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¿Quien Es El Sr. Vishnu?

¿Quien Es El Sr. Vishnu?

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Sri Deva Fénix, investigador de la cultura Védanta, recrea los pasatiempos del Sr.Vishnú, el Sustentador y Sostenedor de los Universos,Sri Maha Vishnú, es la deidad central de la trilogia Índu, sus expansiones son multiples y sus historias preñadas de virtudes y valores,harán crecer espiritualmente a todo aquel que se le acerque...
Sri Deva Fénix, investigador de la cultura Védanta, recrea los pasatiempos del Sr.Vishnú, el Sustentador y Sostenedor de los Universos,Sri Maha Vishnú, es la deidad central de la trilogia Índu, sus expansiones son multiples y sus historias preñadas de virtudes y valores,harán crecer espiritualmente a todo aquel que se le acerque...

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Uttama Slokas

(Síntesis y Recopilaciones)
Por el Prof. Felix E. Diaz. (Maestro Sri Deva Fènix)

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INTRODUCCIÓN “Me he aventurado a emprender este humilde y muy complicado servicio con las bendiciones de mis Maestros y Mayores.” Son muchas las personas que me preguntan muy a menudo ¿quien es el Sr. Maha Vishnú, que hace, Cual es su historia, por que tiene cuatro brazos, Porque se viste de esa manera, Que significan esos instrumentos que lleva en sus manos???... y una enorme cantidad de preguntas lo cual significa que la Suprema personalidad del Sr. Vishnú, es Maravillosamente atractivo en todas las formas de sus manifestaciones y atrae la atención de todas las entidades vivientes. Se ha intentado recopilar en esta especie de Síntesis, algunos aspectos más relevantes de la Suprema personalidad del Sr.Vishnú y de los pasatiempos de sus avataras menos conocidos y más llamativos, sin duda alguna citar todas las historias del Supremo Sr.Vishnú es una tarea absolutamente “interminable”. Para la realización de este trabajo se han consultado detallada y concienzudamente cantidades de textos Vedicos y otros muchos… Tales como el Vishnú Purana, El Siva Purana etc… Encontrando una maravillosa fuente fidedigna y autorizada, de donde se extrajo una buena cantidad de información, me refiero al Texto Vedanta “El Srimad-Bhagadvatam” Gracias a las Traducciones que hiciera “Su Divina Gracia A.C.Bhaktivedanta Swami Prabhupada” y sus más cercanos colaboradores, así como a todos aquellos Devotos de que alguna manera directa o indirectamente han colaborado en la recopilación de estos textos. Tras varios años de investigaciones en las más diversas fuentes vedantas, y en la búsqueda de versiones autorizadas y confiables, con la aspiración de hacer una síntesis de las gloriosas Apariciones de la Suprema personalidad del Sr. Maha Vishnú. Todas las Glorias a Sri Sri Guru y Gauranga Su Divina Gracia A.C.Bhaktivedanta Swami Prabhupada. Su Divina Gracia Srila Bhakti Sundar Govinda Dev-Goswami Maharaj “Verdaderamente bendita es la vida sobre la tierra de aquel que se dedica a la alabanza del Señor del amor. Rindiendo mis más humildes reverencias a los pies de mis Maestros y Mayores, que con su sola presencia, los ojos claros de mi mente se abren; los males y sufrimientos de la noche de la existencia desaparecen y pueden disipar las dudas que nacen de la ignorancia. 2

Luego profeso amorosa obediencia, con palabras dulces a todas las almas piadosas, fuentes de todas las virtudes. Rindo mis más humildes reverencias a mi Maestro Espiritual cuya mente es imparcial y no conoce amigos ni enemigos. El resplandor de su luz disipa las sombras de mi locura y bien aventurado es aquel en cuyo pecho brilla esa luz. Comprendiendo, pues, el carácter noble y la naturaleza amorosa de mi Maestro, de corazón inocente y espíritu grande, me someto humildemente y al escuchar mi oración de niño, tened compasión de mi. OH alma noble, y bendíceme con la devoción a los pies del Supremo Señor del Amor Harì. Mis más humildes reverencias a los pies del Santo. Cuando la providencia bendice a un hombre con este discernimiento, sólo entonces abandona la mente el mal y se enamora de la bondad. Por la acción de los tiempos, de las viejas costumbres y el karma pasado, incluso los buenos se alejan de la bondad bajo la influencia del Maya. Querido Maestro, no tengo confianza en mi poder intelectual y por eso te ruego que me instruyas adecuadamente; pues me encuentro desfallido en la mente y el intelecto, mi ambición es justa y sublime. Aunque mi intelecto es pobre, mi aspiración se eleva muy alto. Se bien que los virtuosos perdonarán mi atrevimiento y leeràn o escucharán este trabajo con interés. Púes en cierra el bello nombre del Supremo Señor del Amor; incluso una obra de magnífica belleza, escrita por un gran poeta, adolece de valor sin el nombre del Señor Supremo. Me consuela saber que, los sabios leen y escuchan con admiración hasta la obra de un mal poeta que carece de todo mérito, si saben que está adornada con el nombre y la gloria del Señor. Los Sabios tienden al bien, esta es la única esperanza que ilumina mi mente. Estoy seguro de que este trabajo por estar asociado con las glorias del Supremo Señor Vishnú, será bendecido y cautivará la mente no solo del virtuoso, sino de todos aquellos que la lean. Del mismo modo los sabios cantan y escuchan las glorias de Dios, aunque esté expresada en un lenguaje tosco. Los Sabios del pasado han cantado las glorias del Señor, será fácil para mí seguir su mismo camino sabiendo esto los sabios cantan las glorias del eterno y de ese modo santifican y llenan de valor sus palabras. Queridos Maestros, Hermanos y Amigos: disculpen mi torpeza y falta de humildad al intentar semejante empresa. Tranquilizada así mí mente, ofrezco humildemente mis mas respetuosas reverencias ante todos Ustedes y ante todos los grandes devotos y poetas que 3

han cantado con veneración las benditas glorias del Señor Vishnú. Que ellos satisfagan mi anhelo, también reverencio a todos los poetas de suprema sabiduría que pertenecen a la clase popular; a la clase culta que ha narrado las enseñanzas del supremo Sri Maha Vishnú en el lenguaje hablado. Que el Señor me conceda su favor y convierta estas recopilaciones en una fuente inagotable de instructivas enseñanzas, de bendiciones y alegrías para todos los que la lean, reciten, escuchen, comenten o las recuerden. Por la gracia del Supremo Señor del Amor, este trabajo esparcirá su luz igual que brilla la noche en unión de la luna y las estrellas. Los que con cariño e inteligencia lean o escuchen con atención estas recopilaciones, verán nacer la devoción en sus corazones y sus almas purificadas de las impurezas de la edad de Kali, obtendrán bendiciones Supremas.” Este Humilde Servicio está dedicado a mis amados maestros espirituales, A los Devotos del Sr. y a todos las personas en general.

Agradecimientos:
De corazón sincero quiero agradecer a toados aquellos Maestros, Devotos, Artistas, Instituciones y Escuelas Espirituales, Hermanos, Amigos y todas aquellas Personas, que de manera desinteresada colaboraron de una u otra forma en la Recopilación de este Trabajo…A todos ellos el Supremo Sri Maha Vishnú los Bendiga y les conceda su gloriosa misericordia sin fin… JAI SRI HARI. Sri Deva Fènix.

¿QUE SON LOS VEDAS?
El término “Veda”, significa “conocimiento”y como estos libros no fueron “escritos” mas que al cabo de siglos después de originalmente compuestos, significa conocimiento que era transmitido oralmente. Los Vedas no son la obra de una sola persona. Fueron comunicados a varios Rishis o Santos, quienes a su vez los transmitieron a sus discípulos. El vidente Viasa se considera el compositor, o como hoy diríamos el editor de esta obra. Se dice que las enseñanzas contenidas en estos escritos han sido inspiradas por Dios.

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Los relatos sobre su origen, aunque difieren en su forma, coinciden en enseñar que fueron un don directo de Dios para el hombre y en consecuencia son considerados con la mayor veneración. Los Vedas son cuatro, de ellos el Rig-Veda es el mas antiguo; el siguiente en orden es el Yajur- Veda; después el Sama-Veda y el último de todos ellos el Atharva-Veda. Cada uno de los Vedas se compone de dos partes principales: Una Sanhita o recopilación de Mantras o Himnos y otra Brahmana que sostiene preceptos ritualistas y enseñanzas. En cuanto a la antigüedad de los Vedas, no se sabe nada con certeza, sin duda cuentan entre las mas antiguas producciones literarias del mundo; algunos eminentes investigadores, lo sitúan en el año 2800 antes de Cristo según deducciones, a partir de un calendario Vaidick. No hay nada en los textos Védicos que indique cuando fueron escritos, todas las referencias que se encuentran en ellos son acerca de haber sido transmitidos oralmente, aprendidos y de nuevo enseñados audiblemente a otros; probablemente, hasta varios siglos después de que el arte de la escritura fuese conocido en la India, este no fue empleado para conservar los libros sagrados, pues como figura en el Mahabharata, aquellos que escriben los Vedas reciben el castigo del infierno.

¿Qué son los Puranas?:
Las principales fuentes de información de la moderna mitología Hindú son: las grandes Epopeyas, el Ramayana y el Mahabharata; los Puranas o “viejas historias tradicionales” (18 en total) y los cinco principales Tantras. No se sabe nada con seguridad sobre la fecha de las Epopeyas, excepto el hecho que son posteriores a los Vedas y anteriores a los Puranas. Cada uno de estos libros, tiene un volumen enorme y con frecuencia reaparecen en ellos las mismas historias Todavía en nuestros días, las masas populares de la India, mantienen una firme fe y veneración por ellos. Los Puranas son considerados como seres divinos. Estos libros difieren de los Vedas, en que mientras las viejas escrituras tratan de la común religión de los Hindúes de aquella época, quienes adoraban todos las mismas Deidades, cada Purana está principalmente dedicada a algún Dios en particular cuyas excelencias alaban. Los Puranas pueden clasificarse como siguen: 1.- Aquellos que alaban a Brahma, a saber: el Brahma, el Brahmananda, el Bhavishya y el Vaman.

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2.- Aquellos que se relacionan con Vishnú: el Vishnú,el Bhagavata, el Naradiya, el Garuda, el Padma y el Varatha. 3.- Aquellos que están principalmente relacionados con Shiva: el Siva, el Lingan, el Skanda, el Agni, el Matsya, el Kurna. A veces, otro llamado Vayú sustituye al Purana Agni. El Purana ideal o el Vishnú Purana trata cinco (pancha) temas: 1.- La creación del Universo. 2.- Su destrucción y recreación. 3.- La genealogía de los Dioses y Patriarcas. 4.- Los reinados y períodos de los Manus. 5.- La historia de las dos grandes razas de Reyes, “La Solar y la Lunar”.

EL VISHNÚ PURANA:
En los Puranas en general se dice que la palabra Vishnú, deriva de la raíz Vis (penetrar); que penetra o conserva el universo; de acuerdo al texto de los Vedas: “habiendo creado este mundo lo penetró”. De acuerdo al Matsya Purana, el término hace alusión a su entrada en el huevo mundano; de acuerdo con el Padma Purana se refiere a su entrada o combinación con el Prakriti, como Purusha o Espíritu. La leyenda siguiente del Bhagavata Purana, muestra la superioridad de Vishnú: “una vez, cuando los Santos Sabios, estaban realizando un sacrificio en las orillas del río Sarasvati, surgió entre ellos una disputa sobre cual de los Dioses era superior. Enviaron a Bhrigú, el hijo de Brahma, para averiguar esta cuestión; este fue primero al cielo de Brahma y deseoso de descubrir la verdad, entró en su corte sin prestarle los honores usuales. Irritado por esta falta de respeto, Brahma se encolerizó, pero recordando que su ira había sido causada por su propio hijo, apaciguó el fuego que había nacido en su mente. Bhrigú, a continuación, continuó hacia Kailasa, el cielo de Shiva; pero cuando Maheswara (Shiva) se apresuró a abrazarlo como a un hermano, dio la espalda al abrazo que aquél le brindaba. Enfurecido por este rechazo, Shiva, tomando su trishula (tridente), se preparó para dar muerte al divino Sabio, pero Parvati (esposa de Shiva) cayó a sus pies y con dulces palabras apaciguó la ira de su señor. Seguidamente, Bhrigú fue al cielo del Señor Vishnú y pateó el pecho de éste Dios mientras yacía dormitando en el regazo de Laksmi (su esposa). El Señor, alzándose de su reposo e inclinándose respetuosamente ante Bhrigú, se dirigió a él de éste modo: ¡Bienvenido seas, OH Brahman!, siéntate por un momento y dignate excusar la falta que por ignorancia he cometido (al no rendirte los honores debidos a un huésped) y el daño que tu tierno pie debe haber recibido!. Habiendo hablado de este modo, acarició el pie de Bhrigú con

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sus propias manos y añadió: ¡Hoy he sido grandemente honrado, pues tú, OH Señor, has impreso en mi pecho el polvo de tu pie disipador de pecados!. Cuando Vishnú terminó de hablar, Bhrigú estaba tan afectado por estas palabras tan benevolentes, que fue incapaz de responder y partió en silencio, mientras lágrimas de devota emoción se precipitaban desde sus ojos. Con la narración de sus aventuras a los Santos de las orillas del Sarasvati, sus dudas se desvanecieron inmediatamente; creyeron que Vishnú era el mas grande de los tres Dioses, porque estaba exento de impaciencia y pasión.” En el Vishnú Purana se declara: La forma universal del Señor y la refulgencia sin forma del Sri Vishnú, siendo invisibles, son aspectos inferiores. El concepto de «forma universal» es material, y el concepto de Brahman impersonal es espiritual, pero el nivel más elevado de comprensión espiritual es la Personalidad de Dios. El Vishnú Purana afirma: El verdadero aspecto del Brahman es Vishnú, es decir, el Brahman Supremo es Vishnú: Ése es Su aspecto personal. El concepto espiritual supremo es la Suprema Personalidad de Dios, lo cual se confirma también en la Bhagavad-gita: Esa morada concreta, denominada paramaˆ mama, es el lugar del cual, una vez que se llega a él, no se regresa a esta desdichada vida condicionada. Todos los lugares, todos los espacios y todo lo que existe Le pertenecen a Vishnú, pero allí donde Él vive personalmente es su morada suprema. Tenemos que hacer de esa morada suprema del Señor nuestro destino. En el Vishnú Purana se dice que, ofreciendo sacrificio a Vishnú, gradualmente podemos liberarnos. Por lo tanto, la vida no tiene otro objetivo que complacer al Señor Vishnú. Eso es Yajña. El Señor Vishnú. Él tiene mil nombres populares y trascendentales, uno de los cuales es Yajña. Se dice claramente que todo debe hacerse para satisfacer a 7

Yajña, Vishnú. Todas las demás acciones que se puedan realizar no son más que causas de cautiverio. En el Vishnú Purana se dice que, de la misma manera que un fuego irradia calor y luz en todas direcciones, todo lo que vemos, tanto en los mundos materiales como en los espirituales, no es más que la manifestación de diversas energías que emanan de la Suprema Personalidad de Dios. Los Brahmànas explican que el Señor Vishnú lo es todo: En el Vishnú Purana hay una explicación clara del modo de actuar del Señor: El fuego está situado en un determinado punto, pero su calor y su luz pueden dar lugar a muchos efectos diferentes. Se puede dar otro ejemplo: La central eléctrica está en un determinado lugar, pero su energía pone en movimiento muchos distintos tipos de maquinarias. Lo producido nunca es idéntico a la fuente original de la energía, pero ésta, como factor primordial, es una con el producto y, al mismo tiempo, distinta de él. En el mundo material, el Señor Se encarna en tres formas —Brahma, Vishnú y Shiva—, mediante las cuales Se hace cargo de las tres modalidades de la naturaleza material. Crea mediante Su encarnación como Brahma, mantiene mediante Su encarnación como Vishnú, y, por medio de Su encarnación como Shiva, también aniquila. Pero Garbhodakasayi Vishnú, la fuente original de Brahma, Vishnú y Shiva, siempre está aparte de esas acciones y reacciones de la naturaleza material. El Vishnú Purana afirma que si la gente no se educa o establece en ese orden social científico de cuatro varnas (Ordenes Sociales) la sociedad no puede considerarse humana verdaderamente, ni puede hacer el menor progreso hacia el objetivo final de la vida humana. En la sociedad humana perfecta, las personas se encuadran en los órdenes de varna y asrama y se ocupan en adorar al Señor Vishnú con sus respectivas actividades. Todo ciudadano ocupado en una tarea ofrece servicio con las acciones resultantes de sus actividades. Ésa es la perfección de la vida. En el Vishnú Purana se confirma: Los deberes propios de cada ocupación reciben el nombre de varnasrama-dharma, y se aplican a las cuatro divisiones de la vida material y de la vida espiritual, a saber: brahmanas, ksatriyas, vaisyas y sudras, y brahmacaryas, grhasthas, vanaprasthas y sannyasas. Quien trabaje conforme al sistema de varnasrama-dharma y no desee resultados fruitivos, poco a poco llegará a alcanzar la satisfacción. El objetivo supremo de la vida es el desempeño de los propios deberes como un medio para ofrecer servicio devocional a la Suprema Personalidad de Dios. Ése es el proceso de karma-yoga, en otras palabras, sólo debemos actuar para 8

satisfacer y servir al Señor; de lo contrario, nos enredaremos en las acciones resultantes. Todo el mundo está establecido en su propia ocupación, pero la finalidad de las ocupaciones materiales no debe ser la ganancia material. En lugar de ello, todo el mundo debe ofrecer al Señor los resultados de las actividades en que se ocupa. En el mundo material, todos estamos ocupados en diversos deberes profesionales y laborales, pero esas actividades deben tener como finalidad complacer a la Suprema Personalidad de Dios. El servicio devocional es muy sencillo, y cualquiera puede practicarlo. Para ello, no es necesario cambiar de actividad; lo único que se necesita es instalar la Deidad del Señor Supremo en casa. Puede ser una Deidad del Sr. Maha Vishnú o de Laksmy-Narayana o de Radha-Krishna (hay muchas otras formas del Señor). De esta forma, todos podemos adorar a la Deidad con los resultados de nuestro honrado trabajo. Sin que importe cuáles sean nuestros deberes profesionales, todos debemos adoptar los métodos devocionales de escuchar, cantar, recordar, adorar, ofrecerlo todo al Señor y ocuparnos en Su servicio. De ese modo es muy fácil ocuparse en el servicio del Señor. Cuando el Señor Se complazca con nuestro servicio, habremos cumplido con la verdadera la misión de nuestra vida. En el Vishnú Purana 3.8.9.Se declara: Todo lo que se haga para satisfacer al Señor Supremo, sea material o espiritual, debe considerarse un verdadero yajña; la celebración de esos yajñas permite alcanzar la liberación del cautiverio material. El método directo para obtener la liberación del cautiverio material es el servicio devocional, que comprende los nueve métodos que a continuación se enumeran: Estos nueve procesos son visuddha-vijñana-ghanah, es decir, la satisfacción directa de la Suprema Personalidad de Dios mediante el conocimiento trascendental concentrado en la forma de Vishnú, el Señor Supremo. Ésa es la mejor manera de satisfacer al Señor Supremo. Sin embargo, el que no pueda emprender ese proceso directo, debe emprender el indirecto, es decir, la celebración de yajñas para satisfacer a Vishnú, que es Yajña. Por consiguiente, Vishnú recibe el nombre de yajña-pati. sriyah patim yajña-patim jagat-patim. En la Suprema Personalidad de Dios se da una concentración en un grado sumo de profundo conocimiento científico. La ciencia medica, por ejemplo, tiene un cierto conocimiento superficial, pero los médicos no saben con exactitud cómo funciona el cuerpo. La Suprema Personalidad de Dios es visuddha-vijñana-ghana, conocimiento trascendental concentrado; por consiguiente, siempre permanece en una posición trascendental, a pesar de aceptar los yajñas materialistas karma-kansiya. La mención de aneka-guna, se 9

refiere, entonces, a las muchas cualidades trascendentales de la Suprema Personalidad de Dios, pues Él no Se ve afectado por las cualidades materiales. Poco a poco, también los utensilios y elementos materiales se transforman en comprensión espiritual, pues en última instancia no existe diferencia alguna entre las cualidades materiales y las espirituales, ya que todo emana del Espíritu Supremo. Esto se percibe mediante un proceso gradual de purificación e iluminación. El de Dhruva Maharaja es un claro ejemplo de esto; aunque lo que le llevó a meditar en el bosque fue el deseo de obtener beneficios materiales, finalmente logró avanzar en la senda espiritual y no quiso ninguna bendición material. Estar en presencia del Señor Supremo le bastaba y le llenaba de satisfacción. nraya significa «determinación». Por lo general, el alma condicionada está determinada a obtener ganancias materiales, pero cuando esos deseos de ganancia material los satisface mediante la ejecución de yajña, gradualmente llega al nivel espiritual. Entonces alcanza la perfección de la vida. En el Shiva Purana el Señor Shiva dice que adorar al Señor Vishnú es la clase de adoración más elevada. Al Señor Shiva se le adora por ser el más grande devoto del Señor Vishnú. Sin embargo, no hay que cometer el error de considerar que el Señor Shiva y el Señor Vishnú están en el mismo nivel. Esa idea también es ateísmo. En varios Puranas se recalca que Vishnú, Narayana, es la excelsa Personalidad Suprema de Dios, y que no hay que equiparar con Él a nadie, ni siquiera al Señor Shiva o al Señor Brahma, ni, por supuesto, a los demás semidioses. El Señor Shiva indica que adorar a Vishnú es la adoración más elevada, pero que mejor que adorar a Vishnú es adorar al Vaisnava y todo lo que está relacionado con Vishnú. En este verso se explica que escuchar y cantar acerca del Vaisnava es como escuchar y cantar acerca de Vishnú, pues se ha explicado, que no hay disparidad entre Vishnú y el Vaisnava. «Al maestro espiritual se le ofrecen los mismos honores que al Señor Supremo, pues es el servidor más íntimo del Señor. Esto se reconoce en todas las Escrituras reveladas, y lo siguen todas las autoridades. Por lo tanto, ofrezco mis respetuosas reverencias a los pies de loto de mi maestro espiritual, que es un representante genuino de Sri Hari». El Vaisnava supremo es el maestro espiritual, y no es diferente de la Suprema Personalidad de Dios. El mismo Señor afirma también que el servicio devocional a Sus devotos es mejor que el servicio que se Le ofrece a Él directamente.

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Se confirma en el Vishnú Purana (3.8.9): En este verso se menciona claramente que. Sólo los devotos saben perfectamente que la Suprema Personalidad de Dios. Maha Vishnú, es omnipresente. Su representación en la energía material son los cinco elementos materiales, junto con la mente, la inteligencia y el ego. Él Se encuentra representado también en otra energía, las entidades vivientes; todas esas manifestaciones del mundo material y del mundo espiritual no son sino representaciones de las diversas energías del Señor. La conclusión es que el Señor es uno y que Se expande en todo. En el Vishnú Purana se dice: «El fuego está en un lugar determinado, desde el que reparte luz y calor. De manera similar, la Suprema Personalidad de Dios distribuye Sus energías de diversas maneras». La entidad viviente no es más que una de esas energías (energía marginal). En un sentido, la energía y la fuente de la energía son una misma cosa, pero sus posiciones, como energía y fuente de la energía, son distintas. la forma de la entidad viviente son distintas tanto en el estado condicionado como en el estado liberado. y aquellos que crean que la Suprema Personalidad de Dios y el alma individual son iguales, perderá para siempre la posibilidad de comprender la verdadera filosofía». En el Vishnú Purana se explica que la cubierta del universo está a 260.000.000 yojanas (3.347.000.000 kilómetros) de distancia del Sol. La distancia del Sol a la Tierra es de 100.000 yojanas; a 70.000 yojanas por debajo de la Tierra están los siete sistemas planetarios inferiores, llamados Atala, Vitala, Sutala, Talatala, Mahatala, Rasatala y Patala. A 30.000 yojanas por debajo de esos planetas inferiores reposa sesa Naga sobre el océano Garbhodaka. Ese océano tiene 249.800.000 yojanas de profundidad. El diámetro total del universo es entonces de, aproximadamente, 500.000.000 yojanas, es decir, unos 00.000.000 kilómetros.

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En el Padma Purana se afirma que las personas cuyos corazones están siempre apegados al servicio devocional del Señor Vishnú se liberan de inmediato de todas las reacciones de la vida pecaminosa. Esas reacciones, por lo general, se manifiestan en cuatro fases. Algunas están a punto de producir resultados, otras están en forma de semillas, otras permanecen sin manifestar, y algunas ya están produciendo su fruto. El servicio devocional anula de inmediato todas esas reacciones. Cuando en el corazón está presente el servicio devocional, los deseos de realizar actividades pecaminosas no encuentran lugar en él. La vida pecaminosa se debe a la ignorancia, que significa olvidar nuestra posición constitucional como sirvientes eternos de Dios. En el Vishnú Purana se declara: «Cuando se canta el santo nombre del Señor Harí, incluso en una situación desesperada, o sin desear hacerlo, todas las reacciones de la vida pecaminosa se van, del mismo modo que los animales pequeños huyen despavoridos cuando ruge el león» (Garuda Purana). Un verso del Vishnú Purana dice: En el mundo material, la energía espiritual de la Suprema Personalidad de Dios se manifiesta como tapa-kari, que significa «causa de sufrimiento». Todo el mundo busca la felicidad; en su origen, esa felicidad procede de la potencia de placer de la Suprema Personalidad de Dios; pero en el mundo material, debido a las actividades materiales, la potencia de placer del Señor se convierte en una fuente de miserias (hlada-tapa-kari). La falsa felicidad del mundo material es la fuente del sufrimiento; pero cuando esa búsqueda de felicidad se orienta hacia la satisfacción de la Suprema Personalidad de Dios, el elemento tapa-kari, responsable del sufrimiento, desaparece. En relación con esto se da un ejemplo: extraer fuego de la madera es realmente difícil, pero, una vez que ha surgido, el fuego reduce la madera a cenizas. En otras palabras, a aquellos que carecen de servicio devocional les resulta muy difícil llegar a percibir a la Suprema Personalidad de Dios, pero al devoto todo le es más fácil, y no tiene grandes dificultades en reunirse con el Señor Supremo. Las oraciones recogidas en este verso dicen que la forma del Señor está más allá del ámbito de las formas materiales, de modo que es inconcebible. Sin embargo, el devoto ora: «Mi querido Señor, complácete conmigo de manera que pueda ver Tu forma y Tu potencia trascendental sin dificultad». Los no devotos tratan de entender el Brahman Supremo con planteamientos basados en el principio de neti neti: Pero el devoto, por el simple hecho de cantar el

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santo nombre del Señor, evita esas laboriosas especulaciones y percibe la existencia del Señor sin dificultad.

Los Avataras de Sri Maha Vishnu.
Avatara significa “aquel que desciende”. Todas las encarnaciones del Señor, incluyendo al propio Señor, descienden a los diferentes planetas del mundo material, así como también en diferentes especies de vida, para cumplir con misiones específicas. La primera encarnación purusa es Maha-Vishnu, y la segunda encarnación purusa es Garbhodakasayi Vishnu, de quien se crea Brahma. El tercer purusa-avatara es Ksirodakasayi Vishnu, que vive como la Superalma de todo lo que hay en el universo,

Sri Kapila Deva.
El Señor apareció luego como la encarnación Kapila, siendo hijo del Prajapati brahmana Kardama, y su esposa, Devahuti, juntamente con otras nueve mujeres [hermanas]. Él le habló a Su madre acerca de la autorrealización, por lo cual, en esa misma vida, ella quedó limpia por completo del lodo de las modalidades materiales, con lo cual alcanzó la liberación: el sendero de Kapila.

Nara y Narayana.
Para exhibir Su manera personal de austeridad y penitencia, Él apareció en las formas gemelas de Narayana y Nara, en el vientre de Murti, la esposa de Dharma e hija de Daksa. Unas bellezas celestiales, las acompañantes de Cupido, fueron a tratar de romper Sus votos, pero no tuvieron éxito, pues vieron que muchas bellezas como ellas emanaban de Él, la Personalidad de Dios.

Sri.Prthu.
Maharaja Vena se apartó del sendero de la virtud, y los brahmanas lo castigaron con la maldición del relámpago. Mediante esto, el rey Vena fue 13

quemado juntamente con sus buenas acciones y su opulencia, y se encontraba camino del infierno. El Señor, por Su misericordia sin causa, descendió como hijo de él con el nombre de Prthu, libró del infierno al condenado rey Vena, y explotó la Tierra mediante la extracción de toda clase de cosechas de productos agrícolas.

Sri Risabhadeva.
El Señor apareció como el hijo de Sudevi, la esposa del rey Nabhi, y fue conocido como Risabhadeva. Él ejecutó yoga materialista para equilibrar la mente. Esa etapa también se considera que es la situación más elevada y perfecta de la liberación, en la cual uno se encuentra situado en el propio yo y está completamente satisfecho.

Sri Dattatreya
El Señor se encarnó como Dattatreya, el hijo de Rsi Atri y Anasuya. La historia del nacimiento de Dattatreya como una encarnación del Señor se menciona en el Brahmanda Purana, en relación con la historia de la consagrada esposa. Se dice allí que Anasuya, la esposa de Rsi Atri, oró ante los Señores Brahma, Visnu y Siva, de la siguiente manera: “Mis señores, si están complacidos conmigo y si desean que yo les pida alguna clase de bendición, entonces les ruego que se junten y se conviertan en hijo mío”. Los señores aceptaron esto, y, en forma de Dattatreya, el Señor expuso la filosofía del alma espiritual, y especialmente instruyó a Alarka, Prahlada, Haihaya, etc. La palabra Atma puede entenderse también de la siguiente manera: El principio que es la Superalma en cada atma, o, por así decirlo, el alma de todos, Se manifestó como Dattatreya, «parte integral». En la Bhagavad-gita se explica que también las almas individuales son partes de la Suprema Personalidad de Dios, la Superalma. Entonces, ¿por qué no considerar a Dattatreya como una de esas partes? En este verso se explica que el Señor Siva y el Señor Brahma también son partes; entonces, ¿por qué no considerarles a todos como almas individuales corrientes? La respuesta es que tanto las manifestaciones de Visnu como las manifestaciones de las entidades vivientes corrientes son, ciertamente, partes integrales del Señor Supremo, y nadie es igual a Él, pero entre las partes integrales hay distintas categorías.

Sri Hayagriva
El Señor apareció como la encarnación Hayagriva en un sacrificio realizado por mí (Brama). Él es los sacrificios personificados, y el matiz de Su cuerpo es dorado. Además, Él es los Vedas personificados y la Superalma de todos los

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semidioses. Cuando Él respiró, todos los dulces sonidos de los himnos védicos salieron de Sus fosas nasales. Al final de cada kalpa, el demonio Ajñana roba el conocimiento védico; el Señor Hayagriva aparece entonces para protegerlo y entregárselo al Señor Brahma. En Su forma trascendental, la Suprema Personalidad de Dios siempre está dispuesto a proteger a Sus devotos. Como se menciona en este verso, el Señor, en la forma de Hayagriva, mató a los dos demonios Madhu y Kailabha, cuando éstos atacaron al Señor Brahma. Los demonios de hoy en día creen que al comienzo de la creación no había vida; sin embargo, el Srimad-Bhagavatam nos indica que la primera criatura viviente creada por la Suprema Personalidad de Dios fue el Señor Brahma, que estaba lleno de conocimiento védico. Por desdicha, los que tienen la misión de repartir el conocimiento védico, a veces pueden ser atacados por demonios; sin embargo, deben tener plena certeza de que los ataques de los demonios no van a poder hacerles daño, pues el Señor está siempre dispuesto a brindarles protección. Los Vedas aportan el conocimiento mediante el cual podemos entender a la Suprema Personalidad de Dios. Los devotos del Señor están siempre a punto para difundir el conocimiento que permite comprender las glorias del Supremo Señor Vishnú; pero los demonios, que no pueden entender al Señor Supremo, están llenos de ignorancia y de pasión. Por lo tanto, el Señor, cuya forma es trascendental, siempre está a punto para matar a los demonios. Mediante el cultivo de la modalidad de la bondad, se puede entender la posición del Señor trascendental, y que Él está siempre dispuesto a eliminar todos los obstáculos que impiden llegar a comprenderle.

Matsya Avatara o la encarnación del Pez.
Ofrezco respetuosas reverencias a la Suprema Personalidad de Dios Sri Maha Vishnu, que es realidad trascendental pura. Él es el origen de la vida, de la fuerza física, del poder mental y de la habilidad sensorial. Con el nombre de Matsya, la gigantesca encarnación pez, es la primera de las encarnaciones en aparecer. De nuevo y con un

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corazón sincero entre mis manos, le ofrezco mis más humildes y respetuosas reverencias.¨Jai Sri Harí¨ ¿Cuál fue la razón que llevó a la Suprema Personalidad de Dios a aceptar la forma de un pez, del mismo modo que un ser vivo corriente tiene que recibir diversas formas bajo las leyes del karma? Ciertamente, la forma de pez está llena de terribles sufrimientos. ¡Oh, mi señor!, ¿qué finalidad tenía esa encarnación? Ten la bondad de explicárnoslo, pues escuchar acerca de los pasatiempos del Señor es auspicioso para todos. Al ocurrir una inundación completa, después del período del Caksura Manu, y cuando el mundo entero estaba profundamente sumergido en el agua, el Señor asumió la forma de un pez y protegió a Vaivasvata Manu, manteniéndolo arriba en un barco. Un día, mientras el rey Satyavrata realizaba austeridades ofreciendo agua a orillas del río Kstamala, en el agua que llenaba el cuenco de sus manos apareció un pececillo. El rey, tiró el pez en el río junto con el agua que contenían sus manos. Con una voz suplicante, el pobre pececillo dijo al rey Satyavrata, que era muy misericordioso: Mi querido rey, protector de los pobres, ¿por qué Me arrojas a las aguas del río, donde hay otros seres acuáticos que pueden matarme? Tengo mucho miedo de ellos. Porque así lo deseaba, sin saber que el pez era la Suprema Personalidad de Maha Vishnu, el rey Satyavrata decidió, muy complacido, brindarle protección. El misericordioso rey, conmovido por las lastimosas palabras del pez, Lo metió en un cántaro de agua y se Lo llevó a su propia morada. Pero, al cabo de una noche, el pez había crecido tanto que el cántaro ya no Le dejaba libertad de movimientos. Entonces habló al rey con las siguientes palabras. ¡Oh, mi querido rey!, no Me gusta vivir en este cántaro tan estrecho. Por favor, búscame un depósito de agua más grande, donde pueda moverme a Mis anchas. 16

El rey, entonces, sacó al pez del agua y Lo echó en un gran pozo. Pero al cabo de un momento, el pez medía tres codos de largo. El pez dijo entonces: Mi querido rey, Yo no puedo vivir feliz en un depósito de agua tan pequeño. Por favor, dame un estanque más grande, pues Me he refugiado en Ti; el rey sacó al pez de aquel lugar y Lo llevó a un lago, pero entonces el pez adoptó una forma gigantesca, mayor que el propio lago. El pez dijo entonces: ¡Oh, rey!, soy un pez grande, y esta agua no es en absoluto suficiente para Mí. Ahora, por favor, encuentra alguna forma de salvarme. Mejor sería que Me pusieras en el agua de un lago que no disminuya de tamaño. Ante aquel ruego, el rey Satyavrata llevó el gigantesco pez al estanque más grande que conocía, pero, cuando también aquella enorme extensión de agua resultó insuficiente, el rey acabó por tirarlo al mar. Pero, cuando el rey iba a tirarlo al mar, el pez le dijo: ¡Oh, héroe!, en estas aguas hay unos tiburones muy poderosos y peligrosos que se Me comerán. Así que no debes arrojarme en este lugar. Tras escuchar aquellas dulces palabras de la Suprema Personalidad de Dios encarnado en forma de pez, el rey, confundido, Le preguntó: ¿Quién eres, señor? Nos tienes simplemente perplejos. Mi Señor, en un día has aumentado Tu tamaño en cientos de kilómetros, cubriendo las aguas del río y del mar. Nunca antes había visto ni oído acerca de semejante animal acuático. Mi Señor, Tú eres ciertamente la inagotable y Suprema Personalidad de Dios, Narayana, Sri Hari. Para mostrar Tu misericordia a las entidades vivientes, ahora has adoptado la forma de un ser acuático. Ciertamente, todos Tus pasatiempos y encarnaciones aparecen para el bien de todas las entidades vivientes. Por lo tanto, mi Señor, deseo saber con qué propósito has adoptado esta forma de pez. La Suprema Personalidad de Dios dijo: ¡Oh, rey, dentro de siete días a partir de hoy, los tres mundos —Bhur, Bhuvar y Svar— se hundirán en las aguas de la inundación. Cuando los tres mundos sean cubiertos por el agua, un barco enorme que Yo enviaré aparecerá ante Ti.

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¡Oh, rey!, recogerás hierbas y semillas de todas las especies y las cargarás en ese gran barco. Después, acompañado por los siete Rsis y rodeado por entidades vivientes de toda clase, subirás a bordo de la nave y, libres de tristeza, tú y tus acompañantes viajaréis sin dificultad por el océano de la inundación; la única luz será la refulgencia de los grandes Rsis. Entonces, cuando la nave sea sacudida por los poderosos vientos, átala a Mi cuerno con la gran serpiente Vasuki, pues Yo estaré a tu lado. -Remolcando el barco, en el que iréis tú y todos los Rsis, Yo viajaré por las aguas de la devastación hasta el final de la noche y del sueño del Señor Brahma. Yo Te iré aconsejando con todo detalle y gozarás de Mi favor por entero; como resultado de tus preguntas, todo lo relacionado con Mis glorias, que reciben el nombre de param brahma, se te revelará en el corazón. De ese modo, lo sabrás todo acerca de Mí. Inmediatamente después de instruir de esta forma al rey, la Suprema Personalidad de Dios desapareció. El rey Satyavrata quedó entonces a la espera del momento que el Señor había anunciado. Después de formar un asiento de hierba kusa con las puntas orientadas hacia el Este, aquel rey santo se sentó en él mirando hacia el Nordeste y comenzó a meditar en la Suprema Personalidad de Dios, Vishnu, que había adoptado la forma de un pez. Al poco tiempo, unas gigantescas nubes comenzaron un interminable diluvio de agua, que hacía aumentar cada vez más el nivel del mar. El océano pronto comenzó a desbordarse y a inundar el mundo entero. Satyavrata estaba recordando la orden de la Suprema Personalidad de Dios, cuando vio un barco que se acercaba a él. Entonces recogió hierbas y plantas y, acompañado por los brahmanas santos, subió a bordo de la nave. Los brahmanas santos, complacidos con el rey, le dijeron: ¡Oh, rey!, por favor, medita en la Suprema Personalidad de Dios, Kesava. Él nos salvará de este peligro que nos amenaza y dispondrá lo necesario para nuestro bienestar. Entonces, mientras el rey meditaba constantemente en la Suprema Personalidad de Dios, un gran pez dorado apareció en el océano de la 18

inundación. El pez tenía un cuerno y medía trece millones de kilómetros de largo. Siguiendo las instrucciones que la Suprema Personalidad de Dios le había dado, el rey sujetó el barco al cuerno del pez, utilizando a la serpiente Vasuki como cuerda. Entonces, satisfecho, ofreció oraciones al Señor. El rey dijo: Aquellos que, desde tiempo inmemorial, han perdido el conocimiento de su propio ser, y que, debido a esa ignorancia, se enredan en una vida material condicionada y llena de miserias, por la gracia del Señor reciben la oportunidad de encontrarse con el devoto del Señor. Yo acepto a esa Suprema Personalidad de Dios como maestro espiritual supremo.

El AVATARA KURMA DEVA (AJITA) LA GRAN TORTUGA.
En el sexto milenio manvantara, el Señor Vishnu, el amo del universo, advino en forma de Su expansión parcial. Fue engendrado por Vairaja en el vientre de su esposa, Devasambhuti, y Su nombre fue Ajita. Ajita batió el océano de leche y produjo néctar para los semidioses. En forma de tortuga, iba de un lugar a otro, cargando sobre Su caparazón la gran montaña Mandara. ¿Por qué razón batió el Señor Vishnu el océano de leche? ¿Cómo lo hizo? ¿Por qué entró en el agua en forma de tortuga y sostuvo la montaña Mandara? ¿Cómo obtuvieron el néctar los semidioses, y qué más cosas se produjeron al batir el océano? Por favor, explícame esas maravillosas actividades del Señor. En el transcurso de una batalla, los asuras lanzaron sus armas-serpiente contra los semidioses; en aquel violento ataque cayeron y perdieron la vida muchos semidioses, sin que pudieran ser revividos. Por aquel entonces, los semidioses habían sido maldecidos por un Sabio llamado Durvasa Muni y los tres mundos estaban sumidos en una gran pobreza, de modo que no se podían celebrar ceremonias rituales. Las consecuencias fueron muy graves. El Señor Indra, Varuna y los demás semidioses, al verse en aquellas condiciones, deliberaron entre sí, pero no pudieron hallar ninguna solución. Finalmente, todos los semidioses se reunieron y fueron juntos a la cima del

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monte Sumeru. Allí, en la sala de asambleas del Señor Brahma, se postraron ofreciendo reverencias e informaron al Señor Brahma de todo lo ocurrido. Al ver que los semidioses habían perdido toda su fuerza y su influencia, y que, como consecuencia de ello, los tres mundos estaban desprovistos de toda buena fortuna, con los demonios en una situación de prosperidad, mientras que los semidioses pasaban grandes dificultades, el Señor Brahma, que está por encima de todos los semidioses y es extraordinariamente poderoso, concentró su mente en la Suprema Personalidad de Dios. Así reanimado, su rostro se iluminó, y dirigió a los semidioses las siguientes palabras. El Señor Brahma dijo: Tanto yo como vosotros, los semidioses, así como el Señor Shiva, los demonios, las entidades vivientes nacidas del sudor, los seres vivos que nacen de huevos, los árboles y las plantas que brotan de la tierra, y las entidades vivientes que nacen de un embrión, venimos del Señor Supremo, de Su encarnación de rajo-guna y de los grandes sabios [Rsis] que son parte de mí. Por lo tanto, acudamos todos al Señor Supremo y refugiémonos en sus pies de loto. Para la Suprema Personalidad de Dios no hay nadie que deba ser matado, protegido, desdeñado o adorado. Sin embargo, en función del momento, y con vistas a la creación, el mantenimiento o la aniquilación, Él adopta diversas encarnaciones, con formas que pueden estar, bien sea bajo la modalidad de la bondad, de la pasión o de la ignorancia. Ahora es el momento de invocar la modalidad de la bondad de las entidades vivientes que han recibido cuerpos materiales. La modalidad de la bondad tiene por objeto establecer el gobierno del Señor Supremo, que mantendrá la existencia de la creación. Por lo tanto, éste es el momento oportuno para refugiarse en la Suprema Personalidad de Dios. Él es por naturaleza muy bondadoso con los semidioses, para quienes es muy querido. Por lo tanto, Él os otorgará, ciertamente, toda buena fortuna. Después de hablar así, el Señor Brahma guió a los semidioses hasta la morada de la Suprema Personalidad de Dios, que está más allá del mundo material. La morada del Señor se encuentra en una isla, situada en el océano de leche. Allí, el Señor Brahma ofreció oraciones a la Suprema Personalidad de Dios, a pesar de que nunca había visto al Señor Supremo. Simplemente porque había escuchado las afirmaciones de las Escrituras védicas acerca de la Suprema Personalidad de Dios, el Señor Brahma, con la mente fija, ofreció al Señor oraciones como las que se recogen o aprueban en esas Escrituras. El Señor Brahma dijo: ¡Oh, Señor Supremo!, ¡oh, inmutable e ilimitada verdad suprema!, Tú eres el origen de todo. Tú eres omnipresente, de modo que estás en el corazón de todos e incluso en el átomo. Tú no tienes cualidades 20

materiales. En verdad, eres inconcebible. La mente no puede entenderte por medio de la especulación, y las palabras no alcanzan a describirte. Tú eres el amo supremo de todos, y por ello eres digno de la adoración de todos. Te ofrecemos nuestras respetuosas reverencias. ¡Oh, Suprema Personalidad de Dios!, nos hemos entregado a Ti, pero ahora deseamos verte. Por favor, haz que Tu forma original y Tu sonriente cara de loto sean visibles a nuestros ojos, y que podamos percibirlas con nuestros sentidos. Al regar la raíz de un árbol, el tronco y las ramas también quedan satisfechos. Del mismo modo, el devoto del Señor Vishnu está sirviendo a todo el mundo, pues el Señor es la Superalma de todos. Después de que los semidioses y el Señor Brahma Le adorasen con oraciones, la Suprema Personalidad de Dios, Hari, apareció ante ellos. Su refulgencia corporal era como si miles de soles se hubieran levantado a la vez sobre el horizonte. La refulgencia del Señor cegó por completo a todos los semidioses. No podían ver ni el cielo, ni las direcciones, ni la tierra; ni siquiera podían verse a sí mismos, y mucho menos al Señor, que Se encontraba ante ellos. Mi Señor, nosotros, los semidioses, los directores del universo, hemos venido a Tus pies de loto. Por favor, satisface el deseo que nos ha traído a Ti. Tú eres el testigo de todo, desde dentro y desde fuera. Nada Te es desconocido, y por lo tanto no es necesario que Te informemos de nada. El Señor entendió la razón de que hubiesen acudido a Él. Así, con una voz profunda como el retumbar de las nubes, el Señor contestó a los semidioses, que permanecían atentos y con las manos juntas. La Suprema Personalidad de Dios, el amo de los semidioses, podía realizar por Sí solo las actividades de los semidioses, pero, con el deseo de disfrutar del pasatiempo de batir el océano, habló de la siguiente manera. La Suprema Personalidad de Dios dijo: ¡Oh, Señor Brahma, Señor Shiva y demás semidioses!, por favor, escuchadme con gran atención, pues lo que digo os traerá buena fortuna a todos. En espera de épocas más prósperas para vosotros, debéis pactar una tregua con los demonios y asuras, a quienes el tiempo favorece ahora. ¡Oh, semidioses!, satisfacer los propios intereses es tan importante que a veces hay que llegar al extremo de pactar una tregua con el enemigo. Para satisfacer los propios intereses, hay que actuar conforme a la lógica de la serpiente y el ratón. Esforzaos inmediatamente por producir néctar. Si una persona a punto de morir lo bebe, se volverá inmortal.

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Oh, semidioses!, echad en el océano de leche toda clase de verduras, hierbas, enredaderas y plantas medicinales. Entonces, con Mi ayuda, usad la montaña Mandara como vara de batir y a Vasuki como cuerda, y batid el océano de leche concentrando toda vuestra atención. Los demonios trabajarán, pero el verdadero resultado, el néctar que se producirá del océano, será para vosotros, os semidioses. Mis queridos semidioses, todo puede lograrse con paciencia y paz, pero quien se deja agitar por la ira no logra su objetivo. Por lo tanto, todo lo que los demonios pidan, dejad que se lo queden. Del océano de leche se generará un veneno llamado kalakuta, pero no os asustéis. Además, al batir el océano se crearán diversos productos, pero no debéis sentir codicia o ansiedad por obtenerlos, y tampoco os irritéis. Después de dar esos consejos a los semidioses, la Suprema Personalidad de Dios, la mejor de todas las entidades vivientes, desapareció de su vista. El Señor Brahma y el Señor Shiva, después de ofrecer respetuosas reverencias al Señor, regresaron a sus moradas. Entonces, los semidioses fueron a ver a Maharaja Bali, un famosísimo rey de los demonios, sabía muy bien cuándo era tiempo de paz y cuándo de guerra. Así, aunque sus generales y capitanes se agitaron mucho y estuvieron a punto de matar a los semidioses, Maharaja Bali se lo prohibió, pues vio que los semidioses venían en son de paz. Los semidioses se acercaron a Bali Maharaja, el hijo de Virocana, y se sentaron cerca de él. Bali estaba escoltado por los generales de los demonios y gozaba de gran opulencia, pues había conquistado los tres mundos. Tras complacer a Bali Maharaja con palabras afables, el muy inteligente Señor Indra, el rey de los semidioses, le presentó, con suma cortesía, todas las propuestas que la Suprema Personalidad de Dios, el Señor Vishnu, les había aconsejado. Las propuestas del Señor Indra fueron aceptadas de inmediato por Bali y sus asistentes, encabezados por Sambara y Aristanemi, y por todos los demás habitantes de Tripura. A continuación, los semidioses y los demonios pactaron un armisticio y se empeñaron en los grandes preparativos para producir néctar, como el Señor Indra había propuesto. Acto seguido, con muchísima fuerza, los demonios y los semidioses, que eran muy poderosos y tenían brazos largos y robustos, levantaron de raíz la montaña Mandara. Dando grandes voces, la llevaron hacia el océano de leche. La montaña era tan grande, y la distancia tan larga, que el rey Indra, Maharaja Bali y los demás semidioses y demonios se sintieron muy fatigados. Sin poder 22

llevarla más lejos, tuvieron que soltarla. La montaña Mandara pesaba muchísimo, pues está hecha de oro, y al caer aplastó a muchos semidioses y demonios. Los semidioses y los demonios estaban frustrados y desanimados; tenían rotos los brazos, los muslos y los hombros. Por esa razón, la Suprema Personalidad de Dios, que lo conoce todo, apareció en el lugar a lomos de Garuda, Su ave portadora. Al observar que la mayoría de los demonios y semidioses habían sido aplastados por la montaña, el Señor posó Su mirada sobre ellos y les devolvió la vida. Así se vieron libres del dolor, y en sus cuerpos no quedó ni la menor magulladura. Con toda facilidad, el Señor levantó la montaña con una mano y la puso a lomos de Garuda, para, seguidamente, sentarse también Él sobre Garuda y partir hacia el océano de leche, rodeado por los semidioses y los demonios. Una vez allí, Garuda, el líder de las aves, descargó de su espalda la montaña Mandara y la llevó cerca del agua. El Señor le pidió entonces que abandonara el lugar, y así lo hizo. Los semidioses y los demonios convocaron a Vasuki, el rey de las serpientes, pidiéndole que viniese y prometiéndole una parte del néctar. Después de enroscar a Vasuki en torno a la montaña Mandara como una cuerda de batir, se esforzaron con gran placer en producir néctar batiendo el océano de leche. La Suprema Personalidad de Dios, Ajita, sujetó la parte delantera de la serpiente, y los semidioses Le siguieron. Los líderes de los demonios pensaron que no era sabio tirar de la cola, la parte menos auspiciosa de la serpiente. Ellos querían tirar de la parte frontal, donde se habían situado la Personalidad de Dios y los semidioses, pues aquella parte era auspiciosa y gloriosa. Así, alegando que eran estudiantes muy avanzados del conocimiento védico, famosos por su nacimiento y actividades, los demonios protestaron diciendo que querían sujetar a la serpiente por su parte delantera.

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Así, los demonios permanecían en silencio, oponiéndose al deseo de los semidioses. Al ver a los demonios y comprender sus motivos, la Suprema Personalidad de Dios sonrió. Sin discusión alguna, aceptó de inmediato su propuesta y sujetó la cola de la serpiente. Los semidioses le siguieron. Dejando así establecida la forma de sujetar la serpiente, los hijos de Kasyapa, tanto semidioses como demonios, dieron comienzo a sus actividades, con el deseo de obtener néctar batiendo el océano de leche. De ese modo, la montaña Mandara fue empleada como palo de batir en el océano de leche; sin embargo, como no tenía base en la que sostenerse, se hundió en el agua, pese a que la sujetaban los semidioses y los demonios con sus fuertes brazos. Cuando la montaña se hundió por la fuerza de la providencia, semidioses y demonios perdieron los ánimos; sus rostros parecían marchitarse. Al ver la situación que se había creado por voluntad del Supremo, el ilimitadamente poderoso Señor, cuya determinación es infalible, adoptó la maravillosa forma de una tortuga, entró en el agua y levantó la gran montaña Mandara. Cuando vieron que la montaña Mandara estaba de nuevo en la superficie, los semidioses y los demonios se sintieron muy inspirados y animados para comenzar a batir de nuevo. La montaña descansaba sobre el caparazón de la gran tortuga, que era como una gran isla de un millón trescientos mil kilómetros de extensión. Con la fuerza de sus brazos, semidioses y demonios hicieron girar la montaña Mandara sobre la concha de la extraordinaria tortuga, que disfrutaba del placer que Le daba al rascarle el cuerpo. A continuación, el Señor Vishnu entró en los demonios como la modalidad de la pasión, en los semidioses como la modalidad de la bondad, y en Vasuki como la modalidad de la ignorancia, para animarles y aumentar sus diferentes tipos de fuerza y energía. Manifestando una forma con miles de brazos, el Señor apareció entonces,

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como otra gran montaña, en la cima de la montaña Mandara, y la sostuvo con una mano. En los sistemas planetarios superiores, el Señor Brahma y el Señor Shiva, junto con Indra, el rey del cielo, y otros semidioses, ofrecieron oraciones al Señor y derramaron flores sobre Él. Los semidioses y los demonios trabajaron frenéticamente para obtener el néctar, animados por el Señor, que estaba encima y debajo de la montaña y que había entrado en los semidioses, en los demonios, en Vasuki y en la montaña misma. Con la fuerza de los semidioses y los demonios, el océano de leche fue agitado con tanta potencia que todos los cocodrilos que allí vivían se perturbaron mucho. No obstante, se continuó batiendo el océano del mismo modo. Vasuki tenía miles de bocas y de ojos. De sus bocas exhalaba un fuego abrasador y un humo que acabó por afectar a los demonios, encabezados por Pauloma, Kaleya, Bali e Ilvala. Así, los demonios, que parecían árboles sarala quemados en un incendio forestal, fueron perdiendo todo su poder. Los semidioses también sufrieron a causa del ardiente aliento de Vasuki; el lustre de sus cuerpos disminuyó, y el humo ennegreció sus ropas, sus collares de flores, sus armas y sus rostros. Sin embargo, por la gracia de la Suprema Personalidad de Dios, el mar se cubrió de nubes, que derramaron torrentes de lluvia, y se levantó una brisa que arrastraba partículas de agua de las olas; todo ello sirvió de alivio a los semidioses. Como el océano de leche no daba néctar a pesar de todo el esfuerzo de los mejores de los semidioses y demonios, la Suprema Personalidad de Dios, Ajita, asumió personalmente la tarea de batirlo. El Señor parecía una nube negruzca. Iba vestido con ropas amarillas, los aretes en Sus oídos brillaban como relámpagos, y el cabello Le cubría los hombros. Llevaba un collar de flores, y tenía los ojos rosados. Con Sus gloriosos y fuertes brazos, que liberan del temor al universo entero, sujetó a Vasuki y comenzó a batir el océano, empleando la montaña Mandara como palo de batir. Ocupado en esa actividad, el Señor parecía la hermosa montaña Indranila. Peces, tiburones, tortugas y serpientes estaban muy agitados y perturbados. Todo el océano estaba revuelto, e incluso los animales acuáticos más grandes, como las ballenas, los elefantes marinos, los cocodrilos y los peces, salieron a la superficie. Al ser batido de este modo, lo primero que el océano produjo fue un peligrosísimo y mortífero veneno llamado halahala. ¡Oh, rey!, aquel veneno incontrolable se extendía violentamente hacia arriba, hacia abajo y en todas direcciones; entonces, todos los semidioses, junto con 25

el Señor mismo, acudieron al Señor Shiva [Sadu Shiva]. Sintiéndose desamparados y llenos de temor, se refugiaron en él. Los semidioses vieron al Señor Shiva, que, velando por la buena fortuna y prosperidad de los tres mundos, se sentaba con su esposa, Bhavani, en la cima del monte Kailasa. Recibía la adoración de grandes personas santas que aspiraban a la liberación. Los semidioses le ofrecieron reverencias y oraciones con mucho respeto. Los prajapatis dijeron: ¡Oh, Maha Deva, el más grande de los semidioses!, ¡oh, Superalma de todas las entidades vivientes y causa de su felicidad y prosperidad!, hemos venido al refugio de tus pies de loto. Ahora, por favor, sálvanos de este mortífero veneno, que se extiende por los tres mundos. El Señor Shiva es siempre benevolente con todas las entidades vivientes. Cuando vio que aquel veneno, que se extendía por todas partes, era causa de gran perturbación para las entidades vivientes, sintió una gran compasión por ellas. Entonces se dirigió a Sati, su consorte eterna, con las siguientes palabras: Mi querida Bhavani, mira el peligro que corren todas esas entidades vivientes debido al veneno que se produjo al batir el océano de leche. Tengo el deber de brindar protección y seguridad a todas las entidades vivientes que luchan por la existencia. En verdad, el amo tiene el deber de proteger del sufrimiento a quienes dependen de él. Confundida por la energía ilusoria de la Suprema Personalidad de Dios, la gente siempre se ocupa en actos de hostilidad hacia los demás. Pero los devotos, aun a riesgo de sus propias vidas, que son temporales, tratan de salvarles. Mi querida y amable esposa, Bhavani, cuando se actúa con benevolencia hacia los demás, la Suprema Personalidad de Dios, Hari, Se siente muy complacido. Y cuando el Señor está complacido, yo también lo estoy, y también todas las demás criaturas vivientes. Así pues, deja que beba ese veneno, pues de esa forma haré felices a todas las entidades vivientes. Tras informar a Bhavani con estas palabras, el Señor Shiva se dispuso a beber el veneno. Bhavani, que conocía a la perfección las capacidades del Señor Shiva, le dio permiso para hacerlo. 26

A continuación, el Señor Shiva, que está consagrado a realizar obras auspiciosas y benéficas para la humanidad, sintiendo gran compasión, recogió en la palma de su mano todo el veneno producido y lo bebió. El veneno surgido del océano de leche manifestó su potencia marcando la garganta del Señor Shiva con una línea azul, como para difamarle. Sin embargo, a esa línea se la considera ahora un adorno del Señor. Los escorpiones, las cobras, las plantas venenosas y otros animales de mordedura venenosa, aprovecharon la oportunidad para beber las salpicaduras del veneno que había caído de la mano del Señor Shiva mientras lo bebía. Después de que el Señor Shiva bebiese el veneno, semidioses y demonios, muy complacidos, volvieron a batir el océano con renovado vigor. Como resultado, apareció una vaca conocida con el nombre de Surabhi. A continuación se generó el caballo Uccairsrava, que era tan blanco como la Luna. Cuando Bali Maharaja expresó su deseo de quedárselo, Indra, el rey del cielo, no protestó, pues recordó el consejo que había recibido de la Suprema Personalidad de Dios. Al continuar batiendo, el siguiente resultado fue la generación de Airavata, el rey de los elefantes. Era un elefante blanco que, con sus cuatro colmillos, desafiaba las glorias de la montaña Kailasa, la gloriosa morada del Señor Shiva. Se generaron ocho grandes elefantes, encabezados por Airavata, que podían ir en cualquier dirección. También surgieron ocho elefantas, encabezadas por Abhramu. El siguiente producto del gran océano fueron las famosas joyas Kaustubhamari y Padmaraga-mari, que el Señor Vishnu deseó quedarse para adornar Su pecho con ellas. Seguidamente se generó la flor parijata, adorno de los planetas celestiales. Después aparecieron las apsaras que hacen de prostitutas en los planetas celestiales. Estaban perfectamente adornadas con alhajas y medallones de oro, y se vestían con ropas finas y atractivas. Las apsaras se mueven con muchísima lentitud, con un estilo que atrae y confunde a los habitantes de los planetas celestiales. Entonces apareció la diosa de la fortuna, Rama, que está absolutamente consagrada a ser disfrutada por la Suprema Personalidad de Dios. Era como la electricidad, más brillante que una montaña de mármol iluminada por los relámpagos. Por su exquisita belleza, su aspecto físico, sus glorias, su juventud y el tono de su piel, todos la deseaban, desde los semidioses y demonios hasta los seres humanos. Se sentían atraídos porque ella es la fuente de toda opulencia. El rey del cielo, Indra, trajo un asiento adecuado para la diosa de la fortuna. Todos los ríos de aguas sagradas, como el Ganges y el Yamuna, vinieron en su 27

forma personal, y cada uno de ellos trajo para madre Laksmy, la diosa de la fortuna, agua pura en cántaros de oro. La tierra adoptó una forma personal y reunió todas las hierbas y especias necesarias para instalar la Deidad. Las vacas dieron cinco productos: leche, yogur, ghee, orina y excremento de vaca, y la personificación de la primavera reunió todo lo que se produce en primavera, durante los meses de Abril y Mayo. Durante toda la ceremonia de baño, la diosa de la fortuna conservó siempre su presencia original, con una flor de loto en la mano; su imagen era muy hermosa. La diosa de la fortuna es la más casta de las mujeres, pues para ella no hay nadie más que la Suprema Personalidad de Dios. La diosa de la fortuna se acercó a la Suprema Personalidad de Dios y Le puso sobre los hombros el collar de flores de loto recién brotadas, alrededor del cual zumbaban los abejorros en busca de miel. Entonces, con la esperanza de obtener un lugar en el pecho del Señor, permaneció de pie a Su lado, sonriendo con timidez. Al verse desdeñados por la diosa de la fortuna, los demonios y raksasas quedaron deprimidos, confundidos y frustrados; de ese modo, perdieron todo pudor Los demonios y los semidioses— se ocupaban en batir el océano de leche, apareció una maravillosa personalidad. Era de constitución fuerte; tenía los brazos largos, robustos y poderosos; su cuello, marcado con tres líneas, tenía la forma de una caracola; sus ojos eran rojizos, y el color de su piel negruzco. Era muy joven, llevaba un collar de flores, y todo su cuerpo estaba adornado con alhajas. Estaba vestido con ropas amarillas, y llevaba unos pendientes de perlas pulidos y muy brillantes. Las puntas de sus cabellos estaban ungidas en aceite, y su pecho era muy ancho. Su cuerpo tenía todas las características auspiciosas; era robusto y fuerte como un león, y se adornaba con ajorcas. En la mano llevaba una vasija repleta de néctar. Esa persona era Dhanvantari, la porción plenaria de una porción plenaria del Señor Vishnu. Dominaba a la perfección la ciencia de la medicina, y, como uno de los semidioses, se le permitía tomar una parte en los sacrificios. Al ver a Dhanvantari con el jarro de néctar, los demonios, deseosos de apoderarse del jarro y de su contenido, se lo arrebataron inmediatamente por la fuerza. Cuando los demonios se llevaron el jarro de néctar, los semidioses se sintieron desalentados. Entonces buscaron refugio a los pies de loto de la Suprema Personalidad de Dios, Sri Hari. Al ver la pesadumbre de los semidioses, la Suprema Personalidad de Dios, que siempre desea satisfacer las aspiraciones de Sus devotos, les dijo: «No estéis 28

tristes. Yo confundiré a los demonios con Mi propia energía y haré que disputen entre sí. De ese modo satisfaré vuestro deseo de tener el néctar» Los demonios comenzaron entonces a discutir acerca de quién sería el primero en probar el néctar. Cada uno de ellos decía: «Tú no puedes beber primero. Yo tengo que beber antes. ¡Yo primero, no tú!». Algunos demonios dijeron: «Los semidioses han ayudado a batir el océano de leche. En un sacrificio público, todos tienen el mismo derecho a recibir su parte, así que, ahora, conforme al sistema religioso eterno, lo correcto es que los semidioses tengan su parte del néctar», de ese modo, los demonios más débiles impidieron que los más fuertes se tomaran el néctar. La Suprema Personalidad de Dios, Vishnu, que puede neutralizar cualquier situación desfavorable, adoptó entonces la forma de una mujer de extraordinaria belleza. Esa encarnación en forma de mujer, Mohini-murti, era muy agradable para la mente. Tenía el color de un loto negruzco recién brotado, y todas las partes de Su cuerpo estaban muy bien formadas. Se adornaba las orejas con pendientes idénticos, y tenía las mejillas muy hermosas, la nariz alta y la cara plena de brillo juvenil. Sus grandes senos hacían que Su cintura pareciese muy delgada. Atraídos por el aroma de Su cara y de Su cuerpo, los abejorros zumbaban a Su alrededor, de modo que tenía la mirada inquieta. En Su cabello, de extraordinaria belleza, llevaba una guirnalda de flores mallika, y en el cuello, bien formado y muy atractivo, un collar y otros adornos. Se adornaba los brazos con ajorcas, y tenía el cuerpo cubierto con un sari muy limpio; Sus senos eran como islas en un océano de belleza. Llevaba campanitas tobilleras. Sonreía con timidez y lanzaba miradas sobre los demonios; así, con los movimientos de Sus cejas aumentaba más y más los deseos sensuales de los demonios. Absolutamente todos deseaban poseerla. Los demonios se habían enemistado entre sí, y, forcejeando por el recipiente de néctar, olvidaron todo lazo de amistad. En esa situación, vieron a una mujer muy joven y hermosa que se les acercaba. Al ver a la hermosa mujer, los demonios dijeron: «¡Oh, qué maravillosa belleza!, ¡qué maravilloso brillo el de Su cuerpo!, ¡y qué maravilla la belleza de Su juventud!». Hablando de ese modo, se acercaron a Ella rápidamente, llenos de deseos de disfrutarla, y comenzaron a hacerle preguntas. ¡Oh, muchacha de maravillosa belleza!, ¡qué hermosos son Tus ojos como pétalos de loto! ¿Quién eres?, ¿de dónde has venido?, ¿por qué has venido aquí, y a quién perteneces? ¡Oh, muchacha de extraordinarios muslos!, nuestras mentes se agitan sólo con verte.

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¡Oh, hermosa muchacha de hermosas cejas!, en verdad ha sido la Providencia quien, por Su misericordia sin causa, Te ha enviado para complacer los sentidos y la mente de todos nosotros. ¿No es así? Este objeto, el recipiente de néctar, se ha vuelto causa de discordia entre nosotros. Aunque hemos nacido en la misma familia, nuestra enemistad va en aumento. Por eso, ¡oh, mujer de delgada cintura, que eres tan hermosa en Tu prestigiosa posición!, Te pedimos por favor que resuelvas esta disputa. Tras escuchar el ruego de los demonios, la Suprema Personalidad de Dios, que había adoptado la forma de una hermosa mujer, sonrió. Mirándoles con gestos femeninos y atractivos, habló de la siguiente manera. dijo a los demonios: ¡Oh, hijos de Kasyapa Muni!, Yo soy una simple prostituta. ¿Por qué tenéis tanta fe en Mí? Una persona sabia nunca pondría su fe en una mujer. ¡Oh, demonios!, como los monos, los chacales y los perros, que son inestables en sus relaciones sexuales y siempre están buscando nuevos compañeros, las mujeres de vida independiente buscan un nuevo amigo cada día. La amistad de esas mujeres nunca es permanente. Ésa es la opinión de los sabios eruditos. Después de escuchar las palabras de Mohini-murti, que les había hablado como si bromease, los demonios se sentían muy confiados. Riendo con gravedad, finalmente pusieron en Sus manos el recipiente de néctar. Cuando tuvo en Sus manos el recipiente de néctar, la Suprema Personalidad de Dios esbozó una sonrisa y, hablando con palabras atractivas, dijo: Mis queridos demonios, puedo asumir la responsabilidad de repartir el néctar entre vosotros, siempre y cuando aceptéis Mi decisión, sea honesta o deshonesta. Los jefes de los demonios no eran expertos en tomar decisiones. Al escuchar las dulces palabras, inmediatamente asintieron. «Sí —fue su respuesta—, lo que has dicho está bien.» Así, los demonios se mostraron dispuestos a aceptar lo que Ella decidiese. Los demonios son por naturaleza retorcidos como serpientes, de modo que no cabía pensar en darles una parte del néctar; hubiera sido tan peligroso como alimentar con leche a una serpiente. Teniendo eso en cuenta, la Suprema Personalidad de Dios, que nunca cae, no les dio parte alguna del néctar. El Sr.Maha Vishnu dispuso que los demonios y semidioses se sentasen en hileras diferentes. Tomando el recipiente del néctar en las manos, comenzó por acercarse a los demonios, les satisfizo con palabras dulces, y de ese modo les engañó, pues no les dio su parte del néctar. Entonces lo repartió entre los semidioses, que estaban sentados lejos, a fin de liberarles de la invalidez, la vejez y la muerte. Los demonios habían prometido aceptar todo lo que la mujer hiciese, fuese justo o injusto; así pues, para mantener esa promesa, mostrar su equilibrio y evitar un enfrentamiento directo con una mujer, guardaron silencio. 30

La Suprema Personalidad de Dios es el mejor amigo y bienqueriente de los tres mundos. Así, cuando los semidioses hubieron consumido la práctica totalidad del néctar, el Señor, en presencia de todos los demonios, reveló Su forma original. La sociedad humana, mediante las palabras, la mente y las acciones, realiza actividades para proteger la vida y las riquezas; sin embargo, todas esas actividades tienen por objeto la complacencia de los sentidos, individual o extendida, en relación con el cuerpo, y fracasan, pues se apartan de la senda del servicio devocional. Pero esas mismas actividades, cuando se realizan para la satisfacción del Señor, traen resultados beneficiosos que repercuten en todos, del mismo modo que el agua con que se riega la raíz de un árbol se reparte por todo el árbol. Los demonios y daityas se habían empeñado con toda su atención en el esfuerzo de batir el océano, pero, como no eran devotos de Vasudeva, la Suprema Personalidad de Dios, Maha Vishnu, no pudieron beber el néctar. El Sr. Vishnu, una vez cumplida Su misión de batir el océano y alimentar con el néctar a Sus queridos devotos, los semidioses, les dejó y fue llevado por Garuda a Su propia morada. Ante la victoria de los semidioses, los demonios no podían soportar su superior opulencia. Entonces, armas en alto, marcharon contra ellos. Con espíritu combativo, renovadas sus fuerzas por haber bebido el néctar, los semidioses, que siempre se refugian en los pies de loto de Narayana, emplearon a su vez sus armas para responder al ataque de los demonios. A continuación, semidioses y demonios se enzarzaron en un feroz combate en la playa del océano de leche. Fue una batalla tan terrible que, con sólo escuchar acerca de ella, los vellos del cuerpo se erizan. En aquella batalla, los dos bandos estaban muy furiosos; con sentimientos de profunda enemistad, se atacaban con espadas, flechas y toda clase de armas. El sonido de las caracolas, las cornetas, los tambores, y los timbales, se unía al estrépito de los elefantes, caballos, cuadrigas y soldados de infantería, para formar un estruendo ensordecedor. En aquel campo de batalla, los aurigas (conductores de carruajes) luchaban contra los aurigas enemigos, los soldados de infantería contra la infantería enemiga, la caballería contra la caballería, y los soldados montados en elefantes contra sus pares en las filas enemigas. De este modo, era una lucha entre iguales.

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Unos soldados luchaban en camellos, otros, montados en elefantes; algunos montaban en asnos, y otros, en monos de cara roja o blanca, e incluso en tigres y leones. De este modo, todos se entregaron al combate. Algunos soldados luchaban montados en buitres, águilas, patos, halcones y aves bhasa. Otros iban montados en peces enormes, que pueden devorar grandes ballenas, o cabalgaban en búfalos, rinocerontes, vacas, toros, vacas salvajes. Otros luchaban montados en chacales, ratas, lagartos, conejos, seres humanos, cabras, ciervos negros, cisnes y jabalíes. Así, montados en animales de agua, de tierra y del cielo, e incluso en animales con cuerpos deformes, ambos ejércitos avanzaban el uno contra el otro. En ambos ejércitos, semidioses y demonios llevaban hermosos doseles, estandartes de gran colorido y parasoles con la empuñadura hecha de perlas y piedras preciosas. También se adornaban con abanicos de plumas de pavo real y

otros tipos de abanicos. Con sus ropas ondeando al viento, los soldados tenían, de modo natural, un aspecto muy hermoso; sus escudos, sus alhajas y sus armas, afiladas y limpias, resplandecían bajo la deslumbrante luz del Sol. Así, las tropas en formación eran como dos océanos con bandadas de seres acuáticos. Dispuesto para la batalla, el más famoso general de los ejércitos, Maharaja Bali, el hijo de Virocana, estaba sentado en el maravilloso avión Vaihayasa. Aquel avión, hermosamente decorado, era obra del demonio Maya, y estaba dotado de armas para todo tipo de combates. Era inconcebible e indescriptible. De hecho, a veces era visible y a veces invisible. Sentado en el avión bajo una 32

hermosa sombrilla protectora y abanicado con las mejores camaras, Maharaja Bali, rodeado de sus capitanes y comandantes, era como la Luna que surge al anochecer iluminando todas las direcciones. Todos esos demonios habían participado en el trabajo de batir el océano, pero sin obtener nada, pues se habían visto privados de su parte del néctar. Ahora luchaban contra los semidioses, y, para animar a sus ejércitos, emitían sonidos estruendosos como el rugir de los leones, y hacían sonar con gran fuerza sus caracolas, el Señor Indra, al ver la actitud de sus feroces rivales, se puso tremendamente furioso. Montado en Airavata, un elefante que puede ir a donde desee y guarda una reserva de agua y vino para rociarla con su trompa. Los semidioses y los demonios se acercaron y comenzaron a lanzarse mutuos reproches con palabras que herían el corazón. Cuando estuvieron más cerca, se emparejaron y comenzaron a luchar cara a cara. Todos esos semidioses y demonios se reunieron en el campo de batalla en actitud belicosa y se atacaron unos a otros con muchísima fuerza. Todos ellos deseaban la victoria, y, después de emparejarse con sus rivales, se atacaron violentamente con flechas afiladas, espadas y lanzas. Los elefantes, los caballos, las cuadrigas, los aurigas, los soldados de infantería y numerosas monturas, con sus jinetes, fueron hechos pedazos. Por todas partes estaban los brazos cortados, los muslos, los cuellos y las piernas de los soldados, con los restos destrozados de sus arcos, armaduras y ornamentos. Al chocar con el suelo, las piernas de los semidioses y demonios y las ruedas de las cuadrigas levantaban violentamente al cielo partículas de polvo, que formaron una nube que cubrió todas las direcciones del espacio exterior, hasta el Sol. Pero, al entrar en contacto con las gotas de sangre salpicada por todo el espacio, la nube de polvo no podía sostenerse en el cielo. A medida que avanzaba el combate, el campo de batalla fue quedando cubierto por las cabezas cortadas de los héroes, que todavía miraban y se mordían los labios con gesto de ira. Los yelmos y los pendientes de esas cabezas cortadas estaban esparcidos por todas partes. Del mismo modo, por todas partes había brazos adornados con alhajas y que aún empuñaban sus armas, así como piernas y muslos, que parecían trompas de elefantes. En aquel campo de batalla se generaron muchos troncos sin cabeza. Esos torsos fantasmales podían ver con los ojos de las cabezas caídas, y, con armas en las manos, atacaban a los soldados enemigos. Al ver la destreza militar de Indra, Bali Maharaja no pudo contener la ira. Entonces preparó otra arma, llamada Sakti, que ardía como una gran antorcha. Indra, sin embargo, la cortó en pedazos antes de que Bali llegase a dispararla. 33

A continuación, Bali desapareció y recurrió a ilusiones demoníacas. Sobre las cabezas de los soldados de los semidioses apareció entonces una montaña gigante, producto de la ilusión. De la montaña caían árboles que ardían en un incendio forestal. También caían piedras de borde afilado en forma de pico, que aplastaban las cabezas de los soldados de los semidioses. Sobre los soldados caían también escorpiones, grandes serpientes y muchos otros animales venenosos, así como leones, tigres, jabalíes y grandes elefantes, aplastándolo todo. Seguidamente aparecieron muchos cientos de demonios caníbales, hombres y mujeres, completamente desnudos y armados con tridentes, que no dejaban de gritar: «¡Háganlos pedazos!, ¡atraviésenlos!» -En el cielo aparecieron pavorosas nubes, sacudidas por vientos muy violentos. Con un rumor sordo, como de truenos, comenzaron a derramar lluvias de brasas incandescentes. Bali Maharaja creó un fuego devastador que quemaba a todos los soldados de los semidioses. Azuzado por rachas de viento, aquel fuego tenía un aspecto tan terrible como el fuego Sanvartaka, que surge en el momento de la disolución del Universo. A continuación, se produjo una furiosa inundación; ante la vista de todos, aparecieron por todas partes remolinos y olas marinas, agitadas por violentas rachas de viento. Ante aquella atmósfera creada en el campo de batalla por los invisibles demonios, que eran expertos en magia e ilusiones, los soldados de los semidioses perdieron todo entusiasmo. Incapaces de hallar la forma de neutralizar las actividades de los demonios, los semidioses meditaron de todo corazón en la Suprema Personalidad de Sri Maha Vishnu, el creador del universo, quien, inmediatamente, apareció. Sri Hari, cuyos ojos son como los pétalos de una flor de loto recién florecida, apareció sentado a lomos de Garuda, sobre cuyos hombros extendía Sus pies de loto. Así el Señor Supremo, vestido de amarillo, adornado por la joya Kaustubha y la diosa de la fortuna, con un yelmo y unos pendientes de incalculable valor, y empuñando diversas armas en Sus ocho brazos, Se hizo visible ante los semidioses. 34

Del mismo modo que los peligros de un sueño desaparecen tan pronto como despertamos, la Suprema Personalidad de Dios, con Su potencia trascendental, disipó todas las ilusiones mágicas de los demonios nada más entrar en el campo de batalla. En verdad, el simple hecho de recordar a la Suprema Personalidad de Dios nos libera de todos los peligros. -Al ver en el campo de batalla a la Suprema Personalidad de Dios montado en Garuda, el demonio Kalanemi, que iba montado en un león, empuñó su tridente, y, sin perder un instante, lo voltéo y lo lanzó contra la cabeza de Garuda. La Suprema Personalidad de Dios, Hari, el amo de los tres mundos, atrapó el tridente y, con esa misma arma, mató a su enemigo, Kalanemi, y a su montura, el león. Seguidamente, el Señor Supremo mató a Mali y Sumali, dos demonios muy poderosos, cortándoles la cabeza con Su disco. Otro demonio, Malyavan, se lanzó entonces contra el Señor. Rugiendo como un león, el demonio atacó con su afilada maza a Garuda, el señor de las aves. Sin embargo, Maha Vishnu, la persona original, también cortó la cabeza de aquel enemigo con Su disco. A continuación, por la suprema gracia, Sri Hari, todos los semidioses, capitaneados por Indra y Vayu, fueron devueltos a la vida, y, con nuevos bríos, comenzaron a atacar violentamente a los mismos demonios que antes les habían derrotado. Al ver la ira del muy poderoso Indra, que empuñaba su rayo dispuesto a matar a Maharaja Bali, los demonios rompieron en lamentaciones: «¡Ay!, ¡ay!». -Sobrio, tolerante y bien pertrechado para la contienda, Bali avanzó hacia Indra en el gran campo de batalla. El rey Indra, que siempre lleva el rayo en la mano, increpó a Bali Maharaja con las siguientes palabras. -Indra dijo: ¡Ah, sinvergüenza!, como el bribón que venda los ojos de un niño para robarle sus propiedades, tú estás tratando de vencernos con manifestaciones de poder místico, aunque sabes que nosotros somos los amos de esos poderes. A esos necios y sinvergüenzas que pretenden ascender al sistema planetario superior por medio del poder místico o con medios mecánicos, o que se esfuerzan por ir incluso más allá de los planetas superiores para alcanzar el mundo espiritual o la liberación, yo hago que les envíen a la región más baja del universo. Yo, esa misma persona poderosa, es quien te va a cortar hoy mismo la cabeza con su afilado rayo de cientos de dientes. Aunque puedes producir mucha magia con tus trucos, tu conocimiento es muy escaso. A ver cómo sobrevives en este campo de batalla, con todos tus amigos y familiares. -Bali Maharaja contestó: Todos los que estamos en este campo de batalla nos hallamos, ciertamente, bajo la influencia del tiempo eterno, y, conforme a 35

nuestras actividades prescritas, estamos destinados a recibir, una tras otra, la fama, la victoria, la derrota y la muerte. Al ver los movimientos del tiempo, los que son conscientes de la verdadera realidad ni se regocijan ni se lamentan ante el devenir de las circunstancias. Puesto que tu victoria te llena de júbilo, no se te puede considerar muy sabio. Ustedes, los semidioses, se creen la causa de su fama y de su supuesta victoria. Debido a su ignorancia, las personas santas sienten pena de ustedes. Por eso, aunque sus palabras hacen daño en el corazón, nosotros no las aceptamos. Después de reprender a Indra, rey del cielo, con estas hirientes palabras, Bali Maharaja, que podía someter a cualquier héroe, armó su arco con las flechas naracas y, llevándose la cuerda hasta la oreja para tensarlo, disparó contra Indra. Entonces volvió a reñirle con palabras fuertes. Pero como las acusaciones de Bali eran ciertas, el rey Indra no se dolió en lo más mínimo. -En verdad, cuando Indra, el vencedor de enemigos, disparó su infalible cetro, el rayo, contra Bali, deseoso de matarlo, éste cayó a tierra con su avión, como una montaña con las alas cortadas. Al ver que su amigo Bali había caído, el demonio Jambhasura plantó cara a Indra, el enemigo, para servir a Bali Maharaja conforme a la amistad que les unía. Montado en un león, el muy poderoso Jambhasura fue hacia Indra y le golpeó violentamente en el hombro con su maza. También golpeó al elefante de Indra. Al ser golpeado, el elefante de Indra quedó confuso y dolorido. Doblando las rodillas, se inclinó y cayó inconsciente en el suelo. -Los semidioses, agobiados por la presión de los demonios, y sin poder ver a Indra, su capitán, estaban muy angustiados. Al verse sin líder, comenzaron a lamentarse, como mercaderes en una nave que está a punto de zozobrar en medio del océano. Como leones que cazan ciervos en el bosque, Vayu, Agni, Varuna y los demás semidioses comenzaron a matar a los demonios que aún resistían. Al ver que los demonios estaban a punto de ser completamente exterminados, el Señor Brahma envió un mensaje por intermedio de Narada, quien se presentó ante los semidioses para hacer que dejasen de luchar. El gran sabio Narada dijo: Todos ustedes, los semidioses, están protegidos por los brazos de Narayana, la Suprema Personalidad de Dios, y, por Su gracia, han obtenido el néctar. Por la gracia de la diosa de la fortuna, son gloriosos en todos los aspectos. Así pues, dejen de luchar, por favor. -En respuesta a las palabras de Narada, los semidioses olvidaron su ira y dejaron de luchar. Entre las alabanzas de sus seguidores, regresaron a sus planetas celestiales.

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-Siguiendo la orden de Narada Muni, los demonios que quedaban vivos en el campo de batalla llevaron a Bali Maharaja, que se encontraba muy maltrecho, a la montaña de Astagiri. Allí, sobre aquella montaña, Sukracarya (El Gurú de los Demonios) devolvió la vida a todos los soldados demoníacos que aún conservaban la cabeza, el tronco y las extremidades. Esto lo logró con su propio mantra, que recibe el nombre de Sañjivani. Bali Maharaja tenía mucha experiencia en los asuntos del universo. Cuando, por la gracia de Sukracarya, volvió en sí y recobró la memoria, pudo entender todo lo que había ocurrido. Por eso, aunque había sido vencido, no se lamentó.

Sri Dhanvantari.
El Señor, en Su encarnación de Dhanvantari, cura muy rápidamente —y tan sólo mediante Su fama personificada— las enfermedades de las por siempre enfermas entidades vivientes. Así pues, la Personalidad de Dios queda glorificada por siempre. Él además exigió una porción de los sacrificios, y es tan sólo Él quien inauguró en el universo la ciencia médica, o el conocimiento de la medicina. Quien recuerda el nombre de Dhanvantari puede liberarse de toda enfermedad. Esa persona era Dhanvantari, la porción plenaria de una porción plenaria del Señor Visnu. Dominaba a la perfección la ciencia de la medicina, y, como uno de los semidioses, se le permitía tomar una parte en los sacrificios. Como se afirma en el comienzo del Srimad-Bhagavatam, todo emana de la fuente fundamental: la Personalidad de Dios; por lo tanto, se concluye que la ciencia médica o el conocimiento de la medicina, fue también inaugurado por la Personalidad de Dios en Su encarnación Dhanvantari, y, por ello, el conocimiento se encuentra registrado en los Vedas. Los Vedas son la fuente de todo conocimiento, y, así pues, el conocimiento de la ciencia médica se encuentra también ahí para la curación perfecta de las enfermedades de la entidad viviente. La entidad viviente que mora en el cuerpo se encuentra de por sí enferma, por la propia construcción de su cuerpo. El cuerpo es el símbolo de las enfermedades. La enfermedad puede que difiera de una 37

variedad a otra, pero la enfermedad debe existir, tal como existe el nacimiento y la muerte apara todos. Así que, por la gracia de la Personalidad de Dios, no sólo se curan las enfermedades del cuerpo y de la mente, sino que también el alma se libera de la constante repetición del proceso de nacimiento y muerte y es la fuente de la curación de la enfermedad de la existencia material. Cuando el mundo se encuentra sobrecargado por la fuerza combatiente de reyes que no tienen fe en Dios, el Señor, sólo para disminuir la aflicción del mundo, desciende con Su porción plenaria. El Señor viene en Su forma original, con hermoso cabello negro. Y sólo para expandir Sus glorias trascendentales, Él actúa de un modo extraordinario. Nadie puede calcular con precisión cuán grande es Él. De esa manera, el Señor de los universos mantiene todos los planetas que están habitados por semidioses, hombres y animales inferiores. Haciendo los papeles de encarnaciones, Él ejecuta pasatiempos para rescatar a aquellos que se hallan en el plano de la modalidad de la bondad pura.

Baraha o el Avatara Jabalí.
Ahora quedemos saber acerca de la creación de Brahma, el receptáculo de todo conocimiento védico. Brahma creó primero las ocupaciones de la nesciencia, como el engañarse a sí mismo, el sentido de la muerte, la ira que sigue a la frustración, el falso sentimiento de propiedad, y el concepto corporal ilusorio u olvido de la propia verdadera identidad. Considerando que una creación tan engañosa era trabajo pecaminoso, Brahma no se sintió muy complacido con su actividad, y, en consecuencia, se purificó meditando en la Personalidad de Dios. Comenzó entonces con otra fase de la creación. En el principio, Brahma creó a cuatro grandes sabios, que se llamaron Sanaka, Sananda, Sanatana y Sanatkumara. Todos ellos eran reacios a emprender actividades materialistas, pues, a causa de que su semen fluía hacia arriba, eran muy elevados. Brahma habló a sus hijos después de generarlos. Dijo: «Queridos hijos míos, ahora 38

procread». Pero ellos, por su apego a Maha Vishnú, la Suprema Personalidad de Dios, tenían como meta la liberación, y expresaron, por lo tanto, su falta de deseo. Ante la negativa de sus hijos a obedecer la orden de su padre, en la mente de Brahma se generó mucha ira, que trató de dominar y no expresar. Aunque trató de reprimir su ira, ésta salió de entre sus cejas, y de inmediato se generó un niño cuyo color era una mezcla de azul y rojo. Después de haber nacido, empezó a gritar llorando: ¡OH, marcador del destino, maestro del universo! ¡Señala, por favor, mi nombre y lugar! El todopoderoso Brahma, que nació de la flor de loto, apaciguó al niño con amables palabras, dando acogida a su ruego, y dijo: No llores. Ciertamente voy a actuar tal como tú deseas. A continuación, Brahma dijo: ¡Oh, príncipe de los semidioses! Todo el mundo te conocerá con el nombre de Rudra, puesto que has llorado con tanta ansiedad. Mi querido muchacho, he seleccionado ya los siguientes lugares para que residas en ellos: el corazón, los

sentidos, el aire de la vida, el cielo, el aire, el fuego, el agua, la tierra, el Sol, la Luna y la austeridad.
-Mi querido muchacho, tú puedes ahora aceptar todos los lugares que he señalado para ti y para tus diferentes esposas, y, como ahora eres uno de los amos de las entidades vivientes, puedes aumentar la población en gran escala. El sumamente poderoso Rudra, cuyo cuerpo era de un color mezcla de azul y rojo, creó gran cantidad de descendientes, de rasgos, fuerza y naturaleza violenta exactamente como los suyos. Rudra generó una cantidad ilimitada de hijos y nietos, y, cuando se reunieron, trataron de devorar el universo entero. Cuando Brahma, el padre de las entidades vivientes, vio esto, le asustó la situación. Brahma le dijo a Rudra: ¡Oh, el mejor entre los semidioses! No es necesario que engendres entidades vivientes de esta naturaleza. Han empezado a devastarlo todo por todas partes con las feroces llamas de sus ojos, e incluso 39

me han atacado a mí. Querido hijo mío, es mejor que lleves una vida de penitencia, que es auspiciosa para todas las entidades vivientes y que te reportará toda bendición. Sólo por medio de la penitencia podrás crear el universo tal como estaba antes. Únicamente mediante penitencias puede uno acercarse a la Personalidad de Dios, que está dentro del corazón de todas las entidades vivientes y, al mismo tiempo, fuera del alcance de los sentidos. De esta manera, Rudra, habiendo recibido la orden de Brahma, dio vueltas alrededor de su padre, el señor de los Vedas. Dirigiéndose a él con palabras de aprobación, entró en el bosque para ejecutar austeras penitencias. Brahma, dotado de poder por la Suprema Personalidad de Dios, pensó en generar entidades vivientes, y engendró diez hijos para que las generaciones se extendiesen. Si puedes dar protección adecuada a los seres vivientes del mundo material, ése será el mejor servicio que puedas ofrecerme. Cuando el Señor Supremo vea que eres un buen protector de las almas condicionadas, el amo de los sentidos estará muy satisfecho contigo, sin duda alguna. ¡Oh, todopoderoso señor! ¡Oh, destructor de todos los pecados! Actuaré siguiendo tus órdenes. Dígnate ahora hacerme saber mi lugar y el de las entidades vivientes nacidas de mí. ¡Oh, amo de los semidioses! Por favor, trata de levantar la Tierra, que está sumergida en la gran agua, porque es la morada de todas las entidades vivientes. Puede lograrse por tu esfuerzo y con la misericordia del Señor. De este modo, al ver la Tierra sumergida en el agua, Brahma puso su atención durante largo tiempo en cuál sería la manera de levantarla. Brahma pensó: Mientras me ocupaba en el proceso de creación, un diluvio ha inundado la Tierra, y se ha hundido en las profundidades del océano. ¿Qué podemos hacer nosotros, que estamos ocupados en este asunto de la creación? Lo mejor es que el Señor Todopoderoso nos dirija. Mientras Brahma se ocupaba en pensar, de repente, una pequeña forma de jabalí salió de la ventana de su nariz. Las dimensiones de la criatura no sobrepasaban las de la parte superior de un pulgar. 40

Mientras Brahma Le observaba, aquel jabalí Se situó en el espacio. Era una manifestación maravillosa, tan gigantesca como un enorme elefante. Llenos de asombro al observar la maravillosa forma de jabalí en el cielo, Brahma y grandes brahmanas como Marici, junto con los Kumaras y Manu, expresaron diferentes conjeturas. ¿Será algún ser extraordinario que viene aparentando ser un jabalí? Es muy maravilloso que haya salido de mi nariz. Mientras Brahma reflexionaba con sus hijos, la Suprema Personalidad de Dios, Vishnú, rugió tumultuosamente como una gran montaña. Jugando como un elefante, entró en el agua tras rugir de nuevo para responder a las plegarias védicas de los grandes devotos. El Señor es el objeto de las plegarias de los Vedas, y, así pues, entendió que las plegarias de los devotos iban destinadas a Él. Antes de entrar en el agua para rescatar la Tierra, el avatara Jabalí voló en el cielo, azotando el aire con Su cola, Sus duros pelos estremeciéndose. Su mirada era luminosa, y disipó las nubes del cielo con Sus pezuñas y Sus resplandecientes colmillos blancos. Él era el Señor Vishnú, en persona, y, por lo tanto, era trascendental, pero, como tenía el cuerpo de un cerdo, buscó la Tierra por el olfato. Sus colmillos eran aterradores, y miró a los devotos brahmanas ocupados en ofrecer oraciones. De esta manera entró en el agua. Sumergiéndose en el agua como una gran montaña, el avatara Jabalí dividió el océano por la mitad, y aparecieron dos grandes olas, como los brazos del océano, que gritaba en voz muy alta, como si orase al Señor: «¡Oh, Señor de todos los sacrificios! ¡No me cortes en dos, por favor! ¡Dígnate darme protección!». El avatara Jabalí penetró en el agua con Sus pezuñas, que eran como flechas afiladas, y dio con los límites del océano, aunque era ilimitado. Vio la Tierra, el lugar de reposo de todos los seres vivientes, yaciendo como al principio de la creación, y Él, en persona, la levantó con gran facilidad, tomó la Tierra sobre Sus colmillos, y la sacó del agua. De este modo, Su presencia era esplendorosa. Entonces, candente Su ira como la rueda Sudarsana, mató inmediatamente al demonio Hiranyaksa, aunque éste trató de luchar con el Señor. En un momento, mató al demonio dentro del agua, tal como un león mata un elefante. Las mejillas y la lengua del Señor se mancharon con la sangre del demonio, del mismo modo que enrojece un elefante que escarba en la tierra púrpura. Entonces el Señor, jugando como un elefante, suspendió la Tierra sobre la punta de Sus curvos colmillos blancos. Asumió una coloración azulada como la del árbol tamala, y de esta manera los sabios, encabezados por Brahma, pudieron entender que era la Suprema Personalidad de Dios, y ofrecieron al Señor respetuosas reverencias.

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Todos los sabios dijeron, con gran respeto: ¡Oh, inconquistable disfrutador de todo sacrificio! ¡Toda gloria, toda victoria sean Tuyas! Te mueves en Tu forma que personifica los Vedas, y en los poros capilares de Tu cuerpo están sumergidos los océanos. Por ciertos motivos para levantar la Tierra ahora has adoptado la forma de un jabalí. ¡Oh, Señor! Tú eres la Suprema Personalidad de Dios, y eres digno de ser adorado mediante oraciones universales, himnos védicos y elementos para sacrificios. Te ofrecemos nuestras reverencias. Tú puedes ser entendido con la mente pura, liberada de toda contaminación material, visible e invisible. Ofrecemos nuestras respetuosas reverencias a Ti como maestro espiritual supremo del conocimiento sobre el servicio devocional. ¡Oh, levantador de la Tierra! La Tierra con sus montañas, que Tú has levantado con Tus colmillos, está situada tan bellamente como una flor de loto con hojas sostenida por un elefante enfurecido saliendo del agua. ¡Oh, Señor! Tus maravillosas actividades no tienen límite. Todo aquel que desee conocer el límite de Tus actividades es ciertamente un tonto. Todos, en este mundo, están condicionados por las poderosas potencias místicas. Otorga, por favor, Tu misericordia sin causa a estas almas condicionadas. El Señor, así adorado por todos los grandes sabios y trascendentalitas, tocó la Tierra con Sus pezuñas, y la colocó sobre el agua. De esta manera, la Personalidad de Dios, Sri Vishnú, el sustentador de todas las entidades vivientes, levantó la Tierra de dentro del agua y, tras dejarla flotando sobre el agua, regresó a Su propia morada.

Nrsinhadeva- El hombre Leòn
En cierta ocasión, los cuatro hijos del Señor Brahma llamados Sanaka, Sanandana, Sanatana y Sanat-kumara, en sus viajes por los tres mundos, 42

llegaron, por casualidad, a Vishnuloka (también conocido como Vaikuntha loka, el planeta del Sr. Vishnú). Esos cuatro sabios eran mayores que otros hijos de Brahma como Marici, pero por su aspecto parecían niños desnudos de cinco o seis años. Cuando Jaya y Vijaya, los porteros de Vaikunthaloka, les vieron tratando de entrar, les tomaron por unos niños corrientes y se lo prohibieron. Cuando los porteros, Jaya y Vijaya, les cerraron el paso, Sanandana y los otros grandes sabios, muy irritados, les maldijeron: «¡Porteros necios! —dijeron—, estáis agitados por las cualidades materiales de la pasión y la ignorancia, así que no merecéis vivir bajo el refugio de los pies de loto de Madhudvisa, que están libres de esas modalidades. Mejor sería que os fueseis inmediatamente al mundo material para nacer en la familia de los asuras más pecaminosos». Después de recibir la maldición de los sabios, y mientras caían hacia el mundo material, Jaya y Vijaya escucharon las siguientes palabras de los sabios, que se mostraron muy bondadosos con ellos: «¡Oh, porteros!, después de tres vidas podréis recuperar vuestra posición en Vaikuntha, ya que entonces habrán acabado los efectos de la maldición». Esos dos sirvientes del Señor, Jaya y Vijaya, descendieron entonces al mundo material y nacieron como hijos de Diti; el mayor fue Hiranyakasipu, y el más joven, Hiranyaksa; eran muy respetados entre los daityas y los danavas (especies demoníacas). La Suprema Personalidad de Dios, Sri Hari, apareció en la forma de Nrsinhadeva y mató a Hiranyakasipu. Cuando Hiranyaksa trató de impedir que el Señor rescatase el planeta Tierra, que había caído en el océano Garbhodaka, el Señor, en Su forma de Varaha (el avatara Jabalí), le mató. Con el deseo de matar a su hijo Prahlada, que era un gran devoto del Señor Vishnú, Hiranyakasipu le torturó de muchas maneras. El Señor Vishnu, es sobrio, pacífico y ecuánime con todos. El gran devoto Prahlada estaba protegido por la potencia del Señor, de modo que Hiranyakasipu no pudo matarle, a pesar de todos sus esfuerzos por acabar con él. ¿Por qué había tanta enemistad entre Hiranyakasipu y su querido hijo Prahlada Maharaja? ¿Cómo llegó el niño Prahlada a ser tan gran devoto del Señor Vishnu?... Cuando el Señor Vishnu, en la forma de Varaha, el avatara Jabalí, mató a Hiranyaksa, su hermano Hiranyakasipu, comenzó a lamentarse, cegado por la ira. Mordiéndose los labios de rabia, miró al cielo. La ira de sus ojos era tan ardiente, que llenó todo el cielo de humo. Entonces comenzó a hablar. Mostrando sus terribles dientes, con una mirada feroz y el entrecejo fruncido, con un aspecto espantoso, tomó su arma, el tridente, y comenzó a hablar a la asamblea de demonios. Escuchadme todos atentamente, por favor, y después, 43

sin más demora, actuad conforme a mis palabras. Mis insignificantes enemigos, los semidioses, se han unido para matar a mi muy querido y obediente amigo, mi hermano Hiranyaksa. Aunque el Señor Supremo, el Señor Vishnu, siempre Se había mostrado ecuánime con unos y otros — semidioses y demonios—, esta vez, después de recibir la devota adoración de los semidioses, Se ha puesto de su parte y les ha ayudado a matar a Hiranyaksa. Aunque es la Persona Suprema, ahora, bajo la influencia de maya (la ilusión), ha adoptado una forma de jabalí para complacer a Sus devotos, los semidioses, que ahora son Sus preferidos porque es como un niño caprichoso. Yo voy a cortar la cabeza del Señor Vishnu con mi tridente, y con los chorros de sangre de Su cuerpo satisfaré a mi hermano, a quien tanto le gustaba beber sangre. Así también yo me calmaré. Cuando se cortan las raíces de un árbol, éste cae, y sus ramas y hojas, de modo natural, se secan. De la misma manera, cuando yo haya matado a Vishnu, el conspirador, que es la vida y alma de los semidioses, éstos se marchitarán, porque habrán perdido la misma fuente de su vida. Mientras yo me encargo de matar al Señor Vishnu, ustedes desciendan al planeta Tierra, que florece gracias a la cultura brahmínica y a un gobierno Sabio. Esa gente está ocupada en austeridades, sacrificios, estudio de los Vedas, votos regulativos y caridad. ¡Acaben con todos los que se ocupan en esas actividades! De este modo, los demonios, aficionados a causar desastres, se tomaron sobre sus cabezas con gran respeto las instrucciones de Hiranyakasipu y le ofrecieron reverencias. Siguiendo sus órdenes, realizaron actividades llenas de envidia en contra de todos los seres vivos. Los demonios incendiaron las ciudades, aldeas, campos de pastoreo, establos de vacas, jardines, huertos, sembrados y bosques naturales. Quemaron las ermitas de las personas santas, las minas importantes, que producían metales preciosos, los lugares en que vivían los agricultores, las aldeas de montaña y las aldeas de los pastores dedicados a la protección de las vacas. También quemaron las capitales del gobierno. Algunos de los demonios, provistos de herramientas para cavar, echaron abajo los puentes y las murallas y puertas que protegían las ciudades. Otros cortaron a golpes de hacha los árboles útiles y otros que daban también frutas alimenticias. Y otros se armaron con antorchas y prendieron fuego a las casas de los ciudadanos. Hiranyakasipu era un gran político, y a pesar de que estaba extremadamente iracundo, supo cómo actuar conforme a la situación y el momento. Con dulces palabras, se dispuso a tranquilizar a sus sobrinos, Consoló también a su cuñada, así como a Diti, su propia madre. Sus palabras fueron las siguientes.

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Querida madre, querida cuñada, queridos sobrinos, no debéis lamentaros por la muerte de este gran héroe, pues la muerte de un héroe ante su enemigo es gloriosa y deseable, a veces muchos viajeros coinciden en un restaurante o en una fuente de agua fresca, pero después de beber, cada uno continúa rumbo a su propio destino. Del mismo modo, las entidades vivientes se reúnen formando una familia, y más tarde, como resultado de sus propias acciones, se separan para seguir cada una hacia un destino diferente. El alma espiritual, la entidad viviente, nunca muere, pues es eterna e inagotable. Como está libre de la contaminación material, puede ir a cualquier lugar, tanto en los mundos materiales como en los espirituales. Goza de conciencia plena, y es completamente distinta del cuerpo material; sin embargo, por haberse desviado, abusando de su pequeña independencia, se ve obligada a recibir cuerpos densos y sutiles creados por la energía material; así queda sujeta a los supuestos materiales de la felicidad y la aflicción. Por lo tanto, nadie debe lamentarse porque un alma espiritual abandone el cuerpo. Debido a los movimientos del agua, los árboles de la orilla, reflejados en el río, también parecen moverse. De manera similar, cuando los ojos se mueven debido a algún trastorno de la mente, también la tierra parece moverse. Cuando la mente se agita con los movimientos de las modalidades de la naturaleza material, la entidad viviente, aunque está libre de las diversas fases de los cuerpos densos y sutiles, cree que ha cambiado y que ha pasado de una condición a otra. La entidad viviente que se encuentra confundida identifica el cuerpo y la mente con el ser y considera a unos hombres sus parientes, mientras otros le son extraños. Debido a ese concepto erróneo, sufre. En verdad, la acumulación de esas ideas materiales inventadas es la causa del sufrimiento y de la supuesta felicidad del mundo material. En ese estado, el alma condicionada tiene que nacer en diversas especies y actuar con diversos tipos de conciencia, creando con ello nuevos cuerpos. Esa vida material continuada recibe el nombre de Sansara. El nacimiento, la muerte, la lamentación, la necedad y la ansiedad se deben a esas consideraciones materiales. De ese modo, a veces llegamos a entender las cosas correctamente, y a veces caemos de nuevo en una concepción equivocada de la vida. A este respecto, hay una vieja historia que puede servir de ejemplo; la historia recoge las palabras de Yamaraja (el Sr. de la Muerte) ante las amistades de un difunto. Por favor, escuchadla atentamente. * En el estado de Usinara vivía un famoso rey llamado Suyajña. Cuando cayó ante sus enemigos en una batalla, sus familiares se sentaron alrededor del cadáver y comenzaron a lamentar la muerte de su amigo.

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-Con la enjoyada armadura de oro destrozada, los adornos y collares de flores por el suelo; los cabellos sueltos y despeinados, y los ojos sin brillo, el rey yacía muerto en el campo de batalla, con el cuerpo lleno de sangre y el corazón atravesado por las flechas del enemigo. -En el momento de morir se había mordido los labios con el deseo de mostrar su valor, y los dientes mantenían aún ese mismo gesto. Su hermosa cara de loto estaba ahora negra, cubierta con la tierra del campo de batalla. Y con los brazos rotos y seccionados, todavía empuñaba su espada y demás armas. -Cuando las esposas del rey de Usinara vieron a su esposo que yacía en aquella condición, comenzaron a llorar: «¡Oh, señor!, con tu muerte, nos han matado a nosotras también». Repitiendo esas palabras una y otra vez y golpeándose el pecho, cayeron a los pies del rey muerto. -Las reinas lloraban desconsoladas, y sus lágrimas resbalaban por sus senos y enrojecían con el polvo de kunkuma antes de caer a los pies de loto de su marido. Se les soltaron los cabellos, se les cayeron las alhajas, y de este modo comenzaron a lamentarse por la muerte de su esposo con una actitud que despertaba la compasión en el corazón de los allí presentes. -¡Oh, señor!, la cruel providencia te ha llevado a un estado que se encuentra más allá del alcance de nuestra vista. Tú velaste por el sustento diario de los habitantes de Usinara, y supiste hacerles felices; pero ahora tu situación es la causa de su desdicha. -¡Oh, rey!, ¡oh, héroe!, tú fuiste un esposo muy agradecido, nuestro amigo más sincero. ¿Cómo vamos a vivir sin ti? ¡Oh, héroe!, adonde sea que te estés dirigiendo, por favor, guíanos hacia allí, de manera que podamos seguir tus pasos y ocuparnos de nuevo en tu servicio. ¡Deja que vayamos contigo! -Había llegado el momento de la cremación del cuerpo, pero las reinas no permitían que se lo llevasen, y continuaban lamentándose por el cuerpo muerto, que sostenían en sus regazos. Para entonces, el Sol había completado su recorrido y se ocultaba por el Oeste. 46

-El llanto de las reinas que se lamentaban por el cuerpo del rey se oyó incluso en la morada de Yamaraja, quien, adoptando una forma de niño, se acercó personalmente a los familiares del cuerpo muerto y les aconsejó con las siguientes palabras. -Sri Yamaraja dijo:¡Ay, qué asombroso! Estas personas, que son mayores que yo, tienen plena experiencia del nacimiento y la muerte de cientos de miles de entidades vivientes. Por lo tanto, deberían haber entendido que también ellas tienen que morir; pero, aun así, siguen confundidas. El alma condicionada viene de un lugar desconocido, y después de morir regresa a ese mismo lugar desconocido. Esta regla, que lleva a la práctica la naturaleza material, no conoce excepciones. Sabiéndolo, ¿por qué se lamentan inútilmente? -Es asombroso que yo comprenda el sentido de la vida mejor que estas mujeres adultas. En verdad, me siento muy afortunado, pues aunque no soy más que un niño abandonado a su suerte en el mundo material, sin la protección de unos padres, y a pesar de que soy muy débil, no he sido atacado ni devorado por animales salvajes. Por eso, creo firmemente en que la Suprema Personalidad de Dios, que me ha protegido incluso en el vientre materno, me protegerá en todas partes. -El niño se dirigió a las mujeres: ¡Oh, débiles mujeres!, sólo por la voluntad de la Suprema Personalidad de Dios, quien nunca se ve disminuido, se crea, se mantiene y vuelve de nuevo a aniquilarse el mundo entero. Ése es el veredicto del conocimiento védico. Esta creación material, que comprende todo lo móvil e inmóvil, es para Él como un juguete. Él, como Señor Supremo, está perfectamente capacitado para destruir y proteger. -A veces alguien pierde su dinero en la calle más céntrica, donde todo el mundo podría verlo, pero como está protegido por el destino, nadie lo ve, y vuelve a encontrarlo. Por otro lado, si el Señor no nos protege, perderemos incluso el dinero celosamente escondido en nuestras casas. Si el Señor Supremo nos da Su protección, estaremos a salvo incluso en medio de una selva sin contar con nadie que nos proteja, mientras que una persona bien cuidada por sus familiares en el calor del hogar, a veces muere sin que nadie pueda hacer nada por ella. -Toda alma condicionada recibe un tipo distinto de cuerpo conforme a sus acciones; el final de esas ocupaciones es el final del cuerpo. El alma espiritual, a pesar de encontrarse en cuerpos materiales densos y sutiles en diversas formas de vida, no queda atada por ellos, ya que se entiende que es completamente distinta del cuerpo manifestado. -Un casado no es idéntico a su casa, pero se identifica con ella; del mismo modo, el alma condicionada, debido a la ignorancia, se identifica con el cuerpo, aunque en realidad el cuerpo y el alma son diferentes. El cuerpo se 47

obtiene a través de una combinación de tierra, agua y fuego; con el paso del tiempo, la tierra, el agua y el fuego se transforman, y el cuerpo se destruye. El alma no tiene nada que ver con esa creación y disolución del cuerpo. -Así como se percibe la diferencia entre el fuego y la leña en que arde, y así como el aire se encuentra dentro de la boca y las fosas nasales pero está separado de ellas, y del mismo modo que el cielo, que está en todas partes, nunca se mezcla con nada, la entidad viviente también está separada del cuerpo material, al que da origen. -Yamaraja continuó: ¡Oh, os estáis lamentando como necias! La persona llamada Suyajña, por quien lloráis, yace todavía ante vosotras y no se ha ido a ninguna parte. ¿Cuál es entonces la causa de vuestros lamentos? Antes, él os escuchaba y respondía, pero ahora, cómo no sabéis donde está, os lamentáis. Vuestra conducta es contradictoria, pues a la persona que estaba dentro del cuerpo, y que os escuchaba y respondía, nunca la habéis visto en realidad. No hay por qué lamentarse, pues el cuerpo que siempre veíais yace todavía ante vosotras. -Tampoco el aire vital, que es la sustancia más importante del cuerpo, es quien escucha o habla. Ni siquiera el alma, que está por encima del aire vital, puede hacer nada, ya que el verdadero director es la Superalma, que actúa en colaboración con el alma individual. La Superalma, que dirige las actividades del cuerpo, es diferente del cuerpo y de la fuerza viviente. -Los cinco elementos materiales, los diez sentidos y la mente se combinan para formar las distintas partes de los cuerpos densos y sutiles. La entidad viviente entra en contacto con sus cuerpos materiales, más o menos elevados, y más tarde los abandona mediante su propia potencia. Esa fuerza puede percibirse en el poder de la entidad viviente para poseer distintos tipos de cuerpos. -El alma espiritual, mientras está cubierta por el cuerpo sutil, compuesto por la mente, la inteligencia y el ego, se ve atada a los resultados de sus actividades fruitivas. Debido a esa cubierta, el alma espiritual permanece en contacto con la energía material, y debe sufrir la continuación, vida tras vida, de los condicionamientos y reveses materiales. -Es inútil contemplar las modalidades materiales de la naturaleza, o hablar de las supuestas felicidad y aflicción que se derivan de ellas, como si fuesen reales. Durante el día, cuando la mente divaga y el hombre comienza a creer que es alguien muy importante, o por la noche, mientras sueña que disfruta de una mujer hermosa, lo único que está experimentando son las ilusiones del sueño. De manera similar, debe entenderse que la felicidad y la aflicción causadas por los sentidos materiales también carecen de sentido.

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-Los que poseen conocimiento completo acerca de la autorrealización, como saben muy bien que el alma espiritual es eterna y que el cuerpo es perecedero, no se ven abrumados por la lamentación. Pero quienes ciertamente se lamentan son las personas que carecen de conocimiento acerca de la autorrealización. Por eso es difícil educar a una persona que está bajo la influencia de la ilusión. -Yamaraja, disfrazado de niño pequeño, dijo entonces a las reinas: Sois tan necias que os lamentáis pero no veis vuestra propia muerte. Por vuestro escaso conocimiento, ignoráis que no volveréis a ver vivo a vuestro esposo ni aunque os lamentéis durante cientos de años; y, mientras tanto, vuestras vidas se terminarán. -Hiranyakasipu dijo: Las filosóficas palabras de Yamaraja, que, en forma de niño pequeño, instruía a los familiares de Suyajña, reunidos en torno a su cadáver, llenaron de asombro a todos. Así pudieron entender que todo lo material es temporal, y que su existencia no puede continuar. Después de instruir a los necios familiares de Suyajña, Yamaraja, en forma de niño, desapareció de su vista. Entonces, los familiares del rey celebraron las ceremonias funerarias rituales. Por lo tanto, ninguno de nosotros debe afligirse por la pérdida del cuerpo, ya sea el nuestro o los de otros. Sólo bajo el influjo de la ignorancia se hacen distinciones basadas en el cuerpo, pensando: «¿Quién soy yo?, ¿quiénes son los otros? ¿Qué es mío?, ¿qué es de otros?». El demoníaco rey Hiranyakasipu quería ser invencible y estar libre de la vejez y el decaimiento físico. Quería obtener todas las perfecciones yóguicas, como anima y laghima, ser inmortal y el único rey de todo el universo, incluyendo Brahmaloka. En el valle de la montaña Mandara, Hiranyakasipu comenzó su práctica de austeridades, sosteniéndose sobre el suelo con las puntas de los pies, con los brazos hacia arriba y mirando al cielo. Era una posición extremadamente difícil, pero la adoptó como medio para alcanzar la perfección. De los cabellos de Hiranyakasipu emanaba una luz resplandeciente, tan brillante y cegadora como los rayos del Sol en el momento de la disolución. 49

Al verle ocupado en la práctica de esas austeras penitencias, los semidioses, que habían estado viajando por los planetas, regresaron a sus respectivos hogares. Debido a las rigurosas austeridades, la cabeza de Hiranyakasipu despedía fuego; ese fuego y su humo se extendieron por el cielo, envolviendo los planetas superiores e inferiores en un calor insoportable. Debido a la fuerza de sus rigurosas austeridades, todos los ríos y mares se agitaron; la superficie del globo, con sus islas y montañas, comenzó a temblar, y las estrellas y planetas caían. Todas las direcciones eran consumidas por el fuego. Abrasados por el fuego y enormemente perturbados debido a las rigurosas penitencias de Hiranyakasipu, los semidioses abandonaron los planetas en que residían y fueron al planeta del Señor Brahma; allí, informaron al creador: ¡Oh, señor de los semidioses!, ¡oh, amo del universo!, el fuego que emana de la cabeza de Hiranyakasipu como resultado de sus rigurosas austeridades nos ha causado tantos trastornos que hemos venido a verte, pues no podíamos seguir en nuestros planetas. ¡Oh, gran personalidad, si lo consideras conveniente, por favor, acaba con esas perturbaciones destinadas a destruirlo todo, antes de que tus obedientes súbditos sean aniquilados. Hiranyakasipu se ha sometido a un tipo de austeridad terriblemente penosa. Tú ya conoces su plan, pero escucha, por favor, mientras te exponemos sus intenciones. «El Señor Brahma, ha obtenido su gloriosa posición por medio de rigurosas austeridades, poder místico y trance. Debido a ello, después de la creación se ha convertido en el semidiós más adorado del universo. Como yo soy eterno y el tiempo también es eterno, voy a esforzarme en austeridades, poder místico y trance durante muchísimas vidas, y de ese modo, el puesto que ahora ocupa el Señor Brahma será mío. «Con mis rigurosas austeridades, haré que se inviertan los resultados de las actividades piadosas e impías. Voy a echar abajo todo el orden establecido en el mundo. ¿De qué sirve entonces, elevarse hasta él? Prefiero permanecer en la posición de Brahma».

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El Señor Brahma, que viaja en un avión en forma de cisne, al principio no podía ver dónde estaba Hiranyakasipu, ya que éste tenía el cuerpo cubierto por un hormiguero, hierba y cañas de bambú, llevaba tanto tiempo en aquel lugar que las hormigas le habían devorado la piel, la grasa, la carne y la sangre. Cuando pudieron reconocerle, el Señor Brahma y los semidioses vieron que parecía el Sol cubierto por nubes aumentando la temperatura del mundo con su austeridad. Completamente atónito, el Señor Brahma sonrió y se dirigió a él con las siguientes palabras: ¡Oh, hijo levántate, por favor, levántate!. Te deseo la mejor fortuna. Ahora has alcanzado la perfección en tu práctica de austeridades, y por eso puedo ofrecerte una bendición. Puedes pedirme lo que desees. Yo trataré de satisfacer tu deseo. Estoy muy asombrado de ver tu enorme resistencia. Aunque has sido mordido y comido por toda clase de gusanos y hormigas, todavía conservas el aire vital circulando dentro de los huesos. Es verdaderamente maravilloso. Ni siquiera personas santas como Bhrgu, que nacieron antes que tú, han podido llevar a cabo unas austeridades tan severas; tampoco en el futuro habrá nadie que pueda repetirlas. ¿Quién hay, dentro de los tres mundos, que pueda mantenerse vivo durante cien años celestiales sin siquiera beber agua? Mi querido hijo, con tu gran determinación y tu gran austeridad, has hecho lo que les resultó imposible incluso a las grandes personas santas; de ese modo, ciertamente me has conquistado. ¡Oh, tú, el mejor de los asuras!, por esa razón, ahora estoy dispuesto a darte todas las bendiciones que desees. Yo pertenezco al mundo de los semidioses celestiales, que no mueren como los seres humanos. Por ello, y aunque tú estás destinado a morir, tu audiencia conmigo no será en vano. Tras dirigirle esas palabras, el Señor Brahma, el ser original del universo, cuyo poder es inmenso, salpicó el cuerpo de Hiranyakasipu, completamente devorado por las hormigas e insectos, con el agua espiritual, trascendental e infalible, de su kamansalu. De ese modo reanimó a Hiranyakasipu. En cuanto fue salpicado con el agua del cántaro del Señor Brahma, se levantó con un cuerpo completo, cuyos miembros eran tan fuertes que podían resistir el golpe de un rayo. Con gran fuerza física y un lustre corporal semejante al oro fundido, salió del hormiguero convertido en un hombre en plena juventud, igual que un fuego que sale de la leña. Al ver al Señor Brahma en el cielo ante él, sobre su avión en forma de cisne, se sintió sumamente complacido. Inmediatamente ofreció reverencias postrándose en el suelo y comenzó a expresar su gratitud a Brahma. ¡Oh, mi señor!, ¡oh, tú, el mejor de quienes otorgan bendiciones!, si tienes la bondad de concederme la bendición que deseo, te pido que ninguna de las entidades vivientes que tú has creado pueda matarme.

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Concédeme que no muera ni dentro ni fuera de ninguna casa, ni de día ni de noche, ni en el suelo ni en el cielo. Concédeme que ningún ser que tú no hayas creado pueda matarme; que ningún arma, ningún ser humano y ningún animal me causen la muerte. Concédeme que no me mate ningún ser viviente ni no viviente. Concédeme además, que no me mate ningún semidiós, ningún demonio, ni ninguna gran serpiente de los planetas inferiores. Tú no tienes rival, porque nadie puede matarte en el campo de batalla. Por eso, concédeme la bendición de que tampoco yo tenga rival. Dame el dominio exclusivo sobre todas las entidades vivientes y deidades regentes, y dame toda la gloria propia de esa posición. Dame, además, todos los poderes místicos que se obtienen por realizar largas austeridades y practicar yoga, ya que no pueden perderse en ningún momento. El Señor Brahma estaba muy satisfecho con las difíciles austeridades a que Hiranyakasipu se había sometido. Por eso no dudó en concederle las bendiciones que había solicitado, y que muy pocas veces pueden lograrse, a la mayoría de los hombres les es muy difícil alcanzar esas bendiciones que has pedido. Por lo general, nunca se ofrecen a nadie; pero, a pesar de todo, ¡oh, hijo mío!, voy a concedértelas. El demonio Hiranyakasipu, después de recibir las bendiciones del Señor Brahma y haber adquirido un brillante cuerpo dorado, continuaba recordando la muerte de su hermano, y debido a ello, seguía albergando sentimientos hostiles contra el Señor Vishnu. Hiranyakasipu, que gozaba de plena opulencia, trasladó su residencia al cielo, donde se encuentra el famoso jardín Nandana, en el que disfrutan los semidioses. De hecho, fijó su residencia en el opulentísimo palacio de Indra, el rey del cielo. Ese palacio lo había construido personalmente Visvakarma, el semidiós arquitecto, y era tan hermoso que se diría que en él vivía la diosa de la fortuna del universo entero. Hiranyakasipu estaba siempre borracho de licores y vinos de olor fuerte; sus ojos cobrizos, bajo los efectos de la embriaguez, estaban siempre dando vueltas. Sin embargo, había realizado con gran poder las grandes austeridades del yoga místico, y por ello, a pesar de que era abominable, todos, con excepción de los tres semidioses principales —el Señor Brahma, el Señor Shiva y el Señor Vishnu—, le adoraban personalmente y le ofrecían toda clase de obsequios en sus propias manos a fin de complacerle. A pesar de haber obtenido el poder de dominar en todas direcciones, y a pesar de disfrutar hasta el límite de los más deseables placeres de los sentidos, Hiranyakasipu estaba insatisfecho, porque en lugar de controlar sus sentidos, seguía siendo su sirviente.

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Cuando Hiranyakasipu moleste al gran devoto Prahlada, su propio hijo, que es sobrio y pacífico y no tiene enemigos, Yo, a pesar de las bendiciones de Brahma, le mataré sin esperar un instante. Hiranyakasipu tenía cuatro hijos maravillosos, poseedores de grandes cualidades; de entre ellos sobresalía Prahlada. En verdad, Prahlada poseía todas las cualidades trascendentales, pues era un devoto puro de la Personalidad de Dios. Se describen las cualidades de Maharaja Prahlada. Gozaba de la amplia cultura de un brahmana cualificado, tenía muy buen carácter, y estaba decidido a comprender la Verdad Absoluta. Su dominio de la mente y los sentidos era perfecto. Como la Superalma, era bondadoso con todas las entidades vivientes y el mejor amigo de todos. Con las personas dignas de respeto, se comportaba como un humilde sirviente; para los pobres, era como un padre; a sus iguales, les mostraba el afecto de un hermano comprensivo; sus profesores, maestros espirituales y hermanos espirituales mayores eran para él como la Suprema Personalidad de Dios. A pesar de su buena educación, riquezas, belleza, aristocracia, etc., estaba completamente libre del orgullo falso. Prahlada, a pesar de haber nacido en una familia de asuras, no era un asura, sino un gran devoto del Señor Vishnu. A diferencia de los demás asuras, nunca envidiaba a los vaisnavas. No se agitaba cuando estaba en peligro, y no tenía ningún interés directo ni indirecto en las actividades fruitivas que se explican en los Vedas. En verdad, como consideraba inútil todo lo material, estaba completamente libre de deseos materiales. Siempre tenía los sentidos y el aire vital bajo control; dotado de una inteligencia y una determinación firmes, había subyugado todos los deseos de disfrute. Quién podría enumerar las incontables cualidades trascendentales de Prahlada? Su fe en Maha Vishnu, era inquebrantable; su devoción por Él estaba completamente libre de otras intenciones. Debido al servicio devocional que había realizado anteriormente, sentía un apego natural por el Sri Harí. Sus buenas cualidades, aunque no se pueden enumerar, son la prueba de que era una gran alma (mahatma). El demonio Hiranyakasipu torturó a este devoto excelso y afortunado, Prahlada, a pesar de que era su propio hijo. Prahlada ya había sido educado en la vida devocional, pero, cuando su padre le envió a recibir educación de los dos hijos de Sukracarya, éstos le aceptaron en su escuela con los demás hijos de los asuras. Cierto día el rey de los demonios, sentó a su hijo Prahlada en su regazo, y con mucho cariño le preguntó: Mi querido hijo, por favor, de todo lo que has estudiado con tus maestros, ¿qué te pareció lo más importante? 53

Prahlada contestó: ¡Oh, rey de los demonios, el mejor de los asuras!, según he podido aprender de mi maestro espiritual, toda persona que haya aceptado un cuerpo material y una vida familiar temporal está, sin duda alguna, agobiada por la ansiedad, pues ha caído en un pozo oculto en el que no hay agua, sino sólo sufrimiento. Es necesario abandonar esa posición e ir al bosque. Seré más claro: hay que ir a donde exclusivamente predomine el cultivo de conciencia de Sri Harí, y, allí, refugiarse en la Suprema Personalidad de Dios. Cuando los sirvientes de Hirayakasipu llevaron al pequeño Prahlada de vuelta a la escuela, los sacerdotes de los demonios, le tranquilizaron. Con voz dulce y palabras cariñosas, le hicieron las siguientes preguntas. Querido Prahlada, te deseamos paz y buena fortuna. No nos mientas, por favor; dinos solamente la verdad. Estos niños que ves no son como tú; ellos no van explicando ideas desencaminadas. ¿Cómo has aprendido esas enseñanzas? ¿Cómo se ha arruinado de ese modo tu inteligencia? Prahlada contestó: Ofrezco respetuosas reverencias a la Suprema Personalidad de Dios, cuya energía externa, confundiendo la inteligencia de los hombres, ha creado las distinciones entre «mi amigo» y «mi enemigo». Cuando la Suprema Personalidad de Dios está complacida con el servicio devocional de la entidad viviente, ésta se convierte en un pandita y no hace distinciones entre enemigos, amigos y su propia persona. Es inteligente, y piensa: «Cada uno de nosotros es un sirviente eterno de Dios; por lo tanto, no somos distintos los unos de los otros». Prahlada, tras decir estas palabras a sus maestros, guardó silencio. Aquellos supuestos brahmanas estaban muy enfadados con él; eran sirvientes de Hiranyakasipu, y se sentían muy dolidos. Entonces, para reñir a Prahlada, dijeron lo siguiente. Tráiganme una vara! Este Prahlada está arruinando nuestro buen nombre y nuestra reputación. Debido a su mala inteligencia, es la escoria de la dinastía de los demonios. Ahora necesita que se le aplique el último de los cuatro métodos de la diplomacia política. Este canalla de Prahlada ha aparecido como un espino en un bosque de sándalos. Para cortar el sándalo se necesita un hacha, y la madera de espino es muy buena para hacer el mango de esa hacha. Para talar el bosque de sándalo de la familia de los demonios, el hacha es el Señor Vishnu, y este Prahlada es el mango del hacha. Pasado algún tiempo, los maestros pensaron que la formación diplomática de Prahlada en cuanto a pacificar a los líderes políticos, ganárselos con cargos bien remunerados, gobernarles tras fomentar disensiones y castigarles en caso de desobediencia, era suficiente. Así, un día, después de que su madre le bañase y le vistiese con sus mejores ropas y adornos, le llevaron ante su padre, 54

Hiranyakasipu. Al ver que su hijo se postraba a sus pies y le ofrecía reverencias, comenzó a derramar bendiciones sobre el niño y, con cariño paternal, le estrechó entre sus brazos. Es natural que un padre se sienta feliz de abrazar a su hijo, e Hiranyakasipu también sintió entonces una gran alegría. Sentó a Prahlada en su regazo y comenzó a oler la cabeza del niño; de sus ojos brotaban lágrimas de cariño que humedecían la sonriente cara de su hijo mientras le decía las siguientes palabras, en todo este tiempo has aprendido muchas cosas de tus maestros. Ahora, por favor, repíteme lo que te haya parecido mejor de todo lo que te han enseñado. Prahlada dijo: Hay nueve procesos que se consideran servicio devocional puro: escuchar y glorificar el santo nombre, la forma, las cualidades, los utensilios y los pasatiempos trascendentales del Señor Vishnu, recordarlos, servir los pies de loto del Señor, ofrecerle adoración respetuosa con dieciséis tipos de artículos, ofrecerle oraciones, ser Su sirviente, considerarle el mejor amigo, y entregárselo todo (o, en otras palabras, servirle con el cuerpo, la mente y las palabras). A quien haya dedicado su vida al servicio de Sri Hari mediante estos nueve métodos, se le debe considerar la persona más sabia, pues ha adquirido conocimiento completo. Cuando escuchó de labios de su hijo Prahlada aquellas palabras de servicio devocional, Hiranyakasipu no podía contener la ira. Con los labios temblorosos, dirigió a los profesores del niño las siguientes palabras. -¡Oh, más que inepto!, ¡abominable hijo de brahmana!, has desobedecido mi orden y te has refugiado en el bando de mis enemigos. ¡Le has estado enseñando servicio devocional a este pobre niño! ¿Qué estupidez es ésta? En los pecadores, con el paso del tiempo, aparecen diversas enfermedades; del mismo modo, en este mundo hay falsos amigos que se ocultan tras disfraces engañosos, pero, debido a la falsedad de su conducta, llega un momento en que su animosidad también sale a la luz. El Brahmana dijo: ¡Oh, enemigo del rey Indra!, ¡oh, rey!, ni yo ni nadie hemos enseñado a tu hijo Prahlada lo que acaba de decir. Su actitud espontánea de servicio devocional se ha manifestado en él de modo natural. Así pues, te ruego que dejes a un lado tu ira y no nos acuses injustamente. No es bueno que insultes así a un brahmana. -Al recibir esta respuesta del maestro, Hiranyakasipu se dirigió de nuevo a Prahlada y le dijo: ¡Oh, desvergonzado, el más caído de la familia!, ¿de dónde te viene esa educación, si no te la han dado tus maestros? Prahlada contestó: Las personas demasiado adictas al materialismo, como no pueden controlar sus sentidos, avanzan hacia una vida infernal y mastican repetidas veces lo que ya antes ha sido masticado. Su atracción por Maha

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Vishnu nunca despierta, ni con los consejos de otros, ni con sus propios esfuerzos, ni con una combinación de ambos. Después de decir estas palabras, Prahlada guardó silencio; entonces, ciego de ira, Hiranyakasipu empujó a Prahlada fuera de su regazo y lo tiró al suelo. Indignado y furioso, con los ojos rojos como el cobre fundido, ordenó a sus sirvientes: ¡Oh, demonios, llevaos a este niño fuera de mi vista! Merece la muerte. ¡Maténlo inmediatamente! Este niño, es el asesino de mi hermano, pues ha abandonado a su familia para ocuparse como humilde sirviente en el servicio devocional del enemigo, el Señor Vishnu. Prahlada sólo tiene cinco años, pero a pesar de su tierna edad, ya ha abandonado el cariño de sus padres. Por lo tanto, no merece ninguna confianza. En verdad, me resulta muy difícil creer que vaya a comportarse bien con Vishnu. Los demonios (raksasas), sirvientes de Hiranyakasipu, se dispusieron entonces a herir con sus tridentes el tierno cuerpecito de Prahlada. Eran demonios de rostros espantosos, colmillos afilados y barbas y cabellos rojizos como el cobre; tenían un aspecto terrorífico. Con un estruendo ensordecedor, gritando «¡Hazlo pedazos!, ¡atraviésalo!», atacaron con ferocidad a Prahlada, que, sentado en silencio, meditaba en la Suprema Personalidad de Dios. -Cuando los demonios fracasaron en todos sus intentos de matar a Prahlada, el rey de los demonios, lleno de miedo, trató de pensar en otras formas de matarlo. No logró matar a su hijo, a pesar de que lo arrojó bajo las patas de grandes elefantes y en medio de enormes y terribles serpientes, empleó hechizos destructivos y conjuros mágicos, lo tiró del pico de una montaña, trató de envenenarlo y de matarlo de hambre, lo expuso al frío más intenso, al viento, al fuego y al agua, y quiso aplastarlo lanzándole grandes rocas. Cuando vio que no había manera de lastimar a Prahlada, que estaba completamente libre de pecado, y se encontró sin saber qué hacer, Hiranyakasipu se llenó de ansiedad, pensando: He insultado a este niño, Prahlada, con las peores palabras, y he puesto todos los medios a mi alcance para matarle, pero, a pesar de todos mis esfuerzos, no he podido acabar con él. Está protegido por los poderes que posee, y mis traiciones y actos 56

abominables no le afectan lo más mínimo. Aunque está muy cerca de mí y no es más que un chiquillo, no siente el menor temor. Es como el rabo de un perro, que no se puede enderezar, pues nunca olvida mi mala conducta ni la relación que le une a su amo, el Señor Vishnu. Veo que la fuerza de este niño no tiene límite, ya que ninguno de mis castigos le ha asustado. Parece inmortal. Por lo tanto, yo, que soy su enemigo, he de morir. Aunque tal vez no tenga porque ser así. Absorto en estos pensamientos, triste y sin brillo corporal, el rey de los daityas permanecía cabizbajo y en silencio. Los dos maestros del niño le hablaron entonces en secreto. ¡Oh, señor!, sabemos que, con un simple movimiento de tus cejas, todos los dirigentes de los planetas tiemblan de miedo. Tú has conquistado los tres mundos sin ayuda de nadie. Por lo tanto, no vemos ningún motivo para que estés apesadumbrado y lleno de ansiedad. En cuanto a Prahlada, no es más que un niño; no puede ser causa de ansiedad. Al fin y al cabo, sus cualidades, buenas o malas, no tienen el menor valor. Después de escuchar estos consejos, Hiranyakasipu aceptó su propuesta y les pidió que educasen a Prahlada en los deberes que deben seguir las familias de los reyes. A continuación, los maestros dieron a Prahlada, que era muy sumiso y humilde, una formación sistemática e ininterrumpida en lo referente a la religión mundana, el crecimiento económico y la complacencia de los sentidos. Los maestros, le enseñaron a Prahlada los tres tipos de progreso material, es decir, la religión, el crecimiento económico y la complacencia de los sentidos. Prahlada, sin embargo, estaba por encima de esas enseñanzas. Como se basaban en la dualidad de los asuntos mundanos, que nos complican en un modo de vida materialista caracterizado por el nacimiento, la muerte, la vejez y las enfermedades, a él no le interesaban. Cuando los maestros se iban a casa para atender sus asuntos familiares, los compañeros de Prahlada que tenían su misma edad le llamaban para aprovechar las horas de recreo jugando. Prahlada, que verdaderamente era el erudito supremo, se dirigía entonces a sus compañeros de clase con un 57

lenguaje muy dulce. Con una sonrisa y dando muestras de una gran bondad, les hablaba de la inutilidad del modo de vida materialista, instruyéndoles de la siguiente manera. Todos los niños eran muy cariñosos y respetuosos con Prahlada; debido a su tierna edad, todavía no estaban demasiado contaminados por las enseñanzas y actividades de sus profesores, que mantenían un insensato apego por la dualidad y la comodidad del cuerpo. Así, los niños rodeaban a Prahlada, abandonando sus juegos, y se sentaban a escucharle. Tenían el corazón y los ojos fijos en él, y le miraban con fervor. Prahlada, aunque había nacido en una familia de demonios, era un devoto excelso, y deseaba su bienestar; de modo que comenzó a instruirles acerca de la inutilidad de la vida materialista. Prahlada dijo: La persona que sea lo bastante inteligente debe emplear el cuerpo de forma humana desde el mismo principio de la vida, o, en otras palabras, desde la más tierna infancia, para practicar las actividades del servicio devocional, abandonando todas las demás ocupaciones. El cuerpo humano es muy difícil de obtener; aunque es temporal, como otros cuerpos, es sumamente importante, pues en la vida humana se puede practicar servicio devocional. De un poco de servicio devocional sincero podemos obtener la perfección completa. La forma de vida humana trae consigo la oportunidad de regresar al hogar, de vuelta a Dios. Por lo tanto, todas las entidades vivientes, y en especial las que se encuentran en la forma humana de vida, deben ocuparse en el servicio devocional a los pies de loto del Señor Vishnu. Ese servicio devocional es natural, pues el Señor Vishnu, la Suprema Personalidad de Dios, es el ser más querido, el señor del alma, y el bienqueriente de todos los seres vivos. Mis queridos amigos nacidos en familias demoníacas, la sensación de felicidad que se percibe por el contacto de los objetos de los sentidos con el cuerpo dependen de las actividades fruitivas pasadas y se puede obtener en cualquier forma de vida. Esa felicidad viene por sí sola y sin esfuerzo alguno por nuestra parte al igual que ocurre con el sufrimiento. Por lo tanto, la persona que se encuentra en la existencia material y es competente para distinguir lo que está bien y lo que está mal debe esforzarse por alcanzar el objetivo supremo de la vida mientras el cuerpo esté fuerte y vigoroso, antes de que el paso de los años haga menguar sus facultades. La vida del ser humano dura un máximo de cien años; pero el que no puede controlar los sentidos pierde por completo la mitad de esos años, pues, cubierto por la ignorancia, pasa doce horas durmiendo cada noche. De este modo, solamente vive cincuenta años. Los primeros diez años de la vida se van en la confusión de la edad infantil. Otros diez años se van en los juegos y diversiones de la adolescencia; de ese modo perdemos veinte años. Del mismo modo, en la vejez, cuando somos 58

inválidos incapacitados hasta para las actividades materiales, perdemos inútilmente otros veinte años. Aquel que no puede dominar su mente y sus sentidos se apega cada vez más a la vida familiar, debido a unos insaciables deseos de disfrute y a una profunda ilusión. Su vida es como la de un loco, y de ese modo desperdicia también el resto de sus años, pues ni siquiera entonces puede ocuparse en servicio devocional. ¿Cómo va a poder liberarse una persona que está demasiado apegada a la vida familiar porque no puede controlar sus sentidos? Los lazos del afecto por su familia (esposa, hijos y demás familiares) le tienen fuertemente sujeto. El dinero es algo tan querido, que nos parece más dulce que la miel. ¿Quién puede entonces abandonar el deseo de atesorar dinero, especialmente en la vida familiar? Los ladrones, los sirvientes profesionales (soldados) y los mercaderes llegan incluso a arriesgar sus propias vidas por conseguir algún dinero. ¿Cómo va a poder abandonar la compañía de los suyos una persona que está llena de cariño por su familia, y que siempre lleva sus imágenes en lo más profundo del corazón? La esposa, especialmente, siempre es muy bondadosa y comprensiva, y siempre complace a su marido en la intimidad. ¿Quién podría abandonar la compañía de esa esposa querida y cariñosa? Cuando los niños pequeños comienzan a hablar, su cariñoso padre disfruta escuchando sus primeras palabras y recuerda constantemente su dulce lenguaje. ¿Cómo podría abandonar su compañía? Los ancianos padres y los hijos también le son muy queridos. Un padre siente un cariño especial por su hija, y cuando ella se ha ido a vivir con su propio marido, no puede apartar su recuerdo de la mente. ¿Quién podría abandonar esa compañía? Además, en la casa hay muchos muebles, objetos decorativos, animales y sirvientes. ¿Quién podría abandonar esas comodidades? El casado apegado es como un gusano de seda, que queda prisionero dentro del capullo que él mismo ha tejido, y no puede salir. Por la satisfacción de dos sentidos importantes —los genitales y la lengua—, queda atado a las circunstancias materiales. ¿Cómo va a poder escapar? La persona demasiado apegada no puede entender que está desperdiciando su valiosa vida en el esfuerzo de mantener a su familia. Ni tampoco logra entender que su vida humana, cuyo objetivo es la comprensión de la Verdad Absoluta, se está arruinando imperceptiblemente. Sin embargo, pone muchísima atención en evitar que se administre mal ni un sólo céntimo. Así, la persona apegada a la existencia material siempre está sufriendo a causa de las tres miserias; en ella, sin embargo, no se despierta el sentimiento de aversión por la existencia material.

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Aquel que está demasiado apegado a su deber de mantener a la familia y es incapaz de controlar los sentidos, está absorto hasta lo más profundo del corazón en cómo ganar dinero. Sabe que si se apodera de las riquezas de otros será castigado por las leyes del gobierno, y que después de morir sufrirá el castigo de Yamaraja; pero, aun así, continúa engañando a los demás para conseguir dinero. ¡Oh, amigos míos, hijos de demonios!, en este mundo material, hasta aquellos que aparentemente son cultos y educados tienen la propensión a pensar: «Esto es mío, y eso es para otros». De ese modo, están siempre pendientes de satisfacer las necesidades de sus familias, conforme a un concepto familiar tan limitado como el de los perros y los gatos, que no tienen educación. Son incapaces de asumir el conocimiento espiritual; por el contrario, siempre están confundidos bajo la influencia de la ignorancia. Mis queridos amigos, ciertamente no ha habido jamás nadie, en ninguna época y en ningún país, que, sin conocer a la Suprema Personalidad de Dios, haya podido liberarse del cautiverio material. Al contrario, los que carecen de conocimiento acerca del Señor se ven atados por las leyes materiales. Son adictos a la complacencia de los sentidos, y su único objetivo son las mujeres. En verdad, no son más que juguetes en las manos de mujeres atractivas. Víctimas de ese concepto de la vida, se rodean de hijos, nietos y bisnietos, y de ese modo se encadenan al cautiverio material. Los muy adictos a este concepto de la vida reciben el nombre de demonios. Por eso, vosotros, aunque seáis hijos de demonios, debéis manteneros aparte de esas personas, y aceptar el refugio de la Suprema Personalidad de Dios, Narayana, el origen de todos los semidioses, pues la meta final que alcanzan los devotos de Narayana es la liberación del cautiverio de la existencia material. Así pues, mis queridos y jóvenes amigos, actuad, por favor, de manera que el Señor Supremo, que está por encima de las concepciones del conocimiento material, Se sienta satisfecho. Abandonad vuestra naturaleza demoníaca y actuad libres de odio y dualidad. Mostraos misericordiosos con todas las entidades vivientes iluminándolas en el servicio devocional, y sed, de ese modo, sus bienquerientes. Prahlada continuó: Yo recibí este conocimiento del gran santo Narada Muni, que está siempre ocupado en servicio devocional. Este conocimiento, denominado Bhagavata-dharma, es completamente científico. Se basa en la lógica y la filosofía, y está libre de todo rastro de contaminación material. Prahlada continuó: Mis queridos amigos, si tenéis fe en mis palabras, también vosotros podréis comprender el conocimiento trascendental, como yo, aunque seáis niños pequeños. Del mismo modo, también las mujeres pueden comprender el conocimiento trascendental y saber qué es espíritu y qué es 60

materia. Como los frutos y las flores de un árbol, que con el paso del tiempo experimentan seis cambios —nacimiento, existencia, crecimiento, transformación, decaimiento y muerte—, el cuerpo material, que el alma espiritual obtiene según distintas circunstancias, también pasa por esos mismos cambios. Esos cambios, sin embargo, no existen para el alma espiritual. Un experto puede comprender qué minerales tienen oro, y, mediante distintos procesos, extraerlo de esos minerales. Del mismo modo, la persona avanzada espiritualmente puede entender la existencia de la partícula espiritual dentro del cuerpo; así, mediante el cultivo de conocimiento espiritual, puede alcanzar la perfección en la vida espiritual. Sin embargo, del mismo modo que alguien sin experiencia no sabe determinar dónde hay oro, el necio que no ha cultivado conocimiento espiritual no puede entender la existencia del alma espiritual dentro del cuerpo. Toda alma individual tiene dos tipos de cuerpos, uno denso, hecho de cinco elementos densos, y uno sutil, hecho de tres elementos sutiles. Sin embargo, dentro de esos cuerpos se encuentra el alma espiritual. Esa alma debe encontrarse mediante el análisis, diciendo: «Esto no es. Esto no es». De ese modo se debe separar el espíritu de la materia. A causa de la inteligencia contaminada, nos vemos expuestos a las modalidades de la naturaleza, condicionados de ese modo por la existencia material. Como un estado de sueño en el que padecemos falsos sufrimientos, la existencia material, que se debe a la ignorancia, debe considerarse indeseable y temporal. Debemos aceptar un maestro espiritual genuino y ofrecerle servicio con gran fe y devoción. Debemos adorar al Señor, escuchar con fe acerca de Sus glorias, glorificar Sus cualidades y actividades trascendentales, meditar siempre en Sus pies de loto y adorar Su Deidad siguiendo estrictamente las instrucciones del Sastra y del Maestro. Mediante esas actividades mencionadas anteriormente, podemos anular la influencia de los enemigos, es decir, de la lujuria, la ira, la codicia, la ilusión, la locura y la envidia; desde esa posición, podemos ofrecer servicio al Señor. De ese modo, es seguro que alcanzaremos el plano del servicio amoroso a la Suprema Personalidad de Dios. El devoto se libera entonces de toda la contaminación material, debido a que piensa constantemente en los pasatiempos del Señor, y debido a que su mente y su cuerpo se han transformado, adquiriendo cualidades espirituales. Por su intenso servicio devocional, la ignorancia, la conciencia material y todo tipo de deseos materiales han quedado completamente reducidos a cenizas. Es en esa etapa cuando se puede alcanzar el refugio de los pies de loto del Señor.

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-El verdadero problema de la vida es el ciclo de nacimientos y muertes, que es como una rueda que da vueltas hacia arriba y hacia abajo, girando sin cesar. Esa rueda, sin embargo, se detiene por completo cuando nos ponemos en contacto con la Suprema Personalidad de Dios. En otras palabras, la bienaventuranza trascendental que se experimenta cuando nos ocupamos constantemente en servicio devocional nos libera por completo de la existencia material. Esto lo saben todos los hombres de conocimiento. Por lo tanto, queridos amigos, ¡oh, hijos de los asuras!, comenzad enseguida a meditar en la Superalma que está en el corazón de todos, y adoradle. -Las riquezas, una hermosa esposa y las amistades femeninas, los hijos e hijas, la casa, los animales domésticos, como las vacas, los caballos, los ahorros, la prosperidad económica, la complacencia de los sentidos, y, en verdad, la misma vida, en la que podemos disfrutar de todas esas opulencias materiales, son cosas temporales e inestables. La oportunidad que representa la vida humana es temporal. ¿Qué beneficio pueden dar todas esas opulencias al hombre sensato que ha comprendido que es eterno? La persona materialista, considerando que tiene una inteligencia muy avanzada, trata siempre de lograr la prosperidad económica. Pero, como se explica en los Vedas, las actividades materiales sólo le traen continuos desengaños, en esta vida y en la próxima. Los resultados que obtiene son, inevitablemente, lo opuesto de lo que deseaba. En el mundo material, todo materialista desea la felicidad y la disminución del sufrimiento, y actúa en consecuencia. Pero en realidad, sólo somos felices mientras no nos esforzamos por serlo; el sufrimiento comienza tan pronto como tratamos de obtener felicidad. La entidad viviente desea la comodidad del cuerpo, y, con ese fin, elabora muchos planes; pero, en realidad, el cuerpo es propiedad de otros. El cuerpo perecedero abraza a la entidad viviente y luego la abandona. El cuerpo está finalmente destinado a convertirse en excrementos o tierra; así pues, ¿de qué vale todo lo relacionado con él?; ¿qué valor tienen las esposas, las casas, las riquezas, los hijos, los familiares, sirvientes, reinos, ahorros, animales y ministros? Todo ello también es temporal. ¿Qué más se puede decir sobre esto? Mientras el cuerpo existe, sentimos un gran cariño por todas esas cosas, pero, tan pronto como el cuerpo se destruye, todo lo relacionado con él se termina también. Por lo tanto, ninguna de esas cosas tiene en realidad nada que ver con nosotros, aunque debido a la ignorancia nos parecen valiosas. Comparadas con el océano de la felicidad eterna, son de lo más insignificante. ¿Qué valor tienen para el ser vivo eterno esas insignificantes relaciones?

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La entidad viviente recibe distintos tipos de cuerpos conforme a las actividades fruitivas realizadas en el pasado. De ese modo, sufre en todas las situaciones por las que pasa el cuerpo, desde el momento en que es introducida en el vientre de una nueva madre. Por favor, pensadlo con determinación, y decidme, ¿qué interés puede tener la entidad viviente en las actividades fruitivas, cuyo resultado son penalidades y miserias? La entidad viviente, que debe su cuerpo actual a las actividades realizadas en el pasado, puede terminar con los resultados de sus acciones en esta vida, pero eso no significa que se haya liberado del cautiverio en cuerpos materiales. Con las acciones que realiza en un determinado tipo de cuerpo, la entidad viviente crea otro cuerpo. Así, debido a su crasa ignorancia, transmigra de cuerpo en cuerpo en el ciclo de nacimientos y muertes. La Suprema Personalidad de Dios, Harí, es el alma y la Superalma de todas las entidades vivientes. Toda entidad viviente es una manifestación de Su energía en lo que se refiere tanto al alma viviente como al cuerpo material. Por esa razón, el Señor es el ser más querido y el controlador supremo. El único objetivo de la vida en el mundo material es ofrecer servicio a los pies de loto de Govinda, la causa de todas las causas, y verle en todas partes. Éste es el único objetivo supremo de la vida humana, como se explica en todas las Escrituras reveladas. Todos los hijos de los demonios apreciaron las instrucciones trascendentales de Prahlada y las tomaron muy en serio, rechazando las instrucciones materialistas de sus maestros. Estos, se dieron cuenta de que, con la compañía de Prahlada, todos sus alumnos, los hijos de los demonios, se estaban volviendo conscientes de Maha Vishnu. Muy asustados, fueron a ver al rey de los demonios y le expusieron claramente la situación. Al enterarse de lo que estaba ocurriendo, Hiranyakasipu se puso tan terriblemente furioso que todo el cuerpo le temblaba. Entonces tomó la decisión de matar a su hijo Prahlada. Hiranyakasipu era muy cruel por naturaleza, y, sintiéndose insultado, siseaba como una serpiente que ha sido pisada por alguien. Su hijo Prahlada, pacífico, manso, amable, con los sentidos perfectamente controlados, permanecía ante él con las manos juntas. Por su edad y por su comportamiento, Prahlada no merecía ningún castigo, pero Hiranyakasipu, clavando en él sus malvados ojos, le riñó con ásperas palabras. ¡Oh, desvergonzado!, eres el menos inteligente, el más bajo de los hombres, la destrucción de la familia, un necio obstinado que has pasado por alto la autoridad que tengo sobre ti. Hoy te voy a enviar con Yamaraja. Prahlada, hijo sinvergüenza, sabes que cuando yo me enfado tiemblan todos los planetas de los tres mundos con sus respectivos gobernantes, pero tú 63

pareces no tenerme miedo y pasas por alto mi autoridad sobre ti. ¿Quién ha dado ese poder a un insolente sinvergüenza como tú? -Prahlada dijo: Mí querido rey, como me lo preguntas, te diré que mi fuerza tiene la misma fuente que la tuya. En verdad, todos los tipos de fuerza vienen de una misma fuente original. Él no sólo es tu fuerza o la mía, sino la fuerza única de todos, y sin Él nadie puede tener ninguna fuerza. Todos los seres, móviles o inmóviles, superiores o inferiores, hasta el Señor Brahma, están bajo el control de la fuerza de la Suprema Personalidad de Dios. Sri Maha Vishnu, que es el controlador supremo y el factor tiempo, es el poder de los sentidos, de la mente y del cuerpo, así como la fuerza vital de los sentidos. Su influencia es ilimitada. Él es la mejor de todas las entidades vivientes, el controlador de las tres modalidades de la naturaleza material. Con Su propio poder, crea la manifestación cósmica, la mantiene y también la destruye. Mi querido padre, por favor, abandona tu mentalidad demoníaca. Deja de hacer diferencias entre amigos y enemigos en tu corazón; ten una mente ecuánime con todos. En este mundo, el único enemigo es la mente cuando está desviada y fuera de control. Cuando vemos a todos los seres en un plano de igualdad, llegamos al nivel de adorar al Señor perfectamente. -Hiranyakasipu contestó: Tú, sinvergüenza, estás tratando de minimizar mi valor, como si fueses mejor que yo en control de los sentidos. Te crees muy inteligente. Por eso, puedo entender que deseas morir en mis manos, pues esa clase de necedades sólo las dice alguien que está a punto de morir. ¡Oh, desafortunado Prahlada!, siempre estás hablando de un ser supremo que no soy yo, un ser supremo que está por encima de todo, que es el controlador de todos y está en todas partes. Pero, ¿dónde está? Si está en todas partes, ¿por qué no está presente ante mí, en esta columna? Estás diciendo tantas tonterías que te voy a cortar la cabeza. Ya veremos si viene a protegerte tu adorable Dios. Me gustaría verlo.

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Ciego de ira, Hiranyakasipu, cuya fuerza física era enorme, riñó a su hijo, con gran aspereza. Sin dejar de maldecirle, tomó su espada, se levantó del trono real, y, con muchísima rabia, golpeó la columna con el puño. Entonces de la columna salió un sonido aterrador que parecía querer romper la cubierta del universo, aquel sonido llegó incluso a las moradas del Señor Brahma y otros semidioses, quienes, al escucharlo, pensaron: «¡Oh, nuestros planetas van a ser destruidos!». Mientras mostraba su extraordinario poder, Hiranyakasipu, que deseaba matar a su hijo, escuchó aquel sonido atronador y maravilloso, que nunca antes se había escuchado. Al oírlo, los demás líderes de los demonios se asustaron. Ninguno de ellos supo determinar de dónde procedía. Para probar que la afirmación de Su sirviente Prahlada tenía fundamento, o, en otras palabras, para probar que el Señor Supremo está en todas partes, incluso dentro de la columna de una sala de asambleas, la Suprema Personalidad de Dios, Harí, manifestó una forma maravillosa, nunca vista hasta entonces. No era ni un hombre ni un león. Con aquella maravillosa forma, el Señor apareció en la sala de asambleas. Mientras miraba a su alrededor en busca de la fuente del sonido, aquella maravillosa forma del Señor, de la que no sabría decirse si era hombre o león, emergió de la columna. Lleno de asombro, Hiranyakasipu se preguntaba: «¿Qué criatura es ésta, mitad hombre y mitad león?». Hiranyakasipu estudió la forma del Señor, tratando de averiguar quién era aquella forma de Nrsinhadeva que estaba ante él. La forma del Señor, con Sus ojos llenos de ira, parecidos al oro fundido, inspiraba un enorme terror; una brillante melena agrandaba las dimensiones de Su terrible rostro; Sus colmillos eran mortíferos, y Su lengua, afilada como una hoja de afeitar, se movía como una espada en duelo. Tenía las orejas tiesas e inmóviles; Sus fosas nasales y la gran hendidura de Su boca parecían cuevas de una montaña. Sus fauces se abrían de un modo espantoso, y con Su cuerpo tocaba el cielo. Tenía el cuello corto y ancho, el pecho amplio, la cintura delgada, y el pelo del cuerpo tan blanco como los rayos de la Luna. Sus brazos, que parecían los flancos de un ejército, cubrían todas las direcciones mientras mataba a los demonios y bandidos con la caracola, el disco, la maza, la flor de loto y Sus demás armas habituales. Hiranyakasipu murmuró para sí: «El Señor Vishnu, que posee grandes poderes místicos, ha tramado este plan para matarme, pero ¿de qué Le va a servir?, ¿quién puede luchar contra mí?». Pensando de este modo, tomó su maza y atacó al Señor como un elefante. Como un pequeño insecto que cae irremediablemente en un fuego y desaparece de la vista, Hiranyakasipu atacó al Señor y desapareció envuelto en la plenitud de Su refulgencia. Esto no es en absoluto sorprendente, pues el Señor está siempre situado en el plano de la 65

bondad pura. En el pasado, durante la creación, Él entró en las tinieblas del universo y lo iluminó con Su refulgencia espiritual. Entonces, el gran demonio, tremendamente furioso, atacó con rapidez a Nrsinhadeva con su maza y comenzó a golpearle. Pero el Señor Nrsinhadeva capturó al gran demonio, junto con su maza, del mismo modo que Garuda atraparía a una gran serpiente. Cuando el Señor Nrsinhadeva dio a Hiranyakasipu una oportunidad de soltarse de Su mano, del mismo modo que Garuda a veces juega con una serpiente y deja que se escurra de su pico, a los semidioses, que habían perdido sus moradas y se escondían tras las nubes por temor al demonio, no les gustó nada; ciertamente, se sintieron perturbados. Cuando se vio libre de las manos de Nrsinhadeva, Hiranyakasipu pensó, equivocadamente, que el Señor estaba asustado de su poder. Por eso, después de tomarse un pequeño respiro, tomó su espada y su escudo y atacó de nuevo al Señor con gran fuerza. Con una carcajada estridente y ruidosa, Narayana, que es increíblemente fuerte y poderoso, atrapó al demonio, que se cubría con la espada y el escudo sin dejar el menor resquicio, este, con los ojos cerrados por el temor que le producía la risa de Nrsinhadeva, se movía por el cielo y por la tierra con la rapidez de un halcón. El Señor Nrsinhadeva atrapó a Hiranyakasipu, a quien ni siquiera el rayo de Indra podía herir. Mientras agitaba sus miembros en todas direcciones, muy afligido por verse atrapado, el Señor Nrsinhadeva puso al demonio en Su regazo, sujetándole sobre los muslos, y, en el umbral de la sala de asambleas, el Señor, con gran facilidad, lo deshizo en pedazos con las uñas de la mano. -La boca y la melena del Señor Nrsinhadeva estaban salpicadas de gotas de sangre, y era imposible mirar directamente Sus fieros ojos llenos de ira. Lamiéndose la boca y adornado con un collar de intestinos sacados del abdomen de Hiranyakasipu, la Suprema Personalidad de Dios, Nrsinhadeva, parecía un león que acabara de matar un elefante. 66

El pelo de la cabeza de Nrsinhadeva sacudía las nubes y las dispersaba por todas partes; Sus ojos deslumbrantes despojaban a los astros del cielo de su refulgencia, y Su respiración agitaba los mares y océanos. Al escuchar Sus rugidos, todos los elefantes del mundo comenzaron a bramar de miedo. -Pleno de refulgencia y con un semblante terrorífico, el Señor Nrsinha, muy furioso y sin hallar rivales que hicieran frente a Su poder y opulencia, Se sentó en la sala de asambleas ocupando el excelente trono del rey. Debido al temor y los sentimientos de obediencia, nadie osó adelantarse para servir al Señor directamente. En aquel momento, los semidioses, que deseaban ver las actividades del Señor Supremo, Narayana, llenaron el cielo con sus Vimanas (aviones); comenzaron a tocar tambores y timbales, y, al oírles, las mujeres angelicales se pusieron a danzar, mientras los principales gandharvas (músicos celestiales) cantaban con gran dulzura. Los semidioses, encabezados por el Señor Brahma, el Señor Shiva y otros grandes semidioses, no se atrevían a acercarse al Señor, que en ese momento estaba tremendamente furioso. El Señor Brahma pidió a Prahlada, que estaba de pie muy cerca de él: Mi querido hijo, el Señor Nrsinhadeva está tremendamente enfadado con tu demoníaco padre. Por favor, ve y apacigua al Señor. Prahlada, aunque no era más que un niño, asintió a las palabras del Señor Brahma. Avanzó lentamente hacia el Señor Nrsinhadeva y se postró ante Él, ofreciéndole sus respetuosas reverencias con las manos juntas. -Cuando el Señor Nrsinhadeva vio al pequeño Prahlada postrado ante Sus pies de loto, sintió un gran éxtasis, lleno de afecto por Su devoto. Levantando a Prahlada, el Señor puso Su mano de loto sobre la cabeza del niño, pues la mano del Señor siempre está pronta a liberar del temor a Sus devotos. -Por el contacto de la mano del Señor Nrsinhadeva sobre su cabeza, Prahlada se liberó por completo de todas las contaminaciones y deseos materiales, como si se hubiera limpiado con gran esmero. Debido a ello, alcanzó de inmediato la posición trascendental, y en su cuerpo se manifestaron todos los signos del éxtasis. Su corazón se llenó de amor, y sus ojos derramaban lágrimas; entonces pudo capturar por completo los pies de loto del Señor en lo más profundo de su corazón. Prahlada oró: ¿Qué posibilidad tengo yo, que he nacido en una familia de asuras, de ofrecer oraciones adecuadas para satisfacer a la Suprema Personalidad de Dios? Ni siquiera los torrentes de palabras maravillosas que hasta ahora han pronunciado las personas santas y los semidioses, encabezados por el Señor Brahma, han logrado satisfacerle; todas esas

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personas gozan de grandes cualidades, por influencia de la modalidad de la bondad. ¿Qué se puede decir de mí? Yo no estoy cualificado en absoluto. Por esa razón, yo, a pesar de haber nacido en una familia demoníaca, puedo sin duda poner todo mi empeño en ofrecer oraciones al Señor, en la medida en que mi inteligencia me lo permita. Todo aquel a quien la ignorancia haya forzado a entrar en el mundo material puede purificarse de la vida material si ofrece oraciones al Señor y escucha cantar Sus glorias. Mi Señor Nrsinhadeva, por favor, calma Tu ira ahora que mi padre, el gran demonio Hiranyakasipu, ha sido matado. Incluso las personas santas se complacen cuando se mata una serpiente o un escorpión; por eso, la muerte de ese demonio ha sido una gran satisfacción para los tres mundos. Ahora están seguros de que podrán ser felices, y siempre recordarán Tu auspiciosa encarnación para liberarse del temor. ¡Oh, Señor de poder insuperable, que tan bueno eres con las almas caídas!, como resultado de mis actividades, he tenido que vivir entre demonios, de modo que la condición de mi vida en el mundo material me llena de temor. ¿Cuándo llegará el momento en que me llames al refugio de Tus pies de loto, que son el objetivo supremo de la liberación de la vida condicionada? Mi querido Señor, en el mundo material, todos estamos sometidos a las modalidades de la naturaleza material, bajo la influencia de la bondad, la pasión y la ignorancia. Todos, desde la personalidad más eminente, el Señor Brahma, hasta la diminuta hormiga, actuamos bajo la influencia de esas modalidades. Por lo tanto, en el mundo material todos estamos bajo la influencia de Tu energía. Tanto la causa que nos hace actuar, como el lugar y el momento de la acción, el objeto que nos lleva a actuar, el objetivo que hemos considerado supremo en la vida, y el proceso para alcanzar ese objetivo, no son más que manifestaciones de Tu energía. En verdad, la energía y la fuente de energía son idénticos; por lo tanto, todo ello son manifestaciones de Tu persona. Con oraciones, ofrecidas desde el plano trascendental, el devoto Prahlada apaciguó al Señor Nrsinhadeva. El Señor calmó Su ira, y, mostrándose muy bondadoso con Prahlada, que estaba postrado y Le ofrecía reverencias, habló de la siguiente manera. 68

La Suprema Personalidad de Dios dijo: Mi querido Prahlada, eres muy noble, la joya de la familia de los asuras, y te deseo toda buena fortuna. Estoy muy complacido contigo. Cumplir los deseos de todos los seres vivos es Mi pasatiempo; por lo tanto puedes pedirme la bendición que desees. Mi querido Prahlada, que vivas una larga vida. Quien no me haya complacido, no podrá percibirme ni comprenderme, pero el que Me haya visto o complacido no tendrá que lamentarse nunca más por su propia satisfacción. Mi querido Prahlada, eres muy afortunado. Por favor, déjame decirte que las personas que son muy sabias y elevadas cultivan las melosidades más diversas para tratar de complacerme, pues Yo soy la única persona que puede satisfacer los deseos de todos. Prahlada era la joya de la familia de los asuras, que siempre aspiran a la felicidad material. Sin embargo, a pesar de que la Suprema Personalidad de Dios le tentó ofreciéndole toda clase de bendiciones de felicidad material, Prahlada, debido a la pureza de su conciencia por Maha Vishnu, no quiso aceptar ningún beneficio material de complacencia de los sentidos.

-Sri Vamanadeva.
La Encarcion del Enano Brahmán En la decimoquinta encarnación, el Señor asumió la forma de un brahmán enano Vamana y visitó la arena de sacrificio establecida por Maharaja Bali. Aunque en el fondo estaba deseando recuperar el reino de los tres sistemas planetarios, Él únicamente pidió una donación de tres pasos de tierra. En este manvantara, la Suprema Personalidad de Dios apareció en la forma del más joven de todos los Adityas, Vamana, el enano. Su padre fue Kasyapa, y Su madre, Aditi. Bali Maharaja perdió los tres mundos por dar en caridad tres pasos de tierra al Señor Vishnu. Sin embargo, más tarde, el Señor Vishnu Se sintió complacido con él por habérselo dado todo. De esa forma, Bali Maharaja alcanzó la perfección de la vida. Demostrándole un gran afecto, la Personalidad de Dios ató a Bali y le sentó en el reino de Sutala, que es más opulento que los planetas celestiales. Bali tiene ahora su residencia en ese planeta, donde goza de un bienestar mayor que el de Indra. El Señor apareció en Su forma original, con adornos y armas en las manos. Aunque esa forma eterna del Señor nunca es visible en el mundo material, Él la manifestó en Su advenimiento. Entonces, en presencia de Sus padres, y como haría un actor teatral, adoptó la forma de Vamana, un brahmana enano, un brahmacari (un Renunciante).

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-Al ver al Señor en la forma de Vamana, el brahmacari enano, los grandes sabios se sintieron enormemente complacidos. Entonces hicieron venir ante ellos a Kasyapa Muni y celebraron todas las ceremonias rituales, como la ceremonia de nacimiento. - En la ceremonia del cordón sagrado de Vamanadeva, el dios del Sol pronunció personalmente el Gayatri-mantra, Brhaspati ofreció el cordón sagrado, y Kasyapa Muni ofreció un cinturón de paja. - Madre Tierra Le dio una piel de ciervo, y el semidiós de la Luna, que es el rey de los bosques, Le dio una brahma-dasra (un bastón de brahmacari). Su madre, Aditi, Le dio tela para su ropa interior, y la deidad regente del reino celestial le ofreció una sombrilla. - El Señor Brahma ofreció a la inagotable y Suprema Personalidad de Dios un cántaro para llevar agua, los siete sabios Le ofrecieron hierba Kusa, y madre Sarasvati le dio un rosario de cuentas Rudraksas. - Después de que Vamanadeva recibiese el cordón sagrado, Kuvera, el rey de los yaksas, Le dio un cuenco para pedir limosnas, y la esposa del Señor Shiva, madre Bhagavati, la muy casta madre del universo entero, Le dio Su primera limosna. - Después de que todos Le dieran de este modo la bienvenida, el Señor Vamanadeva, el mejor de los brahmacaris, manifestó su refulgencia Brahman. Así, su belleza eclipsó la de todos los presentes, entre los cuales había grandes brahmanas santos. - Después de disponer lo necesario, el Señor Sri Vamanadeva ofreció adoración y celebró un sacrificio de fuego en el recinto de sacrificios. - Cuando supo que Bali Maharaja estaba celebrando sacrificios asvamedha bajo el patrocinio de brahmanas de la dinastía Bhrgu, el Señor Supremo, que goza de plenitud en todo aspecto, Se encaminó al lugar para mostrar Su misericordia a Bali Maharaja. Con cada uno de Sus pasos, la Tierra entera cedía bajo Su peso.

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- Los sacerdotes brahmanas descendientes de Bhrgu se encontraban celebrando el sacrificio en el campo de Bhrgukaccha, en la orilla norte del río Narmada. Desde allí vieron a Vamanadeva, como un Sol que amanecía en el lugar. - La refulgencia de Vamanadeva era tan brillante que los sacerdotes, Bali Maharaja y todos los miembros de aquella asamblea vieron apagarse su propio esplendor. Entre ellos se preguntaban si sería el dios del Sol, Sanat-kumara o el dios del fuego, que había venido a ver la ceremonia de sacrificio. -Mientras los sacerdotes y sus discípulos intercambiaban opiniones, Vamanadeva, con el bastón, la sombrilla y un cántaro lleno de agua, entró en el recinto donde tenía lugar el sacrificio asvamedha. - El Señor Vamanadeva entró en el recinto de sacrificios con toda la apariencia de un niño brahmana; llevaba un cinturón de paja, un cordón sagrado, una piel de ciervo que Le cubría el torso, y los cabellos enredados. Su brillante refulgencia apagaba el brillo de los sacerdotes y de sus discípulos, de modo que todos ellos saludaron al Señor levantándose de sus asientos y ofreciéndole reverencias. - Bali Maharaja, muy contento de ver al Señor Vamanadeva, cuyos hermosísimos miembros se conjugaban armoniosamente para realzar la belleza del conjunto de Su cuerpo, se sintió muy satisfecho de ofrecerle un asiento. - Bali lavó los pies de loto de la Suprema Personalidad de Dios, a quien las almas liberadas siempre encuentran hermoso; de esa forma le adoró y le ofreció el recibimiento adecuado. - El Señor Shiva, que es el mejor de los semidioses y lleva en la frente el emblema de la Luna, recibe con gran devoción sobre su cabeza el agua del Ganges que emana del dedo del pie de Vishnu, y Bali, que era consciente de los principios religiosos, lo sabía. Por consiguiente, siguiendo los pasos del

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Señor Shiva, también él se llevó a la cabeza el agua que había lavado los pies de loto del Señor. - Bali dijo entonces al Señor Vamanadeva: ¡Oh, brahmana!, Te ofrezco mi más cordial bienvenida y mis respetuosas reverencias. Por favor, haznos saber qué podemos hacer por Ti. Para nosotros eres la personificación de la austeridad de los grandes sabios brahmanas. - ¡Oh, mi Señor!, eres muy bondadoso al visitar nuestro hogar. Debido a ello, todos mis antepasados se sienten satisfechos; toda nuestra familia, la dinastía entera, se ha santificado, y con Tu presencia has hecho que el sacrificio que ahora celebramos esté verdaderamente completo. - ¡Oh, hijo de un brahmana!, hoy el fuego de sacrificio arde conforme a los mandamientos del Sastra; hoy, el agua que ha lavado Tus pies de loto me ha liberado de todas las reacciones de una vida de pecado. ¡Oh, mi Señor!, con el contacto de Tus pequeños pies de loto, toda la superficie del mundo se ha santificado. - ¡Oh, hijo de un brahmana!, parece que has venido aquí para pedirme algo. Pídeme pues, lo que desees, y Te lo daré. ¡Oh, el mejor de los seres adorables!, puedes pedirme una vaca, oro, una casa amueblada, sabrosos alimentos y bebidas, la hija de un brahmana por esposa, prósperas aldeas, caballos, elefantes, cuadrigas, o cualquier cosa que desees. - Al oír las agradables palabras de Bali, la Suprema Personalidad de Dios, Vamanadeva, Se sintió muy satisfecho, pues Bali Maharaja había hablado conforme a los principios religiosos. El Señor comenzó entonces a alabarle. - La Suprema Personalidad de Dios dijo: ¡Oh, rey!, tú eres en verdad glorioso, pues tus actuales consejeros son los brahmanas descendientes de Bhrgu y el pacífico y venerable Prahlada Maharaja, que es tu abuelo y te instruye acerca de tu vida futura. Tus afirmaciones son muy ciertas, y están en perfecto acuerdo con las normas del comportamiento religioso. No desdicen de la conducta de tu familia, y realzan tu buena reputación. - Sé que hasta ahora en tu familia no ha nacido nadie que fuese avariento o mezquino, que se negase a dar caridad a los brahmanas, o que, después de prometer una limosna, dejara de cumplir su promesa. - ¡Oh, rey Bali!, en tu dinastía nunca ha nacido un rey ruin que, cuando se lo pidiesen, se negase a dar caridad a los brahmanas en los lugares sagrados, o a luchar con los ksatriyas en los campos de batalla. Y tu dinastía es aún más gloriosa debido a la presencia de Prahlada Maharaja, que es como la Luna que embellece el cielo. - En tu dinastía nació Hiranyaksa, quien, sin otra arma que su propia maza, fue por todo el mundo solo, sin ayuda alguna, para conquistar todas las direcciones; ningún héroe fue rival para él. 72

- El Señor Vishnu, en Su encarnación como jabalí, liberó a la Tierra del mar Garbhodaka. Fue entonces cuando mató a Hiranyaksa, que se había presentado ante Él. Fue un combate muy reñido, y el Señor pasó grandes dificultades para matarle. Más tarde, pensando en el extraordinario poder de Hiranyaksa, el Señor Se sintió verdaderamente victorioso. - Al recibir la noticia de la muerte de su hermano, Hiranyakasipu montó en cólera. Decidido a matar a aquel que había acabado con su hermano, fue a la morada del Señor Vishnu. - Al ver a Hiranyakasipu, que avanzaba hacia Él con un tridente en la mano, como la personificación de la muerte, el Señor Vishnu, que es el mejor de todos los místicos y es quien conoce el paso del tiempo, pensó de la siguiente manera.Vaya a donde vaya, me seguirá como la muerte persigue a todas las entidades vivientes. Por eso, lo mejor es que entre en lo más profundo de su corazón, pues, como su visión se limita a la visión externa, allí no podrá verme. - El Señor Vamanadeva continuó: ¡Oh, rey de los demonios!, tomando esa decisión, el Señor Vishnu entró en el cuerpo de Su enemigo Hiranyakasipu, que corría tras Él con muchísima fuerza. En un cuerpo sutil que Hiranyakasipu ni siquiera podía concebir, el Señor Vishnu, lleno de ansiedad, entró por la ventana de la nariz de Hiranyakasipu junto con su aliento. -Al hallar vacía la morada del Señor Vishnu, se puso a buscarle por todas partes. Furioso por no dar con Él, daba grandes voces mientras Le buscaba por todo el universo, recorriendo la superficie de la Tierra, los sistemas planetarios superiores, todas las direcciones y todas las cavernas y océanos. Pero el gran héroe, Hiranyakasipu, no logró ver a Vishnu en ningún lugar. - Cuando vio que no lo hallaba, dijo: «He recorrido todo el universo, pero no he podido encontrar a Vishnu, el que mató a mi hermano. Sin duda, habrá ido al lugar del que nadie regresa. En otras palabras, debe de haber muerto.» - Esa ira contra el Señor Vishu acompañó a Hiranyakasipu hasta la muerte. Quienes se hallan bajo la influencia del concepto corporal de la vida suelen ser rencorosos. Ello se debe únicamente al ego y a la gran influencia de la ignorancia. - Tu padre, Virocana, el hijo de Maharaja Prahlada, sentía un gran afecto por los brahmanas. Cuando los semidioses fueron a verle disfrazados de brahmanas para pedirle la duración de su vida, él se la entregó, aunque sabía muy bien quienes eran. - Tú también has sido fiel a los principios seguidos por los grandes brahmanas casados, por tus antepasados y por los grandes héroes que alcanzaron la fama por sus actividades gloriosas.

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- Ésa es la noble familia de que procedes, ¡oh, majestad, rey de los daityas! Tú sabes ser muy generoso dando caridad, pero sólo te pediré tres pasos de tierra, medidos conforme a mi tamaño. - ¡Oh, rey, controlador del universo entero!, eres muy generoso y me darías toda la tierra que te pidiese, pero no quiero pedirte lo que no necesito. El brahmana erudito que sólo acepta en caridad lo estrictamente necesario no se enreda en actividades pecaminosas. - Bali Maharaja dijo: ¡Oh, hijo de un brahmana!, aunque Tus instrucciones son como las de una persona adulta y sabia, todavía eres un niño y no tienes suficiente inteligencia. En lo que a Tus intereses personales se refiere, eres poco prudente. - Yo podría darte toda una isla, pues soy el propietario de las tres divisiones del universo. Tú, que has venido aquí para que Te dé algo y que me has complacido con palabras dulces, sólo me pides tres pasos de tierra. En verdad, no eres muy inteligente. - ¡Oh, niño!, aquel que viene a mí para pedirme algo, ya no tiene por qué pedir nada a nadie nunca más. Así pues, si lo deseas, puedes pedirme toda la tierra que Te haga falta para mantenerte conforme a Tus necesidades. - La Personalidad de Dios dijo: ¡Oh, mi querido rey!, ni los tres mundos, con todos sus objetos para la satisfacción de los sentidos, podrían satisfacer a una persona que no controla sus sentidos. - Si no estuviera satisfecho con tres pasos de tierra, tampoco lo estaría con una de las siete islas, compuestas de nueve varsas. Aunque fuese dueño de una isla, aspiraría a poseer otras. - Debemos sentirnos satisfechos con lo que nuestro destino nos tiene reservado, pues el descontento nunca es causa de felicidad. Una persona sin dominio de sí misma no será feliz ni aunque posea los tres mundos. - La existencia material nos decepciona en nuestras aspiraciones de satisfacer los deseos de disfrute y de tener cada vez más dinero. Ésa es la causa de la continuación de la vida material, que se caracteriza por la sucesión de nacimientos y muertes. Sin embargo, quien se siente satisfecho con lo que el destino le depara está en condiciones de liberarse de la existencia material. - El brahmana que se contenta con lo que la providencia le trae se ilumina con un poder espiritual cada vez mayor; sin embargo, la potencia espiritual del brahmana insatisfecho siempre disminuye, como la potencia de un fuego al rociarlo con agua. - Por esa razón, ¡oh, rey, el más generoso entre quienes dan caridad!, sólo te pido tres pasos de tierra. Con esa dádiva Me sentiré muy complacido, pues para ser feliz hay que sentirse plenamente satisfecho con lo absolutamente indispensable 74

- Cuando la Suprema Personalidad de Dios hubo dicho estas palabras, Bali, sonriendo, Le contestó: «Muy bien. Ten lo que desees». Para confirmar su promesa de dar a Vamanadeva la tierra que deseaba, Bali tomó su cántaro de agua. - Al comprender las intenciones del Señor Vishnu, Sukracarya, el sabio entre los sabios, se dirigió inmediatamente a su discípulo, que estaba a punto de ofrecerlo todo al Señor Vamanadeva, y le habló con las siguientes palabras. -¡Oh, hijo de Virocana!, este brahmacari con cuerpo de enano no es otro que el propio Vishnu, la imperecedera Suprema Personalidad de Dios. Aceptando por padres a Kasyapa Muni y a Aditi, ha hecho su advenimiento para satisfacer los intereses de los semidioses. - No sabes el gran peligro que corres por haberle prometido que Le darás tierras. No me parece que eso sea bueno para ti. Tu promesa causará un gran daño a los demonios. - Este brahmacari de engañoso aspecto es, en realidad, Sri Hari, que ha venido en esa forma para quitarte todas tus tierras, tu riqueza, y tu belleza, poder, fama y educación. Cuando te lo haya quitado todo, se lo dará a Indra, tu enemigo. - Le has prometido tres pasos de tierra como caridad, pero, cuando Se los des, ocupará los tres mundos. ¡Sinvergüenza!, no sabes qué gran error has cometido. Cuando Se lo hayas dado todo al Señor Vishnu, no tendrás de qué vivir. ¿Cómo vas a mantenerte entonces? - Los sabios eruditos no alaban la caridad que hace peligrar las propias posibilidades de subsistir. Los actos de caridad, sacrificio y austeridad, así como las actividades fruitivas, son posibles para quien puede ganarse su propio sustento. (Y no lo son para quien no puede mantenerse) - Por lo tanto, la persona de conocimiento completo debe dividir sus riquezas en cinco partes, destinadas a la religión, la reputación, la opulencia, el disfrute de los sentidos, y el sustento de los familiares. Quien así actúa es feliz en este mundo y en el siguiente. - Por lo tanto, lo más prudente es decir no. Aunque incurras en falsedad, estás perfectamente protegido; esa forma de actuar atrae hacia ti la compasión ajena y te da muchas oportunidades de recibir dinero de los demás. No obstante, al que siempre se queja de no tener nada, se le condena, pues es un cuerpo muerto aunque esté vivo, o debe ser matado aunque todavía respire. - Después de recibir estos consejos de Sukracarya, que era su maestro espiritual y el sacerdote de su familia, Bali Maharaja guardó silencio y reflexionó durante algún tiempo; a continuación, contestó a su maestro espiritual con las siguientes palabras.

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-Como tú bien has dicho, el verdadero deber prescrito del casado es aquel principio religioso que no perturba su crecimiento económico, la complacencia de sus sentidos, su fama y su modo de ganarse la vida. Yo también pienso que ese principio religioso es correcto - Yo soy el nieto de Maharaja Prahlada. ¿Cómo me voy a retractar de mi promesa, llevado por un deseo codicioso, cuando ya he dicho que daré esa tierra? ¿Cómo voy a comportarme como un vulgar engañador con una persona que, además, es brahmana? - No hay mayor pecado que faltar a la verdad. Eso fue lo que hizo decir a madre Tierra en cierta ocasión: «Sólo hay un peso que soy incapaz de soportar: el de una persona mentirosa». - El infierno, la pobreza, un océano de sufrimientos, caer de mi posición, y la misma muerte, son cosas que no me dan miedo. Lo que de verdad temo es llegar a engañar a un brahmana. - Mi señor, tú también puedes ver que todas las opulencias materiales de este mundo acaban separándose de su propietario cuando llega la muerte. Por eso, si el brahmana Vamanadeva no Se siente satisfecho con los regalos que yo pueda darle, ¿por qué no complacerle con las riquezas que estoy destinado a perder a la hora de la muerte? - ¡Oh, gran sabio!, grandes personas santas como tú, perfectos conocedores de los principios védicos para la celebración de yajñas y ceremonias rituales, adoran al Señor Vishnu en toda circunstancia. Por lo tanto, yo debo cumplir la orden del Señor Vishnu y, sin dudarlo, entregarle la tierra que me ha pedido, tanto si ha venido a colmarme de bendiciones como si lo ha hecho para castigarme como a un enemigo. - Aunque es Vishnu mismo, Se ha ocultado en la forma de un brahmana para atreverse a pedirme limosna. En estas circunstancias, y a pesar de que es mi enemigo, no haré nada contra Él aunque actúe irreligiosamente y me haga prisionero o incluso me mate, pues Se ha presentado ante mí en la forma de un brahmana. -Después de esto, el maestro espiritual, Sukracarya, inspirado por el Señor Supremo, maldijo a su excelso discípulo Bali Maharaja, que era tan magnánimo y fiel a la verdad que prefirió desobedecer la orden de su maestro espiritual antes que respetar sus instrucciones. - Aunque no posees conocimiento, parece ser que te has vuelto muy erudito, y hasta te atreves a desobedecer mi orden. Por insolente, por desobedecerme, muy pronto te verás privado de toda tu opulencia. - Bali era una gran personalidad y no cambió su decisión ni siquiera después de ser maldecido por su propio maestro espiritual. Así pues, conforme a la

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costumbre, ofreció agua a Vamanadeva, para después ofrecerle como caridad la tierra que le había prometido. -La esposa de Bali Maharaja, Vindhyavali, que se adornaba con un collar de perlas, llegó inmediatamente e hizo traer un gran cántaro de oro lleno de agua para adorar al Señor lavándole los pies. -La ilimitada Suprema Personalidad de Dios, que había adoptado la forma de Vamana, comenzó entonces a aumentar de tamaño en el marco de la energía material, hasta que todo lo que existe en el universo estuvo dentro de Su cuerpo. Dentro de Él estaban la Tierra, los sistemas planetarios, el cielo, las direcciones, los huecos del universo, los mares, los océanos, las aves, los mamíferos, los seres humanos, los semidioses y las grandes personas santas. -Bali Maharaja, junto con todos los sacerdotes, Acaryas (Maestros) y miembros de la asamblea, observó el cuerpo universal de la Suprema Personalidad de Dios, que mostraba la plenitud de las seis opulencias. Aquel cuerpo contenía todo lo que existe en el universo, con los elementos materiales densos, los objetos de los sentidos, la mente, la inteligencia, el ego falso, los diversos tipos de entidades vivientes, y las acciones y reacciones de las tres modalidades de la naturaleza material. -A continuación, Bali, que ocupaba el asiento del rey Indra, pudo ver los sistemas planetarios inferiores, como Rasatala, en las plantas de los pies de la forma universal del Señor. En los pies del Señor vio la superficie del globo; en Sus pantorrillas, todas las montañas; en Sus rodillas, las aves el aire en todas sus formas; y en Sus muslos, cuando los demonios, seguidores de Bali, vieron la forma universal de la Suprema Personalidad de Dios, que lo sostenía todo dentro de Su cuerpo, y vieron en la mano del Señor el Cakra Sudardana, su disco, que genera un calor insoportable, y escucharon el estruendoso sonido de su arco, sus corazones se llenaron de lamentaciones. - La caracola del Señor, Pañcajanya, cuyo sonido es como el de una nube, la muy poderosa maza Kaumodaki, la espada Vidydhara y un escudo adornado con cientos de signos en forma de luna, así como Aksayasayaka, la mejor de las aljabas, aparecieron para ofrecer oraciones al Señor. - Estos asistentes, encabezados por Sunanda y otros de los principales sirvientes del Señor, y acompañados por todas las deidades regentes de los diversos planetas, ofrecieron oraciones al Señor, que llevaba un yelmo brillante, brazaletes y unos esplendorosos pendientes en forma de pez. Sobre el pecho del Señor se veían el mechón de cabello llamado Sri vatsa y la joya trascendental llamada Kaustubha. El Señor estaba vestido de amarillo, llevaba un cinturón, y Se adornaba con un collar de flores, en el que revoloteaban las abejas. Manifestándose de esta forma, ¡oh, rey!, la Suprema Personalidad de

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Dios, cuyas actividades son maravillosas, cubrió toda la superficie de la Tierra con un paso, el cielo con Su cuerpo y todas las direcciones con Sus brazos. - Con Su segundo paso, el Señor cubrió los planetas celestiales, y no quedó ni un rincón para el tercer paso, pues el pie del Señor fue elevándose hasta ir más allá de Maharloka, Janaloka, Tapoloka, e incluso Satyaloka. - Los demoníacos seguidores de Bali se irritaron mucho al ver que su señor, que celebró sacrificios con gran determinación, había perdido todas sus posesiones, pues Vamanadeva se las había quitado con la excusa de pedirle tres pasos de tierra. Entonces dijeron las siguientes palabras. - «En verdad que este Vamana no es un brahmana, sino el Señor Vishnu, el peor engañador que existe. Ha adoptado la forma de un brahmana para ocultar Su verdadera forma y actuar en beneficio de los semidioses. - «Nuestro señor, Bali Maharaja, ha renunciado a su potestad de castigo, pues así se lo exige la celebración del yajña. Y nuestro eterno enemigo, Vishnu, Se ha aprovechado de ello; disfrazado de mendigo brahmacari, le ha quitado todas sus posesiones. - «Por lo tanto, nuestro deber es matar a este Vamanadeva, el Señor Vishnu. Ése es nuestro principio religioso, la manera de servir a nuestro señor.» Después de tomar esta decisión, los demoníacos seguidores de Bali empuñaron sus armas con ánimo de matar a Vamanadeva. Los demonios, muy irritados y con la ira que les caracteriza, empuñaron sus lanzas y tridentes, y, contra la voluntad de Bali, arremetieron contra el Señor Vamanadeva para matarle. - Al ver que los soldados de los demonios se lanzaban violentamente contra ellos, los sirvientes del Señor Vishnu sonrieron. Empuñando sus armas, les ordenaron que depusieran su actitud. - Bali Maharaja, al ver que los sirvientes del Señor Vishnu estaban acabando con sus soldados, recordó la maldición de Sukracarya y prohibió a sus hombres continuar la lucha. ¡Oh, daityas!, ningún esfuerzo humano podría acabar con la Suprema Personalidad de Dios, que puede traer la felicidad y el sufrimiento a todas las entidades vivientes.

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- Obedeciendo la orden de su señor, Bali Maharaja, todos los jefes de los demonios y daityas entraron en las regiones inferiores del universo, conducidos por los soldados de Vishnu. - A continuación, una vez terminado el sacrificio, Garuda, el rey de las aves, que comprendía el deseo de su amo, arrestó a Bali Maharaja atándole con las cuerdas de Varuna. -Cuando el Señor Vishnu, que es el más poderoso, hubo así arrestado a Bali Maharaja, en los sistemas planetarios superiores e inferiores, y en todas las direcciones del universo, se levantó un gran clamor de lamentación. -Vamanadeva, habló entonces al muy magnánimo y famoso Bali Maharaja, a quien había arrestado atándole con las cuerdas de Varuna. Aunque había perdido todo su brillo corporal, Bali permanecía firme en su determinación. -¡Oh, rey de los demonios!, tú Me has prometido tres pasos de tierra, pero Yo he ocupado todo el universo con dos pasos. Piensa ahora en un lugar para que Yo dé Mi tercer paso. -Allí donde brillan el Sol, la Luna y las estrellas, allí donde las nubes derraman lluvias, toda la tierra del universo te pertenece. -De todo ello, con un paso he ocupado Bhurloka, y con Mi cuerpo, el cielo y todas las direcciones. Tú estabas presente cuando ocupé el sistema planetario superior con Mi segundo paso. -Puesto que no has podido dar caridad conforme habías prometido, te corresponde descender a los planetas infernales. Por lo tanto, desciende inmediatamente y vive allí, para que se cumpla la orden de Sukracarya, tu maestro espiritual. -Lejos de elevarse a los planetas celestiales o de ver satisfechos sus deseos, aquel que promete algo a un mendigo, pero no se lo da, desciende a una condición de vida infernal. -Envanecido de tus posesiones, prometiste que Me darías tierras, pero no has podido cumplir tu palabra. Por haberme hecho una promesa falsa, debes vivir unos años en el infierno. -Aunque pudiera parecer que la Suprema Personalidad de Dios Se había comportado muy mal con Bali, éste permanecía fijo en su determinación. Aceptando el hecho de que no había cumplido su promesa, Bali Maharaja dijo lo siguiente. -¡Oh, Personalidad de Dios, que eres el mejor, el más digno de la adoración de los semidioses!, si Tú crees que mi promesa era falsa, ciertamente yo me encargaré de que se cumpla. No puedo consentirme una promesa en falso. Así pues, por favor, pon Tu tercer paso de loto sobre mi cabeza. -Verme privado de todas mis posesiones, tener que vivir en el infierno, que me apresen con las cuerdas de Varuna por mi pobreza o que Tú me castigues, son 79

cosas que no me dan miedo. Lo que de verdad temo es perder mi buen nombre. -Puesto que Tú eres el Señor más adorable, el castigo que me has impuesto me parece glorioso. Un padre, una madre, un hermano o un amigo, a veces pueden castigarnos por nuestro propio bien, pero nunca sabrían impartir un castigo como éste. -Tu Señoría es, indirectamente, el mayor bienqueriente de los demonios; de modo que, haciendo el papel de enemigo nuestro, nos procuras el máximo beneficio. Nosotros, como demonios, siempre aspiramos a una posición de prestigio falso, pero Tú, al castigarnos, nos abres los ojos al camino verdadero. -Muchos demonios que siempre se mostraron hostiles contra Ti acabaron por alcanzar la perfección de los grandes yogis místicos. Tu Señoría puede cumplir muchos fines con una sola acción; por eso, aunque me has impuesto muchos castigos, no me siento avergonzado de que me hayas atado con las cuerdas de Varuna, ni estoy dolido por ello. -Mi abuelo, Prahlada Maharaja, es famoso, y todos Tus devotos reconocen su posición. Aunque su padre, Hiranyakasipu, le atormentó de tantas formas, él se mantuvo fiel en el refugio de Tus pies de loto. ¿De qué sirve el cuerpo material, que abandona a su propietario tan pronto como llega el fin de la vida? ¿Qué valor tienen los miembros de la familia, verdaderos bandidos que nos roban el dinero con el que podríamos servir al Señor llenos de opulencia espiritual? ¿De qué sirve la esposa?; lo único que hace es aumentar las necesidades materiales. Y, ¿de qué sirven la familia, el hogar, el país y la comunidad?; quien se apega a ellos, desperdicia inútilmente la valiosa energía de su vida. -Mi abuelo, el mejor de los hombres, que alcanzó un conocimiento ilimitado y era digno de la adoración de todos, temía a la gente común de este mundo. Como estaba plenamente convencido de que Tus pies de loto constituyen el refugio más seguro, se refugió en ellos contra la voluntad de su padre y sus demoníacos amigos, a quienes Tú mismo mataste. -Si he sido forzado a humillarme a Tus pies de loto y me he visto privado de todas mis riquezas, se lo debo únicamente a la providencia. Las opulencias temporales crean una ilusión que impide a la gente entender que esta vida es temporal, a pesar de que viven en el plano de las condiciones materiales y están siempre expuestos a una muerte imprevista. Si me he salvado de ese condicionamiento, se lo debo únicamente a la providencia. -Mientras Bali expresaba de esta forma su buena fortuna, Prahlada Maharaja, el muy querido devoto del Señor, se presentó en el lugar, como la Luna que surge en medio de la noche.

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-Bali vio entonces a su abuelo, Prahlada Maharaja, la persona más afortunada, cuyo cuerpo oscuro tenía el matiz negro de un cosmético para los ojos. Su figura era alta y elegante; iba vestido con ropas amarillas, tenía los brazos largos, y sus hermosos ojos eran como los pétalos de una flor de loto. Era querido por todos, y su presencia resultaba muy grata. -Atado con las cuerdas de Varuaa, Bali Maharaja no pudo ofrecer el debido respeto a Prahlada Maharaja, como siempre había hecho. Sólo pudo ofrecerle reverencias respetuosas con la cabeza, con los ojos arrasados en lágrimas, y tan avergonzado que no se atrevía a levantar el rostro. -Prahlada Maharaja dijo: Mi Señor, Bali recibió de Tu Señoría la inmensa opulencia del trono celestial, que hoy Tú mismo le has quitado. De las dos formas has mostrado Tu bondad. Puesto que su gloriosa posición como rey del cielo le sumía en la oscuridad de la ignorancia, creo que, por Tu misericordia, le has hecho un gran favor al quitarle toda su opulencia. -La opulencia material confunde de tal forma a las personas, que hasta un hombre erudito y con dominio de sí mismo puede llegar a olvidar su búsqueda de la autorrealización. Pero la Suprema Personalidad de Dios, Narayana, el Señor del universo, puede verlo todo por Su voluntad. Por ello Le ofrezco respetuosas reverencias. -Sin embargo, la casta esposa de Bali Maharaja, temerosa y afligida por ver a su marido prisionero, se apresuró a ofrecer reverencias al Señor Vamanadeva (Upendra). Con las manos juntas, dijo lo siguiente. -Srimati Vindhyavali dijo: ¡Oh, mi Señor!, Tú has creado el universo entero para disfrutar de Tus propios pasatiempos, pero algunos hombres necios y sin inteligencia, en busca del disfrute material, pretenden que ellos son los propietarios. Ciertamente, son unos agnósticos desvergonzados. Se apropian indebidamente de lo que no es suyo y piensan que pueden dar caridad y disfrutar. Con esa mentalidad, ¿qué pueden hacer de bueno para Ti, que eres el creador, mantenedor y aniquilador independiente de este universo? -La Suprema Personalidad de Dios dijo: En contacto con la opulencia material, la persona necia deja de razonar y se vuelve loca, de modo que no respeta a nadie en los tres mundos y llega incluso a desafiar Mi autoridad. Cuando quiero favorecer especialmente a una persona así, lo primero que hago es quitarle todo lo que posee. -La entidad viviente es un ser subordinado. Puede ocurrir que, mientras rueda una y otra vez en el ciclo de nacimientos y muertes, pasando por diversas especies de vida, tenga la buena fortuna de obtener la forma humana. Ese nacimiento como ser humano, muy rara vez se logra. -Si un ser humano nace en una familia aristocrática o con un nivel de vida superior, realiza actividades maravillosas, es joven, posee belleza personal, 81

buena educación y riquezas, y, a pesar de todo ello, no está orgulloso de sus opulencias, debe entenderse que goza del favor especial de la Suprema Personalidad de Dios. -El hecho de haber nacido en la aristocracia y otras opulencias semejantes impiden el avance en el servicio devocional, pues son causa de prestigio falso y de orgullo; sin embargo, el devoto puro de la Suprema Personalidad de Dios nunca se perturba con esas opulencias. -Bali se ha vuelto el más famoso de los demonios y no creyentes, pues, aunque se ha visto privado de toda opulencia material, permanece firme en su servicio devocional. -Aunque se ha visto privado de sus riquezas, degradado de su posición original, derrotado y apresado por sus enemigos, abandonado y censurado por sus familiares y amigos, aunque ha sufrido el dolor de verse atado, aunque fue reprendido y maldecido por su propio maestro espiritual, Bali, firme en su voto, nunca dejó de ser fiel a la verdad. No abandonó los principios de la religión ni siquiera cuando Yo defendí principios religiosos engañosos, pues es fiel a su palabra. -Hasta que alcance la posición de rey del cielo, Bali Maharaja vivirá en el planeta Sutala, que Visvakarma construyó siguiendo Mi orden. Ese planeta cuenta con Mi protección especial, de modo que está libre de los sufrimientos del cuerpo y de la mente; en él no hay fatiga, ni vértigo, ni derrotas ni ninguna otra perturbación. Ahora, Bali, puedes ir allí y vivir en paz. -¡Oh, Bali Maharaja [Indrasena]!, ahora puedes irte al planeta Sutala, que los mismos semidioses desean. Vive en él en paz, rodeado de tus amigos y familiares. Te deseo toda buena fortuna. -En el planeta Sutala, ni siquiera las deidades regentes de otros planetas podrían conquistarte, y mucho menos los hombres corrientes. En lo que se refiere a los demonios, Mi disco les matará si se oponen a tu gobierno. -¡Oh, gran héroe!, Yo estaré siempre contigo y te brindaré plena protección. No sólo a ti, sino también a todos tus acompañantes y a todos tus bienes. Además, podrás verme siempre. -Allí podrás ver Mi poderío supremo, de modo que todas las ansiedades e ideas materialistas que has adquirido debido al contacto con los demonios y danavas desaparecerán inmediatamente. -Cuando la Personalidad de Dios, el supremo, el antiguo, el eterno, hubo hablado así a Bali Maharaja, que es reconocido universalmente como devoto puro del Señor y, por ello, como una gran alma, Bali , con los ojos llenos de lágrimas, las manos juntas y la voz quebrada por el éxtasis devocional, respondió con las siguientes palabras. Bali dijo: ¡Qué maravillosos efectos tiene el simple intento de ofrecerte respetuosas reverencias! Aunque sólo traté 82

de ofrecerte reverencias, obtuve el mismo resultado que los devotos puros. Ni siquiera los semidioses o los líderes de los planetas obtuvieron nunca la misericordia sin causa que me has concedido a mí, que soy un caído demonio. -Tras decir estas palabras, Bali ofreció reverencias, primero a la Suprema Personalidad de Dios, Sri Harí, y después al Señor Brahma y al Señor Shiva. Así pues, fue liberado de las naga-pasa [las cuerdas de Varuna] que le apresaban, y completamente satisfecho, entró en el planeta inferior llamado Sutala…

Parasurama, el avatara guerrero.
Parasurama. Es una de las poderosas encarnaciones de Dios, y mató a toda la comunidad kcatriya ( Guerreros) veintiuna veces. Con la sangre de los kcatriyas complació a las almas de sus antepasados. Más tarde se sometió a severas penitencias en el Mahendra-parvata. Después de quitarles toda la Tierra a los kcatriyas, se la dio a Kasyapa Muni como caridad. Parasurama le enseñó el Dhanur-veda, o la ciencia de pelear, a Dronacarya, porque resultaba ser un brahmana. Él estuvo presente durante la coronación de Maharaja Yudhisthira, y celebró la función junto con otros grandes Rsis. Parasurama es tan antiguo, que se encontró tanto a Rama como a Krisna en diferentes oportunidades. Él peleó con Rama, pero aceptó a Krisna como la Suprema Personalidad de Dios. Además, elogió a Arjuna cuando lo vio con Krisna. El Señor Parasurama, la encarnación de la Personalidad de Dios, apareció cuando los asuntos mundanos se encontraban en decadencia así, y mató veintiuna veces a todos los reyes herejes. Muchos reyes kcatriyas huyeron de la India a otras partes del mundo en esa época, y de acuerdo con la autoridad del Mahabharata, los reyes de Egipto emigraron originariamente de la India debido al programa de castigo de Parasurama. Los reyes o administradores son castigados en forma similar en todas las circunstancias, cuando quiera que se vuelvan ateos y planean una civilización atea. Ésa es la orden del Todopoderoso. Hay tres Ramas. Un Rama es Parasurama (Jamadagni), otro Rama es el Señor Ramacandra, y el tercer Rama es el Señor Balarama. El rey Gadhi tuvo una hija llamada Satyavati, cuya mano le fue solicitada por un sabio brahmana llamado Ricika. El rey Gadhi, sin embargo, no consideraba a Ricika un esposo adecuado para su hija, de modo que le dijo: «Mi querido señor, yo pertenezco a la dinastía de Kusa, una familia de kratriyas muy aristocrática, así que debes darme una dote por mi hija. Tienes que traerme un

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mínimo de mil caballos que sean tan brillantes como la Luna y con una oreja negra. No me importa si es la derecha o la izquierda». Cuando el rey Gadhi puso esa condición, el gran sabio Ricika entendió lo que el rey tenía en mente. Acto seguido, fue a ver al semidiós Varuna y obtuvo los mil caballos que Gadhi había pedido. Tras entregar los caballos al rey, el sabio se casó con su hermosa hija. La esposa y la suegra de Ricika Muni, deseando tener un hijo cada una, pidieron al muni que preparase una oblación. Ricika Muni preparó entonces una oblación para su esposa con un mantra brahmana, y otra para su suegra con un mantra kratriya. Después de esto, salió a bañarse. Entre tanto, la madre de Satyavati pidió a su hija la oblación que el sabio Ricika había preparado para ella, pensando que, por tratarse de su esposa, debía de ser mejor que la suya. Satyavati, entonces, dio a su madre su propia oblación y comió la destinada a su madre. Después de bañarse, el gran sabio Ricika regresó a casa y, dándose cuenta de lo sucedido en su ausencia, dijo a su esposa, Satyavati: «Has cometido un gran error. Tu hijo será un terrible kratriya, con poder para castigar a todos, y tu hermano será un sabio erudito en la ciencia espiritual». Satyavati calmó a Ricika Muni con palabras dulces y le pidió que su hijo no fuese un terrible kratriya. Ricika Muni contestó: «Entonces será tu nieto quien tenga espíritu kratriya». Así fue como nació Jamadagni, el hijo de Satyavati. Más tarde, Satyavati se transformó en el sagrado río Kausiki para purificar el mundo entero; Jamadagni, su hijo, se casó con Renuka, la hija de Renu. El semen de Jamadagni generó muchos hijos en el vientre de Renuka. El mayor de todos fue Vasuman, y el menor se llamó Rama, o Parasurama. Los sabios eruditos reconocen en Parasurama a la famosa encarnación de Vasudeva que exterminó la dinastía de Ksrtavirya. Parasurama mató a todos los kratriyas de la Tierra veintiuna veces. 84

Influenciados por las modalidades de la pasión y la ignorancia, los reyes mostraban un orgullo desmesurado y, debido a ello, se habían vuelto irreligiosos y ya no hacían ningún caso de las leyes que les dictaban los brahmanas. Sin poder controlar los sentidos, los kratriyas cometieron una ofensa ante el Señor Parasurama, la encarnación de la Suprema Personalidad de Dios. ¿Cuál fue esa ofensa que llevó al Señor a exterminar las dinastías kratriyas una y otra vez? Kartaviryarjuna, rey de los haihayas, era el mejor de los kratriyas. Como resultado de su adoración de Dattatreya, la expansión plenaria de la Suprema Personalidad de Dios, Narayana, había recibido mil brazos. Además, era invencible para sus enemigos. El poder de sus sentidos no conocía obstáculos; estaba dotado de belleza, influencia, fuerza y fama, y poseía el poder místico que permite alcanzar todas las perfecciones del yoga. Así dotado de plena opulencia, recorría el universo libre como el viento, sin hallar oposición. Cierto día, mientras disfrutaba en las aguas del río Narmada, rodeado de hermosas mujeres y engalanado con un collar de flores en señal de victoria, el envanecido Kartaviryarjuna detuvo el flujo del agua con sus brazos. Kartaviryarjuna hizo que el agua fluyese en sentido contrario, causando así la inundación del campamento que Ravana había establecido a orillas del Narmada, cerca de la ciudad de Mahismati. Esto era más de lo que podía tolerar Ravana, el de las diez cabezas, que se consideraba un gran héroe y no podía consentir el poder de Kartaviryarjuna. Ravana ofendió a Kartaviryarjuna tratando de insultarle en presencia de las mujeres, pero Kartaviryarjuna lo apresó con la facilidad con que se atrapa a un mono, y lo puso bajo custodia en la ciudad de Mahismati, para después soltarlo desdeñosamente. Cierto día, Kartaviryarjuna salió a cazar y, mientras se paseaba ociosamente por un bosque solitario, llegó a la morada de Jamadagni. El sabio Jamadagni, que realizaba grandes austeridades en el bosque, recibió muy bien al rey, que venía con sus soldados, ministros y porteadores. Como poseía una vaca kamadhenu (Capaz de satisfacer cualquier deseo) que le abastecía de todo, dispuso de todo lo necesario para adorar a sus visitantes. Kartaviryarjuna pensó que Jamadagni era más poderoso y rico que él, pues poseía aquella joya en forma de kamadhenu. Por esa razón, ni él ni sus hombres, los haihayas, apreciaron demasiado la recepción que Jamadagni les había ofrecido. Por el contrario, lo que querían era adueñarse de la kamadhenu, que era útil para la celebración del sacrificio agnihotra.

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Envanecido de su poder material, Kartaviryarjuna incitó a sus hombres a robar la kamadhenu de Jamadagni. Llorando sin cesar, la kamadhenu y su ternero fueron llevados por la fuerza a Mahismati, la capital de Kartaviryarjuna. Parasurama, el hijo menor de Jamadagni, regresó al Asrama cuando ya Kartaviryarjuna se había llevado la kamadhenu. Al saber de la infamia cometida por Kartaviryarjuna, Parasurama se irritó como una serpiente pisoteada. Empuñando su terrible hacha y armándose con su escudo, su arco y una aljaba de flechas, el Señor Parasurama, cuya rabia no tenía límites, salió en persecución de Kartaviryarjuna, como un león que persigue a un elefante.Al entrar en Mahismati Puri, su capital, el rey Kartaviryarjuna vio al Señor Parasurama, el mejor de la dinastía Bhrgu, que venía tras él, armado con un hacha, un escudo, un arco y flechas. El Señor Parasurama estaba vestido con una piel de ciervo negro, y sus enredados cabellos parecían los rayos del SolKartaviryarjuna sintió miedo de Parasurama nada más verle, de modo que envió muchos elefantes, cuadrigas, caballos y soldados de infantería equipados con mazas, espadas, flechas y muchas otras armas para luchar contra él. Kartaviryarjuna envió diecisiete legiones completas para detener a Parasurama. Pero el Señor Parasurama los mató a todos sin ninguna ayuda. El Señor Parasurama, que era experto en destruir la fuerza militar del enemigo, manejó su hacha [parasu] a la velocidad de la mente y del viento, destrozando con ella a sus enemigos. Allí donde iba, los enemigos caían con la cabeza, las piernas y los brazos cercenados, sus aurigas muertos, y todas sus monturas, elefantes y caballos, exterminados. Con el hacha y las flechas, cortó en pedazos los escudos, las banderas, los arcos y los cuerpos de los soldados de Kartaviryarjuna, que caían en el campo de batalla, embarrando el suelo con su sangre. Testigo de aquellos reveses, Kartaviryarjuna se puso furioso y se lanzó al campo de batalla. Usando sus mil brazos, Kartaviryarjuna apuntó al Señor Parasurama con quinientos arcos a la vez, dispuesto a matarle. Pero el Señor Parasurama, el 86

mejor de los luchadores, disparó con su único arco tantas flechas como fueron precisas para, en un instante, cortar en pedazos todas las flechas y arcos de Kartaviryarjuna. Viendo sus flechas destrozadas, Kartaviryarjuna arrancó muchos árboles y montañas con sus manos y de nuevo se lanzó impetuosamente contra el Señor Parasurama para matarle. Pero este, manejando su hacha con mucha fuerza, cortó a Kartaviryarjuna todos sus brazos, que cayeron cercenados como capuchas de serpiente. Seguidamente, Paraaurama cortó, como si del pico de una montaña se tratara, la cabeza de Kartaviryarjuna, que ya había perdido los brazos. Al ver la muerte de su padre, los diez mil hijos de Kartaviryarjuna huyeron despavoridos. Después de acabar con el enemigo, Parasurama liberó a la kamadhenu, que había sufrido mucho, y regresó con ella y con su ternero a su asrama, donde la entregó a su padre, Jamadagni. Parasurama contó a su padre y a sus hermanos cómo había matado a Kartaviryarjuna. Después de escuchar su relato, Jamadagni instruyó a su hijo con las siguientes palabras. ¡Oh, gran héroe, mi querido hijo Parasurama!, has matado al rey, a quien se considera la personificación de todos los semidioses, sin que fuera necesario. Así has incurrido en pecado. Mi querido hijo, nosotros somos brahmanas, y poseemos la virtud del perdón, que nos ha hecho merecer la adoración de la gente. Es esa cualidad la que ha determinado que el Señor Brahma, el maestro espiritual supremo del universo, ocupe su puesto. El deber del brahmana es cultivar la virtud del perdón, que lo ilumina todo como el Sol. La Suprema Personalidad de Dios, Hari, Se complace con aquellos que saben perdonar. Mi querido hijo, matar a un rey que es emperador es un pecado más grave que matar a un brahmana. Pero si ahora te vuelves consciente del Supremo Vishnu y adoras los lugares sagrados, podrás expiar ese gran pecado.

El Señor Parasurama destruye a la clase gobernante
El Señor Parasurama aceptó inmediatamente la orden de su padre diciendo: «Que así sea». Entonces dedicó un año entero a visitar lugares sagrados, después de lo cual regresó a la morada de su padre. Cierto día, Renuka, la esposa de Jamadagni, fue a la orilla del Ganges a buscar agua. Allí vio al rey de los gandharvas que, adornado con un collar de flores de loto, jugaba con mujeres celestiales [apsaras] en las aguas del río. Aunque había ido al Ganges a buscar agua, cuando vio los juegos de Citraratha, el rey de los gandharvas, con las muchachas celestiales, sintió 87

cierta atracción por él y no pudo recordar que era la hora del sacrificio de fuego y que se estaba retrasando. Más tarde, al darse cuenta de que ya había pasado la hora del sacrificio, Renuka temió que su esposo la maldijese. Por eso, cuando regresó al asrama, simplemente dejó el cántaro de agua frente a su esposo y esperó ante él con las manos juntas. El gran sabio Jamadagni se dio cuenta de que su esposa había cometido adulterio mentalmente, de modo que se enfadó mucho y ordenó a sus hijos: «¡Queridos hijos míos, matad a esta pecadora!». Pero los hijos no cumplieron su orden. Jamadagni ordenó entonces a su hijo menor, Parasurama, que matase a sus hermanos, que habían desobedecido su orden, y a su madre, que había cometido adulterio mentalmente. El Señor Parasurama, que conocía el poder de su padre, maestro en el arte de la meditación y la austeridad, mató inmediatamente a su madre y a sus hermanos. Jamadagni, el hijo de Satyavati, se sintió muy complacido con Parasurama y le invitó a pedirle la bendición que desease. El Señor Parasurama contestó: «Que mi madre y mis hermanos vivan de nuevo y no recuerden que yo les maté. Ésa es la bendición que pido». Entonces, por la bendición de Jamadagni, la madre y los hermanos del Señor Pararurama volvieron inmediatamente a la vida y se sintieron muy felices, como si despertasen de un profundo sueño. Obedeciendo a su padre, el Señor Parasurama había matado a sus familiares, pues era perfectamente consciente de su poder, austeridad y sabiduría. Los hijos de Kartaviryarjuna, que habían sido vencidos por la fuerza superior de Parasurama, no lograban encontrar la felicidad, pues se lo impedía el recuerdo constante de la muerte de su padre. En cierta ocasión, aprovechando que Parasurama había ido al bosque con Vasuman y sus hermanos, los hijos de Kartaviryarjuna se dirigieron hacia la morada de Jamadagni para saciar su sed de venganza. Los hijos de Kartaviryarjuna estaban decididos a cometer actos pecaminosos. Por eso, cuando vieron que Jamadagni se disponía a celebrar un yajña, sentado al lado del fuego y meditando en la Suprema Personalidad de Dios, a quien Se alaba con las oraciones más selectas, aprovecharon la oportunidad para matarle. Con palabras que inspiraban compasión, Renuka, la madre de Parasurama y esposa de Jamadagni, suplicó por la vida de su esposo. Pero los hijos de Kartaviryarjuna, que carecían de cualidades kratriyas, eran tan crueles que, a pesar de sus súplicas, decapitaron a Jamadagni y se llevaron su cabeza.

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Lamentándose de dolor por la muerte de su esposo, la muy casta Renuka se golpeaba el cuerpo con las manos y lloraba a grandes voces: «¡Oh, Rama, mi querido hijo Rama!». El Señor Parasursma y los demás hijos de Jamadagni estaban bastante lejos de su hogar, pero, tan pronto como oyeron las voces de Renuka, que gritaba: «¡Oh, Rama!, ¡oh, hijo mío!», regresaron al asrma a toda prisa. Allí vieron que su padre había sido asesinado. Muy afectados, prácticamente confundidos por el pesar, la ira, la indignación, el dolor y la lamentación, los hijos de Jamadagni exclamaban: «¡Oh, padre!, ¡tú que eras la persona más religiosa, el más santo, nos has abandonado y te has ido a los planetas celestiales!». Entre lamentos, el Señor Parasurama confió a sus hermanos el cuerpo de su padre y empuñó de nuevo su hacha, con la intención resuelta de borrar a todos los kratriyas de la faz de la Tierra. El Señor Parasurama fue entonces a Mahismati, que ya estaba condenada por el pecado de matar a un brahmana, y en el centro de la ciudad levantó una montaña con las cabezas cortadas de los hijos de Kartaviryarjuna. Con la sangre de los cuerpos de esos hijos, el Señor Parasurama formó un espantoso río, que llenó de terror a los reyes que no sentían respeto por la cultura brahmínica. Puesto que los kratriyas que llevaban las riendas del gobierno estaban realizando actividades pecaminosas, el Señor Parasurama, con el pretexto de vengarse del asesinato de su padre, borró a los kratriyas de la superficie de la Tierra veintiuna veces. En verdad, en el lugar denominado Samanta-pañcaka, creó nueve lagos con su sangre. A continuación, Parasurama unió la cabeza de su padre con el resto del cuerpo, y puso la cabeza y el tronco unidos sobre hierba kusa. Entonces ofreció sacrificios de adoración al Señor Vasudeva, que es la Superalma omnipresente de todos los semidioses y de toda entidad viviente. A continuación, una vez completas las ceremonias rituales de sacrificio, el Señor Parasurama se bañó siguiendo el procedimiento de avabhsta-snana. De pie a orillas del gran río Sarasvati, purificado de todo pecado, el Señor Parasurama era como el Sol en un cielo claro y sin nubes. Así adorado por el Señor Parasurama, Jamadagni fue devuelto a la vida con toda su memoria, y pasó a ser uno de los siete sabios en el grupo de siete estrellas. En el próximo manvantara, la Personalidad de Dios de ojos de loto, el Señor Parasurama, el hijo de Jamadagni, será un gran predicador del conocimiento védico. En otras palabras, será uno de los siete sabios.

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El Señor Parasurama vive todavía, en la montañosa región de Mahendra. En su papel de brahmana inteligente, vive completamente satisfecho y ha abandonado todas sus armas de kratriya. Los siddhas, caranas, gandharvas y otros seres celestiales le veneran, le adoran y le ofrecen oraciones glorificando sus actividades y su sublime personalidad. De ese modo, el alma suprema, la Suprema Personalidad de Dios, el Señor y controlador supremo, Se encarnó en la dinastía Bhrgu y descendió para liberar al universo de la carga de los reyes indeseables exterminándolos muchas veces.

Ramacandra, el Señor Supremo
De Maharaja Raghu nació Aja, y de Aja nació Maharaja Dasaratha, la gran personalidad. En respuesta a las oraciones de los semidioses, la Suprema Personalidad de Dios, la Verdad Absoluta en persona, hizo Su advenimiento acompañado de Su expansión y de las expansiones de Su expansión. Sus santos nombres fueron Rama, Laksmana, Bharata y Satrughna. Estas famosas encarnaciones aparecieron en cuatro formas, como hijos de Maharaja Dasaratha. Las trascendentales actividades del Señor Ramacandra han sido narradas por grandes personas santas que han visto la verdad. Para sostener la promesa de Su padre, el Señor Ramacandra no dudó en abandonar la posición de rey y, en compañía de Su esposa, madre Sita, anduvo errante de bosque en bosque con Sus pies de loto, tan delicados que hasta el contacto de las manos de Sita les era áspero e intolerable. Le acompañaron también Hanuman, el rey de los monos y otro mono, Sugriva, y Su hermano menor, el Señor Laksmana, quienes Le aliviaban de las fatigas del bosque. Por haber desfigurado a Surpanakha cortándole la nariz y las orejas, el Señor Se vio separado de madre Sita. Debido a ello Se enfadó mucho, y el océano, aterrorizado por el movimiento de Sus cejas, Le permitió construir un puente para cruzarlo. A continuación, el Señor entró en el reino de Ravana para matarle, como un incendio que devora un bosque. Que el Señor Supremo, Ramacandra, nos brinde plena protección. En el recinto del sacrificio celebrado por Visvamitra, el Señor Ramacandra, el rey de Ayodhya, mató a muchos demonios, raksasas y hombres incivilizados que merodeaban por la noche, cubiertos por la modalidad de la oscuridad. Que el Señor Ramacandra, que mató a esos demonios en presencia de Laksmana, tenga la bondad de darnos protección.

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Los pasatiempos del Señor Ramacandra fueron maravillosos, como los de un bebé elefante. Él rompió el arco del Señor Shiva ante los héroes de este mundo, en la asamblea convocada para que madre Sita eligiese esposo. El arco era tan pesado que se necesitaron trescientos hombres para transportarlo, pero el Señor Ramacandra lo dobló, tensó la cuerda y lo partió por la mitad con la misma facilidad con que un bebé elefante parte una caña de azúcar. De ese modo, el Señor obtuvo la mano de madre Sita, que poseía Sus mismas cualidades trascendentales en cuanto a forma, belleza, comportamiento, edad y naturaleza. En verdad, ella era la diosa de la fortuna que reposa eternamente en el pecho del Señor. Cuando el Señor Ramacandra regresaba, después de conquistar a Sita en la asamblea de pretendientes, Parasurama Le salió al paso. Parasurama estaba muy orgulloso de haber liberado a la Tierra de la orden monárquica en veintiún ocasiones, pero el Señor, que actuaba como un kratriya de la orden monárquica, le derrotó. Cumpliendo la orden de Su padre, que se vio atado por una promesa hecha a su esposa, el Señor Ramacandra dejó atrás Su reino, con Sus opulencias, Sus amigos y bienquerientes, Su residencia, y todo lo que poseía, y, del mismo modo que un alma liberada renuncia a la vida, Se marchó al bosque con Sita. Mientras vivía en el bosque, soportando muchas dificultades, el Señor Ramacandra, que siempre llevaba Su invencible arco y Sus flechas, desfiguró a la hermana de Ravana, que estaba contaminada de deseos lujuriosos, cortándole la nariz y las orejas; además mató a sus catorce mil amigos raksasas, encabezados por Khara, Trisira y Durana. Cuando Ravana, que tenía sobre los hombros diez cabezas, oyó hablar de los hermosos y atractivos rasgos de Sita, su mente se agitó con deseos lujuriosos y decidió raptarla. Para alejar al Señor Ramacandra de Su asrama, Ravana envió a Maricha en la forma de un ciervo dorado; al ver aquel maravilloso ciervo, el Señor Ramacandra dejó Su asrama y lo siguió, y finalmente lo mató con una afilada flecha, del mismo modo que el Señor Shiva mató a Daksa. 91

Aprovechando que Ramacandra se había adentrado en el bosque y Laksmana estaba también ausente, Ravana, el peor de los raksasas, raptó a Sitadevi, la hija del rey de Videha, del mismo modo que el tigre caza a las indefensas ovejas aprovechando la ausencia del pastor. El Señor Ramacandra anduvo entonces por el bosque con Su hermano LaksmaŠa, con la actitud desesperada de quien ha perdido a su esposa. De ese modo, con Su ejemplo personal, mostró la condición de la persona apegada a las mujeres. El Señor Ramacandra, cuyos pies de loto son adorados por el Señor Brahma y el Señor Shiva, había adoptado la forma de un ser humano. Después de celebrar la ceremonia funeraria de Jatayu, que fue matado por Ravana, el Señor mató al demonio Kabandha y, tras hacer amistad con los jefes de los monos, mató a Vali y organizó la liberación de madre Sita. Entonces partió hacia la playa, a orillas del océano. Una vez en la playa, el Señor Ramacandra ayunó durante tres días, esperando la llegada de la personificación del océano. Como el océano no hacía acto de presencia, el Señor manifestó Sus pasatiempos de ira y, con una simple mirada que lanzó al mar, todas las entidades vivientes que lo habitaban se agitaron llenas de miedo. Fue entonces cuando el océano en persona, muy asustado, se presentó ante el Señor Ramacandra con todos los útiles necesarios para adorarle. Postrándose a los pies de loto del Señor, la personificación del mar dijo lo siguiente. * ¡Oh, Persona Suprema, que estás en todas partes!, somos tan torpes que no hemos entendido quién eres; ahora, sin embargo, sabemos que Tú eres la Persona Suprema, el amo del universo entero, la Personalidad de Dios original e inmutable. Los semidioses viven hechizados por la modalidad de la bondad, los prajapatis por la modalidad de la pasión, y el señor de los fantasmas por la modalidad de la ignorancia, pero Tú eres el amo de todas esas cualidades.

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Mi Señor, puedes hacer de mis aguas lo que desees; puedes pasar por encima de ellas e ir a la morada de Ravaaa, la gran fuente de llanto y perturbación para los tres mundos. Aunque es hijo de Visrava, es despreciable como la orina. Por favor, ve a matarle y recupera a Tu esposa, Sitadevi. ¡Oh, gran héroe!, aunque mis aguas no suponen ningún obstáculo a Tu expedición a Lanka, Te ruego que construyas un puente sobre ellas para así propagar Tu fama trascendental. Al ver esa extraordinaria y maravillosa proeza de Tu Señoría, en el futuro todos los grandes héroes y reyes Te glorificarán. Después de construir un puente sobre el mar, lanzando al agua los picos de las montañas cuyos árboles y vegetación habían sido bien sacudidos por las manos de los grandes monos, el Señor Ramacandra fue a Lanka para liberar a Sitadevi de las garras de Ravana. Con las indicaciones y la ayuda de Vibhirana, el hermano de Ravana, el Señor y el ejército de los monos, mandado por Sugriva, Nila y Hanuman, entraron en el reino de Ravana, Lanka, que ya Hanuman había incendiado. Cuando entraron en Lanka, los soldados monos, guiados por jefes tales como Sugriva, Nila y Hanuman, ocuparon todas las casas de recreo, los graneros, los almacenes de tesoros, los portales de los palacios, las puertas de la ciudad, las casas de asamblea, las fachadas de los palacios e incluso los palomares. Con todas las encrucijadas, los estrados, las banderas y las vasijas doradas de sus cúpulas destruidos, la ciudad de Lanka parecía un río agitado por una manada de elefantes. Al ver los trastornos causados por el ejército de monos, Ravana, el señor de los raksasas, llamó a Nikumbha, Kumbha, Dhumrakra, Durmukha, Surantaka, Narantaka y otros raksasas, junto con su hijo Indrajit. Seguidamente llamó a Prahasta, Atikaya, Vikampana y, por último, a Kumbhakarna, incitando a todos sus seguidores a luchar contra los enemigos. El Señor Ramacandra, rodeado por Laksmana y soldados monos tales como Sugriva, Hanuman, Gandhamada, Nila, Amgada, Jambavan y Panasa, atacó a los soldados raksasas, que estaban perfectamente equipados con armas

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invencibles, tales como espadas, lanzas, arcos, prasas, flechas sakti, khasgas y tomaras. Amgada y los demás generales de los ejércitos de Ramacandra se enfrentaron a los elefantes, la infantería, los caballos y las cuadrigas del enemigo, y lanzaron contra ellos grandes árboles, picos de montaña, mazas y flechas. De ese modo, los soldados del Señor Ramacandra mataron a los soldados de Ravana, que habían perdido toda su buena fortuna desde que Ravana provocó la ira de madre Sita. Viendo que había perdido a sus soldados, Ravana, el rey de los rsksasas, se puso muy furioso. Entonces montó en su Vimana (avión), decorado con flores, y avanzó hacia el Señor Ramacandra, que le esperaba en la refulgente cuadriga que Le había traído Matali, el auriga de Indra. Con sus afiladas flechas, Ravana atacó al Señor Ramacandra. El Señor Ramacandra dijo a Ravana: Eres el más abominable de los caníbales. En verdad, eres como su excremento. Eres como un perro que roba comida de la cocina cuando el dueño no está en casa, pues te aprovechaste de Mi ausencia para raptar a Mi esposa, Sitadevi. Por eso, voy a castigarte del mismo modo que Yamaraja castiga a los pecadores. Eres la persona más despreciable, pecadora y desvergonzada. Por eso Yo, el que nunca fracasa en Sus empeños, voy a castigarte hoy mismo. Después de reñir a Ravana con estas palabras, el Señor Ramacandra armó Su arco con una flecha, la apuntó contra Ravana y se la disparó. La flecha atravesó el corazón de Ravana como un rayo. Al ver aquello, un estruendoso clamor se levantó entre los seguidores de Ravana, que gritaban: «¡Oh, no!, ¡oh, no!, ¿qué ha ocurrido?, ¿qué ha ocurrido?», mientras Ravana, vomitando sangre por sus diez bocas, caía de su avión, del mismo modo que una persona piadosa cae de los planetas celestiales a la Tierra cuando se agotan los resultados de sus actividades piadosas. Llenas de aflicción por sus esposos, que habían caído bajo las flechas de Laksmana, las mujeres se golpeaban el pecho y abrazaban a sus maridos. Sus llantos y sus lastimeras voces conmovían a todos.

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¡Oh, mi señor!, ¡oh, amo!, tú representabas el sufrimiento para muchos otros, y por ello te llamabas Ravana. Pero ahora has sido vencido, y contigo, también nosotras, pues, sin ti, el estado de Lanka ha sido conquistado por el enemigo. ¿En quién va a refugiarse ahora? ¡Oh, tú, que fuiste tan afortunado!, bajo la influencia de los deseos lujuriosos, no pudiste entender la influencia de madre Sita. Ahora, debido a su maldición, has sido matado por el Señor Ramacandra, y esto es todo lo que queda de ti. ¡Oh, placer de la dinastía raksasa!, por tu culpa, el estado de Lanka, y también nosotras mismas, nos hemos quedado sin protector. Con tus actos has logrado que tu cuerpo sea pasto de los buitres, y que tu alma merezca el infierno. Vibhisana, el hermano piadoso de Ravana, celebró entonces las ceremonias funerarias prescritas para salvar a sus familiares del descenso al infierno. Hizo esto con la aprobación del Señor Ramacandra, el rey de Kosala, de quien era devoto. A continuación, el Señor Ramacandra encontró a Sitadevi sentada en una pequeña choza bajo un árbol, en un bosque de árboles asoka. Debido al sufrimiento de verse separada de Él, estaba muy débil y delgada. Al ver a Su esposa en aquel estado, el Señor Ramacandra sintió muchísima compasión. La felicidad que ella sintió al ver ante sí a su amado Ramacandra fue inmensa, y se reflejó en su boca de loto. Después de dar a Vibhisana el poder de gobernar a la población raksasa de Lanka durante todo un kalpa, el Señor Ramacandra, la Suprema Personalidad de Dios Bhagavan, sentó a Sitadevi en un Vimana (avión) decorado con flores en el que, a continuación, subió Él también. Cumplido ya Su período de destierro en el bosque, el Señor regresó a Ayodhya acompañado por Hanuman, Sugriva y Su hermano Laksmana. Antes de entrar en Ayodhy, el Señor Ramacandra fue agasajado por los miembros de la orden principesca, quienes derramaron sobre Su cuerpo una lluvia de hermosas y fragantes flores, mientras grandes personalidades como el Señor Brahma y otros semidioses glorificaban, llenos de alegría, las actividades del Señor. 95

Ya en Ayodhya, el Señor Ramacandra supo que, en Su ausencia, Su hermano Bharata sólo había comido cebada hervida en orina de vaca, vestía Su cuerpo con cortezas de árbol, llevaba todo el cabello enmarañado y dormía en una esterilla de kusa. Todo esto causó un gran pesar al muy misericordioso Señor. Cuando el Señor Bharata supo que el Señor Ramacandra regresaba a la capital, Ayodhya, inmediatamente Se puso sobre la cabeza las sandalias de madera del Señor y salió de Su campamento en Nandigrama. El Señor Bharata iba acompañado de ministros, sacerdotes y otros ciudadanos respetables; llevaba además músicos profesionales que hacían sonar agradables vibraciones musicales y brahmanas eruditos que cantaban en voz alta los himnos védicos. Detrás desfilaban las cuadrigas, tiradas por hermosos caballos con riendas y arneses tejidos en oro y adornadas con estandartes de brocado de oro y otras banderas de distintos tamaños y motivos. Había muchos soldados con armaduras doradas, sirvientes que llevaban nueces de betel y muchas Apsaras hermosas y bien conocidas. Otros muchos sirvientes venían a pie, con una sombrilla, palanquines, distintos tipos de piedras preciosas y otros artículos propios de una recepción real. Con esta comitiva, el corazón suavizado por el éxtasis y los ojos llenos de lágrimas, el Señor Bharata Se acercó al Señor Ramacandra y Se postró a Sus pies de loto rebosante de amor extático. Tras ofrecer al Señor Ramacandra Sus sandalias de madera, el Señor Bharata Se puso en pie, con las manos juntas y los ojos llenos de lágrimas. El Señor Ramacandra estrechó entonces a Bharata en un largo abrazo, y Le bañó con Sus lágrimas. A continuación, acompañado de madre Sita y Laksmana, el Señor Ramacandra ofreció Sus respetuosas reverencias a los brahmasas eruditos y a Sus mayores en la familia, mientras todos los ciudadanos de Ayodhya se postraban ante Él en señal de respeto. Sentado en Su Vimana de flores, mientras las mujeres Le ofrecían oraciones y los recitadores cantaban Sus cualidades, el Señor parecía la Luna rodeada de estrellas y planetas. El sacerdote o maestro espiritual de la familia, Vasistha, afeitó la cabeza del Señor Ramacandra, liberándole así de Sus enmarañados cabellos. Entonces, 96

con la colaboración de los mayores de la familia, celebró la ceremonia de baño abhiseka del Señor Ramacandra, con agua de los cuatro mares y otras sustancias, tal y como se hizo con el Señor Indra. Perfectamente bañado y con la cabeza afeitada, el Señor Ramacandra Se vistió con hermosas ropas y Se adornó con alhajas y un collar de flores. Así resplandecía entre Sus hermanos y Su esposa, igualmente vestidos y engalanados. Complacido con la entrega y la sumisión plenas del Señor Bharata, el Señor Ramacandra subió al trono. Supo cuidar de Sus súbditos como un padre, y los ciudadanos, plenamente ocupados en sus deberes prescritos de varna y asrama, Le consideraron Su padre. El Señor Ramacandra reinó en Tretayuga, pero supo gobernar tan bien que todo discurría como en Satya-yuga. Todo el mundo era religioso y completamente feliz. Durante el reinado del Señor Ramacandra, los bosques, los ríos, las colinas, las montañas, los países, las siete islas y los siete océanos mostraban plenamente su favor a todos los seres abasteciéndoles de todo lo que necesitaban. Cuando el Señor Ramacandra, la Suprema Personalidad de Dios, fue rey de este mundo, no había el menor rastro de sufrimientos físicos y mentales, enfermedades, vejez, desconsuelo, lamentación, pesar, miedo y fatiga. Ni siquiera había muerte para quienes no la deseaban.

EL AVATAR KRISHNA:
Señor Krisna hizo Su advenimiento en la dinastía Yadu acompañado de Baladeva. «El relato de las actividades de Krishna es como las aguas del Ganges, que pueden purificar el universo entero. Tanto el orador, como el que pregunta y los que escuchan, todos se purifican». Sukadeva Gosvami.

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Hubo un tiempo en que el mundo entero estaba abrumado por el poder militar de demonios en forma de reyes. Esa carga era cada vez mayor, y madre Tierra adoptó la forma de una vaca y acudió al Señor Brahma en busca de alivio. Los lamentos de madre Tierra inspiraron la compasión de Brahma, quien, acompañado por el Señor Siva y otros semidioses, llevó a la madre Tierra en forma de vaca a la orilla del océano de leche, y allí ofreció oraciones para complacer al Señor Vishnu, que reposa en una isla de ese océano en estado de éxtasis trascendental. Brahma entendió el consejo de Maha-Vishnu, quien le indicó que Él mismo descendería a la superficie de la Tierra para aliviarla del peso de los demonios. También los semidioses y sus esposas deberían descender, emparentándose con el Señor Krishna en la familia de Yadu y aumentando el número de hijos y nietos de esa dinastía. Por la voluntad del Señor Krishna, Anantadeva descendería antes que Él en la forma de Balarama; yoga maya, la potencia de Krishna, Les acompañaría. Después de informar a madre Tierra de todo ello, Brahma regresó a su propia morada. El día de su casamiento, Vasudeva regresaba a su casa llevando a Devaki en una cuadriga conducida por Kansa, el hermano de Devaki De pronto se escuchó una voz profética que advertía a Kansa de que el octavo hijo de Devaki iba a matarle. Al escuchar el oráculo, Kansa se dispuso a matar a Devaki allí mismo, pero Vasudeva supo instruirle con diplomacia. Vasudeva hizo hincapié en que no sería bueno para Kansa matar a su hermana menor, y mucho menos en el día de su boda. Vasudeva le recordó que la muerte es segura para todo el que tiene un cuerpo material. Todas las entidades vivientes viven en un cuerpo durante un tiempo, para luego transmigrar a otro cuerpo. Lo malo es que caen en el error de pensar que el cuerpo es el alma. La persona que, confundida por ese erróneo concepto, quiere matar el cuerpo de otro, es un ser condenado e infernal. Vasudeva, al ver que sus instrucciones no tranquilizaban a Kansa, improvisó un plan, y prometió llevarle todos los hijos que naciesen de Devaki, para que él mismo los matase. De ese modo, ya no era necesario que matase a Devaki allí mismo. La oferta satisfizo a Kansa. Pasó el tiempo, y cuando Devaki tuvo su primer hijo, Vasudeva llevó al recién nacido ante Kansa, que se asombró del carácter magnánimo de Vasudeva. Cuando éste le entregó el bebé, Kansa, dando muestras de cierta inteligencia, dijo que no había razón para matar al primer hijo de Devaki, si el destinado a matarle era el octavo. Ante la desconfianza de Vasudeva, Kansa le devolvió el bebé diciéndole que podía quedarse con él. Pero más tarde, después de que Narada le revelase que los semidioses habían conspirado contra él y estaban naciendo en las dinastías Yadu y Vrsni, Kansa decidió matar a todos los niños nacidos en esas familias, 98

y, con ellos, también a todos los hijos que nacieran de Devaki. Así pues, detuvo y encerró en prisión a Devaki y Vasudeva, y mató, unos tras otro, a los seis hijos que tuvieron. Narada había revelado también a Kansa que en su vida anterior había sido el demonio Kalanemi, y que Vishnu le había matado. Por todo ello, Kansa se convirtió en un enemigo terrible para todos los descendientes de la Yadu-vanda, la dinastía Yadu. En su deseo de disfrutar él solo del reino, llegó hasta el extremo de arrestar y encerrar en prisión a su propio padre, Ugrasena. Los pasatiempos de Krishna son de tres tipos: Vraja-lila, Mathura-lila y Dvaraka-lila. Como ya se ha mencionado, el Décimo Canto del SrimadBhagavatam consta de noventa capítulos, en los que se narran todos esos lilas. Los cuatro primero capítulos recogen las oraciones de Brahma para aliviar a la Tierra de su carga, y narran también el advenimiento de la Suprema Personalidad de Dios. Los capítulos que van del Cinco al Treinta y Nueve narran los pasatiempos de Krishna en Vrindavana. El Capítulo Cuarenta presenta Krishna disfrutando en las aguas del Yamuna y recoge las oraciones de Akrura. Los once capítulos que van del Cuarenta y Uno al Cincuenta y Uno hablan de los pasatiempos de Krishna en Mathura, y los treinta y nueve capítulos restantes, del Cincuenta y Dos hasta el Noventa, narran los pasatiempos de Krishna en Dvaraka. La narración del rasa-lila, la danza de Krishna con las gopis, comienza en el Capítulo Veintinueve y termina en el Treinta y Tres. Esos cinco capítulos reciben por ello el nombre de rasa-pañcadhyaya. El Capítulo Cuarenta y Siete del Canto Décimo es conocido con el nombre de bhramara-gita. Los descendientes de Yadu, que eran muy piadosos y seguían estrictamente los principios de la religión. Las maravillosas actividades del Señor Vishnu, Krishna, que advino en esa dinastía Yadu con Baladeva, Su expansión plenaria. La Superalma, la Suprema Personalidad de Dios, Sri Krishna, que es la causa de la manifestación cósmica, hizo Su advenimiento en la dinastía de Yadu.. A bordo de la nave de los pies de loto de Krishna, Arjuna logró cruzar, con otros, el océano del campo de batalla de Kuruksetra, donde generales como Bhimadeva eran como grandes peces que podrían habérselos tragado sin ningún esfuerzo. Por la misericordia del Señor Krishna, cruzaron ese océano, que era muy difícil de atravesar, como si pasasen sobre la huella de un ternero. El Señor Sri Krishna, que por Su propia potencia Se manifiesta en las formas del tiempo eterno —es decir, como Paramatma y como vira-rupa— dentro y fuera de todos los seres vivos corporificados, dio a todos la liberación, bien en la forma de la muerte cruel, o bien en forma de vida. 99

Después de que madre Tierra le informase de sus sufrimientos, el Señor Brahma, acompañado de madre Tierra, el Señor Siva y todos los demás semidioses, se dirigió a la orilla del océano de leche. En la orilla del océano de leche, los semidioses adoraron a la Suprema Personalidad de Dios, el Señor Vishnu, el amo del universo entero, el Dios Supremo de todos los dioses, que mantiene a todos y disminuye el sufrimiento de todos. Para adorar al Señor Vishnu, que Se acuesta en el océano de leche, recitaron con gran concentración los mantras védicos del purusa-sukta. En estado de trance, el Señor Brahma escuchó en el cielo la vibración de las palabras del Señor Vishnu. Entonces dijo a los semidioses: ¡OH, semidioses!, escuchadme, y cumplid atentamente y sin demora la orden de Krirodakasayi Vishnu, la Persona Suprema. El Señor Brahma informó a los semidioses: Antes de que nosotros Le expusiéramos nuestra súplica, el Señor ya era consciente de los sufrimientos de la Tierra. Por ello, mientras el Señor camine por la Tierra para aliviarla de su carga mediante Su propia potencia en la forma del tiempo, todos vosotros, semidioses, deberéis manifestaros en expansiones plenarias como hijos y nietos de la familia de los Yadus. La Suprema Personalidad de Dios, Sri Krishna, que goza de plena potencia, nacerá personalmente como hijo de Vasudeva. Por lo tanto, todas las esposas de los semidioses deberán nacer también a fin de satisfacerle. Sankarsana, conocido con el nombre de Ananta, es la principal manifestación de Krishna. Él es el origen de todas las encarnaciones en el mundo material. Antes del advenimiento del Señor Krishna, ese Sankarsana original nacerá en la forma de Baladeva, a fin de complacer al Supremo Señor Krishna en Sus pasatiempos trascendentales. Después de dar estos consejos a los semidioses y tranquilizar a madre Tierra, el muy poderoso Señor Brahma, que es el señor de todos los demás prajapatis y, por ello, recibe el nombre de Prajapati-pati, regresó a su morada, Brahmaloka. Hace algún tiempo, Vasudeva, que pertenecía a la dinastía de los semidioses (dinastía sura), se casó con Devaki. Después de la boda, subió a su cuadriga para regresar a casa con su esposa recién casada. Kansa, el hijo del rey Ugrasena, para complacer a su hermana Devaki en el día de su boda, tomó las riendas de los caballos y se dispuso a conducir la cuadriga. Cientos de cuadrigas doradas les acompañaban. En el camino, mientras Kansa llevaba las riendas de los caballos, haciendo de auriga, una voz incorpórea le increpó diciéndole: « ¡OH, necio sinvergüenza!, el octavo hijo de la mujer que llevas contigo te matará». 100

Kansa era una personalidad aborrecible en la dinastía Bhoja, pues era envidioso y pecador. Así, tan pronto como escuchó aquel oráculo del cielo, tomó a su hermana del cabello con la mano izquierda, y en la derecha empuñó la espada para cortarle la cabeza allí mismo. Tratando de calmar al desvergonzado Kansa, que era tan cruel y envidioso que se disponía a matar a su propia hermana, la gran alma Vasudeva, que estaba llamado a ser el padre de Krishna, le habló con las siguientes palabras. Vasudeva dijo: Kansa, querido cuñado, tú eres el orgullo de tu familia, la dinastía Bhoja, y los grandes héroes alaban tus cualidades. Una personalidad tan elevada como tú no puede matar a una mujer, y mucho menos a su propia hermana en el día de su boda. Devaki, esta pobre muchacha, es tu hermana menor, y por ello es como tu propia hija, y tu deber es cuidarla con mucho cariño. Tú eres misericordioso, y por eso no debes matarla. En verdad, debes darle tu afecto. Al ver que Kansa estaba decidido a matar a su hermana Devaki, Vasudeva se concentró en una profunda reflexión. Teniendo en cuenta el inminente peligro de muerte, ideó otro plan para detener a Kansa. Vasudeva pensó: Kansa es la personificación de la muerte; si le entrego todos los hijos que tenga, salvaré la vida de Devaki, es posible que Kansa muera antes de que nazcan mis hijos, o que uno de mis hijos le mate, pues está destinado a morir de esa forma. En cuanto a ahora, tengo que alejar esta amenaza inmediata, así que voy a prometer a Kansa que le entregaré todos mis hijos. El tiempo pasa, y si Kansa muere, no tendré nada que temer. Vasudeva dijo: ¡OH, sobrio entre los sobrios!, nada tienes que temer de tu hermana Devaki Según las palabras del misterioso oráculo, la muerte no vendrá de ella, sino de sus hijos. Por eso te prometo que cuando ella sea madre, yo te entregaré esos hijos que tanto temes. A partir de entonces, Devaki, la madre de Dios y de todos los semidioses, tuvo un hijo cada año. Con el paso del tiempo, llegó a tener, uno tras otro, ocho hijos y una hija, que se llamó Subhadra. Al ver que Vasudeva era fiel a su palabra y le daba su hijo con perfecta presencia de ánimo, Kansa se sintió muy feliz. Entonces, con una sonrisa en el rostro, dijo lo siguiente. OH, Vasudeva!, puedes llevarte el niño a casa. No es el primer hijo de Vasudeva y Devaki el que yo temo. El que me preocupa es vuestro octavo hijo, pues es el que está destinado a matarme. Un día, el gran santo Narada fue a ver a Kansa y le informó de que las personas demoníacas, que eran una gran carga para la Tierra, iban a ser matadas. Kansa comenzó entonces a debatirse entre grandes dudas y temores. Cuando el gran sabio Narada se fue, Kansa pensó que todos los miembros de la dinastía Yadu eran semidioses, y que cualquiera de los hijos nacidos del 101

vientre de Devaki podía ser Vishnu. Asustado ante la idea de morir, Kansa mandó encerrar a Vasudeva y a Devaki y les encadenó con grilletes de hierro. Sospechando que cualquiera de sus hijos podía ser Vishnu, Kansa los fue matando uno tras otro, debido a la profecía que anunciaba su muerte a manos de Vishnu. Sin embargo, algunos de sus familiares comenzaron a seguir los principios de Kansa y se ocuparon en servirle. Una vez que Kansa, el hijo de Ugrasena, hubo matado a los seis hijos de Devaki, una porción plenaria de Krishna puso a Devaki entre la dicha y la lamentación entrando en su vientre para ser su séptimo hijo. Los grandes sabios glorifican a esa expansión plenaria con el nombre de Ananta, que pertenece a la segunda expansión cuádruple de Krishna. En el vientre de Devaki Se encuentra Sankarsana, sesa, Mi expansión parcial plenaria. Sin mayor dificultad, transfiérete al vientre de Rohini Por haber sido llevado del vientre de Devaki al vientre de Rohini, el hijo de Rohini será famoso también con el nombre de Sankarsana. Por Su capacidad de complacer a todos los habitantes de Gokula, será llamado Rama, y por Su enorme fuerza física, recibirá también el nombre de Balabhadra. Cuando Yogamaya atrajo al hijo de Devaki y Lo transfirió al vientre de Rohini, dio la impresión de que Devaki había sufrido un aborto. Todos los habitantes del palacio se lamentaban en voz alta: « ¡Ay!, ¡Devaki ha perdido a su hijo!». A continuación, acompañado de expansiones plenarias, la Suprema Personalidad de Dios, que goza de plena opulencia y es completamente auspicioso para el universo entero, fue llevado de la mente de Vasudeva a la mente de Devaki. Devaki, iniciada de ese modo por Vasudeva, adquirió una gran belleza, pues llevaba en lo más profundo del corazón al Señor Vishnú, la conciencia original de todos, la causa de todas las causas; era como el horizonte oriental, embellecido por la Luna que asciende en el cielo. 102

Debido a la presencia de la Suprema Personalidad de Dios en su vientre, Devaki iluminaba toda la atmósfera del lugar en que se hallaba recluida. Al verla llena de júbilo, pura y sonriente, Kansa pensó: «La Suprema Personalidad de Dios, Vishnú, está ahora dentro de ella y va a matarme. Devaki nunca había tenido antes ese aspecto tan brillante y jubiloso». ¡OH, Señor!, somos afortunados, pues Tu advenimiento elimina rápidamente la pesada carga de demonios que soporta la Tierra. En verdad, somos ciertamente afortunados, pues podremos ver sobre la Tierra y los planetas celestiales las marcas del loto, la caracola, la maza y el disco que adornan Tus pies de loto. ¡OH, controlador supremo!, en el pasado, Tu Señoría descendió en las encarnaciones del pez, la tortuga, Narasimhadeva, el jabalí, el cisne, el Señor Ramacandra, Parasurama y, entre los semidioses, Vamanadeva, a fin de proteger el mundo entero por Tu misericordia. Ahora, por favor, protégenos de nuevo por Tu misericordia disminuyendo los trastornos que ocurren en el mundo. ¡OH, VISHU!, el mejor de los Yadus, respetuosamente Te ofrecemos reverencias. ¡OH, madre Devaki!, por tu buena fortuna, que es también la nuestra, la Suprema Personalidad de Dios, con todas Sus porciones plenarias, como Baladeva, Se halla ahora personalmente en tu vientre. Por lo tanto, no tienes que temer a Kansa, que ha decidido ser matado por el Señor. Krishna, Tu hijo eterno, será el protector de toda la dinastía Yadu. Los semidioses y grandes personas santas, muy alegres, derramaron lluvias de flores, y las nubes se reunieron en el cielo y tronaron mansamente, con un sonido como el de las olas del mar. Entonces, la Suprema Personalidad de Dios, Vishnu, que está en lo más profundo del corazón de todos, Se manifestó desde el corazón de Devaki como la Luna llena que surge en el horizonte oriental en la profunda oscuridad de la noche, pues Devaki pertenecía a la misma categoría que Sri Krishna. Cuando Vasudeva vio a su extraordinario hijo, sus ojos no salían de su asombro. Lleno de júbilo trascendental, reunió mentalmente diez mil vacas y celebró un festival trascendental repartiéndolas entre los Brahmanas. Vasudeva comprendía que aquel niño era la Suprema Personalidad de Dios, Narayana. Como no tenía la menor duda acerca de esa conclusión, quedó libre de todo temor. Postrándose con las manos juntas y concentrando su atención, ofreció oraciones al bebé, que iluminaba con Su influencia natural el lugar en que había nacido. ¡OH, mi Señor, Señor de los semidioses!, después de escuchar la profecía de que Tú nacerías en nuestro hogar y le matarías, el incivilizado Kansa ha

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matado a todos Tus hermanos mayores. Tan pronto como sus oficiales le informen de que Tú has nacido, se presentará aquí con sus armas para matarte. Después de haber visto en su hijo todas las características de la Suprema Personalidad de Dios, Devaki, que tenía mucho miedo de Kansa y estaba llena de asombro por lo inusual de la circunstancia, ofreció oraciones al Señor. Mi Señor, Tú disipas todos los temores de Tus devotos, y por ello Te pido que nos salves y nos protejas del terrible temor que Kansa nos inspira. Los yogis absortos en meditación pueden contemplar Tu forma de Vishnu, la Suprema Personalidad de Dios. Por favor, haz que esa forma sea invisible para quienes la ven con ojos materiales. ¡OH, mi Señor!, Tú eres la Suprema Personalidad de Dios omnipresente, y Tu forma trascendental de cuatro brazos, que sostienen una caracola, un disco, una maza y una flor de loto, no es natural en este mundo. Por favor, retira esa forma (y vuélvete como un niño humano normal, para que pueda tratar de esconderte en algún lugar). Os he mostrado esta forma de Vishnu sólo para recordaros Mis nacimientos anteriores. De lo contrario, si hubiese aparecido como un niño humano corriente, no habríais creído que la Suprema Personalidad de Dios, Vishnu, había nacido realmente. Después de dar estas instrucciones a Sus padres, la Suprema Personalidad de Dios, Krishna, guardó silencio. A continuación, y en presencia de ellos, Se transformó en un bebé humano, en virtud de Su energía interna. (En otras palabras, recobró Su forma original: Krishna tu Bhagavan Svayam). A continuación, en el preciso momento en que Vasudeva, inspirado por la Suprema Personalidad de Dios, se disponía a sacar al recién nacido de la habitación en que había tenido lugar el alumbramiento, Yogamaya, la energía espiritual del Señor, nació como hija de Maharaja Nanda. Por la influencia de Yogamaya, todos los guardianes y habitantes de la casa quedaron profundamente dormidos, con los sentidos imposibilitados para la acción. Tan pronto como sale el Sol, la oscuridad desaparece; del mismo modo, cuando aparecía Vasudeva, las puertas, fuertemente cerradas con cadenas y pasadores de hierro, se abrían una a una por sí solas para darle paso. Como en el cielo las nubes tronaban mansamente y dejaban caer su lluvia, Ananta-naga, una expansión de la Suprema Personalidad de Dios, siguió a Vasudeva y al trascendental bebé desde la misma puerta de la prisión, con las capuchas extendidas sobre ellos para protegerles. Debido a la incesante lluvia enviada por el semidiós Indra, el río Yamuna llevaba un caudal profundo y turbulento, con espantosas olas y remolinos. Pero, del mismo modo que, en el pasado, el gran océano Índico había dejado

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paso al Señor Ramacandra, permitiéndole construir un puente, el río Yamuna dio paso a Vasudeva y le permitió cruzar. Al llegar a casa de Nanda Maharaja, Vasudeva vio que todos los pastores de vacas estaban profundamente dormidos. Entonces acostó a su hijo en la cama de Yasoda y, llevándose a la hija de ésta, que era una expansión de Yogamaya, regresó a su morada, la prisión de Kansa. Vasudeva acostó a la niña en la cama de Devaki, volvió a encadenarse las piernas con grilletes de hierro, y permaneció allí como hasta entonces. Inmediatamente, los guardias corrieron a ver a Kansa, el rey de la dinastía Bhoja, y le informaron del nacimiento del hijo de Devaki, Kansa, que aguardaba esta noticia lleno de ansiedad, actuó sin perder ni un instante. Sin poder hacer otra cosa, Devaki suplicó lastimosamente a Kansa: Mi querido hermano, te deseo toda buena fortuna. No mates a esta niña. Ella será tu nuera. En verdad, es indigno de ti matar a una mujer. Mi querido hermano, por la influencia del destino has matado ya muchos bebés, cada uno de ellos tan brillante y hermoso como el fuego. Pero, por favor, perdóname esta hija. Dámela como regalo. La niña, Yogamaya-devi, la hermana menor del Señor Vishnu, se escurrió de las manos de Kansa y apareció en el cielo en la forma de Devi, la diosa Durga, con ocho brazos y perfectamente armada. Con plena fe en las palabras de la diosa Durga, Kansa dio muestra de su cariño familiar por Devaki y Vasudeva liberándoles inmediatamente de los grilletes de hierro. Los Asuras hablaron a Kansa, justificando el peligro sobre su vida y dijeron: El Señor Vishnu, la Superalma que está en el corazón de todos, es el enemigo supremo de los asuras, y por ello es conocido con el nombre de asura-dvi˜. Él es el líder de todos los semidioses, pues todos ellos, con el Señor Siva y el Señor Brahma, viven bajo Su protección. Las grandes personas santas, los sabios y los Vaisnavas también dependen de Él. Por lo tanto, la única manera de matar a Vishnu es perseguir a los Vaisnavas. Así, tras reflexionar en las instrucciones de sus malvados ministros, Kansa, que, como demonio, estaba atado por las leyes de Yamaraja y carecía de buena inteligencia, decidió perseguir a las personas santas, los Brahmanas, pues no veía otra forma de procurarse buena fortuna. Nanda Maharaja era de natural muy magnánimo, y, cuando el Señor Sri Krisna nació como hijo suyo, no cabía en sí de júbilo. Por lo tanto, después de bañarse, purificarse y vestirse adecuadamente, invitó a brahmanas expertos en la recitación de mantras védicos, y tras ocuparles en recitar himnos védicos auspiciosos, organizó la ceremonia del nacimiento de su hijo conforme a las

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reglas y regulaciones de los Vedas; también organizó la adoración de los semidioses y antepasados. Ofreciendo bendiciones al recién nacido Krisna, las esposas e hijas de los pastores decían: «¡Que seas el rey de Vraja y mantengas a sus habitantes por mucho tiempo!», y rociaban al Señor Supremo, el innaciente, con una mezcla de polvo de cúrcuma, aceite y agua, mientras ofrecían oraciones. Aquí sólo se describe brevemente la muerte del rey Kamsa, debido a que esos pasatiempos están vívida y detalladamente descritos en el Canto Décimo del Srimad-Bhagavatam. El Señor demostró ser un hijo digno de Sus padres, incluso a la edad de dieciséis años. Ambos hermanos, Krishna y Sri Baladeva, fueron de Vrndavana a Mathura y mataron a Su tío materno, que había causado muchísimos problemas a Sus padres, Vasudeva y Devaki. Kamsa era un gran gigante, y Vasudeva y Devaki nunca pensaron que Krisna y Balarama (Baladeva) pudieran matar a un enemigo tan grande y fuerte. Cuando los dos hermanos atacaron a Kamsa en el trono, Sus padres temieron que en ese momento Kamsa finalmente tuviera la oportunidad de matar a sus hijos, a quienes habían escondido por mucho tiempo en la casa de Nanda Maharaja. Los padres del Señor, movidos por afecto paternal, sintieron un gran peligro, y casi se desmayaron. Krisna y Baladeva, sólo para convencerlos de que verdaderamente habían matado a Kamsa, arrastraron el cuerpo muerto de Kamsa por el suelo para darles ánimo.

PASATIEMPOS DE SRI KRISHNA: (GOPALA) LA MUERTE DE LA DEMONIA PUTANA Siguiendo las instrucciones de Vasudeva, Nanda Maharaja regresaba a su casa. En el camino vio tendido el cuerpo de una enorme demonia, y escuchó acerca de su muerte. Pensando en las palabras de Vasudeva acerca de los incidentes que iban a producirse en Gokula, Nanda Maharaja, el rey de Vraja, sintió una cierta angustia y buscó el refugio de los pies de loto de Sri Hari. Mientras tanto, Kamsa había enviado a la aldea de Gokula a una raksasi llamada Putana, que iba por toda la región matando bebés. Esas raksasis, por supuesto, son peligrosas allí donde no hay conciencia de Krishna, pero en Gokula, donde Se hallaba presente la Suprema Personalidad de Dios, Putana sólo podía encontrar su propia muerte. Un día, Putana llegó a Gokula, el hogar de Nanda Maharaja, procedente del espacio exterior, y, manifestando su poder místico, adoptó el disfraz de una 106

mujer muy hermosa. Con gran decisión, entró directamente en la habitación de Krishna sin pedir permiso a nadie; por la gracia de Krishna, nadie le prohibió entrar en la casa ni en la habitación, pues ése era el deseo de Krishna. El bebé Krishna, que era como un fuego cubierto por cenizas, miró a Putana y pensó que tendría que matar a aquella hermosa mujer, que era una demonia. Hechizada por la influencia de yogamaya y de la Personalidad de Dios, Putana sentó a Krishna en su regazo, sin que ni Rohini ni Yasoda se opusieran. La demonia Putana, que había untado sus senos con veneno, ofreció a Krishna el pecho para que mamase, pero el niño Krishna exprimió el seno de Putana con tanta fuerza que, con un dolor insoportable, Putana tuvo que adoptar su forma original y cayó al suelo. Krishna entonces Se puso a jugar sobre sus senos como un niño pequeño. Al ver que Krishna estaba jugando, las gopis se tranquilizaron y Lo cogieron en brazos y se Lo llevaron de allí. Después del ataque de la raksasi, las gopis tomaron las debidas precauciones. Madre Yasoda dio de mamar al niño de su pecho y Le acostó. Mientras tanto, Nanda y los pastores de vacas que le acompañaban habían regresado de Mathura. Al ver el enorme cadáver de Putana, quedaron boquiabiertos. Todos se asombraron de que Vasudeva hubiera predicho aquel incidente, y le alabaron por su clarividencia. Los habitantes de Vraja cortaron en trozos el gigantesco cuerpo de Putana y lo quemaron. Sin embargo, como Krishna había mamado de su pecho, la raksasi se había liberado de todos sus pecados, y el humo de la pira llenó el aire con una agradable fragancia. Al final, Putana, que había deseado matar a Krishna, alcanzó la morada del Señor. La instrucción que obtenemos de este episodio es que, si de una u otra forma alguien se apega a Krishna, aunque sea como enemigo Suyo, al final alcanza el éxito. ¿Qué ocurrirá entonces con los devotos que, de modo natural, están apegados a Krishna con amor? Los habitantes de Vraja se sintieron muy satisfechos de saber que Putana había muerto y que el niño Se encontraba bien. Nanda Maharaja tomó al bebé Krishna en brazos y sintió una profunda satisfacción.

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LA MUERTE DEL DEMONIO TRNAVARTA. Sri Krishna, que sólo tenía tres meses de edad, empezaba a darse la vuelta Él sólo en la cuna, pero todavía no había aprendido a andar a gatas. Madre Yasoda reunió entonces a sus amigas para celebrar una ceremonia ritual por la buena fortuna del niño. Esa clase de ceremonias suelen celebrarse en compañía de mujeres que también tienen niños pequeños. Cuando vio que Krishna Se quedaba dormido, madre Yasoda, que estaba muy atareada, acostó al bebé debajo de un carretón doméstico, y, mientras el niño dormía, se dedicó a ultimar los preparativos de aquella ceremonia ritual auspiciosa. Madre Yasoda acostó al niño en una cunita que había puesto debajo del carretón. El niño, que estaba dormido, despertó de pronto agitando Sus piernecitas como suelen hacer los niños. Sus pataleos sacudieron el carretón, que se derrumbó con gran estrépito y se rompió en mil pedazos, con todo su contenido esparcido por el suelo. Unos niños que jugaban allí cerca corrieron a avisar a madre Yasoda de que el carretón se había roto. Madre Yasoda, muy angustiada, llegó rápidamente con las otras gopis, tomó al bebé en brazos y Le dio de mamar de su pecho. Las ceremonias rituales védicas se celebraron con la ayuda de los brahmanas. Sin conocer la verdadera identidad del bebé, los brahmanas Le dieron un sinfín de bendiciones. Otro día, madre Yasoda tenía al niño en su regazo cuando, de pronto, notó que pesaba tanto como el universo entero. Madre Yasoda se sorprendió tanto que tuvo que dejar al niño en el suelo. En esas circunstancias, uno de los sirvientes de Kamsa, Trnavarta, apareció en el lugar en forma de torbellino y se llevó al bebé. Toda la región de Gokula se llenó de polvo, y nadie sabía a dónde había ido a parar el bebé. Todas las gopis estaban desoladas porque la tormenta de arena se había llevado a Krishna. Sin embargo, en el cielo, el asura apenas podía soportar el peso del niño. No podía llevarlo más lejos, pero tampoco podía soltarlo, porque Krishna Se había abrazado a él con tanta fuerza que le costaba muchísimo separarlo de su cuerpo. Trnavarta cayó entonces desde una gran altura, con el niño firmemente sujeto a su cuello, y murió inmediatamente. Cuando el demonio cayó, las gopis recogieron al bebé y Lo pusieron en brazos de madre Yasoda. Madre Yasoda no salía de su asombro, pero, debido a la influencia de yogamaya, nadie lograba comprender quién era Krishna y qué había ocurrido en realidad. Todos, en cambio, alabaron a la fortuna por haber salvado al niño de semejante catástrofe. Nanda Maharaja, por su parte, no podía dejar de pensar en la maravillosa clarividencia de Vasudeva y, considerándole un gran yogi, le alababa constantemente. Más tarde, mientras madre Yasoda tenía al bebé en brazos, Krishna bostezó, y madre Yasoda pudo contemplar dentro de Su boca toda la manifestación universal. 108

GOPALA MANIFIESTA EN SU BOCA LA FORMA UNIVERSAL. Un día, Vasudeva hizo llamar a Gargamuni, el sacerdote familiar de la yaduvamsa. Gargamuni visitó entonces la casa de Nanda Maharaja, quien le dispensó un buen recibimiento y le pidió que diera nombre a Krishna y a Balarama. Gargamuni, por supuesto, recordó a Nanda Maharaja que Kamsa estaba buscando al hijo de Devaki, y le dijo que si la ceremonia era muy suntuosa, no pasaría desapercibida para Kamsa, quien sospecharía que Krishna era el hijo de Devaki Nanda Maharaja pidió entonces a Gargamuni que celebrara la ceremonia sin que nadie lo supiese, y así se hizo. Balarama, el hijo de Rohini, aumenta la bienaventuranza trascendental de los demás, y, debido a ello, Su nombre es Rama; y por Su fuerza extraordinaria, se le llama Baladeva. Porque atrae a los Yadus para que sigan sus instrucciones, recibe el nombre de Sankarsana. Krishna, el hijo de Yasoda, nació en el pasado con otros colores. Había sido blanco, rojo y amarillo, y esta vez había venido con color negro. Como había sido a veces hijo de Vasudeva, Su nombre es Vasudeva. Según Sus diversas actividades y cualidades, tiene muchos otros nombres. Después de dar esta información a Nanda Maharaja, Gargamuni puso fin a la ceremonia de concesión de nombre, aconsejó a Nanda Maharaja que brindase a su hijo la máxima protección, y se marchó. Sukadeva Gosvami habló a continuación de cuando los dos niños comenzaron a andar a gatas, dieron sus primeros pasos, jugaban con las vacas y los terneros, robaban mantequilla y otros productos lácteos, y rompían los potes de yogur. Así comentó muchas travesuras de Krishna y Balarama. La más maravillosa de todas ocurrió cuando los niños que jugaban con Krishna se quejaron a madre Yasoda de que su hijo estaba comiendo tierra. Madre Yasoda quiso abrir la boca a su hijo, Krishna, para comprobar si era cierto y castigarle. Madre Yasoda adoptaba a veces la actitud de una madre severa, pero al momento siguiente se veía dominada por el amor maternal. Después de explicar todo esto a Maharaja Pariksit, Sukadeva Gosvami, a petición del rey, glorificó la buena fortuna de madre Yasoda y de Nanda. En el pasado, Nanda y Yasoda habían sido Drona 109

y Dhara, quienes, siguiendo la orden de Brahma, vinieron a la Tierra y tuvieron por hijo a la Suprema Personalidad de Dios. MADRE YASODA ATA AL NIÑO GOPALA. Mientras daba de mamar a Krishna, madre Yasoda se vio obligada a separarle de su pecho, porque vio que la leche que hervía en el fuego estaba a punto de derramarse. Como las sirvientas estaban atareadas en otros quehaceres, madre Yasoda corrió a retirar la cacerola del fuego, dejando a Krishna solo por un momento. Krishna Se enfadó mucho con su madre y se las arregló para romper los potes de yogur. Al ver el estropicio que Krishna había causado, madre Yasoda decidió atarle. Un día, mientras las sirvientas realizaban otras labores domésticas, madre Yasoda se puso a batir ella misma el yogur para hacer mantequilla. Krishna se le acercó entonces y le pidió que le dejase mamar de su pecho. Madre Yasoda no lo dudó ni por un momento y le sentó en su regazo, pero entonces se dio cuenta de que la leche que se calentaba en la cocina estaba a punto de derramarse, de modo que, sin perder un instante, separó a Krishna de su pecho y corrió a retirar del fuego la cacerola. Pero Krishna, al verse así apartado del pecho de su madre, se enfadó mucho; cogió una piedra, rompió el pote en que su madre batía mantequilla, y se escondió en una habitación; allí se puso a comer la mantequilla recién batida. Cuando madre Yasoda regresó, después de retirar del fuego la cacerola de leche, se encontró con el pote roto. Como aquello sólo podía ser obra de Krishna, se puso a buscarlo, y, cuando entró en la habitación contigua, vio a Krishna subido en, un gran mortero de moler especias. Krishna había puesto el mortero boca abajo, y, subido en él, estaba robando la mantequilla de las vasijas que colgaban del techo, y se la daba a los monos. Tan pronto como vio aparecer a su madre, Krishna echó a correr, y madre Yasoda salió tras Él. Al poco rato, madre Yasoda logró atrapar a Krishna, que, consciente de su travesura, se puso a llorar. Madre Yasoda, por supuesto, amenazó a Krishna con castigarle si volvía a hacer algo semejante, y decidió atarle con una cuerda. Pero cuando llegó el momento de hacer el nudo, se encontró con que le faltaba el equivalente al ancho de dos dedos de cuerda para atarle. Madre Yasoda alargó 110

la cuerda atándole otro trozo, pero de nuevo se encontró con que faltaban dos dedos de cuerda. Aunque lo intentó una y otra vez, siempre le faltaban dos dedos de cuerda. Madre Yasoda acabó muy cansada, y Krishna, al ver el cansancio de su cariñosa madre, se dejó atar. Mostrándose compasivo con ella, dejó de manifestar su potencia ilimitada. Después de atar a Krishna, madre Yasoda siguió con sus tareas domésticas. Krishna, entonces, observó dos árboles yamala-arjuna, que en realidad eran Nalakuvara y Manigriva, dos hijos de Kuvera a quien Narada Muni había maldecido, condenándoles a volverse árboles. Krishna, por su misericordia, se dirigió hacia los árboles para satisfacer el deseo de Narada Muni. Nalakuvara y Manigriva eran grandes devotos del Señor Shiva, pero la opulencia material les volvió muy descarados e insensatos. Un día se encontraban en un lago disfrutando con muchachas desnudas, y se paseaban de un lado a otro como dos perfectos desvergonzados, cuando de pronto pasó por allí Narada Muni. Tan embriagados estaban con sus riquezas y con su prestigio falso que, a pesar de ver a Narada Muni ante ellos, ni hicieron ademán de cubrirse el cuerpo, ni sintieron la menor vergüenza de su desnudez. En otras palabras, la opulencia y el prestigio falso les habían hecho perder todo sentido de la decencia. Ésa es la naturaleza de los bienes materiales: tan pronto como adquirimos grandes riquezas, prestigio, posición y opulencia, nos creemos por encima de toda norma de buena educación, y ya no respetamos a nadie, así se trate del mismísimo Narada Muni. El castigo adecuado para esas personas confundidas, especialmente amigas de burlarse de los devotos, es sufrir de nuevo las miserias de la pobreza. Las reglas y regulaciones de los Vedas nos enseñan a dominar ese sentido falso de prestigio mediante la práctica de yama, niyama y demás procesos. Es muy fácil convencer a un pobre de que el prestigio de las posiciones de opulencia en este mundo es algo temporal, pero convencer a un rico, no es tan fácil. Por esa razón, el ejemplo de Narada Muni, que maldijo a aquellas dos personas, Nalakuvara y Manigriva, condenándolas a convertirse en árboles inconscientes e insensibles, es muy ilustrativo. Era el castigo adecuado. Sin embargo, como Krishna siempre es misericordioso, a pesar de ser maldecidos, Nalakuvara y Manigriva tuvieron la gran fortuna de ver cara a cara a la Suprema Personalidad de Dios. Por lo tanto, el castigo impuesto por los Vaisnavas no es un verdadero castigo, sino otra forma de misericordia. Por la maldición del Devarsi, Nalakuvara y Manigriva se convirtieron en dos árboles gemelos arjuna en el patio de madre Yasoda y Nanda Maharaja, en espera de la oportunidad de ver a Krishna directamente. El Señor Krishna, por el deseo de su devoto, arrancó los árboles yamala-arjuna, y Nalakuvara y Manigriva, al ser liberados por Krishna después de cien años de los Devas, vieron revivir su antigua conciencia y 111

ofrecieron a Krishna oraciones propias de los semidioses. Tras recibir aquella oportunidad de ver a Krishna directamente, comprendieron la gran misericordia de Narada Muni y, reconociendo la gran deuda contraída con él, le expresaron su agradecimiento. Luego, después de presentar sus respetos a la Suprema Personalidad de Dios, Krishna, caminando alrededor de Él, partieron hacia sus respectivas moradas.

GOPALA Y LA VENDEDORA DE FRUTAS. Un día, una vendedora de frutas pasó por casa de Nanda Maharaja. Krishna recogió en sus manitas unos granos de cereal y corrió a que se los cambiase por fruta. Los cereales se le cayeron casi todos por el camino, y cuando llegó, sólo le quedaban en la mano uno o dos granitos. Pero la vendedora, llena de cariño por Él, los aceptó como pago y cargó al niño con toda la fruta que podía llevarse. Tan pronto como hizo esto, su cesta se llenó de oro y joyas. Poco después, todos los gopas adultos decidieron irse de Gokula, pues veían que allí siempre había peligros. Su decisión fue trasladarse a Vrndavana, Vraja-dhama, y al día siguiente partieron. En Vrndavana, Krishna y Balarama, ya finalizados sus pasatiempos infantiles, se dedicaron a cuidar de los terneros y a sacarlos a los pastizales (go-carana). En esa época mataron al demonio Vatsasura, que se había metido entre los terneros. También mataron a otro demonio, que tenía la forma de un gran pato. Los niños que jugaban con Krishna contaban a sus madres todos estos incidentes, y ellas, aunque no podían creer a sus hijos, sentían tanto cariño por Krishna que disfrutaban mucho con las narraciones de sus actividades. BRAHMA ROBA A LOS NIÑOS Y LOS TERNEROS. Después de matar a Aghasura, Krishna y sus amigos, los pastorcillos de vacas, fueron a almorzar al bosque. Como los terneros, atraídos por la hierba verde, se habían ido alejando, los pastorcillos estaban un poco inquietos y querían traerlos de vuelta. Krishna, sin embargo, les animó diciendo: «Vosotros comed tranquilos, que Yo me encargaré de los terneros». Con estas palabras, el Señor se alejó del grupo. Entonces, para probar la potencia de Krishna, el Señor Brahma escondió a todos los niños y terneros en un lugar apartado. Al ver que los terneros y los niños no aparecían por ninguna parte, Krishna se dio cuenta de que se trataba de una artimaña del Señor Brahma, de modo que, para complacer al Señor Brahma, a sus amigos los pastorcillos, y a sus madres, la Suprema Personalidad de Dios, la causa de todas las causas, se expandió allí mismo en forma de terneros y pastorcillos, sin que fuera posible distinguirles de los que antes le acompañaban. De esa forma, manifestó otro 112

pasatiempo. Un aspecto especial de ese pasatiempo consistió en que las madres de los pastorcillos se apegaron muchísimo más a sus hijos, y lo mismo ocurría con las vacas y sus terneros. Pasó casi un año antes de que Balarama notase que todos los terneros y pastorcillos eran expansiones de Krishna. Entonces preguntó a Krishna, y Krishna le informó de lo que había ocurrido. Al cabo de un año, Brahma regresó y vio que Krishna seguía su vida normal, acompañado por sus amigos, por los terneros y por las vacas. Krishna entonces manifestó todos los terneros y pastorcillos como formas de Narayana de cuatro brazos. Brahma comprendió entonces la potencia de Krishna, y quedó asombrado de los pasatiempos de Krishna, su Señor adorable. Krishna, sin embargo, otorgó a Brahma Su misericordia sin causa y le liberó de la ilusión. A continuación Brahma ofreció oraciones para glorificar a la Suprema Personalidad de Dios.

LA MUERTE DEL DEMONIO AGHASURA.
Un día, Krishna quiso disfrutar de un almuerzo en el bosque, de modo que, muy temprano, salió hacia el bosque con los demás pastorcillos de vacas, llevando cada uno de ellos sus respectivos grupos de terneros. Cuando se encontraban disfrutando del almuerzo, Aghasura, el hermano menor de Putana y Bakasura, se presentó en el lugar, deseoso de matar a Krishna y a sus amigos. El demonio, que había sido enviado por Kamsa, adoptó la forma de una serpiente pitón, expandiéndose hasta alcanzar trece kilómetros de largo y la altura de una montaña. Su boca parecía abarcar desde la superficie de la Tierra hasta los planetas celestiales. Tras adoptar aquella forma, Aghasura se tendió en el camino. Los amigos de Krishna, los pastorcillos de vacas, tomaron el cuerpo del demonio por uno de los hermosos parajes de Vrndavana, de modo que quisieron meterse en la boca de la gigantesca serpiente pitón. Aquella gigantesca figura de serpiente pasó a ser el centro de sus juegos y diversiones, y, entre risas, confiando en que Krishna les protegería si la enorme figura resultaba peligrosa, se introdujeron en su boca.

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Krishna lo sabía todo con respecto a Aghasura, de modo que pensó en impedir a Sus amigos que entrasen en la boca del demonio, pero, mientras tanto, todos los pastorcillos de vacas, con sus respectivos terneros, habían entrado ya en la boca de la gigantesca figura. Krishna esperaba fuera, y Aghasura esperaba a Krishna, pensando que, tan pronto como Krishna entrase, cerraría la boca y todos morirían. Aghasura pensó que era mejor no tragarse a los pastorcillos mientras no entrase Krishna. Krishna, mientras tanto, pensaba en la forma de salvar a los pastorcillos y de matar a Aghasura. Entonces entró en la boca del gigantesco asura, y, una vez dentro con Sus amigos, expandió Su cuerpo hasta que el asura se asfixió y murió. Después de esto, Krishna devolvió la vida a Sus amigos posando en ellos Su mirada, que era como el néctar. Inmediatamente, todos ellos salieron de la boca del demonio, complacidos y sin haber sufrido el menor daño. De ese modo, Krishna reconfortó a todos los semidioses, que expresaron el placer y la felicidad que sentían. No hay posibilidad de que una persona malvada y pecaminosa alcance sayujya-mukti, es decir, que se vuelva uno con la refulgencia de Krishna, pero el demonio Aghasura logró la liberación, fundiéndose en la existencia refulgente del Brahman y alcanzando así sayujya-mukti, debido a que la Suprema Personalidad de Dios había entrado en su cuerpo y le había tocado. Aunque Krishna realizó este pasatiempo cuando sólo tenía cinco años de edad, el pasatiempo no les fue revelado a los habitantes de Vraja hasta un año más tarde, cuando Krishna ya tenía seis años y entraba en la edad pauganda.

SRI. KRISNA JUVENIL: «Extinguiendo el incendio del bosque».
La isla conocida como Nagalaya estaba habitada por serpientes, y que Kaliya era una de las principales serpientes de allí. Garuda, que estaba acostumbrado a comer serpientes, solía ir a esa isla y matar muchas de ellas a voluntad. A algunas de ellas se las comía verdaderamente, pero a otras las mataba innecesariamente. La sociedad reptil se perturbó tanto, que su líder, Vasuki, apeló al Señor Brahma para que los protegiera. El Señor Brahma hizo un convenio mediante el cual Garuda no crearía perturbación: en cada día de media Luna, la comunidad reptil le ofrecería una serpiente a Garuda. Garuda estuvo satisfecho con esta ofrenda, y, por consiguiente, no perturbó a ninguna otra serpiente. Pero, gradualmente, Kaliya se aprovechó de esta situación. Él se envaneció innecesariamente por el volumen de su veneno acumulado, así como también por su poder material, y pensó: « ¿Por qué le debo ofrecer a Garuda este sacrificio?». Entonces dejo de ofrecer todo sacrificio y, en lugar de eso, él

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mismo se comió la ofrenda destinada a Garuda. Cuando Garuda, el gran devoto transportador de Vishnu, se dio cuenta de que Kaliya se estaba comiendo los sacrificios ofrecidos, se puso iracundo y rápidamente se precipitó hacia la isla para matar a la ofensiva serpiente. Kaliya trató de pelear con Garuda y se le enfrentó con sus muchas cabezas y afilados colmillos venenosos. Kaliya intentó morderlo, y Garuda, el hijo de Tarksya, con gran furia y con la gran fuerza digna del transportador del Señor Vishnu, golpeó el cuerpo de Kaliya con sus refulgentes alas doradas. Kaliya, a quien también se le conoce como Kadrusuta, el hijo de Kadru, inmediatamente huyó al lago conocido como Kaliyadaha, debajo del río Yamuna, al cual Garuda no quería acercarse. Kaliya se refugió en las aguas del Yamuna por la siguiente razón. Así como Garuda iba a la isla de la serpiente Kaliya, así también solía ir al Yamuna a atrapar peces para comer. Sin embargo, había un gran yogi, conocido como Saubhari Muni, que solía meditar dentro del agua y era muy compasivo con los peces. Él le pidió a Garuda que no fuera allí a molestar a los peces. A pesar de que Garuda no está bajo control de ninguna persona, pues es el transportador del Señor Vishnu, aun así no desobedeció la orden del gran yogi. En vez de quedarse y comer muchos peces, se llevó un gran pez, que era el líder de ellos. Saubhari Muni lamentó que Garuda se llevara a uno de los líderes de los peces y, pensando en la protección de los peces, maldijo a Garuda con las siguientes palabras: «Desde este día en adelante, si Garuda vienen aquí a atrapar peces, entonces —yo digo esto con toda mi fuerza— él será matado inmediatamente». Esta maldición únicamente la conocía Kaliya. Por consiguiente, Kaliya estaba convencido de que Garuda no sería capaz de ir allí, y así, él pensó que era conveniente refugiarse en el lago que se hallaba dentro del Yamuna. Pero el hecho de que Kaliya se refugiaba en Saurabhi Muni no tuvo éxito, pues él fue echado del Yamuna por Krishna, el amo de Garuda. Es de notarse que Garuda está directamente relacionado con la Suprema Personalidad de Dios, y es tan poderoso, que nunca está sujeto a ninguna orden o maldición. En realidad, la maldición de Garuda —de quien se afirma en El Srimad-Bhagavatam que es de la estatura de la Suprema Personalidad de Dios, Bhagavan— era una ofensa por parte de Saurabhi Muni. Aunque Garuda no trató de vengarse, el Muni no se salvó de su acto ofensivo contra una gran personalidad Vaisnava, Debido a su ofensa, Saurabhi cayó de su posición yóguica y más tarde se convirtió en un jefe de familia, un disfrutador de los sentidos en el mundo material. La caída de Saurabhi Muni, quien supuestamente está absorto en la bienaventuranza espiritual mediante la meditación, es una instrucción para el que ofende a los Vaisnavas. 115

Cuando Krishna salió finalmente del lago de Kaliya, todos Sus amigos y parientes que estaban en la ribera del Yamuna lo vieron. Él apareció ante ellos hermosamente adornado, untado en todo Su cuerpo con pasta de candana, engalanado con joyas y piedras, y casi completamente cubierto de oro. Los habitantes de Vrndavana, los pastorcillos y los pastores de vacas, madre Yasoda, Maharaja Nanda y todas las vacas y terneros, vieron a Krishna que venía del Yamuna, y fue como si hubieran recobrado su vida misma. Cuando una persona recobra la vida, naturalmente se absorbe en el placer y en el júbilo. Por turnos, cada uno de ellos apretó a Krishna contra su pecho, y así sintieron un gran alivio. Madre Yasoda, Rohini, Maharaja Nanda y los pastores de vacas se pusieron tan felices, que abrazaron a Krishna y pensaron que habían alcanzado la meta última de sus vidas. Balarama también abrazó a Krishna, pero Él se estaba riendo, porque había sabido de lo que le sucedería a Krishna cuando todos los demás estaban tan agobiados por la ansiedad. Todos los árboles de la ribera del Yamuna, todas las vacas, los toros y los terneros estaban llenos de placer, debido a la aparición allí de Krishna, Los Brahmanas habitantes de Vrndavana, junto con sus esposas, fueron inmediatamente a felicitar a Krishna y a los miembros de Su familia. A los Brahmanas se les considera los maestros espirituales de la sociedad. Ellos les ofrecieron sus bendiciones a Krishna y a Su familia a causa de la liberación de Krishna. Además le pidieron a Maharaja Nanda que les diera alguna caridad en esa ocasión. Estando tan complacido con el regreso de Krishna, Maharaja Nanda comenzó a dar muchas vacas y mucho oro como caridad a los Brahmanas. Mientras Nanda Maharaja se ocupaba de ese moco, madre Yasoda sencillamente abrazó a Krishna, y lo hizo sentarse en su regazo mientras ella derramaba lágrimas continuamente. Puesto que era casi de noche y todos los habitantes de Vrndavana, incluyendo las vacas y los terneros, estaban muy cansados, decidieron descansar en la ribera en el bosque, y apareció que el fuego devoraría muy pronto a todos los habitantes de Vrndavana. Tan pronto como ellos sintieron el calor del fuego, de inmediato se refugiaron en Krishna, aunque Él actuaba tal como si fuera su hijo. Ellos comenzaron a decirle: «¡Nuestro querido Krishna!, ¡Nuestro querido Balarama, fuente de toda fuerza! Por favor, traten de salvarnos de este incendió que está devorándolo y devastándolo todo. Nosotros no tenemos ningún otro refugio más que Ustedes. ¡Este incendio devastador nos tragará a todos nosotros!». De este modo, ellos le oraron a Krishna, diciendo que no podían tener otro refugio más que el de Sus pies de loto. El Señor Krishna, compadeciéndose de Sus propios paisanos, se tragó inmediatamente todo el incendio del bosque y los salvó. Esto no era imposible para Krishna, porque Él es ilimitado. Él tiene poder ilimitado para hacer cualquier cosa que desee. 116

«Devorando el incendio del bosque».
Mientras Krisna y Balarama, junto con sus amigos, estaban ocupados en los pasatiempos descritos anteriormente, las vacas, al no ser observadas, comenzaron a vagar por su propia cuenta, entrando más y más en la parte más profunda del bosque, seducidas por las hierbas frescas. Las cabras, las vacas y los búfalos viajaron de un bosque a otro, y entraron en el bosque conocido como Isikatavi. Este bosque abundaba en hierbas verdes, y, por lo tanto, fueron seducidos; pero cuando entraron, vieron que había un incendio en el bosque, y se pusieron a llorar. En otro lugar del bosque, Balarama y Krisna, junto con Sus amigos, no podían encontrar a sus animales, y se afligieron mucho. Ellos comenzaron a rastrear a las vacas siguiendo sus huellas, así como también el sendero de hierba comida. Todos los niños temían que sus mismos medios de subsistencia, es decir, las vacas, estuvieran ahora perdidos. Sin embargo, ellos oyeron muy pronto el llanto de sus vacas. Krisna comenzó a llamar fuertemente a las vacas por sus nombres respectivos. Al oír el llamado de Krisna, las vacas inmediatamente respondieron con júbilo. Pero, para ese entonces, el incendio del bosque los había rodeado a todos, y la situación parecía muy temible. Las llamas aumentaban mientras el viento soplaba muy rápidamente, y parecía que todo lo móvil y lo inmóvil sería devorado. Todas las vacas y los niños se asustaron muchísimo, y se voltearon hacia Balarama de la misma manera en que un hombre moribundo mira el retrato de la Suprema Personalidad de Dios. Ellos dijeron: «Queridos Krisna y Balarama, nos estamos quemando con el calor de este llameante fuego. Permítannos refugiarnos en Sus pies de loto. Sabemos que ustedes nos pueden proteger de este gran peligro. Krisna, amado amigo nuestro, nosotros somos tus amigos íntimos. No es correcto que suframos de esta manera. Dependemos completamente de Ti, y Tú eres el conocedor de toda vida religiosa. No reconocemos a nadie más que a Ti. La Personalidad de Dios oyó las voces suplicantes de Sus amigos, y lanzando una mirada complaciente sobre ellos, comenzó a responder. Hablando a través de Sus ojos, Él les comunicó a Sus amigos que no había ninguna causa de temor. Entonces, Krisna, el místico supremo, la poderosa Personalidad de Dios, se tragó inmediatamente todas las llamas del incendio. Las vacas y los niños fueron así salvados del peligro inminente. Debido al temor, los niños estaban casi inconscientes, pero cuando recobraron el conocimiento y abrieron sus ojos, vieron que una vez más estaban en el bosque con Krisna, Balarama y las vacas. Estaban atónitos de ver que estaban completamente libres del ataque del llameante fuego, y que las vacas estaban a salvo. Ellos pensaron

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secretamente que Krisna no debía de ser un niño ordinario, sino algún semidiós. Al atardecer, Krisna y Balarama, junto con los niños y las vacas, regresaron a Vrndavana tocando Sus flautas. Cuando se acercaban a la aldea, todas las gopis se pusieron muy jubilosas. A lo largo del día, las gopis solían pensar en Krisna mientras Él estada en el bosque, y en Su ausencia, ellas consideraban que un momento era como doce años.

«El Señor Krisna regresa a la ciudad de Hastinapura»
Los reyes y los príncipes que el Señor Krisna liberó después de la muerte de Jarasandha, eran gobernantes de diferentes partes del mundo. Jarasandha eran tan poderoso en términos de fuerza militar, que había conquistado a todos estos príncipes y reyes, que sumaban en total 20.800. Todos estuvieron encarcelados dentro de la cueva de una montaña, especialmente construida como un fuerte, y por un largo tiempo fueron mantenidas en esa situación. Cuando fueron liberados por la gracia del Señor Krisna, todos se veían muy infelices, sus vestimentas eran muy míseras y sus caras estaban casi secas por falta del cuidado corporal adecuado. Ellos estaban muy débiles a causa del hambre, y sus caras habían perdido toda belleza y brillo. Debido al largo encarcelamiento de los reyes, todas las partes de sus cuerpos se habían aflojado y habían quedado inválidas. Pero a pesar de encontrarse sufriendo en esa miserable condición de vida, tuvieron la oportunidad de pensar en la Suprema Personalidad de Dios, Vishnú. Ahora vieron ante ellos el color del cuerpo trascendental del Señor Krisna, igual al matiz de una nube del cielo recién llegada. Él apareció ante ellos hermosamente cubierto con ropa amarilla de seda, con cuatro manos como Vishnú, y llevando los diferentes símbolos de la maza, la caracola, el disco y la flor de loto. Había marcas de líneas doradas en Su pecho, y las tetillas de Su pecho parecían ser verticilos de flores de loto. Sus ojos parecían alargados como los pétalos de una flor de loto, y Su cara sonriente exhibía el símbolo de la paz y prosperidad eternas. Sus zarcillos brillantes estaban montados hermosamente, y Su yelmo estaba adornado con joyas preciosas. El collar de perlas del Señor y las ajorcas y brazaletes hermosamente situados en Su 118

cuerpo, brillaban con una belleza trascendental. La joya Kaustubha que colgaba sobre Su pecho, resplandecía con gran brillo, y el Señor llevaba una hermosa guirnalda de flores. Después de tanta aflicción, cuando los reyes y príncipes vieron al Señor Krisna con Sus hermosos rasgos trascendentales, lo miraron a su entera satisfacción, tal como si estuvieran bebiendo néctar a través de sus ojos, lamiendo Su cuerpo con sus lenguas, oliendo el aroma de Su cuerpo con sus narices, y abrazándolo con sus brazos. Solamente por estar frente a la Suprema Personalidad de Dios, todas las reacciones a sus actividades pecaminosas se desvanecieron. Por lo tanto, sin reserva, se rindieron a los pies de loto del Señor. Se afirma en El Bhagavad-gita que a menos que uno esté libre de todo tipo de reacción pecaminosa, no puede rendirse plenamente a los pies de loto del Señor. Todos los príncipes que vieron al Señor Krisna se olvidaron de todas sus pasadas tribulaciones. Con las manos juntas y con gran devoción, comenzaron a ofrecerle oraciones al Señor Krisna de la siguiente manera: «Querido Señor, ¡oh, Suprema Personalidad de Dios, amo de todos los semidioses!, Tú puedes quitar inmediatamente todos los dolores de Tus devotos, pues ellos están plenamente rendidos a Ti. ¡Oh, querido Señor Krisna!, ¡oh, Deidad eterna de dicha y conocimiento trascendentales!, Tú eres imperecedero, y ofrecemos nuestras reverencias respetuosas a Tus pies de loto. Es por tu misericordia sin causa que hemos sido liberados del encarcelamiento de Jarasandha, pero ahora Te oramos para que nos liberes del encarcelamiento de la energía ilusoria de la existencia material. De modo que, por favor detén nuestro continuo ciclo de nacimiento y muerte. Ahora tenemos suficiente experiencia de la desoladora condición material de la vida en la cual estamos plenamente absortos, y, habiendo saboreado su amargura, hemos llegado a la conclusión de refugiarnos bajo Tus pies de loto. Querido Señor, ¡oh destructor del demonio Madhu!, ahora claramente podemos ver que Jarasandha no tenía culpa alguna; en realidad es por Tu misericordia sin causa que fuimos despojados de nuestros reinos, debido a que estábamos orgullosos de llamarnos gobernantes y reyes. Todo gobernante o rey que se envanece demasiado con su falso prestigio y poder, no obtiene la oportunidad de comprender su verdadera posición constitucional y su vida eterna. Tales supuestos gobernantes y reyes tontos se enorgullecen falsamente de su posición, bajo la influencia de Tu energía ilusoria; ellos son como una persona tonta que toma un espejismo del desierto por un manantial de agua. Las personas tontas piensan que sus posesiones materiales les darán protección, y aquellos que están ocupados en gratificar los sentidos, aceptan falsamente este mundo material como un lugar de disfrute eterno. ¡Oh, Señor!, ¡oh, Suprema Personalidad de Dios! Debemos admitir que anteriormente estábamos 119

engreídos con nuestras opulencias materiales. Debido a que todos teníamos envidia el uno del otro, y queríamos conquistarnos el uno al otro, todos nos dedicábamos a luchar por la supremacía, aun a costa de sacrificar las vidas de muchos ciudadanos». Ésa es la enfermedad del poder político. Tan pronto como un rey o una nación se vuelve rica en opulencias materiales, quiere dominar a otras naciones mediante la agresión militar. De igual manera, los hombres de negocios quieren monopolizar ciertos tipos de negocio, y controlar otros grupos mercantiles. Degradada por el falso prestigio y locamente enamorada de las opulencias materiales, la sociedad humana, en lugar de esforzarse por desarrollar conciencia de Krisna, crea estragos, y perturba la vida pacífica. Por eso naturalmente, los hombres se olvidan del verdadero propósito de la vida: lograr la gracia del Señor Vishnú, la Suprema Personalidad de Dios. Los reyes continuaron: «¡Oh, Señor!, simplemente nos encontrábamos dedicados a la abominable tarea de matar a los ciudadanos y de seducirlos para que fueran matados innecesariamente, solamente para satisfacer nuestros caprichos políticos. No considerábamos que Su Señoría siempre está presente ante nosotros en la forma de la muerte cruel. Estábamos tan engañados, que nos convertimos en la causa de la muerte de otros, olvidando nuestra propia e inminente muerto. Pero, querido Señor, ala represalia del elemento tiempo, el cual es Tu representante, ciertamente es insuperable. El elementos tiempo es tan fuerte, que nadie puede escapar de su influencia; por lo tanto, hemos recibido las reacciones a nuestras actividades atroces, y ahora estamos desprovistos de toda opulencia y nos ponemos ante Ti como mendigos callejeros. Consideramos que nuestra posición es la expresión de Tu inmaculada misericordia sin causa para con nosotros, pues ahora podemos comprender que estábamos falsamente orgullosos y que, por Tu voluntad, nuestros opulencias materiales nos podían ser quitadas en un segundo. Ahora podemos pensar en Tus pies de loto, solamente por Tu misericordia sin causa. Éste es nuestro mejor logro. Querido Señor, todo el mundo sabe que el cuerpo es un criadero de enfermedades. Ahora hemos envejecido bastante, y en lugar de estar orgullosos de nuestra fuerza corporal, estamos debilitándonos día a día. Ya no estamos interesados en la complacencia de los sentidos ni en la falsa felicidad que se consigue a través del cuerpo material. Por tu gracia, hemos llegado ahora a la conclusión de que anhelar dicha felicidad material es como buscar agua en un espejismo del desierto. Ya no estamos interesados en los resultados de nuestras actividades piadosas, tales como ejecutar grandes sacrificios para ser elevados a los planetas celestiales. Ahora comprendemos que esa ascensión a un elevado nivel de vida material puede que parezca muy deleitable, pero en realidad no puede haber ninguna felicidad dentro de este 120

mundo material. Le rogamos a Su Señoría que nos favorezca instruyéndonos en cómo ocuparnos en el trascendental servicio amoroso de Sus pies de loto, para que nunca nos olvidemos de nuestra eterna relación con Vuestra Señoría. No queremos liberación del enredo de la existencia material. Por tu voluntad, puede que nazcamos en cualquier especie de vida; eso no importa. Simplemente rogamos que nunca olvidemos Tus pies de loto, bajo ninguna circunstancia. Querido Señor, ahora nos rendimos a Tus pies de loto ofreciéndote nuestras respetuosas reverencias, debido a que Tú eres el Supremo Señor, Krisna, el hijo de Vasudeva. Eres la Superalma que mora en el corazón de todos, y Tú eres el Señor Hari, quien puede quitar toda condición desoladora de la existencia material. Querido Señor, Tu nombre es Govinda, la fuente de todo placer. Aquel que está dedicado a satisfacer Tus sentidos, automáticamente satisface también sus propios sentidos, y, en consecuencia, eres conocido como Govinda. Querido Señor, Tú eres por siempre famoso, pues puedes darle fin a todos los sufrimientos de Tus devotos. Así que, por favor acéptanos como Tus rendidos sirvientes. Después de oír las oraciones de los reyes liberados de la prisión de Jarasandha, el Señor Krisna, quien siempre es el protector de las almas rendidas y el océano de misericordia de los devotos, les respondió de la siguiente manera, con Su dulce y trascendental voz, que era grave y estaba llena de significado: «Mis queridos reyes —dijo— les otorgo Mis bendiciones. De hoy en adelante estarán apegados sin falta a Mi servicio devocional. Les doy esta bendición, tal como lo han deseado. He de hacerles saber que siempre estoy sentado en sus corazones como la Superalma, y debido a que ahora han vuelto sus caras hacia Mí, Yo, como el amo de todos, siempre les daré buen consejo para que nunca Me olviden, y para que gradualmente regresen al hogar, de vuelta a Dios. Mis queridos reyes, su decisión de abandonar todo concepto de disfrute material, y en lugar de eso, volverse hacia Mi servicio devocional, es de hecho el síntoma de su buena fortuna. De ahora en adelante, siempre estarán bendecidos con la vida bienaventurada. Yo confirmo que todo lo que ustedes han hablado acerca de 121

Mí en sus oraciones es real. Es un hecho que la posición materialmente opulenta de aquel que no está completamente consciente de Krisna, es la causa de su propia degradación y de que se convierta en una víctima de la energía ilusoria. En el pasado había muchos reyes rebeldes, tales como Haihaya, Nahusa, Vena, Ravana y Narakasura. Algunos de ellos eran semidioses, pero debido a la falsa percepción que tenían de sus posiciones, se cayeron de sus puestos elevados, y así pues, no permanecieron más como los reyes de sus reinos respectivos. »Cada uno de ustedes, mientras está perdido en la violencia de la vida condicionada, debe comprender que toda cosa material tiene su punto de partida, crecimiento, expansión, deterioro, y finalmente, desaparición. Todos los cuerpos materiales están sujetos a estas seis condiciones, y toda adquisición relativa que este cuerpo acumula está definitivamente sujeta a la destrucción final. Por consiguiente, nadie debe apegarse a las cosas perecederas. Mientras uno esté dentro de este cuerpo material, deber ser muy cauteloso en los tratos humanos. El camino más perfecto de la vida en este mundo material es simplemente estar consagrado a Mi amoroso y trascendental servicio, y ejecutar honestamente los deberes prescritos para la posición particular de uno en la vida. En lo que concierne a ustedes, todos pertenecen a familias ksatriyas. Por lo tanto, deben vivir honestamente, de acuerdo con los deberes prescritos y propios de la orden real, y deben hacer que sus ciudadanos se sientan felices en todo aspecto. Manténganse a la altura de la vida ksatriya. No engendren hijos por complacer los sentidos, sino simplemente encárguense del bienestar de la gente en general. Todos nacen en este mundo material debido a los deseos contaminados de sus vidas precias, y, de esa manera, quedan sujetos a las leyes severas de la naturaleza, tales como el nacimiento y la muerte, la angustia y la felicidad, la ganancia y la pérdida. Uno no debe perturbarse por la dualidad, sino que siempre debe estar fijo en Mi servicio, y así mantener su mente equilibrada, y permanecer satisfecho en toda circunstancia, considerando que todas las cosas son dadas por Mí; y puede vivir una vida muy feliz y tranquila, aun dentro de esta condición material. En otras palabras, en realidad uno debería ser insensible a este cuerpo material y a sus subproductos, y permanecer sin ser afectado por ellos. Uno debe ocupar su mente solamente en Mí, debe simplemente convertirse en Mi devotos, debe simplemente adorarme, y debe ofrecer sus reverencias respetuosas solamente a Mí. De esa manera, uno puede atravesar este océano de nesciencia muy fácilmente y, al final, regresar a Mí. En conclusión, sus vidas deben estar ocupados constantemente en Mi servicio». Después de dar Sus instrucciones a los reyes y príncipes, el Señor Krisna inmediatamente dispuso todo para que se sintieran cómodos, y les pidió a 122

muchos sirvientes y sirvientas que cuidaran de ellos. El Señor Krisna le pidió a Sahadeva, el hijo del rey Jarasandha, que proveyera todo lo que los reyes necesitaran, y también le pidió que ofreciera todo respeto y honor. Siguiendo la orden del Señor Krisna, Sahadeva les ofreció todo honor, y les presentó ornamentos, prendas de vestir, guirnaldas y otros enseres. Después de bañarse y vestirse muy bien, los reyes parecían felices y amables. Luego se les proveyó de buenos alimentos. El Señor Krisna proveyó de todo para su comodidad, de forma adecuada a sus posiciones de reyes. Debido a que el Señor Krisna trató a los reyes tan misericordiosamente, ellos sintieron gran felicidad, y todas sus caras brillantes parecían las estrellas del cielo después de la estación lluviosa. Todos estaban hermosamente vestidos y adornados, y sus zarcillos brillaban. Luego, cada uno de ellos fue sentado en una cuadriga decorada con oro y joyas, y tirada por caballos adornados. Después de ver que cada uno de ellos fuera adecuadamente atendido, el Señor Krisna, con una voz dulce, les pidió que regresaran a sus reinos respectivos. Por su comportamiento generoso, sin paralelo en la historia del mundo, el Señor Krisna liberó a todos los reyes que habían estado en las garras de Jarasandha; y plenamente satisfechos, los reyes comenzaron a ocuparse de cantar Su santo nombre, pensar en Su santa forma, y glorificar Sus pasatiempos trascendentales como la Suprema Personalidad de Dios. Ocupados de esa manera, regresaron a sus reinos respectivos. Los ciudadanos de sus reinos estaban muy complacidos de verlos regresar, y cuando oyeron hablar de los tratos bondadosos que habían recibido del Señor Krisna, todos se pusieron muy felices. Los reyes comenzaron a dirigir los asuntos de sus reinos de acuerdo con las instrucciones del Señor Krisna, y todos esos reyes y sus súbditos pasaron sus días muy felices. Éste es el ejemplo vívido de la sociedad consciente de Krisna. Si la gente del mundo divide la sociedad entera —en términos de sus cualidades materiales respectivas— en las cuatro órdenes para el progreso material y espiritual, poniendo a Krisna como centro de todo y siguiendo las instrucciones de Krisna como se expone en El Bhagavad-gita, toda la sociedad humana será indudablemente feliz. Ésa es la lección que debemos aprender de este incidente. Después de ocasionar de esta manera la aniquilación de Jarasandha a manos de Bhimasena, y después de ser honrado apropiadamente por Sahadeva —el hijo de Jarasandha— el Señor Krisna, acompañado de Bhimasena y Arjuna, regresó a la ciudad de Hastinapura. Cuando llegaron a las inmediaciones de Hastinapura, sonaron sus caracolas respectivas, y, al oír las vibraciones sonoras y comprender quién llegaba, todo el mundo inmediatamente se sintió feliz. Pero al oír las caracolas, los enemigos de Krisna lo lamentaron mucho. Los ciudadanos de Indraprastha sintieron que sus corazones se volvían 123

jubilosos simplemente con oír la vibración de la caracola de Krisna, pues podían comprender que Jarasandha había sido matado. Ahora, la ejecución del sacrificio rajasnja que llevaría a cabo el rey Yudhisthira era casi cierta. Bhimasena, Arjuna y Krisna, la Suprema Personalidad de Dios, llegaron ante el rey Yudhisthira y le ofrecieron sus respetos al Rey. El rey oyó atentamente la narración de la muerte del rey Jarasandha y de la liberación de los reyes. También oyó hablar de las tácticas que Krisna adoptó para matar a Jarasandha. El rey era por naturaleza afectuoso con Krisna, pero después de oír la historia, quedó aún más atado por el amor que sentía por Krisna; lágrimas de éxtasis se deslizaban de sus ojos, y quedó aturdido, que casi no podía hablar.

EL SRI VISHNÚ ES EL MÁS PIADOSO Hace mucho, mucho tiempo, hubo una asamblea de grandes sabios en la ribera del río Sarasvati, que realizaron un gran sacrificio llamado Satra-yajña. En asambleas así, los grandes sabios que se encuentran presentes suelen discutir acerca de temas védicos, y cuestiones filosóficas, y en esa reunión particular se hizo la siguiente pregunta: las tres deidades regentes de este mundo material, es decir, el Señor Brahma, el Señor Vishnu y el Señor Siva, dirigen todos los asuntos de este cosmos, pero, ¿cuál de ellos es el supremo? Después de mucho discutir acerca de esa pregunta, se comisionó al gran sabio de nombre Bhrgu, quien es el hijo del Señor Brahma, para que pusiera a prueba a todas las tres deidades regentes, y le informara a la asamblea cuál era la más grandiosa. Habiendo sido comisionado así, el gran sabio Bhrgu Muni fue en primer lugar a la residencia de su padre, que se encuentra en Brahmaloka. Las tres deidades son los controladores de las tres cualidades materiales, es decir, las cualidades de la bondad, la pasión y la ignorancia. El plan que los sabios habían acordado, era que Bhrgu pusiera prueba cuál de las deidades regentes poseía la cualidad de la bondad en pleno. Por lo tanto, cuando Bhrgu Muni llegó a donde estaba su padre, el Señor Brahma, debido a que quería poner a prueba si éste tenía la cualidad de la bondad, no le ofreció sus respetos, a propósito, ni mediante el ofrecimiento de reverencias ni mediante el ofrecimiento de oraciones. Es deber de un hijo o un discípulo ofrecer respetos y recibir oraciones apropiadas cuando se acerca a su padre o al maestro espiritual. Pero Bhrgu Muni dejó a propósito de ofrecer respetos, sólo para ver cuál era la reacción del Señor Brahma a esa negligencia. El Señor Brahma se enfureció mucho ante la desfachatez de su hijo, y exhibió señales que demostraron en forma definitiva que así había sido. Incluso estaba dispuesto a condenar a Bhrgu, maldiciéndolo, pero debido a que Bhrgu era su hijo, el Señor Brahma 124

controló su ira con su gran inteligencia. Eso significa que si bien la cualidad de la pasión era resaltante en el Señor Brahma, él tenía el poder de controlarla. La ira del Señor Brahma y el control de su ira, se asemejan al fuego y al agua. El agua se produce del fuego, pero el fuego puede ser extinguido con agua. De forma similar, si bien el Señor Brahma estaba muy furioso debido a su cualidad de pasión, aun así pudo controlar su pasión debido a que Bhrgu Muni era su hijo. Después de poner a prueba al Señor Brahma, Bhrgu Muni fue directamente al planeta Kailasa, donde reside el Señor Siva, Bhrgu Muni resultaba ser el hermano del Señor Siva. Por consiguiente, tan pronto como Bhrgu Muni se acercó, el Señor Siva se sintió muy contento y se levantó personalmente para abrazarlo. Pero cuando el Señor Siva se acercó, Bhrgu Muni rehusó abrazarlo. «Mi querido hermano», dijo él, «tú siempre te encuentras muy impuro. Debido a que tú untas tu cuerpo con cenizas, no eres, por lo tanto, muy limpio. Por favor, no me toques». Cuando Bhrgu Muni rehusó abrazar a su hermano, diciendo que el Señor Siva era impuro, este último se enfureció mucho con él. Se dice que una ofensa se puede cometer bien sea con el cuerpo, con la mente, o con la palabra. La primera ofensa de Bhrgu Muni, que cometió en contra del Señor Brahma, fue una ofensa hecha con la mente. Su segunda ofensa, que cometió contra el Señor Siva al insultarlo, criticándolo por sus hábitos sucios, fue una ofensa de palabra. Debido a que la cualidad de la ignorancia se encuentra resaltante en el Señor Siva, cuando él escuchó el insulto de Bhrgu, sus ojos de inmediato se enrojecieron por la ira. Con furia incontrolable, cogió su tridente y se dispuso a matar a Bhrgu Muni. En ese momento, la esposa del Señor Siva, Parvati, se encontraba presente. Su personalidad es una mezcla de las tres cualidades, y, por lo tanto, ella recibe el nombre de Trigunamayi. En este caso, ella salvó la situación al evocar la cualidad de la bondad del Señor Siva. Ella cayó a los pies de su esposo, y con sus dulces palabras lo convenció de que no matara a Bhrgu Muni. 125

Después de ser salvado de la ira del Señor Siva, Bhrgu Muni fue directamente al planeta Svetadvipa, donde el Señor Vishnu yacía en una cama de flores, acompañado por Su esposa, la diosa de la fortuna, quien estaba dedicada a darle masajes a Sus pies de loto. Ahí Bhrgu Muni cometió a propósito el pecado más grande de todos, ofendiendo al Señor Visnhu mediante sus actividades corporales. La primera ofensa que cometió Bhrgu Muni era mental, la segunda ofensa era verbal y la tercera ofensa era corporal. Esas diferentes ofensas can de menor a mayor en ese orden. Una ofensa que se hace con la mente es de hecho una ofensa; la misma ofensa hecha verbalmente, es comparativamente más grande, y cuando se hace mediante una acción corporal, alcanza el grado superlativo de su aspecto ofensivo. Así que Bhrgu Muni cometió la ofensa más grande de todas al tocar el pecho del Señor con su pie, en presencia de la diosa de la fortuna. Naturalmente, el Señor Vishnu es plenamente misericordioso. Él no se enfureció ante las actividades de Bhrgu Muni, debido a que era un gran brahmana. Un brahmana ha de ser perdonado si algunas veces comete una ofensa, y el Señor Vishnu dio el ejemplo de ello. Sin embargo, se dice que, desde el momento de ese incidente, la diosa de la fortuna, Laksmi, no ha tenido una disposición muy favorable hacia los brahmanas, y, en consecuencia, debido a que la diosa de la fortuna se abstiene de darles bendiciones a los brahmanas, éstos generalmente son muy pobres. El hecho de que Bhrgu Muni tocara el pecho del Señor Vishnu con su pie era ciertamente una gran ofensa, pero el Señor Vishnu era tan magnánimo, que no le dio importancia. Los supuestos brahmanas de Kali-yuga se sienten a veces muy orgullosos de que pueden tocar el pecho del Señor Vishnu con sus pies. Pero cuando Bhrgu Muni tocó el pecho del Señor Vishnu con sus pies era diferente, pues bien era la ofensa más grande de todas, el Señor Vishnu, por ser sumamente magnánimo, no lo tomó muy en serio. En vez de enfurecerse con Bhrgu Muni o maldecirlo, el Señor Vishnu de inmediato se levantó de su cama juntamente con Su esposa, al diosa de la fortuna, y le ofreció respetuosas reverencias al brahmana. Él le habló a Bhrgu Muni de la siguiente manera: «Mi querido brahmana, constituye un gran bendición para Mí que hayas venido aquí. Por lo tanto, por favor, siéntate en este cojín por unos cuantos minutos. Mi querido brahmana, lamento mucho que justamente cuando entraste Yo no pudiera recibirte apropiadamente. Fue una gran ofensa de Mi parte, y te suplico que me perdones. Tú eres tan puro y magnánimo, que el agua que lava tus pies de loto puede purificar incluso los lugares de peregrinaje. Por consiguiente, Yo te pido que purifiques el planeta Vaikuntha donde Yo vivo con Mis asociados. Mi querido padre, ¡oh, gran sabio!, Yo sé que tus pies son muy suaves, como una flor de loto, y que Mi pecho es tan duro como un rayo. Debido a ello, temo que puedas haber sentido 126

un poco de dolor al tocar Mi pecho con tus pies. Permíteme tocar tus pies para aliviar el dolor que has sufrido». El Señor Vishnu comenzó entonces a darle masajes a los pies de Bhrgu Muni. El Señor continuó hablándole a Bhrgu Muni: «Mi querido señor», dijo Él, «ahora mi pecho se ha santificado debido al toque de Tus pies, y ahora estoy seguro de que la diosa de la fortuna, Laksmi, se sentirá muy contenta de vivir ahí perpetuamente». Otro nombre de Laksmi es Chañcahla, el cual indica que ella no se queda en un mismo lugar durante mucho tiempo. Por lo tanto, observamos que la familia de un hombre rico, algunas veces se vuelve pobre después de algunas generaciones, y algunas veces vemos que la familia de un hombre pobre se vuelve muy rica. Laksmi, la diosa de la fortuna, es Chañchala en este mundo material, mientras que en los planetas Vaikuntha vive eternamente a los pies de loto del Señor. Debido a que Laksmi es famosa como Chañchala, el Señor Narayana indicó que ella quizás no habría vivido perpetuamente cerca de Su pecho, pero debido a que Su pecho había sido tocado por los pies de Bhrgu Muni, ahora estaba santificado, y no había posibilidad de que la diosa de la fortuna se fuera. Sin embargo, Bhrgu Muni pudo darse cuenta de su posición y de la del Señor, y se pasmó de asombro ante el comportamiento de la Suprema Personalidad de Dios. Debido a su gratitud, su voz se ahogó, y no pudo responder a las palabras del Señor. Las lágrimas se deslizaban de sus ojos, y no pudo decir nada. Simplemente se quedó de pie y en silencio ante el Señor. Después de poner a prueba al Señor Brahma, al Señor Siva y al Señor Vishnu, Bhrgu Muni regresó a la asamblea de los grandes sabios que se efectuaba en la ribera del río Sarasvati y relató la experiencia que había tenido. Después de escucharlo con gran atención, los sabios concluyeron que de todas las deidades regentes, Vishnu es sin duda quien está situado en la modalidad de la bondad en el mayor grado. En El Srimad-Bhagavatam, hay una descripción que dice que esos sabios son brahma-vadinam. Brahma-vadinam se refiere a aquellos que hablan de la Verdad Absoluta pero que aún no han llegado a una conclusión. Por lo general, brahmavadi se refiere a los impersonalistas o a aquellos que son estudiantes de los Vedas. Por lo tanto, se concluye que todos los sabios reunidos eran estudiantes serios de la literatura védica, pero no habían llegado a conclusiones definitivas acerca de quién era la Suprema Personalidad de Dios. Después de oír de las experiencias que Bhrgu Muni había tenido en sus encuentros con las tres deidades regentes —el Señor Siva, el Señor Brahma, y el Señor Vishnu— los sabios concluyeron que el Señor Vishnu es la Verdad Suprema, la Personalidad de Dios. En El Srimad-Bhagavatam se dice que, después de oír los detalles que relatara Bhrgu Muni, los sabios se asombraron 127

debido a que si bien el Señor Brahma y el Señor Siva de inmediato se habían agitado, el Señor Vishnu, a pesar de haber sido pateado por Bhrgu Muni, no se agitó en lo más mínimo. Se da el ejemplo de que puede que una ligera brisa agite las lámparas pequeñas, pero la lámpara más grande de todas o la fuente iluminadora más grande de todas, el Sol, nunca se mueve, ni siquiera ante el más grande de los huracanes. La grandeza de uno debe medirse según la habilidad de que uno tenga de tolerar situaciones provocadoras. Los sabios reunidos en la ribera del río Sarasvati concluyeron que, si alguien quiere verdadera paz y libertad de todo temor, debe refugiarse en los pies de loto de Vishnu. Si el Señor Brahma y el Señor Siva perdieron su actitud pacífica ante una pequeña provocación, ¿cómo podían ellos mantener la paz y la tranquilidad de sus devotos? Sin embargo, en cuanto al Señor Vishnu, se declara en El Bhagavad-gita que todo aquel que acepta al Señor Vishnu o Krisna como el amigo supremo, alcanza la más elevada perfección de la vida pacífica.

El SR. BUDA AVATARA.
El Señor Buda, una poderosa encarnación de la Personalidad de Dios, apareció en la provincia de Gaya (Bihar) como el hijo de Añjana, y predicó su propio concepto de no violencia, desaprobando incluso los sacrificios de animales que se sancionan en los Vedas. Buda negó directamente la autoridad de los Vedas, y estableció su propia religión. Por esa razón únicamente, la religión budista no fue aceptada por los estrictos seguidores de los Vedas. En la época en que el Señor Buda apareció, la generalidad de la gente era atea y prefería la carne animal a cualquier otra cosa. Bajo el pretexto de sacrificio védico, todo lugar se había convertido prácticamente en un matadero, y la gente se había entregado, sin restricción, a la matanza de animales. El Señor Buda predicó la no violencia, compadeciéndose de los pobres animales. Él predicó que no creía en los preceptos de los Vedas, e hizo énfasis en los efectos psicológicos adversos que la matanza de animales provocaba. Los hombres poco inteligentes de la era de Kali, que no tenían fe en Dios, siguieron su principio, y entre tanto fueron entrenados en la disciplina moral y la no violencia, pasos preliminares estos para seguir adelante en el sendero hacia la comprensión de Dios.Él engañó a los ateos, pues esos ateos que siguieron sus principios no creían en Dios, pero mantuvieron absoluta fe en el Señor Buda, que de por sí era la encarnación de Dios.

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De esa manera, a la gente infiel se le hizo creer en Dios en la forma del Señor Buda. Ésa fue la misericordia del Señor Buda: él hizo que los infieles le fueran fieles a él. Antes del advenimiento del Señor Buda, la matanza de animales era la característica más resaltante de la sociedad. La gente alegaba que se trataba de sacrificios védicos. Cuando los Vedas no se reciben a través de la sucesión discipular autoritativa, los lectores casuales de los Vedas son desencaminados por el lenguaje florido de ese sistema de conocimiento. En la Bhagavad-gita se ha hecho un comentario acerca de esa clase de estudiosos necios. Los estudiosos necios de la literatura védica, que no se preocupan por recibir el mensaje trascendental a través de las trascendentales e iluminadas fuentes de la sucesión discipular, se confundirán con toda certeza. Ellos consideran que las ceremonias rituales lo son todo; no tienen ninguna profundidad de conocimiento. Según la Bhagavad-gita , todo el sistema de los Vedas tiene por objeto llevarlo a uno gradualmente hacia el sendero del Señor Supremo. Toda la materia de la literatura védica tiene por objeto conocer al Señor Supremo, al alma individual, la situación cósmica y la relación que hay entre todos esos factores. Cuando se conoce la relación, comienza la función relativa, y como resultado de dicha función, la meta máxima de la vida, o el ir de vuelta a Dios, se alcanza de la manera más fácil. Desdichadamente, desautorizados estudiosos de los Vedas quedan cautivados únicamente por las ceremonias purificatorias, y de esa forma se detiene el progreso natural. Para esa clase de personas confundidas y de tendencias ateas, el Señor Buda es el emblema del teísmo. Por consiguiente, él quiso detener ante todo el hábito de matar animales. Los asesinos de animales son elementos peligrosos en el sendero que va de vuelta a Dios. Hay dos tipos de asesinos de animales. Al alma se la llama a veces el “animal” o el ser viviente. En consecuencia, tanto al matador de animales, como también aquellos que han perdido su identidad como almas, son asesinos de animales. Maharaja Pariksit dijo que únicamente el asesino de animales no puede saborear el mensaje trascendental del Señor Supremo. Por lo tanto, si la gente 129

va a ser educada para ir por el sendero de Dios, debe enseñársele ante todo a detener el proceso de matar animales, como se mencionó anteriormente. Es absurdo decir que la matanza de animales no tiene nada que ver con la comprensión espiritual. En virtud de esa peligrosa teoría y por la gracia de Kali-yuga, han surgido muchos supuestos sannyasis que predican a favor de la matanza de animales, disfrazándola de los Vedas. El tema ya se ha discutido en la conversación que hubo entre el Señor Caitanya y el ulema Chand Kazi Shaheb. El sacrificio de animales que se expone en los Vedas es diferente de la matanza de animales sin restricción que se hace en el matadero. Debido a que los asuras o los presuntos estudiosos de las Escrituras védicas alegan como evidencia la matanza de animales que se indica en los Vedas, el Señor Buda negó superficialmente la autoridad de los Vedas. El Señor Buda adoptó esa posición de rechazo de los Vedas, para salvar a la gente del vicio de matar animales, así como también para salvar a los pobres animales de ser matados por sus hermanos mayores, que claman por la fraternidad universal, la paz, la justicia y la igualdad. No hay justicia cuando hay matanza de animales. El Señor Buda quiso detener esta última por completo, y, en consecuencia, su culto de ahimsa (no violencia) se propagó no sólo en la India, sino también fuera del país. Técnicamente se dice que la filosofía del Señor Buda es atea, debido a que no reconoce al Señor Supremo, y debido a que ese sistema de filosofía negó la autoridad de los Vedas. Pero ése es un acto de camuflaje que realizó el Señor. El Señor Buda es la encarnación de Dios. Como tal, él es el expositor original del conocimiento védico, y, por ende, él no puede rechazar la filosofía védica. Pero él la rechazó externamente, porque los sura-dvis, o los demonios que siempre están envidiosos de los devotos de Dios, tratan de respaldar con las páginas de los Vedas la matanza de vacas o la matanza de animales, y esto lo están haciendo ahora los sannyasis modernizados. El Señor Buda tuvo que rechazar por completo la autoridad de los Vedas. Esto es simplemente una cuestión técnica, y de no haberlo sido, no se lo hubiera aceptado como la encarnación de Dios. Ni tampoco habría sido adorado en las canciones trascendentales del poeta Jayadeva, que es un Acarya vaisnava. A fin de restablecer la autoridad de los Vedas, el Señor Buda predicó los principios preliminares de los Vedas de una manera adecuada para el tiempo en cuestión (y eso mismo hizo Sankaracarya). Por consiguiente, tanto el Señor Buda como Sankara le abrieron el camino al teísmo, y los Acaryas vaisnavas —específicamente el Señor Sri Caitanya Mahaprabhu— guiaron a la gente por la senda de la comprensión de cómo regresar a Dios. Nos contenta el hecho de que la gente se esté interesando por el movimiento de no violencia del Señor Buda. Pero, ¿tomarán ellos el asunto muy en serio y 130

cerrarán totalmente los mataderos de animales? Si no, el culto de ahimsa no tiene ningún sentido. El Sri mad-Bhagavatam se compuso justo antes del comienzo de la era de Kali (hace unos cinco mil años), y el Señor Buda apareció hace unos dos mil seiscientos años. Por lo tanto, en el Sri mad-Bhagavatam se predice la aparición del Señor Buda. He ahí la autoridad de esta Escritura transparente. Hay muchas de esas profecías, y se están cumpliendo una tras otra. Ellas indicarán la excelsa posición del Sri mad-Bhagavatam, que carece de todo vestigio de error, ilusión, engaño e imperfección —los cuatro defectos de todas las almas condicionadas—. Las almas liberadas están por encima de esos defectos; Por consiguiente, pueden ver y predecir cosas que van a suceder en lejanas fechas futuras. Los hombres con un escaso acopio de conocimiento aceptan únicamente la historia del mundo a partir de la época de Buda, o desde el año 600 A.C., y consideran que todas las historias de antes de ese período que se mencionan en las Escrituras, son únicamente historias imaginarias. Durante una cierta etapa de la religión, en la que esa clase de actividades materiales en nombre de la religión (como el sacrificio de animales en nombre de yajña) se estaba realizando de una manera muy desenfrenada, el Señor se encarnó como Buda y censuró la autoridad de los Vedas, a fin de detener el sacrificio animal realizado en nombre de la religión. Narada previó esto, y, por consiguiente, condenó esas Escrituras. La gente que come carne, aún continúa realizando el sacrificio de los animales ante algún semidiós o semidiosa en nombre de la religión, debido a que en algunas de las Escrituras védicas se recomiendan esa clase de sacrificios regulados, con la finalidad de desalentar el comer carne. El Señor Buda fue considerablemente respaldado por el rey Asoka, en virtud de lo cual su específico culto del conocimiento se propagó por todas partes del mundo. Los principios del nirvana, tal como los recomendó el Señor Buda, también son para terminar la desoladora vida de la existencia material. Y este proceso, en su grado más elevado, se recomienda con clara percepción de la perfección ideal, si bien básicamente no existe diferencia entre los procesos de los budistas, Sankaristas y Vaisnavistas. Para conseguir la promoción al nivel más elevado de la perfección, es decir, para lograr liberarse del padecimiento del nacimiento y la muerte, de la ansiedad y del temor, ninguno de esos procesos le permite a su seguidor que rompa el voto de celibato. Sea cual sea el caso, debemos entender que el Señor tiene un plan. Buda, por ejemplo, era una encarnación, pero predicó el ateísmo: «Dios no existe». Pero, en realidad, tras esto había un plan 131

Para establecer Su doctrina de la no violencia, el Señor Buddha Se negó de plano a creer en los Vedas, y más adelante Sankaracarya detuvo la difusión de ese sistema religioso en la India y lo obligó a salir de la India. Esta medida es similar a la que el Señor Buddha adoptó cuando la gente estaba excediéndose en los sacrificios de animales recomendados en las instrucciones védicas. El Señor Buddha tuvo que introducir la religión de la no violencia, contradiciendo las instrucciones védicas de sacrificio. En realidad, los animales muertos en los sacrificios recibían una vida renovada, pero, amparándose en esos rituales védicos, personas que no tenían el poder requerido estaban matando innecesariamente animales indefensos. Por esa razón, el Señor Buddha tuvo que negar temporalmente la autoridad de los Vedas. No se deben ejecutar sacrificios que generan los efectos contrarios. Es mejor detener esa clase de sacrificios. A veces el Señor Vishnú adviene personalmente como el Señor Krisna o el Señor Rama. Todos esos advenimientos se mencionan en los Sastras. A veces aparece en forma de un Saktyavesa-avatara, como el Señor Buddha. Como antes se explicó, esos saktyavesa-avataras son encarnaciones del poder de Vishnú investido en una entidad viviente. Las entidades vivientes también son partes integrales del Señor Vishnú, pero no son tan poderosas como Él; por lo tanto, cuando una entidad viviente desciende como encarnación de Vishnú, el Señor la dota de poder especial. Se explica que el tamaño de la chispa espiritual es igual a la diezmilésima parte de la punta de un cabello; cuando esa chispa espiritual se ve forzada a venir a la existencia material, queda cubierta por los elementos materiales densos y sutiles. El cuerpo material está compuesto de cinco elementos densos: tierra, agua, fuego, aire y éter, y de tres elementos sutiles: mente, inteligencia y ego. Al alcanzar la liberación, nos liberamos de esas cubiertas materiales. De hecho, el éxito en el yoga implica liberarse de esas cubiertas materiales y entrar en la existencia espiritual. Las enseñanzas del Señor Buddha acerca del nirvana se basan en ese principio. El Señor Buddha dio a sus seguidores la instrucción de que abandonasen esas cubiertas materiales por medio de la meditación y el yoga. No dio información alguna acerca del alma, pero quien siga estrictamente sus instrucciones, acabará liberándose de las coberturas materiales y alcanzando el nirvana. Después de abandonar las cubiertas materiales, la entidad viviente sigue siendo un alma espiritual. Esa alma espiritual tiene que entrar en el cielo espiritual para fundirse en la refulgencia del Brahman. Por desgracia, si carece de información acerca del mundo espiritual y los Vaikunthas, tiene un 99,9 por ciento de posibilidades de volver a caer en la existencia material. Queda, sin embargo, una pequeña posibilidad de que desde la refulgencia del 132

Brahman (el brahmajyoti) se eleve hasta un planeta espiritual. Para los impersonalistas, el brahmajyoti carece de diversidad, y los budistas lo consideran vacío. Sea como sea, tanto si consideramos que el cielo espiritual carece de diversidad, como si consideramos que es vacío, en él no se encuentra la bienaventuranza espiritual de que se disfruta en los planetas espirituales, los Vaikunthas o Krisnaloka. A falta de diversidades de disfrute, el alma espiritual poco a poco se va sintiendo atraída por disfrutar de una vida bienaventurada, y, careciendo de información acerca de Krisnaloka o Vaikunthaloka, lo natural es que caiga de nuevo al plano de las actividades materiales a fin de disfrutar de la diversidad material. El Señor Buddha, que es una encarnación del Señor Vishnú, se valió de un procedimiento particular para propagar la filosofía de bhagavata-dharma. Predicó casi exclusivamente a los ateos. Como ellos no querían ningún Dios, el Señor Buddha dijo que no existe Dios, pero tomó las medidas necesarias para instruir a sus seguidores de manera que pudieran beneficiarse. Por lo tanto, predicó con duplicidad, diciendo que Dios no existe, mientras él mismo era una encarnación de Dios. Sin embargo, todos los sastras aconsejan liberarse del modo de vida materialista. Esto no lo encontramos sólo en los sastras de la civilización védica, que es la más antigua del mundo, sino que es algo en lo que coinciden otros sastras. En los budistas, por ejemplo, el Señor Buda aconseja abandonar el modo de vida materialista para alcanzar el nirvana, y en la Biblia, que también es sastra, encontramos el mismo consejo: hay que poner fin a la vida materialista y regresar al Reino de Dios. En todos los Sastras que examinemos, y especialmente en los Sastras védicos, se da el mismo consejo: hay que abandonar la vida materialista y regresar a la vida espiritual original. El mundo material, la vida materialista, no es más que ilusión; por lo tanto, debemos poner fin a sus ilusorias actividades y elevarnos al nivel del Brahman. La palabra Sastra se refiere a las Escrituras, y en particular a los libros védicos de conocimiento. Se dice que el Señor Buda hizo su advenimiento con la finalidad de confundir a los demonios o ateos. La Suprema Personalidad de Dios siempre concede Su bendición a los devotos. El Señor Buda tenía la misión de salvar a la gente de la abominable actividad de matar animales, y de salvar a los pobres animales de aquella injusta masacre. En una época en que se dedicaban a matar animales con el pretexto de sacrificarlos en los yajñas védicos, el Señor dijo: «Si los mandamientos védicos autorizan la matanza de animales, yo no acepto los principios

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védicos». Por esa razón, predicó que el principio religioso más importante es la no violencia. No es posible continuar matando animales, y al mismo tiempo ser una persona religiosa. Ésa es la mayor de las hipocresías. Jesucristo dijo: «No matarás»; pero gentes hipócritas apoyan la existencia de miles de mataderos y se presentan como cristianos. De ese modo, el señor Buda lo que hizo fue salvar a la gente que actuaba conforme a los principios védicos. Por lo tanto, debemos entregarnos al Señor Buda, para que nos ayude a evitar el uso indebido de los mandamientos de los Vedas.

El Sr.Kalky Avata
“Después, en el momento de la conjunción de dos yugas, el Señor de la creación nacerá como la encarnación Kalki, y se convertirá en el hijo de Vishnu Yada. En ese entonces, los gobernantes de la Tierra se habrán degenerado y convertido en saqueadores.

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He aquí otra predicción: el advenimiento del Señor Kalki, la encarnación de Dios. Él va a aparecer en el momento de la conjunción de los dos yugas, es decir, al final de Kali-yuga y comienzo de Satya-yuga. El ciclo de los cuatro yugas —a saber, Satya, Tetra, Dvapara y Kali—, rota como los meses del calendario. El actual Kali-yuga dura 432.000 años, de los cuales han transcurrido únicamente cinco mil años, contados a partir del final de la batalla de Kuruksetra (donde participó el Sr. Krisna) y del fin del régimen del rey Pariksit. De manera que aún faltan cuatrocientos veintisiete mil años por transcurrir. Por consiguiente, al final de este período, la encarnación de Kalki aparecerá, tal como se predijo en el Srimad-Bhagavatam. El nombre de Su padre, Vishnu Yada, un Brahmana erudito, y la aldea de Sambhala, también se mencionan. Como se dijo anteriormente, todas esas predicciones resultarán ciertas en orden cronológico. He ahí la autoridad del Srimad-Bhagavatam. Luego, al final de Kali-yuga, cuando ya no existan temas que traten de Dios, ni siquiera en las residencias de los supuestos santos y caballeros respetables de las tres castas superiores, y cuando el poder del gobierno se traslade a las manos de los ministros elegidos entre la clase sudra de bajo nacimiento o de aquellos más bajos que ellos, y cuando ya no se conozca nada de las técnicas de sacrificio, ni siquiera de palabra, en ese momento el Señor aparecerá como el castigador supremo. Ante la condición degradada de la sociedad humana, el Señor se encarna como Kalki avatara y mata sin misericordia a todos los demonios. En el Srimad-Bhagavatam se afirma que en Kali-yuga los jefes de gobierno serán bandoleros y ladrones. Esos bandoleros arrebatan a la gente su dinero y sus propiedades por la fuerza, directamente o por medio de sus cómplices. A medida que Kali-yuga avanza, podemos ver que esas características se van haciendo visibles. Podemos imaginar el deterioro de la sociedad humana al final de Kali-yuga. No habrá una sola persona cuerda que pueda comprender a Dios y la relación que nos une a Él. En otras palabras, los seres humanos no serán más que animales. En ese entonces, el Señor Vishnú vendrá a corregir a 135

la sociedad humana en la forma del avatara Kalki. Vendrá con la misión de matar a todos los ateos, ya que en última instancia el verdadero protector es Vishnu, Krishna.” Srimad Bagavatam. “Esta encarnación, a diferencia de las ya descritas, todavía tiene que manifestarse. La esperanza de los hindúes es que aquel que ha visitado tan frecuentemente la tierra para restablecer el orden y la felicidad, vendrá de nuevo a inaugurar un reinado de bondad, paz y prosperidad universales. Cuando Vishnu en la forma de Krishna ascendió de nuevo al cielo, dio comienzo a la cuarta Edad o Kali Yuga, que, como su nombre implica, es una edad de rivalidad y disensión. En el Vishnu Purana el carácter de esa edad es vívidamente descrita en palabras que parecen proféticas. Al término de la misma se espera que Vishnu vuelva otra vez, bajo el nombre de Kalki, para poner fin a la maldad y establecer un reino de justicia similar al de la primera edad o Krita yuga, la edad de la verdad. Estas cuatro edades, en el mismo orden y con parecidas características, serán experimentadas una y otra vez hasta que sobrevenga el fin último de todas las cosas. El siguiente extracto del Vishnu Purana ofrecerá una idea de los males de la actual edad, en la cual vendrá Kalki. En Magadha un soberano llamado Viswasphatika exterminará la raza Kstrilla (Guerreros y gobernantes) y elevará al poder a pescadores, bárbaros, brahmanes y otras castas: sudras, descastados y bárbaros serán los dueños del Indo, Darvika, Chandrabhaga y Kasmirr.

La Historia del Sr. Kapila
La quinta encarnación, llamada el Señor Kapila, es el principal de los seres perfeccionados. Él le hizo una exposición de los elementos creativos y la metafísica a Asuri Brahmana, pues, en el transcurso del tiempo, ese conocimiento se había perdido. Los elementos creativos son veinticuatro en total. En el sistema de filosofía Sankhya se explican todos y cada uno de ellos. A la filosofía Sankhya, los estudiosos europeos generalmente la llaman metafísica. El significado etimológico de la palabra sankhya es “aquello que explica muy lúcidamente, mediante el análisis de los elementos materiales”. Esto lo hizo por primera vez el Señor Kapila, de quien se dice aquí que es el quinto en la línea de encarnaciones del Sr Maha Vishnu. En el mundo hay muchos filósofos teóricos que presentan sus propias teorías de causa y efecto, especialmente acerca de la causa del sufrimiento y su efecto en diferentes seres vivientes. Por lo general, se considera que hay seis grandes 136

corrientes filosóficas en la india, que sin duda han dado origen a un universo de pensadores universales: Kanàda, el autor de la filosofía Vaisesika; Gautama, el autor de la lógica; Patañjali, el autor del yoga místico; Kapila, el autor de la filosofía Sankhya; Jaimini, el autor del Karma-mimansa; y Vyasadeva, el autor del Vedanta-darsana. El Señor apareció luego como la encarnación Kapila, siendo hijo del Prajapati brahmana Kardama, y su esposa, Devahuti. Él le habló a Su madre acerca de la autorrealización, por lo cual, en esa misma vida, ella quedó limpia por completo del lodo de las modalidades materiales, con lo cual alcanzó la liberación: el sendero de Kapila. Su Señoría Kapila, la encarnación del Señor, instruyó a Su madre plenamente acerca de la forma personal del Señor, con lo cual ella tuvo la vivencia de la forma personal del Señor y pudo alcanzar un lugar en el Vaikunthaloka donde el Señor Kapila rige. Cada una de las encarnaciones del Señor tiene Su propia morada en el cielo espiritual. Por lo tanto, el Señor Kapila también tiene Su planeta Vaikuntha individual. El cielo espiritual no se encuentra vacío. Existen innumerables planetas Vaikuntha, y en cada uno de ellos el Señor rige mediante Sus innumerables expansiones, y los devotos puros que allí se encuentran, también viven con el mismo estilo que el Señor y Sus asociados eternos. Los principios de la religión no están abiertos a cualquier entidad viviente común. Tienen el único objeto de llevar al ser humano al nivel de la moralidad. La no violencia, etc., son necesarios para las personas descarriadas, pues, a menos que uno observe principios de moral y no violencia, no puede entender los principios de la religión. Entender lo que verdaderamente es religión es algo muy difícil, incluso para alguien que sigue los principios de moral y no violencia. Es algo muy confidencial, debido a que, tan pronto como uno se vuelve versado en los principios verdaderos de la religión, de inmediato queda liberado y se vuelve partícipe de la vida eterna de bienaventuranza y conocimiento. Cuando Kardama Muni entendió que Kapila, su hijo, era Visnu mismo, quiso ofrecerle reverencias. Por esa razón, cuando Kapila estuvo solo, Le ofreció sus respetos y Le expresó su mente de la siguiente manera: “Después de mucho tiempo los semidioses de este universo se han complacido con las almas que sufren en el enredo material por sus propias fechorías, Después de muchos nacimientos, los yogis maduros se esfuerzan en lugares apartados por ver los pies de loto de la Suprema Personalidad de Dios mediante el trance yóguico completo. Sin tener en cuenta la negligencia de 137

jefes de familia corrientes como nosotros, esa mismísima Suprema Personalidad de Dios adviene en nuestros hogares, tan sólo para apoyar a sus devotos tú, mi querido Señor, que siempre estás aumentando el honor de tus devotos, has descendido a mi hogar solamente para cumplir tu palabra y difundir el proceso del verdadero conocimiento. Mi querido Señor, aunque no tienes forma material, tienes tus propias formas innumerables. Son, ciertamente, tus formas trascendentales, que dan gran placer a tus devotos. Mi querido Señor, tus pies de loto son el receptáculo que siempre merece el homenaje de adoración de todos los grandes sabios, ávidos de entender la Verdad Absoluta. Tú gozas de plenitud en opulencia, renunciación, fama trascendental, conocimiento, fuerza y belleza; por lo tanto, yo me entrego a tus pies de loto. Yo me entrego a la Suprema Personalidad de Dios, que ha descendido en la forma de Kapila, que es independientemente poderoso y trascendental; Él es la Persona Suprema y el Señor del conjunto total de la materia y del elemento tiempo, mantiene con conocimiento completo todos los universos gobernados por las tres modalidades de la naturaleza material, y absorbe las manifestaciones materiales tras su disolución. A Ti, que eres el Señor de todas las entidades vivientes, hoy tengo que pedirte algo. Ahora que me has liberado de los deberes para con mi padre, y que todos mis deseos están satisfechos, yo deseo adoptar la orden de vida de mendigo itinerante. Renunciando a esta vida familiar, deseo vagar por el mundo, libre de lamentación, pensando siempre en tí dentro de mi corazón. La Personalidad de Dios Kapila dijo: Todo lo que Yo digo, ya sea directamente o en las Escrituras, es la autoridad en todo aspecto para la gente del mundo. ¡Oh, muni!, puesto que antes te dije que Me convertiría en tu hijo, ahora he descendido para cumplir esa verdad. Mi advenimiento en este mundo tiene como fin especial la explicación de la filosofía del sankhya, muy apreciada con vistas a la autorrealización por aquellos que desean liberarse del enredo de los deseos materiales innecesarios. Ahora, con el paso del tiempo, este sendero de autorrealización, que es difícil de entender, se ha perdido. Ten presente, por favor, que he adoptado este cuerpo de Kapila para introducir y explicar de nuevo esta filosofía en la sociedad humana. Ahora, con Mi aprobación, ve según deseas, y ofréceme todas tus actividades. Venciendo a la muerte insuperable, adórame para obtener la vida eterna. Yo soy el alma suprema autorrefulgente que mora en el corazón de todas las entidades vivientes; por medio del intelecto, Me verás siempre en tu propio corazón. De este modo alcanzarás el estado de vida eterna, libre de todo temor y lamentación. Este sublime conocimiento, que es la puerta de la vida espiritual, también se lo explicaré a Mi madre, de modo que también ella pueda alcanzar la perfección y la autorrealización, terminando con todas las reacciones a las actividades 138

fruitivas. De este modo, también ella se liberará de todos los temores materiales. Cuando su hijo Kapila acabó de hablarle, Kardama Muni, el progenitor de la sociedad humana, caminó alrededor de Él, y con la mente serena y en paz, partió hacia el bosque inmediatamente.” No hay nadie que posea más conocimiento que el Señor. Nadie es más digno de adoración ni más avanzado en el yoga que Él. Por lo tanto, Él es el maestro de los Vedas, y escuchar constantemente hablar de Él es el verdadero placer de los sentidos. Cuando Kardama partió hacia el bosque, el Señor Kapila Se quedó en la ribera del Bindu-sarovara para complacer a Su madre, Devahuti. Devahuti dijo: Mi Señor, estoy hastiada de que los sentidos materiales me agiten, pues por culpa de esa agitación de los sentidos, he caído en el abismo de la ignorancia. Señoría, Tú eres mi único medio para escapar de la región más oscura de la ignorancia, pues eres mi ojo trascendental que, únicamente por Tu misericordia, he obtenido después de muchos, muchos nacimientos. Tú eres la Suprema Personalidad de Dios, el origen y Señor Supremo de todas las entidades vivientes. Tú has aparecido para difundir los rayos del Sol, a fin de disipar la oscuridad de la ignorancia del universo. Mi Señor, ten ahora la bondad de disipar mi gran ilusión. A causa de mi sentimiento de ego falso, Tu maya me ha ocupado en su servicio y me he identificado con el cuerpo y con las consiguientes relaciones corporales. Devahuti continuó: Yo me he refugiado en Tus pies de loto porque Tú eres la única persona en quien refugiarse. Tú eres el hacha que puede cortar el árbol de la existencia material. Por lo tanto, ofrezco mis reverencias ante Ti, el más grande de los trascendentalistas, y Te pido que me expliques la relación entre hombre y mujer y entre espíritu y materia. Después de que Su madre Le expresase su inmaculado deseo de iluminación trascendental, el Señor le agradeció internamente sus preguntas y, con el rostro sonriente, explicó el sendero de los trascendentalistas, que se interesan en la autorrealización. La Personalidad de Dios respondió: El sistema más elevado de yoga es aquel que se refiere al Señor y al alma individual, que tiene como objetivo el beneficio supremo de la entidad viviente, y que produce desapego de toda felicidad y aflicción del mundo material. Se llama vida condicionada al estado en que la conciencia de la entidad viviente se siente atraída por las tres modalidades de la naturaleza material. Pero cuando esa misma conciencia está apegada a la Suprema Personalidad de Dios, nos encontramos en el estado de conciencia liberada.

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La mente se purifica cuando uno se limpia por completo de las impurezas del deseo de disfrute y la codicia, que surgen de la identificación falsa del cuerpo con el «yo» y de las posesiones del cuerpo con «lo mío». En ese estado puro, se trasciende el plano de las supuestas felicidad y aflicción materiales. En ese momento el alma puede ver que es trascendental a la existencia material y siempre refulgente, nunca fragmentada, aunque de tamaño muy diminuto. Desde esa posición de autorrealización, la práctica del conocimiento y de la renunciación en el servicio devocional permite verlo todo en la perspectiva correcta; aquel que alcanza esa posición se vuelve indiferente a la existencia material, y la influencia de la materia actúa en él con menos fuerza. Ningún yogi puede obtener la perfección en la autorrealización a menos que se ocupe en el servicio devocional a la Suprema Personalidad de Dios, pues ése es el único sendero auspicioso. Todo hombre erudito sabe muy bien que el apego por lo material es el enredo más grande para el alma espiritual. Pero ese mismo apego, cuando se dirige a devotos autorrealizados, abre las puertas de la liberación. El sadhu es tolerante, misericordioso y amigable con todas las entidades vivientes. No tiene enemigos, es pacífico, se guía por las Escrituras, y todas sus características son sublimes. Con determinación, el sadhu se ocupa ininterrumpidamente en el servicio devocional del Señor. Por el Señor, él renuncia a todas las relaciones de este mundo, como la familia y las amistades. Cantando y escuchando constantemente acerca de Mí, la Suprema Personalidad de Dios, los sadhus no sufren las miserias materiales, porque están siempre absortos meditando en Mis pasatiempos y actividades. ¡Oh, madre!, ¡oh, virtuosa dama!, ésas son las cualidades de los grandes devotos que están libres de todo apego. Debes procurar apegarte a esos santos, pues con ello contrarrestarás los efectos perniciosos del apego material. Las conversaciones acerca de los pasatiempos y actividades de la Suprema Personalidad de Dios en compañía de devotos puros son muy placenteras y satisfactorias para el oído y el corazón. Aquel que cultiva este conocimiento avanza gradualmente por el sendero de la liberación hasta que se libera y su atracción queda fija. Comienzan entonces la verdadera devoción y el verdadero servicio devocional. Estando conscientemente ocupado en el servicio devocional en compañía de devotos y pensando constantemente en las actividades del Señor, llega a sentir aversión por la complacencia de los sentidos, tanto en este mundo como en el siguiente. Este proceso de conciencia es el proceso de poder místico más fácil;

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aquel que realmente se establece en el sendero del servicio devocional puede controlar la mente. Aquellos que no se ponen al servicio de las modalidades de la naturaleza material, sino que cultivan su conciencia espiritual con esmero, es decir, conocimiento con renunciación, y que practican yoga, en el cual la mente está siempre fija en el servicio devocional a la Suprema Personalidad de Dios, obtienen Mi compañía en esta misma vida, pues Yo soy la Suprema Personalidad, la Verdad Absoluta. Al escuchar esta afirmación del Señor, Devahuti preguntó: ¿Qué clase de servicio devocional puedo cultivar y practicar que me ayude a alcanzar fácil y rápidamente el servicio a Tus pies de loto? El sistema de yoga místico, como Tú has explicado, tiene como objetivo a la Suprema Personalidad de Dios, y su finalidad es acabar por completo con la existencia material. Por favor, explícame la naturaleza de ese sistema de yoga. ¿De cuántas maneras se puede conocer en verdad ese yoga sublime? Querido hijo mío, Kapila, yo, al fin y al cabo, soy una mujer. Para mí es muy difícil entender la Verdad Absoluta, porque no tengo mucha inteligencia. Pero si tienes la bondad de explicármela, aunque no soy muy inteligente, puedo entenderla, y sentir, gracias a ello, felicidad trascendental. Después de oír la afirmación de Su madre, Kapila pudo entender su intención, y habiendo nacido de su cuerpo, sintió compasión por ella. Entonces le explicó el sistema de filosofía sankhya, que es una combinación de servicio devocional y perfección mística, tal como se recibe de la sucesión discipular. El Señor Kapila dijo: Los sentidos son representaciones simbólicas de los semidioses, y su tendencia natural es actuar siguiendo los mandamientos védicos. Así como los sentidos son representantes de los semidioses, la mente representa a la Suprema Personalidad de Dios. El deber natural de la mente es servir. Ese espíritu de servicio, cuando lo ocupamos en la devoción a la Personalidad de Dios, sin motivación alguna, es muchísimo mejor que la salvación. El bhakti, el servicio devocional, disuelve el cuerpo sutil de la entidad viviente sin necesidad de un esfuerzo adicional, tal como el fuego del estómago digiere todo lo que comemos. El devoto puro, que está apegado a las actividades del servicio devocional y que siempre se ocupa en el servicio a Mis pies de loto, nunca desea ser uno conmigo. Él está consagrado a Mi servicio, y siempre glorifica Mis pasatiempos y actividades. ¡Oh, madre!, Mis devotos siempre ven Mi forma, de rostro sonriente y ojos como el naciente Sol de la mañana. Les gusta ver Mis diversas formas

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trascendentales, que están llenas de benevolencia, y también hablan conmigo de una manera favorable. Al ver las encantadoras formas del Señor, sonrientes y atractivas, y escuchar Sus muy placenteras palabras, el devoto puro pierde prácticamente la noción de todo lo demás. Sus sentidos se liberan de toda otra ocupación, y él queda absorto en sentimientos de servicio devocional. De este modo, y aun sin desearlo, alcanza la liberación sin necesidad de ningún esfuerzo adicional. Como está completamente absorto en meditar en Mí, el devoto no desea ni la más grande de las bendiciones que se obtienen en los sistemas planetarios superiores, incluyendo Satyaloka. No desea las ocho perfecciones materiales del yoga místico, ni la elevación al reino de Dios. Pero aunque no las desea, el devoto disfruta incluso en esta vida de todas las bendiciones mencionadas. El Señor continuó: Mi querida madre, esas opulencias trascendentales que los devotos reciben nunca se pierden; ni las armas ni el paso del tiempo las pueden destruir. Puesto que Me han aceptado como amigo, pariente, hijo, preceptor, benefactor y Deidad Suprema, en ningún momento pueden verse privados de sus posesiones. El devoto que con su servicio devocional ininterrumpido Me adora a Mí, el omnipresente Señor del universo, abandona toda aspiración por los planetas celestiales y por la felicidad de este mundo, como las riquezas, los hijos, el hogar, las vacas, y cualquier otra cosa relacionada con el cuerpo. Yo le llevo al otro lado del nacimiento y la muerte. Jamás podrá deshacerse de los terribles temores del nacimiento y la muerte aquel que recurra a un refugio diferente de Mí, pues Yo soy el Señor todopoderoso, la Suprema Personalidad de Dios, la fuente original de toda la creación, y también el Alma Suprema de todas las almas. Por Mi supremacía sopla el viento, por temor a Mí; por temor a Mí brilla el Sol; y el Señor de las nubes, Indra, envía lluvias por temor a Mí. El fuego arde por temor a Mí, y la muerte va y viene cobrando su tributo por temor a Mí. Los yogis, equipados con conocimiento trascendental y renunciación, y ocupados en servicio devocional para su beneficio eterno, se refugian en Mis pies de loto; y como Yo soy el Señor, ellos se hacen dignos de entrar en el reino de Dios, sin ningún temor. Por lo tanto, las personas cuyas mentes están fijas en el Señor se ocupan en la práctica intensiva de servicio devocional. Ésa es la única manera de alcanzar la máxima perfección de la vida. La Personalidad de Dios, Kapila, continuó: Mi querida madre, ahora te explicaré las distintas categorías de la Verdad Absoluta; conociéndolas, cualquier persona puede liberarse de la influencia de las modalidades de la naturaleza material. 142

El conocimiento es la perfección suprema de la autorrealización. Voy a explicarte ese conocimiento, mediante el cual se cortan los nudos del apego al mundo material. La Suprema Personalidad de Dios es el Alma Suprema, y no tiene principio. Es trascendental a las modalidades materiales de la naturaleza, y está más allá de la existencia del mundo material. Su refulgencia personal hace que se Le pueda percibir en todas partes, y con el lustre de esa refulgencia mantiene la creación entera. A modo de pasatiempo, esa Suprema Personalidad de Dios, el más grande entre los grandes, aceptó la energía material sutil, que tiene asignadas las tres modalidades de la naturaleza material y que está relacionada con Visnu. Diversificada por sus tres modalidades, la naturaleza material crea las formas de las entidades vivientes, quienes, viendo esto, caen víctimas del poder que tiene la energía ilusoria de cubrir el conocimiento. A causa del olvido, la entidad viviente trascendental cree que la influencia de la energía material es su campo de actividades, y con esta motivación, se atribuye erróneamente las actividades. La conciencia material es la causa de la vida condicionada, en la cual la energía material impone una serie de condicionamientos a la entidad viviente. Aunque el alma espiritual no hace nada y es trascendental a esas actividades, se ve de este modo afectada por la vida condicionada. La naturaleza material es la causa del cuerpo material y de esos sentidos del alma condicionada, así como también de los semidioses, las deidades que rigen esos sentidos. Esto lo entienden los hombres eruditos. La causa de los sentimientos de felicidad y aflicción del alma, que es trascendental por naturaleza, es la propia alma espiritual. Devahuti dijo: ¡Oh, Suprema Personalidad de Dios!, ten la bondad de explicar las características de la Persona Suprema y de Sus energías, pues éstas son las dos causas de esta creación manifiesta y no manifiesta. La Suprema Personalidad de Dios dijo: La combinación eterna no manifestada de las tres modalidades es la causa del estado manifestado, y recibe el nombre de pradhana. En el estado de existencia manifestada se denomina prakrti. El agregado de los elementos, compuesto por los cinco elementos densos, los cinco elementos sutiles, los cuatro sentidos internos, los cinco sentidos de adquirir conocimiento y los cinco órganos externos de acción, recibe el nombre de pradhana. Hay cinco elementos densos: tierra, agua, fuego, aire y éter. También hay cinco elementos sutiles: olor, sabor, color, sensación del tacto, y sonido. Los sentidos de adquisición de conocimiento y los órganos de acción son diez: el sentido auditivo, el sentido del gusto, el sentido del tacto, el sentido de la 143

vista, el sentido del olfato, el órgano activo del habla, los órganos activos de trabajo, y los órganos para trasladarse, engendrar y evacuar. Los sentidos sutiles o internos, se experimentan en cuatro aspectos, en la forma de mente, inteligencia, ego y conciencia contaminada. Se diferencian entre sí solamente por sus distintas funciones, pues representan distintas características. Todos estos elementos en conjunto constituyen lo que se llama el Brahman cualitativo. El elemento mezclador, el tiempo, se cuenta como vigésimo quinto elemento. La influencia de la Suprema Personalidad de Dios se percibe en el factor tiempo, que provoca el temor a la muerte debido al ego falso del alma ilusionada que ha entrado en contacto con la naturaleza material. Mi querida madre, como te he explicado, el factor tiempo es la Suprema Personalidad de Dios, de quien se inicia la creación como resultado de la agitación de la naturaleza neutra no manifestada. Manifestando Sus potencias, la Suprema Personalidad de Dios ajusta todos esos distintos elementos, manteniéndose dentro como Superalma y fuera como tiempo. Una vez que la Suprema Personalidad de Dios ha fecundado con Su potencia interna la naturaleza material, ésta produce el conjunto total de la inteligencia cósmica, que se conoce con el nombre de HiraŠmaya. Esto ocurre en la naturaleza material cuando los destinos de las almas condicionadas provocan su agitación. De este modo, el refulgente mahat-tattva, que contiene en su interior todos los universos, que es la raíz de todas las manifestaciones cósmicas y que no se destruye en el momento de la aniquilación, manifestó las diversidades, absorbiendo después la oscuridad que había cubierto su refulgencia en el momento de la disolución. En el mahat-tattva se manifiesta la modalidad de la bondad, que es el estado lúcido y sobrio en que se entiende a la Personalidad de Dios, y que generalmente recibe el nombre de conciencia. Estos aspectos aparecen simultáneamente, tras la manifestación del mahattattva. Tal como el agua en su estado natural, antes de entrar en contacto con la tierra, es transparente, dulce y libre de agitación, también los rasgos característicos de la conciencia pura son la serenidad completa, la transparencia y la ausencia de distracción. Del mahat-tattva, producto de la evolución de la propia energía del Señor, brota el ego material, en el que predominan tres clases de poder activo: bueno, apasionado e ignorante. Esos tres tipos de ego material evolucionan para

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producir la mente, los sentidos de percepción, los órganos de acción y los elementos densos. El triple ahankara, fuente de los elementos densos, la mente y los sentidos, es idéntico a ellos porque es su causa. Recibe el nombre de Sankarsana, quien es directamente el Señor Ananta de mil cabezas. Este ego falso se caracteriza como hacedor, como instrumento, y como efecto. Según la influencia de las modalidades de la bondad, la pasión y la ignorancia, se le caracteriza también como sereno, activo o torpe. A partir del ego falso, y por influencia de la bondad, se produce otra transformación. Como resultado aparece la mente, cuyos pensamientos y reflexiones dan origen al deseo. La mente de la entidad viviente se conoce con el nombre de Señor Aniruddha, el regente supremo de los sentidos. Él posee una forma azul-negruzca semejante a la flor de loto que crece en el otoño. Los yogis, lentamente, llegan a encontrarlo. La inteligencia nace de la transformación del ego falso bajo la influencia de la pasión, ¡oh, dama virtuosa! Las funciones de la inteligencia son: ayudar a discernir la naturaleza de los objetos que se perciben, y ayudar a los sentidos. La duda, la comprensión errónea y la correcta, el sueño y la memoria, según determinan sus diferentes funciones, se explica que son las distintas características de la inteligencia. Cuando el egoísmo es influenciado por la modalidad de la pasión, produce dos clases de sentidos: los sentidos para adquirir conocimiento, y los sentidos de acción. Los sentidos de acción dependen de la energía vital, y los sentidos para adquirir conocimiento dependen de la inteligencia. Cuando la energía sexual de la Suprema Personalidad de Dios agita al egoísmo influido por la ignorancia, se manifiesta el elemento sutil denominado sonido, y de él vienen el cielo etéreo y el sentido del oído. Las personas que son eruditas y tienen conocimiento verdadero definen el sonido como aquello que transmite la idea de un objeto, indica la presencia de alguien que habla pero no podemos ver, y constituye la forma sutil del éter. Las actividades y características del elemento etéreo pueden percibirse como emplazamiento del ámbito para las existencias externa e interna de todas las entidades vivientes, a saber, el campo de actividades del aire vital, los sentidos y la mente. De la existencia etérea, resultado de la evolución del sonido, se produce la siguiente transformación bajo el impulso del tiempo, y de este modo adquiere relevancia la sensación del tacto como elemento sutil, y a partir de ella, el aire y el sentido del tacto.

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Lo blando y lo duro, el calor y el frío son los atributos diferenciadores del tacto, que se caracteriza como forma sutil del aire. La acción del aire se manifiesta en los movimientos, las mezclas, la posibilidad de aproximación a los objetos del sonido y otras percepciones de los sentidos, y facilitar el funcionamiento apropiado de todos los demás sentidos. Mediante las interacciones del aire y las sensaciones del tacto, recibimos diversas formas, según el destino. Debido a la evolución de esas formas, aparece el fuego, y el ojo ve distintas formas y colores. Mi querida madre, las características de la forma se entienden por la dimensión, la cualidad y la individualidad. La forma del fuego se percibe por su refulgencia. El fuego se percibe por su luz y por sus capacidades de cocinar, digerir, acabar con el frío, evaporar, y dar origen al hambre, la sed, el comer y el beber. Mediante la interacción del fuego con la sensación visual, y bajo disposiciones superiores, el sabor aparece como elemento sutil. Del sabor se produce el agua, y se manifiesta también la lengua, que percibe el sabor. Originariamente el sabor es uno, pero se multiplica: el contacto con otras sustancias hace que se vuelva acre, dulce, amargo, picante, agrio y salado. El agua manifiesta sus características humedeciendo otras sustancias, formando diversas masas, causando satisfacción, manteniendo la vida, ablandando las cosas, apartando el calor, afluyendo sin cesar a los depósitos de agua para abastecerlos, y refrescando al apagar la sed. La interacción del agua con la percepción del sabor provoca la manifestación del olor como elemento sutil, bajo disposiciones superiores. De ahí se manifiestan la tierra y el sentido del olfato, con el cual podemos percibir de diversas maneras el aroma de la tierra. El olor es uno, pero se convierte en muchos —mixto, fétido, fragante, suave, fuerte, ácido, etc.— según las proporciones de las sustancias con las que se combine. Las características de las funciones de la tierra se pueden percibir en el modelado de formas del Brahman Supremo, la construcción de lugares de residencia, la preparación de recipientes para contener agua, etc. En otras palabras, la tierra es donde todos los demás elementos se sostienen. El sentido cuyo objeto de percepción es el sonido se denomina sentido auditivo; aquel cuyo objeto de percepción es el tacto se denomina sentido táctil. El sentido cuyo objeto de percepción es la forma, que es la característica distintiva del fuego, es el sentido de la vista. Aquel cuyo objeto de percepción es el sabor, la característica distintiva del agua, se conoce como sentido del 146

gusto. Finalmente, el sentido cuyo objeto de percepción es el olor, la característica distintiva de la tierra, se denomina sentido del olfato. La causa también está en su efecto, y por ello las características de aquélla se observan en éste. Ése es el motivo de que la tierra cuente por sí sola con las peculiaridades de todos los elementos. Cuando todos estos elementos todavía no se habían mezclado, la Suprema Personalidad de Dios, el origen de la creación, entró en el universo con el conjunto total de la energía material en sus siete divisiones y junto con el tiempo, el trabajo y las cualidades de las modalidades de la naturaleza material. De estos siete principios, activados y unidos por la presencia del Señor, surgió un huevo sin inteligencia, del cual apareció el célebre Ser Cósmico. Este huevo universal, es decir, el universo con forma de huevo, es la manifestación de la energía material. Sus capas de agua, aire, fuego, cielo, ego y mahat-tattva aumentan en grosor sucesivamente. Cada una es diez veces mayor que la anterior, y la capa final externa está cubierta por el pradhana. En este huevo está la forma universal del Señor Hari; los catorce sistemas planetarios son partes de Su cuerpo. La Suprema Personalidad de Dios, el virat-purusa, Se instaló en ese huevo dorado, que reposaba sobre el agua, y lo fracciono en muchas secciones. Primero apareció en Él una boca, y después, el órgano del habla, y con él, el dios del fuego, la deidad que rige ese órgano. Luego aparecieron dos fosas nasales, y en ellas, el sentido olfativo y el prana, el aire vital. Inmediatamente después del sentido olfativo se manifestó el dios del viento, que lo rige. A continuación, en la forma unidersal aparecieron dos ojos, y en ellos, el sentido de la vista. Seguidamente vino el dios del Sol, que rige ese sentido. Después aparecieron en Él dos orejas, y en ellas, el sentido auditivo, y justo a continuación, dos dig-devataas, las deidades que rigen sobre las direcciones. Luego la forma universal del Sol, el virat-purusa, manifestó Su piel, y, acto seguido, aparecieron pelo, bigote y barba. Después de esto se manifestaron todas las hierbas y drogas, y después aparecieron también Sus genitales. Después de esto, aparecieron el semen (la capacidad de procrear), y el dios que rige las aguas. Seguidamente, un ano; luego, los órganos de defecación y, tras ello, el dios de la muerte, temido en todo el universo. A continuación se manifestaron las dos manos de la forma universal del Señor, y con ellas, la capacidad de sujetar y soltar cosas; a continuación, apareció el Señor Indra. Seguidamente se manifestaron las piernas, y con ellas el proceso del movimiento; luego, apareció el Señor Vishnú.

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Las venas del cuerpo universal se manifestaron, y a continuación, los glóbulos rojos, es decir, la sangre. Al instante aparecieron los ríos (deidades regentes de las venas), y luego, apareció un abdomen. A continuación surgieron los sentimientos de hambre y sed, e inmediatamente después vino la manifestación e los mares. Luego se manifestó un corazón, y acto seguido, la mente. Después de la mente apareció la Luna. Luego, la inteligencia, y después de la inteligencia, el Señor Brahma. A continuación, apareció el ego falso, seguido del Señor Siva, y tras él, la conciencia y su deidad regente. Una vez que los semidioses y deidades regentes de los diversos sentidos se hubieron manifestado de este modo, quisieron despertar al origen de su aparición. Pero al fracasar en el intento, entraron de nuevo en el cuerpo del virat-purusa uno tras otro, a fin de despertarle. El dios del fuego entró en Su boca con el órgano del habla, pero no pudo estimular al virat-purusa. Luego, el dios del viento entró en Sus fosas nasales con el sentido del olfato, pero aun así, el virat-purusa Se negó a ser despertado. El dios del Sol entró en los ojos del virat-purusa con el sentido de la vista, pero aun así el virat-purusano Se levantó. De la misma manera, las deidades que gobiernan las direcciones entraron en Sus oídos con el sentido auditivo, pero aun así, Él no Se levantó. Las deidades gobernantes de la piel, las hierbas y las plantas que sirven de condimento entraron en la piel del virat-purusa con el pelo del cuerpo, pero el Ser Cósmico Se negó a levantarse incluso entonces. El dios gobernante del agua entró en Su órgano generador con la capacidad de procrear, pero el viratpurusa tampoco entonces Se levantó. El dios de la muerte entró en Su ano con el órgano de la defecación, pero no se pudo incitar al virat-purusa a actuar. El dios Indra entró en las manos con su capacidad de sujetar y soltar cosas, pero ni siquiera entonces Se levantó el virat-purusa. El Señor Vishnú entró en Sus pies con la facultad locomotriz, pero el viratpurusa también entonces Se negó a ponerse en pie. Los ríos entraron en Sus vasos sanguíneos con la sangre y su potencia circulatoria, pero a pesar de ello, no pudieron hacer que el Ser Cósmico Se moviese. El mar entró en Su abdomen con el hambre y la sed, pero el Ser Cósmico Se negó incluso entonces a levantarse. El dios de la Luna entró en Su corazón con la mente, pero el Ser Cósmico no Se animó. Brahma entró también en Su corazón con la inteligencia, pero ni siquiera entonces se pudo inducir al Ser Cósmico a levantarse. El Señor Rudra entró

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también en Su corazón con el ego, pero el Ser Cósmico no Se movió ni siquiera entonces. Sin embargo, en el mismo momento en que el controlador interno, la Deidad regente de la conciencia, entró en el corazón con la razón, el Ser Cósmico Se levantó de las aguas causales. Cuando un hombre duerme, ninguno de sus recursos materiales —es decir, la energía vital, los sentidos para registrar conocimiento, los sentidos para trabajar, la mente y la inteligencia— puede despertarle. Sólo podrá despertarse cuando la Superalma le ayude. En consecuencia, por medio de la devoción, el desapego y el progreso en el conocimiento espiritual adquirido gracias a la concentración en el servicio devocional, hay que contemplar a esa Superalma, entendiendo que está presente en nuestro propio cuerpo aunque simultáneamente está aparte de él. La Personalidad de Dios, Kapila, continuó: Cuando la entidad viviente, a pesar de morar en un cuerpo material, es inmutable y no pretende ningún tipo de propiedad, y debido a ello está libre de la influencia de las modalidades de la naturaleza material, no le afectan las reacciones de las modalidades, tal como al Sol no le afecta su propio reflejo en el agua. Cuando el alma está bajo el hechizo de la naturaleza material y del ego falso, e identifica su ser con el cuerpo, se absorbe en actividades materiales, y por la influencia del ego falso, cree que es propietario de todo. En consecuencia, el alma condicionada transmigra a diversas especies de vida, superiores e inferiores, como resultado de su relación con las modalidades de la naturaleza material. A menos que se libere de las actividades materiales, tiene que aceptar esa posición debido a sus actividades imperfectas. En realidad, la entidad viviente es trascendental a la existencia material, pero debido a su mentalidad de dominio sobre la naturaleza material, sigue en su condición material de existencia, y, como en un sueño, se ve afectada por todo tipo de inconvenientes. El deber de toda alma condicionada es hacer que su conciencia contaminada, apegada ahora al disfrute material, se ocupe en servicio devocional, con gran seriedad y con desapego. De este modo, su mente y su conciencia estarán completamente bajo control. Hay que fortalecer la fe practicando el proceso de control del sistema de yoga, y hay que elevarse hasta el nivel de servicio devocional sin mezclas cantando y escuchando acerca de Mí. El practicante de servicio devocional debe tener una visión ecuánime de todas las entidades vivientes, sin enemistad hacia nadie, pero también sin lazos íntimos de unión con nadie. Debe guardar celibato, ser grave y ejecutar sus

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actividades eternas, ofreciendo los resultados a la Suprema Personalidad de Dios. En cuestión de ingresos, el devoto debe estar satisfecho con lo que gane sin demasiado esfuerzo. No debe comer más de lo necesario. Debe vivir en un lugar apartado, y siempre debe ser reflexivo, pacífico, amistoso, compasivo y autorrealizado. El devoto debe perfeccionar su visión mediante el conocimiento de la materia y del espíritu, y evitar identificarse innecesariamente con el cuerpo y, de este modo, verse atraído por las relaciones corporales. Hay que establecerse en la posición trascendental, más allá de los estados de conciencia material, y separarse de cualquier otro concepto de la vida. De este modo, liberándose del ego falso mediante la comprensión práctica, uno debe ver su propio ser tal como ve el Sol en el cielo. El alma liberada percibe a la Absoluta Personalidad de Dios, que es trascendental y que Se manifiesta como un reflejo incluso en el ego falso. Él es el soporte de la causa material, y entra en todo. Él es absoluto, uno sin par, y es los ojos de la energía ilusoria. La presencia del Señor Supremo se puede percibir tal como se percibe el Sol: primero, como un reflejo en el agua, y, de nuevo, como un segundo reflejo en la pared de una habitación, aunque el Sol propiamente dicho está situado en el cielo. De este modo, el alma autorrealizada se refleja primero en el ego triple, y luego en el cuerpo, los sentidos y la mente. El devoto, aunque parezca fusionado con los cinco elementos materiales, los objetos del disfrute material, los sentidos materiales y la mente e inteligencia materiales, debe entenderse que está despierto y liberado del ego falso. El ser viviente puede tener una sensación nítida de su existencia como observador, pero durante el estado de sueño profundo, debido a la desaparición del ego, falsamente se considera perdido, como el hombre que ha perdido su fortuna y está afligido, creyendo que es él mismo lo perdido. Cuando el devoto, habiendo madurado en conocimiento, puede comprender su individualidad, ve claramente la situación en que se pone bajo la influencia del ego falso. Sri Devahuti preguntó: Mi querido brahmana, ¿deja libre alguna vez la naturaleza material al alma espiritual? Estando eternamente atraídas la una por la otra, ¿cómo es posible que se separen? Tal como la tierra y su aroma, o el agua y su sabor, no pueden existir por separado, no es posible que la inteligencia y la conciencia existan separadamente.

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Entonces, aunque el alma sea el ejecutor pasivo de todas las actividades, ¿cómo puede tener libertad mientras la naturaleza material actúe sobre ella y la tenga sujeta? El gran temor al cautiverio, aunque se evite por medio de la especulación mental y el estudio de los principios fundamentales, puede todavía presentarse de nuevo, porque su causa no ha desaparecido. La Suprema Personalidad de Dios dijo: Aquel que se empeñe seriamente en Mi servicio devocional, y por ello Me escuche o escuche acerca de Mí durante mucho tiempo, puede obtener la liberación. Quien ejecute de este modo sus deberes prescritos, no sufrirá reacciones, y se liberará de la contaminación de la materia. La ejecución de este servicio devocional debe ser intensa, con conocimiento perfecto y con visión trascendental. A fin de absorberse firmemente en el ser, el devoto debe ser profundamente renunciado, y debe ocuparse en austeridades y ejecutar yoga místico. La naturaleza material ha cubierto con su influencia a la entidad viviente, y de ese modo, es como si la entidad viviente estuviese siempre en un fuego ardiente. Pero el proceso de ocuparse seriamente en servicio devocional puede eliminar esta influencia, del mismo modo que las astillas de madera, que son la causa del fuego, son consumidas por él. Cuando descubre la imperfección de su deseo de enseñorearse de la naturaleza material, y en consecuencia, lo abandona, la entidad viviente obtiene la independencia y se sitúa en su propia gloria. Cuando soñamos, nuestra conciencia está prácticamente cubierta, y vemos muchas cosas poco auspiciosas, pero cuando despertamos y estamos plenamente conscientes, esas cosas desfavorables no nos pueden confundir. La naturaleza material no puede dañar con su influencia a un alma iluminada, aunque se ocupe en actividades materiales, pues conoce la verdad del Absoluto, y su mente está fija en la Suprema Personalidad de Dios. Cuando una persona se ocupa de este modo en servicio devocional y en la autorrealización durante muchísimos años y muchísimas vidas, se vuelve completamente reacia a disfrutar de cualquiera de los planetas materiales, incluyendo Brahmaloka, el planeta más elevado; su conciencia alcanza la perfección completa. Mi devoto se vuelve verdaderamente autorrealizado por Mi ilimitada misericordia sin causa; de este modo, cuando se libera de todas las dudas, hace constantes progresos hacia la morada que le está destinada, que se encuentra directamente bajo la protección de Mi energía espiritual de bienaventuranza sin mezcla. Ése es el objetivo final de la entidad viviente en su

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perfeccionamiento. Después de abandonar el cuerpo material que ahora tiene, el devoto místico va a esa morada trascendental, y nunca regresa. Cuando los poderes místicos, que son manifestaciones de la energía externa y subproductos del yoga, dejan de atraer su atención, el yog… perfecto avanza hacia Mí sin obstrucción alguna, de modo que el poder de la muerte no puede subyugarle.

La Historia de Dhruva Maharajá.
El rey Uttanapada tenía dos reinas, Suniti y Suruci. El rey quería mucho más a Suruci; Suniti, que tenía un hijo llamado Dhruva, no era su favorita. Un día, el rey acariciaba a Uttama, el hijo de Suruci, que estaba sentado en su regazo. Dhruva Maharaja también trataba de subirse al regazo del rey, pero éste no le acogió con demasiado agrado. Mientras el niño, Dhruva, trataba de subirse al regazo de su padre, su madrastra, Suruci, sintió mucha envidia de él y comenzó a hablar con gran orgullo, de manera que también el rey pudiera oírla. La reina dijo a Dhruva: Mi querido niño, tú no mereces sentarte en el trono, ni en el regazo del rey. Es cierto que también eres hijo del rey, pero como no has nacido de mi vientre, no tienes derecho a sentarte en el regazo de tu padre. Mi querido niño, tú no sabes que no has nacido de mi vientre, sino de otra mujer. Por eso debes saber que lo que intentas está condenado al fracaso. Estás tratando de satisfacer un deseo imposible. Si de verdad deseas subir al trono del rey, tendrás que hacer grandes austeridades. Primero tendrás que satisfacer a Narayana, la Suprema Personalidad de Dios; después, cuando Él te haya favorecido debido a esa adoración, tendrás que nacer de nuevo, pero, esa vez, en mi vientre. Como una serpiente azuzada con un palo, Dhruva Maharaja, golpeado por las duras palabras de su madrastra, comenzó a resollar de ira. Cuando vio que su padre guardaba silencio y no protestaba, salió inmediatamente del palacio y fue a ver a su madre. Dhruva llegó junto a su madre llorando, muy afligido y con los labios temblándole de ira. Nada más verle, la reina Suniti lo tomó en brazos y lo sentó en su regazo, mientras los residentes del palacio que habían escuchado las crueles palabras de Suruci le contaron en detalle lo sucedido. Esto sumió también a Suniti en un profundo dolor. El incidente era más de lo que Suniti podía soportar. Ardiendo de dolor, parecía una hoja quemada, lamentándose en medio de un incendio forestal. El

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recuerdo de las palabras de su coesposa llenó de lágrimas su brillante rostro de loto. En ese estado, comenzó a hablar. Su respiración también se hizo muy pesada, y en realidad no sabía cómo solucionar aquella dolorosa situación. No encontrando ningún remedio, dijo a su hijo: Querido hijo mío, nunca desees nada malo a los demás. Todo el que causa dolor a otros, tiene que sufrirlo también en su persona. Suniti dijo: Mi querido niño, todo lo que Suruci ha dicho es cierto, pues el rey, tu padre, no me considera esposa suya; para él soy menos que una sirvienta; se avergüenza de aceptarme. Por eso, es cierto que has nacido del vientre de una mujer desgraciada, y has crecido alimentándote de su pecho. Mi querido niño, aunque sus palabras hayan sido muy crueles, Suruci, tu madrastra, no ha dicho nada que no sea cierto. Por lo tanto, si de verdad deseas sentarte en el mismo trono que Uttama, tu hermanastro, tienes que abandonar tu actitud envidiosa, y poner en práctica enseguida las instrucciones que ella te ha dado. Sin perder más tiempo, debes ocuparte en adorar los pies de loto de la Suprema Personalidad de Dios. Suniti continuó: La Suprema Personalidad de Dios es tan grande que, por el simple hecho de adorar Sus pies de loto, tu bisabuelo, el Señor Brahma, adquirió las cualificaciones necesarias para crear este universo. Aunque es innaciente y es la principal de las criaturas vivientes, Brahma debe su exaltada posición a la misericordia de la Suprema Personalidad de Dios, a quien adoran incluso los grandes yogis mediante el control de la mente y la regulación del aire vital (prana). Suniti informó a su hijo: Tu abuelo, Svayambhuva Manu, celebró grandes sacrificios en los que repartió caridad, y de ese modo adoró y satisfizo a la Suprema Personalidad de Dios con fe y devoción inquebrantables. Actuando así, obtuvo el mayor de los éxitos en cuanto a felicidad material y en su momento logró la liberación, que no se puede obtener adorando a los semidioses. Mi querido niño, tú también debes refugiarte en la Suprema Personalidad de Dios, que es muy bondadoso con Sus devotos. Las personas que buscan liberarse del ciclo de nacimientos y muertes, siempre se refugian en los pies de loto del Señor por medio del servicio devocional. Purificándote con la ejecución del deber que te corresponde, tienes que situar a la Suprema Personalidad de Dios en tu corazón y ocuparte siempre en Su servicio, sin desviarte ni por un momento. Mi querido Dhruva, en lo que a mí respecta, no sé de nadie que pueda aliviar tu aflicción, a no ser la Suprema Personalidad de Dios, cuyos ojos son como pétalos de loto. El Señor Brahma y los numerosos semidioses siempre están 153

buscando el placer de la diosa de la fortuna, pero ella, con una flor de loto en la mano, siempre está dispuesta a ofrecer su servicio al Señor Supremo. En verdad, la instrucción de Suniti, la madre de Dhruva Maharaja, estaba destinada a satisfacer el deseo del niño. Éste, después de considerarla cuidadosamente, y con inteligencia y determinación resuelta, se fue de la casa paterna. Estas noticias llegaron a oídos del gran sabio Narada, quien, entendiendo las actividades de Dhruva, estaba atónito. Dirigiéndose a Dhruva, le tocó la cabeza con la mano, que es supremamente virtuosa, y le habló con las siguientes palabras. ¡Qué maravillosos son los poderosos ksatriyas (Guerreros)! No pueden tolerar ni la más leve ofensa contra su prestigio. ¡Hay que ver! Este niño no es más que un muchachito, pero las crueles palabras de su madre le han resultado insoportables. El gran sabio Narada dijo a Dhruva: Mi querido muchacho, no eres más que un niño que está apegado a los juegos y otras frivolidades. ¿A qué viene que te afectes tanto por unas palabras contra tu honor? Mi querido Dhruva, aunque te sientas insultado en tu honor, no tienes motivo para estar contrariado. Esa clase de insatisfacción es otro aspecto de la energía ilusoria; todas las entidades vivientes están controladas por sus acciones anteriores, y por esa razón, hay diversidad de formas de vida para disfrutar o sufrir. El proceso de la Suprema Personalidad de Dios es muy maravilloso. La persona inteligente debe aceptar ese proceso y sentirse satisfecha con las cosas favorables y desfavorables que Su voluntad suprema le depare. Ahora has decidido seguir la instrucción de tu madre y emprender el proceso místico de meditación para lograr la misericordia del Señor, pero, en mi opinión, esas austeridades no son para hombres corrientes. Satisfacer a la Suprema Personalidad de Dios es muy difícil. Narada continuó: Después de muchísimas vidas de esforzarse en ese proceso, manteniéndose libres del apego a la contaminación material, absortos en un trance ininterrumpido y ejecutando toda clase de austeridades, muchos yogis místicos fueron incapaces de encontrar el final del sendero que lleva a la percepción directa de Dios. Por esa razón, querido niño, mejor es que olvides ese empeño; no vas a tener éxito. Es mejor que te vayas a casa. Cuando crezcas, y por la misericordia del Señor, ya tendrás oportunidad de ocuparte en esas prácticas místicas. Entonces sí que podrás hacerlo.

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En cualquier circunstancia que nos depare la voluntad suprema, sea feliz o desgraciada, siempre debemos tratar de sentirnos satisfechos. Quien muestre esa clase de tolerancia, podrá atravesar la oscuridad de la nesciencia con gran facilidad. Todo hombre debe actuar de la siguiente manera: Ante una persona más cualificada que él, debe sentirse muy complacido; con alguien menos cualificado, debe ser compasivo; y, con alguien igual a él, debe hacer amistad. De este modo, las tres miserias del mundo material nunca le afectarán. Dhruva Maharaja dijo: Mi querido Señor Narada, has tenido la bondad de explicarme cómo alcanzar la paz de la mente, y ciertamente es una instrucción muy buena para aquellos cuyo corazón está perturbado por las condiciones materiales de felicidad y aflicción. Pero en lo que a mí respecta, estoy cubierto por la ignorancia, y esa clase de filosofía no me llega al corazón. Mi querido señor, soy muy insolente al no seguir tus instrucciones, pero no es culpa mía. Se debe a que nací en una familia ksatriya. Mi madrastra, Suruci, me ha traspasado el corazón con sus crueles palabras. Ésa es la razón de que tu valiosa enseñanza no llegue a mi corazón ¡Oh, brahmana erudito!, quiero ocupar una posición más gloriosa que cualquier otra jamás alcanzada por nadie en los tres mundos, incluyendo a mi padre y abuelo. Yo te rogaría que, por favor, me aconsejases un sendero honesto que yo pudiera seguir para alcanzar el objetivo de mi vida. Narada Muni, la gran personalidad, después de haber escuchado las palabras de Dhruva Maharaja, sintió gran compasión por él, y para mostrarle su misericordia sin causa, le dio el siguiente consejo, fruto de la experiencia. Narada dijo a Dhruva: La instrucción de seguir el sendero del servicio devocional a la Suprema Personalidad de Dios que recibiste de tu madre, Suniti, es la adecuada para ti. Así pues, debes absorberte por completo en el servicio devocional del Señor. Toda persona que desee los frutos de los cuatro principios que van de la religiosidad al crecimiento económico, la complacencia de los sentidos y, por último, la liberación, debe ocuparse en el servicio devocional de la Suprema Personalidad de Dios, pues la adoración de Sus pies de loto trae consigo el cumplimiento de esos cuatro principios. Narada Muni instruyó a Dhruva: Mi querido niño, debes bañarte tres veces al día en el río Yamuna, que también recibe el nombre de Kalindi, pues sus aguas son muy auspiciosas, sagradas y claras. Después de bañarte, debes ejecutar los principios regulativos necesarios para el astanga-yoga y sentarte en tu asana [lugar de asiento] en una posición en que puedas mantenerte pacífico y sereno. 155

Una vez estés sentado, practica los tres tipos de ejercicios respiratorios, y poco a poco pon el aire vital, la mente y los sentidos bajo control. Libérate por completo de la contaminación material, y con gran paciencia, medita en la Suprema Personalidad de Dios. La cara del Señor es muy hermosa, y su actitud, eternamente agradable. Para los devotos que Le ven, Su aspecto nunca manifiesta disgusto, y siempre está dispuesto a concederles bendiciones. Sus ojos, Sus cejas cuidadosamente embellecidas, Su nariz respingona y Su frente amplia son todos muy hermosos. Es más hermoso que todos los semidioses. Narada Muni continuó: La forma del Señor es siempre joven. Todos los miembros y todas las partes de Su cuerpo tienen una forma perfecta, sin el menor defecto. Sus ojos y Sus labios son rosados como el Sol naciente. Él siempre está dispuesto a brindar refugio al alma entregada; todo el que tiene la gran fortuna de mirarle, siente plena satisfacción. El Señor siempre es digno de ser el amo de las almas entregadas, pues es el océano de misericordia. Además, el Señor lleva la marca de Srivatsa, que es el lugar de asiento de la diosa de la fortuna, y el color de Su cuerpo es azul oscuro. El Señor es una persona, lleva un collar de flores, y Se manifiesta eternamente con cuatro brazos, que sostienen [comenzando por la mano inferior izquierda] una caracola, un disco, una maza y una flor de loto. Todo el cuerpo de la Suprema Personalidad de Dios, Vasudeva, está lleno de adornos. Lleva un valioso yelmo enjoyado, collares y brazaletes; el adorno de Su cuello es la joya Kaustubha, y Sus ropas son de seda amarilla. El Señor lleva campanitas de oro alrededor de la cintura, y campanitas tobilleras, también de oro, en Sus pies de loto. Todos los rasgos de Su cuerpo son muy atractivos y agradables a la vista. Él siempre es pacífico, sereno y tranquilo, y es muy agradable para los ojos y para la mente. Los auténticos yogis meditan en la forma trascendental del Señor que está de pie en el verticilo del loto de sus corazones. Las uñas de Sus pies de loto son como gemas resplandecientes. El Señor siempre está sonriente, y el devoto debe verle constantemente en esa forma, que mira al devoto con gran misericordia. De esa manera, el meditador debe contemplar a la Suprema Personalidad de Dios, el que concede toda bendición. Quien medita de esta manera, concentrando la mente en la forma siempre auspiciosa del Señor, muy pronto se libera de toda contaminación material, y nunca tiene que descender del plano de meditación en el Señor. Ahora te diré el mantra que hay que cantar en el curso de esta meditación. Quien canta ese mantra con atención durante siete noches, puede ver a los seres humanos perfectos que vuelan por el cielo. 156

Om namo bhagavate vasudevaya. Éste es el mantra de doce sílabas
para adorar al Señor. Se trata de instalar las formas físicas del Señor, y cantando este mantra, ofrecer flores, frutas y otras variedades de alimentos siguiendo al pie de la letra las reglas y regulaciones establecidas por las autoridades. Pero esto debe hacerse teniendo en cuenta el lugar, el momento, y las circunstancias favorables y desfavorables que puedan influir. Hay que adorar al Señor ofreciéndole agua pura y collares de flores puras; en el bosque podrás encontrar frutas, flores y verduras para ofrecerle; también podrás recoger hierbas recién brotadas, capullitos de flores e incluso cortezas de árbol. Si te fuera posible, deberías ofrecer hojas de tulasi, que Le son muy queridas a la Suprema Personalidad de Dios. Con elementos físicos como tierra, agua, pasta, madera o metal, es posible hacer una imagen del Señor para adorarla. En el bosque podrás hacer una sencilla imagen con tierra y agua y adorarla siguiendo los principios que antes te he explicado. El devoto que tiene pleno dominio de sí mismo debe ser muy sobrio y pacífico, y para comer debe sentirse satisfecho con las frutas y verduras que encuentre en el bosque. Mi querido Dhruva, además de adorar a la Deidad y cantar el mantra tres veces al día, debes meditar en las trascendentales actividades de las diversas encarnaciones de la Suprema Personalidad de Dios, que por Su voluntad suprema Se manifiestan mediante Sus potencias personales. Con respecto a la adoración del Señor Supremo con los artículos prescritos, se deben seguir las huellas de los devotos que nos han precedido. Si esto no es posible, se debe adorar en el corazón, recitando el mantra a la Personalidad de Dios, que no es diferente del mantra. Todo el que siga este proceso, ocupándose en el servicio devocional del Señor con la mente, el cuerpo y las palabras, demostrando seriedad y sinceridad, y estando fijo en las actividades de los métodos devocionales prescritos, recibirá la bendición del Señor conforme a sus deseos. El devoto que desee religiosidad material, crecimiento económico, complacencia de los sentidos y liberación del mundo material, obtendrá esos resultados. Una persona que sinceramente desee liberarse, debe ceñirse estrictamente al proceso del servicio amoroso trascendental, permaneciendo absorta todo el día en el nivel de éxtasis más elevado; por supuesto, debe mantenerse apartada de toda actividad de complacencia de los sentidos. Dhruva Maharaja, el hijo del rey, después de recibir estos consejos del gran sabio Narada, su maestro espiritual, caminó dando vueltas alrededor de él, y le ofreció reverencias con sumo respeto. A continuación partió hacia Madhuvana. 157

Una vez que Dhruva se adentró en el bosque de Madhuvana para ejecutar servicio devocional, el gran sabio Narada juzgó prudente visitar al rey para ver cómo discurría su vida en palacio. Cuando Narada Muni se presentó allí, el rey le brindó la recepción adecuada, ofreciéndole sus reverencias. Después de recibir un cómodo asiento, Narada comenzó a hablar. El gran sabio Narada preguntó: Mi querido rey, tu rostro tiene un aspecto marchito, y pareces haber estado pensando en algo durante mucho tiempo. ¿Qué ocurre? ¿Has tenido dificultades en tu sendero de ritos religiosos, crecimiento económico y complacencia de los sentidos? El rey contestó: ¡Oh, tú, el mejor de los brahmaaas!, yo estoy muy apegado a mi esposa, y he caído tan bajo que no hay en mí el menor rastro de misericordia, ni siquiera para mi hijo, que sólo tiene cinco años. A él y a su madre les he enviado al destierro a pesar de que es una gran alma y un gran devoto. La cara de mi hijo era como una flor de loto. ¿En qué difícil situación se encontrará? Está desamparado, y tal vez esté muy hambriento. Puede que se haya echado a descansar en algún lugar del bosque y los lobos le hayan atacado para comérselo. ¡Ay! ¡Mira qué dominado estaba por mi esposa! ¡Imagina mi crueldad! Por amor y afecto, el niño quería subirse a mi regazo, pero no le acogí; ni por un momento hice ademán de acariciarle. Imagina la dureza de mi corazón. Narada respondió: Mi querido rey, por favor, no te aflijas por tu hijo. La Suprema Personalidad de Dios le protege debidamente. En realidad, aunque no hayan llegado todavía a tus oídos, su fama y su influencia se extienden ya por todo el mundo. Tu hijo es muy competente. Las actividades que va a realizar les serían imposibles incluso a grandes reyes y sabios. Dentro de poco, una vez que termine su tarea, regresará al hogar. Debes saber que, gracias a él, tu fama también se difundirá por todo el mundo. Después de escuchar los consejos de Narada Muni, el rey, Uttanapada, prácticamente abandonó todos los deberes relacionados con su reino, que era muy vasto y extenso, opulento como la diosa de la fortuna; a partir de entonces, sólo pensaba en su hijo Dhruva. Mientras tanto, Dhruva Maharaja, que había llegado a Madhuvana, se bañó en el río Yamuna, y con mucho cuidado y atención, ayunó toda la noche. Después, siguiendo el consejo del gran sabio Narada, se ocupó en adorar a la Suprema Personalidad de Dios.

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Durante el primer mes, Dhruva sólo comió frutas y bayas cada tres días, con la única intención de mantener juntos el alma y el cuerpo. De esa manera, progresó en su adoración de la Suprema Personalidad de Dios. En el segundo mes, Dhruva comió sólo una vez cada seis días, alimentándose de hierba seca y hojas. De esta manera, continuó con su adoración. En el tercer mes, bebió agua sólo una vez cada nueve días. Así permaneció completamente en trance y adoró a la Suprema Personalidad de Dios, a quien se adora con versos escogidos. En el cuarto mes, Dhruva llegó a dominar por completo el ejercicio respiratorio, de manera que sólo inhalaba una vez cada doce días. Con ello, quedó completamente fijo en su posición y adoró a la Suprema Personalidad de Dios. Al quinto mes, Dhruva, el hijo del rey, había controlado de modo tan perfecto su respiración que podía sostenerse sobre una sola pierna, firme como una columna, sin moverse, y concentrar su mente por completo en el Parabrahman. Obtuvo completo control de los sentidos y de sus objetos; de este modo fijó su mente, sin la menor desviación, en la forma de la Suprema Personalidad de Dios. Cuando Dhruva capturó de este modo a la Suprema Personalidad de Dios, que es el refugio de toda la creación material y el amo de todas las entidades vivientes, los tres mundos comenzaron a temblar. Sosteniéndose firmemente sobre una sola pierna, Dhruva, el hijo del rey, hacía que una mitad de la Tierra cediese a la presión de su dedo, de la misma manera que un elefante inclina a un lado y a otro la embarcación que lo transporta cada vez que mueve un pie. Cuando el peso de Dhruva, debido a que estaba completamente concentrado y había cerrado todos los agujeros de su cuerpo, se unificó prácticamente con el peso del Señor Vishnú, que es la conciencia total, el universo entero quedó sin respiración, y todos los grandes semidioses de todos los sistemas planetarios, sintiendo que se asfixiaban, buscaron refugio en la Suprema Personalidad de Dios. Los semidioses dijeron: Querido Señor, Tú eres el refugio de todas las entidades vivientes, móviles e inmóviles. Podemos notar que todas las entidades vivientes, impedido su proceso respiratorio, se están asfixiando. Nunca habíamos experimentado nada semejante. Puesto que Tú eres el refugio supremo de todas las almas entregadas, hemos acudido a Ti; por favor, sálvanos de este peligro. La Suprema Personalidad de Dios contestó: Mis queridos semidioses, no hay razón para perturbarse. Se trata de la rigurosa austeridad del hijo del rey Uttanapada, que, con plena determinación, está absorto en pensar en Mí y ha 159

obstruido el proceso respiratorio universal. Estáis a salvo; podéis volver a vuestras moradas. Yo detendré las rigurosas austeridades de ese niño, y os salvaréis de este peligro. Liberados así de todos sus temores por las tranquilizadoras palabras de la Personalidad de Dios, los semidioses ofrecieron reverencias y regresaron a sus planetas celestiales. El Señor, que no es diferente de la encarnación Sahasrasirsa, montó entonces a lomos de Garuda, que Le llevó al bosque de Madhuvana ante Su sirviente Dhruva. Habiendo madurado en el proceso de yoga, Dhruva Maharaja estaba completamente absorto en meditar en la forma del Señor, que era brillante como un relámpago. Pero, de pronto, esa forma desapareció, y Dhruva, perturbado, vio interrumpida su meditación. Sin embargo, al abrir los ojos encontró que la misma Suprema Personalidad de Dios que había estado viendo en el corazón, estaba presente ante él. Cuando vio a su Señor frente a él, Dhruva Maharaja sintió una gran agitación, y Le ofreció reverencias y muestras de respeto. Se postró ante Él tendido como una vara y quedó absorto en amor por Dios. En éxtasis, Dhruva Maharaja miraba al Señor como si Le bebiese con los ojos, como si besase Sus pies de loto con la boca, y como si Le estrechara entre los brazos. Aunque no era más que un niño, Dhruva quería ofrecer oraciones a la Suprema Personalidad de Dios con un lenguaje adecuado; sin embargo, debido a su escasa experiencia, no acertaba a adaptarse a la situación. La Suprema Personalidad de Dios, que está en el corazón de todos, entendió la incómoda posición de Dhruva, y, por Su misericordia sin causa, tocó con Su caracola la frente del niño, que estaba de pie ante Él con las manos juntas. En ese momento, Dhruva cobró perfecta conciencia de la conclusión de los Vedas y entendió la Verdad Absoluta y Su relación con las entidades vivientes. Dhruva, que en el futuro recibiría un planeta que ni siquiera en el tiempo de la disolución sería destruido, ofreció sus bien meditadas oraciones, 160

que eran conclusivas y seguían la línea del servicio devocional al Señor Supremo, aquel cuya fama se extiende por todas partes. “Dhruva Maharaja dijo: Mi querido Señor, Tú eres todopoderoso. Después de entrar en mí, has vivificado todos mis sentidos —las manos, las piernas, los oídos, la sensación del tacto, la fuerza vital y, especialmente, mi facultad del habla—, que se encontraban dormidos. Te ruego que aceptes mis respetuosas reverencias. Mi Señor, Tú eres el Uno Supremo, pero mediante Tus diversas energías, apareces en los mundos materiales y espirituales de muchas maneras distintas. Mediante Tu potencia externa creas la totalidad de la energía del mundo material, y después de la creación, entras en el mundo material en la forma de Superalma. Tú eres la Persona Suprema, y por medio de las modalidades de la naturaleza material, que están sujetas al tiempo, creas diversidad de manifestaciones. Eres como el fuego, cuyas brillantes llamas arden en diversidad de formas, según el tipo de madera en que haya entrado. ¡Oh, mi Señor!, el Señor Brahma está completamente entregado a Ti. En el principio, Tú le diste conocimiento, y así pudo ver y entender todo el universo, como una persona que despierta de un sueño y pasa revista a sus deberes inmediatos. Tú eres el único refugio de los que desean la liberación, y el amigo de los afligidos. ¿Cómo va a poder nunca olvidarte una persona erudita que tenga conocimiento perfecto? En verdad que aquellos que Te adoran simplemente por la complacencia de los sentidos de esta bolsa de piel están bajo la influencia de Tu energía ilusoria. A pesar de tenerte a Ti, que eres como un árbol de deseos y la causa de la liberación del ciclo de nacimientos y muertes, los necios como yo desean Tus bendiciones para la complacencia de los sentidos, que está al alcance incluso de los que viven en condiciones infernales. Mi Señor, la bienaventuranza trascendental derivada de meditar en Tus pies de loto o de escuchar a los devotos puros cantar Tus glorias es tan ilimitada que supera con creces la etapa de brahmananda, en la cual uno piensa que se ha fundido en el Brahman impersonal y que es uno con el Supremo. Ese brahmananda se ve superado también por la felicidad trascendental que se deriva del servicio devocional; por lo tanto, la felicidad temporal de elevarse a los planetas celestiales, a la que pondrá fin la cortante espada del tiempo, no merece ni consideración. Aunque nos elevemos a los planetas celestiales, con el paso del tiempo tendremos que caer. Dhruva Maharaja continuó: ¡Oh, Señor ilimitado! por favor, bendíceme para que pueda relacionarme con grandes devotos que, como las olas de un río, que fluyen constantemente, estén constantemente ocupados en Tu amoroso 161

servicio trascendental. Esos devotos trascendentales están situados por completo en un estado de vida libre de contaminación. Estoy seguro de que el proceso de servicio devocional me permitirá atravesar el océano de nesciencia de la existencia material, cuyo intenso oleaje está lleno de peligros ardientes como el fuego. Me será muy fácil, pues me estoy volviendo loco por escuchar acerca de Tus trascendentales cualidades y pasatiempos, que existen eternamente. ¡Oh, Señor que tienes un ombligo de loto!, cuando una persona se relaciona con un devoto en cuyo corazón late siempre el anhelo por Tus pies de loto, y que siempre está en busca de su fragancia, ya nunca se apega al cuerpo material, ni a la descendencia, los amigos, el hogar, la riqueza y la esposa, que están relacionados con el cuerpo y que para los materialistas son lo más querido. En verdad que no le va a interesar. Mi querido Señor, ¡oh, Innaciente Supremo!, sé que las distintas especies de entidades vivientes —mamíferos, árboles, aves, reptiles, semidioses y seres humanos— se extienden por todo el universo, que es producto de la energía material total; también sé que a veces se encuentran en estado manifiesto y a veces no; pero jamás tuve experiencia de la forma suprema que ahora, al verte, estoy contemplando. Ante Ti, todos los métodos teóricos han alcanzado su fin. Mi querido Señor, al final de cada milenio la Suprema Personalidad de Dios, Garbhodakasayi Vishnú, disuelve en Su estómago todo lo manifestado en el universo. Él Se acuesta sobre el cuerpo de Sesa Naga, y de Su ombligo brota un tallo en cuyo extremo hay una flor de loto dorada; en esa flor de loto es creado el Señor Brahma. Puedo comprender que Tú eres ese mismo Dios Supremo. Por ello, Te ofrezco mis respetuosas reverencias. Mi Señor, con Tu ininterrumpida mirada trascendental, eres el testigo supremo de todos los niveles de actividad intelectual. Tú estás eternamente liberado, Tu existencia está situada en la bondad pura, y existes en la Superalma sin cambio alguno. Tú eres la Personalidad de Dios original, con la plenitud de seis opulencias, y eres el amo eterno de las tres modalidades de la naturaleza material, de manera que siempre eres diferente de las entidades vivientes comunes. En Tu forma de Vishnú, mantienes todos los asuntos del universo; aun así, permaneces aparte y eres el disfrutador del resultado de todos los sacrificios. Mi querido Señor, en Tu manifestación impersonal del Brahman siempre hay oposición entre dos elementos: el conocimiento y la ignorancia. Tus múltiples energías nunca dejan de manifestarse, pero el Brahman impersonal, que es indiviso, original, inmutable, ilimitado y lleno de bienaventuranza, es la causa de la manifestación material. Puesto que Tú eres ese mismo Brahman impersonal, Te ofrezco mis respetuosas reverencias. 162

Mi Señor, ¡oh, Señor Supremo!, Tú eres la bendición personificada en su forma suprema. Por lo tanto, para el que se refugia en Tu servicio devocional sin ningún otro deseo, adorar Tus pies de loto es mejor que ser rey y gobernar un reino. Ésa es la bendición que se obtiene por adorar Tus pies de loto. Por Tu misericordia sin causa, eres el sustentador de los devotos ignorantes como yo. Para ellos eres como una vaca que cuida de su ternero recién nacido amamantándolo y protegiéndolo de todo peligro”. Cuando Dhruva Maharaja, cuyo corazón estaba lleno de buenas intenciones, completó su oración, el Señor Supremo, la Personalidad de Dios, que es muy bondadoso con Sus devotos y sirvientes, le felicitó con las siguientes palabras. La Personalidad de Dios dijo: Mi querido Dhruva, hijo del rey, tú has llevado a cabo votos piadosos, y Yo conozco el deseo que albergas en tu corazón. Aunque tu deseo es muy ambicioso y muy difícil de cumplir, te mostraré Mi favor haciendo que se cumpla. Te deseo toda buena fortuna. La Suprema Personalidad de Dios continuó: Mi querido Dhruva, te concederé un resplandeciente planeta: la Estrella Polar. Ese planeta continuará existiendo incluso después de la disolución, al final del milenio. Nadie ha gobernado nunca ese planeta, y está rodeado por todos los sistemas solares, planetas y estrellas. Todos los astros del cielo giran alrededor de él, como los bueyes que caminan en torno a un eje central cuando se muele grano. Presentándole siempre su lado derecho, todas las estrellas donde habitan los grandes sabios, como Dharma, Agni, Kasyapa y Sukra, giran alrededor de ese planeta, la Estrella Polar, que continúa existiendo incluso después de la disolución de todos los demás. Después de que tu padre se retire al bosque y ponga en tus manos su reino, serás rey del mundo entero durante treinta y seis mil años sin interrupción, y tus sentidos conservarán toda su fuerza. Nunca envejecerás. El Señor continuó: En una fecha futura, tu hermano Uttama irá a cazar al bosque, y estando absorto en la cacería, le matarán. Tu madrastra, Suruci, enloquecida por la muerte de su hijo, irá a buscarle al bosque, pero morirá presa de las llamas de un incendio. El Señor continuó: Yo soy el corazón de todo sacrificio. Tú tendrás poder para celebrar muchos grandes sacrificios, y harás también grandes obras de caridad, de modo que, además de disfrutar las bendiciones de la felicidad material en esta vida, podrás recordarme en el momento de la muerte. La Personalidad de Dios continuó: Mi querido Dhruva, después de tu vida en este cuerpo material, irás a Mi planeta, al cual siempre ofrecen reverencias los habitantes de todos los demás sistemas planetarios. Está situado por encima de

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los planetas de los siete Rsis, y una vez que llegues a él, nunca tendrás que regresar al mundo material. Después de ser adorado y honrado por el niño Dhruva Maharaja, y después de ofrecerle Su morada, el Señor Vishnu, a lomos de Garuda, regresó a Su residencia ante la mirada de Dhruva Maharaja, que Le vió alejarse. A pesar de que su determinación por adorar los pies de loto del Señor le había traído el resultado deseado, Dhruva Maharaja no estaba muy complacido. Fue así como regresó a casa. La morada del Señor es muy difícil de alcanzar. Sólo se puede llegar a ella mediante el servicio devocional puro, que es lo único que complace al sumamente afectuoso y misericordioso Señor. Dhruva Maharaja logró esa posición en una sola vida, y era muy sabio y consciente. Entonces, ¿por qué no se sentía complacido? Herido por las flechas de las ingratas palabras de su madrastra, Dhruva Maharaja sintió su corazón muy dolorido, de modo que cuando se concentró en el objetivo de su vida, no podía olvidar lo incorrecta que había sido. Lo que él había pedido no era alcanzar la verdadera liberación del mundo material, pero al final de su servicio devocional, cuando la Suprema Personalidad de Dios apareció ante él, se avergonzó en lo más hondo de los deseos materiales que había albergado en su mente.

Las glorias de Jada Bharata
Bharata Maharaja nació en una familia de brahmanas de gran pureza. Su padre era un brahmana perteneciente a la dinastía de Angira, y estaba plenamente dotado con las cualidades brahmínicas. Podía controlar su mente y sus sentidos, y había estudiado las Escrituras védicas y otros textos complementarios. Era experto en dar caridad, y siempre permanecía satisfecho; era tolerante, muy amable y culto; estaba libre de envidia. Era un alma iluminada que se ocupaba en el servicio devocional del Señor, y permanecía siempre en trance. Con su primera esposa tuvo nueve hijos, que compartían sus mismas cualidades, y su segunda esposa le dio gemelos: un varón y una niña. Al varón, Bharata Maharaja, se le considera el más excelso de los devotos y el más importante de los reyes santos. Ésta es, entonces, la historia de su vida tras abandonar el cuerpo de ciervo. Debido a que gozaba de la misericordia especial del Señor, Bharata Maharaja podía recordar lo ocurrido en su vida anterior. A pesar de haber recibido un cuerpo de brahmana, sentía un gran temor de sus familiares y amigos no devotos. Siempre se cuidaba mucho de esa compañía, pues le asustaba caer de nuevo. Por esa razón, se manifestaba a los ojos de la gente como un loco 164

tonto, ciego y sordo, a fin de que nadie tratara de hablarle. De ese modo se protegía de las malas compañías. En su fuero interno, siempre pensaba en los pies de loto del Señor, y cantaba continuamente Sus glorias, que nos protegen del cautiverio de la acción fruitiva. Así se resguardó de la peligrosa compañía de los no devotos. Su padre tenía la mente llena de sentimientos de cariño por Jada Bharata (Bharata Maharajá), a quien estaba muy apegado. A pesar de que no mostraba buena disposición hacia las instrucciones de su padre, el brahmana le enseñaba a mantenerse limpio y a asearse, pues pensaba que el padre tiene el deber de educar a su hijo. Aunque su padre le estaba instruyendo adecuadamente en el conocimiento védico, Jada Bharata se comportaba ante él como un necio. Quería hacerle entender que no estaba capacitado para asimilar sus enseñanzas, y que de este modo abandonara sus intentos de seguir educándole. Hacía todo lo contrario de lo que tenía que hacer. Se le había enseñado a lavarse las manos después de evacuar, pero él se las lavaba antes. Su padre, sin embargo, pasó la primavera y el verano tratando de educarle en la cultura védica. Quiso enseñarle el mantra gayatri, el oˆkara y el vyahrti, pero al cabo de cuatro meses, todavía no lo había conseguido. El brahmana estaba muy apegado a su hijo, Jada Bharata, y le consideraba su propia vida. Pensó que sería bueno educarle debidamente, y, absorto en su infructuoso esfuerzo, trataba de enseñarle las reglas y regulaciones de brahmacarya, que incluyen el cumplimiento de los votos védicos, la limpieza, el estudio de los Vedas, los métodos regulativos, el servicio al maestro espiritual, y el sistema para ofrecer sacrificios de fuego. Aunque puso todo su empeño en educar a su hijo en esos principios, todos sus esfuerzos fracasaron. En su corazón abrigaba la esperanza de hacer de su hijo un gran erudito, pero, a pesar de todos sus intentos, no tuvo éxito. Como todo el mundo, aquel brahmana estaba apegado a su hogar y había olvidado que algún día iba a morir. La muerte, sin embargo, no olvida, y a su debido tiempo apareció ante él y se lo llevó. Entonces, la esposa más joven del brahmana confió sus hijos gemelos —niño y niña— a la esposa mayor, y, muriendo voluntariamente con su marido, partió hacia Patiloka. Tras la muerte del padre, los nueve hermanastros de Jada Bharata, que le consideraban tonto y sin cerebro, abandonaron el empeño paterno de darle una educación completa. Los hermanastros de Jada Bharata eran doctos en los tres Vedas Rig Veda, Sama Veda y Yajur Veda—, que fomentan las actividades fruitivas, pero no gozaban de la menor iluminación espiritual en cuanto al

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servicio devocional del Señor; por consiguiente, no comprendían cuán excelsa era la posición de Jada Bharata. Los hombres, cuando se degradan, no son mejores que los animales. La única diferencia es que los animales tienen cuatro patas y esos hombres sólo tienen dos. Esos hombres, animales de dos piernas, solían insultar a Jada Bharata llamándole loco, tonto, mudo y sordo, y le maltrataban. Ante ellos, Jada Bharata se comportaba como si fuera un loco sordo, ciego o tarado. No protestaba, ni trataba de convencerles de que no lo era. Si alguien quería que hiciera algo, él satisfacía sus deseos. Si conseguía algún alimento, ya fuera que le llegara sin mayor esfuerzo, que lo mendigase o que lo recibiese como salario, lo aceptaba y lo comía, sin considerar si era poco, o si era sabroso, rancio o insípido. Nunca comió nada por complacer los sentidos, pues ya estaba liberado del concepto corporal, que nos induce a considerar que unos alimentos son sabrosos y otros desagradables. Gozaba de plenitud en la conciencia trascendental del servicio devocional, y, por lo tanto, estaba libre de la influencia de las dualidades que surgen del concepto corporal. Su cuerpo era tan fuerte como el de un toro; sus miembros eran muy musculosos. No le importaba si era invierno o verano, si hacía viento o lluvia, y nunca se cubría el cuerpo. Se acostaba en el suelo; nunca se bañaba ni se daba aceite en el cuerpo. Como tenía el cuerpo sucio, su refulgencia y su conocimiento espirituales estaban cubiertos, como el esplendor de una piedra preciosa cubierto por el polvo. No llevaba más que un sucio taparrabos y su ennegrecido cordón sagrado. Comprendiendo que había nacido en una familia brahmana, la gente le llamaba brahma-bandhu y le insultaba. Así, insultado y despreciado por los materialistas, vagaba de un lugar a otro. Jada Bharata solía trabajar a cambio únicamente de alimento. Aprovechándose de esto, sus hermanastros le ocupaban en trabajos agrícolas y le pagaban con un poco de comida; en realidad, no sabía demasiado del trabajo del campo. No sabía dónde extender la tierra, ni dónde cavar o dónde nivelar el terreno. Sus hermanos le daban arroz partido, residuos de la prensa de semillas, cáscaras de arroz, y granos comidos de gusanos, o los que se quemaban y quedaban pegados al fondo de las ollas. Él, sin embargo, lo comía todo con alegría, como si fuese néctar, y sin guardar el más mínimo rencor. Por aquel entonces, el jefe de unos Dakaits, descendiente de una familia Sudra, se disponía a adorar a la diosa Bhadra Kali con el deseo de tener un hijo. Para ello iba a ofrecer a la diosa una víctima humana, un demente retrasado, a quien no se considera mejor que los animales. Para el sacrificio, el jefe de los Dakaits había capturado a un hombre-animal, quien, sin embargo, se había escapado. El bandido ordenó entonces a sus secuaces que lo buscasen, pero, aunque salieron en su persecución en distintas 166

direcciones, no dieron con él. Vagando de un lugar a otro, cubiertos por la densa oscuridad de la noche, llegaron a un arrozal donde vieron a Jada Bharata, quien, sentado en un puesto elevado, guardaba el campo de los ataques de los ciervos y los jabalíes. Los secuaces y sirvientes del jefe dakait consideraron que las cualidades de Jada Bharata eran exactamente las de un hombre-animal, y decidieron que era la elección perfecta para el sacrificio. Con los rostros brillando de felicidad, le ataron con cuerdas y le llevaron al templo de la diosa Kali. Después, los ladrones, siguiendo su imaginario ritual para matar hombres semejantes a animales, bañaron a Jada Bharata, le vistieron con ropas nuevas, le engalanaron con los ornamentos adecuados para un animal, le ungieron el cuerpo con óleos aromáticos y le adornaron con tilaka, pasta de madera de sándalo y collares de flores. Después de alimentarle suntuosamente, le llevaron ante la diosa Kali, a la que adoraron con incienso, lámparas, collares de flores, cereales tostados, ramitas verdes, brotes, frutas y flores. Antes de matar al hombre-animal, cantaron canciones y oraciones y tocaron tambores y trompetas; entonces hicieron sentarse a Jada Bharata ante la deidad. Uno de los ladrones, que actuaba como sumo sacerdote, estaba ya preparado para ofrecer la sangre de Jada Bharata, de quien imaginaban que era un hombre- animal, para que la diosa Kali la bebiese. Tomando una espada de terrible filo, y después de consagrarla con el mantra de Bhadra Kali, la levantó para matar a Jada Bharata. Todos aquellos ladrones y bandoleros que habían organizado la adoración de la diosa Kali eran personas de mentalidad baja, y estaban controlados por las modalidades de la pasión y la ignorancia. Dominados por el deseo de volverse ricos, habían tenido la osadía de desobedecer los mandamientos de los Vedas, hasta el extremo de que se disponían a matar a Jada Bharata, un alma autorrealizada que había nacido en una familia de brahmanas. Llevados por la envidia, los dakaits le llevaron ante la diosa Kali para sacrificarlo. En sus actividades, aquellas personas siempre se dejaban llevar por la envidia; por eso se atrevían a matar a Jada Bharata, el mejor amigo de todas las entidades vivientes, que no era enemigo de nadie y siempre estaba absorto en meditar en la Suprema Personalidad de Dios. Incluso si se mostrara enemistoso o agresivo, era hijo de un brahmana virtuoso, y por lo tanto estaba prohibido matarle. En todo caso, no había ningún motivo para matar a Jada Bharata, y la diosa Kali no pudo tolerarlo. Inmediatamente se dio cuenta de que aquellos pecaminosos dakaits estaban a punto de matar a un gran devoto del Señor. De repente, el cuerpo de la deidad se partió en pedazos, y de su interior salió la diosa Kali en persona. Su cuerpo ardía con una refulgencia de insoportable intensidad. 167

Sin poder tolerar las ofensas cometidas, la enfurecida diosa Kali, con los ojos como relámpagos, mostró sus feroces colmillos. Sus enrojecidos ojos resplandecían mientras mostraba su temible aspecto. Manifestando un cuerpo aterrador, parecía dispuesta a destruir toda la creación. La diosa saltó con violencia del altar, y decapitó rápidamente a todos los dakaits con la misma espada con la que llevaban intención de matar a Jada Bharata. Después comenzó a beber, como si fuese alcohol, la sangre caliente que brotaba de los cuellos decapitados de los dakaits, embriagándose en compañía de las brujas y demonias que habían venido con ella. Ebrias de la sangre bebida, comenzaron a cantar a grandes voces, y danzaban como si se dispusieran a aniquilar el universo entero, al mismo tiempo que jugaban con las cabezas de los bandidos, lanzándoselas como si fueran balones. Cuando una persona envidiosa comete una ofensa ante una gran personalidad, siempre se le castiga del modo que se ha mencionado. La Suprema Personalidad de Dios, quien lleva Su disco [el cakra Sudarsana] y actúa como tiempo supremo para matar a los demonios y dar protección a Sus devotos, siempre protege a aquellos que saben que el alma es diferente del cuerpo y están liberados del indestructible nudo del corazón, y que siempre están ocupados en el bienestar de todas las entidades vivientes y nunca piensan en hacer daño a los demás. Esos devotos siempre se refugian en los pies de loto del Señor, y, debido a ello, no se agitan bajo ninguna circunstancia, incluso si les amenazan con decapitarles. Para ellos, eso no supone nada excepcional.

Encuentro entre Jada Bharata y Maharaja Rahugana.
Por aquel entonces se encontraba de viaje hacia Kapilasrama el rey Rahugana, gobernador de los estados de Sindhu y Sauvira. A orillas del río Iksumati, el jefe de los porteadores que llevaban el palanquín del rey vio que necesitaba otro hombre. Salieron a buscarlo, y la casualidad les llevó hasta Jada Bharata. Se fijaron en él porque Jada Bharata era muy joven, fuerte y de miembros robustos. Reunía las condiciones óptimas para llevar cargas, como los asnos y las vacas. Pensando de este modo, no vacilaron en obligarle a cargar con el palanquín, aunque no era un trabajo adecuado para la gran alma Jada Bharata. Sin embargo, debido a su actitud no violenta, Jada Bharata llevaba el palanquín de un modo muy irregular. Caminaba, pero antes de dar un paso se aseguraba de que no hubiera hormigas delante, pues no quería pisar ninguna. En consecuencia, no podía seguir el paso de los demás porteadores. Ante las sacudidas del palanquín, el rey Rahugana preguntó de inmediato a los porteadores: «¿Se puede saber qué son esos bandazos? Más os vale que llevéis el palanquín como es debido». 168

Cuando escucharon las amenazadoras palabras del rey, los porteadores del palanquín sintieron mucho miedo de que les castigase, y le respondieron con las siguientes palabras. ¡Oh, señor!, repara, por favor, en que no estamos siendo negligentes en el cumplimiento de nuestros deberes. Fieles a tu deseo, hemos estado llevando este palanquín, pero este hombre que se ha unido hace poco a nosotros no puede caminar con rapidez. Nos es imposible llevar el palanquín con él. El rey Rahugana entendió las razones de los porteadores, que temían ser castigados. También comprendió que las irregularidades en la marcha del palanquín eran culpa de una sola persona. Perfectamente convencido de esto, escuchó la explicación de los porteadores, y aunque era un hombre de gran experiencia y muy versado en la ciencia política, se irritó un poco. Esa ira se debía a su naturaleza innata de rey. En realidad, la mente del rey estaba cubierta por la modalidad de la pasión; por esa razón, dirigió las siguientes palabras a Jada Bharata, cuya refulgencia estaba velada como un fuego cubierto por cenizas y no era claramente visible. El rey dijo a Jada Bharata: ¡Qué duro es esto, mi querido hermano! de verdad que pareces cansado, después de tan largo trayecto cargando el palanquín tú sólo y sin ayuda de nadie. Además, como eres muy viejo, estás muy delicado. Mi querido amigo, ya veo que no eres recio, ni fuerte, ni robusto. ¿Es que tus compañeros no te ayudan? De este modo, el rey criticó a Jada Bharata con sarcasmo, pero Jada Bharata, a pesar de esas críticas, no se identificaba con el cuerpo ni con la situación. Como había alcanzado su identidad espiritual, sabía que él no era el cuerpo. No era ni gordo, ni flaco, ni delgado. Nada tenía que ver con aquel montón de materia, combinación de los cinco elementos densos y los tres elementos sutiles, y no tenía nada que ver con el cuerpo material de dos brazos y dos piernas. En otras palabras, percibía perfectamente su identidad espiritual (aham brahmasmi). Por lo tanto, no se vio afectado por los sarcasmos y las críticas del rey, y, sin decir nada, continuó llevando el palanquín como antes. Después de esto, el rey vio que las sacudidas del palanquín continuaban. Entonces se irritó mucho y dijo: ¡Tú, bribón!, ¿qué estás haciendo? ¿Estás muerto a pesar de tener vida en el cuerpo? ¿Acaso no sabes que soy tu amo? Me estás faltando al respeto y no estás cumpliendo mi orden. Por desobedecerme, te voy a castigar tan severamente como lo hace Yamaraja, el superintendente de la muerte, cuando castiga a los pecadores. Te voy a aplicar el tratamiento adecuado para que vuelvas a tus cabales y actúes como es debido. Creyéndose el rey, Rahugana estaba bajo la influencia del concepto corporal, sometido a las modalidades de la pasión y la ignorancia de la naturaleza 169

material. En un arranque de locura, reprendió a Jada Bharata con palabras absurdas y fuera de lugar. Jada Bharata era un devoto sublime, morada querida de la Suprema Personalidad de Dios. El rey, aunque se consideraba muy culto, no conocía las características ni la posición del devoto avanzado que está situado en el plano del servicio devocional. Jada Bharata era la residencia de la Suprema Personalidad de Dios; en su corazón llevaba siempre la forma del Señor. Era el amigo querido de todos los seres vivos, estaba completamente libre del concepto corporal. Esbozando una sonrisa, dijo las siguientes palabras. Jada Bharata dijo: Mi querido rey y héroe, ciertamente con tus sarcásticas palabras has dicho la verdad. En realidad no han sido simples palabras de reproche, pues quien lleva el peso es el cuerpo. Ese peso no me pertenece a mí, que soy el alma espiritual. En tus afirmaciones no contradices la realidad, ya que soy distinto del cuerpo. Yo no soy el que carga el palanquín; quien lo carga es el cuerpo. Ciertamente, como tú has señalado, yo no me he esforzado para llevar el palanquín, pues estoy desapegado del cuerpo. Has dicho que no soy fuerte y robusto; son palabras propias de una persona que no conoce la diferencia entre el cuerpo y el alma. El cuerpo puede ser delgado o grueso, pero ninguna persona culta diría semejante cosa del alma espiritual. En cuanto alma espiritual, no soy ni gordo ni flaco; por eso estás en lo cierto cuando dices que no soy muy robusto. Si yo tuviera algo que ver con el objeto de este viaje y del camino que seguimos, pasaría por muchas dificultades, pero como no tienen que ver conmigo, sino con mi cuerpo, no me suponen la menor molestia. La gordura, la delgadez, los sufrimientos del cuerpo y de la mente, la sed, el hambre, el miedo, las disputas, los deseos de felicidad material, la vejez, el sueño, el apego a las posesiones materiales, la ira, la lamentación, la ilusión y la identificación del cuerpo con el ser no son más que transformaciones de la cubierta material del alma espiritual. Todas esas cosas afectan a la persona que está absorta en el concepto material del cuerpo, pero yo estoy libre de todos los conceptos corporales, y, por consiguiente, no soy ni gordo ni delgado ni ninguna de las demás cosas que has mencionado. Mi querido rey, no hacía falta que me acusaras de estar muerto en vida. Con respecto a eso, lo único que puedo decir es que eso es lo que ocurre con todo, pues todo lo material tiene un principio y un fin. Y en cuanto a tu manera de pensar, creyéndote rey y señor y dándome órdenes, tampoco es correcta, pues esas posiciones son temporales. Hoy tú eres el rey y yo tu sirviente, pero mañana pueden cambiarse las tornas, y ser tú mi sirviente y yo tu amo. Todo eso son circunstancias temporales creadas por la providencia.

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Mi querido rey, si todavía piensas que tú eres el rey y que yo soy tu sirviente, entonces debes darme órdenes, para que yo las cumpla. En ese caso, te diré que esas diferencias son temporales, y que proceden únicamente de la costumbre o del convencionalismo. No les veo ninguna otra causa. ¿Quién es entonces el amo, y quién el sirviente? Todo el mundo está siendo forzado por las leyes de la naturaleza material; por lo tanto, nadie es amo ni sirviente. Si, a pesar de todo, sigues pensando que tú eres el amo y yo el sirviente, lo aceptaré. Así pues, dame una orden, por favor. ¿Qué puedo hacer por ti? Mi querido rey, tú me has dicho: «¡Sinvergüenza, estúpido, loco! ¡Te voy a castigar, a ver si vuelves a tus cabales!». Con respecto a esto, permíteme decirte que, aunque vivo como si fuera tonto, sordo y mudo, en realidad soy una persona autorrealizada. ¿Qué ganarás castigándome? Si, como piensas, soy un loco, castigarme será como fustigar a un caballo muerto. El resultado será nulo. La locura de un loco no se remedia con castigos. El rey Rahugana había reprendido con ásperas palabras al glorioso devoto Jada Bharata, pero aquella persona santa y pacífica se mostró tolerante y le dio la respuesta adecuada. La nesciencia se debe al concepto corporal, y Jada Bharata no estaba bajo la influencia de ese erróneo concepto. Debido a su naturaleza humilde, nunca se consideró un gran devoto, y estuvo de acuerdo en sufrir los resultados de su karma pasado. Como un hombre corriente, pensaba que al llevar el palanquín destruía las reacciones de los pecados que había cometido en el pasado. Pensando de ese modo, se dispuso a seguir cargando con el palanquín. El rey de los estados de Sindhu y Sauvira [Maharaja Rahugana] tenía mucha fe en los temas relacionados con la Verdad Absoluta. Gracias a esa buena cualidad, escuchó la exposición filosófica que hizo Jada Bharata, exposición que debilita el nudo del corazón y se aprueba en todas las Escrituras que tratan del proceso de yoga místico. De ese modo, su concepto material de sí mismo como rey quedó destruido. Inmediatamente descendió de su palanquín y se postró en el suelo poniendo su cabeza a los pies de loto de Jada Bharata, pidiendo así al gran brahmana que le perdonase por sus insultos. Entonces oró de la siguiente manera: ¡Oh, brahmana!, puedo entender que ocultas tu presencia en el mundo y pasas desapercibido ante los demás. ¿Quién eres?; ¿un brahmana erudito, una persona santa? Veo que llevas un cordón sagrado. ¿Eres uno de esos santos liberados y excelsos, como Dattatreya y otros sabios eruditos muy avanzados? ¿Puedo preguntarte de quién eres discípulo? ¿Dónde vives? ¿Por qué has venido a este lugar? ¿Has venido a hacernos el bien? ¿Es ésa la misión que te ha traído aquí? Por favor, permíteme saber quién eres.

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Mi querido señor, no le temo al rayo del rey Indra, ni al serpentino y punzante tridente del Señor Siva. No me preocupa el castigo de Yamaraja, el superintendente de la muerte; tampoco le temo al fuego, ni al Sol abrasador, ni a la Luna, el viento o las armas de Kuvera. Pero sí siento temor de ofender a un brahmana. En verdad, eso me produce verdadero temor. Mi querido señor, puedo entender que la influencia de tu gran conocimiento espiritual permanece oculta. De hecho, tú no tienes el menor contacto con la materia y estás completamente absorto en pensar en el Supremo. Por lo tanto, eres ilimitadamente avanzado en el conocimiento espiritual. Por favor, dime por qué vagas por el mundo haciéndote pasar por un tonto. ¡Oh, gran persona santa!, el proceso de yoga corrobora las palabras que has pronunciado, pero no nos ha sido posible comprender lo que has dicho. Por favor, explícanoslo. Te considero el más perfecto amo del poder místico. Dominas la ciencia espiritual a la perfección. Eres el más glorioso entre los grandes sabios, y has descendido para beneficiar a toda la sociedad humana. Como has venido para dar conocimiento espiritual y eres un representante directo de Kapiladeva, la encarnación de Dios y porción plenaria del conocimiento, te pregunto, ¡oh, maestro espiritual!, ¿cuál es el refugio más seguro en este mundo? ¿No es cierto que tú eres el representante directo de Kapiladeva, la encarnación de la Suprema Personalidad de Dios? Has aparentado ser un sordomudo para examinar a la gente y ver quién realmente es un ser humano y quién no lo es. ¿No es ésa tu actividad sobre la superficie de la Tierra? Yo estoy muy apegado a la vida familiar y a las actividades mundanas, y soy ciego en cuanto a conocimiento espiritual. Aun así, ahora me encuentro ante ti con el deseo de que me ilumines. ¿Cómo puedo avanzar en la vida espiritual? Tú has dicho: «El trabajo no me fatiga». Aunque el alma es diferente del cuerpo, el esfuerzo físico produce cansancio, y da la impresión de que el alma también se cansa. Sin duda alguna, cuando llevabas el palanquín el alma también se esforzaba. Eso es lo que pienso. También has dicho que los tratos externos entre el amo y el sirviente no son reales, pero aunque no sean reales en el mundo fenoménico, los productos del mundo fenoménico sí pueden influir realmente en las cosas. Esto puede verse y experimentarse. Por lo tanto, aunque las actividades materiales no son permanentes, no puede decirse que no sean reales. El rey Rahugana continuó: Mi querido señor, has dicho que las identificaciones como la gordura o la delgadez del cuerpo no son características del alma. Eso es incorrecto, pues no cabe duda de que el alma siente el dolor y el placer, que también son identificaciones. Si pones en el fuego una olla de arroz con leche, de modo natural se irán calentando, primero la leche y luego el arroz. De manera similar, los sentidos, la mente y el alma 172

se ven afectados por los placeres y sufrimientos del cuerpo. El alma no puede desapegarse por completo de ese condicionamiento. Mi querido señor, has dicho que la relación entre el rey y el súbdito, o entre el amo y el sirviente, no es eterna; pero aunque sea temporal, cuando una persona asume la posición de rey, tiene el deber de gobernar a sus súbditos y de castigar a los que desobedecen las leyes. Mediante ese castigo, enseña a los ciudadanos a obedecer las leyes del estado. Has dicho, además, que castigar a una persona que es sorda y muda es como masticar lo ya masticado o moler lo ya molido; es decir, con ello no se gana nada. Sin embargo, cuando alguien cumple con el deber propio de su ocupación como lo ordena el Señor Supremo, sus actividades pecaminosas sin duda alguna disminuyen. Por lo tanto, si se fuerza a una persona a que cumpla con su deber, esa persona se beneficia, pues de ese modo puede eliminar todas sus actividades pecaminosas. Todo lo que has dicho parece contradecir la realidad. ¡Oh, tú, el mejor amigo de los afligidos!, al insultarte he cometido una gran ofensa. Estaba envanecido por el falso prestigio de tener un cuerpo de rey. Ese acto me ha convertido en un verdadero ofensor. Por eso te oro para que dejes caer sobre mí la misericordia sin causa de tu mirada. Si lo haces, podré liberarme de las actividades pecaminosas que he cometido al insultarte. ¡Oh, mi señor!, tú eres amigo de la Suprema Personalidad de Dios, que es el amigo de todas las entidades vivientes. Por lo tanto, eres ecuánime con todos y estás libre del concepto corporal. Yo he cometido una ofensa al insultarte, pero a pesar de todo se que a ti no te afectan mis insultos. Tú estás fijo en tu determinación, pero yo he cometido una ofensa. Debido a ello, aunque puede que sea tan fuerte como el Señor Siva, voy a ser aniquilado inmediatamente por haber cometido una ofensa contra los pies de loto de un vaisnava.

Jada Bharata instruye al rey Rahugana.
Jada Bharata dijo: Mi querido rey, aunque eres completamente inexperto, tratas de hablar como una persona de gran experiencia. Por lo tanto, está claro que no lo eres. Una persona experimentada no habla de los placeres y sufrimientos materiales, ni de la relación entre amo y sirviente, del modo en que tú lo has hecho. Todo eso son simples actividades externas. Un hombre avanzado y con experiencia, conociendo la Verdad Absoluta, no habla de ese modo. Mi querido rey, hablar de la relación entre amo y sirviente, o entre rey y súbdito, etc., es hablar simplemente de temas materiales. La gente que tiene interés en las actividades materiales que presentan los Vedas, está absorta en la celebración de sacrificios materiales y deposita su fe en sus actividades 173

materiales. En esas personas no se manifiesta el más mínimo avance espiritual. De modo natural descubrimos que los sueños son falsos e inmateriales; de la misma manera, llega un momento en que comprendemos que la felicidad material es insignificante, tanto en esta vida como en la próxima, y tanto en este planeta como en los planetas superiores. Cuando comprendemos eso, los Vedas, a pesar de que son una excelente fuente de conocimiento, resultan insuficientes para darnos conocimiento directo de la verdad. La mente de la entidad viviente, mientras está contaminada por las tres modalidades de la naturaleza material (bondad, pasión e ignorancia), es como un elefante que anda suelto y fuera de control. No hace otra cosa que expandir el ámbito de sus actividades piadosas e impías valiéndose de los sentidos. Como resultado, la entidad viviente permanece en el mundo material para disfrutar y sufrir de los placeres y sufrimientos debidos a esas actividades materiales. La mente está absorta en deseos de realizar actividades piadosas e impías; debido a ello, por naturaleza está expuesta a las transformaciones de la lujuria y la ira. De ese modo, siente atracción por el disfrute material de los sentidos. En otras palabras, está dirigida por las modalidades de la bondad, la pasión y la ignorancia. Hay once sentidos y cinco elementos materiales; de ese conjunto de dieciséis factores, el principal es la mente. Por lo tanto, ella es quien provoca el nacimiento en distintos tipos de cuerpos, entre los semidioses, los seres humanos, los animales y las aves. Según se sitúe en una posición más o menos elevada, recibirá un cuerpo material más o menos elevado. La mente materialista que cubre al alma de la entidad viviente la lleva por diversas especies de vida. Eso se denomina existencia material continuada. Debido a la mente, la entidad viviente sufre o disfruta de los sufrimientos o la felicidad materiales. Así, bajo la influencia de la ilusión, la mente sigue creando actividades piadosas e impías con su karma resultante. Con ello, el alma queda condicionada. La mente hace que la entidad viviente vague por el mundo material en distintas especies de vida, y de ese modo, la entidad viviente experimenta las circunstancias materiales en distintos cuerpos, como ser humano, semidiós, persona gruesa, persona delgada, etc. Los sabios eruditos dicen que la mente es la causa del cautiverio, de la liberación y del aspecto del cuerpo. La mente de la entidad viviente, cuando queda absorta en la complacencia de los sentidos en el mundo material, es la causa de su vida condicionada y de su sufrimiento en el ámbito material. Sin embargo, cuando se desapega del disfrute material, se convierte en la causa de la liberación. Cuando la llama de una lámpara no quema correctamente la mecha, la lámpara ennegrece, pero la 174

misma lámpara, llena de ghi y ardiendo perfectamente, da una luz muy brillante. De manera similar, la mente, cuando está absorta en la complacencia material de los sentidos, provoca el sufrimiento, y cuando se desapega de esa complacencia material, trae consigo el brillo original del estado de conciencia elevado superiormente. Hay cinco sentidos para la acción y cinco sentidos para adquirir conocimiento. También está el ego falso. De este modo, la mente cuenta con once elementos para sus funciones. ¡Oh, héroe!, los sabios eruditos estiman que los objetos de los sentidos (como el sonido y el tacto), las actividades orgánicas (como la evacuación), junto con las distintas clases de cuerpos, la sociedad, la amistad y la personalidad, son los campos de actividad para las funciones de la mente. El sonido, el tacto, la forma, el sabor y el olor son los objetos de los cinco sentidos de adquisición de conocimiento. El habla, el tacto, el movimiento, la evacuación y la relación sexual son los objetos de los sentidos de trabajo. Además de esto, existe otro concepto, mediante el cual pensamos: «Éste es mi cuerpo, ésta es mi sociedad, éstas son mi familia y mi nación, etc.». Esa undécima función propia de la mente se denomina ego falso. Según algunos filósofos, esa función es la duodécima, y su campo de actividad es el cuerpo. Los elementos físicos, la naturaleza, que es la causa original, la cultura, el destino y el factor tiempo son todos causas materiales. Agitadas por esas causas materiales, las once funciones de la mente se transforman en cientos, y de ahí pasan a ser miles y millones. Pero todas esas transformaciones no se producen automáticamente, por la combinación de los elementos. No; tienen lugar bajo la dirección de la Suprema Personalidad de Dios. El alma individual carente de la conciencia de Dios tiene muchas ideas y actividades creadas en su mente por la energía externa. Han estado existiendo desde tiempo inmemorial. A veces, se manifiestan, tanto en el estado consciente como en el estado de sueño, pero durante el sueño profundo (inconciencia), o en el estado de trance, desaparecen. Una persona que está liberada en vida (jivan-mukta) puede ver claramente todas estas cosas. Hay dos clases de ksetrajñas: La entidad viviente, de quien acabo de hablarte, y la Suprema Personalidad de Dios, de quien te hablaré a continuación. Él es la causa omnipresente de la creación. Goza de plenitud en Sí mismo, y no depende de nadie más. A Él se Le percibe, o bien directamente, o por medio de la escucha. Es autorrefulgente, y no está sometido al nacimiento, la muerte, la vejez ni las enfermedades. Es el controlador de todos los semidioses, comenzando con el Señor Brahma. Recibe el nombre de Narayana, y es el refugio de las entidades vivientes después de la aniquilación del mundo material. Goza en plenitud de todas las opulencias, y es el lugar en que reposa todo lo material. Por eso se Le conoce con el nombre de Vasudeva, la 175

Suprema Personalidad de Dios. Mediante Su propia potencia, Se encuentra en el corazón de todas las entidades vivientes, del mismo modo en que el aire y la fuerza vital están en los cuerpos de todos los seres, tanto móviles como inmóviles. De ese modo, Él controla el cuerpo. En Su aspecto parcial, la Suprema Personalidad de Dios entra en todos los cuerpos y los controla. El alma condicionada, mientras acepte un cuerpo material y no se libere de la contaminación del disfrute material, y mientras no domine a sus seis enemigos y llegue al plano de la autorrealización mediante el despertar de su conocimiento espiritual, tendrá que vagar por diversos lugares y diferentes especies de vida en el mundo material. La identificación del alma, la mente, es la causa de todas las dificultades que padecemos. Mientras la entidad viviente condicionada no sea consciente de ese hecho, tendrá que aceptar las miserables condiciones del cuerpo material y vagar por el universo en diversas posiciones. La mente, al verse afectada por las enfermedades, la lamentación, la ilusión, el apego, la codicia y la enemistad, crea el cautiverio y una ilusoria sensación de intimidad en el mundo material. Conversación entre Maharaja Rahugana y Jada Bharata El rey dijo: ¡Oh, muy excelsa personalidad!, tú no eres diferente de la Suprema Personalidad de Dios. Por la influencia de tu identidad verdadera, han desaparecido todas las contradicciones que pueden encontrarse en los Sastras. Disfrazado como el amigo de un brahmana, estás ocultando tu posición de bienaventuranza trascendental. Yo te ofrezco respetuosas reverencias. ¡Oh, tú, el mejor de los brahmanas!, mi cuerpo está lleno de sustancias impuras, y mi visión, envenenada por la serpiente del orgullo. Debido a mis conceptos materiales, estoy enfermo. Tus nectáreas instrucciones son la medicina adecuada para el que sufre de esta clase de fiebre; son agua fresca para el que se abrasa de calor. Luego te presentaré las dudas que se me hayan planteado con respecto a algún tema concreto. Por ahora, tus misteriosas instrucciones acerca del yoga y la autorrealización me parecen muy difíciles de entender. Por favor, repítemelas de un modo más sencillo, para que pueda entenderlas. Mi mente es muy inquisitiva, y deseo entenderlas claramente. ¡Oh, señor del poder yóguico!, has dicho que la fatiga que se deriva de llevar el cuerpo de un lugar a otro se aprecia mediante la percepción directa, pero que en realidad no existe, o existe como una simple cuestión formal. Con esas preguntas y esas respuestas, nadie puede llegar a la conclusión de la Verdad Absoluta. Mi mente está un poco confundida por tu exposición al respecto. 176

Jada Bharata, que era una persona autorrealizada, dijo: Entre las muchas combinaciones y permutaciones materiales, existen diversas formas y transformaciones de la tierra. Por alguna razón, las hay que se mueven por la superficie de la Tierra y reciben el nombre de porteadores de palanquín, mientras que las transformaciones que no se mueven son objetos materiales burdos, como las piedras. En todo caso, el cuerpo material está hecho de tierra y piedra en forma de pies, tobillos, pantorrillas, rodillas, muslos, torso, garganta y cabeza. Sobre los hombros descansa el palanquín de madera, y dentro del palanquín, el supuesto rey de Sauvira. El cuerpo del rey no es más que otra transformación de la tierra, pero dentro de él vive Su Majestad, que piensa, y se equivoca al hacerlo, que es el rey del estado de Sauvira. Sin embargo, es cierto que estos inocentes que cargan con tu palanquín sin que les pagues están sufriendo debido a tu injusticia. Se encuentran en un estado lamentable, debido a que les has forzado a cargar con tu palanquín. Esto demuestra que eres cruel e inhumano, aunque debido al prestigio falso creías estar protegiendo a tus súbditos. Es ridículo. Un necio como tú nunca sería adorado como una gran personalidad en una asamblea de personas avanzadas en conocimiento. Todos los que estamos sobre la superficie del globo somos entidades vivientes con distintas formas. Algunos nos movemos, y otros no. Todos comenzamos a existir, permanecemos durante algún tiempo, y somos aniquilados cuando el cuerpo vuelve a mezclarse con la tierra. No somos más que diversas transformaciones de la tierra. Los diversos cuerpos y capacidades no son más que transformaciones de la tierra que existen sólo de nombre, pues todo surge de la tierra y se funde de nuevo en ella cuando es aniquilado. En otras palabras, somos sólo polvo, y al polvo hemos de volver. Todo el mundo puede tener esto presente. Podría decirse que las diversidades surgen del propio planeta Tierra. Pero el universo, aunque temporalmente parezca ser la verdad, en última instancia no tiene existencia real. En su origen, la creación de la Tierra se debió a una combinación de partículas atómicas; pero esas partículas no son permanentes. En realidad, el átomo no es la causa del universo, aunque algunos filósofos así lo crean. No es cierto que las diversidades que hallamos en el mundo material sean simplemente el resultado de la yuxtaposición o combinación de átomos. Puesto que en definitiva el universo no tiene existencia real, las cosas que existen en él —el ser bajo, las diferencias, ser gordo, ser delgado, ser pequeño, ser grande, el resultado, la causa, las señales de vida y los materiales— son todas imaginarias. Son cántaros hechos de una misma sustancia, la tierra, pero que reciben distintos nombres. Las diferencias se caracterizan por la sustancia, la naturaleza, la predisposición, el tiempo y la actividad. Debes saber que 177

todas estas cosas son simples manifestaciones mecánicas creadas por la naturaleza material. ¿Cuál es, entonces, la verdad suprema? La respuesta es que la verdad suprema es el conocimiento no dual. Ese conocimiento está libre de la contaminación de las cualidades materiales. Nos da la liberación. Es uno sin igual, es omnipresente y está más allá de la imaginación. El primer nivel de percepción de ese conocimiento es el Brahman. Paramatma, la Superalma, a quien perciben los yogis que tratan de verle sin resentimientos, representa el segundo nivel de ese conocimiento. Y, por último, la percepción plena de ese mismo conocimiento supremo es la Persona Suprema. Todos los sabios eruditos explican que la Persona Suprema es Vasudeva, la causa del Brahman, de Paramatma y de todo lo que existe. Mi querido rey, sólo quien tenga la oportunidad de ungir todo su cuerpo con el polvo de los pies de loto de grandes devotos podrá comprender la Verdad Absoluta. La Verdad Absoluta no se puede comprender con la simple práctica de celibato (brahmacarya), ni por seguir estrictamente las reglas y regulaciones de la vida de casado, abandonar el hogar como vanaprastha, entrar en la orden de sannyasa o someterse a severas austeridades, como mantenerse bajo el agua durante el invierno o rodearse de fuego bajo el Sol abrasador del verano. Hay muchos otros procesos para comprender la Verdad Absoluta, pero la Verdad Absoluta sólo se revela a quien ha obtenido la misericordia de un gran devoto. ¿Quiénes son esos devotos puros de que te hablo? En una reunión de devotos puros, nunca oirás hablar de temas materiales como política o sociología. Ellos solamente hablan de las cualidades, formas y pasatiempos de la Suprema Personalidad de Dios. Ponen toda su atención en adorarle y alabarle. Escuchando constantemente y con respeto esos temas en compañía de devotos puros, incluso una persona que desee fundirse en la existencia de la Verdad Absoluta abandona esa idea para, poco a poco, irse apegando al servicio de Vasudeva. En una vida anterior, yo me llamaba Maharaja Bharata. Por medio de la experiencia directa me desapegué por completo de las actividades materiales, y la experiencia indirecta que recibí de los Vedas me proporcionó conocimiento. De ese modo alcancé el plano de la perfección. Yo estaba plenamente ocupado en el servicio del Señor, pero, por desdicha, me encariñé de un cervatillo. Llegué a quererlo tanto que descuidé mis deberes espirituales, y debido al profundo afecto que sentía por él, en mi siguiente vida tuve que recibir un cuerpo de ciervo. Mi querido rey, por haber servido sinceramente al Señor en mi vida anterior, en aquel cuerpo de ciervo podía recordar todo lo que me había ocurrido. Sigo 178

siendo consciente de aquella caída, y por ello siempre me mantengo apartado de los hombres comunes. Temeroso de la mala compañía de los materialistas, vago solo por el mundo, inadvertido para todos. Por el simple hecho de relacionarse con devotos excelsos, todo el mundo puede alcanzar la perfección del conocimiento, y, con la espada del conocimiento, cortar en pedazos los vínculos ilusorios del mundo material. Gracias a la compañía de los devotos, podemos ocuparnos en el servicio del Señor siguiendo los procesos de escuchar y cantar (Sravanan kirtanam). De ese modo podemos revivir nuestra conciencia superior de Maha Vishnú latente y, mediante el cultivo estricto de esa conciencia, regresar al hogar, de vuelta a Dios, incluso n esta misma vida. Mi querido rey, la entidad viviente anda errante por el difícil sendero del mundo material, sometida al ciclo de nacimientos y muertes. Cautivada por el mundo material bajo la influencia de las tres modalidades de la naturaleza material (sattva-guna, rajo-guna y tamo-guna), y hechizada por la naturaleza material, solamente puede ver los tres frutos de las actividades: lo auspicioso, lo no auspicioso y lo mixto. De ese modo se apega a la religión, el crecimiento económico, la complacencia de los sentidos y la teoría monista de la liberación (fundirse con el Supremo). Trabaja día y noche sin parar, como un mercader que entra en un bosque en busca de algún artículo que más tarde vender para lograr algún beneficio. Sin embargo, no puede obtener verdadera felicidad en el mundo material. ¡Oh, rey!, en ese bosque de la existencia material hay seis bandoleros muy poderosos. Cuando el alma condicionada entra en el bosque en busca de riquezas materiales, los seis bandoleros la desorientan. De ese modo, el condicionado mercader no sabe cómo gastar su dinero, y los bandoleros se lo arrebatan. Como tigres, chacales y otros animales feroces, que acechan en el bosque dispuestos a cazar un cordero a pesar de la vigilancia del pastor, la esposa y los hijos entran en el corazón del mercader y le despojan sirviéndose de diferentes medios. En la espesura del bosque hay cobijos de arbustos y matorrales, hierbas y enredaderas, donde el alma condicionada sufre constantemente las crueles picaduras de los mosquitos (personas envidiosas). A veces ve un palacio imaginario en medio del bosque, y a veces queda desconcertada ante la fugaz visión de un duende o un fantasma que aparece como un meteoro en el cielo. Mi querido rey, con la inteligencia anulada por la influencia del hogar, las riquezas, los familiares, etc., el mercader corre de un lugar a otro por los caminos del bosque del mundo material en busca del éxito. A veces sus ojos quedan cubiertos por el polvo que levanta un torbellino, o, en otras palabras, 179

llevado por la lujuria, cae víctima de la belleza de su esposa, especialmente durante el período menstrual. Con sus ojos cegados, no puede ver adónde va ni qué está haciendo. Vagando por el bosque del mundo material, el alma condicionada a veces escucha los ásperos chirridos de un grillo invisible, que causan fuertes dolores a sus oídos. A veces es el ulular de los búhos, áspero como las palabras de sus enemigos, lo que produce dolor en su corazón. A veces está hambriento, y, en busca de refugio, se acerca a un árbol que no da frutas ni flores, y de ese modo, sufre. Quiere un poco de agua, y corre tras la ilusión de un simple espejismo. A veces el alma condicionada se lanza a un río que apenas lleva agua, o, careciendo de cereales, acude a mendigar comida de personas que no son en absoluto caritativas. A veces sufre el calor abrasador de la vida familiar, que es como un incendio forestal, y a veces se desespera al ver que sus riquezas, tan queridas como su misma vida, le son arrebatadas por los reyes en forma de elevados impuestos. A veces, la entidad viviente es vencida por un agente superior más poderoso que ella, que la despoja de todas sus posesiones. Sumida en una profunda tristeza, a veces cae inconsciente lamentándose por lo que ha perdido. A veces se imagina una gran ciudad llena de palacios en la que desea vivir felizmente con su familia y sus riquezas. Si tal cosa le llega a ocurrir, se siente plenamente satisfecha, pero esa falsa satisfacción no dura más que un instante. A veces, el mercader quiere subir a las montañas y colinas del bosque, pero como no lleva un calzado adecuado, los guijarros de la montaña y las espinas le hieren los pies. Esos pinchazos le causan mucho dolor. A veces, una persona demasiado apegada a su familia pasa mucha hambre, y debido a lo miserable de su condición, se enfurece con los miembros de su familia. En el bosque del mundo material, a veces el alma condicionada es atacada por una serpiente anaconda, que se la traga o la aplasta entre sus anillos. Entonces queda tendida en el bosque, como un cadáver, sin conciencia ni conocimiento. A veces la pican otras serpientes venenosas. Inconsciente, cae en un oscuro pozo de vida infernal sin esperanza de ser rescatada. A veces, para disfrutar de un insignificante placer sexual, el alma condicionada busca mujeres libertinas, y tiene que soportar los insultos y reproches de los familiares de esas mujeres. Es como ir a recoger miel de una colmena y ser atacado por las abejas. A veces, a base de muchísimo dinero, puede conseguir otra mujer con la que disfrutar un poco más del placer sensual. Por desgracia, sin embargo, otro libertino se la arrebata, y se lleva su objeto de disfrute. 180

A veces la entidad viviente se afana por hacer frente a las perturbaciones naturales, como el frío glacial, el calor abrasador, los fuertes vientos, las lluvias torrenciales, etc. Cuando no es capaz de hacerles frente, es muy desdichada. A veces la engañan repetidamente en sus transacciones comerciales. De ese modo, mediante el engaño, las entidades vivientes crean enemistades entre sí. Por los senderos del bosque de la existencia material, a veces una persona carece de riquezas, y debido a ello no tiene casa, ni una cama o un asiento decentes, ni un disfrute familiar digno. Por esa razón, pide limosna a los demás; pero cuando no satisface sus deseos mendigando, pide prestado o roba la propiedad ajena. Entonces la sociedad le insulta. Cuando hay dinero de por medio, las relaciones son muy tensas, y acaban en enemistad. A veces, marido y mujer emprenden el camino del progreso material, y, para mantener su relación, trabajan con gran tesón. A veces, cuando no tienen dinero o se encuentran enfermos, esas penurias les llevan al borde de la muerte. Mi querido rey, en los senderos del bosque de la vida material, la persona se ve privada de sus padres, y cuando ellos mueren, se apega a los hijos recién nacidos. De ese modo, vaga por la senda del progreso material y siempre le llega un momento en que se encuentra en dificultades. Aun así, nadie sabe cómo salir de esa situación, ni siquiera en el momento de la muerte. Siempre ha habido y siempre habrá muchos héroes políticos y sociales que han vencido a enemigos de su misma talla, pero que, debido a la ignorancia de creer que la tierra en que viven les pertenece, luchan entre sí hasta perder la vida en el campo de batalla. A pesar de ser grandes héroes y grandes líderes políticos, no pueden seguir el sendero de iluminación espiritual que han emprendido los que se encuentran en la orden de renuncia. A veces, en el bosque de la existencia material la entidad viviente se refugia en las enredaderas, y en ellas desea escuchar el gorjeo de los pájaros. Temerosa de los leones que rugen en el bosque, hace amistad con las grullas, las garzas y los buitres. Engañada por falsos yogis, svamis y encarnaciones, en el bosque del mundo material la entidad viviente trata de dejar de relacionarse con ellos para ir en busca de los verdaderos devotos; pero, por desdicha, no puede seguir las instrucciones del maestro espiritual y de los devotos avanzados; por esa razón, abandona su compañía y vuelve otra vez a relacionarse con monos que sólo se interesan en mujeres y en complacer los sentidos. Con ellos, obtiene satisfacción por medio del disfrute sexual y la embriaguez, y, entregado a esos placeres, desperdicia su vida. Contemplando el rostro de otras personas

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dedicadas como él a la complacencia de los sentidos, se olvida de todo y, de ese modo, llega al umbral de la muerte. La entidad viviente a veces es como un mono que salta de rama en rama, y permanece en el árbol de la vida familiar sin más beneficio que la vida sexual. Su esposa entonces le cocea como si de un asno se tratase. No puede liberarse, y permanece desamparado en esa situación. A veces, como si cayese en una cueva de la montaña, es víctima de una enfermedad incurable. Temeroso de la muerte, que es como un elefante en lo hondo de la cueva, queda colgado, sujetándose a los tallos y ramitas de una enredadera. El alma condicionada, si de alguna forma logra salir de esa peligrosa posición, de nuevo regresa a su hogar para disfrutar de la vida sexual, pues ésa es la naturaleza del apego. Así, bajo el hechizo de la energía material del Señor, continúa deambulando por el bosque de la existencia material. No descubre su verdadero interés ni siquiera en el momento de la muerte. Mi querido rey, tú también eres víctima de la energía externa, pues sigues el sendero de la atracción al placer material. Así pues, para que puedas ser ecuánime y un amigo de todas las entidades vivientes, ahora te aconsejo que abandones tu posición como monarca y el cetro con que castigas a los malhechores. Abandona la atracción por los objetos de los sentidos, y empuña la espada del conocimiento, afilada con el servicio devocional. Con ella podrás cortar el apretado nudo de la energía ilusoria y atravesar así el océano de la nesciencia y llegar a la otra orilla. El rey dijo: Nacer como ser humano es el mejor de los destinos. Ni siquiera un nacimiento entre los semidioses en los planetas celestiales es tan glorioso como nacer en este planeta como ser humano. ¿De qué sirve la excelsa posición de un semidiós? En los planetas celestiales, debido a la abundancia de comodidades materiales, no hay posibilidad de relacionarse con devotos. No es en absoluto maravilloso que, por el simple hecho de ser cubierto por el polvo de tus pies de loto, inmediatamente haya alcanzado el plano del servicio devocional puro de Adhoksaja, al que no pueden acceder ni siquiera grandes semidioses como Brahma. Un simple momento de relación contigo ha bastado para que me libere de toda la argumentación, del prestigio falso y de la falta de discriminación, que son las raíces del enredo en el mundo material. Ahora estoy libre de todos esos problemas. Ofrezco respetuosas reverencias a las grandes personalidades, ya sea que caminen por la superficie de la Tierra con aspecto de niños, como muchachos, como avadhutas o como grandes brahmanas. Aunque asuman distintos disfraces para ocultarse, yo les presento mis respetos a todos ellos. Que por su

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misericordia gocen de buena fortuna las dinastías reales, que siempre les están ofendiendo. Después de recibir lecciones del gran devoto Jada Bharata, el rey Rahugana cobró plena conciencia de la posición constitucional del alma. De ese modo, abandonó completamente el concepto corporal. Mi querido rey, todo aquel que se refugia en el sirviente del sirviente del Señor es en verdad glorioso, ya que puede abandonar el concepto corporal sin dificultad.

Algo sobre el Shalgrama:
1.- El Shalgrama es considerado como un objeto muy sagrado por los adoradores de Vishnú. Su santidad no deriva de ritos de consagración, como imágenes y otras representaciones de deidades, sino que se considera que es inherentemente sagrada. Es una Amonita negra encontrada en el monte Gandaki en Nepal. La creencia popular es que esta montaña tiene insectos que perforan las piedras, que una vez perforadas, caen al río Gandaka, de donde son sacadas por medio de redes. Las mas corrientes son del tamaño de un reloj y sus precios varían acorde a su tamaño, a sus agujeros, a su colorido interior, por cuyas peculiaridades se les han dado diversos nombres. Es una creencia común de la gente, que el poseedor de una de éstas piedras y de una concha llamada Dakshinavarta (concha cuyas circunvalaciones van hacia la derecha), nunca puede ser pobre, no es de extrañar que se paguen por ellas precios tan elevados. También se cree que deshacerse de ellas acarrea desgracias,; es natural que pocos deseen hacerlo. Venderlas por ganar dinero se considera una acción deshonrosa. Una razón de la santidad de la Shalgrama, la encontramos en el Bhagavata Purana. Sani comenzó su reinado con la petición de que Brama se sometiese a él. Brahma se dirigió a Vishnú, quién le pidió que le visitase al día siguiente. Al llegar allí, dándose cuenta de que Visnú se había transformado a sí mismo en una montaña, él se convirtió a su vez en un gusano llamado Vajrakita, y le molestó durante doce años. Al cabo de este tiempo Vishnú volvió a tomar su verdadera forma y ordenó que de ahí en adelante las piedras de ésta montaña (Gandaki), fueran adornadas como representación de él mismo. Los Brahmanes suelen adorar a Vishnú en esta forma, en su adoración diaria. En la estación calurosa se suspende una vasija sobre ella y el agua que gotea constantemente la mantiene fresca; otra vasija se coloca debajo de ella para recoger el agua, que por la tarde es bebida por el adorador. Los surcos de ésta piedra se enseñan a los hombres en su lecho de muerte, en la creencia de que la concentración de su mente en ellas, en esos momentos asegura al alma, la entrada al cielo de Vishnú. 183

2.- Piedra emblemática de Sri Maha Vishnú. Empleada para elaborar la imagen de Vishnú. A Vishnú se le conoce también con el nombre de Salagrama. Este nombre es originario del nombre Salagrama, el cual es el nombre del lugar donde fluye el río Gandaki en Nepal; lugar considerado sagrado o Santo. Maha Vishnú y otros Semi Dioses se habían establecido en este Santo lugar. Al comienzo el río Gandaki es el lugar del Salagrama, aquí hay varios tipos de piedras figurativas, las cuales son llamadas Salagramas, se han originado de porciones de la misma Suprema personalidad de Vishnú; es por esto que estas piedras son utilizadas para hacer las imágenes de Vishnú. Al comienzo, la Diosa Sarasvati, Laksmi y Ganga eran esposas de Maha Vishnú. Un día que arribó una familia, hubo una querella y como resultado, las Devis se maldijeron unas a otras. Sarasvati maldijo a Laksmi y la transformó en una planta sagrada en la tierra (Tulasi), cuando Laksmi estuvo a punto de partir como planta de Tulasi, Maha Vishnú la bendijo y le dijo, tu vivirás en el mundo material como una planta muy sagrada y al término del tiempo de esta maldición, entonces tú regresarás a mí y ese día el río Gandaki nacerá de tú cuerpo y tendrá la forma de la planta de Tulasi. Se ha dicho que el río Gandaki ha nacido del sudor de Maha Vishnú y el Señor Shiva El Señor Maha Vishnú permanecerá en el río en forma de piedra y habrán muchos gusanos con colmillos y dientes muy fuertes que perforarán las piedras con las formas del Chakra Sudarsana, una de las armas de Vishnú y ellos crearán un gran número de Salagramas. Además el Salagrama serán de varios tamaños y formas.

Tipos de Salagramas:
En los Puranas se mencionan 19 tipos de Salagrama: 1.- Laksminarayana: con un hueco, cuatro chakras y vanamala (línea como la de los pétalos) y como el color de las nubes. 2.- Laksmijanardana: Igual que el anterior pero sin el Vanamala. 3.- Raghunatha: Con dos huecos y cuatro chakras, marcados con las huellas de vaca. 4.- Vamana: Con dos pequeños chakras y del color de las nubes. No tiene Vanamala. 5.- Sridhara: Igual al Vamana con la excepción que este tendrá Vanamala. La casa en donde este ubicado, será próspero y por su bien. 6.-Damodara: Es grande y redondo con dos ruedas (chakras) sin Vanamala.

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7.- Ranarama: Mediano y redondo, con dos chakras y con las marcas de patadas de niños. 8.- Rajarajesvara: Del mismo tamaño del Ranarama con 7 chakras adornado con las marcas de un paraguas. El poseedor obtendrá riquezas con su trabajo. 9.-Ananta: Gruesa con 14 chakras y negro como las nubes. Esta Salagrama, le dará al hombre 4 Purusarthas (objetos de vida). Dharmartha Kamamoksa (obligaciones, riquezas, deseo y salvación). 10.- Madhusudana: Tiene forma de chakra, con 2 chakras con una impresión de casco de vaca, teniendo la sombra de las nubes, de tamaño ordinario y brillante. 11.- Sudarsana: Tendrá 1 solo chakra. 12.- Gadadhara: Con una sola rueda (chakra) y no brillante. 13.- Hayagriva: Tendrá dos ruedas y la cara de un caballo. 14.- Narasimha: Con una boca ancha, 2 ruedas y una forma muy desagradable. Causa instantáneamente una auto-renunciación. 15.- Laksminarasimha: Tendrá ancha boca y 2 ruedas. Será Vanamala también, esto hará a los poseedores de la casa mas confortable y acogedor. 16.- Vasudeva: Posee 2 ruedas en la región del hueco y con forma redonda, con mucha vida y brillo. Esta te cumple todos los deseos. 17.- Pradyumna: Con un pequeño chakra y del color de las nubes pero en el borde hay un hueco adentro en donde habrá numerosos cortes dentados.. Ella traerá a los poseedores, seguridad y confort. 18.- Sankarsana: Habrán 2 ruedas confrontadas, la parte delantera en mas delgada que la traerá. Traerá cosas buenas al poseedor. 19.- Anirudha: El color de esta es amarilla, casi redonda y brillante. Traerá confort al poseedor.

Lo mejor del Salagrama:
Las piedras con Chakras (arma-disco), son el mismo Bagavan Vishnú. Aquellos que trabajan con éstas piedras, con las marcas del chakra, no necesitaran nacer de nuevo. Este deberá evitar la arrogancia y será caritativo. No debe ser codicioso con las riquezas y las mujeres. El Chakra de Dvaraka y la piedra de Gandaki, brindarán atonement(¿) en un momento en que hayan ocurrido nuevos nacimientos. Hasta si uno ha incurrido mil veces, uno brindará perdón para todos los que beban el agua del Salagrama. Brahmana, Ksatriya , Vaisya y Sudra, obtendrán el cielo, si viven de acuerdo a las prescripciones védicas y si trabajan con el Salagrama; lo que no ocurre si una mujer trabaja con el Salagrama. Si por ignorancia una mujer, aunque sea de buena naturaleza o de un alto nivel social, al llegar a tocar el Salagrama, 185

todos sus méritos aprendidos en buenas vidas, son perdidos e irá al infierno. Brahmanes dicen, que cuando las mujeres arrojan flores al Salagrama, cometen el mas grande pecado. Si una mujer toca el Salagrama, la ofensa de sándalo sería como arroz envenenado, flores como diamantes y comidas presentadas ante Dios antes de empezar la comida por los siervos del templo, sería como Kalakuta (el veneno de Vasuki). Para Vagaban Vishnú, si una mujer toca la piedra, ella tendrá que permanecer en el infierno durante cuarenta Indras. Hasta el pecado de matar a un Brahman, será perdonado bebiendo el agua de la piedra y obtendrá el cielo, los méritos obtenidos por bañarse en todos los tirthas y la ejecución de todos los sacrificios, estan en cada gota del agua de la piedra.

Oraciones a Sri Maha Vishnú: -Oración que hace Brama:
“ Nosotros glorificamos a aquel que está en todas las cosas; al Señor Supremo de todos los seres, que no tuvo nacimiento y es imperecedero; al protector de las mas poderosas criaturas; Narayana, aquel que no puede ser percibido ni adivinado; el mas pequeño de los mas pequeños elementos y el mas grande de los mas grandes; en Él estan todas las cosas; que era antes de existir; el Dios que está en todos los seres; que es el término de los últimos deseos; que está mas allá del espíritu final, que es uno con el alma suprema; que está considerado como la causa de la liberación final por los sabios que aspiran a ser libres; en el que no se hallan las cualidades de bondad, de maldad y de oscuridad, que pertenecen a la naturaleza no desarrollada. ¡Que el mas puro de todos los espíritus nos sea hoy propicio- Sri Maha Vishnú!. ¡Que Hari, cuyo poder en independiente del encadenamiento progresivo de los instantes, o de los días, que constituye el tiempo, nos sea propicio!. ¡Que Hari, llamado el Dios Supremo por todos, que no tiene necesidad de auxilio, y es el alma de todas las sustancias corporales, pueda sernos favorable!. ¡Hari, es a la vez, la causa y el efecto; es la causa de la causa y el efecto del efecto; es el efecto de los efectos sucesivos; es el efecto del efecto del efecto mismo; el producto del efecto del efecto del efecto o la sustancia elemental.. Ante Él me inclino. Me inclino ante Hari, que es el creador de la criatura, el agente y el efecto.

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La naturaleza inteligente de Maha Vishnú es pura, inteligente, perpetua, inmutable, inescrutable e inagotable; no tuvo nacimiento ni puede tener decadencia; no es material ni impalpable, ni capaz de ser definida: ante esta naturaleza Santa de Maha Vishnú me inclino. Me inclino ante la gloria Suprema de Maha Vishnú, que es el primero de todo y cuya triple energía, aunque ÉL sea Dios único, es una con Brama, Vishnú y Shiva. ¡OH, Señor de todas las cosas, gran alma de todas las cosas, asilo de todos, tú, que no puedes decaer, ten piedad de tus servidores, manifiéstate a nosotros, Sri Maha Vishnú!.”

-Oración que hace Indra a Laksmi:
“Yo me inclino ante Sri, la madre de todos los seres, sentada sobre su trono de lotos, y cuyos ojos son como dos lotos abiertos; ella descansa sobre el pecho de Maha Vishnú. Tu eres Siddhi (la potencia sobre humana); eres la ambrosia (suda) que purifica el universo; eres la tarde, la noche y la aurora; el poder, la fe y la inteligencia; eres la Diosa de las letras (Saraswati). ¡OH, hermosa Diosa, tú eres la ciencia de la devoción, la gran ciencia, la ciencia mística, la ciencia espiritual que confiere la liberación eterna.! Tú eres la ciencia del raciocinio, los tres vedas, las artes y las ciencias; eres la ciencia de la política y la moral. Tú pueblas el mundo de imágenes agradables o repugnantes. ¿Quién sino tú ¡OH Diosa! Estas sentada sobre la persona del Dios de los Dioses, de aquel a quién contemplan los Santos solitarios?. Abandonados por ti, los tres reinos estaban al borde de su ruina, pero tú los has reanimado. Tu mirada propicia, poderosa Diosa, es la que a los hombres procura sabiduría y riquezas. La salud y la fuerza, el poder, la victoria, la dicha, se obtienen fácilmente cuando tú nos concedes tú sonrisa. Tú eres la madre de todos los seres como el Dios de los Dioses Hari, es su Padre; y el mundo animado e inanimado está lleno de ti y de Maha Vishnú. Tú, que purificas tantas cosas, no olvides nuestros tesoros, nuestros graneros, nuestras moradas, nuestros compañeros; no abandones a nuestros hijos, a nuestros descendientes, ¡OH, tú, que reposas sobre el pecho del Dios de los Dioses!. Aquellos que tú dejas, se ven abandonados de la verdad, de la pureza y de la bondad, de toda cualidad amable y excelente, mientras que el ser vil y desgraciado a quién tú miras favorablemente, se encuentra enseguida dotado de todas las cualidades dignas de elogio y posee familia y el poder. 187

Aquel en quien posas tu mirada, es honorable, amable, próspero y de elevada cuna; es un héroe de bravura irresistible, pero todos sus méritos y ventajas desaparecen, si tú apartas de él la vista, ¡OH, Madre del mundo, amada de Vishnú!, las lenguas de Brama no pueden cantar tus excelencias. Séme propicia, ¡OH, Diosa de los ojos de loto!, y no me abandones ya.”.

Algunos nombres de Sri Maha Vishnú:
Vishnú: En el que está todo lo que existe. El Señor de los sacrificios. Manifestación de la energía solar. Narayana: La suprema Deidad adorable, (la divinidad de elección) Hari: Divino, suprema, el Brama Supremo. Keshava: El de hermosa cabellera Vishpati: El señor de los hombres. Vishnú-Pradymna: El conservador. Prajapati: El creador. Trivikrama: El que da los tres pasos. Hrsikesa: El amo de los sentidos. Garbhodakasayi: Svayambhu: El que existe por sí mismo. Hiranyagarbha: Súper alma. Virat-rupa: Forma universal. Vigraha: La causa primordial. Vasudeva: Jagad-Iza: Señor del mundo, Visnú. Jagan-Nivasa: Mansión del mundo Govinda: El Señor primordial. Purushottama: El alma universal. Purvaja: El espíritu viviente de la naturaleza. Pranitalpaga: Que tiene por lecho la serpiente Amanta. Prabhu: Señor príncipe, gobernador, poderoso, augusto preeminente. Pradhana: Purusha. La persona principal. Hombre eminente o de autoridad; el principio masculino supremo, el espíritu supremo. Pradhanatman: Espíritu supremo. Punarvasu: El séptimo asterismo o mansión lunar. Pundarikakcha: Que tiene ojos de loto. Gloria suprema e imperecedera. Purana-Purucha: El principio masculino primordial. Purnavatara: Una completa o perfecta manifestación de la segunda persona de la Trimurti; un avatara que procede directamente de Vishnú. Maheshvara: Gran Señor del mundo. 188

Purusha: Alma, Espíritu, El espíritu de todo. Narasimha: Avatara de Visnú en forma de león. Adi-Purusa: El disfrutador original. Akhila-loka-natha: El Señor del universo. Tirtha-sravah: Tan famoso como un lugar de peregrinaje. Nama-Daeya: Aquel cuyo santo nombre merece cantarse. Lokanata: El señor del mundo. Ishvara: El único señor personal del mundo en sí y por sí. Isvara-Izvara: Dios o Señor de nuestro universo. Alma del mundo. Achuta Govinda: El Señor de la felicidad. Dios de los Dioses. Janardana: Amo del sacrificio, el Espíritu Supremo. Jagad-Guru: Maestro o instructor. Epíteto de Vishnú. Jina: Victorioso, sobrenombre de Vishnú. Manvantara: Manú. Mukunda: Piedra preciosa, epíteto de Vishnú. Nalinezaya: Que duerme sobre el loto. Naraka-jit: Vencedor de Naraka. Madhujit: Vencedor de Madhu (demonio). Dhanvantari: Ciencia médica. Cura las enfermedades. Dazavatara: El de diez Avataras o encarnaciones. Dhara: Avatar en forma de tortuga. Bhavausadhi: Fuente de la curación de las enfermedades de la existencia material. Padma-Nabha: De cuyo ombligo sale el loto. Parazurama: Sexto Avatar de Vishnú. “Rama con hacha” el primero de los 3 Ramas (Ramachandra y Balarama son los otros dos Ramas). Rathanga-Pani: Que tiene un disco en la mano. Sadananda: Siempre gozoso. Sadatana: Eterno, perpetuo. Sadayogin: El eterno Yogui. Sanatana: Eterno, perpetuo, permanente. Uno de los principales Kumaras. Subhadra: Próspero, feliz, afortunado. Svabhú: El que existe por sí mismo. Tamoghna: Literalmente, destructor de tinieblas. El fuego, el sol, la luna.

Significados:
Narayana: El que se mueve sobre las aguas del espacio. Epíteto de Vishnú, en su aspecto de espíritu Santo, que se mueve sobre las aguas de la creación en la simbología esotérica, representa la primera manifestación del principio vital, difundiéndose en el espacio infinito. A las aguas se las ha llamado Naras 189

porque fueron producción de Nara; el espíritu divino, el espíritu nacido de sí mismo; y por ser ellas el primer lugar del movimiento (Ayana) de Nara, este ha sido denominado Narayana, el que se mueve sobre las aguas. Entre los iniciados del norte, la ciencia sagrada o sabiduría secreta, está representada por el agua; esta es la producción o cuerpo de Nara (Paramatman) y así, Narayana significa: “El que reside en el abismo” o está sumergido en las aguas de la sabiduría. Narasinha o Nrisinha: Hombre león. Un Avatar de Vishnú. En su cuarto Avatar, Vishnú adoptó esta forma para librar al mundo de la tiranía de Hiranya-Kazipú, demonio que, por especial favor de Brama, se había hecho invulnerable contra los ataques de los Dioses, hombres y animales. Purusha: Principio elemental primordial, simple, puro, espiritual, consciente, eterno, increado, no productor, inmutable, inactivo, mero testigo o espectador de las operaciones de Prakriti y que a manera de espejo cósmico, en él se refleja y revela todo el universo o sea todos los cambios que se operan en el Prakriti en el curso de la evolución. Purusha y Prakriti son los dos primitivos aspectos de la divinidad una y desconocida en su origen, son una misma cosa; pero al llegar al plano de la diferenciación, cada uno de los dos, evoluciona en una dirección opuesta, cayendo el espíritu gradualmente en la materia y ascendiendo esta a su condición original, la de una pura sustancia espiritual, (son los dos polos de la misma sustancia homogénea). Purusha, es pensamiento abstracto, sin objeto y la luz que ilumina la vida espiritual, es el espíritu de vida que anima la materia (Prakriti) y por su contacto le imprime actividad, de la cual se originan los sucesivos cambios que ella experimenta y que van a repercutir sobre el mismo Purusha. Es el séptimo principio, el atman, el sujeto o verdadero yo. De la unión de Purusha y Prakriti, reciben su origen todos los seres animados e inanimados. El Purusha, es inactivo, pero toda la actividad del Prakriti se emplea exclusivamente a favor y provecho suyo, puesto que, presentando objetos de sensación y conocimiento al espíritu, éste atesora experiencia, llegando así al conocimiento de sí mismo, y por consiguiente a la liberación. Purushottama: El mejor de los hombres. Metafísicamente, sin embargo es el espíritu, el alma suprema del universo, un título de Vishnú: espíritu supremo, principio supremo; el mas excelso de los seres; hombre o varón altísimoAchyuta: Lo que no está sujeto a cambio o decaimiento. Firme, fuerte, inmutable, eterno, inmortal, titulo de Vishnú. Ananta: El infinito un nombre de Vishnú, el primer vehículo de este Dios en las aguas primordiales. Zecha o Ananta, es el lecho de Vishnú una abstracción alegórica que simboliza el tiempo infinito en el espacio que contiene al 190

germen y lanza periódicamente la florescencia de este germen, el universo manifestado. Adi-bhuta: El primer ser y también elemento primordial. Titulo de Vishnú, el primer elemento que contiene todos los elementos. La insondable divinidad. Madhava: Literalmente, señor o matador de Madhu, demonio o gigante. Bhagavant o Bhagavat: El señor, el bienaventurado, como adjetivo, significa bendito, glorioso, santo, sagrado, venerable y excelso. Bhutadi: El primero de los seres vivientes. Substancias elementarias, el orígen de la esencia germinal de los elementos. Dhatri: Hacedor, criador, sustentador, se le atribuye la producción de vida y mantenimiento de la salud. Hari: La voz Hari, deriva probablemente de Hara (extirpar, quitar, destruir) y así significa “ el que disipa la ignorancia (chatterji); “el que quita obstáculos pesados o pecados” (Govindacharya). En un pasaje del Vishnú Purana, citado por Vagaban Das, en la ciencia de las emociones se lee: “cuando el sabio conoce que Hari es todos los seres…”en éste caso entiende el citado autor que Hari es el yo universal desde el punto de vista metafísico o trascendental, y la mas amplia individualidad del logos o regente de nuestro sistema cósmico desde el punto de vista empírico. Hari, significa también: verde, amarillo o amarillento, pasmoso, maravilloso, encantador, embelesador. Hari-Hara: Combinación de los nombres de Vishnú y Shiva, que representa la unión de las dos divinidades en una sola. Izvara o Iswara: El señor es un espíritu (purusha) particular, a quien no afectan el dolor, las obras, el fruto de ellas ni las impresiones. En él es infinita aquella omnisciencia que en los demás seres solo existen en germen. Es el instructor hasta de los primitivos instructores, pues no está limitado por el tiempo, su representación es la palabra glorificadora OM. Jagan-Natha: Literalmente, señor del mundo, uno de los títulos de Vishnú. El ídolo es el de Vishnú-Krisna. Puri, cerca de la ciudad de Cuttack, en Orissa, es el gran centro de su culto y dos veces al año, un número inmenso de peregrinos concurre de todas partes, a las fiestas del Rathayatra (procesión del carro) y Snanayatra (procesión del baño). Se baña la imagen y luego es colocada sobre un carro, entre las imágenes de Balarama y Subhadra (hermano y hermana de Sri Krisna) y el colosal vehículo es tirado por los devotos, que tienen a dicha ser aplastados bajo sus ruedas. Jalazaya:Vishnú, que duerme sobre las aguas. En los Vedas, es el fuego, el principio de vida, que reposa en las aguas del Samudra o vaso sagrado. Janardana: Literalmente “Adorado de la humanidad”. Sobrenombre de Vishnú y Krisna. Su significado es muy dudoso y se ha interpretado como 191

“atormentador u hostigador de la gente”, perseguidor, destructor o terror de sus enemigos”, vencedor de hombres, dispensador de bienes, adorado por la humanidad, exterminador de malvados; pues tiene a su favor el siguiente pasaje del Maha Bharata (V.2565), “porque hizo temblar a los Dasyus(seres malignos, enemigos de Dioses y hombres), es llamado Janardana. Kalki: Sobrenombre de Vishnú en su décima o última encarnación. En su futura manifestación o 10mo Avatara, se abrirán los cielos y aparecerá Vishnú sentado en un corcel blanco como la leche, con una espada desnuda, resplandeciente como un cometa, para el exterminio definitivo de los malvados, el renuevo de la creación y el restablecimiento de la pureza. Esto acontecerá al fin del Kaliyuga, de aquí a 427.000 años. El último fin de cada yuga es denominado “la destrucción del mundo” porque entonces cambia la tierra cada vez su forma exterior, sumergiéndose una serie de continentes y surgiendo otra serie de ellos. Kezava: “Que tiene abundante u opulenta cabellera”, “de hermosa cabellera”, “que tiene largo cabello”. D.K Laheri, en su comentario del Uttara-Gita, dice que el término Kezava deriva de Ka-iza-va, “que goza de felicidad”; pero hay que tener en cuenta que la voz Ka significa también cabello o cabellera, además de felicidad. Davies, fundándose en otra etimología, traduce dicha palabra en: “el que duerma sobre las aguas”. Kurma-Avatara: La encarnación de Vishnú en forma de tortuga, segundo Avatara de éste Dios. En la primera edad del mundo, el Satya-Yuga, apareció Vishnú, en forma de tortuga, para recobrar algunos valiosos objetos que se perdieron en el diluvio, a cuyo objeto se situó en el fondo del mar de leche, formando con su dorso la base del monte Mandara. Laksmi: Prosperidad, fortuna, belleza, esplendor. La Venus india, que nació en el acto de batir los Dioses el océano de leche; es la Diosa de la belleza y esposa, bienamada de Vishnú; su aspecto femenino. Laksmi es madre de Kama, Dios del amor, es también el sobrenombre de Sita, esposa de Ramachandra. Lakchmiza: Hombre afortunado, esposo de Laksmi. Loka-Dhatri: Literalmente conservador o creador del mundo. MahaKala: Gran tiempo, titulo que se le da como conservador del Universo. Mahapurusha: Grande o supremo espíritu, esta palabra equivale también a Paramatma. Mastya: El pez. Mastya Avatar fue la primera de las encarnaciones de Vishnú en forma de pez. Maya-Moha: Confusión o engaño causado por la ilusión. Una forma ilusoria adoptada por Visnú con le objeto de alucinar a unos Ascetas Datillas que, por sus grandes austeridades, habían llegado a un excesivo grado de Santidad y 192

por lo mismo se habían hecho demasiado peligrosos por su poder (Vishnú Purana). Purvaja: El espíritu viviente de la naturaleza. En plural, los cuatro Prajapatis; los antepasados. Rama: Séptimo Avatar o encarnación de Vishnú; hijo mayor del Rey Dasaratta de la raza solar, y Kuasalya , una de sus cuatro esposas. Su nombre completo es Ramachandra, protagonista del gran poema épico el Ramayana. Se casó con Sita, que era el Avatar femenino de Laksmi, esposa de Vishnú y fue arrebatada por Rávana, Rey demonio de Sri Lanka (Ceilán). Esto suscitó la famosa guerra, para rescatar a Sita de su cautiverio. La voz Rama significa: Agradable, seductor. Ramachandra apareció en el mundo al fin del Treta-Yuga o segunda edad; su historia se halla sucintamente relatada en el Varna-Parva del Mahabharata y con la mayor extensión en el poema Ramayana. Trivikrama: Epíteto de Vishnú usado en el Rig-Veda con relación a los tres pasos de Vishnú (en su forma del enano); el primer paso lo dio en la tierra, en forma de Agni (fuego), el segundo en la atmósfera en forma de Vayú (el viento), y el tercero en el cielo, en forma de Surya, el sol.

El Universo segùn Los Vedas. La trayectoria del Sol
En los Vedas se declara: Del mismo modo que si conocemos el tamaño de la mitad inferior de un grano de trigo podemos calcular el de su otra mitad, los geógrafos expertos enseñan que si se conocen las medidas de la parte inferior del universo, las de su parte superior también pueden calcularse. El espacio comprendido entre las esferas terrenal y celestial recibe el nombre de Antariksa, espacio exterior, y separa la parte superior de la esfera terrestre de la base de la esfera celestial. En el centro de ese espacio exterior (antariksa) se encuentra el opulento Sol, el rey de todos los planetas que dan calor, como la Luna. Con la influencia de su radiación, el Sol calienta y mantiene el universo. De él proviene también la luz que permite a las entidades vivientes ver. En su trayecto hacia el Norte, hacia el Sur o por el Ecuador, y de conformidad con la orden de la Suprema Personalidad de Dios, se dice que se mueve lenta, rápida o moderadamente. Su trayectoria, ya sea por encima, por debajo o por el mismo plano del Ecuador, entrando así en contacto con diversos signos del Zodíaco, comenzando con Makara (Capricornio), determina que los días sean más cortos, más largos o iguales que las noches. 193

Cuando el Sol pasa por Mesa (Aries) y Tula (Libra), el día y la noche tienen la misma duración. Cuando pasa por los cinco signos encabezados por Vrsabha (Tauro), la duración de los días aumenta (hasta Cáncer), y luego poco a poco va disminuyendo media hora al mes, hasta que el día y la noche vuelven a ser iguales (en Libra). Cuando el Sol pasa por los cinco signos que comienzan con Vrscika (Escorpio), la duración de los días disminuye (hasta Capricornio), para luego aumentar gradualmente, mes tras mes, hasta que el día y la noche son iguales (en Aries). Mientras el Sol viaja por el Sur, los días son más largos, y cuando viaja por el Norte, son más largas las noches. Los eruditos dicen que el Sol recorre todas las caras de la montaña Manasottara formando un círculo de 95.100.000 yojanas (1.224.000.000 kilómetros). Sobre esa montaña, al este del monte Sumeru se encuentra un lugar llamado Devadhani, que pertenece al rey Indra. Al sur hay otro lugar, Sanyamani, cuyo dueño es Yamaraja; al oeste está Nimlocani, propiedad de Varuna; y al norte se encuentra Vibhavari, que pertenece al dios de la Luna. En esos lugares, la salida del Sol, el mediodía, la puesta del Sol y la medianoche se producen en momentos bien determinados, y hacen que las entidades vivientes se ocupen en los deberes propios de sus diversas ocupaciones o dejen de ocuparse en ellos. Las entidades vivientes que habitan sobre la montaña Sumeru sienten siempre el calor del mediodía, pues el Sol está siempre sobre sus cabezas. El Sol se mueve en sentido contrario al de las agujas del reloj, de frente a las constelaciones y con el monte Sumeru a su izquierda; sin embargo, debido a la influencia del viento daksinavarta, también sigue el sentido de las agujas del reloj, y parece tener el monte Sumeru a su derecha. Si los habitantes de un país ven las primeras luces del Sol, en los países diametralmente opuestos a ese punto se verá el Sol ponerse; y si se traza una línea recta desde un punto en que el Sol señala el mediodía, para los habitantes del país que se encuentre en el extremo contrario de esa línea será medianoche. De manera similar, si 194

los habitantes de un lugar en que el Sol se está ocultando fuesen a los países diametralmente opuestos, no lo verían en la misma situación. El Sol, cuando va desde Devadhani, la morada de Indra, hasta Sanyamani, la morada de Yamaraja, recorre 23.775.000 yojanas (306.000.000 kilómetros) en quince ghatikas (seis horas). De la morada de Yamaraja, el Sol se desplaza hasta Nimlocani, la morada de Varuna, y de ahí a Vibhavari, la residencia del dios de la Luna, desde donde vuelve a la morada de Indra. Del mismo modo, la Luna, junto con las demás estrellas y planetas, se hace visible en la esfera celestial, se oculta, y vuelve de nuevo a ser visible. De ese modo, la cuadriga del dios del Sol, quien recibe el nombre de trayimaya porque se le adora con las palabras om bhur bhuvah svah, viaja por las cuatro moradas antes mencionadas a una velocidad de 3.400.800 yojanas (43.783.300 kilómetros) por muhurta. La cuadriga del dios del Sol tiene una sola rueda, que recibe el nombre de Samvatsara. Se considera que los doce meses son sus doce radios, las seis estaciones, las secciones de su llanta, y los tres períodos de catur-masya, su cubo, dividido en tres secciones. Un lado del eje que la lleva se apoya en la cima del monte Sumeru, y el otro en la montaña Manasottara. La rueda, fijada al extremo exterior del eje, da vueltas continuamente sobre la montaña Manasottara como la rueda de un molino de aceite. Como en un molino de aceite, el primer eje está unido a un segundo eje, cuatro veces más corto que el anterior (3.937.500 yojanas, es decir, 50.693.000 kilómetros) . El extremo superior de ese segundo eje está unido a Dhruvaloka con una cuerda de viento. La longitud de la cuadriga del dios del Sol es de 3.600.000 yojanas (46.340.000 kilómetros); su anchura es cuatro veces menor (900.000 yojanas, es decir, 11.585.000 kilómetros). Los caballos de la cuadriga, a quienes dan nombre el gayatri y otros himnos védicos, han sido uncidos por Arunadeva a un yugo que también mide 900.000 yojanas de ancho. Esa cuadriga lleva siempre al dios del Sol.

Las órbitas de los planetas
¿Cómo puede aceptarse racionalmente que el dios del Sol avance con el Sumeru y Dhruvaloka a su izquierda, y al mismo tiempo a su derecha? …Unas diminutas hormigas se mueven sobre una gran rueda de alfarero mientras ésta gira; puede verse que su movimiento es distinto al de la rueda, pues a veces aparecen en una parte de la rueda, y a veces en otra.

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Algo parecido ocurre con los signos y constelaciones, a la derecha de los cuales están el Sumeru y Dhruvaloka; se mueven con la rueda del tiempo, y con ellos se mueven el Sol y otros planetas, que son como hormigas. Sin embargo, en momentos distintos, el Sol y los planetas se ven en distintos signos y constelaciones. Esto indica que su movimiento es diferente del movimiento del Zodíaco y del movimiento de la rueda del tiempo propiamente dicha. La causa original de la manifestación cósmica es la Suprema Personalidad de Dios, Narayana. Cuando las grandes personas santas, con plena conciencia del conocimiento védico, ofrecieron oraciones a la Persona Suprema, Él descendió al mundo material en la forma del Sol para bien de todos los planetas y purificación de las actividades fruitivas. Se dividió en doce partes y creó las formas de las estaciones, comenzando con la primavera. De ese modo creó los fenómenos propios de cada estación, como el calor, el frío, etc. El dios del Sol, que es Narayana, Vishnu, el alma de todos los mundos, está situado en el espacio exterior, entre las partes superior e inferior del universo. En su recorrido de doce meses sobre la rueda del tiempo, el Sol entra en contacto con doce signos distintos del Zodíaco, y, conforme a esos signos, recibe doce nombres distintos. Los doce meses en conjunto forman lo que se conoce con el nombre de samvatsara, es decir, un año entero. Si se calcula en función de la Luna, un mes está formado de dos quincenas: la quincena de la Luna menguante y la de la Luna creciente. En función de las estrellas, un mes es igual a dos constelaciones y cuarto. Cuando el Sol recorre dos meses, pasa una estación; por esa razón, los cambios de estación se consideran partes del cuerpo del año. De ese modo, el tiempo que tarda el Sol en recorrer la mitad del espacio exterior recibe el nombre de ayana, el período de su trayectoria (en el Norte o en el Sur). El dios del Sol tiene tres velocidades: lenta, rápida y moderada. Para hablar del tiempo que invierte en todo su recorrido alrededor de las esferas del cielo, la Tierra y el espacio, viajando a esas tres velocidades, los sabios eruditos emplean cinco nombres: samvatsara, parivatsara, idavatsara, anuvatsara y vatsara. La Luna, que viaja a más velocidad que el Sol, se encuentra 100.000 yojanas (1.290.000 kilómetros) por encima de los rayos del Sol. En dos de sus quincenas, la Luna recorre la distancia equivalente a un samvatsara del Sol; en dos días y cuarto recorre el equivalente de un mes solar, y en un día cubre lo que para el Sol es una quincena. En el cuarto creciente, la parte luminosa de la Luna se hace cada día mayor, dando lugar al día de los semidioses y a la noche de los pitas. Sin embargo, el 196

cuarto menguante trae la noche de los semidioses y el día de los pitas. De ese modo, la Luna recorre cada una de las constelaciones de estrellas en treinta muhurtas (un día entero). La Luna es fuente de un frescor nectáreo que influye en el crecimiento de las plantas alimenticias; por esa razón, al dios de la Luna se le considera la vida de todas las entidades vivientes y se le da el nombre de Jiva, el ser vivo más importante del universo. Por estar plena de potencias, la Luna representa la influencia de la Suprema Personalidad de Dios. Como deidad regente de todas las mentes, la Luna recibe el nombre de Manomaya. Otro de sus nombres, Annamaya, se debe a que da potencia a todas las hierbas y plantas; también se la llama Amrtamaya, por ser fuente de vida para todas las entidades vivientes. La Luna complace a los semidioses, pitas, seres humanos, mamíferos, aves, reptiles, árboles, plantas y a todas las demás entidades vivientes. Su presencia satisface a todo el mundo. Por ello, recibe también el nombre de Sarvamaya (omnipresente). A 200.000 yojanas (2.580.000 kilómetros) por encima de la Luna hay un grupo de muchas estrellas, fijas a la rueda del tiempo por la voluntad suprema de la Suprema Personalidad de Dios; de ese modo giran con el monte Sumeru a su derecha; su recorrido es distinto a la trayectoria del Sol. Hay veintiocho estrellas importantes, la principal de las cuales es Abhijit. Aproximadamente a 2.580.000 kilómetros por encima de ese grupo de estrellas se encuentra el planeta Venus, que se mueve casi al unísono con el Sol, siguiendo sus ritmos rápido, lento y moderado. Unas veces sigue al Sol por detrás, otras está frente a él, y otras a su lado. Venus anula la influencia de los planetas que representan obstáculos para la caída de la lluvia. Por lo tanto, su presencia es causa de lluvias, y por ello se le considera muy favorable para todos los seres vivos del universo. Esto lo confirman los sabios eruditos. A Mercurio se le compara con Venus porque a veces va detrás del Sol, a veces delante y a veces a su lado. Se encuentra a 2.580.000 kilómetros por encima de Venus, es decir, a 11.610.000 kilómetros de la Tierra. Mercurio, el hijo de la Luna, es casi siempre muy auspicioso para los habitantes del universo, pero cuando no se mueve junto con el Sol, presagia ciclones, tormentas de arena, lluvias irregulares y nubes sin agua. De ese modo, hace que la gente sienta temor debido a una insuficiencia o un exceso de lluvias. El planeta Marte está a 2.580.000 kilómetros por encima de Mercurio y a 14.190.000 kilómetros por encima de la Tierra. Cuando sigue su órbita regular, este planeta recorre cada signo del Zodíaco en tres quincenas; de ese modo recorre los doce signos, uno tras otro. En lo que respecta a la lluvia y otras influencias, casi siempre crea condiciones desfavorables. A 2.580.000 kilómetros por encima de Marte y a 16.770.000 kilómetros por encima de la Tierra está el planeta Júpiter, que recorre cada signo del Zodíaco 197

en el período de un parivatsara. Si no tuerce su trayectoria, Júpiter es muy favorable para los brahmanas del universo. A 2.580.000 kilómetros por encima de Júpiter, y a 19.350.000 kilómetros por encima de la Tierra, se encuentra el planeta Saturno, que tarda treinta meses en recorrer cada signo y treinta anuvatsaras en cubrir todo el círculo zodiacal. Este planeta es casi siempre muy inauspicioso para el universo en general. Situados a 14.190.000 kilómetros por encima de Saturno, y a 33.540.000 por encima de la Tierra, se encuentran los siete sabios santos, que piensan constantemente en el bienestar de los habitantes del universo. En su recorrido, giran en torno a la morada suprema del Señor Vishnú, que recibe el nombre de Dhruvaloka, la Estrella Polar. Establecida por la suprema voluntad de la Suprema Personalidad de Dios, la Estrella Polar, el planeta de Maharaja Dhruva, brilla constantemente como pivote central en torno al que giran todas las estrellas y planetas. EL SEÑOR Y LAS AUSTERIDADES. Los devotos del Señor Vishnu, quien es el controlador de la diosa de la fortuna, se ven muy austeros, y algunas veces incluso se observa que viven con poca o sin ninguna opulencia material en absoluto. El Señor Siva vive bajo un árbol o en la nieve de las montañas Himalayas. Él ni siquiera construye una casa para sí mismo, pero aun así los adoradores del Señor Siva son muy ricos. El Señor Vishnu, no obstante, vive muy opulentamente, bien sea en Vaikuntha o en este mundo material, pero Sus devotos parecen ser muy austeros. ¿Por qué ocurre esto?». Las dos clases de devotos, es decir los devotos del Señor Siva y los devotos del Señor Vishnu, siempre se encuentran en desacuerdo. Incluso hoy día en la India, estas dos clases de devotos aún se critican unos a otros, y, especialmente en el Sur de la India, los seguidores de Ramanujacarya y los seguidores de Sankaracarya algunas veces tienen reuniones para discutir la conclusión védica. Por lo general, los seguidores de Ramanujacarya siempre logran la victoria en esos encuentros. El Señor Siva vive como un hombre pobre, si bien sus devotos parecen ser muy opulentos, mientras que el Señor Vishnu es siempre opulento, y así Sus devotos parecen ser muy pobres, es una situación que a una persona sensata le parece contradictoria y enigmática. El Señor Siva es el amo de la energía material. La energía material está representada por la diosa Durga, y como el Señor Siva resulta ser como su esposo, ella se encuentra por completo bajo el dominio de él. Por consiguiente, el Señor Siva es conocido como el amo de esta energía material. La energía material se manifiesta en tres cualidades —a saber: bondad, pasión 198

e ignorancia—, y, por lo tanto, el Señor Siva es el amo de esas tres cualidades. Si bien el Señor Siva se encuentra asociado con esas cualidades para beneficio del alma condicionada, él es quien las dirige, y no es afectado por ellas. Aunque el alma condicionada es afectada por las tres cualidades, no ocurre así con el Señor Siva, debido a que él es el amo de ellas. De estas afirmaciones se puede concluir que los efectos de adorar a diferentes semidioses no son iguales que los efectos de adorar al Señor Vishnu, como suponen algunas personas poco inteligentes. Està claramente demostrado que por adorar al Señor Siva uno consigue un tipo de recompensa, mientras que por adorar al Señor Vishnu uno consigue una recompensa diferente. Eso también está confirmado en El Bhagavad-gita: aquellos que adoran a los diferentes semidioses, logran los resultados deseados que los semidioses respectivos pueden dar como recompensa. De forma similar, aquellos que adoran la energía material, reciben la recompensa que corresponde a esas actividades, y aquellos que adoran a los pitas reciben resultados de forma similar. Pero aquellos que se dedican al servicio devocional o que adoran al Señor Supremo, Vishnu o Krisna, van a los planetas Vaikuntha o a Krisnaloka. Uno no puede acercarse a la región trascendental o, el cielo espiritual, por adorar al Señor Siva o a Brahma o a algún otro semidiós. Como este mundo material es un producto de las tres cualidades de la naturaleza material, todas las variedades de manifestaciones provienen de esas tres cualidades. Con el auxilio de la ciencia materialista, la civilización moderna ha creado muchas máquinas y comodidades de vida, y, aun así, todas ellas no son más que diversas variedad de las interacciones de las tres cualidades materiales. Si bien los devotos del Señor Siva son capaces de obtener muchos bienes materiales, hemos de saber que simplemente reúnen productos creados por las tres cualidades. Las tres cualidades se subdividen a su vez en dieciséis, a saber: los diez sentidos (los cinco sentidos de trabajo y los cinco sentidos de adquisición de conocimiento). Los dieciséis son extensiones de las tres cualidades. La felicidad y opulencia materiales significa complacencia de los sentidos, específicamente del órgano genital, la lengua y la mente. Mediante el esfuerzo de nuestra mente creamos muchas cosas desagradables, tan sólo para disfrute del órgano genital y de la lengua. La opulencia de una persona que se encuentra dentro de este mundo material, se mide en términos de su utilización del órgano genital y de la lengua, o en otras palabras, según cuánto es capaz de utilizar sus capacidades sexuales, y cuánto es capaz de satisfacer su exigente sentido del gusto comiendo platos apetitosos. El avance material de ala civilización requiere de la creación, mediante la invención mental, de objetos de disfrute, tan sólo para uno

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volverse feliz en base a esos dos principios: Placeres para el órgano genital y placeres para la lengua. Los devotos del Señor Siva son sólo opulentos en términos de las cualidades materiales. De hecho, ese supuesto avance de la civilización es la causa del enredo de uno en la existencia material. En realidad no es avance sino degradación. Se concluye que, debido a que el Señor Siva es el amo de las tres cualidades, sus devotos reciben cosas creadas por la interacción de esas calidades para la satisfacción de los sentidos. En El Bhagavad-gita, no obstante, recibimos instrucción del Señor Krisna de que uno tiene que trascender la existencia cualitativa. la misión de la vida humana es volverse trascendental a las tres cualidades. A menos que uno no puede liberarse del enredo material. En otras palabras, los dones que se reciben del Señor Siva no son de hecho beneficiosos para las almas condicionadas, si bien aparentemente dichas facilidades parecen ser opulentas. «La Suprema Personalidad de Dios, Hari, es trascendental a las tres cualidades de la naturaleza material». Se afirma en El Bhagavad-gita que todo aquel que se rinda a Él, supera el control de las tres cualidades de la naturaleza material. Por lo tanto, puesto que los devotos del Señor son trascendentales al control de las tres cualidades materiales, ciertamente que Él Mismo es trascendental. Se declara, por lo tanto, en El Srimad-Bhagavatam que Hari, o Vishnu, es la Personalidad Suprema y Original. Existen dos clases de prakrtis o potencias, a saber, la potencia interna y la potencia externa, y Vishnu es el Señor Absoluto de esas dos prakrtis o potencias. Él es el dirigente de todas las acciones de las potencias interna y externa, y una de las descripciones de Él dice que es también, el supremo consejero. Debido a que Él es supremo consejero, se encuentra por encima de todos los semidioses, quienes meramente siguen las direcciones del supremo consejero. Por ello, si uno sigue directamente las instrucciones del Señor Supremo, tal como lo inculcan El Bhagavad-gita y El Srimad-Bhagavatam, entonces gradualmente uno se sitúa por encima de la interacción de las cualidades materiales. Esto significa estar desprovisto de opulencias materiales, debido a que, como hemos explicado, la opulencia material significa un aumento de las acciones y reacciones de las tres cualidades materiales. Por adorar a la Suprema Personalidad de Dios, en vez de uno engreírse con opulencias materiales, se enriquece con el avance espiritual del conocimiento, significa alcanzar la paz, la inmunidad al temor, la religiosidad, el conocimiento y la renunciación eternos. Todos estos son síntomas de haberse liberado de la contaminación de las tres cualidades materiales.

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Aquí pudiera plantearse otra pregunta. Si Dios es Todopoderoso, ¿por qué habría de tratar de reformar a Su devoto colocándolo en una situación de infortunio? La respuesta es que cuando la Suprema Personalidad de Dios pone a Su devoto en una condición de infortunio, no lo hace sin un propósito ulterior. Algunas veces el propósito de ello, es que los sentimientos de apego que siente el devoto por Krisna se magnifiquen con el infortunio. Por ejemplo, cuando Krisna, antes de abandonar la capital de los Pandavas para ir a Su hogar, estaba pidiendo permiso para partir, Kuntidevi le dijo: «Mi querido Krisna, en nuestra condición de infortunio Tú siempre Te encuentras presente entre nosotros. Ahora, que hemos sido elevados a una posición real, nos estás abandonando. Por lo tanto, yo preferiría vivir en una situación de infortunio y no tener que perderte». Cuando en devoto es puesto en una situación de infortunio, sus actividades devocionales se aceleran. Por ello, algunas veces el Señor pone a un devoto en una situación de infortunio, otorgándole así una gracia especial. Además, se dice que la dulzura de la felicidad es más dulce para aquellos que han probado la amargura. El Señor Supremo desciende a este mundo material tan sólo para proteger del infortunio a Sus devotos. En otras palabras, si los devotos no se hubieran encontrado en una condición de infortunio, el Señor no habría bajado. En cuando a que Él tuviera que matar a los demonios o a los herejes, eso podrían realizarlo fácilmente Sus diversas energías, tal como muchos asuras son matados por Su energía externa, la diosa Durga. Por lo tanto, el Señor no tiene que descender personalmente para matar a esos demonios, pero cuando Su devoto se encuentra en una situación de infortunio, Él tiene que venir. El Señor Nrsinhadeva apareció no para matar a Hiranyakasipu, sino para ver a Prahlada y darle bendiciones. En otras palabras, debido a que Prahlada Maharaja fue puesto en una situación muy peligrosa, el Señor apareció. Después de la densa y oscura noche, es muy agradable cuando finalmente ocurre la salida del Sol por la mañana, Cuando hay un calor ardiente, el agua fría es muy agradable. Y cuando hay un invierno congelante, el agua caliente es muy agradable. De forma similar, cuando un devoto, después de experimentar la condición del mundo material, saborea la felicidad espiritual que confiere el Señor, Su posición se vuelve aún más agradable y disfrutable. El Señor continuó: «Cuando mi devoto se encuentra desprovisto de toda riqueza material, y sus parientes, amigos y familiares, lo abandonan, debido a que no tiene nadie que cuide de él, se refugia por completo en los pies de loto del Señor». Las personas en general, tratan con mucho cuidado de preservar su condición material en la vida. Así pues, por lo general esos no devotos no llegan a adorar a la Suprema Personalidad de Dios, sino que adoran a semidioses, para 201

conseguir un beneficio material inmediato. En El Bhagavad-gita se dice, aquellos que adoran a los diversos semidioses para conseguir el éxito en este mundo material no poseen una inteligencia madura. De modo que, los devotos de la Suprema Personalidad de Dios, debido a su fuerte apego por Él, no comenten la tontería de recurrir a los semidioses. La misericordia que la Suprema Personalidad de Dios le depara al devoto fiel, se denomina brahman, lo cual indica que la grandeza de esa misericordia puede tan sólo asemejarse a la grandiosidad que todo lo penetra. Brahman significa «ilimitadamente grande e ilimitadamente expansivo». Esa misericordia también se dice que es parama, pues no tiene igual en este mundo material. La misericordia del Señor para con su devoto no sólo es grande e ilimitadamente expansiva, sino que es de la más fina calidad de amor trascendental que hay entre el devoto y el Señor. Esa misericordia se dice que es además completamente espiritual, sin vestigio alguno de cualidades materiales. Esa misericordia también es eterna, e ilimitada. «Los semidioses, pueden ser satisfechos muy rápidamente o pueden enojarse muy rápidamente mediante el buen o mal comportamiento de sus devotos. Pero no ocurre así con la Suprema Personalidad de Dios, Vishnu». Eso significa que toda entidad viviente que se encuentra en este mundo material, incluso los semidioses, es manejada por las tres modalidades de la naturaleza material y, por lo tanto, las cualidades de la ignorancia y la pasión son muy resaltantes en el mundo material. Aquellos que le piden beneficios a los semidioses, se encuentran también infectados por las cualidades materiales, especialmente la pasión y la ignorancia. Por lo tanto, el Señor Sri Krisna ha declarado en El Bhagavad-gita que el pedir y recibir bendiciones de los semidioses es poco inteligente, pues cuando uno pide bendiciones a los semidioses, los resultados de esas bendiciones son temporales. Es fácil conseguir opulencia material mediante la adoración de los semidioses, pero el resultado es algunas veces desastroso. Por ello, las bendiciones que se obtienen de los semidioses son apreciadas por la clase de hombres poco inteligentes. Las personas que obtienen bendiciones de los semidioses, gradualmente se envanecen con su opulencia material, y gradualmente van desatendiendo a sus benefactores. el Señor Brahma el Señor Vishnu y el Señor Siva, el trío principal de la creación material, pueden bendecir o maldecir a cualquier persona. De este trío, el Señor Brahma y el Señor Siva se satisfacen muy fácilmente y al mismo tiempo se enojan muy fácilmente. Cuando están satisfechos, dan bendiciones sin consideración alguna, y cuando están furiosos, maldicen al devoto sin consideración alguna. Pero el Señor Vishnu no es así. El Señor Vishnu es muy 202

considerado. Siempre que un devoto quiere algo del Señor, el señor Vishnu en primer lugar considera si esa bendición será en fin de cuentas buena para el devoto. El Señor Vishnu nunca otorga ninguna bendición que en fin de cuentas le resulte desastrosa al devoto. Por Su naturaleza trascendental, Él siempre es misericordioso; así pues, antes de dar bendición alguna, Él considera si ésta resultará ser beneficiosa para el devoto. Como la Suprema Personalidad de Dios siempre es misericordioso, incluso cuando parece que hubiera matado a un demonio, o incluso cuando aparentemente se enoja con un devoto, Sus acciones siempre son auspiciosas. Por lo tanto, la Suprema Personalidad de Dios es conocida como plenamente bueno. Todo lo que Él hace es bueno.

«La salvación del Señor Siva».
En cuanto a las bendiciones que dan semidioses como el Señor Siva, existe el siguiente incidente histórico que citan los grandes sabios. Una vez, el Señor Siva, después de bendecir a un demonio llamado Vrkasura, el hijo de Sakuni, se vio atrapado en una situación muy peligrosa. Vrkasura buscaba una bendición, y trataba de decidir a cuál de las tres deidades regentes debía adorar para obtenerla. Mientras tanto, ocurrió que se encontró al gran sabio Narada, y consultó con él a quién debía acercarse para obtener resultados rápidos de su austeridad. Él preguntó: «De las tres deidades, es decir, el Señor Brahma, el Señor Vishnu y el Señor Siva, ¿cuál se satisface rápidamente? Narada pudo darse cuenta del plan del demonio, y le aconsejó: «Lo más prudente sería adorar al Señor Siva, así conseguirás rápidamente el resultado deseado. El Señor Siva se complace muy rápidamente y también se desagrada muy rápidamente. Así que trata de complacer al Señor Siva». Narada también citó ejemplos según los cuales demonios como Ravana y Banasura se habían enriquecido con grandes opulencias, tan sólo por satisfacer al Señor Siva con oraciones. Como el gran sabio Narada estaba consciente de la naturaleza del demonio Vrkasura, no le aconsejó que e acerca a Vishnu ni al Señor Brahma. Las personas como Vrkasura, que se encuentran bajo la modalidad material de la ignorancia, no pueden perseverar en la adoración de Vishnu. Después de recibir las instrucciones de Narada, el demonio Vrkasura fue a Kedaranatha. El lugar de peregrinaje de Kedaranatha aún existe cerca de Cachemira. Casi siempre se encuentra cubierto de nieve, pero parte del año, durante el mes de julio, es posible ver a la deidad, y los devotos van allí a ofrecer sus respetos. Kedaranatha es para los devoto del Señor Siva. De acuerdo con un principio védico, cuando a las deidades se les ofrece algo de comer se les ofrece en un fuego. De manera que, en toda clase de ceremonias se requiere de un sacrificio de fuego. En los Sastras se afirma específicamente 203

que a los dioses hay que ofrecerles la comida a través del fuego. El demonio Vrkasura fue, pues, a Kedaranatha, y encendió un fuego de sacrificio para complacer al Señor Siva. Después de encender el fuego en el nombre de Siva, comenzó a ofrecer su propia carne, cortándola de su cuerpo, de manera de complacer al Señor Siva. He ahí un ejemplo de adoración bajo la modalidad de la ignorancia. En El Bhagavad-gita, se mencionan diferentes tipos de sacrificio. Algunos sacrificios se encuentran bajo la modalidad de la bondad, algunos se encuentran bajo la modalidad de la pasión, y otros se encuentran bajo la modalidad de la ignorancia. Existen diferentes clases de austeridades y de adoración, debido a que existen diferentes clases de personas en este mundo. Pero la máxima austeridad, es el cultivo de conciencia de Espiritual, es el yoga más elevado y el más elevado sacrificio. Vrkasura quería satisfacer al Señor Siva en pos de un objetivo materialista de tercer clase, temporal y carente de beneficio. Los asuras, o personas que se encuentran bajo la modalidad de la ignorancia, habrían de aceptar esas bendiciones de los semidioses. En completo contraste con ese sacrificio que está bajo las modalidades de la ignorancia, el proceso de arcana-viddhi, de adoración del Señor Vishnu, es muy sencillo. El Señor Krisnaa dice en El Bhagavad-gita que Él acepta de Su devoto hasta una pequeña fruta, una flor o un poco de agua, que cualquier persona, pobre o rica, pueda reunir. Desde luego, se supone que aquellos que son ricos no van a ofrecerle al Señor un poquito de agua, un pedacito de fruta o una hojita. Un hombre rico debe de ofrecer de acuerdo con su posición, pero si ocurre que el devoto es un hombre muy pobre, el Señor aceptará incluso la ofrenda más escasa. La adoración del Señor Vishnu o Krisna es muy sencilla, y cualquier persona de este mundo puede ejecutarla. Pero la adoración que se encuentra bajo la modalidad de la ignorancia, como lo exhibió Vrkasura, no sólo es muy difícil y dolorosa, sino que además es una inútil pérdida de tiempo, su proceso de adoración es muy difícil y, al mismo tiempo, el resultado obtenido es fluctuante y temporal. Si bien Vrkasura continuó su sacrificio durante seis días, no obstante no pudo ver personalmente al Señor Siva, lo cual era su objetivo; él quería verlo cara a cara y pedirle una bendición. He ahí otro contraste entre un demonio y un devoto. Un devoto confía en que el Señor acepta todo lo que él le ofrece a la Deidad mediante servicio devocional pleno; pero un demonio quiere ver cara a cara a su deidad venerable, de manera de poder recibir directamente la bendición. Sin embargo, un devoto no adora a Vishnu por bendición alguna. En consecuencia, el devoto recibe el nombre de akama, libre de deseos, y un no devoto recibe el nombre de sarva-kama, o «que todo lo desea». El séptimo día el demonio Vrkasura decidió que debía cortarse la cabeza y ofrecerla para 204

satisfacer al Señor Siva. Así pues, se bañó en un lago cercano, y sin secarse el cuerpo ni el cabello, se dispuso a cortarse la cabeza. De acuerdo con el sistema védico, el animal que va a ofrecerse en sacrificio tiene que primero ser bañado y mientras se encuentra húmedo, es sacrificado. Cuando el demonio se estaba disponiendo así a cortarse la cabeza, el Señor Siva sintió mucha compasión. Pero esa compasión es un síntoma de la cualidad de la bondad. El Señor Siva recibe el nombre de trilinga. Por consiguiente, el hecho de que él exhibiera una naturaleza compasiva, es un signo de la cualidad de la bondad. Sin embargo, esa compasión se encuentra presente en toda entidad viviente. La compasión del Señor siva se despertó, debido a que el demonio estaba ofreciendo su carne al fuego del sacrificio. Ésa es una compasión natural. Incluso si un hombre común ve a alguien que se dispone a suicidarse, es su deber tratar de salvarlo. Él lo hace automáticamente. No hay que suplicárselo. Así pues, cuando el Señor Siva salió del fuego para evitar que el demonio se suicidara, no era para hacerle un gran favor. Gracias al toque del Señor Siva, el demonio se salvó del suicidio, sus heridas corporales sanaron de inmediato, y su cuerpo se volvió como antes. Luego, el Señor Siva le dijo al demonio: «Mi querido Vrkasura, no tienes que cortarte la cabeza. Puedes pedirme cualquier bendición que desees, y yo habré de cumplir tu deseo. No sé por qué querías cortarte la cabeza para satisfacerme. Yo me satisfago incluso con un ofrecimiento de un poco de agua». De hecho, de acuerdo con el proceso védico, el Siva-linga del templo, o la forma del Señor Siva que se encuentra en el templo, se adora simplemente ofreciendo agua del Ganges, pues se dice que el Señor Siva se complace grandemente cuando se derrama agua del Ganges en su cabeza. Por lo general, los devotos ofrecen agua del Ganges y las hojas del árbol bilva, que están destinadas especialmente a ser ofrecidas al Señor Siva y a la diosa Durga. La fruta de ese árbol también se le ofrece al Señor Siva. El Señor Siva le aseguró a Vrkasura que él se satisface con un sencillo proceso de adoración. Entonces, ¿por qué estaba tan ansioso de cortar su cabeza, y por qué soportaba tantas molestias, cortando su cuerpo en pedazos y ofreciéndolo al fuego? No había necesidad de esas penitencias tan severas. Aun así, por compasión y lástima, el Señor Siva se dispuso a darle cualquier bendición que quisiera. Cuando el Señor Siva le ofreció al demonio esa facilidad, éste pidió una bendición muy temible y abominable. El demonio era muy pecador, y las personas pecadoras no saben qué clase de bendición debe pedírsele a la deidad. Por lo tanto, él le pidió al Señor Siva que lo bendijera con un poder tal, que tan pronto como él tocara la cabeza de alguien, ésta de inmediato se rajara, y la persona se muriera. El Bhagavad-gita describe a los demonios como duskrtis o herejes. Krti significa «muy meritorio», pero cuando se le 205

añade dus, significa «abominable». Los duskrtis, en vez de rendirse a la Suprema Personalidad de Dios, adoran a diferentes semidioses para conseguir abominables beneficios materiales. Algunas veces esos demonios, en la forma de científicos materiales, descubren armas letales. Ellos no pueden mostrar su meritorio poder mediante el descubrimiento de algo que pueda salvar al hombre de la muerte; en vez de ello, descubren armas que aceleran el proceso de la muerte. Debido a que el Señor Siva es lo suficientemente poderoso como para dar cualquier bendición, el demonio podía haberle pedido algo que fuera beneficioso para la sociedad humana; pero por su interés personal pidió que todo aquel que cuya cabeza fuera tocada por su mano, muriera de inmediato. El Señor Siva pudo darse cuenta de las intenciones del demonio, y lamentó mucho el haber asegurado darle cualquier bendición que quisiera. Él no se retractaría de su promesa, pero lamentaba mucho en su corazón que tuviera que darle una bendición tan peligrosa para la sociedad humana. Se dice que los demonios son duskrtis, herejes, pues si bien tienen la capacidad intelectual y mérito, utilizan el mérito y la capacidad intelectual para llevar a cabo actividades abominables. Algunas veces, por ejemplo, los demonios materialistas descubren un arma letal. La investigación científica que ha de llevarse a cabo para un descubrimiento así, requiere ciertamente de un cerebro muy bueno, pero en vez de descubrir algo que sea beneficioso para la sociedad humana, descubren algo que la acelera la muerte que todo hombre ya tiene asegurada. De forma similar, Vrkasura, en vez de pedirle al Señor Siva algo que fuera beneficioso para la sociedad humana, le pidió algo que era muy peligroso para ella. Por lo tanto, el Señor Siva se lamentó mucho en su fuero interno. Sin embargo, los devotos de la Personalidad de Dios nunca le piden ninguna bendición al Señor Vishnu o Krisna, e incluso si se piden algo al Señor, no es absoluto peligroso para la sociedad humana. Ésa es la diferencia entre los demonios y los devotos, o los adoradores del Señor Siva y los adoradores del Señor Vishnu. Sin embargo, como el demonio era muy pecador, de inmediato decidió que usaría la bendición para matar al Señor Siva y llevarse a Gauri (Parvati) para su propio disfrute personal. Él de inmediato decidió colocar su mano en la cabeza del Señor Siva. Así pues, el Señor Siva fue puesto en una situación difícil, pues peligraba por la bendición que él mismo le había dado a un demonio. Ése es también otro ejemplo de un devoto materialista que hace un mal uso de un poder obtenido de los semidioses. Sin deliberarlo más, el demonio Vrkasura se acercó de inmediato al Señor Siva con la intención de colocar su mano en la cabeza del Señor Siva. El Señor Siva le temió tanto, que su cuerpo tembló, y comenzó a huir de la tierra al cielo y del cielo a otros planetas, hasta que llegó a los límites del universo, 206

por encima de los sistemas planetarios superiores. El Señor Siva huía de un lugar a otro, pero el demonio Vrkasura continuaba persiguiéndolo. Las deidades regentes de los otros planetas, como Brahma, Indra, Candra, no podían encontrar ninguna manera de salvar al Señor Siva del inminente peligro. Dondequiera que el Señor Siva llegaba, se quedaban callados. Finalmente el Señor Siva se acercó al Señor Vishnu, quien se encuentra dentro de este universo en el planeta conocido como Svetadvipa. Svetadvipa es el planeta Vaikuntha local que se encuentra más allá de la jurisdicción de la influencia de la energía externa. El Señor Vishnu, en Su aspecto omnipresente, permanece en todas partes, pero dondequiera que Él se encuentra personalmente, la atmósfera es la de Vaikutaha. En El Bhagavad-gita se afirma que el Señor permanece dentro del corazón de todas las entidades vivientes. Así pues, el Señor permanece dentro del corazón de muchas entidades vivientes de bajo nacimiento, pero eso no significa que Él es de bajo nacimiento. Cualquier lugar donde Él permanece se transforma en Vaikuntha. Así que el planeta conocido como Svetadvipa, que se encuentra dentro de este universo, es también conocido como Vaikutahaloka. Se dice en los Sastras, que las residencias que se encuentran en el bosque están bajo la modalidad de la bondad, las residencias que se encuentran en las grandes ciudades, pueblos y aldeas están bajo la modalidad de la pasión, y las residencias que se encuentras en una atmósfera donde predomina la entrega a las cuatro actividades pecaminosas —vida sexual ilícita, consumo de drogas, consumo de carne y juegos de azar— están bajo la modalidad de la ignorancia. Pero las residencias que se encuentran en un templo de Vishnu, el Señor Supremo, están en Vaikuntha. No importa dónde se encuentre situado el templo, pero el templo en sí, dondequiera que esté, es Vaikuntha. De forma similar, el planeta Svetadvipa, si bien se encuentra dentro de la jurisdicción material, es Vaikuntha. El Señor Siva entró finalmente en Svetadvipa Vaikuntha. En Svetadvipa hay grandiosas personas santas que se encuentran completamente libres de la naturaleza envidiosa del mundo material, y se encuentran más allá de la jurisdicción de los cuatro principios de las actividades materiales, es decir, la religiosidad, el desarrollo económico, la complacencia sensual y la liberación. Todo aquel que entra en ese planeta Vaikuntha, nunca regresa de nuevo a este mundo material. El Señor Narayana es célebre como amante de Sus devotos, y tan pronto como se dio cuenta que el Señor Siva se encontraba en un gran peligro, apareció como un brahmacari, y se acercó personalmente al Señor Siva, desde un lugar distante, para recibirlo. El Señor apareció como un brahmacari perfecto, con un cinturón alrededor de Su cintura, con un cordón sagrado, con una piel de venado, una vara de brahmacari y unas cuentas de 207

raudra. (Las cuentas de raudra son diferentes de las cuentas de tulasi. Los devotos del Señor Siva usan cuentas de raudra.) El Señor Narayana se encontraba de pie ante el Señor Siva, vestido como un brahmacari. La refulgencia brillante que emanaba de Su cuerpo atrajo no sólo al Señor Siva, sino también al demonio Vrkasura. El Señor Narayana le ofreció Sus respetos y reverencias a Vrkasura, tan sólo para atraer su atención y ganar su simpatía. Deteniendo así al demonio, el Señor le habló de la siguiente manera: «Mi querido hijo de Sakuni, pareces muy cansado, como si vinieras de un lugar muy lejano. ¿Qué deseas? ¿Por qué has venido desde tan lejos? Veo que estás muy cansado y fatigado, así que te pido que tomes un pequeño descanso. No debes cansar tu cuerpo sin razón alguna, Todos aprecian grandemente su cuerpo, debido a que sólo con ese cuerpo puede uno cumplir todos los deseos de su mente. Por lo tanto, no debemos molestar este cuerpo sin razón». El brahmacari le habló a Vrkasura refiriéndose a él como el hijo de Sakuni, tan sólo para convencerlo de que su padre Sakuni lo conocía a Él. Vrkasura creyó entonces que el brahmacari era alguien conocido por su familia y, en consecuencia, le agradaron sus palabras, que expresaban simpatía. Antes de que el demonio pudiera argüir que no tenía tiempo de descansar, el Señor comenzó a informarle de la importancia del cuerpo, y el demonio se convenció, Todos los hombres, especialmente un demonio, consideran que su cuerpo es algo muy importante. Así pues, Vrkasura se convenció de la importancia de su cuerpo. Luego, tan sólo para tranquilizar al demonio, el brahmacari le dijo: «Mi querido señor, si tú crees que puedes revelar la misión por la cual has tomado la molestia de venir aquí, quizás Yo pueda ayudarte de manera que tu objetivo se logre con facilidad». Indirectamente, el Señor le informó que debido a que Él es el Brahman supremo, con toda seguridad podría ajustar la difícil situación creada por el Señor Siva. El demonio se tranquilizó grandemente con las dulces palabras del Señor Narayana en la forma de un brahmacari, y finalmente reveló todo lo que había ocurrido en relación con la bendición que ofreciera el Señor Siva. El Señor le respondió al demonio de la siguiente manera: «Yo Mismo no puedo creer que el Señor Siva te haya dado una bendición así. Hasta donde Yo sé, el Señor Siva no está cuerdo. Él tuvo una pelea con su suegro Daksa, y recibió la maldición de volverse un pisaca (fantasma). Así pues, él se ha vuelto el líder de los fantasmas y duendes. Por lo tanto, Yo no puedo dar fe alguna a sus palabras. Pero si aún tú tienes fe en las palabras del Señor Siva, Mi querido rey de los demonios, entonces, ¿por qué no haces una prueba poniendo tu mano en tu cabeza? Si la bendición resulta ser falsa, entonces puedes matar de 208

inmediato a ese mentiroso Señor Siva, de manera que en el futuro no se atreva a repartir bendiciones falsas». De esa manera, mediante las dulces palabras del Señor Narayana y la expansión de Su ilusión superior, el demonio quedó engañado, y de hecho olvidó el poder del Señor Siva y su bendición. Él fue así muy fácilmente persuadido de poner su mano en su propia cabeza. Tan pronto como el demonio hizo eso, su cabeza se rajó, como si hubiera sido herida por un rayo, y él murió de inmediato. Los semidioses del cielo comenzaron a derramar lluvias de flores sobre el Señor Narayana, alabándolo con todas las glorias y pleno agradecimiento, y le ofrecieron sus reverencias al Señor. Ante la muerte del Vakasura, todos los habitantes de los sistemas planetarios superiores, es decir, los semidioses, los pitas, los Gandharvas y los habitantes de Janaloka, comenzaron a derramar lluvias de flores sobre la Personalidad de Dios. Así pues, el Señor Vishnu, con la forma de un brahmacari, liberó al Señor Siva del inminente peligro, y salvó toda la situación. El Señor Narayana le informó entonces al Señor Siva, que ese demonio, Vrkasura, fue matado como resultado de sus actividades pecaminosas. Él fue especialmente pecador y ofensivo por querer hacer experimentos con su propio amo, el Señor Siva. El Señor Narayana le dijo al Señor Siva: «Mi querido señor, una personas que les hace una ofensa a las grandes almas, no puede continuar existiendo. Sus propias actividades pecaminosas lo aniquilan, y eso es indudablemente cierto en el casi de este demonio, que ha realizado un acto tan ofensivo contra ti». Así pues, por la gracia de la Suprema Personalidad de Dios, Narayana, quien es trascendental todas las cualidades materiales, el Señor Siva se salvó de ser matado por un demonio. Todo aquel que oiga esta historia con fe y devoción, se libera sin duda del enredo material, así como de las garras de sus enemigos. Mediante Su potencia interna, que es inconcebible, la Suprema Personalidad de Dios Se expande en diversos cuerpos trascendentales, como Vamanadeva, la encarnación de la fuerza entre los semidioses; Parasurama, la encarnación entre los santos; Nirsinhadeva y Varaha, encarnaciones entre los mamíferos; y 209

Matsya y Kurma, encarnaciones entre los seres acuáticos. Él adopta diversos cuerpos trascendentales entre todas las especies de entidades vivientes, y entre los seres humanos adviene de modo especial en las formas el Señor Krisna y del Señor Rama. Por Su misericordia sin causa, Él protege a los semidioses, a quienes los demonios hostigan constantemente. Es la Deidad adorable suprema de todas las entidades vivientes. Él es la causa suprema, representada por las energías creativas masculina y femenina. Aunque es diferente del universo, Él existe en Su forma universal (viraha-rupa). Llenos de temor, en nuestra situación actual, nos refugiamos en Él, pues estamos seguros de que el Señor Supremo, el Alma Suprema, nos dará Su protección.

Om ajñana-timirandhasya jñana ñjana-salakaya caksur unmilitam yena tasmai Sri-gurave hamah.
«Ofrezco respetuosas reverencias a mi maestro espiritual, que, con la antorcha del conocimiento, abrió mis ojos, cegados por la oscuridad de la ignorancia»

“Toda obra literaria o narración en que se describa y glorifique a la Suprema Personalidad de Dios, UttamaSloka, es ciertamente grande, pura, gloriosa, auspiciosa y completamente buena”.

Bibliografías:
Mitologia Hindu-Vedica y Puranica. Por W.J.W.; Calcuta 22 Febrero 1882. Textos Vedantas. Goldstuker. Enciclopedia Chamber’s 1904 Puranic Enciclopedia- Vettam maniMotilal Banarsidass. Publishers Private Limited- Delhi. “Maha Puranas”: 210

Matsya Purana.- Tr. J.L Shastri. Bhavisya Purana- Tr. N.A.Deshpande El Siva Purana- Tr. J.L Shastri. Bhagavata Purana- Tr.G.V.Tagare. Garuda Purana.- Tr. J.L Shastri. Karma Purana.- Tr.G.V.Tagare. Varaha Purana.- Tr. J.L Shastri. Padma Purana. -Tr. N.A.Deshpande Vamana Purana- Tr.G.V.Tagare. Visnudharmottara Purana. - Tr. J.L Shastri. Motilal Banarsidass. Publishers Private Limited- Delhi.1975 El Srimad-Bhagavatam y El Bhagavad-gita tal como es. Por su Divina Gracia A. C. Bhaktivedanta Swami (Editorial I.S.K.C.O.N) 12 de mayo de 1971.en el Bhaktivedanta Book Trust, Hare Krsna Land, Juhu, Bombay. Krisna, La Suprema Personalidad de Dios A. C. Bhaktivedanta Swami Día del advenimiento de Srila Bhaktisiddhanta Sarasvati 26 de febrero de 1970 Sede de ISKCON Algunas de las Pinturas pertenecen a Madame Li, en el estilo Gongbi.

ÍNDICE:
Introducción. ¿Qué son los Vedas? ¿Qué son los Puranas? Algo sobre el Vishnú Purana Los Avataras del Sr. Maha Vishnú Matsya Avatara (El Pez) Kurma Avatara (Ajita-La Gran Tortuga) Sri Dhanvantari Baraha Avatara (El Jabalí) Nirsinhadeva (El hombre León) Sri Vamanadeva (El Enano Brahmàn) Parasurama (El Avatara con el Hacha) Sri Rama (Ramachandra con el Arco) Sri Krisna (El Avatara de la Flauta) 211 Pag. 2 4 5 6 13 15 19 37 38 42 69 83 90 97

Pasatiempos de El Niño Krisna (Gomal) Krisna juvenil El Sr. Budda Sri Kalky Avatara (El Transformador) La historia del Sr. Kapiladeva. La historia de Dhruva Maharajá. Las Glorias de Jada Bharata Algo sobre el Shalgrama. Tipos de Salgramas Lo mejor del Salgrama Oraciones a Maha Vishnú (Brama) Oración de Indra a Laksmi. Algunos nombres de Sri Maha Vishnú. Significados. El Universo según los Vedas Las orbitas de los planetas El Sr. y las Austeridades. La salvación del Sr. Siva Bibliografía consultada Índice del Libro

106 114 128 134 136 152 164 183 184 185 186 187 188 189 193 195 198 203 210 211

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