Alquimia y tecnología química de la Edad Media al Barroco: una relación compleja. Joaquín Pérez Pariente.

Instituto de Catálisis y Petroleoquímica. CSIC. Introducción Estudios recientes han puesto de manifiesto la especificidad de las investigaciones alquímicas y su diferenciación de otras prácticas de transformación química de la materia, abandonando la concepción habitual que consideraba a la alquimia simplemente como la precursora de la química moderna 1 . No obstante, aún subsiste una notable confusión en cuanto a la pertenencia a uno u otro campo del conocimiento humano de las obras de naturaleza química de la época que nos ocupa. En efecto, la similitud de equipos y técnicas de laboratorio, materiales y en muchas ocasiones también de la terminología e incluso de conceptos teóricos de la alquimia con los de otras prácticas químicas, ha conducido a la propuesta del término chymico para designar ese conjunto de prácticas vigentes en Europa hasta mediados del siglo XVIII aproximadamente 2 . Aunque esta precisión terminológica ha tenido como virtud principal la de subrayar el carácter experimental de la alquimia, sustrayéndola así de otras interpretaciones que hacían de ella poco más que un conjunto de especulaciones filosóficas impregnadas de misticismo, ha difuminado sin embargo la frontera entre la alquimia y lo que podríamos denominar química aplicada de la época. Esta situación no es sorprendente, teniendo en cuenta que la química es una ciencia cuyo proceso histórico de construcción tuvo lugar lentamente, a lo largo de un extenso periodo que culminó en el siglo XVIII, en el que se asiste a la emergencia no sólo de la ciencia de la química, sino también de los químicos, con un estatus similar al que poseen los especialistas de otras áreas del conocimiento científico. Antes de esa época, ¿Cómo distinguir la alquimia de otras prácticas de manipulación de la materia que también conllevan alteraciones químicas de la misma, de la química aplicada?. Encontrar una respuesta a esa pregunta es sin embargo imprescindible si se desea trazar, siquiera a grandes rasgos, un cuadro realista de la evolución histórica de la tecnología química en la Europa pre-ilustrada. El estudio de los documentos de naturaleza química más antiguos que han llegado hasta nosotros, los del Egipto grecolatino, nos permite sin embargo definir un parámetro sencillo para diferenciar la literatura de carácter alquímico de aquella otra que no lo es: la naturaleza de los
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NEWMAN, W.R. y PRINCIPE, L.M. (2002), Alchemy Tried in the Fire. Starkey, Boyle and the Fate of Helmontian Chymistry, Chicago & London, University of Chicago Pres. 2 PRINCIPE, L.M. y NEWMAN, W.R. “Some Problems with the Historiography of Alchemy”, en: NEWMAN, W.R. y GRAFTON, A. (eds.) (2001), Secrets of Nature: Astrology and Alchemy in Early Modern Europe. Cambridge (Mass.) & London, pp 385-431. NEWMAN, W.R y PRINCIPE, L.M. (1998), “Alchemy vs, Chemistry: the Etimologycal Origins of a Historiographic Mistake”, Early Science and Medicine, 3, 32-65.

procesos químicos que se describen en ella, más concretamente, el propósito o finalidad de esos procesos químicos. En el caso de las obras alquímicas, son los procesos de transmutación o “ennoblecimiento” de los metales “impuros” en los metales nobles oro y plata su señal de identidad característica 3 . Partiendo de este punto de vista, se descubre además que la naturaleza de los materiales empleados, procedimientos y equipamiento de laboratorio descritos en los textos se encuentran todos ellos condicionados por la finalidad del proceso al que sirven. La aplicación de este enfoque al análisis de los textos químicos del Egipto grecolatino de los siglos II-IV d. C. nos permite diferenciar los documentos de naturaleza técnica de aquellos otros que podemos definir como propiamente alquímicos. En efecto, entre los documentos técnicos de ese origen destacan los que se conocen como papiro X de Leiden y los papiros de Estocolmo 4. Ambos contienen colecciones de recetas, de las cuales las del primero describen procedimientos para la preparación de aleaciones metálicas, imitación de oro y plata (dorado y plateado), soldaduras metálicas y ensayos de metales preciosos, mientras que las del segundo tratan sobre todo de la preparación de piedras preciosas artificiales. En ambos documentos no existe ninguna mención a la transmutación metálica, ni se expone ninguna teoría en la que esos procedimientos puedan encuadrarse eventualmente. Podemos considerar esas colecciones de recetas como una herencia de los conocimientos tecnológicos del Egipto faraónico. De características totalmente distintas a las que presentan los textos de ambos papiros, se conservan en diversas bibliotecas europeas varios manuscritos griegos, el más antiguo de los cuales pertenece a la biblioteca de la catedral de San Marcos (Venecia), datado en los siglos X-XI, que tratan sobre la transmutación de los metales, y cuyos textos fueron compuestos en el Egipto grecolatino muy probablemente hacia los siglos III-IV de la Era Cristiana 5 . Aunque los textos mencionan diversos autores, el más importante de todos ellos es Zósimo de Panópolis. En esos manuscritos se encuentran descritos por primera vez los elementos característicos de la literatura alquímica de siglos posteriores: la asimilación del proceso alquímico a una generación, el papel central de los “espíritus” en la “vitalización” de la materia, y el objetivo final de obtener una sustancia semejante a un fermento, denominado Xerion (que se convertiría más tarde en el Elixir de la alquimia árabe), la Piedra Filosofal de los alquimistas europeos medievales, la materia capaz de transmutar metales comunes en metales noble, particularmente en oro 6. Aunque los materiales y sustancias químicas mencionadas en los textos alquímicos
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BERTHELOT, M. (1885), Les origines de l’alchimie, Paris, 1885. Ed. española : mra ed., Barcelona, 2001. 4 BERTHELOT, M. (1889), Introduction a l’étude de la chimie des anciens et du moyen age, Paris. 5 Op. cit. 3.

. 3. que activan las semillas de “plata” y “oro” incorporadas durante el proceso. Corona Boreales. Figura 1. Op. desde un punto de vista experimental.). (2001). (1967). A. M. Los Hijos de Hermes. “Elixir Vitae. generalmente plomo.J.327. Nueva York. Ese proceso transcurre a través de una secuencia de colores. (ed. 7 HOPKINS. cobre y hierro. M. La consideración del Elixir como remedio para el cuerpo humano es mucho más tardía. J. sustancias en cuya composición entra a formar parte el azufre o compuestos de azufre (el arsénico y sus compuestos volátiles. Los orígenes de la farmacología alquímica”. el método de tratamiento de los mismos es totalmente distinto. amarillo y finalmente rojo o púrpura. cuya evolución hacia la plata y el oro se lleva a cabo con la ayuda de “espíritus”. negro. Madrid. de la Biblioteca Nacional de Francia. y el producto final es el Xerion. ALEGRE PÉREZ. AMS Press.. (1ª ed.E. Alchemy. o Piedra Filosofal. . blanco. M. y se elabora en Europa a partir del siglo XIII: PEREIRA. es el empleo sistemático de la destilación y sublimación en las operaciones químicas. estaño. y el mercurio también estaban considerados como ”espíritus”). cit. M. LÓPEZ PÉREZ. como los óxidos.. fol 110. child of Greek philosophy. partiendo de una aleación de metales comunes. Aunque un análisis detallado de esos procedimientos está fuera de los objetivos de este estudio 7 . Aparatos de destilación de manuscritos alquímicos greco-egipcios La característica más notable de la alquimia greco-egipcia. REY BUENO. podemos decir que tienen como objetivo conseguir una purificación progresiva de la materia mineral. en : PUERTO SARMIENTO. 1933). para lo cual se inventaron una 6 Ms 2.greco-egipcios son prácticamente idénticos a los de los textos técnicos.

. N. cuyo objetivo es incorporar “espíritu” o pneuma en la materia mineral. con el fin de catalizar su evolución.H. podemos concluir que aquellos alquimistas inventaron deliberadamente el instrumental de laboratorio necesario para llevar a cabo las destilaciones y sublimaciones necesarias para la consecución de la Obra alquímica. desarrollándose primero en la civilización islámica. a la vez que. Por lo tanto. destilación y sublimación. a partir del siglo XII. Ese proceso de disociación de la práctica operativa de su soporte teórico transcurrió a distinta velocidad en diferentes áreas tecnológicas. y no son mencionados ni en los papiros de Leiden y Estocolmo ni en ninguna otra fuente literaria de la época. el empleo de esas sustancias en nuevos procesos químicos. se debilita progresivamente su relación con los aspectos teóricos y filosóficos propios de la alquimia. en el siglo XVI sólo la aplicación de las técnicas de destilación a la preparación de medicamentos se encuadra aún dentro de un aparato teórico que es en cierta medida deudor de la filosofía de la naturaleza profesada por la 8 Sobre la alquimia como una replicación de la creación a escala local. El proceso de transferencia e integración de algunas de las técnicas operativas de la alquimia a la tecnología química en sus diversos aspectos se extendió a lo largo de un milenio aproximadamente. muchos de los cuales aparecen representados en los manuscritos con las características esenciales con las que los conocemos hoy en día. el empleo de ambas técnicas. 197-215. (2005). “The Monas Hieroglyphica and the alchemical thread of John Dee’s career”. Esta contribución presenta varios aspectos distintos: el uso de ambas técnicas para preparar sustancias químicas nuevas. primeramente a través de traducciones de textos árabes al latín. en general. cuyo punto culminante se puede situar en los siglos X-XI. Ambas son técnicas subsidiarias de la Obra. y finalmente el estímulo para el estudio y empleo de materiales específicos. y posteriormente en la Europa Occidental. La aportación más genuina de la alquimia a la historia de la tecnología química está vinculada al empleo sistemático de la destilación y sublimación en operaciones de laboratorio. estaba al servicio de una concepción filosófica de la naturaleza del mundo físico 8. como se verá más adelante.serie de instrumentos y aparatos de laboratorio. eran los vehículos materiales idóneos que facilitaban el acceso del pneuma a la materia. figura 1. pero puede decirse que. Por lo tanto. el desarrollo de nuevas áreas de aplicación de sustancias químicas gracias a una reinterpretación del aparato teórico de la alquimia. Se creía que los vapores o sustancias liquidas que contienen azufre o compuestos de azufre. consultar: CLULEE. Se trata por tanto de un proceso lento en el que las técnicas y métodos importados de la alquimia van nutriendo distintos campos de la química aplicada. Es importante señalar que los equipos de destilación aparecen descritos y representados por primera vez en la historia en esos manuscritos alquímicos. 52. y luego de manera autónoma. Ambix.

10 9 Estos tratados. . Londres. (1996). de los que se conocen muchas versiones manuscritas. en el que queda mucho trabajo de investigación por hacer. escrita por el monje Teófilo en el siglo XII. Zurich. pero también al refinado de oro y plata. Mappae clavicula y De coloribus et artibus Romanorum. The origins of chemistry. lo que podemos tomar como el punto de partida de la alquimia europea. Este es un aspecto de la alquimia poco explorado. pp 153-160. coloreado de aleaciones metálicas. Oldbourne. teniendo en cuenta la diferencia que existe entre los procesos de tecnología química y los propiamente alquímicos. de los que los más antiguos datan de los siglos VIII al X 10 y que alcanzan su culminación con la obra Schedula diversarum artis (Sobre artes diversas) . aunque con distinta intensidad. la metalurgia. en cada una de esas áreas tecnológicas. Estas obras dedican buena parte a las artes decorativas. tanto incoloro como de color. sino también las colecciones de recetas recogidas en diversos manuscritos. hasta desaparecer casi totalmente a lo largo del siglo XVIII 9 . que comprenden la mayoría de los procesos químicos conocidos en la época que nos ocupa: las artes aplicadas. R. Creo necesario resaltar que. como indica Conrad Gesner en su Tesoro de los remedios secretos de Evónimo Filiatro. a la obtención de aleaciones metálicas y a la manufactura de vidrio. La relación entre las prácticas destilatorias y la alquimia es tan estrecha. la preparación de medicamentos químicos mediante técnicas destilatorias va perdiendo progresivamente toda referencia a la filosofía vitalista de la alquimia. A y FERNÁNDEZ. Se mostrará cómo cada uno de los aspectos mencionados anteriormente está presente. Cuando los primeros textos de alquimia árabe son traducidos al latín a mediados del siglo XII. de la que Teófilo describe además los hornos especiales empleados para ello. las técnicas de dorado y plateado. Artes aplicadas. sólo serán expuestos aquellos casos en los que se puede establecer una relación clara y directa entre la práctica alquímica y las aplicaciones tecnológicas a las que esa práctica ha dado lugar. El Escorial. Instituto de Estudios Superiores del Escorial. Se van a exponer a continuación algunos ejemplos de la influencia de las técnicas y teorías alquímicas en tres áreas tecnológicas específicas. aunque no propiamente alquímico. A. y finalmente la medicina. son esencialmente Compositiones ad tinguenda. 1552. 1ª ed. (1966). entendiendo por tales la manufactura de colorantes y métodos de teñido de tejidos.alquimia. Para una discusión general sobre el contenido de estas obras. ver: MULTHAUF. A partir de esa época. la fabricación de vidrio.P. tal y como lo refleja no sólo los restos materiales de la época. la química aplicada en el continente había alcanzado ya un cierto grado de sofisticación. traducción española: MANRIQUE. que aún en el siglo XVI se consideraba como “cosa de alquimistas” el recurso a la destilación o la sublimación en operaciones de laboratorio.

con vapores de azufre o compuestos volátiles de arsénico. que aplica también a la elaboración de otros pigmentos artificiales. traducción española: editorial Akal. que constituía.Nos encontramos. La síntesis de este material también aparece en los escritos del alquimista árabe Razhés. El proceso alquímico que hace uso del Kerotakis tiene como objeto “reincrudar” o volver a su estado original a los metales. ó bermellón. y. en particular metales. por otra. elaborado por alambique”. El proceso de obtención del bermellón no es sencillo. (1994). Esta expresión. empleando el azufre a modo de la “exhalación seca” propuesta por Aristóteles en su teoría de la generación de los cuerpos metálicos. En efecto. anterior a la difusión en Europa de los textos alquímicos árabes a través de sus traducciones latinas. ante una situación similar a la que se produjo un milenio antes. revela. . Princeton University Press. R. el pigmento más apreciado de la paleta del artista. lo que podría interpretarse como evidencia de la conversión de este metal en su sulfuro 11. que el término “alquimia” se refiere 11 Estos hechos podrían sugerir una vía de llegada de información químico-alquímica desde Oriente Medio a Europa a través de Bizancio. describe el uso de un aparato especial para tratar sustancias de origen mineral. es decir. similar al estado vegetativo que poseían en el interior de la tierra. en particular la alquimista conocida como María la Judía 12 . Siglos más tarde. Sin embargo. en el siglo IX. 13 Podría considerarse que los alquimistas greco-egipcios estaban reproduciendo a escala de laboratorio lo que ocurre en el interior de la tierra. una colección de recetas sobre la química de las artes decorativas. 1988. este último es de influencia greco-bizantina. De entre ellos. El Libro del Arte. 14 CENNINO CENNINI. 12 PATAI. pero no hay ninguna evidencia de influencia árabe en el manuscrito medieval latino. denominado etíope mineral. conocido como Kerotakis. por una parte. La primera referencia a este pigmento en la Europa medieval se encuentra en un manuscrito de finales del siglo VIII. junto con el azul ultramar. Otros autores han señalado que los manuscritos alquímicos grecoegipcios mencionan la “fijación” (o pérdida del estado líquido) del mercurio. la estrecha asociación que aún tenía en esa época la destilación y sublimación con la alquimia. y de hecho una de las recetas parece ser una traducción de una de las recetas del papiro X de Leiden. ya que el azufre y el mercurio reaccionan en primer lugar para formar un sulfuro de mercurio negro. los alquimistas griegos. uno de los más apreciados por su intenso color rojo y su inalterabilidad era el sulfuro de mercurio sintético. mediante la formación de los correspondientes sulfuros 13. el artista florentino Cennino Cennini 14 describe a finales del siglo XIV o comienzo del XV que “el cinabrio se obtiene por alquimia. Uno de los temas a los que se dedica mayor atención en esos textos de química aplicada es la manufactura de pigmentos. Compositiones ad tingenda. que sublima al calentar transformándose en la variedad roja o bermellón. The Jewish Alchemists. por lo tanto. cuando la alquimia greco-egipcia surge y se desarrolla en un medio cultural en el que ya existían amplios conocimientos acerca de la aplicación de la química al tratamiento de materiales diversos.

que se podía extraer de terrenos volcánicos. mediante su interacción con tres “espíritus” simultáneamente (el mercurio no se consideraba un metal. 21 (1). desprovista totalmente de toda vinculación con las especulaciones filosóficas de los alquimistas. “The discovery of Mosaic Gold”. uno de los “espíritus” de los alquimistas griegos.simplemente a una operación que hoy denominaríamos química. respectivamente). el empleo de cloruro amónico como vehículo portador de “espíritu”. que es esencialmente sulfuro estánnico 15 . Así. el alumbre (sulfato de aluminio y potasio). se habría sustituido parte del mercurio por estaño. por otro “espíritu” introducido por los alquimistas árabes. que han de ser calentados en ciertas condiciones para obtener el producto deseado. 203-206. R. hierro y antimonio. además de azufre y estaño. la obra de alquimia latina De aluminibus et salibus. Isis. de mercurio y cloruro amónico. pero que también obtuvo por primera vez mediante la destilación de pelo animal. IX) incorpora también el cloruro amónico. del s. Siguiendo esta línea experimental. tales como los sulfuros de plomo. sino también un “espíritu”). la sal común. el azufre y los compuestos volátiles de arsénico. y parte del azufre. El alquimista árabe Razhes (s. entre otros. Las recetas son probablemente de origen árabe. El número de sustancias químicas conocidas en la antigüedad era escaso. describe por primera vez la 15 PARTINGTON. Síntesis de los cloruros metálicos. y en su efecto sobre los metales en estado vapor. Otro producto de valor usado en artes decorativas es el pigmento amarillo conocido como “oro mosaico”. prescriben el uso. próximo al mercurio por su bajo punto de fusión. El tratamiento prolongado de metales con cloruro amónico a alta temperatura puede dar lugar a la formación de los correspondientes cloruros. y de origen natural en su mayoría. denominado también purpurino. A estos habría que añadir los sulfatos de hierro y cobre (vitriolo verde y azul. de las cuales la más antigua conocida procede de un manuscrito italiano del siglo XIV. cobre. La importancia alquímica de esta nueva sal reside en su carácter volátil. o los óxidos de arsénico. (1934). Las recetas de preparación del pigmento. sumándose a los tres descritos por los alquimistas greco-egipcios. J. el carbonato sódico o natrón. utilizado desde la antigüedad como mordiente en el teñido de tejidos. el mercurio. Es probable que ello responda a intentos de purificar o “revivificar” un metal como el estaño. y el azufre. y se ha señalado que parece probable que deriven de modificaciones del método para obtener cinabrio. . el cloruro amónico. como los compuestos metálicos usados como menas para la obtención de los correspondientes metales en procesos de metalurgia extractiva. lo que le valió ser incluida entre los “espíritus”. XII.

Londres. B. De esta forma se pudo obtener el bicloruro de estaño 17 y los cloruros de plomo. 17 Op. C. .J. A History of Industrial Chemistry. Además.P. Hacia el final del siglo XIII. 63-69. Los cloruros amónico y estánnico encontraron aplicaciones prácticas. 10. El poder clorante del cloruro mercúrico fue usado posteriormente por Andreas Libavius (1540-1616) para obtener el cloruro estánnico calentando la sal de mercurio con estaño. se puede concluir sin embargo que la obtención de esos compuestos químicos fue una consecuencia de la aplicación deliberada de un programa experimental guiado por una filosofía natural que hacía concebible la obtención de ese fermento o Elixir capaz de curar los metales comunes (no nobles) de sus imperfecciones.obtención de cloruro mercúrico mediante dos procedimientos: calentamiento de una mezcla de mercurio. se usaba junto con ácido nítrico para obtener agua regia. (funde a 280 ºC y hierve a 306 ºC) que se destila de la mezcla de reacción a medida que se forma. En ambos casos se genera ácido clorhídrico in situ. Respecto al cloruro de estaño. una etapa necesaria para la obtención del Elixir transmutatorio o “fermento”. cit. 18 Mencionado en: SHERWOOD TAYLOR. con el propósito declarado de lograr la “sutilización” de los metales. The foundations of the Newton’s alchemy: the hunting of the Green Lyon. PÉREZ-PARIENTE. (2005). y con el mismo objetivo que los alquimistas medievales que le precedieron: lograr la disociación de los cuerpos metálicos en sus partes constituyentes (proceso de “sutilización”). y no el fruto de una experimentación empírica alejada de todo marco conceptual. incluido el oro. el holandés Drebbel descubrió que su uso 16 Es interesante observar que los comienzos de las investigaciones alquímicas de Newton también estuvieron marcados por el estudio de la reactividad química de los cloruros metálicos. p. Anales de la Real Sociedad Española de Química. plata y cobre. que reacciona con el mercurio para dar el correspondiente cloruro volátil. empleando para ello los cloruros amónico y mercúrico 16. 101.T. con el fin de producir su transformación posterior en otra materia. DOBBS. (1975). A pesar de la complejidad de esas obras y de las consiguientes dificultades para interpretar en sentido químico los textos. 45. “La alquimia de Newton y Boyle”. (1957). Las obras de alquimia primero árabes y posteriormente latinas divulgaron el conocimiento de los cloruros amónico y mercúrico. las obras del que se conoce como Geber latino prosiguen el mismo programa experimental. reconocido ya entonces como una sustancia con propiedades bien definidas. p. que se empleaba en procesos de refinación de metales. J. Es interesante señalar que la formación del cloruro mercúrico es vista por el autor de De Aluminibus como una verdadera disolución del metal. 173. Agrícola recomienda su uso junto vinagre para limpiar el hierro antes de someterlo al estañado (recubrimiento con una delgada capa de estaño) 18. o calentando vitriolo. El primero se empleaba para limpiar las superficies de los metales en procesos de soldadura. su evolución. mercurio y sal común. sal amoniaco y alumbre. F. Heineman.U.

La receta conocida más antigua para la preparación de este ácido aparece en un texto del alquimista conocido como Geber. (trad. en los que se describen distintos procedimientos de obtención de los tres principales ácidos minerales fuertes: ácido nítrico. p. The alchemical Works of Geber. Thames & Hudson.como mordiente en el proceso de teñido de tejidos con el colorante de la cochinilla producía un brillante color rojo escarlata 19 . y se refieren a él como el Geber latino o pseudo-Geber 20 . M. Spain. y NORRIS. . V. Szydlo reproduce este pasaje (en inglés) en su libro Water which does not wet hands. plata y azufre. Tierie. T. Amsterdam. pp 86-90. emplean diferentes proporciones de esos ingredientes. con el fin de extraer un licor que posee una gran acción disolvente. W. Rudolf II and his World.85. (1991). además de alquimista. p. (1990). (1997). 96. A lo largo del siglo XVI se publicaron una serie de tratados de química práctica. 187). Se conocen varios manuscritos latinos de este autor. La traducción inglesa de De inventioni veritatis aparece en : RUSSELL. De inventione veritatis. analizado en su obra. Somete el conjunto a la destilación. que culminaría en los trabajos del alquimista polaco Michael Sendivogius. Translation and Study. porque entonces disolverá oro. Estudios más recientes ponen en duda esta atribución. (traducción al inglés: SMITH. Polish Academy of Sciences. incluido De inventione veritatis. el Tratado sobre los elementos de la Naturaleza. escritos a finales de la Edad Media. entre ellas la del emperador Rodolfo II entre 1610 y 1612. 1994. Londres. BIRINGUCCIO. 20 NEWMAN. V. “Vitriol in the history of chemistry”. escrita a finales del siglo XIII. (2002). el ácido nítrico es el que tuvo con diferencia mayor impacto tecnológico. 1932. G. y sitúa a este hombre en la línea de chymicos interesados en las propiedades del nitro. ed. J. R. J. siendo empleado como tal por los reyes de diversas cortes europeas. Otros autores. pp 189-190. A. una libra y media de salitre (nitrato potásico). Ver a este respecto: EVANS. S. Varsovia. afirma en su obra Cornelis Drebbel. tal y como lo sugiere un pasaje de una de sus dos únicas obras publicadas. Listy. que vivió en el siglo VIII. Este autor atribuye la Summa al franciscano Paolo de Taranto. fecha probable también para los otros escritos del Geber latino. W.. 1608. C. De los tres. Z. La obra más conocida de este autor es la Summa perfectionis magisterii. El descubrimiento de los ácidos minerales y su aplicación en metalurgia y medicina. R. sulfúrico y clorhídrico. y un cuarto de libra de alumbre (sulfato de aluminio y potasio). 1994). La receta dice así 21 : Toma una libra de vitriolo de Chipre (sulfato de hierro y cobre). Uno de sus biógrafos. 997-1005. como Agrícola en su De re metallica y Biringuccio en Pirotechnia 22 . relacionados tanto con la metalurgia como con la preparación de medicamentos mediante técnicas destilatorias. Chem. El poder disolvente del ácido se incrementa grandemente si se mezcla con sal amoniaco (cloruro amónico). Dover. Pirotecnia. (1540). y Trad. A Critical Edition. que durante mucho tiempo se identificó con el alquimista árabe Jabir.) (1678). R. y HUNDÍ. pero el procedimiento conduce en todo 19 Cornelis Drebbel (1572-1633) poseyó una notable reputación como inventor y tecnólogo. Leiden. 22 Biringuccio no recomienda el uso de vitriolo. que Drebbel sabía como obtener oxígeno a partir del nitrato potásico. (Reimpresión: Samuel Weiser Ed. The Summa Perfectionis of Pseudo-Geber. 21 Traducción de la receta en inglés que aparece en : KARPENKO.

Al calentar la mezcla de reacción (la destilación mencionada en la receta). De re metallica. 21. (1950) Dover). AGRÍCOLA (1556). que. y HOOVER. un ingrediente esencial en la producción de ácido nítrico. L. según un grabado del libro de Lazarus Ercker Tratado sobre menas y refinación (1574) Geber latino es el alquimista más antiguo en mencionar el salitre.4 % de ácido nitroso. La reproducción moderna de la receta dada por Agrícola en su libro conduce a la obtención de aproximadamente 70 gramos de una disolución de ácido nítrico con un contenido de ácido del 51% en peso. que a su vez reaccionan con oxígeno y agua para dar finalmente ácido nítrico. p. se liberan óxidos de azufre que reaccionan con el nitrato potásico para formar óxidos de nitrógeno. op.caso a la obtención de lo que los autores llamaban aqua fortis 23. horno y recipientes. trad. Como se comentó anteriormente. 1002. H. y 0. vitriolo o alumbre. El otro ingrediente básico es un sulfato. Destilación del ácido nítrico (Ercker. y referencias allí citadas. tal y como indica la receta es capaz de disolver el oro. para el conjunto de reacciones químicas que conducen a la formación de ácido nítrico. (traducción al inglés: HOOVER. a partir de 150 gramos de nitrato potásico 24 . En la figura 2 se muestra el dispositivo Figura 2. efectivamente. cit. H. 24 Ver KARPENKO. los dos últimos eran conocidos y utilizados por los alquimistas árabes y los 23 Agrícola utiliza el término aqua valens. La adición de cloruro amónico al destilado daría lugar a la formación de agua regia. 1574) experimental. utilizados para obtener aqua fortis. C. . disoluciones de ácido nítrico con contenido variable de ácido.

10. Varios autores mencionan la formación de líquidos rojos. 21-30. Por otra parte. dado que la aleación de plata y oro con un contenido de éste último superior al 25% es difícilmente atacable por el ácido nítrico. ver: PRINCIPE. Es interesante subrayar que el aqua fortis también se empleó como remedio terapéutico para tratar diversas afecciones. (1939).H. 26 Op. 25 Biringuccio recomienda disolver plata en la disolución del ácido. Conrad Gesner prescribe su uso para tratar verrugas y úlceras del aparato bucal 26 . 523-559). Michael Scot en su tratado Ars Alchemia comenta extensamente acerca de las propiedades del vitriolo y del alumbre. este producto encontró una aplicación tecnológica importante en los procesos de refinación y ensayo (“separación”) de metales preciosos. Sobre el papel de las impurezas en alquimia. es decir. alrededor de dos siglos después de que fuera reportado por primera vez. Ambix. (en: THOMSOM. añadir tres partes de plata pura a una parte de la aleación a ensayar. Así. Estos cloruros proceden del cloruro potásico que siempre acompaña al nitrato potásico natural. Este autor expone algunos aspectos que aún no han sido aclarados respecto a la naturaleza exacta de los productos obtenidos en la antigüedad al destilar vitriolos. Para determinar el contenido de oro y poderlo separar de la plata en una aleación de ambos metales. Osiris. ésta se trataba con aqua fortis exenta de cloruros (de lo contrario. y menciona el “vitriolo sublimado” conocido por los “Sarracenos de África”. y referencias allí citadas. (1987). y posteriormente a medida que se incrementa la temperatura. cit. con el propósito de obtener el Elixir transmutatorio. 5. 27 Ver KARPENKO. con el fin de separar los posibles cloruros mediante la precipitación de cloruro de plata. y lejos de toda intención tecnológica. que conducen a la obtención de los correspondientes cloruros. “Chemical translation and the role of impurities in alchemy: examples from Basil Valentine’s Triumph-Wagen”. 9. con lo que el contenido de oro nunca seria superior a la “cuarta parte” del peso total. Sin embargo. 21. Geber describe en su obra la preparación del aqua fortis en un contexto alquímico. y no se conocen recetas detalladas para su preparación anteriores al siglo XVI. Se considera generalmente que un pasaje del texto alquímico Summa perfectionis magisterii del Geber latino contiene la receta más antigua para la preparación del ácido sulfúrico 27. en particular de oro. Ver discusión sobre este punto en op. pp 525-528. los sulfatos se descomponen directamente en el correspondiente óxido metálico y el anhídrido sulfúrico. 23. que se oxida en el aire para formar anhídrido sulfúrico.primeros alquimistas latinos en los procesos de “sutilización” de los metales. Scot falleció en 1232. y conducen a la formación de pequeñas cantidades de ácido clorhídrico durante el proceso de obtención del ácido nítrico. con el fin de descomponerlos primeramente en óxido sulfuroso. cit. pp 168-170. “The texts of Michael Scot’s Ars Alchemia”. . así que su tratado es al menos medio siglo anterior a la Summa. La importancia tecnológica del ácido sulfúrico fue muy inferior a la del ácido nítrico hasta bien entrado el siglo XVIII. también disolvería el oro) 25 . cit. que el autor del artículo sugiere que pueden ser debidos a impurezas de selenio presentes en el vitriolo de partida. A. y consiste básicamente en el calentamiento de vitriolos (sulfatos de hierro o cobre) a alta temperatura. L. op. y para ser utilizado con este fin se describe su preparación en los tratados metalúrgicos del siglo XVI que se han mencionado anteriormente. se utilizaba el procedimiento denominado “incuartación”.

9. Además. p 95). Op. Valerius Cordus también prescribe su uso como medicina en su De Artificiosis Extractionibus. Van Helmont. ed. 1554. 9. ó ácido clorhídrico. pp 515-524. cit. Porta. pp 527-528.que se recogía en un recipiente con agua. mediante destilación de una mezcla de sal común y alumbre 31 . 31 Op. 32 Op. sino que se usó como medicamento. 510) una de las primeras descripciones claras para preparar lo que se conocía como “aceite de azufre”. Destilación del aceite de vitriolo (ácido sulfúrico) El producto obtenido de esa manera se denominaba aceite de vitriolo. cit. 30 MULTHAUF. Gesner describe en su obra un gran número de usos terapéuticos de esta sustancia. 9. Sin embargo. indica que Isabel de Aragón. Este ácido no se empleó inicialmente en procesos metalúrgicos. Multhauf 30 cita la edición de 1589 de Magia Naturalis de J. comparándolo incluso con el oro potable29. cit. como la referencia más antigua por él conocida sobre la preparación de “aceite de sal”. El trióxido de azufre que se formaba como resultado de la combustión se combinaba con la humedad atmosférica y escurría por la parte interior de la campana. tal y como se observa en la figura 3. 10. cit. tanto internos como externos. 29. op. 1561 (citado así en op. Más tarde. La historia de la obtención del ácido clorhídrico es aún más confusa que la del ácido sulfúrico. hacia 1489. cit. p 208. Gesner también da en su libro (p. recogiéndose en un recipiente adecuado. . 18. Glauber y Beguin dan recetas similares 32. cit. Libavius. Es muy probable que este ácido se obtuviera en repetidas ocasiones en el curso de las investigaciones de laboratorio acerca de las propiedades de los vitriolos llevadas a cabo tanto 28 29 Op. 28 Figura 3. lo utilizaba para blanquear los dientes. una disolución diluida de ácido sulfúrico que se obtenía quemando azufre debajo de una gran campana de vidrio. duquesa de Milán. y alaba sus excelencias como medicina. ya a mediados de aquel siglo Gesner da en su obra dos recetas para obtener este ácido.B.

cit. condujo primeramente al aislamiento de los cloruros metálicos. y los compuestos químicos esenciales alrededor de los que gravitaban todas ellas eran los sulfatos metálicos. la tostación de los sulfuros y el calentamiento moderado de los vitriolos da lugar al desprendimiento de dióxido de azufre. 80). 35 VON LIPPMANN. del siglo XIII. y teniendo en cuenta el papel preponderante que desempeñaba en su práctica operativa el azufre y algunos de sus compuestos volátiles. contiene al menos una receta que podría haber producido ácido clorhídrico. al ser capaces de aislar y disolver en agua los compuestos gaseosos que se forman como consecuencia de la descomposición de las correspondientes sales. éstos pierden prácticamente en su totalidad toda referencia al papel que desempeñaban en la Gran Obra alquímica. n. esos procedimientos provenían directamente de experiencias de laboratorio realizadas en contextos claramente alquímicos. podríamos preguntarnos si no habrían reconocido ya entonces que el azufre entra a formar parte esencial de la composición de los vitriolos. Es interesante también constatar cómo en ese proceso de “exportación” de procedimientos alquímicos. El Horno de los Filósofos. Citado en op. y posteriormente y en ausencia de metales. aunque no fuese reconocido como un compuesto químico definido. como el cloruro amónico primero y el nitrato potásico después. En efecto. Enststehung und Ausbreitung der Alchemie. 9. y que además está asociado a los sulfuros metálicos. Ello habría conducido a su empleo también como “catalizador” de la génesis mineral que constituye el objetivo de la práctica operativa de la alquimia. cit. Algunos autores han señalado el empleo de los vitriolos por parte de los alquimistas grecoegipcios 35 . a los ácidos minerales.O. cit. el proceso de recreación a escala humana del Génesis. si no antes. y la inclusión de nuevos compuestos salinos. se preparaban y usaban corrientemente diferentes tipos de “aguas corrosivas” tanto en trabajos metalúrgicos como en terapéutica. que reprodujo en el laboratorio las recetas de esa obra en la década de los veinte del siglo pasado (op. fácilmente reconocible por sus propiedades sensoriales. 34 Ver op. según Darmstaedter. 33 El tratado Liber claritatis.por alquimistas árabes como latinos 33 . Los alquimistas árabes desarrollaron más intensamente el empleo de los sulfatos (alumbre y vitriolos) en las experiencias de laboratorio. (1919). p. podríamos concluir que hacia finales del siglo XV. 10. E. En todo caso. 21 acerca del vitriolo en la historia de la química. escrito con posterioridad a los de Scot pero anterior a los del Geber latino o pseudoGeber. en particular los de hierro y cobre conocidos como vitriolos 34 . 170. . Teniendo en consideración todas esas observaciones. cuando se añadían metales a la mezcla de reacción. aunque la naturaleza química de esas “aguas” variaba en función del campo de aplicación.

p. cuyo puesto ocupó hasta 1660. ver PRIESNER. En general. y otros. en su Traité de la Chymie (1668) 37 . T.La práctica totalidad de los procesos descritos en los textos alquímicos y chymicos requiere el tratamiento de materiales minerales o biológicos a temperaturas elevadas. cit. pp 96-98. y termina su explicación con el siguiente comentario: “Hay otros fuegos además de éstos [vapor. cenizas. Glaser representa un punto de vista que se convertirá en dominante entre los chymicos en las décadas siguientes. limaduras de hierro. Además. que le precedió como demostrador de química en el Jardín del Rey en París. C. Londres. Barcelona. arena. N. p. 35. . C y FIGALA. pero como todas las operaciones que deseamos describir pueden llevarse a cabo mediante los fuegos de los que hemos hablado. (1660). 2ª ed. que atribuyó a la fijación de la luz del sol. 38 Sobre el significado alquímico del “fuego”. (1947). por la cual es producido y 36 Sobre los métodos de trabajo y de laboratorio en general. 37 GLASER. (1652). cap. de espejos ardientes.. K. en ASHMOLE. que ilustra mediante los correspondientes grabados. una parte importante de esos tratados está dedicada a la descripción del instrumental de laboratorio necesario para las diversas operaciones químicas 36 . y sobre todo por la temperatura que se precisa alcanzar. de la alquimia. y sugiere que algunos de ellos pueden ser sustituidos por los otros más convencionales que describe en su libro. Herder. 6. 334. entre el que destacan los hornos. Le Fevre se refiere a la calcinación del sulfuro de antimonio natural (el mineral stibnita) y del antimonio metálico empleando una gran lupa (Figura 4) como una “Calcinación Filosófica”. 107.) (2001). p. Por lo tanto. baño María. Le Fevre notó un aumento de peso del metal. Citado en: READ. Humour and Humanism in Chemistry. expresándolo de esta manera: “Este noble mineral posee un tipo de Imán natural en sí mismo. y sobre el de los hornos se puede consultar: NORTON. Traicté de la Chymie . Comencemos por los “espejos ardientes”. Nicolás Le Fevre. Enciclopedia de una ciencia hermética. 64. (1668). no diremos nada de los otros” 38 . de estiércol. Traité de la Chymie. “la calcinación solar del Antimonio por medio del Fuego Mágico y Celestial extraído de los rayos del Sol” 39 . Es interesante comparar esta opinión de Glaser respecto al empleo de distintos tipos de fuegos en las diversas operaciones de la Chymia con la de un contemporáneo suyo. como el de lámpara. Glaser. ver op. Theatrum Chemicum Britannicum. Glaser menciona en ese texto algunos de los procedimientos utilizados durante siglos para calentar determinadas sustancias químicas a temperaturas distintas en función de la manera de suministrar calor. en orden creciente de temperatura ]. J. 39 LE FEVRE. describe distintos tipos de hornos. reverbero y llama. (ed. que le hace capaz de atraer de lo más alto de los Cielos esta noble y similar Luz. E. el empleo de uno u otro tipo de horno está determinado por el tipo de operación. pero en su tiempo no era ni mucho menos unánimemente compartido. Alquimia.

op. 42 El horno de Le Fevre contenía una lámpara de aceite sujeta a un tornillo móvil. y que no se abandonó definitivamente hasta que se aportaron pruebas experimentales decisivas que demostraban la participación del oxígeno del aire en el proceso. p. 43 READ. cit. usado por los más cuidadosos Artistas para muchas operaciones químicas”. Calcinación del antimonio con una lupa (Le Fevre. dedicado sobre todo a los farmacéuticos. que se aproximaba o alejaba del recipiente en función de la temperatura que se deseaba alcanzar. 42 Op. cit. en cinco pequeños volúmenes 41 . 19). 41 Los químicos de la época eran sobre todo y casi en su totalidad médicos y farmacéuticos. 1664) suplementado con su virtud” 40 . 39. compartida por otra parte por numerosos autores de la época.Figura 4. Esta era una posible explicación para el aumento de peso de los metales que se discutió ampliamente hasta bien entrado el siglo XVIII. p. op. Le Fevre escribe de él en estos términos: “Horno de lámpara. que aún se reeditó en francés en 1751. ya que el tratado de Le Fevre fue considerando durante un siglo como un libro de referencia de chymica. 39. No debería subestimarse la influencia de esta opinión acerca de las propiedades especiales de las que parecía gozar la radiación solar y su efecto en las operaciones químicas. 110 . del alquimista polaco Michael Sendivogius (Szydlo. cit. figura 5 43 . e incluía además un termómetro de agua para 40 Esa caracterización del antimonio metálico como un “Imán celestial” parece estar directamente inspirada por el tratado La Nueva Luz Química (1604). 109. Analicemos ahora el “fuego de lámpara” al que se refiere Glaser.

AHR. “Thomas Charnock”. 1664) controlar mejor la temperatura. lo que 44 ARNALDO DE VILANOVA. F. con el sometimiento de la materia prima mineral empleada en los comienzos de las labores alquímicas a un calor moderado. Barcelona. Sin embargo. No es fácil responder a esa pregunta. El diseño de un horno de lámpara no permitía alcanzar temperaturas muy elevadas. . Merece la pena leer su relato sobre las dificultades que encontró para llevar a cabo los trabajos de la Gran Obra. y en ningún modo pueden considerarse como alquimistas. entre otros posibles usos. 1949. a falta de un análisis detallado de las mismas. Rosarius philosophorum. La alquimia y los alquimistas. 638. algo que está fuera de los objetivos de este estudio. Venecia. claras y reproducibles para la síntesis de numerosas sustancias de interés terapéutico. figura 6 44 . I. alrededor de 1500. p. F. Es necesario resaltar que tanto Glaser como Le Fevre son esencialmente boticarios que escriben sus tratados con la pretensión de poner a disposición del cuerpo médico y farmacéutico recetas prácticas. Duveen reproduce esta ilustración en su Biblioteca alchemica et chemica. Un resumen en castellano de lo esencial de ese artículo se puede encontrar en: SHERWOOD TAYLOR.Figura 5. pp 155-164. Horno de lámpara (Le Fevre. muy anterior a su aparición en los textos chymicos del siglo XVII. (1954). 45 SHERWOOD TAYLOR. London. figura 7 45 . 148-176. y podemos preguntarnos acerca de su uso en operaciones verdaderamente alquímicas. Ambix 2. los hornos de lámpara tienen una sólida tradición en alquimia. D. En conjunto. (1946). uniforme y prolongado. Una de las representaciones más explícitas de este tipo de horno se encuentra en un manuscrito del alquimista inglés del siglo XVI Thomas Charnock (15241581). este dispositivo permitía alcanzar y controlar con relativa precisión una temperatura moderada. acompañado de la correspondiente explicación acerca de su uso en la Gran Obra alquímica. Aparece como la única ilustración del primer libro de alquimia en lengua vernácula ilustrado. pero podría estar relacionado.

como él decía. o regresarla al estado “vital” o “vegetativo”. Luis Cárcamo. E. Isaac Newton también se refiere en sus tratados alquímicos a ese tratamiento de la materia con un calor moderado. Es interesante señalar en este sentido que ese término se relaciona con la sublimación. con el fin de “reincrudarla”. La alquimia explicada según sus textos clásicos. . Horno de lámpara de Arnaldo de Vilanova 46 Se puede consultar sobre este asunto la obra del alquimista francés CANSELIET. que poseía la materia mineral en el interior de la Tierra. Madrid. la cocción y Figura 6. pp 123-125.se denomina en los textos como “asación” 46 . (1899-1982) (1981).

Este aparato. colocados en la parte superior. y la referencia a su empleo en procesos “circulatorios”. Esa ilustración proviene de una recopilación de manuscritos lulianos del siglo XV entonces en poder de D.I. La materia encerrada en la vasija interior se encuentra en realidad rodeada por tres recipientes. generalmente metales. con vapores de sustancias volátiles. No obstante. y consistía esencialmente en el empleo de “circulaciones”. que aparece descrito en los textos alquímicos atribuidos a la alquimista María la Judía. la evaporación y condensación de un líquido en una vasija cerrada. . Horno de lámpara de Charnock la digestión de la materia 47 . Duveen. El estudio del profesor Taylor sobre Charnock le permite concluir que su procedimiento alquímico estaba basado en manuscritos de los tratados de Raimundo Lulio. A. hay que tener en cuenta que la uniformidad de temperatura de un recipiente introducido en un horno como el de la figura 7 hace difícil que se produzca una verdadera condensación de materias volátiles. mercurio o compuestos de arsénico. J. generalmente azufre. 1980. El aparato de la figura 9 se relaciona directamente con vasijas de digestión 47 PERNETY. Así. Esa uniformidad de temperatura es otra característica de los hornos alquímicos que aparecen frecuentemente representados tanto en manuscritos como en obras impresas. tal y como se muestra en la figura 8 48 . donde eran sublimados de nuevo.Figura 7. Reimpresión : ed. Dictionnaire Mito-Hermétique. Esta característica. (1758). que a su vez deriva del instrumento denominado kerotakis. y sugiere que esta palabra podría ser aplicada a lo que hoy día denominamos “reflujo”. Los compuestos formados en la parte superior fluían a la parte inferior. 48 Op. 45. como el de la figura 9. se empleaba para tratar sustancias sólidas. El término “sublimación” solía incluir también la destilación convencional. cit. los emparenta directamente con algunos de los aparatos que aparecen en los manuscritos alquímicos greco-egipcios señalados anteriormente. en los manuscritos de Charnock también se encuentran ilustraciones de hornos copiadas de manuscritos lulianos. y puede observarse la frase “para la sublimación” escrita en la parte superior del horno de lámpara de la figura 7. Arché. Milán.

cit. 4. según Berthelot. Este autor señala también que “esa envoltura general parece haber sido simbolizada por la denominación Huevo Filosófico” 50 . Encontramos aquí.Figura 8. como los del pseudoGeber 49 . 49 50 Op. pues. p 145 y ss. 170. una filiación directa entre los instrumentos de laboratorio desarrollados por los alquimistas greco-egipcios. y más tarde en numerosas obras impresas pertenecientes al ámbito de la Chymia. Atanor de un manuscrito de tratados lulianos del siglo XV Figura 9. p. . como la de la figura 10. Vasija de digestión que aparecen representadas en otros manuscritos alquímicos griegos. Vasija relacionada con el kerotakis Figura 10. pero sin ninguna relación ya con la alquimia. y constituyen el nexo de unión con el instrumento conocido como aludel en los manuscritos árabes. Op. 4. y los que se encuentran posteriormente representados en manuscritos árabes y latinos medievales. cit.

se produce en el ámbito del equipamiento de laboratorio la misma tendencia analizada anteriormente en lo que respecta a las sustancias químicas: esos instrumentos se inventaron y construyeron con el propósito de que cumpliesen una función específica dentro de la práctica alquímica. y en algún caso son simplemente sustituidos por otros instrumentos más específicos. pero una vez que son utilizados con otros fines distintos a los de la alquimia.Por lo tanto. sufren procesos de transformación para adaptarlos a las nuevas necesidades. .

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