P. 1
FILOSOFÍA, EDUCACIÓN Y CIENCIA EN LA ÉPOCA COLONIAL DESDE LA PERSPECTIVA DEL SIGLO XXI

FILOSOFÍA, EDUCACIÓN Y CIENCIA EN LA ÉPOCA COLONIAL DESDE LA PERSPECTIVA DEL SIGLO XXI

|Views: 3.288|Likes:
FILOSOFÍA, EDUCACIÓN Y CIENCIA EN LA ÉPOCA COLONIAL DESDE LA PERSPECTIVA DEL SIGLO XXI
FILOSOFÍA, EDUCACIÓN Y CIENCIA EN LA ÉPOCA COLONIAL DESDE LA PERSPECTIVA DEL SIGLO XXI

More info:

Categories:Types, Research, Science
Published by: Juan de la Cruz Gómez Pérez on Sep 02, 2011
Copyright:Attribution Non-commercial

Availability:

Read on Scribd mobile: iPhone, iPad and Android.
download as PDF, TXT or read online from Scribd
See more
See less

05/11/2014

pdf

text

original

FILOSOFÍA, EDUCACIÓN Y CIENCIA EN LA ÉPOCA COLONIAL DESDE LA PERSPECTIVA DEL SIGLO XXI

Por: Juan de la Cruz Gómez Pérez
“Los problemas significativos que enfrentamos no pueden resolverse al mismo nivel de pensamiento en que estábamos cuando los creamos”.
Albert Einstein

En el proceso de conquista y colonización no fue sólo suficiente el poder militar sino que se necesitó implantar una estructura ideológica-cultural para mantener su hegemonía en la nueva tierra descubierta.

La época colonial es un período o etapa histórica comprendida desde el descubrimiento de América en el año de 1492 hasta la independencia efímera de José Núñez de Cáceres en el año de 1821. Esto equivale a 329 años de historia. La visualización de esta época desde una perspectiva histórica, filosófica, científica y educativa encierra un largo proceso en la formación del tipo de ser humano que se quiere formar para que responda al contexto histórico y a la clase social que domina y controla la economía, la educación institucional y no institucional de la porción oriental de la isla de Santo Domingo. Esta es una época histórica que se debe focalizar, según el profesor Juan Bosch, como parte o como una extensión de la historia de España, porque transportó a la isla de Santo Domingo la cultura occidental, su modelo social y económico, salvándose como potencia decadente y Juan de la Cruz Gómez Pérez agonizante de la época, y retomando una posición de hegemonía con su dominio en el campo cultural y político en el nuevo mundo. Con la llegada o venida de España a la isla de Santo Domingo, los colonizadores comprendieron inmediatamente que en el proceso de conquista y colonización, no era suficiente el poder militar para someter a un pueblo sino que se necesitaba crear toda una estructura ideológica y cultural que le permitiera mantener su hegemonía en la nueva tierra descubierta. Para la realización de este proceso, el imperio español utilizó como principal medio, el poder jerárquico de la Iglesia Católica con su ideología y sus vicios, acompañado de un modelo educativo que estaba sustentado en la misma ideología de la Iglesia. Ese modelo de dominación ideológica y cultural tenía como finalidad transmitirnos su lengua, sus artes, sus instituciones jurídicas y civiles con sus valores y especialmente su religión. En ese plan estratégico de dominación imperial, lo primero que se propusieron fue eliminar la organización social de los indígenas de la propiedad comunitaria por un régimen de la propiedad privada, el cual empezó con el repartimiento de los indígenas en el denominado sistema de Las Encomiendas, el cual condujo a la explotación despiadada, esclavitud y exterminio de la raza indígena. A los españoles se les olvidó enseñarles a creer en Dios, en los Ángeles, en los Santos y a rezar, porque su propósito era hacerse ricos, y no cristianizar o salvar las almas de los indios, para que alcanzaran la gloria o el reino de los cielos. Esa actitud de los españoles condujo a la extinción total de los nativos. Un segundo propósito del imperio fue relegar a un segundo plano las concepciones progresistas en los órdenes filosófico, científico y educativo, para imponer una concepción de la vida de tipo confesional, la cual representaba un retraso desde el punto de vista histórico-filosófico, porque era la concepción de la vida que

predominaba en la época medieval y los españoles comienzan a implementarla siglos después con el descubrimiento, la conquista y la colonización en el nuevo mundo. Es decir, comienzan a implementar una concepción que había sido superada por nuevas corrientes del pensamiento científico y filosófico en toda Europa. En ese sentido, lo primero que hacen los colonizadores es implementar el proceso de "evangelización o conversión" de los habitantes de la nueva tierra descubierta. Entre las normas que dicta el imperio español para poder implementar su filosofía educativa y de dominación es que los religiosos deben enseñar la doctrina cristiana en una forma dogmática, a confesarse, a leer y a escribir. Esto es deben aceptar esa nueva visión de la vida y del universo o perecer. Pero para avanzar con rapidez y hacer realidad este propósito, se le encomendó que los maestros y maestras que tenían a su cargo más de cincuenta alumnos y alumnas, debían seleccionar un equipo de los más listos para que estos sirvieran como agentes multiplicadores enseñándoles a los/las demás compañeros/as. Estas normas se afianzaron con la creación de centros educativos a partir de 1502, cuando un grupo de franciscanos, encabezados por Alonzo de Espinal, creó una escuela para niños, y para 1508 también los dominicos autorizaron el establecimiento de un convento en la española. Los franciscanos, los dominicos y los mercedarios tuvieron como tarea la educación de los taínos. Esas instituciones para poder funcionar fueron amparadas por decisiones oficiales de la Iglesia como el caso de las bulas; entre ellas se cita frecuentemente la del Papa Paulo III del año 1493, la cual establecía la obligación de ganar nuevas almas para Dios. España puso sumo cuidado en la parte espiritual de los indios, y la transposición y transmutación lingüística, eliminando su cultura y alcanzando a la masa africana, la cual vino a sustituir la raza indígena. Todo esto obedecía a un plan del imperio, porque comprendían que la dominación real de un pueblo para que sea efectiva hay que dominar la parte cultural e ideológica. Fue en ese sentido que la institución fundada por Fray Hernán Suárez, recibió la orden de parte de las autoridades de la metrópolis, de que los hijos de los caciques menores de 13 ó 14 años de edad, debían sus padres entregarlos a la orden de los franciscanos para que cuidaran su educación por un espacio de cuatro años. Tiempo que consideraban como suficiente para enseñarle a leer y a escribir otra lengua que no era la suya, pero especialmente le enseñaban el adoctrinamiento en la ideología y concepción filosófica de la Iglesia Católica, la cual era de carácter obligatorio, luego eran devueltos a sus padres. Los hijos que los padres recibían eran distintos porque sus mentes habían sido enajenadas. Habían experimentado un lavado de cerebro, le suprimen sus ideologías, sus creencias. Era una forma de dominarlo en lo ideológico y en lo cultural con el cambio de su identidad cultural. En ese tenor, para el año de 1513 ordenaron que le enseñaran latín a los indios para agilizar la penetración y dominación cultural, eliminando así su propia cultura, que es lo mismo que decir su propia identidad como pueblo. Fue en esa tesitura que los españoles lograron la evangelización o cristianización de las poblaciones autóctonas y sometieron estas poblaciones a los valores del conquistador, y por tanto, a éste como clase dominante. La Iglesia adquiere una gran preponderancia política e ideológica, monopolizando el sector educacional, con la implementación de una educación confesional, fundamentada en los principios cristianos, los cuales, a pesar del tiempo transcurrido, siguen vigente en la República Dominicana. La concepción educativa de tipo confesional fue implementada por los conquistadores y colonizadores españoles con el propósito de la dominación de la población taína en todos los órdenes, social, económica, política, cultural-religiosa y militar. Era una forma de cambiarle su identidad y que dejaran de ser lo que eran y pasaran a ser otro tipo de pueblo, tal como los querían sus conquistadores.

En ese tenor, La Bula In Apostolatus Culmine, de Paulo III, dado en Roma en S. Pedro, del año mil quinientos treinta y ocho de la Encarnación del Señor, a veinte y ocho de octubre, año cuarto de su pontificado, entre las motivaciones que se presentan para conceder u otorgar la universidad, la cual sería la Primada de América, están "que en tiempo atrás…los habitantes de…dicha ciudad, eran infieles y rendían culto de adoración a los ídolos;…movidos por el deseo de iluminar la ciudad de los infieles con privaciones y vida ejemplar, encaminaron (ayudado de la Divina gracia) a innumerables personas de ambos sexos, mediante el bautismo, al culto de la religión cristiana y pusieron empeño en convertirlos a la fe católica. Desde el tiempo de esa conversión, aun fuera de allí, predicando por manera incesante, cosecharon copiosísimos frutos en la heredad del señor." Más adelante, siguen motivando para el establecimiento de la universidad, que "con la fundación de dicha Universidad General, serían además, más fervientemente instruidos en la religión cristiana, los naturales y moradores tanto de la ciudad como de las mencionadas islas, y se miraría en mucho, por el honor, comodidad y holgura, del propio Provincial, del Prior y los Hermanos quienes estimulados, cobrarían mayores ánimos para entregarse a las obras de virtud y caridad." Estos párrafos, de esta bula, es una evidencia de que su interés superior era -y sigue siendo en la actualidad- la del adoctrinamiento en la religión católica. Cuando un centro de enseñanza superior se supone es una academia donde deben predominar los juicios científicos-racionales. Los juicios científicos-racionales se deben sustentar en la investigación científica y en los principios científicos. No obstante, la educación dominicana desde su origen ha tenido una concepción religiosa de tipo confesional, donde les daban y les dan más importancia al credo religioso que al desarrollo de un pensamiento científico, pues utilizaron y utilizan la ideología religiosa para la dominación, la opresión, y el oscurantismo, y ha sido así siempre, pues ahí reside su real poder, y no están dispuestos a ceder un ápices de su autoridad. Es en ese sentido, que la Iglesia Católica como poder de dominación ideológica, juega un papel predominante y fundamental en la formación del tipo de hombre y de mujer que se desea formar, el cual debe responder a los intereses económicos e ideológico-políticos del imperio español. En la actualidad esa visión de la vida sigue favoreciendo a los sectores dominantes y explotadores que han mantenido a través de los siglos a los pueblos subyugado o dominado en los planos económico, social, político, científico, tecnológico y cultural. Cuando se visualiza la época colonial desde la perspectiva del siglo XXI, desde el punto de vista histórico, filosófico, educativo y religioso, se percibe como un momento especial con características peculiares propias de una educación escolástica, pero con una tendencia a sobresalir lo de tipo confesional, dirigido y controlado por una iglesia anquilosada en el pasado medieval y opuesta a todo tipo de cambio en el orden de la Filosofía Educativa y Religiosa. Ese fenómeno histórico, tiene su explicación porque comenzó a establecerse un imperio sin burguesía, la cual era la clase más revolucionaria de la época y la única en capacidad de producir cambios en todos los órdenes de la vida en sociedad.
El sistema educativo dominicano está sustentado en los principios cristianos.

El establecimiento de un imperio sin burguesía produjo una filosofía educativa escolástica al servicio de los sectores más atrasados de la época; y todavía se mantiene vigente, porque en este momento, el sistema educativo de la República Dominicana está sustentado en los principios cristianos, tal como se establece en la Ley General de Educación No. 66-97, en lo referente a los principios y fines en su Art. 4 Acápite E sustenta que: "Todo el Sistema Educativo Dominicano se fundamenta en los principios cristianos evidenciados por el libro del Evangelio que aparece en el Escudo Nacional y en el lema "Dios, Patria y Libertad". El artículo y acápite citados de nuestra Ley Educativa, constituyen una evidencia tangible de los vestigios de la educación escolástica (confesional), la cual

predominó más de tres siglos en forma absoluta y predominante, y hoy, en pleno siglo XXI, perduran como fundamento de la educación los principios cristianos. Por lo que debemos preguntarnos, ¿Cuánto hemos avanzado en materia de Filosofía Educativa? Parece que muy poco, pues estos principios cristianos y religiosos permean todavía nuestra educación, mientras otras sociedades como la norteamericana, las europeas y varias Latinoamericanas han cambiado en términos de Filosofía Educativa en el devenir histórico, en los siglos transcurridos. La nuestra sigue aferrada a una visión no científica del universo como lo es el de sustentar un sistema educativo en dogma como son los principios que rigen al cristianismo y otras religiones. Esta concepción filosófica, escolástica de tipo confesional, fundamentada en los principios cristianos nos recuerda las escuelas dogmáticas medievales, donde el dogmatismo religioso, producto de una filosofía inspirada en principios cristianos, originó una educación donde ligaba al hombre a la creencia de la vida después de la muerte, por tanto, se debía preparar a la juventud para la divinidad y debían aceptarse por fe los dogmas de la iglesia como verdades indiscutibles, no sujeto por tanto, a críticas, además de obligatorio para todos los creyentes. El escolasticismo es una concepción filosófica que se caracteriza por buscar un acuerdo entre la revelación divina y las especulaciones de la razón humana. Es considerado un sistema filosófico fundamentado en la autoridad de la Iglesia en asunto religioso, en los estudios de los Santos Padres y en la Biblia, el cual trata de armonizarlos con la filosofía griega y sobre todo con las concepciones Aristotélicas. Esta concepción filosófica usa como método principal la argumentación silogística (silogismo) y la lectura de los autores antiguos para explicar la realidad natural y social, desde una teología escolástica. En el caso nuestro fue principalmente de tipo confesional, ya que se mostró mayor interés en el credo religioso y en los principios cristianos interpretados en forma ortodoxa por la iglesia católica, a ellos le interesaba ganar almas para que fueran a la gloria antes que preparar a las personas para la vida como planteaba Martín Lutero, en el año de 1520. Todo lo que fue filosofía e ideología escolástica que se ha venido describiendo se mantiene vigente durante los siglos XVI, XVII, XVIII, principios del XIX, y hasta la fecha, claro estás, con las excepciones de carácter hostosiano, positivista, de influencia francesa, entre otras. Esa es nuestra triste realidad histórica y todavía hoy pesa sobre el presente y futuro educativo, en el plano ideológico y filosófico de nuestro país. Eso es lo que explica que en el plano filosófico educativo se haya mantenido la educación en un letargo invernal, por lo que planteamos una reforma educativa nacional para actualizar los principios y fines que sustenta nuestro sistema educativo en función de los avances sociales, científicos, tecnológicos y de conocimiento del mundo actual, puesto que cualquier cambio que se quiera introducir en nuestro sistema se debe empezar cuestionando el fundamento filosófico sobre Eugenio María de Hostos, Filósofo, el cual descansa la educación dominicana o de Educador Antillano y Latinoamericano cualquier país. En este momento, cabe cuestionar si nuestra burguesía actual se ha desarrollado lo suficiente como para provocar un desarrollo mayor en todas las formas de conciencia social. ¿Y la Iglesia Católica, permitirá la libertad total y su no ingerencia en asuntos educativos, que de hecho no forma parte de sus atribuciones? ¿Se debe cortar de una vez y por todo, el cordón umbilical entre la escuela y la Iglesia sea ésta religión católica o protestante?

De todos modos, tenemos atrasos en esta vertiente filosófico-educativa. No obstante, nunca es tarde, para que el pensamiento hostosiano, la filosofía actual del post-capitalismo, así como los avances científicos y tecnológicos de nuestro tiempo y otras corrientes del pensamiento contemporáneos, formen parte de una educación libérrima, donde el Estado sea un agente más, no el dominante entre las personas morales de la nación. Claro está, sin que sea el único que oriente o difunda una política educativa, formativa plenamente democrática, libre, abierta, científica y flexible. Es decir, una educación que sea una labor de la sociedad, pero impregnada de una visión científica, por tanto, debe ser laica, vale decir una educación donde Dios no intervenga, pero que no se esté contra Dios, y racional de la vida y del universo. Así que, amigos lectores y lectoras, desde el descubrimiento de América hasta la actualidad, el pensamiento escolástico de tipo confesional ha estado presente en la vida nacional, tanto en los planos teórico como operacional, tal como se ha venido afirmado en este trabajo, con excepción de esos momentos mencionados. Esta visión escolástica se ha manifestado en forma elitista y de religiosidad con ausencia del espíritu ilustrado que envuelve o envolvió a casi toda Europa en la época colonial. Entre esos momentos de excepción de influencia católica se puede mencionar que durante el gobierno de Ramón Cáceres la constitución de la República Dominicana fue modificada dos veces. En la Primera modificación de ese gobierno, la del 14 de junio de 1907, entre los puntos nodales, estaba la abolición del catolicismo como religión oficial del Estado Dominicano. También, la reforma constitucional de 1963 modificó las relaciones Iglesia-Estado en el ámbito de la educación estableciendo una educación laica en la República Dominicana.
En la década del cincuenta se establece una alianza entre la Iglesia Católica y el Estado Dominicano mediante el denominado concordato.

Sin embargo, a principio de la década del cincuenta, o mejor dicho, el día dieciséis del mes de junio del año mil novecientos cincuenta y cuatro, se establece un alianza entre la Iglesia Católica y el Estado Dominicano mediante el denominado, concordato. El término concordato significa, tratado o convenio sobre asuntos eclesiásticos que el Gobierno de un Estado hace con la Santa Sede. Fue la resolución No. 3874, del Congreso Nacional Trujillista, la que aprobó el concordato y el protocolo final suscrito entre la República Dominicana y la Santa Sede. En ese convenio, de la Iglesia con el Dictador Trujillo, se instituye a la Iglesia Católica como la Religión oficial del Estado Dominicano con privilegios exorbitantes. Erradicando definitivamente la educación hostosiana. El artículo No. I de ese tratado reconoce a "La Religión Católica Apostólica Romana…la de la Nación Dominicana y gozará de los derechos y de las prerrogativas que le corresponden en conformidad con la Ley Divina y el Derecho Canónico." En el artículo No. III del concordato "el Estado Dominicano reconoce a la Iglesia Católica el carácter de sociedad perfecta y le garantiza el libre y pleno ejercicio de su poder espiritual y de su jurisdicción, así como el libre y público ejercicio del culto." También, en el artículo No. VII "el gobierno dominicano se compromete a construir la Iglesia Catedral o Prelaticia y los edificios adecuados que sirvan de habitación del obispo o prelado nullius y de oficina de la Curia, en las Diócesis y prelatura nullius actualmente existentes que lo necesiten, y en las que se establezcan en el futuro. Además,… asegura… una subvención mensual para los gastos de administración y para las iglesias pobres." En el artículo XV "…reconoce plenos efectos civiles a cada matrimonio celebrado según las normas del Derecho Canónico." En el artículo XVII "… garantiza la asistencia religiosa a las fuerzas armadas de tierra, mar y aire y a este efecto se pondrá de acuerdo con la Santa Sede para la organización de un cuerpo de capellanes militares…"

En el artículo XXII establece que "la enseñanza suministrada por el Estado en las escuelas públicas estará orientada por los principios de la doctrina y de la moral católica." En el artículo XXIII indica que "la República Dominicana reconoce y garantiza la propiedad de la Iglesia sobre los bienes muebles e inmuebles que el Estado reconoció como pertenecientes a ella con la Ley No. 390 del 16 de septiembre de 1943, así como de los bienes que, después de tal fecha, la Iglesia ha legítimamente adquirido o adquiera, incluidos, los que han sido o sean declarados monumentos nacionales." En el protocolo final se establece que la Curia arquidiocesana de Santo Domingo recibirá del gobierno de la República Dominicana la suma de quinientos pesos oro mensuales, así como las Curias de otras Diócesis o Prelatura nullius, la suma de trescientos pesos oro mensuales, entre otras declaraciones del protocolo final. Todos estos artículos del concordato citados infringen los principios de separación de la Iglesia y del Estado, así como de la educación e Iglesia, además, de violentar la soberanía territorial exclusiva del Estado Dominicano. Asimismo, el artículo No. VIII de la Constitución Actual de la República Dominicana establece la libertad de cultos y de conciencia, y no asume ninguna religión en especial, lo que significa que la ley del concordato no es valida, pues el acuerdo privilegia una religión, y al mismo tiempo, la asume como la de la Nación Dominicana, lo que viola la constitución del país, la cual establece "la libertad de conciencia y de cultos, con sujeción al orden público y el respecto a las buenas costumbres." En ninguna parte de sus articulados privilegia o asume alguna religión en particular. Pero, sobre todo le permite al poder religioso su autoreproducción en función de los principios dogmáticos que lo rigen obstaculizando el desarrollo de un pensamiento científico-racional de todos los dominicanos y dominicanas. Lo que repercute en una escasa formación y preparación científica que les permita a los profesionales de nuestro país visualizar la realidad social, natural o psicológica desde una óptica estricta- mente científica. Pero, llama poderosamente la atención, según el artículo titulado "Secularización." Microsoft® Encarta® 2006 [DVD]. Donde se plantea, la necesidad, sin detrimento de la función religiosa, la investigación metódica en todos los campos del saber, pero, parece ser que los jerarcas o dignatarios de la Iglesia Católica Dominicana todavía no se han enterado. Veamos, "En Gaudium et Spes, Concilio Vaticano II dejó establecido: "Las cosas creadas y la sociedad misma gozan de propias leyes y valores, que el hombre ha de descubrir, emplear y ordenar...Pues por la propia naturaleza de la creación, todas las cosas están dotadas de consistencia, verdad y bondad propias y de un propio orden. La investigación metódica en todos los campos del saber, si ésta se realiza de una forma auténticamente científica y de acuerdo con las normas morales, nunca será en realidad contraria a la fe". Ahora bien, si no es contraria a la fe llevar a cabo investigaciones para descubrir las leyes que rigen los fenómenos sociales, naturales y del pensamiento, porque entonces no permiten la implementación de una educación laica en la República Dominicana. Fundamentada en principios científicos, que le permita a los ciudadanos y ciudadanas, visualizar la realidad social, natural y psicológica desde la perspectiva del pensamiento científico moderno con su metodología que la caracteriza. La ciencia es una forma de pensar y de escrutar escrupulosamente la realidad, desde un punto de vista objetivo y racional, lo que le facilita al ser humano liberarse de los dogmas, de simples creencias y de la emisión de juicios irracionales cargado de subjetividad, y lo sitúa en un nivel superior a la hora de adoptar una actitud de análisis e interpretaciones de los fenómenos que ocurren en el universo a la luz del pensamiento científico.

Además, porque un sistema educativo fundamentado en principios científicos, que forme una ciudadanía capaz de entender y manejar los problemas ambientales, de salud y de bioética que confrontan las comunidades y el mundo de la postmodernidad. Así como una ciudadanía informada y crítica que ayude al desarrollo social, económico y político del país con el propósito de obtener un reordenamiento social, involucrándose activamente en la formación de opinión y política pública, Juan Bosch como intelectual Hostosiano fue siempre partidario de en torno a asuntos que una educación científica fundamentada en la ciencia como reclamen una literatura sistema de análisis racional y objetivo. científica. Así como una ciudadanía en capacidad de cuestionar el sistema sociopolítico existente con el propósito de luchar por un reordenamiento económico-social que produzca una distribución equitativa de las riquezas, generada en la sociedad, para disminuir los niveles de pobreza en República Dominicana. Es un ciudadano o ciudadana libre del dogmatismo que está en capacidad de emitir juicios con profundidad, porque, al asumir la ciencia y su metodología con su racionalidad y objetividad, las cuales se fusionan en un todo inseparable, constituyendo la esencia de lo que se conoce como conocimiento científico-racional, da origen al que lo asume o interioriza a un pensamiento estrictamente científico, lo que redundará en beneficios tanto individuales y como colectivo de la Nación Dominicana. Por tanto, se hace necesario e imprescindible que la Educación Dominicana se fundamente en principios científicos, para formar y preparar a los dominicanos y dominicanas con una visión científica de la vida y del universo en esta época denominada sociedad del conocimiento o sociedad postcapitalista. Es decir, alcanzar el nivel o altura de laicismo científico.
Enfoque comparado de los acontecimientos culturales, filosóficos, educativos y científicos que se desarrollaron en el continente europeo con los eventos ocurridos en la época colonial de Santo Domingo durante los siglos XVI, XVII, XVIII y principios del XIX.

En la tierra descubierta, conquistada y colonizada por España lo que se expresa es una filosofía atrasada que había predominado en la época medieval. Es en ese sentido que este ensayo sobre el contexto histórico, filosofía, educación y ciencia de la época colonial no puede concluirse si no se realiza un enfoque comparado en relación a los acontecimientos o eventos culturales, filosóficos, educativos y científicos que se desarrollaron en el continente europeo, con los eventos que en el mismo orden ocurrieron en la época colonial de Santo Domingo durante los siglos XVI, XVII, XVIII y principios del siglo XIX. En ese sentido, Europa vivía una época de cambios en el orden cultural, filosófico y educativo, también de reformas y contrarreformas en los planos religiosos y educativos. Esto era producto de los movimientos científicos, culturales, ideológicos y doctrinarios impulsa- dos por la burguesía que era la clase revolucionaria de la época en su lucha contra el sistema feudal. En cambio, el imperio español como carecía de una burguesía, diferente a como ocurría en el resto de Europa, se anquilosó y mantuvo su filosofía escolástica de tipo confesional, la cual se caracterizaba porque Dios es el centro de todas las cosas, predominando la autoridad de los dogmas, los cuales impedían e impiden la

investigación científica, y por tanto, el desarrollo de un pensamiento científicoracional, y al mismo tiempo trajo como consecuencia, que en la parte oriental de la isla de Santo Domingo no se verificaran reformas significativas como la que ocurrieron en el continente europeo. ¿Cuáles movimientos y personajes que se produjeron en Europa y proporcionaron a los demás países europeos la ventaja sobre España? Los principales personajes que surgen como figuras superiores o predominantes están los casos de Martín Lutero (1483-1546) y Calvino (1509-1564), representantes de la Reforma Protestante. Lutero se opuso a las ventas o comercios de indulgencias de su propia Iglesia, la cual había sido ordenada por el Papa León X, las cuales tenían la finalidad de recaudar fondos para la reconstrucción de la catedral de San Pedro de Roma. Para Lutero las indulgencias eran un abuso del Papa, el cual no tenía autoridad para otorgarla, puesto que, consideraba que la justificación sólo se obtenía por medio de la fe, puesto que la salvación sólo se puede obtener con una profunda fe hacia Dios, la inspiración en Cristo y la doctrina religiosa debe fundamentarse en la Biblia interpretada por cada cristiano, y no en la opinión del Papa y de los sacerdotes, y mucho menos se puede alcanzar la salvación o el perdón de los pecados a cambio de dinero. En materia educativa planteaba una educación laica, es decir una educación sin Dios pero no contra Dios. Una educación para la vida, consideró indispensable la educación de la juventud para lograr la felicidad del pueblo. Explicó que los gobernantes Martín Lutero, teólogo y reformador invierten grandes cantidades de dinero en obra de protestante del siglo XVI infraestructura y de construcción de camino, porque no hacerlo para la educación de los jóvenes y la formación y preparación de buenos maestros de los centros educativos. Consideró indispensable la educación de los niños y niñas, pues no se le puede dejar nacer y crecer sin garantizársele la educación. Según Martín Lutero, "Aunque no existiera alma, ni infierno, ni cielo, sería preciso tener escuelas para satisfacer nuestras necesidades como habitantes de este mundo, según lo acredita la historia de los griegos y de los romanos. Yo me avergüenzo cuando oigo decir a nuestros cristianos: La instrucción es buena para nuestro eclesiásticos, pero innecesarias para los demás. ¿Cómo ha de ser indiferente que el príncipe, el señor, el consejero, el funcionario, sean ignorantes u hombres instruidos, capaces de llevar cristianamente los deberes de su cargo? Demasiado comprendéis que hacen falta escuelas en todas partes para nuestros hijos, a fin de que los hombres lleguen hacer capaces de ejercer su vocación y las mujeres dirigir su casa y educar cristianamente a sus hijos." Esta educación laica rompería las ataduras de los seres humanos para ser libres y hacer uso del libre albedrío que los religiosos y religiosas aseguran Dios concede a cada persona. La escuela laica o sin Juan Bosch, intelectual, político y Dios se caracteriza porque afirma que como Dios es escritor dominicano de mente enciclopédica un ser absoluto no esta al alcance del hombre conocerlo, por lo tanto, este tipo de escuela no esta con Dios ni contra él, sino es una escuela sin Dios, porque se ocupa principalmente de la ciencia dejando en libertad a que cada sujeto descubra por si mismo la verdad

religiosa. El laicismo plantea la abstención de la enseñanza religiosa en la escuela lo que supone la neutralidad de la escuela en relación con los cultos religiosos. En la República Dominicana, en el año de 1963, siendo presidente Don Juan Bosch, se dieron protestas de centenares de alumnos de colegios católicos protestando por la inclusión en la constitución de ese año, como ya he mencionado anteriormente, del principio de la educación laica. Lo que significa que el poder religioso dominicano no ha avanzado lo suficiente, puesto que, se resiste ha aceptar cualquier tipo de cambio que se quiera introducir en la filosofía educativa del país. Eso es lo que explica porque la educación Hostosiana fue erradicada del sistema educativo dominicano hasta el día de hoy. La educación laica asegura al ciudadano y ciudadana la libertad de conciencia, plantea la separación de la Iglesia del Estado, y la escuela de la Iglesia, porque estas instituciones marchan por caminos diferentes y buscan la verdad con metodologías diferentes. En la educación laica se hace determinante el pensamiento científicoracional. Contrario a Lutero, existía San Ignacio de Loyola, fundador de la Compañía de Jesús y representante de la contrarreforma quien organizó lo que el mismo llamó "los ejércitos al servicio de Dios y del bien" para enfrentar una gran lucha en contra del mal, que en su opinión lo representa Satanás. Además, a Lutero y sus seguidores los veía como la cabeza del mal, debido a que no estaban de acuerdo con las posiciones dogmáticas de la Iglesia Católica. Uno de los principales instrumentos de la contrarreforma fue el Tribunal de la Inquisición, el cual fue creado para castigar los delitos contra la fe católica, como son las herejías, apostasías, brujerías y magias. Este Tribunal se caracterizó porque hacía sus indagaciones judiciales en el mayor secreto. Juan Bosch en su obra, El Estado: Sus Orígenes y Desarrollo, en el capítulo XVII, plantea que "El poder de la Inquisición se debía a que era un tribunal en el que se veían los delitos de orden religioso, pero sobre todo a que ese tribunal estaba autorizado a torturar a los acusados ante él y podía dar sentencias de muerte hasta por medio del fuego". Imagen que muestra que la inquisición podía dar sentencias de muerte hasta por medio del fuego Sigue afirmando Bosch que "La inquisición inspiraba verdadero terror, un terror de origen divino porque toda la población…sabia que quien había autorizado su instalación…había sido el Papa, y si no infundía el miedo que le correspondía a su capacidad para condenar a tipos espantosos de muerte, su sólo nombre paralizaba de miedo a aquellos a quienes perseguía porque el nombre era altamente religioso: La Santa Inquisición". Otras de las figuras importantes lo fue Francis Bacon. Representante del materialismo inglés, el cual mantuvo una posición crítica contra la escolástica, descartando el principio de autoridad y que únicamente lo establecido por la razón humana debe ser aceptado. También, el fundador del Racionalismo Renato Descartes (1596-1650) mantuvo una postura contraria a la escolástica, el cual planteó su teoría-

metodológica de la duda metódica estableciendo como primera verdad su propia existencia por el pensamiento, por eso dijo: "Pienso, luego existo". Descartes no aceptaba nada como cierto si no esta demostrado por la razón. Así como Juan Amos Comenio quien asimila los principios de la revolución científica natural y los interpreta en el campo de la educación, John Locke (1632-1704), Wolfgang Ratke (1571-1635) y Cordorcet (1743-1794) son otros grandes pensadores opuestos a la escolástica. Así que, Europa tiene movimientos de pensadores o filósofos y doctrinas, pero no sucede así con la parte española de nuestra isla, porque España carecía de la clase más revolucionaria de la humanidad de ese momento histórico, la burguesía. Cuando se visualiza esa realidad histórica desde el siglo XXI se puede llegar a la conclusión que a nuestra isla y luego media isla llegó lo más atrasado en el orden religioso, cultural, filosófico, científico, económico, social y político representado por España, pues a España lo dirigía una clase conservadora como lo era la nobleza guerrera, latifundista y ganadera, y de una clase tan reaccionaria, no se podía esperar cambios revolucionarios que fueran significativos como los que René Descarte Fundador de la Escuela impulsó la burguesía en toda Europa con excepción Racionalista de España. En síntesis, la época colonial en la parte oriental de la isla de Santo Domingo, refleja una inamovilidad en lo filosófico, lo educativo y lo científico. Época que debió ser superada ya, pero que se ha mantenido hasta el presente, porque la Iglesia Católica no ha dejado de ser una institución al servicio de los sectores dominantes y atrasados de la sociedad. Por tanto, estos sectores, se oponen a todos los cambios de índole progresista, científico y patriótico, y la propia Iglesia colabora, porque no permite la separación de los principios cristianos de la educación dominicana, así como la separación de la Iglesia del Estado Dominicano. Es más no renuncia al concordato, actitud que va en detrimento de las demás religiones y sectas cristianas, que comparten una misma concepción de la vida y del universo. Parece ser, que no le preocupa la escasez o penuria material con que se desenvuelven las demás religiones y sectas en República Dominicana, pues con lo que consiguen y le proporciona el Estado es suficiente para realizar sus actividades, aunque las demás instituciones religiosas no católica, no cuenten con el respaldo económico y moral de la nación. Sin embargo, anhelamos que en un tiempo no muy lejanos, la sociedad dominicana sea poseedora de una educación laica, patriótica, racional y científica en la que los asuntos religiosos no tengan cabida en ella, y esta sea una educación regida por un pensamiento científico-racional desligado de todo tipo de religiosidad, de falsas doctrinas y de las seudo ciencias, para así obtener una sociedad libre del fatalismo, del dogmatismo, de la ignorancia y del atraso histórico que en asunto de filosofía educativa y ciencia ha caracterizado al pueblo dominicano. juanelquimico24@hotmail.com

You're Reading a Free Preview

Descarga
scribd
/*********** DO NOT ALTER ANYTHING BELOW THIS LINE ! ************/ var s_code=s.t();if(s_code)document.write(s_code)//-->