Area Protegida Las Iguanas y Punta Condega

Domingo 07 Octubre 2007

* Zona de anidamiento de tortugas golfinas Por: Ramón Wilberto Nuila Coto Email: ramonnuila@yahoo.es El Area de Manejo de Hábitat/ Especies Las Iguanas - Punta Condega, se encuentra localizada en el municipio de Marcovia, departamento de Choluteca, al sur y sur-oeste de la aldea El Jicarito, y noroeste de Cedeño en el litoral pacífico (entre Cedeño y Punta Ratón), cuenta con una superficie de 4,169 hectáreas y en su área de influencia se localizan 6 comunidades costeras entre las que destacan El Venado y Guapinol. Es un área natural compuesta por amplias fajas de rodales de bosque manglar, esteros y playas de arenas donde es característico el desove de tortugas marinas y además hábitat de aves nativas y migratorias, mamíferos, reptiles, peces, crustáceos y moluscos, Esta área protegida está clasificada en la Categoría IV de la UICN (Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza) como "Area de Manejo Hábitat". Este tipo de áreas silvestres son manejadas principalmente para la conservación y se conceptualizan como áreas terrestres o marinas sujetas a la intervención activa para un manejo que asegure el mantenimiento de los habitantes y/o reunir los requisitos de especies determinadas.

En la zona de influencia, la mayoría de sus pobladores se dedican a la pesca artesanal y actividades relacionadas con las mismas. Las mujeres y los niños aprovechan las mareas bajas para dedicarse a la captura de moluscos que son parte de la dieta básica familiar. Sus tierras salinas no permiten el cultivo de granos básicos y otros cultivos agrícolas, lo que manifiesta la dependencia de estos productos de fuera de la zona.
Imagen satelital de esta área protegida hondureña.

A partir de la década del noventa del siglo recién pasado, la AFE-COHDEFOR inicia un proceso de protección que conlleva al Acuerdo 1118-92 que la declara como "Refugio de Vida Silvestre", reafirmándose con el Decreto No. 5-99-E que la declara "Area de Manejo Hábitat/Especies", dentro del Subsistema Regional de Areas Protegidas del Golfo de Fonseca de Honduras. Dicha declaratoria establece que se deberá aprobar un plan de manejo único para las áreas, el cual fue elaborado en el 2006 con el apoyo del Ministerio de Medio Ambiente de España. Para el manejo del área, se cuenta con un convenio de cooperación técnica entre Comité para la Defensa y Desarrollo de la Flora y Fauna del Golfo de Fonseca (CODDEFFAGOLF) y la AFE-COHDEFOR, a través del cual se han generado varias acciones de vigilancia, infraestructura, protección de manera conjunta con el Departamento de Areas Protegidas y Vida Silvestre (DAPVS), la Región Forestal del Pacífico, con apoyo de diferentes instancias de cooperación internacional, así como del sector de camaricultura industrial presente en la zona. Esta región recibe las aguas de los ríos Choluteca, Agua Caliente o Tambor y las quebradas de Los Muertos, Los Coyotes, La Cándida, El Carril de los Jícaros, que son entre otros, los generadores del agua dulce que abastece el golfo en esta región. Tiene un paisaje de sabana y llanura aluvial de costa con clima muy cálido y seco, de relieve plano con mantos de cenizas volcánicas y afloramientos rocosos frecuentes susceptibles a la erosión. Según la propuesta del Corredor Biológico del Golfo de Fonseca (PROARCA-Costas, 2001) el Area de Manejo de Hábitat/Especie Las IguanasPunta Condega corresponde a la zona de vida bosque seco tropical, correspondiendo en su totalidad a la eco-región de manglares. El manglar se extiende sobre suelos hidromórficos, hasta unos 5 Km tierra adentro en una franja paralela al litoral. Esta zona también abarca "Curumales" que se localizan principalmente al Turistas recorriendo los esteros en medio de los bosques de suroeste de Guapinol, norte de Tomason y Guipo mangle. en el Area Protegida Punta Condega, oeste de Guipo en los sitios denominados Playón de Guipo y Playa Negra, y una considerable porción se encuentra junto al límite oeste en el estero El Purgatorio dentro del área

correspondiente a Las Iguanas. Las playas arenosas se limitan a porciones que se extienden en franjas intermitentes desde el sitio denominado El Venado hasta Punta Condega, a lo largo de las cuales se distribuyen los sitios de desove de tortugas marinas. Se encuentran en el área pequeños playones cuya superficie es menor a las 150 hectáreas, parte de los cuales están destinados a la actividad industrial de camaricultura. La zona es recorrida por una diversidad de esteros, entre los que figuran: Las Doradas, Tanisal, Todo Mundo y El Puente. Guipo, Nacascolo, El Mero, El Venado, Guapinolito, El Guichoso, El Conchalito, El Cubo, Guapinol, El Purgatorio que es el brazo muerto del río Choluteca. Entre las especies de importancia observadas en la zona, de acuerdo a los entrevistados, se tiene: yaguarundí (Leopardus wiedii) en Apéndice I de CITES, perico lerdo (Tamandua mexicana), ocelote o tigrillo (Leopardus pardalis) en Apéndice II de CITES y el venado cola blanca (Odocoileus virginianus) en el Apéndice III de CITES y la guatuza (Dasyprocta puntata), todas ellas especies de atractivo turístico. En el área se reportan 64 especies de aves pertenecientes a 35 familias. En esta área hay 15 especies que tienen una importancia especial para la conservación, ya sea porque están en Apéndice CITES, o bien porque tienen importancia para el ecoturismo o desde el punto de vista comercial. Entre estas tenemos a la garza morena (Egretta caerulea) ubicada en el Apéndice II y tiene importancia ecoturística, así como a la garza blanca (Egretta thula) la bujaja y la espátula rosada (Ajaia ajaja) que son de interés para el ecoturismo. También se encuentra el pato negro que es una especie amenazada y que tiene importancia comercial y ecoturística. Además se reportaron 5 tipos de águilas o gavilanes ubicadas en el Apéndice II de CITES. En la carretera al área se observó varios ejemplares de caracara (Caracara plancus), que tienen una importancia para el ecoturismo. Se observaron en la zona especies de loras y pericos amenazadas o en peligro como la Comunidad de pescadores que radican en Las Iguanas y lora nuca amarilla (Amazona auropalliata), Punta Condega. periquito verde (Arantinga astec), el periquito frente anaranjada (Aratinga canicularis), todos de importancia comercial debido a que son comercializados o cazados como mascotas. Los pobladores reportan la presencia de 6 especies de reptiles, pudiendo observar 5 especies más para un total de 11 especies, distribuidas en 4 órdenes y 6 familias. Entre las especies de tortugas reportadas se tiene: la tortuga negra (Chelonia mydas agassizi), carey (Eretmochelys imbricata) y la golfina (Lepidochelys olivacea), todas en peligro y en Apéndice I de CITES. En el área se pudo observar numerosos ejemplares de garrobo (Ctenosaura similis) y varios de iguana verde (Iguana iguana). Una de las principales razones de ser de esta área protegida es que es usada por la tortuga

verde (Lepidochelys olivacea) para desove y cría. Esta tortuga es de color café y puede llegar a medir hasta un metro y pesar 136 kilogramos. El interior adiposo del cuerpo de esta tortuga es verde por efecto de la hierba marina de la cual se alimenta. La comercialización de sus huevos y la cacería de los adultos la tienen al borde de la extinción. Otra de las tortugas reportadas por los pobladores es la carey (Eretmochelys imbricata). Esta tortuga tiene el caparazón de color café oscuro o café y amarillo ámbar. La piel de la cabeza y de las aletas tiene manchas cafés rodeadas de amarillo. Puede medir más de un metro y pesar algo más de 45 kilogramos. La problemática o conflictos del uso del suelo en el área de manejo "Las Iguanas - Punta Condega" está relacionada con la reducción de los bosques secos tropicales, bosque de mangle, humedales y playones en áreas críticas que implica, entre otras cosas la pérdida de hábitat para numerosas especies, la reducción de la diversidad biológica, la degradación del paisaje, la aceleración de los procesos de erosión, el aumento de la contaminación de lagunas, esteros y playas.

Pescadores se preparan para las faenas diarias en el mar.

Sin embargo, en la mayor parte del área Las Iguanas-Punta Condega, el bosque de mangle parece poseer buenas condiciones de conservación y sus zonas más degradadas corresponden a los sitios de producción acuícola ubicados al este de la reserva y la frontera norte en donde se ha establecido una mayor presión provocada por el desplazamiento de las áreas de cultivo. Otras de las amenazas para la pérdida del hábitat que el bosque de mangle representa, son el aprovechamiento del mismo para madera, incluyendo el tráfico ilegal de madera a El Salvador, leña para tejeras y ladrilleras (existiendo más o menos 10 empresas ladrilleras), carbón, postes para artesones, taninos; así como el cambio de uso del suelo para ampliación de camaroneras. La falta de recursos económicos y financieros para la ejecución del Plan de Ordenamiento Territorial de los Manglares y Humedales y la escasa divulgación de lineamientos y procesos normativos de la AFE COHDEFOR son factores que se visualizan como causales sobre este tema, así como la falta de programas de investigación sobre la dinámica de las masas boscosas del mangle y monitoreo y evaluación de la cobertura del bosque manglar y humedales.

La Tortuga Carey del Caribe
Introducción a su biología y estado de conservación

.............................................. WWF -Programa Regional para América Latina y el Caribe....................................... 8 FASE BENTONICA DE CRECIMIENTO ................................................. 11 EDAD DE MADUREZ .............................................. 8 DESARROLLO TEMPRANO .............. La tortuga carey del Caribe ± Introducción a su biología y estado de conservación.................................................................................................. Costa Rica.......................hawksbillwwf.......................................................................................................... 15 Duración de la vida reproductiva . Representa a Costa Rica como autoridad científica en la Convención Interamericana para la Protección y Conservación de las Tortugas Marinas y ha asesorado a la delegación costarricense en las reuniones del diálogo sobre la tortuga carey del Caribe.......................................................................................................................................... 7 ANIDACION .... 13 Tamaño de la nidada ................ coordinador de la Red para la Conservación de las Tortugas Marinas en el Gran Caribe (WIDECAST) en Centroamérica y miembro del Grupo de Especialistas en Tortugas Marinas de la Unión Mundial para la Naturaleza (UICN)... D............ 11 FECUNDIDAD .............................org La Tortuga Carey del Caribe Introducción a su biología y estado de conservación Didiher Chacón-Chaverri Programa para América Latina y el Caribe i Programa para América Latina y el Caribe CONTENIDO AGRADECIMIENTOS III PREFACIO IV RESUMEN 1 INTRODUCCIÓN 4 HISTORIA NATURAL 6 GENERALIDADES DE LA HISTORIA DE VIDA DE LAS TORTUGAS CAREY .............. 14 Intervalo de remigración ... ISBN 9968-825-24-7 Publicación digital disponible en www...... 16 Depredación ........................Didiher Chacón-Chaverri Didiher Chacón-Chaverri es coordinador del programa de conservación de tortugas marinas de la Asociación ANAI en Costa Rica........................................................................................... 17 ...................... 13 Nidadas por temporada ............. San José............... Es un líder de conservación bajo el programa de becas del programa Russel-Train del WWF................ 2004.......... Edición: Carlos Drews ± WWF Diseño: Adriana Montanaro Mena Fotografía de la portada: WWF Canon / Cat Holloway © 2005 WWF Citar este documento así: Chacón..................................................................................... 15 SUPERVIVENCIA Y MORTALIDAD ....................................

....................................................... 18 ESTRUCTURA POR EDAD . Carlos Drews... A los investigadores e investigadoras que cooperaron con información aún cuando ésta no se encontraba publicada................. 42 REFERENCIAS 51 iii Programa para América Latina y el Caribe AGRADECIMIENTOS E iv Programa para América Latina y el Caribe l autor desea reconcer y dejar constancia de su gratitud a un gran número de personas y organizaciones que apoyaron y facilitaron la concreción de este esfuerzo......... Anne Meylan y todos los miembros del Grupo de Especialistas en Tortugas Marinas de la UICN. A todos los socios de WIDECAST.................... Finalmente....................... 37 ESTADO DE LA TORTUGA CAREY EN EL CARIBE 38 Sitios de importancia para la carey en el Caribe ............. quienes contribuyeron en la construcción de los documentos usados durante los diálogos regionales sobre la tortuga carey establecidos por CITES y que fueron la base de este trabajo..... 24 Hibridación ............................. A Jack Frazier...................... 21 ESTUDIOS GENÉTICOS ................................................................. A todas aquellas personas de ANAI y compañeros de trabajo que aportaron tiempo........ Sebastián Troëng............. 34 WWF y el uso sostenible de las tortugas marinas ........................................................................................ Un agradecimiento especial para Karen Eckert........... ideas y recomendaciones.................................... mi aprecio por su confianza y por la clara muestra de que su objetivo es cooperar con el conocimiento y su divulgación...................................... 18 COMPOSICIÓN POR SEXOS ............. 26 ii Programa para América Latina y el Caribe AMENAZAS A LAS TORTUGAS CAREY 27 El comercio de conchas de carey: una amenaza particular .................................... la Red Regional para la Conservación de las Tortugas Marinas en Centroamérica........................... PREFACIO .......................................REPOBLACIÓN ........................................... Alberto Abreu y otros revisores anónimos por sus aportes y el tiempo dedicado a esta iniciativa................. 19 ÁREA DE RESIDENCIA Y TERRITORIALIDAD ............................ gracias al WWF por depositar su confianza en nuestra capacidad.................................. la Corporación Caribeña de Conservación y otras organizaciones que cooperaron con información y contactos....................... 20 MIGRACIONES ... 31 TAMAÑO Y TENDENCIA DE LA POBLACIÓN 33 Estimación del estado de la población ..................

Holloway 1 Programa para América Latina y el Caribe L as tortugas carey (Eretmochelys imbricata) son reptiles marinos muy complejos y especializados. a menudo miles de kilómetros. el mar abierto y aguas costeras y estuarinas. y el volumen especial de la revista Chelonian Conservation and Biology que en 1999 fue dedicado al examen de esta especie. De dicho volumen. desplazándose habitualmente hacia alta mar. recorren largas distancias. Didiher Chacón Foto: WWF Canon / C. tales como el de Groombridge y Luxmoore (1989) para la Secretaría de la CITES. Durante un ciclo vital normal. en particular playas terrestres. entre otros. necesitan una diversidad de medios. las tortugas se dispersan y emigran. Meylan. llegar a la edad adulta. este texto se nutrió particularmente de los artículos ³Justificación del estado de enlistado como especie críticamente en peligro de la tortuga carey (Eretmochelys imbricata) en 1996 según la lista roja de la UICN para animales amenazados´. RESUMEN El ritmo de crecimiento varía según las clases de talla y los lugares. específicamente los trabajos de J. Este trabajo está dirigido a lectores con un interés técnico en aspectos poblacionales y de conservación de esta especie.E ste documento presenta aspectos de la biología de la tortuga carey que son pertinentes para su conservación y compila la información actual sobre su anidación y estado poblacional en el Caribe. de A. y ³El estado de la tortuga carey (Eretmochelys imbricata) en la región del Caribe´. Meylan y M. pero es lo bastante lento como para causar que las tortugas carey tarden decenios en madurar: el tiempo que media entre la eclosión del huevo y el regreso a la misma playa para reproducirse por primera vez puede llegar . Además. de A. y en las tortugas marinas en general. Frazier y A. reproducirse y completar el ciclo vital. Se basa principalmente en los documentos generados entre el 2001 y el 2002 por el Grupo de Especialistas en Tortugas Marinas de la Unión Mundial para la Naturaleza (IUCN) durante el proceso de diálogo sobre la tortuga carey del Caribe gestado por la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestre (CITES). Donnelly. así como hacia las aguas territoriales de diferentes países. se apoya en varios documentos que anteriormente analizaron temáticas asociadas a esta especie. Meylan. Para madurar.

Comúnmente. alrededor del 95% anual. es muy alta: pone un promedio de 140 huevos en un solo nido. realiza varias nidadas por temporada y la anidación tiene lugar durante muchas temporadas. y de que la tortuga encuentre condiciones adecuadas en ciertos medios. el número de tortugas que quedan en la población es cada vez menor y. muchas crías no llegan al mar. la repoblación o la supervivencia en las diferentes fases de la vida. su fecundidad. No se conoce suficientemente la proporción entre sexos. y muchas de las que lo consiguen no sobreviven más de un día. En muchos sentidos. Los datos científicos disponibles sobre migraciones y marcadores genéticos demuestran que las tortugas carey son recursos internacionales compartidos. para algunas hembras anidadoras. . recorrer con éxito el camino de la playa al mar. probablemente menos de un huevo de cada mil sobrevive para producir una tortuga adulta. pero cuando Programa para América Latina y el Caribe La tortuga carey del Caribe 2 una tortuga alcanza un gran tamaño y llega a la madurez. Muchos huevos no sobreviven el período de incubación. la tasa de supervivencia es potencialmente alta. manteniendo un territorio libre de la presencia de otras careyes. Esos estudios. pero la depredación más intensa la sufren los huevos. donde permanecen en un área de residencia limitada y. la tortuga carey promedio es capaz de vivir y reproducirse por lo menos durante diez años más después de alcanzar la madurez. y seleccionar un medio específico para alimentarse y refugiarse. tal vez. De un estadío de desarrollo a otro. al final. o rendimiento reproductivo. las crías y los especímenes inmaduros pequeños. Esto implica reaccionar correctamente a la luz en el horizonte al nacer. aunque rara vez anualmente. las tortugas inmaduras pasan a residir en aguas bentónicas. Hay pocos estudios sobre la estructura por edades.a ser de veinte a cuarenta años. pero al menos en las poblaciones inmaduras puede haber una tendencia al predominio de las hembras. Una gran variedad de depredadores puede hacer presa de las tortugas carey en todas las etapas de su vida. Tras varios años de vida pelágica. Al alcanzar la madurez se orientan y nadan hacia una playa de anidación determinada. En condiciones normales. La alta fecundidad es compensada por una mortalidad elevada durante las primeras fases del ciclo vital. evitar ciertos cuerpos de agua en alta mar. Los estudios genéticos revelan además que cada población anidadora debería tratarse como una unidad de gestión distinta. la supervivencia depende de las reacciones correctas en el momento oportuno.

genéticamente aislada de otras poblaciones. En el Caribe. En cambio. Chacón ‡ 2005 3 superpuestas. su descenso en gran medida ha sido causado por la continua demanda de los escudos del caparazón. en una misma población. pero en todo el mundo las poblaciones de tortugas carey en su mayoría están debilitadas y van disminuyendo. con pocas excepciones. que se utilizan en la elaboración de artesanías. en virtud del cual las personas las perciben como normales. Este tipo de estructura poblacional es particularmente vulnerable a ciertas perturbaciones. según la Unión Mundial para la Naturaleza (UICN). Como sucede con otros recursos marinos vivos. y aunque los individuos pueden encontrarse juntos en los mismos arrecifes. Holloway Programa para América Latina y el Caribe D. unidas temporalmente por una actividad biológica común. habitualmente representan unidades de gestión distintas. la mayoría de las unidades del mosaico genético se encuentra en declive. muchos casos conocidos de hibridación de tortugas marinas tienen que ver con las carey. necesarios para mantener una población estable con un número relativamente pequeño de adultos. como es el caso de la cacería dirigida. depende de la cooperación internacional. Sorprendentemente. a menudo vertiginosamente. o generaciones Foto: WWF Canon / C.especialmente cuando van acompañados de datos sobre las recuperaciones de ejemplares marcados. Actualmente. la especie es considerada en peligro crítico de extinción. Muchas de las características demográficas de las tortugas carey se pueden integrar en el concepto de ³maduración tardía y longevidad´. tanto de las poblaciones anidadoras como de los agrupamientos no reproductivos. indican que cada población anidadora forma una entidad demográfica independiente. en particular al impacto de algunas acciones humanas que comprometen la vitalidad del segmento poblacional adulto. a falta de una memoria colectiva sobre los niveles poblacionales . los agrupamientos en las zonas de alimentación son de estirpes mezcladas. Entre esas características figuran atributos como la presencia de numerosas clases de edad. Es imposible calcular a ciencia cierta el tamaño absoluto de las poblaciones. Además de la sobreexplotación de sus huevos y carne. así como el número relativamente grande de ejemplares inmaduros. las poblaciones diezmadas de las careyes son objeto del ³síndrome de modificación de parámetros´. Por ende la gestión. No se conoce la importancia de este hecho con respecto a la evolución de las tortugas marinas o al concepto de ³especies biológicas´.

a que hoy la especie se encuentre en peligro crítico de extinción. A diferencia de los medios terrestres. que implica concertación multinacional y el compromiso de diversos actores de los sectores público y privado. pero son la coloración y las propiedades de la queratina que constituye las escamas del caparazón lo que hace que este animal sea tan codiciado comercialmente para la elaboración de artesanías. La conservación de las tortugas carey plantea grandes desafíos a las sociedades modernas. los huevos. En las sociedades modernas hasta hace poco imperaba la percepción de que los mares. 4 Programa para América Latina y el Caribe La tortuga carey (Eretmochelys imbricata) habita en los ambientes tropicales del mundo. La gran demanda por su concha ha contribuido. entre otros factores. se dispersan y migran a través de diversos entornos y a lo largo de grandes distancias que cubren múltiples jurisdicciones. Las decisiones sobre ordenamiento y conservación de los recursos se toman. incluyendo las tortugas marinas. Muchos animales oceánicos y costeros. Es un caso único entre las tortugas marinas actuales por el hecho de tener escamas superpuestas en el caparazón. la carne y el aceite de la tortuga carey son productos buscados desde hace miles de años. Se piensa que tal disminución de la abundancia de tortugas carey habría provocado cambios en la estructura y la función de los arrecifes de coral.del pasado. Si bien es mucho lo que se ha aprendido acerca de la biología de estos animales en los últimos cincuenta años. con información insuficiente y fragmentada. No obstante. inevitablemente. la conservación de la carey en el Caribe es un desafío regional. aún prevalecen importantes lagunas de conocimiento. Así. no son fáciles de observar y estudiar. los medios marinos y los organismos que viven en ellos. hoy se sabe que en sus migraciones la tortuga carey recorre aguas jurisdiccionales de varias naciones y que en zonas de alimentación convergen animales de diversas procedencias y unidades genéticas. Esto plantea desafíos complejos de índole logística y de concertación política para lograr su conocimiento biológico. Como ocurre con otras especies de tortugas marinas. y todo lo que en ellos .

vive. dado el caso. se obstaculiza el progreso hacia la recuperación de la especie. Así. las características biológicas de cada especie determinan las opciones para su aprovechamiento y. Pedersen Programa para América Latina y el Caribe Hace ya muchos años se determinó que la tortuga carey requiere medidas especiales de conservación. dan el marco para encauzar su recuperación y conservación. culturas y gobiernos del mundo han escogido diversos medios para resolver los problemas que plantean la tortuga carey y su conservación. son inagotables y capaces de soportar indefinidamente una explotación humana sin límites.S. Este trabajo tiene por objeto promover una base para el diálogo. y se requiere. Hoy sabemos que la sobreexplotación de una especie puede llevarla a una condición irreversible y afectar a otras especies en el ecosistema. información y conocimientos de orden antropológico. Con estos antecedentes. Ahora bien. las distintas sociedades. Chacón ‡ 2005 6 Programa para América Latina y el Caribe . entre otras cosas. a pesar de los intereses humanos en juego. el entendimiento. Para entender a fondo cómo interactúan los seres humanos y las tortugas carey hace falta mucho más que datos biológicos. en última instancia. cultural. la valoración y. económico. debido a que la información biológica pertinente se encuentra fragmentada o simplemente es parcial. INTRODUCCIÓN Figura 1: Patrón de coloración en las escamas traslapadas de la tortuga carey. Troëng D. En el caso de especies marinas amenazadas de extinción que constituyen recursos compartidos. Cuando esas soluciones son discordantes. No pretende abarcar todos los aspectos de la biología de la especie. Foto: WWF . A veces se dan malentendidos. a la complejidad de su gestión se añade la necesidad de elaborar e implementar planes de conservación regionalmente aceptables. La finalidad de este documento es compilar de manera resumida la información biológica básica sobre las tortugas carey. histórico y social. sino que se concentra en aquellos cuya comprensión es indispensable para la toma de decisiones que afectan sus perspectivas de conservación. con miras a facilitar una base común de conocimientos. el mejoramiento de la coincidencia de objetivos y valores comunes en torno a las tortugas carey. Foto: G. ciertos aspectos biológicos se deben considerar no negociables en la gestión del manejo y conservación de la carey.

conviene tener presente que los detalles de cada zona. ni en el Pacífico Central (Groombridge y Luxmoore. Groombridge y Luxmoore. Aunque la siguiente descripción da un marco de referencia general. 1996). Eckert. Se reconocen como importantes sitios de anidación lugares como las islas Seychelles. las tortugas carey están circuntropicalmente distribuidas en aguas costeras. entre los veinte y los cuarenta años. Tras alcanzar la edad reproductiva. En potencia. 1995a). a lo largo de la costa del Pacífico del continente americano. 1993. se encuentran en las aguas y en las playas de 82 unidades geopolíticas.Con 5 quillas o crestas . Las carey. 1989.Sin escudos o placas Caparazón óseo . 1989). La anidación tiene lugar en playas de por lo menos 60 países. y pueden darse en otras 26 (Baillie y Groombridge. A veces. la carey depende de diversos entornos de cría y desarrollo. Limpus. si bien gran parte de ella es de baja densidad (número de nidos/kilómetro. al igual que otras tortugas marinas.Con escudos o placas grandes (Dermochelys coriacea) Laúd o Baula (Chelonia mydas) (Caretta caretta) Caguama o Cabezona (Lepidochelys olivacea) Lora o Paslama 4 pares de escudos laterales 5 (ocasionalmente 6) pares de escudos laterales (Eretmochelys imbricata) . desde las playas altas terrestres hasta los arrecifes bentónicos. Aparte del interés legítimo por conocer y apreciar la biología de estos animales. entre otros. temporada e individuo pueden variar significativamente. son aptas para vivir y reproducirse durante decenios. las tortugas emigran de las zonas de alimentación a las de anidación. esto supone desplazamientos de miles de kilómetros en una dirección determinada.Sin crestas contínuas . ciertos aspectos de la biología de la tortuga carey tienen crucial imporFigura 2: Clave para la identificación de la tortuga carey en Centroamérica. No se han documentado zonas de anidamiento numéricamente importantes al este del océano Atlántico. tienen un ciclo vital complejo. HISTORIA NATURAL Como la mayoría de las demás especies de tortugas marinas.E n el mundo. que acaban con el retorno de las hembras a las mismas playas o la misma zona donde nacieron. la península de Yucatán. pasando por las aguas oceánicas pelágicas. con la intención de anidar en ellas. las islas Mona y Monito en Puerto Rico y algunas playas asociadas a la Gran Barrera de Arrecife en Australia. Clave de identificación Caparazón flexible .

en otras palabras. La dieta principal de la tortuga carey son las esponjas en arrecifes de coral. mar abierto. basado en Miller (1997) y Chacón (2002). Un adulto tiene posibilidades de sobrevivir y reproducirse durante al menos diez años. se arrastra hasta una playa arenosa y localiza un lugar por encima del nivel de la marea alta para anidar. aguas costeras y arrecifes.6 o más pares de escudos laterales 2 pares de escamas prefrontales Carey 1 par de escamas prefrontales Tortuga verde o blanca Programa para América Latina y el Caribe D. comprender y tener en cuenta. durante su vida. visitando territorios de varios países. tienen profundas repercusiones en la determinación de las medidas de conservación más apropiadas. cada hembra abandona el mar. Habitualmente. para que la interacción entre los seres humanos y las tortugas sea duradera y sostenible. un individuo viaje miles de kilómetros. así como el mar abierto. y éstas. Es probable que. La supervivencia de cada individuo depende de diversos hábitats: terrestres (playas altas). La tortuga carey tarda probablemente más de veinte años en alcanzar la madurez sexual. Esas características existen y persisten independientemente de la motivación o la acción humanas. a su vez. Figura 3: Ciclo de vida genérico para la tortuga carey. Machos y hembras adultas migran a las áreas de preanidación Agua poco profunda Hábitat de preanidación Intervalos de dos semanas Intervalos de Huevos 7-10 semanas de incubación Mar abierto Zona de alimentación de superficie Migración de crecimiento hasta la edad de apareamiento entre 30 y 50 años Aguas costeras poco profundas Zona de alimentación béntica GENERALIDADES DE LA HISTORIA DE VIDA DE LAS TORTUGAS CAREY Migración de anidación en intervalos de 2 a 8 años Hembras adultas regresan a las áreas de alimentación Machos adultos regresan a las áreas de alimentación Área de apareamiento Programa para América Latina y el Caribe La tortuga carey del Caribe 8 ANIDACION Después del apareamiento. las tortugas carey anidan . estos son aspectos no negociables que se deben valorar. Las tortugas carey pueden colocarse en la categoría de animales ³de maduración tardía y longevos´. Cada uno de los rasgos biológicos concretos resumidos más abajo tiene consecuencias en la ecología y las características demográficas de la tortuga carey. Chacón ‡ 2005 7 tancia en lo que atañe a las necesidades de supervivencia de la especie.

cuando habrá dejado por lo menos dos. cuando la temperatura ambiental es baja. y tras haber pasado entre una y dos horas en tierra. Figura 4: Neonatos de carey emergiendo del nido al amanecer. aunque este período puede extenderse hasta los ocho años. Una vez hechas todas las puestas de la temporada. Cada huevo pesa alrededor de 25 gramos y la nidada promedio tiene unos 140 huevos (pero a veces llega a haber hasta 250). por lo general en la misma franja de playa. Islas de la Bahía. arriba de la cual se produce una mayoría de hembras y debajo de la cual la mayoría son machos. En esta especie Ackerman (1997) la ha establecido en 29. incubando solos. se arrastran hasta el mar y nadan aguas adentro. antes de desovar con éxito en una cámara situada por lo menos a 10 cm por debajo de la superficie de la arena y de hasta 90 cm de profundidad. No hay atención parental: la hembra deja los huevos en la playa alta. los huevos/embriones/crías pueden ser presas de diversos depredadores (hongos. Después de la eclosión. y hasta ocho nidos en algunas ocasiones. y varía entre siete y diez semanas (50-70 días. la misma hembra reanida. la tortuga regresa al mar. A intervalos de aproximadamente quince días. que puede abarcar varios decenios. La temperatura de incubación también determina el sexo de los embriones. Una hembra puede hacer más de un intento de excavar un nido. Este proceso se repetirá hasta que acabe sus reservas energéticas para anidar esa temporada. El tiempo que tarda el desarrollo hasta la eclosión depende sobre todo de la temperatura. alejándose de la costa. la hembra vuelve a emigrar hacia su zona de alimentación. estos valores son muy particulares para cada colonia de anidación. normalmente). Una vez en la superficie de la playa.32 oC. lo que habitualmente ocurre durante la noche. Durante este lapso en tierra. Estas migraciones entre las zonas de alimentación y de reproducción continúan por el resto de su vida. Después de cubrir el nido. Pedersen DESARROLLO TEMPRANO 9 Anguilla Antigua y Barbuda Aruba Bahamas Barbados Belice Bermuda Bonaire Caimán Colombia Cuadro 1: Meses de anidación de la tortuga carey en el mar Caribe* Países/Meses E F M A M J J A S O N D . Foto: G. a las tortugas recién nacidas (³crías´) puede llevarles varios días desenterrarse y emerger del nido. y remigrará a la playa con intervalos de entre dos y tres años comúnmente.entre la vegetación terrestre o bajo ella. Honduras.

Lagueux. por lo general la luz de longitud de onda más corta. puede decirse que. Gumbs. entre otros) y otras fuentes de mortalidad. Al emerger. H. una variedad de aves y mamíferos. V. P. se aparta de objetos y ciertas clases de formas que distingue en el horizonte. las crías tienen que brindar una serie de respuestas ³innatas´. moviéndose hacia aquella parte del horizonte en la que la luz tiene mayor intensidad. Simplificando varios comportamientos complejos. sin experiencia previa. C. Mason y E. Campbell. cangrejos. se orienta por la playa. McCoy. Para salir del nido y llegar al agua lo más rápido posible. Programa para América Latina y el Caribe La tortuga carey del Caribe 10 bacterias. J. Garduño. Ordóñez. Alvendas. Evidentemente. subiendo contra la gravedad hasta la parte superior del nido. nada mar adentro. Además de Godley et al (2004). C. W. a diversos estímulos. Delroix. Y. M. Guada.Costa Rica Cuba Dominica Estados Unidos Guadalupe Guatemala Haití Honduras Islas Vírgenes (UK) Islas Vírgenes (US) Jamaica Martinica México Montserrat Nicaragua Países Bajos Panamá Puerto Rico Reino Unido República Dominicana San Kitts y Nevis San Vicente y las Granadinas Santa Lucía Surinam Trinidad y Tobago Turks y Caicos Venezuela * Este cuadro se construyó con la información aportada por: I. C. Al llegar al agua. Una vez fuera de esta zona. como la compactación o erosión de la playa en la que se han depositado los huevos. Aronne. W. M. no aprendidas. Horrocks. Guzmán. León. al mismo tiempo. cada cría se desentierra. las crías pueden . Kratz. cada cría entra en la rompiente y de inmediato intenta cruzarla. y permanece inactiva en las capas superiores de éste si encuentra temperaturas excesivamente altas. por lo general contra las olas. J.

). y supone la ingesta sistemática de toxinas. 1988). Amphiprion sp. que utilizan para morder y extraer invertebrados blandos de los arrecifes. lo que les permite orientarse hacia las olas cuando están en la superficie o bajo el agua. se sabe poco acerca de esta fase pelágica del ciclo vital de la tortuga carey. Está claro que las tortugas pasan en alta mar varios años. tiempo durante el cual al menos algunas Figura 5: Mapa de la zona del Caribe que denota las corrientes marinas y su sentido de propagación (Imagen cortesía de G.. o ambos (Lohman et al. El traslado desde las aguas pelágicas a las bentónicas implica un cambio relevante de los hábitos. las crías pueden dispersarse y refugiarse en masas de restos flotantes en el mar (Sargassum. Samuels. Las tortugas carey tienen un pico como el de un halcón. las olas. Bjorndal. especialmente de la dieta. 1997). Tras alejarse de la costa. circulando en los giros oceánicos. 1997.detectar la dirección en que se propaga el agua a lo largo de sus cuerpos y los movimientos orbitales. al menos en la región del Caribe las carey inmaduras comienzan a aparecer en zonas de arrecifes de coral. 2003). las crías suelen mantener la misma dirección que tomaron al dejar la playa. el pez payaso. a las que se denomina ³hábitats de cría´. incluso si el ángulo de propagación a las olas no es el mismo que cuando comenzaron su trayecto. En algunas regiones. Las tortugas pasan a residir allí. Sin embargo. la carne de tortuga carey puede ser muy . Programa para América Latina y el Caribe D. Una vez en alta mar y en medio de las corrientes oceánicas. FASE BENTONICA DE CRECIMIENTO Cuando el caparazón ha alcanzado unos 20 cm de longitud. et al. las crías pueden orientarse por el campo magnético de la Tierra. particularmente en el océano Índico. El rumbo magnético que eligen tras haberse adentrado bastante en el mar está obviamente influido por la dirección que toman cuando dejan el nido y nadan hacia el mar. en las etapas iniciales del alejamiento de la playa. orientándose por estímulos luminosos. Exceptuando varios peces muy especializados de los arrecifes de coral (por ejemplo. estableciendo claramente un área de residencia en la que se alimentan y encuentran refugio. su dieta consiste en determinadas esponjas. Aparentemente. Chacón ‡ 2005 11 especies se dispersan por las cuencas marinas. aun en completa oscuridad. mar adentro. En muchos lugares. por ejemplo. RSMAS). así como de espículas vítreas (Meylan. Luschi. no se conoce ningún otro vertebrado capaz de tolerar una dieta tan tóxica como esa. que es también conocida como ³el año perdido´.

o el corte de secciones transversales del húmero (Bjorndal y Zug. No se dispone de un método confiable para calcular la edad de las tortugas marinas aparte del marcado y la recuperación a largo plazo. 1992a). 1999. o a veces los cálculos de la talla promedio de hembras anidadoras.5% de los animales de talla tan pequeña como 51-55 cm de LRC (longitud recta del caparazón) presentaba folículos ováricos agrandados. el 1. 1977. Aunque la mayor parte de las tortugas carey anidadoras tiene un caparazón de al menos 75 cm de longitud (78. Arabia Saudita..879 hembras capturadas en las pesquerías de Cuba. 1995). 1976. y varios investigadores han . pero es Figura 6: Juvenil de tortuga carey con talla típica de un estadío pelágico Foto: G. Malasia: Pilcher y Ali. por ello.7). Estudios detallados y de larga duración realizados en la Gran Barrera de Arrecife Sur (SGBR) de Australia revelan que un número considerable de tortugas carey no comienza a reproducirse hasta que ha alcanzado una talla bastante más grande que la talla corporal promedio de las hembras anidadoras (Limpus. Sabah. Algunos individuos pueden tener gónadas que parecen morfológicamente maduras. pero se desconoce la naturaleza de la toxina involucrada.nociva para el ser humano. Sin embargo. la capacidad para determinar este factor es muy limitada.. De 6. hay varios informes que dan cuenta de hembras anidadoras de 60 cm o menos de longitud de caparazón (Puerto Rico: Thurston y Wiewandt. el análisis laparoscópico detallado de la estructura gonadal. se han empleado a menudo para deducir y generalizar que individuos sin antecedentes de reproducción son sexualmente maduros o no (Moncada et al. Estas observaciones de la talla mínima. junto con datos de reproducción de distintos individuos. 1999). Cuba: Moncada et al. 1999. 1980. 1999). golfo Pérsico: Pilcher. 1992a). Sudán: Hirth y Abdel Latif. Se han hecho intentos por calcular la edad de madurez examinando las gónadas.. 1999).6 cm según Miller (1997) para 15 poblaciones estudiadas. Pedersen Programa para América Latina y el Caribe EDAD DE MADUREZ La tortuga carey del Caribe 12 posible que no se reproduzcan hasta varios años más tarde (Limpus. islas Salomón: McKeown. con una desviación estándar de 1. indicó que la presencia de folículos agrandados no predecía con exactitud la madurez sexual en todas las tortugas. Este fenómeno se ha descrito en otras especies de tortugas marinas. y se supuso que todos los animales de al menos 81 cm de LRC eran sexualmente maduros (Moncada et al.

así como el hec ho de que las tortugas carey inmaduras en zonas de alimentación constituyen. Crou se (1999) evaluó información sobre la edad de madurez de las tortugas carey del Caribe. Tamaño de la nidada Las nidadas de tortuga c arey suelen tener bastante más de 100 huevos. Chacón Programa para América Latina y el Caribe D.. las nidadas Programa para América Latina y el Caribe La tortuga carey del Caribe 14 de más de 200 huevos no son inusuales (Frazier. han formulado la hipótesis de que las hembras más pequeñas de las aguas cubanas que alcanzan la madurez podrían tener alrededor de 10 años de edad.). a las tallas promedio de las tortugas anidadoras observadas en las colonias más cercanas. 2000). cuando se c ompara con otras e species de animales marinos.advertido que es engañoso y hasta riesgoso utilizar solamente la talla corporal como indicador de la madurez (Limpus. Los problemas para determinar la madurez con base en la información bruta sobre la condición y la talla corporal no son exclusivos de la investigación sobre las tortugas marinas. las Figura 7: Juvenil de tortuga carey Foto: D. 1999. número de nidadas por temporada. 1997. 1994a y 1994b. Diez y Van Dam (1997) estimaron un promedio de unos 20 años para alc anzar la madurez a partir del momento en que los ejemplares inmaduros de 20 cm de LRC aparec ían por primera vez en medios bentónicos de las aguas de Puerto Rico. 1983). Son diverso s los valores básic os ac erca de la fec undidad de las tortugas carey sobre los que se ha informado. los modelos de población para las tortugas carey han permitido calcular que éstas llegan a la madurez sexual entre los 20 y 40 años de edad (Boulon. Boulon (1994) calculó que. Del mismo modo. una tortuga carey adulta de 10 años se puede seguir c onsiderando un animal de maduración lenta. FECUNDIDAD Hay varias mediciones que son fundamentales para dilucidar el concepto de fecundidad. 1992a. En esta estimación se tuvieron en cuenta las diferencias y la variabilidad del ritmo de crecimiento entre las clases de talla. 1992a.3 años más en alcanzar la talla promedio de las hembras anidadoras. Limpus. comprenden: el tamaño de la nidada (número de huevos depositados en un solo nido). evidentemente. incluso en el sencillo rec uento de huevos (Cruz y Frazier. sobre la base de la condición de las gónadas y la talla corporal. sin embargo. los datos sobre el ritmo de crecimiento de ejemplares inmaduros se han usado para extrapolar el número de años necesario para pasar de la talla de los inmaduros pequeños encontrados por primera vez en medios bentónicos. En resumen. 1998). Chaloupka y Limpus. Está claro que un c álc ulo c ompleto de la edad de madurez tendría que inc luir el tiempo necesario para el crec imiento de la talla de la c ría (unos 4 c m de LRC en el Caribe) a la talla de los ejemplares inmaduros cuando son avistados por primera vez en medios bentónicos. Limpus et al. unos 20 c m de LRC en el Caribe. Basándose en el ritmo de crecimiento promedio observado en las poblaciones que se alimentaban en las Islas Vírgenes Estadounidenses (USVI). Chacón ‡ 2005 13 tortugas podrían tardar entre 16. aun si se ignora el hecho de que suelen cometerse errore s en la recolec ta de algunos datos. y concluyó que después de alc anzar 20 cm de longitud de caparazón y fijar residencia en zonas de alimentación bentónicas cerc anas a la costa.5 y 19. . así como las diferencias en las sutiles interpretaciones de esos valores. 1983 y 1994. pero reflejan algunas de las limitaciones con que lidian los expertos al tratar de orientar medidas de manejo. y esto es coherente con anteriores investigaciones sobre el aumento de talla de tortugas carey inmaduras. Datos de crecimiento procedentes de estudios sobre individuos marcados y recuperados en la SGBR indican que los adultos ³tienen muchas décadas de edad´ (Limpus. intervalo entre las temporadas de anidación (³intervalo de remigración´) y duración de la vida reproductiva. 1997. de las tortugas marinas. poblaciones mezc ladas. Chaloupka y Musick. efectuadas en otras regiones. En orden cronológico asc endente. 1999). Otros autores. o ³rendimiento reproductivo´.. En el Caribe. 1992a). y las más grandes registrada s para c ualquier tortuga ±250 huevos± corresponden a esta especie (Witzell. Incluso si el valor inferior de la edad de madurez es correc to.. esta fase del cic lo vital de la tortuga carey en el medio natural es prác ticamente ignorada. pueden nec esitar entre 16 y 20 años para llegar a la madurez sexual. Mortimer. Dobbs et al. pero que la edad promedio cuando el 100% de las hembras ha madurado está más próxima a los 20 años (Monc ada et al. tras alcanzar la talla promedio de los ejemplares inmaduros cuando se avistan por primera vez en medios bentónicos (LRC de 21.4 cm).

Mortimer.8 años. Los re sultados del estudio sobre . 1983). Por ende. hay una tendencia a descartar o pasar por alto los intervalos más largos. se publican valores promedio mayores cuando las ac tividades de vigilancia se realizan a largo plazo y existe una cobertura completa de la playa de anidación. éste e s su sc eptible a la intensidad del esfuerzo de vigilancia en el lugar. Cuando algunas amenazas antrópic as y naturales obligan a desplazar los huevos a sitios ³seguro s y vigilados´ c omo medida de conservación. acuñado por los biólogos de las tortugas marinas. Sorprendentemente.. 1999. 1999. donde un metic uloso esfuerzo de investigación de onc e años se ha c entrado en el ³marc ado exhaustivo hacia saturación´. lo que da cabida a rec omendar la conservación in situ (Frazier. 1999). y calcular promedios subestimados. En general. 1999). Uno de los valores promedio Figura 8: Hembra de tortuga carey anidando Foto: G. Dado que es más fácil registrar intervalos c ortos. 1999). y se ha indicado que algunas tortugas retornan para anidar después de sólo seis me se s y otra s lo hacen al c abo de al menos siete años (Pilcher y Ali. Bell y Ric hardson. Chac ón 2002 y 2003). 1999.0 huevos por hembra.. Chacón ‡ 2005 15 más altos ±4. 1999). Es decir. 2000). pero hasta ahora no se han presentado estudios si stemátic os sobre las tortugas carey. e incluso en la misma playa durante un mismo período.1993. y arrojan un promedio de apenas 87. Dobbs et al. esta s ob servac iones dependen de la identificación de los individuos. por temporada.5 nidadas por individuo por temporada± procede de Jumby Bay (Antigua). Este fenómeno es desconocido. Intervalo de remigración El término ³remigración´. por temporada.. a su vez. las tortugas carey que anidan en la península Arábiga (mar Rojo y golfo Pérsic o). Además. y en su mayor parte se limita a los huevos y las c ría s en los nidos. A veces se comunican valores promedio relativamente bajos.5 huevos. 1999). no obstante. 1999).. hay indicios de que la fertilidad del huevo (determinada por el desarrollo embrionario perceptible a simple vista) es inversamente proporcional al tamaño de la nidada. se refiere a la migración de retorno. este se sgo. Marcovaldi Programa para América Latina y el Caribe D. Chan y Liew. Sin embargo.5 nidadas por temporada. gracias al cual se ha identificado casi el 100% de los animales que anidan allí cada temporada (Richardson et al. 1999). Pilcher y Ali. Por ende. 1999) y al menos diez años (Mortimer y Bresson. lo que normalmente se basa en la recuperac ión de animales marcados. Chacón ‡ 2005 17 ocasiones considerablemente. es posible que no haya una correlación direc ta entre las medic iones brutas de la fecundidad (tamaño de la nidada. Para c alcular el número de nidadas por temporada se ac ostumbra usar el ³intervalo entre anidaciones´ (lapso promedio entre dos anidaciones consecutivas en la misma temporada). Pilcher y Ali. pueden variar enormemente de una playa a otra y entre una temporada de anidación y otra. para lo cual es fundamental tener en c uenta la pérdida de marcas y la efic acia de la cobertura de la playa de anidación (Dobbs et al. hay una variación biológica significativa en este parámetro. genera una sobreestimac ión del total de hembras anidadoras.. Considerando una tasa promedio de remigración de la poblac ión de 2. para los nidos ³naturales´ (lo s que quedan in situ). en Foto: WWF Canon / G. Por ejemplo. ha arrojado resultados que indican que los animales que retornan para anidar realizan aprec iablemente más puestas por temporada que las hembras que no han anidado previamente (Mortimer y Bresson. fue de 2. Cuando el número de nidadas por individuo. 1999). la fecundidad individual media anual se calculó en 228 huevos/hembra/año. esto s valores suponen coberturas de observac ión de la población tan confiables como para no ac eptar la omisión del avistamiento de un individuo. de la observac ión repetida de hembras marcadas en la playa de estudio. 1999). En cambio. Los valores.69. 1983. Al hac er inferencias sobre el tamaño de la población en una playa dada se debe tener en cuenta esta posible fuente de error. o poco frecuente. Con una nidada promedio de 155 huevos. Por lo general se señala que el intervalo entre las temporadas de anidación (o ³intervalo de remigración´) de las tortugas c arey es de dos a c uatro años (Witzell. Se estima que hasta el 30% de las crías reintegradas desde la estación de incubación de Pulau Gulissan. Al menos un estudio de largo plazo. basada en el promedio del intervalo medio de c ada individuo.. 1993. 1999. Se estimó además que la fecundidad a lo largo de la vida de una hembra (que sobreviviera 8. Richardson et al. Sin embargo. 1999. Ric hardson et al. Sabah (Malasia) es de 1. Chacón 2003).1 años de anidación no anual) sería de 3. 1999. 1999. utilizando el número promedio de nidadas por individuo. (1999) c omunicaron que el 2% de las nidadas en Milman Island (Australia) tenía hasta cinco huevos sin yema por nidada. En consecuencia. la estimación fue de 775. es opinión de algunos autores que los valores de eclosión resultan deprimidos. La media de la población. por lo c omún ponen huevos inusitadamente pequeños. el empleo de técnicas que aumentan las probabilidades de identificar individuos marc ados ±aun cuando se haya perdido una marc a± posibilita la observación de intervalos de remigración particularmente largos. Dobbs et al. 1999. Dobbs et al. el índic e de eclosión promedio suele ser superior al 80%. Dobbs et al.3 huevos (Pilc her. tomando en cuenta el número modal de nidadas. y el de emersión no es muy inferior (Witzell. 1999. Pedersen Programa para América Latina y el Caribe D. Richardson. y el promedio usualmente oscila entre dos y cinc o (cfr. Pilcher. tanto del índice de eclosión (porc entaje de la nidada que vive al menos hasta la eclosión) como del índice de emersión (porcentaje de la nidada que vive al menos hasta emerger del nido). pero puede variar entre nueve mese s (Pilc her y Ali.69 años para Jumby Bay. ya que el valor empírico depende. 1984. 1999. Witzell. una baja intensidad en la vigilancia de la playa probablemente subestima el número de nidadas por hembra. 1999). en otras partes del área de distribución geográfica de la especie. 1993. 1999). durante una temporada de anidación particular. los valore s notificados suelen ser extremadamente bajos (GarduñoAndrade. se puede suponer que la fecundidad anual aumenta después de que las hembras carey han anidado por primera vez. 1999).. Al calcular el número de hembras a partir del total de nidos y el número de nidadas por hembra. 1993). Balazs. se siguió considerando que era una estimación insufic iente (Richardson et al. 1999. 1999. 1983. 1999). y también que estas últimas tienen mejores re sultados de anidac ión a medida que adquieren más experienc ia. se ha c alculado c on base en registros generales de una temporada (no en observaciones individuales). Además. SUPERVIVENCIA Y MORTALIDAD Se dispone de muy poc a informac ión sistemática sobre la supervivencia de la tortuga c arey.. de entre dos y tres nidadas por año: una cobertura incompleta de las actividades de anidación subestima el esfuerzo de anidación de las tortugas individualmente marc adas (Dobb s et al. Aunque este resultado se obtuvo tras un estudio de once años que supuso un marcado exhaustivo. por ejemplo. de modo que el número de huevos viables de la nidada es aún más pequeño que el tamaño total de ésta (Frazier y Salas. sin yema. y una notoria moda estadística de c inco nidadas por individuo.. Es probable que en el mar las crías sufran una mortalidad relativamente alta. efectuado en Cousin Island (Seyc helles). Chan y Liew. en el caso de las tortugas carey que anidan en la península de Yuc atán. en virtud de la variación natural de las c ondiciones ambientales aun en segmentos c ostero s geográfic amente pequeños. por ejemplo) y otros valore s ec ológicos fundamentales para c omprender la demografía de estos animales (Frazier.. en Antigua.. Pilcher y Ali. Sabah (Malasia) son pre sa de depredadores marinos en un radio de diez metros alrededor de la isla.108 huevos (Ric hardson et al. que cumple un individuo que ya ha anidado en una temporada anterior. Frazier. de ocho años o más (Mortimer y Bre sson. por ejemplo. 1999. los tamaños de las nidadas notific ados en el golfo Pérsic o son sen siblemente menores. la contribuc ión reproductiva por Programa para América Latina y el Caribe La tortuga carey del Caribe 16 temporada de una sola hembra se calculó en 697. desde la zona de alimentación hasta la zona de anidación. Nidadas por temporada El número de nidadas de una hembra por temporada puede variar entre uno y oc ho (Chan y Liew. Marcovaldi et al. 1999). Duración de la vida reproductiva El estudio de once años en Jumby Bay (Antigua) arrojó un promedio de 4. 2000). uno de los tópicos que complica la generación de información comparable y de utilidad para estimar tendencias poblacionales. El intervalo de remigración promedio determinado para Pulau Gulisaan. y se piensa que los depredadores principales son pec es óseo s y tiburones (Pilcher y Ali. Mortimer y Bresson.

1999). a sí como de las carcasa s de tortugas adultas encontradas en playas arenosa s del PNJ/CR. por parte de diversos animales.. Estos re sultados son comparables con los de Limpus (1992a) referentes a la Gran Barrera de Arrec ifes. esas ³muertas prematuras´ deben ser c ompensadas por otra s hembras que sobrevivan y se reproduzc an durante un período considerablemente superior a los nueve años. COMPOSICIÓN POR SEXOS Como ocurre con otras e species de tortugas marinas. 1999. Programa para América Latina y el Caribe Depredación La tortuga carey del Caribe 18 1999. Co sta Rica. el conocimiento de la repoblación se complica por el hecho de que hay muchas fase s vitales y cada una puede suponer c ondiciones ecológicas distintas. pero una ausencia c asi total de animales de talla adulta. se dio cuenta de una leve tendencia en favor de los machos en isla Mona (Puerto Rico).. República Dominicana-PNJ/CR (véase la ubicac ión en www. Pilc her y Ali. lagartos. será necesario continuar el seguimiento para c omprender mejor la supervivencia anual de las hembras anidadoras en esa zona (Ric hardson et al. Es notable que hallazgos similares de concentraciones de tortugas carey inmaduras en la SGBR y el PNJ/CR dieran lugar a dos explic aciones muy diferentes. Sin embargo.. Si su madurac ión supone la propagac ión por otras zonas de desarrollo. Aunque esto tal vez refleje la diversidad de situaciones en que se encuentra esta espec ie. incompletas y no si stemáticas. 1995). En general. cada año. en León y Diez. y que la tasa anual de repoblac ión (para las hembras reproduc toras) es del 9%. en sitios determinados del Parque Nacional Jaragua de Cabo Rojo (PNJ/ CR). sino también reproducirse durante un lapso de al menos nueve años más. indican una pérdida anual de un 6% de las anidadoras. o si los machos y las hembras tienen hábitos muy diferentes. Dado que algunas hembras de la población morirán antes de hacer la c ontribución reproductiva promedio. En ese estudio se argumentó que se trataba de una zona que no había sido objeto de explotación recientemente. con sólo un animal adulto.Jumby Bay (Antigua). se han realizado pocos estudios ac erc a de la distribución por sexo s de las tortugas carey. Limpus (1992a) hizo un examen laparoscópico de las gónadas de 109 especímenes de la SGBR de Australia. los huevos y las c rías de la tortuga carey pueden ser presa de distintos animales.. para que una población permanezca estable. 1999). hormigas). Witzell. En cambio. Hay abundante evidenc ia de la depredac ión de que son objeto las tortugas marinas en distintas etapas de su vida. 1982. la depredación más común se da por Spilogale putorius. 1999). No obstante..94. Por otro lado. 2001). dado que la magnitud de las amenazas y los impac tos que afectan estos parámetros e s diferente en cada lugar. Por lo tanto. que hac en que las hembras queden más expuestas a se r capturadas. La informac ión básica c on que se cuenta sobre el ciclo biológic o de las tortugas carey sólo permite establec er modelos demográficos especulativos (Crou se. 1999). con una significativa tendencia en favor de las hembras. 1999). lo que probablemente tendría una repercusión importante en la situación en la SGBR. 1999). pec es óseo s y ave s marinas (Stancyk. puede ser una prueba de que las tortugas carey utilizan diferentes hábitats de desarrollo en diferentes fase s de su c iclo vital. En cambio. y la ausencia casi total de animales de talla adulta. 1982). Ocypode spp. Stancyk. 1999). León y Diez (1999) establecieron que en el pasado inmediato había tenido lugar una anidación importante. con proporciones habitualmente superiores a 4:1 (Carrillo et al. en partic ular insec tos (por ejemplo. ello no significa que las poblaciones que habitan en las grandes extensiones de los arrec ifes estén libres de explotación. en su sitio de estudio en el Parque Nacional Jaragua de Cabo Rojo. puede decirse que se nec esita una alta supervivencia anual de individuos bentónicos inmaduros y adultos de gran talla para mantener una población estable (Heppell et al. las tortugas carey inmaduras de la SGBR bien podrían migrar a aguas en las que sean objeto de una explotación intensa. Aunque la proporción entre sexo s favorable a las hembras es bien conocida en otras espec ies de tortugas marinas. tiene importantes consecuencias para los modelos demográficos.org). La supervivencia anual de las c ohortes estacionales varía entre 0. por ejemplo). no puede descartarse la extrema diferencia en cuanto a hábitats y hábitos de alimentación que separa a los individuos inmaduros y adultos de la zona. En todo estudio de tortugas marinas no reproductoras basado . encontraron una proporción sexual de 1:1. En este sentido. Pese a que esta detallada investigación se realizó por más de una déc ada. Los registro s de la pesquería de tortugas carey de Cuba indic an que entre 1983 y 1997 la c aptura tuvo una fuerte preeminencia de hembras. Diez y van Dam (2003). La depredación de las crías durante el tránsito de la playa hasta alta mar puede ser intensa. donde el estudio se basó en observaciones laparoscópicas de las gónadas (Diez y van Dam. Stancyk. Procyon lotor y Nasua narica. podría anotarse que los valores de mortalidad y otras variables que constituyen los modelos demográficos son particulares para cada sitio. se ha calculado que menos de un huevo por mil sobrevive para dar lugar a un adulto reproductor (Ric hardson et al. y cangrejo ermitaño.93 y 0.57:1. entre el 13.. y aunque la diferencia entre esto s valores parezc a pequeña.. Hac e décadas los biólogos de las tortugas marinas discuten la idea de los hábitats de desarrollo. Es probable que algunos miembros de la población sobrevivan cincuenta años o más (Richardson et al. Sin embargo. En la playa. Dobbs et al.. un asunto trascendental es la exac titud de la información misma. 1999. en Cahuita. otras zonas de alimentación en el Caribe tienen individuos inmaduros y adultos (el Parque Nac ional Cahuita. usando c omo téc nic a el análisis de testo sterona en una muestra de 120 individuos. y en ella intervienen tiburones. León y Diez (1999) encontraron agrupamientos sorp rendentemente denso s de tortugas carey inmaduras. sólo una de 109 tortugas capturadas en la Gran Barrera de Arrecifes (SGBR) e ra madura. esta muestra arrojó una razón de 2. sobre la base de los mejores modelos disponibles re specto de las tortugas marinas. Además. esto s re sultados llevan a preguntarse si las poblac iones de tortugas carey habitualmente tienen un exc eso de hembras. Chan y Liew. CITES National Authority-Cuba.3% y el 25. Chacón ‡ 2005 de que eran objeto los animales que anidaban. en Costa Rica. Caenobita spp. No obstante. como tales. Si bien las áreas c oncretas de que da cuenta este autor pueden estar exentas de explotación. en una proporción de 2. Los re sultados del ya citado estudio de Jumby Bay (Antigua) indic an que. La ausencia de adultos en el parque llevó a los autores a c oncluir que ello se debía a la intensa explotación (ilegal) Programa para América Latina y el Caribe 19 D. León y Diez (1999) señalan que la alta densidad de tortugas carey inmaduras. 1999. 1999). por ejemplo).. las estimaciones del estudio de Jumby Bay muestran que. REPOBLACIÓN Se dispone de muy poc a informac ión sistemática sobre las ta sa s de repoblac ión en c ualquiera de las fase s de la vida de las tortugas c arey. Dobbs et al. De acuerdo con el trabajo de Limpus (1992a). que se basó en el marcado exhaustivo a lo largo de once años. Pilcher y Ali.71:1. las observac iones a este re specto son incidentales y. aves (una gran variedad) y mamíferos (una gran variedad. 1982. ESTRUCTURA POR EDAD También es esc a sa la información sistemátic a disponible sobre la estruc tura por edad de las poblaciones de tortugas carey. o sea una tasa de supervivencia anual de 0. A partir de este dato y de diverso s informes sobre nidos disperso s. c angrejos (cangrejo fantasma. León y Diez (1999) investigaron un grupo de tortugas inmaduras en el PNJ/CR de la República Dominicana.hawksbillwwf. Esto evidencia las limitaciones que enfrentan los biólogos para diseñar modelos que puedan rec omendar la toma de dec isiones bien cimentadas. Incluso las tortugas de talla adulta pueden ser atacadas por el tiburón tigre (Galeocerdo cuvieri) y el tiburón toro (Carcharhinus leucas. la hembra anidadora promedio no sólo debe vivir hasta alc anzar la madurez sexual.96. por lo que se concluyó que la estructura por edad era ³natural´. a partir del análisis de la testosterona en el suero sanguíneo. que es una explic ación ampliamente aceptada en el ciclo biológico de las tortugas carey y otras e species de tortugas marinas (León y Diez. Por su parte. 1983. También ellos informaron que las hembras eran casi tres veces más numerosa s que los machos. también podría deberse a que Limpus (1992a) haya pasado por alto dónde viven los animales durante cada fase de su c iclo vital.6% de las anidadoras anuales son individuos nuevos.

Estudios realizados utilizando la radiotelemetría en Buc k I sland (Islas Vírgene s. llegó a la conclusión de que las tortugas carey ocupan un área de residenc ia en un arrecife determinado. Pese a esta s deficienc ias.. presumiblemente para regresar a su zona de residenc ia habitual fuera del período reproduc tivo.0. como las tortugas verde s (Chelonia mydas). Esto. El examen de las gónadas y las c oncentraciones de testosterona en sangre no presentan esto s problemas (Wibbles et al. como un mecanismo para sostener la base poblacional. una tortuga pierda la placa de identificación de Figura 10: Rutas migratorias establecidas por transmisores satelitales. se enc uentran a menudo en pequeños grupos. 1999). No hay duda de que muc has marcas c olocadas sobre careyes que fueron capturadas furtivamente se encuentran en manos particulares. 1992a). no son inusuales. debido al temor plausible de ser aprehendidos y c astigados al tratar de retornar la marca y rec lamar cualquier Figura 9: Rutas migratorias estimadas por el retorno de marcas externas (basado en Meylan. en un período de cuarenta años. reduce en gran medida las posibilidades de obtener información a partir de la rec uperación de ejemplares marcados. 2000). Witzell. Pero cuando una hembra termina de anidar. en las zonas de alimentación. 1988. las tortugas carey oc upan áreas de residencia (Thurston. y las distancias que suponen algunas recuperaciones revelan que una carey es capaz de atravesar el mar Caribe en distintas direcciones. la distancia entre la primera y la última captura variaba de 0. La distancia entre las capturas sub siguientes de individuos inmaduros en isla Mona (Puerto Ric o) fue en promedio de 0. c asi la mitad de las tortugas carey identificadas c on el mismo tipo de placas habían perdido su s marc as al cabo de tres años (Van Dam y Diez. además del bajo tamaño de muestra c on que se ha trabajado por décadas. han sido objeto de severas crític as a c ausa de la pérdida de las marcas (Mro sov sky. pues una proporción importante de tortugas c arey podría alcanzar la madurez sexual después de adquirir un tamaño ³considerablemente mayor que la talla de reproducción promedio´ (Limpus. la longitud de la cola de algunas hembras anidadoras podría erróneamente malinterpretarse como una c arac terística masculina (Dobb s et al. Sin embargo. Chacón ‡ 2005 21 señalan que esta s tortugas son habitualmente solitarias. 1999). A. Chacón ‡ 2005 23 inconel que se le ha colocado en la aleta (Richardson et al. 1996). 1983. se ha calculado que en la población anidadora en Jumby Bay (Antigua) hay un 10% de posibilidades de que.E. así c omo los desplazamientos de casi 2. el criterio de la ³talla de reproducción mínima´ no es c onfiable para clasificar un animal como maduro. Por ejemplo.. Las observaciones submarinas realizadas en diferentes lugares. si bien las hembras anidadoras no se alejan más de tres kilómetros de las playas de anidación de la isla entre un episodio de anidac ión . entre una temporada de anidación y otra. de modo que los desplazamientos entre puntos distantes entre sí má s de 3. las plac as de metal Monel quedaron totalmente cubiertas de ectobiota en unos pocos mese s (Sanchez y Bellini.000 km. Estudios de las hembras reproduc toras en la isla Buck (I slas Vírgene s E stadounidenses) indican que. 1992a) y Fernando de Noronha en Brasil (Sánchez y Bellini. 1993. Programa para América Latina y el Caribe D. Por otra parte. entre los episodios de anidación. las rutas efectivamente recorridas no se conocen. Pese a la reconoc ida gravedad de este problema en los estudios sobre las tortugas marinas (Mro sovsky. en el Caribe se han marcado unas 2. Mc Donald y Dutton.. son pocos los trabajos en los que se ha evaluado si stemáticamente el asunto en lo que concierne a las tortugas carey. En Fernando de Noronha (Bra sil).60 km a 1. Bjorndal et al. Así.. El retorno de marc as metálicas externas encontradas por pesc adores o cazadores furtivos tiende a ser c asi nulo.. como la SGBR de Australia (Limpus. En este c ontexto un problema ha sido considerar que la falta de información es equivalente a información negativa. Dado que estos re sultados sólo dan c uenta de la distancia entre el punto de marcado y liberac ión y el de recuperación. siendo en promedio de 0. 1999).Programa para América Latina y el Caribe La tortuga carey del Caribe 20 sólo en la morfología externa. y como el marcado ha sido la técnica princ ipal utilizada para estudiar la migración. 1998). 1976. val. 1999). Limpus. B.1999). Parmenter.45 km (D. los datos obtenidos mediante la recuperación de espec ímenes marc ados. en tanto que otras e species. 2000). Además. MIGRACIONES Con base en estudios parciales y con muestra s pequeñas. abandona la zona adyacente a las playas de anidación (Starbird et al. E stadounidenses) indican que. de modo que una proporc ión no conoc ida de la muestra inicialmente puede ser imposible de identific ar.E.. A c ausa de esta fidelidad al lugar que demuestran las tortugas c arey inmaduras. un examen de los datos de rec uperación de especímenes marcados del Caribe ha permitido determinar con claridad que las migrac iones internac ionales. 45-571) entre los episodios de captura.66 km. pero c on c erteza han sido más extensa s de lo que se ha notificado (Meylan. Además. Hay c onstancia de que una carey inmadura del Brasil cruzó el Atlántic o.1999a). Van Dam y Diez. A.= 0. Además de las pruebas proc edentes de diversa s fuentes acerca de la fidelidad al lugar de alimentac ión. Los re sultados de estas inve stigaciones deben interpretarse a la luz de que las marcas a menudo se pierden. a los que se colocan plac as de identificación en las aletas.500 tortugas carey. Programa para América Latina y el Caribe La tortuga carey del Caribe 22 rec ompensa. pero esta opinión es refutada por numerosas inve stigaciones realizadas en distintos lugares.600 km son posibles (Marcovaldi y Filippini. Asimismo. 1983. 1998).36 km (D. 1999).lím. mientras que durante una sola temporada de anidación se marc ó casi el mismo número de tortugas verdes (Chelonia mydas) en una de sus p rincipales playas de anidación (Meylan. e incluso que eran sedentarias. 1991). A partir de nuevos avistamientos. Frazier. por la condición de espec ie en peligro crític o. 30 de los cuales fueron reubicados en Heron Island.55 km.. En estudios más detallados se han examinado las posic iones exac tas de tortugas carey marc adas en arrecifes determinados. 1984). En el PNJ/CR de la República Dominic ana.E. 1992b.= 0. 1996. 1999). 1999). Una de las limitac iones más importantes en torno a este tema se debe a que. c asi todos los paíse s del Caribe en los que se han marcado tortugas c arey registran al menos una recuperación internacional.... B. queda claro que el empeño por investigar la migración de las tortugas c arey ha sido relativamente escaso. Según se informó para isla Mona. B. ÁREA DE RESIDENCIA Y TERRITORIALIDAD De sde hace varias décadas se tienen pruebas de que. Programa para América Latina y el Caribe D. el si stema teóric o de regreso de informac ión falla.32 km. en un momento se pensó que las tortugas carey no eran migratorias. se plantea siempre la cuestión del grado de exactitud en la determinación del sexo: un mac ho sin caracteres sexuales secundarios es c iertamente imposible de distinguir de una hembra. la tortuga carey está protegida en muc has naciones. Limpus (1992a) marcó 205 animales en la SGBR de Australia.4 días (D. la información obtenida con la recuperación de 34 individuos arrojó un promedio de 204.= 141. hay algunas indicaciones re specto a la territorialidad de las tortugas carey. a 3 km como máximo de su s re spectivas playas de anidación. A. Alvarado et al. pero no fijan residenc ia fác ilmente en el nuevo arrecife en el que son reubicadas. obviamente. León y Diez (1999) c oncluyeron ac erca de la importancia de proteger a largo plazo las zonas de alimentación con alta densidad de individuos. León y Diez. estas tortugas fijan residencia temporal en ciertas zonas de aguas poco profundas.1999a). No todas las recuperaciones de animales marcados indican desplazamientos de larga distancia: hay c asos de tortugas carey marcadas en Cuba y México de las que no se ha tenido noticia fuera de las aguas cubanas (Manolis et al.

Trinidad y Tobago y Venezuela. el fenómeno general de poblaciones mixtas que habitan en la misma zona de alimentación se c onoce en otras e species de tortugas marinas desde hace muchos años (Carr. debe relacionarse c on otros parámetros no biológicos (oc eanográficos. descendió del 83% en 1994 al 54% en 1996. Los valores también variaron entre distintos Programa para América Latina y el Caribe D. la ³población´ que se alimenta está compuesta por agrupamientos de individuos procedentes de al menos sei s área s de anidación diferentes.. y es probable que ello sólo oc urra después de un largo período. 2000). c ada población anidadora existe independientemente de las demás. En Florida (Estados Unidos) se reportó la presencia de un híbrido de c arey mac ho y Caretta caretta hembra. 1999). mientras que los haplotipos de anidación c ubanos constituían la mayor contribución en las zonas no reproductivas de Cuba. hasta ahora desc onoc ida. lo que resulta en unidades de población aisladas desde e ste punto de vista. Díaz-Fernández et al. Grenada. Marc ovaldi et al. fueron objeto de seguimiento a lo largo de períodos que oscilaron entre 7 y 18 días. Por ejemplo. Evidentemente. cada una emigró a aguas territoriales de un país diferente: Dominica. (1999) señalaron que muestras de tortugas carey de tres áreas no reproduc tivas (Cuba. cualquiera que sea la distancia geográfic a entre ellas. (1999) analizaron muestra s de zonas de anidación y alimentación de Cuba. y un huevo recogido en Surinam produjo un híbrido que se determinó procedía de una c arey macho y una tortuga verde (Chelonia mydas) hembra. O kayama et al. Además estudiaron muestras de las que no disponían Bass et al. migran y viven en territorios soberanos diferentes. Aunque hay diferencias en los resultados de ambos e studios. 1999).. Conc luyó que las poblaciones anidadoras del Caribe son genéticamente distinguibles. Esto los condujo a pensar que las hembras anidadoras tal vez no se circ unsc riben a una zona de anidación determinada. La contribución de las distintas poblaciones anidadoras presente s en una zona de alimentación determinada es su sc eptible de cambio según las temporadas y los años. 1990. 1976) y también es c omún en muchas otra s especies marinas (Mu sick. 1999. No obstante. Durante eso s cortos lapso s. Bass. 1994). tan pronto c omo terminan de anidar por la temporada emigran inmediatamente de la zona (Starbird et al. dónde y c uáles poblaciones se mezclan y se separan en el tiempo y en el espacio. además. Bass concluyó que si bien los re sultados publicados sólo habían incluido esos do s sitios. También observaron que si bien cada población anidadora tenía haplotipos espec íficos. y que las poblaciones anidadoras pueden tener haplotipos de diversos orígenes. Existen datos de tortugas carey marcadas con transmisore s satelitales de Nic aragua que aún no están disponibles al público. en ambos casos. dos nadaron hasta los bancos de Campeche.de tortugas c arey de ocho áreas de anidación y dos áreas de alimentación. Por ende. determinaron que la mayor contribuc ión de haplotipos en las zonas de alimentación de Puerto Ric o correspondía a los provenientes de zonas de anidación distantes. (1996) en dos y tres haplotipos... la comprobación general de la mezcla de poblaciones en las zonas de alimentación se repite en todos los estudios. proc edentes de un número mayor y más diversificado geográficamente de tortugas carey. Hibridación Las tortugas c arey e stán presente s en muchos de los casos de hibridación conocidos entre especies de tortugas marinas. donde hay indicac iones de que los híbridos eran al menos de segunda generación (Conceiçao et al. Se han señalado notables diferencias en el mismo lugar de alimentación según las temporadas (Díaz-Fernández et al. A excepc ión de un espécimen anómalo sobre el que informan Okayama et al. Bass et al. Bass (1999) advirtió que los valores de la c ontribución porcentual derivados de los análisis e stadísticos actuales deben interpretarse c omo indicaciones cualitativas y no c omo estimaciones prec isas de la composic ión genética de la tortuga carey del Caribe. son e scasa s las po sibilidades de rec olonizac ión a partir de otras poblaciones. partic ularmente con las referidas a rec uperac iones de animales marc ados y migración. Sin embargo. Méxic o y Puerto Rico. c ubriendo distancias de hasta 2. Al igual que Bass et al. Manolis et al. 1996. Programa para América Latina y el Caribe La tortuga carey del Caribe 24 ESTUDIOS GENÉTICOS Bass (1999) examinó los primeros re sultados (Ba ss et al. realizando desplazamientos desde la playa de anidación que variaron entre 200 y 435 km. esas investigaciones ³sólo recientemente han sobrepasado las etapas preliminares´. De cuatro hembras que anidaron en la península de Yuc atán (México) y a las que se había coloc ado un transmisor satelital. (1994) realizaron estudios genétic os sobre las tortuga s carey de Australia. Sólo se podrá llegar a conclusiones más precisas despué s de que se haga un inventario regional de haplotipos. Utilizando sec uencias más grandes de ADNmt. re spectivamente. pre sentaban una diversidad genética mucho mayor que las de cualquier zona de anidación de Indonesia o Japón. Al mismo tiempo.. 1999.. Por su parte. el principal haplotipo característic o de la población anidadora de Puerto Rico se detec tó en un individuo que fue enc ontrado anidando en Cuba. el hallazgo de poblaciones mezcladas en las zonas de alimentación podía extrapolarse a otros lugares.. estudios genéticos de tortugas carey encontradas en zonas de alimentación en Cuba y Puerto Rico indican que. 1999). si una población anidadora es diezmada. Esta información. Chacón ‡ 2005 25 lugares no reproductivos (esto e s. Honduras/ Nicaragua.y otro.. pues Programa para América Latina y el Caribe La tortuga carey del Caribe 26 están constituidos por animales proc edentes de diversas poblaciones anidadoras. donde se quedaron. y c ada zona no reproduc tiva tiene una mezcla de haplotipos que son propios de zonas de anidación diferentes y dispersa s en el Caribe. También se observó una gran variación entre diferentes años: la contribución porc entual de haplotipos de playas de anidación cubanas en las muestra s de la zona de alimentación de Doc e Leguas. pudieron subdividir dos de los haplotipos desc ritos por Bass et al. confirmaron las mismas c onclusiones generales: cada población anidadora tiene haplotipos distintos. no sólo entre los estudios sino también respecto de temporadas o años distintos en un mismo estudio. 1975. y revelaron que en las zonas no reproduc tivas aparecían juntas poblaciones mixtas. 2001). El análisis genético de las tortugas carey ha hecho aparec er diferencias en las estimaciones de las contribuciones de haplotipos. los resultados de los diferentes análisis también coinciden en que cada población anidadora tiene por lo menos un haplotipo de ADNmt distintivo. Jamaica/ Montserrat/Guadalupe y Yucatán. pese al hecho de que los individuos se dispersan. 1994). la c ontribución de haplotipos de la población anidadora cubana en la zona no reproductiva alrededor de la isla de Pinots. Broderic k et al. y dos hacia aguas internacionales del golfo de México y el mar Caribe (Byles y Swimmer. Pritc hard.450 km. pero que podrían arrojar información en el mismo sentido. Al menos un individuo marcado en la isla de Bonaire (Antillas Holandesa s) migró a aguas puertorriqueñas. En dos casos. la tortuga abandonó las aguas c ubanas sólo para volver más tarde. Además. (1999). zona s de pesca) de un mismo país. Belic e/Colombia. 1996) de las investigaciones de muestra s de ADN mitoc ondrial (ADNmt) -A DN que se hereda de hembras a hijas. de las poblaciones fuente de algunos de los haplotipos observado s y se comprenda mejor cómo... mientras que los recorridos de otras cuatro se efectuaron exclusivamente en esas aguas (Ca rrillo et al. Si bien en cierto sentido esto puede ser una revelación en lo que concierne a las tortugas c arey. por ejemplo) que determinan la dinámica de la población. debido a las bajísimas tasa s de flujo génetico entre las poblaciones anidadoras. demuestran que cada poblac ión anidadora se debe tratar como una unidad de gestión distinta. En términos de manejo. y es muy poco probable que el tamaño y la composición de una población se vean influidos por la inmigración de tortugas de otras poblaciones. Puerto Rico y las islas Yaeyama del Japón). Se han identific ado híbridos de c arey y Caretta caretta en Bahía (Brasil). A su vez. y e s preciso e studiar muestras más grandes.. Esto es congruente c on lo que ya se sabía ac erca de las tortugas carey de las regiones del Índic o y el Pacífico (Broderic k et al. se desc ubra la identidad. Otros e specímenes identificados por medio de transmisore s en Cuba se dispersaron por las islas Caimán. Díaz-Fe rnández et al. Investigaciones recientes en las que se han empleado transmiso re s satelitales han permitido conocer con claridad las rutas de migración de las tortugas carey del Caribe. en todos los casos. lo cual indica que la complejidad de la composic ión genética de algunos agrupamientos no reproduc tivos puede verse ac rec entada por factores tanto espaciales como temporales. y también hay grandes diferencias entre zonas de alimentac ión en cuanto a la composic ión genética de las tortugas. rep re sentativas de una mayor diversidad geográfica y que abarquen períodos más extenso s (Ba ss. En su c onjunto. cuatro hembras a las que se c olocó un transmisor satelital al final de sus re spectivas actividades de anidación en Barbados. se estimó . 1999). Los re sultados de los estudios genéticos son coherentes con otras líneas de investigac ión. los agrupamientos de tortugas carey no reproductoras que se enc uentran en una zona de alimentación determinada no c onstituyen unidades de gestión propiamente dichas. pasó del 33% en primavera al 53% en otoño.

Inicialmente se realizaba para satisfac er el hambre. se incrementa la generación de ruidos.que era de segunda generación (o anterior) (Karl et al. y se promueve la llegada de visitantes.. dando lugar a una merma en la biodiversidad y en la estruc tura y función del ecosistema c oralino. La contaminación y la pérdida de biodiversidad son características de esta amenaza. Programa para América Latina y el Caribe 31 D. y únicamente en el c aso de los perro s. reversibles o irreversibles y tener un alc ance local. La magnitud y el largo historial . Los derrames de petróleo también constituyen problemas seve ro s. en algunos lugares se extrae el aceite de la carne c omo otro bien comerciable. Afluencia y comportamiento de turistas del turismo es numerosa. Al ser retirada la arena. En c uanto a los desechos líquidos. Chacón ‡ 2005 29 Desarrollo costero: incluye la c onstrucción de estructuras que alteran la morfología de la zona c ostera. la estruc tura y función del hábitat particular. por supuesto. pero también de zonas cuenca arriba. : en áreas donde la afluencia Figura 11: Amenazas que afectan a la tortuga de carey tanto en la tierra como en el mar (Chacón et al. Entre ellas se encuentran las siguientes: L 28 as amenazas a las que está expuesta la tortuga carey se pueden agrupar en dos conjuntos: las que impactan directamente a la especie y las que afectan su hábitat. así como los químicos sintétic os asociados a la agric ultura. en algunos c aso s se usa para carnada. Holloway 27 Programa para América Latina y el Caribe Las amenazas que afectan directamente a la tortuga carey impac tan sobre su c apacidad de regeneración. los huevos. como detergentes y blanqueadores. Programa para América Latina y el Caribe D. ellos regre san a la playa para seguir la recolecta por sí solos. Chacón ‡ 2005 EL COMERCIO DE CONCHAS DE CAREY: UNA AMENAZA PARTICULAR Las plac as de c arey son tan apreciadas como el marfil. como las comunidades colindantes al arrecife coralino. 2001). induc e la expansión de otras amenazas. pero en otros se de sec ha. para luego. Es el caso de la madera y los desechos que son transportado s por los río s hac ia la corriente marina. La conversión de una zona c ostera en área turística de alto desarrollo urbanístico es un elemento predominante en el Caribe. el hecho plantea una serie de interesantes. terminar depositados en la playa. Algunas veces. pueden dividirse en aquellos que nitrific an el medio. Si los híbridos originales de carey±Caretta caretta o carey-Chelonia mydas fueron fértiles. el oro y algunas piedras prec iosa s. Programa para América Latina y el Caribe La tortuga carey del Caribe Enfermedades: la más grave y potenc ialmente c ruel enfermedad es el fibropapiloma. Comercio de pr oduc tos: e sta actividad humana. entre ellas la carey. corresponde a fac tores que alteran los ciclos de nutrientes.. Las plumas de sedimentos emanados de los ríos y decantados en el fondo marino pueden c ambiar los patrones de corriente y provocar una erosión costera que afec ta el anidamiento. tanto para la especie c omo para los diferentes hábitats marinos. los flujos de energía. sea porque son reproductores o porque representan un acervo genético relevante. debido a que esta espec ie es muy apreciada como fuente de proteína y escama de carey. La nitrificación del medio donde habita y se alimenta la tortuga c arey es un problema grave. Efectos sobre la fisiología del animal y las func iones del ecosistema son algunos de los impactos de esta amenaza. A causa de la antigüedad de las unidades taxonómic as en cuestión. por su naturaleza merc antil y por darle un valor económico a la carne. que son típicos en aguas de drenaje. Entre estas amenazas c abe mencionar: Programa para América Latina y el Caribe La tortuga carey del Caribe 30 Erosión : el uso de arena como material de c onstrucción. pero al ampliarse las facilidades de transporte y darse la posibilidad de conservar el producto mediante la refrigeración. Cuando la tortuga ya tiene varias hora s de atrapada y el estado de la carne no es el mejor. el consumo pasó a ser más intenso y los huevos se c onvirtieron en un artículo comercial. para hacer que la tortuga les arra stre nadando a su regre so al mar. lo que afecta sustancialmente la anidación. como la cac ería. no sin antes extraer el caparazón. reparación y materia prima para el concreto promueve la erosión costera. Cacería para fines v ariados: esta amenaza es una de las más severa s. Toda acción humana que provoque una alteración del comportamiento natural podría afec tar y ser una amenaza para la supervivencia de la especie. asumiendo c onduc tas silvest re s y depredando tanto nidos como tortugas. AMENAZAS A LAS TORTUGAS CAREY Pesca incidental: la colocación de dispositivos de pesc a en los arrecifes de coral y zonas aledañas c onlleva el riesgo de atrapar especies que no son el objetivo de la jornada pesquera. la estructura e incluso la función de la especie. Bowen y Karl (1997) dijeron de estos híbridos de tortugas marinas que eran ³los bastardo s má s antiguos c onocidos por la ciencia´. La cacería más importante es la que se hace intenc ionalmente con el propósito de consumir la c arne y luego vender el caparazón. el caparazón y otros subproduc tos. con la marea y las olas. 1995). Se presenta cuando las personas manipulan los organismos en forma imprudente y mal intencionada. llevándose enormes porciones de playa y huevos. aquellas que afectan el hábitat de las tortugas. Recolecta de huev os: esta es una de las más antiguas actividades del ser humano. c uando sus dueños los entrenan para olfatear y encontrar los nidos en la ac tividad de rec olección. c omo los encontrados en las aguas negras. é ste puede ser una amenaza en la medida en que las personas realic en acciones que impidan el desove tranquilo de las tortugas o interactúen c on ellas al bucear en las zonas donde habitan. Maltrato morboso: e sta amenaza se asoc ia tanto a actividades en tierra como a operaciones de buceo rec reativo en zonas costera s. Además. la corriente crea alterac iones en la dinámica costera. pueden ser temporales o permanentes. Esta s amenazas se ubican tanto en el agua como en la tierra. los que contaminan. ya que los c omponentes nitrificados pueden promover el crecimiento de algas. lo que podría llevar al sofocamiento de las esponjas y los corales. de este modo oc asionalmente c aen en las redes diversa s e species de tortuga marina. cuestiones que alimentarán el debate sobre cómo definir una especie biológic a. sea para tomar fotografías. Desechos sólidos y líquidos: e sta amenaza puede provenir del espacio inmediato. o por simple morbosidad. Definitivamente el comercio aviva ac ciones humanas que inc rementan la mortalidad y disminuyen la capac idad de regeneración de la espec ie. en las cuales se instala iluminación. la recolecta de huevos e incluso las visitas a los sitios de anidación. El pescador que encuentra el animal vivo rara vez le permite escapar. Depredación por animales domésticos: e sta amenaza se manifiesta cuando en las comunidades o ciudades costeras la falta de atención a los animales domésticos provoca que estos bu squen alimento por su cuenta. porque aniquila organismos que muchas veces tienen un gran valor para la población. esto provoc a una pérdida del hábitat de anidación porque en ocasiones esto s materiales constituyen grandes barrera s fí sicas. su s índices de supervivencia. que se c ambiaba por dinero u otros bienes. Foto: WWF Canon / C. que aminora las capacidades fisiológicas de las tortugas hasta provoc ar su muerte. y complejas. nacional y hasta internacional. el c uerno de rinoc eronte. la red trófica y. El segundo grupo de amenazas.

Cruz y E spinal. Mac k et al. sino que su c omposición es inestable e impredecible. Chac ón 2002a). reconoc en que su uso comercial ha causado la sobre-explotac ión del recurso en el país (TRAFFI C Southeast A sia. hay . Mathews et al. sobre todo a turistas internacionales. puede venderse en miles de dólares el kilogramo.. porque este segmento de la población es relativamente más fácil de observar y c ontar. en la medida en que naciones que son fuertes importadoras y exportadoras c umplen las disposic iones de la CITES. Foto: W. recomendaron mantener la especie en el Apéndice I. se dispone de muy poc a información sobre la abundancia y la densidad de las tortugas carey y. La prohibición mundial del c omercio internacional de tortugas marinas ha surtido efecto gradualmente. Quirós Figura 12: Placas de carey listas para ser utilizadas en la elaboración de joyería. Foto: WWF ± C Drews 33 Programa para América Latina y el Caribe y tendencia de una población. No obstante. Palma. y ser objeto de explotación intensa. TRAFFIC. las tortugas carey inmaduras que viven de la SGBR pueden dispersarse por otra s zona s de paíse s vec inos. que garantizan la protección absoluta de las tortugas carey en Vietnam. La ³población de hembras anidadoras´ no sólo tiene un tamaño variable de un año a otro. Los precios actuales de algunos artíc ulos de carey hacen de este uno de los productos de origen animal más valiosos. Fue el primer material plástico utilizado por el ser humano. y la del Pacífico en el Apéndice II. Groombridge y Luxmoore. se debe tener presente que. Programa para América Latina y el Caribe La tortuga carey del Caribe 32 que mantenía una reserva en c uanto a la inclusión de la c arey en el Apéndice I. la población del Pac ífico pasó al Apéndice I. 1987. Pero aún así. Sin embargo. Sin embargo. las tortugas carey que se encuentran juntas en el mismo lugar y el mismo momento no son automátic amente miembros de la misma población. la misma su stanc ia que forma parte de las uñas. Por ejemplo.. las espe sa s plac as que recubren el caparazón de la tortuga están compuestas de queratina (proteína estruc tural fibrosa probablemente del grupo de las beta-queratinas. la población del Atlántic o estaba incluida en el Apéndice I de la Convención. Igualmente. Eckert. en un examen de la situac ión mundial de las tortugas carey patrocinado por la CITES. Mortimer. no se puede esperar má s a este re specto. La tortuga carey está protegida por la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestre (CITES) desde 1975. Groombridge y Luxmoore (1989) llegaron a la conclusión de que las poblaciones de esta espec ie estaban declinando en 56 de las 65 unidades geopolíticas con respec to a las cuales se disponía de alguna información sobre la densidad de anidación. por ende. Como esa zona no ha sido objeto de explotación intensiva. 1987. tras once años de estudio c ontinuo. 1984. pasando de 21 a 38 tortugas. es determinar en forma precisa qué es lo que c onstituye una ³población´. En 1977. este es uno de los a spectos más problemáticos para el manejo de las tortugas marinas. Van Dijk y Shepherd 2004). República Dominicana. el concepto de ³población de hembras anidadoras´ e s complejo. 1979 y 1982. Como lo revelan los estudios genéticos. y en muchos lugares se venden produc tos públicamente. Nietsc hmann. no trabajado. con disminuciones debidamente doc umentadas en 18 de esa s zonas. Figura 13: Artículos de carey a la venta en el muelle internacional del aeropuerto de Santo Domingo.. Un criterio consiste en evaluar las variaciones notorias de la abundancia general de tortugas marinas presente s en una zona determinada. pues el conocimiento del tamaño de la población depende de la información que se tenga sobre esa s otra s c uestiones. un grupo distinto de animales se reúne en las proximidades de la playa de anidación para reproduc irse: algunos de los individuos se reproduc en por primera vez. ESTIMACIÓN DEL ESTADO DE LA POBLACIÓN Para comprender lo que sucedió a las poblaciones de tortugas de carey en el siglo pasado. Cambios rec ientes en la legislación nacional. 1981. ³carey´. la mayoría de los debates sobre el tamaño de la población se centra en las hembras anidadoras. En cada temporada. 2004). En ese año el principal país importador. lo que podría tener repercusión en la densidad Programa para América Latina y el Caribe La tortuga carey del Caribe 34 y la c omposición demogáfica de la SGBR. Japón. Doce años después. en Centroamérica y en el Caribe persisten la explotac ión doméstica ilegal y el trasiego internacional de produc tos de tortuga carey (Fleming 2001. el comercio doméstico y el tráfico ilegal internacional continúan ejerciendo presión sobre las diezmadas poblaciones de esta espec ie en el mundo. P ara el manejo y conservac ión de una espec ie resulta primordial conoc er el tamaño TAMAÑO Y TENDENCIA DE LA POBLACIÓN Aparte de los nidos y las crías en las playas. El c arey es un material ricamente c oloreado. Milliken y Tokunaga. y supue sta s en las 38 restantes. 1991. el caparazón bruto. Llamadas ³bekko ´. con un total de 126 hembras marcadas. mientras otros vuelven a anidar después de intervalos de remigración variables. 2002). 2002). Chacón 2002a. se pensó que en algunas áreas de arrecifes la densidad de las especies presente s tal vez fuese naturalmente baja (Limpus. incluso antes de tratar de contar. cortar y convertir en infinidad de productos. Meylan. en abril de 2004. En c onsec uencia. 1997. y ya antes de la era c ristiana se comercializaba internacionalmente. los autores de un c omplejo análisis de los registro s de las pesquería s de Cuba conc luyeron que probablemente nunca será posible conocer la medida en que las poblaciones se han reducido a c ausa de la explotación (Carrillo et al. el comerc io lícito de c arey entre países signatarios de la Convención no cesó sino hasta finales de 1992. 1989. modelar. 1997. durante todo su ciclo vital. 1989. 1995. Canin. Parson s. fec ha en que entró en vigor este instrumento. En el Caribe. Datos científicos recientes e históricos de la Gran Barrera de Arrec ife Sur (SGBR) de Australia indican que la tortuga c arey no es tan abundante como la tortuga verde o la Caretta caretta. No obstante. adoptó un cupo de importación c ero. que en manos de artesano s experimentados se puede soldar. En aquella época. 1999). Limpus. el tamaño de la cohorte que anida c ada año en Jumby Bay (Antigua) ha variado en más del 50%. 1972. el cabello y el cuerno del rinoc eronte. 1992a). Dado que muchas otras interrogantes más senc illas acerca de la biología básic a de las tortugas carey permanecen sin respuesta. o ³concha de tortuga´. este procedimiento tampoco está exento de problemas de interpretación. 1972.del mercado de caparazones de c arey en el mundo entero han influido fuertemente en el estado de supervivencia de la especie (Carr. El comerc io ilegal internacional a gran escala persiste en Asia e impide la recuperación de las poblaciones de tortugas (TRAFFIC Southeast Asia 2004. El comercio entre naciones no signatarias sigue siendo legal. Un tema importante. A pesar de la prohibición del comercio internacional de tortugas carey bajo la CITES.

Las tendencias futuras se determinan mediante ejemplares que todavía no han alcanzado la madurez. Los datos sobre tortugas de carey se recopilan frec uentemente c omo información auxiliar para estudios de otras e species de tortugas marinas.. basado en Mortimer (1997) y. el método más utilizado para controlar las tendencias de la población es c ontar el número de hembras que llegan cada año a las playas de anidación (Meylan. Guzmán et al. Mortimer.14). Evaluamos cada c aso y su s pec uliaridades por separado. La gran movilidad de las tortugas marinas hace difícil c ensarlas. y mantengan su salud demográfica y diversidad genétic a. El impacto de la recolección de huevos en la supervivencia de la especie está cimentado en la imposibilidad de generar ³tortuguitas´ que reemplac en a las hembras maduras que desaparecen por mortalidad natural o provoc ada por el ser humano. Cuando el número de anidaciones empieza a disminuir. Sin embargo. Programa para América Latina y el Caribe D. se aplaza la disminución del número de hembras anidadoras hasta que virtualmente se han eliminado las clase s de edad joven y subadulta (Bjorndal et al. Algunas poblaciones que ya habían disminuido mucho a comienzos del siglo XX ahora parecen estables e incluso presentan indicios de aumento. En el c aso de la tortuga carey. equivalentes a tres generaciones. que son realmente las más relevantes para los criterios de la Lista Roja de la UICN. Una debilidad preponderante es que el monitoreo científico de las poblaciones de tortugas marinas en las playas de anidación no comenzó sino hasta mediados del decenio de 1950 y que desde entonces relativamente poc os proyec tos se han centrado en la tortuga c arey. 1995. lo que interfiere con la producción de nuevas crías. Fitzsimmons et al. Las generaciones se calc ulan como la edad a la madurez sexual más la mitad de la longevidad reproductora (Pianka. 1999a). si el total de nidos es de 500. el ámbito estimado de hembras anidadoras sería de 100 a 167 individuos. proporción de los sexo s). situación que no siempre es real.Plan de Acción Regional de Tortugas Marinas para América Latina y el Caribe 38 Programa para América Latina y el Caribe . porque en muc hos proyectos no hay marcado de tortugas (sólo conteo de huellas). 1989. además de los datos sobre el monitoreo de las playas de anidación. estima c onservadoramente que el tiempo de generación en la tortuga carey es de 35 años. respectivamente. WWF. para estimar el tamaño y tendencia de la población en la ac tualidad se prefiere c ontabilizar el número anual de nidos en vez del número de tortugas anidadoras. por lo que no es po sible distinguir múltiples nidos del mismo ejemplar. Los largos períodos de generación en las tortugas marinas tienen también repercusiones en el análisis de la tendencia de la población (Congdon et al. Es complicado estimar la población porque las hembras desovan varias veces en esa époc a. 1978. 1993). y considerarlos como sitios en los que en el 100% de las ocasiones existe una nidada (grupo de huevos). (2001). sino hasta períodos superiores a los año s equivalentes a varios c iclos de madurez sexual y según la especie. Mortimer. En algunos caso s. el uso so stenbile no extractivo de las tortugas marinas puede generar mayores beneficios ec onómicos a las c omunidades locales que el uso extractivo. Sin embargo. por su reducido tamaño. En las c onsiderac iones sobre las tendenc ias de población. Programa para América Latina y el Caribe La tortuga carey del Caribe 36 con mayor precisión el éxito reproductor de las hembras anidadoras de la generación anterior (y la supervivencia de sus cría s) que el estado de la población actual. dividiendo por el número promedio de nidos por hembra (Richardson et al. las estadí sticas del c omercio y la información cualitativa. 1982). el uso de tortugas marinas en pequeña esc ala puede permitir la recuperación de la especie. Si se explotan excesivamente los nidos se oc asionará una ruptura del ciclo (flec ha blanca). lo que impedirá que las hembras reg re sen a anidar al cabo de un lapso igual a su primera edad reproductiva. Por razones de acc esibilidad. 1995. Un riesgo inherente a esta técnica es c ontar nidos (huella y c ama con movimiento significativo de arena). 1983 y 1994. no es prec autorio promover uso s extrac tivos de esta s e spec ies en la ac tualidad. La cantidad de nidos c onstruidos cada año puede relacionarse c on el número de tortugas hembra que desovan anualmente. Hillis. 1974). 1992a. En efecto. WWF se opone a la reapertura del c omercio internac ional de tortugas marinas y su s p roductos.. El resultado del largo período de generación es que los estudios sobre playas de anidación miden Figura 15: Modelo que ejemplifica el proceso generacional y el efecto de la recolecta total de huevos sobre el reclutamiento. a la luz del estado de amenaza de las tortugas marinas y la historia de su sob reexplotación. No obstante.que considerar la literatura históric a. 1985. la cual en muchos casos e s la espec ie secundaria o terciaria por asuntos de limitada abundancia. Por lo tanto. hasta tanto se haya demostrado que: la especie en c uestión se ha recuperado lo suficiente como para sostener dicho comercio. puesto que no hubo hembras jóvenes madurando para su stituir a sus madre s. Chacón ‡ 2005 35 fines demostrativos se ha utilizado un ámbito de 3 a 5 nidos por hembra. al dividir por 5 y por 3. el comerc io beneficia primordialmente a las comunidades locales y mejora la conservación de la especie. toda la población se encuentra ya bastante diezmada (Fig. Para Figura 14: Expresión gráfica del proceso de reducción poblacional provocado por recolección humana. para evaluar de manera robusta las tendenc ias de la población de las tortugas de c arey según los c riterios de la UICN se necesitan datos de la población de al menos 105 años. Limpus.(2001). 1995).. basado en los datos de c recimiento y longevidad reproductora del mundo entero (Meylan y Donnelly. el monitoreo durante largos períodos es e sencial para documentar la verdadera tendenc ia en la población. 1999). una consecuencia de que los biólogos dispongan sólo de remanentes de poblaciones de tortugas carey es precisamente que hay muy pocos proyectos de monitoreo y protección de sus nidos (Meylan. y dicho comerc io no afec ta en forma negativa la recuperación de poblaciones para que desempeñen sus papeles ec ológic os en los ec osistemas. 1998). basado en Mortimer (1997) y Chacón et al. A veces. por lo general siguen un plan de desove no anual y pueden reproducirse activamente durante decenios (Carr et al.. En las investigaciones sobre playas de anidación no se detec tan cambios en los ejemplares jóvenes y en las poblaciones de tortugas subadultas. 37 WWF Y EL USO SOSTENIBLE DE LAS TORTUGAS MARINAS WWF apoya el uso so stenible de la vida silvestre c uando éste es verdaderamente so stenible. Las figuras 14 y 15 muestran los efectos a largo plazo de la rec olección de huevos de tortuga. El limitado acc eso a machos reproductivos y a todos los segmentos no reproduc tivos dific ulta la estimación del tamaño total de la población. 1999). su c ontribución a la proyecc ión de la supervivencia de la especie a largo plazo sigue siendo limitada. es prec iso tener en c uenta la importante distinción entre las variaciones de población que se han producido en los últimos dos a cuatro dec enios (período de referencia más u sual) y las que tuvieron lugar en los pasados 105 años.. Si se emplean totales anuales de nidos tampoc o se requiere marcar a los individuos para distinguirlos cuando remigren o reaniden y no es nec esario entrar en diferencias geográfic as en los intervalos de remigrac ión.. Entonces. 1995a). Chacón et al. E ste impacto no se refleja inmediatamente en la playa. Mortimer y Bresson. los gobiernos tienen suficiente c apacidad y c ompromiso para ejercer el control e implementar las leyes nacionales e internac ionales. provee beneficios reales a la población local y genera inc entivos y benefic ios para la conservac ión de la especie. La cantidad de hembras anidadoras puede relacionarse con el tamaño de la población total (aunque no c on precisión) si se conocen otros datos apropiados de la poblac ión (est ructura. no amenaza otras especies o poblaciones. las estimaciones poblacionales son débiles y el seguimiento de las variac iones es deficiente en la mayor parte del área de distribución de la especie. Es por e sto que después de varios año s de saqueo de huevos en una playa las hembras dejan de llegar. Como resultado. Cuando esa explotación excesiva es intensa. El Grupo de Especialistas en Tortugas Marinas. las estimaciones de la edad a la madurez van de 20 a 40 años (Boulon. otras poblaciones no son puesta s en riesgo. que ocurren por la recolección excesiva de huevos o hembras. Así.

redlist... 1993. sobre la base de las siguientes estimaciones: 1-5 nidos/año en Guyana Francesa (Fretey.. como resultado del examen de los registro s históricos e informac ión de estudios y datos sobre la cantidad de animales observados en el mercado. sobre la base de reducc iones de la población global de 80% o más en las tres últimas generac iones (105 años) y disminuciones prevista s en las tre s próximas generaciones. UICN. Edwards.000 tortugas carey anidan anualmente en la región del Caribe. 1997). Suriname y Brasil. 1987). tanto a escala mundial (Meylan y Donnelly. Sc ott y Horrocks. En el 2001 ésta emitió su dictamen referente a la petición de revisión. 1984. Fuente: G. 1999b). y niveles reales o potenciales de explotación. pero sólo después de varios años de protección: Parque Nacional Cahuita (Costa Rica). 1989). Por otra parte. Ottenwalder. excluyendo Guyana. RSMAS Programa para América Latina y el Caribe La tortuga carey del Caribe 40 Se cree que. La clasificación de 1996 fue c riticada y sometida a una revisión adicional por parte de la UICN. En una estimación posterior. Higgs. 1992. 1984. 1992. la más alta categoría de amenaza para ese momento. 1987. 1987. que se refiere a especies bajo total protecc ión. 1984.a lo largo de varios dec enios. Moll. El Grupo de Especialistas de Tortugas Marinas de la UICN concluyó que la c arey estaba en esta situación. 600 tortugas carey anidan en eso s cuatro países. 2004 IUCN Red List of Threatened Species.E 1 n 1968.php?species=8005 ). Ro sales-Loe ssner. debido en parte a la poc a información y en ocasiones a la falta de ésta. 1984. el rec iente declive de la poblac ión anidadora de Yucatán a partir del año 2000 (Fig. y la mantuvo así en las siguientes public aciones de la Lista Roja hasta 1996. Meylan (1989) examinó el estado de las tortugas de carey para el Segundo Simposio sobre las Tortugas del Atlántico Occidental y llegó a la conclusión de que en c asi todos los paíse s del Gran Caribe había menos de 100 hembras anidadoras al año. 1987.. Cruz y E spinal. Horrocks. isla Mona (Puerto Rico) y algunas playas en las islas de Barbados y Antigua. 1993. Una reducción de al menos el 80%. Fletemeyer. Cordoba. según los criterios revisados (Baillie y Groombridge. ESTADO DE LA TORTUGA CAREY EN EL CARIBE La clasificación se fundamentó en los siguientes criterios: 1. 2001). 1996). 1999. Otras poblaciones pequeñas pero mermadas son ahora estables. Murray. 1981. Co sta Rica. todas las tortugas marinas se encuentran en el Apéndic e I de CITES. Meylan (2001) determinó que. en Antigua. No obstante. Eckert y Honebrink. 1995. Nicaragua y Panamá. Asimismo. 30 nidos/año en Surinam (Reichart y Fretey. entre otros paí se s. 1989. han dado disminuciones tanto en número de nidos como en individuos. que prohibe su comerc io internacional. 1993. 1985. 1996. La mayoría de las poblaciones muestran desc enso s numéricos. 1993. 1987.500 nidos/año en Brasil (Meylan. la UICN incluyó por primera vez la tortuga carey dentro de la c ategoría de especies en peligro. extensión de su presencia y/o c alidad de hábitat y niveles reales o potenciales de explotación. Todas las tortugas marinas del Hemisferio Occidental están protegidas desde el 2001 bajo la Convención Interamericana para la Protección y Conservac ión de las Tortugas Marinas. Yucatán (Méxic o). Según Meylan (1999b) en el Caribe sólo hay una población con más de mil hembras anidadoras al año: la península de Yucatán. prevista o supuesta en las tre s próximas generac iones. Eckert. cuando la calific ación de su estado se su stituyó por la de en peligro crítico. Finley. Medina et al. Eretmochelys imbricata. c omo las de Bahía Jumby. golfo de México y mar Caribe). Sybesma. Hunte. Ottenwalder. 2001).org/search/details. lo que permite tener una visión más c lara en algunos caso s.. 1984. Smith et al. una disminución en la zona de ocupación. Groombridge y Luxmoore (1989) concluyeron que.. como máximo. Nietsc hmann.. Fuller et al. deduc ida o supuesta. que llama a la acción concertada por medio de ac uerdos internacionales en favor de su c onservación. y la isla Buck. y haciendo uso de varios estudios. 20). 1984. Los cálculos de poblaciones hec hos por esto s autore s dieron una estimación máxima de 4. Downloaded on 09 January 2005. Para Meylan (1999b) la tortuga carey cumple los criterios de la Lista Roja de la UICN de 1996 para una especie en peligro crítico de extinción. 1987. 1982. Ottenwalder. Eckert et al. a partir de la observac ión directa.975 hembras anidadoras en el Gran Caribe (Meylan. 1993) y entre 1. El estado de las poblaciones de tortugas de carey en la región del Gran Caribe ha sido objeto de numerosos análisis. D¶Auvergne y Eckert. 1999). ver también http://www. Goombridge y Luxmoore. 1999. c omo máximo. En Guyana no se dispone de una estimación para todo el país. la tortuga carey está incluida en el Apéndice I de la Convención sobre E species Migratorias (CEM) c omo especie migratoria en peligro. sobre la base de un índice de abundancia apropiado para el taxón. hay indicios de que con una serie de actividades de conservación -en partic ular la protección de las playas de anidación. 1992. La percepción del estado de las poblaciones de tortugas carey sigue siendo un tema de controversia.. lo mismo que en su Apéndice II. 5. 1992. Carr et al. Dropsy. 1999. 1987. 2. Incer. 1. Meylan. 1992 Barmes et al. Samuels. 1992. 1975. Suganuma et al. Burnett-Herke s. Morris. 1999 y 2000) c omo en el Caribe (Meylan. estimada. In: IUCN 2004. de al menos el 80% sobre las tre s últimas generaciones. 1984. Programa para América Latina y el Caribe D. 2001. en el caso de la tortuga carey. un índice de abundanc ia apropiado para el taxón. Red List Standards & Petitions Subcommittee 1996. Kaufmann. en las Isla s Vírgenes E stadounidenses (Meylan. Una reducción observada. 1984. Las anidaciones de c arey se dan en bajas densidades.redlist. en Méxic o. concluyendo que la clasificación en peligro critico era justificada (Meylan y Donnelly.200 y 1. En el Protocolo Relativo a Zonas Espec ialmente Protegidas de Flora y Fauna Silvestre s del Convenio de Cartagena (SPAW) forma parte del Apéndice II. Donde quedaba una mayor población era en Méxic o (península de Yucatán). están mermadas o son un remanente de poblaciones antes sana s. A su vez. Guyana Francesa. Unas c uantas han empezado a aumentar. 1983. Lescure. sugiere que tampoc o estas poblac iones están . 1981. el número de tortugas carey que anidan cada año (³poblaciones anidadoras´) puede aumentar (Garduño-Andrade et al. Sin embargo. En varias zonas se han registrado descenso s poblac ionales del 80% en menos de cinc uenta años. 1984. Meylan (1999b) evaluó el estado de las tortugas carey en las 35 unidades geopolíticas que c omponen el Caribe y determinó que las poblaciones disminuían o estaban mermadas en 22 de las 26 unidades en las cuales se dispu so de información sobre el estado y las tendencias (en las c uatro unidades restante s no se producen anidaciones. Figura 16: Gran Caribe (Atlántico tropical occidental. Mortimer y Bresson. Lo cierto es que en los últimos c inco años se ha logrado reunir y generar más información. <www. 1984.org>. Guatemala. Wilkins y Meylan. ³toda la región del Atlántico occidental-Caribe está muy mermada´. Bjorndal et al.. Chacón ‡ 2005 39 Estudios recientes han permitido c oncluir que las tortugas carey han sido diezmadas.

la perc epción de referencia se reajusta de manera constante (e inconsciente). El mismo autor ha determinado que las zonas de alimentación se ubic an al norte de la isla y los cayos alrededor de ella. Sin lugar a dudas. la de carey es la que ha sufrido la más larga y c ontinuada explotac ión. En el pasado abundaba la tortuga c arey. 1999) con un máximo de 139 nidos en 1991 y una población estimada en 78 hembras adultas (Ric hardson et al. Bermuda.. desde 1987 y 2001 se ha c ontabilizado un máximo de casi 160 nidos por temporada. la tortuga carey es explotada por las plac as de queratina que se desarrollan sobre su caparazón y que son utilizadas para la elaboración de artesanías. Richardson et al. Según Muenz y Andrews (2003). y que en nuestra perc epción actual sobre el estado de la población de esta espec ie ha influido el llamado ³síndrome de referencia variable´ (Pauly. En este sentido es importante destacar dos c ualidades en las labores de c onservac ión: el esfuerzo del largo plazo y la regionalización de los programas. (2004) indic an que la carey es la más común y abundante de las especies de tortugas marinas en la isla. Aunque los aumentos son más la excepción que la regla. También se mencionan Sapotilla Cays y Long Coc o Cay c omo áreas de anidación relevantes. la ingestión de desec hos marinos y el enmarañamiento con ellos. Esto repre senta una actividad de anidac ión en aproximadamente 10 km de playas y se estima que representa el 80% de la actividad de anidación de esta espec ie en Barbados. y los investigadores están cada día más convenc idos de que la población está en su s primera s fase s de recuperación. 1999). como lo prueban los datos históric os. que se extienden por 960 km hacia el sureste desde Mantanilla Shoal. lo cual confirma que la . Se ha registrado un aumento constante de nidos y de hembras de tortuga carey marcadas desde 1997.fuera de peligro. Figura 18: Mapa de las fronteras marítimas en el Caribe. No hay anidación doc umentada. Estos investigadores han registrado la presencia de adultos y juveniles en las aguas circundantes. las anidaciones de gran densidad en algunos sitios que quedan y las estadí sticas del c omercio. la contaminación por petróleo. Long Island. Fuente: Conservation International Programa para América Latina y el Caribe D. e incluso números signific ativos de juveniles en algunas zonas. Por su parte.7 y 69. No se c onocen otros emplazamientos de anidac ión conc entrados en Antigua. La explotación se ha inc rementado a causa de los avances tecnológicos en los equipos y aparejos de pesc a. Meylan (1999b) ha sugerido que anteriormente no se había rec onocido la verdadera magnitud de los efectos ac umulados. Es probable que la gran barrera de arrec ife ubicada frente a Belic e albergue una enorme cantidad de sitios de alimentación para esta especie (CITES National AuthorityBelize.6 y 64. Chacón ‡ 2005 41 Todos los lugares que muestran incrementos tienen otros fac tores en común. Así. por lo que se pierde la perspectiva histórica y una población diezmada. En Aruba se informa de una anidación estimada en una magnitud de entre 0 y 50 nidos por lugar. Este es un archipiélago compuesto por alrededor de 700 islas y unos 2. Foto: D.179 en 2001. donde se han monitoreado entre 100 y 150 nidos anuales en los últimos años. Como esta ac tividad se da en hábitats arrec ifales junto a peces y langosta s de gran valor c omercial. c on un promedio de 25 nidos/año entre 1998 y 2003. En su área sure ste. esos pocos éxitos demuestran que las poblaciones de tortugas carey pueden reaccionar positivamente a la c onservac ión de largo plazo. puede ser vista c omo normal. La población reproduc tora en bahía Jumby. La c arey es encontrada fortuitamente en las aguas de Bermuda por buzos y otras persona s. El sitio más importante documentado rec ientemente es Gales Point. 1995). en un proceso que se lleva a c abo tanto en playas como en zonas marinas. lo que amerita planes y acciones congruentes y c onsensuadas entre las naciones del Gran Caribe. Chacón ‡ 2005 43 Belice. las tortugas resultan particularmente vulnerables a la explotac ión. parec e estacionaria (Meylan. como la pérdida de hábitats de anidación y alimentación. 1995. En el año 2000 se marcaron 103 hembras anidadoras y el número de nidos pasó de 807 en 2000 a 1. la pesc a incidental. Los tamaños de e sto s individuos oscilan entre 24. Croo ked Island y Conception Island. en Manatee Bar. Aunque no se ha cuantificado la anidación. El anidamiento de carey está confirmado en varias de esta s isla s. en playas como Boca Gandi. la presión crece c on el aumento del esfuerzo pesquero en la zonas de distribuc ión de la espec ie.8 cm de longitud recta de c aparazón. por lo general el momento de su s vidas en que observaron por primera vez un fenómeno. Además de las amenazas que comparte con otras tortugas marinas. Sheppard.. 2001).000 cayos. Programa para América Latina y el Caribe La tortuga carey del Caribe 42 SITIOS DE IMPORTANCIA PARA LA CAREY EN EL CARIBE Anguilla. Chacón La tortuga carey sigue siendo capturada por su carne. tales c omo: Abac o. en la mayoría de las áreas en que se enc uentra. Parsons (1972) y Chac ón (2002a) determinaron que de las diversa s espec ies de tortugas marinas. fuera de la costa de Florida. de la costa nororiental de Curacao se registró un nivel muy bajo de anidación de tortuga carey (cuatro nidos confirmados en 1993. comunic ación personal). 1999a. Este concepto alude a la tendencia de las persona s a medir el cambio por comparación con lo que suponen una c ondic ión inicial o de referencia.7 c m. esta i sla tiene 17 km de arrec ifes de c oral que son c onsiderados los más sanos del Caribe Este (Oldfield 1999). Figura 19: Caparazón de carey usado como lienzo de una pintura. Godley et al. en una artesanía centroamericana. su caparazón y su s huevo s. En la ac tualidad las hembras anidadoras y los nidos e stán debidamente protegidos porque la playa pertenece a un lugar de veraneo privado orientado a la conservación. como una política de restric ción del uso y el desarrollo de actividades de protección desde hace más de veinte años. Acklins. La anidación de esta espec ie no había sido doc umentada previamente en la isla. Debrot y Pors. Parke National Arikok y playa Arashi. 2001). Se cree que existen cantidades signific ativas de esta especimenes en los amplios bancos coralinos que sirven c omo ecosistemas de forrajeo (CITES National Authority-Bahamas. Bahamas . hasta unos 80 km al norte de Haití. En las playas a lo largo Antigua. 1995. Antillas Holandesas. Se han loc alizado careyes c on marc as provenientes de Cuba y Turk y Caicos. mientras que los especímenes varados en la costa oscilan entre 8. lo cual facilita que rebasen el punto de extinción económica. Inagua. El monitoreo de la playa de anidación en bahía Jumby es muy estric to. Programa para América Latina y el Caribe D. 1997). c onsiderando los impac tos ac umulados o el estado remanente. Jackson. y no por los antec edentes históricos. Barbados . van der Wal. se sabe que ocurre en Prickly Pear y Dog Island como los sitios de mayor importancia (Oldfield 1999). los nidos se han encontrado de junio a octubre (R.

según la c ual la anidación es menor a los 5 nidos anuales y por varios año s ha sido nula o se encuentra extirpada del sitio. Los autores advirtieron que esas cifras no reflejan toda la actividad anidadora y que el verdadero total es indudablemente más alto. A su vez.. aquí las careyes se dan en pequeñas cantidades. 2004). 2003). la mayor parte de la actividad anidadora se limita a pequeñas playas de las islas exteriores. Méxic o. 2001). En julio del 2000 se registró un total de 17 nidos de tortugas carey en Gandoc a. también se monitorea la tortuga carey. En los últimos veintiún años (1980-2000). lo cual indic a la inestabilidad de la población (Bjorndal et al. e specialmente en zonas de coral. 2002). 34 y 73 en las temporadas del 2002 y 2003.9 +/.000-2. en verific aciones de campo a lo largo de la zona sudoriental de Cuba (incluida Doce Leguas). las re stantes proceden de Belice. 1999).5..Cuba.. (2004). El valor equivalente en 1988-1991 fue calculado por Bjorndal et al.3 tortugas por unidad de actividad patrullera en 1956-1959 a 0. Los hallazgos se redujeron su stancialmente de 2. En 1997-1998 se halló un total de 403 nidos de tortugas c arey. el sitio de La tortuga carey del Caribe 44 1970-1973.. datos no publicados). 1985). Para Oldfied (1999). Colombia.plataforma c ontinental de Bermuda es usada por esta e specie como sitio de desarrollo en su ciclo de vida (Meylan et al. Estados Unidos de América. Costa Rica (600 hectáreas). López y Amorocho (1998) registraron anidaciones de 21 nidos en Serranilla (67%) y Cayo Bolivar (1. 1999. Sin embargo. 1993). en los 8 km de playa patrullados c ontinuamente en Tortuguero se ha Foto: Proyecto Terra Figura 17: Vista aérea del arrecife coralino del Parque Nacional Cahuita. De sde 1997 se realiza un monitoreo de nueve playas de referencia en Doce Leguas. de los lugares de alimentación c ubanos para la tortuga carey. lo que llevó a los investigadores a c oncluir que la poblac ión reproductora de Tortuguero había disminuido en forma constante desde que c omenzó la vigilancia en 1956 (Bjorndal et al. Varios son los sitios reconocidos con anidaciones de no más de 20 nidos por temporada. registrado un máximo anual de 13 nidos de tortugas carey. Caimán. sugiere un aumento del 5. 2002).2%). Con base en el estudio de Monc ada et al. 2 2 Esta s isla s (G ran Caimán Grande. respec tivamente respectivamente (Chac ón y Mac hado. Pequeño Caimán y Caimán Brac ) están situadas al oeste de las Antillas Mayores y cubren un área de 259 km (159 km solo Gran Caimán). Una c omparación del número de tortugas carey halladas por unidad de esfuerzo en c uatro períodos de cuatro años. el archipiélago de San Andrés y Providencia. cerca de la frontera entre Costa Rica y Panamá. Se ha informado de sitios a alimentac ión en los alrededores de las tres isla s. 1957). (1999) se sugiere que. las I slas Vírgenes E stadounidenses y Antigua (Bass. Costa Rica. 2003. En el pasado. en comparación c on temporadas anteriores..1 (desviación estándar) días por época de anidac ión durante 1997-2001. 2000. comunicac ión personal). donde en 2001 se regist ró un total de 72 nidos. (2000) informan sobre una gran cantidad de sitios de anidación de esta especie a lo largo de la costa continental de Colombia. en Florida sólo se registró entre 1 y 4 nidos anuales (Meylan et al. la pesca se redujo a 5. Costa Rica. pero en cantidades pequeñas. calculada por regresión lineal de logaritmo natural (nidos de tortugas carey).001). Un análisis de los datos de 1972 a 1991. reportó al menos 6 nidos en 1984. entre ellos las islas del Rosario.000 individuos anuales. frente a la costa sur de Cuba. Esto repre senta únic amente una muestra del total de nidos en la playa de anidación de 35 km de longitud.014). Ceballos. La zona de anidación más importante identificada hasta ahora es la de Doce Leguas. que comprenden años de actividad patrullera normalizada. reveló una tendenc ia descendente signific ativa (p=0. Meylan (1999b). basada en extrapolac iones a partir de las playas de referencia para toda la époc a de anidación y todas las playas de anidación en el país. Godley et al. Chacón ‡ 2005 Hace tiempo está demostrada la importancia Cuba. Córdoba. y se c ree que era allí donde los pesc adores de Caimán solían c azar con redes esta s tortugas (Parson s. La investigación genética ha revelado que las poblaciones de los lugares de alimentación se c omponen de un 65% (estimado) de tortugas nacidas en Cuba. la captura de tortugas carey con fines comerciales en Cuba. Sin embargo. Carr y Stancyk (1975) compararon el número de tortugas carey halladas por unidad de actividad patrullera en dos períodos de cuatro años. señala que los esfuerzo s de las patrullas pueden haber variado según los años.9% y una reducción total de 82% de la población durante ese lapso (Tröeng. Los registro s de esto s autore s son c oincidentes con la información publicada por Godley et al. era c onocida como uno de los primeros c entros de c omercio de caparazón de carey. que repre sentarían unas 101 hembras. también se ha observado una presencia limitada de juveniles en su s aguas. la isla Fuerte y la isla Tortuguilla. Se observó que la longitud media del caparazón de las tortugas carey anidadoras en Tortuguero había dec recido considerablemente entre 1955 y 1977 (p<0. a 60 km de la c osta meridional (provincia de Camagüey). si bien Cuba tiene un amplio litoral aparentemente apropiado para la anidación de la tortuga carey. Existe vigilancia desde 1955 (Carr y Giovannoli.1% por año o 111% durante los quince años del período. Pese a ello.2% (CITES National Authority. El esfuerzo de investigación ascendió en promedio a 45. el número de hallazgos por unidad de esfuerzo aumentó ligeramente entre los dos cuatrienios más recientes (1988-1991 y 1997-2000). y a 500 después de 1994. comunicación personal). redujo las poblaciones de manera significativa (Carrillo et al.500 (Meylan. Córdoba et al. que equivale a una disminución de 85% con respecto a los niveles de 1956-1959 (menos del período de una generac ión). Godley et al. Chacón et al. En los mismos 8 km sometidos a monitoreo regular se regist raron 18 nidos en 2001. asciende a 2. y 14 nidos en el 2001 (Chacón. también manifestaron que la actividad reproduc tora de las tortugas carey en Doce Leguas parec ía haberse reducido en el período 1997-1998. Tröeng (2002) informa que la tendencia reciente (1985-2000). Blumenthal et al. 2003. (2003) registran sitios de alimentación alrededor del Pequeño Caimán.35 tortugas. desde 1956-1959 hasta 1997-2000. y el total de los nidos c ontabilizados en el transcurso de esto s cinco años sugiere un aumento promedio anual de 20. En 1990. La cayería de las Doc e Leguas (anteriormente denominada archipiélago Jardines de la Reina). y que si tal variación es considerable (en términos del número de meses patrullados) la estimac ión de la tendencia puede ser poco robusta para formular conc lusiones confiables. muestra una disminuc ión media anual de 3.. Puerto Rico. Los nuevos reconocimientos efectuados en el Parque Nac ional Cahuita doc umentan 68 nidos de c arey en 2001. y atribuyeron la disminución a la perturbación humana y a la erosión de la playa. así como en las islas aledañas. No obstante. Corporac ión de Conservación del Caribe. base de datos De 1979 a . La tortuga carey también anida en otras zonas de Cuba y aún se desconoc e la magnitud de la anidación de esta espec ie en el país. En las playas del golfo de Urabá y varios sitios en los departamentos de Sucre y Córdoba (1997) se reporta una anidación no mayor a 10 nidos por temporada (C. Programa para América Latina y el Caribe 45 D. 2002b). lo que hac e de este el esfuerzo de investigación más antiguo del hemisferio.60 en Programa para América Latina y el Caribe En playa Tortuguero. (1993) en 0. (2004) han reportado la presencia de juveniles en su s aguas c irc undantes. 1972). mientras que de 2000 a 2003 no hubo registro s (J. situación que evidentemente amplía el número de anidaciones que se presenta en este país. No obstante. mayor anidación de tortuga verde del país. El número de nidos doc umentados anualmente en Doc e Leguas en las temporadas de 1994-1995 a 19971998 varió de 105 a 251 (Monc ada et al. 1999). Blumenthal. lo que impide hac er estimaciones poblacionales y proyectar tendencias segura s. Dominica. En 1999 se registraron 4 nidos. una estimac ión del número total de nidos. 1995.

1999 y 2000). 2002). Galets Rouges y vario s sitios en Les Saintes (Delcroix. Datos suministrados por el XII Taller Regional sobre Programas de Conservación en la Península de Yucatán. Paloma y Cordero).595 nidos. 2 2 ). revelaron 34 y 10 nidos de tortuga carey. A juicio de estos investigadores. Chacón ‡ 2005 47 de 106. Chevalier et al. (1998) en 260 km de playas monitoreadas en la península de Yucatán se dieron aproximadamente 3. GarduñoAndrade et al. Para este mismo autor las cantidades de tortugas carey han ido decrec iendo lentamente en los últimos años y las zonas de alimentación se ubican en East End. dos factores dific ultan una estimación precisa del grado de aumento en el número de hembras reproduc toras anuales en Yuc atán. Su línea de costa alcanza los 1. Durante el desarrollo del XII Taller Regional sobre Programas de Con servac ión en la Península de Yucatán. c ayos y piedras. Para Godley et al. La zona marina a su alrededor tiene un área al menos 5 vec es mayor que la terrestre (Oldfield. 1999). en el Monumento Nacional de Arrecifes de la isla Buck. km de línea de costa. Martinica. Para la temporada del 2001 se estimó un total de 170220 nidos y 38 a 45 hembras anidadoras. el principal mercado de caparazón c ubano. Richardson et al. 1999). Yucatán y Quintana Roo: 7 vec es más en la zona de estudio y 56 veces más en c omparación con el número de nidos protegidos en 1977 (Garduño-Andrade et al. E. Islas Vírgenes (UK). cerca de Jaloa. México. Para Vázquez et al. Ha sbún (2002) estableció la existencia de anidación en al menos tre s playas del archipiélago de Cayos Coc hinos (playas Do s. Guzmán et al. En 2000 se regist raron en Yuc atán 5. Es importante mencionar que esta espec ie también anida en las Islas de la Bahía -Roatán. Guzmán et al. junto a Virgen ). 1999b). probablemente una sobreestimación. del Golfo y Caribe. que representan entre 1.865 hembras (suponiendo una media de 3 a 5 nidos/hembra/temporada. y las c apturas c on fines c omerciales en los lugares de alimentación en la adyac ente Cuba han disminuido considerablemente desde 1993. entre los mese s de junio a oc tubre.119 y 1. hasta hac e poc o. Honduras. 1994). en las Islas Vírgene s E stadounidenses. En 1996 se registró un total de 4... Guadalupe. 2001). los crecientes niveles de anidación se explican sobre todo por los mayores e sfuerzo s de vigilanc ia. en MarieGalante. se analizaron los datos de tres e stados mexicanos hasta la temporada 2004 y se puso en evidencia una estrepitosa . 1995. (2004) la anidación de esta e specie es de aproximadamente 50 nidos y su tendencia es desc onocida. Los reconocimientos efectuados Haití. (1995) llegaron a la c onclusión de que el mayor número de nidos registrado en Campeche en los últimos años era indicio de una rec uperación gradual y efectiva. Hay una estimación superior a 500 hembras que Meylan (1999b) c onsidera muy alta. Jo sé Van Islas Vírgenes (US). el noreste de Virgen Gorda y el este y oeste de la costa de Anegada. donde se distinguen el golfo de Gonave. 1995). c reciente (Guzmán et al. (2003) anotaron un promedio Programa para América Latina y el Caribe La población reproduc tora D. tiene 153 km Este complejo de islas 2 de tierra. Ambas medidas habrían permitido que las tortugas inmaduras sobrevivieran lo suficiente para anidar. que es Tortola (54 km Gorda (21 km Dy ke (9 km ) y má s de 40 islas.522 nidos en los estados de Campeche. Sobre la base de estudios de la playa efectuados en el período 1991-1996.000 nidos en una temporada de abril a agosto. pero ese año no se abarcaron todas las playas vigiladas anteriormente. (2003) han determinado que para esta zona la anidación puede ser de alrededor de 200 nidos. con un pic o entre mayo y junio. conformados por la isla más grande. Guanaja y Utila-. Número de nidos Tem porada Programa para América Latina y el Caribe La tortuga carey del Caribe 48 Si bien no hay duda de que la anidación se incrementó en la déc ada de los noventa. Este archipiélago tiene unos 565 Guatemala... En resumen. y 15 más en playa Suc rerie. I del Golfo y Caribe. México impuso una prohibición total a la captura de todas las tortugas marinas en 1990. respec tivamente (Aronne. Campeche y Veracruz hasta la temporada del 2004. En playa Trois Ilets. En playa Folle Anse se hallaron 29 nidos en el 2001. Meylan (1999b) informó sobre al menos tres nidos enc ontrados en un c onteo aéreo realizado entre 1982 y 1983. la Bahía de Flamands y ciertas regiones del noroeste. Los monitoreos subsecuentes en esa s misma s playas en 1999 y 2000.25 nidos por temporada para el período 1987-1997. permitieron documentar 34 nidos. En 2001 se ampliaron los reconocimientos a 12 km y 14 semanas y se regist raron 22 nidos (Meylan. pero los aumentos entre 1993 y 1996 son atribuibles a un verdadero c ambio de población. 375 nidos (Meylan. Grenada. Ille Fajou. durante doce semanas del año 2000 en los 10 km de playas de anidac ión en la península Manabique. En esta isla se han ubicado de 245 a México es el único país del Gran Caribe con una anidación relativamente grande y. Anegada (38 km 2 2 ).535 km.. donde se registran unos 20 nidos por temporada (BICA. Jamaica. y señalaron que el aumento en ese e stado se había producido después de diecisiete años de protección de las playas. se encontraron 117 nidos para un estimado de 22-35 hembras y un total de entre 150 y 220 nidos en la temporada del 2000. para un grupo de entre 30 y 40 hembras.. se estima que en Jamaica hay entre 200 y 275 nidos (Meylan. ciertas zonas al sur en las regiones de los Cayo s. autorizado por SEMARNAT. después de que Japón. c on un máximo de 135 nidos en 1995. y también que las tortugas ya reproduc tivamente activas completaran más ciclos de anidac ión. 2001). en el período 1977-1992. comunic ación personal). Hillis. 1989. Las poblaciones mexicanas son las únicas de este tamaño en el Hemisferio Occidental. Chevalier et al. 1995. pero sólo se monitorea esta última. 1991. adoptara una moratoria a las importaciones de tortugas carey (Donnelly.Programa para América Latina y el Caribe La tortuga carey del Caribe 46 del Estudio de Playas de Anidac ión del Estado de Florida). 1999). Anse a Sable. Otras zonas importantes de anidación en esta isla son Petit Terre. Veracruz Campeche Yucatán Figura 20: Tendencia de la anidación en los estados de Yucatán. en Tortola. mientras Garland y Hillis (2003) registra ron unos 150 nidos entre julio y octubre. TRAFFIC. parec e estac ionaria.

Humacao (145) y Culebra (20) (C. 2 Nicaragua. Grand Cay. Rendevouz Bay. 73. Bunkum Bay. Diez. bahía Mosquito. Esta misma autora menciona 75 nidos durante la temporada del 2000 en playa El Coc al.. En este país se pre sentan Según Butler (2002) la anidación Santa Lucía. El archipiélago de Los Roques es una importante zona de anidación c osta afuera. Los sitios de alimentac ión más importantes son: Big Ambergis Cay. 2001). Van Dam. Campbell y Mc Coy. más hac ia el noroeste hay otros sitios de alimentación próximos a Charlotteville. St. Lo más llamativo de este hec ho es que la tendenc ia de anidación es igual en cada sitio. aunque se les consideró en dec live. Highas Cay. La alimentación se da en las zonas costera s del suroe ste (Bucc o Reef). cada tres semana s. Chacón ‡ 2005 49 las zonas de apareamiento cercanas. se pre senta en algunas playas del noroeste (L¶An se Fourmi) y el suroeste (Pigeon PT). El monitoreo se realizó en 27 km de playas. Trinidad y Tobago. Godley et al. Y. esto s autores solo contabilizaron 3 nidos y 17 rast ro s para la temporada del 2003 (mitad de agosto a mitad de setiembre). comunic ación personal). 45 en Cayo Zapatilla pequeño y 42 en Cayo Zapatilla grande.5% en 2001. comunicación personal). El área terrestre total de este conjunto es de 500 km . El pico de la temporada de anidac ión se da entre julio y agosto. Ea st Cay. Grand Caicos y North Caic os (Oldfield. entre abril y oc tubre. bahía Cockleshell. así c omo la destrucc ión o la alteración del hábitat. ambos en el Parque Nacional Jaragua. 2002). en el estado de Suc re. Isle s Bay. Buitrago y Guada (2001) calc ularon unos 120-150 nidos por año en este país. lo que representaría entre 108 y 180 hembras (C. Kinas Cays (Región Autónoma del Atlántic o Sur. Fox´s Bay. dos sitios importantes para la anidación. comunicación personal). Panamá. los sitios de alimentación identificados son O´Garra s. Se estima que El Cocal y Cayo Perlas son los lugares idóneos para la anidación de las tortugas c arey en la costa caribeña de Nicaragua (González. RAAS) y Morris Shoal (Departamento de San Juan). con un registro de 541 nidos en el 2000. (2004). Monserrat. a saber: Caja-de-Muerto (58). En Cayo Perlas se efectuaron reconocimientos semanales durante la época de anidación de 1999 en 11 cayos. en algunas zonas las cantidades de juveniles son signific ativas. En el Caribe panameño se rec onoc en al menos tre s grandes regiones de anidación: Bocas de Toro hasta el Esc udo de Veraguas. Esto s mismos autore s consideran que la isla es el mayor c riadero de tortugas c arey en la cuenc a del Caribe y atribuyen el reciente inc remento de los nidos a la protección en Mona y a la reducción de la pesca en la región del Caribe. bahía Sand Bank. de tortugas carey en la isla Mona va en aumento. Tyra Cays (RAAN). que representaron alrededor de 60-70 nidos (Meylan. 152 y 156 (Lagueux. Puerto Rico. es la principal zona de anidación de la tortuga carey en el territorio continental (Buitrago y Guada. Entre otras amenazas detectadas en este país cabe señalar la c aptura de las hembras anidadoras y de tortugas carey de todos los tamaños en Programa para América Latina y el Caribe se llevaron a cabo D. Pese a la falta de datos.La carey es considerada moderadamente abundante pero en declive. Lo c onstituyen más de 40 islas. con 31 nidos por año durante el período 1979-1983 y 32 nidos confirmados en 1998 (Guada.3% en 2000 y 31. re spectivamente. 2003). Campec he y Yucatán (figura 20). Woodhand Bay. Rendevouz Bluff. además de ser mayoritaria en c omparación con las demás espec ies. Diez y R.. en Meylan. Este es un grupo de islas ubicadas 2 Venezuela. La anidación en cada sitio oscila entre 0 y 50 nidos anualmente (León. la zona de Colón y Portobello y el archipiélago de San Blas. bahía Banana.3% de los cuales fueron objeto de rec olección furtiva (Lagueux. con solo 6 que son principales y dos pequeñas pero inhabitadas por humanos. En 2001 en este mismo sitio se c ontabilizaron 549 nidos durante la fase principal de la époc a de anidación. (islas Leeward ). En el año 200 rec onocimientos de nidos en El Cocal. Mata et al. Red Cliff e Indian Castle (Eckert y Honebrink. en pequeñas cantidades. Con información de 12 playas. Little Bay. 1999b). Esta población pudo haber desovado en unos 30 a 40 nidos. Según Meylan (1999b) al menos San Vincente y Grenadinas. Tallevast y Morales (2000) informaron de 280 nidos para el periodo 1993-1997 en Culebra. Fletemeyer (1983) informó de 125 a 275 hembras anidadoras para este complejo de islas. Se ha estimado que la recolección furtiva de nidos fue de 97% en 1999 y disminuyó a 30. En Nevis los sitios de anidación son bahía Pinneys. (2004) registran adultos y juveniles en su s aguas c ircudandantes. 51 Programa para América Latina y el Caribe . situac ión que podría indic ar el efec to de un fenómeno de impacto regional. gracias a los esfuerzo s de c onservación. Little Ambergis Cay. El sitio más reconocido es la península sureste. c omunicación personal. de carey en esta isla alc anzó los 84 nidos durante el mes de julio en la temporada de 1999. (C. 2001). 275 nidos en Río Caña. Yellow Hole y Trant´s Bay. Fish Cay. Se estima que la información sobre ambas loc alidades es una infravaloración del total de nidos. Lagueux. Irvine. He rron. en el extremo sureste del arc hipiélago de Las Bahamas. Gibas Cay. Se estima que la península de Paria. Las zonas de alimentación más importantes son Pearls Cays (Región Autónoma del Atlántico Norte.. En c enso s parciales se registra ron 33 nidos en 1997 y 65 en 1998 (Guada. Old Road Bay. Culloden. San Luis y Bahía de las Águilas. Giles Island y la formación roc osa llamada ³Sisters´ (W. Miskito Cays (RAAN). Cotton Cay. Arnos Vale. Campbell y McCoy. Se estima que la población reproduc tora Figura 21: Sitios conocidos de anidación de la tortuga carey en el Caribe Programa para América Latina y el Caribe La tortuga carey del Caribe 50 Viequez (50). 11 hembras anidaban en esta isla. se e stimó una cantidad cercana a 20 hembras. 118 en Río Chiriquí. Bran sby Point. 19 en el Escudo de Veraguas. para un total general de 495 nidos entre mayo y noviembre (Ordóñez et al. RAAN). República Dominicana. Oldfield (1999) determinó que la c arey es una especie común en sus aguas y registró c omo sitios de anidación Yellow Hole. En la isla de Tobago la anidación En estas isla s Turks y Caicos. a lo largo de la costa continental del sur de Nicaragua. 2001). comunic ación personal). en lugares c omo bahía Major. El total de nidos para c ada uno de estos tre s año s fue 99. Godley et al. 2000. cerca de Punta Crown. 2003). San Kitts y Nevis. como simulando un reflejo. registraron en esta isla una anidación limitada y la presenc ia. 1992). En el año 2000 también se registraron otro s nidos en Puerto Rico. Conaree y Belle Tete. En 2003 se ubic aron varios sitios de anidación para la c arey en Bocas del Toro. mientras que la temporada va de mayo a octubre. El registro total fue de 75 nidos de tortuga c arey.caída de la anidación en Veracruz. Limeklim Bay. en los alrededores de Mt. en 11 y 10 c ayos. 2000). y diarios en 2000 y 2001. de adultos y juveniles en sus agua s circundantes. 2003). 1999). SALT Cay. que se ubican al este del Esta isla es parte de las Antillas Menores mar Caribe y tienen 104 km de espacio terrestre.

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