P. 1
Derecho Procesal Constitucional 300 pág.

Derecho Procesal Constitucional 300 pág.

|Views: 5.166|Likes:
Publicado porPORFY

More info:

Published by: PORFY on Aug 27, 2011
Copyright:Attribution Non-commercial

Availability:

Read on Scribd mobile: iPhone, iPad and Android.
download as PDF, TXT or read online from Scribd
See more
See less

11/03/2015

pdf

text

original

Sections

  • PRESENTACIÓN
  • PRELIMINARES
  • 1. Los annus mirabilis del derecho procesal constitucional
  • c) Su judicialización: garantía de su exigibilidad
  • f) El principio de supremacía constitucional
  • — Su configuración
  • 2.1. Dignidad humana
  • 2.2. Derechos humanos
  • b) Doble naturaleza
  • - Derechos de configuración legal
  • e) Garantía de los derechos fundamentales
  • 2.4. Derechos constitucionales
  • 3.3. Principio de autonomía procesal
  • 3.4. Jurisdicción constitucional
  • 3.6. Procesos constitucionales
  • 3.7. Los principios procesales
  • a) Noción
  • f) Principio de socialización del proceso
  • g) El impulso procesal de oficio
  • 3.9. Interpretación constitucional
  • a) Interpretación de la Constitución
  • - Principios de la interpretación constitucional
  • - La interpretación desde la Constitución
  • c) Interpretación de los derechos fundamentales
  • - Principio pro homine
  • d) El principio de proporcionalidad
  • 3.10. Jurisprudencia constitucional
  • 3.11. Precedente vinculante
  • - Noción
  • - La aplicación del precedente vinculante
  • - Distinción con precedente judicial
  • - El precedente en el sistema del common law
  • 3.12. Doctrina constitucional
  • b) Valor
  • d) Estructura de las sentencias constitucionales
  • 3.14. Derecho a la tutela procesal efectiva
  • 3.15. Derecho al debido proceso
  • — Debido proceso constitucional
  • — Sus características
  • — En sede prejurisdiccional penal
  • 4.1. Proceso de hábeas corpus
  • – Derechos conexos a la libertad individual
  • Hábeas corpus reparador
  • Habeas corpus restringido
  • Hábeas corpus preventivo
  • Hábeas corpus traslativo
  • Hábeas corpus conexo
  • b) Naturaleza jurídica
  • — Contra normas
  • - Proceso de amparo y derechos fundamentales
  • - Régimen legal del amparo
  • 4.4. Proceso de cumplimiento
  • 5.1. Proceso de inconstitucionalidad
  • — Infracciones de fondo
  • — Infracciones parciales o totales
  • 5.2. Proceso de acción popular
  • LIMINARES: LA DEFENSA DE LA CONSTITUCIÓN
  • C. Jurisdicción constitucional y control constitucional
  • F. El Código Procesal Constitucional
  • I. Precedente vinculante
  • PRIMERA PARTE LOS PROCESOS CONSTITUCIONALES DE LA LIBERTAD
  • A. Cuestiones generales
  • E. Proceso de cumplimiento
  • A. Proceso de inconstitucionalidad
  • B. Derecho constitucional
  • REVISTAS ESPECIALIZADAS

El desarrollo del Derecho Procesal Constitucional a partir de la jurisprudencia del Tribunal Constitucional peruano

2

Serie: Teoria Procesal Constitucional Autor: Gerardo Eto Cruz

Gerardo Eto Cruz

El desarrollo del Derecho Procesal Constitucional a partir de la jurisprudencia del Tribunal Constitucional peruano

Epílogo de Domingo García Belaunde

CENTRO DE ESTUDIOS CONSTITUCIONALES
Lima, 2008

4

El desarrollo del Derecho Procesal Constitucional a partir de la jurisprudencia del Tribunal Constitucional peruano

Primera edición: Lima, diciembre 2008

Hecho el depósito legal en la Biblioteca Nacional del Perú Nº 2008 - 16059

© Gerardo Eto Cruz © Epílogo Domingo García Belaunde © Tribunal Constitucional del Perú Centro de Estudios Constitucionales, 2008. Jr. Ancash 390 – Lima El presente libro ha sido elaborado con la ayuda financiera de la Unión Europea, a través del Proyecto de Apoyo a la Reforma del Sistema de Justicia del Perú – JUSPER. Su contenido es de exclusiva responsabilidad de su autor y no refleja necesariamente las opiniones del Proyecto ni de la Unión Europea. Impresión: Editorial Gráfica CARVIL S.A.C.

.. La contribución de los tribunales constitucionales al desarrollo del derecho procesal constitucional... EVOLUCIÓN Y DESARROLLO ACTUAL DEL DERECHO PROCESAL CONSTITUCIONAL 1.... Breve esbozo sobre la discusión respecto a la existencia de la ciencia del derecho procesal constitucional ............................................................. 23 30 35 46 56 59 II PARTE EL DERECHO PROCESAL CONSTITUCIONAL DESDE LA JURISPRUDENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL I............................................................................................. encuentros y agrupaciones académicas. 2.......... a) Noción de Constitución............... Los annus mirabilis del derecho procesal constitucional . 6............ Constitución.. d) Principio de fuerza normativa de la Constitución.. 5........... Los orígenes y referencia de nuestra disciplina en el pensamiento constitucional contemporáneo.....ÍNDICE GENERAL Presentación...................................... 3....... c) Su judicialización: garantía de su exigibilidad............... El desarrollo del derecho procesal constitucional en las cátedras...................... Teoría de la Constitución 1..... 70 70 72 73 74 6 .... La eclosión bibliográfica del derecho procesal constitucional........................................1........... 17 19 I PARTE ORIGEN............................................... 4........................................................ PRELIMINARES ....... b) La Constitución como emotio..........................

.. 2.................................................3........................... d) Grado de eficacia de los derechos fundamentales: derechos de contenido constitucional directo y derechos de configuración legal................. . ........................................................ Control constitucional......... ..............Su configuración.2............................................. 74 75 76 76 76 77 77 79 79 80 81 83 83 84 85 86 86 87 88 90 90 90 91 91 93 94 95 ..............Obligación de respetar y promover las costumbres y manifestaciones culturales.................. c) Eficacia vertical y horizontal...................................................1................................ b) Doble naturaleza.................................3........ Estado social y democrático de derecho............................ Derechos humanos............................................ Dignidad humana...............................................................Noción.........................................................4.. 2.............................................................................................................Promoción de la cultura como deber del estado social y democrático de derecho................................................ f) Principio de supremacía constitucional......Aspectos para la efectividad de los derechos y principios básicos..........................................2....5........ ........... .................... ..................................e) Principio de unidad de la Constitución..... 2............................... Teoría genereal de los derechos fundamentales 2................................................................................................. ................. Posiciones de derecho fundamental..... e) Garantía de los derechos fundamentales..............................Derechos de configuración legal........................ .... b) Su realización....Fines de contenido social del estado democrático y social del derecho......................... Derechos fundamentales................. 2...... a) Noción........... 1............................ ...........................6.......Norma regla y norma principio...................Supuestos fundamentales del estado social y democrático de derecho............. a) Noción.........Derechos de contenido constitucional directo......... Derecho a la protección jurisdiccional de los derechos y libertades fundamentales..................................................................... . II.. 2.................... 1................. Derechos constitucionales...............................

........................................................................Órgano independiente y autónomo...............................................4.Función pacificadora......... Procesos constitucionales......7........... f) Principio de socialización del proceso....... Los principios procesales......................................... ..................Rol dentro de la sociedad...........Doble naturaleza..................... g) El impulso procesal de oficio....................... ..6......... 3.............................. e) Principio de inmediación....... ..... ................................................................................................................. b) Principio de dirección judicial del proceso.....................Funciones.................. 3........ 3.Titularidad...................... 3............................................................................ 3................................................... ..........Noción ..........8...............................5...................................................Modulación de su aplicación...............................................................................................Noción...............................................................................................Límites...... Derecho procesal constitucional 3................. Jurisdicción constitucional.... .......... ...Condiciones para la validez de su ejercicio........................................ ................ ............... ..............Noción.......III................. ..............................3................................................ Principio de autonomía procesal ....... Tribunal Constitucional.......................2............................................................................................................................. i) La continuidad del proceso constitucional frente a la duda de su conclusión (principio pro actione)............................................................ Teoría procesal constitucional...................................... h) La adecuación de las formalidades al logro de los fines de los procesos constitucionales............................................ ..................................... ....... 3.................................. ....Finalidad.................................... c) Principio de gratuidad en la actuación del demandante d) Principio de economía procesal . 3.......................................Diferencia con los procesos ordinarios............................................ .......Límite general a su aplicación..... 96 98 99 100 101 102 102 103 103 104 104 105 105 105 106 106 107 107 107 108 109 109 110 110 112 114 115 117 117 119 121 122 124 124 8 .... El control judicial de la constitucionalidad de las leyes: control difuso.....Política jurisdiccional.. ................................................. a) Noción....... El derecho procesal constitucional...................................................Deber del Tribunal Constitucional de integrar los vacíos normativos......................................... ............1..................

..........................................Los presupuestos materiales para el establecimiento de un precedente............................................ d) El principio de proporcionalidad.... . ..................................................... ..........La interpretación desde la Constitución................................................................................................................................................Distinción con doctrina jurisprudencial..........Noción.........9...........................Noción........ .................................Naturaleza..................... .................................................................... b) Interpretación constitucional de la ley........... ................................................................. ..........Importancia de la pluralidad de intérpretes en la interpretación constitucional................................................................ ...........Su aplicación en el control constitucional de las decisiones judiciales..........Noción....................Diferencia entre interpretación y mutación constitucional....El sustento conceptual de la interpretación conforme: la distinción entre “disposición y norma” .................................... ...................Su interpretación conforme a los tratados internacionales...........................................................................................Importancia de la jurisprudencia constitucional......... ................. 3..... .........La aplicación del precedente vinculante...................................................................................................................Principios de la interpretación constitucional........................ ...........Excepciones a la regla de no controlar una norma cuya validez constitucional ha sido confirmada por el Tribunal Constitucional............ ............Sub principios..................... Jurisprudencia constitucional........ .. ..................10...... .................................................... ......... Interpretación constitucional.............................. c) Interpretación de los derechos fundamentales............................... ................................................... 126 127 127 128 128 128 129 130 131 131 133 133 134 134 135 135 136 136 137 138 138 139 139 140 141 142 143 143 144 ............Distinción con precedente judicial.......Noción................... ............Principio pro homine.........11..... Precedente vinculante................................... 3.... a) Interpretación de la Constitución......... .....El precedente como forma de cubrir una laguna normativa............................Su interpretación conforme a la jurisprudencia de los tribunales internacionales........... 3........................

......Su ejecución como un problema doctrinal y práctico.............15....................................... .... 3........... .................................................. ....................................................................................................................................................................................................Parámetro de control de la actuación del poder jurisdiccional del Estado.....................................Noción..... ........Noción.......................... ........Finalidad de su expedición en los procesos competenciales................................................................................................................................ b) Valor......... ................................................................................................Debido proceso sustancial como parámetro de control del proceso judicial........................Finalidad en los procesos de la libertad........................................................ e) Ejecución de la sentencia constitucional...... Procesos constitucionales de la libertad 4........... d) Estructura de las sentencias constitucionales........ 3....................................Debido proceso constitucional.............. Proceso de hábeas corpus.. Doctrina constitucional.. ........ c) Finalidad.............. ..................Necesidad de una nueva teoría material constitucional para su actuación................................. ..................................Componentes....................................................Cambio de precedente.............En sede prejurisdiccional penal....................................................................... .................................................................... 3.. a) Noción...........12. ........Sus características........................................La eficacia prospectiva del precedente vinculante (prospective overruling).......................Noción...... .....Finalidad de su expedición en los procesos de acción popular y de inconstitucionalidad.... ...... IV.... ....................Expresiones...........13............. 145 146 147 149 149 150 150 151 152 152 152 152 153 156 156 157 157 158 158 159 159 160 161 162 163 164 165 165 167 167 10 ............................. Sentencia constitucional.................................. .................................................. ....14....Contenido.............................Como garantía.... 3................................ Derecho a la tutela procesal efectiva.......................................El precedente en el sistema del common law.. El derecho al debido proceso..................................... .............1.... ............................................................................................................................................................... ..

................... ................. .............................................Hábeas corpus traslativo..... .......................................................................................... .....................a) Noción........................................................ d) Configuración constitucional y legal del amparo............................. ........3...........................Noción........Una variante: amparo contra amparo...Configuración jurisprudencial del hábeas corpus conexo..................... ...................................Clases de hábeas data................. b) Naturaleza jurídica.............................................. Proceso de hábeas data.......................... ........................ ...... ..................................................................................................................................................................... 167 169 169 170 172 172 173 173 174 175 175 176 176 177 177 178 178 178 179 179 180 180 181 182 192 200 201 203 205 206 207 207 208 208 .....................Hábeas corpus reparador..Hábeas corpus preventivo......... ....Amparo contra resoluciones judiciales.................................................. .................. c) Tipología.....Finalidad.Derechos conexos a la libertad individual.................................. a) Noción......................... ............ ............................................ Proceso de amparo............................................................................................ 4............ ........................ .............Protección del derecho a la autodeterminación informativa a través del hábeas data...... ........Hábeas corpus restringido.................................................................. 4.....Configuración legal del hábeas corpus...................................................................................... ......................................Hábeas corpus correctivo.............. ..............Concepción constitucional amplia del proceso de hábeas corpus..............................Régimen legal del amparo........ ................................. ........................................Interpretación desde la Constitución de la vía igualmente satisfactoria................Hábeas corpus instructivo..2...Hábeas corpus conexo................................... ..................................................................................................Como garantía jurisdiccional amplia.. ...................................................Contra normas............................................................. a) Hábeas data informativo................Procedibilidad ante vulneración de la tutela procesal efectiva............................................. ... c) Procedencia.................. ... b) Procedencia......Hábeas corpus innovativo..................Proceso de amparo y derechos fundamentales....

............................... ..............................Producción de infracciones indirectas............b) Hábeas data aditivo............3............... .Finalidad........................................................................................................ f) Hábeas data de acceso a la información pública............................................ a) Noción...................................................................Infracciones constitucionales................................ ..........................Dimensiones...............Infracción indirecta............ .................. 5.............Conflicto constitucional de atribuciones.........................Conflicto constitucional de competencias..........Infracciones de forma: supuestos..............4............ 208 208 208 208 209 209 209 209 210 212 212 215 215 216 216 218 220 222 222 223 223 224 224 225 225 226 226 226 226 227 12 ............................................. e) Hábeas data reservador.. Proceso competencial........Noción....................... ................ ....... ......................................................................................... .. b) Procedencia........................ ............ a) Noción............................. 4...........................Fuerza vinculante de las sentencias de inconstitucionalidad frente a la autonomía e independencia de los jueces ordinarios ......................................................................................................... ...................................... ........................................Requisitos comunes de la norma legal y del acto administrativo para que sean exiigibles a través del proceso de cumplimiento............................................Finalidad......... Proceso de inconstitucionalidad.................................1.Infracciones parciales o totales...... ................................................... .................................. ................. ..........................Examen de constitucionalidad de normas no vigentes: supuestos................................. Proceso de acción popular................................. d) Hábeas data exclutorio o cancelatorio............... . 5...........................Noción...................................................................................... V.....Infracciones de fondo...................................... c) Hábeas data rectificador o correctivo....................... . Proceso de cumplimiento...................2........... Procesos constitucionales orgánicos 5............................................................................ ........................El proceso de cumplimiento en el modelo de jurisdicción constitucional de la Constitución de 1993..................Infracción directa........

.................... ........... b) La taxatividad.................... a) Competencias exclusivas................................................................... ....................... ..Conflicto constitucional por omisión en cumplimiento de acto obligatorio.............................................. c) Competencia.................................................................. ............. a) La indelegabilidad.................................................................. c) La razonabilidad..................................Conflicto constitucional por menoscabo de interferencia............................................ a) La competencia personal y el acto estatal constitucional............... ..........................................................................................Conflictos competenciales atípicos..................................................... ... ..................... b) La competencia material y el acto estatal constitucional................ b) Competencias compartidas...............b) Clases de conflicto competencial........... e) La competencia procesal y el acto estatal constitucional.. ....... ............................................... c) Competencias delegadas................................... ..................Conflictos competenciales típicos...............Noción.............Conflicto constitucional por menoscabo de omisión.....Conflicto constitucional positivo........................... c) La competencia temporal y el acto estatal constitucional.........Conflicto constitucional por menoscabo en sentido estricto......................Ámbitos de la competencia estatal......................................................................................................................... ....................Clases de competencia de los órganos constitucionales.......................Conflicto constitucional negativo................................... d) La proporcionalidad.................................................. 227 227 227 228 228 228 229 229 229 229 230 230 230 230 231 231 231 231 232 233 233 234 234 234 234 14 ........................Notas condicionantes de la competencia para la realización de los actos estatales............................................................................................................................................... ..................................... d) La competencia territorial y el acto estatal constitucional...............................

........................... El derecho procesal constitucional......................... C............. Otras............ Proceso competencial..................... D.................................... B......................................... Legislación y jurisprudencia constitucionales...... Magistratura constitucional.......................... Proceso de inconstitucionalidad.... B.............................................. A................................... G..................... Derecho a la tutela jurisdiccional efectiva.... Jurisdicción supranacional. Precedente vinculante......................... Desarrollo histórico de la jurisdicción constitucional en el Perú........................................................................................ Proceso de hábeas corpus................... C........................... Cuestiones generales.................... El Código Procesal Constitucional...... Bibliografía adicional básica........................................................ Proceso de cumplimiento..........................BIBLIOGRAFÍA ESPECIALIZADA Liminares: La defensa de la Constitución.......................................................... Derecho constitucional............................ 237 238 238 242 243 246 248 249 250 252 255 255 255 256 258 268 269 269 269 272 272 274 276 276 277 280 281 281 282 282 15 14 .................. Segunda parte: Los procesos constitucionales orgánicos........ D.... A................................... H............ Jurisdicción constitucional y control constitucional................................................................................................... Introducción: Derecho Procesal Constitucional...................................... España........................... Revistas especializadas.................... E................................................... Desarrollo histórico de la justicia constituciona.......... Interpretación constitucional....................... I.. A...................... Primera Parte: Los procesos constitucionales de la libertad....................................................................... B........................ A.................................................................... Proceso de hábeas data.................................................. C................................... Filosofía y teoría del derecho.................. E............... B... Proceso constitucional...... Perú..... F................................................ Proceso de amparo...............................................

Sitios web Web con información bibliográfica....................................... Web con información jurisprudencial...................................

283 284

EPÍLOGO El Derecho Procesal Constitucional: Un concepto problemático Domingo García Belaunde...................................................................

289

16

EL DESARROLLO DEL DERECHO PROCESAL CONSTITUCIONAL

PRESENTACIÓN La consolidación científica del Derecho Procesal Constitucional quizás sea ya una verdad de perogrullo. Por lo menos parece así en América Latina. La amplia presencia que esta disciplina tiene en las cátedras universitarias; la multiplicación de eventos académicos que desarrollan los contenidos de esta ciencia; la creación y consolidación de distintos institutos de estudio y divulgación de ésta, tanto a nivel nacional como internacional, lo cual refleja, entre otras cosas, la presencia de una comunidad de académicos dedicados a la explicitación de sus bases dogmáticas, así como de sus problemas prácticos; la eclosión bibliográfica registrada en los últimos años, con un amplio número de títulos que recogen el nomen iuris de Derecho Procesal Constitucional y que enfocan los temas de la jurisdicción constitucional bajo la óptica de la teoría general del proceso; constituyen, además de algunas otras, pruebas palmarias de dicha afirmación científica. A ello debe sumarse, hoy, la dedicación que los tribunales constitucionales o salas constitucionales, vienen teniendo respecto del derecho procesal constitucional. En este contexto, los órganos especializados de la jurisdicción constitucional no sólo han ingresado a contribuir al desarrollo de algunos institutos procesales de gran trascendencia en la afirmación de la justicia constitucional, sino que muchos de ellos han tomado posición respecto al estatus del derecho procesal constitucional y a su caracterización y principios esenciales, contribuyendo de este modo a una expansión rápida de la práctica procesal constitucional. En dicha tesitura, el presente trabajo se ha confeccionado a caballo de la jurisprudencia que viene produciendo el Tribunal Constitucional peruano respecto al derecho procesal constitucional.
17

16

GERARDO ETO CRUZ

El presente libro trata en su primera parte del estado actual de cosas en esta disciplina y en su segunda parte del desarrollo de conceptos y categorías propias del derecho procesal constitucional, tanto como disciplina científica, así como conjunto normativo, tal y como el Tribunal Constitucional peruano las ha entendido. Contiene, además, el libro una tercera parte que constituye una introducción bibliográfica importante, sistematizada en varios acápites, que bien pueden servir de referencia tanto al estudioso o erudito, como al iniciado en esta apasionante disciplina, que se ha convertido ya en la primus inter pares con relación a las demás ramas procesales civil, penal o laboral. Esta obra no tiene muchas pretensiones; ha surgido al hilo de nuestra actual condición de magistrado del Tribunal Constitucional y de Director del Centro de Estudios Constitucionales y está dirigida básicamente a la judicatura ordinaria, a fin de que tenga una fuente más directa de las propias canteras jurisprudenciales del Tribunal Constitucional. Quiero finalmente aquí agradecer a los distintos asesores de este Colegiado y en especial a nuestro ex-alumno de la Universidad Nacional de Trujillo y hoy también asesor del Tribunal Constitucional, Felipe Johan León Florián, por la revisión de la estructura general de la presente obra y por el acopio de la amplia bibliografía con que a la fecha se cuenta en esta disciplina. Y a nombre del Centro de Estudios Constitucionales, al Proyecto JUSPER por hacer posible la publicación de la presente obra y su difusión entre los jueces del Poder Judicial.

Gerardo Eto Cruz Director General del Centro de Estudios Constitucionales Lima, 12 de diciembre de 2008 Día de la Virgen de Guadalupe

18

EL DESARROLLO DEL DERECHO PROCESAL CONSTITUCIONAL

PRELIMINARES La vertiginosa presencia del Derecho Procesal Constitucional viene cobrando un vigoroso fortalecimiento dentro del concierto de las demás ramas procesales; al extremo que de capitis diminutio frente al desarrollo epistémico del procesalismo ortodoxo y clásico, hoy bien puede afirmarse que ella, sin proponérselo, se está convirtiendo en la primus inter pares en relación a las clásicas disciplinas del Derecho Procesal Civil, Penal, Laboral, etc. En tal perspectiva, como recientemente ha señalado César Astudillo, existen dos formas o “ángulos visuales” de aproximarnos al Derecho Procesal Constitucional: la primera como “disciplina científica”, y la segunda como “sistema normativo”. Una supone un posicionamiento que se mueve y se ubica en el terreno “teórico-abstracto” en virtud de que enlaza el “referente positivo” (normas) con el “referente científico” (doctrina), con el fin de demostrar la existencia de lo que ya se puede hablar de una nueva vertiente disciplinaria en el amplio maremagnum de las ciencias jurídicas. La otra aproximación “concreto-positiva” atiende sólo al “referente positivo” y lo vincula a un “objeto específico” (la tutela constitucional), con la intención de profundizar en su concreto modo de ser y de representarse1. Cuando de ordinario se habla del Derecho Procesal Constitucional, bien podrían ubicarse dos posturas, ambas con ciertas variantes, como bien apunta Néstor Pedro Sagüés2, y son las siguientes: a) La versión mínima que lo entiende como una disciplina eminentemente procesal y lo circunscribe a dos temas esenciales:
1

de Derecho Procesal Constitucional, Nº 8, julio-diciembre de 2007, pp. 46-47. 2 SAGÜÉS, Néstor Pedro: Derecho Procesal Constitucional. Logros y obstáculos , KonradAdenauer-Stiftung – Ad hoc, Buenos Aires, 2006, pp. 21-22.

Revista Iberoamericana de Derecho Procesal Constitucional, Porrúa-Instituto Iberoamericano

ASTUDILLO REYES, César: “Doce tesis en torno al Derecho Procesal Constitucional”, en

18

19

GERARDO ETO CRUZ

la magistratura constitucional y los procesos constitucionales, que tal vez se podrían sintetizar en uno solo: la jurisdicción constitucional. Pero esta concepción -anota Sagüés- se ocupa de los órganos y de los procesos que custodian la supremacía de la Constitución. La cuestión parece simple, pero a la postre no lo es y quedará en el terreno de la teoría y del análisis pronunciarse sobre estos aspectos, situación que a la fecha no ha amainado3. b) La versión más debatida que comprende el Derecho Constitucional Procesal, sector del Derecho Constitucional que trata de los principios constitucionales regulatorios del proceso y que fuera relanzado en su momento por Héctor Fix-Zamudio4 bajo las reflexiones primigenias de Eduardo Couture5. En buena cuenta, la extensión del contenido del Derecho Procesal Constitucional, el problema de si dentro de su ámbito de competencia científica se encuentra también el Derecho Constitucional Procesal, es una cuestión que tiene que ver también con su naturaleza jurídica; pues de la forma como se responda a esta interrogante se puede adoptar una posición respecto a si esta rama jurídica corresponde a los predios del Derecho Procesal o del Derecho Constitucional, cuando no a una combinación de ambas ciencias jurídicas, como lo plantea por ejemplo Néstor Pedro Sagüés. Sin embargo, independientemente de la posición que se tome respecto a su ubicación jurídico-científica, no cabe duda que la importancia que ha tomado en la actualidad el Derecho Procesal
3 SAGÜÉS, Néstor Pedro: Derecho Procesal Constitucional. Recurso Extraordinario , Vol I, 4ª edición actualizada y ampliada, 1ª reimpresión, Editorial Astrea, Buenos Aires, 2002, pp. 7, 11 y 12. 4 Fix-Zamudio, Héctor: “Reflexiones sobre el Derecho Constitucional Procesal mexicano”, en Justicia Constitucional, Ombudsman y derechos humanos, 2ª edición, Comisión Nacional de Derechos Humanos, México, 1997. Asimismo y del mismo autor “El pensamiento de Eduardo J. Couture y el Derecho Constitucional Procesal”, en Boletín Mexicano de Derecho Comparado, Año X, Nº 30, setiembre de 1977, pp. 315-348. 5 Las reflexiones de Couture sobre las bases constitucionales de las instituciones procesales aparecieron en su ensayo “Las garantías constitucionales del proceso civil”, publicado por vez primera en el libro Estudios de Derecho Procesal en honor de Hugo Alsina, Ediar, Buenos Aires, 1946, pp. 158-173.

20

EL DESARROLLO DEL DERECHO PROCESAL CONSTITUCIONAL

Constitucional, es de grado superlativo, al extremo que hoy se puede afirmar que la concepción del proceso en general, ha sido fuertemente influenciada y determinada por los avances que ha logrado esta novel disciplina6, y que se revelan sobre todo en la concreción práctica de un principio fundamental del Derecho Procesal: el carácter instrumental y finalista del proceso. Sin duda, es el ámbito del Derecho Procesal Constitucional donde, tanto a nivel de su regulación normativa como de su desarrollo jurisprudencial y doctrinario, más asiento ha encontrado el concepto que la doctrina procesal moderna entiende como el gran punto de encuentro entre el Derecho procesal y el Derecho material y la piedra de toque de futuros desarrollos de una teoría procesal constitucionalmente adecuada: “la tutela jurisdiccional efectiva”7.
VARELA, Casimiro: Fundamentos constitucionales del Derecho Procesal, Ad hoc, Buenos Aires, 1999, pp. 59 y ss. 7 Como afirma Aldo Zela, el proceso se desenvuelve históricamente en tres momentos distintos. El primero está marcado por la identidad conceptual entre derecho material y derecho procesal. Aquí, la acción era vista sólo como una extensión del derecho material o como el derecho subjetivo en movimiento, por lo que no se requería la existencia de una ciencia procesal autónoma. El segundo momento identificado por la separación estricta entre derecho adjetivo y derecho sustantivo, producto del descubrimiento de los conceptos de acción y relación jurídico-procesal. Aquí el procesalismo científico haría su aparición y forjaría toda la gama de categorías conceptuales que le darían una autonomía al Derecho Procesal como disciplina científica. Finalmente, el tercer momento está constituido por una superación de los dos momentos anteriores. Aquí ya no existirá ni una identidad entre derecho procesal y derecho material ni una separación rígida de ambas disciplinas jurídicas. Al contrario, esta etapa se hallará caracterizada por la instrumentalidad del proceso, es decir por la búsqueda de un proceso que sirva para la real y eficaz tutela de los derechos que le sirven de sustento. Más allá de discusiones que parecerían bizantinas sobre la naturaleza del derecho de acción, hoy la ciencia procesal encuentra centrada su atención en el problema de la mayor efectividad del proceso. Es en este contexto también, donde se ubica la aparición de una categoría conceptual ajena al momento histórico precedente: la tutela jurisdiccional diferenciada, y que no tiene tampoco otra lectura que la creación de un proceso adecuado y eficaz según la naturaleza de los derechos que se pretende tutelar y que, además de una categoría conceptual construida por la doctrina, constituye una expresión particular del derecho constitucional a la tutela jurisdiccional efectiva. La concreción más palmaria de la tutela jurisdiccional diferenciada lo constituyen los procesos constitucionales. (Cfr. ZELA VILLEGAS, Aldo: La tutela preventiva de los derechos (Como manifestación de la tutela diferenciada), Palestra, Lima, 2008, pp. 2744). Sobre el derecho a la tutela jurisidiccional efectiva como fundamento de esta nueva concepción del derecho procesal vid. CHIARLONI, Sergio: Medidas coercitivas y las tutelas de los derechos, Palestra, Lima, 2006. GUIMARAES RIBEIRO, Darci: La pretensión procesal y la tutela procesal efectiva. Hacia una teoría procesal del Derecho , Prólogo de Joan Picó I Junio, Bosch, Barcelona, 2004. MARINONI, Luiz Guilherme: Derecho fundamental a la tutela jurisdiccional efectiva, Palestra, Lima, 2007. MARINONI, Luiz Guilherme: Tutela específica de los derechos, Palestra, Lima, 2008. MONROY PALACIOS, Juan José: La tutela
6

20

21

Jovene. consolidándose el debido proceso constitucional. en especial. el derecho al acceso a la justicia. Es decir. Sobre la tutela jurisdiccional diferenciada ver el trabajo de PROTO PISANI. Lima. de ser un proceso legal. 2006. 2004. Martín: Tutela Jurisdiccional Diferenciada. Buenos Aires-Santa Fé. Palestra. Andrea: Le tutele giurisdizionali dei diritti. Lima. Palestra. se fomentó una notable evolución del derecho procesal. HURTADO REYES. se pasó a estimar un proceso constitucional con el agregado de principios y presupuestos que conciliaban en el argumento de que sin garantías procesales efectivas no había posibilidad alguna para garantizar ningún derecho material y. Rubinzal Culzoni. con la aparición de los derechos fundamentales. Napoli. como lo ha indicado con propiedad Osvaldo Alfredo Gozaíni. los derechos fundamentales8. 2004. 2003.GERARDO ETO CRUZ Por otro lado. Osvaldo Alfredo: Derecho Procesal Constitucional. procesal de los derechos. 8 GOZAÍNI. 22 . el derecho a ser oído y a tener un proceso con todas las garantías. en nuestro país vid. El debido proceso.

LA RIPA. Víctor: Antecedentes aragoneses del juicio de amparo. I. BONET NAVARRO. abril-junio de 1947. así como a los viejos institutos medievales del juicio de manifestación del Justicia Mayor10 entre otros. México. 1982. Federico (Estudio Preliminar y Notas): Los primeros códigos de la humanidad. 1980. 1971. No obstante estos pretéritos antecedentes que pueden estudiarse desde una concepción de la arqueología jurídica11. En los últimos tiempos Néstor Pedro Sagüés ha venido planteando la existencia de tres “cumpleaños” del Derecho Procesal Constitucional. Logros y obstáculos. 10 Un tratamiento detallado de los procesos forales ante el Justicia de Aragón puede verse en LÓPEZ DE HARO. 1994. Zaragoza. EVOLUCIÓN Y DESARROLLO ACTUAL DEL DERECHO PROCESAL CONSTITUCIONAL. el clásico trabajo de VALLARTA. Guara. Ignacio: Obras completas. Carlos: La Constitución y las libertades de Aragón y el Justicia Mayor . El juicio de amparo y el writ of habeas corpus. Juan Francisco: Ilustración a los quatro procesos 9 Antecedentes mucho más remotos. Rodolfo: “Un preterido antecedente remoto del amparo”. Sobre la institución de la intercessio romana vid. op. en su acepción de rama jurídico-procesal. UNAM. Porrúa. Ángel: Procesos ante el Justicia de Aragón. 1. Sagüés ha destacado el inicio y evolución de nuestra disciplina más concretamente en tres cumpleaños simbólicos12 y Sobre el interdicto romano “De homine libero exhibendo” como antecedente de un proceso constitucional vid. Néstor Pedro: Derecho Procesal Constitucional. presentes en los sistemas jurídicos de las primeras civilizaciones pueden verse en LARA PEINADO. sus añejos antecedentes se remontarían a los viejos interdictos romanos que precederían a la Carta Magna de 12159.EL DESARROLLO DEL DERECHO PROCESAL CONSTITUCIONAL I PARTE ORIGEN. Tomo V. y LALINDE ABADÍA. FAIRÉN GUILLÉN. Los annus mirabilis del derecho procesal constitucional. pp. Reus. Zaragoza. Ed. BATIZA. 22 23 . 19-20. Madrid. Imprenta de Francisco Moreno. Tecnos. Vol. Madrid. Zaragoza. Jesús: Los fueros de Aragón. Así. 12 SAGÜÉS. Federico y LARA GONZÁLEZ. 1926. 1764.. 1976. en Revista Mexicana de Derecho Público. pp. y reglas para decidir conforme a la naturaleza de cada uno. cit. 429-437. N° 4. México. 11 forales de Aragón: orden de proceder en ellos según el estilo moderno. Librería General.

14 Un reciente trabajo que ha enfocado de manera bastante detallada el Bonham’ Case es el de REY MARTÍNEZ. México. pp.: La Ciencia del Derecho Procesal Constitucional. a la postre. En efecto. se trata de estas efemérides como acontecimientos estelares donde se generó la presencia de las normas procesales que. Néstor Pedro: Derecho Procesal Constitucional. en el célebre caso del Dr. En efecto. La segunda efemérides es de 24 de febrero de 1803 en que se expide el célebre fallo del leading case Marbury vs. delineando las bases y presupuestos de lo que hoy se conoce como el control constitucional de las leyes por los jueces14. opera una revolución en el mundo jurídico: se delineaba la posibilidad de que los jueces controlaran la constitucionalidad de las leyes y surgía ya una jurisdicción constitucional que. 22-28. Buenos Aires. 2008. y que constituye. Editorial Astrea. a nuestro criterio. 2008. Sagüés ubica el primer cumpleaños el 26 de mayo de 1679. en AA. 1998. al afirmar que el derecho natural está por encima de las prerrogativas del Rey. a no dudarlo. Eduardo Ferrer Mac-Gregor y Arturo Zaldívar Lelo de Larrea (Coordinadores). Thomas Bonham (1610). pp. El tercer cumpleaños es de 01 de febrero de 1920. Fernando: “Una relectura del Dr. Marcial Pons. Madison que habría de delinear lo que hoy es conocido como el modelo de control judicial americano o difuso. a raíz de este fallo. en parte. Bonham’ Case y de la aportación de Sir Edward Coke a la creación de la judicial review”. la última edición de esta obra corresponde a la 4ª edicón ampliada y actualizada de Editorial Astrea.GERARDO ETO CRUZ que. 3ª edición. 24 . que introdujo por primera vez en 13 La transcripción íntegra de la “Habeas Corpus Amendment Act” de 1679 puede verse en SAGÜÉS. 847-866. el tratamiento de técnica legislativa más avanzado de la época en que se regulaba el proceso constitucional de hábeas corpus para afirmar la tutela de la libertad individual13. van a ser la materia u objeto que va a desencadenar la disciplina llamada hoy Derecho Procesal Constitucional. fecha en que se promulga la Constitución de Austria. Instituto Mexicano de Derecho Procesal Constitucional. Estudios en homenaje a Héctor Fix-Zamudio en sus cincuenta años como investigador del derecho. Buenos Aires. Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM. consagraba el pensamiento de otro no menos descollante juez Edward Coke. Tomo 4. bien podríamos agregar otro cumpleaño más que aquí brevemente vamos a referir. Así.VV. fecha en la que se dicta la “Habeas Corpus Amendment Act”. Hábeas Corpus.

evocador y legendario. esta vez de un enfoque de la reconstrucción del debate teórico en donde se origina la concepción democrática de Kelsen y su repercusión en la creación del Tribunal Constitucional. México. México. Pedro: La formación del sistema europeo de control de constitucionalidad (1918-1939).Editorial Porrúa. donde bajo la inspiración de don Manuel Crescencio Rejón. el ameritado publicista yucateco tuvo el acierto de haber exhumado. 26). se dio lugar a la creación de uno de los institutos más extendidos en buena parte de los Estados contemporáneos y protector por excelencia de los derechos fundamentales: el juicio de amparo16. bajo la heurística jurídica de Kelsen. Madrid. cuya vigencia había sido restablecida. Tomo I. México. 16 Sobre el origen y nacimiento del amparo mexicano existen mil y un ensayo. África y Asia. y del mismo autor Ensayos sobre el Derecho de Amparo. deliberadamente o no. y que según Fix-Zamudio “con toda razón Manuel Crescencio Rejón es considerado como uno de los creadores de nuestra máxima institución procesal. 373. 1987. pp. ETO CRUZ. A todo esto habría que agregar. Nuevos aportes. FIX-ZAMUDIO. La importancia que ha adquirido el proceso de amparo en el mundo puede observarse en la cuantiosa legislación de los diversos países de América Latina. Esta acta se inspiró en forma indubitable en el proyecto redactado por el otro distinguido jurista y político mexicano Mariano Otero. Porrúa. 2007. UNAM. p. Sobre el pensamiento de Kelsen y su aporte a la creación de la jurisdicción constitucional vid. considerado como el segundo padre del amparo. Madrid. A nivel nacional. en LAGI. ya que en el art. que debe su nombre a que dicho documento introdujo modificaciones a la Constitución Federal de 1824. 24 25 . CRUZ VILLALÓN. de Europa. Biblioteca Nueva Editorial. un cuarto cumpleaños que se ubica en el interregno de 1803 y 1920: el 31 de marzo de 1841. Al introducir el nombre del amparo. en donde existe este instrumento procesal para tutelar la defensa y la protección de los 15 Sobre la historia de la instauración del Tribunal Constitucional austriaco vid. Sara: El pensamiento político de Hans Kelsen (1911-1920). Los orígenes de “De la esencia y valor de la democracia”. a nuestro criterio. 25 del propio documento constitucional se implantó la disposición calificada como “Fórmula Otero”. por lo que nosotros preferimos identificar dicha fecha el 31 de marzo de 1841 en la que la Constitución del Estado de Yucatán establecía ya el amparo. Héctor: El juicio de amparo. Ferrer Mac-Gregor.VV. p. en AA. 4ª edición. el amparo fue establecido en el Acta de Reformas de 18 de mayo de 1847. Gerardo: “Un artífice del Derecho Procesal Constitucional: Hans Kelsen”. 2003. y también el primero que en Latinoamérica determinó la consagración legal de la revisión judicial de la constitucionalidad de las leyes. fecha en que se aprueba la Constitución del Estado de Yucatán.: Derecho Procesal Constitucional. que todavía subsiste”. 1964. un vocablo tan hermoso y expresivo. un órgano ad hoc para el control de la constitucionalidad de las leyes: el Tribunal Constitucional15. Eduardo (Coordinador). 159 y ss. 1993. Centro de Estudios Constitucionales.EL DESARROLLO DEL DERECHO PROCESAL CONSTITUCIONAL la historia. (Cfr. Colegio de Secretarios de la Suprema Corte de Justicia de la Nación .

Ley del Tribunal Constitucional de 1998. el instituto del amparo como un medio de tutela de urgencia para proteger los derechos humanos. Brasil. en donde se recoge. ha sentado su base constitucional en el art. LXIX y LXX de su Constitución y lo ha desarrollado mediante Ley 1533. le ha dado configuración constitucional en el art. cuya traducción del lusitano es “Mandamiento de Seguridad o de Amparo”. 247 de su Constitución y a nivel infraconstitucional en la Ley de Procedimientos Constitucionales de 1960 donde le denomina al instituto 26 . Lei do Mandado de Segurança de 1951. 19 de su Carta Magna. 5º. Ley de Acción de Amparo de 1966. 86 de la Constitución Política de 1991 y lo regula a través del Decreto 2591 donde se denomina al instituto “Acción de Tutela”. Argentina ha recepcionado el instituto del amparo a nivel constitucional en los arts. recibiendo el nombre de “Acción de Amparo”. 20 de su Carta Política y su desarrollo reglamentario está previsto en el Auto Acordado de la Corte Suprema. aunque con distinta nomenclatura. donde se recoge este instituto con el nombre de “Recurso de Amparo”. Chile ha sentado su marco constitucional en el art. párrafos 1 y 2 de su Ley Fundamental y lo ha desarrollado a nivel legislativo mediante Ley 16986. Costa Rica. y el sistema americano a través de la Convención Americana sobre Derechos Humanos de 1969 o Pacto de San José de Costa Rica. Así. sobre tramitación del recurso de protección de garantías constitucionales de 1992 calificando al instituto como “Recurso de Protección”. 48 de su Comando Normativo Mayor y desarrollo legislativo a través de la Ley de Jurisdicción Constitucional. Europa. Ecuador. a su vez. Bolivia. y lo ha reglamentado mediante Ley 1836. Colombia le ha dado reconocimiento constitucional en el art. por su parte. así como a nivel de los dos principales sistemas regionales de protección de los derechos humanos como son el sistema europeo. denominándole “Acción de Amparo”. en lo que respecta a América Latina. Veamos a continuación como este instituto protector de los derechos fundamentales ha sido recogido en los distintos países de América.GERARDO ETO CRUZ derechos fundamentales de las personas. denominándole “Recurso de Amparo”. 43. lo comprende a nivel constitucional en el art. lo ha recogido en el art. El Salvador lo prevé en el art. Ley 7135 de 1989. con el nomen iuris de “Mandado de Segurança”. así como África y Asia. a través del Convenio Europeo para la Protección de los Derechos Humanos y de las Libertades Fundamentales de 1950. 95 y su regulación se encuentra en la Ley del Control constitucional de 1997.

lo comprende en el art 103 y 107 de su célebre Constitución de 1917 y se ve reglamentada a través de la Ley de Amparo. cuna de esta institución. y finalmente Venezuela. en el Libro IV que trata de las Instituciones de Garantía. por su parte. Panamá. Código Procesal Civil de 1988. que le denomina “Acción de Amparo”. 93. específicamente en el Título III titulado “Amparo de Garantías Constitucionales”. Exhibición Personal y de Constitucionalidad a través del Decreto Nº 1-86 de 1986.EL DESARROLLO DEL DERECHO PROCESAL CONSTITUCIONAL como “Proceso de Amparo”. México. 144 de su Constitución y lo reglamenta vía la Ley del Tribunal Constitucional 26 27 . le da asiento constitucional en el art. que a pesar de no recoger expresamente este instituto procesal en su Constitución. lo ha regulado a nivel legislativo en la Ley Número 16. A nivel europeo tenemos en primer lugar Alemania. Paraguay. y le denomina “Garantía o Recurso de Amparo”. recoge este instituto en el art. Nicaragua lo prevé en los arts. 50 de su Constitución y lo desarrolla en su Código Judicial de 1987. en el Libro IV. denominándole simplemente “Amparo”. cuya base constitucional del amparo se ubica en el art. en especial en su Título II rotulado “Del Juicio de Amparo”. de 1936. 134 de su Carta Política y lo reglamenta en la Ley Número 1. y le llama. que ha recepcionado esta figura procesal en el art. 27 de su Constitución y la ha reglamentado a través de la Ley Orgánica de Amparo sobre Derechos y Garantías Constitucionales de 1988. 4º de la Ley Fundamental de Bonn y reglamentada a través de la Ley del Tribunal Constitucional Federal (Bundesverfassungsgerichtsgesetz. 183 de su Carta Magna y desarrollo legislativo a través de la Ley sobre Justicia Constitucional de 2005.337/88. donde recibe dos nombres o acepciones “Acción de Amparo Constitucional” o “Acción de Amparo a la libertad o seguridad”. Guatemala lo comprende en el art. Reglamentaria de los Artículos 103 y 107 de los Estados Unidos Mexicanos. Austria.011 de 1988. le ha otorgado rango constitucional a través del art. BVerfGE) de 1961 que le denomina “Queja o Recurso Constitucional” (Verfassungsbeschwerde).1. 45 y 188 de su Constitución y lo desarrolla a través de la Ley de Amparo de 1988. Uruguay. que recoge el instituto en el art. Honduras. 265 de su Constitución y su ordenamiento reglamentario se encuentra en la Ley de Amparo. consignándolo como “Recurso de Amparo”. por otro lado. “De los juicios y procedimientos especiales”. simplemente. donde se le asigna el nombre de “Recurso de Amparo de Garantías Constitucionales”. denominándole “Juicio de amparo”. por su lado. “Amparo”.

GERARDO ETO CRUZ (Verfassungsgerichtshofgesetz. 50 y 110 de la Constitución y la reglamenta a través de las Reglas de Procedimiento del Tribunal Constitucional (Delovnik Na Ustavniot Sud Na Republika Makedonija) de 1992. 28 .1 de su Constitución y lo reglamenta a través de la Ley del Consejo Nacional de la República Eslovaca número 38. Croacia lo recoge en el art. 125. sobre la organización del Tribunal Constitucional de la República de Eslovaquia. por otro lado. por su parte. y le denomina “Queja Constitucional”. por su parte. Polonia. 53. ha establecido la base constitucional de este instituto en el art. 79 de su Carta Magna y lo ha reglamentado a través de la Ley del Tribunal Constitucional ( Ustawa o Trybunale Konstytuccyhjnym) de 1997. d) de su Constitución y lo desarrolla a nivel legislativo en la Ley del Tribunal Constitucional (Zákon o Ústavním soudu) de 1993. 127. 87. VerfGG) de 1953. 64 de su Norma Normarum y lo ha reglamentado a través de la Ley número XXXII sobre el Tribunal Constitucional (évi XXXII. donde le asigna el nomen iuris de “Queja Constitucional”. España. que le denomina “Queja Constitucional”. a su vez. República Checa lo recoge en el art. Eslovenia. donde se le denomina “Procedimiento para la protección de libertades y derechos”. Eslovaquia. los procedimientos ante el Tribunal Constitucional y el estatus de sus Jueces (Zákon Národnej Rady Slovenskej republiky o Romaní pred ním a o postavení jeho sudcov) de 1993. 128 de su Carta Magna y lo desarrolla en la Ley Constitucional del Tribunal Constitucional de la República de Croacia (Ustavni Zakon O Ustavnon Sudu Republike Hrvatske). törvény az Alkotmánybíróságról) de 1989 identificándolo como “Petición o queja constitucional”. por otro lado.1. Número 99 de 1999. b) de su Constitución y a nivel legislativo lo ha normado a través de la Ley Orgánica del Tribunal Constitucional de 1979. donde se le denomina “Queja o petición constitucional”. Hungría.4 de su Constitución y lo reglamenta a través de la Ley Constitucional Federal sobre el Tribunal Constitucional de la Federación Rusa (Федеральный конституционный закон О Конституционном Суде Российской Федерации) de 1994. 160 y lo ha desarrollado a través de la Ley del Tribunal Constitucional (Zakon o Ustavnem sodišeu) de 1994.1. ha recogido este instituto en el art. Rusia lo ha recogido en el art. República de Macedonia recoge la institución en el art. lo prevé en el art. lo ha incluido en su Comando Normativo Mayor. le ha dado encaje constitucional en el art. y se le denomina “Recurso de Amparo”. lo denomina “Queja o Reclamación” (Beschwerde). donde ha recibido la nomenclatura de “Queja Constitucional”. en su art.2 y 161.

VV. e) de su Constitución. que Aprova a Lei de Bases da Organização Judiciaria de 1999. donde se le llama “Recurso de Amparo”. que le denomina en este sentido “Recurso” (Remedy/Recours). que lo ha regulado en los arts. 29 . 2006. Abrogada por Lei no. Por su parte en el continente africano se podrá apreciar que este instituto procesal ha sido recogido por la República de Cabo Verde. Finalmente la dimensión del amparo se proyecta a nivel de los sistemas regionales de protección de los derechos humanos o de jurisdicción constitucional supranacional. Héctor y FERRER MAC-GREGOR. En 17 AA. OG) de 1943 y le denomina “Recurso de Derecho Público” (Staatsrechtliche Beschwerde/ Recours de Droit public/ Ricorsi di Diritto Pubblico). pp. que denomina a este instituto “Recurso de Amparo”17. 13 de la Convención. 1225-1229. donde este instituto ha sido recogido tanto en el sistema europeo de protección como en el sistema americano. tanto como instrumento procesal de tutela. siendo regulado por el Reglamento de la Corte Europea de Derechos Humanos de Estrasburgo (Rules of the Court/Règlement de la Cour) de 2005. México. que la regula en los arts. 189. que lo recoge en el art. 20 y 219. 112. 4 y 36 de su Ley Básica (Lei Básica da Região Administrativa Especial de Macau da República Popular da China) y desarrollada por la Lei de Bases da Organização Judiciaria de Macau.Stiftung. además de desarrollarla a nivel reglamentario en la Lei do Amparo. la base convencional de este instituto se halla prevista en los arts. Eduardo (Coordinadores). no. a) de su Constitución y lo desarrolla a través de la Ley Federal de Organización Judicial (Bundesrechtspflegegesetz. UNAM. no. FIX-ZAMUDIO.EL DESARROLLO DEL DERECHO PROCESAL CONSTITUCIONAL calificándolo como “Queja Constitucional”. En Asia esta institución ha sido recepcionada por la Región Administrativa Especial de Macao. que recoge al amparo tanto como derecho subjetivo tutelado por el art. 34 de la misma Convención. Porrúa y Konrad –Adenauer. en virtud del art. 9.: El Derecho de Amparo en el Mundo. En cuanto al sistema europeo. 13 y 34 del Convenio Europeo para la Protección de los Derechos Humanos y de las Libertades Fundamentales de 1950. 109/IV de 1994. que en este caso aplica a este instituto el nomen iuris de “Demanda Individual” (Individual application/ Requête individuelle).1. y finalmente Suiza.

25. cit.Editorial Porrúa.VV.. Ferrer Mac-Gregor. y por el Estatuto de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (1979) y su Reglamento (2000). México. cit. eficaz y sencillo (art. llamado Pacto de San José de Costa Rica de 1969.: Derecho Procesal Constitucional. 1035-1104.GERARDO ETO CRUZ lo que corresponde al sistema americano. 215-219.. en AA. Editora Nuevo Norte. cit.: El Derecho de Amparo en el mundo.: El Derecho de Amparo en el mundo. Sobre el “amparo intereuropeo” vid. Eduardo (Coordinador). Héctor: “La Corte Europea de Derechos Humanos y el derecho de amparo internacional”. como en su dimensión de instrumento procesal de tutela de los derechos establecidos en la Convención. pp. op. en AA. Trujillo. 11571220. Esta constatación. la base convencional se halla establecida en los arts. que han incorporado el amparo tanto en su dimensión de derecho subjetivo al recurso rápido. pp.VV. cit.VV. venga ya transitando un respetable tiempo en busca de su consagración definitiva como disciplina jurídica con status propio y que compita de igual a igual con sus homólogas disciplinas procesales20. Específicamente sobre el “amparo interamericano” vid. al respecto el capítulo del “Amparo internacional” en AA. pp. op. 985-1033. en ETO CRUZ.1. Prólogo de José F. Joaquín: “Stratisburgum locutus. en 18 GARCÍA RAMÍREZ. pp. 20 En esta línea la Teoría General del Proceso permite desentrañar para cualquier rama procesal la naturaleza jurídica del proceso: ¿qué es el proceso?.: El Derecho de Amparo en el mundo. la estructura del proceso: Vid.: El Derecho de Amparo en el mundo. en AA.VV. última instancia de tutela de los derechos fundamentales en Europa”.: El Derecho de Amparo en el mundo. 25.VV. 945-1220. op. Tomo I. Pablo: “El proceso de amparo ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos”. Es probable que el Derecho Procesal Constitucional. El amparo interamericano”. El amparo intereuropeo ante el Tribunal de Estrasburgo. Gerardo: Estudios de Derecho Constitucional. 1105-1155. Instituto Iberoamericano de Derecho Constitucional. Sergio: “La protección de derechos y libertades en el sistema jurisdiccional interamericano. cit. 44 de la Convención)18.). BRAGE CAMAZANO. op.. pp. 2. 19 El presente acápite lo tomamos de nuestro trabajo “El pensamiento del Derecho Procesal Constitucional en Domingo García Belaunde”. 4ª edición. Universidad Nacional de Trujillo.VV. 2003.1 y 44 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos. pp. 30 .. Palomino Manchego.. op. FIXZAMUDIO. y que se denomina “denuncia o queja de violación” (art. El mismo trabajo se encuentra también en AA. Breve esbozo sobre la discusión respecto a la existencia de la ciencia del derecho procesal constitucional19. causa finita. Colegio de Secretarios de la Suprema Corte de Justicia de la Nación . siendo reglamentado más detalladamente por el Estatuto de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (1979) y su Reglamento (2000). y MORENILLA ALLARD. como parcela de estudio y conocimiento de un filón del Derecho. en AA. 2001.

Ediar. Así. pp. Bosch. luego.. 3 Vols. de Jurisprudencia. México. Habría una segunda etapa expresada en una literatura dispersa cuyas publicaciones. Imprenta universitaria. Thomas S. no resulta de la pura voluntad de una comunidad de académicos21 que subjetivamente vendrían planteando la existencia de esta relativamente novel disciplina procesal22. con una producción que se identifica con el actual nomen iuris del Derecho Procesal Constitucional. y la función del proceso: ¿para qué sirve? Vid. 3 Vols. Niceto: Proceso. Pablo: Escritos sobre justicia constitucional. Joaquín: La jurisdicción en los últimos años esta disciplina procesal ha adquirido una significativa presencia en la literatura especializada. Biblioteca Porrúa de Derecho Procesal Constitucional. Hacia una teoría y Ley Procesal General. Buenos Aires. Penal y Constitucional). Bosch. Así. La protección procesal internacional de los Derechos Humanos. 1961. 2005). Edic. 1947. 1944. Buenos Aires. 22 Si bien el nomen iuris del Derecho Procesal Constitucional viene. José Vicente: Fundamentos del Derecho Procesal. y. pp. control constitucional y jurisdicción o justicia constitucional. México.EL DESARROLLO DEL DERECHO PROCESAL CONSTITUCIONAL principio. entre los que destacan sus Ensayos de Derecho Procesal (Civil. los recientes trabajos de PÉREZ TREMPS. Biblioteca Porrúa de Derecho Procesal Constitucional. Así. sobresale: Veinticinco años de evolución de Derecho Procesal (1940-1965).. aún. ALCALÁ-ZAMORA. autocomposición y defensa. Madrid. Víctor: Doctrina general del Derecho Procesal. 2005 y BRAGE CAMAZANO. Este autor habrá de insistir en el tema en diversos trabajos posteriores. Proceso. UNAM. c) Esta hipótesis o paradigma ha encontrado una o varias aplicaciones en un campo de problemas específicos (Criterio de aplicación). constitucional de la libertad (Teoría general. Corte Interamericana de Derechos Humanos). Eduardo: Estudios de Derecho Procesal Civil. 1947. 58. Madrid.: The structure of scientific revolutions. siguen apareciendo en el amplio maremagnum del Derecho Constitucional como revisión judicial. México. Chicago. Estudios diversos de Derecho Procesal. Barcelona. Buenos Aires. 1951. 1948. sino que su nacimiento ha sido impuesto por la necesidad de que algún sector de científicos se ¿cómo está hecho?. 1968. que estimamos la definitiva. Véase KHUN. al analizar el proceder efectivo de las comunidades de académicos o científicos. siendo subsumido bajo los cartabones de la “jurisdicción constitucional” (Vid. 1990. 104105. Autocomposición y Defensa. Editorial Bibliográfica Argentina. COUTURE. si bien ancladas a un contenido y a categorías propias del Derecho Procesal Constitucional. b) Este círculo fundamenta sus investigaciones en una hipótesis determinada (Criterio de fundación). existe una tercera etapa. Buenos Aires. Eduardo: Fundamentos del Derecho Procesal Civil. 1975. deben existir las siguientes condiciones: a) La existencia de un círculo de personas dedicadas a una actividad científica en un campo determinado (Criterio de pertenencia). También en esta primera etapa de desarrollo se ubican los trabajos de COUTURE. 155 y ss. 21 Thomas Khun ha definido los marcos en los que debe discurrir una “ciencia normal”. Barcelona. d) El círculo de científicos pretende realizar nuevas aplicaciones del paradigma a la solución de otros problemas (Criterio de ampliación). Rev. 1970. CALAMANDREI. Argentina. Tecnos. específicamente el tomo 2. p. Imprenta universitaria. Civitas. México. Ediciones Depalma. en retrospectiva mirada bien podemos encontrar una primera etapa a través de los trabajos de Niceto Alcalá-Zamora y Castillo. Piero: Estudios sobre el proceso civil. 1987. GIMENO SENDRA. 30 31 . México. UNAM. FAIREN GUILLÉN. 1981. México.

por lo menos en el mundo romanista. como afirma Domingo García Belaunde. pues tarde o temprano.) 24 En sentido contrario opina. Buenos Aires. el problema y se limita tan solo a señalar una dificultad. En efecto. en Lecturas sobre temas constitucionales. por ejemplo. por tanto. Así. T I. 1989) quien sostiene que el Derecho Procesal Constitucional es de naturaleza mixta. (Cfr. una disciplina así será plenamente aceptada”. en embrión y. 92. cátedras dedicadas a ello. Este planteamiento si bien no es del todo falso. “…qué se entiende por Derecho Procesal Constitucional. Todo esto es una realidad. Comisión Andina de Juristas – CAJ. Actualmente y en reciente obra. hoy ya nadie pone en duda que las normas reguladoras de los procesos constitucionales deben ser estudiadas con independencia de las normas constitucionales sustantivas24. es decir. 1994. Existe una disciplina que puede denominarse Derecho Procesal Constitucional. 2008. que todavía se ven en el entorno. no obstante algunas posiciones pesimistas o dubitativas. la granítica personalidad del profesor de la Universidad de Rosario 23 32 . Sin Domingo García Belaunde ha sostenido que: “Desde el punto de vista de la Teoría del Proceso. “Garantías Constitucionales en la Constitución peruana de 1993”. p. pues los hechos así lo demuestran: hay publicaciones. es evidente que este Derecho Procesal está todavía en ciernes. GARCÍA BELAUNDE. como para que justifique una respuesta positiva. no resuelve. procesos constitucionales. Recurso Extraordinario. Lima. Pero esto es cuestión de tiempo. aún cuando en Europa se prefiera utilizar el término “jurisdicción o justicia constitucional”. Derecho Procesal Constitucional. hay que tomarlo con reserva aun cuando en el futuro esta rama jurídica florecerá” (Cfr. pp. Biblioteca Porrúa de Derecho Procesal Constitucional. Seguramente.GERARDO ETO CRUZ ocupen de aquel conjunto de normas de carácter procesal-constitucional que existen en los correspondientes sistemas jurídicos. eventos centrados en su estudio. son los constitucionalistas los que tienen mayor preocupación que los procesalistas. México. No obstante resultar atractivo el rótulo “Derecho Procesal Constitucional” que se utiliza cada vez con más naturalidad y en un marco geográfico cada vez más amplio. el citado académico estima que el nombre tiene ya una consagración definitiva. es decir. que pertenece tanto al Derecho Constitucional como al Derecho Procesal. de haber escrito hace algunos años. esta disciplina todavía no deja de tener legítimas preocupaciones23: ¿Tiene ya una claridad en sus límites y precisión en su contenido? ¿O es que acaso se encuentra en un periodo de reajuste y novedad en el que su objeto todavía no tiene la fijeza como las demás disciplinas que gravitan en el firmamento jurídico con luz propia? Si bien somos de la opinión que aún le falta decantar muchas cosas como disciplina jurídica. Con todo. la pregunta habría sido otra: ¿existe o puede existir una disciplina jurídica que se llame Derecho Procesal Constitucional? Esta inquietud ha sido respondida en forma afirmativa. 255-256). Astrea. Néstor Pedro Sagüés (Cfr. y siendo que las instituciones procesales se encuentran en la propia Constitución. no por ello debemos dejar de reconocer su irrebatible existencia. Domingo: El derecho procesal constitucional en perspectiva.

pp. Editorial Bibliográfica Argentina. Organización y Funcionamiento. Penal y Constitucional. 1961. Penal y Constitucional. 1980. Así tenemos a GONZÁLEZ DELEITO. 1956.). inmediatamente se adueñaron de esos inexpugnables territorios que no habían sido transitados aún25. han sido otros los académicos que utilizan con frecuencia este rótulo. Lo dicho. Posteriormente. Mauro: “Piero Calamandrei y la Defensa Jurídica de la libertad”. FIX-ZAMUDIO. Buenos Aires. esta disciplina viene. Pablo: Lecciones de Derecho Procesal Laboral.. al surgir la jurisdicción constitucional. FAIREN GUILLÉN. Tomo VI. 1980. fueron los procesalistas civiles los que. Dígase de paso que este autor. Víctor: Estudios de Derecho Procesal Civil. 25 Sólo para citar el caso de Piero Calamandrei. Tecnos. Buenos Aires. En países como Italia. Madrid. 32 33 . 1990.A. frente al Código Civil y su respectivo código adjetivo. José y SAAVEDRA GALLO. Edersa. quien desarrolló en Italia las bases del Derecho Procesal Constitucional en su clásico trabajo “La illegittimità costituzionale delle leggi nel processo civile”. 503 y ss. 1988-1992. desde luego.EL DESARROLLO DEL DERECHO PROCESAL CONSTITUCIONAL embargo. llamados a pronunciarse. requiere hacer una comparación para poder comprender lo que aquí venimos sustentando. Tirant Lo Blanch. En la actualidad. por lo general. 2. los estudios de los procesos constitucionales eran asumidos por los constitucionalistas con evidentes deficiencias de técnica procesal. Valencia. 26 GONZÁLEZ PÉREZ. 1994. Un breve planteamiento demasiado esquemático confirma la existencia de esta rama procesal cuando se observa que. el Procesal Civil. ContenciosoAdministrativo-Constitucional. aun cuando su obra fue publicada en Buenos Aires (Cfr. a pesar de provenir de otros “predios jurídicos”. Domingo Nicolás: Tribunales Constitucionales. Ensayos de Derecho Procesal Civil. Héctor. Madrid. “La aportación de Piero Calamandrei al Derecho Procesal Constitucional”. Madrid. Edic. Vol. concurren con igual fuerza de estudio las disciplinas jurídicas específicas: el Derecho plantea una tesis sobre la cual los demás académicos están. Vid. siendo diseñada por los propios constitucionalistas y quizás el fermento del tiempo ha podido vadear una serie de dudas y hoy se podría con vigorosa firmeza proclamar que el Derecho Procesal Constitucional tiene ya un sitial en el concierto de las demás ramas del derecho procesal. no obstante el reclamo de que su estudio requiere una perspectiva estrictamente procesal como lo viene propugnando hace ya un buen tiempo Jesús González Pérez26. al respecto CAPPELLETTI. ambos en Revista de la Facultad de Derecho de México. ha sido sin lugar a dudas el pionero en haber estampado una obra con dicho título en España. por otro lado. décadas atrás. número 24. Civitas. Vol. en Estudios sobre el proceso civil. III. de la Revista de Jurisprudencia Argentina S. ALMAGRO NOSETE. Jesús: Derecho Procesal Constitucional . Destáquese que el pionero en haber utilizado en España dicho nomen iuris fue el recordado procesalista Niceto Alcalá-Zamora y Castillo.

Edición española por ROBLES. Revista de la PUCP. México. edición a cargo de KAUFMANN. también es aplicable al derecho constitucional y al derecho procesal constitucional. Lotear: “Teoría de las Normas”. Nº 35. 28 Al respecto. en términos del episteme jurídico. imputaciones que prescriben algo29. HAURIAU. la ciencia jurídica correspondiente en cada materia. en especial p. 266-273. hace casi tres décadas. junio de 1981. de Hugo Carlos Delory Jacobs. cuyas disciplinas académicas llamadas a estudiarlo son el Derecho Penal y el Derecho Procesal Penal27. 3ª ed. Centro de Estudios Constitucionales. Vol I. las normas jurídicas –sean sustantivas o procesales. Winfried. Fondo Editorial de la PUCP. 2ª ed. El primero estudia a la Constitución. André: Derecho Constitucional e Instituciones Políticas. Ariel. pp. 351-364. 1992. ver específicamente “Concepto y cualidad de la Constitución”. Igualmente la obra póstuma de KELSEN.. Madrid. Barcelona. (Cfr. estudia y describe dichas normas. 30 Ver el trabajo de GARCÍA BELAUNDE. 27 Ya Domingo García Belaunde. 3 y ss. administrativo) y el Derecho Procesal viene dado por la circunstancia de que el primero integra las “reglas sustanciales” para la formación de los diferentes tipos de relaciones. el profesor Alessandro Pizzorusso señala que la diferencia entre el Derecho Sustantivo (sea civil. 31 HESSE. Domingo: Conocimiento y Derecho. 1984. Konrad: Escritos de Derecho Constitucional. 1994. en Derecho. en Pensamiento Jurídico Contemporáneo. Debate. 29 Sobre el particular véase a PHILIPPS. 1980. pp. mandatos.GERARDO ETO CRUZ Civil y el Derecho Procesal Civil.son simplemente eso: normas de conducta. en términos de disciplinas científicas. el Derecho Constitucional se complementa con el Derecho Procesal Constitucional…”. p. Lo propio ocurre con el Código Penal. cit. Apuntes para una Filosofía del Derecho. Arthur y HASSEMER. Madrid. 1982.. (Selección. traducción e introducción de Pedro Cruz Villalón). Hans: Teoría General de las Normas. “Protección procesal de los derechos fundamentales en la Constitución peruana de 1979”. esté o no normado. Lecciones de Derecho Constitucional. Traduc. op. penal. pp. Arthur y HASSEMER. Winfried: Pensamiento Jurídico Contemporáneo. Igualmente a SAARBRUCKEN: “La teoría jurídica de Ulfrid Neumann”.. en KAUFMANN. 1992. Madrid. Centro de Estudios Constitucionales. 65. pp. 10-11). Trillas. del derecho civil o penal o de cualquier otra norma sustantiva28. 40. como objeto de estudio30. Esta descripción que aquí venimos haciendo. Gregorio. en cambio. Lima. sea en su lectura del texto formal o material o todo lo que antológicamente se presente como el fenómeno constitucional31. en tanto que el segundo establece el modo mediante el cual obtiene del juez la aplicación coactiva de las normas sustanciales en caso de inobservancia. 34 . En realidad podemos afirmar que. se pronunciaba en este sentido: “…así como el Derecho Civil se complementa con el Derecho Procesal Civil y el Derecho Penal hace lo propio con el Derecho Procesal Penal. Vid.

A este tipo de instituciones de naturaleza procesal constitucional. y desde el ángulo de la Constitución material. distintas a las otras normas.VV. 15-16. Eloy (Coordinadores): Encuesta sobre Derecho Procesal Constitucional. En definitiva. Ver AA. le asiste la respectiva disciplina llamada a cubrir su estudio: el derecho procesal constitucional. 258. en AA. se trata de que un Código Procesal Constitucional regule los procesos constitucionales que se reflejan en los diversas “procesos constitucionales” y. logrando su paulatina adaptación a los cambios de la realidad político-social. se revela necesaria la existencia de un Código Procesal Constitucional (como existe en nuestro país o distintas leyes orgánicas sobre jurisdicción constitucional. traten de afirmar –pues he ahí la ratio legis de dichas normas procesales. por tanto. Grijley . 33 GARCÍA BELAUNDE. p.VV. México.Instituto Iberoamericano de Derecho Constitucional (Sección Peruana).: La Constitución y su Defensa. sumado al texto o código fundamental. lograr el desarrollo y la evolución de las propias disposiciones constitucionales en un doble sentido: desde el punto de vista de la Constitución formal. Lima.: Jurisdicción Militar y Constitución en Iberoamérica: Libro Homenaje a Domingo García Belaunde. 32 34 35 . Prólogo de Eduardo Ferrer Mac-Gregor. lo que es más importante. reprimir su desconocimiento y. bien podríamos apreciar que diversos autores ya han venido tomando las nociones de esta disciplina en fechas disímiles. En el reciente libro que se ha publicado sobre una encuesta a un grupo de académicos33. UNAM. en otros paíes) que regule orgánicamente las instituciones procesales tendientes a hacer prevalecer la “parte sustantiva” de aquel Código Constitucional. su transformación de acuerdo con las normas programáticas de la propia carta fundamental.la defensa de la Constitución.EL DESARROLLO DEL DERECHO PROCESAL CONSTITUCIONAL Pero. Domingo y ESPINOSA-SALDAÑA BARRERA. a través de los diversos mecanismos procesales que establezca la propia normatividad constitucional32. 1984. pp. 2006. A continuación vamos a reseñar las fuentes bibliográficas de donde los principales juristas de cada país tomaron conocimiento de esta disciplina. México. Dicho recorrido bibliográfico nos permitirá a su vez observar la Héctor Fix-Zamudio señala que la defensa de la Constitución está integrada por todos aquellos instrumentos jurídicos y procesales que se han establecido tanto para conservar la normativa constitucional como para prevenir su violación. También puede verse en “Introducción al estudio de la defensa de la Constitución en el ordenamiento mexicano”. Porrúa e Instituto Mexicano de Derecho Procesal Constitucional. Los orígenes y referencia de nuestra disciplina en el pensamiento constitucional contemporáneo. 3. 1997.

En todo caso. Tomo 121. el único libro existente en aquel entonces provenía del magistrado constitucional federal W. y luego en su libro Nueve ensayos constitucionales y una lección jubilar. 23-54. Jurisprudencia constitucional comentada. El mismo Häberle escribiría en 1976 un ensayo entonces quizás básico “El Derecho Procesal Constitucional como derecho constitucional concretizado frente a la judicatura del Tribunal Constitucional” aparecido en Pensamiento Constitucional. pp. Geiger (1952): Gesetz ubre das BVerfG. E. Comentar (La Ley del Tribunal Constitucional Federal-Comentarios) y que abordaba básicamente cuestiones procesales recogidas en la Ley del Tribunal Constitucional Federal. En Argentina. Lima 2004. Klein. a criterio de este autor el primero que utilizó el nombre del Derecho Procesal Constitucional fue Juan Carlos Hitters en un artículo publicado en El Derecho (1987).GERARDO ETO CRUZ evolución doctrinaria de nuestra disciplina y los principales hitos de su desarrollo científico. 2ª ed. pp. donde el profesor mexicano consideraba a Hans Kelsen como fundador de esta “nueva disciplina científica”: el Derecho Procesal Constitucional. no obstante. el Tribunal Constitucional Federal había llevado. 881 y ss. 2001. los de C. una y otra vez. Gozaíni señala que la referencia la tomó en 1979 con ocasión de conocer el libro de Adolfo Gelsi Bidart (Uruguay) cuando le expresara que “una ciencia nueva podría ser el Derecho Procesal Constitucional. aunque ya lo sostuvo Couture allá por 1946”. pero lo hizo en ediciones posteriores y no desde las primeras. Pestalozza. Zuck (El Derecho de la queja constitucional. Un trabajo de referencia más específica a esta materia lo encuentra en la obra de Fix-Zamudio publicado en Alemania con el nombre Verfassunskontrolle in Lateinamerika (Control Constitucional en América Latina). 36 . Häberle. Schlaich. 1979. con el agregado de Derecho Procesal Constitucional. 1988). Lima. K. Palestra. pp. Los manuales más destacados de hoy sobre esta disciplina en Alemania son. que son publicaciones relativamente recientes. según este autor. E. a pequeños trabajos y casos controvertidos. pp. que se titulaba “El Derecho Procesal Constitucional”. Veamos: Peter Häberle por ejemplo en Alemania tomó referencia de esta disciplina a mediados de la década del 50 en Friburgo de Brisgovia. Osvaldo A. luego Néstor Pedro Sagüés retituló sus obras Recurso Extraordinario y Amparo. 25 y ss. y también del abogado R. 125 y ss. al respecto P. Bendal.

En el Brasil. Derecho Procesal Constitucional. En este mismo país. este texto fue publicado por la Editorial Forense. Por su parte. En Bolivia. 1980. Buenos Aires. Néstor Pedro Sagüés afirma que esta asignatura la descubrió por un comentario que Niceto Alcalá Zamora y Castillo hiciera en la Revista de Derecho Procesal. año III. mientras que José Antonio Rivera Santiváñez conoció la disciplina a través del libro de Néstor Pedro Sagüés. 77-78. en octubre de 1998. quien primero se ocupó de esta disciplina utilizando dicha denominación y de quien conociera el surgimiento de esta disciplina científica. Posteriormente en 1984. Civitas. Pablo Dermizaky Peredo afirma que esta disciplina llegó a su conocimiento con el libro de Jesús González Pérez. 1ª parte. en su tesis Proceso Constitucional presentada al concurso para la designación de Profesor Titular del Departamento de Derecho Público de la Facultad de Derecho de la Universidad Federal de Minas Gerais (Edición limitada. José Alfredo de Oliveira Baracho. 1945. en marzo de 2002.EL DESARROLLO DEL DERECHO PROCESAL CONSTITUCIONAL Por su parte. Jorge Asbún señala que aproximadamente a fines del año 1988 en España en el marco del programa de doctorado que seguía en la Universidad Complutense de Madrid escuchó hablar por primera vez de esta disciplina. Belo Horizonte. en una conferencia impartida en el Colegio Departamental de Abogados de Cochabamba. 1981). Derecho Procesal Constitucional y posteriorimente a través del ya citado libro de Jesús González Pérez y de los trabajos de los profesores Fix-Zamudio. publicado en Santa Cruz. Este profesor afirma que el primero en introducir este nomen iuris en Bolivia fue el profesor José Decker Morales. Madrid. Tardíamente esta acepción fue utilizada por primera vez en el foro organizado por la Academia Boliviana de Estudios Constitucionales en marzo de 2001 y fue utilizada como título de una obra colectiva: Derecho Procesal Constitucional Boliviano editado por la Academia Boliviana de Estudios Constitucionales. García Belaunde y Ernesto Rey Cantor. el profesor Regis Frota Araujo afirma que tomó noticia de esta disciplina en los estudios de doctorado que seguía en la 36 37 . pp. el profesor Ivo Dantas expresa que fue el profesor Dr.

408 pp. la visión de la autora sobre el Derecho Procesal Constitucional era extremadamente amplia. fue la profesora Ada Pellegrini Grinover. bajo el título de Directo Processual Constitucional (Princípios Constitucionais do Processo Civil) el primer texto sobre esta materia. Río de Janeiro: Forense. Del mismo modo. Rubén Hernández Valle afirma que por la lectura en 1982 del ensayo de Gustavo Zagrebelsky. decantándolo y utilizándolo en sentido específico. Seccional Cali. quien pasó a utilizar esa expresión de forma más estricta. en este mismo país. En Colombia el profesor Ernesto Rey Cantor señala que tomó conocimiento de esta disciplina por el contacto personal que sostuvo en San José de Costa Rica en el mes de abril de 1994 con los maestros Héctor Fix-Zamudio y Néstor Pedro Sagüés y de sus respectivas obras. expresa que en el curso de Maestría en Derecho Público en la 38 . En Costa Rica. En ese sentido.GERARDO ETO CRUZ Universidad Compostelana entre los años de 1994 y 1998. donde este autor italiano se preguntaba por la utilización de la denominación de “Derecho Procesal Constitucional”. en su obra: Os Princípios Constitucionais e o Código de Processo Civil (Los Principios Constitucionales y el Código Procesal Civil. Este autor señala que el primero autor brasileño que utilizó el nombre de “Derecho procesal Constitucional” fue el profesor de la Universidad Federal de Río de Janeiro. como referido al proceso de control de constitucionalidad. André Ramos Tavarés destaca que el primer autor brasileño que utilizó el término “Derecho Procesal Constitucional”. Escribió en 1983 por la Editorial “Revista dos Tribunais”. 1975). Sin embargo.). Sâu Paulo: José Bushatsky Editor. 1984. Universidad Libre de Colombia. Por último. profesor de la Universidad de Brasilia desde 1966 y que fue presidente del Instituto de los Abogados del Distrito federal y también Ministro del Tribunal Superior Electoral (STE). conoció de la existencia de esta disciplina. Afirma que fue él quien introdujo esta denominación en su país a través de su obra Introducción al Derecho Procesal Constitucional. fue solamente el profesor José Alfredo de Oliveira Baracho (Processo Constitucional. Roberto Rosas. abarcando tanto el proceso de control de constitucionalidad como la tutela constitucional de los principios procesales y los referidos a la organización judicial. julio de 1994.

En este mismo país. en 1982 en un viaje a Madrid. el profesor Humberto Nogueira Alcalá expresa que el contacto con esta nueva disciplina lo tuvo en la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile. que conoció de la existencia de esta denominación para hacer referencia a lo 38 39 . que en su tercera parte trataba casos sobre Derecho Procesal Constitucional. afirma que en Chile el término se comenzó a utilizar en 1988 por el procesalista Hugo Pereira Anabolón y el constitucionalista Humberto Nogueira Alcalá. Finalmente. 1980. Ediar. Francisco Zúñiga Urbina expresa que al igual que muchos la lectura del procesalista español Jesús González Pérez y de su libro Derecho Procesal Constitucional. con la destacada participación de maestros latinoamericanos como Héctor Fix-Zamudio y Néstor Pedro Sagüés. conoció más a profundidad esta nueva rama procesal al adquirir el libro de Jesús González Pérez Derecho Procesal Constitucional.EL DESARROLLO DEL DERECHO PROCESAL CONSTITUCIONAL Universidad de Costa Rica en 1990. donde en el curso de Derecho Procesal conoció la obra de Eduardo Couture Estudios de Derecho Procesal. él empezó a utilizar en este país el nomen iuris de nuestra disciplina. También cabe destacar la preocupación del procesalista de la Universidad de Valparaíso Raúl Tavolari Oliveros por los temas propios del derecho procesal constitucional y que están recogidos en monografías y artículos destacando los libros Habeas Corpus y Tribunales. 1948. ambos de la Editorial Jurídica de Chile. En España. Posteriormente. Civitas. lo condujo al estudio y profundización de esta nueva rama procesal. Buenos Aires. organizándose en la Universidad Central de Chile dos seminarios internacionales sobre Justicia Constitucional. el conocimiento completo de esta disciplina científica lo adquirió a través de los textos clásicos de Néstor Pedro Sagüés y Héctor Fix-Zamudio. el profesor José Julio Fernández Rodríguez manifiesta que fue gracias al profesor Francisco Fernández Segado. Las actas de estos seminarios internacionales con los trabajos de Nogueira y Pereira fueron publicadas en la Revista de Derecho de la Universidad Central. responsable de la cátedra de Derecho Político I (curso 1988-89) en la Facultad de Derecho de la Universidad de Santiago de Compostela. Por otro lado. que contribuyeron decisivamente a abrir camino a esta nueva disciplina. Madrid. jurisdicción y proceso. En Chile.

profesor de Derecho Administrativo. al crearse en la II República el Tribunal de Garantías Constitucionales.GERARDO ETO CRUZ que se conocía como “jurisdicción constitucional”. En Italia. el uso inicial de la expresión. con alguna excepción. el tantas veces citado profesor español Jesús González Pérez afirma que comenzó a forjar una idea del Derecho Procesal Constitucional. el profesor Lucio Pegoraro manifiesta que. Por su parte. Asimismo. que comenta la citada LOTC. como Alcalá-Zamora y Castillo. salvo error u omisión. Este profesor español afirma. obra que sacó a la luz la conocida editorial madrileña Civitas y cuya difusión fue muy importante. En efecto en 1980 publicó un libro bajo el título de Derecho Procesal Constitucional. el profesor español afirma que el término “proceso constitucional” se utilizó por algún autor. cuando en las clases de licenciatura de su maestro Jaime Guasp (curso 1944-45). Pablo Pérez Tremps afirma que la noción de Derecho Procesal Constitucional recién aparece en España con la promulgación de la Ley Orgánica del Tribunal Constitucional español (Ley Orgánica 2/1979) y que. el uso de la expresión alcanza cierta proyección como consecuencia de la edición en 1980 de la obra Derecho Procesal Constitucional. aunque en un sentido distinto al utilizado en ese país. que en España es común atribuir a Jesús González Pérez. pero no llegó a utilizarse la expresión “Derecho Procesal Constitucional” para designar – y estudiar – la regulación de los procesos seguidos ante el Tribunal. por otro lado. atribuía dicho proceso a uno político o constitucional. por la obra de Domingo García Belaunde De la 40 . según su parecer. éste explicaba las clases de proceso por la pretensión u objeto de lo que se definía y al tratar aquellas que se basaban en la discusión de una norma constitucional. autocomposición y autodefensa. Confirmando este aserto de Jesús González Pérez. por tanto. conoció el Derecho Procesal Constitucional. aparecida en 1947. al referirse a la división del Derecho Procesal en diferentes sectores ya en la primera de las ediciones de su obra Proceso. del profesor Jesús Gonzalez Pérez. la primera obra con el título de Derecho Procesal Constitucional que estudiara la regulación de los procesos constitucionales fue la que publicó en 1980 a raíz de entrar en vigor la Ley Orgánica de 3 de octubre de 1979 que regula el Tribunal Constitucional español. En España.

más con el nombre conocido en Italia de “justicia constitucional”.. 480. Torino 1996. que empieza a hablarse de esta materia. Processo costituzionale e forma di governo (Proceso constitucional y forma de gobierno). donde se previó la creación de una Corte Constitucional especializada en el control de la constitucionalidad. sino que más se habla de “perfiles procesales del control de las leyes”. Cappelletti) más que por constitucionalistas. Padova 1953). Este profesor italiano expresa.EL DESARROLLO DEL DERECHO PROCESAL CONSTITUCIONAL jurisdicción constitucional al Derecho Procesal Constitucional. parte IV. en “Dalla giustizia costituzionale al diritto processuale costituzionale” (De la justicia constitucional al Derecho Procesal Constitucional). en AA. ¿Diritto processuale costituzionale? (¿Derecho procesal Constitucional?) y C. Giuffrè. 2000 y por conversaciones personales sostenidas con este autor y otros colegas latinoamericanos y peruanos en especial. según Romboli son: Andrioli. Grijley. Zagrebelsky. es con la dación de la Constitución de 1947. 1990. Redenti. en su título. Cedam.VV. Romboli (a cargo de) La giustizia costituzionale ad una svolta (La justicia constitucional en un cambio de dirección). en la intervención de Virgilio Andrioli en el Congreso Internacional de Derecho Procesal Civil (cuyas actas fueron publicadas por CEDAM. así como algunas contribuciones en R. col. Il processo costituzionale 40 41 . 1953. que el debate de estos años fue ya precozmente anticipado en 1950. En esta misma línea. Mezzanotte. sin embargo. Profili processuali del controllo giurisdizionale delle leggi (Perfiles procesales del control jurisdiccional de las leyes). Pegoraro nos ilustra sobre G. Giappichelli. Por su parte. Roberto Romboli sugiere que esta noción nace con el funcionamiento concreto de la Corte Constitucional italiana en 1956. este profesor italiano nos recuerda que en este país los primeros comentarios sobre la institución y el funcionamiento de la Corte Constitucional en Italia fueron desarrollados por procesalistas (Calamandrei. D’ Amico. Lima. en Giurisprudenza italiana (Jurisprudencia italiana) 1990. Milano. Alessandro Pizzorusso afirma que si bien no puede fijarse una fecha precisa del conocimiento de esta disciplina en Italia. Las primeras tres publicaciones que se refieren a esta noción. Giudizio “a quo” e premovimiento del Processo costituzionale (Juicio “a quo” y promoción del proceso constitucional). Abbamonte. M. mas en él no se usa la expresión “derecho procesal constitucional”. En este contexto. Padova. Entre los artículos que han tocado este tema en Italia.

y Villari. octubre-diciembre. 191-211). la primera publicación del entonces joven 42 . pp. Su tesis fue publicada posteriorimente en su libro El juicio de amparo. publicado en 1947 quien. acaso el padre contemporáneo de nuestra asignatura. Il processo costituzionale (El proceso constitucional). Dicho artículo fue publicado por primera vez en 1956 en la Revista de la Facultad de Derecho de México (tomo VI. Eduardo Ferrer Mac-Gregor afirma que el contacto con esta disciplina lo tuvo a través del ensayo de Fix-Zamudio “La aportación de Piero Calamandrei al derecho procesal constitucional” que apareció en su obra El juicio de amparo. Napoli. 1964. tomó la idea de una rama procesal dedicada a la defensa de la Constitución de la obra fundacional de Kelsen sobre La garantía jurisdiccional de la Constitución (la justicia constitucional). capítulo tercero. 2 volúmenes. cuna del Derecho Procesal Constitucional como disciplina científica. pp. Con posterioridad. Milán. 1987. México. el ilustre profesor mexicano utilizó esta expresión en su tesis de licenciatura presentada en 1955. núm. En México. Giuffrè. Autocomposición y Defensa. según Ferrer Mac-Gregor. Giuffrè. En este mismo país. en 1928. Jovene. 47-82 y sería la obra mexicana que primero plantearía la creación de la ciencia del Derecho Procesal Constitucional. XXXVI. Es. afirma que las primeras nociones de esta materia las tomó de Niceto Alcalá-Zamora y Castillo quien utilizó este concepto en su clásica obra Proceso. Finalmente. se debe a la publicación de la voz “proceso constitucional” preparado por Gustavo Zagrebelsky para la Enciclopedia del Diritto (Enciclopedia del Derecho). vol. Milano.GERARDO ETO CRUZ italiano (El proceso constitucional italiano). a decir del profesor mexicano. donde afirmó la necesidad de efectuar una estructuración procesal del amparo y de sopesar una nueva disciplina científica que se encargue justamente del estudio de la implicación procesal de ésta y de las demás garantías constitucionales establecidas por la Constitución. 1957. Antonio Ruggeri considera que en Italia el debate sobre la necesidad de utilizar la denominación “Derecho Procesal Constitucional” y las consecuencias prácticas que dicha asunción generaba. el maestro Fix-Zamudio. 521 y ss. pp. 24. publicada en la Revue de Droit Public et de la Science Politique en France et a l`étranger. Porrúa. 1957.

José Ovalle Favela manifiesta que el concepto de Derecho Procesal Constitucional lo conoció en 1969 gracias a la lectura del libro de Fix-Zamudio El juicio de amparo. Jorge Seal Sessain afirma que tomó contacto con esta disciplina a través de las reuniones del Instituto Iberoamericano de Derecho Constitucional y de las publicaciones alcanzadas a él por los profesores Domingo García Belaunde y Eloy Espinosa-Saldaña. enero y febrero de 1956. En Paraguay. tomo XXVII.. 12625-12636. Diego Valadés afirma que la lectura de El juicio de amparo del maestro mexicano lo hizo tomar conocimiento del Derecho Procesal Constitucional. donde en sus capítulos tercero y cuarto se sientan las bases de esta nueva disciplina. penal y constitucional . 12300-12313 y 12361-12364 y en el tomo XXVII. núms. Sin embargo. La importancia que en México tuvo la obra fundacional de FixZamudio se ve confirmada por el amplio reconocimiento que de sus aportes realizan los demás constitucionalistas mexicanos. pp.EL DESARROLLO DEL DERECHO PROCESAL CONSTITUCIONAL titulado Fix-Zamudio que trata sobre esta materia y donde vuelca las ideas forjadas en su tesis de licenciatura La garantía jurisdiccional de la por su maestro Niceto Alcalá-Zamora y Castillo. Por su parte. México. en el año de 1944. donde Fix-Zamudio y Niceto Alcalá-Zamora y Castillo estaban en calidad de investigadores. Así. septiembre de 1956. Facultad de Derecho. pues en las clases de Derecho Constitución mexicana: Ensayo de una estructuración procesal del amparo (UNAM. no obstante haber sido FixZamudio quien sentó las bases de esta nueva ciencia. el profesor Samuel Abad Yupanqui manifiesta que la disciplina la conoció cuando era estudiante de pregrado en la Pontificia Universidad Católica. Edición de la Revista de Jurisprudencia Argentina. 1955) que fuera dirigida 42 43 . cuyos capítulos relativos al “Derecho Procesal Constitucional” y “El proceso constitucional” fueron reproducidos en La Justicia. materia en la cual profundizó al ingresar como becario en el Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM. autocomposición y defensa. según el destacado profesor mexicano. publicada en México en 1947. aparecido en Buenos Aires. el primero en utilizar dicha denominación en el país azteca fue Niceto Alcalá-Zamora y Castillo en su obra Proceso. aunque la misma denominación la utilizó tres años antes en su libro Ensayos de derecho procesal civil. En nuestro país. núm. 317. pp. 309 y 310.

En orden cronológico. autocomposición y defensa (Imprenta universitaria. es innegable reconocer a Domingo García Belaunde la herculiana tarea de haber introducido el estudio de esta nueva disciplina científica. UNAM. Instituto de Investigaciones Jurídicas. 1944). México. quien desde 1971 viene impulsando el desarrollo de esta disciplina. Por otro lado. específicamente pp. quien pergeñara los primeros esbozos de esta rama procesal en su conferencia Significado y funciones del Tribunal de Garantías Constitucionales pronunciada el 09 de marzo de 1933 y que se reproduce en su obra Ensayos de Derecho Procesal Civil. El pionero de esta disciplina y su principal promotor en nuestro país. donde 44 . México. 1998). De nuestra parte. la ubérrima producción bibliográfica de Domingo García Belaunde donde se da cuenta de los aportes de este autor a la consolidación de esta disciplina es: El Hábeas Corpus Interpretado (PUCP. México. a decir de este profesor. 206207). No obstante.GERARDO ETO CRUZ Constitucional y en la de Garantías Constitucionales –que hoy se denomina Derecho Procesal Constitucional. Lima. En nuestro país. 1947. Penal y Constitucional (Editorial Revista de Jurisprudencia Argentina. quien en su obra El juicio de amparo incluyó dos capítulos muy importantes y que hoy pueden considerarse como fundamentales para el asentamiento de las bases científicas de esta nueva rama del Derecho: “El Derecho Procesal Constitucional” y “La aportación de Piero Calamandrei al Derecho Procesal Constitucional”.Domingo García Belaunde hacía mención siempre a esta nueva área de estudio. 1971). A esta obra puede sumarse otros trabajos de Fix-Zamudio donde se desarrollan más extensa y profundamente sus primeros planteamientos realizados: Veinticinco años de evolución de la justicia constitucional 1940-1965 (UNAM. ha sido Domingo García Belaunde. donde aborda la génesis de la Constitución republicana y el significado del Tribunal de Garantías Constitucionales y analiza en un item de dicho ensayo Las partes del proceso constitucional. Buenos Aires. sostuvimos en esta encuesta que la disciplina del Derecho Procesal Constitucional la conocimos de los trabajos de Niceto Alcalá-Zamora y Castillo. Instituto de Investigaciones Jurídicas. consideramos que el conocimiento pleno de esta asignatura lo tomamos de los trabajos de Héctor Fix-Zamudio. 1968) e Introducción al estudio de la Defensa de la Constitución en el ordenamiento mexicano (Cuadernos Constitucionales México-Centroamérica. la fuente más específica de tratamiento de esta materia en el profesor español puede hallarse en su obra Proceso.

Fundap. Ortecho Villena precisa que fue en un curso sobre “Derecho Constitucional y Derecho Procesal Constitucional” desarrollado paralelamente al III Congreso Nacional de Derecho Constitucional. “La jurisdicción constitucional en el Perú”. “Protección procesal de los derechos fundamentales en la Constitución peruana de 1979”. Derecho Procesal Constitucional. la primera obra donde se abordó esta temática. pp. y que fue en la cátedra sobre la materia en la Universidad Privada Antenor Orrego de Trujillo. donde se empezó a difundir esta disciplina en nuestro país. Bogotá. Asimismo. junio de 1981. José F. Finalmente. PUCP. en particular El Hábeas Corpus Interpretado y El Hábeas Corpus en el Perú. El juicio de amparo y Jesús González Pérez. realizado en Arequipa en el año 1991. siendo El Hábeas Corpus en el Perú. 65-82. en Revista Derecho. mayo de 1978. Nº 35. sino proveer los cauces procesales adecuados que superen las deficiencias de la legislación actual y que contribuyan a crear un Derecho Procesal Constitucional como disciplina autónoma” (p. Palomino Manchego considera a su vez que en el Perú el conocimiento de esta disciplina vino extendida gracias a las obras de Domingo García Belaunde. Igualmente este autor también abrevó en las fuentes del derecho comparado a través de las importantes obras de Héctor Fix-Zamudio. Del mismo modo. Nº 3. 2001. el profesor César San Martín Castro afirma que conoce la nueva disciplina del Derecho Procesal Constitucional por las 44 45 . 21). También en nuestro país. encargada a su persona donde desarrolló más extensamente esta asignatura. 4º edición. Víctor Julio Ortecho Villena manifiesta que tomó conocimiento de esta disciplina por la lectura de los libros de Néstor Pedro Sagüés sobre el Derecho Procesal Constitucional. De la Jurisdicción Constitucional al Derecho Procesal Constitucional. México. 2004. Temis. Derecho Procesal Constitucional. de donde tomó la fuente para el estudio de esta nueva disciplina jurídica.EL DESARROLLO DEL DERECHO PROCESAL CONSTITUCIONAL promisoriamente expresaba: “No sólo es necesario implementar esta acción [el hábeas corpus] en el texto político. el profesor Aníbal Quiroga León expresa que fue a partir de las obras de Domingo García Belaunde. en Revista de la Universidad Católica del Perú (nueva serie).

34 Prólogo de Héctor Fix-Zamudio. José Julio: La justicia constitucional europea ante el siglo XXI. 46 . del mismo modo. Vid. 4. Tecnos. los estudios respecto a los instrumentos necesarios para la defensa de la Constitución han sido abundantes y de muy variado signo. Madrid. En Portugal. Héctor Gross Espiell expresa que conoció de esta disciplina a partir del año 1993 por la extendida difusión que de este nomen iuris se empezaba a efectuar en América Latina. 1984. 29 y ss. No empece. México. quizás por la ausencia en muchos ordenamientos de instrumentos de defensa subjetiva de los derechos fundamentales o por la verificación solamente objetiva de la inconstitucionalidad de las leyes. en Uruguay casi no se utiliza esta expresión. recuerda que Eduardo Esteva Gallicchio la usó en su obra Lecciones de introducción al Derecho Constitucional. Fundap editores. donde dicho autor recordó la primigencia aportación de Eduardo Couture a esta joven disciplina científica.GERARDO ETO CRUZ discusiones existentes en la Pontificia Universidad Católica del Perú en la década del 90 sobre las garantías constitucinales. tomo I. Por su parte. en Uruguay. insuflada por el Al respecto puede verse FERNÁNDEZ RODRÍGUEZ. 2002. 2002. Por último. que según este autor. pp. que fue él quien utilizó por primera vez esta denominación en el país oriental en su libro Lecciones de introducción al Derecho Constitucional. La eclosión bibliográfica del derecho procesal constitucional. Afirma. Montevideo. el profesor Jorge Miranda afirma que las nociones sobre el Derecho Procesal Constitucional las adquirió entre 1967 y 1968 cuando preparaba su tesis “Contribución para una teoría de las inconstitucionalidades”. En Europa. también FERRER MAC-GREGOR. Eduardo Esteva Gallicchio manifiesta que en 1975 inició el conocimiento de esta nueva rama procesal gracias a las aportaciones de Eduardo Couture y Hans Kelsen sobre la jurisdicción constitucional. Eduardo: Los Tribunales constitucionales en Iberoamérica. a partir de la segunda posguerra mundial. Desde el establecimiento en Europa de la segunda generación de tribunales constitucionales34.

1916. Madrid. Ejemplos y experiencias americanas. En su tesis para obtener la licenciatura (Cfr. Como ha indicado el maestro mexicano. Madrid. A. es sabido que cuando Manuel Crescencio Rejón. En este contexto. Espasa-Calpe. ZAGREBELSKY. Mariano Otero y los constituyentes mexicanos debatían la incorporación del amparo. Porrúa-UNAM. Héctor: Ensayos sobre el Derecho de Amparo. Lima. al punto de ser en uno de estos países donde surgió un proceso autónomo para la defensa de las posiciones subjetivas iusfundamentales36. Gustavo: “¿Derecho Procesal Constitucional?”. cuya primera edición en español traducida por D. Ante el momento constitucional español. 401 y 46 47 . situación distinta a la ocurrida en América Latina. Establecimientos topográficos de Jaime Ratés. Es justamente en México. Madrid. 1999. Sánchez de Bustamante y publicada en París en 1836 se conocería en tierras mexicanas al año siguiente y cuya primera reimpresión en México en el año de 1855 coincidiría con la convocatoria del Congreso Constituyente del cual emanó la Carta Federal de 1857. México. en Revista Peruana de Derecho Procesal. el concepto de “proceso constitucional” no se desarrolló ampliamente. el cual llegó a este país justamente por la divulgación que realizó el profesor mexicano Rodolfo Reyes a través de las siguientes obras: El juicio de amparo de garantías en el derecho constitucional mexicano. Facultad de Derecho de la UNAM. Compañía Iberoamericana de Publicaciones. Diciembre de 2001. p. La garantía jurisdiccional de la Constitución mexicana (Ensayo de una estructuración procesal del Amparo). muchos países tuvieron desde un inicio un enfoque subjetivo de protección de los derechos. 1934.gracias a la obra de Alexis de Tocqueville. que la concepción de “proceso constitucional” como empresa donde se constituye un litigio sinalagmático en torno a posiciones subjetivas constitucionales. Vol. La democracia en América. surge y se consolida en nuestro continente.EL DESARROLLO DEL DERECHO PROCESAL CONSTITUCIONAL esquema kelseniano de jurisdicción constitucional35. donde bajo la inspiración del modelo difuso americano de control de la constitucionalidad de las leyes. Una excepción a esta regla quizás sea la incorporación temprana en España del juicio de amparo. 35 ss. Recursos de inconstitucionalidad y amparo. La defensa constitucional. es ante la existencia de un proceso autónomo de defensa de los derechos fundamentales como el amparo mexicano. Estudio Monroy Abogados. todos ellos estaban muy influidos por el modelo americano de control de constitucionalidad de las leyes. donde por primera vez este legendario instituto sería incorporado como un medio de protección por excelencia de los derechos fundamentales. pp. donde bajo el influjo de Niceto Alcalá Zamora y Castillo. IV. 36 Como ha explicado Héctor Fix-Zamudio. 1931. 2ª edición. (FIX-ZAMUDIO. 7). Héctor Fix-Zamudio planteará la construcción del amparo desde una óptica procesal. el modelo americano de protección incidental de los derechos fundamentales ha tenido una gran influencia en el surgimiento del proceso de amparo mexicano. difundido en el país azteca –y en la mayoría de los países latinoamericanos.

1955) el maestro mexicano desarrollará la necesidad de verificar en el análisis del amparo una orientación también procesal de este instituto. 2006. pp. AA. 2005. identificando sólo las obras propias con dicho título. 3-76. AA. Ad Hoc. Machado Pelloni (Coordinador). El trabajo íntegro se encuentra en GARCÍA BELAUNDE. pp. El pensamiento de Héctor Fix-Zamudio. es decir que ha adoptado esta visión de las garantías constitucionales como “proceso”. Buenos Aires. 37 cit. Ad-hoc. provienen de América Latina37. Buenos Aires.: Elementos de Derecho Procesal Constitucional. Veamos en recorrido esquemático y acaso cinematográfico lo que en los últimos años se ha producido sobre el Derecho Procesal Constitucional. op. Tomo I. Mario Masciotra (Director) y Enrique Carelli (Coordinador).VV.VV. Buenos Aires. op. a) Argentina: AA.VV. 2 tomos. Domingo: El derecho procesal constitucional en perspectiva. como veremos a continuación. AA. 2005. 2003. publicado una primera parte en La Ciencia del Derecho Procesal 48 . Constitucional. cit. Editorial Universidad.: Derecho Procesal Constitucional. Una confirmación de este aserto lo encontramos con mayor detalle en el reciente trabajo de Domingo García Belaunde “El Derecho Procesal Constitucional en expansión (Crónica de un crecimiento)”. 659-686. Estudios en homenaje a Héctor Fix-Zamudio en sus cincuenta años como investigador del derecho. con algunas contadas excepciones. Adolfo Rivas (Director). Editorial Advocatus. Por ello es que. pues éste constituía finalmente un “proceso” y los trabajos sobre su implicación procesal habían sido prácticamente nulos.: Derecho Procesal Constitucional. Córdoba. la casi totalidad de la literatura jurídica producida con el nomen iuris de Derecho Procesal Constitucional.GERARDO ETO CRUZ México.: Derecho Procesal Constitucional. Fernando M. Pablo Luis Manili (Coordinador). así como la existencia en nuestra América morena de procesos específicos de tutela de los derechos fundamentales. han hecho que en nuestro continente alcance esta nueva ciencia un rápido y exhaustivo desarrollo...VV.

Henao Hidrón. René: Derecho Procesal Constitucional. 2002. 1999.VV. Protección de los derechos constitucionales. Rubinzal-Culzoni. Santa Fe de Bogotá. Sagüés. Gozaíni. J. Baldivieso Guzmán. Academia Boliviana de Estudios Constitucionales. Penal y Constitucional). Alfredo E. María Mercedes: Derecho Procesal Constitucional de la Provincia de Santa Fe. Niceto: Ensayos de Derecho Procesal (Civil. 1998. Néstor Pedro: Derecho Procesal Constitucional. Alexander. b) Bolivia: AA. 2002. Seccional Cali. 48 49 . Gozaíni. Editorial Temis. 2006. Ernesto: Introducción al Derecho Procesal Constitucional. Buenos Aires. Editorial Revista de Jurisprudencia Argentina. Rey Cantor. Temis. Néstor Pedro y Serra. Cochabamba. 1999. Bogotá. 2002. Santa Cruz de la Sierra. Prólogo de Julio B. 2ª edición. Córdoba. Universidad Libre. 1994. Buenos Aires. Editorial Astrea. Osvaldo Alfredo: Derecho Procesal Constitucional. Santa Cruz. Decker Morales. Buenos Aires. Universidad de Belgrano. Librería Editorial Platense. Javier: Derecho Procesal Constitucional. 3ª edición. Osvaldo Alfredo: Introducción al Derecho Procesal Constitucional. 2006. Money.EL DESARROLLO DEL DERECHO PROCESAL CONSTITUCIONAL - Alcalá Zamora y Castillo. Néstor Pedro: Derecho Procesal Constitucional. Konrad-AdenauerStiftung – Adhoc. c) Colombia: García Belaunde. 2002. 1944. Edit. 2006. 2006. Gumesindo: Introducción al Derecho Procesal Constitucional. Sagüés. García Morelos. Buenos Aires. Buenos Aires. Industrias Gráficas Sirena. Ediciones de la Docta. Prólogo de Domingo García Belaunde. Logros y obstáculos. 4 tomos.: Derecho Procesal Constitucional Boliviano. Sagüés. Rubinzal – Culzoni. Maier.: Derecho Procesal Constitucional. 2007. La Plata. José: Derecho Procesal Constitucional. Domingo: Derecho Procesal Constitucional. Buenos Aires.

Tirant lo Blanch. 2001. Madrid. México. Ernesto: Derecho Procesal Constitucional.VV. 2003. Víctor: Estudios de Derecho Procesal Civil. 2001. Rubén: Derecho Procesal Constitucional. Eduardo (Coordinador). e) Chile: Bordalí Salamanca. Gimeno Sendra. 1984. Derecho Constitucional Procesal y Derechos Humanos Procesales . Editorial Ciencia y Derecho. constitucional). Valencia. Bogotá. Tecnos. Editorial Juricentro. 2ª edición. Madrid. 1991. Andrés: Temas de Derecho Procesal Constitucional. Barcelona.: Derecho Procesal Constitucional. San José. Librería Bosch. 3 tomos. 1980. Jesús: Derecho Procesal Constitucional. José y Saavedra Gallo. g) España: Almagro Nosete. Ferrer MacGregor. Colegio de Secretarios de la Suprema Corte de Justicia de la Nación Editorial Porrúa.VV. 2005. 4 tomos. Editorial Civitas. 2ª edición. 50 . Almagro Nosete. Penal y Constitucional. f) Ecuador: AA. Fairén Guillén. 4ª edición. contencioso-administrativo. Pablo: Lecciones de Derecho Procesal (laboral. Edersa. Editorial Fallos del Mes. Madrid. 2003. Vicente: Constitución y proceso. 1992. Pablo Pérez Tremps (Coordinador). Santiago de Chile. José: Constitución y Proceso.GERARDO ETO CRUZ - Rey Cantor. Quito.: Derecho Procesal Constitucional. h) México: AA. González Pérez. 1988. Corporación Editora Nacional. d) Costa Rica: Hernández Valle.

Eduardo: Estudios sobre Derecho Procesal Constitucional. García Belaunde. Querétaro. 2004. Monterrey. Porrúa. Landa Arroyo.: Derecho Procesal Constitucional. Querétaro. 3ª edición. revisada. México. 2002. Raymundo Gil Rendón (Coordinador). Fix-Zamudio. César: Estudios sobre Derecho Procesal Constitucional.EL DESARROLLO DEL DERECHO PROCESAL CONSTITUCIONAL - AA. México. 50 51 . 2006. Iván: Introducción al Derecho Procesal Constitucional. Ferrer Mac-Gregor. Eloy (Coordinadores): Encuesta sobre Derecho Procesal Constitucional. AA. Universidad de Nuevo León. 2004.VV. Eto Cruz. México. México. Biblioteca Porrúa de Derecho Procesal Constitucional. México. 2008. Pensamiento vivo de Héctor Fix Zamudio (Con especial referencia al Derecho Procesal Constitucional). Héctor: Introducción al Derecho Procesal Constitucional. 2005. México. Colección de Derecho Procesal Constitucional.: El - - - 2005. Prólogo de José Palomino Manchego. 2006. 2004. García Belaunde. 2005. Presentación de Eduardo Ferrer Mc-Gregor y Rodolfo Vega Hernández. Eduardo: Compendio de Derecho Procesal Constitucional. Escobar Fornos. Hernández Valle. 2005. FUNDAP. 2006. Porrúa. México.VV. Porrúa. Fundap. Domingo: El derecho procesal constitucional en perspectiva. Porrúa e Instituto Mexicano de Derecho Procesal Constitucional. Gerardo y Palomino Manchego. Rubén: Introducción al derecho procesal constitucional. México. Germán Cisneros Farías (Coordinador). Ferrer Mac-Gregor. Coloquio internacional. corregida y aumentada. 4ª edición. México. Domingo: De la Jurisdicción Constitucional al Derecho Procesal Constitucional. Prólogo de Eduardo Ferrer Mac-Gregor. 2004. José F. Fundap. Gustavo: ¿Derecho Procesal Constitucional? Y otros ensayos de justicia constitucional. Porrúa. Domingo y Espinosa-Saldaña Barrera. FUNDAP. García Belaunde. México. UNAM. Zagrebelsky.: Derecho Procesal Constitucional. Primera reimpresión septiembre de 2005. Biblioteca Porrúa de Derecho Procesal Constitucional.

2003. Gaceta Jurídica. Lima. 2 vol. desarrollos y desafíos en el Perú. 2ª edición. Lima. Universidad Inca Garcilaso de la Vega. 2007. Boris: Derecho Procesal Constitucional. 2ª edición. José F. Susana Castañeda Otsu (Coordinadora). 1999.. 2003. k) Perú: AA. González Montenegro. 2002. Palestra.VV. Managua.VV. Gerardo: Breve Introducción al Derecho Procesal Constitucional. E.R. 1993. Trujillo.: Derecho Procesal Constitucional. Abad Yupanqui. Jurista Editores.I. Rodríguez Robles. 2004. Jurista Editores. 2 tomos. Litho Editorial Chen. Grijley e Instituto Iberoamericano de Derecho Constitucional. Lima.: El Derecho Procesal Constitucional Peruano. Editora Grijley. 2ª edición. Editorial El Jurista. Susana Castañeda Otsu (Coordinadora). Editorial Portobelo. 2ª edición. - 52 . 1992. j) Panamá: Barrios Gonzáles.VV. Estudios en Homenaje a Domingo García Belaunde. Eto Cruz. Lima.L. Lima. Rodríguez Domínguez.VV. Rigoberto: Curso de Derecho Procesal Constitucional. 2003. Panamá. Impresiones gráficas. Palomino Manchego (Coordinador). 2004. 2005. Sebastián: Derecho Procesal Constitucional panameño. Liminar de Luis Cervantes Liñán. Elvito: Derecho Procesal Constitucional. Lima.: Derechos fundamentales y Derecho Procesal Constitucional. AA. Antecedentes. Landa Arroyo.. 1997. Panamá. Samuel: Derecho Procesal Constitucional.: Derecho Procesal Constitucional. Universidad de Panamá.GERARDO ETO CRUZ i) Nicaragua: Escobar Fornos. AA. AA. César: Teoría del Derecho Procesal Constitucional. Iván: Derecho Procesal Constitucional. Hispamar. Lima. Eloy Espinosa-Saldaña Barrera (Coordinador). Panamá.

bajo la dirección de Eduardo Ferrer Mac-Gregor. con estudio - - introductorio de J. Argentina. México. 303 pp. Joaquín: La jurisdicción constitucional de la - Constitucional. Biblioteca Porrúa de Derecho Procesal Constitucional. 185 pp. México.EL DESARROLLO DEL DERECHO PROCESAL CONSTITUCIONAL - Rodríguez Domínguez. Trujillo. Peter: Estudios sobre la jurisdicción tribunales constitucionales de Sudamérica en la alborada del siglo XXI.: Manual de Derecho Procesal Constitucional. Hesse. Torres Toro. Brage Camazano. Edit. Biblioteca Porrúa de Derecho Procesal Constitucional. 198 pp. Alejandro: Derecho Procesal Constitucional. 2005. 2005. Biblioteca Porrúa de Derecho Procesal 52 53 . 2004. Lima. constitucional (Con especial referencia al Tribunal Constitucional alemán). Wilver der: Derecho Procesal Constitucional. magistratura y procesos constitucionales en América Latina. México. Konrad y Häberle. Manual teórico-práctico. 1997. Häberle. 3ª edición. Biblioteca Porrúa de Derecho Procesal Constitucional. México. Gozaíni. México. Rubén: Introducción al derecho procesal constitucional. Humberto: La jurisdicción constitucional y los México. Nestor Pedro: El sistema de derechos. Zavaleta C. 107 pp. Osvaldo Alfredo: Los problemas de la legitimación en los procesos constitucionales. Nogueira Alacalá. Creamax. Grijley. 219 pp. traducción de Joaquín Brage Camazano. Lima. Hernández Valle. Biblioteca Porrúa de Derecho Procesal Constitucional. Brage Camazano y prólogo de P. Biblioteca Porrúa de Derecho Procesal Constitucional. Elvito A. Editorial Manuel Cha Lu. México. libertad (Teoría general. Esta serie está constituida a la fecha por veinticinco obras. 188 pp. 2004. Corte Interamericana de Derechos Humanos). 2005. Como complemento de esta macisa producción bibliográfica puede observarse la iniciativa de la Editorial Porrúa y del Instituto Mexicano de Derecho Procesal Constitucional de formar una colección de títulos sobre Derecho Procesal Constitucional y que ha sido denominada “Biblioteca Porrúa de Derecho Procesal Constitucional”. que en orden cronológico de publicación son las siguientes: Sagüés. 2006. 2005. 2006.

GERARDO ETO CRUZ - Castro. Cruz. 136 pp. Olano García. México. 2005. Carpizo. Hernán Alejandro: Interpretación y neoconstitucionalismo. Biblioteca Porrúa de Derecho Procesal Constitucional. mejor defensa de la Constitución en un sistema mixto de control de constitucionalidad de la normatividad infraconstitucional). Lucio: Ensayos sobre justicia constitucional. Mijangos y Gonzales. México. 2005. la descentralización y las libertades. México. 2006. 2005. México. Rolla. Landa Arroyo. Biblioteca Porrúa de Derecho Procesal Constitucional. 171 pp. Biblioteca Porrúa de Derecho Procesal Constitucional. 2005. Biblioteca Porrúa de Derecho Procesal Constitucional. Biblioteca Porrúa de Derecho Procesal Constitucional. México. México. 158 pp. Biblioteca Porrúa de Derecho Procesal Constitucional. 2006. 114 pp. Pérez Tremps. Alfonso: La Corte Constitucional en Italia (Para una Biblioteca Porrúa de Derecho Procesal Constitucional. Narváez Hernández. Biblioteca Porrúa de Derecho Procesal Constitucional. 2007. 304 pp. Giancarlo: Garantía de los derechos fundamentales y justicia constitucional. Celotto. Juventino: El amparo social. Pablo: Escritos sobre justicia constitucional. 2005. 2006. 2007. José Román: Breve historia del ombudsman en México. México. México. - 54 . 236 pp. Escobar Fornos. 2006. México. México. 2005. Biblioteca Porrúa de Derecho Procesal Constitucional. Javier: Los derechos fundamentales en las relaciones entre particulares. 139 pp. México. 74 pp. Biblioteca Porrúa de Derecho Procesal Constitucional. 314 pp. 236 pp. Jorge: Propuesta sobre el Ministerio Público y la función de investigación de la Suprema Corte. Iván: Introducción al derecho procesal constitucional. 360 pp. Luis: Estudios sobre neoconstitucionalismo. 110 pp. César: Estudios sobre derecho procesal constitucional. Biblioteca Porrúa de Derecho Procesal Constitucional. México. Pegoraro. Biblioteca Porrúa de Derecho Procesal Constitucional.

obra en homenaje a don Héctor FixZamudio con motivo de sus cincuenta años como investigador del derecho y que ha sido editado en 12 tomos. Bárcena Zubieta. Biblioteca Porrúa de Derecho Procesal Constitucional. Allí se han reunido un heterodoxo conjunto de conmilitones que. Carbonell. 2007. Castillo Córdova. Gerardo y PALOMINO MANCHEGO. Domingo: El derecho procesal constitucional en perspectiva. Un hito importante y que puede brindar una señal del estado actual de la ingente producción bibliográfica sobre el Derecho Procesal Constitucional. 282 pp. es la publicación recentísima del libro “La ciencia del Derecho Procesal Constitucional”. por el Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM. México. Biblioteca Porrúa de Derecho Procesal Constitucional. desde diversas vertientes disciplinarias. el Instituto Mexicano de Derecho Procesal Constitucional y la Editorial Marcial Pons. 2007. desarrollan la problemática contemporánea del Derecho Procesal Constitucional y que constituye un justo homenaje a quien bien puede ser calificado como el padre contemporáneo de esta disciplina38. 2008. Biblioteca Porrúa de Derecho Procesal Constitucional. 2008. 38 Sobre la semblanza y aportes de Fix-Zamudio al Derecho Procesal Constitucional puede verse ETO CRUZ. Luis: El tribunal constitucional peruano y su dinámica jurisprudencial. José F. Juan: El debido proceso constitucional. 2008. Biblioteca Porrúa de Derecho Procesal Constitucional. García Belaunde. 327 pp. 124 pp. México. México. México.EL DESARROLLO DEL DERECHO PROCESAL CONSTITUCIONAL - Colombo Campbell. 2008. Biblioteca Porrúa de Derecho Procesal Constitucional. México. 2007. (Coordinadores): El Pensamiento vivo de Héctor Fix Zamudio (Con especial referencia al Derecho Procesal 54 55 . Allan: La justicia constitucional (Procesos y procedimientos constitucionales). Arturo: La prueba de irregularidades determinantes en el derecho electoral. Ana: La prueba en los procesos constitucionales. México. Miguel: ¿El tercero ausente? Escritos sobre el Poder Judicial. Biblioteca Porrúa de Derecho Procesal Constitucional. Brewer-Carias. 328 pp. Giacomette Ferrer. Biblioteca Porrúa de Derecho Procesal Constitucional. y como consecuencia de cumplir sus 84 años en el reino de este mundo. México.

2008. Domingo: Derecho Procesal Constitucional. sino un oceánico mundo de conceptos propios. se suma la creación de cátedras.Grijley. Lo propio existe organizaciones académicas en cada país que agrupan a especialistas en la materia y a nivel supranacional destaca el Instituto Iberoamericano de Derecho Procesal Constitucional. El desarrollo del derecho procesal constitucional en las cátedras. Néstor Pedro Sagüés (Presidente). Eduardo Esteva Gallicchio. cuya actual Junta Directiva la preside Néstor Pedro Sagüés40. José Antonio Rivera Santibáñez (Secretario de Coordinación y Programación) y Boris Barrios González. resultaban laxos o genéricos bajo los formatos. 56 . Temis. Francisco Fernández Segado. Osvaldo Alfredo Gozaíni. México. Pablo Pérez Tremps y Ernesto Rey Cantor (Vocales). América Latina tiene aquí un importante filón de aportes en los cursos de pre y posgrados que se viene impartiendo en Argentina. No cabe duda que nuestra disciplina desde el periodo de entreguerras en adelante ha tenido un desarrollo diacrónico. Panamá. 5 y ss. Eduardo Ferrer Mac-Gregor (Secretario de Relaciones Académicas). Rubén Hernández Valle y Humberto Nogueira Alcalá (Vicepresidentes). etc. jurisdicción constitucional. cursos o asignaturas de esta disciplina. Luis Lezcano Claude. rótulos o etiquetas de control constitucional. Universidad Inca Garcilaso de la Vega . 2005. 40 La Junta Directiva del Instituto Iberoamericano de Derecho Procesal Constitucional para el periodo 2006-2009 está constituida por Mauro Cappelletti+ y Héctor Fix-Zamudio (Presidentes Honorarios). justicia constitucional. Bogotá. pp. esta entidad académica viene publicando la Revista Iberoamericana de Derecho Procesal Constitucional bajo la dirección de Eduardo Ferrer Mac Gregor.GERARDO ETO CRUZ 5. Colombia. Primera reimpresión septiembre de 2005. GARCÍA BELAUNDE. Eloy EspinozaSaldaña Barrera (Secretario de Asuntos Institucionales). Domingo García Belaunde. defensa de la constitución39. a la postre. pero no con la identidad de su actual nomen iuris sino con otros términos que. la misma que cuenta con una importante presencia de académicos de diversos países que forman parte del Consejo Constitucional). encuentros y agrupaciones académicas. Es más. Perú y Costa Rica y lo más natural es que siga in crescendo y se extienda a los demás países de Latinoamérica. Hay edición 39 mexicana de la UNAM. A toda esta compacta masa bibliográfica que amplía ya no el archipiélago. Lima. 2001.

Krystian Complak (Polonia). Ignacio Díez-Picazo Giménez. Francisco Rubio Llorente. José Julio Fernández Rodríguez. Valentín Paniagua Corazao+. Allan Brewer Carías (Venezuela). 41 56 57 . Alexei Julio Estrada. Así. José Almagro Nosete. Hans-Peter Schneider (Alemania). Arturo Hoyos (Panamá). Edgar Corzo Sosa. Pablo Manili. Raúl Gustavo Ferreira. Javier Jiménez Campo. Alfonso Celotto. Carlos Barbosa Moreira. César Astudillo. Sergio López Ayllón. Ada Pellegrini Grinover (Brasil). Miguel Carbonell. Perfecto Andrés Ibáñez. Rodolfo Vigo (Argentina). José de Jesús Orozco Henríquez. Marcial Rubio Correa (Perú). José Alfonso da Silva. Hernán Olano García. Hernán Salgado Pesantes (Ecuador). Rubén Hernández Valle (Costa Rica). Ángela Figueruelo Burrieza. en México por ejemplo se cuenta ya con un Segundo Congreso Mexicano de Derecho El Consejo Editorial de la Revista Iberoamericana de Derecho Procesal Constitucional es presidido por Néstor Pedro Sagüés y sus integrantes son: Peter Häberle. Jesús Casal (Venezuela). Manuel González Oropeza. Luis López Guerra. Macarita Elizondo Gasperín. Lucio Pegoraro. este desarrollo se manifiesta a través de congresos nacionales sobre Derecho Procesal Constitucional que se llevan a cabo. Osvaldo Alfredo Gozaíni. Giuseppe de Vergottini. Edgar Carpio Marcos. Andrés Bordalí Salamanca (Chile). Luigi Ferrajoli. Víctor Moreno Catena. Héctor Gross Espiell (Uruguay). Germán Bidart Campos+. Humberto Nogueira Alcalá. Cipriano Gómez Lara+. Manuel Aragón Reyes. Eloy Espinosa-Saldaña. Mario Melgar Adalid. Sergio García Ramírez. Pedro Serna. Alberto Saíd. José Luis Soberanes Fernández. lo propio como un Comité Consultivo. Víctor Bazán. Miguel Revenga Sánchez. Palomino Manchego. Giancarlo Rolla. Gumesindo García Morelos. Francisco Eguiguren Praeli. Juan Carlos Hitters. el Comité Consultivo de la Revista se encuentra bajo la coordinación de Joaquín Brage Camazano y sus integrantes son: Gabriela Ávalos. Pablo Pérez Tremps. José de Jesús Gudiño Pelayo. Luca Mezzetti. Carlos Hakansson Nieto. Gustavo Zagrebelsky (Italia). Joan Oliver Araujo. Boris Barrios González (Panamá). Carlos Blancas Bustamante. José F. Fernando Rey Martínez. José Luis Cascajo Castro. Gerardo Eto Cruz. Diego López Medina. Chile. Carlos Ayala Corao. Elisur Arteaga Nava. Alberto Baumesteir Toledo. Augusto Morello. Salvador Nava Gomar. Javier Tajadura Tejada (España).EL DESARROLLO DEL DERECHO PROCESAL CONSTITUCIONAL Editorial41. Iván Escobar Fornos (Nicaragua). Diego Valadés. José Ovalle Favela. Roberto Berizonce. Juventino Castro. Néstor Osuna Patiño (Colombia). Elvito Rodríguez Domínguez (Perú). entre otros países en Argentina. José Rivera Santibáñez (Bolivia). Perú. Ernesto Rey Cantor (Colombia). José Ramón Cossío. Luis Lezcano Claude (Paraguay). José Antonio Caballero Juárez. Antonio Gidi (Brasil). 42 Por su parte. Hugo Concha. Javier Pérez Royo. José María Serna de la Garza. Pedro de Vega (España). Es más. Andrés de la Oliva. María Sofía Sagüés (Argentina). Jorge Mario García Laguardia (Guatemala). Francisco Fernández Segado. Rubén Sánchez Gil. Mauro Cappelletti +. Héctor Fix Fierro. México. Jesús González Pérez. Juan Montero Aroca. Arturo Zaldívar Lelo de Larrea (México). Louis Favoreau + (Francia). bajo la coordinación de Joaquín Brage Camazano42. Vicente Gimeno Sendra. Salvador Valencia Carmona. Raúl Tavolari Oliveros (Chile). Faustino Cordón Moreno. Pablo Gutiérrez de Cabiedes Hidalgo de Caviedes. Carlos Natarén. Paulo Benavides. César Landa Arroyo. Mario Aguirre Godoy. Tania Groppi (Italia). Eduardo Esteva Gallicchio (Uruguay). Fernando Silva García (México). Jorge Carpizo.

Año 2. El Primer Congreso Mexicano de Derecho Procesal Constitucional se desarrolló en la ciudad de Monterrey – Nuevo León. juliodiciembre de 2007. Por su parte. funciones. 45 Las versiones anteriores de esta Conferencia Iberoamericana son: La Primera Conferencia que se realizó en octubre de 1995 en Lisboa. La Segunda Conferencia se llevó a cabo en Madrid en el mes de enero de 1998. se realizó en México. pp. el Segundo Congreso Nacional de Derecho Constitucional. del 29 de mayo al 1º de junio de 2007 y fue organizado por el Instituto de Investigaciones Jurídicas. México. Nº 8. el Instituto Mexicano de Derecho Procesal Constitucional y la Facultad de Derecho y Criminología de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Sección Peruana y la Universidad Peruana Los Andes44. procedimientos y competencias de los Tribunales Constitucionales” . Lima. el Instituto Iberoamericano de Derecho Procesal Constitucional. Sobre dicho Congreso se ha publicado Procesos Constitucionales. Control de constitucionalidad de las decisiones judiciales"45. el II Congreso Mexicano de Derecho Procesal Constitucional. 43 44 2004 y fue organizado por la Universidad Los Andes de Huancayo. Del mismo modo. la Suprema Corte de Justicia de la Nación. donde se trató el tema de “La organización. denominado “Héctor Fix-Zamudio” se realizó en la ciudad de Huancayo. Eduardo Ferrer Mac-Gregor y Arturo Zaldívar Lelo de Larrea (Coordinadores). igualmente en la Revista Iberoamericana de Derecho Procesal Constitucional. Huancayo 2008. Porrúa-Instituto Iberoamericano de Derecho Procesal Constitucional. los días 8. 2007. donde el tema monográfico tratado fue "Jurisdicción Constitucional y Jurisdicción ordinaria. Las ponencias de este Congreso se han publicado recientemente en la Revista de Derecho Quod Dictum Est. Igualmente existe con mayor institucionalidad la Conferencia Iberoamericana de Justicia Constitucional que con nombre homólogo corresponde a nuestra disciplina y cuyo evento último fue la Sexta Conferencia realizada en Cartagena de Indias en noviembre de 2007. denominado “La protección constitucional de los derechos fundamentales”. 149 y ss. la Fundación Konrad Adenauer Stiftung y el Instituto Mexicano de Derecho Procesal Constitucional. Nº 2. lo propio se ha desarrollado el Segundo Congreso de Derecho Procesal Constitucional organizado por la Asociación Peruana de Derecho Constitucional. julio-diciembre 2007. entre el 24 y 26 de mayo de 2007. Nº 15.GERARDO ETO CRUZ Procesal Constitucional43. México. En el Perú. 581-585. La crónica de este Segundo Congreso realizada por el profesor Miguel Pedro Vilcapoma Ignacio está reseñada en la Revista Peruana de Derecho Público. Editorial Porrúa-Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM. UNAM. Bidart Campos” se realizó en la ciudad de Huancayo entre los días 18 y 20 de noviembre de 58 . 2007. Memoria del I Congreso Mexicano de Derecho Procesal Constitucional. 9 y 10 de septiembre de 2005 y fue organizado por el Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM. pp. y en la misma se abordó el El Primer Congreso Nacional de Derecho Procesal Constitucional denominado “Germán J.

49 PRIETO SANCHÍS. Pablo y DÍAZ MARTÍNEZ. principios y valores constitucionales49. 2007. 2003. Antonio. la misma que giró sobre la problemática de “La Inconstitucionalidad de las leyes”. En noviembre de 1999 en Guatemala se realizó la Tercera Conferencia Iberoamericana de Justicia Constitucional.EL DESARROLLO DEL DERECHO PROCESAL CONSTITUCIONAL 6. 217 y ss. Manuel: Los derechos fundamentales y su protección jurisdiccional. 2003. derecho repentino). Eduardo: Los Tribunales constitucionales en Iberoamérica . la Quinta 58 59 . UNAM. Peter: El Estado Constitucional. los tribunales constitucionales a nivel mundial no sólo han aportado a la concreción sustantiva de los contenidos que la Constitución recoge. TORRES DEL MORAL. En Sevilla. Madrid. y que a través de sus fallos han aportado al fortalecimiento de la actual construcción contemporánea de los Estados constitucionales47. Editorial Colex. es Jurisdicción Ordinaria. 65-86. caracterizados por la protección efectiva de los derechos fundamentales48 y de la supremacía constitucional a través de instrumentos concretos de tutela y defensa de los mismos. 50 Como ha indicado con perspicacia Néstor Pedro Sagüés. Traducción de Héctor Fix-Fierro. Vicente. 47 HÄBERLE. México. Es probable que uno de los factores que ha desencadenado en permanente cascada la consolidación de nuestra disciplina sea la actual presencia de los tribunales constitucionales en su versión de tribunales autónomos o salas especializadas o adscritas al Poder Judicial46. En este contexto. 46 FERRER MAC-GREGOR. Jurisdicción Constitucional y Jurisdicciones Internacionales. Por último. op. concretizar y aún a crear instituciones de carácter procesal50. mientras que el sector de las reglas del derecho informal (derecho consuetudinario procesal constitucional. es decir a la interpretación de los derechos fundamentales. Madrid. 48 GIMENO SENDRA.org.cijc. Puede verificarse esta información en www. MORENILLA ALLARD. el conjunto de sus normas formales [del Derecho Procesal Constitucional] (derecho positivo expedido según el ordenamiento formal en vigor) es bastante reducido. en octubre de 2005 se llevó a cabo la Cuarta Conferencia donde las sesiones estuvieron dedicadas a analizar las siguientes cuestiones: “Jurisdicción Constitucional y Control de la Ley. Jurisdicción Constitucional y Conferencia de Justicia Constitucional se llevó a cabo en Santiago de Chile en octubre de 2006 y el tema tratado fue el “El juez constitucional”. pp. integrar. interpretar. justamente tema del “Acceso a la Justicia Constitucional”. Estudio Introductorio de Diego Valadés. Luis: Justicia constitucional y derechos fundamentales . La contribución de los tribunales constitucionales al desarrollo del derecho procesal constitucional. Jurisdicción Constitucional y defensa de los Derechos Fundamentales” . cit. sino también han ingresado de manera muy vigorosa a conceptualizar. Trotta. “con frecuencia.

2007. junio de 2008. el derecho procesal constitucional de un país latinoamericano se parece a un pedazo de common law anglosajón más que a un derecho legislado al estilo europeo continental. p. México. pues son los jueces quienes en el ejercicio diario de su actividad jurisdiccional conocen de las necesidades de abundante. 138-148. 51 NOGUEIRA ALCALÁ. hasta la necesidad de que el derecho procesal sea dúctil en función a las distintas concreciones que la efectividad de los derechos fundamentales y la protección de la supremacía constitucional vayan requiriendo en cada caso53. pp. Samuel: “La creación jurisprudencial de normas procesales: la “autonomía procesal” del Tribunal Constitucional. XXX. pp. Las prácticas judiciales. cit. también la crítica realizada recientemente por ABAD YUPANQUI. Luis Sáenz Dávalos (Coordinador). 53 RODRÍGUEZ-PATRÓN. 2004. se ha sustentado en argumentos de distinto grado: desde una delegación amplia del legislador en el tribunal para la configuración de su actuación procesal. 60 . Cuadernos de Análisis y Crítica de la Jurisprudencia Constitucional Nº 3. MONROY GÁLVEZ. no exenta de críticas52. sino auscultando las reglas que lentamente emergen (y cambian) principalmente de las resoluciones y usos tribunalicios. Vid. en Palestra del Tribunal Constitucional. Palestra. Este último argumento pone a los tribunales constitucionales en una posición de privilegio.. la mayor parte del aparato normativo de esta materia. 2008. op. Patricia: La “Autonomía Procesal” del Tribunal Constitucional . 2003. Domingo: “El amparo contra amparo” (Entrevista formulada por Luis Sáenz Dávalos). pp. las normas emergentes de los pronunciamientos judiciales (en particular. Thomson –Civitas.. 285. Lima. tendrá que rastrearlo en los repertorios jurisprudenciales y en los usos y costumbres no escritos. a un esfuerzo especial para estudiantes y abogados: entender a la materia.GERARDO ETO CRUZ para la defensa de dichos contenidos sustantivos51. cit. Lima. estas críticas han sido dirigidas desde importantes sectores tanto de la doctrina constitucional como de la procesal. decisivos para acceder cabalmente a la disciplina”.VV. el interesado en saber qué es el derecho procesal constitucional de un Estado difícilmente hallará las respuestas normativas en el escaso listado de preceptos formales que podrá obtener: en cambio. desde luego. GARCÍA BELAUNDE. Madrid. de una Corte Suprema) van delineando. 111-128. Vol. Biblioteca Porrúa de Derecho Procesal Constitucional. en AA. Vid. en verdad. Humberto: La jurisdicción constitucional y los tribunales constitucionales de Sudamérica en la alborada del siglo XXI. en muchos de sus tramos. 24). 52 En nuestro país. (Cfr. Un análisis preliminar”. En tal quehacer. 311 y 312. Juan: “La autonomía procesal y el Tribunal Constitucional: apuntes sobre una relación inventada”. Palestra. Domingo: El derecho procesal constitucional en perspectiva. op. Bien puede decirse que. pp. Y ello obliga. Nº 55.: El Amparo contra Amparo y el Recurso de Agravio a favor del Precedente. Derecho Procesal Constitucional. La misma entrevista también en GARCÍA BELAUNDE. no en sintonía de "código". Revista de doctrina y jurisprudencia. Esta actividad de los colegiados constitucionales. en Revista Themis. Logros y obstáculos.

op.. 1283-1306. pues sus resoluciones son. pp.com/art_jcos/art_jcos/num13/art. Ediciones Doctrina y Ley. Lucio y BAGNI. Por otro lado. Estudios en Homenaje a Domingo García Belaunde. Sobre el “estado de cosas inconstitucional” vid. México. Edgar Carpio Marcos y Pedro P.13/13EL%20 ESTADO%20DE%20COSAS%20INCOSNTITUCIONAL%20REVISTA%20UV. 34. Patricia: La “Autonomía Procesal” del Tribunal Constitucional. pp. uno de los fundamentos de la “autonomía procesal” de los tribunales constitucionales es la necesidad de los mismos de defender su posición constitucional como intérpretes supremos constitucionales y su funcionalidad frente a otros órganos como el Poder Legislativo. Biblioteca Porrúa de Derecho Procesal Constitucional. José Luis y CASTILLO CÓRDOVA.: Estudios al Precedente Constitucional.VV. (Cfr. cit. lleva a los tribunales a cumplir una intensa actividad en pos del perfeccionamiento del ordenamiento procesal que les sirve de sustento y coloca a las concreciones procesales que realizan en una posición central dentro del sistema de fuentes55. Como ha dicho Patricia Rodríguez Patrón. CASTILLO ALVA.. Patricia: La “Autonomía Procesal” del Tribunal Constitucional . editada por la Facultad de Derecho de la Universidad de Valencia. ALZATE RÍOS. en particular para el caso de las deciones de la Corte Constitucional en materia procesal. pp. 2006. op. 2007. Revista de jurisprudencia y doctrina. 2007. 57 En nuestro país. 2006.EL DESARROLLO DEL DERECHO PROCESAL CONSTITUCIONAL adaptación o creación del derecho procesal. la autonomía procesal del Tribunal Constitucional ha sido defendida por César Landa Arroyo. Luis Carlos: “El estado de cosas inconstitucional”.. Año II. pp. Lima. ARA Editores. cit. la posición de intérpretes supremos de la Constitución y su rol como guardianes de su jerarquía normativa y de los derechos fundamentales54. 58 RODRÍGUEZ-PATRÓN. aún en el caso de procesos de control concreto y en virtud de su función nomofiláctica (mediante las técnicas del precedente vinculante y del estado de cosas inconstitucional) de alcance general y de cumplimiento obligatorio56.mht. Luis: El precedente judicial y el precedente constitucional. 124-128). 63-95. 54 60 61 . Grández Castro (Coordinadores). julio-diciembre. op. en Justicia Constitucional. la descentralización y las libertades. Esto ha llevado a muchos tribunales constitucionales –entre ellos al Tribunal Constitucional peruano. 2008. Julio Alberto: El imperio de la Constitución y del precedente constitucional. Nº 4. Bogotá. Vid. en Ensayos sobre justicia constitucional. 56 Sobre el precedente vinculante puede verse de forma general a AA.ripj. Silvia: “Las resoluciones de la Corte Constitucional en materia procesal ¿Son fuentes normativas del proceso constitucional?”. vid. TARAZONA NAVAS. Lima. cit. “Autonomía procesal del Tribunal Constitucional”. Lima. RODRÍGUEZ-PATRÓN. el mismo ensayo en AA.: El Derecho Procesal Constitucional Peruano. PEGORARO. Palestra. 55 A favor de la posición de considerar a las resoluciones de los tribunales constitucionales como fuente preeminente del derecho. en la siguiente dirección electrónica: www.VV.a utilizar el concepto acuñado por la doctrina alemana de “autonomía procesal”57 y a considerar al tribunal como “señor del proceso”58. en la Revista Internauta de Práctica Jurídica.

José F.GERARDO ETO CRUZ fundamentales que la Constitución contiene y que reclaman ser directamente aplicables por los jueces en los casos concretos64. ETO CRUZ. José F..: “En tres análisis: el primer Código Procesal Constitucional del mundo. Lima. En nuestro ordenamiento. dicha maleabilidad está expresada. por los jueces. quienes muchas veces para lograr una adecuada protección de los derechos fundamentales y de la supremacía constitucional deben adecuar y recrear el ordenamiento procesal vigente e incluso. Estudios en Homenaje a Domingo García Belaunde. la creación judicial del derecho procesal y la ductilidad de su regulación y aplicación son signos de la actual relevancia que tienen los tribunales constitucionales en el perfeccionamiento del Derecho Procesal Constitucional. Palomino Manchego (Coordinador). pp. el impulso procesal de oficio y la socialización de proceso65. la adecuación de las formalidades al logro de los fines de los procesos constitucionales. pp. además. en los principios procesales que regulan a los procesos constitucionales y que han sido recogidos en el art. cuyos aportes dado el 64 PRIETO SANCHÍS. PalestraTemis. Gerardo y PALOMINO MANCHEGO. Su íter legislativo y sus principios procesales”. no debemos olvidar que esta actividad fue asumida desde hace mucho tiempo por la Suprema Corte de los Estados Unidos y por otros tribunales supremos o salas constitucionales. la ductilidad que debe poseer y que de hecho posee el ordenamiento procesal constitucional.P. Tomo I. Luis: Interpretación jurídica y creación judicial del Derecho ..)”. 12. Rodolfo José: “Los principios procesales específicos del Código Procesal Constitucional peruano (Art. op. 65 Sobre los principios procesales recogidos en el Código Procesal Constitucional vid. Grijley e Instituto Iberoamericano de Derecho Constitucional. Estudios en Homenaje a Domingo García Belaunde. 375 y ss. también: ESPINOZA ZEVALLOS. 292-308.: El Derecho Procesal Constitucional Peruano. 2ª edición.: El Derecho Procesal Constitucional Peruano. Si bien. fallar en contra de las normas procesales. pp. las normas procesales constitucionales están sujetas a un constante reacomodo que permita la efectiva protección de los mismos. en algunos supuestos. la mayor cantidad de las veces.Const. Vid. III del T. 2007. la economía procesal. cit. y que revelan en grado sumo la ductilidad expresada: el principio pro actione. aún cuando éstas tengan. En segundo lugar. Lima-Bogotá. dada la importante valencia de los bienes jurídicos tutelados en este tipo de procesos. Partiendo del carácter instrumental y finalista del derecho procesal. el carácter de normas de orden público. Liminar de Luis Cervantes Liñán. III del TP del C.VV. 2007.P.VV. tarea llevada a cabo. 62 . en AA. como se sabe. en AA. Universidad Inca Garcilaso de la Vega.

valores y derechos 59 Sobre el carácter actual de creación judicial del derecho la literatura es abundante y puede consultarse ampliamente la bibliografía seleccionada en los acápites sobre “Interpretación constitucional” y “Filosofía y teoría del derecho” en la bibliografía del presente libro. 52 y ss. Derechos. 2ª edición. Sin embargo. WOBRELSKY. no cabe duda que dicha actividad de los colegiados constitucionales refleja dos datos de gran trascendencia para entender la actual caracterización del Derecho Procesal Constitucional: en primer lugar. a modo de importante referencia pueden verse los trabajos específicos de PRIETO SANCHÍS.EL DESARROLLO DEL DERECHO PROCESAL CONSTITUCIONAL Sin embargo. 63 63 . Eduardo: Justicia y seguridad jurídica en un mundo de leyes desbocadas. sino también en los juristas63. consolidada acaso por la existencia inexorable de lagunas en el sistema normativo60. RUÍZ MIGUEL. Carlos: “Sobre la creación judicial del Derecho”. Nº 16. 63 PALAZZO. directrices. la competencia asumida por los órganos jurisdiccionales para la producción de normas procesales. Abeledo Perrot.. 2005. 1999. Fernando: Lagunas en el Derecho. Civitas. como por la presencia de una producción jurídica desbocada61 generada por un “legislador motorizado”62. aunque criticada. no es sino la expresión de otra potestad más amplia que constituye un dato incontestable en los sistemas jurídicos contemporáneos: la creación judicial del derecho59. Marcial Pons. Carrió. donde el constitucionalismo ha forjado un nuevo modelo de comprensión del Derecho. 62 ZAGREBELSKY. Eugenio Luis: Las fuentes del derecho en el desconcierto de juristas y ciudadanos. como recientemente se ha señalado. un desconcierto no sólo en los ciudadanos. Una controversia sobre el Derecho y la función judicial. Trotta. Buenos Aires. 1983. 2007. LimaBogotá. Madrid. Epílogo de Gregorio Peces-Barba. Justicia. Madrid. Jerzy: “Creación del derecho e interpretación”.. más allá de la polémica que dicha cualificación genera y del concepto de autonomía procesal. como concepto que sustenta la actividad de los tribunales constitucionales de integración del derecho procesal constitucional. Madrid. pp. septiembre de 1985. 2004. en El lenguaje del Derecho. en Revista del Poder Judicial. Ley. 61 GARCÍA DE ENTERRÍA. que ocasiona. 477 y ss. que ha abandonado el clásico método subsuntivo-aplicativo de las normas jurídicas por un modelo de argumentación ponderativo acorde con el carácter abierto de los principios. Homenaje a G. pp. Palestra-Temis. y cuya máxima expresión pueda estar viviéndose en nuestros tiempos. Luis: Interpretación jurídica y creación judicial del Derecho. y que deja a los jueces en un papel central en la reconstrucción de la unidad y coherencia del sistema jurídico. Gustavo: El derecho dúctil. 60 ATRIA. 1997. Dunken Edit. Madrid. Buenos Aires. 17 y ss. Dicha competencia. p.

que el modelo mismo de jurisdicción constitucional concreto o difuso fue una creación pretoriana de la Suprema Corte de Estados Unidos.° 559/1997 ha establecido la técnica del “estado de cosas inconstitucionales”. México. Depalma. (Cfr. la Corte Suprema introdujo el proceso de amparo para la protección de los derechos fundamentales. Julio (Compiladores): Las sentencias básicas del Tribunal Supremo de los Estados Unidos de América. El Colegio de Guerrero – Editora Laguna. Colegio de Secretarios de la Suprema Corte de Justicia de la Nación . pp. en AA. Una decisión histórica para la justicia constitucional. Gerardo: “John Marshall y la sentencia Marbury vs. pp. del mismo modo. El Estado 64 . la Corte Constitucional colombiana a partir de la Sentencia de Unificación N. cit..GERARDO ETO CRUZ carácter expansivo y ecuménico de la justicia constitucional66. Otro estudio más reciente puede verse en Beltrán de Felipe. en 66 67 Sobre el genio de Marshall y la creación de la judicial review vid. El caso Kot y su implicancia en la jurisprudencia . sin que la Constitución argentina lo previera. 68 Uno de los trabajos pioneros sobre las sentencias de Samuel Kot y Ángel Siri puede verse en HOUSSAY. Eduardo (Coordinador). Miguel y González García. México. institución procesal de vanguardia y que se deriva de lo que la doctrina ha denominado las sentencias con efectos más allá de las partes. 37 y ss. 2003. también el colectivo Marbury contra Madison. han sido incorporados a la mayoría de ordenamientos jurídicos a nivel mundial. 129 y ss. Madrid. Boletín Oficial del Estado. Aquí. 4ª edición. Abel: Amparo judicial. 2006. Ferrer Mac-Gregor. 2005.). David Cienfuegos Salgado (Coordinador). Siguiendo en nuestro continente. pero cuya vis expansiva puede alcanzar a casos homólogos. a través de las decisiones tomadas por la Corte Suprema argentina en los casos Ángel Siri (1957) y Samuel Kot (1958)68. 2ª edición.VV. 1961. y que pretende que la vulneración sistemática de los derechos fundamentales sea remediada mediante una sentencia dictada en un caso particular. bajo la impronta del Chief Justice John Marshall. Madison”. por ejemplo.Editorial Porrúa. No menos importante ha sido la introducción en Argentina del proceso de amparo.: Derecho Procesal Constitucional. sentó la posibilidad de que los jueces examinen la constitucionalidad de las leyes67. 87 y ss. Vid. Tomo I. Häberle ha hablado de la “marcha triunfal de la jurisdicción constitucional”. Madison. pp. sin que la Constitución Federal de 1787 lo hubiera establecido expresamente. Buenos Aires. op. Constitucional. quien en el caso Marbury vs. ETO CRUZ. Huelga decir.

Civitas. la Corte Constitucional ha dado gran profundidad y alcance a lo que se denomina las “sentencias constitucionales atípicas”. 283-301. Desde dicha decisión el control previo de constitucionalidad de las leyes ejercido por el Consejo no sólo tenía como canon de control al texto de la Constitución de 1958. al adoptar las decisiones del 28 de noviembre y 27 de diciembre. Esta ampliación del canon llevó a la construcción del concepto de “bloque de constitucionalidad”. CARPI. el Consejo se apoyó en la Declaración de los derechos del hombre y del ciudadanos de 1789. Biblioteca de Derecho Procesal Nº 4. Louis y RUBIO LLORENTE. Federico: La eficacia “ultra partes” de la sentencia civil”. el Tribunal Constitucional ha incorporado el instituto procesal del estado de cosas inconstitucionales desde el caso Julia Arellano Serquén. los tribunales constitucionales también han aportado de manera sustancial al perfeccionamiento y/o creación del ordenamiento procesal establecido para la regulación de los procesos constitucionales. 70 Aunque la decisión de 1971 es la más conocida y destacada sobre el tema. Editorial La Ley. Buenos Aires. En nuestro país. debe anotarse que en sentencia de 19 de junio de 1970 el Consejo Constitucional francés ya había tomado en cuenta el Preámbulo de la Constitución de 1958. Pablo Luis: El 69 Sobre las sentencias con efectos más allá de las partes vid.EL DESARROLLO DEL DERECHO PROCESAL CONSTITUCIONAL la inteligencia que los mismos se sustentan en el mismo agravio constitucional que el caso examinado69. Bloque de Constitucionalidad. En 1973. Francisco: El bloque de constitucionalidad. Madrid. Así tenemos por ejemplo que en Francia. 2003. con la célebre decisión del 16 de julio de 1971. Sobre el bloque de constitucionalidad y su origen en Francia ver FAVOREAU. adoptó esta técnica establecida por la Corte Constitucional colombiana. 1991. En el caso de Italia. Palestra. En el continente europeo. que ha devenido tan importante en la actuación de todos los tribunales constitucionales a nivel mundial que se encargan del control concentrado de constitucionalidad de las leyes70. pp. MANILI. 64 65 . Lima. 2007. el Consejo Constitucional francés amplió el parámetro de control de constitucionalidad de las leyes. en la STC 2579-2003-HD/TC. A partir de la distinción entre disposición y en cuyos fundamentos 18 a 22. sino que incluyó dentro de dicho parámetro al Preámbulo de la Constitución de 1958 y a los demás “principios fundamentales reconocidos por las leyes de la República”. y mediante decisión de 15 de enero de 1975 confrontó una ley sobre aborto con el Preámbulo de la Constitución de 1946. La recepción del Derecho Internacional de los Derechos Humanos en el Derecho Constitucional argentino.

en la STC 0202005-AI/TC. Sentencias aditivas. Milano. a través de la inclusión de la 71 La distinción entre disposición y norma fue realizada inicialmente por Vezio Crisafulli. En la STC 01682005-PC/TC. el TC estableció los requisitos del mandamus para la procedencia del proceso de cumplimiento. Augusto: La sentencia constitucional en Italia: Tipología y efectos de las sentencias en la jurisdicción constitucional italiana: medio siglo de debate doctrinal. Del mismo modo. siendo uno de sus propulsores principales Riccardo Guastini. Centro de Estudios Políticos y Constitucionales. El TC también estableció normas procesales concretas en el caso de la adecuación de los procesos de amparo a procesos contenciosoadministrativo. a través de la STC 010-2002-AI/TC. solo de manera enunciativa podemos citar como instituciones procesales creadas jurisprudencialmente por el Tribunal Constitucional a la tipología de las sentencias en los procesos de inconstitucionalidad introducida. XIII. el TC ha desarrollado ampliamente los supuestos de procedencia del recurso de agravio constitucional en las STCs 2877-2005-HC/TC. A su vez. reguló los supuestos de procedencia del amparo contra amparo.norma formulada en parte por la doctrina italiana71. Dicha tipología sería afinada posteriormente en la STC 0004-2004-CC/TC. Esta diferenciación conceptual ha sido desarrollada ampliamente en Italia. UNAM. En nuestro país. 1999. 11 y ss. en el caso de la legislación antiterrorista a través de la STC 010-2002-AI/TC. en su artículo “Disposizione (e norma)”. exhortativas. la Corte Constitucional ha creado una amplia tipificación de las sentencias dictadas en los procesos de control abstracto de las normas. y en la Resolución de Admisibilidad del Exp. son categorías que ha desarrollado de manera muy profusa la Corte Constitucional ialiana72. incorporó en nuestro ordenamiento jurídico la figura de las “sentencias interpretativas”. 72 Al respecto ver MARTÍN DE LA VEGA. . 4853-2004-AA/TC y 0168-2007-Q. reductoras. publicada el 04 de enero de 2003. como ya dijimos. el TC desarrolló la figura del litisconsorte facultativo en los procesos de inconstitucionalidad. En la misma STC 4853-2004-AA/TC. Nª 0025-2005-PI y 0026-2005-PI (Acumulados) la figura del “partícipe” como nuevo sujeto procesal en los procesos de inconstitucionalidad. vid. en Enciclopedia del diritto. en el Exp. Por su parte. 3081-2007-PA/TC introdujo la figura del amicus curiae. Finalmente también podemos citar el desarrollo del proceso competencial. su trabajo Estudios sobre la interpretación jurídica. México. a partir de la STC 1417-2005-PA/TC. el Tribunal Constitucional en el caso de la legislación antiterrorista. el Tribunal ha definido detenidamente la tipología de las sentencias atípicas. En nuestro país. pp. Posteriormente en la STC 0004-2004CC/TC. Madrid. 1964. 2003. sustitutivas.

Año 2. 221-251. 311 y ss. Editorial Adrus. Un análisis pormenorizado de estas creaciones jurisprudenciales del Tribunal Constitucional peruano en materia procesal puede verse en MENDOZA ESCALANTE. Vid. Arequipa. Mijail: “La autonomía procesal constitucional”. Huancayo 2008. 2008. 73 66 67 . T II.EL DESARROLLO DEL DERECHO PROCESAL CONSTITUCIONAL omisión de cumplimiento de acto obligatorio y menoscabo de atribuciones constitucionales en las STCs 0005-2005-CC/TC y 00062006-PC/TC. pp. en Revista de Derecho Quod Dictum Est. y mucho más reciente. en Ponencias desarrolladas del IX Congreso Nacional de Derecho Constitucional. aunque en forma por demás prudente. Nº 2. a través de la STC 0006-2008-PI/TC el TC peruano ha desarrollado la figura de la inconstitucionalidad por omisión73. Francisco: “Innovaciones recientes introducidas por el Tribunal Constitucional peruano en materia procesal constitucional”. pp. también el reciente artículo de EGUIGUREN PRAELI.

GERARDO ETO CRUZ 68 .

principios y derechos que la Constitución encarna. desde el 01 de diciembre de 2004. teoría general de los derechos humanos (los derechos fundamentales) y derecho procesal constitucional. este desarrollo se ha venido consolidando con más fuerza a partir de la vigencia del Código Procesal Constitucional. No está de más poner en relieve que si bien el Tribunal Constitucional ha venido desarrollando distintos conceptos y categorías del derecho procesal constitucional casi desde su instauración. principios y categorías que involucran una triarquía indesligable: teoría constitucional (derecho constitucional general). Veamos.EL DESARROLLO DEL DERECHO PROCESAL CONSTITUCIONAL II PARTE EL DERECHO PROCESAL CONSTITUCIONAL DESDE LA JURISPRUDENCIAL DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL. A partir de esta visión tridimensional vamos a ubicar de manera progresiva los distintos meandros conceptuales a partir de los cuales el Tribunal Constitucional ha contribuido a la construcción no sólo de algunos institutos procesales. cuyo fin es concretizar a través de los procesos constitucionales (de carácter plural) los valores. definiéndolo fundamentalmente como un Derecho dúctil. y de naturaleza básicamente instrumental. sino a la elaboración teórica y conceptual de la ciencia del Derecho Procesal Constitucional en su conjunto. 68 69 . Iniciamos aquí un extenso recorrido en torno a lo que el Tribunal Constitucional peruano ha venido desarrollando sobre diversos conceptos.

pueda hacerse referencia a ella aludiendo al “Derecho de la Constitución”.1. Es así que por su origen y su contenido se diferencia de cualquier otra fuente del derecho. vincula. Desde allí. derechos y principios que. por pertenecer a ella.GERARDO ETO CRUZ I. Como quiera que es de rigor entender nuestra disciplina a partir de una idea mínima de lo que es la Constitución dentro del interminable debate teórico sobre sus diversas concepciones políticas y jurídicas que subyacen en torno a ella. esto es. con acierto. limitan y delimitan jurídicamente los actos de los poderes públicos. en 74 STC 0020-2005-PI y 0021-2005-PI. sino también material y dinámica. Constitución a) Noción de Constitución. Complemento de esta descripción conceptual el TC en intermitentes fallos igualmente ha señalado que: “La Constitución es. interesa aquí señalar la noción que ha señalado el Colegiado Constitucional peruano: “la Constitución no sólo es la norma jurídica suprema formal y estática. y la norma de unidad a la cual se integran. la Constitución exige no sólo que no se cree legislación contraria a sus disposiciones. pues. como aquella subjetiva. más allá de las diversas dimensiones en torno a esta norma jurídica suprema. conforme a la cual la Constitución preside el ordenamiento jurídico (artículo 51º). TEORÍA DE LA CONSTITUCIÓN. 70 . al conjunto de valores. sino que la aplicación de tal legislación se realice en armonía con ella misma (interpretación conforme con la Constitución)”74. esto es. Y una de las maneras como se traduce tal diferencia es ubicándose en el vértice del ordenamiento jurídico. 1. la supremacía normativa de la Constitución de 1993 se encuentra recogida en sus dos vertientes: tanto aquella objetiva. De ahí que. como tal. Bajo tal perspectiva. FJ Nº 19. norma jurídica y. por eso es la norma básica en la que se fundamentan las distintas ramas del derecho.

Ella. en efecto. como un totus social en el que subyace la igualdad”76. lo asumirá la Constitución. ella pasa a ocupar una posición análoga a la que ocupaba su creador. y refleja sus aspiraciones como nación. una norma política. y de la función que está llamada a cumplir. sino también del significado que tiene. en el Estado Constitucional de Derecho. Pero. una vez formado el Estado Constitucional de Derecho. por un lado. el status de Poder Constituyente. Es común señalar que una de las formas cómo se expresa esa singularidad tiene que ver con la doble naturaleza. 75 76 STC 5854-2005-PA. es decir la representación del pueblo políticamente soberano.EL DESARROLLO DEL DERECHO PROCESAL CONSTITUCIONAL cuyo mérito ningún acto de los poderes públicos (artículo 45º) o de la colectividad en general (artículo 38º) puede vulnerarla válidamente”75. es y aspira a alcanzar como grupo colectivo. el Tribunal Constitucional ha penetrado en su escapelo jurisprudencial encarando la doble naturaleza de lo que hoy es una Constitución no solo como norma política y que constituye el viejo concepto político de Constitución. la Constitución es. En buena cuenta. les atribuye sus competencias y permite la afirmación de un proyecto sociopolítico. si expresa la autorepresentación cultural de un pueblo. FJ 19 in fine. de otro lado. FJ 5 y 6. sino también el reconocimiento de que ella es norma jurídica fundamental y fundamentadora de un sistema jurídico. también la Constitución es una norma jurídica. prima facie. En efecto. STC 00030-2005-PI. 70 71 . El origen de dicha peculiaridad. que de esta forma pasará a convertirse en la norma jurídicamente suprema. Así. “La Constitución es la expresión jurídica de un hecho político democrático. no sólo dimana de su posición en el ordenamiento jurídico. es la expresión de todo lo que la nación peruana fue. pues es la postulación jurídica de la voluntad del Poder Constituyente. Veamos: “La Constitución es una norma jurídico-política sui generis. desde luego. en la medida que crea al Estado. organiza a los poderes públicos. que es encarnación de los valores comunitarios. Por otro lado.

En esta línea se podrá descubrir también que el Tribunal Constitucional no solo ha entendido como diría don Manuel García Pelayo que la Constitución es de naturaleza racional. inclusive. no podemos negar esa dimensión emocional o “irracional” que es también inherente a su naturaleza. La infidelidad constitucional. la Constitución (artículo 1). Es decir: “La Constitución no sólo es ratio. en efecto. De manera que una vez que entra en vigencia. Esto quiere decir que. capta al ser humano no sólo como ser “racional”. deben guardarle lealtad y fidelidad. Ciertamente. b) La Constitución como emotio. cualquiera sea su origen. acarrea la posibilidad de declarar la invalidez de toda norma o acto. los actos y comportamientos de los particulares. 72 . sino también que ella supone una vivencia de un sentimiento constitucional emotivo. al reconocer que la defensa de la persona humana y el respeto de su dignidad son el fin supremo de la sociedad y del Estado. si bien las Constituciones democráticas han presupuesto personas racionales y dispuestas a hacer armonizar sus legítimos intereses con los de los demás. según los alcances que el mismo ordenamiento constitucional haya previsto”77. no se trata sólo de una adhesión y apoyo que pueda ser medido o evaluado en el plano de la moral o la ética. termina convirtiéndose en el fundamento de validez de todo el ordenamiento instituido por ella. sino también aprehende la conditio humana desde el lado emocional o “irracional”. Es precisamente en atención a esta dimensión emocional que la Constitución reconoce las diversas manifestaciones culturales que realizan las personas ya sea individualmente o como miembros de una comunidad más amplia y diversa culturalmente. En efecto. cualquier producción normativa de los poderes públicos e. sino también de una exigencia de coherencia y conformidad de la que es posible extraer consecuencias jurídicas.GERARDO ETO CRUZ La Constitución. así. Lo cual se refleja claramente cuando se invoca a Dios o se evoca el sacrificio de las 77 STC 0014-2003-AI. FJ 2. sino también emotio.

inciso 19. debe manifestarse de conformidad con cada una de las reglas y principios. formales y sustantivos. 72 73 . N. 48)”78. para consolidar la doctrina conforme a la cual la Constitución es también una Norma Jurídica. por el contrario. FJ 2 in fine. no está sujeta a los pareceres de intereses particulares. la de todo acto que a ella contravenga. inciso 2. corresponde un proceso constitucional que le protege (artículo 200º de la Constitución). o al idioma (artículo 2.EL DESARROLLO DEL DERECHO PROCESAL CONSTITUCIONAL generaciones anteriores en el Preámbulo de nuestra Constitución. c) Su judicialización: garantía de su exigibilidad. a la bandera (artículo 49. el TC insiste que entre las características de la Constitución como norma. para ser constitucionalmente válido. FJ 8. Veamos: “El Estado Constitucional de Derecho supone. entre otras cosas. previstos en la Carta Fundamental”79. Fundamento 36–. discurre en su construcción doctrinaria y jurisprudencial ciertas características que dotan a la Lex Legum su carácter normativo precisando lo siguiente: “A todo derecho. una norma carente de contenido jurídico vinculante y compuesta únicamente por una serie de disposiciones orientadoras de la labor de los poderes públicos. para ser más exactos. abandonar la tesis según la cual la Constitución no era más que una mera norma política. Al asumir el Tribunal Constitucional la actual concepción contemporánea de la Constitución como norma. valor o principio constitucional. todo interés individual o colectivo. o cuando se refiere a los símbolos patrios (artículo 49) –sobre los cuales se ha pronunciado este Tribunal en sentencia sobre el Exp.° 0044-2004-AA/TC. una característica básica es que ella vincula tanto a los destinatarios como a los detentadores del poder. STC 05854-2005-PA. segundo párrafo). 2. En esta misma línea. una norma 78 79 STC 0042-2004-PI. La judicialización de la Constitución o. es decir. esto es. es la máxima garantía de que su exigibilidad y la de los derechos fundamentales reconocidos.

esta unidad se aloja a través de un plexo de valores. La impronta de la unidad y de la identidad del ordenamiento jurídico se manifiesta en reiterados fallos que como obiter dicta han rodeado la construcción permanente del concepto de Constitución. la Constitución está investida de una fuerza normativa en toda su integridad. 83 STC 05854-2005-PA. conforme a la cual la Constitución preside el ordenamiento jurídico (artículo 51º). vinculante in toto y no sólo parcialmente. e) Principio de unidad de la Constitución. “la supremacía normativa de la Constitución de 1993 se encuentra recogida en sus dos vertientes: tanto aquella objetiva. FJ 12 a. FJ 13. a este Tribunal) y a la sociedad en su conjunto”82. 82 STC 05854-2005-PA. En la construcción de un Estado Constitucional. como aquella subjetiva. a partir del cual se organiza el sistema jurídico en su conjunto”83. principios y derechos. En tal sentido. el TC aclara que: STC 4053-2007-PHC. d) Principio de fuerza normativa de la Constitución. FJ 12 e. 80 81 74 .GERARDO ETO CRUZ con contenido dispositivo capaz de vincular a todo poder (público o privado) y a la sociedad en su conjunto”80. Veamos: “Conforme al cual la interpretación de la Constitución debe estar orientada a considerarla como un “todo” armónico y sistemático. Así. en cuyo mérito ningún acto de los poderes públicos (artículo 45º) o de la colectividad en general (artículo 38º) puede vulnerarla válidamente”81. Existe pues una unidad de sentido que armoniza y hace congruentes a las parcialidades. STC 4053-2007-PHC. desde luego. poniendo énfasis en la unidad de la Constitución. FJ 12. Esta vinculación alcanza a todo poder público (incluyendo. el TC precisa en este extremo que: “La interpretación constitucional debe encontrarse orientada a relevar y respetar la naturaleza de la Constitución como norma jurídica.

El TC haciendo una profesión de fe.EL DESARROLLO DEL DERECHO PROCESAL CONSTITUCIONAL “ el criterio de unidad exige resolver toda aparente tensión entre sus disposiciones “optimizando” su contenido normativo en conjunto. cuanto por su contenido. tanto por su forma de creación y origen. en el sentido de que todos y cada uno de los preceptos constitucionales tienen la condición de norma jurídica. el Tribunal ha concebido la supremacía constitucional como: “Un valor normativo fundamental de la Constitución que constituye uno de los pilares fundamentales del Estado social y democrático de derecho. f) El principio de supremacía constitucional. desarrolla en reiterada jurisprudencia este principio. que debe ser cumplida acorde con el grado de compromiso constitucional de los ciudadanos y gobernantes. párrafo quinto del FJ 8. entre ellos los actos administrativos de los organismos reguladores”85. que exige una concepción de la Constitución como norma. la primera entre todas. 74 75 . pues resulta difícil encontrar preceptos constitucionales carentes de eficacia jurídica. y la más relevante. que es la forma de gobierno consagrada en el artículo 43° de la Carta Fundamental. El añejo principio de la supremacía convierte a la Constitución en norma fundamental y fundacional. todo precepto constitucional se encuentra orientado a proteger los derechos fundamentales como manifestaciones del principioderecho de dignidad humana"84. en última instancia. teniendo presente que. FJ 6. convirtiéndose cada uno de los mismos en parámetros para apreciar la constitucionalidad de otras normas y de los actos de gobierno. 84 85 STC 02730-2006-PA. STC 02939-2004-PA. en fuente primaria de un sistema jurídico y en pauta de validez de todas las demás constelaciones normativas infraconstitucionales. Así.

que en tales ámbitos la Constitución ha perdido su condición de norma jurídica. Una de las consecuencias naturales del carácter normativo de la Constitución es el tema del control constitucional. Así. para volver a ser una mera carta política referencial.] Es por ello que constituye una consecuencia directa del carácter jurídico de la Constitución. incapaz de vincular al poder. sino que debe 86 STC 4053-2004-PHC. 1. La recepción constitucional de la definición del Estado social y democrático de Derecho hoy forma parte del constitucionalismo contemporáneo y que ha sido desarrollado en términos jurisprudenciales por el TC de cara a lo que establece la Constitución Política de 1993. en esta perspectiva el TC peruano ha señalado que: “afirmar que existen actos de alguna entidad estatal cuya validez constitucional no puede ser objeto de control constitucional. “El Estado social y democrático de derecho.GERARDO ETO CRUZ 1. consistente en el axioma de que no existe ningún órgano exento del control constitucional. Control constitucional. pero además le imprime funciones de carácter social. Así encontramos diversos aspectos que envuelven el contenido sustantivo de esta noción que se pasará in extenso a reseñar: — Noción. 76 ..[. Estado social y democrático de derecho. Y es que la libertad reclama condiciones materiales mínimas para hacer factible su ejercicio. Pretende que los principios que lo sustentan y justifican tengan una base y un contenido material. FJ 14. asume los fundamentos de éste. con el mismo énfasis.. como alternativa política frente al Estado liberal. la propiedad privada no sólo debe ser inviolable. el control jurisdiccional de los actos de todos los poderes públicos y de los particulares”86. supone sostener. el que a su vez se refleja en uno de los aspectos medulares en la construcción de la jurisdicción constitucional.2. Por ejemplo.3.

artística. en relación con la Constitución cultural. así como a la integración y 87 88 STC 00008-2003-PI. se manifiesta en tres aspectos: en primer lugar. y dentro de los límites de la ley”87. de forma tal que pueda evaluar. STC 00008-2003-PI. de conformidad con los artículos 88. la promoción de la cultura también constituye un deber primordial del Estado social y democrático de Derecho. por mandato constitucional. el Estado tiene la obligación de promover todos aquellos actos que atiendan al interés general. además de respetar la propiedad de las comunidades campesinas y nativas sobre sus conocimientos colectivos. establecidos en el artículo 44 de la Constitución. de medicina tradicional y salud. de valores genéticos y de su biodiversidad. párrafo tercero del FJ 12. inciso 8 de la Constitución). con criterio prudente. “La configuración del Estado social y democrático de derecho requiere de dos aspectos básicos: la existencia de condiciones materiales para alcanzar sus presupuestos. y la identificación del Estado con los fines de su contenido social. a desarrollar un conjunto de conocimientos que permitan el desarrollo del juicio crítico y de las artes. tanto los contextos que justifiquen su accionar como su abstención. “A criterio de este Tribunal. — Promoción de la cultura como deber del estado social y democrático de derecho. todas aquellas manifestaciones culturales de los individuos o de grupos de ellos que constituyan la expresión de su derecho a la libertad de creación intelectual. evitando tornarse en obstáculo para el desarrollo social”88. En segundo lugar. lo que exige una relación directa con las posibilidades reales y objetivas del Estado y con una participación activa de los ciudadanos en el quehacer estatal. párrafo primero del FJ 12. el Estado debe respetar. — Su configuración.EL DESARROLLO DEL DERECHO PROCESAL CONSTITUCIONAL ejercerse en armonía con el bien común. 76 77 . 89 y 149 de la Constitución. De ahí que el deber que asume el Estado. técnica y científica (artículo 2.

lleven a cabo la caza furtiva de especies en peligro de extinción– pongan en cuestión. así como gozar de un ambiente equilibrado y adecuado al desarrollo de la vida (artículo 2. el Estado asume también el deber de no promover aquellos actos o actividades que pudiendo ser manifestaciones culturales o encubiertos por lo “cultural” –como las actividades o fiestas que inciten al consumo de drogas. De hecho. el juego de gallos a inicios de la República. estableciendo que “La moral del Gobierno. el Estado peruano al abolir. a promover el uso sostenible de los recursos naturales (artículo 67). o los que pretendan subvertir el orden constitucional. En tercer lugar. no sólo debe promover y respetar los valores culturales de la Nación. quedándonos sólo la virtud de la constancia que 78 . tempranamente. mediante Ley. y del reposo doméstico. De ahí que el Estado social y democrático de Derecho. causen un grave daño al medio ambiente. la tolerancia. así procedió. si no la hiciésemos también á los vicios de su reinado: salgan de nuestro suelo los tiranos. realicen actos antinaturales o crueles contra los animales. y salgan con ellos sus crímenes. por un lado. fomenten la violencia.GERARDO ETO CRUZ fortalecimiento de las manifestaciones que contribuyen a la identidad cultural de la Nación. al disfrute del tiempo libre y al descanso. Nada importaría hacer la guerra á los españoles. el pluralismo y la democracia. y. y la prosperidad pública se interesan en que infatigablemente se ataque. sino que también debe proscribir. desalentar o sancionar aquellos actos que supongan una violación de los derechos fundamentales o cuestionen valores superiores como la igualdad. Lo cual no obsta para señalar que también es deber del Estado velar para que el aprovechamiento de dichos recursos se realice mediante el trato adecuado de las especies animales y vegetales de acuerdo con estándares acordes con las formas de vida pacífica y armónica con la naturaleza. de otro. la conservación de la diversidad biológica y de las áreas naturales protegidas (artículo 68). a la tranquilidad. Ello porque la Constitución obliga al Estado. y persiga la pasión más destructora de las costumbres. por un lado. inciso 22 de la Constitución). derechos fundamentales como el derecho a la paz.

sino dos términos en implicación recíproca. tales como la libertad. y pretende conseguir su mayor efectividad. así como ellos la han empleado contra nosotros. STC 0042-2004-PI. los principios constitucionales y los valores superiores que la Constitución incorpora.. así como la pluralidad de las mismas. para emplearla contra ellos. 78 79 . la forma democrática de Gobierno (artículo 43) y la economía social de mercado (artículo 58)”90. la propiedad y la igualdad ante la ley. dotándolos de una base y un contenido material. supone que el Estado social y democrático de Derecho está en la obligación de respetar. párrafo 1. De esta forma. lo cual se sostiene en una relación armónica con la naturaleza que alberga tanto al ser humano como a las especies animales y vegetales con los cuales convive”89. a partir del supuesto de que individuo y sociedad no son categorías aisladas y contradictorias. — Obligación de respetar y promover las costumbres y manifestaciones culturales. “[. “ … E l Estado Social y Democrático de Derecho no obvia los principios y derechos básicos del Estado de Derecho.)”. reafirmar y promover aquellas costumbres y manifestaciones culturales que forman parte de esa diversidad y pluralismo cultural.EL DESARROLLO DEL DERECHO PROCESAL CONSTITUCIONAL han acreditado siempre.. En ese sentido. (. la seguridad.. el Estado se reserva el derecho a no promover prácticas que no contribuyan al desarrollo de una calidad de vida digna. FJ 2. — Aspectos para la efectividad de los derechos y principios básicos. lo que exige una relación directa con las posibilidades reales y objetivas 89 90 STC 00042-2004-PI. la configuración del Estado Social y Democrático de Derecho requiere de dos aspectos básicos: la exigencia de condiciones materiales para alcanzar sus presupuestos.][E]l hecho que la Constitución de 1993 reconozca el derecho fundamental de las personas a su identidad étnica y cultural.. tales como la dignidad de la persona humana (artículo 1 de la Constitución). FJ 4. pero siempre que ellas se realicen dentro del marco de respeto a los derechos fundamentales.

“ … L os fines de contenido social que identifican a este modelo del Estado se encuentran. trabajo y educación (por ejemplo. así como el logro del desarrollo social. tanto los contextos que justifiquen su accionar como su abstención. propiedad (por ejemplo. seguridad y propiedad. educación) sólo obligaciones estatales de hacer. y en los derechos sociales (salud. trabajo. la función jurisdiccional o los registros de propiedad). el derecho a la salud. por lo que no resultan válidas las posiciones que sólo ven en los derechos civiles y políticos (libertad. entre otros. En el Estado democrático y social de derecho. — Fines de contenido social del estado democrático y social de derecho. y la identificación del Estado con los fines de su contenido social. el derecho al trabajo y el derecho a la educación. evitando que se torne en obstáculos para desarrollo social”91. 80 . entre otros) obligaciones estatales de no hacer. requieren de una decidida labor del Estado. de forma tal que pueda evaluar. tal como se ha mencionado en los parágrafos precedentes. optimizando los servicios de seguridad. mejorando los servicios de salud. salud. creando más puestos de trabajo y eliminando el analfabetismo). el Estado tiene tanto «obligaciones de hacer» (realizar acciones que tiendan al logro de un mayor disfrute del derecho) como «obligaciones de no hacer» (abstenerse de interferir en el ejercicio de los derechos). y por otro a «abstenerse» de afectar tales derechos (por ejemplo. o no afectar o perjudicar los servicios 91 STC 00034-2004-PI.GERARDO ETO CRUZ del Estado y con una participación activa de los ciudadanos en el quehacer estatal. la consecución de la mencionada participación activa de los ciudadanos en el sistema democrático. seguridad. no interferir irrazonable y desproporcionadamente en la libertad o propiedad. por ejemplo. por un lado orientada a «realizar acciones» que garanticen un efectivo disfrute de derechos tales como la libertad. FJ 17 in fine y 18. con criterio prudente. por lo que para lograr la mayor efectividad de estos.

c) Un Estado subsidiario y solidario. a la iniciativa privada y a una libre competencia regida. 80 81 . b) Supuestos sociales Se trata del Estado de la integración social. lo que supone. por ello. por contrapartida. 92 STC 04232-2004-PA. sociales.[…] c) Supuestos políticos El Estado social y democrático de derecho posibilita la integración del Estado y la sociedad. constituye un elemento imprescindible del Estado. dado que se busca conciliar los intereses de la sociedad. A tal efecto está caracterizada. del estado social y “Las nuevas funciones del Estado moderno tienen que ver con aspectos económicos. trabajo digno y reparto justo del ingreso. b) Mercado libre. de manera tal que las acciones estatales directas aparezcan como auxiliares. prima facie. por otro. políticos y jurídicos. y. a) Supuestos económicos La economía social de mercado es una condición importante del Estado social y democrático de derecho. por la oferta y la demanda en el mercado. Por ello debe ser ejercida con responsabilidad social y bajo el presupuesto de los valores constitucionales de la libertad y la justicia. En suma.EL DESARROLLO DEL DERECHO PROCESAL CONSTITUCIONAL educativos y de salud existentes)”92. por los tres elementos siguientes: a) Bienestar social. La democracia. el combate a los oligopolios y monopolios. lo que debe traducirse en empleos productivos. fundamentalmente. se trata de una economía que busque garantizar que la productividad individual sea. desterrando los antagonismos clasistas del sistema industrial. así como la democratización del Estado. por un lado. complementarias y temporales. FJ 4 y 5. sinónimo de progreso social. — Supuestos fundamentales democrático de derecho. el respeto a la propiedad.

incluso. de policía y de defensa del territorio. es decir. La vigencia de los principios democráticos asume vital importancia. social y cultural. El sistema jurídico derivado de esta modalidad estadual trasciende la regulación formal. De este forma. para extenderse a todo ámbito de la vida en comunidad. Así. hasta llegar. consiguiéndose la estabilidad del Estado en todos sus elementos. desde el ejercicio de las libertades políticas. asimismo. que no puede limitar su actividad sólo a garantizar la seguridad interior y exterior del país. dado que la satisfacción razonable de las condiciones de existencia de la persona determina y condiciona la voluntad legítima de la nación sobre el sistema estadual. hace del principio democrático uno que trasciende su connotación primigeniamente política. pasando por la libertad de elección propia del libre desarrollo de la personalidad. nuestra Carta Fundamental lleva implícito el reconocimiento de una democracia económica. De modo que. método de elección y nombramiento de sus operadores. la democracia ostenta una función dual: método de organización política del Estado. que asegure el ejercicio de los derechos fundamentales de las personas d) Supuestos jurídicos En el Estado social y democrático de derecho. El Estado debe ser el ente integrador del orden político y social. el hecho de que exista una remisión al Estado democrático de derecho como una fuente de interpretación y también de identificación de los derechos fundamentales de la persona (artículo 3° de la Constitución). aun cuando nuestra Constitución no lo establezca expresamente. y el regulador de la estructura social. al seno mismo del núcleo duro de todos y cada uno de los derechos fundamentales. y apareja la 82 . el principio democrático no sólo garantiza una serie de libertades políticas. el fenómeno jurídico no puede ser concebido como una regulación de características estrictamente formales. La historia de la humanidad demuestra que el Estado no puede agotarse en sus funciones jurisdiccionales. y mecanismo para conseguir el principio de igualdad en el ámbito social. sino como una de connotaciones sociales. y alcanzándose las metas propuestas en el modelo social.GERARDO ETO CRUZ Desde esta perspectiva. sino que transita e informa todo el ordenamiento jurídico-político.

centro y fin y desarrollando un concepto trascendental de la dignidad de la persona como guía para la realización de una interpretación adecuada de los derechos fundamentales. a) Noción No cabe duda. FJ 13. consiguientemente. 82 83 . Pero la dignidad también es un dínamo de los derechos fundamentales. el TC ha definido a la dignidad humana como: “[…] la dignidad de la persona humana constituye un valor y un principio constitucional portador de valores constitucionales que prohíbe. Dignidad humana.1. 2. no sólo por el legislador o el Tribunal Constitucional. los cuales propenden la realización material de la persona. TEORÍA GENERAL FUNDAMENTALES. el libre desenvolvimiento de la personalidad y el despliegue más acabado de las potencialidades humanas sobre la base del principio de libertad”93. 93 STC 00008-2003-PI.EL DESARROLLO DEL DERECHO PROCESAL CONSTITUCIONAL exigencia de que sus contenidos axiológicos se plasmen en la vida cotidiana. DE LOS DERECHOS Asumiendo el principio kantiano establecido en el art. II. sino por todos los agentes del ordenamiento. esto es. como lo ha indicado Jesús González Pérez. Así. el Tribunal ha construido diversas apreciaciones en torno a la noción de la dignidad que aquí se quintaesencia. 1 de la Constitución de que la persona es eje. que aquélla sea un mero objeto del poder del Estado o se le dé un tratamiento instrumental. que la dignidad de la persona constituye uno de los valores superiores que el derecho positivo no puede desconocer. como no puede desconoxcer los derechos inherentes a la persona humana. Dicha concepción presupone los valores de justicia social y de dignidad humana.

. con la calidad de fundamentales. que dispone que “La enumeración de los derechos establecidos (. b) Su realización.) no excluye los demás que la Constitución garantiza. que hacen del principio la fuente directa de la que dimanan todos y cada uno de los derechos del ser humano. habilita el ordenamiento. por otra parte. y los derechos de un adecuado soporte direccional. pues. Desde el artículo 1° queda manifiesta tal orientación al reconocerse que “La defensa de la persona humana y el respecto de su dignidad son el fin supremo de la sociedad y del Estado”. sino que se constituye como el fundamento esencial de todos los derechos que.. se desprende de los instrumentos internacionales relativos a Derechos Humanos. El Tribunal Constitucional entiende que la realización de la dignidad humana constituye: “una obligación jurídica. FJ 5. sino que los poderes STC 10087-2005-PA. “[…] la dignidad del ser humano no sólo representa el valor supremo que justifica la existencia del Estado y de los objetivos que este cumple. Es esta misma lógica la que. De esta forma la dignidad se proyecta no sólo defensiva o negativamente ante las autoridades y los particulares. así como la fuente de los derechos fundamentales.. STC 02273-2005-PHC. 96 STC 2273-2005-PHC. 94 95 84 . y complementarse dicha línea de razonamiento con aquella otra establecida en el artículo 3°. sino también como un principio de actuaciones positivas para el libre desarrollo de la persona y de sus derechos”94. FJ 6. en la dignidad. ni otros de naturaleza análoga que se fundan en la dignidad del hombre (. un indiscutible rol de principio motor sin el cual el Estado adolecería de legitimidad.)”95.[…]”96.GERARDO ETO CRUZ por ello es parámetro fundamental de la actividad del Estado y de la sociedad. que no se satisface en la mera técnica de positivización o declaración por el Derecho.. “Existe. FJ 5.

que en la fundamentación misma de los derechos fundamentales que potencia y orienta los desarrollos dogmáticos y jurisprudenciales. se encuentra la afirmación de la multifuncionalidad que les es inherente. aparecen como condición de la existencia de la ciencia del Derecho Constitucional y del Derecho Procesal Constitucional. que es comprehensiva enunciativamente de la autonomía. la obligación de parte de los Estados que han suscrito los pactos y tratados internacionales sobre derechos humanos. libertad e igualdad humana. de proteger al ser humano frente al accionar arbitrario del Estado. libertad contractual. la protección de la dignidad es solo posible a través de una definición correcta del contenido de la garantía. siendo que todas ellas en sí mismas son necesidades humanas que emergen de la experiencia concreta de la vida práctica […]”97. también se encuentra presente en la dignidad humana. cuyo nomen iuris es utilizado en el ámbito del Derecho Internacional y denota. garantizando la plena realización de cada ser humano. 2. la dignidad humana es vinculante. Pues. como ha dicho el Tribunal Constitucional. Este despliegue en múltiples direcciones inherente a los derechos fundamentales. Sólo así.gr. en tanto concepto normativo que compone el ámbito del Estado social y democrático del Derecho. 84 85 . en la dignidad humana y desde ella. […] .2. Derivados de la dignidad del ser humano. es posible establecerse un correlato entre el “deber ser” y el “ser”. etc. únicamente. en el plano prejurídico o de constructo filosófico.– ello no puede llevarnos a colocarla. El Tribunal ha expresado esta concepción de los derechos 97 STC 02273-2005-HC FJ 8 y 9. aunque no comparte la naturaleza claramente determinada de otros conceptos jurídicos –v. y es que.EL DESARROLLO DEL DERECHO PROCESAL CONSTITUCIONAL públicos y los particulares deben garantizar el goce de garantías y niveles adecuados de protección a su ejercicio. los derechos humanos. Derechos humanos. Este reconocimiento del valor normativo de la dignidad humana. propiedad. atraviesa por establecer. atendiendo a la diversidad de objetivos que pueden perseguir estos derechos en un sistema axiológico pluralista. […] .

Estas obligaciones han quedado enunciadas expresamente por el artículo 2º del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos. los derechos fundamentales representan la concreción en el ámbito nacional de los derechos humanos. por ende. 2. en su caso. De la Constitución. del 29 de julio de 1988 (párrafo 164). El Derecho Internacional de los Derechos Humanos vela de esta manera por la protección de los derechos de las personas pero. Como es sabido. y procurar. FJ 13 y 14.GERARDO ETO CRUZ humanos no sólo como declaraciones retóricas sino como obligaciones vinculantes para los Estados en estos términos: “Las obligaciones del Estado en materia de derechos humanos implican el respeto y garantía de los derechos fundamentales de las personas sometidas a su jurisdicción. la obligación que tiene el Estado de garantizar la plena vigencia de los derechos humanos. Derechos fundamentales. sino 98 STC 04677-2005-PHC. además. que sea presuntamente responsable de la violación alegada. 86 . la reparación de los daños producidos por la violación de los derechos humanos. y los artículos 1° y 2° de la Convención Americana sobre Derechos Humanos. simultáneamente. el restablecimiento. La obligación del Estado consiste en el ejercicio de la acción penal correspondiente contra aquellos funcionarios públicos. La obligación de garantía ha sido desarrollada en la jurisprudencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos. investigar y sancionar toda violación de los derechos reconocidos. Estas normas internacionales constituyen. vale decir.3. Así. la Corte indica que el deber de garantía implica que el Estado debe prevenir. Como parte consubstancial del concepto actual de Constitución que no sólo representa un límite formal a la actuación de los poderes públicos. del derecho conculcado y. exige la intervención del Derecho Penal contra aquellos que resulten responsables de la infracción”98. a) Noción. o cualquier individuo. si es posible. en la sentencia sobre el caso Velásquez Rodríguez. pauta interpretativa mandatoria de lo dispuesto en el artículo 44.

sino que también facultan al ciudadano para exigir al Estado determinadas prestaciones concretas a su favor o defensa. son parte central del ordenamiento jurídico del país y su dimensión no es sólo subjetiva. el TC ha asumido. según ha precisado el Tribunal Constitucional. a su vez. En su dimensión subjetiva. sino también objetiva como normas de fundamentación de todo el sistema jurídico. indicando que: “[…][los] derechos [fundamentales] poseen un doble carácter: son. los derechos fundamentales. pues cuando se vulnera un derecho fundamental se afecta tanto el derecho subjetivo de las personas cuanto el conjunto de valores y bienes constitucionales que precisan ser igualmente protegidos. FJ 6. Veamos como ha expresado esta idea el Tribunal: “[…] los derechos fundamentales constituyen una manifestación de la dignidad de la persona humana. 86 87 . por un lado. pero. b) Doble naturaleza. lo cual merece toda la salvaguarda posible. Ello justifica que nuestra Constitución (artículo 200º) haya previsto determinadas “garantías constitucionales” a fin de salvaguardar el principio de supremacía jurídica de la Constitución y la vigencia efectiva de los derechos fundamentales”99. Sin entrar en una pluralidad de lenguajes y técnicas de clasificación sobre las concepciones que entrañan los derechos fundamentales. este debe realizar todos los actos que sean necesarios a fin 99 STC 10087-2005-PA. la previsión de mecanismos jurídicos que garanticen su eficacia real. es decir como atributos subjetivos de las personas. derechos subjetivos. tarea ardua que pertenece a los predios de la teoría general de los derechos humanos. por otro lado.EL DESARROLLO DEL DERECHO PROCESAL CONSTITUCIONAL principalmente un límite de carácter material a los mismos. con todo. también instituciones objetivas valorativas. Esa centralidad implica. los derechos fundamentales no solo protegen a las personas de las intervenciones injustificadas y arbitrarias del Estado y de terceros. es decir. la doble naturaleza de estos derechos básicos. aquellos tienen una posición central en el ordenamiento jurídico.

los entes que forman parte del Estado. sino también en el de la sociedad en su conjunto. del carácter servicial del Estado para con ellos. no es sólo vertical sino también horizontal. dicho carácter objetivo de los derechos fundamentales no se corresponde sólo en el ámbito de la actividad del Estado. c) Eficacia vertical y horizontal. tenemos dicho que dentro de estos sujetos obligados para con el respeto y protección de los derechos fundamentales se encuentran todos los poderes públicos. “[…] [El] deber de protección que se deriva de [la] concepción objetiva de los derechos fundamentales. en tanto que comportan valores materiales o instituciones sobre los cuales se estructura (o debe estructurarse) la sociedad democrática y el Estado constitucional”100. FJ 9. Tal eficacia no es sino consecuencia de la naturaleza preestatal de los derechos fundamentales y. STC 03179-2004-PA. como ha dicho el Tribunal Constitucional. independientemente de su condición de órgano constitucional. es lo que hemos venido en denominar eficacia vertical de los derechos fundamentales. en tanto que la persona humana se proyecta en él como el fin supremo (art. Veamos como ha explicado el Tribunal este carácter de los derechos fundamentales como ley fundamental no solo del Estado sino también de la sociedad: “La vinculación de los derechos hacia cualesquiera de los poderes y. en general. Así la eficacia de los derechos fundamentales. 88 . Por otro lado. y los grados e intensidad de autonomía que para con ellos el ordenamiento haya podido prever. por tanto. 1 de la Constitución). […]”101. El carácter objetivo de dichos derechos radica en que ellos son elementos constitutivos y legitimadores de todo el ordenamiento jurídico. FJ 17. En ese sentido. legal o administrativo. es decir. impone como una tarea especial del Estado su intervención en todos aquellos casos en los 100 101 STC 03330-2004-PA.GERARDO ETO CRUZ de garantizar la realización y eficacia plena de los derechos fundamentales. órganos públicos.

Con lo cual entre los sujetos pasivos de los derechos ya no sólo se encuentra el Estado. que en nuestro ordenamiento se encuentra plasmado a través del artículo 1° de la Constitución de 1993. FJ 3. en cuanto establece que todos los peruanos tienen el deber de “respetar” y “cumplir” la Constitución y. independientemente de dónde o de quiénes pueda proceder la lesión. del principio de dignidad (arts. Ello excluye la posibilidad de que existan actos de los poderes públicos y privados que estén desvinculados de la eficacia jurídica de los derechos fundamentales. 102 103 STC 00976-2001-PA. en cuanto el valor central de la persona impone que sus derechos fundamentales proyecten también su efecto regulador al ámbito de la sociedad y de la propia autonomía privada. frente a todo tipo de destinatario. de los derechos fundamentales. FJ 5.. entre otros– recogidos. ya sea de manera tácita o expresa. de modo que no hay ámbito social que se exima de su efecto normativo y regulador. STC N. Tal efecto se deriva. que pone énfasis en señalar que "La defensa de la persona humana y el respeto de su dignidad son el fin supremo de la sociedad y del Estado”102. STC 10087-2005-PA. […][E]sta eficacia horizontal de los derechos fundamentales en las relaciones entre privados se deriva del concepto de Constitución como Ley Fundamental de la Sociedad.] Los derechos fundamentales detentan un efecto horizontal o inter privatos (Cfr. toda vez que éstos no sólo son derechos subjetivos de las personas sino también instituciones objetivas que concretizan determinados valores constitucionales – justicia. La dignidad de la persona trae así consigo la proyección universal. del artículo 38º de la Constitución. por otro. entre otras).EL DESARROLLO DEL DERECHO PROCESAL CONSTITUCIONAL que éstos resulten vulnerados. 1 y 3 de la Constitución). pluralismo. igualdad. en nuestro ordenamiento constitucional”103. “[…] el Estado social y democrático de Derecho implica que los derechos fundamentales adquieren plena eficacia vertical –frente a los poderes del Estado– y horizontal –frente a los particulares–. 88 89 . democracia.. sino también a los propios particulares. por un lado.º 1124-2001-PA/TC. “[.

“Las distinta eficacia de las disposiciones constitucionales. cuando la Constitución ha reconocido. detentan fuerza regulatoria en las relaciones jurídicas de derecho privado. las segundas constituyen mandatos de optimización. 90 . FJ 11. existe un baremo de . 104 105 STC 06730-2006-PA/TC. En consecuencia. FJ 9. lo cual implica que las normas estatutarias de las entidades privadas y los actos de sus órganos deben guardar plena conformidad con la Constitución y. consecuentemente.GERARDO ETO CRUZ pues de haber alguno. Mientras que las primeras se identifican con mandatos concretos de carácter autoaplicativo y son. judicializables. el Tribunal ha configurado el distinto grado de eficacia de los derechos fundamentales. que requieren de la intermediación de la fuente legal. que recoge la distinción conceptual realizada en la doctrina alemana entre normas reglas y normas principios. en particular. En la distinción de los derechos fundamentales de contenido constitucional directo y los derechos fundamentales de configuración legal. d) Grado de eficacia de los derechos fundamentales: derechos de contenido constitucional directo y derechos de configuración legal. los derechos fundamentales vinculan. con los derechos fundamentales”104. STC 1417-2005-PA. significaría negar el valor normativo del mismo principio de dignidad. explícita o implícitamente. por excepcional que fuese. vid. Es decir. Para una complementación. Veamos: . normas abiertas de eficacia diferida. un marco de referencia que delimita nominalmente el bien jurídico susceptible de protección. Otro aspecto saltante que el Tribunal también ha abordado es el distinto grado de eficacia de los derechos fundamentales según su naturaleza. infra “interpretación constitucional de la ley”. para alcanzar plena concreción y ser susceptibles de judicialización”105.Normas regla y normas principio. da lugar a que éstas puedan ser divididas entre “normas regla” y “normas principio”.Derechos de contenido constitucional directo. “Un derecho tiene sustento constitucional directo.

que transita desde la delimitación más abierta a la más precisa. Finalmente. e) Garantía de los derechos fundamentales. 90 91 . sino por su dimisión axiológica de unión inseparable a la dignidad humana. Ello supone desde luego. fundamento último del orden constitucional. pues una interpretación en ese sentido sería contraria al principio de fuerza normativa de la Constitución. FJ 10. no sólo porque se desprenden de un texto normativo que es norma fundamental. que todos los derechos fundamentales vinculan a los jueces y no sólo los 106 107 STC 1417-2005-PA. aunque resulte obvio decirlo. . De este modo. Lo único que ello implica es que. Veamos como ha explicado el Colegiado Constitucional esta dimensión biunívoca entre derechos fundamentales y garantías constitucionales: “Los derechos fundamentales vinculan a todos los poderes públicos.EL DESARROLLO DEL DERECHO PROCESAL CONSTITUCIONAL delimitación de ese marco garantista. en tales supuestos. Aquellos jurídicos que la Constitución prevé en su texto para dicha protección son lo que comúnmente se han dado en llamar “garantías constitucionales” y que en la moderna teoría procesal constitucional se llaman “procesos constitucionales” y que son el objeto de estudio de nuestra disciplina. “Los derechos fundamentales cuya configuración requiera de la asistencia de la ley no carecen de un contenido per se inmediatamente exigible a los poderes públicos. también los jueces están sometidos en su actuación a los contenidos la Constitución. en la concepción actual del Estado Constitucional no se comprende la existencia de unos derechos fundamentales sin la previsión de un conjunto de mecanismos para su defensa. la ley se convierte en un requisito sine qua non para la culminación de la delimitación concreta del contenido directamente atribuible al derecho fundamental”107. Correspondiendo un mayor o menor desarrollo legislativo.Derechos de configuración legal. en función de la opción legislativa de desarrollar los derechos fundamentales establecidos por el constituyente”106. FJ 12. STC 1417-2005-PA.

un conjunto de disposiciones que regulan. amparo y hábeas data.. Si todos los derechos fundamentales vinculan a los jueces como a todo poder público. nuestra Norma Fundamental ha consagrado un conjunto de garantías específicas para la protección de los derechos fundamentales. no agota las posibilidades fácticas para el ejercicio de dicho control.? […] El Tribunal considera en este sentido.”. que la enunciación de una lista de derechos que el legislador ha establecido como atributos de la tutela procesal efectiva. y no solo la tutela procesal. Resulta por tanto razonable pensar que con tal enunciación no se está estableciendo la imposibilidad de que otros bienes constitucionales. más no debe interpretarse como una lista cerrada de posibles infracciones. los procesos constitucionales de hábeas corpus. entre otras previsiones. 92 . sus derechos. puesto que no se trata de un código de prohibiciones sino de posibilidades interpretativas para su mejor aplicación. 108 STC 01209-2006-PA.. FJ 24 y 26. Una lista enunciativa supone una referencia sobre los alcances de tal derecho. ver RTC 1209-2006-PA. de modo enunciativo. Aclaración de fecha 27 de octubre del 2006. entonces: ¿qué pasa si una decisión jurisdiccional se emite violando flagrantemente un derecho que no se encuentre en la lista enunciativa del artículo 4° del CPConst. para efectos de controlar la actuación de los jueces o incluso de los fiscales en el ámbito de sus respectivas competencias relacionadas con los procesos judiciales. que constituye una tutela especializada (a cargo de jueces constitucionales) distinta a la tutela común (a cargo de jueces ordinarios). Esto se desprende además de la propia lectura del artículo 4° del CPConst. puedan también resultar afectados mediante la actuación del poder jurisdiccional del Estado”108. Como se aprecia. “[…][L]a Constitución ha establecido en el Título V. denominado “Garantías Constitucionales”. que al referirse a la tutela procesal efectiva lo define como “aquella situación jurídica de una persona en la que se respetan.GERARDO ETO CRUZ referidos a la tutela judicial efectiva […]. ni tampoco quiere significar una lista cerrada de derechos vinculados a la cláusula general de la tutela procesal efectiva..

109 STC 04232-2004-PA. ya sean civiles. asegurando su contenido y removiendo aquellos obstáculos que interfieran en su plena efectividad. (Opinión Consultiva OC-8/87 del 30 de enero de 1987. Derechos constitucionales. Los derechos y sus mecanismos procesales de tutela se constituyen. sus garantías y el Estado de Derecho constituyen una tríada.EL DESARROLLO DEL DERECHO PROCESAL CONSTITUCIONAL Los «derechos fundamentales» y las «garantías para su protección» son institutos que no pueden entenderse de modo aislado. completa y adquiere sentido en función de los otros”. FJ 35 y 36. párrafo 26). el de sus garantías. «adecuados» y «eficaces» para su protección. los mencionados procesos constitucionales no sólo protegen los derechos fundamentales entendidos como atributos reconocidos a favor de los individuos. Al respecto. Esta especial protección otorgada a los derechos fundamentales. la Corte Interamericana de Derechos Humanos expresa que ha declarado El concepto de derechos y libertades y. económicos. El Tribunal ha sostenido que en nuestro ordenamiento jurídico. en el presupuesto indispensable para un adecuado funcionamiento del sistema democrático.4. así. evidencia su condición de componentes estructurales y esenciales del ordenamiento jurídico. teniendo en cuenta las dimensiones «subjetiva» y «objetiva» de los derechos fundamentales. Por ello. sino también atendiendo su dimensión de valores materiales del ordenamiento jurídico”109. políticos. 92 93 . por ende. 2. En una sociedad democrática los derechos y libertades inherentes a la persona. cada uno de cuyos componentes se define. pues tales derechos sólo podrían «realizarse» en la medida que cuenten con mecanismos «rápidos». es también inseparable del sistema de valores y principios que lo inspira. sociales o culturales. los derechos fundamentales son todos a la vez derechos constitucionales.

FJ 4. son las exigencias concretas que al amparo de un determinado sentido interpretativo válidamente atribuible a una disposición de derecho fundamental. pues son los concretos atributos que la persona humana ostenta al amparo de las normas (sentidos interpretativos) válidas derivadas directamente de las 110 STC 01417-2005-PA. a todos los otros derechos que por su carácter de derivados de la dignidad humana o la forma democrática de gobierno se reputan también como fundamentales. da lugar a que en nuestro ordenamiento todos los derechos fundamentales sean a su vez derechos constitucionales. 2.5.GERARDO ETO CRUZ en tanto la Constitución ha recogido expresamente a todos ellos e incorpora vía la cláusula de los derechos innominados recogida en el art. Veamos como lo ha explicado el TC: “[…][L]as posiciones de derecho fundamental. […]. 3. “[…][L]as posiciones de derecho fundamental. se deriven de los mismos principios y valores que sirvieron de base histórica y dogmática para el reconocimiento de los derechos fundamentales”110. en tanto es la propia Constitución la que incorpora en el orden constitucional no sólo a los derechos expresamente contemplados en su texto. se buscan hacer valer frente a una determinada persona o entidad. y la cláusula de los derechos implícitos o no enumerados. de manera implícita. sino a todos aquellos que. Posiciones de derecho fundamental. Otro concepto importante para entender la razón de ser de nuestra disciplina es la noción de “posición de derecho fundamental”. son los derechos fundamentales en sentido estricto. Veamos esta posición del TC: “[…] la enumeración de los derechos fundamentales previstos en la Constitución. 94 . La posición ius-fundamental es la que sustenta la posibilidad de hacer judicialmente reclamables en vía judicial la protección de los derechos fundamentales y es la que se convierte ingresada dicha posición en el proceso en el sustento de la relación jurídico procesal.

23506 y 25398 no puede obviar que la Constitución de 1993. 111 112 STC 01417-2005-PA. se presentan en una relación jurídica sustancial. FJ 4. lo importante hoy es garantizar su efectiva vigencia a través de determinados instrumentos procesales. por tanto. también ha creado diversos mecanismos procesales con el objeto de tutelarlos. Derecho a la protección jurisdiccional de los derechos y libertades fundamentales. detrás de la constitucionalización de procesos como el hábeas corpus.EL DESARROLLO DEL DERECHO PROCESAL CONSTITUCIONAL disposiciones contenidas en la Constitución que reconocen derechos. vinculan a todas las personas y que. Así. Como lo señalara en su momento Norberto Bobbio. nuestra Carta Magna ha reconocido el derecho (subjetivo-constitucional) a la protección jurisdiccional de los derechos y libertades fundamentales”112. Por ello. como se ha dicho. de valores materiales de nuestro ordenamiento jurídico. 94 95 . el hábeas corpus o el hábeas data)”111. pueden ser exigidas al sujeto pasivo. al tiempo de reconocer una serie de derechos constitucionales. STC 01230-2002-PHC. desprovistas de valor normativo. 2. más allá de la fundamentación en torno a la naturaleza de los derechos fundamentales. le es consustancial el establecimiento de mecanismos encargados de tutelarlos. Estos atributos que. susceptibles de ser proyectadas en una relación jurídica procesal en forma de pretensiones al interior de los procesos constitucionales de la libertad (sea el amparo. pues es evidente que derechos sin garantías no son sino afirmaciones programáticas. En tal ubicación surge la idea en torno a la protección jurisdiccional de estos derechos esenciales. FJ 24 in fine y 25. bien puede decirse que. el amparo o el hábeas data. A la condición de derechos subjetivos del más alto nivel y. el TC ha señalado que: “Una interpretación "desde" la Constitución de aquellos dispositivos de las Leyes Nos. al mismo tiempo.6.

opera en beneficio de la interpretación de la Constitución en cada uno de los procesos constitucionales que el juez y el Tribunal Constitucional conocen con motivo de responder a una concreta controversia constitucional planteada. esta concretización de la Constitución en cada controversia constitucional impone correlativamente que la hermeneútica de la norma procesal constitucional deba efectuarse conforme [a] una ‘interpretación específicamente constitucional de las normas procesales constitucionales’.GERARDO ETO CRUZ III. pero que. El derecho procesal constitucional. Por ende. el C. 96 . en definitiva. Esto es. Es desde esta comprensión que el Tribunal Constitucional alemán ha destacado la ‘particularidad del proceso constitucional’. En lo que respecta al Derecho Procesal Constitucional como parcela del Derecho Procesal que se encarga de la regulación de los instrumentos necesarios para hacer efectiva la supremacía de la Constitución y la protección de los derechos fundamentales..) implica necesariamente un cierto distanciamiento del resto de regulaciones procesales’. 3. el Tribunal Constitucional ha logrado conceptualizar esta disciplina señalando que: “[E]l derecho procesal constitucional constituye un ordenamiento complejo de naturaleza adjetiva. debido a la naturaleza del ordenamiento sustantivo a cuya concretización sirve –la Constitución– debe ser interpretado e integrado atendiendo a la singularidad que este presenta respecto al resto del ordenamiento jurídico. auto de admisibilidad. de una interpretación teleológica de la norma procesal constitucional orientada a la concretización y optimización de los mencionados principios constitucionales materiales”113. Por tal razón. Se trata. tiene que ser entendido como un ‘derecho constitucional concretizado’. en consecuencia. En este contexto. FJ 15. Significa ello que el derecho procesal constitucional ‘(.. una interpretación del Código Procesal Constitucional desde la Constitución (.Const. al servicio de la ‘concretización’ de la Constitución. 113 RTC 00025 y 00026-2005-PI.. DERECHO PROCESAL CONSTITUCIONAL..P.).1.

significa un distanciamiento de aquellas posiciones positivistas del Derecho y el proceso que han llevado a desnaturalizar la vigencia efectiva de los derechos fundamentales. FJ 5. con frecuencia. a categorías e instituciones primigeniamente elaboradas como parte de la Teoría General del Proceso. el TC ha asumido la postura de este iusfilósofo alemán señalando por otro lado que: “Desde esta perspectiva del Derecho Procesal Constitucional como Derecho Constitucional concretizado. el Tribunal asume otros criterios en torno a la naturaleza jurídica de nuestra disciplina asumiendo otro enfoque ya no sólo procesal sino sustantivo. FJ 3) el Tribunal Constitucional ha precisado que “(. pero también los jueces constitucionales. como es evidente.EL DESARROLLO DEL DERECHO PROCESAL CONSTITUCIONAL Igualmente dentro del cosmopolitismo conceptual que ha venido desarrollando Peter Häberle. cabe decir que la interpretación de las disposiciones del Código Procesal Constitucional debe tender siempre a la mayor optimización o realización no solo del principio jurídico de supremacía de la Constitución. trasciende la mera cuestión de opción académica o jurisprudencial. incluso de aquellas disposiciones que establecen los presupuestos procesales para la interposición de una demanda. deben interpretar y otorgar contenido a las instituciones procesales a partir de una dimensión constitucional sustantiva –y no sólo adjetiva–. 114 STC 04903-2005-PHC. 4903-2005-PHC/TC. Por otro lado. Veamos: “[…][E]n sentencia anterior (Exp.. sino también de los derechos fundamentales […]”114. 96 97 . Esta posición. Ello implica que el Tribunal.. es el Derecho Constitucional el que las configura y llena de contenido constitucional. por el contrario. al hacer depender la eficacia de estos a la aplicación de normas procesales autónomas científicas y neutrales”. y diríamos hasta la postura de Nestor Pedro Sagüés que plantea que el Derecho Procesal Constitucional es de carácter mixto.) si bien es cierto que el Derecho Procesal Constitucional recurre.

el Colegiado Constitucional también ha desarrollado una teoría procesal constitucional que sirva de base teórica a esta forma de entender el proceso constitucional y de interpretar bajo pautas singulares las normas procesales constitucionales. Teoría procesal constitucional. En la medida en que tales derechos tienen también una dimensión sustantiva. referidos al proceso constitucional en conjunto. Veamos: “[…] atendiendo a la naturaleza y fines del proceso de amparo.. obligando a efectuar una lectura 115 STC 02118-2005-PA. 98 . 3. entendidos estos como los requisitos insubsanables que. a su término se pueda dictar una resolución sobre el fondo del asunto”115. ello sólo tiene plena aplicación en aquellos casos en los cuales se estima el ejercicio constitucionalmente legítimo de los derechos fundamentales que la Constitución del Estado reconoce. al momento de calificar los presupuestos procesales de una demanda. debe tenerse en consideración. Como ya ha quedado dicho. el Tribunal Constitucional ha entrado a definir el Derecho Procesal Constitucional y a otorgarle una caracterización específica propia de su fin instrumental de protección de la supremacía constitucional y de los derechos fundamentales. en tanto implica necesariamente un cierto distanciamiento del resto de regulaciones procesales. No obstante. Acorde con esta caracterización específica de esta disciplina adjetiva. la teoría constitucional procesal construida por la doctrina y la jurisprudencia de este Colegiado adquiere especial relevancia. es decir que su ejercicio debe ser compatible con los principios constitucionales y valores constitucionales. según el cual “(.) el Juez y el Tribunal Constitucional deben adecuar la exigencia de las formalidades previstas en este Código al logro de los fines de los procesos constitucionales”.2. condicionan que este se realice válidamente y.GERARDO ETO CRUZ […] [E]l Código Procesal Constitucional parte de un presupuesto constitucional de las instituciones procesales previstas en el mismo cuerpo normativo (artículo III del Título Preliminar).. FJ 2 y 3. por ello. por parte del Tribunal Constitucional y de los jueces constitucionales.

EL DESARROLLO DEL DERECHO PROCESAL CONSTITUCIONAL iuspublicista de este proceso constitucional. No se comprendería que a la hora de declarar anticonstitucional una determinada ley. no se pueden acoplar a ella algunos de los principios y mecanismos del procedimiento civil ordinario. Como ya ha quedado dicho en las líneas precedentes. Consciente sin embargo de la afectación del principio de seguridad jurídica que en algunos casos dicha configuración jurisprudencial del 116 STC 00023-2005-PI. debido a la naturaleza del ordenamiento sustantivo a cuya concretización sirven los procesos constitucionales –la Constitución-. sino que con el objeto de procurar una protección más adecuada de los derechos fundamentales y de la supremacía constitucional. y no privatista. En consecuencia.3. 98 99 . en el principio de justicia rogada (da mihi facto dabo tibi jus). Principio de autonomía procesal. 3. por ejemplo. el Tribunal Constitucional peruano ha asumido la doctrina alemana de la “autonomía procesal”. una interpretación del Código Procesal Constitucional desde la Constitución””116. el juez constitucional –y en virtud del principio inquisitivo. que “so pena de traicionarse los objetivos últimos de la justicia constitucional. como bien aprecia Pedro de Vega. “esta concretización de la Constitución en cada controversia constitucional impone correlativamente que la hermeneútica de la norma procesal constitucional deba efectuarse conforme a una interpretación específicamente constitucional de las normas procesales constitucionales. Por tal razón. ya que puede desdibujar sus contornos. el Tribunal ha ingresado a perfeccionar el proceso constitucional delineado por el legislador. El particular activismo de nuestro Colegiado Constitucional no ha quedado relegado al ámbito material o sustantivo. contrario al de la justicia rogada– no indagara más allá de las pruebas aportadas por las partes para contemplar el problema desde todos los ángulos y puntos de vista posibles. Piénsese. la interpretación e integración de las normas procesales aplicables al proceso de amparo. debe realizarse atendiendo a la autonomía y supremacía que este representa respecto al resto del ordenamiento jurídico fundado en la legalidad. FJ 17 y 18. Lo que determina. más allá de los métodos tradicionales de interpretación e integración jurídica.

Auto de admisibilidad. este Tribunal detenta en la resolución de cada caso concreto la potestad de establecer. en cuanto acto de integración. lo trascenderá y será susceptible de aplicación ulterior debido a que se incorpora. 100 . “Según [el principio de autonomía procesal]. por lo que toda práctica procesal que se apoye en este andamiaje teórico para atropellar los derechos o para disminuir su cobertura debe ser rechazado como un poder peligroso en manos de los jueces”118. debe orientarse a la realización y optimización de los fines del proceso constitucional y. Que el establecimiento de la norma. el TC también ha desarrollado ciertos límites a dicha potestad. desde entonces. en la regulación procesal constitucional vigente. en aquellos aspectos donde la regulación procesal constitucional presenta vacíos normativos o donde ella debe ser perfeccionada o adecuada a los fines del proceso constitucional. pero sin olvidar que la finalidad no es una finalidad para el atropello o la restricción. sin embargo. Veamos los diversos aspectos que el Tribunal ha desarrollado sobre la autonomía procesal. Este “sacrificio de las formas procesales” sólo puede encontrar respaldo en una única razón: la tutela de los derechos. “Esta capacidad para delimitar el ámbito de sus decisiones por parte del Tribunal tiene como presupuesto la necesidad de dotar de todo el poder necesario en manos del Tribunal para tutelar los derechos fundamentales más allá incluso de las intervenciones de las partes. La norma así establecida está orientada a resolver el concreto problema –vacío o imperfección de norma– que el caso ha planteado y. en particular.GERARDO ETO CRUZ proceso puede generar. STC 04119-2005-PA. a través de su jurisprudencia. FJ 38 in fine. normas que regulen el proceso constitucional. 117 118 RTC 0025-2005-PI. — Noción. FJ 19 y 20. a través del precedente vinculante del artículo VII del CPConst. efectuarse en consideración de la particularidad del derecho procesal constitucional en cuanto derecho constitucional concretizado”117.

siempre que estas reglas tengan como finalidad perfeccionar el proceso constitucional. por lo que goza de cierto grado de autonomía para establecer determinadas reglas procesales o interpretar las ya estipuladas. la ya mencionada vigencia efectiva de los derechos fundamentales y los principios de razonabilidad y proporcionalidad”119.).EL DESARROLLO DEL DERECHO PROCESAL CONSTITUCIONAL “[…][P]or el principio de autonomía procesal que informa a las funciones de valoración. FJ 2 Auto de admisibilidad) 119 STC 1417-2005-PA. en el marco de los principios generales del Derecho Constitucional material y de los fines de los procesos constitucionales. cuando se trate de efectivizar los fines de los procesos constitucionales. como máximo intérprete de la Constitución y órgano supremo de control de la constitucionalidad. En efecto. y se encuentren limitadas por el principio de separación de poderes. mediante su autonomía procesal el Tribunal Constitucional puede establecer reglas que tengan una pretensión de generalidad y que puedan aplicarse posteriormente a casos similares. establece la obligación del juez constitucional de “adecuar la exigencia de las formalidades previstas en éste Código al logro de los fines de los procesos constitucionales”. de manera que toda formalidad resulta finalmente supeditada a la finalidad de los procesos constitucionales: la efectividad del principio de supremacía de la Constitución y la vigencia de los derechos fundamentales (artículo II del Título Preliminar del CPConst. — Titularidad. es titular de una autonomía procesal para desarrollar y complementar la regulación procesal constitucional a través de la jurisprudencia. FJ 48. dentro del marco normativo de las reglas procesales que le resultan aplicables. éste goza de un margen razonable de flexibilidad en su aplicación. “El Tribunal Constitucional. ordenación y pacificación de[l Tribunal Constitucional].” (RTC 00020-2005-PI. El artículo III del Título preliminar del CPConst. 100 101 . conforme al cual.

Es así como. “[…][E]sta atribución está sujeta a tres límites: -Primero. pero no de manera absoluta. por ejemplo.GERARDO ETO CRUZ — Modulación de su aplicación. los términos de su decisión. de conformidad con el principio de autonomía. posibilidad de 120 — Límites. citaciones. STC 5033-2006-PA. con criterios objetivos y razonables. el contenido de ellas. y en el proceso de amparo. procesalmente. 102 . emplazamientos. se realiza en base al uso del Derecho Constitucional material. por ejemplo respecto a plazos. en atención a las circunstancias objetivas de cada caso y a las consecuencias que puedan generar los efectos de sus sentencias. en particular. es el caso. el artículo 55º del Código Procesal Constitucional ha previsto un haz de posibilidades para el caso en que la demanda sea declarada fundada. FJ 62. notificaciones. tal como ya ha procedido en anteriores oportunidades (Exp. Pero también. este Colegiado puede ponderar. -Segundo. reconocido en el artículo 201º de la Constitución. “El Tribunal Constitucional. El espectro es bastante amplio. en general. el contenido y los efectos de sus sentencias en todos los procesos constitucionales. tiene la potestad de modular. en el cumplimiento de las funciones que le están encomendadas por la Constitución. el Código Procesal Constitucional y la Ley Orgánica del Tribunal Constitucional. empleando para ello determinadas instituciones procesales -como la del litisconsorte facultativo a la que se recurre en la presente resolución-. 2694-2004-AA/TC)”120. de las lagunas existentes en las prescripciones procesales legales que se detectan y cubren mediante la interpretación que realiza el Tribunal. en este caso el artículo 200° de la Constitución. puesto que la complementación a la cual puede avocarse el Tribunal no supone una ampliación de sus competencias. en aquellos casos en lo cuales no se estima la demanda. por ejemplo. la regulación constitucional y legal en donde se han establecido los principios fundamentales del proceso constitucional. Este principio de autonomía procesal permite al Tribunal Constitucional determinar.

FJ 3 Auto de admisibilidad. acumulación y separación de demandas. capacidad procesal. Actualmente. principios y derechos que la Constitución encarna. procedimiento de determinación de costas. sin que ello suponga negar las singularidades de la jurisdicción constitucional y los principios materiales que la informan. podrían ser el indicio claro de la intención del mismo de dejar ciertas cuestiones para que el Tribunal mismo las regule a través de su praxis jurisprudencial.EL DESARROLLO DEL DERECHO PROCESAL CONSTITUCIONAL modificación. retroacción de las actuaciones y demás situaciones que. ha pasado mucha agua bajo el puente. a la actualidad. 102 103 . retirada. Desde el Primer Coloquio que se desarrollara en Heidelberg. la jurisdicción constitucional se concibe no sólo como un medio jurídico de defensa del texto constitucional. Jurisdicción constitucional. afirmándose la naturaleza del Tribunal Constitucional como órgano jurisdiccional. No obstante. bajo la forma de principios y reglas como parte de un pronunciamiento judicial en un caso concreto. admisibilidad de demandas subsidiarias y condicionales. lo contrario comportaría el riesgo de someterse a un positivismo jurídico procesal basado en la ley”121. en donde se acuñara la idea de que la jurisdicción constitucional constituye todo procedimiento jurisdiccional que tiene como fin directo garantizar la observancia de la Constitución. sino como un verdadero medio de logro del consenso social y de la configuración de la sociedad en base a los valores. -Tercero. 3. consecuencias de la muerte del demandante. debe reconocer el lugar que ocupa el Derecho Procesal Constitucional dentro del ámbito del Derecho Procesal general.4. como el Tribunal ha asimilado este concepto hoy ecuménico en los estados constitucionales: — Noción. derecho por pobre. Veamos. “[…] la afirmación del doble carácter de los procesos constitucionales […][y la] necesaria la configuración de un proceso constitucional en el que subyace una defensa del orden 121 RTC 00020-2005-PI. no habiendo sido previstas por el legislador. esta aplicación analógica no debe entenderse como una mera translación mecánica de instituciones.

la literatura que da cuenta sobre los alcances de esta institución es ubérrima y la dedicación que a su estudio se efectúa en las cátedras de Derecho Constitucional y/o Derecho Procesal Constitucional es cada vez mayor. FJ 59. “La función pacificadora de la jurisdicción constitucional obliga a ésta a comprender que nunca la pretendida corrección técnicojurídica de una sentencia es capaz de legitimarla constitucionalmente. Desde entonces. sino. con relación a la Constitución. pues. Aunque los antecedentes primigenios de los tribunales constitucionales dimanan de la vieja propuesta planteada por Inmanuel Sieyés a través de su Jury Constitutionnaire. por el contrario. 104 . de modo tal que. en torno a sus funciones señalando diversos aspectos: — Función pacificadora. si de ella deriva la inseguridad. logre verdaderamente pacificar la relación entre las partes. la jurisdicción constitucional no actúa ni puede actuar como un órgano neutro. es con el planteamiento de Kelsen y del influjo que su propuesta tuvo en la creación del Tribunal Constitucional austriaco de 1920. FJ 12. 3. ponderar las consecuencias de sus resoluciones. sino del orden constitucional (normatividad) y de la realidad social (normalidad) en conjunto. sin perjuicio de aplicar la técnica y la metodología interpretativa que resulte conveniente a la litis planteada. STC 00005-2005-CC. Con todo.5. y contribuir a la certidumbre jurídico-constitucional e institucional de la sociedad toda”123. y no mera facultad del Tribunal Constitucional. De allí que sea deber. el propio Tribunal Constitucional peruano se autopercibe. 122 123 STC 00023-2005-PI.GERARDO ETO CRUZ público constitucional […] permite definir la jurisdicción constitucional no en el sentido de simple pacificadora de intereses de contenido y alcance subjetivos. la incertidumbre y el caos social. Tribunal Constitucional. que los tribunales constitucionales aparecen en el firmamento de los organismos jurisdiccionales creados con un fin específico: la defensa de la Constitución. como su principal promotor”122.

202º de la Constitución y 1º de la LOTC) goza de un amplio margen en la determinación de los métodos interpretativos e integrativos que le sean útiles para cumplir de manera óptima su función de “órgano de control de la Constitución” (artículo 201º de la Constitución). — Deber del Tribunal Constitucional de integrar los vacíos normativos..EL DESARROLLO DEL DERECHO PROCESAL CONSTITUCIONAL — Órgano independiente y autónomo. STC 3574-2007-PA/TC. FJ 8. con pleno respeto por los límites que de la propia Norma Fundamental deriven […]”124.] [E]l Tribunal Constitucional estima oportuno recordar que entre sus funciones está la de racionalizar el ejercicio del poder público y privado.. y ejercer la tarea de intérprete supremo de los alcances y contenidos de la Constitución”125. de conformidad con el artículo 45º de la Constitución. “[. y la consecuente afectación de los derechos fundamentales que de ella puede derivar. como intérprete supremo de la Constitución (artículo 201º. claro está. Por ello. 124 125 STC 00030-2005-PI. Supremo intérprete de la Constitución. 104 105 . de actuar con las responsabilidades que ésta exige. FJ 52. sean estas las emanadas del Estado o de entidades privadas. “[…][E]l Tribunal Constitucional tiene la obligación. advertido el vacío normativo que la declaración de inconstitucionalidad de una norma puede generar. según reza el artículo 139º. tiene el deber —en la medida de que los métodos interpretativos o integrativos lo permitan— de cubrir dicho vacío normativo a través de la integración del ordenamiento pues. velar por la supremacía de la Constitución Política del Perú sobre el resto de las normas del ordenamiento jurídico. – Funciones. “[…][E]l artículo 201º de la Constitución establece que el Tribunal Constitucional “es independiente y autónomo” en el ejercicio de sus competencias. Todo ello. velar por el respeto y la protección de los derechos fundamentales de las personas naturales o jurídicas.

los jueces no pueden dejar de administrar justicia por vacío o deficiencia de la ley”126. al cumplimiento del mandato constitucional de descentralización (artículo 188). FJ 54. según lo establece el artículo 44 de la Constitución. la supremacía del STC 00030-2005-PI. a la duración del mismo. en aras de contribuir al desarrollo integral de la nación.GERARDO ETO CRUZ iniciso 8.] Es evidente que el Tribunal Constitucional. En ese orden de ideas. según el cual el juez constitucional debe tener el mayor contacto posible tanto con los sujetos –demandante. del principio de economía procesal. – Rol dentro de la Sociedad. “[…][E]l Tribunal Constitucional entiende que parte de su política jurisdiccional comprende el acercamiento real de la justicia constitucional a los ciudadanos. al cumplimiento. demandado. FJ 7 y 8. que se fundamenta en el bienestar general y la justicia. en cuanto Poder Constituyente Constituido. principios y normas consignados en el corpus constitucional. de la Constitución. Ello se debe a dos razones fundamentales: primero.. Segundo. en el entendido de que el proceso de descentralización también alcanza a la justicia constitucional.. por un lado. sino que exige aliviar en la mayor medida posible el esfuerzo de tiempo y de medios económicos que supone desplazarse a la sede del Tribunal Constitucional. el cual no se restringe. del principio constitucional procesal de inmediación. y también del principio de socialización de los procesos constitucionales. por ejemplo– como con los elementos objetivos del proceso constitucional a resolver. por otro. – Política jurisdiccional. en los procesos constitucionales. se encarga de declarar y establecer los contenidos de los valores. “[. de conformidad con el artículo III del Título Preliminar del Código Procesal Constitucional”127. 126 106 . 127 STC 10340-2006-PA. por su condición de ente guardián y supremo intérprete de la Constitución. se encarga de resguardar la sujeción del ejercicio del poder estatal al plexo del sistema constitucional. y mediante la acción hermenéutica e integradora de ella. el Tribunal Constitucional.

De esta manera.6. De ahí que formen parte de su accionar. Con relación a los procesos constitucionales como objeto específico de tratamiento de nuestra disciplina. 02409-2002-PA. FJ 1. Y es que. “[…] en el estado actual de desarrollo del Derecho procesal constitucional. se demuestra la supremacía constitucional. tal como lo ha previsto el artículo II del Título Preliminar del CPCo. 128 129 — Finalidad. Entre ellos. el cual. la defensa in toto de la Constitución y de los derechos humanos ante cualquier forma de abuso y arbitrariedad estatal”128. tanto reparativas como preventivas (artículo 2° del CPCo)”129. Procesos constitucionales. el Tribunal ha desarrollado diversos aspectos de su objeto y naturaleza. a su doble naturaleza de proceso objetivo y subjetivo (doble naturaleza que repite la efectuada con relación a los derechos fundamentales) y a las características especiales que ostentan respecto a los procesos ordinarios. los procesos constitucionales persiguen no sólo la tutela subjetiva de los derechos fundamentales de las personas. STC 002877-2005-HC FJ 5. toda vez que.EL DESARROLLO DEL DERECHO PROCESAL CONSTITUCIONAL texto constitucional y la vigencia plena e irrestricta de los derechos esenciales de la persona. gracias a ello. . el diseño del proceso constitucional se orienta a la tutela de dos distintos tipos de bienes jurídicos: la eficacia de los derechos fundamentales y la constitucionalidad del derecho objetivo.Doble naturaleza. por su intermedio. dice: Son fines esenciales de los procesos constitucionales garantizar la primacía de la Constitución y la vigencia efectiva de los derechos constitucionales. el Tribunal ha dado especial énfasis a su objeto o finalidad constitucional. 3. Veamos dichas aristas desarrolladas por el Tribunal: “El proceso constitucional tiene como objetivo asegurar el funcionamiento adecuado del orden constitucional y la vigencia efectiva de los derechos constitucionales. 106 107 . STC. a la letra. este Colegiado cumple sus funciones esenciales.

nominalmente. pues a diferencia de los procesos constitucionales. En consecuencia. es indudable que la exigencia del cumplimiento de principios como los de publicidad. detrás de la constitucionalización de procesos como el de hábeas corpus.GERARDO ETO CRUZ sino también la comprenden la tutela objetiva de la Constitución. se hace necesaria la configuración de un proceso constitucional en el que subyace una defensa del orden público constitucional”130. porque el control de la actuación de las partes por parte del juez es mayor en los procesos constitucionales. gratuidad. Por todo ello. amparo. hábeas data y de cumplimiento. la afirmación del doble carácter de los procesos constitucionales resulta ser de especial relevancia para el análisis constitucional a realizar por este Colegiado. “La consagración constitucional de estos procesos les otorga un especial carácter. pues si bien es cierto que estos principios. 130 STC 00023-2005-PI. Pues la protección de los derechos fundamentales no sólo es de interés para el titular de ese derecho. pues su transgresión supone una afectación también al propio ordenamiento constitucional. pues este caso amerita una valoración de esta dimensión objetiva orientada a preservar el orden constitucional como una suma de bienes institucionales. bien puede decirse que. — Diferencia con los procesos ordinarios. 2) Por el rol del juez. Siendo que las dos vocaciones del proceso constitucional son interdependientes y se hacen necesarias todas las veces en que la tutela primaria de uno de los dos intereses (subjetivo y objetivo) comporte la violación del otro. que los hace diferentes de los procesos ordinarios en cuatro aspectos: 1) Por sus fines. nuestra Constitución ha reconocido la íntima correspondencia entre la doble naturaleza (subjetiva-objetiva) de los derechos fundamentales y la doble naturaleza (subjetiva-objetiva) de los procesos constitucionales. sino también para el propio Estado y para la colectividad en general. son compartidos por ambos tipos de procesos. Por ello. 108 . 3) Por los principios orientadores. FJ 11 y 12. los ordinarios no tienen por objeto hacer valer el principio de supremacía constitucional ni siempre persiguen la protección de los derechos fundamentales.

este Colegiado otorga valor normativo a los principios procesales establecidos en el artículo III del Título Preliminar del Código Procesal Constitucional”132.7. elasticidad y de favor processum o pro actione. La importante entidad de los procesos constitucionales. establece una marcada diferencia con los procesos ordinarios donde la trascendencia de su aplicación es de menor grado. el Colegiado Constitucional ha señalado que: “En el aseguramiento del ejercicio de las funciones de supremo intérprete de la Constitución. Resolución FJ 4. y 4) Por su naturaleza. Su utilización. sino también. Los principios procesales. 131 132 STC 00023-2005-PI. que es de carácter subjetivo-objetivo. en los procesos constitucionales la exigencia de su pleno cumplimiento es fundamental e ineludible. en tanto instrumentos protectores de la supremacía normativa de la Constitución y de la vigencia efectiva de los derechos fundamentales. A este respecto. referidos en este caso a los fines y objetivos constitucionales de tutela de urgencia”131.EL DESARROLLO DEL DERECHO PROCESAL CONSTITUCIONAL economía procesal. es fundamental e ineludible para el cumplimiento de los fines de los procesos constitucionales. en cuanto se trata de respetar los valores materiales del ordenamiento jurídico. impulso oficioso. 108 109 . si bien también es predicable en los procesos ordinarios. dota a los principios procesales de una gran fuerza normativa que. STC 0048-2004-PI. a) Noción. pues no sólo protegen los derechos fundamentales entendidos como atributos reconocidos a favor de los individuos. socialización del proceso. y cotizando la naturaleza jurídica del Título Preliminar. 3. Los principios procesales recogidos en el artículo III del Título Preliminar del Código Procesal Constitucional constituyen el pórtico hermenéutico que ordena y sistematiza a toda la legislación procesal que allí se recoge. FJ 10. en este punto.

desglosándolo en dos contenidos esenciales como son: la gratuidad para las personas de escasos recursos y la gratuidad para todos en los casos que señala la ley. pretenda convertir al proceso en un ritualismo de formas. el Juez asume un rol determinante en el proceso constitucional. ello. es decir como una gratuidad de alcances generales predeterminada legislativamente. esclarecer los hechos. intencionalmente o no. FJ 23.GERARDO ETO CRUZ b) Principio de dirección judicial del proceso. principio: el TC ha precisado que el mencionado “delega en la figura del juez constitucional el poder-deber de controlar razonablemente la actividad de las partes promoviendo la consecución de los fines del proceso de manera eficaz y pronta”133. sin duda en atención a la trascendente entidad de los bienes jurídicos protegidos por los procesos 133 134 STC 2876-2005-PHC. Bajo este principio. promueve (a través de los mandatos judiciales correspondientes) los actos procesales necesarios a fin de impulsar el proceso. la gratuidad señalada en el Código Procesal Constitucional se ubica indudablemente en el segundo de los supuestos antes señalados. En este contexto. El TC ha desarrollado el principio de gratuidad en la administración de justicia. Resolución FJ 4. sino que es quien la encamina hacia el resultado del proceso e. Aunque el TC no ha tenido oportunidad de pronunciarse sobre el principio de gratuidad en los procesos constitucionales. “corresponde al juez constitucional detectar y desvirtuar aquella conducta procesal que. formarse convicción de los mismos y resolver en consecuencia. y no se limita a observar la actividad procesal de las partes. STC 0048-2004-PI. ha enfatizado el TC. inclusive. En tal sentido. dándole así solución al conflicto de intereses de naturaleza constitucional que fuera puesto en su conocimiento. 110 . antes que en un eficiente cauce para la protección de los derechos fundamentales y el respeto de la supremacía normativa de la Constitución”134. c) Principio de gratuidad en la actuación del demandante.

modificado por la Ley N. sino a tratar igual a los iguales y desigual a los desiguales. no se garantiza a todos los justiciables la gratuidad en la administración de justicia. ha sido desarrollada por el artículo 24° de la Ley Orgánica del Poder Judicial.. Veamos cómo ha desarrollado el TC el contenido esencial del derecho a la gratuidad en la administración de justicia: “El inciso 16 del artículo 139° de la Constitución establece que uno de los principios que informa el ejercicio de la función jurisdiccional es “El principio de la gratuidad de la administración de justicia y de la defensa gratuita para las personas de escasos recursos. en lo que al caso importa resaltar.° 26846. entre otros.. el planteamiento y la obtención de un fallo judicial que resuelva sus diferencias dentro de un proceso judicial gratuito. no obliga a tratar igual a todos siempre y en todos los casos. garantiza “El principio de la gratuidad de la administración de justicia. en los términos constitucionalmente establecidos. y. para todos. contiene dos disposiciones diferentes: Por un lado.. para todos.EL DESARROLLO DEL DERECHO PROCESAL CONSTITUCIONAL constitucionales. y. En el ámbito judicial ese mandato se traduce en asegurar. Según éste. La gratuidad en la administración de justicia. la gratuidad de la administración de justicia. según el cual. Dicho precepto constitucional. La primera disposición comporta una concretización del principio de igualdad en el ámbito de la administración de justicia. consagra “. institución que. 110 111 .. en los casos que la ley señala. sino sólo a aquellos que tengan escasos recursos [económicos]. el principio de igualdad. los litigantes a los cuales se les ha concedido auxilio judicial.. el acceso..un mandato constitucional que exige la remoción de los obstáculos que impidan el ejercicio pleno de los derechos fundamentales. los derechos fundamentales no sólo interesan al interés subjetivo de quien busca su defensa. para las personas de escasos recursos”. Como en diversas oportunidades ha advertido este Tribunal. – también se ha sostenido–. se encuentran exonerados del pago de las tasas judiciales. por otro. sino también al orden público constitucional. a las personas de escasos recursos. que subyace en los términos de la gratuidad en la administración de justicia aquí analizada. por otro lado. Dicho principio contiene. y en tanto. en los casos que la ley señala”.

considerando que el demandante cuestiona la existencia misma del proceso administrativo sancionatorio. Este es otro principio que hoy está subyacente en todos los procesos judiciales modernos y se reduce al axioma de que “debe tratarse de obtener el mayor resultado posible con el mínimo de empleo de actividad procesal”. El principio de economía en los procesos constitucionales ha sido utilizado por el TC. siendo así. 112 . En estos casos. afecten sus fines con dilaciones innecesarias. corresponde declarar la nulidad de todo lo actuado y disponer la admisión a trámite de la demanda. No obstante. dichos fines no deben estar cartabonados por una serie de ritualismos procesales que. sino que. este Tribunal estima que. para fundamentar su decisión de entrar a examinar el fondo del asunto. ha procedido a dictar una sentencia sobre el fondo del asunto. en aplicación de este principio. en la mayoría de los casos. Sin embargo. II del T. pese al vicio en que se ha incurrido.GERARDO ETO CRUZ está regulada por el artículo 173° y siguientes del Código Procesal Civil”135.° del Código Procesal Constitucional. cuando las resoluciones de grados inferiores han declarado improcedente liminarmente la demanda de amparo.P). FJ 5-6.° del referido Código. el expediente al juzgado de origen para que sea admitido a trámite. se ha producido un rechazo liminar de la demanda conforme lo dispone el artículo 47. en su caso. se observa que en el caso no se cumplen ninguno de los supuestos de improcedencia a que se refiere el artículo 5. en los siguientes considerandos la postura del TC: “En el presente caso. el TC no se ha limitado a revocar la improcedencia liminar. Veamos a guisa de ejemplo. devolviendo. existen en el expediente suficientes elementos de juicio 135 STC 1607-2002-AA. En efecto. si ya está establecido que son fines esenciales de todo proceso constitucional el de garantizar la primacía de la Constitución y la vigencia de los Derechos Fundamentales (Art. d) Principio de economía procesal. a la postre.

Así. 112 113 . decide resolver el presente caso adecuando su trámite al de un proceso de Hábeas Corpus. FJ 2. una razonable valoración sobre la improbable posibilidad de que tramitada conforme a las estrictas reglas del Hábeas Corpus. el TC ha tenido ocasión de recordar que. En esta decisión pesa. los procesos constitucionales deben revertir una dosis especial de 136 137 STC 5951-2005-PA/TC. estrechamente vinculado con el de celeridad que es exigencia de la tutela de urgencia que brinda el amparo. emitirá pronunciamiento respecto de si la sola existencia del procedimiento administrativo y la posibilidad de imponer una sanción administrativa al demandante implica una amenaza de su derecho al debido proceso. el TC ha utilizado el principio de economía procesal. recogido en el artículo III del Título Preliminar del Código Procesal Constitucional. concretamente de la garantía ne bis in ídem”136. y atendiendo a la celeridad con que deben atenderse las pretensiones en los procesos constitucionales. independientemente de que los procesos ordinarios también deben ser resueltos dentro de un margen razonable de tiempo. Recientemente. por ejemplo. Del mismo modo. Veamos. sustentándose en el principio de economía procesal. para adecuar vías procesales que fueron mal empleadas por los justiciables. este Colegiado. por lo tanto. atendiendo al principio de economía procesal. FJ 3. STC 4586-2004-AA/TC. no obstante advertir que el trámite seguido en las instancias judiciales no es propiamente el que correspondía a la pretensión propuesta por el actor. con ocasión de un proceso de amparo que insólitamente sólo ha podido llegar a su fin luego de 20 años. esta posición del TC: “En tal sentido. la pretensión del actor merezca una decisión sobre el fondo distinta a la que en esta oportunidad daremos”137. además. en numerosos casos el Tribunal ha procedido ha encauzar procesos planteados como hábeas corpus a la vía procesal del amparo.EL DESARROLLO DEL DERECHO PROCESAL CONSTITUCIONAL para conocer del tema de fondo. en tanto los derechos tutelados correspondían a esta segunda vía y no a la primera.

por la propia naturaleza de los bienes y valores que se tutelan. FJ 23. caer en un extremo formalismo que. Este principio supone que las audiencias y todos los actos procesales deban ser realizados ante el juez y no le está permitido delegar lo que le es consustancial a su cargo y función. e) Principio de inmediación. él es el quien define la incertidumbre jurídico-constitucional. quienes. lugares) que conforman el proceso. puesto que sólo de esta manera se garantiza que exista un contacto directo entre el 138 139 STC 2732-2007-PA/TC. dilatando excesivamente el proceso. con el propio desarrollo de los actos procesales y con la valoración de los medios probatorios recaudados en el proceso. para lograr una aproximación más exacta al mismo”139. y para ello debe tener el mayor contacto posible con los sujetos del proceso. En este sentido. Por otro lado. STC 2876-2005-PHC/TC. FJ 8. y por tanto. En lo atinente a este principio el TC ha establecido que: “Este principio procura que el juez constitucional tenga el mayor contacto con los elementos subjetivos (intervinientes) y objetivos (documentos. el principio de inmediación plantea la idea de que el juez en forma exclusiva y excluyente es el conductor del proceso constitucional. en palabras del TC deben reflejar una mayor grado de sensibilidad constitucional en la tramitación de los mismos y no. debe convertirse en un baremo de ineludible observancia para los jueces constitucionales. 114 . En consecuencia. el carácter preferencial y sumario de los procesos constitucionales. con los elementos materiales que tienen que ver con el litigio. convierta a éste en un ritual legal carente de todo sentido y finalidad138. el TC ha establecido que por el principio de inmediación: “la actividad probatoria debe transcurrir en presencia del juez encargado de pronunciar sentencia.GERARDO ETO CRUZ celeridad (que implica el principio de economía en cuanto al ahorro del tiempo).

STC 0032-2005-PHC.EL DESARROLLO DEL DERECHO PROCESAL CONSTITUCIONAL juzgador y los medios de prueba aportados al proceso. en tanto la inmediación permite al juez el conocimiento del caso no sólo a través de la ciencia del derecho. sobre lo verdadero o lo falso. que proviene del latín sententia y que significa el parecer o juicio subjetivo (sentimiento) que alguien tiene sobre lo bueno y lo malo. a la democratización del proceso. Este principio también se va a manifestar en toda su concepción ortodoxa en los procesos constitucionales. adentrándose en el origen etimológico de la palabra “sentencia”. principalmente. sino. El principio de socialización de proceso pretende o aspira. ha estimado que el principio de inmediación se constituye en un elemento indispensable en la configuración de toda decisión jurisdiccional. el magistrado Juan Vergara Gotelli. por cuanto. sólo tiene derecho a 140 141 STC 6846-2006-PHC/TC. f) Principio de socialización del proceso. prima facie. que permitirá a éste ponderarlos en forma debida y plasmar sus conclusiones en forma suficiente y razonada al momento de emitir sentencia”140. y. Finalmente. La igualdad de las partes en el proceso constitucional significa que éstas gozan de iguales oportunidades para su defensa. 114 115 . precisamente se le otorga ciertos derechos o beneficios al justiciable demandante. FJ 5. Fundamento de Voto del Magistrado Juan Francisco Vergara Gotelli. que no se puede concebir que se manifiesten procedimientos privilegiados. es decir una decisión que sea expresión fiel de los sentimientos que el juez albergó a lo largo del proceso141. lo cual pone en valor también su propia experiencia en la búsqueda de la verdad real y vincula al juez con una decisión fruto de una íntima convicción. en su Voto Particular emitido en la STC 0032-2005PHC/TC. bien sea que una de las partes sea el Estado a través de uno de sus órganos. a través del contacto personal con los sujetos intervinientes en el proceso y con los elementos probatorios. en una inexorable postura axiológica. a fin de que los litigantes tengan las mismas condiciones que no se le debe negar a otro. como es el recurso de agravio constitucional que.

116 . sucumbe ante los principios del constitucionalismo social. el Tribunal entiende que el principio de socialización involucra llevar al proceso la dimensión social del Estado Constitucional que entiende que la igualdad no se concretiza sólo en un reconocimiento formal de los mismos derechos para todos los ciudadanos. Veamos: “El principio de socialización procesal es una de las manifestaciones del tránsito del Estado Liberal hacia el Estado Social. el Tribunal ha considerado 142 143 STC 0048-2004-PI. En palabras del Colegiado Constitucional. de manera tal que la falacia formalista en virtud de la cual el principio de igualdad solo adquiere plena vigencia con una conducta absolutamente pasiva y contemplativa del Estado. que procura la integración social y la conciliación de los legítimos intereses de la sociedad con los legítimos intereses de la persona. social y democrático. STC 0048-2004-PI. Resolución FJ 4. En efecto. En este sentido. en un modelo de Estado. los procesos constitucionales se erigen en el espacio público por excelencia para la composición de los conflictos sociales y la construcción pacífica de la sociedad plural. este principio consiste: “en el deber del juez de evitar que las desigualdades materiales existentes entre las partes impidan la consecución de una decisión judicial que sea reflejo cabal de la objetividad del Derecho”142. Finalmente. según los cuales ante los múltiples factores que pueden situar a las partes en una evidente situación de desigualdad. el TC ha resaltado la trascendencia social que asumen los procesos constitucionales en el marco de un Estado Social y Democrático de Derecho.GERARDO ETO CRUZ interponerlo el actor contra la resolución que le deniega algún derecho constitucional. para el logro del consenso social y la legitimidad de sus decisiones. En este sentido. Resolución FJ 4. resulta imperativa la intervención judicial a efectos de tomar las medidas correctivas que aseguren un proceso justo”143. sino en la posibilidad fáctica de que los ciudadanos puedan disfrutar de ellos en el plano de la realidad.

P. no se debe preferir algunos requisitos formales. del principio de dirección judicial. se podría aseverar. Este principio. g) El impulso procesal de oficio. El Art. es decir. el TC ha definido el principio de impulso procesal de oficio como: “aquella obligación impuesta al juez constitucional de continuar el proceso a través de la ejecución de todos los actos que lo conduzcan a prestar tutela jurisdiccional a los justiciables”145. de que las exigencias que requiere el Código.Const. 116 117 .a fin de lograr la consecución de sus fines. III del T. “socializándolo”. salvo en los casos expresamente señalados en el presente Código”. FJ 1-10. para conducir y hacer avanzar autónomamente el proceso -sin necesidad de intervención de las partes.P del Código en su segundo párrafo ha establecido que “El Juez y el Tribunal Constitucional tienen el deber de impulsar de oficio los procesos. STC 9599-2005-PA. no deben afectar los fines mismos que persiguen los procesos constitucionales. El cuarto párrafo del Art. En este orden de ideas. que se manifesta en una serie de facultades que el Código le ha conferido al Juez operador intérprete de la norma constitucional. ha permitido la inclusión en el mismo de otros actores que puedan concretizar lo que Peter Häberle ha denominado “la pluralidad de intérpretes de la Constitución”144.EL DESARROLLO DEL DERECHO PROCESAL CONSTITUCIONAL necesario abrir el proceso constitucional más allá de las partes que originalmente compusieron el litigio y. 144 145 STC 0048-2004-PI. enervando la esencialidad y la eficacia que aspira el proceso constitucional. III del C. h) La adecuación de las formalidades al logro de los fines de los procesos constitucionales. viene a ser un sub-principio. FJ 6. establece lo siguiente: “El Juez y el Tribunal Constitucional deben adecuar la exigencia de las formalidades previstas en este Código al logro de los fines de los procesos constitucionales”. Se trata aquí.

principio de adecuación de las formalidades al logro de los fines de los procesos constitucionales con la posición que ha asumido el Código Procesal Civil en relación al instituto de la nulidad procesal que. sino que dicha nulidad se sanciona sólo en tanto y en cuanto el acto procesal viciado de informalidad no cumpla su finalidad. ha dicho el TC. Así. si tal exigencia comporta la desprotección de los derechos y. El sacrificio de las formas en los procesos constitucionales. sino que estas disposiciones deben ser interpretadas o integradas “desde” y “conforme” a la Constitución. su vulneración irreparable. . definiéndolo como: “la imposición hecha a la jurisdicción ordinaria y constitucional de exigir el cumplimiento de las formalidades sólo si con ello se logra una mejor protección de los derechos fundamentales. 118 . a decir Desde una perspectiva más general. que la nulidad no está regulada en el Código como una mera sanción producto del irrespeto de las formas. FJ 7. de ser el caso. por ende. con el objeto de que los fines de los procesos constitucionales se realicen adecuadamente (principio de elasticidad)”146.GERARDO ETO CRUZ El TC se ha pronunciado prima facie. como ha aclarado el TC: “no significa desde luego. tanto el proceso constitucional como el proceso civil se han 146 147 STC 0266-2002-AA. Por el contrario. el TC ha parangonado el del Tribunal no ha recibido un tratamiento meramente formal. que los jueces puedan desconocer de por sí las disposiciones que el Código Procesal Constitucional recoge. En este contexto. de tal modo que la finalidad sustantiva de los procesos constitucionales resulte optimizada por dicha interpretación y la vigencia efectiva de los derechos fundamentales y la defensa del orden público constitucional no quede subordinado al respeto de las formas por las formas”147. STC 0005-2005-CC. sino principista. prescindirse. FJ 7-8. entonces las formalidades deben adecuarse o. sobre el principio de adecuación de las formalidades al logro de los fines de los procesos constitucionales.

la misma que. repetitivo. el acto procesal valía no tanto por sus fines y consecuencias. una forma positivizada en este caso del principio pro homine libertatis como criterio de la interpretación de los derechos fundamentales. 1980. el Juez y el Tribunal Constitucional declararán su continuidad”. i) La continuidad del proceso constitucional frente a la duda de su conclusión (principio pro actione). Precisamente. como ha dicho el TC en términos concluyentes: “responde a la necesidad histórica de superar el viejo esquema procedimental que. el mecanismo de nulidad de los actos procesales sirvió esencialmente al Improbus litigator en sus afanes sólo de dilación y entorpecimiento frente a la sed de justicia de un pueblo que exige soluciones de fondo. hizo padecer a los justiciables un proceso largo. III del T. el Juez o el Tribunal. Ante tal situación. esto es. Buenos Aires. Puede presentarse en la dinámica del proceso constitucional ciertas dudas razonables que habiliten al Juez a dar por terminado dicho proceso. sino por el cumplimiento de la forma preestablecida. del C. Págs.).EL DESARROLLO DEL DERECHO PROCESAL CONSTITUCIONAL desvinculado del procesalismo ortodoxo y han asumido una postura finalista del proceso. en caso de duda. se establece que: “Cuando en un proceso constitucional se presenta una duda razonable respecto de si el proceso debe declarase concluido. 118 119 .P. Argentina.P. este principio o fórmula establecida en el Art. a tal punto de convertirlo en la “misa jurídica” proscrita por Couture. Resolución FJ 7. en rigor.P del Código es. III del T. en la que a decir de Roberto Berizonce (Estudios de Nulidades Procesales.Const. 18 ss. costoso y al fin ineficaz. Editorial Hammurabi. finales y determinantes con autoridad de cosa juzgada”148. específicamente excepciones. apelaciones y nulidades. se debe optar por aplicar el criterio o estándar hermenéutico de que. a través de un tratamiento meramente formalista de determinadas instituciones procesales. 148 STC 0048-2004-PI. En el cuarto párrafo del Art. se prefiere la continuidad del proceso. según donde se ventile el proceso y sea ésta de la jurisdicción constitucional de la libertad o de la orgánica.

en todo caso. En efecto. que los procesos constitucionales son derecho constitucional concretizado. puesto que se trata de un contenido implícito del derecho a la tutela jurisdiccional. esta posición del TC: “En la STC 2763-2002-AA/TC. dirigida a los jueces. como: “la imposición hecha a los jueces constitucionales de interpretar los requisitos y presupuestos procesales de los procesos constitucionales en el sentido más favorable a la plena efectividad del derecho a obtener una resolución válida sobre el fondo. este último reconocido en el inciso 3) del artículo 139° de la Constitución. 120 . el contenido esencial del derecho de acceso a la justicia contiene dos exigencias de carácter constitucional: la primera. la interpretación de dichos requisitos de procedibilidad debe ser efectuada siempre. en este contexto. con lo cual ante la duda. Veamos del propio texto de su fallo. adoptando la tesis de Peter Häberle sobre la naturaleza del Derecho Procesal Constitucional. en el sentido que la regulación de los requisitos de procedencia de los procesos constitucionales debe ser efectuada dentro de los márgenes de la razonabilidad y la proporcionalidad. la decisión debe dirigirse por la continuación del proceso y no por su extinción”149. real y efectiva de acudir al juez. de los derechos fundamentales. es el principio de favorecimiento del proceso o pro actione. Por otro lado. el TC ha considerado el principio pro actione como parte del contenido constitucionalmente protegido del derecho de acceso a la justicia y con éste del derecho a la tutela jurisdiccional efectiva. este Tribunal señaló que el derecho de acceso a la justicia tiene base constitucional. y la segunda. dirigida al legislador.GERARDO ETO CRUZ Uno de los principios que ha revestido especial importancia en la jurisprudencia del Tribunal Constitucional y que ha sido concretizado en diversos casos con el objeto de permitir una mayor protección. en el sentido de que. Como tal. Este principio ha sido definido por el Tribunal. en tanto el Tribunal ha entendido. como tercero imparcial e 149 STC 2286-2005-PA. FJ 4. de manera que más favorezca la jurisdicción. garantiza que un particular tenga la posibilidad. a nivel sustantivo.

Sin embargo. se opte por aquella disposición o norma que de mejor forma optimice el ejercicio del derecho fundamental”150. por la existencia de dos formas posibles de ser comprendidas. Evidentemente. FJ 6. la validez de éstos depende de que no obstaculicen. más o menos extensos. De ellos el contenido constitucionalmente protegido del derecho exige que los límites establecidos legislativamente deban interpretarse de manera restrictiva.EL DESARROLLO DEL DERECHO PROCESAL CONSTITUCIONAL independiente. transcurrido el cual no es posible obtener una decisión sobre el fondo del tribunal competente. como sucede con todo derecho fundamental.8. ésta a una norma de rango legal o 150 STC 2070-2003-AA/TC. Uno de los medios por virtud de los cuales dicho derecho se restringe en materia de acceso a la justicia. también el de acceso a la justicia es un derecho que puede ser limitado. que la restricción misma satisfaga los principios de razonabilidad y proporcionalidad. bajo los alcances del principio pro actione. es el establecimiento de plazos. ya sea por la existencia de dos disposiciones o. 3. también lo están los órganos jurisdiccionales. frente a un caso de duda. en principio. en la resolución de cualquier caso. Se exige así del juez o magistrado judicial que las condiciones y limitaciones del derecho de acceder a la justicia sean comprendidas de manera tal que. con el objeto de encargarle la determinación de sus derechos y obligaciones de orden laboral. Pero así como el legislador se encuentra vinculado por el derecho. la Constitución ha reservado al legislador ordinario. su fijación es una tarea que. en una disposición. Control judicial de la constitucionalidad de las leyes: El control difuso. Como es obvio. in suo ordine. cualesquiera que sean las restricciones o límites que se establezcan. En nuestro país. exigiendo de él la necesidad de respetar su contenido esencial y. 120 121 . y no de manera extensiva. además. el deber de aplicar la Constitución y de preferir. impidan o disuadan irrazonablemente el acceso del particular a un tribunal de justicia.

FJ 13. con efectos particulares. STC 01124-2001-PA. en general. Veamos como ha expresado el TC esta configuración del control difuso: “La Facultad de controlar la constitucionalidad de las normas con motivo de la resolución de un proceso de amparo constituye un poder-deber por imperativo de lo establecido en el artículo 138º. el principio de jerarquía de las normas. Puede incluso afirmarse. El control difuso es un acto complejo en la medida en que significa preterir la aplicación de una norma cuya validez. en principio. principios y derechos que la Constitución encarna corresponde también a los jueces ordinarios a través de cualquier proceso de carácter jurisdiccional. que el primer nivel de protección lo constituye justamente el control difuso que realiza el Poder Judicial a través de cualquier proceso. segundo párrafo de la Constitución. constituyendo la jurisdicción constitucional una protección de carácter reforzado y especializado. de acuerdo a la configuración actual de los procesos constitucionales como procesos de carácter subsidiario. A ello mismo autoriza el artículo 3º de la Ley N. El control difuso de la constitucionalidad de las normas constituye un poder-deber del Juez al que el artículo 138º de la Constitución habilita en cuanto mecanismo para preservar el principio de supremacía constitucional y. en todos aquellos casos en los que la ley aplicable para resolver una 151 — Noción. resulta beneficiada de la presunción de legitimidad de las normas del Estado”151.° 23506. 122 . “Este Tribunal tiene dicho que el control judicial de constitucionalidad de las leyes es una competencia reconocida a todos los órganos jurisdiccionales para declarar la inaplicabilidad constitucional de la ley. Quiere ello decir que de acuerdo a nuestro ordenamiento jurídico la protección de los derechos fundamentales y de las demás disposiciones que la Constitución contiene no sólo ostenta un nivel de garantía (el constituido por la jurisdicción constitucional). sino prima facie al Poder Judicial. enunciado en el artículo 51º de nuestra norma fundamental. sino que puede decirse que la protección de los valores.GERARDO ETO CRUZ infralegal le corresponde no sólo al Tribunal Constitucional.

). Y es que como sostuviera el Chief Justice Jhon Marshall al redactar la opinión de la Corte Suprema en el Leanding Case Marbury v. FJs 2 a 4. si una ley está en oposición con la Constitución. sin atender a la ley. sin embargo. o conforme a la Constitución. 122 123 . la Corte debe determinar cuál de estas normas en conflicto rige en el caso. que exista esta duplicidad de competencias en el control de constitucionalidad de las leyes hace que se generen ciertos problemas de articulación entre ambas jurisdicciones. afectando con ello el principio de unidad del ordenamiento jurídico y la seguridad jurídica. puede en algunos casos no coincidir. El hecho. consustancial a la Constitución del Estado Constitucional. La interpretación que ambos órganos jurisdiccionales pueden hacer de la constitucionalidad de las leyes. constituir la Ley Fundamental de la Sociedad y del Estado. “El poder de interpretar la ley (.. Madison. sin atender a la Constitución. constituyendo así un derecho directamente aplicable. resuelto en 1803.EL DESARROLLO DEL DERECHO PROCESAL CONSTITUCIONAL controversia resulta manifiestamente incompatible con la Constitución (control difuso).. Por ello. si la ley y la Constitución son ambas aplicables a un caso particular. Como tal. la cual. En cualquier causa que involucre dos leyes en conflicto. por lo demás. se trata de un poder-deber del juez. Esto es de la misma esencia de los deberes judiciales””152. el TC peruano ha establecido algunos lineamientos para la correcta aplicación del control difuso de constitucionalidad de las leyes. de manera que la Corte deba decidir esa causa conforme a la ley. Así. tiene como característica la de ser una auténtica norma jurídica. Veamos: 152 STC 01680-2006-PA. el juez debe decidir cuál es la que debe regir. necesariamente implica el poder de determinar si una ley es conforme con la Constitución.

conforme lo dispone la segunda Disposición General de la Ley N. luego del planteamiento de un problema jurídicamente relevante que se haya sometido al juez para su dirimencia. Por tanto. 124 . el control de constitucionalidad se realiza en el seno de un caso judicial. que de esta manera exige que el derecho infraordenado se aplique siempre en armonía con ella. esto es.GERARDO ETO CRUZ Dadas las consecuencias que su ejercicio pueda tener sobre la ley. Nº.Límite general a su aplicación. en lo que ahora importa. 4.º 28301. “A) Por un lado. la necesidad de interpretar la ley con arreglo a la Constitución no sólo se presenta como una exigencia lógica y consustancial al carácter normativo de la Ley Fundamental. . Jur. pues los tribunales de justicia no son órganos que absuelvan opiniones consultivas en torno a la validez de las leyes. c. procurar hasta donde sea razonablemente permisible.° 0141-2002-AA/TC. FJs 2 a 4. Nº. ya que los jueces y Tribunales sólo inaplican las disposiciones que estimen incompatibles con la Constitución cuando por vía interpretativa no sea posible la adecuación de tales normas al ordenamiento constitucional. sino también. una interpretación de la ley que armonice con la Norma Suprema del Estado”153. que es expresión de la voluntad general representada en el Parlamento. — Condiciones para la validez de su ejercicio. Fund. ni entes académicos que se pronuncien sobre el modo constitucionalmente adecuado de entender el sentido y los alcances de las leyes. STC N. 5). Orgánica del Tribunal Constitucional. Fund.° 0020-2003-AI/TC. Tampoco órganos que resuelvan casos simulados o hipotéticos. que demanda de los jueces de toda sede y grado. el Tribunal ha recordado que la declaración de inconstitucionalidad debe considerarse como la última ratio a la que un Juez debe apelar (STC N. 153 STC 01680-2006-PA. como un límite al ejercicio del control judicial de constitucionalidad de las leyes. Jur. El ejercicio de esta delicada competencia efectivamente no puede realizarse fuera del ejercicio de lo que es propio de la función jurisdiccional.

ya que de otro modo no sería posible atribuir al juez la lesión de alguno de los contenidos del derecho a la tutela procesal.º del Código Procesal Constitucional. pues su "cuidado" es una tarea que compete a la sociedad abierta de los intérpretes jurisdiccionales de 124 125 . Tal límite tiene el propósito de poner en evidencia que si bien este Tribunal no tiene el monopolio del control de constitucionalidad. D) Finalmente. El juicio de relevancia que subyace al ejercicio válido del control de constitucionalidad no sólo tiene el propósito de recordar el carácter jurídico del control de constitucionalidad de las leyes. el juez solo estará en actitud de declarar su invalidez cuando la ley se encuentra directamente relacionada con la solución del caso. sino que comprende. que su aplicación (real o futura) repercuta en el ámbito constitucional de algún derecho protegido por este proceso. como antes se ha recordado. puesto que. por un lado. término este último que no puede entenderse como circunscrito solo a la pretensión principal. a las pretensiones accesorias que se promuevan en la demanda o se establezcan en la ley. que el afectado lo haya cuestionado oportunamente en el proceso ordinario. y directamente relacionado con el requisito anterior. en los términos del artículo 4. pues. En ese sentido. en los procesos de la libertad está vedado cuestionar hipotética o abstractamente la validez constitucional de las leyes (nemo iúdex sine actor). el ejercicio del control judicial de constitucionalidad de las leyes tampoco puede realizarse respecto de leyes o normas con rango de ley cuya validez haya sido confirmada por este Tribunal en el seno de un control abstracto de constitucionalidad. el juez estaría resolviendo un caso abstracto. para que un planteamiento de esta naturaleza pueda realizarse en el seno del proceso constitucional de amparo contra resoluciones judiciales. C) En tercer lugar.EL DESARROLLO DEL DERECHO PROCESAL CONSTITUCIONAL B) En segundo lugar. y. incluso. de otro modo. es preciso. es preciso que quien plantee al juez la realización del control judicial de constitucionalidad de la ley acredite que su aplicación le ha causado o pueda causarle un agravio directo. sino también de erigirse como un límite a su ejercicio mismo. el control de constitucionalidad sólo podrá practicarse siempre que la ley de cuya validez se duda sea relevante para resolver la controversia sometida al juez. hipótetico o ficticio. A su vez. por otro.

no rige en todos aquellos casos en los que la ley. — Excepciones a la regla de no controlar una norma cuya validez constitucional ha sido confirmada por el Tribunal. ésta tiene sus excepciones. De ahí que el segundo párrafo del artículo VI del Título Preliminar del Código Procesal Constitucional haya previsto que “Los jueces no pueden dejar de aplicar una norma cuya constitucionalidad haya sido confirmada en un proceso de inconstitucionalidad o en un proceso de acción popular”. Ese es el caso. la restricción de efectuar el control de constitucionalidad respecto de una ley cuya validez fue confirmada por este Tribunal. FJ 5 a 8. 154 STC 01680-2006-PA. a saber: (i) En primer término.os 26479 y 26492. STC 0275-2005PH/TC). conforme a la interpretación de los mismos que resulte de las resoluciones dictadas por el Tribunal Constitucional en todo tipo de procesos”154. al cual el Estado peruano se encuentre sometido a su competencia contenciosa. de las Leyes de Amnistía N. por su manifiesta incompatibilidad con un tratado sobre derechos humanos. por ejemplo. por un Tribunal Internacional de Justicia en materia de derechos humanos. posteriormente.GERARDO ETO CRUZ la Constitución. “[…][C]omo toda regla. en este Tribunal en el que la Constitución ha confiado su custodia "especializada". haya sido declarada nula o sin efectos jurídicos. (ii) En segundo lugar. que fueron consideradas incompatibles con la Convención Americana de Derechos Humanos por la Corte Interarmericana de Derechos Humanos en la Sentencia Caso Barrios Altos. 126 . del 18 de septiembre de 2003 (Cf. el juez podrá realizar el control judicial de constitucionalidad de una ley en todos aquellos casos en los que. pero también que la primera disposición final del mismo Código Procesal Constitucional haya establecido que Los jueces y Tribunales interpretan y aplican las leyes y toda norma con rango de ley y los reglamentos respectivos según los preceptos y principios constitucionales.

STC N. sin embargo advirtiese que su aplicación en un caso dado y bajo circunstancias concretas. (iii) Por último cuando pese a la existencia de un pronunciamiento de este Tribunal declarando la validez constitucional de una ley determinada. el TC ha efectuado un desarrollo amplio y muy interesante por las variadas aristas que este problema presenta. el Congreso posteriormente modifica la Constitución -respetando los límites formales y materiales a los que está sujeto el poder de la reforma constitucional-. podría resultar inconstitucional. 3. precisando que su aplicación podría poner en riesgo determinados bienes constitucionalmente protegidos. Veamos: 155 STC 01680-2006-PA. entre otras.os 0009-2001-AI/TC. donde si bien no se invalidó en abstracto una ley. Interpretación constitucional. FJ 9. En el presente acápite se desarrollará pues las formas. 126 127 . 0010-2002AI/TC.° 0050-2004-AI/TC)”155. comprende a su vez a la interpretación de la Constitución. la interpretación constitucional de la ley y la interpretación de los derechos fundamentales. principios y métodos que a decir del Tribunal Constitucional adquiere la interpretación de los contenidos que la Constitución recoge. este Tribunal delegó en el juez ordinario realizar el balancing. 0004-2004-AI/TC. dando lugar a un supuesto de inconstitucionalidad sobreviniente de la ley (Cf. Veamos en forma esquemática este desarrollo del TC: a) Interpretación de la Constitución.° 00142003-AI/TC y STC N.9. el tema de la interpretación constitucional.EL DESARROLLO DEL DERECHO PROCESAL CONSTITUCIONAL tras el pronunciamiento de este Tribunal declarando en abstracto la validez constitucional de una ley. Sobre este importante capítulo del Derecho Procesal Constitucional. Como se sabe. Así se sostuvo en las STC N.

— Importancia de la pluralidad de intérpretes en la interpretación constitucional. en cuanto intérprete supremo de la Constitución. es imprescindible diferenciar entre interpretación y mutación. La mutación. El enriquecimiento del procedimiento de interpretación constitucional que ha de efectuar el Tribunal Constitucional. En este esquema. que procura certeza y previsibilidad jurídica en las normas. sin que por ello se varíe su base. No hay interpretación fuera del tiempo. “La apertura del proceso constitucional a una pluralidad de intérpretes de la Constitución optimiza un enriquecimiento de los puntos de vista que el Tribunal Constitucional. 128 . STC 0050-2004-AI. recibe una significación diferente”157. el contenido de las normas constitucionales de modo que la norma. por el contrario. que es ante todo una actividad humana que partiendo del texto de la Constitución. conservando el mismo texto. debe sin embargo ser capaz de incorporar otros elementos de la vida cultural. . se produce cuando se han modificado los fundamentos mismos del sistema. social y anímica del momento en que la sociedad.. solicita la “ejecución” de determinada cláusula constitucional”156. se realiza en 156 157 STC 4853-2004-PA. en doctrina se sostiene que la interpretación es un procedimiento racional y controlable. ha de considerar para examinar un proceso de inconstitucionalidad. en cuanto supremo intérprete de la Constitución.. mientras que la mutación “(. FJ 21. “En este marco. El contexto y sus múltiples manifestaciones dan sentido y objetividad a la interpretación. a través del proceso.GERARDO ETO CRUZ — Noción.) modifica de la manera que sea.Diferencia entre interpretación y mutación constitucional. La interpretación de un sistema jurídico significa su desarrollo. FJ 28. “[…][L]a interpretación constitucional es […] una labor de “concretización” y también de intermediación entre el momento constituyente y el momento de aplicación de las disposiciones constitucionales.

teleológico. sino que abarquen. a diferencia de la gran mayoría de las leyes. debe reconocerse también la posibilidad de que sea objeto de interpretación. como manifestaciones del principio-derecho de dignidad humana. debido a las funciones que la Constitución les ha conferido.Principios de la interpretación constitucional. a partir del cual se organiza el sistema jurídico en su conjunto. Tales principios son: a) El principio de unidad de la Constitución: Conforme al cual la interpretación de la Constitución debe estar orientada a considerarla como un “todo” armónico y sistemático. sistemático e histórico).EL DESARROLLO DEL DERECHO PROCESAL CONSTITUCIONAL especial cuando se incorporan al proceso de inconstitucionalidad sujetos que. no responden en su aplicación a la lógica subsuntiva (supuesto normativo – subsunción del hecho – consecuencia). cuya defensa y respeto es el fin supremo de la sociedad y el Estado (artículo 1º de la Constitución). entre otros elementos. 128 129 . en última instancia. “Reconocida la naturaleza jurídica de la Constitución del Estado. derechos o principios concernidos. sin “sacrificar” ninguno de los valores. 158 . y teniendo presente que. es decir. RTC 00020-2005-PI. aportar una tesis interpretativa en la controversia constitucional que contribuya al procedimiento interpretativo”158. así. detentan una especial cualificación en la materia objeto de interpretación constitucional. todo precepto constitucional. No obstante. cuando más bien. por así decirlo. la particular estructura normativa de sus disposiciones que. párrafo tercero y cuarto del FJ 23 Auto de admisibilidad. b) El principio de concordancia práctica: En virtud del cual toda aparente tensión entre las propias disposiciones constitucionales debe ser resuelta “optimizando” su interpretación. incluso aquellos pertenecientes a la denominada “Constitución orgánica” se encuentran reconducidos a la protección de los derechos fundamentales. de terceros con interés. sino. una serie de principios que informan la labor hermenéutica del juez constitucional. La justificación de su intervención en este proceso no es la defensa de derecho o interés alguno. exige que los métodos de interpretación constitucional no se agoten en aquellos criterios clásicos de interpretación normativa (literal. No se trata. de sujetos “partícipes” en el proceso de inconstitucionalidad.

a este Tribunal) y a la sociedad en su conjunto”159. Ante esta situación y de acuerdo al principio de conservación de la ley es que el Tribunal ha desarrollado lo que en la experiencia comparada se ha dado en llamar “interpretación conforme”. d) El principio de función integradora: El “producto” de la interpretación sólo podrá ser considerado como válido en la medida que contribuya a integrar. de modo tal que el equilibrio inherente al Estado Constitucional. Veamos como ha explicado el TC el proceso de interpretación constitucional de la ley y el de interpretación conforme: 159 STC 5854-2005-AA. vinculante in toto y no sólo parcialmente. b) Interpretación constitucional de la ley.GERARDO ETO CRUZ c) El principio de corrección funcional: Este principio exige al juez constitucional que. como presupuesto del respeto de los derechos fundamentales. al realizar su labor de interpretación. adquiere particular relieve cuando la interpretación arroja alternativa o conjuntamente uno o más contenidos inconstitucionales. es decir el de la interpretación de la Constitución y el de la interpretación de la ley conforme a los sentidos interpretativos encontrados en la interpretación de la Constitución. Este segundo momento de la interpretación constitucional se encuentra. desde luego. e) El principio de fuerza normativa de la Constitución: La interpretación constitucional debe encontrarse orientada a relevar y respetar la naturaleza de la Constitución como norma jurídica. FJ 12. La interpretación constitucional de la ley. no desvirtúe las funciones y competencias que el Constituyente ha asignado a cada uno de los órganos constitucionales. Esta vinculación alcanza a todo poder público (incluyendo. conformado por un proceso particular y sujeto a determinados principios que el TC peruano se ha encargado de explicitar. directamente conectado con el tema de las sentencias interpretativas. sin embargo. pacificar y ordenar las relaciones de los poderes públicos entre sí y las de éstos con la sociedad. se encuentre plenamente garantizado. al igual que el primero. 130 . En la interpretación constitucional confluyen dos momentos interpretativos: el de la interpretación de la norma canon de control.

de las que se pueden extraer varios sentidos interpretativos. pues se encuentran en una relación de mutua dependencia. “Las sentencias interpretativas-manipulativas (normativas). confusas o complejas. por lo que corresponde al Tribunal Constitucional analizar la constitucionalidad.° 00102002-AI/TC). Esta distinción no implica que ambas puedan tener una existencia independiente. y por la segunda. ni una disposición que por lo menos no albergue una norma. seguidamente. . no pudiendo existir una norma que no encuentre su fundamento en una disposición. La elaboración de dichas sentencias está sujeta alternativa y acumulativamente a dos tipos de operaciones: la ablativa y la reconstructiva. de la disposición. es el presupuesto básico de las denominadas sentencias interpretativas.- En este caso el órgano de control constitucional detecta y determina la existencia de un contenido normativo inconstitucional dentro de una ley o norma con rango de ley.La interpretación desde la Constitución. a fin de no vulnerar el principio de supremacía constitucional. y. entendiendo por la primera aquel texto. Esta posibilidad de que el Tribunal Constitucional pueda distinguir entre “disposición” y “norma”. las sentencias interpretativas recaen normalmente sobre disposiciones ambiguas. tal como se ha precisado. cuyo fundamento. radica en el principio de conservación de la ley y en la exigencia de una interpretación conforme a la Constitución.El sustento conceptual de la interpretación conforme: la distinción entre “disposición” y” norma”. en anterior oportunidad (Expediente N. ha precisado que en todo precepto legal se puede distinguir entre “disposición” y “norma”. de todas aquellas normas que se desprendan de la disposición cuestionada con la finalidad de verificar cuáles se adecuan a la Constitución y cuáles deben ser expulsadas del ordenamiento jurídico”. enunciado lingüístico o conjunto de palabras que integran el precepto. En efecto. en primer lugar. aquel o aquellos sentidos interpretativos que se pueden deducir de la disposición o de parte de ella. 131 130 . cuando se trata del proceso de inconstitucionalidad.EL DESARROLLO DEL DERECHO PROCESAL CONSTITUCIONAL . “Este Colegiado.

Dicha interpretación hace que la ley sea conforme a la Constitución. Así. el principio de conservación de la ley y el principio de interpretación desde la Constitución. debe ser la última ratio a la que debe apelarse. se declara la nulidad de las “expresiones impertinentes”. jurídico. sustituya o modifique su aplicación para los casos concretos. para tal efecto. que se reduzca.GERARDO ETO CRUZ La operación ablativa o de exéresis consiste en reducir los alcances normativos de la ley impugnada “eliminando” del proceso interpretativo alguna frase o hasta una norma cuya significación colisiona con la Constitución. económico o social. cabiendo. Tales circunstancias tienen que ver con la existencia de dos principios rectores de la actividad jurisdiccional-constituyente. la constitucionalidad de una ley impugnada. hasta donde sea razonablemente posible. la simple declaración de inconstitucionalidad no debe ser utilizada. lo que genera un cambio del contenido preceptivo de la ley. . a saber.El principio de conservación de la ley. salvo si es imprescindible e inevitable. que su propia permanencia dentro del ordenamiento constitucional. La existencia de este tipo de sentencias se justifica por la necesidad de evitar los efectos perniciosos que puedan presentarse en determinadas circunstancias. Es decir. la expulsión de una ley del ordenamiento jurídico por inconstitucional. Mediante este axioma o pauta básica se asigna un sentido a una ley cuestionada de inconstitucionalidad. La experiencia demuestra que residualmente la declaración de inconstitucionalidad puede terminar siendo más gravosa desde un punto de vista político. 132 . Para tal efecto. en aras de afirmar la seguridad jurídica y la gobernabilidad del Estado. a efectos que ella guarde coherencia y armonía con el plexo del texto fundamental.El principio de interpretación desde la constitución. Conviene tener presente en qué consisten: . La operación reconstructiva o de reposición consiste en consignar el alcance normativo de la ley impugnada “agregándosele” un contenido y un sentido de interpretación que no aparece en el texto por sí mismo. Mediante este axioma se exige al juez constitucional “salvar”. como consecuencia de los vacíos legales que surgen luego de la “expulsión” de una ley o norma con rango de ley del ordenamiento jurídico. Así.

por el contrario. no debe olvidarse que la jurisdicción constitucional desarrolla una función armonizadora de los conflictos sociales y políticos subyacentes en un proceso constitucional. se tenga que. se debe optar por aquélla que conduzca a una mejor protección de los derechos fundamentales. durante un “tiempo”. Veamos: .Principio pro homine. en este caso. c) Interpretación de los derechos fundamentales. los efectos de dicha declaración pueden producir. optar por la tesis que posibilite que el particular pueda ejercer su derecho a la tutela 160 STC 0004-2004-CC. por lo que dichas sentencias se constituyen en instrumentos procesales necesarios para el desarrollo de tal fin. ante eventuales diferentes interpretaciones de un dispositivo legal. entre los cuales destaca primordialmente. de ocasionar la caducidad y así impedir el ejercicio del derecho a la tutela judicial. según los cuales. descartando así las que restrinjan o limiten su ejercicio. Las normas inducidas y deducidas emanadas de una sentencia manipulativa-interpretativa (normativa) se encuentran implícitas dentro del ordenamiento constitucional. “No resulta acorde con el principio pro homine y pro libertatis de la interpretación constitucional. 132 133 . en la jurisprudencia del TC. Vale decir. La interpretación de los derechos fundamentales también se halla informada por ciertos principios o pautas hermenéuticas que el Colegiado Constitucional también se ha encargo de precisar. el principio pro homine impone que.EL DESARROLLO DEL DERECHO PROCESAL CONSTITUCIONAL pues. un vacío legislativo dañoso para la vida coexistencial. FJ 3. En ese sentido. el principio pro homine y el principio de interpretación conforme a los Tratados Internacionales de Derechos Humanos. pero son objetivables mediante este procedimiento”160. en lugar de asumir la interpretación restrictiva. Este tipo de sentencias propician el despliegue de los efectos de las normas constitucionales que podrían ser obstaculizados por los “huecos normativos” emanados de un simple fallo estimatorio.

la que establece que el administrado. — Su interpretación internacionales. La tesis interpretativa que posibilita esto último es justamente la que proviene del propio tenor literal de la norma antes referida y de la propia naturaleza del silencio administrativo negativo. puede acogerse al silencio administrativo o esperar el pronunciamiento expreso de la Administración. 134 . en efecto.GERARDO ETO CRUZ jurisdiccional. En tal sentido. “Los derechos fundamentales reconocidos por nuestra Constitución. sin que la opción por esta última alternativa genere la caducidad en el ejercicio del derecho de acción”161. conforme a los tratados . STC 5854-2005-PA.Su interpretación conforme a la jurisprudencia de los tribunales internacionales. FJ 3. debe estar obligatoriamente informado por las disposiciones de los tratados internacionales de derechos humanos y por la interpretación de las mismas realizada por los tribunales internacionales sobre derechos humanos a través de sus decisiones”162. para impugnar el acto administrativo presuntamente lesivo. luego de haber impugnado un acto administrado y transcurrido el plazo para resolverlo. para determinar el contenido constitucionalmente protegido de los derechos fundamentales. FJ 28. el ejercicio interpretativo que realice todo órgano jurisdiccional del Estado (o que desempeñe funciones materialmente jurisdiccionales). deben ser obligatoriamente interpretados de conformidad con los tratados y los convenios internacionales sobre derechos humanos ratificados por el Perú y en concordancia con las decisiones adoptadas por los tribunales internacionales sobre derechos humanos constituidos según tratados de los que el Perú es parte (Cuarta Disposición Final y Transitoria de la Constitución y artículo V del Título Preliminar del Código Procesal Constitucional). esto es. “Hemos dicho. que el contenido esencial constitucionalmente protegido de los derechos reconocidos por 161 162 STC 1003-1998-AA.

el principio de proporcionalidad es frecuentemente utilizado tanto en el examen de validez de los actos públicos. Este principio constituye el parámetro para examinar la 163 STC 8817-2005-HC. En la interpretación de los derechos fundamentales un capítulo de especial relieve es el de la proporcionalidad.EL DESARROLLO DEL DERECHO PROCESAL CONSTITUCIONAL la Ley Fundamental no solo ha de extraerse a partir de la disposición constitucional que lo reconoce. 134 135 . STC 4587-2004-HC/TC. este Tribunal tiene dicho que este último concepto no se restringe solo a los tratados internacionales en materia de derechos humanos en los que el Estado peruano sea parte (IV Disposición Final y Transitoria de la Constitución). En el desarrollo de la jurisprudencia constitucional contemporánea. es decir. necesidad y proporcionalidad en sentido estricto. d) El principio de proporcionalidad. sino en relación con el conjunto de bienes jurídicos que la Constitución contiene. en abstracto. FJ 22. sino que comprende también a la jurisprudencia que sobre esos instrumentos internacionales se pueda haber expedido por los órganos de protección de los derechos humanos (Artículo V del Título Preliminar del Código Procesal Constitucional) (cf. su función y sus principios integrantes: — Noción. Veamos como el TC ha desrrollado el principio de proporcionalidad. de la interpretación de esta disposición con otras disposiciones constitucionales con las cuales pueda estar relacionada (principio de unidad de la Constitución). comprende. tres subprincipios: idoneidad. en cambio. como en la adecuada resolución de un conflicto de derechos fundamentales. entendido en su acepción clásica alemana como “prohibición de exceso” (Untermaβverbot). FJ 44. sino también bajo los alcances del Derecho Internacional de los Derechos Humanos. Tras el criterio de interpretación de los derechos fundamentales acorde con el Derecho Internacional de los Derechos Humanos. en la actualidad. La interpretación del alcance y contenido de un derecho fundamental no es realizado. “[…] el principio de proporcionalidad. Caso Santiago Martín Rivas)”163.

Así lo ha adoptado también la jurisprudencia de este Colegiado”164. Se trata de una comparación de la medida adoptada con los medios alternativos disponibles. Subprincipio de necesidad: Significa que para que una injerencia en los derechos fundamentales sea necesaria. En otros términos. por tanto. la idoneidad de la medida utilizada. el grado de realización del objetivo de intervención debe ser. este subprincipio supone dos cosas: primero. de la comparación de dos intensidades o grados: la realización del fin de la medida examinada y la afectación del derecho fundamental”165. por otro. 164 165 STC 00045-2004-PI. y. Subprincipio de proporcionalidad stricto sensu: Según el cual. equivalente o proporcional al grado de afectación del derecho fundamental. FJ 27. la invocación del principio de proporcionalidad resulta plenamente válida también tratándose del control de este tipo de decisiones. 136 . y en la cual se analiza. “En la medida que las decisiones judiciales tienen una permanente incidencia sobre los derechos fundamentales. la misma idoneidad para alcanzar el objetivo propuesto y que sea más benigno con el derecho afectado. por un lado. la idoneidad equivalente o mayor del medio alternativo.GERARDO ETO CRUZ constitucionalidad de las intervenciones en los derechos fundamentales. segundo. -Sub principios. la legitimidad constitucional del objetivo. STC 00027-2006-PI. para que una injerencia en los derechos fundamentales sea legítima. “1. Subprincipio de idoneidad o de adecuación: De acuerdo con este subprincipio. por lo menos. su menor grado de intervención en el derecho fundamental. por lo menos. no debe existir ningún otro medio alternativo que revista. 2. FJ 73. — Su aplicación en el control constitucional de las decisiones judiciales. 3. toda injerencia en los derechos fundamentales debe ser idónea o capaz para fomentar un objetivo constitucionalmente legítimo. y. Se trata.

De este modo. 136 137 . Aclaración de fecha 27 de octubre del 2006. Se trata del análisis de relación medio-medio. es proporcional al grado de satisfacción que se obtiene a favor del principio o valor favorecido con la intervención o restricción. Finalmente. necesidad y ponderación o proporcionalidad en sentido estricto. el siguiente paso consiste en analizar la medida restrictiva desde la perspectiva de la necesidad. 3. de una comparación entre medios. hemos sugerido que la decisión que afecta un derecho fundamental debe ser sometida. El test está compuesto por tres sub principios: idoneidad. en primer término. si la restricción en el derecho resulta pertinente o adecuada al fin propuesto. ver RTC 1209-2006-PA. el TC ha expresado lo siguiente: 166 STC 01209-2006-PA. Sobre la jurisprudencia constitucional y su importancia actual en el sistema de fuentes. esto supone como hemos señalado. el medio elegido por quien está interviniendo en la esfera de un derecho fundamental y el o los hipotéticos medios que hubiera podido adoptar para alcanzar el mismo fin. en este caso por el Juez. superado este primer análisis. que es quien ha tomado la medida. esto es. En cuanto al procedimiento que debe seguirse en la aplicación del test de proporcionalidad. debe proseguirse con el análisis de la ponderación entre principios constitucionales en conflicto. FJ 55. en un tercer momento y siempre que la medida haya superado con éxito los test o pasos previos. en segundo lugar. Aquí rige la ley de la ponderación. tanto mayor tiene que ser la importancia de la satisfacción del otro””166. verificar “si existen medios alternativos al optado”.EL DESARROLLO DEL DERECHO PROCESAL CONSTITUCIONAL El presupuesto para su aplicación es siempre la presencia de dos principios constitucionales en conflicto y una decisión que afecta alguno de estos principios o bienes constitucionales. Jurisprudencia constitucional.10. esto es. la aplicación del principio de proporcionalidad debe suministrar elementos para determinar si la intervención en uno de los principios o derechos en cuestión. a un juicio de idoneidad o adecuación. según la cual “cuanto mayor es el grado de la no satisfacción o de la afectación de un principio.

en un determinado contexto histórico. En efecto.º. es inherente a la función jurisdiccional la creación de derecho a través de la jurisprudencia. sino para el propio Tribunal a la hora 167 STC 0047-2004-AI. que tiene la virtualidad de vincular al tribunal que los efectuó y a los jerárquicamente inferiores.Noción. por cuanto permite que el modelo mismo de organización política no sólo se consolide. contenido y cabal cumplimiento de las normas pertenecientes al bloque de constitucionalidad”167. .. jerarquía. expedidos a efectos de defender la superlegalidad.) Consecuentemente.GERARDO ETO CRUZ “Jurisprudencia es la interpretación judicial del derecho efectuada por los más altos tribunales en relación con los asuntos que a ellos corresponde. sino que se desarrolle en un diálogo fructífero y constante entre texto y realidad constitucional. Por ejemplo. 138 . en el inciso 8 del artículo 139. cuando se discutan casos fáctica y jurídicamente análogos. obviamente dentro del marco de la Constitución y de la normatividad vigente. La jurisprudencia de este Tribunal Constitucional es también una fuente de primer orden no sólo para los tribunales ordinarios y los demás entes públicos. “La jurisprudencia constitucional es una herramienta fundamental para la construcción y defensa permanente del Estado Social y Democrático de Derecho. para el caso de la jurisprudencia constitucional. Esta afirmación se confirma cuando la propia Constitución. FJ 33 y 34. en nuestro sistema jurídico la jurisprudencia también es fuente de derecho para la solución de los casos concretos. siempre que tal interpretación sea jurídicamente correcta (. ..Importancia de la jurisprudencia constitucional. reconoce el principio de no dejar de administrar justicia por vacío o deficiencia de la ley. No requiere de una disposición normativa expresa toda vez que dicha fuente deriva directamente de la función inherente a los órganos jurisdiccionales que la Constitución configura. este colegiado ha establecido que: La noción jurisprudencia constitucional se refiere al conjunto de decisiones o fallos constitucionales emanados del Tribunal Constitucional.

en nuestro país. por ende.Noción. fijando el extremo de su efecto normativo.EL DESARROLLO DEL DERECHO PROCESAL CONSTITUCIONAL de decidir un nuevo caso. Constitución viviente de la sociedad plural”168. principalmente a partir de los precedentes vinculantes que ha dictado el Colegiado Constitucional. un nuevo dispositivo de nuestra Constitución es desarrollado sin olvidar que se trata de una obra duradera en el tiempo y en constante movimiento. Sin duda puede afirmarse que hoy el desarrollo de los procesos constitucionales en el Perú no sólo se afirma a partir del Código Procesal Constitucional. Aunque de identidad claramente anglosajona. deviene en parámetro normativo para la resolución de futuros procesos de naturaleza homóloga. a partir de esta disposición normativa y del desarrollo jurisprudencial que de ella ha hecho el TC. que. La jurisprudencia del Tribunal Constitucional es. De acuerdo al artículo VII del TP del C. 168 STC 00048-2004-PI. FJ 9 y 10. . cuando así lo exprese la propia sentencia. sino. en buena cuenta. En cada sentencia de principio..11. el precedente constitucional vinculante es aquella regla jurídica expuesta en un caso particular y concreto que el Tribunal Constitucional decide establecer como regla general. la sentencia del Tribunal Constitucional que adquiere la calidad de cosa juzgada constituye precedente vinculante. este instituto de raigambre anglosajona ha logrado en nuestro país un acentuado auge en los últimos años. “En ese orden de ideas.P. 138 139 .Const. Veamos como el TC ha desarrollado la institución del precedente constitucional en nuestro país. en la praxis jurisprudencial. Precedente vinculante. ha generado que el precedente tenga tanto a nivel legal como jurisprudencial una particular configuración. la necesidad de adaptación del instituto del precedente vinculante a un sistema no judicialista como el nuestro. Aunque la institución del precedente vinculante ya haya tenido en nuestro ordenamiento jurídico algunos antecedentes. y. 3.

el uso del precedente se sustenta en las condiciones siguientes: a) Existencia de relación entre caso y precedente vinculante. Es decir. STC 0024-2003-AI. La competencia del Tribunal Constitucional para determinar un precedente vinculante se encuentra sustentada en el Artículo VII del Título Preliminar del Código Procesal Constitucional. 169 170 STC 0024-2003-AI. Por un lado. 140 .Condiciones formales de establecimiento del precedente vinculante. .GERARDO ETO CRUZ El precedente constitucional tiene por su condición de tal efectos similares a una ley. la regla que con efecto normativo el Tribunal Constitucional decide externalizar como vinculante. “En ese contexto. y. “La naturaleza del precedente tiene una connotación binaria. Cuando el Tribunal Constitucional resuelva apartándose del precedente. por otro.. el cual preceptúa que “(. la fijación de un precedente constitucional significa que ante la existencia de una sentencia con unos específicos fundamentos o argumentos y una decisión en un determinado sentido. precisando el extremo de su efecto normativo. debe ser necesaria para la solución del caso planteado. expone el poder normativo del Tribunal Constitucional dentro del marco de la Constitución. .Naturaleza. debe expresar los fundamentos de hecho y de derecho que sustentan la sentencia y las razones por las cuales se aparta del precedente”169.) las sentencias del Tribunal Constitucional que adquieren la autoridad de cosa juzgada constituyen precedente vinculante cuando así lo exprese la sentencia. el Código Procesal Constitucional y la Ley Orgánica del Tribunal Constitucional”170. aparece como una herramienta técnica que facilita la ordenación y coherencia de la jurisprudencia. la regla general externalizada como precedente a partir de un caso concreto se convierte en una regla preceptiva común que alcanzar a todos los justiciables y que es oponible frente a los poderes públicos. En puridad. En ese sentido. será obligatorio resolver los futuros casos semejantes según los términos de dicha sentencia..

140 141 . El establecimiento de un precedente vinculante no debe afectar el principio de respeto a lo ya decidido o resuelto con anterioridad a la expedición de la sentencia que contiene un precedente vinculante. Dicha restricción también opera en el caso que el Tribunal Constitucional. resuelva apartarse de un precedente y sustituirlo por otro. Por ende. vale decir. . no debe afectar las situaciones jurídicas que gocen de la protección de la cosa juzgada. Lo anteriormente expuesto debe ser concordado con lo previsto en los artículos 74° y 103° de la Constitución. vale decir. La decisión del Tribunal Constitucional de establecer que un caso contiene reglas que se proyectan para el futuro como precedente vinculante se encuentra sujeta a que exista una decisión final. la intangibilidad de lo ya resuelto y la inalterabilidad de lo ejecutado jurisdicionalmente. cuando de por medio existe una declaración de inconstitucionalidad”171. no puede impedir el derecho de ejecución de las sentencias firmes.EL DESARROLLO DEL DERECHO PROCESAL CONSTITUCIONAL b) Decisión del Tribunal Constitucional con autoridad de cosa juzgada. al amparo de lo previsto en la parte in fine del artículo VII del Titulo Preliminar del Código Procesal Constitucional. La consagración de la cosa juzgada comporta que la decisión devenga en irrevocable e inmutable. y 83° del Código Procesal Constitucional. El Tribunal Constitucional no debe fijar una regla so pretexto de solución de un caso. Más aún. es decir.Los presupuestos materiales para el establecimiento de un precedente. dicha decisión final debe concluir con un pronunciamiento sobre el fondo. que haya puesto fin al proceso. “El Tribunal Constitucional estima que dichos presupuestos son los siguientes: a) Cuando se evidencia que los operadores jurisdiccionales o administrativos vienen resolviendo con distintas concepciones o 171 STC 0024-2003-AI. si en realidad esta no se encuentra ligada directamente con la solución del mismo. estimándose o desestimándose la demanda.

se resuelvan las situaciones derivadas de un vacío normativo. c) Cuando se evidencia la existencia de un vacío normativo. dicha función verificable mediante la expedición de un precedente vinculante se hace patente cuando. y en donde caben varias posibilidades interpretativas. En este supuesto. haciéndose mutuamente ineficaces. d) Cuando se evidencia la existencia de una norma carente de interpretación jurisdiccional en sentido lato aplicable a un caso concreto. el Tribunal Constitucional debe obligatoriamente expresar los fundamentos de hecho y de derecho que sustentan la sentencia y las razones por las cuales se aparta del precedente”172. cuando dos normas sin referencia mutua entre sí –es decir en situación de antinomia indirecta– se contradicen en sus consecuencias jurídicas. cuando existe la regulación jurídica de una materia. de conformidad con lo establecido en el Artículo VII del Título Preliminar del Código Procesal Constitucional.GERARDO ETO CRUZ interpretaciones sobre una determinada figura jurídica o frente a una modalidad o tipo de casos. En ese orden de ideas. a pesar de la existencia de prescripción jurídica. cuando una norma deviniese en inaplicable por haber abarcado casos o acarrear consecuencias que el legislador histórico no habría establecido de haber conocido aquellas o sospechado estas. 142 . 172 . cuando.El precedente como forma de cubrir una laguna normativa STC 0024-2003-AI. pero sin que la norma establezca una regla específica para solucionar un área con conflicto coexistencial. genera una indebida aplicación de la misma. cuando se acredita la existencia de precedentes conflictivos o contradictorios. a su vez. lo cual. a través de la constitución de un precedente vinculante. “La función integradora del Tribunal Constitucional permite que. b) Cuando se evidencia que los operadores jurisdiccionales o administrativos vienen resolviendo en base a una interpretación errónea de una norma del bloque de constitucionalidad. se acredita la ausencia absoluta de norma. es decir. se entiende que esta se ha circunscrito a señalar conceptos o criterios no determinados en sus particularidades. e) Cuando se evidencia la necesidad de cambiar de precedente vinculante.

STC 0024-2003-AI. las que en el caso de estas últimas no justifican un trato jurídico distinto.La aplicación del precedente vinculante. etc. inacción o non facere por parte de un órgano con competencias legislativas. “Para que una decisión de este Colegiado. “El uso de los efectos normativos y la obligación de aplicación de un precedente vinculante depende de: a) La existencia de similitudes fácticas entre el caso a resolver y aquél del que emana el precedente. inactividad. en tanto que el ocio legislativo aparece como consecuencia de la omisión. . Dicha omisión se constata por el vencimiento del plazo determinado para legislar complementariamente o por el transcurso del plazo razonable para ello”173. debe precisarse que la antinomia indirecta se entiende como la coexistencia de dos normas incompatibles. que tienen la misma validez jerárquica en el tiempo y en el espacio. Por ende.EL DESARROLLO DEL DERECHO PROCESAL CONSTITUCIONAL cuando. STC 0024-2003-AI. En relación con lo anteriormente expuesto. b) La existencia de similitudes y diferencias fácticas. surgiesen cuestiones que el legislador histórico no tuvo oportunidad de prever en la norma. debido a nuevas circunstancias.Distinción con precedente judicial. planteada en forma de precedente vinculante pueda convertirse en una herramienta útil 173 174 . lo que implica el desobedecimiento al mandato de una norma perteneciente al bloque de constitucionalidad que hubiese establecido que el goce de un derecho o el ejercicio de una competencia queda supeditada a la expedición de una norma reglamentaria. aunque por su finalidad pudieran estarlo de haberse conocido anteladamente.). pero que inspiran consecuencias jurídicas en fines o criterios ideológicos contrapuestos (interés público y seguridad jurídica de los particulares. es factible que a través del razonamiento analógico se extienda la regla del precedente vinculante”174. 142 143 . y cuando los alcances de una norma perteneciente al bloque de constitucionalidad no producen en la realidad efectos jurídicos por razones de ocio legislativo. por lo que literalmente no están comprendidas en ella.

144 . Cualquiera que invoque un precedente. Es conocido que el precedente judicial en el sistema del Common Law se ha desarrollado como precedente vinculante en sentido vertical. genera por otro lado. la necesidad de distinguirlo de la 175 . para que éste logre sus efectos. debiera tener solo efectos inter partes. Es decir. resulta necesario establecer la distinción entre los efectos del precedente vinculante emitido por un Tribunal Constitucional.GERARDO ETO CRUZ en la expansión de los efectos de una sentencia que. La forma como se ha consolidado la tradición de los tribunales constitucionales en el sistema del derecho continental ha establecido. y lo que son los efectos del precedente judicial en los sistemas del Common Law. Si no fuese así. en los términos en que precisa el Código Procesal Constitucional. el efecto vinculante se establece aquí básicamente respecto de los jueces. STC 03741-2004-AA. aplicable desde la Corte Suprema (para el caso norteamericano) hacia las cortes y juzgados inferiores de todo el sistema judicial. en principio. tienen efectos vinculantes frente a todos los poderes públicos y también frente a los particulares. la propia Constitución estaría desprotegida. es una regla para todos y frente a todos los poderes públicos. funcionario o persona podría resistirse a cumplir una decisión de la máxima instancia jurisdiccional”175. Esto significa que el precedente vinculante emitido por un Tribunal Constitucional con estas características tiene. FJ 47 y 48.Distinción con doctrina jurisprudencial. deberá acudir ante un juez. que la regla que el Tribunal externaliza como precedente a partir de un caso concreto. Osea. puesto que las sentencias del Tribunal Constitucional. en cualquier proceso. los mismos efectos de una ley. prima facie. El precedente constitucional en nuestro sistema tiene efectos más generales. desde muy temprano. puesto que cualquier entidad. “La incorporación del precedente constitucional vinculante. quien deberá aplicarlo en un caso concreto. el efecto sobre todos los poderes públicos de las sentencias del Tribunal Constitucional. cualquier ciudadano puede invocarla ante cualquier autoridad o funcionario sin tener que recurrir previamente ante los tribunales. es decir.

El precedente en el sistema del common law. STC 03741-2004-AA. el legislador del Código Procesal Constitucional también ha introducido la técnica del precedente. ejerce un poder normativo general. al establecer que “Las sentencias del Tribunal Constitucional que adquieren la autoridad de cosa juzgada constituyen precedente vinculante cuando así lo exprese la Sentencia. La jurisprudencia constituye. el Tribunal. la doctrina que desarrolla el Tribunal en los distintos ámbitos del derecho. De este modo.º 28301. con objeto de conferir mayor predecibilidad a la justicia constitucional. se estatuyen como fuente de derecho y vinculan a todos los poderes del Estado. en el sentido de que ninguna autoridad. los jueces y tribunales interpretan y aplican las leyes y reglamentos conforme a las disposiciones de la Constitución y a la interpretación que de ellas realice el Tribunal Constitucional a través de su jurisprudencia en todo tipo de procesos. extrayendo una norma a partir de un caso concreto”176. FJ 42 y 43. conforme lo establece el artículo VI del Código Procesal Constitucional y la Primera Disposición General de la Ley Orgánica del Tribunal Constitucional. a través del precedente constitucional. a saber: A) En primer lugar. Asimismo. tres son los presupuestos básicos que tiene en cuenta la Suprema Corte para dictar un precedente con efectos vinculantes sobre toda la judicatura a la que por excelencia se dirige el mensaje del precedente jurisdiccional. Por otro lado. funcionario o particular puede resistirse a su cumplimiento obligatorio. precisando el extremo de su efecto normativo (…)”. a consecuencia de su labor frente a cada caso que va resolviendo. “En la clásica tradición del Common Law norteamericano. 144 145 . N. por tanto. en su artículo VII del título preliminar. Las sentencias del Tribunal Constitucional.EL DESARROLLO DEL DERECHO PROCESAL CONSTITUCIONAL jurisprudencia que emite este Tribunal. la Corte dicta un precedente con efectos vinculantes cuando evidencie que en los niveles inferiores de la 176 . si bien tanto la jurisprudencia como el precedente constitucional tienen en común la característica de su efecto vinculante. dado que constituyen la interpretación de la Constitución del máximo tribunal jurisdiccional del país.

“La decisión de cambiar el rumbo de la jurisprudencia en un tema puntual no es una práctica infrecuente tanto en los sistemas del civil law. En este sentido. sino incluso para ‘cambiarlo’ por un nuevo precedente. Con relación al overruling. Se trata de hacer frente al caso construyendo una respuesta a partir de la interpretación constitucional.GERARDO ETO CRUZ judicatura se dan distintas concepciones o interpretaciones sobre una determinada figura jurídica o frente a un caso determinado. porque nosotros hacemos Overruling respecto de decisiones previas cuando la necesidad y prioridad así lo establecen. FJ 37. se han previsto mecanismos no sólo para ‘evadir’ sus efectos mediante la técnica del distinguishing en el caso de los tribunales inferiores. por virtud de ello. 172). 1989. B) La segunda razón que amerita el dictado de un precedente está referida a la necesidad de llenar un vacío legislativo o una laguna de las leyes. Malean Credit Union. la tercera razón es la necesidad de desarrollar la jurisprudencia sentando un nuevo precedente que anula uno anterior (la conocida práctica del overruling)”177. STC 03741-2004-AA. hemos sostenido que. la técnica del overruling permite cambiar un precedente en su ‘núcleo normativo’ aplicando el nuevo 177 — Cambio de precedente. dentro del sistema del common law norteamericano (Juez Kennedy. De este modo. C) Finalmente. en el caso del propio Tribunal que lo ha establecido con efecto vinculante. que el Derecho no se petrifique. se ha sostenido lo siguiente: “Nuestros precedentes no son sacrosantos. en la sentencia Patterson v. como en los sistemas que organizan su sistema de fuentes a partir de pautas jurisprudenciales como es el caso del common law. “cualquier salida de la doctrina de stare decisis demanda una especial justificación””. el argumento que respalda las mudanzas es el mismo: la necesidad de que la jurisprudencia responda de modo dinámico a las necesidades de cada tiempo y. No obstante. 146 . En ambos. aun en los sistemas donde el precedente es la fuente principal de organización de su sistema jurídico.

además. sin que. contenidas en el artículo 167° de la Constitución.. a casos del futuro (prospective overruling). de modo expreso que (. ya sea al caso en análisis (eficacia retrospetiva) o. . FJ 4 a 6. STC 0024-2003-AI.La eficacia prospectiva del precedente vinculante (prospective overruling). En la sentencia del Expediente N. b) Expresión de la razón declarativa-teológica. razón suficiente e invocación preceptiva en que se sustenta dicha decisión. La técnica del prospective overruling ha sido ya asumida en un caso anterior resuelto por este Colegiado. la técnica del prospective overruling se utiliza cuando un juzgador advierte a la población del inminente cambio que va a realizar de sus fallos. El cambio de precedente es también una práctica habitual en los Tribunales Constitucionales de los sistemas del civil law.EL DESARROLLO DEL DERECHO PROCESAL CONSTITUCIONAL precedente. En dicha oportunidad se sostuvo además. se decidió cambiar la jurisprudencia con relación al tema de los pases al retiro de los Oficiales de las Fuerzas Armadas y Policía Nacional. caso Juan Carlos Calleghari Herazo. 146 147 . c) Determinación de sus efectos en el tiempo”179. en la mayoría de los supuestos. sin cometer la injusticia ínsita en una modificación repentina de las reglas que se consideraban como válidas.) dicho cambio sólo deberá operar luego de que los órganos involucrados con las referidas acciones de personal puedan conocer los alcances del mismo y adopten las medidas que fueren necesarias para su cabal cumplimiento. “El Tribunal Constitucional puede disponer excepcionalmente que la aplicación del precedente vinculante que cambia o 178 179 STC 3361-2004-PA. Precisamente. pues se realizó una nueva interpretación de las prerrogativas conferidas al Presidente de la República. “La competencia para el apartamiento y sustitución de un precedente vinculante está sujeta a los tres elementos siguientes: a) Expresión de los fundamentos de hecho y derecho que sustentan dicha decisión. se afecte lo institucionalmente decidido conforme a la jurisprudencia preexistente”178.° 0090-2004-AA/TC..

Esta decisión de diferir la eficacia del precedente puede justificarse en situaciones tales como el establecimiento de requisitos no exigidos por el propio Tribunal con anterioridad al conocimiento y resolución de la causa en donde se incluye el nuevo precedente. no lesionar el ánimo de fidelidad y respeto que los justiciables y los poderes públicos mostrasen respecto al precedente anterior. por un lado. Este Colegiado ya ha tenido oportunidad de utilizar la técnica de eficacia prospectiva del precedente vinculante en el caso Juan Carlos Callegari Herazo [Expediente N. b) Decisión de cambiar de precedente vinculante. La técnica de la eficacia prospectiva del precedente vinculante se propone. la existencia de situaciones duraderas o de trato sucesivo. de modo que las reglas serán aplicables tanto a los procesos en trámite como a los procesos que se inician después de establecida dicha decisión. en aras de procesar constructiva y prudentemente la situación a veces conflictiva entre continuidad y cambio en la actividad jurisdiccional de naturaleza constitucional. En atención a lo expuesto. según sean las circunstancias. etc. cuando se establecen situaciones objetivamente menos beneficiosas para los justiciables. promover las condiciones de adecuación a las reglas contenidas en el nuevo precedente vinculante. y que ha sido objeto de cumplimiento y ejecución por parte de los justiciables y los poderes públicos.GERARDO ETO CRUZ sustituya uno anterior opere con lapso diferido (vacatio sententiae). En efecto. la decisión de otorgar expresa y residualmente eficacia prospectiva es establecida por el Tribunal Constitucional.º 0090-2004-AA/TC]. por otro. por establecer lo siguiente: a) Decisión de cambiar de precedente vinculante ordenando la aplicación inmediata de sus efectos. a efectos de salvaguardar la seguridad jurídica o para evitar una injusticia ínsita que podría producirse por el cambio súbito de la regla vinculante por él establecida. al momento de cambiar de precedente. en 148 . Por ende. optará. el Tribunal Constitucional. y. no será aplicable para aquellas situaciones jurídicas generadas con anterioridad a la decisión del cambio o a los procesos en trámite. aunque ordenando que su aplicación será diferida a una fecha posterior a la culminación de determinadas situaciones materiales.

como la doctrina jurisprudencial. Cabe recordar que sobre dicha materia.P. fijó lo siguiente: “Este Tribunal anuncia que con posterioridad a la publicación de esta sentencia. quedarán sujetos a los criterios que a continuación se exponen: (. Así. De nuestra parte. pero no toda doctrina jurisprudencial es precedente vinculante. Doctrina constitucional. una ley cuya constitucionalidad 180 STC 0024-2003-AI. y el art.12.. en dicho proceso. en el marco de su actuación a través de los procesos. En este caso. VI del TP del C. b) las interpretaciones constitucionales de la ley. conforme lo establece el artículo VI del Título preliminar del Código Procesal Constitucional.)”. realizadas en el marco de su labor de control de constitucionalidad. y con anterioridad a su existencia. 148 149 . la decisión de diferir la aplicación de las nuevas reglas tuvo como justificación el que hasta ese momento tanto el Poder Judicial como el Tribunal Constitucional habían declarado en innumerables sentencias que el pase a la situación de retiro por causal de renovación estaba sujeto a la regla de discrecionalidad”180. el TC describe una aproximación conceptual de lo que entiende por doctrina constitucional reafirmando así su postura en vinculación al art. “Por doctrina constitucional debe entenderse en este punto: a) las interpretaciones de la Constitución realizadas por este Colegiado.Const. — Noción. podemos aseverar que todo precedente vinculante es doctrina jurisprudencial. sea de control normativo o de tutela de los derechos fundamentales.. Vinculado a la problemática del precedente vinculante.EL DESARROLLO DEL DERECHO PROCESAL CONSTITUCIONAL donde se estableció con efecto diferido la aplicación de las nuevas reglas relativas al pase a la situación de retiro por causal de renovación de las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional. los nuevos casos en que la administración resuelva pasar a oficiales de las Fuerzas Armadas y Policía Nacional de la situación de actividad a la situación de retiro por renovación de cuadros. 3. Veamos lo que el TC ha explicitado sobre la doctrina constitucional. VII relacionado al precedente vinculante..

FJ 15. sea en sede constitucional. Pero esto en puridad no es lo que ahora nos interesa. sea en sede judicial. Se trata en este supuesto de las sentencias interpretativas. Y por ella debemos entender la que es resultado de un proceso constitucional. sobre muchos aspectos de naturaleza procesal.13. 150 . el Código Procesal Constitucional. 3. el TC peruano ha venido desarrollando una intensa labor de hiperactivismo judicial. a) Noción. es decir las que establecen que determinado sentido interpretativo de una disposición legislativa resulta contrario a la Constitución. Adelantando una definición se podría sostener que sentencia constitucional es toda aquella resolución que pone punto final a un proceso constitucional. Sentencia constitucional. En los últimos tiempos. por lo que no debe ser usado por los jueces en el ejercicio de la función jurisdiccional que les corresponde”181. destaca el desarrollo amplio de las sentencias constitucionales. a menos. contra las cuales en numerosos ordenamientos existen remedios para conjurarlas. en nuestro caso.GERARDO ETO CRUZ ha sido confirmada por el Tribunal. Pero con carácter de firme. si por tal entendemos lo que regula cada legislación positiva. Entre ellos. c) las proscripciones interpretativas. Y si esto no sucede. Lo que nos preocupa más bien es el sentido estricto de lo que es una sentencia constitucional. esto es las “anulaciones” de determinado sentido interpretativo de la ley realizadas en aplicación del principio de interpretación conforme a la Constitución. que el Tribunal sólo se haya pronunciado por su constitucionalidad formal. Por su parte el TC ha definido a la sentencia constitucional como: 181 STC 4853-2004-PA. Por lo pronto. en la medida que deben basarse en la Constitución y deben respetarla. todas las sentencias son constitucionales o deben serlo. pues simplemente estamos ante sentencias inconstitucionales. no puede ser inaplicada por los jueces en ejercicio del control difuso. claro está.

] y como la principal forma restitutiva de los derechos fundamentales lesionados en la relación jurídica material que es llevada a proceso. la razón subsidiaria o accidental (obiter dicta). Deslindando de la conceptualización que le imprime la legislación procesal civil.axiológica. párrafo segundo de los Fundamentos Jurídicos. es decir. párrafo quinto de los Fundamentos Jurídicos. la razón suficiente (ratio decidendi) la razón subsidiaria o accidental (obiter dicta). como componente esencial del derecho a la tutela judicial efectiva (artículo 139º inciso 3 de la Constitución) [.] [e]l valor de la sentencia constitucional se encuentra no sólo en la ponderación objetiva de su función en el marco del ordenamiento constitucional. 150 151 . la razón suficiente (la ratio decidendi). el TC ha expresado que sus fallos se componen de los siguientes elementos: la razón declarativa.EL DESARROLLO DEL DERECHO PROCESAL CONSTITUCIONAL “[…] Estas [las sentencias en materia constitucional] aluden a aquellos actos procesales emanados de un órgano adscrito a la jurisdicción especializada. Veamos: “[…] la estructura interna de sus decisiones se compone de los siguientes elementos: la razón declarativa-teológica. Sobre la importancia que en el Estado Constitucional de Derecho ha adquirido la sentencia constitucional.. sino por los efectos derivados de la vis subjetiva de la decisión judicial estimatoria que deviene en ejecutada en sus propios términos. asimilando con ello el influjo de la doctrina comparada y ciertas características que le perfilan algunos tribunales como la Corte Constitucional de Colombia.. STC 00024-2003-PI. el TC ha considerado delinear la estructura interna de sus propios fallos. mediante las cuales se pone fin a una litis cuya tipología se deriva de alguno de los procesos previstos en el Código Procesal Constitucional”182.. Así.. b) Valor. la invocación preceptiva y la decisión o fallo constitucional (decisum)”183. el TC ha expresado: “[. permitiendo 182 183 STC 00024-2003-PI. la invocación preceptiva y la decisión o fallo constitucional (decisum).

alcanzan a la totalidad de los miembros de la colectividad política”185. inconstitucionales se modifiquen o c) Finalidad.Finalidad en los procesos de la libertad. “[…] Así. “[…] en los casos de los procesos de acción popular e inconstitucionalidad su finalidad es la defensa de la Constitución frente a infracciones contra su jerarquía normativa”187. Sobre la finalidad concreta que la sentencia constitucional tiene respecto a los procesos constitucionales. párrafo tercero de los Fundamentos Jurídicos. párrafo tercero de los Fundamentos Jurídicos. amparo. reponiendo las cosas al estado anterior a la violación o amenaza de violación de un derecho constitucional. rebasan con largueza la satisfacción de un interés particular o de beneficio de un grupo. 187 STC 00024-2003-PI. que. ya que teleológicamente resguardan los principios y valores contenidos en la Constitución.Finalidad de competenciales. 186 STC 00024-2003-PI. . STC 00024-2003-PI. sexto considerando. párrafo tercero de los Fundamentos Jurídicos. su expedición en los procesos “[…] en los procesos competenciales tiene por objeto resolver los conflictos que se susciten sobre las competencias o atribuciones RTC 0168-2007-Q.GERARDO ETO CRUZ que las situaciones reviertan”184. en los casos de los procesos de hábeas corpus. . o disponiendo el cumplimiento de un mandato legal o de un acto administrativo”186. Por ende. el fin de su expedición apunta a proteger los derechos constitucionales.Finalidad de su expedición en los procesos de acción popular y de inconstitucionalidad. el TC ha manifestado lo siguiente: “[…] En suma. permiten cautelar la supremacía jerárquica de la Constitución y la vigencia plena de los derechos fundamentales de la persona. . por tales. 184 185 152 . hábeas data y cumplimiento.

precisa o precisable. que adopta el Tribunal Constitucional. Así. el TC ha expresado que sus fallos se componen de los siguientes elementos: la razón declarativa.axiológica. implica el conjunto de juicios de valor concomitantes a la interpretación y aplicación de las normas técnicas y prescriptivas de la Constitución. la razón suficiente (la ratio decidendi). los gobiernos regionales o municipales”188. la invocación preceptiva y la decisión o fallo constitucional (decisum). b) La razón suficiente expone una formulación general del principio o regla jurídica que se constituye en la base de la decisión específica. vale decir.EL DESARROLLO DEL DERECHO PROCESAL CONSTITUCIONAL asignadas directamente por la Constitución o la leyes orgánicas que delimitan los ámbitos propios de los poderes del Estado. que permiten justificar una determinada opción escogitada por el Colegiado. 188 152 153 . la doctrina y hasta el programa político establecido en el texto supra. los órganos constitucionales. Veamos. párrafo tercero de los Fundamentos Jurídicos. asimilando con ello el influjo de la doctrina comparada y ciertas características que le perfilan algunos tribunales como la Corte Constitucional de Colombia. “a) La razón declarativa-axiológica es aquella parte de la sentencia constitucional que ofrece reflexiones referidas a los valores y principios políticos contenidos en las normas declarativas y telológicas insertas en la Constitución. el TC ha considerado delinear la estructura interna de sus propios fallos. Ello a efectos de consolidar la ideología. es la regla o principio que el Colegiado STC 00024-2003-PI. d) Estructura de las sentencias constitucionales. la razón subsidiaria o accidental (obiter dicta). esta se constituye en aquella consideración determinante que el Tribunal Constitucional ofrece para decidir estimativa o desestimativamente una causa de naturaleza constitucional. En ese sentido. Deslindando de la conceptualización que le imprime la legislación procesal civil. En efecto.

Al respecto. amén de contribuir a que los ciudadanos puedan conocer y ejercitar de la manera más óptima sus derechos. en tanto que en la segunda se determinó académicamente la procedencia o 154 . no siendo imprescindibles para fundamentar la decisión adoptada por el Tribunal Constitucional. según sea el caso en donde se formulan. se justifican por razones pedagógicas u orientativas. base o puntal de un precedente vinculante. La razón suficiente (la regla o principio recogida como fundamento) puede encontrarse expresamente formulada en la sentencia o puede ser inferida por la vía del análisis de la decisión adoptada. Ergo expone una visión mas allá del caso específico. En efecto. Dicha razón coadyuva in genere para proponer respuestas a los distintos aspectos problemáticos que comprende la materia jurídica objeto de examen. eventualmente puede manifestar la basa. en consecuencia. un amplio desarrollo doctrinario de la figura o institución jurídica que cobija el caso objeto de examen de constitucionalidad. una óptica global acerca de las aristas de dicha materia. que. en algunas circunstancias la razón subsidiaria o accidental aparece en las denominadas sentencias instructivas.º 3283-2003-AA/TC].º 2663-2003-HC/TC] y Taj Mahal Discoteque [Expediente N. las cuales se caracterizan por realizar. de manera pedagógica se precisaron los alcances de los diferentes tipos de hábeas corpus.GERARDO ETO CRUZ establece y precisa como indispensable y. por ende. La finalidad de estas sentencias es orientar la labor de los operadores del derecho mediante la manifestación de criterios que pueden ser utilizados en la interpretación jurisdiccional que estos realicen en los procesos a su cargo. por tal. Se trata. como justificante para resolver la litis. del fundamento directo de la decisión. por ende. a partir del caso concreto. son ilustrativas las sentencias de los casos Eleobina Aponte Chuquihuanca [Expediente N. las situaciones fácticas y el contenido de las consideraciones argumentativas. c) La razón subsidiaria o accidental es aquella parte de la sentencia que ofrece reflexiones. En la primera de las citadas. acotaciones o apostillas jurídicas marginales o aleatorias que.

precisa las consecuencias jurídicas establecidas para el caso objeto de examen constitucional. hasta en la razón subsidiaria u occidental.º 976-2001-AA/TC]. a modo de dicta. Dicho “vigor convincente”. a través del proceso de conocimiento de una determinada materia constitucional. la invocación normativa y. Este pronunciamiento. Como bien expone Ana Magatoni Kerpel [El precedente constitucional en el sistema judicial norteamericano. la razón suficiente. d) La invocación preceptiva es aquella parte de la sentencia en donde se consignan las normas del bloque de constitucionalidad utilizadas e interpretadas. en razón del rango jerárquico de la autoridad que la emite. Madrid: Mc Graw Hill. puede citarse la sentencia del caso Eusebio Llanos Huasco [Expediente N. auspicia que se garantice que en el futuro las decisiones de los órganos jurisdiccionales jerárquicamente inferiores no sean revocadas. Al respecto. para la estimación o desestimación de la petición planteada en un proceso constitucional. el Tribunal Constitucional emplea la razón subsidiaria o accidental en aquellas circunstancias en donde. 82] esta dicta tiene fuerza persuasiva. en donde se expusieron las consideraciones del Tribunal Constitucional relacionadas con las modalidades de despido laboral que generarían readmisión en el empleo. 2001. de conformidad con los juicios establecidos a través de la razón declarativa-axiológica. Asimismo. permite a los operadores jurisdiccionales y a los justiciables “predecir” o “pronosticar” la futura manera de resolver aquella cuestión hipotética conexa al caso en donde aparece manifestada. 155 154 .EL DESARROLLO DEL DERECHO PROCESAL CONSTITUCIONAL improcedencia de una acción de garantía con sujeción al tiempo de realización de los actos que requieren tutela constitucional. o que los justiciables puedan preveer las consecuencias de determinadas conductas dentro del marco de una eventual litis de naturaleza constitucional. pág. e) La decisión o fallo constitucional es la parte final de la sentencia constitucional que. eventualmente. establece un criterio pro persuasivo o admonitorio sobre posibles determinaciones futuras en relación a dicha materia.

de una teoría material constitucional que la fundamente. 156 .[. dotándola de nuevas herramientas de actuación que abandonen la idea clásica de 189 STC 0024-2003-AI. El cumplimiento o ejecución de las sentencias constitucionales es un aspecto que en reiterada jurisprudencia el Tribunal ha dicho que forma parte del derecho a la tutela jurisdiccional efectiva. En suma. ha incorporado otras formas de eficacia de la sentencia constitucional o de expansión de sus efectos como es el paradigmático caso de la declaración del “estado de cosas inconstitucionales”. e) Ejecución de la sentencia constitucional. y 64 Congresistas de la República [Expediente N. En ese contexto.] La sentencia constitucional requiere. El acto de decidir se encuentra justificado cuando se expone dentro de las competencias asignadas al Tribunal Constitucional.. en dicha decisión puede surgir una exhortación vinculante o persuasiva conforme a cánones establecidos en el caso Edgar Villanueva N.. por lo que el Tribunal además de afianzar y desarrollar los apremios establecidos en el Código Procesal Constitucional. la decisión o fallo constitucional constituye el pronunciamiento expreso y preciso. Veamos lo que ha dicho el TC sobre la ejecución de las sentencias constitucionales: – Necesidad de una nueva teoría material constitucional para su actuación..] pues. El aspecto quizás más importante actualmente respecto a la sentencia constitucional sea el de su eficacia. mientras que el contenido de la decisión está justificado cuando se deriva lógica y axiológicamente de los alcances técnicos y preceptivos de una norma perteneciente al bloque de constitucionalidad y de la descripción de ciertos hechos consignados y acreditados en el proceso constitucional. “[.º 0006-2003AI/TC]”189. por medio del cual el Tribunal Constitucional estima o desestima el petitorio de una demanda de naturaleza constitucional..GERARDO ETO CRUZ En puridad. la decisión o fallo constitucional se refiere simultáneamente al acto de decidir y al contenido de la decisión.

. Derecho a la tutela procesal efectiva. Por ello. y. “[. sino también y sobre todo. 3. la especial naturaleza de las pretensiones sobre las que se pronuncia (cosa juzgada constitucional [. VI y VII del CPConst. la capacidad de este Tribunal para poder llevar al terreno de los hechos la decisión expuesta en términos concretos en su fallo.). si el Tribunal Constitucional ha reconocido expresamente la autonomía y particularidad del Derecho Procesal Constitucional. verificada además. el proceso de ejecución –a cargo del juez de la demanda (art. quinto considerando.. Actualmente el control constitucional de las resoluciones judiciales vía los procesos constitucionales de la libertad se puede realizar bajo el marco de lo que el legislador ordinario ha impetrado.. quinto considerando.). de fecha 9 de noviembre de 2006).. – Su ejecución como un problema doctrinal y práctico. el problema de la ejecución no sólo comporta un debate doctrinal.EL DESARROLLO DEL DERECHO PROCESAL CONSTITUCIONAL clasificación entre actos de declaración del derecho y actos de ejecución. por el poder extrapartes (efectos erga omnes)”190.14. por el valor y la fuerza que le otorga el sistema jurídico a sus interpretaciones (IV Disposición Final de la Constitución. primer párrafo. 22º y 59º del CPConst. esto es.] [t]al como ya ha sido establecido en reiterada jurisprudencia de este Colegiado (STC 4119-2005-AA. Ello en atención a que la sentencia que interpreta con la máxima fuerza jurídica las disposiciones constitucionales ocupa una posición de primer orden entre los actos públicos en el marco del Estado Social y Democrático de Derecho. RTC 0168-2007-Q.[.]”191. no puede ser comprendido ni analizado exclusivamente desde las perspectivas desarrolladas por la teoría general del proceso.. 156 157 . artículos 1° de su propia Ley Orgánica. ni desde las teorías que estudian los efectos de las sentencias a partir de la perspectiva civil o penal. más aún.. un problema práctico. sin 190 191 RTC 0168-2007-Q. in fine.]). y por el Tribunal Constitucional en cuanto al incumplimiento de sus sentencias por las instancias judiciales (artículo 50º del Reglamento Normativo)-.

“[. reconduciendo y unificando lo dispuesto en el artículo 139°. El derecho a la tutela procesal efectiva se configura.Const.P.GERARDO ETO CRUZ precedente alguno en nuestra actual jurisdicción constitucional.. independientemente de lo que establece el art. de la Constitución.. 4 del C. “[.] [l]a tutela procesal efectiva está consagrada en la Constitución y en el Código Procesal Constitucional. entonces. “[…] Es pertinente recordar que. 158 .. propias de la administración de justicia. lo siguiente: – Noción. los actos que lo conforman se lleven a cabo en los cauces de la formalidad y de la consistencia. inciso 3. como la “tutela procesal efectiva”. en cualquier proceso que se lleve a cabo. Es decir. FJ 13... según la doctrina de nuestro ordenamiento constitucional la tutela jurisdiccional es un derecho "continente" que engloba.. – Componentes.. En tal situación. pues en éste se incluye separadamente el derecho al debido proceso y a la tutela judicial. STC 0015-2001-AI/TC). FJ 8.[. 139. se debe buscar que los justiciables no sean sometidos a instancias vinculadas con la arbitrariedad o los caprichos de quien debe resolver el caso.]”192.]La tutela procesal efectiva como derecho protegible dentro del ordenamiento constitucional tiene un claro asidero en el artículo 4° del Código Procesal Constitucional. dos derechos fundamentales: el acceso a la justicia y el derecho al debido proceso (Cf..3. Aparentemente se trataría de un concepto laxo o genérico pero que ciertamente tiene su encaje constitucional en el art. el TC ha conceptualizado esta categoría señalando. como una concretización transversal del resguardo de todo derecho fundamental sometido a un ámbito contencioso [. aún cuando dicha cláusula haga una diferenciación del debido proceso y la tutela judicial. Tal condición del derecho a la tutela jurisdiccional se ha expresado también en el artículo 4º del 192 193 STC 6712-2005-PHC. STC 6712-2005-PHC..]”193. y su salvaguardia está relacionada con la necesidad de que. a su vez.

para efectos de controlar la actuación de los jueces o incluso de los fiscales en el ámbito de sus respectivas competencias relacionadas con los procesos judiciales.. de modo enunciativo. Derecho al debido proceso. más no debe interpretarse como una lista cerrada de posibles infracciones. Aclaración de fecha 27 de octubre del 2006.. FJ 1. STC 1209-2006-PA. Esto se desprende además de la propia lectura del artículo 4° del CPConst.. Igualmente el TC aparte de la conceptualización arriba anotada de la llamada tutela procesal efectiva. 194 195 158 159 .”..) comprende el acceso a la justicia y el debido proceso (. — Parámetro de control de la actuación del poder jurisdiccional del Estado. ver RTC 1209-2006-PA.EL DESARROLLO DEL DERECHO PROCESAL CONSTITUCIONAL Código Procesal Constitucional que. sus derechos. puedan también resultar afectados mediante la actuación del poder jurisdiccional del Estado”195. al referirse al derecho a la tutela procesal efectiva..15. ha establecido en su primer párrafo que éste (. “[…][L]a enunciación de una lista de derechos que el legislador ha establecido como atributos de la tutela procesal efectiva. Resulta por tanto razonable pensar que con tal enunciación no se está estableciendo la imposibilidad de que otros bienes constitucionales. y no solo la tutela procesal. Así. Una lista enunciativa supone una referencia sobre los alcances de tal derecho.)”194. 3.. ha diseñado intermitentes reflexiones jurisdiccionales de uno de los núcleos rectores que conforman los derechos fundamentales de las partes en conflicto: el debido proceso. que al referirse a la tutela procesal efectiva lo define como “aquella situación jurídica de una persona en la que se respetan. puesto que no se trata de un código de prohibiciones sino de posibilidades interpretativas para su mejor aplicación.. ni tampoco quiere significar una lista cerrada de derechos vinculados a la cláusula general de la tutela procesal efectiva. FJ 26. ha sostenido este Colegiado que: STC 3938-2007-PA. no agota las posibilidades fácticas para el ejercicio de dicho control.

. incluidos los administrativos. tal como ha sido señalado por este Tribunal en reiterada jurisprudencia. FJ 5. que el derecho al debido proceso en su faz sustantiva “se relaciona con todos los estándares de justicia como son la razonabilidad y proporcionalidad que toda decisión judicial debe suponer” (STC 9727-2005-HC/TC. formales y materiales. STC 07022-2006-PA. Vale decir que cualquier actuación u omisión de los órganos estatales dentro de un proceso. a su vez. sin perjuicio de esta dimensión procesal. en anteriores pronunciamientos. de modo tal que el juez constitucional está legitimado para evaluar la razonabilidad y proporcionalidad de las decisiones judiciales. el Tribunal Constitucional ha reconocido en este derecho una dimensión sustancial. se realice y concluya con el necesario respeto y protección de todos los derechos que en él puedan encontrarse comprendidos (STC 07289-2005-AA/TC. es importante precisar que. es un derecho –por así decirlo– continente puesto que comprende. FJ 7)”197. diversos derechos fundamentales de orden procesal.) su contenido constitucionalmente protegido comprende una serie de garantías. sea éste 196 197 — Noción. FJ 2. que en conjunto garantizan que el procedimiento o proceso en el cual se encuentre inmerso una persona. A este respecto. 160 . STC 09518-2005-PHC. principios y reglas esenciales exigibles dentro del proceso como instrumento de tutela de los derechos fundamentales”196. “[…][E]l debido proceso está concebido como el cumplimiento de todas las garantías. se ha afirmado que (. Al respecto.GERARDO ETO CRUZ “ … el derecho al debido proceso … significa la observancia de los derechos fundamentales esenciales del procesado. “El derecho fundamental al debido proceso. FJ 5). De ahí que este Colegiado haya señalado. a fin de que las personas estén en condiciones de defender adecuadamente sus derechos ante cualquier acto del Estado que pueda afectarlos.. requisitos y normas de orden público que deben observarse en las instancias procesales de todos los procedimientos. de muy distinta naturaleza.

Y así sostiene que: — Contenido. 198 199 160 161 . STC 04989-2006-PHC. “Como este Colegiado ha tenido oportunidad de señalar mediante uniforme y reiterada jurisprudencia. motivada y congruente con las pretensiones oportunamente deducidas por las partes en cualquier clase de procesos. En suma. cualquiera sea la instancia a la que pertenezcan. debe respetar el debido proceso legal”198. garantiza que los jueces. FJ 11. La exigencia de que las decisiones judiciales sean motivadas en proporción a los términos del inciso 5) del artículo 139° de la Norma Fundamental. que el debido proceso es un derecho fundamental de naturaleza procesal con alcances genéricos. su contenido esencial. tanto en lo que respecta a los ámbitos sobre STC 00090-2004-PA. el Tribunal ha avanzado en desarrollar lo que presupone en rigor del debido proceso. FJ 2. Igualmente y más allá de una caracterización genérica. o jurisdiccional. garantiza que el razonamiento empleado guarde relación y sea suficiente y proporcionado con los hechos que al juez penal corresponde resolver”199. FJ 24. dentro del cual se encuentra el de acceso a los medios impugnatorios … ”200. asegurando que el ejercicio de la potestad de administrar justicia se haga con sujeción a la Constitución y a la ley. sino que su lesión se produce a consecuencia de la afectación de cualesquiera de los derechos que lo comprenden. “ … U no de los contenidos del derecho al debido proceso es el derecho de obtener de los órganos judiciales una respuesta razonada. expresen la argumentación jurídica que los ha llevado a decidir una controversia.EL DESARROLLO DEL DERECHO PROCESAL CONSTITUCIONAL administrativo –como en el caso de autos–. pero también con la finalidad de facilitar un adecuado ejercicio del derecho de defensa de los justiciables. 200 STC 05194-2005-PA. esto es. “ … E l derecho al debido proceso no tiene un ámbito constitucionalmente garantizado en forma autónoma.

el corporativo particular. a su vez. el castrense. Por lo que respecta a lo segundo. lo que supone que su evaluación no solo repara en las reglas esenciales con las que se tramita un proceso (juez natural. 162 . FJ 8. de un debido proceso corporativo particular. procedimiento preestablecido. de un debido proceso administrativo. por la primera. tales como las que establecen el juez natural. “El debido proceso tiene. motivación resolutoria. dos expresiones: una formal y otra sustantiva. el procedimiento 201 STC 10034-2005-PA. entre muchos otros. dando lugar a que en cada caso o respecto de cada ámbito pueda hablarse de un debido proceso jurisdiccional. sino que se manifiestan en elementos de connotación sustantiva o material. Así: — Expresiones. y con mayor rigor. y como ha sido puesto de relieve en innumerables ocasiones. queda claro que dicho atributo desborda la órbita estrictamente judicial para involucrarse o extenderse en otros campos como el administrativo. Con relación a lo primero. etc. cuyos alcances corresponde precisar a la luz de los ámbitos o dimensiones en cada caso comprometidas”201. las dimensiones del debido proceso no solo responden a ingredientes formales o procedimentales. etc. de un debido proceso parlamentario. aún cuando reconoce que este desarrollo es tributario prima facie del desarrollo anglosajón en su versión de due process of law. situación ésta en la que el TC ha asumido en parte el pensamiento continental europeo sobre esta temática. el debido proceso es un derecho de estructura compleja. el parlamentario. etc) sino que también. se orienta a la preservación de los estándares o criterios de justicia sustentables de toda decisión (juicio de razonabilidad.GERARDO ETO CRUZ los que se aplica como en lo que atañe a las dimensiones sobre las que se extiende. Una de las problemáticas que se suscitan en los terrenos de la teoría general de los derechos fundamentales es las dimensiones que comprende el debido proceso. los principios y reglas que lo integran tienen que ver con las formalidades estatuidas. cosa juzgada. interdicción de la arbitrariedad. juicio de proporcionalidad. derecho de defensa. Así las cosas. instancia plural.).

el derecho de defensa. sino también material o sustancial. se relaciona con los estándares de justicia. sino también una institución compleja. como son la razonabilidad y proporcionalidad que toda decisión judicial debe suponer”202.. por la segunda. “[…][L]a dimensión sustancial del debido proceso abre las puertas para un control no sólo formal del proceso judicial sino que incide y controla también los contenidos de la decisión en el marco del Estado Constitucional. sino también la razonabilidad y proporcionalidad con que debe actuar todo juez en el marco de la Constitución y las leyes. respecto de la actuación jurisdiccional vinculado esta vez con la proporcionalidad y razonabilidad de las decisiones que emite en el marco de sus potestades y competencias. instituido para proteger a los ciudadanos contra los abusos y desviaciones de las autoridades. — Debido proceso sustancial como parámetro de control del proceso judicial. que no alude sólo a un proceso intrínsecamente correcto y leal. sino también como un proceso capaz de consentir la consecución de resultados esperados. justo sobre el plano de las modalidades de su tránsito. en el sentido de oportunidad y de eficacia”. en el respeto de determinados atributos. FJ 3. originadas no sólo en las actuaciones procesales sino de las decisiones que adoptan y pueda afectar injustamente los derechos e intereses legítimos de aquellos” Por nuestra parte.EL DESARROLLO DEL DERECHO PROCESAL CONSTITUCIONAL preestablecido.. la motivación. 162 163 . 202 STC 09518-2005-PHC. hemos expresado que a partir del debido proceso también es posible un control que no es sólo procesal o formal. que se traduce . Como lo ha precisado la Corte Constitucional Colombiana en criterio que en este extremo suscribimos. “el debido proceso no es sólo un derecho de connotación procesal. la posibilidad de la corrección no sólo formal de la decisión judicial. En este sentido hemos establecido que. Es decir. “El derecho al debido proceso es un derecho fundamental constitucional.

sino a partir de la posible afectación que supongan en la esfera de los derechos constitucionales”203. valores y reglas del Estado democrático. también a partir de la dimensión sustancial del debido proceso. cuando a partir de dichas actuaciones o decisiones se afecta de modo manifiesto y grave cualquier derecho fundamental (y no sólo los establecidos en el artículo 4° del CPConst. sino también con la propia validez de la configuración del proceso. FJ 28 a 31. ver RTC 1209-2006-PA. Aclaración de fecha 27 de octubre del 2006. el Estado Constitucional bien puede ser definido en su dimensión objetiva como un “conjunto de procesos debidos” que vinculan la actuación de los poderes públicos a los principios. En otras palabras. 164 . el deber del órgano jurisdiccional de observar el debido proceso y de impartir justicia dentro de los estándares mínimos establecidos por los instrumentos internacionales.). ante su pedido de tutela. De este modo. STC 01209-2006-PA. Tal como refiere Bernal Pulido. pero tampoco de crear zonas de intangibilidad para que la arbitrariedad o la injusticia puedan prosperar cubiertas con algún manto de justicia procedimental o formal. como puede ser la actividad investigatoria realizada 203 — Como garantía. en el Estado Constitucional. En ese sentido la exigencia de su efectivo respeto no sólo tiene que ver con la necesidad de garantizar a todo justiciable determinadas garantías mínimas cuando participa en un proceso judicial. garantiza al justiciable. lo “debido” no sólo está referido al cómo se ha de actuar sino también a qué contenidos son admitidos como válidos. cualquier decisión judicial puede ser evaluada por el juez constitucional no sólo con relación a los derechos enunciativamente señalados en el artículo 4° del CPConst. cualquiera que sea la materia que en su seno se pueda dirimir.GERARDO ETO CRUZ El debido proceso en su dimensión sustancial quiere significar un mecanismo de control sobre las propias decisiones y sus efectos. No se trata desde luego que la justicia constitucional asuma el papel de revisión de todo cuanto haya sido resuelto por la justicia ordinaria a través de estos mecanismos. “ … la observancia del debido proceso … .

como antes se ha dicho. aquellas afectaciones o irregularidades que no inciden en dicho contenido– no convierte necesariamente al proceso penal en inconstitucional”205. sino a un razonable desarrollo de los mandatos constitucionales. Por tanto.EL DESARROLLO DEL DERECHO PROCESAL CONSTITUCIONAL por el órgano jurisdiccional. STC 01014-2007-HC. el debido proceso no sólo es un derecho procesal que se traduce. el supremo intérprete de la Constitución ha desarrollado el concepto que sigue a continuación: “El debido proceso constitucional garantiza que todas las afectaciones del contenido esencial del derecho fundamental al debido proceso y de los principios y derechos que de él se derivan sean susceptibles de ser controladas mediante los procesos constitucionales destinados a su tutela. 204 205 — Debido proceso constitucional. 164 165 . Es aplicable directamente a partir de la entrada en vigencia de la Constitución. el debido proceso legal –esto es. mientras que el debido proceso constitucional siempre puede ser sometido a control a través de los procesos constitucionales. De esta forma. Dentro de la impronta del desarrollo de conceptos y categorías que se presentan en el trabajo cotidiano de la jurisdicción constitucional. Así. no pudiendo entenderse en el sentido de que su contenido se encuentra supeditado a la arbitraria voluntad del legislador. en el respeto de determinados atributos. STC 07723-2006-PHC. es la construcción de variantes de conceptos primigenios. sino también una institución compleja que desborda el ámbito meramente jurisdiccional”204. — Sus características. FJ 2 y 3. FJ 6. “Dentro de las características principales del derecho al debido proceso cabe destacar las siguientes: a) Es un derecho de efectividad inmediata. a fin de evitar que la jurisdicción constitucional termine sustituyendo a la justicia ordinaria. Únicamente este ámbito es susceptible de control y tutela por parte de la jurisdicción constitucional.

principios y valores constitucionales. Al respecto. Correspondiendo un mayor o menor desarrollo legislativo. Y es que si bien algunos derechos fundamentales pueden tener un carácter jurídico abierto. b) Es un derecho de configuración legal. Es decir. cuando la Constitución ha reconocido.GERARDO ETO CRUZ Como lo ha sostenido el Tribunal Constitucional. Lo único que ello implica es que. de manera tal que la voluntad política expresada en la ley debe desenvolverse dentro de las fronteras jurídicas de los derechos. explícita o implícitamente. que transita desde la delimitación más abierta a la más precisa. “Un derecho tiene sustento constitucional directo. la ley se convierte en un requisito sine qua non para la culminación de la delimitación concreta del contenido directamente atribuible al derecho fundamental. ello no significa que se trate de derechos “en blanco”. sino que la capacidad configuradora del legislador se encuentra orientada por su contenido esencial. En la delimitación concreta del contenido constitucional protegido es preciso tomar en consideración lo establecido en la respectiva ley. Al respecto. para ser válidos. en tales supuestos. el contenido del derecho al debido proceso no puede ser interpretado formalistamente. el Tribunal ha sostenido en la precitada sentencia que los derechos fundamentales cuya configuración requiera de la asistencia de la ley no carecen de un contenido per se inmediatamente exigible a los poderes públicos. c) Es un derecho de contenido complejo. 166 . no deben afectar la prelación de otros bienes constitucionales”206. existe un baremo de delimitación de ese marco garantista. No posee un contenido que sea único y fácilmente identificable. 206 STC 00023-2005-PI. de forma que el haz de derechos y garantías que comprende. en función de la opción legislativa de desarrollar los derechos fundamentales establecidos por el constituyente”. un marco de referencia que delimita nominalmente el bien jurídico susceptible de protección. sino reglado por ley conforme a la Constitución. FJ 47. pues una interpretación en ese sentido sería contraria al principio de gobernabilidad y fuerza normativa de la Constitución.

) que ha acogido una concepción amplia y no restrictiva de los contenidos sustantivos que tutela el hábeas corpus. N. FJ 32. el TC ha venido delineando a través de la interpretación constitucional una serie de contenidos constitucionales que finalmente tendrían encaje dentro del manto protector del hábeas corpus.1.EL DESARROLLO DEL DERECHO PROCESAL CONSTITUCIONAL — En sede prejurisdiccional penal. sino como un instrumento protector de los derechos conexos a la libertad individual. esto es ya no sólo se considera al hábeas corpus como un remedio para la defensa de la libertad física o ambulatoria. las garantías previstas en el artículo 4° del Código Procesal Constitucional serán aplicables a la investigación fiscal previa al proceso penal siempre que sean compatibles con su naturaleza y fines. LOS PROCESOS LIBERTAD.Const. En este contexto. a) Noción. según el cual ‘la defensa de la persona humana y el respeto de su dignidad son el fin supremo de la sociedad y del Estado’”207. CONSTITUCIONALES DE LA 4.P. “ … E ste Colegiado ha reconocido que el debido proceso se proyecta también al ámbito de la etapa prejurisdiccional de los procesos penales. a partir del delineamiento del legislador positivo (C. es decir. 166 167 . enaquella cuya dirección compete al Ministerio Público (Exp. Veamos: 207 STC 06167-2005-PHC. los mismos que deben ser interpretados de conformidad con el artículo 1° de la Constitución. Por tanto. Proceso de hábeas corpus. IV. Iniciamos aquí el desarrollo jurisprudencial que el Tribunal Constitucional le ha dotado a uno de los instrumentos procesales de más asentada raigambre histórica y que se configura como el remedio non plus ultra para la tutela de la libertad individual en sus diversas manifestaciones.° 1268-2001 HC/TC).

STC 06936-2005-PHC.º..) si bien el proceso de hábeas corpus no tiene por objeto proteger en abstracto el derecho al debido proceso (. en la actualidad.GERARDO ETO CRUZ “Si bien el hábeas corpus en su origen histórico surge como remedio contra aprehensiones ilegales. tras la imposición de la medida cautelar de detención preventiva. STC 06204-2006-PHC. el Tribunal Constitucional tiene competencia. representando la defensa de aquello que los antiguos romanos denominaban ius movendi et ambulandi o los anglosajones consignaban como power of locomotion. algunas figuras del hábeas corpus abandonan los límites precisos de la libertad física para tutelar derechos de índole distinta. han previsto su procedencia. Su ámbito de acción es básicamente de resguardo y tutela de la libertad personal en sentido lato. al precisar que (. no se identifican necesariamente con él. “ … L a Constitución (artículo 200. pero para ello es necesario que exista. FJ 3 y 4. inciso 1) y el Código Procesal Constitucional (artículo 25. N. inciso 17).) habida cuenta *de* que se han establecido judicialmente restricciones al pleno ejercicio de la libertad locomotora... conexidad entre aquél y el derecho fundamental a la libertad personal. su desarrollo posterior lo ha hecho proyectarse hacia situaciones y circunstancias que si bien son próximas a un arresto. Nº 2663-3003HC/TC]”208. tanto para la defensa de los derechos conexos con la libertad personal. Así también lo ha establecido este Tribunal en sentencia anterior (Exp.. como. De ahí que se admita que también dentro de un proceso constitucional de hábeas corpus es posible que el juez constitucional se pronuncie sobre una eventual vulneración del derecho fundamental al debido proceso. 168 . FJ 5). para evaluar la legitimidad constitucional de los actos judiciales considerados lesivos”209.° 3390-2005-HC/TC.º. especialmente. FJ 2. cuando se trata del debido proceso y la inviolabilidad del domicilio. respectivamente. 208 209 — Noción. [Cfr. ratione materiae. en cada caso concreto. acogiendo una concepción amplia del proceso de hábeas corpus. Incluso. Exp.

inciso 1). FJ 3.]”212. FJ 4... a la defensa y al secreto de las comunicaciones. funcionario o persona. “[. STC 4750-2007-PHC.. 210 211 168 169 . por parte de cualquier autoridad. como ya se dijo. o lo que es lo mismo. para que la alegada amenaza o vulneración de los denominados derechos constitucionales conexos se tutele mediante el proceso de hábeas corpus éstas deben redundar en una amenaza o afectación de la libertad individual”211.. O dicho de otra manera. que vulnera o amenaza la libertad individual o los derechos constitucionales conexos a ella”210. RTC 4052-2007-PHC. “[. Este requisito comporta que el reclamo alegado esté siempre vinculado a la libertad individual.][s]i bien dentro de un proceso constitucional de la libertad como es el hábeas corpus este Tribunal Constitucional puede pronunciarse sobre la eventual vulneración de los derechos al debido proceso. 212 RTC 4052-2007-PHC.. “La Carta Política de 1993 (artículo 200º. de suerte que los actos que se aduzcan como atentatorios de los derechos constitucionales conexos resulten también lesivos del derecho a la libertad individual. FJ 3.EL DESARROLLO DEL DERECHO PROCESAL CONSTITUCIONAL – Concepción constitucional amplia del proceso de hábeas corpus.. pues para ello se requiere prima facie que se cumpla con el requisito de la conexidad. acogiendo una concepción amplia del proceso de hábeas corpus ha previsto que este proceso constitucional de la libertad procede ante el hecho u omisión.[. que la afectación del derecho constitucional conexo incida también negativamente en la libertad individual. – Derechos conexos a la libertad individual.] [n]o cualquier reclamo que alegue a priori afectación de los derechos conexos a la libertad individual puede franquear la procedibilidad de una demanda de hábeas corpus. ello ha de ser posible siempre que exista conexión entre estos derechos y el derecho fundamental a la libertad individual.

Al contrario. no reputándose como tal a los simples actos preparatorios. se han venido delineando diversas figuras o requisitos de admisibilidad. funcionario o persona que vulnera la libertad individual o derechos conexos. que exista un conocimiento seguro y claro de la amenaza a la libertad. cualquiera sea su clase. y b) que la amenaza a la libertad sea cierta. con ello. es lo suficientemente omnicomprensivo de que cualquier norma con rango de ley que pretenda excluir del control 213 STC 02665-2003-PHC. Para tal efecto debe reunir determinadas condiciones tales como: a) la inminencia de que se produzca el acto vulnerador.GERARDO ETO CRUZ b) Procedencia. b) contra actos provenientes de normas. funcionario o persona". Con todo. y c) contra resoluciones judiciales. si echamos un vistazo comparativo entre el hábeas corpus y el amparo. Si bien existen tres grandes supuestos de procedencia del hábeas corpus como son: a) por violación o amenaza de violación. esto es. el Tribunal Constitucional considera que cuando el inciso 1) del artículo 200 de la Constitución señala que el hábeas corpus "procede ante el hecho u omisión. dejando de lado conjeturas o presunciones”213. en los últimos tiempos. por parte de cualquier autoridad. en materia de hábeas corpus el TC aún mantiene una postura restrictiva. 170 . “[…][E]l hábeas corpus no sólo procede ante el hecho u omisión de cualquier autoridad. es decir. prohíbe que se pueda interponer el proceso de hábeas corpus contra los diversos actos que pudieran expedir los jueces. sino también ante la amenaza de que se pueda producir tal vulneración. la Constitución no excluye del concepto de "autoridad" la figura de los jueces como sujetos susceptibles de vulnerar derechos constitucionales y. en cuanto el Colegiado Constitucional considera de competencia de la jurisdicción ordinaria la mayoría de los asuntos sometidos a su examen. “Con arreglo a lo expresado. a patir de estos presupuestos procesales. Veamos: — Procedencia. que se trate de un atentado a la libertad personal que esté por suceder prontamente o en proceso de ejecución. FJ 3 in fine.

que mediante el hábeas corpus se pueda evaluar la legitimidad constitucional de los actos emanados por quienes administran justicia. no puede decirse que el hábeas corpus sea improcedente para ventilar infracciones a los derechos constitucionales procesales derivadas de una sentencia expedida en un proceso penal. como es la determinación de la responsabilidad criminal. son de incumbencia exclusiva de la justicia penal. FJ 5 párrafos 2 a 4. El hábeas corpus es un proceso constitucional destinado a la protección de los derechos reconocidos en la Constitución y no para revisar si el modo como se han resuelto las controversias de orden penal son las más adecuadas conforme a la legislación ordinaria. de forma preventiva o reparadora. por promover 214 215 STC 01230-2002-PHC. 23506 y 25398 impidan. más allá de aquellas que la propia Constitución pueda haber establecido con carácter excepcional”214. STC 00774-2005-PHC. cuando ella se haya expedido con desprecio o inobservancia de las garantías judiciales mínimas que deben observarse en toda actuación judicial. procurando. por vaciar de contenido al derecho a la protección jurisdiccional de los derechos y libertades fundamentales y. cesar tratos indebidos a personas detenidas legalmente”215. 170 171 . En un Estado Constitucional de Derecho no existen (ni pueden auspiciarse) zonas exentas de control constitucional. En consecuencia. FJ 6.EL DESARROLLO DEL DERECHO PROCESAL CONSTITUCIONAL constitucional los actos y resoluciones judiciales. “[…][N]o puede acudirse al hábeas corpus ni en él discutirse o ventilarse asuntos resueltos y que. el Tribunal Constitucional estima que es una interpretación contraria a la Constitución entender que las disposiciones citadas de las Leyes Nos. En cambio. no podría sino considerarse incompatible con la Constitución. “[…][E]s válido plantear el proceso de hábeas corpus en defensa del derecho del detenido o recluso a no ser objeto de un tratamiento contrario a su dignidad respecto de la forma y condiciones en que cumple el mandato de detención o la pena. siempre y en todos los casos. pues una interpretación semejante terminaría. por otro. por un lado.

. inciso 1). 218 STC 6712-2005-PHC. – Procedibilidad ante vulneración de la tutela procesal efectiva. FJ 7 párrafo 2. c) Tipología. que vulnera o amenaza la libertad individual o los derechos constitucionales conexos a ella. 216 217 172 . RTC 4052-2007-PHC. se considerará como derecho conexo a la libertad personal el referido a la tutela procesal efectiva (artículo 4°). que por ahora caben identificarlas bajo el cartabón genérico del hábeas corpus conexo. FJ 1. cuando se presenta a favor de un grupo de personas afectadas por un acto o amenaza hacia STC 01230-2002-PHC. A partir del Código Procesal Constitucional.. todo acto u omisión que vulnere o amenace la libertad personal o algún derecho conexo a ella amerita la presentación de una demanda de hábeas corpus por quien se sienta afectado (artículo 200°. FJ 2. “Según la Constitución. aparte del hábeas corpus clásico.] [l]a Carta Política de 1993 (artículo 200º. se ha reconocido posteriormente nuevas modalidades y bien pueden ir reconociéndose posteriormente otras figuras. el legislador explícitamente reconoce haber desarrollado una variada tipología o clases de este remedio procesal. in fine. inciso 1) acogiendo una concepción amplia del proceso de hábeas corpus ha previsto que este proceso constitucional de la libertad procede ante el hecho u omisión. establece que el hábeas corpus también procede en defensa de los derechos constitucionales conexos con la libertad. o versiones complejas como el hábeas corpus colectivo. “[. reparador o principal. Es decir. tal como lo prescribe el Código Procesal Constitucional.GERARDO ETO CRUZ que la cláusula del derecho a la tutela jurisdiccional (efectiva) y el debido proceso no tengan valor normativo”216. funcionario o persona. especialmente cuando se trata del debido proceso y la inviolabilidad de domicilio”217. a partir de la jurisprudencia comparada y de la doctrina. Y.[…]”218. por parte de cualquier autoridad. A su vez el Código Procesal Constitucional en el artículo 25º.

en los hechos. la misma que se promueve para obtener la reposición de la libertad de una persona indebidamente detenida. veamos las diversas conceptualizaciones que el TC ha deparado a estas modalidades del hábeas corpus. ‘se la limita en menor grado’. FJ 34. Se presenta. “Respecto del hábeas corpus reparador. etc. las reiteradas e injustificadas citaciones policiales. es preciso señalar que dicha modalidad representa la modalidad clásica o inicial del hábeas corpus. configuran una seria restricción para su cabal ejercicio.) se emplea cuando la libertad física o de locomoción es objeto de molestias. sino que procede en aquellos casos en los cuales existe una restricción menor en la libertad física de la persona. Entre otros supuestos. cuando se produce la privación arbitraria o ilegal de la libertad física como consecuencia de una orden policial. Es decir que. Entonces. de un mandato judicial en sentido lato.. por ejemplo. cabe mencionar la prohibición de acceso o circulación a determinados lugares. N. 172 173 . se convierte en el Habeas corpus restringido. (Exp.. en tales casos. perturbaciones o incomodidades que. este Tribunal ha establecido que el hábeas corpus restringido “(.”. “En anterior pronunciamiento (Exp. los seguimientos perturbatorios carentes de fundamento legal y/o provenientes de órdenes dictadas por autoridades incompetentes. de una negligencia penitenciaria cuando un condenado continúa en reclusión pese a haberse cumplido la pena. pese a no privarse de la libertad al sujeto. Con todo. Hábeas corpus reparador. por sanciones disciplinarias privativas de la libertad. entre otros. las continuas retenciones por control migratorio o la vigilancia domiciliaria arbitraria o injustificada. 219 STC 06167-2005-PHC. obstáculos.° 2663-2003-HC/TC).° 2663-2003-HC/TC)”219.EL DESARROLLO DEL DERECHO PROCESAL CONSTITUCIONAL un derecho que les es común u homogéneo. N. dado que el objeto del hábeas corpus restringido consiste en atender no aquellos supuestos en los cuales el derecho a la libertad personal es afectado totalmente.

como en otros similares. puedan ser protegidos a través del proceso de hábeas 220 221 STC 10101-2005-PHC. su tutela comprende también la amenaza o acto lesivo del derecho a la vida. cuya afectación se genere como consecuencia directa de una situación de privación o restricción del derecho a la libertad individual. “[…][C]onviene precisar que en el hábeas corpus restringido. se encuentran internadas en establecimientos de tratamiento. Ello por el imperativo de tutelar la vigencia efectiva de los derechos fundamentales. no quiere ello decir que la discusión o controversia a dilucidar resulte un asunto de mera constatación empírica.GERARDO ETO CRUZ instrumento idóneo para tutelar el derecho fundamental a la libertad de tránsito”220. 174 . FJ 1. Habeas corpus correctivo. “[…][E]l proceso constitucional de hábeas corpus no sólo protege la libertad física propiamente dicha. es tan importante verificar la restricción a la libertad que se alega como lo señalado por las partes que participan en el proceso. si bien no está de por medio una medida de detención. Por ello. STC 10101-2005-HC FJ 10. la integridad física y psicológica o el derecho a la salud de las personas que se hallan recluidas en establecimientos penales e incluso de personas que. en estos casos. sino que su ámbito de protección se extiende a otros derechos fundamentales. Al margen de la sumariedad del proceso. de conformidad con el artículo II del Título Preliminar del Código Procesal Constitucional”221. es legítimo que ante la afectación de tales derechos fundamentales o de aquellos derechos directamente conexos al de la libertad personal o ante la lesión de derechos diferentes al de la libertad. es necesario. bajo una especial relación de sujeción. pues. públicos o privados. Por el contrario. además de merituar las diversas instrumentales que puedan haber sido aportadas. En efecto. evaluar con algún detalle lo que se reclama y el elemento probatorio con el que se cuenta.

el hábeas corpus no sólo procede ante el hecho u omisión de cualquier autoridad. Hábeas corpus preventivo. FJ 2 y 3. (Exp. N. es decir. FJ 39. 174 175 . que se configure un atentado a la libertad personal que esté por suceder prontamente o en vía de ejecución. tal como lo dispone el inciso 1) del artículo 200° de la Constitución. pues se procede ante una amenaza. no entendiéndose por tal a los simples actos preparatorios. Sobre el hábeas corpus preventivo y a efectos de valorar la amenaza frente a la cual procede este proceso constitucional.. Vigésimo Cuarto Juzgado Penal de Lima (Exp. que exista un conocimiento seguro y claro de la amenaza a la libertad. funcionario o persona que vulnera la libertad individual o derechos conexos. este Colegiado ha sostenido que: “ (.° 22128. que la tipología elaborada por la doctrina ha denominado como hábeas corpus correctivo”222. En este caso.. es decir. sino también ante la amenaza de que se pueda producir tal vulneración. cuando se mantenga indebidamente la privación de la libertad de una persona o se demore la determinación jurisdiccional que resuelva la situación personal de un detenido. dejando de lado conjeturas o presunciones”.° 110-99-HC/TC). dispone que toda persona detenida o presa a causa de una 222 223 Hábeas corpus traslativo STC 02700-2006-PHC. el tercer párrafo del artículo 9° del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos. y b) que la amenaza a la libertad sea cierta. En efecto. 3171-2003 HC/TC)”223. aprobado mediante Decreto Ley N. “ … E s preciso tomar en consideración que. “Es empleado para denunciar mora en el proceso judicial u otras graves violaciones al debido proceso o a la tutela judicial efectiva. la actuación del juez constitucional es anterior al acto violatorio de la libertad individual o derechos conexos. el Tribunal Constitucional textualmente señaló lo siguiente: “Que.EL DESARROLLO DEL DERECHO PROCESAL CONSTITUCIONAL corpus. es decir. en el caso Ernesto Fuentes Cano vs.) se debe comprobar: a) la inminencia de que se produzca el acto vulnerador. STC 06167-2005-PHC.

Domingo García Beláunde [Constitución y Política. la cual lo ocultó para que no fuera localizado. se inicia el proceso en marzo de 1993. pese a haber cesado la amenaza o la violación de la libertad personal. asegurar el derecho a la vida. “Procede cuando. párrafo 71).GERARDO ETO CRUZ infracción penal tiene derecho a ser juzgada dentro de un plazo razonable o a ser puesta en libertad y. sino. (párrafo 84 de la sentencia del 3 de noviembre de 1997). y desterrar las prácticas de ocultamiento o indeterminación de los lugares de desaparición. en caso de efectivizarse esta nueva orden de captura””224.””225. y el hecho de no haberse completado la instrucción no justifica que se mantenga privada de su libertad a una persona que ya lo había estado por más de veinte meses. en el caso de autos. adicionalmente. en el particular caso del accionante. por tanto. En efecto. FJ 6. configurando con ello una violación del artículo 25° de la Convención en relación con el artículo 1. no dándole cumplimiento así al artículo 137° del Código Procesal Penal. 176 . pág. STC 2663-2003-PHC.148]. “Esta modalidad podrá ser utilizada cuando no sea posible ubicar el paradero de una persona detenida-desaparecida. por haber sido ampliada ésta. STC 2663-2003-PHC. Al respecto. en el caso Ernesto Castillo Páez vs. Lima 1991. la finalidad de su interposición es no sólo garantizar la libertad y la integridad personal. República del Perú. Por consiguiente. la Corte Interamericana de Derechos Humanos. se solicita la intervención jurisdiccional con el objeto de que tales situaciones no se repitan en el futuro. estableció lo siguiente: “Habiendo quedado demostrado como antes se dijo (supra. y en diciembre de 1997 se encontraba en el estado de instrucción. expresa que dicha acción de garantía 224 225 Hábeas corpus instructivo. Eddili. se encontraba bajo la custodia de éste. FJ 6. Hábeas corpus innovativo.1. que la detención del señor Castillo Páez fue realizada por miembros de la Policía del Perú y que. la Corte concluye que la ineficacia del recurso de hábeas corpus es imputable al Estado.

al establecer de modo enunciativo en su artículo 12º que el hábeas corpus procede en los diecisiete supuestos mencionados. un grado razonable de vínculo y enlace con éste. En el Perú ha sido la Ley Nº 23506 la que implícitamente ha dado lugar al hábeas corpus conexo. empero. N. sería legítimo que se plantee un hábeas corpus innovativo.. o compelido a declarar o reconocer culpabilidad contra uno mismo. 228 STC 4750-2007-PHC. STC 2663-2003-PHC. STC 4750-2007-PHC. Adicionalmente. a pesar de haber cesado la violación de la libertad individual. sino también a derechos constitucionales conexos a ella”227. 226 227 176 177 . h) ha precisado que. Editorial Palestra.EL DESARROLLO DEL DERECHO PROCESAL CONSTITUCIONAL “debe interponerse contra la amenaza y la violación de este derecho. Es decir. Lima 2003. Asimismo. FJ 2.º 2663-2003-HC/TC. puedan ser resguardados”228. etc. pág. el hábeas corpus conexo “cabe utilizarse cuando se presentan situaciones (…) como la restricción del derecho a ser asistido por un abogado defensor libremente elegido desde que una persona es citada o detenida. César Landa Arroyo [Tribunal Constitucional. siempre que el afectado no vea restringida a futuro su libertad y derechos conexos””226. Fundamento 6. de los cuales no todos estuvieron referidos en estricto a la libertad individual. “El hábeas corpus conexo procede ante la amenaza o violación de los derechos constitucionales conexos a la libertad individual. guarda. FJ 6. si bien no hace referencia a la privación o restricción en sí de la libertad física o de la locomoción. FJ 4. o contra el o la cónyuge. 193].. “[…][E]l Tribunal Constitucional (Exp. Hábeas corpus conexo. Configuración jurisprudencial del hábeas corpus conexo. acota que “. o de ser obligado a prestar juramento. aun cuando éste ya hubiera sido consumado”. Estado Democrático. permite que los derechos innominados – previstos en el artículo 3° de la Constitución– entroncados con la libertad física o de locomoción.

GERARDO ETO CRUZ Configuración legal del hábeas corpus conexo. a) Noción. “El Código Procesal Constitucional en la misma tónica que la Ley N. El amparo ingresa en nuestra jurisdicción constitucional a nivel constitucional vía la Constitución de 1979. “[El proceso] de amparo es una garantía destinada a proteger los derechos consagrados en la Constitución Política del Estado. tales como los viejos interdictos novoandinos. el TC describe la siguiente noción de lo que es el amparo. si bien hoy la historiografía rescata versiones antiguas como modernas que precedieron al amparo constitucional. incluso ha ido más allá. también en los diecisiete supuestos mencionados. vía los obiter dicta de las sentencias. pues en su parte in fine ha establecido que el hábeas corpus procede en defensa de los derechos constitucionales conexos con la libertad. 178 . STC 4750-2007-PHC. Y no sólo ello.º 23506 ha establecido en su artículo 25º que el hábeas corpus procede ante la acción u omisión que amenace o vulnere los derechos que enunciativamente conforman la libertad individual. FJ 5. y su naturaleza es restitutiva y no declarativa de derechos. especialmente cuando se trata del debido proceso y la inviolabilidad de domicilio”229. Así. su objeto es reponer las cosas al estado anterior a la amenaza o vulneración del derecho constitucional. 4. Proceso de amparo. El Tribunal Constitucional peruano ha venido realizando una impresionante creación pretoriana asimilando lo más graneado de jurisprudencia ecuménicas que hoy conforman el cosmopolitismo del Estado constitucional contemporáneo.2. parte de las complejas categorías conceptuales que hoy vertebran la autonomía conceptual del amparo peruano. sino que el Colegiado Constitucional se ha tomado la licencia de desarrollar. El amparo no es un proceso constitucional mediante el cual se pueda declarar un 229 — Noción. tanto como los procesos de hábeas corpus que se tramitaron en la vía civil para tutelar derechos fundamentales distintos a la libertad individual.

“la función de la Constitución en la dirección de los derechos fundamentales individuales (subjetivos) sólo es una faceta del recurso de amparo. convierte el alto significado de los derechos fundamentales en algo efectivo de hecho. otra objetiva: `asegurar el derecho Constitucional objetivo y servir a su interpretación ¡y perfeccionamiento! ´”. junto a la subjetiva. es promovido por la violación de derechos fundamentales. FJ 13. comparte su doble naturaleza. FJ 2. cuyo encaje y entronque derechos humanos-procesos constitucionales presentan una simetría armónica.EL DESARROLLO DEL DERECHO PROCESAL CONSTITUCIONAL derecho ni hacer extensivos los alcances de una norma legal a quienes no están expresamente comprendidos en ella […]”230. STC 01875-2004-PA. 00023-2005-PI. Igualmente y siguiendo el carril de categorías conceptuales el TC tomando como eje las regulaciones del Código precisa el thelos: — Finalidad. Es decir. si bien el Colegiado Constitucional no ha ingresado a ubicar a este instrumento procesal dentro de alguna categoría conceptual. b) Naturaleza jurídica. Respecto a su naturaleza jurídica. “El proceso de amparo se configura como un proceso autónomo que tiene como finalidad esencial la protección de los derechos fundamentales frente a violaciones actuales o a amenazas (ciertas e inminentes) de su transgresión. 178 179 . alegación compleja que 230 231 STC — Doble naturaleza. Veamos: “En tanto proceso constitucional. De esta forma. permitiendo al Tribunal Constitucional cumplir con la función de supremo intérprete de los derechos fundamentales”231. asimilando la vertiente germano occidental de lo que es la naturaleza binaria de los derechos fundamentales en su dimensión objetiva y subjetiva. En tanto proceso fundamentalmente subjetivo. abriendo la puerta para una protección formal y material de los mismos. el Tribunal sí ha precisado el carácter de doble dimensión de este proceso. Este tiene una doble función.

el Hábeas corpus y el Hábeas data). De este modo. determina que para resolver se hace necesaria la interpretación de los preceptos constitucionales relacionados con el caso planteado. “[…][E]l artículo 200 inciso 2° de la Constitución no hace diferencias entre los tipos de actos que pueden ser objeto de control mediante el proceso de amparo. c) Procedencia. 180 . por parte de cualquier autoridad. sino que se vuelve indispensable la conexión de éste con un acto concreto -de autoridad o particulares.. funcionario o persona. — Como garantía jurisdiccional amplia.”. el amparo procede contra la violación o amenaza de violación de parte de una autoridad. específicamente a través de los principios constitucionales en los que se regula el derecho o categoría jurídica protegible que se alega vulnerada. de los órganos judiciales”232. Sólo se refiere a que el proceso de amparo resulta procedente “contra el hecho u omisión. FJ 14.que haya producido una afectación sobre el mismo Su dimensión objetiva. Así.GERARDO ETO CRUZ no puede ir dirigida únicamente a lograr que el Tribunal determine el contenido de un derecho tutelable por el amparo. funcionario o persona. La extensión de tal protección no se agota ni siquiera en la enunciación textual de los derechos reconocidos en la propia Constitución. pues mediante la cláusula 232 STC 0023-2005-PI. la cual se convierte en criterio cierto para orientar la interpretación y aplicación de los derechos fundamentales por parte de los demás órganos estatales y. que vulnera o amenaza los demás derechos reconocidos por la Constitución. el Amparo se constituye en una de las garantías jurisdiccionales de protección de derechos fundamentales más amplia y complementaria de las demás que ofrece el sistema constitucional peruano (a saber. Las tres grandes causales de procedencia del amparo han sido clásicamente estructuradas en la doctrina según la forma del acto lesivo que se impugne. particularmente.. Veamos como el Tribunal Constitucional ha desarrollado estos tipos de procedencia del amparo. contra las leyes o normas jurídicas de carácter general y contra las resoluciones judiciales.

Aclaración de fecha 27 de octubre del 2006. sin cuya existencia. 233 180 181 . esto es. De ahí que. cuando no requieren de un acto posterior de aplicación sino que la afectación se produce desde la vigencia STC 01209-2006-PA. así como no hay numerus clausus de los peligros!”233. indefectiblemente. — Contra normas. contrario a ello. “ … T al como tiene establecido este Tribunal en uniforme y reiterada jurisprudencia la improcedencia del denominado “amparo contra normas”. esto es. es decir. FJ 25. 234 STC 04677-2004-PA.). ver RTC 1209-2006-PA. el amparo es también la garantía por excelencia para proteger los “otros” derechos “que se fundan en la dignidad del hombre. por sí misma. en el Estado Constitucional “¡No hay numerus clausus de las dimensiones de tutela y garantía de los derechos fundamentales. se encuentra circunscrita a los supuestos en los que la norma cuya inconstitucionalidad se acusa sea heteroaplicativa. en dichos supuestos. del Estado democrático de derecho y de la forma republicana de gobierno”. la demanda de amparo resulte improcedente”234. tal como lo exige el artículo 2º del Código Procesal Constitucional (CPConst. “En diversa jurisprudencia. es decir. que tienen su eficacia condicionada a la realización de actos posteriores. la norma carecerá. este Colegiado ha señalado. ni menos aún la existencia actual de un acto lesivo de tales derechos. sino de la verificación de un posterior evento. de eficacia. Como anota Häberle.EL DESARROLLO DEL DERECHO PROCESAL CONSTITUCIONAL de expansión y desarrollo de los derechos fundamentales a que hace referencia el artículo 3° de la Constitución. de capacidad de subsumir. si procede cuando el acto lesivo es causado por normas autoapliactivas. aquella cuya aplicabilidad no es dependiente de su sola vigencia. FJ 3. que no procede el amparo directo contra normas cuando se trata de normas heteroaplicativas. algún supuesto fáctico en su supuesto normativo. en los principios de soberanía del pueblo. Es evidente que en tales casos no podrá alegarse la existencia de una amenaza cierta e inminente de afectación a los derechos fundamentales.

235 STC 02302-2003-PA. inciso 2. que habilita la procedencia del amparo contra cualquier resolución judicial y cuyo aliento y ejemplo dimana del modelo ibérico y mexicano. al no requerir actos concretos de afectación. tanto como que un juez no podría ir contra un colegiado mayor. estimamos aquí. así delineado.P. c) La tesis permisiva fuerte. Hoy por hoy y con el delineamiento del artículo 4 del C. 182 . pues. el tránsito por esta vía podría convertir en irreparable la agresión. Se ha incorporado la tesis permisiva. Éstos y otros argumentos más primaron en el desarrollo primigenio de la antigua ley 23506. Como es harto sabido. FJ 7. Más aún. esta tesis admitió la idea de que el amparo. 0830-2000-AA/TC. que admite la procedencia del amparo contra resoluciones judiciales siempre y cuando en su primigencia versión de la ley 23506 se haya violado la estructura del proceso (la interpretación sensu contrario del artículo 6. en un desarrollo de un concepto continente lo subsume como la “tutela procesal efectiva”. 2670-2002-AA/TC.GERARDO ETO CRUZ de la propia norma (STC 1314-2000-AA/TC. en la evolución del amparo contra resoluciones judiciales se ha venido manifestando tres grandes tesis que aquí resulta oportuno sintetizar y que son: a) La tesis negativa. Asimismo. . 487-2003-AA/TC). cuyo operador deóntico admitía la procedencia del amparo contra resolución judicial emanada de un procedimiento irregular). sin necesidad. b) La tesis permisiva débil.Amparo contra resoluciones judiciales. Lógicamente. de agregar el aditamento de débil o fuerte. no resultaría exigible el agotamiento de la vía previa en el caso de normas autoaplicativas. se configuraba como una suprainstancia. al ser susceptibles de afectar derechos fundamentales con su sola vigencia. haría inviable un pronunciamiento por parte del Tribunal administrativo”235. Const. y que hoy ambos extremos forman parte de lo que el codificador. sino que simplemente estamos ante una tesis permisiva cuando se violan dos grandes ámbitos que merecen protección judicial como es la tutela judicial efectiva. por otro. que consistía en que no podía residenciarse ni estimarse una demanda de amparo contra resoluciones judiciales por cuanto ello suponía violar la seguridad jurídica de la cosa juzgada. por un lado. y el debido proceso. 504-2000-AA/TC.

Con ello. tampoco. en la habilitación El amparo contra resoluciones judiciales y el derecho a la tutela procesal. según el cual el amparo (. cuyo ámbito de actuación opera en aquellos casos en los que la resolución judicial emana de un proceso “regular”. pero no en aquellos otros donde ésta se expide en el seno de un proceso “irregular”. fue: Una resolución judicial emana de un proceso regular si ésta se expide con respeto de los derechos que integran el debido proceso y la tutela jurisdiccional efectiva. la respuesta (doctrinal y) jurisprudencial que se ha dado al tema en cuestión [de la procedencia del amparo frente a resoluciones judiciales] normalmente se ha intentado a partir de una interpretación de la limitación contenida en el segundo párrafo del inciso 2) del artículo 200 de la Constitución.EL DESARROLLO DEL DERECHO PROCESAL CONSTITUCIONAL “En concreto.. ambos reconocidos en el inciso 3) del artículo 139 de la Constitución. por un lado. dicho precepto contiene una limitación. en realidad. 182 183 . el paso siguiente fue dar respuesta a la interrogante ¿cuándo un proceso judicial puede considerarse “regular”? o. la irregularidad se materializaba en la afectación de derechos que forman parte de aquél. cuyo texto reproduce con algunas variantes lo que en su momento preveía el inciso 3) del artículo 6 de la Ley Nº. Así fijado el sentido de este precepto constitucional. 23506.. dicho en términos negativos. se ratificaba la tesis de que el amparo contra resoluciones judiciales no podía constituir un instrumento procesal que se superpusiera a los medios impugnatorios existentes en la legislación procesal y.. a su vez.. ahora derogado.) resoluciones judiciales emanadas de procedimiento regular Descartada una lectura de dicho precepto constitucional en el sentido de que no cabía la interposición de un amparo contra resoluciones judiciales. más que una prohibición. tras una interpretación literal. Lo que venía a significar que mediante el amparo sólo se podía cuestionar resoluciones judiciales si es que en el momento de expedirse. ¿cuando una resolución judicial emana de un proceso “irregular”? La absolución de tal interrogante.) no procede contra (. existe consenso en admitirse que.

que comprende el acceso a la justicia y el debido proceso (.. extensión y límites del control de los actos restrictivos de derechos durante los regímenes de excepción (art. como puede ser el ámbito de derechos protegidos (art. sólo en relación con aquellos de naturaleza procesal (tutela procesal y todos los derechos que lo integran). “(…) En lo que hace al modelo constitucional del proceso de amparo. a partir del diseño constitucional del ámbito de protección de este proceso. Constitución y ámbito de protección del proceso de amparo. FJ 5-7. la Ley Fundamental contiene ciertas pautas específicas. 200 in fine) o 236 STC 3179-2004-AA. a partir de la eficacia vertical de los derechos fundamentales en el Estado constitucional de derecho”236. en el ejercicio de sus funciones. por otro.GERARDO ETO CRUZ de una vía en la que se pudiera reproducir una controversia formulada ante las instancias de la jurisdicción ordinaria. y. 184 . 200. se venía a institucionalizar una doctrina jurisprudencial. En cierta forma. desde un doble punto de vista. al mismo tiempo. según la cual los jueces ordinarios. tal tendencia se ha concretado en el Código Procesal Constitucional. En concreto.) En definitiva. quedando fuera de su ámbito todos los otros derechos igualmente fundamentales (o constitucionales). cuyo artículo 4 establece: El amparo procede respecto de resoluciones judiciales firmes dictadas con manifiesto agravio a la tutela procesal efectiva. Pero. ¿Hay razones jurídico-constitucionales para que el ámbito de derechos protegidos mediante esta variante del amparo tenga que ser replanteado? El Tribunal Constitucional considera que la respuesta es afirmativa. sólo se encontraban vinculados a un número determinado de derechos fundamentales. la concreción sobre el ámbito de protección del amparo contra resoluciones judiciales se ha circunscrito sólo a la protección de los derechos fundamentales de orden procesal. ya sea por vía jurisprudencial o por vía legislativa. Por un lado.2)..

a su vez. Así las cosas. En él. reconocido a su vez en el inciso 6) del mismo artículo 2 de la Norma Fundamental. cabe que nos cuestionemos acerca de las razones jurídico-constitucionales que puedan existir para limitar el ámbito 184 185 . por exigencias del principio de unidad de la Constitución. la determinación de la competencia ratione materiae del proceso de amparo no sólo puede realizarse a partir de la dicción literal de la disposición que lo crea y de la remisión que ésta pueda hacer hacia otra disposición constitucional. pues. con excepción de los que. son protegidos por el proceso de hábeas data. Una interpretación sistemática con el inciso 1) del artículo 200. De modo. pues. con relación al ámbito de derechos protegidos en el proceso de amparo. Sin embargo. en el artículo 25 del Código Procesal Constitucional). y el derecho a la autodeterminación informativa. 202). el derecho de acceso a la información pública. esto es. que el diseño constitucional de los derechos protegidos por el proceso de amparo. reconocido en el inciso 5) del artículo 2 de la Constitución. al establecer que Son garantías constitucionales: ´2) La Acción de Amparo. que vulnera o amenaza los demás derechos reconocidos por la Constitución. por otra parte. es decir. funcionario o persona. el inciso 2) del artículo 200 de la Constitución precisa cuál es su competencia.EL DESARROLLO DEL DERECHO PROCESAL CONSTITUCIONAL la regulación parcialmente delimitada de las instancias competentes para conocerla (art. que procede contra el hecho u omisión. comprender residualmente la protección de todos los derechos constitucionales no protegidos por los otros procesos de tutela de los derechos fundamentales (hábeas corpus y hábeas data). necesariamente tiene que terminar con excluir también a los derechos protegidos por el proceso de hábeas corpus. con excepción de los señalados en el inciso siguiente´. etc. ratione materiae. bien puede caracterizarse por tener un carácter totalizador. Por lo que aquí interesa. es decir. por parte de cualquier autoridad. se han de tutelar todos aquellos atributos subjetivos reconocidos en la Constitución. es decir. a la libertad individual y a los derechos conexos a él (enunciados.

establece que el amparo ´No procede contra normas legales ni contra resoluciones judiciales emanadas de procedimiento regular´ Esta última parte del precepto constitucional antes recordado. o cualquiera de los derechos procesales que forman parte de él. sino sólo que él no prospere si lo que se busca es cuestionar mediante este proceso constitucional una resolución judicial emanada de un proceso “regular”. una primera respuesta a esta cuestión se ha efectuado interpretándose los alcances del segundo párrafo del inciso 2) del artículo 200 de la Constitución que.GERARDO ETO CRUZ de derechos protegidos por el amparo contra resoluciones judiciales sólo a la protección de los derechos que integran la tutela procesal. b) En segundo lugar. con relevancia 186 . De esta manera la viabilidad del amparo contra resoluciones judiciales quedaba librada a lo que se pudiera entender por el término “regular”. pues como se ha expuesto en el fundamento 12 de esta sentencia. a) En primer lugar. a su vez. la irregularidad de una resolución judicial. es inadmisible desde un punto de vista constitucional que se pueda sostener que una resolución judicial devenga de un proceso "irregular" sólo cuando afecte el derecho a la tutela procesal. no se ha entendido en el sentido de que por su virtud se prohíba la procedencia del amparo contra resoluciones judiciales. sí cabía que se abriera las puertas de procedencia del amparo. Lo que. a su vez. Como ya se ha indicado. Por el contrario. por el hábeas corpus y el hábeas data. como se sabe. los únicos derechos exceptuados del control mediante este proceso son los protegidos. El Tribunal Constitucional considera que una respuesta como lo brindada no concilia con el diseño constitucional del ámbito de derechos protegidos por el proceso de amparo. si la resolución judicial emanaba de un proceso “irregular”. se resolvió en el sentido de entender que un proceso judicial era regular siempre que se haya expedido con respeto del derecho a la tutela procesal. A juicio del Tribunal. En tanto que devenía irregular si la resolución judicial se había expedido en un proceso judicial donde se hubiera lesionado el mismo derecho. y que tal "irregularidad" no acontezca cuando ésta afecta otros derechos fundamentales.

confirma la vinculatoriedad de dichos derechos en relación con los órganos que forman parte del Poder Judicial. Pero constituye una negación inaceptable en el marco de un Estado constitucional de derecho. el Tribunal considera que es constitucionalmente inadmisible sostener que del referido segundo párrafo del inciso 2) del artículo 200 de la Constitución se pueda inferir una limitación de la competencia ratione materiae del amparo contra resoluciones judiciales. cumplir y defender la Constitución y el ordenamiento jurídico de la Nación´. los jueces del Poder Judicial no sólo tienen la obligación de cuidar porque se hayan respetado los derechos fundamentales en las relaciones jurídicas cuya controversia se haya sometido a su conocimiento. y no sólo en relación con los contemplados en el artículo 4 del Código Procesal Constitucional. En definitiva. sobre la vinculariedad de los "otros" derechos fundamentales que no tengan la naturaleza de derechos fundamentales procesales. Entre tanto.EL DESARROLLO DEL DERECHO PROCESAL CONSTITUCIONAL constitucional. tutela y promoción ínsitos en cada uno de ellos. más allá de los derechos garantizados por el hábeas corpus y el hábeas data”237. FJ 10-14. así como la exigencia de respeto. se produce cada vez que ésta se expida con violación de cualquier derecho fundamental. así como de respetar. a partir del diseño constitucional del ámbito de derechos protegidos por el amparo. Como se afirma en el artículo 38 de la Constitución: ´Todos los peruanos tienen el deber de honrar al Perú y de proteger los intereses nacionales. 186 187 . “(…) La tesis según la cual el amparo contra resoluciones judiciales procede únicamente por violación del derecho al debido proceso o a la tutela jurisdiccional. el artículo 138 de la Norma Fundamental recuerda que 237 STC 3179-2004-AA. En efecto. en el ejercicio de la función jurisdiccional. sino también la obligación –ellos mismos– de respetar y proteger todos los derechos fundamentales al dirimir tales conflictos y controversias.

En efecto. igualmente. rápido y efectivo para la tutela de los derechos que pudieran resultar lesionados por actos emanados incluso de "personas que actúen en ejercicio de sus funciones oficiales". de los medios idóneos para que los derechos y libertades sean efectivos en toda circunstancia´. aun cuando tal violación sea cometida por personas que actúen en ejercicio de sus funciones oficiales..) recoge la institución procesal del amparo. el Estado está en la obligación de establecer un proceso que sirva para proteger. producida una lesión de los derechos esenciales del hombre.GERARDO ETO CRUZ ´La potestad de administrar justicia emana del pueblo y se ejerce por el Poder Judicial a través de sus órganos jerárquicos con arreglo a la Constitución y a las leyes´. el artículo 25. la ley o la presente Convención. Establece este artículo.1 y 1. a todas las personas sometidas a su 188 . en términos amplios. ale decir. asegurar o hacer valer la titularidad o el ejercicio de un derecho. entendido como el procedimiento judicial sencillo y breve que tiene por objeto la tutela de todos los derechos reconocidos por las constituciones y leyes de los Estados partes y por la Convención.1 de la Convención ´(.1 de la Convención Americana de Derechos Humanos. que la ampare contra actos que violen sus derechos fundamentales reconocidos por la Constitución. Al extremo que.. la obligación a cargo de los Estados de ofrecer. es decir. tiene el deber de ´proteger y asegurar su ejercicio a través de las respectivas garantías. con la referencia al recurso sencillo.2 de la misma Convención. de acuerdo con los artículos 1. quiere expresarse la idea de que para la Convención Americana de Derechos no existe actuación estatal alguna que quede (o pueda quedar) exenta de control en nombre de los derechos fundamentales. según el cual: Toda persona tiene derecho a un recurso sencillo y rápido o a cualquier otro recurso efectivo ante los jueces o tribunales competentes. Similar criterio es posible deducir si el mismo asunto se aborda a partir del artículo 25. A juicio de la misma Corte Interamericana.

desde una perspectiva constitucional. no tiene por efecto inmediato la variación de algunos criterios consolidados jurisprudencialmente en torno a los alcances del control constitucional de las resoluciones judiciales. Pero el juez constitucional sí tiene competencia para examinar dichos errores cuando los mismos son constitutivos de la violación de un derecho fundamental. 188 189 . un recurso judicial efectivo contra actos violatorios de sus derechos fundamentales´. o. correlativamente. los procesos constitucionales de tutela de derechos no tienen por propósito. los jueces constitucionales juzgan si las actuaciones jurisdiccionales de los órganos del Poder Judicial se encuentran conformes con la totalidad de los derechos fundamentales reconocidos en la Constitución. En efecto. infringieron normas procedimentales que no incidan en el contenido constitucionalmente protegido del derecho a la tutela procesal (error in procedendo).EL DESARROLLO DEL DERECHO PROCESAL CONSTITUCIONAL jurisdicción. verificar si los jueces. el establecimiento de un precedente de esta naturaleza. de aquellos en los que se afirmó: a) Que el objeto de este proceso constitucional es la protección de derechos constitucionales y no el de constituir un remedio procesal que se superponga o sustituya al recurso de casación. expresa o implícitamente. Particularmente. depende de que éstas se encuentren en armonía con el contenido constitucionalmente protegido de todos los derechos fundamentales. que no hayan interpretado adecuadamente el derecho material (error in iudicando). una interpretación del segundo párrafo del inciso 2) del artículo 200 de la Constitución bajo los alcances del principio de unidad de la Constitución. en el ejercicio de la potestad jurisdiccional. En su seno. La variación de una jurisprudencia consolidada durante un poco más de cuatro lustros y. prima facie. acaso. no puede concluir sino con la afirmación de que la competencia ratione materiae del amparo contra resoluciones judiciales comprende a todos y cada uno de los derechos fundamentales que se puedan encontrar reconocidos. tras las observaciones precedentemente planteadas. De modo que la calificación de regular o irregular de una resolución judicial. por la Norma Suprema. En definitiva.

190 . FJ 18-21. En esta perspectiva. desde una interpretación estricta del amparo. los jueces constitucionales examinan la constitucionalidad de la resolución judicial en base al expediente judicial ordinario. siempre. otorgando mérito constitucional suficiente a los actuados judiciales. Luego de ello y con estos actuados indiscutibles se pasa a realizar un examen de la motivación y relevancia constitucional de la resolución judicial en función del derecho fundamental invocado. “Los cambios jurisprudenciales a que se ha hecho referencia supra. El amparo contra resoluciones judiciales no tiene el efecto de convertir al juez constitucional en una instancia más de la jurisdicción ordinaria. descartándose todos aquellos pronunciamientos que no incidan sobre el contenido protegido de estos”238. el juez constitucional asume lo resuelto por el juez ordinario iure et de iure. Así. realizando un examen constitucional de la motivación del fallo y de la relevancia de lo 238 Canon para el control constitucional de las resoluciones judiciales STC 3179-2004-AA. claro está. pues la resolución de controversias surgidas de la interpretación y aplicación de la ley es de competencia del Poder Judicial. se parte de una interpretación flexible del amparo cuando el Juez constitucional adquiere plena jurisdicción sobre el fondo y la forma del proceso ordinario. implica también la necesidad de que el Tribunal Constitucional defina el canon bajo el cual realizará el control constitucional de las resoluciones judiciales.GERARDO ETO CRUZ b) Que se utilice como un mecanismo donde pueda volverse a reproducir una controversia resuelta por las instancias de la jurisdicción ordinaria. En efecto. La intensidad del control constitucional de las resoluciones judiciales a través del proceso de amparo depende de la interpretación que se haga de la configuración constitucional del mencionado proceso. que esa interpretación y aplicación de la ley se realice conforme a la Constitución y no vulnere derechos fundamentales. en el seno del amparo contra resoluciones judiciales sólo puede plantearse como pretensión que una determinada actuación judicial haya violado (o no) un derecho constitucional. De otro lado.

por el examen de coherencia. la validez o no de una norma legal. esta segunda perspectiva del proceso de amparo precisa que el Tribunal Constitucional establezca el canon interpretativo bajo el cual realizará el control constitucional de las resoluciones judiciales. más bien.– Por el examen de razonabilidad.EL DESARROLLO DEL DERECHO PROCESAL CONSTITUCIONAL actuado judicialmente. revisando y reformando constitucionalmente la actuación judicial concreta que sea necesaria para determinar la constitucionalidad de la resolución judicial cuestionada. en el proceso de amparo. sobre el fondo y la forma de los procesos judiciales ordinarios cuando estos hayan violado los derechos fundamentales tutelados por el proceso constitucional de amparo. (b) Examen de coherencia. el Tribunal Constitucional debe determinar la 190 191 . No obstante. hasta el valor probatorio de las pruebas. en segundo lugar. el Tribunal Constitucional debe evaluar si la revisión de todo el proceso judicial ordinario es relevante para determinar si la resolución judicial que se cuestiona vulnera el derecho fundamental que está siendo demandado.– El examen de coherencia exige que el Tribunal Constitucional precise si el acto lesivo del caso concreto se vincula directamente con el proceso o la decisión judicial que se impugna. sin que ello suponga convertir al Tribunal Constitucional en una cuarta instancia judicial y sí. Lo que significa la posibilidad de revisar todo el proceso que va desde el examen del acto lesivo. el control constitucional de las resoluciones judiciales ordinarias. por un examen de razonabilidad. (c) Examen de suficiencia. a fin de reconocer que al Tribunal le corresponde. de lo contrario no estaría plenamente justificado el hecho de que el Tribunal efectúe una revisión total del proceso ordinario. y. (a) Examen de razonabilidad. es decir. si tal revisión no guarda relación alguna con el acto vulneratorio. por el examen de suficiencia. el Juez constitucional asume competencia para examinar el juicio ordinario bajo un canon constitucional propio del supremo intérprete de la Constitución. finalmente. está compuesto. ponderadamente. Desde esta posición. resolver. Dicho canon interpretativo que le permite al Tribunal Constitucional realizar. en primer lugar. legítimamente.– Mediante el examen de suficiencia.

si bien como observará el lector el TC actualmente la ha diseñado bajo ciertas reglas establecidas en el precedente vinculante 4853-2004-PA/TC. en el marco de la regulación actual. el Tribunal ha precisado que “(.)”. este Colegiado ha establecido al respecto que “(. inciso 6)..) la posibilidad del “amparo contra amparo” tiene fuente constitucional directa en el segundo párrafo del artículo 200. del “amparo contra amparo”.GERARDO ETO CRUZ intensidad del control constitucional que sea necesaria para llegar a precisar el límite de la revisión del proceso judicial ordinario. conforme se desprende del artículo 5.Una variante: amparo contra amparo. ya no sería posible iniciar una demanda de amparo para cuestionar “(. 5..) No procede contra normas legales ni contra resoluciones judiciales emanadas de procedimiento regular”.P. 192 . 6 del C. a fin de cautelar el derecho fundamental demandado”239. Fundamento constitucional del “amparo contra amparo” “En principio conviene destacar que.. donde se establece que el Amparo “(.2 de la propia Constitución.. ... a la improcedencia de un proceso constitucional que cuestiona una resolución judicial firme recaída en otro proceso constitucional.Const.) cuando el Código Procesal Constitucional se refiere en su artículo 5...) una resolución firme recaída en otro proceso constitucional (. A este respecto. Veamos.. FJ 22-23. Una creación pretoriana y que hoy se manifiesta bajo los parámetros de la llamada “autonomía procesal” es la figura que formalmente está proscrita por el art. No obstante. bien vale aclarar que el Colegiado Constitucional con la antigua ley 23506 admitió esta figura y luego con la puesta en vigor del Código ha reafirmado su posición con todo lo opinable que pueda resultar esta llamada “autonomía procesal”. inc. esta disposición restrictiva debe entenderse referida a procesos donde se han respetado de modo escrupuloso el debido proceso y la tutela procesal efectiva en sus distintas manifestaciones. conforme al artículo 4 del mismo Código 239 STC 3179-2004-AA..6 del Código Procesal Constitucional. A partir de esta consideración.

para suplir negligencias u omisiones en la defensa de alguna de las partes. Este Colegiado considera pertinente dejar establecido que su uso excepcional sólo podrá prosperar por única vez y conforme a las reglas que se desarrollan más adelante. eventualmente. en consecuencia. en la medida en que permitir amparos sucesivos generaría una permanente inestabilidad e inseguridad en los justiciables. de modo que su uso no puede habilitarse para cuestionar deficiencias procesales de naturaleza legal o.. FJ 5. Se debe tratar. Exp. indispensable para el goce y disfrute de los derechos y libertades en el Estado democrático. “Aceptada la tesis de la procedencia del “amparo contra amparo”. (Caso Municipalidad Provincial de San Pablo. de violaciones acreditadas fehacientemente a consecuencia de la actuación de los órganos judiciales durante el trámite de un proceso constitucional y que tengan directa vinculación con la decisión final de las instancias judiciales. Se debe tratar de una transgresión manifiesta del contenido constitucionalmente protegido de los derechos fundamentales.EL DESARROLLO DEL DERECHO PROCESAL CONSTITUCIONAL Procesal Constitucional(. El “amparo contra amparo”: su naturaleza excepcional. por acciones u omisiones de los órganos judiciales que permitan al Tribunal Constitucional constatar fácilmente que dichos actos u omisiones trascienden el ámbito de la legalidad y alcanzan relevancia constitucional.º 3846-2004-PA/TC)”240. por lo que los jueces deben valorar la intensidad de la afectación y el nivel de acreditación que se presente a efectos de no permitir que cualquier alegación pueda merecer una nueva revisión de los procesos constitucionales.)”. Varias son las razones de orden jurídico e institucional que respaldan esta tesis: a) El principio de seguridad jurídica. sobre todo cuando en los procesos constitucionales se trata de 240 STC 4853-2004-PA.. b) El principio de inmutabilidad de las decisiones judiciales. 192 193 . N. Dada la naturaleza excepcional de los procesos constitucionales el “amparo contra amparo” se configura como una excepción dentro de la excepción. debe precisarse de inmediato que ello sólo es admisible de manera excepcional.

FJ 6-7. después de haberse resuelto un proceso de “amparo contra amparo”. c) El principio de oportunidad y eficacia de la protección de los derechos. persiste una situación de lesión a un derecho fundamental.º 23506.GERARDO ETO CRUZ restablecer situaciones producidas a consecuencia de afectaciones a los derechos constitucionales. Ésta fue una regla elaborada conforme a lo dispuesto en el artículo 8 de la Ley N. la estimación de una pretensión en un proceso constitucional no puede llevar a suponer.° 2002002-AA/TC. terminaría por desnaturalizar el carácter mismo de los mecanismos destinados a proteger en forma oportuna y eficaz los derechos más importantes en la sociedad democrática. en todo caso. señalaba que sólo ha de proceder contra sentencias constitucionales definitivas. siempre que aquellas no tengan carácter favorable para la parte actora. puede recurrir a los tribunales u organismos internacionales constituidos según tratados o convenios de los que el Perú es parte. que establecía que “la resolución final constituye cosa juzgada únicamente si es favorable al recurrente”. “Una de las reglas que se estableció en el expediente N. íntimamente vinculado a los principios de sumariedad o urgencia que caracteriza a los procesos constitucionales. que en la tramitación de este 241 STC 4853-2004-PA. sin más. Al respecto el Tribunal considera necesario adecuar esta regla a efectos de optimizar la defensa del contenido constitucionalmente protegido de los derechos fundamentales que pudieran verse afectados a consecuencia de la actuación de los órganos judiciales en un determinado proceso. En efecto. 194 . d) Finalmente y. quien considere que. ya que de lo contrario se contravendría el principio de inmutabilidad de la cosa juzgada. Los supuestos procesales y sustanciales del “amparo contra amparo”. tal como lo dispone el artículo 205 de la Constitución y el artículo 114 del Código Procesal Constitucional”241. en la medida en que dejar abierta la posibilidad de amparos sucesivos. Esto está. para la procedencia del “amparo contra amparo”. además.

2 de la Constitución explorar las posibilidades del propio recurso de agravio como mecanismo más efectivo para el control de las decisiones estimatorias de segundo grado que son dictadas en desacato directo a un precedente constitucional”242. No obstante. “Conforme ha quedado establecido hasta este punto. el “amparo contra amparo” resulta una opción válida a efectos de optimizar la defensa de los derechos fundamentales a través de los procesos constitucionales. ser dictadas con manifiesto agravio a algunos de los derechos constitucionales protegidos a través del proceso de amparo. las decisiones estimatorias de segundo grado pueden también. en el trámite de los procesos constitucionales. En otras palabras. sino en función de si puede acreditarse o no un agravio manifiesto a los derechos constitucionales a consecuencia de la actuación de los propios jueces constitucionales y cuya intensidad sea tal que desnaturalice la propia tutela que deba prestarse a través de su actuación. eventualmente. 194 195 . Primer supuesto: sentencias estimatorias de segundo grado que afectan derechos fundamentales. cuando se acredite que en la tramitación se haya producido una violación manifiesta a un derecho constitucional. generándose de esta manera un ámbito exento de control por parte del Tribunal Constitucional. conviene aquí analizar si el “amparo contra amparo” es la única vía posible para el control constitucional de las decisiones estimatorias de segundo grado que resulten lesivas de los derechos fundamentales o que desconozcan la doctrina constitucional o. sin que su uso pueda suponer. El Tribunal abordará en los fundamentos siguientes los supuestos en los que cabe un nuevo amparo. para luego y a partir de la interpretación del artículo 202.EL DESARROLLO DEL DERECHO PROCESAL CONSTITUCIONAL haya desaparecido por completo cualquier posibilidad de afectación a los derechos fundamentales. llegado el caso. En 242 STC 4853-2004-PA. De este modo en principio es razonable que tratándose de una sentencia estimatoria de segundo grado. una nueva afectación. FJ 8-10. paradójicamente. el “amparo contra amparo” no debe habilitarse en función de que el fallo en el primer amparo sea estimatorio o desestimatorio. los propios precedentes del Tribunal Constitucional.

incluidos los órganos del Poder Judicial. En consecuencia el primer supuesto en el que se plantea la necesidad de un nuevo proceso de amparo es la invocación y consiguiente acreditación de un agravio manifiesto en el ámbito del contenido constitucionalmente protegido de un derecho constitucional. Tal afectación debe ser de tal intensidad que desnaturalice la propia decisión estimatoria.° 3179-2004-AA/TC). la protección de los derechos fundamentales vía un nuevo proceso de amparo no se agota en los aspectos formales. En este punto conviene precisar que conforme tiene establecido este Tribunal (Exp. De este modo un proceso judicial resulta tanto irregular si viola el debido proceso formal y la tutela judicial efectiva.) comprender residualmente la protección de todos los derechos constitucionales no protegidos por los otros procesos de tutela de los derechos fundamentales (hábeas corpus y hábeas data)”. como cuando penetra de forma arbitraria o irrazonable en el ámbito constitucionalmente protegido de cualquier otro derecho fundamental. esto es.2 de la Constitución a todos aquellos derechos fundamentales que no son objeto de tutela por el proceso constitucional de hábeas corpus y hábeas data. producido en el trámite de un proceso de amparo. Sólo así los derechos fundamentales alcanzan verdadera eficacia normativa vertical. toda vez que el “amparo contra amparo” comparte el mismo potencial reparador cuando se trata de la afectación de cualquier derecho fundamental. carente de la condición de cosa juzgada en la que formalmente se pueda amparar. N. volviéndola inconstitucional y por tanto. el hecho de que se haya dictado una sentencia de segundo grado estimando la pretensión contenida en la demanda de amparo. Nada justifica por 196 . Esto además en el entendido de que el ámbito de protección del proceso constitucional de amparo no se limita solamente a la tutela del derecho al debido proceso. no la hace per se inimpugnable a través de un nuevo proceso de amparo. vinculando a todos los poderes del Estado.“(.. sino que se extiende de conformidad con el artículo 200.GERARDO ETO CRUZ este caso..

b) las interpretaciones constitucionales de la ley. en todo caso. realizadas en el marco de su labor de control de constitucionalidad. conforme lo establece el artículo VI del Título preliminar del Código Procesal Constitucional. una ley cuya constitucionalidad ha sido confirmada por el Tribunal. Se trata en este supuesto de las sentencias interpretativas. cuando las instancias judiciales actúan al margen de la doctrina constitucional establecida en la jurisprudencia del Tribunal Constitucional. a menos. que el Tribunal sólo se haya pronunciado por su constitucionalidad formal. en la medida en que deben aplicarla como norma suprema del Estado en los casos que conocen. c) las proscripciones interpretativas. Todo lo anterior no excluye. que también son jueces de la Constitución. Segundo supuesto: sentencias estimatorias que desconocen la doctrina constitucional establecida en la jurisprudencia del Tribunal Constitucional. que los jueces del Poder Judicial. no puede ser inaplicada por los jueces en ejercicio del control difuso. “Asimismo resulta razonable el uso de un segundo proceso constitucional para restablecer el orden jurídico constitucional y el ejercicio de los derechos fundamentales que pueda verse afectado con una estimatoria de segundo grado. en el marco de su actuación a través de los procesos. que el objeto de protección en el “amparo contra amparo” se reduzca sólo a los aspectos formales del debido proceso”243. FJ 11-14. claro está. por lo que no debe ser usado por los jueces en el ejercicio de la función jurisdiccional que les corresponde. puedan también participar en esta labor de integración e interpretación en aras de dar una mayor y 243 STC 4853-2004-PA. 196 197 . sea de control normativo o de tutela de los derechos fundamentales. esto es las “anulaciones” de determinado sentido interpretativo de la ley realizadas en aplicación del principio de interpretación conforme a la Constitución. es decir las que establecen que determinado sentido interpretativo de una disposición legislativa resulta contrario a la Constitución.EL DESARROLLO DEL DERECHO PROCESAL CONSTITUCIONAL tanto. Por doctrina constitucional debe entenderse en este punto: a) las interpretaciones de la Constitución realizadas por este Colegiado. En este caso.

mientras que. “Conforme se ha sostenido. No obstante. el grado de vinculación disminuye a efectos de incorporar la mejor interpretación que objetivamente ponga de manifiesto la mayor protección que pueda brindar a un bien constitucional determinado”244. De este modo. 198 . también lo es que los terceros que resulten afectados ilegítima y directamente por dichas resoluciones no tendrían tal 244 Tercer supuesto: decisiones denegatorias de segundo grado que afectan derechos de terceros que no han intervenido en el proceso y del recurrente que no ha tenido ocasión de interponer el respectivo recurso de agravio. Tales prerrogativas se concretan a través de un nuevo proceso de amparo siempre que se observen los presupuestos constitucionales que para ello se establecen en la presente sentencia. STC 4853-2004-PA. en estos casos. FJ 15-16. 201 y 202) que habilita al Tribunal como contralor último de la Constitución y defensor “definitivo” de los derechos fundamentales. si bien es cierto que. si es posible que en un caso concreto la interpretación realizada por el Tribunal puede ser optimizada con la intervención de los jueces del Poder Judicial.GERARDO ETO CRUZ más amplia protección a los derechos fundamentales. permitiendo en estos casos que sea el Tribunal Constitucional quien se pronuncie en última y definitiva instancia. las decisiones del Tribunal Constitucional alcanzan el máximo grado de vinculación cuando ofrecen una mejor protección a los derechos en cuestión. provenientes de otro proceso de amparo. por el principio de mayor protección y más amplia cobertura que pueda brindar determinada interpretación en un caso concreto. tratándose de resoluciones desestimatorias siempre está abierta la posibilidad de interponer un recurso de agravio constitucional (artículo 18 del Código Procesal Constitucional). En cualquier caso. uno de los argumentos que respaldan la posibilidad de interponer una nueva demanda de amparo contra las resoluciones estimatorias de segundo grado. las relaciones entre la interpretación del Tribunal Constitucional y la que realice el juez ordinario deben orientarse. se sustenta en el mandato constitucional (arts.

de este modo. en estos supuestos. puede presentar un nuevo amparo cuestionando dicha decisión. sea por no habérsele notificado oportunamente la sentencia desestimatoria o porque. pese a haber sido notificado. no ha podido interponer el recurso de agravio en su oportunidad. cuya participación haya sido rechazada en el primer amparo. y (2) el caso de quien. éste no haya tenido ocasión de solicitar su intervención en el trámite del primer proceso. por desconocimiento probado. habiendo sido parte en el proceso. la decisión desestimatoria de segundo grado le ha producido agravio sin que pueda ejercer su derecho de defensa. En consecuencia. siempre que esta no haya sido confirmada por el Tribunal Constitucional. el tercero afectado en el ejercicio de sus derechos fundamentales a consecuencia de la decisión desestimatoria. En este supuesto. si la pretensión es denegada en las instancias judiciales. Por ello se puede admitir un nuevo amparo frente a una resolución desestimatoria de segundo grado en los siguientes supuestos: (1) el caso del tercero que no ha participado en el primer proceso. bien por no haber sido admitido como parte en el primer amparo. Hasta aquí el “amparo contra amparo” ha sido presentado como un medio excepcional que debe admitirse por única vez con el 198 199 . no ha podido conocer de su contenido por alguna imposibilidad material debidamente acreditada. bien por desconocimiento del trámite al no habérsele notificado como correspondía en su calidad de litisconsorte necesario. tras haberse interpuesto el respectivo recurso de agravio constitucional.EL DESARROLLO DEL DERECHO PROCESAL CONSTITUCIONAL posibilidad en la medida en que su actuación como parte en el proceso haya sido denegada o simplemente no haya podido ser acreditada por desconocimiento de dicho trámite judicial. dentro del plazo que establece el artículo 44 del Código Procesal Constitucional para el caso del amparo contra resoluciones judiciales. de que las alegaciones de violación de derechos puedan ser evaluadas en un nuevo proceso constitucional y. pese a contar con los presupuestos procesales para ello. En estos supuestos. el “amparo contra amparo” abre la posibilidad. se pueda acceder a un pronunciamiento final y definitivo por parte del supremo intérprete y guardián de la Constitución y de los derechos fundamentales. o cuando. En este sentido el “amparo contra amparo” habilita al tercero afectado.

al amparo del artículo VII del Título Preliminar del Código Procesal Constitucional”245. desde la óptica de su diseño constitucional y legal. En lo que corresponde a su diseño constitucional. quedando excluidos aquellos que derivan de la ley o de otra fuente del derecho de inferior jerarquía. amén de las causales de improcedencia establecidas en el artículo 5 del Código Procesal Constitucional. En este contexto. es decir su ínsita naturaleza de “proceso constitucional” lo hace proteger sólo aquellos derechos que la Constitución recoge. Por su parte. a partir de la vigencia del Código Procesal Constitucional. en los términos expuestos supra. Así. los principales presupuestos de procedibilidad del amparo tienen que ver con el diseño que la Constitución misma le ha prefigurado y con la opción que el legislador ha concretado como política jurisdiccional dentro de aquella. la opción del legislador ha sido habilitar su procedencia solo cuando no exista una vía procedimental igualmente satisfactoria para la protección del derecho. el amparo procede para la protección de los derechos que se derivan o tienen sustento directamente en la Constitución. incluso de terceros. 200 . tras el manto de la cosa juzgada o de la firmeza de una decisión de segundo grado. Asimismo. FJ 17-21. Veamos como el Tribunal 245 STC 4853-2004-PA. Resta por analizar la forma en que debe asumirse la defensa del orden constitucional o la restitución en el ejercicio de los derechos fundamentales a consecuencia de una sentencia estimatoria de segundo grado que haya sido dictada en desacato flagrante a un precedente constitucional establecido por este Colegiado en su actuación como Tribunal de Precedentes. La procedencia del amparo en el Perú puede ser enfocado. d) La configuración constitucional y legal del amparo. no se cobijen violaciones más perjudiciales a los derechos de alguna de las partes del proceso o.GERARDO ETO CRUZ propósito de que. hemos señalado que procede también un nuevo amparo cuando mediante decisiones estimatorias se desconozca la doctrina constitucional de este Colegiado en su rol de defensa de la supremacía constitucional y la tutela de los derechos fundamentales. el amparo en nuestro país se presenta como subsidiario o residual. en lo que corresponde a la configuración que el legislador ha establecido.

como presupuestos procesales del proceso de amparo”246. establece que éste no procede “en defensa de un derecho que carece de sustento constitucional directo o que no está referido a los aspectos constitucionalmente protegidos del mismo”. el legislador del CPConst. .. de un lado. al precisar en el inciso 1) de su artículo 5º que los procesos constitucionales no proceden cuando “[l]os hechos y el petitorio de la demanda no están referidos en forma directa al contenido constitucionalmente protegido del derecho invocado”. sólo pueden encontrarse habilitados para proteger derechos de origen constitucional y no así para defender derechos de origen legal. en tanto procesos constitucionales. 246 STC 1417-2005-PA.EL DESARROLLO DEL DERECHO PROCESAL CONSTITUCIONAL Constitucional ha delineado a partir de esta doble configuración el proceso de amparo en nuestro país. ante todo. el contenido constitucionalmente protegido del derecho. el artículo 38º del CPConst. “Reconocer que el proceso de amparo sólo procede en caso de afectación directa de los derechos fundamentales (expresos o implícitos). Asimismo. En estricto. incide sobre el ámbito que resulta directamente protegido por dicho derecho. implica. el hábeas corpus. Sin embargo. en efecto. el sustento constitucional directo del derecho invocado. Este presupuesto procesal. ha sido advertido por el legislador del Código Procesal Constitucional (CPConst. FJ 8. En efecto. y con relación al proceso de amparo en particular. determinar si la supuesta afectación en la que incurre el acto u omisión reputada de inconstitucional. y de otro.). no ha incorporado al ordenamiento jurídico una nueva regla de procedencia para los procesos constitucionales de la libertad.Proceso de amparo y derechos fundamentales. el amparo y el hábeas data. es preciso que este Tribunal analice. 200 201 . consustancial a la naturaleza de todo proceso constitucional. con los dispositivos citados. pues. Tan sólo ha precisado legislativamente determinados presupuestos procesales que son inherentes a su naturaleza.

existe un baremo de delimitación de ese marco garantista. FJ 9-10. administrativo. un marco de referencia que delimita nominalmente el bien jurídico susceptible de protección.) el ejercicio de los derechos fundamentales”. establezca que “[p]ara apreciar la validez constitucional de las normas el Tribunal Constitucional considerará. en el que se integra la Norma Fundamental con los tratados de derechos humanos. consecuentemente. no son susceptibles de ser protegidos a través del proceso de amparo. consuetudinario. que carecen de fundamento constitucional directo.. contractual. a una protección de la Constitución en sentido material (pro homine). como a nivel interpretativo (Cuarta Disposición Final y Transitoria de la Constitución). La noción de “sustento constitucional directo” a que hace referencia el artículo 38º del CPConst.GERARDO ETO CRUZ Los derechos de sustento constitucional directo. las leyes que. y que. legal. Existen determinados derechos de origen internacional. en función de la opción legislativa de desarrollar los derechos fundamentales establecidos por el constituyente”247. antes bien.. no se reduce a una tutela normativa del texto constitucional formal. además de las normas constitucionales. Alude. que transita desde la delimitación más abierta a la más precisa.. De ahí que el artículo 79º del CPConst. Un derecho tiene sustento constitucional directo. Tales disposiciones conforman el denominado canon de control constitucional o “bloque de constitucionalidad”. etc. explícita o implícitamente. tanto a nivel positivo (artículo 55º de la Constitución). Correspondiendo un mayor o menor desarrollo legislativo. cuando la Constitución ha reconocido. Es decir. 247 STC 1417-2005-PA. y con las disposiciones legales que desarrollan directamente el contenido esencial de los derechos fundamentales que así lo requieran.. 202 . se hayan dictado para determinar (. dentro del marco constitucional..

p. no proceden las demandas 248 STC 1417-2005-PA. Peter. “La vigencia del Código Procesal Constitucional supone un cambio en el régimen legal del proceso de amparo ya que establece. su determinación requiere un análisis sistemático de este conjunto de bienes constitucionales. al que se reconducen. en el que adquiere participación medular el principio-derecho de dignidad humana. en la ponderación que resulte necesaria a efectos de determinar la validez de tales límites. cuyo principal cometido es opmitimizar la fuerza normativo-axiológica de la Constitución en su conjunto”248. la subsidiariedad para la procedencia de las demandas de amparo. conforme al artículo 5. inciso 2 del Código Procesal Constitucional. pues todo límite al derecho fundamental sólo resulta válido en la medida de que el contenido esencial se mantenga incólume. 202 203 . La libertad fundamental en el Estado Constitucional. en tanto el contenido esencial de un derecho fundamental es la concreción de las esenciales manifestaciones de los principios y valores que lo informan. forman una unidad (Häberle.°. por lo que. los valores y los demás derechos fundamentales que la Constitución reconoce. todo ámbito contitucionalmente protegido de un derecho fundamental se reconduce en mayor o menor grado a su contenido esencial. En efecto. FJ 20-21. es decir.EL DESARROLLO DEL DERECHO PROCESAL CONSTITUCIONAL “(…) Así las cosas. cumplen una función vital los principios de interpretación constitucional de “unidad de la Constitución” y de “concordancia práctica”. Con ello se cambia el anterior régimen procesal del amparo que establecía un sistema alternativo. Lima: Fondo Editorial de la PUCP. Este Tribunal Constitucional considera que la determinación del contenido esencial de los derechos fundamentales no puede efectuarse a priori. El contenido constitucionalmente protegido de los derechos fundamentales. . En efecto. el contenido esencial de un derecho fundamental y los límites que sobre la base de éste resultan admisibles. entre otras cosas. 1997. todos los derechos fundamentales de la persona. En tal sentido. al margen de los principios. 117).Régimen legal del amparo. en última instancia.

o en situaciones especiales que han de ser analizadas. Fundamento 6). satisfactorias o eficaces para la cautela del derecho.GERARDO ETO CRUZ constitucionales cuando existan vías procedimentales específicas. Conforme al artículo 138. Sostener lo contrario significaría firmar que solo el amparo es el único medio para salvaguardar los derechos constitucionales. más aún. solo en los casos en que tales vías ordinarias no sean idóneas. la Constitución los habilita a efectuar el control difuso conforme a su artículo 138º. puesto que ellos también garantizan una adecuada protección de los derechos y libertades reconocidos por la Constitución. constituye un mecanismo extraordinario”. ha sido concebido para atender requerimientos de urgencia que tienen que ver con la afectación de derechos directamente comprendidos dentro de la calificación de fundamentales por la Constitución Política del Estado.º de la Constitución. esta no es la excepcional del Amparo que. Por ello. los jueces administran justicia con arreglo a la Constitución y las leyes. respecto al Amparo Alternativo y al Amparo Residual.. por los jueces. si hay una vía efectiva para el tratamiento de la temática propuesta por el demandante. De igual modo.° 4196-2004-AA/TC. este Colegiado precisó que “(. será posible acudir a la vía extraordinaria del amparo.. caso por caso. para la protección del derecho constitucional amenazado o vulnerado. a pesar de que a través de otros procesos judiciales también es posible obtener el mismo resultado. N. en la jurisdicción constitucional comparada es pacífico asumir que el primer nivel de protección de los derechos fundamentales le corresponde a los jueces del Poder Judicial a través de los procesos judiciales ordinarios. debe tenerse presente que todos los jueces se encuentran vinculados por la Constitución y los tratados internacionales de derechos humanos. Al respecto. correspondiendo al demandante la carga de la prueba para demostrar que el proceso de amparo es la vía idónea y eficaz para restablecer el ejercicio de su derecho constitucional 204 .) tanto lo que estableció en su momento la Ley N.° 23506 y lo que prescribe hoy el Código Procesal Constitucional. igualmente satisfactorias. En efecto. (Exp. Consecuentemente. o por la necesidad de protección urgente. como se dijo.

además. en tanto vía de tutela urgente. en las reiteradas resoluciones que emite el TC subyace como terreno recurrente la cláusula residual del art. 5. igualmente satisfactorias. igualmente satisfactorias. como lo ha venido predicando Néstor Pedro Sagüés a nivel latinoamericano. en la interpretación de la referida disposición debe examinarse si. desde la naturaleza del proceso de amparo.EL DESARROLLO DEL DERECHO PROCESAL CONSTITUCIONAL vulnerado. Veamos. Sin embargo.2. no ha sido óbice para que el propio Colegiado flexibilice esta postura residual respecto a las llamadas vías ordinarias igualmente satisfactorias. en virtud de las circunstancias del caso. Que. ello no implica que toda pretensión planteada en el proceso de amparo resulta improcedente. en el presente caso. de modo que una aplicación general de tal causal de improcedencia terminaría por excluir toda posibilidad de tutela a través del proceso constitucional de amparo. aun cuando existan vías judiciales específicas. . Desde tal perspectiva. 204 205 . bien sabido es que para la protección de derechos constitucionales. “Que. los recurrentes interpusieron demanda de amparo alegando que la Asociación demandada los había 249 STC 206-2005-PA. de la Constitución y. cuando ha de interpretársela desde el sentido que le irradia el artículo 200. en consideración a la naturaleza del amparo como proceso urgente. Desde una perspectiva general. inciso 2. FJ 3-6. ello sin embargo. y no el proceso judicial ordinario de que se trate”249. una tutela jurisdiccional urgentísima y perentoria. las vías ordinarias siempre han de proveer vías procesales tuitivas. en especial. tal no es una interpretación constitucionalmente adecuada de la citada disposición. si bien de conformidad con lo dispuesto por el artículo 5. inciso 2. la resolución de la pretensión planteada exige. siempre que haya a disposición del justiciable una vía ordinaria a la que acudir. la demanda de amparo no procede cuando existan vías específicas. Si bien cabe aquí esbozar aunque de manera breve la naturaleza del amparo según su diseño normativo de subsidiaria-residual o alternativa-optativa.Interpretación desde la Constitución de la vía igualmente satisfactoria.

este proceso ha sido habilitado para proteger un derecho de raigambre más tradicional y que resulta imprescindible en toda sociedad democrática: el derecho al acceso a la información. religión. Debido a la creciente importancia que en el mundo globalizado ha alcanzado la información. no del poder público –en cuyo caso hay la presunción del ejercicio de una competencia-. 206 . En este tipo de sociedad. en nuestro país también ha sido incluido en el catálogo de procesos constitucionales por el constituyente de 1993. Proceso de hábeas data. en el derecho comparado existe la figura del hábeas data que. les impide permanentemente el ejercicio del derecho de asociación y. Por otro lado. 4. hemos de advertir. FJ 3-4. Para proteger a la persona contra el uso indiscriminado de la información personal. las tecnologías de la información a la par de constituir elementos útiles para el desarrollo. La intimidad. el goce de los atributos derivados de la membresía de la Cooperativa demandada. Veamos como el Tribunal Constitucional ha delineado estos dos ámbitos de protección del proceso de hábeas data. sino de un particular. muy al margen de la existencia de una vía igualmente satisfactoria.GERARDO ETO CRUZ expulsado lesionando sus derechos a no ser discriminado de ninguna forma por razón de sexo. al debido proceso. opinión e idioma. trayendo ello consigo la apariencia de una manifiesta arbitrariedad frente a los recurrentes. el derecho al honor y la dignidad humana rozan constamente con la libertad informativa que hoy a través del Internet trasciende fácilmente las fronteras nacionales. al impedirles el ejercicio de su derecho de asociación. dado que dicho impedimento proviene. Tal situación pone de manifiesto la urgencia de la tutela jurisdiccional requerida. en consecuencia.3. 250 STC 149-2007-PA. situación que. de defensa y de asociación. se constituyen también en riesgos potenciales para determinados derechos fundamentales. Esta circunstancia permite apreciar la urgencia de tutela jurisdiccional de los derechos fundamentales de los recurrentes”250. hoy nuestra sociedad ha sido calificada significativamente como una “sociedad de la información”. raza.

en los que se encuentren almacenados los datos de una persona. “[…] “[L]a protección del derecho a la autodeterminación informativa a través del hábeas data comprende. la Constitución protege a través del proceso de hábeas data tanto el derecho de todo ciudadano al acceso a la información pública. FJ 2 y 3. el hábeas data puede tener la finalidad de agregar datos al registro que se tenga. en primer lugar. como el derecho a mantener en reserva la información que pueda afectar su intimidad personal y familiar (autodeterminación informativa)”251. computarizados o no. 206 207 . cualquiera que sea su naturaleza. o con el fin de que se incluyan aquellos no registrados. en el plazo legal. sea por la necesidad de que se actualicen los que se encuentran registrados. computarizados o no. que “toda persona tiene derecho a solicitar sin expresión de causa la información que requiera y a recibirla de cualquier entidad pública. públicos o privados. Tal acceso puede tener por objeto que se permita conocer qué es lo que se encuentra registrado. Asimismo.EL DESARROLLO DEL DERECHO PROCESAL CONSTITUCIONAL “El hábeas data es un proceso constitucional que tiene por objeto la protección de los derechos reconocidos en los incisos 5) y 6) del artículo 2 de la Constitución. pero que son necesarios para que se tenga una cabal referencia sobre la imagen e identidad de la persona afectada. la capacidad de exigir jurisdiccionalmente la posibilidad de acceder a los registros de información. tiene 251 STC 10614-2006-PHD. que se haya registrado. — Protección del derecho a la Autodeterminación informativa a través del hábeas data. personal o familiar. De este modo. y en defecto de él.. los servicios informáticos. con el costo que suponga el pedido. un individuo puede rectificar la información. Se exceptúan por ley o por razones de seguridad nacional”. En segundo lugar. — Noción. con el derecho en referencia. no deben suministrar informaciones que afecten la intimidad personal y familiar”. y que “ . que establecen. respectivamente. para qué y para quién se realizó el registro de información así como la (o las) persona(s) que recabaron dicha información. mediante el hábeas data. impedir que esta se difunda para fines distintos de aquellos que justificaron su registro o. incluso..

cuando se indaga acerca de la finalidad para la cual se creó el registro. aclarador –para aclarar datos que pueden ser incorrectamente interpretados por quien acceda a los mismos-. inexactos o imprecisos. 2). el Colegiado Constitucional ha procedido a realizar una clasificación del hábeas data. Del mismo modo que en el proceso de hábeas corpus y con el fin de determinar mejor su objeto. en el cual se indaga acerca de quién proporcionó los datos almacenados en el banco de datos. Hábeas data aditivo: tiene por finalidad agregar al g) sistema de información datos de carácter personal no asentados en éste. Se subdivide en tres tipos: 1) finalista. f) Hábeas data informativo: por medio de la cual se procura recabar la información necesaria para permitir a su promotor. por el que se indaga qué datos de carácter personal se encuentran almacenados en un banco de información. por el contrario no lo están en cuyo caso habrá de solicitar información de las operaciones sobre los asientos registrados o sobre el sistema de información en sí mismo. 3). 208 . exhibitorio. verificar si los datos del sistema están funcionando legalmente o si. — Clases de hábeas data. Éste puede. Veamos.GERARDO ETO CRUZ la potestad de cancelar aquellos que razonablemente no debieran encontrarse almacenados””252. j) Hábeas data reservador: destinado a asegurar que un dato correcta y legítimamente almacenado sea mantenido en confidencialidad. Hábeas data rectificador o correctivo: dirigido a h) corregir los datos falsos. a partir de ésta. o inclusorio –para incluir datos aún no incorporados-. Se vincula frecuentemente a la reserva de datos sensibles. autoral. a su vez. con lo que se llega a determinar si el tipo de datos almacenados se corresponden con dicha finalidad. FJ 4. ser actualizador –para actualizar datos vetustos pero ciertos-. Hábeas data exclutorio o cancelatorio: cuyo objeto es i) excluir información de un banco de datos que el titular considera debe ser cancelada. y finalmente. 252 STC 10614-2006-PHD.

EL DESARROLLO DEL DERECHO PROCESAL CONSTITUCIONAL

k) Hábeas data de acceso a la información pública: garantiza el libre acceso a la información pública, sin embargo en algunos casos se restringe esta garantía tratándose de asuntos relacionados a la seguridad del Estado. Este último constituye lo que puede denominarse como hábeas data “impropio”, frente a los hábeas data “propios”, que comprende los cuatro anteriores (informativo, aditivo, rectificador, exclutorio y reservador)”253. 4.4. Proceso de cumplimiento.

a) Noción.
Si bien en doctrina se consideró desde su inclusión en el texto constitucional de 1993 al proceso de cumplimiento no como un proceso constitucional strictu sensu, dado que no protegía ningún derecho constitucional líquido, sino como un “proceso constitucionalizado”, posición que también compartió en su momento el Tribunal Constitucional, hoy el Colegiado ha inflexionado dicha postura y ha afirmado que el proceso de cumplimiento sí protege un derecho fundamental concreto, que ha denominado “derecho a la eficacia de las normas legales y de los actos administrativos”. Veamos esta reciente postura del Colegiado Constitucional.

“[…][E]l proceso de cumplimiento tiene como finalidad proteger el derecho constitucional de defender la eficacia de las normas legales y actos administrativos”254. “De conformidad con lo establecido en el inciso 6 del artículo 200° de la Constitución, [el proceso] de cumplimiento es un proceso constitucional cuyo objeto es preservar la eficacia de las normas legales, así como la de los actos administrativos

Finalidad.

253 254

RTC 06164-2007-PHD, FJ 2. STC 00168-2005-PC, FJ 10 in fine.

208

209

GERARDO ETO CRUZ

emanados de la Administración Pública que funcionarios o autoridades se muestren renuentes a acatar”255. “[…][E]l proceso de cumplimiento no puede tener como finalidad el examen sobre el cumplimiento “formal” del mandato contenido en una norma legal o acto administrativo, sino, más bien, el examen sobre el cumplimiento eficaz de tal mandato, por lo que si en un caso concreto se verifica la existencia de actos de cumplimiento aparente, parcial, incompleto o imperfecto, el proceso de cumplimiento servirá para exigir a la autoridad administrativa precisamente el cumplimiento eficaz de lo dispuesto en el mandato”256.

“Para ello, es necesario tener presente que el artículo 3.°, concordante con el artículo 43.° de la Constitución, dispone que la enumeración de los derechos establecidos en su capítulo I del Título I no excluye los demás que la Constitución garantiza, ni otros de naturaleza análoga o que se fundan en la dignidad del hombre, o en los principios de soberanía del pueblo, del Estado democrático de derecho y de la forma republicana de gobierno. (Véase Exp. N.° 2488-HC, fundamento 12). En efecto, conforme a los principios de soberanía del pueblo (artículo 45.° de la Constitución) y de forma republicana de gobierno, al carácter social y democrático de nuestro Estado (artículo 43.° de la Constitución), y al principio de jerarquía normativa (artículo 51.° de la Constitución), el respeto al sistema de fuentes de nuestro ordenamiento jurídico, donde se incluyen las decisiones de este Tribunal Constitucional, constituye uno de los valores preeminentes de todo sistema democrático por donde los poderes públicos y los ciudadanos deben guiar su conducta por el derecho.

- El proceso de cumplimiento en el modelo de jurisdicción constitucional de la Constitución de 1993.

255 256

STC 02576-2002-PC, FJ 1. STC 02002-2006-PC, FJ 37.

210

EL DESARROLLO DEL DERECHO PROCESAL CONSTITUCIONAL

Por tanto, el control de la regularidad del sistema jurídico en su integridad constituye un principio constitucional básico en nuestro ordenamiento jurídico nacional que fundamenta la constitucionalidad de los actos legislativos y de los actos administrativos (ambos en su dimensión objetiva), procurándose que su vigencia sea conforme a dicho principio. Sin embargo, no sólo basta que una norma de rango legal o un acto administrativo sea aprobado cumpliendo los requisitos de forma y fondo que le impone la Constitución, las normas del bloque de constitucionalidad o la ley, según sea el caso, y que tengan vigencia; es indispensable, también, que aquellas sean eficaces. Es sobre la base de esta última dimensión que, conforme a los artículos 3.°, 43.° y 45.° de la Constitución, el Tribunal Constitucional reconoce la configuración del derecho constitucional a asegurar y exigir la eficacia de las normas legales y de los actos administrativos. Por tanto, cuando una autoridad o funcionario es renuente a acatar una norma legal o un acto administrativo que incide en los derechos de las personas o, incluso, cuando se trate de los casos a que se refiere el artículo 65.° del Código Procesal Constitucional (relativos a la defensa de los derechos con intereses difusos o colectivos en el proceso de cumplimiento), surge el derecho de defender la eficacia de las normas legales y actos administrativos a través del proceso constitucional de cumplimiento. En efecto, el inciso 6.° del artículo 200.° de la Constitución establece que el proceso de cumplimiento procede contra cualquier autoridad o funcionario renuente a acatar una norma legal o un acto administrativo, sin perjuicio de las responsabilidades de ley. Como hemos expuesto precedentemente, el acatamiento de una norma legal o un acto administrativo tiene su más importante manifestación en el nivel de su eficacia. Por tanto, así como el proceso de hábeas data tiene por objeto esencial la protección de los derechos a la intimidad, acceso a la información pública y autodeterminación informativa, el proceso de cumplimiento tiene como finalidad proteger el derecho constitucional de defender la eficacia de las normas legales y actos administrativos. Con este proceso constitucional el Estado social y democrático de derecho que reconoce la Constitución (artículos 3.° y 43.°), el

210

211

GERARDO ETO CRUZ

deber de los peruanos de respetar y cumplir la Constitución y el ordenamiento jurídico (artículo 38.°) y la jerarquía normativa de nuestro ordenamiento jurídico (artículo 51.°) serán reales, porque, en caso de la renuencia de las autoridades o funcionarios a acatar una norma legal o un acto administrativo, los ciudadanos tendrán un mecanismo de protección destinado a lograr su acatamiento y, por ende, su eficacia”257.

b) Procedencia.
Dada la presencia en nuestro país de procesos específicos para exigir el cumplimiento de las leyes y de los actos administrativos, como el contencioso administrativo, el Tribunal Constitucional ha querido delinear el ámbito específico de procedencia de este proceso constitucional, imponiendo una serie de requisitos mínimos al mandamus contenido en los actos cuyo cumplimiento se pretende. Así, dada la naturaleza urgente y sin estación probatoria de los procesos constitucionales en general, el Tribunal ha establecido que sólo en los casos en que el mandamus reúna estos requisitos mínimos, el proceso de cumplimiento será la vía adecuada. Veamos.

- Requisitos comunes de la norma legal y del acto administrativo para que sean exigibles a través del proceso de cumplimiento.

“Es así que desde la línea argumental descrita en el artículo 66.° del Código Procesal Constitucional, el objeto de este tipo de procesos será ordenar que el funcionario o autoridad pública renuente: 1) dé cumplimiento, en cada caso concreto, a una norma legal, o ejecute un acto administrativo firme; o 2) se pronuncie expresamente cuando las normas legales le ordenan emitir una resolución o dictar un reglamento. En ambos casos, el Tribunal Constitucional considera que para la procedencia del proceso de cumplimiento, además de acreditarse la renuencia del funcionario o autoridad pública, deberán tenerse en cuenta las características mínimas comunes del mandato de la norma legal, del acto administrativo y de la orden de emisión de una resolución o de un reglamento, a fin de que el proceso de

257

STC 0168-2005-PC, FJ 5-11.

212

EL DESARROLLO DEL DERECHO PROCESAL CONSTITUCIONAL

cumplimiento prospere, puesto que de no reunir tales características, además de los supuestos contemplados en el artículo 70.° del Código Procesal Constitucional, la vía del referido proceso no será la idónea. Sobre las características mínimas comunes de la norma legal o del acto administrativo cuyo cumplimiento se exige, este Colegiado ha afirmado que “(...) debe tratarse de un mandato que sea de obligatorio cumplimiento, que sea incondicional y, tratándose de los condicionales, que se haya acreditado haber satisfecho las condiciones; asimismo, que se trate de un mandato cierto o líquido, es decir, susceptible de inferirse indubitablemente de la ley o del acto administrativo que lo contiene y, (...) que se encuentre vigente”. (Exp. N.° 0191-2003-AC, fundamento 6). Para que el cumplimiento de la norma legal, la ejecución del acto administrativo y la orden de emisión de una resolución sean exigibles a través del proceso de cumplimiento, además de la renuencia del funcionario o autoridad pública, el mandato contenido en aquellos deberá contar con los siguientes requisitos mínimos comunes: a) Ser un mandato vigente. b) Ser un mandato cierto y claro, es decir, debe inferirse indubitablemente de la norma legal o del acto administrativo. c) No estar sujeto a controversia compleja ni a interpretaciones dispares. d) Ser de ineludible y obligatorio cumplimiento. e) Ser incondicional. Excepcionalmente, podrá tratarse de un mandato condicional, siempre y cuando su satisfacción no sea compleja y no requiera de actuación probatoria. Adicionalmente, para el caso del cumplimiento de los actos administrativos, además de los requisitos mínimos comunes mencionados, en tales actos se deberá: f) Reconocer un derecho incuestionable del reclamante. g) Permitir individualizar al beneficiario. Estos requisitos mínimos se justifican porque el proceso de cumplimiento, diseñado por nuestra Constitución y el Código Procesal Constitucional, dado su carácter sumario y breve, no es el adecuado para discutir los contenidos de normas generales cuyos mandatos no tienen las características mínimas a que

212

213

GERARDO ETO CRUZ

hemos hecho referencia, o de normas legales superpuestas que remiten a otras, y estas a su vez a otras, lo cual implica una actividad interpretativa compleja que, en rigor, debe llevarse a cabo a través de las vías procedimentales específicas. Del mismo modo, en este tipo de procesos el funcionario o autoridad pública tiene un deber absoluto de acatamiento de la norma legal o del acto administrativo, no siendo posible ningún tipo de discrecionalidad de su parte. Asimismo, en ellos los derechos del demandante son prácticamente incuestionables, de modo que, comprobada la renuencia y el incumplimiento de la norma legal o el acto administrativo conforme a las pautas descritas, de ineludible cumplimiento, corresponderá amparar la demanda. De no ser así, el proceso de cumplimiento terminaría convirtiéndose en un proceso declarativo, o de conocimiento, con abundancia de medios probatorios y en cuyo seno se discutan controversias propias de este tipo de procesos. Por el contrario, si tal proceso conserva su carácter especial (ser un proceso de condena, de ejecución, breve, sumario, donde la actividad probatoria es mínima), bastará que se acredite el incumplimiento de la norma legal, la inejecución del acto administrativo, el incumplimiento de la orden de emisión de una resolución o de un reglamento y la renuencia, consiguiéndose un proceso rápido y, sobre todo, eficaz. Por tanto, para el Tribunal Constitucional las características básicas del proceso de cumplimiento diseñado por la Constitución y el Código Procesal Constitucional, son las reseñadas precedentemente”258.

258

STC 0168-2005-PC, FJ 12-18.

214

En consecuencia. y que en torno a esta figura procesal descansa acaso una de las grandes columnas en la construcción de lo Estados contemporáneos: los controles interórganos del que hablara en su momento Karl Loewenstein y Manuel Aragón. Bajo estos marcos y premisas es que hoy en los tribunales constitucionales y con distintos nomen iuris se perfila el proceso cuyo control abstracto para nulificar las leyes es en nuestro caso el llamado “proceso de inconstitucionalidad”. al aprovechar en la estructura interna de las sentencias los obiter dicta para divulgar conceptos como los que a contiuación siguen. Proceso de inconstitucionalidad. Veamos nuevamente como el TC ensaya conceptualizaciones y que si bien corresponde a la ciencia procesal constitucional diseñarlos. para cuya solución sea menester dilucidar con carácter previo el acomodo a la Constitución de la norma de decisión. “Mediante el proceso de inconstitucionalidad. estamos ante un 214 215 . 5. PROCESOS CONSTITUCIONALES ORGÁNICOS. ello como reiteramos. sino que por el contrario actúan como defensores de la supremacía jurídica de la Constitución. ya que los legitimados no adoptan la posición estricta del demandante que llega a la instancia a pedir la defensa de un derecho subjetivo. no impide Tribunal hacer una labor de catequesis. Es decir.EL DESARROLLO DEL DERECHO PROCESAL CONSTITUCIONAL V. Se trata de un control abstracto de normas que se origina no en función de un conflicto de intereses concretos. sino simplemente en una discrepancia abstracta sobre la interpretación del texto constitucional en relación a su compatibilidad con una ley singular. entre otros. se trata se un proceso objetivo. fue precisamente creada para ejercer la labor de legislador negativo. — Noción. No cabe duda que la justicia constitucional bajo la inventiva de Kelsen. y ello se aprecia en la propia construcción escalonada de la estructura jerárquica del orden jurídico que Rudolf Smend diseñara y que Kelsen se encargó de darle el acabado arquitectónico.1. la Constitución Política del Estado ha confiado a este Colegiado el control de constitucionalidad de las leyes y de las normas con rango de ley.

GERARDO ETO CRUZ

procedimiento que tiene como propósito, prima facie, el respeto de la regularidad en la producción normativa al interior del ordenamiento jurídico, lo que sólo acontece si no se vulnera la supremacía de la Constitución, de la ley sobre las normas de inferior jerarquía y así sucesivamente. No obstante, aún cuando se trata de un proceso fundamentalmente objetivo, también tiene una dimensión subjetiva, en la medida que son fines esenciales de los procesos constitucionales garantizar la primacía de la Constitución y la vigencia efectiva de los derechos constitucionales, según lo establece el artículo II del Título Preliminar del Código Procesal Constitucional”259.

— Finalidad.

“La finalidad del proceso de inconstitucionalidad es la defensa de la Constitución en su condición de Ley Superior. Ella ostenta el máximo nivel normativo, por cuanto es obra del Poder Constituyente; reconoce los derechos fundamentales del ser humano; contiene las reglas básicas de convivencia social y política; además de crear y regular el proceso de producción de las demás normas del sistema jurídico nacional”260. —

“ … En virtud de lo establecido por los artículos VI y VII del Título Preliminar del Código Procesal Constitucional los tribunales y jueces ordinarios no pueden contradecir ni desvincularse de las sentencias del Tribunal Constitucional, bajo riesgo de vulnerar no sólo los principios de supremacía y fuerza normativa de la Constitución, sino también el principio de unidad, inherente a todo ordenamiento jurídico. Aún más, si así fuera se habría producido un efecto funesto: la subversión del ordenamiento constitucional en su totalidad, por la introducción
259 260

Fuerza vinculante de las sentencias de inconstitucionalidad frente a la autonomía e independencia de los jueces ordinarios.

STC 0007-2007-PI, FJ 10 y 11. STC 00020-2005-PI y 0021-2005-PI. FJ 19.

216

EL DESARROLLO DEL DERECHO PROCESAL CONSTITUCIONAL

de elementos de anarquía en las relaciones entre el Tribunal Constitucional y el Poder Judicial. Es importante enfatizar que, frente a la fuerza vinculante de las sentencias dictadas dentro del control abstracto de las normas, los jueces ordinarios no pueden recurrir a la autonomía (artículo 138° de la Constitución) y a la independencia (artículo 139°, inciso 2) que la Constitución les reconoce para desenlazarse de ella. Porque si bien es verdad que la Constitución reconoce al Poder Judicial autonomía e independencia, esto no significa que le haya conferido condición de autarquía. Autonomía no es autarquía. Y es que, en un Estado Constitucional Democrático, los poderes constituidos no están por encima de la Constitución, sino que están sometidos a ella. Por ello, cuando el Poder Judicial aduce autonomía e independencia para justificar su desvinculación de las sentencias del Tribunal Constitucional, en realidad con ello no sólo está poniendo en cuestión tales ejecutorias, sino que también se está desligando de la Constitución misma, al ser aquellas, finalmente, una concreción de ésta. Es también importante recordar, respecto a la pretextada independencia, que, como toda atribución constitucional, está sujeta a límites o, lo que es lo mismo, no puede interpretarse en términos absolutos. El juez ordinario no puede ampararse en su independencia para desvincularse de las sentencias del Tribunal Constitucional, pues ello significaría, en último término, una vulneración de la propia Constitución. Ello pone en evidencia, además, los límites constitucionales de la facultad de ejercer el control difuso que reconoce el artículo 138º de la Constitución. En definitiva, uno de los límites del ejercicio del control difuso judicial lo constituyen las sentencias y los precedentes vinculantes de este Colegiado, pues tal como se ha señalado anteriormente al momento de evaluar si les corresponde ejercer el poder-deber de aplicar el control difuso contra una determinada ley (artículo 138 de la Constitución), todos los jueces y magistrados del Poder Judicial, bajo las responsabilidades de ley, se encuentran en la obligación de observar las interpretaciones realizadas por el

216

217

GERARDO ETO CRUZ

Tribunal Constitucional que tengan conexión manifiesta con el asunto (...). De ahí que sea necesario precisar que la incardinación de la independencia del juez, dentro del ordenamiento constitucional, exige entenderla, necesariamente, en conexión con otros principios y bienes que la Constitución tutela; su desconexión con la interpretación de la Constitución que haya realizado el Tribunal Constitucional, por tanto, resultaría claramente inadmisible y supondría una indudable violación de la supremacía jurídica constitucional. Y ello porque la calificación de última ratio de lo que es o no constitucional radica en el Tribunal Constitucional, como supremo intérprete de la Constitución”261. “ … E l Tribunal Constitucional debe advertir, tal como lo hizo en la sentencia recaída en el Caso del Sindicato Unitario de Trabajadores Municipales del Rímac (Expediente N.° 1042-2002AA/TC), que la actuación de la autoridad jurisdiccional en la etapa de ejecución de sentencias constituye un elemento fundamental e imprescindible en el logro de una “efectiva” tutela jurisdiccional, siendo de especial relevancia para el interés público, dado que el Estado de derecho no puede existir cuando no es posible lograr la justicia a través de los órganos establecidos para tal efecto. Para ello, “la autoridad jurisdiccional deberá realizar todas aquellas acciones que tiendan a que los justiciables sean repuestos en sus derechos [...] reaccion[ando] frente a posteriores actuaciones o comportamientos que debiliten el contenido material de sus decisiones, pues sólo así se podrán satisfacer los derechos de quienes han vencido en juicio, sin obligarles a asumir la carga de nuevos procesos”262. —

Dimensiones.

En las últimas décadas, el control de la constitucionalidad de las leyes no sólo ha tenido en cuenta el carácter abstracto y por ende de una
261 262

STC 00006-2006-CC, FJ 43 a 47. RTC 00922-2002-PA, FJ 4.

218

EL DESARROLLO DEL DERECHO PROCESAL CONSTITUCIONAL

presunta y exclusiva dimensión objetiva; sino que hoy los tribunales constitucionales no sólo analizan el parámetro del control a través del clásico silogismo lógico: norma mayor, ley y luego el fallo, en tanto la norma infraconstitucional guarde lealtad a la fuente formal o material de la Constitución; sino que también hoy se tiene en cuenta la llamada dimensión subjetiva que vincula ya no a un análisis abstracto sino de la concreción real, del impacto, de las afectaciones intuito personae, etc. Veamos lo que estima el colegiado peruano a este respecto. “[…][E]l proceso de inconstitucionalidad, si bien es de naturaleza abstracta, tiene una doble dimensión: objetiva y subjetiva”. En reconocimiento de ello, se debe ejercer un control de constitucionalidad acorde con los valores y principios consagrados por la Constitución Política; es decir, que éste no se reduce a un nuevo examen de la ley, sino que se orienta a hacer respetar la unidad o núcleo constitucional, que comprende la tutela objetiva de la Constitución y la tutela subjetiva de los derechos fundamentales. […]”263. “ … S on constantes las ocasiones en las que el juez constitucional, a efectos de evaluar la constitucionalidad o inconstitucionalidad de las normas, debe ingresar en una aproximación clara e inequívoca con los supuestos concretos en los que éstas han sido o pueden ser aplicadas. Tal constatación evidencia que a la dimensión objetiva de los procesos de inconstitucionalidad acompaña una subjetiva. Y es que no puede olvidarse que aunque el control concentrado de las normas tiene una finalidad inmediata, que es defender la supremacía normativa de la Constitución, depurando el ordenamiento de aquellas disposiciones que la contravengan, tiene, como fin mediato, impedir su aplicación, es decir, impedir que éstas puedan generar afectaciones concretas (subjetivas) a los derechos fundamentales de los individuos. Pudiendo, incluso, en

263 RTC

00020-2005-PI. FJ 4. Resolución de fecha 8 de agosto del 2005.

218

219

GERARDO ETO CRUZ

determinados casos, declarar la nulidad de aplicaciones pasadas”264.

— Examen de constitucionalidad de normas no vigentes: supuestos.

“La circunstancia que una disposición no esté vigente no es óbice para que no se examine su constitucionalidad. Si bien el objeto del proceso de inconstitucionalidad es el examen de normas vigentes, las normas que carecen de vigencia o que ya no forman parte del ordenamiento jurídico pueden también serlo. Tres son los supuestos en los que una disposición que carece de vigencia puede ser sometida al examen de su constitucionalidad. Respecto al primer supuesto, clásica y autorizada doctrina lo ha planteado en los siguientes términos: “Parece obvio que el tribunal constitucional sólo puede conocer las normas todavía en vigor al momento en que dicta su resolución. ¿Por qué anular una norma que ha dejado de estar en vigor? Observando con atención esta cuestión se advierte, sin embargo, que es posible aplicar el control de constitucionalidad a normas ya abrogadas. En efecto, si una norma general (...) abroga otra norma general sin efecto retroactivo, las autoridades deberán continuar aplicando la norma abrogada para todos los hechos realizados mientras se encontraba aún en vigor. Si se quiere evitar esta aplicación en razón de la inconstitucionalidad de la norma abrogada (...), es necesario que esta inconstitucionalidad se establezca de manera auténtica y que le sea retirado a la norma el resto de vigor que conservaba.”. En este sentido, el examen de constitucionalidad de una disposición no vigente está condicionado a que ella sea susceptible de ser aplicada a hechos, situaciones y relaciones jurídicas ocurridas durante el tiempo en que estuvo vigente. Tal puede ser, por ejemplo, el típico caso de las disposiciones que hallamos en el Código Civil, el Código del Niño y el Adolescente, la Ley General de Sociedades, que fueran derogadas por leyes posteriores y, luego, sometidas al examen de constitucionalidad. La justificación del examen de validez constitucional reside en

264

STC 00020-2005-PI, FJ 17 in fine y 18.

220

EL DESARROLLO DEL DERECHO PROCESAL CONSTITUCIONAL

que, una vez derogadas, los hechos, situaciones y relaciones jurídicas ocurridos durante la vigencia de tales normas, son regidos por dichas disposiciones. Para evitar la aplicación de dichas normas, en el supuesto de que fueran eventualmente inconstitucionales, se requiere su declaración de invalidez (inconstitucionalidad). Por esta razón, aun cuando una disposición esté derogada, ha menester un pronunciamiento sobre su constitucionalidad. Es en tal sentido que este Colegiado ha afirmado que “(...) la derogación de la ley no es impedimento para que este Tribunal pueda evaluar su constitucionalidad”. Como se advierte, la razón de ello reside en que, a diferencia de la derogación, a través de la declaración de inconstitucionalidad, se “‘aniquila’ todo efecto que la norma [derogada] pueda cumplir”. El segundo supuesto surge de la posibilidad de que la declaración de inconstitucionalidad de una norma penal o tributaria habilite la reapertura de procesos en que aquella fue aplicada, conforme establece el artículo 83 CPConst. Este supuesto ya ha sido incorporado por la jurisprudencia de este Tribunal al haber afirmado que el examen de constitucionalidad de una disposición derogada se da: “cuando, (…), la sentencia de inconstitucionalidad puede alcanzar a los efectos que la norma cumplió en el pasado, esto es, si hubiese versado sobre materia penal o tributaria”. De conformidad con el artículo 83° CPConst, la declaratoria de inconstitucionalidad de una norma no habilita la reapertura de procesos concluidos donde ella haya sido aplicada, con excepción de los supuestos de materia penal y tributaria. A contrario sensu, los procesos concluidos relativos a materias distintas de las anteriores no pueden ser reabiertos. Precisamente, la posibilidad de reapertura de procesos donde se haya aplicado una norma penal o tributaria ya derogada, pero cuya inconstitucionalidad sea advertida posteriormente, impone que el Tribunal examine su constitucionalidad. En consecuencia, si una norma penal o tributaria fuera derogada y hubiera sido aplicada en la resolución de procesos, corresponderá el examen de su constitucionalidad.

220

221

GERARDO ETO CRUZ

Finalmente, el tercer supuesto se da cuando una norma que carece de vigencia es aplicada ultraactivamente. Es decir, cuando es aplicada a hechos, situaciones y relaciones jurídicas posteriores a la cesación de su vigencia. En consecuencia, si una norma que carece de vigencia es aplicada ultraactivamente, ha menester el examen de su constitucionalidad. Ciertamente, el examen de constitucionalidad de una disposición no vigente en este supuesto presupone que la aplicación ultraactiva de la disposición, a través de una concreta norma o acto, haya sido detectada. La justificación del examen de constitucionalidad en este supuesto radica en evitar, al igual que en el primer supuesto, que una disposición inconstitucional continúe siendo aplicada. Se trata aquí de evitar el efecto o aplicación ultraactiva de una disposición inconstitucional como consecuencia imperativa del principio de supremacía constitucional”265.

- Infracciones Constitucionales.
Con el objeto de aclarar los distintos supuestos que pueden generar la interposición de una demanda de inconstitucionalidad, en virtud a la distinta forma como la Constitución puede ser vulnerada por un precepto de carácter legal, el Colegiado Constitucional ha dispuesto una tipología de las infracciones constitucionales. Veamos a continuación dicha tipología de las infracciones explicitada por el TC peruano. — Infracciones de forma: supuestos. “Una norma incurre en una infracción constitucional de forma, fundamentalmente, en 3 supuestos: a) Cuando se produce el quebrantamiento del procedimiento legislativo previsto en la Constitución para su aprobación. Dicho evento tendría lugar, por ejemplo, si, fuera de las excepciones previstas en el Reglamento del Congreso de la República, un proyecto de ley es sancionado sin haber sido aprobado

265

STC 00045-2004-PI, FJ 10 a 13.

222

EL DESARROLLO DEL DERECHO PROCESAL CONSTITUCIONAL

previamente por la respectiva Comisión dictaminadora, tal como lo exige el artículo 105º de la Constitución. b) Cuando se ha ocupado de una materia que la Constitución directamente ha reservado a otra específica fuente formal del derecho. Así, por ejemplo, existen determinadas materias que la Constitución reserva a las leyes orgánicas (v.g. de conformidad con el artículo 106º, la regulación de la estructura y el funcionamiento de las entidades del Estado previstas en la Constitución), razón por la cual en caso de que una ley ordinaria se ocupe de dicha regulación, incurriría en un vicio de inconstitucionalidad formal. c) Cuando es expedida por un órgano que, constitucionalmente, resulta incompetente para hacerlo. Ello tendría lugar, por ejemplo, si el Poder Legislativo expidiera decretos de urgencia, pues la posibilidad de dictar dichas fuentes normativas ha sido reservada al Presidente de la República, conforme a lo previsto en el artículo 118º 19 de la Constitución”266. — Infracciones de fondo. “Las infracciones constitucionales de fondo tienen lugar cuando la materia regulada por la norma con rango ley, resulta contraria a algunos de los derechos, principios y/o valores constitucionales, es decir, cuando resulta atentatoria no de las normas procedimentales o del iter legislativo, sino de las normas sustanciales reconocidas en la Constitución”267. — Infracciones parciales o totales. “La totalidad o parcialidad de las infracciones constitucionales, no se encuentra referida a un quantum de la fuente afectada (la Constitución), sino de la fuente lesiva (la ley o norma con rango de ley). En efecto, una ley puede ser totalmente inconstitucional cuando la totalidad de su contenido dispositivo o normativo es contrario a la Constitución. […].

266 267

STC 00020 y 00021-2005-PI, FJ 22. STC 00020 y 00021-2005-PI, FJ 23.

222

223

GERARDO ETO CRUZ

[…][L]a ley es parcialmente inconstitucional cuando sólo una fracción de su contenido dispositivo o normativo resulta inconstitucional. En caso de que el vicio parcial recaiga sobre su contenido dispositivo (texto lingüístico del precepto), serán dejadas sin efecto las palabras o frases en que aquel resida. Si el vicio recae en parte de su contenido normativo, es decir, en algunas de las interpretaciones que pueden ser atribuidas al texto del precepto, todo poder público quedará impedido, por virtud de la sentencia del Tribunal Constitucional, de aplicarlo en dichos sentidos interpretativos”268. — Infracción directa. “La infracción directa de la Carta Fundamental por una norma, tiene lugar cuando dicha vulneración queda verificada sin necesidad de apreciar, previamente, la incompatibilidad de la norma enjuiciada con alguna(s) norma(s) legal(es). Se trata de aquellos supuestos en los que el parámetro de control de constitucionalidad, se reduce únicamente a la Norma Fundamental. Así, todos los ejemplos a los que se ha hecho referencia hasta el momento revelan una vulneración directa de la Constitución”269. — Infracción indirecta. “Por su parte, la infracción indirecta de la Constitución implica incorporar en el canon del juicio de constitucionalidad a determinadas normas además de la propia Carta Fundamental. Se habla en estos casos de vulneración “indirecta” de la Constitución, porque la invalidez constitucional de la norma impugnada no puede quedar acreditada con un mero juicio de compatibilidad directo frente a la Constitución, sino sólo luego de una previa verificación de su disconformidad con una norma legal perteneciente al parámetro de constitucionalidad”270.

STC 00020 y 00021-2005-PI, FJ 24 y 25. STC 00020 y 00021-2005-PI, FJ 26 in fine. 270 STC 00020 y 000201-2005-PI, FJ 27.
268 269

EL DESARROLLO DEL DERECHO PROCESAL CONSTITUCIONAL

— Producción de afectaciones indirectas. “[S]e produce una afectación indirecta de la Constitución, ante la presencia de una incompatibilidad entre la norma sometida a juicio y otra norma legal a la que el propio Constituyente delegó: a) La regulación de un requisito esencial del procedimiento de producción normativa. […] b) La regulación de un contenido materialmente constitucional. Es el caso, por ejemplo, de las leyes que, por mandato de la propia Constitución, se encuentran encargadas de configurar determinados derechos fundamentales. c) La determinación de las competencias o límites de las competencias de los distintos órganos constitucionales. Tal es el caso de la LBD. Normas legales de esta categoría servirán de parámetro cuando se ingrese en la evaluación de la constitucionalidad o inconstitucionalidad de las ordenanzas regionales incoadas”271. 5.2. Proceso de acción popular. Aparte del proceso de inconstitucionalidad nuestro modelo de jurisdicción constitucional cuenta con otro remedio procesal para el control abstracto de las normas infralegales; y básicamente nos estamos refiriendo a los reglamentos, normas administrativas y resoluciones de carácter general, cualquiera sea la autoridad de la que emanen y que atenten contra el principio de legalidad y de constitucionalidad. Este proceso, como se podrá apreciar, es exclusivo del Poder Judicial y así ha venido formando parte en la evolución de nuestro constitucionalismo histórico; de allí que el Tribunal Constitucional no conoce sensu strictu este proceso. Sin embargo, ello no impide que cuando la Sala Civil de alguna Corte Superior conozca una acción popular debe suspender dicho trámite si aprecia que la demanda de acción popular se basa en normas respecto de las cuales se ha planteado demanda de inconstitucionalidad ante el Tribunal hasta que éste expida resolución definitiva, de acuerdo a lo establecido en los arts. VI segundo párrafo del TP y 80 del C.P.Const.

271

STC 00020 y 00021-2005-PI, FJ 28.

224

STC 00774-2005-PHC.GERARDO ETO CRUZ — Noción.3. STC 001-95-CC. 5... “(.Conflicto de competencias o atribuciones. Proceso competencial. “La acción popular es uno de los procesos constitucionales orgánicos cuya finalidad es la defensa de la Constitución frente a infracciones contra su jerarquía normativa a la cual puede recurrir cualquier persona dentro de los cinco años posteriores a la publicación de la norma”272.3) y así fue desarrollado por la antigua Ley Orgánica del Tribunal Constitucional. Con la puesta en vigencia del citado Código lo que hace el TC es ya desarrollar aunque en términos lacónicos lo siguiente. el Código Procesal Constitucional lo identifica en el Título IX simplemente como proceso competencial. FJ 10. “(.) tiene que ver con las posibilidades jurídicas de actuación que la Constitución y las normas que la desarrollan confieren a los poderes del Estado y a los órganos constitucionales”274.. . afectando competencias o atribuciones que la Constitución y las leyes orgánicas confieren a otro”273.Conflicto constitucional de atribuciones. 274 STC 006-06-CC. 202. .. FJ 6 in fine. 272 273 . La versión original de la Constitución al regular los procesos constitucionales le diseña el nomen iuris de conflicto de competencia o atribuciones (art.. a) Noción. FJ 2. sin embargo. es por eso que la primera conceptualización que el TC realiza es la que sigue.) el conflicto de competencias o atribuciones se produce cuando algunos de los poderes o entidades estatales adopta decisiones o rehuye deliberadamente actuaciones.

Conflicto constitucional de competencias. este Tribunal ha tratado. . 192° y 197° de la Constitución. b) conflicto constitucional por menoscabo de interferencia. En segundo término (ii) conflictos por omisión en cumplimiento de acto obligatorio”276. lo que repercute sobre el ámbito del que es titular el otro órgano constitucional”277. Así como se ha venido reconociendo una serie de modalidades respecto al hábeas corpus.) cada órgano constitucional conoce perfectamente cuál es su competencia. b) Clases de conflicto competencial.) está relacionado con el gobierno nacional.EL DESARROLLO DEL DERECHO PROCESAL CONSTITUCIONAL . c) conflicto constitucional por menoscabo de omisión.. Ley Orgánica de Municipalidades y Ley de Bases de la Descentralización)”275. “En cuanto a los conflictos competenciales Atípicos.. FJ 12.Conflicto constitucional por menoscabo en sentido estricto. uno de ellos lleva a cabo un indebido o prohibido ejercicio de la competencia que le corresponde.. Ley Orgánica de Gobiernos Regionales. los gobiernos regionales y los gobiernos locales (de acuerdo con los artículos 191°. STC 006-06-CC. indicando que “Puede este clasificarse en: a) conflicto constitucional por menoscabo en sentido estricto. Sin embargo.Conflictos competenciales Atípicos. STC 0003-07-CC. y. 275 276 226 227 . . bien cabe explicitar una serie de tipologías de conflictos competenciasl cuya descripción conceptual sigue a continuación. (i) conflicto constitucional por menoscabo de atribuciones constitucionales. “(. “(. FJ 10. en primer término. al amparo y al hábeas data. FJ 12.. 277 STC 0003-07-CC.

. . la omisión funcional no es condición indispensable para el ejercicio de la competencia o atribución del otro órgano constitucional”279. solo que. STC 0006-06-CC. FJ 18.Conflicto constitucional por menoscabo de omisión.Conflicto constitucional por omisión en cumplimiento de acto obligatorio. sin reclamar competencia para sí..GERARDO ETO CRUZ . “(. entre sí. sino de la que se suscita cuando.Conflicto constitucional por menoscabo de interferencia. pues.) uno de los órganos omite ejercer su competencia produciéndose. “(.) las competencias de los órganos constitucionales están enlazadas a tal punto que uno de ellos no puede ejercer la suya sino tiene la cooperación o la actuación de la competencia que le pertenece al otro”278. de la disputa por titularizar o no una misma competencia o atribución.. una competencia o atribución constitucional”281.. . una atrofia o imposibilidad de ejercicio de la competencia del otro órgano constitucional. por omitir un deber constitucional o de relevancia constitucional... en este caso. 281 STC 0006-2006-CC. En éste no se trata. . FJ 22. un órgano constitucional.) que se configura cuando un órgano omite llevar a cabo una actuación desconociendo las competencias o atribuciones constitucionales reconocidas a otro poder del Estado u órgano constitucional. afecta el debido ejercicio de las competencias o atribuciones constitucionales de otro”280.) se produce cuando dos o más poderes del Estado u órganos constitucionales se disputan. STC 0006-06-CC. FJ 22. “(. 280 STC 0006-06-CC. “(. 278 279 228 .. FJ 17..Conflicto constitucional positivo. a la par que las afecta. como consecuencia de ello.

temporal.. así como las condiciones para la ejecución de la competencia que los órganos estatales tienen asignadas. “En principio. compartidas o concurrentes que provienen del modelo ibérico.) se da cuando dos o más poderes del Estado u órganos constitucionales se niegan a asumir una competencia o atribución constitucional”282. sí lo vincula sustantivamente al desarrollar categorías como las llamadas competencias exclusivas.. los ámbitos de la competencia estatal clasificándolo en competencia personal. sino también el límite de su uso como potestad. . el Estado. Lo que a continuación sigue. a través de 282 283 STC 0006-2006-CC. territorial y procesal.Conflictos competenciales típicos. 228 229 . “(.. Veamos in extenso estos aspectos medulares que el Tribunal Constitucional peruano ha desarrollado sobre la competencia en nuestro ordenamiento jurídico. como se apreciará. “(. FJ 17. Su otorgamiento no sólo comprende el ejercicio de disposición. STC 0003-07-CC. material.Conflicto constitucional negativo. La competencia deviene en la atribución de autoridad otorgada para generar una manifestación de poder. FJ 12. — Noción.) entre los conflictos típicos cabe mencionar los conflictos competenciales positivos y negativos”283. c) Competencia. a fin de marcar una claridad del presente trabajo es un desarrollo complementario que el propio TC ha establecido respecto al concepto competencia y que. En ese contexto.EL DESARROLLO DEL DERECHO PROCESAL CONSTITUCIONAL .. lo cual conlleva a calificar la actuación estatal como legítima o ilegítima en función de que el titular responsable de aquel hubiese obrado dentro de dicho marco o fuera de él. dicho concepto alude a la aptitud de obrar político-jurídica o área de facultades de un órgano u organismo constitucional. si bien no involucra procesalmente al proceso competencial.

la asignación de competencias no se reduce a la mención de los sujetos. 230 . En estos casos. sino a la órbita de validez de 284 RTC 00013-2003-CC. En puridad. — Ámbitos de la competencia estatal. dirimir conflictos. administrar-ejecutar. controlar). c) La competencia constitucional. La Constitución y demás normas del bloque de constitucionalidad establecen qué tipo de acto estatal puede ser realizado por un determinado agente u operador del poder político. la asignación de competencias no se reduce a la mención de los sujetos. sino de la conducta que deben verificar en concreto. temporal y el acto estatal La Constitución y demás normas del bloque de constitucionalidad establecen el período de validez del acto estatal ejecutado. En puridad. material. territorial y procesal. La Constitución y demás normas del bloque de constitucionalidad establecen qué operadores o agentes del poder político se encuentran facultados para realizar un determinado acto a nombre y en representación del Estado. b) La competencia material y el acto estatal constitucional.5. para realizar actos estatales válidos. temporal. párrafo quinto del FJ 10.GERARDO ETO CRUZ uno de sus órganos u organismos constitucionales puede manifestar válidamente. fruto de una competencia imperativa o discrecional –según lo dispongan la Constitución o las normas del bloque de constitucionalidad-. Es usual que la razón material de la actividad de las autoridades se expresa en alguna o algunas de las funciones estatales (normar. se manifiesta en los ámbitos personal. “La competencia de los titulares de los órganos u organismos estatales. veamos lo siguiente: a) La competencia personal y el acto estatal constitucional. el sistema constitucional hace referencia a ciertos sujetos denominados autoridades para que. operando algún órgano u organismo constitucional. sean protagonistas de ciertas acciones hacia terceros (otras autoridades o gobernados). su voluntad política”284. Al respecto.

cesión o encargo. dicha competencia puede tener un alcance nacional. departamental o local. Siendo así. la competencia para realizar actos estatales. Al respecto. la competencia no tiene limitaciones temporales.no puede ser objeto de transferencia. además. la taxatividad. la razonabilidad y la proporcionalidad. establece el íter político-jurídico administrativo que debe seguirse para conservar la constitucionalidad de un acto estatal”285.EL DESARROLLO DEL DERECHO PROCESAL CONSTITUCIONAL d) La competencia constitucional. La Constitución y demás normas del bloque de constitucionalidad establecen la forma o mecanismo como deberá realizarse el acto estatal. sino que precisa la órbita de validez intraterritorial de las atribuciones conferidas. apartados a) al e) del FJ 10. En consecuencia. — Notas condicionantes de la competencia para la “La competencia para realizar actos estatales tiene como notas condicionantes las cuatro siguientes: la indelegabilidad. En virtud de ello. tal e) La competencia procesal y el acto estatal constitucional. regional. las atribuciones en el tiempo. Por consiguiente. a menos que la Constitución u otra norma determine que tales atribuciones son categóricamente finitas o accidentales. 230 231 . La competencia del acto estatal constitucional -es decir. territorial y el acto estatal La Constitución y demás normas del bloque de constitucionalidad establecen el marco espacial de validez del acto estatal ejecutado. veamos lo siguiente: a) La indelegabilidad. pues obliga inexcusablemente a que la atribución conferida sea ejercitada directa y exclusivamente por la autoridad titular del órgano u organismo a la que se le ha otorgado.5. la asignación de competencias no se reduce a la mención de los sujetos. En principio. la asignación de competencias no se reduce a la mención de los sujetos. sino que. 285 RTC 00013-2003-CC. realización de los actos estatales.

En el ámbito del derecho constitucional opera el apotegma jurídico que dice que “sólo le está permitido al Estado aquello que expresamente le ha sido conferido”. las facultades conferidas a las autoridades de los órganos u organismos estatales son objeto de interpretación restrictiva. Esta competencia permite al ciudadano conocer de antemano la decisión que habrá de adoptar el Estado. el marco constitucional no establece condiciones. ello a diferencia de lo dispuesto para la ciudadanía. bastándole para ello situar el supuesto de un hecho dentro del marco de la norma. de una competencia jurisdiccional sobre la materia. salvo el caso de que los órganos jurisdiccionales encargados del control y la defensa de la constitucionalidad se pronuncien sobre la existencia.GERARDO ETO CRUZ atribución deberá ser ejercida por el agente u operador encargado de la conducción de ese ente estatal. estableciendo expresamente las condiciones. El ejercicio de la competencia constitucional está limitado o reducido a lo expresamente conferido. la oportunidad. Esta competencia no puede ser ampliada o extendida en modo alguno. está permitido”. La competencia estatal reglada es aquella en que la Constitución y demás normas del bloque de constitucionalidad predeterminan en forma concreta la conducta que el operador o agente político debe ejecutar. La competencia asignada puede ser reglada o discrecional. los actos objeto de esta competencia no son justiciables. recaudos o procedimientos específicos. por lo cual el modo. Más aún. Por este motivo. conveniencia o inconveniencia de su realización quedan sujetos al criterio político de quien ejerce la competencia. b) La taxatividad. principio o práctica constitucional aplicable. empero dejan en libertad al operador o agente para elegir el curso del acto estatal. a favor de sí mismas. la que se rige por el principio de que “aquello que no está prohibido. formas y procedimientos que deberán seguirse. La competencia estatal discrecional es aquella en donde la Constitución y demás normas del bloque de constitucionalidad enuncian el ejercicio de una facultad política. sino sólo la respectiva asignación de facultades. 232 . en este caso.

vale decir. deberes o servicios. que la consecuencia jurídica establecida sea unívocamente previsible y justificable a partir del hecho ocasionante del acto estatal. facultades. La razonabilidad cuantitativa pondera el contenido del proceso discursivo o inferente que concluye con una proposición lógica y axiológicamente válida. la razonabilidad implica una adecuada relación lógico-axiológica entre la circunstancia motivante. sucesos o circunstancias predeterminantes. La doctrina plantea la verificación lógico-axiológica de una proposición jurídica bicondicional. c) La razonabilidad. El acto estatal debe acreditar la necesaria disposición o correspondencia entre la causa que los origina y el efecto buscado. busca la determinación de consecuencias jurídicas homólogas para aquellos que se encuentren en idénticas circunstancias y distintas para los que se hallen en disímiles circunstancias. En ese sentido. la doctrina exige que exista una consonancia entre el hecho antecedente “creador” o “motivador” del acto estatal y el hecho consecuente derivado de aquel. según sean iguales o diferentes los hechos generados por las personas. existe la necesidad de acreditar coherencia y equilibrio entre el antecedente que origina el acto estatal y la consecuencia derivada de aquel. En ese sentido. La razonabilidad cualitativa pondera el proceso discursivo o inferente que concluye con una regla simétrica o asimétrica de asignación de facultades. deberes o sanciones. derechos. etc.justificación lógica y axiológica en los sucesos o circunstancias que lo generan. el objeto buscado y el medio empleado. Así. El acto estatal debe encontrar su 232 233 . indirecta y relacional entre causa y efecto. aritmética. esto es. dineraria. La razonabilidad puede ser analizada desde una doble perspectiva: cuantitativa y cualitativa. Su fundamentación apuesta a la adecuación entre el hecho desencadenante del acto estatal y el resultado de éste en cuanto a su magnitud numérica. d) La proporcionalidad. En consecuencia. si y sólo sí guardan armonía y sindéresis con los hechos. La proporcionalidad exige la existencia indubitable de conexión directa. que justifique la asignación de derechos.

Ahora bien. es decir. Serán positivas si son susceptibles de ser delegadas o negativas si son privativas del órgano respectivo. la proporcionalidad aparece cuando la razón del efecto sea deducible de la causa o que sea previsible a partir de ella. FJ 10. en puridad. — Clases de competencia de los órganos constitucionales. 286 287 RTC 00013-2003-CC. la proporcionalidad es una modalidad más de la razonabilidad (razonabilidad instrumental)”286. según se verá luego. actividad coherente con los principios de cooperación y de tutela y control de los organismos constitucionales autónomos. FJ 33.6. quedando el primero obligado a abstenerse de tomar decisiones sobre la materia o función delegada”287. b) Competencias compartidas: Son materias divididas en determinadas áreas de atención. no sólo exclusivas sino también excluyentes. de mutuo acuerdo y conforme al procedimiento establecido en la ley. c) Competencias delegadas: Son aquellas que un nivel de gobierno delega a otro de distinto nivel.En consecuencia. más allá de la convención doctrinaria que admite su autonomía como concepto. STC 00020 y 000201-2005-PI. 234 . “Las competencias de los órganos constitucionales pueden ser: a) Competencias exclusivas: Son materias asignadas en exclusividad a favor de organismos constitucionales. repartiéndose responsabilidades entre dos o más niveles de gobierno.

EL DESARROLLO DEL DERECHO PROCESAL CONSTITUCIONAL BIBLIOGRAFIA ESPECIALIZADA 234 235 .

BIBLIOGRAFIA ESPECIALIZADA 236 .

Fix-Zamudio. Madrid. Trotta. Luis M.: Defensa de la Constitución. España. Eduardo: La Constitución como norma y el Tribunal Constitucional.VV. Ediar. 2. Alemania. Ediar. 12. Madrid. Buenos Aires. 11. Domingo García Belaunde (Coordinador). Héctor: Introducción al estudio de la defensa de la Constitución en el ordenamiento mexicano. AA. 6. 10. 2003. 1995. 2001. 7. Víctor Bazán (Coordinador). Editorial Civitas. UNAM. Madrid. Madrid. 1985. Francia e Italia.: La Constitución y su defensa (Algunos problemas Grijley. Germán J. UNAM – Civitas. Fix-Zamudio. 236 237 . Facultad de Derecho de la UNAM. 1991. Madrid. Hans: ¿Quién debe ser el defensor de la Constitución?.: El derecho de la Constitución y su fuerza normativa. 1999. Antonio López Pina (Coordinador). José y Pérez de Acha. Porrúa. Garantismo y controles. Héctor: La garantía jurisdiccional de la Constitución mexicana (Ensayo de una estructuración procesal del Amparo). 4. Concepto y garantías. (Compiladores). Lima. 2° edición. 1955. México. México. 3. Madrid. AA. 14. Fix-Zamudio. Universidad Complutense de Madrid – Civitas. Héctor: La protección jurídica y procesal de los derechos humanos ante las jurisdicciones nacionales.VV. Fix-Zamudio. 1998. contemporáneos). 1997.: La Defensa de la Constitución.VV. Kelsen. Ramón Cossío. Estudios sobre el pensamiento jurídico de Luigi Ferrajoli. Jiménez Campo. Trotta. 13. México. 2003. 5. 2ª edición. México. Luigi: Derechos y garantías. Javier: Derechos fundamentales. AA. 2005. AA.VV. Ponencias peruanas al VIII Congreso Iberoamericano de Derecho Constitucional. 8.: Garantismo. 9.: La garantía constitucional de los derechos fundamentales . La Ley del más débil. Héctor: La defensa de la Constitución en el ordenamiento mexicano. 1995.BIBLIOGRAFIA ESPECIALIZADA LIMINARES: LA DEFENSA DE LA CONSTITUCIÓN 1. Bidart Campos. 2006.VV. Ediciones Coyoacán. Ferrajoli. Miguel Carbonell y Pedro Salazar (Editores). AA. Editorial Tecnos. 1982. García de Enterría. Madrid. Trotta. Buenos Aires.

AA. Quito.: Derecho Procesal Constitucional.VV. Peña Freire. 2001. El derecho procesal constitucional. Lima. 2004. Alianza Editorial. 12. Madrid. Pablo Luis Manili (Coordinador)..VV. 2ª edición. Pablo Pérez Tremps (Coordinador). 2 vol. Ad Hoc. 2005. Editorial Tecnos S.: Derecho Procesal Constitucional. 1997. AA. 3. Ferrer Mac-Gregor. Jurista Editores. 18. UNAM. Traducción de Rolando Tamayo y Salmorán. 2004. 17. México. José F. 2005. Buenos Aires. Lima. 2003. 2003. Carl: Teoría de la Constitución. FUNDAP. Mario Masciotra (Director) y Enrique Carelli (Coordinador). 13. Editorial Universidad. 9.: Elementos de Derecho Procesal Constitucional. Susana Castañeda Otsu (Coordinadora). Ad-hoc.VV.: Derecho Procesal Constitucional. Antonio Manuel: La Garantía en el Estado Constitucional de Derecho. 2. Hans: La garantía jurisdiccional de la Constitución (La justicia constitucional). 1982. Monterrey.VV. Buenos Aires. Eduardo (Coordinador). Jurista Editores. 2005.VV.: El Derecho Procesal Constitucional Peruano. 2002. AA. 2 tomos. 1983.BIBLIOGRAFIA ESPECIALIZADA 15. Córdoba. AA. Trotta. Adolfo Rivas (Director). Germán Cisneros Farías (Coordinador). AA.: Derecho Procesal Constitucional. México.: Derecho Procesal Constitucional. Universidad de Nuevo León. AA. Machado Pelloni (Coordinador). 2006. 2 tomos. Santa Cruz.: Derecho Procesal Constitucional Boliviano. Buenos Aires.: Derechos fundamentales y Derecho Procesal Constitucional. Academia Boliviana de Estudios Constitucionales. 5.: Derecho Procesal Constitucional.VV. Lima. Eloy Espinosa-Saldaña Barrera (Coordinador). Carl: La defensa de la Constitución. Estudios en Homenaje a Domingo García Belaunde. AA.VV. Corporación Editora Nacional.Editorial Porrúa. Schmitt. 8. 7.: Derecho Procesal Constitucional.VV. 11. Madrid. 16. Querétaro.. 4 tomos. INTRODUCCIÓN: EL DERECHO PROCESAL CONSTITUCIONAL A. Editorial Advocatus. Susana Castañeda Otsu (Coordinadora). Editorial El Jurista.VV. 4.VV. 2005. Madrid. AA. AA. 2004. 6. Fernando M.VV. Palomino 238 . Schmitt. Colegio de Secretarios de la Suprema Corte de Justicia de la Nación .: Derecho Procesal Constitucional. AA. AA. 1. Coloquio internacional. 2003. Raymundo Gil Rendón (Coordinador).VV.A. AA. 4° edición. 10. Kelsen. Prólogo de Tomas-Ramón Fernández Rodríguez.: Derecho Procesal Constitucional. AA.VV.

29. Almagro Nosete. AA. desarrollos y desafíos en el Perú. AA. Trujillo. Universidad Inca Garcilaso de la Vega. Alcalá Zamora y Castillo. 1994. Penal y Constitucional). José de Jesús Naveja Macías y Víctor Bazán (Coordinadores).VV. Valencia.: Estudios en torno al Derecho Procesal Constitucional. 22. México. de Héctor Fix Zamudio (Con especial referencia al Derecho Procesal 239 238 . Imprenta Universitaria. 24. José F.: El Pensamiento vivo homenaje a Héctor Fix-Zamudio en sus cincuenta años como investigador del derecho. Liminar de Luis Cervantes Liñán. Buenos Aires. 2ª edición. Hispamar. 2007. 1944. contencioso-administrativo. Barrios Gonzáles. 2008. 2008. Abad Yupanqui.BIBLIOGRAFIA ESPECIALIZADA 14. Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM. 21. 2003. Manchego (Coordinador). Samuel: Derecho Procesal Constitucional. 28. México. 1991. 1992. Impresiones gráficas. 26. Almagro Nosete. Tirant lo Blanch. Orlando Cárdenas Editor.: Derechos Fundamentales. Escobar Fornos. 15. Gerardo: Breve Introducción al Derecho Procesal Constitucional. Alexander. 1984. Alcalá Zamora y Castillo. Niceto: Ensayos de Derecho Procesal (Civil. 2006.VV. Eto Cruz. Editorial San Marcos. Panamá. Editorial Portobelo. Edit. Industrias Gráficas Sirena. 2004. Gerardo y Palomino Manchego. Decker Morales. autocomposición y autodefensa. Santa Cruz de la Sierra.: La ciencia del Derecho Procesal Constitucional. México. 20. Escobar Fornos. 2005. AA. Eduardo Ferrer Mac-Gregor y Arturo Zaldívar 17. Editorial Revista de Jurisprudencia Argentina. Bordalí Salamanca. Boris: Derecho Procesal Constitucional. Biblioteca Porrúa de Derecho Procesal Constitucional. 2ª edición. Iván: Introducción al Derecho Procesal Constitucional. Buenos Aires. Niceto: Proceso. Derecho Constitucional y Procesal Constitucional. Managua. Cochabamba. 2002. Lima. Antecedentes. José y Saavedra Gallo. 19. Grijley e Instituto Iberoamericano de Derecho Constitucional. José: Constitución y Proceso. Lima. 16. 23. Eto Cruz. constitucional). UNAM. René: Derecho Procesal Constitucional. Walter Carnota y Patricio Marianello (Directores). 1999. Gaceta Jurídica. 25. 2002. 2007. Librería Bosch. Estudios en Lelo de Larrea (Coordinadores). Andrés: Temas de Derecho Procesal Constitucional. 18. Barcelona. José: Derecho Procesal Constitucional. Instituto Mexicano de Derecho Procesal Constitucional y Marcial Pons Editores. 2ª edición. 27. Lima. Iván: Derecho Procesal Constitucional. Santiago de Chile. Pablo: Lecciones de Derecho Procesal (laboral. Editorial Fallos del Mes.VV. 12 tomos. Baldivieso Guzmán.

Madrid. Querétaro. 2005. Presentación y edición al cuidado de Domingo García Belaunde. 36. FUNDAP. Primera reimpresión septiembre 240 . Librería Editorial Platense. Häberle. 42. 1999. corregida y aumentada. 37. Universidad de Belgrano. Biblioteca Porrúa de Derecho Procesal Constitucional. UNAM. Prólogo de Eduardo Ferrer Mac-Gregor. Gozaíni.BIBLIOGRAFIA ESPECIALIZADA 30. Gumesindo: Introducción al Derecho Procesal Constitucional. 2006. Víctor: Estudios de Derecho Procesal Civil. Litho Editorial Chen. Gimeno Sendra. 3° edición. Domingo: El derecho procesal constitucional en perspectiva. Nota Liminar de Joaquín Brage Camazano. 46. 2007. Jesús: Derecho Procesal Constitucional. 44. Prólogo de Domingo García Belaunde. 1988. Porrúa e Instituto Mexicano de Derecho Procesal Constitucional. Santa Fe de Bogotá. 38. Penal y Constitucional. Fix-Zamudio. Rigoberto: Curso de Derecho Procesal Constitucional. 41. 2004. 39. México. Fairén Guillén. Prólogo de José Palomino Manchego. 1992. González Montenegro. 2002. Osvaldo Alfredo: El Derecho Procesal Constitucional y los derechos humanos (Vínculos y autonomías). 2003. Madrid. Ferrer Mac-Gregor. Porrúa. 2008. 1988. Buenos Aires. Osvaldo Alfredo: Introducción al Derecho Procesal Constitucional. Presentación de Eduardo Ferrer Mc-Gregor y Rodolfo Vega Hernández. Osvaldo Alfredo: Derecho Procesal Constitucional. Proceso y Derechos Humanos. México. 45. Rubinzal-Culzoni. 43. Eduardo: Estudios sobre Derecho Procesal Constitucional. 4ª. Madrid. Tecnos. Domingo: Derecho Procesal Constitucional. México. 40. revisada. Domingo y Espinosa-Saldaña Barrera. La Plata. García Belaunde. 32. Porrúa. Fundap. de 2005. Edición. 31. Héctor: Introducción al Derecho Procesal Constitucional. Buenos Aires. Eduardo: Compendio de Derecho Procesal Constitucional. 2006. 2006. México. 2002. 34. Peter: Nueve ensayos constitucionales y una lección jubilar. González Pérez. Constitucional). 3 tomos. Editorial Temis. 2ª edición. Vicente: Constitución y proceso. Ferrer Mac-Gregor. Editorial Civitas. Panamá. México. García Morelos. Fix-Zamudio. Gozaíni. Gozaíni. 35. García Belaunde. 2004. Edersa. 1995. México. 2005. 1980. García Belaunde. Porrúa – UDUAL. Palestra y Asociación Peruana de Derecho Constitucional. García Belaunde. Domingo: De la Jurisdicción Constitucional al Derecho Procesal Constitucional. Lima. Héctor: Latinoamérica: Constitución. UNAM. Eloy (Coordinadores): Encuesta sobre Derecho Procesal Constitucional. México. 33. México.

53. 2006. 2003. 51. Temis. Córdoba. Librería Editora Platense. Prólogo de Julio B. Ernesto: Derecho Procesal Constitucional. 2002. Alfredo E. Maier. 57. México. Rodríguez Domínguez. 4ª edición. 55. 1999. Edit. Néstor Pedro y Serra.BIBLIOGRAFIA ESPECIALIZADA 47. Sagüés. Editorial Juricentro. César: Teoría del Derecho Procesal Constitucional. Konrad-Adenauer-Stiftung – Adhoc. Rubén: Introducción al derecho procesal constitucional. 52. Seccional Cali. César: Estudios sobre derecho procesal constitucional. Elvito: Derecho Procesal Constitucional. Biblioteca Porrúa de Derecho Procesal Constitucional. Universidad de Panamá. Hernández Valle. La Plata. Ernesto: Introducción al Derecho Procesal Constitucional. 2001. 2006. Néstor Pedro: Derecho Procesal Constitucional. 2006. Buenos Aires. 1998.. Protección de los derechos constitucionales. Ara Editores. 54. 48. 1997. Hernández Valle. Rubén: Derecho Procesal Constitucional. Fundap. J. Rey Cantor. Sagüés. Grijley. México. Editorial Astrea. Landa Arroyo. 2ª edición. Bogotá.: Derecho Procesal Constitucional. Torres Toro. Trujillo. 2006. Lima. Creamax. 2006. Sagüés. Editorial Manuel Cha Lu. México. Biblioteca Porrúa de Procesal Constitucional. Javier: Derecho Procesal Constitucional. Alejandro: Derecho Procesal Constitucional. 63. 61. Ediciones de la Docta. E. Morello. Lima. Rodríguez Robles. Henao Hidrón. Zagrebelsky. Lima. 1997.R. Rodríguez Domínguez.: Manual de Derecho Procesal Constitucional. Néstor Pedro: Derecho Procesal Constitucional.I. Lima. 59. Aníbal: Derecho Procesal Constitucional y el Código Procesal Constitucional. 62. Landa Arroyo. María Mercedes: Derecho Procesal Constitucional de la Provincia de Santa Fe. 56. 60. 50. Buenos Aires. 65. Wilver der: Derecho Procesal Constitucional. 58. 49. Buenos Aires. 1994. 2001. 4 tomos. Zavaleta C. Rey Cantor. San José. 1993. Editora Grijley. 3ª edición. 2005. 2008. Quiroga León. Manual teórico-práctico. Rubinzal – Culzoni. Lima. Gustavo: ¿Derecho Procesal Constitucional? Y otros ensayos de justicia constitucional. Bogotá. Sebastián: Derecho Procesal Constitucional panameño. Logros y obstáculos. Editorial Ciencia y Derecho. La nueva edad de las garantías jurisdiccionales. 2005. Universidad Libre. 64. Augusto: Constitución y proceso. Panamá. Money. Derecho Constitucional Procesal y Derechos Humanos Procesales. 2ª edición.L. 240 241 . Elvito A. Palestra. 2004.

7. Cruz Villalón. Puyol Moreno. Rubio Llorente. Biblioteca Porrúa de Derecho Procesal Constitucional. 8. 14. Editorial Colex. Porrúa-UNAM. 2. Francisco: Jurisdicción y procesos constitucionales. Miguel: Jurisdicción constitucional y procesos constitucionales. Memoria del I Congreso Mexicano de Derecho Procesal Constitucional. Dermizaky Peredo. Antonio. Sagüés. 1997. Monenilla Allaro. 1996. Comares.: Jurisdicción y procesos constitucionales. 2007. Editorial Colex. 9. AA.VV. Lima. 28ª edición. Pedro y otros: Los procesos constitucionales. México. Madrid. 1999. 12. Mario: Los derechos humanos y su protección. 17. Pablo y Díaz Martínez. 5. 2004. Depalma. 1996. México.. 2004. La Ley. Lima. 4. Editorial Alexander. Lima. María Mercedes: Procesos y recursos constitucionales. Pérez Tremps. Francisco y Jiménez Campo. 2000. JUS. México.. Madrid 1992. Francisco Javier: Diccionario de derechos y garantías procesales constitucionales. 1977. McGraw Hill. Porrúa. Díaz Zegarra. 3. Cochabamba. Vicente. Madrid. Granada. 1997. magistratura y procesos constitucionales en América Latina. Javier: Procesos constitucionales. Proceso constitucional. Madrid. La experiencia española.: Procesos constitucionales. 10. Caamaño Domínguez. Rodhas Edit. 1991. Palestra. Palestra. Pablo: Derechos y garantías fundamentales. 16. Madrid. Montoro Puerto. Serra. 2007. Lima. Gimeno Sendra.VV. Madrid. Ortecho Villena. Mac Graw Hil. AA. Centro de Estudios Constitucionales. Néstor Pedro: El sistema de derechos. Manuel: Los derechos fundamentales y su protección jurisdiccional. Buenos Aires. 13. Eduardo Ferrer Mac-Gregor y Arturo Zaldícar Lelo de Larrea (Coordinadores). Torres del Moral. Pablo: Los procesos constitucionales. Ignacio: Las garantías individuales. 1992. Jorge Alejandro: Mecanismos constitucionales de protección al consumidor. Buenos Aires. Walter: Procesos constitucionales. 2ª edición revisada y ampliada. Alzamora Valdez. 2006. Víctor Julio: Los procesos constitucionales y su jurisdicción. 242 . 2 vols.BIBLIOGRAFIA ESPECIALIZADA B. 11. 2006. 6. Mc Graw Hill. Amaya. 15. Burgoa Orihuela. 1. 2004. 9° edición.

VV. AA. 16. AA.VV. AA.: Justicia constitucional y derechos fundamentales. AA. 14. Santiago de Chile. Valencia. AA. 3. Universidad de Jaén y Tirant lo Blanch.VV.: Primer Seminario Latinoamericano sobre Justicia Constitucional. Cortes de Castilla-La Mancha . 11. La Revista de Derecho. Madrid.: Justicia constitucional: el rol de la Corte Constitucional en el Estado contemporáneo.VV.VV.VV. Luis Aguiar de Luque y Pablo Pérez Tremps.: Instrumentos de tutela y justicia constitucional. México. Eduardo Espín Templado y Francisco Javier Díaz Revorio (Coordinadores).: El futuro de la justicia constitucional. México. México.VV. PUC.: La justicia constitucional en Bolivia 1998-2003.BIBLIOGRAFIA ESPECIALIZADA C.: Justicia constitucional local. AA. Universidad de Externado. 6. Aníbal Quiroga León (Coordinador). Memoria del VII Congreso Iberoamericano de Derecho Constitucional. 1997. Domingo García Belaunde y Francisco Fernández Segado (Coordinadores). AA.: Sobre la Jurisdicción Constitucional. 8.: La aplicación jurisdiccional de la Constitución. 1984. 1988-1989. Porrúa. 7. Bogotá. Año III. 2003. Valencia.: La justicia constitucional en las entidades federativas. Lima. 2003.: Tribunales y justicia constitucional. AA. Ricardo Sanín Restrepo (Coordinador). Nº 1 (primera parte). Lexis-Nexis. AA. Ediciones ciudad argentina. II Coloquio Iberoamericano de Derecho Constitucional.: Desafíos del control de constitucionalidad. 2006.VV. Jurisdicción constitucional y control constitucional. Víctor Bazán (Coordinador).VV. AA. Memoria del VII Congreso Iberoamericano de Derecho Constitucional. Santiago. UNAM.VV. 9. Bogotá. 1.VV. Actas de las XII Jornadas de la Asociación de Letrados del tribunal Constitucional. 10. Universidad Javeriana – Legis Editores. AA. 4.Tirant lo Blanch. 2006.VV. 1997. 2002. 2006. AA. Valencia. Consejo General del Poder Judicial. 13. México. Gobierno del Estado de Coahuila – Fundap. Gerardo RuízRico-Ruíz (Editor). 12. AA. 1990. 2002. 5. AA. 2000. Tirant lo Blanch. 15. Año II.VV.: La jurisdicción constitucional en Iberoamérica.: La jurisdicción constitucional en Iberoamérica. Juan Vega Gómez y Edgar Corzo Sosa (Coordinadores). Tribunal Constitucional.: La justicia constitucional en el Estado democrático . Andrés Bordalí Salamanca (Coordinador). Tribunal 242 243 . Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM. 2002. Eduardo Ferrer Mac-Gregor y Manuel González Oropeza (Coordinadores). Sucre.VV.VV. Eduardo Ferrer Mac Gregor y Rodolfo Vega Hernández (Coordinadores). AA.: Veinte años de jurisdicción constitucional en España . Editorial Dykinson. 2. Nº 1 (segunda parte). AA.VV. Buenos Aires. 1996.

Biblioteca Porrúa de Derecho Procesal Constitucional. Mauro: La Justicia Constitucional. 1987. México. Coahuila. 3ª edición. Tlaxcala y Chiapas. Heriberto: Panorama de la justicia constitucional panameña. Marian: La jurisdicción constitucional en Europa. 30. 1995. Manuel: Constitución. Instituto Nacional de Administración Pública. 20. España. 2004. México. 24. Araúz. Allan R. 2007. Jesús Orozco Henríquez y Rodolfo Vásquez. Cappelletti. Allan: La justicia constitucional (Procesos y procedimientos constitucionales).VV. 2005. Buenos Aires. 2004. Allan R. La aplicación de la ley 62/1978 de protección de los derechos fundamentales de la persona. 2 tomos. 26.: Justicia Constitucional y Unión Europea Un estudio comparado Miguel (coordinadores). UNAM. 2ª edición. (Justicia Constitucional. Bianchi. 28. Atienza.. Buenos Aires. Carrillo. 2005. Prólogo de Luciano Parejo Alfonso. Manuel y Ferrajoli. 31. 22. César: Ensayos de justicia constitucional en cuatro ordenamientos de México: Veracruz. Alcalá de Henares-Madrid. 29. Alberto: Control de constitucionalidad. Aragón Reyes. 19. 23. Centro de Estudios Políticos y Constitucionales. Universidad Católica de Santa María – LPG Edit. Italia y Portugal. Alberto: Jurisdicción y procedimientos ante la Corte Suprema de de las experiencias de Alemania. 25. democracia y control. México. 1996. Caracas – San Cristóbal. México. Ahumada Ruíz. Madrid. Francia. Análisis de los mecanismos procesales que hoy emplea la Corte argentina. 2001. 21. Panamá. 27.: Estado de Derecho y control judicial.: Instituciones Políticas y Constitucionales. Javier Tajadura y José de 18. 2° edición. ordinarios. 1994. 2005. Madrid. UNAM. (Estudios de Derecho Comparado).BIBLIOGRAFIA ESPECIALIZADA 17. Ábaco. UNAM. Boletín Oficial del Estado. Prólogo de Antonio Torres del Morral. Madrid. Cochabamba. Luigi: Jurisdicción y argumentación en el Estado Constitucional de Derecho. Universal Books. AA. Brewer-Carías. Thomson-Civitas. Arequipa. Bianchi. 2002. Constitucional y Centro de Estudios Políticos y Constitucionales. Astudillo Reyes. Austria. Marc: Tutela de los derechos fundamentales por los tribunales los Estados Unidos. 2007. contencioso-administrativo y derecho de amparo). 7 Tomos. Cáceres Arce. Editorial Alexander. Dermizaky Peredo. Jorge Luis: El control constitucional en el Perú. Presentación de Miguel Carbonell. Pablo: Justicia constitucional y Estado de Derecho. Brewer-Carías. Ábaco. México. 2008. UNAM. Brewer-Carias. 244 . Cizur Menor. 1987. Editorial Jurídica Venezolana y Universidad Católica de Táchira. 2003.

39. 2000. traducción de Joaquín Brage Camazano. del Tribunal Constitucional. 2006. Nogueira Alcalá. 41. Garantías. Biblioteca Porrúa de Derecho Procesal Constitucional. Pegoraro. Fernández Segado. la descentralización y las libertades. 45. Biblioteca Porrúa de Derecho Procesal Constitucional. 33. Fernández Segado. Prólogo de Domingo García Belaunde. 37. Publicación de la Corte de Constitucionalidad. Prólogo de Héctor Fix-Zamudio. Flores Juárez. Tecnos. México. del 1º de abril de 1998. Norbert: La jurisdiccionalidad constitucional en Latinoamérica. Madrid. 46. González Rivas. 1997. Francisco: La jurisdicción constitucional en América Latina. Estudios Políticos y Constitucionales. 2005. 2005. Dykinson – Konrad Adenauer. 34. La ley número 1836. 1994. Lima. Häberle. 2004. 2002. UNAM. Madrid. Osvaldo Alfredo: La justicia constitucional. 47. Presentación de Francisco Eguiguren Praeli. Impartición de Justicia y Debido Proceso. Ingranusi. Eloy: Jurisdicción Constitucional. México. Panamá. 2004. Peter: Estudios sobre la jurisdicción constitucional (Con especial referencia al Tribunal Constitucional alemán). 40. Víctor: Justicia Constitucional y Democracia. 38. Fernández Segado. Lösing. 2002. 2005. González Montenegro. Fernández Segado. Madrid. la progresiva convergencia de los sistemas americano y europeokelseniano. 2002. Buenos Aires. Medellín. Depalma. Hesse. 2001. Madrid. 44. 42. Dykinson. Biblioteca Jurídica Diké. Francisco: La jurisdicción Constitucional en Bolivia. con estudio introductorio de J. México. Ara Editores. Gozaíni. Pérez Tremps. Brage Camazano y prólogo de P. IEPI. Guatemala. Ferreres Comella. Biblioteca Porrúa de Derecho Procesal Constitucional. Francisco: La jurisdicción constitucional en España. Rubén: Escritos sobre justicia constitucional. 1984. Lucio: Ensayos sobre justicia constitucional. Konrad y Häberle.BIBLIOGRAFIA ESPECIALIZADA 32. 43. 36. 2002. 48. Biblioteca Porrúa de Derecho Procesal Constitucional. Traducción de Marcela Anzola Gil. 35. Juan José: Análisis de los sistemas de jurisdicción constitucional. José Julio: La Justicia Constitucional europea en el siglo XXI. Juan Francisco: Constitución y Justicia Constitucional. Rigoberto: Los desafíos de la justicia constitucional panameña. Humberto: La jurisdicción constitucional y los tribunales constitucionales en Sudamérica en la alborada del siglo XXI. Fernández Rodríguez. Centro de 244 245 . 1997. Centro de Estudios Políticos y Constitucionales. UNAM – Corte de Constitucionalidad de Guatemala. 2003. Hernández Valle. México. Francisco: La justicia constitucional ante el siglo XXI: Espinosa-Saldaña Barrera. México. Montevideo. Mexico. Madrid. Pablo: Escritos sobre justicia constitucional. proceso y Tribunal Constitucional.

Universidad Central de Chile. Prieto Sanchís.: Marbury contra Madison. Rubio Llorente. 1998. D. Martín: La jurisprudencia del Tribunal de Garantías Constitucionales de la II República Española. Madrid.VV. 2. México. AA. Lima. Madrid 1994. Kipus. Madrid. Luis: Justicia Constitucional y Derechos Fundamentales. Barragán Barragán. Grijley – Universidad Inca Garcilaso de la Vega. Presentación de Domingo García Belaunde. Diego: El control del poder. 2005. Roberto: El valor de la Constitución. Rolla. Tocora. 59. 4. México. 2002. Edit. Barragán Barragán. Bassols Coma. Lima. Rolla. 57. José: Algunas consideraciones sobre los cuatro recursos de amparo regulados por las Siete Partidas. José Antonio: Jurisdicción Constitucional. Rousseau. Bogotá. Francisco: Elementos de jurisdicción constitucional. Madrid. Madrid. Biblioteca Porrúa de Derecho Procesal Constitucional. 2º edición. México. Mac Graw Hill. Cochabamba. 3. 2000. Una decisión histórica para la justicia constitucional. Luis Fernando: Control constitucional y derechos humanos. 1992.BIBLIOGRAFIA ESPECIALIZADA 49. 2ª edición. Giancarlo: Garantía de los derechos fundamentales y justicia constitucional. Alessandro: Justicia. México. Rolla. 2 tomos. México. Valadés. José: Formación de la Constitución y jurisdicción constitucional. 2002. 2003. 5. 1987. 55. Centro de Estudios Constitucionales. Palestra. 2002. 2008. 1998. Rivera Santibáñez. El Colegio de Guerrero – Editora Laguna. Pizzorusso. Estado democrático y justicia constitucional. 54. 56. Estudio preliminar de Teresa Freixes Sanjuán. UNAM. Tecnos. Desarrollo histórico de la justicia constitucional. Javier: Estudios sobre jurisdicción constitucional. David Cienfuegos Salgado (Coordinador). 6. 1998. Madrid. 50. Santiago. Giancarlo: Justicia Constitucional y Derechos Fundamentales. Acosta Sánchez. 2004. 246 . 2ª edición. Constitución y Pluralismo. Zúñiga Urbina. Ediciones Librería del Profesional. Liminar de Luis Cervantes Liñán. Editorial Trotta. 2006. UNAM. Palomino Manchego y Epílogo de Joan Oliver Araujo. 52. 51. 2005. Giancarlo: Derechos fundamentales. 53. Estudio Preliminar de José F. México. Francisco y Jiménez Campo. Dominique: La Justicia Constitucional en Europa. Blanco Valdés. 1981. 58. Alianza Editorial. José: Algunos documentos para el estudio del origen del juicio de amparo: 1812-1861. Centro de Estudios Políticos y Constitucionales. Universidad de Guadalajara. UNAM. 1.

Abel: Amparo judicial. México. Lalinde Abadía. Recopilación. y Jay. Editora Cultura.: El Federalista. Díaz Revorio. Grant. Lira González. comentarios y estudio preliminar de Jesús Reyes Heroles. 2ª edición. Sr. 1963. Antecedentes novohispanos del juicio de amparo. 10. Fondo de Cultura Económica. Puebla. El caso Kot y su implicancia en la jurisprudencia. Madison J. Centro de Estudios Constitucionales. Una contribución de las Américas a la ciencia política . 1967. Porrúa. El Colegio de México. Librería General. A. Imprenta de Francisco Bonet Navarro: Ángel: Procesos ante el Justicia de Aragón. Gabriel Maura y Gamazo. México. Jorge: Antología de Manuel Crescencio Rejón pionero del juicio de amparo mexicano. El constitucionalismo europeo y americano en sus documentos. 14. Madrid. Gaxiola. A. en su esencia. creador del juicio de amparo. 1764. Carlos: La Constitución y libertades de Aragón y el Justicia Mayor. J. UNAM.BIBLIOGRAFIA ESPECIALIZADA 7. J. Mariano: Obras. Zaragoza. 19. Pedro: La formación del sistema europeo de control de constitucionalidad. 1971. 22. Fairén Guillén. Aragón: orden de proceder en ellos según el estilo moderno. 8. Traducción de Gustavo Velasco. Fondo de Cultura Económica. Carlos: La vida pasional e inquieta de don Manuel Crescencio Rejón. 2 tomos. 1937. 1987. Houssay. Cruz Villalón. Guara. México. 21. López De Haro. 20. Otero. 9. Comisión Nacional de Derechos Humanos. Reus. México. 1961. 18. México. 16. Prólogo del Excmo. Víctor: Antecedentes aragoneses del juicio de amparo. 1926. Jesús: Los fueros de Aragón. Héctor: Veinticinco años de evolución de la Justicia Constitucional (1940-1965).: El control jurisdiccional de la constitucionalidad de las leyes. 1994. 2004. Juan Francisco: Ilustración a los quatro procesos forales de Moreno. México. Zaragoza. Zaragoza. 1968. 2003. OGS. González Oropeza. Javier: Textos constitucionales históricos. 5ª reimpresión. Lima. Hamilton.: Mariano Otero. México. 2000. 246 247 . Lerin Valenzuela. UNAM. F. Andrés: El amparo colonial y el juicio de amparo mexicano. selección. Palestra. Manuel: Los orígenes del control jurisdiccional de la Constitución y de los Derechos Humanos. Buenos Aires.. Madrid. 12. México. 17. y reglas para decidir conforme a la naturaleza de cada uno. Echánove Trujillo. 1972. 13. 1976. Fix-Zamudio. México. 11. UNAM. 15. Jorge F. 1982. 23. Depalma. D. La Ripa. 1941.

1994. 1987. México. Asociación Peruana de Derecho Constitucional. Madrid.: Los orígenes de los tribunales constitucionales en Iberoamérica (1931-1979). México. Rodolfo: La defensa constitucional. Desarrollo histórico de la jurisdicción constitucional en el Perú. Fondo de Cultura Económica. 1931. Rosa María: El Tribunal de Garantías en la Segunda República española. UNAM. Faustino José: Apuntes para la historia del juicio de amparo. Alexis de: La democracia en América. Inteligencia del artículo 14 de la Constitución Federal. José Luis: Evolución de la Ley de Amparo. 37. Lima. Palomino Manchego. Porrúa. Espasa-Calpe. Tocqueville. 2002. Madrid. 34. México. 2004. AA. Madrid. Barcelona. México. Zagrebelsky. Soberanes Fernández. 1987. José F. Rodolfo: El juicio de amparo de garantías en el derecho constitucional mexicano. Universidad de Oviedo. El juicio de amparo y el writ of habeas corpus. Joaquín: Textos básicos de la historia constitucional comparada. 27. Francisco Eguiguren Praeli (Coordinador). 2003. Faustino José: Fuentes para la historia del juicio de amparo. 2005. Alzamora Silva. Porrúa. Bosch. Mínima Trotta. Traducción de Luis R. Rodolfo: Ante el momento constitucional español. Ignacio: Obras completas. 1916. Recursos de inconstitucionalidad y amparo. Ruíz Lapeña. Establecimientos topográficos de Jaime Ratés. Soberanes Fernández. México. José Luis y Martínez Martínez. 1980. Centro de Estudios Políticos y Constitucionales. Porrúa. Gustavo: Historia y Constitución. Cultural Cuzco. 5ª reimpresión. 1934. Vallarta. Ejemplos y experiencias americanas. 28. Vallarta.BIBLIOGRAFIA ESPECIALIZADA 24. Madrid. Madrid. Cuéllar. 25. Joaquín: Soberanía y reforma constitucional en las Cortes de Cádiz y la Constitución de 1812. 32. Oviedo. Lima. 36. 26.VV. 1981. Asociación Peruana de Derecho Constitucional – Grijley. Jorge: Documentos constitucionales de la historia universal. Reyes. 35. 1982. Reyes. Lima. Compañía Iberoamericana de Publicaciones. Traducción y Prólogo de Miguel Carbonell. 1. José Luis y Martínez Martínez. 30. Tomo V. 2. Presentación y edición al cuidado de Domingo García Belaunde. Lizardo: Estudios constitucionales. Varela Suances. Imprenta de Francisco Díaz de León. Soberanes Fernández. 33. México. 2004. 29. Varela Suances. 2003. Edial.: La Constitución peruana de 1979 y sus problemas de aplicación . 38. E. 1879. 31. Lima. Ignacio y otros: Recurso de amparo. Grijley. Cuadernos de la 248 . Rendón Vásquez. 1998. Reyes.

Eloy: Código Procesal Constitucional. Bardelli Lartirigoyen. Presentación de César Landa 248 249 . Domingo: Las constituciones del Perú. 3. Palestra. 2004. 2005. 2008. acción de cumplimiento. 1998. Adrus. Alberto: Evolución de las garantías constitucionales: hábeas corpus. Centro de Estudios Constitucionales . CAJ. Espinosa-Saldaña Barrera. Normas 5. Pareja Paz-Soldán. García Belaunde. El caso de los votos nulos y blancos. Proceso Contencioso Administrativo y derechos del administrado. AA. acción de amparo. Samuel y otros: Código Procesal Constitucional. WG editores. 1993. Universidad de Piura y Ara editores. Lima.: Código Procesal Constitucional Comentado. 4. Arroyo. Estudio analítico del Título Preliminar. Título I Disposiciones Generales. 1997. Valle Riestra. Lima. Editorial Fe de Erratas. 8. 2° edición. García Belaunde. 2004. Edit. Lima. Código Procesal Constitucional del Perú. Dictámenes e Índice Analítico. 2000. I. Lima. Fondo Editorial de la Universidad de San Martín de Porres. Abad Yupanqui.Tribunal Constitucional.VV. García Belaunde. 2007. Tesis. 11. Juan Bautista y Palomino Enríquez. Soria Luján. Lima. 2006. 4. Trujillo. H&A Editorial. 2005. Jurista Editores. 9. Lima. Javier: El Tribunal de Garantías Constitucionales.VV. El Código Procesal Constitucional. Domingo: Las constituciones del Perú. Lima. Lima. Título II Proceso de Hábeas Corpus. PUCP. José: Historia de las Constituciones nacionales (18121979). Arequipa. Castillo Córdova. Lima. Presentación de Domingo García Belaunde. PUC. 7. Comisión Andina de Juristas: Garantías Constitucionales. Colección Jurídica. AA. Hugo: El 6. 2007. T. 1989. Estudio Introductoria. 3ª edición. Cáceres Arce. Borea Odría. F. Título Preliminar. 2 Tomos. hábeas data. Domingo: Teoría y práctica de la Constitución peruana .: Introducción a los procesos constitucionales. Prólogo de Oscar Urviola. 2005.BIBLIOGRAFIA ESPECIALIZADA 3. Comentarios al Código Procesal Constitucional. 1. Jorge Luis: La Constitución de Cádiz y el Constitucionalismo Peruano. Lima. Lima. 10. Exposición de Motivos. Título III Proceso de Amparo. Luis: Comentarios al Código Procesal Constitucional. Legales. Lima. Editorial Labrusa. Legislación Vigente de los Procesos Constitucionales en el Perú. 5. 6. Daniel: Los mecanismos iniciales de defensa de la Constitución en el Perú: El poder conservador y el Consejo de Estado (1839-1855). Eddili. Hábeas Corpus y Amparo. 2. 1986. Lima.

Jorge y Sancari. Buenos Aires. 6. Buenos Aires. Ministerio de Justicia. Madrid. 1984. 16. 10. 1985. Cardozo. Palestra. Pereznieto Editores. Instituto de Estudios Fiscales. MFC Editores. Caballero Sierra. 3. 4. Alfonso: El Derecho juzga a la política. Mesía Ramírez. 1981. Sebastián: La Corte Suprema en el sistema político.: El Tribunal Constitucional. Barcelona. Gaspar: Corte Constitucional y legislador: contrarios o complementarios. Carlos: Exégesis del Código Procesal Constitucional. Madrid. 14. AA. Ediciones Jurídicas Gustavo Ibáñez. Centro de Estudios Constitucionales. Ediar.VV. Alfonso: La Corte Constitucional en Italia (Para una mejor defensa de la Constitución en un sistema mixto de control de constitucionalidad de la normatividad infraconstitucional).VV. La Plata. 2002. Gaceta Jurídica. 1996. 2008. Gregorio: Votos particulares y derechos fundamentales en la práctica del Tribunal Constitucional español (1981-1991). Eliseo Aja (Editor). 2. 9. 1987. 2006. Celotto. México. G. Otto: Jueces y Constitución.: Tribunales Constitucionales europeos y derechos fundamentales. 28946. 1998. Librería Editorial Platense. Ediar. Biblioteca Porrúa de Derecho Procesal Constitucional. Lima. 2004. Traducción de Luis Aguiar de Luque y María Gracia Rubio de Casas. 8. 7. AA. El Tribunal de las Garantías Constitucionales. 2006. 15.: El juez y la magistratura (Tendencias en los albores del siglo XXI). AA. Luis: El Tribunal Constitucional y su dinámica jurisprudencial. Benjamín Nathan: La función judicial. 1.: Tribunales Constitucionales europeos y derechos humanos. México. Rubinzal-Culzoni. 1993. AA. 8.BIBLIOGRAFIA ESPECIALIZADA 7. Gustavo: Todo sobre el Código Procesal Constitucional: Con las reformas de la Ley No. Magistratura constitucional. 2007.VV. Traducción de Victoria Cisneros y Leonel Pereznieto Castro. Mauro: La responsabilidad de los jueces. 11.VV. Bachof. AA. Madrid. Traducción de Samuel Amaral. 1999. Celotto. 1984. Madrid. Buenos Aires. Buenos Aires. Castillo Córdova. 1994. Lima. México. Bercholc. Germán: La Corte Suprema. Editorial Civitas. Lima. Miguel: ¿El tercero ausente? Escritos sobre el Poder Judicial. Ariel. Madrid. Carbonell. La Corte Constitucional en Italia. 2005. 250 . Gutiérrez. Bidart Campos. 13. Camara Villar.: Las tensiones entre el Tribunal Constitucional y el legislador en la Europa actual. 5. Cappelletti. Bogotá.VV. 2005. Centro de Estudios Constitucionales. 12. 3 tomos. Biblioteca Porrúa de Derecho Procesal Constitucional. Ediar.

Francisco Javier: El Voto Particular. Louis: Los Tribunales Constitucionales. México. Hernández Marín. 1985. Konrad-Adenauer-Stiftung – CIDELA. 3ª edición. Universidad Nacional Mayor de San Marcos – Instituto Iberoamericano de Derecho Constitucional. 1998. González-Deleito Domingo. Bogotá. 250 251 . Ediciones Uniandes y Legis. 2ª edición. Carlos: La Suprema Corte de Justicia de la Nación como Tribunal Constitucional. Sobre el carácter contramayoritario del Poder Judicial. México. Mena Adame. Ignacio: Tribunal Constitucional. 2ª edición. 2005. 1996. del precedente constitucional. 22. Marín. Madrid. Estudio Introductorio de Juan Igartua Salaverría. César: Tribunal Constitucional y Estado Democrático. 2005. Madrid. Andrés y Diez-Picazo Giménez. José Ángel: Naturaleza Jurídica del Tribunal Constitucional. Ferrer Mac-Gregor. México.. Centro de Estudios Constitucionales. Navarra. Marcial Pons. Diego Eduardo: El Derecho de los jueces: obligatoriedad De la Oliva Santos. Una visión contemporánea. García Belaunde. 31.: El Tribunal Constitucional. 1994. Barcelona. 32. Roberto: La justicia frente al gobierno. 30. 19. 2003. jurisdicción ordinaria y derechos fundamentales . Interamericana – Mc Graw Hill. 2000. Pedro J. Fundap editores. 27. 2002. 20. Madrid-Barcelona. Favoreau. Editorial Ariel. Héctor: Los tribunales constitucionales y los derechos humanos. Madrid.A. Lima. 1971. Traducción de Roberto Molina Pasquel y Vicente Herrero. 24. 33. Traducción de Vicente Villacampa. 18. 2002. 1980. 25. Nicolás: Tribunales Constitucionales. Barcelona. Madrid. Palestra. Hughes. Fondo de Cultura Económica. Prólogo de Héctor Fix-Zamudio. México. La designación de los Magistrados del Tribunal Supremo (1836-1881). Ariel. R. UNAM – Porrúa. Organización y funcionamiento. Braulio: La politización de la justicia. Ezquiaga Ganuzas. Francisco: Los Tribunales Constitucionales en Latinoamérica. Buenos Aires. 2000. Eguiguren Praeli. Gonzáles-Trevijano. López Medina. Ariel. Editorial Aranzadi. 21.: Las obligaciones básicas de los Jueces. Tecnos. 1990. 29.BIBLIOGRAFIA ESPECIALIZADA 17. Domingo: El Tribunal de Garantías Constitucionales y Sociales de Cuba (1940-1952). 2007. Dykinson. Gargarella. Díaz Sampedro. Eduardo: Los Tribunales constitucionales en Iberoamérica. Lima. análisis de sentencias y líneas jurisprudenciales y teoría del derecho. Ediciones Jurídicas y Sociales S. 2000. 23. Porrúa. Charles Evans: La Suprema Corte de los Estados Unidos. Fix-Zamudio. 28. 1996. Barcelona. Landa Arroyo. 26.

Patricia: La “Autonomía Procesal” del Tribunal Constitucional. 1987. 252 . Madrid. Bogotá. Camus. Anales de la Universidad de La Laguna. Bosch. CAJ.VV. Luis Carlos: La Corte Constitucional y su jurisdicción. 1974. 35. 37. JuanLuis. Asís Roig. AA. 3. Edición de la Academia Colombiana de Jurisprudencia. Interpretación constitucional. Javier: El Consejo Constitucional francés. Morelli Rico. Rudolf: El juez. 46. Editorial Temis. 1997. 2005. Tobo Rodríguez. Centro de Estudios Constitucionales. 42. Madrid. Montero Aroca. Ediciones Jurídicas Gustavo Ibáñez. Bosch. 1985. 1997. Montón Redondo. Caracas. Alfonso: El Tribunal Constitucional y sus funciones. Rafael de: Jueces y normas. 1. 4. Madrid. Rubio Llorente. 7ª edición. Trujillo Fernández. Madrid. Antonio López Pina (Editor). 2.: División de poderes e interpretación. 41. Bogotá. Manuel. Barcelona. Alberto: Derecho jurisdiccional. Editora Nacional. Tomás y Valiente. Pérez Royo. 44. H. AA.BIBLIOGRAFIA ESPECIALIZADA 34. 1990. 1996. Francisco: Escritos sobre y desde el Tribunal Constitucional. 1988.VV. Pérez Gordo. Gumersindo: El Tribunal Constitucional italiano: Aspectos sociopolíticos de su proceso configurador. Francisco: La Corte Constitucional italiana.VV. Hacia una teoría de la praxis constitucional. 1967. CEC.: Interpretación Constitucional. 36. Pablo: Tribunal Constitucional y Poder Judicial. Juan. Universidad Central de Venezuela. Bogotá. 39. Sáchica. México. Centro de Estudios Constitucionales. Madrid. Pérez Tremps. Pardo Falcón. Rodríguez-Patrón. 3 tomos. La Laguna. La decisión judicial desde el Ordenamiento. Madrid. 43. AA. Gómez Colomer. 1982. 38. Javier: La Corte Constitucional y el control de constitucionalidad en Colombia. Sandra: La Corte Constitucional: un papel institucional por definir. México. Traducción de Emilio F. Madrid. Facultad de Derecho. Stammler. La jurisdicción constitucional en la quinta república. 40. Eduardo Ferrer Mac-Gregor (Coordinador). 1995. Editorial Tecnos. 2003. 1993. (Ensayos-jurisprudencia). Lima. Ortells Ramos. Javier: Tribunal Constitucional y división de poderes. Thomson –Civitas. Barcelona.: Derechos fundamentales e interpretación constitucional. 45. Marcial Pons. Porrúa. 1993. 2001. 1966. Tecnos.

Interpretación. 15. 1989. Beltrán. 1997. François: Método de interpretación y fuentes en derecho privado positivo. Gény. José Luis. Flores. Madrid. Dorado Porras. 16. Castillo Alva. 11. Córdoba. Prólogo de Raimundo Salelles. 2000. Barcelona. 2004. 1990. 2ª edición. 11. María Luisa: Interpretación de la Constitución y ordenamiento jurídico. Serie derechos y garantías Nº. 7. Díaz Revorio. Universidad Carlos III de Madrid. Centro de Estudios Constitucionales. Enrique Alonso: La interpretación de la Constitución. Madrid. Luján Túpez. 19. María Sandra: Interpretación constitucional. 2007. 21. Ediar. 252 253 . 17. Vittorio: Teoría de la interpretación jurídica. 14. Madrid. 8. 13. Francisco Javier: La “Constitución Abierta” y su interpretación. 2004. Carlos: El principio de proporcionalidad y los derechos fundamentales. 1988. Civitas. Juan: El principio de razonabilidad. Granada. Dworkin vs. Oñate. 1987. 9. 1997.BIBLIOGRAFIA ESPECIALIZADA 5. Análisis doctrinario y jurisprudencial. Canosa Usera. Centro de Estudios Políticos y Constitucionales. Prólogo de Peter Häberle. García. Madrid. 2006. Bogotá. Concepciones de la argumentación. Ezquiaga Ganuzas. Javier: El debate sobre el control de constitucionalidad en los Estados Unidos. Civitas. 2ª edición. Balaguer Callejón. Estudio preliminar de José Luis Monereo Pérez. Díaz Revorio. Bernal Pulido. Balaguer Callejón. Editorial Temis. Instituto de Derechos humanos Bartolomé de las Casas. 10. 1987. 6. Lima. 20. argumentación y motivación de las resoluciones judiciales. Francisco Javier: La argumentación en la justicia constitucional española. 2003. Róger: Razonamiento judicial. ARA Editores. 1997. Manuel y Zavaleta Rodríguez. Del debido proceso sustantivo al moderno juicio de proporcionalidad. Bork: una polémica constitucional. Frosini. Editorial Mediterránea. Ariel. Madrid. Francisco Javier: Valores superiores e interpretación constitucional. Madrid. Centro de Estudios Políticos y Constitucionales. 2006 Cianciardo. Centro de Estudios Constitucionales. Palestra. Madrid. María Luisa: La interpretación de la Constitución por la jurisdicción ordinaria. Lima. Instituto Vasco de Administración Pública. Bidart Campos. 1984. Germán: La interpretación y el control constitucionales en la jurisdicción constitucional. Tecnos. Manuel: El Derecho como argumentación. Miguel: Originalismo e interpretación. 12. 18. Buenos Aires. Atienza. Buenos Aires. Editorial Comares. Dykinson. Raúl: Interpretación constitucional y fórmula política. Universidad AustralEditorial Ábaco de Rodolfo Palma. 2001. Una polémica sobre la interpretación constitucional. Madrid.

2007. 35. 29. 27. 254 . 25. Segundo V. Christopher: La transformación de la interpretación constitucional. México. 23. Depalma. 2000. Rodolfo: Interpretación Constitucional. Guastini. Jerzy: Constitución y teoría general de la interpretación jurídica. 1987. Buenos Aires. Recaséns Siches. 26. Lifante Vidal. Wróblewski. Marco Gerardo: La interpretación constitucional.: La judicialización de la interpretación constitucional. 41. Palestra-Temis. Serna. La Ley. 2ª edición. Madrid. 2000. Bogotá. José Juan: La indeterminación del derecho y la interpretación de la Constitución. Tecnos. Fernando: La interpretación constitucional de los derechos fundamentales. Madrid. Luis: Ideología e interpretación jurídica. Linares Quintana. Editorial Jurídica Chile. Buenos Aires. Ramón: La interpretación del ordenamiento jurídico conforme a la Norma Fundamental del Estado. Hernán Alejandro: Interpretación y neoconstitucionalismo. 30. 2 Tomos. Centro de Estudios Políticos y Constitucionales. Homenaje a Karl Loewenstein. México. 1994. 38. 1998. Universidad Externado de Colombia. 2001. 2000. 36.: Tratado de interpretación constitucional. Servicio de Publicaciones de la Facultad de Derecho de la Universidad Complutense. Centro de Estudios Políticos y Constitucionales. 2006. Pablo: Teoría de la interpretación jurídica. 2005. Lima-Bogotá. Abeledo-Perrot. Madrid. Ricardo: Estudios sobre la interpretación jurídica. Juris. civitas. Moreso. Ricardo Alejandro: Interpretación judicial de la Constitución nacional. 2001. Vigo. 33. 28. José M. 32. Con la colaboración de Antonio Castagno. La Fuente Balle. Vattimo. Santiago de Chile. Gimeno Presa. Traducción de Marina Gascón y Miguel Carbonell. Prieto Sanchís. Madrid. 2ª edición. Néstor Pedro: La interpretación judicial de la Constitución. 1999. Isabel: La interpretación jurídica en la teoría del Derecho contemporánea. Rodríguez Grez. Olano García. 1993. Civitas. Rosario. Terrile. 40. Luis: Nueva filosofía de la interpretación del Derecho. Prieto Sanchís. 1991. Una alternativa a los conflictos de derechos . Buenos Aires. 1956. Monroy Cabra. 39. Biblioteca Porrúa de Derecho Procesal Constitucional. Sagüés. María Concepción: Interpretación y Derecho. Madrid. 2005. Abeledo-Perrot. 31. Edit. Gianni: Ética de la interpretación. Fondo de Cultura Económica. Luis: Interpretación jurídica y creación judicial del Derecho. 34. Wolfe. Librería Ediciones del Profesional. Pedro y Toller. Buenos Aires. Barcelona. 1991. 37. 24. México. 2007. Editorial Colex. Madrid. Paidos. Madrid. 1995. Peralta. Bogotá.BIBLIOGRAFIA ESPECIALIZADA 22. 1997.

Las teorías del Fundamental Law en la Inglaterra del siglo XVII. 3. 2006. Temis. constitucional.: Las acciones colectivas. Buenos Aires. Jerzy: Sentido y hecho en el Derecho. Grández Castro (Coordinadores). Distribuciones Fontamarra. Lima. 254 255 . Franklin J. México. Palestra. Madrid. 5. Ana Laura: El precedente constitucional en el sistema judicial norteamericano. AA. 1. Moral Soriano. colectivos e individuales homogéneos. Presentación de Roberto Berizonce. 2. 2001. Castillo Alva. 1995.: La tutela de los derechos difusos. IEAL. Victoria: El precedente en el common law. Mc Graw Hill. Lexis-Nexis. Luis: El precedente judicial y el precedente constitucional. Precedente vinculante. Bogotá. 1982. AA. ARA Editores. Iturralde Sesma. Raúl: El valor de las sentencias del Tribunal Constitucional. Bogotá. Dorado Porras. Marcial Pons – Ediciones jurídicas y sociales.Barcelona. Tarazona Navas. Madrid . Antonio Gidi 2. Civitas. Tecnos. Magaloni Kerpel. Cuestiones generales. 9. Editorial Leyer.: La jurisprudencia constitucional como fuente del Derecho. 10. AA. 2003. Marina: La técnica del precedente y la argumentación racional. México. Edgar Carpio Marcos y Pedro P. 6. Prólogo de Zenon Bankowski y Neil Maccormick. Javier: La lucha por la Constitución. Leonor: El Precedente Judicial. PRIMERA PARTE LOS PROCESOS CONSTITUCIONALES DE LA LIBERTAD I. Gascón Abellán. Traducción de Francisco Javier Ezquiaga Ganuzas y Juan Igartua Salaverría. jurisprudencial y comparado.VV. Moreno Millán. 2007. Michele: Sobre las fronteras. procesal. 1. 2005. Julio Alberto: El imperio de la Constitución y del precedente constitucional. Análisis conceptual. Bocanegra Sierra. 2001. y Eduardo Ferrer Mc-Gregor (Coordinadores). Porrúa e Instituto Iberoamericano de Derecho Procesal. 8. 2002. José Luis y Castillo Córdova. Madrid.VV. 4. 2007. 1ª reimpresión. Madrid. Bogotá. Ediciones Doctrina y Ley. Taruffo. Madrid. A. 1993. 2008. Escritos sobre la justicia civil. Lima. Wróblewski. Madrid. Centros de Estudios Políticos y Constitucionales.: Estudios al Precedente Constitucional. Introducción de Ada Pellegrini Grinover.BIBLIOGRAFIA ESPECIALIZADA 42. 3. 7. Hacia un Código modelo para Iberoamérica. 2002.VV. 2003.

: En defensa de la libertad personal. México. Eduardo: La batalla por las medidas cautelares. 6. Javier: Las medidas cautelares en los procesos ante el Tribunal Constitucional. Derecho comunitario europeo y proceso contencioso-administrativo español. 9. Calamandrei. 256 . Madrid. Augusto: Estudios sobre la eficacia de la sentencia constitucional. Ana: La prueba en los procesos constitucionales. 2ª edición. Vecina Cifuentes. Martín: Las acciones colectivas. Bosch. Análisis conceptual. Civitas. Luis Castillo Córdova (Coordinador).BIBLIOGRAFIA ESPECIALIZADA 4. 13. Giannini. 2007. Alfonso: Los actos defectuosos y su subsanación en el proceso constitucional. jurisprudencial y comparado. Argentina. 14. Ignacio: La legitimación en los procesos constitucionales. Librería Editora Platense. Porrúa. 2005. procesal. Buenos Aires. 7. 2008. Lima. Joaquín: La jurisdicción constitucional de la libertad México. 19. 1995. 5. Madrid. Osvaldo Alfredo: Los problemas de la legitimación en los procesos constitucionales. Madrid. Nino. Estudios sobre el hábeas corpus. La Plata. constitucional. 11. Brage Camazano. México. Madrid. Biblioteca Porrúa de Derecho Procesal Constitucional. Lexis-Nexis. Proceso de hábeas corpus. Prólogo de Eduardo Couture. García de Enterría. Biblioteca Porrúa de Derecho Procesal Constitucional. Gozaíni. Corte Interamericana de Derechos Humanos). Piero: Introducción al estudio sistemático de las providencias cautelares. Ediar. Joaquín: La tutela de los intereses colectivos a través de la legitimación de los grupos. 2002. México. Gil Domínguez. Reus. Lexis-Nexis. Ezequiel y Sigal. México. Bogotá. Silguero Estagnán. Universidad Externado de Colombia. Sevilla Moreno. Prólogo de Francisco Rubio Llorente.: La legitimación en las acciones de interés público. Maurino. Buenos Aires. Palestra. Madrid. Colex. Imprenta Universitaria. Vallefín. Colección de Derecho Procesal Constitucional. 1989. Dykinson. Ara Editores. AA. Buenos Aires. 2005. 17. Cuadernos de análisis y crítica a la jurisprudencia constitucional Nº. (Teoría general. Barcelona.: La tutela colectiva de derechos individuales homogéneos. 2005. Mauro: La Jurisdicción Constitucional de la libertad. 8. 2005. 1961. B. Gustavo. Andrés: Neoconstitucionalismo y derechos colectivos. 2005. Ignacio: La protección de las libertades públicas contra la vía de hecho administrativa. 10. Lima. Leandro J. Martín de la Vega. 16. Giacomette Ferrer. 18. 2006. 15. Pérez Gordo. Civitas.VV. 2007. 1992. 2008. 12. 05. Torres Muro. Cappelletti. 1. 1993. 1995. Carlos A.

Vicente: El proceso de Habeas Corpus. J. Juan Terradillos Basoco. Madrid. 19. Trotta. Banacloche Palao. 3. Porrúa. Madrid.: El principio de proporcionalidad penal. 2005. José Luis: La racionalidad de las leyes penales. Porrúa. Corregida.: La libertad personal y sus limitaciones. UNMSM. 18. 2002. Civitas. actualizada y ampliada por Javier Vecino Sifuentes. 1994. 17. Valencia. Victoria. PUC. Madrid. Enrique: Justicia penal y derechos fundamentales. García Belaunde. Marcial Pons. Domingo: El Habeas Corpus en el Perú. García Sayán. 2003. Adato Green. Juan Carlos Bayón Mohino. Trotta. Norberto J. 13. Teresa: El principio de porporcionalidad en derecho penal. 11.: Garantías constitucionales en la investigación penal. Ferreres. México. Humberto. Víctor A. Madrid-Barcelona.VV. 10. Plazas y Luciano A. Madrid.: Teoría del amparo y su aplicación en materia penal.: Hábeas Corpus frente a detenciones ilegales. Colmenero Menéndez de Luarca. 1997. Alberto: El amparo penal indirecto: grandeza y desventuras: breviario de aberraciones judiciales en materia penal. 6. 4. Madrid. Consejo General del Poder Judicial. De Diego Diez. 2ª edición. Carrancá Bourget. Madrid. 1996.BIBLIOGRAFIA ESPECIALIZADA 2. 2002. Rocío Cantanero Bandrés. Teoría del garantismo penal. 2003. 2002. Del Castillo del Valle. 1995. Gimeno Sendra. Domingo: El Habeas Corpus interpretado. McGrawHill. 7. AA. L. Leopoldo: Breve teoría y práctica del juicio de amparo en materia penal. 9. Editorial Tecnos. Luigi: Derecho y razón. 256 257 . 1996. 15. Díez Ripollés. Silva Meza. Lima. Lima. Traducción de Perfecto Andrés Ibáñez. 1994. 7º edición. 12. Un estudio crítico de la jurisprudencia. Bacigalupo. Diego: Habeas Corpus y Estados de Emergencia. Herrero. Porrúa. Tecnos. Edersa. 1979. Editores del Puerto. Lima. Madrid. García Belaunde. 1987. 2006. Alfonso Ruíz Miguel. México. De la Mata Barranco. Prólogo de Norberto Bobbio. Ferrajoli. 1971. Román Palacios. De la Cruz Agüero. Buenos Aires. Víctor: El principio de taxatividad en materia penal (una perspectiva constitucional). A. 16. 5. 2° edición. 14. Tirant lo Blanch. CAJ. 2007. Juan y otros: Dinámica del procedimiento penal federal y el amparo penal directo e indirecto: metodología para el control y seguimiento. México. Miguel: Constitución y garantías penales. Aguado Correa. México. Florencia C. Hazan (Compiladores). Madrid. 1999. 8.

Madrid. M.VV. Editorial Jurídica de Chile. 31. Santiago. México. Madrid. 26. Ricardo: Garantías constitucionales en el juicio de amparo indirecto en materia penal. González-Cuellar Serrano. Palestra. I. Nicolás: Proporcionalidad y derechos fundamentales en el proceso penal. Lima. La libertad y su garantía. 1996. hábeas corpus. Buenos Aires. Ricardo: El amparo penal indirecto. Gaceta Jurídica. 1996. AA. 2008. Guzmán Wolfer. 32.CEC. Mauricio García Villegas (Director). 33.VV. Prólogo de Nestor Pedro Sagüés.: Hábeas Corpus contra resoluciones judiciales. Buenos Aires.VV. 2002. suspensión. Porrúa. Raúl: Hábeas Corpus. Tavolari Oliveros. Bases para un modelo de control de constitucionalidad de las leyes penales. López Muñoz y Larraz. Proceso de amparo AA. Mesía Ramírez. 2006. Los derechos del detenido. Porrúa. 1990. James: El control constitucional en la etapa de calificación del proceso penal. 2000. Sánchez Viamonte. Centro de Estudios Políticos y Constitucionales.BIBLIOGRAFIA ESPECIALIZADA 20. Carlos: El Proceso de Hábeas Corpus desde la jurisprudencia del Tribunal Constitucional. 4. 23. Buenos Aires. Colex. Reátegui Sánchez. 3. 1. Gloria Patricia: Principio de proporcionalidad y ley penal.: El amparo constitucional: perspectivas y modalidades (Art. 1999. 2007. Asociación de Letrados del Tribunal Constitucional . 1927. 2. 1995. Gustavo: El auténtico hábeas corpus. Colex. 43 de la constitución nacional). Rubinzal-Culzoni Editores. Mancilla Ovando. México. Madrid. 2° edición. Porrúa. México. Ediciones Depalma. Porrúa. Santa Fe de Bogotá. Madrid. Grijley. Zamora Pierce. 2001. 7° edición. Lima. Jorge Alberto: El juicio de amparo en materia penal. Centro de Estudios Políticos y Constitucionales. C. 28. Madrid. 5° edición. 30. AA. 1994. 24. Jorge Antonio: El juicio de amparo en materia penal. 27. Mirón Reyes.VV. AA. Omar A.: Amparo.: La sentencia de Amparo constitucional. Ojeda Bohórquez.: Justicia constitucional y acción de tutela . Universidad de los Andes. México. Lopera Mesa. 1997. habeas data. Jesús: Garantías y proceso penal. Facultad de Derecho. T. Valerio Abeledo Editor – Librería Jurídica. Dolores: Las garantías constitucionales de la detención. 2008. 258 . 25. 21. México. Porrúa. 22. 2002. Sar. Carlos: El Hábeas Corpus. 1992. Lima. González Ayala. 29. 2000.

Carlos: Práctica forense del juicio de amparo. Pablo Pérez Tremps (Coordinador). Trillas. 2004. Asunción. 18. Humberto Nogueira Alcalá 258 259 . Araujo. Bazdresch. Santa Fe de Bogotá. Estudio Preliminar de Raúl Canosa Usera. Jorge: La tutela: una acción humanitaria. Trillas. Arellano García. 14. Juan Oliver: El recurso de amparo. 03. AA. Quito. Su aporte a la tutela de los derechos fundamentales. (Editor). Porrúa. México. Lima. Abad Yupanqui. Santa Fe de Bogotá. Lima. Jorvich. Silvia: Acción de Amparo. 10. 17.: El Derecho de Amparo en el mundo. 3ª edición. 1997. México. Tirant lo Blanch. 12. 1989. AA. Luis: El juicio de amparo.: Amparo. 13. Míchel y Arias S. 1969. 16. 7. 1999. Corporación Latinoamericana para el Desarrollo (CLD). México. Héctor Fix-Zamudio y Eduardo Ferrer Mac-Gregor (Coordinadores). Porrúa. Arenas Salazar. México. McGraw-Hill.VV. Buenos Aires-Madrid. Carlos: El juicio de amparo. AA. 2° edición. AA. Marina: Recurso de amparo. Barreto Rodríguez. 21. Curso general.: La reforma del recurso de amparo.: El amparo contra amparo y el recurso de agravio a favor del precedente. Samuel: El proceso constitucional de amparo. 5ª edición. Universidad de Talca.VV. 11ª edición. 1997. 2006. 2ª edición.. 2000. Barcenas Chávez. 11. Buenos Aires. Luis Sáenz Dávalos (Coordinador). 1996. Adriana Díaz. Hilario: Derecho agrario y el juicio de amparo. 2003. Legis. UNAM. Fondo Editorial de Derecho y Economía. Aguilar Álvarez y de Alba. 2000. Alicia: Manual sobre la acción de amparo constitucional en el Ecuador.: Acciones constitucionales de amparo y protección: realidad y prospectiva en Chile y América Latina. AA.VV. José Vicente: Acción de tutela: teoría y práctica. Gaceta Jurídica. 2007. 2007. 20. México. 8. 6. Editorial Ciudad Argentina. 1997.VV. Claudia: Amparo de Derechos Fundamentales “El viaje del Derecho Constitucional hacia su efectividad”. Valencia. Aquino de Ortiz. México. 9. 1986. Palma de Mallorca. 2001. Lexis-Nexis – Abeledo Perrot. 15. Doctrina y Ley. Buenos Aires. Juan Carlos Cassagne (Director). medidas cautelares y otros procesos urgentes en la justicia administrativa.VV. Andrade H. Beatriz Sbdar. Talca. 2008. 1992. Horacio: El amparo contra leyes.BIBLIOGRAFIA ESPECIALIZADA 5. 19. Escuela Te´cnica Salesiana. Palestra. 22. Porrúa y KonradAdenauer-Stiftung. Cuadernos de análisis y crítica a la jurisprudencia constitucional Nº. Arellano García..

40. 260 . Omar: Justicia Constitucional y Proceso de Amparo. San Salvador. Porrúa. Ediciones legales iberoamericana. Germán: El derecho a la tutela judicial y el recurso de amparo. 38. Cairo Roldán. Oxford University Press. 44. Porrúa. 1998. 1995. Germán: Derecho de Amparo. 2005. 37. AEU. Editorial Tecnos. 47. Edersa. Biasco Marino. Ediar. Editorial Jurídica Venezolana. 35. Vicente: El recurso de Amparo. Prólogo de Eloy Espinoza-Saldaña Barrera. Camargo. Corte Suprema de Justicia. Buenos Aires. Genaro R. Lima. Santa Fe de Bogotá. 4ª edición. 1985. Editorial Imprenta D. Serie Derechos y Garantías Nº. Cabrera Acevedo. Rodrigo: Amparo directo contra leyes. Una reflexión sobre la jurisprudencia constitucional. 45. Bidart Campos. México. 2005. Murcia. Pedro Pablo: Manual de la acción de tutela. Cascajo Castro. 2004. 1977. 39. Carpio Marcos. 2006. José Luis y Gimeno Sendra. Borrajo Iniesta. Trillas. 1961. Burgoa Orihuela. Carrasco Iriarte. Carrió. Madrid. 1993. Briseño Sierra. 1990. 41. 41ª edición. Madrid.. Hugo: Amparo en materia fiscal. Ediar. México.E. 34. 1991. 1983. México. Germán: Régimen legal y jurisprudencial del Amparo. Borea Odría. 2ª edición. Antonio: El recurso de amparo. Doctrina del Tribunal Constitucional. 2004. Porrúa.: Recurso de Amparo y técnica judicial. Ignacio: El juicio de amparo. Ignacio. 2002. Ediciones Jurídicas Radar. Banco Bilbao Vizcaya-Civitas. Alberto: La defensa constitucional: el amparo. Humberto: El control constitucional de amparo. Lima. Palestra. 43. 42. 1968. Brewer-Carías.A. Lima. Abeledo-Perrot. Lucio: El amparo colectivo protector del derecho al ambiente y de otros derechos humanos. Joel y Zerón de Quevedo. Cano Mata. 14. Aldo Enrique: El amparo en el Salvador: un abordaje desde la óptica procesal. Bidart Campos. 1987. 25. 1998. 2003. Madrid. Caracas. México. 26. Fernando: La admisión del recurso de amparo. 24. Allan: El Amparo a los derechos y garantías constitucionales. Montevideo.S. Carranco. 46. 27. México. (Una aproximación comparada). Castillo Rigabert. Universidad de Murcia. Diez-Picazo Jiménez. Buenos Aires.BIBLIOGRAFIA ESPECIALIZADA 23. Buenos Aires. Emilio: El amparo general en el Uruguay: una garantía constitucional para la protección en el goce de los bienes jurídicos . Luis: El amparo contra el amparo (dos versiones sobre un mismo tema). Ignacio y Fernández Farreres. Cáder Camilot. Edgar y Sáenz Dávalos. 36.

5ª edición. Castro. Juventino: El amparo social. Consejería para el Desarrollo de la Constitución. 53. La Ley. 13ª edición. 57. 2001. IUS. 2004. México. Facultad de Ciencias Jurídicas. Copete Murillo. 1990. Faustino: El proceso de amparo constitucional. Madrid. México. 3ª edición. Castro. 2ª edición. 2004. 1992. Porrúa. 1992. J. Martha: Evolución del juicio de amparo y del Poder Judicial Federal Mexicano. Juventino: El sistema del Derecho de Amparo. Bogotá. 2003. 64. Cárdenas. 1977. Porrúa. 1993. Bogotá. Colegio de Secretarios de Estudio y Cuenta de la Suprema Corte de Justicia de la Nación: La suspensión de los actos reclamados en el juicio de amparo. Porrúa. Comisión Colombiana de Juristas: El papel de la Corte Constitucional y la tutela en la realización del estado social de derecho . 66. Cepeda Espinoza. procedimientos. Porrúa. directo e indirecto. Antonio: La tutela: historia. 2005. Horacio D. 55. Biblioteca Porrúa de Derecho Procesal Constitucional. 2003. México. Pontificia Universidad Javeriana. 65. Juventino: La suplencia de la queja deficiente en el juicio de amparo. Chavira Martínez. Juventino: Garantías y Amparo. México. 1953. México. Chávez Padrón. Néstor Raúl: Derecho procesal de la acción de tutela. 1992. 61. 49. Manuel José: La tutela: materiales y reflexiones sobre su significado. 54. Castro. Comisión Colombiana de Juristas. 260 261 . México. Chávez Castillo. 56. 62. 1973. 2004. Castro. Couto. Cárdenas. Castro. Astrea. México. Mexico. Editorial Porrúa. María de los Ángeles Eduviges: Reflexiones sobre el juicio de amparo en materia civil. Cristancho Parra. Jurídica Radar. Porrúa. Raúl: El juicio de amparo contra leyes. Porrúa. México. México. México. 51. Bogotá. 59. 63. 1989. Juventino: Hacia el amparo evolucionado. Bogotá. Juventino: La suspensión del acto reclamado en el amparo. Leopoldo: La acción de tutela: guía práctica. 5ª edición. Colegio de Secretarios de Estudio y Cuenta de la Suprema Corte de Justicia de la Nación: La suplencia de la deficiencia de la queja en el juicio de amparo. 50. Buenos Aires. Correa Hernao. Ricardo: Tratado teórico-práctico de la suspensión del acto reclamado.BIBLIOGRAFIA ESPECIALIZADA 48. Presidencia de la República. Creo Bay. Porrúa. 58. Gráficas García González. 52. 60. 2006. Cordón Moreno. Castro. México. 1994. 2005. Santa Fe de Bogotá. y Hutchinson: Amparo por mora de la Administración pública.

Del Castillo del Valle. 76. Prólogo de Héctor Fix-Zamudio. 79. Ferrer Mac-Gregor. Delgado Moya. México. Piscis Editores. 2005. 2002. Escovar Salom. Editorial Hammurabi. Rogelio: El amparo de las libertades públicas en Panamá. Francisco: La reforma del régimen jurídico-procesal Madrid. 1971. Estrella Méndez. 81. Cruz Ríos.BIBLIOGRAFIA ESPECIALIZADA 67. 1998. 69. México. Iván: El Amparo. México. Eduardo: Juicio de amparo e interés legítimo: la tutela de los derechos difusos y colectivos. Esquinca Muñoa. 2004. Patricio: Principios constitucionales del amparo administrativo. Porrúa. Tribunal Superior de Justicia del Estado de Zacatecas. 2008. Ramón: El amparo en Venezuela. 84. México. 3° edición. Madrid. Buenos Aires. 86. Dykinson. 80. Zacatecas. Gaceta Jurídica.A. Bogotá. Fierro Méndez. 2001. Fernández Farreres. Leyer. Sebastián: La filosofía del juicio de amparo. Santa Fe de Bogotá. Espinoza Barragán. Bogotá. 1988. Lima. 1990. Fundación Alternativas. Themis S. 71. 68. Madrid. 85. Prólogo de Francisco Tomás y Valiente. 72. 2003. E. Fernández Farreres. Gerardo: Régimen legal del Habeas Corpus y Amparo. 262 . Eto Cruz. Germán: El recurso de amparo constitucional: una propuesta de reforma. Eduardo: La acción constitucional de amparo en México y España. Díaz Solomine. 2000. 82. Alberto: Amparo. Rubén: El juicio de amparo en el procedimiento laboral. EDAL. del recurso de amparo (Reflexiones en torno a la Ley Orgánica 6/2007 de reforma de la Ley Orgánica del Tribunal Constitucional). Ferrer Mac-Gregor. Panamá. Oscar José: Acción y procedimiento en la tutela. Librería del Profesional. Lexis Nexis – Abeledo Perrot.. José Guadalupe: Los supuestos de procedencia del juicio de amparo. 2003. Caracas. México. Manuel Bernardo: Juicio de Amparo. 4ª edición. 77. 78. Litografía Enan. Estrada Rodríguez. 70. Dueñas Ruíz. Porrúa. 2002. Bogotá. 75. Fernández Segado. 1971. 1999. México. Oxford. Germán: El Recurso de Amparo según la jurisprudencia constitucional. Escobar Fornos. Omar Luis: Juicio de Amparo. Colegio de Abogados del DistritoFederal. 73. César: El juicio de amparo indirecto en materia de trabajo. México. El contencioso constitucional administrativo urgente. 2000. 83. 1994. Defensoría del Pueblo: La acción de tutela: preguntas y respuestas. Buenos Aires. Porrúa. Heliodoro: Tutela y vías de hecho: una visión de ponderación constitucional. Sammartino. Estudio de Derecho Comparado. Comentarios al Título III de la LOTC. Porrúa. 74. 1998. 2003. 1990. Defensoría del Pueblo. Marcial Pons.

Héctor: Ensayos sobre el Derecho de Amparo. Temas del juicio de amparo en materia administrativa. Góngora Pimentel. Genaro: Introducción al estudio del juicio de amparo. 1960. García Morelos. 1980. penal. Barcelona. 103. incluye análisis de casos y normativas de derecho comparado. Julio César Faira. 1998. Fix-Zamudio. 1999. 1999. 91. Estudio comparativo México-Argentina. Madrid. 1998. México. José Luis: El recurso de amparo en el derecho español. 98. 93. Luis: La sentencia estimatoria del recurso de amparo . Gimeno Sendra. Nueva Jurídica. 97. Porrúa-UNAM. 2003. Román y Corbal Fernández. Joaquín: El amparo judicial de los derechos fundamentales. constitucional e internacional. México. Colex. 100. Generoso Hermoso. 2004. 1985. hábeas corpus y hábeas data. Prólogo de Jorge De Esteban y Apéndice de Pablo Pérez Tremps. González Cosío. Garabito García. 1999. Montevideo. 95. 2004. García Ruiz. 105. Ángela: El recurso de amparo: estado de la cuestión . Fix-Zamudio. Ministerio de Justicia. Bosch. Héctor: El juicio de amparo. Vicente y Garberí Llobregat. 104. Pablo: Los procesos de amparo: civil. Tecnos. 102. México. 1997. 101. 1999. Gilberto Ernesto. Góngora Pimentel. Flor y otros: Práctica del recurso de amparo constitucional. Gumersindo: El Amparo Hábeas Corpus. Andrés: Constitución. Flores Dapkevicius. Pamplona. Flores Moncayo. 106. Gelsi Bidart. Porrúa. 89. Madrid. García Varela. Rubén: Acción de amparo: análisis teórico-práctico. Morelia. Genaro: Suspensión del acto reclamado. José: Necesidad de instituir el recurso de amparo en la legislación boliviana. Biblioteca Nueva Edit. 92. 2ª edición. 7ª edición. México. Figueruelo Burrieza. Flores Dapkevicius. Jesús: El recurso de amparo constitucional en el área civil. Montevideo. Joaquín: La revisión de los contratos colectivos a través del recurso de amparo. Vicente y Morenilla Allard. Editora Nacional. Porrúa. José: Los procesos de amparo: ordinario. Madrid. García Murcia. Dykinson. Gimeno Sendra. 1964. 99. 1992. 10ª edición. Universitaria. Rubén: Amparo. Porrúa. 2002. México. Madrid. Adolfo: El amparo y el sistema de garantías jurisdiccionales del derecho uruguayo.BIBLIOGRAFIA ESPECIALIZADA 87. emergencia y amparo. Ad-hoc. 2001. México. Buenos Aires. laboral. Colex. Potosí. 1960. Madrid. administrativo. Gómez Amigo. 2 Tomos. García Morillo. Porrúa. Aranzadi. 1994. 96. constitucional y europeo. Antonio: El juicio de Amparo. ABZ editores. 90. Gil Domínguez. 94. Madrid. Madrid. 262 263 . UNAM. 88. 1998.

Caracas. Oxford. 121. 2ª edición. José de Jesús: Introducción al amparo mexicano. Santiago de Chile. 118. Izquierdo Muciño. 111. 1996. José Luis: El juicio de amparo. 1990. Themis. 109. 2004. 1994. 1997. Heredia. López Ríos. 1996. La Ley. 119. Comisión Andina de Juristas. Joaquín Salgado. México. Linetzky. 110. 122. Rubén Darío: Los derechos fundamentales y la acción de tutela. ITESO-Noreiga. 115. Ediciones Depalma. Porrúa. Medio ambiente. 1995. Santa Fe de Bogotá. 125. derechos del usuario y el consumidor. Guatemala. Comercial. María Clara: Facultad de las personas jurídicas para el ejercicio de la acción de tutela. Gudiño Pelayo. Alí: Juicio de Amparo y Acción de Inconstitucionalidad. Industrial y 264 . 112. Huerta Guerrero. San Pablo. Buenos Aires. Lazzarini. Financiera. Madeleine: Naturaleza procesal de la acción de amparo. 1999. Osvaldo Alfredo: El Derecho de Amparo. Buenos Aires. Guanajuato. 117. 1999. Jiménez. Marroquín Zaleta. Sociedad Anónima Editora. Osvaldo Alfredo: Derecho Procesal Constitucional-Amparo. 3ª edición. Martín Ramón: El amparo fallido. José de Jesús: Problemas fundamentales del amparo mexicano. 126. 1991. Juan Carlos: Recurso de protección y contratos. 1967. 108. 1990. 123. 1996. 2003. Lira Herrera. Eduardo Pablo: Los derechos humanos de la tercera generación. México. Martínez Garza. Luis Alberto: Los procesos de Amparo y Hábeas Corpus (Un análisis comparado). Facultad de Ciencias Jurídicas y Socioeconómicas. Editorial Jurídica de Chile. Alborada. 113. jurisprudencia. Juan Esteban: El amparo constitucional y los intereses colectivos y difusos. acción de amparo y jurisprudencia. Gozaíni. 2004. Valdemar: La autoridad responsable en el juicio de amparo en México. Pontificia Universidad Javeriana. Korody Tagliaferro. derecho comparado). 120. 114. Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente. Jana y Marín González. Sergio: Recurso de protección (naturaleza jurídica. Porrúa. 6ª edición. 1987. doctrina. México. 1991. Editorial Sherwood. Martha: Derecho de amparo y garantías individuales. México. Lima. Gudiño Pelayo. Gozaíni. 116.BIBLIOGRAFIA ESPECIALIZADA 107. Santa Fe de Bogotá. Cultural Cuzco. Buenos Aires. México. Instituto de Especialización Judicial de la Suprema Corte de Justicia de la Nación: Manual del juicio de amparo. Pedro: El amparo y la revisión administrativa. Rubinzal Culzoni. Editorial Astrea. 1999. Corte de Constitucionalidad. México. 1995. Lima. Buenos Aires-Santa Fé. 124. Santiago de Chile. Jaramillo. 2ª edición. 2001. Guzmán Hernández. Lafaurie Zambrano. Jaime Manuel: Técnica para la elaboración de una sentencia de amparo directo. Investigaciones Jurídicas Universidad de Guanajuato.

Montevideo. 1997.BIBLIOGRAFIA ESPECIALIZADA 127. 141. 136. México. Ochs Olazábal. 2001. 134. 130. Tirant lo Blanch. 1979. 137. México. Montero Rodríguez. 264 265 . Rosaura: Acción de tutela y convivencia escolar. Egus. y Nogueira Guastavino. Régimen procesal. 2005. Platense. 1993. Prólogo de Marc Carrillo. Juan y Flors Matíes. 128. 2005. Nazar Sevilla. Santa Fe de Bogotá. Mercader Uguina. Tirant lo Blanch. Normas procesales y derechos protegidos. Madrid. Luis: Amparo legal. Noriega. Mestizo de Montaña. 133. Santa Fe de Bogotá. 2 tomos. 144. Santiago de Chile. La Paz. México. Valencia. Ediciones Doctrina y Ley. 2005. telefónico: embargo de líneas telefónicas. Aranzadi. Ediciones Populares Camarlinghi. Alfonso: Los sucedáneos en el cumplimiento de las ejecutorias de amparo. FCU. Ediciones Jurídicas de Santiago. José: Amparo constitucional y proceso civil. Mieres Mieres. Augusto Mario y Vallefín. 2005. 1980. Marcos A. Corte Suprema de Justicia. Jesús R. Oblitas Pobrete. Montañés Pardo. Carlos Alberto: El amparo. Mauro: Perfiles del amparo costarricense. Manuel: El amparo en el Salvador. Medina Orozco. Navarra. Enrique: Recurso de amparo constitucional. 135. Editorial Porrúa. Civitas. Barcelona. Millán Mendoza. Néstor Hugo: La acción de tutela en el sector salud. 140. 138. Daniel Eduardo: La acción de amparo. Magdalena: El recurso de amparo: un enfoque laboral. Moreno Albarán. 139. Noriega. Montero Aroca. 1999. Osvaldo Enrique: El recurso de protección una forma de control de la administración: análisis jurisprudencial. Valencia. 5ª edición. San Salvador. acción de tutela por desatención de las peticiones. 2001. 1ª edición. 1995.: El juicio de amparo en materia agraria. 142. Ediciones Jurídicas Gustavo Ibáñez. 131. 1997. Juritexto. Santa Fe de Bogotá. Murillo Arias. Poder Judicial de la Federación-Consejo de la Judicatura Federal. Cali. San Joseé. 2003. Efraín: El contrato de suscripción en el servicio procesos constitucionales (Especial referencia al incidente en el recurso de amparo). Bosch. La Plata. Moya Garrido. 1999. Miguel Ángel: La suspensión cautelar en el recurso de amparo: prontuario de jurisprudencia constitucional. 143. 1997. León Darío: La acción de tutela frente a las decisiones penales por vías de hecho. 1983. 129. Cooperativa Editorial Magisterio. Luis Javier: El incidente de constitucionalidad en los Centro Editorial Catorce. Montecino Giralt. Meseguer. Morello. 132. 145. Montevideo. 1998. Alfonso: Lecciones de Amparo. Círculo de Santa Margarita. Antonio: El Recurso de Amparo según la doctrina del Tribunal Constitucional. 2004.

Efraín: El juicio de amparo contra leyes: sus procedimientos y formulario básico. 1998. 2004. Oliver Araujo. Jurídica Conosur. Joaquín: El juicio de amparo. México. 1993. Santa Fe de Bogotá. 153. Pablo: El recurso de amparo. 1989. 154. 1993. Quito. Santa Fe de Bogotá. silencio y vía gubernativa. Mito o realidad. Francisco: Acción de amparo. Porrúa. Hernán: Acción de tutela: práctica forense. 1998. Eduardo: Diccionario teórico y práctico del juicio de amparo. México. 161. populares y de grupo: guía práctica. procedimiento para hacerlo efectivo. 150. Cristian: Recurso de protección. Universidad Externado de Colombia. Efraín: Los incidentes en el juicio de amparo. México. 2ª edición. Pérez Tremps.BIBLIOGRAFIA ESPECIALIZADA 146. responsabilidad de la administración. Tunja. Gustavo: El silencio administrativo: origen. 151. Polo Bernal. Polo Bernal. Porrúa. Palma de Mallorca. invalidez. silencio administrativo y acción de tutela. 160. Caja Popular Cooperativa. 1982. 155. Universidad Andina Simón Bolívar-Corporación Editora Nacional. 2002. Carlos Augusto: Acciones de tutela. 2004. 159. Porrúa. Peréz Ferreira. Jorge y Villagordoa Mesa. elementos de derecho aplicado. fundamento. clasificación. de enseñanza. 163. 1981. 156. Ricardo: El amparo contra normas con efectos generales. Editorial Portobelo. Berenice: El amparo constitucional: su aplicación y límites. México. Tomás: El recurso de amparo y los derechos fundamentales en las relaciones entre particulares. Joan: El recurso de Amparo. Porrúa. Pallares. Tirant lo Blanch. 157. 1998. 152. 148. Pava Trejos. Valencia. Claridad. Néstor Iván: Tutela y amparo: derechos protegidos. 2ª edición. Quadra-Salcedo. confidencialidad y levatamiento del velo corporativo. Olave Alarcón. 1997. 1998. Pulido Rodríguez. Editorial Jurídica de Chile. Enrique: El recurso de protección ante el derecho comparado. México. Ojeda Bohórquez. 1996. 2ª edición. 149. Irreal: Protección de los derechos fundamentales del niño mediante la acción de tutela. Panamá. Olano García. Santiago de Chile. 266 . Civitas. Osuna Patiño. Colección Estado y Derecho. Doctrina y Ley. México. Olivera Toro. Pólit Montes de Oca. 147. Santa Fe de Bogotá. Patiño Beltrán. Pulido Rodríguez. Leyer. cumplimiento. 162. Ortega Arenas. con jurisprudencia y precedentes. 2002. Bogotá. 164. Limusa. 1986. Paillas Peña. Penagos Vargas. CONACED. 158. 1990. Madrid. elementos de la acción de tutela. Manuel: De la responsabilidad en los juicios de amparo. Santiago de Chile. 2001. Bogotá. Hermann: Cartilla básica: derecho a la educación y libertad 1997.

Rodríguez Muño. Editorial Jurídica de Chile. Miguel Ángel: Teoría y práctica del juicio de amparo en materia civil. Claudia Beatriz: Amparo de derechos fundamentales. Ediciones Jurídicas de Venezuela. 1982. 1994. 1977. Roberto: Derechos fundamentales y juicio de amparo. 4ª edición. Suárez Camacho. Civitas. Adolfo A. Centro de Estudios 165. Jorge: Derecho constitucional aplicado a la especialización en amparo. 181. McGraw Hill.L. Magdalena: El juicio de amparo agrario. Madrid. teoría y extensión. Asunción. Rivas. Humberto: Análisis práctico-operativo de la suplencia de la queja en el juicio de amparo. Sbdar. 1998. Madrid.BIBLIOGRAFIA ESPECIALIZADA protección de derechos y libertades constitucionales y algunas realidades comparativas con otros países. 185. Quinche Ramírez. México. Carlos Rafael: El amparo guatemalteco y las verdaderas reformas que clama su justicia constitucional. 1994. 2003. México. 2005. 2003. Naturaleza jurídica. Acción de tutela contra providencias. México. Sánchez Corrales. Sánchez Morón. 2004. Emilio: El artículo 14. Nestor Pedro: Ley de Amparo. Rodríguez-Cerna Rosada. Soto Gordoa. Sagüés. Buenos Aires. 172. Eduardo: El recurso de protección: orígenes. Porrúa. D. México. Manuel Fernando: Vías de hecho. Cárdenas. Quiroga Laivé. 174. 1988. Bogotá. 171. Senes Motilla. 1987. 166. 170. Sosa. 175. La Ley Paraguaya. 2006. Ediciones La Rocca. 2002. UNAM. Rubinzal-Culzoni. 173. 1997. Morris: De los recursos de amparo y hábeas corpus en el derecho constitucional venezolano. 182. Miguel: El recurso de amparo constitucional. Rabasa. Panamá. Editorial Huella de Ley. 178. 167. 184. Buenos Aires. 179. Guatemala. 180. 1998.: El Amparo. Orígenes. Orión. Porrúa. 183. Asunción. Caracas. Enrique: El amparo judicial. Santiago de Chile. 1994. 169. México. Buenos Aires. Ciudad Argentina. Omar Cadul: La demanda de amparo de garantías constitucionales: manual práctico para su admisibilidad. México. Soto Kloss. Sierralta. Róger Iván: El recurso de amparo en Nicaragua como Constitucionales. 176. México. 1979. Sánchez Conejo. Buenos Aires. Humberto: El amparo colectivo. Ignacio y Lievana Palma. 2ª edición. La Ley Paraguaya. 2005. 177. Quintanilla García. 2ª edición. Gilberto: La suspensión del acto reclamado en el juicio de amparo. Themis. Valencia. Astrea. Pueblos Fraternos. Estudio constitucional / El juicio constitucional. 1984. Sosa. características actuales y crisis. Reyes Tayabas. doctrinas y jurisprudencia. 266 267 . Imprenta Universal Books. Enrique: La acción de amparo. 5ª edición. Carmen: La vía judicial previa al recurso de amparo. 1961. 168. 1998. Laguna. Rodríguez Gaona.

Editorial Depalma. Thomson-Civitas y Agencia de Protección de Datos de la 4. San José. Ugalde Prieto. 2004. Rodrigo: El recurso de protección en materia tributaria. Rubinzal Culzoni. México. 189. D. Mérxico. Alfredo: Autodeterminación informativa y Estado de Derecho en la sociedad tecnológica. Jus. 190. Arturo: La forma procesal del amparo. México. 7. AbeledoPerrot. Proceso de hábeas data. Protección de Datos Personales. 8. AA. Porrúa. Pamplona. Ekmekjian. 5. Luis: Principios del derecho a la información. Santiago de Chile. 1960. 2004. Suprema Corte de Justicia de la Nación: Amparo contra el procedimiento de reformas a la Constitución. Miguel Angel: Habeas Data. 188. 268 . Tecnos. Madrid. Su protección jurídica frente a la sociedad de la información. Tron Petit. Hugo Ítalo: El juicio de amparo en materia laboral. 9. 1997. José Julio: Lo público y lo privado en Internet. Tena Suck. Valenzuela. 2. Trueba. Oxford University Press. Lima. 3. México. Falcón. México. Enrique: Habeas Data. Herminia: Vida privada y datos personales.: Derecho a la autodeterminación informativa y Acción de Habeas Data en Iberoamérica. 1993. Trueba. Isabel-Cecilia: Protección de datos: cuestiones Comunidad de Madrid. México. Uchuya Carrasco. UNAM. 2000.BIBLIOGRAFIA ESPECIALIZADA 186. 6. La providencia cautelar en el juicio de amparo. 192. 2007. Concepto y procedimiento. Universidad Michoacana. Castillo Vásquez. (Chile) 1997. 1. 194. Humberto: Amparo contitucional y legal del tercero registral. Buenos Aires. México. 2002. Jean Claude: Manual de los incidentes en el juicio de amparo. Osvaldo Alfredo: Derecho Procesal Constitucional-Hábeas Data. Escobar de la Serna. El derecho a saber y la obligación de callar. Fernández Rodríguez.VV. Zaldívar Lelo de Larrea. 187. 191. 1996. Dikynson. Themis. Alfonso: Derecho de amparo (Introducción). 2ª edición. 2000. Morelia. 1996. Enmarce. Año 3. Madrid. Buenos Aires. 2002. Intimidad y libertad de expresión en la Red. 1974. Talca. Buenos AiresSanta Fé. SCJN. Chirino Sánchez. 2000. Jus. N° 1. Campuzano Tomé. constitucionales y administrativas. Número monográfico de la revista Ius et Praxis. Alfonso: La suspensión del acto reclamado en el juicio de amparo. CONAMAJ. 3ª edición. 1975. Gozaíni. Arturo: Hacia una nueva ley de amparo. Jurídica Conosur. 1999. 193. 1997. Rafael y Morales Saldaña.

: Internet y la sociedad europea de la información: implicaciones para los ciudadanos. Osvaldo Alfredo: Derecho Procesal Constitucional-Hábeas Data. Fundap. A. 15. Proceso de inconstitucionalidad. Rey Cantor. Sevilla. Bogotá. Herrán Ortiz. 2. 2. Querétaro.: La protección del derecho a la libertad informática en la Unión Europea. 268 269 .VV. Editorial Temis. 1. Sevilla. 1997. E. Pérez Luño.VV. E. Jairo Enrique: Acción de cumplimiento (Teoría y práctica). Librería Editora Platense. Edgar y Eto Cruz. Publicaciones de la Universidad de Sevilla. Solano Sierra. Mario G. 3. Sánchez Bravo. Pérez Luño. Ana Isabel: La violación de la intimidad en la protección de datos personales. 1. 11. 1990. Ley y reglamentación. 2001. Ernesto y Rodríguez R. 1997. Víctor Bazán (Coordinador). 1997. 2003. Camargo. Masciotra. 1989. Carpio Marcos. AA.: Inconstitucionalidad por omisión. 13. María F. Ediciones del Profesional. La Plata. Centro de Estudios Constitucionales. Losano. 17. Madrid. Buenos Aires-Santa Fé. 2002. Madrid. AA. Centro de Estudios Constitucionales. 14. Leyer. Santa Fe de Bogotá.BIBLIOGRAFIA ESPECIALIZADA 10. Pedro Pablo: La acción de cumplimiento. Herrán Ortiz. Antonio E. Sánchez Bravo. E. 2003. 1999. Pablo Lucas: El derecho a la autodeterminación informativa. Proceso de cumplimiento. SEGUNDA PARTE LOS PROCESOS CONSTITUCIONALES ORGANICOS Gozaíni. Bogotá. La garantía polifuncional. Madrid. Bogotá. Dykinson. 1997.. A. Rubinzal Culzoni. 12. Murillo. 4. Prólogo de A.. Prólogo de A. México. 1999. Temis. Tecnos. A. 16. Gerardo: El control jurisdiccional de la inconstitucionalidad e ilegalidad por omisión. María Carolina: Acción de Cumplimiento y derechos humanos.: La sentencia sobre la constitucionalidad de la ley . Publicaciones de la Universidad de Sevilla. Dykinson.: Libertad informática y leyes de protección de datos personales . Madrid. 1998. y Guerrero Mateus. 2003. Mario: El hábeas data. Madrid. Ana Isabel: El derecho a la intimidad en la nueva Ley Orgánica de Protección de Datos Personales. Pérez Luño.

Carpio Marcos. Ernesto: El control de la constitucionalidad. 1998. 1960. Editorial Librería Martí. 270 . María Luisa: El recurso de inconstitucionalidad. 15. Antonio: Cuestiones de inconstitucionalidad.: El rango de ley de las ordenanzas municipales en la Constitución de 1993. Gerardo: El control jurisdiccional de la inconstitucionalidad e ilegalidad por omisión. 1995. Brage Camazano. Lima. 8. Valencia. María del Carmen: La sentencia en la cuestión de inconstitucionalidad. 13. 12. 1998. 1991. México. Lima. México. Carrió. Blume Fortini. Grijley. UNAM. Tirant lo Blanch. Joaquín: La acción de inconstitucionalidad. 2003. AA. Civitas. Editorial Bosch. 19. 1999. Querétaro. AA. UNAM. Corzo Soza. Centro de Estudios Políticos y Constitucionales. Louis y Rubio Llorente. 1997. 10.VV. Favoreau. Brewer-Carías. 2003. Genaro R. Fernando: El recurso de inconstitucionalidad. Editorial Lex Nova. 18. (Estudios de Derecho Comparado). Blasco. Madrid. Blume Fortini. Barcelona. 6. Madrid.: En busca de las normas ausentes. Poder Judicial de la Federación – Suprema Corte se Justicia de la Nación. 11. ERSA. 20. 7. 2001. Ensayos sobre la inconstitucionalidad por omisión. La Habana. Madrid. Francisco Javier: Las sentencias interpretativas del Tribunal Constitucional. Madrid 2001. El caso español. Díaz Revorio. Doctrina del Tribunal Constitucional. (Con especial referencia a Colombia y al Perú). Fundap. 1998. Ernesto Blume Fortini (Compilador). Álvarez Tabio.: El recurso extraordinario por sentencia arbitraria en la jurisprudencia de la Corte Suprema. 2005. Francisco Javier: La producción jurídica y su control por el Tribunal Constitucional. Fix Zamudio. Ezquiaga Ganuzas.VV. Civitas. Derecho Comparado. Balaguer Callejón. 9. 1994. Prólogo de Manuel Aragón. Abeledo-Perrot. Héctor: El requisito del control de la constitucionalidad en un Estado democrático de Derecho. Civitas. Edgar y Eto Cruz. Cano Mata.BIBLIOGRAFIA ESPECIALIZADA 3. 16. Teoría General. Allan: El control concentrado de la constitucionalidad de las leyes. Editorial Jurídica venezolana. Miguel Carbonell (Coordinador). Ernesto: La defensa de la Constitución a través de las ordenanzas municipales. México.Stampa Gráfica Editores. 14. Fernández Rodríguez. 5. 1986. José Julio: La inconstitucionalidad por omisión. 17. México. Madrid. Francisco: El bloque de constitucionalidad. Edgar: La cuestión de inconstitucionalidad. 2000. 1967. Buenos Aires. Municipalidad Provincial de Lima . Caracas. Centro de Estudios Políticos y Constitucionales. 1996. 4. Madrid. Lima.

Universidad Externado de Colombia. Ebeledo Perrot. Lozano. Augusto Mario: Admisibilidad del recurso extraordinario. Estudio de Derecho Comparado. Sierra Porto. 1997. Encarnación: La cuestión de inconstitucionalidad en el proceso civil. Sergio: El control de constitucionalidad. Montevideo. Enrique: El proceso de inconstitucionalidad de la ley. 2001. Universidad 26. Edgar: Sentencias interpretativas y respeto a la democracia en Colombia. Bogotá. Su evolución en España y Colombia. Abraham: Sentencias interpretativas y control de constitucionalidad en Colombia. Marcos: La inactividad del legislador: una realidad susceptible de control. Lozano Villegas. Platense . 1990. Buenos Aires. Civitas. 34. Humberto: Sentencias de inconstitucionalidad en la jurisdicción española. 24. Porrúa. Porrúa. 35. El proceso directo de constitucionalidad. Universidad Externado de Colombia. San Cristóbal de La Laguna. 2004. Martínez Sánchez. Facultad de Derecho y Ciencias Sociales. Markus: Tribunal Constitucional y reparación de la discriminación normativa. 33. 27. La Plata – Buenos Aires. González Beilfuss. Constitucionales. Martín de la Vega. Librería Ediciones del Profesional. Bogotá. Universidad de La Laguna. Luis F. Reyes Blanco. 32. Madrid. Bogotá. Bogotá. Germán: El valor normativo de las sentencias de la Externado de Colombia. 22. Madrid. Gómez Puente. Oscar: El control de la constitucionalidad de la ley. Marín Pageo. El “certiorari” según la Corte Suprema. 1967. 2000. 31. Buenos Aires. 1978. Madrid. 30. 2007. 1997. León Javier: La inconstitucionalidad por omisión legislativa. 2000. Sánchez Sánchez. Véscovi. Madrid. J. 23. 29. Maier. 1970. Konrad-Adenauer-Stiftung y Ad-Hoc.BIBLIOGRAFIA ESPECIALIZADA 21. 2004.: La declaración de inconstitucionalidad de oficio. McGraw Hill. Centro de Estudios Políticos y 270 271 . México. Bogotá. García Martínez. Trujillo Fernández. 2005. Asunción: El recurso de inconstitucionalidad. 1992. Gumersindo: Dos estudios sobre la constitucionalidad de las leyes. 2000. Prólogo de Julio B. Augusto: La sentencia constitucional en Italia: Corte Constitucional con ocasión del control abstracto y su incidencia en el sistema de fuentes del Derecho: el caso colombiano .Abeledo-Perrot. Ediciones Jurídicas Gustavo Ibáñez. Juan: Control Judicial de Constitucionalidad. 28. México. Madrid. Centro de Estudios Políticos y Constitucionales. Solano González. Vicente Sola. 2003. 1995. 25. Editorial Previum. Vásquez del Mercado. Morello. 36. Tipología y efectos de las sentencias en la jurisdicción constitucional italiana: medio siglo de debate doctrinal. 37.

4. María Antonia: Los conflictos entre órganos constitucionales del Estado. McGraw Hill.: Tribunales constitucionales europeos y autonomías territoriales. Francisco: La controversia constitucional en México. Miguel y González García. Bogotá. 1. Beltrán de Felipe. 1. Centro de Estudios Constitucionales. 2008. Abad Yupanqui. 7. 2ª edición. Lima. AA. Bermúdez Tapia.VV: Derecho Constitucional Jurisprudencial: Las grandes decisiones de la Corte Constitucional. LEGISLACION Y JURISPRUDENCIA CONSTITUCIONALES 3. Boletín Oficial del Estado. Madrid. 2007. 1992. Madrid. 2. México. 1997. Samuel: Selección de jurisprudencia constitucional. 1985.VV. 6. Madrid. 2006. 2002. Domingo García Belaunde (Coordinador). sentencias básicas del Tribunal Supremo de los Estados Unidos de América. Porrúa. 5. 2002. 3ª edición. Gudiño Pelayo. Lima. Centro de Estudios Constitucionales. Edgar: Selección de jurisprudencia del Tribunal Constitucional.: ¿Guerra de las Cortes? A propósito del proceso competencial entre el Poder Ejecutivo y el Poder Judicial. Javier: El conflicto entre órganos constitucionales. 2. Lima. Lima. Acuña Méndez. Lima. García Roca. Cuadernos de análisis y crítica a la jurisprudencia constitucional Nº. 1990. Ángel: El conflicto entre órganos constitucionales. José de Jesús: La improcedencia y el sobreseimiento en la controversia constitucional. Abad Yupanqui. 4. Samuel: Constitución y procesos constitucionales. AA. Estudio introductorio. 2004. Fundap. Ediciones legales. B. 04. Editorial Tecnos. Editorial El Jurista. Madrid. 3. legislación e índices. Palestra. Interpretación artículo por artículo de nuestra norma fundamental realizada por el supremo intérprete. AA. Palestra. Villaverde Menéndez.BIBLIOGRAFIA ESPECIALIZADA 38. Publicaciones del Congreso de los Diputados. Julio (Compiladores): Las 6. 1995. Gómez Montoro. Ignacio: La Inconstitucionalidad por Omisión. 2001.VV. Trujillo Rincón. Editorial Legis. 1987. Madrid. Carpio Marcos. 5. Proceso competencial. CAJ. Manuel Alexis: La Constitución a través de las Sentencias del Tribunal Constitucional. Manuel José Cepeda (Coordinador). Madrid. 2008. Querétaro. 272 .

2003. Carlos: Compendio de Legislación Constitucional. 2000. 2007. Juan José: La Constitución Española de 1978: Estudio Sistemático y Jurisprudencial. 22. Rigoberto. Edgar y Grández Castro. Gonzáldez Beilfuss. 1995. 24. 13. 2006. Gui Mori. sumillas e índices. 17. Aurorita: Jurisprudencia Constitucional. Tomás: Jurisprudencia constitucional 1981-1995. Marcial: El Estado peruano según la jurisprudencia del Tribunal Constitucional. clasificada por materias. Rubio Correa. 12. Pamplona. Madrid. Lima. Editorial Libertad. Piura. González Rivas. 16. 11. 23. Civitas. 1. Dueñas Ruíz. Rubio Correa. 15. Universidad de Piua-ARA. Ediciones Librería del Profesional. Gómez. Lima. Soria Baca. 2006. Elizabeth y Saavedra Parra. 2003. Fondo Editorial de la PUCP. Parra Rodríguez. Rosas Cruz. Editorial Rhodas. 2001. t. 2004. de toda la jurisprudencia constitucional. Oscar José: Control constitucional. 1996. Studio Editorial. Carpio Marcos. Walter y Mesía Ramírez. Walter y Mesía Ramírez. Gui Mori. Selección de jurisprudencia del Tribunal Constitucional. Miguel A. Adriana: La acción de tutela en la jurisprudencia de la Corte . Markus: El principio de proporcionalidad en la jurisprudencia del Tribunal Constitucional. Ministerio de Justicia. Civitas. Lima. 19. Pedro: El Precedente Constitucional (2005-2006). Carlos: Derechos Humanos. Ministerio de Justicia. Madrid. 10. Eto Cruz. 9. 1995. Bogotá. Editorial Comares. Análisis de un siglo de jurisprudencia. Estudio y reseña completa de las primeras 3052 sentencias del TC. 2005. 8. 1997. Granada. Gutiérrez. 1996. Barcelona. Sentencias. 20.BIBLIOGRAFIA ESPECIALIZADA 7. Lima. Castillo Córdova. 5 tomos. Gerardo: Indice analítico de la Constitución Política del Perú de 1993. Juan José: Estudio legal y jurisprudencial del Tribunal Constitucional español 1981-2000. Bosch. 2006. Santa Fe de Bogotá. Defensoría del Pueblo. Civitas. 18. Perú. Guzmán Orozco. 272 273 . 2006. México. Gonzalo y de la Cruz. 1997. Luis: Hábeas corpus. Fondo Editorial de la PUCP. Lima. 2ª reimpresión. Lima. 1997. González Rivas. Santos Vijande. Madrid. Análisis y síntesis. Tomás: Comentarios de jurisprudencia constitucional 2001- 21. Lima. 14. Poder Judicial de la Federación. Gutiérrez. amparo y hábeas data: un estudio esencialmente jurisprudencial. Jesús María: Doctrina y jurisprudencia del Tribunal Constitucional.: El proceso constitucional de amparo en materia laboral. Marcial: La interpretación de la Constitución según el Tribunal Constitucional. Aranzadi. Palestra. Guillermo: Fallos históricos de la Suprema Corte de Estados Unidos de América. 1995. Lima. Instrumentos internacionales y Teoría.

27. Lima. 2007. Ceddal. Jurisprudencia vinculante de observancia obligatoria. 2003. Civitas. Vásquez Quispe. Gaceta Jurídica. Velezmoro Pinto. Gaceta Jurídica. Schwabe. Grijley. Lima. Bogotá. Ricardo Velásquez Ramírez y Humberto Bobadilla Reyes (Coordinadores). Carlos A. 1. Tribunal Constitucional del Perú. artículo por artículo. Fernando: Precedentes Vinculantes del Tribunal Constitucional.: Del amparo constitucional al amparo interamericano como institutos para la protección de los derechos 274 .: Normas internacionales en Derechos Humanos. Sentencias vinculadas con los artículos de la Constitución.VV. 3. Estudio preliminar de Gerardo Eto Cruz. Nomos&Tesis. Lima. Grijley. Jurisprudencia del Tribunal Constitucional. artículo por artículo. 32.BIBLIOGRAFIA ESPECIALIZADA 25. Niceto: La protección procesal internacional de los derechos humanos. AA. 2006. Universidad Autónoma de Chile. Prólogo de Juan Woischnik. 2006. 2008. Jürgen (Compilador): Cincuenta años de jurisprudencia del Tribunal Constitucional Federal Alemán. Lima. Constitución Política y Código Procesal Constitucional . 1998 2000. Juan: Diálogos jurisprudenciales. Tribunal Constitucional del Perú: La Constitución en la jurisprudencia del (Coordinador). 30. 2006. 3° edición. 2007. Carlos M. Federico Mesinas Montero 31. del Tribunal Constitucional. 28.: Justicia Constitucional. Instituto Voltaire. Fundación Konrad-AdenauerStisftung – Ediciones Jurídicas Ibáñez. Prólogo de Raúl Ferrero Costa y Presentación de Javier Alva Orlandini. Manuel Muro Rojo (Director). VI tomos. Lima. Lima. Silva Muñoz.: Jurisprudencia Vinculante del Tribunal Constitucional. Sar. Ayala Coroa. Editorial San Marcos. AA. JURISDICCIÓN SUPRANACIONAL Tribunal Constitucional. 29. del Tribunal Constitucional. Omar: Código Procesal Constitucional con la jurisprudencia. 2. 1984. Alcalá Zamora y Castillo. 26. Omar: Constitución Política del Perú con la jurisprudencia. 4. Edición Oficial. 1975. 2005. Madrid. Lima. Introducción de Marcela Anzola Gil.VV. Prólogo de Domingo García Belaunde y Presentación de Víctor García Toma. Lima. Nomos&Tesis. CAJ. Prólogo de Teodoro Ribera Neumann. Comentarios a las sentenias del Tribunal Constitucional sobre inconstitucionalidad. Derecho Supranacional e Integración en el Derecho Latinoamericano. Sar.

Lima. Aspectos institucionales y procesales. Fundap-Colegio de Secretarios de la Suprema Corte de Justicia de la Nación y Comisión Estatal de Derechos Humanos. García Ramírez. Palestra. Díaz Revorio. 9. Salado Osuna. 2ª edición. 2 Tomos. Lima. 2001. César (Compilador): Jurisprudencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos. Pedro: La garantía internacional de los derechos humanos. Boggiano. Instituto Europeo de Derechos Humanos. Barcelona. 11. Editorial Jurídica Venezolana. UNAM. Ayala Corao. Estudio de la jurisprudencia de la Corte Suprema de Justicia de la Nación. 10. La Ley. Jurídica Venezolana. Remotti Carbonell.: La jerarquía constitucional de los tratados relativos a derechos humanos y sus consecuencias. Caracas. instrumentos procesales de tutela de los derechos humanos en el Sistema Interamericano. San José. Lima. 2006. 2004. José Alejandro: Los Derecho Internacional de los Derechos Humanos en el Derecho Constitucional argentino. Prólogo de Héctor Fix-Zamudio. 1998. 17.BIBLIOGRAFIA ESPECIALIZADA 5. 6. Secretaría de la Corte Interamericana de Derechos Humanos. Martha Gloria y Chumbiauca Diez. Normas Legales. Presentación de Héctor Fix-Zamudio. 16. Nikken. Tercera edición. Francisco Javier (Compilador): Jurisprudencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos. Pablo Luis: El Bloque de Constitucionalidad. Jurista Editores. Buenos Aires. Sergio: La jurisprudencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos. Daniel: Protección Internacional de los Derechos Humanos. Faúndez Ledesma. 2003. Quiroga León. 2005. La recepción del humanos. 2004. San José. 2005. 274 275 . 13. Salinas Zavala. Comisión Andina de Juristas. Ana: Los casos peruanos ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos. 2003. Querétaro. 8. 2006. Trujillo. Manuel E. Landa Arroyo. 15. Héctor: El sistema interamericano de protección de los Derechos Humanos. Lima. Antonio: Derecho Penal Internacional y Derecho edición. Buenos Aires. José Carlos: La Corte Interamericana de Derechos Humanos: Estructura. Carlos M. Instituto Interamericano de Derechos Humanos – Editorial Constitucional Internacional de los Derechos Humanos. 2003. 18. Instituto Interamericano de Derechos Humanos. Aníbal: El debido proceso legal en el Perú y el sistema interamericano de protección de los derechos humanos. Lima. Manili. Caracas – San José. Palestra. 1989. Librería y Ediciones Jurídicas. Ventura robles. y otros: Sistematización de la jurisprudencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos. 14. 12. Prólogo de Carlos Fernández Sessarego y Presentación de Francisco Eguiguren Praeli. 2003. funcionamiento y jurisprudencia. Editorial La Ley. 2004. O´Donnell. 1996. México. 2ª 7.

Traducción de J. Universidad Externado de Colombia. Estudios de teoría y metateoría del derecho. 11. Buenos Aires. Ediciones Sígueme. Guastini. Palestra. 2005. Prólogo de Albert Calsamiglia. Habermas. Gadamer. Barcelona. 6. 3. 1988. Buenos Aires. Gedisa. Ariel. John Hart: Democracia y desconfianza. 8. Robert: El concepto y la validez del Derecho. Traducción de Gerardo Pisarello. Ferrajoli. Carlos: Curso de Derecho Internacional de los Derechos Humanos. 1993. 1991. Traducción de Manuel Atienza e Isabel Espejo. Bogotá. Planeta Agostini. Madrid. AbeledoPerrot. Lima. 1996. Estudios Constitucionales. Manuel y Ruíz Manero. Dworkin. Atienza. 1999. 13. 10. Trotta. Alexy. Traducción de J. Jürgen: Facticidad y Validez. Gedisa. Trotta. Siglo del Hombres Editores – Universidad de los Andes. García Amado. Alexy. 2° reimpresión. Traducción de Magdalena Holguín. 276 . 2006. 7. Luigi: El garantismo y la filosofía del derecho. 1. 2006. La teoría del discurso racional como teoría de la fundamentación jurídica. 1997. Madrid. Carrió. Dworkin. 2001. Traducción de Claudia Ferrari. Gedisa. Traducción de Ana Agud Aparicio y Rafael de Agapito. Malem. Madrid. Hans-Georg: Verdad y Método. Traducción de Ernesto Garzón Valdés. Centro de 4. 12. Villán Durán. Salamanca. 1997. Ronald: El imperio de la justicia. Fundamentos de una hermenéutica filosófica. 2° edición. 2. Una teoría del control constitucional. Ronald: Los derechos en serio. 4º edición. Robert: Teoría de la argumentación jurídica. Aarnio. Madrid. 1977. Juan: Las piezas del Derecho. Alexei Julio Estrada y José Manuel Díaz Martín. Palestra.BIBLIOGRAFIA ESPECIALIZADA 19. Aulis: Lo racional como razonable. 14. Santafé de Bogotá. Barcelona. Joaquín: Teorías de la tópica jurídica. 9. Civitas. Barcelona. 2005. Ely. 2º edición. Sobre el Derecho y el Estado democrático de Derecho en términos de teoría del discurso . Barcelona. 1990. Un tratado sobre la justificación jurídica. Ferrer. Lima. 2007. Atienza. Manuel: Las razones del Derecho: Teorías de la argumentación jurídica. Prólogo de Manuel Atienza. Ricardo: Distinguiendo. Filosofía y teoría del derecho. BIBLIOGRAFÍA ADICIONAL BÁSICA A. 5. Genaro: Notas sobre Derecho y Lenguaje. Teoría de los enunciados jurídicos. 4ª edición.

Porrúa. Pérez Luño. González. Tecnos. Raz.: El concepto de Derecho. Rawls. 30. Hans: Teoría pura del derecho. Madrid. Alf: Sobre el Derecho y la Justicia. 19. Astrea. México. 29. Palestra. 25. Welzel: Derecho injusto y derecho nulo. Traducción de P. AA. Ross. La nueva retórica. Nino. Editorial Universitaria. Madrid. 2006. Karl: Metodología de la ciencia del Derecho. Hans-Jochen. Niklas: Sistema jurídico y dogmática jurídica. Trotta. Ley. La estructura del ordenamiento jurídico. Derecho constitucional 1. Hans: Teoría general de las normas. 28. Nino. Madrid. Luhmann. Traducción de M. México. 26. Aguilar.A. Kelsen. 27. 2005. 1971. Taurus. Madrid.BIBLIOGRAFIA ESPECIALIZADA 15. 23. 21. M. Madrid. Radbruch. 1997. Labor. 1959. Madrid. 1964. Buenos Aires. Joseph: Razón práctica y normas. 2ª edición en castellano. Fondo de Cultura Económica. 16. Presentación de Domingo García Belaunde. Larenz. Schmidt y H. Zagrebelsky. 1963. Traducción de R. 18. L. 1983. Barcelona. Georg Henrik: Norma y acción. D. Traducción de Luis López Guerra. Traducción de Juan Ruíz Manero. Olivecrona. Buenos Aires. E. Jhon: Teoría de la justicia. 1991. México–Madrid–Buenos Aires. Centro de Estudios Constitucionales. 276 277 .: Tratado de la argumentación. 1980. 1970. Abeledo-Perrot.L. Carlos Santiago: Introducción al análisis del derecho. Chaim y Olbrechts-Tyteca. 2º edición. 2003. Buenos Aires. 20. Gustav. Buenos Aires. Viehweg. Trillas. H. Gustav: Filosofía del Derecho. Derechos. 5° edición. Werner Maihofer. Justicia. 24. 2ª edición. 4º edición. Vernengo. Astrea. Una investigación lógica. Hart. Konrad Hesse y Wolfgang Heyde (Coordinadores). 32. Selección y traducción de J. 17. Ariel. Radbruch. 1980. Karl: El derecho como hecho. Epílogo de Gregorio Peces-Barba. Presentación de Konrad Hesse. Centro de Estudios Constitucionales. 22. Perelman. Edersa. 1978. B.VV. Rodríguez Paniagua. Barcelona. 1985. Traducción de Julia Sevilla Muñoz. Gustavo: El derecho dúctil. 1979. Kelsen. Von Wright. Lima. Carlos Santiago: La validez del Derecho. García Ferrero.: Manual de Derecho Constitucional. Madrid. 1994. 31. Ernst Benda. Editorial Gredos Biblioteca Románica Hispánica. Traducción de Marcelino Rodríguez Molinero. Antonio Enrique: Trayectorias Contemporáneas de la Filosofía y la Teoría del Derecho. Madrid. Theodor: Tópica y jurisprudencia. 2002. 4° edición.

9. 12. Centro de Estudios Políticos y Constitucionales. 2006. Aguiló Regla. Borowski. Estudio Preliminar de Gerardo Eto Cruz y Epílogo de Domingo García Belaunde. José Julio: Los fundamentos del Derecho Constitucional (Derecho. 2008. 10. Francisco: La dogmática de los derechos humanos. Traducción de Juan Luis Requejo Pagés e Ignacio Villaverde Menéndez. 5.VV. 3. Madrid. Javier Pérez Royo.: Derecho Constitucional para el siglo XXI. Editorial Cordillera. 2 vols. Universidad Carlos III de Madrid – Dykinson. Actas del VIII Congreso Iberoamericano de Derecho Constitucional.BIBLIOGRAFIA ESPECIALIZADA 2. 14. Santafé de Bogotá. AA. 278 . Fernández Segado. 2002. Buenos Aires. 2005. Ediar – Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM. Las intersecciones iusnaturalistas de la Constitución. AA. 7. 2000. Marcial Pons. 2005. 2004. Bidart Campos). 3ª reimpresión. Bidart Campos. Estado y Constitución). Bidart Campos. Traducción de Ernesto Garzón Valdés.. Alexy. Baden-Baden.VV. 11. Ernst Wolfgang: Escritos sobre derechos fundamentales. Universidad Externado de Colombia. José Carlos (Coordinadores). 1993.: Nociones Constitucionales. Lima-Bogotá. Böckenförde. Edición. Domingo García Belaunde. Joseph: La Constitución del Estado Constitucional. y Remotti Carbonell.VV. Universidad Externado de Colombia. Lima. 1994. Navarra. Traducción de Carlos Bernal Pulido. 2001. Martín: La estructura de los derechos fundamentales. Fernández Rodríguez. 6. Nomos Verlagsgesellschaft. La constitucionalización del Derecho. Lima. Bernal Pulido.Barcelona. 2002.: Constitucionalismo y derechos humanos. 13. Joaquín Pablo Urías Martínez y Manuel Carrasco Durán (Editores). 10. Carlos: El Derecho de los derechos. Buenos Aires. 2007. (Coordinador). Ediciones Jurídicas. María del Carmen: La teoría jurídica de los derechos fundamentales. Barranco Avilés. Germán J. Biblioteca Peruana de Derecho Constitucional. Thomson Aranzadi. Robert: Teoría de los derechos fundamentales. Lima. Palomino Manchego. 8. Lima. Palestra-Temis. prolegomena y traducción de Antonio López Pina. (LibroHomenaje a Germán J. Germán: Tratado Elemental de Derecho Constitucional Argentino. Lima. 2002. Madrid . 2 tomos. Centro de Estudios Constitucionales del Tribunal Constitucional de Perú. Traducción de Magdalena Correa Henao. Favoreau. 2003. 4. Bogotá. Louis: Legalidad y constitucionalidad. AA.: Derechos humanos y Constitución en Iberoamérica. Biblioteca Peruana de Derecho Constitucional. Ediar. José F. 2000.

Ricardo: Estudios de Teoría Constitucional.: Modernas tendencias del Derecho Constitucional. Dieter: Constitucionalismo y derechos fundamentales. Antonio-Luis: La garantía del contenido esencial de los derechos fundamentales. Segundo V. 2 Tomos. Grimm. 1992. Madrid. 26. 23. Häberle. Pedro J. Domingo: La Constitución y su dinámica. Häberle. 19. 22. Traducción de Joaquín Brage Camazano. Estudio preliminar de Francisco Fernández Segado. Traducción de Pedro Cruz Villalón. Martínez-Pujalte. Marcial Pons. Madrid. Madrid. Pablo: La Constitución abierta y sus “enemigos”. y De Esteban. Werner: La Constitución como ordenamiento jurídico fundamental del Estado. Estudio preliminar de Antonio López Peña. 31. 29. Trujillo. Madrid. García de Enterría. Jorge: Tratado de Derecho Constitucional. 20. 30. Lucas Verdú. Traducción del Fracés por Sabino Álvarez Gendin. Peter: La garantía del contenido esencial de los derechos fundamentales. México. Carlos Santiago: Fundamentos de Derecho Constitucional. Madrid. Lima. 2003. 1983. Madrid. Trotta. Madrid. Häberle. B. Madrid. Palestra. 2001. 2007. 1994. Peter: La libertad fundamental en el Estado Constitucional . David: Conflictos Constitucionales. 2ª edición. Reus S. 278 279 . 2006. 25. 1993. PUCP. 1934. Tabla XII Editores. Eduardo: Democracia. Estudio Introductorio de Diego Valadés. Civitas. Plus Ultra. Luigi: Los fundamentos de los derechos fundamentales. 24. Hesse. UNAM.. Traducción de Carlos Ramos Nuñez. Buenos Aires. 21. 1995. Nino. 2006. Dykinson. Madrid. Lima. 2005. 2001. 27. Argentino y Comparado. 2003. Edición puesta al día por Ángel Sánchez Navarro. Traducción de Raúl Sanz Burgos. 16. Universidad Complutense-Ediciones Beramar. Konrad: Escritos de Derecho Constitucional. Astrea. Ponderación e indeterminación normativa. Buenos Aires.: Tratado de la Ciencia del Derecho Constitucional. Mirkini–Guetzevitch. Dykinson. Traducción de Sergio Díaz Rici y Juan José Reyven.BIBLIOGRAFIA ESPECIALIZADA 15. jueces y control de la Administración.Facultad de Derecho de la Universidad Complutense de Madrid. Centro de Estudios Constitucionales. Linares Quintana. Presentación de Jorge Carpizo. Ferrajoli. Martínez Zorrila. 2005. 18. Prólogo de José Juan Moreso. García Belaunde. Gonzáles-Trevijano. Servicio de Publicaciones . Trotta. 1997. Peter: El Estado Constitucional. Traducción de Héctor FixFierro. IX Tomos. 1987. Madrid. UNAM.A. Guastini. 17. Kägi. 28. México.

3. 24 de la Constitución). Guimaraes Ribeiro. Rudolf: Constitución y Derecho Constitucional. Madrid. Madrid. Barcelona. Chiarloni. Bryant: El acceso a la justicia. Madrid. 1997. 1984. Barcelona. Schneider. AA. Antonio: El derecho a la tutela judicial efectiva en la doctrina del Tribunal Constitucional (art. 9. Palestra. 4. Andrés: Sobre el derecho a la tutela jurisdiccional. Lima. Lissette y Prieto Valdés. Centro de Estudios Constitucionales. 1. 2003. Editorial Félix Varela. 34. México. Prólogo de Domingo García Belaunde. Traducción de Mónica Miranda. 38. Santo Domingo. Fondo de Cultura Económica. 35. 2004. Lima. Ovalle Favela. 1987. Bosch. 2° edición. Madrid. Parejo Alfonso. Rubio Llorente. José: Las garantías constitucionales del proceso. Jesús: El derecho a la tutela jurisdiccional. Saba. Alessandro: Lecciones de Derecho Constitucional. Promociones y Publicaciones Universitarias. 2005. 33. Grijley. 37. 1996. Barcelona. P. 2007. 1980. 2. Biblioteca Porrúa de Derecho Procesal Constitucional. 36. C. Carlos Santiago: La Constitución de la democracia deliberativa. De la Oliva Santos. 3ª edición. 1993. Darci: La pretensión procesal y la tutela procesal efectiva. Hans-Peter: Democracia y Constitución. Traducción de R. La Habana. Centro de Estudios Constitucionales.VV. Madrid. 6. Prólogo de Joan Picó I Junio. Centro de Estudios Constitucionales. Luciano: Constitución. Smend. Juan: El debido proceso constitucional. Derecho a la tutela jurisdiccional efectiva. 39.: Los derechos básicos del justiciable. Civitas. México. Nino. 2001. Colombo Campbell. Pérez Hernández. La persona ante la administración de justicia: derechos básicos . Municipio y Garantía Institucional. 1985. 2006. González Pérez. Cappelletti. Edersa. Cano Mata. Jorge Eduardo: Derecho Constitucional. Martha: Temas de Derecho Constitucional Cubano. 1984. Mauro y Garth. 2000. 1991. Edición al cuidado y Epílogo de José F. 2 tomos. Centro de Estudios Constitucionales. 7. 5. 1996. Bosch. Estudios sobre la Constitución. Prats. Barcelona. Pizzorusso. Sergio: Medidas coercitivas y las tutelas de los derechos. Mc Graw Hill. Gedisa. Francisco: La forma del poder. México. Madrid.BIBLIOGRAFIA ESPECIALIZADA 32. Palomino Manchego. 8. Gaceta Judicial. Hacia una teoría procesal del Derecho. 280 .

5. Revista de la Pontificia Universidad Católica del Perú. Martín: Tutela Jurisdiccional Diferenciada. 14. 12. John Reymon: La tutela judicial efectiva. 2002. 9. Revista de los estudiantes de la Facultad de Derecho de lus et Praxis. Iuris Lex Societas. Análisis multidisciplinario de la jurisprudencia del Tribunal Constitucional. 2007. la Universidad Nacional de Trujillo.BIBLIOGRAFIA ESPECIALIZADA 10. Lima. 3. Rúa Castaño. Editorial Grijley. Palestra. 7. 10. alumnos de la Facultad Cathedra. 17. Lima. Gaceta Jurídica. Luiz Guilherme: Derecho fundamental a la tutela jurisdiccional efectiva. Leyer. Buenos Aires-Santa Fé. Gaceta Constitucional. Bogotá. Palestra. 15. Palestra. 2008. Justicia Constitucional. Editorial Gaceta Jurídica. Diálogo con la jurisprudencia. 1. Osvaldo Alfredo: Derecho Procesal Constitucional-Debido Proceso. PERU Advocatus. Palestra. 2004. estudiantes de la Jus Constitucional. Aldo: La tutela preventiva de los derechos (Como manifestación de la tutela diferenciada). Revista de la Facultad de Derecho de la Universidad de lus et Veritas. Lima. 2008. REVISTAS ESPECIALIZADAS A. de Derecho de la Universidad de Lima. 2004. Facultad de Derecho de la Pontificia Universidad Católica del Perú. Luis: La garantía procesal del debido proceso. 8. Revista de los estudiantes de la Facultad de Derecho de la Derecho. Comisión Andina de Juristas. 11. Palestra. Hurtado Reyes. Lima. Zela Villegas. Gozaíni. Lima. Revista de la Asociación Ius et Veritas. 12. 2006. Revista de la Asociación Advocatus. 280 . Editorial Lecturas sobre temas constitucionales. 2. Cultural Cuzco. Juan José: La tutela procesal de los derechos. Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Luiz Guilherme: Tutela específica de los derechos. 1995. Derecho y Sociedad. 13. Marcelo de Bernardis. Rubinzal Culzoni. Lima. 6. Marinoni. Palestra. Revista de la Asociación Civil Derecho&Sociedad. Lima. Análisis multidisciplinario de la jurisprudencia del Tribunal Constitucional. Monroy Palacios. 11. Revista de jurisprudencia y doctrina. Marinoni. 4. 16.

Anuario Latinoamericano de Derecho Constitucional. Revista peruana de Derecho Constitucional. Revista Palestra del Tribunal Constitucional. 19. Políticos y Constitucionales. 7. Pensamiento Constitucional. de los alumnos de la Facultad de Derecho de la Pontificia Universidad Católica del Perú. Konrad-Adenauer-Stiftung. 3. ESPAÑA Anuario de Derecho Constitucional y Parlamentario. Revista Española de Derecho Administrativo. Revista del Foro. Editora Normas Legales. Revista de la Escuela de Graduados de Maestría con mención en Derecho Constitucional de la Pontificia Universidad Católica del Perú. Políticos y Constitucionales. 5. Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM. Revista del Centro de Estudios Constitucionales. . Centro de Estudios Revista Española de Derecho Constitucional. Editorial Civitas. 16. Centro de Estudios Documentación Administrativa. Universidad Nacional de Educación a Revista de las Cortes Generales. 22. Revista de Derecho. 2. 4. Editorial Palestra. Revista peruana de Derecho Público. Revista de la Universidad de San Martín de Porres. Revista de Estudios Políticos. Congreso de los Diputados. Tribunal Constitucional. Revista de Derecho. Anuario Iberoamericano de Justicia Constitucional. Vox Iuris. Asamblea Regional Políticos y Constitucionales. 17. Distancia (UNED). Constitucionales. Themis. Centro de Estudios Políticos y Constitucionales. 1. Editado por Boletín Mexicano de Derecho Comparado. 21. 20. 1. Corte Suprema de Justicia de la República. Centro de Estudios Revista de Derecho Político. 8. OTRAS de Murcia y Universidad de Murcia. 18. B. 2. 15. 6. 10. Centro de Estudios Políticos y Revista de Administración Publica. C. 9. Revista del Colegio de Abogados de Lima. Editado por Grijley. 14. Revista Jurídica del Perú.BIBLIOGRAFIA ESPECIALIZADA 13. Presidencia del Gobierno. Revista la Asociación Civil Themis. Revista peruana de Derecho Procesal. Revista Oficial del Poder Judicial. Editado por el Estudio Monroy&Abogados y Palestra.

3.es. Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM.cajpe. Instituto Iberoamericano de Derecho Procesal Constitucional – Porrúa.der.rediris.com/portal/DOXA. 282 283 . en las que se encuentran artículos de interés) Universidad de Valencia (España) www. Editorial La Ley. (Es posible consultar las constituciones iberoamericanas.juridicas. contiene diversos artículos de interés) Fundación Cervantes (España) http://cervantesvirtual. (Además de información jurisprudencial y legislativa de los tribunales constitucionales latinoamericanos. distinguiéndose entre sitios de información bibliográfica e información jurisprudencial. Cuestiones Constitucionales. se ha seleccionado los sitios web más relevantes para nuestra asignatura. Siguiendo los avances y las ventajas que ofrece la globalización en la difusión sin fronteras de la información. Jurisprudencia Argentina.uva. (Contiene información doctrinaria y jurisprudencial preparada por la sección de derecho constitucional de la Universidad de Valencia) Red Derecons (España) www. (Acceso a más de 1000 libros y más de 10 revistas: La lectura de los textos requiere el programa PDF y.constitucion. A. Isonomía y Discusiones. SITIOS WEB La Ley.mx. Web con información bibliográfica Instituto de Investigaciones Jurídicas de la Universidad Nacional Autónoma de México www. Revista Iberoamericana de Derecho Procesal Constitucional. generalmente. Revista mexicana de Derecho Constitucional. además de las revistas Doxa. no pueden imprimirse los textos) Comisión Andina de Juristas (Perú) www.BIBLIOGRAFIA ESPECIALIZADA 3. 4. 6. 5.org. 1.pe.es/constitucional/verdugo.unam. 4. 5. 2. Editorial Lexis Nexos.

1.) Revista de derecho constitucional latinoamericano [Argentina] www.html. Además.es/tc.derecho. contiene información sobre la disciplina y tiene enlaces de interés) 6. 10. jurisprudencial y doctrinaria sobre el funcionamiento de la justicia constitucional en toda Iberoamérica. Revista Ius et Praxis de la Universidad de Talca (Chile) www. dirigido por el Profesor Alfonso Nogueira Alcalá.es/uc3m/inst/MGP/JCI/00-portada.uc3m.tribunalconstitucional.mx.org. en su sección de publicación digital. es posible encontrar jurisprudencia de interés) Area de Derecho Constitucional de la Universidad de Oviedo [España] www.es/constitucional/Portada.pe.htm.boe. 7. (Contiene importante información sobre el curso y disciplinas afines). 284 . B.cndh. 2.(Es posible acceder a las revistas Fundamentos e Historia constitucional. Así mismo. Tribunal Constitucional de España www. de mucho interés) Instituto de Derecho Público Comparado Manuel García Pelayo de la Universidad Carlos III de Madrid (Justicia constitucional en iberoamérica) [España] www.conhist. (Permite el acceso y descarga de diversos libros. (La revista en referencia contiene trabajos de profesores latinoamericanos. 8. Tribunal Constitucional del Perú www.utalca. Contiene importante información a la que se puede acceder on line).org. Acceso a la revista Foro constitucional iberoamericano. a los que se puede acceder on line. Web con información jurisprudencial. (Sitio de la revista Ius et Praxis.gob.tc. 9.uniovi. Comisión Nacional de Derechos Humanos (México) www. (Página importante para acceder a información bibliográfica. www.es.cl/iusetpraxis/ius_principal/html.

scjn.co. Corte Constitucional de Italia www.3.mx.gob.poder-judicial. Corte Suprema de Argentina www. Tribunal Supremo Federal de los Estados Unidos Mexicanos www.cortecostituzionale. Tribunal Constitucional de Bolivia www.gov.cl.go. Sala Constitucional de Costa Rica www.tribunalconstitucional.bverfg.pjn.gov.ramajudicial. 6. 4. Tribunal Constitucional de Chile www.bo.de. 5.tribunalconstitucional. 9. 284 285 .ar. 8.it.gov. Corte Constitucional de Colombia www. 7.cr/salaconstitucional. 10. Tribunal Constitucional Federal Alemán www.

.

EPÍLOGO 286 287 .

DOMINGO GARCÍA BELAUNDE 288 .

Un primer panorama. y en cierto sentido. y también el Derecho Procesal Tributario y el Derecho Procesal Laboral. tienen contornos más o menos definidos. Pero lo ha hecho sin mayores precisiones. El aporte de América Latina. Se usa el término en forma recurrente.EL DERECHO PROCESAL CONSTITUCIONAL: UN CONCEPTO PROBLEMÁTICO EL DERECHO PROCESAL CONSTITUCIONAL: UN CONCEPTO PROBLEMÁTICO Domingo García Belaunde Sumario: 1. Y esto podría ir en aumento. 1. Pero hay una tendencia hacia eso. duda de ello). A manera de conclusión. La trayectoria europea. Un primer panorama. 4. Por un lado. hay otras que son también importantes. las viejas concepciones del Derecho Procesal Civil y del Derecho Procesal Penal. el cual está vinculado. La especial situación de los Estados Unidos. y que han adquirido cierto relieve en los últimos tiempos: el Derecho Procesal Administrativo. 2. pacíficos. Y al lado de estas dos vertientes clásicas. que seguramente se impondrá a la larga. pero aun está lejos de haber sido fijado en forma clara. por ejemplo. 288 289 . Hace algunas décadas que circula en América Latina el vocablo “Derecho Procesal Constitucional”. como es obvio. Se sabe que la tesis de la unidad de ambos procesos no está del todo admitida (Roxin. 3. 5. al proceso constitucional.

no fue pacífico. Veamos esto con más calma. es saltarse por encima los criterios rectores que debe observarse en todo análisis comparativo. es de más aceptación en América Latina que en Europa. por lo menos en sentido formal. y una aparente amplia aceptación. no es dable medir los problemas ajenos. en pleno siglo XVII. Esto responde en parte a la tradición jurídica que heredó de Inglaterra. En efecto. Por tanto. en los siguientes 32 años que 290 . Es preciso tener en cuenta que este país no sólo pertenece a una familia jurídica distinta –que sigue siendo distinta aun con los acercamientos que se ven en ciertos sectores– sino que además ha tenido una evolución peculiar. De hecho. distintos a los nuestros. nunca tuvo el control constitucional de las leyes en forma desarrollada. ya que decir que existe allá lo que existe acá. el famoso caso Marbury vs. no empece su uso. En Estados Unidos. sino que su lenta aparición se truncó. en donde parece no importar el tema. el panorama se mantiene impreciso. Y tampoco un Tribunal Constitucional. Aun más. con la experiencia de Coke. básicamente porque no existen procesos constitucionales. sino por haber sido obligada a hacerlo como consecuencia de su incorporación como país a la Unión Europea. Madison de 1803. por más que la Suprema Corte con sede en Washington se ocupe. a través de nuestros propios lentes o conceptos. Si ahora Inglaterra en parte está de regreso. por así decirlo.DOMINGO GARCÍA BELAUNDE Pero en el ámbito procesal constitucional. porque tiene cierto aire de familia. el mismo Marshall jamás volvió a inaplicar una ley federal por inconstitucionalidad. no existe el Derecho Procesal Constitucional. de asuntos constitucionales. aun cuando parezca paradójico. Y que adicionalmente. país que además no tiene Constitución. fundamentalmente. no ha sido por ella misma. La especial situación de los Estados Unidos. 2.

nadie se ha preocupado de estudiarlo. Por la misma razón. y que son vinculantes. procesal. en los cursos universitarios de Derecho Constitucional. Lo cual. creándose un precedente que a la larga puede influir y dejar de lado la norma cuestionada.EL DERECHO PROCESAL CONSTITUCIONAL: UN CONCEPTO PROBLEMÁTICO permaneció en la Corte. sea por seguir los principios que en alguna oportunidad sentó la Suprema Corte. Lo que se estudia y lo que cuenta es la supremacía constitucional. susceptibles eventualmente de ir a la Suprema Corte de Justicia. en el sistema jurídico norteamericano no existe algo que pueda llamarse proceso constitucional. y en los manuales al uso. el problema de la supremacía de la Constitución. sino sustantivo. ya en pleno siglo XX. Aun más. no existe un Derecho Procesal Constitucional y no creo que vaya a existir. se volvió a utilizar muchos años después. ya que si bien su labor trata estos temas mayoritariamente. por lo que tampoco puede decirse que ésta sea un Tribunal Constitucional. a pedido de parte. en especial por la resistencia que generó. las que actúan en última instancia. El problema no es. Pero hay que tener en cuenta que en el modelo norteamericano. de defensa de la Constitución y de la supremacía de ésta. pero en medio de grandes disputas teóricas y doctrinarias. que se hace efectiva a través de cualquier proceso. este control se hace en vía incidental. y en forma intermitente hasta la época de Roosevelt. o sea. su valor jurídico y cómo ella se hace efectiva en un proceso cualquiera. como es natural. dentro de un proceso de carácter judicial. Y esto por cuanto los problemas son resueltos en cualquier juzgado. y en consecuencia. Lo que se hace es estudiar. como creación pretoriana. sea por iniciativa propia. a propósito de un caso concreto y en cualquier tipo de proceso. pues. no importando cuál sea la materia objeto de la litis. Sentado el principio de la judicial review. requiere tiempo. con la Corte Taney. la mayoría de las cuestiones se deciden en las cortes de los Estados miembros. Y por tanto. Y ella misma es en 290 291 . como lo acredita la literatura existente. en cualquier proceso. la máxima jurisprudencia aumenta con el transcurso del tiempo y no siempre de inmediato.

es cierto que a desgano. En tercer lugar. Y que empiezan a ser empleadas también por los tribunales constitucionales europeos. Esto es. que no puede exportarse. mientras que la 292 . pues pronto Napoleón se hizo del poder y en 1804 proclamó el Imperio francés. ha originado múltiples enseñanzas. Sin embargo. sufrieron diversas influencias en el inicio de sus vidas políticas.DOMINGO GARCÍA BELAUNDE realidad discreta. y por cierto. Y así hay que hacerlo para hablar con propiedad. pero quizá las más importantes. porque los Estados Unidos era algo que se tenía a la mano y no tan lejos. los modelos constitucionales franceses también fueron objeto de estudio. Y esto en cierto sentido era paradójico. si se quiere. en los Estados Unidos no hay Tribunal Constitucional. colonia de un gran imperio y había luchado contra él. había sido también. ya que nuestro corpus jurídico venía. que ha tenido. sin lugar a dudas. en los hechos. Experiencia modélica. ni procesos constitucionales ni tampoco existe un Derecho Procesal Constitucional. asimilaron pronto la influencia francesa en los códigos. Y adicionalmente había obtenido su independencia en el campo de batalla. se tuvo presente la experiencia norteamericana por múltiples razones. En materia constitucional. en especial el civil. pues al año no pasan de un centenar los casos que resuelve. que han sido aprovechadas largamente en América Latina. Y es probable que nunca lo haya. por cuanto este nuevo país. una verdadera labor creadora. No fueron éstas las únicas razones. Tenían en uso gran parte del Derecho hispánico. En segundo lugar. la manera como en los Estados Unidos se protege la supremacía constitucional y se inaplica una ley inconstitucional. El aporte de América Latina. La primera. fue que el experimento variopinto francés duró poco. de la familia romanista de la que formaba parte el Derecho castellano y las Leyes de Indias. los países de la América Latina. Pero sobre todo. en su casi totalidad. sin lugar a dudas. 3. si bien irradia continua influencia.

y sobre todo en el aspecto constitucional y de defensa del máximo texto normativo. era tributaria de otra familia jurídica: el common law. la Argentina. de la defensa constitucional. y lo haría durante más de un siglo. 292 293 . luego extendido al ámbito federal mexicano en 1847 y ratificado en la Constitución Federal de 1857. durante décadas hubo en varios países de la América Latina (en especial en el Brasil. no dejó de influir sobre el exterior (en lo cual colaboraron muchos escritores famosos de la época. y que debería defenderse políticamente (posición interesante y en cierto sentido válida. A lo que hay que sumar. creado en la Constitución yucateca de 1841. Estos antecedentes confirman que era relativamente fácil que pronto arraigasen entre nosotros instrumentos jurídicos para la defensa de la Constitución. Por tanto. con la idea de que la Constitución era sobre todo un texto político. que si bien fue único durante años en su propio país. el valor jurídico de la Constitución. ya que en Europa. México. pero que buscaban soluciones rápidas. Así como la introducción de instrumentos protectores de determinados derechos fundamentales (empezando con el Hábeas Corpus. como eran los famosos y centenarios writs. pero no suficiente). En esta experiencia se veía además una serie de procesos cortos. a partir de 1803. por vez primera en 1830). incorporado tempranamente al Brasil. como es el caso modélico del Amparo. Madison. muy pronto. no había nada que se le pareciese. difíciles de describir. Colombia y Venezuela) la práctica. sea en su aspecto jerárquico y normativo. sea en la defensa de los derechos de las personas (como acertadamente lo señaló Grant hace ya varias décadas). Europa se movía entonces. Por tanto. como era el caso ejemplar de Tocqueville). iba ir abriéndose paso el ejemplo norteamericano. Mientras que Estados Unidos descubrió y practicó desde muy temprano. en esa época. aun cuando intermitente. el caso Marbury vs. frente a casos específicos.EL DERECHO PROCESAL CONSTITUCIONAL: UN CONCEPTO PROBLEMÁTICO experiencia norteamericana.

Roberto Rosas en 1983. que debe ser estudiado en otra oportunidad. por las razones antes expuestas). Niceto Alcalá-Zamora y Castillo. pág. en la Argentina. Pero sin que él ni nadie más durante varios años. que lanzó el concepto y que tuvo acogida. como se sabe. y que se dedicó a escribir sobre estos temas en forma profusa. 2ª. este ambiente de carácter constitucional y procesal. es la primera vez que el concepto como tal se usa en el mundo occidental (América Latina y Europa. que luego continuó en México. que aquí escuetamente reseño: en el Perú se usa por vez primera en 1971 (cabe este honor al autor de esta ponencia). volviese sobre el tema. utilizase por vez primera el término “Derecho Procesal Constitucional”. 294 . un amplio magisterio en el mundo iberoamericano. Luego sigue un curso vertiginoso de la expansión del término.DOMINGO GARCÍA BELAUNDE Precisamente. en el Brasil. como si se intentó con el proceso civil y el proceso penal (Alcalá-Zamora. parte. que alcanzó la cátedra siendo muy joven. 1944) y luego lo reiterase y ampliase en comentarios bibliográficos publicados en la Revista de Derecho Procesal editada en Buenos Aires y que dirigía Hugo Alsina (año III. al publicar su libro Ensayos de Derecho Procesal (Civil. 77). puede explicar que en 1944. FixZamudio ha ejercido desde entonces. simultaneó en ambos procesos). el que primero lo plantea orgánicamente es Héctor Fix-Zamudio. en su tesis de licenciado en Derecho (1955) presentada en cinco capítulos. Para tales efectos. en Argentina. dos de los cuales serán publicados en revistas especializadas al año siguiente (1956). el alemán y el italiano. Fue en esa estancia argentina. mostrándose gran conocedor del procesalismo científico más importante de esa época. en Colombia. 1945. Penal y Constitucional) (Buenos Aires. ¿Cómo sucedió esto? Hasta donde alcanza mi información. Néstor Pedro Sagüés en 1979. que contribuyó grandemente a difundir. incluso en procesalistas del entorno (como es el caso de Couture). Luego de este inicio promisorio. sin contar a los Estados Unidos. Y más tarde. experto en Derecho Procesal. en el libro del mismo autor titulado El juicio de amparo (1964). debemos recordar que Alcalá-Zamora y Castillo era un jurista español. ni hiciese un desarrollo elaborado.

entre otros. José Antonio Rivera en Bolivia (cf. en la Argentina. hasta principios del siglo XX. tanto de Héctor FixZamudio. Grupo Editorial Kipus. Esto permite comprender que nada parecido al proceso o a la jurisdicción constitucionales se desarrollasen. Gozaíni. que ha continuado la línea seguida por Sagüés aun cuando en forma independiente (Gozaíni tiene el mérito de haber publicado en México y en 1995. el Derecho Procesal. Y luego han seguido los trabajos sobre el tema. ya iniciado el siglo XX. La trayectoria europea. como ya lo he adelantado. una nueva ciencia. que iba a desarrollarse lentamente en Alemania y en Italia. Han venido luego sucesivos trabajos. en Costa Rica en 1995. el gran esfuerzo de Eduardo Ferrer Mac-Gregor en compendiar y divulgar este nueva disciplina. tan pronto terminó la Primera Guerra Mundial. En Europa. Jurisdicción constitucional.EL DERECHO PROCESAL CONSTITUCIONAL: UN CONCEPTO PROBLEMÁTICO Ernesto Rey Cantor en 1994. como de otros juristas latinoamericanos como Allan R. Pero en Europa había surgido a mediados del siglo XIX. 4. fue la defensa política y el temor a toda intromisión judicial. que es el primero que se publica en México con ese título). Rubén Hernández Valle. la última de las cuales apareció en cuatro tomos en 2003 (y a cargo de la editorial Porrúa). no existía el concepto jurídico de Constitución. Brewer-Carías en Venezuela (si bien no utiliza el término) y Osvaldo A. Cochabamba. sólo ocurriera en la segunda posguerra. que ha alcanzado cuatro ediciones. En el Brasil destaca toda una amplia bibliografía. exitosos. con diversos planteos. a través de trabajos propios y de una compilación de largo aliento: Derecho Procesal Constitucional. tampoco el de defensa jurídica de la Constitución. un libro dedicado al Derecho Procesal Constitucional. explicable en gran parte por razones históricas. en México. y luego en otros países 294 295 . sino muy posteriormente. 2004). Y más recientemente. y por tanto. Aun cuando para efectos prácticos y por así decirlo. Lo que primó durante décadas.

en la parte concerniente al proceso civil y al proceso penal. 296 . no demuestran mayor conocimiento del mundo procesal. que tan desarrollado estaba en esa época en la comunidad jurídica alemana. Sin embargo. La obra de Cappelletti. Y más bien es en Italia. no obstante que venía de una tradición y de una escuela procesal acreditada. quizá la más creadora del periodo en el ámbito europeo. La justicia constitucional. Sobre todo. Y al parecer. no obstante sus enormes méritos. UNAM. en concreto. no empece que existían ya en el mundo germano procesalistas de renombre. que por entonces asomaba en algunas publicaciones italianas que él no podía desconocer. que es una compilación de sus principales trabajos). pero sin dar el salto cualitativo. a la que visitó mucho durante largos años– pero no afrontó el problema conceptual de base. nada hubo sobre el aspecto constitucional. enfoques e intuiciones. quizá atraído por otras urgencias. capacidad de decir el Derecho en materia constitucional. que pronto adquirieron una fisonomía definida. replantear y ordenar la problemática –de gran influencia en toda la América Latina. Pero no se fue más allá. Se limitó a hablar de justicia o jurisdicción constitucional. en la cual Kelsen se movía. Pero Cappelletti. y así se refleja en sus principales obras (cf. Pero en ese momento se utiliza la expresión “jurisdicción constitucional”. Es cierto que la idea y la concreción de los tribunales constitucionales se da en Europa en el período 1919-1931. los interesantes y pioneros trabajos de Kelsen en esta materia. tampoco le interesó hacerlo. al igual que Kelsen. se limitó a desarrollar. o de control judicial de constitucionalidad o frases parecidas. Ni Kelsen ni Schmitt llegaron a eso. 1987. que empieza el análisis del control de constitucionalidad en forma rigurosa y creadora. no logró ubicar esa temática dentro del mundo del Derecho. lo que antes no existía en el Derecho europeo. con la obra pionera de Mauro Cappelletti. esto es. sobre todo a partir de 1955. Aun más. en la década del veinte con la gran creación austriaca inspirada en Kelsen.DOMINGO GARCÍA BELAUNDE europeos. por sus innovaciones. México.

en 1973. sobre todo. muy utilizado en Italia. Torino 2001) que sin embargo prefieren el calificativo. Y aquí lo siguen varios más. Padova 1984). dando a entender que es algo en cierto sentido autónomo. intento que al parecer ha abandonado (véase el reciente manual Giustizia Costituzionale preparado por el mismo Romboli. una suerte de emanación del Derecho Constitucional. si bien luego surgirán los disidentes. en un ensayo en donde sostiene que el Derecho Procesal Constitucional no es más que el derecho constitucional concretizado (cf. 2003). ha publicado varios volúmenes dedicados a Aggiornamenti in tema di processo costituzionale (cinco en total. 1988) quien más tarde incursiona con entusiasmo sobre el tema (así en su intervención en el seminario organizado por la Corte Constitucional en el mes de noviembre de 1989). quien primero utiliza en Italia el “nomen iuris” es Massimo Luciani (Le decisioni processuali e la logica del giudizio costituzionale incidentale. editados por Giappichelli) y en donde hace referencias también al Derecho Procesal Constitucional y al proceso constitucional. un conocido y difundido manual debido a Christian Pestalozza (Verfassungsprozessrecht. con Elena Malfatti y Saulle Panizza. sino como una rama del Derecho Constitucional.EL DERECHO PROCESAL CONSTITUCIONAL: UN CONCEPTO PROBLEMÁTICO Más bien. Giappichelli editore. CEDAM. el primero que emplea el concepto de “Derecho Procesal Constitucional” es Peter Häberle. si bien sólo lo sistematiza en 1976. Y posteriormente hay que citar. pero sin hacer mayores precisiones. Una gran obra en este sentido es la de Gustavo Zagrebelsky (La giustizia costituzionale. al que califican como sinónimo de lo que se llama “Derecho Procesal Constitucional”. quien con sus colaboradores de Pisa. Nueve ensayos constitucionales y una lección jubilar. Lo mismo puede decirse de Roberto Romboli. 1991) de amplia difusión 296 297 . Manchen. de “justicia constitucional”. disciplina a la que no consideran autónoma. Por otro lado. En Alemania. el conocido manual de Antonio Ruggeri y Antonio Spadaro (Lineamenti di Giustizia Costituzionale. pero sin que tome una definición al respecto. Lima 2004) y por tanto. Giappichelli editore.

Valencia. describe cómo operan los procesos constitucionales en la federación y en los länder. Civitas.en el mundo alemán. el primero que utiliza el término es José Almagro Nosete en un sustancioso artículo (cf. Pero esto es cuestión de tiempo. eventos centrados en su estudio. de haber escrito hace algunos años. No se advierte en él una adhesión o definición al respecto. Madrid. A manera de conclusión. en Revista de Derecho Procesal Iberoamericana. Pero podría desprenderse una postura autónoma y procesal de la disciplina (si bien esto. Pero el mérito en haberle dado sistematicidad es de Jesús González Pérez (cf. 1998. pues parece más inclinado por la parte pragmática del Derecho Procesal Constitucional en su propio país. Lo expuesto en las líneas que preceden. pues los hechos así lo demuestran: hay publicaciones. cátedras dedicadas a ello. En España. por cierto. como para que justifique una respuesta positiva. qué se entiende por Derecho Procesal Constitucional. y dedica apenas unas cuantas líneas de su parte introductoria a destacar la “peculiaridad” del Derecho Procesal Constitucional. Todo esto es una realidad. Edit. Derecho Procesal Constitucional. a relievar la existencia de normas procesales constitucionales que hay que respetar. que todavía se ven en el entorno. Madrid. Tirant lo blanch. Y desde su óptica. no obstante algunas posiciones pesimistas o dubitativas. 5. la pregunta habría sido otra: ¿existe o puede existir una disciplina jurídica que se llame Derecho Procesal Constitucional? Esta inquietud ha sido respondida en forma afirmativa. y a describir los procesos en términos adecuados. Derecho Jurisdiccional. . 1979). Seguramente. Existe una disciplina que puede denominarse Derecho Procesal Constitucional. han querido llamar la atención sobre una dificultad inicial: esto es. tomo I). procesos constitucionales. 1980) aun cuando centrado en el ordenamiento español. lo trata Juan Montero Aroca y sus colaboradores (cf. “Tres breves notas sobre Derecho Procesal Constitucional”. no pasa de ser una hipótesis). pues tarde o temprano.

una disciplina así será plenamente aceptada. con la esperanza de mostrar el avance de los últimos años.por lo menos en el mundo romanista. pues las indicaciones generalmente son vagas. . Todavía quedan por desbrozar cuestiones complejas que le son conexas y que sirven para mejor entenderla. A esto he dedicado esta ponencia. reiterativas y no siempre precisas. Lima. Revisado en setiembre de 2004. El segundo punto es cómo aparece el concepto y cómo se le define. marzo de 2004. Pero esto no agota la problemática. Y esto es lo crucial.

en el mes de diciembre de 2008.C.. se terminó de imprimir. Teléfonos: 351-6235 / 351-1258 / 351-5078 / 383-0906 carvilsac@hotmail. por encargo del Tribunal Constitucional del Perú.A. en los talleres de Editorial Gráfica CARVIL S.Este libro.com .

You're Reading a Free Preview

Descarga
scribd
/*********** DO NOT ALTER ANYTHING BELOW THIS LINE ! ************/ var s_code=s.t();if(s_code)document.write(s_code)//-->