FRACTURAS DE CARA INTRODUCCION Han sido las Fracturas de Cara tema estudiado por el hombre desde principios de la humanidad

. En e] papiro de Smith (Siglo XXV antes de Cristo) encontramos descritas las maniobras usadas para la reducción de Luxación Mandibular. Hipócrates hace consideraciones de gran importancia para su tratamiento e inmovilización. Soranus de Efeso en su manuscrito, ilustra con comentarios los vendajes usados en Traumas de Cara. Los Etruscos fueron expertos en el uso de puentes removibles. Si bien, en un principio todos los sistemas empleados eran cruentos y en la mayoría de las veces verdaderos suplicios que podemos apreciar por los grabados y pinturas antiguas que sobre el tema existen, con el transcurso de los siglos, la inventiva y estudio de hombres de gran valía como Wisemman (1622), Desoult (1744), Rutenick (1823), Kingsley (1829), Baudens(1857), VenGraefe (1840), Buck (1877), Lefort (1886) y en nuestro siglo muy especialmente, Adams, Blair, Ivy, Brown, Gilmer, Gillies, Kasanjian, Dirgman, han hecho posible devolver a una cara su forma y características anteriores al trauma mediante el perfeccionamiento de técnicas sencillas en su mayoría y fácilmente toleiadas. El afán de la vida moderna, el aumneto y facilidad de los medios de transporte y el atraso cultural de nuestro pueblo son algunos de los factores que contribuyen al aumento considerable de las fracturas de la cara. De ahí la importancia y la obligación que tenemos quienes trajinamos en esta patología de conocer a cabalidad el tratamiento adecuado para cada caso con el fin de obtener un buen resultado estético y funcional. TRATAMIENTO DE URGENCIA DE LAS FRACTURAS DE LA CARA En los traumatismos de la cara es esencial descartar la posibilidad de heridas asociadas antes de enfocar la atención sobre un problema local. Hay que considerar y estudiar al paciente como un todo. Si se olvida este principio se puede cometer el grave error de pasar por alto una complicación seria que puede tener consecuencias desastrosas y aún la muerte. Esto hace necesario verificar un examen clínico completo, comenzando por las funciones vitales. La principal preocupación ante los traumas graves de la cara, debe ser la conservación del buen estado general del paciente. El tratamiento local de las heridas y fracturas puede y debe esperar hasta cuando el paciente esté recuperado y a salvo de complicaciones graves. El orden lógico en el tratamiento de urgencia es el siguiente: 1. Conservación de las vías respiratorias. 2. Detención de la hemorragia. 3. Tratamiento del Shock. 4. Control del dolor. 5. Extracción de cuerpos extraños. 6. Limpieza y debridación de la herida. 7 Sutura cuidadosa de las heridas. 8. Inmovilización temporal o definitiva de las fracturas.

bordes infraorbitarios. La fractura simple es poco común.9. generalmente se presentan múltiples fracturas. Esta fractura continúa hacia atrás a lo largo de la pared maxilar superior. fractura lateral o del macizo cigomático molar y fracturas del arco cigomático. Los principios básicos en el tratamiento de las fracturas no han cambiado desde los tiempos de Hipócrates. La fractura complicada se ve la mayoría de las veces en el maxilar superior. huesos lagrimales. CLASIFICACION: En los huesos de la cara pueden presentarse fracturas simples. a través de la órbita y la sutura cigomática-maxilar. a través de la lámina pteriogoides y termina en la fosa pterigo-maxilar. casi siempre están acompañadas con heridas de la cara. sigue a través de los procesos frontales del maxilar superior. b) Inmovilización durante el tiempo que la curación del hueso lo exija. LOCALIZACION: Las fracturas de la cara pueden clasificarse en: a) Fracturas de tercio superior. las cuales están localizadas entre los bordes orbitarios y la arcada dentaria del maxilar superior. b) Fracturas del tercio medio de la cara. c) Rehabilitación. . Las fracturas abiertas son poco frecuentes. fractura nasoetmoidal. conminutivas. c) Fracturas de mandíbula. hace más de 25 siglos: a) Reducción de los segmentos fracturados. complicadas y en leño verde. fractura del bloque maxilar. Las fracturas del tercio medio de la cara se pueden subdividir en: Fracturas centrales. abiertas. A su vez también en los grandes traumatismos. las fracturas de la cara pueden estar asociadas a fracturas de otros huesos del esqueleto humano. en el proceso cigomático y en la mandíbula. que se inicia en los huesos nasales. Esta fractura se localiza un poco por encima del nivel de los dientes. FRACTURAS DEL BLOQUE MAXILAR Clasificación de LEFORT Ver figuras 4 y 5 Lefort I se llama también fractura en platillo o fractura transversal. Control de la infección. En la cara. fracturas de nariz. Esta fractura incluye los procesos alveolares del maxilar superior. los huesos palatinos y las porciones bajas del proceso pteriogoideo del esfenoides. El Lefort II. es una fractura en forma de pirámide. llamado también fractura piramidal superior. porciones de las paredes de los senos maxilares. Todas estas fracturas pueden ser únicas o combinarse varias de ellas en el mismo paciente. se caracteriza por una línea que se inicia por encima de la tuberosidad del maxilar superior y se dirige horizontalmente a terminar en los orificios piriformes. localizadas por encima de los bordes supraorbitrarios.

La fijación y suspensión de las fracturas piramidales del maxilar superior. de estas osteosíntesis. debe conservarse durante cuatro semanas al cabo de las cuales ya hay unión fibrosa suficiente para evitar nuevos desplazamientos de la fractura. en lugar del taponamiento con mecha. esta fractura generalmente ocurre en accidentes de tránsito graves y se caracteriza por líneas de fractura a través de las suturas cigomático-frontales. mala oclusión dentaria. fijas. es necesario hacer la suspensión del fragmento del maxilar. TRATAMIENTO: Ver figura 6 Las bases principales del tratamiento de las fracturas son estabilización de la misma a estructuras óseas intactas y corrección de la mala oclusión dentaria. pasando por detrás de los arcos dentarios. Los síntomas de fracturas del bloque maxilar son: dolor. Los principales signos son el edema. es necesario hacer la suspensión del maxilar superior en la forma descrita para la fractura Lefort II o sea pasando alambres a través de la apófisis cigomática del frontal y descendiendo al vestíbulo por detrás de los arcos cigomáticos. Ver figura 7 El tratamiento de la fractura Lefort III o disyunción cráneo facial. maxilofrontales y nasofrontales. el tratamiento se hace a través de una pequeña ventana en la pared anterior del seno maxilar o aprovechando una de las líneas de sutura para así introducir un elevador dentro del seno maxilar. del etmoides y esfenoides con completa se paración de todas las estructuras del tercio medio de la cara. sigue los principios enunciados anteriormente o sea reducción de la fractura. especialmente en los tejidos periorbitarios. con el cual se hace la reducción de los fragmentos. uniendo las estructuras móviles a partes óseas. se deben corregir todos los desplazamientos dentarios tanto superiores como inferiores. dificultad para tragar y epistaxis. Cuando se presentan fracturas de las paredes anterior y externa de los senos maxilares. con la diferencia que la suspensión de la pirámide maxilar se hace en este caso colocando alambre a través de orificios en la apófisis cigomática del frontal. llenándola con suero en la cantidad necesaria y . En la fractura Lefort II. los cuales descienden hacia la cavidad oral. la inmovilización de ellos se obtiene por medio de un taponamiento antral con gasa impregnada en alguna grasa con antibióticos Los extremos de ]a mecha deben sacarse a fosa nasal a través del meato medio para así al cabo de ocho o diez días hacer la extracción del taponamiento sin correr el riesgo de producir una fístula oroantral. Después de reducir los fragmentos. Además. utilizando así la mandíbula intacta como férula para el maxilar superior. Si después de este tipo de inmovilización la fractura sigue móvil y persiste el alargamiento de la cara. salivación excesiva. la sonda de foley. En las fracturas alveolares.El Lefort III o disyunción cráneo facial es una fractura que se produce cuando la fuerza traumática del impacto es suficiente para separar todos los huesos de la cara de sus uniones con la base del cráneo. colocando alambre a través de los rebordes infraorbitrarios y bajándolos intratisularmente hacia el vestíbulo superior para fijarlos a los arcos dentarios. fijándolos por último a los arcos dentarios. por medio de orificios hechos a lado y lado de cada foco de fractura a través de los cuales pasan alambres que unen los fragmentos con las estructuras óseas intactas. luego se colocan arcos dentarios en la misma forma que en la fractura anterior. en algunas oportunidades hemos utilizado. En algunos casos de Lefort III hay rinorrea cerebroespinal. crepitación y la deformidad caracterizada por alargamiento de la cara. la mala oclusión. se hace primero la reducción de la fractura. Sus líneas de fractura se completan pasando a través de las paredes de la órbita.

sino en devolver el contomo normal a todas las estructuras óseas para así evitar cambios en la apariencia de las personas y deformidades que posteriormente son difíciles de corregir ya que después de consolidadas las fracturas exigirían injertos óseos. Creemos que esta última conducta es la más indicada para estos casos. . Consiste básicamente en la utilización de tracciones externas empleando para ello aparatos incómodos. Es conveniente mencionar el tratamiento que se hace para las fracturas de la cara especialmente cuando existen marcados desplazamientos óseos. Pero bueno es advertir que existen circunstancias especiales en que su empleo se impone. al cabo de diez días se puede desinflar la sonda extrayendo el suero y halando por el extremo la sonda. cartilaginosos o implantes de materiales extraños. que el cirujano debe poner especial cuidado. no solamente en hacer la reducción de las fracturas.sacando el extremo de la sonda a través del meato medio. Es necesario recordar en el tratamiento de las fracturas del tercio medio de la cara. costosos y de difícil manejo.