P. 1
El Tesoro de David- Spurgeon

El Tesoro de David- Spurgeon

4.9

|Views: 12.251|Likes:
Comentarios sobre cada uno de los Salmos de David.
Comentarios sobre cada uno de los Salmos de David.

More info:

Published by: Universitarios con una Misión on Sep 16, 2008
Copyright:Attribution Non-commercial

Availability:

Read on Scribd mobile: iPhone, iPad and Android.
download as PDF, TXT or read online from Scribd
See more
See less

03/18/2015

pdf

text

original

Título: Es un canto del soldado, así como un himno de viajeros. Hay un ascenso en el mismo
Salmo, que se levanta a la mayor elevación de confianza sosegada. C. H. S.

El Salmo: Se dice que Mr. Romaine leía este Salmo cada día; y, sin duda, cada una de sus
palabras es apropiada para animar y fortalecer nuestra fe y esperanza en Dios. Samuel Eyles
Pierce

Vers. 1. Alzaré mis ojos a los montes, de donde vendrá mi socorro (antigua versión). El santo
que canta aquí ya no mira a los calumniadores que le atormentaban, sino al Señor, que lo vio
todo desde las alturas y estaba dispuesto a derramar socorro a este siervo ultrajado. C. H. S.

Vers. 2. Mi socorro viene de Jehová, que hizo los cielos y la tierra. Antes destruirá el cielo y la
tierra que permitir que sea destruido su pueblo, y las mismas colinas perpetuas se inclinarán
antes que El fracase, cuyos caminos son eternos. Hemos de mirar más allá del cielo y de la tierra
hacia El, que los hizo a los dos; es vano confiar en las criaturas; es sabio confiar en el Creador.
C. H. S.

Vers. 3. No dejará que tu pie titubee. Entre las colinas y barrancos de Palestina, el poder
mantener el pie firme no es fácil; pero en los caminos resbaladizos de una vida atribulada y

625

afligida, el poder ser sostenido es de un valor inapreciable, porque un solo paso falso podría ser
causa de una caída peligrosa. C. H. S.

Ni se dormirá el que te guarda. Dios es el que guarda a sus santos. Cuando nos despiertan los
peligros estamos seguros, porque el que nos preserva está despierto también y no permitirá que
seamos atrapados desprevenidos. Ni la fatiga ni el agotamiento pueden hacer que nuestro Dios se
duerma; sus ojos en vela nunca se duermen. C. H. S..

Vers. 3-8. Los montes eternos se mantienen firmes, y sentimos que, como el monte de Sión, no
podemos ser removidos, sino que permanecemos para siempre; pero el paso del hombre, ¡qué
débil es en sí mismo, y qué propenso a tropezar incluso por un guijarro en el camino! No
obstante, este pie está tan firme e inconmovible bajo la protección de Dios como los mismos
montes. Barton Bouchier

Vers. 3, 4. Cuenta una historia oriental que una pobre mujer fue al sultán un día y pidió
compensación por la pérdida de cierta propiedad. «¿Cómo la perdiste?», preguntó el monarca.
«Me dormí», fue la respuesta, «y el ladrón entró en mi casa». «¿Por qué te dormiste?» «Me
dormí porque creía que tú estabas despierto». El sultán, complacido por la respuesta de la mujer,
ordenó que se le restituyera la posesión perdida.

Pero aunque sólo sea una ficción legal, lo que es cierto de los gobiernos humanos, que nunca
duermen, es cierto del modo más absoluto con referencia al gobierno divino. Podemos dormir
seguros, porque nuestro Dios está siempre despierto. N. Mcmichael

Vers. 4. El que guarda a Israel no dormirá ni se adormecerá. Es necesario, observa san Bernardo,
que «El que guarda a Israel no duerma ni se adormezca, porque el que ataca a Israel ni duerme ni
se adormece. Y como el uno está cuidando de nosotros, el otro está intentando matarnos y
destruirnos, y su intento es que el que se ha desviado, nunca vuelva al camino. Neale Y Littledale

Hace varios años, el capitán D. estaba al mando de un barco que navegaba desde Liverpool a
Nueva York, y en este viaje llevaba a toda su familia a bordo.

Una noche, cuando todo el mundo dormía, inesperadamente empezó a soplar un fuerte viento
que, alborotando el mar, dio además contra el barco e hizo que se inclinara de un modo
alarmante, sacudiendo y derribando todo cuanto había suelto.

Todos en el barco despertaron alarmados y, saltando de sus cabinas, empezaron a vestirse, para
estar preparados en caso de emergencia.

El capitán D. tenía una hijita de ocho años, que, naturalmente, se despertó con el resto. «¿Qué
pasa?», preguntó asustada. Le dijeron que una tormenta súbita estaba zarandeando el barco.
«¿Está mi padre en la cubierta?», preguntó. «Sí, tu padre está en la cubierta», le contestaron. La
niña volvió a poner la cabeza sobre la almohada sin temor, y al poco estaba durmiendo otra vez a
pesar del viento y las olas. The Biblical Treasury

626

Vers. 5. Jehová es tu guardián. ¡Qué mina de significado tenemos aquí!; es oro puro, y cuando
sea acuñada con el nombre del Rey, bastará para pagar todos nuestros gastos desde el nacimiento
en la tierra hasta nuestro reposo en el cielo. Aquí hay una persona gloriosa: Jehová, que asume el
cargo y lo cumple en persona. Jehová es tu guardián, en favor de ciertos individuos -tú-, y una
firme seguridad de revelación que es válida incluso en este momento: Jehová es tu guardián.
¿Podemos apropiamos la declaración divina? Si es así, podemos seguir adelante hacia Jerusalén
y no tenemos que temer; sí, podemos viajar por el valle de sombra de muerte sin temer mal
alguno. C. H. S.

Guardián. Sombra. Los títulos de Dios son virtualmente promesas: es llamado sol, escudo, torre
fuerte, escondedero, porción. Los títulos de Cristo: luz del mundo, pan de vida, camino, verdad y
vida; los títulos del Espíritu: Espíritu de Verdad, Santidad, Gloria, gracia, suplicación, sello,
testigo; la fe puede sacar tanto de ellos como de las promesas. ¿Es el Señor un sol? Entonces, me
influenciará, etc. ¿Es Cristo la vida? Entonces, me vivificará, etc. David Clarkson

Tu sombra a tu mano derecha. Esto es, siempre presente; o, como traduce la versión árabe judía:
«Más cercana que tu sombra de tu mano derecha.» Thomas Fenton

Vers. 6. Ni la luna, de noche. En los cielos sin nubes del Oriente, en que la luna brilla con gran
claridad, sus efectos sobre el cuerpo humano pueden ser perjudiciales. Los habitantes de estos
países toman medidas de precaución para no exponerse en exceso a su influencia.

Como duermen mucho al aire libre, tienen cuidado en cubrirse bien la cabeza y la cara. Se ha
demostrado, sin lugar a dudas, que la luna afecta tanto como el sol y puede causar ceguera
durante un tiempo, y aun deformación de los rasgos faciales.

Los marineros conocen este hecho; y un oficial naval refiere que con frecuencia, cuando
navegaba entre los trópicos, veía a los capitanes de navío despertar a los jóvenes que se habían
quedado dormidos bajo la luna. En realidad presenció más de una vez los efectos del equivalente
a una «insolación» causada por la luna, en que la boca se desviaba a un lado y la vista quedaba
dañada durante un tiempo. Su opinión era que, con la larga exposición, incluso la mente podía
quedar afectada gravemente. Se supone que los pacientes que sufren de fiebre y otras dolencias
están afectados por este satélite, y los naturales de la India afirman que mejoran o empeoran
según sus cambios. C. H. S.

Vers. 7, 8. La frase es explícita, pero, estando sometida a tantas controversias, es preferible no
extraer de unas pocas palabras una doctrina, sino buscarla a conciencia por toda la Escritura. En
este caso se trata de la providencia de Dios. Entonces esta doctrina: «Que Dios siempre está
guardándonos», puede arraigar profundamente en nuestros corazones; de modo que, dependiendo
sólo de su vigilancia, podemos decir adiós a todas las confianzas vanas del mundo. Juan Calvino

Vers. 8. Jehová guardará tu salida y tu entrada desde ahora y para siempre. Tenemos la frase
«Jehová te guardará» tres veces, como si la sagrada Trinidad sellara la Palabra para hacerla
segura: ¿No debería eliminar nuestros temores esta triple promesa, como tres flechas a un mismo
blanco? ¿Qué ansiedad puede persistir después de ella?

627

Nadie está tan seguro como aquel a quien Dios guarda; nadie está en tal peligro como el que se
guarda a sí mismo. C. H. S.

Desde ahora y para siempre. No me ha conducido tan tiernamente hasta aquí para olvidarme a la
misma entrada de la puerta del cielo. Adoniram Judson

***

You're Reading a Free Preview

Descarga
scribd
/*********** DO NOT ALTER ANYTHING BELOW THIS LINE ! ************/ var s_code=s.t();if(s_code)document.write(s_code)//-->