Derecho Tributario y Finanzas Públicas PROPÓSITOS DE LA HACIENDA PÚBLICA. I. Introducción.

Tradicionalmente la definición de los objetivos o funciones de la Hacienda Pública se apoya en el concepto de “hacienda múltiple” desarrollado por Musgrave, en el que se establecen una serie de objetivos que debe cumplir el sector público en el ámbito del sistema económico. De esta manera las funciones esenciales de la Hacienda pública son: 1. Asignación (efectuar ajustes para conseguir una asignación eficiente de los recursos económicos). 2. Redistribución (corregir la distribución de renta y riqueza resultante de la actuación del mercado; para lograr una distribución más justa o adecuada). 3. Estabilización (garantizar el funcionamiento estable de la economía; ayudándola en la consecución de niveles de crecimiento y desarrollo adecuado). II. Asignación eficiente de recursos. Existen un conjunto de bienes y servicios que no pueden suministrarse a través de los mecanismos normales del mercado; y caso de que fuera hecho por el mercado, el suministro sería deficiente. Estos bienes, cuyo consumo es de forma simultánea no rival y no exclusiva, son los llamados bienes públicos puros. La provisión de estos bienes por parte del sector privado sería nula; siendo éstos proporcionados por el sector público en forma directa. En cuanto a la forma en la que dichos bienes deben ser producidos, se hace imprescindible la creación de un mecanismo de financiación por parte de aquellos que se benefician con el consumo, el cual es en general los impuestos; debiéndose determinar cantidad del bien y el procedimiento de financiación. Este es el caso de la defensa nacional, la provisión del bien y el orden, alumbrado público, etc. También existen bienes mixtos, cuyo consumo es no rival y no exclusivo, existiendo una demanda privada aunque no es la más eficiente, pudiéndose presentar problemas de provisión insuficiente o excesiva de tales bienes, al existir externalidades. La externalidad es el efecto de la producción o consumo de un bien o servicio sobre aquellos que no son productores o consumidores del mismo. Tales efectos pueden ser positivos o negativos, representando beneficios sociales (educación, protección sanitaria, etc.) o costos sociales (contaminación, inseguridad, etc.) –los cuales suelen presentarse en forma conjunta, ya sea en mayor o menor medida). Cuando las externalidades sean positivas, la provisión de los bienes mixtos será insuficiente; mientras que cuando sean negativas, la provisión será excesiva. Asimismo, el procedimiento de intervención del sector público en el ámbito de los bienes mixtos, dependerá de las externalidades: si son positivas, es posible suministrar el bien o servicio de forma gratuita (sanidad o educación) u ofrecer subvenciones a la producción; si son negativas, el nivel de producción o consumo puede reducirse por medio de regulaciones, prohibiciones y limitaciones o estableciendo impuestos que aumenten el coste y reduzcan la demanda. Bienes preferentes y condenables: Pero ahora bien existen bienes y servicios cuyo suministro podría ofrecer el sector privado de la economía; pero sobre los cuales el sector público interviene por razones políticas y sociales. De esta manera, de la misma forma que algunos bienes resultan preferentes y se potencia su consumo, otros se consideran condenables y se desestimula su consumo (caso del alcohol). Muchos bienes son mixtos y preferentes al mismo tiempo.

Dentro de ésta se abarcan dos sub-funciones diferentes pero claramente relacionados: garantizar un nivel aceptable de estabilidad en las principales variables macroeconómicas y ayudar a la consecución de tasas de crecimiento y desarrollo económico que contribuyan a incrementar el bienestar social. Estabilización y crecimiento económico. con la que se busca lograr una distribución distinta de la que se produce de modo ordinario según el sistema económico social. la política tributaria suele ser redistributiva de las rentas: bastará que se grave con mayor intensidad las rentas del capital que las rentas del trabajo. se produce una deficiencia en la asignación de recursos. . Otros impuestos de índole redistributiva son los que gravan las herencias y donaciones en sus distintas modalidades. a fin de atenuar la desigualdad. para establecer los precios de venta. Ahora bien. Hay dos fases posibles en la redistribución: cuando se atribuyen los ingresos a los factores de la producción (distribución funcional) y cuando se amplían o reducen los ingresos recibidos por un sujeto o familia (distribución personal). o bien puede intervenirse regulando las condiciones de mercado (controlando o limitando las tarifas o estableciendo leyes anti monopólicas). El principal instrumento para llevar a cabo una política fiscal redistributiva es el gasto público. III. Se trata de que los gobiernes intenten impedir la existencia de desempleo e inflación. En los monopolios. estabilizando la economía al tiempo que consiguen una tasa de crecimiento económico aceptable. sostenimiento de precios agrícolas o de política de control limitativo de las rentas de capital. el impuesto sobre las rentas personales se presenta como el mejor instrumento para la redistribución. La segunda gran función de la Hacienda pública consiste en realizar ajustes en la distribución de la renta. Redistribución de renta y riqueza. Puede así hablarse de transferencia en especies (suministro gratuito de bienes públicos puros o colectivos y subvenciones a empresas que prestan determinados servicios) o monetarias (entrega de cantidades de dinero en efectivo). El sector público puede intervenir de forma directa estableciendo la propiedad pública o nacionalización de las empresas que sean monopolios naturales. pero ahora bien también podemos encontrarnos ante fallas en la oferta (caso de las empresas con rendimiento a escala creciente). principalmente mediante el gasto de transferencias (subvenciones y desembolsos sin contraprestación). admitiendo un gravamen más que proporcional. Pero el ámbito de mayor acción se encuentra en las rentas personales. IV. al no haber competencia.Monopolios naturales: Los supuestos anterior refieren a fallas en la demanda. Los gastos públicos serán más distributivos si son financiados por las personas de mayores rentas. Política de rentas y distribución: La intervención del Estado aparece en materia de política de salarios. Por ello. impuesto que es progresivo por su propia naturaleza. y el impuesto sobre el patrimonio neto.

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