P. 1
Area Protegida Las Iguanas y Punta Condega

Area Protegida Las Iguanas y Punta Condega

|Views: 1.342|Likes:
Publicado pordaxago

More info:

Published by: daxago on Jul 26, 2011
Copyright:Attribution Non-commercial

Availability:

Read on Scribd mobile: iPhone, iPad and Android.
download as DOCX, PDF, TXT or read online from Scribd
See more
See less

12/31/2012

pdf

text

original

Area Protegida Las Iguanas y Punta Condega

Domingo 07 Octubre 2007

* Zona de anidamiento de tortugas golfinas Por: Ramón Wilberto Nuila Coto Email: ramonnuila@yahoo.es El Area de Manejo de Hábitat/ Especies Las Iguanas - Punta Condega, se encuentra localizada en el municipio de Marcovia, departamento de Choluteca, al sur y sur-oeste de la aldea El Jicarito, y noroeste de Cedeño en el litoral pacífico (entre Cedeño y Punta Ratón), cuenta con una superficie de 4,169 hectáreas y en su área de influencia se localizan 6 comunidades costeras entre las que destacan El Venado y Guapinol. Es un área natural compuesta por amplias fajas de rodales de bosque manglar, esteros y playas de arenas donde es característico el desove de tortugas marinas y además hábitat de aves nativas y migratorias, mamíferos, reptiles, peces, crustáceos y moluscos, Esta área protegida está clasificada en la Categoría IV de la UICN (Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza) como "Area de Manejo Hábitat". Este tipo de áreas silvestres son manejadas principalmente para la conservación y se conceptualizan como áreas terrestres o marinas sujetas a la intervención activa para un manejo que asegure el mantenimiento de los habitantes y/o reunir los requisitos de especies determinadas.

En la zona de influencia, la mayoría de sus pobladores se dedican a la pesca artesanal y actividades relacionadas con las mismas. Las mujeres y los niños aprovechan las mareas bajas para dedicarse a la captura de moluscos que son parte de la dieta básica familiar. Sus tierras salinas no permiten el cultivo de granos básicos y otros cultivos agrícolas, lo que manifiesta la dependencia de estos productos de fuera de la zona.
Imagen satelital de esta área protegida hondureña.

A partir de la década del noventa del siglo recién pasado, la AFE-COHDEFOR inicia un proceso de protección que conlleva al Acuerdo 1118-92 que la declara como "Refugio de Vida Silvestre", reafirmándose con el Decreto No. 5-99-E que la declara "Area de Manejo Hábitat/Especies", dentro del Subsistema Regional de Areas Protegidas del Golfo de Fonseca de Honduras. Dicha declaratoria establece que se deberá aprobar un plan de manejo único para las áreas, el cual fue elaborado en el 2006 con el apoyo del Ministerio de Medio Ambiente de España. Para el manejo del área, se cuenta con un convenio de cooperación técnica entre Comité para la Defensa y Desarrollo de la Flora y Fauna del Golfo de Fonseca (CODDEFFAGOLF) y la AFE-COHDEFOR, a través del cual se han generado varias acciones de vigilancia, infraestructura, protección de manera conjunta con el Departamento de Areas Protegidas y Vida Silvestre (DAPVS), la Región Forestal del Pacífico, con apoyo de diferentes instancias de cooperación internacional, así como del sector de camaricultura industrial presente en la zona. Esta región recibe las aguas de los ríos Choluteca, Agua Caliente o Tambor y las quebradas de Los Muertos, Los Coyotes, La Cándida, El Carril de los Jícaros, que son entre otros, los generadores del agua dulce que abastece el golfo en esta región. Tiene un paisaje de sabana y llanura aluvial de costa con clima muy cálido y seco, de relieve plano con mantos de cenizas volcánicas y afloramientos rocosos frecuentes susceptibles a la erosión. Según la propuesta del Corredor Biológico del Golfo de Fonseca (PROARCA-Costas, 2001) el Area de Manejo de Hábitat/Especie Las IguanasPunta Condega corresponde a la zona de vida bosque seco tropical, correspondiendo en su totalidad a la eco-región de manglares. El manglar se extiende sobre suelos hidromórficos, hasta unos 5 Km tierra adentro en una franja paralela al litoral. Esta zona también abarca "Curumales" que se localizan principalmente al Turistas recorriendo los esteros en medio de los bosques de suroeste de Guapinol, norte de Tomason y Guipo mangle. en el Area Protegida Punta Condega, oeste de Guipo en los sitios denominados Playón de Guipo y Playa Negra, y una considerable porción se encuentra junto al límite oeste en el estero El Purgatorio dentro del área

correspondiente a Las Iguanas. Las playas arenosas se limitan a porciones que se extienden en franjas intermitentes desde el sitio denominado El Venado hasta Punta Condega, a lo largo de las cuales se distribuyen los sitios de desove de tortugas marinas. Se encuentran en el área pequeños playones cuya superficie es menor a las 150 hectáreas, parte de los cuales están destinados a la actividad industrial de camaricultura. La zona es recorrida por una diversidad de esteros, entre los que figuran: Las Doradas, Tanisal, Todo Mundo y El Puente. Guipo, Nacascolo, El Mero, El Venado, Guapinolito, El Guichoso, El Conchalito, El Cubo, Guapinol, El Purgatorio que es el brazo muerto del río Choluteca. Entre las especies de importancia observadas en la zona, de acuerdo a los entrevistados, se tiene: yaguarundí (Leopardus wiedii) en Apéndice I de CITES, perico lerdo (Tamandua mexicana), ocelote o tigrillo (Leopardus pardalis) en Apéndice II de CITES y el venado cola blanca (Odocoileus virginianus) en el Apéndice III de CITES y la guatuza (Dasyprocta puntata), todas ellas especies de atractivo turístico. En el área se reportan 64 especies de aves pertenecientes a 35 familias. En esta área hay 15 especies que tienen una importancia especial para la conservación, ya sea porque están en Apéndice CITES, o bien porque tienen importancia para el ecoturismo o desde el punto de vista comercial. Entre estas tenemos a la garza morena (Egretta caerulea) ubicada en el Apéndice II y tiene importancia ecoturística, así como a la garza blanca (Egretta thula) la bujaja y la espátula rosada (Ajaia ajaja) que son de interés para el ecoturismo. También se encuentra el pato negro que es una especie amenazada y que tiene importancia comercial y ecoturística. Además se reportaron 5 tipos de águilas o gavilanes ubicadas en el Apéndice II de CITES. En la carretera al área se observó varios ejemplares de caracara (Caracara plancus), que tienen una importancia para el ecoturismo. Se observaron en la zona especies de loras y pericos amenazadas o en peligro como la Comunidad de pescadores que radican en Las Iguanas y lora nuca amarilla (Amazona auropalliata), Punta Condega. periquito verde (Arantinga astec), el periquito frente anaranjada (Aratinga canicularis), todos de importancia comercial debido a que son comercializados o cazados como mascotas. Los pobladores reportan la presencia de 6 especies de reptiles, pudiendo observar 5 especies más para un total de 11 especies, distribuidas en 4 órdenes y 6 familias. Entre las especies de tortugas reportadas se tiene: la tortuga negra (Chelonia mydas agassizi), carey (Eretmochelys imbricata) y la golfina (Lepidochelys olivacea), todas en peligro y en Apéndice I de CITES. En el área se pudo observar numerosos ejemplares de garrobo (Ctenosaura similis) y varios de iguana verde (Iguana iguana). Una de las principales razones de ser de esta área protegida es que es usada por la tortuga

verde (Lepidochelys olivacea) para desove y cría. Esta tortuga es de color café y puede llegar a medir hasta un metro y pesar 136 kilogramos. El interior adiposo del cuerpo de esta tortuga es verde por efecto de la hierba marina de la cual se alimenta. La comercialización de sus huevos y la cacería de los adultos la tienen al borde de la extinción. Otra de las tortugas reportadas por los pobladores es la carey (Eretmochelys imbricata). Esta tortuga tiene el caparazón de color café oscuro o café y amarillo ámbar. La piel de la cabeza y de las aletas tiene manchas cafés rodeadas de amarillo. Puede medir más de un metro y pesar algo más de 45 kilogramos. La problemática o conflictos del uso del suelo en el área de manejo "Las Iguanas - Punta Condega" está relacionada con la reducción de los bosques secos tropicales, bosque de mangle, humedales y playones en áreas críticas que implica, entre otras cosas la pérdida de hábitat para numerosas especies, la reducción de la diversidad biológica, la degradación del paisaje, la aceleración de los procesos de erosión, el aumento de la contaminación de lagunas, esteros y playas.

Pescadores se preparan para las faenas diarias en el mar.

Sin embargo, en la mayor parte del área Las Iguanas-Punta Condega, el bosque de mangle parece poseer buenas condiciones de conservación y sus zonas más degradadas corresponden a los sitios de producción acuícola ubicados al este de la reserva y la frontera norte en donde se ha establecido una mayor presión provocada por el desplazamiento de las áreas de cultivo. Otras de las amenazas para la pérdida del hábitat que el bosque de mangle representa, son el aprovechamiento del mismo para madera, incluyendo el tráfico ilegal de madera a El Salvador, leña para tejeras y ladrilleras (existiendo más o menos 10 empresas ladrilleras), carbón, postes para artesones, taninos; así como el cambio de uso del suelo para ampliación de camaroneras. La falta de recursos económicos y financieros para la ejecución del Plan de Ordenamiento Territorial de los Manglares y Humedales y la escasa divulgación de lineamientos y procesos normativos de la AFE COHDEFOR son factores que se visualizan como causales sobre este tema, así como la falta de programas de investigación sobre la dinámica de las masas boscosas del mangle y monitoreo y evaluación de la cobertura del bosque manglar y humedales.

La Tortuga Carey del Caribe
Introducción a su biología y estado de conservación

. 14 Intervalo de remigración ...............................................................................Didiher Chacón-Chaverri Didiher Chacón-Chaverri es coordinador del programa de conservación de tortugas marinas de la Asociación ANAI en Costa Rica................... 7 ANIDACION ............................................org La Tortuga Carey del Caribe Introducción a su biología y estado de conservación Didiher Chacón-Chaverri Programa para América Latina y el Caribe i Programa para América Latina y el Caribe CONTENIDO AGRADECIMIENTOS III PREFACIO IV RESUMEN 1 INTRODUCCIÓN 4 HISTORIA NATURAL 6 GENERALIDADES DE LA HISTORIA DE VIDA DE LAS TORTUGAS CAREY ...........................................hawksbillwwf............ D................ 8 DESARROLLO TEMPRANO ..... 11 FECUNDIDAD ................................................... Costa Rica............................................................................................ 2004.. 17 ............... 15 SUPERVIVENCIA Y MORTALIDAD ..................... 13 Tamaño de la nidada ........................................................... coordinador de la Red para la Conservación de las Tortugas Marinas en el Gran Caribe (WIDECAST) en Centroamérica y miembro del Grupo de Especialistas en Tortugas Marinas de la Unión Mundial para la Naturaleza (UICN)........ La tortuga carey del Caribe ± Introducción a su biología y estado de conservación............... Representa a Costa Rica como autoridad científica en la Convención Interamericana para la Protección y Conservación de las Tortugas Marinas y ha asesorado a la delegación costarricense en las reuniones del diálogo sobre la tortuga carey del Caribe............ San José............................ Edición: Carlos Drews ± WWF Diseño: Adriana Montanaro Mena Fotografía de la portada: WWF Canon / Cat Holloway © 2005 WWF Citar este documento así: Chacón.............. 13 Nidadas por temporada ...................... ISBN 9968-825-24-7 Publicación digital disponible en www......... 11 EDAD DE MADUREZ ................ 8 FASE BENTONICA DE CRECIMIENTO .................................................................................................................................... 15 Duración de la vida reproductiva ............................ Es un líder de conservación bajo el programa de becas del programa Russel-Train del WWF.............................. 16 Depredación ................... WWF -Programa Regional para América Latina y el Caribe.......................................................................................................................................................................

........ 42 REFERENCIAS 51 iii Programa para América Latina y el Caribe AGRADECIMIENTOS E iv Programa para América Latina y el Caribe l autor desea reconcer y dejar constancia de su gratitud a un gran número de personas y organizaciones que apoyaron y facilitaron la concreción de este esfuerzo................ 37 ESTADO DE LA TORTUGA CAREY EN EL CARIBE 38 Sitios de importancia para la carey en el Caribe .......... A todos los socios de WIDECAST.......................................................................... PREFACIO ................ la Red Regional para la Conservación de las Tortugas Marinas en Centroamérica. ideas y recomendaciones.. quienes contribuyeron en la construcción de los documentos usados durante los diálogos regionales sobre la tortuga carey establecidos por CITES y que fueron la base de este trabajo................ 18 ESTRUCTURA POR EDAD .......... mi aprecio por su confianza y por la clara muestra de que su objetivo es cooperar con el conocimiento y su divulgación........................................ Carlos Drews. 19 ÁREA DE RESIDENCIA Y TERRITORIALIDAD ........................................................ 26 ii Programa para América Latina y el Caribe AMENAZAS A LAS TORTUGAS CAREY 27 El comercio de conchas de carey: una amenaza particular ...........................................REPOBLACIÓN ....... 18 COMPOSICIÓN POR SEXOS ................................ Alberto Abreu y otros revisores anónimos por sus aportes y el tiempo dedicado a esta iniciativa............... 20 MIGRACIONES ........ 34 WWF y el uso sostenible de las tortugas marinas ........... Sebastián Troëng.......... A los investigadores e investigadoras que cooperaron con información aún cuando ésta no se encontraba publicada........................................................ 24 Hibridación ........................................................................................... 31 TAMAÑO Y TENDENCIA DE LA POBLACIÓN 33 Estimación del estado de la población .................... la Corporación Caribeña de Conservación y otras organizaciones que cooperaron con información y contactos.............................................................. Finalmente.............. Anne Meylan y todos los miembros del Grupo de Especialistas en Tortugas Marinas de la UICN......... A todas aquellas personas de ANAI y compañeros de trabajo que aportaron tiempo..................................................... 21 ESTUDIOS GENÉTICOS ................... A Jack Frazier.................... Un agradecimiento especial para Karen Eckert........... gracias al WWF por depositar su confianza en nuestra capacidad.......

así como hacia las aguas territoriales de diferentes países.E ste documento presenta aspectos de la biología de la tortuga carey que son pertinentes para su conservación y compila la información actual sobre su anidación y estado poblacional en el Caribe. Durante un ciclo vital normal. tales como el de Groombridge y Luxmoore (1989) para la Secretaría de la CITES. reproducirse y completar el ciclo vital. Este trabajo está dirigido a lectores con un interés técnico en aspectos poblacionales y de conservación de esta especie. en particular playas terrestres. de A. y en las tortugas marinas en general. desplazándose habitualmente hacia alta mar. Frazier y A. el mar abierto y aguas costeras y estuarinas. las tortugas se dispersan y emigran. entre otros. Meylan. Donnelly. Meylan y M. pero es lo bastante lento como para causar que las tortugas carey tarden decenios en madurar: el tiempo que media entre la eclosión del huevo y el regreso a la misma playa para reproducirse por primera vez puede llegar . Meylan. recorren largas distancias. de A. necesitan una diversidad de medios. y ³El estado de la tortuga carey (Eretmochelys imbricata) en la región del Caribe´. específicamente los trabajos de J. Además. Holloway 1 Programa para América Latina y el Caribe L as tortugas carey (Eretmochelys imbricata) son reptiles marinos muy complejos y especializados. y el volumen especial de la revista Chelonian Conservation and Biology que en 1999 fue dedicado al examen de esta especie. Didiher Chacón Foto: WWF Canon / C. Para madurar. se apoya en varios documentos que anteriormente analizaron temáticas asociadas a esta especie. llegar a la edad adulta. RESUMEN El ritmo de crecimiento varía según las clases de talla y los lugares. este texto se nutrió particularmente de los artículos ³Justificación del estado de enlistado como especie críticamente en peligro de la tortuga carey (Eretmochelys imbricata) en 1996 según la lista roja de la UICN para animales amenazados´. De dicho volumen. a menudo miles de kilómetros. Se basa principalmente en los documentos generados entre el 2001 y el 2002 por el Grupo de Especialistas en Tortugas Marinas de la Unión Mundial para la Naturaleza (IUCN) durante el proceso de diálogo sobre la tortuga carey del Caribe gestado por la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestre (CITES).

Al alcanzar la madurez se orientan y nadan hacia una playa de anidación determinada. la supervivencia depende de las reacciones correctas en el momento oportuno. Una gran variedad de depredadores puede hacer presa de las tortugas carey en todas las etapas de su vida. Muchos huevos no sobreviven el período de incubación. probablemente menos de un huevo de cada mil sobrevive para producir una tortuga adulta. evitar ciertos cuerpos de agua en alta mar. las crías y los especímenes inmaduros pequeños. la tasa de supervivencia es potencialmente alta. Los estudios genéticos revelan además que cada población anidadora debería tratarse como una unidad de gestión distinta. Esto implica reaccionar correctamente a la luz en el horizonte al nacer. y seleccionar un medio específico para alimentarse y refugiarse. Los datos científicos disponibles sobre migraciones y marcadores genéticos demuestran que las tortugas carey son recursos internacionales compartidos. y de que la tortuga encuentre condiciones adecuadas en ciertos medios. para algunas hembras anidadoras. Tras varios años de vida pelágica. Esos estudios. es muy alta: pone un promedio de 140 huevos en un solo nido. pero cuando Programa para América Latina y el Caribe La tortuga carey del Caribe 2 una tortuga alcanza un gran tamaño y llega a la madurez. aunque rara vez anualmente. y muchas de las que lo consiguen no sobreviven más de un día. donde permanecen en un área de residencia limitada y. el número de tortugas que quedan en la población es cada vez menor y. su fecundidad. realiza varias nidadas por temporada y la anidación tiene lugar durante muchas temporadas. La alta fecundidad es compensada por una mortalidad elevada durante las primeras fases del ciclo vital. En muchos sentidos. manteniendo un territorio libre de la presencia de otras careyes. pero al menos en las poblaciones inmaduras puede haber una tendencia al predominio de las hembras. . En condiciones normales. la repoblación o la supervivencia en las diferentes fases de la vida. al final. las tortugas inmaduras pasan a residir en aguas bentónicas.a ser de veinte a cuarenta años. muchas crías no llegan al mar. No se conoce suficientemente la proporción entre sexos. alrededor del 95% anual. Comúnmente. pero la depredación más intensa la sufren los huevos. o rendimiento reproductivo. la tortuga carey promedio es capaz de vivir y reproducirse por lo menos durante diez años más después de alcanzar la madurez. Hay pocos estudios sobre la estructura por edades. tal vez. recorrer con éxito el camino de la playa al mar. De un estadío de desarrollo a otro.

los agrupamientos en las zonas de alimentación son de estirpes mezcladas. o generaciones Foto: WWF Canon / C. en particular al impacto de algunas acciones humanas que comprometen la vitalidad del segmento poblacional adulto. tanto de las poblaciones anidadoras como de los agrupamientos no reproductivos. muchos casos conocidos de hibridación de tortugas marinas tienen que ver con las carey. Actualmente. en virtud del cual las personas las perciben como normales. como es el caso de la cacería dirigida. unidas temporalmente por una actividad biológica común. su descenso en gran medida ha sido causado por la continua demanda de los escudos del caparazón.especialmente cuando van acompañados de datos sobre las recuperaciones de ejemplares marcados. Por ende la gestión. a falta de una memoria colectiva sobre los niveles poblacionales . Como sucede con otros recursos marinos vivos. depende de la cooperación internacional. la mayoría de las unidades del mosaico genético se encuentra en declive. Además de la sobreexplotación de sus huevos y carne. No se conoce la importancia de este hecho con respecto a la evolución de las tortugas marinas o al concepto de ³especies biológicas´. Este tipo de estructura poblacional es particularmente vulnerable a ciertas perturbaciones. Chacón ‡ 2005 3 superpuestas. Sorprendentemente. En cambio. según la Unión Mundial para la Naturaleza (UICN). con pocas excepciones. Entre esas características figuran atributos como la presencia de numerosas clases de edad. Holloway Programa para América Latina y el Caribe D. pero en todo el mundo las poblaciones de tortugas carey en su mayoría están debilitadas y van disminuyendo. la especie es considerada en peligro crítico de extinción. así como el número relativamente grande de ejemplares inmaduros. a menudo vertiginosamente. necesarios para mantener una población estable con un número relativamente pequeño de adultos. Es imposible calcular a ciencia cierta el tamaño absoluto de las poblaciones. y aunque los individuos pueden encontrarse juntos en los mismos arrecifes. indican que cada población anidadora forma una entidad demográfica independiente. Muchas de las características demográficas de las tortugas carey se pueden integrar en el concepto de ³maduración tardía y longevidad´. genéticamente aislada de otras poblaciones. las poblaciones diezmadas de las careyes son objeto del ³síndrome de modificación de parámetros´. En el Caribe. habitualmente representan unidades de gestión distintas. en una misma población. que se utilizan en la elaboración de artesanías.

La conservación de las tortugas carey plantea grandes desafíos a las sociedades modernas. Es un caso único entre las tortugas marinas actuales por el hecho de tener escamas superpuestas en el caparazón. con información insuficiente y fragmentada. aún prevalecen importantes lagunas de conocimiento. Se piensa que tal disminución de la abundancia de tortugas carey habría provocado cambios en la estructura y la función de los arrecifes de coral. entre otros factores. los medios marinos y los organismos que viven en ellos.del pasado. la carne y el aceite de la tortuga carey son productos buscados desde hace miles de años. Si bien es mucho lo que se ha aprendido acerca de la biología de estos animales en los últimos cincuenta años. se dispersan y migran a través de diversos entornos y a lo largo de grandes distancias que cubren múltiples jurisdicciones. hoy se sabe que en sus migraciones la tortuga carey recorre aguas jurisdiccionales de varias naciones y que en zonas de alimentación convergen animales de diversas procedencias y unidades genéticas. no son fáciles de observar y estudiar. La gran demanda por su concha ha contribuido. No obstante. Muchos animales oceánicos y costeros. En las sociedades modernas hasta hace poco imperaba la percepción de que los mares. Esto plantea desafíos complejos de índole logística y de concertación política para lograr su conocimiento biológico. los huevos. incluyendo las tortugas marinas. inevitablemente. A diferencia de los medios terrestres. Las decisiones sobre ordenamiento y conservación de los recursos se toman. pero son la coloración y las propiedades de la queratina que constituye las escamas del caparazón lo que hace que este animal sea tan codiciado comercialmente para la elaboración de artesanías. 4 Programa para América Latina y el Caribe La tortuga carey (Eretmochelys imbricata) habita en los ambientes tropicales del mundo. y todo lo que en ellos . que implica concertación multinacional y el compromiso de diversos actores de los sectores público y privado. la conservación de la carey en el Caribe es un desafío regional. Así. a que hoy la especie se encuentre en peligro crítico de extinción. Como ocurre con otras especies de tortugas marinas.

y se requiere. Pedersen Programa para América Latina y el Caribe Hace ya muchos años se determinó que la tortuga carey requiere medidas especiales de conservación. Este trabajo tiene por objeto promover una base para el diálogo. Así. Con estos antecedentes. dado el caso.S. a pesar de los intereses humanos en juego. debido a que la información biológica pertinente se encuentra fragmentada o simplemente es parcial. información y conocimientos de orden antropológico. Para entender a fondo cómo interactúan los seres humanos y las tortugas carey hace falta mucho más que datos biológicos. se obstaculiza el progreso hacia la recuperación de la especie. el entendimiento. Ahora bien. A veces se dan malentendidos. económico. Chacón ‡ 2005 6 Programa para América Latina y el Caribe . La finalidad de este documento es compilar de manera resumida la información biológica básica sobre las tortugas carey. en última instancia. No pretende abarcar todos los aspectos de la biología de la especie. con miras a facilitar una base común de conocimientos. dan el marco para encauzar su recuperación y conservación. sino que se concentra en aquellos cuya comprensión es indispensable para la toma de decisiones que afectan sus perspectivas de conservación. cultural. INTRODUCCIÓN Figura 1: Patrón de coloración en las escamas traslapadas de la tortuga carey. culturas y gobiernos del mundo han escogido diversos medios para resolver los problemas que plantean la tortuga carey y su conservación. histórico y social. las características biológicas de cada especie determinan las opciones para su aprovechamiento y. Foto: G. el mejoramiento de la coincidencia de objetivos y valores comunes en torno a las tortugas carey. entre otras cosas. En el caso de especies marinas amenazadas de extinción que constituyen recursos compartidos. Cuando esas soluciones son discordantes.vive. Foto: WWF . la valoración y. ciertos aspectos biológicos se deben considerar no negociables en la gestión del manejo y conservación de la carey. las distintas sociedades. son inagotables y capaces de soportar indefinidamente una explotación humana sin límites. Troëng D. Hoy sabemos que la sobreexplotación de una especie puede llevarla a una condición irreversible y afectar a otras especies en el ecosistema. a la complejidad de su gestión se añade la necesidad de elaborar e implementar planes de conservación regionalmente aceptables.

Aparte del interés legítimo por conocer y apreciar la biología de estos animales. 1989). la carey depende de diversos entornos de cría y desarrollo. Clave de identificación Caparazón flexible . En potencia.Sin escudos o placas Caparazón óseo . tienen un ciclo vital complejo. la península de Yucatán.Sin crestas contínuas . esto supone desplazamientos de miles de kilómetros en una dirección determinada. Eckert. No se han documentado zonas de anidamiento numéricamente importantes al este del océano Atlántico. ciertos aspectos de la biología de la tortuga carey tienen crucial imporFigura 2: Clave para la identificación de la tortuga carey en Centroamérica. La anidación tiene lugar en playas de por lo menos 60 países. 1993. A veces.E n el mundo. 1995a). las tortugas emigran de las zonas de alimentación a las de anidación. 1989. Se reconocen como importantes sitios de anidación lugares como las islas Seychelles. al igual que otras tortugas marinas. son aptas para vivir y reproducirse durante decenios.Con escudos o placas grandes (Dermochelys coriacea) Laúd o Baula (Chelonia mydas) (Caretta caretta) Caguama o Cabezona (Lepidochelys olivacea) Lora o Paslama 4 pares de escudos laterales 5 (ocasionalmente 6) pares de escudos laterales (Eretmochelys imbricata) . Aunque la siguiente descripción da un marco de referencia general. se encuentran en las aguas y en las playas de 82 unidades geopolíticas. Tras alcanzar la edad reproductiva. conviene tener presente que los detalles de cada zona. Groombridge y Luxmoore. Las carey. temporada e individuo pueden variar significativamente. y pueden darse en otras 26 (Baillie y Groombridge. desde las playas altas terrestres hasta los arrecifes bentónicos. con la intención de anidar en ellas. las islas Mona y Monito en Puerto Rico y algunas playas asociadas a la Gran Barrera de Arrecife en Australia. si bien gran parte de ella es de baja densidad (número de nidos/kilómetro. Limpus. entre los veinte y los cuarenta años. pasando por las aguas oceánicas pelágicas. que acaban con el retorno de las hembras a las mismas playas o la misma zona donde nacieron. 1996).Con 5 quillas o crestas . a lo largo de la costa del Pacífico del continente americano. las tortugas carey están circuntropicalmente distribuidas en aguas costeras. entre otros. HISTORIA NATURAL Como la mayoría de las demás especies de tortugas marinas. ni en el Pacífico Central (Groombridge y Luxmoore.

6 o más pares de escudos laterales 2 pares de escamas prefrontales Carey 1 par de escamas prefrontales Tortuga verde o blanca Programa para América Latina y el Caribe D. Habitualmente. cada hembra abandona el mar. estos son aspectos no negociables que se deben valorar. Las tortugas carey pueden colocarse en la categoría de animales ³de maduración tardía y longevos´. Machos y hembras adultas migran a las áreas de preanidación Agua poco profunda Hábitat de preanidación Intervalos de dos semanas Intervalos de Huevos 7-10 semanas de incubación Mar abierto Zona de alimentación de superficie Migración de crecimiento hasta la edad de apareamiento entre 30 y 50 años Aguas costeras poco profundas Zona de alimentación béntica GENERALIDADES DE LA HISTORIA DE VIDA DE LAS TORTUGAS CAREY Migración de anidación en intervalos de 2 a 8 años Hembras adultas regresan a las áreas de alimentación Machos adultos regresan a las áreas de alimentación Área de apareamiento Programa para América Latina y el Caribe La tortuga carey del Caribe 8 ANIDACION Después del apareamiento. Un adulto tiene posibilidades de sobrevivir y reproducirse durante al menos diez años. comprender y tener en cuenta. y éstas. visitando territorios de varios países. aguas costeras y arrecifes. La tortuga carey tarda probablemente más de veinte años en alcanzar la madurez sexual. se arrastra hasta una playa arenosa y localiza un lugar por encima del nivel de la marea alta para anidar. Cada uno de los rasgos biológicos concretos resumidos más abajo tiene consecuencias en la ecología y las características demográficas de la tortuga carey. Figura 3: Ciclo de vida genérico para la tortuga carey. las tortugas carey anidan . un individuo viaje miles de kilómetros. en otras palabras. así como el mar abierto. para que la interacción entre los seres humanos y las tortugas sea duradera y sostenible. tienen profundas repercusiones en la determinación de las medidas de conservación más apropiadas. a su vez. Esas características existen y persisten independientemente de la motivación o la acción humanas. Es probable que. La supervivencia de cada individuo depende de diversos hábitats: terrestres (playas altas). basado en Miller (1997) y Chacón (2002). mar abierto. durante su vida. La dieta principal de la tortuga carey son las esponjas en arrecifes de coral. Chacón ‡ 2005 7 tancia en lo que atañe a las necesidades de supervivencia de la especie.

la tortuga regresa al mar. Durante este lapso en tierra. En esta especie Ackerman (1997) la ha establecido en 29. Estas migraciones entre las zonas de alimentación y de reproducción continúan por el resto de su vida. Islas de la Bahía. la hembra vuelve a emigrar hacia su zona de alimentación. Este proceso se repetirá hasta que acabe sus reservas energéticas para anidar esa temporada. y tras haber pasado entre una y dos horas en tierra. El tiempo que tarda el desarrollo hasta la eclosión depende sobre todo de la temperatura.entre la vegetación terrestre o bajo ella. Después de la eclosión. y hasta ocho nidos en algunas ocasiones. alejándose de la costa. Cada huevo pesa alrededor de 25 gramos y la nidada promedio tiene unos 140 huevos (pero a veces llega a haber hasta 250). cuando la temperatura ambiental es baja. Una vez hechas todas las puestas de la temporada. antes de desovar con éxito en una cámara situada por lo menos a 10 cm por debajo de la superficie de la arena y de hasta 90 cm de profundidad. por lo general en la misma franja de playa. La temperatura de incubación también determina el sexo de los embriones. A intervalos de aproximadamente quince días. Foto: G. Una hembra puede hacer más de un intento de excavar un nido. Figura 4: Neonatos de carey emergiendo del nido al amanecer. que puede abarcar varios decenios. los huevos/embriones/crías pueden ser presas de diversos depredadores (hongos. a las tortugas recién nacidas (³crías´) puede llevarles varios días desenterrarse y emerger del nido. Después de cubrir el nido. cuando habrá dejado por lo menos dos. estos valores son muy particulares para cada colonia de anidación. y varía entre siete y diez semanas (50-70 días.32 oC. lo que habitualmente ocurre durante la noche. Una vez en la superficie de la playa. Honduras. aunque este período puede extenderse hasta los ocho años. se arrastran hasta el mar y nadan aguas adentro. Pedersen DESARROLLO TEMPRANO 9 Anguilla Antigua y Barbuda Aruba Bahamas Barbados Belice Bermuda Bonaire Caimán Colombia Cuadro 1: Meses de anidación de la tortuga carey en el mar Caribe* Países/Meses E F M A M J J A S O N D . incubando solos. arriba de la cual se produce una mayoría de hembras y debajo de la cual la mayoría son machos. y remigrará a la playa con intervalos de entre dos y tres años comúnmente. normalmente). No hay atención parental: la hembra deja los huevos en la playa alta. la misma hembra reanida.

por lo general contra las olas. Programa para América Latina y el Caribe La tortuga carey del Caribe 10 bacterias. W. León. y permanece inactiva en las capas superiores de éste si encuentra temperaturas excesivamente altas. C. Gumbs. H. Aronne. puede decirse que. como la compactación o erosión de la playa en la que se han depositado los huevos. P. Simplificando varios comportamientos complejos. Ordóñez. Al llegar al agua. Además de Godley et al (2004). W. nada mar adentro. las crías pueden . Mason y E. Evidentemente. al mismo tiempo. Guzmán. Y. Kratz.Costa Rica Cuba Dominica Estados Unidos Guadalupe Guatemala Haití Honduras Islas Vírgenes (UK) Islas Vírgenes (US) Jamaica Martinica México Montserrat Nicaragua Países Bajos Panamá Puerto Rico Reino Unido República Dominicana San Kitts y Nevis San Vicente y las Granadinas Santa Lucía Surinam Trinidad y Tobago Turks y Caicos Venezuela * Este cuadro se construyó con la información aportada por: I. no aprendidas. C. Garduño. se orienta por la playa. Alvendas. Campbell. V. subiendo contra la gravedad hasta la parte superior del nido. McCoy. C. entre otros) y otras fuentes de mortalidad. J. cangrejos. por lo general la luz de longitud de onda más corta. sin experiencia previa. M. moviéndose hacia aquella parte del horizonte en la que la luz tiene mayor intensidad. M. Al emerger. una variedad de aves y mamíferos. a diversos estímulos. Lagueux. se aparta de objetos y ciertas clases de formas que distingue en el horizonte. Delroix. las crías tienen que brindar una serie de respuestas ³innatas´. J. cada cría se desentierra. Horrocks. Una vez fuera de esta zona. cada cría entra en la rompiente y de inmediato intenta cruzarla. Para salir del nido y llegar al agua lo más rápido posible. Guada.

Las tortugas pasan a residir allí. Samuels. FASE BENTONICA DE CRECIMIENTO Cuando el caparazón ha alcanzado unos 20 cm de longitud.. las crías pueden dispersarse y refugiarse en masas de restos flotantes en el mar (Sargassum. Bjorndal. El rumbo magnético que eligen tras haberse adentrado bastante en el mar está obviamente influido por la dirección que toman cuando dejan el nido y nadan hacia el mar. las olas. que utilizan para morder y extraer invertebrados blandos de los arrecifes. et al. Sin embargo.detectar la dirección en que se propaga el agua a lo largo de sus cuerpos y los movimientos orbitales. en las etapas iniciales del alejamiento de la playa. En algunas regiones. su dieta consiste en determinadas esponjas. al menos en la región del Caribe las carey inmaduras comienzan a aparecer en zonas de arrecifes de coral. el pez payaso. 1988). Aparentemente. En muchos lugares. circulando en los giros oceánicos. o ambos (Lohman et al. mar adentro. la carne de tortuga carey puede ser muy . El traslado desde las aguas pelágicas a las bentónicas implica un cambio relevante de los hábitos. tiempo durante el cual al menos algunas Figura 5: Mapa de la zona del Caribe que denota las corrientes marinas y su sentido de propagación (Imagen cortesía de G. incluso si el ángulo de propagación a las olas no es el mismo que cuando comenzaron su trayecto. no se conoce ningún otro vertebrado capaz de tolerar una dieta tan tóxica como esa. 1997. Luschi. Tras alejarse de la costa. y supone la ingesta sistemática de toxinas. Exceptuando varios peces muy especializados de los arrecifes de coral (por ejemplo. Las tortugas carey tienen un pico como el de un halcón. 2003). RSMAS). que es también conocida como ³el año perdido´. las crías pueden orientarse por el campo magnético de la Tierra. a las que se denomina ³hábitats de cría´.). 1997). por ejemplo. las crías suelen mantener la misma dirección que tomaron al dejar la playa. aun en completa oscuridad. especialmente de la dieta. Amphiprion sp. Una vez en alta mar y en medio de las corrientes oceánicas. particularmente en el océano Índico. estableciendo claramente un área de residencia en la que se alimentan y encuentran refugio. Chacón ‡ 2005 11 especies se dispersan por las cuencas marinas. orientándose por estímulos luminosos. así como de espículas vítreas (Meylan. Está claro que las tortugas pasan en alta mar varios años. lo que les permite orientarse hacia las olas cuando están en la superficie o bajo el agua. se sabe poco acerca de esta fase pelágica del ciclo vital de la tortuga carey. Programa para América Latina y el Caribe D.

y se supuso que todos los animales de al menos 81 cm de LRC eran sexualmente maduros (Moncada et al.. Se han hecho intentos por calcular la edad de madurez examinando las gónadas. Cuba: Moncada et al. indicó que la presencia de folículos agrandados no predecía con exactitud la madurez sexual en todas las tortugas.6 cm según Miller (1997) para 15 poblaciones estudiadas. 1977.879 hembras capturadas en las pesquerías de Cuba. 1976. 1999). 1999.7). 1999). 1999). hay varios informes que dan cuenta de hembras anidadoras de 60 cm o menos de longitud de caparazón (Puerto Rico: Thurston y Wiewandt. Este fenómeno se ha descrito en otras especies de tortugas marinas. o a veces los cálculos de la talla promedio de hembras anidadoras. Malasia: Pilcher y Ali. o el corte de secciones transversales del húmero (Bjorndal y Zug. por ello.5% de los animales de talla tan pequeña como 51-55 cm de LRC (longitud recta del caparazón) presentaba folículos ováricos agrandados. se han empleado a menudo para deducir y generalizar que individuos sin antecedentes de reproducción son sexualmente maduros o no (Moncada et al. Estudios detallados y de larga duración realizados en la Gran Barrera de Arrecife Sur (SGBR) de Australia revelan que un número considerable de tortugas carey no comienza a reproducirse hasta que ha alcanzado una talla bastante más grande que la talla corporal promedio de las hembras anidadoras (Limpus. Algunos individuos pueden tener gónadas que parecen morfológicamente maduras. con una desviación estándar de 1. junto con datos de reproducción de distintos individuos. pero se desconoce la naturaleza de la toxina involucrada. 1999.. De 6. 1992a). la capacidad para determinar este factor es muy limitada.nociva para el ser humano. golfo Pérsico: Pilcher. el análisis laparoscópico detallado de la estructura gonadal. Pedersen Programa para América Latina y el Caribe EDAD DE MADUREZ La tortuga carey del Caribe 12 posible que no se reproduzcan hasta varios años más tarde (Limpus. Sudán: Hirth y Abdel Latif. y varios investigadores han . islas Salomón: McKeown. Arabia Saudita. 1992a). 1980. 1995). pero es Figura 6: Juvenil de tortuga carey con talla típica de un estadío pelágico Foto: G. No se dispone de un método confiable para calcular la edad de las tortugas marinas aparte del marcado y la recuperación a largo plazo. Sabah. Estas observaciones de la talla mínima. Aunque la mayor parte de las tortugas carey anidadoras tiene un caparazón de al menos 75 cm de longitud (78.. el 1. Sin embargo.

las nidadas Programa para América Latina y el Caribe La tortuga carey del Caribe 14 de más de 200 huevos no son inusuales (Frazier. FECUNDIDAD Hay varias mediciones que son fundamentales para dilucidar el concepto de fecundidad. número de nidadas por temporada. Son diverso s los valores básic os ac erca de la fec undidad de las tortugas carey sobre los que se ha informado. 1992a. Chaloupka y Musick.. Los problemas para determinar la madurez con base en la información bruta sobre la condición y la talla corporal no son exclusivos de la investigación sobre las tortugas marinas.5 y 19. incluso en el sencillo rec uento de huevos (Cruz y Frazier.4 cm). una tortuga carey adulta de 10 años se puede seguir c onsiderando un animal de maduración lenta. han formulado la hipótesis de que las hembras más pequeñas de las aguas cubanas que alcanzan la madurez podrían tener alrededor de 10 años de edad. Limpus. Está claro que un c álc ulo c ompleto de la edad de madurez tendría que inc luir el tiempo necesario para el crec imiento de la talla de la c ría (unos 4 c m de LRC en el Caribe) a la talla de los ejemplares inmaduros cuando son avistados por primera vez en medios bentónicos. efectuadas en otras regiones. Limpus et al. Del mismo modo. 1999. tras alcanzar la talla promedio de los ejemplares inmaduros cuando se avistan por primera vez en medios bentónicos (LRC de 21. pueden nec esitar entre 16 y 20 años para llegar a la madurez sexual. Boulon (1994) calculó que. Crou se (1999) evaluó información sobre la edad de madurez de las tortugas carey del Caribe.). pero que la edad promedio cuando el 100% de las hembras ha madurado está más próxima a los 20 años (Monc ada et al. Tamaño de la nidada Las nidadas de tortuga c arey suelen tener bastante más de 100 huevos.. 1983). 1992a. a las tallas promedio de las tortugas anidadoras observadas en las colonias más cercanas. Otros autores. y las más grandes registrada s para c ualquier tortuga ±250 huevos± corresponden a esta especie (Witzell. 2000). así como las diferencias en las sutiles interpretaciones de esos valores. sobre la base de la condición de las gónadas y la talla corporal. En el Caribe. aun si se ignora el hecho de que suelen cometerse errore s en la recolec ta de algunos datos. y concluyó que después de alc anzar 20 cm de longitud de caparazón y fijar residencia en zonas de alimentación bentónicas cerc anas a la costa. y esto es coherente con anteriores investigaciones sobre el aumento de talla de tortugas carey inmaduras. 1992a). Incluso si el valor inferior de la edad de madurez es correc to. . Diez y Van Dam (1997) estimaron un promedio de unos 20 años para alc anzar la madurez a partir del momento en que los ejemplares inmaduros de 20 cm de LRC aparec ían por primera vez en medios bentónicos de las aguas de Puerto Rico. En esta estimación se tuvieron en cuenta las diferencias y la variabilidad del ritmo de crecimiento entre las clases de talla. poblaciones mezc ladas. En orden cronológico asc endente. de las tortugas marinas. pero reflejan algunas de las limitaciones con que lidian los expertos al tratar de orientar medidas de manejo. 1997. Basándose en el ritmo de crecimiento promedio observado en las poblaciones que se alimentaban en las Islas Vírgenes Estadounidenses (USVI). 1998). esta fase del cic lo vital de la tortuga carey en el medio natural es prác ticamente ignorada. intervalo entre las temporadas de anidación (³intervalo de remigración´) y duración de la vida reproductiva. así como el hec ho de que las tortugas carey inmaduras en zonas de alimentación constituyen. o ³rendimiento reproductivo´. evidentemente. 1997. las Figura 7: Juvenil de tortuga carey Foto: D. los modelos de población para las tortugas carey han permitido calcular que éstas llegan a la madurez sexual entre los 20 y 40 años de edad (Boulon.. unos 20 c m de LRC en el Caribe.advertido que es engañoso y hasta riesgoso utilizar solamente la talla corporal como indicador de la madurez (Limpus. 1994a y 1994b. 1999). En resumen. cuando se c ompara con otras e species de animales marinos. Datos de crecimiento procedentes de estudios sobre individuos marcados y recuperados en la SGBR indican que los adultos ³tienen muchas décadas de edad´ (Limpus.3 años más en alcanzar la talla promedio de las hembras anidadoras. los datos sobre el ritmo de crecimiento de ejemplares inmaduros se han usado para extrapolar el número de años necesario para pasar de la talla de los inmaduros pequeños encontrados por primera vez en medios bentónicos. 1983 y 1994. Mortimer. comprenden: el tamaño de la nidada (número de huevos depositados en un solo nido). Dobbs et al. Chaloupka y Limpus. Chacón Programa para América Latina y el Caribe D. Chacón ‡ 2005 13 tortugas podrían tardar entre 16. sin embargo.

de modo que el número de huevos viables de la nidada es aún más pequeño que el tamaño total de ésta (Frazier y Salas. 1999. Es probable que en el mar las crías sufran una mortalidad relativamente alta.69 años para Jumby Bay. se puede suponer que la fecundidad anual aumenta después de que las hembras carey han anidado por primera vez. pero puede variar entre nueve mese s (Pilc her y Ali. Por ende. hay indicios de que la fertilidad del huevo (determinada por el desarrollo embrionario perceptible a simple vista) es inversamente proporcional al tamaño de la nidada. por ejemplo. en el caso de las tortugas carey que anidan en la península de Yuc atán. 1999). a su vez. Por ejemplo. en Antigua. SUPERVIVENCIA Y MORTALIDAD Se dispone de muy poc a informac ión sistemática sobre la supervivencia de la tortuga c arey. por ejemplo. uno de los tópicos que complica la generación de información comparable y de utilidad para estimar tendencias poblacionales. Chacón 2003). Witzell. las tortugas carey que anidan en la península Arábiga (mar Rojo y golfo Pérsic o). Mortimer y Bresson. 1993). Cuando algunas amenazas antrópic as y naturales obligan a desplazar los huevos a sitios ³seguro s y vigilados´ c omo medida de conservación. esta s ob servac iones dependen de la identificación de los individuos. el índic e de eclosión promedio suele ser superior al 80%. (1999) c omunicaron que el 2% de las nidadas en Milman Island (Australia) tenía hasta cinco huevos sin yema por nidada.. Los valores. una baja intensidad en la vigilancia de la playa probablemente subestima el número de nidadas por hembra. Dado que es más fácil registrar intervalos c ortos. 1999. por temporada. los tamaños de las nidadas notific ados en el golfo Pérsic o son sen siblemente menores. Este fenómeno es desconocido. Chan y Liew. y una notoria moda estadística de c inco nidadas por individuo. Se estima que hasta el 30% de las crías reintegradas desde la estación de incubación de Pulau Gulissan. Pilcher. ha arrojado resultados que indican que los animales que retornan para anidar realizan aprec iablemente más puestas por temporada que las hembras que no han anidado previamente (Mortimer y Bresson. la fecundidad individual media anual se calculó en 228 huevos/hembra/año. 1993. 1984. Es decir. por temporada. es posible que no haya una correlación direc ta entre las medic iones brutas de la fecundidad (tamaño de la nidada. se refiere a la migración de retorno. no obstante.. 1999.0 huevos por hembra. Chacón ‡ 2005 17 ocasiones considerablemente. de ocho años o más (Mortimer y Bre sson. Intervalo de remigración El término ³remigración´.5 huevos. éste e s su sc eptible a la intensidad del esfuerzo de vigilancia en el lugar. se siguió considerando que era una estimación insufic iente (Richardson et al. y en su mayor parte se limita a los huevos y las c ría s en los nidos. Bell y Ric hardson. 1999). y se piensa que los depredadores principales son pec es óseo s y tiburones (Pilcher y Ali. por ejemplo) y otros valore s ec ológicos fundamentales para c omprender la demografía de estos animales (Frazier. Para c alcular el número de nidadas por temporada se ac ostumbra usar el ³intervalo entre anidaciones´ (lapso promedio entre dos anidaciones consecutivas en la misma temporada). en otras partes del área de distribución geográfica de la especie. 1999). En consecuencia. Dobbs et al.. Chan y Liew. de entre dos y tres nidadas por año: una cobertura incompleta de las actividades de anidación subestima el esfuerzo de anidación de las tortugas individualmente marc adas (Dobb s et al. la estimación fue de 775. Richardson et al. El intervalo de remigración promedio determinado para Pulau Gulisaan. 2000)..5 nidadas por individuo por temporada± procede de Jumby Bay (Antigua). Pilcher y Ali. acuñado por los biólogos de las tortugas marinas. sin yema. Marcovaldi et al. Sin embargo. se ha c alculado c on base en registros generales de una temporada (no en observaciones individuales). 2000). tanto del índice de eclosión (porc entaje de la nidada que vive al menos hasta la eclosión) como del índice de emersión (porcentaje de la nidada que vive al menos hasta emerger del nido). efectuado en Cousin Island (Seyc helles). para lo cual es fundamental tener en c uenta la pérdida de marcas y la efic acia de la cobertura de la playa de anidación (Dobbs et al. En general. Además. 1999. pueden variar enormemente de una playa a otra y entre una temporada de anidación y otra. los valore s notificados suelen ser extremadamente bajos (GarduñoAndrade.1993.1 años de anidación no anual) sería de 3. 1999. Además. 1983. 1999).. Pedersen Programa para América Latina y el Caribe D. donde un metic uloso esfuerzo de investigación de onc e años se ha c entrado en el ³marc ado exhaustivo hacia saturación´.5 nidadas por temporada. lo que da cabida a rec omendar la conservación in situ (Frazier. 1999). Duración de la vida reproductiva El estudio de once años en Jumby Bay (Antigua) arrojó un promedio de 4. fue de 2. e incluso en la misma playa durante un mismo período. 1999). Sabah (Malasia) es de 1. Cuando el número de nidadas por individuo. 1999). 1999). ya que el valor empírico depende. por lo c omún ponen huevos inusitadamente pequeños. 1999). y también que estas últimas tienen mejores re sultados de anidac ión a medida que adquieren más experienc ia. Aunque este resultado se obtuvo tras un estudio de once años que supuso un marcado exhaustivo.. Dobbs et al. basada en el promedio del intervalo medio de c ada individuo. durante una temporada de anidación particular. y el promedio usualmente oscila entre dos y cinc o (cfr. y arrojan un promedio de apenas 87. Dobbs et al. Frazier. el empleo de técnicas que aumentan las probabilidades de identificar individuos marc ados ±aun cuando se haya perdido una marc a± posibilita la observación de intervalos de remigración particularmente largos. 1999).3 huevos (Pilc her. es opinión de algunos autores que los valores de eclosión resultan deprimidos. Chacón ‡ 2005 15 más altos ±4. 1999.. Al calcular el número de hembras a partir del total de nidos y el número de nidadas por hembra. desde la zona de alimentación hasta la zona de anidación. 1999. utilizando el número promedio de nidadas por individuo. Nidadas por temporada El número de nidadas de una hembra por temporada puede variar entre uno y oc ho (Chan y Liew. y calcular promedios subestimados. este se sgo. genera una sobreestimac ión del total de hembras anidadoras. Ric hardson et al. Considerando una tasa promedio de remigración de la poblac ión de 2.8 años. la contribuc ión reproductiva por Programa para América Latina y el Caribe La tortuga carey del Caribe 16 temporada de una sola hembra se calculó en 697. 1999). se publican valores promedio mayores cuando las ac tividades de vigilancia se realizan a largo plazo y existe una cobertura completa de la playa de anidación. Sorprendentemente. tomando en cuenta el número modal de nidadas. en Foto: WWF Canon / G. gracias al cual se ha identificado casi el 100% de los animales que anidan allí cada temporada (Richardson et al. Marcovaldi Programa para América Latina y el Caribe D. Dobbs et al. que cumple un individuo que ya ha anidado en una temporada anterior. Balazs. Pilcher y Ali. 1999).108 huevos (Ric hardson et al. En cambio.. de la observac ión repetida de hembras marcadas en la playa de estudio. La media de la población. 1999. y el de emersión no es muy inferior (Witzell. Por ende. Se estimó además que la fecundidad a lo largo de la vida de una hembra (que sobreviviera 8. Richardson. 1999). 1999. 1999. 1999. en virtud de la variación natural de las c ondiciones ambientales aun en segmentos c ostero s geográfic amente pequeños. 1999. A veces se comunican valores promedio relativamente bajos. 1983). hay una tendencia a descartar o pasar por alto los intervalos más largos. 1983. Pilcher y Ali. Uno de los valores promedio Figura 8: Hembra de tortuga carey anidando Foto: G.. Con una nidada promedio de 155 huevos. y se ha indicado que algunas tortugas retornan para anidar después de sólo seis me se s y otra s lo hacen al c abo de al menos siete años (Pilcher y Ali. Mortimer. Sabah (Malasia) son pre sa de depredadores marinos en un radio de diez metros alrededor de la isla. Sin embargo. pero hasta ahora no se han presentado estudios si stemátic os sobre las tortugas carey. 1999). Por lo general se señala que el intervalo entre las temporadas de anidación (o ³intervalo de remigración´) de las tortugas c arey es de dos a c uatro años (Witzell. Al menos un estudio de largo plazo. Los re sultados del estudio sobre . 1999.. 1993. para los nidos ³naturales´ (lo s que quedan in situ). 1999) y al menos diez años (Mortimer y Bresson.69. lo que normalmente se basa en la recuperac ión de animales marcados. esto s valores suponen coberturas de observac ión de la población tan confiables como para no ac eptar la omisión del avistamiento de un individuo.. Al hac er inferencias sobre el tamaño de la población en una playa dada se debe tener en cuenta esta posible fuente de error. Chac ón 2002 y 2003). o poco frecuente. hay una variación biológica significativa en este parámetro.

lo que probablemente tendría una repercusión importante en la situación en la SGBR. Procyon lotor y Nasua narica.. León y Diez (1999) señalan que la alta densidad de tortugas carey inmaduras. y la ausencia casi total de animales de talla adulta. Stancyk. con proporciones habitualmente superiores a 4:1 (Carrillo et al. ESTRUCTURA POR EDAD También es esc a sa la información sistemátic a disponible sobre la estruc tura por edad de las poblaciones de tortugas carey. Sin embargo. 1999). 1982. León y Diez (1999) encontraron agrupamientos sorp rendentemente denso s de tortugas carey inmaduras. En todo estudio de tortugas marinas no reproductoras basado . 1982. por ejemplo).96. o si los machos y las hembras tienen hábitos muy diferentes. y en ella intervienen tiburones. otras zonas de alimentación en el Caribe tienen individuos inmaduros y adultos (el Parque Nac ional Cahuita. será necesario continuar el seguimiento para c omprender mejor la supervivencia anual de las hembras anidadoras en esa zona (Ric hardson et al. indican una pérdida anual de un 6% de las anidadoras. incompletas y no si stemáticas. Si bien las áreas c oncretas de que da cuenta este autor pueden estar exentas de explotación. A partir de este dato y de diverso s informes sobre nidos disperso s. no puede descartarse la extrema diferencia en cuanto a hábitats y hábitos de alimentación que separa a los individuos inmaduros y adultos de la zona. Los re sultados del ya citado estudio de Jumby Bay (Antigua) indic an que. se dio cuenta de una leve tendencia en favor de los machos en isla Mona (Puerto Rico). 1999). Ocypode spp. 1999).71:1. pec es óseo s y ave s marinas (Stancyk. En la playa. León y Diez (1999) establecieron que en el pasado inmediato había tenido lugar una anidación importante. esto s re sultados llevan a preguntarse si las poblac iones de tortugas carey habitualmente tienen un exc eso de hembras. Sin embargo. a sí como de las carcasa s de tortugas adultas encontradas en playas arenosa s del PNJ/CR. en Cahuita. dado que la magnitud de las amenazas y los impac tos que afectan estos parámetros e s diferente en cada lugar.org). REPOBLACIÓN Se dispone de muy poc a informac ión sistemática sobre las ta sa s de repoblac ión en c ualquiera de las fase s de la vida de las tortugas c arey. por lo que se concluyó que la estructura por edad era ³natural´. Dobbs et al. que hac en que las hembras queden más expuestas a se r capturadas. esta muestra arrojó una razón de 2. La depredación de las crías durante el tránsito de la playa hasta alta mar puede ser intensa. también podría deberse a que Limpus (1992a) haya pasado por alto dónde viven los animales durante cada fase de su c iclo vital. Limpus (1992a) hizo un examen laparoscópico de las gónadas de 109 especímenes de la SGBR de Australia. el conocimiento de la repoblación se complica por el hecho de que hay muchas fase s vitales y cada una puede suponer c ondiciones ecológicas distintas. Incluso las tortugas de talla adulta pueden ser atacadas por el tiburón tigre (Galeocerdo cuvieri) y el tiburón toro (Carcharhinus leucas. También ellos informaron que las hembras eran casi tres veces más numerosa s que los machos. hormigas). La ausencia de adultos en el parque llevó a los autores a c oncluir que ello se debía a la intensa explotación (ilegal) Programa para América Latina y el Caribe 19 D. Es probable que algunos miembros de la población sobrevivan cincuenta años o más (Richardson et al. En cambio. CITES National Authority-Cuba. se han realizado pocos estudios ac erc a de la distribución por sexo s de las tortugas carey. En este sentido. ello no significa que las poblaciones que habitan en las grandes extensiones de los arrec ifes estén libres de explotación. No obstante. 1999). pero una ausencia c asi total de animales de talla adulta. Hay abundante evidenc ia de la depredac ión de que son objeto las tortugas marinas en distintas etapas de su vida. Pilcher y Ali. entre el 13. 1999. 1999. que es una explic ación ampliamente aceptada en el ciclo biológico de las tortugas carey y otras e species de tortugas marinas (León y Diez.Jumby Bay (Antigua). las tortugas carey inmaduras de la SGBR bien podrían migrar a aguas en las que sean objeto de una explotación intensa. La informac ión básica c on que se cuenta sobre el ciclo biológic o de las tortugas carey sólo permite establec er modelos demográficos especulativos (Crou se. 1999... Witzell. No obstante. Además. Aunque la proporción entre sexo s favorable a las hembras es bien conocida en otras espec ies de tortugas marinas. Chacón ‡ 2005 de que eran objeto los animales que anidaban. 2001). 1999). con una significativa tendencia en favor de las hembras. Programa para América Latina y el Caribe Depredación La tortuga carey del Caribe 18 1999.6% de las anidadoras anuales son individuos nuevos. que se basó en el marcado exhaustivo a lo largo de once años. Esto evidencia las limitaciones que enfrentan los biólogos para diseñar modelos que puedan rec omendar la toma de dec isiones bien cimentadas. Estos re sultados son comparables con los de Limpus (1992a) referentes a la Gran Barrera de Arrec ifes. en partic ular insec tos (por ejemplo.. la hembra anidadora promedio no sólo debe vivir hasta alc anzar la madurez sexual..93 y 0. Aunque esto tal vez refleje la diversidad de situaciones en que se encuentra esta espec ie. y que la tasa anual de repoblac ión (para las hembras reproduc toras) es del 9%. Es notable que hallazgos similares de concentraciones de tortugas carey inmaduras en la SGBR y el PNJ/CR dieran lugar a dos explic aciones muy diferentes. encontraron una proporción sexual de 1:1.. Chan y Liew. a partir del análisis de la testosterona en el suero sanguíneo. Co sta Rica. puede ser una prueba de que las tortugas carey utilizan diferentes hábitats de desarrollo en diferentes fase s de su c iclo vital. las observac iones a este re specto son incidentales y.57:1. c angrejos (cangrejo fantasma. cada año. donde el estudio se basó en observaciones laparoscópicas de las gónadas (Diez y van Dam. En cambio. con sólo un animal adulto. y cangrejo ermitaño. en su sitio de estudio en el Parque Nacional Jaragua de Cabo Rojo. Hac e décadas los biólogos de las tortugas marinas discuten la idea de los hábitats de desarrollo. Por otro lado. tiene importantes consecuencias para los modelos demográficos. para que una población permanezca estable. 1983.3% y el 25. la depredación más común se da por Spilogale putorius. Caenobita spp. 1999). Pese a que esta detallada investigación se realizó por más de una déc ada. se ha calculado que menos de un huevo por mil sobrevive para dar lugar a un adulto reproductor (Ric hardson et al. Pilc her y Ali. puede decirse que se nec esita una alta supervivencia anual de individuos bentónicos inmaduros y adultos de gran talla para mantener una población estable (Heppell et al. aves (una gran variedad) y mamíferos (una gran variedad. sino también reproducirse durante un lapso de al menos nueve años más. 1995). León y Diez (1999) investigaron un grupo de tortugas inmaduras en el PNJ/CR de la República Dominicana.hawksbillwwf. En ese estudio se argumentó que se trataba de una zona que no había sido objeto de explotación recientemente. República Dominicana-PNJ/CR (véase la ubicac ión en www. un asunto trascendental es la exac titud de la información misma. en León y Diez. y aunque la diferencia entre esto s valores parezc a pequeña. sobre la base de los mejores modelos disponibles re specto de las tortugas marinas. De acuerdo con el trabajo de Limpus (1992a). los huevos y las c rías de la tortuga carey pueden ser presa de distintos animales. Por su parte. En general. las estimaciones del estudio de Jumby Bay muestran que. en una proporción de 2. como tales. Dobbs et al. Si su madurac ión supone la propagac ión por otras zonas de desarrollo. usando c omo téc nic a el análisis de testo sterona en una muestra de 120 individuos. por parte de diversos animales. en Costa Rica. en sitios determinados del Parque Nacional Jaragua de Cabo Rojo (PNJ/ CR).94. Diez y van Dam (2003).. La supervivencia anual de las c ohortes estacionales varía entre 0. Por lo tanto. esas ³muertas prematuras´ deben ser c ompensadas por otra s hembras que sobrevivan y se reproduzc an durante un período considerablemente superior a los nueve años. Stancyk. 1982). 1999). podría anotarse que los valores de mortalidad y otras variables que constituyen los modelos demográficos son particulares para cada sitio. COMPOSICIÓN POR SEXOS Como ocurre con otras e species de tortugas marinas.. 1999). Los registro s de la pesquería de tortugas carey de Cuba indic an que entre 1983 y 1997 la c aptura tuvo una fuerte preeminencia de hembras. o sea una tasa de supervivencia anual de 0. por ejemplo). lagartos. sólo una de 109 tortugas capturadas en la Gran Barrera de Arrecifes (SGBR) e ra madura.. Dado que algunas hembras de la población morirán antes de hacer la c ontribución reproductiva promedio.

pero esta opinión es refutada por numerosas inve stigaciones realizadas en distintos lugares. 1999). la longitud de la cola de algunas hembras anidadoras podría erróneamente malinterpretarse como una c arac terística masculina (Dobb s et al. las tortugas carey oc upan áreas de residencia (Thurston.. Estudios de las hembras reproduc toras en la isla Buck (I slas Vírgene s E stadounidenses) indican que. Sin embargo..= 0. de modo que una proporc ión no conoc ida de la muestra inicialmente puede ser imposible de identific ar. En estudios más detallados se han examinado las posic iones exac tas de tortugas carey marc adas en arrecifes determinados. c asi la mitad de las tortugas carey identificadas c on el mismo tipo de placas habían perdido su s marc as al cabo de tres años (Van Dam y Diez. E stadounidenses) indican que. en un período de cuarenta años. val. la información obtenida con la recuperación de 34 individuos arrojó un promedio de 204. Una de las limitac iones más importantes en torno a este tema se debe a que. 1991).E. Además. El retorno de marc as metálicas externas encontradas por pesc adores o cazadores furtivos tiende a ser c asi nulo. Las observaciones submarinas realizadas en diferentes lugares. 1996).500 tortugas carey. presumiblemente para regresar a su zona de residenc ia habitual fuera del período reproduc tivo. c asi todos los paíse s del Caribe en los que se han marcado tortugas c arey registran al menos una recuperación internacional.36 km (D. se plantea siempre la cuestión del grado de exactitud en la determinación del sexo: un mac ho sin caracteres sexuales secundarios es c iertamente imposible de distinguir de una hembra. 1992a).. Así. a 3 km como máximo de su s re spectivas playas de anidación. Van Dam y Diez. ÁREA DE RESIDENCIA Y TERRITORIALIDAD De sde hace varias décadas se tienen pruebas de que. el si stema teóric o de regreso de informac ión falla.E. se ha calculado que en la población anidadora en Jumby Bay (Antigua) hay un 10% de posibilidades de que.E. 1984)..32 km. la distancia entre la primera y la última captura variaba de 0. Chacón ‡ 2005 21 señalan que esta s tortugas son habitualmente solitarias. Frazier. Limpus (1992a) marcó 205 animales en la SGBR de Australia.Programa para América Latina y el Caribe La tortuga carey del Caribe 20 sólo en la morfología externa. A. En el PNJ/CR de la República Dominic ana. En Fernando de Noronha (Bra sil). como un mecanismo para sostener la base poblacional.1999a). en un momento se pensó que las tortugas carey no eran migratorias. como la SGBR de Australia (Limpus. y las distancias que suponen algunas recuperaciones revelan que una carey es capaz de atravesar el mar Caribe en distintas direcciones. 1996. pues una proporción importante de tortugas c arey podría alcanzar la madurez sexual después de adquirir un tamaño ³considerablemente mayor que la talla de reproducción promedio´ (Limpus. no son inusuales. Por ejemplo. entre los episodios de anidación. Pero cuando una hembra termina de anidar. en las zonas de alimentación. han sido objeto de severas crític as a c ausa de la pérdida de las marcas (Mro sov sky. debido al temor plausible de ser aprehendidos y c astigados al tratar de retornar la marca y rec lamar cualquier Figura 9: Rutas migratorias estimadas por el retorno de marcas externas (basado en Meylan. B. No hay duda de que muc has marcas c olocadas sobre careyes que fueron capturadas furtivamente se encuentran en manos particulares. En este c ontexto un problema ha sido considerar que la falta de información es equivalente a información negativa. A partir de nuevos avistamientos. Estudios realizados utilizando la radiotelemetría en Buc k I sland (Islas Vírgene s. Witzell. 1992b.45 km (D. 1999). 1999). una tortuga pierda la placa de identificación de Figura 10: Rutas migratorias establecidas por transmisores satelitales. abandona la zona adyacente a las playas de anidación (Starbird et al. las plac as de metal Monel quedaron totalmente cubiertas de ectobiota en unos pocos mese s (Sanchez y Bellini. No todas las recuperaciones de animales marcados indican desplazamientos de larga distancia: hay c asos de tortugas carey marcadas en Cuba y México de las que no se ha tenido noticia fuera de las aguas cubanas (Manolis et al. A. 1999). La distancia entre las capturas sub siguientes de individuos inmaduros en isla Mona (Puerto Ric o) fue en promedio de 0. 1983. como las tortugas verde s (Chelonia mydas). reduce en gran medida las posibilidades de obtener información a partir de la rec uperación de ejemplares marcados.4 días (D. Esto. León y Diez (1999) c oncluyeron ac erca de la importancia de proteger a largo plazo las zonas de alimentación con alta densidad de individuos. Programa para América Latina y el Caribe D. si bien las hembras anidadoras no se alejan más de tres kilómetros de las playas de anidación de la isla entre un episodio de anidac ión . León y Diez. 1999). de modo que los desplazamientos entre puntos distantes entre sí má s de 3..000 km. Programa para América Latina y el Caribe D.= 141.60 km a 1. pero no fijan residenc ia fác ilmente en el nuevo arrecife en el que son reubicadas. 2000). son pocos los trabajos en los que se ha evaluado si stemáticamente el asunto en lo que concierne a las tortugas carey. además del bajo tamaño de muestra c on que se ha trabajado por décadas. Además de las pruebas proc edentes de diversa s fuentes acerca de la fidelidad al lugar de alimentac ión. estas tortugas fijan residencia temporal en ciertas zonas de aguas poco profundas. entre una temporada de anidación y otra. Pese a la reconoc ida gravedad de este problema en los estudios sobre las tortugas marinas (Mro sovsky. siendo en promedio de 0.66 km. los datos obtenidos mediante la recuperación de espec ímenes marc ados. Dado que estos re sultados sólo dan c uenta de la distancia entre el punto de marcado y liberac ión y el de recuperación. mientras que durante una sola temporada de anidación se marc ó casi el mismo número de tortugas verdes (Chelonia mydas) en una de sus p rincipales playas de anidación (Meylan. así c omo los desplazamientos de casi 2. pero c on c erteza han sido más extensa s de lo que se ha notificado (Meylan. Programa para América Latina y el Caribe La tortuga carey del Caribe 22 rec ompensa.600 km son posibles (Marcovaldi y Filippini. A c ausa de esta fidelidad al lugar que demuestran las tortugas c arey inmaduras.= 0. 1999).. A. Asimismo. se enc uentran a menudo en pequeños grupos.1999a). queda claro que el empeño por investigar la migración de las tortugas c arey ha sido relativamente escaso.. a los que se colocan plac as de identificación en las aletas. un examen de los datos de rec uperación de especímenes marcados del Caribe ha permitido determinar con claridad que las migrac iones internac ionales. las rutas efectivamente recorridas no se conocen. hay algunas indicaciones re specto a la territorialidad de las tortugas carey.. 2000). El examen de las gónadas y las c oncentraciones de testosterona en sangre no presentan esto s problemas (Wibbles et al. Alvarado et al. en tanto que otras e species. 1992a) y Fernando de Noronha en Brasil (Sánchez y Bellini. y como el marcado ha sido la técnica princ ipal utilizada para estudiar la migración. e incluso que eran sedentarias. MIGRACIONES Con base en estudios parciales y con muestra s pequeñas. 1993. Hay c onstancia de que una carey inmadura del Brasil cruzó el Atlántic o. Parmenter.0. 1976. Chacón ‡ 2005 23 inconel que se le ha colocado en la aleta (Richardson et al. Los re sultados de estas inve stigaciones deben interpretarse a la luz de que las marcas a menudo se pierden.lím. Mc Donald y Dutton. 1998). llegó a la conclusión de que las tortugas carey ocupan un área de residenc ia en un arrecife determinado. Según se informó para isla Mona. 1999). en el Caribe se han marcado unas 2. por la condición de espec ie en peligro crític o. B. Limpus. 1983. Bjorndal et al. 1998). B. el criterio de la ³talla de reproducción mínima´ no es c onfiable para clasificar un animal como maduro. la tortuga carey está protegida en muc has naciones. Además.. 45-571) entre los episodios de captura. Pese a esta s deficienc ias.. Por otra parte.55 km. 30 de los cuales fueron reubicados en Heron Island. 1988. obviamente.1999).

tan pronto c omo terminan de anidar por la temporada emigran inmediatamente de la zona (Starbird et al. 1999). Si bien en cierto sentido esto puede ser una revelación en lo que concierne a las tortugas c arey. c ubriendo distancias de hasta 2. re spectivamente. los resultados de los diferentes análisis también coinciden en que cada población anidadora tiene por lo menos un haplotipo de ADNmt distintivo. la tortuga abandonó las aguas c ubanas sólo para volver más tarde. No obstante. Broderic k et al. además. descendió del 83% en 1994 al 54% en 1996. Al menos un individuo marcado en la isla de Bonaire (Antillas Holandesa s) migró a aguas puertorriqueñas. Los valores también variaron entre distintos Programa para América Latina y el Caribe D. Bass et al.. 1999. También se observó una gran variación entre diferentes años: la contribución porc entual de haplotipos de playas de anidación cubanas en las muestra s de la zona de alimentación de Doc e Leguas. zona s de pesca) de un mismo país. Por su parte. determinaron que la mayor contribuc ión de haplotipos en las zonas de alimentación de Puerto Ric o correspondía a los provenientes de zonas de anidación distantes. partic ularmente con las referidas a rec uperac iones de animales marc ados y migración. lo cual indica que la complejidad de la composic ión genética de algunos agrupamientos no reproduc tivos puede verse ac rec entada por factores tanto espaciales como temporales. y también hay grandes diferencias entre zonas de alimentac ión en cuanto a la composic ión genética de las tortugas.. el hallazgo de poblaciones mezcladas en las zonas de alimentación podía extrapolarse a otros lugares. el fenómeno general de poblaciones mixtas que habitan en la misma zona de alimentación se c onoce en otras e species de tortugas marinas desde hace muchos años (Carr. y un huevo recogido en Surinam produjo un híbrido que se determinó procedía de una c arey macho y una tortuga verde (Chelonia mydas) hembra.. debido a las bajísimas tasa s de flujo génetico entre las poblaciones anidadoras. no sólo entre los estudios sino también respecto de temporadas o años distintos en un mismo estudio. 1999). 1999). dónde y c uáles poblaciones se mezclan y se separan en el tiempo y en el espacio.. (1999) señalaron que muestras de tortugas carey de tres áreas no reproduc tivas (Cuba. donde se quedaron. Durante eso s cortos lapso s. 1996) de las investigaciones de muestra s de ADN mitoc ondrial (ADNmt) -A DN que se hereda de hembras a hijas. 2000)..de tortugas c arey de ocho áreas de anidación y dos áreas de alimentación. En términos de manejo. Belic e/Colombia. De cuatro hembras que anidaron en la península de Yuc atán (México) y a las que se había coloc ado un transmisor satelital. En Florida (Estados Unidos) se reportó la presencia de un híbrido de c arey mac ho y Caretta caretta hembra. pese al hecho de que los individuos se dispersan. Se han identific ado híbridos de c arey y Caretta caretta en Bahía (Brasil).. En dos casos. Trinidad y Tobago y Venezuela. demuestran que cada poblac ión anidadora se debe tratar como una unidad de gestión distinta. 1976) y también es c omún en muchas otra s especies marinas (Mu sick. el principal haplotipo característic o de la población anidadora de Puerto Rico se detec tó en un individuo que fue enc ontrado anidando en Cuba. Programa para América Latina y el Caribe La tortuga carey del Caribe 24 ESTUDIOS GENÉTICOS Bass (1999) examinó los primeros re sultados (Ba ss et al. pre sentaban una diversidad genética mucho mayor que las de cualquier zona de anidación de Indonesia o Japón. Por ejemplo. Jamaica/ Montserrat/Guadalupe y Yucatán. 1975. migran y viven en territorios soberanos diferentes. y revelaron que en las zonas no reproduc tivas aparecían juntas poblaciones mixtas. pudieron subdividir dos de los haplotipos desc ritos por Bass et al. Bass concluyó que si bien los re sultados publicados sólo habían incluido esos do s sitios. (1999). estudios genéticos de tortugas carey encontradas en zonas de alimentación en Cuba y Puerto Rico indican que.450 km. A su vez. esas investigaciones ³sólo recientemente han sobrepasado las etapas preliminares´. de las poblaciones fuente de algunos de los haplotipos observado s y se comprenda mejor cómo.. Díaz-Fe rnández et al. Aunque hay diferencias en los resultados de ambos e studios. y c ada zona no reproduc tiva tiene una mezcla de haplotipos que son propios de zonas de anidación diferentes y dispersa s en el Caribe. (1994) realizaron estudios genétic os sobre las tortuga s carey de Australia. Al igual que Bass et al. y e s preciso e studiar muestras más grandes. Existen datos de tortugas carey marcadas con transmisore s satelitales de Nic aragua que aún no están disponibles al público. En su c onjunto. rep re sentativas de una mayor diversidad geográfica y que abarquen períodos más extenso s (Ba ss. 1999. mientras que los recorridos de otras cuatro se efectuaron exclusivamente en esas aguas (Ca rrillo et al. Díaz-Fernández et al. se desc ubra la identidad. Por ende. dos nadaron hasta los bancos de Campeche. 1994). mientras que los haplotipos de anidación c ubanos constituían la mayor contribución en las zonas no reproductivas de Cuba. y es probable que ello sólo oc urra después de un largo período. 1994). Esto los condujo a pensar que las hembras anidadoras tal vez no se circ unsc riben a una zona de anidación determinada. fueron objeto de seguimiento a lo largo de períodos que oscilaron entre 7 y 18 días. (1999) analizaron muestra s de zonas de anidación y alimentación de Cuba. y que las poblaciones anidadoras pueden tener haplotipos de diversos orígenes. Honduras/ Nicaragua. y dos hacia aguas internacionales del golfo de México y el mar Caribe (Byles y Swimmer. 2001). c ada población anidadora existe independientemente de las demás.. la ³población´ que se alimenta está compuesta por agrupamientos de individuos procedentes de al menos sei s área s de anidación diferentes.. Esto es congruente c on lo que ya se sabía ac erca de las tortugas carey de las regiones del Índic o y el Pacífico (Broderic k et al. la comprobación general de la mezcla de poblaciones en las zonas de alimentación se repite en todos los estudios. La contribución de las distintas poblaciones anidadoras presente s en una zona de alimentación determinada es su sc eptible de cambio según las temporadas y los años. Otros e specímenes identificados por medio de transmisore s en Cuba se dispersaron por las islas Caimán. donde hay indicac iones de que los híbridos eran al menos de segunda generación (Conceiçao et al. Investigaciones recientes en las que se han empleado transmiso re s satelitales han permitido conocer con claridad las rutas de migración de las tortugas carey del Caribe. pasó del 33% en primavera al 53% en otoño. pero que podrían arrojar información en el mismo sentido. Conc luyó que las poblaciones anidadoras del Caribe son genéticamente distinguibles. cuatro hembras a las que se c olocó un transmisor satelital al final de sus re spectivas actividades de anidación en Barbados. en todos los casos. Grenada. lo que resulta en unidades de población aisladas desde e ste punto de vista..y otro. 1990. Al mismo tiempo. Méxic o y Puerto Rico. Sólo se podrá llegar a conclusiones más precisas despué s de que se haga un inventario regional de haplotipos. Pritc hard. cada una emigró a aguas territoriales de un país diferente: Dominica. Los re sultados de los estudios genéticos son coherentes con otras líneas de investigac ión. la c ontribución de haplotipos de la población anidadora cubana en la zona no reproductiva alrededor de la isla de Pinots. El análisis genético de las tortugas carey ha hecho aparec er diferencias en las estimaciones de las contribuciones de haplotipos. Utilizando sec uencias más grandes de ADNmt. También observaron que si bien cada población anidadora tenía haplotipos espec íficos. se estimó . A excepc ión de un espécimen anómalo sobre el que informan Okayama et al. cualquiera que sea la distancia geográfic a entre ellas. Chacón ‡ 2005 25 lugares no reproductivos (esto e s. por ejemplo) que determinan la dinámica de la población. O kayama et al. los agrupamientos de tortugas carey no reproductoras que se enc uentran en una zona de alimentación determinada no c onstituyen unidades de gestión propiamente dichas. proc edentes de un número mayor y más diversificado geográficamente de tortugas carey. Además. Hibridación Las tortugas c arey e stán presente s en muchos de los casos de hibridación conocidos entre especies de tortugas marinas. 1996.. Bass. Bass (1999) advirtió que los valores de la c ontribución porcentual derivados de los análisis e stadísticos actuales deben interpretarse c omo indicaciones cualitativas y no c omo estimaciones prec isas de la composic ión genética de la tortuga carey del Caribe. si una población anidadora es diezmada. y es muy poco probable que el tamaño y la composición de una población se vean influidos por la inmigración de tortugas de otras poblaciones. en ambos casos. Además estudiaron muestras de las que no disponían Bass et al. realizando desplazamientos desde la playa de anidación que variaron entre 200 y 435 km. hasta ahora desc onoc ida. pues Programa para América Latina y el Caribe La tortuga carey del Caribe 26 están constituidos por animales proc edentes de diversas poblaciones anidadoras. 1999). confirmaron las mismas c onclusiones generales: cada población anidadora tiene haplotipos distintos. debe relacionarse c on otros parámetros no biológicos (oc eanográficos. son e scasa s las po sibilidades de rec olonizac ión a partir de otras poblaciones. Evidentemente. (1996) en dos y tres haplotipos. Sin embargo. Marc ovaldi et al. Esta información. Puerto Rico y las islas Yaeyama del Japón). Manolis et al. Se han señalado notables diferencias en el mismo lugar de alimentación según las temporadas (Díaz-Fernández et al.

con la marea y las olas. ya que los c omponentes nitrificados pueden promover el crecimiento de algas. La nitrificación del medio donde habita y se alimenta la tortuga c arey es un problema grave. esto provoc a una pérdida del hábitat de anidación porque en ocasiones esto s materiales constituyen grandes barrera s fí sicas. y únicamente en el c aso de los perro s. los flujos de energía. por su naturaleza merc antil y por darle un valor económico a la carne. corresponde a fac tores que alteran los ciclos de nutrientes. en las cuales se instala iluminación. para hacer que la tortuga les arra stre nadando a su regre so al mar. Entre estas amenazas c abe mencionar: Programa para América Latina y el Caribe La tortuga carey del Caribe 30 Erosión : el uso de arena como material de c onstrucción. El pescador que encuentra el animal vivo rara vez le permite escapar. el oro y algunas piedras prec iosa s. Afluencia y comportamiento de turistas del turismo es numerosa. Cuando la tortuga ya tiene varias hora s de atrapada y el estado de la carne no es el mejor. Depredación por animales domésticos: e sta amenaza se manifiesta cuando en las comunidades o ciudades costeras la falta de atención a los animales domésticos provoca que estos bu squen alimento por su cuenta. dando lugar a una merma en la biodiversidad y en la estruc tura y función del ecosistema c oralino. 1995). Además. la estruc tura y función del hábitat particular. Efectos sobre la fisiología del animal y las func iones del ecosistema son algunos de los impactos de esta amenaza. : en áreas donde la afluencia Figura 11: Amenazas que afectan a la tortuga de carey tanto en la tierra como en el mar (Chacón et al. terminar depositados en la playa. sea para tomar fotografías.. Entre ellas se encuentran las siguientes: L 28 as amenazas a las que está expuesta la tortuga carey se pueden agrupar en dos conjuntos: las que impactan directamente a la especie y las que afectan su hábitat. Definitivamente el comercio aviva ac ciones humanas que inc rementan la mortalidad y disminuyen la capac idad de regeneración de la espec ie. la red trófica y. el consumo pasó a ser más intenso y los huevos se c onvirtieron en un artículo comercial. en algunos c aso s se usa para carnada. pueden dividirse en aquellos que nitrific an el medio. 2001). ellos regre san a la playa para seguir la recolecta por sí solos. pero en otros se de sec ha. La conversión de una zona c ostera en área turística de alto desarrollo urbanístico es un elemento predominante en el Caribe. asumiendo c onduc tas silvest re s y depredando tanto nidos como tortugas.. Comercio de pr oduc tos: e sta actividad humana. el hecho plantea una serie de interesantes. cuestiones que alimentarán el debate sobre cómo definir una especie biológic a. Toda acción humana que provoque una alteración del comportamiento natural podría afec tar y ser una amenaza para la supervivencia de la especie. reversibles o irreversibles y tener un alc ance local. tanto para la especie c omo para los diferentes hábitats marinos. Chacón ‡ 2005 EL COMERCIO DE CONCHAS DE CAREY: UNA AMENAZA PARTICULAR Las plac as de c arey son tan apreciadas como el marfil. pero también de zonas cuenca arriba. En c uanto a los desechos líquidos. Desechos sólidos y líquidos: e sta amenaza puede provenir del espacio inmediato. Holloway 27 Programa para América Latina y el Caribe Las amenazas que afectan directamente a la tortuga carey impac tan sobre su c apacidad de regeneración. que aminora las capacidades fisiológicas de las tortugas hasta provoc ar su muerte. reparación y materia prima para el concreto promueve la erosión costera. Chacón ‡ 2005 29 Desarrollo costero: incluye la c onstrucción de estructuras que alteran la morfología de la zona c ostera. la estructura e incluso la función de la especie. se incrementa la generación de ruidos. su s índices de supervivencia. y complejas. nacional y hasta internacional. La magnitud y el largo historial . como detergentes y blanqueadores. Se presenta cuando las personas manipulan los organismos en forma imprudente y mal intencionada. por supuesto. o por simple morbosidad. los que contaminan. Programa para América Latina y el Caribe D. Programa para América Latina y el Caribe La tortuga carey del Caribe Enfermedades: la más grave y potenc ialmente c ruel enfermedad es el fibropapiloma. lo que podría llevar al sofocamiento de las esponjas y los corales. que se c ambiaba por dinero u otros bienes. lo que afecta sustancialmente la anidación. La contaminación y la pérdida de biodiversidad son características de esta amenaza. Las plumas de sedimentos emanados de los ríos y decantados en el fondo marino pueden c ambiar los patrones de corriente y provocar una erosión costera que afec ta el anidamiento. Si los híbridos originales de carey±Caretta caretta o carey-Chelonia mydas fueron fértiles. c uando sus dueños los entrenan para olfatear y encontrar los nidos en la ac tividad de rec olección. Algunas veces. y se promueve la llegada de visitantes. sea porque son reproductores o porque representan un acervo genético relevante. como las comunidades colindantes al arrecife coralino. Al ser retirada la arena. AMENAZAS A LAS TORTUGAS CAREY Pesca incidental: la colocación de dispositivos de pesc a en los arrecifes de coral y zonas aledañas c onlleva el riesgo de atrapar especies que no son el objetivo de la jornada pesquera. en algunos lugares se extrae el aceite de la carne c omo otro bien comerciable. Esta s amenazas se ubican tanto en el agua como en la tierra. Bowen y Karl (1997) dijeron de estos híbridos de tortugas marinas que eran ³los bastardo s má s antiguos c onocidos por la ciencia´. el caparazón y otros subproduc tos. Cacería para fines v ariados: esta amenaza es una de las más severa s. para luego. c omo los encontrados en las aguas negras. é ste puede ser una amenaza en la medida en que las personas realic en acciones que impidan el desove tranquilo de las tortugas o interactúen c on ellas al bucear en las zonas donde habitan.que era de segunda generación (o anterior) (Karl et al. A causa de la antigüedad de las unidades taxonómic as en cuestión. Los derrames de petróleo también constituyen problemas seve ro s. Foto: WWF Canon / C. Maltrato morboso: e sta amenaza se asoc ia tanto a actividades en tierra como a operaciones de buceo rec reativo en zonas costera s. aquellas que afectan el hábitat de las tortugas. los huevos. así como los químicos sintétic os asociados a la agric ultura. Es el caso de la madera y los desechos que son transportado s por los río s hac ia la corriente marina. como la cac ería. porque aniquila organismos que muchas veces tienen un gran valor para la población. pero al ampliarse las facilidades de transporte y darse la posibilidad de conservar el producto mediante la refrigeración. entre ellas la carey. Programa para América Latina y el Caribe 31 D. de este modo oc asionalmente c aen en las redes diversa s e species de tortuga marina. la corriente crea alterac iones en la dinámica costera. El segundo grupo de amenazas. Recolecta de huev os: esta es una de las más antiguas actividades del ser humano. no sin antes extraer el caparazón. que son típicos en aguas de drenaje. Inicialmente se realizaba para satisfac er el hambre. la recolecta de huevos e incluso las visitas a los sitios de anidación. el c uerno de rinoc eronte. La cacería más importante es la que se hace intenc ionalmente con el propósito de consumir la c arne y luego vender el caparazón. pueden ser temporales o permanentes. debido a que esta espec ie es muy apreciada como fuente de proteína y escama de carey. induc e la expansión de otras amenazas. llevándose enormes porciones de playa y huevos.

durante todo su ciclo vital. con disminuciones debidamente doc umentadas en 18 de esa s zonas.. la población del Pac ífico pasó al Apéndice I. 1991. Eckert. es determinar en forma precisa qué es lo que c onstituye una ³población´. P ara el manejo y conservac ión de una espec ie resulta primordial conoc er el tamaño TAMAÑO Y TENDENCIA DE LA POBLACIÓN Aparte de los nidos y las crías en las playas. Cambios rec ientes en la legislación nacional. Nietsc hmann. ESTIMACIÓN DEL ESTADO DE LA POBLACIÓN Para comprender lo que sucedió a las poblaciones de tortugas de carey en el siglo pasado. Doce años después. reconoc en que su uso comercial ha causado la sobre-explotac ión del recurso en el país (TRAFFI C Southeast A sia. 1984. Un criterio consiste en evaluar las variaciones notorias de la abundancia general de tortugas marinas presente s en una zona determinada. Fue el primer material plástico utilizado por el ser humano. Sin embargo. se dispone de muy poc a información sobre la abundancia y la densidad de las tortugas carey y. en abril de 2004. en la medida en que naciones que son fuertes importadoras y exportadoras c umplen las disposic iones de la CITES. ³carey´. 2004). el concepto de ³población de hembras anidadoras´ e s complejo. el caparazón bruto. el comerc io lícito de c arey entre países signatarios de la Convención no cesó sino hasta finales de 1992. Programa para América Latina y el Caribe La tortuga carey del Caribe 32 que mantenía una reserva en c uanto a la inclusión de la c arey en el Apéndice I. Foto: WWF ± C Drews 33 Programa para América Latina y el Caribe y tendencia de una población. 1992a). no se puede esperar má s a este re specto. el cabello y el cuerno del rinoc eronte. cortar y convertir en infinidad de productos. y ya antes de la era c ristiana se comercializaba internacionalmente. La ³población de hembras anidadoras´ no sólo tiene un tamaño variable de un año a otro. 1999). un grupo distinto de animales se reúne en las proximidades de la playa de anidación para reproduc irse: algunos de los individuos se reproduc en por primera vez. Datos científicos recientes e históricos de la Gran Barrera de Arrec ife Sur (SGBR) de Australia indican que la tortuga c arey no es tan abundante como la tortuga verde o la Caretta caretta. En ese año el principal país importador. la misma su stanc ia que forma parte de las uñas. 1972. Quirós Figura 12: Placas de carey listas para ser utilizadas en la elaboración de joyería. y en muchos lugares se venden produc tos públicamente. lo que podría tener repercusión en la densidad Programa para América Latina y el Caribe La tortuga carey del Caribe 34 y la c omposición demogáfica de la SGBR. 1997. recomendaron mantener la especie en el Apéndice I. este es uno de los a spectos más problemáticos para el manejo de las tortugas marinas. porque este segmento de la población es relativamente más fácil de observar y c ontar. el tamaño de la cohorte que anida c ada año en Jumby Bay (Antigua) ha variado en más del 50%. El comercio entre naciones no signatarias sigue siendo legal. Milliken y Tokunaga. 1987. sobre todo a turistas internacionales. Chac ón 2002a). TRAFFIC. pasando de 21 a 38 tortugas. Por ejemplo. 1979 y 1982. Japón. No obstante. Dado que muchas otras interrogantes más senc illas acerca de la biología básic a de las tortugas carey permanecen sin respuesta. este procedimiento tampoco está exento de problemas de interpretación. Pero aún así. en Centroamérica y en el Caribe persisten la explotac ión doméstica ilegal y el trasiego internacional de produc tos de tortuga carey (Fleming 2001. 1997. el comercio doméstico y el tráfico ilegal internacional continúan ejerciendo presión sobre las diezmadas poblaciones de esta espec ie en el mundo. las espe sa s plac as que recubren el caparazón de la tortuga están compuestas de queratina (proteína estruc tural fibrosa probablemente del grupo de las beta-queratinas. mientras otros vuelven a anidar después de intervalos de remigración variables. Un tema importante. Mathews et al. no trabajado. y supue sta s en las 38 restantes. 1972. Palma. las tortugas carey que se encuentran juntas en el mismo lugar y el mismo momento no son automátic amente miembros de la misma población.. República Dominicana. En el Caribe. 1987. En aquella época. Como esa zona no ha sido objeto de explotación intensiva. pues el conocimiento del tamaño de la población depende de la información que se tenga sobre esa s otra s c uestiones. La tortuga carey está protegida por la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestre (CITES) desde 1975. No obstante. sino que su c omposición es inestable e impredecible. hay . Canin. se pensó que en algunas áreas de arrecifes la densidad de las especies presente s tal vez fuese naturalmente baja (Limpus. En c onsec uencia. 2002). El c arey es un material ricamente c oloreado. los autores de un c omplejo análisis de los registro s de las pesquería s de Cuba conc luyeron que probablemente nunca será posible conocer la medida en que las poblaciones se han reducido a c ausa de la explotación (Carrillo et al. Cruz y E spinal. fec ha en que entró en vigor este instrumento. o ³concha de tortuga´. Mortimer.del mercado de caparazones de c arey en el mundo entero han influido fuertemente en el estado de supervivencia de la especie (Carr. la mayoría de los debates sobre el tamaño de la población se centra en las hembras anidadoras. adoptó un cupo de importación c ero. incluso antes de tratar de contar. que garantizan la protección absoluta de las tortugas carey en Vietnam. que en manos de artesano s experimentados se puede soldar. Parson s. Van Dijk y Shepherd 2004). Sin embargo. Chacón 2002a. Igualmente. puede venderse en miles de dólares el kilogramo. Llamadas ³bekko ´. El comerc io ilegal internacional a gran escala persiste en Asia e impide la recuperación de las poblaciones de tortugas (TRAFFIC Southeast Asia 2004. 1995. las tortugas carey inmaduras que viven de la SGBR pueden dispersarse por otra s zona s de paíse s vec inos. y ser objeto de explotación intensa. 2002). Meylan. Figura 13: Artículos de carey a la venta en el muelle internacional del aeropuerto de Santo Domingo. Groombridge y Luxmoore. 1981.. con un total de 126 hembras marcadas. la población del Atlántic o estaba incluida en el Apéndice I de la Convención. Limpus. A pesar de la prohibición del comercio internacional de tortugas carey bajo la CITES. En cada temporada. en un examen de la situac ión mundial de las tortugas carey patrocinado por la CITES. Mac k et al. 1989. Los precios actuales de algunos artíc ulos de carey hacen de este uno de los productos de origen animal más valiosos. La prohibición mundial del c omercio internacional de tortugas marinas ha surtido efecto gradualmente. 1989. Groombridge y Luxmoore (1989) llegaron a la conclusión de que las poblaciones de esta espec ie estaban declinando en 56 de las 65 unidades geopolíticas con respec to a las cuales se disponía de alguna información sobre la densidad de anidación. y la del Pacífico en el Apéndice II. Foto: W. tras once años de estudio c ontinuo. En 1977. modelar. Como lo revelan los estudios genéticos. se debe tener presente que. por ende.

1983 y 1994. y considerarlos como sitios en los que en el 100% de las ocasiones existe una nidada (grupo de huevos). el ámbito estimado de hembras anidadoras sería de 100 a 167 individuos. Una debilidad preponderante es que el monitoreo científico de las poblaciones de tortugas marinas en las playas de anidación no comenzó sino hasta mediados del decenio de 1950 y que desde entonces relativamente poc os proyec tos se han centrado en la tortuga c arey. Es complicado estimar la población porque las hembras desovan varias veces en esa époc a. para evaluar de manera robusta las tendenc ias de la población de las tortugas de c arey según los c riterios de la UICN se necesitan datos de la población de al menos 105 años. una consecuencia de que los biólogos dispongan sólo de remanentes de poblaciones de tortugas carey es precisamente que hay muy pocos proyectos de monitoreo y protección de sus nidos (Meylan. el método más utilizado para controlar las tendencias de la población es c ontar el número de hembras que llegan cada año a las playas de anidación (Meylan. WWF se opone a la reapertura del c omercio internac ional de tortugas marinas y su s p roductos. En algunos caso s. otras poblaciones no son puesta s en riesgo. 1999).que considerar la literatura históric a. porque en muc hos proyectos no hay marcado de tortugas (sólo conteo de huellas). Las generaciones se calc ulan como la edad a la madurez sexual más la mitad de la longevidad reproductora (Pianka. Sin embargo. La cantidad de hembras anidadoras puede relacionarse con el tamaño de la población total (aunque no c on precisión) si se conocen otros datos apropiados de la poblac ión (est ructura. Programa para América Latina y el Caribe D. En efecto. que ocurren por la recolección excesiva de huevos o hembras.14). basado en Mortimer (1997) y. el comerc io beneficia primordialmente a las comunidades locales y mejora la conservación de la especie. WWF. Las figuras 14 y 15 muestran los efectos a largo plazo de la rec olección de huevos de tortuga. por su reducido tamaño. El limitado acc eso a machos reproductivos y a todos los segmentos no reproduc tivos dific ulta la estimación del tamaño total de la población. 1992a. Mortimer y Bresson. Fitzsimmons et al. Para Figura 14: Expresión gráfica del proceso de reducción poblacional provocado por recolección humana. Guzmán et al. Mortimer. que son realmente las más relevantes para los criterios de la Lista Roja de la UICN. las estimaciones poblacionales son débiles y el seguimiento de las variac iones es deficiente en la mayor parte del área de distribución de la especie. el uso de tortugas marinas en pequeña esc ala puede permitir la recuperación de la especie. Programa para América Latina y el Caribe La tortuga carey del Caribe 36 con mayor precisión el éxito reproductor de las hembras anidadoras de la generación anterior (y la supervivencia de sus cría s) que el estado de la población actual. A veces. Mortimer. al dividir por 5 y por 3. Sin embargo. lo que interfiere con la producción de nuevas crías. Es por e sto que después de varios año s de saqueo de huevos en una playa las hembras dejan de llegar. dividiendo por el número promedio de nidos por hembra (Richardson et al. 1998). sino hasta períodos superiores a los año s equivalentes a varios c iclos de madurez sexual y según la especie. En las c onsiderac iones sobre las tendenc ias de población. Evaluamos cada c aso y su s pec uliaridades por separado. la cual en muchos casos e s la espec ie secundaria o terciaria por asuntos de limitada abundancia. proporción de los sexo s). 1995a). el uso so stenbile no extractivo de las tortugas marinas puede generar mayores beneficios ec onómicos a las c omunidades locales que el uso extractivo.(2001). por lo general siguen un plan de desove no anual y pueden reproducirse activamente durante decenios (Carr et al. Las tendencias futuras se determinan mediante ejemplares que todavía no han alcanzado la madurez. 37 WWF Y EL USO SOSTENIBLE DE LAS TORTUGAS MARINAS WWF apoya el uso so stenible de la vida silvestre c uando éste es verdaderamente so stenible. su c ontribución a la proyecc ión de la supervivencia de la especie a largo plazo sigue siendo limitada. y mantengan su salud demográfica y diversidad genétic a. las estimaciones de la edad a la madurez van de 20 a 40 años (Boulon.. Limpus.Plan de Acción Regional de Tortugas Marinas para América Latina y el Caribe 38 Programa para América Latina y el Caribe . 1999a). 1999). Si se emplean totales anuales de nidos tampoc o se requiere marcar a los individuos para distinguirlos cuando remigren o reaniden y no es nec esario entrar en diferencias geográfic as en los intervalos de remigrac ión. 1995. respectivamente. Chacón et al. estima c onservadoramente que el tiempo de generación en la tortuga carey es de 35 años. (2001). El Grupo de Especialistas en Tortugas Marinas. equivalentes a tres generaciones. En el c aso de la tortuga carey. Si se explotan excesivamente los nidos se oc asionará una ruptura del ciclo (flec ha blanca). basado en Mortimer (1997) y Chacón et al. Cuando esa explotación excesiva es intensa. 1993). La gran movilidad de las tortugas marinas hace difícil c ensarlas. 1995). se aplaza la disminución del número de hembras anidadoras hasta que virtualmente se han eliminado las clase s de edad joven y subadulta (Bjorndal et al. y dicho comerc io no afec ta en forma negativa la recuperación de poblaciones para que desempeñen sus papeles ec ológic os en los ec osistemas. Como resultado. La cantidad de nidos c onstruidos cada año puede relacionarse c on el número de tortugas hembra que desovan anualmente. situación que no siempre es real. Chacón ‡ 2005 35 fines demostrativos se ha utilizado un ámbito de 3 a 5 nidos por hembra. 1989. no amenaza otras especies o poblaciones. para estimar el tamaño y tendencia de la población en la ac tualidad se prefiere c ontabilizar el número anual de nidos en vez del número de tortugas anidadoras.. Hillis. Los largos períodos de generación en las tortugas marinas tienen también repercusiones en el análisis de la tendencia de la población (Congdon et al.. Entonces. E ste impacto no se refleja inmediatamente en la playa.. el monitoreo durante largos períodos es e sencial para documentar la verdadera tendenc ia en la población. además de los datos sobre el monitoreo de las playas de anidación. no es prec autorio promover uso s extrac tivos de esta s e spec ies en la ac tualidad. Por razones de acc esibilidad. 1978. las estadí sticas del c omercio y la información cualitativa. El impacto de la recolección de huevos en la supervivencia de la especie está cimentado en la imposibilidad de generar ³tortuguitas´ que reemplac en a las hembras maduras que desaparecen por mortalidad natural o provoc ada por el ser humano. El resultado del largo período de generación es que los estudios sobre playas de anidación miden Figura 15: Modelo que ejemplifica el proceso generacional y el efecto de la recolecta total de huevos sobre el reclutamiento. a la luz del estado de amenaza de las tortugas marinas y la historia de su sob reexplotación. si el total de nidos es de 500. En las investigaciones sobre playas de anidación no se detec tan cambios en los ejemplares jóvenes y en las poblaciones de tortugas subadultas. los gobiernos tienen suficiente c apacidad y c ompromiso para ejercer el control e implementar las leyes nacionales e internac ionales. Así.. por lo que no es po sible distinguir múltiples nidos del mismo ejemplar. toda la población se encuentra ya bastante diezmada (Fig. Un riesgo inherente a esta técnica es c ontar nidos (huella y c ama con movimiento significativo de arena). No obstante. provee beneficios reales a la población local y genera inc entivos y benefic ios para la conservac ión de la especie. 1995.. 1982). lo que impedirá que las hembras reg re sen a anidar al cabo de un lapso igual a su primera edad reproductiva. hasta tanto se haya demostrado que: la especie en c uestión se ha recuperado lo suficiente como para sostener dicho comercio. 1974). Cuando el número de anidaciones empieza a disminuir. Algunas poblaciones que ya habían disminuido mucho a comienzos del siglo XX ahora parecen estables e incluso presentan indicios de aumento. es prec iso tener en c uenta la importante distinción entre las variaciones de población que se han producido en los últimos dos a cuatro dec enios (período de referencia más u sual) y las que tuvieron lugar en los pasados 105 años. 1985. basado en los datos de c recimiento y longevidad reproductora del mundo entero (Meylan y Donnelly. Los datos sobre tortugas de carey se recopilan frec uentemente c omo información auxiliar para estudios de otras e species de tortugas marinas. Por lo tanto. puesto que no hubo hembras jóvenes madurando para su stituir a sus madre s.

1996. extensión de su presencia y/o c alidad de hábitat y niveles reales o potenciales de explotación. sobre la base de un índice de abundancia apropiado para el taxón. Meylan. c omo las de Bahía Jumby. En varias zonas se han registrado descenso s poblac ionales del 80% en menos de cinc uenta años. No obstante.redlist. 1982. 2004 IUCN Red List of Threatened Species. 1993. 1984. 20). Bjorndal et al. 1999.. excluyendo Guyana. 1989. la tortuga carey está incluida en el Apéndice I de la Convención sobre E species Migratorias (CEM) c omo especie migratoria en peligro. 600 tortugas carey anidan en eso s cuatro países. La percepción del estado de las poblaciones de tortugas carey sigue siendo un tema de controversia. Moll. 1989). En una estimación posterior. Samuels. Las anidaciones de c arey se dan en bajas densidades... Meylan (1999b) evaluó el estado de las tortugas carey en las 35 unidades geopolíticas que c omponen el Caribe y determinó que las poblaciones disminuían o estaban mermadas en 22 de las 26 unidades en las cuales se dispu so de información sobre el estado y las tendencias (en las c uatro unidades restante s no se producen anidaciones. en el caso de la tortuga carey. 1997).. como resultado del examen de los registro s históricos e informac ión de estudios y datos sobre la cantidad de animales observados en el mercado. Una reducción observada. 1992. 1993. 1984. Sybesma. 1985. sugiere que tampoc o estas poblac iones están . Otras poblaciones pequeñas pero mermadas son ahora estables. Morris. a partir de la observac ión directa. Medina et al. hay indicios de que con una serie de actividades de conservación -en partic ular la protección de las playas de anidación. Incer.000 tortugas carey anidan anualmente en la región del Caribe. 1996). lo mismo que en su Apéndice II. Nietsc hmann. A su vez. Dropsy. Asimismo. Burnett-Herke s. 1999.a lo largo de varios dec enios. según los criterios revisados (Baillie y Groombridge. Cruz y E spinal. Guatemala. Eckert. Kaufmann.. El estado de las poblaciones de tortugas de carey en la región del Gran Caribe ha sido objeto de numerosos análisis. 1999. 1999 y 2000) c omo en el Caribe (Meylan. Cordoba. Meylan (1989) examinó el estado de las tortugas de carey para el Segundo Simposio sobre las Tortugas del Atlántico Occidental y llegó a la conclusión de que en c asi todos los paíse s del Gran Caribe había menos de 100 hembras anidadoras al año. Horrocks. Carr et al. 1984. 1987. 1992. La clasificación de 1996 fue c riticada y sometida a una revisión adicional por parte de la UICN. el rec iente declive de la poblac ión anidadora de Yucatán a partir del año 2000 (Fig. D¶Auvergne y Eckert. Los cálculos de poblaciones hec hos por esto s autore s dieron una estimación máxima de 4. Fletemeyer. ver también http://www. 1999).200 y 1. Por otra parte. tanto a escala mundial (Meylan y Donnelly. UICN. en las Isla s Vírgenes E stadounidenses (Meylan.. 1987. 1. Según Meylan (1999b) en el Caribe sólo hay una población con más de mil hembras anidadoras al año: la península de Yucatán. todas las tortugas marinas se encuentran en el Apéndic e I de CITES. 1984. 1992. un índice de abundanc ia apropiado para el taxón. 1987). en Antigua. la más alta categoría de amenaza para ese momento. Chacón ‡ 2005 39 Estudios recientes han permitido c oncluir que las tortugas carey han sido diezmadas. Sin embargo. que se refiere a especies bajo total protecc ión. debido en parte a la poc a información y en ocasiones a la falta de ésta. 1995. el número de tortugas carey que anidan cada año (³poblaciones anidadoras´) puede aumentar (Garduño-Andrade et al. 1992 Barmes et al. El Grupo de Especialistas de Tortugas Marinas de la UICN concluyó que la c arey estaba en esta situación. La mayoría de las poblaciones muestran desc enso s numéricos. 1987. Guyana Francesa. Fuente: G.org/search/details. entre otros paí se s. una disminución en la zona de ocupación. 1992. que llama a la acción concertada por medio de ac uerdos internacionales en favor de su c onservación. y niveles reales o potenciales de explotación. 1987.. Mortimer y Bresson. Para Meylan (1999b) la tortuga carey cumple los criterios de la Lista Roja de la UICN de 1996 para una especie en peligro crítico de extinción. Hunte. Edwards. Ro sales-Loe ssner. redlist. Todas las tortugas marinas del Hemisferio Occidental están protegidas desde el 2001 bajo la Convención Interamericana para la Protección y Conservac ión de las Tortugas Marinas. c omo máximo. Lo cierto es que en los últimos c inco años se ha logrado reunir y generar más información. Downloaded on 09 January 2005. 1987. 1975. Sc ott y Horrocks. 2. Co sta Rica. de al menos el 80% sobre las tre s últimas generaciones. están mermadas o son un remanente de poblaciones antes sana s. Programa para América Latina y el Caribe D. En el 2001 ésta emitió su dictamen referente a la petición de revisión. Ottenwalder. Finley. Red List Standards & Petitions Subcommittee 1996. <www.. 5. Eckert y Honebrink. ESTADO DE LA TORTUGA CAREY EN EL CARIBE La clasificación se fundamentó en los siguientes criterios: 1. 1984. Murray. 1992. Lescure. Meylan (2001) determinó que. estimada. 2001. Suriname y Brasil. Fuller et al. Ottenwalder. Groombridge y Luxmoore (1989) concluyeron que.org>. Eckert et al. ³toda la región del Atlántico occidental-Caribe está muy mermada´. la UICN incluyó por primera vez la tortuga carey dentro de la c ategoría de especies en peligro. Higgs. En Guyana no se dispone de una estimación para todo el país. sobre la base de las siguientes estimaciones: 1-5 nidos/año en Guyana Francesa (Fretey.500 nidos/año en Brasil (Meylan. como máximo. concluyendo que la clasificación en peligro critico era justificada (Meylan y Donnelly. En el Protocolo Relativo a Zonas Espec ialmente Protegidas de Flora y Fauna Silvestre s del Convenio de Cartagena (SPAW) forma parte del Apéndice II.php?species=8005 ). golfo de México y mar Caribe). Eretmochelys imbricata. 1993. 1999b). que prohibe su comerc io internacional. deduc ida o supuesta. prevista o supuesta en las tre s próximas generac iones. lo que permite tener una visión más c lara en algunos caso s. 1984. Wilkins y Meylan. 2001). Ottenwalder. Suganuma et al. Nicaragua y Panamá. Unas c uantas han empezado a aumentar. 30 nidos/año en Surinam (Reichart y Fretey.. Yucatán (Méxic o). pero sólo después de varios años de protección: Parque Nacional Cahuita (Costa Rica). In: IUCN 2004. en Méxic o. 1993) y entre 1. Figura 16: Gran Caribe (Atlántico tropical occidental. 1987.E 1 n 1968. cuando la calific ación de su estado se su stituyó por la de en peligro crítico. 2001). 1984.975 hembras anidadoras en el Gran Caribe (Meylan. 1983. han dado disminuciones tanto en número de nidos como en individuos. 1984. 1984. Goombridge y Luxmoore. sobre la base de reducc iones de la población global de 80% o más en las tres últimas generac iones (105 años) y disminuciones prevista s en las tre s próximas generaciones. isla Mona (Puerto Rico) y algunas playas en las islas de Barbados y Antigua. Smith et al. 1981. 1981. 1984. y haciendo uso de varios estudios. y la isla Buck. y la mantuvo así en las siguientes public aciones de la Lista Roja hasta 1996. RSMAS Programa para América Latina y el Caribe La tortuga carey del Caribe 40 Se cree que. Donde quedaba una mayor población era en Méxic o (península de Yucatán). Una reducción de al menos el 80%. 1993.

Jackson. Richardson et al. de la costa nororiental de Curacao se registró un nivel muy bajo de anidación de tortuga carey (cuatro nidos confirmados en 1993. La explotación se ha inc rementado a causa de los avances tecnológicos en los equipos y aparejos de pesc a. Se cree que existen cantidades signific ativas de esta especimenes en los amplios bancos coralinos que sirven c omo ecosistemas de forrajeo (CITES National Authority-Bahamas. en un proceso que se lleva a c abo tanto en playas como en zonas marinas. y no por los antec edentes históricos. como lo prueban los datos históric os. El sitio más importante documentado rec ientemente es Gales Point. Bermuda. como la pérdida de hábitats de anidación y alimentación. 1999) con un máximo de 139 nidos en 1991 y una población estimada en 78 hembras adultas (Ric hardson et al. Fuente: Conservation International Programa para América Latina y el Caribe D. esos pocos éxitos demuestran que las poblaciones de tortugas carey pueden reaccionar positivamente a la c onservac ión de largo plazo. 1995. por lo general el momento de su s vidas en que observaron por primera vez un fenómeno.7 y 69. Antillas Holandesas. en playas como Boca Gandi. Chacón La tortuga carey sigue siendo capturada por su carne. En las playas a lo largo Antigua. como una política de restric ción del uso y el desarrollo de actividades de protección desde hace más de veinte años. 2001). desde 1987 y 2001 se ha c ontabilizado un máximo de casi 160 nidos por temporada. Barbados . comunic ación personal).000 cayos. parec e estacionaria (Meylan. Programa para América Latina y el Caribe D.179 en 2001. Aunque los aumentos son más la excepción que la regla. Según Muenz y Andrews (2003). También se mencionan Sapotilla Cays y Long Coc o Cay c omo áreas de anidación relevantes. Como esta ac tividad se da en hábitats arrec ifales junto a peces y langosta s de gran valor c omercial. En el año 2000 se marcaron 103 hembras anidadoras y el número de nidos pasó de 807 en 2000 a 1. No hay anidación doc umentada. No se c onocen otros emplazamientos de anidac ión conc entrados en Antigua. la contaminación por petróleo. Así. se sabe que ocurre en Prickly Pear y Dog Island como los sitios de mayor importancia (Oldfield 1999). Esto repre senta una actividad de anidac ión en aproximadamente 10 km de playas y se estima que representa el 80% de la actividad de anidación de esta espec ie en Barbados. 2001). Inagua. Estos investigadores han registrado la presencia de adultos y juveniles en las aguas circundantes. El monitoreo de la playa de anidación en bahía Jumby es muy estric to. Debrot y Pors.6 y 64. Parke National Arikok y playa Arashi. En Aruba se informa de una anidación estimada en una magnitud de entre 0 y 50 nidos por lugar. El mismo autor ha determinado que las zonas de alimentación se ubic an al norte de la isla y los cayos alrededor de ella. 1995. La anidación de esta espec ie no había sido doc umentada previamente en la isla. Este concepto alude a la tendencia de las persona s a medir el cambio por comparación con lo que suponen una c ondic ión inicial o de referencia. Los tamaños de e sto s individuos oscilan entre 24. las anidaciones de gran densidad en algunos sitios que quedan y las estadí sticas del c omercio. (2004) indic an que la carey es la más común y abundante de las especies de tortugas marinas en la isla. fuera de la costa de Florida. Bahamas .. las tortugas resultan particularmente vulnerables a la explotac ión. Chacón ‡ 2005 41 Todos los lugares que muestran incrementos tienen otros fac tores en común. la de carey es la que ha sufrido la más larga y c ontinuada explotac ión. puede ser vista c omo normal. 1995). y que en nuestra perc epción actual sobre el estado de la población de esta espec ie ha influido el llamado ³síndrome de referencia variable´ (Pauly. en la mayoría de las áreas en que se enc uentra. por lo que se pierde la perspectiva histórica y una población diezmada. Figura 19: Caparazón de carey usado como lienzo de una pintura. En el pasado abundaba la tortuga c arey. tales c omo: Abac o. en una artesanía centroamericana. la presión crece c on el aumento del esfuerzo pesquero en la zonas de distribuc ión de la espec ie.7 c m. la ingestión de desec hos marinos y el enmarañamiento con ellos. Se han loc alizado careyes c on marc as provenientes de Cuba y Turk y Caicos. La población reproduc tora en bahía Jumby. mientras que los especímenes varados en la costa oscilan entre 8. Este es un archipiélago compuesto por alrededor de 700 islas y unos 2. Parsons (1972) y Chac ón (2002a) determinaron que de las diversa s espec ies de tortugas marinas. El anidamiento de carey está confirmado en varias de esta s isla s. Croo ked Island y Conception Island. lo cual facilita que rebasen el punto de extinción económica. e incluso números signific ativos de juveniles en algunas zonas. Se ha registrado un aumento constante de nidos y de hembras de tortuga carey marcadas desde 1997. Chacón ‡ 2005 43 Belice. Godley et al. Sheppard. Además de las amenazas que comparte con otras tortugas marinas. Foto: D. 1999a. esta i sla tiene 17 km de arrec ifes de c oral que son c onsiderados los más sanos del Caribe Este (Oldfield 1999). la perc epción de referencia se reajusta de manera constante (e inconsciente). Figura 18: Mapa de las fronteras marítimas en el Caribe.8 cm de longitud recta de c aparazón. En la ac tualidad las hembras anidadoras y los nidos e stán debidamente protegidos porque la playa pertenece a un lugar de veraneo privado orientado a la conservación. que se extienden por 960 km hacia el sureste desde Mantanilla Shoal. 1997).fuera de peligro. Long Island. c on un promedio de 25 nidos/año entre 1998 y 2003. lo que amerita planes y acciones congruentes y c onsensuadas entre las naciones del Gran Caribe. los nidos se han encontrado de junio a octubre (R. y los investigadores están cada día más convenc idos de que la población está en su s primera s fase s de recuperación. Aunque no se ha cuantificado la anidación. Acklins. hasta unos 80 km al norte de Haití. su caparazón y su s huevo s.. Programa para América Latina y el Caribe La tortuga carey del Caribe 42 SITIOS DE IMPORTANCIA PARA LA CAREY EN EL CARIBE Anguilla. c onsiderando los impac tos ac umulados o el estado remanente. Sin lugar a dudas. La c arey es encontrada fortuitamente en las aguas de Bermuda por buzos y otras persona s. en Manatee Bar. Por su parte. En este sentido es importante destacar dos c ualidades en las labores de c onservac ión: el esfuerzo del largo plazo y la regionalización de los programas. Meylan (1999b) ha sugerido que anteriormente no se había rec onocido la verdadera magnitud de los efectos ac umulados. la tortuga carey es explotada por las plac as de queratina que se desarrollan sobre su caparazón y que son utilizadas para la elaboración de artesanías. donde se han monitoreado entre 100 y 150 nidos anuales en los últimos años. lo cual confirma que la . la pesc a incidental. En su área sure ste. Es probable que la gran barrera de arrec ife ubicada frente a Belic e albergue una enorme cantidad de sitios de alimentación para esta especie (CITES National AuthorityBelize. 1999). van der Wal.

El valor equivalente en 1988-1991 fue calculado por Bjorndal et al. Colombia. 2003. (2000) informan sobre una gran cantidad de sitios de anidación de esta especie a lo largo de la costa continental de Colombia.5. una estimac ión del número total de nidos.plataforma c ontinental de Bermuda es usada por esta e specie como sitio de desarrollo en su ciclo de vida (Meylan et al. así como en las islas aledañas. Córdoba et al. Dominica. En los mismos 8 km sometidos a monitoreo regular se regist raron 18 nidos en 2001. Tröeng (2002) informa que la tendencia reciente (1985-2000). asciende a 2.. también se ha observado una presencia limitada de juveniles en su s aguas.2%). 2001). mientras que de 2000 a 2003 no hubo registro s (J. Godley et al. Caimán. comunicac ión personal). 1972). respec tivamente respectivamente (Chac ón y Mac hado. y que si tal variación es considerable (en términos del número de meses patrullados) la estimac ión de la tendencia puede ser poco robusta para formular conc lusiones confiables. Los nuevos reconocimientos efectuados en el Parque Nac ional Cahuita doc umentan 68 nidos de c arey en 2001. 2002). Varios son los sitios reconocidos con anidaciones de no más de 20 nidos por temporada. En julio del 2000 se registró un total de 17 nidos de tortugas carey en Gandoc a. (2004). que repre sentarían unas 101 hembras. Chacón et al.014). en los 8 km de playa patrullados c ontinuamente en Tortuguero se ha Foto: Proyecto Terra Figura 17: Vista aérea del arrecife coralino del Parque Nacional Cahuita. lo cual indic a la inestabilidad de la población (Bjorndal et al. Sin embargo. La zona de anidación más importante identificada hasta ahora es la de Doce Leguas. Blumenthal. (1993) en 0. Carr y Stancyk (1975) compararon el número de tortugas carey halladas por unidad de actividad patrullera en dos períodos de cuatro años. la mayor parte de la actividad anidadora se limita a pequeñas playas de las islas exteriores. 1993). 1999.Cuba.000 individuos anuales. Programa para América Latina y el Caribe 45 D. Méxic o.000-2. Los autores advirtieron que esas cifras no reflejan toda la actividad anidadora y que el verdadero total es indudablemente más alto.. frente a la costa sur de Cuba. En 1990. registrado un máximo anual de 13 nidos de tortugas carey. y 14 nidos en el 2001 (Chacón. aquí las careyes se dan en pequeñas cantidades. (1999) se sugiere que. entre ellos las islas del Rosario. según la c ual la anidación es menor a los 5 nidos anuales y por varios año s ha sido nula o se encuentra extirpada del sitio. desde 1956-1959 hasta 1997-2000. No obstante. donde en 2001 se regist ró un total de 72 nidos. en verific aciones de campo a lo largo de la zona sudoriental de Cuba (incluida Doce Leguas).60 en Programa para América Latina y el Caribe En playa Tortuguero.1 (desviación estándar) días por época de anidac ión durante 1997-2001. reportó al menos 6 nidos en 1984. pero en cantidades pequeñas. lo que impide hac er estimaciones poblacionales y proyectar tendencias segura s. Los hallazgos se redujeron su stancialmente de 2. 34 y 73 en las temporadas del 2002 y 2003. Se ha informado de sitios a alimentac ión en los alrededores de las tres isla s. redujo las poblaciones de manera significativa (Carrillo et al. también se monitorea la tortuga carey. La cayería de las Doc e Leguas (anteriormente denominada archipiélago Jardines de la Reina). 1985). Corporac ión de Conservación del Caribe. de los lugares de alimentación c ubanos para la tortuga carey. datos no publicados). Para Oldfied (1999).. 1957). base de datos De 1979 a . Puerto Rico. e specialmente en zonas de coral.1% por año o 111% durante los quince años del período. A su vez. en Florida sólo se registró entre 1 y 4 nidos anuales (Meylan et al.500 (Meylan. De sde 1997 se realiza un monitoreo de nueve playas de referencia en Doce Leguas. 2 2 Esta s isla s (G ran Caimán Grande. el número de hallazgos por unidad de esfuerzo aumentó ligeramente entre los dos cuatrienios más recientes (1988-1991 y 1997-2000). Esto repre senta únic amente una muestra del total de nidos en la playa de anidación de 35 km de longitud.001). 2002). La investigación genética ha revelado que las poblaciones de los lugares de alimentación se c omponen de un 65% (estimado) de tortugas nacidas en Cuba. Pequeño Caimán y Caimán Brac ) están situadas al oeste de las Antillas Mayores y cubren un área de 259 km (159 km solo Gran Caimán).. si bien Cuba tiene un amplio litoral aparentemente apropiado para la anidación de la tortuga carey. Chacón ‡ 2005 Hace tiempo está demostrada la importancia Cuba. a 60 km de la c osta meridional (provincia de Camagüey). 2004). Sin embargo. Godley et al. Meylan (1999b). (2004) han reportado la presencia de juveniles en su s aguas c irc undantes. comunicación personal). Un análisis de los datos de 1972 a 1991. y atribuyeron la disminución a la perturbación humana y a la erosión de la playa. Estados Unidos de América. Blumenthal et al. El esfuerzo de investigación ascendió en promedio a 45. y a 500 después de 1994. calculada por regresión lineal de logaritmo natural (nidos de tortugas carey). En el pasado. 1999). 2003. 2003). y el total de los nidos c ontabilizados en el transcurso de esto s cinco años sugiere un aumento promedio anual de 20. Se observó que la longitud media del caparazón de las tortugas carey anidadoras en Tortuguero había dec recido considerablemente entre 1955 y 1977 (p<0. que comprenden años de actividad patrullera normalizada. Costa Rica.. lo que llevó a los investigadores a c oncluir que la poblac ión reproductora de Tortuguero había disminuido en forma constante desde que c omenzó la vigilancia en 1956 (Bjorndal et al. En los últimos veintiún años (1980-2000). sugiere un aumento del 5. (2003) registran sitios de alimentación alrededor del Pequeño Caimán.9% y una reducción total de 82% de la población durante ese lapso (Tröeng.. basada en extrapolac iones a partir de las playas de referencia para toda la époc a de anidación y todas las playas de anidación en el país. Una c omparación del número de tortugas carey halladas por unidad de esfuerzo en c uatro períodos de cuatro años. Ceballos. Costa Rica. las I slas Vírgenes E stadounidenses y Antigua (Bass.9 +/. la pesca se redujo a 5. 1999). el sitio de La tortuga carey del Caribe 44 1970-1973. mayor anidación de tortuga verde del país. 1995. y se c ree que era allí donde los pesc adores de Caimán solían c azar con redes esta s tortugas (Parson s. cerca de la frontera entre Costa Rica y Panamá. que equivale a una disminución de 85% con respecto a los niveles de 1956-1959 (menos del período de una generac ión). en comparación c on temporadas anteriores. la captura de tortugas carey con fines comerciales en Cuba. En 1997-1998 se halló un total de 403 nidos de tortugas c arey. En las playas del golfo de Urabá y varios sitios en los departamentos de Sucre y Córdoba (1997) se reporta una anidación no mayor a 10 nidos por temporada (C. el archipiélago de San Andrés y Providencia. lo que hac e de este el esfuerzo de investigación más antiguo del hemisferio. era c onocida como uno de los primeros c entros de c omercio de caparazón de carey. reveló una tendenc ia descendente signific ativa (p=0. situación que evidentemente amplía el número de anidaciones que se presenta en este país. La tortuga carey también anida en otras zonas de Cuba y aún se desconoc e la magnitud de la anidación de esta espec ie en el país. muestra una disminuc ión media anual de 3. Pese a ello. las re stantes proceden de Belice. En 1999 se registraron 4 nidos. Los registro s de esto s autore s son c oincidentes con la información publicada por Godley et al. Existe vigilancia desde 1955 (Carr y Giovannoli. El número de nidos doc umentados anualmente en Doc e Leguas en las temporadas de 1994-1995 a 19971998 varió de 105 a 251 (Monc ada et al. señala que los esfuerzo s de las patrullas pueden haber variado según los años. Costa Rica (600 hectáreas). Córdoba. 2002b). también manifestaron que la actividad reproduc tora de las tortugas carey en Doce Leguas parec ía haberse reducido en el período 1997-1998. Con base en el estudio de Monc ada et al. López y Amorocho (1998) registraron anidaciones de 21 nidos en Serranilla (67%) y Cayo Bolivar (1.2% (CITES National Authority. la isla Fuerte y la isla Tortuguilla. 2000. No obstante.35 tortugas.3 tortugas por unidad de actividad patrullera en 1956-1959 a 0.

1995). Chevalier et al. Los monitoreos subsecuentes en esa s misma s playas en 1999 y 2000. 1991. y 15 más en playa Suc rerie. A juicio de estos investigadores. Para este mismo autor las cantidades de tortugas carey han ido decrec iendo lentamente en los últimos años y las zonas de alimentación se ubican en East End. el principal mercado de caparazón c ubano. (2003) han determinado que para esta zona la anidación puede ser de alrededor de 200 nidos. en el Monumento Nacional de Arrecifes de la isla Buck. (1995) llegaron a la c onclusión de que el mayor número de nidos registrado en Campeche en los últimos años era indicio de una rec uperación gradual y efectiva.119 y 1. I del Golfo y Caribe. con un pic o entre mayo y junio. pero los aumentos entre 1993 y 1996 son atribuibles a un verdadero c ambio de población. Islas Vírgenes (UK). En playa Folle Anse se hallaron 29 nidos en el 2001. En playa Trois Ilets. Hillis..522 nidos en los estados de Campeche. La zona marina a su alrededor tiene un área al menos 5 vec es mayor que la terrestre (Oldfield. Sobre la base de estudios de la playa efectuados en el período 1991-1996. los crecientes niveles de anidación se explican sobre todo por los mayores e sfuerzo s de vigilanc ia. c ayos y piedras. Otras zonas importantes de anidación en esta isla son Petit Terre. E. Chevalier et al. Ille Fajou. Para Godley et al. Es importante mencionar que esta espec ie también anida en las Islas de la Bahía -Roatán. 1999b). 1995. junto a Virgen ). mientras Garland y Hillis (2003) registra ron unos 150 nidos entre julio y octubre. se analizaron los datos de tres e stados mexicanos hasta la temporada 2004 y se puso en evidencia una estrepitosa . En 1996 se registró un total de 4. probablemente una sobreestimación. tiene 153 km Este complejo de islas 2 de tierra. Para Vázquez et al.. Yucatán y Quintana Roo: 7 vec es más en la zona de estudio y 56 veces más en c omparación con el número de nidos protegidos en 1977 (Garduño-Andrade et al.. Jamaica. Grenada. donde se distinguen el golfo de Gonave. 1994). Datos suministrados por el XII Taller Regional sobre Programas de Conservación en la Península de Yucatán. 1999). para un grupo de entre 30 y 40 hembras. después de que Japón. En esta isla se han ubicado de 245 a México es el único país del Gran Caribe con una anidación relativamente grande y. pero sólo se monitorea esta última. Guzmán et al. Para la temporada del 2001 se estimó un total de 170220 nidos y 38 a 45 hembras anidadoras. adoptara una moratoria a las importaciones de tortugas carey (Donnelly. Honduras. En 2000 se regist raron en Yuc atán 5. 375 nidos (Meylan. Hay una estimación superior a 500 hembras que Meylan (1999b) c onsidera muy alta. (2004) la anidación de esta e specie es de aproximadamente 50 nidos y su tendencia es desc onocida. 2001). y señalaron que el aumento en ese e stado se había producido después de diecisiete años de protección de las playas. Richardson et al. TRAFFIC. en MarieGalante. c on un máximo de 135 nidos en 1995. Este archipiélago tiene unos 565 Guatemala. 1999).. hasta hac e poc o.535 km. Las poblaciones mexicanas son las únicas de este tamaño en el Hemisferio Occidental. (1998) en 260 km de playas monitoreadas en la península de Yucatán se dieron aproximadamente 3. durante doce semanas del año 2000 en los 10 km de playas de anidac ión en la península Manabique. autorizado por SEMARNAT. entre los mese s de junio a oc tubre.Programa para América Latina y el Caribe La tortuga carey del Caribe 46 del Estudio de Playas de Anidac ión del Estado de Florida). Anse a Sable. pero ese año no se abarcaron todas las playas vigiladas anteriormente. Martinica.. Paloma y Cordero). Ambas medidas habrían permitido que las tortugas inmaduras sobrevivieran lo suficiente para anidar.595 nidos. en las Islas Vírgene s E stadounidenses.25 nidos por temporada para el período 1987-1997. Los reconocimientos efectuados Haití. parec e estac ionaria. En resumen. Anegada (38 km 2 2 ). Veracruz Campeche Yucatán Figura 20: Tendencia de la anidación en los estados de Yucatán. Campeche y Veracruz hasta la temporada del 2004. 2002). se estima que en Jamaica hay entre 200 y 275 nidos (Meylan.. (2003) anotaron un promedio Programa para América Latina y el Caribe La población reproduc tora D. del Golfo y Caribe. Meylan (1999b) informó sobre al menos tres nidos enc ontrados en un c onteo aéreo realizado entre 1982 y 1983. revelaron 34 y 10 nidos de tortuga carey. Su línea de costa alcanza los 1. 1999). Guanaja y Utila-. 1989. Durante el desarrollo del XII Taller Regional sobre Programas de Con servac ión en la Península de Yucatán. en Tortola. ciertas zonas al sur en las regiones de los Cayo s. Guadalupe. km de línea de costa. y también que las tortugas ya reproduc tivamente activas completaran más ciclos de anidac ión. cerca de Jaloa. 1995. en el período 1977-1992.865 hembras (suponiendo una media de 3 a 5 nidos/hembra/temporada. que es Tortola (54 km Gorda (21 km Dy ke (9 km ) y má s de 40 islas. donde se registran unos 20 nidos por temporada (BICA. Jo sé Van Islas Vírgenes (US). la Bahía de Flamands y ciertas regiones del noroeste. 1999 y 2000). respec tivamente (Aronne. GarduñoAndrade et al. Guzmán et al. México impuso una prohibición total a la captura de todas las tortugas marinas en 1990. 2 2 ). se encontraron 117 nidos para un estimado de 22-35 hembras y un total de entre 150 y 220 nidos en la temporada del 2000. dos factores dific ultan una estimación precisa del grado de aumento en el número de hembras reproduc toras anuales en Yuc atán. Chacón ‡ 2005 47 de 106. el noreste de Virgen Gorda y el este y oeste de la costa de Anegada.000 nidos en una temporada de abril a agosto. Número de nidos Tem porada Programa para América Latina y el Caribe La tortuga carey del Caribe 48 Si bien no hay duda de que la anidación se incrementó en la déc ada de los noventa. comunic ación personal). que representan entre 1. permitieron documentar 34 nidos. conformados por la isla más grande. Ha sbún (2002) estableció la existencia de anidación en al menos tre s playas del archipiélago de Cayos Coc hinos (playas Do s. y las c apturas c on fines c omerciales en los lugares de alimentación en la adyac ente Cuba han disminuido considerablemente desde 1993. En 2001 se ampliaron los reconocimientos a 12 km y 14 semanas y se regist raron 22 nidos (Meylan. c reciente (Guzmán et al. 2001). México. Galets Rouges y vario s sitios en Les Saintes (Delcroix.

Isle s Bay. Grand Cay. Culloden. 45 en Cayo Zapatilla pequeño y 42 en Cayo Zapatilla grande. 2001). Entre otras amenazas detectadas en este país cabe señalar la c aptura de las hembras anidadoras y de tortugas carey de todos los tamaños en Programa para América Latina y el Caribe se llevaron a cabo D. En el año 200 rec onocimientos de nidos en El Cocal. El archipiélago de Los Roques es una importante zona de anidación c osta afuera. El registro total fue de 75 nidos de tortuga c arey. Conaree y Belle Tete. Giles Island y la formación roc osa llamada ³Sisters´ (W. La alimentación se da en las zonas costera s del suroe ste (Bucc o Reef). 1992). a saber: Caja-de-Muerto (58). para un total general de 495 nidos entre mayo y noviembre (Ordóñez et al.3% en 2000 y 31. de adultos y juveniles en sus agua s circundantes. registraron en esta isla una anidación limitada y la presenc ia. Diez y R. Puerto Rico.. Oldfield (1999) determinó que la c arey es una especie común en sus aguas y registró c omo sitios de anidación Yellow Hole. Godley et al. entre abril y oc tubre. Se estima que la península de Paria. Lo más llamativo de este hec ho es que la tendenc ia de anidación es igual en cada sitio. Van Dam. lo que representaría entre 108 y 180 hembras (C. aunque se les consideró en dec live. Little Ambergis Cay. Old Road Bay. se pre senta en algunas playas del noroeste (L¶An se Fourmi) y el suroeste (Pigeon PT). 2000). como simulando un reflejo. Woodhand Bay. 2003). Bran sby Point. y diarios en 2000 y 2001. Los sitios de alimentac ión más importantes son: Big Ambergis Cay. SALT Cay. 275 nidos en Río Caña. bahía Cockleshell. (islas Leeward ). con un registro de 541 nidos en el 2000. bahía Mosquito. En este país se pre sentan Según Butler (2002) la anidación Santa Lucía. a lo largo de la costa continental del sur de Nicaragua. gracias a los esfuerzo s de c onservación. Miskito Cays (RAAN). San Luis y Bahía de las Águilas. RAAS) y Morris Shoal (Departamento de San Juan). de tortugas carey en la isla Mona va en aumento. Limeklim Bay. 2000. cerca de Punta Crown. Diez. Según Meylan (1999b) al menos San Vincente y Grenadinas. 73. Campbell y McCoy. El monitoreo se realizó en 27 km de playas. en el estado de Suc re. Humacao (145) y Culebra (20) (C. Rendevouz Bluff. los sitios de alimentación identificados son O´Garra s. Este es un grupo de islas ubicadas 2 Venezuela. 1999b). Irvine. Buitrago y Guada (2001) calc ularon unos 120-150 nidos por año en este país. c omunicación personal. Little Bay. 118 en Río Chiriquí. en pequeñas cantidades. Esta misma autora menciona 75 nidos durante la temporada del 2000 en playa El Coc al. Fox´s Bay. Tallevast y Morales (2000) informaron de 280 nidos para el periodo 1993-1997 en Culebra. Trinidad y Tobago. así c omo la destrucc ión o la alteración del hábitat. En la isla de Tobago la anidación En estas isla s Turks y Caicos. Esto s mismos autore s consideran que la isla es el mayor c riadero de tortugas c arey en la cuenc a del Caribe y atribuyen el reciente inc remento de los nidos a la protección en Mona y a la reducción de la pesca en la región del Caribe. Se estima que El Cocal y Cayo Perlas son los lugares idóneos para la anidación de las tortugas c arey en la costa caribeña de Nicaragua (González.. Las zonas de alimentación más importantes son Pearls Cays (Región Autónoma del Atlántico Norte. En 2001 en este mismo sitio se c ontabilizaron 549 nidos durante la fase principal de la époc a de anidación. esto s autores solo contabilizaron 3 nidos y 17 rast ro s para la temporada del 2003 (mitad de agosto a mitad de setiembre). se e stimó una cantidad cercana a 20 hembras. En 2003 se ubic aron varios sitios de anidación para la c arey en Bocas del Toro.La carey es considerada moderadamente abundante pero en declive. En el Caribe panameño se rec onoc en al menos tre s grandes regiones de anidación: Bocas de Toro hasta el Esc udo de Veraguas. Cotton Cay. 2003). Highas Cay. Lagueux. 11 hembras anidaban en esta isla. En el año 2000 también se registraron otro s nidos en Puerto Rico. Godley et al. Fish Cay. El total de nidos para c ada uno de estos tre s año s fue 99. 2002).5% en 2001. de carey en esta isla alc anzó los 84 nidos durante el mes de julio en la temporada de 1999. Monserrat. El área terrestre total de este conjunto es de 500 km . 152 y 156 (Lagueux. El pico de la temporada de anidac ión se da entre julio y agosto. Chacón ‡ 2005 49 las zonas de apareamiento cercanas. en lugares c omo bahía Major.3% de los cuales fueron objeto de rec olección furtiva (Lagueux. re spectivamente. que se ubican al este del Esta isla es parte de las Antillas Menores mar Caribe y tienen 104 km de espacio terrestre. Panamá. Campec he y Yucatán (figura 20). mientras que la temporada va de mayo a octubre. Gibas Cay. Bunkum Bay. He rron. San Kitts y Nevis. Se estima que la información sobre ambas loc alidades es una infravaloración del total de nidos. 2003). Pese a la falta de datos. en Meylan. en el extremo sureste del arc hipiélago de Las Bahamas. Campbell y Mc Coy. Fletemeyer (1983) informó de 125 a 275 hembras anidadoras para este complejo de islas. Se estima que la población reproduc tora Figura 21: Sitios conocidos de anidación de la tortuga carey en el Caribe Programa para América Latina y el Caribe La tortuga carey del Caribe 50 Viequez (50). 19 en el Escudo de Veraguas. cada tres semana s. (2004) registran adultos y juveniles en su s aguas c ircudandantes. comunic ación personal). Y. En c enso s parciales se registra ron 33 nidos en 1997 y 65 en 1998 (Guada. dos sitios importantes para la anidación. bahía Banana. 2001). Red Cliff e Indian Castle (Eckert y Honebrink. ambos en el Parque Nacional Jaragua. en 11 y 10 c ayos. más hac ia el noroeste hay otros sitios de alimentación próximos a Charlotteville. En Nevis los sitios de anidación son bahía Pinneys. Yellow Hole y Trant´s Bay. El sitio más reconocido es la península sureste. (C. comunicación personal). en algunas zonas las cantidades de juveniles son signific ativas. es la principal zona de anidación de la tortuga carey en el territorio continental (Buitrago y Guada. St.. Se ha estimado que la recolección furtiva de nidos fue de 97% en 1999 y disminuyó a 30. Grand Caicos y North Caic os (Oldfield. comunic ación personal). 1999). la zona de Colón y Portobello y el archipiélago de San Blas. Kinas Cays (Región Autónoma del Atlántic o Sur. Lo c onstituyen más de 40 islas. (2004). Con información de 12 playas. 51 Programa para América Latina y el Caribe . situac ión que podría indic ar el efec to de un fenómeno de impacto regional. La anidación en cada sitio oscila entre 0 y 50 nidos anualmente (León. República Dominicana. además de ser mayoritaria en c omparación con las demás espec ies. en los alrededores de Mt. con solo 6 que son principales y dos pequeñas pero inhabitadas por humanos. Ea st Cay. comunicación personal). Tyra Cays (RAAN). Mata et al. que representaron alrededor de 60-70 nidos (Meylan. 2001). 2 Nicaragua. Esta población pudo haber desovado en unos 30 a 40 nidos. con 31 nidos por año durante el período 1979-1983 y 32 nidos confirmados en 1998 (Guada.caída de la anidación en Veracruz. Rendevouz Bay. bahía Sand Bank. RAAN). Arnos Vale. En Cayo Perlas se efectuaron reconocimientos semanales durante la época de anidación de 1999 en 11 cayos.

Mexico: plastic vs. ³Testing models of female reproductive migratory behavior and population structure in the Caribbean hawksbill turtle. 83-106. en Chelonian Conservation and Biology.REFERENCIAS Ackerman. y Donnelly. XII Conferencia de las Partes de CITES. C. J. The Biology and Conservation of Sea Turtles.. 2003.30 (retirada). 1997. A. Horrocks. J. Alvarado.. ³Probability of tag loss in green turtles nesting in Tortuguero. 2002.. P.A.A. K. Meylan. New York..A. The Biology and Conservation of Sea Turtles. D. ³Foraging ecology and nutrition of sea turtles´. PROARCAS. (ed. CRC Marine Science Series. 1995 (reprinted). Florida. 42: 5-6. WIDECAST Sea Turtle Recovery Action Plan for Aruba. Smithsonian Institution Press (reprinted in 1995. B.. The Biology of Sea Turtles. pp. en Lutz. Good. (ed.. Autoridad Nacional CITES-Cuba. Figueroa. Switzerland. A.. Fundación Hondureña para los Arrecifes Coralinos. Costa Rica. K. Hillis. 1993. Segunda reunión de diálogo CITES sobre la tortuga carey del Gran Caribe. K. Richardson. Washington. Bjorndal. C. ³Growth and age of sea turtles´. Bay Island Conservation Association (BICA).40. . Roatan. CEP Tech. J. Técnicas de Investigación y Manejo para la Conservación de las Tortugas Marinas. Bjorndal. ³The nest environment and the embrionic development of Sea Turtles´ en Lutz. R. en Biological Conservation 34: 353-368.L. 3(2): 174-176. y Zug. The Biology of Sea Turtles. (eds. Washington. Grupo Especialista en Tortugas Marinas UICN/CSE. A. D. Observaciones preliminares de la población anidadora de tortuga marina carey Eretmochelys imbricata en la Reserva Biológica de Cayos Cochinos. A. (editores). with notes on the ecology of the species in the Caribbean´.). IUCN Red List of Threatened Animals. R. 2001. Gland. 1982. ³Conservation of hawksbill sea turtles: Perceptions and realities´. K. Bjorndal. ³Factores a considerar en el marcado de tortugas marinas´. n° 25. A. y Musick. 1996. 1996.. K. __________.M. Costa Rica´.).I. ³Black turtle project in Michoacán. 1999. ³Genetic analysis to elucidate the natural history and behavior of hawksbill turtles (Eretmochelys imbricata) in the Wider Caribbean: a review and re-analysis´. Publicación n° 4. Barmes.).. 1999. G. 1985. Carr. Nairobi. y Sybesma. T. y Groombridge.. y Bowen. Propuesta 11. XI Conferencia de las Partes de CITES. Presentación sobre la propuesta cubana. Baillie. B. B. Santiago de Chile. L. A. J. J. y Musick. J.. Bjorndal. A. y Chaves. A. metal tags´.. y Lagueux. A. A. Abreu.. Costa Rica´. J. en Journal of Herpetology. Smithsonian Institution Press. K. Z. IUCN. Gran Caimán. 2000.. Bjorndal. B. pp. Anidación semiartificial para la conservación de tortuga marina carey (Eretmochelys imbricata) en el Área Protegida de Cayos Cochinos. K. Jamaica. L. A. 2002. K. 1993. Propuesta 12. pp. 1999. Bolten. 2000. P. 1997. __________. 125-166. C.L. en Chelonian Conservation and Biology. Rep. Report of hawksbill sea turtle nesting. Programa para América Latina y el Caribe La tortuga carey del Caribe 52 Bjorndal. en Marine Turtle Newsletter. en Eckert. UNEP Caribbean Environment Programme. J. __________. B. with mtDNA sequences´.. Lagueux. Aronne. en Molecular Ecology 5:321-328. ³Reproductive biology of the hawksbill Eretmochelys imbricata at Tortuguero. 599-600. A. F. 21-23 de mayo de 2002. ³Decline of the nesting population of hawksbill turtles at Tortuguero. A. __________.. Bjorndal. 3 (2): 195-199. Honduras. y Alarcón. 1999. G.. y Mortimer. Bass. A.W. A. 30: 567-571. CRC Press. K. M. 1988. Bolten. Bass. en Conservation Biology 7(4): 925-927. A.. K. M. J. Eretmochelys imbricata. pp. Eckert. P. C. J. __________. 199-231. D. 1996. Balazs. Kingston. with new final section ³Recent advances in sea turtle biology and conservation´). del 18 de junio al 30 de octubre 2000. en Bjorndal.

J. y Limpus. Mayagüez. y Stancyk. Chacón. y Eliazar. en Audubon 74(2): 24-34. US Department of Commerce. National Oceanographic and Atmospheric Administration. K. en Marine Turtle Newsletter 54: 17-21. Byles. Proceedings of the 20th Annual Sea Turtle Symposium. Carrillo. 1994. La tortuga carey Eretmochelys imbricata en Venezuela. Carr. 1994. B. S. 1996. B. Florida. en Ecological Applications6(2): 566-572. NMFS-SEFSC-351. NOAA Tech. W. National Marine Fisheries Service. A. B. F. San José. ³The Ascension Island green turtle colony´. Results of field work in Costa Rica 1955´. A. Memo. __________. Prince. y Karl. ³Hawksbill turtles (Eretmochelys imbricata) in Cuba: An assessment of the historical harvest and its impacts´. F.. ³The ecology and migrations of sea turtles..1975 (3): 547-555. Boulon.. Bjorndal. ³Origin of hawksbill turtles in a Caribbean feeding area as indicated by genetic markers´. A. H. S. y Guada.. R. 2002.). P.. Burnett-Herkes. Broderick. National Report for Bermuda. Nesting and survival threats for the sea turtles of St. J.. A. Buitrago. 1991. ³Observations on the ecology and survival outlook of the Hawksbill Turtle´. J. NMFS-SEFSC-477. Diez. Virgin Islands´. en Chelonian Conservation and Biology 3 (2): 264280. Proceedings of the 22nd Annual Symposium on Sea Turtle Biology and Conservation. San José. Central American Regional Sea Turtle Conservation Network. Meylan. 2002. NOAA Technical Memorandu. L. F. Proceedings of the Fourteenth Annual Symposium on Sea Turtle Biology and Conservation.. 1994. y Ferl. Inédito. M. 1981-1983. WATS2-051. 1975. Y. Bass. situación actual y perspectivas para su recuperación. y Giovannoli.. 2002b. U. NMFS-SEFC-91. NOAA Technical Memorando NMFS-SEFSC-503. A. 1997. Jr. Miyamoto. Some notes on the population biology of green Chelonia mydas and hawksbill Eretmochelys imbricata turtles in the northern U. A. y Meylan. T. R. L. A. en Lutz. Meylan. M. J. Ebanks.. E. Austin. The Biology of Sea Turtles. 2003. New York. September 1987. D. Canin. REGAMA y Playa Negra/Puerto Vargas. R. ³The ecology and migrations of sea turtles. A. A. K. C. Carr. Eretmochelys imbricata.. Miller. A. J. Florida 2000. pp. 1957.. Grant n° NA82-GA-A00044. Compiled by J. Assessment about the trade of the sea turtles and their products in the Central American isthmus. K. García-Rodriguez. P.. W. (compilers). F. 1975. Informe de la anidación de las tortugas marinas en el Caribe sur de Costa Rica (Playa Gandoca. Orlando. Kitts. 1: 123-131. en Bjorndal. 2. Carr. Seminoff. Mortimer. W. D. Bowen. A. T. en American Museum Novitates 1835: 1-32. ³Great reptiles. CRC Press. A. en Copeia 547. 1987.. 1982.S. C. J. The west Caribbean green turtle colony´. Virgin Islands. D. 7. A. Florida. __________. Webb. Guinea. Preliminary survey of marine turtle populations and habitats in the western Atlantic. 1983. Bolten. L.. R. Moritz. G. 1994. D.. B. Butler. .S. Bolten. R. Preliminary genetic data from foranging hawksbill (Eretmochelys imbricada) and nesting loggerheads (Caretta caretta) in the Cayman Islands. M. Parque Nacional Cahuita)... 1999. Aiken. in St. R. Bowen. en Conservation Biology. 1972. Carr. Van Dam. y Musick. J. A.Blumenthal. ³International trade aspects of the Japanese hawksbill shell (Äbekko³) industry´. y Manolis. J. Southeast Fisheries Center. (eds. J. Asociación ANAI. J. Johnson. Puerto Rico. J. 1978. S. Carr. C. Programa para América Latina y el Caribe D. Thomas.. Informe de actividades. A.. en Copeia 1994(3): 811-814. A. B. M. Miami. 2002a. West Indies. ³Growth rates of wild juvenile hawksbill turtles. ³Genetic studies of the hawksbill turtle Eretmochelys imbricata: Evidence for multiple stocks in Australian waters´. __________. J. A. Bjorndal. Miami. Report to NMFS. A. en Bulletin of the American Museum of Natural History 62(1): 1-46. ³Population genetics. y Carr. y Swimmer.. great enigmas´. Chacón ‡ 2005 53 Carr. C.. en Biological Conservation 8: 161-172. 29-50.. I. T. J. G. B. y Bell. ³Post-nesting migration of Eretmocheyls imbricata in the Yucatán Península´. A. F. C. phylogeography and molecular evolution´. Western Atlantic Turtle Symposium II. P. E.

New York. 15th-17th May. en Comparative Biochemistry and Physiology 97: 275-278 (citado en Marcovaldi. A.org.cites.. Chacón. Ministerio del Ambiente y Energía.org. Talamanca.. CITES National Authority-Cuba. www. C..cites. Miami. US Department of Commerce. M. Sistema Nacional de Áreas de Conservación. en Lutz.org. 15th-17th May. National Report. 2001. Santiago de Chile. Discovery of a large hawksbill turtle (Eretmochelys imbricata) nesting beach in the Lesser Antilles: Trois Ilets beach in Marie-Galante (Guadalupean Archipiélago. Costa Rica. Chan. 2001. 2001.org.org. 2001. Compiled by Seminoff. 2003. www. 28 p. CITES National Authority-Reino Unido. 2001.cites. 15th-17th May. Dunham.org. CITES National Authority-Estados Unidos. ³Electrophoretic characterization of a hybrid between Eretmochelys imbricata and Caretta caretta (Cheloniidae)´. CITES National Authority-Haití. Chevalier et al. L. J. www. ³Age. CITES National Authority-Barbados. 1999. National Report. Malaysia. www. CITES National Authority-Bahamas. www. www. L. 1997. y Musick. Marins. Informe temporada 2003. Vieitas y Godfrey. 2003. SFSC. First CITES Wider Caribbean Hawksbill Turtle Dialogue Meeting in Mexico City. Eretmochelys imbricata. nesting on Redang Island. 22th Annual Symposium on Sea Turtle Biology and Conservation. 2003. et al. Costa Rica. A. CITES National Authority-Santa Lucía. 15th-17th May.org. First CITES Wider Caribbean Hawksbill Turtle Dialogue Meeting in Mexico City. San José. B. 2001. 3 (2): 326-329. Primera reunión de diálogo de los Estados de distribución de la carey en el Gran Caribe. National Report. J. D. 2001. 2001. M. FWI). Chacón.cites. National Report. First CITES Wider Caribbean Hawksbill Turtle Dialogue Meeting in Mexico City. y Musick. Conferencia de las Partes XXII. www. Levy. NOAA. 15th-17th May.org. 15th-17th May. Congdon. 2001. Costa Rica. 2002. Asociación ANAI..).cites. 2001. National Report. C. www. 2001. from 1993-1997´.cites. San José. J. (eds. 2001. Asociación ANAI. Y. First CITES Wider Caribbean Hawksbill Turtle Dialogue Meeting in Mexico City.cites. National Report. pp. A. 2001. Florida.__________. National Report. J. Propuesta para la Transferencia de la población de Tortuga carey (Eretmochelys imbricata) en aguas cubanas* del Apéndice I al Apéndice II. Autoridad Nacional CITES.. J. 1997. 2001. First CITES Wider Caribbean Hawksbill Turtle Dialogue Meeting in Mexico City. 2001. en Marine Ecology Progress Series 146: 1-8. 1999). P. Chaloupka.org. Y. Chaloupka. 2001. growth and population dynamics´. Chacón. Caribe Sur. 15th-17th May. 1993. Informe Nacional. 4-7 April 2002. H.org. Playa negra. www. D. H. C. First CITES Wider Caribbean Hawksbill Turtle Dialogue Meeting in Mexico City. www. 15th-17th May. CITES National Authority-México. CITES National Authority-Antillas Holandesas. ³Delayed sexual maturity and demographics of Blanding¶s turtles (Emydoidea blandingii): implications for conservation and management of long-lived . 2001. First CITES Wider Caribbean Hawksbill Turtle Dialogue Meeting in Mexico City. First CITES Wider Caribbean Hawksbill Turtle Dialogue Meeting in Mexico City. ³Robust statistical modelling of hawksbill sea turtle growth rates (southern Great Barrier Reef)´. 15th-17th May. 15th-17th May. 2001. y Marcovaldi. J. M. A. Informe de la anidación de las tortugas marinas en el Caribe sur de Costa Rica.. 2001. 2001. Programa para América Latina y el Caribe La tortuga carey del Caribe 54 CITES National Authority-Cuba. Informe de actividades. R. The Biology of Sea Turtles. en Chelonian Conservation and Biology. E.cites. 233-276. 1990. 50 p. CITES National Authority-Belize. F.org. CRC Press. 2003. A.cites. y J. Asociación ANAI. NMFS. Machado. ³Hawksbill turtles. y Liew. www. National Report. National Report. National Report. M.cites. 2001. et al. y Limpus. 112 p. First CITES Wider Caribbean Hawksbill Turtle Dialogue Meeting in Mexico City. y Van Loben Sels. Conceição. anidación de Dermochelys coriacea. E.cites. First CITES Wider Caribbean Hawksbill Turtle Dialogue Meeting in Mexico City. D. Informe de la anidación de las tortugas marinas en Talamanca.

K. Departamento de Recursos Naturales y Ambientales.. y Van Dam. Diez. Marine Ecology Progress Series 234:301-309.D. 2000. A. C. Puerto Rico. 1996. Primera reunión de diálogo de los Estados de distribución de la carey en el Gran Caribe.P. Ministerio del Medio Ambiente. A. US Department of Commerce. Miller. 2003. C. Márquez R.). E. D. D¶Auvergne. 1998. Eretmochelys imbricata. __________. Mayagüez. 1999. P. n° 26. T. Puerto Rico. Limpus.. in the northern Caribbean region´. 1993. Mona and Monito island in-the-water hawksbill studies. Proceedings of the 17th Annual Sea Turtle Symposium NOAA Tech. en Conservation Biology 7: 826-833. y Espinal.. University of Amsterdam. J. J. Proceedings of the Eighteenth International Symposium on Sea Turtle Biology and Conservation. 1999. y Caicedo. Technical report submitted to US National Marine Fishery Service and Japan Bekko Association (citado en León y Diez. Córdoba. National Report for Martinique. L.. en Marine Turtle Newletter 54: 1-3. National Oceanographic and Atmospheric Administration. Cruz S. y Eckert. Y Koiki. Puerto Rico. S. 1987. en Chelonian Conservation and Biology 3 (2): 296-300. nesting at Milman Island. 2002.. en.. 1999). Colombia´. Chacón ‡ 2005 Díaz-Fernández. en Journal of Herpetology 36 (3): 533-537. Western Atlantic Symposium II. L. Marshall. Mayagüez. en Eckert. R. Diagnóstico actual de las tortugas marinas. ³Sea turtles in the Archipiélago of San Andrés. R. E. Córdoba. National Marine Fisheries Service. D. y Van Dam. F. E.organisms´. y Braun. Puerto Rico´. D. (ed.. Córdoba. 1999. J. J. Southeast Fisheries Center. Eretmochelys imbricata. y Santa Catalina. Memo NMFS-SEFSC-415. J. Jamaica. (compilers). Old Providence and Catleen-Caribbean. Thesis. Providencia. K. 2001. y Sarti. M. Santafé de Bogotá.. Puerto Rico´. Plan de acción para la conservación de las tortugas marinas del Caribe colombiano. __________. Florida. De Paula. C. Ecology of Hawksbill Turtles on Feeding Gounds at Mona and Monito Islands. Ph. ³Japan bans import of hawksbill shell effective December 1992´. C... L. Dobbs. J. y Landry Jr. en el archipiélago de San Andrés. R. P. C. ³WIDECAST Sea Turtle Recovery Action Plan for St. C. National Report for Honduras. R. ³Growth rates of hawksbill turtles on feeding gounds at Mona and Monito Islands. Estado y distribución de las tortugas marinas. Briseño R. 1987. Research report for 1997.. 2000. 1998. M. Hawksbill turtle reproduction at Mona Island. M. Miami.. Final Report to US Fish and Wildlife Service. 1998. Cruz. y Amorocho. ³Habitat effect on hawksbill turtle growth rates on feeding grounds at Mona and Monito Islands. y Frazier. M. CEP Tech. 1997. 2001. Programa para América Latina y el Caribe 55 D. 15 a 17 de mayo 2001. Tortues marines: Étude préliminaire a la Martinique. D. Rodríguez. A. __________. A. en Chelonian Conservation and Biology 3 (2): 344-361. Diez. Proceeding of the 20th Annual Symposium on Sea Turtle Biology and Conservation. C. Crouse. Estado Libre Asociado de Puerto Rico. NMFS Technical Memo. NOAA Technical Memorandum NMFS-SEFSC-436. Kingston. Northern Geat Barrier Reef. Universidad Jorge Tadeo Lozano. 1997. en Epperly. D. Puerto Rico. Donnelly. F. Puerto Rico: 1989-1999. A. ³Genetic sourcing for the hawksbill turtle. B. UNEP Caribbean Environment Programme. September 1987. E. A. K. Tesis inédita. B. H. 1997. J. . 1991. ³Sex Ratio of an Inmature Hawksbill Seaturtle Aggregation at Mona Island. ³More on error taboos: Counting eggs and eggshells´. en Van Dam. en Chelonian Conservation and Biology 3 (2): 185-188. K. 1997. G. Informe general sobre la condición actual del carey de concha en Puerto Rico. ³Hawksbill turtle. September 1987. Lucia´. Dropsy.. Western Atlantic Symposium II. ³Population modelling and implications for Caribbean hawksbill sea turtle management´.. C. Dirección General de Ecosistemas. Rep. Puerto Rico´. López. Cooperative Ageement #1448-0004-94-9115.A. (compilers). Assessment of hawksbill nesting activities and nest production on Mona Island. en Abreu G. Australia´. __________.

1995... Kingston. en Bacon. 1995. ³The status of marine turtles in the Egyptian Red Sea´. Bjorndal. J. M. 1984. Fretey. y Weber. F.). N. 1984. y Abreu. leur biogéogaphie. 1984. Proc. Research and Management Techniques for the Conservation of Sea Turtles. 1999. of the Western Atlantic Turtle Symposium. 1999. K. (eds. Eckert. Hirth. Jamaica. H. L. Garduño-Andrade. 1999. Carapace characteristics of hawksbills (Eretmochelys imbricata) at Buck Island National Monument.. UNEP Caribbean Environment Programme. Maryland. M. Garland. __________. y Salas. F. en Eckert. K. Berry.. H. K. B. P. Eckert. P. RSMAS Printing. Jamaica.. K. Proc. M. L. Frazier. ³Una evaluación del manejo de nidos de tortugas marinas en la península de Yucatán´. An Assessment of the Status and Exploitation of Marine Turtles in the UK Overseas Territories in the Wider Caribbean. Memo. Recent surveys of exploitation. D.L.B. 2001. Kitts and Nevis´. Florida. Hirth.). Briseño-Dueñas. Proc. L. NMFS. n° 16. US Virgin Islands: long term remigrants vrs. Mexico. C. y Lettsome. V. 1992. Broderick. SFSC. ³Increases in hawksbill turtle (Eretmochelys imbricata) nestings in the Yucatán Peninsula. en Bacon. Eckert. en Frazier. A. J. ³WIDECAST Sea Turtle Recovery Action Plan for the British Virgin Islands´. J. (Ed. K. S. B. K. Frazier. 1993. Miami. The biology and population status of marine turtles in the Northern Pacific Ocean. (eds. of the Western Atlantic Turtle Symposium. UNEP Caribbean Environment Programme. K. Fletemeyer J. en Eckert. S. ³WIDECAST Sea Turtle Recovery Action Plan for Antigua and Barbuda´. Kingston. trade and management of marine turtles in the northern Caribbean. I. Eretmochelys imbricata. Jamaica: UNEP Caribbean Environment Programme. K. Primera reunión de diálogo CITES sobre tortuga carey del Gran Caribe. 14-17 de mayo del 2001. National Marine Fisheries Service & US Fish and Wildlife Service Status Reviews for Sea Turtles Listed under the Endangered Species Act of 1973.. Miranda. NOAA Tech. Fitzsimmons. n° 17. L. leur éthologie et leur protection. 1987. en Marine Turtle Newletter 68: 2-4.. n° 15.. Hawksbill sea turtle (Eretmochelys imbricata). Yucatán. 1993. ³National Report for Grenada´. Universidad Autónoma de Yucatán. of the Western Atlantic Turtle Symposium. Z. Volume 3. National Report presented at the Western Atlantic Turtle Symposium. Volume 3. en Chelonian Conservation and Biology. Ministerio del Ambiente y los . Les tortues de Guyane francaise. R.. T...). ³Nesting of the hawksbill turtle. Overing. NOAA. y Weber. 1984. E.. Guzmán. Bjorndal. M. L. Godley. Compiled by Seminoff. ³Marine Turtles in the Seychelles and Adjacent Territories´. Garduño-Andrade. US Department of Commerce. neophytes. E. NMFS-SWFSC. K. Nature guyanaise.). Bjorndal.. Food and Rural Affairs and the Foreign and Commonwealth Office.). K. y Limpus. Finley. (ed. Final Project Report for the Department of Environment. 2003. Mérida.D. Volume 3. en Bacon. Nicaragua. L. J.. F. (eds. ³National Report for Dominica´. Washington D. M. A. 2001. S. Miami. TRAFFIC North America. RSMAS Printing. 1992. L. en Biological Conservation 30: 41-67.. Miami. ³National Report for Turks-Caicos´. Memorias del IV Taller Regional sobre Programas de Conservación de Tortugas Marinas en la península de Yucatán. __________. L. en Stoddart. 2004. L. (eds. The national report for the country of Turks and Caicos Islands. 22th Annual Symposium on Sea Turtle Biology and Conservation. CEP Tech. Swimming against the tide. Données récentes sur leur systématique. M. P. y Honebrink. (ed.C. y Richardson. Informe Nacional sobre Tortugas de Carey. 4-7 April 2002.Eckert. Edwards. J. J. Ranger. Ogren. L. 1984. The Hague. P.J. y Weber. __________. y Hillis.. Hirth. A. D. H. Berry. Ogren. en Chelonian Conservation and Biology 3(2): 286-295. R. Junk. CEP Tech.N. R. Rept.. A. Bjorndal. J. National Marine Fisheries Service.. CEP Tech. Ogren.. Abreu-Gobois.. Eckert. H.. Silver Spring. K. M. Kingston. J. Tucker. F. IUCN/SSC Marine Turtle Specialist Goup Publication n° 4. 1990-1997´. Fuller.). J. ³WIDECAST Sea Turtle Recovery Action Plan for St. RSMAS Printing. Miami. 1992... Berry. San José. 3 (2): 281-285.1983. K. Mexico (1977-1996): data in support of successful conservation?´. (editor principal). González. Rept. y Donnelly. Costa Rica.) Biogeogaphy and Ecology of the Seychelles Islands.A. Rept... J. Ciudad de México. y Richardson. Programa para América Latina y el Caribe La tortuga carey del Caribe 56 Fleming E. at Río Lagartos. ³Long-term breeding histories of male geen turtles and fidelity to a breeding gound´.

L. Kaufmann. n° 12. Switzerland.. The green turtle and hawksbill (Reptilia: Cheloniidae): World status. en Eckert. y Warner. B. (eds. Kirby. E. en Biological Conservation 17: 125-130. C. W. (eds. Universidad Simón Bolivar.. Pandolfi. F. G. 1992. A. Hillis. L. Heppell.. Berry. MD. A. C. C. Campeche. R. P. y Scott. Switzerland. K. I.. L. Volume 3.. B. ³Migration routes and destination characteristics of post-nesting hawksbill turtles satellitetracked from Barbados. 2001. J. F. C. H. A Global Strategy for the Conservation of Sea Turtles. L. Incer.. S. B. L.A. Jackson.. Bjorndal. Volume 3. y Richardson. N. S. R.. Volume 3.. Miami: RSMAS Printing. Berry. Estes. US Department of Commerce. Ogren. Kingston. Situación actual.).. (eds. J. Temporada 1994.. ³WIDECAST Sea Turtle Recovery Action Plan for Barbados´. T. 2000. en Science 293: 629-638. IUCN Red List Categories. T.. M. Bowen. Hirth. y Weber. y Luxmoore. K.. Lange. Proceedings of the Western Atlantic Turtle Symposium. (ed. Botsford. Erlandson. Rept.. Suppl... Proceedings of the Western Atlantic Turtle Symposium. Hunte. K. en Coral Reefs 16. Silver Spring. Suakin Archipelago. Hirth. Informe Técnico de Investigación n° 12 (2001). Crowder. ³Studies on the loggerhead sea turtle. M. 1998. S. J. Programa para América Latina y el Caribe 57 D. B. Sudan´. J. ³National Report for Nicaragua´. Steneck. J. Recursos Naturales y Pesca. B. y Balazs.. Evaluación de las poblaciones de tortugas marinas de Campeche. ³Historical overfishing and the recent collapse of coastal ecosystems´. S. CITES Secretariat. H. 1975. 1984. en Oecologica (1998) 117:143-150. Bjorndal. K. 1994. Bradbury. Horrocks. Hill. Centro Regional de Cultura Económica. (compilers). Vermeer. Ogren. Higgs.. C. Horrocks. C. Horrocks.). Evaluation of a fisheries model for hawksbill sea turtle (Eretmochelys imbricata) harvest in Cuba..C. S... P. R. 1991. J. Cooke. 1995. H.. Secretaría de Medio Ambiente. IUCN Species Survival Commission. Sartenejas.. exploitation. Karl. Guada. H. J. West Indies´. 1995. Programa para América Latina y el Caribe La tortuga carey del Caribe . ³The National Report for Bahamas´. C. 1991´. V. Jackson. H. ³Nest site location and nest success in the hawksbill Eretmochelys imbricata in Barbados. Lausanne. Chacón ‡ 2005 Hasbún. y Weber.. M. J. R.Recursos Naturales (MARENA). Coyne. en Herpetologica 31 (3): 323-326. 1995. Z. 2001. Proceedings of the 12th Annual Workshop on Sea Turtle Biology and Conservation. P. M. en Bacon. J. B. 1995. Ogren. 1995. ³National Report for Barbados´. ³Observations on the first day dispersal of neonatal hawskbill turtles (Eretmochelys imbricate)´. 2001. UNEP Caribbean Environment Progamme.. National Oceanogaphic and Atmospheric Administration. J. NOAA Tech. A. Guzmán. CEP Tech. M.. South America´. B. L.H. Bjorndal. S23-S33. R. Jamaica. Informe final del Programa de Investigación y Protección de las Tortugas Marinas del Estado de Campeche. y Silva. R. Office of Protected Resources. and trade. Área de anidación e impactos hacia las tortugas marinas en la península de Paria y lineamientos de protección. Gómez. en Bacon. Kreuger. Ruling of the IUCN Red List Standards and Petitions Subcommittee on Petitions against the 1996 Listings of Four Marine Turtle Species. Bourque. Berry. Bjorndal. Hughes. M. 1984. ³Reefs since Columbus´. 1984. Miami: RSMAS Printing. H. Rejón. Guzmán. Miami: RSMAS Printing... F. en Marine Turtle Newsletter 96:7-10. Memo. M. ³Hybridization among the ancient mariners: characterization of marine turtle hybrids and molecular genetic markers´. y Avise.. J. Peterson. en Marine Ecology Progress Series 69: 1-8. B. Kidwell. M. 1989. México.. West Indies´. NOAA Technical Memorandum. IUCN/SSC Marine Turtle Specialist Goup. 1980. ³Buck Island Reef National Monument sea turtle research program. en Journal of Heredity 86: 262-268. J. M. y Abdel Latif. 2002.. Berger. en Bacon. Trabajo Especial de Grado de la Maestría en Ciencias Biológicas. y Weber. Gland. Proceedings of the Western Atlantic Turtle Symposium. National Marine Fisheries Service. J. ³A nesting colony of the hawksbill turtle Eretmochelys imbricata on Seil Ada Kebir Island.. W. 2001. F. y Priddy. Lenihan. A. R.... V. Tegner. Cuidad del Carmen. K. NMFS-OPR-5. Caretta caretta caretta (Linne) in Colombia. M. Schroeder. en Chelonian Conservation and Biology 4(1): 107-114.. Groombridge. 1997. W. Hirth.). IUCN.). NMFS-SEFSC-361. J. ³Spongivory on Caribbean reefs releases corals from competition with sponges´. Hirth. L.. IUCN. en Richardson..

545-563. Segunda edición. H. A. Y. en Noor. Mack. R. J. (compilers). Chelonia mydas. E. G.. en Chelonian Conservation and Biology 3 (2): 251-256. C.. 2003. CRC Press. and the possible role of ocean currents´. 1999. Carrillo. Chacón ‡ 2005 59 Manolis. Bjorndal (ed. M. (compilers). M. Bogor. 1982. Proceedings of the Thirteenth Annual Symposium on Sea Turtle Biology and Conservation... in Queensland: Population structure within a southern Geat Barrier Reef feeding gound´. A. en Bjorndal. 1995. New York. F. J.. Eretmochelys imbricata. León. J. I. y Abdullah. Briseño-Dueñas. R. en Memoirs of the Queensland Museum 37(1): 195. Marcovaldi.C. (eds. Florida. 1994. Programa para América Latina y el Caribe D. Hays. P. A. Lubis. ³The loggerhead turtle. The Biology of Sea Turtles.Smithsonian Institution Press. in Queensland: population structure in a warm temperate feeding area´. C. Duplaix. E. C. F. __________.. The Biology of Sea Turtles. H. National Marine Fisheries Service. ³The green turtle. NMFS-SEFSC-341. J. Indonesia. F. (ed. J.. Koike. y Diez. (eds. Richardson. National Oceanogaphic and Atmospheric Administration. Wetlands International. Vieitas. US Department of Commerce. 1997. en K. in Queensland: population structure in a warm temperate feeding area´. Witherington. Campbell. 1992a. ³Population structure of hawksbill turtles on a foraging gound in the Dominican Republic´. and natal beach homing in sea turtles´. J. y Sarti. y Godfrey. A.C.. Webb. J.. K. R. ³A review of long-distance movements by marine turtles. __________. P. Lescure. ³Sea turtles. K. Lagueux. J. y Filippini. US Department of Commerce. The Biology and Conservation of Sea Turtles. Proceedings of the Eighteenth International Sea Turtle Symposium. y Musick.. Miami. N. ³Global overview of the status of marine turtles: a 1995 viewpoint´... M.). ³The sea turtle: an animal of divisible parts. S. pp. __________. Eretmochelys imbricata. ³Estimation of tag loss in marine turtle research´. M. M. L. P. September 1987. L. National Marine Fisheries Service. y Mc Coy. W. ³Estimating the annual size of hawksbill (Eretmochelys imbricata) nesting populations from mark-recapture studies: the use of long-term data to provide statistics for optimizing survey effort´. NOAA Technical Memorandum NMFS-SEFSC-436. ³Current declines in South East Asian turtle populations´.). C. J. 1994a.. G. Nicaragua´... Ounsted.58 Kerr. H. B. Meneses. ³Transatlantic movement by a juvenile hawksbill turtle´. D. G. Limpus. navigation. Limpus C. Mayagüez. 1999.). Lohmann. ³Marine turtle populations of Southeast Asia and the western Pacific Region: Distribution and status´. International trade in sea turtle products´. B. A. D. Troëng. 1992b. P. y Papi. ³Research update on the Cuban hawksbill turtle program´. animals of divisible parts: international trade in sea turtle products´. y Reed. ³The hawksbill turtle. M. National Report for Martinique Western Atlantic Symposium II. en Schroeder. 1997. R. y Salomon.. 2000. 2000. Tortues marines de l¶Atlantique ouest. A. __________. Southeast Fisheries Center. en World Wildlife Fund Report 1: 1-86. R. Puerto Rico. 1987. __________.. y Richardson. C.. en Chelonian Conservation and Biology 3 (2): 230-236.. S. en Wildlife Research 19: 457-469. Miami. in the Pearl Cays. Lutz. D. ³Orientation. 2003. Southeast Fisheries Center. J. L. Florida. ³Nesting and conservation of the hawksbill turtle. 1997. Y. B. en Chelonian Conservation and Biology 4 (3): 588602. W. Luschi. C. y Wells. Diaz. E. I. Lohmann. __________. en OIKOS 103: 293-302. Couper. Nodarse. National Oceanographic and Atmospheric Administration. y Baker. A. Biology and Conservation of Sea Turtles. G. y Musick. 1979. Proceedings of the Workshop on Marine Turtle Research and Management in Indonesia. en Lutz. L.).. A. CRC Press. Espinosa. Márquez. PHPA/Environment Australia.). A.. A. R.. en Marine Turtle Newsletter 52: 3. Marcovaldi. y Witherington. 1994b. Smithsonian Institution Press. New York. (eds.. C. Caretta caretta. en Abreu-Gobois. A. en Wildlife Research 19: 489-506. E. en Memoirs of the Queensland Museum 37 (1): 139-154. 1991. ³Nesting and conservation management of hawksbill turtles . Washington. Washington. T. Moncada. R. F. M. F.

2001. ³Status justification for listing the hawksbill turtle (Eretmochelys imbricata) as Critically Endangered on the 1996 IUCN Red List of Threatened Animals´. P. __________. R. A special report prepared by TRAFFIC Japan for the Center for Environmental Education. Moll. W. Miami. en Chelonian Conservation and Biology 3 (2): 189-194. Durán. Vincent´. 249: 393-395. 1977.. Guerrero. A. Meylan A. Rodríguez. Sáenz y Nodarse. Mathews. 1987. Washington. Compiled by Seminoff. K. J. The Biology of Sea Turtles. Molero. y Ahern. L. 1997... R. 1979-1992. __________.. SFSC. Medina. Meylan.. y Witham. USA 4-7 April 2002.. Mc Donald. en Meylan.. y Musick... Meylan. Washington. A. J.. L. A. Croix. ³Reproduction in Sea Turtles´. A. Kumpf.. D. Puerto Rico. A. y Mosier. G. M. Proceedings of the 2nd Western Atlantic Turtle Symposium. pp. ³Spongivory in hawksbill turtles: a diet of glass´ en Science. D. 13-17 May 2001. F.. US Department of Commerce.. Matani. H. Mc Keown. Carrillo. Pirela. F. National Report for Venezuela. Sideregts. Ogren. K. Ministry of Natural Resources (citado en Moncada. Biology and Status of the Hawksbill in the Caribbean. pp. Washington. __________. y . en Lutz. M.. Carrillo. y Rincon. 1989. 1997. y Ward. en Bacon. Addison Wesley. 1979-1995´. Mayagüez. ³Reproduction and nesting of the hawksbill turtle (Eretmochelys imbricata) in the Cuban Archipelago´. Sáenz. O. J. González. Lesser Antilles´. et al. P. en Chelonian Conservation and Biology 2 (2): 148-152. 2002. J. Gay. E. D. Acuna.C. G. p. Washington. Miller. en Ogren. Peña. A. Milliken.). 1988. en Chelonian Conservation and Biology 3 (2): 200-224. CRC Press. Biology and Conservation of Sea Turtles. 1997. A. y Tokunaga. D. (eds. 1995. NOAA Tech. ³Status report of the hawksbill turtle´. L. Mexico City. B. Moncada. K. T. 1999a. D. DC. ³Reproduction in Sea Turtles´. NOAA. A.. Honiara. Reichart. Smithsonian Institution Press. ³International movements of immature and adult hawksbill turtles (Eretmochelys imbricata) in the Caribbean region´.). 1984. Hernández. 22th Annual Symposium on Sea Turtle Biology and Conservation. H.. ³National Report for St. A.C. A. The hawksbill turtle in Bermuda. 51-71 New York. Pizanni. Nava. IUCN/SSC Marine Turtle Specialist Group. en Lutz. en Chelonian Conservation and Biology 3 (2): 301-307.. J. H. __________.. Global status review of the hawksbill turtle (Eretmochelys imbricata) with an emphasis on the wider Caribbean Sea. 1996.. 1999. Medina. Smithsonian Institution Press. Morris. Florida Marine Research Publications 52:1-51. 1982. CRC Marine Science Series.. Narváez. NMFS. T. Fisheries Division.. Bioquímica. F. K... M. Bjorndal. Meylan. L. 1987. ³Use of PI tags and photoidentification to revise remigation estimates of leatherback turtles (Dermochelys coriacea) nesting in St. Memo. IUCN/SSC Marine Turtle Specialist Group. en Oryx 19 (3): 155-157. y Dutton.A. pp-71-81.. Marine turtles of the Solomon Islands. Proceedings of the 20th Annual Symposium on Sea Turtle Biology and Conservation. __________. Meylan. 718. L. en Chelonian Conservation and Biology 3 (2): 177-184. ³Status´. A. Schroeder. y Musick. J. ³Estimation of population size´. C. 1999b. L. Paper presented at the First CITES Wider Caribbean Hawksbill Turtle Dialogue Meeting. Berry. (ed. B. y Nodarse. H.. Hirth.. 1970-1986. Florida. K. pp1-43. Florida. 1999. The Biology of Sea Turtles. J. y Guada. Sea turtle monitoring and management activities in the Archipiélago Los Roques National Park: Results of 1998 and 1999. ³The marine turtles of Belize´. Arteaga.. Sea turtle nesting activity in the state of Florida. Brazil´. 261). US Virgin Islands.). The Japanese Sea Turtle Trade. A. Programa para América Latina y el Caribe La tortuga carey del Caribe 60 Meylan. J. ³Status of the hawksbill turtle (Eretmochelys imbricata) in the Caribbean region´. Berry. Western Atlantic Turtle Symposium II. Millar. __________. Mast.. Biology and Status of the Hawksbill in the Caribbean.. 1983. Meylan. Mata. H. H. B. F. D. H. P.. y Donnelly. Madrid. G. J. A. September 1987. en Chelonian Conservation and Biology 3 (2): 257263. ³Marine turtles of the Leeward Islands.. Van Holde. 1985. K.(Eretmochelys imbricata) in northern Bahia. et al. Bjorndal. 1997.. E. P. M. B. 1999... P.. 2003. en Bjorndal. DC. NMFS Technical Memo. J. NMFS/SEFC-226. 2002. en Atoll Research Bulletin n° 278. A. (eds.

Santo Domingo. M. 2002.. Mortimer. Florida. eastern Nicaragua´. N. 1993. Atlantic Ocean and Gulf of Mexico. Loint Nature Conservation Committee.. L. Nietschmann. New York. Switzerland. Gland. Environmental Management Plan of the Seychelles.. Oldfield. Marine turtles in the Republic of the Seychelles: status and management. J. F. Grupo Especialista en Tortugas Marinas UICN/CSE. ³Teaching critical concepts for the conservation of sea turtles´. J. Memo. 1981-1984.). ³Hunting and fishing focus among Miskito Indians. Y. (eds. Project J1. Publicación n° 4.). A. 1971-1997´. National Marine Fisheries Service & US Fish and Wildlife Service. NOAA. A. Volume 3. Volume 1. 1983.. e Ismail. IUCN/WWF. Ruiz. Eretmochelys imbricata. S. A. y Andrews. N. Final report submitted to the Seychelles Ministry of Environment and the Global Environment Facility (GEF). y Weber. IUCNMTSG. Mrosovsky. West Indies. Baba. Florida. Mortimer. y Abreu-Gobois. 16-18 November 1999. A. Muenz. WWF and UNEP-CEP. en Chelonian Conservation and Biology 3 (2): 318-325. Mortimer. en Chelonian Conservation and Biology 3 (2): 362-367. Antigua.. R. National Marine Fisheries Service.Weber. ³Temporal distribution and periodicity in hawksbill turtles (Eretmochelys imbricata) nesting at Cousin Island. Miami: RSMAS Printing. Volume 3. USA 4-7 April 2002. __________. D.. Chacón ‡ 2005 61 Mortimer. Díaz-Fernández. __________. Report on WWF project 1809. en Bacon. (eds. y Broderick. NMFS. Mortimer. (eds. Proceedings of the Twentieth Annual Symposium on Sea Turtle Biology and Conservation.. Recovery Plan for Hawksbill Turtles in the US Caribbean Sea. K. C. T. Paper presented at the International Workshop on the Management of Marine Turtles µ95. British Indian Ocean Territory.. K. y Tröeng.. S2003. Japan. Técnicas de Investigación y Manejo para la Conservación de las Tortugas Marinas. Okayama. and Fleming. Berry. y Donnelly. 1999. Republic of Seychelles. Edited by Procter.. N. Seminar Press. WIDECAST. en Pilcher. y Koike. Bjorndal. A. The recovery of nesting habitat: a proactive approach for conservation of the hawksbill sea turtle. (eds. Proceedings of the Western Atlantic Turtle Symposium.4. Biodiversity: the UK Overseas Territories. St. 1973. 1984. NMFS-SEFSC. 1. ³Management planning for long-lived species´. Proceedings of the Regional Meeting: ³Marine Turtle Conservation in the Wider Caribbean Region. __________.. SFSC. (eds. J. British Herpetological Society. ASEAN Academic Press. B. US Department of Commerce. R. Eretmochelys imbricata. London. F. 1972. Ogren. 1981. L. P. Lucia´. Day. P. Status in the Atlantic and Indian oceans and a historical perspective on global patterns of human utilization. __________. Status of the hawksbill turtle. Programa para América Latina y el Caribe D. ³Conservation of hawksbill turtles (Eretmochelys imbricata) in the Republic of Seychelles´. 2000. 2001. K. A. J. V. M. 1995a. K. M. Long Island. Ordóñez. F. L. 8-10 March 1995.). Miami. en Eckert. Meylan. UK. en Eckert. 1995b. J. 22th Annual Symposium on Sea Turtle Biology and Conservation. Azeno. Bjorndal. 2003. ³Reducción de las amenazas a los huevos y a las crías: los viveros´. A. J. Petersburg. Murray. Conserving Sea Turtles. ³Turtle and Tortoise Conservation´. Sea turtle populations of the Chagos Archipelago. NOAA Tech. Abreu. K. Meylan. A Dialogue for Effective Regional Management´. ³Following the underwater trail of a vanishing species-the hawksbill turtle´. M. G. ³National Report for St. 1984. 82 pp. B. A.. Nietschmann. Musick. Hirth. Compiled by Seminoff. en Human Ecology 1(1): 41-67. H 1999. en Marine Turtle Newletter 71:1. 2000. Hawksbill Turtle Population Recovery and Research . T.. Miami: RSMAS Printing. Tokyo.).) Sea Turtles of the Indo-Pacific: Research. Proceedings of the Western Atlantic Turtle Symposium. 1999. P. ³Genetic diversity of the hawksbill turtle in the Indo-Pacific and Caribbean regions´. London. J. Between Land and Water: The Subsistence Ecology of the Miskito Indians. en National Geographic Society Research Report 13: 459-480. H. D.. y Bresson. 1998. Conservation and Management.

³The hawksbill turtle. 1972. J. Informe de la República de Cuba. Peregin.. R. R. ´The current status of sea turtles in Haiti. ³Reproductive migrations in the hawksbill turtle (Eretmochelys imbricata)´. Parsons. Western Atlantic Symposium II. Bogor. Eckert. UNEP Caribbean Environment Programme. Mayagüez. Mimeografiado. Wetlands International.. 1993. R. Eretmochelys imbricata. I. Bjorndal. in Sabah. H. C. N. West Indies´. Contributions to Herpetology. Richardson. 1995. 1993. M. C. L. Jamaica. (ed. Contributions to West Indian Herpetology: a tribute to Albert Schwartz´...). J. A. N. Estudio preliminar sobre el estado. de León. Antigua´. H. __________. N. J. en Eckert. y Richardson. D. Webb. 1997.. en Chelonian Conservation and Biology 3 (2): 308-311.. Pilcher. 1987.. 1999.). y Gómez.. J. Pianka.. Palma. Universidad Autónoma de Santo Domingo. Puerto Rico. National Report for Dominican Republic. Castillo. Ciudad de México. Corliss. en Trends in Ecology and Environment 10: 430. Richardson. Jamaica. Moncada. J. A. UNEP Caribbean Environment Programme. 1974. C. Indonesia. NOAA Tech. Prieto. R. September 1987. Evolutionary Ecology. 1999. Volume 3. 1981. en Copeia 1976: 749-754. y Weber. y Abdullah.. S. Morales. 1993. Hirth. H. 1984. Mouton. (compilers). E. A. (eds. Hernández. M. __________.. Eretmochelys imbricata.. Espinosa. ³WIDECAST Sea Turtle Recovery Action Plan for St. 1999. Sánchez. 1996. Malaysia´.). y Bellini.. ³The shifting baseline syndrome´.. A. en Eckert. distribución. R. H. 2001. F.. en Études de géogaphie tropicale offertes a Pierre Gourou.in the Comarca Ngöbe-Buglé. 1995. Rosales-Loessner. M. Caribbean Conservation Corporation. S. en Conservation and Biology 3 (2): 312-317. (eds. en Marine Pollution Bulletin 30 (12):766-767. Ryder. (ed. 1983. New York. G. Kingston.. NMFS-SEFC-232. I. Brazil´. en Eckert. J. ³Post-nesting movements of marine turtles (Cheloniidae and Dermochelyidae) tagged in the Guianas´. en Conservation and Biology 3 (2): 330-336.. R. Proceedings of the Western Atlantic Turtle Symposium. 1976. ³The hawksbill turtle and the tortoise shell trade´.E. Manolis.. Salabarria. Society for the Study of Amphibians and Reptiles. CEP Tech. Pritchard. ³Population ecology and demographic implications drawn from an 11-year study of nesting hawksbill turtles. L. Puga. L. T. K. Miami: RSMAS Printing. A. y Ali. Sheppard. K. G. C. Proceedings of the 9th Annual Workshop on Sea Turtle Conservation and Biology. 15-17 de mayo. Rept. R. 1999. J. CEP Tech. C. L. Ogren.. ³WIDECAST Sea Turtle Recovery Action Plan for Suriname´. H. J. P. WATS2-072. P. R. Vincent and the Grenadines´. ³Marine turtle conservation in the Philippines and initiatives towards a regional management and conservation program´. at Jumby Bay. Berry. Nodarse. F. Programa para América Latina y el Caribe La tortuga carey del Caribe 62 Parmenter. 1989. de Arazoza.. Lubis. en Wildlife Research 20: 375-381. Antigua. ³Reproductive biology of the hawksbill turtle. ³Juvenile Eretmochelys imbricata and Chelonia mydas in the Archipelago of Fernando de Noronha. PHPA/Environment Australia. L. G. M. F. Pilcher. K. Proceedings of the Workshop on Marine Turtle Research and Management in Indonesia. y Henderson. D. Y. R..). Kingston.. Ottenwalder. n° 27. Rept. Bell.. y Horrocks. ³Anecdotes and the shifting baseline syndrome´.). Ounsted. en Bacon. ³Demographic patterns of Caribbean hawksbills. Harper and Row. Pauly. ³National Report for Guatemala´. en Noor. ³A preliminary evaluation of the performance of passive integated transponders and metal tags in a population study of the flatback sea turtle (Natator depressus)´. Troëng. C. A. en Powell. Diaz-Fernández. n° 24. E. Paris. J. Primera Reunión de Diálogo CITES sobre la Tortuga Carey del Gran Caribe. in the Arabian Gulf´. Eretmochelys imbricata.. M. . Tesis de Licenciatura. Ithaca. Memo. M. en Copeia 1983: 271-273. Scott. Reichart. New York. Long Island. D. 2001. J. Jumby Bay. A. __________. y Bell. K. Chiriquí Beach/Escudo de Veraguas and the Bastimentos Island National Marine Park. T. L. y Richardson. (eds. R.. E. J. y biología reproductiva de las tortugas marinas en la Republica Dominicana. y Fretey. T. en Chelonian Conservation and Biology 3 (2): 244-250.

Hillis-Starr. Proceedings of the Eighteenth Internacional Sea Turtle Symposium. Indonesia´. ³Internesting movements and behavior of hawksbill turtles (Eretmochelys imbricata) around Buck Island Reef National Monument. y Kamezaki N. Smithsonian Institution Press. J.D. ³Serious declines of nesting populations of the hawksbill turtle (Eretmochelys imbricata) in the Java Sea. R. México. traffic. L. S. C. A. The hawksbill turtle Eretmochelys imbricata nesting population of Tortuguero. Mona Island Management Plan. Ecology of hawksbill turtles on feeding grounds at Mona and Monito Islands. G. pp. Puerto Rico. ³Observations on the ecology of the hawksbill turtle. TRAFFIC North America. D. ³Hawksbill sea turtle nesting activity census and related conservation activities in Culebra. 1998. 2-5 May 1975. Rept. J. H. TRAFFIC Southeast Asia. Tanaka. The trade in marine turtle products in Viet Nam. Croix. J. __________.. Puerto Rico. NMFS-SEFSC-415. Tallevast. ³Current status of nesting populations of the hawksbill turtle (Eretmochelys imbricata) in the Java Sea. en http://www. T. Colombia y Venezuela. US Department of Commerce.traffic. 2004. 2000. Puerto Rico´. 31-34. 1994. C. TRAFFIC. y Shepherd. 1992. en Chelonian Conservation and Biology 3 (2): 337-343. Sea Turtles of the Indo-Pacific: Research. 1999).. UNEP Caribbean Environment Programme. G. Ruling of the IUCN Red List Standards and Petitions Subcommittee on Petitions Against the 1996 Listings of Four Marine Turtle Species. S. y Diez. ³Home range of immature hawksbill turtles (Eretmochelys imbricata) at two Caribbean islands´. e Ismail. 1999. Costa Rica. en TRAFFIC (USA) Bulletin 13 (1): 9-10.). 1982. Proceedings of the Seventeenth Annual Sea Turtle Symposium. Harvey. en Hamadryad 18 (1983): 47. Programa para América Latina y el Caribe La tortuga carey del Caribe Vázquez. P. Report presented by the Caribbean Conservation Corporation to the Ministry of Environment and Energy of Costa Rica.. C. y Morales. Carrillo. ³WIDECAST Sea Turtle Recovery Action Plan for Belize´. 2004.48. ³Differential tag retention in Caribbean hawksbill turtles´. USVI (citado en Starbird. Department of Natural Resources (citado en Moncada. 2001. Z. P 1997.. ³WIDECAST Sea Turtle Recovery Action Plan for the Netherland Antilles´. C. 2002. A. E. en Eckert.. en Proceedings of the Association of Island Marine Laboratories. NOAA Tech. (eds. K. P. en Journal of Experimental Marine Biology and Ecology 220: 14-24. J. Washington. A. Conservation and Management. Croix. St. dissertation submitted to the University of Amsterdam. W. Van Dam. ASEAN Academic Press. UNEP Caribbean Environment Programme. Harvey y Eckert. Revisión de CITES sobre la Explotación. Márquez. n° 18. (compiladores). 1992.) Swimming Against the Tide. Informe Interino de un estudio comisionado por TRAFFIC International a nombre de CITES. K. 2002. Programa para América Latina y el Caribe D. Suganuma. Comercio y Manejo de Tortugas Marinas en las Antillas Menores. en Abreu.org. Stancyk. (ed. Jamaica. en Chelonian Conservation and Biology 3 (2): 225-229. P.). K. A. TRAFFIC (USA). E. US Virgin Islands´. Kingston. Appendix I. Kingston. L. St. Van Dam. 1994. 1976.org Tröeng. 2001. ³Shelled out? A snapshot of bekko trade in selected locations in SouthEast Asia´. R. ³Growth of a captive hawksbill in India´. SPECIES. K. y Frazier. E. Malaysia. Puerto Rico´. San Juan. The Netherlands. (Fleming.Smith.. Whitaker. P. TRAFFIC Southeast Asia. L. en Chelonian Conservation and Biology 3 (2): 237-243. Thurston. Miranda. S. (ed. Thurston. Newsletter of the Species Survival Commission IUCN-The World Conservation Union. en http://www.. E. Nesting biology of hawksbill turtles on Holbox Island. __________. Sáenz y Nodarse. S. n° 11. Centro América. Memo. Number 36. NOAA Technical Memorando MFS-SEFSC-436. 1999). London. ³Tortoiseshell trade: End of an era?´. R.. Yusuf. R. Sybesma. L. N. T. TRAFFIC Report. CEP Tech. (ed. 1976. 1999. en Bjorndal. __________. R. The Biology and Conservation of Sea Turtles (reprinted in 1995). R. Eretmochelys imbricata.). y Frazier. Management of sea turtles at Mona Island. ³Non-human predators of sea turtles and their control´. 2000. J. en Pilcher.). y Wiewandt. Chacón ‡ 2005 63 Starbird. Van Dijk. July-December. H. Selangor. D. Ph. en Eckert. J. T. Caribbean Eleventh Meeting. CEP Tech. Amsterdam. y Gibson. 1998. Briceño. Indonesia´. y Sarti. Hillis-Star. y Eckert. J. Jamaica. Rept. Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). R. Eckert. . 1999. on Mona Island.

Kitts and Nevis´. T. P. y Meylan.. 20037-1193 Estados Unidos de América Tel: +1 202 2934800__ . Bjorndal. F. y Weber. en Bacon. y Limpus. Ogren. 1984. 1998. en Marine Turtle Newsletter 80: 3-5.). Miami: RSMAS Printing. A. Holloway WWF Programa para América Latina y el Caribe 1250 24th Street NW Washington.C. es la organización global de conservación más grande y con mayor experiencia en el mundo. W.. 1983. D. ‡ Promoviendo la reducción de la contaminación y del consumo desmedido. ³Synopsis of biological data on the hawksbill turtles. K. ³National Report for St. Owens. Berry. 64 El Fondo Mundial para la Naturaleza. La misión de WWF es detener la degradación del ambiente natural del planeta y forjar un futuro en que el ser humano viva en armonía con la naturaleza: ‡ Conservando la diversidad biológica del mundo.. Proceedings of the Western Atlantic Turtle Symposium. J.. Volume 3.. W. ³Sexing juvenile sea turtles: Is there an accurate and practical method?´. L. R.Wibbles. C. Cuenta con unos 5 millones de miembros y una red mundial que trabaja en más de 100 países. D. en Chelonian Conservation and Biology 3 (4): 756-761. ³Messages in bottles´. Witzell. conocido como WWF por sus siglas en inglés. H. en FAO Fisheries Synopsis 137: 1-78. Fotografía de la portada y contraportada: © WWF-CANON / C. (eds. B. N. __________. Hirth. Wilkins. 1766)´. 2000. M. ‡ Garantizando el uso sustentable de los recursos naturales renovables. Eretmochelys imbricata (Linnaeus.

You're Reading a Free Preview

Descarga
scribd
/*********** DO NOT ALTER ANYTHING BELOW THIS LINE ! ************/ var s_code=s.t();if(s_code)document.write(s_code)//-->