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Centro de Investigación y Prevención de la Criminalidad Económica

Investigación y Prevención de la Criminalidad Económica CONTRABANDO DE ARMAS: un Estado protector del Poder

CONTRABANDO DE ARMAS: un Estado protector del Poder Económico

La absolución del ex presidente Carlos Menem y otros 17 acusados es un reflejo más de un grave problema de fondo: la complicidad existente entre el Poder Judicial y el Poder Económico. La sentencia que dictó recientemente el Tribunal Oral en lo Penal y Económico nº 3 es tan solo otro ejemplo de la permanente actitud funcional de los jueces para con los principales responsables de los casos de corrupción más importantes de las últimas tres décadas.

Actualmente, la ausencia de condenas, los procesos que duran décadas y la falta de políticas de recupero de activos son los pilares de nuestro Poder Judicial. En la causa, la maniobra ilícita de venta de armas a Ecuador y Croacia fue ampliamente probada por la fiscalía. Para ello se demostró la existencia de tres decretos secretos que autorizaban la venta de armas destinada –supuestamente- a otros países, con los que nunca existieron transacciones. Se recolectaron testimonios de aproximadamente 400 personas, e incluso se contó con las declaraciones procesados que reconocieron las maniobras ilícitas (Sarlenga y Palleros). Mediante el trabajo de cuerpos de peritos se logró demostrar transferencias millonarias mediante sociedades off shore. Sin embargo, los jueces Luis Imas, Horacio A. Artabe y Luis Gustavo Losada consideraron que no existió delito, absolviendo a los 18 acusados (con la disidencia del último juez respecto de 13 de los procesados).

Es imprescindible sancionar a los responsables de estos graves hechos de corrupción. Pero también es necesario desarrollar políticas eficaces para recuperar los recursos que han sido robados al Estado; ésa es la única forma de reparar el daño causado a la sociedad, que repercute especialmente sobre los principales destinatarios de las políticas públicas: los sectores más pobres. En consecuencia, el CIPCE propone que se efectúe un decomiso por el valor de las operaciones probadas en la causa, para resarcir al Estado por un perjuicio que ronda los 400 millones de pesos (según estimaciones de la fiscalía).