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EL PROTOCOLO DEL ABORTO TERAPUTICO

La necedad y la vida
Por: Fernando Vivas Periodista
Martes 20 de Setiembre del 2011

Respeto, aunque no lo comparto, el fundamentalismo que pide que el aborto a secas siga penalizado, pero deploro que alguna gente probablemente desinformada se oponga al aborto teraputico, o sea, cuando la vida y la salud de la madre estn en serio peligro. En tales situaciones extremas no debiera haber discusin: hay una persona, real y concreta, con voz y voluntad, que demanda proteccin. Hacerlo es defender la vida y no me vengan con que la del no nacido es igual o ms importante. A ver, que te digan que tu hija, hermana o pareja puede morir o quedar discapacitada si no aborta, lo pensaras? Por supuesto, la madre debe autorizar ese aborto si est en condiciones de hacerlo y los mdicos debern respetarla en caso de renuencia suicida. Romntico dilema y melodramtica irona: el dogma pro vida casi podra abrazarse con la eutanasia. La legislacin peruana (Art. 119 del Cdigo Penal) limita las causales de aborto teraputico a la integridad de la madre, pues el aborto eugensico (cuando el feto tiene malformaciones) y el sentimental (en casos de violacin) estn proscritos, aunque se sancionan con menor severidad. A qu viene, entonces, un poderoso lobby confesional que se opone a que exista un protocolo con reglas y pasos a seguir por los mdicos cuando enfrentan un caso de aborto teraputico? Desde 1998, cuando la nueva legislacin de salud estableci la necesidad de contar con un protocolo (antes, la ley era menos rgida), ha habido muchas ocasiones en que los mdicos se

paralizan por miedo a que los involucren en una figura penal, y todo porque un lobby confesional ha hecho lo imposible por postergar la resolucin ministerial del Minsa que aprobara el conjunto de reglas clnicas. Es comprensible que los activistas pro vida teman que el protocolo, mediante subterfugios, autorice otro tipo de abortos. Vigilen que ello no suceda, pero no pueden dejar desprotegidas a mujeres en estas situaciones dramticas. Un lobby en pro de una nueva ley es legtimo, un lobby para evitar el cumplimiento de una legislacin existente es necedad. El gobierno de Humala no puede ceder, como lo hizo el de Garca (consiguiendo que el Ministerio de Justicia a cargo de la ministra Rosario Fernndez vetara las iniciativas del Minsa), a la terquedad conservadora en un tema donde hay un vaco que llenar con una simple resolucin ministerial.