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Pequeño Manual de La Guadua

Pequeño Manual de La Guadua

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El Maestro Sri Deva Fénix y los secretos del Bambú Guadua, nos ofrece en este pequeño manual, los diversos metodos para el manejo, preservación, empleo en construcción de viviendas sencillas, resistentes, accesibles, economicas y confortables, todo en un marco ecológico...
El Maestro Sri Deva Fénix y los secretos del Bambú Guadua, nos ofrece en este pequeño manual, los diversos metodos para el manejo, preservación, empleo en construcción de viviendas sencillas, resistentes, accesibles, economicas y confortables, todo en un marco ecológico...

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PEQUEÑO MANUAL DE LA GUADUA

Trabajo de investigación: Prof. Félix E. Díaz

GENERALIDADES
LA GUADUA angustifolia Kunth, SUS POSIBILIDADES Y RENDIMIENTO Ante la pregunta: 'Qué es la Guadua angustifolia Kunth y qué posibilidades nos ofrece? Podemos hacer una breve descripción introductoria -que más adelante se irá ampliando a través de este trabajo- diciendo, que la Guadua angustifolia Kunth (Bambusa guadua H y B), denominada popularmente en Venezuela como Guafa o Guasdua, es una de las especies del Bambú. Botánicamente el Bambú está clasificado como Bambuseae, una tribu de la familia de las gramíneas. Las bambusas se encuentran alrededor del mundo entre los 35 grados latitud norte y los 47 grados latitud sur, exceptuando a Europa que no posee especies nativas. Donde mejores características presenta es en una amplia faja del anillo ecuatorial del continente americano. En América existen alrededor de 320 especies de leñosas, pudiéndose reconocer variedades dentro de la especie, por lo que se han establecido pequeñas variaciones de esta Guadua denominadas "formas", tales como Guadua macana, Guadua cebolla y Guadua castilla. Estructuralmente está constituida por un sistema de ejes vegetativos segmentados, formando alternadamente nudos y entrenudos, los cuales son diferentes en el Rizoma, el Tallo y las Ramas. El Rizoma no sólo sirve como anclaje y apoyo radicular de la planta, sino que almacena los nutrientes que han de ser distribuidos y procesados por ésta, sirviendo, además, para la propagación vegetativa mediante su ramificación. Su tallo aéreo se caracteriza por tener forma cilíndricaa y entrenudos huecos, separados transversalmente por tabiques o nudos que le imparten mayor rigidez, flexibilidad y resistencia. Su diámetro varía según la variedad, clima, suelo, etc., dependiendo también del punto en que se mida a lo largo del tallo, ya que puede presentar diámetros en su arranque basal que varían entre 11 y 20 cm (según la variedad) hasta menores de 3 cm en su extremo apical. Su tallo es acuminado, es decir, que presenta una reducción continua y uniforme a lo largo de su longitud total, la cual puede sobrepasar los 30 metros en algunas variedades. El espesor de las paredes del tallo varía de 1 a 2,5 cm., según la ubicación del mismo. Tiene un amplio rango altitudinal que va desde el nivel del mar hasta los 2.100 mts.; alcanzando su mejor desarrollo en altitudes que no sobrepasan los 1.800 m.s.n.m. Requiere de una buena distribución de la precipitación pluviométrica durante todo el año, con valores comprendidos entre 1.300 y 4.000 mm., dentro de una humedad relativa no menor del 80% y temperaturas entre 15°Cv36°C.

Para su mejor desarrollo requiere de suelos fértiles y sueltos, con mediana profundidad, especialmente arenolimosos, arcillolimosos y francos, provenientes de aluviones de ríos o de substratos (nacimientos de ríos y quebradas) aunque, ocasionalmente, se le encuentra en lechos cenagosos, siempre y cuando la presencia del agua no sea abundante ni permanente, porque prefiere suelos húmedos pero bien drenados. Es sorprendente la cantidad de usos que le han dado a las bambusas los pueblos que han tenido el privilegio de poseerlas, principalmente en el sureste asiático, a pesar de que sus especies no poseen las características de resistencia, elasticidad y duración que presentan las variedades de la Guadua angustifolia típicas de América. La Guadua angustifolia, durante el crecimiento de su tallo aéreo alcanza elongaciones verificadas hasta de 30 cm. en 24 horas; crecimiento superado por algunas bambusas del Japón, pero jamás alcanzando por otro tipo de planta terrestre. Una vez concluido el crecimiento del tallo comienza el proceso de formación de las ramas básales y apicales, así como la aparición de las hojas típicas y terminación de la caída de las hojas caulinares. Su multiplicación es también sorprendente, si se tiene en cuenta que cada rizoma de esta variedad produce, por lo general, un tallo anualmente, sin necesidad de hacer resiembras, como sí ocurre con las especies maderables, en las que se cosecha el mismo número de unidades que se han sembrado. Aunque la reproducción sexual o por semilla es difícil en este género, hoy en día esto se ha superado al disponer actualmente de diversos métodos de propagación asexual o vegetativa, lo suficientemente conocidos y experimentados para garantizar la viabilidad y rapidez requeridas, que tan solo 20 años atrás eran prácticamente desconocidos. Entre ellos, merece citarse la reproducción "In vitro ", con la cual se consigue una propagación tan voluminosa que, partiendo de una sola yema axilar proveniente de una planta adulta, se obtienen potencialmente, en 14 meses, algo más de 16.000 nuevas plantas. Al llevar estas plántulas al vivero para prepararlas para el trasplante y al sembrarlas definitivamente en el área de cultivo, a una distancia en cuadro de 4x4 metros, se logra una densidad de 625 matas por hectárea. Al cabo de 6 años -contando con una adecuada asistencia técnica-las 625 plántulas sembradas inicialmente se convierten en cerca de 7.000 tallos aprovechables. Lo que equivale a decir que, una vez estabilizado el rodal, su producción se incrementa automáticamente, sin necesidad de resiembra alguna, como ya se dijo, presentándose un aumento en progresión geométrica que permite que, en menos de 12 años, las 625 plántulas iniciales se transformen en un rodal colmado de tallos en constante aumento, el cual se va extendiendo periféricamente al comprometer su espacio interior, por lo que deben programarse entresacas de Guadua sazonadas, cada año, equivalentes al 20% de su población total, para que su crecimiento sea sostenido y controlado en

condiciones normales. La posesión de un rodal de Guadua angustifolia en una finca, preferentemente en las orillas de un río o caño, a la vez que preserva las aguas, teje las orillas de posibles derrumbamientos por las avenidas, constituye al mismo tiempo, una fuente ascendente de ingresos y garantiza, por ende el suministro de un material versátil, seguro y confiable, propio para múltiples usos en el agro, destacándose el de la construcción de diferentes edificaciones, tales como vivienda e instalaciones para el manejo de ganado y para actividades agrícolas. Finalmente, por su rápido crecimiento, por sus relaciones peso-resis-tencia y costo-beneficio, está llamada a ser una de las soluciones económicas más prometedoras para enfrentar el actual problema del creciente déficit de vivienda rural que, tanto cuantitativa como cualitativamente, padece, no solo Venezuela, sino la gran mayoría de los países centro y suramericanos y del Caribe. SU DISTRIBUCIÓN EN AMERICA La extensa familia de las gramíneas comprende aproximadamente 10.000 especies, distribuidas en todo el mundo en unos 600 géneros. Constituyéndose por su volumen en una de las familias más importantes del reino vegetal. Comprende, entre otras, plantas de producción cerealera para alimento humano como el maíz, la cebada, el arroz y el trigo, diversas clases de pastos para alimentación animal como el King grass, la Guinea, el Gamelote, el Yaraguá, etc., y se destaca dentro de la familia, la tribu de las bambuseae, llamadas vulgarmente bambúes, las cuales existen en todo el mundo cerca de 47 géneros y 1250 especies, distribuidas en mayor proporción en las zonas tropical y subtropical, que conforman el anillo ecuatorial terrestre. En todo el continente americano, las especies nativas se desarrollan entre los 47° de latitud Sur en Argentina y Chile hasta los 29° de latitud Norte en Méjico, área en la cual se desarrollan, según Hidalgo (1992), alrededor de 440 especies nativas (320 leñosas y 120 herbáceas pertenecientes a 41 géneros [20 leñosos y 21 herbáceos]). De entre los 20 géneros leñosos americanos, el más sobresaliente de todos por su mayor diversidad de usos, mayor diámetro y altura, mayor versatilidad y mejores especificaciones mecánicas, es el género Guadua, constituyéndose en el más importante género de la América tropical. De las 32 especies conocidas y clasificadas que comprende actualmente este género hay alrededor de 11 denominaciones gigantes por su gran desarrollo, de los cuales solo 6 han sido identificadas y clasificadas. USOS DEL BAMBÚ Y DE LA GUADUA Referente a los múltiples usos que los orientales le han dado a ciertas variedades de la Bambusa asiática, incluiremos a continuación algunos de los muchos que nos menciona Hidalgo (1978), así: "Desde épocas prehistóricas, el hombre asiático ha obtenido de esta planta alimento, vestido, vivienda,

herramientas, instrumentos musicales, armas, transporte, juguetes e infinidad de objetos de uso doméstico" "Para muchas tribus indígenas como la Piyuma y la Tagalo de la Isla Formosa (hoy Taiwan) llegó a ser un elemento tan indispensable para su subsistencia, que lo consideraban como un dios" "En la India, los Vedas fueron los primeros en aprovechar la elasticidad del bambú, construyendo en sus viviendas arcos y bóvedas de diferentes formas, que luego sirvieron de bases a los Bengalíes para inventar la Cúpula de Bambú, de la cual se derivaron las diferentes cúpulas que hoy son símbolo de la arquitectura de la India" "Los constructores chinos fueron los primeros en construir pórticos de bambú y en utilizar las vigas dobles a las cuales se les dio posteriormente el nombre de vierendeel" "Los chinos hicieron quizás la más sobresaliente de las aplicaciones del bambú en la construcción de grandes puentes colgantes con luces superiores a los 100 metros, utilizando como tensores, cables trenzados de bambú que llegan a tener hasta 30 cm. de diámetro" "Un buen ejemplo es el puente colgante construido sobre el Río Min en la provincia china de Szechuen, cuya longitud total es de aproximadamente 225 metros, -con cinco apoyos centrales- siendo el más largo que se conoce con utilización de cables tensores de bambú" "Otro tipo de puentes, los que utilizan tirantes de bambú, tuvieron su origen en primitivos puentes construidos en Java y Borneo. Vale la pena anotar que esta técnica, aunque más rústicamente, ha sido utilizada por muchos años por los indios Páez del departamento del Cauca en Colombia" "Para la producción de energía mecánica se emplea en Burma y en otros países del Asia, la Noria o rueda hidráulica hecha de bambú, la cual, además de utilizarse para subir el agua a niveles superiores, puede mover diferentes piezas, entre ellas, masas para moler caña" "Referente a líquidos combustibles, Whitford obtuvo alcohol de la pulpa del bambú en 1921. Posteriormente Piatti, en 1947, obtuvo por destilación de tallos de bambú, un líquido combustible para máquinas Diesel" "En la segunda guerra mundial, fue utilizado en Filipinas el bambú para el fuselaje de aviones y en 1952 el Ing. Antonio I. de León construyó el avión experimental Maya XL-14 utilizando paneles tejidos de bambú con acabado de pintura protectora en el fuselaje. Así mismo, ingenieros japoneses hicieron en 1932 las primeras hélices de bambú laminado para aviones, resultando ser más elásticas, durables y económicas que las hechas con maderas convencionales" "Desde tiempos inmemoriales, el bambú ha sido utilizado en diversas formas en la elaboración de textiles. En china se elaboraban vestidos para hombre, tejidos con finas cintas de bambú. En el Japón, los famosos guerreros Samuráis usaban chalecos protectores elaborados en igual forma, pero empleando una retícula más compacta y secciones de bambúes más gruesas. En la actualidad, la India es el primer productor del mundo de telas de rayón

obtenidas del bambú. "Los chinos escribieron sus primeros libros sobre tablillas de bambú; luego, en el año 105 D.C., inventaron el papel, utilizando primero la seda como materia prima y luego el bambú, Aun hoy se emplea en China la misma técnica, pero en pequeña escala." "En 1910 surgió en la India la idea de utilizar el bambú en la fabricación de papel a escala industrial, pero sólo fue puesta en práctica en 1925. En la actualidad, el 70% de la pulpa empleada en la India para la fabricación de papel es obtenida de bambú" "Kato extrajo de cogollos de bambú enzimas con la nucleasa y la diaminasa, además de otra que disuelve la fibrina" "Yoshida e Ikejiri obtuvieron, también de los cogollos, un extracto acuoso superior a los corrientes, para el cultivo de ciertas bacterias patógenas como la Shigella y Brucella" "El carbón de ciertos bambúes, además de ser utilizado por los joyeros orientales por la sílice que contiene, se emplea en la India con fines farmacéuticos" "Las hojas de bambú, que en Asia tienen gran valor nutritivo como forraje, fueron empleadas por Chiharu Oyama para obtener un producto que desodoriza, entre otros, al aceite de pescado" "En China y la India se emplean diversas partes de la planta y algunas de sus secreciones con fines medicinales. La cubierta o cutícula del tallo es utilizada en China en la preparación de una bebida antipirética y las yemas verdes de las hojas, en la preparación de una loción para el lavado de los ojos" "La secreción Silícea, opalina, que se deposita dentro de los entrenudos de ciertas especies de bambú, se emplea en China y la India en la preparación del famoso Tabashir, el cual se considera que cura el asma, la tos, además de tener propiedades afrodisíacas". Ahora bien, respecto a los usos de la Guadua angustifolia en América, HéctorLópez (1975), por su parte, señala que en Colombia se emplea en medicinapopular una bebida de infusión de hojas de Guadua Para disolver los coágulos sanguíneos y agrega que también tiene información acerca de que el cocimiento de tallos tiernos de Guadua cura la epilepsia. Por otra parte, anota que el Dr. Alfonso Portilla en su libro: Divulgación de conocimientos Científicos" tiene las siguientes aplicaciones medicinales para la Guadua: "El agua que se extrae de los cañutos de la Guadua tiene un ligero sabor salino, no desagradable que los indígenas aseguran que tiene propiedades diuréticas. Los tabiques o septos que separan la caña, tomados en infusión, curan la epilepsia infantil y, la sílice que se recoge en la base de los entrenudos, dicen que es contraveneno" Pero hay que recorrer los campos, veredas y aun las periferias de las ciudades de aquellos países americanos que conocen ciertamente las bondades de la Guadua y hay que asistir a sus ferias de artesanías para quedarse maravillados de la inmensa cantidad de usos que la gente de ingresos limitados le da a las diferentes partes de la Guadua.

Para no extendernos demasiado, citaremos solo algunos de esos usos. En el campo: Se construyen puentes, portales, cercas y cerramientos, alambradas, pasa-alambradas, saladeros y vaqueras para el ganado; escaleras, andamies, gallineros, jaulas; canaletas y bajantes para la conducción de aguas, fogones, viveros y espalderos para sombrío, trojas, balsas, además de estructuras de pisos, paredes, techos y celosías de la vivienda, así como galpones, pesebreras, establos, almacenes y depósitos. En el hogar: Diversos tipos de muebles y utensilios como mesas, camas, sillas, bancas, materos, floreros, saleros, ceniceros, vasos y pocillos, espátulas y cucharas, cedazos y cestería de gran variedad de tejidos y tamaños, juegos para adultos y juguetes para niños, así como marimbas, flautas y otros instrumentos musicales de gran sonoridad. A nivel industrial, se producen actualmente muebles de lujo; persianas enrollables; láminas contraenchapadas de diferentes tipos, unas de esterillas de Guadua tejida, estabilizadas al calor con resinas especiales, otras con chapas de Guadua o con chapas de Guadua y de madera alternadas; también, casetones de esterilla de Guadua para aligeramiento de placas nervadas de ferroconcreto; paneles modulares para paredes; losas, parqué para pisos, tanto de tablillas, como de diferentes tipos de tallos delgados seccionados; se fabrican, además, varios tipos de cartón y de papel, inclusive para uso facial y papeles finos para escritura, presentando ventajas sobre la pulpa obtenida del pino, por cuanto la relación largo y ancho de su fibra es mayor que la de éste y porque de cada rizoma aflora, por lo menos, una nueva Guadua, en cambio, cada pino que se corta debe ser reemplazado por otro, que se demora cerca de 10 años para su utilización. Como se vio muy sucintamente, cada parte constitutiva de la planta tiene algún uso, el cual es aprovechado según la cultura de los pueblos y de las necesidades que existan en cada región, además del conocimiento que de cada una de las variedades se disponga y de las múltiples posibilidades de uso que ellas presenten. Así pues, se utiliza toda la planta desde las raíces del rizoma que se emplean para brebajes curativos, pasando por los rebrotes o retoños que se utilizan como alimento y para la extracción de nucleasa y daminasa, siguiendo por los tallos con inmensas utilizaciones en artesanías y para fabricar utensilios y muebles para el hogar y, muy especialmente en la construcción económica, hasta alcanzar su parte apical con las hojas que se utilizan como forraje y productos desodorantes, especialmente de aceites, y los frutos o semillas que ofrecen aquellas variedades asiáticas de bambú que florecen gregariamente, después de lo cual proporcionan abundantes cosechas de cereal muy parecido al arroz, y finalmente, el tallo seco que ya no ofrece resistencia mecánica pero que es un excelente combustible, especialmente para hornos para la quema de alfarería, para preparar papelón a partir del guarapo de caña y para panaderías.

USOS DE LOS DIFERENTES SEGMENTOS DE LA GUADUA EN LA CONSTRUCCIÓN A continuación se tratará sobre el uso apropiado de las diferentes partes del tallo de la Guadua angustifolia en la construcción. El primer tramo del tallo aéreo, denominado comúnmente la cepa o parte basal, que se inicia a partir del segundo o tercer nudo después de aflorar del suelo, es decir, desde donde el tallo se endereza y se verticaliza, hasta alcanzar una altura comprendida entre 4 y 5 metros, dependiendo del uso específico que se le quiera dar, es utilizado en la construcción para cimientos, columnas, vigas principales y como elementos que deban soportar fuertes tensiones o compresiones axiales. Su mayor resistencia se debe, no a que sus fibras sean diferentes a las de los otros tramos del tallo y por lo tanto tengan distinto comportamiento mecánico, tal como fue demostrado con los resultados de los ensayos de resistencia presentados en el Capítulo referido a las propiedades físicas y mecánicas de la Guadua, sino porque el tramo basal tiene más área resistente, por ser sus paredes más gruesas y por tener, además, los nudos más cercanos unos de otros, lo que representa menor flexibilidad pero mayor resistencia mecánica. El segundo tramo, con una longitud aproximada de 8 a 10 metros, dependiendo su seccionamiento del tamaño y usos que se le quieran darles utilizado principalmente para elementos de cerchas, vigas de entrepisos, soleras, sobresoleras y parales de paredes portantes o divisorias, para cumbreras, parales y diagonales de techos y paredes; para pisos de puentes y de rampas; así como para extraer esterilla, usada como base de friso y para formar casetones para el aligeramiento de losas de entrepisos de concreto armado o ferroconcreto. El tercer tramo, con una longitud aproximada de 4 metros, es utilizado principalmente para riostras, viguetas, cabrios, montantes, canes, elementos menores de las cerchas, tirantes, escaleras manuales y andamies y, en algunos casos, para utilizarlos como pares del techo. El cuarto tramo, con una longitud aproximada de 5 metros, denominado comúnmente varillen, es la parte más delgada utilizable en construcción; se usa principalmente para alfardas o pares para el apoyo directo de las tejas de barro cóncavo-convexas (teja española) y como correas en techos de palma, de asbesto-cemento, de cinc o similares. Las Guaduas delgadas, con diámetros menores a 10 cm, cuyas paredes de sus entrenudos sean inferiores a 1,5 cm no deben soportar aisladamente cargas significativas, es decir, no deben ser sometidas a esfuerzos mayores de compresión o de tensión, a no ser que estén debidamente reforzadas con otras Guaduas similares, conformando haces horizontales o con diagonales, en caso de estar en posición vertical, o distribuidas las cargas entre varios elementos por medio de una solera o similar, como el caso de las paredes de Bahareque embutido con barro o de paredes con esterilla frisada.

Tampoco deben utilizarse Guaduas atacadas por insectos como el Podischnus agenor (escarabajo cachón) o por el Dinoderus minutus, ni tampoco que tengan rajaduras longitudinales o fisuras transversales; que se encuentren secas en el guadual o que se hayan florecido, por cuanto su vida útil es demasiado corta y su resistencia seguramente está considerablemente disminuida.

VENTAJAS Y DESVENTAJAS DEL EMPLEO DE LA GUADUA EN LA CONSTRUCCIÓN Todo material utilizado en la construcción, sin excepción, sea natural o producto elaborado por el hombre, tiene ventajas y desventajas, cualidades y defectos, que si no se tienen en cuenta al utilizarlos, pueden convertirse en serios problemas de mantenimiento y no pocas veces obligan a su reparación y hasta a su reemplazo. Con la Guadua ocurre algo muy similar, si no se tienen presentes sus exigencias, tales como: adecuada selección; corte oportuno; curado cuidadoso, que incluye su inmunización y tratamiento para su conservación; el uso de una carpintería adecuada, algo diferente a la que se utiliza para la madera, así como la aplicación de conocimientos elementales sobre sus propiedades mecánicas y físicas. En caso de ser bien utilizada, la Guadua es una fiel y noble compañera de sus usuarios; pero, en cambio, si se pretende utilizarla como cualquier madera, sin tener en cuenta sus exigencias propias, puede convertirse en motivo de preocupación para quien la mal-utilice. VENTAJAS Entre las ventajas que presenta la Guadua, merecen citarse la siguientes: Por lo general, tiene extraordinarias características físicas, permitiendo su empleo en todo tipo de miembros estructurales. Su sección circular, generalmente hueca, la hace más liviana, fácil de transportar y almacenar, permitiendo la construcción rápida de estructuras temporales o permanentes. En cada nudo existe un tabique o septo transversal que, a la vez que le da mayor rigidez y elasticidad, evita su ruptura al curvarse. Por eso es apropiada para estructuras antisísmicas. No tiene corteza o partes que se consideren desperdicios. Además de su uso como elemento estructural, tiene otros usos, como tuberías de agua y líquidos para drenajes, para muebles, vallados y alambradas, postería, puentes, cerramientos, etc. Puede combinarse con otros materiales de construcción tales como: madera, concreto, cinc, celusosa-cemento, barro, etc. De ella pueden obtenerse materiales para: mallas estructurales, esterillas, parqué, contraenchapados, etc. Continúa siendo el material de más bajo precio. Es de más alto rendimiento en crecimiento y propagación que la madera. Su manejo es sencillo y no requiere especialistas. DESVENTAJAS Como desventajas, deben citarse la siguientes: La humedad constante la pudre, si no se protege. Debe mantenerse en lo seco. A pesar de que la Guadua angustifolia es una de las especies más resistentes al ataque de insectos, principalmente del Dinoderus minutus- deben tomarse precauciones en su selección, tiempo de

Corte y de seccionamiento; su curado y secado deben realizarse inmediatamente después del seccionamiento, con el fin de preservarlo de dichos ataques y para asegurar una mayor duración. Es muy combustible cuando está seca, por lo que debe protegerse del fuego. Al envejecer, pierde resistencia, si no se trata adecuadamente. Se contrae al secarse, cuando se utiliza como refuerzo estructural del concreto, por lo que deben tomarse las precauciones del caso. Las uniones de miembros estructurales deben ser reforzadas cuando se utilizan los mismos tipos de unión de la madera. Se recomienda, por lo tanto, usar su propia carpintería. Los entrenudos se aplastan ante fuertes compresiones puntales, por lo que las compresiones no deben ejercerse en el entrenudo sin antes haber rellenado dicho entrenudo con un cilindro de madera; con un trozo de Guadua de menor diámetro o con una mezcla licuada de cemento, arena y agua. Tiene la tendencia a rajarse si se utilizan clavos gruesos. No tiene diámetro constante en toda la longitud del tallo ni espesor constante en las paredes del los entrenudos, por lo que debe hacerse una selección y colocación cuidadosa de las piezas cuando son utilizados, por ejemplo, como viguetas de pisos o como párales en las paredes. ECOLOGÍA Nuestro campesino sintetiza todo un bagaje de conocimientos empíricos en una sola frase: "Donde hay Guadua, hay buenas tierras". Este concepto reúne no sólo características edafológicas y climáticas sino también culturales y económicas, como veremos: EDAFOLOGÍA La Guadua angustifolia Kunth se desarrolla normalmente en suelos de mediana profundidad arenolimosos, francos y franco-arenosos, sueltos aluviales, propios de las vegas de los ríos y quebradas, con tal que sean húmedos y bien drenados o, por lo menos, no inundables; con frecuencia, de color amarillo o amarillo rojizo, preferiblemente provenientes de cenizas volcánicas. Aunque Anda (1983) dice que las propiedades de los suelos aptos para el cultivo de la Guadua difieren entre las zonas tropicales y las templadas. En las zonas tropicales las formaciones de los bosques de Guadua se encuentran en suelos negros y aluviales y raramente en suelos lateríticos y suelos rojos. ACIDEZ La acidez promedio del suelo debe ser de pH 5,8, aunque tolera pH entre 5,5 y

6,0. ALTITUD En nuestro medio esta especie se desarrolla bien en altitudes comprendidas entre los 40 y los 2.340 metros sobre el nivel del mar (m.s.n.m.), pero lo hace en óptimas condiciones entre los 900 y los 1600 m.s.n.m. En el bosque húmedo subtropical se encuentra el límite de su adaptabilidad, puesto que en él existen alturas superiores a los 2.300 m.s.n.m. y temperaturas medias inferiores a los 16° centígrados. CLIMA Prefiere climas con abundancia de nubes, ambiente caluroso y húmedo. PRECIPITACIÓN PLUVIOMETRICA Dependiendo de la latitud, se desarrolla óptimamente cuando el rango de precipitación pluvial oscila entre los 2.000 y los 2.500 mm/año. ILUMINACIÓN Para condiciones de óptimo desarrollo, el brillo solar debe estar comprendido entre las 1.800 y las 2.200 horas/año. HUMEDAD RELATIVA Este es uno de los factores más influyentes en su desarrollo. El rango más favorable a los bosques de Guadua está comprendido entre el 75% y el 80%. TEMPERTATURA Aún cuando se encuentra en climas cálidos, templados y fríos, adaptándose a las más variadas condiciones ambientales, su rango óptimo oscila entre los 20 y los 26 grados centígrados (°C). A medida que se aleja de este rango, especialmente hacia abajo, su desarrollo vegetativo afecta, tanto los diámetros, como las alturas de los tallos. Vale decir, que la Guadua crece y se reproduce con mayor fertilidad en buenos suelos, alcanzando en algunos casos una población mayor de 800 tallos por hectárea en algunas regiones. Por eso, su presencia es un indicativo de tierras propias para la explotación agrícola, lo cual ha traído como consecuencia que, en gran medida, hayan sido destruidos y reducidos a pequeñas manchas boscosas aisladas lo que antes eran inmensos guaduales que cubrían bastas regiones, hasta el punto de que a mediados del presente siglo, comenzó a llamar la atención y a crear inquietud entre sus estudiosos la desaparición de varias especies, debido al corte incontrolado, unas veces, para utilizar sus tierras para labores agrícolas, y otras, por la enorme demanda que tenían sus tallos, dada la variedad de usos que ofrecían. Entre estas especies merecen citarse la Guadua aculeata var.liebmaniana (?) que fue arrasada totalmente y la Guadua aculeata Ruprech ex Fournier que está a punto de desaparecer, ambas en centroamérica, según lo refiere Hidalgo

(1974). La Guadua angustifolia Kunth está a punto de correr la misma suerte, principalmente en la parte septentrional de la América del Sur. Es bueno recordar que entre uno de los depredadores de estas especies está la United Fruit Co., que a principios de siglo destruyó inmensos guaduales en Colombia, Honduras y Guatemala, para utilizar sus tierras, por ser las más aptas para el cultivo del Banano (Cambur). BOTÁNICA CARACTERÍSTICAS MORFOLÓGICAS La estructura de la Guadua está constituida por un sistema de ejes vegetativos segmentados que forman alternamente nudos y entrenudos, los cuales varían en su morfología, según que correspondan al rizoma, al tallo aéreo o a las ramas. Sistema Rizomático-Radical: En los bambúes, el sistema radical comprende el Rizoma -o tallo modificado, de desarrollo horizontal- con las correspondientes ramificaciones y las raíces de tipo filamentoso en su parte inferior. Algunos autores tratan separadamente al rizoma y a las raíces pero, en este caso, se tratará como un solo sistema el conjunto radical subterráneo, diferenciándolo del sistema aéreo. De acuerdo a los hábitos de ramificación de los rizomas, Me Clure en 1966, los clasificó en dos grupos principales a saber: Los Paquimorfos, correspondientes a Simpodial y Cespitoso y los Leptomorfos correspondientes a monopodial y a Tra9ant. Para el Grupo intermedio utilizó el término Anfipodial. Los bambúes del tipo Paquimorfo (Simpodial y Cespitoso) se distinguen porque sus tallos aéreos se manifiestan en el espacio en forma aglutinada o cespitosa, desarrollándose la mata en forma circular alrededor de la planta madre, con mayor separación entre los tallos hacia la periferia, a medida que aumenta el número de nuevas plantas. En cambio, en IQS del tipo Leptomorfo (Monopodial, Tracant), los tallos se presentan en forma aislada y difusa. En los del tipo anfipodial o intermedio, que son pocos, los rizomas presentan una ramificación combinada de los dos grupos principales. El Rizoma de la Guadua angustifolia Kunth pertenece al grupo Paquimorfo (denominado vulgarmente caimán, alacrán o escorpión según la región). Es un tallo modificado con funciones altamente especializadas en el almacenamiento de nutrientes que constituye el soporte principal de la planta. El rizoma paquimorfo se presenta en la mayoría de las monocotiledóneas rizomatosas y en los bambúes, principalmente de los géneros Guadua, Dendrocalamus, Elitrostachys, Gigantocloa y Oxitenanthera. Debe su nombre a que es corto, grueso y sólido.

Tiene entrenudos asimétricos más anchos que largos. Se considera como un tallo rastrero de crecimiento plagiotrópico que, además de los nudos y entrenudos, presenta yemas laterales solitarias en forma de domos o semi-esferas que sólo se desarrollan en nuevos rizomas y, subsecuentemente, en nuevos tallos; pero la mayor parte permanecen inactivas.

En cada uno de los 4 o 6 entrenudos que conforman la parte anterior (más ancha) del rizoma, se activan las yemas laterales inferiores, conformando fuertes

ramificaciones rizomáticas a manera de brazos cilíndricos semicurvos de 30 a 80 cm de longitud, con gran profusión de delgadas raíces por su parte inferior. Su finalidad principal es la de anclar y de ayudar a soportar la parte aérea de la planta y de absorber los nutrientes a través de la raicillas. Alguna o algunas de estas ramificaciones rizomáticas o brazos, se ensanchan en su ápice conformando un nuevo rizoma, el cual, a su vez, crece horizontalmente en cortas distancias, para luego voltear hacia arriba su ápice formando un nuevo tallo. Al año siguiente, una de las yemas de éste rizoma se activa formando otro rizoma, el cual también genera otro tallo, y así sucesivamente, se repite el proceso morfológico-vegetativo realizándose la propagación asexual por ramificación de los rizomas. Hay ocasiones en que, en un año, un rizoma activa dos yemas, generando dos nuevos rizomas y, por lo tanto, dos nuevos tallos. Todas las yemas ubicadas en la zona anterior del rizoma que se activan, se convierten en rizomas completos unos y en ramificaciones de anclaje o rizomas incompletos otros, tomando éstos la forma cilíndrica y terminando en punta en su parte más distal. Las yemas más cercanas al culmo o tallo aéreo, que generalmente están por fuera del suelo, son menos desarrolladas o permanecen inactivas; pero, cuando se activan, se desarrollan muy poco, alcanzando longitudes de 5 a 10 cm., cumpliendo la misión de generar los rebrotes o chusquines, cuando el rizoma ha llegado a un proceso avanzado de degradación fisiológica, según lo manifiesta Cruz RÍOS (1994), quien agrega: "Tanto la zona posterior como la anterior del rizoma, se encuentran finamente cubiertas por hojas caulinares ligadas fijamente a cada nudo. La presencia de pubescencia en estas hojas modificadas se va haciendo mayor a medida que la parte distal del rizoma empieza a emerger del suelo". Las raíces, constituidas por filamentos fibrosos adventicios, con un diámetro aproximado de 5 milímetros, brotan individualmente de la parte ventral del rizoma y debajo de las ramificaciones rizomáticas o brazos del mismo. De la parte ventral del rizoma emerge aproximadamente el 40% del total de las raíces, formando hileras paralelas de 10 a 12 en línea y de sus partes laterales y de las ramificaciones emerge el 60% restante. Dependiendo del tamaño del rizoma o caimán, las raíces alcanzan una profundidad de hasta un metro y medio, pudiendo variar su número entre 600 y 1000 unidades por rizoma.

Las raíces que salen lateralmente de las ramificaciones rizomáticas o brazos pueden extenderse horizontalmente hasta 5 metros. Su función es muy especializada y consiste en obtener el agua y los nutrientes requeridos por la planta y en coadyuvar a la fijación de la misma, dejándole al rizoma la función de almacenaje de los nutrientes y de anclaje principal de la planta.

SILVICULTURA TRAZADO, SIEMBRA, CULTIVO Y COSECHA Debemos tener siempre presente que la Guadua no es como una maleza que se presenta en todas partes y ocasiones. Antes de iniciar una plantación de Guadua debe precisarse su objetivo y definir: si es para protección de los niveles de un cauce de agua, para la

conservación de una cuenca Hidrográfica; para producción comercial; para ornamentación o para usos mixtos, es decir, si es un bosque para protección o para producción, porque la función determina las distancias y formas de siembras y, por ende, la densidad de la población. Como bosque protector de suelos o cuencas se recomienda sembrar en triángulo equilátero con distancias de 2,50 metros por cada lado. En caso de conservación de corrientes se comienza el trazado a uno o dos metros de la orilla del río o quebrada, dependiendo de la estabilidad del terreno. Con buenas condiciones ambientales y edafológicas y con un acertado manejo del cultivo, se logra tener una cubierta forestal protectora posiblemente antes de los quince (15) meses. Se siembran generalmente dos o tres surcos, aumentándose estos si lo ameritan las circunstancias. En el caso de ser para bosque productor aprovechable comercial-mente, las distancias pueden ser de 4 m. por 4 m.; 4,50 m. por 4,50m y hasta 5m por 5m en cuadro. En estas distancias de 5m por 5m en cuadro, según observaciones realizadas, se aumenta en un 37,6% el desarrollo de los diámetros y las alturas de los culmos ubicados en la periferia del cultivo; debido a que la distancia favorece el desarrollo y evolución de los rizomas por la menor competencia por agua y nutrientes y porque reciben mayor cantidad de horas luz/año. La diferencia observable en la calidad y tamaño entre las Guaduas del interior y las del borde del Guadual hace concluir que la distancia entre las plantas sembradas no es tan La plantación de Guadua en terrenos pendientes debe hacerse si-guiendo las curvas de nivel. Dada la distancia entre plantas, no se requiere la limpieza general del terreno, a no ser que el tamaño de la vegetación allí presente estorbe para el trazado o impida la iluminación y toma de nutrientes de la plántula a sembrar; en cambio, el sitio donde se siembra la plántula debe ser limpiado completamente en un diámetro mínimo de 80 cm. y repicado con un palín, dejando el suelo lo más mullido posible, libre de troncos y raíces, para que el rizoma pueda desarrollarse libremente. Naturalmente, se obtienen mejores resultados cuando el terreno se prepara con tractor, realizando una arada y 3 pases de rastrillo, tal como se ha podido comprobar en varias siembras ya realizadas en esta forma. En este caso, se pueden sembrar otros cultivos como frijol o maíz, que mantienen el suelo sombreado y más libre de malezas, pero no deja de ser costoso, a no ser que se utilicen suelos previamente preparados para otros cultivos. En los dos primeros años deben hacerse limpias y plateos cada 2 o 3 meses. Una vez preparado el terreno se procede a localizar los sitios para los hoyos; señalándolos con estacas. Los hoyos deben abrirse de R -0,30 m. por 0,30 m. de profundidad, desinfectándolos y mezclando el suelo con abonos orgánicos como gallinaza, cenichaza (ceniza y cachaza), pulpa de café descompuesta, compost, bosta seca, humus de lombriz o fertilizantes químicos.

Previo a la siembra ó transplante debe cercarse el lote, para proteger la siembra de la invasión del ganado o de cualquier agente extraño. En el momento de realizar la siembra debe abrírsele un historial a bosque, incluyendo el área sembrada, distancias de siembra, densidad de población, especie sembrada, fecha y todos los datos necesarios para realiza1" el plan de manejo técnico del Guadual. Todas las prácticas, tanto en el período de siembra como en los períodos de crecimiento y en el de aprovechamiento, deben estar supervisados por un experto conocedor de la Guadua, con el fin de lograr el máximo rendimiento sostenible. LA COSECHA Cuando los Guaduales adultos no se manejan adecuadamente y no se aprovecha su producción, la planta tiende a degradarse por exceso de individuos en determinado momento y/o por disminución de la actividad biológica o dinámica del Guadual. Por ello, deben intervenirse periódicamente, realizando las entresacas de tallos adultos, a fin de regular el espacio vital del resto de tallos y para favorecer el mayor surgimiento de rebrotes o renuevos, sin esperar a que aparezcan los tallos sobre maduros y los secos. Las entresacas o cortes seleccionados permiten obtener tallos sazonados oportunamente. Estas entresacas deben realizarse de la periferia hacia el centro, cuidando de no permitir que en la caída de un tallo sean arrastrados y destrozados otros tallos de su entorno. No se deben dejar claros en el bosque, o sea, espacios sin plantas, como tampoco se deben cortar demasiados tallos en la periferia, para conservar el equilibrio fisiológico en la población; para permitir el apoyo de unos con otros ante fuertes vendavales y porque, además, puede romperse el microclima del rodal e influir negativamente en la dinámica regenerativa natural del conjunto. Debe tenerse en cuenta que la importancia del rodal se limita al número de Guaduas aprovechables, prevaleciendo ante todo los fines económicos. Los aprovechamientos comerciales se basan principalmente en el sistema de entresaca, determinando la cantidad de tallos en porcentajes acordes al estado de cada Guadual y la edad de corte, planteándose como lo ideal, cuando la Guadua cambia de color, pasando del verde hacia el amarillo, siendo invadida en esta etapa por líquenes que le dan la tonalidad ceniza, blanquecino-azulosa o "rucia", al llegar el culmo aproximadamente a los cinco años de edad. CARACTERÍSTICAS SEGÚN LA EDAD Para tener una idea acerca del mejor aprovechamiento de la Guadua, debemos tener en cuenta los distintos estadios de la planta, para lo cual, nos atenemos a los planteamientos que al respecto hace Osear Rojas (1986), así: "Rebrote o renuevo: Es la primera fase de desarrollo. Se toma desde el momento que emerge del suelo hasta el final de su crecimiento longitudinal; época para la cual empiezan a diferenciarse las ramas apicales, haya o no

presencia de ramas básales y hojas caülinares. Guadua viche (tierna): Esta fase se inicia en el momento en que empieza el desarrollo de las ramas apicales y continúa en menor grado el crecimiento de las ramas básales. El tallo presenta una coloración verde brillante en los entrenudos lustrosos, en este momento, se observan muy claramente las bandas nodales blanquecinas y la marca (anillo) dejada en el nudo por el abrazo de la hoja caulinar (característica de la G. angustifolia). Guadua joven: La guadua empieza a tener una coloración verde clara que se extiende por toda la longitud del tallo. Se observa muy definida la cicatriz dejada por el abrazo de la hoja caulinar y las bandas nodales comienzan a perder su color blanquecino. La Guadua ya esta totalmente formada." A su vez, Cruz Ríos (1994) describe las otras etapas y sus características así: "Guadua adulta: Se observa la presencia de manchas liquenosas o plaquetas de color blanco, las cuales se extienden por todo el tallo. Se inicia la formación de musgos en los nudos, haciendo desaparecer gradualmente el color blanquecino de las bandas nodales. El color de los entrenudos se torna grisáceo por la presencia de los líquenes. Guadua hecha: Se continúa la formación de líquenes en los nudos extendiéndose por todo el tallo, desaparecen las bandas nodales. Su color se generaliza en tono grisáceo o rucio. Los culmos han adquirido su mayor grado de resistencia por la compactación de los haces fibro-vasculares, formadores de las paredes del tallo. Es la fase para el mayor aprovechamiento del tallo. Guadua sobre madura: Los hongos y líquenes comienzan a desaparecer del tallo hasta cuando empiezan a observarse hongos en forma de plaquetas de color rojizo. En este momento se inicia la decoloración y el tallo se va tornando amarillento, indicativo de la finalización del ciclo vegetativo. Guadua seca: El tallo torna su tono amarillento por grisáceo y pierde su resistencia mecánica. DENSIDAD DEL GUADUAL: La densidad óptima de un Guadual depende más de su propia composición estructural y del manejo que a ella se le dé, que del número total de tallos, el cual fluctúa generalmente entre 3000 y 8000 Guaduas por hectárea. Una densidad mayor puede significar sobrepoblación. En la selección de guaduas a cortar, el aprovechamiento debe dirigirse a la extracción de las Guaduas maduras, de las secas, de las enfermas y de aquellas que puedan ocasionar congestión en determinado punto, conservando las jóvenes y, naturalmente, los rebrotes o renuevos." El factor más importante de las Guaduas a entresacar es la edad del tallo. Si se cortan los tallos demasiado jóvenes, la nueva emisión de rebrotes puede ser mayor, pero de diámetros menores; en cambio, si se cortan demasiado viejos, serán largos pero en reducido número. Como el tiempo de paso de un período vegetativo al siguiente oscila entre un año y año y medio, se deduce que el ciclo de corte debe ser anual o cada año y medio, aunque puede dividirse, con el fin de ordenar el plan de entresacas.

Las chusquines y matabambas -o sea las plántulas emergentes de rizomas en decadencia- deben retirarse de los guaduales productores, para ser utilizadas como propágulos para la siembra de nuevas áreas. EDAD DE CORTE Dependiendo de la calidad estructural y de su edad fisiológica, así como del uso que se vaya a hacer de ella, la guadua tiene varias edades para ser cortada, así: -Para alimento humano a los 30 días. -Para ser utilizada en tejidos y cierta artesanía -para lo cual se requiere extraer cintas que ofrezcan gran flexibilidad sin quebrarse- deben ser cortadas entre los 6 meses y el año. -Para ser utilizada para propagación, debe ser cortada entre dos y tres años, cuando le aparezcan los líquenes blancos. -Para extracción de esterillas, de los dos y medio a tres años en adelante -Para ser utilizada para desempeñar trabajos que requieran de sus propiedades mecánicas de resistencia a la tensión o a la compresión -como puede ser en la construcción- debe ser cortada después de los cuatro años, cuando ya esté hecha y los líquenes se hayan generalizado. ÉPOCA Y HORA DEL CORTE Durante el día, la Guadua está fisiológicamente más activa, realizando el proceso de fotosíntesis, por lo que tiene mayor contenido de humedad. Durante la noche, el contenido de humedad baja al descender el agua, pasando una parte de ésta al rizoma y otra parte es transferida al suelo. De acuerdo a este criterio, debería cortarse en la mañana, antes de que comience la influencia del Sol en el proceso fotosintético, con el consiguiente ascenso del agua. Siendo, según este criterio, preferible la época seca a la estación lluviosa, pero también, si se tiene presente que en el verano hay mayor concentración de almidones y azúcares en el tallo que atraen a los insectos y que en la estación lluviosa los insectos están hibernando, debe tenerse mucho cuidado con la época de corte, así como con el curado y secado, si no se la va a procesar e inmunizar inmediatamente. INFLUENCIA DE LA LUNA EN EL CORTE Con respecto a la influencia que pueda ejercer la Luna, hay diversos criterios. Mientras el naturalista H. Pitier (CINVA) al tratar sobre la duración de las maderas venezolanas escribe: "Es un hecho innegable que la única fecha adecuada para el corte de madera es la menguante y es admitido que en esta época es también la de savia descendente. Las maderas cortadas en creciente se secan con dificultad y duran poco, porque están muy sujetas a la carcoma. Para nuestros campesinos esta es la única época apropiada y atribuyen al corte en creciente el ataque de insectos, que posiblemente puede ser causado por

factores que no han tenido en cuenta, tales como madurez deficiente y corte en época de gran actividad de la planta, que la hace más susceptible al ataque de los insectos." Por su parte, Cruz Ríos (1994) manifiesta: "Por una razón puramente gravitacional, investigaciones han demostrado que éste satélite terrestre (la Luna), ejerce una poderosa influencia sobre los líquidos en general, por lo tanto, si tenemos en cuenta que todos los seres vivientes tienen un alto porcentaje de elementos acuosos en su conformación física, se deducen los efectos que produce la Luna en el contenido de humedad de las plantas, siendo mayor en Creciente y Luna Llena que en Menguante. Cuanto mayor sea la fuerza de gravedad, mayor esfuerzo deben realizar los líquidos para ascender; lo contrario ocurre cuando disminuye la fuerza gravitacional. Por ello, posiblemente nuestros campesinos, sin conocerlo científicamente, cortan los tallos en Menguante, fase de la Luna en la cual la atracción de los líquidos por parte de ésta es menor que en Creciente, lo que inevitablemente hace deducir que se están apeando tallos con contenidos de humedad más bajos y, por ende, con concentraciones bajas de compuestos bioquímicos en sus paredes." "En el día, en la Guadua se han detectado contenidos de humedad mayores en los tallos, en aquellas horas en las cuales la planta se halla más fotosintética y fisiológicamente activa. En las horas de la noche el contenido de humedad disminuye, debido a que parte del agua es llevada al rizoma o transferida al suelo. Las condiciones anteriores han sido tenidas en cuenta al cortar los tallos unas horas antes de que aparezca el Sol y que la planta comience a absorber el agua necesaria en la ejecución de sus funciones metabólicas, aumentando nuevamente el contenido de humedad de las paredes del culmo. Así como en las fases de la Luna, se están obteniendo tallos en condiciones de humedad-y contenidos de alimento relativamente bajos". Hidalgo (1974) refiere que P.N. Deogun en su libro "The silvicultura and management of the Bamboo Dendrocalamus strictus Necs" (1936), cuenta que en algunos lugares de la India, tales como Bíhar y Orisa, sus gentes tienen la creencia de que si el bambú es cortado cuando la Luna está en Creciente, es menos susceptible al ataque de los insectos que cuando se corta en Menguante; y continúa diciendo que, en los experimentos realizados en Malabar del Sur y en Coimbatore del Norte, en este sentido, no indicaron diferencia alguna en el ataque de los insectos a los tallos cortados en Creciente o en Menguante. Sin embargo, los experimentos realizados en Nilgiris, demostraron lo contrario, o sea, qué los bambúes cortados en Menguante, 2 o 3 días después de la Luna llena, eran menos propensos al ataque de los insectos que los cortados en creciente y agrega Hidalgo que, según J.P. Mills, en su obra titulada "The Ao Nagas" (1926), dice que los Ao Nagas de la India cortan el bambú y el material para empajar los techos de sus viviendas, cuando no hay Luna o inmediatamente después de la Luna llena (comienzo de la Menguante) para evitar que sean infectados por insectos. Por otra parte,

Harold K. Plank en su libro: "Studies of Factors Influencing attack and Control of Bamboo Powder Post Beetle" (1950) refiere que realizó varios experimentos sobre este asunto en la Federal Experiment Station de Puerto Rico, utilizando la Bambusa Vulgaris y no encontró suficiente evidencia para justificar la creencia de que una fase de la Luna sea más propicia que otra para cortar el bambú y evitar que sea atacado por los insectos. Ahora bien, lo anterior nos da una idea clara de que no hay unidad de criterios referente a la influencia de las fases de la Luna para evitar el ataque de insectos, tanto a la madera como a la guadua y a los bambúes en general. Sin embargo, quienes sí tienen un criterio definido, son los campesinos que han tenido que ver con la siembra y corte de vegetales. Ellos, si no todos, por lo menos una inmensa mayoría, sostienen con la fe del carbonero -naturalmente sin dar explicaciones de tipo científico- que para que las plantas no se conviertan en solo varas y para que florezcan y fructifiquen, deben ser sembradas en Menguante y para que las maderas se curen bien y no sean atacadas por la "broma" o por el "Comején", necesariamente deben ser cortadas también en Menguante. Consideramos que, en el caso de la guadua angustifolia, es de gran importancia cosecharla o cortarla a finales de invierno o comienzos del verano y de madrugada, que es cuando su sistema vascular no está tan pleno de los almidones, azúcares y demás sustancias alimenticias propias de su savia, que son los que más atraen a los insectos xilófagos. ACTIVIDADES PARA EL CORTE Y CURADO De acuerdo a lo anterior, consideramos que las actividades a desarrollar en el guadual serian las siguientes: -Selección previa de los tallos hechos que han de ser cortados. -Corte de los tallos seleccionados en la madrugada del día o días siguientes a la selección. -Corte de las ramas y limpieza general de los tallos cortados. -Seccionamiento de los tallos cortados en trozos, con las medidas requeridas, según su destinación posterior. -Selección por grupos, según sus tamaños y usos. -Colocación en posición vertical por grupos, para su drenaje. -Obtención y curado de las esterillas. Una vez realizada la labor de corte de los tallos aéreos, la cual debe ejecutarse en la madrugada hasta las siete u ocho de la mañana, vale decir, antes de que se acentúe el proceso fotosintético por la presencia solar; se debe proceder de ahí en adelante y durante el resto del día, a la limpieza de los tallos, cortando todas las ramas, tanto las apicales como las básales y los ganchos o pequeñas ramas básales, si los hay, para luego entrar a fraccionar cada tallo en trozos, cuyas medidas estarán de acuerdo al uso que se le vaya a dar a cada sección. Una vez fraccionados, se colocan verticalmente en grupos seleccionados según su tamaño y el uso futuro.

Para verticalizarlos, se prepara un apoyo, que puede consistir en un trozo de tallo o travesaño horizontal fuertemente amarrado a dos o más Guaduas que estén en pié, para luego ir recostando, casi verticalmente a un lado y otro del travesaño, los trozos por grupos. La colocación o parada de los trozos debe hacerse en forma alterna a ambos lados, para que no se recargue demasiado a un solo bando, lo cual puede deformar o romper el travesaño. Este debe colocarse a una altura tal, que solo sobresalgan aproximadamente 20 o 30 centímetros del travesaño y no se estorben los trozos. Es importante hacer una especie de piso para apoyarlos, ya que deben aislarse de la humedad del suelo, lo cual puede hacerse tendiendo unos trozos de guadua en el suelo, lo más nivelado posible, a una distancia aproximada de 40 centímetros uno de otro, colocando encima de ellos y en dirección opuesta o perpendicular a sus ejes, un tendido doble de esterillas de guadua, previamente elaboradas, las que se colocarán con la parte externa del entrenudo o cutícula hacia arriba y, sobre ellas, se apoyarán las bases de los trozos. Es conveniente utilizar esterillas para aislar dichos trozos del suelo, para que así no se entierren y puedan drenar más fácilmente, transfiriendo al piso la savia, ya que la esterilla hace las veces de rejilla que evita la acumulación de líquidos, favorece el fácil drenado y permite la ventilación inferior. De no utilizarse la esterilla, se puede utilizar un tendido de trozos de Guadua colocados en el suelo paralelos al travesaño mencionado, retenidos por estacas clavadas en el suelo. Sobre este tendido se paran los trozos para su drenaje. HERRAMIENTAS ADECUADAS PARA EL CORTE Para el corte o "desjarrete" del tallo -como acostumbran denominarlo los guadueros y campesinos recolectores de esta planta- debe utilizarse preferentemente un machete grande bien afilado o una motosierra; herramientas que permiten una rápida maniobrabilidad alrededor del tallo, lo cual garantiza un mejor corte y menos posibilidades de daños en el tallo, además de un mejor remate del corte; el cual debe hacerse inmediatamente por encima del segundo o tercer tabique del tocón que queda. El hacha no es recomendable por el gran espacio que requiere su recorrido y por la escasa posibilidad de maniobra que permite, lo cual se traduce en una posible rajadura que puede abrir el tallo a lo largo si la tendencia a un volcamiento rápido de la planta no es contrarrestada rápidamente con un corte oportuno. LA ESTERILLA DE GUADUA Su obtención, curado y usos generales: Uno de los subproductos de la Guadua que más utilización tiene en la construcción es la esterilla o estera, ya que, entre otros muchos, se la utiliza para: cerramientos de paredes en construcciones rústicas-cerramientos con acabado frisado, reemplazando favorablemente a la malla metálica; pisos

provisionales en viviendas económicas o perma. nenies en secaderos de café y cacao; para encofrados y en la construcción de casetones utilizados en el aligeramiento de losas nervadas de concreto armado. Por eso la esterilla es tan importante en el procesamiento de la Guadua. La esterilla debe extraerse una vez hayan escurrido los tallos durante cuatro a seis días en posición vertical. No es conveniente demorar mucho este proceso, permitiendo que se seque completamente el tallo, por cuanto es necesaria cierta humedad para el fácil manejo del material en el rajado, laminación y limpieza o "ripiado" interno de la estera ya obtenida. Si se permite que se llegue al secado y curado, los tejidos se endurecen demasiado, posibilitando que las pequeñas ranuras se conviertan en rajaduras totales, desintegrándose la estera. Ni tampoco es conveniente obtener la esterilla sin drenar suficientemente el tallo, ya que la presencia de nutrientes tales como azúcares y almidones en la estructura vascular de las paredes del mismo atrae rápidamente los insectos xilófagos, convirtiéndola prácticamente en un esqueleto estructural colmado de polvillo amarillo, por cuanto esta es una de las piezas que más fácilmente es atacada por su gran exposición y fácil acceso. El drenaje de estos líquidos, además de prevenir el ataque de los insectos, libera a las piezas obtenidas de un peso extra que recarga el costo del transporte y dificultad de manejo en su utilización. Obtención de la esterilla: Se toma un trozo de tallo debidamente cortado del largo requerido, seleccionándolo del segundo tramo del tallo, es decir, el siguiente al tramo basal, ya que las paredes de este primer tramo son muy gruesas y dificultan el rajado y "ripiado". Se apoya sobre un travesaño colocado aproximadamente a 70 cm. del suelo, ajustable de acuerdo a la altura del operario y a la comodidad que requiera en su labor. Se procede a realizarle con una hachuela o un machete una serie de ranuras alrededor de cada nudo, de una longitud aproximada de 30 cm. cada una, de tal manera, que traspasen el grueso de pared del tallo. Al realizar cada ranura debe girarse el tallo, procurando que la separación entre una y otra ranura sea aproximadamente de 2 cm. Una vez realizadas las ranuras alrededor de cada nudo y aprovechando una de ellas se raja de extremo a extremo con un palín, o herramienta similar, separando los bordes hasta abrirla dejándola completamente plana. Luego se procede a "ripiarla", término con el cual los baquianos denominan la acción de quitarle con un palín plano afilado o con un machete, todos los residuos de nudos que le quedaron, así como todo el parenquima o capa blanda y blanquecina que cubre el interior de los entrenudos. La limpieza debe llegar hasta la capa de fibras, sin llegar a lastimarlas para no afectar sus

propiedades mecánicas. Al quitarle el parenquima se reduce considerablemente la posibilidad del ataque de los insectos xilófagos, principalmente del Dinoderus minutus y del Podischnus agenor que son, quizás, los más frecuentes y causantes de mayor daño. El curado Una vez "ripiadas" o limpiadas de tabiques y parenquima, las esterillas se ponen a "curar" en el mismo guadual, apilándolas, una sobre otra, con la faz externa hacia arriba, colocándolas sobre una base similar a la utilizada para el escurrimiento de los tallos -antes descrita- con el fin de facilitarles la aireación inferior y de aislarlas de la humedad del suelo. Realizado el apilamiento, se protegen de la lluvia cubriéndolos por encima con hojas de plátano o similares o, en último caso, con hojas de la misma guadua, por espacio de veinte o más días, tiempo que demora lo que los baquianos llaman el "avinagramiento" de la savia" o "curado natural", que no es más que la conversión de altos contenidos de carbohidratos y/o glucosa -muy apetecidos por los insectos- en compuestos alcohólicos y fenólicos que, por el contrario, los rechazan. Este curado es preferible hacerlo en el microclima propio del guadual, aunque también puede realizarse en un ambiente parecido, fuera de éste, para luego pasarlo al secado al aire libre en ambiente fresco y ventilado. Dicen los baquianos y viejos guadueros que después de permanecer dos y medio a tres meses dentro del guadual, bien escurridos y ojalá sin mojarse, los trozos de tallo y las esterillas, si no han sido atacadas por los insectos xilófagos o por los hongos de la pudrición, pueden considerarse curados definitivamente; de lo contrario, debe realizarse el tratamiento químico para preservarlos. Cuando se trata del aprovechamiento del guadual, en pequeña escala, se pueden aplicar sencillas medidas preventivas, tales como las fases de la Luna, la hora de corte, el curado en el guadual, porque lo permite el volumen, pero cuando se trata de la explotación a nivel industrial, es necesario aplicar métodos de secado, curado y prevención contra el ataque de insectos y contra el fuego o la humedad, de acuerdo al volumen a tratar, utilizando entonces la inmunización por inmersión en grandes tanques, con mezclas químicas adecuadas. La esterilla seguramente se obtendrá mediante la trituración con rodillos parecidos a los utilizados para la extracción del guarapo de caña. El parenquima de las esterillas se extraerá con máquinas cepilladoras y el secamiento se realizará en hornos como los utilizados para la madera. De todas maneras, sea a nivel doméstico o industrial, se deben tomar precauciones con la guadua para luego no sufrir pérdidas que se hubieran podido evitar.

CALCULO APROXIMADO DE LA GUADUA EN PIE Cuando se requiere conocer la altura aproximada del tallo aéreo de la guadua en pié, es decir, sin necesidad de cortarla, se puede aplicar uno de los dos métodos sencillos que se utilizan para medir especies de crecimiento vertical y de proporciones matemáticas como la guadua, a fin de seleccionar las mejores, ya que hay una relación cuantitativa y cualitativa entre el diámetro del tallo, el

largo de los entrenudos, la longitud total del tallo aéreo y su normal desarrollo. Método # 1 Es utilizado por los japoneses negociantes en Bambú, y consiste en medir la circunferencia del tallo a 1,50 metros de altura tomada desde el nivel del suelo (altura del pecho humano), multiplicando esta circunferencia -tomada en centímetros- por un factor que varia según la especie y cuyo promedio para las especies del Sureste Asiático es de 60. (Satow, 1899), o sea: Altura del Tallo = circunferencia ' 60 Ejemplo: Si la circunferencia a 1,50 m de altura es de 33,6 cm (0,336 m), la altura del tallo aéreo será: At = 0,336'60 = 20,16 m Hidalgo (1978) refiere que él hizo un estudio del factor utilizable en la Guadua angustifolia Kunth (Bambusa Guadua H y B), variedad Castilla, que no difiere mucho del factor promedio utilizado para las especies japonesas y que tiene un valor aproximado de 58,2. la fórmula sería At = circunferencia 58,2. Ejemplo: Si la circunferencia a 1,50 m de altura es de 33,6 cm (0,336 m), la altura del tallo aéreo será: At = 0,336'58,2 = 19,55 m Este resultado es muy cercano al obtenido por los japoneses. Método # 2 Este método, en vez de la circunferencia, utiliza el diámetro del tallo medido también a la altura del pecho (tomado a 1,50 desde el suelo); teniendo en cuenta que a esta altura el tallo tiene un diámetro promedio de 10,7 para esta especie, según mediciones realizadas en el Centro Nacional para el estudio del Bambú-Guadua del Quindío (Col), tenemos: At=/TxDxK Siendo At = la altura total aproximada del tallo. n- el número Pi. D = el diámetro a 1,50 m = 10,7 cm (0,107m) K = Constante obtenida con alturas y diámetros reales de muchos tallos por el centro de inves tigaciones, el cual dio un valor de K=58,37, muy aproximado al obtenido por O. Hidalgo, pero un poco más alto.

Ejemplo: Si el diámetro del tallo tomado a 1,50 m de altura es de 10,7 cm (0,170 m), la altura del tallo aéreo será: At=7TxDxK = 3,1416 '0,107'58,37 = 19,62 m At= 19,62 metros. Como puede observarse, la diferencia entre los resultados obtenidos con los métodos presentados no es muy considerable, más aún, si se tiene en cuenta que se trata de obtener un valor aproximado pero muy cercano al valor real, según los diferentes experimentos realizados. PROPAGACIÓN PROPORCIONES DE LOS BAMBÚES La proporción matemática que existe en los bambúes la plantea Satow (1899), diciendo que esta planta pertenece al "Sistema Ternario", puesto que su desarrollo está basado en el número 3, o en un múltiplo de éste, por cuanto: el número cromosómico básico es x = 12 (múltiplo de 3); tiene 3 o 6 estambres; tanto en las ramas básales como en las ramas de tercer orden presenta 3 espinas por nudo; las ramas básales aparecen entre los nudos 3 y 18; los tallos alcanzan su madurez entre los 3 y los 6 años; los bambúes asiáticos normalmente florecen cada 30, 60 o 90 años, que son múltiplos de 3; el número de nudos es divisible por 3; los rizomas más cortos tienen entre 3 y 6 nudos y los más largos entre 9 y 12; el número total de nudos en los tallos más largos es de 60, 63 o 66. Finalmente, el cálculo de la altura del tallo, estando la planta en pie, la obtienen los chinos multiplicando la circunferencia del tallo a la altura más representativa, que es a l,50m del suelo, por un factor que varía según la especie y cuyo promedio es 60, también múltiplo de 3. La investigación que se venia adelantando desde principios del siglo sobre las Bambusas, había sido lenta y aislada y sus resultados, en cuanto a las especies nativas americanas, eran escasos y poco satisfactorios. Pero ante la amenaza creciente de desaparición de diferentes especies surge la necesidad de profundizar el conocimiento de las especies americanas y de encontrar métodos y sistemas eficaces de propagación que, en forma económica y a gran escala, pudieran producir rápidamente material vegetal vigoroso y genéticamente mejorable. A partir aproximadamente de la década de los setenta, dado el grado de devastación a que estaban llegando los guaduales en varios países de América, algunos gobiernos regionales y nacionales empezaron a interesarse en apoyar programas de rehabilitación de las especies en extinsión y fue cómo, a través de Universidades, Corporaciones de Fomento y Desarrollo, Asociaciones de profesionales de la construcción y afines del agro, se propició el estudio y experimentación sobre varias especies nativas americanas. Como consecuencia de este apoyo del sector oficial y de organismos

internacionales y al comenzar esta planta a tomar renombre mundial por su gran importancia económica, social y cultural, se ha venido incrementando el estudio científico de sus propiedades naturales y de sus características reproductivas, con el fin de preservar los escasos bosques naturales que aun quedan de este género, tratando de optimizar su propagación y preservación, por cuanto constituye una alternativa cierta para el suministro de materia prima substitutiva en muchos usos de la madera, la cual, por los altísimos costos que ha alcanzado y por la incontrolada explotación a que también ha venido siendo sometida, pronto será insuficiente para atender la creciente demanda a nivel mundial. Es así como en varios países se han creado centros de investigación dedicados a profundizar su conocimiento científico a través de investigaciones que han permitido adquirir un mejor conocimiento acerca de las que antes eran limitadas observaciones de sus usuarios, transmitidas oralmente de generación en generación. Hoy, la moderna comunicación nos permite disponer y transmitir rápidamente una mejor y más completa información acerca de las especies foráneas y nativas, respaldada por experimentos cuyos resultados son científicamente más confiables; lo que nos permite también manejar métodos y sistemas comprobados de reproducción, tanto sexuales, como asexuales más seguros y productivos. MÉTODOS DE PROPAGACIÓN Y SUS CARACTERÍSTICAS Propagación sexual o por semilla Floración Hasta hace menos de 20 años, se decía que la Guadua angustifolia florecía en ciclos que sólo se repetían cada 90, 120 o más años. Ratan Lal Banik (1980), por ejemplo, manifestaba que se habían rastreado florescencias parciales de Bambusa guadua H y B (Guadua angustifolia) en guaduales que proliferan de los 1410 m.s.n.m. hacia abajo, cada 203 años en la región de Santágueda (Cerca de Manizales, Col.). En cambio, según lo manifiesta Cruz RÍOS (1994), tras una minuciosa labor de observación adelantada principalmente en la zona cafetera del Quindio por el Centro Nacional para el Estudio del Bambú-Guadua, también del Quindio (Colombia) sabemos ciertamente que la Guadua angustifolia sí florece regularmente. Pero no lo hace en forma gregaria como ocurre con la mayoría de los bambúes del sureste asiático, sino que se presenta en forma esporádica, sólo en algunas plantas individuales de un mismo rodal, comúnmente cada seis meses; aunque también se han observado floraciones frecuentes y periódicas en los meses de abril y noviembre, coincidiendo con épocas de lluvia y permaneciendo este tipo de floración esporádica durante dos meses aproximadamente; anotando, además, que las inflorescencias -espiguillas que se presentan en las ramas apicales- semejando panojas, debido al color verde en un comienzo y pajizo más tarde, hace muy difícil su localización y

observación oportunas. Esta aparición cuando es continua y periódica, ha permitido determinar cómo las espigas, en altísimo porcentaje, son vanas o vacías, debido a las pocas posibilidades de fertilidad a causa probablemente de la posición invertida de la-flor, que dificulta la fecundación -o por el ataque de larvas e insectos durante su maduración, como lo observa el Ing. Forestal Osear Pérez- pudiéndose dar también por la incompatibilidad morfológica de los órganos sexuales; por la poca aparición de estigmas o también por problemas ocasionados por la composición bioquímica del polen. Esto hace que la reproducción de la Guadua angustifolia por semilla, con fines económicos o de reforestación, no sea práctica aconsejable, debido, además de los inconvenientes anotados, a su difícil consecución, a su crecimiento lento y a su bajo vigor iniciales. Sin embargo, por observaciones realizadas en el centro antes mencionado, sobre la determinación sexual de la flor de la Guadua se ha llegado a la conclusión de que, tanto la parte sexual masculina como la femenina, se encuentran sobre un mismo eje. Este concepto ayuda a la comprensión floral de la planta y al desarrollo de investigaciones concretas que conduzcan a la semilla sexual, única forma para lograr la reproducción sexual que represente viabilidad genética, lo cual indudablemente contrasta con el comportamiento de la mayoría de las especies asiáticas o bambúes, cuya florescencia es gregaria, cíclica, y de abundante semilla, después de lo cual muere el rodal, puesto que, al florecer la totalidad de las plantas de la misma especie, mueren sus tallos aéreos y también los tallos modificados en rizomas. Pocas veces algunos rizomas se activan para reiniciar la regeneración natural de la especie, excepto en algunas especies de los géneros Phyllostachys y Arundinaria que, después de un florecimiento gregario, sólo mueren los culmos, pero no los rizomas. En la mayoría de las especies de bambúes asiáticos, una vez madura la semilla, cae al suelo y la que queda, después del proceso natural de consumo realizado por los animales depredadores de la región, se inicia el proceso de germinación y, por lo tanto, la regeneración del rodal, mientras los tallos en diferentes fases de desarrollo comienzan a secarse de arriba hacia abajo, produciéndose la muerte general un año después de haberse desprendido las semillas en su totalidad. Afortunadamente, esto no ocurre con nuestras especies americanas y muy especialmente con la Guadua angustifolia, la cual según lo afirma el Ing. Forestal Osear Pérez P. en su escrito "Reforestación con Guadua -Una posibilidad económica", al manifestar: "Se puede afirmar que la Guadua florece indistintamente todos los días. El problema estriba en que siendo una especie que la gente mira sólo cuando la va a cortar, nunca se percata de su floración. Posiblemente los extensos veranos y cambios fisiológicos tengan mucho que ver con la floración de la Guadua".

"Es posible que dentro de un guadual, algunas de ellas cumplan su ciclo de vida y mueran, pero no se puede generalizar para la guadua y el bambú. A finales de 1976 y principios de 1977 un prolongado verano azotó a Colombia. La mayor parte de los guaduales florecieron y fructificaron. La floración fue gregaria y aunque se creó -principalmente en los departamentos de Caldas, Quindio, Risaralda y Valle (del Cauca)- cierto temor de que la especie iba a desaparecer; pero afortunadamente esto no ocurrió y los guaduales siguen creciendo y prosperando, sobre todo aquellos que se les han realizado programas de manejo. Por ejemplo, un guadual sembrado en 1974 por ingenieros forestales de la Corporación Regional de Quindio, estaba florecido en Julio de 1978 y no ha muerto todavía". Acerca de la reproducción y propagación por semilla, Osear Pérez agrega: "Sobre la reproducción y propagación de la guadua se ha creado un ambiente de misterio y se afirma que esto es un imposible o muy difícil. Este es el criterio de la mayoría. La Guadua se reproduce por semillas con un prendimiento extraordinario que puede llegar al 100% de acuerdo con las experiencias de la Corporación Regional del Quindio. La colección de semillas fértiles y en buenas cantidades es difícil, no porque la Guadua no florece sino porque el fruto no madura lo suficiente, debido a que es muy apetecido por pájaros y larvas de insectos. Estas dificultades impiden tener en cuenta la semilla de la Guadua para programas de reforestación industrial". Por su parte, Hormilson Cruz (1994) nos habla de los resultados obtenidos en el Centro Nacional para el estudio del Bambú-Guadua de Quindio, en la siguiente forma: "Generalmente las flores son vanas debido al bajo porcentaje de fertilidad, pero el porcentaje de germinación de la semilla obtenida es de 90% a 98%, dependiendo del tiempo de almacenamiento a que haya sido sometida. Después de tres meses de almacenadas, las semillas bajan su viabilidad notoriamente. Con semillas frescas, la germinación es rápida cuando se siembran a un centímetro de profundidad, alcanzando entre 5 y 10 cm. de altura después de 2 a 3 meses." Hidalgo (1978) comenta: "Es posible aumentar el índice de germinación abriéndole a cada semilla un lado de su cubierta antes de sembrarla". Concluyendo, podemos decir que la propagación por semillas de la Guadua angustifolia es importante para obtener buena cantidad de material genético, pero, en vista de su heterogeneidad y ante la dificultad para disponer cíclicamente de suficiente cantidad y a su complicada conservación por largo tiempo, no es recomendable su utilización en plantaciones comerciales de cierto volumen. Propagación asexual o vegetativa

La reproducción asexual, o sea, la propagación de la Guadua a partir de partes de la planta, como tallos, ramas, yemas y raíces, es la más adecuada y recomendable. Hay varios métodos de propagación, unos más eficaces que otros, como se verá a continuación, basados en resultados obtenidos por diferentes investigadores a través de más de 50 años de experimentación científica. Diferentes métodos de propagación asexual, con su correspondiente

graficación: -Transplante directo de la planta completa. -Rizoma con raíces, parte del tallo y yemas activas -Rizoma sin tallo -Tallo delgado con trozo de rizoma -Secciones de tallo con agua -Acodos en ramas básales o riendas laterales -Segmentos de ramas básales o riendas laterales

-Chusquines de los rizomas de Guaduas apeadas -Cultivo de tejidos vegetativos in vi tro 2. Rizoma con raíces, parte del tallo y yemas activas

Básicamente tiene las mismas exigencias de cultivo del método anterior, pero su transporte es menos complicado y costoso, por cuanto el tallo o culmo sólo debe tener entre 60 y 90 cm de largo. Los propágulos deben tener de dos a tres años de edad y provenir de plantas saludables preferiblemente jóvenes seleccionadas en la periferia del rodal. El rizoma debe poseer, por lo menos, una yema, la cual debe ser bien protegida durante el trasplante. Este debe realizarse al inicio de las lluvias y nunca en épocas secas, para que el método ofrezca buenos resultados.

3, Rizoma sin tallo Para este tipo de propagación deben utilizarse rizomas de la periferia del rodal que son menos difíciles de extraer y para que no se corra el riesgo de utilizar rizomas degradados del interior, más difíciles de extraer. Este método

presenta excelentes resultados porque los renuevos obtenidos son vigorosos y en ocasiones se activan varias yemas latentes al mismo tiempo, presentándose luego un desarrollo general óptimo, dependiendo los logros de la edad del propágulo. Tiene la desventaja de las grandes excavaciones que deben hacerse para extraer el rizoma completo, además de su costo.

4. Tallo delgado con trozo de rizoma Se obtiene al sacar del guadual tallos o segmentos de tallos con su correspondiente trozo de rizoma. En lo posible, el tallo se extrae con hojas y el rizoma con yemas y raíces. Este método según Castaño (1981), ha presentado buenos resultados por su mayor facilidad y economía que los métodos antes descritos. Su prendimiento alcanzó en los ensayos un 71%. Hidalgo (1978), acerca de la propagación por rizomas, dice: "La forma más segura y efectiva de propagar la Guadua vegetativamente es por medio de rizomas completos, de uno o más años de edad, que aún tengan yemas no desarrolladas. Por lo general, el primer brote aparece a los 30 días de sembrado". Finalmente podemos concluir, que los métodos que utilicen el rizoma garantizan éxito en la propagación, pero son antieconómicos e implican la deforestación, con grandes excavaciones en un área determinada, generalmente la periférica, para la implantación de otra en sitio diferente, por lo que es recomendable utilizar otras de las alternativas ya experimentadas, tales como las que se describen a continuación.

5. Secciones de tallo con agua De acuerdo a Hidalgo (1978), este método consiste en cortar secciones de tallo de más de dos años de edad, con uno, dos o tres entrenudos completos, teniendo el cuidado de no dañar las yemas ni de averiar la base de las ramas. Antes de sembrarse, cada entrenudo se perfora por el lado que va a quedar hacia arriba, cuidando que las yemas queden hacia los lados. Posteriormente, cada entrenudo se llena de agua hasta las tres cuartas partes y se cubre con una capa de tierra no menor de 10 cm. El primer brote tarda hasta 60 días en salir, o menos, si se trata con hormonas. La mejor época para sembrarlos es también al comienzo de las lluvias. Por su parte, Manzur (1980), manifiesta que éste método cumple los requisitos biológicos y económicos buscados, considerando que es uno de los más apropiados para la plantación de grandes extensiones. Es un método que resiste condiciones climatológicas adversas (sequía) y a la vez Produce propágulos, tanto en los nudos de los muñones, como en las axilas del tallo, lo cual proporciona, en un momento dado, un buen número de propágulos, aumentando así la rata de reproducción de la especie.

6. Acodos en ramas básales o riendas laterales Délas ramas laterales primarías (riendas o ganchos) ya desarrolladas, se toma una longitud de 20 a 30 cm contados del ápice hacia la base y, muy cerca a un nudo, se realiza una hendidura parcial y superficial en forma de anillo y se cubre con sfagnun o musgo fresco, precediéndose a envolverlo con polietileno negro, dejando orificios grandes para humedecer el medio y propiciar el brote de las yemas. El riego debe hacerse permanentemente. Acerca de las experiencias con este método, Manzur (1980) comenta que es uno de los métodos más promisorios para grandes reforestaciones llevadas a cabo por las entidades competentes, ya que de una planta se puede obtener un número elevado de propágulos a corto plazo y a bajo costo, sin deteriorar la(s) planta(s). Este tratamiento exige, lógicamente, un mínimo de condiciones para obtener un buen resultado, a saber: Debe realizarse en matas localizadas dentro del guadual y no en las periféricas, para así aprovechar el topoclima de la plantación; los cortes deben ser perfectamente ejecutados y el riego debe ser continuo durante los primeros meses. Las deshidrataciones del material, ocasionadas por demoras entre la obtención de este y el momento de la siembra, traen consigo bajos resultados y hasta pérdida del material obtenido, lo cual se puede evitar estableciendo inicialmente un vivero o propagador, en caso de grandes plantaciones, o hacerlo en época de lluvias. Este material, a reforestar, debe provenir de plantas adultas y sanas y, en lo posible, no usar propágulos provenientes de zonas ajenas al área de reforestación. 7. Segmentos de ramas básales o riendas laterales Este método consiste en utilizar las yemas que emergen de los nudos de las ramas básales o riendas laterales. De las riendas más bajas se seleccionan aquellos nudos con una o más yemas activadas. Se corta diagonalmente la rienda, dejando a lado y lado del nudo un trozo de rienda de aproximadamente cinco centímetros de largo. El trozo de rienda cortado así constituye un propágulo que debe ser inmediatamente sembrado en una bolsa grande de polietileno negro (similar a la utilizada para propagación del café). Previamente debe desinfectarse con fungicida y mezclada con enraizador la tierra de la bolsa donde va a

sembrarse el propágulo. Una vez sembrado éste en la bolsa, debe trasladarse al vivero o sitio similar donde debe ser humedecido constantemente. Al cabo de 90 días, puede ser transplantado definitivamente, cuidando de volver a desinfectar con fungicida y de aplicar el enraizador al suelo o material que ha de recibir la plántula ya formada. Este método, ejecutado bajo condiciones técnicas apropiadas, permite obtener porcentajes de prendimiento entre el 95% y el 98%. 8. Chusquines de los rizomas de guaduas apeadas

El término CHUSQUIN se tomó del parecido morfológico existente entre los primeros estados de desarrollo de una plántula de chusque con un brote basal del rizoma de la Guadua. Chusquín, es pues, una plántula pequeña o rebrote con alturas entre 20 y 80 centímetros, un solo talluelo de 0,5 a 2,5 cm de diámetro, con pocas hojas que comienza a emerger 2 o 3 meses después de cortado el tallo principal. El método de propagación por chusquines consiste en

seleccionar renuevos emergentes de una parte del rizoma de Guaduas apeadas, el cual se separa con cuidado de la planta madre a la que denominan los técnicos "banco de germoplasma". Castaño (1981) opina que este método así como el anterior, además de la supervivencia, presenta otras ventajas en cuanto se refiere a la economía del material, ya que es fácil de obtener y transportar (un hombre puede extraer hasta 40 por día), permitiendo obtener de allí material en excelentes condiciones de vigor y sanidad para ser plantado y al mismo tiempo establecer semilleros. Una vez garantizado su prendimiento, se puede trasladar a bolsas de polietileno hasta el momento propicio de siembra o directamente al sitio de plantación. El Centro Nacional para el Estudio del Bambú-Guadua del Quindío (Col) recomienda seguir los siguientes pasos para obtener mejores resultados con este método: Pasos a seguir en la reproducción asexual: 1.-Identificados los bosques y los chusquines, se procede a separar las plántulas del rizoma, con la ayuda de un palín o machete cortante. 2.-Separado el Chusquín del rizoma, se extrae con la mayor cantidad de

suelo posible adherido a sus raíces, a las cuales se les debe evitar rupturas. 3.-Previamente, se han llenado con suelo, bolsas del tipo y tamaño cafeteras y allí, en condiciones de sombra, se siembra un chusquin, en cada bolsa. El riego debe ser continuo.

4.-Las plántulas prendidas se siembran en el área destinada como banco de propagación, a una distancia de 40 cm entre surcos por 30 cm entre plantas. En esta área el riego es indispensable permanentemente.

5.-Con buen manejo, cada chusquín sembrado genera a los 3 o 4 meses de edad, un promedio de 5 hijos, con diferentes edades y desarrollos, pero todos aptos para ser transplantados.

6.-A esa edad, se remueve el suelo y se arranca, tanto el chusqún iniciador del proceso, como los nuevos chusquines generados. Vale recordar que todos los chusquines hijos o renuevos están unidos, unos a otros, a través de sus pequeños rizomas. Las plántulas obtenidas deben ser colocadas inmediatamente en un recipiente con agua para evitar su deshidratación. 7.-En una caseta de transplante, o en condiciones de umbráculo (cobertizo) se procede a hacer el deshije o separación de plántulas, sembrándose cada una de ellas en bolsas de polietileno. A menor grado de deshidratación, habrá mayores porcentajes de prendimiento.

8.-De todos los chusquines prendidos se seleccionan los mejores, determinando su vigor y apariencia vegetativa, los cuales se siembran nuevamente en los bancos de propagación para continuar el ciclo. 9.-Guando los chusquines transplantados en bolsa son llevados a condiciones de invernadero con una temperatura de 30 grados centígrados y humedad relativa del 75% al 80%, el porcentaje de prendimiento alcanza el 90%. 10.- Igualmente, con chusquines obtenidos en viveros y previamente seleccionados, se puede lograr la propagación de la especie, acortando a 45 días el proceso de maduración: 10 días de invernadero, 5 días en la caseta de reposición (para que se recuperen del stress) y luego 30 días en el vivero. 9. Cultivo de tejidos vegetativos in Vitro

Este es un método que consiste en cultivar en condiciones asépticas de laboratorio, secciones de las zonas de crecimiento de la planta como son: el meristema apical, localizado en el ápice del cogollo de la Guadua y los meristemas axilares que corresponden a las yemas de los tallos y rizomas. De este modo se obtienen rápidamente y en mayor volumen, unidades de multiplicación (órganos y otras estructuras) que pueden producir, al concluir el proceso, plantas enteras similares. Manzur (1988) nos indica el proceso de los cultivos in vitro, de la siguiente manera: Una vez se extraen de la planta los meristemas seleccionados, se subdividen e instalan en tubos de ensayo, en los cuales se ha colocado previamente una gelatina que contiene macro y micro nutrientes, así como también hormonas, de las cuales obtendrán su alimento. Con los días, si no es atacada por los hongos, la sección del meristema formará un callo, el cual será subdividido. Cada una de sus partes se coloca en otro tubo de ensayo que contiene otras sustancias nutritivas que hacen que las secciones del callo se transformen en plantas; después de lo cual se transplanta a un suelo tratado y, posteriormente, a la zona de cultivo.

Su ventaja es que, de un solo meristema, pueden obtenerse cientos de plantas, todas con iguales características a la planta nodriza. A nivel de experimentación, estas unidades de multiplicación han sido los cuellos de rizoma y los dos primeros nudos básales de los culmos o cañitas desarrolladas in vítro. Cuando se piensa en la propagación masiva de los materiales deseados, se obtienen frecuentemente de dos a tres yemas laterales provenientes del rizoma y dos yemas de los nudos básales, en un período de dos meses. O sea que, partiendo de una sola yema axilar proveniente de plantas adultas, se obtienen en 14 meses potencialmente 16.384 nuevas plantas. Mediante experimentación se vio que, una vez sembradas las plántulas en las bolsas con suelo sin esterilizar, éstas desarrollaron tres brotes, mostrando un crecimiento radial. Además de estas yemas axilares, las plantas también desarrollaron yemas adventicias con raíces en los dos primeros nudos de las cañas o culmos, constituyéndose así en otra fuente de obtención de propágulos, mediante el aporcamiento de las plantas para luego aislárseles las yemas ya desarrolladas. Con este método se ha logrado aislar y desarrollar embriones de Guadua angustifolia Kunth en un medio de cultivo adecuado y bajo condiciones controladas de asepsia, luz y temperatura, que facilitará la propagación asexual y masiva de la especie, lo que muchas veces no ocurre en forma natural, ya sea por falta de mantenimiento de los guaduales o por enemigos naturales, por ser el endosperma de la semilla tan nutritivo. PROPIEDADES FÍSICAS Y MECÁNICAS DE LA GUADUA Resistencia a la tracción y a la compresión Para un mejor conocimiento de las propiedades físicas y mecánicas de la Guadua y de su comportamiento en la construcción, se presentan en este capítulo los resultados de diversos ensayos realizados por varios investigadores; pudiéndose apreciar la similitud de los resultados, a pesar de los diferentes métodos seguidos y muestras utilizadas. Francisco Londoño y Marcos A. Montes (1970) basados en los resultados de los experimentos sobre ensayos a la compresión y a la flexión de la Phillostachys Bambusoide (E.U.) realizados por ellos en el laboratorio de investigaciones de Clemson (Colegio de Carolina del Sur, EE.UU.), teniendo en cuenta las variables: especie de bambú, grado de curado, edad, tratamientos preservativos, presencia de nudos y utilizando cintas de bambú de 30 cm de largo, juntas y encoladas por pares, con sus caras interiores en contacto, en 3 posiciones diferentes, obtuvieron los siguientes resultados: -Edad de las plantas: Se encontró que no existe variación en el módulo de elasticidad y la tensión extrema, entre un grupo de

bambúes de distintas edades y grupos de bambúes de edades coincidentes. Mientas el valor promedio de estas dos características aumenta suavemente con la edad, hay otros de un año que muestran valores más altos que. los de tres años. Antes de este experimento se creía que la resistencia aumentaba en un período de tres años. -Grado de Curado: El tratamiento con Metilolurea, producto para aumentar la resistencia y tornar incombustibles a las maderas, incrementa la resistencia y el módulo de elasticidad, con respecto a bambúes sin curar. -Rigidez: El bambú tiene un alto módulo de elasticidad respecto a la flexión, por lo cual su rigidez es baja. -Módulo de Elasticidad: El valor obtenido para el módulo de elasticidad fue de ciento cincuenta y dos mil (152.000) Kg./cm2 por lo que conviene especificarlo en ciento cuarenta mil (140.000) Kg./cm2 (coincidente con el del hormigón). -La resistencia a la compresión fue de quinientos sesenta (560) Kg./cm2, o sea, que es mucho más bajo que el ensayo de tracción. -Los nudos pueden ser las partes más débiles en bambúes sometidos a esfuerzos de tracción; por lo tanto, se debe indicar como resistencia a la tracción, la mínima carga de rotura observada (1.200 Kg./cm2). Esta resistencia se recomienda en especies no investigadas previamente. -La variedad utilizada en este experimento, la Phillostachys Bambusoide, es muy similar a la Guadua angustifolia, por lo que las conclusiones obtenidas con aquella son válidas para ésta. En el primer ensayo se obtuvo un valor promedio del Módulo de Elasticidad de ciento dieciséis mil (116.000) Kg./cm2 y en el segundo de ciento veinte mil (120.000) Kg./cm2. La probeta ensayada tenia una sección trapezoidal de base mayor = 20 mm; base menor = 16 mm; altura = 7 mm; una longitud total de 80 cm y una longitud de ensayo de 70 cm. Los valores obtenidos coincidieron con los obtenidos con la philostachys Bambusoide en los laboratorios del Colegio de Clemson (EE.UU.). NOTA: En Bombay, India, también se realizó la determinación del grado de elasticidad de los bambúes nativos, dando promedios comprendidos entre ciento cuarenta mil (140.000) Kg./cm2 y ciento setenta y cinco mil (175.000) Kg./cm2, que concuerdan con los obtenidos en Clemson. Las conclusiones de este ensayo fueron las siguientes:

Resistencia a la Tracción: En un segundo experimento de ensayos a la Compresión y a la Flexión realizado también por F. Londoño y M. Montes (1970) en los laboratorios del Centro Interamericano de Vivienda (CINVA) de Bogotá, con el fin de observar los valores que pudieran presentar probetas de Guadua angustifolia Kunth y compararlos con los obtenidos en Clemson en dos determinaciones simples, se obtuvieron los siguientes resultados: En un primer ensayo, se utilizó la carga directamente encima del punto de aplicación sobre la probeta. En el segundo, en cambio, hubo una multiplicación de palancas para obtener mayores fuerzas con más comodidades. Este segundo ensayo dio mejores resultados, por cuanto la carga pudo aplicarse paulatinamente volcando arena, previamente tirada en un recipiente. La relación de fuerzas era de uno a tres. A-El Módulo de Elasticidad (E=carga por unidad de área) y la Re sistencia a la Tracción, varían de una manera inconsistente con la edad. B-El Módulo de Elasticidad promedio presenta un valor mínimo aproximado de ciento cuarenta mil (140.000) Kg./cm2 y un máximo de trescientos dieciséis mil (316.000) Kg./cm2. C-La Resistencia a la Tracción Máxima presenta la misma varia ción en cuanto a una especie o varias especies, cuando la probeta comprendía o no un nudo. El valor promedio máximo de unaespecie sin nudo alcanza a unos tres mil quinientos (3.500)Kg./cm2 y un valor mínimo poco menor de un mil ochocientos(1.800) Kg./cm2. Siendo estos valores por sección neta de Guadua. Aquellas especies que tuvieron un elevado Módulo de Elasticidad, tuvieron una correspondiente elevada Resistencia a la Tracción. Ni el Módulo de Elasticidad, ni la Resistencia a la Tracción sufrieron modificaciones por el tratamiento con metylolurea. Resistencia a la compresión: - La Guadua tiene un alto Módulo de Elasticidad respecto a la flexión, por lo cual su rigidez es baja. -El valor del Módulo de Elasticidad no se incrementa con la edad. -El curado previo resulta conveniente. -Con respecto a la tracción y a la compresión, puede tomarse el mismo Módulo de Elasticidad propuesto. -Los nudos pueden ser las partes más débiles en Guaduas sometidas a esfuerzos de tracción. La Guadua demuestra ser aproximadamente cuatro veces más resistente en tracción que en compresión, en cambio, el Módulo de Elasticidad es levemente superior a los obtenidos en los ensayos de tracción.

NOTA: El Ing. H. Purandare, de Bombay, estima conveniente determinar como valor de compresión admisible ochenta y cinco (85) Kg./ cm2 y doscientos diez (210) Kg./cm2 para la tracción. APLICACIÓN DE LA GUADUA COMO REFUERZO DEL HORMIGÓN Dada la gran resistencia a la tracción de las fibras de las bambusas se han llevado a cabo innumerables ensayos para determinar hasta qué punto este material vegetal puede reemplazar al hierro en el reforzamiento de estructuras y elementos estructurales de hormigón y de suelo-cemento. Estos ensayos se han realizado en Japón, Filipinas, Estados Unidos Alemania, Italia, Egipto, Puerto Rico, Méjico, China, India y Colombia; algunos de cuyos resultados se presentan a continuación. Los mismos investigadores Francisco Londoño y Marco A. Montes (1970) en ensayos realizados en los laboratorios de Clemson (EE.UU.) sobre la adherencia del bambú (Phillostachys Bambusoide) y el hormigón, ante las premisas: -El bambú tiene un factor de contracción relativamente elevado y la contracción sufrida al sazonarse o curarse es mucho más marcada en el sentido del diámetro. -Las estructuras reforzadas con bambú sin curar se agrietan, posiblemente porque el curado se efectúa dentro del hormigón. -Las grietas pueden producirse por acción de los nudos y por la forma de cuña que adopta. -Basándose en los resultados obtenidos, presentan las siguientes conclusiones: - El refuerzo de bambú sí impide la ruptura de la pieza para cargas notablemente mayores que las que son de esperar en vigas sin armar de iguales dimensiones. El refuerzo de bambú en vigas incrementa la capacidad de carga en la ruptura final, más allá de lo que puede esperarse en vigas sin armar de iguales dimensiones. -La capacidad de carga del hormigón reforzado con bambú se incrementa con el aumento de porcentaje del refuerzo hasta un valor óptimo. Este valor óptimo se da cuando la sección del bambú utilizado como refuerzo longitudinal es igual al tres o cuatro por ciento de la sección del hormigón. -La carga requerida para ocasionar la rotura en las vigas reforzadas fue de cuatro a cinco veces mayor que la requerida para vigas de iguales dimensiones, pero sin armar (reforzar). -Las vigas con refuerzo de bambú pueden diseñarse para soportar con

seguridad, cargas dos o tres veces mayores que las que pueden esperarse de las vigas sin armar y de iguales dimensiones. -No es un material adecuado para reemplazar al hierro en las estructuras importantes, particularmente donde el hierro puede conseguirse a precio razonable. -Es recomendable en elementos pequeños, según demostración hecha en el Colegio de Clemson, especialmente en la ejecución de elementos prefabricados de cerramiento. -En caso de diseñar una estructura de hormigón con refuerzo de bambú, debe aplicarse la teoría elástica corriente en los cálculos de concreto. -Los listones de refuerzo no deberán sobrepasar los tres cuartos de pulgada de ancho. -La separación de los elementos de refuerzo debe ser de treinta y cinco a cincuenta milímetros (3,5 a 5 cm). -La sección del bambú es cuatro veces más grande que la del hierro y la sección del hormigón un tercio mayor. -Debe vigilarse la aparición de fisuras por efectos de la expansión que sufre el bambú del refuerzo al absorber la humedad del hormigón recién colado. -Conviene revisarse la tensión máxima admisible del hormigón para obtener un diseño balanceado sin excesiva cantidad de bambú. La idea de utilizar cañas delgadas, tablillas y cables de bambú, obtenidos estos dos últimos al dividir radial y longitudinalmente los tallos de bambú, no es nueva. Los primeros experimentos en este campo fueron realizados en 1914 por H. K. Chou en el Massachusets Instituto of Tecnology (MIT) de EE.UU. y posteriormente aplicados en China en 1918; entre otros propósitos, en la cimentación de puentes de ferrocarril, en la cual se utilizaron pilotes de fricción de concreto reforzados con bambú, con el objeto de facilitar su transporte y colocación, según lo refiere Osear Hidalgo (1978) quien, a su vez, junto con los Ing. José Villar, Delmar Gutiérrez y Patricia Imery, realizó ensayos de muestras obtenidas de Guadua angustifolia para determinar sus propiedades físicas y mecánicas, así como su comportamiento como refuerzo en vigas de concreto. Estos ensayos fueron realizados en los laboratorios de la División de Ingeniería de la Universidad del Valle (Cali, Colombia) y en la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de Santa Fe de Bogotá, utilizando un total de 36 tallos de Guadua angustifolia, variedad Castilla, por ser la menos resistente de las gigantes nativas de Colombia. Estas Guaduas fueron cortadas en diferentes épocas del año entre las 9 a.m. y las 12 m. El

diámetro promedio varió entre 9 y 12 cm y la altura entre 17 y 23 m. El espesor promedio de la pared en la base era de 22 mm y en la parte media del tallo, de 10 mm, aproximadamente. Con el fin de comprobar la variación de la resistencia se cortaron Guaduas con edades entre 9 meses y 7 años. Una vez extraídas las tiras o cintas de 3 m de largo, se seleccionaron alternadamente a lo largo de cada tallo, utilizando solamente las 3 o 4 primeras secciones del mismo. Todos los cables utilizados como refuerzo de las vigas de concreto se elaboraron con cintas de 2,20 m de longitud cortadas de la parte inferior de los segundos tramos. El sobrante de los mismos se utilizó en los ensayos a tracción. Se obtuvieron los siguientes resultados:

Características físicas y mecánicas de la Guadua
Diferencia de Resistencia a la Tracción entre la zona interna y externa de la pared del tallo. Si se observa la sección transversal de una Guadua o de cualquier otro bambú, se pueden distinguir claramente dos zonas; una interna de color blanco y porosa y otra externa de color oscuro y compacta. La primera de ellas ocupa aproximadamente el 70% del espesor de la pared y la segunda el 30%. En los ensayos a tracción que se realizaron separadamente de estas dos zonas obtenidas de una misma tablilla, la zona interna dio una Resistencia a la Tracción de sólo 706 Kg./cm2, mientras que la extema dio 2.052 Kg./cm2. Posteriormente se ensayó una tablilla del mismo entrenudo, anexa a la anterior, la cual dio una resistencia de 1.175 Kg./ cm2, que corresponde a la resistencia combinada de las dos zonas. De lo cual puede deducirse que, un cable hecho con cintas de guadua puede tener una resistencia casi tres veces mayor que una tablilla con igual área transversal. Por otra parte, se demuestra que, cuando se utilizan tablillas como refuerzo en el concreto, el 70% de su área transversal, además de que no cumple ninguna función como refuerzo, disminuye considerablemente la resistencia máxima de la zona extema. Ensayos de tracción de las cintas Se ensayaron a tracción un total de 163 cintas de 50 cm de longitud por 10 mm de ancho y 3 mm de espesor promedio, tomadas de diferentes tramos, correspondientes a la parte inferior, media y superior de tallos de diferentes edades; la mitad con nudo en el centro y la otra mitad sin nudo. Sin embargo, las muestras sin nudo en el centro quedaron con nudos laterales que en la mayoría de los casos coincidían con los agarres de la máquina. Del análisis de los resultados se obtuvieron los siguientes datos: -De las muestras que se ensayaron sin nudo en el centro, sólo 8 fallaron por

tracción en el entrenudo, con una resistencia máxima a la tracción de 2.068 Kg./cm2 y mínima de 1.217 Kg./cm2. El mayor número de fallas se presentó por tracción en el nudo y por otras causas que se indican a continuación, sobre una base de 163 muestras ensayadas5% por tracción en el entrenudo 46% por tracción en el nudo 6% por esfuerzo cortante 11% por esfuerzo cortante y tracción 17% por tracción en el nudo dentro del agarre 15% por desgarramiento dentro del agarre La máxima resistencia a la tracción obtenida fué de 3.213 Kg./ cm2, en una muestra sin nudo en el centro, tomada de la sección superior del cuarto tramo con 3 1/2 años de edad, la cual falló por tracción en el nudo dentro del agarre. La mínima fue de 1.017 Kg./cm2 en una muestra sin nudo en el centro, tomada en la sección superior del cuarto tramo de una guadua de 5 años, la cual falló por tracción dentro del agarre. La resistencia promedia fue de 1.919 Kg./cm2. La distribución de los resultados fue la siguiente: 4,3% Entre 1.017y 1.249 Kg./cm2 9,2% Entre 1.250 y 1.499 Kg./cm2 27,0% Entre 1.500 y 1.749 Kg./cm2 23,3% Entre 1.750 y 1.999 Kg./cm2 12,9% Entre 2.000 y 2.249 Kg./cm2 9,2% Entre 2.250y 2.499 Kg./cm2 9,8% Entre 2.500 y 2.749 Kg./cm2 2,4% Entre 2.750 y 2.999 Kg./cm2 1,9% Entre 3.000y3.213 Kg./cm2 Algunos investigadores consideran que la resistencia de la Guadua decrece con la altura, o sea, que es menor en el extremo superior que en el basal. Sin embargo, en estos experimentos no se encontró una marcada diferencia que pudiera ratificar este concepto; por el contrario, en algunos casos, el tramo superior resultó con mayor resistencia que los inferiores. También se ha creído que la resistencia a la tracción aumenta paralelamente con la edad, lo que sólo se comprobó en un 20% aproximadamente de los muestras. Hubo muestras como las tomadas de una Guadua ¿e un año de edad, que dieron valores tan altos como 3.018 y 3.206 Kg./ Se observó que la resistencia a la tracción comienza a decrecer en la Guadua entre los 5 y los 6 años de edad.

Módulo de Elasticidad a la Tracción El Módulo de Elasticidad a la Tracción, obtenido en 65 muestras, varió entre 135.000 Kg./cm2 -que es aproximadamente el mismo del concreto- y 277.000 Kg./cm2. El Módulo de Elasticidad promedio fue de 215.000 Kg./cm2 comprobándose, además, que el módulo de elasticidad en las cintas es mucho mayor que en las tablillas. Ensayos de Compresión Se ensayaron a compresión un total de 76 muestras, consistentes en cilindros cortados de diferentes tramos, correspondientes a la parte inferior, media y superior de tallos de Guadua angustifolia de distintas edades. De cada uno de estos tramos se sacaron dos muestras, una con nudo en el centro y otra sin nudo. Cada cilindro se cortó con una altura equivalente a 10 veces el espesor de su pared según recomendación de otros investigadores. Del análisis de los resultados se obtuvieron los siguientes datos: Quizás por la poca altura de las muestras, que fluctuaba entre 8 y 20 cm, no se observó que el nudo incrementara su resistencia a la com-Presión. La máxima y mínima resistencia a la compresión que se obtuvo en muestras sin nudo en el centro, fue de 705 y de 226 Kg./cm2 respectivamente, y en las muestras con nudo en el centro, fue de 636 y 261 Kg./cm2. Contrariamente a lo que siempre se ha creído, se observó que la resistencia a la compresión en la Guadua aumenta con la altura, como se pudo comprobar en muestras con y sin nudo en el centro, pertenecientes al cuarto tramo superior y, la más baja resistencia a la compresión, se obtuvo de muestras pertenecientes al primer tramo basal. Se observó, así mismo, que la resistencia aumenta paralelamente con la edad de la Guadua, en la mayoría de los casos. La resistencia máxima de 705 Kg./cm2 se obtuvo en una Guadua de 6 años, mientras que la mínima de 216 Kg./cm2 lo fue en una de un año. Esfuerzo Cortante Se ensayaron en total 27 muestras a esfuerzo cortante, tomadas de Guaduas de diferentes edades. Los resultados fueron los siguientes: El valor máximo de esfuerzo cortante obtenido fue de 144 Kg./cm2, el mínimo fue de 45 Kg./cm2 y el promedio de 93 Kg./cm2. Cambios dimensionales producidos por la humedad Uno de los más graves problemas que tienen los bambúes cuando se emplean como refuerzo en el concreto, es que al embeberse en la mezcla, absorben parte del agua de ésta, aumentando el volumen y, posteriormente al secarse, se contraen, rajándose y perdiendo su adherencia con el concreto.

Con el propósito de determinar estos cambios dimensionales en la Guadua, se sumergieron en agua, por espacio de ocho días, secciones completas de tallos o cilindros, tablillas completas, zonas blandas de tablillas (parte interna) y cintas correspondientes a la zona externa, las cuales fueron observadas y medidas cada 24 horas, con los resultados mostrados en el cuadro de la página siguiente: Muestras Cilindros Diámetro externo Espesor de la pared Longitud Tablillas Espesor de la pared Zona blanda (separada) Cintas (zona externa) Espesor Ancho Incrementos En 24 horas 2,5% 5% — En una semana 5% 13% —

8,7% 9,5%

15% 17%

3,5% 3%

3,5% 3%

De los datos anteriores se deduce que los mayores cambios dimensionales se presentaron en la zona blanda de la pared, y los menores, en la zona externa o de mayor resistencia, de donde se obtienen las cintas. Se observó, además, que los cambios de volumen fueron mayores en las Guaduas jóvenes que en las de mayor edad y que el aumento de volumen es mayor en la zona del entrenudo que en los nudos. Concreto Reforzado con cables de Guadua Con el fin de establecer una comparación entre el empleo de tablillas y cables hechos con cintas de Guadua como refuerzo en el concreto, se ensayaron 26 vigas de 2,20 m de largo por 12 cm de ancho y 20 cm de altura. Las vigas se fundieron en grupos de tres, en cada uno de los cuales se utilizaron tablillas y cables obtenidos de una misma Guadua. En la viga #1 se utilizaron tablillas colocadas horizontalmente; en la #2 tablillas colocadas verticalmente y en la #3 se utilizaron cables. Como refuerzo superior se utilizaron siempre 2 tablillas de 12 mm de ancho por 5 mm de espesor promedio, sin tener en cuenta la edad. En todas las vigas se utilizó la misma mezcla de concreto, con la siguiente dosificación por metro cúbico:

Cemento Agua Arena de Rio Gravilla (Balasto)

290 Kg.. 175 litros 755 Kg. 1.230Kg..

O sea, una proporción, por peso, de 1:2:6:4,24, la cual dio una resistencia a los 7 días de 1.250 Iibras/pulg2 y de 2.157 Iibras/pulg2 a los 28 días. Resultados: La viga #1 con 36 flejes o estribos, también de cinta de Guadua de 10 meses, y con tablillas de refuerzo colocadas horizontalmente, admitió una carga puntual máxima de 771 Kg. La viga #2, con 36 flejes y tablillas de Guadua de 10 meses, colocadas verticalmente, soportó una carga de 961 Kg. La viga #3 con 36 flejes y con cable de Guadua de 10 meses, soportó una carga de 1.179 Kg. Estos fueron los valores mínimos de carga soportada entre todas las vigas utilizadas en el ensayo. Estas tres vigas fueron reforzadas con material extraído del primer tramo de una guadua de 10 meses. En cambio, las vigas 1,2 y 3, reforzadas con material extraído del quinto tramo de una Guadua de 2 1/2 años, con flejes o estribos de Guadua colocados cada 10 cm, se comportaron así: La viga #1, reforzada con cintas horizontales, soportó una carga puntual de 2.086 Kg., la viga #2 con cintas verticales, soportó 2.177 Kg. y la viga #3, con cables, soportó una carga de 2.222 Kg., constituyendo los máximos valores de carga. Ensayos de adherencia La máxima adherencia en el concreto, obtenida con los cables de Guadua fue de 18,22 Kg./cm2 y la mínima de 6,42 Kg./cm2. En las tablillas, la adherencia fue de 5,09 Kg./cm2. Hidalgo (1978) presenta las siguientes Conclusiones y Recomendaciones al analizar los resultados obtenidos en los anteriores ensayos sobre el comportamiento de las cintas y cables obtenidos de la Guadua angustifolia Kunth, como refuerzo en elementos estructurales de concreto, haciendo previamente la observación que la variedad utilizada es la conocida en Colombia con los nombres vulgares de "Guadua de Castilla"; "Guaduabalsa", "Guaduahembra" o "Guadua Cebolla", porte-ner menor diámetro, altura, espesor y resistencia que la variedad conocida como "Guadua macana" o "Guadua macho". Conclusiones y Recomendaciones -Existe diferencia de resistencia entre las zonas interna y externa de la pared del tallo. Se encontró que la zona extema de la cual se obtuvieron las cintas para la elaboración del cable, es 2,9 veces más resisten te que la interna. Estas zonas se diferencian a simple vista, en que la

extema, que ocupa aproximadamente el 30% del espesor de la pared, es de color más oscuro y sus fibras son más compactas. -La zona interna dio una resistencia a la tracción de sólo 706 Kg./ cm2, mientras que la extema fue de 2.052 Kg./cm2, lo cual corresponde al promedio obtenido de los ensayos a tensión de las cintas. -La tablilla de la cual se separaron las dos zonas, debería tener una resistencia combinada promedia de 1.110 Kg./cm2, lo que se comprobó en el ensayo efectuado a la tablilla completa anexa a la anterior, sacada del mismo entrenudo, la cual dio una resistencia de 1.175 Kg./ cm2. -Lo anterior demuestra que, cuando se emplean tablillas como refuerzo en el concreto, el 70% de su área no desempeña función alguna como refuerzo y, por el contrario, disminuye notoriamente la resistencia a la tensión de la zona externa. -De un total de 162 cintas que se ensayaron a la tracción, se obtuvo una resistencia máxima de 3.213 Kg./cm2, o sea, "mayor que la del acero liso que se utiliza como refuerzo" y una resistencia mínima de 1-017 Kg./cm2. La resistencia promedia es de 1.919 Kg./cm2. -En base a los datos anteriores, un cable hecho con cintas de Guadua angustifolia, variedad Castilla, puede tener una resistencia a la tracción entre 48% y 133% mayor que una tablilla con igual área transversal. -Se comprobó que la zona más débil del tallo es la del nudo y la de mayor resistencia la del entrenudo; por ello, se recomienda al elaborar los cables, que los nudos de las cintas no coincidan. -No se encontró que hubiera una marcada diferencia entre la resistencia a la tracción de la parte inferior, media y superior del tallo, como otros investigadores lo han considerado. Por el contrario, en algunos casos se obtuvo una resistencia mayor en el tramo superior que en el inferior. Por ejemplo, en una Guadua de 3 1/2 años, la resistencia en el tramo superior fue de 3.213 Kg./cm2, mientras que en el inferior sólo fue de 1.715 Kg./cm2. -Hasta ahora se ha creído en la India y en otros países del Asia, que la resistencia a la tracción del bambú, aumenta progresivamente con la edad. Esto no fue comprobado con la Guadua y, por el contrario, hubo muestras de un año de edad que dieron valores tan altos como 3.018 y 3.206 Kg./cm2. -Se comprobó que la resistencia a la tracción comienza a decrecer en la Guadua entre los 5 y 6 años de edad. -El Módulo de Elasticidad a la tracción varió entre 135.000 Kg./cm2 y 277.000 Kg./cm2, o sea, que el módulo de elasticidad promedio es de 215.000 Kg./cm2. -De los ensayos a compresión realizados en 76 muestras, se obtuvo una Resistencia Máxima de 705 Kg./cm2, Mínima de 226 Kg./cm2 y promedia de 443 Kg./cm2. -No se observó que el nudo mejorara la resistencia a la compresión. La resistencia de muestras con o sin nudos, resultaron más o menos parejas. -En los ensayos de compresión sí se comprobó que la resistencia

aumenta con la edad. La máxima resistencia se logró en Guadua de 7 años. El valor máximo de Esfuerzo Cortante fue de 144 Kg./cm2 y el de 45 Kg./cm2. El promedio fue de 93 Kg./cm2. -En muestras de secciones de tallos, tablillas y cintas que fueron sumergidas en agua por espacio de 8 días y observadas cada 24 horas, se constató incremento en el espesor; en cambio en la longitud se presentó incremento muy pequeño. -Los mayores cambios de volumen se presentaron en la zona blanda de la pared y los menores en la zona externa de donde se obtienen cintas. -Los cambios de volumen fueron mayores en bambúes verdes que en los sazonados. -El aumento de volumen en los nudos fue menor que en el entrenudo, lo cual puede producir el rajado al contraerse. -En base a lo anterior, se recomienda colocar el refuerzo de Guadua en agua, por un tiempo no mayor de 12 horas, antes de embeberlo en el concreto. -A pesar de esas dificultades que se encontraron para el ensayo a tensión de los cables de Guadua, debido al aplastamiento que produce en sus extremos el agarre de la máquina, se obtuvo en ellos una Resistencia de 1.452 Kg./cm2, la que podría ser mucho mayor, si se tiene en cuenta que la Resistencia Máxima obtenida en las cintas fue de 3.213 Kg./cm2, por lo cual es posible que los cables hechos con Guadua puedan superar la resistencia de los cables utilizados por los Chinos, los cuales, según Meyer (1937), tenían una Resistencia de 1.828 Kg./cm2. -La máxima adherencia en el concreto obtenida con cables de Guadua fue de 18,22 Kg./cm2 y la mínima de 6,42 Kg./cm2. En las tablillas, la adherencia fue de sólo 5,09 Kg./cm2. -Se observó que la adherencia del cable elaborado con un mínimo de tres cintas, es mayor cuando se emplean cintas con anchos (espesores) superiores a los 5 milímetros. -El espesor máximo de las cintas no debe sobrepasar el de 1º zona de mayor resistencia de la pared de la Guadua. -Al fundirse la viga, el concreto debe «chuzarse» para que 1º mezcla se distribuya en la formaleta alrededor de los cables, a no ser que se disponga de un vibrador. -La Resistencia Máxima de los cables de refuerzo de las vigas fue de 561,38 Kg./cm2 y la Mínima de 277 Kg./cm2. -Finalmente, se puede concluir que los cables de bambú abren un nuevo campo en la construcción de pequeñas estructuras rurales y de elementos estructurales monolítico o prefabricado, con la posibilidad de utilizarlos en el pretensionamiento de los mismos, lo que valdría la pena estudiar. Ventajas de los cables de Guadua Teórica y experimentalmente se ha comprobado en la investigación de Hidalgo (1978), que el empleo de cables elaborados con cintas de Guadua o de cualquier otro bambú, como refuerzo en el concreto, supera muchas de las

dificultades que hasta ahora han hecho inoperantes el uso de tablillas y de cañas de Guadua como refuerzo en el concreto, comprobándose que tienen mayor resistencia a la tracción y mayor adherencia con el concreto, por tener menores cambios dimensionales y mayor capacidad de refuerzo. Referente a la adherencia de los cables al concreto, esta puede aumentarse, ya sea utilizando cintas más anchas, aumentando el número de cintas o adicionando piedras redondas alargadas al concreto, con el fin de formar protuberancias. No sobra anotar que, según Masani (1974), la Guadua tratada con inmunizantes puede tener una duración de 60 años dentro del concreto, o de 20 años si no se trata; de allí que sea conveniente la inmunización de las cintas antes de elaborar los cables, pero no es necesaria su impermeabilización. LA GUADUA COMO REFUERZO DEL SUELO-CEMENTO Con el fin de tener la posibilidad de disponer de mayor cantidad de datos que nos permitan sacar conclusiones más ajustadas a la verdad científica sobre las propiedades físicas y mecánicas de la Guadua, presentamos a continuación los resultados de otros ensayos. En este caso, los realizados por Ernesto Sánchez Triana (1981) en los laboratorios de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de los Andes de Santa Fe de Bogotá y presentados en el Primer Simposio Latinoamericano sobre Bambú realizado en Manizales, Colombia, en Agosto de 1981. En las muestras del ensayo a la tracción se utilizaron vigas de suelo-cemento de 1,20 m de largo, 0,15 m de ancho y 0,45 m de alto fundidas con una mezcla proporcional de dos suelos típicos: Uno arenoso y otro fino con alto contenido de partículas coloidales, cuya armadura la constituyen cables hechos con cintas extraídas de la zona externa de la Guadua angustifolia Kunth, variedad Castilla o Guadua Balsa, por ser, en opinión del Arq. Osear Hidalgo y de acuerdo a sus investigaciones, la menos resistente. Los resultados obtenidos fueron los siguientes: -La resistencia media obtenida en ensayos a tracción de cintas de esta variedad fue de 2.070 Kg./cm2. La máxima resistencia se encontró en la cinta de tallo de 9 años de edad con 3.138,9 Kg./cm2 y la mínima de 1.154,62n Kg./cm2 en la cinta de un tallo de 1 año de edad. -La resistencia promedio a tracción que ofrecieron los cables fue de 1.346 Kg./cm2. El valor máximo fue de 1.914,90 Kg./cm2 de un cable correspondiente a cintas de Guaduas de 9 años y el valor mínimo fue de 603,9 Kg./cm2 en un cable con cintas de un tallo de 1 año de edad. -Esto permite deducir que las cintas tomadas de tallos maduros mayores de 4 años ofrecen mayor resistencia a la tracción que los provenientes de tallos jóvenes de 1 a 2 años.

» La gran mayoría de cintas y cables fallaron a la tracción en la zona del nudo; los que fallaron en la zona del entrenudo, ofrecieron valores mayores de resistencia. -De otro lado, se comprobó que el suelo-cemento tiene muy baja resistencia a la tracción, al corte y a la flexión. Así mismo, su módulo de elasticidad es relativamente más bajo que el que tiene hormigón. -Deben evitarse suelos altamente plásticos, limosos y arcillas y aquellos que contengan materia orgánica. -El promedio de resistencia a la compresión de la mezcla, después de 28 días, fue de 122,65 Kg./cm2; el valor máximo de resistencia fue de 178,24 Kg./cm2 y el mínimo fue de 66,80 Kg./cm2. A mayor peso unitario del suelo-cemento, mayor resistencia a la compresión. -La contracción por pérdida de humedad en las probetas del suelo-cemento ocurrió en la totalidad de los casos. Al parecer, el fenómeno de contracción es irreversible. Todas las vigas fallaron por adherencia. -La media de los valores de adherencia fue de 2,86 Kg./cm2. La mayor adherencia la desarrollaron cables de tallos maduros de 4 a 6 años y la menor de tallos jóvenes de 1 a 2 años. -Cuando el esfuerzo longitudinal principal estaba muy unido, la adherencia del miembro se afectaba adversamente. Así mismo, mientras mayor era el perímetro de los cables de refuerzo, la adherencia entre los dos materiales era menor. Los tallos jóvenes desarrollaron menor adherencia que los adultos, porque absorben mayor cantidad de agua y, por lo tanto, sufren más drásticos cambios volumétricos. Para mejorar la adherencia, se deben separar los cables, para lograr penetración de la mezcla suelo-cemento. -Los cables de Guadua angustifolia utilizados como refuerzo en las vigas, fueron atacados por hongos de los verticillium, Aspergillus, Penicillium y otros géneros del grupo Phycomycete, seguramente por las condiciones de humedad, temperatura, alimento y la existencia de pequeñas cámaras de aire dentro de las vigas. Aunque es posible que las condiciones anaeróbicas de la viga de suelo-cemento, al secarse, acabe con los hongos; se recomienda el tratamiento del material utilizado con pentaclorofenol, por inmersión. -Para aumentar la flexibilidad y manejabilidad de las cintas de Guadua, para la construcción de los flejes, por ejemplo, éstas se deben sumergir, por poco tiempo, en agua tibia. -Un mayor tiempo de fraguado y de confinamiento en las formaletas que se le pueda dar a los elementos de suelo-cemento reforzados con Guadua, aumenta su capacidad de carga. -Los elementos construidos con suelo-cemento, reforzados estructuralmente con Guadua angustifolia, pueden tener aplicaciones en la construcción de Columnas, Refuerzos verticales y horizontales de paredes, dinteles, vigas de amarre superior e inferior, piso y cubiertas de techo. ENFERMEDADES QUE ATACAN LA GUADUA

Además del hombre, quien desafortunadamente, por intereses económicos o por desconocimiento de su utilidad, ha contribuido a la destrucción de inmensos guaduales, existen otros atacantes como: langostas, termitas, áphidos, ratas, puerco-espines, lapas, ardillas, ciervos, monos, etc., que roen sus rizomas o se comen los brotes tiernos, están también las enfermedades y demás plagas, parte de las cuales serán tratadas en este Apartado Según lo expresa Cruz Ríos (1994) "se ha reportado gran cantidad de insectos y enfermedades que causan daños a diversas partes de la planta, pero sólo unos pocos y algunas enfermedades, llegan a ser potenciales de daño a nivel económico". “Al igual que las maderas, los guaduales son atacados por agentes biológicos que destruyen o afectan su calidad y resistencia”. Entre los más conocidos están los siguientes: Los mohos y Hongos Cromógenos Los hongos Xilófagos Los insectos -En la Guadua angustifolia, el grupo biológico de los hongos es el causante de mayores deterioros, provocando pudrición, debilitamiento e inutilización de la guadua en períodos menores de 2 a 3 años. -El ataque se presenta cuando los tallos están en contacto con el agua o cuando existen altas humedades y temperaturas mayores de 12 grados centígrados." -Según T. Kawaguchi (1964), lo más importante para prevenir el ataque de los hongos en los productos de bambú, es que tengan un contenido de humedad inferior al 15%, o sea, que la humedad relativa del aire que los rodea debe ser menor del 60%. LOS HONGOS Se conocen alrededor de 79 clases de hongos distribuidos así: 29 Penicilium, 25 bacterias imperfectas, 19 aspergillus, 5 de mucor y 1 de rhizopus. Mohos y Hongos Cromógenos: "Son organismos que no afectan necesariamente la resistencia de la madera, ya que se alimentan del contenido de las celdillas y no de las estructuras que las conforman. Para atacar, requieren de un contenido de humedad superior al de la saturación de la fibra, la cual oscila entre 27% y 32% de contenido de humedad. La presencia de los mohos se manifiesta por un crecimiento algodonoso en la superficie del área afectada. Su color varía del blanco al negro y aparecen cuando hay humedad. Si la zona atacada está seca, no afectan seriamente la resistencia del material y pueden ser fácilmente barridos. Mientras en las maderas penetran afectando ligeramente su resistencia y algunos de ellos producen coloraciones permanentes, como el ceratocystis, que es causante de la mancha azul; en la Guadua en pie, se presentan, por ejemplo, algunos hongos que no afectan su resistencia y más bien sirven para identificar el estado de madurez de la planta."

Hongos Xilófagos: "Estos organismos afectan las propiedades físicas y químicas de las paredes de las células, minando seriamente la resistencia de los tejidos y provocando pudriciones severas en las áreas afectadas." La mayoría de estos hongos atacan después de que los tallos han muerto, pero hay algunas especies que atacan plantas vivas, especialmente a través de heridas provocadas por insectos o por el hombre, como veremos más adelante. LOS INSECTOS La presencia del almidón y los azúcares en la planta constituyen, indudablemente, el más importante factor de susceptibilidad de la Guadua al ataque de los insectos. La Guadua es atacada por algunos insectos xilófagos, especialmente a sus tallos apeados. Sin embargo, dependiendo de las condiciones climáticas, es un vegetal de gran resistencia a las termitas, siendo menor en áreas en donde hay mucha humedad y temperatura. Si después del corte de los tallos aún conservan mucha humedad, estos son atacados por coleópteros diminutos llamados comúnmente "gorgojos barrenadores" ó coquitos. Poco se ha estudiado sobre los insectos que atacan a las plantas en pie. En la Universidad de Puerto Rico se han hecho estudios muy completos sobre el "Dinoderus minutus" que ataca los tallos cortados y parece que también ataca los tallos enfermizos en pie, en el rodal. Hidalgo (1978) en investigaciones que hizo en la estación agrícola experimental del ICA, en Palmira, Colombia, observó que varios, entre un gran número de tallos cortados en diferentes localidades, presentaban perforaciones de aproximadamente 12 milímetros de diámetro, generalmente en el tercio superior y, próximas a ellas observó, otras perforaciones de dos milímetros de diámetro. Además, algunos de los tallos aparecían con entrenudos destrozados por la acción del pájaro carpintero. Al abrir estos tallos, encontró en el interior del entrenudo, una larva blanca, rolliza de unos 7 centímetros de largo por 9 milímetros de diámetro en su parte más ancha y la cabeza de color pardo ahumado con una "Y" invertida de color crema en la parte frontal, a la que el entomólogo Adalberto Figueroa P., denominó "Broca de la Guadua". Según la explicación del entomólogo mencionado, la mariposa (Myelobia sp) de color blanco, deposita los huevos sobre la Guadua; una vez que estos eclosionan, la larva recién nacida hace la perforación de los 2 milímetros y se introduce al interior del entrenudo. Cuando ya está desarrollada, abre de adentro hacia afuera la perforación de los 12 mm, que sólo utilizará para salir posteriormente, una vez convertida en mariposa. Después de abierta la perforación, forma en el extremo opuesto del entrenudo y de la perforación mayor, un celda separada del resto del entrenudo por un capullo que la larva construye en seda y que luego destruye, una vez completado el ciclo de la pupa y convertida en mariposa. Así mismo, observa que existe una mosca

taquinida que ataca a la larva, como también un hongo que la momifica. Pero, sin lugar a dudas, el daño mayor es hecho por el pájaro carpintero al perseguir a la larva. Según Cruz Ríos (1994), "la principal plaga que haya atacado a la Guadua angustifolia Kunth, fue la reportada como la langosta melanoplus sp que realizó un ataque severo en 1917, consistente en la defoliación general y partición de los tallos, debido al peso de los insectos. En 1946, en el Quindío, Colombia, se presentó un ataque del lepidóptero familia Pyralidae, Tysiphone macúlala, cuyas larvas defoliaron algunos rodales." -Actualmente, los insectos más cercanos a niveles de daño económico y por ende, los de mayor cuidado, observación e investigación son: Dinoderus minutas: "Es un insecto cosmopolita conocido como Barrenador de tallos en pie, apeados y en esterilla. Su distribución es muy amplia, tanto en Asia como en América del Sur. De todas las especies del género Dinoderus ésta es la más abundante en el globo, ya que su adaptabilidad climática es muy amplia, llegando a soportar temperaturas inferiores a cero grados centígrados, donde posiblemente los adultos entran en estado de somnolencia. Es extraordinariamente polífago, atacando a varias especies, entre ellas, a la Guadua angustifolia. Una de las más susceptibles a su ataque es la Bambusa Vulgaris y todas las que presentan alto contenido de Almidón y buena humedad". Los tallos maduros de la Guadua angustifolia Kunth son los más resistentes al ataque del Dinoderus minutus; sin embargo, la esterilla, a exponer libremente los tejidos internos de las paredes internodales -que son los que contienen la mayor proporción de almidones y azúcares- se hacen más susceptibles al ataque de este insecto, por lo que se debe tener especial cuidado en el curado e inmunización de la esterilla El control se hace recolectando y quemando los tallos afectados y aplicando insecticidas gasificantes - vaporizantes. Podischnus agenor: Es la plaga con mayor potencial de daño severo y económico que existe hasta el momento, según opinión de Cruz Ríos (1994), quien agrega: "Pertenece al orden Coleóptera, familia scarabeidae. Es un escarabajo de amplia distribución en centro y sur América; se ha reportado en Brasil, Colombia, Costa Rica, Honduras, Guatemala, México, Panamá, Salvador y Venezuela. Llamado comúnmente como escarabajo "Cachón o rinoceronte", "cucarrón de invierno o de mayo." El insecto es holometábolo, con dimorfismo sexual. Los machos presentan dos apéndices quitinizados, uno frontal y otro protoráxico llamados comúnmente cuernos. La larva es especialmente saprófoga, aunque es posible que al escasear esta fuente de alimento ingiera raicillas. Ataca con preferencia

los rebrotes, perforándolos cerca del extremo apical, comiéndose a continuación los tejidos tiernos de la parte superior y dejando a su paso, residuos de tejidos de los nudos. Un 50% de los rebrotes que atacan son menores de dos metros de altura; luego un 30% son rebrotes entre dos y cuatro metros y la menor incidencia (20%) es en brotes de más de cuatro metros de altura, afectando notablemente el crecimiento del rebrote. Este insecto, no sólo ataca cerca del 85% de los rebrotes de la Guadua angustifolia Kunth, en los inicios de las lluvias en Septiembre hasta la finalización de las mismas en Diciembre, sino que también ataca los cultivos de caña y de maíz. Cómo norma de control se sugiere inspecciones periódicas a los Guaduales cercanos a cultivos de maíz y de caña de azúcar, además del establecimiento de trampas de luz, de vinagre o de maleza, para luego proceder a la recolección manual de los insectos. Parisoschoenus sp Es un insecto de potencial peligro económico por los daños que causa como barrenador. Dentro de la familia Curculionidae se destaca la presencia del género Parisoschoenus sp; picudo. Se detecta generalmente en gran cantidad cuando se remueven las astillas del tallo, realizando perforaciones de arriba hacia abajo. También se le ha detectado en cortes de plantaciones de palma africana. Así mismo, merecen citarse el Brostichus parallelus (Bostrychidaes) y el Stromatium barabatum (cecambycidae), que también ataca los tallos cortados, formando galerías. Afta cephalotes Es una hormiga de la familia formicidae. Se le ha observado cortando las hojas de la Guadua en estado adulto y en plántulas de banco de propagación o sembradas con fines de reforestación, donde el daño es mayor. En las plantas adultas del rodal el daño no es tan importante, debido a la cantidad de follaje que posee la planta adulta, pero sí en las plantaciones nuevas y en los viveros. Crematogoster sp: Ejemplares de Crematogoster sp, himenóptera, formicidae, construyen sus galerías en la madera muerta, atacando después los árboles frutales. En la Guadua se ha observado la penetración de éstas a través de los huecos de las ramas básales al ser cortadas. Después de entrar el insecto, empieza un necrosamiento desde el corte hasta el tallo principal. Termitas Son insectos del género Isóptera que se encuentran en comunidades, tanto subterráneas como no subterráneas; se alimentan de madera, utilizándola como habitación, perforando túneles que la debilitan seriamente. Atacan

tallos sobremaduros y Guaduas colocadas en construcciones bajo condiciones adversas de humedad y altas temperaturas. Familia Arctidae o Megallophigidae En estudios de entomofauna realizados por el centro Nacional para el estudio del Bambú - Guadua de Córdoba, Quindío, Colombia, se ha constatado la presencia de 4 órdenes principales, con un total de 35 familias de insectos presentes en los guaduales. Los insectos más abundantes y principales asociados a la Guadua son el orden coleóptero con 17 familias y 107 especies aproximadamente. Luego, por abundancia, se presenta el orden Hemíptero con 8 familias y 12 especies en promedio. Continúa el orden Lepidóptero con 5 familias y 7 especies. Finalmente, se presenta el orden Hymenóptera con 3 familias y 8 especies. No todos los insectos pertenecientes a estas familias son perjudiciales para los Bosques de Guadua". LAS ENFERMEDADES Varias enfermedades se pueden presentar en la Guadua angustifolia Kunth, pero ninguna ha llegado a nivel de serio daño económico. Los tallos, en sus primeras fases de desarrollo, pueden ser afectados por manchas fungosas localizadas, principalmente de Coniosporium bambusae las cuales les dan una apariencia decorativa, siendo altamente apreciadas en China y Japón y que comúnmente son utilizadas para determinar, según su forma, tamaño y color, la edad de la planta. Giraldo y Sánchez (1983) en estudios realizados en el Depto., de Tolima (Colombia) han determinado la incidencia y la intensidad de diferentes hongos, especialmente causantes de manchas foliares, según el piso térmico en que se encuentre la Guadua angustifolia. Teniendo como pauta que de 700 a 1200 m.s.n.m. es piso bajo, con temperatura media de 22°C; de 1200 a 1800 m.s.n.m., es piso medio, con 19°C de temperatura media y de 1800 a 2300 m.s.n.m. es piso alto con temperatura media de 17°C, se relacionan los más importantes hongos así: Phyllacora sp. o Mancha de asfalto Stagonospora sp Se manifiesta principalmente por el secamiento de las puntas de las hojas; se presenta como severa entre los 700 y los 1200 m.s.n.m. o piso térmico bajo; con una incidencia del 100% y una intensidad del 7%. La baja intensidad no afecta mucho a la planta como sí lo hace la Phyllacora sp que presenta una alta intensidad. A mayor altura, se desarrolla menos la enfermedad, la cual se manifiesta por un secamiento de las puntas de las hojas por ambas caras, empezando por el ápice, para luego extenderse rápidamente por los bordes y posteriormente por el centro. La lesión es de color café claro y bordes en bandas más oscuras.

Cercospora sp, o Mancha gris Sólo se presenta en los pisos medio y alto, con una incidencia de 22% en medio y de 50% en el alto; lo que indica que, a mayor altura y menor temperatura, se manifiesta más su presencia, pero, aclarando, que en el piso medio es más severa su intensidad, que alcanza al 3%. Esta mancha es visible por ambas caras de la hoja, en forma oval y borde oscuro, rodeándose más tarde de un halo amarillo. Es la de más potencial daño económico; se presenta en alturas de 700 a 1200 m.s.n.m.: con un incidencia en la zona analizada de 100% y una intensidad de 48%, debido a condiciones ambientales favorables para el desarrollo del hongo, tales como temperatura promedio de 23°C y baja lluviosidad. Disminuye con el aumento de la altura y la baja de temperatura. Los síntomas de esta enfermedad se caracterizan por la aparición, en ambos lados de la hoja, de una pequeña mancha de color café oscuro con halo amarillo, que se va extendiendo, tornándose negra longitudinalmente, para adquirir finalmente una coloración negra lustrosa por el haz y negro mate por el envés, presentado siempre halo amarillo que se extiende como una banda. La mancha de asfalto presenta una alta incidencia pero baja intensidad a menor altura, pero a medida que se aumenta en altura, la intensidad sube. Cyllndrosporium sp, o Pústula cerosa Se presenta sólo en el piso térmico alto (1800 a 2300 m.s.n.m.), con una incidencia de 20% e intensidad del 1%, realmente muy bajas, mientras que en los otros pisos térmicos, medio y bajo, no se presenta. La pústula es pequeña y cerosa, se presenta por el haz de la hoja en forma alargada, con halo pequeño y claro. Albugo sp o Roya blanca Se presenta sólo en piso térmico alto, con una incidencia del 22% y una intensidad de 1%, que debe considerarse como muy baja. Es escasa su presencia en los guaduales. La pústula es de apariencia algodonosa pequeña y alargada, visible por el haz de la hoja. En algunas hojas no se observan síntomas de roya pero sí se presenta el Hongo Darluco sp 10 que hace pensar que ejerce un control tan eficiente de la roya que ésta no alcanza a esporular cuando el hongo ya la está parasitando. Mosaico Es posiblemente causado por un virus. Se presenta en todos los pisos térmicos estudiados, pero lo hace con menor incidencia en el bajo con 33%, en cambio, en el medio, lo hace con una incidencia del 58% y en el alto con 62%; lo que indica que, a menor temperatura, es más notorio. En los pisos térmicos bajo y medio ataca exclusivamente las hojas terminales nuevas; en cambio, en el piso térmico alto, abarca todo el follaje, manifestándose

en pequeñas zonas angostas y alargadas de tamaño irregular e independientes entre sí, de color verde claro o amarillento, distribuido sobre toda la superficie de la hoja o sólo en parte de ella, contrastando su coloración con la más oscura natural de la hoja sin estar delimitado por las nervaduras. Se hace más intenso al aumentar la altura y disminuir la temperatura, ya que, a mayor altura, la Guadua tiene menos desarrollo; siendo más delgada y de menor porte, lo que la hace más susceptible al ataque de patógenos, contrastando con el piso térmico medio, en el cual se desarrolla óptimamente, presentando más resistencia al ataque de éstos y a pesar de su alta incidencia, las enfermedades que se presentan son pocas y de baja intensidad, por lo que no llega a ser una limitante que afecte la calidad de la Guadua. Nemátodos: Los mismos investigadores han determinado tres géneros de nemátodos: Meloidogyne sp; Helicotylenchus sp y Pratylenchus sp; pero se presentaron en rangos tan bajos de población por 100 gramos de suelo y 10 gramos de raíz, que no representan una limitante del desarrollo, según referencia bibliográfica de otros cultivos donde se requieren altas poblaciones para causar daños. Pudriciones Las pudriciones más comunes son: Pudrición suave o blanda: Es causada por hongos destructores de celulosa, pertenecientes a los grupos ascomicetos y hongos imperfectos. La pudrición es superficial y degrada la madera hasta adquirir una consistencia grasosa de color oscuro. Pudrición Blanca: Los hongos causantes de esta pudrición destruyen todos los componentes de la madera (lignina y carbohidratos). El material residual semeja un esqueleto de madera sin coloración oscura. Pudrición Parda: Estos hongos descomponen la celulosa y sus pentosas asociadas, afectando poco o nada a la lignina. La parte atacada se contrae, formando hendiduras perpendiculares u oblicuas que dan una apariencia cubicada a la madera podrida. Los dos últimos tipos de pudrición son causados por hongos basidiomicetos. Todos estos agentes han sido estudiados más en las maderas que en la Guadua. Con respecto a ésta y a-los bambusas en general, queda mucho por hacer, porque hasta ahora se han venido ensayando los productos que mejor se comportan con las maderas y se están utilizando los que son más económicos y menos perjudiciales al hombre en el control de estas plagas y en el tratamiento de enfermedades que afectan a la Guadua, con aparentes buenos resultados. PRESERVACIÓN DE LA GUADUA Método de inmersión:

Este método es el más empleado en la aplicación de preservativos porque es más económico, práctico, sencillo y muy efectivo y porque puede atenderse mayor número de tallos al mismo tiempo. Este método funciona así: una vez se hayan drenado y secado a la sombra los tallos cortados, se sumergen en tanques debidamente frisados e impermeabilizados, los cuales se han llenado con cierto volumen de la solución acuosa con los preservativos químicos. Este volumen esta dado por el numero de Guaduas que se vayan a tratar, de tal manera, que no se rebose el tanque al introducir los tallos. Para que los tallos puedan saturarse con el preservativo, se les deben perforar los tabiques, introduciéndoles, de extremo a extremo, una cabilla de 3/8" o de 1/4", según el grueso y el largo del tallo, a fin de que la solución pueda llenar todas las oquedades de los entrenudos y para que, a través del tejido blando del interior de dichos entrenudos, penetre en el sistema vascular, saturando el resto de las paredes. Esta acción está reforzada por el ingreso del preservativo por los extremos del tallo, permitiendo la circulación por capilaridad a través de los vasos de las paredes del tallo. Cuando la inmunización es limitada a un volumen relativamente pequeño de Guaduas, puede ser reemplazado el tanque mencionado por un hueco en el suelo, debidamente nivelado, de 50 a 60 cms de ancho, por un largo total que supere en aproximadamente 50 cms, el largo de los trozos que se van a sumergir y con una profundidad acorde con el número de Guaduas a tratar. La tierra extraída se apelmaza en los bordes, formando un pequeño cordón en relieve. Luego se cubre dicho hueco con un plástico (polietileno) de calibre grueso, para que no lo rompan las partes cortantes que puedan presentar los extremos de los tallos. Este plástico se asienta bien en el fondo y paredes del hueco y se despliega aproximadamente 60 cms de ancho. Debe tenerse buen cuidado de hacer bien los pliegues del plástico en las cuatro esquinas del tanque. El reborde de plástico debe ser pisado con piedras, esterillas, tablas, troncos, o similares, con el fin de impedir que se levanten los bordes del plástico y pueda caer tierra y basura al tanque. Las Guaduas cuando están vacías flotan, por lo que debe colocárseles un peso encima mientas se llenan y deben hacerse girar periódicamente para facilitar el llenado interno y para que no se manchen por sectores. También se puede reemplazar el tanque por uno metálico, en forma de canoa, construido con mitades de tambores de 55 galones, de los utilizados para transportar lubricantes. Para ello, se cortan los tambores a lo largo, por la mitad, y luego se unen sus extremos con soldadura, teniendo presente que sólo se conservan las tapas de los extremos. Esta solución tiene la ventaja de ser más económica, más liviana y fácil de transportar y, sobre todo, porque dándole buen mantenimiento, puede reutilizarse muchas veces, pudiéndose guardar mientras no se usa. PRODUCTOS PRESERVATIVOS

Muchos son los productos químicos y mezclas de ellos que han sido utilizados como preservativos de la Guadua; algunos de los cuales también son empleados para la madera. La mayoría son efectivos pero tienen problemas en su uso, bien sea por la escasez en el comercio, por el alto costo, por el bajo rendimiento, o por el riesgo de intoxicación que conlleva su uso; por lo que debe tenerse mucho cuidado en su manejo, protegiendo principalmente los ojos, brazos y manos y el aparato respiratorio de los usuarios. Algunos de ellos, no sólo son tóxicos sino que no son biodegradables. Los productos químicos y las mezclas más utilizados son: * Xilamon de Bayer. Muy efectivo, relativamente costoso, medianamente tóxico. Debe usarse puro. * Pentaclorofeno. Muy efectivo. Es tóxico. Debe mezclarse con agua y ACPM, Fuel Oil o Kerosene y obra mejor si se mezcla con Pentafenato de Sodio y con Lindano. * Baygon de Bayer. Efectivo pero costoso, debe mezclarse con ACPM, Fuel Oil o Keronese. * Sales de Boliden. * Pentaclorofenato de Sodio, puro o mezclado con ACPM, Fuel oil o Kerosene. Las mezclas más comunes son: 4 Pentóxido de Arsénico, Sulfato de Cobre cristalizado y Dicromato de Sodio, en proporción 1:3:4. * Sulfato de Cobre, Dicromato de Sodio y ácido acético, en proporción, 5,6:5,6:0,25. * Acido Bórico, Sulfato de Cobre cristalizado, Dicromato de Sodio, en proporción 1,5:3:4. » Cloruro de Cinc, Dicromato de Sodio, proporción 1:1. * Acido Bórico, Bórax, Dicromato de Sodio, en proporción 2: 2: 0,5. * Acido Bórico, Bórax, en proporción 1:1. * Acido Bórico, Bórax y agua en proporción: 1 Kg: l/2 Kg: 50 litros. * Creosota con ACPM, Fuel Oil o Keronene. • Composición antiséptica a prueba de fuego: * Acido Bórico, Sulfato de Cobre cristalizado, Cloruro de Cinc, Dicromato de Sodio, en proporción 3:1:5:6. * Metilolurea, según indicaciones del fabricante.

GLOSARIO DE TÉRMINOS

AMFIPODIAL: Que posee dos formas distintas de rizomas. Ejemplo: la especie Chusquea fendleri produce sus culmos tanto de rizomas paquimorfos

como de rizomas leptomorfos. ACUMINADO: Que termina en punta gradualmente. BRACTEA: Órgano foliar en el raquis de la inflorescencia de bambúes. CARÁCTER: Cualquier distintivo o rasgo de un organismo, el cual forma las bases para su comparación CULMO: Un eje aéreo segmentado que emerge de un rizoma. Usado con referencia al bambú, también se le denomina tallo o caña. DECIDUO: Caduco ESCLERENQUIMA: Tejido constituido por células de membranas totalmente engrosadas y lignifícadas, propio de los órganos en estado de desarrollo completo, su función es de tipo mecánico. ESPIGUILLA: En los bambúes, una espiguilla es una inflorescencia determinada insertada sobre un eje solitario. ESPIGUILLA UNIFLORA: Espiguilla con una sola flor. ESPIGUILLA MULTIFLORA Espiguilla con varias flores. ESTOMA: Órgano funcional localizado comúnmente en la epidermis que facilita el cambio de gases entre la planta y el exterior. FILOGENETICA: Se refiere a las relaciones desde el punto de vista evolutivo al interior de y entre grupos. FILOTAXIS: Disposición de las hojas en el tallo. FLORETE: Una de las unidades en las cuales se desarticula una espiguilla al romperse. FORMA: La categoría más baja dentro de la jerarquía de la clasificación taxonómica, aplicada a pequeñas variaciones dentro de una población. GLABRA: Hoja sin vellosidades. GLUMA: Cubierta floral que protege la inflorescencia de las gramíneas. GREGARIO: Simultáneo; se utiliza para describir el comportamiento biológico en donde todos los miembros de una especie entran en su estado reproductivo aproximadamente al mismo tiempo. HOJA CAULINAR: Órgano que protege el culmo. Nace solitario en cada nudo debajo del nivel donde se ubican las yemas que dan origen a las ramas. LAMINA: El limbo o porción plana de una hoja. LEMMA: Gluma que encierra en la axila una flor. LEPTOMORFO: Rizomas largos y delgados, con diámetro menor al culmo que originan; entrenudos más largos que anchos, relativamente uniformes en longitud, típicamente fistulosos; yemas laterales en estado de dormancia orientadas disticamente. LÍGULA: Extensión apical y fina de la vaina en su punto de unión con la lámina. Estípula situada entre el limbo y el pecíolo de las hojas de las gramíneas. LODICULA: Estructura transparente, pequeña, delicada, generalmente fina, localizada en número de tres inmediatamente debajo de los estambres, en las flores de bambú.

PALEA: El profilo del eje de una flor de gramínea. PAQUIMORFO: Rizoma corto y grueso, con un grosor generalmente mayor al diámetro del culmo en el cual se transforma; con entrenudos más anchos que largos, asimétricos, sólidos; yemas laterales solitarias, en estado de dormancia, colocadas al azar. PROFILO: Órgano protector de yemas, generalmente con 2 quillas y localizado en el primer nudo de una rama. REBROTE: Primera fase de desarrollo presente en un guadual natural. RENUEVO: Primera fase de desarrollo presente en un guadual plantado. Morfológicamente no existe diferencia entre Rebrote y Renuevo. RIZOMA: Eje subterráneo segmentado que constituye el sistema de soporte de un bambú. SEUDOESPIGUILLA: En los bambúes es como una espiguilla pero de inflorescencia indeterminada. VAINA: Órgano envolvente, que abraza un eje vegetativo.

TRES SISTEMAS DE CONSTRUCCIÓN DE VIVIENDA ECONÓMICA CON GUADUA Los tres sistemas constructivos que se presentan, son: 1-Sistema de Bahareque modificado por paredes de esterilla de Guadua. 2-Sistema con paneles de esterilla de Guadua prefabricados insitu. 3-Sistema normalizado en Guadua y madera. El primero de ellos, muy poco conocido en Venezuela, tiene importantes variaciones con respecto al archiconocido Bahareque de barro embutido, no solo muy utilizado anteriormente en Venezuela y en América, sino en todo el mundo. Las variaciones en mención consisten en el uso de paredes forradas por ambos lados con esterilla de Guadua; en la introducción de un zócalo aislante de la humedad; en la inclusión de varias alternativas para la construcción de la estructura del techo; así como en otros detalles que se verán más adelante, por lo que su diferencia es notable. Los otros dos sistemas, de muy limitada divulgación en Venezuela, si es que la han tenido, por ser de reciente aparición y limitada divulgación, no solo son novedosos por sus características, sino porque plantean la posibilidad de poder atender más rápidamente un mayor volumen de construcción de vivienda económica mediante la fabricación de paneles grandes, armados en el sitio, al pie de la obra donde van a ser ensamblados, como lo plantea el segundo sistema., o a nivel industrial, mediante la fabricación de paneles normalizados, que bien puede realizarse en talleres industriales o en talleres de tipo artesanal, de acuerdo al volumen de producción exigido, aunque también puede fabricarse al pie de la obra si se trata de pocas viviendas, como lo plantea el tercer sistema.

Este último sistema tiene la ventaja sobre los otros dos, que sus paneles, por ser relativamente pequeños, son de fácil fabricación, manejo, almacenamiento, transporte y montaje, por lo que el lugar de producción puede ser diferente y aún distante del lugar de ensamblaje, lo cual trae ventajas de tipo económico relacionadas con su producción comercialización y transporte, al poderse atender pedidos voluminosos a mayores distancias. Estos tres sistemas no son excluyentes entre sí. Por el contrario, permiten ser utilizadas algunas soluciones de unos en otros, aumentando así las posibilidades de diseño y construcción. LA GUADUA EN LA CONSTRUCCION DE VIVIENDA ECONOMICA En esta parte se presentan tres sistemas de construcción de vivienda económica con Guadua angustifolia. Los tres sistemas están ampliamente graficados y explicados, siguiendo los procesos paso a paso, con el fin de hacerlos más accesibles a las personas no profesionales en construcción. Se incluye en esta graficación información específica sobre la carpintería básica de la Guadua, con detalles constructivos en cimientos, pisos, paredes y techos, aplicables a diferentes tipos de construcciones. CARPINTERIA BASICA DE LA GUADUA Listado de graficos explicativos: 1- Empalmes de piezas horizontales de Guadua. 2- Entalladuras básicas en la articulación de piezas de Guadua. 3- Cómo prevenir el colapso de la Guadua. 4- Cimentación en terrenos irregulares y/o pendientes. 5- Detalles de pared y cimentación en terreno plano. 6- Detalle de pared con esterilla de Guadua. 7- Piso con viguetas y esterilla de Guadua y mortero de cemento. Piso con viguetas y entablamento de madera. 8- Casetones de Guadua para losas nervadas de ferroconcreto. 9- Losa de ferroconcreto aligerada con Guadua. lO- Detalles de cerchas simples de Guadua. 11- Techo a 4 aguas con canes diagonales y correas para láminas onduladas. 12-Techo a 4 aguas con alfardas de varillón para teja de barro cocido. 13-Techo a 4 aguas con cambios y esterilla de Guadua para teja de barro.

1.- SISTEMA DE BAHAREQUE MODIFICADO POR PAREDES DE ESTERILLA DE GUADUA (Construcción Tradicional) Como su nombre lo dice y se mencionó anteriormente, es una modificación del muy conocido Bahareque que, como sistema de cerramiento de espacios, ha sido utilizado por milenios por diferentes culturas del mundo. El Bahareque comúnmente es construido con una serie de elementos verticales (tallos de madera rústica, de palma, etc.) que están unidos lateralmente por dos cortinas de elementos horizontales (latas de pahua, caña brava o similares), separadas entre sí en sentido vertical aproximadamente 10 cm., conformando en conjunto una especie de jaula, en cuyo interior se embuten, primero, piedras de canto rodado y, luego, hacia arriba, un amasijo de tierra y agua, generalmente revuelta con los pies, que alcanza el estado pastoso o blando, el cual es aplicado manualmente hasta el tope de la pared. El sistema que nos ocupa, en cambio, se construye con parales de Guadua de entre 8 y 12 cm. de diámetro, según el tipo de pared y la variedad de Guadua utilizada. En vez de piedras en la parte baja, tiene un zócalo de 2 a 3 hiladas de ladrillo de barro cocido, sea con huecos o macizo, o con bloques de cemento, para aislar a la Guadua de la humedad del suelo y del chisguete del agua de lluvia. En vez del enjaulado formado por los elementos horizontales separados entre sí, por donde se embute el amasijo de tierra, el sistema propuesto lleva por cada lado de la pared una cortina de esterilla de Guadua. Esta esterilla va clavada a los parales y cosida con alambre delgado. La pared así construida se diferencia de la del Bahareque embutido en que la doble cortina de esterilla conforma, junto con los parales y diagonales un conjunto de oquedades o cámaras de aire que representan las siguientes ventajas. * La pared de esterilla tiene menos peso que la de Bahareque y, por lo tanto, requiere de menores especificaciones en los cimientos y en la estructura que la soportan. * Las cámaras se comportan como aislantes térmicos de comprobada eficacia y también como aislantes acústicos en menor grado.

* Al ser hueca gran parte de la pared, permite en su interior la instalación de la red eléctrica, debidamente protegida por tubería conduit

y cajetines, así como la red de aguas blancas. La red de aguas servidas y excretas es preferible montarla fuera de la pared para facilitar su reparación. * Si al material de Guadua utilizado se le ha hecho el tratamiento preventivo y se ha curado adecuadamente; si se le protege su base con la construcción del zócalo de ladrillo, de bloque o con otro sistema similar; si se frisa y protege con pintura por ambas caras y se dota de aleros suficientes, la pared queda protegida contra la humedad y el ataque de insectos, permitiendo que su duración se prolongue por 60 o más años, tiempo más que suficiente, dado su bajo costo y su fácil construcción. Todo depende del mantenimiento que se le siga dando periódicamente como lo exige cualquier otro sistema constructivo. Por la gran resistencia a la compresión que presenta la Guadua angustifolia, las paredes conformadas por parales y diagonales, debidamente estabilizados, garantizan el soporte de varios pisos sobre ellas, más la estructura del techo y la carga de una cubierta tan pesada como la de teja de barro cocido. Descrito el sistema constructivo de paredes con esterilla de Guadua, así como algunas de sus características, se detalla a continuación, el proceso de construcción paso a paso, de una vivienda normal en las partes aplicables al sistema, a través de los siguientes gráficos titulados: 1-Replanteo del proyecto en el terreno y nivelación con manguera. 2-Trazado y vaciado de cimientos corridos de piedra y Hormigón. 3-Colocación de desagües sanitarios. Crucetas de replanteo. 4-Colocación de la primera hilada de las paredes. 5-Vaciado de la losa del piso. 6-Colocación de la segunda hilada, de los chazos y de la solera inferior. 7-Colocación de parales, diagonales y de la solera superior. 8-Construcción de la base del techo y del esterillado. 9-Terminación de la estructura del techo. 10-Red eléctrica a través de los parales (1º opción) 11-Red eléctrica a través de los parales y del zócalo (2º opción) 12-Red de agua potable en el sanitario. 13-Frisado de paredes y aleros e instalación de la cubierta. 14-Terminación de la cubierta y carpintería de madera. Vaciado de la acera. 15-Detalles de ventana con reja de protección.

Colocación de la esterilla Después de construir el zócalo sobre el cimiento y de instalar la solera inferior sobre el zócalo -fijándola a los chazos de madera- y de haber instalado sobre ella los parales y diagonales, junto con la solera superior; es decir, una vez constituido el esqueleto de la pared y verificadas su estabilidad y rigidez, se procede a colocar la esterilla, inicialmente por la parte exterior de la construcción, hasta completar el cubrimiento por esa cara, dejando la otra cara, sin esterilla, con el fin de permitir la instalación de las redes eléctrica y de agua potable; después de lo cual se procede a colocar la esterilla por la cara fallante de cubrimiento. Tanto por la parte exterior como por la interior se fija la esterilla a los parales y a los diagonales mediante clavos, distanciados entre 3 y 8 cm., en cada uno de los cuales se enlaza un alambre delgado, conformando una especie de costura. Cuando la pared va frisada, la esterilla debe colocarse con la faz cutinizada (la más dura) hacia el interior de la pared. En este caso, como esta esterilla sirve de base al pañete y al friso que se vayan a aplicar a la pared, deben separársele los elementos (latas o cintas) que la conforman, estirando la esterilla transversalmente al momento de instalarla. Es decir, como la esterilla se coloca horizontalmente y se empieza a fijar de arriba hacia abajo, entonces el esfuerzo de estiramiento debe hacerse siempre hacia abajo, procurando que las rendijas que van apareciendo no sobrepasen un centímetro de apertura. Estas rendijas se requieren para retener el pañete. Entendiendo por "pañete" a la primera capa que se aplica directamente al esterillado, consistente en una mezcla de tierra cernida seca, no arcillosa, arena, cal hidratada (apagada) y sisal o cabuya picada en trozos de 5 a 8 cm. (o en último caso, tallos de pasto picado del mismo largo) para evitar que se raje, en la proporción de una parte de cal, tres de tierra y tres de arena. Por "revoque" o friso entendemos el mortero corriente de cemento y arena que se aplica como segunda capa. La cantidad de agua varía según el tipo de mezcla requerida y la etapa de su aplicación. Para facilitar la labor de fijación de la esterilla se debe realizar entre dos personas. Mientras una sostiene la esterilla en su sitio, la otra la fija por su parte superior únicamente, luego, el que la sostenía, la estira halándola desde abajo, mientras el otro va clavándola de arriba hacia abajo, pero solamente a medio clavar. Cuando se han colocado todas las esterillas de ese lado de la pared, se procede a hacerle la costura con alambre delgado; para lo cual el que antes sostenía y estiraba la esterilla, ahora le da una vuelta o dos a cada clavo con el alambre, manteniéndolo siempre bien templado; operación que repite en cada clavo, mientas la otra persona procede a terminar de clavar los que ya estén debidamente entorchados.

2.- SISTEMA DE PANELES ARMADOS IN SITU Este sistema representa un avance sobre el sistema tradicional, porque plantea la fabricación en serie para desarrollos colectivos, mediante la fabricación, al pie de la obra, de paneles grandes o paredes completas por series, con la utilización de formaletas (moldes o matrices), dentro de las cuales se arman dichos paneles. No requiere de instalaciones fabriles costosas ni complicadas porque, con el uso de tecnologías sencillas, herramientas corrientes y mano de obra no especializada, simplemente bien entrenada, se logran los objetivos. Lo único exigente de este sistema es su cuidadosa programación y desarrollo, lo que es fundamental en cualquier proceso de este tipo. Este no es un sistema desconocido, en cuanto a la fabricación y montaje de los paneles, porque ha sido y todavía se utiliza en los países industrializados. Lo novedoso consiste en que no se utilizan, en nuestro caso, altas tecnologías para el corte, selección y montaje de las piezas que conforman los paneles sino que, con tecnologías sencillas y utilizando unos pocos elementos de madera aserrada y el resto de Guadua, se logra masificar la producción y acelerar el montaje, bastante diferente al tradicional que, como lo vimos en el ejemplo anterior, es más demorado, puesto que se debe seleccionar cada paral, medirlo, cortarlo a la medida, colocarlo, aplomarlo y clavarlo finalmente. En cambio, con este sistema, se colocan y clavan rápidamente los parales y diagonales, previamente cortados y entallados con la misma medida -si son paneles con remate superior horizontal o con las medidas diferenciadas pero cortadas en serie, si corresponden a paneles con la pendiente del techo. La fabricación de cada panel es sencilla, puesto que solo se trata de colocar cada uno de los parales, previamente cortados a la distancia que ya está marcada en la formaleta y clavarlos a las soleras inferior y superior, que también están debidamente ubicadas en la formaleta, para luego colocar y clavar la esterilla sobre la armazón así configurada, con lo que se le da rigidez al panel. Debe dejarse el último tramo superior de éste sin esterillar, con el fin de facilitar el ensamble con otros paneles. Cada panel, ya armado, se traslada al pie de la obra a que corresponda, teniendo en cuenta el orden de salida para el montaje, con el fin de que no haya demoras ni confusiones en la armadura de la construcción.

Este es un ejemplo de la planificación que debe realizarse antes de iniciar el proceso de cada panel y de los paneles que conforman cada construcción. Vale decir, una buena planificación, que en ninguna forma es complicada, determina una buena ejecución de un programa masivo. El proceso de este sistema está ampliamente explicado en los siguientes gráficos, titulados: 1-Construcción con paneles prefabricados in si tu. 2-Despiece ortogonal de una vivienda construida con paneles prefabricados in situ. 3-Utilización de la plataforma del piso para la instalación de dos moldes o formaletas múltiples para armar los paneles. 4-Conformación de un panel (1-1) dentro del molde. 5-Montaje de los paneles sobre la plataforma del piso. 6-Ensamble de las paredes interiores con el panel lateral exterior o hastial. 7-Estabilización de paneles perpendiculares mediante diagonales y el uso de bandas de esterillas intercaladas y/o prolongadas. 8-Instalación de la cubierta a dos aguas sobre el techo de Guadua.

Para la formaleta o matriz se puede utilizar la plataforma del piso de una de las construcciones, preferiblemente la de mayor tamaño -si se trata de construcciones de diferentes tamaños- que ojalá esté ubicada en sitio central, para que haya una distribución equidistante de los paneles.

La plataforma que se utilice para armar la formaleta debe ser preferiblemente con la base en esterilla o entablada, para poder fijar todas las riostras que sostienen las paredes de la formaleta, las cuales cambian de ubicación para conformar las distintas matrices correspondientes a los diferentes paneles que han de construirse. No conviene utilizar las plataformas de piso donde ya se haya fundido la losa de concreto, por cuanto este no permite el fácil clavado de las riostras mencionadas. Así mismo, si las construcciones no están ubicadas en terreno pendiente que exija h construcción de una plataforma de nivelación del piso, conviene elaborar una formaleta o matriz aparte. Una vez elaborado el panel o pared en la formaleta y habiéndole colocado la esterilla por una de sus caras, se traslada al pie de la obra para su montaje. El panel se esterilla por un lado, en caso de que haya que colocársele en su interior algún ramal de instalaciones eléctricas o sanitarias. En caso de no contener ninguna instalación, se debe forrar por ambas caras con la esterilla, a fin de darle mayor rigidez y correr menos riesgos de desajuste en el traslado y montaje. El montaje en la obra debe comenzarse por una esquina, para agilizar su verticalización y estabilización, previo el trazado en el piso de las líneas de contorno de las paredes. Este trazado facilita la exacta ubicación de cada uno de los paneles. Debe lograrse que la articulación de dos o más paneles sea exacta, rígida y estable. Antes de rigidizar esta articulación, con el clavado definitivo, deben verificarse cuidadosamente la exacta ubicación, la verticalidad y el ajuste exacto con los paneles vecinos correspondientes. Se procede entonces a clavarlos o a fijarlos con pernos con tuerca, según el caso y a colocar las riostras o diagonales en la solera superior, para luego fijar definitivamente los paneles al piso. La inamovilidad de su base se logra al fijar los paneles a la estructura y al entablamento, en caso de llevar tablas en el piso. Esta inamovilidad se refuerza, más aún, al ser vaciada la losa de concreto, porque quedan las paredes completamente aprisionadas por la losa. Y se estabiliza definitivamente todo el conjunto, al colocarle los elementos que conforman la estructura del techo. Para lograr unidad en las paredes y evitar rajaduras, por el esfuerzo cortante que se puede presentar en las uniones de dos o más paneles, debido a movimientos telúricos, a asentamientos diferenciales o a dilataciones por cambios de la temperatura ambiente, se coloca la esterilla por la cara que aún no estaba forrada, procurando que abarque, a manera de puente, -los paneles comprometidos en dicha articulación, neutralizando así los esfuerzos cortantes y evitando las molestas fisuras en las paredes. Por la otra cara, como cada panel tiene su esterillado independiente, por lo que se ve claramente la línea de unión, es necesario clavarle malla de alambre de hueco hexagonal (malla de gallinero) a fin de contrarrestar el efecto cortante, lográndose de paso, un mejor amarre al friso y mejor presentación de la pared.

3.-

SISTEMA NORMALIZADO EN GUADUA Y MADERA DESARROLLO PROGRESIVO DE VIVIENDAS POPULARES EN LADERA

Este sistema, estudiado y presentado por los Arqs. Jaime Mogollón y Gustavo Díaz, de la Universidad Nacional de Colombia, que se hizo merecedor de las distinciones: Premio Corona a la Arquitectura, Bogotá 1986; mención de honor en la VII Bienal de Arquitectura de Quito, 1990; Primer Premio en el IV Concurso Iberoamericano de "Informes de la Construcción", convocado por el Instituto Eduardo Torreja y el Consejo Superior de Investigaciones de España, del cual incluyo un extracto básico, es una alternativa válida cuyo conocimiento y análisis nos ampliará las posibilidades de utilizar la Guadua en forma diferente a los métodos tradicionales y a los sistemas antes presentados. Aunque sus experimentaciones y primeras aplicaciones han sido desarrolladas al pie de la obra, este sistema puede ser aplicado fácilmente a nivel industrial, debido a su bien lograda modulación que permite producir en serie todos los elementos rápidamente, utilizando mano de obra más artesanal que técnica, con herramientas y maquinarias de uso corriente y con el consumo de materiales económicos. El tamaño de sus elementos (paneles, cerchas, etc.) permite el fácil almacenamiento y rápido transporte. Por ello nos brinda un amplio abanico de posibilidades para la construcción masiva de viviendas modulares sencillas y económicas, a la vez que estables y seguras, para ser levantadas en diferentes tipos de terrenos. El apoyo representativo del presente sistema consta de las siguientes gráficas, tituladas: 1-Sistema normalizado en Guadua y Madera. Malla de situación. Matriz general de la modulación. Menú de componentes. 2-Menú de Módulos espaciales. 3-Despiece ortogonal del sistema constructivo completo. 4-Adecuación de las viviendas a la topografía y utilización de los componentes formando las paredes. 5-Prototipo de paneles normalizados y detalles constructivos 6-Planta normalizada de piso Detalles constructivos de piso, pared y techo 7-Estabilización de paneles perpendiculares mediante diagonales y de su anclaje en pisos de tabla y/o mortero sobre esterilla. CARACTERÍSTICAS DE LA SOLUCIÓN PROPUESTA

El diseño y sistema constructivo propuestos se articulan en una malla de situación ortogonal, cuya dimensión modular es 30 cm., proporcional al multimódulo básico de 10 cm., tanto para los planos horizontales como para los verticales, pudiéndose colocar los elementos constructivos en las líneas modulares o en los espacios modulares. DISEÑO ARQUITECTÓNICO Y DESARROLLO PROGRESIVO El diseño arquitectónico de las viviendas y su sistema progresivo está basado en un "menú" de espacios modulares de 11 módulos por 11 módulos (3.30mx3.30m) con los cuales se pueden componer infinidad de tipos de viviendas. Se proponen lotes de 6.60 x 9.90 m; 9.90 x 6.60 m y 9.90 x 9.90 m. que soportan la construcción con espacios modulares diversos y en el orden en que el usuario los necesite. Otros lotes podrían usarse tomando simplemente como base las dimensiones de los espacios modulares que, a su vez, podrían cambiar su diseño teniendo en cuenta solamente las dimensiones del módulo de diseño y de la malla de situación (30 cm x 30 cm), de tal manera, que si los espacios modulares se diseñan de 3 m x 3 m, los lotes serán e 3, 6, 9 m de lado, y si los espacios modulares son de 3.60 m x 3.60 m, los lotes serán de 3.60; 7.20 y 10.80 m y así sucesivamente. Cada lote se ha trabajado para pendientes menores a 15% y para pendientes de 15% a 50%, positivas y negativas. Se parte de un "embrión" de espacio modular de 10.89 m -que coincide, en este caso, con el promedio de área a ocupar por una persona en la vivienday se construyen espacios modulares sucesivos, siguiendo la ruta escogida, de tal forma que, en nueve pasos, la casa puede crecer de 10.89 my a 21.78 my; 32.67 my; 43.56 my; 54.45 my; 65.34 my; 76.23 my; 87.12 my y a 98.01 my finalmente. Cuando se construyen espacios modulares en dos pisos, se recomienda hacerlos simultáneamente. La dimensión modular pertenece, por lo tanto, al sistema métrico decimal y es compatible con los dimensionamientos espaciales típicos. EL SISTEMA ESTRUCTURAL El sistema estructural está conformado por pisos con viguetas y esterilla de Guadua, losa de concreto; paneles de soporte resistentes a cargas verticales y horizontales; armaduras de Guadua para soporte de la cubierta y cimentación consistente en zarpas de ciclópeo o de concreto armado con dados de concreto fundidos a éstas.

Materiales empleados: El sistema constructivo normalizado usa primordialmente los siguientes materiales: -Guadua angustifolia de más de tres años de edad, debidamente inmunizada, en

forma de: Cepa o tramo basal de 10 a 14 cm de diámetro, para parales, vigas y entramados de cimentación y pisos. Sobrebasa de 8 cm de diámetro, para paredes de 10 cm y para cerchas del techo. Esterilla de 25 a 35 cm de ancho, para base del mortero de piso y para cubrimiento de los paneles y base del friso de las paredes. -Maderas aserradas de buena calidad, en las siguientes secciones: Viguetas de 12.5x5 cm; cuartones de 8 x 4 cm; varillones de 4 x 2 cm; columnas de 8 x 8 cm; tablones de 15 x 2.5 cm; pisavidrios de 1 x 1 cm; guardaluces de 4 x 1 cm y rodapiés de 8x1 cm. -Malla de alambre de hueco hexagonal (malla de gallinero) -Alambre corriente de amarrar (no acerado) -Clavos de diferentes largos y calibres. -Pernos de hierro de VA", con tuercas. -Además, herramientas corrientes de carpintería y cantería. LA CONSTRUCCIÓN MODULADA EN LADERAS Este sistema modular funciona cabalmente en terrenos planos, pero lo más importante de resaltar, es su gran adaptabilidad a los terrenos pendientes o de ladera. Basta con que el diseño arquitectónico -sea coherente con el sistema constructivo y que la fabricación se base en una cuidadosa planificación. Para lo cual, la construcción debe diseñarse a diferentes niveles -lo más ajustado posible a la pendiente del terreno, evitando al máximo las excavaciones de consideración y que la modulación de los paneles permita conformar espacios planos a diferentes niveles, variando únicamente la altura de la sub-estructura de cimentación, la cual, así como la misma cimentación, son simples porque soportan el peso de un sistema que sólo pesa entre 300 y 400 Kg./my, notoriamente contrastante con el peso de la mampostería tradicional que varía entre 600 y 800 Kg./my. El poco peso de la Guadua y de la Madera hace más eficiente la relación carga viva/carga muerta, disminuyendo, además las fuerzas de inercia resultantes de los sismos, al transferir al suelo cargas mucho menores que las transmitidas por las construcciones de mampostería. Las soluciones edilicias para terrenos de ladera, no solo deben tener presente las dificultades que conlleva la desigualdad de alturas, que exige una interacción mayor entre sus elementos estructurales, sino que ante pendientes mayores del 15% la construcción debe desarrollarse preferentemente a lo largo de la curvas de nivel, donde estaría el frente, procurando que el desarrollo en el sentido de la pendiente sea lo más corto posible, para que la cimentación no sea excesivamente alta en el extremo inferior del terreno; para ello, deben fundirse vigas de cimentación de hormigón ciclópeo o de concreto reforzado con hierro, orientadas en sentido perpendicular a la pendiente, vale decir, a lo largo de las curvas de nivel,

que serán vaciadas sobre un solado de concreto de limpieza de 4 cm. de espesor y cuyas dimensiones varían de acuerdo a la capacidad portante del suelo y a las cargas provenientes de la edificación, dependiendo de si es de uno o de dos pisos. Estas cargas son transferidas a los cimientos a través de la sub-estructura espacial, antes mencionada, que sirve, así mismo, de amarre entre dichos cimientos y que se apoya en unos dados o pilas de concreto -una por cada paral o poste- que van fundidas a la parte superior de la viga-cimiento, y que sobresalen del nivel del suelo para evitar la humedad en las bases de Guadua. Estas pilas deben anclarse en el cimiento mediante cabillas de hierro. Los terrenos de pendiente generalmente son más propicios a la erosión y derrumbamiento, por lo que deben evitarse las excavaciones y movimientos de tierra que puedan ocasionar deslizamientos y deben conservarse las áreas de escorrentía natural, construyendo los drenajes adecuados, para evitar los represamientos causados por la saturación del suelo en invierno. Para el diseño y cálculo estructural de este sistema se tomaron los siguientes índices: Resistencia a la rotura a la tracción, entre 900 y 1.400 Kg./cm2; a la compresión, entre 600 y 700 Kg./cm2 y el módulo de elasticidad entre 100.000 y 170.000 Kg./cm2; Solo se acerca al máximo usualmente admitido, el valor de las deflexiones de las viguetas de Guadua que conforman los pisos (en caso de no usarse viguetas de madera con riostras), problema que es muy común en todas las construcciones de madera. Por esta razón, se recomienda utilizar acabados livianos para el piso, lo cual redunda en mejor comportamiento frente a todas las cargas. Ante los empujes sísmicos, el modelo exhibe una alta seguridad, reflejada en el hecho de que la resistencia de la estructura de paneles es mucho mayor que el cortante sísmico en todos los pisos; el cual, a su vez, tiene valores pequeños, debido al poco peso de la construcción. Debe anotarse que para este análisis se utilizaron, como datos de rigidez y resistencia de los paneles, los suministrados por la JUNAC para un tipo de panel con separaciones de 40 cm. entre los elementos verticales de madera; con cubierta de esterilla de Guadua y frisos de mortero, similar a los de este sistema. Por otra parte, el cálculo de desplazamientos ante empujes sísmicos, indicó que las derivas de piso se encuentran muy por debajo del máximo de los códigos para este tipo de construcciones, lo cual contradice la creencia generalizada de una supuesta flexibilidad excesiva de las estructuras de madera.

TIPOS DE PANELES PREFABRICADOS: Se pueden construir los paneles de dos maneras 1-En forma continua, es decir, un solo panel cuya longitud sea igual al largo de la pared (parecido a los presentados en el anterior ejemplo de construcción de viviendas con paneles fabricados in situ) 2-Por repetición de paneles modulados prefabricados (tal como se explicará a continuación). CONSTRUCCIÓN DE PANELES MODULADOS. ESPECIFICACIONES DE CONSTRUCCIÓN Se construye cada panel a partir de un bastidor o marco de madera aserrada o cuartón de 4 x 8 cm, con anchos diferentes según la modulación, y con 2.40 m de altura total, se introducen en su interior sobrebasas de Guadua a una distancia de 30 cm entre ejes (un módulo). Los esquineros deben estar reforzados con una sobrebasa en diagonal que va de la esquina de la solera superior a la base del segundo o tercer paral, según el ancho del panel esquinero de que se trate. Luego se forran con esterilla de Guadua y posteriormente con malla hexagonal de alambre, para evitar fisuras en las uniones de los módulos y para mejor amarre del friso. Los paneles normalmente serán de 6, 9, 12, 15 y 21 módulos básicos de 10 cm que representan anchos de 0.60, 0.90, 1.20, 1.50 y 2.10 metros de ancho, cuya equivalencia en módulos de 30 cm será de 2, 3, 4, 5, y 7 respectivamente. Como se dijo, todos los paneles han de tener una altura uniforme de 2.40 m equivalente a 24 módulos básicos de 10 cm o de 8 módulos de 30 cm. En aquellos en los cuales se deban colocar posteriormente ventanas O' puertas, se reforzará el bastidor con elementos horizontales (cuartones) a las alturas requeridas, según la malla modular. Con el fin de evitar piezas complementarias y lograr un ajuste exacto en las esquinas, algunos paneles esquineros tendrán un aumento o disminución en sus longitudes de 12 cm aproximadamente, o sea, el equivalente al espesor del panel en obra negra, estando esterillado por ambas caras.

CONSTRUCCIÓN DE LAS PAREDES Sobre la losa de concreto vaciada sobre el sobrecimiento para las casas a construir en terreno plano- o sobre la esterilla que va montada sobre las vigas que conforman el piso -para las casas a construir en terreno pendiente- según

el caso, se trazan los ejes de la malla de situación y se inicia la colocación de los paneles, observando estrictamente su localización y revisando su verticalidad, teniendo en cuenta que la colocación de los paneles debe iniciarse siempre por una de las esquinas. Los refuerzos diagonales de la estructura de los paneles deben formar, con sus ejes, una M en el plano del muro. Habiendo verificado la ortogonalidad o perpendicularidad, la verticalidad y la situación de los paneles, según la malla y los planos constructivos, se procede a fijar los dos primeros paneles con clavos. Cuando se tienen armadas las paredes, se unen los paneles entre sí con pernos de hierro de 1/4" de diámetro. Sobre los paneles y haciendo de solera superior o de viga de corona, se coloca un cuartón que se fijará igualmente a los paneles con clavos y pernos de hierro. A la altura de dicha solera, en las esquinas, se reforzará la estructura con riostras de cuartón, formando diagonales a 45§, encajándolos a la solera a media madera. A los paneles se les deja una cara sin forrar con esterilla, con el fin de facilitar su instalación y ensamble, así como la colocación de las instalaciones eléctricas. Finalizada la instalación de los paneles y conformadas las paredes, con las respectivas instalaciones eléctricas y de agua potable, se procede a forrarles con esterilla la cara que se había dejado abierta, colocándola con la faz lisa cutinizada hacia el interior del panel y fijándola con clavos y alambre, cuidando que la esterilla pase de largo por todas las uniones de los paneles para lograr una superficie sin soluciones de continuidad, es decir, sin uniones a la vista. Cuando sea necesario unir horizontalmente dos esterillas, esta unión debe hacerse en la mitad de un panel o cerca de ésta, pero no en la unión de dos paneles. Luego de colocada la esterilla, se procede a cubrirla de extremo a extremo de las paredes y por ambas caras, o al menos por su cara exterior o fachada, con malla hexagonal de alambre con huecos de 5 x 5 cm (malla de gallinero) a fin de mejorar el agarre del friso y de cubrir las juntas de los elementos modulares para evitar grietas en el friso. También puede colocarse la malla al fabricar los paneles, cuidando de dejar un sobrante a cada lado, de aproximadamente 12 cm, con el fin de traslaparla con la del panel vecino. PISOS Para armar los pisos, se colocan viguetas de madera aserrada de 5 x 12,5 cm o sobrebasas de Guadua preferiblemente con diámetro mayor de 12 cm, de una longitud igual al espacio que se va a cubrir y con una separación entre ejes equivalente a un módulo de 30 cm. Este entramado será cubierto con un tendido de tablilla machihembrada

o de tabla común, cuidando de nivelarlo por encima mediante suplementos de madera, en caso de ser el envigado de Guadua. Si el piso lleva una losa de cemento, esta se apoyará sobre un tendido de esterilla de Guadua, apoyado, a su vez, en un envigado de viguetas de madera aserrada de 12.5 x 5 cm o sobre Guaduas de un diámetro mayor de 12 cm. La losa de mortero de cemento tendrá un espesor de 4 cm e irá reforzada con alambre galvanizado grueso, de un diámetro no inferior a 2 mm, formando una malla que coincida con la red modular, preferiblemente clavada en el extremo de cada hilada, procurando que al hacer el vaciado, ésta malla quede levantada aproximadamente 1 cm., para que el mortero penetre y la cubra por debajo. Tanto el piso de madera como el de cemento pueden ser los acabados definitivos, pero pueden también ser cubiertos con otros materiales de diferente acabado, en cuyo caso deben ser, ante todo, materiales livianos que no comprometan las especificaciones dadas y que exigirían un replanteamiento de los cálculos estructurales. El grueso del piso determina en sus bordes exteriores una franja que debe cubrirse para mejorar su aspecto (puntas de las viguetas y los espacios entre ellas), para lo cual es aconsejable taparlo con una faja de esterilla que iría frisada como el resto de la fachada, o con una tabla de igual ancho que iría pintada. Al piso se fijarán las paredes por medio de pernos, similares a los utilizados en el empalme de los paneles y tendrán una longitud que les permita ligar la estructura de los paneles inferior y superior con el piso. CUBIERTA Sobre la solera-superior se colocan las cerchas de madera aserrada o de Guadua que conforman la estructura del techo. La forma y sección de los elementos de las cerchas estarán de acuerdo con la luz y carga de la cubierta. Sobre las cerchas se colocan las correas, cuya separación estará determinada por la teja o material de la cubierta que se utilice. Las correas deben arriostrarse entre sí. Las cerchas se fijan a la solera superior y a la estructura de los paneles con pernos metálicos de 1/4" de diámetro con arandelas y tuercas. La cubierta más recomendable es la conformada por láminas onduladas de fácil manejo, poco peso, buenas impermeabilidad y refracción al calor y, por supuesto, precio económico. No obstante, el sistema propuesto permite el uso de otros materiales de cubierta.

BALCONES Y VOLADIZOS Para la construcción de balcones, simplemente se prolongan en voladizo de 1, 2 o 3 módulos de longitud, las viguetas de Guadua o de madera del piso necesarias. Para voladizos mayores de 3 módulos (90 cm) se utilizarán elementos de apoyo (tornapuntas, diagonales o pié de amigos) apoyados en parales o bastidores de los paneles de la pared y en las viguetas del voladizo por debajo- a unos 30 cm del borde de éstas. RECOMENDACIONES Cuando las construcciones fabricadas con este sistema son aisladas, no deben sobrepasar los 2 pisos. En cambio, cuando son pareadas (por pares) o en construcción continua (en serie) pueden alcanzar los 3 pisos, porque, al incrementar la altura, se eleva el centro de gravedad, aumentando el peso y la flexibilidad. En el caso de no ser individuales sino pareadas o en serie, es preferible sujetarlas unas a otras, para que trabajen estructuralmente como una sola de mayor tamaño. Es conveniente diseñar y hacer ampliaciones en forma simétrica para evitar la torsión horizontal de la construcción. Debe ser reducido al máximo el peso de la cubierta, utilizando únicamente los elementos necesarios para la armadura y utilizar preferiblemente cubiertas de láminas onduladas livianas, tipo: cemento-celulosa, aluminio, acero aislado o similares. Las tuberías hidráulicas y sanitarias es preferible no empotrarlas dentro de los paneles; es más recomendable concentrarlas en ductos amplios o adosarlas convenientemente a las paredes, colgando sus ramales de las viguetas del piso con abrazaderas galvanizadas. La esterilla de las paredes -principalmente la que va por el exterior, debe ir completamente frisada, para que el agua de lluvia no la deteriore y para evitar la pudrición del resto de la Guadua utilizada en los paneles.

Otras NOTAS INTERESANTES

La Guadua
Una Maravilla Natural de Grandes Bondades y Promisorio Futuro Este es un recurso de múltiples ventajas naturales e industriales reconocidas en el mundo asiático y bien valoradas en Europa, sin embargo en Colombia, donde la especie alcanza las 51.0000 hectáreas su empleo en productos de valor agregado solo llega al 1 por ciento. Las Potencialidades y las perspectivas vs. la Subvaloración ha marginado la especie de su

industrialización pero las investigaciones sobre ella están despertando gran interés Desde hace 3.000 años en Japón y China, la guadua o bambú ha sido fuertemente relacionada con los principios del Feng-shui, aquellos que sugieren armonía total en todas las cosas, un equilibrio de ambiente y el concierto entre el hombre y su medio. Esa visión amplia e inteligente para valorar la guadua les ha permitido encontrar en la especie un sinnúmero de posibilidades y ventajas aplicadas al campo industrial, con excelentes resultados económicos, enorme rentabilidad, amplio protagonismo de productos en los mercados internacionales y un desarrollo tecnológico efectivo para su procesamiento, tal vez el mejor del mundo. Para nuestro contexto nacional y aún en el latinoamericano, los buenos resultados logrados por los asiáticos se han quedado allí, lejos de nuestros aprender y no por causas políticas o por disposiciones culturales, sino como resultado de una pobre explotación local representada en usos básicos y escasos, un tratamiento al margen de la transformación industrial y por ende, una connotación equivoca donde guadua es sinónimo de estancamiento y pasado. Hoy sobre el tema distintas asociaciones, organizaciones y profesionales independientes, relacionados con el tema, trabajan para encontrar nuevas aplicaciones en campos inexplorados, mejorar sus resultados en usos tradicionales, realizar estudios sobre sus propiedades físico-mecánicas, divulgar sus hallazgos y proponer una cultura amplísima en la que se reconozca su potencial y se aproveche como la enorme fuente de riqueza que es. ¿Qué la hace tan especial?: Antecedentes y Propiedades. Desde San Angel en México hasta el sur de Argentina, exceptuando Chile y las Islas del caribe, la guadua crece en todos los países de América Latina y en buena parte de los países asiáticos. Su uso es tan antiguo que, según el libro ‘Nuevas técnicas de construcción en Bambú’ (1978), en Ecuador se han encontrado improntas de bambú en construcciones que se estima tienen 9.500 años de antigüedad. Puentes colgantes y atirantados de impresionante precisión de ingeniería, poderosas embarcaciones así como flautas, quenas y marimbas, fueron

realizados por los Incas con este recurso durante la época de preconquista, y después de ella durante la colonia, la especie fue la encargada de proteger indios y hasta pequeños pueblos del asedio de los españoles escondiéndolos tras sus espesuras. Colombia, Ecuador y Panamá son los países en América que registran mayor tradición de uso, de hecho en estas zonas existieron las mayores extensiones de la especie en el continente y sólo como ejemplo, en el siglo pasado en la zona cafetera colombiana se construyeron cerca de 100 poblaciones completas con bareque, según lo reseñan Lucy Amparo Bastidas y Edgar Flores, miembros de la Sociedad Colombiana de Bambú Ese uso tradicional de siglos en la construcción, o su empleo en la elaboración de artesanías o papel en Brasil, u otros menos comunes como la fabricación de pisos y molduras - realizado únicamente por los orientales -, tiene su razón de ser en las enormes propiedades y ventajas que ofrece la especie. ¿Pero cuáles son esas condiciones especiales?. La guadua es un bambú leñoso que pertenece a la familia de las gramíneas, taxonómicamente a las Poaceae y del cual existen realmente en el mundo cerca de 1.000 especies, 500 de ella en América. De éstas aproximadamente 20 conforman las especies prioritarias de bambú y dentro de ellas Colombia tiene una que posee las mejores propiedades fisico-mecánicas del mundo y extraordinaria durabilidad: La Guadua angustifolia. Hallada en estado natural en Colombia, Ecuador y Venezuela e introducida con éxito en algunos países de Centroamérica, el Caribe y Asia, esta especie es el tercer bambú más grande del mundo superado únicamente por dos especies asiáticas. Alcanza los 30 metros de altura y los 22 centímetros de diámetro y en nuestro país se han identificado dos variedades que también son únicas: La Guadua angustifolia bicolor y Guadua angustifolia Nigra. Según Ximena Londoño Pava, Presidente de la Sociedad Colombiana de Bambú, esta especie está dotada y rodeada de condiciones que la hacen ideal para distintos campos de aprovechamiento. Señala por ejemplo, que se trata de un recurso sostenible y renovable porque se automultiplica vegetativamente, es decir, que no necesita de semilla para reproducirse como ocurre con algunas especies maderables. Tiene además alta velocidad de crecimiento, casi 11 cm de altura por día en la región cafetera y afirma que en sólo 6 meses puede lograr su altura total, hechos positivos si se tiene en cuenta que uno de los problemas acusados para la siembra de especies maderables y reforestación, es el tiempo extremadamente largo para la obtención de resultados. Sumado a esto, las condiciones de cosecha de la guadua son mucho más sencillas que las requeridas por otras especies. Se corta con machete,

herramienta elemental de fácil uso y mínima inversión, tiene peso liviano y a pesar de su altura, también tiene diámetros que facilitan su transporte y almacenamiento. Adicionalmente, la Guadua es un recurso abundante frente a otros recursos explotados forestalmente en el país. Son aproximadamente 51.000 hectáreas de las cuales 46.000 son guaduales naturales y 5.000 son hectáreas establecidas, aunque se estima que el número de éstas debe incrementarse para que su cultivo ofrezca mejores resultados económicos e industriales. Esta condición también representa una enorme riqueza ambiental, ya que la guadua es un importante fijador de dióxido de carbono (CO2), hasta el punto que su madera no libera a la atmósfera el gas retenido después de ser transformada en elemento o ser usada en construcción, sino que éste queda fijo en las obras realizadas con ella. La particularidad llama la atención de los países industrializados que, según el Protocolo de Kyoto, deben disminuir la emisión de gases de efecto invernadero entre el 2008 y el 2012. Estos países ven en la especie una alternativa que podría ayudar a resolver un inquietante problema global y que lo haría, tal vez, a costos más bajos que con otros procesos tecnológicos más complejos. Siguiendo la misma línea ambiental, el bambú también evita la movilización de tierra y conserva efectivamente los suelos, de allí que su siembra resulte ideal en áreas propensas a deslizamientos, derrumbes, erosión y remociones, sin contar su gran capacidad para el almacenamiento de agua. A estas características se suma que la Guadua angustifolia posee propiedades estructurales sobresalientes, que no sólo superan a las de la mayoría de las maderas sino que además pueden ser comparadas con las del acero y algunas fibras de alta tecnología. Londoño afirma que la especie absorbe gran cantidad de energía, admite grandes niveles de flexión y que por lo tanto es ideal para levantar construcciones sismoresistentes, muy seguras y a costos muy bajos. Adicionalmente, la industrialización de la guadua según lo señala Ximena Londoño, está ligada al concepto de sostenibilidad en la medida que dichos procesos pueden ser más sencillos, económicos y con productos muy competitivos. «El concepto actual de durabilidad se consigue a costa de un alto consumo de energía, una cantidad exagerada de materia prima y de ineficientes procesos de fabricación. Afortunadamente la guadua tiene fibras naturales muy fuertes que permiten desarrollar productos industria-lizados tales como aglomerados, laminados, pisos, paneles, esteras, pulpa y papel, es decir productos de alta calidad que se podrían ofrecer en el mercado nacional e internacional , compitiendo con el plástico, hierro y concreto». Los múltiples productos obtenidos con la guadua así como sus casi 1.000 aplicaciones en la vida cotidianas es otra de sus grandes fortalezas. La historia ha demostrado su excelente comportamiento estructural en grandes luces, su utilidad en sencillos cercos, en el campo industrial en preciosos

productos como pisos y aglomerados, en el campo estético con magnificas piezas artesanales y utensilios domésticos y hasta como simple combustible. Sin embargo y pese a esta lista de virtudes, la guadua no ha tenido un uso local apropiado. Existen razones, en su mayoría soportadas en el desconocimiento de la especie, que solo perjudican su buen nombre y el desarrollo de sectores industriales y sociales que podrían beneficiarse de ella. El Eterno Problema del Prejuicio La investigación silvicultural de la Guadua en Colombia viene desarrollándose aproximadamente desde hace 15 años y el producto logrado es uno de los paquetes tecnológicos más completos que existen, tal es así que se ha llevado a Brasil, Ecuador, México, República Dominicana y Costa Rica para ser aplicado, según lo informa la Corporación Regional del Valle. Pero la verdad es que localmente existe sobre el bambú un estigma que la relaciona con la miseria y la pobreza, las razones, muchas, entre ellas, esa enorme tradición de uso que ha tenido en los elementos y ambiente propios de clases sociales de bajos ingresos (estructuras para vivienda, muebles, postes, esterillas) porque la especie se manipula y encuentra fácilmente y porque la inversión para su transformación, en los usos citados, es muy poca. De allí se desprende que su conservación no sea una prioridad, que la industria no vea en sus productos valor agregado alguno pues de acuerdo a un análisis de la Fundación para el Desarrollo del Quindio, solo a la fabricación de muebles, que representa menos del 1% de la guadua aprovechada, se atribuyen ingresos significativos lo que hace que la inversión en esta cadena forestal sea muy escasa. De igual manera, la demanda para efectos industriales es también pobre, porque si bien es cierto que un 70 por ciento del total de guadua extraída se emplea en construcción y un 30 por ciento se destina a otros campos, ninguno de ellos goza de tecnificación en sus procesos industriales, estos siguen siendo básicos pese a los resultados positivos logrados por otros países. Los asiáticos son los pioneros en la transformación de la materia y en el desarrollo de maquinaria para este fin, lo que les ha permitido conquistar mercados exigentes como los de Estados Unidos y la Unión Europea: Inglaterra, Alemania, Italia y España, que consumen principalmente parquét de bambú, uno de los productos de mayor demanda, así como otros de decoración como pisos, techos y paredes. Para países como Taiwan, que por ejemplo recauda más de 150 millones de dólares anuales por concepto de la exportación de artesanías y muebles de guadua, este es un excelente negocio, en la medida que la demanda es alta, constante y los precios tienden a subir permanentemente dado que los productos son escasos y existe gran dificultad para obtener la materia prima en estas zonas.

Guadua, tecnología revolucionaria
Será un gran obsequio ambiental, barato, resistente, funcional, hermoso... que ofrecerá la biodiversidad a la construcción. Los expertos mundiales dicen que "revolucionará" la ingeniería, y en Colombia tendrán que levantarle esa mirada despectiva que la relega únicamente para levantar casas humildes. "Los pobres la usan porque es abundante y barata, pero apenas tienen plata, la cambian por casas de cemento, que son las que primero se caen cuando ocurre un terremoto", dice Simón Vélez, arquitecto colombiano y artífice de la utilización de la guadua como material alternativo. Vélez acaba de regresar de Alemania acompañado de una buena noticia. Los germanos le otorgaron la licencia de construcción a la guadua y la definieron como un "material de alta tecnología". De esta forma, le abrieron además las puertas en toda Europa. Acero vegetal Esta especie vegetal comprobó que sí es el "acero vegetal", como lo señala Vélez, quien lleva 15 años trabajando con ella. Soportó, entre otras, pruebas con cargas de 400 kilogramos por un metro cuadrado. Es decir, el segundo piso de la estructura (de 21 metros cuadrados) pudo con nueve toneladas. Resistió las mismas pruebas de carga que se hacen para las construcciones de concreto, pues no hubo consideraciones con ella. "Con este proyecto, ya existe la ingeniería de la guadua", dice satisfecho Vélez. "Superamos todos los problemas que tiene una construcción con materiales totalmente desconocidos", dijo sobre la guadua Pauli, quien cada vez visita con más frecuencia Colombia. Pauli aclaró que otorgaron el permiso de construcción provisional, y que el definitivo se obtendrá cuando se haya culminado la estructura. Este pabellón, de "alta tecnología", como lo han denominado los alemanes, será construido además por obreros del Eje Cafetero. "La calidad de un obrero colombiano es tan excepcional, que ni siquiera uno alemán podría hacer este trabajo", dijo Steffens. Es por eso que a principios del 2000 viajarán Alemania 40 obreros de Quindío, Caldas y Risaralda para empezar la construcción. Ellos regresarán 'condecorados' en mayo, cuando se dará inicio a la feria mundial. "Como las instituciones educativas superiores de Alemania

consideran que es un trabajo maestro, decidieron otorgarles diplomados", explicó Pauli. De esta forma, estos artesanos de la guadua regresarán al país para enseñar los pormenores de la construcción con esta planta, pero también con el chusque, el aliso, y el arboloco, otras plantas del trópico utilizadas en esta estructura. La guadua es el bambú americano. En el mundo hay 1.200 especies de bambú y unas 600 se encuentran en América. De ellas, la más valiosa es la guadua colombiana. Pero además de este pabellón natural, el trabajo de colombianos será parte importante de la exposición de Zeri. Cinco de los 10 proyectos que llevará esta ONG y que se rigen bajo el concepto de 'cero emisiones', son del país. Entre ellos está un sistema para inmunizar la guadua sin utilizar químicos, el cultivo de hongos a partir de los desechos que deja el cultivo del café y un ejemplo de la finca Gavilanes, en Pereira, que produce biogas a partir del estiércol de los marranos. Valor agregado "El impacto que tendrá la guadua es mucho mayor del que nos imaginamos", dice Vélez. Más, si se tiene en cuenta que el nuevo milenio estará aún más obsesionado con lo ambiental. En el país se calcula que existen aproximadamente 30 mil hectáreas sembradas de esta planta, principalmente en el Eje Cafetero. "Es funcional, es barata, ecológica y tiene una belleza tan especial", dice Pauli, quien ya piensa en ella como un renglón de exportación importante para Colombia. Pero no la guadua sola -para no cometer el mismo error con el monocultivo del café-, sino con valor agregado. Y Pauli ya tiene identificados varios los valores agregados de esta planta: el diseño, el sistema de inmunización, el análisis de pruebas de carga y cálculos de ingeniería (los cuales ya hizo la Universidad de Bremen), la siembra de la guadua...

SIEMBRE GUADUA Y COSECHE UNA CASA
Un proyecto de pura paja, puro barro y pura guadua. Han estado allí desde hace siglos, entre ríos y cañadas, cuidando el medio ambiente, creciendo desordenada pero naturalmente, protegiendo los ríos e incluso siendo protagonista de canciones. Poco a poco se ha comenzado a usar en la construcción, sobretodo en las zonas rurales.

Sin embargo el uso de la guadua aún no se ha masificado. En Venezuela hay sembradas 30 mil hectáreas de las cuales 22 mil son guaduas naturales y solo 4 mil son cultivos establecidos por el hombre. La guadua es una hierba, una gramínea, un pasto gigante que puede ser sembrado como bosque protector o como bosque reproductor. Como bosque protector, la guadua es sembrada para cuidar y proteger el medio ambiente ya que es un autorregulador de caudales y además, es el hábitat de animales y aves silvestres que se benefician con esta clase de cultivos. Como bosque reproductor, se siembra para ser un cultivo rentable y es vendida a la industria de la construcción; la guadua requiere un cuidado especial los primeros 30 días de sembrada, y es mejor aprovechar la época de lluvias para que el terreno donde se siembre esté húmedo todo el tiempo. Para la construcción de vivienda se deben usar guaduas "Jechas" es decir maduras, que no tengan caparazón y que tengan unos hongos blancos, señal que la planta ha alcanzado su madurez. Cuando la guadua está lista, más o menos 6 años después de la siembra, se debe cosechar, preferiblemente antes de que salga el sol, pues la guadua absorbe agua de la tierra a través de la raíz

El calor, la sequedad del ambiente y la luz hacen que sus hojas pierdan agua y al sentir la carencia tratan de suplir la necesidad extrayéndola de la tierra, a través de las raíces, subiéndola por el tallo. Este fenómeno se conoce como transpiración. Durante la noche la temperatura es fresca y hay poca luz, por lo tanto la transpiración es mínima y el tallo no tiene mucha agua, por lo que el mejor momento para su cosecha es antes de que amanezca. Después de cortada, se deja parada lo más perpendicular posible apoyada en las otras guaduas de su entorno, por un mes, tiempo durante el cual la planta terminará por evacuar toda el agua de su interior, a este proceso se le conoce como la cura, después de curada queda lista para ser inmunizada. Se conocen varias maneras para inmunizarla, la primera es construyendo una piscina o fosa de 11 metros de largo y un metro de profundidad, teniendo en cuenta que la guadua utilizada para la construcción pocas veces excede este largo.

Esta fosa se forra en polietileno y se le echa una solución de aguacal en la cual se sumerge para acelerar el proceso de secado; posteriormente se agrega una solución de sulfato de cobre, bórax y agua, mezcla con que se inmuniza la guadua contra el ataque del xilófago, que no es otro que el gorgojo que se la come de adentro hacia fuera. Otro tratamiento para inmunizarla consiste en hacer una mezcla de Kerosén, pimienta y cal que se inyecta con una jeringa 2,5 cm arriba de cada nudo. Este tratamiento resulta más barato pues evita la construcción de la fosa. Mientras que inyectando el preservativo el gasto es simplemente de mano de obra. Dos operarios trabajando durante 8 días pueden inmunizar todas las guaduas de una edificación de 180 metros cuadrados. Si la guadua queda bien inmunizada es un elemento muy resistente que puede durar cientos de años. En algunas ciudades latinoamericanas existen edificaciones en guadua de 300 y 400 años.

Las guaduas que van a sostener la estructura de la edificación no pueden ir apoyadas en la tierra pues se podrirían y es importante que queden apoyadas sobre el nudo. Para lograr que las guaduas puedan sostener una edificación se introducen en bloques de concreto de 40 cm por 40 y 80 cm de profundidad, antes de que sequen. Los bloques sostienen las guaduas, pero como esta gramínea y el cemento no tienen buena adherencia se deben clavar puntillas en la parte de la guadua que va sumergida en el concreto, para asegurar la unión y la firmeza de estos cimientos. Después de armada la estructura o esqueleto de la casa se procede a embarrar ésta con una mezcla de arcilla, paja y boñiga y se le agrega cal o cenizas y miel de purga para obtener un acabado impecable y sin fisuras. Para techarla se pueden usar varios elementos como palmiche, almoriche o iraca, también se usa el techo de zinc, eternit o teja de barro. La posibilidad de construir con guadua es una alternativa que se debe considerar para resolver el problema de vivienda en Colombia ya que un metro de vivienda en guadua de alto nivel puede estar aproximadamente en 75 mil Bs. el metro, mientras que el mismo metro cuadrado en concreto costaría aproximadamente 500 mil Bs. Es importante que el ciudadano sin importar que tenga recursos o no, sepa que hay una solución de vivienda viable y aplicable no solo al contexto rural sino también al urbano.

El bambú como material de construcción
El bambú es uno de los materiales usados desde más remota antigüedad por el hombre para aumentar su comodidad y bienestar. En el mundo de plástico y acero de hoy, el bambú continúa aportando su centenaria contribución y aun crece en importancia. Los programas internacionales de cooperación técnica han reconocido las cualidades excepcionales del bambú y están realizando un amplio intercambio de variedades de esa planta y de los conocimientos relativos a su empleo. En seis países latinoamericanos se adelantan hoy proyectos destinados a ensayar y a seleccionar variedades sobresalientes de bambú recoleccionadas en todo el mundo, y también a determinar al lugar potencial de ese material en la economía locales. Estos proyectos, que ahora son parte del programa de cooperación técnica del punto cuarto han venido realizándose durante varios años y algunos de ellos han llegado ya a un grado de desarrollo en el que la multiplicidad de usos del bambú ha llegado a ser una estimulante realidad. CARACTERÍSTICAS:

Propiedades especiales: Ligeros, flexibles; gran variedad de Construcciones Aspectos económicos: Bajo costo Estabilidad: Baja a mediana Capacitación requerida: Mano de obra tradicional para construcciones de Bambú Equipamiento requerido: Herramientas para cortar y partir bambú Resistencia sísmica: Buena Resistencia a huracanes: Baja Resistencia a la lluvia: Baja Resistencia a los insectos: Baja Idoneidad climática: Climas cálidos y húmedos Grado de experiencia: Tradicional BREVE DESCRIPCIÓN: • En regiones donde crece el bambú, el clima generalmente es cálido y húmedo, lo que conlleva al uso de materiales de baja capacidad de almacenamiento térmico y de diseños que permiten la ventilación cruzada. Las construcciones de bambú satisfacen plenamente estos requerimientos, lo que explica su uso en estas zonas. • Los muros de bambú no pueden ser construidos a prueba de apara y en forma hermética, así que la ventilación cruzada se da en forma inherente, brindando un ambiente agradable y libre de humedad. • La flexibilidad y la alta resistencia a la tensión hacen que el muro de bambú sea altamente resistente a los sismos, y en caso de colapsar, su poco peso causa menos daño; la reconstrucción es rápida y fácil. • Se requieren de mano de obra especializada para trabajar el bambú, pero en zonas donde crece el bambú éstas son tradicionales. • Las mayores desventajas se deben a su relativa baja durabilidad (debido a ataques biológicos), y la baja resistencia a huracanes y fuego, por lo que las medidas de protección son esenciales.

LOS MIL USOS DEL BAMBÚ
Maestro Sri Deva Fénix
Con él se construye una casa entera: tejas, paredes, cañerías y puertas. Con él se fabrican muebles, telas y papel. También se come y es sabroso. Y se vende bien. Produce la mejor madera al menor costo ambiental. Hay mil y una razones para que en Nicaragua se extienda el milenario bambú. Cada día aumenta en el mundo la demanda de madera para la construcción y para la fabricación de celulosa, papel, resinas, carbón vegetal y mil otros productos. Tanta es la demanda que los bosques han perdido su capacidad de regenerarse por ellos mismos y en los escasos países donde existe una efectiva política de reforestación tampoco son muchas las esperanzas. La batalla parece perdida para los árboles. Para resolver un problema tan grave que también afecta a la especie humana - sería necesario encontrar un sustituto de la madera, que pueda utilizarse masivamente sin causar daños al medio ambiente. Este material existe, es conocido y usado por la humanidad desde hace miles de años. Es el bambú.

Conocido y usado desde hace 6 mil años
A pesar de que, por su tamaño y aspecto, los bambúes parecen árboles, no lo son. Son hierbas. Son monte que crece de prisa y espontáneamente, sin cultivo, silvestre, como crece la hierba. Se diferencia de la mayoría de las hierbas por su tamaño y por su tiempo de vida. Un bambú puede alcanzar 30 metros de altura y 45 y hasta 60 centímetros de diámetro. Y puede vivir muchos años, hasta más de un siglo. Por lo demás, su forma de nacer, de crecer y de vivir es igual a la de cualquier gramínea. Y, como las gramíneas, muere cuando florece y fructifica. Exactamente igual que el arroz, el trigo, la cebada o nuestro sagrado maíz. Cuando se habla de bambú, la primera imagen que nos viene a la mente es la de un bosque tropical en el que se mueven animales feroces y seres humanos que soportan el calor ligeros de ropa. Pero hay variedades de bambú nativas de zonas tan frías que pueden permanecer varios meses al año bajo la nieve, como ocurre con los bambúes del norte de Japón o con los que crecen en los Andes, a 4 mil metros sobre el nivel del mar. El bambú es una planta nativa de todos los continentes, excepto de Europa, donde no sólo no hay bambuzales, sino que algunos intentos realizados para aclimatar esta planta han terminado en éxitos muy dudosos o en fracasos. En Asia fue donde empezó a utilizarse el bambú, hace más de 6 mil años. Desde entonces, los asiáticos experimentan usos y posibilidades, calculándose que han encontrado más de mil 500 aplicaciones: alimentación humana y animal, construcción, mobiliario, vestido, medicina, diferentes ramas de la industria y hasta aeronáutica. Pese a que Oceanía es un continente que ha tenido su propia evolución, con características diferentes a las de las otras masas continentales, cuenta con

extensos bosques de bambú. África también produce bambú nativo. En América, los bambuzales se extienden desde el sur de los Estados Unidos hasta el Norte de la Argentina.

Al florecer todo el bambuzal muere
Aunque el ser humano ha utilizado el bambú desde hace milenios, ignora aún mucho sobre esta planta, que ha logrado esconder mucho de su intimidad a las miradas de observadores y científicos. Por ejemplo, no se sabe con certeza cuántos son los géneros y especies de bambú que existen en el mundo, calculándose que hay más de 50 géneros y entre 600 y mil 200 especies. Y es que para definir con precisión el género y la especie de un vegetal, son datos imprescindibles las características de la flor y del fruto. Y el bambú puede estar hasta más de un siglo sin florecer y por lo tanto, sin dar fruto. Son muchos los que viven toda una larga vida en un paisaje de bambúes y mueren sin verle una floración. Tal vez es mejor así porque, como gramínea que es, cuando el bambú florece y fructifica, muere. Muere todo el bambuzal aunque tenga muchos kilómetros de extensión. Porque, aunque entre los dos extremos del bosque de bambúes haya 200 o más kilómetros de distancia, todo él es una sola planta y cuando se seca, se seca todo de una vez. En Asia, la floración del bambú es considerada como señal de desgracias prolongadas y de hambruna. No les falta razón: después de que florece y muere, el bambuzal necesita unos 10 ó 12 años para regenerarse y esos años son sumamente difíciles para las poblaciones que viven en, de y con el bambú.

No se siembra por semillas
El bambú no se reproduce ni fácil ni frecuentemente por semillas, pues raramente las produce, sino por rizomas subterráneos. Las raíces del bambú se extienden ampliamente bajo tierra, llenas de yemas que, a su debido tiempo, desarrollan una nueva vara de bambú. Dependiendo de las especies, las raíces son gruesas y cortas - lo que obliga a que las varas crezcan agrupadas, en formaciones muy comprimidas, en "macolla" - o son largas y delgadas y avanzan bajo tierra a grandes distancias. Esto es importante a la hora de definir qué tipo de bambú es el más adecuado para cada uso. Desde tiempo inmemorial, las diferentes culturas que han vivido del bambú han aprendido a cultivarlo. La siembra no es difícil y es similar en todas las especies. Se corta una vara de bambú joven de un metro o metro y medio de largo que tenga en alguno de sus nudos una yema y se siembra bajo tierra, inclinada, de tal manera que un extremo asome en la superficie mientras el otro se hunde en la tierra. Conviene sembrarlo con las primeras lluvias y regarlo abundantemente hasta que esté bien enraizado. Cuando el nuevo brote de bambú asoma en la tierra, ya trae todo su calibre. Nunca se engrosará más. Por esto, es fácil saber qué destino se dará a cada vara con bastante tiempo de anticipación, aunque aún tengan que pasar algunos años

para que esté listo para su uso.

Récord mundial: más de un metro en un día
En toda la Naturaleza, el bambú es la planta que más rápidamente crece. Un brote crece un prometido de entre 8-15 centímetros diarios en su ambiente natural. En cultivos experimentales y en condiciones óptimas puede crecer más de un metro en un día. Ninguna otra especie - aun otras hierbas - es capaz de batir ese récord. A esa velocidad, el brote alcanza su máxima altura en unos 3 meses como promedio. A partir de ese momento, el tallo comienza su prolongado proceso de maduración, que dura entre 3 y 6 años, dependiendo de las especies y del uso que se le quiera dar. Durante ese tiempo, el tallo - que inicialmente es relativamente blando - sufre una transformación en su estructura, que se conoce como lignificación: la hierba se transforma en leña, en madera.

Hay que cortarlo al ponerse el sol
A los 6 años aproximadamente, el bambú alcanza su máxima dureza y es el momento de cosecharlo porque el bambú comienza entonces un rápido proceso de envejecimiento que podría afectar la buena salud del bambuzal y su misma existencia, al provocar su floración y en consecuencia su muerte. Una vez que ha arraigado, el bambú requiere en general de muy pocos cuidados. Pero en la cosecha es necesario prodigárselos en abundancia si se quieren obtener varas sanas y bien adecuadas a los distintos usos y si se pretende preservar la salud de todo el bosque de bambú. Debido al sistema de crecimiento del bambú, los tallos maduros y aptos para el corte se encuentran bambuzal adentro. Los corteros tienen que adentrarse entre los firmes y larguísimos troncos para realizar una cosecha selectiva, cortando solamente los troncos maduros. Un cortero con alguna experiencia reconoce fácilmente el tronco que ya está a punto por la cantidad, consistencia y forma de las hojas y ramas. Al contrario de lo que ocurre en los árboles - que se ramifican y tupen cuanto más años tienen - los bambúes se van quedando pelones con los años. Una mezcla de costumbres, superstición o misterio - que la ciencia no ha podido discutir por falta de elementos - aconseja que los bambúes que se van a utilizar en construcción y mobiliario se corten tres o cuatro días después de la luna llena. Recomienda también que se corten al final de la tarde, unas horas después de que el sol haya cruzado el cénit, cuando la savia ha comenzado su regreso a las raíces.

Cien años garantizados de buena madera
Las características de la madera de bambú exigen cortarla a unos 30-50 centímetros del suelo y con motosierra de dientes finos o con un machete muy filoso para evitar que se astille. Si la madera se va a usar en carpintería o construcción, se recomienda dejarlo curar en la mata durante una semana, un

poco inclinado y apoyado en una piedra para que no lo ataquen las hormigas. El tallo de bambú es muy ligero y por eso es relativamente fácil sacar los troncos cortados de la profundidad del bosque. Bastan dos o tres hombres para los tallos de las especies más gruesas y con una sola si se trata de otras variedades. Nunca hacen falta pesadas grúas ni tractores, que al penetrar el bosque maltratan la vida vegetal más pequeña y hasta a algún aventurado rizoma, encargado de extender más el bambuzal. Tampoco son necesarias enormes inversiones en caminos de penetración, que sólo servirían para dañar las raíces. Esto facilita y abarata la extracción de tan valiosa madera. Si se cosecha debidamente, el bambú puede producir nuevos tallos cada año, sin necesidad de reforestación, y sin que el bosque se agote, pudiendo estar todo un siglo en extracción constante.

El bambú también se come
Uno de los grandes desafíos en el cultivo del bambú es mantener al ganado a respetuosa distancia de sus hojas. Las vacas, cabras y ovejas tienen en las cortezas y ramas del bambú un muy apetecido pasto, con elevadas concentraciones de proteínas. Pero la entrada descontrolada de animales en el bambuzal puede dañarlo. En los países con larga tradición de cultivo y aprovechamiento del bambú, los ganaderos podan las hojas sin dañar los tallos y las usan como forraje para el ganado. También el ser humano puede alimentarse con el bambú. Los cogollos tallos todavía pequeños pero que ya emergen del suelo - sirven para la alimentación. Como con los espárragos, es preciso cubrir los cogollos con tierra, porque si no, se ponen fibrosos y pierden calidad. Cuando el cogollo asoma a la superficie, hay que esperar 10-15 días y al alcanzar una altura de unos 30 centímetros ya puede cortarse. Se hierven largo rato, como los frijoles. Saben tan sabrosos como las papas y son mucho más nutritivos. La demanda internacional de cogollos de bambú en conserva está en alza, a la misma velocidad con que el Japón y los "tigres de Asia" se imponen en la economía mundial, lo que augura buen futuro a este producto no tradicional.

Medicinas, telas, carbón, papel, madera...
Son muchas las aplicaciones del bambú. El elegante rayón, tan de moda en los últimos tiempos para audaces vestidos de gran caída, está hecho con fibras de bambú. Durante la II Guerra Mundial, se experimentó con éxito el uso de paneles tejidos de bambú en la construcción aeronáutica. Del bambú se obtienen componentes que se utilizan en cosmética para mantener hermoso el cabello y la piel. La industria farmacéutica ha comprobado que ciertas sustancias que se obtienen del bambú poseen efectos anticancerígenos. El carbón obtenido del bambú tiene mayores ventajas que cualquier otro carbón para la fabricación de baterías eléctricas. Y como dato curioso, hay que recordar que Edison utilizó filamentos carbonizados de

bambú en sus experimentos para descubrir la lámpara incandescente. Mil y un usos tiene el bambú. Hay uno especialmente trascendental: la fabricación de papel. Cada año se sacrifican miles de hectáreas de bosque para utilizar los troncos de miles y miles de árboles en la producción de papel. Frecuentemente, esos bosques no se reponen jamás. A veces, porque es imposible: el ser humano no logra imitar la complejidad y variedad de un bosque natural. Otras veces, los criterios cortoplacistas de las empresas explotadora-expoliadoras del bosque no incluyen la inversión en reforestación. En otras ocasiones, se prefiere destinar las tierras de bosque arrasado a fines teóricamente mas rentables; ganadería extensiva o agricultura de frontera. Y así, el planeta se desertiza. El bambú es una alternativa. Sobre el bosque, el bambuzal tiene la ventaja de que puede ser manejado durante períodos ilimitados de tiempo sin muchas dificultades. Y además, la fibra de bambú es mejor que la mejor fibra de madera para fabricar papel. La utilidad de una fibra se calcula en función de su relación largo-ancho. Cuanto más larga y más estrecha sea la fibra, mejor papel produce. La fibra de bambú resulta ser mucho más apropiada que cualquier otra. Para saber cuánto bambú hace falta para producir papel, existen ya cálculos bastante precisos: una hectárea de bambuzal produce aproximadamente una tonelada de pulpa de papel.

Casas elegantes, baratas y a prueba de todo
Una vez más, Hollywood tiene la culpa. Las únicas viviendas construidas con bambú que conocíamos en muchos lados del mundo eran las miserables chozas en que habitaban los negros de las películas de Tarzán. El león las destrozaba de un zarpazo o un viento fuerte las deshacía. Fue necesaria la irrupción de las películas de artes marciales protagonizadas por los orientales para que pudiésemos admirar las elegantes mansiones de tres pisos construidas de puro bambú, donde viven los más ricos en aquellos países de poderosas economías. La vivienda de bambú, que en América es considerada como una manifestación de miseria que raya en la indigencia, en cambio es considerada en los países de Asia como una señal de opulencia. El bambú tiene múltiples usos en la construcción, desde las vigas y las paredes exteriores, hasta los tabiques interiores, las cañerías y las tejas. Todo puede construirse con bambú. Las paredes internas, de bambú trenzado. Las paredes exteriores, de los troncos más gruesos. Las cañerías, de los más finos. Las tejas, de troncos de bambú partidos por la mitad. Para darle mayor consistencia, el bambú se puede repellar y la apariencia será la de cualquier vivienda levantada con materiales convencionales. El bambú tiene algunas ventajas. Su flexibilidad lo hace antisísmico. Ya hay experiencias. Otra ventaja más: las viviendas de bambú aíslan del frío, del calor y del ruido por las cámaras de aire que forman los troncos de bambú. Los bambúes también se utilizan para hacer paneles prefabricados, que resultan más resistentes, flexibles y livianos que los convencionales. En zonas sísmicas

son muy aconsejables porque es muy difícil que una vivienda llegue a desplomarse por fuerte que sea el terremoto y porque si esto llegase a ocurrir, la ligereza del material evitará las pérdidas humanas. Y una ventaja decisiva: su costo. La construcción convencional, para alcanzar un aspecto presentable, requiere de una inversión que oscila entre los 250-350 dólares por cada metro cuadrado construido. Para alcanzar el mismo buen aspecto, el bambú sólo requiere entre 50-75 dólares por metro cuadrado.

Venezuela necesita del bambú
Según cálculos conservadores, en Venezuela existe un déficit de dos y medio millones de viviendas, lo que significa que cinco millones y medio de venezolanos, viven hacinado o en casa ajena. Para construir todas las muchas viviendas que se necesitan sería prácticamente inevitable dos cosas una enorme inversión económica o arrasar con los bosques que todavía nos quedan. La otra posibilidad es utilizar el bambú. El bambú no es un desconocido en el país. Cuando la explosión Agraria llego al país, se encontraron que los terrenos donde se extendían determinado tipo de bambuzales eran aptos para el cultivo y la Ceba de ganadería. Y no vacilaron en arrasarlos para sembrarlos o edificarlos. Les resultó difícil, porque los bambuzales son difíciles de eliminar. Ni siquiera el fuego acaba con ellos. Una quema puede significar, simplemente, nuevos retoños en cuanto llegan las lluvias. Todavía quedan enormes extensiones de bambú en muchos lugares y existen comunidades enteras que viven de él, pero con tan escasa tecnología que no les ayuda a salir de su pobreza. el bambú se ve como señal de pobreza o de exotismo. Es necesario cambiar esa mentalidad, porque para Venezuela y para muchos otros países, el bambú puede ser una solución a muchos problemas". Con este criterio, debemos organizar ya cursos para capacitar a artesanos en el manejo y el trabajo del bambú. creo que el bambú debería ser sembrado masivamente, sobre todo en lugares como en las nacientes de quebradas que corren serio peligro de secarse por culpa de la tala indiscriminada y donde recientemente ya se han secado varios ríos por el caótico manejo de los bosques. Hay algunas variedades de bambú que atraen la lluvia y enriquecen la capa freática.

Hiroshima: la persistencia del bambú
Cuando se desvanecieron los vapores contaminantes en Hiroshima, después de la explosión de la bomba atómica, las brigadas que se aventuraron hacia el epicentro sólo encontraron muerte, desolación. Todo había sido arrasado, nada quedaba, pero en medio del cráter asomaba erguida, como un símbolo de esperanza, una vara de bambú. Totalmente quemada, muerta, pero de pie, firme.

El bambú es un vegetal extraordinariamente resistente. Venezuela tiene un potencial casi ilimitado para su cultivo, pues el bambú gusta de suelos inclinados. Las laderas desnudas de las montañas masacradas bien podrían convertirse en bambuzales para resolver algunos de los muchos grandes problemas que tiene el país, como el de la vivienda. ¿Qué impide hacerlo?. Es necesaria una política de promoción del bambú y amplia información sobre sus posibilidades, sobre la cantidad y calidad de soluciones que puede aportar a la vida cotidiana del país. Para que se generalice su uso. Nada impide hacerlo. Tal vez sólo arraigados prejuicios culturales. Esperamos que tengan raíces menos persistentes que las del milenario bambú.

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