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08-A-pr Gravedad Aligeradas Def

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1 5. PRESAS DE GRAVEDAD ALIGERADAS 5.1.

DESCRIPCION

Una presa de gravedad aligerada está compuesta por un conjunto de elementos estructurales contiguos de perfil aproximadamente triangular, dispuestos en dirección más o menos paralela al eje del valle, que se ensanchan en el extremo de agua arriba en forma de cabeza o morro para constituir una pared continua, Fig. 5.1.

Fig. 5.1 Vista frontal y secciones típicas de una presa de gravedad aligerada.

Secciones típicas

A diferencia de las presas de gravedad macizas, el paramento de agua arriba de este tipo de estructura tiene una considerable inclinación. Por esta razón, la componente vertical del empuje hidrostático contribuye positivamente a la estabilidad estática de la obra y permite, en consecuencia, reducir el volumen de hormigón en una cantidad de peso equivalente. El orden de magnitud de la

2 economía de material depende teóricamente de la inclinación del paramento, pudiendo llegar a ser igual a un porcentaje importante del volumen de la presa de hormigón maciza equivalente. La reducción es factible pues en esta última, salvo casos excepcionales, la resistencia del hormigón se aprovecha mal (en una estructura de 100 m de altura, p.e., la tensión máxima de compresión sólo alcanza a 28 kg/m2 en el pie de agua abajo y en el resto de la sección es aún menor). En las presas de gravedad aligeradas el problema de la subpresión se presenta de una manera mucho más favorable que en las macizas porque, al nivel de los cimientos, el macizo rocoso está descubierto y puede drenarse fácilmente. Como máximo, la subpresión se ejerce sobre la superficie de las cabezas de agua arriba. La participación del peso del agua es favorable a la seguridad de la obra en la eventualidad de una sobreelevación rápida del nivel del embalse pues, en este caso, la componente vertical estabilizadora del empuje hidrostático aumenta la misma proporción que su componente horizontal y simultáneamente con ésta. El campo de aplicación más conveniente para este tipo de estructuras se encuentra en los valles anchos a condición, de que, como en todas las presas de hormigón, la roca de cimentación sea de buena calidad. 5.2. ESTABILIDAD AL DESLIZAMIENTO La estabilidad al deslizamiento es la condición de equilibrio estático fundamental de las presas de gravedad, cualquiera sea su tipo, y queda satisfecha cuando la resistencia al corte y al rozamiento excede a la componente tangencial de la resultante de todas las solicitaciones, con un cierto margen de seguridad. Esta relación se expresa algebraicamente en la siguiente forma (ver 3.3.1):

∑ FT ≤
Donde:

∑ Fn ⋅ tgθ c ⋅ A + K1 K2

tg θ = ángulo de rozamiento materiales en contacto. c = Resistencia media al corte A = Área de contacto Al aligerar una presa de gravedad se disminuye el peso de la estructura y el área de la sección transversal horizontal, influyendo negativamente en los dos sumandos estabilizadores de la fórmula anterior. Sin embargo esto reduce la subpresión, favoreciendo la seguridad y aumentando la componente vertical. El resto del incremento necesario de la componente vertical se logra computando el peso de agua que actúa sobre el paramento de agua arriba, en un volumen tal que permita conseguir el factor de seguridad al deslizamiento deseado. Para fijar órdenes de magnitud puede suponerse, en una primera aproximación, que en la sección horizontal de la base de la presa, la disminución

3 de la subpresión es del orden del 70 %. Por lo que en una primera aproximación puede despreciarse la resistencia al corte por cohesión y la estabilidad al deslizamiento puede expresarse en forma simplificada por:
∑ FT ≤
' ∑ FN ⋅ tg θ K1
'

F Donde ∑ N no incluye a la subpresión. Esta hipótesis es razonable, dado que la contribución de la cohesión es baja, sobre todo si se considera el elevado factor K2 que reduce sensiblemente la resistencia al corte por cohesión.

En la base de la presa la fuerza tangencial más importante es la componente horizontal del empuje hidrostático EH = ½ γ .H2, la misma que en todos los tipos de estructuras. Siendo tg θ y K1 constantes, la seguridad al deslizamiento se mantendrá invariable si la suma de las componentes verticales de las solicitaciones es igual en el muro macizo y en el aligerado. 5.3. GRADO DE ALIGERAMIENTO Gravedad Maciza: En una presa maciza el peso es lo principal fuerza estabilizadora. La inclinación del paramento de agua arriba es muy pequeña y, por consiguiente la componente vertical del empuje hidrostático es prácticamente nula. El peso por unidad de longitud de la estructura es aproximadamente igual a:

GM = 1 / 2γ H ⋅ (n M + m M ) ⋅ H 2 para : γ H = 2,3 ⋅ t / m 3 y ( n M + m M ) = 0,80 resulta :
' ∑ FN = GM = 1 / 2 ⋅ 2,3 ⋅ 0,80 ⋅ H 2 = 0,92 ⋅ H 2

Fig. 5.2 presa de gravedad maciza

Gravedad aligerada: además del peso propio, en una presa de gravedad aligerada también contribuye a la estabilidad al deslizamiento la componente vertical del empuje hidrostático sobre el paramento de agua arriba. Esta es igual a:
EV = 1 / 2 ⋅ γ ⋅ n A ⋅ H 2

4 Si adoptamos que ε es el grado de aligeramiento, el peso propio del muro, por unidad de longitud, será:
G A = (1 − ε ) ⋅ G M

Por lo tanto:

' ∑FN = EV + (1 −ε ) ⋅ GM

Debiendo ser ambas componentes verticales iguales resulta:
GT = EV + (1 −ε )GM = GM ∴EV = ε ⋅ GM

Luego: 1 / 2 ⋅ γ ⋅ n A ⋅ H 2 = ε ⋅ 0,92 ⋅ H 2 Y por último: n A = 1,84 ⋅ ε
Fig. 5.3 Presa de gravedad aligerada

Para distintos grados de aligeramiento, los taludes respectivos, son, aproximadamente:

ε= 0,10 nA = 0,184 0,20 0,368 0,25 0,460 0,30 0,552 0,40 0,736 0,50 0,920 El talud nA de agua abajo debe fijarse con la condición de que la resultante de todas las solicitaciones pase por el núcleo central de la base, tanto a embalse lleno como a embalse vacío. Esta exigencia limita el grado de aligeramiento a ε≤0,50. Los resultados teóricos aproximados anteriores deben corregirse para tener en cuenta las circunstancias particulares de cada proyecto, pero el orden real de las economías de hormigón se acerca a estas cifras. Así, para una presa de gravedad aligerada con talud nA = 0,45, la reducción es de 1/3 a 1/4 del volumen de la presa de gravedad maciza equivalente. El costo de la estructura disminuye en proporción menor, porque el precio unitario del hormigón es mayor, se requiere más cantidad de encofrado y, en general, la construcción, es más complicada.

5 5.4. FORMA GEOMETRICA DE LOS ELEMENTOS La estructura más simple estaría constituida por elementos aproximadamente triangulares, similares a vigas nervadas de sección horizontal en forma de simple o doble T, empotradas en la base, Fig. 5.4. Esta disposición presenta el inconveniente de que los elevados esfuerzos de flexión que el empuje del agua genera sobre las alas del perfil, requieren la colocación de armaduras que elevan el costo total. Por ésta y otras razones, el perfil de los elementos utilizados en la actualidad tienen una cabeza de agua arriba de sección hemiexagonal o circular, con un empalme convergente y radial, de modo que los esfuerzos se trasmitan al nervio directamente por compresión.
Fig. 5.4 Sección horizontal de elementos en forma de T

5.4.1.

Elementos de cabeza hemiexagonal. El paramento de agua arriba de las cabezas es una superficie prismática hemiexagonal inclinada, Fig. 5.5., cuya cara AA’ tiene un ancho igual a la mitad o algo más del espesor del elemento. Los lados simétricos AD y A’D’ están inclinados con respecto a AA’, formando con éste un ángulo del orden de los 150º. Los costados DE de la cabeza son planos verticales de ancho variable según la altura de la presa, un mínimo de 1,50 m, que forman una junta constructiva y funcional entre elementos contiguos y alojan las chapas de cobre o las cintas de P.V.C. del dispositivo de estanqueidad. La sección se completa con los empalmes convergentes EB, que trasmiten el empuje Fig. 5.5 Elementos de cabeza hemiexagonal del agua al nervio por compresión directa. Como la cabeza requiere mayor profundidad AB desde el coronamiento hacia la base por

6 efecto del aumento de la presión hidrostática, el ángulo ADB va variando con la altura. Por lo general se elige un valor de 90º o mayor, para asegurar el estado de compresión en todo el cuerpo de la cabeza. La longitud de la sección de empotramiento del ala, y la posición del punto B, se calculan con la condición de que la resultante del empuje sobre AD pase por el tercio medio de AB y sea suficiente para resistir el correspondiente esfuerzo tangencial por corte. El ancho de la cabeza, igual al del elemento, depende de la altura de la presa, variando entre 12 y 18 m. La mayoría de las veces el nervio está limitado por dos planos trasversales al eje de la presa, verticales y paralelos, o ligeramente inclinados, de modo que el espesor aumente hacia los niveles inferiores de conformidad con las exigencias estructurales. La longitud AC también va acrecentándose con la profundidad, según el talud “n” del paramento de agua arriba para A y “m” del de agua abajo para C, acoplándose así a las necesidades de la resistencia en cada nivel de la presa. (Ver Fig. 5.1). La forma rectangular del nervio en su extremo de aguas abajo es muy frecuente, pero cuando la obra excede de una cierta altura, su momento de inercia puede no ser suficiente y se requiere complementarla mediante un pilar de espesor y ancho variables, ubicado en el extremo de agua abajo de la sección horizontal a manera de las alas de un perfil doble T. Su forma es más sencilla que la de la cabeza, pues no está sometido a la acción de la presión hidrostática. Consta simplemente de un rectángulo PQQ'P' que ensancha el nervio, y de las cartelas triangulares MN y Fig. 5.6. Pilar M'N' cuyo objeto es el de suavizar la transición, evitando la concentración de tensiones en los ángulos vivos. Tanto el espesor como el ancho del pilar suelen ir aumentando desde los niveles superiores del elemento, donde la sección resistente es por lo general más que suficiente, hasta llegar a tocarse con el pilar vecino en la parte inferior del muro. Esta disposición, además de contribuir a la resistencia, proporciona un cierto arriostramiento que resulta muy conveniente para la estabilidad transversal de los elementos aislados, sobre todo en gargantas con fuerte inclinación de las laderas. 5.4.2. Elementos de cabeza redonda. El elemento de cabeza redonda, ideada por F.A. NOETZLI en 1926, tiene el paramento de agua arriba formado por una superficie cilíndrica inclinada de radio aproximadamente igual al ancho del elemento, Fig. 5.7. Por lo demás, sus características geométricas no difieren mayormente de las descripciones para el tipo de cabeza hemiexagonal.

Fig. 5.7. Elemento de cabeza redonda

7

Fig. 5.8. Elemento NOETZLI- ALCORTA de 100 m de altura

5.4.3.

Elementos Cerrados.

Los elementos abiertos con forma de T simple son de construcción sencilla y permiten el acceso directo a toda la presa, facilitando su vigilancia y la ejecución de eventuales reparaciones. Como contrapartida, la estructura presenta una gran superficie expuesta a la acción nociva de los agentes atmosféricos. Las lluvias, las heladas y otras inclemencias pueden llegar a deteriorar los paramentos, hasta causar serios daños que pueden evitarse utilizando elementos en forma de doble T (Fig. 5.8). En este tipo de elementos, estudiado por el Ingeniero E. ALCORTA1 como variante del perfil de Noetzli, la cabeza de agua arriba no se diferencia mayormente de la ideada por éste. En cambio, el extremo de agua abajo del nervio está provisto de dos alas en toda la altura de la presa, de ancho igual al del elemento. Los pilares contiguos, en contacto a través de una junta constructiva vertical de contracción, forman una pared continua que aísla a los paramentos interiores de las inclemencias. Sólo quedan expuestos los paramentos exteriores, con una superficie similar a la de una presa maciza.

5.4.4.
1

Elementos de cajón
ALCORTA, Edmundo, "Diques aliviados de hormig6n”, Agua y Energía Eléctrica, Buenos Aires, 1995.

8

Los elementos de las formas geométricas ya descriptas (en los apartados anteriores) tienen el inconveniente de su escasa estabilidad lateral, que los hace particularmente sensibles a las solicitaciones sísmicas paralelas al eje longitudinal de la presa. Ha sido desarrollado un elemento en forma de cajón que, además de las ventajas comunes a las presas de gravedad aligeradas, reduce a casi la mitad la superficie de los paramentos expuestos a la intemperie y posee una buena seguridad al vuelco en dirección transversal. El tipo ideado por el ingeniero italiano Claudio MARCELLO representado en la Fig. 5.9., es un buen ejemplo de los aspectos distintivos de estos elementos proyectados y construidos principalmente en Italia2. Están compuestos por dos elementos de cabeza hemiexagonal unidos entre sí por sus extremos de agua arriba y de agua abajo, formando una cámara cerrada aislada de las lluvias y de las oscilaciones térmicas.
Fig. 5.9. Elemento en cajón

El ancho de los elementos definidos por la distancia de las juntas verticales transversales de contracción, es de 22 m. El número de juntas resulta así menor que para las otras alternativas pero, por otra parte, el mayor ancho hace más difícil su adaptación a laderas escarpadas. Este inconveniente puede obviarse usando en estas zonas elementos convencionales de cabeza hemiexagonal de ancho mínimo. 5.5. LIMITES DE EMPLEO Las particularidades técnicas y económicas de las presas de gravedad aligeradas imponen ciertos límites al campo de aplicación más favorable con relación a otros tipos alternativos de presas. Por encima de una determinada altura, el cumplimiento de las condiciones de equilibrio elástico requiere una sección horizontal de superficie equivalente a la de una presa de gravedad maciza y de aquí en más el aligeramiento ya no es técnicamente factible. Antes, sin embargo, se alcanza el límite económico pues, a
2

DAVIS, C.V., & SORENSEN, K.E., "Handbook of Applied Hydraulics", Mc. Graw, New York, 3 Ed., Sec. 12, p.12-1/20

9 igualdad de volumen, la presa de gravedad aligerada es más cara que la maciza por la mayor complicación de su forma, el requerimiento de más superficie de encofrados y la necesidad de utilizar hormigones de calidades superiores. La máxima altura económica depende según los casos, pero se la puede estimar aproximadamente en unos 130 m. El límite inferior de la altura está determinado exclusivamente por razones económicas. A los factores de carestía arriba mencionados se agrega el desmesurado volumen de las cabezas, cuyas dimensiones mínimas son proporcionales al ancho del elemento. En obras de pequeña altura, menos de 18 a 20 m, la Fig. 5.10. Volúmenes de las presas de hormigón presa de gravedad aligerada puede tener un costo más elevado que la alternativa de gravedad maciza. La Fig. 5.10 representa los volúmenes de hormigón en función de la altura de presas de distintos tipos: contrafuertes (curvas A y B), aligeradas de cabeza redonda (curva C) y gravedad maciza (curva D)3 LÍMITES DE EMPLEO (Continuación) La zona óptima de empleo de este tipo de presas es la comprendida entre los 40 m (120') y los 80 m (240'), en la que puede obtenerse un ahorro de volumen de 1/4 a 1/3 es decir:
2 3 V A =  ≈ V M 3 4

Ello equivale a una economía en el costo del 20% al 25%, que resulta muy interesante en estas obras cuyas inversiones son muy elevadas. En costos resulta entonces:
3 4 C A =  ≈ C m , 4 5

Resultando en término medio, por unidad de volumen
3

DAVIS, Calvin V., "Handbook of Applied Hydraulics", Mc. Graw, New York, 1st. Ed. 1942. p. 193

10

CUA

≥1,10 CUM ; Se refiere al Costo del Metro Cúbico de hormigón.

Como se ve, el ahorro que se logra en el costo, es menor que la disminución en el volumen. Cuando la presa es baja, pero el valle es ancho, los contrafuertes pueden proyectarse bien para esa altura uniforme, ya que muchos elementos tendrán esa altura y es posible optimizar más la forma de la cabeza para una longitud importante. En cambio, si la garganta varía mucho la altura, los elementos se diseñarán de acuerdo con las exigencias del contrafuerte más alto y las dimensiones de la cabeza pesarán mucho en los más bajos, elevando el umbral económico. Por ello, el límite de 18 metros de ancho de los elementos, puede variar entre unos 12 y 25 metros, ambos en condiciones muy extremas. 5.6. PROCEDIMIENTOS DE CALCULO Los procedimientos utilizados en el cálculo de las tensiones de una presa de gravedad maciza son también aplicables a las presas de gravedad aligeradas, aunque con alguna mayor complicación emergente de la forma geométrica de la sección horizontal de los elementos. Los anteproyectos de las posibles alternativas de la estructura, preparados por comparación con otras obras similares o mediante procedimientos simplificados, se someten luego a estudios más detallados que comprenden la verificación del cumplimiento de las condiciones de estabilidad estática con respecto al vuelco y al deslizamiento, y la determinación de las tensiones normales en la superficie del cimiento y en varias secciones horizontales del elemento. En la mayoría de los casos se pondrá de manifiesto la conveniencia de realizar algunas correcciones en la forma y dimensiones de los diseños analizados, antes de abordar procedimientos de cálculo más laboriosos. Las presas de gravedad aligeradas tienen naturalmente una gran estabilidad al vuelco porque la resultante de todas las solicitaciones pasa, por lo general, cerca del centro de gravedad de la base del elemento, de modo que esta condición el vuelco rara vez pasa a ser un factor determinante del proyecto. El estudio de la distribución de tensiones en modelos estructurales y las mediciones efectuadas en prototipos muestran una variación levemente curvilínea solamente en presas de alturas comprendidas entre 60 y 80 m, o mayores. Por consiguiente, las tensiones normales verticales de elementos de baja o mediana altura pueden calcularse, con suficiente precisión, aplicando la teoría clásica de la flexión compuesta. En tal caso:

11

σy

2 1

=

∑ FV M ⋅ v ± A I

F Donde σy, ∑ V ,A, M, ν e I tienen el significado indicado en 3.3.2. Las tensiones de corte, las tensiones normales horizontales y las tensiones principales pueden determinarse luego en función de las tensiones normales verticales por el método de las fajas horizontales.

Como alternativa a considerar en el caso de elementos provistos de juntas de contracción oblicuas, cabe mencionar el método de las columnas que será descripto en el Capítulo 6, referente a presas de contrafuertes. En presas de gran altura, o cuando existen importantes diferencias entre las propiedades elásticas del hormigón y la roca de cimentación, puede ser necesario utilizar otros procedimientos de cálculo más exactos como, por ejemplo, el método de los elementos finitos, o realizar ensayos en modelos estructurales a escala reducida. La concentración de tensiones debida a la distribución no lineal es en estos casos relativamente mayor en una presa de gravedad aligerada que en una maciza, pues en ésta (GM) la discontinuidad de cargas entre estructura y terreno se produce solo a lo largo de los bordes de agua arriba y de agua abajo, mientras que en un elemento aligerado afecta a todo su contorno en la superficie de base. 1.1. Método de las fajas horizontales El procedimiento de cálculo de las tensiones principales de una presa de gravedad aligerada, por el método de las fajas horizontales, consiste en dividir la estructura en un cierto número de prismas elementales mediante planos horizontales y verticales, Fig. 5.11, y analizar las condiciones de equilibrio de cada uno de ellos. Las intensidades de las tensiones de corte Τxy, de las tensiones normales horizontales σx, y de las tensiones normales principales σ1 y σ2 se calculan luego por integración aritmética, Fig. 5.11 Aplicación del método de las fajas en función de las tensiones horizontales a un elemento Noetzli - Alcorta verticales σy determinadas con la ley trapecial.

12 Para calcular las intensidades de las tensiones principales en el punto P cualquiera del plano horizontal I – I del elemento, Fig. 5.11, se trazan los planos AB y DC paralelos y a la distancia ½ ∆y encima y debajo de I – I, y en cada uno de ellos se obtienen las tensiones normales verticales en los paramentos, σy1 y σy2, con las ecuaciones lineales reproducidas en 5.5. Para Fig. 5.12 Equilibrio de fuerzas verticales lograr la exactitud necesaria, la distancia ∆y entre estos planos debe ser relativamente pequeña. Luego se traza un plano vertical por P, que intersecta a AB y CD. El prisma elemental ABCD limitado por el paramento de agua abajo del elemento aligerado, los planos horizontales AB y CD y el vertical AD que pasa por P, representado en la Fig. 5.12, debe encontrarse en equilibrio bajo la acción de las fuerzas aplicadas sobe él. Estas son: La fuerza normal Ny, en el plano AB, igual a ∑ A ⋅σ y ⋅ ∆Ax
B

N y + ∆N y = ∫ C σ b' e ' dx D
La fuerza normal Ny + ∆Ny, en el plano DC, igual a ∑ D σ y ⋅ ∆ Ax
C ' '

La fuerza normal ∆Nx, en el plano AD, La fuerza tangencial Tx, en el plano AB, igual a ∑ A τ yx ⋅ ∆ Ax
B

La fuerza tangencial Tx+∆ Tx, en el plano DC, igual a ∑ D τ xy ⋅ ∆ Ax
C '

La fuerza tangencial ∆ Ty, en el plano AD y el peso propio ∆G del prisma − 1 i elemental ABCD. ∆G = ( AB + CD )∆ y γ H 2 La fuerza tangencial ∆ Ty puede calcularse ahora planteando la condición de equilibrio vertical del prisma ABCD: ( N y + ∆N y ) − N y − ∆T y − ∆G = 0
∆T y = ( N y + ∆N y ) − N y − ∆G

La tensión media de corte τ AD en la cara AD, que puede suponerse aproximadamente igual a τ P en el punto P si ∆y es pequeño. Se obtiene dividiendo ∆ Ty por el área ∆AAD de la cara AD del prisma elemental ABCD:
τ AD =
∆Ty ∆AAD =τ P

Donde:

13

∆ AAD = 1 / 2 ⋅ ( e A + e D ) ⋅ ∆ y
Siendo eA y eD los espesores del elemento en los puntos A y D, respectivamente. De manera similar se determina la tensión de corte τ P, en el punto P’ situado en el plano vertical que pasa por P, a la distancia ∆y por encima de este. Conocidas τ igual a:
τ xy =τ xy =τ A
P

y τ

P’

, el valor de τ

xy

en A será, con aceptable precisión,

Repitiendo el procedimiento, se puede calcular la tensión de corte horizontal en un número adecuado de puntos de los planos AB y CD, y dibujar los diagramas que representan las respectivas leyes de variación de dichas tensiones τ . El siguiente paso consiste en plantear la condición de equilibrio horizontal del prisma ABCD:
∆N x = ( T x + ∆T x ) − Tx

En la que (Tx + ∆Tx ) y τ tensiones de corte horizontales τ

se obtienen por integración aritmética de las yx en los planos DC y AB, respectivamente.
x

La tensión media normal σx en la cara AD, supuesta igual a σxP en el punto P, será, con suficiente exactitud, igual a:
σx
= ∆Nx = σ xP ∆AAD

AD

Finalmente, conocidas σx, σy y τ en un número suficiente de puntos, las tensiones principales σ1 y σ2 y su dirección en cada punto pueden determinarse por medio de las ecuaciones:

1 (σ x − σ y ) 2 + 4τ 2 2 2 σx +σ y 1 (σ x − σ y ) 2 + 4τ 2 σ2 = − 2 2 2τ tg 2α = σ x −σ y

σ1 =

σx +σ y

+

14 O gráficamente, construyendo el círculo de MOHR como se muestra en la Fig. 5.13. En la Fig. 5.14 se representan las tensiones principales de una presa de gravedad aligerada a embalse lleno. Puesto que la aplicación práctica del método de las fajas horizontales requiere operar con pequeñas diferencias de números muy grandes, es de suma importancia elegir un valor de ∆y adecuado a la precisión exigida en los cálculos. En las presas de mediana altura, hasta 60 a 80 m, se ha comprobado que pueden obtenerse resultados razonablemente aproximados con los valores de ∆y comprendidos entre 1,0 y 4,0 m.

Fig. 5.13 Círculo de MOHR

Este procedimiento no tiene en cuenta la concentración de tensiones que tiene por causa la discontinuidad geométrica y elástica en la superficie de contacto entre la presa y el cimiento.

Fig. 5.14 Tensiones principales de una presa de gravedad aligerada a embalse lleno

15

1.2.

Método de las columnas El análisis de las direcciones de las tensiones principales muestra que el comportamiento estructural de una presa de gravedad maciza o aligerada, sometida a la acción del peso propio y del empuje hidrostático, es similar al de una serie de columnas elementales contiguas, curvas e inclinadas, cada una de las cuales transmite las cargas desde el paramento de agua arriba hasta el cimiento en forma independiente. Este concepto sirve de fundamento al método de las columnas, que supone a la estructura efectivamente Fig. 5.15 Funicular de las fuerzas dividida en columnas independientes, limitadas superior e inferiormente por juntas oblicuas cuya traza coincide con las trayectorias de las tensiones principales σ1.

1.3.

Método de los elementos finitos La aplicación del método de los elementos finitos al cálculo de las tensiones de una presa de gravedad aligerada y de su cimiento considera a cada elemento como una placa de espesor variable sometida a un estado plano de tensiones, con aceptable aproximación salvo el caso de cambios bruscos de la sección transversal. A su vez, el cimiento puede equipararse a un caso de deformación plana, en el que inicialmente existe una distribución conocida de tensiones residuales.

16 La Fig. 5.16 muestra la sección de un elemento de la presa de CLYWEDOG (Gales) y la división de la estructura y el cimiento en elementos finitos triangulares. Como condición de borde del cimiento, en el que se representan varios tipos de heterogeneidades, se establece el desplazamiento nulo de los nodos perimetrales de la red. En la Fig. 5.17, que representa la distribución de las tensiones normales verticales debidas al peso propio y al empuje hidrostático, puede apreciarse una considerable discrepancia con la hipótesis de distribución lineal, básica de los métodos previamente descriptos.

Fig. 5.16 Análisis de una presa de gravedad aligerada por el método de los elementos finitos.

Fig. 5.17. Distribución de las tensiones normales verticales debidas al peso propio y al empuje hidrostático en una presa de gravedad aligerada.

1.4.

Modelos físicos Los ensayos mecánicos en modelos físicos reducidos sólo se realizan por excepción en presas de gran altura, cuando la influencia del cimiento en la distribución de tensiones puede llegar a ser importante. En estos casos basta, por lo general, con ensayar el elemento mas alto. También son útiles para determinar la redistribución de las tensiones de la estructura y las nuevas condiciones de estabilidad en el caso de aparición de fisuras que impliquen un eventual riesgo para la seguridad de la obra en explotación. Los modelos fotoelásticos bidimensionales se emplean ventajosamente para el estudio del estado tensional real de las cabezas de los elementos. Actualmente, sin embargo, el método de los elementos finitos, por su rapidez y economía, ha sustituido casi por completo al modelo físico.

17 1.6.1. Tensiones en el Paramento de agua arriba

En el paramento de agua arriba de una presa aligerada el cumplimiento de la condición de inexistencia de esfuerzos de tracción requiere un valor mínimo de la tensión normal vertical de compresión, que depende de la inclinación del paramento y de la presión hidrostática. En un prisma elemental ABC de espesor unitario, limitado por el paramento, un plano AB normal a él y otro BC horizontal, sobre el que actúan las tensiones indicadas en la Fig. 5.18 y la presión hidrostática p = γ h, para que haya equilibrio en la dirección vertical deberá cumplirse la siguiente igualdad de fuerzas: Proyectados sobre el eje y
σ 1 ∆x ⋅ cos θ1 ⋅ cos θ1 − σ y ∆x + p∆X ⋅ sen θ1 ⋅ sen θ1 = 0 σ 1 cos 2 θ1 − σ y + p ⋅ sen 2θ1 = 0
Fig. 5.18 Tensiones en el paramento inclinado.

σ 1 ⋅ cos 2 θ1 + p ⋅ sen 2θ1 = σ y

Sin tener en cuenta el peso propio del
  γ∆x 2 G = xsen θ1 ⋅ cos θ1  prisma por ser un diferencial de segundo orden.   2  

Luego, si σ y = 0, condición de la resultante en el extremo de aguas abajo en el tercio medio.

σ 1 = − p ⋅ tg 2θ1 Y aparecerán tensiones de tracción en el paramento mojado.
Este efecto es de carácter general en todos los paramentos de agua arriba inclinados, aunque en las presas de gravedad macizas carece de relevancia por la escasa o nula pendiente del talud. No sucede lo mismo en las presas aligeradas de gran altura, donde la presión hidrostática puede alcanzar valores muy elevados, con tg 2θ1 aproximadamente igual a 0,3. Ejemplo:
h = 100 m; n A = tg θ1 = 0,5 p = γh = 100 t / m 2 = 10 kg / cm 2 ; tg 2θ1 = 0,25 ∴σ 1 = − ptg 2θ1 = −10 x0,25 = −2,5kg / cm 2

Luego es necesario que los paramentos aguas arriba tengan un valor de compresión mínimo de manera que σ 1 sea mayor o igual que 0. 2.6. DETALLES DE PROYECTO Y CONSTRUCCION

18 Las consideraciones generales expuestas en 4.07 son aplicables también a las presas de gravedad aligeradas. Debe prestarse cuidadosa atención al drenaje del cimiento cuando, para aminorar las tensiones en la superficie de apoyo de los elementos, el nervio se ensancha en la base en forma de zapata disminuyendo el área de libre drenaje de las filtraciones. Algunas particularidades del proyecto y la construcción de los diferentes tipos de juntas, funcionales y constructivas, las diferencian de sus similares de las estructuras macizas y requieren de especial consideración. La modificación local de la distribución general de tensiones por causa de los vanos de intercomunicación interior o cualquier otra discontinuidad es motivo de estudios de detalle en las presas de gran altura. 1.6.1. Juntas. Los distintos tipos de juntas responden a exigencias funcionales o constructivas, para adecuar el comportamiento de la estructura a las hipótesis de cálculo, a los procedimientos de hormigonado discontinuo, y a las variaciones de volumen ocasionadas por diversas causas. i. Juntas horizontales Son juntas de construcción, originadas en los procedimientos de hormigonado discontinuo comunes a todas las presas de hormigón. Para garantizar la perfecta adherencia de los hormigones de diferente edad, exigida por las elevadas tensiones de corte horizontal que se trasmiten a través de ellas, deben tratarse de manera especial. Para mejorar su desfavorable orientación con respecto a la dirección de las máximas tensiones de corte, se construyen a veces con una leve inclinación descendente hacia agua arriba. Esta disposición facilita también la evacuación del agua de lavado de la superficie antigua, previo al vaciado de la nueva tongada. ii. Juntas verticales transversales. Estas juntas, ya mencionadas en 5.3.1, forman el contacto entre las cabezas de los elementos contiguos y sirven a un doble propósito: constructivo y funcional. El primero responde a las necesidades del hormigonado discontinuo y el segundo asegura la independencia estructural de los elementos, supuesta en las hipótesis de cálculo, y permite su libre deformación por efecto de las distintas solicitaciones (impermeabilización). iii. Juntas verticales longitudinales. Son juntas constructivas y también funcionales cuando los elementos se proyectan por el método de las columnas, en cuyo caso se disponen según planos longitudinales inclinados en la dirección de las envolventes de las tensiones principales de primer orden.

19 Si el elemento se construye como un monolito las columnas resultan meramente hipotéticas y no pueden actuar independientemente. En este caso, las deformaciones y, en consecuencia, las tensiones se trasmitirán entre las columnas hipotéticas adyacentes. Sin embargo, en pequeñas presas, los elementos monolíticos proporcionan la estabilidad adicional inherente de un miembro más grande y continuo. Si los elementos están provistos con juntas para preservar la estructura columnar, el comportamiento estructural y las tensiones se aproximan

Fig. 5.19 Elemento de la presa de Valle Grande (Río Atuel Mendoza

más estrechamente a las hipótesis teóricas. Los elementos con juntas tienen la ventaja de: (1) minimizar las tensiones debidas al asentamiento y a la temperatura, (2) eliminar la necesidad de cuantiosas armaduras horizontales o inclinadas en el cuerpo principal del elemento, (3) facilitar la construcción, y (4) aproximarse al comportamiento teórico. El ancho horizontal más conveniente de la columna es del orden de 10 a 12 m, admitiendo un adecuado curado del hormigón, de modo que cada colada pueda efectuarse sin riesgo de fisuras por contracción de fraguado. 5.6.2 Aberturas Deben evitarse las grandes aberturas a través de los contrafuertes. Cuando sean necesarias pasarelas interiores, las bóvedas de los vanos deberán tener forma circular y el área perimetral del elemento será conveniente reforzada con armaduras.

20 Dique Compensador de “Valle Grande”, Mendoza, RA.

Vista de conjunto que permite apreciar los Aspecto general de la excavación. En último elementos Noetzli- Alcorta en diversas etapas plano, el dique de contención de tierra. constructivas.

Zácala base de los elementos NoetzliAlcorta.

Detalles de uno de los elementos.

21

Planta para la elaboración de hormigón.

Aspecto general de lo obra sobre la margen derecho del río. A la izquierda, en primer plano, la planta de elaboración, y al fondo, la torre móvil del blondín y la estructura sobre la que opera.

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