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Democracia en América Latina

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Se basa en el informe elaborado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, titulado "Nuestra Democracia en América Latina: Hacia una Democracia de ciudadanas y ciudadanos"
Se basa en el informe elaborado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, titulado "Nuestra Democracia en América Latina: Hacia una Democracia de ciudadanas y ciudadanos"

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ÍNDICE

Introducción

Capítulo I

Antecedente Histórico del Sistema Democrático

1. Concepto etimológico 2. Origen histórico 3. Tipos de sistemas democráticos

Capítulo II

La gobernabilidad democrática y desarrollo humano 1. Concepción Moderna de Democracia

Capítulo III

La democracia en América Latina

1. Escenario Actual

1.1 Ciudadanía Política 1.2 Ciudadanía Civil 1.3 Ciudadanía Social

2. Sostenibilidad de la democracia 2.1. 2.2. 2.3. Tributación Integración Social Seguridad Ciudadana

Conclusiones

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Bibliografía

Anexos

Anexo N°1:

Facultades legislativas extraordinarios de los presidentes

Anexo N° 2:

Cambios constitucionales en América Latina (1990 -2009)

Anexo N° 3:

Uso de estados de excepción bajo gobiernos electos de América Latina

Anexo N° 4:

Indicadores de derechos civiles básicos en América Latina.

Anexo N° 5:

Homicidios en América Latina (2000 – 2008)

Anexo N°6

Índice de desarrollo humano en América Latina

INTRODUCCIÓN

E
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l presente trabajo ha sido elaborado con la finalidad de realizar un análisis del sistema democrático en los países de América Latina, teniendo como base el informe elaborado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y Secretaria General de la Organización de Estados Americanos, titulado “Nuestra Democracia en América Latina:

hacia una democracia de ciudadanas y ciudadanos”; siendo aquél informe la iniciativa más importante del PNUD en la región. El referido trabajo empieza con la definición etimológica de democracia, la cual se refiere a "poder del pueblo”.

Sin embargo, desde un enfoque filosófico la democracia es más que poder del pueblo, es un sistema socio político y económico de seres humanos libres e iguales; no sólo libres e iguales ante la ley, sino en las relaciones sociales en la vida cotidiana.

La democracia en cuanto concepción del mundo nos conduce a uno de los ideales más sublimes que el ser humano intenta consolidar en la historia de la humanidad, es decir, de la igualdad y el ideal de la no arbitrariedad.

Por otro lado, la sociedad auténticamente democrática debe ser una sociedad de bienestar, donde se respeten los derechos civiles, políticos, sociales y ambientales de todos los ciudadanos. No obstante, toda nuestra historia es de luchas populares por conseguir esa meta. Los países de América Latina algo hemos avanzado pero falta mucho camino por recorrer. En otras palabras, faltan nuevas revoluciones, nuevos cambios, para que pueda concretarse el ideal de una sociedad de bienestar, justa e integrada por seres humanos libres e iguales.

En las condiciones actuales la democracia ha significado un gran paso histórico, pero todavía nos encontramos con una serie de limitaciones de orden ideológico, político, económico, cultural, técnico, e incluso psicológico, para que puedan ponerse en práctica aquellas instituciones de la democracia.

Se están haciendo diversos esfuerzos al respecto y en esa tarea estamos porque la democracia no es sólo elección sino también participación y bienestar común.

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Capitulo I Antecedente Histórico del Sistema Democrático

1. Concepto Etimológico Etimológicamente1 el término democracia proviene del antiguo griego (δημοκρατία) y fue acuñado en Atenas en el siglo V antes de Cristo. Los vocablos δῆμος (demos) significa pueblo y κράτος (krátos) se traduce como poder. Según Diego Ruiz2 el término demos parece haber sido un neologismo derivado de la fusión de las palabras demiurgos (demiurgi) y geomoros (geomori), señalando que los geomoros y demiurgos, eran junto a los eupátridas, las tres clases en las que Teseo3 dividió a la población libre del Ática, donde los eupátridas eran los nobles; los demiurgos eran los artesanos; y los geomoros eran los campesinos. Estos dos últimos grupos, en creciente oposición a la nobleza, formaron el demos. Por consiguiente, democracia significa: “gobierno de los artesanos y campesinos. 2. Origen Histórico

1En: www.wikipedia.com.

2La democracia aparece por primera vez en las antiguas civilizaciones que organizaron sus instituciones sobre la base de los sistemas comunitarios e igualitarios tribales. Entre los casos mejor conocidos se encuentran la Antigua Grecia, en especial Atenas alrededor del año 500 a. C. Las pequeñas dimensiones y la escasa población explican la posibilidad de que apareciera una asamblea del pueblo, de la que solo podían formar parte los varones libres. La asamblea fue el símbolo de la democracia ateniense, donde los cargos de gobierno eran ocupados alternativamente por todos los ciudadanos y la soberanía de la asamblea era absoluta. Ruiz Galacho, Diego, El Estado ateniense, Revista Laberinto, Nº 2, febrero de 2000.

3Fue un mítico rey de Atenas, hijo de Etra y Egeo, aunque según otra tradición su padre fue Poseidón, el dios del mar, quien habría abusado sexualmente de Etra en el templo de Atenea. En: www.wikipedia.com

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Algunos pensadores consideran a la democracia ateniense como el primer ejemplo de un sistema democrático. Sin embargo, el significado del término ha cambiado con el tiempo, y la definición moderna ha evolucionado mucho, sobre todo desde finales del siglo XVIII. Donde se estableció un nuevo ideal para las instituciones políticas de base democráticas, gracias a la Revolución francesa de 1789, concretados en la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano, el constitucionalismo y el derecho a la independencia, principios que constituyeron la base ideológica sobre la que se desarrolló toda la evolución política de los siglos XIX y XX. En ese sentido, cabe precisar que, la Revolución francesa4 fue un conflicto social y político, que marcó el final definitivo del absolutismo5 y dio a luz a un nuevo régimen donde la burguesía, y las masas populares, se convirtieron en la fuerza política dominante en el país, socavando las bases del sistema monárquico. Según reconocidos historiadores han sido varios los factores que influyeron en la Revolución Francesa, tales como: i. ii. iii. iv. v. vi. La incapacidad de las clases gobernantes para hacer frente a los problemas de Estado; El surgimiento de una clase burguesa que nació siglos atrás y que había alcanzado un gran poder en el terreno económico y que ahora empezaba a propugnar el político; El descontento de las clases populares; Los excesivos impuestos que recaían sobre el campesinado; La expansión de las nuevas ideas ilustradas alentada por el Siglo de las Luces; La crisis económica que imperó en Francia tras las malas cosechas agrícolas y los graves problemas económicos causados por el apoyo militar a la Guerra de Independencia de los Estados Unidos6.

4COBBAN, Alfred. “La interpretación social de la revolución francesa”, Narcea de Ediciones, Madrid, 1971

5El absolutismo es una forma de gobierno en la cual el poder no está sujeto a ninguna limitación institucional. Es un poder único, indivisible, inalienable, intranscriptible y libre: la suprema monarquía. En: www.wikipedia.com.

6Esta intervención militar se convertiría en arma de doble filo, pues, pese a ganar Francia la guerra contra Gran Bretaña, la economía quedó en bancarrota y con una importante deuda externa.

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La indicada revolución se inició puntualmente cuando el rey Luis XVI, el 11 de julio de 1789, actuando bajo la influencia de los nobles, el Conde D'Artois, despidió al ministro Necker y ordenó la reconstrucción del Ministerio de Finanzas. Dicha medida fue interpretada por gran parte del pueblo de París como un auto-golpe de la realeza, ocasionando que aquellos se lancen a las calles en abierta rebelión.

Algunos de los militares se mantuvieron neutrales, pero otros se unieron al pueblo. En ese escenario, el 14 de julio el pueblo de París respaldó en las calles a sus representantes y, ante el temor de que las tropas reales los detuvieran, asaltaron la fortaleza de la Bastilla, símbolo del absolutismo monárquico.

En ese contexto, las principales consecuencias fueron:

i. ii. iii.

El derrocamiento de Luis XVI, perteneciente a la Casa real de los Borbones. La abolición de la monarquía en Francia. La proclamación de la Primera República Democrática.

Al respecto, debemos señalar que dicha revolución ha introducido en la vida política conceptos de libertad política, de expresión, de igualdad, y de rechazo a una sociedad dividida. Y lo más importante incorporó una nueva teoría política sobre la separación de poderes del Estado7. Es decir, se implementó un nuevo método de organización del poder en la sociedad.

El desarrollo de esta teoría republicana dio origen a la nueva definición de democracia, entendida como una forma de organización del poder en la sociedad.

3. Tipos de Sistemas Democráticos

7Estas ideas fueron expuestas por Voltaire, Rousseau y Montesquieu.

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Los sistemas democráticos reales son mecanismos muy complejos, donde intervienen una variedad de instituciones y reglas. Es así que, en el mundo existen varios tipos de sistemas, los cuales son: A. La democracia liberal8 Se entiende por democracia liberal a un tipo de Estado surgido de la independencia de Estados Unidos de América, el cual representa un sistema de gobierno donde la población puede votar y ser votada, al mismo tiempo que el derecho de propiedad, a la libertad de expresión, de prensa, de asociación son preservados. B. Democracia Social Aquella es una versión de la democracia en la que se recurre a la regulación estatal y a la creación de programas y organizaciones patrocinados por el Estado, para atenuar o eliminar las desigualdades e injusticias sociales que, según consideran sus defensores, existirían en la economía libre y el capitalismo, apoyándose básicamente en el sufragio universal, la noción de justicia social y un tipo de Estado denominado Estado de Bienestar. Lo cual surgió a finales del siglo XIX a partir del movimiento socialista, como una propuesta alternativa, pacífica y más moderada, a la forma revolucionaria de toma del poder y de imposición de una dictadura del proletariado. Siendo un ejemplo real de este tipo de sistema, los países escandinavos, sobre todo en Suecia. C. Democracia en Monarquía Constitucionales9 La monarquía constitucional es una forma de gobierno que caracteriza a varios países de Europa como el Reino de Gran Bretaña, España, Holanda; donde las normas constitucionales actuales le conceden ciertos poderes formales al rey y los nobles como la designación del Primer Ministro (funciones ejecutivas como de un Presidente), designación de gobernantes en las dependencias de la Corona, veto suspensivo, además de los poderes informales derivados de sus posiciones. Sin embargo, existe una tendencia general a la reducción progresiva del poder de los reyes y nobles en las monarquías constitucionales que se ha ido acentuando desde el siglo XX. Así mismo, existe una notable desigualdad ante la ley y de hecho de los reyes y demás nobles frente al resto de la población. No obstante, tienen una restricción de sus facultades de gobierno, por ello,

8MACPHERSON, C.B. “La democracia liberal y su época”, Alianza, Madrid, 1981.

9HERRERA ARELLANO, Hugo. “¿De qué hablamos cuando hablamos de Estado?, Ensayo filosófico de justificación de la praxis política”. pág. 27.

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la mayoría de los actos de gobierno es sumamente controlada por otros poderes del Estado. D. Democracia Soviética Dicho sistema se basa en la experiencia francesa (Paris), donde se eligen representantes en cada fabrica, taller, granja u oficina, con mandato revocable en cualquier momento. Aquellos delegados se constituyen en una Asamblea local (soviets) y luego mandan su representante a la Asamblea Nacional de Delegados del Pueblo. Una característica esencial del referido sistema es que se le niega el voto y el poder político, al 10% de la población que abarca a empresarios, banqueros y terratenientes, que ya poseen el poder económico. Por ello, se define a aquella como Democracia obrera, toda vez que, se aplica el poder político contra el poder económico instituido. Lo anterior significa que a medida que se avance en la socialización del poder político y del poder económico se producirá la "extinción del Estado" pasando a ser solo una estructura administrativa bajo control de todos los ciudadanos. Este "no Estado" es el considerado como la etapa final del socialismo: el comunismo. Al respecto, podemos señalar que en la democracia moderna juega un rol decisivo la llamada "regla de la mayoría", lo cual significa que, cuando existen diversas propuestas se adopta el derecho de la mayoría. Asimilándose la democracia con decisión mayoritaria. Dentro de los sistemas de organización política, la democracia es el que menos historia ha tenido, por ello, dicho sistema es una excepción y no la regla desde que el ser humano vive en sociedad.

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Capitulo II La gobernabilidad democrática y desarrollo humano

1. Concepción Moderna de Democracia Teniendo en cuenta el capitulo anterior podemos señalar, que la concepción minimalista de la democracia como régimen político desde el siglo XVIII, ha venido adquiriendo otras connotaciones, pues, no sólo de voto vive la democracia. Según el informe “Nuestra Democracia”, elaborado por la Programa de la Organización de las Naciones Unidas sobre Desarrollo (PNUD): “El poder en democracia precisa de la legitimidad popular que, con el tiempo, se deriva necesariamente del goce de los beneficios del acceso a la ciudadanía política, civil y social”10 Es decir, las relaciones de poder, entre el Estado y los ciudadanos, los ciudadanos entre sí y entre el Estado, las organizaciones y los ciudadanos, deben estar enmarcadas en el ejercicio de los derechos políticos, civiles y sociales. Asimismo, de acuerdo al referido informe:

10PROGRAMA DE LAS NACIONES UNIDAS PARA EL DESARROLLO, Secretaria General de la Organización de Estados Americanos, “Nuestra Democracia”, Primera Edición 2010, México, pág. 38.

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“La democracia es una forma de organización del poder en la sociedad con el objetivo de ampliar la ciudadanía11, evitar o limitar la dominación de individuos o grupos que impidan este objetivo y lograr la perdurabilidad de la organización democrática.” En base al concepto descrito líneas arriba, la organización democrática del poder posee tres rasgos que se vinculan de manera estrecha con su legitimidad: 1. “Su origen en la soberanía popular expresada mediante procesos electorales periódicos, libres y transparentes. La democracia parte de la idea de que el poder descansa en el pueblo y que su ejercicio sólo es delegado. Lo que implica un mandato, capacidad para ser controlado y la posibilidad de alternancia y periodicidad de los mandatos. 2. Su ejercicio, organizado a través de las instituciones republicanas de gobierno y normado en el Estado democrático de derecho, se refiere a cómo se toman las decisiones para formular las políticas públicas y las normas. 3. Su finalidad, es garantizar, materializar y extender los derechos ciudadanos en sus tres esferas: política, civil y social, a partir de la clásica definición de T. H. Marshall. La ampliación de los derechos es entendida como su realización efectiva” Al respecto cabe señalar que, es necesario pasar de una democracia instrumental que se centra sólo en las elecciones, hacia una democracia sustantiva, basada en el cumplimiento de los derechos, procurando que el ciudadano que vota tenga una presencia más permanente en el escenario político nacional. Puesto que, no importa que se hayan producido elecciones libres y limpias, aunque todas las condiciones del proceso electoral hayan sido respetadas, si sucede lo siguiente: • • • • “El bienestar de los miembros de una sociedad es profundamente desigual; La pobreza y la extrema pobreza cubren enormes sectores de la sociedad; El derecho a la vida y a la integridad física no es respetado; Uno de los poderes del Estado avanza sobre los otros y sobre la sociedad, concentrando las decisiones y eliminando el control democrático de sus actos;

11Según Thomas H. Marshall existen tres componentes de la ciudadanía: i) Ciudadanía civil.- Se compone de los derechos para la libertad individual: libertad de expresión, pensamiento y religión, derecho a la justicia y derecho a la propiedad y a establecer contratos válidos; ii) Ciudadanía política.Consiste en el derecho a participar en el ejercicio del poder político como miembro de un cuerpo investido de autoridad política o como elector de sus miembros; y, iii) Ciudadanía social.- Abarca todo el espectro, desde el derecho a un mínimo de bienestar económico hasta el de compartir plenamente la herencia social y vivir conforme a los estándares predominantes en la sociedad.

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• •

Los derechos de los individuos no se realizan y quedan sólo en la letra de la Constitución y las leyes; y, Los poderes fácticos son superiores al poder del Estado.

De allí que, la democracia no sólo se caracteriza por el acto electoral, sino también por la forma como se ejercita el poder y se logran mínimos efectivos de ciudadanía. Al contrario, si definiríamos que la calidad de las elecciones es suficiente para calificar un orden político como democrático, esto implicaría que: • • • “la democracia sólo es un método de elegir a quienes gobernarán, con un conjunto de condiciones que garanticen la calidad del proceso electoral; La forma como se ejercita el gobierno no afecta la calidad de la democracia, Es innecesario tomar en cuenta lo que sucede con la sociedad y sus integrantes, vivan bien o mal, gocen o no de sus derechos”.

En atención a lo anterior podemos señalar que, las grandes revoluciones que se han realizado a lo ancho y largo de nuestro planeta con la finalidad de instaurar un sistema democrático, fueron dadas para alcanzar un mero método de elección, independientemente de los resultados que produzca en la calidad de vida de una sociedad. Sin embargo, la democracia se caracteriza por mucho más que una simple elección libre y limpia. En este contexto cabe la interrogante: ¿Qué involucra la democracia además del voto?, ¿Cuál es el mínimo por debajo del cual no hay democracia? Según el informe de la PNUD del año 2004, la perspectiva de la democracia es la siguiente: • • • “Tiene en el régimen electoral un elemento fundamental, pero no se reduce a las elecciones; Es una forma de organización del poder; implica la existencia y buen funcionamiento de las burocracias y organizaciones de un Estado dotado de poder, e Implica el ejercicio de una ciudadanía integral”

Debemos entender por ciudadanía a los derechos y obligaciones de los que todos los individuos están dotados en virtud de su pertenencia a un Estado nacional 12. Es decir, un Estado Democrático de Derecho tiene la obligación de otorgar a cada individuo lo que es parte de su

12PNUD, pág. 60.

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naturaleza, constituyendo aquello una condición mínima necesaria para equilibrar el poder naturalmente asimétrico en la sociedad. Lo anterior significa, que si la mayoría de los habitantes de una sociedad, gozan de sus derechos ciudadanos, estaríamos ante una sociedad de bienestar. Dicho bienestar común se encuentra íntimamente vinculado con la noción de “finalidad de la democracia”. Ahora, debemos preguntarnos qué implica gozar de “derechos ciudadanos”. En este aspecto, la ciencia política contemporánea señala cuáles son las condiciones que deben cumplirse para que el acceso al gobierno de un Estado pueda considerarse democrático: • • • • • • • • • • “Autoridades públicas electas; Elecciones libres y limpias; Sufragio universal; Derecho a competir por los cargos públicos; Libertad de expresión; Acceso a información alternativa; Libertad de asociación; Respecto por la extensión de los mandatos, según plazos constitucionalmente establecidos; Un territorio que define claramente el demos votante; La expectativa generalizada de que el proceso electoral y las libertades contextuales se mantendrán en un futuro indefinido”.

Asimismo, lo señalado líneas arriba significa tener el acceso sustantivo al poder del Estado, es decir, que no haya en el territorio otra organización igual o superior al mismo Estado. Además, supone la independencia de los poderes y un sistema legal que: • • • • • Protege libertades políticas y las garantías de la democracia política; Protege los derechos civiles del conjunto de la población; Defiende la libertad de expresión. Establece redes de responsabilidad y rendición de cuentas para los funcionarios públicos; Exige una mejor distribución del ingreso; y,

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Vela por preservar y conservar el sistema ambiental

Lo descrito anteriormente significa que, un Estado democrático debe garantizar el desarrollo y disfrute de una ciudadanía política, civil y social, buscando alcanzar, a través de aquella el bienestar de la sociedad. De acuerdo al indicado informe13 los aspectos que engloban gozar de una ciudadanía civil son los siguientes: • • • • La garantía de libertades básicas y la protección contra la discriminación; El derecho a la vida, la integridad física y la seguridad; El derecho a una justicia pronta y efectiva; y, La libertad de prensa y el derecho a la información pública.

Por otro lado, la misma señala que gozar de una ciudadanía social significa la satisfacción de necesidades básicas como salud, educación, empleo e integración social a través de la reducción de la pobreza y desigualdad. Teniendo en cuenta aquello, algunos autores consideran que la democracia es el germen de una utopía de la justicia y la solidaridad entre los hombres, de la idea de que las sociedades tienen que producir un mínimo de bienestar universal. Cabe recalcar que la democracia no debe ser evaluada por un política económica, pero sí por la manera como las políticas económicas garantizan o no la ciudadanía, ya que esto afecta directamente la calidad de la democracia. En ese contexto, se habla de una legitimidad de ejercicio, la cual se refiere a los resultados conseguidos en el ejercicio del poder, y pone énfasis en la eficiencia de la gestión de gobierno. Así un país puede tener legitimidad de origen, por ser electo pero, al no resolver los problemas sociales, económicos y ambientales del país, carece de legitimidad de ejercicio. En consiguiente, la democracia es una organización del poder en la sociedad cuya legitimidad se basa en su origen (elecciones) en la forma en que es ejercido según reglas y procedimientos y en su objetivo declarado de declarado de desarrollar la ciudadanía política, civil y social. Es decir, supone que el objetivo colectivo de la sociedad es mejorar su bienestar y, en función de ello, mejorar el sistema de la democracia. Teniendo en cuenta lo anterior, es posible lograr una ciudadanía política, civil, social y ambiental en todos los países de América Latina.

13PNUD, pág. 80.

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Capítulo III La democracia en América Latina

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1. Escenario Actual Los países de América Latina han sufrido recientemente varios golpes de Estado tales como Venezuela en el año 2002, Ecuador en el 2005, y Honduras en el 2009.Asimismo, han surgido varias controversias en algunos países sobre la manipulación del voto, surgimiento de un presidencialismo acentuado, limitaciones a la independencia y control de los poderes, y desconocimiento de los roles y competencias de los gobiernos locales. Por otro lado, se ha dejado atrás el autoritarismo militar, y los países de América Latina vienen aplicando hace tres décadas la democracia, la cual es permanentemente incompleta: “la democracia se presenta como un régimen siempre marcado por formas inacabadas y de no incumplimiento”14 El punto de partida para debatir sobre la democracia en América Latina, consiste en analizar en primer lugar los derechos políticos ciudadanos. 1.1. Ciudadanía Política En los países de América Latina, las elecciones se han afianzado como el único medio de acceso a los cargos públicos. En ese sentido, según el mencionado informe del PNUD las elecciones para presidente y miembros del congreso se producen regularmente, en algunas ocasiones son objeto de observación por organizaciones internacionales como la Organización de Estados Americanos15 (OEA). La situación actual respecto a la calidad de las elecciones para cargos públicos es en gran medida positiva. En los últimos 20 años, 18 países de América Latina, no completaron sus mandatos. Todos ellos llegaron al poder mediante elecciones libres y limpias, sin embargo, se cuestionada el ejercicio y desempeño de dicho poder. De esa manera, varios presidentes electos han sido desplazados en circunstancias problemáticas como en Argentina en el año 2001, Bolivia en el 2003, Ecuador en el 2005 y Honduras en el 2009. Según el Índice de Democracia Electoral, elaborado para el Informe del PNUD en el año 2004, y actualizado por el informe del año 2010, la democracia ha avanzado en sus procedimientos electorales. 14PNUD , pág. 57.

15En el referendo revocatorio del año 2004, llevado a cabo en Venezuela, y en las elecciones parlamentarias del 2005, así como, en las elecciones en México en el 2006, hubieron fuertes cuestionamientos a dichos procesos electorales por parte de la oposición.

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Respecto a la toma de decisiones de gobierno, en muchos países la relación entre presidentes y parlamentos no está balanceada de forma adecuada, debido a las facultades legislativas extraordinarias de los presidentes (Ver Anexo N°1). Con relación al anexo anterior podemos señalar que, la mayoría de los presidentes de los países de América Latina han asumido funciones típicamente parlamentarias mediante mecanismos de delegación, es más, existe una concentración de poder en manos de los presidentes en Argentina, Brasil, Perú, Venezuela y en forma decreciente en Colombia. Es preciso señalar que, estas facultades extraordinarias son poderes de emergencias. Pero en algunos países se ha convertido en un instrumento que se usa regularmente. El uso común de estas facultades es un indicador de fallas en el sistema de frenos y contrapesos en la relación entre presidentes y congresos. Otro aspecto de la ciudadanía política que debemos estudiar es el proceso por medio del cual se cambia la Constitución Política de un país. Según el indicado informe la mayoría de los países de América Latina ha reformado sus Constituciones y ha escrito nuevas, durante esta prolongada década de democracia16 (Ver Anexo N°2). En Brasil los cambios de la Constitución se usan para decidir cuestiones que podrían casi considerarse materias de legislación ordinaria. Es así que, la Constitución brasileña de 1988 fue enmendada 62 veces en sus primeros nueve años de existencia. Aquella situación en los países de América Latina, pone de manifiesto la existencia de una inestabilidad en las reglas de funcionamiento, produciendo la idea de inseguridad jurídica. Además, de acuerdo al referido informe la dificultad para cambiar constituciones heredadas en periodos autoritarios es una cuestión que sigue teniendo relevancia en algunos países como Chile, El Salvador y Perú, que operan bajo constituciones que fueron redactadas y aprobadas de forma no democrática. Asimismo, los ciudadanos tienen menos confianza en los partidos políticos, lo cual representa una crisis en la representación. Sin embargo, la desconfianza en los partidos políticos es casi universal17. Un tema particularmente grave es la corrupción, la cual es endémica en América Latina, la cual se origina como consecuencia de un sistema de controles ineficaces. Sin embargo, si 16PNUD, pág. 76.

17PNUD, pág. 104.

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una decisión del Poder Ejecutivo es controlada por el Congreso o un gasto del Poder Ejecutivo es primero autorizado y luego controlado por el Parlamento, se evitaría los manejos inadecuados o ilegales del gasto público. Es más, de acuerdo al informe del PNUD18 el poder se encuentra en los poderes fácticos como: i) Grupos económicos; ii) medios de comunicación; iii) iglesias; iv) Sindicatos, etc. Por tanto, si el poder no está en el Estado, la legitimidad de origen y de finalidad se ven fuertemente alteradas. 1.2. Ciudadanía Civil Como bien hemos sostenido en el Capítulo II del presente trabajo, la democracia debe ir más allá de la ciudadanía política, es decir, lograr garantizar el desarrollo y bienestar de una ciudadanía civil y social. De acuerdo al mencionado informe, un límite a las referidas libertades básicas son las declaraciones de estados de excepción, mediante la cual se suspende las garantías y derechos. Lo más frecuentemente afectados son el derechos a la libertad y seguridad personal, el derecho a la libertad de residencia y circulación en todo el territorio, el derecho a la inviolabilidad del domicilio y la correspondencia, el derecho de reunión pacífica y de manifestación, el derecho a la libertad de opinión y de expresión y el derecho de huelga. Sin embargo, en América Latina sólo tres países hicieron uso de aquél estado en el periodo 2000- 2009 (Ver Anexo N°3 y 4). Según los indicadores establecidos en el Anexo N° 4 el promedio regional de 1.39 apunta a deficiencias en la aplicación de leyes y un nivel moderado de discriminación, siendo evidente una desigualdad de géneros. Por ello, cabe resaltar que la ciudadanía debe reconstruirse visibilizando a las mujeres para combatir las asimetrías políticas, económicas, sociales y culturales, siendo aquello elemental. Otro aspecto fundamental es la seguridad pública. Como se puede apreciar en el Anexo N° 5, existe una creciente tasa de homicidios en la región. De acuerdo al mencionado informe: “En suma, el problema de la violencia es prueba de la debilidad de los Estados de América Latina, que se han mostrado, en muchos casos, incapaces de responder al derecho fundamental de los ciudadanos, el derecho a la vida.” Otro aspecto central de la ciudadanía civil, es la administración de justicia. En la mayoría de países de América Latina, la justicia no llega a todos, a pesar que todos somos iguales ante la ley, pero la ley no es igual para todos. A pesar que el sistema democrático permite un mejor 18PNUD, pág. 146.

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control de las funciones de tutela jurisdiccional efectiva, aún subsisten violaciones a los derechos humanos que requieren una urgente acción en la región. Según el referido informe, “los indicadores sobre población carcelaria, ocupación carcelaria y presos sin condena ofrecen indicios de que el Estado no garantiza debidamente los derechos de acusados y prisioneros”19. Es más, la población carcelaria excede la capacidad instalada en 47 %, lo cual demuestra que el hacimiento es un problema de proporciones considerables. Aún más, la mitad de la población carcelaria en la región no tiene proceso o condena. Finalmente, otro aspecto importante de la ciudadanía civil es la libertad de prensa y el derecho a la información pública. Se dice que no hay democracia sin libertad de prensa, pero la acción de algunos sectores de la prensa puede debilitar la capacidad de opción y la voluntad de las mayorías, dado que, los medios de prensa pueden hacer política sin rendir cuentas, influir en la agenda política, determinar qué es importante y qué no lo es, e intervenir en procesos electorales favoreciendo a uno y atacando a otro. Asimismo, el pluralismo de prensa se ha visto afectado por la asignación y revocación arbitraria de frecuencias radioeléctricas y la asignación de publicidad oficial como premio o castigo según la línea editorial de los medios. Por ello, de acuerdo al PNUD: “Prensa y medios libres son actores indispensables en la democracia. Es importante que existan normas y mecanismos transparentes para garantizar su pluralidad y calidad, y evitar que la política intente censurar, regular y controlar la información” 1.3. Ciudadanía Social Ahora bien, respecto a la ciudadanía social, como bien se ha señalado en el capítulo anterior, aquella se refiere a la satisfacción de las necesidades básicas y la integración social. Con relación a la salud, según el informe del PNUD se redujo la tasa de mortalidad en menores de cinco año y mejoró el acceso al agua potable en la mayoría de los países de América Latina, pero algunos países como Perú, Bolivia, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Paraguay y República Dominicana, aún carecen de acceso a agua potable. Asimismo, la malnutrición infantil afecta a más de un quinto de los menores de cinco años en los países como Bolivia, Ecuador, Perú, Panamá, Honduras, Nicaragua, Guatemala. Por otro lado, con respecto a la educación, lo indicadores apuntan a una tendencia positiva. Sin embargo, en ocho países más de 10% de la población es aún analfabeta. Asimismo, el 19PNUD, pág. 86

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acceso a la educación en sí no garantica el acceso a una educación de buena calidad que facilite la inserción en el mundo laboral moderno. La educación a nivel superior también presenta carencias en la calidad de los estudios y en el número de las investigaciones que se realizan. En cuanto a la situación económica, de acuerdo a mencionado informe aquella experimentó un auge excepcional en el periodo 2004 – 2008, el cual vino acompañado de una leve mejoría en la distribución del ingreso en un importante grupo de países, dando como resultado una disminución notoria de la pobreza de 44 % a 33%. Por consiguiente, el número de personas pobres ha disminuido en 41 millones respecto a 2002. Sin embargo, se evidencia un déficit en la calidad de los puestos de trabajo y de la cobertura de la seguridad social. Asimismo, pese a la mejoría económica, la desigualdad en la distribución del ingreso se ha mantenido en niveles altísimos, siendo la más alta del mundo, constituyendo un factor negativo en la estabilidad democrática, puesto que concentración de ingreso es concentración de poder. Resulta necesario señalar que, existe una mejoría en los ámbitos de salud, educación, provisión de agua potable y servicios de saneamiento, lo que se refleja en los indicadores de desarrollo humano, donde América Latina sigue estando por encima de las otras regiones del mundo de desarrollo (Ver Anexo N° 6) Los problemas son similares en todos los países de América Latina: i) debilidad estatal; ii) crisis de representación; y, iii) desigualdad de riqueza y poder. En resumen, las democracias latinoamericanas padecen de una gran cantidad de deficiencias en relación con el Estado de Derecho. Ante tal escenario, donde los problemas de gobernabilidad son comunes en la región, todos los países de América Latina deben unificarse y comprometerse a encontrar soluciones a estos desafíos e implementar políticas públicas de forma eficiente y segura, y que materialicen en Planes y Acciones Nacionales de carácter inter – ministerial. 2. Sostenibilidad de la democracia La democracia es sostenible cuando las mayorías también alcanzan niveles de bienestar correspondientes a la etapa de desarrollo que tiene la sociedad en la que viven y, en consecuencia, cuando la calidad de la democracia renueva la legitimidad20.

20PNUD, pág. 38.

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En este sentido la legitimidad es apoyo social mayoritario, estabilidad, expandir los derechos ciudadanos mediante el bienestar ciudadano, logrando de esa manera más legitimidad e ingresando a un circulo virtuoso:

Mayor Legitimidad

Mayor Democracia.

Teniendo en cuenta lo anterior, según el informe del PNUD: “La democracia tendrá mejores condiciones de perdurar en tanto sirva a la creación del bienestar individua y colectivo de una sociedad. Si fracasa, en esa tarea, tarde o temprano aumentará su debilidad y la probabilidad de ser reemplazada”21. ¿Pero cuál es el mínimo sin el cual la democracia se torna insostenible? Esta democracia contiene, máximos realizables en materia de ciudadanía social, que dependerá de restricciones dadas por el grado de desarrollo de una sociedad en un momento histórico determinado. Según el referido informe es posible establecer mínimos deseables acordes con los patrones internacionales sobre derechos económicos y sociales de aspirar a lo “máximo entre lo deseable”, para países con iguales condiciones de recursos económicos, los cuales deberán ser definidos en las constituciones y la ley a través de procesos democráticos. Teniendo en cuenta la experiencia de América Latina, la democracia es una construcción permanente, donde “no es sostenible con el tiempo una democracia que es deficitaria en la creación de ciudadanía y en su capacidad para difundirla la conjunto de la población”22. Asimismo, el mencionado informe ha señalado que existen 180 millones de pobres y 71 millones de personas padecen hambre en la región, sin embargo, dicho escenario no representa el nivel de desarrollo y riqueza que viene disfrutando la región. Tenemos los recursos para modificar las condiciones de vida de los ciudadanos latinoamericanos. Los países de América Latina difieren en sus grados de desarrollo y recursos disponibles y por tanto, se diferencian los “óptimos realizables de ciudadanía” que pueda alcanzar cada país. No obstante, la democracia se presenta como un sistema eficaz para corregir las asimetrías de poder, pues el Estado necesita de un tipo de organización que logre corregir los eventuales desbalances de poder que puedan aparecer en su interior.

21PNUD pág. 38.

22PNUD pág. 37.

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Entonces, qué hacer para lograr la sostenibilidad democrática. El objetivo es el desarrollo de un sector público con capacidad de planificación estratégica y de diseñar e implementar políticas efectivas de educación, salud, seguridad y de apoyo al crecimiento económico sostenible y al empleo. A su vez, un desafío central de nuestras democracias es mejorar la distribución del ingreso la cual se encuentra íntimamente vinculada con la concentración de poder. Por ello, es necesaria una redistribución del poder. 2.1. Tributación Con la finalidad de alcanzar la indicada sostenibilidad democrática, es necesario que los países de América Latina adopten nuevas medidas sobre tributación, pues aquella puede servir como instrumento para equilibrar los poderes económicos y políticos. Las citadas medidas deberán incluir los siguientes aspectos: i) Disminuir la dependencia de los tributos indirectos; y, ii) Aumentar la recaudación fiscal. En este escenario, la tributación directa se presenta como instrumento central de política económica con mayor potencial para la redistribución. Sin embargo, es uno de los menos empleados en América Latina. Pues las tres dimensiones fundamentales de la capacidad fiscal23 son: i) Contribución a la reducción de la desigualdad y las brechas de bienestar; ii) Canalización hacia la provisión de bienes públicos24 (infraestructura y redes de conocimiento, en particular); y, iii) La sostenibilidad de largo plazo de las finanzas públicas25.

23PNUD, pág. 161.

24La contribución del gasto a la acumulación de capital físico, humano e institucional es indispensable, para afianzar estrategias de desarrollo basadas tanto en la equidad social como en el funcionamiento eficiente de los mercados. PNUD, pág. 161.

25La sostenibilidad fiscal de largo plazo se refiere a la necesidad de contar con marcos institucionales que contribuyan al mantenimiento de equilibrios fiscales o de desbalances que no generen una carga explosiva de endeudamiento público. PNUD, pág. 161.

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El indicado informe ha señalado que, existe una relación inversa entre tributación directa y desigualdad de ingresos. Pues, los países con altos niveles de desigualdad tienen a tener bajos niveles de ingresos fiscales por concepto de tributación directa. Mientras que los países con niveles altos de recaudación directa suelen tener bajos niveles de desigualdad de ingresos como Dinamarca, Suecia, Noruega. Cabe señalar que, la recaudación directa, en los países pertenecientes a la OCDE, se sustenta en la tributación de persona naturales (impuestos sobre ingresos, utilidades y ganancias), la cual es mucho más compleja y de mayor impacto redistributivo potencial. Al contrario, en los países de América Latina, la mayoría de los ingresos tributarios directos provienen de las corporaciones. Por tanto, uno de los principales obstáculos que enfrenta América Latina en materia de disminución de brechas sociales es la ineficacia e ineficiencia de la política fiscal y tributaria. Es decir, el Estado no implementa políticas fiscales que generen mayores recursos necesarios para reducir la brecha de ciudadanía, y de esa manera alcanzar una sociedad de bienestar. Por lo tanto, los países de América Latina requieren urgentemente la adopción de medidas fiscales que busquen alcanzar el fortalecimiento de la estructura tributaria y del impacto redistributivo del gasto público social, es decir: Más Impuestos directos Mejor Recaudación Mejor Inversión Social

Para ello, el Estado deberá promover una educación tributaria, incentivando el pago de impuesto a los ciudadanos, exaltando los principios morales y valores, con la finalidad de generar mayores ingresos fiscales, con el objetivo de implementar las medidas necesarias para reducir la brecha social y lograr el bienestar ciudadano. En consecuencia, no es justificable evadir impuestos 2.2. Integración Social Los principios de la ciudadanía social implican que la sociedad debe proporcionar a todos sus miembros estándares mínimos de bienestar, es decir, los países de América Latina deben implementar la integración social como principio en el diseño de la política social, pues la presencia de diversos agentes de prestación puede terminar creando sistemas mucho más segmentados, en los que unos agentes tienden a especializarse en los sectores de mayores ingresos y otros en los de menores ingresos, ofreciendo muchas veces servicios de menor calidad. Un tema central de la integración social es la generación de más empleos formales que cumplan los requisitos de trabajo decente. Muchos trabajadores del sector informal y sus familias no tienen beneficios sociales equivalentes a los del sector formal.

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En este extremo cabe precisar que, es necesario superar el enfoque asistencial para avanzar en los temas más amplios de los principios básicos de política social: i) universalidad; ii) solidaridad; iii) eficiencia; e, iv) integralidad. En las sociedades altamente desiguales tienden a generar instituciones donde los excluidos tienen una voz que es más débil y, están, por lo tanto, fuera de las negociaciones políticas donde se deciden temas que son esenciales para su suerte como miembros de la sociedad. De ahí la importancia, de combinar las reformas sociales con medidas orientadas a democratizar las instituciones del Estado. En primer término los Estados26 deben buscar universalizar todos los servicios básicos, acudiendo en gran medida a recursos públicos, como: i. ii. iii. iv. Educación primaria y secundaria; Acceso a sistemas de agua potable y saneamiento; Sistema universal de protección social en salud; y, Sistemas de pensiones básicas universales.

En este escenario, el gasto tiende a ser más alto ya que los sistemas son universales, y por ende, cumplen con el criterio básico al que aspiran las estrategias de focalización: llegar a los pobres. En consecuencia, la prioridad de la política social debe ser la provisión de servicios que se puedan efectivamente universalizar. 2.3. Seguridad Ciudadana Otro factor importante para lograr la sostenibilidad de la democracia es la seguridad ciudadana. En primer lugar, la cuestión territorial es clave para entender las especificidades de la violencia y, por lo tanto, para el diseño de las políticas de seguridad, pues en los territorios donde existe déficit de estatalidad la violencia es extrema, peor aún, las fuerzas de seguridad estatal son aliados del crimen organizado. Así, la ineficiencia e ineficaz presencia estatal redunda en inseguridad, corrupción, policías asesinados y violaciones de los derechos humanos. Estos territorios son por lo general barriadas pobres donde la exclusión social es sufrida por niños y jóvenes que crecen sin expectativas ni oportunidades y conviven cotidianamente con la violencia.

26PNUD, pág. 177.

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Es preciso señalar que, la inseguridad ciudadana y el temor deterioran el apoyo a las instituciones democráticas y permiten que afloren expresiones autoritarias largamente arraigas en la cultura política de América Latina27. En este escenario, las fuerzas policiales y crecientemente las fuerzas armadas tienden a asumir roles protagónicos que las pueden llevar a ganar espacios de autonomía indebidos frente a los poderes civiles y democráticos. Según el referido informe28 existe una relación inversamente proporcional entre la reducción de la inseguridad ciudadana, la cual es vital para la ciudadanía, con la defensa de otros derechos civiles. Como se afirma en el informe de la Organización de Estados Americanos sobre Seguridad Pública en las Américas: “La inseguridad ciudadana no sólo es una de las amenazas centrales de la convivencia civilizada y pacífica, sino también un desafío para la consolidación de la democracia y el Estado de derecho”. La inseguridad ciudadana es también el producto de carencias múltiples en el ejercicio de los derechos sociales y políticos por parte de un segmento significativo de la población de América Latina. Por otro lado, aquella inseguridad produce altísimos costos económicos, que incluyen, entre otros, la pérdida de años de vida y el deterioro de la salud de la población, los costos de atención médica directamente derivados de actos de violencia, el gasto público en funciones de seguridad pública, el gasto privado en bienes y servicios para la protección personal y patrimonial, los costos adicionales para la inversión privada y los aspectos intangibles como el deterioro en la calidad de vida derivado del temor. Así como, el costo económico ocasionado por la interrupción de vidas productivas. En ese sentido, la Naciones Unidas ha señalado lo siguiente: “Una democracia que no es capaz de asegurar la vigencia cotidiana de un núcleo duro de derechos elementales, como la vida, la integridad física y el disfrute del patrimonio, ofrece una ciudadanía disminuida”29.

27PNUD, pág. 185.

28PNUD, pág. 186.

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En ese contexto, la única vía para instaurar seguridad pública es: i) la prevención social; y, ii) la profundización del compromiso de la ciudadanía y de los Estados con el desarrollo humano. Es así que, los esfuerzos de prevención social deben ser calibrados con un sentido de urgencia y con el reconocimiento de que el empleo de la coerción, dentro de los cánones del Estado de derecho, es un instrumento ineludible de la lucha contra la delincuencia, particularmente la criminalidad organizada. En consecuencia, para poder enfrentar con éxito la inseguridad pública en los países de América Latina se requiere de un esfuerzo integral que dé prioridad a la reforma de fuerzas policiales, en algunos casos corruptas e ineficaces, a la introducción de tecnología moderna y sistemas de información en el proceso de toma de decisiones públicas, al mejoramiento de la efectividad de los procesos judiciales, al fortalecimiento de los vínculos sociales y la organización comunitaria y, por supuesto, al aumento en la inversión en educación, salud pública, vivienda y oportunidades para la juventud30. Pues que, existe pruebas de que los índices de delincuencia responden a la confianza creciente en la policía, a la mejora en los procedimientos de resolución de controversias comunitarias, a la recuperación de espacios públicos, a la incorporación de la sociedad civil organizada, al proceso de diseño y puesta en marcha de políticas de seguridad pública y a una mayor asunción de responsabilidad ante la comunidad por parte de los gobiernos locales y la policía. El medio más efectivo de combatir la delincuencia a menudo no es la represión sino la inclusión, aunque siempre incorpora un elemento de fortalecimiento de la policía, así como mayores exigencias de responsabilidad a las fuerzas de seguridad. Un ejemplo de aquella, son las medidas implementadas por el gobierno federal brasileño y las autoridades de Sao Paulo, las cuales incluyeron: • • • La planificación estratégica y la evaluación continua de los resultados; La modernización y expansión de los sistemas de comunicación; La creación de un centro para el manejo de la información relacionada con la seguridad;

29PNUD, pág. 188.

30PNUD, pág. 194.

25

• • • • • •

La instauración de prácticas de transparencia y rendición de cuentas de la policía con miras a mejorar el desempeño en materia de derechos humanos; El establecimiento de protocolos operacionales para la policía militar; La creación de policías comunales para la prevención; El entrenamiento profesional permanente de funcionarios policiales y militares para que supieran tratar con la población; El aumento de los mecanismos externos de supervisión policial para permitir una mayor participación comunitaria; y, El incremento de los fondos dedicados a la seguridad pública, que pasaron de 6.6% a10% del gasto del gobierno local.

Por otro lado, la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado constituye un desafío fundamental para la democracia de ciudadanía y la sociedad de bienestar en los países de América Latina. El fenómeno del crimen organizado se ha convertido en un enorme problema gracias a la debilidad de las instituciones, no solo en el aspecto de los policías, fiscales o jueces, sino también de la estructura institucional que tiene que ver con el Estado de derecho. Es más, de acuerdo al mencionado informe del PNUD: “A menos que se vea el fenómeno de la delincuencia organizada en su justa vinculación como un serio obstáculo para garantizar una mejor democracia y bienestar y se generen pactos para reforzar el Estado de derecho, la inseguridad será uno de los mayores elementos que impidan el desarrollo integral de los países de la región. Este es un problema que en primer lugar concierne al Poder Judicial, aunque cada vez existe más evidencia sobre su ramificación hacia todos los sectores de la sociedad”31. Resulta necesario señalar que la idea dominante impuesta por los organismos financieros internacionales de que la reducción de la participación del Estado es una condición indispensable para el desarrollo, fue un factor determinante para generar inestabilidad en las instituciones democráticas que vieron recortadas sus funciones para poder lograr una sociedad de bienestar. Es decir, dicha política condujo a un Estado insuficiente para asegurar la democracia. Teniendo en cuenta las consideraciones expuestas, es preciso resaltar que el objetivo de un buen gobierno, independientemente de su forma, debería ser alcanzar el mayor bienestar 31PNUD, pág. 196.

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posible para sus ciudadanos. En ese sentido, resulta pertinente cuestionarnos si existe o puede existir otra forma de organización del poder en la sociedad que pueda alcanzar una sociedad de bienestar. Es más un gobierno puede tener legitimidad de ejercicio al ofrecer respuestas a las necesidades de los ciudadanos, pero carecer de legitimidad de origen por ser el fruto de un golpe de militar. Sin embargo, consideramos que tanto la legitimidad de origen como de ejercicio y fines definen la calidad de la democracia y, por ende, la posibilidad de aquella de ser sostenible y perdurar en la historia. En consecuencia, los gobiernos deben ser constituidos democráticamente; además, deben gobernar democráticamente. Necesitamos construir Estados fuertes; no grandes Estados sino Estados capaces de resolver nuestros problemas del día a día.

CONCLUSIONES 1. La democracia es una organización del poder en la sociedad cuya legitimidad se basa en su origen (elecciones) en la forma en que es ejercido según reglas y procedimientos y en su objetivo declarado de desarrollar la ciudadanía política, civil y social. Es decir, supone que el objetivo colectivo de la sociedad es mejorar su bienestar y, en función de ello, mejorar el sistema de la democracia. El bienestar ciudadano es la realización de los derechos, su perduración y su difusión al mayor número de habitantes.

2. La legitimidad es apoyo social mayoritario, estabilidad, expandir los derechos ciudadanos mediante el bienestar ciudadano, logrando de esa manera más legitimidad e ingresando a un círculo virtuoso: mayor legitimidad, mayor democracia.

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3. La democracia tendrá mejores condiciones de perdurar en tanto sirva a la creación del bienestar individual y colectivo de una sociedad. Si fracasa, en esa tarea, tarde o temprano aumentará su debilidad y la probabilidad de ser reemplazada.

4. Los problemas son similares en todos los países de América Latina: i) debilidad estatal; ii) crisis de representación; y, iii) desigualdad de riqueza y poder. Ante tal escenario, donde los problemas de gobernabilidad son comunes en la región, todos los países de la región unificarse y comprometerse a debatir e investigar sobre estos problemas, con la finalidad de encontrar soluciones a estos desafíos e implementar política públicas de forma eficiente y segura, y que materialicen en Planes y Acciones Nacionales de carácter inter – ministerial.

5. E objetivo de un buen gobierno, independientemente de su forma, debería ser alcanzar el mayor bienestar posible para sus ciudadanos. En ese sentido, resulta pertinente cuestionarnos si existe o puede existir otra forma de organización del poder en la sociedad que pueda alcanzar una sociedad de bienestar.

6. La democracia no debe ser evaluada por un política económica, pero sí por la manera como las políticas económicas garantizan o no la ciudadanía, ya que esto afecta directamente la calidad de la democracia.Uno de los principales obstáculos que enfrenta América Latina en materia de disminución de brechas sociales es la ineficacia e ineficiencia de la política fiscal y tributaria. Es decir, el Estado no implementa políticas fiscales que generen mayores recursos necesarios para reducir la brecha de ciudadanía, y de esa manera alcanzar una sociedad de bienestar. el Estado deberá promover una educación tributaria, incentivando el pago de impuesto a los ciudadanos, exaltando los principios morales y valores, con la finalidad de generar mayores ingresos fiscales, con el objetivo de implementar las medidas necesarias para reducir la brecha social y lograr el bienestar ciudadano. En consecuencia, no es justificable evadir impuestos

7. La seguridad ciudadana no solamente está ligada a la protección policial de la ciudadanía. Tiene una serie de componentes integrales. Está ligada a la disminución de las brechas de desigualdad, a la resolución de problemas estructurales, a la democratización y participación, a la efectivización de derechos individuales y colectivos, al desarrollo integral.

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BIBLIOGRAFIA

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11. RUIZ GALACHO, Diego. “El Estado ateniense”, Revista Laberinto, Nº 2, febrero de 2000.

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12. SALVADORES DE ARZUAGA, Carlos I. “Los controles institucionales en la Constitución Argentina 1853-1994”, Buenos Aires, La Ley, 1999.

ANEXO N° 1

30

Fuente: PNUD, 2010.

31

ANEXO N° 2

Fuente: PNUD, 2010.

32

ANEXO N° 3

33

Fuente, PNUD, 2010.

34

ANEXO N° 4

Fuente: PNUD, 2010.

35

ANEXO N° 5

36

Fuente, PNUD, 2010.

37

ANEXO N°6

Fuente: PNUD, 2010.

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