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Barrios y Veredas de Piedecuesta durante el Siglo XX

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Proyecto “Piedecuesta recupera su memoria”, Concurso “Historias de mi pueblo”, mayo de 2000. Barrios y veredas de piedecuesta durante el siglo XX a partir de las historias, crónicas, biografías y descripciones sobre la historia urbana de Piedecuesta, Santander, Colombia
Proyecto “Piedecuesta recupera su memoria”, Concurso “Historias de mi pueblo”, mayo de 2000. Barrios y veredas de piedecuesta durante el siglo XX a partir de las historias, crónicas, biografías y descripciones sobre la historia urbana de Piedecuesta, Santander, Colombia

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Municipio de Piedecuesta

Historias de mi Pueblo: Barrios y veredas de Piedecuesta

Luís Rubén Pérez Pinzón (Comp.)

PROYECTO: PIEDECUESTA RECUPERA SU MEMORIA CONCURSO: HISTORIAS DE MI PUEBLO

BARRIOS Y VEREDAS DE PIEDECUESTA DURANTE EL SIGLO XX

Municipio de Piedecuesta

Historias de mi Pueblo: Barrios y veredas de Piedecuesta, Siglo XX

Luís Rubén Pérez Pinzón (Comp.)

PROYECTO: PIEDECUESTA RECUPERA SU MEMORIA CONCURSO: HISTORIAS DE MI PUEBLO

BARRIOS Y VEREDAS DE PIEDECUESTA DURANTE EL SIGLO XX

COORDINADORES: LUIS RUBÉN PÉREZ PINZÓN ALVARO MARTÍN PLATA

PARTICIPANTES: José Rosario Gutiérrez Germán Valenzuela Sánchez Escuela Rural Pajonal Luis Eduardo Silva Vicenta y Marina Jerez María Antonia Serrano José y Marina Briceño Lola Rondón Nariño Pedro Rincón Carlos Tarazona Jorge Mantilla Galvis María Helena Viviescas Rosalba Mantilla Prada Gonzalo Prada Mantilla

DIRECCIÓN DE CULTURA Y RECREACIÓN CONSEJO DE CULTURA: COMISIÓN DE PATRIMONIO MUNICIPIO DE PIEDECUESTA PIEDECUESTA MAYO 13 DE 2000

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Luís Rubén Pérez Pinzón (Comp.)

CONTENIDO
Página PRESENTACIÓN 4 1. Presentación del libro compilatorio del Concurso “Historias de mi pueblo” 5 2. Informe final del proyecto “Piedecuesta Recupera su Memoria” 3. Prólogo de la versión del libro compilatorio enviado al “Premio Nacional de 7 Literatura en Testimonio 1999” del Ministerio de Cultura. INTRODUCCIÓN APORTES PARA LA HISTORIA DEL ORDENAMIENTO TERRITORIAL 9 DEL MUNICIPIO Y LA CIUDAD DE PIEDECUESTA

CORREGIMIENTO DE UMPALÁ VEREDA PAJONAL – MONTEREDONDO BARRIO LA PESA - LA FERIA: MATARIFES Y ARTESANOS BARRIO LA FERIA: PESEROS Y ARTESANOS BARRIO SAN RAFAEL: HACENDADOS Y OBREROS BARRIO CABECERA DEL LLANO: ARTESANOS Y TRABAJADORES BARRIO EL CENTRO: COMERCIANTES Y VENDEDORES AMBULANTES BARRIO VILLANUEVA: CAMPESINOS Y CIGARREROS BARRIO LA FERIA: LÍDERES Y GOBERNANTES BARRIO EL CENTRO: DIRIGENTES Y FUNCIONARIOS BARRIO EL CENTRO: EMPRESARIOS Y EMPLEADOS BARRIO EL CENTRO: PÁRROCOS, POLÍTICOS Y LITERATOS BARRIO EL CENTRO: PENITENTES Y COFRADES HACIENDA EL PUENTE: ARTISTAS E HISTORISTAS

18 25 29 40 48 54 59 64 68 71 73 76 81 85

ANEXO Acta del Jurado del Concurso Historias de Mi Pueblo (Mónica Chiquillo, María Isabel Álvarez, Gonzalo Prada)

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PRESENTACIÓN

1. Presentación del libro compilatorio del Concurso “Historias de mi pueblo”. El concurso HISTORIAS DE MI PUEBLO contratado por la Administración Municipal de Piedecuesta con el periodista Álvaro Martín Plata, y con la asesoría del Historiador (c) Luís Rubén Pérez Pinzón, fue presentado ante la administración municipal el l3 de septiembre de 1999 y culminó el 18 de mayo de 2000. Dicho concurso como objetivo final del proyecto “Piedecuesta Recupera su Memoria” estuvo estructurado en los siguientes compromisos o etapas: 1. Motivar a la comunidad piedecuestana a dar inicio a un proceso de construcción de identidad, a partir del rescate de los valores y principios de identidad presentados entre los ciudadanos de mayor edad y los nativos residentes en el municipio. Ello implicó el rescate de la tradición oral, su sistematización y su adecuación como textos narrativos o históricos a través de talleres o tertulias sobre la esencia del proyecto y los principios básicos de la investigación social que se pretendían tener en cuenta. 2. Contribuir en la construcción de textos históricos a partir de la tradición oral y la memoria colectiva, con los cuales no solo se diese un aporte a las fuentes historiográficas, pues era preciso motivar el interés, entrega y dedicación de los participantes. Para ello se promovió la realización de un concurso con las historias recopiladas o investigadas a través de los talleres y tertulias permanentes. Concurso que además de la retribución económica para los ganadores, procuró anticipadamente hacer reconocimiento a cada uno de los participantes a través de los medios de comunicación local y regional. Tal concurso fue dado a conocer finalmente al público el l7 de febrero del 2000, las inscripciones, cumpliendo previamente unos requisitos, estuvieron abiertas hasta el 17 de marzo y la premiación se cumplió el 18 de mayo del mismo año. 3. Contribuir en el enriquecimiento de las fuentes de investigación del pasado y por ende de la realidad presente de los piedecuestanos, así como estimular una actitud crítica entre los participantes sobre los problemas del pasado, la planificación actual del municipio y las posibilidades de desarrollo para el futuro del mismo. De allí, que las investigaciones que se compilan en este texto no tengan más limitaciones que los aspectos gramaticales, ortográficos y de extensión que fueron necesarios, ya que la metodología y la temática de las reminiscencias fueron plenamente autónomas del gusto o las tendencias de los coordinadores del proyecto o de los jurados del concurso, estando acordes con el sentimiento de pertenencia de los grupos y personas que se organizaron para tal fin.

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2. Informe final del proyecto “Piedecuesta Recupera su Memoria” (Mayo 13 de 2000). 2.1 Plan de trabajo y actividades realizadas 2.1.1 Presentación y difusión del proyecto. Conocida la aceptación y financiación del proyecto por parte de la Administración Municipal de Piedecuesta, el contratista desarrolló una estrategia de medios caracterizada por: - Una campaña de expectativa a través del Canal Local de Televisión, el periódico Vanguardia Liberal y las cadenas radiales de gran audiencia en el Municipio. Todo ello con el fin de dar a conocer la aprobación del proyecto y sensibilizar a la población sobre su importancia. - Culminado el proceso de difusión y realización de tertulias y talleres, fueron impresos y publicados entre la población y los medios de comunicación 500 afiches sobre la realización y reglas del concurso “Historias de mi Pueblo” como parte de la segunda etapa del proyecto. - En el intervalo de tiempo a la inscripción y calificación de las investigaciones participantes, los contratistas en asocio a la periodista Mónica Chiquillo de Vanguardia Liberal, organizaron un programa de publicación y reseña de los trabajos, autores y temáticas como mecanismo de difusión complementaria y a su vez como incentivo de reconocimiento para los participantes. - Finalmente, apelando a esos mismos medios de comunicación los contratistas harán difusión de la premiación y por ende de la clausura del proyecto. 2.1.2 Talleres de inducción y seguimiento a las comunidades. Apelando a una metodología tradicional, los talleres fueron inicialmente planificados a manera de invitación abierta, para todos los públicos del Municipio, en días de descanso o de menor ocupación por los habitantes. Pero la falta de interés a ese tipo de llamado condicionaría a los contratistas a replantear la metodología en función de los grupos sociales ya constituidos o tradicionales de la ciudad. Tal experimento permitiría hacer presentación directa del proyecto, acompañada de una reseña histórica sobre los orígenes del Municipio y la ciudad, entre los grupos de la tercera edad, los grupos juveniles, las asociaciones cívicas y académicas e incluso entre los grupos familiares de algunos artistas de la ciudad. El intercambio de impresiones sobre lo que se deseaba realizar no solo motivaría a los receptores a mostrar su interés haciendo inventarios de las posibles organizaciones temáticas que se podrían seguir, pues al mismo tiempo se fue haciendo un cronograma de visitas, tertulias y correcciones al material que fuese surgiendo. De tal modo cada charla de presentación permitía determinar el número real de interesados con los que se podía contar. De tales encuentros, el más numeroso y trascendental sería el realizado con los representantes de todos los grupos de la tercera edad en el salón de reuniones del Centro Cultural (Biblioteca E. Valenzuela), gracias a la convocatoria de los mismos por parte de la Dra. Martha Camargo y el Dr. Pedro Nel Camargo como Director de Cultura. Además de tal encuentro, se realizaron 30 charlas más de presentación y motivación, de las cuales 50 participantes en total mostraron su interés público por querer continuar un proceso de asesoría y seguimiento a sus escritos, así como algunos de los cuales a pesar de

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su interés condicionaron su participación al uso de materiales de grabación y trascripción de sus recuerdos ante sus limitaciones físicas o el analfabetismo. El resultado final serían los trabajos, de carácter familiar o vecinal, representados por Pedro Rincón, Carlos Tarazona, Víctor Gómez, María Helena Viviescas, Mercedes Ayala, Marina y José Briceño, Lola Rondón, Marina y Vicente Jerez, José Rosario Gutiérrez, entre otros Los procesos metodológicos se sintetizan en un trabajo grupal de definición de problemas o temas de interés a partir de las reminiscencias más confiables, la incorporación de redactores o transcriptores de audiograbaciones, y la lectura de borradores para hacer las respectivas correcciones o ampliación de contenidos. Valga tener en cuenta que muchos de los participantes dieron exclusividad a su saber, a sus vivencias, como referencia que sustenta la veracidad e interpretación crítica de los sucesos narrados. De allí que sean solo de su entera responsabilidad social y judicial. 2.1.3 Concurso “Historias de mi Pueblo” Al contarse con un mínimo de trabajos, los contratistas hicieron pública la realización del concurso planificado en el proyecto inicial. Para ello se buscaron las opciones publicitarias más dicientes, decidiéndose finalmente la impresión de un afiche que pudiese representar el quehacer de los piedecuestanos, y que a su vez sugestionara a los lectores a comprender de inmediato la intención del concurso: escribir. A pesar de la demora en el anticipo del gobierno municipal, al publicarse el afiche el 17 de febrero se logró afianzar entre el público, y en especial entre los participantes de los talleres y las tertulias, la seriedad y responsabilidad de los contratistas en cuanto a lo que se había prometido. El afiche además de una reseña del proyecto, un listado de requisitos para participar y un cupón de inscripción, fue complementado con la definición de un día especifico de entrega y el teléfono de los organizadores con el ánimo de dar a entender el compromiso que se tenía en asesorar y promover la participación de todos aquellos que lo quisieran. Complementario al afiche, el periódico Vanguardia Liberal, y en especial su página de Piedecuesta, se asociarían al concurso con la divulgación y promoción dominical de los escritores, sectores y orientaciones temáticas de los trabajos resultantes de los talleres y en especial del concurso, para lo cual anticipadamente se les facilitó un resumen temático y espacio temporal de los trabajos en manos de los organizadores y/o contratistas del concurso. 2.2 Dificultades 1. La imposibilidad de desplazamiento y compenetración con las comunidades rurales para la realización de los talleres o la motivación a participar masivamente en el concurso por medio de sus Juntas de Acción Comunal o las instituciones educativas existentes. 2. Haber coincidido la ejecución del proyecto con el ciclo final del calendario académico de las instituciones urbanas, lo cual impidió una plena integración de las escuelas y colegios en la construcción de historias sobre el barrio o sector en los cuales se hayan asentados. 3. La imposibilidad de dedicación permanente a los participantes ante su crecido número y la diversidad de compromisos que les confinaba a solo una reunión

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semanal o quincenal. A lo cual se sumó la realización de reuniones o encuentros entre los grupos de la tercera en el mismo día u hora. 4. La demora en el adelanto de los anticipos por parte de la administración municipal, lo cual conllevó a la parálisis del trabajo por más de dos meses, la desmotivación de muchos participantes y la reducción del cronograma presentado inicialmente. 5. La ausencia de un programa permanente financiado por la administración municipal, con el cual se logré mantener el interés y la recreación argumentativa de todos los estamentos y sectores sociales a la cambiante y anárquica noción de “Piedecuestaneidad”. 6. La apatía y desinterés de las supuestas instituciones culturales y académicas del municipio que en lugar de generar estrategias y métodos de mayor cobertura y diagnóstico del imaginario local, procuraron denigrar o mantenerse incrédulos ante lo que se deseaba realizar. Aunque, “a palabras necias, oídos sordos”. 2.3 Recomendaciones En caso de darse continuidad a los proyectos de recuperación de la tradición oral, se hace necesario: 1. Dar mayor prioridad en financiación, tiempo y manejo metodológico a las comunidades barriales y las organizaciones cìvicas, pues si se hace una evaluación historiográfica cuando se hace referencia a Piedecuesta por lo general solo se tiene su núcleo urbano y sus beneméritos personajes. 2. Propender por una plena participación de las instituciones educativas y gubernamentales, tanto del sector rural como el urbano, en la construcción de elementos propios de un sector en particular, desde los cuales sea posible a su vez tener elementos para la redefinición de la historia municipal. El ocupar la Escuela Pajonal el tercer lugar del concurso demostró el potencial investigativo y narrativo existente en las instituciones educativas. 3. Definir grupos de investigación y áreas temáticas específicas, desde los cuales sea posible reevaluar los trabajos precedentes, profundizar en los problemas e hipótesis que resultasen, y replantear semestral o anualmente proyectos de inversión o creación interinstitucional. 4. Conservar la historia local recuperada, sistematizarse en medios digitales, e incluso garantizar la publicación de todo el conjunto de cassettes y trascripciones resultantes de las tertulias de la Tercera Edad promovidas por ASOTEVI, y durante algún tiempo financiadas por el proyecto “Piedecuesta Ciudad Educadora”. 3. Prólogo de la versión del libro compilatorio enviado al “Premio Nacional de Literatura en Testimonio 1999” del Ministerio de Cultura (2000). Los relatos presentados son el resultado del proceso de interacción, aceptación y desarrollo del proyecto PIEDECUESTA RECUPERA SU MEMORIA con los grupos de la Tercera edad del Municipio de Piedecuesta. Los autores dando cuenta de su formación profesional en Historia y la Comunicación social pretendieron rescatar el interés local por los recuerdos, por los “cuentos”, por las crónicas, de un sinnúmero de hombres y mujeres que durante generaciones permitieron el desarrollo productivo de la localidad, así como garantizaron la supervivencia de la actual generación que rige los destinos del Municipio.

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La preocupación por el rescate de la memoria colectiva no es un proyecto nuevo pues desde l990 con la consolidación del proyecto PIEDECUESTA CIUDAD EDUCADORA de la OEI se organizaron las Tertulias de la Tercera Edad, a lo cual se aunó la producción historiográfica basada en fuentes orales por miembros de la Academia de Historia de Piedecuesta como Alfonso García (Piedecuesta. Pasado, presente y futuro. Bucaramanga: FRID, 1998) y Germán Valenzuela Sánchez (Piedecuesta. Suelo y cielo de Santander. Bucaramanga: FRID, 1998). Lo novedoso del presente trabajo sobre la memoria de Piedecuesta se constituye entonces en la pretensión de construir mutuamente una narración histórica, una Historia no oficial, a partir de los recuerdos personales o familiares tanto del investigador como del entrevistado, para posteriormente hacerla de público conocimiento. Esa pretensión rompe así con injustos esquemas locales de referencia bibliográfica donde los entrevistados no eran citados correctamente, sus anécdotas eran plagiadas o en el peor de los casos sus reminiscencias no se hacían públicas a pesar de las promesas de publicación. La actual Piedecuesta, es una ciudad intermedia que se haya articulada al Área Metropolitana de Bucaramanga y cuyas pautas de crecimiento urbano han cambiado a medida que la capital de Santander cada vez tiene menos espacio para expandirse. A inicios del siglo XX Piedecuesta tuvo un crecimiento de Occidente a Oriente al estar condicionada al abastecimiento de agua potable de las tomas que se desprendían del Río de Oro, posteriormente con la pavimentación de la Troncal oriental (o autopista Bogotá – La Costa), así como con el mejoramiento de los servicios públicos la ciudad cambia su rumbo para adoptar desde hace unos veinte años un crecimiento residencial e industrial de Sur a Norte. Los relatos que se presentan a continuación son el reflejo de esa Piedecuesta que no dejan de añorar los ancianos, la de inicios del siglo XX que nacía entre las viejas casonas españolas en torno al matadero local (Barrio la Feria), se concentraba en La Plaza (hoy Parque de la Libertad) y el barrio El Centro, para luego hacerse infinita entre los potreros y las casas de paja del oriente de la ciudad (Barrio San Rafael). Los potreros se transformaron en mediaguas o en el mejor de los casos darían paso en la década de 1980 a 1990 a urbanizaciones de interés social construidas y financiadas por aquel entonces por el Instituto de Crédito Territorial (Cabecera del Llano) en asoció a la firma Hernández Gómez (Pasaje Gómez, Villanueva, San Cristóbal, etc.). El nombre de la presente obra: HISTORIAS DE MI PUEBLO, hace honor al nombre que recibió el primer concurso sobre la historia de los barrios y las veredas del Municipio, en el cual participaron los relatos aquí publicados. Cumpliéndose así la promesa de dar a luz los bellos recuerdos y sentimientos engendrados en tardes de tertulia y bohemia rodeados de tan amables personas, para quienes su razón de existir se expresa a través del gusto y placer que les provoca hablar de su pasado, de nuestro pasado. Valga anotar finalmente que los textos resultantes del trabajo de tradición oral están articulados y trascritos respetando el orden de ideas y expresiones lingüísticas con los que fueron narrados por los historiadores naturales de la tercera edad, reduciéndose nuestro trabajo a realizar correcciones gramaticales y ortográficas, así como a sugerir a los entrevistados precisiones a sus conceptos sustentados en muletillas o pleonasmos.

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INTRODUCCIÓN

APORTES PARA LA HISTORIA DEL ORDENAMIENTO TERRITORIAL DEL MUNICIPIO Y LA CIUDAD DE PIEDECUESTA1 La noción política de barrio, o sea el espacio urbano claramente delimitado entre cuadras y calles hacia los cuatro puntos cardinales y con un nombre acorde a sus características ambientales sociales y productivas, se remonta a las últimas décadas de la colonia, durante las cuales el cabildo de Girón además de nombrar anualmente alcaldes ordinarios, alcaldes pedáneos y alcaldes de la Santa Hermandad, en cumplimiento de los mandatos reales nombró dos alcaldes de barrio entre sus regidores para prevenir y perseguir la mendicidad y los escándalos de día y los hurtos o la presencia de personas escandalosas o inmorales por las calles después del toque nocturno, con el que se mandaba quedarse todos los individuos en su residencia o trasladarse hacia ella. Un alcalde se encargaba del barrio oriente compuesto por los barrios del "hospital", el "río" y el "hoyo", y el otro del barrio occidente compuesto por los barrios circundantes a la capilla de Jesús Nazareno o del "humilladero" y a la capilla de "Las Nieves"2. Para el sector rural o "campo" también existía desde aquellos tiempos una delimitación del espacio conocida como "sitio", asistida por un alcalde partidario o pedáneo, por medio de la cual las propiedades o residencias de los individuos eran asociadas con su ubicación, nombre y características3. Es el caso del sitio del Pie de la Cuesta con el que se asociaba al territorio de valles por el que ascendían los caminos reales hacia Pamplona4 y Santafé de Bogotá, mereciendo tal nombre por lo inclinado, resbaladizo y lento que era su trayecto debiéndose incluso en algunos tramos empedrarse durante el siglo XIX5. Además, de dicho sitio existían "Palogordo", "Mesa de Ruitoque", la "Mata", "Llano de San Francisco", "Guatiguará", "Pajonal", "Barroblanco", "La Purnia", "Quebrada de los Santos", "El Boquerón", "Suaque", "Pescadero", etc., los cuales con las permanentes reformas
Este texto fue diseñado como guía metodológica de los talleres de formación de los participantes del proyecto. A partir de cada cita se pretendía que los concursantes identificaran ejemplos de cómo debía citar diferentes tipos de información en los trabajos que deseaban enviar al concurso “Historias de mi Pueblo”. Así mismo, cumplía la función de delimitar los procesos historiogeográficos de transformación de la división urbana y rural de Piedecuesta después de doscientos años de existencia como jurisdicción territorial. 2 ARCHIVO NOTARIAL DE GIRÓN. Escrituras: 1770-1810. (Los originales se hallan en el CDIHR-UIS) 3 Ibíd. 1773-1776 4 PRADA GARCÍA, Alfonso. Piedecuesta, pasado y presente. Bucaramanga: FRID, 1997. P. 91. El autor plantea dos hipótesis contradictorias al respecto. La primera sustenta el nombre del sitio por la supuesta "influencia que tenía sobre las rancherías un señor de nombre Pedro de la Cuesta, dueño de tierras, con cierto poder local y por su importancia social y económica recibió la región este título". Y la segunda, desconociendo la trascendencia del camino real a Santafé, asocia el nombre con el ascenso a Pamplona por el camino de Juan Rodríguez. 5 QUIJANO, Manuel de Jesús. Informe del jefe político de Piedecuesta. En Gaceta de la Nueva Granada. No. 760 (Agosto 1845). P. 43. En este informe se hace relación de los trabajos en el camino de Juan Rodríguez y la necesidad de posadas en el mismo. Así mismo, se informa la conclusión del "elegante puente de Calicanto sobre el rio del Oro de esta villa", puente que había sido propuesto al cabildo desde 1760 para asegurar la continuidad y comodidad del camino hacia Santafé.
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territoriales y el aumento de vías serían delimitados finalmente como fracciones o veredas. El actual ordenamiento de las veredas, agrupadas en corregimientos o inspecciones de policía, se dio desde 1976 al anexarse el extinto Municipio de Umpalá como inspeccción de Piedecuesta, procediendo el I.G.A.C. a ampliar los limites y las divisiones político espaciales para efectos del catastro, quedando en definitiva conformado el municipio por 40 veredas, que en 2000 se hallaban segmentadas en 736 y para 2011 habían llegado ya a 86 fracciones y organizaciones veredales. La palabra vereda ha denotado todo territorio cortado o intercomunicado a través de camino (s) angosto (s) articulado (s) a los caminos secundarios y c a r re t e a ble s , y é s t o s a l a s v í a s mu n i c i p a l e s y l a s t r o nc a l e s departamentales o nacionales. Políticamente la condición de vereda solo se le ha reconocido a las comunidades agrupadas y organizadas en un junta de Acción Comunal, que piden segregarse territorial y administrativamente de la vereda que le contenía7. Un ejemplo de ello es la vereda denominada y delimitada como "Pajonal", que en la práctica hoy son tres comunidades territorial y socialmente concentradas y delimitadas por la jurisdicción de sus Juntas de Acción Comunal, como son : la J.A.C. de La Unión al nor-oriente, Pajonal en el centro y Monteredondo al sur-occidente, contando con servicios, proyectos y actividades comunales autónomas. Hasta la década de 1980, Pajonal era una sola vereda dividida solo por la dependencia o la independencia laboral y residencial con la hacienda La Unión de Don Carlos Figueroa, los dependientes a través de un violento proceso de reforma agraria conformarían la "cooperativa La Unión" mientras que los independientes procuraron organizarse como junta para mejorar la carretera abierta para el traslado y construcción de las torres de la red eléctrica Paipa-Bucaramanga. Años más tarde los socios de la cooperativa por causa de rivalidades y desavenencias se dividirán en dos juntas : la de los socios que continuaron en la cooperativa como la J.A.C. de La Unión y la de los socios retirados como la J.A.C. de Pajonal8. Los cambios en el número, proporción y nombre de los barrios por el contrario han sucedido por efectos del crecimiento histórico de la ciudad hacia el norte y el oriente en los siglos XIX y XX. mucho antes que existiesen las J.A.C. para promover la organización y regulación de las comunidades urbanas. La parroquia San Francisco Javier del Pie de la Cuesta creada en 1774, al lograr ser reconocida y ascendida como Villa de San Carlos en 18109 alcanzaría un permanente crecimiento urbano que solo podría ser culminado y percibido después de 1819, contando su división urbana con las casas y solares en las cuadras del marco de la Plaza Mayor, y desde ella en damero los barrios el Zanjón, Hospital, La Factoría, Llano de la Garras, Hoyo Chiquito, y Soratoque al norte, los barrios
6

PRADA, Alfonso. Op. cit. P. 38. ENTREVISTA con Mery Quintero, presidenta de la Junta de acción Comunal de Pajonal y Consejera de la Escuela Pajonal. Pajonal, 3 Abril 1995. 8 CARTA de presentación al encuentro Cuclí-Cuclí de Armenia - La Tebaida por Luis Rubén Pérez, Director de la Escuela Rural Pajonal – Monteredondo. Piedecuesta, 21 de Octubre de 1996. 9 MARTÍNEZ, Armando y GUERRERO, Amado. La provincia de Soto. Bucaramanga: UIS - Escuela de Historia, 1995. P. 113.
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la Escuela, elEstanco o Casa del Barranco, la Tenería, el Chorrerón, el Molino y Cabecera del Llano al oriente, los barrios Hoyo Grande, la Loma del Cementerio, el Cementerio, la Fábrica y Ejidos al sur, y los barrios la Laguna, la Carnicería y el Tejar al occidente10. El cambio político administrativo como distrito parroquial y cantón desde 1828, reafirmado en 1849, y las repercusiones por la construcción de un nuevo templo y un nuevo hospital se reflejaron a su vez en la división urbana desde la Plaza Mayor con los barrios El Tejar, Llano de la Cantera, La Factoría, Hoyo Chiquito, Llano de las Garras y el Colegio al norte ; los barrios San Francisco Javier, Monguí, Llano de las Ánimas, el Caracoli, Villanueva y la Cabecera del Llano al oriente ; los barrios Hoyo Grande, Boquerón, La Peña y la Loma de La Cantera al sur ; y los barrios La Laguna, la Cantera y la Carnicería al occidente. Su organización como Circuito Municipal del Estado Soberano de Santander, se reflejó con la división desde la Plaza Principal con los barrios Soratoque, Hoyo Chiquito, La Universidad o Colegio y el Hospital al norte ; los barrios La Puerta o Salida de Juan Rodríguez, Cabecera del Llano, san Antonio, Los Castañedos, La Tenería y el Chorrerón al oriente ; los barrios Hoyo Grande, el Cementerio y la Loma de la Cantera al Sur, y los barrios el Curtiembre, la Carnicería, la Laguna, El Tejar y la Cantera al occidente. Manuel Ancizar identificó a su paso por la ciudad en 1851 las contrariedades sociales y artísticas de los barrios, heredadas de las diferencias raciales de la colonia, al asociar los del nor-oriente con los vecinos acaudalados, apáticos e insensibles, y las gentes talentosas, alegres y pobres con los barrios del suroccidente: ¡Notables contrastes! El pueblo llano de Piedecuesta es músico y poeta ; y el pueblo encumbrado, antiguamente llamado clase alta, no es poeta ni músico : entre el pueblo llano hay tertulias y serenatas; entre las familias de rumbo, que por fortuna son pocas, faltan lo uno y lo otro con tal exceso, que viven aisladas, reducidas a formar solas sus tabacos y entregadas a tristes rivalidades que les imposibilitan cualquier diversión, pues al punto que alguna se proyecta, comienzan a averiguar si se han convidado señoras de primera o de segunda, clasificándose así ellas mismas, como si fueran andullos de tabaco y resultando a la postre que no pueden reunirse o apenas se juntan por rareza en número suficiente para formar un baile vacío y glacial11. La transformación política y administrativa de 1887 como municipio se reflejó en nombrarse el espacio de la plaza, que sería transformada en parque, como el barrio El Centro y desde él : los barrios El Zanjón, los Ojitos, el Hospital, el Guaramito, Hoyo Chiquito, Puente de Plata o Soratoque, Callejuelas y Villanueva al norte, los barrios los Castañedos, Estanco Viejo, Puerta de Juan Rodríguez, el Molino, San
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CDIHR. ARCHIVO NOTARIAL DE PIEDECUESTA. Escrituras : 1819 - 1830 ANCÍZAR, Manuel. Peregrinación de Alpha. Bogotá : Empresa Nacional de Publicaciones, 1956. P. 355356
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Antonio, la Tenería o Curtiembre al oriente, los barrios el Chorrerón, Hoyo Grande, Boqueroncito, el Tejar y el Cementerio al sur; y los barrios la Laguna, la Carnicería, el Tejar y la Cantera al occidente. Juan de la Fuente en sus crónicas folclóricas sobre los municipios de Santander, publicadas en 1963, también encontraría claras diferencias entre los barrios de Piedecuesta, aunque de índole gremial y productiva, y entre los barrios del norte con los del sur. Al hacer mención del título de Villa otorgado en 1810 escribe: ... Porque entonces se cultivaba ya la caña, así como la hoja del tabaco que la torcían para filmársela y para exportar; se cultivaba el fique, por lo que desde entonces la ciudad se diiñde en dos zonas, llamadas "Hoyo Grande" y "Hoyo Chiquito'': en la primera están los fabriquines de tabaco, y en la segunda, las fábricas de costales12. En 1983, los intentos de asociación al área metropolitana, la adopción de un código común de urbanismo y la estabilización en el nombre y espacio concebido política y tradicionalmente para cada barrio, conllevarían a ser delimitados formalmente a través de los acuerdos 035 (Septiembre 1°) y 037 (Noviembre 8) por medio de los cuales la ciudad quedó dividida en el barrio El Centro y los barrios San Antonio13, San Rafael14, Villanueva y San Cristóbal15 al oriente; los barrios Hoyo Chiquito, el Trapiche y la Tachuela 16 al norte; los barrios Monserrate 17, Hoyo Grande 18 y la Candelaria19 al sur ; y el barrio La Feria20 al occidente. En esa división de la ciudad, aún vigente, no se les dio a las nacientes urbanizaciones o conjuntos residenciales la condición de barrios21, ni tampoco se les asoció a ninguno de los ratificados, excepto los homónimos, por lo que se les concedió indirectamente la posibilidad de organizarse como tal. Es por ello que aún se reconocen legalmente como barrios las 11 divisiones tradicionales del casco antiguo, mientras las 65 urbanizaciones restantes, y las futuras, han adquirido y legitimado tal
12

DUARTE SALAZAR, José. (Juan de la Fuente). Acuarelas folclórícas de Santander. Bucaramanga : Imp. del Departamento, 1963. P. 134,140. 13 Al que se unirían los barrios El Molino y Chorrerón 14 Nombre dado al antiguo barrio obrero de la Cabecera del Llano al construirse en él un templo y erigirse la parroquia en advocación del arcángel San Rafael 15 Terrenos al costado occidente de la autopista entre la quebrada Soratoque y la de Villanueva, uniéndosele la Puerta de Juan Rodríguez 16 Unión de los terrenos del Llano de las Garras, del Llano de la Cantera y valle de la quebrada Soratoque 17 Unión de los barrios la Loma del Cementerio y el Cementerio 18 Renombrado en la década de 1990 como cañaverales ante el asocio malintencionado, obsceno y de menosprecio que se hacía con su nombre de origen colonial, a semejanza del barrio del hoyo existente al occidente de Girón. 19 Nombre dado en relación al límite con el terreno "La Candelaria" de Luis Enrique Figueroa en la ribera norte del río, agrupándose con él a los antiguos barrios el Chorrerón, el Saque y los Ojitos. 20 Unión de los barrios La Pesa o Carnicería, la Cantera, la Laguna y el Curtiembre. Su nombre se debe a la construcción de un coliseo de ferias junto al matadero o pesa. 21 UNIVERSIDAD INDUSTRIAL DE SANTANDER. Estudio de la infraestructura física del área urbana del Municipio de Piedecuesta. Bucaramanga: UIS, 1985. Vol. I.

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condición, e incluso han sido tenidos en cuenta para una posible división de la ciudad en comunas, gracias a su organización con una junta de Acción Comunal, un espacio claramente definido y una homogeneidad urbanística. Una década después, la noción de barrio se diseminó y bifurcó en todo asentamiento urbanístico, urbano o veredal-semiurbano, especialmente los conjuntos residenciales, las urbanizaciones y los condominios radicados, reconocidos y registrados por el Gobierno Municipal a través de la Oficina de Planeación Municipal. Hasta julio de 2011, La jurisdicción municipal de la cabecera urbana de Piedecuesta se dividía en 202 asentamientos organizados de la siguiente manera:
RELACION DE URBANIZACIONES -BARRIOS Y CONJUNTOS RESIDENCIALES DEL MUNICIPIO DE PIEDECUESTA A JULIO DE 2011 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25 26 27 28 29 30 31 32 33 SAN CRISTOBAL PAYSANDU (PROVICO) CIUDADELA SURATOQUE BELLAVISTA (COPROVICO) CIUDADELA LA ARGENTINA SUSAN CABECERA DEL LLANO NUEVO DIA NUEVA CANDELARIA MIRADORES DE LA CANTERA SAN MARCOS CASTELLANA LA CANDELARIA (CASAS) LAS DELICIAS El TRAPICHE DIVINO NIÑO (COOVAES) LA CALERA PINARES ALTO PRADOS DE VILLANUEVA PIEDEMONTE (CORFAMILIAR) SAN FRANCISCO DE LA CUESTA (MARVAL) QUINTA GRANADA EL REFUGIO CAMPO VERDE BUENOS AIRES-BARILOCHE-CHACARITA LA FERIA VILLAS DEL ROSARIO SAN CARLOS BRISAS DE PRIMAVERA I (ASOVIPOPULAR) LA COLINA EL PARAISO (COPROVICO) ALBANIA BARROBLANCO

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34 35 36 37 38 39 40 41 42 43 44 45 46 47 48 49 50 51 52 53 54 55 56 57 58 59 60 61 62 63 64 65 66 67 68 69 70 71 72 73 74 75 76 77 78 79 80

LA CANTERA-EL CERRO LA FLORESTA LA CANDELARIA (APARTAMENTOS) LA PRESENTACION VILLALUZ LA GLORIA AMARAL VILLANUEVA EL MOLINO QUINTAS DE GUATIGUARA SAN TELMO VILLAS DE NAVARRA (COLSERVICIOS) PASEO ALCALA SAN LUIS LAS CLARISAS LOS NARANJOS VILLANUEVA DEL CAMPO CAMINO DEL PARQUE TEJADITOS Y MIRADORES (GER. DE PROY. Y CASA CLUB) BOSQUES DE ARANJUEZ (CONARING) BRISAS DE GUATIGUARA (COVIPOP) TALAO CASAS Y PORTAL GUATIGUARA VILLAS DEL RÍO MACARENA SAN JERONIMO PALERMO I y II (H.G.) ZAFIRO HG CANEY EDIFICIO VILLA DE SAN CARLOS (CECOVICAR) PORTAL DE SANTILLANA (H.G.) COAVICONSA PASEO DEL PUENTE I (MARVAL) ALTOS DE GRANADA (INV. EL GRANADILLO) JUNIN II PORTAL DEL TALAO AP/TOS (GER. DE PROY.) LA CANTERA (NUEVO) LA RIOJA (H.G.) EDYMAR (ASODEVISSP) URB LOTES RUITOQUE GOLF COUNTRY CLUB (URBANAS) CABAÑAS WEST URBANIZACION LOS CISNES VILLAS DE CENAPROP- PIEDEMONTE III VILLA LINA HABITACIONES HIGUIENICAS -LA FERIA LA CIMA - RUITOQUE CONDOMINIO URBANISMO -EL LAGUITO ETAPA 4C RUITOQUE EL LAGUITO URBANISMO LAGUITO VILLAS RUITOQUE CONJUNTO RES-EL BALUARTE RUITOQUE CONDOMIN URBANIZACION PARAISO II ( COPROVICO) URBANIS 104 LOTES

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81 82 83 84 85 86 87 88 89 90 91 92 93 94 95 96 97 98 99 100 101 102 103 104 105 106 107 108 109 110 111 112 113 114 115 116 117 118 119 120 121 122 123 124 125 126 127

URBANISMO PUERTO MADERO - HG EXCAVACION Y MOV. DE TIERRAS LOCALES PORTAL DE SANTILLANA LEGAL 36 VIVIENDAS MZ R-URB SAN FRANCISCO 25 CABAÑAS EL LAGUITO RUITOQUE GOLF CONTRY CLUB RUITOQUE ALTOS DE YERBABUENA RUITOQUE PICO DEL AGUILA EL LAGUITO 4 ETAPA SUBAREA 13-24 (10 CABAÑAS) RUIOQUE EL LAGUITO SUBAREA 13 ( 9 CABAÑAS ) RUITOQUE RUITOQUE EL LAGUITO REFORMA PLANOS 22 CABAÑAS CALLEJUELAS PASO DEL PUENTE REFORMA MZ K, L, M, N PUERTO MADERO CONTR 4 CASAS MODEL Y CAMPAMENTO/ RES 249-04 JUNIN IV URBANISMO Y CONTRUCION BRISAS DE GUATIGUARA COVIPOP II ETAPA PAZ VIVIR HALCON DE GRANADA URBANISMO 105 LOTES PORTAL DE LA CANTERA URBANISMO BARRIO SAN FRANCISCO DE LA CUESTA MZ X BARRIO SAN FRANCISCO DE LA CUESTA MZ Z PASEO MADRID INVERSIONES LA PENINSULA UNIFICADO PAQUETE # 45 PARQUE CERRO DE LA CANTERA ANTEPROYECTO CORFAMILIAR FRENTE PASEO DEL PUENTE CERROS DE MEDITERRANEO /BARRO BLANCO VILLAS DE SANTA MARIA / URBANIZ / RDO 036-05 RESL 450-07 MARVAL PASEO DEL PUENTE LEGALIZACION VILLAS DE SAN JUAN PLANO URBANISTICO ACTUALIZADO PUERTO MADERO HG URBAN Y CONTR VILLA LINA URBANIUZACION HG 4 LOTES PORTAL DE BELEN - BARRO BLANCO /CORMODECO RDO 135-05 SAN FRANCISCO DE LA CUESTA MARVAL LOTES 20 PASEO DEL PUENTE MZ M-N CONTRUCCION MODIFICACION PORTAL DEL VALLLE I ETAPA MARVAL S.A BRISAS DE GUATIGUARA -AMPLIACION COVIPOP PORTAL DEL VALLLE II ETAPA MARVAL S.A PASEO CATALUÑA II ETAPA / VILLAS DE NAVARRA VILLAS DE SAN JUAN LEGALIZACION URBANISMO VILLA MARCELA / BARRO BLANCO JUNIN I ETAPA URBANISMO HG PAYSANDU / NORIEGA CAMPIÑO LTDA URB-LOS COMUNEROS ASOCOVIPI BARRO BLANCO PINARES DE GRANADA MOD PINARES CAMPESTRE / AREA URBANA SAN FRANCISCO DE LA CUESTA MODIF MZ K MARVAL S.A COND, BUENA VISTA GLOBO 1 A RUITOQUE CONDOM 110 LOTES URBAN MARVAL PASEO DEL PUENTE LEGALIZACION PORTAL DEL VALLLE II ETAPA MARVAL S.A PINARES CAMPESTRE AMPLIACION VIVIENDAS URBANISMO CONDOMINIO MEDITERRANEE- RUITOQUE LOS CEDROS /URBAN.Y CONST. Y MODIF. PLANOS AVIPNA

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128 129 130 131 132 133 134 135 136 137 138 139 140 140 141 142 143 144 145 146 147 148 149 150 151 152 153 154 155 156 157 158

SUBAREA 21 RUITOQUE GOLF REMANSO - BOSQUE ALTO RUITOQUE EL LAGUITO Y LAGUITO VILLAS RUITOQUE PORTAL DE TALAO GUATIGUARA / CINCA RDO 031-07 VILLA MARCELA / BARRO BLANCO AMPLIACION 2 CASAS PORTERIA KIOSKO DE JUNIN II ZONA SOCIAL HG PINARES CAMPESTRE -AMPLIACION PASEO DEL PUENTE II ETAPA MZ 1 Y 2 PASEO DEL PUIENTE II ETAPA MZ 6 Y 19 PORTAL DE LA HACIENDA -FRENTE A PASEO DEL PUENTE CERROS DE MEDITERRANEO /BARRO BLANCO ES NO, 102 LA DIVA / RAD. 941/2006 PAYSANDU / NORIEGA CAMPIÑO LTDA MODIFICACION SAN FRANCISCO DE LA CUESTA II ETPA MZ G,H,I,J ASOCIACION SOLIDARIA DESARROLLO DE LA MUJER ASOVICOPI PASEO DEL PUENTE II ETAPA MANZANA 3,4,5, OBRA NUEVA SAN FRANCISCO DE LA CUESTA MANZANA H OBRA NUEVA SAN FRANCISCO DE LA CUESTA MANZANA H ARANJUEZ II ETAPA CONARING MOLINOS DEL VIENTO I ETAPA -LA PENINSULA RUITOQUE LTDA LOTE 4 ARCAYOS/ URBANISMO 35 LOTES Y CASA VILLAS DE NAVARRA PASEO GALICIA / ANEXO VILLAS DE NAVARRA #45 BRISAS DE PRIMAVERA II URBANISMO Y CONTRUCCION PALCO BARROBLANCO ALFREDO /AMAYA URBANISMO /CONTRUCCION LOCAL 2 PISOS GIMNASIO QUINTA GRANADA / AREA URBANA PROMICASA S.A TALAO CASAS MODIF URBA Y CONTR RDO 439-07 LINCON RAMIREZ MARTINEZ Y CIA LTDA/ URBANISMO Y CONTRUCCION VILLAS DE NAVARRA PASEO GALICIA / ANEXO VILLAS DE NAVARRA #45 MARVAL PASEO DEL PUENTE MZ 7-8-17-18 URBANY CONT / LIC 466-07/ PALCO BARRO BLANCO URBANISMO Y CONTRUCCION /ALFREDO AMAYA LOTE GLOBO BUENAVISTA RUITOQUE 49 CABAÑAS PASEO DEL PUENTE MZ 23/24 URBAN Y CONTRU LIC 467-07 LICENCIAS APROBADAS EN EL AÑO 2008 PASEO DEL PUENTE MZ G,H,I,J URBAN Y CONTR RDO 113-08 PASEO DEL PUENTE MZ K.L.M.N URBAN Y CONTR RDO 114-08 PORTAL DE BELEN INCORPORACION CONTR AL URBAN RDO 626-06 LOT 4 LOS ARROYOS RUITOQUE CONDM/ URBAN Y CONTRUCCION / RDO 416-08 PASEO GALICIA RDO 469-08 MODIFICACION VILLAS DE NAVARRA MZ I HACIENDA EL MOLINO URBAN Y CONTRUC LA PENINSULA RDO 404-08 MODF VILLA MARCELA MODIFICACION LOTE 51 DE RDO 919-06 ENTR /NOV 1-07

159 160 161 162 163 164 165

LICENCIAS APROBADAS EN EL AÑO 2009 166 167 CALLEJUELAS II ETAPA MARVAL S.A / RDO 119-09 / ENTR 01-06-09 PORTAL DE BELEN MODIF PASA A PORTAL IMPERIAL /

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168 168-1 169 169-1 170 171 172 173 174 175 176 177

MARVAL SAN FCO GLOBO K 2 URB Y CONTR RDO 171-08 ENTR 03-06-09 TORRE DE SAN FELIPE / WILSON CHAPARRO RDO. 459/09 MARVAL SAN FCO GLOBO K 2 MODIF LIC URB 224-06 HERNANDEZ GOMEZ S.A / 14 LOCALES COMERCIALES Y UNA CANCHA NORIEGA CAMPIÑO / CAMELO RDO 099-09 / URBANI/CONTRU entr 03-08-09 PALCO BARRO BLANCO RAD 224-09 MODF ETAP I Y II TORRES DEL CAMPO VERDE / ÁREA URBANA / URB Y CONTR RDO 030-09 PASEO DEL PUENTE MANZANA 19 MARVAL RDO. 275/09 PASEO DEL PUENTE MZ 13,14,15,16 MARVAL RDO.276/09 PASEO REAL MARVAL RDO. 397/09 MODALIDAD OBRA NUEVA / DIC-23-09 VILLA SOFIA RAMIREZ MARTINEZ MODALIDAD URBA Y CONSTR VILLA LINA MZ- H,I,K,L HERNANDEZ GOMEZ RDO. 438-09

178 179 180 181 182 183 184 185 186 187 188 189 190 191 192

LICENCIAS APROBADAS EN EL AÑO 2010 HALCON DE GRANADA -FUND. PAZ Y VIVIENDA /JOSE NICANOR SILVA BOSQUEZ DE PIEDECUESTA- ISASER S.A. URBANISM. Y CONTRUCC. H.G. VILLA LINA, CASA MODELO RAD. 012-10 CALLEJUELAS APTOS. MARVAL S.A RAD. 463-09 AMPLIAC. MONTE REAL, CONST. ESMAR LTDA. RAD. 430-09 VALLE DE ROCAS-CONDOM.RUITOQUE, URBANAS S.A. URBAN. Y CONST. TORRES DEL CAMPO VERDE / ÁREA URBANA / URB Y CONTR RDO. 373-10 PALCO DE BARROBLANCO MODIFICAC. RAD. 385-10 CASA MODELO PALERMO I H.G. RAD. 308-09 CONDOM. CUNTRY COLORS , FRENTE A CATAY H.G. RAD. 113-10 PORTAL DE BELEN MODIF. AMPLIAC. PEDRO GOMEZ CONSTRUCTORA PORTAL DE BELEN MODF. RDO 439-10 PEDRO GOMEZ CONSTRUCTORA PORTAL DE BELEN OBRA NUEVA PEDRO GOMEZ CONSTRUCTORA VILLA LINA LOTES DEL 1 AL 12 RDO. 133-10 HERNANDEZ GOMEZ VILLA SOFIA MODIFICACION RDO 460-10 RAMIREZ MARTINEZ BARRIOS NO LEGALIZADOS (Información en cartelera) SAN PEDRO (al norte del Barrio Granadillo) GRANADILLO VILLA LISETH (parte alta de la vereda Granadillo) SAN SILVESTRE (Barroblanco) EL MIRADOR (parte alta del Acueducto de Piedecuesta) ASOVIPIES, VILLAS DE ANA LUCIA (Barroblanco) VILLAMAR (Barroblanco) ASOCOVIMPI (Barroblanco) NUEVA COLOMBIA (Guatiguará) VILLAS DE SAN JUAN (vereda Granadillo)

193 194 195 196 197 198 199 200 201 202

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CORREGIMIENTO DE UMPALÁ: CAÑONES DE LOS RÍOS UMPALÁ Y CHICAMOCHA22 PRIMEROS POBLADORES Según la tradición oral de sus gentes, esta región estaba habitada por los indios Guane. FUNDACIÓN No existe una fecha exacta de su fundación, pero la mayoría de versiones coinciden que ésta se llevo a cabo en 1834. Sus fundadores fueron Jorge Larrota y Pedro Gutiérrez. Su capilla fue la principal edificación de aquel momento. Fue techada con hoja de anacuma, planta muy abundante a orillas de la quebrada la Golondrina y a orillas del río. Río llamado de Aguas Claras, por la transparencia de sus aguas. Nombre que se asegura se le dio al pueblo para luego cambiarlo por el de Umpalá. En sus inicios estaba administrativamente organizada como denominaba aldea, pero en el último cuarto de siglo, fue ascendido a Parroquia y Municipio. Sus habitantes, con muy pocas excepciones, eran extremadamente pobres. Muchos de ellos tenían que ir a buscar trabajo como jornaleros por los lados de Bucaramanga y Rionegro. Entre las principales familias al finalizar el siglo XIX podemos mencionar a las conformadas por patriarcas como: Clímaco Ortiz, Enrique Larrota, Justo Manosalva, Diogénes Ordoñez, Basilio Moreno, Cornelio Larrota, Pioquinto Gutiérrez, Hipólito Pérez, Elías Moreno, José Ordoñez, Laureano Moreno, Gabriel Carreño, Cruz Moreno, Avelino Uribe, Ramón Rey, entre otros. Como anécdotas especiales es de referencia el pleito que sostuvo el párroco Ramón Buenaventura Naranjo Villarreal y su feligresía con el terrateniente de la época, señor Diógenes Ordoñez, quien trató de apoderarse del cementerio viejo. Este cementerio estaba ubicado sobre la parte occidental del pueblo, colindando con el río Umpalá. Por está razón se vieron en la necesidad de construir un cementerio nuevo, el cual fue dado al servicio en el mes de junio de l889. Se nombró como sepulturero al señor Hipólito Pérez, con un sueldo mensual de $ 20 pesos, más una bonificación de 20 centavos por cada muerto que enterrará. Igualmente al comenzar la guerra de los Mil Días Umpalá fue paso obligado de los ejércitos en contienda. Quienes al principio llegaban con numeroso ganado para sacrificarlo, llevándose la carne de mejor calidad, dejándole a sus habitantes una buena parte de ese apetitoso alimento. Por este motivo se sentían muy contentos que hubiese empezado la guerra, ya que permanentemente tenían carne en abundancia. Al pasar el tiempo y proseguir la guerra, se agotaron tanto los alimentos que cada vez que llegaba un batallón eran saqueadas todas las viviendas en busca de comida.
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Monografía ganadora del Concurso Historias de Mi Barrio (1999-2000) con el título “BREVE RESEÑA HISTÓRICA DE UMPALÁ” a nombre de la Junta de Acción Comunal La Urgua, Corregimiento de Umpalá, Representada por José Rosario Gutiérrez (coordinador del Comité de Educación).

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Al quedar sin ninguna provisión alimenticia sus habitantes se veían obligados a sobrevivir consumiendo agua hervida con sal y corozos asados. La sal era uno de los alimentos que mejor debían ocultar, pues era de los víveres más codiciados por los soldados. Una de las personas que participó activamente en la guerra y que regresó con vida a su tierra fue el señor Clímaco Ortiz, a quien llamaban El General. UMPALÁ Y SU RECORRIDO HISTÓRICO EN EL SIGLO XX Al finalizar la guerra los umpaleños se hallaban en extrema miseria. En sus campos desolados florecía el hambre como pan de cada día. Poco a poco se fueron recuperando y sus campos nuevamente fueron cultivados. Su vida retornó a la normalidad, y para los gamonales del pueblo, empezó una época de prosperidad comercial al reactivarse nuevamente el paso de arrieros que transitaban diariamente de García Rovira a Bucaramanga y visceversa. Florecieron por doquier los famosos guarapos, lo mismo que unas cuantas tiendas, restaurantes y hospedajes para los arrieros; potrero y pesebreras para sus mulas. Abundaba en gran medida los alimentos. La región producía suficiente comida y a esto se agregaban los productos que llegaban de García Rovira: quesos, huevos, arveja, trigo, ovejas y cerdos. Todo era aparente prosperidad y tranquilidad para sus habitantes, aunque en sus veredas, con muy contadas excepciones, la pobreza continuaba siendo muy extrema. En el año de 1917 fue construido el Palacio Municipal. Por decisión del señor alcalde fueron usados como mano de obra no calificada para su construcción a todos los presos que en ese momento se hallaban retenidos, junto a las demás personas que cometían cualquier infracción en contra de la ley, por menor que está fuera. Fue construida de dos plantas en una de las esquinas frente al parque. Hoy todavía se encuentra en su forma original, aunque presenta algunas averías, fruto del paso de los años y del abandono a que ha sido sometida. A partir de la década del treinta, sus gentes empezaron a sentir los rigores del fanatismo político. Fanatismo que poco a poco se fue acrecentando gracias a su ignorancia, en forma similar a lo que sucedió en el resto del país. En la década del cuarenta se conformó una banda armada de origen conservador, proveniente del sureste del Municipio, que azotaba a las familias contrarias en política y protagonizaba escaramusas con la policía. A estas alturas su prosperidad comercial ya había muerto... su única razón consistía en que no volvieron a transitar por sus caminos los numerosos grupos de arrieros provenientes de García Rovira. Se acababa de dar al servicio la carretera que comunicaba directamente a Málaga con Bucaramanga. A partir de ese momento, Umpalá fue muriendo como una delicada flor marchitada por el sol. Solo quedaron sus pedregosos caminos, con largos y profundos callejones; como mudos testigos de una época que no se repetirá jamás.

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TRADICIONES POPULARES COSTUMBRES RELIGIOSAS Desde el siglo XIX ya se rendía culto a Nuestra Señora de los Dolores como patrona de la parroquia. Posteriormente también se empezó a rendir culto a San Pedro, celebrando su fiesta con gran pompa y solemnidad el 29 de junio. Es importante destacar la fe y religiosidad que caracterizó a este pueblo durante gran parte de su vida: la asistencia a la santa misa, sus procesiones, pago de diezmos y primicias, recolectas para financiar sus fiestas religiosas, muy especialmente la fiesta de San Pedro, los novenarios cuando fallecía algún ser querido, y la misa por las ánimas del purgatorio que se celebraba todos los años en el cementerio, el día primero de noviembre. COSTUMBRES POPULARES Algo que permaneció durante gran parte de su historia fueron las famosas ventas de guarapo. De entre estas podemos destacar la guarapería de la casa de Baranda y la guarapería de Belén Figueroa. Esta última ubicada en la casa de El Espino, a 30 minutos del casco urbano, al terminar una empinada cuesta. Para preparar el guarapo doña Belén tenía que cargar el agua en calabazos por otra empeñada pendiente desde el río Manco. Cuando los arrieros ascendían a este lugar encontraban un verdadero oasis en medio del desierto, el guarapo les parecía como un elixir divino que reconfortaba su cuerpo y les calmaba sus penas. La última guarapería que existió y que los umpaleños recuerdan con mucho cariño, por la calidad de su bebida, fue la de doña Anastasia Moreno. Esta funcionó hasta la década del año setenta. Tomar guarapo era un honor. Prácticamente no se encontraba un solo varón que no conociera los efectos que este producía en su organismo. No había distinción, lo tomaba desde el bobo del pueblo hasta el señor cura y el señor alcalde. Se decía jocosamente que el guarapo estaba bien fermentado cuando tumbaba moscas. FIESTAS POPULARES Dentro de los acontecimientos más dignos de resaltar fueron sus famosas fiestas populares. Estas se celebraban como complemento de la fiesta de San Pedro, su santo patrono. Durante tres días seguidos se bailaba, se ingerían bebidas alcohólicas, se hacía la despescuezada de gallos y se consumía el plato típico de la región: el cabro sudado con su exquisita pepitoria. Al son de tiples y guitarras y de la Banda de las Cinco Cosas, dirigida por Cipriano Meza, la gente echaba sus penas al viento, se olvidaba de sus penurias y disfrutaba plenamente de su jolgorio. CELEBRACION DE LA FERIA CAPRINA En la década del año sesenta se adicionó a sus fiestas populares la realización de la feria caprina. Allí se daban cita los principales criadores de cabras de la región. Se premiaba al mejor corral y a los mejores ejemplares individualmente. Como fruto de este evento la Secretaría de Agricultura Departamental estableció un puesto de monta, con el objeto de mejorar la raza.

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Para esta época, además de los tradicionales conjuntos de cuerdas y de la banda de las Cinco Cosas, se traían conjuntos musicales de Bucaramanga, destacándose entre otros la orquesta Playa Blanca. Poco a poco el ánimo de la Feria fue decayendo y para comienzos de la década del setenta dicho evento llegó a su final. PERDIDA DE SU CABECERA MUNICIPAL Corría el año de 1976, año que se puede considerar como uno de los más nefastos para este pueblo. En esta época se hallaba como Gobernador de Santander el señor Rafael Ortiz Gonzáles, oriundo del corregimiento de Santa Bárbara, pero con raíces familiares en Umpalá. Pueblo que en cierta medida le había ayudado a costear sus estudios en la capital de la República, pues su tío Ismael Ortiz periódicamente realizaba colectas públicas . La gente le colaboraba de muy buena gana, pues en ese momento era el primer descendiente de umpaleños que se estaba preparando para recibir el título de doctor. Paradójicamente este mismo señor, siendo Gobernador del Departamento presentó la ordenanza por la cual se trasladaba la cabecera municipal de Umpalá al corregimiento de Santa Bárbara. Ordenanza que obviamente fue aprobada, quedando Santa Bárbara como cabecera municipal, y Umpalá junto con Pescadero como corregimientos del Municipio de Piedecuesta. En el mes de febrero de 1977, Santa Bárbara envió una comisión de sus habitantes para hacer el traslado físico de sus archivos, sus muebles y sus enseres. Hasta ese momento, antes de ser desmembrado, Umpalá tenía una población aproximada de 3500 habitantes y una extensión de 420 kilómetros cuadrados. Limitaba con Piedecuesta, Los Santos, Aratoca, Cepitá, San Andrés, Guaca, Silos y Tona. Después de esa hecatombe sus gentes comprendieron lo que habían perdido y trataron de demandar dicha ordenanza, pero todo fue en vano, ya no había nada que hacer. SU VIDA COMO CORREGIMIENTO Después de perder la Cabecera Municipal, los umpaleños reconocieron que si querían sobrevivir como corregimiento debían empezar la construcción de obras que les representara alguna alternativa de desarrollo. Fue precisamente cuando se empezó a pensar en serio en la construcción de su carretera. Obra que prácticamente estaba iniciada desde hacía casi veinte años atrás con la construcción de un puente sobre el río Manco, a éste había que agregarle la construcción de un nuevo puente sobre el río Umpalá, el cual fue construido a la mayor brevedad posible, siendo doña Elisa Arenas de Barón Presidente de la Junta de Acción Comunal. También para este mismo período se logró la electrificación del pueblo, la cual vino a mejorar la calidad de vida de las familias que habitaban el casco urbano. Pero la mayor ilusión seguía siendo la construcción de la carretera. Aunque su trayecto era muy corto seis kilómetros, la topografía montañosa dificultaba en gran manera su realización. A esto había que agregarle la absoluta carencia de recursos económicos para tal fin. El 6 de enero de l983 la comunidad dio un gran paso a favor de la obra, se creo el comité Pro-carretera El Salado-Umpalá.. Su objetivo como el nombre lo indica era la construcción de la carretera hasta el casco urbano del corregimiento. De él es de especial mención

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Porfirio Vera Barón, quien fue una de las personas más colaboradoras en ese momento, lo mismo que posteriormente cuando se empezó a ejecutar la obra. La primera Junta Directiva del mencionado comité quedó integrada de la siguiente manera: Presidente: Alberto Larrota Forero Vicepresidente: José Rosario Gutiérrez Tesorero: Moisés Porras Silva Revisor Fiscal: Jairo Guerrero Secretaria: Práxedis Pérez Este puñado de personas, con el apoyo de un pequeño grupo de hijos del pueblo y del inspector de policía, inició su trabajo con el objetivo inmediato de allegar recursos económicos. Se hicieron dos tipos de gestiones: la primera una colecta pública entre sus habitantes y los hijos de Umpalá que se hallaba viviendo en diferentes partes del país. La segunda gestión consistió en buscar recursos del gobierno en sus diferentes niveles. Las dos alternativas funcionaron, pero no en la medida que se esperaba. La mayoría de la gente eran muy escépticas y no creían en la realización de la obra. Tan solo unos pocos creyeron en ella. Posteriormente, y poco a poco, fueron creyendo y se fueron vinculando aportando dinero o mano de obra. La segunda alternativa tuvo muchos tropiezos . En sus primeros años solamente el Dr. Jorge Sedano González, Representante a la Cámara, incluyó pequeñas partidas en el Presupuesto Nacional, con las cuales se avanzó los primeros kilómetros. Posteriormente siendo Alcalde de Piedecuesta Zoilo Santamaría Otero, consiguió otra pequeña partida para su continuación. Se terminó siendo el Dr. Luis Jesús García Rangel Alcalde del Municipio y el Dr. José Danilo Rodríguez como integrante del Concejo Municipal. Este último, hijo de Umpalá y persona que colaboró en gran medida gestionando recursos para la realización de la obra. El 20 de Julio de l989, siendo la una de la tarde, entró triunfante el buldózer por la calle principal de Umpalá. Sus habitantes explotaron en júbilo...se acababa de hacer realidad un objetivo, que seis años antes parecía un sueño irrealizable, en el que muy pocos creyeron en ese momento. Supuestamente se abrían para este pueblo las puertas del desarrollo que tanto anhelaba. En ese momento se destacaban como directivos del comité Pro-carretera: Julio Orduz, Luis Moreno, Gustavo Barón, Luis Carlos Larrota y José Rosario Gutiérrez. Este último se desempeñaba como Inspector de Policía. Mención especial, como colaborador de esta obra, merece Carlos Julio Bohórquez, hijo adoptivo de Umpalá y propietario del buldózer que construyó la vía. Fue la única persona que visionó su trazado y que se arriesgo a construirla. Es importante anotar que la carretera era tan solo una trocha, con unas pendientes muy pronunciadas y estrechas por donde tan solo cabía un campero, o una pequeña camioneta. Como dato curioso hay que anotar que se construyó en promedio un kilómetro por año. Su inauguración se realizó con gran pompa y alegría los días 11, 12 y 13 de noviembre de 1989. Se bautizó como la Fiesta del Retorno, y efectivamente regresaron un gran número de sus hijos que habían emigrado desde hacía muchos años. Con esta fiesta se revivió efímeramente su fiesta caprina, participando la mayoría de capricultores de la región. Durante esos tres días sus gentes disfrutaron de una verdadera fiesta. Hubo ternera a la llanera, bailes populares, bebidas alcohólicas como la tradicional de chicha, lo mismo que el guarapo y se degustó por doquier el exquisito cabro sudado con su deliciosa pepitoria.

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Nunca antes en Umpalá se había reunido tanta gente. Propios y extraños se mezclaron en una verdadera integración de alegría, celebrando la inauguración de la obra y el reencuentro con sus viejos amigos. En ese mismo año se creó la Cooperativa Integral de Umpalá. Está tenía como fin aglutinar a los campesinos del corregimiento para que en una forma organizada comercializaran sus productos y a la vez compraran a un menor precio los artículos de primera necesidad. La idea era muy buena pero estaba muy distante de la realidad. Por más que su Junta Directiva y el Gerente trataron por todos los medios de trabajar para sacarla adelante, no pudieron vencer el individualismo y el conformismo. Por otro lado no fue posible conseguir recursos económicos para poder desarrollar una buena labor, a pesar de que se tocaron casi todas las puertas. El fatídico estigma de los pobres: no habían bienes raíces con que responder. Tampoco se consiguió auxilios o donaciones de ninguna entidad (nacional o extranjera) a pesar de múltiples solicitudes. Con los escasísimos recursos de los asociados era imposible desarrollar una exitosa labor, por lo tanto, la Cooperativa solamente pudo prestar el servicio de consumo. Sin tener en cuenta esta situación su Asamblea General exigió que a cada asociado se le debía abrir un cupo de crédito equivalente al monto de sus aportes. Por otro lado la normatividad vigente exigía un contador público como Revisor Fiscal lo cual era una carga muy onerosa económicamente para la Cooperativa. En resumen y con todos estos antecedentes la entidad no aguantó más y después de tres años hubo que liquidarla. Durante este período se desempeño como Gerente el señor José Rosario Gutiérrez. Quien prestó este servicio completamente ad honorem. En marzo de 1993 se realizó una importantísima reunión en el local de la Escuela. Esta reunión fue dirigida por el profesor Marcelo Osorio. Por primera vez en toda su historia se ofrecía la posibilidad que el campesino, sin tener que desplazarse a la ciudad, realizara su bachillerato. Este programa se denominaba Bachillerato en Bienestar Rural SAT. Mediante un práctico sistema de cartillas, el campesino podía estudiar en su propia casa y solamente se reunía en grupo con el tutor, durante uno o dos días. Este programa lo trajo a Piedecuesta el señor Alcalde Municipal, Licenciado Alfredo Camargo Acevedo, instaurándolo como una verdadera solución educativa para los habitantes del sector rural. Esta reunión generó grandes expectativas y de inmediato se empezó a elaborar la lista de los posibles estudiantes. Rápidamente se conformó un grupo de 42 estudiantes entre niños, jóvenes y adultos. A este grupo se le asignó como tutora a la señorita Rocío Rincón y se comenzó a estudiar sábados y domingos, pero los domingos por diversas causas no asistían todos los alumnos, motivo por el cual se continuó estudiando solamente los sábados. Entre los principales aspectos positivos de este programa podemos destacar los siguientes: - La mayoría de estudiantes tenía un gran complejo de timidez el cual poco a poco se fue superando. - Un alto porcentaje de los estudiantes no tenían el quinto grado de educación básica primaria, por lo cual se trabajó varios meses en su nivelación y posteriormente se presentó un examen presencial para otorgarles el respectivo certificado. - Se aprendieron nuevas técnicas de cultivos y cuidado de animales. - Se conocieron e infundieron los valores fundamentales del comportamiento humano.

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El grupo SAT fue quién promovió dentro de la comunidad la necesidad de trabajar por un proyecto de electrificación rural para toda la región. Proyecto que ya se encuentra cofinanciado por el estado y beneficiará a 87 familias campesinas. Como principales tropiezos se pueden señalar: - La carencia de recursos económicos para la compra de las cartillas. - La gran distancia que tenían que recorrer los alumnos para asistir a clase. - La falta de tiempo para realizar las tareas en casa - La deficiente preparación recibida en la escuela primaria Estos y otros obstáculos que no son de mencionar fueron las principales causas para que poco a poco fuera disminuyendo el número de alumnos, quedando reducido a tan solo cuatro personas. Como conclusión, se puede deducir que Umpalá en los albores del siglo XXI no da indicios de mejoramiento alguno y por el contrario parece que cada día será mayor su decaimiento, a no ser que sus habitantes despierten y tomen conciencia que el progreso o el atraso de un pueblo depende de quienes allí viven.
PUEBLITO DEL RECUERDO
Clavado al píe de los cerros se encuentra mi pueblito sumido en la nostalgia en olvido está, añorando a sus hijos que un día lo abandonaron muy lejos se marcharon y no volvieron más. I Viviendo en el recuerdo de aquellos tiempos idos cuando por sus viejas calles todos vieron pasar, arrieros con sus mulas que de García Rovira iban a Bucaramanga en ruta comercial. II Con sus famosas tiendas y ventas de guarapo hospedaje y potrero Umpalá vivió, una vida tranquila sumida en un letargo que solamente el tiempo un día despertó. III Al paso de los años muchas cosas cambiaron y el destino implacable sus leyes aplicó, sus viejos dirigentes en nada le ayudaron explotaron al pueblo y el pueblo se acabó. IV Sus calles empedradas son el mudo testigo del paso de la historia que nadie le escribió, esta escrita en sus casas en su iglesia y su río y allá en el cementerio que el tiempo sepultó. V Cual roble agonizante nuestro pueblo nos llama y a gritos hoy nos pide en esta soledad, que unamos nuestras fuerzas y le demos la vida que los que ayer vivieron no le supieron dar. Autor: José Rosario Gutiérrez

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VEREDA PAJONAL – MONTEREDONDO: LA MESA DE GÉRIDAS Y RÍO DE ORO23 Nuestra vereda se llama Monteredondo. Hasta hace seis años pertenecía a un gran territorio o vereda que aún es llamado Pajonal. La llamamos Monteredondo porque cuando nuestros abuelos compraron estas tierras así ya se le llamaba. Doña Mercedes Díaz matrona de la familia Cáceres cree que se le llama así porque en la parte más alta de la vereda: ...Hay un bosque de monte alto, bien alto, bien crecido, y por allí (oriente) hay loma y por allá también (occidente), y esta el bosquecito ese en el medio. Allá se metían los cazadores y se perdían en ese monte.... Era un bosque de monte alto, bastante alto, y eso era montaña para arriba, para abajo si había monte pero ya más bajito...Por aquí en esto era meros pajales, halechales, y cortaderales, eran meras lomas sin casas...pero ese monte si era alto, todavía hay monte aunque han tumbado un poco.(ENTREVISTA a Mercedes Díaz, con
Comentarios adicionales de María del Transito Cáceres . Finca El Granado- Vereda Monteredondo, 20 Noviembre 1999)

Los límites naturales de la vereda son por el oriente la ribera occidente de la quebrada Suracá . Esa quebrada la usamos para pescar, regar, sacar arena y para el baño. Por el norte todos los terrenos por en medio de los cuales continua la quebrada Suracá , a la cual se le une la quebrada Monteredondo, también llamada la Horqueta, y desemboca en el Río de Oro. Los propietarios de ese sector utilizan las quebradas también para regar, pescar y para el baño. Por el occidente la vereda continúa por el Río del Oro, y luego asciende por los límites municipales con Girón hasta la cima con la Mesa. Por el sur la vereda linda a través de la cima de la Mesa con la vereda Mesitas. En este sector nacen las quebradas la Cañabrava, el Higuerón, el Caracolí, la Candelaria y los Mangos. Todas las quebradas se unen al río de Oro. Ese río lo usamos para sacar arena, para regar, pero no sirve para el baño por estar contaminado de las basuras y el estiercol de Piedecuesta. Dicen que el río se llama así porque de él sacaban oro los españoles. La forma común de propiedad es minifundios, aunque existe un latifundio de propiedad de los Rondón , y una hacienda productiva llamada la Candelaria que antes hacia parte de la hacienda Malpaso. El terreno de la vereda es inclinado, lo que a su vez nos permitido asociar el pie o base de la vereda con la familia Gómez, con parte de la familia Cáceres y la hacienda la Candelaria. La falda o parte media de la vereda es ocupada en su mayoría por la familia Cáceres y su antigua finca el Granado. La cima o parte alta es ocupada en su mayoría por la familia Rondón.
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Monografía ganadora del tercer lugar con el título “Monteredondo” a nombre del Consejo Estudiantil de la Escuela Rural Pajonal (1999), representado por la estudiante Maria Cristina Becerra.

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Por la familia Gómez entendemos los herederos del señor Enrique Gómez, quien obtuvo la propiedad de esas tierras a través del repartimiento que se hizo de la hacienda de don Carlos Figueroa por el INCORA. Ello usan la tierra para cultivar yuca, maíz tabaco, ahuyama , caña de azucar, frijol y tomate, y para criar vacunos, camuros, cachamas, mojarras, bocachicos, gallinas, piscos, palomas y patos.Aunque también han vendido algunas partes a los señores Hugo Serrano y José Solimán entre otros, quienes por lo general le han dado al suelo un uso decorativo, o sea para hacer casas, para sembrar prados, jardines y árboles frutales. Son miembros y herederos de tierra en esta familia: María, Eduardo, Adolfo, Lilia, Esperanza, Oliva, Marina, Gladys (difunta), Mercedes y Rodrigo (difunto) Gómez Guevara. Por la familia Cáceres entendemos los herederos del señor Candido Cáceres. La nona Mercedes dice que: ...El señor Acevedo era el patrón de nosotros en Malpaso, él compro y loteo toda esa loma. La loma se la vendió a los pobres a como le pagaran, y por eso nosotros pudimos comprarle este tiraje de loma, nosotros le pagamos dándole gallinas, dándole el ganadito que teníamos... ...Los antiguos, las personas que vivían en las haciendas eran gente muy pobres, ninguna tenía un lotecito. Ahora el cual más tiene unos metros de tierra. (Ibid.) Los Cáceres usan la tierra que heredaron para cultivar yuca, frijol, maíz, ahuyama, habichuela, tabaco, pepino y árboles frutales, y para criar vacunos, camuros, cabras, gallinas, patos, gansos, piscos, marranos, mojarras, cachamas y conejos. Han vendido algunas partes de su herencia a los señores José Dimas, Juan Francisco Mantilla, Dr. Jorge Moreno, Germán Gutiérrez y Gilberto Díaz entre otros; esos nuevos propietarios y vecinos han querido usar el suelo también para actividades o construcciones campestres, para hacer galpones, cocheras, cultivar yuca o reforestar con árboles frutales. Son miembros y herederos de esta familia: José Domingo, Isabel, Daniel, Carmen, Onofre, Emilio, Ramiro, Luis Jesús, Delfina, María Luisa, María del Transito, Benjamín, Ana Mercedes (difunta) y Simón Cáceres Díaz. Por la familia Rondón entendemos los herederos del señor Julían Rondón. Ellos usan la tierra para cultivar habichuela, pepino, tabaco, alverja, frijol, ahuyama. maíz , calabaza y frutales, y para criar vacunos, camuros, gallinas, patos, piscos, cerdos, mojarras y cachamas. También han vendido algunas partes de su herencia dándosele un uso campestre o para la cría de conejos y pollos. Son miembros y herederos de esta familia: Rubén, Ramiro, Isabel, Mirian, Carmén, Juan y Jesús Rondón Badillo. Por su cantidad y tradición los cultivos más sembrados en la vereda son: La yuca, que se cosecha en 12 meses, siendo usadas como herramientas la pica, azadón, barra y surtidor. El maíz, que se cosecha en 3 meses, son sus herramientas el tractor o la pica, palanca de siembra, fumigadora y surtidor. La habichuela y el frijol, que se cosechan aproximadamente en 3 meses. Son sus herramientas el azadón, palanca, barra, fumigadora y surtidor. Las frutas se cosechan en 6 meses. Son sus herramientas el azadón, pica, pala, barra y manguera.

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Los animales más criados en la vereda son: Pollos, que se venden a los 1,5 meses (los de galpón y a los l2 meses los criollos), son sus mayores cuidados vacunarlos, alimentarlos con concentrados, desinfectar el galpón, no estresarlos y no dejarlos amontonar. Peces de estanque, que se venden de los 9 a 12 meses, son sus mayores cuidados el desinfectar su pozo, mantener oxigenada el agua, alimentarlos con concentrado y separarlos sexualmente. Cerdos, se venden de los 2 a 3 meses. Sus cuidados son mantenerlos limpios y alimentarlos con concentrados o aguamasas. Nuestros padres y abuelos además de usar los montes para cultivar o usar los frutos silvestres, también han usado los árboles y arbustos para subsistir: ...El monte se ha utilizado para sacar madera, para hacer las casas (el techo de las casas), leña para cocinar... y cascaras de pedralejo. ...Para leña se vendía de lo que saliera: Cucharo, Jaguito y Carnervaca. Carnevaca casi tampoco porque eso es leña muy maluca, una leña floja como la leña de Caracolí... Para la madera de las casas era jaguito, cucharo y maíz tostado. Jaguito es un arbolito que así lo han llamado toda la vida, es una madera dura y liviana. El cucharo es una madera dura y muy pesada. El maíz tostado también es una madera muy pesada pero dura, que aguanta para los techos y para las obras... ...La leña se picaba de los montecitos y se bajaba en mulas hasta donde salían las maquinas.(Ibid.) El mal uso de los recursos naturales ha traído consigo problemas ambientales para la vereda. Por ejemplo los predios más deforestados por insuficiencias en abonos son los de los Rondón, los predios más talados y quemados para ampliar las áreas de cultivo son los de Ramiro Rondón, Gilberto Aza, Miguel Carreño, Luis Jesús Cáceres, los predios más erosionados por apertura de carreteras o explanaciones son los de José Soliman y Gustavo jurado y los predios que más contaminan las aguas con basuras, estiercol de animales o químicos son los de Rubén Rondón, Isabel Cáceres y Carmén Rondón. Además de la tala y la quema el monte redondo se ve amenazado con una práctica mucho más destructiva pues buscando otras alternativas de trabajo se ha renovado la producción de carbón de leña. Al respecto cuenta doña Mercedes: ...pues ahora si esta Benjamín (Cáceres) por allá en esa vaina tumbando por ahí palos pero es para descubrir, porque como la leña no la compran, o si la compran la pagan mucha barata, ellos inventaron tumbar y quemarla en carbón. En vez de venderla en metros la venden encostalada. Para hacer el carbón eso pueden hechar de todo palo pero no sirve el caracolí, el carnevaca ni el sanquemecho porque hacen la brasa y se apagan, sale un carbón muy malo, muy flojo. Por lo general hechan cucharo, jaguito, maíz tostado, clavito, huecesito, tubo de hierro, mulato y corazón que son palos muy duros.(Ibid.) La tradición carbonífera se remonta al año en que don Julián Rondón compro su finca y la dejó al cuidado de don Cándido Cáceres y sus hijos, quien a su vez se dedicó a la extración del carbón y no de la leña del monte porque:

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...Toco eso porque de allá no se podía vender la leña cargada en mulas hasta Piedecuesta. En cambio el carbón se le echaban cuatro o seis bultos a una mula y los llevaba a Piedecuesta, y entonces se hacía más del carboncito que de la leña. Don Julián no trabajó en eso, quien inició la quemanza del carbón fue mi esposo. El busco un viejito que quemaba carbón en la Mesa, lo trajo, y él fue el que le enseño. Él hizo las pampas y empezaron a quemar carbón durante año y medio, hasta que compramos acá la finca y mi esposo volvió a hacer el intento de quemar carbón...eso sí también durante poquito tiempo. Poquito tiempo porque el tenía un cosechero que sabía todo eso de quemar carbón, tumbar madera y le ayudó mucho a tumbar monte y a sembrar. Y al irse ya no saco más carbón, ni tumbó más monte. ( Ibid.) Las plantas silvestres que aún existen son hierbas y pastos como la guinea, pursia, tísica, pategallina, paja, rabo de zorro, elefante, bracharia, estrella, cortadera, etc. Arbustos como el helecho y especies sin nombre, y árboles como el cacao, guayabo, curo, mataratón , guadua, cañabrava, pumarroso, y maderas como el caracolí, cedro, cucharo, higuerón, jaguito, etc. Los animales silvestres que aún existen son guacharacas, pavas, chulos, pericos, guañuces, azulejos, cacaos, armadillos, faras, zorros, osos hormigueros, ñeques, cuerpo espinos, ardillas, conejos, cangrejos, culebras, sapos, murcielagos, lagartijas, tortugas, tinajos, buhos, cucarrones, lombrices y hormigas. De ellos algunos son muy apreciados por ser comestibles como los armadillos, hormigas culonas, osos, guacharacas y faras. Pero todas esas plantas y animales del monte están amenazados a desaparecer en el fúturo, porque como se imagina la viuda de Don Cándido Cáceres: ...esto será un pueblo y acabaran todos los montes que hay, con toda la arborización que hay. Y me sigo porque donde van construyendo una casa van tumbando los ruedos, y entonces va quedando todo destapado... entonces irán quedando lomas destapadas y un caserío. (Ibid.) Es de anotar que en nuestra vereda también existen artesanos. El señor Luis Alejandro Guevara en fabrica sacos de fique y cabuya, y el señor Luis Desiderio Díaz fabrica casas de pesebre en helecho, entre otros. También nuestras mamás saben preparar ricos platos de cabro, mute, pisco, sancocho, gallina rellena, pepitoria, chicha, masato, ponque, tortas y dulces de frutas. Los atractivos turísticos que existen en nuestra vereda son el pozo azul (Quebrada de los Montes), Cueva del Indio, el bosque de Onofre Cáceres y la hacienda La Candelaria.

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BARRIO LA PESA - LA FERIA: MATARIFES Y ARTESANOS24

INTRODUCCIÓN Mi participación en el Concurso HISTORIAS DE MI PUEBLO, está versado en El Barrio LA FERIA de Piedecuesta; y consta de 46 páginas, todas con biografías, hechos reales y anécdotas a través de una investigación hecha por el autor en diferentes épocas con habitantes del sector. BIOGRAFÍA DEL BARRIO LA PESA - LA FERIA El barrio La Pesa, nació con Piedecuesta y en 1978 - 82, en el Gobierno de Julio César Turbay Ayala es cambiado su nombre por el de Barrio La Feria, por ser allí el centro a donde llegaban los circos, y espectáculos recreativos que visitaban esta población. Situación del barrio la feria en piedecuesta. El Barrio La Feria, de Piedecuesta, está comprendido desde la Calle 6 a la Calle 11 y de la Carrera primera a la quinta. Sus límites son: • Por el ESTE: con el Barrio Monserrate • Por el OESTE: con el Barrio La Tachuela • Por el NORTE: con la casa de Menores Victoriano de Diego y Paredes y la Casa de Mercado Central • Por el SUR: con las Urbanizaciones La Cantera y El Cerro y con las quebradas Barroblanco y Mata de Guadua. Los servicios de agua y luz se vieron en este sector en 1936. En la década de 1970 a 1980 debido a la expansión del barrio se acrecentaron los problemas sanitarios y sociales al lugar, así como también su desarrollo de civilización. La construcción de viviendas en el barrio La Feria, es muy antigua ya que fue uno de los primeros en construir ranchos de paja y bahareque y las familias que allí residen son sus dueños porque han venido pasando de generación en generación y las consideran invaluables por sus recuerdos, su situación o localización y aspecto arquitectónico. Los terrenos existentes eran poco apetecidos debido a los siguientes factores: - Estar situados cerca al Cerro La Cantera, donde es muy erial. - Allí se encontraba la zona de tolerancia y cantinas que lo denigraban. Por el matadero municipal encontrarse en malas condiciones higiénicas, provocando contaminación ambiental. - Por el terreno ser desigual, los constructores no se le medían a urbanizar
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Monografía ganadora del segundo lugar con el título “En el barrio La Feria, Nació Piedecuesta” a nombre del poeta, periodista e historista Germán Valenzuela Sánchez (“Picapica”, “Plinio Pilarica”). Por no corresponder con los propósitos del concurso se excluyeron los poemas: En la feria, nació Piedecuesta; Reyertas de barrio; El bohemio; Mascando nubes; Mi barrio, ya no es mi barrio

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A la Junta de Acción Comunal del barrio en mención que contaba con 71 socios le fue otorgada la Personería Jurídica por Resolución 001720 del 3 de julio de 1979 por el Ministerio de Gobierno y reformados posteriormente sus estatutos mediante Acta No. 35 del 24 de abril de 1988, diligencias hechas por don Pedro Rincón Nieto, como presidente de la junta y sus demás miembros, por medio de la cual se ha logrado la pavimentación de todas las calles, alumbrado público, polideportivos, parque infantil, mejoramiento de la planta física de la Concentración Balbino García, que fue construida en 1970 a 1981 y que logró el Premio Inravisión. En este mismo sitio funcionaba la zona de tolerancia y por gestión del mismo Pedro Rincón y sus vecinos ante doña Nidia Quintero de Turbay, primera dama de la nación en esa época y Monseñor Héctor Rueda Hernández, lograron en 1981 la orden de desalojo de ese lugar de corrupción y la destitución de Ariosto Santander, alcalde, por la negligencia de sacar el antro del lugar. En cuanto a los servicios públicos, cuenta este barrio, con agua, luz, teléfono, alcantarillado y gas, también tiene dos polideporth/os, la escuela Balbino García y está cerca de la casa de mercado donde la mayoría de inquilinos son residentes del barrio La Feria que expenden verduras, carnes, artesanías, comida, frutas, legumbres, etc. También goza este sector, de Club Deportivo, Hogares de Bienestar Familiar, industrias, y descansó del matadero municipal que tantos problemas ocasionó en los hogares vecinos por la insalubridad que presentaba. La mayoría de habitantes del lugar, por no encontrar fuentes de trabajo en esta localidad, se desplazan diariamente a Bucaramanga y otros municipios del Área Metropolitana a laborar y solo regresan en las noches a dormir, lo mismo sucede en todos los barrios, por eso Piedecuesta, es llamada, ciudad dormitorio. Se considera que los problemas sociales presentados en La Feria se deben a la falta de empleo, ocasionando esto la formación de pandillas juveniles, drogadicción, robos, atracos, inseguridad, peleas y hasta muertes, etc. SEGÚN DON CRISANTO NARANJO: LOS TELARES DE SACO Y FABRIQUINES ERAN IMDUSTRIAS CASERAS Crisanto Naranjo Mejía, nació en Sincelada, vecindad de Charalá el primero de julio de 1927, llegó a Piedecuesta cuando tenía 32. años de edad a donde Chava Figueredo en el barrio Hoyogrande, y en el barrio La Feria vivió en casa de Hernando Pedraza, frente al matadero antiguo, ubicado en la Calle 11 con Carrera 4, después de hacer rollos para tabacos se pasó a donde Francisco Pedraza Nocua, quien le regaló e! puesto de carne y le dio un plante para que negociara, eso fue por allá en 1960. Crisanto Naranjo recuerda que el barrio la Feria era lo más sano, vivía gente trabajadora, a nadie se le veía vagando, hubo muchos fabriquines y en esas empresas caseras había trabajo para toda la familia, abundaban los telares de sacos, los hombres laboraban en los trapiches y ganaban bueno. Entre los vecinos de ese tiempo, tenía a la Chapino, Ana Clobes, Ernestina Castellanos, Esther de Barco, Alicia Quiñonez, María de Jesús, de Colmenares, Salvador Prada, Horacio González, dueño de la Nueva Funeraria , Rubén y Macario Tarazona, -eran herreros-, Miguel Agudelo, Antonio Angarita, quien en un zurrón de cuero metía un litro de guarapo y vendía a centavo la totumada, también conoció a Narcisa Joya, dueña de un prostíbulo situado en la calle 10 entre carreras 3 y 4, entre otras personas.

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Lo que no ha dejado de recordar era el alboroto que se formaba en el barrio La Feria cuando se desgaritaba el ganado, los semovientes se metían en las casas y hacían daños en cuanto encontraran como taburetes, radios, puertas, mesones, corrales de niños y provocaba sustos entre los habitantes del sector que se amontonaban y hasta a la policía le tocaba intervenir. El ganado que compraba don Crisanto era de raza cebú y lo traía de la Granja, La Manta y de Bucaramanga. Otra evocación de don Crisanto es: Como las personas residentes en el barrio La Feria muchas eran muy pobres, éstas se iban todos los sábados en romería al trapiche de la Hacienda El Puente de Luis Enrique Figueroa y de allí regresaban cargados con bagazo y chamizo para cocinar, moronas, miel, cañas acarameladas y angelitos, pareciendo un desfile de hormigas cuando cada cual empezaba a llegar a sus casas, era un espectáculo muy bonito, anota Crisanto, quien compró a diferentes precios ganado a las siguientes personas de Piedecuesta y Santander: Segundo Cepeda, Carlos Figueroa, Fructuoso Flórez, Ricardo Trillos, Gonzalo Ariza, Enrique Gómez, Misael Sánchez, Aníbal Rueda, Heli González, Julio Prada, Francisco Peña, Rafael Rodríguez, Félix Roa, Domingo Mendoza, Carlos Cortés, Urbano Badillo, Reynaldo Castellanos, Laura de Reyes, Aquileo Roa, Juan Barragán, David Mantilla, entre otros. Don Crisanto entre sus apuntes resalta que el 14 de marzo de 1970, le arrendó a don Pablo Acevedo, una casa ubicada en la Carrera 4 No.3-30 por $250 mensuales. VICENTE DELGADO TARAZONA Dueño de casi todos los ranchos de la parte baja de Piedecuesta - Barrio La Feria. El negrito Vicente Delgado Tarazona, fue un anciano y paisano muy querido, gracioso y sincero. Cuando llegamos a parlar con él en su "cucarachero" de habitación que tenía y que lindaba con los terrenos de la Cantera, lo estaba afeitando uno de sus hijos a quien constantemente llamaba Virgilio. Haciendo cuenta en los dedos de sus flacas manos dijo que había nacido el 8 de octubre de 1890 en Piedecuesta, la misma que vive y canta. Vicente Delgado fue un comerciante de talla en viejas calendas y conoció diferentes plazas como la de San Andrés, Guaca, Barichara y Los Santos, comprando y vendiendo ganado vacuno, cabras, ovejos, cerdos y gallinas. En 1930 tuvo la venta de carne durante varios años hasta que se trasladó a Floridablanca de donde regresó nuevamente a Piedecuesta en 1935 y buscó la forma de colarse en la pesa local, y atender el puesto de carne. Vicente Delgado fue dueño de casi todos los ranchos que quedaban en la parte baja de Piedecuesta, sitio denominado La Pesa, nombre cambiado por el de Barrio La Feria. A él por el solo hecho de prestar $2.500 que no fue capaz de pagar, le fueron recogiendo poco a poco sus propiedades hasta quedar con el solo pedacito de techo para vivir. Dijo don Vicente Delgado que nunca jugó con amigos "ya que no los hay", "Es una grosería decir que hay amigos, ellos son los que siempre me han desgraciado". Y sobre las mujeres manifestó recordar con vehemencia a Aura Reyes Quiroga y Verónica Mantilla, fuera de las sucursales, y una que no logró saber de quien se trataba, la misma que le maltrataba todas las noches los cachorros de su propiedad allá en su casa del barrio La

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Feria, ella lo llamaba, lo chalequiaba y escuchaba sus pasos muy cerca de su cama, tal sería que hasta los animales y vecinos se espantaban cuando la oían descolgarse del mango y caminaba y pisoteaba alrededor del solar como esperándolo, los perros le ladraban con ansiedad y ella se desquitaba lanzándoles piedras a sus lomos y los hacía chillar de dolor. En vista de lo sucedido, Vicente salía de su aposento disgustado, miraba hacia el mango y le decía con voz fuerte: - ¡Ala mortecino, tenga la delicadeza de dejar dormir a este pobre anciano en trance de paz y sosiego. Y al instante veía una sombra azulosa que se iba escalando loma arriba, hacia la Cantera, riéndose y perdiéndose su eco entre las hojas de los árboles, en ese preciso momento sentía llegar una brisa ligera y helada que le cubría el rostro, y de ahí en adelante podía dormir no como un anciano sino como un niño!-. AMA MONGUÍ UNA TRADICIÓN DEL BARRIO LA PERIA Ana Monguí Amaya de Silva, nació en Piedecuesta el 31 de diciembre de 1920. Hija de David Amaya y Patrocinia Murillo, quién organizaba la fiesta a la Cantera los 3 de mayo de cada año. y se casó a la edad de 14 años, después de tres meses empezó a vender tripa en la plaza de mercado que funcionaba en el hoy parque principal, en puestos armados con madera y lona que formaban toldas, más tarde, fue trasladada al lugar que actualmente ocupa en la casa de mercado central. Ella recuerda que alcanzó a vender la libra de azadura a 20 centavos. Como compañeros de trabajo trae a la memoria los nombres de Josefa Roa, Delfina Martínez, Tránsito Quiroga, María Escolástica, Alejandrina Ballesteros de Quiroga, Carmen Rosas, Isidora Murillo, Sebastian Rueda, Ricardo Rueda, apodado "Carraco" y los apodados "Arremache", "Pumpuñete", "Lola Murillo", Leonor y Carmen Morales, Carmen Carrillo y Timoteo. Hay que recordar que el barrio La Feria ha tenido históricamente otros nombres entre esos: Los Cueros, Los Cachos, La Pesa, y en viejos tiempos esas tierras casi todas eran propiedad de don Luis Quiroga. La casa donde vive doña Monguí, según ella, se la compró a don Pedro Rincón por la suma de $7.800. Dice doña Monguí Amaya, que el barrio La Pesa, ahora La Feria, que ella conoció era de calles empedradas, bien trazadas y aseadas porque las autoridades se preocupaban más por todo, había tranquilidad, abundancia, trabajo, no había inseguridad y se podía dormir con las puertas abiertas, la amistad era sincera, la gente se respetaba, en cambio en los actuales tiempos debido a que Piedecuesta ha crecido mucho nadie conoce a nadie, los habitantes nuevos tratan a los antiguos como cosas o animales raros, la inseguridad no se soporta, tal será -dice- que si de una casa se sale un pollo, cuando el dueño sale a entrarlo ya no lo encuentra, "hay mucho peligro para los hijos, para los jóvenes que se están levantando, llámese hombre o mujer, los vicios y malas costumbres los están matando, en una palabra, añoro los tiempos idos". En este país todo mundo se preocupa, lanza gritos, quejas y alaridos pero nadie hace nada, así es la vida, y recordemos lo que dijo José Alfredo Jiménez, el solista mexicano: "Las ciudades destruyen las costumbres". Ana Monguí se ha distinguido en el barrio La Feria por ofrecer a los ancianos y limosneros del sector cada primero de enero un almuerzo completo y en esa tarea humanitaria lleva muchos años en asocio con amigos y familiares ganándose el aprecio y gratitud de los que la conocen.

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JOSEFINA MANTILLA TUVO LA “OFICINA” EN EL BARRIO LA FERIA Josefina Mantilla de Peñuela, nació en Piedecuesta el 2 de febrero de 1926. Fueron sus padres Evangelina Mantilla y José Ángel Serrano, se casó con Rito Antonio Peñuela con quien tuvo seis hijos. En 1947 montó un fabriquín con 5 obreras, pagaba a $30 el millar y el pollero ganaba $20.oo con los que pagaba al espalador y al cajero. Ella asegura que Piedecuesta antes era muy buena y que el pueblo empezó a dañarse desde 1947, dizque debido al saqueo que le hicieron vándalos al antiguo estanco oficia! que funcionaba en la Calle 11 con carrera 6, de ahí para acá fue que empezó a desbaratarse todo, además el crecimiento del pueblo se ha venido presentando muy desordenado, la vida cara, los servicios públicos son buenos pero muy costosos. Josefina recuerda que en, el prostíbulo "La Oficina" en al calle 9 - carrera 3 y 4 del barrio la Feria que tuvo por espacio de 10 años, tenía bastante clientela, pero no lo pudo seguir porque hubo personas que le cogieron mucha envidia. También declara que fue amiga de la difunta Irene Duarte y que ella lo inició primero en la calle del Bollo y luego se trasladó para la añeja "Pesa" o la Feria donde compró una residencia por la suma de $25.000 y fundó el popular negocio "La Piragua", siete años antes que ella y manifestó: "Esos negocios eran rentables, no lo niego y para bien o para mal, en su tiempo le prestaron un gran servicio a la comunidad piedecuestana". LUIS PARRA, DE LOS MÁS ANTIGUOS MATARIFES DEL BARRIO LA FERIA DE PIEDECUESTA Luis Parra era un anciano de ojos profundos, seco como un rejo y excelente afilador de cuchillos con los que despedía a los animales en nombre de Dios y de los carniceros del pueblo, gracias a su desagradable chanfaina se pudo confirmar que comió, vivió y durmió. Este matarife, nació el 27 de septiembre de 1912 en Piedecuesta y sus primeros años se los entregó a ía alfarería en los tejares Piedecuestanos por allá en 1927, después se trasladó al matadero y allá poco a poco fue aprendiendo hasta que se capacitó para alzar ganado donde duró 6 años sin sacarle punta. Añoraba con tristeza haber perdido en toda su vida como matarife medio día de su trabajo. Por lo visto en la Pesa también existen los ascensos porque éste se inició como ayudante, más tarde fue matador y despresador, ahí es donde el desperlinchador tiene que sacar la res del potrero y en la tarde apegarla al botalón, maniatarla y lavar el sitio del sacrificio donde aproximadamente a las 10 u 11 de la noche la matan, luego tiene que salir a la casa de mercado, despresarla y pesarla para ver cuántas arrobas da, todo ese trabajo lo hacía por la mísera suma de cincuenta pesos por cabeza. Por su tiempo de trabajo nadie le reconoció nada en cuanto a prestaciones. Luis Parra, Tío" Pablo Quiroga y Pablo "Paloma", eran quienes conformaban e! triángulo de matarifes fuertes, respecto a la Pesa antigua. El vivía decepcionado con quienes pulcramente sirvió y en vida nos contó, que en una ocasión estuvo para entregar la guardia en el hospital de Piedecuesta, por la operación de una hernia, ocasionada por una caída en su trabajo y fueron contaditos los peseros que se acordaron de él en su lecho de enfermo, los demás no se acercaron ni a mirarlo y manifestó: "Realmente de un indio no se puede esperar sino un flechazo", "Así es la vida, a quien se le

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sirve de buena fe siempre paga mal". En todo caso que le vamos a hacer, el mundo está barrigón de desagradecidos e impotentes contra cualquier dolor ajeno". La mejor añoranza que tenía Luis Parra, de la Pesa, fue una espectacular patada que le ajustó un novillo a las puras doce una noche. A él como a todos los matarifes también lo asustaron: Una nb'che lo encaramó el burro de "Juan" cuando salía de cine, iba alegre plaza abajo y al llegar a la esquina de la pesa vio como dos brazos que se alzaban y movían, de inmediato se le erizaron los pelos de la cabeza y i sintió que sus corvas perdían las fuerzas, como pudo se regresó y fue a llamar un policía para que lo acompañara hasta la casa y yendo bajando cerca al portón de donde se encontraba el ganado salió un burro a su paso y empezó a rebuznar y cagar ante la presencia de Luis y del policía y al observar con detenimiento al semoviente comprendió que el asno era el que lo había asustado. Luis Parra, el músico mayor, o el Viejo Patrrta, como le decían cariñosamente, era casado con la señora Rosana y con ella tuvo 14 hijos. En su casa mantenía animales de todas las especies por lo que parecía un pequeño zoológico. Cuando Luis salía a su trabajo de matarife en La Pesa piedecuestana, se armaba de una pala de doce al cinto, el rejo de enlazar al hombro y en la mano la cortante hacha, para cortar los huesos de las reses, cuando se ponían pesados. ANTONIO DUARTE, TRAJO LA CUCAMBA Y LOS TOROS DE CANDELA AL BARRIO LA FERIA José Antonio Duarte o "Chicote", es el mismo. Primo hermano de Monseñor Ramón Mantilla Duarte. Fue coplero, bohemio y músico, cualidades que lo colocaron en los rincones más rústicos de las guaraperías piedecuestanas. El trabajó un buen tiempo de trapichero pero se aburrió y decidió venirse para el pueblo, trabajó unos años como ayudante del camión de don Manuel Pérez y se retiró para meterse a trabajar en La Pesa, traía ganado de "Cortamanta", de "La Granja", de "El Jarrilal" y de "San Francisco". Amolando cuchillos y matando reses, en ese entonces solo le tocaba una cabeza por semana y se ganaba $2.50, claro que le daban pichona, zapatiaba el cuero y con eso se mantenía. Le ayudó al difunto Sinforoso Zúñiga, otro viejo matador de la pesa antigua, lo mismo hacía con "Gilberto J", con ellos laboraba y se ganaba $6.00 a la semana atando de a dos reses. Luego se presentó Antonio Báez y le propuso contrato con él, Antonio lo pensó y al fin lo aceptó, transcurrido un lapso le empezó a pagar $15.oo pero debido a la demora en el sueldo fue poco lo que duró. Regresó a donde don Manuel ganándose $18.oo y por cosas de la vida se le antojó volver a la pesa. Antonio "Chicote", dijo conocer algunos matarifes, entre esos a "Dinamita", un hermano suyo que mataron en una temporada decembrina, Sinforoso Zúñiga, Pedro Boroboro, Pedro Barcenas, Gilberto J., Timoteo, Paleta, Patrocinia, Pabla Murallas, Derfina Gómez, Luis Quiroga y su señora Alejandrina González de Quiroga, "Chocheras", "Siete Enanos", Monguí, etc. Al mismo tiempo fue uno de los que enseñó a cortar carne a muchos peseros nuevos. Fue el iniciador del popular disfraz de la "cucamba" y los toros de candela por primera vez en Piedecuesta en el barrio La Pesa, hoy La Feria, también hizo conocer el disfraz del "añadido" que lo cargaba Rubén Tarazona Duarte y otros amigos que conoció en

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Venezuela, lo vieron en una película, se lo aprendieron y lo hicieron conocer en esta tierra. Ramón Forero, Antonio Duarte, "Flechas" y el sapo Cancino eran los que hacían en todas las fiestas navideñas los contratos hasta de 15 toros de candela, 5 los vendían para la misa de los tenderos y ellos seguían con otros toros de esa hora para abajo. El difunto Tres-Tres" o Andrés, cargaba "La Cucamba", el contrato lo hacían con el alemán Otto Reuter, Pablo "Paloma" Sánchez y Los Ortiz les daban petróleo, eso era por allá en 1955. La hechura de 50 toros valía $150.oo y según, él dizque esa plata le rendía para tomar guarapo. José Antonio Duarte como coplero ocupa lugar destacado en el barrio La Feria, él después de tomarse un trago de guarapo sacado de su chuchito, empezó diciendo "El Bohemio" PACHO PEDRAZA, GRAN DOMADOR DE GANADO EN LA ANTIGUA PESA Francisco Pedraza nació en el Socorro el 4 de octubre de 1931. En 1950 llegó a Piedecuesta a una casa denominada "Casa Blanca", del barrio La Pesa, allí solo duró dos meses porque le subieron el arriendo. Luego se mudó a una propiedad de Carlos Felipe Uribe de la Carrera 4 con calle 11 esquina, la renta la pagaba su padre Francisco Pedraza Nova, el mes valía $12.oo, más tarde se fue a vivir frente a la gigante ceiba que tuvo este barrio de la misma calle 11 con carrera 3. En dicha ceiba cuentan que los comerciantes del pueblo y otros puestos hacían negocios y pastaban los animales. Señala que las casas no han cambiado nada, siguen siendo como él las conoció. Después al sector le cambiaron el nombre de La Pesa por el de Barrio La Feria y dice que el ambiente por esos lados era muy bonito, alegre y bullanguero. Fueron sus amigos y vecinos: Antonio Duarte "Chicote", Antonio Delgado "Juan Viejo", Pablo Sánchez "Palomo", Saúl Quiroga "El Burro", Luis Parra "Parrita", con estos esperünchadores se movía el matadero en 1950. Las primeras damas que vendieron menudo o visceras, en la pinza central de Piedecuesta, construida en 1932 por Luis Nereo Pico, fueron Patrocinia Murillo vda. de Amaya, Lola Murillo de Sierra, Alejandrina de Quiroga, Ana Monguí Amaya de Silva, Delfina Serrano Martínez, Timoteo N, Luisa Gómez, Tránsito Quiroga, Juan Amaya, Luis Quiroga, Sebastián Rueda, Carmen y Leonor Morales, Lola Murillo, Isadora Murillo, Rosa Murillo. Cabe recordar que las ventas de comida, carnicería, panela, legumbres y otras, en 1928, eran en el hoy parque principal, con piso de tierra y polvo y protegidas de toldos. Pacho Pedraza fue uno de los más diestros domadores de ganado costeño, traído desde Bucaramanga a pie por la central cobrando 50 centavos por res y le ayudaban Antonio Duarte "Chichote", uno que llamaban "Chiquillín" y Pedro Barcenas por los años 50 y 51, después lo hicieron otros que él enseñó: Ricardo Gómez "Siete Enanos", Jairo Agudelo "Carro Viejo", y con el fin de hacer deporte los acompañaban los peseros: Teodoro Fiórez, Salvador Prada, Segundo y Ernesto Cepeda, Roberto y Hernando Rosales, Oisanto Naranjo, Francisco Pedraza Nocua, Miguel Rueda, Vicente Delgado Tarazona, Ramón y Carlos Delgado, estos dos últimos, hijos de Ramón. Pacho Pedraza, hijo, en sus ratos libres y después de una larga jornada de trabajo en su venta de carne, quemaba el tiempo jugando naipe en las esquinas o tiendas del barrio La Feria, preferiblemente al toruro o la veintiuna, y echaba las cartas por 10 centavos.

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Don Pacho recuerda que en 1952 una libra de carne valía 12 centavos y el hueso se lo daban al cliente como ñapa, el menudo era supremamente barato, sería tan barato que algunas menuderas le sacaban frases como esta: "Siempre es que la tripa deja, pesándola bien pesada, quitándole el ojo al peso y pesándola bien cagada" Él, trae a la memoria, del hoy barrio La Feria, cuando todos los martes se iba a La Punta de la Mesa, a la finca de propiedad de don Segundo Cepeda, a acompañarlo a salar el ganado y a desnucharlo... Allí oyó decir por los baquianos de ese sitio que los aborígenes habían clavado un cacho de oro por donde salía el agua que tomaban y comentaban que ese cacho no se podía acabar porque de inmediato Piedecuesta, Floridablanca, Girón, Bucaramanga, se hundirían y se formaría una laguna. Verdad o mitología, realidad o mentira, el hecho es que ese gran cantón está encerrado o parado sobre unas barras de oro que los españoles no fueron capaces de encontrar cuando vino la invasión y barbarie española por los lados de Girón. ANÉCDOTA DE PACHO PEDRAZA: MATA PERROS En la sección de carne, los más antiguos cuentan que el pesero Pacho Pedraza, si un can le robaba un pedazo de carne era víctima segura, lo atrapaba y le daba muerte en su casa, luego lo despresaba, lo condimentaba, lo cocinaba, y cuando ya estaba listo invitaba a sus amistades a un piquete haciéndoles creer que era ternero o cabro, encimándoles cerveza o guarapo. Después de terminar les preguntaba, cómo les había parecido la carne y todos dizque respondían "deliciosa", entonces Francisco soltaba la risa y con picardía les decía: "Acaban de consumir ustedes, carne de perro ladrón" ante lo cual algunos no creían y el anfitrión para convencerlos los llevaba a ver el cuero pegado en la pared. De inmediato los invitados salían despavoridos a provocarse vómito, renegando y maldiciendo la hora en que le aceptaron la invitación a Pacho Pedraza, y saliendo juraban que ésta sería la última comida en su casa. UN "VOLTIADO* DEVOTO DE LA VIRGEN DE CHIQUINQUIRA Luis Eduardo Bettrán Serrano, nació en Piedecuesta, el 26 de junio de 1934, y es hijo de Nepo Beltrán y Cecilia Serrano, toda la vida suya ha transcurrido en la sección de carnes de la casa de mercado de Piedecuesta y en el barrio La Feria donde fue cargador de carne en una vara con Álvaro Rojas, Ceferino Lozano, Jesús María Bermúdez "el Mudo", Jesús Parra y Simón González, entre otros. Es un hombre servicial y honrado, así lo describen los peseros del municipio y se le ve consignando en los bancos, llevando paquetes, bultos de una parte a otra, manejando una zorra de madera y otras veces razones o secretos de quienes le confían todo, pero también le hacen lado cuando lo ven ebrio, con el mico salido echando vivas a su partido liberal y

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maldiciendo negramente al partido azul. El dice: "Soy un liberalito y no un godo" y cuando termina se escucha a lo lejos la voz de alguien que grita "voltiao... vottiao", ahí es cuando Luis Eduardo Beltrán, con mirada bizca, les responde voz en cuello; "mienten... mienten"... más voltiao será su abuela y echa toda la cadena de madrazos que alcanza hasta a inocentes transeúntes. Cuando se encontraba tomado decía: "Yo soy muy cachiporro", "Sé leer y escribir", "soy devoto de la Virgen de Chiquinquirá y llevo 29 años de ir a pagarle una promesa porque a ella le debo todo". ALIRIO COLMENARES *EL MEXICANO' DE LA FERIA En el barrio La Feria, del casco urbano de Piedecuesta, residió desde 1930, doña María de Jesús de Colmenares, convirtiéndose por derecho propio en la dama más antigua en habitar ese barrio, en compañía de sus sobrinas Victoria y Yamile Mejía, quienes la aconsejaban y cuidaban su salud. Doña María de Jesús, contrajo matrimonio en 1936 con don José Dolores Colmenares Mantilla y fueron padres adoptivos de Carlos Lagos, más conocido en el ambiente artístico como Alirio Colmenares. La señora María de Jesús, nació en Málaga - Santander en 1910 y era considerada la querida viejec'rta del barrio La Feria, ella tenía una tienda donde vendía selecta variedad de artículos de primera necesidad, los cabellos canosos brillaban en su cabeza de mujer buena y sencilla, la ceguera se fue adueñando de sus ojos de un momento a otro y su memoria se le iba de vez en cuando. De su hijo nos contó que el nombre artístico era Alirio Colmenares pero su apelativo de pila era Carlos Lagos, como consta en la cédula de ciudadanía No. 5.703.243 de Piedecuesta, que conservan sus amistades más cercanas, él residía con ella en la Calle 10 entre Carreras 4y 5 del barrio La Feria y había nacido en Matanza (Santander] el 29 de octubre de 1942, era alto, cejón, mono, pelo lacio, alegre y compañerista. Alirio se aficionó a la música ranchera desde los 12 años, cuando oía las canciones, les ponía cuidado y se las aprendía, para años más tarde participar en el programa "Buscando Estrellas" de los domingos por Radio Bucaramanga, donde imitaba a la perfección al falsete de oro, Miguel Aceves Mejía, por eso los habitantes del barrio La Feria vivían orgullosos de tener al famoso artista de la Canción Ranchera "Alirio Colmenares" como vecino del sector. A Alirio, según testimonio oral de quienes lo conocieron y trataron, lo perseguían mucho las mujeres por sus cualidades artísticas y su estampa, hasta cuando una damisela de la 61, desaparecida zona de tolerancia de Bucaramanga -, llamada Florentina Alfonso, lo hirió levemente, pero ésta se le infectó y le sobrevino una peritonitis aguda, causándole la muerte el 31 de enero de 1964, a escasos 22 años de edad, fallecimiento que fue muy lamentado en Piedecuesta, en el Oriente Colombiano y en los círculos artísticos en que se movía. DE LA VIDA REAL: EN ESO ANDO Piedecuesta tuvo un sacerdote en los años de 1950 a 1970, que organizaba fiestas, bazares, recolectas, verbenas, rifas y bingos con el fin de reunir fondos para invertirlos en la construcción de la carretera a la Loma de la Cantera, perteneciente al barrio La Pesa, en

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esas actividades duró varios años en las que también incluyó cuotas voluntarias de estudiantes, finqueros, políticos, empleados, etc... hasta que de un momento a otro se dejó del tema, los días, los meses, los años fueron pasando y de pronto... para sorpresa del pueblo, el levita resultó manejando un Volkswagen blanco último modelo y la feligresía intrigada empezó a preguntarle: ¿Padre, cuándo inicia la construcción de la carretera a La Cantera?, ¿qué pasó con los recaudos que hicimos para ella? El curita en forma jocosa y alegre les respondía: -¡Hijos míos, en eso ando, en eso ando!-.

Mapa Urbano de los barrios y urbanizaciones de la Ciudad de Piedecuesta, Julio 2005

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Mapa Urbano de los barrios y urbanizaciones de la Ciudad de Piedecuesta, 1992

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BARRIO LA FERIA: PESEROS Y ARTESANOS25

El barrio la Feria se llamaba antes el barrio la pesa. Yo entré a la acción comunal y se le cambió el nombre por el de la Feria porque allí se hacía la feria de ganado, marranos y cabros. Entonces decidimos cambiarle el nombre que le tenían de “La Pesa”. Eso sucedió hace como unos veinte años. La gente del barrio se dedicaba, sobre todos muchos muchachos, a matarifes arreglando ganado y toda esa cosa, pero como acabaron la pesa, la gente se quedó sin trabajo. Hay algunos pocos que están trabajando en el matadero de Florida, y los otros están bregando por ahí. De esos matarifes fueron famosos Luis Parra (alma bendita), Pablo Quiroga, Antonio Delgado, Pablo Sánchez y Saúl Quiroga que son los más antiguos matadores, todos ya muertos, a quienes yo de pequeño les ayudaba cuando ya estaban ya viejos. El trabajo que hacían ellos era apegar las reses, porque antiguamente se apegaban de un botalón de una mano y se alistaban para matarlas al otro día. Ese trabajo se comenzaba el día sábado a las doce de la noche, y entre semana a las dos o tres de la mañana porque ya morían pocas reses. Y en ese tiempo no habían sino unas l8 o 20 reses para matar, ahora no porque ya están matando 65, 70 o 75 reses. El trabajo con cada res era entonces matarla, desojarla, alzar las presas, traerlas a la plaza, y después de la plaza irlas a deshuesar y entregar la carne deshuesada. Las reses a media noche ya estaban listas, apegadas de una mano y amarradas con un cabezote, que era un pedazo de rejo con el que se amarraban de una mano, entonces, para que dieran vueltas y no se maltraran. Después cada res se amarraba con rejos para ser llevadas al puesto en que se iba a sacrificar, se tiraba y otro le cortaba la mano, se llevaba al puesto, se maneaba y se tumbaba. Entonces se picaba con cuchillo para que desangrara la mano, se corría con bancos y troncos, y se trancaba para que quedara patas arriba para rayarla y desojarla. La sangre la recolectaban los menuderos, los expendedores de vísceras, ellos se llevaban la sangre y la picaban para venderla, para hacer morcillas, para echarle al arroz, y compraban también la tripa para hacer las morcillas. Hacían la morcilla con esa sangre. La tradición de trabajar con vísceras existe todavía, claro que de Florida y Bucaramanga ya esta llegando la tripa sancochada, otros piden cruda la víscera de tubo que es la de hacer rellenas para sacar la tripa, porque inclusive hay gente que se está supliendo de eso. Hacen su rellenas y de eso están viviendo, claro que ya les toca a un precio mas caro porque les toca traerla de allá, lavarla aquí y todo lo demás. Mientras estaba el matadero aquí no, llegaban ahí mismo, la encargaban y al otro día ya la tenían en el puesto. El matadero era donde esta la escuela ahora, la escuela Balbino García, de ahí lo trasladaron porque hicieron un matadero moderno, ese matadero moderno era donde hasta ahora estaba situado. Hicieron corrales, encerraron todo con adobe, pusieron la entrada
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Crónica redactada a partir de las entrevistas y el trabajo de campo con Luis Eduardo Silva, Técnico en refrigeración, hijo de madre vendedora de vísceras en la plaza de mercado. La crónica fue titulada para el concurso: “Recuerdo del Barrio La Feria”

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para descabellar el ganado y caían en un tanque metálico. De ahí se abría una puertilla y salían con una zorra para llevarlas al puesto a desojarlas. Pero resulta que los ingenieros que hicieron ese tanque, no se dieron cuenta que la res tiene una fuerza muy brutal, y empezaron a brincar, dar pata, y enchuecaron esas latas porque le pusieron lámina de un calibre delgado, ángulo de un cuarto de refuerzo, y eso no aguantó. Y para los marranos también les hicieron dos tanques grandes para calentar el agua con un reverbero de gasolina de tanquecitos pequeños. Se debía hervir el agua para que alcanzara una gran temperatura y poder meter ahí el cerdo para que le aflojará el pelo. Cuando yo los vi por primera vez les dije: eso los marranos mátenlos y pélenlos con paja, lo mismo que se estaba haciendo anteriormente, porque ahí los pueden dejar dos meses con ese reverbero prendido, echándole gasolina y demás, y el agua no se calienta. Entonces les tocó matar los marranos de nuevo como se estaba haciendo, o sea los mataban y con paja de caña seca hacían los hachones para quemarlos y poder pelarlos. Todo eso no sirvió de nada, toda esa plata que se invirtió allá se perdió. Ya después con el matadero comenzaron a decir que ese lote que estaba ahí al lado era para habitaciones higiénicas, y luego los empleados del municipio cuando les dieron las casas empezaron a quejarse de los malos olores y de toda cosa. Ellos fueron quienes pusieron la tutela para que sacaran el matadero de Piedecuesta, por solo el hecho de haberles regalado las casas. Ellos no se dieron de cuenta de la pobre gente que estaba trabajando, porque como ellos si tienen el sueldo seguro mensualmente, tienen prestaciones, tienen seguro, tienen subsidio familiar, mientras los trabajadores del matadero no tenían eso. Cuántos trabajadores de la pesa trabajaron ahí, 25, 30 o 35 años y nunca les dijeron: tomen esta plata por el tiempo que trabajaron. Todos esos trabajadores le estaban dando plata al municipio, no sacándole como los empleados. Por qué sacaron el matadero si ellos mismos iban con ollitas a coger pichona para hacer una sopa de pichón, ellos también estaban supliéndose, pero toda la vaina era por los malos olores aunque cuántos de esos señores no vivirían por allá en una pieza toda escachalandrosa, pero ya con el derecho de habérsele dado la casita se alzaron. El matadero siempre lo había administrado el Municipio y cuánta plata perdieron, porque anualmente cuánto no le entraba al Municipio por el derecho de deguello de cada res. Yo escucho que el municipio no tiene plata para pagarle a los trabajadores que están empleados ¿pero ellos mismos no se encargaron de sacar la plata que estaba ahí?. El pesero pagaba el derecho, la guía de degüello al Municipio. El dueño de la res le pagaba al matarife, y el matarife empleaba a otros para que le ayudaran. Llegaban hasta peladitos por pichona y decían: ¿le ayudo a echar agua?, y se ponían a echar agua. Luego, llegaban con un cuchillito y se ponían a quitarle la mantequita del cuero y la carnecita de la tapadera, de flor y de la cepa del miembro del toro que se llamaba tronco. Se les daba eso para que llevaran a su casa, se iban contentos, llevaban pichoncita y carnecita para comérsela con una tajita de yuca. Y yo me pregunto ahora esa gente qué hará, pues llegaban a ayudar los peladitos, los mandaban las mamás por la situación de ese tiempo... Mientras estaba la pesa ahí la policía no necesitaba bajar porque decían: los del barrio tienen sus peleas pero no se meten a robar ni hacer destrozos, y antes cuidan. Una vez llegó un tipo y se metió a una casa y se robo unas gallinas y estaban los trabajadores ahí, y pegó el grito a la señora y lo vieron y se le pusieron al corte. Soltó las gallinas y hágale, entonces ellos eran como celadores en la pesa. Yo me pregunto ahora que dicen en

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Vanguardia Liberal que en el barrio la Feria están los ladrones y los marihuaneros, por qué motivo se dio eso. Inclusive los mismos trabajadores del mismo Municipio que viven allá se están quejando de ese asunto. Cuando estaba el matadero ahí podían dormir tranquilos porque ningún pícaro ni marihuanero se podía permitir allá. Ahora no, como tienen la noche libre, llegan y se paran en la esquina a fumar marihuana, ven a cualquiera extraño y lo roban; quién los va a defender, nadie se va a meter en ese problema. Cuando estaba el matadero no se encontraba por ahí esa plagita. Por entonces sí se velaba en la Feria por los intereses de la Feria, nunca se pudo decir que nos robaron porque allá no eran permitido. Cuánto luché también por el polideportivo con el alcalde, inclusive le llevé fotos donde estaba el lote lleno de basura, chulos y marranos revolcando esa mugre, para demostrarle que ese terreno estaba baldío y estaba haciendo mal a los residentes. Al fin y al cabo conseguimos el lote para hacer el polideportivo, cedieron el lote, y con la colaboración del alcalde Miguel Angel Santos y Rodolfo Hernández logramos hacerlo. Ese lote era del municipio, pero nos tocó luchar mucho porque decían que ese lote era de habitaciones higiénicas, pero no lo era porque nosotros nos enteramos por medio de las escrituras. Ese lote lo querían también los del Municipio para edificar casas, entonces esa era la guerra que se tenía por que el barrio necesitaba un polideportivo. Los miembros de la comunidad que colaboraron para ello fueron Pedro Rincón, Adolfo Serna y Miguel Grimaldo. Después que se inauguró, que se hizo, comenzaron los del Municipio a decir que un polideportivo para qué. Pero el Polideportivo no era para nosotros los viejos, porque nosotros sabemos que año tras año no vamos a llegar a jugar con un balón porque no somos capaces, pero si estaba para los hijos de ellos, para la niñez, para qué hagan deporte, y ya estaban pensando en acabarlo. Después los vimos jugando ahí, se dieron cuenta que si hacía falta el polideportivo. Cuántos campeonatos se han inaugurado en ese polideportivo, se le puso el alumbrado. Salió una vez que era uno de los mejores polideportivos que había en Piedecuesta porque se le hicieron gradas y toda esa cosa, inclusive se iba a enmallar, yo salí de la Junta de Acción Comunal y no se pudo enmallar, pero hubiera quedado lindo enmallado para que no tuvieran peligro las personas que iban pasando por causa de un balonazo. Yo fui presidente de deportes de la Junta de Acción Comunal, hice campeonatos de minitejo, tejo, bolo, atletismo, ciclismo, fútbol y en fin les iba metiendo todos los deportes. En el campeonato de banquitas yo mismo transmitía los partidos por las noches con el equipo de la Acción Comunal, entonces llegaba la gente a ver jugar. Antes de la construcción del polideportivo, jugaba en el terreno frente a la pesa, en la calle. Yo mande cementar ese terreno con ayuda de otros amigos. También en la pesa teníamos el trabajo del fique que ya se acabó, y los tabacos con fabriquines. El trabajo del fique en el barrio se caracterizaba porque ellos compraban el fique en rama, se lo daban a las señoras de la vecindad para que lo hilaran en un torno manual, o sea dos ruedas o aros que le quitaban a las llantas de los carros, las unían, les ponían una pita, una varilla con una carretica, y con una pata la hacían girar e hilaban el fique. Después de hilado con un aparato lo desenrollaban y lo sacaban en madejones, después de sacar esos madejones se los ponían a un telar, en donde el que procesaba el saco empezaba a tejerlo con una lanzadera. Cuando eso eran muchas las ventas que se hacían del saco. La gente trabajó mucho en eso, pero la fibra acabo con todo.

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En ese trabajo fueron conocidos Ernesto Caballero, Felix Roa, Salomón Bayona, Eliecer Caballero y una cantidad que se dedicaban a ese asunto. Cabuya no hacían solo el mero saco, la cabuya tenía sus limites porque la hacían en el barrio la tachuela o en el barrio Villanueva, ellos si eran especializados en hacer cabuya y lazos. Desde que salió la fibra plástica se paro ese oficio. El trabajo con tabaco también era muy bueno, habían muchos fabriquines. Habían buenas fabricas y compraban el tabaco, le daban trabajo a la gente, tanto a las peladas, a las señoritas como a las viejas que trabajaban en el tabaco. Pero se terminó porque las fábricas ya no tienen pedidos, no hay trabajo. Los fabriquines de la feria trabajaban con fábricas como la Noel, Picasso, y las de don Hernando Correa, José Rey, Ulpiano Roa y Rodrigo Rosas (ánima bendita). Las obreras cuentan que ya no hay trabajo, que las echaron, que no hay pedidos y que se imponen impuestos que tienen que pagar los del tabaco. La fiesta de los toros de candela no tenía nada que ver con el trabajo en el matadero, lo único que se sacaban de allá eran las caretas. Hace cuarenta y cinco años cuando sé hacia esa fiesta de los toros y la cucamba el Municipio se encargaba de pagar la hechura. Se decía en un concurso que fueron los de Girón los que comenzaron a hacer los toros de candela, cuando yo era chino ya existía esa tradición de hacer los toros, entonces cómo van a decir que eso fue allá, fue aquí en Piedecuesta donde se empezaron a hacer. En ese tiempo se encargaban de hacerlos Ramón Forero, Rodolfo Bayona, y Alfonso Cancino, entre varios, que se encargaban además de sacar los disfraces, y era una fiesta muy linda. Todas las tardes de diciembre se sacaban de paseo los toros e iban también los disfrazados, era una belleza. Los chinos jodian a los diablos, jodian a los disfrazados y a la cucamba. La tradición principal que tenía Piedecuesta en el parque era eso, los toros de candela y la cucamba en esos años. Se veía gente adulta que se metía a torearlos, al prendérseles candela, y formaban una fiesta muy alegre. Ya después ellos dejaron de hacer eso porque no ya no hubo apoyo. Una vez Luis Viviescas y Nestor Tapias me dijeron que hiciera unos toros que ellos me ayudaban, los hice y resultaron que no había plata, pero de todas maneras yo les cumplí con hacer los toros. En otro año el difunto Alfredo Camargo, antes de ser alcalde, ayudo para que se hicieran los toros y que se le pusiera un letrero con su nombre para la alcaldía. Y así se hizo porque él colaboró con dinero para hacer los toros y la cucamba. Para hacerlos se utiliza alambre, madera y las caretas. Las caretas son escasas al ya no estar el matadero y papel de color para ponerles. La tradición ha cambiado, antes era muy alegre, era muy espectacular, una fiesta muy bonita. Aunque se sacan los toros y aún hay alegría porque se paran al pie de la glorieta del parque y los papás al llegar con los niños, les dicen háganse aquí, y llaman al de la cámara para tomarsen un retrato. Ellos lo hacen con el fin de recordar esos tiempos viejos, cuando salían los toros de candela. Ellos si se acuerdan cuando estaban jóvenes y recochaban en una fiesta de esas. Y yo creo que les cuentan: miren mijitos cuando yo estaba joven eso era una cosa espectacular, toreábamos y corríamos. Han salido muchos concursos y el barrio la Feria siempre se ha llevado el primer puesto, que no nos hayamos llevado el primer puesto es asunto de los matachos porque los jueces premian es por el valor de lo que llevan puesto y la forma en que esta hecho por un profesional, pero no se dan cuenta de las obras en que se hacen los matachos, eso es

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rústico. Son mejores que una obra de arte al ponerles todos esos movimientos a punta de cabuyas, resortes, cauchos y todas esas cosas. En uno de esos concursos hace como dieciocho años, organizado por el profesor Salvador Prada, en el cual se cobraba la inscripción de cada barrio que participaba, hice el matacho, me subscribí, pero pedí que me llamaran como el último de los barrios. Llegaron a participar Hoyo Grande, Hoyo Chiquito, la Tachuela, San Rafael, San Antonio y todos los barrios participaban llevando los matachos, y eso era como seis u ocho jueces. Llamaron el barrio la Feria y los otros se presentaron muy bien porque llevaban años viejos con camilla y suero así como muchachas vestidas con ropa de enfermera. Saqué el matacho, un año viejo, y le dije a un amigo: muévalo así, y comenzó a subirlo, y cuando eso había gradas en la tarima y empezó a ladearse porque eso era arreglado con tornillos, lo subieron, y decía la gente: mirá, aquellos trajeron fue un borracho del barrio la feria, pero no se daban cuenta del matacho. Entonces llegamos y lo sentamos en una silla, al lado de “chajarote” que estaba en pantaloneta, y me puse a vacilarlo con un cassette que llevaba grabado hablando como un abuelo. Yo le movía las quijadas y se veía que hablaba, felicitaba a los demás barios, y decía: ya nos van a quemar, ahora ya nos quedan pocas horas para meternos candela. Hicimos felices a todos los piedecuestanos, felices completamente. Miraba a los jueces y estaban riéndose, y luego le tomaba el pelo a ese “chajarote” volteándole la cabeza al matacho y cuando él volteaba la cabeza yo se la volteaba para el otro lado, le sacaba la lengua a los jueces y toda esa cosa. Hacer una cosa de esas si era una obra bien hecha, era una cosa rústica pero había que pensarlo para moverlo y lo demás. A cualquier evento o concurso se podría llevar una estatua y presentarla bien vestida, eso es lo que deben ver los jueces premiando a la gente que los hacer reír, pero los otros ganan porque los llevan bien vestidos, y les dan los premios porque saben que van a gastar en eso. La fiesta de los toros en mi niñez se comenzaba el ocho de diciembre, sacaban los toros y les daban un paseo, la fiesta grande era el veinticinco de diciembre y el primero de enero. El veinticinco quemaban algunos toros y dejaban otros para el primero. Yo creo que acabaron esa vaina porque dejaban mugrero en el parque, dejaban los toros desbaratados y quedaba un chiquero de trapo quemado, papeles, tablas, cañabrava y alambre. En cambio yo he hecho la fiesta, se quema el toro y de una vez les digo: déjenmelo aquí, y luego de quemado se lleva para el barrio, no he dejado ceniza, ni mugre porque yo no uso tela ni nylon que chorrean, yo les pongo algodón que se quema y no chorrea, aunque es más costoso. La ruta de los toros anteriormente era darle una vuelta grande al pueblo por todos los barrios, por las tardes, y con pólvora porque cuando eso daban plata. Se empezaba en el barrio la Feria, luego por la Tachuela, Villanueva, San Rafael, San Antonio y llegaban al parque y daban vueltas, y el veinticinco era que sé hacia la quema, mientras en los demás días era solo el recorrido. En la fiesta de toros el año pasado no participé, pero mi hermano Gustavo Amaya si sacó unos toros, él ha continuado la tradición porque se pone a pedir para alambre, para puntillas y para papeles, y la gente le da, incluso en la Casa de Mercado le dan plata. Yo no hago eso porque me da tristeza decirle a un pesero o a un menudero deme, y me dan sólo por ahí cincuenta o cien pesos.

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Además de la fiesta a la virgen con los toros, el barrio también se relaciona con la virgen a través del monumento en el Cerro de la Cantera. Todos los años van viejos y muchachos a pintarla, mi hermano se encarama arriba a pintarla, yo le he dicho: amárrese con lazos no vaya y se caiga, porque hay que llevar escaleras y añadirlas para poder llegar a la cúpula. Se pinta y hay misa. Esa actividad se comienza una semana antes de la fiesta de la virgen, siendo los más colaboradores Ignacio Delgado, mi hermano, Adolfo Forero, Luis González, entre varios, y don Pedro Rincón es el que consigue la pintura. Mi nona Patrocinia Murillo, quien también vendía vísceras, me contaba que ella con la señora Delfina Martínez se reunieron con un poco de vendedoras de vísceras y habían comprado la virgen, la estatua, y la sacaron hasta arriba en burro, en donde estaba el maestro, y montaron la virgen. Cuando eso se hacía un fiestononón berraco para la fiesta del ocho de diciembre; cuando eso también estaba el padre Acosta, quien subía a la misa. Se hacía un fiestonon de primera con tiples, guitarras, maracas, y bailaban, y tomaban, y se gozaba como el berraco. Anteriormente había una cruz de madera en el cerro y le llevaban flores, entonces ellas optaron por reunirse y poner una imagen, cuando eso hacían aún la fiesta de la cruz de mayo. Según me cuentan los viejos, y algunos que ya están fallecidos, que esas fiestas eran una gran alegría, con músicos tocando, bailando y gozando a pesar que la gente vestía con ropa larga. Inclusive allá se hizo una gran fiesta para celebrar Salvador Plata su grado. Hizo misa, nosotros le ayudamos a cargar cantinadas de chicha colgadas en un palo. Esa noche del grado se quemaron llantas y al otro día se hizo misa, bailó la gente y se tomó chicha. Fue una fiesta que se recuerda por ser muy bueno haber hecho allí una fiesta de grado. Otra fiesta muy conocida en el barrio la Feria es la fiesta de los abuelitos cada primero de enero. La fiesta surgió hace como treinta y cinco o treinta y ocho años. Me encontraba con unos amigos en una tienda un treinta y uno de diciembre y faltaban diez para las doce. Y dije: mano vámonos que ya faltan diez para las doce y tenemos que ir a dar el feliz año nuevo a mis hermanos, a mi mamá y a mis tías. Pagamos la cuenta, nos dimos un abrazo de feliz año y nos deseamos un próspero año. Y llegó un abuelito y le dimos una monedita, pero nadie fue capaz de decirle feliz año, ni siquiera darle la mano. Me fui y me puse a pensar en ese tema y me dije: este año voy a proponerme hacerles alguna cosita a los abuelos. Y comencé a pedirle carne a los peseros el treinta y uno de diciembre, me conocían porque yo también trabajé en el matadero, me dieron la carne, una parrilla y carbón. Les asé la carne y la repartí en unos platicos de cartón, y pedían gaseosa por cuenta mía en la tienda. Fue una etapa de doce o quince abuelitos, en el siguiente año fueron más y se nos ocurrió con mi mamá Mongui Amaya, quien también vende vísceras en la plaza de mercado, de hacer del primero de enero la fiesta de los abuelitos en el barrio la feria. Nadie me toca un abuelito porque no es permitido allá. Ellos bailan, gozan, les doy las pascuas, se desayunan, y cuando llegan les digo: Feliz año abuelitos. Los abrazo y les digo: siéntese aquí. Les digo a mis hijas: denméles el tragito de vino con galleticas. Se toman las pascuas y luego el desayuno de chocolate, caldo con leche y huevo, pan y tamal.

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Se desayunan, unos se van a mendigar y otros se quedan. Les pongo música antigua y se ponen a bailar. Se esperan al almuerzo de mute, pepitoria, pollo sudado, yuca, papa, chicha fresca o si quieren gaseosa se les da. .Hay muchas personas que se han unido a la fiesta. Yo me admiro de Juan Caballero, zapatero, quien sé vínculo como hace seis o siete años, y todos los años me llegan con cuarenta o cuarenta y cinco pares de zapatos nuevos, quien los reparte personalmente. También la señora de la Cristalería Oriente, quien también les ha llevado cuarenta o cuarenta y dos regalos. Y mientras yo estuve en al Acción Comunal se les daba regalos a los pelados en diciembre, pero eso se acabó. También me queda el recuerdo que tiene el barrio el honor de ayudar a los más necesitados. Si muchos bajaran al cementerio se darían cuenta que allá en las lapidas dice: Recuerdo de su familiar y de los residentes del barrio La Feria, y hay muchas lapidas. Yo he pedido plata para llevar a más de diez personas al campo santo. Una vez llegó uno y me dijo: -Lucho, vengo aquí a molestarlo. -¿Qué será?, le dije -Mano, se murió mi hermano José “Sentencia” -¿Qué va a ser hermano, se murió? -Sí -Pues hermano lo acompaño en la pena Y me dijo: -Si mano, yo vengo con un dolor muy grande a ver si usted me ayuda -¿Qué será hermano? -No que lo tienen en la funeraria de Uruguayo, y usted sabe que nosotros no tenemos plata -Mano ¿y fueron al Municipio? -Si, y me dieron diez mil pesos. Los cogió Uruguayo y dijo que iba a hacer un cajón por diez mil pesos. -¿Y qué pasa? -Lo van a sacar de ahí, lo llevan allá al cementerio y lo hechan al hoyo. Y me da tristeza porque era mi hermano, yo quisiera que se le hiciera la misa. Y le dije: -Listo amigo, vámonos, espéreme y me visto. Me entré, me vestí y salí. Nos fuimos en un carro de una vez pidiendo ayuda con el equipo de perifoneo del doctor Jorge Mantilla, y lo hice subir para recoger la plata. Ya después que hicimos un recorrido por el barrio, porque siempre lo recorro al ser personas muy honestas y de corazón muy noble para ayudar a la gente de bajos recursos económicos, le dije: -Bueno listo hermano, vámonos de una vez para donde Uruguayo. Y cuando llegamos me dijo Uruguayo: -¿Qué pasó maestro? -Bueno Uruguayo pasa una cosa, este señor quiere enterrar al hermano y no tiene plata. -Sí hermano, mire únicamente le dio diez mil pesos al Municipio como para una caja de tablas. -Como un cajón de tabacos, le dije yo. Hermano y por qué no una cajita por ahí más baratica.

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-Pero hermano yo pierdo la caja porque ya la traen Y le dije: -Hermano pare ahí esa cosa. ¿Ese cajoncito no me lo puede arreglar con papel seda como decoran los ataúdes de los niños, con chinches? -Sí claro -Entonces me lo arregla bien y me le pone telita por dentro -Si pero eso vale tanto -Este señor necesita que me lo lleven al templo Y me dijo: -Pero la misa le vale tanto -Apunte. Y apuntó -Aún es más todavía mano, si hay gente que tiene plata y van al cementerio, al campo santo, y los entierran en bóvedas, a nosotros también no lo echan en bóveda -Pero eso le vale tanto -Pues apunte ahí Entonces dijo: -¿Y la abierta del roto? -¿cómo? -La abierta del roto, esa la cobran allá -¿Y cuánto cobran por la abierta del roto? -Tres mil pesos -Apunte ahí -¿Y la tapada? -¿Cómo así?, Sí el roto queda ahí para otro, por qué hermano -Pero el sepulturero cobra la tapada... Yo con tal de no tener dolores de cabeza le dije: -Apunte ahí y saque la cuenta. Y le dije al muchacho: -Saque la plata a ver si alcanza. Entonces sacó, pagó, y le sobró plata. Y me dijo: -Aquí sobró Y le dije: -Bueno una lápida y me le pone “ Recuerdos de su hermano y los residentes del Barrio la Feria”, para colocarla en la bóveda Y me dijo Uruguayo: -Bien, como no maestro Y el otro me dijo: -Mire y sobró más plata. Y le dije: -Deje esa plata para sí le hace novenario les haga tintico o les dé un tragito de aguardiente. Guarde esa plata. Ese hombre me abrazaba y lloraba agradeciendo ese gesto que le había hecho. Y así pasan muchas cosas.

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BARRIO SAN RAFAEL: HACENDADOS Y OBREROS26

Entre los sitios más recordados de la antigua Piedecuesta había en el actual barrio San Carlos un chorrito llamado del Obispo, los muchachos y muchachas que iban cortaban una penca de fique, la ponían ahí, y uno se metía. Hacia abajo, hacia la parte de Guatiguara, había otra quebrada cuya agua era lechosa y calientica, decían que incluso era medicinal, y le llamaban Aguablanca. Más abajo estaban las distintas haciendas como la de Miguel Morales, Hilario Rey, José Mantilla, Cayetano Mantilla y una cantidad más de personajes que había en ese entonces como Enrique Sorzano dueño de La Unión y Guatiguará o Alfredo Figueroa del Limonal. Con la muerte de Gaitán la gente que pudo se fue y no volvió. Fueron tiempos en que a gente era ignorante porque peleaban por nada, por si se era liberal o conservador, ahora ya no se pelea por eso. Ahora a la chusma de ese entonces se le llama guerrilla aunque chusma ha existido toda la vida , toda la vida han existido batallas. Toda la vida se le ha llamado chusma aunque se le dice de forma más elegante “guerrilla”, eran barbados, unos con escopetas, otros con palos, cuchillos o peinillas. Se robaban las gallinas o lo que fuera y seguían adelante. Hoy día son más sofisticados. Toda la vida ha existido guerra en este país, el que diga lo contrario está diciendo mentiras. Toda la vida ha existido intranquilidad y como dicen las escrituras: “paz no la trae sino Jehová Dios”. Piedecuesta era un pueblo muy pacifico hacia 1930, muy tranquilo, muy colonial, pero ahora hay de todo. En ese entonces se amarraban las puertas solo con cabuya y se iba al mercado, nadie entraba a robar. Cuando conocimos el barrio San Rafael, cuando tuvimos la capacidad de discernir, no había autopista solo era carretera y de ahí para arriba eran solo cañales. No había sino una hacienda que era la de José Sorzano, más allá estaba la hacienda San Francisco de la señorita Mercedes Cepeda, y hacia abajo donde empezaban las casitas empezaba San Rafael. Se empezaron a construir más casas, pero las casas no tenían agua, tampoco tenían inodoro, por lo que tenían letrinas. El agua se debía ir a traer de los chorros, aunque por aquel entonces ya había un pequeño acueducto que servía a algunas casas, en las cuales se construyo una pileta con su llave. A las casas que no llegaba nos mandaban a todos los chinos a cargarla, ya no se compraba a quienes la traían en burritos, cada cual cargaba su agua en canecas de manteca, amarrándolas con un lazo en un palo y llevándolas atravesadas entre dos. Se llevaba la del gasto de la casa. Para la luz, la planta estaba a la orilla del río, y el que tenía plata podía poner varias luces, nosotros solo teníamos dos bombillas. Entre la gente del barrio había mucha pobreza. En ese entonces existían las tres clases: la alta, la media, la baja, aquí había sociedad. En ese momento la alta vivía en la carrera 9 entre calles 9 y 10; los Barco que era una familia de primera, a los que mi mamá llamaba de
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Crónica redactada a partir de las entrevistas y el trabajo de campo con Vicenta y Marina Jerez, Amas de casa y cigarreras retiradas. La crónica fue titulada para el concurso: “San Rafael”

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“sangre azul”, vivían donde esta el Banco de Bogotá, después se pasaron a vivir a la carrera 6 con calle 11 esquina en una casa esquinera grande, que ahora la tienen para jugar billar. En la esquina de la carrera 11 con calle 9 vivieron los padres, y durante un tiempo Virgilio Barco, el expresidente de Colombia. En el marco de la plaza vivían las personas importantes. Entre la clase alta estaban también don Luis Jesús Figueroa y las Gómez Figueroa que tenían sus hijas estudiando en Europa. Entre la clase media alta, en su mayoría comerciantes, estaban Antonio Murillo, don Ernesto y don Edmundo Cepeda. La clase baja era el resto, éramos muy pobres, supremamente pobres, y había que subsistir de alguna forma. A nosotros nos colocaban a trabajar en esas casas, a hacer mandados, a lavar vasos, etc., porque aunque eran gente privilegiada también tenían negocios. La clase media baja se distinguía porque le tocaba que trabajar, pero entonces había trabajo, todo era más barato. Después se fundó la fábrica de cigarros La Antioqueña, que albergaba más de ocho mil empleados, y con ella otras fábricas como Las Unidas. Cuando yo tenía siete años estaba estudiando, iba a la fábrica a espalar, a torcer tabacos y los torcía, era un trabajo muy lucrativo y muy bonito, la gente pobre no andaba pensando en hacer mal a nadie. Trabajaban, veían la platica al fin de la semana, hacían buen mercado, hacían un buen almuerzo el domingo, iban a baño. La otra gente, la gente pobre, los que no trabajaban con tabaco, lo hacían cultivando el fique, tejían, hacían costales, lazos, etc., o algunas saliendo a lavar. El tabaco toda la vida ha sido el trabajo más importante para la gente de este barrio. Cuando existió la fabrica todos se dirigían allá, pero como era tanta la venta de cigarros en ese tiempo se empezaron a abrir fabriquines porque la fabrica ya no daban abasto, abrió la fabrica de cigarrillos. Al haber movimiento se empezaron a abrir los fabriquines y la gente a trabajar en los fabriquines, después vino la decadencia del tabaco y los empresarios, los dueños de las fabricas, empezaron a cerrarlas y quedaron solo los fabriquines vendiéndoles a unos compradores. Y así ha subsistido Piedecuesta. Muchos profesionales se educaron gracias al tabaco. Entre los propietarios de fabriquines más recordados están Victoria Remolina quien lo tenía en la calle 6 entre carreras 10 y 11; Antonio Mejía; Tomas Serrano, dueño de las Fabricas Las Unidas; la fabrica de Agustín Ríos y Marcos Duran. Hasta hace algunos años a la vuelta de la iglesia, en la calle, existió un gran fabriquin, pero resulta que antes de ello esos terrenos eran de la señorita Mercedes Cepeda, en donde funcionaba un colegio que ella había fundado para sus obreros de la finca, entre los que figura el chino Rodolfo Prada, que ahora es arquitecto, hijo de Luis Prada. Todos esos chinos estudiaron en el colegio de la señorita Mercedes Cepeda. Ella era la matrona de San Rafael, una de las más grandes personas. En ese entonces se fabricaban distintos tipos de tabaco. El tabaco más fino era la “selección 13”, un tabaco con la capa al revés, importada de Cuba, esa capa era como un caucho de color plateado. Se torcía y se exportaba en cajas de madera. Era el tabaco más fino. Otras menores calidades de exportación como la “Reina” que es lo que hoy en día llaman Perilla o mal llamado Romo, la Calilla que era un tabaquito delgadito, parecido a un cigarrillo, y la Panetela. Todos los que son recortados en general son Panetela, no tienen forma.

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El Exquisito era un tabaquito pequeño, delgadito. Después venía el Elegante que era un tabaco más grandecito y más grueso, luego la Perilla. Siendo de todos la mínima y más reciente la Calilla que era delgadita, por último apareció el cigarrillo que también se hizo aquí como el Virginia, el Piel Roja y el Pierock. La fabrica La Antioqueña los fabricaba, era como la sucursal de la Colombiana de Tabaco. El trabajo del fique también era muy importante. El fique era el único medio de empaque que había para el arroz, la alverja, el maíz y tantas cosas. Los sectores en donde más se trabajaba eran San Rafael y Hoyo Chiquito. En el barrio San Rafael trabajó mucha gente de cuyos hombres ya uno se olvida, no eran grandes fabricas, eran pequeños grupos de pequeños grupos de gente que hilaban el poquito de fique que compraban. Lo escarmenaban, lo preparaban y luego lo hilaban, hacían lazos, cabuyas, costales y mochilas para el mercado. Yo no conocí grandes personajes entre los tejedores, aunque todavía hay un telar de esos en la carrera 11 entre calle 6 y 7. Otro de los oficios más comunes en los inicios del barrio fue el de las lavadoras, señoras que se dedicaban a lavarle a la gente. Había una señora que se llamaba dolores Cadena, ella era una gran lavadora a quien le pagaban como se hace hoy día, también había planchadoras. En ese tiempo no se podía lavar la ropa dentro de la casa porque no había alcantarillado, no había agua para hacerlo sobre las piedras, por lo que se buscaba el río o las quebradas. Aun para el baño personal uno debía que utilizar el río y las quebradas. El agua de comer se debía traer de ojitos de chorreras, pero ya después como era tan difícil los del acueducto de ese entonces abrieron una pileta, hicieron una pileta en la esquina de la calle 7 con la carrera 12, la cual tenía una llave. De ahí llevamos el agua todo el mundo para comer. Pero antes de eso también la cargaban en burritos y uno compraba dos centavos la carga, que eran dos barriles de madera. El acueducto apareció en el barrio cuando empezaron a decir que colocaban tubería a cada casa con una llave, sin baño y sin nada, pero ya no recuerdo cuanto se pagaba aunque era muy barato. Empezaron a llevar el agua por tubería a cada casa, llave por llave, pero aún en esos años de 1930 a 1940 no había alcantarillado, lo que existían eran letrinas en las casas. Por ese entonces el río era aún completamente limpio. Por esos años aún no había tampoco ni iglesia ni parroquia, solo estaba el lote. La señorita Mercedes Cepeda, era bajita, blanca, de ojos azules, muy bonita, pero también supremamente caritativa. Ella hizo la capillita, con su plata, y le puso el nombre de San Rafael. Y por qué de San Rafael. Porque resulta que ella los martes albergaba la gente de menos recursos económicos, les daba el almuerzo y les daba mercado, y San Rafael es el Arcángel de los pobres. La fundadora de la iglesia, de la parroquia y del nombre del barrio es Mercedes Cepeda, por lo que se debe cambiar la placa que actualmente existe. Todo lo hizo ella, ella donó esos terrenos. Ella era supremamente caritativa con la gente pobre, fundo su colegio para sus trabajadores, eso ahora nadie lo hace. El administrador de su hacienda San Francisco era Luis Prada, casado con Paulina Cadena de Prada. Yo iba a la finca, era bastante grande, producía y de ahí ella le daba a su gente y a la gente que verdaderamente ella veía necesitada. Mercedes Cepeda era un ejemplo de bondad, de amor, de caridad, a semejanza de la Madre de Calcuta con los pobres.

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En esa capilla, porque ella era muy religiosa, se empezaron a hacer los rosarios, reuniones religiosas y toda esa cosa, fue tomando cuerpo hasta que se hizo la primera misa. El padre que estaba en el convento de San Antonio venía a decir la misa a San Rafael, y fue tomando cuerpo hasta que tuvimos como párroco al reverendo padre Josué Acosta, un gran presbítero, un gran sacerdote, de un corazón grande y generoso que es recordado con inmenso cariño. Poco a poco la capilla fue tomando cuerpo hasta ser hoy parroquia. Por dentro de la capilla la figura principal era San Rafael, un ángel de bulto grande y estaba donde se podía decir la misa, una cosa chiquita, así empezó. Y como ella donó los terrenos se fue ampliando. Tenía bancas, púlpito no tenía aunque en ese entonces se usaba. Al crecer la capilla, al venir más sacerdotes y al crecer más el barrio el obispo convirtió esto en parroquia. Además en esa cuadra había un señor que tejía lazos, y todo seguía creciendo cuando yo me fui de catorce años o sea entre 1935 a 1944. También fueron muy importantes las monjas clarisas. Las monjas fueron traídas por el padre Acosta de Pamplona, y fueron traídas a una casa de dos pisos en la esquina del parque Uribe Uribe. En esa capilla se enclaustraron, pero alguien donó la manzana del actual convento y con ayuda del padre Acosta y otras donaciones hicieron el convento, siendo trasladadas allá. Desde antes de trasladarse allá existía la capilla de San Antonio, también chiquita. Allá decían misas, y era el sitio predilecto de las familias de clase media alta que allí vivían como la de los Remolina, las Navas, las Nigrinis, las Patiño, las Moreno, los Hernández y muy cerca vivía un personaje que era rico llamado Manuel Pérez con sus hijas. Así empezó, luego llegaron las monjas y cogió auge, el corpus principal se hacía ahí en San Antonio los domingos, se recogía la limosna y todo lo demás que era para las monjas. San Antonio era importante para la comunidad porque es el santo que le buscaba novio a las solteras. La gente del barrio San Antonio se divide imaginariamente de la gente del barrio San Rafael a través de la calle 9, muy imaginariamente porque unos van de para allá y otros para acá como sino se dividieran. En ese entonces las calles del barrio eran empedradas, por la calle 6 con carrera 12 vivía una señora vecina llamada rubecinda, a quien la llamaban por sobrenombre “Vanguardia Liberal”, porque era péliona y sabía todo, salía a pelear a la calle con los otros y que hablaba recio. Eran también tiempos donde la política era supremamente brava. La calle 9 además era llamada la calle de Granadillo por ser la calle de llegada y salida de los campesinos del sitio de Granadillo. En esa calle se daban los encontrones de los liberales con los conservadores, había matazón, había muertos. El día domingo o lunes venían a hacer mercado, vendían lo que traían, se emborrachaban y salían a darse cuchillo ellos mismos o a buscar a los otros. Los unos y los otros tenían lugares de entrada. Por los llanitos entraban los conservadores, o sea los de Sabanetas, Miraflores y San Isidro. Los de Sevilla y Colorados entraban por la Sucursal. Se le llamaba la Sucursal a una casa grande y muy bonita que fue transformada (Carrera l3 con calle 6), al frente de ella donde hoy está el colegio Humberto Gómez, la cuadra era de Luis pico quien tenía una fuerza terrible. Uno de niño escuchaba decir que alzaba un carro. En esa casa se hacían bailes, fiestas y también peleas, nosotros vivíamos a la vuelta. Más arriba, vivía un hombre al que llamaban Mastuerto, un gran ebanista pero también un viejo supremamente verde porque se aprovechaba, abusaba de las hijas. Era el amante de las

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hijas, iba a misa con una muchacha en cada mano, y se sentaba en medio de las dos. Como ebanista podía fabricar un mueble y entregarlo completo o se podía desbaratar y llevarlo como un paquetico sin que se dañara. Otro nombre de las calles del barrio era “sol de oriente” en la calle 9 con carrera 10, “el club del aire” en la esquina del atrio, frente a la tienda de la Santa Clara antiguamente llamada de las Anáco, en donde se sentaban los señores ricos y potentados de Piedecuesta y al pasar las chinas bonitas a misa le echaban piropos. Otras calles de Piedecuesta son la esquina de los “varados”, “la sinfonía”, de “las ánimas”, etc. La gente del barrio para poder mercar debía ir hasta la plaza. En ese tiempo no había aún una Casa de Mercado, en las escalinatas era la venta de gallinas, cabros y piscos, en la calle 10 que era toda empedrada había pequeños toldos de lienzo donde colgaban la ropa. Allí llegaba la gente a comprar pero el viento se llevaba esos zarzos con toda la ropa, yo digo como decía la gente que fue un duende sin saber si era cierto o no pero la joda fue que yo lo vi. Hizo un ventarrón y se llevo un toldo, y cuando iba bien arriba apenas se batían las camisitas, allá se perdió y se decía: -¡ no eso el duende se las llevó !También allí se vendía la panela. Piedecuesta era un centro panelero. La panela se vendía en varios depósitos pues había centro Panelero, Cooperativa Panelera y en los depósitos de los personajes. A uno de esos personajes, a don Luis Fuentes, yo le trabajaba siendo niña, cuando estaba haciendo mi primer año de escuela, pero yo ya llevaba cuentas, le atendía el depósito los viernes y sábados, a donde llegaba la panela de diferentes haciendas. El señor se iba para Bucaramanga, lo que era viernes y sábado no podía estudiar. A las 6 de la mañana ya estaba en ese depósito, llevaba la llave y don Segundo Cepeda, que era notario en ese entonces, me abría la puerta, me ayudaba a sacar una mesa con un lápiz y un borrador y yo me sentaba ahí. Al empezar a llegar los camionados de panela mi oficio era escribir de donde venía esa panela, cuántas cargas venían, el color. Le decía a los cargueros que tendieran tablas y la descargaran. Cuando ya estaba descargada yo iba y miraba entre la hoja de caña la calidad, comprobaba su color, lo reportaba y contaba el número de cargas. Y así todo el día llegaba panela de las diferentes haciendas. Don Luis Figueroa también vendía y otros en los toldos que duraron mucho tiempo. Además en la plaza se vendía papa, yuca, tomate, cebolla y todas las demás verduras en el centro del parque. Los campesinos traían y vendían los productos. Era una plaza muy abastecida, de Bucaramanga venían a hacer el mercado. Los campesinos que venían al mercado el día lunes pasaban por la sucursal a las cuatro de la mañana, sentía uno el paso de los caballitos. Y estaban de vuelta por ahí a las cuatro de la tarde, borrachos, matándose unos a otros de ahí para arriba. Y todo ello era porque había guaraperias por todo lado, no había casa en que no se vendiera guarapo y resultaran los borrachos, porque no había aguardiente y si había era barsalero que era un secreto. Barsalero era el aguardiente hecho ilegalmente en el campo, rudimentario y sin ninguna técnica. Luego aparecieron las grandes guaraperías en la calle del Pulgero, donde además habían mujeres de la calle y de todo, después serían trasladados al barrio la Tachuela. Cuando yo regrese, Piedecuesta ya era diferente, tenía casa de mercado, había teléfono, empezaba a progresar. El barrio también progresaba desde que nosotros empezamos a darnos cuenta de cómo nos llamábamos, tenía casas grandes y pequeñas, y a medida que se iba modernizando y comercializando las casas grandes y sus cuadras aparecieron o se

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construyeron nuevas casas. Las cuadras fueron muy importantes para el trabajo, la seguridad y el crecimiento del barrio. Cuando la chusma en el nueve de abril yo tenía una hermana aquí, supremamente liberal, y le llegaba la chusma a llevarse el marido que también era liberal. Yo vivía en Bucaramanga, tenía 17 años, y mi marido me dijo: -¡ tiene que ir a Piedecuesta a ver a su hermana, su hermana, ella está allá y corre peligro, vaya a ver que necesita! –. Decían que aquí solo mandaba la chusma, los conservadores o godos, y que nadie podía entrar, y a la persona que vieran de rojo la lavaban o no sé que le hacían. Me puse mi mejor vestido, un vestido rojo, y cuando llegué al centro de Piedecuesta, a la plaza, había señores que me conocieron, que sabían que era de aquí y salieron a saludarme con venía, con mucha atención y respeto, y en esas salió el comandante de la policía y me saludo también con mucho respeto y venia. Luego me dijo: ¿ A dónde la puedo acompañar?. Le dije: -¡ voy para mi casa!-. Y subí a San Rafael a donde mi hermana, a mi casa. Él me acompañó, me ofreció guardia para custodiar la casa para que nadie fuera a molestarme. Yo le dije: -¡No se preocupe que a mí no me va a pasar nada!-. Esa noche como a las seis de la tarde la gente comenzó a trastearse, a cerrar todas las casas, y a irse a casas que tenían cuadra saltando la tapia con una escalera pues a las siete de la noche empezaba el apedreo y el plomo. Unos gritaban: -¡viva Cristo Rey y María Auxiliadora y abajo los no sé que cachiporros!-, y los otros decían: -¡Viva el gran partido liberal y abajo los no sé qué godos! -. Y de pronto se escuchaban las ráfagas de tiros y uno decía: -¡Mataron a alguien, Dios mío señor!-. Esa noche nos fuimos para donde una señora amiga que tenía cuadra, y cuando empezó el plomo y la piedra en las puertas ellas se pasaron. Mi hermana se saltó la cuadra y entonces me decían: -¡Suba!-, pero no podía subir, me quedé ahí parada junto a la escalera y les dije: - ¡Si me matan que me maten aquí, no doy un paso adelante, no, no y no!-. Y ahí me estuve. Le dieron como tres pedradas a la puerta duro, se silencio y no paso nada. Las pedradas en las puertas eran para asustar y para que salieran para darles plomo para quemarlos o para violar las muchachas. Se decía que la chusma guardaba las cosas que se robaban en la hacienda de José Sorzano, así como que eran ellos con los Barajas los lideres de la chusma. Y entre esos había muchos personajes de Piedecuesta metidos en la entrega de armas a los chusmeros. Incluso decían que matar un liberal no era pecado. Todas las noches pasaban y aterrorizaban hasta José Joaquín Matallana vino y pacificó como jefe civil y militar. Implantó las leyes, fue severo, y las hacía cumplir o de lo contrario se iban para el encierro. Así se fue acabando un poco la violencia y volvió la paz y la tranquilidad en el barrio y en el pueblo. El cambio entre liberales y conservadores en el barrio ha sido muy importante porque no tenemos que matarnos por un partido o un color, nosotros tenemos que votar es por quien haga las cosas bien, tenemos que apoyarlo. Ello se demuestra en como los últimos alcaldes de Piedecuesta han crecido y vivido en el barrio. Han nacido del pueblo y se han preocupado por el pueblo.

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BARRIO CABECERA DEL LLANO: ARTESANOS Y TRABAJADORES 27

Se le llamo Cabecera a nuestro barrio porque desde antes era la cabecera del pueblo, asi como el paso obligado de todos los buses y carros que venían del centro. Era la cabecera del barrio San Rafael y comprendía las cuadras de la carrera l4 y l5 en donde existían solo algunas casas antiguas en las esquinas. En la esquina de la carrera 14 con calle 7 existía una casona en la cual vivía el señor Tobias Reyes, quien era el principal productor de jabón de tierra en Piedecuesta. Jabón muy usado para lavar la ropa o el cabello, hecho de ceniza y cebo. El resto de esas cuadras y casonas esquineras eran solares con árboles frutales. El lugar más importante del barrio San Rafael era la iglesia, que no era como hoy es porque inicialmente era solo el centro la capilla; la nave norte era un corredor ancho donde los sábados se llamaban a todos los ancianos, se les daba almuerzo y se les daba mercado. En la otra ala o nave había un corredor con un panal de abejas del que se sacaba cera y miel. De la cera se hacían las velas para la iglesia. E incluso había un espacio que servía de cementerio. Esa casa era propiedad de la señorita Mercedes Cepeda y su familia que eran a su vez dueños de la hacienda San Francisco, esa casa también la usaron como casa de estudio e incluso como escuela de primaria y colegio de bachillerato con internado. En lo que hoy es Cabecera del Llano segunda etapa nosotros conocimos la finca que era de don Enrique Sorzano y don José Sorzano. A ellos les compraron el pie de la loma, la ribera del río y los terrenos junto a la actual autopista. Antes la entrada a la hacienda era por la calle 7, debiéndose pasar un portón que quedaba junto al caracolí donde hoy se une la carrera 15 con calle 7. El caminito continuaba por la orilla de la hilera de caracolíes, aún existentes junto a la calle 7, hasta llegar a la casona. La hacienda iba hasta donde están los tanques del acueducto municipal, había un trapiche. El actual Cabecera segunda etapa era un potrero para las 5 o 6 vacas lecheras y 10 mulas que tenían para cargar la caña, como para sembrar tabaco, yuca, maíz y frijol. Lo que es hoy Cabecera primera etapa una parte era para el trapiche, y junto al río se sembraba caña hasta donde hoy es el barrio La Colina Campestre. Después de muchos años, en el año 1978 ellos le vendieron a la Cooperativa de Profesores para la construcción de la vivienda de ellos, que no se hizo porque no se cumplió el pacto que habían hecho. Después le vendieron al instituto de Crédito Territorial; entre los ingenieros constructores más recordados esta el Dr. Alfonso Hernández Suárez, él fue el constructor de este barrio. Dos años después de su construcción se nos entregaron las casas, eso fue en 1984 hasta ahora. El barrio fue construido de una vez, solamente donde hoy están los billares (Cra. 16 con calle 7) dejaron un lote y lo fueron vendiendo aparte. Lo mismo pasó con los lotes junto a la calle sexta, que era el camino real que subía a Granadillo; esa calle se empezó a arreglar con maquinaria conseguida por el Dr. Feisal Mustafá, porque eso era un camino común y corriente, y después cuando el Dr. Rodolfo Hernández urbanizó San Cristóbal y San
Crónica redactada a partir de las entrevistas y el trabajo de campo realizados con José Briceño (trapichero jubilado), Marina de Briceño y María Serrano (vendedora en la caseta a la entrada del barrio, frente al puente vehicular). La crónica fue titulada para el concurso: “La segunda cabecera del llano”
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Marcos hicieron la calle que sale hasta los tanques. En esa calle existió también el tejar de don Juan Guevara, por lo que el barrio duró muchos años con ese problema de contaminación. Finalmente la comunidad ganó y le hicieron quitar el tejar, luego pusieron la hechura de plaquetas que hasta ahora existe, así como lo volvieron un parqueadero. Cerca a esa calle también pasaba un canal de agua que venía del trapiche y que se usaba para el baño, y para lavar la ropa que se extendía en el actual parqueadero de la tortuga. Ese canal era el desagüe del trapiche y de la toma que salía del río, la toma también cruzaba hacia San Cristóbal e iba al trapiche de la comadre Cecilia Suarez, y luego bajaba por la Normal a otras fincas como la Argentina, donde hoy está el estadio. Cuando se hizo el barrio el Dr. Rodolfo Hernández tapó esa toma para urbanizar y por lo tanto se secó. Los cañales del trapiche estaban junto al río y hacia el oriente, e iban dejando cuadritas para sembrar otras cosas. Las legumbres para la hacienda las conseguían con los campesinos de la falda de la loma. Cuando había que moler don José Sorzano buscaba los trapicheros y se iniciaba el trabajo el día lunes. Se molía la caña aprontada el viernes y sábado, el guarapo bajaba al calentador, luego se pasaba a la evaporadora, de allí al hervir se pasaba al fondo, y por último pasaba a la paila. De la paila a la tacha donde se batía, y luego se echaba en una caja con la cual se iba extendiendo en la gavera, y con machetes de palo se iba alisando. En ese trapiche se producía poco, unas 40 cargas por semana, siendo vendidas y distribuidas a la Cooperativa Panelera, que se hallaba donde hoy se estableció el banco BANCAFE. El trapiche estaba donde se une la calle 7 con la carrera 18, una hoya honda cerca de la actual casa de mercado. Las casas algunos las adquirieron por el programa del Dr. Belisario Betancur de vivienda popular sin cuota inicial, y otros nos hicimos a la vivienda por medio de cuotas porque no quisieron recibir las casas viejas, entonces en el ICT dijeron que los que tuvieran 50.000, 70.000 o 100.000 pesos esa era la cuota inicial, y así adquirimos la mayoría las casas. Los que salieron favorecidos fueron muy pocos y muchos no la recibieron porque les parecieron feas al estar en obra negra pero con todos los servicios. La primera etapa de cabecera fueron los primeros pobladores del barrio, cuyas casas van de la calle 6 hasta el río con carrera 17. La característica que los diferencia está en que la primera etapa son casas bifamiliares, en cambio en la segunda etapa son unifamiliares. Bifamiliares quiere decir que en el primer piso es una vivienda y en el segundo otra, en cambio en la unifamiliar la vivienda tiene primer y segundo piso en una. El 9 de septiembre de 1984 vino la señora María Eugenia Rojas ha entregar las llaves, con el Dr. Amaya, el Dr. José Luis Mendoza y un sacerdote que venía a bendecir el barrio. Ese día entregó como 5 o 7 llaves no más, luego empezaron a entregarlas a cada uno de los adjudicatarios el día siguiente. Durante el primer y segundo año la delincuencia y la drogadicción fueron terribles, e incluso usaban la casona para ocultarsen. Hoy día puede existir delincuencia, pero ellos no atentan contra los mismos del barrio, ya que los ladrones que han atrapado son gente que viene de los barrios de Florida y Bucaramanga. Muchos vienen de otras partes, pero le echan la culpa la gente del barrio. Hoy hay muchas obras que el ICT no nos dejó. Por ejemplo el polideportivo que se empezó a hacer con una junta formada por algunos vecinos; el uso de la casona de don José Sorzano para un kinder durante la administración del alcalde Zoilo Santamaría Otero, así

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mismo él nos dio el puente peatonal porque nos tocaba salir hasta la autopista con calle 6. Durante la administración del Lic. Alfredo Camargo se nos construyó el actual puente vehicular. También se hizo el “Parque Ecológico” hace dos años, y el parquecito que está en la entrada del barrio al que se le llamó de la tortuga. El ICT nos dejó solo arboles sembrados, que hoy día son arreglados por la Empresa Piedecuestana de Servicios. El polideportivo se empezó a hacer hace unos diez años al fundarse un comité para tal fin, el cual se desintegró con el tiempo por la Junta de Acción Comunal, pero cuando la Junta trabajó en ello ya estaba hecho. El terreno empezó a arreglarlo el Dr. Feisal Mustafá quien trajo la maquinaria y arreglo, nuestro sobrino Jaime Méndez Quintero quien dio hierro, arena y cemento, y el Dr. Ivan Moreno Rojas, hijo de María Eugenia Rojas, quien también nos ayudó. El ladrillo lo colocamos nosotros. Las cepas son muy hondas, de piedra, para las cuales el Municipio prestó las volquetas y fueron a traerla a Pescadero. Además de otras ayudas que nos prestaron, excepto plata. Se fue trabajando poco a poco los fines de semana y a ratos los que podían. Después de su inauguración se le han hecho tres arreglos con ayuda de la comunidad. La escuela empezó con el kinder durante la administación de Zoilo Santamaría, y porque el señor Alfonso Franco empezó a pintar murales en la misma casona donde vivió don José Sorzano. La casona antes de usarse como escuela era usada para guardar todos los materiales del ICT, luego los ladrones empezaron a tumbar las ventanas, a robarsen las tejas y a hacer mal, mal. La tumbaron e hicieron la escuela. También fue usada por varios años para hacer asambleas y nombramientos de miembros de miembros de la Junta, o para hablar de las casas porque muchos les parecía caras las cuotas y sugerían no pagarlas Tumbada la casa se empezó a construir salones para primaria y últimamente ha sido fundado el colegio. La ampliación de la escuela se hizo a través de la Junta, pidiendo un aporte al municipio parea poder establecer el bachillerato, y se nos otorgaron ocho millones de pesos, eso fue hace unos cinco años durante la administración de Alfredo Camargo. Luego se arreglo el colegio durante la segunda administración del Dr. Miguel Angel Santos y se amplió finalmente durante la presente administración del Dr. Ludwin Valero. También es de recordar que el Dr. Miguel Angel Santos en el segundo periodo que estuvo de alcalde nos dejó pintadas las casas. Él nos dio la pintura y cada cual la pintaba como quisiera, ya fuese toda la cuadra del mismo color o haciendo combinaciones. El mostrario de cómo podían quedar se hizo en las fachadas de las casas frente al parqueadero que está junto al polideportivo, pero la mayoría dijo que cada calle debía tener un color para que se distinguiesen. Cuando eso había mucha gente que no tenía medios para pintar los frentes que estaban muy feos, muy deteriorados, entonces el Dr. Miguel Angel nos hizo esa obra porque él ha querido mucho este barrio. Una ayuda que le pedimos todos los de la comunidad. La iglesia claretiana hoy día está muy bien porque los padres han trabajado mucho, ya esta completa la iglesia, tiene bancos y en fin tiene todo, gracias a la ayuda de la comunidad a través de bazares, a los cuales se invitaba durante la misa. Inicialmente la misa la hacían en el caracolí donde actualmente se construyó, después hicieron una piecita hasta que hicieron la capilla. Aunque no es capilla sino iglesia porque es grande. Ellos llegaron a una casa en la que había seminario, y luego el Dr. Rodolfo Hernández les donó una casa en la Colina.

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Aunque los vecinos de la segunda etapa son muy pocos los que necesitan esa iglesia, ya que nos gusta ir más a la de San Rafael por la costumbre, porque nos parece más cerca, porque no nos gusta el horario de allá al haber solo una misa el domingo. Por el contrario en San Rafael hay varias a las 5, 7 y 11am, a las 5, 6, y 7 pm; además porque existe más confianza con los sacerdotes de San Rafael sin importar que los cambien. La casa de mercado fue también una obra de Miguel Angel Santos durante su primer periodo. Hubo necesidad de esa casa porque el mercado estaba detrás del Colegio, era muy incomodo y le pidieron que les hiciera esa casa. El mercado era muy bueno ahí, siendo sus inciadores Julio Florez quien vendía carne, doña Carmen vendía empanadas y comida rápida, Lennys Valdés vendía también carne y menudo, Margot y Cecilia vendían frutas, dedicándose aún a ello allá en la placita. Todo eso lo vendían en mesitas y toldos. Primero lo hacían en el parqueadero de la carrera 16, luego lo trasladaron a la peatonal detrás de la escuela. Ahí les iba muy bien, e incluso les ha pesado haberse ido a la placita porque les ha ido mal. Aunque durante ese tiempo no habían tantos supermercados, ni camiones por las calles, que les quitan mucha venta a las plazas. Hace 50 años el mercado también se hacía en las calles de la plaza mayor, en la calle 9 estaban los toldos de ventas de panela, en la calle 10 estaban los toldos con ventas de ropa, en las gradas del atrio estaban las ventas de gallinas y demás aves. El centro del actual parque era la venta del mercado de verduras, legumbres, hortalizas, etc., y la carrera 6 o la parte de abajo eran ventas de correas, calzado, etc. Aún no existía Casa de Mercado ni tiendas. El restaurante escolar también fue una idea de la comunidad a través de la Junta de Acción Comunal, porque los vecinos decían que trabajaban y que necesitaban un restaurante para los niños porque el que existía en la alianza no alcanzaba. Inicialmente empezaron usando una casa en la Colina como restaurante, pero el Dr. Miguel Angel Santos nos colaboró para construirlo junto a la Casa de Mercado. Durante este tiempo la Junta estaba compuesta por Wilson Viviescas, Lucila Sanabria, Rito Peralta y María Antonia Serrano. Desde que lo construyeron, Julio Bastos actual presidente de la Junta, ha trabajado por ese restaurante escolar y ha ido muy bien porque ha estado pendiente y ha llevado muchos niños que en verdad lo necesitan, aunque se lo cerraron desde el 10 de octubre. Antes de vender los Sorzano para la construcción de Cabecera del Llano las vías que existían eran muy bonitas, porque él vivía en el pueblo salía a la hacienda por la calle 7 del actual pueblo hasta llegar a un camino real. Desde ese camino real se partía también para el actual San Cristóbal, aunque ese era un camino real angosto y hasta miedoso porque era puro pasto y cañales. Antes de la Normal eso era cañales, pero la comadre Cecilia Suarez de Hernández y sus hijos, dieron ese lote para empezar a hacer la Normal, sacándola del colegio Balbino García, porque la Normal se inició en el colegio Balbino. En el barrio existen zapaterías que elaboran zapato común y corriente y deportivo. Entre los más conocidos están Luis Valdés, Luis Gómez, Jesús Becerra y otros de la primera etapa. Aunque se han ido muchos porque aquí por lo general eran muchos los zapateros. Muchos otros vecinos se dedicaban y aún se dedican a trabajar con tabaco pues han llegado de los barrios del Centro como arrendatarios. Existen confeccionistas que elaboran ropa para adultos. Algunas señoras se dedican a las guarderías del ICBF, e incluso hay varios núcleos y FAMIs. Algunos se dedican a la construcción y otros tienen casetas de bebidas, comidas y apuestas de chance en el espacio público...

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De los servicios públicos con el que más se tuvo problema fue con el de la televisión por antena parabólica, porque siempre vinieron a robarnos, el único servicio que nos ha servido es el que tenemos ahora con Ondas Electrónicas. Con Cromavisión y un señor Arenas fuimos robados, porque nos hacían pagarles y luego volvían y se llevaban los aparatos. Se perdían y nosotros quedábamos sin nada. El servicio de parabólica se hizo necesario porque la señal no entraba con antena de aire, sobre todo la parte del barrio que esta en el hoyo, siendo ello perjudicial para niños y adultos, porque salía era una “lluvia” con la que no se veía nada. La primera etapa también sufrió mucho por el agua, los de la segunda etapa no, porque ellos el tanque aéreo les abastecían todos los servicios, mientras a nosotros el agua del tanque es solo para el lavadero y el lavaplatos. A ellos les tocó ir al río durante mucho tiempo a abastecerse de agua. El barrio se ha relacionado además con el río para ir a baño, para hacer sancochos, para sacar arena e incluso para lavar o para hacer paseos, especialmente en la parte de arriba porque desde el barrio la Colina para abajo ya contaminaron el agua. En el pasado toda la ente de Piedecuesta iba a lavar la ropa al río e incluso existía una toma que llevaba agua a los barrios del Centro, toma que era muy sagrada porque era el agua de tomar y por lo tanto no se permitía ensuciarla. Donde están los pozos buenos es donde está el agua buena, aunque en el pozo del diablo está prohibido el baño porque muchos se han ahogado o han muerto. Los paseos los hacen especialmente cuando es día festivo o fiesta nacional la gente de afuera, porque los que conocemos ese río no vamos sino a paseo ya que el agua es muy mala para el cuerpo por lo que es muy fria y produce artritis o reumatismo. Por el transporte también se bregó mucho porque el bus no pasaba sino por la autopista aún en tierra, además por el mal estado de las calles ya que el barrio estaba pavimentado era con adoquín. Luego cuando se arreglaron las calles si entró el bus urbano, quedando el mejor barrio, porque además tiene varías, casi todas las rutas de bus intermunicipal o metropolitano. Gracias al Dr. Miguel Angel Santos las tarifas fueron metropolitanas, y lo mismo las tarifas del teléfono que estaban como de larga distancia. También existió la necesidad de un puente peatonal por la calle 7. En una reunión en nuestra casa el alcalde don Zoilo Santamaría y otros personajes se le pidió un puente peatonal porque existía el problema de tener que ir todo el mundo por los troncos (calle 10) o por la calle 6. El no nos fallo, a los ocho o quince días él nos colocó el puente. Ese puente se encuentra ahora en la calle 10, porque la Junta de Acción Comunal al construirse el puente vehicular, ante el deseo de querérselo llevar al barrio San Luis, le pedimos al licenciado Alfredo Camargo que ese puente no lo pasaran para los troncos porque hacia falta allá. Antes de construirse hubo mucho problema porque la gente de la calle 8 y la 9 no querían que lo colocaran aquí, porque les quedaba muy lejos para venir y bajar al centro. Nosotros dijimos que no, porque aquí ya era la calle principal, y porque ya se había formado el barrio la Colina y podía bajar la gente e allá a pasarlo, y sé hacia más fácil el acceso a Piedecuesta. Durante el gobierno del licenciado Camargo se cambió por el puente vehicular, por petición de la comunidad ante la necesidad que e tenía del paso de carros. La intención de él era crear una vía que pasaba por el barrio, seguía a San Cristóbal y de allí a San Francisco, una sola vía que uniera todos los barrios. Pero él no pudo hacer sino solo este puente.

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BARRIO EL CENTRO: COMERCIANTES Y VENDEDORES AMBULANTES28

Desde hace cuarenta años con mi familia venimos trabajando en la Casa de Mercado Central vendiendo panela. Mis padres fueron los primeros en tener este negocio, ellos se llamaron José Dolores Rondón y Agripina Nariño. A los Piedecuestanos los llaman garroteros. En Bucaramanga un abuelito me contó por qué nos llaman garroteros. Según él, esto era una cuesta de Girón, y entonces los de Piedecuesta querían independizarse pero los de abajo no querían. Entonces se llamaron a un duelo, me dijo así el abuelo, y eso fue en puente pantano en los límites entre Piedecuesta y Florida. Los de Girón llegaron con machetes y otras armas más, los de aquí se fueron solamente con palos, y al ganar el duelo se independizaron. Además desde esos tiempos la llamaron Villa de San Carlos del Pie de la Cuesta. En otros tiempos se le llamó también “Jerusalén chiquita” porque la gente era más aferrada a la política, o tal vez más ignorante o más bruta. Además el partido conservador gobernó por cuarenta y pico de años y el liberalismo era tenido por debajo. Arriba en Granadillo había un señor llamado Dámaso Maldonado, y a ese señor lo cogieron, lo hirieron y dicen que lo amarraron en una cruz que hicieron, luego lo bajaron por la calle del convento de las clarisas y lo acabaron de rematar en el río con la cruz a cuestas. Solo porque era liberal. Desde ese tiempo se le llamó Jerusalén Chiquita. Antes de existir la casa, el mercado se hacía en el actual parque que era una plaza. La venta de panela estaba ordenada en filas sobre la calle 9, junto al actual Banco de Bogotá; sobre la calle 10 estaban las filas de carne, legumbres, granos, etc. Sobre el atrio, el lunes que era el día de mercado, estaban las ventas de gallinas y pollos vivos y objetos hechos en barro, el día domingo también llegaban abuelitos con bultos de pasto para venderle a los dueños de las bestias que traían las cargas en fletes. Cuando se empezó a construir el parque se traslado todo el mercado a la casa. El traslado se hizo poco a poco, e incluso casi los últimos fueron los vendedores de panela. Para hacerse a un puesto los vendedores tuvieron que pagar un derecho, en cambio en la plaza la venta era libre. Se debió comprar el puesto y pagar una mensualidad, al Municipio, inclusive todavía se está pagando. La organización de las ventas grandes se ha mantenido en el mismo puesto, en cambio la panela fue cambiando hasta finalmente quedar junto a la salida sur hace unos años. El actual sitio es muy bonito y seguro, nos hemos amañado. La plaza de mercado ha estado lo mismo que en aquel tiempo, la única reforma ha sido la construcción del segundo piso, donde están las ventas de artesanías. También se ha procurado que la sección de comidas tenga más higiene y con más organización, e incluso ya cuentan con mesones de cemento. Hace más o menos un año se cuenta con una emisora en la casa de mercado, que sirve para dar noticias o colocar música.
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Crónica redactada a partir de las entrevistas y el trabajo de campo realizados con Lola Rondón, la más antigua vendedora de panela al menudeo al interior de la Casa de Mercado Central. La crónica fue titulada para el concurso: “Barrio El Centro: Panela y Mercado”.

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Cuando eso el que mandaba los celadores, barrenderos y demás era el Municipio, ahora no, ahora hay una junta entre los mismos socios que pagan el celador de día. Los celadores de noche y el barrendero todavía los paga el gobierno, porque aún se le paga a la tesorería. La panela que se vende en la plaza de mercado se produce en Piedecuesta. De los trapiches se vende al por mayor a los depósitos en donde la consiguen los minoristas. Los trapiches que aún producen panela y la venden en Piedecuesta son El Triunfo, Los Cauchos, Tierrabuena, San Cristóbal y de distintas partes. En el tiempo que mis padres vendían panela los trapiches más famosos y preferidos eran el puente de los Figueroa, La Palmita de don Hilario Rey y el de don Felipe Uribe. Antes de la construcción de los valles de Piedecuesta, todas esas tierras estaban sembradas de caña. Existía una cooperativa panelera a la que le llegaban semanalmente aproximadamente 3000, 3500 ó 4000 cargas de panela. La panela se diferencia por clases según el color y el tamaño. De la panela de color claro sale una aguapanela rosada, y la panela negra es muy usada para el agua dulce o guarapo, pero si no se sabe comprar se puede conseguir panela mala que da un color verde en la aguapanela. El color y la calidad de la panela varia en la calidad de maduración de las cañas y la calidad de las tierras. Se dice que los cañales sembrados en charcos o pantanos dan una panela muy mala, y la panela verdosa por ser sacada de cañas tiernas. A la panela de color claro antes les echaban químicos, ahora dicen que no porque los multaron, aunque su calidad también depende de en el modo de trabajarla descachando bien. Antes a esa panela le echaban Clarol y para que diera color un polvito llamado Tusca. Hoy día la panela de Piedecuesta es la mejor porque ya no lleva químicos. Incluso en Bogotá se hizo un concurso de todas las panelas y ganó la de Piedecuesta, aunque tiene mucha competencia con la panela de Santa Ana y pueblos aledaños en Boyacá. Con la abundancia de panela bajan los precios y también bajan las ventas porque todo mundo vende, incluso por las calles se está vendiendo. Venden por aquí, venden por allá. En Piedecuesta el uso común de la panela es para hacer aguapanela, guarapo, limonada e incluso gelatina al mezclarla con la pata de vaca. También para hacer melcochas y de la panela negra se sacan las mieles y guarapos para fabricar los licores. La panela se vende por el tamaño y no por el peso, ello quiere decir que 24 panelas pequeñas o 12 grandes forman una arroba. También es usada para algunos remedios caseros, para mascarillas, y para heridas porque llama mucho la carne. Los niños y jóvenes les gustaba ir a los trapiches para conseguir o hacer batidillos y ángeles. Los ángeles se hacían cuando la miel ya estaba en el temple, lista para salir, la sacaban con unas cucharonas y la echaban a una pila volviéndose melcochuda, se cogía lo que se regaba y se torcía. Los batidillos los hacían de esa misma miel pero le echaban esencias, y para darles color los baten con machetes de palo con los cuales a su vez se les da la forma, quedando con una base gruesa y terminado en punta. Cuando se bate con las manos se forman las melcochas, al tener que estirarse y luego torcerse. También se compraba mucha panela para fabricar el aguardiente barsalero. Un aguardiente que se traía del Guamo y la Mesa de Géridas e incluso todavía se produce y se vendía en las tiendas llamándosele barsalero o chirrinche. Para eso se vendía mucho la panela negra, aunque era una gente que la perseguían mucho, la castigaban, aunque últimamente tenían que pagar la multa en efectivo, lo importante era la plata. Al acabarse esa producción se bajaron las ventas.

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En la plaza se le empaca la panela a los compradores. Se hace para que la gente la lleve con más comodidad e higiene. Se usa el papel de azúcar, o sino en bolsas plásticas, y se ve más bonito, mejor presentado que llevarlas en la mano. Cuando era niña bajaba con mi mamá a los trapiches porque mi papá trabajaba en eso. Y veía la elaboración de la panela que es un proceso muy bonito, muy hermoso. Cuando eso la traían al mercado de la plaza, a donde también llegaba el paramero que traía la papa, por lo que se vendía mucho. Ellos llevaban mucha panela para hacer sus guarapos en el campo. El trapichero cuando eso se quedaba toda la semana porque se elaboraba panela de día y de noche, ahora en algunas partes es solo el día, y en otras trabajan de noche. Hoy ya no hay tanto proceso de elaboración pues antes todos los barrios eran tierra de caña. Piedecuesta era llamada la capital panelera. De igual modo las ventas de panela dentro de la plaza se han ido acabando, porque día tras día todo es más competido, otros se han muerto. A ello se suma el consumo de la panela granulada y el azúcar negro que baja las ventas y aumenta las perdidas, aunque lo mejor es el consumo de la panela original porque es la única que no tiene químicos. Cuando apareció la Casa de Mercado (l949-1950), el casco urbano de Piedecuesta era aún pequeño, había partes donde en una manzana sólo había casas en las esquinas y el resto eran solares. Las casas eran grandes, las de hoy son unas alcancías. Cuando era pequeña Piedecuesta era muy bonita. Hoy no se sabe quiénes son las personas, cómo se llaman. En el pasado todos nos conocíamos, sabíamos quién era quién. Extrañamos la tranquilidad y el ambiente sano, no había tanto ruido, ni humo, ni maquinas. Durante esos años para ir a Bucaramanga existían carros pero no flota. El que tenía su maquina la ponía al servicio público, y cada quién se subía al que le pareciera mejor y se iba, hoy día deben esperar un turno, no se les llamaban buses sino chivas. Y los conductores eran gente conocida, por ejemplo don Carlos Cortes. Otras familias muy prestigiosas eran los Sorzano y los Barco. De los Barco tenía raíces el difunto expresidente Virgilio Barco. Durante esos años solo existía el colegio de la Presentación y las escuelas públicas. En esas escuelas nos matriculaban y los padres no tenían que aportar ni un solo centavo, todo era gratuito. El día que decían que empezaban las clases, se mandaban los niños, llegaban, les daban las pizarras y los lápices que eran muy frágiles. Cuando se aprendía a escribir en pizarra se pasaba a escribir con lápices en cuadernos de papel. El texto que uno necesitaba se lo daban, pero poco a poco el gobierno dejo de dar y los padres tuvieron que dar para comprarlos, el primer texto que mis padres me compraron fue una ortografía para el grado quinto por cincuenta centavos, que aún la conservo. Muchos niños después del quinto tenían que seguir estudiando en Bucaramanga hasta que aparecieron los colegios oficiales como la Normal. Hoy en día ya hay muchos colegios. También el gobierno tenía un señor llamado “polizonte”, él estaba para que fuera por las escuelas y vigilara cuál alumno faltaba. Y quien faltara lo mandaban a su casa a preguntar por qué no asistió el niño o la niña. No era como ahora que dicen los maestros: “sino quiere venir que no venga a mí siempre me pagan”. El no se enfrentaba con los niños, llegaba directamente a las casas y le preguntaba a los padres. El más recordado es Agustín Salcedo, llamado “Marroco”, también fue durante mucho tiempo policía, muy gobiernista. Como Policía, en torno a la plaza cogía a cualquier borracho y les decía: camine conmigo,

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ellos le daban excusas para que no se los llevara y él les decía: camine que yo le hago la defensa. Cuando ya iban llegando a la cárcel les decía: deme uno o dos pesos, y al dárselos les decía: bueno, queda libre. De aquellos años uno de los personajes más recordados en Piedecuesta ha sido el teniente José Joaquín Matallana Bermúdez. El 9 de abril de 1948 el no era aún alcalde, estaba con el ejercito. Ese día cuando se supo la noticia de la muerte de Gaitán empezaron a saquear el estanco de licores de Manuel Barco Sorzano, llegaron a sabotear. Cuando Matallana se entero llegó con el ejercito y calmó todo. Hubieron varías bombas, aunque la gente salió común y corriente, incluso la plaza de mercado estuvo abierta. Si Matallana no hubiese salido con el ejercito el pueblo lo hubiesen vuelto nada, porque en ese momento se aprovecharon los delincuentes para saquear. Gracias a Dios y a la virgen estaba el teniente Matallana porque actuó enseguida, encabezando las ordenes. Ese si era un hombre de pantalones que verdaderamente servía a la patria. Si no ataja eso a Piedecuesta la acaban. En unas elecciones presidenciales la casa cural aún estaba donde esta el CEFECO, por la calle, y tenía dos portones: uno arriba y otro abajo. En ese día de elecciones alguien se escondió en el portón de abajo y al pasar unos que iban a votar, entre los que estaban algunos obreros de los Figueroa, dispararon un tiro y le pego a uno en una pierna. Se inició de una vez el problema y le echaron la culpa al cura párroco, que cuando eso era Josué Acosta, y dijeron que lo iban a linchar. Para protegerlo se lo llevaron para donde la familia Mantilla Pradilla. Días después se cerró la iglesia, el obispo mandó cerrarla y no quería mandar más sacerdotes. Duramos cincuenta días, casi dos meses, sin cura y con la parroquia cerrada, y no había misa ni nada porque no existía ninguna otra parroquia. Les tocó a todos los grandes señores, ir y decirle al obispo, rogarle, para que mandara un sacerdote. Llego entonces el padre Jesús María Prada, tío del actual gobernador Miguel Jesús Arenas Prada. Llego un lunes, en pleno día de mercado. A las doce del día se escucho repicar el campanario, y de una vez la gente salió hacia allá, abrieron la puerta de la iglesia. Con la falta de cura el mercado se desorganizó y se fue al suelo porque el campesino se iba para Florida y para Bucaramanga, el mercado de Piedecuesta quedó muerto, muerto. E incluso nos tocó pasar así la Semana Santa, que ya era de fama. Al padre Acosta también se le debe el convento de las clarisas y el monumento de la Cantera. Las clarisas son como un pararrayos para el municipio porque ellas oran mucho. Por ejemplo el terremoto que sucedió hace como un mes nos salvamos de morir gracias a su presencia. Son un pararrayos al que se le une la presencia de los ermitaños en la vereda Granadillo, quienes también oran, saben orar. Fueron dos pararrayos que nos favorecieron porque el epicentro estuvo aquí. El cerro de la Cantera fue muy importante par la gente de Piedecuesta, hoy día es poco ya su visita ya que no se puede subir por la delincuencia que hay, cuando sube la gente la atracan. El día en que es más concurrida la Cantera es el viernes santo, pues sube mucha gente todo el día. Antes se iba por caminar, luego cuando pusieron la virgen para visitarlas pues muchos le tiene devoción. Para la semana santa todos los barrios del pueblo y los del campo se involucraban. Las ceremonias eran muy bonitas, las procesiones tenían muchas imágenes que a la gente les gusta mucho. Inclusive todavía es mucha la gente que viene de Bucaramanga, hasta de

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Venezuela, a pesar de que se han acabado las imágenes. Mi mamá decía que incluso habían hasta 55 pasos, ahora solo hay unos 20. Era muy afamada. El actual cura Alvaro Rueda celebró este año la fiesta de San Francisco Javier (3 diciembre), el patrón de la parroquia. Antes ningún sacerdote lo nombraba, no la celebraban. Otra fiesta religiosa muy afamada era el Corpus Christi de junio. Se hacían los altares desde la plaza hasta el parque de las hermanas, en cada esquina había uno, y en el parque terminaban con el paraíso. El paraíso consistía en una tarima donde estaba un ermitaño, Adán y Eva representando el pecado al comerse la manzana. Antes de existir el acueducto los habitantes del barrio del centro se abastecían de las tomas de agua. Una toma bajaba por la calle 10 y la otra por la calle 9. Bajaba bastante agua por esas tomitas que salían de la planta de luz. El que vino a acabar con eso fue Matallana, él hizo secar esas fuentes. El agua bajaba de la planta y salía por entre las casas frente a la escuela La Presentación, bajaba dos cuadras la bocatoma y luego se repartía para un lado y para otro. Inclusive cuando yo estaba en la escuela no había sino un tubo, y a la hora del recreo como no era suficiente, salíamos a la calle y nos botábamos allá de barriga y bebíamos agua de la bocatoma y no nos preocupábamos por la higiene del agua porque lo que no mata engorda. Entre las familias más afamadas del barrio El Centro estaban la de Marco Antonio Arenas, el papá de Isaias Arenas Buenahora médico residente en Bucaramanga, la familia Barco Sorzano y Sorzano González. Unos Sorzano González vivían arriba en la cabecera, donde esta ahora el barrio Cabecera, que antes estaba de la autopista para abajo. Y de ahí para arriba se le llamaba el “potrero” de los Sorzano, más arriba estaba la hacienda y el trapiche. Por entre la hacienda bajaba una gran toma de agua, un tomonón, y por un lado bajaba otro y se unían ahí, formando un río de agua. Era mucha la abundancia de agua que había. En lo que hoy es la Normal, pues aun no existía, o sea la carera 15 con calle 6, era una bajada y había que pasar por la quebrada, brincar. En esos terrenos, a donde me llevaba mi mamá a alimentar los obreros, se produjo la seda. Yo veía los gusanitos y sacaban una seda linda, pero no duro mucho, porque aquí en Piedecuesta nada progresa. Al no servir ninguno de los que estaban administrando trajeron una señora turca que termino matando todos los gusanos que se alimentaban de la morera. El trabajo en la industria del tabaco por los habitantes del barrio el Centro ha sido mucho, y anteriormente era mucho más. En la calle 6 con carrera 6 había una fabrica grandísima que se llamaba La Antioqueña que era de la firma Gómez - Rueda y Miranda. En Hoyo Grande estaba la fabrica Las Unidas que era de don Esteban González, padre de Rodolfo González García el actual político. Pero esas fabricas poco a poco se acabaron. Ahora el trabajo esta pesado porque el tabaco que se elabora se lleva para Venezuela, pero allá no lo quieren dejar entrar ni en rama ni elaborado, y por lo tanto se acaba porque es la industria de la gente pobre. Antes se trabajaba con el fique pero fue cambiado por la fibra que se hace en TESICOL, y al igual que el tabaco era un oficio en todo el pueblo. Ahora no se consigue ni una penca de fique, antes se sembraba en surcos como cercas de las fincas.

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BARRIO VILLANUEVA: CAMPESINOS Y CIGARREROS29

Somos los vecinos más antiguos del barrio. En él conocimos varias fuentes de agua. Una fuente iba directamente para Hoyo Chiquito y venía de Granadillo, otra era la quebrada Villanueva, de agua muy limpia porque venía de una naciente a la que se le unía la toma del trapiche de la Cabecera del Llano que venía desde el río, otra quebradita era la de San Francisco también muy limpia. El agua de la quebrada Soratoque era también muy limpia. Inicialmente el actual barrio eran potreros. Mi mamá Flor de María Prada compró un lote (carrera 11 con calle 4) en 40 pesos hace 57 años, veníamos de San Andrés. La propietaria más antigua fue mi mamá. El lote estaba junto a la quebrada y en él habían caracolíes, cafetal y matas de guadua, pero al caerse el abuelito que estaba tumbando un caracolí, y no tener plata, nos toco vender la finca. Además de nuestra casa había otra casa que se llamaba la “casa de zinc”, una casona grande y muy antigua (carrera 11 con calle 3), cuyo último propietario fue Timoleón Carreño. Fue la primera casa que se hizo en Villanueva y estaba también rodeada de finca, su primer propietario fue don Leandro Camacho. Esa finca llegaba hasta la quebrada Palmira, más allá se llamaba Callejuelas y más adelante estaba la entrada a la Granja con un arco en concreto. El barrio empezó a crecer cuando compró don Luis Hernández, construyó varias casas sobre la carrera 12 y vendió lotes grandísimos a ocho mil pesos en la parte plana y mil pesos junto a la quebrada, eso sucedió hace 40 años. Las calles eran muy feas aunque existía una carretera regular en la salida de Hoyo Chiquito (carrera 8), era ancha, subía hasta el trapiche de San Francisco y luego servía como camino a Bucaramanga. Aún no había autopista. Delante del predio de don Chevas, por la carrera 12, también pasaba una toma de agua que traíamos para comer y desembocaba en la quebrada. Las demás cañadas también se usaban para sacar el agua de comer, aún Piedecuesta no tenía acueducto. Nos tocaba traerla con un palo atravesado y una olla colgando. También se usaban para lavar la ropa, habían muchas lavanderas, especialmente en la quebrada Soratoque y Palmira. Para el baño también teníamos que ir a las quebradas donde caían chorritos, el agua era muy limpia pero al crecerse los barrios se secaron al agarrar agua para una parte y para otra. A la toma de agua que llevaba el agua al trapiche La Argentina le sacábamos una tomita para podernos bañar, le poníamos bastantes pencas de fique. El agua potable llegó hace 20 años por tubo al construirse la urbanización Villanueva, pero casi no se usaba porque se siguió sacando el agua de las quebradas, en especial de la toma que se utilizaba en San Francisco, Villanueva y Hoyo Chiquito que venía de Granadillo. En “cajas” con una penca de fique se desviaba y se llenaba la olla.

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Crónica redactada a partir de las entrevistas y el trabajo de campo realizados con Carlos Tarazona, propietario de un fabriquín de cigarros corrientes. La crónica fue titulada para el concurso: “Historia del Barrio Villanueva”.

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Para pasar las quebradas colocábamos piedras. Luego en el cruce de la carera 11 él ejercito empezó a construir un puente en ladrillos, con unas bases buenas, pero la Junta de Acción comunal del barrio no dejó. Luego sobre las bases se hizo un arco en ladrillos para hacer un puente igual al que existía en Hoyo Chiquito. El párroco de San Rafael ayudo mucho en la construcción del puente de la carrera 12. Yo hice un puente en guadua para cuando bajaba la quebrada crecida y no dejara pasar a nadie. Le dije a don Luis Prada que me regalara unas diez guaduas y me las dio para el puente en vez de que la gente se las robara. Hace cinco años surgió la necesidad de canalizarla para poder construir. El trabajo con el tabaco por los habitantes de Villanueva se inició con la fabrica La Antioqueña, mi mamá hacía rollos allá y contrataban bastantes obreras, pero cuando llegaba la chusma nos tocaba subirnos y bajarnos por el muro que fuera. Los fabriquines aparecieron en el barrio cuando las fabricas no quisieron pagar liquidaciones, y nos dieron entonces contratos para hacerlos en las casas y llevarlos a las fabricas. Ellos se comprometen a entregar los materiales, comprarlos, arreglarlos y transportarlos. Al venderlos vuelven y nos pagan. En el barrio Villanueva se elaboran los cigarros llamados Calilla, Romo, Panetela y viuditas. Las viuditas son unos cigarros cortos, delgados y con mucho aroma, muy bien elaborados, mejores que los cigarrillos. Entre los grandes fabriquines estaba el de Timoleón Carreño , quien también sembraba tabaco como su padre y hermanos, doña Gloria Acevedo quien le daba trabajo a uno y a otro, y el resto de fabriquines eran pequeños o sea con unas tres torcedoras y un rollero. Actualmente se elabora y vende cigarros a Venicio Pérez, a don Edmundo Acevedo, a la Dra. Marta Navas, Luis Chaparro, José Correa, etc. En el barrio no han existido grandes fabricas de empaque excepto la de Timoleón Carreño, don Luis Caballero y Nelson Chaparro. Para elaborar los cigarros se debe seguir un proceso. Inicialmente seleccionar y comprar materiales como la picadura de la flor del tabaco que además lleva guarapo, piña, durazno y otras esencias para aromatizarla, la mejor picadura se consigue en la Cooperativa Tabacalera. Luego comprar capote y capa que se pueden conseguir también en la cooperativa. La capa es la hoja que esta sana y es cauchuda para poder templarse. El capote que se compra si está bien sano puede servir para capa, pero si esta picado se usa en definitiva como capote. Ya escogido se elabora con él y con la picadura los rollos en la maquina, el rollo debe quedar bien hecho y parejo para que el cigarro también quede parejo. El tamaño de un rollo es de 15 cm. para poder despuntarlo y emparejarlo. Luego esos rollos se van amarrando en paquetes de cincuenta y se mandan a las torcedoras. Los rollos varían de acuerdo al tipo de grosor, el más grueso es para Romo y le siguen Panetela, Calilla, etc. El grosor en la maquina se calcula acortando el trapo para hacer la Calilla y alargándolo para hacer la Panetela, el más largo es para el Romo. Para elaborar un mil de Romo se necesita tres libras y media de capote, para Calilla son tres libras, pero depende de sí esta seco y bueno, aunque se puede gastar más cuando viene húmedo, despedazado o roto. Si el capote esta muy seco se humedece para poder espalarlo y cortarlo manualmente para hacer los rollos. El mínimo de rollos que se le manda a una torcedora son 500, o lo que elaboren al día o semana. Un mil de rollos se hace en media hora.

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El dueño del fabriquin les lleva o entrega los rollos y la capa. Ellas espalan la capa, o sea le quitan la vena que también es usada para picadura al molerse. Deben estirarla bien para poderla cortar con la cuchilla o pacora, para lo cual se le echa agua, permitiendo así mismo que el rollo no quede muy seco. Envuelta la capa en el rollo y recortada se le hace la perilla. El gasto de capa para un mil de rollos depende de las características de la hoja y del tabaco que se vaya a elaborar. Por ejemplo si es Romo se va un kilo de capa para un mil de tabacos, como el rollo es grueso se gasta más. Para un mil de Calilla solo se necesita una libra y media de capa al ser más delgados. Para el tabaco “fino” pequeño se gasta una libra de capa en el mil. La Cooperativa es muy importante ya que en ella no solo se obtienen materiales, pues al ser sus socios los mismos dueños de las fabricas al no tener uno la plata para comprar ellos nos entregan un vale para poder ir a reclamar allá los materiales que en la fabrica no hay, especialmente la picadura. La capa y capote también es posible comprarlos en los depósitos o en las bodegas del coliseo. La bodega es el lugar donde el campesino trae el tabaco y lo vende al comerciante, el comerciante lo distribuye. Para todos hay plata. El trabajo con tabaco ha venido en decadencia por el impuesto que tiene lo cual paraliza sus ventas, especialmente el de exportación. El campesino también se ve afectado porque no puede trabajar tranquilo, al cultivar no cuenta con un subsidio agrario para poder sembrar, y además cuando viene el comerciante les recibe los materiales baratísimos. El tabaco usado en Piedecuesta es traído de Girón, Palogordo, Chocoa y Chocoita. También se trae de Pescadero, Umpalá, La Purnia, Los Santos y Cepitá. El tabaco de La Purnia y Los Santos es muy grasoso, pesado y no arde. Por el contrario el tabaco de Girón o el fino de las veredas cercanas a Pescadero, al hacerse el cigarro y quemarse arde muy bonito. Ese es el tabaco que le gusta a los dueños de las fabricas y al consumidor sí que más. Las personas que más consumen los cigarros son los de mayor edad pues los muchachos les gusta más el cigarrillo. La producción de Piedecuesta se lleva a todo el país, pues unas fabricas llevan para Boyacá, otras fabricas para la costa, otras para los llanos y otros producen para llevarlo a San Antonio (Venezuela). Cuando la compra de tabacos es buena allá es bueno acá pues todo el mundo hace tabacos y al menos se venden, dando así más trabajo a otras personas. Muchas personas han dejado de trabajar con tabaco porque los sueldos son muy pocos, ya que se gana de acuerdo a la tarea que se haga; sino se rinde pues no se gana. Prefieren ganar lo mismo por día yéndose a lavar o planchar. El oficio de elaboración de cigarros, o sea hacer rollos y torcerlos, es aprendido y realizado especialmente por mujeres, el de empaque y comercialización por hombres. Y ello ocurre porque la mayor parte de los hombres es muy machista. Unos critican a los otros por realizar oficios de mujeres, y como uno vive de la critica. Al que tuerce le dicen: ¿qué le está pasando, se está pasando para el otro lado?, y hacen sentir mal a la persona a pesar de ser un oficio honrado. Además es un trabajo especial para las mujeres desempleadas porque se puede desempeñar en la casa haciendo a la vez el oficio de la casa: asear, lavar, cocinar, etc. Y con lo que se gana se puede hacer al menos mercado. De tener otro empleo tendrían que estarse fuera de la casa quedando pendiente el oficio de la casa y el cuidado de los niños.

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Anteriormente también se trabajaba con el fique, especialmente se torcían lazos. Los lazos que se hacían se vendían en San Gil, Socorro, Charalá, etc. , pero como salieron los lazos y sacos de fibra se fue acabando su elaboración. Ahora solo son usados para empacar y transportar la papa criolla, pues no se puede empacar en fibra. También el barrio se caracteriza por la elaboración de canastos de guadua, que acabó con la guadua silvestre que existía en las cañadas de Piedecuesta. El barrio cuenta con un parque arborizado para el descanso, obra de la Junta de Ación Comunal, fue hecho en una cuña que sobró a la urbanización Villanueva que hizo Rodolfo Hernández. Los viejitos lo usamos para jugar naipe, domino, ajedrez y demás, también nos sirve para llamar pues tiene una pieza grande desde donde se puede usar el servicio telefónico a larga distancia. En el barrio han existido pandillas pero porque han venido de otras partes, por ejemplo de Hoyo Grande o de La Pesa, todavía llegan, roban y se drogan, pero gracias a la Policía son alejados. Con su presencia la gente empieza a sentir miedo y el barrio sigue con mala fama. A pesar de que se han construido casas en los antiguos potreros, también se han construido nuevos servicios públicos como la escuela, el restaurante escolar, el puesto de salud, el polideportivo y la canalización de aguas. También se cuenta con más tiendas y panaderías.

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BARRIO LA FERIA: LÍDERES Y GOBERNANTES30

Con el propósito de hacer una pequeña narración de la población de Piedecuesta, me permito dar algunos informes de hechos transcurridos con trascendencia histórica. A fines de 1620, en el lugar que ya por aquel entonces llevaba el nombre del “Pie de la cuesta”, estableció un hato de vacas don Pedro Velasco, uno de los diez hijos de don Juan de Velasco Montalvo, segundo encomendero de Bucaramanga, heredero del capitán Ortún Velázquez de Velasco, fundador de la nueva Pamplona y casado con doña María Luisa Montalvo de Lugo 31. El casco de la población se inició en 1760 y catorce años después lo erigieron en Parroquia, bajo la advocación de San Francisco Javier, separada del curato de la ciudad de San Juan de Girón. En esa apacible e idílica Villa de San Carlos del Pie de la Cuesta, construida en un fértil valle, con calles rectas trazadas a cordel, buenas y amplias casas de teja de barro, con solares y paredes de tapia pisada y blanqueadas con cal, rodeadas de verdes y frondosos sembradíos de caña de azúcar y delictuosas hojas de tabaco, donde sus naturales, así hombres como mujeres, son bien apersonados, vivaces, festivos, despejados, agradables, cortesanos, cariñosos y piadosos 32. Piedecuesta se halla a 982 metros sobre el nivel del mar, cuenta con 22 grados centígrados de temperatura media y sólo 21 kilómetros de la ciudad de Bucaramanga, capital del Departamento de Santander33. Su primer barrio se llamó la Pesa, en este lugar se formaron los hogares de las familias Figueroa Rey, Rey Ferrer, Mantilla Nogues, etc.34. Después se convirtió en casas de posada para los trabajadores que transitaban con mulas y se llamaban arrieros, por lo tanto sus calles y carreras eran empedradas por motivo de los charcales, y los desechos de la cantidad de bestias y demás animales; la plazuelita se utilizó como venta de toda clase de animales, incluyendo los cerdos y aves de corral. Luego se estableció junto a la plazuelita el matadero municipal y para completar los divinos, se constituyeron un sinnúmero de antros de prostitución con un jefe natural: Efraín Araque (que en paz descanse). A este periodo se llamo la época del terror porque además se robaba y se asesinaba. Para terminar con éste cáncer durante la administración del alcalde Oriosto Santander, fue tétrico y terrible, nos costo sudor, lagrimas y sangre. La nueva imagen, a cambio de éste horror, fue la construcción en 1968 de una escuelita que se llama concentración Escolar Balbino García, y con ella se inició la educación para el barrio.

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Autobiografía redactada a partir de las entrevistas y el trabajo de campo realizados con Pedro Rincón, Trabajador jubilado, Presidente de la Junta de Acción Comunal. La autobiografía fue titulada para el concurso: “Recuerdos del pasado”. 31 Información comprobable en las obras de Carlos Torres Durán, Enrique Otero de Acosta y Antonio Cacua 32 Veáse las obras de Alfonso Prada, Germán Valenzuela y Carmén Díaz 33 Información conservada en los archivos del Ministerio de Obras Públicas 34 Charlas con la familia del escritor Luís Enrique Figueroa en 1970-1971

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Se escogió ese nombre en homenaje al ilustre educador y en ello colaboró la comunidad a través de la Junta de Acción Comunal, especialmente los doctores Rodolfo y Gabriel Hernández, Humberto Rueda, la familia Rosas, el Club de Leones, el ejército y el cura Zuluaga. Por este espíritu de solidaridad entre los vecinos nos hicimos merecedores a un premio especial de INRAVISION consistente en cien mil pesos, que se invirtieron en la misma escuela. Iniciamos la transformación, cambiando la razón social y se llamó el barrio la Feria en 1982. Le llamamos así porque a él llegaban todos los animales que se comercializaban o usaban para el degüello en el matadero, porque a él llegaban los parques mecánicos de diversión, los gitanos, los circos; porque en el barrio se elaboraban y se preservaba la tradición de los toros de candela, e incluso también se le llamo así por los altos índices de violencia que existían. Como presidente de la Junta de Acción Comunal durante 26 años me preocupe porque el barrio tuviera su propio alcantarillado (1973), el cambio total de la red del acueducto ( 1992-1994), en igual forma de la luz eléctrica cuando era gerente de la Electrificadora de Santander el doctor Hugo Serrano Gómez, y a continuación el pavimento. Con esto demostramos que unidos se puede alcanzar varias cosas en bien de la comunidad. Para mí es muy satisfactorio manifestar que no solamente se ejecutaron estas obras, pues me permitió enumerar algunas otras que se ejecutaron en bien de todo el conglomerado de la población de Piedecuesta: A la carretera Piedecuesta - Sevilla le dedique toda mi buena voluntad y mi servicio hasta llevarla hasta su feliz culminación, durante la administración de la doctora Esperanza Valdivieso y con recursos del Ministerio de Obras. La vía entre los Colorados hasta la quebrada del Limonal, se llamó carretera de circunvalación, obra de extremada necesidad porque Piedecuesta no tenía sino una sola salida. La carrera sexta de sur a norte completamente embotellada. En 1981 el suscrito trabajaba en el Ministerio de Obras Públicas. En colaboración con el doctor Luis López Acevedo, jefe del distrito 15 de carreteras nacionales, y el señor Gerardo Valencia tuvimos la iniciativa de construir esa vía, fuimos a Bogotá a consultarle al señor Ministro de Obras públicas de apellido Castrillon y con toda franqueza nos manifestó: Yo no tengo plata para pagar indemnizaciones, pero si ustedes logran conseguir esto Dr. López, allá esta la maquinaria y equipo, pueden ejecutar la obra con mi autorización. El Dr. López, el Sr. Valencia y mi persona nos dirigimos hasta la habitación campestre del Dr. Luis Enrique Figueroa, quien nos recibió con toda amabilidad. El doctor López Acevedo le trato lo relacionado con la nueva vía y la necesidad de su ejecución, y al mismo tiempo le solicitó el permiso para proceder a la iniciación de la obra. El Dr. Luis Enrique Figueroa (Q. E. P. D.) como dueño del mayor trayecto longitudinal (los Colorados – Puente sobre el Río de Oro) muy gentilmente nos dijo: por mi parte no tienen ningún inconveniente, yo hablo con la familia Sorzano y con Alfredo (Figueroa) para que ellos también colaboren con esta obra trascendental. Fueron progenitores de estos trabajos durante seis meses los doctores Luis López Acevedo, Gerardo Valencia, Guillermo Aguilera, Ortiz Ortiz inspector de vías, Diego Ardila, el suscrito, y trabajadores del Distrito 15, entregándola debidamente pavimentada. El Municipio de Piedecuesta aportó 000... pesos.

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También se debe hacer mención de la autopista Floridablanca – Piedecuesta, siendo progenitor e iniciador de la obra el Dr. Hernando Bells Peralta, Piedecuestano que ascendió al cargo de Ministro de Obras Públicas, y los doctores Hernando Quijano Florez (Q.E.P.D.), René Basto, Gerardo Valencia, y sus ejecutores Uricochea Limitada. Sus colaboradores fueron los doctores Alfonso Gómez Gómez, Rodolfo González García, Rodolfo y Gabriel Hernández, entre otros. Entrego la obra el Dr. Luis Fernando Jaramillo Ministro de obras públicas. Esta autopista fue la redención de Piedecuesta. Además, cuando se estaba ejecutando esa obra pavimentamos la vía nacional carrera 6 – Los Colorados- Quebrada el Limonal, pavimentamos las calzadas del parque y varías calles de Piedecuesta. Y el municipio no hizo ningún aporte. Que bello y hermoso haber logrado la iluminación de la autopista con la colaboración del Dr. Hugo Serrano Gómez, Ramiro Blanco Suarez y el Dr. Cardoso, completamos un cúmulo de obras que transformaron la imagen de la ciudad del Pie de la cuesta. En la administración del Dr. Miguel Angel Santos Galvis y el licenciado Alfredo Camargo Acevedo (Q. E. P. D.) construimos escuelas, capillas, campos deportivos y acueductos en lo relacionado a todo el sector rural, no sin dejar de mencionar el gran prohombre Dr. Medardo Gamboa, jefe del Instituto Nacional del Petróleo y su buen colaborador Dr. Luis Ernesto Gómez, por lo cual todo el conglomerado del sector campesino los recordamos con cariño y afecto por su gentil y amable bondad que siempre nos prodigaron con sus buenas obras. Como grato recuerdo dejamos a disposición las obras del Cerro de la Cantera con su respectiva carretera, arreglo del santo monumento de la virgen de la Cantera y todos sus alrededores, iluminación completa desde la carrera primera hasta el propio Cerro de la Cantera, veneración a la santísima virgen de la Cantera de todos sus devotos. Se puede exaltar el aporte del predilecto hijo de Piedecuesta Dr. Rodolfo Hernández, su apreciado hermano Dr. Gabriel Hernández y el Dr. Miguel Angel Santos como alcalde, como de sus colaboradores: el Dr. Rojas, Dr. Alex Humberto Díaz, Dr. Luis Ernesto Gómez y parte de la comunidad. A pesar de ello en 1997 unos bandidos y pícaros se encargaron de destruir parte de la iluminación y luego terminaron por usurpar la red eléctrica (hombres malos y perversos), de Dios recibirán la recompensa. Por último para que los señores turistas se den cuenta que Piedecuesta es una ciudad turística, cosmopolita y amable para con nuestros visitantes, se resolvió el arreglo del parque principal, no faltaron las criticas y autocríticas pero la obra se ejecutó y hoy es motivo de orgullo y satisfacción para todos y cada uno de sus buenos hijos, que siempre pensamos en el adelanto de esta nuestra patria chica, engalanada de todo lo más sagrado, ciudad educadora, con sus templos Perpetúo Socorro y San Francisco Javier del Pie de la Cuesta.

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BARRIO EL CENTRO: DIRIGENTES Y FUNCIONARIOS35

Al hablar de mi padre, Jorge David Mantilla García, no podemos dejar de recordar a ese hombre generoso, entregado a la causa de su pueblo, dispuesto siempre a dar sin mirar a quién y sin pedir nada a cambio. Convencido de que el progreso y el bienestar de cualquier comunidad solo son posibles a partir de un trabajo que comprometa a todos los ciudadanos y que no ahorre esfuerzos. Como trabajador del agro, dejó la enseñanza de que siempre será posible superar las dificultades que se presentan en nuestro camino, para hacer que el campo produzca y para que los cultivadores encuentren formas de vida más dignas y gratas. Sus amigos, como el actual gobernador de Santander, Miguel Jesús Arenas Prada, recuerdan a Jorge David Mantilla García como un dirigente político capaz de avizorar las necesidades reales de la gente, mirando siempre hacia delante, hacia las necesidades futuras y de encontrar los instrumentos apropiados para resolverlas. Por esa razón fue sin dificultad alguna Alcalde, Tesorero, Secretario de Obras Públicas, Inspector de Policía, Concejal y Presidente del Concejo. Todo ello en éste, el pueblo de sus amores, donde vivió, podía decirse, la totalidad de sus 77 años. Fue desde estas posiciones que impulsó la Fundación de la Acción Comunal en el año 1962 e importantes obras de beneficio social, entre ellas, la construcción de acueductos y escuelas veredales, puestos de salud, la electrificación y la carretera de la vereda Sevilla, entre otras. Entre las anécdotas que recuerdo de mi padre durante su vida de servicio a la comunidad, destaco como en una visita de rutina como funcionario a las escuelas del sector rural, en especial a El Duende, en la Mesa de los Santos, una pareja se le acercó para solicitarle su opinión sobre el matrimonio, que si como autoridad podría casarlos. Entonces mi papá tomo el hábito del sacerdote se lo puso y les impartió la bendición. Sin embargo, todo fue una broma aunque la feliz pareja quedó convencida de que este hecho había sido real. Por los años 60 fue llamado por un grupo de amigos políticos a ocupar el primer cargo público, que por esa época era la Personería Municipal. Fue así como se apartó de la agricultura y se inició como dirigente político. Durante épocas de ingrata recordación, cuando el país se vio inmerso en graves dificultades políticas, luchó como liberal que era, líder natural del partido en la Villa de San Carlos, al lado de dirigentes tan connotados como Hernando Sorzano González, Ramiro Blanco Suárez, Roberto Cadena Arenas, Luís Navarro Patino y Luisa Emma Mantilla de Romero para que el Frente Nacional se consolidara aquí como en el resto del Colombia y fuera posible así, parar la violencia que azotaba a todos los hogares de la patria. Otro hecho que resalto de mi padre fue apoyar la formación de una nueva clase de dirigentes que pudieran orientar a los piedecuestanos desde el cabildo, y en general, desde todas las posiciones de orientación pública para que la política tuviera como decía él, la dimensión, la trascendencia y la limpieza que la sociedad merece.
Biografía redactada por Jorge Enrique Mantilla Galvis, docente y Honorable Concejal de Piedecuesta. La biografía fue titulada para el concurso: “Semblanza y legado de un dirigente”.
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Jorge David Mantilla, en vida, fue merecedor de muchos homenajes debido a su trabajo comunitario. Destacándose la orden "General José María Mantilla” y la “Victoriano de Diego Paredes" en la categoría Medalla de Caballero, distinción que otorga el Concejo y la Alcaldía de Piedecuesta. Después de fallecido la Alcaldía, como el Concejo, la Gobernación de Santander y la Asamblea Departamental también rindieron honra a su memoria pues recordaron a Jorge David como un amigo incomparable, un luchador que no conoció el miedo a la hora de las grandes empresas, un padre de familia ejemplar y un piedecuestano como quizá no habrá otro en mucho tiempo. "…Siempre creía en la sinceridad de sus amigos, lo afectaba aquellas personas dobles en su conducta, pero lo más simpático era que no cambiaba de opinión así lo dejaran solo" según recuerdan sus amigos Gonzalo Prada Mantilla, Germán Valenzuela Sánchez y Alfonso Prada García. Un hombre con formación campesina. Jorge David Mantilla García, nació en Piedecuesta, el 3 de abril de 1922, fueron sus padres Jorge Mantilla y Encarnación García. La primaria la hizo en la escuela pública donde hoy es la “esquina de la Bavaria”, el bachillerato en el desaparecido Colegio Ricaurte de Piedecuesta y terminó en el [Colegio] Provincial de Pamplona ( Norte de Santander). Se casó con María Antonia Galvis de cuya unión nacieron ocho hijos: Jorge Enrique, David, Carlos Miguel, Miryam, Elsa, Nelly, Martha Cecilia y Gloria Raquel. Su familia, lo recuerda como una persona creyente en Dios pues durante muchos años colaboró en la organización de la Semana Santa y recorrió las principales calles de esta localidad llevando en sus hombros el paso del Santo Sepulcro. Desde temprana edad se dedicó a los trabajos agrícolas, manejando al finca y el trapiche de propiedad de sus padres. Fue una persona de singular sentido del humor, gracias a sus apuntes ayudaba a mantener un buen acercamiento entre sus rivales políticos. Además disfrutaba mucho de las ferias que se llevaban a cabo tanto en el municipio como en el corregimiento de Umpalá. La gente de la región lo recuerda mucho porque siempre estaba con ellos, apoyándolos y colaborando en la organización de todos los eventos que se programaban. A pesar de que mi padre ya partió de este mundo, nos queda el ejemplo para las presentes y futuras generaciones de piedecuestanos como un guía para las grandes realizaciones a favor del progreso, el bienestar, la concordia y la felicidad de nuestra comunidad y nuestro hogar.

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BARRIO EL CENTRO: EMPRESARIOS Y EMPLEADOS36

El barrio el Centro fue el barrio más cubierto de casas. De las cuales, la casa grande y de balcones en la carrera sexta junto al parque ha existido toda una vida, no se le han hecho reformas. Por el contrario hacia la calle 10 si se le han hecho reformas. Allí hubo un teatro que se acabó. En el atrio, donde está la alcaldía y específicamente donde están los osarios, existió en los años 40 un salón grande llamado el Teatro Policarpa en donde de noche se veía cine, al hacerse proyecciones sobre un telón. El primer cine que se vio en Piedecuesta fue ahí, en el espacio que hoy ocupan los muertos. El encargado de ese primer teatro fue don David Gómez quien hacía de portero y administrador. Juan Pava y un tal Jorge, ellos traían las películas que se pasaban. Eso fue como en los años 50. Al aumentar el personal, la gente y el tamaño del pueblo Ernesto Bautista Ahumada y Juan Pava Hernández se animaron a construir el Teatro San Carlos. También tuvo que ver el hecho que ya la gente no le daba vergüenza o pena ir a un sitio público y ser criticados, pues solo los vagos iban, además como no era un teatro de categoría las familias importantes no asistían solo por ver pasar una película, les daba pena, si querían iban a Bucaramanga. No había más teatro. Además solo había un bombillo de 25 bujías en cada casa. Los chinos podían salir a jugar gambetas y el que tenía un carro para salir era entonces era el señor, el dueño del pueblo. No habían más carros y camiones, solo el camión de un llamado Pantuflas, el cual no daba abasto subiendo y bajando o haciendo trasteos. El Policarpa no era un teatro con platea y palco, se traía la película y se exhibía de noche, había que pagar. Después si se construyo el Teatro San Carlos, yo fui administradora de ese teatro durante veinte años allá. El tiempo de las buenas taquillas y alboradas acabó cuando llegó la televisión. El teatro se inauguró hace como 35 años y se acabó hace como l0 años cuando Juan Pava se encargó del Teatro Sotomayor . Al principio era muy bonito entrar, aunque era barato. A medida que se fue subiendo el costo del material fueron subiendo las entradas, y al tener la gente sus televisores en sus casas, ya no iban sino solo el día domingo, el lunes y los martes que eran los días de estreno de película. Las entradas eran a ochenta, cincuenta o cuarenta pesos al inició, después subieron hasta ochocientos. El comportamiento en el teatro, recién construido, era muy bueno, muy decente, muy culto. Salían muy conformes y el material también era más o menos frecuente, pues al pasar una película en Bucaramanga la prestaban a Piedecuesta, y si al otro día iban por otra película también la alquilaban, a tal punto que el material era tan repetido o escaso que una sola película debían pasarla tres o cuatro días. El día final de una película no entraban sino unas diez personas y eso causaba perdidas.
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Crónica redactada a partir de las entrevistas y el trabajo de campo realizados con María Helena Viviescas, Ex-empleada del Teatro San Carlos [Abuela del Alcalde Municipal Dr. Jorge Navas (2008-2011]. La crónica fue titulada para el concurso: “El teatro del centro”

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Los dueños del teatro eran el compadre Ernesto Bautista y Juan Pava Hernández, mal llamado “veintidós” porque tenía un dedo demás en una mano. Él fue chofer de la flota Piedecuesta muchos años, después se casó con la señora Rosa Pava, quien era dueña del trapiche La Argentina, por lo que fueron haciendo platica los dos hasta que dejó de “camellar” como chofer, empezando a hacer nuevas obras. Las películas eran alquiladas en el Teatro Santander, ahora de propiedad de Cine Colombia. Las películas preferidas por el público de Piedecuesta eran las rancheras y los de artes marciales, también llamadas de karate, las cuales cuando se exhibían llenaban el teatro pues les gustaba a los hombres. Cuando se rompía la película por cualquier circunstancia, estaba mal revisada, se iba la luz, o cualquier otra cosa, empezaban a acabar las sillas, en una ocasión acabaron como sesenta sillas, y cuando se prendía la luz ya les habían dado. Cuando se rompía de nuevo la película, empezaban otra vez. Entonces el otro dueño, Ernesto Bautista, se cansó de eso pues vivía al pie, donde aún está una botica pequeña llamada “Farmacia Sol”, la cual era una casa grande con una botica buena. Ahora solo quedó la comadre con una migajita de botica. Desde su casa el compadre escuchaba semejantes furruscas, por lo que ellos ni se asomaban, ni tampoco me decían nada al no tener yo la culpa. En esa época mi sueldo eran como doscientos pesos mensuales, era regalado pero cuando eso era para uno mucha plata y como recompensa al ser el sueldo bajito me tenían una cantinita que era la del teatro, y me la dejaban gratis, por lo que me iba muy bien al ser las cosas del teatro mucho más caras que en cualquier otra parte. Yo tenía dos carameleros para atender el salón durante los intermedios, para mi todo eso era bello, una cosa bella. Y yo le compraba la confitería a Noel, Colombina y la Rosa, a todos tres, y salía ganando. Las prestaciones sociales eran muy malas en el teatro, de allá no salió con ellas ningún operador o ningún empleado al ser el sueldo muy bajo entre 150 y 200 pesos. Entre los empleados estaban el operador, el barrendero, el portero de palco, el portero de platea y mi persona. El teatro se acabó por falta de público, el aumento en el valor de las entradas, y porque las películas nuevas y de estreno llegaban a los pueblos cuando en Bucaramanga ya la habían pasado durante un mes. Solamente el que no iba a Bucaramanga debía verla en el pueblo, eso era lo malo de estar tan cerca. Si cuando eso no entraban ahora menos. La llegada de la televisión también influyó muchísimo. El teatro también fue usado para grados, algunas veces para los de la Normal, cuando en la Presentación no se les prestaba. También se le prestaba a artistas que venían de otras partes a presentar comedias, acordando con el dueño estar ahí solo una o dos noches. La antigua Piedecuesta era muy bonita, muy tranquila, por lo que uno de chino salía de noche a la calle a jugar gambeta y a las doce todo mundo se iba a la camita. Cuando apareció el teatro la gente se fue despertando, Piedecuesta era un pueblo muy tranquilo hasta que se formó la chusma. Durante el tiempo en que gobernaba el partido liberal gano el partido conservador en Piedecuesta, Piedecuesta era muy conservadora por lo que se formó un chusmero encabezado por los Barajas y los Villamizar. Ellos iban lanzando piedra puerta por puerta, hasta que las rompían, entraban, y dejaban todo boca abajo. Además sacaron a todos los funcionarios liberales de la noche a la mañana.

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Yo lo sé, yo lo viví. Una noche yo escuche semejante estruendo de piedra y me dije: ¿Virgen santísima le van a dar a esta puerta, o no la dejaran?. Lo único que yo escuche fue que dijeron : ¡no, no, ahí no jodan, ahí no jodan, esa mujer esta sola!. Al otro día cuando me levante, salí y mire las otras puertas comprobando que solo había quedado mi puerta sana, la única que se salvo. Con la chusma este pueblo quedó totalmente solo, y completamente vacío cuando empezaron a mandar. El único que hizo la paz y alivió tanta cosa fue el teniente Matallana, un hombre muy preciso y recto a quien no le importaba si era liberal o conservador, a él solo le importaba hacerle pagar al que cometía la falta. Aunque se dice que aquí dejó una chinita, que hoy día ya es casada y quien tiene hijos grandes.

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BARRIO EL CENTRO: PÁRROCOS, POLÍTICOS Y LITERATOS37

No se tienen datos precisos sobre la fecha exacta de la fundación de Piedecuesta, pero la más acertada versión es que fue fundada el 26 de Julio de 1776. su extensión superficiaria es de 369 kilómetros cuadrados. Temperatura promedio 22 grados centígrados. Altura sobre el mar: 982 metros. Limita al Norte con Floridablanca, al Sur con los Santos y Umpalá, al Oriente con Umpalá y al Occidente con Girón, Río de Oro de por medio. Era un valle dependiente de Girón, tan poco poblado en 1760 que reunido a Canta y los Santos apenas sumaba 600 vecinos. Piedecuesta ha tenido tres nombres a saber: 1) Valle de Nuestro Señor dado por los conquistadores. 2) Parroquia de San Francisco Javier del Pie de la Cuesta. 3) Villa de San Carlos de Piedecuesta. La primera partida que se encuentra en los libros parroquiales data desde 1776. Bautizó el padre José Ignacio Zavala a Juan Manuel, hijo legítimo de Manuel Francisco Mantilla y Doña Gertrudis Benítez. A este sacerdote se le atribuye en gran parte la fundación de este Municipio. Los habitantes del entonces caserío, tuvieron elementos suficientes para pedir al arzobispo y a la Audiencia de Santa Fe la creación de la Parroquia38 y Municipio pero las autoridades de Girón no convenían y fue entonces cuando se presentó la reyerta en la cual ganaron los vecinos pues estos insistían en no seguir dependiendo de Girón. De ahí que siempre se ha afirmado que los Piedecuestanos eran los hijos rebeldes de esta localidad. Posiblemente ya les llegaba desde Europa vientos de emancipación. Años más tarde, el Rey de España, le otorgó el título de Villa39. Piedecuesta ha sido cuna de importantes personalidades en la ciencia, la industria y la intelectualidad. Una figura gloriosa fue don Victoriano de Diego Paredes40. Falleció en Bogotá en el año de 1893 cuando se acercaba a los 90 años de edad. Ocupó importantes puestos como el de la Secretaría de Relaciones Exteriores, fue Representante a la Cámara, nombrado Gobernador de la Provincia de Pamplona en Abril d 1849, cargo que se negó a
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Por petición de la escritora piedecuestana Rosalba Mantilla Prada, admiradora y albacea de su patrimonio literario, y a modo de homenaje, se presentó a concurso uno de los trabajos escritos enviados por Carmenza Mantilla Mantilla (8 Abr.,1925 – 26 Dic. 1997) a los periódicos El Frente y Vanguardia Liberal. Son también de destacar sus escritos en los que comenta obras y autores que hacen referencia a Piedecuesta (“Monografía de Piedecuesta”), biografías de piedecuestanos ilustres (Victoriano Paredes, Balbino García), listados de hombres ilustres de acuerdo a su profesión, y la difusión de documentos coloniales sobre la erección como Parroquia y Villa, entre otros. Los cuales se sintetizan, en su temática y método, con el presente texto titulado “Los doscientos años de Piedecuesta” del 11 octubre de 1976, de cuyo original mecanografiado y revisado se toma la presente versión corregida. Para una aproximación biográfica y bibliográfica se recomienda el escrito póstumo de: MANTILLA PRADA, Rosalba. Carmenza Mantilla Mantilla: Semblanza de una estrella. Poetisa, Escritora, Periodista e Historiadora. En: EL FRENTE. (1, Febrero, 1998). Página 2 38 Biografía de Piedecuesta. Luces sobre la fundación del Municipio: Acta que se halla en el archivo parroquial. En: El Frente. Julio de 1952 39 Biografia de Piedecuesta. La población erigida en Villa en 1810 por disposición de fernando VII, Rey de España. En: Ibid. 40 Biografia de Piedecuesta. Un figura gloriosa para el Municipio: Don Victoriano de Diego Paredes. En: Ibid. 1957

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desempeñar. Ejerció la Presidencia del Estado de Santander, durante el período de 1866 a 1868, fundó también un Colegio en su terruño. Otra figura importante fue Don Balbino García. En 1888 funcionó un Colegio con el nombre de Bolívar y más tarde con el de Colegio Provincial de Soto. Fue su Rector don Balbino García, hombre que le dio lustre a Piedecuesta por sus acendradas virtudes y su gran inteligencia. Su recuerdo es de grata memoria para los Piedecuestanos. Son numerosos los hijos de la Villa de San Carlos que tomaron parte activa en la guerra de la Independencia41 Figuran: Gregorio Archila, teniente, combatió en Bombona, Junín y Ayacucho, sirvió en Bolivia. Germán Carreño, sargento, hizo las campañas de Venezuela, luchó en Carabobo y Maracaibo, sirvió hasta 1831. Manuel Carrillo: alférez, combatió en Gámeza, Boyacá, Carabobo y Ayacucho. Fulgencio Mantilla: capitán, murió en las Cocuisas el 24 de mayo de 1821. José María Mantilla: hizo la campaña de Venezuela, fue gobernador de Mariquita, Pamplona, Socorro y Bogotá. Murió en Bogotá el 22 de enero de 1860. Manuel Ríos: coronel, murió en Cachirí el 8 de febrero de 1815. Eustaquio Mantilla y Domingo Figueroa, capitanes. Silvestre Figueroa, quien después se hizo sacerdote. Otra figura importante: el padre Esteban García Figueroa42 , nació en la tercera década del siglo pasado en la fracción de Pajonal del Municipio de Piedecuesta, hijo legítimo de Lorenzo García y María de la Cruz Figueroa, sobrino materno de los valerosos patriotas Silvestre y Domingo Figueroa. Nieto paterno del activo español Manuel García, poblador de este ubérrimo valle. Fue ordenado sacerdote el 2 de julio de 1861 en esta ciudad, por el ilustre mártir de la fe, señor Luis Niño, Obispo de Pamplona. Inmediatamente fue nombrado coadjutor de la parroquia, después Rector del seminario donde trabajó incansablemente por formar operarios dignos de la viña del señor. Luego fue Párroco de Matanza, Málaga y Bucaramanga, donde encontró un colaborador abnegado y santo como fue el padre Almanza. De allí, por haber protestado por las leyes de tuición fue reducido a prisión y llevado al Socorro, antigua capital de Santander. Vivió tiempos duros andando fugitivo por los campos hasta que fue nombrado párroco de su ciudad natal, donde reconstruyó la Iglesia antigua, decoró y ornamento la nueva, fomentó la piedad y buenas costumbres. Donó la antigua Casa Cural, compasivo para con los pobres, con peculio heredado de sus mayores y auxiliado por algunos vecinos mejoró la administración del antiguo hospital con un nuevo edificio. Trajo las Hermanas de la Presentación a quienes puso al frente de él. Más tarde fundó el colegio de la presentación donde se han formado distinguidísimas matronas de la sociedad santandereana. Fue el padre García un verdadero sacerdote de Cristo, un operario incansable de su viña, un conocedor profundo de los misterios de la Santa Teología y un Párroco acertadísimo, conductor de almas y de pueblos. Murió el 11 de Mayo de 1985 de un ataque cerebral, mientras auxiliaba al anciano y venerable sacerdote Leonardo Mantilla, también hijo de Piedecuesta.
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Biografía de Piedecuesta. Piedecuesta cuna de hombres ilustres: En todos los ramos, ciencias y profesiones. En: Ibíd. 9 Agosto de 1957, 26 Mayo 1966 42 Biografía de Piedecuesta. Recuerdos que servirán de perpetua memoria: figura del Padre Estéban García Figueroa. En: Ibíd. 1957

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Piedecuesta también ha sido cuna de médicos eminentes. No quisiera omitir nombres ni figuras importantes, pero si ello llegara a suceder sería algo involuntario, por lo cual anticipo las excusas. Cuenta entre sus hijos un gran número de galenos de gran prestigio Departamental y Nacional, consagrados, responsables, inteligentes y que se han destacado en su profesión, siendo orgullo para la tierra que los vio nacer, la dulce comarca de los Cañaverales. Entre los fallecidos se recuerdan con inmenso cariño a los siguientes doctores: José del Carmen Manosalva, Fidel Regueros Buitrago, Francisco Sorzano González, Alejandro Arenas García, Rafael Uribe García, Alfredo Sorzano Ordóñez, y Guillermo Sorzano González. Ejercen su profesión en Santander y diferentes ciudades del país los siguientes: Rafael Uscátegui Mantilla, Víctor Julio Suárez Padilla, Mario Sorzano Jiménez, Armando MacCormick Navas, Hernando Sorzano González, Primitivo y Fidel Rey Rey, Luis Alejandro Rey Rey, Antonio Hazbón Mantilla, Jaime Gómez Uscategui, Jorge Naranjo Pimiento, Rafael Mantilla Giraldo, Isaías Arenas Buenahora, Gustavo Manrique Remolina, Jorge Pinzón Mantilla, Carlos Cortés Caballero, Reinaldo Rey Rueda, Rodrigo Remolina Vargas, Ernesto Pinzón Mantilla, Carlos Vicente Rey Vargas, Alfonso Peralta Durán, Henry García Prada, Humberto Rey Vargas, Rodolfo Rey Nuncira, Helberth García Prada, Jaime Ordóñez Badillo, Álvaro Rodríguez Núñez, Luis Fernando Barco Ruíz, Alberto Rey Vargas y Jesusa Navas Acevedo. Piedecuesta se siente orgullosa del talento de profesionales que nacieron y crecieron en la amada Villa y aunque ausentes, la recuerdan con especial cariño, a la vez que le dan prestigio por su carrera y vocación, haciéndole honor al terruño, que justamente los considera como hijos predilectos. En el sacerdocio figuran: José Orbegozo, Eladio Orbegozo, Pedro Felipe y Leonardo Mantilla, Estéban García Figueroa, Nepomuceno García, Santiago y Eustaquio Mantilla, Visitación Duarte, Silvestre Figueroa, Manuel Sorzano González, Vicente Peña Rueda, Luis Maldonado, Ramiro Parra Mantilla, Alfonso Maldonado y Ramón Mantilla Duarte, este último Obispo de Sibundoy. En las leyes: Alipio Mantilla, Pedro Elías Mantilla, Constantino Barco, Vicente González, Agustín Guevara, José Agustín Mantilla Duarte, Luis Enrique Figueroa Rey, Jorge Arenas Buenahora, Gilberto Gómez Figueroa, Josué García Navas, Gustavo Rueda Prada, Gonzalo Bayona Muñoz, Roberto Cadena Arenas, Eduardo y Gerardo Mantilla M., Juan García Prada, Ramón Mantilla Rey. Odontólogos: Ezequiel Rueda Pinto, Luis Antonio Rey Rey, Gabriel Mantilla Mantilla, Mario Arenas Buenahora, Luis E. Rey Guerrero. En la poesía e intelectualidad sobresalen Daniel Mantilla Orbegozo, Luis Francisco Landazabal, Gregorio Rueda, José Ortega Moreno, Vicente Arenas Mantilla, Luis Enrique Figueroa Rey, Carmen Ortiz Gómez Mejia, Berthica Navas de Gutiérrez, Germán Valenzuela Sánchez, Alfonso Prada García, el conocido Gonzalo Navas Cadena con el seudónimo de Pablus Gallinazo, Ramón Mantilla Rey, José del Carmen Rivera Mejía, Francisco Mosquera. Quiero Resaltar la personalidad de Vicente Arenas Mantilla, noble hijo de Piedecuesta, que se ha distinguido por sus celebres romances a la tierra natal, donde brota el sentimiento a la patria chica que lo vio nacer y crecer, rememorando los pasados tiempos de la niñez y juventud. Escribió también el interesante libro: “Estampas de mi tierra”, que con gran

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sencillez y a la vez con gracia narra y describe algunos personajes célebres de la villa, pasajes pintorescos, etc. Quien lee a Arenas Mantilla queda prendido de su estilo y admira en él ese amor al terruño que no puede dejar de cantar en sus estrofas que le brotan del alma. En la marina han sobresalido importantes figuras, y en la pedagogía43 se haría interminable dar una lista completa de quienes ayudaron a cultivar la inteligencia de la juventud, demostrando también gran entusiasmo e interés por el adelanto intelectual de los hijos del terruño. En el histórico Cerro de la Cantera44, donde en una de nuestras guerras civiles, el general Mosquera plantó sus reales con gesto amenazante sobre la ciudad, levanta hoy su trono de amor, paz y misericordia la Madre de Dios. Desde allí podemos contemplar el pintoresco valle, vemos los campos cultivados de distintas mieses que semejan tapices bordados de la India o alfombras taraceadas de Méjico. Las chimeneas de más de 50 trapiches que elevan al cielo sus espirales de humo y embalsaman el aire con el aroma de sus ricas mieles. De la Cordillera Oriental se desprende el Río del Hato y baja presuroso a refrescar con sus cristalinas aguas, las caldeadas tierras del valle en cuyas márgenes se meció el génesis de nuestra industria pues allí fundaron los primeros hatos y trapiches los encomenderos del pueblo minero del Bucarica, descendientes éstos de los fundadores de Pamplona. En las mismas márgenes se deslizó la niñez del ilustre patricio José María Mantilla a quien sorprendió la guerra magna, de estudiante en Bogotá. Personaje ilustre de nuestra historia, no solo por haber tomado parte activa en la guerra de la independencia y por haber ocupado varias veces una curul en el Congreso de Colombia, sino también por haberle tocado en suerte aquel célebre cuanto cómico decreto del fusilamiento del retrato de Fernando Séptimo, pedido por los mariquiteños en represalia de lo que los realistas habían hecho con las estatuas de los Almeida. Arturo Pradilla Ordóñez en su revista “El Municipio Santandereano”, escribió así: “PIEDECUESTA CIUDAD CULTA Y MUY LEAL. Es un centro cultural y económico de vastas perspectivas. En sus veredas y dentro del municipio funcionan varios establecimientos escolares, colegios, bibliotecas, teatro, su Convento de Clarisas, capillas, la Iglesia que es orgullo del terruño, la Escuela de Trabajo y otros establecimientos de importancia”. También añade: “Ciudad bizarra y pujante, es en la actualidad un centro agrícola y ganadero. La industria avanza aceleradamente en su perímetro urbano, en tanto que la ciudad se rejuvenece y adelanta. En parques y calles bien trazadas, centros culturales y hombres que dan relieve al terruño y al país. Su economía se solidifica diariamente en tanto que el progreso se hace sentir en todos los sectores. Piedecuesta tiene ganado el merecido título de CIUDAD CULTA Y MUY LEAL que ostenta su escudo.
Biografía de Piedecuesta. La primera escuela de la población: Don Rafael Navarro y Doña Bernardina Ruiz, los primeros maestros. En: Ibíd. 2 Agosto 1957 44 Monografía de Piedecuesta: Impresiones de una romería a la Cantera. Apuntes de don Luis Francisco Mantilla García. En: Ibíd.
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Ciudad pulcra y señorial henchida de promesas, plena de luz, de paisajes y de historia. Se muestra colmada de encantos y de vida, Flotando en todas partes la tradición y la leyenda, la bizarría y el linaje herencia fiel de aquéllas familias españolas que dieron brillo y robustecieron la población recién fundada”. La ciudad es alegre y su antigua plaza está convertida en un magnifico parque. Tiene todas las calles asfaltadas. Jamás se le podrá negar a Piedecuesta la extensión de sus campos, todos llenos de luz y colorido, alegres y fructuosos donde el ruido de los trapiches es la música que entona diariamente en todas las regiones. DATO CURIOSO. Como dato curioso citaré el de don Carmelo Ramos, llamado así por sus paisanos. Era hijo de un español y nació en Piedecuesta a fines del siglo XVIII, vivió todo el siglo XIX y murió a principios del siglo XX. Era latonero. Entre sus obras se conoció un tabernáculo. He querido hacer esta reseña de mi tierra natal, para que la juventud, esta nueva generación que hoy se levanta al amparo de su suelo, conozca algo de su historia y de los personajes que le han dado lustre y prestigio a la Villa de San Carlos, tan amada siempre por quienes tenemos el orgullo de llamarnos sus hijos. Que todo ello sirva de ejemplo para que continúe dignificándose su nombre. Que la paz, la alegría y el adelanto intelectual sean la base para proseguir forjando celebridades y que en esta región, como un oasis dulce y tranquilo, florezcan las promesas del mañana y como hoy, al cumplir los 200 años de su fundación, podamos decir siempre que la VILLA DE SAN CARLOS AL PIE DE LA CUESTA, continúa siendo gloria de COLOMBIA. Piedecuesta, octubre 11 de 1976.

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BARRIO EL CENTRO: PENITENTES Y COFRADES45

Todos estos pueblos de Santander han sido muy religiosos. La celebración de la fiesta del 8 de diciembre, hasta hace algunos años la hacía una sola persona, él corría con todos los gastos, y aunque esa persona pedía tal honor, recibiendo el título de “Apóstol” o “Patrono”, aunque los demás parroquianos le ayudábamos con donaciones. Ser Apóstol era algo muy bonito, las personas lo reconocían y saludaban al pasar por la calle, se le respetaba como a un santo. El Apóstol debía pagar ese día la misa, que era entre 9 y 10 de la mañana, una sola en todo el día pues aún en ese tiempo el párroco no podía decir más de una misa. Hoy día si es posible a cada hora hacen una. Seguida a la misa se quemaba la pólvora, se hacía la procesión y se izaba la bandera blanca en cada una de las casas, como ha sido costumbre toda una vida. Como toda bandera, con ella se rinde homenaje solo a la virgen, nuestra patrona parroquial, aunque no faltan los vendedores que van gritando: - ¡ A comprar la bandera del ocho, a comprar la bandera de la virgen!. Esa bandera cada ocho de diciembre hay que colocarla en todas las casas, por ello muchos la conservamos intacta, con su asta de papelitos rizados de colores blancos y azules, entre año y año. Lo importante es la fe, pues es lo único que no se pierde, que no se olvida. Durante las semanas siguientes empezaba la preparación para la Fiesta de Navidad. Eso si era bonito. La fiesta de Navidad empezaba el día 15 de diciembre con la misa de víspera, que eran y aún son pedidas por los barrios o veredas de cada parroquia hasta el día 24, cada día le corresponde a un barrio o una vereda que se compromete a pagar los gastos. El día 24, en la tarde cuando ya estaba oscuro, se hacían ranchos alrededor del parque, especialmente en las esquinas. Cada rancho servía para representar los hostales a donde San José y la virgen iban a pedir posada, pero no se la daban en la plaza del pueblo y los mandaban a pasar más adelante por la carrera 6, que es la principal, hasta que por fin llegaban fuera de la ciudad a un trapiche en donde los dejar quedar en el establo. La víspera de cada día era para ir a misa, para rezar, para confesarse con el sacerdote. El resto de día era para apostar aguinaldos. Un aguinaldo era una apuesta entre dos, que debía ser pagada el 25 de diciembre, día de pascuas. Se debía decir que se apostaba y luego cómo se apostaba para ganarlos. Las formas más comunes eran: el toquecito, la pajita en boca, la palmadita, etc., y uno no debía dejarse tocar o sorprender. Las más divertidas eran la pajita en boca y el beso robado. La pajita consistía en tener que siempre llevar una pajita en la boca, y se buscaban los que apostaban, uno le pedía al otro la pajita en la boca y sino la tenía la perdía. El beso robado se jugaba tanto entre novios como entre conocidos o desconocidos, siempre estábamos buscando la forma de cómo besarla sin que no se dieran cuenta, o no se diera cuenta uno. Era una completa fiesta donde había diversión y también el compromiso de pagar lo apostado. La apuesta por lo general se
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Crónica redactada a partir de las entrevistas y el trabajo de campo realizados con Víctor Gómez, Patriarca conocido popularmente como el “Príncipe de Gales”, miembro de la cofradía de San José adscrita a la Parroquia de San Francisco Javier. La crónica adjunta no fue seleccionada para participar en el concurso.

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sellaba uniendo los dedos meñiques de la mano derecha, diciendo: -¡casita de palo, casita de hierro, sino me lo pagas te vas al infierno!-. Por eso de cualquier manera era obligatorio pagar, prefiriendo entonces los muchachos apostar cositas baratas, pensando que no le costaran más de 10 centavos. Los aguinaldos de 1925 a 1930 son muy parecidos a los de ahora, son lo mismo se podría decir. Aunque hoy día ya no se ve a la gente corriendo por las calles buscando al amigo para encontrar la forma de cómo ganarle, y detrás de ellos los otros amigos buscando la forma de cómo ganarle. Incluso dentro de la iglesia también valía jugar a la palmadita, o “al dar y no recibir” cualquier cosita, la cual si la cogía el otro ya perdía. Una vez estando joven, enamorado y con trabajo aposté un vestido con mi novia, jugando al grito. Estando en la casa ambos, tuve que pensar como gritarla yo primero, entonces me salí saltando por detrás de la casa, pues ella sabía que yo estaba en la cocina, y le llegue por detrás con cuidado y le grité:-¿mis aguinaldos?-. Se los gané porque cumplí con la condición que no me viera. Desde esos tiempos no volví a apostar porque con quién apuesto, ¿con mi mujer?. Además de ello también vivíamos pendientes de hacer y cuidar el pesebre, pues el pesebre ha sido también una tradición de toda una vida. Desde el 15 de diciembre debía ya estar hecho en cada casa, siempre y cuando la familia quisiera o pudiera. Gracias a él se celebra, se reza y se logra reunir la familia en torno a la novena y al rosario, manteniendo al niño Dios escondido hasta el 24 a medianoche, cuando ya se colocaba en su cunita bonita. Entre otras familias además se hacían, y se hacen aún, bailes, fiestas y banquetes con mucho trago. También es tradicional que el 24 y el 31 de diciembre se coman tamal, chocolate y queso, además de hacer un baile, acompañado de copleros, entre familiares e invitados. Los más viejos se sentaban a disfrutar de los juegos de mesa y el trago, mientras los niños se la pasaban pidiendo a sus tíos y tías “doce centavitos”. El baile coplero era muy bonito, pues después de cada pieza musical paraba la música, un hombre le decía una copla a su pareja y ella se la contestaba al momento de acuerdo a lo que le dijera. El festín era durante toda la noche, siendo animado por tiples, guitarras y bandolas; por ejemplo mi papá Víctor Samuel Gómez era uno de los músicos que tocaba, y verlo ensayar nos gustaba para poder saber cuando se equivocaba y decirle con sonrisas que así no era. El primero de enero después del festín se hacía un día de oración, un día en el que no se podía hacer nada en la casa, al igual que en la Semana Santa. No se podía cortar ni una planta, pues le infundían a uno el temor del pecado que se cometía, e incluso nos aseguraban que esas matas empezaban a derramar sangre como cristo. Los que fuimos criados en el campo nos tenían acostumbrados a alistar la leña una semana antes de Semana Santa, así como se hacía la provisión de los demás para el resto de semana como pan, mantecadas, etc. En la Semana Santa no había bailes, borracheras, ni nada de esas vainas actuales, toda la gente estaba consagrada a sus tradiciones, a lo que le enseñaban a uno. En la Semana Santa comenzaba como ha sido tradicional el Domingo de Ramos, con una procesión acompañada por hojas tiernas de palma llamadas “ramos”, traídas de los campos del Municipio por los campesinos y hacendados regalaban, hoy día los venden. Después se bendecían y se realizaba la misa. Dicen que el ramo bendito sirve, aunque yo no lo hecho

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pero si paso a creer en ello, para quemarlo por hojitas cuando hay tempestades, pues ayuda a calmar los vientos y rayos. La Semana Santa de Piedecuesta, y en especial sus procesiones han sido muy nombradas, son muy famosas, pues se sacan a desfilar a todos los santos, hasta el diablo lo sacan en nombre de los que mataron a Jesucristo, dándoles también gloría. Desde la puerta de la iglesia en una procesión se pueden ocupar dos o tres cuadras de puros santos, unas 40 0 45 imágenes. Cada día sale una procesión, por diferentes calles. En la Semana Santa en su organización y el transporte de la procesión recae principalmente en los Nazarenos de las dos parroquias, e incluso para cada paso hay una junta que obedece a una junta principal encabezada por el Párroco. Cuando ayudaba a cargar pasos nos tocaba, como verdaderos hombres, bajar del templo (calle 9) a la carrera 6 y de allí subir por la Casa de Menores (calle 7) hasta la en ese entonces Capilla de San Rafael (carrera 12), cerca a los cañales de la familia Sorzano, para luego bajar por la calle 9 hasta retornar al templo. En esa tarea no la pasábamos todas las tardes de Semana Santa. El resto de la gente en las mañanas hacía colas para confesarse, y en las tardes salían a las procesiones. Tanta multitud obligaba al párroco entonces a traer más padres, entre 4 o 5, para confesar y ayudarle. Quien se confesaba en mi época debía oír misa y debía comer muy poquito o no comer nada hasta el otro día en la tarde. Se debía ayunar hasta que se comulgaba, se tomaban unos traguitos de agua, y al otro día eso sí un buen desayuno con huevos, chocolate y caldo. Durante esa época, a diferencia de hoy día, las actividades religiosas eran todas en el día o no muy tarde de la noche, por ejemplo el sermón de las siete palabras que a pesar de ser solo siete los padres demoran explicando cada una hasta media hora. A media noche del sábado santo íbamos hasta la capilla del cementerio, o en la que estuviera el santo sepulcro, para sacar en procesión al Jesús Resucitado hasta la iglesia, se escuchaba el sermón del padre explicando lo importante de la promesa de resurrección y luego se daba comienzo al Domingo y a la Semana de Pascua. En marzo, el mes de San José, y en mayo, el mes de la virgen, la gente se la pasaba en las casas rezando. En junio se celebraba otra fiesta pública muy importante en esos tiempos, ahora ya no, como era la del Corpus Christi. En esa época los arcos, adornados con productos agropecuarios, no se hacían amontonados como se hacen ahora en el parque frente al templo, por el contrario, estaban distribuidos por todos los andenes del parque cada 10 metros más o menos. Cada vereda hacia su arco, y le colgaban las cositas que producían, el padre pasaba por cada uno, hacia bendiciones y oraba con la gente en el altarcito que se hacía frente al santo se colocaba en las esquinas, hasta que después de dar toda la vuelta se regresaba al templo. Al pasar la mañana de corpus, en la tarde los campesinos y los hacendados regalaban lo que habían traído, ahora no, ahora todo lo venden. Además de los arcos, algunas personas, o los mismos nazarenos, hacían una caseta en donde se representaba el Paraíso, en donde la mujer engañada por la serpiente, le daba la manzana al hombre y lo hacía pecar. En Julio, en mis tiempos, la fiesta más importante era la del Sagrado Corazón de Jesús, patrono de Colombia, con procesión y misa especial. Cada fiesta por lo general contaba con la organización y apoyo de la hermandad parroquial que adoptaba dicho santo o imagen. Por ejemplo en la hermandad de San José, nos reunimos en un salón del templo los días lunes y martes, solo hombres. Leemos la Biblia, y

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el que sabe interpretarla le habla a los demás. Unos a otros nos damos consejos, solos o con las parejas, nos interesamos por lo que le pasa a los otros, y aunque no debería contar lo que le pasa en la casa, uno les cuenta pendejaditas como para hacerlos reír. El día de la fiesta de San José el 19 de marzo, nos preparamos a desfilar en la procesión con nuestro estandarte, pues cuando eso si era la fiesta el día preciso, no como ahora que la trasladan como lunes festivo sin importarles la tradición o la fe de la gente. Además de la fiesta pública de misa y pólvora, pagada entre nosotros en ese mismo mes, todos nosotros visitamos cada día una casa o familia que sea socio de San José, rezamos el rosario durante una hora, y luego cada uno para su casa.

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HACIENDA EL PUENTE: ARTISTAS E HISTORISTAS46

[Presentación.] Para enriquecer el documental que sobre Piedecuesta realicé junto con mi sobrino Hernando Peñaranda Mantilla fuimos a donde Don Gonzalo Prada Mantilla [1942 – 2010] para solicitarle, gracias a su entrañable amistad con el doctor Luis Enrique Figueroa Rey, nos facilitara un reportaje a él. Estuvimos entonces en su apartamento el Puente de Bucaramanga, pero al no satisfacer las expectativas el ambiente aquel, resolvimos repetirlo en su casona del Puente en Piedecuesta, ya que su entorno era el más apropiado. Gonzalo cumplió lo prometido esa noche del encuentro en Bucaramanga y trajo en su carro al doctor a la hacienda; pero para entonces aunque el ambiente natural era propicio no así el estado de ánimo de nuestro personaje central; y lo que se programó en entrevista solo fue la ocasión para unas tomas para el video que estábamos haciendo, pero de una inmensa riqueza testimonial histórica y literaria. Primero porque dejó constancia de apartes importantes de la vida del personaje y segundo porque mostró las grandes virtudes oratorias del entrevistador Don Gonzalo Prada Mantilla. Estos son algunos apuntes del discurso anecdotario: [Crónica biográfica.] Estamos en la histórica y legendaria casa del Puente de Piedecuesta con el regocijo esta tarde de encontrarnos en esta casona grande que ha congregado a altos personajes de la vida nacional; y al lado y en ella, con Luis Enrique Figueroa Rey, uno de los pilares nativos de la santandereanidad y de lo que es realmente esta tierra del Pie de la Cuesta. Y es abrir muchas páginas de la historia nativa de la historia nacional, y de lo que es realmente el Departamento de Santander. Yo quiero que se haga en estos momentos un alto en la introducción de este encuentro informal y familiar con el doctor Luis Enrique Figueroa Rey y escuchemos por unos minutos las notas agradables de las cuerdas que son la música del alma. La guitarra, la flauta,el violín, el tiple y la bandola son precisamente instrumentos que van con el ancestro y con la vida folclórica de esta tierra de Santander. Escuchemos las notas musicales del grupo "Fantasía", integrado por hombres de pueblo, por gentes humildes, trabajadores campesinos, piedecuestanos auténticos que han venido en esta tarde precisamente en la fantasía, en la belleza de esta casona del Puente, para amenizar este encuentro y deleitar al Doctor Luis Enrique Figueroa, para hacerle sentir agradado con las notas musicales de estos tiples y guitarras, para tocar las fibras de su alma, para ponerlo en condiciones para que nos hable, para que nos diga, para que nos cuente tantas cosas que sabe de esta tierra querida.
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Trascripción del documental realizado por la docente y poetisa Rosalba Mantilla Prada (junio de 1995) en el cual se recupera el “Discurso de Gonzalo Prada Mantilla en la casona del puente ante el Doctor Luis Enrique Figueroa Rey”. Por “historista” se define a los historiadores aficionados o académicos cuyo interés es la redacción y divulgación de crónicas y romances sobre hechos o personajes de su localidad, provincia o región de origen, con lo cual, el concepto es la unión de los términos historiador+cronista. La trascripción documental adjunta no fue seleccionada para participar en el concurso.

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Escuchamos las interpretaciones musicales del grupo"Fantasía”, dirigido por el maestro Alfonso Cansino (q.e.p.d-)… Es importante hacer anotar que el Doctor Luis Enrique Figueroa Rey nació el 5 de octubre de 1922 en esta misma casa y en estos mismos solares que estamos recorriendo, él recorrió su infancia, su adolescencia. Más tarde fue a hacer sus estudios en el Seminario de Pamplona. Casi que llega al sacerdocio pero se le atravesó un circo y una dama en el camino y le dañaron precisamente la carrera. Se hizo abogado en la Universidad Externado de Colombia en Bogotá. Nunca ejerció su profesión; pero siempre estuvo ocupando las mayores dignidades consagradas a ese título de doctor; más de doctor Honoris Causa, en mérito a todas sus ejecutorias y a todos sus servicios, que el de estar cinco años sentado en una Universidad recibiendo unos conocimientos. Adelante hablaremos del Doctor Luis Enrique Figueroa Rey como político, como escritor, como diplomático y como hombre de relaciones públicas y de protocolo de la gobernación de Santander. Vamos a continuar con otras de las páginas musicales... Volviendo al tema de nuestro personaje central: el doctor Luis Enrique Figueroa Rey es bueno anotar que muy joven, de unos veinte dos, veintitrés, veinticinco años, no tendría más, acababa de consagrarse como profesional del Derecho, fue llamado por el Doctor Jorge Eliécer Gaitán para que fuera su suplente como diputado a la Asamblea de Santander. Y tuvo el honor y tuvo el privilegio entonces de llegar como diputado a esa Corporación Legislativa para suplir al doctor Jorge Eliécer Gaitán, con quien estuvo en la hacienda el palenque.... Así incursionó en la política el Doctor Luis Enrique figueroa Rey. Recuerdo una anécdota en la Loma del Viento cuando le preguntó un periodista: ¿Por qué no siguió en la política, Doctor Figueroa, si Usted es un hombre que mueve masas?. Dijo: "¡No, yo nunca me metí en la política y menos mover las masas. Fue una tía la que movía las masas porque era panadera". En su curso por la política, así no fuera él un político, llegó a ocupar importantísimas posiciones en el Gobierno. Fue uno de los garantes para que Piedecuesta entrara en el proceso de reconciliación nacional con la llegada del frente Nacional que firmaron Alberto Lleras Camargo y Laureano Gómez. El Doctor Luis Enrique Figueroa Rey desde la Gobernación de Santander y desde sus posiciones de privilegio comenzó a mostrar y a presentar a Piedecuesta, no como una ciudad política, sectaria y violenta sino como un pueblo agradable, lleno de alegría, lleno de vivencia, rico en establecimientos educativos, con gentes valiosas, con gente inteligente, con gente que ha logrado escollar en las artes, las letras, en la música y en la política también. Comenzó a mostrar [sus dotes] el doctor Figueroa al ser llamado por el doctor Alfonso López Michelsen, cuando fue presidente de la República, para que lo representara en la Embajada de Colombia en París [sic]. Y fue precisamente Ministro Extraordinario y Plenipotenciario con misiones especiales en el orden Cultural como agregado de la Embajada en parís. Allá tuvo la oportunidad de conocer personas de la política mundial como el general Charles de Gaulle, como Mitterrand y otros hombres de la vida internacional. Visitó el Palacio de las Tullerías, el Palacio La Bastilla que nos recuerda la Revolución Francesa. Y alguien pensaba que el Doctor Figueroa se había enloquecido: ¡No, estaba enloquecido por la emoción!. Cuando estaba en las galerías viendo la majestad de la cultura

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y del arte francés, sintió el calor de su tierra y gritaba: -“¡Virgen de la Cantera, Alfredo Figueroa hermano mío, Felisa de Figueroa, Luis Enrique mi padre, Mamá Rosalía, Felipe Uribe…!”. Nombraba a todos esos personajes, a todas esas gentes de la Piedecuesta antigua, de la Piedecuesta legendaria: -"¡Marcos Durán, el dueño de los trapiches!”. Y comenzaba interminablemente a nombrar personas. Se sentía remontado a una Nación llena de civilización; pero jamás olvidado de su querida tierra Piedecuesta. Le pedía la bendición a la Virgen de la Cantera por haberle dado el privilegio de estar representando a Colombia en París. Y hablaba del Señor de los Milagros, del Cerro de Monserrate de Bogotá....Le explicaba a los que se le acercaban qué era Piedecuesta: la Villa de San Carlos Borromeo del Pie de La Cuesta, consagrada por la Corona de España como una de las Villas más interesantes, más importantes producto de la colonización de los españoles en Colombia. Hay otra anécdota también interesante cuando el gobierno del Doctor Julio Cesar Turbay Ayala envió a los juegos mundiales de Montreal. El doctor Luis Enrique era el representante personal del doctor Julio César Turbay Ayala en los Juegos de Montreal. Habían dos puertas para que entraran los invitados: la puerta oriental y la puerta occidental del estadio. Por la Puerta occidental entraban las delegaciones especiales. Por ahí debía entrar el doctor Figueroa. Por la Puerta Oriental solamente podían entrar los reyes, los príncipes, las altezas reales del mundo, los soberanos del mundo. La reina Isabel de Inglaterra, el rey de España, el rey de Italia [sic], la reina de Bélgica, el rey de Noruega y tantos otros personajes de la alteza mundial. El doctor Figueroa dijo:-"¡Yo no soy menos que ningún rey, yo no soy menos que ningún soberano, yo vengo de una tierra bendita de América!”. Entró por donde van los soberanos del mundo. Se arregló su ruana que cargaba y su sombrero, fue a ingresar y el recepcionista le dice:-"¡Por favor identifíquese!". Les dice:-"¡Figueroa Rey de de Piedecuesta!."-Y le dicen: -"¡Siga Majestad!". .....Cuando vieron los colombianos que estaban en los juegos de Montreal al doctor, sentado al lado de la reina Isabel de Inglaterra, ¿quién lo quitaba de allí?. Cuando estaba sería porque vendría de algún país en donde él era el soberano... En otra oportunidad lo envió el Gobierno para que presentara sus credenciales ante su Santidad el Papa Juan Veintitrés que acababa de ser coronado Papa. Llegó al Vaticano y su Santidad a todos saludaba diciendo unas cuantas palabras, colocándoles las manos sobre la cabeza a cada uno de los visitantes. Cuando le tocó el turno al doctor le dijo:-"¡Su Santidad, un paisano que te admira y te saluda!". Y el Papa se le queda mirando y le dice:-"¿De Soto y Monte"?.Y le contesta el doctor:-"¡No, de Piedecuesta, que quiere decir lo mismo!"… [Cierre.] Quise hacer esta reproducción en honor a esos dos personajes de nuestra vida folclórica y cultural.Dos hombres que han sobresalido por su gran civismo e intenso amor por Piedecuesta.Que la han sabido representar por su verbo y su sentido de identidad con la región. -Conversatorio con el doctor Luis Enrique Figueroa Rey, Gonzalo Prada, Hernando Peñaranda Mantilla, Rosalba Mantilla Prada, Alfonso Cancino y demás integrantes del grupo musical "Fantasía" en el apartamento “El Puente” en Bucaramanga en el año 1995 los cuatro primeros, y en la Casona el Puente de Piedecuesta con todos. Gonzalo Prada Mantilla fue el maestro de ceremonia y quien fue contando una a una las anécdotas referidas en el trabajo-.

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ANEXOS
PROYECTO PIEDECUESTA RECUPERA SU MEMORIA CONCURSO “HISTORIAS DE MI PUEBLO” ACTA FINAL DEL JURADO
Comparados los puntajes que cada uno de los miembros del jurado hemos dado a los doce trabajos, colectivos e individuales, que fueron presentados a concurso desde el 17 de marzo del 2000 declaramos que: 1. Los participantes recibieron los siguientes puntajes finales por parte de cada uno de los jurados: MARÍA ISABEL ALVAREZ 24 25 25 20 20 20 20 20 20 17 18 17 GONZALO PRADA 22 15 16 15 15 16 15 16 13 12 9 9 MONICA CHIQUILLO 22 20 16 20 20 18 18 17 16 16 14 14 TOTAL 68 60 57 55 55 54 53 53 49 45 41 40

PARTICIPANTES José Rosario Gutiérrez Germán Valenzuela Consejo Estudiantil Escuela Pajonal Luis Eduardo Silva Vicenta y Marina Jerez José y Marina Briceño Lola Rondón Carlos Tarazona Pedro Rincón Jorge Mantilla Galvis María Helena Viviéscas Rosalba Mantilla Prada 2.

Tales puntajes nos llevan a proclamar como ganadores a:

En el TERCER LUGAR: Los alumnos de la Escuela Pajonal, representados por María Cristina Becerra Cáceres, con un total de 57 puntos. En el SEGUNDO LUGAR: El periodista Germán Valenzuela Sánchez, con un total de 60 puntos. Y en el PRIMER LUGAR: al líder comunal José Rosario Gutiérrez, con un total de 68 puntos 3. Para dar mayor claridad e imparcialidad a lo anteriormente dispuesto se anexan las evaluaciones de cada uno de los trabajos a la presente acta y a cada una de los trabajos finales que sean empastados. En constancia firman: ___________________________ MARÍA ISABEL ALVAREZ47 _______________________ GONZALO PRADA 48 _________________________ MONICA CHIQUILLO49

Los criterios para evaluar cada trabajo presentado por parte de cada uno de los jurados fueron: 1. La investigación contribuye en la construcción de conciencia y práctica social, y sirve para la reflexión y recreación de los hechos históricos de una vereda o un barrio; 2. La investigación se sustenta en fuentes como la historia oral, la memoria individual y colectiva, o referencias bibliográficas; 3. En la investigación se promueve la participación, directa o indirecta, de los miembros de la comunidad a la que se hace mención; 4. La investigación contribuye en la recuperación de la identidad cultural del barrio o la vereda; 5. La investigación cumple con los requisitos señalados en el afiche promocional del concurso. Cada criterio tenía un puntaje mínimo de 1,0 y máximo de 5,0 puntos.
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Presidenta de la Asociación de Juntas de Acción Comunal de Piedecuesta Miembro de la Academia de Historia de Piedecuesta, Membro de diferentes Juntas y Asociaciones de Piedecuesta 49 Comunicadora Social responsable de la redacción de la página “Piedecuesta” del periódico Vanguardia Liberal

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Vía del Pie de la Cuesta hacia la ciudad de Pamplona a través del llano de San Francisco

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