez; ¡ya no puedo más!
Aquellos papeles era n docenas de juicios de toda clase que en
su respectiva instancia habían ido al Ministerio, demmciándo eme por
toda - Uerte de tropelía . Pero a continuación, :Mercado me...,dijo con
el mismo énfasis con que hací a t iempo- rr. e había enviado fundar
Wat isata:
- 119-
,.
'J
1
\
\
\
t ·
l
¡
\
ELIZARDO PEREZ
·_ -Pero su actitud me gusta, Pérez; así deben 'se.\ los hombres;
vaya usted y cont inúe su obra en Wari sata.
Con otro hombre .que Bailón Mercado, la escuela hubi era muer-
to exactamente al mes de nacer; pero él supo poner atGjo al diluvio
de cal umnias y denuestos, c0n plena fe en nuestra obm; actitud que
el -país debe .conocer, ciertamente, así como en páginas he
de fustigar 9- mucha gente, tambi én he de honrar al que supo com-
prendernos y estimularnos, sobreponiéndose a la montaña de los in-
t ereses creados.
Por otra parte, estimo que Mercado, hombre inteligente como
era, comprendió qué paso en falso hubiera sido para el prestigio del
Gobierno, cer rar una que ya estaba prácticamente levant ada
.\- a la r1.ue se empezaba a mirar con profunda atención. De ese modo,
ch.: aC:Jerdo a nuestras previsiones, la escuela se defendía si mis-
ma,. por el sólo hecho de estar ya construida y de resplandecer en la
pampa hosca y gris, tal como querían los indios.
por tanto, nuestros trabajos y continuamos apre-
ciando los inmensos valon.' s indígenas. Tal vez se crea que me dejo
lle\·ar por el entusiasmo al habl ar en esta forma; pero yo sé que todo
cuanto diga, es pálida expresión de la verdad y que el indio represen-
ta, para estos paí ses de América, su propia continuidad hi stórica. Lo
.>abemos quienes hemos vivido su vida, quienes en r ueda con ellos
participábamos de la meríenda que nos brindaban en los momentos
de desca nso; sufrin10s a su lado el infortunio, que es como decir que
ilegamos a lo más hondo de su alma para comprenderla, creo yo, co-
mo nadie. Trabajamos junto a ellos agotando nuestras fuerzas en pos
del mi smo ideal, y por lo t anto podíamos confi ar en ellos como ellos
confiaban en nosotros; y pues que le defendimos en toda ocasión, co-
mo abandera_dos de su libertad y de sus derechos, supimos de su po-
, iti va grandeza y de su gr avitación en el porvenir de América. Nin-
s'Ún cálculo polí tico guiaba nuestra obra, pero sabíamos que Wari -
sata erG un punto de partida, un símbolo y una esperanza.
Aquí un par éntesis para relatar otro hecho: dijimos que la e.· -
cuela no tenía presupuesto; pues bien, al di scutirse el Proyecto de
Ga tos de la Nación para 1932 en la Cámara de Diputados, fue De-
metrio Canelas quien, con gran vigor, sostuvo la necesidad impres-
cindible de a probar la partida consignada para la creaci ón de Wari-
c:: ata. Sin su oportuna intervención, no hubiéramos poclido cont inuar
la obra. Bien sé que esta referencia no agradará a muchas personas,
para quienes la f igura de Canelas es representativa de un orden de
cosas ya fini quit ado. Pero nos ayudó, y sin conocernos, y eso es lo
que para mí v·tle por _s obre t odo. ¡Al César lo que es del César!
120-
" /
T;.
\V A R ¡ S A T A
9.- "Algo que deben conocPr Jos lJoliYi.a.nos".
. . . ublicada por :\a re\· isla '' La Semana
t\sí titulaba una Cl omc,a ,P ··t de 193'] E- 11 " U {l ai! coment a-
· · · d ,¡ í e e agcr.:, o . . · .; . " o
Gráfi ca" en su ) at a \' las \·i cisitucles que
río r elataban la gcneslS de \• alll S bol1d.ad fJO" cier to. al profesor El!-
' • r . • con P1UC 1a e
1
· 'b'
Y
ademas se re¡el lan, . b. ·af'¡a Lan'ento no t ransen lr
' h · do un noco su 10g1 · '
1
·
zardo. . o/ de espacio; pero diré a ero-
ese VlVlSlmO reportaJe p . . l d. - ·nulo qui zá poco ap-,·) vcchado,
. . o '-' O ho.bla SIC o lSCle ' , 1 - ue,a
nica refena com J ' R uma cuando éste fundo a .t.. sc .'
del pedagogo belga ,o ': . t arde va en la vida profesw-
Normal ?e el 'úavi eso e indolent e pa-
nal, habla de)aao la catcaza . ·ocac'ó'1 de educ-ador, con la cual, no
r a volcarme por en m,
1
v
1
'.,,uras \' desilusiones. Valgan
obstante, sólo habla

que andaba un poco
estas líneas para comp e at · "'
deshilvanada. .
1 1
·a ¡-- ,' , ) u:
1
a 111aanifica edición con
La referida revlsta . Qcle 10. Jl l - 1 eP' o t od"os Jos trabajos que
muchí sima informaciÓ!1 gráf¡ca,]'be el futuro. Esa crónica
t d lo que ·Jroyecta . .f. . noso
pasamos Y o o ·, ' . f ra del a'i cnt:J que igm lCO para ...
tuvo vasta :r , ue . "re·¡dicla Y divulgada, snvlo
tros al ver que_ a o rncís ·detenidamente for -
para que la oplmon pu d \"\'ar'¡c::ata ·
· . : aba1 acerca e ·
mándose una e . ndación de \\'ari sata la encontramos
Otra notlcla _acei fu Jubli có el profesor mexi c:mo Adolf.o
en el libro que .rr:a- tar .e o l un arupo ele maestros d 1 pals
Velasco, que_ nos en}9.3;:J DE y.rA_m-
azteca. Ese hbro , titul ado LA , Primer Conn-rcso ' lnd¡gemsta
SATA" fue por su_ al (i\Iéxico) en "'1940; cor stituye
Interámericano r eumdo en Y· p;uel o. cómo el intelectual
una valiosa defensa_ de nue .. trt comprendí a Y apoyaba nuestra
extranj ero -Y 11 _, .. · 1\ o pacato \- P. nddioso, no cesa-
obra, en que el que, er1 tanto daba
ba de combat trn_os. prueoa_t el Congreso enemigos ha-
gell:eroso testtmomo en asist entes a c>se
clan circul ar, en e) e n folleto diametralmente opuesto t i-
continental, los on gmales de u.. Índi aenal" con el qu'e trataban de
tul ado "El Estado de la Educaclü; es profeta en su ti er ra!
destrozar nuestra obra. ¡Ya sve sla e >cía entre ot ras cosas, Jo si -
Pues bien, el profesor e asco e ,
guiente : . l abía autori zado la cr eación de
"Si es verdad que_ el gob1Crno
1
1
< ele
la pr imera escuela mcl Jgenal y _q_ue primera piedra del edlf lcJO,
cachi concurr ieron a la colocacwn ck .
-121-
E L 1 \ IC ll 1
1' t: 1! J: z
cierto que sólo S!' ül)(T L'ÍÚ ;¡ raga r los SLI •I dos el ·1 Di rcc-
Jr,¡· de L'ii:1 . 1 ' ruf'. P<'' l' L'I. \' ir' :-.l: ,· ot ;-, .. ; rPs Par a la
c:un,.:i nwr·ir'•! l rl ;• l cdifi <·)o tio hulJ" ¡ ¡iúl ' c;e; mús not:lbl c
la labor d••l •·<1ucador a qw• i tOs , ,.fvr !mo=- . • t<1Ccii ant c su tesón
sfu ' 1'/.(J , logró r tl!la P:-'< 't \ela !0 ¡:Jto <'fJ,. J(J, "lTanc:a:l do casi
t ndrJ el m:ttcria l del mC'cl io ('i r cunclante. Pe:·v \·crdacl tambi ért que
n C'll <i ha im·t•r l ido c;_;_,i í odo su scteldo \' aún sacrifi cando su int e-
r•·,·r> . .; económico,.: adqu lr icl o- con cntcrio.ricbcl' ' .... "Ant e un despr cn-
cíimi ento , i g tn l. el mac ·tm E:li zardo Pércz' mer ece no . ólo el el ogio
cit!iclo y 'jus:o, sino bi en el e . u pat ria y de toda la r aza indí gena ele
c:-:c país" .
El profesor Vclasco, en su !!iJ;·J, relata toda nuest ra odi . ca.
Es una di\·ul gación excel ente y cl a . u:1a i dea c.abéll ele lo que era \\"a-
r i ata, ele ncw tros sistemas c:ooperati·:istas implantados el e acuerdo
al oyni a yr.1aro quechua, de nuest ra concepción acerca del núcl eo. etc .
. ·
r,.- \,
122
.· '
CAPITULO II
LA DESTRUCCIOK DE EDUCACION INDIGENAL
1.- El enemigo en el Núcl eo de Caiza.
Había dejado pendiente la descripción del Núcleo Escolar de
Ca iza " D", y !o inc:uyD en el capítul o de la des t rucción de las escue-
l:ls en rnón de que Carlos Salazar , como Jo dij e en su oportunidad,
me preparó un ar tículo en el que se refiere a ambos aspectos, y perdó-
neseme que con esto incurra en un nuevo de orden cronológico. El
artículo en cuest ión es el si guiente :
La obm de Raúl Pérez en Ca.iza
PoT Carlos Salazar M.
"He aquí una r elación ac:er ca del estada en que encontré la Es-
cuela Indgienal de Caiza "D" cuando me hice co.rgo de su dirección
en ener o de 1940.
Vclnte ai1os pa an de aquel epi sodio, y en ese lapso no he olvi-
dado las dramáticJ.s ci1·c unstancias en que se produjo la caída de la
Escuela de Caiza en manos d2l Consejo Nacional de Educación, orga-
ni smo que, encabezado por de ment alidad feudal y secun-
dado por intelectual es de mediocre figuración, dirigía una campaña
tendi ente a de tmir la obra de la educación del indio. En realidad,
la lógica más estricta presidía esta actitud: el Estado feudal, cuya es-
tructura se basa en la servidumbre, no podí a consentir que prospe-
raran escuelas donde se luchaba por la liber:1ción del ind,.i o; y pa-ra
abatirl as, usó de todo los recursos posibles: intrigas, delaciones, em-
boscadas y aún asesinatos. No podía faltar en esa ofensiva, la infi l-
t r ación paulatina de sus elémentos en el seno mi sma. de las escuelas
indigena!es, habi endo sido Caiza "D" el primer núcleo del cual se
apoderaron en tal forma.
Hasta cntonce., todas las escuelas habían ofrecido· un sólido fren-
te para resistir ias acometidas del enemigo. Júzguese, pues, nuestro
- 373-
\
\
E r. J l ,\ ¡¡ D O l' r: 1t E z
• l'ttandu :-:<' recibió; a fin es ele un ¡wnc ·
el de Caiza, c11 ·1 que :1lguno. maestros y alumnos nYC·
rigl'IL' que no cr:l!l tres o cuatro- pedían al golli •rno !a e-·
. e tela pa.·a¡·,¡ a ch:pi.'ndf'r del C on::;ejo Naci0nal ¡, . J·.rlucacic'Jil. La c.on-
tr<lricd:JCt de P:t(tl p,·,!·c·;. . fundador ele Caiza, fu rn·Jrmc. ¡\qU<'ll lié\
a una crm.·pirrrcic'm cliri.c: ida por nuestros enemigos, yn que lo.· macs-
trns y alumnO>' d' ( aiza 110 podían olvidar tan repenti i .lll1t.'llle las U'U·
dicioncs de lealtad f I'j<tdus en años de lucha. Er3. necesario defender
esa e ·cuele' el siniestro complot, y para ellG Raúl Pércz
me 1 ombró Dir clor confiando en mi en hora tan dificil. Con t al mi-
sión llegué a' ai:¿a cuan lo omenzaba el año 18-10.
¿Puede inteersar, n·intc años de ·pués, una clescrip ión c1e lo que
era la En n'<tliclacl, el panorama era dc::;a. tro..:o. En un in-
form·e que a In il'c' Cc ión General -documento que clcspué. fue
vilmenll! tergiversado por el señor Donoso Tórrcs- me refería al
estado r 1inoso del edifi cio, a la suciedad y abandono reinantes, a los
campos ele cultivo yermos, a Jos jardines destru'dos; en otros a .. pec-
tos, constaté la au encia de la:; indiadas, el poco espíritu de los alum- .
nos normalista. , la t. oí.al de. organización de la escuda. ln pernicio ·a
influencia del cantón cerca:1o. ¿Dónde estaba la obra de Edücación
Campesina? ¿,Dónde la <'.cción SC!cial sobre la Y ida del indio? ¿ )ué
había pasado con alumno y profesores?
Tal como lo imagi nara Raúl Pérez, un virus malNico había car-
comido la Escuela en poco tiempo. Como ·es sabido, fuimos nosotros,
bajo la dirección ele Elizardo Pérez -ese hombre de b estirpe de
los grandes creadores- los que forjamos un nuevo sentido filosófico
en la educación boliviana; rompiendo decidiclame:nte con los Yiejos
y estratificac!os conceptos que se enseñaban en la ::\'on al de Sucre,
insuflamos en la educación del indio una corrient e vi\·i(icante v re·
no\·adoro, liberando a las es uelas del fardo de las superstic:bñcs y
prejuicios antiguos. Nacla teniéunos que v2r con el adocenado magís-
t er que muestra su Jlorique· ntc figura de apóstol en los texto · esco-
lares. Nuestra misión era de lucha franca, nuestras escuelas eran
centros de cultura dond12 se enseñaba a vivir y a p lear. Necesaria-
mente, teníamo que la . arda envidia y la emu!ación de
necios mandarines de la nacional. Estos nos enviaron sus
avanzad<ts a Caiza, corno Jo después a otras escuelas; pero
no par a trabnjar; no para l'<'[J<tl'ai · un daño si lo había; no para reme-
diar una situación cualquiNc< ; su objetivo fue el de destruir la obra,
echar a SL.s defen ores. c:-:cluir a los indios, desmoralizar a los alum-
nos; esta destrucción lnll'l'll :J sf' ría complementada por fuera, una
vez que el Consejo 1 acinna 1 '"<' <t pode rara de Educación Indígena!, y
a i quedarían aba tiLlo- .ns r c'Chh..:tos donde se luchaba por e! indio.
No habrá olvido para los culpables; algún día caerá sobre
el r eso de la severa sandón histórica. Pasaron sobre nuestras
-374 -
',
,... __ _........ .... ..-.-
--- ·-
\V A, lt I S A T Á
r scUt' la:-; como un vendaval, las dest ruyeron después de deni grarlas
'prostituirlas. Y a su turno, después de saquear nuestra ideología Y
- nttcstros principios, edificaron una nueva educación campesina , de ia
cual est·¡'mn ausentes el empuje constructor, el espíritu de lucha, el
c!esinter•·s y la honest id<1d, virtudes r eemplazadas con su estulticia y
n1pacid·1d, con su conformismo v cobardía.
Caiza "D" era la p1· imera \;ictima, y el profesor Tori bio Claure,
el port< • lor del vi'l'us maléfico qttc la clestl"Uiría. La nobi lísima obra
de Raú l Pérez había sido práct icamente arrasada, aunque, empero,
no del odo, puesto que permanecía en el corazón de los campesinos.
Cuando me hice amigo de éstos, cuando les exigí que volvieran a la
escuela, cuando les hice conocer nuestro drama, ellos ·a su vez volca-
r on sus cuitas y me relataron todo.
Así pude conocer en toda su profundidad la obra singular de
Raúl Pércz. Pude imagi nar sus recoiTi dos por todos los ayllUS de la
provincia, su conciliábulos con los vi ejos curacas, sus duras jornadas
para construir las escuelas. Después, r ecorrí una a una todas las sen-
das por él holladas y ll egué a poblaciones donde los indios me vieron
primero con desconfianza, porque ot ros directores les hablan enga-
ll ada sea rnecido, y Juego con renovad;:¡ esperanza, porque yo les
llevaba la palabra del functacl or de sus escueJas, aquél en quien vie-
ron al mallcu de las viejas epopeyas. Pasando por Calt api, Questuchi
y Chajnacaya; por Fancochi, Calila y ·AJcatuyo, por Nohata, Tucta-
pal'i y Sepoltoras, en fin, por t odos Jos ayllus donde Raúl Pérez había
odificaclo, sentí de cerca la t r ascendencia de su obra, el profundísimo
impacto que la E cuela había causado en el espíri t u de los indios.
Las ind"aclas t oda la r egión de pertaban a una nueva vida, y Jo
hacían ·on pa ión, con empuje constructor, con gran capacidad de
trélbajo. El r¡ue se Je\·antaba no era el desesperado indio de los alza.
miel tos ·J sublevaciones : era el "nue,·o indio" , el ciudadano, el tra·
bajador, ansioso ele libertad y ck cultura. Si eso había hecho Raúl
Pérez en !os años qu' anclU\' O por e ·as regiones, su obra estaba ple-
na y absolu tamente justi ficada; bien podian venir después los ván-
dalo. y ¡ struir las escuelas: lo quC' no podrían abati r sería el espíri-
tu c¡uc> llenaba lns campo-s con el caudaloso empuje de los grandes
mo\"imicntos . ociaJe·. En eso, Haúl Pél'ez vivía y sobrevivi ría hasta
:th ra :: para siemprn.
El que me hubiera acompañado en mis dia d as charlas con los
e, mp2sinos hubi0ra imaginado, conmigo, el aspecto de Caiza en sus
mf'jorcs días, ·uanclo la escue!a. conducida por Raúl Pérez, se edi -
ficaba con •! concurso solidario de maestros, alumnos y c;¡_mpcsinos;
Jo (}lll' ahora er; ruina y uc. trucción, lo hubiera visto limpio, nuevo,
csplc'nrlido, ¡)L·rla brillanct0 en el v<J.Ile. Hubiera imaginado,
en lus . ·er!110S que ¡·oclealnn 1:1. CSl"Uela, los verdes c_ultivos donde
ci entos de gent•'s de t das partes tralJajdl.nn en hermo.n·
-377 -
l
\
1
1
,., L L Z A j{ 0 ()
1' ¡.; !( J·! i.
•e arl. ll!tb!era e mprendiclo . .. .
e¡ u' al .Lst<Jdo k costa··.., Uclon_l ol, 1 , t po. s?· tener un internado sin
-· • Ln r soocenl'\ vo ¡
1
. .
anora apcn:Js podían ser C'1lifi . l l ' . . zsanc_ o os J<l rdtnes, que
el r o . .:as cb\·cJec- 1 , • e e tale., hubr era podido ver ma-
l
1 ., \ pensélmienlu rcrr;,¡ cJ o ¡· .
C O S ll .t· .]Jl'Ícl.:_ POt·¡ ell C.Ollll' . t ·
1
• ,.., .'i ( 1:1 l' l<.t!1lentc
1
00llÍ <' 1l-
. . ' a<: e con e n rj. rl' ¡ . ' .
\ 'lsto l!';l.!x jado¡·c. const ntrendo la l -o. s . e, as :cn<mr as. Hubi era
tc'n a b esc¡¡nl ·· ·¡lz·'llC' ¡' t . s e os crtpld IOn . ele C'll" Slll'
•.. · '-·" · '· "' 10 os a nnu ' el ¡ . . ' .... -
e l moo¡I JG!'Ío eJ .-. ¡ . . . l 1 • es e a maccnamrento fa bri cana·o
. . . " l I!C r.o, e\'<tllfando ]Q pa. j d , e e
seccJ onnlcs· hubi"ra \'I.sto co'zno. . I ce es e la centr:11 v las
· ' " · surgwn a · · ¡ - ·
(>Ucalip t J. ' cómo a par cían h ; ' .. ,.. e venw_ns e e alGmos, pinos Y
O! ros frutales; hubiera comp\.c\ duraznos, peras y
de Raúl Pér z y _bajo la_ mirada
e.ntteg-aua a b. causa· del indio o._d, ;:1 se!l_üi:J. ofw de Pcrez, tan
ti er.l':l s ganándolas al río. en hennom_o ( l mi smo, la obtenía
naciOn; hubiera visto el inten ·í ;, os.l. prue.ba ele empuje Y determi-
Y Jadl'iPo . en fin, hubiera

1? .. ho!·no de estuco
de la una escuela esp e r'o o cas¡ cómo,
P?rvenir JUnto con el POJ'\'enír' d ec ar, a un mmen o
como, otrora, se .habían for'ado e la l 1 hubi era comprendido
ent usiasmos de trabajo b e:
1
. aque.lcts aulas nobles
días de Ca iza. en

\ ¡
0
L.llla fologi ·af¡a de los primeros
wzco v la monte,··r¡ Lo hi·J·o· . .. - ' lnd; ecitos vestidos con el acsu el
• e• • · s ll'l'ec ento ¡ ¡ t' 1
la escuela, . hubi era estado condenada s le e t Jerra, gente que, sin
ahora, a mi lado, eso mismos in . e . a a t é! S_o. :>: a la esclavitud;
me hablaban v avudaban ara . .d:ecitos, convertidos en maestros
cÓmo- el ideal ar el Y t.;no. veía en
nencia. Eran ::VIariano Parí l T ba Y adqUJu.a practJca Y perma-
Jás Yapu Pedro \Vaiwa , v mua¡no Anawa, Nicolás Olivera. Nico.
, ¡ ! < .... • mue lO<: otros em¡Je b · .
pot _a mi sma senda, revelando o.clm'-· i 1 •· • • za an a cammar
coraje r ío para traba jar
11
,a \-.
11
de un
ellos! que de Catlito Ajchura • .· uc-p a.
1
. : "Q.ue ahora de
¿Que de tantos amigo. que me'

<> aL
1
• J:t ego no Choqueta?
taron Y acogieron, Y n la hora de 1 a. sus me al imen-
Con el los hizo Raúl Pércz su prueua, f!1e _dleron su amparo?
los convirtió a la vida lec:: los 1I1d10s de los ayllus, y
Y les enseñó el \·erbo y el porvenir
todos eso. muchachos. t odos esos indios ) "' 1 edencwn. y ahora,
la destrucción y el dr•sastre, y lo Y mC?stra-
sustituidos pol' niños mno.s siendo
despoJar a los campesinos de la escuela que h medida para
Y sudores. y tra t5 bamos con dC:, Ian evantado con su
n lo5> Parlamento donde
tltuciOnes del colectivi smo Y la pedagogi·.., . l . an las VIeJas ms-
en 1
• , . u m {alea nos af ·¡
va1 -os cult:vos, r c\'ocar los muros Ii . ' . _a na Jamos
flar nueva vida al ambi ente.. .. ' , mpiar los Jardmes, 1-
378
WAH!SA'rA
Así halJía trabajado H.aúl Pérez, calladamente, modestamente, ·
pero con mmen. o espíri t u, y n todos aquellos ámbitos perdura el
rccuerdo ele su fi gura kgcmlaria, pon!' te ra el amigo y el clefen::; r
de Jo. indios, el 11 !llbre CJL' e no conocía el miedo ni el an. ancio.
Yo r cstaun: su obl'a e mo pucl . De lodos modos, nos faltó ti<'m- ..
no uon¡u la ·i ni' :;tr;¡ conjura de nue:-tros enemigos se desató y ftti·
ech ados . Empero, he de decir algo acerca de mi destitución.
Educación Cnmpe ina había pasado a depender del Consc>jo I\a-
cional; por con. iguientc, mi uperior re_ultaba ser el Je-
fe de Dis trito de Potosí. pero cbdo el caract er ele lucha franca en que
estábamos \ ' O me negué sistcmaticamente a r u ... onocer su autoridad.
·Aquello debb ser severamente sancionado! Una comisión tras otra
oraanizó en Poto. i para invc tigar lo que yo hacia en Caiza, pero
una ; ou·a vez paramos SU.' manejos fácilmente. Para entonces, o ea
a las pocas semanas de haber al Núcleo, yo teni a ganados
a mae tros, alumnos y campesmos. Cn solo profesor· tuvo que ser
despedido: los demás se plegaron a cau a _confe a r!do
sido mi serablemente engaflado , y trabaJaban con 1mpetu JUnt o con-
mio-o. El frente había sido restablecido, de suerte que cuando el Cun-
1'\acional envió a sus comisionados desde !a misma ciudad de
La Paz, el Kúcleo está unido, en trabajo .... ay, no!. En pleno
trabajo, no, porque la primera med1da las nuevas autondades fue
suprimir items, disminuir los gastos de mternado, cerrar los talleres,
no oncecler un centavo para herramientas .. .. cte. La Escuela debía
ser se.-r(m el nuevo concepto, únicamente alfabetizadora. Nos moria-
de inanici ón. En _w1a carta_ que envi_é 1
9
de mayo a la
Di recci ón General, cuento como me VI en el tn.;;tisimo trance de tc-
nc¡· que despedir a los nif!os in <'rnos el e la sección elemental,
no tcnbmos rec trsos para al imentarl os .... Pero no obst ante, traba)a-
bamos y e-sí nos encer:1traroJ . La comisión paseó S\..l mirada pr eve-
niela las a:.l.ias, dio un paseo por los jar dines. tomó nota de toda ·
las deficiencias - impután.domelas de:pués- y al cabo de hora Y
media se mal'chó a Vitichi. Se notaba su apuro, porque allí los cs-
pcl·aban con por la escuela provincial, clasico
modo de obtener buenos m! armes. .
Lo que· :Jnunció :u. c::J:nbióu en La Paz fue terminante: Cc:uza
ll ' ) habb de escLLla. Se nos había ase t:.tdo golpes de muerte,
v ncima d t odo ello, nos declaraba culpables del desastre. .
- Entl 'l' l ;¡Jlfo, los indios ::::e movilizaban para impedir mi destitu-
ción. Con su propio pu·u tio enviaron una numerosa comisión a La
Paz, parn t·ecla mar ai ::\Iinistro de Educaciór:, do!!, Gusta·,•;) Ado}fo
Otero. I:.:stP les prometió mantenerme en p¡recci?n, y con es3: lJO-
tici ::t retornaron. mente se f1esta t=:n el. Nl:lclca
y Jns esperanzas renacieron. ¡ 9-ue. _Pa1a al día .slgUlente
(un dí a de junio) llegat·a una com1s10n mas, trayendonos a un nuevo
-379 -
.
\
-· _____ ...
,.
Director. La sorpresa de los alumnos y de lo::: maestros, y aún de
los vecinos de Caiza, fue enorme: únicamcnl c sabía' a qu · atener-
me y veía cuán lógica era la actitud del Con cj0 . racional al poner
a sus allegados en las di recciones. '
Pero los campesinos no lo vieron así . En tumultuosa manifesta-
ción llegaron de todos los ayllus y ll enaron Jos pa tios. los campos
de cultivo, los corredores. ¡No permitirían mi despido ! Los rumores
aumentaban de intensidad, se esgrimían puños .. . La comisión, ence-
rrada en un aula, temblaba. Dos representantes del Sindicato de Macs-
de habían "colado" ansiosos de conocer al jovenzue-
lo que no hacía caso del J efe de Distrito, ll oraban .... mienlras yo me
reía, porque la actitud de los indios, si bien firme, era t a mbién sere-
na. !"\o tenían intenciones hostil es. Recl a maba n por su director y
amigo, y eso era t odo. No concebían que un Ministro faltara tan poco
honorablemente a la palabra empeñada, y exigían una confirmación
de é! mismo. ;A nadi e iban a tocar un pelo ! A todo esto, los comisio-
nados había n salido por una ventana, treparon en su camioneta y se
largaron a Pot osí como almas llevadas por el diablo, con la noticia de
que h3 bí a suu!evación en Ca iza.
¡Tragicómi ra situación! Un curita vio pasar a un grupo de cam-
pesinos y lievó la noticia de que los caminos estaban cortados. Había
pánico. E l tránsito quedó _uspendido, el Prefecto dispuso que el Re-
gimienlo Manchego se alistara para una campaña exterminadora, se
ordenó mi captura. Yo, disfrazado de indio, tuve que huir a escon-
derme en lo. ayllus amigo . Recuerdo cómo una noche tormentosa,
junto con mi s alumnos Ignacio Paravicini y Carlos Angulo, traté de
llegar a Pot osí, a pie, pet·o tuvimos que dar media vuelta desde Cu-
chu Ing 1110, alarmantes eran las noticias. Tu\·e el honor de que
el mis¡ní simo Presidente de la República, General Peiiaranda, me
em·iara un t elegrama amenazándome con severísimas sanciones si
no detenía e! alzamiento ... .
Despué:; anduve de una comunidad a ot ra, montado en un ca-
ballito blanco, y en cada ayllu Jos indios me festejaba n a más y me-
jor; me pusi eron 1 nombre de Sant iago, porque el patrono del Jugar,
Sant iago, vcsUa t a mbi én de nncu, acsu y mont ra, y, como yo, galo-
paba en un caball o blanco ....
Pero la cosa era grave;· er a inminente la sal ida de las tropas
para batir a '' .· ublevados", quienes, perdida la esperanza de man-
tenerme en la Di;·ección lo único que deseaban era velar por mí. Tuve
que entregarme en Potosí , desoyendo las súplicas d mis ami gos, que
querían hacerme huir por Agua ele Castilla. Asi me ntrevisté con el
Prefecto. Coronel Zava la, en ·ircun tandas bastante curiosas. El ca-
-o era que . sin crlltiraje, y.o ves ía de overol y a l¡arc8s, y el buen vie-
jeci to no podio concebir que tan c.-t rafalaria per ona lidacl pudiera
er el Director de Caiza. ¡Qué buen cambio de palabras tuvimos! Em-
380-
.;
\ \' ARISATA
.
1
· · n ás crit
0
r io
pcm, debo que el coronel ten!a :nuc 1!Stm_? entre los
que los funcwnanos y est-J s
0
cuales recuerdo a un · escnlor mdtgemsta de apelltd_o, loe: indio.·
·zambrano, pedían sin más ni más que "se escarmentara no
ametra.lándolos sin piedad. El P_refecto_ puso las c?sa en
hubo movilización ní cosa parecida. Umcamente d1spuso
clomici liaria mientras me trasladara a La Paz. para ntnr;;'¡ de
sición de las autoridades, porque en el erve a
Educación Indígena!, Reyeros, me habta tmctado P
1
·· or-
"cabeci!la de sublevación", culminación de las que
ganizó contra nuestras escuelas. . "D" ínsti -
- Así concluyó la historia de la Escuela de . C'J!TlO •.
tuci ón de cultura y de libertad. Lo que vi_n o P_et al

junto de los hechos sin personalidad Y sm vtda, desptovtstos c:te
rés Y de importancia. Pero quizá sirvan para con
lo grande de nuestra obra y, sobre todo, que an b en
cuerdo de Raúl Pérez, ·conductor de a qUien a a tet Jn ·
plena juventud los sicofantes y bnbones .... ·
La ele 19\H.
2.- Los lobos como jueces.
Una protesta unánime se levantó en el país _nues-
tra ob1·a. Entre los documentos más mt a;·ch\':'f' ec:
carta firmada por más de veinte escnLores, artlstas 1 lCO-: · . La
l·Js encontrará el lector personajes de destacada ftgurac on . . '
carta dice así :
'La P az; enero 2-t de 19-iO.
Al Excmo .. eñor l'resid u t e P rovi sor io u<' ia Repúbli ca.
Prese te.
- · ·¡ · · 1 i onor de diri·,ir' r a E.
Los €0:: ( .. -itorcs v c¡nP :-:u:-:c n Jt• n, t Jt·ncn .1 .., . _
• ... ¡ r . 1 l no Oc 0"'
con la present e q ue Pl tlllll!' 111\len!o <
1
- • · ·
l
· · 1 1 · rl 1 ¡•· í-. p r el qll •'
rle
patri ota: cncau7:t r as act1' 1< a• '" · ·
1
• • · •
""' ' .1 . , 1 11 t: • ....
duce a la estahi!irlnu de l o.s y a la conooltr ac
11
" 'e aqur ,:-¡ _ ' ' • •
que , ¡,.,.,; fi ra n un de l::t s mi smas.
1
. .
1
la
nrcscuciado l a aclitnrl que dctermin:1. b r:w<'•' "'"
111 0
'•' .

1
¡·
1
¡ u <' cmpt•iia"O' I ,¡, , Jp l1ncc s
Di rccci f•n de J-:•lucnciún Tnr

• .o lT:1. PD '! '' · ' .'.' ·,
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. ,. ¡.
1
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. c¡uc n:trPf'C'Tl ll! re rl r C.:t r . . . . . l
··' ' ' • 1 1 • e ... rr·, ·• .. " ... ·
t
·· ¡,.,n·,U·' ,, Lo• m0ti vos •· n quo se apoya tal :wtitur1, ' on, ' cr r ,_, N:l'11<':'' ' . - · l . .
, • • J . ... . .., t rr.o V ' ' •} O C"
l o.- Se susticnc que Bdll(·:v·ión ] tH1igc'nal un ..._u _ono . ,_ _,·;
porque ;oc h:db y se halló Eiemprc somct id:J. a la nuton •hd •h•l :-fiDI"tro LGu .. J .. .
-381-
ELI;r.Anoo
El Presidente Quintanilla, C'Omo es d, , .
caso de esta carta ,. la Direcri"'Jl ,-. . . '. n<? hizo el menor
D ' - < ' ueneta 1Ue suprimida
. . e este modo, el complot ll evado , b . .
mdJo a_sumió caracteres singulares Y .la educ8c!ón de;
a la cárcel. Como medidas r- . a o a que fucram?s
n:e. a Ja Impotencia, no se me ¡aaar p ?esL!nadas a red•IcJr-
a l\Iéxi co ni los de mi
5
Y pasajes de mi
oflcJal del país ante el Conrr··nso cl'cqPa' t e tamlbiCn en reprcsentnci ·m
• <=>· • zcuaro o mis
poco se nos pagaron nuestros haberes . . mo que tam-
"'a ,· t d . . e • -m¡ esnosa era t
v> l iSa a- esde septiembre de .1939 1 . ' • maes ra de
cargo; fui destituido hallándome en en que dejé el
fensa alguna. y por si fuera poco hasta ' RJ derecho a de-
J
. ¡b"I· · · . . , se me nego el der h .
L I •;enefJCJO al que ,ucJe acogerme sólo des . ués d _ec o a ':JI
de ti amltes. Empobrecido Y sin recursos fuer . P . e ano Y l!l edl r)
mRna Candelai"ia qni en<:: s me por mrl madre Y mi her-
hasta que inicié un pequeño nerrocio de darr_a
gas! con un camión "l\Iack" me concedió al créJi a az _a Yun-
denco Eulert; con lo que pude salvar esa difícil etapa dto el. se_ndor Fe-
e mr vr a.
-382-
. - --.... ........ ..... ....
W A . R I S A T A
1'
Se había creado entretanto la Inten·cnción de Educación Indi gc-
nal, cargo asumido por Rafael Rcyeros, quien de esa manera cumplía
su permanente aspiración de sustituirme; aunque, no contento con
mi modesto sueldo de Bs. 2.000, se lo subió de golpe a 5.000.
También se había creado un Tribunal Investi gador d . tinado
a enjuiciar a nuestra obra, y en el cual se encontraban, ent re otros, el
mi mo Reyeros y los profesores Alfonso Claros, Max Byron y Vicen-
t • Donoso Tórrez; es decir que se elegía como jueces a nuestros más
enconados adversarios.
La tarea de la Intervención consistió en asolar nuestras escue-
las --como en Caiza, según lo cuenta Carlos Salazar- prepa rando
el terreno para que Ja comi sión investigadora ju tificase el informe
desfavorable que presumiblemente iba a dictar. Todas la. constr IC·
ciones qu daron detenidas, se suprimieron los talleres, las prácticas
agrícolas fueron eliminadas, los Parlamentos Amautas no volvieron
a ser reunidos; bruscamerrte cayó el índice de a istencia escolar, los
internados empezaron a desaparecer; se ignoró al indio o se Jo trató
como a nemig.o, las escuelas indigenales empezaron a poblarse ele
elementos procedentes de aldeas o ciudades, los niños indios volvie-
ron a su condición de siervos. Con qué odio se destrozaba la obr::t, lo
prueba el hecho de que se hubiera desterrado de Wari ata 1 mm·a-
villoso cancionero de don Antonio Gonzáles Bravo!
En oficio que el señor Reyeros dirige al Director de v\' ;¡ risata,
indica que "en la visita realizada recientemente por la Intervención
General de mi cargo a algunos Núcleos de Educación Jndígena, se h[l
con tatado que los directores y profesores de Núcleos Indigcnales así
como las seccionales han asumido la totalidad de los poderes públicos,
haciendo de Corregidores, Jueces y h a ta de 1\otarios. legaliz<tnclo,
inclusive, ::tctos matrimoniales .... " ( .). "La Intervención de mi cargo
piensa que el profesor y la escuela deben .... su función espe-
cifica .... m'as no posponer ni la autoridad del juez, ni la del corregi-
dor .... Sírvase usted determinar baj o su responsabilidad inmerliata,
para que en lo sucesivo los profesores se abstengan de asumir papeles
que no les competen .... ". (Oficio circular No. 14, de 29 de junio de
1940).
El lector observará que el nuevo redentor del indio usaba, pala-
bra por palabra, el mismo lenguaje que el Secretario de la Prefectura,
en el farríoso informe que transcribimos en el capítulo ::T. No cabe
duda de que había identidad de criterios entre ambos representantes
del gamonalismo. Y no se crea que esto es invención mía: está en mi
:u·c:hivo la carta de Reyeros, a disposición de quien conven-
cerse de t an incrdh.le actitud.
En otra carta dirigida al Director de Warisata, con fecha 2G de
c;c•pti embrc de 1940, el Interventor se a una denuncia
!<... cual "el preceptor J ob Pérez, de la seccwnal de Challapata, hub1era
-383-
\
\
1
ELIZA RDO PERE Z
recorrido algunas comunidades :mdo a la indinda para fun-
dar escuelas sercionales ... presentando como justifica1 ivo una nota
suscrita por la Dirección dP su digno rargo para ec;fudiar lh ftmcla-
ción de una nueva scuela seccionéll". IIe aflUÍ que. hajo el nuevo rc"-
gimen, fundar pRra indios pa!'>aba a set· un d0lito, por lo que
el Director de Warisata debía "disponer 1 traslac]q del precepbr Pé-
rez a otra escuela secciona!, en Chal!apata por otro
elemento".
Otra muestrr· i.ípica de la mentalid::td oue cliri.;ia <li10ra las es-
cuehts es el comunicado aue publicó er. "La ::\ocho" ele 4 de septiem-
bre de 1940, en J que afirma que ''durante diez año" los dil-igentes
de la llnmada "Escuela Jndigenal C<'tmpesina" l •jns rlc 8C1quirir ma-
quinarias agricob.'. de. tinaron los fonrlos a obras sunfuo a , como de-
cm·ación y pin ado de frescos en los planteles educativos .. .. despilfa-
rrando r 1antio as sumas en tales obras, lejos de nplicarhs en la ad-
r¡ui ició;, de herramientas agrícolas". He aflUÍ cómo la obra, a la par
desinteresada y prodi::¡;iosa, de ::'-lari Alejandro Illancs, quedaba in-
famada por la cnlumnía ....
El lector podrá observat' que todas lac:: veces qu nos hemos visto
obligados a citar al señor Reyeros, no hemos hecho sino transcribir
sus propias palabras.
En la "barrida" de din:ctores de núcleos. no se guardó ni la más
0lcmenlal r·on.ideración. El director Raúl Pérez fue de. tituido sin
permitírsele levantar inventario de las Pxistencias de la escuela de
Warisn t a, 1 que más tarde permitió q ¡e el núcleo fuera saoucado
impúnenwnte. En otras escue1as se nrocedió del mismo modo. Ll:' di-
rector s fueron lisa y llanamente echado a la cane .in forma de pro-
cc:o alguno. lo mismo que muchísimos profesare .. La pe;·se(·ución 1le-
c;ó a los mi. mos alumnos, decenas de lo cuales fueron expulsados.
e desconoció los títulos obtenidos por la primera promoción de mae ·
tros indios de Warisata. Sólo tres directores permanecieron en sus
pqe tos: Toribio Claure, Eufrasia Ibáñcz y Luis Leigue, los dos pri-
meros al precio de su complicidad con los destructores; del tercero
me abstendré de opinar pues carezco dr informaciones fidedignas.
aunque :é que hace \'Cinte años que permanece de director del
ele T'vToré.
En las fi inas de la e. -Dirección Ge>neral se turnaron primero
el In crvcntor ReyPro-. seguido pór Max Byron como JP[e del Depar-
tamento y luego como Vocal de Educación Indígena!; a continuación
ocupó el cargo el señor Toribio Claure, convertirla nnevamcntc la
Vocolia en Departamento; por último, fue Jefe ci .·cñor Raúl Bravo.
trJs de lo cual la f'ducacíón indigcna 1 pasr'l a ser dirigida por lus
\·icios yanquis. La misión de todos ac¡ucllo. :eñores fue' clest rui!' las
escuelas y cierto CJL e lo hicieron con saüa diabólica, co-
mo veremos ·n su oportunidad.
-384
. \V A it ¡ S A T A
Volviendo al nsunto : para contrarrrstnr la ola de prot,>;:;tas con
(]UC la opinión públira nos ün-orccía, jueces apelaron a los
procedi mientos mús El ConSL'}·-, _ -acirmal ele Cclucación,
por CJCmplo, la siguiente circular a tod<:!s sus ctepcnclcnci<ls, so
L';J na ele ''l'lh.: uesta" con la que se buscaba identificar a nuestros nar.
ticbrios y echarlos : -
"¿Debe otorgarse autonomía a la extinguida Dirección General
ele Eclur.·tción Indígena, para que se desenvuelYa sin l::t intetvención
del Consejo l:'\acional y de las Jefaturas de Distrito?
"¿Es conveniente mantenet· la actual organización de los Núcleos
Indígena lt>s con Internados, Talleres de Artes y Oficios, numeroso per-
sonal improvisado y construcciones costosas e inacabables?". ("La
i\oche", 10 de mayo de 1940).
l:'\o sabemos el resultado ele tal "encuesta' ' inquisitoria} en la que
está señalada la respuesta que apetecía el Consejo. El' otro " juez",
J efe del Departamento de Educación Rural de la
educación indígena]) en\'ió a su vez otra circular parecida, cuyo texto
se publicó en "Crónica" del 31 de agosto de 1940. En sus partes sa-
iientcs dice:
"Señor Inspector Departamental de Educación: Querido r.ompa-
?íer o: Por la urgencia del caso me dirigí a todos los jefes de Distrito
telegráficamente en r>ste sentido: "Profesor Elizardo Pérez, acusado
fracaso educación indigenal viéndose impotente doctrinal -
mente, vuelve contra nosotros en forma injusta pidiendo desde co-
lumnas "Ultima llora" organícese proceso por estado de
8b<t.ndono e ínmoralicbd en que se halla Educación Rural". Stop. Con-
\'ÍC'ne maestros rmales (distintos, repito, de los indige;1alcs. E. P . )
protestan ante prensa La Paz y autcr:dades _.Iinisterio, Supremo Go-
bierno, Congreso e Instituciones so• ·ia\':; por pe1Yer.sa afín tudón".
Apreciado compaízc1·o, u<>tcd más que nadie s:-l),' que desde hace dos
afws no- preocupamos int ensamente pJr mejorar las ec.cuelas ru-
r ales .... quc1· ido compafzcro, queda m.t2d cncar:{8do de hacer llegar a
cn¡,ocimicnto del último de los maestros r:rales, a fin ele que vro-
testcn vi rilmcn te pc,r tamaña grosería :v· est<:.s íJrotcstas que s0an di-
rigidas a fodns las autoridades y de cada pr0\'tnCi::l a sus respectivos
diputados" .
El ''querido compañero" Byron, firm..J.nte del sabroso documen-
to, es el mi smo ptofcsOi.· a quirn se re!ie:·c el n
1
•::'=icano Adolfo Ve1as-
co en su libro "\\·nrisata", que hem% r-itado varias veces, y en cuya
p(tgina 60 encontramos el siguie11te p;irrafo:
"Conversando con un miembro J.el magisterio bolivbno (es de-
Cll', con ByTon) nos dijo estas pala has: ''Debe exterminRrse a los
indios con ametrvlladoras". Nosotro;; le hicimos esta reflexión : ¿Pero
-387-
...
'-"; ,
--- _ ....
ELIZARD O
PEREz
s_e ha dado cnenta de qu d 1 3 20 . .
l!via, 2.200.000 son que tiene Bo-

mmarlos, ¿qué harían al los ametr_ai_I aran para
cerse de papas chuño oc . SI'"' u .en_te del puebl tcJdto para abaste
tod t 1
' • a, qumua crwo habas t" · ·
. ? es ·o o producen y. lo facT ' ·:".; .
0
• • nCJLIIa, etc.? Porque
. Indios agregaoa: hay aue los. .... Otro enemigo de los
De esta categoría -eran ar.os a ... VItar su propagación" (1)
doleros habí:::tn caído las Y en manos de tales
No e d - · · s e m 10s
s e extranar que aüos má t :d
para el carCYo de Intendente d P ¡· .s dar e, el profesor Bvron ocu-
q
ue ..... t e o Jr.Ia e O>·m·o de b
;: Is ?:' recuerdos. Al fin habia Íle · . •. memora les aun-
su v.,Jcar.wn de sabueso pol iciar¡·o , al cmgo a que lo llevaba
Cei·r·a· d
1
Y ae es n-ro
11
onos os caminos . d ·
9e Educación se negaba a efen_dernos, el prooio MinisfTo
nor Aniceto Solare. a Raúl Pére os. Vease :o que resoonde el se-
de marzo de 1940: z, en carta pubJlcada en "La Fragua"
"La Paz, 15 de marzo de J 940 - .
Departamento de Educación Ir;d .. - lAl seno_r Raul Pérez, J efe del
del" tenor d2 su oficio N9 n
5140
.- Me he
a el asunto a que se refiere . . n decirle que
cisaba con. ultar la opinión de oflcw, el mmi_s_t erio no pre-
puede abdr polémica e a fe _de Educacwn Indigenal.
mi!1Isterio. Además, debo dependientes de este
debe seguir el trámite rca. e. que la que usted clcsem.
PE'c l!va vo _al_!a del Consejo odsef por mtermedio de !a res-
conocer al mmistel'io lo asuntos que ha ea f que,clepende, para hacer
Ya no se admitía pues la d. . Y ugar ·
mCts acudir a propios

Y para defendernos, debía-
que se nos nqgó todo acceso a los a lo que que agregar
Y de las Escuelas, en tanto el Consc ·o a os de la Di rección Genr"ral
en el que se destila todo el J· dculmula?a un expediente CO·
satisfecho.
0 10
e medwcre resentido e in-
3.- I::I fallo dd "Tríbtmal"
La "investigación" llevad b
dujo ':In ':fallo" con el que o con tales procedimientos pro-
del el periodista Juan acuer_do un_o de _los miembros
en. mm o ría donde denuncié:' ba la )re, at qmen dJo un inforn e
. , mons ruosa farsa preparada contra
(J) Adolfo VclnEco. Ohra citada
-388-
WARISA'Í'A
la educación del indio. Desgraciadamente no tengo a mano el docU·
· mento de Cabrera, pero puede dar idea de él la carta de 8 de septiem-
bre de 1940, que los profesores de Warisata le enviaron manifestan-
do que "dicho informe constituye una réplica definitiva a los detrac-
tores de Educación Indígena! e importa una valiente y patriótica ac-
titud frente al complot fraguado para destruir nuestra obra", por lo
que "los profesores de esta Escuela hemos acordado enviar a usted
un voto de felicitación y reconocimiento, estimando en todo su valor
sus dignas opiniones y haciendo promesa de fe de justificarlas más
aún, continuando en la lucha empeñada". La carta va firmada por el
profesor Lima, en nombre de sus colegas.
El informe del "tribunal" se publicó e!1 "El Diario" del 24 de
agosto de 1940; sin necesidad de que se l o haga notar , el lector verá
por su cuenta la monstruosa acumulación de falsedades de que se
compone. Copiamos sus partes más salientes :
"Falta de orientación pedagógica definida que responda a los fi-
nes que el Estado persigue para incorporar al indio a la actividad
económica del país; las escuelas indígenas son de simple alfabetización
y en no se da importancia a las prácticas agropecuarias que
rán del indio un labrador menos rutinario; hay completo descuido
·.! !a higiene de los escolares y ninguna modificación en el vestuario
la alimentación y las costumbres de los alumnos del internado y del
e. ternado".
Estas falsedades on tan enormes que me excuso de comentarlas.
El informe continúa: "Locales e!>colares costosos .... ". En este pun-
to teman razón, ya que evidentemente los locales estaban avaluados
en muchos millones; sólo que olvidan mencionar que al Estado no le
sino una centésima parte de su valor real; "ninguna
accwn soc1al de los núcleos en las comunidades", afirmación con la
que borra de una plumada la tremenda trascendencia que tenía la
entre las indiadas, etc. El informe se escandaliza porque "los
directores y pr ceptores han sido y son improvisados, sin título", ig-
norando que en muchísimos casos fracc:tsaron maestros normalistas
a quienes habíamos pedido colaboracfón. los casos de Mo.
jocoya, Jesús de Machaca, San Lucas, y hubo muchos otro casos que
no he mencionado. Después se nos acusa de "haber catorce
maestros indig nistas en medio mio, sin la preparación debida" . En
realidad, esos maestros habían estado en· la sección Normal los aflos
JS3S y 1939, y además el maestro indio es producto de,.todo ' un pro-
cc:so iniciado desde jardín infantil hasta culminar en la titulación pro-
fesional, con lo que el diploma resulta el t estimonio de la completa
transformación sufrida en su mentalidad y en sus costumbres. Em·
pero, es justo reconocer que no nos guiábamos para ello, por los pro-
ceriimientos usuales en 1 normalismo boliviano, estratificados en el
verbalismo y el espíritu burocrático tan caros ai Consejo I'\;:tcional.
-389-
E L l ;:: .\ R D o
f>EREz
. informe cnn otra grandísima falsedad: "Las orga-
n.rzélcwnc·s cl cr · n·nt1u:s cll' resultaron ineficaces en la nrác·
tlca por que no h ;! n lirn, .el u n ir1guna función de ba-
limit0do J s!Jli\·i;:1ntar ciertas pasiones de tcnddncia
con ·imicnto dr' léls autoridades judiciales y administrativas" .
pe _conocida la gigantesca labor realizada por
19s 1ne1r o. en la de sus escuelas, para lo cual se requct·ía,
crert<:qnen te, ele mayor rc.c::ponsabilidad qeu la que demuestran los au-
torc" del informe ... " e ha ubligaclo a los indios a realizar trabajos
gratuit os". dice el documento, confundiendo así Ja entusio.sta coone.
ració;¡ \· oJunt1ria del indígena con el sistema de trabajo forzado pro-
pio de la servidumbre.
. 9tro- aspecto de e! info_rme se asombra es que "actualmente
r:mgun local ... . son obras sin utilidad ni posibi-
li dad de ser termmaoas smo a largo plazo y fuerte dec::embolso de
I\aturalmente que las escuelas se hallaban en proceso de
ed1flcacwn, como que la obra constructiva, en realidad es de carác-
ter permanente, y ahí reside precisamente una de bases de la
tarea c_colar. Para los "jueces" que nos deparó el destino. continuar
las que nos ha.bíamos impuesto, era naturalmen-
te una llnpos1brlldad. y pronto lo demostrarían arrojando inO'entes
sumas "para construcciones", sin que las construcciones
un solo paso. Su sordi dez les impedía comprender que el entusiasmo
de las incüadas era el factor principal, el secreto mediante el cual po-
día moverse montañas ....
· Aquí viene un párrafo singular : "Hay derroche de cuantiosas SU·
mas im·erticas en levantar edifi cios en un lugar para lueO'o abando-
narlos y construir otms a distancia de los anteriores, com; en los ca-
sos de Curahuara de Carangas, Caquiaviri y Caiza". Ya vimos el caso
de Curahuara. loca! coJJstruid() por el Ejército, al que se había tras.
Jadado el núcleo ele Tc::.rucachi, para Juego marcharse a Caquingora ·
odisea df: bida a las geniali dades del mismo señor Reyeros que ahora'
en su calidad de "ju se permitía olvidar que él era el de ta,r;
mal trairias empresas; apar te de que el caso de Caquiaviri también
le afecta, pues su folleto del mismo nombre trata de justificar la ubi-
cación d(.: la escuela en el seno del pueblo mestizo, experiencia fraca-
sada de la que parece olvidarse también. En cuanto a Caiza su ubi.
cación se debe a mi antecesor en la Dirección General, nunca
se "trasladó' ' ; lo que hicimos fue edificar Alcatuyo como nueva cen-
tra! del Núcleo.
·•se han inst alac!o talleres incompletos que no prestan ningúJl
sen. if' io (¿y d mobiliario, puertas y ventanas?) ni llenan los equivo-
caclú.s propósitos concebidos para convertir a los alumnos en artesa.
nos, alejándolos de la faena agrícola", otra formidable falsedad in-
digna de comentario.
- 390
WAHISAtA·
• 1 •
. En Jo económico se nos ncttsaha de mah·ersacióz:t Y maneJo ats-
creci on;:¡J le fondos, !o que demuestra que n se habmn dad?. cuenta
c' e que los directores dependían dit'l'Ctamentc de la Contral011a como
.... "·adores oficiales, :::in que por nuestras manos pasara un ccnt::tv?.
1c no menrinn:J.ron e que u;w de !os jueces, Alf.cmso Claros. h:1.b1a
rcchÍcido el prcsupuPsto de educación indigcnal de 1940, de 17.000.000,
a solamente 3.000.000 ....
·i.- n{· t.: usación al Tribunal.
Toda Ja farsa en cuesi ión se real izó en mi ho.biendo re·
caído el peso de lo lucha
1
rincipa!mente sobre Raul
nodia haberme quedado en ]'..10 . ·ico, pues. que pedra .con msts-
tencia el propio Cárdenas, qUle!l se .vallo mc!lfSlVe d.cl ex-
embaj ador Alfredo conseguir mt aceptacwn, tuve. ql}e
volver a Boli via para asumtr mt uefensa. Enter ado la compostcwn
del Tribunal, lo primero qua hi ce fue negar a m1cmbro: el dere·
cho a juzgar mi obl"l, pues no solamente eran mts acusado! es Y ene-
migos declarados sino que de personales que
Jos inhabilitaban para el papel de JUeces.
1

El leclor comprendei·i perfectamente las razones me obll-
o-aron a hacer públicos tale antecedentes. Se me combat;a con per-
y yo tenia que defenderme alguna manera: . .
El pánico cundió aquello:; ante la not1C1a de que 1ba
a pedir otro tribunal que JUzgara el de edu-
cación indígena!. MoYi!izando. s.u. c9noc1dos ple-
biscitos para arrancar ::;. l 1:1r..::;;tstcno en contra !?Ia Y deslizan·
do la calumnia, siempre \'il, Donoso Torrez.y de
impedir que el nuevo tribunal fuera nombraa.o .. Pero m1 recusacwn los
paró en seco. A n:inte af10s de escrita esa p;:;gu:a, no. t.engo que
biar ni una coma, aunquP fuí ciertamente duro al callf1car a o;
adversarios. La extensió11 del documento, no obstante, me obliga u
reprodl cir solamente lo n:ús . . .
"Ternero, señor Minisiro ---decra- como 1gnora usted
de aué"''se me acusa ... ScgL' n el folleto del .del Con_se)o,
don-Vicente Donoso • hánse cometido dcl1tos de mmoralrdad.
de latrocinio, por es y Directores,. co ·a que se debe C?mpro-
bar con documentos ri g:.>rosamcntc autc:-1t1cados, Y de mcapn-
cidad pedagógica, demostrando que las Indigenal_e_s han
conducidas con 1.m criterio de burdo empmsmo, conclus10n. que. me
revela también que el Donoso Tórrez no ha comprendido en
los aspectos extcrimes el pedagógico; de las Indtge-
nales, que rconoc,das es.timar on como la
más trascendental cxperimertacwn de una pt..dagogia vernacular.

\
\ .
"Ac,·pto, señor 1\Iinistro, que la j ncomprcnsión de, mi obra haya
determinado la acti twl del Supremc Gobi erno .. . Acepto' que, ante la
América, !'P haya l r oyectado el ambi ente morboso que r odea la fu ria
con que, en mi ausenci a, se ha tratado de destruir una ob1·a que no
me honra a mí t anto como honra a Bolivia. Acepto quc fJUi en dura nte
diez ai1os dio su juventud, SI' modesto_ pecul io, su t·c:nacidacl en el
trc:bajo, a la r ealización de una obra patriótica, v<:1ya a ocupar el Lan-
qudlo de Jos acusnclos .... Todo quieio ac:>ptnrlo precisamc 1Le por::
si mi obra 10 resist iera el C:'mbate de la malevolencia y del nnt ipa tr io-
Lismo, creo que no justi ficarl¡t los sacrificios que ha costado. Lo ou P
no puecln cu-t' pt-cu·, se ;lo¡· Ji1 i es que los jueces el e esta obra
cer a y al •nc.!;aclo, sean los trudi cionales del incucnLes de l a Educaci ón
Pública, l ,s oport ui!i stn.-s de tc·dos los partidos, l os lwmlJ r s r¡ ue h ici e-
ron de íleces¡clnr es ¡;c,w l r ,; nn pr ogromr:" ,wci OilC/l ....
' 'No acepto que Vicente Donoso Tórrez sea mi acusador con po·
cl eres del Estado .... Donoso Tú!Tez lJO puede valerse de una situación
que ha en momentcs de t ur bac:íón política y desconcier to cí-
vico, para dar con! e nido gra\"C a sus ideas de r etórico consuetudinario.
Además, ¿c . ..; posible que un que den:;¡oli ó la Escuela 0 or mal
ele Sucre , como lo ha demostr"do el profesor Rouma, en un Ji br.o bri -
llante ... . pueda aún po · er bc:igerancia ¡:;ara acusarnos a Jos obreros
de las Escuelas Indigenales que trabajamos hasta 1:1 pobreza por esta
obra, de vcn:.1 les, de inmorales, de expl otadores ? ¿Cree ust ed, seí1or
"1ini stro, qu.:: un Director de la Escuela Nor mal , capaz de fabr icar,
,:omo se _ Gstietw . t esis paré1 < lumnos fallidos, a !"H'eci o de bil letes, co-
mo ha hecho repetidament te ilustr e catedrático, posea solvencia
m te! ual o mora para acu ·ar a quienes no hicier on sino trabaj ar
como ol r ero · por la grandeza de Bol ivia? Un funcionario que se val e
del cargo que ocupa para "coimar" a les maestr os con cargos que di s-
t r il)uye a rl si ajo, a ambio de informaciones interesada · contra Edu-
r ación Tncl i<=>e nal , como ha. ' jcmplos _mil que usted, de querér, señor
Mini · tro, puc' de tomar con ci miento, ¿tiene nún personería para acu·
sar a trabajadores que hici er on su deber por devoci ón pat rió!ica ra-
yana en b locura? 0 o pu do. como ciudadano. como mo. estro, como
1 rabnj dm, aceptar un juez dn e tP li naje. Que n'li j 1ez me honre con
su fallo, aunque éste sea ad\·erso, que me compruebe mis nore. y
honrar é la mano de ese juez. Donoso Tór rcz carece el e pcr on0ria
para juzgarme y juzgar mi obra, porque solamente puede ser juez
1
ui 11 se sint ió si mpre en un pla no de elc-vación moral y de honesti dad
cívica.
"Tan'l poco puede ser juez mío ni de la obra de Educación Indige-
nal, •1 profesor Max A. Bairon.' .. . ".
El lector me di .-cu!pará que interrumpa " párrafo; prefiero
r1uo la hi storia no n.: c0ja lo truc entonces me vi ol.Jlig, do a c.l 'cir, pues
-392 -
¡
1
1
j
_j
VV A R t S A T _A
hav cosas que se escriben una sola vez y basta, sobre t odo si el arl.
versario no tuvo la suficiente entereza para responder en la forma
pública que yo lo hacía (1) . . .
"Rafael Reyeros es un intelectual que ha crec1.do solo alunen-
tándose del üdio a mi obra, no puede ser mi juez sm
la imparcialidad del Gobierno; tampoco s:1.be dos letras de la cuest.wn
indígena. Escribi ó una del comunismo escolar a base cier-
ta simulación que se hacm en tma escuela, para, a de hoJa, en·
treaar al maastro Carlos Salazar en manos de la pohc1a, porque los
pach·es de familia de la Escuela de Caiza lo amparaban. Que, co.mo
Oficial Mayor de Asuntos Indigenales, es autor del ¡m-
ponía a los propietar ios la de escuelas er: _l os lati fundiOs,
que ante la protesta de la Soc1eaad escond\o. la cobar
demente, para ahora hacer, con servll1smo, su poli tica contra noso·
tros" . . . .
A continuación recusaba a Alfonso Claros, de la reducciO!"l
de nuestro presupuesto en catorce millone_s, y despues de otras consi-
deraciones más, pedía se me. el ?e defensa,
o en caso contrario, acuclina al mi smo Congreso _que
todos estos antecedentes, se anulara todo lo obrado, ¡mcmndo otro
pr oceso dirigido por personas imparciales. . _
Debo decir que nuestros enemi gos no r espondieron una sola pa
labra, aunque continuar.on maniobr ando en la sombra con su acos·
tumbrada felonía.
5.- Kucvo Tribunal restablece la nrda.d.
Mi carta al publ icada en varios
sensaci ón extraordinan a. El gob1erno no tuvo n;.as r emed10 no
brar otro tribunal, avergonzado, como no J?Oaia ser de _ot1o medo,
del cinismo con que se había conducido aquel .. V1cente Men-
doza López, Rober to Zapata y el Coronel J ose fueron los
encargados de la nueva t area, cuyo fallo iba a ser dec1s1VO para m es·
tra causa. . . "L C 11 " l
El 25 de octubre de 194.0 se publico en a a. e e VL! . '
de cuya imparcialidad no cabe duda por ser elementos
a uno u otro bando. Sin comentano, transcnbo sus puntos pnnci
pales. · ' ) t enie do
"Los suscritos --dice el informe- (nos pronunciamos
a la vista los legajos que han servido de . antecedente al Jurado ar:-
t erior y escuch::tdas las extensas exposicwnes de defensa de ... . El!·
" LA CALLE .. del 20 el e j ulio de 1940, ru h s cn:1lcs
(1) Ver JtL, ¿,.. " ... '
se puhli cú mi recusación.
- 393 -
t r. 1 z A ¡¡ no
/.ilrdo \" Pcat·¡¡ Pére7. .. y del Coron<' D. Alfredo P6tarnnda ... . ll egamos
a las siguientes conclusiones .... :
",Yo c1zcontmmos ci er to d r:ru·go el e r¡;I P. los o ;cticlus carc;;cun
de JJl(l¡ ¡_ Desde luego, existe el estatuto org;:l:1i co de> ecl1 tcación incii -
genal un regbment.o que se ha icln rbboro. nclo poco a poco y a
que la C':-.per icncia pcrmit ió clcscuhrir las neces idades ele la
labor educacional campesina, dentro ele su ambiente característ ico
y propio, que no ti ene simili tud con el de otros países. Y no se copió
ni programas exóticos, como frecuentemente ha ocurri do,
sin<J que sf el prim r pror:eso de creación ele n¡¡a per:lago')ía
?Wcional.
"El r eglamento ele campesina o indí gena], promulgado
por eL Suprcmo Gobierno en fecha 25 de mayo de 1939, es l o ?1tás com·
plcto que se ha di ctado en la República. A diferenci a de las prescr ip·
cioncs adaptadas y adoptadas, que generalmente permanecen aleja-
das de la realidad holi\·iana, y que son estéri les frutos de escritori o,
el citado r eglamento .. . se ha inspirado en la obsen·ación directa de
los hecho .... formulando un plan integral. .. . la defi nici ón de los nú-
cleos escclares, de la escuela matt·iz y sus fil iales, que deben' desarro-
ll ar una función educativa en cada radio geográfico, según se trate
dcJ altipl ano, los \'alles o la selva .... La escuela en sí mi sma está cons-
tituida por cinco secci ones : jardín infantiL. (sección) elemental
vocacional.... profesional. ... y de retardados. El sentido doctrinal , la
or.ientación pedagógica y el desarrollo· administrativo están regla-
mentados con claridad y detalle. Dicho reglamenta .. .. establ ece q¡ le
el caráct er integral de la educación e instrucción en la cscucla-ayilu
se basa en los fundamentos sociales de la escuela úni ca y acti1:a , sien-
do su función la preparaci ón del alumno para la lucha por la vida
en l::l.s de su medio económico: el campo, la mina o la f o-
resta. En su radio de acción practica el a.n!.a, l os tollE'I·cs y los cam-
pos de cultivo. Su orientación es eminentemente industri al y persi-
gue la f inalidad máxima ele que se organice la pequeña industria cam-
. pesina, capacitando a la población y dotándola de semill as, semen-
\- _tales, aperos de labranza y de instrumentos necesarios a sus cons-
! trucciones y talleres" .
\ Después de otras consideraciones, que revelan la seriedad con
! c¡ue se estudió nuestra doctrina indigenista, contrariamente a la
\
actitud del anter ior tribunal, el informe conti núa :
"Ha tenido que vencerse, por cierto, la oposición y resi stencin
1
natural de los hacendados, de las autoridades locales de los centros
poblados inmediatos y hasta de Jos mismos indígenas... se requeríc.
"No puede decirse que ha:ya s1 o me 1caz o nugaturia ia obra de
. : a bnegación y espíritu de sacrificio:d··· . f '
J:: eseüela. Todo lo contrario) ha dado resultaclos apreciables y sería.
impcrdonoule que se l a. dejara en susp$nso, c;on falta de persevcran-
L=
- --
394-
------ .--;,._.:..;._
WARISATA
cia y retrogrcsión a la inercia. volviendo otra vez al punto de par-
tida .. .. con el consiguiente desaliento del indio. En efecto, hemos vis-
to que si <tnt, s el indio colaboraba con entusiasmo v hasta sin coi Jré.Lr
jornales po1· las edificaciones. hoy se muestra hm:'año y receloso, al
frente de obras ?Jarulizadrr-'L .. y 1:on el t emor de r¡ne ?J:Ldiem la cs-
cnela S1l/ri1· ww tmnsformación que arrebate a los p·ropios i.ndios su
inte¡· uencicin en el estabrccimie¡¡to, que con razón. Jo consideran suyo
(temores plenamente confirmados, E.P.).
"La obra en su conjunto está bien planeada y por ningún concep-
to debe abandonársela, sino más bien impulsarla por iodos los medios.
"Pero tenemos que hacer un:1 salvedad importante. Las escuelas
matrices o núcleos indigenales no deben prodigarse (lo mismo opina-
ba el profesor Tannembalm1, E. P.) . Se trata de cmoresas complica-
das, en que no solamente juega b pedagógico o lo técnico, sino tam-
bién lo administrativo, lo económico para su subsistencia con soste-
nimiento de internados, funci onamiento de talleres, explotación de te-
rrenos, construcción de lccales .' una multitud de aspectos secunda·
rios, además de la relación que necesariamente debe mantener la es-
cuela matriz con sus filiales. ·
"Respecto a las tendenci as ele la escuela indigenal, se han dedu-
cido tres cargos: a) Que son meramente alfabetizadoras; b) Que con
los talleres preparan más artesancs de ciudades que cultivadores de!
campo; e) Que se ha descuidado el cultivo de las granjas y la orienta-
ción agrícola pecuaria.
"Tocante a lo primero, hemos constatado en la escuela de \Vari -
sata que solamente en los últimos tiempos, y debido al desaliento que
ha cundido entre les padres de familia indígenas, se viene dando pre-
ferenci a a la instrucción fine,; a
1
fabetiz8dorcs (es decir, bajo la
nueva' orientación de la IntPn·cnrión E. P.). Pero no s tal b verda-
dera fi nalichd de la cscuelél -ay'lu. bien se ha tratado de pre-
parar al indio para el trab.J jo :-: con este objeto se implantaron tal e-
res manuales y se ha stimulado la ayuda volüntaria en las edificacio-
nes y el interés en el culti\·o cic la t L:rra. He ahí 1'1 m;sión social que
se dio a la escuela. sacar a! indio de su c. fera propia y de sus
ocupaciones habituales, se perseguía sumini strarle aquello elementos
que han de darle capacidad para sus faenas. Y es claro que esta tarea,
pr6.ctic:1 y compli cada a la vez. dista bastante de .soplarl e al oíclo co-
nocimientos elementct l cs o rudimentarios el e cotorrilla escolar.
"Los talleres son neces:1rios en todo núcleo indí gena! por dos mo-
ti\·.•s: primero, el práctico consi:-tente en que se provean de muchas
cos, s útiles, que de 0t ro modo sería nece::;ario encar;ar a maestranzas
o talleres de fuera; se;:;undo, e! de capacitar a los alumnos par<1 tra-
bajos que no han de serle extraños en su \·ida.
A continuación el informe obscn·a el modo cómo, a su juicio,
funcionan los talleres, estimando que se trata de profesionalizar a gru-
·- 397-
L
E L r z " 1: n o p 1:: J( E Z
r.os l'l'cll! idos; .' por otra nart ,
?WS l a pr:lrlica

_ra:·a supe.rrtr las clcfirj
011
.
JOS nuclcos inrlircena]<>c· f "!'" 1' .• - debe dOtor ele tJC!Tas pro¡·1ia- '1
l
' ·' · "..,
1
" '-' a 1r de q¡ rutin- ¡ · <.
nwc crna. M á. a bu jo, el infom;e di .. " rl .v e :tr un;¡ cnscii:l nza
en onlramos r¡uc lo l1L!bJ.". 1 b' el que .... cuanto al derroche, no
e
"IJ. . .. da 1a 1co en \\'al'JS"'l'! , .
·' _l OPIUCJOn ni sic¡ui cr;:¡ han sid , a· d . "' < . cuy_;¡s t !CITas ele
pues de erogar ·e sumas P" J"t . l f pa.,:.J as .. El nwl esta en que de ·-
J'l > por .ejemplo, se· la dcj; de l a .fábrica ele te-
arnnconaclo un camión valioso üJLa e n:aterwlc .... que e
racwn que pudi eron Y h l , no. acuclJr e con ma rr:pa-
una .. .. en que se de'e inc racerla _lo estropearon en
un trabaJo o un taller .... (esio . o lc¡uso un_ed.lficio o a medio hacer
Intervención, cuya mi sión se 1 efieren a la labor de la
E.P.). · '
0
se sabe, era destruir todo Jo que
. SiqUiera como una Jcccióll d . . . . .
persi stencia en la acción cont' e .dPidactJca educativa, r eclamamos
Las escuelas campesinas .c.o .. n . a de Y ele obra.
. d b .. m e, n"'do 1'CCJ1'Wí'C l ,
7J1a e 8 lt sistencias y de ind¡tc·trias ]r.: ·d·" z' n e e una base
7
n·o-
los-recursos de cada zona u • .'.z"w¡ w es CO?-respondicntes a
cepto de una mera aldea

no 9e _rrsponder al con-
educación campesina ,.,'u·n l . u,, e tabJCcimJ ento com¡Jlrt o de
. . .... " e mismo Teso1· ¡ · ..
sus e¡ o_gacwnes por una organización met. d .o poc n a sc>r a]¡ vwdo en
de la tierra, los trabajos de los tall . . o Ica. Los cerca1cs Y frutos
trar recursos. En \Vari sata. por pdueden de . uminis-
se proveen con los mismos.cultivos el' o,! as en gl'an parte
e e 1acansmo.
!;=l dice finalmente :
DcJamo.· exprc a con t . • .
contra los meritoi·ios son mfundados lo
han obrado con desintr:.¡·.-)s .,.:bn"g" s . . < llZan o ·y Raúl Pérez, nmenns
. ' '- '- ' <• '- uCIOn V patri f 'l
etapa de formación de los núcleos o Ismo en la primera
y como conclusiones, suai ere el ....
((Pon , · "' •
. . ?7' en ·ngcncia. por lo mnws d · d · - .
el Reglamento de EdL• . tez a:?os} con ligeras
d.c 2!) de mayo de 1039 .. .. irn ulsar . a.mpesma e Incligenal
y ejecutada por el

ty_s med_zos la obra ini -
Per ez .... mantener Y pcrf Pccionar el Indigenal. Elizardo
que se h;:t dado a los establecimientos , e, ·E! escuela. de t,·abajo}
los recursos fiscales Y el funciOnan actualmente ....
n.ucleos establecidos, evi tando aumentar elle los .profesores en los
c1ma al plan actual". - e as mientras no se dé
El del informe lo hará el lec:tor
neces_ano manifestar que constituve est .d por su cuenta. No creo
mentJs, solamente al tr·bunal un
se nos hizo por varios años. La verdad h' b' o a o a la c_ampana que
a Ia resplandecido.
-398-
WARISATA
¿Pero creerá el lector que esto si rvió para dt tener el d rTumbe?
7
ada de eso: el régimen f uclal no podía permitirlo, y eso lo . abían
perfectamente nu stros en migos. que en el campo de b
discusión, prosiguieron sus traba jos d' zapa impidiendo que el nuevo
fallo prosperase en una rehabilitación de la e. indígena l. Con
este último mensaje, concluyó el ciclo inici ado el '> de agosto el'
1931. Exactamente diez ai1os cl espués de fL ndada la cscne a de Wari-
sata, la educación del indio caía en manos del t:spirante a extermi-
nador de Jos indios, Max A. Byron, nombrado ahora 'oca! ele Edu-
Indígena!. La nueva autoridad no se atemlri en 0.bsoluto al
luminoso informe de Mendoza López, Zapata y Caprile_, si no que ac-
tuaría al imperio de sus bajas pasion s y de su odio por el indio.
6.- La muc!'M de AYclino Siñani.
El 16 de diciembre de 1961 tuve la visita de la señora Tomasa
Siñani y de su esposo, profesor FlÓrentino Villca, ambos educado
en Warisata y residentes en Llica. La conversación que tuve con el los,
en presencia de Carlos Salazar, me revcl · alguno . drtal es que de<;-
conocía acerca de la destrucción de Warisata, e tr. ello:, el de la
muerte de Avelino Siñani, padr de Tomasita.
Esta había conservado, a los 37 años, la sim¡ a t ía y \ i ·acidad de
espíritu con que la conocimos como alumna de De conver-
sación culta y agradable, era el prototipo de Ia '·india nueva", con-·
vertida en madre de diez hijos a quienes educaba con plena conciencia
y responsabilidad. Y mantenía, por cierto, los alto. ideales que había
captado en la escuela. Reproduzco lo que en aquella oportunidad me
contó:
-Desde fines de 1940 -dice Tomasita- l'li pDc1re empezó :1 ser
perseguido por las nuevas autoridades de la escucia. y como en ni:1-
guna parte faltan los inconstantes y los traidores, fueron ayudados
en su tarea por algunos indios y aún por parientes nuestros. De ese
modo Avelino Siñani perdió la, pocas que conservaba, y
mo antaño, nuevamente tuvo que vivir escondido para evitar
siones. Los otros amautas de Warisata también fueron objeto de bur-
las y sarca<;mos y se los avartó de la escuela, suprimiéndose comple-
t amente el Parlamento Amauta.
El 30 de enero de 1q-11 llr:garon a la escuela los señores Donoso
Tórrez y Byron, reuniendo a lu r-ente para hacernos saber cuáles eran
StlS prcpó::-itos. De lo ¡; rimero <J lle nos r eprenrli cron fue de haber al-
zado edificios de dos pisos. según ellos las escuelas para indios
debían ser casitas de un piso. Dc:::pués nos manife:t aron que todo es-
taba mal hecho, y que ellos ca. tlgarían a los responsables, especial-
mente a usted y a Avelino Siflani. Tncreparon duramente a los amr<'l·
-399-
----- ----
-
ELizA;:no
p F: RE 7,
tas y a los y en fin nos hícicmn vc
1
• que dPbí·

hub_lera levantado una \·ez Dara



no
nor Perez,_ que Avelino Siíiani halJ12.ba tccl sc-
correspondla al fundado¡· d .
1
,... .., -

' _r,¡nr y como
temblando de cólera, lanzanedoa afs; ¿n c<;a<=!on verle

palabra de un indio se es,ucl1o· ei1 " , 'le . 1' uc a u tl!:na vc>z que la
Co . 'd uQUe!.3S concentrac•oncs
nClUJ a aquella vi sita mi P"d" t , · · ·
racJ;:¡mente. v advertí desde <· .e uvo que marcharsp apresu-
gran tmb.1c.ión se qu,e :va no er<J e! mi'"m'!. Una
choza _me hablél.ba rememor;Jlldu J. en el _J:Pfl.l >W>_ de
sosteniamos nara mantener la o hac!.<J d'CZ anos
pude; mi nronósito era llevarlo de C?nsola rlo COIT:o
\·a oue "'l·' tc,..,i·1Jnos 1 a CLmde aun podJa h;¡cerse al sro
" " _,,_, . JUenos ·¡mJ..,.r)s .. ¡¡· ·¡ · ·
?lol't·ntino ViPc.., p , . · · . '. · ,., :. a
1 1
)a 8. t::.c:tr,blL-rcrmc ron
· l "· e¡ o era nsJblc e¡ u e A. vel· e ·- · ·
\'Ja]ar. · mo ya no podría
. _Al dl_;,1 si!!uiente, 31 de enero. ia con' . 1 ;. . .
chnmo. sn 1:1 noche me llamó a su go!a o_ hah.a deb1lttad0 mu-
un acc>n to que me ll enó c1 • . · . a o, :'-_ _Pomendc en sus palabras
I
- . .. -: . . e ctngL,stla, me d1]o:
- II.la r:Jld, los mdws que han D", Td .
la pronto se arrepentirán wl 1 o enemigo ll egue
ues! rLllda :-· ·1queada. Todo el f, , " ,e- o. cuan o vean nuestra obra
vano. cu¡:¡nd0 ¡,,s ladrones Y sido
na de p;-¡ja. '{los mismos qua h:¡_n l:t::>o_d se .even hasta la ulttma briz-
curs;Jr Y <1 Y'mcr f ore t o a acusarme, vol\·erán a dis-
A m'-"m·¡ noche se puso a clelir:¡_ h bl d .
Una ficf.Jre muv fucl't
0 10
- co ·_ .' r, a an ? de Warisata.
aliviarlo. Tm·c qua Y yo tema m una asnirina nara
soledJ.d de la noche . " casa el; para correr, n medio do la
Cuando Yo!\·imo., .. Si ri a para_ que nos auxiliara.
cerró !os o_i(ls. Se había e al \odavia, Y Püf'O des: ués
Y ZJ. pc:::ar dr mi pew. \ ·o· no·'-::,. ¡ e o ... 1 a .e e fundador de \Varisata,
la ol.m.l que ti Y usted 11, bían nu padre el que moría, sino
Era el Jl ele enero ele 1n41 v
1
enterramos n absoluta soledad·

el y lo
nos, nucv::nnente se hicieron os ma o me-
To
.r¡·ez , d l' · s scnores \'l'On v Donoso
-· acomp:1r:1 os de numc)·o<=· "t' . .
CJLll' Pegó _hastet la

u_na la:-ga flla de au.
hab¡n dicho A\'el ino, los mismos - .. u:n Ja t.: m¡ padi e. y f;-¡J C'Omo
ron a Pl' ül1llnciar dí cur"os esbquc Jo habwn matado, vinie-
A
- · · su t• tm a y a poner·!" flore"'
l tran ·crib"r las ;-¡lab d ' · ' "' __ ..,_
en la y' imlposible_ hacel:lo
"' a an a campas de 11......
¡ - 400 --
1
...__ -
. \VARISATA
dejos recuerdos. Pero el lector habrá visto cómo los destructores de
.a escuela. lo:;: ase:i nos de Avelino Siñani, tenían todavía la suficien-
te y Rlldacia para profanar su tumba y vertir sus lágri-
mas de .Turlas <;O!m el cuerpo del indio al que habían martirizado. Es-
carnedr.n, con su hinócri ta actitud, a un hombre superior, enorme-
mente :::•_¡pel'ior a ellos, porque bajo la piel cobriza del fundador de
\Yari satt. IJalpitaba un corazón provisto, como dije al comenzar este
libro, de las más altas virtudes humanas.
Así había muerto Avelino Siñani, y poco después, destrozado por
la nisma congoja, lo seguiría Raúl Pérez. ¡En tanto los Pilat0S y los
Judas bailarían en la orgía alumbrada por el incendio de las escuelas!
í.- destrucción del Núcleo de '\Varisata.
Teníc:. r azón Avelino Siñani. La escuela de Vvarisata fue blanco
principal de la furia destructora de nuestros enemigos y fue saquea.
da inmisericordcmente. Si no llegaron a demolerla, como fue su re-
petida intención, fue porque Jos indios se pusieron al frente y lo im-
pidieron una y otra vez, y además porque la obra era demasiado gran-
de como para que la pudieran echar abajo sin más ni más. A pesar
de que Carlos Salazar lo denunció con gran energía en su campaña
de prensa. fue recién en 1948, con ocasión de una de la' que
hablaré despuf>s, L¡ ue estos hechos se hicieron públicos. Veamos lo
eme dice el propio indio al respecto. En carta que me enviaron el 2
ele de 1947, los amautas de Warisata me dicen:
"Hq.-,ta qur> llegó fecha donde vino el doctor Vicente Dono-
so Tórrcz y el svñnr l\Iay Byron, y conforme a nuestra costumbre,
los recibim0s en nU<'st ro Parlamento, allí nos dijeron: que todo lo que
habíamos ! e ho c.,::taba mal y que venía a salvarnos y hacer una
obr :-.1 m ·e!Jo nosotros quedamos perplejos.... Sobre\'inieron
días, mc:-2s. ;-;í'ios. y cuánta amargura sentimos al comprobar que to-
da esa promesa se convertía en la destrucción de nuestra obra. de
esa su obra, maestro Elizardo, donde invirtió usted su Yid<l, de lo
que sólo los indi os reconocemos y fuimos testigos. ¿Quién podría ne-
gar esa destrucción? Ahí estó.n todas las construcciones paralizadas
y parte clcstruídas; la fábrica de tejas que fue creacla' para t char
s e:>cuclas y nuestras casas, convertida en escombros; nues-
i ros campos de cultivo, sustento de nuestros hijos y en los cuales
iban aprendiendo una mejor forma de trabajar la .tie_r:ra, conve1·t idos
en eri ales; las ovejas, porcinos, aves de raza, que sirvieron prac-
tirar la buena erianza, fneron exterminados; ele
matcrialrs v herramientas quedaron vacíos ; los t alleres el e tew1o",
hilandería, sombrl!ría y sastrería donde los campesinos, jóvenes mu-
- -1.01 -
--- - - --·-
--- ___ --.:;:¡¡¡._;¡¡_....._ _ __ _
E LI 7. A R D O PE REZ
el o. , acudíamos a gana e algo de pul'' " de nuc:-;t t'as f nl:nn,; <J. ?"rico
1
as,
fur>r on sup:· ímidos ; servicio de luz inuti lizado; el In(lbili:11' iO
C'or.1p
1
r>to que se fJiJrí có ·n lu.s mismos de l a cscup!a,· pnt·tc
rlcsa. nr.: ·ió \ . ¡xtrtc cx i:-: tr> c> tl mal cst <tdn ; la .S· ·cl'i,)n Nnrméll 01 es-
ludio .-\rte .. . clc . ..:n¡;ar ccit.:run; las e:-:cucla,; .·rcci rmJics fueron para-
lizada dc:·\·inculacbs; nuestro Farlamento de Amautas fue supri-
mido y quedamos cxc:luíclos ele t odo contacto con la escuela. Y de
gol¡x_ b escuela quédó converl iclR en un centro de int riga y ociosi -
dad. donde U1v ieron :ue ¡·elajé:rse gran parte de campesinos y alum-
n:os. Los IJOcos mae.slros que quisieron conti nuar la lucha, fueron
_siempre nC'a·llat1os y ve:wic1cs".
· Le carta en cuestión \· i f irmada por más de treinta amautas
de \ \'arisnta, .:;us palabr<1s fueron confi r madas por el propio Minis·
t ro de Educación, sef.i or Ar mando Alba, que en vista de l os reclamos
por lbs indi s para que se r eabriera la Sección Normal ,
había visi tado la escuela en abril de 1947. Sus declaraciones se pu-
blicaron en vari os periódicos de La Paz. En "La Razón" de 9 de ese
mes, dice (} LÍe "desde hace ai1os se ha perpetrado en War isatá un ver-
dader o saqueo .... he encontrado esc-::> mbros ... . Uno de los mejor es en-
sayos . de pedagogíC:J r ural hol iviana .. .. ha si do despedazado" . En el
diario "Patria Li bre" dice Alba que "vVarisat a es una ruina viva".
Por sí el t estimonio de un l\1i nistro no fuera suficiente, he aauí
lo que dice el propio J efe del Departamento, señor Raúl Brav-o. Jle·
gado t ambién a esa función en su calidad de adversario de Vl arisata ,
como todos los demás. Extrañará que en su informe confiese el tre-
mendo desastre. siendo así que él fue uno de los responsables; per::>
todo se O'-;:J] ira si se tiene en cuent a que el informe es producto de la
vi ::. i1<l e],.¡ l'.li;Jistro Ailn. con el que fuimos Bravo y yo. El J efe del
Dené1r1;::n-v'nto no t uvo. ¡;tt"S, más r emedio que decir la verdad, descu-
brienci-::· 2- . .., i b vasta sin:.uiar.ión de la que él mismo era actor. Veamos :
"El en que t' e encuentra el principal edificiQ y· Jos anexos
como el llamado México -dice es ruinoso en ge-
reral. . rlesde hace añr.s, nadie ha uestd interés en su conservaci ó:1
y ruichdo (lo que no diC' - Et·a vo es que él mismo trató de "desatar"
el PcLcllón l\1éxica· , indios y alumno-s). Hay incur ia,
neg!i ger;cia y ab::;oluta rén·encia de sentido de responsabilidad .... ha
dcsaparoc: do ei espi!·itu que antes animaba la Escuela .... ".
"Crnsa indignación ver el estado calamitoso de todas las depen·
dencias ... los anti gucs t a ll et·es han desaparecido devastados por mano
que muy bk' n podr ía cali[icársela de cr iminal.... instrumentos de la-
branza r obados .... ". .
Lo extraüo de todo esto es que el Jefe del Departamento Rural
a¡,>arece aquí como ent er amente ajeno a lo que sucedía en Warisata,
siendo él b autoridad máxima, ele l;;t de todos y
cada uno de los núcleos.
-402
--- - -·- ..
WA.RISA T A
El informe cr)f)tien una parte de gran importanci a: se trata de
lo inLern"nción del ;un;;uta Hojas, qui n en presencia del Ministro
Alba había d icho (\·crMión d t mismo Br"'YO): .
"De ·de que el <:c!JOr Eli?.arclo Pt'>re:t fue echado ele cst· nu tra
·ása, nadit-' se conmn\·ió por nuest ra suer te. Hemos u(r ido todo gé-
nero de Yici situJ .-, de ·ejiunenes y ultrajes. Particular mente de
guno direclort''s q te. ·omo Lino y .l1lbcrto Laqww Jltl ea¡;c,
.<: e sirt icrnn (l e nosotro: canzo de bestias de carr;o .... toda la esperan-
za que hemos cifrad para con1 1· ib ¡ir al progreso general del país se
ha r to bajn la de aqL el los simuladores que llamándose maes-
tros han conver lido a ia Escuela en lugar de corrupci ón y cleprava-
ci,ón moral. de pedagog!a inicua es la cantina que ins·
t la ron y aquel juego de <.: hichcria de la peor jaez "el sapo" . A la aus-
ter idad d.: costt;mbres sucedió la relajación de ellas, a la honradez
siguió el aqueo de cuanto poc;eiamos" . · .
El amauta Ro·as continúa, según el informe de'-Bravo :
Pedimos ... . "el re tablecimi cnto de la de tejas instalarla
en la ··po'a c.l e sei'ior 1:!-li:mrdo P · rcz. Esta t ejer ía fue desmon tada
por orden d 1 J efe del Dcpart<:m1ent o de Educaci ón Rural, sei'!or Tori-
bio Claurc t 1). Significó uno de Jos más inaudi tos atent:1 dos porque
adcmá · de nllor de más de un mill ón de bo! i\·ianos, de-
jó parali:tac1as las construccion ... s de todas las scuel a. que forman
parte de l::l constelación de Warisata" .. .. "Reinstalación de la Escuel a
:\7ormal I mi igcnal dest inada a la ·prepar ación de maestros indígenas,
elementos únicos que no podr:ín dejar su misión y abandonar sus de-
beres por irs'-' n 1.1tras lora1idacks urbanas en busca de un mejor por-
venir per sc: nal. . _ El cm rpo rlnccnte estada constituido P?r los ex-
al umno-.3 q1;c; tm día se edu;:aron 011 sus aul:ls y que hoy aem;i bulun.
tcm: lJ i!:i? rrh:rdos del C-'ilaUct:i?,, ic, ¡f o y Jil:l'Se(¡ uidm; por l os enernigos
de ww· i.·(ltrt''.
Sc(Y(m e:: ! nforme. el Minist ro Alba promet ió resolver las peticio-
nes a brc\·edr-,d, púr h2ber ''\·erificado obra de destrucción sis-
t cm·1tl ca con que se ha p ·etendido hacer desaparecer \ Varisata'' y
castigar. "a t.uvi8ron h ger encia de e::;ta escuela". Promesa,
r: or supuesto, jamás curnpli cla.
(1)- Chcurc fue r,Hiccesor ih: Bra,-o (;n el De¡rar t :.unent o. El de la. f li. brica de teja
tuYo to,hs l u.s tle u11 Claure, i nhtuado e? cdu·
ración incli ;¡cnal llegó ,}¿ a Wnrisata, con r.nni ro Yolquctn.s Y scls me·
11len prc·n' r ctd'ls. cu 1lcs rk,n r:naron ln.s m(tr¡t:i nas en menos de tre9 ho·
y se a La r ,:.z s'!J •¡u(' nn,Jic hubiera pouiJ o oponerse, pues se :
gw un dra. en que l u l'i'-"1Jela ,· st::dJ::t prárur:tmentc vacla. T res . o Cu:ttro aman .
que vieron el asunto, dejaro;; l.J (l'!\'r suponiendo que los mccámcos
h:. maquinaria. Cuando <f crrm de ln verdad, J3- era tarde · ,as
q; otas corrían ya varios- ki1 Hu aquí u a "boj a de de que lilll
duda se el citado (>l
- - 403-
1 •
..,..;:;... . ..,sa- .. ,.,._.._..__
,.-.. - .J ......
ELIZARDO
PE RE Z
Estos datos se complement<m cnn 0l rehto que nw hizo Tnmasita
Siñani, la cual m0 contó que, habiéndose alojado en cicrla ocasión en
casa del director Erasmo Tarifa, vio ent1·e los muebl.•s. de dicho se-
ñor, "bancos de la escuela, mesas dé la e:scuc-1a, :-;illas c1c b cscurl:=t y
hasta catres de la escuela" . Es b oportunidad de rcco;·dar un episodio
protagonizado por el señor Tarif:l en 19: cuando lra),aj:tba en ca-
lidad de Inspector en la Dirección General, habié·nc1olo enviado
cierta vez al Núcleo de Sewecani. Lo mcior será iranscribir lo que al
respecto publicó "La Calle" el 22 de j)io d<' aqufll cll-lo <'n artículo
titulado: "El Inspector General de Ed;¡cació:1 Il,difrna! p:-;plotaha a
los indios de las escuelas", manife.-.tando en Pl texto que ··nos hemos
informado qu<> el Inspector señor 7" . Tarifa, ha sido tlr·· .: mciado por
los indios de la Escuela de Caquingcra, de haberlos olj
1
ig:1do a re-
cibirlo dinero que destinaba a lo comora de así, para adqui-
rir ovejunos les entregó a tres bolivianos por rabeza. Es decir, que
estamos fi'cnle a 1m hecho de inr.üminab
1
e inmor2..l ic'·ld. mfts rl;:lmo-
roso si se prescnf a en el ramo de F:clur·aciún Ir:digennl. .. ". cte. El he-
cho se supo porqiH' los indios me hn. cr..ron en h T)irccc!ón
1
1evándome
el din0ro de Tarifrt, l ' que les <'l tvi?do a seme-
jante expoliador. !\aLuralmente, lo despedi ipso-facto. Caídas las es-
cuela en manos del enemigo. los 11u vos funcionarios !" e anresuraron
a restituir a T<trifa cm·iándolo de director a Warisatn, haciendo lo
mismo con Fuc· nt es, despedido también por motivos parecid'lc; . Eso no
sería n, da: cuando volví a visitm· \Vari!";-¡.ta, en ju
1
io de 19SO, encon-
trC que alumnos y maestros ha! ían puesto bs nomb1 es de al:;unos
rlirertorec·, honrarlos, l'n la. r\ift"rcntr:s aulas: entre ellos, al l ;:¡clo
d,..l nombrr inmaculado cll' Raúl estaban les de Furntes y Ta-
rifa ...
Se comprcnrkrá que con ta1es sujetos. el saqueo fuera total; me
cuentan que en ciNta oportunid;:1d, a alrRs ho"as ctc nxhc, llega-
ron camionc.· :.·cargaron, hast:.1 "Ll máxima carncicl<Td. con sillas, me-
sas, bancos y otros enseres. Ko so
1
:1mcntc desapareció In n arlera acu-
mulada, sino que Tarifa hizo quitar la r¡ue :,-a se hnl'aha c0'ocadR en
PaiJellonl'S lVI ··xi co, Perú v Colmn,J ia . uti
1
izf>'lrl0lé. como combus-
1 ihlv. No quedó nada tlc Jos jardin0s las ;:wcni cl as de
arboli ll os que con fnntas fatigas p•tsimos en todo: •os caminiJios, fue-
r on destruirlas en gran part e; nada quedó dr> J,ts huertas, se dc.tru:--:ó
el sistema ele af);ua potable y las bnmbas (poc::tcrbnnentc el .Se1·vicio
Cooper[itiVo Int eramericano otra inshl:=tción a alto costo).
El odio llegó " rxt.remoc; tales que se qui!"o C<lmUarle de nomhre a 1:1
escuela .. 'no faltaron quienes qnisicrn't entlT·:Z;tr su,· c·rlificios al Ej{;r-
cifo, para cnn 'CTtirlos en Fue Sll!1l'imiclo el balconcillo dc-
lJ;:¡jo del cual c::stahan lélS dos divi,.·-¡s c1P la esnela : "WARISATT \VA-
\\'1\ . .:: CIICIIJ\lVTf.PA" y "TAKE JAKKF.:\ üTl\PA" (el esfuerzo de
los hijos de \Vari!:ata y la C::.sa de Todos) , suponiéndose, sin duda,
- t10·1-
que a mba s frase· cncerr;¡b;m sini est ro significado ..... Yn no se cuirló
dd a:cn de b c. cuela; !os empezaron a perder el r evoque,
recían r ayados y manchado. , nunca se procedió a nna y
' SO (¡ UC. scgÜn e] CUadro L¡UC aparCCC al pie de este apitu] O, h<dJia
enormes sumas para ciJo. LJs ovejas "cara-negra" que yn JlL'gai;:lll
::1 \ ·ar j a:; decenas, fut.• ron sJ crificac.la::; al a petito ele Jo: vúncléllos, in
mi_mo que los hermosos t.:erc.l os que Jos capapolleras solían llc· \·ar a
" pastear". No se sabe lo e¡ u P. oc unió ccn los taller es y sus im¡ilemen·
tos : simp'emcnle, dejaron de funcio nar. Volvió a pcrde1· ·e el turno
de ri ego de los acueducto: el e! IJiampu. no se editó mús el Bol:: Un
de \\' a r isuta :1 i el periódico mural, los clubes escobres ruc:·on sUI)l' Í·
mid:Y-', no se hizo m<'is ar tP- ni poesía, los deportes decayeron. ::\ucst ro
antiguo horario . (t r abaja r con el sol, desde que nace hast:1 ..¡uc se
po11c ) fue, naturalrncnle, r eemplazado por ot ro más cómndt1 a las
nuevas normas ... . Se ignor a asimi smo el destino de un c2mi ón nuevo
que dejamos en 1940 ; los rodillos alguien se los ll evó .... En el in ter-
nado, Jos al umnos que quedaron empeza ron a dormir en el sucio, ¡-;or-
que habían empezado a desaparecer los catres fabricados po!· el mJ.c::. -
tr o De la Ri\·a. Las despensas fueron saqueadas t:l úit inw f:.'!' a-
no de trigo. Al indi o, al a mauta, se lo echó de la escuela: su prcsen·
cía ahora era moiesta. Los alumnos in tl!rnos empezaron n buscar \·i -
vienda fuera de la escuela, porque los directores ocupaban va ri as ha-
bi t aciones como si fueran de su propiedad (en 1960 comm·obé que
el di r ector del "núcleo" de Tari, Eufrasia lbáñez, ocupaba en Wari·
sata nada menos que nueve habitaciones, si endo así que fal laban po -
ra los internos) .
La persecución a padres de familia y alumnos ll egó a ext remm
incr eíbles, y fue complement ada por los más inicuos proccdi !ricnto-s .
entre ellos el engaiio y la traición; en una oportuni dad. <.' l recibi 1
la queja de aigu:1os ind ios por abuso;; que con eilos comt:i í<> n cierlG"'
corregidores, el J efe del Departarncnto ?11ax Byron Gl <knó cok-
rico que, "en otra", ellos mismos apresara n a esas y
condujeran a \\'arisa ta. Los indios (eran los de la zona de
le creyeron in;;enuamente, y así, en la pr irrtera oport uni d;:;.d que SL
les presentó, :1pareci cron en Wari sata cüncluciendo a cuat ro indi v;
duos ;;.marrados par:.:. que se los " juzg8:-:c' ' en la cscuelél . ¡ Qui.:·n ib:
a juzg,t r los Al día siguiente, vecinos de Achacachi aparecieron en
la escuela y i.a empnJndieron a patadas y 00pupos con cLwnto im1i• ·
encontr aron, llcvánrlose presos a varios y cncarcelándolos por
meses. _¡El gamonal había. recobrado su predominio sobre m estro
suelo! En cuanto al :J.utor intelectual de tan insigne fantoclwdJ, gu;¡r -
dó pmdente s:lencio y no hizo nada par a libertar a los ind b .; .
Así había caído nuestra desventurada escuela.
Sin embargo, el r:spír itu no había muerto. ¡No morh·á! Lo pru,' -
ba tm hecho ,; in:_o"l.th r ccunido en 1948, y del cual fueron antecedente
'
....
-107-
__ .,.._ - ·· ----- -. ---·-·
1
:W·G·r .. ,_._
•_:_¡.., ..
la carta de los amautas de Warisata y la visita dd Mirri:;;tro él1
194'"(. En tal oportunidad, éste Jés había pi'U!llt_'t iclú una serie de me-
dída"s tendientes a reabrir la sección I\ormal, c;tlllbiar al direclor Ed-
win Ibáñez ( el. cual dio más que motivos par:t fJlH" fuer a r epudiado por
los indios"), clausurar el establecimiento de bcl;idas alcohóli cas. etc.
Ninguna de estas promesas fue cumplida, lo CJLIC' Jl>') es ele exlcai;ar.
Pues bien, los indios r esolvieron adopla r L;na ar:Litud ejemplar:
se declarm·on en huelga, junto con los alumnus, y cerraron la escueb,
anunciando su propósito de no ceder hasta que se dier a curso a sus
peticiones. Esto sucedía en la gest ión ministcri<l l del señor Víctor Ca-
;; r era Lazada. El héroe de la huelga fue Carl os GariiJalcli, a qui en ya
,· onoce el lector : nuestro antiguo maestro del taile1· de alfombr as se
l :abía .onverli do en un auténtico líder indigenal , despw.::s de t1Lular-
.o c maestro. A la cabeza de si ete alumnos de Warisala emrevistó al
uropio P1·esidentc de la República planteando con ;,;ran energía los
ubjelivos de la huel ga. Llevaba en esa ocasión un extenso ofi cio que
¡ :abian y que fue firmado por más de cuatrocientos indios
; !el U caso es que en t odos esos dí as, el vecindario de Acha-
·achi \' igi lan le, deS'eoso de atrapar a Garü.mldi y darle
: 111 casti go Pues bien, Garibaldi pasaba y r epasaba por el
!Aleblo, escondido en la carga de camiones, y para hacer firmar la
(' .'l.r ta , en una sola noche t oda la extensa campiña r ecolectan-
do cientos y ··i cntos de firmas; hazaña en vcrcbd digna de considera-
r ión pues la cosa no es tan fáci l como parece. La car ta que l levó se
i 'Ublicó íntegramente ·en "Ultima Hora", el 8 ele marzo de 194.8 (1) .
1. l ) Una pruulJ;.,. <.kl c .. !io que tuc 1-cní a, es el siguicnto vol:J. nle que ci rculó en
c:.l.l:iti eon i .,., , ·le la hucl;;:t; como cst:.1. pi•·w, llU J, icrotl otra.s muchas:
' ·.\.1 YC•; i:td: . , .. u ,le h l'rOI". Ow:L•nyos. Otra vez la dcmagiJ.; i:t ¡,o! ílica al
""n -i•· io d" i us o•:illS Jc l>.J:;HFZ, autor de la Judt:.l. Jc razas
ha :c: alt:>.,J., b c>cneb de \\" aris:ll:1. i'or intermedio Je prccept or.-·s iuJí;;cñas.-
Acha. a<hi ¡,u irá a · zos cm1Jll.,t e ros y b.-!lacos ele la L'du.caciún l ncliocnal.-
};¡ u1 :1. HJ •'ll Lt 1rochc ha. s ido r,:; :>.lta- !a y toUJ:t<l:.• In. Bscueb de QuiPncs
h· • '..J a.tcntado i • son los ma.·stros cdurn•los ptl r el tris-
l cU1cntc céh:l; rc l'r ccptor J:liz.:c ruu l'f•rct, aqu•.! l qui en pu•:tn ;.;r:tl "· acn-
por m:tlvcrs:1.ci6n de dé iu:-norulidaJ, J d tra-
b:Ljo indí;.:-·· n:t y ruás que t o.!o por hal•r: r conwrti •lo la 1:\cn,·l:t de \\'arisata fu-
co d o•.lius los y !o" ntcsti zos.- L0s ¡n·t·ccptorcs inrlígcmts,
, ·iantados por Eli zarJo P ércz, han k .. aJo a subvert ir el I!SiJ Íritu de los indios de
la r cgiúll y hnn dccl:trndo 1::!. hudga de sus hi-j os.- hnccu l:l:l autoridarlcs1-
b Qu6 llaco el Mini sterio tic E ducación, el do Ool;icruu, 1 l' dcm:is or-
cnc::trgudos do \' cl:u- por r.¡l ord •n y la tranr¡uilir!nJ uo los
Los de In. Provincia. Om!tsuyos ucclnrM n su vez: lo.-No pcruútirún
que nuc\·amc nle; \Var isatn el cenl ru uc las suhvPrsi orh•s ·nH.l y de o<l ios
.fOr<!Ciltn.dos por ln í::tmili :J. rércz. :!o.-H:l.Ccn F:IUor n Eli 7. tu,lo l'l•rcz r¡uc t :tm·
poco· t lt!r:1.r:'w ·u ntl'lla a las acti\'ichcl es do l:.t ctlucnci ún rlondc dcj•) funrstos
¡;ro • la •· on1·ir1i,j ru rlc . ns y rlc Slt .< {r¡.frwrcs nrr¡ias. :lo.-
1;;! pueblo d..:: A ·!Jac::.chi h:l do levnntarF<l r.ontra hri boncrí:t que crryó sepultada

- 108 - -

W A n t S A T j'k
L
0
huelga tuvo un resultndo únicamente se
\Varisata quedara retirnda de la tuición del _ de .
cación Rural, para ponerla bajo el control directo del Mmiste_no_
director t ambién fue cambiado, pero para peor : nuevo f_uncwna_
1
!
0
años en el carao especlando con est-:;. 1dez la oestrucc\on
núcleo, inc.apaz ahora de ' a!zar dedo por su progreso: se trn a·
ha de nuestro conocido E ufras10 I l..Janez. .
En ·esta ccasión nuestros muchachos, convertidos en
t
· ' a esto c"d'cr on un mes de sus haberes pa1a
UV!eron Un ¡, e o . ' - - l t . . unid en manos del
:a refacción de la escuela, confi ando !1}on ·o 1e o _
- . r1. · - -- "n n
1
"1a ho"a oorque Jamas se supo el destmo de ese
<::e nOJ uanez, e u • , •
a ncc·'lr de su result ado, la fucrzél: Y .de la
1mc!ga me probaron que el indio P?dia en 1
" 1' r su antíaua actitud; lo oue me mduce a Sl acaso
" 'b- . ¡
10
";¡esto se propone re·;taurar Ja educacwn mdtgenal , volve-
go 1e1no · t. 1 las indi adas para rea-
r <i a con el entusiasmo construc ·¡vo e e '-.e
lizar una olJ ra grandiosa. t' d la a tidas
' - A c()ntit:uació.n incluyo $
1
por

una o 1 a g1 ::o • L. • ••
11
ni una sola pared, nt ar r egla·
di ner os n ll enaLso, del Presupuc. to Nacional.
ron un solo revoque. " e •
•;.t: :-:TIO;\ES ;;-GE, THAS :
--------------- -- ----- -------
1930
'fot ale,
-------- ----·
F'otn,.! nt o . ... ·
I:. t::tla.c:ón -Sl.'T\ i•·io hi;!i('nico :
• • y pbut::t.
l' vnst rucci :nl J:il in.los . . ·
f. n:-- tt ..•ni nliulln t•ami0n . . . . · · ·
,\ .\quisi ci0u uwl des p. teja:; y b urillos
1\crrnmiei\tas . - . .
193S
1.100
J.1(ll) 50.000
.
1;1.000
.000
15.000
20.00.0
.00' \
Total s ... . .. · . ·
- -- --------------
-------.- - --- - --
171.100
10.000
' :? -LOOO
10.000
s.ooo
13.000
:.!0.000

· ¡ .¡ .. ·hi h·t tolerado eu épocas r·a<::t.<b.s l os ul -
parfl ,,{ , m¡>rr·. ·lt1.-Ll pncbl o re ,\e ¡,tc:lL: . · u·•rl c• • ha •le impo-
, ·t - ese ., mmum " - · · • - ·- -, _
1r:J. iCS de 1 <' rCZ Y tt \ C?:, p · ' ' . _ .· ·¡ . \le"''' nu .. L'u d"
· · · -' '1 1' 1 sol •cr:L'lO y "r' .- , - · · ·· ,. - -
nc r su r ontl ic!On uc puco•
0 1
;re, . ; ·. tl -, ,, -,_ . \ haio Lli z:1rdo l'ércz, el po-
r o::tr:c los si mul::t<l or c.; de b m_ :,,n,n.. l !T pÚVBLO
lít ico trinsfuga tic todos los p::t.rltJos pohttcos . - - ' ·
- 409 -
..:a;-____ _
PEREz
--- - -----
Conc:( pto
Hi i\J . 19-U
.------ ------
--········
.\
1
1q i:- ;c.¡;,u ('únH. 'c..lor . ,
I'a ra fahrira.- ;,Jn nn:c·hks ....
l'arn • • y r C'pa r:¡ icí¡r
.'on •lu. ilin P:tl l{'n.Jn )[ ,:xi (' o .
So.teuimicnto ¡•ianta cll:r t r ir a
.Fahtiraciún lf'ja,: y lac!rillos .
li :J."olina, :l t't : . , •• motor ca mión
en culii\'Os . . . . .
Práctico 7. notc" ni :-t , .·\g-rop<!Cua rio .
1Iac;,.tros c::. ar int(\rí:1, n1cc:inic::r,
teji •los, t ejas y ladrill os . .
Chófer . . . . .. . . .
A t cneióo tur istas ·. . . . . .
Jmprc,·islos . . . . . . ..
Compra mobih:rrio, r e uO\':l C'Í.Ón útiles
C'ftrnl'dor, etc . .
Mflq_ui na de escribir .
T otales . . ...
10.000
:30.000
192.000
8.000
10.000
6.000
256.000
200.000 50.000
50.000
8.000 6.000
12.000 5.000
6.000 G.OOO
10.800 12.000
12.000 22.800
48.000
12.000
5.000
1.000
254.000 217.800
1943 Totale3
10.000
30.000
50.000
330.000 380.000
6.000 28.000
5.000 32.000
8.000 20.000
28.8oo
34.800
411.000
14.000 26.000
5.000 10.000
1.000 2.000
30.000 - 30.000
6.000 6.000
455.000
1.183.600
. Aunque en 1940 el fue de diez y siete a
tres m1Jlon2s, los dmgentes de Educación Indigenal repusieron
los para vez que ésta cayó en sus manos· pero ni
en lS-10, .r:1 l?s anos_ posteriOres, las sumas recibidas í'Qeron
en los sena_l ados. Note el lector que hay 872.000 bolivianos
para sm que se realizado construcción alguna
por el _contrario, demoler el pabellón México.
ad\ ert1:se que en 1943 J:'a no hay Items para maestro d
t aller m para practicas agropecuanas. . , s e
"' E.n dos aparece la suma. de Bs. 30.000 para fabricación
de m:.eble_s, pnmero, y luego para su compra. Es claro que en 1940
todav¡a ex_tstlan l?s que en 1943 habían por com-
pleto: razon <jUe 1mpoma ahora la adquisición de muebles,...antes ínte-
hechos. en_ la escuela; pero tampoco se fabricó ni se adaui-
no n1 un bnne: o m mngu:1a otra cosa.
Lr.s pérdidas netas sufridas por WaÍ'isata, en un cálculo modes·
to, son:
-410
WAni:sATA
de tO;ljas . . . • . . . . . . , . . . . • ..
Ll csaparir;i{¡n cu•: a li pt •J. , . . . . . . .. . . . • . . ..
. 1\f aclern.llt! . 'ornta y la . ttUC !t:1l·ía <' fi Wnris:.ta . ........ . . .
Hcrramientn:; di',;. P:l r•'<! id::.• \' • • . • .• -; .
·catres, h:• tco" .perd ido, . . . . . . . . . . . . . . . . . .
dt' Úl.i •l a 1\'i t'l, no t•:n pl.•a,Ja ' en ::;us
fillnlid:u1.::s :. . . . . . • . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . ..
] esapariciún ganado la nar y ¡JOrr i no dP rnzn . . . . . . . ..
Dc, apnri ciún Je un c3Jllión n UP\ O • . • • • • • • •
l>c. <tpari ci•j n g IIC'rnJ r tl C' hu . . . . . . . . . . . . ..
Det erioro de loc:.tlcs d¡•bitl o a al ,an.Jono . . . . . . . . .
Dcsa.pnriei ún srmilhs, pap:t •.' L :go, t· t•· ., l .jQ qq ....
Total ... · .. . . . .. . . .. · ........ .... .
(Más o menos w1os tr:escientos mil dólares promedio).
].000.000
·1G.OOO
;100.000
] ()0.001)
30.00
J-:1 ¡;;;.GOO
Zú.OOO
;:;o. o o
50.000
;:;uo.ooo
3tl.OOO
3.50 . . GOO
A lo que hay agr<'gar la pérdida de los equipos de maquinaria
y herramientas que t enía que enviar Lázaro Cárdenas para dotar al
Pabellón México.
- 1
8.- La. destrucción de 'Ca.sa.rábe.
Fue también durante la gestión del señor Raúl Bravo que se con-
sumó el tremendo drama de Casarabe. ¿Creerá el lector que se trata
solamente de destru ción y saqueo? Ya verá que aquí ocurrieron co-
sas mucho más
Tengo a mC vista un archivo de documentos, debidamente nota-
·ria.dos, de un p1·or.eso en ei que se reln ta detalle por detalle la destruc-
ción del Núc1. o fundado. por Carlos Loa:yza Beltrán. La lectura de
.esos 'papeles nos htice conocer la página más sombría, más espantosa
de cuantas · pueda in aginarse. Gasarabe fue borrado del mapa, y uno
creería est¡l r .JeyPndo una novela si las lista de muertos no nos lle-
varan a la cruda realidad. Pcrque junto a la destrucción de la escue-
la, se procedió a! exterminio de . us habitantes y de sus alumnos, a
punto tal. que de los tre. cientos cineuenta que se educaqan
,en sus recintos, ¡;¡;11l sólo quedarrm ocho sobremvtentes.
.' Un mnestro de gran vai or civil, Victorino PesqiJ.,' fue el que se
atrevió a denunciar la y no lo hizo coll}.q-·u n mero rasgo
de:audacia, sino que pidió y obtuvo un proceso en el que estable-
ció la verdad.
- Esa igno¡·ada pági:12. de sa debe ser P?rque corres-
ponde a la épo-::a de la d ::;tru cwn de las escuelas. mdigenales Y. es
r:esultado de toda una p:·litica eflucacional. Hago m1as las denuncias
--
":'
'
·'

PERFJ7
del valiente Pesoa y reclamo el peso de la :::. ;J nCIOn históricn íJ<1l 'a Jo::,
autores y encubridores del cl'imen nombre. ¡Que los D.Hl uso Tó-
rrez, los Byron y los Reyeros respondnn ahora y ju-,lifiqJPJ1 CSL' a. ::' 11 -
tado de lesa civilización! No podrán hacer o: el d::-cb de la ju ·ticia
los señala a ellos mismos y los muestra, con el fondv de !a:::. des\·cn-
luras nacionales, como a quienes dieron origen y apM1aron la saJ\·aj c
fechoría ....
Imposible relatar todo el dc·ama: en cada página hay descripcio·
nes aterradoras de indios azotados y torturados hasta !a muert.-•, d-::
muchachas golpeadas y martirizadas, de alumnos cncadenac/.(;S qu ::
murieron de hambre. ¿Qué aliento satánico se abatió sobre esa
flor de oriente, para consumir fa con saña y sadismo sin igual? El !á-
Ligo, la pistola y las cadenas habían vuelto a las tierras donde Loayza
Beltrán Y Tacaná vertieron sus nobles afanes. Los robustos
salvajes ·a quienes habíamos vestido en memorable día, sucumbían
uno tras otr=> con el esquelético cuerpo llagado por los azotes y Jos
Las enormes cosechas de Casarabe, que según t estimonio no-
tal"iRdo del proceso, llegaban en 1947 a casi setecientos mil bolivianos
lffi:Í.S de millones de hoy) fueron saqueadas y vendidas,
creándose la fortuna de uno pocos. No se dejó nada en pie; el pilla-
je se llevó hJ. sta el último palo, toda la maquinaria, el servicio y uti·
Jl aje, los animales, los aperos de labranza. No exageraba al decir que
1
a escuela de Casarabe flie borrada del mapa. La página· más estre-
mecedora es la lista de las víctimas : 74 muertos, 39 escapados, 23
enfermos que poco después murieron en su totalidad; en la fecha
de la denuncia, todavia quedaban 64 sobrevivientes, que al decir de
1m o ele los testigos, eran 64 cadáveres, tan terrible era su estado de
.lcsnutrición. Finalmente quedaron ocho de ellos. De los demás, linos
· ·uantos pudieron volyer a su primitivo habitat en la selva, pero· en
condiciones peores porque eran perseguidos como fieras por la nueva
casta de el resto sucumbió en las ·garras de sus verdugos.
D1 1940 s2 suprimió, por innecesaria, la partida presupuestaria del
....
El director de Casarabe, Néstor Suá_rez Chávez, principal actor
de est e drama inenarrable, no recibió sanción alguna; por el contra·
• io, según m2 fue transferido a Trinidad con un cargo de jcrar.
'
1
uia. E'-' ta · :1crc:ble Impunidad se explica por el sistema de compa-
drería clásic:J en este paí ·, pues según el profesor Pesoa - en carta
de f.:i d abJ'il ele 19·18 que, por motivos inexplicables, tardó más de
Ui1 ü. i'lO en l!c;;ar a mi poder- "all í el Jefe de Distrito (Rivera) am-
ara a Suárez Chávez, haciendo valer su influencia ante el Jefe Bravo
rRaúl), que es su compadre de Rivera". F..sta vez, el Jefe del Depar·
tamento de I:dur.ación nural no podía alegar que ignoraba lo que su-
r cdia en Cas1rabc, y de esa manera resulta y encubridor de
aquello suprC' mo::; actos de barbarie y salvajismo. Y aunque yo, cuan·
-412-
..
\
__ _j
W ¡..·· R 1 S A T A
. . . d' destituirlo, apenas terminada
do fuí nombrado -:Yll mstro, pl oce 1 a . volvió a imponerse, co-
mi breve General de Escuelas e
mo que Raul Br a-.,; o dfuel cargo especialmente creado pa·
Institutos Normales e a '
ra él. (1) . d B livia se premia a los ladrones
como ya es sat ;ombres de trabajo y a los han-
Y a los cnmmales, y se cas ¡ga
radas.
9.- La destrucción .de otros Núcleos. .
b 1 obra de la educación del 111·
Así, con ferocidad, se f d!sastre fue Llica, más allá del
dio. La única escuel?- que se para los bandoleros; aunque,
gran salar de Uyum, barrera f ' quedó detenido algunos anos.
no obstant e, .su proceso cgnst r in piedad. Ca iza, P lka tuyo. San
Los demás núcleos ron es ruJ esús de Machaca, Moiocoya....
Antonio del Paraoetl, Chapare, J "d ]·erarcas de la educacwn
. de los corrompl os
sucumbJeron en manos d 1 debacle·
bolivirma. algun<;J-S pruebastae :viada al diputado Ma:x Calde-
El vecindario de Calza, en car e
},LIZAHDO pE H ¡:; 7.
rón, pide "In l'C'él[Jt"t'tlt r n de la Normal Tiur;,J" st¡¡ll'imida por c•l nuevo
"En cuanto al f'di fi cin de al-
]y•rc:n r uno cuq 1Tnr-i n l n_; ;1 lur::no. , c.-t;J. rn·,.-:i mn a r:--.c en Có'-
.. . rcn1iénclosc cr>¡: ello- m<'i. de dos y med io mill ones rk bo-
l i \ ' i :l!YlS L' n cwc cst: :: ·:;!:..;acto.... io que permitimos ronclcn:l r. .. .
pr¡!· t ocios l•J:--: dc::otlric;·tos cometidos, a pesar eh• que destinan (aho-
ra l suma f::bulos:;:-; p:1rc: eng<1ñ:1r "ll país .... " . (Carta de R de agosto
de 1941).
Los · indio el e A
1
katu:vo me envi aron una carta el 21 de abril
10-17, dicir··11donw que '' dé' srués de muchos niios de lucha Y. sacri-
ficio, qtte nos ha costadn prime. amente la edificación de m1rstro 1o-
n 1 r'sr olnr ... este año por cuesti ones po1íticas nos han
<'m·iac1n cerno un maestro incapacitado .... . s\n ningún mé-
r ito. sin años de ni moralidad.... nuestro Núcleo se halla
totalmente abandonado .... desmoronando la benéfica labor de anterio-
res di rectores .... ".
'o ví con mis ¡xo¡1ios ojos la ruina de Al katuyo y Ca-iza, y la he·
_c;:-1t iYJ. laqor re¡;¡. li z;:;cb en otro núcleo ll amado San -Ped1·o de Quemes,
cerca de la fronte ra con Chile. De el inspector Robert o Ley-
tón decía en 1,.1!1 informe de 19-1'1 que "se ·vu el ve a recalcar que b zona
cJ.rece de falta de terrenos para )as prácticas y la pésima ubi-
cación de la escuela, son fact ores detem1inantes para el f racaso de la
labor de ·los ma2stros", lo que causaba una asistencia ' de <menas 31

para los cuales h nhia nueve maest ros. En San Pedro de
la cosa era peo1· tadavía : habían nueve profesores para ....
diez alumnos
En ot:·o inf,)¡·n..-:-, J o de oe?tubre de 1047, el Inspector Lcytón
dir:c que "hn constatado que el maestro en esas regiones (Norte de
Po1o:o i l C's el p;-imer dcl indio ... . Debe _cambiarse la polí-
tic:1 cduc:l.cícm;:\J en toda esa zona .... obligando a éstos (a los maes-
1 !'OS) ma , ·::¡r trabajo y honestidad en sus funciones. La implantación
n'.Jcleos con t odos los aclclantos ... . urge, per o en zona eminente-
mr:nte C2.::1!1CSi!1a, c:::t:.a fc.'.·orit ismo político, como pasa en las pro-
vincias menc:ionac1ns .... ...
En el informe de Brw;o, producido con ocasión de la visitá del
Alba a Wari satG, se menciona también a la Escuela Normal
Rural de Santiago de Huata, la cual, "no obstante poseer .. .. peque-
líos campos para experimentación agrícola, éstos permanecen hechos
un erial; no hay indicio alguno de haberse propuesto trabajarlos .. ..
campos de deport e no exi sten ... . tampoco a nimales domést icos que
siiYan para la enseñanza práctica .. .. ni material escolar, careciéndose
de lo más indispensable". El informe pide que se envíen "26 catr es
para la · sección de s0ñori t as", lo que era .lógico· pues que las mucha-
chas dormían en el suc:lo ....
- 414-
• 1
1
1
l
WARISATA
Aisladas noticias de otras escuelas me informan de hechos simi-
lares que sería largo relatar. Y es que el proceso iniciado en 1940
continuó durante muchos años, sin que se hubiera realizado nunca
un real intento de restauración.
En 1945 inició sus labores el Servicio Cooperativo Interamerica-
no de Educación, que fracasó totalmente pues en lugar de la función
integral de la escuela, le asignó como objetivos, únicamente prácticas
de higiene y agropecuarias, meramente teóricas, aunque a costa de
enormes erogaciones. El aspecto principalmente negativo del SCIDE
fue ignorar, negar en absoluto, la capacidad de autogobierno que ca-
racteriza al indio, y además considerar en grado completamente se·
cundario el desarrollo de las industrias domésticas.
En 1947 intenté una vez más frenar este proceso de destrucción
general. Los indios de Llica y de la provincia Nor Lípez me llevaron
a la diputación, en una lista de candidatos presentada por la Unión
Socialista Republicana. Quiero manifestar que, al aceptar la inclu-
sión de mi nombre, no renunciaba de ninguna manera a mis princi·
pios. Yo no vendí mi conciencia a nadie y ese eventual compromiso
político, liquidado al poco tiempo, en nada modificó mi plena inde-
pendencia en la acción y en el pensamiento. Pero, de acuerdo a mi s
propósitos, sirvió en alguna forma para trabajar por el indio, enton-
ces perseguido furiosamente por todos los poderes.
Durante mi pasajera gestión, se creó la Provincia Daniel Cam-
pos, cuya capital fue Llica; la experiencia más novedosa fue que sus
autoridades, tanto políticas como administrativas, judiciales y educa·
cionales, pertenecían todas, absolutamente todas, a la raza aymara,
según hemos podido ver en las listas de 1950. Con mis ex-alumnos.
encabezados por Celestino Saavedra, Máximo Miguillanes y Casimiro
Flores, realizamos una labor realmente interesante, continuando en
otro plano las antigtlas actividades de la escuela y dando por fin tér·
mino a la construcción de sus edificios. Entre las cosas realizadas,
puedo citar la instalación de molinos de viento, bombas y motores
para la.dotación de agua potable a la capital y a sus 21 seccionales;
instalación de luz eléctrica en Liica; iniciación de los estudios de cap-
tación de las aguas del río de Sacaya, mediante cinco com'isiones de
ingenieros, para lograr el riego de una superficie no infer ior a un
mil hectáreas de magníficas tierras; dotación de grandes cantidades
ele material deportivo, inclusive trofeos. En este período, solamente
po.ra Llica se logró conseguir no menos de quince mil dólares para
una diversidad de usos.
En Colcha "K" creamos un Núcleo en San Pedro de Quemes, al
que ya me he referido; otra comisión de ingenieros estudió una re-
presa que regaría una extensión de 500
-417-
-------
1
l
E l. l z A I! DO
:. \ :·ét ri sat<l rnnc;eguí tres millollcs )Jéll'i.l la terminación ck·l
I, ctiJeJ/w¡ 2\kxlr:r: ( l J, f uera de otros CJ Jinil·ntos mil concf'dirlo .
('""1ft• He ·o! -..: E , · s nw
.... • _ s Ul ton SLOs tondo. fw't·on manejarlos por el
.,CIDE, lo m1smo r;.uc otros cu.:-trenta mil Jólan:s obtenido. del Ptm·
t? IV • mi>n:o objeto. Pero, finalmente, ni est;-¡c:; f uertes i n-
Cf'CJOnes c1c cl mcru, 111 otras con que: a\·udó 1'1 S '1DE ·. ,· . · ..
nada. - · SII \ H?l on a
diputado, me inte.rpelar a l :\l inistro Alba pidiénd 1
la conducc10n de la política educaciona l. Hi
Llna \ cz .nuestras luchas, demostré en las Cámar·as el de ast r
cn .. . ohdariú!ldose los diput ados con la iní.ernelacÍón
pe_, o .' d puede "'upone¡·se que el Mi nis tt·o A iba hi zo oídos me '
rl
1
.er, .a cln CJt.le mi smo había visto. sobre' el la
a ecmcacwn del md1o. '
J·· También por esa época hice entregar lo r1úcleos de Ca iza A.l -
_Y Sa.11 Pedro de Quemes a la organiza fundada - i · ::. .

e Jase con el nombre de "Escuelas de Cristo' Es&or
1
ur c:·¡t¡cada, per o yo carecía y carezco de prejuicios· a l

:> l daf!d? las obras realizadas en el oriente de lo Ji.
\ 1a as mts1.or:e: pensaba c.¡ue, apli cando las t-; ·
ele \\ qmza pocha sa!\·arse algo del desastre · en cuaJe·
so. nunca JOS re ultados s nan tan malo<: com 1 ' , iLiler
bajo Ja tuición del norm iismo tle se
de esta El Padre G.1briel Landini,
lo . tt:es r:ucleos. realizó un trabajo el ,6Tan cateo-oría si Otrec 011
e.l un1co de restaurar las doctrinas de
0 01

tiempo la <lSJsícnc¡a de alumnos en Al ka tuvo llegó hast . . t 1 po.co
cuenta, de los 31 que había encontréldo Le\iÓn y et1 cu.anat ctenl o cm-
. · · .o a a cues-
( J) Este es el texto de la Ley de 11 d no\'iembro u y ·o "'f
Presidente Constitucional de la _ p _e tJO :
1
amcrto Urriolagoiti a,
1
' · d
1
. . • l' o, cuanto e H Con""''SO __ ,
.n. sanc10na o a &tgutente lcr : EL COl'\Glil ·s··o ,. · ,.e " ,:.uoua1
A rt' ! p · · J. ' ' · ' -"- "'AL- IJECTIET \.
. - lCU o nmero.- Se f i,in. ¡;] 2 de a!!ooto de ' . - J 1. =.. -
en la ciudad de La Paz, del Tercer Con"reso _rrua el. vcnf¡ca·
!' '- mauguración se llPvar:í a P ; f'PtO C" In.eramP!'J('ano. CJ·
\ • . • -- - ·· "" como 110mcnaJe cl D' d 1 I a·
;, rb_culo De ;os r] e l:J. Lcv <le
4
Ja e.
1
°
10
·:-
LFPolr,rf's'·, se ina b sum:1 de Bs. 3.000 000 • enl'roT ,J9¡¡0
Jas .edtftcacwnes de la Escuela de Wariso ta y a b. dotacicSn d a •
de lliiplementos de nf;'"ricultura, instalación dP interi" •'l•ls etec • a qulS<Cion
P d E' · · · ·· • · . - '-omuni!!UP"C ,¡
o er _ para los fines constitucionales.- Sala de · - · d 1 ··
g'l PSO La Paz, 13 tle noviemhr'l de i%0.- j e e-o. -
Lan7.a Solares.- L6pez Arce, Senador Secretario - B. Lurw
Sec.retario.- J olio Crespo, D1putado Secretari o.-

Brito d •.
Por tnn.to: b. para que se t enga y .:!umpla pu a o
puhhca.-- PalaCio de en l a ciudad de La Paz a 1 de la R<>
de noviembre de 1950 aflos.- M9.Illerto Urriola.,.o1tia ' Joli os "'dídas mes
de Hacienda". - "' · ·
0
- var.,. o, "hm:et ro
- 41S
1
¡
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l
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1
\V .\ 1 S A T A
1 ión del la re ·olvió !le ·ándosc motores e inst:1lnnclo scndr; ..;
¡;ozos 4ue, mediante bombas, rlnn abundanh' agua, uno a .'\ll;.ulu'.'U y
otro a e iza . Ni a lo. anteriores directores ni al inspt'{'Í()t' LL•y1ón
les había or·urrido c::o!ur·ión tal; y es que el Pari1·e L<:ndllli aplicó !;1
pedagogía del esfurrzo y del trab<1jo. rosa ya ol\·idada en edL rnC" ión
incl igcnal. Instal ó también t alleres. construyéndose puerta·. ventanas
;..· mobil iario no sólo para Alkatuyo, sino para sus e ·cuela: srccionél·
aún para los ot ro núcJeo .. Esta labor, desgraciadamente, ólo
duró dos ai1o : las presionl's lel ambiente lr obligaron al Paun.: Lan-
dini a reti r a rse.
En el mes de junio ele 19-18 fui nombrado 1\1inistm de EdttL<l ·ién.
cargo que acept é aunque com·encido de la incst.abilic!Jd clr esos C'at'·
go poiit ico::;, como que dos meses y medio rnás ta ·de 1 u ·e que ¡·emm-
ciar, en una cri ·is total de gabinete. E n esa gestión fue cuando de. ·
t ituí a Bravo, lo que demo.J-rará que sup apro\·echar •l tiempo. y
además pude palpar a lo \·i\·o la t remenda corr p íón reinante en la.
esferas educacionales. l\Ie r etiré a queado de lftnta :1zn v
dredumbre. se podía hacc>r . ...,ólo una transformación r tndamcn·
tal en la fi onomía ccon6mi y del país podía sal ·ar a la es-
cuela.
Relataré a grande rasgo dos casos que _e pn·sentaron rn ese
tiempo, y que me obligaran a disponer los proee -os re.;: pecti\'os, lo ·
cuales se llevaron :.1delante con t odas 1as formalidades legales nece-
sar ias. E l primero es el de la e. cuela Achocalb, ..:uyo director fue
denunciado por una serie ele hechos rPñidos con ' ' mora!: en reali dad,
se t rataba de una per manente rrancrdwla y p..:cánd;.!o_ P.ccibiclo el
infor me del SCIDE 1 a cu,·os fnucionurios fne .·ncomenrl:1do l'l nro-
ceso) quedé espantado d·¿ todo aquell o. ;.· ordené el r -:? tiro inmr!cÚato
del direct or, tal como lo el infonnaní r >: icoJ;:s !\I{nclcz. ck n -
ciona lidad port orriqueña.
El seglmdo caso f ue el de la Es.::uela I'\nrmal Rural de Santiago
de Huata, a cuyo di rector lo denunciaron trcin1 n y cinco alumnos. El
proceso, llevac.lo a cabo nor los :-"ef1ores Ectuardq Arze Loureíro y Ni ·
colás Méndez, establecí<) ia veracidad de la drr.urcia sugiriendo que
el director fuese retirado ; pcrcJ fue mi sucesor en el Mi nisteri0.
Abraham Valdéz, el que pr ocedió a e .a de.-;t ituciún.
Ahora bien : una Asociación T\acional de }inestros Rurales or-
ganizó una campaña en contra de las medidas q::e yo había t omado.
a saber: la destitución de Raúl Bravo, la del director de Achocalla,
además, la del director dG Santiago de Huata, realizada, como se
h él visto, no por mí sino por el nnevo Ministro. La culminación de
esa campaña fue un vot0 resolutivo, de 12 de agosto de 10-10, bruloh:
típico con que se pretendía clemostlar la inmaculada honradez de di -
chos tres señores. Tocio esto no tiene en verd" d nada de extraño;
pero el c.<so es 4ue el v0to v2 fir;pauo por el dvr \ll.ido director de San-
-- 4HJ
EL IzA!( DO PERt;z
tiago de Huata como Presidente, y por t.:l de Achoc.'al!a como Secre-
t ario.
Poco las dos se com·i nicron en do.-
censos; ¡con Jo gue el prestigio de estos sei'i ores quedaba a salvo!
Tuve de palpar n lo vivo es1 e f'Stado
de cosas: cr: 19;)1, siendo aun diputado, indios de \\'ari..:ata me infor-
maron ?e que sucedían en la Escuela, de> tal gravedad
tuve q_ue VI<:]ar Y preguntarle al Director del Núcleo, Eufrasia
Q_le clase d_e_ elemento era el profesor N.K, Director de la
I\ormal. Ibanez me respondió vivamente que " era muy bue-
!Y)-', cnn 'Cel:to que su predil ección por tal señor. No
t medws pa1·a m ve tJgar el asunto, \·oh·í a La Paz \" le pedí
;¡J. "\rdaya que 1? pusiese en claro. Ardaya me que
O! den<:n1a un proceso de mmediato. Esto no podía satisfacerme co-
:1 c: edor como soy _de los procedimientos clásicos del en
:sfc:·as. ·. Acudí, pues, al SCIDE, del .cual dependía
\\ au ata, :> pedt que organizaran un proceso el cual
l'Omo fue llevado a cabo por Nicolás' Méndez:
Jo su e ha l<l Sel Je<iad que se actuaría. Poco tiemp d '-
• \· oJn Joncle_ :.· apenas me vio Ardava sacó


:;a]o de papeles dJCJ cndome: ' ·
1
e
-¡Todo falso! ¡Aquí c. tá el proceso!
A Jo cual res pon di:
-¡Y _aquí está el otro proceso!- sacando a mi vez otros pape-
les producidos por el SCIDE.
,_, El cas.o era en el_ proceso ministerial, quedaba completamen-
• l de_most 1 .:1cla la m o enc1a d N .N. y en el del SCIDE t d 1 d
nuncw.· quPdaban confirmada . El Ministro se quedó d
0
.a: e:
1:r, qué responder.. .. e un;_¡ p1eza }
. El proceso del SCIDE ponía en claro una serie de hechos monc::; -
h_npublicables, de los que al parecer el D·¡_
. t· dot no se ha)J¡a Informado. N.N., como es de supone d -··-
··l cnrgo . . para lu0go :t. cendido. r, eJO
_ A-; í_ c1·a_ C'l panorama de la educación indio-enal. No
!l! lo mas ffilll imo cuo.nclo en mi discurs en nl t d - ,
") h· . · 1 d ' " c. 11 O eCia q¡ ·"'
. a o _ongu: a e I ndigcnal, para quien la ve 'en su con·.
Junt o C.CJa la tmpre. wn de una ruina ocasionad<> por el al d d 1
Todo está e truído. Una saña diabólic; y un
Incnlillcablc t 1mbaron cwmto hallaron dio-no de conservac· · . ·
ur\a. fue el t estimonio de un ? de labor sobre

e l.ücat ra algo, esa pared fue dernbada. Lo importante era acabar
;:on todo. Qqc J:o quedara seña de que por allí había pa<::ado e el hom-
orl!o a la obra <ie Jos hombres no parece Has-
tn los ,,,J_upos PI conservan los edificios de los enemigos a quic-
nrs uncieron baJo sus armas. Pero los normalistas bolivianos cobra-
- 420 -·
\V A n I S A T A
ron t<d odio por todo lo que fue nuestro, que ver su obra destructora,
repita, es como ver un campo as?lado por las balas mortíferas de u!l
ejérc-ito implacable". "Yo entend1 que el problema no es hacer capJ-
de Jos sino conservar sus instituciones y dinamizar-
las. Al ayni yo no le pondría sueldo porque_ lo Le
tractorl'S. El indio está habituado al trabaJO colectivo. A la hacien-
da le profundizaría su organización colectivista y la enriquecería
la ciencia moderna. Yo no la dividiría y trizaría para convert1rla
en pequeñas propiedades. Eso es lo que fuí a hacer en Warisata. No
a enseñar el alfabeto, simplemente, sino a resucitar la cultura y lle-
\·ar la técnica moderna. Yo salía con los internos de Warisata a las
cinco de la mañana y nos bañábamos en el río. Esas prácticas de
higiene se simula hacer a:wra con nombres rimbombantes: el Progra-
ma Cooperativo Inter americano de Educación entre ellos; nosotros
lo hacíamos como una norma simple de rutina diaria. Nosotros crea-
mos dormitorios, comedores para que Jos niños superaran su
tivismo. Hoy se simula hacer eso con millones de pesos y profuswn
rle fot ografías; pero para pretender repetir Jo que n?SOtros hacíamos
se nos tiene que negar primeramente. Nosotros temamos campos de
experimentación, introducíamos el cultivo del trigo. teníamos chique-
ro· con cerdos de raza, carneros finos para la reproducción .... que
nan dvstruído v;.·arisata principiaron por comerse esos animales. Aho-
ro. beuefician una técnicamente (alusión al SCIDE) pero con
<'lUxilio de matarife indio, y obtienen cien fotografías del milagro.
teníamos talleres de carpintería, costura, tejidos, mecánica,
ombr.=: rería, sastrerío., hilados, albañilería, picapedrería, fábrica de
1 ejas y ladrillos, motores po.ra producción de fuerza eléctrica, y
en los talleres hozan cerdos de las vecindades y la fábrica de ladrJ-
Ilos est ó. en una escuela de militares .... " ' ' .. .. pero todo lo que han he-
cho ln<; destructores es ganar sueldos, despilfarrar fondos del Estado
. ' eng·· ñar a la humanidad, y sobre todo, destruir con saña. Por eso
debo .. cguir esta campaiia hasta el f in .... ".
10.- IJa Rr-forma Agraria y í'l estado actual de la e-ducación indigenal.
Con la revolución de abril de 1932 se abre para un gran-
dioso campo de actividades para restaurar la obra de la educación del
indio, pur:sto I}Ue dá por liquidado el régimen de servidumbre que se
l<.> oponía, tctitud histórica por completo irrevocable y sobre la que
ha ele asentarse si n duda todo el porvenir patrio.
Al historiar la educación del indio, tenemos, por tanto. que re-
ferirnos al proceso actual de la escuela indigenal, íntimamente rela-
cionada con la reforma agraria iniciada el 2 de agosto de 1953.
- 421 -
'
t
EL l Z<\ RDO PEnt:z
c\cl\ (jllt' 11 0 hemos de reali znr Ull estudio de c:;n reforma.
sino c¡w' nos li miu: rcmos a comentar Jos étsp 'do. qLw n'lncionan
on !a cclt lC'<t ·ión d•'l indi(J; C's to es, los que se rericren ::1 la c·•nsclTa-
ciñn t (' instituciuncs ancr:str::1lcs dp t1 ·a!)ajo sociabil id:Jd, a l o.-;
dl' la ·ul l ura aut<'JcronR y a las relaciones clc·l nue\·o n'gimcn de pro-
piedad cun la c. c:uc!J .
En . u parl · e:.:po. iti ·a, la Ley de Rcform.1 AgrJrb hac ' supo-
ner qu(' L'lla primaria un sentido histórico y eminentemente nacio-
nali. ta basado en !as tradicionales modal idades de la vida indígena;
la ndo. ción de nonnas destinadas a precautel ar Jos derechos del indio
_,- la \·igcncia de su. ant iguas inst ituci ones; y en fin, parecería que se
"ncarninara a constituirse en el instrumento de re -
tc:.tración dc. todos los valores humanos del indio .
.Sin embargo, estos objetivos no reaparecen en la parte resolu-
t i\ n de la Ley, y por el contrario, en la práctica se procede a la de-
capitación inmisericorde de la principal institución aymaro-quechua:
la 111w·ca. Parece que los que proyectaron la ley, tuvieron el honrado
pr·.)pó ito de mantener en efecto las instituciones nncestralcs, pero
ignoraban en dónde: estaban situadas y cuáles eran las modalidades
ric supervi ,·encia. El resultado implica un gran peligro para la na -
cionalidad. como ue se col're el ri esgo de liquidar todo el pasado his-
tórico del indio, que es como renunci ar a los fundamentos mismos de
m¡e:slro pueblo, a nuestra personalidad y a nuestro propio porYcn ir.
Boli\·ar, ya lo di jimos, obedeciendo a los principios de la época, y
;\Ielco;ar, jo con los decretos que hemos citado t ambién, no lograron
la grandiosa obra de nuestros antepasados. cuyas institu-
c!rmes se mantuvieron relat ivament e intactas. La r eforma agraria,
¡Jroclucto de una potente eclosión social , pudo haber revitalizado de-
finili\·vmente tales insti1uci"nes, pero del modo cómo ha sido condu-
cida, ·stá creando, paradojalm nte, las condiciones de su definitiva
extinción.
He aquí lo que dice el artícul o 38 de la Ley : "Las autoridades
cnc<.1rgadas de la redistribución, determinarán ia forma de reagru-
r;amiento de las parcela individuales, de manera que tanto el pro-
pietario CC! mo los campesinos dot ados, tengan t·ierras sin solució¡¡ ele
c0i1tinuid vl".
disposición está en absoluto divorcio con las formas ·:igen-
tes de aprovechamiento de la tierra y destruye la unidad totalizrrdorn
dPl oynu. Hemos visto qu" estructura del tu¡Jll o de la sayrui n no
<'S la de una parceb "sin solución de cont inuidad"; por el contrario,
la efica.cia del sistema 'i'rtr.lir ' precisamente s-n discontim!'i d!"!d, me-
la cual. en c
1
r ;-¡c]jo ac la mr.tTccr el indio cuenta con tod<·s las
calidades de tierra necesarias pala una más o meno. si -
milar : por necirlo así, no se trata de "unidades de posesión", si no cte
"<·r ,njilntos de producción" q1.•.e son los qüe daban tanto dinamismo y
- · - ;¡.22 ·-·
..
---... ·---------
WAKISATA
tanta vitalidad a la nw1·ca; lo heleróclito del' territm·io andino obli -
ga?a a tal sister:na. tan admirablemente captado por la sabiduría in-
kaica ; no ocurnendo lo propio en los valles abiertos ¡Cochabamha l
o en las regiones orientales, donde la topografía, condiciones clima-
tL·rir·a:- y calidades de tierra son mfls regulares. _
La parcelación "sin solución de continuidad" e> qLii \·ale a una cua-
driculación de la mw·w) extingue a la "aynoka" cuya movilidad era
el secreto de su permanente y alta productividad, y en fin, suprime
de un plumazo la maravillosa organización del trabajo colectivo, quC'
la Ley ofrecía respetar y mantener.
Lamenlal..lle resultado de este criterio distributivo es que se li -
quidan, al mismo tiempo, las ancestrales formas de gobierno y socia-
bilidad del indio, que fundadas en la organización científi r a de la
¡,¡¡o·ca, devenían en una organización igualmente cien:ífica del tra-
bajo. Notorio es que las ''u.Iakas" vienen extinguiéndose, y que el 2011-
sejo de ancianos, el cabildo y la institución de los jil.akatas están
siendo sustituidos por or ganismos que. como los "comandos" y sin-
dicatos, garantizan probablemente la sub ·istencia del nuevo orden de
cosas, pero en los cuales no se advier te rasgo alguno de e_a potencia
anímica que le daba al indio su raigambre teiúrics.. En sus antiguas
instituciones de gobierno y admi ni stración, el indio revelaba todas
sus grandes capacidades para el manejo de la cosa pública y para el
trabajo. Las actuales "secretarías" sindicales pueden ser gratas a la
fraseología revolucionaria, pero no corresponden a la organización
\·ernacnlar, y si hemos de ser sinceros, constituyen una disminución
de la personalidad del indio pues no pocas veces queda anulada la
\"Oluntad colectiva en favor de la imposición individual. encarnándose
en el nuevo jerarca sindical o político la figura dictatorial del antiguo
terrateniente.
Además, las ant!guns instituciones brotan de la naturaleza mis-
ma del indio; las nue\·as entidades le vienen de fl_!cra, exteriormente.
cubriéndolas, casi asfixiándolas, y dando origen a nuevas fricciones
di visiones entre los indios, alineados en b:mdos sindicales heterogé-
neos, al compás de las ambiciones políticas de sus dirigentes: d don-
de ha rebrotado con violencia la gu"'rra intestina · · aún la de ·trucción
: n masa de comunidades indias so pretexto de a uno. u
otra fracción. Es necc:ario decir esto en bien del país. Yo, que carez-
co de amiJiciones políticas, puedo decirlo, pues callar• estos hechos
nunca ha sido mi norma.
En Jo que ser fiere a las comunidades indígena , el articulo 123
de la Ley estatuye en su última parte que. "en el orden interno, se
rigen por instituciones propias", lo que, si fuera algo más concreto
<> indicara cuáles son tales instituciones, salvaría la institucionalidacl
indígena y con ello lo que. resta de su cultura. Pero en la prúctica,
lo que se impone es el contenido del artículo 127, que e. tá en fnmca
- 125 -
\
EL! Z AHDO PEnEz
cuntradicl'ión con aquel, c:on:o que manifiesta "que la r omunicla 1 c<tm-
prsin¡J tw t''i:C'Itt.\ ·c la existencia d e -;indirnt.ns ,. nt ras on.!:t·
niznci úlles dt• nnlcn culí ural, cc:onómico ;-· político'', i:..ts 'cu:.Jl c;:;, t'Oi11
r>s r! 0 supotwr, intcrfi<!rrn, se sobreponen ;- · anulnn a aqÜellas i-
tw·ionC's "prop;a,.;" ' que <t poco se extin.r; uen Pn . u t otal irlnd.
Estas te ndrán, sin duda, los prcp(.l.:iÍ tos .
P¡•t·o en l::l. prctct:ca, dan resultados que hay que lamentar; por ejem-
plo, ha rcc_rudPrtclo 1<: del indio por el indio, pues, qui en
bo!n;¡a_na. perfect ament e que antes, el inrli o
.ed a0o e1 a tanto o mas despwdado que el blanco o el mestizo t'n
ac.t1 tu el_ el pred:: toria; este producto de la época feuc1a l \ ·a
/eproclucwndose en el agente polít ico de raza india. Por otra ,.
C's ai"!rt rgo ' C
1
nfesarl o. e>stán perdiéndose las ancestrales \'Í nucles ,
hábitos de trabajo de! indio, puc el desorden no el factor
propio para estimularlos. Y con ello, diluyen sus manifesmciolles
culturales como el musical Uo instrumentos indígc;-,as rc(,m-
por la cornetcrra moderna) , la danza. los tejidos. la cerú-
mJca, etc. · ·
A de los tiempos, el indio ha defendido sus insfituciOI es
cruentas su lo ha defendido al precio de su san¡;l'e.
No otro sent1do tlenen las mnumerablc insurrecciones indias en las
que se trasluce una enérgica determinación de mantener sus
vitalc fuere qui en fuere el enemigo: el encomendero o el ter ratenien-
te; pero Ghora el desc?ncierto se apodeca del indi , y ya no sabe có-
mo y ve como sus instituci ones se ext inguen sin r emedio.
P:;CJso es confesar que, en estos aspectos, la reforma agrar ia ha te-
n.lao efectos contraproducentes, aunque, a pesar de t odo, tocb\'Í d es
ncmpo de reparar esos males, siempre que esa re ·tauración s1 · lJt·u-
dur::mte la. de indios ; así no fuera, e;, !a
cneracwn habr a s1:1cumbido el recuerdo de las
se habra cortado esa herenc1a cultural y desaparecerá Jo "indio" e:1
todo su sentido histórico; y de ese modo, Boli\'Ül continuará :-oie1 cl.ú
un _col onial y carecerá de una fisonomía nacional propia.
Rccuerdese lo que se proponía nuestra escueia indigene>.l: mall·
tenct' tant o la forma de di.-t l'i bución de la ti erra como la forma de
organización del trabajo, estructura sobre ln cual volvería a alzarse
la grandiosa cultura americana. En la práctica, aquello equivalía a
pedir que se respetara la organización del latifundio, que no es sino
la supervivencia de la antigua marca. A quienes gustan de tergiver-
las cosas les advertiremos que no pedíamos que se conservan
el la1 ifundio como tal, sino su organización, lo que es muv distint·•·
Esta posición teórica ya la expusimos, como se r ecordará, "en la con-
ferencia que dicté en la Universidad de La Paz, reproducida
L'n "Ln Calle" del 24 de agosto qe 1937, o sea diez y seis años
ontcs ele !a reforma agraria. La tésis que sostuve causó estupor, por-
-426-

4"1
WAH ISA'I A
'que v0nía a poner en t ela de juicio un lugar: común torno al
blema incüuenn. En I:'S:1 oca!"ión decía: "NadlC ha quendo ha. ta aho-
r:l, de que lejos de destruit· la organizaciñil d 1 latifun-
dio, debe rouusl cér. eln, por4ue el latifundio y no la pequeña pro-
piedad s ln C'f>lula agraria secularmente b?liviana. Con cuant os sn.
cialistas h ·onvcrsado sobre este asunto stemprc he cncontl'ado en
ellos retratado el asombro .... Nadie se ha detenido a meditar que la
paree!· ción es un fenómeno colonial, que la pequeña propiedad cam-
ha nacido del r eparto de tierras hecho por la corona de
oaña; po teriormente continuado p l' Bolívar, quien dio a lo _mdlOS
po esión realenga de propiedad a las pequeñas parcelas que e..n
ex ni t ación, de ·truyendo de esta manera el orgamsmo totalizador ue
la ' jatlw. que e hoy el latifundio boliviano" (estas palabras las he
repetido varias \·cce!" en este li_bro) .. "Ahora, si pl nteam?s
blema agrari o desde puntos de nsta ltberales, y queremos_ 9L1e . e pa1-
ecle la tierra entre p queños propi etarios, ya e- la cuestwn dtstmta.
Pero no. Lo que en Bolivia y en otras partes se per ... 1g1._1e actualmente
es social izar la tiCI'I'Cl. adoptar medidas de orden socwl!sta .... Y
cec: ncsot ros tenemos que demostrar que la jatlw o lat I·
undi o, todavía puede servirnos para resolver Jos que se
no:, pre-enten. De esta manera, las escuelas dcntf'r ,
del sistema ayrario del Zati.h .. mdio el cual. esta d1ndrdo, alla
todavía no ha sido corromprdo por los srstemas,. e.uropeos, en t1 e:--
partes: dos que explotan Jos colonos en su benellCIO. Y una que s•
.' xplota para el patrón y antiguamente se expl_otaba para el Estactv.;
··u s bien, esa pa rte de usufructo corre pon de na a la e.scuela ... etc.
En las tt-sis presentadas en Pátzcuaro etc'
nunto dr vis18, hecho que despertó justísimo mteres pomendosc aten-
ción a Jo qlll' aquí.
Al producirse la reforma agraria, el país no necesitaba in\'enta.
.forma alguna de organización: ésta ya se hallaba presente en
vartcs: sólo que a veces los árboles no dej an ver el ?osque, _Y de,
Ínismo modo no se supo ve1: esa en Ja. g1·an]a o
n la que únicamente habla que sust JtUJr _el de
individual dd patrón, entregando la orgamzacwn en su conJUnto ·
la colectividad indígena. Nada de ingenieros o topógrafos que
han :1ec:ho para el indio de hoy la de la tJ(·-
rras de ::-us ant ignos patronos, y que es muy posible l!t.:nca pU{'·
dan imit ar a los ingenieros inkaicos; nada de JUdiCiales qLY'
duran años, lust ros y, como se es_tá viendo, hast a_ nada,
fin, de dcscuiH.:ierto ante nuevas formas de c,r¿amzact.on trabaJO.
el ind
1
o contmu:tría en su propio medio, con sus propws. de
trabajo, con su y con s.us
de y admimstrac10n. Umcamente 1ba a p1 del p ..
427-
ELIZA!tDO
i rón, y nuevamente sería el cabi ldo, o lJ. ul11J..:a . la quf' gohcrn<l ría la
hacienda. De esta manera se mantendría en Bolivia lo único sqciali -
zado _gue había: la "marca" indígena, .) no se pl' ')Cedcría a una !J<ll"·
e: todas luces insuficiente y que, si \':J.mos a deci r las cosas
f¡-ancamentc, pertenece más a una mcntalidarl consen·ad0ra qtll' :1
1m a re\·oJucionaria.
. Ahora bien, al proponer que las tierras al patrun. que
:0 eran antes del encomendero, y más atrá::; todavía, las del Inké.t,
,. ursen ahora destinadas a la escuela indigenal, no estáb8mos dL' 'CU-
: ··icndo una ingeniosa manera de aprovecharnos rl e una situación
• .. tel a . pues no se consideraba a la escuela como una carga ¡nra la co-
, ,unidn.d. sino precisamente al contrario, como el mot or que 1{' daría
' que rcrmitü·ía su modernización y la cons1 ituiría vn una
l -mp!eta unidad productiva. La cscuela-ayllu, esto es, l::l escuela del
t • atajo, ::t dquiriría aquí su pleno sentido: no el t r abajo como mera
e periencia esco!arizable, sino el trabajo mismo, producii \·o, social.
1
.·c,1dor de rir¡ueza para la escuel a para la comunidad, de:-tinacto
stt :1utoal_,astecimiento, al sostenimien to de su internado \' ele su
.• lnia doct>lll· · y al mantenimiento de> todos lo!:: !' er vicios sociales CiUC'
' :c:;-: n ncc¡•s.·trios. Sistema que, de• aplicarse. solucionaría c1cfiniti\·a-
.. 'Cnt e b JK'll Lll'Ía iisc:al para crear escuel as y _ .. \quí no
pl<:1ntcó.hamos utopías : los casos de \Varisata, Caiza, Llica, Ca<=arabe,
Chapare, San Ant onio del Parapetí y otros núcleos. son cie
las escl!..:las, aún en un ambiente feudal, podían llega¡· a su pro-
1 • '1) a bar atando t:normemente b educación del ciuda-
i :no boli\ ianc,. resultados no podría dar. pues, una c:-.cuela de
· tipo, creac.l::.s como han s ido, por la re\·olucíón, las condidonc:; ,, --
, rias para ,u pie no do ·mTollo '? Cada hacienda con u e<=cuel; ,, o:=;
,¡ t'J•' cad: )•.•r.:u¡ con su inst it uto modernizador, sistema del todo ex-
t·•n..; ib!c a las cormmidacles li bres, hubieran dado resultados grandio-
_. ,, _ . la escuela por l esfuerzo propio del indíg na. éste
r.'cilliria -.;u retribución de aquella en todos los aspectos de sn \·ida.
'!Wdiantc el suministro de educaC'ión para sus h ijos, expel'ieJ:...:ias agri -
. ·J ]as e industriales, adopción dei maquin ismo en el campo, etc. En
· ele verdad, el trabajo de los indios po.ra IL'\·antar k .. ;; "S"'llt·la-;
" ' f' Lt g; ·atuito : era un trabajo retribuido, y altaménte retribuido.
Ln lcl tractor :-;a podía ser una realidad si se hubiera mrJ l tenido
<1 o_rganización colectiva del trabajo . ' de la tif'JTa, bajo e:
• OnJunto dP las "ulaka<: ' y las escuelas; pel·o <:'S difícil qL,c s0 J!cgli _
t l;t múquina mediante la parcela drl c0nj unto. F.l trae-
pone una organización cmincntL'mcnt,.. :;;nrial, pero rl ·.., tionc
•' n es1ratos ele la pequña propied::td indi\·idw1l.
Put>s bien: en este tri ple <.Jsp.'cto. n0 "0 apto\·f' :·!, :•ndu 1:::::
c;rancic: posibilidades que ofrece la z·c[rll'm:.:J agz· a¡·;a para enra r:-,; p· ,,.
J l país hacia srnderos de: trabajo y bit'nestar. L1 reforma '1 .
-- 428
WARISATA
[\ue debía serlo también educacional , se abstuvo de considerar
:tspectos. El único ?!lOmcnto r¡ue ¡, e hi.<;toria para efCp_en-
lnentar en ¡-,¡;.;tn escaln el ]Ji'Or'cso de l a cducacwn del mclzo. esta swn-
do de:;¡¡C/ 'di cirrdo. La liquidación ?e servidumbre ser el pun-
to de partida para conceder al md10 todas las poszbll1dades de su
desarrollo histórico y cultural, vet·o estamos viendo que se va por el
camino contrario. Nunca jam:ts el país volverá a disponer, como aho-
ra de tan preciosos r ecursos como son las todavía subsistentes ins-
tit'uciones indígenas junto a la disposición de impc:-
ner la justicia y el progreso e:1 Jos campos. ¿ Procederan los re¡s1·
menes actuales a rectificar su conducta en estos aspec tos? Es un m-
terrogante para la hi storia. De lo que ahora hagan c:Jependerá no s?-
1o su futuro político, sino también el futuro de Bohv1a. Un corazon
patriota no puede menos de apoyar medidas que, como la reforma
agraria, se inspiraron en altos anhelos de justicia social; pero asimis-
mo, no puede silenciar sus aspectos por el peligro en-
trañan para el país. Y lo que hemos visto recientemente, en real! dad,
cleja mucho que desear. .
Tl'es experiencias tuve en los últimos meses (1960-1961): VI -
c; itas que h ice a Warisata, Jesús de :.\'lachaca y Chijipina. E_n las dos
primeras, me dolió compr obar la de todo cu_ant o
cl zo v forjado. la ausencia de un entena constructivo, la d!lap1dacwn
rle fondos, la desaparición del espíritu propiamente indigenista, la en-
señanza mermnente retórica y verbalista. Dada la importancia que
se asigna a amba scuelas, podemos decir que son representativas
dl' un Pstnclo de cosas general en los demás núcleos, los cuales alca_n-
za n a un número ciertamente respetable ¡ lo que demuestra ln·
t erés de Jle,·ar la educación a todos los confines; pero ya sabemos
que el cxcesi\'O número no es una garantía de buena calidad, y al con-
trario, !uc:le conspirar C'Ontra ella. sobre todo cuando no se ha prepa-
rado al elemento humano ·que se encargue de la tarea. Y lo que pasa
es que el maestro indígena!, en quien encontramos muy bueno.
di posición p;tra realizar obra creadora, no ha recibido una orient.a-
ción adecuada, ni la recib8 actualmente, lo que resulta en un despil-
farro de' sus o:-:celentes cualidades.
La falta de un criterio normativo se advierte justamente en es-
tos dos Núcleos en el .1spccto que más hemos acentuado a través de
t-'ste libro a s<1 ber , el de ia conservación de la marca. Ya v1mos que
\Varisata 'había restaurado una iltal ca destrozada por la invasión del
gamonalismo, y que e.;;a instituciñn se viva en J esú Ma-
rhaca. En ambos casos, el !'\úcleo Escolar InclJgenal no era smo, en
esencia, la propi a marca con todo su complejo de PLws
bic'n, este Rstmto ha sido tan malamente comprend1do, que JUnto al
núcleo de \Yarisata, a sólo tres ki lómetros y dentro · del racho de su
jurisdicción, se ha creado otí·o núcleo) el de Tari, que es como reumr
-429-
1
1
EL i zARDO PEREZ
en uno do. hormi gueros. Absurdo tan monumental no necesita co-
mentario. Tm·i podía ser a lo sumo una secciona! de Warisata, pero
nunca otra central. Y que esto no es una casualidad, Jo demuestra si-
mil<Jr ocurrencia en de :\Iachaca, pues junto a la cent ral o DÚ·
clco de Jond:o, -e ha creado otro núcleo, el de Korpa, fJUC en verdad
no es sino un aylln de la marca indígena de Jesús de Machaca. No sé
qui en podrá ser responsable de tales desaciertos, pero no cabe duda
de q e su aut or no es un prodigio de sabiduría que digamos.
1
Cuando cont emplaba el erial warisateño, pensaba cuán lógico era
que los enemigos del indio hubieran saqueado y destrozado la escuc-
lü en el lapso t ranscurrido entre 1940 a 1952. Pero después de ese
período la co!>a ya no t iene sent ido, puesto que se supone que la revo-
lución barrido con aquella gentes. Sin embargo, t ampoco se
hi?o nada desde 1952, y fuera de algunas obras materiales de altí si-
mo costo ejecutadas por el SCIDE, la rui na se advierte en t odos los
demás aspectos. Faltos de una di rección capaz, los maestros carecen
casi en ab oluto de toda noción !·especto a indo!ogía e indigenismo.
seré yo quien les repr oche, pues, al contrar io, encuentro en ellos
excelentes CL1e.!idades, pero, repito. no están debidamente preparado .
u acción se diluye en la nada. ;o ha sido precisamente en nuestras
aoctri nas que se educaron y ellos no tienen la culpa, por que la mayor
parte eran chiquillos cuando el drama nuestro llegaba a su culmina-
ción. ¿Cómo habían de saber lo que Warisata había creado? Una va-
ga leyenda había llegado a sus oídos, sin adquirir una conf iguración
doctrinal o ideológica, capaz de traducirse en nueva acción y empuje
con tructivo. Seguramente la lectura de este libr o será para ellos una
re\·eJación y un estímulo, y serán ellos quienes continúen nuestras
anti:;-uas luchas, orientados ahora por el espíritu que a nosotros nos
condujo.
Hay que señalar una excepción: en Korpa he encontrado auste-
ridad y trabajo, cosa en verdad recientísima. Pero no existen cosas
similares en la educación indígena! de hoy. Los doscientos y tantos
núcleos carecen de dirección, no ohedecen a un plan de conjunto, no
se dedican al estímulo de las instituci ones indias, car ecen por lo ge-
neral de Parlamento Amauta, no llevan adelante propósitos de acti-
vidad industrias, agrícol a o de autoabastecimiento. Sus 5.500 escue.
la:> están conducidas por un criterio inferior aún al de 1905 v las in-
formaci ones que recibo me muest ran un panorama ne inmenso desas-
tre, al que ninguna simulación puede ocultar. ¿Qué se proponen ec::tas
escuelas? Nadie lo sabe. ¿Qué clase de ciudadano desean formar? Se
;gnora. Simple y llanament e, esa:-; escuelas carecen de toda noción al
1·espect o, j11stamente en el momento en que con más propiedad se
pueden plantear esos problemas y solucionarlos con más ' energía y
ponüer ación.
- 430 -

l .Il;l prueba de e<;tc estado de cosas lo tuve en la visita a la es-
eue!n de Chíjipina, más allá de Acbacachi. Era una escuela levantada
por J<J:.; mismos indios (esta brava gente no ha perdido el ímpetu cons-
tmcl i\·o: peto nadie aprovecha de su excelente disposición); el Estado
había ronll'ibuido a la construcción con quince quintales de calamina,
y i11auguración dio lugar a un festejo más que regular. 11ucha co-
mucho agasajo, muchos discursos y al final.. .. mucha borra-
c·hC!ra: el r'Jc;to de la fiesta era, sin duda, varias \·eces superior al de la
cala m in a. El director de Tari, de la cual dependía esta escuelita, es-
taba ausente, como si su escuela secciona! le importara poco ni mu-
r· ho. vi en ninguna parte un plan, un espíritu cualquiera que guia-
''<' a aqurlla indiada ávida de saber. Todo giraba alrededor del acto
c.le inauguración, pretexto para un buen fin de semana de algunos
funcionnrios deseosos de ganar popularidad. No exageraba al decir
que el antiguo gamonal se ha reencarnado en la figura del sindica-
Ji ta de nuevo cuño: en Chijipina me encontré con un co'nocido nues-
tro que nos causó no pocas dificultades en los años iniciales de \Var i·
sala ; ahora se había convertido en "dirigente sindical", y en tal ca-
lidad me saludó efusivamente diciéndome con orgullo: -¿Se acuerda
ustt>d cuánto trabajo iiOS costó levantar vVarisata?
Como se ve. el gamonal no ha muerta: se ha transformado, y
nn lo digo en broma, pues las indiadas sufren hoy otra . suerte ele
xp!otación de una casta dirigente tan ávida como la antigua, que se
\·aJe de lo<; mismos o peores procedimientos y <..:ontra la cual na hay
pLlSibilidad de alzarse porque constituyen el principal poder en el
La escuelas indigenales resultan impotentes ante este esta-
d·> de co;;as, y por lo general, no defienden ni tratan de defender a Jos
,·;¡m¡x':;i no . Todo esto se cubre con un gran aparato de prop ganda
clestin::tch a engaf1ar no lanto al mismo pueblo de Bolivia como a sus
:"obrt·nantes, ante los cuales ya no 1legan los clamores indios ta-
mizadr por lD.s conveniencias de la burocracia sindical y polítira .
¿ Habdt algún estc.di ta de talla que, al lee1· estas páginas comprenda
que no se trata de :mimad\·ersión hacia un régimen, sino de dolor
ante b tragedia de! indio, y que asumiendo varonilmente una aLti tud
fimw y St! constituya en el defensor del campesinado y ponga
puntn final a esta farsa sangrienta? Esperemos que así sea.
Todo esto puede señalar tm fenómeno instruct ivo para quien quie-
ra
1
rofuncli zar en los aconteceres sociales de nuestro país: el procc. o
de destrucción de las escuelas indigenales, iniciado en 19,10, no ha
roncluído todavía, y aunque han cambiado los regímenes de gobierno,
no ha cambiado la actitud de estos frente al problema de la educación
(lel indio, en el que no se han renovado criterios desde aquella fecha (1)
e 1 , Es mm· en este que el Gohicrno n.; Doli;-ia. hubi era
h dd Cú tuor de lo'l Andes, en junio rle !'ll srñor \"kc 'Jtr
... () T,írr,·z, COI y:t t rn.:·f'!rtorin.
-433-
\
Er.rzAI:DO
E:-;t;, ;¡f'irmación sorpr l'nrl cr;'l duda :t quienes eJJcucnt.ran en la
un dccir1ido p1·opr'1sito de imponc1· la lillc1·1arl y ta ju:l i(' i :t
r·J ,,¡ t\.mpo; pero es q11C no h:::t.iRn los bueno<:: pn pñ:i1os ·uando 110
t•:·.i. ;,• Ull:l rJJ' Ít' ntnción ('<lj)JZ le pla<::m:1rse en rcsult:1cln. prfwtir::os.
ros e-re •mos honc. tamCI Itc que en la.", lla:; esferas d s in-
('f'ro de realizar lu mús >fieaz labor en pro del indio; Jlt!ro lw :·.:
nl m1smo 1 i 'Jnpo una de.' cspcrnnte insol\·c¡wia prúcti ca en las ot'ici·
nas y funcion<:1rios Jl;:¡mado · a ejecutarla. los rnás de los cunle se de-
jan nL:-,orher nor el brillo el e las fra es -:.' lo original de lRs posturas
p<'rdif· 1tlose de vista los objetivos reales de aquella polí tica. E to ocu-
rre, por jcmplo, con el Ministerio de Asuntos Campesino , cre<1ción
que pudo cl;tr inmensos frutos, y Jos puede dar aún si trazándose un
programa lo lleva adelante con entereza, energía y éti-
ca funcionaria. El Mini. terio, conquista que es preciso sostener a todo
trance, navega sin embai·go en proceloso mar in poder encont rar una
ruta cualquiera, diluyendo sus esfuerzos en el burocr atismo y los
planes sin cuento, y pueden sus máximos conductor es estar dolados
de todas las virtudes, pero poco pueden hacer si no disponen de un
elemento humano capaz y cntusía:;ta, y sobre todo honrado. que pue-
da manrjar el deli cado problema indi o.
Dentro de esa heterogénea repútición de! Estado se halla la Di -
rección General de Educación Fundamental, nombre que se ha dado
a nuestra antigua ofici na ; su denominación define su actitud hacia
el p1;oblema indio: se t rata únicamente ele una "educación fundamen-
tal" . nu de una "educación integral" como la que se hacía hasta 1940,
y en realidad nac}a tiene que ver con la defensa y restauración de
las instituciones nat ivas. Care 'e de todo sent ido de creación o inves-
tigación, . y esta oficina, que podía desplegar una extraordinaria la-
bor disponiendo del apoyo gubernamental, apenas es una estación bu-
rocrática de orden administrativo que concentra su actividad en
mediocres postulados de la educación fundamental, caricatura o de-
formación de nuestro programa y que, como tal, t iene escasísima in-
fluencia en la vida del indi o acentuando más bien sus aspectos nega-
ti vos. En la práctica, ni siquier a realiza una "educación fundamen-
tal " del modo cómo la ent ienden la UNESCO o el Instituto Indigenis-
ta. Su labor es di r igir líl alfabetización en las escuelas indigenales, o
ea que no ha avanzado un paso con respecto a los programAs de Sa-
rP,cho. Eso explica la proliferación de escuelas, que como hemos vis-
to, pasan de las cinco mil quinient as. Ahora, si examináramos la or-
ganización de estas escuelas, el resultado seria decepcionante. Olvi-
dadas completamente de las rutas trazadas en 1931, las escuelas nor-
males rurales prepara!l maestros quizá bastante dotados en los as-
pectos teóricos de la pedagogía clásica, pero la mayor parte poco da-
dos a Ir, práctica y al trabajo productivo. Claro que hay ex 2pciones,
y en realidad no se puede negar que existen escuelitas admirables;
-434 -
WA H ! Sn TA.
pero miles de ellas se desarrollan al acaso, en el más completo de::;am-
paro. sin que su uhi<'Cl ción en los campos pruebe de modo alguno que
están \'inculadas a la vida ampcsina. Son escuelas unitaria. _, aun-
que muchas de Ellas pose' n trrrcnos. no realizan una p¡:;'lctica agrí-
cc•Ja qne in ter se , la ('O 1mnidad o li'.:ga de autoaba_-te-
cimiento. Cientos y cientos de e ta_ e;;cuc!1tas han s1do
por Jos mismos indio:::; dentas y ci 'ntos de sus maestro_ han acu-
dido de!'!eosos de trabajar al servicio de una causa; pero Hlll apor-
te indiaena como el trabaj o del maestro. son desapravech;...dos, des-
o anulados debido a u ausencia de una oraanizacifm que
los aolutine v dirija. Aunque xislcn los llamados " núcleo, " , en rea-
lidact"" no e sabe gran cosa acerca de !o que significa ese término; la
mayoría de las vece.s aparece como un mero c_ont rol
nistrativo, sin penetrar en su profundo _s ent}dO economlcG: soc1al Y
cul tural· de ahí la presencia de dos y mas nucleos en la mrsm:1. zona
geográfi'ca o dentro del mismo radio de_ acción, siendo que
se qui ten escuelas de una cent ral para darselas a otra La
fundación ele esas escuel as ya no es resul tado del cr ecimiento o Irra-
diaci ón dei Núcleo, de la Escuela Iviat riz o Central; ahora se las crea
donde se fuese, al acaso, diríamos al buen tun-tún, y después ele ello
recien suele pensarse en e1 _ Iúcleo al que van a pertene er. Pero las
mismas e cuelas centrales no· son sino escuelas alfabet izadO!" s, apcn;.ts
si más o-randcs que sus filiales. Su. epicentro es el aula, su preocupa-
ción el libi·o ; las tareas agrícolas o de industrias fami -
liares o artesanías, son más bien modalidades raras y en todo caso
secundarias. Los ir.ternados han sido suprimidos en su tot alidad, sal-
\-o para alumnos normalistas. No h_ay tal labor en el seno de las co-
munidades; el indio C!" un ser extrano a esas escuelas, · pesar de que
;nuchísimas fueron construidas por cilos mi smos; el hogar no ha
influido ni recibe beneficios apreciables, y en f in, todo el panorann
es desastroso. :Ah I;ero esto no se dice en los informes oficial es ! A
fuerza de a sus superiort:s jerárquicos, los funcionarios aca-
ban por • que su misión es elevar informes, cuanto_ más
bonitos mej o1· , aunque est én completamente ?-Usentes de la r ealldad.
Eso es el uso actual en educación campesina, y por supuesto lo que
menos interf-sa a tales funcionarios es la suert e que corra el indio.
hemo" comprobado casos en que oficinistas con tí tulos que
imponen r e-: pet.o, encargados de asuntos ind_ígenas, desprecian
al indio con m:·t::: mfulas que los anttguos t erratementes y se mofan
(k su condi ción. Hay directores de núcleos que no t ienen la.más mí-
nima considel'étción para con los indios _a. ?ebieran_
y apre iar ya r
1
ue esa es una de las del mdig_ems·
mo. Yo acabo de comprobarlo en la u1t1ma v1s1ta que hice a Wansata
tfebrero de 1962), donde el director Zegarra (un oriundo de Acha-
C::l chi) había notificado a una señora, de muy mala manera, que deso-
.!--- 435 -

-------
- ELIZARDO PEREZ
cupara las piezas que le había cedido el anterim· directoJJ. El hecho
en sí ya es grave, pero mucho más si se considera que la señora en
cuestión es la hija de uno de los indios más ilustres de Bolivia: de
Avelino Siñani, fundador de educación indígena!. Se trata de Tom;:¡.
,;ita Siñani de Villca, a quien ya presentamos al lector, y la cual, co-
mo hcmo. -dicho, es heredera de las virtudes de su padre y es una
e::::pecie de símbolo viviente, con los nietos de' Avehno, de todo lo que
rue \\'ari. ata . Y a más abundamiento: recuérdese que Avelino Siña-
. Li había cedido sus lotes de terreno a la escuela en el más noble ras-
:. o de desprendimiento. Y he aquí que, cuando Tomasita vuelve a la
·erra de su nacimiento, se le niega tm lugar dónde vivir. ¿Qué clase
; direc1 0 [l Odrá ser ese ? Su pr imer acto es un acto de despoj o v
·' sob 'l'oi a, d,

es fácil colegir lo que hará posteriormente. ·
A propó::::: to de esta visita que efectué a Warisata, la hice
realizab'l un cursillo para pl'ofesores indigenales, dir igido e inspi-
' . ·do por el S Aunque Jos técnicos nacionales que se hallan a
c .. r;;o cl. c 0 '>0 eursiiio, ejecutan concienzudamente su labor, lo hacen,
·::, :no es natural, dPntro de las limitaciones propias del SCIDE, cuya
orientación lejos de ser satisfactoria y es más bien ajena a la
,·. ,:ico y a las fina1inades de la escuela indígena!. Se da
,, - í el caso ele QUe centenar y medio de maestros campesinos ocupen
es ucla y la recorran de arriba abajo, sin que a nadie se le ocurra
o.·::;anizar un turno de riego para jardines o para deshierbe, viendo
t ' ,dos con la mis completa indiferencia el abandono de la escuela y
:.. :s turno que se podía organizar por mucho que el curso
-t::.Jdcra en su parte teórica, pues el aprendizaje de ia teoría no da
a rcil·se del lado práctico de las labores.
Es impresiona nte, e 1 real idad, el número de jóvenes que se de-
. . icun la pt·ofesión; eso indica quchay interés y fervor por la causa
..i .· l indiu entr los maestros; en \iV·arisata los había de toda condi·
,·ión, · estoy sr:.;;uro de que, debidamente orientados, esos muchachos
.odría n realizar una obra grandiosa; pero del modo cómo están con-
' - y no lo digo por el SCIDE, que, r epito, cumple al pie de
: · letra 1:1.. i::J.rea qt e se ha impuesto- están destinados a fracasar
' ! ;nto con sus escuelas. Aisladas conversaciones con ellos me demos-
, .:o ron unn cnmplcta ausenci a de un sentido indigenista, y su cultura
: .edagógica -estos maestros son interinos, esto es, no diplomados-
,.,, reduce a olg11nos conceptos epetidos mecán ic<t mente. ¡Cómo se
nc prrdicia e .. a energía juvenil, cómo se desvía esos valores poten-
,· ialcs! Se t 1·ata de una juventud valiosísima, in duda algtma; pero
. ,·Jiene - los dirigen no estñn a la altura de su misión, y la . tayor pnr-
de elios no sahl' ún cómo realizar sus tareas, pese a su b:.1ena dis-
i' O ición.
Es ;-¡::;imbmo impresionante la organización tc'·cnica del SCIDE,
\ y eso ya tuve ocasión de comprobarlo cuando lc•s entregué los nú-
t\
-436-
\
'
1
1
J
\V A R 1 S A T A
clcos de Wari ata y Llica en 1949, como única manera de
d t desastre. Sin embargo, no puedo estar de acuerdo con la a
cómo se utilizan sus Lo correcto, lo sEns,lto, es coloca' esrt
tr;cnica al serdcio d(' 1111 1>rogranw> y no, como se hace some-
terse a su programa y a sus inspiraciones, por perfecLas que sean
nunca podrán adecuarse a nuestro genio r:acwnal_. .
En realidad, no se comprende por que p::ns, no
tiene herm0sas y notables tradiciones vernaculas, smo que std?
creador de una doctrina original aceptada con por .ot,ros pa.l -
scs ahora cae en el extremo de contratar extran)er os pata
vengan a enseñarnos lo mismo que nosotros . ..
Pero si \·emos cómo se conduce a la escuela campesma :Y
elementos están en su dirección, tendremos que confesar .que es pre·
feribl e apelar a tales servicios, ya que po1· lo menos practlcan_I_a hon-
radez \' el cumplimiento, en lugar del abandono desaprenswn que
caracterizan al elemento jerárquico de hoy, especialmente dentro de
la Dirección de Educación Fundamental. . .
Había e 1 esta repartición una de B1e!lestar Rural,_ 01-
que realizaba una obra que podnamos era una
ción comparada con la actividad de las otras of1cmas. Esto poaua
explicarse fácilmente sabiendo que .su .conductor era uno de los ca-
lificados servidores de la causa del mdw, formado en escue-
la de trabajo y perseveranci a: se trata de Carlos Ganbald1, al que
va nos referimos \·arias veces. Este profesor, huy€_ndo de la
lJente y corruptora influencia burocrática, se lanzo a cons!Xwr
cucl as en muchí simas r egiones; solamente en la zona de RH? AbaJO
edificó, guiándose por nuestros sistemas, 73. escuelas, Y son
bles las que levantó en otras partes ; tanto mas notab!e esta accwn,
cuanto que no contó con un apropiado respa!do econom1co, pero supo
resolver esos problemas con bravura y tenac1dad .
Pues bieñ, se ha suprimido, a
cuestión, o sea que la Di rección Genero! se_ pnva del umco organ:s-
mo que ejecutaba una labor productiva en los campos. ¿Celos, emu-
lación, envidia? I\o Jo sabemos. K os inclinamos a pensar que co-
sas se han trastrocado de tal modo, que no se ve , con buenos OJOS a
quien lucha honesta y sinceramente por el indio. .
No quiero hurgar más en estos asuntos. Creo que lo es SU·
ficiente para demostrar el est8do actual. de c:osas
nesina. A otras p_rsonas toca rcaiizar una mvesbgacwn que,
s(;gmo, anojará luz sobre aspectos mida Porque mo-
do cómo se trabaja hoy día, no se puede esperar s_¡no que se p1erda,
repito, del único momento propicio parn. llevar una
grandiosa en favor del indio, y de ese modo se por
liberación del indio un precio muy alto, se habra desvirtuado el sen·
tido mi smo de la reforma agraria y se perderá, para el futuro, una
- 437 - -
'
""'
EL!7.AP.Tl0 1' . R E ;
s,•ric dr• ;dtas cualidades que aún posee "1 ir.dio. La persona que, pro-
n·dic•nrlo c·on cnl' rgi;:¡ y \·alol', imponga llilét llLIP\·a c1 <1¡¡:1 ele t rabnjo,
s: lli0ncb rl0 la .clescsp0rantc sensación ele can. -:nciu y laxitud con qtl e
,. · hoy. rnC'rC"corú hi cn dr> la pntri:1 :: ln _::; ratitud rl r• b \'la. l'
r·¡¡mpcsina.
11.- El caso de la. "marca" de- IJica.
/
Tengo rlicho que la e·cueia de Llica es 1::. única que e sal vó rlrl
tksastn', debido a su aislamiento del resto del país. Los indio. IJique-
fw:; . sorpr0ndidos por Ja crensiva de 19-W en mitad de :;u labores. \ ·
hnlJersc preparado aún para enfrenta · :'oh · la::; dificiies t<treas CJU.l'
•lemandaba l:l supervi vencia de la comt.midad, permanecieron algunos
rfios en el desconcierto de ver interrumpiuas las obras del I\Úclco,
:-in que pudieran continuarlas. Pero Juego contaron con la presencia
•.k Celestino Saavedra, primero, y luego de Casimiro Flore · y otros
·k·meJ tos, penno.neci0ndo todos bajo la mir:1cla siemprP \·igilante de
\I:'lximo Miguillanes, con lo que pudieron reemprender . us tareas. Lo
cierto es que se recuperó completamente la pujanza constructiva, pues
..H!Uellas gentes estaban ansiosas de trabajar y luchar. De suerte oue
cuando volví a sus lares como diputado por la provin ·ia 'or Lioez
me acogieron con renovada esperanza, o. la cual 1-raté c!e no dcÚau:
da1' llevando todo lo que estuvo a mi alco.nc.::, según he relatado.
Cuando volví a la región en febrero de 1962, el espectáculo de
ar¡uella comunidad me confortó Llica era la csc· uela-
;:¡yJl u jUC soñaba, desarrollando .su:; actividades sin anida d0 nndic.
Después de veinticinco o.ños, se mantenían plenamente. todos nuestros
!K;stulados, y ciertamente que no debido al ceio de las autoriciades de
·ación campesina, las cuales, por el contrario, olvidaron ca::;i del
t odo a aquél Núcleo. Es la misma comunidad la que ha extraído de
su seno los medios pal'a subsistir, no solamente en cuanto a !' cursos
materiales, sino tambi én en lo que se l'eficre al elemento human::J.
El indio aimara es allá todo: autoridad, elemento funcionario. maes-
i l'O, ciudadano, defensor de la frontera. La lista que dí de la ndmi -
nist" ción de 1950, si bien ha cambiado en cuanto a las personas,
: 'bsistc íntegramente en cuanto a su composición aimara. He encon-
trado a un Subprefecto cuya personalidad es verdaderamente i1otable:
unél nutoridad que no es del tipo del funcionario envanecido y sufi-
ciente, colocado por encima de los dr:más, sino que conceptúa a su
car5o como una manera de servir a la comunidad, Se trata de Pedro
García Ignacio, un indio educado en \.Varisata y en quien enc'-tentro
las condiciones de un verdadero sociólogo rural, con visión d0
lns pioblemas de la local idad; de fácil palabra, moderado a la par que
er:.t y práctico en las realizaciones. estaba ahora tn1tamlo de
--- 438
i
.1

\'VAR!SATA
!levar adelante el proyecto de constituir cooperativa::; que_ pennitJ·
rían explotar en gran e cala Jos recursos de la zona. Gat:Ci<t:. , n su
calithd de autoridad máxima, gobernaba a lo. ulrtlü.t en u. l!Lu ton del
procurando las viejas ·, y lo
más, consiguiendo el cm,cUl' SO de toda la C?lectividad e!l. d,iti Ilt:·
tarea . Hay que comprender Jo que es una regwn poht .
cunrbda por el clcsierto, aislada de 1?-s v1as .. de
cíón. La lucha por la \'ida es por alla muy d1f:c1l, y m C'}lbargr es
nece ario mantenerse ahí, sostener sus ;..:
no sólo nor razones sociales y étnicas, sino a un ln ter{'.-
nacionaf como es el rcsgu;:¡rclo
contra de esta actitud que se deja ·ent1r la ln1luencJa de Ja udmtms-
tJación nública, como que s • ha ilcvado a cabo un l?r?yecto p:tra tras-
ladar pÓblaciones de Llica .... haci a oriente st; capa . de
"colonización". Una migración como hac1an ;Os mkas.
_e justifica cuando hay de pob_laclOn, y
no se presenta en varia regwnes andmas, lo que ha mo\ Ido a Euua¡ -
rJo Arze Loureiro a realizar sn ensayo de Aroma en Santa Cruz. pero
es el caso de Lli ca, que ju tamente ncces1ta inc:·C'memar: po-
blaciones a fin de estabilizarse como atalaya fronteriza. ¿ Qu0 pr
- 1· t d
1
lada • · Dc'::l''
dian Jos funcionanos que 1 ea 1zaron an ese ue, < lu e•· .. ,. J<·
inerme al país en esa zona? Lo que debi era e:- ennqt.:ecer, -;
la re·fíón. reo.lizar los \'iejos proyectos de captac1.on de agua.- Lh;l l 1·'
estudios, como he dicho, s1do n;¡¿l ''
por cin O comisiones de QUe lleve dipu:o.?'-7"-
,- las coonerati\'as proyectadas por lOS Las L ..
• dlt.:\.. • • 1 1 . our
:-:·as c,e Llica, con un riego adr.cuac'!o, pucc en proauc1r r:orme._r: . -:·
za en productos en ga1:aclo IJPvanrlo nlla
rin 1le la PatagoniD; hay aclemas \ ·anos luga!·es donde Se ¡1llr'd> ·
r>ctabiecC'r _;;¡mi lares de riego, en m nur escala, con _1 o ·'
la zona adr¡uiriria un ritmo de pr?greso con .os
de :.ous rrentcs y ias necesidades del pars. Automoucamente _se l!1C1. ' ,
menta1Ian bs industrias t extiles y de la:
entre elle· verdaderos técnicos preparados en ' .\ :-: r:sata. Le' ] ,de 0• :-
jnrse \ Pnr:cr por la incl emr:1da de la zona. hay. q,;e !?,' CJcr:t· . ·, ;
tos pal'<t que progn;::;e y se en un .,; ·
pai:O, que y.1 lo es, pero no en la _mcdJdD:_ deseaole. Los .•
han tmbajado hast a ahora sm ayuaíl en_ adr1_maol_e
· · ¡ 'd d tt s· ·-smo R"'C'tc•¡·aes" auc 'o habla , ··
ms:tracwn <.e capaci a y en 1 Ict •• ' " ' .. " • ·'. .. -
e-rado nara todél. sns comumdades, que son ve!:-ydd_?., ·
·./ ::1cce.sorios para la instalación de agua potable:.

el SCIDE quien hizo ei transpCJrt.e de todo co.,e

fl•e1·o11 los indios los aue msta1aron esos se1 \ lClü::. , s.n a,., _
' ... 1· 1 1 u pu ··er· n
ñe tiicn:co"= ni de increnieros. como fueron e tos so os .os. q e ,. ·: :
en lo ; molinos de iento y las bomba-,; que ex1sten <' :: . ..-,
- 4.39-
- ----- .. .... . ... v· ..,..._
ELIZARDO
PCREZ
una de las comunidades. De esta manerrt, ha<;ta la:-; mús
iidadcs poseen ahora servicio de agua potable', e11 sustitución clP! agua
de que se servían antes. Estoy seguro de que ·ooperativas
t 8 mbién tendrán pleno éxito, lo mi smo que sus escuelas, qne ellos
levantan con un empuje digno de encomi o. El lector \·er:"l en la
ción cte fotografías cómo una simple :.:scueb scrcion;tJ, la de Hu::l-
naque, posee un frontis digno de equipararse al del Pabellón México,
pues es de piedra r,r:.mito tallada por los mismos indi os, :.· la ·difk;-¡-
ción íntcgJ a realizuda sin colaboración alguna de ningún técnico en
la rr'lt'?ria. En 19-10, la escuela de Huanaque era una rnsita que no
r-onform3h:t a los anhelos del ayllu, y ahora me 0ncuen tro r-o n todo
ltn edificio lJUL E:s dil
7
110 de una central de núclf'O, mnchr, que
'u que se necesita p; ... ·e1 la población e:;colar de b zona, ¡.1r :·u que n:-
Hla en ese úni cu detalle el ímpetu constructivo de lus indios.
at¡·as seccio111.le., entre ellas, Cahuana, se levantan animadas por el
mismo espíntu, y son por ello muy diferentes a las miles de escueli -
1:-:>::: campe,; iné1s (lllf' sen creadas en el territori o nacional.
En Ll i .. ·a los indios no se han conformado con un;:¡_ c:::cucla: han
1o;:.rrad<) crc:tr un;_¡ ::\fonnetl, y si bien ha sido el SCIDE el cp ;0 ha con. -
tnlic1o cL:lfic·o, no hubiera sido posible esto sin el decidi do empeño
rlc lo::: Ji¡qucños ( 1). Empero, tambi én aquí, como en l caso de las
migracione.s a Santa Cruz, se hace sentir la influencia negativa de
los organb.no gubernamentales; pues se está creando un organismo
pol ic 'falo, poniendo junto a Director del Núcleo, un Director de la
• -onn:tl y un Director de la Escuela de Aplicación, mot1alidad q 1e
hernJs oi.N.:r :ado también en Warisata y que no sino perjudi-
el des:..rrollo de la ac:ción escolar ya que con tres directores, nin-
puec!f' res. nnsabilizarse de la conducción de la escuela.
I ·0ro aparte de esto, todo en Llica da una sen ación optimista de
trabajo y ele esfu "rzo. La misma población se está transformando rá-
pidamente. ::1. ya el chalet en sustitución de la antigua cho-
za; lo::. \"Cc inos de Llica han levantado, sin ayuda de nadie, un mo·
nume t, l edificio de dos pisos para casa de gobierno, el cual ocupa
todo vn frente de la plaza; su construcción ha sido por el
o¡¡,¡i de todas las comunidades, y han sido arquitectos. indios los que
han dibuj2.do Jos planos y dirigido la constrncción en todos sus deta-
l!es. Del mismo modo han instalado un servicio de luz eléctrica para
todas las necesidades de la población.
Fuera de elio, el indio lliqneño revela grandes virtudes ciudada-
nas y ha extinguido parp. siempre el pobre siervo humillado de los
yermos. Hay un const:mtc! aftin de est ¡e io y progrrso. dt> amor a la
(1) Bl da<lo v ini\J de 1Ju:l\i;,no5 ¡•ar;. 1:1 • • •lr>
otro "'ll•m rlestin:vlo a In 'IC<'ción Normt!l
-440-
1

\V ;., R
S A T A ·
!iht·rtad y al terruño, al que están di spuestos a defender ct cualquier
t r:!llcc, ya que por desgracia no ha de:;;aparecido f'l peligro de un
mnfli cto internacional cuyas ncc:iom' s tendrían qne libr<tr·
;;:( · r>n esa zona. ¡Ojalá no ocuna ta l! Per o en cualquier 'n, a!Jú
estará el aitnm·a liiqueño dispuesto a cumplir su deber.
Gent es de esa clase r evel an que no ha sido inútil la obro. de b
Pducación campesina, y con este espectáculo me siento n•compensa-
do de todos mis afanes y veo que no he sido vencido.
12.- Un hombre en defcns.::t. de la escuela.
Tengo que concluir este capitul o refiri- ndomc a la actunci r)n de
1 tn mae tro que se alzó con gran valentía para denunciar la destruc-
ción de las escuelas indigenales. Se trata de Carlos Salazar, qui en
combatió no solamente en su calidad de profe::;or indigcn· 1, sina-
bién como artista, como poeta p.riodista, en una mú!tiple demos-
tración de sus aptitudes. De:;pui>..; que fuimos echados --en FJ!lO-
Salazar ll evó adelante una prol ongada campaña de prensa, a través
de casi un centenar de artículo , e 1 todos los diarios de Lt Paz.
do decir que luchó completamente solo, y lo hizo con ent ereza y cons-
tancia, poniendo en sus escritos un tono no pocas veces viol cJlio y
apo.sionado, justificable por su juventud y por lé:l ma;nitud dei cri -
men cometido contra las escuelas. Su página culminante es "'\\'ari<:::l.-
1 a mía' ', artículo qc.1e hu oc de el ·gir como p01tada dr- est e libro pürque
<.:intetizD todo el drama de la cducaci()n del inrlio y e:;. como decía un
rcriodi sta, "una púgina Jla:-narb a pcl"durar en la latinoame-
ricana".
No comento con esto, Sa!ti¿;,r presentó unJ c:,::;osici ón pi ctóri -
ca, con motivos de la vida del i!lc..lio y ele la scrv1du;nbre, en la cual
habío.n dos l.Joce1 os para cuadros mural es, titt lados "Creación"
"Destrucción" ele \·\'arisata, e amlcntes testimonll)s de una lucl1a sin
cuartel. Yo no haré su \nloración estética -ur1 e ·ilico afirmó que
L: ran "mitad historia v mitac L·cmenda crit icad·· l··l:T1n:cs v cosas mes-
tizas"- pero considero a ambos cuadros romo capít ulo 'cte nuestra:;
luchas, y por eso los incluyo en n<..:te libro.
Finalmente, Salazar pub.icó un poema social ti tl:!ado ' ' Biogrdia
de \Yar iso.ta", de acciden1 acta historia. De esta ubr::. decía Gamalic1
Churata, en ··La Calle" : " .. i ie:10 ... r itmos viriles, no exentos de una
ternura que conmueve .... y así t ".!nlO canta con len::ma epit·.lámica el
amor y la belleza de ese mnm:o que amanecía en la pampa .... ta;nbién
el l"Onzal vengador ., ersns que tienen la fuerza corros1va .de
un veneno morral. El tJ02m a . ... ,·.¡ verso m:>.: ital que se ha escnto
en Bol ivia d,·sde hace- mucho af!os .... y creo. la poc:,.:ícl social (en Bo-
¡
\
ELIZ ARDO PERJ:: z
livia) que no ha existido antes sinn en generalmente huecos
o ensordecidos .... ".
Osear Cerruto, en carta que se pulJlicó en ' 'La );or:he'' del 19 de
juiio de 1941, decía: "El poema de Salazar me rcconciL1 con la lite-
ratura joven de mi país. He sido, sigo siendo, un polé-
mico, y he pensado siempre que la juvcntnd debe SE'l' beligerante, a
riesgo de todas las negaciones, vigi lante, a riesgo dt• todas in1 ran-
sigenciGs. Me desesperaba ya asi-stir a ese endiosamiento
del pasado (ni siquiera una revisión) en que se hundía por todas par-
tes la juventud boliviana .. .. Me desesperaba ese acomodamiento fáci l.
esa literatura de aúlicos, a la sombra de bien r entadas po.-icioncs . .
Los versos de este nuevo poeta son, pues, por eso. tonific<.tntcs".
Tristán Marof, quien fue también un fervienk ckfm¡..:or de \ \·a-
risata, decía en "Batalla'' del 2 de agosto de 1943: "El poema de
Carlos Salazar .... es una tremenda requisitoria contra lo· destructores
de la Escuela Indígena! de \\iarisata, que fue decapitada por los pa-
trones feudales cuando vieron que ella significaba algo mf,s que la
1 anta idea de alfabclizar al indio: que el!a encama!Ja el alma :-,· el
verbo ele la redención campesi a. Carlos Salazar, actor ·Y artífice de
esa obra que marca una época, es el abanderado legítimo que en este
poema, al mismo ti empo que hiere, deja para siempre su palabra
impresa en manos de la historia .... ".
El poema se publicó en "La Calle" y en "Batalla"; Roberto Pru-
dencia lo publicó también, aLu1que mutilado, en su revista "Kollasu-
yo", N9 32. Resulta curioso que, a pesar de su gran resonancia, esta
obra haya sido posteriormente silenciada por completo. Trataré de
a ese fuerte canto indio e su definitivo ol\·ido publicándolo
a continuación, pueslo que es una página vívida de nuestras luchas.
l." aunque el estallido de> ·u c:ó era lo lleva a u ar giros y expresiones
quizá poco literarios, de todas maneras, comparado con los mayidos
dt· tant gatito que hace versos, este poema es un rugido de león dig-
no de ser recordado. Creo, por otra parte, que es un excelente modo
de concluir e. te libro.

.BJOGRA}'JA ])E \VAiRIS;\TA
Por Carlos Salazar M.
DEDICATORIA
A tí, hermana, esposa
Nieve alti.va, vicuna, v1ento
Inmortal congoja, anhelo. cumbre
'luyo es . el poema ue la tleiT'a
Albura nuestra., canción del Ande !
'\V w-isatt Escuela
senos núbiles ·
hija del lago y del IZZarnpu
prometida de fuertes
yo cantaré tu. r ebeld:za.
I
Desde 1866 la tierra estaba maldita
jlfelgarejo repartió pat rones el_ d
la pampa se pobló de historias de md:l-?S deS'J!OJU os
muchachas cuya primera noche
era con los ñitos.
En una capilla de la ?'·inconacla
llena de feti ches
los indios trataban
misterio de sus 'ndas · tragwas.
-445-
1
l
!·: L I z A rt D O pE RE 7.
.17 tm"iido de l'l campana
se ll r: n.ctba la fulti'iquera de l.os cnras
C1WTcnta centavos el r sponso
según la tai'ifa
el nlma sr, iba al ciclo o al i nfierno.
Lo::; sailtos de estuco
oíclos de barro) ojos de abalorio
jmnás cscncharon l os lamentos indios
Prrm esczulo de bribones.
La jornada de los años
7Jlomo sobre las espaldas
los hijos ya eran esclavos
desde el vi entr e de su ..s nwdres.
Vi. un atisbo de uentnm sobn> el páramo
la tierra más mezquina cada día
borracheras y pel€as
olvido de esta t1·isteza de siglos.
TI
Aiio 1:-J:U. A alinu Siiíuni hizo a
un á¡·lJol de esperanza
Dd h(:-'í'i.do de la tierra
saltó UJW ·al eyí'Ía
que fue vibrando desde Walata
hasta la Pampa y C!wllacollo.
Entonces la capilla se pobló
e
(""

con la 1'isa de más de trescientos ni1íos
ahora no hnbían suntos de cartón
en vez de anatemas
se escuchar on lecciones de amor
traídrw por un nuevo viento
que se cruzó c.on la glflcial ang'IJ:)tia del Iüampu.
Era 1Va,·imtt Esctwla
la campana llamaba a l.os trabajadores
los clérigos sintieron que les robaban
la propiedad de aquel ta?Hdo.
-446-
-
---:.:.__-----
!f.
\\' A 1: I S A T A
,-
Los indio.-; ¡· iuon nuccr
1w nuy¡ui o en l os altro· s
y c.·.; r¡nr li i!Uiu otro .Wlilto
d miuruo de la lihcrucit5n
Eli;:; rt l'dJ) Pr!rr:: llmt7urlo.
.il't:clinli fuer f pl'i:;lt rn qllc usomó u 0/l uhw
rmt1·e aml.Jos cmzteOt'OiL
la ¡Ji e J r u ¡[r k: ef/f ;· t,io ¡·cdcntonc.
III
El ;2 de a;;oslo fue !o .fiesta de los rmhclos indios
la pampa úo jloreccr
el rojo t ejado de la Escnela
Záyhma clrl Inti
r¡ue oía l"esonm· desde cuarenta kilóm,etr(is.
.Y o borracheras
no mcís [Jiterl·a in tes ti ,w
los ·indios celebrMon la reconciliación
noche a noche El Pal'l nmento Amauta
escndri?'i.aba el pon-enir
el 1;rrbo de Eli ;;cud.o
hobía pC11Ptmrl o en 8118 COí"OZOIICS.
Co,Jfia1'on en e! uwr.stro
d pun t
1
tw Juua 1;o cru.. Zli:W:>iu.:
la 1i tismu r.:ho<.a del Íi l dio 81l L'i vicnda
l0s qamonales trmúlabctn ante él
::;u lc¡¡gua era justicia sobre d nyUu.
Pí'imcra i.'CZ en centur ins
fJUf" Wl bl17.1U:O r;n¡ /li t h rrTtW/10.
_1 ntc d hecho
¡·reunieron el e>.<r7Jiwr ::.o J.t lus i¡¡ justos
J)O'J'que iba u conclnircl impr::rio clcl 7atigazo.
Por eso el odio brotó
r:mulalnso a¡; e ni da
V/ari sata i0lo rl e 'lfii.Oi'
olas .«n.::; lant.i·.tn flrmcos.
Pc;·o íos del ideaz' se al;mban
y en .1035 hrrbía 11n 7111 lario
-447-

E L 1 z A U D O P 1:. 1< E z
sobre la roca de r.f)razones indios.
Elizardo gui0 a la indiada
entre la niel)la de cuatro siglos
de servidumb1·e.
_Emboscadas, dr?nuestos)
carceles, rlifanwci ón
de ¡:,·u epopeya fneron.
Solo mt ctycron su verdad
Bailón Jl! er(:ado, Alfredo Peiíamnd.a
Tejada Sorzcttw y Busch J
los gobiemos '
alma '!l cuerpo eran fetulales.
IV
(' uanrlo el t l l'lCStrn habl(llJa
pan=. cía u .José UOi·los
C!l la TCdW:CÍ· Íli dr u r.lmrwta.n
José .?.1"to,¿io E; tcinns nos ·dijo
(j ll t i'c'COi"uCLl.;'t [{1.) ·¡ cuelJíus de Or kopata.
El aliento de Eli:.:ardo
se. hu;:dió ha.:,ia mLestras arterias
desa_fiOí ws el fi?IJ de la nieve
pu. ..<dmo '1.Wa ínurallrt al '1./iento
.1 la las herramientas
quenu.zban nuest ras manos. D iez y sei s horas
c;z d t aller, el aula o el scmbrío
caíanws en e? jergón
y a las e in co de la rnañana
iWCl: as C'1.;;ciones saludaban al Inti.
L os alkamaí'is
se hicieron compaiieros de nuestra siembra.
Muchos t:arones fue¡·on traídos por el anlz elo
A.ntonio Gonzáles Bravo
hizo canciones con nuestro '1./iento
Anr...ando Loayza, Ca1·Zos Alvarez)
Jorjaroil fe de redención
Mrrrio manE:s .'1e encontró con su. arte,
Rmí.l Botellw trabajó con hoces y martillos
su pluma dende entonces está so-pada
en el dolor indio.
-448
1

i
1
\V A ll t S A T {\.
Tantos obreros de manos santas
Zabalcta, Zeballos, Barragán, sus huesos
floTecen en la pampa.
DaviJ. Aslurizaga, . .c1Ttw·o Jiménez
la paMpa 1·ecuerda aún
al bravo José de la Riva)
al albm1 il V e lasco
y al carpintero Quiterio Miranda
hernwnos en la contienda.
Nomh AZarcón, Garlitos Garibaldi
.lJ también Bernabé Ledezr1Ul,
Zeaión d'3 juventud
nadie h¿chó tanto como nosotros
Gcmwliel lo sabe.
V
Desp-ués
los Zekelekes de Warisata 'l.iiajaron
a los 'Valles y la seZ'l.ia:
En Caiza) Ca-sarabe y el Parapeti
flota aún la leyenda
de Raül Pérez, Carlos Loayza Beltrán .
Enriqlle Quintela y sn esposa.
En Jesús de Machaca, San Vacas y Canczsmoro
en Llica, Taliíw y M ojocoya
Zos indios sintieron en sus cara.w-nes
un milag¡·o
multitudes t iibrando con la alegría
de la tierra.
Senos de india fecundo vientre
Wari sata casa de todos
los indios la llar¡u.zn Madre Sagrada.
!/fax Wmítdco hnci.a versos
poemas de piedra
el alma de ll.mé'rica sin cadenas,
Pascnal Mamani tejía fra..'>es de amor .
pam aquellos niiws ya no eran esclavos.
-449-
r:: r. 1 .\ ¡¡ n o !' 1: 1: E z
Lu riso del Andr sr rnltl:'aúa
r·n los fl isr·w·.·:;ns ele P.ujino Sosn .1J Jl!arirrno !J¡ ,u¡l t'• :.
En fos ,icrrr)incs. :il(li'fj(ll'i t os (('/'C(L dr'l r·;, 1/J
im illos ]Ju,.ZotcrtiJun cnidwzdo Ílorc. ·
mumrílloso prodir;io qne nnnco .<;¡ ¡s íi1r:rl,.cs d z,u·rm
aq1lcllo.s ililius nu irían ol serrullo del ;n!l rrín
el· mn•tl tl rt y rl mrrcst i'O ero¡¡ s11 c:.g idrr.
VI
Asi 1i i vimos aii.o tras mío
múscnlos sobrehmncmos CTCci eron de n11es!1'a. · ¡·c¡zus
Amalia probó del cmjuro de l a tierra.
J acl Ompcza q zu.:dó en ez ·comzón
dr ll)s i?zdios del Seunnclo A;¡ o Xu rmnl.
7<_, envil elva em·ztelta ?n l mrwr de Sofía .
la 1·isa de Rinita jny(,i1do r o;¡ ·
ranciones el e chaifu!.S, paz del alma
Warisata lcellunchn de amor
cada 2 de agosto
C?mrcnta mil indios se bebían m¡cst rn JtOisaje
de cuatro 7YOrincias
vc11ian a /..J csar d sagrado sudo.
\lciníi tres csL:ucla.· élerncn talcs
eran 1.lil cum i nr, de esveranza
atleta.c; indios en la arnw
ágiles pies :Jin (}1'ilZet PS
en l rr, nochr. lns antorchas p¡·ocu;ió; z
mnericana fiesta
la cordille; ·o ;;ol¡JiCI'Id.IJ rlr, fu. er¡o
ot1·enda al Int i .
Desde lo . ., o ;os de A nitn
nns mi m/){( l n. 1 i r!Ta ;·cdimida.
VII
Pero en t I'Ctrmto cloclio
aczlmulalJLt cr5lao.
Pablo Pnmn rspalda.c; f l ageladas
1
11-{Jol inar Ro,ias encarcelailo,
Cruz Rujns sn lzogar destnúdo,
- 150 ..:._
--.. .........
VIARISATA
Pasczwl Q1tispe en manos deZ corregidor)
Alfonso GuNérrez asesinado,
Celesti.no 'baleodo en Jotijoti
la rnadre de Esteoan rn·uerta a paZos.
Marejadas de odio
sangre de rnaestros y de indios a la Pachamarna)
ojos famélicos vieron podri?·se sus cosechas
en los trojes del patrón,
la cárcel de Achacachi siemp¡-e llena de compa?íeros.
Infatigables alpacas en el filo de lo¡¡tananza
-no nos detuvo el inmenso páramo
Warisata rebelión del espíritt¿
ocho a?íos batallanws
pam poner de ejemplo nuestro coraje
como nos dijeron
F1·anck Tannembawn
y Uriel García.
Pero después 't: olvimos la mirada:
en el camino
IV a?'i. ata era solitario Aákofto
Sob?·e nosotros
1·eventó la cólem de los poderosos
de la gangrena de Bolivia
saltó felidez de delación y em:idia.
110 marcmé la ¡,·ente de los tmidores.
El wirner ¡_:endido fue !Jlax Byron
smialado quedas ¡Jor Jwia..q, miserable
desde la sombra dPl Ministerio de Educaciú,L
Ernesto Vo.ca Gu:-:mún calumniaba
de Santiago 1.-aca hijo legítimo
pero indigno
igual sg alma que sz¿ vi scosa frente.
VIII
Todo el mio 1939
tambores de rt . alto cr:Jrcaron el reriucto
no twvimos ·reposo .
de noche editábn.mos el Boletín de Warisata
pam contestar los ataques ··
-453-

ELi zA RDO PE n E Z
Jr en el z;eriúdico itwraZ
los Cll íll]Jesi nos veían llegar
lrr manga de grani zo y ?"'.lina. ·
Entum:cs
Caí:::a Escuela. vicuha del Sud, hc:··,(wna
hcridrt f ue de la ponzCJña
Byron r ecibió en S1lS brazos
al tmidor Tohbio Cl.aw·e
mi entms Rmíl Pérez me em;iaba
para detener el derntmbe,. Ci nco meses
duró la pmcba. Ignacio Paravicini,,
Chor¡ucta y Angnl o, por l eales
saben de l a sw1a de la tenaz jauda
de ayllu en aylln persegu.iclos,
Gam·iel Pmi, curaca venerabl e
me defendió diciendo:
((Cmrdó de nueslm com:i.d.(t
se ha ¡;cstido con r opa n11.estrá
mtestra choza /He su casa;
no es com:o tú, Alfonso. Pardo Uzedo.
J.llC t r emborrachas con nuestros enemigos".
Así cayó Cai za. Gustavo Adolfo Otero
engañó a los indios. Su env i.ado
Rafael Rcycros, deletreadoJ· mestizo
con .c; esto de histrión clavóme el puiíal
y aún rlijo que 7Jerdonaba mis delitos.
Voll..;imos a Warisat a
donde Raúl era indómito wanaco
los lacayos de Qnintanilla
im:rtsión de rr:ttas f ner on souí-e stt pecho.
F ui ste, Raúl) digno def ensor de Elizardo ausente
te csca.r;¡ecieron) te echaron
]Wr'o has a-uedado en 1ni corazón
.1! en los coTazoncs indios.
IX
lVarisata. qué n.tina te han hecho
tus hitos , de progreso destnr,ídos,
t n wip[altt de S1l71eramiento económico
y justicia social
-454-
.- 1
!
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• 1
1
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',V A ¡¡ ! . A T 1\
mzicjnilada ..
la t ierra nos n iuta otm vez sus , e 108
indios de ?WC?; o 'cun doblada e51>alda
la tristeza sobm el ayll1t
la Escuela roída po1· 1JOdhdo aliento.
V'ir:ente Dono. ·o Tórrez) 1·enegado
lanzónos sú salit:a
iiil lacayo menti1·oso
la vC"aganza r¡ zw tomes coamigo
no ha de botTar mis versos
te se--Halo ante Z.. 'l Historia
hcriclo1· del alm.a de nuestros nhíos
tlts nfws socava?'On W w·isata
el crimen de haber apufwleado comzones
t e será cobrado JJOJ' tu conciencia
t1t nunca t cnd1·ás u.n poeta que t e cante
pero t al vez puedlts t enerlo
r n Vizcarm F'ab't·e, tn eSC?tdero.
Estás ju;zt o a Gustar n Adolfo Otero
i ntelectual rui;t) ministro de dos cams
eg1·egio ení errador de la E:;c¡¡ela Cwnpesina.
X
'l'odo el pa8ado de Boli-¡;ia.
encima ele 11 u e. t l'os hombros.
N osotros so?os. L os indianisteu:;
escrmdidos 'JW'damn.
, Soure el Alt ; lJl' ;w
W arisuta mostmba S1tS heridaS.
Cuá;zt.os u.:lrersarios saliemn
¡:thnpiro:-; l:nwyueses
,zrsrie Anicet o 80lams, la familirr Mol!i?u?.cJ.<,
hasta el r;ctnto;w.l Monte11ey
y loii armw jas corregi.dm·es.
.Ll'J!, Wa1·isata, Pul<XI. ra
C?l zCz postrer defensa sólo seis salier on
Qué solitar ia. despué& la feJrtaleza
tu serena cúspide. CWJ)Ó
honorables hobos f mulal hun¡ucses
· maym·-fa rarlanteriüwi, t '
'J.lll 8ieron cl¡, ¡i}fJrt t r:zl:iaju.
-455
i
1
1
1
t
PE RE :;:
··xr
W arisata df3-Smor onada
Clementr. ya 110 ríe. H'oiiiiÍCo ?UJ hace ren;os
fcdro vio a .<;·u nwdre
wTastrarla de los cabr>llos por el gamonal CastTo
A iiawoya hace castillos
de vengan::as rPn id Pi as
1Jiw·ic1'Cm Boni{acin . Dcmzinqo, Pascual Rojas.
Tnribio, Serapir; y veinte camaTOclas
se fueron a los cu.a' t r. lc.<;,
Silverio y Mrt1·iann lt ,run Jl07' el pr:rclirlo anhel.o
ya no se eclda el Boletín .,
los indios de nuevo :·iiien
l a bandera del Ciu/1 n zza¡¡ta pmfanada poT Max Byron.
Cuá¡zt o dol.or lwv en t11 silcilci o Anito
?·ecuerdas la ]JUít1pa de días de Z·ucha
Hasta a t í
alegría de lrt tie-Na
y de nuestro rudo pecho 1varisateho
te alcanzó la zarpa de Donoso
¡1ero el crimen de hal;erte hecho llorar
no quedará sin casti go.
?.Jira cómo han dejado nuestra Escuela
Fr lipe .1J Florenti no se marcharon
,¡¡wca voherán Nicol ás, Grego?·io y Em.i liano.
Pobre Tmnasita) quedó sola
Ant onia dicen "JU.C 7,ronto será mittani.
::Jobr e Warisata crece otra vez
l.a silbant e paja
echados los alkamaris
sólo hay sobre la carrOíia "'
indiqcnistas cvn pongo
pan·iotas sólo con buen
::; c. dan el hnrtu,-:go.
El cósmico l engua_ie
' com,· rtido ahora c:n mesti::o idioma.
Otm 1iez el f uete yrcfiW?Ifzl en el soli.o
los nwe.:.;tros 61'1c:r!l¡ ezaclt;l s por Fuentes Lira
son ·i nfidentes
-456-
W A R I S A '"'1: A
sólo Ramón y Hum.berto quedaTon de los nnestros
¡,Qué será de Eusebio sin sus amigos?
Los campesinos se abatieron
mor didos de desengmío
.4velino Si'i1ani murió de pena
nadie veló s·us Testas
Manuel Rojas fue echado.
Los jardines mustios. Mt¿rieron las flores
Volvió el tribu.to
paso l i bre al corTegidor
los patrones recobraron su dominio
borracheras en la Escuela
la ca¿Ji lla de nuevo poblada de ccnate11Ws.
XII
Anita. Cada Zágr·ima tL¿ya
gri to es que germinará rrwñan.a
Tú eres VVarisata. Un sollozo hecho de pasado
esencia de nuestms almas
hija de Caiza y Warisata
india nueva
por t-us ojos habló el clamo¡· .
de los esclavos que no ptwteron romper sus cadenas.
La Paz, julio de 1941.
(Versión tomada de "Batalla", 2 \VID\43).
- 457 -

E n l'i ApL·ndice publ ico t res docu·
nwnt u.-; : E' l primero es una confer en-
cia que tli d é en la Universidad de La
P;¡ z, en scp:iembre de 19-! l. Se t rat a
de una exposición ordenada y pienso
que :;óli damen te ;:¡rguroentlda , del
pi:occso de la educación indigenal, que
finahnente había podido plasmarse E'n
un cuerpo de doctrina capaz de r e-
si tir :1 l a prueba históri ca y el aná-
li sis ci entíiico. El l ector juzgará.
El segundo documt•nto <' S el Rt• -
glamento de Educación Indígena!
puesto en vigencia en 1939 desDués de
varios años de ebboración y cie expe-
Es el mi smo Reglamento
que t a1í lo interés como curiosidad des-
pPrtó en PI Congreso de Páizcuaro en
1940. Debido a su ex tensión, se in-
cluye úni cam0nte los a rtículos que se
refieren ;:¡ p rincipi os u generalidndC's,
cl C' jancl o simplemente enunciados los
que se relacionan a ::Jspectos ::Jdmi ·
nist ra li\·os o secundarios. Tengo "' n-
IE'nd ido que ese Regla mento. con al -
gunas mod ificaciones, conti núa en vi-
genC'ia; sin embargo, no creo que sea
conocido, ni siqui era por l"s mii- pon-
cler;:¡dos elementos dPl magi stt:'rio in-
digenal , y q uP. tampoco ha sido estu-
d iarlo, d urmiC' nclo ,,1 StiPiio cl0 jus-
tus y sin u t ili cb d prácli ca :.tl guua. Sé
qtH· t•n lu;.: ar de guia rse pfJr d is·
pos1cwn.cs. que no han sido deroga-
das, las escuelas SP norman por ' ·g-uías
didácticas" u otros textos similares
en Jos que no e:.:is t e sino en "forma
muy pálida, casi diriamos mín ima, · el
espíritu del Reglamento. Como se sa-
be, l a ed ucación indigenal de hoy ha
sido rebautizada con el nombre de
educación fu ndamental. que no es si-
no nuestra propia doctrina, surgida
en Bolivia, exportada a la América y
retom ada al país a unque con bastan-
tes deformidades. Esta es l a razón por
la que se apela C:· n frecu<'ncia a ··ex-
pertos" cxtr.:mjeros p<1 ra que \·engan
a enseñarnos lo que nosotros hemos
creado ...
El terce.c documento es la l ista de
l o ' indios de \ Va ri s::Jta que contribu-
yeron a l evantar la -escuela. Una r::t-
zón me mueve a · p ubli carl a : fueron
los mismos indios l os que me pidie-
r on que escri biera este libro, :.ti cual
llama n " el t estamPnto", y cada uno
esperaba fi gurar en sus p:l ginas con
bs pcripeci:ls que p¡;t saron en n ues-
tras luchas; deseo impos ible de satis-
f;:¡cer, pues para ello requeriría mos
por l o menos de otro volumen más.
Como he dicho en ot ra pa rte de estos
escritos, el único modo el e complacer-
l os es ponPr sus .nombres u no por uno,
y realmente lo hago con gra n satis-
facción.
- -161 --
1 ..
'
1
ELizARDO pE 1: ¡.; t.
·¡". ; :lr'-ol_:, - --¡.,.,
1

'- C)J:r e: r' LJ. ,:, -t:c 1\: . :1 .,_)• . ·\___ ,__
Sei'iore!>:
• ' f
El espíritu. un·i\·ér$itario · <'S
pli o y .gen rqso. N·u rccvnocP ,::os t r••d1\: ·
ces ts¡tiril-ualP. ni conJint',<; par:i _ la
inteligówia. H , hi ómo
Uo del a que fltÍ ll evado· ¡;or
los sin icstros del des·
orden · y :uiarquía educaci onaLes J_e
nuest ra patria, puesJa o·cup¡;r_ tn.:
bu n a . de.-.:dc ]a c-:prC'S<\re. m1 ·con-
ven C'tníc-nto y ·mi f0 en d ' t r i.U11f de_
la <':ltts:J' por,:-· cxc'i:-lc:>nda dd ¡ 1:cblo
boliviano. . . · . .. .
Se ba dicJ10 qu¡· .la cu c·sti.¿n incií- ·
pedía pur mucho::;
medio.; inclusive.· uno· d e lus promo-
tores Íe la destrucción a c_t uai .-I·e L:ls
escuelas indi;:;cnalcs, sostuvo · r¡ ue l:¡t
solución no era otra que !.J. masacre
general, o la ·esterilización· •le ld ra7.a,
como 'lo ba. testificado el. profesor
me. ·icanp Vebsco en su libr:, "\Vari -
<:ata" .
- 'ra)t:m · cr N!l! l u e . la
snlución . r3r1ic::J. en mantPncr a! m -
di o ' 11 h .. sumisiún e ,CJ[t rlé_ .
hov, p:1ra · quc-. m0dianb; la institu-
ciÓn del pongnPaje,
vaya apn·ndiendo l:Js buf'n:¡g costum-
bres de 3:110:; . ·
Yo sostengo qur b solución
rica del probl <' m:t indí¡;en el! F;,>lJ -
via la ofr"c-'' }a E scuC'h , la <''-'CUt·la no
urbana . "iTlu la . .-;;cuda-nvl!tt. la •-s-
cueln can'pe;.ina, Sf'ncillanH'nt(' por·
que en Rulivía nn hay problema de
falta d e t.icrraf: sinu de falia de po-
blación·. Y problerrm .. c3 un pro!-:le-
rna d!.' cultura; de c1litur::t y ·d e• tt:c-
n ica.
El ensayo de esta solnción e5tú rc-
pr ' ::.ent:ldo en \Varisata. cnyu radio de
influencia comenzr', a realizarse en las
re!;\ioncs selvícolas', en los valles. en
las pampa!;, en las fron1.er:::s del país,
donde creda una pohlarión sin con-
e:e¡Jto <.le nacionalidad. Voy a plantear
462
ante los fundamentos de es-
ta convicción.
EtlhOPA Y EL I :-JDIO
El pttc·hlo indio fue . ducado en
una puliti a de producción y
nmdi micnto b.,n,.,ficio del Est.Jdo.
con ab"'luta exaltaciqn de los pode-
res g-ubernativos y :Jnulación de la
oersoJwliclarl del trabaj::Jdur. "No
m-i!mtas, ·ng SN! <; pPrczoso·, nO seas la·
r!rón· ·. El ciudadano er·' una mát¡ui -
na ·perfecta· al serYi cio del Inka.
ino ·la conquista cspa1iol a y el
indio ¡)as,) a poder de un amo que le
negó personalidad política, pero le
rce0noció al ¡rur! :Ji< vi rtucles ..:ristianas.
El Papa Pablo VII - si no estoy <: qui-
vocado- fue consultado · sobre la hu-
manidad del i'ndío. y en una famosa
B11la- d<>clar ó que no se trataba de un
. simio. de 1m € humano. El rey
de lamentó como pocos la
suerte de Atawall pa. ' ' Nu te mande' .
reprochó ;;¡ Pizarro. para a!'C':iino Jp
r eyes o; ino ::i conqui.;tar puelJ1<,.; pa ra
mi comna". 'Las leY"'? que dió Esr:1-
ña en favor de los nativos serán siem-
pre el monument() más grande que
ha prc.,ducido el genio europeo. p ues
con ellas. España se puso sobre In -
glatera, Francia y Portugal , países do-
minadores que no tuvieron una re::·
petuosa consideración para Pl nativo.
sino que lo trataron· como
El r ey de España ::iempre podrá de-
mostrar que el · suyo un despotis -
mo chilizado senido por la humani-
aad cerril y .bárbara rl e sus oinores
y lugartenientes, qui enes, con la fór-
mula de "se acata pero no se cum-
pl e" defra udaron la brillante legis -
ción colonial convirtiéndola en un
sangriento escarnio, pues, el indi o de-
fendido en la letra era un esclavo in·
famado en los her.hos. Lo mismn CJUc>
ocurre hoy día. Empero, el Rey nn
t:
--------·--
l
i
1
1
1
i
¡
¡
1
1
j
1
. ¡
1

W A n
destruyó nada r n América. Con-
servó la unidad del Inka y
no hizo más que ustitwr al Camayok
o decurión inkásic-o por el l'ncom;' n-
dero, dándole la misióu de adoctrinar
y civili zar a l indio. Los cnrom nrlerus
sub ·isten. El Hey de Espaita ya nq,
ni su sentido bumano y cult . La
titución por él creada se llama hoy
gamonuli.;mo. Si el encomendero edu-
có indios, acaso puedan r .:;ponder
Garcilaso Inka, Pazos Kanki, que es
u n produ . to de la Colonia,
Poma de Ayala; pero una cosa sí te·
que estar seguros : la -Repú-
blir.a no ha permitido que Wl solo in-
dio alcanzase la altura mental a que
ll egaron los ilustres varones indios
bajo el régimen de la Coloni:.1.
ENSAYOS EQUIVOCADOS
Señores : el problema histórico y
sociológico de la América e·. pw;,,;,
definir si el indio todavía sigue sien·
do un animal americaño, o si bemo·
de sustituirlo para las <!onsecuencia
sociológicas e históricas con el cino-
céf::llo traído a nuestras playas cuan-
de los diez millones de trabaiador s
organizados del I nkario se a gotaron
en la salvaje explotación de bs oí-
nas. ·
La respuesta a esta pr gunta pre-
tendí darla yo en mi ensayo de \Va-
rista. esfuerzo cal ific:1do c·n forma po-
sitivá por autoridades de la Améri·
ca. ¿Por qué suste!1to esta presun-·
ciún? Voy a deci rlo en pocas pala-
bras. ·
Hace tres décadas se instaló en el
barrio de hi una es<.uci<l in-
digenal . obra del espí rit u l uminns
de l S:J.nchPz Bustamante. r¡uien
creía que la educación del indw, en-
tidad y personaje histórico. se podí:.l
hacer junto al pongo de servicio. den-
tro de un r:J rl io residencial, a fin de
que por imitación aprendiera la cul-
tura y modales de sus patrones. Ese
mismo luminoso espíritu tuvo que con·
templar el de su intento. \' ein-
te años pasaron y el ilustre Busta-
mante SégtÚa equivocado, pues plan-
tó nuevament e la escuela de indi'ls en
el har ria r esidencial de Miraflores,
S A T A
siempre con resultado negativo. Yu
tcn¡;o rl'ferido c¡ue n! O('Cptar b di-
recci ón eh• <-.-<a 1'5cueb eh• indios don-
dP no había indios, comptC'ndí 1'1 eno r-
me sa rcasmo que tal po!ítk-.1 inqlor
taba, ra zón qlll·. a pur un .\ii
ni l ro com¡ om;-¡ c·ra d r.
Bail ón Mercado, me llc\·ó :1 e'. tnhl(•·
cerme en \Varisata.
PERSIGUI ENDO AL J,;-.¡nro
SOCIAL
1\1e precio de haber cuhi c· ¡,, ¡;.ti -
mo a palmo el territori o nací ·, 1al. u,.
vivido en In flor es ta,; i.lc T;;ri , u. , .,.
nozco las rinconatlas y ·hoyada , ·ilu -
quisaqueiias, los b<J ñ"ldos d d l.km :-'
Santa Cruz. A lomo de un lanc- hPr<>
de raza negra, acribiLiaclo por ¡,_, ma-
les de la selva me intern: al b<>;q
para fundar el núcleo im: igeH i (it•
Moré, junto al Itr'·n"z- !· Jn ·'lkra
on el Brasil. Conozco la Jla! 1¡,a. co·
nozco la punn y el \' C::Jl isque:·c. Lo -
t uve en Santa Cruz d ··a¡:¡,,,Lc:<! Í,
pqr rutas ine.·ploradas, por r!t:-r c- hr:-.
a pie y a mula y por todos J: :c·-
dios de locomoción po!'ihle , Ctl_, :t l ' >
0l Estado me confiara (1916 :.1 J9:!l¡
el cargo de I nspector de E <:.: uela,:
con desprecio ele la · vida ·: , o;--
n&, vine y fuí, pero nnnca PK·F·r
emociún sacudió mi éSpíritu q¡,,. c :;:m-
do una t::lrric la vent i,;c:¡ v l'l cre-
púsculo se hermanaban ::1 b;;: h!d:1s
del Illampu, y por el caminillo q,:f'
asciende a la montaña. vi quL: t r es
indios y u na india pugnab:.,n por ven-
cer el impulso de un viento h'-lt...ica-
nado, y subían haciendú pave:;a& d ·
flamas de sus p.· 11crqs y sus ponrhos ...
Entonces comr·i·cndí que al no
hay que buscJu! o -ni <J.ún ¡1 :r, ia
lit eratura- Jnnde mú, ci,mo-
do sino donde ól y l ucha p . .Ha no
desaparecer. ·
Est e mensaje tu\'e yo,
cuando resohi quedarme en \V;lrisa-
ta, donrle no existía hotel ni cns;¡ al-
guna, sino U'1a chujlla junto a la ca-
pilla dl?l pa:: t cón -que aposentó al
maestro 'decidido a cumpli r su dPbe .
No puedo ccultar l;l1i satisfacción.
Yo entonces me sentía destinado por
las leyes que !'igen la vida .Je mi
-463
-·---------

......-::..-- ...
\
,.



E LI ZARHO
patria :¡ salvar al indio, a sah·mlo
con los hechos, a protegerlo, a da rle
la fucr.· a y la lurr1hrc ,¡ ,, l a <•scu(· !n ;
v cuando todos, mi madre
mis ht•rmanos. mis amigos. 111(• creían
un ]o,:o por detPrminación t al, es que
nu;;c J primera piedra rl<' mi <·scu<· ·
ia, ::,m ....: istcncia d<> obispo;.,. d<: p¡'¡ .
ue autoridades d<' educución,
cnn la •'lb asistPncia del indio. J\ 1ú-
tarde d 2 de dP J93l, ofi -
rla! j z S r ... te acto.
Prefr·ndo, qu:,
d!"!:'cuun.· al indio que había de c·di-
J;r_ar el ;;.;''V<>DÍ L
\'-_\l !S/,TT AYLU.:
·:a n' !Jropi:l ntr!n: e una
,.r. n 11:-·.lid .. l! 1."1 ('I,;HI;·i. El:l un.t
(!,: peq¡·_·ÜQ3 nyli·t ..... ..
(. !1 : _.......¡¡ p<Aftt• pe,.., t\
1
• •
tt·. ::--..ir· '_ 1 · np·ropl:vio
r.:.1 cor:uc at i.J1d io y pu t · a.- :->t t
00 de -.,¡alir ,nd. A Üns le· c.:u"
se ¡.¡,jb · l ll!amDu. El dim'l Cl'Ll-
du. _ ·o :)d. u cía· sino pap<:b . :-· . oc: a:.
quir.d.!'l · ·2(:rJ:J.Ja Su tOj'Jt;npn¡a s
:llr • .-:· · · r.:. Por Jc•nc!e • la
:-:i. ::h t¡UC l'l indio ha
he<·:,c, :.w • 0(1:1:1 DÍ111:1ra rl.., C'.Jdu mon-
wf _, u r;:-mp , y tocl de wnfurr.Jitlod
c:or. h l:.ent:lli rbd ani.m.ist.1 que• lo
o. \,·nri'-'at¿¡. Pi ir!1ol iq ..dc;t-
m• nte, t,l'icrc decir semillero de \'i-
r·uñ:;-; "-U {:.JUd::t <O;:npOilC' jp au-
e- MriLos. \·acas y o1·e ia- pe-
qucñ;l s ;.,•_mque rica::; en c.1l'Dl' por In
c::il ido.J ·;-¡iitroE::J. de b ti rra.
cs el punto que' scl,ala.
cipn(Ín i •una brava, la pbnw
nic;.: del \·alle. A :oigo mJ.s d,• do:;
se halla Arhacachi. a: pi tal de
unn de ·}qs n1ás \
rc>diwtos rle la cio. ,inadfm t.olnnial.
A nueve lc;.!uas cstú Sorat:1, capital
de L:nccnja. cabecera de sd ·a. Al-
tiplano, pm a , vnllc sd•:a. \\;tri-
"ato r-1 pw.to e:::traít·¡;ic(l rJ,. <'· tC'
sistcrna dr ,lin1:.:.t•·!.iCa"; y
el por i:1 d.- ,lr1 ac .. iún
rjtlo yn mtl prr,pnnüt. Esta
fur- la pur la ru dC'tu·:c
allí y plantú mi escuela.
-464
P E r: ;:: z
l\!ing,·!n tt·J'n'-1 pndíu !:te r .111'
to para ¡•sta qu• • Pi , ,(u-
cEo de una cuestión básin1. .-. Hr•:,l-
mcnte b f'SC'Uf'l:! de fipu :--o ·
luciona el ¡;rohkma inrlí¡:;f'n:1? '-i1 ¡,,
que n0s JrO]JU"im<•. h11hi• •r a !-ido al-
fahet i zn r. creo c:. tnC(!r.I rn :1r;t 1\ (jiH·
tro s istema no habrb siJ. , ;;p;ln· ntt·
en su to;:Uida'L No L'S Jo ::Lihhr·l iza-
ción la f inaiid:H.i única tl e m ac-
ción: es <> l propósifo d.: ¡j¡.
w1a vez por tod;¡s t'l problema his-
tóri co y socioléJgi.:o rl cl indio, :: de so -
lucionarlo no por lo::. medios de l a
huel ga ;zr:nL:ral o el [e,·antan1iept,, Pn
masa, sino por los ci " ! u orr:;•ni ca .. ión
económi<'a.
Kuestra escuela nv 1 Ít' l!!' p,nangún
e n f'l mun do. Est u:v seguro qu<' cu:ln -
do se P.Sl uJi e a fon cJo SUS prO) r CCi fJ·
nt.:s se la imitará en la India t a ntiJ
.corno e n Rusia o e n Escandin:J,·ia . E,:
la escuda tipo. qur• no se involucra
todavía entro df'l equipo e'-L'•Jlar dr>l
primero y s!"gundu grados . . "inn .-1.·,
bien es un ti no d e escuela social l'CO ·
nómica . que- p r e¡,ar<J. a nlumno-:
para desarrollan;!" <? n su m!:din.
do mejores agri cultores e:n el m(dio
agrario, mejore· mineros en el meó '
mi.nl'rO, uv>jores ganadtr(H en d m<>-
dio ¡;:.m:1dero. La · i.nrlu,:trias camp(·si -
nas tienen en . est:3 escuela un medio
de perfeccionamiento d e m.: tvdu_. SL'
sobreentiende. Pntonces. que cu8ndo
nuestro programa sea realizado ('n t o-
da su amplitud. t:l rnL•di n og rí cola. ga-
nadero o minero de> Bolivia ha0r:í
cambiado radicalmente cJe. as¡, ecto. Pe-
ro aún vencido!; todos nucst r<H pr,¡
gramas nin¡,"llr!O de los aiumr:u" !.:t f¡¡ ,·,
obtenido conocimiento s ino pan s r
buenos trabajadores en su nwdiu, si n
que esto quiera decir que n ur- ':' tr.1; e' -
cudas ci<' rr:m PI a ]r,s ol umn os
mPjnr dotados y lo;; impulsE>n 3 L\ p r,¡-
de las disciplin:H; csp<·cu-
lati,·as. Al¡;o más, cu"lndo e n el me-
dio L'ldigena se presente el C.:!S<) d e:
un Dun.' Scotto. o de un Pazo$ r<. n-
ld, la C"scucJ.a indígPil<l le señ::Ü;1r.l Pl
camino rcr<liz;:¡r s11 dc:sl ino inte-
lr-ctual y tendremo" indios polí ticos o
científicos dPsc·ubi,-rt•)- por la escuela
campe;:;i.nu, Je--pués de sidos l·n qu<'
d indio ha sido ignorado.
L
NUE THr\ J>OSIC.ION
ECONO:\! ICO-SC JCT /\ L
¡,Por qw··. b-; sab;as
prC"'\ io...ir)Jh•s el<• Si'Jndh''"
ex igí c¡ue i.'ls escu,b. de indios d e-
hi::Jn ¡·nlre inJios? Huy
aún personas que piC'nsan q:1c el pnn-
guea_j(' · un;¡ p,;curl:t de civi li dad pa-
ra t> l indio. Y yo creo que esto es
muy pos'ble que así sea, pero el pro-
bl ema no 'civilizar al indio porque
civiliz:.Jr el · campo e< lo mismo c¡uc
pone rl e i·ciiicbd o civi l ; .. -
dón son t[·rminos de • un proce>so ur-
bano. po r • l cual SC' vi ene en connci-
mi<•nto de> las exce>l ncias dC' la socia-
hili b.d d entro de la col .ctiviclad reu-
J,ida t-Il una ciudadela. Tal era el
cor,Co ·ptn cl<ísico de la civil"iclad y tal
Ps ,.¡ c1 nccpt o de la civilllación. Se-
1-wrc,: cuando hay pud:.Jgogos que
cro:>,'ll doct rin<Js ec:mómica:;
positivas, e invocan a Compte o a
1\brx y sin embarga· no comi<' n za n
por c-1 d et en'1inis:n0 cconó-
miCC> que ri ge> la sociE>dacl humann,
se t-i en ... el ;¡ el d C3-
concierto. He ahí por qué las escue-
las de ·impl0 all belización, inJI?bi-
da. 1en ll am das rura!E>s. que trabn
d e invarlir b cnmpaña. frac·:1sa·on r n
: h ·:O:ÍCO r. o Í r:ic B!:UWl1 e n flu.·ia,
.:n p] Ecu:!dnr. medio; c:mi-
ncntc> mentc agr:lrio;; . l:amno es u na
cosa y o::iudnd- t'S oin-1. C:iuicn duele
aún sobre Ut:1 pubri7:JCÍ.Íll uf'l agra-
rismo hum:JolO, no se ilust re en lo3 so-
ciólo;;os. pos iti vist:.Js. inda¡,'UC' wbmcn-
te lo que a l respecto Spen-
>:le r. pcnsadvr totaliwrio que Jw.cl_a
tiene de comnnista.
EVOLUCI01 DE LA TECNICA
La escuela inrlígena tiene que es-
fa r PStablecicla en un medio C3pontá-
neo. En cl0 lns que
ha produciJo la Direcciun GPncral de
Erl ucación Campesina . hemos dt>indo
C!efinido Tle pará r-1
del núf'lc-u <'H'ol:u C' •mrwcino u< re-
quiere una Jlred,z dP[
mediu econr; -• i-"J. Así. no se estable-
ce d núcl eo :-:;colar allí donde sol a-
1' E ll E 7.
ltnvn d4·tnac:;iad;l r}o)hiJcÍ ·n ' ino
dundc• e.x i;tan f<td.ur s ('CC>n ómi cos
quC' con' . .:irrt.1n a la ().;cuPÍ:l fin un
rc•ntrn de pro;clon·iún. E n i.l '>c.:,· l:i
de por <'jt ·rllpl t¡, h•' III ¡ , < r , :Hh
Ja CSClH• Ia !P.' I il. J)ilf' ¡t " ' 1·;> l't•;]t rC>
eSPll<'iairnf•nfP l:Jnero; t' ll hP-
nlOS ubicado el c·lvicob. PUé'
duptnnclo Ulln r a 1Cn de· rl' -
ducciún del hombre primiti vo rPspon-
cle a un objetivo económico: arrove-
char la riqucz:J ganaderc.- iore5t·d y
agrícob. pcqtJ<-itr. ::-d!c·res
n(J luvieron nanea la d e
hacer art,·s:mos. clP J•Ono? : t ·il
nos ele' la jU\'C'ntud c"aPljlc' -
sina, tan intciigPnte para bb•)fC' S
manuale-'>. los medios de pPrfe.::ciona r
lns pequeñas industrias domé.
No sé por qué· Jos enemi :ro;; ele e"-
cuelas incligenales rued<'n s;,stf·ner
qu e hay un tbño ;:; rave rn ob!i;::nr ;:¡ l
indio que hace su tela en d hallu al-
mara a que utili ce un ele movi-
lni e nto tnecúnico, ni p·> r qué :' C' r:? pro-
chará al núclPo el ufre:.:er miÍcuin:ls
de cose r a las indiecila par::¡ 'hacer
sus camisa- y . us polleras. EsTt· pro-
P,reso dd medio pdmiti\'CJ . si n c!eE\'Í r-
t ua r su esencia humana. que impli ca
en Bolivia la virtud del ¡-;ue!:lo que
se hasta a sí mi;:;mo. es io r¡t lr: sP pr.-->-
pone nu(:st. ra e;:;cn cla. Si ·• nn
· huticra ' la bárbara opo.- ici<.' ll
quE> le puesto delante propi et:I-
rios. e PO<"O
informados en la moteri:l , y
con unas quinientas hect á reas d(' tie-
rras de culti\'o, hahríamos ir.trocluci -
do el tractor no sólo pan
ele la escuela, sino que la escuPI:t cm-
ve rtida en centro ele actividacl agra-
ria y social , habría organi7ado ,.1 ;na-
quinismo mnc!Prno en beneficio ele la
totalidad del medio campesino. nto
de indios como ele patrones, ('h0-
los como de karas. Y, entoncPS. s ·
bría devuelto a la vida y a la función
nacional la
1
Jrganizaeión de los ink'ls
que devino el latifundio boli\•iann. h >Y
tan mal comprendido, v qu(' Pm-
bargo representa !a unidarf. ,:
de partida de toda revr.lllt·i,)n 'sor·iul
en América. Si México h:bí.·r ; o;¡::;:
do esto de su Revol ución. qn i
zá se hubiera ahorr ado el derroche
-466
,_
W A r.
fantá. tico de energías quP ha ht'l' ho
hnsta hov, por desgracia
Queda pues plante:.Jdo que d nú-
cleo esco!· r indig-eni .•ta no ppr ·ig11v
sP!amPnte la clensidatl drl m< dio g,u·
¡: ráfico, . ino que buse;¡ bs fa •t,¡re.;
tle producdón 1Jara e'tablec("rse >. re5-
ponder al principio dí• qu"' la cultura
del hombre no es un rcgnlo de los-
gobiernos sino un fruto de J:.i cumpJ-
sición económica d !;U medio 'oci;¡l.
L"l puesta en el mcdi
no debe ser obra solamen-
te d las subvenciones del gobierno
central. debe ser In obra d'el indi o.
'y, como captó :.Jdmirablcmente el in -
telcdunl yanqui' Dawson "no escuelas
nara el indio sino escuelas d el indio".
Ahora veremos cómo se ha resue!b
este problema en y s us
cleos de influencia.
Ya he dicho que los indios habían
vivido bajo el gobierno de los ink" s
en una socieciad que no conocía la
prori edad particular. ni la moneda. ni
la riqueza indivíclual. Sociedn:l p:'l-
tri a rcal v colectivista. el lmperi• > d<?
Jos In1ws tuvo la virtud ele cs:abl .•cer
l os p rimeros intentos ele
estatai a base de un socialismo provi-
dente y teocrático. E l Snl y s11 hijo
el Inl-.a eran la suma exp resión del
bien v de la iusti cia divina v hur.: :.l-
na . .El indio -desde que nac:b ha·; tD
0ue de;:caoL,ahn en la tumba p(·rte-
r; ecía al Estado, inst rumento. hogar Y
solio del monarca. Su cont · ...
era total, pero asimismo, la mi seria
no se conocía en el
Poster ionnente tal su j C> ción nl F.shdn
dio lugar al establ cimi Pnto de l:.n mi-
tas, institución C"sda\·ista in"entaclil
por un a rzobispo limeño. q u e con.:t i-
tuvó en la hora rl e s u muPrtf' , el re-
más angust ioso. puns cre-
yendo el prelacln r¡ue mantenia una
patriarcal del Jn',a ¡,abi"
rlar!o origen a In -pá;;ina más ne¡.! ra
ele explotación df' que ha_ a víc-
tima una raza. E l destino del mitayo
ha subsif'ticlo en la República en nom-
bre Je servicios gratuitos, reciente-
mente extirpado en la letra en nue:: -
tra natria aunque en el hecho no.
Aunque parezca paradoja, la es-
cuela indígena' creada por nosotros.
S A T A
para libertar ul indio de una mani -
et;davilud. r l?su: í!a el Lruha1o
gratuito. la contribución so ial a la
obra colectiva. Tal med io ha sido ca·
lJ!i,·ado pur al¡;un:>s dC'; Í¡! -
norant s -y oqui el califi¡;ativo
rudo- como un medi o de- .:-:plotación
de la e:;cuela al indio. Cuando yo y
quil'ne como yo h::m visitado ias es-
cuelas indigenal<'s vieron la eufóri ·u
alegría ele los parlamentos de ama u-
ias dond e se di scute esta · contrihu-
ión. y luego en medio de lo!; tallos
luride se pisonea el barro par a les
clobe!<, no sólo a l h ijo y al padre si-
no a la misma madre v a la a hu - In.
que vienen desde sus a\:llus y chuj/las
a t:ontribuir a la primera obra suya,
d su propia entraña. que se )e\anta
eJe ·pués de cuatro siglos de ecl ipse
cultural , no pudimos menos qu<" s, n -
t ir que una era había termino.do
qu comenzaba u tra.
EL ANCI ANO SA't'\TIAGO POMA
Voy a referir una escena ,,a.r l "TlÍ
innlvidable. Al iníci a r,;e los . trabajos
de construcción dt · \Varisa la , dcspu; s
de semanas de intensrJ afán de ca-
tequi zación, pues el indio, el gran en-
gal'iado de ;:;iempre, se negaba a c :eer-
mE>: ví llegar de uno en uno. prime-
r" C(•!l d ;;confianza, con profunda fe:
d,· <pu&s. nif¡ns, jóvPnes y anciano3, to-
a cargar pi edras, a lavar areroa,
:1 faLricar adobes. Entr.'! ellos cono:-!
un día a l a nciano Santiago Poma, u<·-
:or;enario. que s'? esfor;:aba p1r
plir lo f1Ue cun:; ideraba su d eber.
ya estás vi ejo, tata -le rJ' .
.i<'__. 1ú no ti enes obli gación. Ya
estás .. .
Santiago Poma, cuya biografu
ignoraba entonces, me r esuond ió:
-Cierto, tata : estoy viejo ... pr·,
mis hi jos son niños y y e -
casa es para ellos ... ! ¡Aquí ab·j
su espíritu!
Y siguió trabajando.
Yo no sé Jo que se pueda pens:;.r
df! esta actitucJ. ¿Santiago Poma ba-
hía rornprenrlido qu dos épocas his-
tóricas se precipitaban en e.;e mom.en-
t o y que comenzábamos un nuevo
del pueblo indio, del pueblo bohv1a-
('37 -
------------
\'
ELI7.AitUO
no'? Si ni iago Poma hubi rra
un mujik. Máximo Gor!-i , el amargo
poP.ta, hahría nnvelado su vida. ,Joven
hacia medio siglo, p retcmdi :J levanta;
tmn escuela y las autoridacies de
Achacachi lo proc<>sa ron v l o Pncarce-
laron d url.lnlc tres años. El expedient
dice qu() al cabo de este ti empo ::;alió
Jibr<>, p<>ro Poma m aseguró que ful•
porque el F iscal 1,. concedió libertad
a cambio de la t ransferencia de su
sayaña.
Señores: ' el traLajo g-ra tuito para
levantar escuelas el haz rie la
República, y al cu:1l debe cnnf·r ib.J ir
todo boliviano de coti-tzón, no reiiucib
111 a instit ución rcsurita la
técnica dd trabajo d •l Inka en bcnr>·
fic io de s u p ropio )Jueblo.
LA MADRE TIERRA
Con e:; t o quc>da di cho qt w ._. ¡ S<'
gundo post u lado de la pc·dagogía JP -
di genis to !'S la contriburión social cn
hencficio rit • l as construcciones , co-
l ares y campos de culti vo.
Una d<> Jas fallas de quE' má ·
grOSl'ro <" m pi se nos h:1
es de CD.rc ·cr de una doctrina peda·
gógica, de programas y planes. de esa
multi tud d.; reatos retóricos que cons-
tiuyt>n los puntales de la escuela ver-
balista. Yo. seiiorcs. hoy que las es--
cuelas má"' modernistas están ensa-
yando Pn i\.lem::mi a. en Rusia, en Es-
tados Unirlos. rol de cubrimiento de la
nohlt:za dl'l espí ritu humano imanen-
t.., en la gd:JLina de la mentalidad in-
fantil, Ja misma que en su ' prístina
pureza ll va impresa la imagen y la
progresión del Universo, qne
fuí un mal estudiante en la Escuela
Normal. de lo que no me hago pE>s:rr.
PU.l"S· algunos años má tarde me dí
cu,.. nta qu <? l perlagogism retoricista
y de algunos ma s·
tws, que por deGaracia tuvieron <'n
manos J::¡ concluc ión de la <'du-
ca ión pública, constituirá J::¡ rl>mora
de:- nuestra patria. Después de un
cua rto el !' s iglo de lucha. de cxllerien-
cias. ·seíiort> ·. qui e ro nuc> uslt.'<les m
den la razón: este pcdagogismo hue-
co y verbal ist.:1 no ha crP:ldo nada; ha
rlestruído más bi en la obra de nues-
ma\' nrc.s . fi•·le ¡ o su ril·r npo
snst m ie rrm una p;:C\.¡pl;_j di' ;Hnl<'r i: .ad
y trabaje¡ que dio )lOmkrs ú tilr• . a
la pain.·.
Por eso, al verme aboc:HIJ fr. nt f'
al prohlE>ma inéd ito de lomar al in-
dio en su C'n t.id:Jd históri ca y Pn
m(•dio social, hicr mi ··un-
ciencia y ante mi patria de vi ·id a r
me de toda jerigonw pNiago¡(sta y
hac!'r una pPdag-ogía na. ·:,.nal.
E! ¡)(' rlagogismo f•aud ul cnto t· s
dogmático. es trec ho. circunscriptJ : b
vida es amplia. móvil. Dtra vente. di
a . La verrladern pr dagvgía :w
consi te <: n repet i r a
!Jecrohy o a la :\ínntl-;•ori, /:1 V<·rda -
dcra pcda;.:ogía consiste L' ll crear .. ex
tra yéndola de los factores ambi llt:J-
le!<, la doct rina que nos convi ene tn·
mo seres Un pueblo PS
un organismo qu!' crel'e y ;;p di vers i-
fica . r¡ue . ienP hi st:.J ria. c'l ntradicl'io-
1 e!'. eomu ;:ltmósfC' ra v ti ene gcn-
l .. .;ia. El maestro iudigenista que
Peluca a su puP.bto con Jn ' doctritn .
el <> los rnaí'slros occidental s. es 11 11
estúpido, aunque sea 11 n brillonb
abogado.
E nt re lo compl ejo y b acad::> mi-
·o elegí lo mínimo, pues, creo que
la reglamentación, l os plane.; de e:-
tudi o, n suma. la pedagogía de una
escuela mdigenista hay que sacarlo.>
de la experiencia del medio. Comen·
cé por fo rmar el Parlamento de
Amautas. como ya tengo d icho, es d e-
cir hacer la escuela del indio y no s6-
lo la escuela para el indio. El gobi er-
no administrativo rle ell a entregado
al indio era un compromiso que mi-
rana a su dignidarl humana. Nunca
d indin h.1hía rC'cihiclo enton -
ces una más seria alternativa en
vida de olvidarlo y explotado. Por
primera vez se le vcia ante el com-
promiso de atender a 11n1 obra f;oc' al
de trascendencia que importab.• la
creaci ón de r esponsabilidades en que
iba su prestigio de persona y de
miembro dC' la colectividad. La e-:;-
"cuda se pues. sobr la
hase del tradicional PSPÍ rit'l coopera·
ti.visia ele la colectividad indígem y
venia a representar su nur:va forma
en les tiempos y en las obligaciones
468-
---- - .
WAR I SATA
históricas del mundo indígena. El in-
dio, junto a la escuela, ya no_ es un
antmal de carga, es un ser _que
deviene mi emhro de una colcclivlOad
organizada.
llNA PEDAGOGJA NACTONAL
Señores: no se si habr.í técnico
en educación que diga si las premisas
pedagógicas que acabo de anotar
importan la base de una pedagog¡a
boliviana.
El Parla.rnento Amauta administ a
la e5<.: uela, critica las labores, l a:; fis-
cali7a, sugiere formas Je actividad.
denuncia, y en todo, hace de tnbunal
y de centro de irradiación dinámica
para la creación. Es obra de un e3-
píritu superior. El indio que v1ene a
formar parte de él, repr esenta a su
grupo, y hay tantos amautas
grupos sociales componen el nucl eo,
fuera de algunos que podrían llamar -
se ejes del Parlamento. Son en Wa-
risata: Avelino Siña ni, Mariano Ra-
mos, Pedro Rojas, etc. Se entregan
completamente a la escuela. Y a no
son más usufructuarios de su propie-
dad: dan sus sayañas para campos
de experimentación, dejan de traba-
jar sus tierras, están adheridos por
el amor a la patria grande, a est;¡,
obra pequeña que labrará su
deza, duermen en la escuela . v¡gJl a n
en la noche l os dormitorios, el a ncia -
no el de los ni ños y la :mciana el de
las niñas. Todos saben que es obra
mística la que se lleva a cabo. Nn se
conoce el robo. Los trojes están abier-
tos. La..s puertas ele la escuela no S:!
cierra n. Bueno es decir que tal cosa
ocurría en !os primeros años de tn-
bajo, posteriormente ¡ay! la escuela
pierde su brill q por la acción n ega-
tiva del Consejo Nacional de Educa-
ción. Pero el amauta no la abandona;
ni vienen los mercaderes y en
nombre de una intervención, que en
Pl ti empo llenad de vergüenza a quie-
nes permitieron ese crimen; creyeron
Pcha r a los amautas ele la escuela
privándoles de su salario de traba ja-
clor('S, pero los amautas no la nban-
donarnn, pUPS están unidos a ella por
- 469
el t>spíritu y no por el estómago, co-
mo los usurpadores.
Estas jerarquías están llenas del
de la tierra, del mandato te-
l úrico de la tierra. Nuestra pedago-
gía así consiste n cnseftar al niño a
trabaj:u primero su escuela. amasar
barro para ella, cuidarla; luego, su
enseftanza se hará a b:1se del cono-
cimiento de su mundo. El jardín in-
fantil es lo más granJe que se hizo
cntn> nosotros. Allí se alinea en el
niño i11d ígena el amor a la naturale·
za , st> hace que cada niño cuide de
su jardín, de sus florec1_t.a;> _Y . de sus
sapitos . . Y todo por su mlc!allva, JU-
gando. Yo he visto cómo un rapazue-
lo de esos, un capo.pollera de cuatro
años, hizo su ca ita de barro en el
jardín -su jardín florido a 4.200 me:
trof' sobre el nivel del mar-. alli
cuidaba un sapito que domestico con
ese amor que só!ó el índio
us animal es. Nunca en un m- .
fa ntil se vio semPjante prod1g10: el
niño amigo del feo sapo, que otros
niños despanzurwn a pedradas. Eso
es pedagogía naci onal .
Pedagogía nacional es 1? que ha-
cía el maestro Chapaco: p1sar barro
con sus alumnos, enseñarles la com-
posición de la arcilla, y luego ere;...;
con Jos dedos la reproducción de las
formas de la naturaleza indígena.
En el estudio de los abonos y de
la composil:ión de las tierras, en
m ' todos de labranza y en el estud1o
de los hechos meteorológicos no
mos tratado de llenar de pedantena
a nuestros muchachos si no má; Li e:1
mostrarles el contenido científico
1:J. sabiduría agrológica indígena, mos-
trándoles, que si se . requiere hacer
la escueta, Hay neces1dad de madera,
que 1:1 dan los á_rboles bellc:s, culti -
vados con ese objeto, que Sl se ne-
cesita paredes, le da la tierra en
paciente claboracíó!'l de ¡m-
lenios si se necesJta lacl nllos, WJaS,
pisos, ' debe elaborarse ladrillos,
tallar piedras de l.:1 _roca de la..s mon-
. ta.ii.as, que todo lo llene la naturaleza
holivi:ma. que nada falto en ella smo
el amor del hombre, la voluntad crea-
riora y el impulso gigante que trans·
porta montañas. '
. ---- ----- -- ________ """""'..,.., __

Es•l (':, rrdar,:ogi .l ll:.ll'Íonnl a JUl·
,¡,, rn1n y ;J j11il"io cJp i ns 1nacs tros
qu•· l'dur·ado Pll \Vilri::.lb v <k
al_li!lu . .; • qLH' b:1n cap.tac!o
tltH .-;i r;l dn<:irJitrt y l:J pr: tvl it ':1il.
to. nornt:Jlisl:¡s han sido \·iolr;n t anwn -
l·• df' SU!' cargo,; por los
mitmbros del Con,ejo de
Educación, s in· h:Jb&rsdL'S pc·rmitido
cnlr ga r sua <6Cilvla:; mPclian-
te mv •nlario, par¡¡ los <'lc>ctu;. de res·
pon,:Jhi!Jrlarlr> . .; fu tu ras.
lJP In anteriormente> ex puest o SP
saca 1!11 co rohrio: el ir dio dche, por
¡¡¡; t:"!ue rzn, ponerse a Ja altura infe-
lectu::!l m ral .de sus !icrm:HIDS ka-
re:.: entonces b obra de :;u cultura
y el pr•>¡;rr,>so debe ser el r esultado
de lC;eak, gigantes cun un
e::.i titanico. o 1 ay obstáculos
qur nu se venzan; cuanto más gran-
d- c:>L<ls, m •jor v ncidos. La cons-
trut:ción de la escuela c>s la primew
ob;a que d indio debe rea lizar. Ds-s-
pu(·.; vend rán otras l'onquistas. Y,
\·a:m".; a otra cosa tan irríportunlc co-
m•: sla: e! mundo indil{cna integro
dE- u- mvad1r lo moti,·os :; imbólicos
b vida escol ar. Lus decoraciones
qut ¡:_¡ a ros y tupidos intel ctual s
r ¡;rrd::ll1. y q e muestran al inr.li "l
en mundo, ful'rte, membrudo, su
la;:o httrrnoso, peces. t ienc por
ob_!elo em.cñar ::U indio niño y viejo,
GU•· niiC'st ra t ierra es hermosa y que
el inrl;o tS íuertc y digno, que su
" ida no es despreciable que la es·
cm·la la llenará de di gnidad.
lD!<).\rA Y TEC!';IC.
'·> r eso mi smo la se b
lr:ln¿m¡tc eli cast,.Jlano y aimara. en
castell a no y quechua y sP e:;timula
a que los músicos y los poetas pro-
duzcan · una lírica nuestra. Cuando hn-
yan pasado los luws tumbo-; dd odi'1
y !a pencl.encia, cuando nuestra gran
P'-'i se:1 la gran patria que debe ser
y

indios ya no sean pongos sin"
e t> ntPntos cl. e su pro!jres•> y de su ho-
nor, !ounvía cantarán los bolivian•>
maro.villosos poemas de vVarisata
rrnduciclns por un escenclicntc ele lo:;
Inka,-: "' profesor Antonio Gonzáles
Bra·.f', c•tando exalta la ¡!randeza del
-470
sol t•n cliiusulas ,.,onur¡¡s que
al griego, t:onorcd"rc.s, y tod.I -
vía r • el canto ;1i )dc. ·r"' tf.o
1:\ tarrtc: Jaipu Urun w,:muaru.
Sí: pu rquc lu quP no!'otrus hemos
querido hacer ha sido una e.;cucla con
alma IJoliviana. b:>.sada en J;.¡ t radi·
ción dr:l alma mater ,¡p la tierra, para
lo cual no tuvimos sino que n•novar
el humus de la gleba y t·xtrac>r nue.;-
tro espíritu l<'rrígena en el c.:ual
apos¡>ntadas las virtudt•s y grandeza
de nuest ro pue:blo.
Porque edu,·ar es extraer del úni·
ma indlvidua! el espíritu la natu·
raleza y no machacar la letraclura en
el cerebro del niño. tarea no se
puede lograr, empero, por y
sü.tcmas occidentales, porque el alma
ele Bolivia no está en París, Londres
o Berlín, e:,tá tn la tierra boliviana.
<'n el corazón de los niños b;: liviauos:
y es allí d nde nos y
donde tencmo:; que operar.
Pero dotar al dPl ind io de
velocidad y eficiencia e · una ob!iRa-
CJOn que la escuela no puede
Ya no creemos en su ma ravill oso
wiri o tajlla; hemos pensado que la
técn!ca. tiene que S(!r europea, porqut>
la tecmca moderna ha nacido en Eu-
ropa: mas al mismo tiempo qu<' occi-
dentalizamos la técnica y hemos
::1b1erto la mentali dad dé! indio a l
horizonte del mundo, le enseñamos a
cerra rse en el recinto de s u intimirl
pa ra oír la voz del espíri!u bolivi<:mo.
con las palabras del idioma vie:o que
tan dulcemente suenan en el corazón.
TRRADIACION BOLIVIANIST.
Tal manera de las cosas
no ha sido captada por los dotwcto-
res de nlfestra obra, quienes con un:::
pedanter1a propia de la ignorancia se
burla:t:an del amauta, e inclusive des-
cono_c¡eron su esfuerzo conscirnte v
patnótico aún allí donde SC' alzaba sÜ
escuela .Y acudía a la d efen;.a del so-
lar patno cuando las frontems fuer· n
amenazadas por el invasor. Para qui e-
n.es de; la eficacia de esta ins-
htucJOn, conviene decir que el Palla-
mento de Amautas de Wari:;ata, du-
rante la guerra del Chaco, reuniu
1
·' 1
\V A n
prorluctos para Pl {·.wr ito y lo,; f'f''.i ·,
::: 1 Esl a·io ?\bvor. r<'unió a Stls hom-
bres jún•n!"s lns en vi j <: l<l; • . ÍP·
v es que> de· mant:-<' <\·•
1

a b cs;·uc>lu la H·pre
rll' \111:.1 colc:ctividncl qu en ntr::l:> ma ·
ni fc- wcione naciunalf' 5 11n cxist''·
· Vc>amos pues qu<' l'l núd1•0 de ir.ra-
dia i6n escolar indígnna e· e c•ncial-
m nte hnliviano, profundamente lra-
di cionaii st:l en cuanto se rc!ien• a lo >
bc: tores del c;:;píritu . que
cxpr 'sion boliviana a la \ 1da Y
quf' trata df' que lo indio« n·1 :JJ.)fes: -
dnn de los J..n rr:s a sentsr !a patrn SI -
no que sean lo!' que ensef,cn a
camprc-ndcrln, sentirl a. ama 1 y dc-
fcnd!'rla, por lo mismo que son ello.s
quicnC's la han l eredado ?n el .esp1·
ritu y en la carne. Un dw rlecn vo
a los viejos amautas en momentos (le
riese. nso cuando en !as florest::1s de
Sorota derri bába mos · rbo:es paro
nuestras construcciones:
-U teJes tienen que ser t.an dig-
nos por la conducta c.omo por el PS-
fuerzo, como fueron nuestro antepa-
sados.
PROFESION DE APOSTOLADO
La profesión del magü;t e ri :> en l:t
e cuelas indi;:enale3 ti ene que ser una
profe;;ión de :.1pusloiado. SI m'les t ro
oue no In !<ahe. no d..:bc ir ::U Cdmpu.
'i' . como el mejor conucimitnlo f'.> el
oue \iCnP d t· los hechos. yo creo que
,; n nwc"tro ha dado la tónics en c- st3
concPpto. E;:; el profesor Enrique
Quintcla. y su señora es·
pusa, que se cswblc ·icron en r l cen-
tro de una población guaraní en la
rc>gi ón del Alto P::1rapetí: y real iza-
ron una ohra abne;:?"m!ísima que esía·
ba en todo mom'"nto má; allá de
obligaciones. La esposa dd :!pós'ol
visitaba las chozas de los indi:J,, para
confortarlo;; E' n el empefn de prospe-
rar y culturi zarse. El esposo cons-
truía la esc.:u0la -siemprr> Wl pala-
cio- una obra granrle. dPsde su vo-
lmncn hasta su sig;:¡ificación y la cons-
truía con los indios, rojentras la ::oe-
ñora hacía de ángel tutelar de C'i:.l so·
ciedad naciente. Vino la epidemia. Ca-
S 11 T A
ycron conlagi:u.l.os esposos Quinl -
la. L:t señora Sl' mantenía en pi.- y
p rol>eguia repartirnclo medicinas, lu·
chanr.lo contra la muerte v el hambre
que hada vic.:t.imas diari:!mcnte. Un;1
mañana, y;:¡ casi vencido:;, a rrastró a
su privado de la vista por
efecto de In Pnfermcrlad . hasta el ca-
mino y lo puso ::ob7e una carrt:la.
rumbo a Santa Cruz. Eran dos en-
fe rmos en estadn ca i ;::tgónico. Deja-
b::m su puesto sólo ante el peligro de
b mue rte. Cura ron, por feli cidad. y
volvieron al tc:Jtro de sus luchas. No
luchas contra la selva y l ,o.lvaje,
luchas contra la i!1comprt>l!Si6n del
ine\·itable Cun cj o Nacional Jl' Edu-
cación que finalmen te acabó por vcn-
t:er esa voluntad apostólica. Lo3 es-
po. s Quintela se hallan hoy fuer:?. de
la instrucción llenos de pesadumbre
y amargura.
Estructurada la en la en-
traña del nlllnc!o indígena, no para
negar ese mundo sino para or:.;ani-
z:lr!o, S<" desprende que las t:1 c:.1s de!
maestro no son las del :;impl c rábula
<le! pedn¡;ogismo. No. El mue" tr.:> d :
indios fene que estar saturado d e
t SDíri tu apostóli co, ser una proyec·
ciÓn de los más altos ideales de na-
cionalidad, conocer que l a suya es
una misión hist órica y no una mane-
ra de obtener los centavos que for-
man el espíritu del burócrata, ir al
campo a luchar. a trabajar y crear
una patria. Quienes fueron allí don-
de nosotros trabajábamos desde el
amanecer, hici l'se buen tiempo o fr ío
!Jravo. y quisieron regalías, fracasa-
ron' estrepitosamente. Fueron algunos
pobres ele espiri lo que desertaron pa-
ro. form:u dc::o pués la t railla de lebre-
les que lad ran en nuestro camino.
El profesor Anacl eto Zeballos :;aiió
del claustro de Warisata un:=t tartl"
cortado por el niPlo a morir e
carrúno; el pintor Illanes , alma de
ño trabaió con devoción de místico
en' los mÚral es de la escuela, sin.. exi -
gir nunca prebenda alguna, por un
misero de maestro. AnteJ de
morir en las trincheras del Chaco el
profesor za,aleta escribía al que ha-
bla, en una c.:arta que revela la fuer-
- 47:i
,.
-.';
¡
t.
i
l
1
1
1
ELIZARDO
za de un noble corazón; toda ella e . .;
un llamado a ideal es de Wari ,.:a
la. En fin , a;;í como Cristo espt>rc',
que los pastores d<> almas acudieran
de todos los puntos del planeta, la
obra del indio v<>ia que de todas pa r-
t es lle¡!:.iban quiPnes comprend<>rian
s¡¡ destino y ponían su psfuPrzo J•ar:I
Pmpujarlo. No era un ofrecimiento d,,
placeres sino de no era pa -
ra regalarse el cuerpo sino para mar-
tiri za rlo. El maC'Slro para demostrar
al indi o que la c>"cuela E'r.1 su punt o
ele apoyo de defensa. lu e precisr, q ue>
:-ste viera q ue el profe or era un tra-
bajador incesantt> como fl.
., El aul(•n ticn de
r:::t sr1he que la r etórica de la p:1labm.
la cartilla y el :;ou bien po-
ca cosa si «ntes no se va a remov ·r la
r::tíz psicológica del al umno y qut> si
qu " Pnseñarle ]Ptra.> al indio. :;o-
bre todo h:J y que c>n;;eñarle :.1 rePncon·
trarse: porque es preci so saber q ue 1
mdiu es un ext ra viado en su propio
pueblo; su ment:ilidad y su espíritu
, han purdido en la esclavitud. La
c:scuelu yendo ::1 su hogar hwnilde y
p ri mitivo, trél b::tjando con él la gleba.
protf'gi<'·ndolu de sus explotadores,
a,.,i.·ti ,•ndo a , u:;; cultos tradióonales y
<':l llvbleciéondolos d<:be enseñ:nle que
d único camino de . ncontrarse> es
·ro-::1r un::t patria noble y grande ca-
p::tz de rec:ibirlo como a hijo y no
como a csdavo.
Si a mí Sl' me ridiera definir lo
que el llanu la entel equia, yo
rl"sponderí:J. como el Inka: ama súa.
ama /!u /la. ama llella.
El maestro incli genal tiene que sc>r
lo rvpn•sC'ntat ivo de la nacionalida '
bolivia na; poseer el orgullo de su hi:; -
ton:1 y b ci enci a de su porvC' nir. Ser.
·mte todo, no un bu rócrat a pr ndidr1
'd 1 prC' supues to, sino un trabajador
:"pto p::ua levantar • • y ·ons-
tru ir una pirúmicle; no ser un int<•lec-
tual libresco :;ino un gtuián c!isput'sto
a labr::1r b tierra ; no un politiquC' ru
si n hono r, si no un patriota de> román-
jnspirac.:ión. Echado en la f'olc-
dod de las pampas, o bs florest.ns, en
tJLUlas u en los valles alej "do,., •
centros d corrupción colonial, que
'' n ; ¡jdf'US y cJ prole•;< 1r
indig<•nnl ti••nC' que ser ··1 ap( >1'>1 d
Ho!n·ia nur .. va. o no l';:, ll ücL l.
CEL! LAR
llc•mn:> ¡•nwc•rlido biolo;.;tcarncn :,.
como pru(·.,c.Je l ;; l'nergia vi t:.J I l'J l d
organismo, y aún creo poder decir a
ustr·des que r·n tal n,ancr:J n ttr, lm
organizar ió¡, ;,¡ [, . ·to las condt, ·tnnps
dPJ Mf' ,'l :Ji ;>:-no bi oló;rico. lJ UC' m u v
quC' cuanJo n,·,cJer,s l: uva JJ
muerto pr.r un TP.1 c (' i" na-
dL.-calwlwdo. qt JPd:.uá n ,. ¡l a s a!
;runas pnlndid:l. :' ' ' Il lt) "'i r H -
cos •> perdido; en la llore!:i t::J. como
Ctl:.Jlodo d inrli\' iduo lllll l' rl' y pic> rde
d t'•J nt ul ,¡,. sus c:en rrt>- Sf'l Lun:tl ,.s
P• r•J el ectrones 'Y proton.·;. <JUl'
lurm::nc.n su personal iri ad sigue; ¡ vi -
' 'i<' nr!n _ · ha-la posihJ, . qw•
pen-a ndo.
;'\' uc>:,tm urg:.mización ha querido
t.1mhii n te n a la natura -
l,•z::J . antes que a Jos lihros dP la Eu-
ropa in tel,..ctuali zada. Por <';;r. c·s quP
hombres como Tannenbaum, profesor
dP toda p"da gogía. put>den cuando
ven nuestra obra decirnos: !Sto es
original; <.> sto no se ha hecho Pn nin·
¡,¡una pa r te del mundo. dl:'cir. 0s to
<': BCJ!ivia no.
.ET. 1.'-JTEHNADü C'A.\fPESL O
Esquemáticamente. b escuc·la es
un núcl eo pl a ntado en un centro de
produc<.:ión, que es unitario u mixto,
como puede ser a¡rrícola-ganadcro o
simplemente agrícola . La matriz es
d je dl:'l núcl eo; es un p:1lacio qu,.
reemplaz::¡ -si.n qu • prdenrla c•x-
duirl a- a la capill a: l'S nna capilla
dp es tudios y trabaj o quc· l evanta
J •sde lo;; ct mi l:' ntos por la c.: olabo ra -
,·i r-,n del Gobierno y d la cokc::tivi -
dad. Ya he demostrado cu.:tle:; son
lo, métodos de st<' t rabajo. Est:1 ma-
e-s un pabcio, como <:on S::lrcasmo
la den<m"! inan los necios de la buro-
T1ene un interna
do, no, empPru, dé tipt) medioevo!,
s1no un inl('rnado de tipo boliviano;
es "l int ernado del a_vllu , el" fa jatha;
472-
1
1
,W A R
pues para cre::trlo no .me
como ejemplo la d_e l a -
vía ni el Con vent.ü AsiatJco, smo h
sens<Jción de familia que ol recc> .la
lectividad indí:rena en su mediO so-
cial y en vez de cerrar el mtcrn::_do
lo abrí. No hi ce traslaclar nm•>·'
a k s dormitorios de la dPJar
abi rtas l as puertas del y
que los propios padres VI gJ.l a-
ran la vida de sus hij os. E llos
que los nii'ios, por estos
tos, serían más cultos Y . habiles
s us padres. y en este mternado se
han dado casos de que el .. pad re
niera a dormir con su hiJO,
al visitarlo quería comprobar que
funciones cumplía a ntes de dormir.
Cuando en el Congreso de
los representantes norteamencanos y
mexicanos !a tesis de que
los internados hablan fracasado, . hlCC'
ver que fue porque se .propusie ron
s istPmas artificial es y exolicos
1
Y
1

en Bolivia se propuso el moc o e e .
la naturaleza.
DEFICIENCIAS DEL
CRECIMIENTO
Pero por ventura, señores:
perfecta esta organización? No.
ningún momento hemos llegado a a
·f ,-0-n Cada día se revelab::tn
pe1 . -
nuevas defici enci as que corregir J nur
vos errores qu... cnmeuc.Jar. ,
prcl endimo,; haber a lo pc r
fecto y habría sido mgenuo supone r-
lo· una obro que no responde al dog-
de til la escuela determmada ,
mue tiene como elemento
e 'da y sus múlttples y cambian,es
no podía ha::erse perfec-
ta de la noche a la La co-
cina de la escuela 0: ml nunca me sa-
tisfizo. T ení::t el Director que comer
solo. Los profesores No se po:
día romper el preJUICIO. Pero, cuan
do ví al profesor Carlos
<.>l cúmedor con sus alumnos, s.ervlr
se la c-omida, comprendl que
Íbamos ascendi endo. y no' me ;;atJs-
fada la comid::J porque el presupuc".:
to que para d:lr de comer. a_
niño!; posC'íamos era pobnsrmo. H -
s diferente. y es::J pobreza nos obll-
S A T A
¡'aba a miles de abstenciones.
no operaban con dest!nfado,
resquemores no los
j aban moverse como piOneros. y s¿.r
c•mbargo. un intelectual no se resl.3-
tió mcJusivP a cargar adobe:;. l..s uo
talc>nf.Jso escritor joven que hoy día
comprende, tal vez mejor que enton-
cr>s, cuán alta y noble era para tl
mismo maestro. la enseñanza de la
escuela. La Dirección de Educación
Indi.,.enal a cargo del profesor Ju-
venal Ma'riaca, normalista de los más
distingu idos que egrcsaron d e Sucrc
me pedía presentar planes y progra.
mas y- yo en respuesta me negué
a ¿Planes de qué? Estábamos
creando una vida nueva, y planes pa-
ra una acción futura podríamos otre-
cerlos solamente después de los en-
sayos y las experiencias. eso ha-
bía ido vo a Wansata. Y s1 algo de-
bía marcar n Iestra actividad era el
conocimiento de la vida indígena y
sus necesidades a fuer de superación
y creación fabriles. Así la obra
canzó un desarrollo que ya P<?dta
ofrecerse corno ejemplo para setne]an-
tes intentos.
PROYECCION DB LA ESCUELA
MATRIZ
La escuPla matriz se proyec.tó no
solamente en cuanto a . sus
de lcvant.D.miento que
todo su ba.,.aje de re1vmd1cacton m-
di "'enista y ":;u e:spíritu de esfuerzo Y
a ;ste ridad fue a germinar con
•Tr'a n cada una de las sec-
Estas adoptarían las mismas
características de la mo.dre,
pero generalmente constltuirtan el al-
ma del ayllu o comumdad: pues el
hoga r indi o reunido de es-
ta célula habría visto d1gniilcada su
exi'>t encia· pues la unidad comunal o
. lí t ica la que se agrupa la colec-
inclígen3 aparece desde !en-
tonces representada por la a. e
La matriz recibe deleg":c10nes d
internos c.Ie todas las scccwralesll Y
sus taliNes trabaj a n para t<x as)'
Su" <>lumnos ele cursos supe. lo . '
.. t y otra
vi si tan const:mtemen e una
473-
¡
¡
1
l
E L I z A r: n o
t ti"nrd JH) sol" JJi:lf.t t•:-d: dJ!t ·Ct'r rt.)·
I :H :-ot'ialr· .... eL .. l 'ord1al Vt'l ·indad .
.... iJ," J "'r.. t • t.'ll •· el'! i\'u. ,\!"1:
Cll'lJJ' 1• t f. 1 :-:f •( 't ltllt.d fit • l'!H· j1• ( t'·
tl' lh.J. i,·ron ht.·l ... ri ,• ,dunl-
\:(lll su.;; Ol :tíi'Strll..; t!(• a
n:d1/.tr (·..-\ t.a l\1r l'Iltulll'l.':i
:J!¡;11JH>- pc·rir,dislas pa•'Ct-w . .; •'ncon-
t r;_than J'r'-'st"nt!':<.
T:1l l'l !' Í.,fl>rnu rle .:olaborol'i(,n
• tua. 1::1 se ccirJJwi. ;1 su vrz.
¡Jr'''"'Up.t po'r ofn•n r J<1 .tkr i::t . .; pr i-
m· . .; ir;prPsc indi )1 s par:1 t:l tr._¡l;ajo
dt• 1...1 Llll t rtil , t.•St JCU. d;l;l!J • }>3. a
v tnh JO person ·li bs má:; .
De ur¡u í se desprcnc! !' un tem.1 quC?
con,·ir:r.t.:• no pr•rderlo d e \'Ísta : ¿lJ!'-
hc d t<t ko, t.:·ompue . .;tn rle la m::nriz
y ::.us ·tar. • •
por un d r> unidad nntropol6gi
ca-:' Resp L' nL:ilintmLntC'.
:.;- o hn_• r:1z:1s en la tierra y
PU•·rl•' haberla en nuest r:l A t::,: ricn. a
menos q ue se juzgu!' c•mv<-:ncionnl-
mL'nte E grupo idiomMico no cun::<-
tituve u11a raza. Así r:n las zonas d e
Lt-ción aimara y qut>C! tu:t, por
.,_¡.,mplo. t ent?mos frentt:> a frente :!os
ayJlus pcrt!-n cirntes a los el .. ;::ru-
P«5. ¿Deber:, lo esc uela . cparar aim::t-
ra. v out:>dlllas l' inv0ntar dil'l'r ,•n:,•.
nseii para u no.> y Ta :1 ·
bién r l'sponclemos qu!' no.
sost ienen es to son racista,, los r¡uc en
s u 'lfán dL' eha rlatonismo crl' en que
debe hacersE' tres grupos . con sus n ú-
cleo::. rL' pectivos : uno para q llcchua3.
otro para a imaras y ot ro S<-' 1\'Í -
col.Js. El s lvícola es un geo
grMiec. Quechua y ni mar:1 Jl:l es ra -
ci:!l. es ' rli omáti co. El e rror pn rt e de
Ru"1a. Se ha imit.<1 do Pn Méxic0 C' nn
r negativos. Nosol roo; no q ue-
rem"s. y a este fit· <-:3flle r.m
ha tendido dPscl e un comienzo, for-
mar r epúb!icru; idiomát ico'i d •.' 'l im?.-
rns y quechuas, si no la repúiJlica de
Boli via. fundi da en la unidncl ele la
cu ltura tNrígr·na hNeciac.b de n u::>.;-
t ros antep:osados. Lo idc:!l seria Ql:e
todos !os !-"l ivianos P3Ji a -
ño!, y aima ra . p.Jrr¡u!' tal <>s ,
son. Pn r- .li idad los idioma nncion:1l e3.
474
P F. 1< E z
Negar lo (•o;part<>l :-r·ría l:tn Jlt't' lu como
JH'¡.:ar lo aimara o ¡, qut••:hua <'ll l¡t
lt•nn¡a·i on de !él • • o la •
tal irlad nacional. . ra ,.,,'"'In ,.,
loiiingüC'; y lo "' rore¡ u e In!< id iu
n1as rnat t·rn s nu dt!it1..•n
. <:t> l1 t.'l uUj('[o de CJ U l.' t'tJ!l<.:UTJ 3Jl a e 't.; •
gran procc·so 'k inkrprda ·i ,,n tdiu-
m;itica. que rla r.'t con .-1 un
itlioma i!oli\'lano. n::;i c·n-
mo <'1 ··s q ue siendo rJ,. ori"•·n sa -
j ón y cie in f!tJ(>I1Cla 1: tin<1, lto:
un id ioma original. -
1:\o pues. en b tar..;:1 Pd t!-
.:af ivo. dif<: r l'ncia de ra¿a:; n: de ic iio-
mas. Tratamos de crcar un t ipo bo·
li viano y a e:se fin concu: en nu..,.;.
tro csluen:o::>, tanto e:: ::tsi - v e -to
c:s fre ucnt e- r¡uc si t'n el shtr:; ,a
de :1 cciún o infl uencia cid núl'ico hay
nii1o:.; biam.:•)s q ue habliln o no es¡,a·
ñol. tul · nitios tienen la escuela
e lc>s cn su eaiidacl Ul' co-
mo cualc¡uiPr niño campcsinD.
NUESTRA
EN LA At-. l EHICA
T a l es, s·ei'tores, a grandt•s rasgos ,
lo que nos propusim<' .'li cr ea r la
a cti vidad cclucociona l de \\ ·
CJll<.' cmmdo ha irrack1rlo :1 todo C'l
t erritorio L' St ablc-
cido p unto::; de in l u••nLiil cn el
Beni, S::tnta Cruz. TariJa. Cút hab::lln
1>:.1 . ClttJquisaca. Potosi . Ji'l. r.>, e:<...
ha sufri do Wla inespen::b. ocometi :h
d e elementos n eutros pa ra b accil,n
educacional d el país, o e:(' intcl cctua -
Ies q.ue no buscan s ino mr·dios dP mP·
drar a la sombra de cual uier espccc-
táculo teatral.
Nues tra lucha ha sido denodad .1.
Fuimos ambiciosos. Cn:1 vPz pl<tn ·
tada la acción sobre país.
quisimos p royPclarla al Con tint' nte Y
dimos origen al Prime r Con¡! rew In·
teramcricano de Indi gt:>nistas. qu • de-
bi ó realizarse en esta ciurind. On:c-
n.es ti enen y odi 1s s;:¡)(·-
norcs a t odo 1deal y 3 tr.c:o ¡.
miento patriótico, y , c)[u por in er i ,
un daño personal , privaron a Dol'v:a
de const ituir el epicentro de est::J. irra-
diación cultural; y el como
us tedes saben, tuvo que lie\'arse a
¡
i
'1t
' 1
...
WArt lS A Tl\
. C'aho, y felizmente• por c!NIO.. n
f\lr.'•. i('o, a donde rodadu. <>"'•>S <'"Píri -
t us mali¡rno: bici ron ll <.'gur su od v .
df'crrlando en mi ausl.'ncia. sin prP-
ni dorumcnt ,). fehn· í..._n¡p _... l1
cali dad d rlictuosa de n uf'stra (Jbr.1.
Lle¡;::Jrá un día, sl'úore:' . •·n < lll' rl
pueblo holi,·i:mv pida ucnt w a !u '
rle -<te crimt·n t:ontr•t
13 n<1cicmol idad. ) a n:ula
tendremos que hacer con b J•:dU\.::1·
ción. No fuinws de los normalis.<:
prcsupu ... !'in<> dc- oquc·ll., ' e, ur
honran v SL' unen a h rnhre• -Jc•
trabajo. · porque tal s nos consic!e ' -
mo.:. Para ir a \\'ari sat3. dc; ;Jm
nu stras act ividades agr icobs. emi-
nentemente l ucr3t ivas. y ahorct es ta -
wos en 1:1 absoluta pobreZil. Pero 53 -
hemos que hemos cumpl ido ..:on pue3-
t ro deber y esto nos basta por ah ra.
ACUSO A LOS RESPOJ'.:S.\13I...::
Desde E:ste alto sit ial que m<' ! rin-
da el primer instit uto uni•;rrsit<tr i
de la palria. a nte la y an te
el pueblo boliviano declaro 9u<' t<m-
pli mi d eLPT. c¡ue lo cumph con ah-
ne"' nci ·n v sacrificio. sin esca:imar mi
ni "mi bolsa . Asimi smCl •
que este Pnsayo de nac í· ·
na! ha s idfl dest ruirlo: acu;,o de est e
crimPn al ex-:'I I inist ro de I·:r.uc:1ciun.
cJ ,m Anicrt<> al a :u· l :diJ;Í ·
t10. don Gust::J.vo Acl :·l'o Otero.
nus honra .¡n presenLia. t.t•r;.,n:• -
j<-:::> en qui L.H''> se apoyó un < ler.wn:•1
ne a tivo. que es el d c"t r uct r ci·' b
Escucl::t Normal de S ucr c. don \' Íl'<'ll -
te Donosu Tór cs. as istido. adC'i1tÚ3.
por Rafad Hcvn>'H y •n c:J\: h
mano.> SL' pu<o los a r chtv•b d •.' l;l
rcc"ión GL' nc ral de: EduC"ci ón Tnrli-
genal y sC' puse, el gobien;) de
PScuela. quP ll os no crc:1rrm 111 h:J·
hía n comprendido nunca, y. fi nnlnwn-
t e. para •scamio d e la mft; e!PP.!en -
t:l.! justici a. -;e puso t amhi cn <'ll
manos la U..'llanza con quc 1-:o': i-. r!e
ppsarse el csfu!'rzo ele e t-:1 r' .J'or.Ya
crc•ación, p ri\'ondo al q ue '1abh y a
los s uyos d e tc:..do inst rumento de: df
fensa .
Desde ._,¡ t•xtranie:o • cocl
dalosa autori tlad, la.; eul -•• úas
d"l pueblo abriclos dP nnS'lJstia, des -
de i • que nohilísi maml'nt.e to-
mó a su cargo la d<'fl'ns:; dP los in-
dios, de t odas partl"s el · l<t o, dni ón
parb•• ron voces <f('l rt-cl am'). clP artJ\'O
r..;d:un o. lra !:.mrlu dt• qu la:; autun·
cl:'tries .<.' convcn Ít!ran del cri·
mcn que s . comC'tía y Nt tocios lus
estilo3. en t 0rlo.; los medios dt• comu·
nkación humana e pr t('nrli ó au r
los oídos al sordo. los ojus al ci ' i(C>,
el ent endimienw al n eci,>: pero n ndit>
quiso oí rnos, ni vernos ni cnt ,· nder-
nfJS.
Hemos tocado la puerta tle la pa-
tria con la p i .. dra d tuque de la a n-
1!\l:;tia. y 1' puer la se bullaba ta pia-
da . impo;;ible de q uL' b.; que
de ella estabnn , p udi e ran oírnos. Do:;
millones y medio de i tdi o5 dama n
hora la i ust ici!l.
"Cu¡¡ndo el ('ornzón eh· lo , hom-
bres se endur rt• -rlice <' l E,·ang!'·
lío--. hasta el Padr e. que es la s u-
ma bonci acl. se :.1 precipit.:n
lo todo Pn l v:lCÍO y !o. muc'r;e" . .. Lu ..
aue tiene¡ oído:; no oy!?n. los qn··
t'i nen vista no Vl'n, los q ue liem:n
ent endi mi en to no cnti C"nrl.:n ". A ¡,,,
p ueblos -uando l es toca hora.; ·¡ .
quidación por culpa d e s•ts m·¡lo , h i-
j o$, también se l es ci r ra los !.1
vist a y el ent endimi ento: y. a es
ñal. señorC's. de graves hasl
de d i oluciún. N uestro rl t>be r es pw
poner r em•'d io a t a nto mal. Si n J le
n!'mo¡; d civil df' seña l::J.r sf, .
crtm!'n :1htP los p ueblos. nosolr<>:
t.ambi,;n scr<' mr,s tan respon sables e,· .
mo aq ellos e¡ u P. hon lo;: radc:>. m:,:
para la pa t ri:1: porque el cl tft c; v
cional (•:.; ta corr oído d C' amht ewne'
suiJalt!'rn:t s. de odios y de um·Jr¡.;lll '
ta11 p rc ¡funda que sólo parece que loo;
boli vtanos qui. iéramos d sap:ue<'< r
los W10S o los otros.
•. !ientr as tanto pcn ':lmos toda,_., ·:
en t>l trabajo y s1gamns C-' i"' ·
rancio en que la luz d e . <:.x-
periencia cioloros:;ts. y d CC?noct!lnen
to de nnestra boltvmntdad ilumme d
camino ele una patria digni ficada pw·
el esfuer zo.
La P a z. 2t\ d e septiembr e f!p 1 1:-
-475
--- -. ----·----=-...,..,_·
(
{
(
A rt. 1 · ·.-;- La Direccion
de Ec.lucacron Campesina el de-
que organiza y dirigE> la
EduC'-<l'l o_n E-n la Re;;úb.i-
Y es • del l\l iJ¡i.;teri o d('
Edu_cacwn . Bellas y A.;unlos
Jnd1gc•nas.
SE1
1
TIDO FILOSOFICO DE LA
ESCUELA CAMPESINA
Art. 2•.- El carúctcr int eg ral d e
la educación e in:;t rucci ón cl r, !:.1 Es-
cuela. Campesina ., e IJ;:¡sn en funda-
mentos pedagógicos y ,ocJa le?.; dc- ia
única y aclÚ;a. sicnJo su fun·
cwn. por ta nto, la pr<-paración del
alUf!U1o en todos sus aspectos. c;:¡pa-
Clt.indolo para la lucha po r la vida
de manera particular en cuanto se re-
fJere . a. las condiciones de su medio
econom1co y iiJcia.l: el campo, la mi-
na o la floresta.
I.-.:1 Escul'1:1 Campes ina pract icn
en s us aulas, tall eres, ca.>npos de cul-
ll\ o. etc., _v los principios de Ja COL'-
d uca<.:ión. Acepta por t a nto alumno.;
va ron<>s · y mu]c>res en edad escolar.
. An. _3 .- La Escuela Campesina
ll ene. on entación eminentemente in-
dus tnaJ y M l función no termina en
lo.s aul as sine que t iende ¡¡ suscitar
la org:mi zaci ón de la peq ueña indus-
tna _ ca.'np_ sina por medio de la do·
tauon de semillas, sementa les, aperos
de L1br_:rnz.:¡ y de los in:.tru1:1ento
para sus construcC'ionc.; y
i:lli E> rc ·.
A rt. 4•.- El niño, como
nwnto de• su educ.'lción, desde su in-
grPso a b PSCuda debe famili a rizarse
ron lo tal leres, compos de ultivo
de jardjnerín, construccione;
dt> apn<;cos._ crianza de ¡p-
y prmc1palmente, la <:onst ruc-
cl on Y conscrv:ocJ ón r!c su el!cuela así
como C'l mobi liario de aulas,
torios, comedores, C'tc., adoptando a
las caracterís ticos de es te mC'dio t:l
principi o de la educ-aricin manual •
tent:-ldo por el ·'sloyd ".
Art. s··. - La basl' fil usófi c:1 dP la
Escuda Campr·sin:l radi ca en d l"i·
fuerzo, lo que de be en (']
de lu volunlw.l 1n
¡a.nlLl a la reu.lización rie ¡;rr.r1d.:s t' l ll·
presas que requiac•n sobre todo l l' -
abnegac:i ún. energía y
tcres, de suerte que la falta tle rc-
·o.; sea supera,la pur el d · nodcw
1/llfJPlu conslruciiuo del homhrl'.
ArL 6•.- La Escuela C:ar.;pcsi n:t.
al rehu1r todo dogmatismo, ddk orien -
tarse mediante los sistemas octivo3,
Y _sus programas aprovechar las t.m-
senanzas adaptables a nuest ro medi
3
c!_e escuelas Dalton, Montessory,
<¡oussmet, Decroly, Tagore, Tolstoy,
Patri, teniendo en cuenta que
Bolzuw posee vestigios dignos de con -
st;ruarse y perfecci.onar de la pedago·
gw ancestral de los indigenas .
Art. 7•- La Escuela Campesi na
ha de guardur unidad id eológica en
lodos sus núcleos. con el fin prúct i<.:o
de crea r emoción por la obra de la
liberación campesina en los aspectos
económicos y sociales,
onentandose a la formación de un
t1po genero! de boliviano cuya:; vir-
tucies sean: el optimismo, la efici et,-
cw, la honr;¡dcz, la ene.rgía i.mpPtuo-
sa _el S11s campañas
perscgu1 ran destrutr d
yue es un legado de In etJloníu, c'ns<>-
nundo a _los niños a amar y cng-r:ln-
dC'Cer b 1dea de una Repúhlica "r:m·
de y humana: Bolivia. "
LA ESCUELA UNITARIA O
1-'ILIAL
. :Art. 8?.- La Escueb Unitaria o
F1hal, en los cantones y vi-
- 476-
- 1
1
1
\V A 11
lLorrivs. postula lransf0 rmar la ¡c.Jio-
si ncracia cantonal y de aldea hoy pa-
ra itaria y de tipo colonial. para s. s -
tituirla con un espíritu progre!': i·:o
inspirado en el aprovPchamH•nlo de
las fuentes de riquf' zas y moterias
primas regionales. cs tahlE>cie wlo in·
dustrias que tiendan a mejorar lu ·:co-
nomía individnal v col ectiva.
Ar t. gv __ La -Escuela no
plemnnte alfabetizadora SinO integral
y de proyección fO<"ial Se
con las aportes del Estado y la so-
ciedad.
Art. 10.- Coordina su labor con
la de Jos Núcleos ele Educación Cam-
pesina, de cuya autoridad s' m depen·
dientes, comQ células inte¡;ran tes o fi·
liales.
DE LOS NUCLEOS DE
EDUCACION CAMPESI NA. -
CONCEPTO DEL ?->:UCLEO.
Art. 11.- Se denomin:1 ]\;úcl !?o Es-
colar a la Matriz y Fillales que desa -
rrollan función educativa en un ra-
dio geográfico determinaJ o. Su deno-
minación es genérica pa ra los Nú-
cleos que se establecen en la r e: ión
andina v selvícola.
Art. -12. -El radio de acci:í n de
un J:\úcleo comprende la población y
jurisd icción territori al de la "marca"
(cantón).
Art. '13.- T odas las filial es de·
nC'nclPn dircctam ntP ele la Escuela
Matriz tunto en lo Admi ni strativo co-
mo en lo técni co y Sf)Ci'lL
A r t. J .J .- Se establece unidad d··
planes, sis t emas, métodos, cte., en el
1\ úcleo.
Art. 15.- La Mutri 7 C<>opf' ra r:; f'n
todo orden. al desarrollo d P. la filia ·
les. proveyéncloi:Js de materia l de en-
señanza, mobiliario. > materiales de
construcción , herramientas, etc.
Art. 16.- La Escu la Matriz C>n
sus talleres está en la obligación de
trabojar todo el mobili:1ri o. destina-lo
al Núcle<J, a sí como pu<>rtas.
Tl:JS, etc.
Art. 17.- En igual fom1a las el e-
mentales o filial es tienen ei deber de
cooperar al desarrollo de la Matriz,
S A T A
con todos materiales naturaJps de
construcción que ofrezca la región.
Art. 18.- T odos los asuntos de
orden económico, técnico, social. ..
serán ll evados a la Matriz para su
estudio y r sol ución, con ohjet-J de
fortal ecer el sentido de responsal;ili-
da d colectiva, y siempre que no ha-
ya nodidn resol v rlos por s us propios
medios. Unicamente en casos de gra-
vedad y cuando no se haya llegado
a una solución se remitirá en consul-
ta a la Dirección General de Educa-
ción Campesina.
Art. ] 9.- Los Núcleo!:! de Educa-
ción Campesina son instituciones que.
además ele s u labor específica educa-
cional , están encargados de defender
al indio y de enseñarle formas s upe-
ri ores de asociación, cooperativismo y
solida ridad para superar su nivel eco-
nómi co, ético y cultural. Además. pro-
cura rá n la conciliación y amigable
cntC' ndimiento entre los campesinos en
los casos de diferencias particulares.
Los Directores y maestros c::u:npesinos
denu.J'lciarán todos los abusos . y exac-
ciones q ue con tra los campesinos co-
metan personas particulare> o auto-
rido.des administrativas, a !in d e que
r('> les imponga la sanción corres pcn-
diente.
Art. 20.- Los edificios de cada
Núclro Campes ino pertenecen a la
colectividad indígena de su ci rcuns -
r-riDción escolar. por razón ele su t r 1-
bajo y no podrán, bajo nin¡nln Mn-
ccpto, ser destinados a otra finolichd
que a la del Núcleo.
DE LA :Vl ATRI Z
Art. 21.- La dPfini ci .in moral de
la Escuela Matriz es la :;ir¡uiente· "La
Escuela Matriz es grandl' y
es n uPstro templo. es ,el hogar de to-
dos los hombres c¡uC> C'Stán ohanclnn:¡-
dos en el c-ampo". La ant erior defi-
nición fue d:1da por los alumnos de
la E scuela de \Varisata como resul-
tado directo de su e xperi C> ncia . Consi-
guiPntementc> ]3 !\ia tri:t :>e simboli za
como la madre Lld NúclPO. El mis-
mo concep to ha de tenerse con ri'i3·
pecto a todas las escudas.
-477-
E L!Z AHDO
Art. 22.- El Din·ct"r cJ,. In Ma -
trit: compn·ndL• rii que su labor no ter -
mina en J:.t t ri<· n•nocim it·n ·
ttJs s ino <Jll l' la pro' idcn -
ci: l de• la d ,:"'' akan_,,,r :.1 to-
ci os Jos C3J11Jll' "l inos. . .; y
prot • las ci:\-..
de cu:J.Iquif'f orige.
DE LAS FILIALES
Art. 23.- :·" :ut,da r:in pre:Pren -
l emt>nte en centros <:uya pobl aciC:m in-
fantil no sc·a infNi or ;:¡ t reinw n i:-ws
Pn c-rbd e.- colar. y qu .: por otra p:ú-
l P, ofrezcan f:..t ciliJ;.¡Cc· ::; ¡::tra ::. u Lil' ,; a -
rrollo.
Art. .,l.Jli gad,ls a coo-
pPrar a la obra cun tructi,·a d, , la !\b·
t ríz a port a ndo .t rabajo y Jog m:ll c ri a -
lcs propios de su n>« ión.
Art. 2:'i .- De¡JHt dPn can su Con-
sejo Local ele la au toridad clPl Con-
Administrat i\'0 C' r: ntral v ,. ,
rán el mismo plan de :1cció.n el e;· la

Art. 26.- Esta r!tn a ca;-go d" un
Directo r y el núnH·r· • de mac:'>tros n<>-
et.?sario para la den,;idad de pohlal: ión
cscolnr.
Art. 27.- Ater.diendo a su
rrol lo pod r:in t cnn internado v ta-
llert:s. ·
Art. 28.- Sus l-:,¡ i ; icDciune:'. ccm·)
<'11 b 1\ Iatriz, sc>r:.ln n ·su lt arlo dd tr:1·
h::1io gratuito dP b <' Oit'cti,irl .J rl c· am-
¡wsina colaborada por su.:; v
al umnos. -
A rt. 29.- St> gohernnni n por c> l
ConsE'jo c]p A.lrninic; traci én Lora'.
compuesto pur rn ..wstros y n:pre'Cll-
tantes campesino:;, con las mismas
funciones que par:.1 la Matriz
el Art. 141 de c-:te Reglamento.
Art. 30.- Los mi embros Jel Con-
se io de Admin ist raciún Local
obligados a a lus reuni or.'es · de
fin de mes del Con.;ejo de Admini s-
t ración Crntrai. pa ra los dc>ctos 'i<' ña-
en el artículo -::orrespondient. e.
Ar L. 31.- La Escuela Ma tri z rlo-
t!lr!r a fili ales t odos los matp-
ri alE's de construc,•ión que no existi e-
r;1n en la zona, así como mobiliario,
puertas. v<'ntanas, material escola r.
her ramientas, etc.
- 478
p ¡.; !1 F. z
A rt. :;a.- Es itnprt·srincl ible en to -
da c•scul'la fil i;d la formación el e jar-
d i rli's, campo3 de <'X(ll'rimC'nti1ciún
;;;; ricola. n ianza de· animalc•s v dc:>d i·
a lu,; os- J,. construcción.
• (' indtJ. ... t
Art. ;¡ ¡__ l'a ra c•l vle·e· to. dispon-
e! rl.Í por !" mC'no::; de• una hectarea
de ·,ic:>rras.
Art. 3-l.- fiii :ll!•s
cami nos c.¡ u e !as ligut.'n a la ,t-,l at 1 iz.
.SECCIU0: ES DE SE
LA ESCUELA
1NDIGENA
• Art. 35.- La lnd! ;::C'nal
es tá constituida por cinco scccwrws:
Jardín In fa ntil, al cual ingresan ni -
rios de cuat ro a siete a zi os ; Prcvocv-
ci onal. con durac ión de t res zño ; Vo-
cncional. t res años; Proíesianal. in·
cluyendu la sc:cción !\ormal. tcido el
t. i, •mpo q ue> requi e ra la materia rle
C.'S ill'cia lizaci,) n: y la dc> R<' tarJado.:; .
Art. 3G.- E l concepto primord:a:
cld J arclin I nfnntil en la Escuc!a I n-
o Campesina rad ica en la en-
trega de lotes a Jos niños. haci (· nrl o-
Jes sabe r que de su iniciati \·a y el e
'u solo esfuerzo depende que esos pe-
q ue•i os lotes sean los más fl oridos y
mejor at endidos , sin pn>sion:Jr c> n su
ini ciati,·a sin" ¡lC' rmiti :' ndole3 más
bi en el desa r rollo de su sent ido de t ra-
bajo y creación. el e tH! sue rte que,
al Juga r. porq ue ta l labor es un j uego
para ell os, vayan modela ndo su per-
sonalidad.
Art. 37.- E l maest ro. mi C'nt ras
tanto, realizará minuciosas anotacio-
nes de la t endencia. de todo.:; v cad:1
uno de los niños, por med io dP cua·
dros que se a notarftn eliari;unente.
Art. 38.- T al lal;or tendrá como
finali dad educat iva hacer que el niño
comience por t ener cariño a la ti erra
a fi n el e a r raigarlo a ella y sus in-
tereses.
Art. 39.- De confonnidnd con !a<;
di sposi ciones dPI presente Reglamen-
to. la Direcci ón General dirigirá npor-
de p rogra mas,
sugerencms, teszs, oa ra que los J:->:ú -
clcos se hasen en ellns a fin de armo-
n izar una labor común.
.
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l
1
_,
'. 1
:- 1
""

·'
..._ "!'»•··
WAH I SATA
. Art. 40.- En e. te jarrlin SI' ini-
cinr:i el conocimiPntA:• de hr faunu y
fl ora rq::ionalc•s res¡.IOns!lbi li;ando :1
Jos ni!10s de la crianza ck gallinos,
pate.mas . onejos, peces. t>t ·.. d,,.
cui tl ;Hlo cl r flores d la rq¡ir'>n : ,_¡ e ··
mo r!C' scmhradíos de proelud•L-; ali-
menticios de uso gene ral. los mis rrw.;
quP scr;J n cosechados en beneficio dt>
In colectividad. E l profesor ori cnta r:i
mi entras t a nto el traba jo inbntil.
prc:>sión ostensi ble. a no.tnrá la vida
anímica de los mismos con U(• tall · v
científicamente; lleva ndo la bio;.;rdi'a
psicológica ele los n iños.
Art. 41.- - En este período d" 1:1
e n cñanza o c:>ducación el d(• -
be inici ar la castcllanización del cnm-
pesi no.
DE LA SECCION
PREVOCACION AL
Ar t. 42.- Tiene duración U>' tr ·-
años, y en esta sección se a mplían
y sistema tiza n los conocimic:>n tos
pontáneos adquir idos en el .Jardín.
subs istiendo b t endencia t r rí¡:; ena
Art. 43.-- En este ciclo l a · Mi,_
t encia a Jos tall eres es todavía libr"
y espontánea , no si endo per mit idn <. 1
profesor ejercer ninguna inflliE'n<'i'l ( n
u no u otro sentido. li mi túndlls:> :l oh-
servar la orientnción vocacional. h<> ·
eh o que de he anotar r:m forma mf't 5-
dica y conlínua.
A i-t. 44.- El :Jml.JipntP. e mol i,·o
que tra tará de suscitar el profc>s•Jr ha
d<' ser el que dé pierte en 1'1 ni ño la
idea ele construir pe rsonalmC'n t l' q : -;
juguetes. primero, y después los út :-
]P.s <;C•ncili os de su p ropio 0stud in. et ··
mo : rP¡::b s. repisas . C'scuarl ras. for-
m:Js geomét ricas; \ 111 tercer pe rír. do C'S ·
tarú abocado a lo. construcción dd
mobiliari o de b escuc•l a. La
t -"cn ic<> se emplearft en h1 construcción
de edi fi cios. en la cual rl eber:í. ha ·
conocer el val or rle l i1 nrir•n-
t élción de la casa, de la plomada. re·
sistencia de material es. de .. par:1
t nrcle ll evarle al art e g<'nPral :!0 ln
const rucción. Acl emfls. sE' iniciHr:í. 0l
E:studio y aprovechamiento de mn-
tE'rias primas regionales que pt> rmi tan
ini cia r la era de la industriali zación
c:amres ina corno finalidad de la acción
"clucncional.
Art. 4.5.- El nii'lo pa ra
a t•sta Se' cción d('he hastant PS
rurlimc·nt <> -' cJ,. cas\cl lnno y sabe r i ra-
dllnr >' U idioma al mismo.
Art. 4fi.- Ini ciase d ciclo clc:> al - ·
fnb .. tiwción. cmpleúncl o;;c C'! s i, tl'm:-t
rl P normales sobre cc>ntros de
int Prés. Tal enscñan7a se hará c>n ca"-
t!'lbno con la consi guipntP tr:rduc-
c-ión a l idioma nativo. Se ¡_¡pli ca rá ei
de una maneru g(•nprnl
en i;)da l::J (•nseñanza , t enrl ¡,.neJo a ia
conscrvaci · n y estud io de las len:: u::J s

Art. ·!7.- Fuera de los connci-
mic:>n ios pstabl ecidos pur los plarws de
pstudio cl ás icos, en est e período el
ni ño campesi no comenza rá a hacer la
clasifi c· ción de la flora por su apl i·
cación p ráctica. con l a fonnación c! P
hE'rharius .' pequeños l ¡;u:U
proced imic •nto sc> e mplt!a r:'r con rc-ff' -
t Pnria a la fauna mPdian!l'
la formación de muscos woló¡;icos
crian7.élS. Lo conocimicnt u'
sPrún nmpliados c:>n Jos c- ursos supc• -
hast a su clasi ficacr :. n
ca y inclust rial.
DE LA SECCION \ ' OCACIONAL
Art. ·lR.- La etapa Vncacionni
t c·ndri1 una duración dP trc>s
d ur:1nte los cuales los prnfeso rcs per -
seb'Uir:'m, por med ifJ d e SC' V< ·ril <; nb-.- Pr-
, ·;_¡c ion<'s. c:>staH"ce r la in•·li rnción in-
t Ple<'hl;-tl y man ual dPl uiti o, rero<is·
t i(·r;rltl en PI cl c>sa r rnllo OC' p rogramas
soh r· · n1ateri nll-:; .. ,_
Una \'l'l. r•stahllcicla l a vocación.
pontiincanwnt e se <;C' parn r:i. n
pos y e ubic.:r rá n en !_as
:-!el ivi cbd('s pr.:tcticas Cld ctd 51-
;;u it> ntf' .
A, t. 49.- Los profeso res. Pn tan-
t o. !lE'':arán índices vocacionil l_es con
ri ·:or ci entífi co. de manera que el in-
:1 la P rufes ional esté su<; t enta-
;k, por la volun tad d el n iño y las con·
..¡ 11 ic,ws nsicolócica s a que hayo
a rribado a l establecer las curvas rl es-
de el períorlo infantil . sobn;.
cia. vocacton, mte-
- 479 -
ELIZAHDO
reses, moral , r eheldía o pasividad,
mi edo, imaginación, memoria. etc.
Art. 50.- Para salva r el ci clo Vo-
cacional, los alumnos deben haber w-
mado conocimiento, espontáneamente.
rle p rácticas manuales en los diferen-
tes talleres.
DE LA SECCION PROFESIONAL
Art. 51.- El ciclo profesional n·¡
ti ene limi tación de tiempo, pudiendo
egresar el alumno en un0 o cuatro
:.11ios. porq ue la fi nalidad dC' e<ta sec-
ción no es cumplir con un progranta
sino preparar hombres v mujeres ap·
tos para la lucha ventajosa por la
vida. Los j efes de talleres. emrw!·'' ·
elaborarán p rogramas seguros y pro-
grC'sivos.
Art. 52.- La profesión obl iga t.o-
ria para torios los alumnos e aquella
que se rc> lac·ona dircctamen:e con la
riqueza prcdominant0 de :su med i0.
rlebiendo arl optar el perfecci ona mi••n-
to de ot ras. de acuerdo con los índi -
ces vocacionales: agricultu ra y _gana -
dc.ría. minería. carpintería. mecánica,
zapatería. t c>jeduría. sastre ría. som·
hr0ría. hilados y tejidos, talabar t :H í•.
c·ur!irluria. alfarf'rí 'l. efe.
Art. 53.- La Sección Profe ionAl
comprende P ed<.1gogía compuest a el '!
cuatro con un programa t'Sí,e·
cial , Sección a b 4ue tendrá n acces:o
lu:< nirins OUP h;-.van revelacin mavr.r
capaciciad int C' h· ctua l y vocación. Op-
t ar:ín titul o d'· Prof ores I ndi¡;cnales
o Campesinos.
DE LA SEC'CI ON DE
RETARDADOS
1 rl. .>4 .- (La·
t icorlns en años de labor han demos-
tr:1rlo· un hPcho si gnificativo: C.'lsi no
retarrladoc: en las C'l mpiña3 de
Bolivia. h:1ciendo innecesa ria esta sec-
ción: razón nor la cual no incluimos
te artículo).
DE LO.
A rt. fi5.- La Sección tle TalJPres
c>stá dividida en dos tipos: a) los des-
tinados a construcciones escolares
l' t: J( t: z
y de los cam¡wsinus: carpi ntería, me·
cáni ca . ladrillería; t ejer ía. etc. ; h) los
que producPn renta: sast re ría, hilados.
tejidos, alfarería, curti duría, tabhar-
tería, za pa tería. refinería de azúcar.
de cnc:Jo, etc .. s iempre al
int er<' s indus trial df'] rnc>dio en que>
esté ubicado el Núcl• ·o.
Art. 56.- Los alumnos titulado!;
que deseen puPdcn pe rmanecer en la
Esc.uela en calidad de operarios. per-
cibiendo su salario. Este. descle lucgn.
es uno d e los obj et ivos: intlust riali-
zar el campo como un medio ele lo-
gra r el pPrfeccionamiento de las pe-
queñas ind us trias famili a res. dándoles
un gran desarrollo mercPd a la espe·
cializacion y mejora d e la técni ca, y
crear industrias apropiadas a la re-
gión.
Ar t. 57.- La Admi n istración de
tall eres corre a cargo r!e sus respec-
ti vos jefes, que deberán maneja r sus
fondos con intervenci ón de la Comi-
sión respectiva desp re ..:1dida del Con·
sejo de Administraci ón y de la Coope-
rativa de alumnos en cuvo favo r se
deducirá el 50% de _lJ Üli rlades que
irán capitali zándose para el momen-
to del egr eso del alumno: el 50% res·
ta nte quedará en favor del taller pa-
ra su sostenimi ento. Se lleva rá una
contabil idad minuci osa para rendir
cuentas en el Consejo de Administra·
ción.
Art. 58.- Todos los Núcleos ten-
drán una Seccción Agropecuaria n
la que se impartirá sistemáticamen·
te los conocimi ento técnicos aprove·
chando al mismo ti empo la exneriert -
cia alcanzadn en su propio medio. pa·
ra lo cual el Estado dotará de la su-
ficiente extensión de tierras. Queda
esU!hlecido de mnnera t rrninante que
ln Escue-la, además de impa rtir éono·
cimientos Pn este sentid0, impulsará
la producción agropecuaria r egional.
DELINTERN DO
Ar t. fi9.- La Escuela Matriz del
Núcleo debe propender a convertirse
en un gr:Jn intemaúo. para hombres
y mujctes. ton capacidad para reci-
hir todos los niños bien dotados d.,
las escuelas filiales.
480-
• ¡
- ¡
W' A" ll 1 S A T A
Art. 60.- Habilitará una sección
del' Internado para padres y madres
de familia por equipos de di ez perso-
nas y duración dP una sPmana, tiem
po duran'te el sP Jos :
un tratamiento de> vida morl t> ma: USI•
de j aboncillo, catre, baño. curso de
análisis alimenticio. etc.. pues la fi-
nalidad de la escut>la es preparar el
ambiente social a que deben regresar
los niños que se transforman en ella.
Por lo tanto, el profesor de Filial-o
de cualquier escuela campesina-ten-
drá como postulado básico que la ac-
ción de la escuela sobre el niño no es
sino supe rficial a susceptibl e de per-
derse, si al rnis.nw t iempo no in/lueye
r.nn toda energía en la transformación
del ambiente.
Art. 61.- Ningúna escuela matriz
hará efect iva la instalación del inter-
nado si antes no cuenta con los me-
dios que l e permitan modificar los
malos hábitos domésticos mediante el
uso de catres, salas--Jormitorios con-
fortabl es, ventil adas y con grandes
ventanales, orientadas científi camen·
te: comedores con mueblaje indispen-
sable, vajilla higiéni ca, manteles. ser-
villetas, cocina sufici ente, r epostería,
despensas provistas abundantemente
a punto de garantizar la estabil idad
d el servicio, duchas, piscinas, lavabos
etc.
Art. 62.- El gobierno del Inter·
nado se ejercita por y cada uno ·
de Jos niños bajo la tlli ción clel D <> le-
gado (amauta ) del Consejo de Admi ·
nistración y del Jefe d e Alimentos y
Vestuario.
Art. 63.- El aseo de dormitorios,
comedor, etc., está especialmente en·
trerraclo a Jos internos, los cuales se
dist ribuirá n tareas para su limpi eza y
conserva ci ón.
Art. 64.- La atenci ón de l as me-
. sas y cocina se hará por turnos ro-
tativos de los alumnos, siempre con
una fi nalidad educativa.
Art. 65.- La est:uela tiene obli-
gación de distribwr gratuitamente me-
cJ icinas. jabón. alim ntos, peines y
y servicio de peluquería ..
Art. 66.- Todos Jos niños inter-
nos d eberán estar en pie a l as seis
en regiones altiplánicas y valles tero-
piados y a las cinco en r egiones cáli-
das, sujetos a la distribuci-:í n de ti em-
ro que señal e el horario ele cada Nú-
cleo.
Art. 67.- Una hora después de
las comidas se inaugurará el curso dP
seminario nara la culturización int<•·
gral del niño. de acuerdo con un pro-
grama que abarque la sociahdización,
perfeccionami Pnto del castellano por
medio de niálogos, lecturas escogidas
sobre motivos de cultura indíg, na,
cantos. danzas, comedias breves (pro-
curando que sean escritas, como los
versos, por elloS- mi smos) , noticiarios
del país y del extranjero comentados
y explicados, r adio y cinematógrafo.
debiendo captarse los programas en
aymará. quechua y castellano que or·
ganizará la D irección General.
Art. 68.- Todo el r endimento aue
se deduzca ¡1or conc-epb de cosechas
en los campos propios de lo escuela
invertirá en el sostenimi ento de
nuevos internos. dt>bi endo por tanlo
la Dirección del Núcleo sujetarse no
únicamente al número de pupilos que
señale el Presupuesto sino a las ma-
yores posibilidades económi cas ele su .
Escuela. norque los campos de expe-
rimentación y cultivo deben p rocluci r
riqueza además de cu'mplir finali da-
des educativas.
DEL EXTERNADO
Art. 69.- Funciona r:-í en la Ma·
triz un externado mi ent ras complete
sus posibi lidades materi ales v econó-
micas para t: eneralizar el inte rnado.
El Externado se sujf>ta rá a l as si -
direct ivas :
a) Obli gación de as isti r con pun-
tualidad a clases a la hora scñobda
en cada núcleO.
b) La escuela dará a los externos
.iahón y servi cio rl o peluquNía , gra-
tuitament e, t odas las' scmnnas. dPsti ·
nando la tarde del !>á bado para el a >eo
general, que consisti r á en baño. na ta-
ción, lavado de r opa. corte . de pelo,
cte.
e) Los padres de familia quP ha·
gan faltar a sus niños po r caus:Jl in-
justificada seráll sancionados por el
Consejo de Administración.
481 -
------- -- ________ .,
EL!ZAROO
el) Lns fi<" s las ele· cnr:'IC'i<-r rf'li!.!i o-
qtH! sP rClnliznn con ;1 brun1acl nra
frecllr•ncio .-•n los no nfect-1-
r:'lll "'--Y ;Jsí quccb • rlé
nrm t r- rmin:-t ntC'- ,¡ nn.r m: d funcio·
namirntn d t· la ' 1-: scllela. ,¡ ,.¡,¡,.,n,¡,,
aplica r;;<' l;r s s;:Jnci on"s :1
lo el e fnmilia qu " ha¡.::l n Ll !·
la r 11 !'liS h ij os pnr ste ¡n,, tivo.
e) L:J.s únicas c¡u, • cl a n mo·
tivn dC' vnración son la 5 estal•l"cída:;
por el Gobi erno. cl r hi encl o
en estas oportunidacl cs 1 n
ofrec r su lJOgar a ln colrctivicl:Jd. p a-
ra estilizar y di gni f icar aq uell as f.-,.; -
que. cnmo Pl arn."l\":1], sC' r C' -
fi Pren ;:1 un mitfl dC' la ngricu1tura in-
clígenn. o PI G de A.f.!nsfn. que recuer-
da In fundación d<' I3olivia: el 2 de
Agosto . . clía, clC'l indi o.
DE LOS NUCLEOS DE
RECUPERACION SELVICOL\
ArL 70.- Ln rccupPr3CJ on d e•]
selvícola es un p roceso ele incorpor;:¡·
ción ciC'l hombre de lns a la cul -
tura moclerna.
Art. 71.- Considérase que el !' Plv' -
cola no posee organi zacif>n vincubrh
con el m·ecanismo estafa! nnr encon -
tr:-trse en el estadir• r],..¡ v
que. por tanto, carece c.lr> personal icLcl
social.
Art. 72.- La escm·la ele: r Pcunera-
ción selvírola t ienE> como íinali cb:!
crear la familia v rode:1rl a el" la o ··on-
diciones económicas y socbl cs q ue le
permihln asumir per-
sonal y col ectiva en 3ctns.
Art. 73.- Se cont:idera que en
gr upos primitivos no , .-; posible el des-
a r rollo de una personHI ida el oncial sin
baRP'l Pconómicas inrlivic.lu."llPs. por
tanto, l a escup]a dPbe prop<'nder ¡¡
crear entre l as fami lias sohrc> las O' ' c
opera la organización rlc> la peoHeña
nronierlad. nor aue l'l Esh-
do haga de las ti erras r1f' su nPrf o.
ron títulos !"anf'ados. nerp¿•tuo'l.
mtransferiblC's e inf'mba r ,;ahies Pn fa -
vor .de ellas. ·
Art. 74.- Las tierras no
di!s constitt1irán el patrimonio común
del Núcl cli y serán dest ina das al pas-
PE n r. z
fr, rPt1 cld ganarlo ,¡ ,. h Esr u<•la v p]
pa rti,· ul:lr ciC' las familia> . ·
;\rt. 7!i .- Es,· pp];¡ ni i·Í<'fC'<'r la
d 1: ft ·n:-- a y ;\Vt Hla rnnra1 v tt._(:nica so.
]¡,-, ];¡ fa mili:1. cumplir:í · fu11 :· i,·,n ,, ]u ·
r ati t.·n con l:t cnlf\'-·li,id:ul. p;dr• !cÍnél n·
d() d culfur."l , fanf., como
n·,;pon;o :-thil i7:ínrl ose J, .l ni t'ío al h:J.cf'r-
ínft •!!r:Jm<' l"'t" rlt' forma-
ci ón inte]Pdunl. mor nl y t 6cnica.
Art. 76.- La <'n SPtt-
vebr:.í por la r du c.1 rirín ciP] t! ru -
po ,::plvícnl n a su car;:::o. pnr p] lihrC'
c>jc rci<;io di' la propiC'darl inmueble,
' " mon <' ntP y r]p truhaio. imnirlicndo.
por dl)drina. In utilimritín dC' brace-
ro'; . inmnC' b]C'"' y >c>movien t es sin jus-
t;¡ n: munPracicín.
Art. 77.- La E cuela p] cn.<Jtl-
jufc-r di recto y l egal dr. In comunidad
" víc,1la ele su r esr>nnsabi l irl ad.
Art. 78.- Un C"": onsPiÓ rl(' Admi-
n is tradón. compues to la rloc-Pncia
de· i::J y pad re. clP fomi-
li <t . rl et ermin:J. r(t la rontri hución pn
f r::;hnjo Oll<' b comtu1i rbtl r]phr>
tar a l a Escuda. para !"ll.5 edificacio-
lll"" . int ernndos. así como limpia rlP ca-
J, ; in•Y. rl esmonte pa ra cultivos. dese-
C'a ción de pantanos, apertura ele no-
ria>. etc.
,\ rt. 79.- El Crm1<e jo clP Arlminif'-
tr:lci ón no podr.-1 ohli !!ar a ning-ún SP] -
;·icnL1 dP s 11 inri , rlicrión n t m ha iar
cr. n n sin Tf'l11'1 nL:r:1ri ón Pn lahorrs
(IUC' nn SP:Jll prnnius del NúclC'o. Cual-
q L; ipr ron t rato de trabajo C'n C'Stancias
vecin:ls. c:J.mi nos u otros lu a-a r es, se
formalizará sobr P la hase riel consen-
timiento voluntario dP cada carnnesi-
no v 0n hf' n eficio d<! 6ste. La infrac-
ción de estP artículo será motivo de
de;;titución riel Director.
Art . 80.- Las disposicione'l gene-
rales del presente RPglamento re fe-
a la nedae:ógica.
soc1al v de gobJP..rno: sentirlo f ilnqf< fi.
co Y doctrinal de los Núcl eos. ritmn
tamhién para los Núdf'os !';f']vf('oh>s
eme oucdan suborclinarlos ni sentirlo
de nnidad naCional ele la Pstrncturn
escolar campPsina . sin periuir.io de
que (:Urt?Pla con las mr.>dal idad"<;
Impuestas pnr las condi -
Clonrs g_eográficas y de tradición.
"482-
. '
W A R
f.'llNrJON REDUCTORA DE LA
ESCUELA SELVICOLA
Art. 81.- func•ión privativa
rlPl Eo::torln. pnr mc>clio rlc>
1:t SelvC:·cola. o! rnPr n
C"."lmpns dt> acci0n v arrni¡:nr :t lns tri-
PrraniC's rlt> la 1<dvn. L>t'l ins ti ht-
cioncs. <"'nmrt>sas inclustrinles o per-
/ n:1rf quPdan Pro!tihiclno::
dP realizar esta función y de retetH'r
1<eldcolas Pn su porlt>r. ,
Art .• 82.- Para su funci ón rrrJ, c -
fora la El'cuela >-e valrlrá de m<'(li o<;
p. icológicos. en sentirlo dP qu<' rnm
n 1 rn<'rlos y conservarlos no PS nl'Cf!S:J.·
rio ha<'er uso dP ninguna violcnch o
rnerción. rle si>-temas ele simpa -
tía y familiaridad. de su<'rte que 0l
s;¡]vaiP no V<'.a en la escuela un pPli-
;!r<J sino más bien una garantin ro
nnoyo: y económicos. porque SP le
ofrecerá comida. nrimero. v dC'snu(·s
r nn la rbtnrión C"lt? tierras · e inst rn-
mPntos de lahrnnza la po ibilirl acl ,¡ ,..
buen alimento
propias m11nos, resolviendo acl<'rn:Ís
sus prohl E>mas d e vestuario y vivi en -
da.
Art. 83.- No concluyP la
clP la es neJa con s imnl e atra ·ción
ele las t ribus selvátieas; delw orr¡aní -
zar su nuevn forma de virla dP ::!PUM-
do con l a rlot:lción de ti Prrao:: intcn·i-
niPnño en la construcción de ' '"' ,.i ·
d encllls: por medio de equi po<: el " fr:l-
haj:vlflrc!< f'Specin]i7.'1UOS. ele nl;}r.f' -
ra· particul ar c>n la nrenn r
1
"
via ndas con el lt « () del azú ca r. In sil!
y deMás alimC' ntos para s11 nutrici"n
comnleta.
Art. 84.- Lit EscuPl'l dehP i ni r i" ··
la era de In t<·Pnic<t: manual el
<n]vícoJa. t a nf o en labores rJ p SemPn-
t eraS, cri a n zn rlf' ¡;rana(10. rorr'l '"> "" !n
ma nufactu ra rle tPjas. ladrillos .
v tnrla inrtust ri a y artesanía a hace
rlf"l á rhnl : t eji dos vege tal es a nima-
les. mnf,.cción clC' ropa etc. ·
Art. R5.- La E scuel a r! Ph" r.rfT .... ni -
7ar Pn b srlva b era rlPl l Rrlrill() nn-
r'l las construcc:iones colectivas v pnr-
t iculares: como forma de neg-ar la eta- .
na de la construcción nrndsional df! -
bido al empleo de material ¡ioco du-
S A T A
raclero, cl ant o a s u obra un SC'nf ido el :'
perennidad.
ArL 86.- Una Vf'7: out> lFJ cl ist ri-
hw· ión c!P sea un hPcltu. la F.:o:-
cuela rlebPrú int N v(>nÍ r en la organi-
7nc ión cl0 los sistema •
de tmha io nor mNli· l lm: cn·ni.< ai ·
maro--<¡uc•chuas. y de la org."1nÍ 7:1ciún
ele cooperativas de consumo y produc-
rión.
Art. 87.- Las person:J.s que. por
circunstancia. carcciPran rie f:;¡·
milin. cualquiera que sea su Pdacl o
SPXO. pennanPcienclo en calirlncl cl P no-
hhc·ión flotante con pelig-ro tle •:ol·:C'r
a la sPiva , p er!C' nccí'n a b EscnPl n. 1:J
•·ual debe proveer a
h;:¡cit>ndoles •lesPmD<"'iiar una labor quP
las d i:mifiauc, hasta tanto ohlt •nl! .-. n
s ú ubicación económica social el e
acuerdo a la doctrina del Núcl N>-
Art-. 88.- El delito df' ho!1lidrlio
perpetrado en la persona rlP 1 1.
víco]a¡; es sancionado df' nrrtf'rrl -· ·¡ ho
l eyes pf'nal es que rigen h • •
siendo obli¡mtorio r·l r::star! .. C'J-
aclvuvar al 1\1inisterio p,·, hlico.
- Art.. R9.- La EsCtwla (l.·hc>r:i
gurar el r égimen del Civil.
emnadronanrl o l as ooblacionc< de ¡; u
cargo, registrando los v
rJ,.funciones: autorizanclo lus
nios con estrif'ta prnhibiC'ión de los
concubinatos.
ORGANIZACT0. ' ESCOL.\ P.
Art. 90.- La r>n ot>ñan
7
n conrl ur-
c i f·n rlPI intC'rnar)r¡ in(ilnti l ;, ,!n
r! P.ter minari onf''l gPner'llC'.o. ele , _, _
te Rel!lamPnto. así com0 la« atribu-
ciones del Din>ctor y personal docc>n-
te.
Ar t . 91.- T.ns internarlos para
adultos sedn do!>:
a) hog-arPs. F>.:tos tiP-
nen como finalidad ofrecer, .-Jurante
un períorlo no mC>nor de un añ0, uno.
serie de conocimientos para Pl asP.n,
pr0naración cl0 n1imentos, vP.stu_arirt,
cuidado de Jos Jacbntes, matermdad.
etc.
h) T..os intE-rnados para arlulf0"·
ser án a quellos oue 0frezcan a. int'!ivi-
rluos sin familia _oportumdad de
·¡
·:-;







-483-

'

'"! '
'-
.,;-
.:i!
1
i
l
E.LIZA RD O
asimilar la moderna. ponién-
en apti tud de manejar su econo-
rnJa Y de formar hogar.
Art.. 92.-:- Los aduitos sin famil ia
Y .• matnm<:>mos recibi r.ín una educa-
e_spec¡a] que ti enda a darles co-
prácticos sobre higiene
VI a doméstica, t écnica de trabajo );
curws de,. alfabeti za_ci?n, de Historia
y] Geogrru¡a de Boli via y ari tméti ca
e emen tal. '
C AP ITU LO IJ I
ATRIBUCIONES y
JURISDI CCTON DE L DJ EC'TOR
GENER. L DE EDUCACTON
INDIGENAL CAMPESINA
A trs. 93 al 96.
Ar t. 96.- Inciso e ) Suspender
temporal o dcfinitivanH'n tc rk su
go a cu:1lqui era dc> C's.tns funciona rio::;
de Normal ,
por caw:al!?s
de mepbturl, inmoralidad y ltmidad.
DE LOS I NSPE CTORES
DE NUCLEO
ArL.s. 97 al 1 OO.
DEL J EFE DE ESTADISTI CA
ll l ('SEO. BTBT.JOTECA
ARCHIVO Y PROPAGANDA
:\ r ts. 1 O 1 a 1 1 OG.
·. A rt. 107.- Es el de rea-
li zar _los nlanc>:< Pl::iborndos por la Di-
Gc> nPral. cuales cristaliza-
r:m en la pub! Icaci?n d, un órgano rle
prt>nsa, cOJ:f<' rcn Jas. audiciones de
racl JO. fu_nci on<'s tc>atrales. exposicio-
p:uhcularm<'nte de la industria
('sr ob r. proyecciOIH':> ci nematoNráfi -
cas, e tc.
Art. 108.
DEL TN PEC'TOR
DEPARTAMENTAL
Arts. 11 O a 112
A r_t. . 1 13.- Los . . est.-ín
P;':lnbnlo. rle contrai?r parentesco,¡ es-
pmh nlc_s con 1 s profC'so r de Sl; ele-
pendencia Y no podrán concurrir, ba-
P E R'E z
jo 1:c_na de dt>s li tu(!Íón, a a gasajos
0
_dondt' be hPbi-
chs . aJc,)ho_llcas. Deberán en cambio
T<' ;.J ¡zar praciicas de divu lgación cul-
tunl !C' nd r_enl 3 al mPjoramiento es-
colar _oe¡ aJ.
A .t..s. 11 a Il u
DEL PRECEPT m DE
ESCUELA C.\:lT.-\RIA
Arts. 117 a 11'<·
ArL 119 -:-. rl) Dirigi r bajo
su. r esponsabriJclad inmediat a los t ra-
d_e const ru cción. jardines. plan -
ta,c¡ o¡w,.. de r·qH'nmE>ntación,
a_gro¡_J ecuarra, con una
fmaliclad cducat l\·a " int.!usLrial.
Art. l 20.
0rL J 21.- Son <'a usaJe¡¡ de des ti-
tu_c!On del < l no cumpli-
mwn to el e la;; atrrhuciOnPs lJ UC' le asi"·
na prc·sent P Hegbmento. el uso clo
bebH.as alcolwhcas y fa! t<1 cle ca paci-
dad _dcm_ostrada en el ejPJTicio de su
mag1sten o.
Art. 122.
CA P 1 T ü LO I V
DEL SERVJCIO DE SANIDAD
ESC'OLAR CAl\•IPESINA
Art. 123.
DEL JEFE DE SANID.\D
Arts. 124 al 127.
DEL SANITARIO
Arts. 128 al 130.
DE LA VI SITADORA SOCIAL
Arts. 131 al 133.
G AP I T TLO V
PERSONAL DOCENTE y
AtJTORIDADES DEL NUCLEO
ATRIBUCI01 ES DEL
DIRECTOR
Art. 134.--: .I!Iciso Suspender
temporal o defm1tívamente a los maes·
-484-
\V A R r·; i'r'' A T A
que reincidieran en faltas come-
tidas en el ejercicio de sus :uncion(!S
o contra la moral .. .
j) De acuerdo con r-1 Cc>n ejo de
Admi nistración, in en enir f'n la ela-
boración de un pla n de ;; gro-
pec ua rio, cuya r ealizacion se t>ncu-
mcnclará a los padres de familia. pro-
fesores y alumnos.
ll) Fomentar e impulsar los traba·
jos de edifi cación y consen·ación c•u
el Núcleo, utilizant.!o con preferencia ·
los materiales que ofrezca la r egión.
m) De acuerdo con el Consejo de
Administración, ubicar 1 a s filiales,
dando preferencia a las zonas econó-
micas de mayor importanci a.
r ) Estudiar la zona de su act ua-
ción , desde el punto de vista étnico
social, político, económico, agrar io, re:
li gioso y studio que pem1i ta
ll eva r sugcre,nci.as de reformas insti -
nrcionales al Ministerio de Educación
y Asuntos lndí¡; nas.
t) Le está prohibido hacer uso
personal de l os muebles, enseres y
productos del Núcleo, sean estos ma-
nufact urados, agrícolas o ganaderos.
Art. 135.
. Ar t. 13G- En los caws en que un
D1rector de Núcleo incur ri era en ma-
la admini s tración de fondos o los apli-
cara di spendiosamente, asi como en
p · re! ida de t;._-mpo y re traso en las
obras >SCO!a res o t ran gresión del Re·
glamento en cualquier aspecto, será
destituido tl e su cargo y se le organi-
za rá un p roceso para establecer su
r esponsabilidad pecWliaria en la que
queda comprendida la devolución ele
los haberes percibidos por todo el
tiempo Pn que no hubiera realizado
labor efectiva. Además quedad. exu·
nerado del ejercicio del magist erio.
Art 137.- Los Directon .. 'S que co-
metan abusos ·con los campesinos en
forma directa o consientan iguales ac-
tos por parte del personal de su de-
pendencia, serán destit ujdos en forma
sumaria . Se considera abusos princi-
palmente <' 1 tono despótico on las ór -
denes o instrucciones, el mal trato,
obl iga r a <' ntrcga r productos en fo rma
gratui ta o por W1 precio que no sea
í'l corriente en plaza, establecer ser -
vicios de orden doméstico con los
alumnos o adultos.
Art. 138.
DE LOS PROFESORES DE
CURSO Y TALLERES
Ar ts. 139 y 140.
CAPITULO VI
DEL GOBIERNO ESCOLAR Y
FUNClON DEL NUCLEO
EL CONSEJO DE
AJJl\UNl STRACION
Art. 141.- E l Consejo de Admi·
n ist ración es la entidad que ejercita
el gobi ·rno del Núcleo. constituyendo
el nexo entre éste y la sociedad cam-
pesina. E stá form:1do por represen-
tantes campe inos, mineros, laborales,
etc. de la zona; padres ele familia,
Director, preceptores de curso y mal s-
t ros de tall er, y debe funcionar en to-
das y cada una de las escuelas-_
Art. 142.- Los representantes de
zona r eciben su mandato mediante \ ' O-
tación di recta, del grupo social cuya
r epresentación ll evan al Consejo de
Administración.
Arl. 143.- Las sesiones del Con-
sejo de Administración serán presidi -
das por el Di rectcr de la Escuela y
en su ausencia por alguno de los
maestros designado por el Consejo.
Art. 141.- El Consejo Central de
Administración s:lncionari a la Escu -
la Filial que se aparte de la autor i-
dad, normas y obligaciones con res·
pecto a la Matriz. procediendo en úl-
timo caw, como medida disciplinari a,
a la suspensión temporal o tras]· do
de la E scut>l a a otra zona más p ro-
picia vara su desarrollo.
Art. 115.- El Con ejo de Admi -
n ist ración cons. tituye el Gobi erno es·
cola r , debiendo deli berar una vez por
semana en todas las escuel as como
Con ejos Local es y al fin dt> cada mes
en la fo rma de Consejo Central en
el local de la Mat r iz. Sus atribucio-
nes son :
a) Ej ecutar y ha<·cr cumpli r tudas
las resol uci on<'s a¡'robadas , n sus r eu-
niones.
- 485 -
k -
E L ! z A ¡¡V o
b) Impulsnr por tudus
el fomc>n to d , conslntet:ionc.>.
. e) j unt amc•n t .. cc•n ,.;
D1 rector del N_úclco
1
en la zona par;.¡
In que soiJcJ!c la lT<•;¡ c·ic.; n ;J,. 1l <H· ·
v<J :; escuelas, a fll! UC' constatar,,, , im -
regiOnal desde· d pu nto d- ·
VIsta económic.'O y de poblaci ón. ·
d) • Control a r el 1-unci onami .. nto
c.l e! N ucleo y escucha r en cada rcu-
nwn los. rnforrr¡cs. r endición de cuc·n -
tas, mo:J.mlen to de tallere , etc. de ca-
da SCCCJOn.
e) Ac.'Orda r el plan de trabajo pa·
ra semana y proceder a su cje-
cucton.
[! Estimular a la poblaeión cam-
pesma de su al cumpii-
mJento de las obhgac10nes contrai cbs
en fayor de la Escuela, prestación de
trabaJo, de material es de
construcc10n. etc.
g) Intervenir en la organi:aci ·, '1
de fcnas rcgwnales p revi stas en e 1
Estat uto con productos agrícolas, ga -
naderos y manufacturados.
h). Orien!ar una ejicaz acción c.: oo-
pera;t_tvtsta entr:e la escuela y la po-
blacwn comprendida den-
tro . del rad1o de s u acción.
1) Combatir el _uso del alcohol· y
de la coca c:on el eJemplo y la prédi -
ca c;ontsta!lte, en forma p rogresiva.
J) Deliberar a cerca de los asun-
tos escolares, s o e i a 1 es · económicos
etc:. que se presenten a s u conside-
racwn. ·
k) Dirigir sus acti v1dades en tal
forma que permitan s usci ta r sentido
de _responsabilidad individua l y co-
l ectiva .
l) Desperta r amor por la obra rlc>
y su exis tencia hacia otros
. a unifi car la
:amiha bohv1ana en t orno a un solo
Ideal : el progreso patrio sobre la ba-
del esfuerzo realizado por sus hi-
JOs. ·
. Vincularse con las insütueiones
sunllares de la República, a fin de
crear un nexo .espiritual entre las di-
f': rentes .P?blacwnes del pai:;, por me-
dw de _YJsttas e intercambio de alum-
del Comité de Admi-
llls cracwn, etc.
486
111) . H<'primir los r;r, o<; d• · bl t..ls
COil H ·: :d;!..; por Ins J1r<'C· ' jHon· ..; (¡ nl:l(-..;
1
rus d p t::lllC' r <'11 d cumpl imi.-
11 1
., clt•
!)lh
/I). ;.)enal;t r nrJrnJíh dt.· t;·::haj. ¡ \'
P!' f la d!.L! ll ith'o...!cj¿1 l ( ;l' l.. t
¡,.,•1 1\'Hiad.
. " !: a l o.; (} Uf'
jJO.r .:-;u

t.l Javur del 1\t.:cico, t:.mto (· Ji ,.¡ c:tm-
po 1nowt como
o} lnten·enir en la di.; tri :,llciú
11
de semillas, ahm0 s.
1
.tc. ¡¡ lus
de> h o!Jr::
ton cructiva del Nucl co.
Jl) Designar Co:nit<·,: 1-ncur;::-ados
de a t er:der e- impub· r LJda una de
la.; scccwnes del Núcl eo PllLaminadas
al !omen to de cons trucci 0 1:Ps,
;;a.nadería. atPn<· ivn sociat v de
ta ll c>res, . . dormit o·
n us, cocma? a::.JSt t· ncia c'col::r. etc.
Cu!l _la cn:ac1ón J c i<J, n·sp ....d i\ as co:
mt::.JOn('s.
qJ e! t ipo d" cons -
1 ruccJont·s L'SColarcs y la cicien
1
!c ¡
11
_
drgcn a de acuerdo a lo; nlan"'" adop-
por la DirPa:i ón d :¡ i\:úcl t·•l.
r ) i mpulsar el / DII!r:l[o de l a a"ri .
cultura,_ ganadería y dr la
u:.dustna en la zr,ila de S ll
3
-u .:i><l ic:
'
. Organizar bs mhras y co:;p.


d1e las chacra:; pe k:Jecien:C's a!
n ' ol(' eo. .
• z(l$ COS•'<!u .. ; /e¿•antadas
(,u .., Jcberw¡ mvcrt;rs : r:n su lotaii·
dad en d sostenimiento del i nf<'ma-
estando prohibido ta¡¡frJ al Dtrec-
wr, de ta!ier. profesores v
r!, ··nus miembros de la in:,tituci,)n lzd.
<.:cr uso. personal de c.;f,,;; producto:;,
que . pertenecen a la cnl eci c•)n
cl eshno a los niños. e • ' •
. 146.- Destacar de su sc>nu

a las escHelas F iliales uond,,'
"e eran estimular e irnpu! -
sus Además, est as mi-
swnes las zonas c..m ._
nds propaganda de la
e ucaciOn_al y estud iantlo hs cen1 ros
que r eqUieran Ia creación de E.
las. . scw: -
: Art: .147.- El ConsPju le Admi·
mstracwn de cada Núcl•. ,
..... y
..
W A ll
rl!' signn rit las autoridades
" nt n · los campesinos, pa ra h:.u·C'r I"Í<'C·
ti \a la concurrencia rl e lo:; 11 iitos C'n
••dad <' ,;co!:Jr y d l' los nd ulio ; (;ll<' .., ,._
t;in nhli ;.:ados a (V>opcrar ;.:mtui wnwn ·
t P <'11 las const ruccionPs y supervi¡.: i-
laneia C' St'l>lares. L'l;; autoricbdc:; es·
vobr0s c.:a mpesin:.Js r<:clam:Jr:.!n en <'11·
so Jl<!Cf·sari o la nvuda de ias aut nri rb-
dc.·: adminis trati\;as.
DE LOS HEPRESENTANTES
( ' AZ\ JPESJNOS AKTE
EL CONSEJO
Art. 118.- E l Cons<'jo de Adrni ·
ni stración preferentemente d t> bc con;;-
titui rsc por Jos ancianos y padres de
famili a de los diferent es a yll us. ran-
chos o comarcas. Su designaci ún pro-
cede nor votación directa de lo3 cam
del ayllu o comunidad re:; pec-
t iva.
Art. 1-1 9.- El número de represen-
tant es por zona será fijado de acuE-r-
do con bs necesidades local es y den·
s idad el e población.
Art. i50.- Los servicios pNsona-
lc>s de los representantes ante el Con-
sejo de Administración son de corác-
1'E"r ad honorem; duran por t iempo in-
definido y son acreedores a todo re<-
pelo y consideración del alu mnado y
de la colect ividad.
Art. 1:11.- Estos rc>n resentmH<'".
como miembros n:Jtus' dL·l Consejo d ,·
Ad min ist ración, t ienen voz \' vot o en
las del ihcraciunes. S us a ti-i l •ucioncs
son:
a ) Poniémlosc en contacto con Ja
pob!áci ón que representan. cbr an :e
E" l Consejo en c."lda sesión un in!ornJ•·
sohre las ;:¡ct.ivi d:ulcs re:.>! izadas en ,, ¡
11specto Pscn!ar, social. coopcr:Jt i..-c, ,
agra ri o, lego!. cte.
b) Presentar
cias, reformas, reclamos. acus .•
etc.
e) 1 IacPr c.onoce r a sus rE'p reSf-11-
t il. d•;s Í3:; rcsolneinnC' s Y acU!: rdos r,uc•
a pru c>hc- n en las f'c>s iones dr·l C(w·
se jo.
d) Los representantes de la;; Fi ·
l ial Ps que residen fu era del rnrlio rh
la l\Ia t ri/., dt'bl'n concurrir c::J da fin
- 487
S A '1' A
el,• mC's, s in esperar notificaci<>n cx-
JlTL' Sa, n las r uniones del Consejo
( 'entra] el e Administración en d lo-
c:l! de· la Escuela Matri z dl'l Núdcr•.
e) !);:fl' nU<' r y hacer pruragandn
de la obra de la Escuela, coml) dC'ber
inelurl ibl c.
f) Vt'la r con responsabili clad pro-
pia por la limpi eza y conservaci ón del
l ocal así como del cuidado de sus exis-
t encias: despensa, depósitos, edificios,
judinc·s, campos de cultivo, ¡;anaclo,
aul 3s y sobre todo la admin ístmción
d1· fun doH y supcrvigi lancia. ohll' nÍ C!1·
do que todos los ninos concu rra n con
normalidad a cl3ses. denunciando an-
te el Conspjo Jos casos de incumpli-
mi ento. de las obligaciones escolares.
¡;) Es tablecer el turno rotativo se-
manal entre los miembros del Conse-
jo para la a tención p rescrita en el In-
ciso anterior.
h) Corresponde al Consejero d•·
turno hacer ent rega de vivercs para
el consumo diario del internado. Cum-
plido su tumo ent regará u su rE'em·
plazant e. mediante inventa ri o, l as
exi stencias que o• rriE'ron a su cArgo,
responsabili dad y C'Ontr"L dando cuen-
ta Al onscjo de Admini straci ón de
los consumos o inversiones efectuadas.
i ) Colaborar Pn iorma activa ge-
neral y simultánea en las de
siembra, cosecha, etc. facil ibmlo b ra-
}-unt·as, nct·mil as. etc. y
l a r con sus c:xperiencias, pr:iidica y
di rección a Ins alumnos en esta clase
J e t rabajo.
ArL 1G2.- P residir los al nmc>rzos
y comidas de los ni nos internos y con-
\'i\'ir con ellos en Jos dormi torios.
DE LA InRAT11ACION SOCIAL
LA ESCUELA
ArL 153.- El Consejo de Admi -
ni st ración organi zará con un p rogra-
ma PSpecial los ··Dnmingos del Cam-
pesi no", C'Oll ou_iC'tO de atraer a la po-
blación Ag raria hacia la escuela y dar-
l e, con es e moli\'o. nuevas incitacio-
nes para la superación de su cultu-
:r:J .
Ar t . l li4.- Los "Domingos del
Campesino" comprenderán en la roa-
·:.,1
·-
(
(
(
(
l
l
\
E LIZA ROO
ñana, ferias d e productos y ganado,
conferencias de divulgación cultural
por los Jrofesores de la Escuela; por
la tarde, funciones de Teatro al aire
libre, por los alumnos, con" reprcsen-
taciñn de piezas dramáticas breves,
j uguetes cómi co<; , en iuiomas vcrnacu·
lares y en castellano, escritos en la es-
cuela con finalidad educativa y so-
cial, competencias d,; fút bol, tenni s,
basket ball, danzas, coros; y al atar-
decer, cinematógrafo.
Art. 155.- En toda y cada una
de las escuelas se funda rá un club de
adultos que funcirmar:"t diariamLntc
con su Directiva cspeci:ll. Tiene por
objeto atraer a adultú:; varones y
muj :' res hacia la escuela, para susci-
tar harlas despertando el sentido de
sociabilidad con lectura de periódi-
cos, explicación de noticias. funcion"s
cinematográficas etc., en cumplimien-
to ele w1 programa progre::.Í\"0 que de-
be 0laborars cuidado,amente de
acuerdo a estas disposiciones. Prefe·
r ntPm nte el horario del club de
adultos sení nocturno.
Art. 15(i.- El Cl ub d e Adultos
tiene por finalidad primordial eleva r
el e!.píritu del campesino. haciéndolo
partíci e de la inquietud del mundo
al ofn: Prle oportunidades p:na dis-
cut ir y recuper.n su personalidad hu-
mana perdida en e régime>n escla\·is-
t a en que hasta hoy vive,
PE P. E z
DE LOS DEPORTES Y
EDUCACION ART ISTI CA
Art. 157.- El culti vo de Jos depor -
tes en la Escuela Campesina "e ori ,• n-
ta rá en la filosofía helénica de "'¡m-n -
te sana en cuerpo sano".
Art. 153.- Se cuid;uá e. pccial·
mente en el Club de Atlultos el cul-
tivo del deporte y el atletismo en
todas sus manifestaciones : car reras,
lanzamientos, box, ttnni , fútbol. etc.,
procura11do concursos ent re dife rentes
Núcleos.
Art. 159.- Se organizará tlos co-
rales : la coral escolar a cargo de los
alumnos y · la coral de padres de fa -
milia y jóvenes. La finalidad l ·S ini·
ciarles en una discipli na artística con-
servando la música y lírica vernacula-
res.
Art. 160.- La atención de la cul-
tura vernácula de artes plásticas se·
rá atendida en fo=a especial.
Art. 1.61.- Todas las danzas indí-
genas deben ser cultivadas intensiva-
mente con t endencia a su perfecciona-
mi ento.
Art. 162.- Mensualmente debe
reunirse la coral de todo el Núcleo y
celebrarse exhi biciones gimnást i<:as ge-
ner::lles.

e DDS1T.LJ"V CTOTl
"
""".\\ 1 o
\ \ :a ¡•:¡ n l.n
"VENID AC/\ TODOS, OH PUEBLOS' "
(Pregón ele Teseo, según Plutarco) .
1.- Clemente Rojas
2.- Apolinar Rojas
3.- Andrés Mamani .
4.- Florentino Mamaru
5.- Mariano Mamani .
6.- Saturnino Mamaru . .
7.- Juan de Dios 2o. Mamam
8.- Luis Calcina .
9.- Juan de Dios Mamaru
10.- J erónimo Mamani
11 .- .Juan Huanca
12.- Estéban Quispe
13.- Carlos Quispe
14.- Romualdo Quispe
15.- Manuel Quispe
16.- Val entín Choque
17.- Eusebio Choque
lB.- Antonio Choque
19.- Manuel 2o. Rojas
20.- Francisco Rojas
21 .- Julián Wañuico
22.- 1v1::íximo Wañuico
23.- Cipriano Rojas
24.- Cruz Rojas
25.- Rufino Cosme
26.- Eduardo Cosme
27.- Fructuoso Cosme
28.- Serapio Cosme
29.- Julián Cosme
30.- Simón Cosme
31.- Juan Cosme
32.- Alberto Cosme .,
33.- Fe=fn cbsme
34.- Mateo Cosme
35.- Bclisario Cosme
36.-- Tiburcio Cosme
37.-- Mariano Cosme
36.- Manuel Cosme
39.- Dionisio
-10- Narciso Mamaru
41:-- Raimundo Guti érrez
42.- Domingo Gutiérrez
43.- Saturnino Gutiérrez
44.- Alejandro
45.- Cri óstomo RoJaS
46.- Ignacio Rojas .
47.- Venancio M=am
48.- Pedro Mamani .
49.- Fernando Maman1
50.- Feiiciano Quispe
51.- Francisco Quispe
52.- Pablo Rojas
53.- :Manuel lo. Rojas
:14.- Saturnino Rojas
;j.).- Cirilo Rojas
5 · .- Anselmo Rojas
57.- Pruden ·io Mollinedo
58.- Antonio
?i0.- Cirilo Choque
60.- Justo Choque
61.- Pedro Choque
62.- Juan Rojas
63.- Cirilo 2u. Rojas
64.- Rufino Rojas .
65.- Manuel Momam _
66.- Vi toriano Mamam
67.- Estéban Maman1
68.- Rufino Chor1ue
69.- Melch0r Apaza
70.- Juan Ap:lZa
íl.- Manano lo. Apaz!l
72.- armdo A paza .
73.- Franci. o Flores
74.- Bernardo Hual lpa
489-
E L I z ,\ lt D o
75.- ,Juli;dn Huallpa
76.- Saturnino hoc¡ ut>
77.- .)('rónimo
78.- EusPbio Rojas
79.- i\ I:Jximu P::1pLU
:·0.- ..'\!icoló.,; Conclori
81.- P;:.:blo 2o. Conrlori
02.- Benito Condori
83.- lnocencio Condo ri
84.- Lconcio Condori
fl.'i.- Marcel ino Condori
86.- Lino / Condori
87.- Primit ivo Condori
88.- Clemente Condori
89.- i\ !ariano ondori
90.- Pablo lo. ConJori
91.- EusW.quio Huallpu
92.- Plácido Huallpa
93.- Lujs Hnallpa
94.- Toribio Huallpa
95.- Silverio Hualipa
96.- Natal io Hua.Upa
97.- Francisco 2o. Huallpa
98.- .juan de Dios 3::>. Mamani
99.- Valentin Mamani
100.- Tomás Quenta
101.- Gervasio Quenta
102.- Isidro Quenta
!03.- Mariano Quenta
104.- Feliciano Qu nía
105- Basilio Quenta
106.- Hu fino Choque
107.- Ba-,ilio Mamani
108.- Mariano Choque
109.- Antonio Huallpa
1 l 0.- Gregorio Huanca
111.- Laureano Huanca
112.- :rvranuel Huanca
113.- Nicasio Quispe
114.- Damián Quispe
115.- Pablo Quispe
116.- Ramón Quispe
117.- Ci ril o Quispe
118.- I saac Quispe
119.- Juan Huall pa
120.- DomÍ11go Huallpa
121.- Remjgio Condori
l 22.- Leoncio Silvestre
12:3.- Vi cente Silvestre
124.- Fabián Poma
125.- Mariano Quispe
12G.- l\ 1anucl MollÍricona
127.- P ed ro Poma
128.- Mariano Rojas
.JosP Rojas
130.- Facundo 3o. Rojas
l' E !t E l.
131.- Lon'nzo Vclusco
J :32. - Carlos Hojas
133.-- Crisóst.omn (lui ,.:pt·
134.- J'v!ariano Abnoca ,\¡u1.;1
135.- Bar tolumé Apaza ·
1 :)G.- C!l'mcnt c'
137.- Curlos Apaza
138.- Pablo Viveros
139.- Ignacio Vivc>ros
140.- Estéban Viveros
141.- Luciuno Hu::macu
142. ·- Gregorio Hunnaco
143.- Manuel · 2o. Quispe
144.- ,J osé Quispe
145.- F rancisco Quispc
¡., j _- Luciano Qu1spe
147.- Simón Quispe
148.- Tiburcio Quispe
149.- Benito 2o. Quispc
150.- Carmelo Quispe
151.- ldelfonso Apaza
152.- Gregorio Apaza
153.- José Apaza
154.- Estéban Rojas
155.- Vicente Rojas
156.- Emeterio Roj::Js
157.- Lino Rojas
158.- Mariano Cosme
159.- Manuel 2o. Cosm.:
l €0.- T eodosio Rojas
161.-- Mi guel Rojas
162.- Me!chor Choque
163.- Carlos 2o. Choque
164.- Sant iago Choqt:e
165.- Leoncio Choque
166.- Carlos lo. Choque
167.- Pedro Choque
168.- Manuel lo. Choqw!
169.- Tomás Cheque
170.- Nar ciso Choque
171.- Cecilio Choque
172.- Gregorio Choqt.,
173.- Casimi ro Quispe
174.- Isidro Mamani
175.- Marcelino Figueredo
176.- Luciano Llojlla
177.- Valentín Flores
178.- Eusebio Flores
179.- J ulián Quispe
180.- Fernando Ramo3
181.- Eduardo Ramos
182.- Marcelino Apaza
183.- Julián Guti érrez
184.- Francisco Mamani
185.- Benito Choque
186.- Dionisia Ramos
490 - ,
1
· l
.. j
. 1
JX7.- Valentin Ramos
· J RS.-- Francisco Llojlla
189.- Ansel mo Mamani
l'lO.- Eduardo Mamani
1 9l.- Si lvt·rio Hamos
Domingo
TPudos io Siñani
194.- Pedro Poma
1\JS.- For lunato Poma
1 Antonio Poma
1D7.- Mnnuel Poma
198.- Ambrosio Poma
19\J.- .J osé Poma
:200.- Bclisario Poma
Siñani
20:2.- Francisco Choque
:203.·- :\l:lrcos Qui spe:
20·1.- An tonio G¡ui sp<.>
205.- Pc•d ro Quispe
206. - Ma ri ano Ramos
:207.-- l\lariano Apaza
203.- Francisco Huallpa
:209. - Avel inn Siñani
:210.- Claucli o Choque
:2ll.- Apoli na r Ramos
:212.- Isirlro Mamani
213.- 1-k rnardo Cosme
214.-- Carm clo Miranda
2Jfí .- Rufino Vega
21 li.-- Juan de Dios Roja
217.- Mariano Huanca
218.- - i\ !anuel 1 o. Rojas
:219.- 2o. Roj as
2:20.- Mor .elino Quispe
221.- Anselmo Ramos
222.- J ua::1 T i cona
2:23.- Mnrcelino Li mach i
:'24 - .)osé Mamani
22éJ.- l\Iarcelino Ramos
:22b.-- Primitivo P ..amos
:227.- F ruc!uo,;o \ Va naco
Pascual Quispe
22U.- P rud encia Qui spe
230. -- D:.1mián Ayala
:231.- Vicente Rivera
2:1:' .- .A.n tonio Ca rrill o
:23:!.- - Apnlinar Roj as
234.- Manud Hojas
23i1.- l\·1odesto Huanca
23(:.-- :\1 :Hc<' i in o C:hoquP
23í- \ icente Mamani
T8.- Daniel Roj as
2:l'l .- Florentino Apaza
2-10.- Fél ix Wall pa
241.- - BFmedicto Choqne
:2·12.- J uan Wallpa
2•13.- Francisco Rojas
244.- Cecilio Cosme
245.- Estkban Quent.a
246.- Paulino Choque
:247.- Hufino Chura
248.- Hilario Choque
249.- Dionisio Choque
2.?0.- Crisóstorno Rojas
2:> 1.- Pascual Mamani
252.- Juan de Dios Roj:1s
253.- Vicente Valle
254.- Toribio lo. Apaza
255.- T r ibi o 2o. Apa1..a
:256.- I¡;n:Jcio Alancea
257.- Vicente Cosme
258.- Arrnantlo Rojas
259.- Tiburrio C nclori
2130.- .Juan Condori
2l:il.- Cclso !-.Iamani
:262.- .Jesús Apaza
263.- EstC:.oan 2o. Rojas
264. - Saturnino Quispc
2fi5.- Martín Roj:J.S
266.- Martí n Huanca
267.- Serapio Mamani
2GS.- Florentino Apaw
:.269.- l'\icolús !\!amani
270.- Silvc>rin Cosme
271. - Juan Choque
272.- Anselmo Wañuico
273.- Paula \". rle \Vañuicu
274.- Til mrcio iv!amani
Le\·anza Choque
:2/G.- l\lariano Choque
277.-- Tom:Js Rojas
:!/!:'>.- Gregorio Cnsn:e
:279.- Sa'urnil•O :\pJza
:.:PO. - • • Qui"'pe
:28!.- Valenun Quispe
:2'<:2.-- 2o Quispe
- Gr";;ori o Fi;ueredo
28-:. -- ' .la¡,uel fi¡:\H:redo
2li."'i.- •.-;t;bin Choque
28ti.- ('lc- nll'nt" :\!anwni
287.-- .Rumu::.Lio Alanoca
28S.- l.oren7r, Vega
2SV.- :1\brtín \'.:: ga
2\JO.- l\lariann Rojas
291.- Casimi ro Rojas
292.- Juan Choque
293.- Cirilo
29 L- Ala.noca
:.."'95.- J cío Carrillo
296.- Carrillo
"297.- F rancisco Carrillo ,,
298.- Sabino C:1rrillo
491-
.'i
299.- Santos Carrillo
:100.- Ci1'1iu Car rillo
:301.- Mariano Carrill o
· 02. - Máximo Hamos
303.- J'.lanuei Launc
304.- Heraclio Nino
:·o.J.- Manuel Lucana
301,.- Fcl iciano ('arrillo
307.- Primitivo l<amos
308.- Benedicto Ramo,
309.- Manuel Ra.!nos
::10.- Máximo .'vlamani
81 1.- Félix M:1mani
:Ji2.- Feliciano Ramos
313.- Cipriano Ramos
:H.t.- !\lodesto Laime
:n5.- Modesto 1 ·' _, cano
316.- Paulino C· r ril lo
317.- Paulúto 2o. Ca rrill o
.ll8.- J\1áximo Quispc
319.- T0más Ramos
3:20.- J o>.é lia..-nos
321.- Apoli nar .Wanca
32:2.- Lino Mamani
:L'8.- D,-,silio Ramos
:32·1.- 'I'lruOtE:'O n ojas
325.- Gcnnán Ramos
:326.- Estéban Churqui
327.- Máximo Churqui
328.- Andrés Churqui
329.- Germán lo. Ramos
330.- :t\Iclchor Quispe
:¡;J l.- Ct:cilio Churqui
:33:2.- Eu.;,·nio Hoj as
:333.- n A val a
3:3-1 .- :\Iarcr·l in<>- Rojas
:);):J.- ::i:lnli:l(;'<J
3:1r1.- .Julio Quispc
337.- J\1auuE'l Laura
Múxíruo Rojas
339.- Marcelino Lucana
3-10.- Hilario Churqui
341.- .Morií.n Chi pana
:1\.briano Laura
343.- ,Juan PC'rlro Miranda
344.- Pedro Miranda
:H.-.- Darío Rojas ·
346.- Nicasio Rojas
Mariano Rojas
348.- Santiago Rojas
3-19.- Antonio Laura
3!í0.- Juan Mollericona
351.- Vicente Mollericona
352.- An tonio Churq•ui
353.- G rvasio Chana
3:i4.- Cipriano Churqui
PERE7.
355.- Ambrosio R.1mos
356.- Ramón Rh·era
357.- Andn:•s Ramo:.
358.- !\IanuPl Churqui
359.- Bernabé Rojas
360.- Gregario Mamani
361.- Cirilo Molleri cona
362.- Feliciano Mendoza
363.- Vicente Mendoza
364.- Juan Mendoza
365.- Felipe Mendoza
366.- Facundo Rojas
367.- Sebastián Chana
368.- Florentino Miranda
369.- Andrés Miranda
370.- Guillermo Miranda
371.- Daniel Miranda
372.- Romualdo Guzmán
373.- Hilario Choque
374.- Patricio Miranda
375.- Ca¡;irniro Quispe
3-7G. - Dionisio Choque
377.- Laureano Hamr>s
378.- Justo Vega
379.- Leandro Vega
380.- Félix Vega
381.- Juan Vega
382.- Vicente Vega
383.- Patricio Rojas
384.- Flo.rencio Roj as
385.- Miguel Carrillo
386.- Fernando Roj as
:1 7.- Feliciano Rojas
388.- Valentin Roj as
389.- Gregario Roj as
390.- Alejandro Rojas
391.- Rrunón Rojas
392.- Nicolás Larico
393.- Apolina r Laura
394.- Paulino Rojas
395.- Nicolás Ramos
396.- Toribio Miranda
397.- Serapio Miranda
398.- Nicolás Ramos 2o.
Justo Ramos
.too.- Feliciano I\1ama.ni
401.- Manuel Balboa
402.- Cirilo Balboa
403.- Nicolás 2o. Quu.pe
404.- Ccfcrino Quispe
40ii.- Antonio
406.- Justino Mamani
·1 07.- Félix Ticona
108.- Serapio Apaza
-109.- Dáruaso Wallpa
410.- Melchor Miranda
492-
\V A R l S A
111 .- Anastasio Condori
4 12.- Jul io Mama.ni
·l t 3.- Luis Siñani
4l·L- Tomasa Siñani
-115.- María Quispe
41G.- María Ramos
417.- Madovm Ramos
418.- Fabiana Cosme
.J 19.- Antonia Ramos
·!20.- Petrona Ramos
4::?1.- Mauricia Ramos
322.- Ignacio Siñani
423.- Apolinar Laura
424.- José Figueredo
•1:25.- Sabino Choque
·126.- Manuel Mam:-.. lÍ
427.- Claudia 1fuar.ca
428.- Dionisia Mirunda
429.- Toribio Roj as
430.- Tomás Mamani
431.- Serapio Quispe
432.- Francisco Mirand,a
ivláximo Ramos
434.- Patricio Poma
435.- Ignacio Rojas
436.- Ignacio Carrillo
437.- Ignacio Siñani
438.- Antonio Choque
439.- Juan Calcino
440.- Pablo Mamani
441.- .Juan Maman.i
442.- Julián Apaza
443.- 1Iarcelino Quenta
444.- Nicolás Mamani 2o.
445.- Moisés Mamani
446.- I saac Wa.nca
447.- Melchor Quispe
448.- Roque Wañuico
449.--'- Lorenzo Conclori
450- I. aurea.110 Wallpa
451.- 11arcelino Silve t re
-1:12.- .Juan Herrera
453.- Quintm Capero
454.--'-- Francisco Poma
455.- Agustín Poma
456.- Cali xto Condori
·157.- Nicolás Flores
Tomás Herrera
459.- Juan Molliricona
<160. - Luciano Herrera
461.- Elias Huanca
462.- Andrés Cruz
463.- Macario Vega
464.- Luis Molliricona
465.- Máximo Quispe
466.- Manuel LaimC'
467.- Basilio Silvestre
468.- ,JL¡an Silvestre
4G9.- Pablo Silvestre
·170.- Tomás Nacho
471.- Lorenzo Mamani
·172. -Lázaro Mamani
473.- Rafael Quispe
474.- Manuel Carrillo
475.- Toribio Apaza
47G.- Cla udio Jl,-lachlcado
·177.- Máximo Machicado
·178.- Rufino Sosa
LOS PRIMEROS ALUMNOS
DE WARISATA
(Lista de 1933)
1.- Saturnino Apaza
2.- Simón Cosme
3.- Alberto Cosme
-!.- Asencio Condori
5.- Pastor Chana
6.- Jacinto Choque
7.- Antonio Choque
8.- Máximo Wañuico
9.- Prudcncio Mamani
10.- Luis Mamani
11.- Fcliciano Mamani
12.- Saturnino Mnmani
13.- D:1mián Mendoza
14.- Toribio Miranda
15.- Pcclro Miranda
16.- Melchor Ramos
17.- Crisóstorno Miranda
18.- Nicolás Ramos
19.- José Rojas
20.- José Ramos
21.- Pascual Rojas
22.- Rafael Rojas ,
Luciano Rojas
24.- Simón Rojas
25.- Luis Suca
- 493-

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