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EL VALOR DE LA FILOSOFÍA

“La filosofía, considerada en sí misma, está por encima de la utilidad.”

Sin embargo, por esta misma razón, es lo más necesario a los hombres. Les
recuerda la suprema utilidad de aquellas cosas que no tratan con medios, sino
con fines, Porque los hombres no sólo viven de pan, vitaminas y
descubrimientos tecnológicos; viven de valores y realidades que están por
encima del tiempo y merecen ser reconocidos por su propio interés.

Se nutren de ese invisible alimento que mantiene la vida del espíritu y hace a
los hombres conscientes no de tal o cual medio para su vida, sino de las
mismas razones para vivir, sufrir y esperar.

El filósofo atestigua, en la sociedad, la suprema dignidad del pensamiento;


señala lo que hay de eterno en el hombre y estimula nuestra sed de
conocimiento puro y desinteresado, de conocimiento de los fundamentos acerca
de la naturaleza de las cosas y la naturaleza de la mente, del hombre mismo y
Dios – superiores e independientes, respecto a cualquier cosa que podamos
hacer, producir o crear – y a los cuales está unida toda nuestra practica, debido
a que pensamos antes de obrar y nada puede limitar el orden del pensamiento.
Nuestras decisiones prácticas dependen de la postura adoptada ante las
cuestiones últimas, sobre las que el pensamiento humano es capaz de
preguntarse.

Por esta razón, los sistemas filosóficos – que no se dirigen hacía una utilidad
y aplicación prácticas – producen un impacto sobre la historia humana.1

1
MARITAIN, J., Utilidad de la filosofía.
Para nosotros como estudiantes, la filosofía no nos reporta ninguna utilidad
práctica, pero, nace en nosotros algo mucho más valioso: un espíritu crítico.
Esto no implica la actitud superficial de objetar sistemáticamente ideas o
situaciones aisladas, sino que nos permite aprender a discernir la relación entre
nuestras acciones individuales y lo que podemos lograr con ellas, entre
nuestras existencias particulares y la vida general de la sociedad;

la filosofía nos ayuda a descubrir las situaciones en que a veces nos


vemos envueltos en nuestra vida cotidiana.

Si la filosofía es un intento metódico y perseverante de introducir la razón en


el mundo, también entrará en nuestras propias vidas y hará nacer en nosotros
ese espíritu crítico que tanta falta hace en nuestra sociedad, en este mundo que
a veces se torna caótico, que es conformista, injusto y pasivo, para no aceptar
sin reflexión y por simple hábito una determinada manera de vivir.

EL DESARROLLO HISTÓRICO DE LA FILOSOFÍA

Filosofía Antigua Del siglo VI a. C. al Siglo III d. C.


Filosofía patrística y medieval Del siglo IV al Siglo XV d. C.
Filosofía Moderna Del siglo XVI al siglo XIX d. C.
Filosofía Contemporánea Del siglo XX…

LOS PROBLEMAS TRATADOS EN CADA UNO DE ESTOS PERIODOS SON:


El Cosmos (presocráticos)

FILOSOFÍA ANTIGUA

El Hombre La Naturaleza
(Socráticos y sofistas) (En su totalidad)

FILOSOFÍA PATRÍSTICA
Y MEDIEVAL Dios

FILOSOFÍA MODERNA El conocimiento

El Ser

El Hombre La Sociedad

FILOSOFÍA
CONTEMPORÁNEA

La Ciencia El lenguaje

Heráclito

FILOSOFÍA
ANTIGUA Plotino Parménides

Aristóteles Pitágoras

Platón Sócrates
San Agustín

Averroes Sto. Tomás


de Aquino
FILOSOFÍA
PATRÍSTICA Avicena Duns Scoto
Y MEDIEVAL

Maimonides Occam

F. Bacon

K. Marx R. Descartes

G. Comte B. Spinoza
FILOSOFÍA
MODERNA F. Hegel Leipniz

E. Kant D. Hume

Husserl

Jaspers Heidegger

FILOSOFÍA Maritain Wittgenstein


CONTEMPORÁNEA
T. de Chardin Carnal

Bergson Marcase

Sartre Russell Scheler


¿Quién es un filósofo?

El filósofo no es un diletante en un departamento lujoso y rodeado de


estantes labrados.

El filósofo no necesita ser griego, de piel blanca o tener los ojos de


color.
Le basta un espíritu.
Le basta estar vivo.

He soñado con filósofos de piel negra, de manos callosas y pies


sudados.
He soñado con pensadores tepehuas y en pensadores rarámuri que se
preguntan así mismos:

¿Qué hago en este mundo? ¿Qué soy?


Sus pensamientos no los conoce ningún tratado.
Han sido filósofos ante sí mismos.
Han vivido, han amado y han creído en un Dios.

Quizá.
Han sido iluminados desde su interior.

Cuando puedas cerrar todos los libros y contemplar la verdad de ti


mismo, podrás sentir que eres filósofo, como tantos lo han sido.

Quizá.
Envueltos en una cobija, besados por el sol y portando una luz que
viene del corazón, comprenderás que en ese instante.

Quizá.
Un rarámuri pudo saber más que Platón.2

2
SÁENZ ENRIQUEZ, Alberto, Iniciación filosófica. P. 30