FUNDACIÓN UNIVERSITARIA LOS LIBERTADORES ESPECIALIZACIÓN EN DIDÁCTICA DEL ARTE DIBUJO Y DANZA Felipe Lozano El dibujo rebasa el ámbito

del discurso artístico y se instala en un marco mucho más amplio de referencias al penetrar en el lenguaje cotidiano que, si bien es cierto, lo enriquece con los valores que la práctica artística le proporciona, por otro lado se introduce allí rebasando el uso disciplinar en el hecho mismo de nombrar y comprender las cosas. Como concepto está presente en muchas actividades para determinar su valor más esencial, donde refleja movimientos, conductas y comportamientos que tienen de común el ser sustento ordenador de una estructura, a través de gestos que marcan direcciones generativas o puntuales que sirven para establecer figuras sobre fondos diferenciados. Así mismo, está referido a las acciones que producen esos trazos definidos, y al uso y a los significados que tales acciones han desarrollado a largo de su práctica histórica. De acuerdo con estas ideas, el presente escrito configura un análisis reflexivo sobre las relaciones del dibujo con una actividad artística como la danza, para mostrar la forma en que la línea impresa por la mano dibujante nombra la línea trazada por el cuerpo danzante. Para ello, se toman los dibujos coreográficos en algunas épocas de la historia, desde las figuras danzantes del arte rupestre que aparecen en las cuevas de Cogull, hasta los dibujos que realizan en la actualidad los coreógrafos de la danza contemporánea, determinando el valor esencial de estos dibujos que trascienden el del uso instrumental en el oficio para involucrar los aspectos compositivos y expresivos de la línea. El dibujo como movimiento y pensamiento El dibujo es un hecho esencial de la actividad humana, presente siempre desde sus orígenes, no sólo como medio para representar la realidad sino que él mismo la construye, bien sea por la reproducción lo más parecida posible de los hechos representados o de su deformación, desde la mimesis a la abstracción de lo visual. El dibujo supeditado a la supremacía de la representación convierte éste en un simple instrumento entre lo que se percibe y lo que se comprende, desconociendo que su función principal no es sólo la de reproducir los fenómenos ópticos, sino ante todo nombrar la realidad, establecer categorías, delimitar campos fenomenológicos y diferenciar conceptos, mediante un cierto pensamiento analógico que se establece en los materiales y las propiedades pictóricas, modificando sus relaciones con los dibujos que previamente organiza la imaginación y el pensamiento. Pero, el dibujo que fluctúa en un diálogo dinámico con los otros dibujos surgidos de las diferentes disciplinas artísticas, instaura unos imaginarios simbólicos cuyo sentido está dado por el discurso interno y el ordenamiento que producen aquellos lenguajes y sus principios estéticos. Una realidad inaprensible de la cual sólo es posible hablar a través de las representaciones que se construyen de ella mediante los diferentes lenguajes: los dibujos ya no representan las cosas sino que hablan directamente de ellas; configuran imágenes de la realidad desde las representaciones

trazando sobre su primitivo soporte una estructura analógica a aquella otra que el cazador abstrae de todos los demás movimientos posibles de la presa. p. a través de la cual vemos desplazarse la acción de nuestra mano y la del animal representado. p.3 CABEZAS. técnicas o artísticas. los desplazamientos.. donde la observación del cazador proyecta el conocimiento de la presa y que se traduce en el simulacro físico. que le asignan unos valore y significados vinculados a las categorías de sus conocimientos y sus prácticas. principalmente. es acción que llena con sus líneas los vacíos. La representación de la representación: danza teatro cine música. las carencias desde las que se moviliza la necesidad de conocer y de expresar. que ha sido un tema constante en el dibujo desde sus inicios. en torno al cuerpo y sus movimientos más visibles en el espacio.que reflejan los diferentes discursos. el gesto mismo puede llegar a alcanzar las propiedades del trazo. sino en el movimiento interno que él modifica en la conducta del sujeto. constituyéndose él mismo en puro movimiento: una línea con memoria . 93 1 . lo que permanece no es el dibujo generado que debe ser destruido. conservando y transmitiendo aspectos esenciales de su estructura y forma visual. una línea con memoria que diría Matisse. el dibujo da forma a las transformaciones. Lino y Otros. Ediciones Cátedra (Grupo Anaya S.. un gesto sintético por el que se apropia de las cualidades de la víctima. pues. El dibujo en la danza se articula. Surge así una representación convencionalizada que da cuenta de una estructura básica del movimiento y que excede los límites del tiempo histórico y del espacio cultural. la acción que transforma no estaría en la huella que el gesto determina en su trazado. p.1 De este modo. estableciendo una nueva visión a partir de la información proveniente de la pluralidad de imágenes desde las cuales los lenguajes artísticos se acercan al objeto de interés y lo reconfiguran. sino la alteración del conocimiento que esa acción está interiorizando en el sujeto. responden a unas prácticas que se codifican social y culturalmente como danza. los gestos.A. En este sentido coincide con muchos de los aspectos básicos de la representación del movimiento. los saltos. 14 3 Ibid.2 El dibujo del coreógrafo El dibujo coreográfico cumple funciones específicas dentro de la técnica y la representación en la danza. incluso en ciertas prácticas orientales el conocimiento. como lo definía Matisse. Cuando el dibujo tiende a la acción o al pensamiento puro . esquema o concepto de lo real. El dibujo.) Madrid 2007. Esta visión naturalista se hace posible mediante el gesto preciso que configura un dibujo. un dibujo que rememora y conmemora un acontecimiento repetitivo que es necesario ejemplificar. científicas. además de representación. es por sobre todo imagen definida por unas prácticas específicas. El diseño de las acciones. 39 2 Ibid. En el origen mismo del Paleolítico Superior. antes de la existencia de una transcripción coreográfica existe una percepción eficaz del observador que la integra en la propia práctica artística.

comestibles o no. por el otro. una danza fálica.htm. Pero. y a las figuras con las que se identifica el bailarín. la figura de un hombre completamente desnudo. El periodo que transcurre entre finales del siglo XVI y principios del siglo XVIII. se pueden apreciar dibujos de figuras en claras posiciones danzantes. y que hace parte de las danzas rituales. y ensayaba sobre vegetales. en Lleida. Probablemente. en Pintura Rupestre Levantina . El dibujo del movimiento modifica la observación analítica de descripción por una proyección analógica del movimiento observado. hasta las pinturas murales. el artista había observado a las personas sometidas a ese trance. para representar el prestigio del Rey y del Estado. trasmitían sus conocimientos a su sucesor o sucesores y hasta es posible que fueran los autores de las pinturas rupestres pues en general estas se suponen asociadas a ritos religiosos o mágicos. señalizando en sus trazos ciertas convenciones de esa experiencia: desde las estatuillas de Tanangra.com/pinturarupestrelevantina.4 Si bien es cierto. Desde Grecia. es la gran época de la institucionalización de las artes. la pintura y el dibujo habían plasmado eficazmente esa acción invisible al ojo que es el movimiento que se produce antes y después de las posturas de tránsito. con adornos en las rodillas y un exagerado miembro viril. En las cuevas del Abrigo de Cogull. Es la época 4 Disponible desde: www.arteespana. vestidas con una falda hasta las rodillas y en el centro. el modelo gráfico no constituye una representación que muestre al bailarín o bailarina en escena. se determinan aquellos trazos analógicos a la estructura del cuerpo y las formas que proyecta. que se halle convencionalizada socialmente. el dibujante debe dar cuenta del movimiento del cuerpo y del danzante como dos hechos diferenciados: por un lado. Se trata de la representación de un acto ritual. cada grupo disponía de un hechicero. la primera información sistematizada en un dibujo de la danza que se conoce data de un documento del siglo XIII. para las cuales debe establecer unas convenciones que se reflejen un repertorio limitado de sus gestos. uno de los conjuntos pictóricos rupestres más completos. denominado como el manuscrito de Cervera (1495). se refiere a las convenciones que rigen las tradiciones propias de la danza. las prácticas religiosas (que ahora desconocemos) de la prehistoria. por lo tanto. donde la mano del dibujante actúa siguiendo el movimiento. no tanto para reproducir la escena como para dejarse conducir por el movimiento del intérprete. Estos hechiceros son los que aprendían y difundían las nuevas técnicas. desde muchos siglos antes existía un dibujo con una síntesis figurativa y eficaz de la apariencia fenomenológica y de la visión común del danzante. Por tanto. asociadas a ritos de fertilidad. sino al movimiento desplazándose por un espacio mediante una línea cíclica.La danza determina unos rituales dentro de los cuales se sintetizan movimientos que son identificados como propios de dicha disciplina artística. pasando por los frisos escultóricos. esto es. observaban las costumbres de los animales salvajes para hacer más fácil su captura o imitarlos. y que los danzantes sean capaces de nombrar los elementos de su gramática. Los hechiceros tenían ciertos conocimientos astronómicos. a las reglas no escritas que se conocen en el seno de la profesión. la escultura. unas mujeres con enormes pechos al descubierto. entre ellas. una condición previa al dibujo de la danza es que se nombre la danza. que se adornaba con una cabeza de toro salvaje hueca y una piel de toro que incluía la cola.

pierden su función aristocrática para enfatizar la figura del nuevo bailarín profesional. Desde entonces. luciendo sus trajes de gala para una representación escénica de exhibicionismo y a la vez de sometimiento en la que todos actúan en torno a la figura del monarca. 101 . donde la danza pasa a ser uno de los pilares de la vida cortesana. el dibujo coreográfico vuelve su atención al desarrollo secuencial del movimiento y recupera esa fascinación diagramática del dibujo abstracto. en desarrollos con un principio y un fin. hasta llegar a los de Pierre Rameau en 1725 en Francia. ahora los dibujos de la danza requieren de un especialista que ya no es el antiguo bailarín. p. maestro de danza de Luis XIV. Las notaciones tratan de diagramar diferentes aspectos del movimiento en el tiempo y en el espacio. con una tipología muy precisa para las poses y vestuario que. la pose es determinada por aquel que ostenta el poder Tanto en las clases de dibujo como en las clases de baile. pero sobre todo la aparición de la mirada: los bailarines expresan sentimientos e interpretan su acción.. Aparecen. la 5 Ibid. Se diseñan unos signos gráficos que tienen sus respectivas referencias corporales. los que ejecuta cada bailarín dentro de un tiempo musical. fueron determinando las poses y los gestos que formalizarían la gramática y el vocabulario de lo que se entiende hoy por Ballet Clásico. Todos estos dibujos.dorada de las Academias. el dibujo coreográfico debe explicitar. También entra a jugar un papel preponderante la relación música-movimiento. dividiéndolo para ello en dos franjas horizontales. pues las nuevas ceremonias sociales requieren una determinación precisa de los gestos y posturas de los danzantes. la personalización y caracterización de los personajes. al pasar del antiguo dibujo del movimiento cíclico a la visión de la pose de unos personajes revestidos de una parafernalia que identifica su rol cortesano. y su notación tiene que ser realizada por un artista grabador que interpreta los dibujos bajo la supervisión de un Maestro Coreógrafo . Como en la subsiguiente danza contemporánea. en el transcurso del siglo XVIII. demanda cada vez más el perfeccionamiento de una taquigrafía de las acciones que se realizan en la representación. Por lo tanto. Ahora se requiere de una cantidad de información que dé cuenta de la complejidad de detalles de las nuevas representaciones. El coreógrafo nombra a través de la elegancia de las poses el vocabulario de la nueva gramática académica. Los dibujos de Ballet Cómico de la Reina ilustran este cambio. entonces. Esta necesidad de plasmar la complejidad de relaciones que establecen las distintas estructuras de la danza. Este nuevo dibujo se hace mucho más abstracto. Al igual que en los modelos de la Pintura que imparte la Academia. y que en los anteriores dibujos de la danza cíclica no era necesario precisar. la composición y la puesta en escena es el objetivo principal de la representación. aunque rememoran el pasado cortesano. por otro lado. por un lado. que de manera simbólica da cuenta del sentido de la representación. además. encargado de darle expresión definitiva a los movimientos que establecía Louis Beauchamp. individual y colectivamente. los movimientos del cuerpo de baile y. la distinción entre sexos. los primeros maestros de danza y los coreógrafos que tienen a su cargo la dirección del fastuoso espectáculo social.5 Cada vez más. signos que describen movimientos de cada una de las partes del cuerpo. Aparecen.

la ciencia. centradas como estaban en aquellos otros que se organizaban en torno a la mimesis o la narración literal de la historia. en la cartografía. los esquemas. dicha transformación de la unidad perspectiva que realiza el arte contemporáneo.133 . sino por el hueco que la huella del movimiento de un cuerpo deja en la atmósfera del espectáculo. p. no significa que inaugure un nuevo modelo de representación. también. 6 7 Ibid.. p. El espacio se dibuja a través de los cuerpos que recorren y dan forma.preparación para interpretar el ballet exige ya la expresión de ciertos estados de ánimo y su acción se establece en un ámbito concreto espacio-temporal. un juego de instalaciones plásticas en busca no tanto de las formas del cuerpo. va a llevar a la refundación del concepto danza dentro de la tradición occidental: En la danza contemporánea. pues la danza contemporánea en lo que tiene de propuesta abierta de interpretación. entra en colisión con el minucioso dibujo del coreógrafo. de modo que el cuerpo persigue su propia singularidad. El abecedario. Esta situación ha hecho que aparezca un tipo de notación coreográfica muy diferente a la que estábamos acostumbrados. lo aleatorio y lo esencial. 132. los elementos gráficos y conceptuales de sus dibujos. la coreografía se convierte en un juego. en el mismo dibujo coreográfico. pues la mayor parte de la gramática contemporánea de lo que hoy se define como cuadro ya se había generado con mucha anterioridad. y se sitúa también al margen de la búsqueda anterior de un anagrama abstraído de movimiento donde se resuelva plásticamente cualquier gesto. o. Lo que realmente aporta el arte contemporáneo es una nueva narrativa que reflexiona sobre el sentido de dichas construcciones para cuestionar su convencionalismo.6 Se asiste entonces a la aparición de un modelo de dibujo representativo de lo que hasta hoy se entiende por danza. la gramática del Ballet es ya un hecho consumado. Pero el verdadero problema es de orden conceptual. como se ha verificado hasta ahora. El movimiento no está definido por su exterior. Se centra en estructuras interiores. hacia finales del siglo XIX y principios del siglo XX. sino del diálogo de los cuerpos con el espacio en su transformación visual. La representación frontal del alzado anterior se abate sobre el horizonte y organiza la visión perspectiva del escenario. Del mismo modo. de hecho irrepetible.7 La crisis que se produce dentro del desarrollo de su práctica va a romper la unidad y la continuidad de la representación canónica del ballet clásico y obliga a introducir esquemas de la práctica artística basados en la introspección individual. generando profundas repercusiones en las convenciones canónicas del dibujo coreográfico. entre otras representaciones. 108 Ibid. generando los constructos o los tropos desde donde la sociedad de hoy ha podido repensar y reconfigurar su conocimiento simbólico. Las nuevas narraciones cinéticas del dibujo El rompimiento con las convenciones perspectivas y con las tradiciones de la representación que realiza la pintura. abren todo un proceso de reflexión dentro del arte sobre nuevos problemas que anteriormente eran desconocidos o ignorados por las prácticas artísticas. siendo ineficaz para transmitir las coreografías de un cierto repertorio.. la ruptura de una tradición secular. Sin embargo.

Lo mismo que en el dibujo de la pintura. de Trisha Brown de 1988. 8 Hoy los dibujos del coreógrafo responden más a la reflexión creativa que a la información de los acontecimientos. En una práctica abierta a la improvisación y al sentimiento generado por la propuesta coreográfica. Los intercambios formales y conceptuales entre los dos campos. mientras que los dibujos de muchos coreógrafos actuales como Phillipe Decoufflé. no superan el abecedario mínimo que posee un adolescente occidental. sin lugares. han legado un amplio repertorio de soluciones gráficas fascinantes que permiten develar el diálogo intimo entre el dibujo y la danza que se ha establecido a lo largo de la historia a partir de lo que la línea nombra del movimiento. 132 . Así. deben estar excluidas de la nueva danza. la indagación en una expresión libre sólo sometida al imperio de lo inefable o de la casualidad ha terminado por desarrollar unos modelos casi tan cerrados como aquellos que deseaba desterrar y hoy. se supone. Son experiencias personales que emanan de un origen común impronunciable. estructurado alrededor de unas tensiones o unas líneas de fuerza desde las que desarrollar una emoción que no debe volver a acontecer. ya no es necesario diagramar unas poses que. que hace referencia a un suceso imposible de repetir. En los dibujos coreográficos de Mary Wigman de 1940. las anotaciones no son ya el registro de nada en concreto. un nuevo repertorio. pese a que después de los años discurridos su práctica haya generado. 88 Ibid. las representaciones de otros coreógrafos como Bob Wilson son ya un dibujo elaborado según los patrones de la práctica artística. para mencionar algunos de los más conocidos. diagramático. lo que se trasmite ahora está más cerca del cuaderno de notas que de la edición. de Merce Cunningham de 1958. ha terminado por desarrollar un dibujo esencial. No establecen una tendencia ni se vinculan a las prácticas artísticas del momento aunque presentan ciertas coincidencias. p. nos encontramos nuevamente ante un excesivo academicismo de sus prácticas. el dibujo y la danza. En todos estos dibujos existen referencias inciertas de estados de ánimo inefables. de hecho. De todas maneras. La referencia constante. están muy cerca de ese dibujo difuso de expresión libre. muchos de tales dibujos son ya parte de un proyecto que está pensado teniendo como finalidad la exposición en la que ellos serán considerados como obra de arte plástica.. entre las anotaciones del proyecto y los dibujos finales que se determinan en la práctica artística. de Martha Graham o de Pina Bausch. oscilando entre el diagrama íntimo y la metáfora simbólica.con una serie de cambios muy profundos sobre el tipo de dibujos que realizar. no a un individuo sino a una situación esencial arquetípica. que se desarrollan en espacios intensivos persistentes a toda cualidad o extensión. un dibujo sin nombres. Incluso. salvo honrosas excepciones. sino sólo un equivalente gráfico de una cierta postura intelectual. y de hecho. se constituyen en verdaderas figuraciones desde las cuales pensar la danza y lo que el arte puede decir a costa de ella y de esa idea de movimiento que ha sido siempre la gran obsesión del dibujo. estas nuevas anotaciones coreográficas que transitan entre la idea germinal del cuaderno de notas y el aspecto de transmisión ejemplar.