Está en la página 1de 8

manual de

instrucciones para
fracasar en una entrevista
Manual de instrucciones para fracasar en una entrevista 2

por Sergio Slipczuk y Susana Aragonés


Trabajo presentado en las Jornadas de Homenaje al Dr. Enrique
Pichon Rivière. 1988
Manual de instrucciones para fracasar en una entrevista 3

A- ¿PARA QUÉ SIRVE LA TÉCNICA DE ENTREVISTA EN PSICOLOGÍA


SOCIAL?

¿Qué significa la entrevista para el psicólogo social? En principio, ni más ni


menos que la puerta de acceso a cualquier situación laboral. Un proyecto
independiente como armar un grupo de reflexión sobre algún tema específico;
una tarea de promoción comunitaria; la coordinación de un grupo en una
institución o cualquier trabajo de investigación en el campo de la psicología
social, comienzan a través de una o varias entrevistas. También la entrevista
puede ser una puerta lateral en el proceso de trabajo con un grupo, cuando
hay que resolver situaciones que no son pertinentes en el espacio grupal.
Y por fin, la entrevista puede ser una puerta de salida. Creemos que
muchas veces es más importante saber salir que saber entrar en una situación
de trabajo. Hay múltiples situaciones de operación en las que saber salir a
tiempo y haciendo un buen balance, es mucho más complejo que entrar.
Creemos que enfocar teórica y técnicamente la situación de entrevista, ofrece
al psicólogo social las condiciones de seguridad necesarias para interactuar en
múltiples situaciones donde hay muy pocas constantes, y el factor tiempo
condiciona con su escasez todo el trabajo.
En este sentido, en el Curso de Entrenamiento sobre Entrevista que bajo la
supervisión de Ana Quiroga desarrollamos en la Escuela de Psicología Social, el
entusiasmo de los participantes ha ratificado la riqueza de un tema sobre el
que curiosamente hay muy poca bibliografía.
La extensión de los temas desarrollados en el curso hace muy difícil su
síntesis en esta presentación. De todos modos, creemos haber encontrado un
camino para recorrer algunos aspectos de la situación de entrevista en
Psicología Social.
La idea surgió leyendo un texto de Hugo Hirsch y Hugo Rosarios
(Estrategias Psicoterapéuticas Institucionales) en donde se define en un corto
capítulo “Cómo equivocarse en terapia breve”. A partir de esa idea, nos
propusimos pensar en cómo “fracasar” en un entrevista y surgió este Pequeño
Manual No Ilustrado.
Trabajar sobre la idea de los “fracasos” tiene para nosotros un doble
sentido: Primero, nos permite aportar lo más florido de nuestra propia
experiencia, nos facilita la idea de compartir errores técnicos y teóricos que
tuvimos, tenemos actualmente y seguramente seguiremos teniendo.
El otro sentido es cuestionar una frecuente asociación entre error y
fracaso. En general, por la natural inseguridad frente a un rol nuevo que
todavía les es en cierta medida ajeno, las personas sin demasiada experiencia
en el desempeño del rol entrevistador, tienden a asociar acierto con triunfo y
error con fracaso. Esto hace que estén más pendientes de sus propios aciertos
que de investigar los datos de la experiencia, y gasten más energía en huir de
lo que consideran un fracaso que en comprender que ha sucedido realmente.
Desde esta idea, la construcción fantaseada de un entrevistador idealizado,
que nunca se equivoca, es un verdadero obstáculo epistemofílico. Tratamos de
transmitir en el curso, la idea de que cualquier circunstancia en el campo de
trabajo es un dato a comprender, es una información que debe ser
decodificada. El juicio de valor respecto del entrevistador o del entrevistado
esteriliza la comprensión y generalmente encubre los propios miedos. Toda
situación de entrevista ofrece múltiples indicadores, en el sentido que el mito le
da al hilo de Ariadna, o en el sentido que el famoso Sherlock Holmes le asigna
Manual de instrucciones para fracasar en una entrevista 4

a una pista. Una pista es una señal que puede llevar o no, a esclarecer un
enigma.
Por otra parte, junto a la fantasía del fracaso hemos compartido con los
participantes del curso la fantasía del “manual”, la posibilidad de recurrir a un
texto donde prolijamente se nos diga qué hacer frente a lo imprevisto, un lugar
mítico que nos libere de la duda frente a lo desconocido. Como no podíamos
hacernos cargo de editar el “Manual del Buen Entrevistador”, preferimos
construir otro, el Manual para Fracasar en la Entrevista.
Decidimos tomar esas fantasías terroríficas de fracaso y las fantasías de
contar con un manual-oráculo, y explicitarlas a través de lo que podríamos
denominar un “texto transicional”, un juego en el que se hace imprescindible la
participación cómplice del lector para que los efectos sean realmente
didácticos. Dicho esto, debemos ocuparnos ahora de las instrucciones para
utilizar adecuadamente este Manual.
B- INSTRUCCIONES PARA LEER EL MANUAL.

En general la gente dedica mayor energía al éxito que al fracaso.


Creemos que el fracaso ha sido relegado a un injusto ostracismo, y casi
nadie se ha ocupado de perfeccionar una técnica para fracasar
adecuadamente.
El resultado de esta carencia es la existencia de fracasos desordenados,
patéticos, fracasos lentos y agónicos que nunca terminan de fracasar, o
fracasos tan rápidos que el que fracasó ni siquiera se da cuenta de su propio
fracaso. Esto es un Manual para fracasar adecuadamente.
Un fracaso adecuado es un fracaso en tiempo y forma. Ni demasiado lento
ni demasiado rápido, un fracaso asumido deportivamente, sin necesidad de
encubrirlo “como si” fuese un triunfo ni de pretender justificarlo.
La madre de uno de nosotros tiene una frase adecuada para simbolizar un
fracaso adecuado: “No siempre se gana”.
Para quienes estén obsesionados por el éxito, podemos ofrecerles la
siguiente transacción: Triunfe en su fracaso.
Este Manual entonces ofrece una serie de instrucciones que deben
seguirse al pie de la letra.
Es frecuente que un texto sea hojeado y luego archivado, y que cuando
tiempo después se haga referencia a él, se citen algunas frases aproximadas a
lo que dijo el autor.
Por ejemplo: “Pichon inventó el vínculo”, “Tarea es lo que hace un grupo”
u “Obstáculo epistemofílico es lo que se siente”.
Eso; no, no.
Con este manual deben memorizarse todas y cada una de las consignas,
para repetirlas textualmente de memoria en cualquier situación. Por ejemplo:
“No tengas miedo... seguro que debajo de tu ansiedad paranoide hay una
ansiedad depresiva”, o “Grupo viene de ‘grupa’ y Agripa” y otras cosas por el
estilo.

C- INSTRUCCIONES PROPIAMENTE DICHAS PARA FRACASAR EN


UNA ENTREVISTA EN PSICOLOGÍA SOCIAL.

1- LLEGUE A LA ENTREVISTA CON LA MENTE EN BLANCO.


No hay que tener preconceptos antes de conocer la situación. No se deje
influenciar por ningún otro dato previo. Además, ¿Para qué perder tiempo
Manual de instrucciones para fracasar en una entrevista 5

buscando información antes de la reunión?. Usted llegue, y listo. Ah, no llegue


temprano, más bien que lo esperen un poco, que sientan la espera. Total, el
show comienza cuando usted llega. Si llega apurado, todavía pensando en lo
que dejo de hacer cinco minutos antes, mejor. Van a notar que usted es alguien
muy ocupado. Llegar a la entrevista sin ninguna idea de lo que puede pasar, es
un requisito previo para comenzar un fracaso bastante completo.

2- NO PIERDA TIEMPO EN PRESENTACIONES.


Nada de “Yo quién soy” ni “qué hago”. Si es imprescindible diga su nombre
y apellido seguido de “Soy el Psicólogo Social”, pero lo ideal es que no diga
nada. Es obvio que si lo llamaron, ya saben quién es usted, qué hace, cómo lo
hace, qué tendrá que hacer el otro, etc. Además, si su entrevistado no está en
la Escuela, ni tiene ningún pariente ni ningún amigo en la Escuela; en fin, si no
conoce la Escuela, algo raro debe estar pasando. Métase de lleno en el
problema, pregunte por el obstáculo, y obtendrá un fracaso realmente notable.

3- INTERPRETE DE ENTRADA.
Esta recomendación, tiene variantes. Aún cuando aconsejamos interpretar
de entrada para fijar el encuadre, también puede interpretar al promediar la
entrevista o al finalizarla. Lo importante es que usted no deje de hacer una
sesuda interpretación, que demuestre quién es el que en esa situación tiene la
posibilidad de ver más allá de sus narices.

4- DEJE QUE EL ENTREVISTADO ASOCIE LIBREMENTE.


Permita la emergencia de material, colóquese en situación expectante,
levemente interesado, prudentemente distante. Por ejemplo, si le preguntan,
para qué es esa entrevista, conteste con una frase convenientemente
ambigua.
Cuando falten cinco minutos para terminar la entrevista; seguramente
recordará todas las cosas que debía haber preguntado y que ya no podrá
preguntar por falta de tiempo. Con este estilo aportará un ingrediente
imprescindible para construir fracasos estrepitosamente perfectos.

5- NO SE OCUPE DEL PROBLEMA EXPLICITO.


Alguna gente inconciente plantea problemas concretos cuando llama al
Psicólogo Social. Pero usted y nosotros sabemos que ese no es el verdadero
problema. Siempre hay algo oculto, algo latente que usted debe descubrir y
denunciar sin dejarlo pasar en esa entrevista.
No preste atención al problema que le cuentan. Busque siempre en el
sentido contrario al que le señalan. La gente es tramposa y seguramente
insistirá en su problema concreto.
Esta recomendación es apropiada para alargar un poco el fracaso, para
aquellos que tienen una tendencia a fracasar en muy poco tiempo.

6- DETECTE A LOS CULPABLES.


Usted conoce, por eso de los polos de la contradicción, que están los
buenas y los malos. En general, los buenos son los que contratan al Psicólogo
Social, los malos son los que se resisten a su trabajo. Los buenos son los más
simpáticos, los que piensan igual que uno; los malos son los más hoscos, los de
peor carácter, los más violentos. En ocasiones, los buenos pueden
Manual de instrucciones para fracasar en una entrevista 6

transformarse en malos, pero para fracasar en una entrevista conviene


catalogar de entrada y actuar en consecuencia.

7- ACLARE QUE SU INTERVENCIÓN ES IMPRESCINDIBLE PARA


SOLUCIONAR RÁPIDAMENTE EL PROBLEMA.
Asegúrele al entrevistado que lo que él plantea es un enigma, que sólo
usted puede resolver rápidamente. La idea es que los demás reconozcan que
usted es imprescindible. De este modo establecerá una relación dependiente
suficientemente fuerte como para que nadie piense por su propia cuenta. De
esta manera, organizará su fracaso ya que todas las expectativas se centrarán
en su trabajo, y le delegarán todo el esfuerzo.
Claro, nada cambiará; pero usted se sentirá muy importante.

8- NO SE DISTRAIGA, ANALICE TEXTUALMENTE LO QUE DICEN.


Analice únicamente cada elemento de la cadena significante. Elimine en la
entrevista los otros sentidos. No se preocupe por los detalles del ambiente, por
los gestos y actitudes del entrevistado. Y si le resulta posible, ni lo mire a los
ojos.
Concentrarse en el texto y despreocuparse del contexto, es una clave
importante para el fracaso en una entrevista.

9- MANTENGASE SENTADO, DE PIERNAS CRUZADAS, SOSTENIENDO LA


BARBILLA CON LA MANO IZQUIERDA, ENTRE EL ÍNDICE Y EL PULGAR.
Jamás acepte salir de la posición corporal indicada. Nada de pararse,
hablar caminando, ni hacer un gesto humano como rascarse la nariz. Para que
su fraca-so no tenga ambigüedades, usted debe dar la imagen de alguien
mítico, casi sobrenatural. Cuanto más rígido y estático se mantenga, más
impresionará al otro y mejor estructurado será su fracaso.

10- SEÑALE AL ENTREVISTADO DONDE Y CUANDO ÉL SE EQUIVOCA.


Nada mejor que generar un clima paranoico para fracasar con
contundencia en una entrevista.
Usted debe lograr que el entrevistado comprenda qué hace mal, dónde y
cuándo. El primer camino es que el entrevistado admita su error y, en lo
posible, que pida disculpas. Creemos que ese es el verdadero insight en una
entrevista. Cuando encuentre resistencias, presione un poco más. Insista una,
dos o tres veces en convencer al entrevistado sobre el verdadero significado de
lo que él cree saber.
No es fácil fracasar intimidando, pero si practica va a lograrlo.

11- DEMUESTRE SU NIVEL INTELECTUAL.


Haga valer tanto años de estudio. Por ejemplo, si encuentra a alguien
confundido, señálele que su estado es consecuencia de la alternancia entre la
ansiedad depresiva y la ansiedad paranoide. Si por el contrario, se encuentra
frente a alguien con ideas muy precisas, defina la resistencia al cambio en la
escotomización del pensar con el hacer y el sentir.
Memorice por fonética: Vel-tan-shaung. Le dará el toque austriaco
imprescindible en cualquier entrevista importante.
Por las dudas, evite las referencias al chivo en ambientes rurales.
Manual de instrucciones para fracasar en una entrevista 7

12- ACEPTE CUALQUIER PROPUESTA, TODO SEA POR EL BIEN DEL OTRO.
Jamás defina un contrato que suponga algún tipo de reconocimiento, y
menos aún si ese reconocimiento es pecuniario.
Acepte trabajar en cualquier lado, improvisadamente, sin limites de
tiempo ni de proyecto. Usted debe adaptarse a todo.
Hacerse maltratar en una entrevista es un buen camino para fracasar
agónicamente.

13- PRACTIQUE EL EJERCICIO DE LA FASCINACIÓN.


Trabaje buscando el reconocimiento del entrevistado. No importa lo que
haga, lo importante es ser reconocido. Intente que los otros queden fascinados
con usted. Esto le asegurará trabajar desde una fantasía sin contacto con la
realidad. Evidentemente, logrará un fracaso fantástico.

14- SI VA A UNA INSTITUCIÓN, EVITE LA CONTAMINACIÓN.


Cuando llegue a la Institución, ponga cara de serio, no mire a nadie y si le
preguntan algo, gruña en tono bajo.
Hable solo con la persona que va entrevistar, no deje que otros lo
descubran. Aíslese todo lo posible, vigile si aparece algún saboteador latente.
En una Institución, es importante evitar que otros lo influencien, y de esta
manera su fracaso será convenientemente anónimo.

15- SI ALGO SALE MAL EN LA ENTREVISTA, ES POR SU CULPA.


Revise dónde se equivocó. Todo lo que sale mal en una entrevista es por
un error del entrevistador. No interesa la estructura del entrevistado, el
contexto, el lugar ni la oportunidad.
Un buen Psicólogo Social puede hacer de cualquier evento una entrevista
perfecta. Si usted no lo hizo es por su propia incapacidad. Piense, a ver, porqué
se equivocó de esa manera, y jure que no lo va a volver a hacer.
Sin culpa, el fracaso no tiene ese sabor edípico tan, tan conocido.

16- NO PREGUNTE COMO HICIERON HASTA AHORA.


En la entrevista, seguramente querrán contarle muchas historias,
anécdotas, intentos de solución de la situación que le plantean: son chismes,
no los escuche. Si antes intentaron hacer algo y no pudieron, comience de
nuevo; si antes no funcionó eso no quiere decir que no funcione ahora.
Además, con su presencia todo es posible. Borrón y cuenta nueva.

17- NO PERMITA QUE OTROS METAN LA CUCHARA.


Tal vez se encuentre con una situación que “aparentemente” exija sólo la
intervención de un médico o de un abogado. Desconfíe; si lo llamaron a usted
es porque no necesitan ni a un médico ni a un abogado.
En otros casos, puede tratarse de una situación en donde junto al
Psicólogo Social, deben intervenir un sociólogo, un agrónomo un antropólogo,
en fin, otros profesionales.
Acabemos con la farsa de lo transdisciplinario: Ese cliente es suyo y no
deje que nadie se lo robe.

18- EL ENTREVISTADO SIENTE, EL ENTREVISTADOR OPERA.


Manual de instrucciones para fracasar en una entrevista 8

Investigue que siente el entrevistado. Descarte de plano los afectos y


fantasías que le surjan a usted en la entrevista. ¡Contrólese, caramba! Elimine
sentimientos que le perturben en el trabajo, y cuidado con sentirse inseguro,
aburrido o enojado. Si siente algo parecido es por su propia neurosis, y no tiene
nada que ver con el campo de trabajo. Es más jamás cuente nada de eso en su
supervisión o su equipo de trabajo; que nadie se entere.
Para fracasar profundamente en una entrevista, no hay nada mejor que
mantener el prestigio, asegurando que a usted nunca le pasa nada.

19- LA ENTREVISTA TERMINA AL DESPEDIRSE EL ENTREVISTADO.


Tenga cuidado. Repensar la situación después de la entrevista, es un rasgo
claramente obsesivo. No se agobie con reuniones de estudio o de intercambio,
jamás lleve cuaderno de notas sobre lo que pensó después de la entrevista. Lo
hecho, hecho está. Intercale su entrevista entre las 14.785 actividades de ese
día, y se garantizará olvidar rápidamente cualquier cosa que haya pensado en
esa reunión.
Para fracasar fácilmente en entrevistas, no hay que hacer otra cosa que
actuar por impulsos. Para algo uno es agente de cambios; para hacer cambiar
a los demás.