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SO ROR IDA

D
¿Os habéis preguntado por qué, si las mujeres somos
más de la mitad de la población mundial, seguimos en
inferioridad y en desigualdad de condiciones?

¿Podemos hacer algo para frenar tanta injusticia a la


que somos sometidas por el mero hecho de haber nacido
mujer?

Claro que podemos hacer … pero para ello es necesario


que empecemos a cambiar las cosas desde dentro.

Hemos de cambiar una serie de conceptos y tópicos de


lo femenino que nos impiden realizarnos como género.
¿A qué tópicos nos referimos?
Es frecuente escuchar conversaciones donde mu jeres
arr emeten duramente cont ra ot ras por no pintarse:

“ Cómo quieres que un hombre se fije en ti, sino te pintas


ni arreglas ”

Conversaciones que critican la “ poca feminidad ” de tal o


cual compañera, o su afición a hablar del sexo.

Frases como “ pareces un hombre ” , son más habituales


de lo que se podría esperar.

O frases como: “ a las mujeres nos gusta mucho comprar y


gastarnos dinero en ropa ” , o “ somos más rebuscadas y
vengativas ” dichas por mujer es.
Toda mujer que no se corresponde con los cánones
absurdamente establecidos por el siste ma pat riar cal
vigent e es despreciada por no serlo:

Mujeres deportistas  “ marimachos ”

Mujeres promiscuas  “ zorras ”

Mujeres prostitutas  “ porque les gusta ”

Mujeres que no se quieren casar o tener hijos  “ amargadas ”

Mujeres homosexuales  socialmente peor aceptadas que los


gays
Lo más grave del asunto es que este desprecio no viene
sólo desde el ámbito masculino, sino que somos la s
propias mujeres las primeras en admitir es tos
tópicos .

Las mujeres que así hablan se consideran “ femeninas ”


por hacer “ cosas de mujeres ” : hablar de pañales, trajes
de boda, telenovelas, criticar a los hombres...

Las mal llamadas “ revistas femeninas ” y del corazón no


son otra cosa que guías que reafirman la opresión de
género.

Algunas de estas mujeres pueden llegar a odiar a los


hombres... Así, la frase “ todos los hombres son iguales ”
muestra la estrechez de miras de quien la pronuncia.
¿Cómo pr etende mos al canz ar
una s oci edad jus ta e igua lit aria
ent re s exos , cuando no som os
capace s de respetar al nuestro

propio en toda su diversidad?


Una diversidad compuesta por lesbianas y
heterosexuales,
heterosexuales mujeres solteras,
solteras casadas,
casadas separadas y
viudas,
viudas promiscuas y monjas,
monjas madres solas o emparejadas,
mujeres maquilladas o al natural ...

Hemos de lib erarnos de l os tópic os de “ ser mujer


” y no hacer caso a las revistas, programas y publicidades
“ femeninas ” .

Optemos por el activismo, por la critica al machismo y por


una mayor conc iencia de género .
¿Podemos hacer algo para cambiar esta situación?
situación

Sí, por supuesto que sí … la solución está en

NOS OT RAS
Hemos de aprender a poner en práctica un n ue vo
con ce pt o y f orm a d e t rat o en tre mu jer es .
¿Habéis oído hablar de

la SORO RI DAD ?
Sor orida d hace referencia a una nueva práctica
intelectual y política entre mujeres que pretende
materializarse en acciones específicas.

Etimológicamente “ sor orida d ” viene del latín “ sor ”,


cuyo significado es hermana .

La soror idad se traduce en hermandad, confianza,


fidelidad, ap oyo y rec onoci mient o entre mujer es para
construir otro mundo posible, recordando siempre que todas
somos div ersas y d iferentes .
Tenemos que poner en práctica
diversas estrategias para que estas

relaciones de so rorid ad sean


una realidad, tal y como lo han sido
durante siglos las relaciones y
pactos entre caballeros.
¿Os habéi s pregunt ad o el por qu é de l as
absurdas dis pu tas entre muje res ?

No hay un enfrentamiento entre las mujeres porque la


naturaleza así lo ha decidido, sino porque hace miles de años
los hombres pactar on estar en una determinada situación
y tener poder .

Estos pactos entre varones son tan antiguos como la propia


Historia y Prehistoria. Así, desde tiempo inmemorial se fue
forjando el sistema patriarcal vigente que llega hasta
nuestros días.
El patriarcado es la forma de organiz ación social en la
que el varón ejerce la autoridad en todos los ámbitos
(político, económico, religioso y militar), asegurándose la
transmisión del poder y la herencia por línea masculina.

Mientras que los caballeros pactaban entre ellos, las


mujeres quedábamos relegadas a otro ámbito en el que
debíamos rivalizar por conseguir lo que nos daba el
estatus, el reconocimiento, el apellido. Rivalizábamos por
el hombre, que era quien nos proporcionaba todo esto.
Durante milenios el p atria rca do ha in ven tado m ito s para
que las mujeres no tengamos amistades plenas:

Se nos han impuesto competencias extrañas desde la


niñez: ser la más bonita, ser la más inteligente, ser la más
interesante, ser la que los chicos buscan más.
Nos han etiquetado como celosas, envidiosas,
competitivas, reprimidas etc.
El fin de estos mitos es que no seamos
amigas. Así los hombres pueden conservar
ciertas ventajas que tienen sobre nosotras.

¿Cuántas mujeres hemos perdido contacto


con amigas,
amigas y sin embargo nos hemos unido
a las amistades de nuestros maridos, novios
o compañeros?

¿¿ ¿¿ ¿Cas ual idad? ??? ?


La rivalidad entre mujeres ha sido fomentada precisamente
por los hombres. Han creado una rivalidad femenina
negativa que nos pone a la altura de auténticas arpías.

Todo esto son prejuicios con tufillo machista que, por


increíble que nos parezca, las mujeres hemos asumido
y alimentado .

Las mujeres hemos contribuido al mantenimiento del


sistema que nos oprime.
A las mujeres se nos impone una competencia para lograr
los objetivos o mandatos sociales.

salir d el ai slamiento y
La alternativa a esto es
del cautiverio de los hombres.

Tenemos que crear nuestros espacios para lograr esa


id entifi cac ión po sitiva entre las mujeres.

Si no desarrollamos una con cienc ia de géne ro ,


tampoco lograremos una identidad positiva desde otra
perspectiva.
En la soror idad se encuentra la posibilidad de
el iminar la idea de enemistad histór ica entre
mujeres.

Hemos de vincular las alianzas y la solidaridad entre


mujeres.

Hay que establecer el pacto entre mujeres: la

so ro rida d
La sor oridad remite a las mujeres a un mismo objetivo:
la iguald ad en el ámbito público y en el privado.
La soror id ad comprende la amistad entre
quienes han sido creadas en el mundo patriarcal
como enemigas.

La sor oridad está basada en una rel ació n de


am istad , pues en las amigas las mujeres
encontramos a una mujer de la cual aprendemos y
a la que también podemos enseñar, es decir, a
una persona a quien se acompaña y con quien se
construye.
Necesitamos dosis de autoestima . Las dudas sobre
nuestra propia valía nos hace desconfiar de la valía de
las demás.

¿Cuántas hemos experimentado animadversión hacia


mujeres de todo ámbito (político, científico, artístico o de
vuestro alrededor), por el simple hecho de hacer lo
mismo que los hombres (tener personalidad y éxito)?
Aunque una chica sea guapa y simpática, también
puede tener cer ebro . Y aquella que nos parece
“ ligera de cascos ” puede ser sólo una muj er
sex ualment e lib erada y también simpática.

Tal vez la “ trepa ” de la oficina ha logrado su


ascenso haciendo horas extras … ¿Por qué no? ¿A
qué viene tanta sospecha?
No hay que colaborar con el sistema
patriarcal,
patriarcal no reírle las gracias, no apoyar sus
injustas acciones, no perdonarle cualquier
cosa, no buscar su protección, no exculparle,
no desear su patrocinio y beneplácito.

No podemos demorarnos más. Las mujeres


más jóvenes han de aprender la sororidad
y saber que es y será tan fuerte como la
fraternidad lo ha sido a lo largo de los siglos
para los hombres.

La sororidad ha de darse entre hijas,


madres, abuelas, compañeras, colegas, jefas,
subordinadas, políticas, votantes, técnicas,
usuarias, ciudadanas, siervas, juezas, reas,
Entre mujeres, cualquiera sea
el ámbito de trabajo o
creación, debe prevalecer la
solidaridad, el afecto y el
buen entendimiento.
(Susana Guzner)
Nos queremos, nos envidiamos,
nos compadecemos, nos
enfadamos, nos prestamos a la
confidencia, nos apoyamos,
competimos, nos divertimos y
aprendemos juntas.
(Carmen
Alborch)
Soy mujer. Y un entrañable calor
me abriga cuando el mundo me
golpea. Es el calor de las otras
mujeres, de aquellas que
hicieron de la vida este rincón
sensible, luchador, de piel suave
y tierno corazón guerrero.
(Alejandra Pizarnik)
Las mujeres ponen mayor
empeño en mejorar sus
relaciones con los hombres.
Pero lo más importante es
cambiar las relaciones entre
mujeres.
(Kate Millet)
¿Quién sabe lo que las mujeres
podrán llegar a ser cuando,
finalmente, sean libres de
ellas mismas?
(Betty
Friedan)
Cada vez que una mujer da
un paso, todas avanzamos.

(María Teresa Fernández de


la Vega)
Lo que les falta aprender a
las mujeres es que nadie da
el poder; hay que tomarlo.

(Roseanne Barr)
Leed, informaos y seréis libres

No seáis presas de los príncipes azules

Teclead “ SORORIDAD ” en el buscador y


descubriréis un nuevo mundo

Comparte esta presentación con todas las mujeres de


tu agenda. Sé “ sórica “ y no la guardes para ti.

En l a r eal iza ci ón d e e sta pres ent ació n h a sid o

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