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CARLOS VAZ FERREIRA c 7 MONTEVIDEO IMPRESTA © EL SIGLO ILUSrRaDE SSseare sas goat 138 S SS PREFACIOS Este libro es Ja versién taquigréfiea en bento, de algunas (poras leeeiones del emrso de Moral que df en la Universidad tle Montecideo (Bnsefiaaza Seeundarin) en el aio de 1908, Vsti mal eserito, 0 mejor, mal hablado, hasta mis alki de os Lmites ‘permitidos aiin en tas obras que no tienen ningtin fn erario, To eval ce debe a que, absorbide por oempaciones inxiltiples y abrumadoras, no dispongo del tiempo neceseario para corregir Jo forma, ‘indole, ya que ue la enlanura y hrillo que uo estin a mi aleanee, por Io menos In eoncisién y jus feza que el leelor puede reclamar como por derecho. vualquier cosa en semejantes Todo cseritdr Jamenta publiear condiciones: pert yo debo haverlo en este caso, no sélo- porque no tengo por ahora Ia esperanza de poder pubiicar libros de olra modo, vino porque ere que estas conferencias deverser produciy en los "jévenes, en mayor 0 menor grado, el mismo efeoto sano y wil que, en la ensefianza, ya puede comprobar: 1 a este fin, debe snevifiearse toda consideraeién de vanidad ‘puramente literaria, . (1908). La presente edicién ha sido ligeramente revisada eu la co- rreceién de Jas pruebas, y se Je han awvegado algunas nolas. Puesto a corregiy mév;, hubiera hecho de nuevo el libro; pero ¢s mejor dejarlo como ejereid su accién; como fué buena de hecho, ¥, por consiguictle, es ceguro «fi, point seguir sién- ‘olo; come salié de In comunieacién’ g&ponhitieg’ y simpatiea, ¥ en el plano en que ella. antomittiegénte Io piso Ese plane es ya mas profundo, or mis sineers yehumano, ue et de In habitual necién docente, Y el libro es mis éflenz por eo, ¥ si 2 CAREOS VAZ FERREIRA avin de! en enenta que ¥ ane, seg Povo efieaz, o, a ‘oti Efeetivamente: los que disenten sobre Ja ensefianza de la moral, suelen no tener esta ensefianza podria tener dos objetos, se proponga m9 u otro, puede ser, o my al contxario, sumamente efieaz y stil, Dificimente Ja ensefianza puede crear, propiamente , crear, sentimientos morales; pero en. cambio ailemés; naturalmente, de aumentarlos y vobiistecerlos en algo — puede, sobre todo, ensefiurnos a hacer wy mejor uso de los que ya existen en nosotros. Justamente con esta distincién. se relaciona un equivoco que existe a menudo en las obras o en las eonversuciones sobre ino ral, cuando se habla de deberes diffeiles, 0, en general, de difienltades morales, En. tales casos, puede Iablasse en dos sentidos: gn uno de ellos, decir que un deber «s. dificil, signifier “que, para eumplivlo, se necesita wna energia orp! o sentimientos morales de wna intensidad poco comin ; en otros casos, difieultad de nm deher, sig- nifica, no falta de fuerza para cumplirlo, sino difienle tad para verlo, para distinguirlo, para comprendeilo, para establecerlo claramente, Dar Ta vida por In verdnd | © por una causa noble y clevada, es, por ejemplo, tm deber claro: cualquiera lo ve; pocos, sin embargo, som capaces.de cumplirlo. Esta es la difieultad del primer caso. En cambio, hay otros deberes, obseuros, que son. los que se relacionan con los oroblemas morale deber puede ser, en tal caso, muy facil de enmpliv, vna ven «me lo hemos visto; y la difleultad estaxé, justamente en verlo, on Ajatlo con claridad, en saber cuiil vs. La obra que yo echo de anenos se propondria, sobre todo, utilizar sentimientos morales ya existentes; esto es, aclavar la moral; facilitarla, en nnestro segundo sentido. ‘Finalmente, esa obra serfa muy conereta, seria saca- puede — EL NOKAL PARA INTELECTUALES 3 da de lawida y hecha para la vidas estaria Henn de chos y seria siempre’ aplicable 1 heehos, He ha tentado haser para ustedes un pespeiiy esbozo, absolutamente rndimentario, de lo que podiia sev tal It bro, resumido en mos apnutes de clase: natural mente, en semejante forma; nuestros fines silo podvin cumplirse de una manera muy insuficiente: y, sobre to- do; on cuanto a la teraera de nuestras ideas ditectvices, no podewnas aplicaria. Creo que mis confsren sumamente interesantes si yo pnd coneretos en que se apoya. ] fiar; pero ustedes reconag ensefianza, todo esto Tendremos, pug primir los ca: he- jas serfan ra citarles los casos fae voy a procurar ense- lan a las personas; y, en la ‘estaria en su lugar. Que suprimir Ios ejemplos, que su- Fconeretos: y nuestras conferencias se amente abstractas e ineoloras. Hl primer punto de que se ocaparia nuestro libro, ae- wel deber de cultura ya en los estudiantes. Y aqui habria muchos puntos que tratar: sefalaré dos o tres de mis. importantes. El deber de culiwva en los estudiantes, s¢ obseur ¥ se complica, sobre todo, por Id aceién fatal, forzosa, que-ejereen, sobré la manera de estudiar, y sobre las mii mas mentes juveniles, eiertos proceiimientos de consta- tacién y de contralor, de que el Estado, al organizar la ensefianza, no puede prescindiy. Los procedimientos de cousistavién del saber, sean eximenes propiamente dichos, o realfcense en cualquier otra forma de las usuales, tienden, unos en mayor, otros en menor grado, a producir un efecto estrechante, y