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El Recetario Industrial Hiscox Hopkins

El Recetario Industrial Hiscox Hopkins

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Hiscox- Hopkins
Elrecetarioindustrial

22.135 recetas 1336 páginas

. "

>,. .'

Refundición',de los dos
recetarios industriales más acreditados
de los Estados Unidos de America

RECETARIO INDUSTRIAL

RECETARIO INDUSTRIAL

Editorial Gustavo Gilí, SL

Rosselló 87-89, 08029 Barcelona, España. Te1.93 322 81 61
Valle de Bravo 21, 53050 Naucalpan, México. Tel. 55 60 60 11
Praceta Notfcias da Amadora 4-8, 2700-606 Amadora, Portugal. Tel. 21 491 09 36

G. D. HISCOX - A. A. HOPKINS

RECETARIO
INDUSTRIAL

ENCICLOPEDIA

DE FÓRMULAS, SECRETOS, RECETAS, PRÁCTICAS
DE TALLER, MANIPULACIONES, MÉTODOS DE LABORATORIO,
CONOCIMIENTOS ÚTILES, TRABAJOS LUCRATIVOS
PARA PEQUEÑAS Y GRANDES INDUSTRIAS'

LIBRO DE CONSULTA
PARA TODOS LOS OFICIOS, ARTES E INDUSTRIAS

REFUNDICiÓN ESPAÑOLA DE LAS OBRAS ccHENLEY'S
TWENTlETH CENTURY FORMULAS, RECIPES AND PROCESSES"
y uTHE SCIENTIFIC AMERICAN CYCLOPEDlA
DF FORMULAS.

SEGUNDA EDICiÓN, NOTAnLEMENTE AllfIlLlADA

20ü

tirada, 2007

Queda prohibida, salvo excepción prevista en la ley, la reproducción
(electrónica, química, mecánica, óptica, de grabación o de fotocopia),
distribución, comunicación pública y transformación de cualquier parte
de esta publicación -incluido el diseño de la cubierta- sin la previa
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tiva de delito contra la propiedad intelectual (arrs. 270 y siguientes del
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La Editorial no se pronuncia, ni expresa ni implícitamente, respecto a la
exactitud de la información contenida en este libro, razón por la cual no
puede asumir ningún tipo de responsabilidad en caso de error u omisión.

© Editorial Gustavo Gili, SL, Barcelona, 1994

Printed in Spaín
Depósito legal: B. 13.959-2007
ISBN: 978-84-252-2193-4
Impresión: Gráficas 92, sa, Rubí (Barcelona)

INTRODUCCIÓN

MANIPULACIONES QUiMICAS. PESOS y MEDIDAS

SUMARIO.- I. Manipulaciones químicas. Aparatos, instrumentos y titiles de lubo-

rntorln. Balanzas. Frascos lavadores. Sifones. Lémpures, mecheros, etc. Medido. de vclú-
menes de liquidas. Pinzua y soportes ordinarios. Pínzna, soportes, ctc., de alumbre. Pipe-
tas. Tapones. Operaciones de laboratorio. División de los sólidos. Solución, extmcclún
y desecación. Vaporización. Precipitación y eepumclón. Tratamiento térmico de los
sólidos. Densidad o peso especifico. -lI. Pesos V medirlas. Pesos atómicos. Pesos co-
rrientes. Medida del tiempo. Medidas angulares. Medidas geogrúñcua. Bistemu métrico
decimal. Reducción de medídna decimulea a inglesas y viceversa. Termometría. Soluciones

empleadas en las instn.1ILcionesfrigorificas. Puntos de fusión, obullíctón, solidificación, etc.

1. MANIPUI u4.CIONES QUíMICAS

Muchos de los ñucesos que se experimen-
tan al preparar o manejar ciertos compues-
tos químicos, se deben, en parte, a lo. falta
de los conocímíentoe técnicos precisos pum
cada trabo.jo. y en parte, a la fnJ.tu de prác-
tica npernbnnin en la manipulación de 108
diferentes aparatos y sustunclcs propias de
todo laboratorio. En esta introducción
damos un resumen de' las opemclcnes mée
usuales en los laboratorios y de los apara-
tos o instrumentos més empleados.

Aparatos, instrumentos y útiles
de laboratorio

Bo.IBnZo.s. Las balunzaa empleadas en
los laboratorios son llumadna sda precísíone,
por apreciar diferencins pequeñísimas de
peso entre los dos platillos (fíg. 1). La cruz
va suspendida sobre un cuchillo de acero, o
mejor aún, de ágata, siendo análogo el sis-
tema de suspensión de los dos platillos, pura
evitar todo rozamiento perjudicial a la sen-
sibilidad de la. balanza. Moviendo el tornillo
que sale de la cn.ja de la balanza, se puede
poner en libertad la cruz de ésta, o fijarla
de modo que no pueda moverse. Cuando no
este en uso, debe siempre tenerse inmovili-
zadn, En el medio de la cruz va fijada una
larga aguja, que hace de índice al moverse
sobre una escala graduada situada en la
base de la columna que sirve de soporte a
la cruz. En unn pesada bien hecha, el índice
debe recorrer igual número de divisiones a
uno y otro lado del cero de In. escala. LlLS
peana empleadas varían entro 1 mg y 50 gr.
Laa pesas menores de 1 cg pueden ,hacerse

de alambro de aluminio; cada pcsn dcbe
tener un sitio fijo en la caja, y han de estur
ordenadas del modo siguiente:

Bramas Gramos Gramos Gramos Brames

50

5

0,5

0,05 0,005

20

2

0,2

0,02 O,OO::!

10

2

0,1 0,01 0,0':11

10

1

0,1 0,01 0,00l

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11 I ~ I 11

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'Ji'

11

~ ~ - ~ - . : I

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Fig. 1

Reglas que deben obsercoree para peRal':

1. Lns pesas se ponen en el plnt.illo de
la derecha de la balanza.
H, NUDCIL debe ponerse ni qniínrse
nudu de los platillos estando suelte la cruz
de la balanza, es decir, en libertad.
Hf, Siempre han de omplonrse lea pin-
zas para manejar las peses-
IV. .Al empezar a pesar, se torna una

2

MANIPULACIONE!'i ounnoxa

pesa que desde luego se ven que es mayor
de lo que E!1objeto ha de pesar, y después,
por orden, so van probando las que Ieaiguen.
V. Lns pesas pequeñas no deben poner-
se umontonedus en el platillo, sino alrede-
dor de la pesa mayor, colocudu en el centro
del mismo.

VI . .Al pesar hay que colocarse de frente
nJ índice de 111Cruz.
VII. No han de retirarse las pesas del
platillo basta haber leido bien el peso, y
compruébese el resultado nl ir poniendo Ins
pesas en su sitio.
VIII. Nunca debo intentarse pesar un
objeto que DO esté bien Iclo, pues además
de perjudicar ala bulanza, el peso DO resul-
ta exacto.

Modo de hacer uvva·balan=a. De un modo
sencillo y económico puede hacerse UDa ba-
lanza lo bastar, te sensible para apreciar In
cuarta parte del peso de un sello de correos
y capaz de pesar hasta un cuarto de kilo-
gramo. En la. figura 2 se ven las diferentes

rr

00

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loa~

b

h ,

/ -t g_""u

~ ' \ \ J

Mi

I

a

Fig.2

píezus o partes de que consta esta balanza,
a saber: la buae a, que es una plancha de
madera de SOa 35 cm de largo por 17,5 cm
de ancho y 2,Fí cm de grueso; el pilar- o co-
lumna b, que es una barra de sección cun-
drada, de 2,5 cm de lado, y de unos 20 a
25 cm de altura: se fija a la bnse, blen pero
pendículurmeute, encajándola en un ugu-
jera conveniente, y por la parte superior va
achaflanada por 1115caras derecha e izquier-
da, como se ve en el detalle le; en la cresta
que usí resulta, se da un corte, pura alojur
la hojita l, que, a aer posible debe ser
de acero; In.cruz e consiste en una barra de
madera de sección cuadradu, de 2,0 cm
de lado, por unos 25 cm de longitud: la cara
inferior es recta, pero In superior forma
pendiente hacia los extremos, que quedan
formados por un cuadro de 1. cm LI 1,5 cm
de lado; en In cura inferior y en el centro se

practica un corte, en Iormu de cuña, de
2,5 cm de anchura y 1,5cm de proíundldud,
al que se adapta y sujeta la hojita mctá-
llcu m, dcstínedu a apoyarse sobre la hoja
de acera l; a 2,5 cm de cndu extremo de la
cruz, se hace un corta de 5 mm de profun-
didnd para alojar los alumbres que sostie-
nen los platillos; udemés, los extremos dc
la cruz se rodondoun, pmct.icuudo en ellos
nnu rosca, pura alojar unna tuercas e que
hnn de eervtc para nivelar bien la hnltrnzn¡
lns roscas se untan con jabón pura que las
tuercas corran con aunvidnd. En la cnrn.
anterior de la CI.'UZ, y C!1 su centro, se fija,
con dos o más tornillos, un índice f, que es
UDnpltmchu, mctálicu indeformable, termi-
nada en UDa.aguja. pintada de negro, para
facilitar 1115'lecturas sobre la escala g, que
es una tira de papel blanco pegado u, In
columna b y graduado de modo que estan-
do níveladu Iu balanza quede su cero debajo
exactamente de In. punta del índice; para
fijar In.balanza se mueve en sentido conve-
niente la urmellu h, que sirve para soltar o
fijar el índice; los cuatro tornillos i, situados
en las esquinas de In.base, sirven pura, nive-
lar ésta¡ lns muescas pmctdcadus en los
extremos de la cruz se cubren con cbupitas
metálicas o, y los alumbres que soportan
los platillos se aguzan por In,parte en que
descansan sobre estas chapns, como se ve
en el detalle n. Tanto la chupita central ni
como las axt.remua n, se lineen con un trozo
de hnjalutn -y se ñfun a In.madera con tal"
nillos pequeños. La madera empleada debe
ser compacta 'Ybien seca; los alambres para
los platillos no conviene qm, acun muy grue-
sos, y sus extremos entran en ugujcrítoa
prncticadoa en los platillos d, que son dos
tublillaa de mndoru de 7,5 cm en cuadro
por 5 mm de grueso; por debajo de los pla-
tillos se doblan los alambres, de modo que
no puedan aalírse de la madera.
Pnra equilibrar la bulenzu, se mira si
estando la cruz pemda, el índice coincide
con el cero de la escala, cosa que raramente
ocurrirá de primerlL intención. Pn.rILcorree-
guírqo, se ponen las tuercas a In.misma die-
tanela de los exbremos de la cruz, y se fijan
chinches o clavillos pequeños en el brazo
mús ligero baste. que aquélla quede bien
equilibrada. En vez de clavillos pueden
empleurse bornilloa, El equilibrio exacto
se consigue después moviendo conveuicn-
tcmcnte las -euorcee c. Lns pesas y los obje-
tos que se hayan de pesar se ponen sobre
los pln.tillos en unos discos de cartulina [,
Se pueden hacer unas pinzas sencillas con
una tira de latón.

FUsoo9 Iavuñores. Se construye fácil-
mente UD frasco lavador (iíg. 3), con un

.",P_1..RAT05,

INSTRUMENTOS Y ÜnI ..res lJELADORATOR10

3

matraz u otro frasco cualqulcrn y dos tu1JOEl
do vidrio, uno de los cuales llega hasta el
fondo del frasco y tormina. por el otro ex-
tremo en punta; el otro tubo termina. cerca
del tapón, por debajo de éste, y se do' .lo.
convenientemente para que se pueda soplar

Fig.3

facilmente por su extremo superior. De esta
manera se puede echar 1/1,cantidad de agua
necesaria. para layar un precipitado o para
otro uso cualquiera. Si es preciso que
el agua sea caliente, se llena el matraz con
agua a lu. ternpernburu conveniente. En los
tcebujos delícedoc, el agua empleada debe
ser siempre destilada.
Actualmente, y gracias al dispositivo que
sigue, so pueden lavar los precipitados y
frascos empleados en los cuélísís de un
modo massencillo y rápido que con el em-
pleo del frasco lavador ordinario que ncn-
bamos de describir. Consiste este disposi-
tivo (fig. '1) en un frasco o matraz e, colo-
cado a un metro nprosímednmonte sobra
el tablero de la mesa de trabajo, provisto
de un tapón con tres agujeros; por uno de
éstos pasa un tubo de caucho D (o de vidrio
con empalmes de goma) que llega hasta la
mesa, terminando en una boquilla. de vi-
drio; por otro de los agujeros del tapón
de e pasa un tubo B que pone en comuni-
cación el frasco e con un frasco mayor A
que actúa de depósito, colocado por encima
del primero; por el tercer agujero del tapón
pesa un tubito I doblado en úcgulo para
que no entre el polvo y en cambio pueda
entrar libremente el aire: una vez lleno el
frasco e,se ponen unas pinzas en el tubo B
para suspender la llegada de agua de A a e,
y por mcdio de una succión hecha en el
extremo inferior del tubo D, se hace que
baje el agua de e que sale por dicho extre-
mo con gran fuerza, regulable a voluntad
con los dedos, o con una llave, si la boquilla
está. provista. de ella.
Debajo del matraz e hay un mechero

Hunscn H pnt'n calentar el ugua cunado !!CIl
preciso. De este modo puede emplearse no
sólo agua, sino cualquier solución, utili-
zundo pum ello otro Ira-sco F con el tubo G
unido directamente a una boquilla pnru
hacer el lavado.
El fraseo E, con el tubo que le acompaña,
constituye un buen sistema para conservar
y transvasar soluciones.
Las veutujus del dispositivo que acaba-
mos de descclbír-, son Ius siguientes:
1."" El a.liorro de tiempo y trabajo, sobre

Fig. d

todo cuando se están haciendo vados uné-
lisis a la vez.
2."" Como no entra aire a presión en el
frasco, como sucede en el frl13CO lavador
ordinario, se utiliza dircctnmente toda la
fuerza del líquido.
3.... Cuando para layar se emplea una
solución de amoníaco, no se experimenta
molestia alguna en la boca y en los ojos,
como sucede con el frasco Invudor corriente.

Sifones. .En 111figura 5 se ven dos sifones
de vidrie para los trabajos pequeños¡ el se-
gundo se diferencia del primero, en que
tiene unu llave e para regular la salida del
liquido. La corriente se produce en estos
sifones haciendo una succión con la boca
on 01extremo a husta que el líquido llegue

MANIPULACIONES QuhnCA.8

al ensanchamiento b, Cuundo el lJquido es
inofensivo puede utilizarse como sifón un
tubo doblado, haciendo una succión por
uno de sus extremos, hasta que el liquido
haya pasado de la curvatura. En la figura O
se ve un sifón perfeccionado que presenta

Píg. ;'i

ciertas ventajas: un tubo de vidrio O de
unos 2 cm de diámetro y unos 35 cm
de altura, casi cerrado del todo por su ex-
tremo inferior, de modo que quede abierto
un pequeño orificio, tiene la boca superior
provista de un tapón de corcho T por el que
pasa el tubo .JI! que sirve para aplicar la
boca, y el bubo-strón n 11'¡la rama más corta
del sifón llega casi hasta el fondo del tubo

Fig. O

limitando el movimiento de la, bola de cris-
tal k que hace de válvula; el diámetro de la
bola es de unos 15 mm, y el del sifón de
unos 7 mm. Una vez usl dispuesto el tubo,
se introduce en lo. vasija que se quiere va-
cíui-, y en seguida se ve el Iíquldo llenar los
tubos (1 y h basta el nivel N N.En vez de
hacer entonces succión alguna, se sopla
por M, y por efecto de la presión que ueí se
produce en el interior de (1, la bola' le cierra
el orificio del tubo O,y el llquido empieza a
subir por h:y a salir por 11'como en todos

los sifones, Cuando la Yn.5IJIl no cstú llena
o huy poco liquido dentro de ello, untes de
soplar por jlI se Luce una ligera succión
para que entre muyor cantidad de líquido
en a; es condlcíón esencial pura el buen
Iuncionnmlemto de este dispositivo, que el
buho h!t ' debe llennrse, 01 soplar por .M,
untes que la columna de liquido en fJllegue
en su dcscesoso 11In boca del sifón, en k.

LlimPllrlls, mecheros, etc. De los combus-
tibIes emplendos en los laboratorios. Jos
m{LSusuulee son: el carbón, el alcohol y el
gas; actualmente se utilizo, para calefacción
y ceei para los mismos usos que el gas y el
nlcohol, la corriente eléctrica. De los cnr-

Fig.7

bones, el de madera es elmenos usado, por
su poca potencia calorífica¡ de los carbo-
nes minerales, los mejores son la antracita
y el coque.

El alcohol da muy buen resultado cuando
no es de mucha duración el caldeo nocosn-

Fig. S

rio; un buen modelo de lámpara de alcohol
es el representado en la figura 7, que tiene
In.indiscutible ventaja de no poderse volcar,
evitándose así 108 incendios tan frecuentes
con el empleo de los tipos ordinarios de
Inmpar-lllaa de alcohol.

APARATOS, INSTR["t]\[EJSTOS y ÚTILES DE LAJlORATORlO

5

Da los mecharas de gas, el más gonernlí-
zuda es el de Bunaem la llama debe ser nzu-
lada, y In regulación de la entrada de aire
se haca ordinariamente moviendo un anillo
situado al pie del mechero. Eu la figura 8
se ve lu estructura de la llama de gas y In.

Fig. {I

región de més intensidad celoeüíca. La
figura f) representa un mechero Bunscn
etmple, y 111.10 uno múltiple. La: figura 11
pone de manifiesto la disposición interior
de un mechero Bunaen perfeccionado, lndi-
oándoee por medio de flechas 111mnrchu
que en el mismo siguen el gua y el aire.

Fig. lO

Tn.mbién se emplea el gas para mover
motorcitos de nire caliente destinados a
pequeños trabajos continuos de lubomto-
rio, por ejemplo, plu'a agitar soluciones,
emulsiones, etc.
Mucho se emplean en In actualidad tam-
bién los mecheros de gnsolína. y petróleo a
presión, que dan poca luz y un calor ex-
traordinario.

Cuando se necesitan grandes cantidades
d-eagua caliente, se debe emplear un calen-
tador especial de agua (la mayoría de los

Fig. 11

empleados funcionan con gas), que cuesta
poco y tiene 111ventaja. de proporcionar
continuamente el agua caliente necesaria.

Fig. 12

En las figuras 12 y 13 se ven dos calentn-
dores de gas; el primero, empleado para
calor lento, y el segundo para evupomcío-
nes, con gran número de boquillas.

Fig. l3

El soplete Be emplea. muchísimo en los
Iaboratoríos, sobre t-odo en los anállsia
de mlnernles.

Medido.de volúmenes de Hquídoa, Antes
se emplenbnn mucho los vasos de cobre y
de hierro esmaltado, que udemée de ser de
dificil limpieza tienen la desventaja de no
poderse USlLrcon determinadas sustancias.
Actualmente se emplean casi únicamente

I las ccpue grndundce de vidrio, do vat-ios

o

)[AXIPULAClONES QUÍl\IICAS

tamaños, que son de todos bien conocidas.
En las figuras H, 15:r 10 se ven tres mcde-
los de copa grndundm el -primero tlono el

2--'--'

Fig.14

,
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9

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Fig. 15

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\

Fig. 10

pie de caucho; el segundo se ve con su so-
porte de alambre, y el tercero con su sopor-
te de chupa. Los copas y probetas grndua-

dos convleue tenerlos boca abajo cuando
no se usan. La gruduuclón varía u veces, de
unas oopua a. otras, pero a 111vista de una
cuulquíeru Be comprende en seguida cuál
es el valor de sus distintas divisiones.

Pinzas y s aportes ordinnrios. Mejor que

construirse uno mismo los soportes pum
retortas, o Iae pinzas para matraces, etc., es

Fig. 17

comprar estos objetos. ya que su precio
es reducido y en cambio el trabajo de cons-
truirlos no es despreciable. En la figura 17
se ven dos bipoe de pinzas pura diferentes
usos.

LlLfigura 18 representa un. soporte sen-

Fig. ] 8

cilla do matraces, embudos, etc., yla ñgu-
1'a 10 un soporte que puede servir pare
muchos y diferentes usos, como se ve clura-
mente en In.misma figura.
Los soportes de hierro son mejores que
los de madera y siempre su buse ha de tener

APARATOS, rNSTRU:i\[ENTOB y tiTILES DE LABORATORIO

7

suficiente peso para que no puedan tum-
bnrse por mucho que se carguen.
La figura 20 represente un soporte pura
ñltencíonea, y la 21 un soporte triangular
para un 5010 embudo.
En la Ilguru 22 se ve un soporte para

Fig.10

bombonas o damaduunas, el cual permite
sacar liquidos con un fúcil movimiento

hascular,

Píusns, soportes, etc., de alambre. Se
pueden construir estos dispositivos con
alambre inoxidable (de latón o de hierro

Fig.20

estañado), necesitándose únionmonta unos
alicates planos, otros redondos, unns tena-
zas cortantes, un tornillo de banco, y dife-
rentes mandriles cilíndricos. de madera o
metálicos.

Les figuras 23 y 24 representan diversos
útiles que pueden construirse con alambre,
del modo que a continuación se detalla.
En A se ven unas pínzae o tenazas con
ohcmelu, muy úbilea para manejar carbón
o tubos de ensayo, etc., empleando para
ello dos trozos de corcho con muesca, como

se ve en B y en o: estas tenazas se bucen
como se ve claramente en la figura; ve-
riando la forma de los extremos (que en
la figura son dos anillos) se pueden emplear
estas tenazas para manejar crisoles, cape-
las, etc., colocados sobre la mufla.
e representa unas tenazas o pinzas de
resorte, cuya construcción se comprende
con sólo ver la figura: el anillo central, que

Fig. 21

sirve de muelle, se hace arrollando el alam-
bre sobre algún objeto clljndrlco sujeto en
el tornillo de banco, y del mismo modo se
bucen los dos anillos terminales.
En D se ven unas pinzas especiales para
sostener los objetos que Re trate de eoldur,
También pueden emplearse para estcen-
gular un tubo de caucho.
E representa unas benncillua, que deben
construirse con alambre bueno, fuerte, y
uplaetedo por sus extremos.

Fig.22

F es una pequeña pinza para sujetar
objetos que haya que soldar o pegar, así
como también pa.ru manejar los portaobje-
tos del microscopio.
En G se ven unns pinzna para estrangu-
lar tubos de caucho; en su posición normal
estén cerredne, como se ve en la ñgura, pero
entrando el extremo a en la horquilla b
pueden mantenerse abiertas las pinzas el
tiempo que se quiera.
H representa otras pinzas para tubos de

8

l\IANIPULACIONES QUnUOAS

caucho: el alambre e, doblado por BU extee-
mo inferior pnrn sujetarse en el anillo co-
rrespondiente, puse por su extremo aupe-
rlor por obra, anilla, y se dobla en ángulo
recto formando un asa; entre el nsu y la
anilla superior va. un muelle de alambre d,

Fig.23

formado arrollando un alambre de acero
sobre un mandril cilíndrico. En 1 se ve otro
sistema de pinzas para tubos de caucho,
con dos piezas especiales para apoyar loe
dedos y abrirlas .
. En J se ve un soporte muy bueno para
tubos flexibles, que consiste en un alambre
doblndo por 111mitad, formando un aja.!, y
con BUS dos extremos arrollados en eaplmí
en sentidos contrarios; de este modo, un
tubo de caucho queda suspendido sin peli-
gro de que se doble.
K representa un trípode. formado arro-
llando tres alambres entre si, el cual se
emplea. putu sostener distintos objetos,
como un baño de n'renn o un crlstalízador,
sobre un mechero de gas¡ también sirve
para sostener un uecuu de carbón, en los
trabajos con el soplete.
L represente un soporte de altura varia-
ble, pn,ra eoebcnee eJ.cuello de una retorta

o tubos de condensación, etc., en pcelclón
inclinada.

En M se ve UD soporte pum embudos o
mateuces y retortas; si los anillos se aflojan,
se evite. que so corran hnoie, nhnjo de la
barra apretando las espiras de cede uno
lutemlmente ,
N es un soporte de altura variable, para
tubos de ensayo. aplicable a la varilla ver-
tical de M. y que permite sostener el tubo
en la poslcíán que se quiera, empleando los
tacos de cor-cho que su ven en O; uno de
los bresca de Ineplnaes que sostienen el tubo
es onduludo , para retener la anilla corre-
díze en la posíclén conveniente. El díspo-

o

e

Fig. 24

eitivo f que permito dar a Ius pinzas la posi-
ción deeeuda, se ve claramente en h y !J. Y
consiste en dos espirales, la primera mas
grande que la segunda, sobre la cual so
atornilla.

En P se ve un soporte para. Ienr- 01: au-
mento. con una, [unte. f' anúlogn a ~ .. _ue

APARATOS, I ~ S ' [ ' I t U M E N T O S y tiTILES DE LAHORATORIO

9

FIg.25

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Fig. 20

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"' ' ~ ' . " ~ :

I

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"
"

Pipetlls. Las pipetas y buretaa (lig. 25)
pueden ser sencillas o graduadas, y sirven
pnrn tomar pequeñua cantidades de liqui-
das y para medir ésbue.

Tllpones. Los tapones de corcho son de
gran uso en bodoa los laboratorios. Pu,rEL
perforar los tapones de corcho debe tenerse
una serie completa de perforadores, ade-

más de emplee,r una lima redonda para en-
sanchar los agujeros pequeños. Después de
colccedca los tubos de cristal se pueden
hlnohnr los tapones por medio de agua
hirviente flora naegurar el ajuste estanco.

acabamos de describir. Este soporte es muy
útil para dibujar y grabar.
Q es un soporte para un condensador de
microscopio; se diferencia de P en que la
anilla es doble, pnru alojar una lente sin
montura.

En R se tiene un mechero Bunsen for-
mado de un mechero ordinario al que se
provee exteriormente de un tubo hecho de
alambre arrollado en espiral, con las espi-
ras més separadas en una porción cercana
al extremo superior, para dar entrada al
aire, que se mezcla con el gua nntee de ar-
der éste.

S representa un conector para hilos eléc-
tricos; la pnrte doblada dos veces que se ve
debajo, en u, puede fijarse a un objeto in-
móvil por medio de un tornillo; la otra
parte m, que lleva unido el hilo elécbríco, se
adapta a presión sobre la primera, estable-
ciendo buen contccto. Otro conector eléc-
trico es el representado en T, una de cuyas
pnrtee consiste en un alambre enrollado en
espiral, con un ojal en cada exteomo para
los tornillos que lo sujetan sobre susoporte;
la otra parte consiste simplemente en un
trozo de nJnmbre con un ojal en un extre-
mo; la conexión se establece con solo in-
troducir este último en la espiral; pa.1"I1
aumentar el roce, y por lo tanto el buen
contacto, se curva una de estas partes 10
que sea preciso.
En U se tiene un soporte para. microsco-
pio; la lente va en la anilla (1;In.otra. anilla p
sirve para sostener el portaobjetos, y la
doble anilla qlleva un trozo de espejo, o de
metal bruñido, que hace de reñector.
En V se ve una, serie de pesas que se
construyen fácilmente con alambre de nlu-
minio y que pueden prestee muy buenos
servicios en los laboratorios; la barrita
recta pesa 1 decigramo, la de forma de V,
2 decigramos, la triangular, 3 decigramos,
y Mí sucesivamente. Cuando no se precisnn
decigramos, se hacen estas pesas de modo
que pesen 1, 2, 3, obc., gramos.
W y X son sacacorchos sencillísimos y
actualmente extendídos de modo extraor-
dinario. Conviene tener uno de estos enea-
corchos en ende tapón, cuando los fras-
cos son de uso frecuente, para evitar el
tener que perforar varias veces un mismo
tapón.

En F se "Veun antiguo y conocido extrac-
tor de tapones caídos dentro de 1Mbotellas,
que también sirve para sujetar trapos o
esponjas en el lavado interior de vasos,
frascos, cte.

Finalmente, Z representa un soporte
para tubos de ensayo; los alambres se do-
blan formando dos eerlea de lazos u ojales,
y se unen después retorciéndolos en r,

!O

MANrpULAClO'KES QUÍl\UCA6

También conviene disponer de limua planas
y cuchillos para dar forma conveniente a
los tapones.

Los tapones de caucho son muy costo-
sos, mas P[1J'IL ciertos usos son Indlspenaa-
bIes; pueden comprarse ya perforados, o
bien utilizar los perforadores de loe tapones
de corcho, mojedca con amoníaco dlluído.
En la figura 2B se ve un extractor de ta-
pones de corcho. muy útil cuando no es
posible ea.cae un tapón por ningtin otro
procedimiento.
Muy eficaz resulta. el empleo de una pren-

sa para. corchos. tal como se vo en In ñ-

gurn 27, pues los tapones comprimidos dan

~

I

Fig. 27

mejor resultado que los ordinario!'. En In.
prensa representada en esta figura. los
tapones son prensados al míemo tiempo
que van gímndo, de manera que quedan
perfcctn.mente redondos y compclmldos con
toda uniformidad.

Operaciones de laboratorio

Todo laboratorio químico, cualquiera, que
sea BU ímportancin, debe instalarse de modo
que las opemcíones puedan efectuarse orde-
nadamente, y procurando sobre todo que se
disponga de espacio suficiente para las ma-
nipulaciones ordinarins y para la coleen-
ción de los npacatce y reactivos. El orden
y la pulcritud hun de presidir tedas Iaa ope-
raciones de laboratorio si se quiere que el
trabajo resulte eficaz: en particular con-
viene atender n, la colocación ordenada de
los recipientes que contengan les diversas
(Mes de un análials o ensayo (fig. 28).
La figura 20 puede tomarse como ejem-
plo de instnlución correcta de un labora-
torio de ensayos puesto al acrvícío de un
eatnbleclmiento industrial.
LIlBllnmudna emunlpulaclones químlcase
pueden clasificarse, pnra su estudio o des-
cripción, en los seis grupos siguientes, sub-
divididos, a su vez, en los subgrupos que a
continuación de cada uno de ellos se detalla,

l. División de 108sólid08

Con cuchilla (mlcrotcmcs, etc.),
Con mortero.
Con ruscndor.

Con molinillo.
Pulveriznción.

n. Solución, extracción y dcsccacilín

Solución.
Expresión.
Maceración.
Cocimiento.
Infusión.
Digestión.
Emulsión.
Desecación.

IIl. Vapori::acirin

Evnpcruclón,
Destilación.

IV. Prccipitación

~ I separación

Precipitación.
Clarificación.
Centrifugación.
Decantación.
Filtración.
Llxiviueión,
Cristalización.
Granulación.
Diálisis.
Decoloración.

V. Tratamicnto idrmico de los nólitlos

Ignición.
Fusión.
Calcinación.
Deñagmcíón.
Decrepitación.
Reducción.
Sublimación.

VI. Dcumn..inación del peso cspeclfico

De los sólidos.
De los liquidas.

l. DivÚlión da los sólídoa, Esta opera-
ción consisto en uno o varios procesos me-
cánicos mediante los cuales se aumenta lo.
superficie y los puntos de contacto de los
cuerpos sólidos, disminuyendo por consi-
guiente la fuerza de cohesión, y haciendo
mús fácil y completo. la llegada y erectode
los reactivos sobre aquéllos.
1. Con cuc1tilla. Se aplica este proce-
dimiento a lee sustaacías fibrosas, y loa
instrumentos empleados son parecidos, con
más o menos complicaciones y pertecclona-
mientos, al rc'peeeentedo en 1lLfigura 30,
que es uno do los más sencillos y generall-
sedes. Divididos los cuerpos de este modo
quedan en mejores condiciones para la
maceración, y además se facilita grande-
mente su desecación, indispensable para
reducirlos después a polvo o pura. tcitu-
rarloa en el mortero, o pnec raspudos. Pura

OPERACIONES DE LABORATORIO

11

trabajos en gran escala se emplean las CU-
chillns giratorias, análogas a Ina usadas en
les tiendas de ultramarinos para cortar
[umón, embuchados, ele.

eívas, como el clorato potásico, ebc., deben
rrnchncarae con gran cuidado.
Los morteros se hacen de muy diveraaa
sustenclas, como piedra, metal, mármol,

Fig.28

Fig.29

2. COIlmortero. -Lns sustancias CtiUSti-¡
CIlS o corrosivas no deben nunca macha-
carse con morteros meté.ltcoe, y las explo-

madera, vtdclo, porcelana, etc. Los de mar-
mol sólo tienen aplicación vcrdudorcmonbo
útil cunado se bmboje. en grrm cscnln. Los

12

MANIPULACIONES QUimDAS

de madera, aobne todo los de boj, se em-
plean mucho. Cuando s610 se trata de redu-
cir un uólído a pequeños fragmentos, basta
cnn darle los golpes necesarios con la mano
del mortero; si el cuerpo es muy duro, no
sólo debo dejarse Caer la mano del mortero.
sino hacer fuerza. con el brazo en el mismo
ecnbido, pnm que el golpe resulte mde po-
tente. Si se quiere reducir el cuerpo Q, polvo,
después de golpearlo como se acaba de

Fig. 30

decir, se da n la mano del mortero un movi-
miento circular lento y enérgico. El mor-
tero debe upoyaraa sobre un sitio bien

firme, y mientras se está. machacando un

CUE!l'PO,debe inclinarse con frecuencia, para
que las pecoículéa roña gruesas, que van
subiendo por 1M paredes del mortero, cai-
gan al fondo y reciban la eccíón directo. de
la mnno del mismo; pero nunca. debe gol-
pearse sobre sus paredes. Ouando Se quiere
reducir el cuerpo a polvo muy fino, con-

Flg, al

viene proceder por pequeñas porciones para
que la mano del mortero se conserve slem-
pm limpia.

Las euetaecína sillcicns se pulverizan
mejor calenténdclna previtunente ni rojo
en un crisol y echándolas en seguida en
agua frfn, untes de pasarlas al mortero. Los
metales, alencíonee, etc., difíciles de mn-
chncar en frIa, se pulverizan bien culentán-
dolos untes al rojo.
Conviene tener cubierto el mortero, míen-
tsae se está mnchacando algún cuerpo, con

un trozo de bedune., en forma comcn.,
con un aguiero en la punta. para el puso de
la mano del mortero¡ esta badana se sujeta.
ul mortero con. un cordel. También se pue-
den emplear terpuderus de cartón o de ma-
dera.

Todas las sustancícs orgénícas deben se-
carse antes de machncarlns en el mortero,
pn.ra facilitar su pulverización.
Las raíces y otras sustcncíue fibrosna se
deben reducir 'prevíemente a rodajns, y los
cuerpos duros. como mínerales, etc., se tri-
turan antes uo poco con un martillo sobre
un yunque, pe-ro envueltos en papel grueso
pn.rn no perder 'fragmento alguno,
3. Oon:rascador, Hny n1gunos cuerpos
que, por su erpeclal estructura, pueden re-
ducirse casi IL polvo raaoándoloa con una
cuchilla o rascador especíál.
4. Cow molinillo. Los molinillos em-
pleadoe en los laboratorios varían mucho
según la euata.ncíu que se brate. de moler,
pero en general están todos fundados en un

l

Fig.32

mecanismo análogo a los molinillos de café,
pimienta, etc. En Iaa figuras 31 a 35 se ven
diversos tipos de molinillos, cuyo runcío-
nnanlento S8 comprende con sólo examina!'
estas figurns, sin necesidad de explicacio-
nes superfluas. La figura 3] representa un
quebrantador para reducir a fragmentos
las materias rocosas, movido a mano. En
la figura 32 se -ve el molinillo de .ábbe, y en
la 33 una sección del mismo, en la que se
ven las bolea de porcelana endurecida, que
por rozamiento con les sustancias inbro-
ducidaa en el molinillo producen In. disgre-
gación y pulverización de éstas. El cuerpo
del molinillo es de porcelana muy resis-
tente a la acción del cn10L'y do casí todos
los liquidas. Este molinillo se mueve a
mano, a 10.velocidad conveniente; aproxi-
madamente a razón de 00 revoluciones por-
minuto.

LILfigura 34: representa. uu molinillo co-
rriente, muy emplendo en los laboratorios,
y lo. 35 el molinillo de Braun para pulvorí-
zaolonea más delicmlas,

OPERACIONES' DE LABORATORIO

13

5. Pulveri:lldón. La reducción a polvo
de los cuerpos sólidos se consigue de diver-

'30S modos, segun la sustancíu de que se

Fig. 33

trate, siendo los más corrientes los de tritu-
ración, porñdízacíón, levigación, tamiza-
ción, decantación, etc.
a) Trituración. Cuando las sustancias

Fig. 34

son frágiles, se trituran con el mortero,
como hemos dicho untedormente, o bien.
si se trata de minerales en trozos grandes,
con un quebrantador de forma adecuada,

como se ve en la figura 30. Cuando se trata
de sustancias aglutinantes" que mientras
más se mncbncan en el mortero más se
apelmazan y ceeísteu a pulverizaree, ac les
agrega arena, si han de ser después disuel-
tas Q maceradas; en caso de tenerse que.des-
blnnr a otros usos, no puede hacerse esto,
por ser casi imposible después de separar
el cuerpo tcltur-ado de la sustancia ugre-

Fig. 35

gudu. También se emplean a veces, para
triturar ciertos cuerpos, espátulns u hojas
de acero, montadas en mangos a propósito.
Dan tembíén buen resultado, tratándose
de sustancias corrosivas, las espátulas de
ebonita.

b) Porfidi=ación. Se recurre a este
procedimiento cuando Be quiere reducir un
cuerpo a polvo casi impnlpable, y toma su
nombre del mañerinl (pórfido) de que se
hacían prínreramente los recipientes en que
Be llevaba a cabo. El instrumento empleado
es un pequeño mortero de pórfido, de forma
interior hemisférica, o mejor aún, una pie-
d,ra plano. y un "triturador. En vez de pór-
fido se puede emplear flint, o criatuJ, que

Fíg. 36

son tan duros como el pórfido y mucho
mée baratos. La porñdízacíón. se efectúa
de ordinario frotando los polvos entre una
piedra plana y una moleta hasta reducirlos
a polvo fmpulpuble¡ como el movimiento
circular de la motete disemina sobre la pie-
dra los polvos, hay que reunirlos en el cen-
tro con frecuencia con una espátula. Cuan-
de.le sustancia de que se trate no an altern

MANiPULACIONES QUÜrrOAS

A continuación d1lD1oS el número de
mallas que contiene cada pulgada cuadrada
de la tela para tamices.

cuerno; cualquiera de estos utenslllna ser-
vlrú para separar la sustancia de las pare-
des laterales del mortero.
L(Lnumeru.cíón de los tamices ordínnrín-
mente udopbadn es la suiza paro. los tamices
de seda, y la ímnccsa para los de malla
mayor. La tabla siguiente corresponde a
las telas de seda cruda ordinaria pura. cilin-
dros temízadores de movimiento lento, que
dan un polvo muy fino,

Número rra.ncés
Hilos por pü.lgnda Hilos Mallas
de 27 mm

por cm por cm-

4

1,-1

2

5

1,8

3

O

2,2

4

7

2,5

O

8

2,0

8

O

3,3

11

10

3,7

14

12

4,4

lO

14

5,2

27

lO

5,0

35

18

0,0

42

20

7,4

53

22

8,1

00

24

8,8

77

20

0,0

03

28

10,4

100

30

]l,]

123

35

12,0

100

40

14,8

210

45

10,7

280

50

18,5

342

55

20,3

412

00

22.2

403

70

~ 5 . 0

070

80

20,6

870

00

33,3

]]011

100

37.0

1370

3,1,0

38,5

'13,0
40,0
50,0
52,0

55,0

59,0
02,0
64,0
66,0

Hilos
por
cm lineal

8
O
JO

JI

12
13

H

15
10
17
18

7,0

9,5
12,0
]5,5
]9,5
22,0
23,0

24,5

20,0

20,5
32,5

1

,

Hilos Número
por

de la

cm lineal Itel. ,ul"

I,

2

3

4

5
O

7

000 O

00 O
00

O

1

Número
de la

teja suiza

Fig, 37

poi- contacto con el agua, es mejor humo-
docerln un poco, pura formar unn puara,
con 10 cual se pulveriza mejor y sin pér-
dida de sustancia, inevitable con los polvos
secos; esta poeta. se seco. después muy bien
extendiéndola sobre un plato de porcelana
que se pone en In.estufa. Cuando el cuerpo
en cuestión es soluble en el agua o es utn-
ende de cunlquíec modo por ésta, se pul-
verizo. en seco.
e) 1'ami=acioll. La imposibilidad de
conseguir de una vez, por ninguno de los
procedimientos anteriores, un polvo horno-
géueo, hnce necesario recurrir a la tamiza-
cíón, para ir separando de cuando en cuando
el polvo de tamaño uniforme de las par-
tlculns mayores. Es muy fácil hacer un
tamiz con un aro de madera ancho y otro
más estrecho, entre los cuales se extiende
bien un trozo de tela metúlica de lo. finura
necesurin., Para polvo grueso se emplea
tela metálica de hilo de latón, pero cuando
se quiere obtener polvo impalpable, se em-
plea cedazo fino (de seda cruda). Las telas

metálícus se fijan u los marcos (tiras de
madera) de modo permanente; pero los
cedazos ven sujetos entre 108 dos aros,
siendo una, operación sencillísima y muy
rápidn la de cambiar un cedazo por otro.
Después de tamizada una cierta cantidad
de polvos, el residuo se vuelve a brlburnr y
n tamizar, hasta termlnnr con el total de
polvos de que se disponga. Cuando se nece-
sita un tamiz de mayor tam.uño, se emplea
ol reprcsentedo en la figura 37, de muy sen-
cilla construcción, como se comprende per-
fectamente con sólo ver IlLfigura.
A veces sucede que ciertas sustancias
obstruyen los poros de la tela metdllce o
del cedazo, y en-este 'caso conviene pasar
los dedos por encima. para obligarlas a pusar
por las mullus. Para pnsrn- los polvos del
recipiente en que se encuentren al tamiz, se
emplea unn eapñtuln o una cartulina do-
bladu y también cucharas de madera o

OPERACIONES DE LABORATORIO

15

d] Lcviyadón. Se llama ual el procedí-
miento mecúnico de sepnrucfón, que con-
siste en formar primero una paste. cou agua
y el cuerpo de que Betrate, y después sepa-
rar Jae partes más ñnns de las más gruesas
por agitación con mayor cantidad de ugua;
al cabo de cierto tiempo las partes más
pasadas van al fondo, quedando en lu parte
superior los más finus; se decanta esta
parte superior del sgu«, y se vuelve a obte-
ner con la misma un depósito de polvo
mucho más fino que el deposítedo unterlor-
mente. LIl tercera o cuarta decnntaclón da
polvo impalpable. A menos que se requiero.
uno. finura extrema, debe dejarse trana-
currir poco tiempo entre cada dos decente-
cíones sucesivos: el indispensable paro. que
se depositen las partes más pesadas única-
mente. Los depósitos que se van obte-
niendo se vuelven a mezclar y a. triturar
con agua, y se repiten las operaciones ante-
riores, hasta, convertir toda la sustancia en
polvo de la finura deseada. Claro está que
este procedimiento sólo es aplicable a sus-
tancíue inalterables por el ugun. Cuando no
se necesita que los polvos resulten bien
homogéneos. basta con un solo lavado, que
puede hacerse en el mismo mortero, sin
necesidad de vasos especiales. Tra.t6.ndose
de sales uurtíeees, y en general de minera-
les, se echa el agua de lavado directamente
cm el mortero, que se mantiene en posición
inclinada paro. facilitar la salida del agua,
la cual arrastra consigo las partes més finas
del polvo en suspensión, mientras se está
hnciendc 10. trituración con la mano de
mortero.

La levigación cstú fundada en la distinta
velocidad de caída de les pnrtfculus según
que el polvo- sea más o menos grueso, y no
sólo sirv.J pum eepurur partículas de una.
misma sustancia, sino también para sepa-
rur polvos del mismo tamaño, pero perte-
necientes a cuerpos de distinta deneidad,
Todos los minerales que hayan de some-
terse a calcinación con ülcalíe, deben leví-
gnrae previamente, para que su descompo-
sición eee complete, y no queden sin des-
componer las pertaculas de mayor ta.maño.
La levigación tiene, además, lo. ventaja
de impedir la decrepitación de las eustan-
cías al calentarse, ya que pe,' ser todas sus
purtlculas del mismo tamaño, la expansión
se verifica con toda uniformidad y In hume-
dad escapa fáoilmente,
Los polvos obtenidos par levigación
deben aecarae perfectamente antes de some-
terse a ningún otro tratamiento posterior.
el Granulación. Se llama así a 111divi-
sión de los metales efectuada fundiendo pri-
mero éstos en un crisol, y echándolos des-
pués desde cierta a l ~ a , en corriente fina

y lenta, en una tina de agua ñfu, que Be
mantiene en ugiladón concíuua durante
toda la operación. La finura de los gránulos
resultantes depende de la lentitud con que
el metal fundirlo ene en el ngu-i, En vez de
echar el metal directamente del crisol al
agua, es mejor echarlo en un enza y de aquí
nl ugua. Lo. fusión del zinc para granularlo
debe hacerse en crisol tapado, pues de no
se!' as' se oxida ul fundirse y se sublima
parcialmente. El zinc puede pulverlzarae
también bnbiénd.olo en un mortero caliente,
después de haberlo calentado. Los metales
grunuludoa de este modo quedan oxidados,
lo cual no es inconveniente pura la mayo-
ría de las aplicaciones; 1Mpurbtculns de mn-
deru, procedentes de la tina del -agua, Be
soparan de los gránulos por Iavignclóu. Las
paredes laterales de 10.tino. se encelen bien
para evitar la adherencia, del metal; las
pnrtfculas de ca.I se pueden aepnrnr tam-
bién por levigaeiém.
f) Clasificación por decantación. Con-
sisto este proceso en lo. obtención de eustau-
olas en polvo fino por medio dc.1agua; las
partículas. más -'pasadas caen al fondo en
primer lugar, y después siguen las mée Iíge-
ras. Se puede construir un aparato especial
con un depósito de hierro que presente
cuatro o cinco orificios y vólvtiJ.as, de modo
que puedan irse separando porciones de
líquido que contengan partículas más o
menos finas. Este procedimiento presenta
esteeche..annlogte, con el de levigación.
g) Pulverización con mezcle; Este pro-
cedimiento se aplica especialmente a los
metales preciosos en panes, que son muy
difíciles de pulverízar. Los agentes más em-
pleados son la miel, el azúcar, ciertas salce,
etcétera, que ligan entre sí las partículas
del metal. favoreciendo su división y evi-
tando que se escapen del mortero. Aiiadien·
do agua hirviendo a la mezcla resultante,
se disuelve el agente empleado, sin alterar
en nada el metal pulverizado, que Besepara
de la mese restante con sólo filtrar ésta y
secar después el filtro.
El fósforo so pulveriza muy bien fun-
diéndolo con alcohol en baño maria y agi-
tando después el contenido del Irasco en
que se hayo. hecho la fusión hasta que se
enfríe la mezcla, quedando el fósforo en el
fondo, en fcrmu pulverulenta.
El alcanfor, que. tan dificil de pulverlzur
ca en el mortero, se pulveriza con toda faci-
lidad con sólo agregarle unas gotas de alco-
hola éter, que bastan para hacer desapa-
recer su gran elasticidad.

11. Solución, extracción y desecacíón.
1. Solución. La solución o disolución
pueda ser mel'.ánica o qnímlcomccáníca. En

10

lUAN'lPUL/l..CUONES QUíMICAS

el prlmcr CIlSD comiste en una división mo-
lecular de un cuerpo, o dicho de otro modo,
cm una difusión de sus parbículaa en un
líquido adecuado ein ultemción de sus pro-
piedades originales, exceptcnndo, como es
natural, 1M de forma y cohesión; por ejem-
plo, de una solución de azúcar o sal en agua
puede recuperarse, por evaporación, todo
el cuerpo disuelto, lo mismo que en una de
sulfato cálcico al agregarle ulcobol, en el
que es insoluble dicha Bol: lee disoluciones
en éter o alcohol depositan el cuerpo di-
suelto por desbilaclón o cristalización; y
otras, como la gutapercha. en clorcíormo,
por ejemplo, pnr precipitación con éter o
alcohol. Ouando lue pnrbícules disueltas
pueden secupersrso así, sin perder sus pro-
piedades ni naturaleza. químicas, Re dice
que la solución es simple.
En 1M soluciones qurmícomccéníces, se
efectúa una cierta modíñcacíón untes do
hacerse la solución: por ejemplo, el cobre,
el hierro. etc., insolubles en los disol ....entes
ordinarios, pueden disolverse fácilmente en
determinados úcídos, y ]0 mismo puede de-
r-lrsc de olerles bases. En csbn clase de díso-
Iucíonea, el cuerpo que hay en In solución
es completamente distinto de la sustancia
que se agregó nlliquido, como se ve al sepa-
raclo de éste por cualquiera de los medio)
ya citados. Esro es lu diferencia esencial
entre esta cleee de disoluciones y las mecá-
níccs. Un buen ejemplo de solución qutmi-
comecúníca Io tenemos con el hierro, que se
disuelve en ácido sulfúrico diluido, pero en
el acto se trnnsforma en sulfato de hierro
(caparrosa); los álcalis se disuelven en los
ácidos, pero se convierten en sales¡ y el
aceite, al disolverse en una solución de po-
tasa, se convierte en jabón. Como se VO, en
estos casos es preciso que haya una reac-
ción química para que se verifique la. solu-
ción simple.

Cuando una cierta cnrrtidud de liquido no
puede disolver mIÍB sólido, se dice que está
suturada. variando mucho este cantidad
máxima de sólido con su naturaleza, la del
disolvente, temperatura, presión, etc. En
las soluciones químícas, el punto de actu-
ración es el momento en que los dos cuer-
pos, eíempre de propiedades opuestee, se
combinan en proporción udecuudn a su
neutralización.

La dísolucíón es una de las opemcíones
de mlÍs ímporbencía en Quimica: no sólo
facilita las reacciones químicas, sino que
sirve para separar los cuerpos solubles de
los insolubles, resultando así un procedi-
miento sencillísimo para purlñcar electas
sustancias, por solución, filtración, cvupo-
melón y cristalización.
De todos los disolventes, el que disuelve

mayor número de sustancias es el ligua,
después el alcohol, y en tercer luguv el éter:
siguen en pste orden el uguarrés, el nlcohol
metílico, los aceites oscncíalee, el clorofor-
mo, etc. De los élcalíe, los més empleados
son el umonfnco y lELpotase, el primero
sobre todo, por su "Volatilidad y lELde cusl
todas sus SELle-s.Todos los ácidos se emplean
corno disolventes, aunque los de uso gene-
1'01son el clnr-hídrlcc, el nítelco, el sultúríco,
el acético y el tartárico.
Para apreciar la solubilidad de una sus-
tancia, se cch.u un poco de lo.misma cn pol-
vo (si es sólid.o) en un tubo de enarryo, y se
cubre con ugmu dcst.ílnda o con el disolvente
ensayado; después se agita muy bien el
tubo tepaudo la boca del mismo con el dedo
pulgar. Si la euetuncíc es perfectamente so-
luble, no queda depósito alguno en el fondo
del tubo; si es parcialmente soluble, que-
dará un depósito, menor en volumen que In
cnnbldud de polvos empleados: si es inso-
luble, el depósito ocuparé QImismo volu-
men que nl principio. Cuando hay duda
entce estos dos últimos ceses, se toma una
pequeña cantrídud delliquidn que se aepnru
por decantación, y se evapora en una cap-
sula de platino, o sobre una tira de vidrio
que se cclíentc con una lumpucilla de ul-
cobol: si se obtiene algún residuo, es señal
de que el cuerpo se hublu disuelto pnrclul-
mente.

La disolucdón se Iucilitu, de muchos mo-
dos: en primer lugar, por 111división de las
eustancíasr en segundo, por ugítacíón, que
hace mayor la frecuencia con que el cuerpo
se pone en contacto con nuevua caartidudes
del disolvente; en tercer lugar. por la pu-
reza del disolvente y del cuerpo que se trata
de disolver¡ en cuarto, por In. canbídnd y
estado del disolvente; en quinto, por la
temperatura; y en sexto lugar, por el pro-
cedimiento seguido para hacer la disolu-
ción.

La agitación se verifica con vurillaa de
vidrio, cuando la vnaija en que se hace la
solución es u.biertu¡ las vnrillaa desbinndua
a este uso deben tener el extremo inferior
redondeado, -y pora evitar que rueden sobre
la mesa o sobre el borde del recipiente en
que es costumbre ponerlos, deben ser cuu-
dradna en vez de cílíndrícee.
En Iaa flgures 38 Y 30 se ven dos modelos
de agitadores para líquidos y soluciones,
ambos muy empleados en los laboratorios.
Un prccodtmíento excelente para hacer
bien soluciones consiste cn poner el cuerpo
que se trata de disolver en un cedazo o cola-
dor. por bajo de la superficie del disolvente;
la primera ca.pa de este liquido, al saturar-
se, se hace més deusn quc el resto y se va al
fondo, ocupando su Iugnr otra capa de líqui-

OPERACIONES DE LA130nATDRHJ

17

do, y as! succsivaincnto hasta que todo el
cuerpo quedo disuelto, o por lo menos la
solución queda. snt.urndn , si nquél está en
exceso. Este método se llama do dcsnlnju-
miento.

Fig'. 38

Cua.ndo se trata de frascos, lu agitaciGn
so hace a mano, sacudiendo aquéllos hnstn,
terminar la disolución.
La pureza del disolvente tiene mucbu
importancla, pues si contiene meterles ex-

Pig. su

bruñns pueden éstas aumentar o disminuir
su poder disolvente, falseando de este modo
el resultado obtenido.
Respecto a. la cantidad de disolvente,
hay que tener en cuenta que unas sustan-
clua requíoceu más que otras. Por estilo
razón, ul ensuvuc la. solubilidad de un cuer-

pe, Be empieza siempre con pequeñas can-
tidudcs de dísolvcnte, uumcntnndo poco 11
poco 111 cantidad o la concentraclóu del
mismo 11 medida que se necesite.
La ternpcmt.utn. ejerce una influencia de-
cisiva en la solubilidad de los cuerpos; aun-
que en algunos cusoa contados, como en la
solución do In cal, la mngnceia y el sulfato
sódíco anhidro en agua, el aumento de tem-
pernt.uru hnce bajar el poder disolvente de
este líquido, en gcuerul, facilita In. disolu-
ción muy constdorubíemento. La tempera-
tum debe ser a decuudn a In. naturaleza del
disolvente J' dc'l cuerpo que se ta-atu de di-
solver, nsí como u la de la solución resul-
tanteo

Corno es eubtdo, la licuación de un sólido
ul disolverse en un líquido huce que baje lu
temperatura, u, causa del calor absorbido,
que queda en forma Intente.
Cuando los disolventes son vofútílcs, es
preferible efectuar la solución en frío, )'
trntándoaa de pequeñas cantidades, en
Jruacos de boca estrecha. Si hay que aplicar
calor a estas soluciones, sobre todo cuando
los vapores son ínflnmubles, conviene om-
plenr una retorta, y si el producto de la des-
tilación es utilizable, se dispone un rocí-
plentc a la eeüdu de la retorta para recoger
aquél.

El modo de: hacer Ins soluciones varía
según las suste.ncíns de que se trate, recu-
rriéndose II la 'mneernelón, cocimiento, in-
fusión, digestión, ebullición. etc.
En Ius disoluciones ordmurles, el sólido
debe añndirec poco 11 poco, dejando tmus-
currh- entre ca.da dos adiciones SUCE tiempo suficiente para que se disuelva In
porción anterior antes de agregar la alguien-
te. En ceso de producirse efervescencia,
espuma, otc., se hace desaparecer añadien-
do mús líquido.
Algunas auet.aneíua insolubles en agua en
círcunstenclus ordinarias, lo son en estado
de vnpor, por ]0 cual destilan juntamente
con el uguu.

Cuando se lancen soluciones en vn.sijus
abiertas, de euetnnclas que desprenden va-
pores corrosivos o de olor desagradable, se
hace Iu operación bajo una campana o cá-
mura especial (fig. 40), cuyo tubo superior
comunique con la chimenea dcl Iuborutorío,
pura asegurar la salida de los vapores o
humos.

Pura hacer soluciones sutumdus, es pre-
ciso en la mayor parte de los cnaoa recurrir
a la ebullición; se hace esto hirviendo el só-
lido con el disolvente hasta que este último,
ul enfriarse, deje depositar parte del sólido:
después de fría. se filtra In. solución resul-
tante.

Para reducir' una solución. de un cierto

lS

M:ANlJ'ULAUlONE8 llUÍilJCAS

porcentaje zl, n otro porcentaje menor B.

SE! achrm en una probeta graduada B grn-
mes de 10.solución dudn, y se añade agua
hasta completar A grumos .. Así. por ejem-
plo, pura reducir 0.12 por 100 unn solución

-c,

w DDD

I f ' / ~

I

~ ,

/ ( , ~ /

f¡f

/ //

/ I

~ '

~

//

--

DD

- ~

-

Fig.40

nl 25 por 100, se echan en In. probeta 2 gr

de la solución dada., y Be añade agua hcstu

completar 25 grnmos.
Los recipientes empleados pura hacer

soluciones deben resistir In acción de úcidoe,

úlcalie, líquidos corrosivos. y la del calor.

2. ExpTClJión. Se llama así a 111separa-
ción de sólidos y Iíquidca por medio de una
cierta. presión. Las prenans empleadas para

este. operación pueden ecr de tornillo, de

Flg. ti

palanca hidráulleaa, etc. En In figura 41 SE!
ve una prensil ordinaria. de tornillo, de uso
universal.

3. M aceración. El remojo o baño da
UD1Leuatancíu en un liquido, a temperatura
ordinaria, se llama maceración, y Be aplica
casi úuicnmente para la disolución de 10B

principios solubles de cíeetas raíces, hojas,
tullas, etc. La rnucerución se emplea cuando
los principios solubles son alterados por el
calor, y también purn disolver una sustan-
cia que contengo. varios principios cuya
sohibilldud ver-le, con la temperatura, pues
los no disueltos en Irte quedan sin n . I L ~ r l 1 1 '
pura ser disueltos después en caliente. Por
üjemplo, en caeí todas las sustancias vege-
tales existe almidón, que sólo se disuelve
en uguu II la temperatura de ebullición, y
mediante 111rrmcemciún se separa de los
demás principios solubles en frío.
El modo de Hnccr 111maceración consiste
sencillamente en poner juntos el disolvente
y el cuerpo que se quiere disolver en unu
vasija adecuada, dejando ésta en reposo
mée o menos tiempo, según la cluso de cuor-
po de que se trate. Para les operaciones
corrientes, basta con unn cacerola de hierro
esmaltado pro-víetu de tapadera, Ptuu las
mús doüccdas, se emplean recipientes de
cristal. Cuando el disolvente es volúLil, se
hace nao de un Irasco de boca ancha con
tapón.

4. Cocimiento. Este modo de hacer
soluciones, tnn usado en Furmacln, se em-
plea principalmente para agotar euetancíue
vegetules diñcflea de extraer por otros pro-
cedimientos. Consiste simplemente en mez-
clar el cuerpo de que se trate con el disol-
vente hirviente, en vasija tapada, mante-
niendo la tenrperatura elevada hnstn que
aquél haya cedído al líquido todas las ma-
terias solubles. Claro está que este método
sólo es aplicable cuando el disolvente no se
descompone con el calor,
5. Infusiólt. Se aplica también casi úni-
comente 11sustancias orgénlcea, pero en vez
de tener el sólido en contacto cierto tiempo
con el disolvente, se cullenta éste primero
hasta ebullición y después se echa sobre
aquel. Se emplea la infusión pura. n.gotnr
hojas, flores, raíces, semillas y oteas sustan-
cíaa de esteuctum delicada, fácilmente pe-
netrables por los lfquldoe calientes, con lo
cual ceden toda su materia soluble; la infu-
sión tiene su aplicación especial en la ex-
tracción de eustanclas volátiles. El calor
aplicado a los disolventes aumenta su efi-
cacia, pero como el cuerpo esté en contacto
con el liquido un tiempo corto, el intervalo
entre el principio y el fin de la operación no
es suficiente pn.ru utecter a la solución, aun-
que uno o veeíoe de sus componentes sean
alterables por el calor,
O. Digcslidn. Se diferencia de la mace-
ración en que requiere calor, y comiste en
someter un cuerpo II la acción prolongada
de un líquido, en vasija cerril da, a tempe-
ratura comprendida entre 320 e y el punto
de ebullición de] disolvente. El modo de

Ol'EltAC10NES DE r,¡\UoltATORtO

19

cmcnuu' el liquido vu.ríü, según las circuns-
tancias, y puede hacerse a fuego Iouto, en
baño de arene, de vapor, salino o en bnño
maría.

Para nnállsis se emplean cápsulas de plu-
tino o cristal; pura las operaciones con-len-
tos, cualquier vasija limpia es buena.
Una ventaja muy importante de la dlgua-
Lión es que con ella se verifica la solución
perfecta. de todas lus partes solubles de una
sustcnolu sin modificar la naturaleza del di-
solvente. Se emplea con excelentes rcsul-
tadoa en In. descomposición de minerales y
otras sustancias difícilmente solubles, no
atacables por ácidos ni otros disolventes, y
tnmblén para efectuar síntesis de eompues-
tos que requieren mucho calor prolongado.
Además, es de gran aplicación para prepa-
rar soluciones alcohólicas y ucuoeas, aceites
medicinales y otros productos fnrmncéu-
ticos.

7. Bmulsion, Emulsionar un aceite
consiste en hacerlo capaz de mezclarse con
agua para Iormar una masa uniforme, le-
chosa, empleando para ello agentes adecua-
dos, que generalmente son austanclus saca-
rlnne o mucüagínosus.
La leche es la emulsión más perfecta que
puede obtenerse: toda emulsión artificial
contiene uecesarlamente mayor proporción
de grasa que la leche natural, y por lo tanto,
su conservación es más fácil que la de la
leche. La. gran proporción de agua conte-
nida en la leche también favorece la np;;¡·
composición, pero, por otra parte. In.divi-
sión cnsi molecular de los glóbulos de grasa
lince que lo.leche natural resista la descom-
posición múe que una emulsión artificial
igualmente dlluídn, donde los glóbulos gra-
sos no están tan bien diseminados.
La leche condensada ha venido o. demos-
trar que basta con el cambio de estado físico
para que la leche se conserve mucho mejor.
que en estado natural, aunque se le agre-
guen productos químicos adecuados. Por
la misma ruzón, pa1"11conservar bien uno.
emulsión cualquiera lo mejor es darle con-
sistencia pastoen, ya se tanto de una emul-
sión natural o artificial, pues en cuanto des-
aparece esta consistencia no bastan los
medios corrientemente empleados para evi-
tar la descomposición más o menos rápida
de la emulsión.
Vamos a tratar ahora de las euatanclas
que pueden o deben emplearse para favo-
recer la conservación de las emulsiones. LIlB
más empleadas han sido, desde luego, 11lB
gomas vegetales, como la de acacia y la
de tragacanto, siendo la primera el mejor de
todos los agentes empleados con dicho ob-
jeto. Al profesor Procter se deben los si-
guientes instr-ucciones pum el uso de In

goma de ncucia.e eSe mezcla pot-lcctnmentu,
en un mortero seco, el aceite con la mitad
de su peso de goma de acacia; se agrega de
una sola vez una cantidad de agua igual a
la mitad del peso del aceite y la goma, y se
Lriburn, todo muy bien hustu que la mezclo.
tome color y conslstencía de crema cspesue,
Esto. es la emulsión proplamontc dicha, 11la
cual puede añadirse más agua u otro ve-
hículo o medicamento para complotar la
cantidad desead a. Si se hace bien esta emul-
sión puede diluirse cuanto se quiera con
mezclas acuosas. Para probar su buena
calidad se le agrega mucha agua y se obser-
va que los glóbulos de aceite no se separan
ni se juntan en lo. superficie del líquido.
La practica ha demostrado que la pro-
porción de goma puede vnrinrac aczún la
clase de aceite empleado, pero siempre IIl1
de ser fija In rel acíón indicada entre el agua
usada para In emulsión propiamente dicha,
y la mezcla de aceite y goma.
Los aceites guc de por si contienen ya
principios mucilaginosos, como por ejem-
plo los de ricino, copulbu, ebc., no necesitan
tanto. goma como el de hígado de bacalao,
mientras que si se trata de aceites etéreos,
como el aguarr-ás, hay que agregarles un
peso igual al BUYOde goma.
Como las emulsiones deben ser en gene-
rnl dulces, se emplee con frecuencia para
conseguirlo azúcar de caña y glicerina,
siendo ambos elementos la causa de muchos
fmceecs en la prepumcíón de emulsioncs; el
nsúcar, por su gran afinidad por el agua, y
por su densidad, favorece In.rapida separa-
ción del jarabe rormado, mientras que a la
superficie del líquido sube el aceite emul-
sionado formnndo una capa compacta y
cremosa; la glicerina. probablemente por
las mismas razones, y por su incompatibi-
lidad con los aceites fijos, produce idénticos
resultados que el uzúcue,
La gcla"tinase bn empleado con buen re-
sultado, por returdnr 111separación durante
mucho tiempo, pero sin evitarla por com-
ploto. La proporción de gelatina empleada
es de unos 5 gr- por litro de emulsión, y se
agrega en cualguier momento de lo. opera-
ción, previamente disuelta en ague. Au-
mentando la proporción de gelatina de
manera que resulte una [ulen, se obtiene
una emulsión perfectamente estable; pero
esto se debe al cambio de estado físico de la
emulsión, que ha pasado de flúida a con-

slstente.

Los agentes químicos empleados tienen
por objeto saponificar los aceites, obtenién-
dose con facilidad y limpieza emulsiones
estables. OIaro esta que esta Incllidud va en
detrimento de 11lBpropiedades medicino1es
o curativas de las emulsiones, hasta el ex-

20

!lIA:SlPULAVIONgS

Q l - b l J c ~ s

tremo de que uutoridndes médicas condo-
mm el empleo de álcalis en los bálsumos y
resinas destinados u uso interno. Los álca-
lis destruyen, en general, los prlucípíoe elec-
tronegativos de las resinas, de los cuales
depende principalmente el vulor torupéu-
tico de aquéllas. La grnru animal, y espe-
cialmente el aceite de hígado de bacalao,
sufren descomposiciones al ser tratados con
úlculi s, precisamente en SUB elementos múe
uslmílablea. La saponificación producida
por el empleo de los álcalis hace que la
emulsión pueda enranciarse más pronto nl
exponerse al aire, y hasta cuando esU re-
cién preparada tiene sabor más desagra-
dable que la beche. sin álcalis.
En la figura ,12se 'Ve un modelo de má-
quina emuleíonudom, que consiste en un
agitador compuesto de dos aros coaxiales,
con el eje común inclinado.

F'ig. 42

Bnnüeionanles, L JalJon dc resina, Este
jubón se prepara hirviendo durante dos
horas, en una cápsula de porcelana, o en
un cazo de hierro esmaltado, una mezcla
de 100 gr de colofonia y 18 gr de SOBacáus-
tica con 550 cm" de agua. Después de frío
el Iíquldc, se eepnra, el jabón formando una
masa amarilla, que por decantación se
separa del liquido, se expeíme y se calienta
en baño maria hasta que se seque.
Los aceites fijos pueden emulsionarse
añadiendo a 30 gr de los mismos una solu-
ción de l / ~ gr de jabón en 25 cm" de agua.
Los aceites volátiles requieren

l / ~ gr de

jabón de resina y 75 cm" de agua por 5 gr
de aceite. La creosota necesita dos veces BU
peso de jabón. El timol puede mezclarse
con agua disolviendo 1 gr del mismo y 1,2
gramos de jabón en 80 cm! de alcohol, y
n.ñndiendo suficiente ugua para completar
100 cm",

H, Yemas de hucvos. Yemas de hue-
vos, 10 partes¡ bálsamo del Perú, de 1 Do2

partes: óxido de zinc, de 5 a 10 pal'tes; agua
destilada, 100 }Jartes. Si se quiere, pueden
sustituirse 33 partes del nguu por igual can-
tidad de vlnug-re¡ el bálsamo puede susti-
tuirse por aceite de abedul o estoraque, y el
óxido de zinc por igual cunbidud de talco,
carbonato de mugncsío o aubnitrnto de bis-
muto. Pueden -vut-iarae las propiedades del
liquido empleando agua medicinal o perfu-
mada, en vez del agua ordinaria destilada.
Si se deja en reposo esta composición, al
cabo de mucbo tiempo se separa la yema
de huevo, pero basta agitar el frasco para
que In emulsión VUelVILa ser perfecta. La
brea y los bálsamos pueden emuleionarae
mezclándolos con dos veces su peso de
yemas de huevos, y diluyendo después la
mezcla con pequeñas cantidades de agua
o leche.

ElI, ~ E m ú l f f c l l o ~ . Este emulsionante se
compone de 5 gr de gluten, 5 gr de goma
de acacia, 20 partes de goma t.rugncanto,
20 partes de glicerina, 50 partes de agua.
y 10 partes de alcohol. Esta mezcla forma
una jalea clara de color grisáceo.
S. Dceccacíón, a) .J.lI¿lodollmecánicos, El
mejor de todos estos métodos es el consis-
tente en el empleo de la máquina centr-lju-
gadore, o hidroextractor: en cscncin .. esta
máquina no es més que un tambor vertical
que puede girür- a gran velocidad alrededor
de su cje. Este tambor tleno su pared late-
rnl de chapa metálica perforada con muchos
agujeros finos, o bien de tela metálica mon-
tedn eobre bastidores adecuados, o de mim-
bres entrelazados, formando cesto. según la
sustancia de qtae se trate. Una vez cargado
el tambor con la sustancia que se haya
de desecar, se pone en rápido movimiento de
rotación, con lo cual el agua que pueda con-
tener es expulssuda, por los agujeros de la
pared lateral, en forma de lluvia fina. Esta
procedimiento es excelente para quitar la
mayor parte de la humedad a las telas, cá-
ñamo,lana, etc., y también para sustancias
ccístalízadne y granulares. En cambio, no
da tan buenos resultados para secar polvos
húmedos, pestae, etc., pues en estos casos,
parte del cuerpo sólido esproyectado al ex-
terior con el líquido, obstruyendo en IIDCÓ
tiempo los agujeros del tambor, Cuando el
liquido qne ha de eepnmrae no es agua, sino
que contiene rcuterfus úbllea o nocivas en
solución, hay que introducir modificaciones
especiales en este sencillo aparato. El perfec-
cionamiento siguiente ha hecho que se ex-
tienda consíderablemeute el uso del hidro-
extractor¡ consiste en introducir el material
sólido que se trate de desecar, no directa-
mente en el tumbar, sino encerrado en Bacas
de muterial conveniente, impidiéndose M[
la pérdida de parte sólida clguna¡ este mé-

OPEltACIO"'ES DE ldBUfi"\1'ORlO

21

todo 1111dudo excelentes resultados para la
extracción del agua de la mantequilla; pero
no debe perderse do vista que ninguna. sus-
tancia, sobre todo si es orgánica, puede
secarse por completo con el hídroexbrucbor,
Entre otros sistemas de desecación mecá-
nicos, se tiene el filtro-prensa, que sólo da
buenos resultados cuando so trata de sepa-
rar sólidos de líquidos y es pequeña In pro-
porción de mnterta eólídn, El ñltro-pronea
contiene un cierto número de cámaras, for-
madna por discos metálicos y aros de scpn-
ración, que cuando trabaja el filtro-prensa
se proveen de paños adecuados; la superfi-
cie Intoelcc de cada disco esta ncnnelndu.
La mezcla liquida es obligada a penetrar en
las cémuraa filtrantes por medio de una
bomba, a teavés de un orificio, y el agua
escapa atra vesendo los puños y escurre por
entre los ceaalre, yendo 11 parar a un tubo
que parte del fondo.
El ñltco-prcnsu, como la méquínn hidro-
estmctoea o centrifugadora, sólo expulsa
parte del ü.gun do las pestes o mezclae que
se trata de desecar¡ por ejemplo, un barro
que contenga del 00 al 05 por 100 de hume-
dad, puede desecarse hasta contener sólo
del 50 al 00 por 100 de humedad, según el
tiempo que se mantenga la presión. En
contados casos pueden emplearse para la
desecación las prensas hidráulicas, de tor-
nillo, etc.

b) Cámaras de desccacion callinladas por
aiTc caliente, Es muy empleada la cámara
de Hyslop, destinada primitivamente a Be-
car placas fotogréficus, pero que con ligeras
modificaciones en su disposición interior
sirve perfectamente para los trabajos de
laboratorio. La cémncu (fig. (3) consiste en
una caja fuerte de madera a, de 45 cm de
anchura, 45 cm de altura y 35 cm de pro-
fundidad, con la pared anterior- convocbídu
en puente, que puede estar monteda sobre
chnrnelua, como en la figura, o ser de corre-
dera, de arriba abajo, que es lo más prác-
tico; en las paredes laterales van fijadas
tiras de mndera que soportan a su vez otcoa
llstones, sobre los cuales se colocan las ban-
dejas o los ct-lsbulizndorcs con las sustan-
claa que se trate de aeoar. La base de la caja
presenta uu agujero de 7,5 cm do díúmetco,
al que se ajusta perfectamente un tubo de
zinc b, en cuyo extremo inferior lleva sol-
dado un cono de cobre e, de base plana, el
nunl Ilevu a su vez soldado lateralmente un
tubo acodado d de O cm do diámetro y de
25 cm de longitud total. 1.1\tapa de la caja
lleva también un agujero en el centro nI
que se fija un tubo e, dos veces ucndn-
do, que hu.ce de chimenea.
Empleando un mechero Bunsen o una
Inmpnt-illn de alcohol. colocada debajo del

fondo del cono e, el aire se culientu y sube
a la cúmam, donde se difunde gracias a la
tabla o plancha de dispersión ñ, de unos
10 cm en cund.ro, oolocndn, sobre el agujero
del fondo de la caja. En el extremo del tubo
d va fijado un regulador de aire !Jque con-
sisto en una serie de orificios teiunguluree,
tapados por un disco ghutorto provisto de
igual número de orificios, de modo que
puede aumentarse o disminuirse el tcmeñc
de las aberturas, variando as! lit intensi-
dad de la con-lente do aire. Ln temperatura
que puede alcanzar el aire en el interior de
la cámara es de unos 820e,suficiente pura la
mayorpnrte de las operaciones. Si se nuco-

Fig.43

sita mantener nnn temperatura constante,
por ejemplo de 38° e,se regula la corriente
de aire en (J, de modo que el termómetro 111
marque siempre esta temperatura. De este
modo no ha.y dificultad en conservar la
temperatura con una variación menee de
1,50

e.

Si se quiere tener una corriente do aire
caliente intensa, se coloca un tubo aco-
dado k en el extaemo de la chimenea e. Ca-
lentando el codo de dicho tubo adicional,
se produce un tiro répídc y enérgico.
A veces es preciso filtrar el aire untes de
que penetre en la cámara, lo cual se consi-
gue colocando un trozo de tejido fino, gasa,
etcétera, bien tdttrnte, entre el regulador (J
y el tubo de admisión d, quedando as! im-
pedida la entrada del polvo.
Esta cúmrun resulte. cconómlcn )' rnnne-

22

¡\IANIPULAClONES l.,!UhnC'\B

jable, y en pocos minutos se pone en con-
diciones de funcionamiento; su aplicación
especial conslsbe en la prepuruclón de com-
puestos granulares y en escamas, para secar
precipitados, endurecer píldoras, etc.
En la figura 4,1se ve en sección una cú-
mara de desecación especial para placas
fotogrúficll.S; a es la cámuru propiamente
dicha, es decir, donde se ponen las placas

n, .socees en el cajoncillo b se echan unos
cuantos trozos de cloruro célclcc, que ub-
sorbo la humedad muy rápidamente, que-
dando perfectamente seco el airo que lo
atraviesa: en la chimenea d hay un pequeño
mechero de gas, y en la buac de la misma

UDI1 pantalla e de hcjulnba para impedir la
entrada de luz en la cémnra aj el mechero
de gas tiene por objeto producir en la chí-

r'

d

-e

13=

,

,

a ~ e

,

a-

,

'- a

- a -'

~ Z l n c : perforado

zinc

'"

Fig.44

menea, un tiro que durú lugar a una corrien-
te de aire sobre las plecas. En e se "Ve,en
sección, la disposición adoptada para fijar la
puerta de la cámara sobre la pared lateral.
La cámara de desecación inglesa (fig. 45)
es simplemente una caja Impencteable a la
luz, provista de alambres en su interíor purn
sostenerlos objetos que han de secarse (pla-
cas fotográficas, etc.}, Esro. caja. mide apro-
ximadamente 00 cm de anchura, 00 cm de
altura y SO cm de profundidad, y esté,atra-
vesada de arriba abajo por un tubo do
2,5 cm de diámetro, abierto por ambos ex-
tremos. Cerca del extremo inferior y dentro
del tubo ardo un mechero de gas de orificio
muy pequeño. En las paredes superior e
inferior lleva la caja dos orificios anchos, a
los que se ajustan tubos de hojalata de
unos 7,5 cm de wfunetro.Lallwnita de gas
es suficiente para calentar el tubo que atra-
viesa la caja, uaí como el uíre en contacto
con el mismo, y también ligeramente e1nire
del interior de In.cajn; elresultado es que se
establece unu débil corriente de aire cuñen-
te de nbnjo hacln nrríbn, pasando por entre

las placea colo cndus sobre 105 alambres, de
modo que la gelatínn se SCC/L con gran rapi-
dez. Cinco (1 seis horas son suñcíeutea para.
Becar las plucaa, mlentms que sin el meche-

1'0 de gas, tardarían en secarse lo menos
veinticuatro horas. Dentro de lit caja, y
cerca de la tupa. y de la base, hay dos discos
de centón para evitar que pueda entrar
algún ra.yo de luz. y como la misma caja se

I

A

"1:~

'1

i:

":1

~ - - - - L ¡ H )

Fig.45

coloca en la cámara oscura, es CUSi rmpo-
aible que las placas resulten velados. En la
pared interior de In puerta do la caja hay
un termómetro, y el mechero se regula de
manera que éste marque una temperatura
de unos 21a O,. pero sin exceder en ningún
caso mucho de este punto, para no tener
que lamentar la pérdida de las placas,
En la figura 40 se ve un tipo de cámara de
desecación muy practico para los fotógra-

Fig. ,lB

fes, y que -consíste en una caja de zinc a,
provista de ta.pndera del mismo metal, y
con doble fondo, pero hecho do modo que
uno de ellos presenta un corte bastante
grande en un extremo, y el otro fondo In

OPEIt.\CIO)ffi!'j DE LABORATORIO

vierte el aparato, tal como se ve en B, y 01
manguito e se une con un tubo de goma a
una máquina neumébíce, introducienrlo el
extremo superior del tubo (que en esta
posición invertida queda ubnjo}, primero
en el líquido que se ha de usar como regu-
lador, y después en mercurio, hasta que lo.
cámara quede llena cnsi por completo. pero
no del todo: se vuelve entonces el cpumto
a su posición normal, se añade un poco mas
de mercurio. se quite el tubo antes introdu-
cido y se sustituye por el de gas. Para hacer
uso del regulador se tira del tubo de gns
hacia arriba, y una vez nlccnzndn la tem-
peruturn dosoedn. se baja basta introducir

su extremo en el mercurio, de modo que la
llegndn de gns quede reducida ul mínimo.
Procediendo con cuidado es fácil enconbme
una posición tal del tubo, que la tensión del
vapor desarrollado en la cámara hngn subir
la columna de mercurio lo suficiente para
tapar el orificio del tubo de gas a la tempe-
ratura propuesta. Como el baño de aire se
enfrla lentamente pero se cnlientn con rapi-
dez, es conveniente ajustar el regulador de
manera que se obtenga una temperatura
llgemmento superior 11 la que realmente se
necesita.

Conviene disponer de una sede de rcgu-
Indores de esta clase, cargados con dístlntas
sustancias, cuyos puntos de ebullición· di-
fleran entre si de unos 30(1O. Entre estas

presenta en el extremo contcuríos de uno do
los lados arranca una chimenea acodada
de hierro e, con un mechero de gns colocado
tul como se ve en la figura, paro. producir
el tiro ncccsaeío. Paro. que la tapudera etc-
rre de manera hermética al aire y a la luz,
lit caja lleva soldado junto a BU borde aupe-
rior un anillo b en forma de canal, pero de
modo que el borde de la tapadera vaya a
pnmr nl fondo de esta cnnul, que después
ee llena con perdigones pequeños. Esta cñ-
mmn da mucho mejor resultndo con In adi-
ción de una especie de bandeja de madera e,
que lleva en el medio unn vasija de hierro (1
llene. de cloruro cálcico.
Los modelos corrientes empleados en 108
luliomtorloa pnrll. desecación por aire ca-
liente, adolecen, casi sin excepción, de al-
guno de los defectos siguientes:
La temperatura es diferente en las partes
superior e inferior;
La temperatura vrrrlu con la duración del

caldeo;

Sólo puede elevarse la tempemtum basta

cierto punto;

Sólo puede conservarse ultu la tempera-
tura con un gusto de gus refutívumente
grande.

Meyoc propone evitar estos defectos del
modo siguiente: La igualdad de tempera-
tura se consigue aplicando el calor lateral-
mente, nuncn debu]c, y procurando que In
llama no se ponga en contacto directo con
el metal. El espacio que llaY que calentar
ha de ser recorrido y envuelto por los pro-
ductos calientes de la combustión, mezcla-
dos con la menor cantidad posible de aire,
de modo que una triple capa de gasee rodee
el mnnguito interior; la capa oxtceíor, que
es ]11más ccüentc, debe protegerse con una
cubierta de material mul conductor del
calor, para evitar su rápido oufrinmiento.
La igualdad de temperntum durante un
ele to tiempo puede conseguirse con un re-
guludor- basado en el principio de Andren,
que contiene en un eapuclo pequeño y ce-
rrado unu pequeña cantidad de un liquido
cuyo punto de ebullición sea un poco menor
que cl grade de temperatura que se quiere
mantener. En la figuro. '17se ve ol reguludor
ideado por Kemp y pectccclonudo por Bun-
sen, consteutdo todo de vidrio. excepto el
extremo inferior del tubo de gas, que es de
ehupu de platino p nfomdu. En .'1 se ve el
aparato en condiciones de funcionamiento,
siendo el tubo de gas el curvado por la parte
ultc, donde huy una Ileohn indicadora dc la
enbmdu de gas: para llenar el regulador so
empieza 1'01' quitar el tubo de gus y susti-
tuirlo por otro abierto por los dos oxtccmce,
y que llega por el íntorlor a pcnetrur en el
depósito del reguludor: hecho esto, se in-

A

e

B

)IANIPUI,,\ClQNEH

QUÍl\UCAS

a

e

III

u 3 mm de diémetco de 3 en 3 cm; Iuspe-
queñas Ilümus as! producldue son trunqui-

lLL'" y se regulan perfectamente. Con el CO)1-
sumo ordinaria de un mechero Bunaen co-
rriente, se callentc el espacio a (que tiene 5
litros de cabldsi] 11.3000

C y más si se quiere,
uunquc no so cierre por debajo, con tal que
103 espacios comprendidos entre los dife-
rentes cilindros. pOI' donde circulan los ga-
ses producto de la combustión, no tengan
mIÍS de 1 cm de anchura; además el cilin-
dro exterior I debe estar Icn-ado con mate-
rlul aislante, siendo pum este objeto lo

\--

sustnnclus, las más ndcouudna para bnños
de nguu son: cloruro de otile, éter, bisulfu-
ro de carbono, mezclas de éter y alcohol y
benzol; pnru baños de aire, 1M mejores son:
nguu, tolueno, alcohol amílico, aguurrás,
Iencl, nntta.íono, díjonilmctnno, diíenilnmi-
nu, y también nntrncenu, No es nccesu-
i-io que catas sustancias sean qujmlcurncntc
puras, sobre todo las que son sólidas 11 la
tnmpernburu ordinaria, ya que se funden
con múa Incilidnd cuando no son puras.
'I'rubúndosc de eueteucíus sólldus, si llcgu-
rnn a destilar, aunque fuera en cantidad
muy pequeña, obsteuirluu el tubo de gas,
La figura 48 reprosonta un modelo muy
prdctdco de cúmure. de desecación por baño
de aire caliente: consto. de cuatro paredes
concéntricas (la figura represente. una eec-
elóu vertical de esta cámara, que es clljn-
drlca), de chapa de cobre, de Ius cueles dos
están unidas a la tapa y las otees dos al
fondo; el cilindro interior e envuelve el es-
pacio que se trlLta de calentar, limitado por
su parte inferior por un doble fondo bsujeto

e e r

Fig.40

a

I¡¡

Fig. ,18

mediante enchufe de bayoneta¡ ID.tapa es
también doble con sus dos paredes bien
purulelas gracias u pequeñas riostras inte-
ríores, de Ias que se ve una en h: esta tapa
presenta tres tubos o salidas, uno l para
ulojnc un termómetro, otro i pura el regu-
lodor, y otro pnrn 81escupe de los gases o
vapores calientes. A esta tapa van unidos

103 do:'! cilinrlros d y 1,mientras que los o
y e van soldados 111fondo, que está provisto
de tres patas. El caldeo se prucbien median-
te un tubo unulur de latón, unido a las
putus del fondo, el cunl lleva agujeros do 2

mejor una, capa de amianto, pero Interpo-
niendo entre éste y la pared metálica I una
capa de tierra de iníusorloa (ldeselgur) o de
lana mineral.

En lo.ñgum, 48 In.cámnl'lL está dispuesta
para In.desecación de eustencíae sólidas; en
la figura 40 se ve In,misma, cámara dispues-
ta para destíla,r del modo ordinario, yen la
figura 50 se ve la disposición adoptada para
desbílnclón seca.
Guandc se trata de calentar tubos, se em-
plen In.misma cémaca con la modíñcuctón
que so ve on la figura 51, siendo de la mayor
importancia que los espacios por donde cir-
cula el aire cetfente sean muy estrechos, no
excediendo nunca de 1 cm. Los ocho tubos
de hierro pasnzn. a través de las paredes an-
terior y posterior, que no son dobles, pero
que llevan cubierta casí toda su superficie
exterior por una especie de orejetae pegadas
por su parte Inreríor, y algo separadas de la
boca de los tubos: en caso de romperse nl-
gún tubo de cr-Istal que se haya colocado en
el interior de uno de los de hierro para en-
lentarlc, sus pedazos quedan retenidos por
estas orejetas, Entre los tubos de hierro
puede díeponeree un regulador Bubo,

OPERACIONES DE L}.BORATORIO

Para usos especiales se modifica esta cá-
mara, pero siempre teniendo en cuente que
los gases calentados deben circular ulrede-

Fig. 50

dar del espacio que se trata de calentar, de
manera que la primera capa ascendente, o
sea In más caliente .. pase cerca de la euper-

Fig, 51

ücíe externa, y además por los espacios
comprendidos entre las paredes debe circu-
lur el menor exceso de aire posible, Los
gases que eseapnn ul exterior deben ser

suficientemente pobres en oxigeno para.
upugur una. astilla. de madera ardiendo.
La estufa ord.innriumentc empleada en
103 luhorutorios para secar precipitados,
pum hacer dotermínacíoncs de hidratación
por pérdida de agua, y pura usos semejan-
tes, es un apuruto más bien costoso: el reci-
piente de cobre o hierro con su puerta, la
boca. pura. el termómetro, cámaras, etc"
hacen que estas estufas, si no están porree-
tnmento construidas, no trabajen a eatís-
facción. En la figura. 52 se ve un sencillo
susbitubivo pum estos aparatos: consiste en
una maceta colocada boca abajo sobre una
fuente de hierro esmaltado o sobre un baño
de arena, todo sostenido por un tr-ípode o
soporta de retorbas¡ en el centro del fondo
de 111muceta se: practica un agujero en

D

Fig. ú2

donde se ajusta un tapón de corcho nbrnve-
sudo por un termómetro. Para calentar este
baño se emplea em mechero Bunsen urdí-
nnr-io. Como el baño de arena colocado di-
rectamente sobro la llama se calienta mucho
en seguida, es conveniente colocar obre in-
vertido dentro del primero, como se ve
en B. evíténdcse asl la rndinción directa
del metal caliente. Sobre este segundo baño
invertido se coloca el pequeño soporte pura
el crisolo cristal de reloj con la sustancia
que BO quiera secar o culentar. El termó-
metro se buju hasta que su depósito quede
muy cerca de esta sustancia, El dispositivo
completo presenta el aspecto exterior que
se ve en A.

LrL cstructurn porosa de 111maceta pro-
porclunu clcrbu ventilación, mientra, .. qlle

26

MANIPULACIONES QuiMICAS

su composrcrcn In.buce Inntncuble por los

vapores, sean o no corrosivos; además DO

hay que temer que 1\.1cnfrinrae caigan por

SUB paredes gotas de vapor condenando,

como sucedei'Ío. si fuera de metal.

Este upueatc casero sirve también pnrn
mantener tubos de desecación o retortas [1
temperatura constante, siendo muy fácil
agujerear la maceta en el sitio que conven-

go.para el puso de tubos, etc. En e Beve el

modo do disponer los COSDS pura secar una

sustancia o. temperatura constante en un

tubo de desecación.

En D Beve 10.disposición adoptada pnrn
culentae un tubo en U. y en E UDI1 retorta,
siendo de la mayor sencillez hacer destila-

ciones Irncciouudna con este díspoaíctvo.

Siempre conviene emplear el segundo
baño invertido sobre el primero, para ase-
gurar la constanclc de la tempemturn den-
tro de la. mncetc, Si en vez del baño de ure-
na, o del .plato metéllco de la formo. que se
ve en In. figura, se empleara una plancha
metálico. de 1,5 cm de espesor por 10menos,
no estaría Bujeta la temperatura a cambios
rápidos y sería mucho más fácil mente-
nerln constante. En VIlZde un plato meta-
licc puede emplearse un plato también de
barro cocido y entonces se tiene un aparato
no expuesto a la menor corrosión.
Cuando se emplea este dispositivu para
secar sustancias, la parte alta, que esta a
uno. temperatura algo més baja que el resto,
sirve perfectamente para secar precipitados
envueltos en sus papeles de filtro, no sólo
porque el calor es suficiente para secarlos en
poco tiempo, sino porque el barro absorbe
la humedad por acción capilar, obrando
como un papel secante. No debe olvidarse
que cuando se seca un precipitado por eva-
poración, quedan concentcadue en el mismo
las impurezas del ugun de Invado. mientras
que secado por capilaridad, el agua absor-
bida llrrn.stra consigo gran parte de las im-
purezas que contiene.

c) Gú-lIIrlrrlsde dcnccacÍóll y eslufas c a l C l l ~

ladas cou aqua, La figura 53 represente
UDIt eetuíu de vapor combinado. con un
alambique de agua, de tal modo que puede
dejarse funcionnr sola durante mucho biem-
po sin peligro de que se agote el agua del
depósito. LI1 estufo. de vapor a es como to-
das las de esta clase, pero lleva en una d J
las paredes laterales un tubo, que lo. pone
en comunicación con el condensador b: lo.
estufa a se calienta con un mechero radial,
unido ala tubería de gas con un tubo meté-
lico; el vapor producido circula alrededor
de la cémaee de desecación, escapa por el
tubo de cobre c, y después de pseac por un
refrigerante (con el tubo de estaño) cae
como agua destilada en el recipiente d. El

depósito 0, provísto de un tubo de Mariotte,
contiene agua. fría, que salo por el tubo f,
entrando en el condensador b, donde sube
lentamente, absorbiendo calor del serpen-
tín, hasta alcanzar el tubo que une el con-
densador con lit estufa, donde entra a ele-
vada temperu.tum. Para depósito se utiliza
un barr-il de unos 80 litros, colocado sobre un
banquillo. Ajustando bien el tubo de Ma-
ríotte, .Ia velocidad de salida del agua se
puede regular de modo que el nivel del agua
en el condensador sea constante, o si se
quiere, de muznem que caiga gota a gcta en
el tubo de desagüe; siendo renovada el agua
evaporada en a por aguo. casi hirviendo. En
111practica se ha encontrado conveniente
dejar que el agua de escape salga a una ve-
locidad de unas 2 gotas por minuto, con lo

Fig. 53

cual los 80 litros del depósito e tardan en
gastarse unas 80 horas, durante las cun.1es
se recogen de 40 a 50 litros de agua destd-
lada en d. Cla.ro está; que cuando se dispone
de agua corriente, sin peligro de que pue-
dan cortarla, mejor que el depósito I'S unir
directamente el condensador b con el grifo'
de 111tubería de agua. Con este uparato se
puede dejar durante una noche entera una
gran cantidad de precipitado en la oémnrn
a, en la seguridad de encontearlc eeco a la
mañana siguiente.
La figura 54:representa un baño de agua de
nivel constan-te, que consiste en una, cnjn
de base cuadrada A colocada en un soporte
sobre un mechero de gas Fletcher. La tapa
de la caja (de unos 35 cm de lado) es de
latón de 3 mm de grueso pum, que pueda
soportar bastante peso sin doblarse: 1Mpa-
redes laterales y el fondo son de chapa de
cobre. Oerca de la tapa lleva esta eujn, un
tubo B doblado hacia. arriba en dcgulo rec-
to, y unido medíuntc un trozo de tubo de
caucho con o-tro tubo de estaño fijado a ]¡t
pared junto a la cual so oolocu el aparato,
subiendo hnsba, una cierta altura para bajar
después hasta. ol embudo D del tubo de vi-
drio U que !!stá sujeto 11 la pared: este tubo
U va uuidc p or su parte inferior, por medio

OPERACIONES DE LAnORATDRJO

27

de un tubo do caucho resistente, con un
grifo metálico E situado en la parte bajlL de
la caja .'1. El tubo de estaño Be Bujeta a la
pared con grapns !1 Intorvulos convenientes,
y su longitud total debe ser de unos O m.
Se llena de IlgUIL la caja. A hnstu el punto de

Fig.64

donde armnea el tubo B, y teniendo encen-
dido el mechero, se puede hacer hervir cona-
tantemente el agua varios dfna sin pérdida
uprecícble de líquido, YlLque el vapor Be
condensa al pasar por el tubo de estaño que
sube por la pared, cayendo en forma líquida
en el tubo D, de donde pasa otra vez a la
caja A. Colocn.ndo sobro esta caja cápsulas
de platino o porcelana de fondo plano, se
consigue evaporar o secar Ias sustancias que
convenga.

En la figura 55 se ve un reloj muy em-
pleado en los laboratorios para cortar auto-
máticnmente la corriente de gua en lua cd-
mama de desecación, a la hora conveniente.

llI. Vaporización. Se llama Mí el fenó-
meno físico que consíete en el puso de una
suatnncia, de líquido a vnpor, y especlalmen-
te, tratándose de trabajos de Inbomtorío, l\

la separación de los sustancias vofútües de
otras fijns, o de cbrua menos volútílee, por
medio del cnlor, Cua.ndo se separa un ljqul-
do volábil de otros menos volátiles por vn-
porlzacíón, se dice que se ha efectuado una.
evaporación. Ouando so recoge por con-
densación un Ifquido volátil evaporado, se
dice que se ha efectuado una destilación.
Ouandc un sólido se separa de un líquido
volátil, se dice que se efectúa su doeo-
cnción.

1. Evaporación. Como hemos dicho,
cuando se calienta un líquido con el solo
objeto de recoger In parte fija, vaporizando
In.mnteria volátil que contenga, se efectúa
lo que se llama una evaporación, dijeren-
cíúndose precisamente en este punto de
In. destilación, cuyo objeto principal, en la
mayorfa de los casos, consiste en recoger las
materias volébíles, despreciando las üjas.
La evaporación tiene por objeto concen-
trar soluciones, conseguir cristalizaciones,
etcétera, sirviendo sobre todo para prepa M
rn.r extractos.

Los liquidos se evaporan siempre en
mayor o menor proporción o.todas las tem-
peraturas, pero se favorece el cambio de

Fig. ss

estado teniendo en cuenta los siguientes
hechos experimentales, deducidos también
teúrlcamente¡

1.0 La. evaporación es més rápida en
atmósfera seca, por lo 'cual conviene hacer
pnsur una corriente de aire continuamente
sobre la superficie del liquido que Be eva-
pora, ya que así c.rrcstca el aire saturado de
vapores del1fquido.

28

l\IAX1PllJ.ACIONES qt;{¡\nCAS

2.0

La evnporncron se efectúa única-
mente en la superficie de los líquidos, por 10
cual conviene que las vasijas donde se veri-
fiquen evapcraclones scnn muy anchas y
poco profundas.
3.° El calor acelera 111evaporación, por
quita!' íntoneídad 11. 111cohesión entre 1113
pnrtrculus dc111quido, y por esta razón pnru
cvuporar lfquidos deben éstos calentarse.
4,° La disminución de presión atmosté-
rlca Iucilita también la evepomcíón, ya que
mientras menos presión soporte un liquide,
menor es su punto o tempernturn de ebulli-
ción.

CrielaZ1::adorc8. Las cépeules empleadas
pare. evaporecíonee se llaman ci-istnlizndu-
res, y los hay de clases vacíudíeímas. Parn,
análisis, los mejores son los de porcelana de
Berlín, y para trabajos muy delicados, los
vidrios de reloj, aunque éstos tienen el in-
conveniente de su extraordinaria fragili-
dad. En los laboratorios se emplean ceísta-
lizadorea en forma de embudos invertidos,
de frascos de boca ancha, etc., según el uso
especlul 11 que están destinados.
Cuando se usan cristnlizndcres de vidrio.
debe emplearse baño de arena para calen-
tarlos. Para trabajos en mayor escala Se
emplean cristulizadnres de cobre, hojalata,
hierro esmaltado, cobre estañado, porce-
lana, etc.

Las retortas Se emplean cuando las por-
ciones vapocízades son de valor suñcíentc
para condensarlas, como sucede en las des-
tilaciones.

Evaporacicln l'spontá11Ca. Los líquidos
muy volátiles, o que se alteran por el calor,
se evaporan exponiéndolos simplemente 11
la atmósfera a la temperatura ordinaria.
para lo CUMse echan en crlatulizndcres muy
anchos y bnjos, y S8 ponen en sitio conve-
niente hasta que pierdan sus materias volá-
tiles o beata que ceíetaltccc¡ este síetomn de
evcporacíón es el que se sigue cuando se
quieren obtener críetcles grandes, que re-
sultan mejor definidos qua los obtenidos
por evaporación rápida. Mientras mús seca
y rnús templada esté la atmósfera, más ré-
pida resulta. la evaporación. Para que la
superficie del líquido esté siempre en con-
tacto con uno. nueva cantidad de aire, Se
coloca el cristallzador en una corriente de
aire. con objeto de que sea arrastrado en
seguida el aire que va quedando saturado.
Cuando el uíre altera la sustancio, o no con-
viene por cualquier razón evaporar el líquí-
do en contacto con aquél, se hace la opera-
ción, por ejemplo, en una atmósfera de
hidrógeno o ácido carbónico, para lo cunl Se
echa el lIquido en uno. reten-tu y se hace
llegar el tubo de desprendimiento del gas de
que so trate casi a In. misma superficie del

líquido, con lo cual el gas ponebra cu la re-
tocte , co.lentadu a In.temperatura que con-
venga, y da lugar al uncstce de los 'Vapores
hacia un recipiente unido al cuello de la
retorta, que lleva un tubíto en la parte
opuesta pn.ru, In salida de 111parte no con-
deusndn. PlLI"aItLevaporación de soluciones
do aulíobusoe o sulíoselcs, y de todus lus
sustancias Ié.cilmentc oxidables al aire, este
procedlmíent,o es mejor que el de In méqui-
nn neumúbica., la cual podrfn resultar ntu-
cndn, tratándose de ve perca corrosivos,
EL'rJporación en el vado. Cuando hay que
evaporar réptdemente un líquido sin calen-
tado, o cuando éste puede ser alterado por
el uh'c, se produce la evaporación haciendo
disminuir cuanto se quiera IIL presión atmns-
téelca sobre el líquido, por medio de una
máquina nerrmátdcn.
Evaporación con calor al aire libre. Como
las diferentes soluciones tienen distintos
puntos de ebullición. también serán díetín-
tes las temperaturas a que han de electuur-
se BUS evaporaciones respectivas. Por ejem-
plo, una solución de una sustancia inalte-
rable por el calor puede evaporarse a fuego
directo, y en cnmblo otras tienen que evn-
poecrse nn baños de agua o arena, por no
poder soportar sin alterarse el calor directo
de lit llama. De todos modos, mientras ma-
yor sea la anchura de la vasija con relación
a su profundidad, mús rápida será la eva-
poración, pe.m una misma temperatura.
También se acelera la evnporación agitando
continunmen.te la solución mlentrus se está
calentando.

Evaporación en baño maria y en baño8se-
línos. Cuando se trata de soluciones que se
alteran a tempemtums euperíoree a 1000 C,
la cápsula o -vcsíje. en que se haga la evapo-
ración se calienta en baño mecía. Si se re-
quiere mo.yo:r temperatura, pero sin pusar
de los 14óc

, se sustituye el agua del baño
murfn por una solución salina.
Evaporación al vapor. Tiene este procedí-
miento vuelas ventajas indiscutibles, yg. que
permite calentar varias vasijas ala Vl:!Z y en
cualquier sitio del laboratorio con sólo dis-
poner de tubos de longitud suficiente; ade-
más, con lln-vea de paso bien cclocadua se
puede regular el calor perfectamente, evi-
tándose asl "todo peligro de alterar ulgunn
solución; uurnentando la presión del vapor,
se aumenta 'Iu temperatura de la solución.
El vapor se aplica en serpentines arro-
llados a las vasijas, empezando desde el
fondo, o mediante recipientes de doble
purod, etc.

Evaporación en baños de arena. Se em-
plea este sistema en análisis y operaclonce
delicadas, que requieran una temperatura
mayor de 1000 C, pero sin llegar iI ln de In

OPEH.,.\CIUNES DB LABOllA'fOHlO

20

llnmu directa. Se piepnm UD baño de nrcnu
echando arena en una cnceroln, que se pone
nl fuego, poniendo después sobre la arena
la vastiu que se trato de calentar.
Ecaporccion con aire caliente. Este pro-
cedimiento da excelentes resultados purula
dosecuctón de zumos vegubulea y para pro-
parar extractos socoe. Los vuaijua emplea-
dna son cristalizadores de porcelana o cubo-
tus de vidrio que se colocan en una estufa o
cámara calentada, a la temperatura. conve-
niente y con un tiro de aire apropiado. Los
zumos se cvupornn quedando reducidos a
escamas o a una musa esponjosa, como
en el caso del tanino extraído 1L1éter, y en
cuanto este residuo se seCIL,se retiran los
cclsbulízcdores de la cúmarn y se remueve
In musa con una espátula.
Evaporación al fucflo dirccio. Se aplica
este procedimiento únicamente cuando el
disolvente y la sustancia disueltn son inalte-
rables IL temperaturas superiores IL In de
ebullición del primero. Con el fuego directo
se hueen más pronto Ins evaporaciones, pero
es muy difIcil regular el calor. Los crlstnll-
zadores se colocan sobre una estufa o me-
chero, y su contenido se agita continua-
mente con una espátula de porcelana, pnru
evitar la descomposición. En operaciones
de nnállsia, el calor utilizado es el de un
mechero de gua o unn lnmput'Illu de alcohol,
y el liquido se agim con una varilla de vi-
drio. Conviene poner una caperuza de papel
uJ cristalizador para evitar que caiga polvo
en la solución. Cuando se evapora hnsta se-
quedad. y cuando ya fnlte poco para ter,
minar. hay que uplíccc la llama de modo
que el calor se reparta con todo uniformi-
dad en la mnsn, sirupcsn que queda en el
er-ístnlízudor, Es muy buena costumbre 111
de Interponer una chapa fina de metal entre
la llama y el fondo del celetalízador, para
evitar que salto la solución.
2. Destilación. Todos los aparatos de
destilación (alambiques) constan en esencia
de dos partes: la caldera, donde se calienta
la sustancia que ha de destñurse, y el con-
densador, que es donde se condensan los
vapores desprendidos en la primera. En la
figura 56 se ve un alambique sencillísimo
compuesto de una retorta, que sirve de
caldera, y un mateas que sirve de conden-
audor y ul mismo tiempo de colector pnra
el líquido destilado. El matraz debe tener el
cuello bustente ancho para que quepa bien
el de la retorta, el cual debe llegar hasta 01
centro del matraz¡ éste se coloca en una
vasífu Ilene de agua, como se ve en In.figura,
y la parte que salga del agua se cubre con
un paño mojado. Al bervtrel Iíquído de la
retorta, pnsau sus vapores al matraz, donde
se condensaD._

Como al empezar In opcruuión, el matraz,
poi- su poco peso , tiende a uudnr en el ugun
de la YILSija,es conveniente ponerle sobre el
cuello un anillo de plomo bastante grueso
que aumente su peso. El agua de esta vasija
debo renovarse de cuando en cuando puta
que se mantenga siempre Iriu.
Esto alambique tiene el Inconveniente de
que escapa una g rnn cnntidnd de vapor por

Fig. su

entre el cuello de In retorta y el del mntmz,
El siguiente, ta.mbién muy sencillo, da
mucho mejor resultado: como se ve en la
Hguru 57, el pico de la retorta entra en el
cuello de un matraz muy largo, pero a tra-
vés de un tapón de corcho, de modo que no
pueda escapar vapor alguno por el espacio
que quede entre ambos¡ en la boca del ma-
traz se fijo. otro tapón, atravesado por un

Fig. 57

tubito largo de vidrio. Una vez llena la
rotortc con In eus-tancíc que se teata de des-
tilar, y colocada sobre un hornillo cubierto
con tela metéüce., se sumerge el condensa-
dor (que es el ma-traz de dos becas) en agua
frIa. Cuando la ebullición sen damnsiado
tumultuosa, el o.rlñclo exterior del tubito
de vidrio se calienta, siendo preciso en este
caso bajal' la Ilnruu del hornillo. El íncon-
venlente de este ednmblque C5 que los vapo-
res pueden escapar directamente por el tu-
bito de vidrio de-l matraz sin condeneatae¡

:Jo

MANIPULACIONES QUÜllrAS

llJl' otiu parte, In eupcrñcíc de l'cfl'igcrndón

del ccudcnsndor disminuye n merlldn que
se vn llennudo, y por último, si el mutruz so
rompe, todo el producto destilado se mez-
cla con el agua de refrigeración.

El uso de refrigerantes, de cualquier clase

que sean, permite una mejor condensación

de los vapores; en la Iigura 58 se ve un refri-

gerante muy empleado en los laboratorios:

Fig. 58

S:J compone de un tubo ancho de vidrio con
dos ropones bien ajustados a través de 10'0

cuales pusu el tubo que va de la retorta al
colector (en este caso un frasco ordinario b)¡

adomés circula en sentido contrario -unn

corriente continua de agua, que entra por

un tubito que atraviesa uno de los tapones,

y sale por otro igunlment.e dispuesto en el

01;1'0 tapón¡ el tubo se coloca inclinado me-
diante un soporte y unas pinzas, y el pico
de In retorta a Be une nl tubo condensador

Fig. 50

con un brozo de tubo de caucho de unos
4 cm de largo. Para facilitar el montaje de
este ulembíque, el plco de la retorta Be esw
tira pum, que tenga el mismo diitmetro ex-
terior que el tubo condensador. Si se quiere
se puede soldar el tubo condensador por sus
dos extr-emos al tubo ancho que hace de
refrigerante, con dos apéndices pura I1jusw
tal' tubos de caucho que conduzcan el agua
de entrada y salida.
Otro alambique muy sencillo es el repte-
sentado en la ñgura 50, que consiste en un
bote o frasco de lata donde se calienta el Il-
quido, y que tienp el tapón ntrrwesado por

un tubo de es-taño, el cual termina orrollodo
en serpentín dentro do UDU vcslja grande
de agua Ií-ín, Furn calentar el liquido, basta
con un mecher-o de gas, y puru asegurar una
condensación completa de los vapores, con-
viene cumbiu.r- continuamente el agua del
refrigerante que crmtdona el acrpentln.
A vece" se condensa el vapor ul pODeI-Se
en contacto con los paredes interiores de
una caperuza cónica que se dispone sobre la
cnldera (en este caso unu caooroln) y que se
enfría echándole por fuera agua fTIu; el va-
por condcnsecío resbala por la pared cónica,
y es recogido por un reborde interior nnu-
Iur que presenta esta caperuza en su parte

Fig. 00

bajn , de donde sale por un tubito al colec-
tor. En In Hgraru UOse ve una sección verLi-
cal y UDlLpcrepecüva de este alambique,
En la figura 61 se ve un sencillo díspoai-
tlvo de funcionomiento enúlogo ul del alam-
bique anterior. Se compone de una cacerola
ntreveseda por un lado por una pipa de fu-
mar de cañón largo, y con In tapadera vuel-
ta el revés¡ el vapor desprendido del ltquldo
de 111cacerola al calentar ésta, se condenen

Fig. et

en fu tapedcrn (sobre In cual debe tenerse
siempre uguu. fría), y es recogido por la pipa,
pasando por 111boquilla de ésta al colector.
El mismo fundamento ttene el alambique
representado en la figura 02, que se com-
pone de una cecercla corriente a con un
agujero en un Indo para el puso de UDapipa
de íumac, y do un recipiente b con un alnm-
bre soldado en el vértice del cono que forma

BU bnee. Un mechero de gua (si es posible

U I ' B . I l A C l O ~ . E S DE LAJlOnA'l'OllIO

f

e

e

lu figura, de donde se deja cner, medíanto
un sírón, en la caldera u medldu que avauzn
In,destilación. La. caldera puede ponerse en
un caldero u medio llenar de uguu, funcio-
nando amado de baño maria, y tcmbíén
sirvo de ml11'IDÍta colocando entcc los dos
anillos de latón qne hay en el borde supe-
rior UDa especie de plato con sus bordes
plenos (que forma parle del equipo del

alambique) y upretcndo Iucrbemente entr-e
sí estos anillos por medio de los tornillos
que llevan a este efecto.
Al hervir extractos o gelnhlnna vegetales
se formen con frecuencia grandes cantida-
des de espuma, que conviene evitar. Basta
putu impedir su fornmción, en la mayoría
de los CIlSOS, ecbnc sobre el líquido UDa pe-
queña cantidad de vnselínu.

Vertedero

--

pipa, de donde pnsu al colector. Con un
chorro de agua se mantiene constantemen-
te Irlo el fondo cónico de b,
En la figura 63 se ve un alambique de
mucho tiempo usado pura destilar agua en
Inrmucícs, droguerlus, laboratorios, etc., y
aunque muy sencillo funciona perfecta-
mente. LlL caldera es de cobre, de unos 10
litros de cabida, y el condensador esté com-

Fig. Q:J

Bunsen) calienta, el agua de la cuceroln, y
el vapor desprendido se condensa sobre el
cono nue forma la base de b, reabaln por las
paredes de éste y ene por el alambre a la

Dcstilación COlll-ÜUlC. En la figura 05 se
ve un nlnrnbique para dcsbllnción continua:
al cvnpurarac el agua de la caldera a, el flo-

Fig.63

puesto de un serpentín ordinario colocado
dentro de un grnn recipiente (refrigerante)
lleno de agua Irfn.
Destilación de tinturas, extrae/os, ele. La
figura G·! representa un buen alambique
para tinturns, extractos, etc.¡ la caldera
tiene una cabida de unos 15 litros, y el con-
densador conste de siete tubos rectos rodea-
dos de nguu frín. que untan por un tubo de
caucho, procedente de un depósito mIÍB alto
que el alambique, y escupa por otro, como
indican Ina flechas dibujadas junto e, los tu-
bos. Con uno. caldero. de 151itros puede des-
tiln.rse continuamente mucha mayor canti-
dad del liquido de que se trat{¡, colocando
éste en un deposito superior. como indico.

a

" - ~ - -

---------------

Fig.65

. ~ . '

32

: r . [ A N ' L P U L A C l O : S E ~ t¿C"ir,UCAS

Indor b baja, pasando unn nueva cantidad
de ngun del condensudor e por el octüclo d
a la caldera, en 111cual el agua conserve de
este modo un nivel constante . .Así se evita
el tener que agregar cada vez una gran can-
tidad dc aguo. fría, cuyo efecto serio. hacer
bajar la temperatura dol uguu de la caldera
por debajo del punto de ebullicion. El agua
Irfu llega al condensador por o y a medida
que se calíenta va subiendo hasta salir por f.
El condensador y la caldera están unidos
por g.

Quitando el flotador y tapando el orifí-
cio d con un tapón de corcho, se puede utl-
lizar este alambique pnra destilar otros
liquidas. Como este upnmto no está paten-
tado, es de libre construcción.
La figura 66 representa el alambique de
Remington, de excelentes resultados. La
caldera es de hierro o cobre, con una tOPI1
encajada y ajustada con tornillos de pre-
sión; astn caldern lleva un nivel pera ver

Fig.OO

desde el exterior lit cantidad de líquido que
contiene. El condensador consiste en uno.
serie de tubos de vidrio, que si tienen 1 cm
de diámetro y 2''\'cm de longitud, presentan
una superficie de refrigeración de 264 cms,
mientras que la del cilindro que los rodea
es sólo de 188.5 cms¡ el diámetro de los tu-
bos es casi siempre de 2 n 3 cm. Los tucos
interiores van unidos por SUB extremos para
poder recoger, si se quiere, en un frasco de
boca estrecha, 105 productos de la destila-
ción. Gracías a la gran superficie de re-
frigeración que presentan estos tubos, In.
condenaaclón se buce en muy poco tiempo.
Oompemdo este alambique con el de Liebig,
de dimensiones análogas para el conden-
sador, resulta que el do Rémington tiene
una superficie de condensación tres veces
mayor que la de aquél.

Destilación dc florcs, plantas o tlemillas.

Para extraer los uceltes esencinles de flores,

plantas o scrnillns, se echa 111meterle. olci-
Iern en la cakderu de hierro, cobre o vidrio
de un alambique de dimensiones cpropín-
das, según la cantidad de materia pcímn do
que se disponga, y se cubre dicha mu teria
con ugun. La caldera va tapada con una
tapa de forma cupulur (cucúrbltn}, que ter-
mina en una 'prolongncíon tubular nrrollnda
en serpentín dentro de un recipiente con
agua fria, que es el refrigerante, del cual
arranca el colector. En la figurlt 67 Be YO
un nlnrnbiqu.e especial para esta clase de

ro

Fig. 07

deetíluciones, debido a Drew, Hcywood y
Barran, en q-ue la caldera se calienta u, va-
por; pnrn ello In caldera, que lleva un doble
fondo en b, es rodeada. por el vapor que
llega por el tsubo a, procedente de un gene-
rador adecuado; la cuoúrbitc o capitel ses-
tiene un agitador e compuesto de dos ra-
mas curvadas, y movido por un sencillo
mecanismo de piñón y rueda dentuda, que
desde fuera se acciona con la manivela d.
Se cargu lo. caldera y se llena casi del todo
con agua; se pone el capitel, que se cierra
bien. se hace llegar el vapor a la camíec y se
agita bien el contenido dando vueltas a di
en seguida se desprende vapor de agua, que
mezclado con el ucelte esencial sube por el
tubo e, se condensa en el refrigerante f. y
atravesando el fondo g do éste, ene en el
receptor, donde la esencia y el agua se sepa-
ran en capas. por su diferente densidad¡ en
la figura se supone que la esencia es más
pesada que el uguu, es decir, que va al fon-
do del colector, de donde se extrnc por la
llnve i¡ en cuanto el egue alcanza el nivel
de la llave superior k, se ubre éste y cae en
el aifón con embudo l, de donde pllSa ala
cn.ldem ota-a vez, con lo cual la misma can-

OPERAClO'KES DE LABORATORiO

Lidnd de aguo. so ubilízn siempre durante
una destilación. El tubo m lleva nguu Ieín
nl rofrígerante i, donde va subiendo o.me-
dida que se calienta hasta enllr por el
tubo 11. Cuando el uceíte eaenninl obtenido
es mús ligero que el ngua,lllS llavesik cam-
bian de papel. Antes de empezar una desbi-
laciún se llena el sdón l con agua, para evi-
tar que haya escape de vapor.
Desiilucuni del a l c o h o ~ . El alcohol se des-
tila pnrn quitarle mña o menos cantidad de
agua. El punto de ebullición del ugue 11 lo.
presión normal atmosférica (700 mm de
mercurio} es de 1000

O, mientras que la del
ulcobol, IL la misma presión, es sólo de
78,50

C. Claro está que mícntees mayor sea
la presión atmosférica, rnáa elevado será el
punto de ebullición, por lo cual no debe
extrañar que con los cambios do tiempo, es
decir, con las grandes variaciones de pre-
sión atmosférica, so observen diferentes
tempomtcme de ebullición del agua, y lo
mismo del a.lcohol. Si se eleva poco l1 pone
In temperatura de liquidas alcohólicos hasta
que se formen vapores bien definidos, so
ve que aunque hay absorción continua de
calor, lo. temperatura no aumenta; esto es
debido a que el calor, en la ebullición, tra-
bajo. en dos fnsea distintas, con efectos bien
diferentes; en In.primera el calor se emplea
en la elevación de temperatura hasta el
punto de ebullición, y en lo. segunda en
hacer pasar el liquido al estado de vapor,
a la misma temperatura de ebullición. Lua
cantidades de calor requorldes por los di-
versos liquidas para estos cambios son muy
variables, pero esta variación es mucho
mayor en la segunda. fase.
Cuando se destila una mezcla de alcohol
y ugua, el líquido no hierve constantemente
a 78,5::>C hasta haberse desprendido todo
el alcohol, sino que va elevándose su tem-
peratura hasta llegar a los 1000 C en que
empieza a hervir el agua. Si se hace una
destilación fraccionada, es decir, entre tem-
pemtume fijas, se obtiene UDa serie de mez-
olas da alcohol de proporciones dívereae
bien definidas. Las mezclas mée ricas en
alcohol son Iua que se recogen primero, es
decir, a In.temperatura mÚBbaja.
El calor latente del vapor de un liquido
de punto de ebullición elevado puede hacer
hervir un liquido de punto de ebullición
máe bajo. Por ejemplo, el vapor de agua
a 100" O puede hacer hervir alcohol a
78,0" O y el vapor de alcohola esta tempe-
ratura hace hervir éter lL 31,0" O. Con un
alambique ordinario puede obtenerse alco-
hol concentrado por destilación repetida.
Para evitar esta serie de operaciones tan
largas y enojosas ideó Woulfie un aparato
consistente en unn serie de cámacae recbíñ-

cedorae de tal modo unidas que el vallar
procedente de In cámara més cercana al
fuego se condensaba en la segunda, donde
el calor desprendido en la condensación
hacía evaporarse las partículas mús volú-
bíles del liquido de esta segunda cümura,
que se destilaba, condensándose estos va-
pares en la tercera, y así sucesivamente
basta obtener un grado suficiente de con-
centración.

IV. Preoipitaoión y separación. lo Pre-

cipilación. Se llama MI u, la separación de
un cuerpo sólido de una solución por medio
del calor, la luz, los reactivos químicos, etc.,
la sustancia sólida así recogida se llama pre-
cipitado, y el cuerpo o reactivo agregado se
llamo. precípítante. A veces se emplea la
precipitación pn.ra obtener polvos finos de
determinada eustuncíc, y también para pu-
rificar cuerpos o para separar sólidos inso-
lubles en los líquidos. En muchos casos hay
que calentar la solución para que precipite.
Algunos cuerpos, como las sales de plata,
son pcecipltndcs por la acción de la luz.
2. Otaríiícacián: La olurificaclón con-
siste en hacer que las partículas sólídue que
hay suspendidas en un líquido se unun entre
sí o se adhieran al medio empleado para ello
plLI'!1pcdertns el.iminur por filtanción o por
centrifugación, con lo cual queda el liquido
perfectamente claro.
Uno de los cuerpos mejores en este res-
pecto es la albúmina. Cuando se emplean
extractos vegetales, la albúmina que hay
naturalmente en la mayor parte de 11lS
plantas, realiza la operación con toda faci-
lidad, con tul que la sustancia vegetal Be
haya extractado en frío, para que quede en
solución toda In. ulbúminn que sen. posible.
'Iumbíén puede emplearse lo.albúmina de
huevo. El efecto de la ajbumínc puede uu-
mentaese agregándole celulosa, en forma
de magma fino de papel de filtrar. De este
modo se tiene ademée la venbaju de que la
filtración siguiente queda muy facilitada.
Las puctículas de goma o pectina en sus-
pensión pueden elíminurae por una. cuida-
dosa precipitación con tanino, del cual sólo
se necesita, de ordinario, una cantidad ex-
tremadamente pequeña. El tanino preci-
pita mejor 11lSsustancias gelatinosas con
ayuda del calor que en frío. Téngase pre-
sente que no conviene nunca emplear un
exceso de tanino,
Otro procedimiento para clarificar ljqul-
dos enturbiados por la presencie, de par-
tículas de. gomn., albúmina, pectina, etc.,
consiste en agregarle una cierta cantidad de
alcohol, que MOl} que aquéllas se separen
formando escamas o copos máa o menos
grandes. La cantidad necesaria de alcohol

1\tAl"'JPULACIONES QUmWAS

varln. considerablemente según el líquido
de que se 'trnte, y en todos los casos debe
deberminnrsc haciendo un experimento con
una pequeña cnnbidad de éste.
Los cuerpos resinosos o cerúleoe, que se
encuentran a veces en ciertos productos,
como la miel, etc., pueden elimlnurae ugre-
gando papel de filtrar reducido a pasta o
pulpa, y calentando In.mezcla hasta ebulli-
ción.

En lodos los cosos, puede acelerarse el
proceso de claríñccción, haciendo que au-
mente lo. densidad de los purbfculus que se
trate do eliminar; es decir, incorporando
ulgunn sustancia mds pesada, como talco,
etcétera, que obligue a los pequeños gru-
mos a caer más rápidamente al fondo, for-
mando un sedimento compacto.
Para los líquidos alcohólicos se emplean
los siguientes polvos clnrljlcndoresr

Albúmina de huevo. seca. 4.0 partes
Lactosa (uzúcue de leche). 40

Se reducen estos ingredientes 11 polvo
muy fino y se mezclan perfectamente.
Para. c1arificnr licores, vinos, esencias,
etcétera, se toman por ceda litro de liquido
5 grumos de la mezcla anterior. se agita
repetidamente durante vnrios díns, man-
teniendo clliquido así tratado en un sitio
caliente, y luego se ñltco,
El talco pulverizado presta el mismo ser-
vicio, teniendo ademús In ventaja do ser
completamente insoluble. Pero la mezcla
que hemos indicado obra con más energía.

Fig. U8

ClarijicaCÍón de la gclrllina y de la cola.

Véase eGelutdnm,
3. Centrifugación. Es la separación de
un cuerpo sólido en suspensión en un Iíqui-
do, producida por una rúpidu rotación del
recipiente que lo contiene, lo cual da lugar
11que las pnrbículaa del sólido vayan a ucu-
pnu el fondo del mismo o la parte mÍLSdis-
tante del centro del anillo descrito por el
liquide al girnr. Este procedimiento se apli-
ca cuando 111cantidad de sólido es tan pe-

quefin que resulta muy rliflcil recogetln en
un filtro.

Existen muchas clases de centrifugado-
ras, siendo las más usadas les representados
en las Hguras 6S y 00; la primera. es simple-
mente un molinillo de aletas movidas por

E

G

G

G

E

E

E

F

E

G

F

A

Fig. 60

una corriente continua de ugun. La figu-
m. 6U representa un tipo de centrifugadora
muy usado en los laboratorios: consiste en
esencia en dos, cuatro y a. veces más tu-
bos de vidrio G, protegidos por otros tubos
mebllicos F. teniendo, tanto unos como
otros, el fondo de forma cónícu. Los tubos
F bulanceun alrededor de un eje horizon-
tal E, y el conjunto puedo girar alrededor
del eje vertical u, una velocidad de 2606 l1
3000 vueltas por minuto. Toda la múquínu
centrifugadora ha de sujetarse firmemente
al bnnco l( CDn un tornillo H, como se ve
en la figura. El movimiento giratorio se
comunica a los tubos con el mecanismo de
piñón y rueda. C B, movido con el mnnu-
brio A. Parn usar esta centcifugudcra se
llenan los tubos G de modo que queden
equilibrados, y se da. vueltas nl manubrio
con rapidez dxrrnnte unos minutos, al cabo
de los cuales se encuentran Ius partículas
sólidas como apelmazadas en el fondo de
los tubos, con una porción de líquido claro
por encima, q-ue se separa. por decantación.
Las centrifugadoras se emplean mucho
pnru determínnr con rapidez la gtnsu- conté-

OPERACIONES DE LABORATORIO

Fig.71

Es más prñcblco sepnme capas de Hqui-
dos no miscibles con el embudo sopnrndor
representado un la figura 70, dando salidu u.
la capa inferior IJar el pico del embudo, pro-
visto de llave, como se ve en la figuro..
5. Filtración. Consiste esta operación
en la separación de un líquido de las mute-
rias sólidas auspeudidne en el mismo, pueén-
dolo a través de un medio poroso que re-

-:- - _..- . ~

tenga las purbículas sólidas y dele puso al
1fquido. En unos casos tiene por objeto reco-
gel' la sustancia. que esté, en auspenslón, y
en otros, ellfquido claro. Entre Ius sustan-
cias que sirven de medio poroso para In.fil-
tración se encuenbran verlas clases de pa-
ños, el papel puroso sin cola. el algodón en
ruma hidrófilo, la lana de vidrio, el amian-
to, la urenn, el carbón, cte. Para filtrar
pequeñas centidedes de liquido con pur-
ticulas en suspensión relativamente gran-
des, basta con hacerlo pasee por un em-
budo con el pico obstruido por un poco de
nlgodón hidrófilo.
Los filtros de Helbro se emplean en traba-
jos químicos delicados, y para las operacio-
nes ordinarins se usan mucho los filtros de
Irunela o lana, W como se ven en las figu-
ras 71 y 72, donde Beaprecia perjectamento
la diferencia de construcción de los dos fil-
tros representados. Ambos filtros se aplican
especialmente para filtrar jarabes, extrac-
tos, etc., sobre todo el de la figura 71; cuan-
do se trata de filtrar cantidades més peque-
ñns de liquido (una infusión o cocimiento)
se emplea con prererencíu el representado
en la figura 72, que consíatc ebnplemente en
un trozo de tell1 (franela, muselina, etc.)
bien clavada sobre un marco de madera.
El papel empleado para filtrar es poroso
y sin cola, y Be conoce con el nombre de
papel de filtro: puede emplearse arrollado
sencillamente en forma de embudo y colo-
cado dentro de un embudo de vidrio o me-
tálico, que cuando se. trata de filtraciones
rápidas tiene un. reborde especial para que
quede entre El papel y el embudo espacio
suficiente para el paso libre del liquido fil-
trado entre anIbos: el mismo fin se con-
sigue colocando vnrillns de vidrio entre el
papel y el embudo. El papel que debe em-
plearse es el blanco, pues el gris, aunque

Fig.70

nidu en 111leche; para ello se echa UDI1can-
tidad determinada de leche en uno de los
tubos G, que esté graduado, y se ugrcgn un
poco de alcohol amílico, de úcído clorhl-
delco y de ácido sulfúrico concentrado, pura
asegurar una mejor aepamclón de In.grLlSI1.
En el lado opuesto de la centrifugadora se
pone otro tubo igualmente lleno, y se da
vueltas al manubrio durante uno o dos
minutos, ul cabo de los cuales se encuentra
toda la grasa de la leche en la parte aupe-
rlcr de los tubos, calculándose directamente
por comparación de volúmenes el tanto por
ciento de grnau que contiene ln Iecbo.
También se emplea mucho la cent.riíuga-
ción para recoger preparaciones para mi-
croscopios, como, por ejemplo, cuando se
trn:ta de orinas turbias.
4. Decantación. Es 111separación moca-
nícc de capas liquidas diferentes, obtenida
por medios distintos, como son: inclinación
del recipiente, salida por orificios laterales
situados a dírerente oltura, embudos cape-

cínlee, vasos eacalonudos, etc. En el ensayo
de ciertos compuestos es preciso separar
una. capa de cloroformo o éter u otro liquido
orgánico de una solución acuosa no misci-
ble con el primer liquido: por ejemplo, en el
ensayo del opio hay que aepnmr UDI1 capa
de alcohol y éter de una capa MUOSa., y
en este caso se emplea en Farmacia una
pipeta.

36

: M A N I P U r . A C I O ~ E S QUhrWAB

més barato, contíene con frecuencia une
cantidnd consíderable de cloruros, de CIU'-
bonnto cálcico y sales do hierro, que pueden
díeolvorse en el líquido de que se trnte,
Para anúlleis, sobre todo cuando después se
aplica. In.ignición, debe emplearse papel de
filtrar de Suecia. que en su preprrrnclón es
lavado con los ácidos fluorhídrico y clorhí-
drico. con In cual queda prácticamente libre
de impurezas minerales. dando ul quemarse
una cantidad mínima de cenizas.
PnrLLapreciar In bondad de un papel de
filtro, para las preparaciones ínrmucéutícas

Fig.73

ordinuriaa, se hace pasar por el mismo agua
destilada, que nI evaporarse después DO
debe dejar residuo alguno, indicando así
que el papel no contiene sustancias mine-
rales solubles de ninguna clase. Del mismo
modo, el ácido clorhídrico diluido no debe
dar ninguuu reacción de los metales alca-
linos mlenteas que, después de filtrado, el
papel no debe ennegrecerse 111tratarlo con
sulfuro amónico, demosteendo ueí que no
contiene en cantidad upreclublc los metales
corrientes, ni tampoco debe colorearse con
una solución de -ácido enlícütco, lo cual
prueba que no contiene hierro.
i1[odo8 de doblar el papel dejiUro. El pa-
pel de filtro se compra ro. cortado en discos
de diferentes tamaños, no siendo preciso
más que doblarlos, sin tener que cortarlos

después de doblados, como sucede con el
papel cuadrado. El pupel corriente se dobla
por 111mitad formando un semicírculo, y
después otea V€Z por la mitad, formando un
triángulo de bnse curva. Al abrir el papel
así doblado debe ajustar perfectamente con
11lSparedes de un embudo bien construí-
do.Iea cuales deben formar un ángulo de ODa,
como se ve en la Iigura 73; el papel de filtro

Fig.73

doblado de este modo sirve para muchas
operaciones, pero tiene la desventaja de
presentar tres espesores de papel en la mi-
tad del embudo y solamente uno en la otra
mitad; udemae, suponiendo que el embudo
sen de paredes üaus, y no ucuneledus.Iu Hl-
trnción con el pupel así doblado no tiene
lugar por los Jades, sino sólo por In punta
del papel.

El papel doblado en pliegues tiene la ven-
taje. de que In. filtración es mIÍSrápida y se
verifica Con uniformidad por todo el papel.
Para doblnr el papel de este modo se em-
plesn por doblarlo por la mitad, después
otra vez por la mitad, como para el unte-

rior, y una. Ve'I.bien señalado el doblez D G
(figura. 7·1) se abre, quedando en forma se-
micircular, tal como se ve en la figura; se
vuelve a doblar entonces de munern que
D B caiga sobre el doblez D C,ydelmismo
modo se dobla. n.4_sobre n G, quedando
nal soñaladoe los dobleces n E y n F; se
dobla. entonces D B sobre n E, y también
sobre D F, y del mismo modo se dobla n A
sobre D F Y .sobrc DE: ul ubrlr después el

OPERACION.ES DE LABORATORIO

37

papel en semicírculo, se ve que quedan se-
ñalados siete dobleces, que dividen 01semi-
círculo en ocho sectores. Huatn ahora todos
los dobleces se hnn hecho en la misma di-
rección, y para completar el plegado es pre-
ciso dividir cada sector en otros dos por un
doblez hecho en el medio, pero en sentido
contrario, es decir, hacia el otro lado del
papel. Para ello se dobla D B hacia atras
de modo que caiga bajo D G, por la otra
cara del papel, resultando así un doblez
D L (fig. 75) de sentido contrario a los

Fig.

hechos anteriormente. De Igual modo D G
an dobla hacia abajo hasta. colocarse debajo
de DE, resultnndo un pliegue en D .M de
igual sentido que D L pero de dirección con-
traria al D G y ul DE. Be repite esta opera-
ción basta que el semicírculo quede dividido
en dieciséis sectores por quince pliegues,
como se ve en la última flgurn., siendo
los ocho nuevos pliegues, representados por
Ifneua de puntos, de sentido contrario nl de
los siete anteriores. Be abre entonces el
papel como se ve en la figlU'n.70, y se obser-

Fig. 76

varó. que está dividido en treinta. y dos sec-
tores, dos de los cuales, diametralmente
opuestos, tienen sus bordes en la misma
dirección, y para evitar qua estos sectores
se aplasten contra el cristnl nl poner el
papel en el embudo, Behace un nuevo plíe-
gue hacia adentro en el medio de cada uno
de estos dos sectores, de manera que queden
divididos en dos, resultando un total de
treinta y cuutco, Al poner el filtro asf dobla-

do en el embudo, el papel no se pega ul cela-
tal, permitiendo el paso libre del liquido
filtrado, y al mismo tiempo toda la super-
ñcío del papel está en contacto con el Iíquí-
do que se filbra.,
Al plegar el p apel hay que prooumr que
los dobleces no lleguen a la misma punta D,
o centro del circulo, pues de no hacerlo ueí
queda esto. punta muy endeble y puede
romperse con el peso del liquido.
Ouendo se han de filtrar liquidas muy
ácidos que atacan el papel, se puede uper-
gnminue éste teniéndolo unos instantes en
ácido nítrico de 1,42 de densidad y Invún-
dolo luego con agua. La resistencia mecé-
nicu del papel Be hace diez veces mayor, y
en cambio el poder filtrnnte no disminuye
mucho.

Si se ha de filtrnr con ayuda do una
trompa, puede reforzarse do Igual manera
el filtro, pero en este caso basta upergumi-
nar la punta, Dlas expuesta a romperse.
Son varios los procedimientos ideados
para reforzar la. punta del filtro¡ uno de
ellos consiste en sumergirlo. en ácido sulfú-
rico, pero éste convierte al papel en per-
gtunino, con 10 cunl queda impenetrable nI
paso de los liquidas. mientras que el ácido
nítrico no hace mas que endurecer 1nBfi-
bree del papel. En ambos casos hay que
luvnr después muy bien el papel hnata eli-
minar toda traza de ácido. También pueda
hacerse que la punta del filtro quede apo-
yada en un pequeño cono delgado de por-
celana o simplemente en otro papel mñs
corto que el primero, y colocado antes que

A l - - - - ~ ; < ' - - ' - O o - - - - - - - - ' B

Fig. 77

éste en el embudo; el mismo efecto se con-
sigue poniendo en el embudo un poco de
nlgodón en rama. Para ñltmr grandes can-
tidndes de líquido. se dobla el papel junto
con otro trozo de percal, poniendo así en
el embudo el doble filtro formado.
Con el mismo objeto de reforzar la punte,
del papel se ha ideado otro sistema para
doblar el papel de filtro, que consiste en
doblarlo primero por la mitad, formando.
como siempre, un semicirculo (fig. 77); des-
pués ae dobla E B bacía arriba, con el do-
blez en la posición lndlcadu por EH. do

38

l\LANIPULACIONES QUÍl\UCAS

modo que el punto E no sea el centro del
circulo. Se ubre entonces el papel, y se do-
bla por D F. pero en sentido contrario LL
como so dobló por 13H¡ al abrir del todo
el pupel, se arrolla como se ve en la figu-
ra 78, pudiéndose ndaptal' perfectamente a

Fig. 78

un embudo de ángulo de 60°; de este modo
quede. reforzada la punta del papel con un
doble espesor del mismo.
Nunca debe eclmrse clliquido de pronto
sobre 111punta del filtro, sino poco u poco

R

C ~ ~ ~ )

•Fig. 711
sobre las paredes del mismo, y si se trata de
pequeñas cantidades do líquido, es conve-
niente echarlo sobre una varilla de vidrio.
como se ve en la figura 7D, donde también
so puede observar 111tira de papel R colo-
cada entro el embudo y el matraz o frasco,

la cual tiene por objeto bucee que, cuando
el embudo ajuste con 111boca del frasco,
pueda aulir llbremenbe el aire de este últi-
mo, para quo el liquido caiga sin dificultad
alguna.

El pupel colocado en el embudo nunca
debe anbresnlir- de éste, pues el liquido sube
por cepílurídud. hasta la pl1rl;c saliente y se
tienc una gran pérdida por evcporacíón en
esta. parte. Aunque el papel no eobreeulga
del embudo, siempre hay alguna pérdida
por evapomclón, sobro todo cuando el lí-
quido es volá.til y la temperatura de la hubi-
tación algo elevada, Pura evitar estas pér-
dídas por ovnporación pucde colocursc una
placa de orisl;al sobre el embudo mientma
se esté filtrando.
Fillracion continua . .A.veces resulta muy
molesto el tener que estar en conbinun uten-

Fig. SO

clan ul filtrar un liquido, por tener que
atender a otras operaciones, y pl1I'l1evitar
este inconveniente se ha. Ideado un proce-
dimiento sencillo de alimentación automá-
ticn. y continua del filtro, tul como se ve en
la figura 80, propio pura operar con peque-
ñnB cantidndea de liquido. Se coloca inver-
tido un Irasco grande lleno del liquido que
se quiere filtrar, y de modo que la boca del
mismo esté 11)11 altura a que quiere conaer-
vurae el nivel del liquido en el embudo; 01
lIquido del embudo obrn como una válvula,

OPERACIONES DE LABORATORIO

39

es decir, cuando el nivel bajo. de lo.boca del
frasco, entra aire en éste y cae una nueva
canbidnd del líquido¡ pero en cuanto el ll-
quldo en el embudo tapa la boca del fr1lBCO,
deja de caer lfquido, ya que la presión
atmosférica sobre el liquido del embudo
contrarresta el peso del liquido del frasco.
En la figura 81 se ve también un disposi-
tivo para. filtración continua, que consiste
en el empleo de un tubo especial, represen-
tado en detalle a la izquierda, el cual se
ajusta en la boca de un frasco, por medio de

---=.-=:--

mente mezclado con uno. pequeña cantidad
de fibra de umlunto picada. Con In.mayor
parte do los liquidos se obtiene una corrien-
te bastante rápida de líquido perfectamente
claro.

Filtración cn caliente. A veces hay que
Iiltcar por papel ciertos sustancias, como

Fig. 82

o J ~

grasa, cera, ebc., que no son liquidas a las
tempemturaa ordinarias de loa Iaborato-
rios. En estos caeos, un buen sistema con-
sisto en poner el embudo a cierta nltura

e

Fig. 81

un tapón de caucho. Como en la disposición
anterior, el agua anlc por la. punta. E en
ounnto el nivel del liquido en el embudo
baja del punto en que el tubo Iateml se une
al principnJ O,ya. que entonces entra el aire,
por la punto. D de dicho tubo lateral, en el
frasco invertido colocado arriba.
Filtración con amianto. A veces un liqui-
do contiene pcetículae aólidna tan pequeñas
que no se aepnran con la filbruoión ordinaria
por papel. En estos caeos conviene agitar
el liquido con alguna sustancia que adhi-
riéndose o.dichas partículas forme una espe-
cie de conglomerados que no puedan pasar
por los poros del papel. Como conglome-
rante se emplean la pulpa de papel, prepa-
rada con residuos de papel de filtro, el
fosfato cálcico, la tierra de infusorios, el cuo-
lln, la magnesia, y el amianto bien picado.
Para filtrar rápidamente Ifquidos turbios,
sobre todo los que deben su enturbinmiento
n la presencio. de glóbulos minúsculos de
aceite esenolnl, da excelente resultado el fil-
tro de nmiunbo SaUz, que consiste en un
filtro cónico de tela metálica deIatón muy
fina, en el qua se echa el líquido previa-

Fig.83

sobre un mechero de gas ciroulnr do Ilamu
corta, como se ve en la figura 82, pero es
mejor nún calentar directamente el embudo
con camisa de agua caliente, como se ve
en la figura 83j In.camisa se construyo crdí-

·JU

:\IANU'ULAOlON.ES QUÜnCAl:i

nucíumentc de cobre, y el ugua 58 echa por
un orificio R prtLCticndo en el bordo supe-
rior¡ el agua so mantiene u, 1[1temperutura
deseada con un mechero Bunseu o una Inm-
pnrllla de alcohol colocada debajo de In.
tubulnduru, que lleva 111cumisu. En 111préc-
bica se acostumbra derretir primero la sus-
tancia que ha de filtrarse, y después se echo.
en el embudo previamente calentado. Como
el ugujoro R no debe taparse, para evitar la
formación do grandes presiones de vapor
dentro de In. camisa, so pierde bastante
ugun por evaporación, siendo preciso de
cuando en cuando añadir unu, nueva can-
bidud de ugua por R. La figura 84 i'epre-

Fig. 84

senta un embudo con calefacción por ser-
pentln, urcoñndc en forma cónica. por el
que se hace circular una corriente continua
do ugun caliente 11 In.temperatura deseada.
Filtración acc1erada. Lo, rapidez con que
se verifica unu filtración depende de varios
rectores, siendo los prínclpcles la extensión
de In. aupcrñcle filtrnnte, la víscosídnd del
liquido, la porosidad del filtro, y la presión
o fuerza con que el Itquídc obra sobre los
poros del mismo.
En las filtraciones oedínurlas, la unlce
presión ejercida por el Iíquldo sobre el filtro
es la de su propio peso¡ clero está. que au-
mentando la altura de la columna líquida
aumentará también In. presión y por lo
tnnto In.filbmción se ucelerarú, Se sebe que
uno de los principios fundamentales de
Hidmatébica es que In.presión que un Ilqui-
do ejerce sobre el fondo del recipiente que
lo contiene es independiente, para una
misma altura, de la. fOl'ID11del fondo de
dicho recipiente, por 10 cual DO es preciso
que una columna liquida sea toda ella. de
igual díémotro para producir UDlL presión
uniforme sobre el fondo. Fundndo en este
principio se ha ideado un sistema. muy aen-
cilla pum Iilbrar aceites y otros liquidas con

relativa rapidez. Consiste este procedimien-
to en sujetar firmemente un saco Illtrnnte
(de gl1mUZLL,etc.) en el extremo inferior de
un tubo largo, y en el oxtcemo superior se
ajusta. un embudo en el cual se echa el Il-
quldo que se quiere filtrar. En estas condi-
ciones la presión ejercida por el líquido
sobre el filtro es igual ul peso correspon-
diente t1 la altura total de In, columna, de
líquido, y éste 'pusu con facilidad y rapidez
por el filtro. En vez del saco filtrante se
puede ajustar u, la boca inferior del tubo un
embudo invertido, a cuya boca se ata con
seguridad el filtro que se haya de emplear,
que si es papel ha de colocarse entre dos
capas de pecce.l.
También se uceleca la ñltcaclón de los
líquidos ordinn:rios colocando en el embudo
un gran número de vnrillns de vidrio dobla-
das en gancho por un extremo, tal como so
ve en la figura. 85, encima de las cun.1es se
pone el papel de filtro.
Filtro de PI/ka/l. Es de arcilla calcinada,
porosa y muy dura, pues aunque tiene pa-
redes relativamente dalgudus, no sao rnyu-
das por el acezo¡ humedecido con liquido
resiste hnste lu, presión de algunas utmós-
teme, y es fácilmente atravesado por los

li

n

Fig.85

líquidos; es udecundc principalmente para.
precipitados, difícilmente filtrables por
otro procedimiento, como hidrato de hierro,
sulfato do burlo precipitado en frío, sulfuro
do zinc, etc.j además filtra muy bien ácido
sulfúrico conceritmdc y lejía do sosa, siendo
poco atacado poOl' tales líquidos. Sólo para
coloides como l-echo y almidón es poco con-
veniente, a pesar -de dar un filtrado claro.
Filtro de Hansa, Estu. consübuülo por

OPERACIONES DE L,\BOItATORlO

. _ - ~ _ .

Fig. SO

b

.._t!...

'.

·....L.·

líquido empleado. Pero a veces, el dlsol-
vente, si es compuesto, se descompone y se
recoge primero una solución de IIL9partes
más solubles de la materia empleada en uno
de los componentes del liquido. Por ejem-
plo, si se echa a.lcohol diluido sobre mirra
en polvo, el líquido que primero cae es una
solución de consistencia oleegtnosa, com-
puesta principalmente de resina y aceite
volátil, disueltos en alcohol. Del mismo
modo, cuando se tratan de este manera los
polvos de agalla. con éter sulfúrico hidra-
tado, se obtienen dos capas de liquido, una
de las cuales estii formada por una solución
concentrada de -tanínc en el aguo. del éter,
y la otra por una. solución diluida de tanino
en éter puro. En estos casos es preciso agi-
tal' muy bien el liquido obtenido puru que
el producto resultante sea de concentración
homogénea.

Como ejemplo aclaratorio supongamos
que se Ll'ata de obtener tintura de benjuf
el líxívíador empleado es al
representado en la figura SO,
que es de cristal, con un poco
de algodón en rama en a, ao-
bre el cual se echan los pol- f
vos de benjut haatc la linea e:
sobre los polvos se echa al-
cohol de OSohasta. la línea d,
yen cuanto cae n.lgún liquido
en el colector ese agrega otra
nueva cantidad de alcohol.
El alcohol va resultando mÚB
cargado de materias solubles
a medida qua va bajando por
elli:x:iviador, y nlllegar abajo
ene al colector en forma de
solución saturada. Cuando,
después de las sucesivas adi-
ciones de alcohol, el benjui
queda. ya agotado del todo, el líquido pusu
a través de toda la masa cayendo en el ce-
lector ti sin color ni sabor alguno, tal como
entró en el líxívtador, indicando así el final
. de la operación.
Como la presión atmosférica desempeña
un papel capital en la operscíén, no se pue-
de cerrar ellixivindor con el tapón superior,
sin establecer antes una cierta compensa-
ción, lo cual se consigue mediante el tubo!
que une el colecboe e con la parte superior b
del lixiviador, De esta manera el aparato
está cerrado y se evita la evaporación del
alcohol, mienbraa que la presión que bn.y
dentro del mismo queda repartida con toda
uniformidad. L ~ cantidad de alcohol ere-
pleada debe ser! -únícamente la precisa para
agotar la materia en cuestión, y después la
tintura obtenida puede diluirse a la concen-
tración qua se quiera. Para perfumes debe
siempre emplear-se alcohol desodorizado.

una mezcla, hldráulicnmentc comprímídu,
de DOpor 100 de kieselgur- COD caolín como
aglutinante y calclneda a. 10000

• El mate-
rial se moldea en tubitce, cerrados por un
extremo, que se llaman bujías; el ugun
utmvíesa las buiíos de fuera. 11 dentro; la
limpieza 50 verifica rnscnndo con cepillos
111superficie recubierta; el filtro Hansa
retiene udemús gérmenes y separa fácil-
mente las suspensiones de hierro y de S U S ~
tancíae orgánicas.
O. Liaioiceían, Se llama ust a una espe-
cie do filbtnoión por edesnlcjamíeetce cm-
plendu para extraer la parte soluble de l'aí-'
CI'S, semillas, cortezas, etc., y se efectúa de
la. manera siguiente: se empiezo, por redu-
ele a polvo grosero la meterla que 50 trate
de extrlLer; después se remoja con alcohol
y 58 tiena en maceración durante doca
horas en vasija tepnda . .Al cubo de este
tiempo se Introduce esta. masa en un Iixi-
viador, que consiste en una. especie de VIl.SO
alargado cilíndrico, con un extremo termi-
nado en forma de embudo para que pueda
entrar en el cuello de un ÚIl.SCO, y con una
separación cerca do BU extcemo inferior,
formada por un tabique con numerosos ori-
ficios, n. guisa de colador¡ a falta de esta.
separación se pone en el extremo inferior
del Iixiviadcr un poco de algodón en rama
o do otra materia insoluble, para que sirva
de colador. Una vez Introducidn la materia
macerada en el lixivlador, se comprime
ligeramente dentro del mismo y se la echa
encima el líquido que haya quedado sin
absorber en la maceración: después se va
echando poco a poco en el Iíxivindor canti-
dad suficiente de alcohol, o del liquido que
se haya do recoger, para elimianr o edes-
nJOjlLI'Del líquido contenido en la mllRa; el
líquido que así se ha agregado debe desalo-
[cese a su vez con otra. porción, y es! auce-
sívamente hasta obtener la cantidad nece-
saria de filtrado. El extracto uaí obtenido
se llama tiniura, Si el líquido que primero
pasa por el Iixivindor es turbio y espeso, se
vuelve a echar sobre 111masa macerada,
que ..como ya se ha dicho debe estar algo
comprimida y compuesta de polvo grosero,
pero no demasiado grueso, y tampoco estar
tan comprimida o compuesta de polvos tan
finos que presente una resistencia Innece-
saria al paso del liquido. Si el liquido sale
del lixiviador demuelado rápidamente se
vuelve a echar en el mismo, teniendo éste
cerrado algún tiempo, para que se asiente
el polvo más fino y dé lugar a una ültea-
ción más lenta.
La primera porción de líquido lixiviado
es do gran concentración, consistiendo en
general en una simple disolución de las mu-
terina solubles de la musa macerada, en el

&2

~ A N r p U L A U I O X E S qUí1>IlCAS

El buen resultado de la lixiviación depen-
de principalmente del modo de colocar la
sustancia do que se trate dentro dcl Iixiviu-
dar, ya que algunas permiten el PILSOal
liquido aunque estén muy apretadas, y
otras, por flojaS que estén, apenas permiten
el paso n una gota de líquido. Un buen sls-
tema, aplicable a todas las sustancias, pero
prínclpulmerrbe II las de naturaleza. mucila-
ginosa o glutínosu., consiste en mezclar los
polvos con un volumen igual de urenu bien
lnvudu, antes de agregar el liquido. Las sus-
tancias que nl mezclarse con el liquido se
eblnnduu en seguida haciéndose pastosas,
no deben pulvorízurse tanto como 1115mús

übrcsas.

Cuando se trata de prepumr grandes can-
tidades de tlntums, esencias, etc., debe se-
guirse el método de maceración, pero cuan-
do se quieren obtener pequeñas cantidades
es mejor el de lixiviación.
7. Crjslali=ación. Cuando ul pasar un
cuerpo de estado líquido o gaseoso a sólido
lo hace quedando en forma geométrica re-
gulne, se dice que 1111cristalizado, y las par-
tes en que nst queda dispuesto el sólido se lla-
man cristales. Por este procedimiento se
pueden separar Ias sustancias cristalizables
de las amorfas, disueltas en elmismo liquido.
Los métodos de cristuJización son los si-
guientes: por fusión, sublimación, solución
y evaporación, y por reacción química.
n.) CriBlali::ación por fl/8ión. El azufre,
el plomo, el estaño, el bismuto, el antimo-
nio, In. pIn.ta. mucbne nleacíones, Iaa sales
anhidrnsy obras sustancias fusibles innlte-
rebles por el calor, cristalizan por fusión.
Para ello Elefunden a la menor temperatura
posible, y se dejan enfrial' muy lentamente.
En cuanto se ve formarse una costra en la
superficie liquida así obtenida, se perfora
la misIIUL con una varilla, y Be decanta con
cuidado la parte liquida que queda por de-
bajo. El liquido obtenido por fusión debe
estar bien quieto, sin la menor vibración ni
movimiento. Cuanto mayor es la cantidad
de material que se emplea, y mÚB lenta-
mento se enfría, más grandes y mejor defi-
nidos son los cristales resultantes.
b) Crislali::amón por 811blimacióll. Los
sólidos volátiles, como el yodo, el alcanfor,
el arsénico, el úcldo benzoico, el yoduro de
plomo, vados cloruros metálicos y com-
puestos mercurlales, etc., al calentarse
hasta eublimurse desprenden vapores que
ul enfriurse toman la forma de cristales.
(Véase más udelunbc «Sublhnnciórn, cm
«Tratamiento térmico do los sólídose.)
el CrU1lali:ación por solución y vcporí-
:arioll. Si después de dlsuelin 111sustancia
que so trate de cristalizar queda algún resi-
duo insoluble, se Iilbru In solución, y si con-

viene decoloreelu se hlcevo con unu pequeña
cantidad de negro nuimnl y se vuelve 11 fil-
trar. Como es unu ley cusl general ln de que
el calor eumenta el poder disolvente de los
cuerpos, 10.solución se buce casi siempre y
se clarifica a su tempecuturc de ebullición,
pntu que el e-xceso de sólido disuelto a esta
temperatura se pueda separar, 0.1enírlarse,
en Iormu de cristales. Cuando unn solución
es diluida, no puede cristalizar el sólido con-
tenido en In misma, siendo condición pre-
cisa 111de que la solución esté eobresatu-
rada o, dicho de otro modo, que contenga
mús cantidad de sólido do In. que puede
retener; por esta razón se evaporan las solu-
ciones cuundo se trata de obtener cristales
de aIgutta sustancia, pues nl disminuir la
cantidad de 1íquido por evaporación, au-
menta In. concentración de la parte restan-
te, que nl enfriarse deposita en forma de
cristales el exceso de sólido disuelto, corres-
pondiente a la temperatura elevada del
principio. Algunos cuerpos se disuelven en
tan gran cnn-tidnd, que BUS eolucionea for-
man crlsbnlea en cuanto se enfrhm; en cnm-
bio otros so disuelven con gran dificultad,
aun en calíerrte, y se requieren grandes can-
tidades de líquido, que después necesitan
mucho tiempo para evaporarse hasta sobre-
eatunrr In sofucíón.
Si se quieren obtener cristales grandes
y bien definidos J se somete la solución
a evaporación espontánea, pues míenteas
más lenta y uniforme es la concentra-
ción, més regn1a.r y grndual es la aupen-
posición de IOateria necesaria para formar
cristales grandes y bien conñgurcdos. Agre-
gando un poco de solución de gelatina se
consigue en e.Igunoa COBasque los cristales
tomen forma luminar, como sucede con el
ácido bórico.

Cuando se culientuu les soluciones para
obtener cristales, debe retirarse el recipien-
te del fuego e:n cuanto el líquido forma cría-
talos pequeños al echec unas gotee sobre un
cristal de reloj o sobre una espátula limpia.
Pero cuando se quiere obtener una crista-
lización muy compacta, se continúa la con-
centración hn.sta que se forme una película
en In superficie de la solución, resultando
la masu cristalizada con poco brillo y muy
confusa. TIna. vez llegado a este punto
se pone el críestaüzudou aparte pum que se
enlrIe poco 11 poco, procurando que la tem-
peratura sea lo más constante posible, pues
ligeras vurluolones de la misma producen
alteraciones nn la forma de los cristales.
Los cuerpos Igualmente solubles en agua
fria y caliente, usí como los dolicuosceutes,
requieren una eveporncíén prolongada, ya
que sólo cristalizan para grandes concen-
traciones de su solución.

OPERAClÜl'iE5 DE LA..BORA'rOrtIO

·13

S. Granulación. Cuando lLLcristaliza-
ción tiene por objeto convertir en sólido lLL
musa, entera del líquido, se dice que se veri-
fica unu granulucíón¡ pntu obtenerla se con-
centra Iu solución hasta conststencíu siru-
POSLL,

se retira entonces del fuego, y se agltu
contdnuamente hnstu que toda la masa se
haya convertido en gránulos. Se sigue este
procedimiento puru puclñcec lLLpotasa
para gcanulcr el nzúcur moreno, etc.
!J. DirílisiB. Se llnmn nsl u la sepurcclón
de las sustancias crlstullzubles de las que no
lo son, es decir, las cristaloides de Ius coloi-
des, LLtravés de un diafragma puesto en
agua. El aparato empleado para esta ope-
ración se llumu dlnlízadcr, y consiste sim-
plemente en un tambor ollfndricc con una
hojn de pergamino bien biranbc en su fondo,
que so coloca sobre un recipiente COnaguut
el líquido que hLLde tratarse se echa en el
tambor o parte superior, y al cabo de cierto
tiempo se encuentra que toda la matecíu
crlste'lizublc contenldu en el líquido habrá
pasado a través del diafragma 01agua, que-
dende en el tambor superior In parte coloide
o no cristalizable.
10. Decoloración. Es la sepcruclón de
un liquido de las mnterlas colorantes que
pueda contener, 10cual se consigue con car-
bón animal o negro de hueso, o bien con
tierras uecílloeaa especialmente preparadas
parLL esta objeto: la operación puede lle-
varse a cabo en un embudo de filtrar co-
rriente o en un llxivindor,

V. Trntamiento térmico de 109 sólidos.
1. Ianición. Hay muchas sustancíue que
requieren ser quemadas o por 10menos ca-
lentudas al rojo, ya sea como único trata--
miento, o como una operación previa pura
seguir tratándolas después.
En anñllaía, los filtros que contienen las
sustancias insolubles o precipitadas, cuan-
do se tiene especln.l interés en recoger éstas,
se queman, para eliminar las materias car-
bonosas y volátiles, untes de proceder a
pesne Ius sustanclus en cuestión. Pura. que-
mac los filbroa se emplean crisoles de por-
celana o de platino, según los casos. Se
empieza por aacae con gran cuidado el filtro
del embudo, se seca entre bojes de papel
secante o de filtro, y después se pone en una
cápsula en buño de arena o muera, o en
una estufa de desecación a una temperatura
de 03° O o menos. Se puse el filtro así seco
01 crisol, previamente bien pesado; paru
que no so pierda cantidad alguna de preci-
pitado, se pone el crisol sobre un papel
blnncoy cuulquícr partícula que pueda caer
fuera de aquél se recoge con todo cuidado;
el filtro se debe poner en el crisol con In.
punta hacia arriba después de haber des-

prendido 111mayor cantidad posible de pre-
cipitado resta-cgaudo bien el papel en dos
puntos opuestos con el pulgar y el índice,
pero sin apretar tanto que pueda romperse
el papel.

Iluundo lue sustunclas se queman pura
determinar la cn.utidnd de agua, o muterlaa
orgánicas o volé.tües que contienen, se uplt-
ca gradualmente el culor del mechero o lam-
para, y pucn. lo .primero, sólo debe llegarse
111rojo oscuro. En estos casos so pesa pri-
mero el crisol y el filtro, y basta después
restce do este peso 01 que so obtiene des-
pués de la ignición, pura tener deberminndu
la cantidad de agua y materia volátil.
En los anúJisis de em-bones, la humedad
se determina calentando el crisol en un
baño do arena bien caliente, o con cuidado
sobre una llame, poco Intensa. Pesando el
carbón untes y después de esta operación

SI:! halla Iu cantidad de agua que contiene.
Para determinar lucunbldad de cucbono, so
somete después el crisol, con su contenido,
a un calor mucbo más elevado.
La. mntoría quemado, que quede. dentro
del crisol se recoge con ugun caliente, bien
sea sola o ucídulndn, En los crisoles de pla-
tino, las escorias se recogen cubríéndolns
con una pasta, de búmx y carbonato sódico,
culentendo el crisol al rojo, y disolviendo la
pasta interior, después do frIa, en agua hir-
viendo. Si el crisol ha quedado muy sucio,
hay que repetir esta operación para lim-
piarlo.

En la figura 87 se ve el modo de calentar
un crisol de porcelana para esta clase de

Fig.87

oporucíones, y In. 88 representa un hornillo
de gas, con crisol, y soplete de airo.
En lLLfigura so se ve una instalación de
hornillos do gas pum diferentes usos, debida
a Wa1ter Lu Brour¡ el hornillo do 111derecha
es para torrcíu.ccíóu do sustancias; el del
medio para fundir, y el do la izquierda. prrrn
cscorlficne y copelue. La figura 00 repro-

MANIPULACIONES QUiMICA6

eenta en sección el detalle de uno de estos
hornillos.

2. Fllsión. Es el paso de sólido a liqui-
do con ayuda. del calor, y sin empleo de
disolvente; ejemplo, In.cera al derretirse.
En la figura 01 se ve un buen modelo de
soplete de gas para fusiones: el aparato

GaS

FJg.88

consta. de un crisol de carbón sobre una
placa de pulastro unida al pie del aparato,
de un modelo para lingotes dividido en dos
partes para poder dar a 108 lingotes el gro-
sor que S8 quiera, y del soplete propiamen-
te dicho, que va en la parte alta, con loa dos
tubos de admisión de aire y gas: una vez
fundido el contenido del crisol. se inclina el

Fig.80

aparato hacia atrlis para que el metal fun-
dido puse al molde, donde se deja enfriar,
La figura 02 representa otro modelo, con
el cual puede fundirse un lingote de oro o
plata de dos onzas en dos minutos. El crisol
de carbón está sobre unu, place de hierro
unida con un tornillo de presión a una Iín-

gotera que puede girar alrededor de un eje
horizontnl situado en la parte alta del so-
porte, que es de hierro y en Iormn, de U. Se

Fig. DO

coloca en el cr-Isol el metal que hu. de fun-
dirse, y con el soplete que se ve ala derecha
de la Iiguru se le dirige la llama baste, que

FJg. O]

quede perfectamente derretido: se vuelen.
entonces el crisol con In pulanquita que Be
ve a la ízqulerdn de la Iíngobera, y el metal

FJg. 02

penebreré en ésta, donde se enfría, Cuando

Be emplean crisoles de carbón no se UBlLn
fundentes.

OPERAOIO:NES DE LABORATORIO

3. Ualcinacián, Se llama Mí a la sepa-
ruclóu, por víu seca, de mutecíes vclúbilcs
de 1M fijM, con uyuda del calor. Este pro-
ceso se apllcn a la expulsión del agua de Ias
salce, minerales, carbones y otras eustan-
cíns¡ a la expulsión del /icido carbónico de
ciertos carbonatos; a la expulsión del ursé-
níco y el azufre del cobalto, del níquel y de
algunos compuestos sulfurados¡ u In.expul-
sión de materias bituminosas de los carbo-
nes, y de ciertos minerales y escorias; y por
último, a la ignición del cuarzo y de los
mlnernles süícíosos, pura producir su des-
integración.

También se emplea para eliminar el agua
combinada con ciertos minerales arcillosos,
los cuales una vez calcinados resisten mejor
lit acción de ácidos y reactivos en general.
Si Se trata de una sustancia orgánica, su
calcinación en vasija cerrada y a calor relu-
ttvamente moderado, da lugar sólo a una
descomposición parcial, esccpando los gu-
ses producidos por los intersticios que slem-
pre hay, y quedando como residuo fijo la
materia no volúbil con carbón no alterado.
Hecha de este modo la operación, consti-
tuye la carbonización, siendo el mejor ejem-
plo el de los hornos de carbón de leña.
Si se aumente la temperuburu, se eli-
minan todas las materíus combustibles y
volátiles, quedando el residuo en forma de
cenizas, y entonces la operación se llama
inclnemoión.

La culcinnción se efectúa en crisoles o
cápsulas de platino y al calor de una lampa-
rilla de alcohol, cuando se trata de opera-
ciones muy delicadas; para grandes canblda-
des, los crisoles empleados son de material
refractario o metal, según la sustancia que

E'C ha de calcinar, y en vez de Inmpu-
rilla se emplea un hornillo. Terminada In.
operación, se retira el crisol y se deja en-
friar poco a poco, después de lo cual se quita
la tapadera y se saca el contenido con una
espátula, limpiando el crisol con una pluma
de ave para recoger las partículas adheridas

l1 SU9 paredes.

Si la sustancia que se trata de calcinar es
fusible, y hay que hacer determinaciones
cuantitativas, debe pesnrse antes el crisol y
BUcontenido, de modo que la materia vola-
tilizada se puede hnllar directamente con
sólo restar de este peso el que se obtenga
después de la operacíón.
Cuando se trata. de un cuerpo que decre-
pita por la ecclén del calor, debe pulverl-
zurse antes de someterlo a celcínucíón, y In.
temperatura debe elevarse poco u, poco,
pues de no hacerlo esí, si el crisol no está
tapado se experimenta una pérdida consi-
derable de partículas.
Cuando se quiere evitar- el contacto del

cuerpo que se calcínu con los vapores des-
prendidos o con Ju.utmósteru, que para oler
tes sustancias actúan como oxidantes, se
tapan los crisoles, y si se enlodnu lus tapas,
se practican vatios ugujerltos pum el escape
de los vapores.
La toslación es una especie de calcina-
ción, a que se someten algunos mínerales
antes de su reduccíon final al estado meta-
üco, con objeto de eliminar los componen-
tes que pudieran retardar su beneficio o ser
nocivos para el metal que se obtiene. De
este modo se separan el agua, el ácido cnr-
bónico, el azufre, el selenio, el arsénico y
otros cuerpos, de los minerales que loa con-
tienen.

También so aplica esta denominación l1
otro proceso que consiste en exponer los
metales al calor y nl aire para producir cier-
tas descomposiciones o combinaciones; por
ejemplo, el cobr-e se oxida de este modo,
mientras que el antimonio y el arsénico
forman nnhídrid.oa por combinación con el
oxígeno.

La tostación se verifica siempre en vasija
abierta, ancha y de poco fondo, pru'a que
el aire esté en contacto con la mayor parto
del cuerpo de que se trate¡ puru provocar la
mayor absorción de oxígeno o el escape de
las materias volé.tücs, la superficie del cuer-
po que ha de tostarse se aumenta con una
pulverízaelón previa, debiendo agiturse
. continuamente mientras se está culentnndo.
La vnsija mejor es la de barro cocido, en
forma de cacero'la baja o cápsula, que se
coloca en una m.uíln o sobre Iaa burras de
un hornillo de calcinar. A veces se usa un
crisol, que se coleen ligeramente inclinado.
En los dos cusca se deben calentar las -cnal-
[ua hasta el rojo oscuro, después de llenas
con la sustancia que se quiera tostar.
4. Deflagracic'm. Es una especie de tos-
tnclón que se v erlfica calentando répidu-
mente la sustancia que se trata de oxidar,
juntamente con algún oxldunte, como un
nitrato o un clorato. La mezcla, pulveri-
zada, se echa en. el crisol prevínmente ca-
lentado, y se mantiene ul rojo mientras
dura la operación. La combustión rápida. y
activa que se efectún en el cuerpo modifica
su composición. :Por ejemplo, el sulfuro de
arsénico tostado de este modo con nitro
\ produce arseniato potéstco.
La deflagración constituye también un
medio para descubrir In. presencia de los
ácidos nítrico o clorhídrico. Para ello se
calienta la eusta.ncíu. en cuestión con cia-
nuro potásico, en. una cucharita de plutíno,
y si so ve que bay deflagración es señal de
que hay nJguno aoestos úcldoa o una mez-
cla de ambos.
Los crisoles empleados pueden ser de mn-

:M..A.NIPULACIONE5 QVÍl'IUCAS

terinl relractnric o motel, según IILclase UD
sustancias que lirryun de cnlenturse.
5. Decrepitación. Consiste este fenó-
meno en ]11. expulsión vriclente de ciertas
parbiculas da las sustancias que se calien-
tan, debida l1 IlL vaporización súbita del
agua de crtstalízucíén, que al romper los
cristales produce cierto chasquido carne-
terísblcc y arrastra consigo partículas sóli-
das. Parn evitar la pérdídn de sustancia qUD
supone la decrepitación, es conveniente
cubrir los crisoles hasta que cese In misma.
O. Reallcción. Calentando ciertas sus-
tancias, en general beses metúlicas, con
algunos reactivos adecuados. se separan
aquéllas de los cuerpos que las acompañan,
y en especial se uplícc, este operación a In
separación del oxigeno de los ó:ridos metá-
licos. Los agentes reductores más emplea-
dos son el carbón y el hidrógeno. A veces
se usan también el sebo, el aceite y la pez,
pero por descomponerse con tente. rapidez
estos cuerpos, dcsupaceoen antes de termi-
nurse la reducción completa. También SI:!
emplean en algunos CllSOS 01 azúcar y el
ulmídon,

Rcducc-i-ónpor medio de carbón. Se em-
plen el carbón para esta uplicaclón de dos
modos: en polvo y mezclado con la sus-
tancia, o en Iormu de revestimiento inte-
rior del crisol donde se haga IlLreducción.
El primer método tiene el inconveniente de
que el exceso de carbón que hay que em-
plear se opone u 111aglomeración de lee par-
tículas del metal reducido. Por esto. razón
hay que calcular previamente 10.cantidad
de carbón que hay que emplear, que debe
ser sólo la suficiente para transformar todo
el oxígeno del óxido en ácido cccbóníco¡
esta cantidad se mezcla muy bien con el
óxido pulverizado y se pasa todo al ceí-ol,
de modo que ocupe el centro de éste, y se
cubre can carbón: poniendo el crisol en un
hornillo, con soplete si es preciso, se efectúa
la reducción en poco tiempo y por com-
plet-o, pero con el inconveniente antes apun-
tado de qua el metal obtenido queda mez-
eludo frecuentemente con polvo de carbón.
7. Sublimación. Es el paso directo de
un cuerpo del estado sólido al gaseoso. Si
los vapores desprendidos del sólido son in-
terceptcdce en su camino por unu superfi-
cie a temperatura inferior a la de ellos, se
condensan en estado liquido o sólido, según
el cuerpo de que procedan. En cuanto al
cambio inverso, es doclr, a esta condenan-
ción, se dice que blLYsublimación cuando el
producto resultante es sólido, y destilación
cuando es liquido. Como ejemplos de suhll-
mnclón tenemos los siguientes: calentando
cantidades iguales de sulfuto de mercurio
y sal común, se obtienen por sublimación

el calomcluno y el sublimado corrosivo
(que son, respectivamente, el cloruro mor-
cucloso y el mercúrico); sublimundo 111
gamo. benjuí se obtiene el ácido benzoico;
el añil puro resulta de la sublimación del
añil del comer-cío, etc. El yodo se sublima.
para librarlo de lmpurezna¡ el biyoduro de
mercurio pura obtenerlo en Iormu de cris-
tales; IlLnnñnljnn pura quitarle la materia
ompíceumúücu., y el ácido sucoínico para
separarle el ug-un.,

VI. Densidlld o peso eaneclííco. El peso
específico de un cuerpo es la relación entre
su peso y el de un volumen igual de otro que
se toma como término de comparación,
que ordínunaanente (!S el agua, dividién-
dose en este respecto todos los cuerpos en
dos grandes grupos: los menos pesados que
el nguu y los más pesados que .el agua. Es
decir, que tornando DI peso especíüco del
agua igual a la. unidad, la densidad del éter
está ropcesenteda por el número 0,720, que
indica que un volumen de éter pesa casi las
tres cuartas 'partes (0,750) que el mismo
volumen de agua; el ácido sulfúrico tiene
de densidad 1,843, es declc que, a. igual-
dad de volumen, pesa 1,843 veces más que
el agua. Como el volumen de los cuerpos de-
pende de la temperatura, conviene expre-
sar la densidad de aquéllos referida a una.
cierta temperatura, constante puru cada.
caso.

IDl peso verdadero de un cuerpo es BU
peso en el llirl2lmñs el peso de un volumen
igual de aire, y menos el peso de un volu-
men de aire ig-ual al de las pesas empleadas;
es evidente que el pese de un cuerpo en el
vacro no está.· relacionado para nada con
el airo ni con sus variaciones.
El peso específico relativo se toma como
sinónimo de densidad, y realmente no de-
blcru hncerae así, pues aunque la densidad
es exactamen-te proporcional al peso espe-
cífico para cada cuerpo, la primera se reñe-
re a. la. comparación de los volúmenes de
pesos iguales. mientras que el peso especí-
fico se refiere, como ya se ha dicho, a la.
comparación do los pesos de volúmenes
Iguales,

Para los gases se tomaba antes como tér-
minada comjrarccíón el aire, pero nctunl-
mente se toma como tipo el hidrógeno.
J. Peso especlfico de los sólidos. a) Só-
lidos más -peeadoe que
el agua. Para deter-
minar el peso espccíñeo de un sólido más
pesado que el ligua, se pe3ll. el cuerpo en el
aire, y después sumergido en el ugunt la
dljerenclu do peso da. el peso de un volu-
men de uguu igual ul del cuerpo, y divi-
diendo ambos pesos se obtiene el peso espe-
cífico relativo al agua.

PESO ESPEciFICO

Fig. 03

JO..t70

40¡'60

~ O ~ l l

~

o---lOO

!o1!lO

oi.so

conozca de antemano; la pérdídu de peso
experimentado por el nzúcnr es el peso de un
volumen iguala! suyo del liquido empleado,
y sólo queda calcular el peso de un volu-
men Igual de agua, sabiendo que el peso
específico de dicho liquido es al del agua,
como el volumen obtenido de aquél es u.
otro igual du agua. Una vez obtenidos los
pesos de volúmenes iguales de uzúcuc y
uguu, basta dividir el primero por el segun-
do, resultando la densidad, que varia, para
el nzúcnr corriente, entre 1,500 y 1,007.
3. Peso eepecíííoo de los liquidoe, El peso
específico de los líquidos puede determínui-
se sin nocosldud. de balanzas por medio de
los ureómeteoa o hidrómetros, que conslsten
en un tubo de vidrio graduado, con un en-
sanchamiento en la parte inferior. El pello
cspocíüco de un líquido queda dudo por la
profundidad !1 que se hunde el instrumente
en el mismo, indicando el cero de la esenln
el punto hasta donde se hunde en el agua
destilada. Claro está que los pesos especl-
ricos hallados con los ureómetros no son tan
exnctoe como los determinados con los pro-
cedimientos de la bnlnnzn y del frasco o
pícnómetco, pero en cnmbio cuando se
tonta, de una determinación rápida para
aplicaciones prácticas, no hay método que
iguale al del areómetro.
Los uceómob-os son de dos clases: los que
siempre se sumergen hasta el mismo punto
en el agua y en el liquido cUYl1 densidad se
trate de hallar, y se llaman (le volumen
constante y peso variable, como los de
Fnhrenheib y Nlcholson, y los que se su-
mergen en los liqui-
das a alturas distin-
tas, y son de peso
constante y volumen
variable, como los de
Syke y Buumé,
El areómetro Buu-
mé ha caído nlgo en
desuso, sustituyéndo-
le los que ya tienen la
esculc. graduado. direc-
tamente en pl!SOS es-
pecííícos.

Para hallar pesos
específicos de liquidas
hasta con disponer de
una probeta especial
gtnduadn., tal como se
ve en la ñgur-n 03,
y de dos aroómeteos,
uno pum líquidos más
pesados que el agua y otro pum líquidos
menos pesados. Para determinados usos se
tienen ureómeur-os especiales, con nombres
uuc indican sn cometido; estos ureómetcos
sirven para enssryur los llquldos eígulontes:

11) SÚlitlOB»roucs }JL'lJudosqueel a[/ua. Se
determina el peso cspccüíco de estos cuer-
pos de manera nnúlogu 11 111 auterlor, ugru-
gnudo al cuer-po de que se íuutc un trozo de
rnotnl pru-n, que se hundu en el agua, res-
tando el volumen de uguu desplazado por
este trozo del volumen total dosplnzudo
por el conjunto, y dividiendo el peso del
cuerpo en el aire por el peso del volumen
de nguu desalojada, 58 tiene la densidad
del mismo. Por ejemplo, si se tiene un
trozo de mndcra que pese 12 gr, se une a
un trozo de metal que pese 22 gr, y que
previamente se blLYl1 pesado en ugun para
hallar la pérdidn. que cspecírucnta, iguul
n.3 gr, Y que exprese el peso de un volumen
de agua igual DIsuyo. Los dos trozos juntos
pesan 34.gr, yen el uguu pcsnn 8 gr, o seo,
que han perdido 2G gr, que es el peso de un
volumen de uguu igual 11 111 suma de los
volúmenes de ambos trozos; como el peso
de un volumen de üguu, igual al del metal
se encontró que era de 3 gr, resulta, que el
volumen igual al de la madera p ~ f L 23 gr:
por consiguiente, dividiendo 12 (pP-50de la
madera en el uire) por 23 (PGSode un volu-
men Iguul de aguo) se tiene O,52J 7 para
valor del peso específico de 111madera en
cuestión.

El peso específico de un trozo muy pe-
queño de un cuerpo mas o menos pesado
que el agua, se determina lmllnndo el peso
cspcctñco de un líquido en que aquél no se
sumerja ni flote; claro está. que lit.primera
condición es que sea insoluble en este liqui-
do. También se puede hallar la deneídud
do dicho cuerpo ocbúndolo en un trozo de
pumñnu, hullundo el peso específico del
conjunto y deduciendo el de In. parafina,
que es conocido.
c) Peso especifico de sólidulJel! polvo Oen
fragmentos 7}tl/1IpCqtfCfiOB. Se pGSuel cuerpo
en polvo, se echa después. en un ímaco tara-
do de capacidad conocida, que se acaba de
llenar con agua, procnmndo que la sustan-
cia se empape bien, y se pcsn el frasco con
el cuerpo y el aguu dentro. De este peso se
resta el del cuerpo y se t.leue el del agua
agregada, que restado del peso del agua que
cabe en todo el frasco, indica 111cantidad de
ugun desalojada por el cuerpo. De este
modo se tiene el peso de volúmenes iguales
del cuerpo -y del agua, deduciéndose inme-
díatamento el pGSOespecifico del primero.
Este método se llama del lJicnúmelro.
d) Peso especifico de SÓUdOB solubles en
agua. Se pesu en el aire un trozo de azúcar
o de otra sustancia soluble en agua, cuyo
peso específico se quiera hnllnr, se suspende
de un platillo de 1r:Lbalanza del modo ordi-
nario y se pesa sumergido en ugunrráa, ben-
cina o pobrólec, cuyo peso específico se

·18

MANIPULACIOKES QUÍrlUCAS

TABLA DE CORRESPONDENCIA ENTRE GRAD OS A R E O M É ~ ' R I C O S

y PESOS ESPEOíFICOS

d

11 Id

p

d

II Id
Para qu os menos pesa os que e agua

"ca qu os mas pesa os que e agua

Grados Peso especifico correspondiente Grados Peso especifico correspondtentc
Baumé

~

Baumé,

A.

- Y Beck

Baumé

Beck

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I

y Beck Bnumú. Cartlcr Deck

I

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11

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] ,0002

10

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15

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1.1111

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0.002 0,9139

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1.138

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18

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21

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1,1409

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0,035

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22

1.170

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O,U20 0.927 0.8000

23

1.185

] ,1505

22

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0.020 0.8R5!

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1.105

l,10H

23

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0.0]1- 0.8808

25

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].1724

24

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20

1.215

1.1800

25

0,900

0.001 0,87] 7

27

1,225

1.1888

20

0,901

0,805 0,8673

28

1,235

1.1972

27

0,805

0.889 0.8620

20

1.2,16

1.2057

28

0,889

0.883 0.8585

30

1,250

1,2143

29

0,884

0.877 0,8542

31

1,207

1,2230

30

0.879

0.871 0,8600

32

1,278

1,2310

31

0.873

0.8B5 O,S'157

33

1,289

1,2409

32

0,808

0,859 0.8415

3,'

1,300

1,2500

33

0.803

0.853 0,8374

35

1,312

1,2503

34

0.858

0,848 0,8333

3

1.324

1,2080

35

0,858

0,842 0;8292

37

1.337

1.2782

30

0,848

0.837 0,8252

38

1.340

1,2879

37

0,843

0,83] 0.8212

30

1.361

1,21)77

38

0,838

0.826 0.8173

·10

1,375

1,3077

30

0,833

0.820 0.8]33

.n

1,388

1,3178

40

0.829

0.8]5

0,8095

42

1.40l

],3281

0,824

0.810 0,8001

,13

1.,lB

1,3386

4.2

O.8lD

0.g05 0.8018

4<

1.428

1,3402

43

0,B15 0.800 0,7981

45

1.442

1,3000

.., 0.s10 ......... 0.7044

40

],450

],3710

,jfJ

0.806 ......... 0.7907

47

1.470

1,3821

40

O,gOl ......... 0.7871

·18

1.485

1,3934

47

0,797 ......... 0.7884

·10

1.500

1,4050

48

0,792 ......... 0,7790

50

1.515

1,4107

40

0,788 ......... 0,7763

51

1.531

1,1286

50

0.784

::::::~ :: 0.7727

52

1.546

1,4<1-07

51

0.781

0.7002

53

1,502

1,01-530

52

0.776 ......... 0,7668

54

1,578

1,4055

53

0.771 ......... 0.7023

55

1,500

1,4783

54

O,70D ......... 0.7589

50

i.eis

1,4912

55

0,703 ......." 0.755fJ

57

1,034

1,5044:

50

0,759 ......... 0,7522

58

1,053

1,5179

57

0.755 ......... 0,7489

56

1,071

1,6315

5B

0.751 ......... 0,7450

00

1.6[10

1,5454

50

0.7'18 ......... 0.7423

1,700

] ,5590

60

0.744 ......... 0.7301

I 62

1,720

1,5741

01

0,74.0 .......... 0,7369

63

1,750

1,6888

O ~

0.786 ......... 0,7828

.4

1,771

1,0038

n. PESOS Y MEDIDAS

1. Pesos atómicos. El üonuté Ínter-

nacional de Pesos Atómicos ha publicado
en 103,1 In. siguiente tabla de pesos ató-
micos con-egidoa¡

alcohol (uluoholimota-os}, ñlculls, amoníaco,
tanino en soluciones, líquidos do buterfus
(ucidómebros o posaúcidos}, cci'vezn, ben-
cina, sangre, sídcn, aceites minernlcs, éter,
gusollnn, glícerlnn, lecho (lactómetros o
pcsalechosj, nnrtn, aceite (oleómetros), so-
luciones salinas, soluciones de sales do pla-
ta, uzúcnr (sucnrlmetcoa) , vinagre, vinos y
mosto.

Si el líquido csbi demasiado caliente, 111
probeta que 10 contlena 1111de cnñ-lnrse
hnsta 111tcmporutum conveniente; 'si ésta
es dcmnsiudo baja, se calienta ligeramente
111pro beta con lo. mano.
Ons¡ todos los ureómetros clúsloos han
caído hoy en desuso, empleándose on ccdu
puís modelos diferentes aplicados 11 los dis-
tintos usos científicos, Industriales, ñscu-
les, etc.

En la púginn ,18 damos una Lnblu do po-
sos específicos, donde puede verse lo. reln-
ción entre los grados de los ureómoccos
Buumé, Ourbicr y Heck, pmu líquidos res-
peeblvamentc menos y más pesados que el
agUIL.En In primera columna se tienen los
grados, es decir, 111iudicnción del uroómo-

t1'O de que se trate, y en Jue rcstuntes las
densidades equivalentes.

Dcneiüoü de Las 8aludallCs dc cloruro
8urUcaa+200

C.

Aluminio

Al

Antimonio

sb

Argo

A.

Arsénico ...•...•...••.•

As

Azufre ...••..••.........

S

Bario

Bn.

Bismuto

~

Bi

Boro

TI

Bromo

Hr

Cadmio

ca

Calcio

Ce

Carbono ..•••.....••...•

O

Cerio ....•...••......•.

Ce

Cesio

Cs

Cloro

Cl

Cohnlto

Ca

Cobre •.................

Iju

o = lO

03,3

83,7
52,01
107,0<1
.15,10
118,70
8-7,03
Hl,OOO
31,02
157,3
UO,72
72,UO
U,02
4,002
1,0078

55,8.!

114,76
1U3,1
138.rl2

O,rMO

:H,32

5·!,\l3

200,61
06,0
20,183
lH,27

58,00

H,008

107,2

101,6
10,000
100,7
]07,880
1U5,23
207,22
30,OUO
1<10,02
225,07
102,01
85,H
101,7
150,43
78,00
28,00
22,007

20,1,30

181,4
127,01
150,2
·17,UO
232,12
100,4
18·1,0

~ 3 8 , u

00,05

131,3

120,02
173,01

88,U2

60,38

01,22

Oh

lit'

er

Er

Se

Su

SI'
F
P

Gd
Ga

Ge

G1

no

n

Fo

Iu

Ir

La

Li

i'lrg

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l1g

Mo
Ne

Nd

Ni
N

Au

O,

O

Pd

Ag

Pt

Ph

K

Pr
Ea

Eh
Eh

Eu

Bro

Se
Si
Na

TI
Ta
Te

'rb

Ti

~ ' h

Tu

W
U
V

Xe

1

Yh
Y

Zu
Zr

Columbia (Niobio) •......
Oripta

M

••••••••

Cromo

_

.

Erbio

.

Escnndio ......•........
E"tnño

M

••••••••

Estroncio

.

Fhlor

.

Fósforo

M

••••••••

Gudolln¡o ......•.•..•..•

Galio .•............••..

Germanio

.

Glucinio (Berilio)

.

Helio

_

.

Hidrógeno

.

Hierro

_ ,., .

Indlo

.

Iridio

M

, •••••••

Lantano .......•........
Litio

, _

.

Maguealo .•...••.•..•..•
Mnngnneso -.•......••

:i\Iercurio

.

Molibdeno •.............

Neo

.

Neodimio

.

Níquel •........

Níteógono

.

01'0 ••••••••••••

Osmio

.

Oxígeno •.••.•..

Paladio

,

Plato.

.

.Plu.trlno ..•..••.
Plomo

.

Potnsio

.

Pmseodimio

.

Radio

'.

Radio

.

Rubidio •.......
Rutenio

.

Samurlc

.

Selenio •...•.••.

Silicio

.

Sodio ..•.......

TI11io..•...•.•.
'I'ántalo

.

Teluro ...•.....
'I'erbio .....•.......••..

Titanio

.

Torio.;

· ;

.

Tulio •..•...•••..•.....•

'I'ungsteno (wolíramío) ....
Uruuio ," ...........•...

Vunadío

" .'•.

Xeno

.

yodo·

~

" ..

Yterbio •.......

Ytrlo

.

Z ~ n c .:

,..•.•..

Zlreonlo

~

.

0=10

20,U7

121,70

30,UH

7'1,{J1
32,00

137,86

200,00
10,82
70,010
112,U
.10,08
12,00
H0 113
132,01
35,.!57

58,0·1

03,57

1,1000

15

1,1400

20

1,1000

25

Densidad I ~ I o ~ e ¡:al_

1,0000
1,03·10
110705

Denstdad I"lodo 001II

---- :

~ - -[1

I 10 I

[jO

v. Medidas angulares.

El dfn,sidéreo medio, o sen. el tiempo que
tarda 11.1'l'ierra en dar una vuelta sobre su
eje, varía 0,01202 segundos en 24.00 años
solares medios.

VI. Medidas geográficas.

1 milla geogrÍLÜca = 1855,30 metros.
1 grado de longitud en el Ecuador =
60 millas geográficas.
Circunferencia de la Tierra en el
Ecuador = g60 grados = 2HJOO millas =
4.0075,770 Km.

(de arco) =] minuto.
= 1 grado.
= 1 soxtente.
= 1 cuadrante.
= 1 círculo.

00 segundos
00 minutos
00 grados
00 grados
360 grades

1 mes lunar

1 mes trópico

1 día

1 mes noda.I

= 24 horas = 1HO
mínutosee Süduu H.
= SlnO'l,l segundos.
= 27,321001 días sulu-

res medios.
= 20,ú30580 dfns so-
lares medios.
1 mes nnomultstíco = 27,54.4600 días soln-
res medios.
= ~ 7 , 3 ~ 1 5 8 2 dlus so-
lares medios.
= 27,212222 días sola-
res medios.
1 año solar medio = 365 d., 5 h. 48 m.,
-10,0-15s., con una
vurinoión anual de
0.00530 s,

1 día aldéreo
] mes sidéreo

U. Pesos corrientes. Pt'IlOIJMiles eJI co-
cilla. Once huevos pesan npcoxlmndamcutc
medio ldlogmmo.
Una porción de munbequllln. del tamaño
do un huevo pcsu UIIOS fíOgramos.
Un litro de hnrinn Hnu., bien colmado,
pesa medio kilogramo.
Un litro de nzúcau cristnlizndo pesa unos

700 grumos.

UI. Aire atmosférico. Los Iucborcs si-
gulontcs son muy útiles en ciertos cálculos:
al IJnI'11 hallar la cunbldnd de nitró-
geno, en volumen, correspondiente !L un
volumen dado de oxígeno, se multiplica
por 3 , 7 7 0 0 0 ~ .

ú) Pum hullni- el volumen de oxígeno
correspondiente n un volumen de nitrógeno,
se multiplica por 0,205182.
e} Pura lmllur el peso de nitrógeno co-
rrespondiente a una parte, en peso, de oxí-
geno, se multiplica por 3,313022.
d) Puro. hnllur- el pC50de oxígeno corres-
pondiente a una pacte, en peso, de nitró-
geno, se multiplicn por 0,301S30.
el Pura, hnllnr el volumen de nitrógeno
correspondiente a 'unu pude, en peso, do
oxígeno, se multiplica por 2,0305<11].
j) Pum hnllnr el volumen de oxígeno
corrcspondleute a una parte, en peso, de
nitrógeno, se mulblpllcu por 0,273007].
al Paro. hallar el peso de nitrógeno co-
rrespondiente a una parte, en volumen, de
oxígeno, se multiplica por 3,0029154.
71) Para. hallar el peso do oxígeno co-
rcespondiente a una parte, en volumen, de
nitrógeno, se multiplicn. por 0,370284.8.

IV. Medido. del tiempo. La unidad de
tiempo es In.misma en todas lne unciones ci-
vilizadas, o Sea,"e18caundo, que es una frac-
ción del día solar medio, Iguul a 1{80400;
pero en realidad es unn unidad nrbitceriu,
pues la duración del dra.solar medio no es
constante, no exíetdeudc ninguna unidad
natural do tiempo que sea constante. Las
unidades de tiempo principales son:

1 minuto

= BO segundos.

1 hora

= 00 minutos = 8000
segundos.

Vil. Sistema métrico decimal. jül elste-
ma, métrico puetc del metro como unidad
fundamental, que es la diezmillouésimu
parte de un. cuadrante geográfico, o sea do
ILLdistancia del Ecuador ul Polo, contada
sobre su mexidiuno (fig. 04). Lns otras uní-
dndea que etrven de base al sistema métrico
están releclonudas con el metro y son las
siguientes: el área, o unidad de superficie,
que CB un craudmdo que tiene 10 metros de
lado; el litro, o unidad de capacidad, que es
un decímetro cúbico; el estéreo,o unidad

Valor relativo I Longitud

Superficie Oapactdud

Sólidos

PeBO

10000 .••.•• Miriámetro
1000 .•.••• Kilómetro

Kilolitro

Kilogramo

100 ...... Hectómetro Hectárea

Hectolitro

Hectogramo

10...... Decémetcc

Decalitro

Decnstérec Decagramo

Unidad .... Metro

Arca

Litro

Estéreo

Gramo

0,1 ........ Decímetro Deciárea

Decilitro

Decistéreo

Decigramo

0,01 ....... Centímetro Centiárea

Centilitro

Centigrnmo

0,001 ...... Milímetro

1úililitro

Miligramo

Medidas

Métricas a Inglesas

Inglesas a metrtcas

LONGITUD

1 l\Iillmetro
1 Oentímetro
1 Metro

1

1 ,
1 Kilómetro

(mm) = 0,03037 pulgndns
(cm) = 0,3037
(m) = 30,37

~

= 3,28083 pies
u = 1,003011 yardas
(Km) = 0,02137 millas

1 Pulgada

1

1

1 Pie

lI Yurdu

11 l\Jillll.

= 25,J001
= 2,51001
= 0,0254
= 0,30,1801
= 0,UH402
= 1,00035

millmetroa
centímetros
metros

,

kilómetros

SUPERFICIE •••••••••••••••••••

11Milímetro cuadrado (mm") = 0,00155
1 Centímetro

n

( c m ~ ) = 0,1550

1 Metro

~

( m ~ ) = 10,70,1

1 o

o (Ha) = 1,1000

1 Kilómetro

o ( K m ~ ) = 0,3801

1 Hectárea

= 2,'171

pulgadas cuadrados

pies
'yardas
millas
acres

1 Pulgada cuadrada = 045,10
1 n

D

= 0 , 4 5 ~

1 Pie

n = O,Ofl2f1

1 Yarda

» = 0,8301

1 l\IilJu.

»= 2,5000

1 Acre

= 0,,1047

mm cuudcidos
om

m

e
Km

hectúmus

VOLIDmN

••••.•••••••••••••••

1 l\Iilfmetro cúbico

1 Ijent.ímetco
1 Metro
1

(mm") = 0,000001
(cm") = 0,0010

( m ~ ) = 35,311

= 1,3070

pulgadas cubicas

pies
)"mllns

1 Pulgada cubica

1 »

1 Pie
1 Yarda

= }0387,2
= 10,3872-
= 0,02-832-
= 0,70,15

mm

om

m

cúbicos

OAPACIDAD. Liquidos . . . . . •. •.[IiLitro

1 Grumo

1 ,

1 Kilogramo

1 Litro
1

1 Decnlibro

1 Hectolitro

(l) = 1,05008 cuartas

1) = 0,20'U 7 galones

litros

decalitros
hectolitros

grumos

ldlogmmoe

= 1,1012
= 8,80082-
= 0,8810
= 0,352-30

= 0,01030 litros
= 3,785·13

= 0,00480
= 28,3405
= 0,,15350

1 Cunda
1 Peck

1

1 Bushcl

1 Cuarta
1 Galón

1 Grano
1 Onza,

1 Libra

cuartas

poclcs

bushels

granos
onzas
libras

(1)~ 0,0081

D = 0,11351

(DI) ~ 1,1351

(m) = 2,8377'1

(g) = 15,·1321

D = 0,03527
(Kg) = 2,20402

Arid" '''''" .."1

• . d'

\

..:s.VOlr I/pOIR •• • • • • ~

PESO ..•. ,

(g) = 0,03215 onzas
(lig) = 2,07023 libras

= 31,103.18 grumos
= 0,3732·1 kilogramos

11'

Gramo
Troy ••••••...•.. t 1 Kilogrumo

ApotliccaricR ••.•. {11Grumo
(de Farmacia). •• 1

(g) = 0,2705

D = 0,8115

dracmas
escrúpulos

1 Onza
1 Libra
I

1

1 Drncmn

1 Escrúpulo

= 3,0007
= 1 , ~ 3 2 . 2 -

gramos

PESOS Y MEDIDAS

Ceubígmda a Reuumur.

de sólidos, que es la cabida de un moteo
cubico; y el gramo, o unidad de peso, que
es el peso de un centímetro cubico de uguu
destilada al máximo de deusidnd, o sea a
In,temperatura de '1° C. Todas lna unidades
tienen sus múltiplos y submúlbiploa, que
son unidades mayores o menores, de diez

Polo Sur

Fig. 0,1

en diez veces, que la unidad fundamental:
los múlbiplos se indican con prefijos, deri-
vados del griego, y son: deca, diez; hecto,
ciento; kilo, mil; y miria, diez mil. Los sub-
múltiplos se indicnn con prefijos tomados
del latín, y son: dcd, décima¡ oenii, centé-
sima; y mili, milésima. En el cuadro que
antecede se ven las relaciones y valores de
las distintas unidades.

VIII. Reducción de medidas decimales u
inglesas y víceverse. En el cuadro de la pa-
gina 51 se ve la relación entre las unidades
del aistemu métrico decimal y las corres-
pondientes inglesas. Utilizando los factores
contenidos en esta tabla, se reducen fácil-
mente las cantidades expresadas en unida-
des Inglesas, al sistema métrico, y vice-
versa.

IX. Termometria. Líquidos lermoml-t.
trices. Para llenar termómetros, además
del mercurio, se emplean varios líquidos
orgánicos de bajo punto de congelación.
Para usos industriales es frecuente el ero-
plec de la creosota, pero no sirve pura
tempcinburns muy bajas, porque se solidi-
fica a-30°, y en esto no lleva ventaja al
mercurio. Otros liquidas tienen el defecto
de polímeelzcrse con el tiempo, cambiando
por consiguiente la escala (a veces 8 ó 10°).
Esto ocurre sobre todo con Ius mezclas de
'Varios líquidos y con los líquidos tojúdos.

He aquí una lista de algunos líquidos
empleados pura bajos temperaturas.

Puntode Punto
congela- deebu-
ción llición

Metanol •... _ • . . . . . . .. - 04° + 05°
Alcohol ctüíco absoluto. _112° + 78°
Alcohol amílico. . . . . . . .

+137°

Toluol

_

'. _ 03° +110°

Acetona

_...

- 04° + 50°

El alcohol srrrñlíco se usa con ventaja en
los termómetros registradores de tubo de
Bourdon.

Escalas termomaríece. Son muchos los
inconvenientes derivados del empleo de
distintas cscn.Ias termométricas, entre Ius
cuales lns más extendidas son tres: In de
Gelslus, o cerrtrgradu, cuyo cero correspon-
de al punto d.e fusión del hielo y el ciento
ul de ebullición del ngun¡ esta es la escala
empleada en España, Francia, Itallu, Ale-
manin, etc. La segunda escala, 1[1de Rcnu-
mur, muy emploade. hasta hace poco en
Alemania, tiene el mismo cero que la centí-
grada, pero al punto de ebullición del agua
corresponden en ellu los 80° en vez de
los 1 0 0 ~ de la centígrada. Por Ultimo, la
tercera escala, empleada sobre todo por los
paises de habla inglesa, es In de Fa1lrenheit,
físico nlemén, que en 1714 Ó 1715 compuso
esta escala, partiendo del hecho, descu-
bierto por él, de que el agua puede en-
friarse por bajo de su punto de congelación
sin que se so'lldlílquer por esta razón no
tomó como punto cero, o de partida, el de
congelación del agua. sino la temperatura
de una mezcla. de partes iguales de nieve y

aal umoníuco,

El puso de unas escalas a otras es bien
fácil; por ejemplo, para pnsur de una tem-
peratura dada en grados Fuhrenheib a la
correspondiente en centrgrndce, se restan 32
del número de grados Fnhrenhelb, y el resul-
tndo se multilllica por 5 y se divido por O.
En 1115rórmulus siguientes (doudet" repre-
senta los grados de temperatura) se ve el mo-
do de pasar de una escala cualquiera a ohm:

Reaumur-n Iiú.hreuheit. ~ loR+ 320

= iD F.

Reuumur a centígrada. _5.loR = toC.
4

4 toC = loRo
5

,1
Fnhrenheibü Rcnumur , -O(toF - 32o)= toR .

Fnhrenheit a centígrud. ~ (toF - 32°) = loO.

Cunbígr, u Ful-nenheib . - ~ - lo C+ 320

= ioF.

.,

TERi'lIO:METRíA

E Q U I V A L l m O L ~ S DE LOS GRADOS TER!l0'IÉJ'rRIOOS

53

O.

R.

F.

O.

R. F.

c. R. F.

-30

-2,1,0

-22,0

U

I 11,2

57,2

58

4.0,4 130,4

-20

- ~ 3 , 2 -20,2

15

12,0

50,0

GU

17,2- 138,2

-28

-22,·1

-18,·1

JO

12,8

00,8

00

'18,0 ]40,0

- ::!7 -21,0

-10,6

17

13,0

62,6

01

48,8 1<.lJ,8

-20

-20,8

-1·1,8

18

U,.!

0·1,·1

02

4D,6 H3,0

-2G

-20,0

-13,0

10

15,2

60,2

03

50,4 1<15,4

-24- - 1D,2 -lJ,2

20

10,0

68,0

04

51,2 H7,2

-23

- 18,,1 -9,4

21

lO,8

00,8

05

52,0 HO,O

-22

-17,0

-7,0

22

17,0

7] ,O

00

52,8 150,8

-21

-16,8

-5,8

23

18,4

73,,1

n7

53,6 152,6

-20

-10,0

-4,0

24

10,2

75,2

08

5-1,4 154,4

-10

-15,2

-2,2

25

20,0

77,0

00

55,2 150,2

-18

- ]4,4 -0"1

20

20,S

7S,8

70

50,0 158,0

-17

-13,0

1.'1

27

21,0

80,0

71 50,8 150,8

-10

-12,8

3,2

28

22,·1 82,.1

72

57,0 101,fl

-15

-12,0

5,0

20

23,2

84,2

73

58,4 103,4

-U

-11,2

0,8

30

24-,0 80,0

7-1 50,2 105,2

-13

-]0,'1

8,0

31

~ H , 8

87,8

75

00,0 107,0

-]2

-9,6

10,'.1: 32

25,0

80,0

70

00,8 168,8

-ll

-S,8

12,2

33

20,,1 01,4

77

01,0 170,0

-10

-8,0

],1,0

3·1 27,2

03,2

78

02,4- 172,-1

-O

-7,2

15,8

35

28,0

95,0

70

03,2 174,2

-8

-0"1

17,0

30

28,8

00,8

80

0,1,0 170,0

-7

-5,6

10,1

37

20,6

08,0

81

0-1,8 ] 77,8

-o - 4,8

21,2

38

30,,1 100,4

82

65,0 ] 70,0

-5

-,1,0

23,0

30

31,2 ]02,2

83

66,4 181,4

-4

-3,2

24,8

40

32,0 104,0

8,1 67,2 183,2

-3

-2,4-

20,6

41

32,8 105,8

85

68,0 185,0

-2

-1,0

28,4

,12 33,6 107,0

80

68,8 180,8

-1

-0,8

30,2

43

3,1,,1 100,4

87

60,6 188,0

O

0,0

32,0

4o'! 35,2 111,2

88

70,,1 100,-1

1

0,8

33,8

45

30,0 113,0

80

71,2 192,2

2

1,0

35,0

45

30,8 114,8

00

72,0 ]94,0

3

2,4

37,,1

47

37,1l 110,0

01

72,8 195,8

J

3,2

30,2

,18 38,'1 118,4

02

73,0 107,6

5

4,0

,1],0

·JO aO,2 120,2

03

7M

]09,4

O

4,8

42,8

50

40,0 ]22,0

04

75,2 201,2

7

0,6

4,1,0

51

4.0,8 123,8

05

70,0 203,0

8

0,4

40,4

52

'11,0 ]25,0

00

76,8 204,8

O

7,2

,18,2

53

42,,1 127,4

07

77,6 206,6

lO

8,0

50,0

[j'1 '13,2 120,2

08

78,4 208,4

11

8,8

5J,8

55 M,O 131,0

00

70,2 210,2

12

0,0

53,6

50

,U,S ]32,8

IDO

80,0 212,0

13

10,4

55,4

57

45,6 134,0

.-

- ---

.-

Determillacion de las temperaturas eleva-
das. 1,/1 temperatura de caldeo desempeña
un grnn papel en mucbue Indusbrina y debe,
según los CILSOS, regulurae lo múa exacta-
mente posible. Ln temperatura se conoco
por los distintos colores que V/1 tomando
un trozo de metal, gradualmente calentado,
correspondiendo a tempomturas bien de-
terminadas.

Si se calienta progresivamente un pedazo

de hierro o de acero, que prevícmonte se ha
desoxidado mspéndolo con papel de lija o
con un ladrillo, se ve que va tornando auce-
elvamente ciertos colores opneos al prlncí-
pio, pero que van siendo cada vez más lu-
minosos 11 medidn que ve uumentnndo la
temperatura.

Estos distintos colores se suceden a veces
con bnatnnte rapidez, por lo que, excepción
hecha de sus diferentes matices, no son

I'Ef30S y ;'¡IEDID.\S

siempre tan Iécílcs de dubcrmlnar oxeotc-
mente, neccsibá.ndose mucha práctica y un
gran golpe de víste, para adivinar el mo-
mento exacto en que aparecen, y poder
pmru- IL tiempo el caldeo.
A continuación indicamos los distintos
colores con las temperaturas a que corres-
ponden.

Soluciones emnleañaa en las Instalaciones
irigorlficlls. Las siguientes tablas dan el
peso específico y el punto de congelación
de las soluciones,

SOLUOIÓN DE OLORURO SÓDIOO

Metales. Temperatura de jUBión de 10B
metolca mlis corrientes. Aluminio, 057" C¡
autimonio,031" Oí bismuto, 2000

C¡ cobre,

10830

Oí estaño, 232° C¡ hierro, BODa C¡
níquel, ]450" O¡ oro, 10030

O¡ plata, 0000

platino, 1704° C; plomo, 3270

O¡zinc, ,!lOo O.
El mercurio, que es Ilquidc, so congela a
300

C bajo cero, que es BU punto de fusión.

?tllLtices opacos:

Blanco ordinario

150
Amarillo , . . . . . . . . . . . . . .. 22511
Anaranjado. . . . . . . . . . . . . 2450
Rojo...................

2050
Violeta. . . . . . . . . . . . . . . . . 2770

Añil............

2880

Azul.

..

2030
,rerde . . . . . . . . . . . . . . . . .. 32211
Gris de óxido. . . . . . . . . .. 4000

Mutícos luminosos:

Rojo naciente

.

Rojo sombra

.

Cereza nnolente

.

Cereza

.

Cereza clnro ••.........
Anaranjado oscuro

.

Annranjudc claro

.

Blanco

.

Blanco fundente

.

Blanco centelleante •....

5250
7000
8000
0000
10000
]100 0
]200 a
13000
1,1000
]500 0

o

O

1,000

O

1

<1 1,007

O

5

20

1,030 - ·1

'0

40 1,072 - 8

15

00

1,115 -11

20

80 1,150 -B

25

100

] ,lOO

-18

SOLUOIÓN DE OLORURO OÁLOIOO

Ca CI, IGrados I I Punto de

del

Peso

congelación

"" sutírnetro cenectnco

"C

13,202

50

1,105

- 8

l4,H5

no ),114

-10

15,000

04

1,152

-12

10,031

68

] ,13]

-13

]7,015

77

] ,H8

-]1

] 8,850

81

1,]58

-111

10,823

84

] ,167

-18

20,7<10 88

1,176

-20

21,080

02

) ,180

-22

22,032

66

l,10S

-24

23,57.:í lOO

1,205

-23

2,1,518 10,1

1,215

-28

25,105 108

1,225

-31

26,405 112

1,236

- 3·1

27,347 116

1,24.0

-37

28,285 ] 20

1,257

- 40

20,233

1,208

Puntos de fusión, ebullición, soüaíñeecíón, etc.

1530" O •....... Fusión del hierro colado (Daniell),
1001,1 0

•••••

• • •• Fusión del cobre (Daniell).

1003,0 0

•• • • • • ••• Fusión del oro.
1022,8" .. . . . . . .. Fusión de In plata (Daniell).

054,4°

Fusión del latón que contiene un 25 % de zinc (Dunicll}.

537,8°

Rojo cereza del hierro (poiltet).

526,7"

Rojo, visible de díu (Duníell}.

50S"

Empieza a arder el zinc (Daníell}.

411,7"

Fusión del zinc (Dnniell}.

3400

••••••••••

Ebullición del mercurio (Dunlell}¡ segúo, Gmlmm 3500

337,8"

Ebullición del ácido sulfúrico (Mngl'ignn.c); según Gruhurn 327°,

332,3°

Ebullición del aceite de ballena (Gmhe.m),

3250

••••••••••

Fusión del plomo puro (Rudberg}.
315,5" ... . . . . .. Ebullición del aceite de llnuzn.
2700

••••••••••

Fusión del bismuto (Gmelin).

227,8 0

•••••

• • •• Fusión del estaño (Grichton).
103,3° •........ Volatilización del ácido urseníoso,

180°

.

157,2°

.

150° .....•....
125°

.

12,1,,1°

.

115°

.

114,4° ...•••...
105°

.

10,1,·1° ..•....•.
103,3° •..•...••
102,2°

.

101,1 0

•••••••••

100,5 0

a 100,8 0

••

1000

••••••••••

0°".10

•••••••••

07,80

•••••••••

08,00

•••••••••

85°

.

82,2° ........•
80° ••..•..••.
78,30

•••••••••

00,10

•••••••••

05,0° •...•..••
02,8 0

•••••••••

01° ••...••.••
55,50

•••••••••

50° •.•••..•••

'10,70

•••••••••

40,10

•••••••••

4,1".1°•..•••...
43,00

•••••••••

30,7° •..•••.••

350

••••••••••

35° •.•..••.•.
31,10

•••••••••

180

••••••••••

150

.

12,8° •..•••.••

00 .••..••...

_150

.

- 88,8 0

••••••••

T E R M O ; \ r ~ T l t i A

Sublimación del ureéuico metálico.
Ebullición del uguurrúe (Kaure).
Comienza la etcclücecíón.
Ebullición de una solución antumdn de sal amoníaco ('.rnylol').
Id. íd. de acetato sódico.
Fusión del azufre (1\Iiller); según Faenes 107,7 0
Ebullición de unn solución suturada de nitro.
Id. íd. de sal común.
Id. íd. de alumbre, curbouuto sódico y sulfato de zinc.
Id. íd. de clorato y prusiato potésíco.
Id. íd. de sulfato de hierro o de cobre y de nltaubo de plomo.
Id. íd. de ucetaeo de plomo, y de sulfato o bltaebrnto potúslco.
Empieza a hervir el uguu en vustjn. de cristal.
Ebullición del agua en vasíje, do metal (barómetro a. 700 mm).
Fusión de una aleación de 5 partes de bismuto. 3 de estaño y 2 de plomo.
Fusión del sodio (Regnuulb}.
Fusión de una. aleación de 8 purees de bismuto, 5de plomo y3 de estaño.
Ebulli.ción del ácido nítrico (1,52).
El almidón forma en el agua una muse gelu.tdnosa, (engrudo).
Ebullición del alcohol puro y destilación del benzol.
Ebullición del alcohol de densidad compreuclldn entre 0,700 Y 0,800.
Fusión de la cern (linne); según Lepngc 01,1 0

Ebullición del ácido piroxUico (Sceulcn).
Empieza o.coagularse la clara de huevo.
Ebullición del cloroformo y del umonmco de 0,045 de densidad.
Ebullición de la ucetonn.
Fusión del sebo.
Ebullición del bisulfuro de ceebono (Grahn;m).
Fusión del eebc puro (Lepagel¡ segun 'í'bomson 33,3 0

Fusión da la esperma y 10. esteceínc.
Fusión del fósforo (Miller).
Temperatura do la sangre.
Ebullición del éber de 0,720 de densidad.
Los cristales de ácido fénico se convierten en líquido oleaginoso.
Ilesa, la fermentación acetosa, y el ugun hiervo en al vacío.
Termina la fermentación vinosa y empieza. la ucetoen.
Se licua Ia esencia de unís.
'I'empernbura, 11 que estfLgraduado el nloohoj.Imcbro de Guv-Luseuc.
TemperatUl'a. a que debo conservursn el [ucube.
Solidificación del agua.
Frío producido por 2 partes de nieve y 1 parte de sul.
Solidificación del mercurio.

CAPÍTULO PRIMERO

ACCIDENTES. PRIMEROS SOCORROS

SU1I[AillQ.- Medidas generales contra toda clase de accldentes. Asfixia. Oaídas en el
hielo; modo de evitarlas. Colapsos. Oontueíones. DesclLl'gns eléctricas. Desvanecimientos.
Dislocaciones. Dolor de cabeza. Dolor de muelas: remedios. Dolor de oídos. Envenena-
mientos. Esguinces. Fracturas. Frio: accidentes producidos por el mismo. Hemorrngias.
Herldus. Insolaciones. Mareo. Mordeduras de perro. Neum.lgine. Ojos: accidentes en ]05
mismos. Plcnduraa de insectos y reptiles. Quemaduras. Sor"tij/l.'.l:modo de sacarlas de un
dedo inflamado.

Medidas generales contra loda clase
de accidentes

Los accidentes congregan generalmente
una multitud de curiosos en torno 11la víc-
tima. La prlmera medida que hay que adop-
tar es alejar esta multitud de la persona
accidentada dejn.ndo un espacio libre a su
alrededor. espacio al que se impedirá el ac-
ceso de toda persone excepto de la encar-
gndu o las encargadas de atender al ucci-
dentado. Una sola persona debe nsumir la
dirección de las operaciones de auxilio y
elegir entre los curloeoa las personas cuya
ayuda estime conveniente.
Cuando se trata de un atropello o caída
sln que la víctima manifieste fracturas ni
lesiones exteriores, y sí unn conmoción más
o menos ligera, ucueedn por electa incons-
ciencia que puede llegar hasta desvaneci-
miento completo, se debe colocar a la per-
sana accidentada en el suelo, descansando
sobre la espalda, y despojaela, del cuello,
corbata y todas aquellas prendas que di-
ficulten la circulación hacia la cabeza o no
dejen en libertad completa al pecho para
todos SUB movimientos.
Si el accidente es ligero, generalmente /30
consigue que el individuo reaccione con sólo
hacerle beber un poco de agua fría, aguar-
diente (una cucharada pequeña en una
grande de agua fría) ó 20 gotas de espíritu
amoniacal uromúticc en una cucharada
gran do de agua fría. Se repiten estos reme-
dios durante unce minutos; se friccionan
las extremidades; se le da a oler unas gotas
de colonia en un pañuelo y se le aplican,
si se cree necesario, unas franelas calientes

LL lns extremidades y al epigastrio.

Si con ninguno de estos remedios se con.
sigue hacerle reacclonae, se ha de acudir
a un facultn;tivo pura que éste tome me-
didas de carlÍcter especial. Caso de no
encontrarse :pronto facultativo y juzgarse
conveniente el braeludo del paciente a su
cesa o a una case de socorro, se le colocaré
en una camilIn. (o algo que haga sus veces)
elevándolo entre cuatro. personas que du-
rante el trayecto cuidarán de llevar el puso.
Es conveníente solicitar el auxilie de un
guardia que impida que los CuriOBOSse
uproxímen demasíndo dificultando la bue-
na marcha de las operaciones.

Asfixia

Generalidades. Vulgarmente se conoce
con este nombre la falta de respiración. La
causa a que obedece es que, suspendida la
llegada de aire alas pulmones, no puedo ve-
rificarse en elfos la conversión de la sangre
venosa en sangre a'rterial, pudiendo sobre-
venir, de durar mucho esta falta de purltl-
cnclón, la. muerte del individuo.
Existen vm-laa clases de asfixia: 1." Por
sumersión enegua u otros liquidas (en estos
casos se dice que el individuo se ha aho-
gudo), 2.° Por causas mecánicas: eeteangu-
lación; uhorcn.míento¡ introducción de cuer-
pos extraños en uno de los conductos de la
respiración. 3.° Por inhalación de gases:
sofocación. 4.° Por introducción en la aun-
gre de ciertos venenos que producen el
adormecimiento de la parto del cerebro
llamada médula oblongada. Los remedios
se encuentran a continuación, ordenados
nlfubébicumenbe según la clase de nsüxtu
de que se trate.

ASFIXIA

ó7

Ahogados. Reglas para practicar la res-
piración urbiñciul. tratándose de ahogados:
Regla 1 (fig. 95). Hacer enlir el agua in-
troducida en los pulmones y el estómago.

Fig. 95. - Modo de hacer salir el agua
del cuerpo

Para ello se coloca a la víctima boca abajo,
apoyando su estómago sobre BU misma ropa
hecha un envoltorio, para que la boca se
encuentce més baja que el estómago; se evi-
ta que la boca toque en el suelo colocan-
do uno de los brazos del paciente debajo de
su cabeza para que le sirva de sostén. Inme-
diatamente después, el individuo que esté
socorriendo al ahogado coloca las manos
sobre las espaldas de éste (precisamente por
encima del punto en que está el He de ropa)
y se deja caer sobre ellas para hacer presión
suficiente que se mantiene durante unos
tres segundos; al cabo de los cuales se da.
un pequeño empujón, que ayuda al opera-
dor a volver a la posición inicial; después
vuelve a apoyarse con las manos sobre la
víctima, yn.sí varias veces puru facilitar
la salida del aguo. ingerida.
Regla II {fíga, 96·Y 97). Hacer respirar al
pucíente. 8e do. media vuelta al cuerpo de
la víctima hasta colocarlo boca arriba, de-

~ . _ ' , ' - - ~ .

Fig. OO.- ],¡lovimientos para producir
la inspiración

jaudo el lío de ropa debajo de la espalda, de
tal mudo que los hombros queden mús ba-
jos que el pecho. 8e lleva entonces In cabezo.
Imela atrlÍ.5 y hacia abajo hasta que no se

pueda más; los brazos se colocan bien esti-
rados hacin, atrás de modo que las manos
queden por debr-áa de la cabeza, mantenién-
dolas en esta posición por medio de nn pa-
ñuelo que se ata. a las muñecas. Se desnuda
a la víctima de cintura urríba, y el operador
se coloca de rodillas y u, horcefudus a la al-
tura de las coderas del accidentado. Apoya
entonces las manos sobre el pecho de éste,
ala altura de In.'pncte inferior del estómago,
y de modo que los dedos pulgares queden
dirigidos hacia la barbilla, y los demás
dedos introducidos en los huecos que for-
man las faJsn.;¡costdlles¡ el operador updete,
entonces los brazos contra sus costados y
caderas y- empuja de este modo con fuerzo.
los costados de la víctima, inclinándose
poco a poco hacia adelante, girando sobre
las rod1Ilns, hasta que su cara cesl toque
con In.de aquél, y su peso cargue completa-
mente sobre el pecho del paciente; entonces

Fig. 97. -Ml>vimientos para producir
la. espiración

reacciona bruecuanente sobre éste para reco-
brar In. primera. posición, es decir. hasta
quedar nuevamente de rod1Ilna. Be desean-
su unos tres seg-undos, pura, que las costi-
llas recobren su posición normal, y se repi-
ten nuevamente estos movimientos, au-
mentando progresivamente su frecuencia y
velocidad, basta, llegar a hacerlos de siete a
diez veces por -minutc, Ai se produce un
ronquido o inspiración natural, hay que
poner el mayor cuidado en no interrum-
pirlo; en este caso, si las costillas bajan, se
comprimen suavemente, para que el ron-
quido o inspiración se profundice y se con-
vierta en rcapíraclón honda. 8e prosiguen
estas operaciones hnste que la respiración
natural no necesite ya la ayuda que este
procedimiento proporciona. Aunque apa-
rentemente no se consiga nada, no debe
dcsnlentnrao el operudor, en la seguridad de
que en el momento menos peueudo vera
recompensados todos sus esfuerzos, ante el
sorprendente efecto de su trabajo.
No hay que fmpscíenterse ni empujar
vcrblcubnente so-bre el pecho de In víctima;

58

ACCIDENTES

la fuerza. debe aplicarse gradualmente,
bacía arriba y adentro desde cero hasta
el múslmo, teniendo en cuenta In. edad, el
sexo, etc., de la víctímn.
Si hay otra persona presente debe suje-
tar lo. lengua del paciente con el pulgar

Fig. 98. - Movimientos para producir
la inspiración con un solo operador

y el índice, tirando de ella hacia afuera y
apoyándola en UDa de las comisuras de loa
labios. pero LLser posible debe coger In.len-
gua entre los dedos con un trapo seco.
Puede ayudarse la espiración llevando
loa braeoa del paciente hncla su pecho, como

Fig. DO.- Movimientos para producir
'In.espiración con un solo operador

indica la figura 97; Si el eulvndor no cuenta
con el auxilio de otra persona, podré valer-
se, para provocar 111respiración artüicinJ,
solamente del movimiento alternativo de
los brazos, como se indica en las figuras 08
y OO.

Asfixio. nce IÍcido carbénlco. En cuanto
se empieza a respirar este gas, se experi-
mentan los primeros síntomas de asñxíu,
acusados por una aenseclón de ahogamien-
to. náuseas y pérdida del equilibrio.
Se desprende este gua de Iua materias
orgünícea en fermentación, en la coocíon de
la CID,cn las mínaa, especlnlmente en 1M
de carbón. yen pozos, sótanos o cuevas que
huyan, estado cerrados durante luego tiem-
po, Por sor este gas más pesado que el aire

so mantiene mposando sobce el suelo en los
lugares en que se baila confinado.
SÍlltoman. Dolores de cabeza y de gar-
ganta, vértigos, somnolencia, ínsenslhili-
dnd.vucelerecíón de la respiración y de 1M
palpttactoncs, -y coma.
Tratamiento. Aire puro, respiración arti-
ñcíal, Irlcclouce, estimulantes, inhnluulones
de amoniaco, de oxígeno, y por último
transfusión de snngre o sangría. Estos dos
últimos recUL':3OSquedan reservados exclu-
sivamente nl médico.
Nunca debe entrarse en pozos, cuevas o
cavernas sin ir provistos de une. luz da lla-
ma de8eubierta.. que acuse la presencia de
este gas; esta luz debe llevarse todo 10 más
baja quo sea posible, y si se apaga o arde
débllmento es señnl de que en el local de
quo se trlLte existe el ácido carbónico, y en
este caso no de'be penetrarse sin antes reno-
vur el aire con-tenido en el mismo. Aunque
este gas es mu-y pesado se puede desalojar
con una corriente intensa de aire. También
se consigue deeulojerlo arrojando cubos do
agua, si se tra-ta de un pozo, o quemando
virutna o papol, lo cual produce la Consi-
guiente agitación y renovación del aire. La
CIDrecién apagada lo absorbo con rapidcz.
Oualquteru que sea el procedlmíento que se
haya seguido para desalojar el ácido car-
bónico, se repetirá la pruebn de la luz, no
pudiéndose tener la seguridad de que haya
desaparecido por completo hasta, que la luz
arda normalmente en las capas bajas del
local en cuestión.
A veces puede suceder que no haya ácido
carbónico en e1 pozo o cueva en quese bru-
baje, pero que este mismo trubujo haga que
puse 11 los mismos el ácido carbónico con-
tenido en algún recluto adyacente. No debe
perderse nunca, de vista esta posibilidad.
Cuando un individuo respira ácido car-
bónico no puede en general socorrerse a sí
mismo, por lo cual debe prestársela auxilio
inmediatament:e. Lo pdmero es sacarlo de
la ctmósíere, en que se haya tntoxicudo, lo
cual puede hacerse, si se trata de un pozo,
con un unclón o garfios especiales, pero es
mucho mejor aecurrlr directamente al s a ~
corro personal. para 10 cunl, otro individuo
bajara adonde se halle el accidentado, con-
venientemente atado por la cintura con una
cuerda que sos-tendrán oteas varios, tenien-
do IDUYen cuenta que de la rapidez con que

80 obre depend-e que aquél pueda o no pros-
tal' el auxilio propuesto, pues si tardara
mucho rato, su aibuación no seria mejor
que la de la víctimlL. El individuo que baje
a SOC01'1'era la -vlctimu debe cubrirse cabeza
y hombros con un suco húmedo, para que
pueda respirar aire puro durante un electo
tiempo, impidiendo, o por 10 menos dilicul-

AEFLUA

50

tanda, los efectos perniciosos del gas car-
bónico.

Una vez puesto. al uire libre lo. víctima
de la aeñsía, se le coloca de ospnldue sobre
el suelo, quitándole el cuello, la corbata y
cualquier prenda que puedo. sorvlr de obs-
táculo para lo. reeplcuclónr si ul desvene-
cerse por 111eeüxía no cayó al agua, so 10
quito. rápidamenl;o 111ropa y so le mojo. 111
cabezn, el cuello y los hombros con agua
frlu. Téngase en cuente que esta operación
no debe reducirse, como ordinariamente se
hace, a rociar Hgerumente al individuo, sino
que debe colocarse la persono. que esté so-
corriendo a lo.vtctímc, o.cierto. distancia de
ésto. con un cubo lleno de aguo. fría, y urro-
jurlu sobre la misma Don la mn.yor fuerza
posible. So repiten estas aspereíonea con
toda 10.rapidez que Bepuede durante medio
minuto (el tiempo que se tarda. aproxima-
damente, en contar hasta breintn n la vele-
cidud ordinaria), y después se le seca el
cuerpo con uno. tOI1Ua. Si cerca del lugar
del accidente hay algún arroyo, se sumerge
en éste varias veces el cuerpo del asfixiado,
previamente desnudo, procurando que la
cabeza no entre en el agua. Después se
recurre a la respiración artificial.
Si la víctima hubiera caído al agua y estu-
viera entumecida, no se le someterá al tra-
tamiento anterior, pues la evaporación de
la humedad absorbe yo. más CILIardel que
puede producir un organismo tan debili-
tado e insensible. En estos casos debo 110-
vnrae al paciente a una cama previamente
calentada, se cubren sus miembros con frn-
neln.s calientes, y al mismo tiempo Be le
practica la respiración artificial, todo con
lo. mayor rapidez, como cuando se bmtc de
abogados y abarcados. Mientras se está
practicando 111respiración artificial, deben
dlU'SOfricciones enérgicas en las extremi-
dades.

Asfixill por gaa del alumbrado. Mucbns
personas apagan las luces dando media
vuelta o.la lhwe, sin preocuparse de si ésta
queda completamente cerrada, y hnsbu hay
quien las apaga de un soplo, como ei fuera
una cerilla, También es frecuente dejar
abiertas las -eepítee del gua cuando éste se
apaga espontáneamente por falta de com-
bustible o por otro. causo. cualquiera. Quien
duerma en uno. habitación donde haya sido
apagada de este modo una luz do gas, corro
el peligro de nsfixiarse mas o menos gra-ve-
mente, a menos que la habitación este por-
fectumeute ventilada. El tratomiento es el
mismo quo en el caso del ácido carbónico.

A9f.ixia.por gases de las alcantarillas. Sín-
tom(/s. Labios lívidos, conjuntiva Inyecta-

da, pupilas dllnbndua, insensibilidad, tem-
peratura alta, convulsiones.
Tratemienía . .Aire puro, respirnción urtl-
ricial, umoníuco, calé, duchas calientes y
frfus.

Asfixia por gases de las letrinas. La des-
composición de las materias fecales produce
ácido eulfbldrlco (hidrógeno sulfurado},
que de ser puro , bustu respirar muy poca
cantidad para que los resultados sean fu-
nestos. Deben tomarse cíertas precauciones
pa-rl1 entrar en estos sitios, así como en los
que estén en comunicación con los mismos,
pues aun cuando los gases desprendidos se
encuentren mezclados con aire, pueden
ocasionar dificultades en la respiración,
mareos y desvanecimiento. Lo!'! acciden-
tados so quedan fríos, la cara y los labios
se ponen amoratados, y lo. boca se llena de
espuma sanguinolenta.
El remedio consiste en retirar la persono.
a un sitio en que pueda respirar aire puro, y
someterla al mismo tratamiento que los
asfixiados por ácido carbónico.
Se pueden evitar estos accidentes disol-
viendo unos cuantos kilogramos de hlpo-
clorita do cal en un cubo grande de agua, y
echando la solución así formada al lugar
en que so sospeche la presencia de estos
gases, como, pOI:"ejemplo, cuando se tcata
de abrir un pozo negro Inego tiempo ta-
pado, etc. Si no se dispone de hlpoclorlto
de cal, puede emplearse una lechudu de c/11,
que absorbe el gas, quedando us¡ el aire
libro del mismo.

Asfixia por 6xido de carbono. ,El óxido de
carbono es un gas muy venenoso que se des-
prendo en la combustión incompleta del
carbón, y cuyo. respiración puede llegar n.
tener fatales consecuencias. Los síntomas
son parecidos a los de la asfixia por ácido
carbónico, así como los remedios son tam-
bién los mismos.
'I'ratándcae de carbones minerales, como
la antracita y eacbones bituminosos, sucede
que al quemarse en habitaciones cerradas,
desprenden óxido de carbono y otros gases
perjudiciales. Las personas que por des-
cuido duerman en una habitación con estu-
fas de esto. cleee que no sean hermétion-
mente cerradas y DO tengan In chimeneu
correspondíente, corren el peligro de sufrir
un serio envenenamiento. Ademiis, con-
viene recordar q un Ins estutus caldeudna al
rojo son permee.blee al óxido de carbono ,
Los remedios son los mismos indicados
para los intoxicados con ácido carbónico.

Asfixia p r o l 1 u ~ i d a por cuerpos extmños en
la go.rganta.. En caso de qua se atraviese un

60

ACCIDENTES

objeto en la garganta y no pueda tragarse,

se puede extraer con una horquilla o ulum-

bre muy romo y doblado por la punta en

forma de gancho. Si el cuerpo es duro o está

muy adherido y no 8111ede este modo, se
pueden utilizar como pinzas unas tijeras

con IILShojas aepacadae (ea decir, quitadas

del clavillo). Si el cuerpo extraño es nDIL
espina de pescado, Be toma un huevo crudo
en cuanto Be nota que esta. ac ha detenido
en In gurgunta.

Oaldas en el hielo; modo de evitarlas

Se mezclen 50 gr de trementina, 200 gr
de colofonia, 50 de bencina y 250 de aleo-

hol, calentando la mezcla suavemente hasta

que se fundan In.trementina y 111colofonia.
Con esta solución se dan unas cuantas ma-

noa n. las sueles, procurando que éstas S6
impregnen perfectamente: de este modo

Be evitan bastante loa resbalones en el hielo

a la vez que se conserva mejor el calzado.

Oolapsos

Generalidades. Es corriente confundir
estos accidentes con los desmayos, ya que se
presentan con los mimos caracteres que
estos Ultimas; únicamente se diferencian en
la intensidad y duración de los síntomas
que los acompañan. Los colapsos pueden
producir la muerte en caso de emociones
muy Intensas, o de cualquier golpe fuerte
en el estómago. La persona que sufre un
accidente de esta clase presenta los eigulen-
tes signos exteriores: piel y labios muy páli-
dos, ojos medio cerrados y sin brillo, sudor
viscoso y frío, temperatura muy baja y pér-
dida total o parcial de la conciencia. Estas
alteraciones son cuélogns a las producidas
pOI' las corrientes eléctricas intensas. Los
colapsos con pérdida de sangre son graves,
por Io cual se debe atender inmediatamente
a los utucndoa de este accidente. En perao-
nas de cierta edud son muy de temer las
consecuencias de los colapsos.
Tratamiento. Se coloca ti. la víctima ten-
dida boca arriba, con la cubezu bcju, y se le
da algún estimulante. El coñac, por su ca-
rácter aromático, es retenido por el estó-
mago cuando éste no admite otras bebidas
alcohólicas, y se administra en cucharadas
pequeños con hielo desmenuzado, durante
cinco o seis minutos; se suspende la ndmi-
nistmción do coñac cuando se nota que
aumenta la temperatura del cuerpo y que el
paciente da señales de ir reanimándose; des-
pués se duu, cinco o seis veces, 20 gotas de
espíritu amoniacal aromático. Se aplican en
las extremidades paños de agua caliente, no
siendo de recomendar los sinapismos.

Oontasiones

Ileneraluiadee, Los megullemícntos pro-
ducidos por golpes pueden ser sencillos (li-
gera rotura de pequeños VIlSOS y derrame
consiguiente) o complejos (rotura de VIlSOS
y desgarramiento irreparable de tejidos
próximos al sitio del golpe, que pueden
llegar a quedn.r como pulpa}.
Las contusiones van generalmente ucom-
pnñadns de choque nervioso en relación con
la importancia del golpe. Sin embargo, 1M
contusiones en las articulaciones o en el
pecho, cuulqufem que sea su importancia,
van acompañe.das de choques intensos que
hacen que se suponga el daño mucho más
importante de 10 que en realidad es.
La sangre extcaveeada depende del ta-
maño y número de los vasos en el sitio del
golpe y del espacio en que puede acumu-
larse la sangre que se derrame; por ejem-
plo, la rotura de un vaso de In.cabeza pro-
duce una gran hinohnzón a consecuencia de
la acumulación de sangre en un solo punto .
.A causa de estos derrames, se producen
en el sitio del golpe mancbas més o menos
oscuras según ].11acumulación de sangre,
Trcíamicnio, En Caso de ligeras contu-
siones se coloca al paciente boca arriba con
la cabeza baja. y se le dan los estimu1antés
recomendados en los demás casos¡ se pone
en alto el sitio de In. contusión para evi-
tar en ]0 posible la acumulación de sangre,
y se aplican compresas frías consistentes
en trozos de hielo envueltos en un pañuelo.
En los casos corrientes de magullamiento
en un dedo producido por una puerta o un
martillo, ee en."VUelveel dedo en una venda
de gasa o tela -víeíe. limpia que se mantiene
constantemente húmedn, con agua fría. Si el
dolor es grande, se eche en la venda un
poco de láudano y se pincha el dedo entre
la uña y la carne para dar salida a lu.sangre
ucumulndn. La hinchazón dura unos dfua
después de desaparecido el dolor. Son con-
venientes los linimentos estimulantes, ya
que favorecen el aflujo de sangre pura.

Descargas eléctric""

Las descargas eléctricas van seguidas de
colapsos que pueden producir la muerte en
caso de conmocíonee intensas del cerebro y
del eístema nervioso.
En uocidenbes graves, se desnudará inme-
diatamente a l:a vtctímn, rociándole el cuer-
po con agua hjEL, que Se arrojará con cierta
violencia; después de secarlo se le coloca en
la cama, aplicándole paños calientes o bo-
tellas de agua caliente en el estómago. Se
registran casos en que practicada la respi-
ración artificial durunto múa de una hora

DOLOR DE MUELAS: nmreriros

61

se ha logrado que recobren el conocimiento
persones que se habían dado por muertes.
Como estimulantes se recomiendan el
espíritu amoniacal aromático y el ugunr-
diente.

Desvanecimie-ntos

Al que sufre un desvanecimiento debe
muntenérsele con la cabeza más baja que el
resto del cuerpo, a cuyo efecto se le sienta
en una silla y colocándose una. persona
debrás de ella. cogerá el respaldo y poco a
poco dejará caer la silla hasta que la cabeza
del paciente llegue al suele. Otra persona
sostendrá al paciente por Iaa rodillas para
que no resbale o se tumbe. En la mayoria
de los casos, basta con esta operación para
que el accidentado vuelva en sí, dándole
udemáa algún estimulante.

Estimulantes en caso de perder el habla.

Se recomienda. aspirar de 15 a 20 gotas de
cualquiera de las recetas siguientes:
a) _.o\.1coho15partes, éter 5 partes, cloro-
formo 5 partes, mentol! parte. licor amo-
niacnl! parte; se mezclan estos ingredien-
tes y se echan Iaa gotee en un pañuelo que
se aplica a la nariz del pucíente.
b) .áfcobol jü-purtes, éter 5 partes, ele-
roformo 5 partes, mentol 1 parte, piridina
2 partes, ácido acético glacial 3 partes¡
mézclese todo y dese a oler al paciente.

Dislocaciones

Se llama. así a la salida de un hueso de su
sitio; en estos casos, procúrese no mover a
la victima hasta que llegue un médico.

Dolor de cabeza (cefalalgia)

Se ulivln mucho el dolor de cabeza olien-
do la siguiente agua de Colonia: esencia de
neroli 4: gr, esencía de romero y de berga-
mota en partes iguales 2 gr, esencia de lima
y de cáscara de naranja en partes Iguales
5 gr, alcohol desodorizado 1 litro. Es pre-
cíeo que las esencias sean buenas; la de
lima se altera con facilidad, y la de cás-
cara de naranja, si Be expone al aire algún
tiempo, queda inservible y estropea las
demás esencias.
.Añadiendo a 1/:litro del egua anterior
unos 6 sr de ácido acético glacinl resulta un
olor muy agradable y refrescante.
También se obtiene otra variante del olor
a colonia, muy propia para el uso indicado,
añadiendo 60 sr de alcohol amoniacal a un
litro de agua de Colonia.
otro remedio muy bueno contra el dolor
de cabeza "seobtiene disolviendo 4 gr de uce-

Rf:I:ETAIlIO

I " ' D l ~ S T I t T A L . -- ':l." F.n.- 3

tanilidn en 16 cm" de alcohol, y 2 gr de
carbonato amónico en 8 cm" de agua, mez-
clando cada solución con 30 gr de elixir
simple y después ambas soluciones entre sí.

Dolor de muelas: remedios

Gotasodontl1lgiens. Casi todos estos com-
puestos contienen ingredientes muy volútl-
les, como éter, ebc., por 10 cual deben con-
servarse en frascos perfectamente tapados,
y la boca debe cerrarse inmediatamente
después de cada aplicación, y tenerla ce-
rrada algún tdempo después¡ además hay
que procurar no tragar nada de dichos
preparados, por contener siempre prlnci-
píos muy activos.
a) .Amoníaco (de 0,880 a 0,885) 1 parte,
alcohol de DO por IDO, de 3 a 4- partes.
Puede agregarse un poco de esencia de cla-
vos o de cuvepuü, o de ambue,
b) Eter 6 cm", alcohol 6 cm", alcanfor
2 gr. .Á. esta solución se agregan 2 cm" de
amoníaco (de 0,880 a 0,885).
e) Oreosobu 2 gr, alcohol de 00 por lOO,
2 gr, esencia de cüwos 2 cms. Estas gotns
dan un resultado excelente pum muelas pi-
cadas o rotas.

d) Clorhidrato de morfina 2 gr, tintura
concentrada de cuñurroye, (hecha con nl-
cohol de DOpor ]00) 75 cm", esencia de cla-
vos 15 cm3

, cloroformo 15 cm". Se agita bien
baste, que In. mezcla resulte bien homogé-
nea, y antes de aplicar las gotns debe vol-
verse a. agitar el fmsco, que ha de C O D B e r ~
verse siempre bien tapado y en sitio fresco.
o) Alcanfor 8 gr, hidrato de cloral 8 gr,
esencia de clavos 4 gr, esencia de cayeput
4 gr, cloroformo 24 gr, tintura de pimienta
48 gr.

Gotas americanas. Las gotns conocidas
con este nombre estén compuestas de sal
común y aguardiente, coloreadas con rojo
de cochinilla.

Gotas de Blcke, Alumbre en polvo muy
fino 2 gr, espíritu dulce de nitro 30 cm:; se
agita de vez en cuando durante una hora.
Esta mezcla resul-te, muy poco homogénea,
por no ser soluble el alumbre en el líquido.
El espíritu dulce de nitro es una solución
alcohólica de éter nitroso.
Golas do Boerñcume, Opio] gr, alcanfor
en polvo de 8 a 10 gr, esencia de clavos
8 cm", alcohol de OCparIDO, 45 cm", Se agita
esta mezcla de vez en cuando durante una
aemenn, y después de posada se decanta.
Golas de Caplurad. Opio en polvo 65 cg,
alcanfor 05 cg, esencia de clavos 2 gr, esen-
cia da cayeput 2 gr, alcohol de UDpor 100
15 cm", éter 15 CID:. Se agita la mezcla. con
frecuencia durante uno o dos días, y des-
pués se decanta,

62

ACCIDENTES

Golan de Co/icrcau. Consiste este prepn-
rudo en una solución casi auturndu de al-
canfor en éter, u Iu cual se hn agregado

tanto amoniaco como puede admitir sin
llegar a enturbiarse; si ocurriera esto últi-
mo, hasta agregar unas gotas de alcohol

para, volver el liquido a su limpidez unte-
rior.

Golan de R·ighini. Creosota, 10 gr, alcohol
rectificado 20 cm", tintura de cochinilla

concentrada. 8 cm", esencia. de menta 1 gr.

Gomas adontlilgicns. a) Parafinu Ogr,
resina de Borgoña 50 gr, esencia de clavos
2 cm", creosota 2 cm", Se funden junta-
mente la pnmfínn y 111resina, y cuando In
mezcla esté casi fría se agrega la esencia y
la creosota, agitando bien. La musa resul-

tante puede moldcnrae en forma de píl-

doras o de conos pequeños o cilindros.
b) Cera blanca o esperma de bnllenn
2 partes, ácido fénico crlstnlizado 1 parte,
hidrato de cloral en cristales 2 partes. A la
cera o esperma derretida se agregan el ácl-
do y el hidrato y se agita bien basta diso-
lución. Estando aún líquida se echan en la
misma unas compresas muy delgadas de
algodón hidrófilo, y después se ponen a
secar, Ouendo duele una muela, se toma
un poco de este algodón, se calienta un
poco y se introduce en la plcadum, donde
lileendurece.

Pastas odonttillticas. a) Corteza rojo. de
caD.lU'l'Oya 2 gr, clorhidrato de morfina
35 cg¡ se reduce In. mezcla a polvo, y se
agregnn después Ogr de miel espesa y bue-
na, 20 gotas de esencia de clavos o de caye-
put, y canbidud suficiente de tintura con-
centrada de cnñurroye., haciendo con todo
una pasta Ilúídu,
b) Raíz de cnñlU'1'oya en polvo fino 1
peete, mástique en polvo fino Lpacte, azú-
car blanco pulverizado 1 parte, cloroformo
cuatddnd suficiente. Se forma una pasta que
se pone en seguida en un frnsco bien tapado.
e) Pa.sladcHandcl. Opio en polvo 1 gr.
alcanfor en polvo 2 gr, extracto de bella-
dona. 2 gr, extracto de beleño 2 sr, esencia
de cayepub 8 gotas. tintura. de canbáridua
8 gotas¡ se agrega agua de lechuga en can-
tidad suficiente para. Iormür una pasta.
d) Pasta do Do RUBt. Opio en polvo
.05 cg, extracto de beleño 65 cg, raíz de cu-
ñlU'l'0Yo.en polvo 1,3 sr, extrncto de bella-
dono. ].3 gr, esencia de clavos] 5 gotas.
e) Pasta de Turton. Raíz de cnñlU'I'oyo.
en polvo 2 gr, azúcar de pilón en polvo 2 gr,
alcanfor pulverizado 2 sr; se forme. mm
pasta con tintura. concentrada de caña-

rroya.,

j) Pasta de Vohfcr. Sangre de drago en

polvo 2 gr, opio en polvo 4,gr, goma másti-
que en polvo 8 gr, resina eundéeeca en
polvo 8 gr, esencia de romero 25 gotas, tin-
tura de opio cnntidud suficiente pura for-
mur unu paste,
Pura emplear UDI1 do estas pastas, 50 in-
t.roducc un poco en 1[1muela picada, pro-
curando no traga!' nudu.

Pasto. po.rD.mBtBr el nervio. Acido urse-
níoso 4 partes, eulrnto de morfina 2 partes,
esencia de clavos 1 parte, creosota canti-
dad suficiente para formar una pueta, Des-
teuído el nervio, 50 rellena lo.picadura de la
muelo. con un.a pasta compuesta de partes
Iguales de alumbre, timol, óxido de zinc y
glicerina.

Remedios caseros. Tanto si se trato. de
dolores nerviosos como de canee, se calman
con fomentos cnlientes ul extedor, y apli-
cando medio higo caliente al interior. Des-
puéa se limpia muy bien la cazíudura con
un pnlillo, y Be aplica un teoclto de algodón
empapado en. láudano.

Dolor de oídos

Remedios ceeeeos. Para cnlmae el dolor
de oídos se deja evaporar uno. cucharada de
tintura de lú'uduno hasta que pierda casi
todo el alcohol, se le agrega media cucha-
rada de glicerina, se calienta la mezclo. nl
baño mm-In.y so echa en el oído. También
puede humedecerse un poco de algodón
hidrófilo en láudano, que se seca al fuego,
y se divide en. trocitos que se introducen en
una pipa de fumar; se prende fuego 0.1algo-
dón, y tapando la boquilla de la pipa con
un pañuelo p.ara evítac el contacto directo
con el oído. ae introduce aquélla en éste
y se sopla por lo. cazoleta de Iu pipa para
que el humo del opio contenido en el Iáu-
dano penetre en el oIdo a través del pa-
ñuelo.

Envenenamientos

Principios generales. Las siguientes no-
tas han sido -tomudua de la ePburmecopeín
of St. Thoma.sis Hospitah:
a) Los venenos ingeridos en el estó-
mago se eliminan con lavados de estómago
o con emétücos o bien se neutralizan quimi-
cemente. PlU'a los lavados se emplea In.
Banda y agua, caliente con el antídoto reco-
mendado en cadu CO.'.lO, ya sea en solución
o euspenaíón.,
Peea loa eméticos consúlbese la lista.
Muy importante. Si se trata de venenos
corrosivos, n.o debe emplearse de ningún
modo el lavado, ni ningún emético.

ENVE!\ENAMJENTOS

03

b) Si se conoce algún antídoto fisioló-
gico del veneno de que se trate, suminís-
trese inmediatamente. Para antídotos con-
súlteae la lista que se da más adelante.
c) Para la eliminación rápida del vene-
no, se dan inyecciones intravenosas de una
solución normal salina, si el envenena-
miento es producido por ulouloides,
Muy importante. En los envenenumien-
tos con fósforo, no debe emplearse ningún
aceite.

d) Tratamiento en los casos siguientes:
Colapsos: se coloca a la víctima acostada y
boca arriba; inyecciones aubcuténeee de
éter o estricnina; espíritu amoniacal aro-
mático con agua; sinapismos en la región
precordial. Falta do renpiración: respira-
ción artificial; aspersiones de agua frIa; si
existe obstrucción laríngea, se hace la bra-
queotomiu; inhnlnciones de oxígeno. Dolo-
rca agudos: inyecciones hipodérmicas de
morfina.

e) Una vez eliminado el veneno, se dan
emolientes. (Véase la lista que se da mée
adelente.)

Siempre que se esté frente a un caso de
envenenamiento, y como tratamiento pre-
vio baste. la llegada. del médico o basta que
conocido el veneno produclior de la into-
xicación se sepa el antídoto que ha de apli-
carse. se pueden seguir las instrucciones
que damos a continuación.

Tro.tamiento pre'9io general en eaeca ae
envenenamiento. Cuando una persona in-
giere un veneno, ante todo ha. de procu-
rarse que vomite, para ]0 cual basta darle
un emético o vomitivo, que puede tenerse
dispuesto fácil y rápidamente. y de acción
pronta. y eficaz y muy segura. Probable-
mente no hay cosa mejor, en este aspecto,
que dar a beber un vaso de agua caliente
mezclada, con una cucharadita de mostazo.
molida, lo cual tiene ademáa In. ventaja de
estar casí siempre a mano. Si no se dispone
de mostaza seca se hace uso de la del espe-
ciero. El efecto de la mostaza puede faci-
litarse, en general. agregando una canti-
dad equivalente de sal común. Si no se
tiene mostaza, se echan dos o tres cucha-
radas pequeñea de alumbre en polvo en
jarabe de melaza y Se da a beber con agua
caliente; también se pueden echar de medio
a un grnmo de sulfato de zinc (vitriolo blsn-
ca), o de 1 a2 gr de hípecucuunu, con 5 ó 10
centigramos de tártaro emético. en una
copa o vaso de agua caliente, y se repite la
operación cada diez minutos, hasta haber
suministrado tres o cuatro dosis, a menoa
que se haya producido antes el vómito.
Después de haber vomitado deben tomecse
grandes sorbos de agua caliente, de modo

que continúe el vómito hasta eliminar com-
pletamente la sustancia Venenosa, y enton-
ces es cuando deben darse los nntídotoa o
contravenenos oonveníentes. Si no puede
producirse el vómito hay que practicar el
sondeo del estómago. Cuando se sabe con
certeza la clase de veneno ingerido debe
emplearse el cntfdoto correspondiente; pero
si no se tiene esta. certeza, como sucede con
frecuencia, conviene dar partes Iguales de
magnesia calcinada, carbón pulverizado y
sesquióxido de híerro, mezclado todo con
una cantidad suficiente de agua. Esta mez-
cla es inofensiva y da muy buenos resul-
tados, ya que sus ingredientes, aunque tan
corrientes, son antídotos pura loa venenos
más activos y frecuentes. En caso de no
poderse obtener esta mezcla, debe aliviarse
el estómago y protegerse. suministrándole
una bebida emoliente, mucilaginosa. 11olea-
ginosa, como clara de huevo, leche, muci-
lago de goma l1rá.biga o corteza de olmo,
un cocimiento de semillas de lino, almidón,
harina de teígo, o arrurruz mezclado con
agua, aceite de linaza o de olivas. o man-
teca derretida. Después deben limpiarse
muy bien los intestinos can un laaente mo-
derado, como, por ejemplo, una cucharada
o dos de aceite de ricino (contraindicado
en los casos de envenenamiento por el fós-
foro), o una cucheradlte de magnesia cal-
cinada; el dolor debe combatirse adminis-
trando al paciente unas cuantas gotas de
Iaudcno, y repitiendo la aplicación de catu-
plasmas calientes .. fomentos, y emplastos
de mostaza,

Lista. de nntidotos. Las cantidades se ad-
ministran en unn. Bola dosis cuando se trata
de un adulto. En casos excepcionales. te-
niendo en cuenta la gravedad de los sínto-
mas y la cantidad de veneno ingerido, pue-
den repetirse las dosis.
En el empleo de los antídotos, conviene
no rebasar las dosis terapéuticas que se
indican en Iua páginas "lBy 74.
Eméticos. 1. Clorhidrato de apomor-
fina (5 mg) en inyecciones hipodérmicas.
2. Bfpececuann en polvo 2 gr en agua.
3. Bxtaacto :flúido de hípecacuuna
1,2 cm" en agua.

I

4. Mostaza, una cucharada en 225 gr de

agua.

6. Sal común, una cucbaredn grande en

agua caliente,
O. Sulfato de zinc 2 gr en 225 gr de agua

caliente.

Si no se dispone de ningún emético, se
provoca el vómito haciendo cosquillasen
las fauces.
Emolientes. 1. Leche.
2. Aceite de olivas.

04

ACCJDEKTE.S

9. Harina de avena 30 gr en infusión
con 300 gr de agua,
4. Clara de huevo.
Belinuücniee, 1. Aguardiente 15 gr en
00 gr de agua.
2. Cloruro de estricnina de O cg a 4 gr
para inyecciones hipodérmicas.
3. Eter de 1,8 a 4: cm" en inyecciones

bípodénuícas.

4. Espíritu amoniacal uromútdcc 4 cm"

en agua.

5. Amoniaco en inhnlaciones.
6. Café 60 gr en infusión con un cuarto
de litro de agua.
7. Sinapismos humedecidos en agua

bíbla,

Antídotos químicos. 1. Creta o blanco
de España 15 gr mezclados con agua.
2. Bicarbonato sódico o potásico 8 gr en
agua (únicamente en caso de que no se dis-
ponga de magneeía).
3. Magnesia calcinada 15 gr con agua.
4. Bacarato de CMsoluble 4:u 8 cm" en

agua.

5. Acido cítrico o zumo de limón 30 gr
disueltos en agua.
6. Sulfato sódico o magnésico 15 gr en
un cuarto de litro de agua.

7. Oxído férrico hidratado, preparado

en el momento de emplearlo, agregando lL
una solución de 15gr de cloruro férrico en
un cuarto de litro de agua, 8 gr de magne-
sia u B cmu

de amoníaco diluido (no amo-

níaco liquido concentrado).
8. Sulfato de cobre 15 cg en 00 a DOgr

de agua.

O. Trementina mediclnn.l2 cm" en 30 gr
de agua. Se repite esta dosis cuatro veces
en una hora.

Hl, Permangannto potásico 35 cg en
250 gr de ngun,
11. Acido ténlco 1,3 gr en agua¡ o té
muy concentrado.
Antídotos fisiológicos. 1. Oápsulee de
nitrito de amilo 0,2 cm", para inhalu-
clones.

2. Bulfato de atropina de O cg a 4 gr,
para. inyecciones bípodérmícae.
B. Hidrato de cloral 2,5 gr en 00 gr de
agua, para beber o en enemua.
4. Oloroformo en inhalaciones.
5. Tintura de digital 1,2 cmu,

para in-

yecciones hipodérmicas.
6. Tartrato de morfina de 6 a 20 cg,
para. inyecciones hipodérmicas.
7. Nitrato de pilocarpina. 1,5 cg, para
inyecciones hipodérmicas.
8. Bromuro potásico de 2 a 4. gr en
agua, para uso interno.
g. Sal común 4 gr en medio litro de
ugun esterilizada, a la temperatura del
cuerpo.

Slnto.JI1I1oB"Yuntllomiento de los venonos
méa oonooidos. A continuación damos una
lista por orden alfabético de los venenos
más corrientes, ul. mismo tiempo que el
tratamiento general aconsejado en cada
eaan. Los unbídotoa se dan por el número
de orden que les corresponde en la lista
anterior de e.ntídotcs.
Aceito alcanforado. Véase Alcnnfor.
Aceite csc71cial de almendras amargas.

Véase .ácldo cianhídrico.
Aceite de c:rolón. Síntomas: dolores de
vientre, vómitos, diarrea, piel fría, colap-
sos. Tratamiento: sondajes o eméticos, al-
canfor, estimulantes, morfina, geclme de
harina, cataplnsmas de linaza.
Aceite de v-itriolo. Véase .ácldo sulfúrico.
Aceite.s mi21.cralcs;pelróleo. Véase Esen-
cias minerales.
Acido carb.onico. Véase Gases.
Acido cicnl-]tidricoo prúsico (agua de lau-
rel. cianuro 'pctástco, cianuros. esencia de
almendras a.margas, etc.). Bíntomas: en
grandes dosis, es mortal de un modo casi
instantáneo "Y seguro; cuando no produce
la muerte inmediatamente, se tiene pérdida
del conoclmtento y de la voluntad en el
movimiento de los músculos. El olor del
veneno se no-ta generalmente en el alienta.
Tratamiento: cloro, en forma de agua de
cloro diluídu , en dosis de 5 a 15 cm". Una
solución poco concentrada de bípcclorlto. de
cal o de sosa; puede darse amoniaco líquido
muy diluído inhalando con cuidado sus
vapores. Afusión fría, y cloroformo con gli-
cerina o mucdlego (en partes iguales en una
cucharilla) repetida esta dosis con relativa
frecuencia, hasta que los síntomas indiquen
alivio. Respiración artificial, inyecciones
de atropina, corrientes eléctricas.
Anido eíir-icc, Véase Acidos vegetales.
Acido clor1ddrico. Vénse Acidos mine-

rales.

Acido fónico (creosota y líquidos desinfec-
tantes). Lavados, con precaución, y des-
pués, emplear elantldoto químico núm. 4.
Emolientes I y 2. Estimulantes en abun-
dancia. Inyeccíonee intravenosas o rectales
de solución eulína,
Acido8 minerales (ácido sulfúrico o aceite
de vitriolo, ácido nítrico o agua fuerte,
ácido clorhídrico o espíritu de sal, líquidos
de soldar, líquidos de las baterías de acu-
muladores). Síntcmne¡ Babor ácido y ar-
diente en In "boca, dolores agudos en la g1l.r-
gante., estómago e intestinos; vómitos fre-
cuentes, generalmente con sangre; boca y
labios excoriados y arrugados, blancos o
amarillos¡. hipo, frecuentes defecaciones,
más o menos sanguinolentas; respiración
dificultosa, pulso Irregular, sed exceeívu,
aumentando las bebidna el dolor y no par-

ENVENENAMillNTOS

05

muaeclcndo en el estómago; frecuentes e
Jnúbiles esfuerzos plLra eliminar la orina;
sudor frío, semblante ulterndn, y convul-
siones. generalmente seguidas de la muer-
te. El ácido nítrico da lugar a munchaa
amarillas, y el sulfúrico a mancbaa negras.
Tratamiento: se mezcla magnesia calcinada
can leche o agua hnete tener la consistencia
de la crema, y se da a beber en abundancia,
un VllSO cada dos minutos, si el paciente
puede tengar, Hasta que se dlapougu de
magnesia. si no se tiene a mano, puede
darse jabón corriente (blando o duro),
creta, blanco de España, o hasta cal de la
pared, mezclndu en agua. Es preciso pro-

VOClLl' el vómito por cosquilleo en la gnr-
gunta, y cuando se ha expulsado el veneno,
hay que dar a beber infusión de semillas de
lino, de corteza de olmo leonado o de avena
perlada, o también cualquier bebida suave.
La inflamación que siempre se produce re-
quiere un tratamíento eficaz para eulvur la
vida nl paciente. En CMOS graves, inyec-
ciones de morfina y hasta puede convenir
pmcbícur la traqueotomía.
Muy importante. No deben emplearse
los eméticos ni los lavados de estómago.
Antídotos químicos 1, 2, S Y 4. Emolientes
1, 2 Y 3.

Aciao nturicitico. Véase Ácidos minerales.
Acido níirica, véase Acidos minerales.
Acido oxalico y sal de ucederae. Muy im-
portante: no se deben emplear eméticos ni
lavados, más que en el caso de aplicarlos
inmediatamente después de ingerido el ve-
nena, y aun en este caso con muchas pre-
cauciones. Antídotos químícoa 1 y 4, de
ningún modo 2 ni 9.
Acido prúsico. Véase Acido cianlúdrico.
Acido Bulfúrico. Véeee Acidos minerales.
Acido tartárico. Véase Acidos vegetales.
..ácidos vegetales (ácidos ncétíco, cítrico,
oxálico y tartárico). SíntoDl.llB: oorrosiones
y perforación, mal olor, vómitos de eaegre,
diarrea, dolores de vientre y colapso. Tra-
tamiento: no emplear sondas para el esté-
mago; jabón y egua, cal, magnesia calci-
nade, leche, aceite, gachas espesas de hari-
na. Morfina en caso necesario (conmoción o
postración nerviosa). No debe darse sosa,
potasa ni amoníaco.
Aoonitina. Tratamiento para restablecer
lo. respiración normal, Estimulantes núme-
ros 1 y 2. Infusión salina. 'véase Acónito.
Acónito (napelo, árnica. venenosa, jara-
mago azul, matalobos), Bíntcmua. zumbt-
dos y entorpecimiento, ardores y dolor de
estómago, parúliala de abajo arriba; pulso
y reepímcíón débiles; cubeea despejada.
Tratamiento: sondajes de estómago o emé-
ticos; estimulantes (aguardiente en agua
helada, una cucharada cada media. hora);

atropina en inyecciones; calor y 1'l!pOSO;
inyecciones hipodérmicas de digital; nitrito
de amilo; respiración artificial; ducha frIa
sobre la cabeza. y pecho; calor moderado
en las exteemidedoa.
Agua [uerío. Véase Acido nitrico en Aci-
dos minerales.
Aguardienle. Bíntomus¡ intoxicación;
véetígos, labios lívidos, convulsiones, esbu-
por. Tratamiento: sondajes de estómago o
inyecciones hipodérmicas de epomorñnu¡
amoníaco; corrientes eléctricas¡ café. du-
chas, nitrito de aanilu.
AlcaliB (potasa, sosa, amoníaco, etc.).
Muy importante: no deben darse lavados
ni eméticos. Antrdotos químicos números
5 y O. Emolientes uúma. 1, .2 Y 4. Estimu-
lantes. Véeee Lejías.
Alcanfor. Síntomas: olor característico
a alcanfor, debilidad, languidez, delirio,
convulsiones, frío, pulso rápido y respi-
ración dificultosa. 'l'ratamiento: sondajes
de estómago o inyecciones hipodérmicas de
apumorñna¡ estimulantes: calor y duchas.
Alcohol. Especialmente aspersiones frías.
Farediamo (corrientes aléctñcus¡ y respira-
ción artificial.
Alimentos. Véanee Carnes, Conserves,
Pescados, Setea,
Almendras amargas (aceite esencial o
esencia de almendras amargas). Véase
Acido cianhídrico.
Amoniaco. Bfntomaet dolores en In.boca,
como si se estuviera. quemando, así como
en el pecho y el estómago; membrunna in-
flamadas y enrojecidas; respiración dificul-
tosa; vómitos de sangre; pulso lento; palí-
dez y debilidad en la voz. Tratamiento:
vinagre, zumo de limón, bebidas emolíen-
tes; tcaqueotomfa., inhalaciones de vapor
o de cloroformo, morfina en inyecciones
para. combatir 1M conmocíones. No debe
emplearse el sondaje de estómago. Véase
Lejías.

Antimonio y BUS compuestos (tártaro emé-
tico. vino antimoniado, manteca. de anti-
monio, quermes mineral. sulfuro hidratado
de antimonio). 8íntomas: desmayo y néu-
seas, seguidos de vómitos continuados y
dolorosos, marren. dolorosa, garganta apre-
tada y con aensa.ción de quemadura, calam-
bres o coubracojonea nerviosas, con sínto-
mas de teestomoa del sistema nervioso, y
una gran postración, que con frecuencia
termina en muerte. Tratamiento: estimu-
lantes y el tratamiento aconsejado para los
colapsos (página. 00); si se trata de manteca
de antimonio, DO se darán Iavudce. Los
eméticos concueren, geuemlmente, a la
acción del veneno. Si no se ha producido
Vómito, debe pr-ovocarse por cosquilleo en
las fauces, y administrando muchos tragos

66

ACCIDENTES

do nguu caliente. Deben darse con pronti-
tud infusiones astringentes, como de ugn-
Ilua, corteza de roble Q quina, que sirven de
antídotos. Emolientes núms, 1 y '.1.?'tUco-
tras se prepurn In.infusión puede emplearse
quina cnlisa.ya en polvo, o té verde muy
concentrado. Para contener 10B vómitos
debe upflcarse sobre el estómago un paño
húmedo con amoníaco concentrado, y ro-
ciándolo después con un poco de morfina;
en caso necesueíc so recurre 11 inyecciones
hipodérmicas de morfina.
Aniípirina, La anbípírínu y otros medi-
camentos empleados contra los dolores de
cebeza.aon venenosos cuando ee toman en
grandes dosis. obrando sobre el corazón de
un modo pernicioso. 'I'mtamíentoi emétícoe
y estimulantes. tules como el espíritu amo-
nincul uromútico, el café, el ngunrdíen-
te. etc.

Arsénico y sus compucsto8 (ácido arsenio-
so, algunos insecticidas, papeles matamos-
cas, matan-atas, etc.), Síntomas: general-
mente, 111cabo de una hora se experimenta
calor y dolor en el estómago, seguidos de
vómitos, con una sequedad ardiente en la
garganta y uno. sed ebmsudoru¡ las mate-
rlas vomitudus están genernlmenbe colo-
rendas de verde amarillento, o son oscuras,
y a veces sanguinolentas. A continuación
se presenta la diarrea o la disenteria; el
pulso se hace corto, débil e irregular¡ la
rcspteocíón muy molesta por opresión.
Pueden prosenturee dificultades para vomi-
tar y con frecuencia calambres, convulsio-
nes, y hasta parálisis, precursora de la
muerte, que a veces tiene lugar a las cinco
o seis horas de haberse ingerido el urséníco.
'I'rutamiento¡ antídoto químico núm. O;
emolientes. Se da un emético pronto, y
después peróxido hídrutado. de hierro (re-
cién pcepucado) en cuchurudue, cada diez
o quince minutos, hasta que Bevean mejo-
rados los primeros síntomas. A falta de este
cuerpo, o mienbrus se prepara, se dan gran-
des tragos de leche fresca y huevos crudos,
agua de cal y aceite, manteca derretidn,
magnesia en una gran cantidad de agua,
o si nndu de esto se tiene a mano, harina y
agua, pero dando siempre primero un emé-
tico, o provocando el vómito mediante aon-
deos o con cosquilleo en la garganta con
una pluma de ave, etc. La Inílamación del
estómago que se presenta después debe tra-
tarse con catapluemas, fomentos calientes
y bebidas mucílagínoses.
Atropina (hierba mora, belludonu, esbm-
murrio}, 'I'rntamiento para restablecer la
respiración. .ánttdcto químico mimo ]1-
Antídoto fisiológico núm. 7. 'véeee Bella-
dona.

Los antídotos fisioIOgicus usunles para

los alcaloides 'mldríátlcoa de la belludonu,
el estramonio y el beleño, son la morfina y
la eeerínn. Como estimulantes Se dan ordi-
nariamente té o café cargados y uguardíen-
te. Cnsi toda In. confianza se ha puesto, de
ordinario, en el sifonndo del estómago y
grnn abundancia de ugun pnru el lavado
del mismo. El antidoto considerado antes
como el mejor era la muscurlna extractada
con alcohol de la seta aman ita muscaria,
pero la diíioulbad de encontrar ésta ha
hecho que Be vaya empleando cada vez
menos hustn cl-víduvlu casi por completo.
Los experimentos hechos sobre animales
con este antídoto han demoatmdo que neu-
tcnlizu las dosis venenosas de estos alca-
loides.

Bario: salea de cale meícl, Tratamiento
para oaaos geuea-alea¡ antídoto químico nú-
mero O.

Barita. Bínt-omnsr vómitos, dolores in-
testinales, diarrea. ulbemclonee en el pulso
y respiración dificultosa, cslumbres, paré-
lisis y vértigos. Tratamiento: eoúduies de
estómago o eméticos, sulfatos, calor, esti-
mulantes, tnyeccíonee de morfina.
Beleño (Hyoscyamus). Sfntomns¡ con-
tracción muscu.Ier, dificultad para articu-
lar con clurldud, pérdida del conocimiento
y estupor; después, vómitos y díurren, pul-
BOdébil e intermitente, movimiento con-
vulsivo de las extremidades. y coma. Tra-
tamiento: el mismo que en el caso de enve-
nenamiento por el opio.
Belladona. Bfnbomns¡ sequedad en la
boca y gurgant.a, mucha sed. ojos brillan-
tes, gran dificultad en la deglución, náu-
eees, desvenecízníentos, vista turbia o pér-
dida de la misma, gran enaunchumiento de
la pupila, vértigo, delirio y COIDa.Trata-
miento: no se conoce huste ahora ningtin
nntídoto; lo que debe hacerse es auminíe-
trnr un emético de efecto riLpido y confiarse
a la csbimulacfón continua producida por
café, ugueedíen-te, coñac, etc., y si es nece-
sario se recurre a la respiración artificial.
El opio y sus 'preparaciones, morfina, láu-
dano, etc., están muy indicados para con-
trarrestar los efectos de la bellndonn, y
deben darse en -pequeñes y frecuentes dosis,
uaí como café muy cargado y té verde.
También parece que dan buen resultado
las inyecciones de pílocnrpínn.
Bcm:al,. bencina. Slntomna: sueño, estre-
mecimientos, eespírucíón dificultosa, ruido
en la cabeza. Tratamiento: sondajes de es-
tómago o eméticos; estimulantes, inyeccio-
nes de atropina. duchas, corrientes eléctrl-
CM, respiración uetíñcíul.
Brucina, Véase Eatricninü.
Canláridaa. Síntomas. olor nauseabundo
del nlíento, gusto agrio, con calor ardiente

ENVENENA1lUENTOS

07

en la garganta, estómago e i n t e ~ t i n o s ; vó-
mitos frecuentes, casi siempre sanguino-
lentos; deposiciones abundantes y con aun-
grc, mucho dolor en el estómago, sensación
do calor urdícute en la vejiga y mucha difi-
cultnd para evncuae la orina, seguida de
convulsiones grandísimas, el delirio y la
muerte. Tratamiento: excitar el vómito
bebiendo en nbundancilL aceite de olivas u
otro aceite comesbíblo, azúcar yagua, leche
o infusión de olmo leonado; enemas de ucel-
te de r-icino y almidón, o leche caliente.
Lne influmncicnes que generalmente se pre-
sentan después deben ser tratadas por un
médico. Sobre el estómago, vientre y mus-
los deben darse trlccíonea con aceite o al-
cohol alcanforado.
CciJiamo Ílldico. Véase Piorotoxinu,
Carnes venenosas. El consumo de carnes
procedentes de animales enfermos va acom-
pañado de etntomas mús o menos agudos
de envenenamiento.
Es conveniente que los animales destina-
dos ul sacrificio se dejen refrescar después
de los largos Elincómodos viajes que por lo
genoeul preceden a su llegada al punto da
consumo, pues de no ser así, la cnme pierde
parte de sus propiedades nutritivas, com-
parada con la de animales sacrificados al
poco tiempo de abandonar los pastos . . A d e ~
mas es mucho menos sabrosa y tiende a
descomponerse con rapidez . .A juicio da
personas eutoñsadea se estima que la dife-
reneia en propiedades nutritivas entre estas
dos clases de carnes es del 50 por 100 en
favor de In.carne de animales sanos y aacrl-
ñcedos después de desaparecidos la exci-
tación y el cansancio motivados por el
viaje. Estos cuidados aumentan el coste en
pequeñísima cunuidnd comparada con los
beneficios que producen.
tlíanures, Tratamiento para restablecer
la resplrucíóm estimulantes núms. 3, ,1, 5
y l. Véase también Acido cianhídrico, para
los síntomas y tratamiento.
Cicula. Síntomas: sequedad de garganta,
temblores, vértigos, dificultad para beber,
postración y desf<.Lllecimiento, miembros
sin fuerza, o paralizados por completo, pupí-
las muy dilatadas, pulso rápido y débil,
insensibilidad y convulsiones, que a veces
preceden a la muerte. Tratamiento: hacer
que el estómago quede limpio, con sonda-
jes o eméticos, y dese uguurdiente a cuchn-
radas con media cuchamdífa de amoníaco,
repitiendo con frecuencia esta dosis, y si
hay mucho dolor y vómitos, dese bromuro
amónico en dosis de 30 cg cada media
hora. También puedo que sea necesario
recurrir a la respiración nctdflcíal y a las
inyecciones de utecpíne,
Cloral. Síntomnst pérdida de Juecza

muscular, disminución de la sensibilidad,
estertores ul rospbur. 'I'mtamtento¡ sonda-
jes o eméticos, calor, excitantes, café, in-
yecciones de estricnina, nitrito de umílo,
respiración artificial.
Cloro. Stntomss. estrechez de garganta,
irritación en el pecho, tos, dificultad al res-
pirar y al tragar. Tratamiento: aire puro,
inhalaciones de vapor y de amoníaco, sul-
furos, hidrógeno, cloroformo, éter. Véase
Gases.

Cloroformo. Si se ha tragado, el trata-
miento consiste en practicar sondajes de
estómago o administrar eméticos, solución
de carbonato de sosa, excitantes, slnapís-
mas sobra el corazón, nitrito de umilc. Si
solamente se ha Inhalado, el tratamiento
debe ser: aire puro, duchas, respiración
artificial, nitrito de umilo y corrientes eléc-
tricas.

Caballo y BUS oonvpueotoe. Síntomas: calor
y dolor en la garganta y estómago, contrac-
ciones violentas y vómito, -piel pegajosa y
fría, pulso corto y débil, respiración agi-
tada y dificultosa, diarrea, etc. 'I'rutamien-
ter un emético, seguido de mucba Ieche,
huevos, harina blanca yagua, y bebidas

mucílagtnoeee.

Oobre (vitriolo azul, cardenillo, y ealena
o comidas hechue en vasíías de cobre). Sín-
tornes¡ inflamación general del tubo díges-
tivo y Iult.a de orina; hipo, Babor metálico
desugradubla, vómitos, cólico violento, sed
extremada, sensación de estrechez en 111
garganta, unsíae, dostnllecímíento, vnhí-
dos y espasmos, y convulsiones general-
mente eeguidaa de muerte. 'I'rubnmiento
general: antídoto químico núm. 2 (o tam-
bién 00 cg de Iecrociuuurc potásico en 00
gramos de agun.}, Emoliente núm. 1 en
grandes dosis. Estimulantes núma. 3, 4, 5
Y 1. Grandes dosis de jarabe simple todo 10
caliente que ao pueda tragar, hasta que el
estómago devuelva todo cuanto contiene;
claras de huevo y grandes onnbidndea do
leche, o también peróxido hidrutado de hie-
rro: cateplnsmas de Iinuzn, y si es preciso
inyecciones de morfina.
Cocaína, La cocaína se emplea como
anestésico para pequañns operaciones de
ojos y nariz; disminuye la inflamación y
congestión dé Iae mucosas, y se toma en
polvo o Hquldu, sorbténdole por la nariz
para quitar el romadizo. Pero su uso fre-
cuente hace contraer un hábito tan difícil
de combatir y tan peligroso como el del
opio. En dosis de 20 a 30 cg para uso ínter-
no produce síntomas de envenenamiento
análogos a los producidos IJar el opio, con
la diferencia de que con In cocaína se dila-
tan 1M pupilas en vez de contraerse, y de
que la respiración no se hace tan débil.

68

AOCIDENTES

'j'ratamlentc general: estimulantes núme-
ros 4, 5 Y 2. Antídoto fisiológico núm. l.
El tratamiento es el mismo recomendado
para el opio, aunque DO es tan urgente la
aplicación de la respiración artüicinl. Es
muy bueno mesclue pactes iguales de ni-
m-ito de umilo y alcohol, calentar 1lLmezcla.
resultante y respirar BUB vapores.
Coloquíntida. Síntomns: vómitos, dia-
rrea, frío, pulso débil, colapsos. Tratamien-
to: sondaje de estómago o eméticos, alean-
for y demás sustcnolaa Indícedas para el
cólquico.

Cólguico. Síntomas. vómitos, diarrea,
sed, picor en In. garga.nta.. 'I'rutnmlento¡
sondajes o eméticos, ácido téuico o gálico,
emolientes. estimulantes. morfina.

C o n 8 ~ t v a B averiadas. Tratamiento rece-

mendado para colapsos. Antídoto químico
número 11.

Creosota (ácido fénico). Síntomas. dolor
de quemadura, orina oscura, sabor acre y
picante, piel frIa, sed, vómitos, diurrea,
pupilas coutcetdes, etc. 'I'ratamíentc¡ un
emético y gran abundancia de albúmina,
como clurn de huevos, o a Ialte, de éstos,
leche o harina con agua, agua de cul uzuon-
rada, aceite de ricino, eebímuluutea, calor,
corrientes elécteícns, ínyeccíonea de atro-
pina, nitrito de amilo, sangrla. Véase Acido
fénico.

Cromo y cromatos. Bíntomne¡ vómitos,
diarrea, calambres, dilatación de 1!lBpupt-
fue, retención de la orina. Tratamiento:
sondajes de estómago o eméticos, carbo-
nato de magnesia, creta.
C'l1rarina. Sfntomns: parálisis de los
múaculoa y de la respiración. Tratamiento:
respiración artifioial,· estimulantes. y la-
vado de la herida (después de bien ligada
ésta).

Daturina. VéllBe Atropina.
Diuital. Bfutcmna¡ pérdida de fuerza,
pulso débil y agitado¡ languídee, néuseee,
vómitos y estupor; sudor fria, pupíles diln-
tadea, quejidos, respiración irregu1nr y a
veces convulsiones. Tratamiento general:
antídoto quhnico núm. 11; después del vó-
mito, bébase eguerdíenta y amoniaco en
dosis freouentes, ácido tánico; uplíquese
calor en las extremidades, y si es preciso
bégaae la respiración nrtüioia1; debe tener-
se acostado al paciente desde que se cause
el envenenamiento.
Eldboro (eléboro blanco, veretro, hierba
de bullesterca, vedegambre blanco). Bín-
toIIUU3: vómitos violentos y diarrea con
deposiciones sanguinolentas,. ansias, tem-
blor, vértigo, desmayo, pulso debilitado.
sudores frIas y convulsiones. Tratamiento:
excitar rápidamente el vómito con.grendee
sorbos de ngua caliente, melaza. y agua,

hacer cosquillas en la garganta con los de-
dos o con una pluma de ave, y tomar emé-
tieos; hacer tomar bebldus clengínoaee y
mucllagínosas, aceite de ricino, enemas,
ácidos, café car-gado, ulcanjor y opio.
Eruotina. Síntomas: zumbidos, .ealam-
bree, vómttoe, diarrea. 'I'mtamiento¡ lava-
dos de estómago o eméticos, ácido tdnioc o
gálico, nitrito de nmilo, estimulantes. Debe
tenerse al paciente acostado y en sitio tem-
plado.

Esencias mirurales (bencina, parafina,
petróleo). Trata.m.iento general. Emoliente
número 2 empleado en grandes cantidades,
y lavados con leche.
Eslaño (clonare de estaño, solución de
estaño empleada. en tintorería, 6xido de ea-
taño o cenísee de estaño). Síntomas:
vómitos, dolores en el estómago, ansíes,
deeceosiego, pulso acelerado, delirio, etc.
Tratamiento: vaciar el estómago y admí-
nistrar claras de huevo en egua, leche en
grandes cantidades o harina batida con
agua, con mugraeeíu.
Estramonio (hierba. hedionda, higuerlli
loca, burladom., trompetilla). Síntomas:
dilatación de lae pupilas, delirio, intestino
relajado, erupciones, parálisis y coma. 'I'rn-
tamiento: lnvnd.oa de estómago o eméticos,
café, estimulantes, inyecciones de ptlocar-
pina, respiración artifJcinl, sinapismos y
duchas en las exteemídadss.
Estricnina (productos para matar ratas).
Tratamiento general: inhalaciones de ele-
reformo. .ápomorñne. como emético o en
lavados, cuando el paciente se halle bajo
la influencia de] cloroformo. Antídoto quf-
mico núm. 11 y corno fisiológico el núm. 3
o el 8. Véase ta.mbién Nuez vómícu.
Bícr, Síntomas: acción anestésica. Tra w
tamiento: respiración artüicial, aire puro,
duchas. estimulantes, golpecítoe en el
pecho ai se nota que el corazón tiende a
pararse.

Fisostiumina (hubea del ,Cnlabar). Bínto-
mas: debilidad, poeteacíén, vértigos, seque-
dad de ,gargan-ta., no hay delirio. Trata. w
mienta: sondajes de estómago o eméticos,
estimulantes, r-espiración urbiñclal, inyec-
ciones de atropina, cloral, inyecciones de
estricnina..

Fdojoro(cerillas, pastas matarratas). Sín-
tomas: olor característico, vómitos, dolor
de estómago y vientre, díurree, delirio.
Tratamiento: entídotcs qutmícoa múme-
ros 8 y O,emolientes; eméticos y esencia de
trementina, suJfato de cobre, purgante,
grandes tragos de agua. con magnesia en
suspensión y bebidas mucilaginosas. Para
lossinto:mas de ínñemeelén, aplicar el tra-
tamiento genernl. ¡Muy importante! No
deba empleerae nunca. el aceite.

ENVENENAMIENTOS

69

Gasea (acetileno, ácido carbónico, óxido
de carbono, cloro, cianógeno, anhídrido
nitroso, ácido sulfhídrico, gasea de alean-
tarillns, etc.}, Sintomna: gran modorra, res-
pirnción dificultosa, Iuccionea abultadas,
cara umorutadu como en los casos de es-
trangulación. Tratamiento: inhalncionea de
oxigeno, respiración artificial, ducha fria,
fricciones con eustancíue estimulantes sobre
todo el cuerpo; inhalación de vapor con
compuestos amonlaculee¡ ventosas en la
nuca, y cloroformo al interior.
GclsBrnium. Síntomas: vértigos, dolores
en los ojos y en la frente, visión doble, debi-
lidad, ahogo, coma. Tratamiento: sondajes
de estómago o eméticos, duchas, estimulan-
tes, respiración artificiD.1.
Habas del Calabar. Véase Fisostigmina.
Hicdra ucnenosu. a) El contacto con el
tronco de esta planta, y para. ciertos indivi-
duos la sola aproximación a la misma, pro-
duce una violenta erisipela. sobre todo en la
cara y manos, con inflamación, escozor, cm-
pollas, etc. El tratamiento indicado para
estos CMOS consiste en suministrar purgan-
tessa1inos, y aplicar agua con láudano, o
agua de cal y aceite, o también éter nítrico.
Se evitan los etectés venenosos del contac-
to con esta planta untándose bien la cara
y 1M manos con aceite.
b) Se hace que aborten los primeros sín-
tomas de intoxicación, lavándose, en s e ~
guido. de haber tocado la planta, con al-
cohol D.170 por 100. Algunos recomiendan
el empleo de una solución alcohólica de ace-
tato de plomo.
e) Uno de los remedios más eficaces
consiste en cplícac extracto flúido de ser-
pentaria sobre la parte atacada.
d) Bicarbonato sódico 20 gr, bórax en
polvo lO gr, ácido fénico lO cm", agua de
rOSM 1000 om",Se mezclan estos ingredien-
tes, se filtra la mezcla, y se aplica sobre las
partes etecadee. En Cll.!lO de mucha influ-
mación, se moja un paño en esta mezcla y
se mantiene sobre las partes inflamadas.
Hiosciamina. VénBe Belladone,
HipnrltkoB (hidrato de clcraí, clomlnmi-
da, eultonal, pamldehídos}. Tratamiento
general. Estimulante núm. 2.
InsfJcticidCUJ. Véase Arsénico.
Irritantes veoetalcs (plantas deeconccí-
das, purgantes violentos, nicotina. tabaco,
sabina, eectla). Tratamiento general. Emo-
liente núm. 1 en grandes cantidades.
Jaborandi. Tratamiento: el mismo que
para la pUocnrpinn.; lavados de estómago o
eméticos.

Laburno. Síntomas: diarrea, vómitos,
ahogo, convulsiones. Tratamiento: duchas,
estimulantes, café.
Ltiudano. Véase Opio.

Lejias (lejía concentrada, lejía. de ceni-
za, potaeu céuatdce, amoníaco). Síntomas:
sabor cáustico y picante, calor excesivo
en la garganta, estómago e intestinos; vó-
mitos sanguinolentos, sudor frío, hipo, dia-
rrea sanguinolenta. Tratamiento: écídoe
vegetales ordlnectos, de los cueles el que
con más frecuencia se usa es el vinagre,
por tenerse siempre a mano. Los aceites
vegetales, como el de ríclno.Hnaae., almen-
dras y olivas, fomn jabón con los álcalis,
destruyendo eat su efecto cáustico. El aceite
debe tomarse en. gran cantddud.
Lebelia, Síntomas: vómitos, diarrea, vér-
tigos, tercblorea, dolor de vientre, convul-
siones, contracción de las pupílae, delirio,
depresión, colapso. Tratamiento: lavados
de estómago o eméticos, ácido táníco, ca-
lor, estimulantes, descanso, cataplasmas de
mostaza sobre el estómago.

~ l f e r e u r i o VSUB compuestos (sublimado co-

rrosivo, insecticidas, matecbínches, preci-
pitado blanco, precipitado rojo, cinabrio o
bermellón). Bíntomea. sabor uoee y metá-
lico, seguido inmediatamente de estrechez
y ardor en la glloxgnnta. con eeeíue y dolo-
res Iececentee en estómago y vientre. náu-
seas, vómitos de austcacías flúídna de dí-
versos colores, y u veces diarrea abundante
y sanguinolenta, con dificultad y dolor al
evacuar la orina; pulso frecuente, débil
y trabajoso; desvanecimientos, debilidad,
respiración dificultosa. calambres, sudores
fríos. sincopes y convulsiones. Tratamiento
general y emolientes núIUS. 1 y 4; si no hay
vómito, se dan en seguida eméticos, corno
claras de huevo en grandes y repetidn.s
dosis, y después una infusión de catecú,
leche. mezclas de harina yagua en tornas
sucesivas, y se reprime la excesiva insaliva-
ción echando media onza. de clorato potá-
sico en un VMe de agua y haciendo con este
liquido frecuentes gárgaras, y bebiendo
una cucharn.dn. cada hora. o cada dos horas.
Morfina (opio, codeína, jarabe da ador-
mideras, [eeebee cnJmn.ntes, clorodinn.,láu-
dcno, anodinos). Tratamiento general. Antí-
doto químico núm. lO, haciéndolo devolver
después de producido su efecto. Antídoto
fisiológico núm. 2. Estimulantes, sin ubu-

SIU' de los miamos, puta evitar que se pro-
duzca una eupecexcítacíón peligrosa, pero
sí suministrados en abundancia. Véase
también Opio.
.Muscarina (hongos, setas). Síntomas: có-
lico, diarrea, vómitos, excitación, coma.
Tra.tamiento: lavados de estómago o emé-
ticos, esbímuleebee, aceite de ricino. calor.
inyecciones de a.tropínu. Vénae Setas.
Nicotina. Véase Tabaco.
Nitrato de plata (cáustico lunar}. Sínto-
mas: dolores agudos y vómitos, frecuentes

70

ACCIDENTES

deposiciones de sangre, moco y brezos de
mombmnns mucosas, que al cabo de algún
tiempo se ponen oscuras. Tratamiento: se
dun abundantes dosis de una solución de sul
común en agua, que descompone el veneno;
después Be da una infusión de linaza o de

olmo leonado, y al poco rato una dosis

de aceite do ricino.
Níiraia de polaaio (nitro, aulibre}. Sln-
tomas: nauseas, diarrea. vómitos, dolores
desgarradores de estómago y vientre, frIo,
temblor, convulsiones. pulso débil. putd-
lisis, manos y píes fríos, colapso. Trata-
miento: lavados de estómago o eméticos,
emolientes, estimulantes, calor, nitrito de
umilc, inyecciones de atropina. El nitrato
potéeíco solamente es venenoso en grandes
cantidades.

Nitro. Véase Nitrato de potasio.
Ni/robcllccIlO. Síntomas¡ nauseas, irre-
gulru-ldnd en lit. respiración, ahogo, insen-
sibilidad, coma. 'I'mtcmíento. lavados de
estómago o eméticos, estimulantes, duchas,
r-espü-acíón uetíñcial, corrientes eléctricas,
inyecciones de utroplenu.
Nuez vomica. El síntoma caractcrlablco
es la influencia purbículnr que ejerce sobre
/JIsistema nervioso, que se manifiesta por
una contracción general de todos los múscu-
los del cuerpo, con rigidez de la espina dor-
sal. Después sobreviene inmediatamente
una quietud profunda. seguida de un es-
tado tetánico, más largo que el primero,
durante el cual no se percibe la respiración.
Luego cesan estos síntomas, vuelve a aer
fú.cil 111resphución y se presento. el estupor,
seguido de contcacclón .general, En los
casos mortales, se repiten los ataques cado.
vez con más intensidad, huete que sobre-
viene la muerte. Un Fenómeno que sólo se
presenta en los envenenamientos produci-
dos por sustancias que contienen estricnina,
consiste en que tocando cualquier parte del
cuerpo, o sólo con íntontarlo, se produce
inatuntúucumentc el espasmo bebánico.
Tratamiento: debe vaciarse inmediata-
mente el estomago mediante un emético,
ccsquüleundc las fauces, etc.¡ para evitar
la aefíxia tetánica, otc., Bedebe practicar la
respiración artificial con presteza y cuí-
dudo. Si el veneno ha sido aplicado al ex-
terior, hay que onuterizac inmediatamente
la pea-te atacada y aplicar un vendaje upre-
tado sobre 111herida. Bi el veneno ha sido
ingerido, se deben dar enemas purgantes, y
udminisbrur bebldna que contengan éter
sulfúrico o esencia do tremeutínn, que en
muchos casos produce muy buenos eíec-
tos. Por último, se intentan 1M inyecciones
de cloro y las decocciones de tanino.
Según Ch. Gunther hay que tener la
mayor confianza en las tomas de opio y Ius

sangrías, en los casos de envenenamiento
con estricnina o con nuez vómion. El modo
de adrninietrur el opio es en forma de solu-
ción o mezcle, en combinación con un Iu-
xnnte salino.

Otro tcatamí.ento consiste en dur ItI pa-
ciente 30 gr de carbón de huesos mezclado
con uguu, y a continuación un emético ac-
tivo; después se da cloroformo a cuchara-
ditas, en hurlne, yagua o glicerina, de cinco
en cinco minutos, mientras duren los espaa-
mas, y por último, se dnn a beber aguar-
diente y estimulantes, calentando Ius ex-
tremidades si fuuru necesario. Muchas
víctimas se han salvado administrándoles
rápidamente y con ubundnnciu aceites o
manteca derre-tddn. En todos los casos,
procúrese que el estómago quede deaccu-
pudo, si es peal ble. Véase Estricnina.
Opio y 811BcompueBtoB (morfina, lúudano,
elixir paregórico, etc.}. El opio, la morfina,
etcétera, son oaueu frecuente de envcnenu-
mientas. Es corriente confundir el láudano
con el elixir pucegócíco, existiendo entre
umbos la notable díjerenolu de que míen-
teas unu oucha-rudita del primero' contiene
40 cg de opio, la misma cantidad de elixir
puregórlco sólo contiene 2 cg,
Síntomas: vehídce, modorra cada vez
més prouuncla.dc, e insensibilidad; pulso
rúpido e irregullll' al principio y respiración
agitada; después se debilita el pulso y se
hace lento, síendo también la respiración
lenta y ruidosa; las pupilna se oontruen,
congestionándose. los ojos y la cara, y por
último, cuando se acerca In muerte, se en-
fcfun las extremidades cubriéndose todo el
cuerpo de un sudor frío y pegajoso, relaján-
dose los esfínteres. Los efectos del opio y
sus compuestos, tomado en dosis veneno-

SUB, upar-ecen de la media horu a las dos
horas de haberlo tomado. Tratnmiento:
procúreee vaciar Inmediatamente el estó-
mago con un emético o sonda; a continua-
ción se da nn café muy cargado, sin leche;
se ponen emplastos de mostaza en las mu-
ñecne y to billos; se dan duchus frías de agua
en 111.cabeza y tronco, y si el paciente esté
ftfo y decaído, désele aguardiente o coñac
y amoníaco. La bellndonn, esta indicada
por algunos autores para contrarrestar los
efectos del opio, pudiéndose adminisbrar
en dosis de media 11 una cucharedlta de la
tintura, ó 12 cg del extracto, cede, veinte
minutos, hasta. que se note algún afecto,
que dará como primera señal la dilatación
de las pupilas. 'Procúreae oalontar y friccio-
nar al pucíenee, y si es posible evttcse
durante ulgunne horas que éste Beduerma,
pum. lo cual se le puacu entre dos personas,
Finalmente, y como último recurso, prnc-
trquose In.resplauclón nctíñctul, pnrsist.iendo

ENVENENA1'tITENT08

71

en In.cual se han obtenido a, veces excelen-
tes resultados 'en cnaoa aparentemente des-
esperados. También debe probarse la apli-
cación de corrientes cléctelcas.
Cooley aconseja lo siguiente: debe provo-
carse el vómito tan pronto como sea posi-
ble, mediante un emético enérgico y hacien-
do cosquillas en las fauces: si no se logra lo
que se desea, se recurre al sondaje del estó-
mago. El emético puede consistir en 2 gr
de sulfato de zinc disuelto en 1/,de litro de
agua caliente, tomándose de unu vez sólo la
tercera parte, y el resta en dosis de una
copa de vino cada cinco o diez minutos,
hasta que empiece el vómito. Ouando hay
mucha modorra o estupor, deben agregarse
de 1:a 8 cm" de tintura de cápsico (pimien-
ta), o bien una de 1M fórmulas eméticas.
Después del emético debe darse en abun-
dancia infusión de agallas, quina o corteza
de roble yagua acidulada con vinagre o
zumo de limón, una vez que el estómago
esté ya vacío. Para reanimar al paciente
debe dñrsele alcohol aguado Ó oaíé muy
cargado, y para mantenerlo despierto, darle
fricciones molestes sobre la piel, y tenerlo
de pie, obligándole u pasenrse si es preciso.
Cuando todo esto no produce el efecto ape-
tecido, debe echarse agua fria sobre- el
pecho, cabeza y dorso, o recurrir n, ligeras
eacudidns eléctricas. Dejar dormir al -pu-
cleute eg abandonarlo a la muerte. Cuando
se trata. de individuos de complexión muy
robusta o propensos a congestiones, puedo
resultar necesacía una, sangría. El estreñi-
miento que se presenta en la convalecen-
cia, se combate del modo mda eficaz con
laxantes aromáticos, y el estado general
del individuo se repone con tónicos esbi-
mulanbes y baños de ducha. La dosis mi-
níme de opio con eíeotoa mortales, según
nuestra expedencía, es de 27 cg para un
adulto. Los niños son mucho más suscepti-
bles n, la acción del opio que a la de otros
medíccmentoe, por lo cual las dosis deben
disminuirse considerablemente en relación
a la indicada por los. métodos generales de
cálculo según la edad.
Oxido nitroso. Síntomas: anestesia. T r a ~
temiente¡ aire puro, oxigeno, respiración
nebificiul,

Pescados 1JCIWlI0808. Hay varias clases de
pescados venenosos, contra cuyos efectos
el- mejor antídoto es la mezcla formada
por lO gotas de tintura de belln.dona y un
poco de agua, tornada de hora en hora, du-
rente cinco o seis horas. Los crustáceos en
general son venenosos o cuando menos
poco aanoa, en la epoca del desove. En esta.
época resiste muy poco el pescado ala des-
composición; por esta. razón son peligrosas
1M ostras en el verano.

PiCToioxiJla. Síntomns: vómitos, debíll-
dad, sueño, erupcíón. Tratamiento: luvu-
dos de estómago, cloral, bromuro potésícc.
Píloearpína, Slntomns: sudor viscoso,
salivación excesiva, dolor de cabeza, pulso
frecuente. Tratamiento: Inyeccíones do
utcopína, o belludonn en uso interno.
Plata: sales de esto mcínl, Tratnmiento
general- Oomo antídoto químico el núme-
ro 7. Véase también Nitrato de plata.
Plomo (acetato de plomo, azúcar de plo-
mo o de Saturno, albayalde o carbonato de
plomo, minio o rojo de plomo, litargirio, y
alimentos, vino o vinagre endulzados con
plomo). Síntomas: cuando Betoma una gran
dosis, se nota un sabor metálico dulce pero
astringente, con contracción de la gncgnn-
ta, dolores en toda la región del estómago,
vómitos dolorosos, frecuentes, pertinaces y
con enngre. Iripo , convulsiones o espasmos,
y muerte. Si se toma on dosis pequeñas pero
muy repebidaa produce cólico, llamado cd-
lico saturnino, da les pintores o do plomo;
dolor agudo, estreñimiento pertinaz, y en
casos extremos emtomaa de parálisis, pre-
sentándose una. línea azul n. lo largo de las
encías. Tratamiento general y antídoto quí-
mico núm. O. Para cnntrarrestur los efectos
del veneno, se da a beber alumbre en agua,
n. razón de 45 gr por litro, o mejor aún
30 gr de sal de La Higuera o de sulfato aó-
dico en un litro de agua; o bien ácido sulfú-
rico diluído, una cucharndita, en un litro do
agua. Si se ha tomado una gran cantidad
de azúcar de plomo y se Mude en seguida,
se da un emético de sulfato de zinc (4 gr por
litro de agua), dando la primera vez sólo
la cuarta parte y repitiendo a. pequeñas
dosis hasta producir el vómito abundante;
debe darse a beber aceite de ricino para
limpiar los intestinos, y enemas de aceite y
almidón. Si el cuerpo está frío, dese un
baño oalienbe,
Polvos maíomoncas. Tratamiento gene-
ral del Arsénico.
Pomadas alcanforadas. 'véase Alcanfor.
Polasa cáustica. Véase Lejías.
Reeoroima- S[ntomna: picazón en la piel,
vértigos, sudor viscoso. insensibilidad, la-
bios Iívídos, sequedad en la lengua. T r a t n ~
miento: clara de huevo, sosa, cnJ azucarada,
estimulantes, calor, corrientes elécteícee,
nitrito de umílo , inyecciones de atropina.
Roblo venenoso. a) EIDr. Jumes J. Le-
vick recomienda. como muy eficaz la apli-
cación de polvos de aristol sobre Iua partes
afectadas.

b) Solución saturada de acetato de plo-
mo en nJcohol de 50 a 75 por 100. El liquido
resultante, algo lechoso, se aplica varias
veces durante unos cuantos días hasta de-
tener primero el proceso del mal, y hacerlo

72

ACOIDENTES

desaparecer después completamente. Aun-

que siempre se han obtenido muy buenos

resultados con esta receta, no se olvide que
el acetato do plomo es muy venenoso en uso
interno. El mismo buen resultado se cbbie-
ne con 111pomada de acetato de plomo y
Iuuollnu.

Sabina (cedro de Bepeñe, sabina roma-
nu}, Síntomas: vómitos, dísentena con
dolores; piel ardiente, pulso agitado, coma,
convulsiones. Tratamiento: eméticos, cata-

plasmas de linaza y mostaza sobre estó-

mago y vientre. purgante, inyecciones de
morfina, trozos de hielo sobre el estómago,
pero sólo hneba que cese la inflamación.
Salitre. Vénse Nitrato potásico.
Selas 'IJelH!nQ8aB. Síntomas: náuseas, CI1-
lar y dolores en estómago y vientre; vó-

mitos y díurreu, sed,convulsiones y des-

vnnecimientos; pulso débil y frecuente.
pupilna dilubadua y estupor. sudores fríos y
finn1mente la muerte. Tratamiento: hay
que limpiar el estómago y los intestinos
con un emético de mostaza molida o sulfa-
to de zinc, seguido de dosis frecuentes de
sal de La Higuera y grandes enemas estimu-
lantes. Si ha transcurrido tiempo bastante
para temer que hayan pasado parte de las
setas ul intestino, se toma una sal caMtica
(puegunte] para su inmediata expulsión. La
postración producida por el envenena-
miento con aetas, se combate con estimu-
lantes como el espíritu emoníacal aromá-
tico. Una vez evacuado el veneno, pueden
darse pequeñas dosis de aguardiente y
agua. Pero si se presentan afntcmua de in-
flamación, deben evitarse estos estimu-
lantes y tratarse la inflmción convenien-
temente. Como antídoto puede emplearse
la tintura de belledona, en la proporción
de 10 gotas diluidas en un poco de ugua.,
tomadas de hona en hora, durante cuatro o
cinco horas. El antídoto últimamente des-
cubierto es una inyección hipodérmica
do 1 mg de atropina.
Sosa. Véase Lejína,
Scsa cáustica, Véase Lejías.
Sublimado corrosivo. Véase Mercurio.
Como antídoto del sublimado corrosivo
y de algunos otros venenos de la misma
clnae.rconvíene tener siempre en el Iabcra-
torio BUZ/uroda hierro hidratado, que se pre-
para. del modo siguiente: en 1 litro de agua.
se disuelven 50 gr de sulfato ferroso, y se
añade una solución de sulfuro de sodio en
agua, huata que no se forme méa precipi-
tado. Se obtiene asI el sulfuro negro, que
se lltva con agua, y se conserva en frasco
con tapón esmerilado, lleno de la última.
agua de lavado. El agua que se emplee en
todas estas operaciones ha. de ser desti-
luda. y heevídu, pura impedir en 10 posible

el acceso del oxígeno del aire, que con gran
facilidad convierte el sulfuro en sulfato.
Suljato de eino (vitriolo blanco). Véase

Zinc.

Tabaco. Sfntomn.s: vértigo, estupor, des-
vanecimiento, uéuaeee, vómitos, debilidad
nerviosa. repentina, sudor frIa, temblor, y a
veces postración mortal. Tratamiento: des-
pués de vaciar el estómago, se aplica. mos-
taza sobre ela.bdomen y las extremidades,
se da café muy cargado, con aguardiente u
otros estimulnntcs, calentando las extre-
midades.

Tarlaro emético. Véase Antimonio.
Trementina (líquidos y pastas para abrí-
Ilantne enteríme.dos), Síntomas: intoxica-
ción, coma, colapso, contracción de -Ina
-pupllns, Tratamiento: lavados de estómago
o eméticos; en caso neceaacío a.pomorfina,
magnesia. y emolientes. Tratamiento gene-
rul y lavados con leche.
Tltfo (gases del carbón). Síntomas: vér-
tigos, insensibilidad, respiración dificul-
tosa, asfixia, coma. Tra.tamiento: sinapis-
mos sobre el corazón. Véase Gases.
Veratrina. Síntomas: sed, vómitos, dia-
rrea, dolor de cabeza, pulso débil. Trata-
miento: Iavadoa de estómago o eméticos,
café, estimulantes, compresas calientes,
reposo.

V i ~ r i o Z o lL:IlZ (sulfa,to de cobre, piedra

lipis). Véase Cobre.
Vilriolo blanco (sulfato de zinc). Véase

Zinc.

Woomra. Este veneno indio es produ-
cido por los Strychnos (matecén, nuez vó-
míca). Síntomas: tomado nl interior, en el
estómago, es inerte; pero cuando es ubeorbl-
do por una herida produce en seguida. estu-
por e ínaenelbllídnd, espumas en la boca, y
]a. muerte repentina.. Tratnmiento: cbu-
pa.r la herida. ínmedíatemente o darle un
corte y atar coo fuerza. una cuerda alre-
dedor del miemb:ro atacado, entre la.herida.
y el corazón; a.plíquese yodo, o yoduro de
potasio, y dese este último también por vte,
interna, pra.cticando a.la vez la. respiración
artificial.

Yodo. Bíntomass dolor de quemadura.
en estómago y garganta, esfuerzos inútiles
pum, vomitar, díeerea, vértigos, abatimien-
to y blendum exceeívu del epigastrio. Con-
viene hacer el enaayo o reconocimiento con
el almidón. Tratamiento: luvudoa de estó-
mago o vomitivos en ubunduncíu, dundo a
beber en eeguidn, uguu con hnrlnu de trigo,
almidón o urruzrruz¡ también dan buen
resultado el nitrito de nmilo y la morfina.
Zinc (óxido de zinc, sulfubo do zinc o vi-
telele blanco, ucetuto de zinc, líquidos paru
soldar). Síntomas: vómito violento, aubcr
astringente, dclo.r ardiente en el estómago,

ENVENENAMIENTOS

73

Dosis terapéutioas y mortales de los ve-

nenos más frecuentes. Dosis para adultos.

rostro pálido, extremidades frías, ojos apa-
gados y pulso agitado. LELmuerte sobre-
viene rnra vez, a causa de los vómitos.
Tratamiento: el vómito puede ulíviurse
tomando grandes sorbos de uguu caliente;
el carbonato sódico, udmínísteado en solu-
ción, descompone al sulfato de zinc; tam-
bién la leche y In. albúmina uutúun como
antídotos, siendo Igualmente buenos los
ácidos ténioo o gálico, y las inyecciones
hipodérmicas de morfina.
¡Muy importante! En caso de envenena-
miento con sales de zinc no deben emplear-
se de ningún modo los Iavedoa ni los emé-
ticos. Antídoto químico núm. 2. Emoliente
número 1 en grandes dosis.

Nombre
delveneno

Acetanílidu ....
Acido arsenioso.
Acido bórico ••
.ác. cianhídrico
diluídn ....••
.ác. clorhídrico.
.é,c. clorhídrico
diluido ....•.
.ácldo fénico ...
Acido nítrico •.
ac. nítrico dilo .
Acido oxálico •.
Acido sulfúrico.
.ácído sulfúrico
diluido

.
Acónito (ext1'.) .
Acónito (raíz) •.
Acónito (tint.)
Aconitina •....
Alcanfor •.....
Alcohol .....•.

~ ~ n J a c o (sol.).
Anilina. •••.•••
Antimonio (tUJ."-
trato) .....•.

Atropina "Y SUB
salea •••••.••

Bario (sulee) •..
Beleño (tintura)
Belladona (ba-
yas)

.
Belledona (ex-
tracta flúido).
Belladonu (po-
mada)

.

Bismuto (sales).
Bromo •..... "

00919máxima

ternpl!ullca

]0 cg

4 mg
1 gr

2 cg

8 mg como
diaforético,
y 13 cg co-
mo emético

0,0 mg

3.7 cm"

],2 gr

Dosismortal

7,7 gr

13 cS
variable

1,85 cm"
3,5 gr

4-12 gr
3,5 gr

12 cg

3,0 gr

3,5 gr

2-4 mg

28 gr
00-150 cms

3,6 om!

15 cm"

32-07 cg

3-]3 og
6,5 gr
15 cm"

14 bayas

3,7 sr

Nombre

delveneno

Bruclua

.
Carbono (blsul-
furo)

.
Carbono' (óxido).
Cloral (hidrato).
Cloroformo ....
Cobre (oxíucete-
to.curdeníllo),

Cocaína • " ....

Codeína •.•....
Cólquico

.
Oólquico (ext1'.).
CóIquico (se-

milla) •••..••

Cólqulco (vino) .
Couiína ......•
Orotón (aceite) .
Digital (hojee) .
Digital (infus.) •
Digit,al (tint.) .
Digitalina

.

Ergotina

.
Estramonio (ex-
tracto)

.

Estramonio

( s c ~

milln)

.
Estricnina y sus
sales

.

Fósforo

.
Gelsemíum (ex-
tracto flúido)
Gelaemium (tin-
tura)

.
Hierro (cloruro
de), tintura ..
Hioscinu. (bro-
muro)

.

Lobelia •.......
Magnesia (sul-
fato)

.
Mercúrico (clo-
ruro) o subli-
mado corro-
sivo •.......
Mercúrico (eul-

f.to)

.

Mercurio amo-

níacal .

Merourioao (clo-
ruro)

.
Morfina y sus
sales .......•
Nicotina

.
Nitrobenceno •.
Nitmgllcerínu ..
Nuez vómica .•
Opio •.........
Opio (tintura)
PInta (nitrato) .

D o ~ 1 9 máxima

tcrapl!ul1ca

1 c m ~

0,3 cm"

3 og
13 cg
32 cg

65 roS

1,85 cm"

0,00 cm"
13 cg
]5 cm"
0,0 cm'

] -4-gr

65 mg

-1mg
3,2 mg

0,0 c m ~

0,65 mg

]5 gI:!

4 mg

32 cg

33 mg

1,3 mg
28 cg
10 cg
0,0 cm"
32 mg

Dosismorlal

30 cg

15 cm"
muy venenoso
2 cm"
15 cm"

] ,1 gr. Dosis
dinria, 23 eg
6-12 cg
20 cg
3,10 gr

3,0 gr
13 cm!
1 gota
o cms
2,,10 sr

33,5 cm 3
10-32 mg
30 gr

52 cs

100 eemillaa

35-130 mg
S-130 mg

11 c m ~

8 mg

S,O sr

30-120 gr

13-32 cg

2,3 gr

05 mg
l-S gotas
1,25 cm"
28 gr
2,6 gr
20 cg

7,5 em!
3.44 gr

ACCIDENTES

Nombre

delveneno

Potasa cáustica.
Potasa cáustica

(501.) ••••••••

Potasa [b lcr-o-
mato)

.

Potasa (cianuro)
Potasa (clorato).
Potasa (nitrato).
Potasa (yoduro).

Salol

.

Sulfonal.

.

Tanino

.

Tanosnl

.

'Premenbinn .

yodo

.
Yodo (tinturl1) .
Zinc (cloruro) ..
Zinc (sulfato) ..
Zinc (sulfato),
como emébíco.

Dosisméxlmn
teril.plllll1ca

1,85 cm"

13 mg

].'

1,20 gr
1 gr

1 gr

2 gr
2 gr
0,5 gt·
0,0 om"
15 cm" co-
mo antihel-
míntico

13 cg

I,U gr

DosIsmorlal

2,0 gr

7,8 gr
32 cg
4.0 gr
7,7 gr
32 cg en el

eyodíamoe

28 gr

180 om"
0,1 gr
3,8 cm"
30 og
42 gr

sin teasledac al paciente, se tendrá a éste
en reposo absoluto, limitándose a cortar el
traje en el sitio de la fractura y aplicar pa-
ños de agua caliente para disminuir el do-
lor. En caso de tener que traslednc al heri-
do, se inmoviliza el miembro fracturado con
dos tablillas Eomadns de algodón o algo
análogo. En algunos casos de urgencia se
han utilizado bastones y puruguna para
entablillar el miembro lesionado, teanspor-
tanda al herido en una tabla o una escalera
de ruano que 'hace de camilla.

Modo da descubrír si hBY huesos rotos.
Se coloca un estetoscopio en un Indo de la
supuesta ñncbum, y un diapasón sobre el
otro; cuando se hace entrar- a éste en vibra-
ción, se oye con todu claridad el sonido si
no hay tracbum, no sucediendo 10 mismo
si el hueso está roto. En caso de duda se
repite la operación con el mismo hueso de
la perte alméta-ica del cuerpo. Este procedí-
miento está basado en el diferente poder
conductor que para el sonido presentan los
huesos y los tejidos blandos.

Para las dosis puru los niños, véase en la
sección de Medicina. domésttca «Dosis de

medicamentos».

Esguinces

Se llaman así los desgarramientos en al-
gunos de los ligamentos de les arbiouluelo-
nes, o relajaciones producidas por haberlos
sometido a esfuerzos violentos. Estos acci-
dentes son muy dolorosos y van acompaña-
dos de inflamación, que se reduce con fo-
mentes de ngua cnlíente, que además ate-
núu los dolores. Pare mantener la articula-
ción en reposo absoluto, se venda con varias
oupua de gnsu, extendiendo el vendaje por
encima y por debajo de lu.uctículactón. No
debe apretarse tanto el vendnfe que impida
la circulación de In sangre: si disminuye la
temperatura en lus proximidades del ven-
daje, es señal de que éste está demasíado
apretado.

Los esguinces son de curación lenta, u.
veces máa que Ias fracturas, y la urbiculn-
oíón queda en general algo débil.

Fracturas

Tratamiento. Las fracturas sencillas con-
sisten en simples roturas de huesos. En las
complejua hay además desgarramiento de
111piel, y por 10general alguno de los huesos
astillados eule al exterior. Van acompaña-
das de grandes colapsos y dolores agudos.
Si se puede conseguir asistencia fucultutíva

Fria: aeeídentes producidos por el fria

En CIlBO de enbumeoímienbos parciales o
totales, ocasionados por un principio de
congelación, se mantiene al paciente alo-
jado del fuego directo, llevándolo a una
habitación fría, donde se le fricciona enér-
gicamente, sobre todo las extremidades,
con nieve o paños humedecidos con agua
fria. Las fricciones restablecen poco IL poco
la circulación. No debe acercarse la víctima
al fuego, porque éste produce escacíñcucío-
nes en Ies partes helndue.
Se recomienda introducir al accidentado
en baños templados o calientes, basta que
reaccione. Si no respira o lo hace con düi-
culted, se le practica la respiración artifi-
cial. Cunndo empiece a reanimarse, se le
dun una o dos cucbucadna grandes de aguar-
diente, coñac, té o café calientes, cada dos
a tres minutos. TIMta tener la seguridad
de que no hu.y helada ninguna parte del
cuerpo no debe exponerse el paciente u, la
acción del fuego directo y si a, la de aire que
so vaya calen-tando poco a poco.
Una vez paaado el período agudo, se le
somete 11 rmachoa cuidados, descanso y
buena alimen-tación.

Hemorragias

Estiptioos. Se llaman así Ins sustcncías
que cortan las hemorragias locales: la creo-
sota, el tenino , el alcohol, el nlumbre y casi
todas lee salees astringentes.
Pa8la dv OtLtapt!Tcha. Gutapercha 30 gr,

HERIDAS

75

brea de ,15a, 00 gr, creosota 4 gr, laca 30 gr
o suficiente cantidad para que la masa re-
sulte dum. Se calienta In mezcla, sin dejar
de agitar, huabu que al! forme UDl1 masa
homogénea, que después de fría y dura se
ubluudu, para aplicarla, con sólo amusurla
con los dedos. Esta pasta se emplea espe-
cialmente para cortar las hemorragias nl-
veolnrcs en lua exteuccíones de muelas.
De Brocchieri, Este estiptico no es més
que el uguu destilada de brotes de pino.
De Heíccíius, El eatlpbíco de Helvebius
es una mezcla de limaduras Iinua de hierro
y crémor tártaro con aguardiente busta
tener coneisbenciu suficiente.

Heridas

Las heridas se clasifican atendiendo a su
dirección, profundidad o localización; pero
nqu¡ vamos a tener sólo en cuenta la forma
en que han sido producidas, claeíñcún-
dolus en:

1." Heridas incisas, o producidas por
Inatrumcntoa cortantes.
2.01

Hecídns punzantes, como las puña-
ladas, pinchazos, etc.
3.01

Her-idua contusas, o producidas por
golpes, y en lea que sólo se aprecian mugu-
llnmientos mús o menos intensos.
4.01

Dlelacemntes, que son 1115que se
producen con separación o desgarramiento
de tejidos.

5." Envenenadas, en Ius que se incluyen
todas las que presentan indicios de cuerpos
venenosos.

Algunas heridas se presentan con gran-
des hemorragias y dolores.
La importancia de las hemorragíus de-
pende de diversas causas, de las cuales Ius
principales son: tcmuño de los vasos en el
sitio de la herida y. modo .de producirse In.
mismu¡ por ejemplo, en el CllSO de heridna
cnusadns con instrumentos punzantes, 1M
hemorragias son méa Intensas que las pro-
cedentes de herldna ocuaionudna con otros
instrumentos, o en las que sólo se observen
desgarramientos de algunos vasos, ya que
en estos casos Ice mismos bordes de la heri-
da sirven pum. que la sangre, depositada en
ellos, vnya coagulándose y haciendo de
tapón. POlO esta razón, les heridas ínclses
vun acompañadas en general de liemorra-
gias mayores que las contusas o dislnoe-

nmtes.

Si la hemorragia es debida 11 rotura de
uno de los vasos llamados capilares, puede
cortarse con facilidad. Cuando se debe u In,
rotura de una vena, lu hemotrugiu es ve-
noenj las venas son las encargadas de llevar
la sangre al corazón; esta sangre llamada
venosa circula por lus mismas con roluüvu

lentitud y es de color más oscuro que la
sangre llnmndu urteriul. Lea hemorragius
producidas por la rotura de unu.urterlu son
peltgrceus y 1M més difíciles de cortar. Lna
urtei-lna son los conductos encargados de
distribuir la sangre procedente del corazón
por los diversos órganos y tejidos. Es con-
veniente nveríg-uar a qué clase de humo-
rrnglna pertenece el caso de que se tea.te,
pnt'a., en su coneeoucnclu, adoptar el reme-
dio correspondiente.
LI15 heridas se presentan con dolores
cuya intensidad depende del sitio y exten-
sión de 1115mismns. Sin embargo, no siempre
es posible dictuminnr sobre su ímportuu-
ciu con este solo dato. Ll15 heridas gmn-
des vnn acompañadas de colapsos intensos,
que no deben confundirse con los simples
desvanecimientos que produce a muchns
personna la sola vista de la sangre.
En los 0l150Sde pequeñas bemorraglns, In.
nnturulezu misma se oncargn de contener-
las, formando con 111 sangre pequeños coñ-
gulas que cierran 111heridu. Los remedios
que hay que e.plícac no son sino copia de
estos procedimientos nutuiules, ayudando
con los mismos 111obra de la naturaleza.
Si la hemorragia es cepünr se díñoulta 111
llegada de sang-re al sitio de la herida colo-
cando éste lo mús alto que sen posible, y
haciendo presión sobre ella con un trepo
húmedo y limpio. Al cabo de pocos minu-
tos CesILla hemorragia. Si con esto no es
suficiente, se aplica agua caliente hasta no
poderla resistir ~ o se envuelve un trozo de
hielo en un pañuelo bien limpio que se
aplica sobre la heclde, La ccnbmcolón que
en los vasos produce el calor o el frío, com-
binada con la presión ejercida, hace que la
circulación se haga con mayor dificultad,
logrúndosc así un buen resultado.
En CllSO de rotura de una vena de poca
importancia, se puede seguir este mismo
tratamiento. Bi fuera una vena principal,
se hace con una gnau, o pañuelo una especie
de pelota que se empapa en agua caliente
y se aplica contan Ia herida, sujetándola en
esta, posición con otro pañuelo bien npre-
tudo o con unas tiras de pnño, hasta que
los coágulos de sangre tengan la suficiente
consistencia pn.rn contener por sí solos la
hemorragia.

En las hemo rrugins arteriales, no basta
con este método. Si la naturaleza de la
herida y de 111hemorragia 10 permite, se
lleva nl paciente a un sitio tranquilo, pro-
cediendo en seguida a contener la hemo-
rragia. Si ésta requiriese auxilio urgente, se
aprieta directa.mente con los dedos sobre
la herida, manteniéndolos nst hasta que se
dlsponge de otros medíos.. teniendo en
cuenta que mícntcas se mantenga esta prc-

76

ACCIDENTES

alón no podrá el corazón expeler sangre por
]0. herida, En todas estas manipulaciones es
imprescindible In. mayor limpieza, colo-
cando sobre la herida una, gasa. aséptica o
un pañuelo limpio. pero de no poderlo hacer
así, se aplican los dedos directamente sobre

la hf!ridu.

Insolacíones

Go·neralidades. El agotamiento físico

produoido por el calor (sofocación Q acalora-
miento) no debe confundirse con la insola-
ción propiamente dicha, siendo fácil distin-
guir SUB diferentes síntomas y caracteres. En
el acaloramiento, el pulso es débil y rápi-
do. la piel se enfría y humedece, y la tero-
peI'l1tura de todo el cuerpo tiende a bajar.
En cambio en las inaolnciones Be presentan
fiebres muy altee, siendo también muy ele-
vada la temperatura de la piel. Claro está
que el tratamiento es distinto pura cada
caao, pero en ambos debe quitarse del cue-
llo de la persona. accidentada todo cuanto
pueda dificultar la respiración, llevñndola
en seguida a una habitación fresca y airen-
da, donde se espera la llegada del médico;
mientras tanto puede aplicarse alguno de
estos tratamientos:

Aoalora.miento. No hay duda de que se
trata de un caso de acaloramiento cuando
la piel esta. fria y viscosa. Se uplícen paños
o bobellaa de agua caliente en las extre-
midades, ala vez que se dan fricciones enér-
gicas en los mismas. Después se dan eebí-
muleetee, en cucheradee, como, por ejem-
plo, aguardiente, coñec, café o té calientes,
o una cuchaeedíte de espíritu amoniacal
ecomébico, con lo cual se combate la depre-
sión y decaimiento del individuo.

Insolación. En este caso se lleva a.l pa-
ciente a. una. hnbltoción fresca, se le quita
el cuello, y se le aplican compresas de agua
fría si tiene alguna fiebre. Si se dispone de
un baño se llena. de agua fría con hielo, y se
introduce al paciente en el mismo, deján-
dole la cabeza fuera, sobre la cual se aplioa
una toalla con hielo machacado a guisa de
gorro. Al cabo de quince minutos se saca.
del baño y se envuelve en mantas, neos-
tándolo sin secarlo. Si transcurridos otros
quince minutos no da señales de vida, o
éstas eon muy débiles, se vuelve a bañar.
Si no se dispone de baño, se desnuda al
paciente y se envuelve en una sábana que
se ma.ntiene mojada en ugun frJa. Si tam-
poco se puede hacer esta operación, se le
moja. bien la cabeza, el cuello y el pecho con
una esponja o paño empapado en agua frJa,
ala vez que se le dan fricciones en el pecho

y en las extremidades; estos baños par-
ciales se repiten con intervalos de quince
minutos, hasta que In vJctima vaya rene-
clonando.

Si se observa que la respiración es íneu-
ñcíente, se aplica la respiración nrtiñciul, El
hielo puede sustituirse por una toalla em-
papada en agua fría que se renueva con
frecuencia. En resumen, se practican todos
los medios conducentes a rebajar la tem-
peratura del cuerpo, repitiéndolos hasta,
conseguirlo.

Si se nota. que el paciente vuelve a.experi-
mentar, después del prímer alivio, nuevos
síntomas de fiebre, se repite eltratamiento,
suministrñndole edemas, en cuanto esté en
condiciones de tragar, vasos de agua muy
fria, pero nunca estimulantes alcohólicos.
Los medlcam entoa hasta ahora recomen-
dados para la insolación, parece que no
dan resultados prácticos positivos.

Mareo

a) Para evitar las néuseae del mareo en
los barcos, se toman 2 ó 3 gr de bromuro
pctéeíco disuelto en agua ordinaria o de
Seltz, en la cena o al tiempo de acostarse,
durante veeíae semanas antes de empren-
der el viaje. Durante éste, conviene respirar
a fondo y arrollarse una buena faja alre-
dedor del vientre.
b) Mentol 0,1 parte, cloruro de cocaína
0,2 partes, alcohol 00 partes, jarabe 30 par-
tes. De media, en media hora se toma una
cucbecedíta de esta bebida.

Mordeduras de perro

Se hace una ligadura por encima de la
herida, que- impida la llegada de la sangre
a la misma, co-n lo cualse evita que continúe
la absorción de la saliva venenosa que siem-
pre queda en los bordes de la herida produ-
cida por los dí-entes. También es conveníen-
te que chupe la herida una persona que no
tenga excoriación ninguna en los labios, es-
cupiendo Inmedletamente después de la
succión. Si es posible se recurre a un mé-
dico, que prlLctícará la operación conve-
niente para sellll.l'nr Iea partes Iníectedae. Si
no puede prestarse aslsteucíe, facultabíva,
se aplica sobre la herida un hierro al rojo,
para conseguir el mismo resultado. La tem-
peratura del hierro debe ser la del rojo
blanco, para disminuir el dolor, ya. que así
se consigue la destrucción inmediata de loa
tejidos, míentees que al rojo oscuro sola-
mente se consigue irritarlos. Con este pro-
cedimiento se aleja todo peligro de íntec-
ción de los sitios próximos a la herida.
Si desde un principio se consigue limpiar

PICADURAS DE INSECTOS

77

bien la herida, se hace uso del níbruto de
plata en vez del hierro ul rojo, obteniéndose
análogos resultados,
Siempre que cerca del lugar de que se
trate exista algún establecimiento adecua-
do, se aplicará el tratamiento de Pasteur,

Neuralgia,

Los dolores en la cara son casi siempre
neurálgicos. Se calman aplicando fomentos
de agua. cn.liente con Iéudaco, tintura de
árnica o cualquier otro calmante. No deben
usarse sina.pismos, ya que pued.en dejar
señal y producir ampolles. La pimienta de
Cayena mezclada con harina de maíz y miel
da muy buenos resultados.

Ojo" aceídentes en los mismos

Extraoción de pa.rtionIIlS. Es frecuente
que penetren en los ojos pectículas de ce-
niza, polvo o fragmentos metálicos, que
producen muchas mclesbíea. Un procedi-
miento muy usado para sacar estos cuerpos
extraños consiste en separar el párpado
superior de la pupila. y mover el inferior de
modo que las pestañas del mismo puedan
entrar debajo del primero y desalojar la.
partícula de que se trate. Más eficaz es el
sistema consistente en colocar un palillo,
cerilla u objeto unélogo sobre el párpado
superior y sujetarlo con una mano, pero
sin apretar; con la mano libre se dobla el
párpado hacia. arriba, alrededor del pnlillo,
cogiendo las pestañas con los dedos, con
lo cuul se consigue que el globo del ojo,
herido por el exceso de luz, se mueva en
todas direcciones, siendo muy fácil así des-
cubrir el cuerpo extraño y sacarlo con la
punta de un pañuelo de seda o batíste, Si
la partícula. en cuestión estuviera incrus-
tada en la mucosa que recubre interior-
mente el párpado o en el globo del ojo, se
saca valiéndose de algún cuerpo duro,
oomo, por ejemplo, una pluma limpia, por
el extremo opuesto a la punta. Con una o
dos gotas de cocaína en solución, del 5 nl10
por lOO, se insensibiliza. el globo del ojo,
pudiéndose operar con toda libertad. La
dilatación de la pupila producida por la
cocaína desaparece a las pocna horas.

QuemadurBs producidas por gotas de cal.

Si entra alguna gota de cal en Jos ojos, lo
mejor es eohee en éstos UlULB gotas de aceite,
para detener el efecto cáustico de la cal. El
mejor aceite para este objeto es el de olivas,
pero tnmblén puede emplearse el de linaza
puro. Después se lavan los ojos con jarabe
claro. pues las susbaeolae sacarinas preci-
pitan las purtrculas de cal que puedan

haber quedado en los ojos, destruyendo
completamente BU causticidad.

Pioaduras de insectos y reptil.,

Remedios pa.ra las picaduras de insectos.

a) Acido fénico 1 gr, glicerina 4 gr, ugua
de rosas 120 gr.
b) Acido saJiollico 1 gr, colodión 5 gr,
amoníaco 10 gr.
o) Polvos de Ipecacuana 2 gr, alcohol
30 gr, éter30 gr.
d) Uno de los mejores remedios contra
les pieaduraa de mosquitos y pulgas, como
para cualquier erupción con escozor, con-
siste en aplicar una solución de mentol en
alcohol al lO por lOO, que es muy cetres-
cante y do efeoto instantáneo. También se
emplea mucho como loción para la frente
y sienes, contra el dolor de cabeza.
e) El amoníaco, cuya acción favorable
sobre las picaduras recientes es de todos
conocida, resulta con frecuencia inefíouz,
j) Un medio muy sencillo para aliviar
el dolor y escozor producidos por las pica-
duras de cíentos insectos consiste en aplicllJ.'
sobre ellas un poco de ceniza de cigarro,
echnc sobre la misma una gota de agua
(en caso preciso puede emplearse cerveza,
vino o café) y restregar la. pasta. resul-
tante sobre la picadura. Es preferible em-
plear ceniza. nueva de tabaco, ya que el
calor que conserva es una garantía segura
de que no puede dar lugar a una infección.
La acción de las cenizas del tabaco se debe
a la presencia del carbonato potásico, que,
al igual que el amoníaco, neutraliza el
efeoto de la pequeña cantidad de ácido
(fórmico, etc.) introduoido en la píceduee
por el insecto.

Remedios para las pioaduras de reptiles.

Hace un cuarto de siglo los doctores Mlt-
ohell y Reichesf publicaron los resultados
de sus investigaciones sobre los venenos de
los reptiles, siendo uno de loa príncípalee el
de que el permanganato potásico es un
excelente antídoto contra estos venenos.
Desde entonces se ha empleado muobo el
permanganato en cnaoa de píceducae de
reptiles; Brunton ideó un instrumento en el
ounl puede llevarse cómodamente el per-
manganato en El bolsillo e inyectarse en
un momento era la herida o cerca de la
misma. El capitán Rodgers, del Servicio
Banitario de la India, ha registrado varios
ceaoe de picaduras de cobra tratndlLS oon
buen resultado con permanganato, aplicado
en cnllenbe en fom de lavados, después de
hacer varias incisiones cmsadee en la heri-
da. que al final se venda muy bien. Olaro
está que la que-madura producida por la

78

ACCIDENTES

solución onlienbe de permanganato tarda,
UOIlS tres semenes en SIlUIll'. Tnmbién el
doctor Burber hu, registrado vueíos casos
curados con permanganato.
Pum 1[1.8mordeduras de reptiles veneno-
sos se recomiendan los siguientes trata-
mientos:

a) Cauterizar la mordedura, y hacer
una fuerte ligadura por encima de la misma,
es decir, entre el sitio de la mordedura y el
COI'LLZon.Como eatimuluntra se pueden em-
plear liCOl' de permaugnnntc potásico, la
respiración urbificlnl y las inyecciones de
umonruco.

b) El Dr. B. M. Ricketts asegura que In.
mayor parte de lee muertes producidas por
las picaduras de las serpientes venenosas,
no se deben en realidad a éstas, sino a los
medios puestos en prácLiclL por el individuo
utacudo para curarse, como, por ejemplo,
al exceso de ulcohcl como csblmulante, etc.
El tratamiento que recomienda como ge-
neral consiste en inyecciones hipodérmicas
de nitrato de estricnina repebídae de veinte
en veinte minutos hasta que se note algún
efecto beneficioso o descpurezcu el estado
comatoso. 'I'nmbién son más o menos efica-
ces el alcohol, In digital, la atropina y 111
nlteogüoeríne, empleados con dísceecíón.
Como tratamiento 10cnI, uconeeju el ci-
tado doctor el empleo de una solución al
] por 100 de ácido crómlco, que puede ser
sustituido por cloruro de oro o permanga-
nato potásico. Para uso Interno recomienda
como muy eficaz el jabcrandl. Como medios
auxiliares indica el masaje de las partes in-
Humadna y los lavados de estómago.
e) El inspector de Policía de Bengala
refiere que de 030 casos de envenenamiento
por vtbocue, 207 individuos atacados se sal-
varen tomando amoníaco en abundancia,
y en estos casos curados el remedio no fué
ndministrndo hasta unas tres horas y media
después del ataque; por término medio, en
los CllEOS mortales el remedio no pudo ud-
ministrnrse hasta después de unas cuatro
horas y media.

Quemnduras

Generalidades. Es de la mayor impor-
tanela. evitar que las Ilnmns alcancen a la
cara, y que el accidentado respire aire ca-
liente o humo, para lo cual, si las llamas
han prendido en los vestidos, se echa al
suelo al sujeto envolviéndolo en un tapete,
alfombra o lo que se tenga a mano.
Las quemaduras grandes van noompn-
ñedes de colapsos, que pueden combatirse
con unas gotaa de espíritu amoniacal IU'O-
mábico en un poco de agua, o con cualquier
otro eañmulunto.

En niños y ancianos son más de temor las
quemuduena superficiales y exteneae que
las reducidas a un solo punto, uun cuando
sean más profundas.
Si se sospecha que el accidentado ha res-
pirado aire ca.ltente o vapor de agua, en tér-
minos que hn.yun sufrido quemndurae los
pulmones o las vías respiratorias, se avisará
inmediatamente a un médico.

Tratamiento. Se limpia 111quemadura
con agua ubunduntc, cortando las ampollns,
para permitir la entrada del agua, pero sin
aepnrur la piel, que sirve de protección y
evita su irritación por contacto con el aire.
Onda vez que t i ~ ~ d a a reproducirse la am-
polla se le dará un corte unúlogo.
En quemaduras superficiales se aplican
constantemente fomentos de agua caliente.
En Ius producidas por agua hirviendo, se
toca la quemadura con un trozo de muse-
lina empapada en cluru de huevo, repitien-
do los toques con la suficiente frecuencia
para que antes de que se seque uno se em-
piece a dar el otro. 'I'umblén se ulivlu lu irri-
tnción cubriendo la quemadura con espu-
ma de jabón.

En quemaduras de importancia, se cal-
man los dolores con cinco gotee de láudano,
aplicándolas cada dos o tres horas, y repi-
tiendo estas e.pücnctones cinco o seis veces.
También se consiguen buenos resultados
con una mezcla de aceite de olivas yagua
de cal, o aceite solo, o vaselina con ácido
bórico, o manteca de cerdo. La harina de
trigo, que suele emplearse en estos casos, es
completamente Inútil, ya que al ponerse en
contacto con la quemadura se humedece y
se endurece; tampoco es conveniente el
empleo del -a.Igodón, porque se pega y es
difícil aepunu-jc después. Los puntos en que
se ha desprendido la piel deben espolvo-
rearse con polvos de talco o tierra de bnta-
neros.

Quemaduras de ácidos. Los ácidos con-
centrados destruyen los tejidos vivos; como
remedio Be emplea el agua corriente pnm
diluir cl úcido , o álculls que neutralicen SUB
efectos, como, por ejemplo, una solución de
sosa o una mezcla de blcurbcnnto sódico
y sal camón. Cuando no se dispone de
nlngunu, de estas sustancias, se toma un
puñado de tierra y SI:!echa sobre la quema-
dura, ya que aquélla contendrá probable-
mente la suficiente cantidad de materia
caliza para p:roducir la neutralización ape-
tecida.

Quemaduras de Acido fénico. Se lavuu
bien con alcohol Ias partes utectadas, ce-
sando casi en seguida la Inífumnclón y el

SORTIJAS

79

picor. El alcohol no produce el menor efecto
si no se .aplica inmediatamente después de
producirse la quemadura. Si ha tnmecu-
n-ido demcslndo tiempo para que pueda
aplicarse con provecho el alcohol, se tratan
las quemadurns con una solución autumdu
de ácido pícrico en agua.

quemaduras de cal, potasa cñustico., etc.

Los úlculís, al igual que los úctdoe, desbru-
yen los tejidos crgúnlcce, no limitándose su
acción ala piel, sino que interesa loa tejidos
müs profundos. LlL!I personns que tienen
que manejar álcalis. deben tener siempre a
mano nlgún ácido diluido para oontmrres-
tal' sus efectos, como, por ejemplo, vinagre
diluido en ngun, zumo de limón, etc. De
este modo se evita que prosiga la noción
destructora de la cal o del álcali de que se

trute.

Pomadas paro.las quemaduras. a) Para-
fina líquida ]00 gr, nuttolutc sódico 0,30 gr.
esencias de geranio, de tomillo, de verbena
y de orégano 15 gotas de cada una. Eata po-
mada es perfectamente antiséptica y nada
irritante.

b) Preparación de Rice. Esta mezcla es
de resultados muy eficaces y de fácil apli-
cación. y se compone del modo siguiente:
gelebína. blanca 220 gr, glicerina 30 cm'.
ácido fénico 30 cm', agua 470 cm'.
Se pone la gelatina en remojo en agua
fria y una vez esponjada se calienta al baño
maría hnate que se derrita; se le agrega la
glicerina y se sigue calentando hasta que
empiece a formarse en la superficie una
ligera película. Entonces se agrega el ácido
fénico y se agita huata que se forme una
mezcla intima, que se conserva en frascos
de cristal bien tapudos.. Cuando hay que
usarla se calienta basta que se funda, y se
aplica sobre la quemadura con un pincel
suave, formándose una capa tenue pero
flexible y Iuerbe que preserva perfecta-
mente la herida.
e) Se recomienda mucho para las que-
maduras la mcsolu que resulta de unir ín-
timamente aceite de ricino con clara de
hueve¡ ae echan las clneue en un recipiente
apropiado y míenteas se están batiendo se
echu poco a poco el aceite de ricino, en cun-

tidad suficiente para formnr una masa pus-
rosa y espesa que se aplica directamente
sobre la quemadura. 8e repiten 1115unturas
con esta puate, con besteute frecuencia,
para evitnr que la quemadura so seque o se
ponga viscosa. No debe cubrirse la quema-
dura ueí untada.
d) Se mezclan 27 partes (en volumen)
de mentol y 4·1 partes (en volumen) de
hnmnmelia (destilado) y se bnña lu qucmu-
dura en abundancia con esta mezcla. Un
buen sistema conalate en vendar las partes
quemadas y humedecer las vendua con esta
mezcla.

e) Un remedio muy eficaz contra les
quemaduras consiste en tratarlas con una
solución de sal de cocina en ugun. Lo mejor
es introducir los dedos, manos o brazos en
la solución, que debe ser de conceutrucíón
tal que pueda resistirse sin demasiado do-
lor. Para las quemaduras en la cara y otras
partes del cuerpo, se aplicarán gasas empu-
pudaa de uguu y aul.

Sortijas: modo de sacarlos de un dedo
inflamado

a) Cuando el dedo está inflamado (ya
sea la piel o la articulación), y huy que sacar
una sortija del mismo, se procede del modo
siguiente, si no da resultado el mojarlo con
agua fría y un poco de jabón: se toma un
hilo fuerte o bramante, y empezando cerca
de la yema del dedo, se vu urrollnndo sobre
éste, de manera que Ias vueltas queden muy
juntas, hastallegnr a la sortija; se pesa por
debajo de ésta la punta del bramante y una
vez conseguido esto se desenrolla éste en
sentido conbnu-ío a como se arrolló, con 10
cual la sortija va saliendo, siguiendo al hilo
en su movimiento.
b) Si el anillo es de oro se le eohn un
poco de alcohol puro y se Introduce el dedo
en un cucíto o tnza con mercurio, no tac-
dnndo el anillo més que unos minutos en
romperse.

Si el anillo es de latón, se raspu un poco
su superficie, o se le echan unas gotee de
una solución de ácido oxálico, o de vinagre
fuerte, y al cabo de unos momentos se in-
troduce el dedo en mercurio, obteniéndose
el mismo resultndo que en el caso anterior.

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