Está en la página 1de 6

El guerrillero Pedro del Tronco

Pedro del Tronco había nacido en Dagüeño, una aldea perteneciente


a la parroquia de San Bartolomé de Mieldes (partido de Sierra), en el
concejo de Cangas de Tineo (del Narcea desde 1927). Dedicado por entero,
al igual que su familia a las faenas del campo. Ya desde joven empezó a
destacarse como una persona seria, honrada y trabajadora. Se conoce una
anécdota de esta primera época, anterior a la llegada del invasor francés, en
la que Pedro del Tronco, a la cabeza de de un grupo de "serranos",
convecinos suyos, tomo el ayuntamiento cangués por asalto porque los
regidores del municipio de aquella época, venían actuando y cometiendo
abusos intolerables contra estos y sus tierras.
Con la llegada al suroccidente asturiano del ejercito invasor francés,
de inmediato se apunto a la Compañía de Voluntarios creada en Cangas de
Tineo, y que comandaba D. José Antonio Caunedo. Por aquel entonces
parece ser que vivía en Genestaza, cuya casa abandona, dejando allí a su
mujer Maria Silva, con sus seis hijos.
Cuentan las crónicas que el futuro guerrillero, cuando es llamado
para unirse al voluntariado nacional, dejo la guadaña con la que segaba el
campo y raudo corrió a la casa para recoger su carabina y plantarse en el
ayuntamiento cangués dispuesto a dar la vida por la Independencia de su
país.
El valor y arrojo de Pedro del Tronco le llevaron a alcanzar los
grados de sargento y de lugarteniente del comandante de la Compañía Sus
triunfos frente al enemigo fueron inmediatos. En la Corredoria dio muerte
a un capitán francés y un granadero. En este punto fue hecho prisionero
pero logr6 evadirse matando antes a otro soldado. En otra acción, cerca de
la Venta de Cuero, después de haber dado muerte a otro enemigo, hizo
sufrir la misma suerte a un valiente que 10 desafi6 cuerpo a cuerpo.
Sus beligerantes acciones tuvieron como escenario, principalmente, las
riberas del Narcea en la zona que va des de Javita a Calabazos. Cuando los
gabachos 10 detienen, entre abril-mayo de 1809, se encontraba sesteando,
junto a otros compañeros, en el puente de Soto de la Barca (que comunica
con Santianes). Su misión allí era defender aquel importantísimo paso.
Pero el cansancio había podido con él; circunstancia esta que el enemigo,
al mando del jefe Gontier, aprovecha para hacerles prisioneros. La
resistencia fue dura y se llevó por delante algunos soldados, pero el número
de enemigos muy superior consiguieron reducir al grupo y prenderles.
En el propio lugar de Soto de la Barca, es juzgado y sentenciado a
muerte. Malherido y maltrecho tuvo que sufrir las penurias del trasladado a
pie hasta la Plaza de las Campas de la villa de Tineo. Se cuenta que nada
mas llegar a este emplazamiento cayó al suelo y un soldado francés le pego
dos tiros en la cabeza. Otras versiones aseguran haber sido fusilado.
Una vez concluida la contienda, el rey, a propuesta de la Junta
Superior del Principado, le concedió a su viuda, Maria Silva, una pensión
vitalicia de seis reales diarios y nobleza personal y hereditaria para sus seis
hijos.
Las Cortes, conformándose con el Consejo de Regencia, aprobaron
la propuesta determinando al propio tiempo que el nombre del héroe se
anotase en el gran libro de los defensores de la patria, a quien se dedico
por uno de sus entusiastas la siguiente:
OCTAVA
"Tu ardiente mano contra el
galo alzaste bravo Pedro del
Tronco, armaste osado, y de tu
vida en el espacio breve
Vio su orgullo por ti bien humillado.
Rendiste, al fin, cuanto a la
patria debe un hijo amante; y
así has comunicado a los que
dejas tan heroica llama,
"tronco" debes de ser de ilustre
rama"
El monumento que en su memoria se levanto en la Plaza de las
Campas, y en el mismo lugar en que fue ejecutado, es una sencilla cruz de
piedra de 80 cms. de alto, situada sobre un pedestal circular que la eleva
del suelo algo más de un metro. Con anterioridad lo rodeaba un banco de
piedra circular que aún se conservaba en los años veinte del pasado siglo.
En los brazos de la cruz existe una inscripción en la que se puede leer:
"Aquí murió Pedro del
Tronco en defensa de la
patria"
Erigida en la mismas fechas en que se le dio renombre y nobleza al
guerrillero de Dagüeño, años más tarde debió de ser derruido el pedestal y
recogida la cruz porque en 1854, un hijo, suyo reclama la reposición de la
misma en idéntico lugar y condiciones, llevándose a un Pleno municipal
celebrado el 14 de octubre de 1854 en el que se atendía la solicitud de
Bartolomé del Tronco, en estos términos: "Se dio cuenta de una solicitud
fecha doce del corriente, presentada por don Bartolomé del Tronco,
manifestando que en virtud de haber sido fusilado su padre por los
franceses en defensa de la causa nacional, con cuyo motivo el dififunto rey
don Fernando Séptimo mando edificar una columna con una cruz en el
mismo punto donde ha sido fusilado, cuyo monumento ha sido demolido
por el exalcalde don Buenaventura Carrizo, y no pudiendo consentir el
interesado desaparezca dicho recuerdo, en consecuencia la Corporación
acuerda: se restablezca la misma forma con que anteriormente estaba
erigido el Monumento, para cuyo efecto nombran para la dirección de los
trabajos del mencionado monumento al Síndico de esta municipalidad don
Fernando Pérez, consignando la cantidad de treinta reales para llevar a
efecto dichos trabajos.
Desde aquellas fechas de mediados del siglo XIX, la Cruz de las
Campas, ha sido testigo mudo de todo tipo de avatares, desde su
emplazamiento en lugar privilegiado de la villa, justo a su lado fue
instalado el patíbulo para el ajusticiamiento a garrote vil de un criminal de
La Azorera. Vio celebrarse cientos de ferias de ganado. Y hoy, "observa"
como, los modernos automóviles aparcan a su lado. Pero casi siempre ha
sido un monolito que muchos preguntan porque está ahí, que representa o
porque no se cambia de sitio para que no sea un estorbo al estacionamiento
de vehículos.
La memoria de un valiente sigue hoy en entredicho.

Senén González Ramírez


Pte. de la Asociación Cultural Conde de Campomanes.
1
2
M. Velasco
3