P. 1
Cuento La Incondicional de Enrique Serna

Cuento La Incondicional de Enrique Serna

|Views: 849|Likes:
Publicado porAleqs Rdz

More info:

Published by: Aleqs Rdz on Sep 20, 2011
Copyright:Attribution Non-commercial

Availability:

Read on Scribd mobile: iPhone, iPad and Android.
download as DOCX, PDF, TXT or read online from Scribd
See more
See less

08/27/2014

pdf

text

original

1 La Incondicional

Por Enrique Serna Para Ana García Bergua

Parece mentira, sigues guapísimo a pesar de los años y la enfermedad. No te sonrojes, Saúl, lo digo en serio: ya quisieran muchos llegar a la vejez como tú. A los hombres las canas les sientan mejor que a nosotras, les dan un toque de distinción. A una mujer canosa ni quién la voltee a ver por la calle, en cambio tú eres uno de esos viejitos guapos que todavía pueden arrancarles suspiros a las señoras. ¿Estás cómodo o quieres que te suba la almohada? Mejor no trates de hablar hasta que te quiten el aspirador de la tráquea, ya lo dijo el médico, primero tienes que sacar todas esas flemas de los pulmones. Quién iba a pensarlo, nunca probaste un cigarro, en cambio yo fumé toda la vida y el que acabó con enfisema fuiste tú. Cáncer de fumador pasivo, válgame Dios. Perdóname, gordo, nunca me imaginé que estuvieras tan delicado del aparato respiratorio, te consta que siempre tuve mucho cuidado para no echarte el humo en la cara. ¿Verdad que sí me perdonas? Una sonrisita, por favor, una sonrisita para tu nena. Me la he ganado a pulso por todo el amor que te he dado en treinta y cinco años de matrimonio. ¿Quién te quiere más que yo, a ver? ¿Quién te ha dado comprensión y apoyo en los momentos difíciles? ¿Quién te levanta la moral cuando estás deprimido? Malvado, ¿ni siquiera me vas a regalar una sonrisa? Eso quiere decir que estás enojado conmigo. No seas rencoroso, Saúl, llevo tres meses al pie de tu cama, oyendo tu tos de perro, lavándote las axilas con esponja, recogiendo el orinal con tus gargajos ensangrentados, y creo que merezco un poco de consideración. Has tenido suerte conmigo, admítelo. No eres un hombre fácil, claro que no. Como todos los genios eres egoísta y huraño. Las relaciones públicas nunca fueron tu fuerte. Desde que te conozco vives encerrado en ti mismo, perdido en tu mundo interior de abstracciones y fórmulas matemáticas. La gente cree que eres un mamón engreído, pero en realidad eres tímido, un hombrecito inseguro que siempre tuvo flaca la autoestima y por eso se refugió en una ciencia impenetrable. Confiesa, pillín, que al principio sólo me querías para una aventura. Eras un flamante graduado en física nuclear y yo una pobre secretaria de la división de estudios de posgrado. Eras arrogante, como todos los criollos de buena familia, y, aunque me trataras sin condescendencia, en el fondo sentías que ser blanco y rubio te daba una ventaja enorme sobre mí. Debiste pensar: a esta prieta chula me la cojo un rato y a volar, paloma. Pero yo apechugué con tus desprecios. No teníamos un noviazgo formal, porque nunca me declaraste tu amor, sólo íbamos de la cafetería al cine y del cine al hotel. Ni siquiera me presentaste a tu familia, claro, no querías formalizar nada, cuanta menos gente me conociera, mejor, y a los tres meses quisiste mandarme al carajo. “Mira, Evelia –me dijiste muy serio en el Toks de Copilco– eres una mujer adorable y una maravilla de persona, pero esto no puede seguir. Yo estoy muy joven para comprometerme en una relación seria y tú me llevas cinco años, pronto vas a querer tener hijos y no quiero defraudarte. Lo mejor para los dos es que partir de ahora cada quien vaya por su lado.” Jamás te hablé de tener hijos ni de planes matrimoniales, era un cuento que tú inventaste para deshacerte de mí, pues habías pedido una beca para hacer un doctorado en la Universidad de Michigan y no querías llevar torta al banquete. Mucho menos una torta proletaria como yo. Tu plan era pegar el chicle con alguna gringa. ¿Verdad, ingrato, que en ese momento yo te estorbaba? Pero no me hagas muecas de hartazgo. Ya sé que has oído mis reclamos un millón de veces, pero hay cosas que nunca te he dicho, y ahora las vas a saber. Te las digo porque ya tienes un pie en el estribo, y si no las saco del corazón, reviento. Necesito confesarme, pues, pero sin arrepentirme de mis pecados. Que se arrepientan quienes han obrado mal, yo gracias a Dios tengo la conciencia limpia. Tu rechazo fue una humillación atroz y esa noche volví destrozada a mi humilde cuarto de vecindad. Este güerito pendejo no se va a burlar de mí, pensé, y en vez de sucumbir al dolor o de regodearme en la pena, comencé a fraguar un plan de reconquista. Ya no debes acordarte, pero, desde nuestras primeras

La Incondicional

podrías tener un paro respiratorio. No entiendo cómo pudieron rechazar a nuestro candidato más talentoso. yo había descubierto la manera más eficaz de tomar por asalto tu corazón. no entiendo cómo pude estar tan ciego. Te jugué rudo. trae acá ese botón. mi compungida llamada de pésame por tu fracaso académico. después tu hermana. No refunfuñes. me sentí segura de la victoria: con los tragos ibas a ponerte sentimental. ni siquiera en los años de más pasión. Pero no me mires feo. Siempre fui tu peor es nada. porque todos los profesores de la división de posgrado tienen una excelente opinión de ti. por Dios. vacío. y estaba segura de que ibas a ser muy desgraciado con ellas. Sí.2 charlas en la coordinación académica. es verdad. cuando ya no puedas jalar el aire con ese tubo. la cuñada de tu hermano. y por eso tenía que estar con el ojo avizor para adelantarme a las malas intenciones de todas las viejas que te rondaban. deben de tener el cupo muy limitado. No entendí una palabra del artículo. Ahora ya lo sabes: te negaron esa beca porque la solicitud firmada por el coordinador se quedó extraviada en un altero de papeles y llegó con retraso a Michigan. Nada tiene de malo usar un poco de mano negra para garantizar la dicha del ser amado. ¡qué tonto has sido! Nunca pude estar segura de tu amor. Toma eso en cuenta a la hora de hacer el balance de nuestro amor. como todos los hijos de padres divorciados. Al calor de los tequilas acabaste llorando en mi hombro. tacones altos. te disculpaste por haber terminado abruptamente con la única mujer que te comprendía. y acabamos cogiendo como fieras heridas en un hotel de Taxqueña. colgado de la botella de suero. Estaba ahí en solidaridad contigo sin pedir nada a cambio. dominantes. Pero ¿qué haces. La humanidad siempre fue hostil contigo en represalia por la mala cara que le ponías. como toda la gente que llega a la vejez huérfana de afecto. preciosa. la maestra de biología. con la mente en otra parte. Estabas muy necesitado de elogios. Lo que menos te conviene a estas alturas es un coraje. ¡Cuántas mujeres se derretían por ti cuando eras un joven apuesto! Algunas eran bastante guapas y. Lo vamos a poner más lejos. Las gringas son interesadas. sé perfectamente que en esa época me pusiste el cuerno con Sara Márquez. pero nunca supiste el motivo. con Josefina. gordo? Nunca vas a alcanzar el botón para llamar a la enfermera con esa mano tan debilucha. Yo me entregué sin reservas y tú sólo me amabas a medias. ahora soy algo parecido a una madre y en mis tres personalidades te he colmado de ternura. me resigné a compartirte. Y al final del camino te hubieras sentido mutilado. pero mi elogio te ruborizó de satisfacción y desde entonces comencé a ganarme tu simpatía. y eso me abría una puerta para echarte el lazo. “Me enteré de lo que pasó y estoy muy sorprendida. Sólo en mí podías confiar a ciegas. el premio de consolación de alguien que se creía digno de una princesa nórdica. por ejemplo. y. Recuerda. cuando nos mudamos juntos al apartamento de la Narvarte. Esperé un par de meses con paciencia de ilusa que te retractaras de haberme cortado. y quién sabe con cuántas putas La Incondicional . Me imagino que estarás muy chípil con esta noticia. Primero fui tu esposa. El día que nos conocimos te comenté que había leído un artículo tuyo sobre termodinámica en una revista estudiantil de la facultad y estaba fascinada por la brillantez de tus argumentos. como no tenía armas para alejarlas de ti. al comprobar que eso nunca sucedería. que te vas a ahogar con las flemas. yo también lloré de emoción al beberme tus lágrimas. Saúl. la vecina del 402. ven acá. Reconoce que sin mí tu vida hubiera sido una eterna lucha contra el desamor. un collar de carey que resplandecía entre mis senos y antes de entrar al bar me bajé el escote para lucirlos. para que no se te ocurra buscarlo a tientas. ¿Y para qué la quieres llamar? ¿Para acusarme con ella? No seas infantil. que te hice un favor. para qué te voy a mentir. Llevaba un vestido azul de muselina muy entallado. roto. Siempre queriendo huir de mí. pero ya hice méritos de sobra para pagar mis culpas. con Lupe Iglesias. Ni un solo reproche a pesar de tu abandono. recurrí a una táctica más audaz: me tomé la libertad de traspapelar la solicitud de tu beca en el archivo de la coordinación académica. gordito. cabronas. ¿Quieres que nos reunamos a tomar un café?” Cuando me propusiste que en vez del café fuéramos a un bar de Coyoacán. quizá por tener un déficit afectivo. Me consta que varios mandaron cartas a la Universidad de Michigan recomendándote para la beca. por Dios. Pero más que mi atuendo sexy te cautivó mi nobleza de buena perdedora. Tú sólo recibiste un aviso con el anuncio de tu rechazo.

pero yo no hice nada para empujarte a la vida bohemia. mi amor.” Que las otras te dieran placer en la cama y cumplieran tus fantasías de don Juan: sólo yo sabía alimentar tu vanidad insatisfecha. y con cada tropiezo tu ego famélico exigía más terrones de azúcar. mi cielo. señor. ya lo verás. entusiasmada. Tarde o temprano el talento se impone. pero estoy atado a ella por un lazo más fuerte que el placer: la compasión. Pero claro. el que más te sonsacaba para beber. Oye nada más las inmundicias que dices de mí: “Pobre Evelia. me dijo que si quiero desarrollar el proyecto por la libre. de seguro te habrían dado la anhelada plaza de investigador titular. no. Ya eras ayudante de investigación en el Instituto de Física y. “Te admiro. pero yo me mordí el rebozo como una mujercita abnegada. sin apoyo institucional. y la mitad del sueldo se te iba en empinar el codo con otros bebedores enamorados de su fracaso. Los hijos vinieron cuando tú los quisiste. Te gusta culparme de todos tus males. Necesito romper mis ataduras y esta vez le prometí que hablaría con mi esposa para cantársela derecha. una chamba que odiabas. Necesitabas mis halagos como una droga porque tu carrera se había ido a pique. porque no tiene un pelo de tonta. Te amanecías chupando en los antros de la Doctores y con las pavorosas crudas que tenías ni ganas te daban de ir a la facultad. yo no tuve necesidad de eso. Yo fui tu compañera de naufragio. y después de hacer el amor volvió a sacar de su ronco pecho la queja de siempre: está cansada de verse conmigo a escondidas y quiere que le pida el divorcio a Evelia. te metiste a dar clases de física en una preparatoria. No hagas pucheros. Ayer. le dije a Evelia. me propuso ella. un proyecto de investigación que me ronda la cabeza desde hace tiempo. A pesar de olerse mi engaño. si la chamba no me deja tiempo para nada. la incondicional que nunca te volvió la espalda. qué escondidito te lo tenías. Otras recurren a los embarazos rápidos para retener al hombre. Tiene razón. Eres un hombre fuera de serie y me siento orgullosa de compartir la vida contigo.3 más. tan sutiles que nunca sentiste cómo te apretaban el cuello. puede darme chance de trabajar en el laboratorio del Instituto. a quien le conté la idea. porque sabía que ninguna de ellas iba a lograr separarnos. que yo no te empujé a la bebida ni te induje a abandonar el doctorado: échale la culpa a tu compadre Joselo. es enfermizo prolongar un matrimonio en estado de coma. Me las ingenié para sujetarte con cadenas más sutiles. Si quieres yo puedo trabajar turnos dobles en la universidad. Pero de qué sirve hacerme ilusiones. Pero te dejaste llevar por la inercia. Pero como necesitabas ganar dinero para tus parrandas. Así deben de haber sido Newton y Einstein. desde hace tiempo no la deseo. Y mira cómo me pagas una vida entera de sacrificios: denigrándome en este maldito cuaderno que encontré en tu escritorio. al salir del colegio. Cuando termines el posgrado y puedas desarrollar tus ideas. ¿y qué? Nomás faltaba que después de tantos años de intimidad me guardaras secretos. Pues renuncia a la escuela. Después de acostar a los niños me sirvió un plato delicioso de romeritos con mole y por falta de valor para entrar de lleno en el espinoso tema del divorcio. unos locos maravillosos flotando en las nubes. Mi querido profesor Gluckman. no te salí con domingo siete. Es un diario de cuando eras joven. me fui con Sarita a su departamento. si te hubieras doctorado pronto. Con un poco de disciplina hubieras podido trabajar en la prepa sin descuidar tus estudios. para La Incondicional . Más bien deberías agradecerme que te haya seguido queriendo a pesar de ver cómo te hundías en la mediocridad. no sabes cuánto me deslumbra tu capacidad intelectual. Cuanto más me engañabas. el mundo científico se va a rendir a tus pies. No me atrevo a perturbarte cuando te distraes porque sé que estás elucubrando teorías geniales. al llegar a casa quedé apabullado por la abnegación de Evelia. Siempre evita colocarme en situaciones incómodas con un tacto de geisha. Sí. tú solito te echaste la soga al cuello. el trago te hinchó la cara como un sapo y a los treinta y cinco años ya eras un perdedor con las ilusiones podridas. les guste o no a los envidiosos tendrán que reconocerte. le hablé de mi sueño imposible: diseñar un nuevo modelo experimental para generar radioisótopos de uso médico. ni siquiera me preguntó adónde había estado toda la tarde. más chorros de miel derramaba en tu oído. forcé la chapa del cajón.

Ah.” Ay. sobre todo. Tú en cambio no puedes decir lo mismo. Cuando más servil era contigo. Como todos los genios incomprendidos. El orgullo está siempre ileso. lo merezcas o no. Es muy cómodo tener en casa a una foca enamorada que te aplaude sin motivo. te tuve más controlado que nunca. ni siquiera alfileres. pero en el fondo estaba contenta. Siguiendo mi consejo. Romper con ella en estas circunstancias sería como darle una patada a un perro enfermo tendido a mis pies. o más bien creías serlo. volviste a casa echando pestes. en la época en que trabajaba para mantenerte mientras tú intentabas sacar a flote tu carrera científica. Quizá está poniéndome una zancadilla para ofrecer el invento a otra empresa. he compartido la vida con la persona que más quise. Si la comunidad científica te reconocía. me puse varias borracheras contigo en las que te di la razón en todo.4 cubrir los gastos de la casa. Cuando me confiaste tus temores comprendí de inmediato de que eran absurdos. jurando que los expertos en ingeniería médica te habían descalificado sin argumentos. creías que medio mundo conspiraba contra ti. Acepta la verdad: te quedaste conmigo porque te faltaron huevos para exponerte a la incertidumbre de un amor entre iguales. mira de lo que soy capaz con tal de salvar nuestro amor. quizá con la torva intención de plagiarte la idea. y yo la he explotado hasta el cansancio. pero sobre todo le tengo lástima. y a ti te pisoteaban por no haberle lamido las suelas a nadie. Tu experimento pudo ser un éxito si hubieras aceptado la crítica constructiva del doctor Gluckman. Saúl. te tiene mala voluntad porque jamás ha descubierto nada valioso. hoy mismo Evelia solicitó el doble turno al sindicato universitario. Solidaria hasta la ignominia. Debiste hacerle caso a Gluckman y corregir las fallas que te había señalado. Estoy agradecido por su sacrificio. con esos humos nadie puede triunfar. Para darle rapidez al asunto. Pero a fin de cuentas. Mal que bien. El éxito de tu proyecto era una amenaza para nuestra pareja. las que ponen condiciones para dar amor a cuentagotas. De la humillación sin límites surge una fuerza que subyuga los corazones. Saúl. Y. mira quién ganó la pelea. está dispuesta a mantenerme mientras yo me dedico al proyecto. Así como lo oyes: yo he mandado siempre desde el suelo donde estoy tendida a tus pies. ¿y ahora chillas? Por favor. tendrías el ego mejor nutrido y entonces dejarías de necesitarme. En pocas palabras. en el que soy el único miembro. ¿verdad? Sentirte envidiado por el género humano es una de tus peores debilidades. En la casa eras un rey. ¿conque todos estos años me has tenido lástima? ¿No sería más bien que necesitabas sentirte idolatrado por alguien? Cualquier otra mujer con más dignidad que yo te hubiera puesto en aprietos. Por fortuna he conservado hasta hoy la presidencia de tu club de admiradores. presentaste tu proyecto a los peritos de la empresa sin hacerle caso a tu profesor y ocurrió lo que yo esperaba: lo rechazaron por sus errores de cálculo. Pero tú creíste que Gluckman envidiaba tu invento y te estaba poniendo una trampa. señalan con dureza los defectos de sus maridos. En cambio las mujeres exigentes.” Hijo de la chingada. En el fondo me está pidiendo: sigue conmigo aunque ya no me quieras. ninguna de ellas te hubiera quemado incienso como yo. Creo que estoy abusando vilmente de su bondad. Pero te dije justamente lo contrario de lo que pensaba: “No le hagas caso a ese viejo imbécil. Primero muerto que renunciar a tus delirios de grandeza. a tu pobre orgullo martirizado. pues nunca te diste cuenta de que yo fingía obediencia para mandar mejor. Él te advirtió que el nuevo modelo de radioisópato. La Incondicional . nadie puede clavarle puñales. Incluso lloré cuando te derrumbabas delante de mí. El mundo científico era una letrina que se regía por favoritismos. no funcionaba bien y tenías que hacer cambios de fondo. o como se llame la chingadera esa. Conmovido. Lo dices en tu cuaderno: “Me da mala espina que Gluckman me salga con estas observaciones cuando ya tengo fijada la entrevista con la gente de la compañía que me quiere comprar la patente. En el colmo de la necedad. no seas cursi.” Era lo que deseabas oír. ¿Dónde quedó la mala leche que destilabas en tu diario? Te resignaste al menor de los males por miedo a perder los privilegios que tenías conmigo. si empezabas a destacar como físico innovador. la besé con ternura en la frente y la idea de pedirle el divorcio me pareció una monstruosidad.

Eres el decano de la escuela y todos te respetan. nunca pasé de secretaria y sin embargo me siento plenamente realizada. deberían declararte patrimonio cultural de la humanidad. Adoro a mi genio. como dicen las actrices de la tele. Déjame secar tus lágrimas. En la preparatoria recibiste una medalla con baño de oro por tus treinta años de docencia y no negarás que te hicieron un emotivo homenaje. declamados por los mejores alumnos de sexto. te sienta mal ese color morado. Siempre me han fascinado los fulgores de inteligencia que te brotan de las pupilas.5 Pero no te pongas así. pero deberías valorarlos un poco más. Pero tú no le encuentras el gusto a nada porque sigues ambicionando la gloria que se te fue de las manos. ya no tuviste ningún clavo del que agarrarte. ¡cuántas vergüenzas me has hecho pasar! Pero a pesar de todo yo te sigo endulzando el alma. ¿Me dejas peinarte? Ese mechón de pelo te tapa los ojos. ¡Cuántas ideas fabulosas debes de tener guardadas en la cabeza! Hombres como tú se dan una vez en un siglo. ¿No te da gusto? Claro. largas rachas de melancolía. esa clase de triunfos no dan fama ni lustre. Pleitos callejeros por incidentes de tránsito. Desde que tus amantes te abandonaron por viejo y borracho se te recrudeció el mal carácter. gordito. berrinches idiotas en los restaurantes. silencios sepulcrales en las cenas de Navidad. quiero que estés presentable cuando vengan a recogerte los camilleros. He respondido a tus majaderías con caricias. de sabiduría para aguantar los sinsabores de la existencia. con la frente despejada brilla más tu mirada de soñador. Hasta hubo poemas en tu honor. y lo voy a seguir mimando hasta el último aliento. ahora con un rencor de novio despechado. poniéndoles buena cara a los malos tiempos. Con un poco más de resignación. pudiste haber disfrutado tu modesta felicidad hogareña. Mírame a mí. mi cielo. ¿Te molesta si fumo? ~ La Incondicional . Nuestros dos hijos tienen título universitario y Jorgito ya se independizó. Perdido el orgullo viril.

n–f°  n¯ ° h°  ½fff nf - ° ° n¯½  ° nfff° ¾nf°  f¯h¾f °¾  °  °  n½¯¯f  .  nff¾ °fn °fn°fnf x¯nf f f ¾n  f¯f° f¯h¾ €nf ¯f½f¾f nf°  f °¾n°n¯¾ n¯ °x f f  °fn¾   ¯ °h¯nf ° °f ¾f ¾ f° f€fnf  ¾f f€f¾n°f f½f f°  ¾f–¯ °¾ - ° °  °f ½ff f  fn  ½ff x    f ¯ °  ½  ¯ –      ¾f¾€fnn°  ¾  °°n ¾n¯ °nxf–f°f¯ ¾¯½ff ¾f f¾¯° n ¾f   –¾ h½ ° ° x€n f€ n  n¯  ¾ ¾ ©¾  ½f  ¾ nf ¾   ¾ ¯  f f °f ½ f ½ff nf   f  ¾½ x°½f ¯ ¾ ¾n°½fn °nf ¾f   fnff¾ f ¯ nf   fn¯½ f   ¾°°nf¾n f  nf°fhnnf¯h¾f f ¯ ¯xf f  f¾½f½ ff¾n    nf ° fn fn °fn°fnf x¯nf @¾ n ¾  °f¾n° f°°n   nf  ½  °°nf ¾½¾   ¯  f f  ¾f ¾    ° –f° ¾f nf ½  f ¾n  €¯f f½ n °f ¾   ff f °°f  ½f½  ¾ –n° f¾f.  ° x     ½f¾  ¾ ¯ ¾½ °  f  f  ½   ¾ ¾ ½€ ¾ ¾  f ¾°  ½¾–f   ° ° °f n  °  ½°°    .  n°¾f   f¾ ¯f° f° nff¾ f f D° ¾ f   . ¯f–°  ¾fh¾¯n½n° ¾f°nf ".n–f°  9 °¯ ¯ ¾€    n °€f f¾–°–f¾¾°°  ¾f f¾  ¯°f° ¾ nf °f¾  ¾f f ¾ –f    f¾ f ¾ ¯ ¾–fnf  n° f¾ -f f  °   ¯f¾f °½n ¯f° ° –f ½ff–ff°ff nf ¾ f¯f   - €°€³ ¾ ½¾   f¾ff–fn°f¾€ ¯f¾  ¯ °¾ n° ° f ¾f¾ ff¾ ¾°nf© ½ f¾ ° ° ½f ¾½f @ ©–x   ¾  f ½ fn ¯x¾  ¾ f ½ff ½f–f ¯¾ n½f¾   n°n    ¾° ¯   f   f ¾  °f  °f nf n°f  ¾f¯ f€°f nf¯°   f¾¾ ° ¯f   fn n¯ ff– °   –ff f © x€f°f f€ n f¯f° f ¾ ¯½ € ¾n°– ° ½ ¾ff½f¯ffnff   ½°f¾  °¯½ f¾n°€ffn –f¾ 9¯ € ¾½¾f  ¾½x¾ ¯f°f ff¾f– ½f n f°f¯f   °¯¾ ¾½ ¾°f f ¾  n¯f   °f @¯f ¾ °n °fff f fn   ff°n  ° ¾f¯ nf° f°½ f¾©ff f n° ¾    n  f ½ © ¯½  ¯ n¯½°– f f¯f f  ½x¾f¯  ½  €fnf¾ fnf x¯n  #.  ¾  °¾  °f¯¾ f ¯f ° nf€x"# .

f°  ¯  ½½¾¾    °    nf€x €xf¯¾ f ° f  .

fnh° ¯ ¾ °¾ –f fnf n°¾f–¾ f¾f½°  ¾ °¯ °f  f f° ¾  f  ¯¾ °f ¯ °ff   fn° ¾ f¾  ° nf  nf     ¾½f° nf °  ¯¾ ¾ °¾  f° ¾  °f f f ¯  f©x  ¾n  ½ff n¾  9  ¯h¾   ¯ f °  ¾    nf ¯ °  f   °f ½  f  - ° ¾  ½n  f ½ ¾f   f f° °  ¾f f f ° ¾ f f  n°– ¾°½ °f ff nf¯  nf ¾  f¾fnf f¾ f°  °¯ ¯  f¯ x° x  ¯n° f ¯  ¾ h–¯f¾    ¾n½f¾  ½ f   ¯°f  f ½f¯ °  n° f °nf¯©   n¯½ ° f  °fnh ½ n¾f ° ° ° n¯½  ¾ff°n – fnf f¯¾ n– ° n¯€ f¾  f¾ °°  @f ³f  9  "x fn ¾  – " -°nf f¾ f fnf°f  ° ½ff f¯f f f °€ ¯ f n° ¾f ¯f°f° nf "½ffxf  ¾f¯f""9fffn¾f¯ n° f"-¾ f¾°€f° ½¾  f fnh ¾  ° f¯¾f½° ¯h¾ ©¾ n–f  f  f ¾  ½ff °¾  nf ¾nf f  °f¾  ¯½   °   ¯  "x°f¾ ¾ "-°nf ½  ¾f ¾ –f  f¯  ° ¾ f ° ¾ f³¾  ¯h¾ ½f¾°  nf°  °¾ ¯ f¯¾ ©°¾ f f½ff¯ °  f -ff   ¯  ° –x ¾°  ¾ f¾   ¾ ¯  f¯f f¾ f ¯ f¾  n° f ¯ °  ° f ½f   ¯½  €  ½  ¾ °f f   ½ ¯  n°¾fn°  f– °   ¾  n f –°  °f ½°n ¾f ° nf ½ ¾ °f   ¾fn° ©f½fff f°f¯ ff¾¯ff¾° °n° ¾  f¾ f¾ ©f¾  ° f f° ".

h°f¾¯©  ¾¾   f°½nf°  f¾°© °f½ ¾"–°f¾ f° f¾f° –f½f¾ n¯° °ff¯f¾½fff ©ff¾  ¯  ¾–°xfn¯½f  –   ¾x½ € nf¯ °   ° ¾fx½nf¯ ½¾¾  n °n°ff.3.43.  .43/.h  f¯f ¾f  –f n° ¾ €°f fn³f f  ¯f° n°½ – ¾f¾ f n°f  x°¾f n°nh°f¾½f¾ .

f¾°– °x½ff¾© f n° nf °f¾ ¯h¾ ¾ ¾  f° ¾ ¾   °°nf ¾ °¾  n¯   f½ f f°  n   .  ¯h¾ ½ ¯ ¯   n¯°f¯© nff ° –f f ½ ¾f f °°–°f  f¾ ff –f¾ ½ff°¾  f¾ n °f¾ ¯ ff¾h½ ¾½ff  ° f¯   ° ° n ¾ f   ¾  ¾©¾° °nf° ¾¾¾ ° ¾fn° ¯°–¾  .

f° ¯h¾ ¯  °–f³f f¾  ¯h¾ n¾  ¯  f¯f f °     #@  f ¯  ¯ n   ° ¾f ¾ nh° ¯  ¾¯ fnf½fn f °  nf  ¾°¯  € f ¾  ¯ ¾ °–¾f n¯½ff  fn°– -¯ f f ½  f nf°   ¾f ¾ ½  ¾x   ¾h¾ n f°  f¾ – °f ¾  ¾ °  f  ¾  - °  °¾ °  °¾ n¾ ¯ff¾¾ €f°  ° f¾ ° ¾  @f    ¯½f°  f ° ¾  ¯½°  f   h¾   ¾ –¾   ° f ¾ ° ¾¾  ° h°    n°n   .

 f¾f¾   f°½fn  °fnf¯fn¯½ f°¾€f°f¾f¾  °f° ¾¾f f f¯ °ff° f °¾f¾€ nf - n ¾f f¾¯¾ff–¾n¯°f –f½ nf f¾ f f  f ½ n° nf f½   –€f¯xn –f¯h¾ ° ¾ fnf @  –¾f n½f¯    ¾¾¯f ¾ ½ °n °f f½ff ¯½©f ff f  ¯f ° ¾ ³ ¾  nf¾  f¾–ff n  f f¾f f°  ° ¾–fn° ° °¾ ¾nf ¾   f¾ nf  ½°   ¾ –   f f° f  f f° f f ½ff  ° ¾–f  f  9  n¯ ° n ¾f f¾ –f°f ° ½ff¾½ff° f¾  ¯ ¾ f fnf¾ ¾ €¾nf °°f½ ½fff °fnf¯ f   f f¾   f ¯f   ¾   ¾     f ° ¯½°f  n  n° ¾  ¾ °f¯f ¾  ¾ €fnf¾ @ f¯f° nf¾ n½f°  °¾ f°¾ fn ¾  n°f¾ ½f¾f¾ n f¾    °f¾ ° –f°f¾  f f° ff€fnf  -f–f¾ ½n ¾  °   ¯½©xff  f ° ° ©  f f f° °f  nf  xnf fn½ffn¯½f  ¾    ¯h¾ ¾°¾fnf f½ff  .h¾  ° f¾ f–f n ¯      ff ¾ –    °  f ½ ¾f    n¯   ° f¾ ° f ¯ n f .f°   ¯° ¾  ½¾–f   ½ f¾ ¾ff ¾  f¾   ¯°  n °€n ¾  f f  ° f¾½ ¾ # .

°°½n  ¾n½°f  f¾½  f f©f °f½ ½f¾° ¾n f¾ ¾ ¾  9   ©f¾  f½f° nf  f– °nfnffn¯°¾f½f¾ °fn°nf³¾ f f¾° ½  n°f¾¾° ¾½  f¾ €n¯½f³ f °f€f– f°n° n°f  °°nf f ¾½f f ¯fn¯¯ ½f–f¾°f f ° f ¾fn€n¾  °–h° ¯  ° ¾  ¯f nf °  °n°x ° ¾n ¾° f nf°  f¾© ° x ¾n°     °f¾  €nxfnf½f nf©° "x"-¯h¾€ff f  ¾½x¾ f°¾f³¾ °¯ f ¯  –f ff¾¾ n ¾   °f f¯h¾f¾°¯° nf¾  n ¾  ¯ #9   f  ¾  fn  ¯½°f ¾   ½  ¾ff f f½°f¯h¾€    ½fn  fn¯½f¾°   f¾f n – ¯  €n°fff¾ ½ff¯ °  ¾½x¾ fn  f¯f¾fnf ¾°n½ nf ©f ¾ ¯½  ¾hnf°¾f f  ¾ n°¯–f ¾n°  f¾    ½ f  nf f @ °  f°  ¾ °€ ¯½°–f°¯f¯° ° ¾f  n¯f - n ¾¯½ ¯¾ff f¾ ¾f     ½¯    f ff n° ¯ ¾½¾f ½ff nf°h¾ f  nf  9  nf  f –f f nf¾f  x f½f f ½ff ° –fn°  f ½ ¾f  ¾ ¯ °–f³ ½ ° ° °½  °f  ° ¾ f ¯  ½ –° f °  f f ¾f   f f f   ¯½  f nnf¯  ° ¾fn° ¾ °n¯ f¾ n° ° fn  – ¾f   ¾½x¾  fn¾f f ¾ °³¾ ¯  ¾ ° ½f n¾  ¯ ¾n°¯ ½€ff f½ff °f  ° °  ¾½°¾ ¯f  n  f x  ¯¾ ³¯½¾   ¾ ³f°° ¯  ½ ¯ °f½ff– ° ff ¾½¾ ¾¯x n  ° ½ n  ° ¾–fn°   ¯  ° f f nf f ¾  fn   ¯½  .  .    ½€ ¾ n¯f° f  ° n°xf f ¯  © ¾  ¾ff ½ n½f  ¾°f½ °¾n°f ½  f¯ nf°n  f f©f ° f f °¾ 9  x¾ fn ¯  ¾° ¾    ©  f  f  ¾ f nf¯ f ° ¯  ©f  ¯½ ½ff °f f  9 ¾  °°nf f f ¾n f  ¯ f¯ ¯ ½½¾ f  °¾f¾¯f f   ¾½ f f©f°¾   ¾ °f° ¾ f ½ff .43.3.43/.

  n ¾–f¾¾ fnf¾f ° ½nf¾½ff f¾  ¾h ¾½ ¾ff¯f° ° ¯ ¯ °f¾¯  nf ½ n .

°¯  f ¾x n° °f °f € °  f f  ½    n¯ ½f n °f ¯°¾¾ f  9ff f  f½  f f¾°   ¯¾¯  f ¾n     ° f ¾° nf ° ¾f  .

    ¾ f ¾f°  ¯ °   ¾ ° f  °  €°  ¯  ¾h ½  °   ¾–  n°¯– f°  f ° ¯   f¾  ¯f     ¾ nf½f n° f  ¾ff ° ¾ f¯  ¾ f–f n ½¾¾fn€n ½ ¾     °–h¾¯f ¯½ n° f ° ¾f¾nn°¾f°nf¾ ¾ fn¯ f °f½ff ff°½  °€ ¯ °  f¯¾½ ¾ # © fn°–f f "n°  ¾ ¾¾f³¾¯  f¾ ° h¾¯f""-¾ f¯h¾  °  ° n ¾f f¾¾ °   ff  ½f– °" .

f f¯© n° ¯h¾ –° f       f ½ ¾ °f½ ¾ ¾¯n¯  °  °nf¾ff°f€nf °f¯f f  f½f ¾°¯  ¯  nf¾  °   – ¾h ¾ ¯½   ¾  °f   ½  nff  ½³f ¾  ° ¾ f f€  ¾  ° nf¯  f¾ ¯©  ¾ – ° ¾  f¾   ½° ° n° n° ¾ ½ff f f¯ f n °f–f¾  ¾ ³ff° n°  f¾ € n¾ ¾¾¯f ¾  ¾    °°–°f  f¾   f ¯f °n °¾n¯  n ½ff  f   f¾ n°¯–½  €ff° ¾½ff ½°  ff°n  ¯   °f¯ ° –f ¾ 9 f€° n °f¾ ¯fx°–f°f½  f .f   °  n¯½f  f fn°f½ ¾°f ¯h¾¾ @ °nf¯ °½ ¾ n¯¾¯  "ffnf¾"9 €f  f  ° ¾ f¾ n¾  "°    f ¯ff  n    ¾f f¾ °  f" @   ¾–°f¾  f ¯ ° ¾¯f ¾½¯ f½  ¾½ –¾  °f¾n°¯– °fnf¾f f¾°  ¯h¾  °n f¾¾  ½ ¾°°nf  ¾ n °f  €°–f  °nf½ff¯f° f¯ © ¾n¯  ¾  ¯f° f ¾ ¯½  ¾  ¾  °  ¾ °  ff¾½ ¾   f¯fn°¾°¯ ¾¾– °f€ f ¾ –f¾nf° ¾ .

f° ¯h¾¾  f n°–  °fx½nf °  f f©f f ½ff ¯f° °  ¯ °f¾° °f f¾ ¾fnf f € nf f n °€nf   ¯h¾n°f  °°nf @ ½ ¯ °½ ¾ °x¾  f¾fn ½f f nnfn°¾nf  nn¯f°  f   ° ¯  f ¾½f n¯¾  f¯  fn°–f f ¾f °€°n°f f  °   °f¾   fn  nf¯ ¾ €°   9  n ¾    n¯f° ° f f  ° °    ¾f f ½° °  °f f¯½f  h n° f f ° °n°  ½f–f  f  f  .

f°  ¯  n°€f¾  ¾  ¯ ¾ n¯½ °   °¯ f    f° f ¾ ¾   ¾  fn  nf¾fn¯f°n –f¾€ff¾   f f¾ ³ff   9   © ©¾f¯ °  n°f  ½ °¾f f #- f–f¾nf¾f ¾  ©¯ xn   ° ¯ff°f ½ ©f¯h¾ f ¾n   °f f f¾ # f    ¾ f f¾   "  f "  °  ° f  ½  –x°  ¯f° ¾ °f  ¾ ½  ¾  f ¾    f   ½f  f¾f  nf°¾f°n  .

3.  f ¯ff ¾½°f n¯f°¯ ¾f–fn° ¾f¾ ¾ fn° ¾nf° f °–€©f ff ° ¾fn°f – °  fn¯½f³f  ¯     n¯½ff ½f °  .  .43.¯  ¾ ¾ – °¾°n¯½ °  ¾ n f¾ ¯ ¯° n°¾½f fn°f  n ¾ °nf ° #.43/.h ¾h ½°x° ¯  °f f°nf f½ff € n  ° °ff ¯½ ¾f #  f n° ¾¾¯¾°f  ½ °€f – ° ¯n°¾ © ½ ¾ °f¾ ½ nf ¾½ ¾ f ¯½ ¾f¾°fn  nf¾f½€ ¾n  ¾½ f f  nff°½ ¾¾  ¾  nhn  °  n¯  f ° n f  ¾  f nf¾f nf°  ½ ¾ ¾  ©f°    ¾ ½ ¾ ° °– ° f ¯x nf   f f° ¾nf€nf  ¾° f–¯ °¾   ¯°  n °€n f °f  °f   ¾   –f ½ €f¾¯¾   f    ½¾ f f° ½ ° f   f¯  f¾ ¾ f¾ f °f   9¯ ¯   °°nff¾ ¾ –f° f f½  –¯ff   fff¾f f–°¯°f ¯ ½¾ ff¾ fn f¾n°– °f¾   ff° °  °n¾xnf°    ¯ f f¾ f°   ¯  ½  °  €°  ¾f f n° °f   x   ½ n f °f f¯ °ff ½ff ° ¾f ½f ©f   f n¯° f  n °€nf    n°nf  ¾ ¯½ f f¾ f ¾fnf n¯ €¾n °°f    ° f¾  – ¯ © °   °°n ¾ ©ff¾  ° n ¾f¯  9 €°f   n°¾ f f¾ff½ ¾ °nf n  f ¯f  ¾  °  ¾ °n¯ ¯   .

  9  °   ½°–f¾ f¾  ¯ n     ¾ °f ¯f ¾  n ¯f   .

° ° ½n ¯h¾   ¾–°fn°   ¾f  f ½ff f–f°f ¾ ¾°¾f  ¾  f ¾ °nf  ½ ¾  f  ¾€f   ¯ ¾f€ n f  –f ³f - ¾¾ ¾©¾ ° ° ° ¾f –f¾ ° ½ °   "-   f –¾" .

 ©f¾ ½ °f " ¾  ¯ n°  ½    f½f ¾ ©¾  n° f € °  ¾½ ©f f f¯h¾¯f f ¾³f   ¯½ ¯ f°€f¾n°f ¾€– ¾ ° – °nf   f° f¾½½f¾ ".f  ¾f nf¾   °€¾ ° f° €f¯f ° ¾  ½  f¾ ff¾ ° ½n ¯h¾  ° f ½ ½fff  n ¾  °f ¯ ff n° f³   ½ ¾  °f f³¾  n °nf  ° ° –fh¾     n ° ° ¯ ¯ °f©  f¾f   ½ ¯f¾ °  °  nf¯f ¾ ½ ¾ ¯ © ¾f¯°¾ ¾   ¾  nf° f ¾n f ¾  ¾½ f° .f¯ f¯ °°nf ½f¾x ¾ n ff¾° ¯ f–¯ ¾ °½ °f¯ °  ff f n¯ n °f¾fnn ¾ f  9  °  °n °f¾ –¾f°f f½ ¾– ¾f¯ n°f° f–f ¾  €  f¾¯f°¾ ff n°° °n ° ¾½ nf   ¾  ¾f¯f° ¾ f f° °f°½ © fn¾    n n ¯fnfhn  9    – f°¾ °°–°nf  f–ff 9 ¾ nf © ¾ ½°n ° ¾  h°¾ f–f¾ fnf¾  ¯ f°nf ¾ °n¾¾ ½nf ¾ °f¾ n °f¾  -f f  °n ¾ f¾ °¾ ¾ff° ¾ "nh°f¾ – °f¾¯ f¾ n ½f¾f"9 f½ ¾f   ¾– ° f°  f¯f   ¾½°  f¾¯f©f f¾n°nfnf¾ ½°x°  ¾  °f nff f ¾ ¯f¾  ¯½¾  ".

43/.43.3.h°f¾ f¾€f ¾f¾ ¾  ° –f f f¾ °fnf f"¯  ¾n¯  ¾  f° °f   ° ° ¾–  f° nff  ½f¯° nf  f ¯f° f    f ¯ – ° f¾ –¯¯f° f¾f ¯f ° x©f¯ ¾ nf¾h–¯f¾ –     ¾x¾½ ¾ °f  nf°  °–f°f n–  ¾nf¯ ¾ "@ ¯ ¾f¾€¯"   .  .

You're Reading a Free Preview

Descarga
scribd
/*********** DO NOT ALTER ANYTHING BELOW THIS LINE ! ************/ var s_code=s.t();if(s_code)document.write(s_code)//-->