Está en la página 1de 11

CORTO DE

ZOMBIES

Guionista: Álvaro Loman


e-mail: alvaroloman@gmail.com
web: http://e3f.blogspot.com
INT. Casa de Fernando - Día

FERNANDO está en su casa, sentado en la mesa del salón


escribiendo algo. De repente suena el teléfono, se levanta
y lo coge.

FERNANDO:
¿Quién es?

ERNESTO:
Pon la tele, rápido.

FERNANDO:
¿Diga? ¿Quién es?

ERNESTO:
Soy Ernesto, coño ¿Estás viendo la
tele?

FERNANDO:
No, estaba estudiando un poco.

ERNESTO:
Pues enciende la tele ya.

Fernando busca el mando de la tele con la mano, finalmente


lo encuentra y pulsa un botón.

FERNANDO:
¿Que canal?

ERNESTO:
Cualquiera.

FERNANDO se queda boquiabierto viendo la tele. Se acerca al


aparato y se queda mirándolo muy cerca. En la tele hay un
telediario con imágenes de personas avanzando lentamente
con los brazos extendidos. Otras personas corren. El
periodista habla de algo, pero no se le oye. Está muy
nervioso.

ERNESTO:
¿Fernando? ¿Fer? ¿Sigues ahí?

FERNANDO:
Ehh… Sí, sí. Estoy aquí ¿Qué coño es
eso?

ERNESTO:
Una puta invasión zombie.

FERNANDO:
¿Cómo?

ERNESTO:
Que sí, coño. Son las noticias, es
REAL.

FERNANDO:
No puede ser.

INT. Casa de Ernesto - Día

ERNESTO está sentado delante del ordenador, está viendo la


tele en el monitor del ordenador mientras habla por
teléfono. Comprueba el filo de un machete y lo mete en su
mochila.

ERNESTO:
Claro que puede ser. Te dije que era
sólo cuestión de tiempo.

FERNANDO:
Me dijiste eso después de ver 28 días
después.

ERNESTO:
Sí ¿Y?

FERNANDO:
¡No pensé que fuera en serio!

ERNESTO:
Exacto. Y ahora yo tengo todo preparado
y tú no.

FERNANDO va caminando a la ventana y mira por ella. En la


calle no ve nada.

FERNANDO:
¿Dónde empieza la infección?

ERNESTO:
En la zona mordida. Luego te mata
lentamente y…

FERNANDO:
No, imbécil. En que parte de la ciudad
están los zombies.

ERNESTO:
No lo sé. Las noticias son un puto
caos.

ERNESTO empuja el suelo y desliza la silla, dirigiéndose a


una pila de papeles.

ERNESTO:
La primera noticia surgió en la
autonómica a las 9:06 am y apuntaba a
Triana.

FERNANDO:
… Espera ¿9:06 am? ¿Cómo lo sabes tan
rápido?

ERNESTO:
Siempre estoy a la busca y captura de
este tipo de noticias. Deberías
saberlo.

FERNANDO:
¡Estás como una puta cabra!

ERNESTO:
¡Eh! Que yo no he soltado muertos
vivientes por la calle. Pero aún así…

FERNANDO:
Un momento.

ERNESTO:
…todos estos años he sido tratado como
un paria por creer en la posibilidad
de que los muertos se alcen y ahora que
se demuestra que tengo razón ¡Estoy
como una put…

FERNANDO:
¡Cállate!

ERNESTO:
¿Ahora qué?
FERNANDO:
¿Dónde dijiste que empezaba la
infección?

ERNESTO:
En Triana.

FERNANDO:
¡Mi hermano fue allí a comprarme un
regalo!

ERNESTO:
No te preocupes más por él. Salió por
las noticias hace cosa de media hora.

FERNANDO:
¿Estás seguro de que era él?

ERNESTO:
Seguro. Tengo la grabación en el
ordenador.

FERNANDO:
Menos mal ¿Seguro que está bien?

Ernesto está mirando el ordenador.


Suena un grito por los altavoces.
Ernesto niega con la cabeza.

ERNESTO:
Yo no dije que estuviera bien. Sólo
dije que no te preocuparas.

FERNANDO:
¡Oh, Dios mío!

INT. Casa de Fernando – Día

FERNANDO está llorando, sentado en el suelo y con el


teléfono en la oreja mientras repite “Luís, Luís…”

ERNESTO:
Fernando, tío. Tranquilo. Si te digo la
verdad, era totalmente prescindible.

FERNANDO:
Luís, tío…
ERNESTO:
Mira, Fernando. Tengo que preparar unas
cosas más y voy para tu casa, la mía
está demasiado cerca del hospital.
Mientras tanto tú cierra todas las
ventanas y pon a cargar cualquier
aparato eléctrico.

FERNANDO:
Sniff… ¿Qué? ¿Para qué?

ERNESTO:
Lo podemos necesitar más adelante, y
cuando el mundo sea tomado por los
zombies, el suministro eléctrico caerá
por falta de mantenimiento.

FERNANDO:
No, no. Lo de las ventanas ¿Para qué?
Vivo en un cuarto piso.

ERNESTO:
No sé como se propaga la infección.
Pero imagínate que un mosquito pica a
un zombie y luego entra en tu casa y te
pica. Podría pasarte el G-Virus o lo
que sea.

FERNANDO:
Tie… Tienes razón. Ahora lo hago.

ERNESTO:
Sí, sí. Supera lo de tu hermano y ponte
al tajo. Ahora voy para allá.

ERNESTO cuelga y abre un ejemplar de La Guía de


Supervivencia Zombie, asiente y apunta algo en una libreta.

Mientras tanto, FERNANDO se queda en el suelo unos


instantes, oye un grito en la tele y ve que el reportero ha
sido alcanzado por los zombies y el cámara huye. Aparece la
carta de ajuste y luego un letrero que dice “PROBLEMAS
TÉCNICOS. DISCULPEN LAS MOLESTIAS” Entonces FERNANDO se
levanta como accionado por un resorte y apaga la tele. Va a
todas las habitaciones de su casa cerrando ventanas, pero
cuando vuelve por el pasillo al salón pasa por la puerta
principal, que se mueve un poco por un golpe.
FERNANDO se para y pone una mano en la puerta. Otro golpe a
la puerta y un gemido le hacen apartarla. Con algo de miedo
acerca el ojo a la mirilla

INT. Casa de Ernesto – Día

Suena el teléfono. ERNESTO está cargando un montón de latas


de comida hacia la mochila. Para acercarse al teléfono,
aprieta el paso y se le cae una lata, por lo que mueve los
brazos y se le cae otra de otro lado. Se le cae una tercera
y al final termina por soltar todas las latas, que caen
estrepitosamente al suelo, y corre al teléfono,
descolgándolo.

ERNESTO:
¿Sí?

FERNANDO (Con una bolsa con hielo en el


ojo):
Mi hermano ha llegado. Está en la
puerta.

ERNESTO:
¿Qué?

FERNANDO:
Es uno de ellos. Se ha transformado en
zombie.

ERNESTO:
Seguramente se transformó de camino a
casa para curarse. Por eso estaba tan
cerca.

FERNANDO:
¡Está golpeando la puerta! ¡¡¿Qué
hago?!!

ERNESTO:
Podría alertar a otros muertos. Abre la
puerta y mátalo. Nos vemos ahora.

ERNESTO cuelga. FERNANDO hace un gesto de sorpresa y vuelve


a marcar.

ERNESTO coge el teléfono, visiblemente molesto. Tiene la


trilogía de George A. Romero en la otra mano.
ERNESTO:
Telezombie ¿Dígame?

FERNANDO:
¡Tío! ¡Es mi hermano!

ERNESTO:
Ya no lo es. Ahora es un muerto
viviente. Y por lo que veo en las
noticias estos no corren, así que te
resultará sencillo matarlo.

FERNANDO:
¡¡No puedo matar a mi hermano!!

ERNESTO:
Ya está muerto ¡Maldita sea! Y, oye,
aunque las reglas de Hollywood digan
que a la larga terminaré infectado y a
tu alcance por decir esto, si me
muerden ¡Mátame!

FERNANDO:
Joder, no lo puedo hacer.

ERNESTO:
Sí que puedes, sólo que no te atreves.

INT. Casa de Francisco – Día.

Silencio.

La puerta vuelve a retumbar. Otro gemido.

Silencio.

FERNANDO mira de nuevo por la ventana y ve a un hombre


corriendo a toda velocidad.

Silencio.

FERNANDO:
Está bien, lo haré.

ERNESTO:
Recuerda, dispara entre los ojos.

FERNANDO:
¡No tengo pistola!
ERNESTO:
Oh, es verdad. (Ernesto recarga una
pistola, comprobando que funciona) Pero
tenías una katana ¿No?

FERNANDO va corriendo a su cuarto con el teléfono


inalámbrico en la mano. Ve la katana y la coge.

FERNANDO:
Bien ¿Ahora qué?

ERNESTO (Voz en off):


Está bien. Lo importante es que no te
transformes en zombie, y es probable
que te manches de sangre, así que
minimiza el contacto con el cadáver.
Guantes de goma, gorro de ducha y… Un
albornoz o algo que puedas quemar
luego.

>>Luego ve al baño y llena la pila de


agua, para lavarte la cara en caso de
que te manche de sangre. Por último
abre la puerta y déjale entrar. Los
zombies son lentos, así que apártate de
un salto y, desde lejos, apoya la
espada en su ojo. Luego cierra los
ojos, contén la respiración y avanza.

Durante todo este tiempo se ve a FERNANDO haciendo todo lo


que dice Ernesto, terminando vestido como él dice y con la
katana en la mano.

FERNANDO (Por el móvil):


Ya está.

Ernesto:
Genial. Llámame cuando esté terminado.
Suerte.

FERNANDO cuelga el teléfono y mira al zombie de su hermano,


que tiene cara de pena. Se le cae un regalo de las manos y
al avanzar lo pisa. FERNANDO se pone en posición, poniendo
la espada cerca del ojo ajeno. Le tiembla el pulso. El
zombie parece que deja de avanzar un momento, quedándose
extrañado. Gime.

FERNANDO inhala, cierra los ojos y da un paso adelante.


.

..

...

INT. Baño - Día

FERNANDO, con la cara totalmente ensangrentada, se lava la


cara con mucha prisa. Después empieza a sonar el teléfono.
FERNANDO aguanta un vómito y corre al váter.

FERNANDO sale del baño y mira al zombie tirado en el suelo


del pasillo, con la katana alzada al techo clavada en su
ojo. Ya se ha quitado el gorro de ducha y se está quitando
el albornoz. El teléfono sigue sonando. Lo coge.

FERNANDO:
¿Ernesto?

ERNESTO:
¿Lo has hecho? ¿Le has matado?

FERNANDO:
Sí. En cuanto lo hice empezó a vomitar
sangre y me manchó toda la cara, pero
me limpié rápidamente y…

ERNESTO:
Dios mío… Yo…

FERNANDO:
¿Qué? ¿Qué pasa?

ERNESTO:
Pon… Pon la tele.

FERNANDO enciende el televisor.

PRESENTADOR:
…Ya que pese a lo que pueda parecer, no
están muertos. Repetimos para aquellos
que nos acaban de sintonizar. Todo fue
un experimento militar fallido, pero ya
han tomado el control. EXISTE UNA CURA,
repetimos. EXISTE UNA CURA, así que
aíslen a los infectados y curen sus
heridas…
ERNESTO repite el nombre de FERNANDO por el teléfono,
pidiendo perdón. FERNANDO deja caer el teléfono mirando el
cadáver de su hermano.

Fundido en negro.

FIN

Intereses relacionados