Nada es Imposible para Dios

Kathryn Kuhlman

En estas páginas...usted conocerá los maravillosos, auténticos e inmensamente conmovedores testimonios de los cultos de milagros con Kathryn Kuhlman. Escritos por los protagonistas, estos relatos son testimonios irrefutables de la increíble transformación que Dios puede producir en cualquier persona que lo busque. Dios es un especialista cuando se trata de lo imposible, ¡y puede hacer cualquier cosa, menos fallar!

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Índice
Prologo…………………………………………………………………………………... 3 Capítulo 1 El que llego tarde………………………………………………………….. 4

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Prólogo Un tributo a Kathryn Kuhlman yo creería que a esta altura todos la conocen. Durante casi un cuarto de siglo ella ha sido una vasija de Dios que ha hecho que la sanidad y la restauración fluyeran en las vidas de miles de seres humanos. Es amada y admirada por millones de personas y difamada solo por aquellos que no creen en la sanidad divina o por quienes no han hecho ningún esfuerzo por comprender a ella o a lo que ella representa. Pero yo la he visto entre bambalinas, antes de presentarse ante una multitud para expresar su ilimitada fe en Dios, y la he observado cuidadosamente. Una y otra vez decía: "Querido Dios, a menos que tú me unjas y me toques, yo no soy nada. Cuando la carne se interpone en el camino, yo no tengo ningún valor. Si tú no te llevas toda la gloria, yo no puedo salir a ministrar". Y de repente, sube a la plataforma. Es explosivo, casi increíble. No es tanto lo que dice, porque siempre es tan claro y simple como el estilo de predicación que usaba el mismo Señor Jesús. No lo comprendo, y ella tampoco; pero cuando el Espíritu comienza a moverse sobre ella, (y se siente repentinamente movida a desafiar el poder del diablo en el nombre de Jesús), comienzan a suceder los milagros. En todo lugar, todos, aun los más rígidos y dignos, caen postrados al suelo. Católicos y protestantes alzan las manos y adoran a Dios unidos... todo decentemente y con orden. El poder del Espíritu Santo cae sobre la gente como las olas del océano. Los representantes de los medios televisivos pronto comprendieron que ella no era falsa, ni una fanática. Conocían personas que habían sido tocadas por su ministerio. Su sabiduría divina y su capacidad no tenían igual. No es rica, ni está aferrada al materialismo. ¡Lo sé! Ella personalmente reunió y entregó a Teen Challenge el dinero necesario para construir en nuestra granja un lugar para la rehabilitación de adictos. Sus oraciones han traído el dinero necesario para construir iglesias en países subdesarrollados de todo el mundo. Ha apoyado la educación de niños poco capacitados y también otros jóvenes superdotados han recibido su amor y su cuidado. Ha entrado conmigo a los guettos de Nueva York y ha impuesto sus manos cariñosas sobre sucios adictos. Nunca dudó ni se echó atrás: su preocupación era genuina. ¿Cuál es la razón por la que hago este tributo? ¡Porque el Espíritu Santo me indicó que lo hiciera! Ella no me debe nada, y yo no le pido nada más que el mismo amor y respeto que me ha mostrado durante años. Pero muchas veces damos tributo únicamente a los muertos. Ahora, pues, a una gran mujer de Dios que ha tocado tan profundamente mi vida y las vidas de millones de personas más, ¡te amamos en el nombre del Señor! La historia dirá sobre Kathryn Kuhlman: Su vida y su muerte dieron gloria a Dios. DAVID WILKERSON, autor de La cruz y el puñal.

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CAPÍTULO 1
EL QUE LLEGO TARDE
Tom Lewis
Tom Lewis, coronel retirado del Ejército, es uno de los productores de películas más conocidos de Hollywood. Su lista de créditos en Quién es quién en América cubre tanto espacio como las medallas sobre su pecho. Fue el productor fundador del Screen Guild Theatre; fundador del Servicio de Radio y Televisión de las Fuerzas Armadas Estadounidenses, del cual fue comandante durante toda la Segunda Guerra Mundial; y creador y productor ejecutivo de "El Show de Loretta Young". Como regente de la Universidad Loyola ha recibido numerosos premios por excelencia en producciones televisivas, tanto en el país como de las fuerzas armadas estadounidenses establecidas en todo el mundo. Devoto católico romano, se cuenta ahora entre el creciente grupo de quienes se llaman "católicos carismáticos". El invierno pasado, mi hijo (joven director de películas), y un productor de su misma edad pensaban realizar un programa especial de TV sobre la "gente de Jesús". Acepté escribir la presentación, pero a regañadientes. Dado que los "Niños de Jesús" eran jóvenes también, yo pensaba que mi hijo y su socio deberían emplear para toda gente de similares edades. Mi investigación preliminar sobre los jóvenes acerca de los cuales deseaba saber más, generó en mí gran interés y respeto por ellos. Muchos habían salido del infierno de la drogadicción a través de una fe renacida en Jesucristo. En este momento yo aún no había estudiado la motivación religiosa del movimiento. Sin embargo, desde el punto de vista humano, no pude menos que sentirme tan impresionado por su sinceridad como asombrado y pasmado ante su manera tan familiar de hablar sobre Jesús, como si Él estuviera allí mismo con ellos. Siempre me había considerado un hombre razonablemente religioso, que disfrutaba de la vida sacramental de la Iglesia Católica Romana. Yo no iba por ahí refiriéndome a Jesucristo como si me encontrara con Él personalmente con frecuencia. En realidad, muy rara vez lo mencionaba por su nombre. Pensaba que era mejor evitar el trato muy personal y prefería una referencia más reservada, como "mi Señor", o "el buen Señor". Como parte de mi tarea, se me pidió que estudiara el ministerio de Kathryn Kuhlman, una persona muy estimada por "la gente de Jesús". La señorita Kuhlman venía una vez por mes al auditorio Shrine de Los Ángeles para realizar un culto de milagros. Pedí dos asientos, en la sección del centro, sobre el pasillo, cerca del frente. Sin embargo, aparentemente no era así como se obtenían las entradas. Había que hacer una fila y arriesgarse a ver si se conseguía la ubicación deseada. La capacidad del auditorio era de 7.500 personas, y me dijeron que algunas veces trataba de entrar el doble de esa cantidad de gente. Esto me dejó pasmado, y me temo que esa sensación continuó durante cuatro o cinco meses, ya que fue ese el tiempo que tuve que esperar hasta poder llegar a formar la fila.

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El día que llegué a ese lugar era irrazonablemente cálido para el mes de marzo, aun en la soleada California. Salí de la autopista en la calle Hoover para evitar el tránsito de la zona cercana al auditorio. Normalmente esa zona del centro de la ciudad estaría casi desierta un domingo. Pero mientras me aproximaba al estadio, todos los lugares destinados para estacionar y las calles estaban ocupadas. Los autobuses llegaban uno tras otro a la entrada principal, donde descargaban sus pasajeros. Algunos tenían carteles que decían "charter"; otros tenían el nombre de sus puntos de origen. Recuerdo uno que decía "Santa Bárbara", y otro, "Las Vegas". Para mi asombro, había uno, lleno de polvo, que tenía un cartel que decía: "Portland, Oregon"... vaya viajecito que habían hecho solamente para asistir a un culto de milagros de Kathryn Kuhlman. Me pregunté qué sería lo que la señorita Kuhlman daría allí adentro. No podía ser comida; había demasiadas personas. Tampoco podía ser un bingo... ¿cómo manejar 7.500 tarjetas de bingo? Una larga fila de personas en sillas de ruedas avanzaba por la calle Jeferson hacia una entrada lateral, por la cual eran inmediatamente admitidas. Algo similar sucedía con un gran grupo de hombres y mujeres con himnarios en las manos; aparentemente eran los miembros del coro. También había muchos con cuellos de sacerdotes y mujeres vestidas sobriamente. Me pregunté qué estarían haciendo allí todos esos sacerdotes y monjas. Encontré una estación de servicio donde estacioné mi auto, y luego me sumé a los miles de personas que esperaban ante la entrada principal del estadio. Mi reloj marcaba las once en punto. Las puertas se abrieron a la una. Normalmente, yo no hubiera esperado tanto tiempo por nada, ni siquiera por la segunda venida. Pero pronto comprendí que esa era una definición apresurada. Comenzó a reunirse una gran cantidad de gente detrás de mí, y me encontré cerca del centro de una gran multitud. Esto me dio una ligera sensación de claustrofobia, por lo que me concentré en tomar notas mentales con las cuales construiría mi presentación: gran multitud, muy ordenada; varios jóvenes que respondían a las características de los "Niños de Jesús". Estos jóvenes tendían a formar grupos, como islas en un mar de cuerpos. Cantaban mientras esperaban, no muy fuerte, no necesariamente para que otros los oyeran; ni siquiera actuaban como si tuvieran mucha conciencia de la presencia de los demás. Cantaban en forma bastante quieta y meditativa. Esto me pareció extraño, inusual. Me recordaba a un grupo de cristianos coptos que vi una vez en Roma, orando en forma audible pero no al unísono, independientemente de los demás, pero juntos. Ahora la cantidad de gente había aumentado mucho, verdaderamente, y alguien que estaba adentro se compadeció de nosotros. Las puertas se abrieron unos veinte minutos antes de la una. Las personas que estaban detrás de mí se lanzaron hacia adelante, y me empujaron más allá de la entrada. Esto me sorprendió, porque tenía la mano en la billetera, listo para pagar mi boleto. Una señora que estaba justo detrás de mí lo vio, y rió. "Aquí, el dinero no lo llevará a ninguna parte", dijo. "Pero si le quema en el bolsillo, habrá una ofrenda voluntaria más tarde."

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Así se comportaba toda la gente: en orden, no festiva, como la multitud que asistiría a un partido en el estadio, bastante quieta, no muy comunicativos unos con otros, aunque amistosos, cuando se daba la ocasión para charlar. Encontré un asiento bastante atrás y hacia el costado. La plataforma, brillante y muy iluminada, estaba llena de actividad. Hombres y mujeres con himnarios en las manos buscaban sus lugares en una especie de gradas que ocupaban todo el espacio. A ambos lados había dos grandes pianos. Parecía que había cientos de personas en el coro, pero así como entre el resto de la gente, no había desorden ni confusión. A pesar del constante movimiento debido a los que llegaban tarde, el coro seguía cantando como si estuviera en una silenciosa catedral. El director, un hombre delgado, blanco y de aspecto aristocrático, guiaba el ensayo con precisión e incuestionable autoridad. Una anciana de aspecto encantador se sentó a mi derecha. Por la atención que me prestó a mí o a los miles de personas que la rodeaban, era como si estuviera sola en la Capilla de Nuestra Señora de la Catedral de San Patricio. Tenía una Biblia abierta sobre su regazo, y algunas veces la leía en silencio. La Biblia parecía el equipamiento común de muchos de los presentes. Dos jóvenes sentados detrás de mí tenían Biblias, pero no las leían. Simplemente tarareaban o cantaban las letras de los himnos que el coro ensayaba en la plataforma. Eso no me gustó. Nunca me han gustado los teatros o conciertos o cines en los que participa la gente, sobre todo cuando no se les solicita especialmente que lo hagan. Pero iba a escuchar mucho más de estos jóvenes. Mientras tanto, las .luces brillantes sobre la plataforma bajaron un poco, y se les añadió color. Los colores pastel de los vestidos de las mujeres del coro hacían un agradable contraste con el azul del telón curvo que rodeaba todo. Una vez terminado el ensayo, el coro comenzó a cantar según el programa. La mayoría de los himnos eran conocidos y muy queridos: "Cuán grande es él", "Sublime Gracia". Los cantantes eran excelentes; más tarde supe que provenían de iglesias de todas las denominaciones de la zona de Los Ángeles. Sin interrupción, el coro comenzó a cantar "Él me tocó". Sentí que una tensa expectativa se apoderaba de la gente. La luz de un spot se concentró en un área a la derecha del público. Todos se pusieron de pie y aquí y allá algunas personas empezaron a aplaudir. La señorita Kuhlman, una figura frágil y delgada vestida con un encantador vestido blanco, subió a la plataforma, cantando con el coro. Se acercó a una pila de parlantes a la derecha del centro del escenario, tomó un micrófono colgante que se colocó alrededor del cuello, y sin detenerse, dirigió al público en el coro de "Él me tocó", enérgicamente, varias veces, y finalmente en forma decreciente. Luego, sin explicar ni una palabra, continuó con "Es el Salvador de mi alma". El público y Kathryn Kuhlman parecían concordar en que estos himnos eran especiales para ella. Sin explicaciones, una vez, más, comenzó a orar en voz alta. La gente se quedó de pie, con las cabezas inclinadas, siguiendo su oración en silencio. Supe entonces qué era lo que había sido distinto en el canto de esas "islas" de jóvenes que esperaban fuera del auditorio; qué era eso tan especial en el canto de ese gran coro que estaba sobre la plataforma. Estaban cantando, sí, pero era más que cantar. No estaban actuando; estaban adorando. Y la gente del público reaccionaba de forma diferente. No eran públicos, eran una congregación.
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después su incredulidad. por una Presencia que normalmente no se siente en un auditorio tan grande. Los vi antes de que la señorita Kuhlman los llamara.7 Nada es Imposible para Dios Cantaban a una voz con el coro. la comprensión del hecho y su felicidad. Sentí en lo más profundo de la conciencia que poseo. mis propios amigos. y "Alabado sea Dios". a pesar de toda esa evidencia. Estaba hablando con Dios. Este debe de ser "el" milagro del culto de milagros. A pesar de toda la evidencia de mi carne. Otros levantaban las manos en un gesto de súplica que relacioné con la posición de las figuras bíblicas que se representan en los vitrales. Vi la expresión maravillada de quienes eran sanados. Había algo diferente allí. mis hobbies. era una reunión de oración. Pero después me olvidé de él. Esto no era un show. Estuvo casi todo el culto con las manos en alto. estaba esa Presencia. vi renacimientos interiores y regeneraciones morales. Pronto descubrí otra cosa. le estaba diciendo a Dios que estaba inquieto y solo. Había una Presencia allí. me olvidé de todos. desnuda. el amor y la compañía de mis hijos y sus amigos. Profunda. Ningún sistema circulatorio puede soportar la tensión de una postura como esa durante mucho tiempo. específico y real. que eran muchos. hacía años que no podía hacerlo. desesperadamente solo. Tenía mucho de Kathryn Kuhlman . era como si estuviera en una capilla remota. sin embargo. era eso. Sí. y era por eso que esta multitud de tantos miles de personas se quedaba tan callada por momentos. Una monja paralítica caminó. aparentemente en respuesta a una oración o a una afirmación. mis intereses en el mundo. tal vez. excepto. dejé de ver y comencé a sentir. de los hechos visibles y aparentes de mi ajetreada vida. que yo podía escuchar el sonido de mi propia respiración. porque en algún punto desconocido para mí. ni de cosas. Era por eso que se perdía la noción del tiempo. un agradecimiento tan palpable que casi podía tocarse. Perdí la cuenta de lo que vi. Había muchas. y automáticamente empecé a buscar la salida más cercana. Algunos se levantaban de las sillas de ruedas. y complacido por haber hecho un descubrimiento interesante. y en la evidencia de sus rostros transformados. estaba contándole a Dios cosas que nunca había sabido antes. pensé. Muchos otros en el lugar hacían lo mismo. Los drogadictos eran liberados. Recordé las palabras de una canción de los Niños de Jesús: "Sabrán que somos cristianos por nuestro amor. la más asombrosa. cuando se les indicaba. había amor. Como la señora que estaba sentada a mi lado. No de gente. Una de las cosas que más me molestaba era un joven que estaba en una de las filas superiores del coro. que me sorprendió mucho. pensé. o que no había podido o querido admitir. Comprendí que participaba de una conversación. honesta conversación de mi vida. muchas sanidades en la plataforma en ese momento. Oraban al unísono con la señorita Kuhlman. Vi gratitud en los que fueron sanados. luminosos. No sé cómo me sentí en ese momento. y más que amor. Sabrán que somos cristianos por nuestro amor". "Ya me imagino adónde terminará todo esto". los jóvenes que estaban sentados detrás de mí gritaban "Amén". Sí. por nuestro amor. Comenzaron las "sanidades": dos en la fila cerca de donde yo estaba. Seguramente sus brazos caerían a plomo en poco tiempo. En algún lugar desde mi interior. probablemente impresionado. Una y otra vez.

Bien entrada la mañana siguiente. Descansé mi cabeza en los hombros y por un momento el tiempo quedó en suspenso. y se entregaran completa e irrevocablemente a Él. Yo. Me metí entre ellos. y dado que solo había seis u ocho personas presentes. estaba allí conmigo. lloré. el que no participaba.. me arrodillé en el primer banco. La señorita Kuhlman invitaba a aquellos que querían a Cristo en sus vidas a que pasaran adelante. Así era. Eran aproximadamente las 11:30. Los seguí. En vez de volver a la parte de atrás de la capilla. y mi cuerpo se estremeció violentamente debido al esfuerzo que realizaba para contenerlo. Llegué a tiempo para la celebración eucarística a la que comúnmente llamamos Santa Comunión. Fue una experiencia de gran e inexpresable gozo. Entonces me invadió la emoción más fuerte que haya experimentado jamás: hambre. y se mueve entre nosotros.. y cada célula de mi cuerpo era testigo de que Él era real. una capillita de estilo colonial español ubicada en la calle principal.. y más allá. pan y vino. reconocieran sus pecados. Era la época de Cuaresma. Lloré durante todo el camino. Le pedí a Dios que me librara de temer a esto. y yo sabía que debía de estar celebrándose la misa. Era el Cuerpo y la Sangre de Cristo. ¡Alabado sea Dios! Kathryn Kuhlman . Me sentía bien. no era un símbolo. Lo ha hecho. Lo que yo había tomado en mi cuerpo no era pan y vino. descansado y en paz. Esa noche. rudo. Un hambre salvaje. y exhala su Santo Espíritu sobre nosotros. Yo estaba tomando ese compromiso. Fui hacia el altar automáticamente.8 Nada es Imposible para Dios eso. Durante la noche me desperté y sentí que comprendía instantánea y plenamente lo que había sucedido. fui caminado desde mi hogar en el campo hasta la pequeña ciudad de Ojai. Dios vive verdaderamente. y me dormí profundamente una vez más. recibieran a Jesús como su Salvador personal. Él nos prepara todo lo que nos espera en este mundo de dolor. y lo hacía sorprendentemente consciente de todo lo que significaba y de la responsabilidad que asumía. Vi que la plataforma y los pasillos estaban llenos de gente. el Cristo. recibimos la Santa Eucaristía en ambas especies.. Dios vive. el que se había hecho solo. Jesús. y resultado en mí fue el más profundo conocimiento de la real presencia de Cristo. mientras volvía en mi coche a mi pequeña ciudad de Ojai. observé que no dudaba ni temía a este compromiso. primitivo. Me reconsagré a Cristo. Y por mérito de la sangre derramada por nosotros por su divino Hijo. Fue bueno que lo hiciera. no era un recuerdo. el sofisticado. No me sentía ni triste ni feliz. sin soñar. limpio. Pasé junto a la capilla a la que solía asistir. Le dije a Dios que estaba vacío. Las emociones del día anterior ya habían quedado atrás. me sentía.

tan bonita. Me prometió que le pediría a su iglesia que orara por mí. "No me gusta lo que encontré. "Tenemos mucho porqué vivir. luego de extensos exámenes (incluyendo la biopsia). un urólogo del sanatorio. comiendo la cena. Kathryn Kuhlman .9 Nada es Imposible para Dios CAPÍTULO 2 NO HAY ESCAZES EN EL DEPOSITO DE DIOS Capitán John LeVrier Recuerdo la primera vez que estuve cara a cara frente al capitán LeVrier. yo tenía mucho porqué vivir. dijo deliberadamente. dijo. Andrew. "No me gusta lo que encuentro". y comencé a sentir que mi pulso se aceleraba. "LUn especialista? ¿Para qué? Me duele un poco la espalda. Dos horas después. que está casada con un pastor bautista en Springfield. "Quiero que veas a un especialista. Habíamos sido felices juntos. había volado desde Houston hasta Los Ángeles. Todo un policía.. mañana por la mañana." Apoyándome contra el borde de la mesada de la cocina. y Elizabeth. Ella escuchó en silencio. Tres noches después. dijo con voz calma. cinco. Estaba en una situación crítica. La única forma de averiguar qué es lo que anda mal es hacer una biopsia. Luego de lo que yo pensaba que era un examen físico de rutina en su consultorio en el Sanatorio Saint Joseph. cuando la puerta de la habitación se abrió. pero a qué policía. "Voy a enviarte a ver al doctor McDonald. el doctor Robbins se quitó los guantes de goma y se sentó en el borde del escritorio. Sacudió la cabeza. luego de un examen aún más cuidadoso. y todo un diácono bautista. capitán?" "¿Internarme?" Detecté un poco de temor en mi voz. Esa noche llamé a mi hija Loraine. y llegué a ser capitán de la División Accidentes. Yo conocía al doctor Bill Robbins desde que él era un interno y yo era un novato en mi profesión. Ella tenía razón. como máximo.?" Él no me escuchaba. Pero dejemos que él mismo cuente su historia. Cuando comencé mi carrera. Cerraron la puerta y acercaron dos sillas a mi cama. John". "No lo pospongas. En todos esos años jamás estuve enfermo. Él no trató de suavizar las cosas. Luego de la cena. Yo sabía que los médicos generalmente están muy ocupados y no tienen tiempo para charlas sociales. Usted debería internarse." Fui directo a casa. "¿Cuándo puede internarse. pero está grande como un limón. John".. No podemos esperar. Desesperado. Era el doctor McDonald con uno de los médicos del hospital. John tenía solo cinco años. Sara Ann mandó a los niños a la cama." Yo sabía que era mejor no discutir. Soy policía desde que tenía veintiún años. Era tan joven. nueve. Missouri. yo estaba sentado en mi cama en el hospital. el doctor Newton McDonald." Lo miré de reojo mientras terminaba de ajustar mi camisa en el pantalón y aseguraba mi cinturón con el arma. Pensé en nuestros tres hermosos hijos. y todo cambió. En 1936 comencé en el Departamento de Policía de Houston. él solía acompañarme en el auto de la patrulla. "Su próstata tendría que ser del tamaño de una pequeña nuez. escuchaba a otro médico. Pero en diciembre de 1968 me hice un examen físico. Entonces le di la noticia. la miré.

pero era una tarea interminable. jugaban al póker y maldecían. aunque mi fe personal no era mucha.. Un día soy fuerte como un buey. Al otro día. Aparté todo de mí y me senté a un costado de la cama. Cáncer. Sin esperanzas. Durante un tercio de siglo yo había trabajado. Todo parecía sin vida: el café. un veterano con treinta y tres años de servicio en la Policía. era un activo diácono de mi iglesia. Esperé. Pero algo que Sara había dicho había quedado grabado en mi mente: "Tenemos mucho porqué vivir. pero con la mayor suavidad posible. Me los hicieron saber. aclarándose la garganta. ¿qué hacemos? Supongo que tendrá que extirparlo. Algunos amigos míos bromeaban diciendo que yo era de la misma clase de bautista que Harry Truman: de los que bebían. Anderson. más que por mi calidad espiritual. Una y otra vez. "Es maligno. tengo cáncer. "Bien. como cualquier gran ciudad. Cáncer. podía ver cómo se formaba la palabra en sus labios. y mentiríamos si le diéramos alguna esperanza sobre el futuro." Ambos doctores fueron muy compasivos. desesperado por hallar algo a qué aferrarme. Pareció que pasaba una eternidad hasta que pude contestar. no había fondo. Nunca lo había notado antes. a la ciudad de Houston. Sería fácil saltar desde la ventana. "Usted tiene cáncer. Ellos son famosos en todo el mundo por sus investigaciones en el tratamiento de esta enfermedad. Caminé hacia la ventana y miré afuera. me temo que tenemos malas noticias. Aunque yo había escuchado a mi pastor predicar poderosos sermones sobre la salvación. Ella también tenía cáncer.. pero sabían que yo era un policía veterano. tratando de detener el avance de ese cáncer.D. dijo el Dr. capitán. Pero no se ve muy bien. Sentía como si me estuviera hundiendo. tratando de mantener los ojos fijos en sus labios. Era difícil para él pronunciar estas palabras. McDonald. El Sol se estaba ocultando. Cuánto más fácil sería terminar con todo ahora. nunca había tenido ninguna victoria en mi vida personal.10 Nada es Imposible para Dios El doctor McDonald no me dejó especular demasiado. En realidad. Yo era miembro de una de ellas." "No es tan simple". Miré hacia abajo desde el noveno piso. y querría conocer los hechos. francamente. simplemente. mirando la comida que se enfriaba en la bandeja. cara a cara con la muerte. el bife a medio comer. y sus rayos moribundos se reflejaban en las torres de las iglesias por sobre los techos. Houston parecía estar llena de iglesias. y está demasiado avanzado para que podamos manejarlo aquí. Me senté. estaba llena de delitos y enfermedades. Yo me daba cuenta de que estaban conmovidos. Lo derivaremos a los médicos del Instituto del Cáncer M." Vi cómo sus labios se movían formando la palabra. con sus cuerpos carcomidos por la enfermedad." Hizo una pausa." Kathryn Kuhlman . pero mis oídos se negaron a registrar el sonido. Luego se fueron. Era diácono por mi posición en la comunidad. Aquí estaba yo ahora. que yo conocía como la palma de mi mano. son ellos. Yo había visto morir de cáncer a algunas personas. así. la compota de manzanas. Si alguien puede ayudarlo. Pero al poner los pies en el agua. la Primera Iglesia Bautista de Houston. "Capitán.

Por lo tanto. Ahora bien. Quizá el cobalto había logrado su objetivo. dijo francamente. que estaba a cargo de mi caso." Así me habían enseñado. Yo le había prometido a Sara que nos encontraríamos en el pequeño restaurant donde solíamos reunirnos para almorzar. que iba a morir? Al día siguiente vinieron los médicos del Instituto M. sentí como si hubiera sido apuñalado con una daga al rojo vivo. Yo creía en la oración. Entonces. Los tratamientos diarios duraron seis semanas. Anderson. Realmente yo creía que Dios podía curar a la gente." Firmé la autorización. Yo sonreí. esta no es una mala oración. Pero siempre iniciábamos nuestra oración por sanidad con las palabras: "Si es tu voluntad. y Sara comentó que parecía que iba a ser mejor que la Navidad. quizá un año y medio. y me senté junto a ella. así que la gigantesca máquina que irradiaba cobalto rodeaba la mesa. que esta máquina haga lo que debe hacer". ya que la máquina estaba hecha para matar células cancerosas. y a los niños. fue realmente honesto conmigo. ". aunque debía volver todas las mañanas para recibir la dosis. cuando fui a que me hicieran el tratamiento con rayos. con el cuerpo rasurado y marcado con un lápiz azul como si fuera una res lista para el cuchillo del carnicero. y comenzaron el tratamiento con cobalto ese mismo día.11 Nada es Imposible para Dios Volví a la cama y me senté en el borde. mejor aún. Hubo más exámenes. la única oración que hice fue: "Señor. ciento veinte días después del primer diagnóstico. El dolor atravesaba mi cadera derecha en terribles espasmos. El cáncer estaba en la zona de la próstata y debía ser tratado desde todos los ángulos. Fui dado de alta en el hospital y se me permitió volver al trabajo. pero no creía que Él hiciera milagros en la actualidad. "No puedo darle ninguna esperanza". Pero si queremos prolongar en algo su vida. la clase de autoridad que tenían Jesús y los discípulos. El doctor Delclose. Era un viernes al mediodía. susurró. debemos comenzar ya. lo cual significa que al mismo tiempo mataremos muchos tejidos sanos. quizá los médicos se habían equivocado. Se acercaba la Pascua.Qué sucede?" Kathryn Kuhlman . así que yo estaba marcado al milímetro. No podía hablar.. "Quizá un año. Mientras lo hacía. apoyé mi gorra de policía en el alféizar de la ventana. La única forma en que podemos tratarlo es con grandes dosis de radiación. mirando en lo profundo de esa gran nube gris y negra que parecía estar cerrándose sobre mí. llegó el dolor. pregunté. En la Primera Iglesia Bautista orábamos todos los miércoles por los enfermos. El cáncer está muy extendido en toda la zona baja del abdomen. "Lo único que puedo decirle es que será mejor que se prepare para ver a muchísimos médicos". sánalo. Ella ya había llegado. y la radiación penetraba en mi cuerpo desde todos los ángulos. ¿Cómo decirle a ella. Habían pasado cuatro meses desde que se había diagnosticado mi enfermedad. los médicos trataban de evitar que la radiación afectara otros órganos. "¿Cuánto tiempo me queda?". me dijo. Yo no sabía nada sobre orar con autoridad. Por supuesto. Ella me tomó del brazo.. solo podía mirar a Sara en una muda agonía. "John". O. D.

"El cáncer se está extendiendo como lo esperábamos. aunque cada vez estaba más débil. Me di cuenta por primera vez una tarde de domingo. y había estado expuesta a la muerte muchas veces. Pero antes de que pudiera. pero antes de los ciento veinte días el cáncer apareció nuevamente en la superficie. dijo ella." dijo. Hace bastante que estoy fuera de circulación. "solamente cuidando de los niños. Estaba tan débil que me resultaba difícil inclinarme. "Lo siento. Caí hacia adelante en la tierra. "Este tipo de cáncer se alimenta de hormonas." Decidimos no comer." Luego. En cambio. esta vez en la columna. en un tono mesurado. el dolor volvió. en junio. Solo la piel cubría la cavidad. Si no lo hacemos. Era hora de que yo hiciera lo mismo." Comencé a comprender lo que ella estaba haciendo: estaba poniendo las cosas en orden. dijo el médico. "Es la única forma de mantenerlo vivo". Ella había trabajado en el Departamento de Policía antes de que nos casáramos. he estado pensando. pero los médicos le habían dicho que probablemente yo no tuviera más de seis meses de vida. Yo ganaré el pan para esta casa. yo también soy dura. le dije. y haremos todo lo posible para que el tiempo que le queda sea lo menos doloroso posible. preocupada.12 Nada es Imposible para Dios El dolor se disipó lentamente. concluyó: "Comenzaremos nuevamente las aplicaciones de cobalto. Era difícil saber si era debido al cáncer o al cobalto. Era del tamaño de una moneda grande y parecía un hueco bajo la piel. "Es que tuve un dolor repentino." "Sigues siendo el policía duro. dijo la cirujana. tratando de trasplantar una plantita a un cantero. Traté de contarle. Los rayos X mostraron lo que era: el cáncer había hecho un hueco que atravesaba la cadera. y yo estaba en casa. ¿Qué dirías si vuelvo a trabajar?" "Ya tienes trabajo". Cirugía. Mi rostro brillaba de transpiración y tiré del cuello para aflojar mi corbata. Voy a inscribirme en la facultad. dije finalmente. Pero esto era diferente." Acepté la operación. y cuando me incliné para tomar la plantita." Los viajes diarios al hospital comenzaron otra vez. ". "Capitán LeVrier. Había cavado un pequeño hoyo en la tierra. Sara trataba de mantenerse en calma. puse la mano sobre la cadera derecha y sentí la hendidura. y el doctor Delclose ordenó inmediatamente nuevas radiografías. La camarera que había venido a servirnos notó que algo andaba mal. Mientras me preparaban. dejándome tan débil que apenas podía hablar. realmente le quedará poco tiempo. Todavía me quedan muchas millas por recorrer. como la marea que retorna a la orilla. entonces. en tono de broma.está usted bien?" "Estaré bien". ¿no?". fuimos directamente al hospital. pero pensé que el ejercicio me haría bien. capitán". Seguí trabajando. Kathryn Kuhlman . hubo una novedad. Era como fuego en los huesos. Sara se había llevado a los niños a un picnic de la Escuela Bíblica de Vacaciones. Yo no lo sabía entonces. Una tarde Sara me recogió al salir del trabajo y me dijo: "John. "Bien. Vamos a tener que redirigir el curso de las hormonas en su cuerpo por medio de la cirugía. un dolor como si me hubieran aplicado un rayo de mil voltios me paralizó la región baja de la espalda.

como yo. pensé. es imposible recoger los trozos. Los niños no lo sabían. la costa de Oregon. Lo que había sucedido en Oklahoma estaba comenzando a darse también en Houston. el monte Hood. Lo único que puede hacerse es dejarlos sueltos y esperar el final. "Yo creo en milagros". Kathryn Kuhlman. Años antes. y ahora quería que Sara y los niños conocieran esa parte del mundo que había significado tanto para mí: el recorrido del río Columbia. "¿Será real esto?". a comienzos del otoño. en la casa vacía. como familia. Era hora de terminar de poner mis cosas en orden. y comenzaron a pasar los créditos en la pantalla. Siempre había querido tener un gran auto antiguo. y me hacía cargo de la seguridad cada vez que venían a Houston. Kathryn Kuhlman . por primera vez. Demasiado débil para levantarme. muy pocos bautistas se sentirían impresionados por una mujer que predica. Cuando terminó el verano. entré a la casa y encendí la TV. Yo conocía a Dick. compré un Cadillac que solo tenía tres años de uso. donde su iglesia había sido reconocida como la iglesia más evangelística de la Convención Bautista del Sur. yo había tenido un pequeño papel en esa película. Los esposos de mis dos hermanas. USA". cuando él estaba en Houston trabajando con Billy Graham en la producción de "Oiltown. John Bisango. subí los escalones y entré en la casa. No había nadie a mi alrededor para ayudarme. y a partir de allí me convertí en amigo de Billy Graham y su equipo. habían muerto de cáncer. mientras este dinámico y joven pastor daba vuelta la iglesia. dijo la voz de una mujer. Ambos tenían aproximadamente cincuenta años. y yo no era el único en la familia que lo había sufrido. lloré y gemí sin control. Un sábado por la mañana. El programa terminó. productor. lago Louise. Tirado allí en el piso. me rendí. había viajado por la costa noroeste del Pacífico. En un impulso de derroche. No me impresionaba. así que arrastrándome. Nuestro pastor de la Primera Iglesia Bautista. A esto le siguió una nueva serie de aplicaciones de cobalto y más miradas desesperanzadas de los médicos. Pero cuando la vida está deshecha más allá de toda posibilidad de arreglo. vi un nombre conocido: Dick Ross. hablaba de maravillosos milagros de sanidad.13 Nada es Imposible para Dios Nunca había imaginado que podía existir un dolor tan terrible. De repente. pero esa tarde. lo conocía desde 1952. Había estado reprimiéndolo por Sara y los niños. El cáncer lo destruye a uno desde adentro. Yellowstone y las Montañas Rocosas. tenía un programa llamado "Tierras Altas". Quería que fuera especial para los niños. Había recibido mi sentencia de muerte. un poco sobre el estómago. Entonces. Y ahora veía el nombre de Dick Ross relacionado con esta predicadora que hablaba de milagros de sanidad. Yo estaba muy entusiasmado con su ministerio. un poco a gatas. que también vivían en Houston. En realidad. pero Sara y yo creíamos que sería nuestros últimos veranos juntos. algo dentro de mí se encendió. Miré a la pantalla. con la casa vacía. Pero a medida que avanzaba el programa y esta mujer. metimos a toda la familia en el auto y partimos en lo que yo creí que serían mis últimas vacaciones. me quedé echado en la silla mientras terminaba ese programa y comenzaba otro. me quedé allí llorando y gimiendo hasta que el dolor finalmente se disipó. John había venido a Houston de Oklahoma. Volví a Houston para tratar de atar algunos cabos sueltos. Parecía que ahora era mi turno.

me dijo." Aunque Sara y yo leímos sus libros y nos convertimos en ávidos espectadores de su programa de TV. Supe que ella generalmente venía desde Pittsburgh el día antes del culto en el Shrine. Unos viejos amigos de Los Ángeles me prestaron su auto. Lo había visitado en su hogar y hasta había asistido a su clase de escuela dominical en la iglesia presbiteriana. son de verdad". John. Con los ojos húmedos. "Dick. acabo de ver el programa de Kathryn Kuhlman. Sé que parece que estoy tratando de aferrarme a algo imposible. pero no deje de venir a alguna de las reuniones. Miré a Sara Ann. dijo Dick. simplemente no comprendíamos que había otras cosas que sucedían en el Reino de Dios. y luego hablé. "¿Dónde hemos estado durante toda la vida?". preguntaba Sara." Como tantos otros bautistas. no". referencias que nunca habíamos visto antes. como un favor personal para mí. me habían enseñado a aceptar que la Biblia es la Palabra de Dios. "Siento como si ya lo conociera". nuestros corazones comenzaron a sentir hambre. Solo dime dónde puedo conseguir sus libros. Creemos que Dios te sanará". no solo de sanidad. pero eso es lo que hace un hombre que va a morir. En febrero supe que mi tiempo se estaba acabando. Toda vez que iba a California por razones de trabajo. protesté. Pero yo comprendía que era bíblico." El viernes 19 de febrero volé desde Houston hasta Los Ángeles. y encontré un hotel donde quedarme en Santa Mónica. usando mis técnicas de policía. Ahora nuestros ojos estaban siendo abiertos." "Voy a hacer que la señorita Kuhlman te llame personalmente". Pronto tuve toda la información que necesitaba. lo buscaba. "Oh. y temo que la próxima vez me matará. "Hemos puesto su nombre en la lista de oración. me dijo Elizabeth. "Pero tendrías que asistir a una de esas reuniones en el auditorio Shrine para verlo por ti mismo. Tomé el teléfono y lo llamé." En menos de una semana. Kathryn Kuhlman . Como policía y como bautista. "Esta mujer es famosa en todo el mundo. tengo cáncer. También hice algunas preguntas." "Yo te enviaré sus libros". "Dick. ¿Son verdaderas esas sanidades?" "Sí. Sara y los chicos también lo sabían. y su voz sonaba exactamente igual que en el programa de TV. Cuando comenzamos a ver todas esas referencias al poder del Espíritu Santo. sino de recibir la llenura del Espíritu Santo. "Sé que ella está demasiado ocupada como para atender a un policía de Houston. ella llamó a mi casa. "Pero también le pediré que te llame. sino a otros dones del Espíritu y al poder de Dios para sanar. Era todo tan nuevo. quería formarme una idea sobre la señorita Kuhlman antes de asistir a la reunión el domingo. "tú ve a California. dijo Dick. respondió Dick.14 Nada es Imposible para Dios Yo me había mantenido en contacto con Dick a través de los años. y nosotros nos quedaremos en casa y oraremos. en realidad yo posponía el momento de asistir a alguna reunión de Kathryn Kuhlman. tan diferente. Ya ha aparecido en tres áreas de mi cuerpo. pero nunca escuché hablar de ella antes. no solo a otros ministerios. aparte de la Convención Bautista del Sur. A pesar de mi ignorancia de los dones sobrenaturales de Dios. ¿Por qué lo preguntas?" Dudé por un momento. asintió y dijo: "Creo que Dios te sanará. y averigüé dónde se alojaba. "Papá".

Estaré levantado bien temprano para conseguir un buen asiento. Cientos de ujieres. "¡Espere!".. Una hora después se abrió la puerta y ella apareció. y anduve recorriendo el vasto auditorio. He leído sus libros y conozco la forma en que se conducen sus reuniones. y tengo que ser obediente al Espíritu Santo." Acepté. "Señorita Kuhlman. dijo ella. preguntó ella. Sabía que era un descarado. acomodando a quienes habían venido en autobuses alquilados especialmente. la acera donde estaba la entrada al enorme auditorio estaba llena de personas. estaban ocupados colocando las sillas para el coro de quinientas personas. Llegamos a las 9. déjeme decirle algo". "Qué es?". "soy ese capitán de la policía de Texas.15 Nada es Imposible para Dios A la mañana siguiente." No fue necesario que dijera nada más. le dije. me resultó fácil conectarme con los oficiales de seguridad y sacarles información. pero la intercepté cuando iba hacia el elevador. "le prometo que puede tenerlo. que habían viajado muchos kilómetros para colaborar voluntariamente. y la señorita Kuhlman me dijo: "Ahora. Aunque la reunión no comenzaría hasta la una de la tarde. Él no va a sanarlo porque usted sea un capitán de la policía. Kathryn Kuhlman . A la mañana siguiente la seguí desde el hotel hasta el auditorio Shrine. Luego le dije: "Señorita Kuhlman. pero todavía estoy fuerte como para ir al auditorio y esperar en la fila." sonrió dulcemente. Puede seguirnos en su auto. estoy gravemente enfermo. e iremos juntos hasta el auditorio. Y seguramente no va a sanarlo por la forma en que llegue a la reunión. Hablamos durante unos instantes. Simplemente iré y me pondré en la fila con los demás." Dudé por un instante. Entramos por la parte de la plataforma. y he aprovechado muchas veces las situaciones para lograr lo que quería más rápidamente. Cuando eso suceda. "Estoy sintiendo algo. siéntase en libertad de andar por este lugar hasta que vea que me reúno con los ujieres. "Ahora. Venga aquí por la mañana. Poco después me dijeron a la hora que generalmente llegaba la señorita Kuhlman. temprano." "Bueno. porque ya lo soy. Esta vez no quiero hacer nada que pueda ser obstáculo para mi sanidad." "Oh. y acondicionando el lugar para lo que iba a ocurrir. Sé que no tengo que ser sanado para ser creyente. "Quiero ser lleno del Espíritu Santo. hace tanto tiempo que soy policía. escrutando mi rostro. fui a su hotel.. soy un creyente en Jesucristo nacido de nuevo. dijo marcando cada palabra." Su voz sonó encolerizada." Ella me mostró una amplia sonrisa y exclamó: "¡Ah. preparando la sección donde estarían quienes venían en sillas de ruedas. miles de personas. Era exactamente como me la había imaginado. y sus ojos brillaron. Pero usted habla de algo en sus libros que yo quiero tanto como la sanidad física". "Señorita Kuhlman". sí! Usted vino para ser sanado". Me senté en el lobby del hotel y esperé. quiero que usted esté conmigo. Como policía que era. "Dios no va a sanarlo porque usted se comporte bien.30." Me despedí y comencé a retirarme.

Su esposa Naurine había sido sanada de una horrible enfermedad. Yo pensaba que eso de caerse estaba muy bien para algunos pentecostales. Era solamente un hombre que sufría de cáncer. la señorita Kuhlman se estaba reuniendo con los ujieres para darles las últimas instrucciones antes de que se abrieran las puertas. Reconocí su nombre inmediatamente. Vas a volver a Houston siendo un hombre nuevo. No sucedió nada. Había leído su testimonio en Dios puede hacerlo otra vez. ni un diácono de una iglesia bautista. Todos susurraban en voz baja. Vamos a tomar una taza de café. también. y yo era un diácono bautista. ya no fui más un policía. cuando ella oraba por alguien. "mientras Dios toque mi cuerpo. "No me importa lo que piensen los demás sobre mí si soy sanado. bendito Jesús. me dijo Walter. y cuando comenzaba a relajarme. esperé mientras ella me tocaba y oraba por mi sanidad. Aunque este era el momento que yo había esperado. Estaba ansioso porque empezara la reunión. como si el Espíritu Santo ya estuviera presente. me dio nueva esperanza y fe. Sabía que el ministerio de la señorita Kuhlman era simplemente decir lo que Dios hacía a medida que se desarrollaban los grandes cultos de milagros. "Él tiene cáncer en todo el cuerpo. ¡Qué distinto de las experiencias que había tenido en los cultos de la iglesia! Yo también lo sentía. El solo hecho de verla tan radiante. "es posible que tus compañeros bautistas no quieran tener nada más que ver contigo. la persona caía al suelo. que necesitaba un milagro para vivir. Si ese milagro sucedía alguna vez." Me di cuenta de que esto era algo especial." dije." El hecho de que este diácono bautista hablara con tal fe me llenaba de entusiasmo. dijo suavemente. Kathryn Kuhlman . sería en este lugar. Uno de los hombres se presentó como Walter Bennett. Era como electricidad. dijo Kathryn. Tú eres un diácono bautista. Hablaba con tal fe. Sentí ganas de llorar. se inclinen en oración mientras ruego al Señor por él. la escuché decir: "Y llénalo. Sentí mucho amor por este nuevo amigo. hombres. "John". dudé." Walter sonrió. Allí en el auditorio. que ella no tenía ningún don de sanidad propio en particular. y voy a orar por él ahora." Salimos por una puerta lateral y encontramos un café por allí cerca. y repentinamente. hay algo de lo que podemos estar seguros"." dijo Walter. "Hoy tenemos aquí con nosotros a un hombre que es capitán de la policía de Houston". "Bueno. pero no era para un bautista. sabiendo que había estado a punto de morir. Di un paso al frente y dejé que orara por mí." Sonrió como si supiera. que muchas veces. Apoyando firmemente los pies en mi mejor postura de yudo. como si estuviera seguro de que yo iba a ser sanado. Él me llevó hacia la puerta que daba a la plataforma. Quiero que cada uno de ustedes. Recordé lo que había leído en sus libros. "Después de que seas sanado. Pero no tenía opción. Me uní a ellos sobre la plataforma. "Dios no te ha traído de tan lejos hasta aquí para nada. "tenemos algo en común. con el Espíritu Santo". Me hizo una seña para que me acercara y estiró sus manos sobre mí. donde ella montaba guardia.16 Nada es Imposible para Dios Yo casi podía sentir la expectativa mientras recorría el salón. y mucho menos para un capitán de la policía.

le pregunté. "¡Médicos y estrellas de TV que vienen y se sientan aquí arriba! No vinieron para ser reconocidos. Alguien me ayudó a levantarme. por primera vez en mi vida. Señor. quizá la sensación de maravilla. dolorosamente. "LEs usted médico?". escuché la voz de Dios en mi interior. y escuché que ella me decía: "Ahora. búsquese un asiento. porque momentos después se abrieron las puertas y la gente entró corriendo por los pasillos como la lava de un volcán. y en unos pocos minutos todos los asientos estarán ocupados". justo cuando la escuchaba decir por tercera vez: "Llénalo con tu Espíritu Santo". sino para participar de la reunión. Algunos eran tan jóvenes y ya estaban tan deformados. No pude resistirme. era diferente de cualquier otra reunión a la que hubiera asistido. Fuera lo que fuere. "Sí". "Soy el doctor Townsend". "Saben. Pude subir por uno de los pasillos. y pensé: "¡No puede ser!" Me reafirmé sobre mis pies. y me presenté al hombre que estaba sentado junto a mí. me han pedido que aparte este domingo para los jóvenes. El enorme coro había tomado su lugar en la plataforma y hacía los últimos ensayos. que viene de otro Estado. y lenta.. una modelo cuyo rostro yo había visto en la tapa de las revistas femeninas que leía Sara. Sentía como si estuviera hundiéndome en una piscina llena de amor. pero esta era inusual. y me desplomé sobre la plataforma. Vamos a abrir este lugar. Me entretuve observando las distintas personas que estaban sentadas a mi alrededor. colocándolos uno detrás del otro. mirándolos. dio un breve testimonio sobre lo que Jesucristo significaba en su vida. La señorita Kuhlman hablaba desde la plataforma. algunas de ellas tan jóvenes?" Mientras estaba así parado. contestó. "Oh." Sentado al otro lado del pasillo estaba uno de mis actores favoritos de TV. pensé. qué les parece". Y caí de nuevo. sacando su tarjeta. Les que soy tan egoísta como para desear sanarme cuando hay tantas personas aquí. Con nuevas fuerzas volví a la parte de atrás.17 Nada es Imposible para Dios Sentí que me tambaleaba. "Vengo porque soy muy bendecido. Yo había estado en muchas reuniones evangelísticas. Debería haberla escuchado." Luego me presentó a su familia. asombrado de que un médico estuviera asistiendo a un culto de sanidad. Quizá era la expectativa que había en el ambiente." Estaba impresionado. Una hermosa joven. pero hay personas que han venido desde Kathryn Kuhlman . me saludó. subí las escaleras hasta encontrar un asiento en la primera fila de la planta alta. Esta es la primera reunión a la que asiste. y me detuve a mirar una sección entera del auditorio llena de gente en sillas de ruedas. No podía quitar mi mirada de sus rostros.. Me gusta ver el enorme poder de Dios en acción. "Bueno. El culto comenzó. que decía: "No hay escasez en el depósito de Dios". sentí deseos de llorar nuevamente. Faltaba aún un poco antes de que comenzara la reunión. y la escuché decir por segunda vez: "Y llénalo con tu Santo Espíritu". Luché por recobrar la posición vertical. Sentí como si alguien hubiera puesto sus manos sobre mis hombros y me estuviera empujando hacia el piso. "Traje a mi padre. Esta vez quedé en el suelo durante varios minutos.

susurró la señorita Kuhlman. volvieron a sus asientos. Tenía conciencia de cada célula de mi cuerpo y casi podía sentir la batalla espiritual que estaba ocurriendo mientras las fuerzas del Espíritu Santo luchaban contra las fuerzas del mal en mi cuerpo. Habló del amor de Dios y luego presentó uno de los llamados más desafiantes que he escuchado jamás. enfatizaba ella.18 Nada es Imposible para Dios tan lejos. Finalmente. muchos de ellos literalmente corriendo por los pasillos para aceptar ese desafío. en voz tan baja que yo apenas podía oírla. Estaban hablando con personas que creían haber sido sanadas. "creo en milagros. dado que hay tantos jóvenes aquí hoy." "Una mujer está siendo sanada ahora mismo de artritis. ni testimonios lacrimógenos. Tú conoces las necesidades de las personas que están aquí. Ella parecía haber olvidado el paso del tiempo mientras los atendía sobre la plataforma. Dios. que acaba de ser sanado de cáncer. si hay algo que impresiona a un bautista. Esto era real. "Oh." La señorita Kuhlman decía: "Usted vino hoy a recibir sanidad. debo hablarles. Su mensaje fue breve y dirigido a los jóvenes. Ahora bien. orando por muchos de ellos individualmente. "Oh. "Padre". "No venga a la plataforma a menos que sepa que Dios le ha sanado". y su voz hablaba rápidamente a medida que recibía conocimiento de lo que sucedía en el auditorio. Kathryn Kuhlman . en el nombre de Jesucristo. eso me impresionó. Levántese. Creo que tú sanas en el día de hoy. Y cuando vi a casi mil jóvenes dejar sus asientos e ir hacia adelante para tomar una decisión por Cristo.' Luego hubo un silencio. Sin embargo. Te lo pido en el nombre de Jesús." "Usted está sentado en la parte del medio de la plata alta. la señorita Kuhlman estaba hablando otra vez. esta reunión no tenía fanfarrias. La mayoría de las personas sanadas que daban testimonio habían estado sentadas en la parte alta del auditorio. en adoración. Iban de la derecha a la izquierda: "Dos personas están siendo sanadas de problemas en la vista. como lo hacías cuando Jesucristo estaba aquí. Miré a mí alrededor y vi a los consejeros caminando por los pasillos. mientras sentía un entusiasmo creciente. en este inmenso auditorio. Al contrario de la mayoría de los cultos evangelísticos a los que había asistido. señor. y reclame la sanidad." Miré. Ella señalaba al lado opuesto de donde yo estaba. Yo solamente podía observar. en el extremo derecho desde donde estoy. Yo sentía a mi corazón golpeando dentro de mi pecho. son las cantidades y el movimiento." De repente. Amén. Levántese y reclame su sanidad. Solo una simple invitación de esta mujer alta que había dicho: "Quieres nacer de nuevo?" Los jóvenes respondieron. oré. maravillado. Lo sabía. pero la congregación estaba percibiendo que iba a suceder algo más. Dios lo ha restaurado. asegurándose de que solo aquellos que verdaderamente habían recibido sanidad pasaran a dar testimonio. que no me atrevo a decir: `Solo para los jóvenes'. Era extraordinario. "Hay un hombre en la parte alta del auditorio. Dios".

Sin sentir nada." Y caí de nuevo al suelo. La segunda vez ni siquiera me tocó. Señor. Llénalo con tu Espíritu Santo". Póngase de pie en el nombre de Jesús y reclámelo. cuando miraba a los que estaban en sillas de ruedas. y la señorita Kuhlman va a poner sus manos sobre mí y me voy a caer al suelo. El doctor que estaba sentado a mi lado lloraba. simplemente lo hice en obediencia y fe. regocijándome nuevamente en esa marea de amor líquido. Me lancé a correr. "¿Cómo lo sabe?" "Nunca me he sentido tan gloriosamente bien. Nunca había sentido una fuerza así recorriendo todo mi cuerpo. Momentos después estaba junto a la señorita Kuhlman en la plataforma." ¡Estaba tan lejos de la plataforma! Quizá ella ni se imaginaba que yo estaba allí. la misma voz interior que había escuchado abajo. "Dios lo ha sanado. ¿cómo sé que esto es para mí?" En ese mismo instante. Pero. "¿Ha sido usted sanado de algo?" "Sí". comencé a preguntarme: "¿Qué pasaría si hubiera aquí alguien de Houston? Voy a llegar corriendo a la plataforma. declaré. dijo. yo me estiraba y me doblaba. me dijo: "¡Ponte de pie!" Me puse de pie. Entonces lo sentí." murmuré. diciendo: "Gracias. quitándose los audífonos de los dos oídos. Era como ser bautizado en energía líquida. donde yo estaba sentado. Podía oír. Ella caminó hacia mí y dijo sencillamente: "Te agradecemos. ¡me siento tan bien!" Mientras tanto. bendito Padre. me levanté inmediatamente.19 Nada es Imposible para Dios Quítese el audífono. el poder." Miré. alabando a Dios. abajo: "No hay escasez en el depósito de Dios". "Usted ha venido desde muy lejos para ser sanado de cáncer". dijo ella.. "Señor. y ahora. Una mujer de aproximadamente cuarenta años estaba poniéndose de pie. por sanar este cuerpo. Las sanidades se producían en dirección a donde yo estaba sentado en la planta alta. que no se acaben". debido a la nueva energía sanadora que llenaba todo mi cuerpo. Jesús". Pensé que la mujer iba a gritar mientras levantaba las manos sobre su cabeza." "Entonces corra hasta la plataforma y testifique". haciendo cosas que no había podido hacer durante más de un año. "por supuesto que quiero ser sanado. ¿Qué pensarán?" Entonces me di cuenta de que no me importaba. Solo oró en mi dirección. Vino como león rugiente. Entonces recordé lo que Él me había susurrado cuando estaba en el pasillo. "Oh. oré. Satanás me atacó. con ganas de saltar y correr al mismo tiempo. apuntaba en dirección a mí. Pero mientras lo hacía. Esta vez me quedé allí.. Una mujer se me acercó. Pero aún allí. ¡Bam! Al piso otra vez. Un consejero detrás de ella le susurraba algo. y la escuché decir: "Oh. "¿Qué te hace creer que has sido sanado?" Kathryn Kuhlman . Pero esta vez. Apenas tuve fuerzas para llegar hasta este asiento. Pero su dedo. largo y delgado. "Siento que podría correr más de un kilómetro. Puede oír perfectamente. Repentinamente vi que la señorita Kuhlman estaba señalando hacia arriba y a la izquierda. Sentí que podría tomar en mis manos la guía telefónica de Houston y partirla en pedazos.

"¿Qué pasó aquí?". Mi mente había sido verdaderamente expuesta a la Palabra de Dios. es un milagro. en Los Ángeles. Bailaba de lado a lado frente a la plataforma. Nuevamente la señorita Kuhlman quiso tomarla. era ese". que tenía en brazos una niña de dos años. Se dio vuelta y comenzó otra vez. "Oh. "Lo primero que puedo decir es que esa niñita que salta y corre allá." Abrí los ojos. orando: "Oh. Para este momento ya la madre de la niña estaba sobre la plataforma. "Señorita Kuhlman". sollozaba la madre. La señorita Kuhlman tomó el piecito de la niña. "Tuvo parálisis infantil cuando era bebé y nunca pudo volver a caminar sin estos zapatos especiales. Rodé y me puse de rodillas. dijo con voz seria. junto a la señorita Kuhlman. Durante muchos años yo había tomado muchos estudios bíblicos bautistas. hubiera gritando de dolor. Creo que su madre puede tirar el zapato ortopédico. Nunca he visto a nadie más feliz. "Le quité los zapatos ortopédicos. y ella comenzó a correr. que se estiraba para tomarla de la mano. preguntó la señorita Kuhlman. "Padre. Estaba corriendo y saltando. Ha sufrido muchas operaciones. ¡Pero mírela ahora!" Toda la congregación prorrumpió en estruendosos aplausos. "Sí".. ¿Hay algún médico entre el público que no me conozca y que no conozca a estas niñas? ¿Podría venir y examinarlas. y mucho menos saltar de gozo. la señorita Kuhlman se volvió hacia la madre: "¿Qué tenemos aquí?" "Esa es mi hijita". por favor?" Un hombre se puso de pie. y vi a una niñita de nueve años que se acercaba a la plataforma. En las manos tenía un par de zapatos con rígidas guías de metal." La voz de la madre temblaba tanto que era difícil entender lo que decía." Kathryn Kuhlman . "¿Cómo sabe usted que Dios la ha sanado?". y en ese momento un versículo vino a mi mente: "Probadme ahora. "Ellos me conocen. pero otra vez se le escapó danzando. dijo la madre. Si no fuera por un milagro. preguntó Kathryn Kuhlman. que seguía saltando y danzando. "¿Dónde ejerce?" "En el Hospital St." Detrás de ella había otra madre. "no veo ninguna diferencia entre los dos pies de esta criatura. sentí el poder sanador de Dios recorriendo su cuerpo". sosteniendo en la mano un zapato especial." Luego tomó los piececitos de la niña más pequeña. no podría estar parada. "¿Es usted médico?". dijo la señorita Kuhlman. casi gritó la madre. "Dios acaba de sanar el piecito de mi hijita.." "Aquí en la plataforma hay varios médicos". con esas piernecitas tan delgadas. muéstrame una señal visible para que mi fe se fortalezca. con la cabeza en las manos. "¿Era e ste el pie dañado?" "Sí. dame la fe para aceptar lo que sinceramente creo que me has dado". Si usted le hubiera masajeado el pie antes como lo está haciendo ahora.20 Nada es Imposible para Dios La señorita Kuhlman ya había puesto su atención en otra persona. Padre. descalza. sí. "La niña nació con pie plano. pero no pudo alcanzarla." "LPodría hacernos el favor de venir y examinar estas niñas?" El médico fue y subió a la plataforma. preguntó la señorita Kuhlman. dice el Señor." Pensé en todos esos cuerpos deformados que había visto. respondió él. Luke's. Sin poder alcanzar a la niñita. aquí.

primero a Andrew. uno de ellos un "monseñor". "Está lleno de color y vida. no para tomar calmantes (había dejado de tomar mi medicación esa mañana. se echó a llorar. decía Elizabeth. Las extremidades torcidas eran enderezadas. "Oraba por ti todos los días a las nueve. Anderson para hacerme un examen físico. John. Durante esa noche me desperté varias veces. Bendito sea el Señor!" Entonces llegó el momento de reunirme con Sara y los niños. Cada uno de ellos cayó al suelo como el monseñor. empujar. John". a las doce. Él cayó al piso. Los sacerdotes católicos eran llenos del Espíritu Santo." "Yo sabía que ibas a ser sanado". Era un asunto de vida. Cinco sacerdotes católicos. Corrí hacia ellos. Mi propio cáncer había sido sanado. le preguntó. Salí como en una nube y volví al hotel. cosas que no había podido hacer durante más de un año. Abracé a Elizabeth. Sabíamos que Dios te sanaría. Todos hablábamos al mismo tiempo. y dijo: "Sí". Kathryn Kuhlman . se asomó el pequeño John. ya que se puso en pie. sino para poder decir en voz alta en medio de la oscuridad: "¡Gracias. Estaba ocupado. Ella le impuso las manos y dijo: "Llénalo con tu Espíritu Santo". papá". detrás de la plataforma. operadora. Tambaleándome. Pedí a la operadora que interviniera la llamada. Al pasar. pero solo podía sollozar. El monseñor estaba sentado en la punta de su silla. antes de ir al culto). decía Sara. Tenía una cita con dos médicos en el mismo día. luego a John.21 Nada es Imposible para Dios No necesité más pruebas. me estaban esperando. la señorita Kuhlman lo vio y vio la expresión de ansiedad en su rostro. levantándolos por sobre mi cabeza. estaban sentados en la primera fila sobre la plataforma. Deseé que la operadora estuviera escuchando. Volví junto a la plataforma y observé. Luego tomé a los niños. Y puede quedarse en línea a escucharlo. Entonces ella comenzó a llorar. "Es exactamente eso. con los pliegues de su sotana sacudiéndose en el aire. "Nosotros tus hijitos también orábamos. no de muerte. ¿has sido sanado?" Finalmente pude darle el mensaje. parado en medio del aeropuerto de Houston. y este veterano capitán de la policía. me dijo ella. Era más de lo que podía comprender. y abracé tan fuerte a Sara que literalmente la levanté del suelo. Ella se volvió hacia los otros sacerdotes y les dijo: "Vengan". Poco después volví al Instituto M." Era demasiado. Sara estaba al teléfono. salí por la parte posterior de la plataforma. "Tu rostro. busqué un teléfono público y llamé a Sara en Houston. En el hotel hice todo tipo de ejercicios: sentarme y levantarme." Repentinamente. Traté de hablar. Estaba sano. Mi fuerza la dejó sin aliento. si desea. con el teléfono en la mano. absorbiéndolo todo. "No puedo hacerlo a menos que sea un asunto de vida o muerte". Los hippies eran salvos. "Le gustaría experimentar esto?". Cuando llegué al aeropuerto de Houston. D. y a las seis. Él sabía perfectamente de qué le estaba hablando. Y las hice sin problemas. Jesús. Aún cuando no me habían hecho un examen médico." "Nosotros también. Nunca he llorado más en mi vida que en ese momento. Sara me repetía: "John. en el auditorio Shrine. yo sabía que estaba sano.

dijo. "Notable. sino que también había hecho desaparecer mis várices. y luego me miró como si yo estuviera loco. dijo: "Sabe. y veremos cuánto tiempo vive. En realidad. señor LeVrier"." "No voy a discutir eso". Kathryn Kuhlman . "No pasará mucho tiempo antes de que el cáncer aparezca en otra área de su cuerpo. desearía que mi próstata estuviera tan bien como la suya. Creo en milagros. no he tomado ninguna medicación desde el veinte de febrero. ya hace más de un mes. y usted se irá. Siga tomándola. cuando se está muriendo de cáncer. Miller. Extrañado de ver un paciente de cáncer tan gozoso. Miller retrocedió. "Vamos a hacerlo. "Bueno. Por supuesto." Luego examinó la columna. Como muchos policías veteranos. "tengo buenas noticias. dijo el médico. Que lo descubriera por sí solo. Cuando el Dr. "Veamos". quisiera hacerle una pregunta." ¡Qué actitud tan extraña. Su enfermera me pidió que pasara al cuarto contiguo y me preparara para el examen físico. pensé. Al terminar." Tres días después sonó el teléfono de mi escritorio en el segundo piso del Departamento de Policía de Houston. no usaba bermudas en público. "El único milagro que le ha sucedido es un milagro médico. ¿Suele usted dar charlas?" "¿Charlas sobre mi trabajo como policía?". "Déjeme decirle algo". jefe del Departamento de Terapia de Radiación del Hospital Herman. Pero le digo que no encontrará nada mal. repetía. Miller entró al cuarto. "¡Bueno! ¿Qué es lo que le ha sucedido?" Eso fue todo lo que necesité para contarle toda la historia de cómo Jesucristo había curado mi cáncer. dijo el Dr. "Usted ha hecho una verdadera tontería. "Notable". yo estaba regocijádome y alabando al Señor. Era el doctor Miller. Lo único que lo está manteniendo vivo es su medicación. Entonces noté algo extraño." "Okey". miré mis piernas por primera vez desde que volví de Los Ángeles." Ella se mostró sorprendida y enojada. Le di un ejemplar del libro de Kathryn Kuhlman. decidí no contarle nada sobre el milagro. golpeando vértebra por vértebra. y dijo después: "Lo llamaré dentro de uno o dos días. pregunté.22 Nada es Imposible para Dios La primera que me revisó fue la que había recomendado la operación." Y a continuación me sometió al examen físico más completo que me hubieran hecho jamás. dijo. "Yo también soy cristiano. porque no me gustaba que vieran los nudos en mis piernas. yo había sufrido de várices en las piernas. Ella lo ojeó. luego de que haya tenido tiempo de comparar estas radiografías con las anteriores. "Capitán". para una científica! Salí de allí y fui al consultorio del doctor Lowell Miller. Mis piernas estaban lisas y suaves como las de un adolescente. Eso es todo. el Dr. pero después de la reciente experiencia. escuchó el relato de mi historia." Yo sonreí. Pero por todas las indicaciones que tengo. El Señor no solo me había sanado de cáncer. Ahora. dijo. dije alegremente. pero Dios nos ha dado suficiente sentido común como para que nos cuidemos a nosotros mismos. pero a la brillante luz del cuarto. usted ha sido sanado. No encuentro absolutamente ningún rastro de cáncer. uno no se preocupa demasiado por las várices." Me envió a rayos X. Hágame todos los exámenes que desee. "Esa es la razón por la que estoy aquí para someterme a este examen. Esperaba que su reacción fuera más positiva.

A partir de entonces viajo por todo el país. contándoles a las personas que no tienen esperanza sobre el Dios que no tiene escasez en su depósito de milagros. Quiero que venga a mi iglesia y le cuente a la congregación lo que Dios ha hecho por usted.23 Nada es Imposible para Dios "No". dijo él. Kathryn Kuhlman ." Eso fue el comienzo. "no sobre eso.

Pero las más preciosas para mí son las que escriben los niños. México." Javier se había ido a trabajar al restaurante. Y. ¿Era que Lisa sospechaba algo que yo no podía sentir? El día siguiente fue uno de esos extraños y hermosos que a veces se dan en la cuenca de Los Ángeles. dije. Le di unas palmadas en la espalda y le arreglé el pijama. Además de Lisa. mientras frotaba su suave piel. tan sinceros. Dios lo sabe. Leo cada una de ellas. Isabel y Javier Larios. Lisa crecía rápidamente. con su cabecita metida en la almohada. Lisa me agradecía porque podía verme. mirándola. "Me dan miedo. el cielo era azul radiante. Pero aquí. Ellos son tan abiertos. Los otros dos niños ya estaban durmiendo. frotándole la cadera y la espalda con linimento. vivían en un modesto complejo de apartamentos en Panorma City. "No me gustan las sombras". Era el último día de marzo. California. ¿De dónde había venido ese repentino temor? Lisa nunca había tenido miedo antes. "No quiero estar aquí sola en la oscuridad. Javier. que pasa gran parte de su tiempo trabajando con su caballete de pintor en su apartamento. y se podía ver claramente las montañas Kathryn Kuhlman . dije mientras mi hija de 12 años se quejaba de dolor en la cadera derecha. Ahora yo podía sentirlo en todo el cuarto. fue Jesús. "Son solo los dolores del crecimiento. y una fuerte lluvia justo antes del amanecer había lavado el aire. Yo estaba sentada al borde de la cama. en la semioscuridad. Ya tenía el cuerpo de una jovencita de quince años y parecía la imagen viva de la salud. Recibo miles de tarjetas de amigos queridos de todo el mundo. Cuando un niño me dice: "Te amo". Isabel nació en Los Ángeles. supe que realmente sentía lo que escribía." Prendí la luz del corredor y dejé la puerta de su habitación abierta. respondió ella. La madre y el padre adoptivo de Lisa. susurró Lisa. Por un momento me detuve en la puerta. El sol brillaba con toda su fuerza. dejándolo claro y limpio. Por eso. "No hay nada que temer". Lisa". Lisa también lo sentía. prende la luz del cuarto cuando te vayas". El miedo entró en el cuarto junto con el dolor. uno de los restaurantes más elegantes de Sherman Oaks. no fue Kathryn Kuhlman. es un respetado camarero en Casa Vega. Escribió para agradecerme por hacerle posible vivir otra Navidad.24 Nada es Imposible para Dios CAPÍTULO 3 CAMINANDO EN LAS SOMBRAS Isabel Larios La Navidad es una época de mucho gozo para mí. tienen dos hijos más: Albert y Gina. nunca dudo que realmente lo siente. en la penumbra de la noche. Lisa Larios estaba muriendo de cáncer óseo hasta que Jesús la sanó en el auditorio Shrine. cuando recibí una pequeña y sencilla tarjeta de una dulce niñita mexicana americana que vive en California. como una red que descendía desde el techo y cubría toda la cama. sentí que este dolor en particular era algo más que esos dolores musculares normales que las niñas experimentan cuando están creciendo. Pero yo sabía lo que ella quería decir. "Mamá. pero se crio en Guadalajara.

dijo el médico. Su secretaria nos citó para el día siguiente por la tarde. llorando. Nos había atendido antes. era muy metódico. cirujano. dijo el doctor Kovner al examinar las radiografías nuevamente." Pero el dolor continuó después de que Lisa volvió de la operación. "¿Qué pasa. preguntó con dulzura. Javier se arrodilló junto a ella y suavemente le quitó el cabello de sobre los ojos. dijo el Dr. y siempre decía que Lisa era su paciente favorita. "Hemos visto algo en las radiografías. rodeada por gente que no conocía. Lisa vagaba por la casa con las muletas. Todas las mañanas yo llevaba los niños a la escuela." A pesar de las muletas. echada sobre el sofá. esto puede ser una de varias cosas. Después. Lisa estaba adentro. "Señora Larios. en un lugar extraño. "Creo que debemos consultar a un especialista. Dado que no podía ir a la escuela. Ordenó tomar más radiografías y realizó un nuevo estudio él mismo. pero sólo era una máscara. y luego iba hacia el hospital. Aparentemente nadie sabía qué hacer ahora. "Empezó a dolerme mucho. pero estar constantemente dolorida. pasando la noche fuera de su casa. esta vez al Saint Joseph. Luego me llamó a su oficina. La mayor parte del tiempo la pasaba en cama. poco antes del mediodía. Se suponía que debía caminar con muletas.25 Nada es Imposible para Dios cubiertas de nieve sobre el horizonte. Podría ser una bolsa de pus que causa presión. Pero también podría Kathryn Kuhlman . así que un vecino me fue a buscar y me trajo de la escuela." El doctor Gettleman. Al final de esa semana volvió al hospital. "Vamos a extraer el apéndice y veremos si eso resuelve el problema. y el sonido musical de su rico acento mexicano sonó en los oídos de la niña. El 12 de mayo volvió a casa. "Llama al doctor Kovener". "Por favor. al este. llorando y tratando de parecer valiente. donde podremos hacerle otros estudios. Tenemos que comenzar con las más obvias y empezar a trabajar con eso. yo era toda sonrisas. Gettleman. Yo buscaba un suéter para Lisa. ocúpese de esto: Lisa tiene mucha dificultad para caminar. En el hospital." Lisa me alcanzó una nota arrugada de una de las hermanas de la escuela Santa Isabel. no era fácil para ella. Hubo más visitas al médico. "Tendremos que operar de nuevo". "Es posible que el dolor sea causado por un apéndice agrandado que esté presionando un nervio". dijo. Javier se había levantado para tomar el desayuno con los niños antes de que se fueran a la escuela. "No debemos esperar más. de Burbank. estaba destrozada. preguntándome si la gente que pasaba a mi lado sabría del gran dolor que yo sentía." Javier asintió. y Javier quería unas carbonillas para terminar un dibujo que estaba haciendo en su caballete. la puerta del apartamento estaba entreabierta. Creemos que debería consultar un médico. dijo. él y yo fuimos a Van Nuys a hacer compras. Lisa?". "Es la cadera. El doctor sacó algunas radiografías y realizó un examen preliminar. llorando durante todo el camino." En el Hospital Comunal Van Nuys se le hicieron nuevos exámenes. papá". Voy a hacer ingresar a Lisa en el hospital. Alarmado. el dolor era cada vez más fuerte." El doctor Kovner era un amigo de la familia. "Que continúe usando las muletas durante una semana más". sollozó ella. "Tráigala otra vez el próximo jueves. "Esto me deja perplejo". Por dentro. Lisa trataba de ser valiente. Cuando volvimos.

Parecía que todo mi mundo se hacía pedazos. Dormían tranquilamente. Si es un tumor benigno." Fue una oración simple. La había cuidado. y por el pasillo se aproximaron dos hombres vestidos con batas de las que usan los cirujanos. ni Javier ni yo éramos muy religiosos.. El otro era el doctor Gettleman. sobresaltada. y yo fui a mi dormitorio y me eché sobre la cama en la oscuridad. no tendremos problemas. Era natural que ambos oráramos. y casi nunca nos confesábamos. tomados de la mano." "Puede llevarse a su hijo a casa esta tarde. ¿era del diablo? ¿Estaba tratando de asustarme? ¿O era de Dios. y nuestros hijos asistían a una escuela católica. y lo hicimos en silencio. comencé a orar. Me desperté. Y ahora los médicos me decían que quizá muriera. Era pasada la medianoche. Tiene cáncer". había reído con ella. No quería que supiera cuán preocupada estaba." "No tiene de qué preocuparse. La casa estaba en silencio. Una puerta se abrió frente a nosotros. yo te la devuelvo y te agradezco porque nos la has dejado este tiempo para bendecimos. Su rostro estaba gris." A las dos de la tarde miré y vi que venían dos médicos por el largo pasillo. tan fútil. educarla y amarla. se casará y criará a sus propios hijos. ¿no? Es tuya. Solo la luz del corredor se filtraba en el dormitorio. Javier y yo nos sentamos. podría llegar a ser muy serio. había estado con ella en las noches oscuras. Kathryn Kuhlman . Ellos se fueron a la cama temprano. Todo parecía tan inútil. Ya había llorado hasta no tener más lágrimas. Si es maligno. diciendo que estaban rezando por ella. Lisa realmente no es mía. sin grandes emociones. Mientras seguía mirando las sombras. y yo todavía estaba echada en la cama sin acostarme. Si quieres llevártela antes de que eso pase. Solo nos has dejado tenerla para criarla. Ni siquiera tuvimos que operarlo. me adormecí. Javier estaba junto a mí." Aunque pertenecíamos a una iglesia católica romana. había corrido por el campo con ella. "Su padre está muy bien. en medio de la oscuridad. había llorado y orado por ella. Ese sueño.. Me levanté y fui a ver a los otros niños. Pero yo siempre me había sentido muy cerca de Jesús. "Querido Señor. Uno de ellos era el doctor Kovner. El otro se paró frente a nosotros y dijo: "Su hija está muy enferma. Había llevado a Lisa en mi cuerpo durante nueve meses. Rara vez íbamos a misa. y las tarjetitas qué las compañeritas de escuela de Lisa le enviaban. Los médicos entraban para informar a otras personas que también estaban esperando. me ayudaron a mi también a volverme a Dios en oración. La noche anterior a la operación yo estaba en casa. Lisa necesitaría encontrarnos fuertes a ambos al enfrentar la operación. Un día nos dejará. Mientras estaba así en la cama. benignos y malignos. Soñé que estaba sentada en un pequeño cuarto oscuro. a la mañana siguiente. tomándome de la mano. sola. en la pequeña sala de espera junto a la sala de operaciones en el hospital. Pero era sincera. para advertirme y prepararme? ¿Cómo saberlo? Cuando escuché los pasos de Javier en la escalera. alimentarla. me deslicé hacia nuestra habitación y me metí en la cama antes de que él entrara al cuarto. Uno de los médicos estaba llorando y no podía hablar.26 Nada es Imposible para Dios ser un tumor. Hubiera deseado morir en el parto para que ella pudiera vivir. con Albert y Gina. Fui hacia el living y me senté en el borde del sofá. Hay dos tipos de tumores. su esposa está perfectamente. mirando las sombras en el techo.

Hablaremos luego sobre eso. "Si firmamos la autorización y le permitimos hacer el tratamiento con radiación. con el rostro demacrado y ojeroso. su rostro expresaba todo. y comenzaron a colocarle una serie de inyecciones. Lisa estaba muriendo. dijo que había tres áreas en que podía extenderse el cáncer: al hígado. Sus ojos estaban llenos de lágrimas. Y estará muy. podría haberlo sacado todo. pero yo me quedé sentada. El doctor Gettleman sacudió la cabeza. muy. Dos semanas después la trajimos nuevamente a casa en una silla de ruedas. dijo. Aparentemente. Yo se la había devuelto a Dios. clamó Javier. "Pero nunca sabrá si ayudará. La carne que rodea al hueso es como queso gruyére. Si hubiéramos cortado. dijo el doctor Gettleman. Aunque no decía nada." ". preguntó Javier. El laboratorio ya ha hecho un análisis. "Es inoperable. "Lo único que puedo decir es que trataremos de prolongarle la vida. La doctora Higgins. a menos que lo haga. que estaba a cargo de su caso.27 Nada es Imposible para Dios Javier se levantó de un salto y fue hacia ellos. El doctor Kovner no estuvo de acuerdo con nuestros planes de llevar a Lisa a unas largas vacaciones. muy mal cuando muera. "Está muy. Los médicos acordaron que no deberíamos decirle nada a Lisa sobre su estado. al pecho o al cerebro." ". tendríamos que haber amputado toda la pierna. y la única forma de salvar su vida era por medio del tratamiento con cobalto y quimioterapia. Después de que se recupere de la operación. dijo el doctor Kovner. no es cierto?". lo más que podemos ofrecerles es seis meses. y mis piernas parecían de goma." Prometí conversar del tema con Javier. comenzaremos el tratamiento con cobalto. Lo único que pudimos hacer fue coserla otra vez. Cualquiera podría ser fatal. decididos a darle el verano más feliz de su vida. Ambos sentíamos que sería cruel que Lisa debiera pasar sus últimos meses de vida sujeta a ese tratamiento de radiación. Lisa reaccionó Kathryn Kuhlman . el cáncer se extiende rápidamente en los niños en edad de crecimiento. respondió el médico. muy mal. y él había aceptado mi ofrecimiento.Qué pasará si no permitimos que le haga el tratamiento?" "No me agrada contestar preguntas como esa". No puedo prometer nada más. "Debemos comenzar el tratamiento de cobalto enseguida". respondió él. "." ". Si tuviera una cuchara. Sabía lo que pasaría." pregunté. Era el tercer hospital al que entraba en tres meses.Es cáncer?". llena de agujeros. El 9 de junio Lisa ingresó al Hospital Pediátrico de Los Ángeles." Miré al doctor Kovner. "Nada por ahora. y ninguno de nosotros podía hacer nada al respecto. "Encontramos un tumor". El hueso de su cadera es como manteca. "Temo que sí". Era la misma escena que había vivido en mi sueño.qué puede prometernos?" "No podemos prometerle nada". y es el peor tipo de cáncer. "Pero aun con el tratamiento.No hubo nada que pudieran hacer?". preguntó Javier." ".Pero se pondrá bien. Finalmente dimos nuestra autorización para que se le realizara el tratamiento preliminar.

¿Alguna vez oyó usted hablar de Kathryn Kuhlman?" "Bueno. "Ha empeorado desde que la sacamos del hospital. El capellán de la escuela a la que Lisa asistía se había enterado de su enfermedad y la visitaba todas las noches. parado en el corredor. objetó la doctora Higgins cuando le comunicamos nuestra decisión. Yo me sentaba con ella durante toda la noche. un joven soltero llamado Bill Truett. en vez de en el hospital." "No. les dije con total honestidad. Le comentamos nuestra decisión de interrumpir el tratamiento de cobalto. dijo con voz confiada. "No está bien".28 Nada es Imposible para Dios violentamente. usted no me ha comprendido". Realmente no conocía muy bien a Bill. "Espero que sí. la he visto un par de veces en la TV." Dudé por un momento. señora Larios". Los otros médicos opinaban igual. pero también sabía que la pintura era una forma de escape para él. dijeron los médicos. como tallado en piedra. como grabadoras y otros objetos materiales.Por qué estoy tan enferma?" Era más de lo que yo podía soportar. "Quisiera llevar a Lisa a la reunión. comprarle las cosas que quería. No era bueno que estuviéramos sentados a su alrededor cubriéndola de regalos. Pero todo parecía tan patéticamente vacío. ¿qué me pasa? . "La medicina no puede prometerle nada. Cuando estaba ocupado con sus dibujos no tenía tiempo para pensar en Lisa. mirando al patio. debería pasar los últimos días de su vida lo más feliz que sea posible. cerré la puerta y me recosté contra la mesa de la cocina. alguien golpeó a la puerta de nuestro apartamento. "Ella se va a poner bien." Bill sonrió débilmente y me miró fijo a los ojos. "Si se queda en el hospital. Kathryn Kuhlman . esperando su muerte. dijo Bill. dijo seriamente. La llevaríamos a casa. Después de decirle que iríamos. "Se pondrá bien". pero nunca le presté mucha atención. Él estuvo de acuerdo. Javier estaba trabajando en un dibujo junto a la ventana. Nos endeudamos mucho para llevarla de paseo por la costa. "Si ella está muriendo. ¿Pueden ustedes prometérmelo?" "Lo siento. Javier y yo conversamos nuevamente y decidimos que sus últimos días transcurrirían en nuestro hogar. Varios de sus dibujos estaban colgados en las paredes de nuestra casa. y había oído decir que las reuniones en el Shrine eran muy prolongadas. mientras ella vomitaba y preguntaba: "Mamá. La abrí y vi a nuestro vecino. llevándole la comunión. contesté. con nosotros. "Solo quiero que se sane." "Este próximo domingo ella va a estar en el auditorio Shrine de Los Ángeles". quizá podamos aprender algo que pueda ayudar a otra niñita dentro de cinco o diez años. preguntó Bill." "No me interesa que mi hija se convierta en un experimento médico". solo para sacármelo de encima. Observé su rostro. Yo sabía que él estaba interesado en desarrollar su talento." Al día siguiente nos llevamos a Lisa para que muriera en nuestro hogar. Me encogí de hombros. "Cómo está Lisa?". Una tarde. Pasamos el resto del verano tratando de hacerla feliz. Pero él insistió tanto que finalmente accedí a ir junto con Lisa y él." "Lisa no tiene absolutamente ninguna posibilidad de recuperación sin la terapia de radiación". a mediados de julio.

los piadosos. Pero yo era la madre de Lisa. grité. Quise retroceder. Si había milagros. Lisa sospechaba algo. Bill se negaba a desalentarse. dije. Yo tenía que enfrentar las cosas como eran."Yo no tenía nada de fe. Ayudaron a Lisa a bajar las escaleras. Bill". El sábado por la tarde Bill volvió a golpear a la puerta. los santos de la iglesia. Ya no se producían milagros. Bill sugería cosas extrañas." "Entonces veamos qué puede hacer Dios". Además. mientras yo esperaba apoyada sobre una vieja frazada contra la pared del auditorio Shrine. Sentí que las uñas se me clavaban en la mano al cerrar el puño tratando de detener las lágrimas. Sentía que Bill me estaba presionando.29 Nada es Imposible para Dios concentrado en sus carbonillas. Su cadera se dobló como una esponja mojada y cayó al piso. Lisa iba a morir. Lisa estaba en la silla de ruedas. Nosotros éramos solamente unos pobres mexicanos católicos que ni siquiera íbamos muy seguido a misa. ¿Cómo podíamos esperar un milagro? Al día siguiente. Él y Cindy fueron a sentarse en otra parte del auditorio. preguntándome cuándo abrirían las puertas. Bill empujó la silla de Lisa hacia la sección reservada para sillas de ruedas y yo me senté junto a ella. mañana es el día. "Bill. Todo esto parecía tan estúpido: pasar toda la mañana sentada en la acera. cerrando la puerta. Mi madre está muy cerca de este ministerio. la amistad y el amor que sentía en ese lugar. ni dejarme llevar por las tonterías que decía Bill sobre milagros. hacia Los Ángeles y el auditorio Shrine. Finalmente abrieron las puertas. podía darse cuenta de que tenía algo muy mal en la cadera. y tenía que enfrentar la realidad. luego rodearon la piscina. recorrieron la acera angosta y la metieron en el auto. Poco después salimos de la carretera Harbor hacia el sur. no quiero apagar tu entusiasmo". Aunque yo no lo sabía. esperando por nada. Pero por dentro sabía que no había forma de que sucediera. Nadie puede hacer nada. Javier estaba perdido en su arte. al otro lado del pasillo. calcinándome bajo el Sol. Por dentro. "Déjame terminar el café". Solo agradecía que Lisa no supiera lo serio que era su estado. Bill tocó a la puerta. muy temprano por la mañana. Conoce a muchas personas que fueron sanadas. No podía aferrarme al arte para escapar. Aunque no sabía qué era. y trató de andar sin las muletas. eran para los ricos. "Recuerde. detestaba tener que levantarme temprano un domingo por la mañana y conducir por toda la ciudad solo para esperar en fila durante horas. al menos no para quienes eran como nosotros. "pero los médicos me han dicho que Lisa no puede curarse. Lisa recibirá un milagro. 16 de julio. Pocos días antes había visitado a una amiga en un apartamento cercano. Kathryn Kuhlman . dije. Bill y su novia Cindy nos estaban esperando con una silla de ruedas. "Sé que ella será sanada. deseaba que se fuera sin nosotras. Yo estaba maravillada por la cantidad de gente y la calidez. Al menos sabía que su pierna no podía soportar su peso. Bill volvió a la mañana siguiente y me recordó mi promesa de ir con él y Lisa al auditorio." "Muy bien. dijo él sencillamente.

"Alguien allí está siendo sanado de cáncer. rechazando la golosina. ¿qué sucedería si era Lisa.. Kathryn Kuhlman. como si hubiera pequeñas llamitas de fuego que danzaran de una cabeza a otra." dijo Lisa. no es ese tipo de calor". Lisa se inclinó y me susurró: "Mamá. no la clase de luz que puede verse. y si se ponía en pie. "siento caliente el estómago." Me encogí de hombros y no hice ningún intento por descubrir el halo. "No puedo olvidarme de esto". Lisa me tocó el brazo. si entrecierras los ojos al mirarla." "Haz lo que quieras". Luz y energía. ¿Qué sucedería si no era para ella? ¿Qué sucedería si se ponía de pie y caía? O. "Hay un cáncer allí". y comencé a buscar alguna golosina en mi bolso. ¿Había pasado ya el tiempo de Lisa? ¿Sería demasiado tarde? Entonces la señorita Kuhlman volvió a mirar hacia nuestra sección. dijo Lisa. sintiéndome aliviada de que ella hubiera decidido por mí." "Mamá. Creo que estoy siendo sanada. sin aviso previo. con un vestido blanco vaporoso. lo peor. donde estábamos. Yo sabía que Lisa debía ser quien estaba siendo sanada. Por supuesto. dijo. Si yo le decía que la señorita Kuhlman le hablaba a ella. Me sentí electrizada. Mi corazón se detuvo. le dije. "Hay un hombre que está siendo sanado de cáncer ahora. comenzaron a suceder cosas. justo donde nosotras estábamos sentadas.30 Nada es Imposible para Dios La reunión comenzó con el coro cantando "Él me tocó". Todo esto era muy lindo. pero." No habíamos comido desde la mañana temprano. Miré a mi alrededor. Estaba en todo el edificio. dijo suavemente. Lo único que podía ver eran rostros que se perdían hacia atrás en la oscuridad. La señorita Kuhlman señalaba hacia el balcón." Miré a Lisa. Kathryn Kuhlman . No había nadie más de pie en nuestra área. creo que voy a subir a la plataforma. Debes levantarte y aceptar tu sanidad. Pero estaba muy lejos. apareció en la plataforma. Pero al mismo tiempo parecía haber luz. "Párate y acepta tu sanidad. Póngase de pie. La señorita Kuhlman seguía señalando otros lugares en el auditorio donde se estaban produciendo sanidades." Me di vuelta y traté de mirar hacia arriba. Entonces la señorita Kuhlman predicó un breve sermón al que ni siquiera presté atención. Yo sacudía la cabeza. "No. ¿Cómo sabría que tenía cáncer? Nosotros no se lo habíamos dicho.. ¿Qué debería hacer? La señorita Kuhlman sacudió la cabeza y se dirigió a otra sección. Luego señaló al área donde estaban las sillas de ruedas.. La señorita Kuhlman seguía señalando en dirección a nosotras. pero ella no se movió. señalando nuevas sanidades en otras partes del auditorio. y acepte su sanidad. su cadera y su pierna podrían torcerse. Pero temía por ella cuando intentara caminar sin las muletas.. verás un halo a su alrededor. de duda. sino la que se siente. pero tenía miedo. ¿por qué estábamos perdiendo el tiempo aquí? Entonces. y no se ponía en pie? Cuando pensaba que moriría de incertidumbre. señor. "Mamá. señalando el lugar donde estábamos.

" Él la ayudó a salir de la silla de ruedas. El consejero la ayudó a que se apoyara en él. pero repentinamente comprendí algo. y comenzaron a bajar por el pasillo. y todos empezaron a aplaudir. Kathryn Kuhlman . aleluya". Pero Lisa se puso de pie nuevamente. "Quítele las muletas". Ella seguía corriendo de un lado a otro de la plataforma. quizá Dios nos dará la fe para aceptar esto maravilloso que está haciendo. Javier salía para su trabajo cuando volvimos a casa. Bill y Cindy entraron con nosotras al apartamento. luego con más seguridad. Luego se aproximó a Lisa. La señorita Kuhlman escuchó mientras la mujer le daba algunos detalles. En un momento pensé que se desplomaría.. llegaron junto a la plataforma donde una mujer intercambió unas palabras con ellos. dijo Bill." Lisa comenzó a correr de un lado a otro del escenario. dijo. pensando que su pierna había cedido. cuando el doctor nos había dicho que no había esperanza. Entonces. Estaba exultante. le dijo Lisa. Me mordí el labio. con el rostro bañado en lágrimas. y luego de una breve conversación. Había sufrido una vez. alabando a Dios. Luego. dijo la señorita Kuhlman. dijo la señorita Kuhlman. "Entonces comenzaremos a tener esperanzas"..31 Nada es Imposible para Dios Uno de los consejeros sintió que algo le estaba sucediendo a Lisa y se acercó a nosotras. Contuve la respiración mientras ella se paraba. Lentamente al principio. Tarde o temprano. Lisa retrocedió un paso. pero no sucedió. "Creo que me siento mejor". Era más seguro no creer nada." Fueron las sabias palabras de mi maravilloso esposo. sería más de lo que podría resistir. Yo observaba cada uno de sus pasos. Ese mismo fuego que yo había sentido que danzaba de una a otra cabeza. mientras Lisa permanecía de pie frente a ella. Luego vuelve a la próxima reunión y testifica de lo que Dios ha hecho por ti. "¿Es que no comprende? Ella fue sanada." Miré de reojo a Bill. "Dedico esta niña al Señor Jesucristo". cuando yo trataba de dárselas otra vez a Lisa. veamos cómo caminas. Pero en ese momento solo podía pensar en Lisa. aún rengueando un poco. Sabía que su cadera era como manteca y cedería ante la más mínima presión. ¿Podría ser? ¿Había sido sanada? Tenía miedo de creer." Durante el resto de la noche Lisa anduvo cojeando por el apartamento. "Quiero subir a la plataforma. solo para descubrir después que era una falsa esperanza. "Ahora. Creer ahora. Hemos tenido tanto amor por nuestra niñita. Ahora tenemos esperanzas. Bill Truett se unió a ellos allí. Casi podía ver una nueva fortaleza fluyendo en su cuerpo. "Eso es algo que no tuvimos antes. Contuve la respiración. yo aprendería que en la familia de Dios somos verdaderamente hermanos y hermanas. Pero no cayó. el coro comenzó a entonar suavemente "Aleluya. y luego cayó al suelo. subieron a Lisa a la plataforma. y tanto. temiendo que pudiera caer. como si fuera su propia hermana la que hubiera sido sanada. estaba ahora descansando en Lisa. como si los ángeles cantaran. "Quiero que esta sanidad sea verificada". pero pisando fuerte. Le dijimos lo que había ocurrido. "Quiero que vuelvas a ver a tu médico y le pidas que te haga un examen completo.

O podría ser su Kathryn Kuhlman." Por supuesto. "Todos vemos lo mismo en las radiografías. nada y se comporta normalmente. continuó la doctora. me dijo la doctora cuando finalmente logré comunicarme con ella. señalando hacia el patio. ella no sabía nada sobre la reunión de Kathryn Kuhlman. No sé qué decirle. ¿Cuánto más sería necesario para que yo me convenciera de que Dios había tocado la vida de Lisa? "Doctora." Hubo un largo silencio del otro lado de la línea. andando en su bicicleta alrededor de la piscina. "Pero he estado en consulta con otros siete médicos sobre el caso de Lisa. Los ojos de Javier danzaban cuando me abrió la puerta del apartamento. así que llevé a Javier hacia la ventana. Allí estaba Lisa.32 Nada es Imposible para Dios En realidad. Él creyó que Jesús había sido levantado de los muertos cuando Kathryn Kuhlman . A la semana siguiente llevé a Lisa al Hospital de Niños. "Mira". "Quiero contarle algo. ¿verdad?" "Sí". puede ser que su cuerpo esté armando un cierto tipo de resistencia y echando fuera esto. ¿verdad?" "Ninguna". corre. el radiólogo dijo: "La llamaremos por teléfono cuando tengamos algo". dijo finalmente la doctora. Al día siguiente lo primero que Javier preguntó fue: "¿Dónde está Lisa? ¿Cómo está?" Yo me había levantado más temprano. como si no me hubiera oído. contesté. Él insistió en que llamara a la doctora Higgins. era lo mismo. le dije. la historia de Tomás. "Bien. le dije. Recordaba haber leído. Hay evidencias de curación. Nuevamente hubo un largo silencio. es el primer caso en la historia de la medicina en que esto sucede. en la Biblia. Desde entonces ella camina sin muletas. Y hasta donde yo sé." Tragué saliva. Sé que le resultará extraño. Creemos que Dios la ha sanado. Luego de una serie de análisis de sangre y varias radiografías de la cadera y el pecho. parecía que se estaba poniendo cada vez más fuerte ante mis propios ojos. su rostro estaba surcado por las lágrimas. jugando con los demás niños del edificio. Él sí creía. ¿tiene usted un minuto?". "¿Quiere decir que algo anda mal?" ¿Podría ser que esto fuera solo un cruel truco. "Estaba a punto de llamarla". lo cual no parece natural. pero había dicho "evidencias de curación". respondí. "Quiero comprender bien esto". el tumor está desapareciendo." Yo estaba llorando. "Bueno. Creyera yo o no. hacía ya tiempo. que mis esperanzas hubieran surgido solo para ser hechas pedazos ahora? "No sé cómo pudo haber sucedido". pero llevamos a Lisa a una reunión de Kathryn Kuhlman. anda en bicicleta. "Usted no le ha estado dando ninguna medicación. ¿qué dijeron?" Le expliqué la situación y le dije que tendríamos que esperar. "Usted se negó a que hiciera el tratamiento con cobalto y quimioterapia. El tumor se ha reducido muchísimo en vez de extenderse. Cuando Javier se apartó de la ventana. Sea lo que fuere.

Un mes después la llevé al médico. Allí." Solo cuando caminamos en sombras aprendimos a alabar a Dios por las pequeñas cosas. Si le hubiéramos dado tratamiento con cobalto. "Le diré algo más". Pero aun así. En los momentos más oscuros. Dios había permitido que yo viera este milagro en mi hija. ninguna de las dos cosas.. Lisa ya no teme a las sombras. lo hubiéramos considerado un milagro de la medicina. haciendo que nuestra copa rebose de su bondad y su misericordia.. podía decir algo: "Dios tiene muchas formas de hacer las cosas. sin embargo. la devolvimos al Padre Celestial. Se estaba retirando. sanada." Entonces lo tocó. Tiene que ser aprendido al caminar con Él por el valle de sombras. "pero las sombras son las que hacen resaltar el carácter. en el valle. Creo que Lisa llegó a estar tan enferma para que Dios pudiera glorificarse en su sanidad. "Nunca ha habido un caso de curación como este antes. dijo el médico. "El brillo del sol resalta los detalles". Si uno vive en la cima de la montaña todo el tiempo. bien. porque este es un caso en el que habíamos perdido toda esperanza. Darle la gloria a Dios no es algo que se aprenda a través de los libros. ha comprendido que aun en el valle. se vuelve duro e insensible.. ¿qué podemos decir?" Nuestro sacerdote. Él tuvo la misericordia de devolvérnosla." Ahora que Lisa está completamente sana.33 Nada es Imposible para Dios finalmente vio las marcas de los clavos en sus manos. "Cómo se explica esto?". descubrimos el secreto del renunciamiento. sin reaccionar ante las cosas más delicadas de la vida. Le encanta usar carbonillas y mezclar sombras. El tumor continuaba reduciéndose. dice. "No tenemos explicación". preguntaba yo. Fue entonces que aprendimos que Lisa no era realmente nuestra. muchos de nuestros amigos preguntan: "¿Por qué sucedió todo esto?" Creo que Dios permitió esta enfermedad en nuestras vidas para acercarnos más entre nosotros y acercarnos más a Él. ¿por qué es ciego este hombre? ¿Es porque él pecó. Como nosotros. Cómo me parecía a él. dijo la doctora Higgins suavemente. y el ciego pudo ver. Su vara y su cayado nos confortan. "Todos se alegrarán mucho en hospital por lo que le ha sucedido a Lisa. Pero sin tratamiento alguno. Sus seguidores le preguntaron: "Maestro. Kathryn Kuhlman .. Seguramente esto viene de Él. Cierto día Jesús estaba caminando por una calle y vio a un hombre que era ciego de nacimiento. Lisa estaba casi normal. En la Biblia encontré un relato que explica todo... sino de Dios. o porque pecaron sus padres?" El Maestro respondió: "No. Él es ciego para que Dios pueda ser glorificado por medio de su sanidad. He estado muchas veces observando a Javier cuando dibuja. sin muletas. Pero cuando se la dimos. y el tumor hubiera retrocedido. Solo en la sombra del valle crecen estos tiernos pastos. Dios está con nosotros." Lisa ingresó nuevamente a la escuela en el otoño.

vomitaba y gritaba si la movíamos mientras se la alimentaba. "No estoy seguro de qué es en este momento. Un año después nació la pequeña Joann. fue contratado por esta universidad como profesor ayudante de medicina. Cuando la llevamos nuevamente al médico de la familia. Lloraba y gemía constantemente y no quería alimentarse.D. Poco después me ofrecí como voluntario para cantar en el coro. ¿qué era? ¿Y dónde? Kathryn Kuhlman . Era imposible hacerle estirar las dos piernecitas al mismo tiempo para ponerlas derechas. notamos que una pierna estaba siempre doblada hacia el cuerpo. Le pregunté al doctor qué era eso. donde completó su doctorado en medicina en tres años. se puso peor. Rose tuvo un embarazo y un parto normal. algunas veces en un ángulo de hasta noventa grados. pero nada se arregló. Allí.. Lo conocí cuando cantaba en nuestro coro en Pittsburgh. nos enamoramos. Rose y yo comenzamos a salir. verdaderamente hay algo que anda mal en la pierna derecha". y allí conocí a Rose. Luego de dos años de estudios postdoctorado en la Universidad de Stanford. M. Algunas veces estas cosas se arreglan solas. Pero. y muchas veces lloraba cuando la tocábamos. por lo cual debió repartir su tiempo entre la investigación del cáncer. por primera vez en mi vida. En cambio. pero cuando llevamos la niña a casa. rechazaba la mamadera. Ph. Mientras trabajaba para lograr el doctorado en química en Carnegie. demasiado. comencé a asistir a las reuniones de Kathryn Kuhlman. Después de un año como interno y dos de residencia en medicina interna. pero esperemos un tiempo. que se realizaban todos los viernes en el viejo auditorio Carnegie. revisó sus piernas y caderas. decía mi madre. y en abril de 1959 la señorita Kuhlman celebró nuestro matrimonio. dijo. pero nos aseguró que no había nada que indicara que algo anduviera mal. notamos una gran magulladura en una de las nalgas.34 Nada es Imposible para Dios CAPÍTULO 4 EL DIA QUE LA MISERICORDIA DE DIOS SE HIZO CARGO Richard Owellen. Joann continuaba siendo muy nerviosa. que había crecido literalmente dentro del ministerio de la señorita Kuhlman. El doctor Richard Owellen es un viejo amigo. Era extremadamente nerviosa. Cuando tomaba su mamadera.D. Estos síntomas nos comunicaban que sufría fuertes dolores. Pero tanto mis padres como la hermana de Rose notaron algo extraño en el comportamiento de la beba. al norte de Pittsburgh. "Sí. Además. con la rodilla y el piecito girados hacia afuera. mientras trabajaba para lograr su doctorado en química orgánica en Carnegie. pasó a la Universidad Johns Hopkins en Baltimore." Esperamos varios meses. la atención de sus pacientes y la enseñanza. sentí el poder de Dios obrando mientras la gente se reunía para adorar. frecuentemente paraba para llorar.

Podría tener una pierna más corta que la otra. los labios le temblaban un poco. "La pierna no gira en lo más mínimo". ". Parece una cadera dislocada. "No deben esperar". Todo parecía muy injusto. Él podrá darnos un diagnóstico definitivo. que hay algún defecto en la estructura de la cadera. contestó. incluso. y caminara siempre con impedimentos. el doctor me hizo señas de que me acercara a él. Después me señaló los pliegues en la piel a lo largo de su muslo. Quedé boquiabierto y luego contuve la respiración mientras la piernita de mi hija giraba en su mano. Esta vez. doctor?". Solo cuando había terminado la rotación la beba comenzó a gemir de dolor. Joann posiblemente necesitara aparatos ortopédicos. y aun así. Los dos estábamos molestos. nos dijo qué era lo que podíamos esperar. me dijo. "Aquí estamos. No tenía nada para dar. pero solo uno en la otra pierna." Rose se sentó en la silla que estaba junto a la camilla. Luego comenzó a doblar lentamente el piecito hacia adentro. Yo quería pararme. en casa. y él deja que esto nos suceda. u otra clase de anormalidad. El tratamiento llevaría un largo tiempo." Kathryn Kuhlman . "Hemos estado diciéndoles a otras personas que creemos en la sanidad. La pequeña Joann estaba de espaldas sobre la camilla. sino en lo que fue casi una rotación completa de 360 grados. "Ahora mire esto. preguntó. "Fíjese que hay dos pliegues de este lado. sentados en nuestro pequeño living. En este caso. y no solo por la idea de tener una niña lisiada. no había un ciento por ciento de probabilidades de que se curara totalmente. Rose y yo nos sentamos a hablar. luego de examinarla. es decir. El doctor colocó cuidadosamente la piernecita en su posición original. y llevamos a Joann a casa. estoy seguro de que se trata de la cadera. "por eso quisiera que la examine un cirujano ortopédico. El doctor tomó su piecito derecho en una mano y puso la otra bajo su rodilla. dijo el doctor. dijo el médico. sosteniendo aún a la beba junto a su pecho. Pero estaba demasiado molesto en mi interior. un corsé. la llevamos nuevamente al médico. la columna o la pierna. Una criatura normal tendría los mismos pliegues en ambas piernas. le dije a Rose. "No comprendo". Ambos estábamos destrozados. y en forma muy suave y amable. pero no lo hacía. Existía la posibilidad concreta de que fuera una lisiada durante toda su vida." Suavemente comenzó a rotar la piernecita hacia afuera. Una diferencia como esta señala algún tipo de alternación interna." exploté. su bello rostro estaba tenso. "Esta es una de las cosas que observa un médico".35 Nada es Imposible para Dios Después de los tres meses Joann ya debería haber sido capaz de levantar su cabecita del colchón. La niña gritó de dolor." Rose tomó a la niña y la apretó contra sí. cruzar el cuarto. tomarla en mis brazos y consolarla. quizá. El médico siguió hablando. Cada vez más preocupados. El doctor puso su mano sobre el hombro de Rose. no sólo de arriba abajo. con los ojos llenos de lágrimas.Qué está tratando de decirnos. "Llévenla a un cirujano ortopédico. "y ahora tenemos una hija deforme. Esa noche." Rose estaba callada." Hicimos una cita con el cirujano para el lunes siguiente. "No puedo decirlo con total seguridad". tratando de servir al Señor.

demandándole que las cumpliera. "Dick". en tu misericordia. al menos no la clase de fe que creía que era necesaria para que nuestra hija se curara." "No discuto eso". así como yo no la tenía. Es que no parece justo. sabemos que aún depende de tu misericordia. "Señor Jesús. dije amargamente. Pero recordaba algo que había escuchado decir a la señorita Kuhlman una y otra vez: "Haz todo lo que puedas. Muchas de estas personas odian a Dios." dijo finalmente Rose. sin garantía de que la niña se sanara. En mi imaginación yo irrumpía ante el trono de gracia y le tiraba a Dios sus promesas a la cara. no la que se requería para que Joann fuera sanada. Señor. Rose tenía razón. Kathryn Kuhlman . pero tienen hijos normales. porque aunque ya nos ha sido dado. ." Fue una oración muy sencilla. Estaba dándome cuenta de que no tenía ninguna fe. cuando hayas llegado al fin de tus recursos. tú has escrito en tu Palabra que tenemos el privilegio de venir ante ti y pedirte que. deja que Dios se haga cargo". A la mañana siguiente.Por qué tenemos nosotros que tener una hija deforme?" Era una pregunta injusta. dubitativa. Solo mis padres y la hermana de Rose lo sabían. "Amo a esta niña y haré todo lo posible para que sea sanada. Yo sabía que Rose no tenía la respuesta. El mundo está lleno de gente que no ama a Dios. cuidando a la beba. Simplemente te pedimos. Rose se sentó al costado de la cama. Sentados en el auto. Rose y yo comprendíamos que lo único en que podíamos descansar era en la misericordia de Dios. me detuve frente al espejo durante largo tiempo. Con la pregunta de Rose dándome vueltas en la cabeza. Había estado despierta la mayor parte de la noche. mientras me vestía para ir a dictar clase. tanto en Pittsburgh como en Youngstown. Los únicos recursos posibles eran los aparatos ortopédicos y una posible cirugía. Entonces. Habíamos ido al médico. ¿No crees que tendríamos que llevar a Joann y tener fe en que Dios la sanará?" Rose se había retirado del coro de la señorita Kuhlman justo antes de que la beba naciera. mayor que la ciencia médica. jugando con el nudo de mi corbata. dijo. El viernes por la mañana salimos del apartamento para llevar a la niña al culto de milagros en el auditorio Carnegie. "seguramente espera que nos ocupemos de ella y la cuidemos. que ni siquiera lo conoce. Si no se sana. También sabía que la gente que cuestiona a Dios está mostrando su falta de fe. y aunque habíamos vuelto a ir a algunas de las reuniones. al menos. ¿Fe? Acababa de darme cuenta de que no tenía ninguna fe. Señor Jesús. que sanes a nuestra pequeña hija. "hemos visto al Espíritu Santo hacer tantas cosas maravillosas en los cultos de la señorita Kuhlman. inclinamos nuestras cabezas para orar. la criaremos y la amaremos toda la vida. Ni siquiera lo reclamamos. la vergüenza había hecho que no le contáramos a nadie sobre el estado de la niña. Pero ahora. no de la clase que yo me había imaginado muchas veces que diría. cara a cara con un problema que era más grande que nosotros. Pero no lo demandamos de ti. Ahora era el momento de confiar por completo en Dios. y su rostro mostraba las huellas de la falta de sueño. toques el cuerpo de nuestra hijita. Ohio.36 Nada es Imposible para Dios "Si Dios permitió que tuviéramos una hija deforme.

"¿Por qué no me dijiste. Voy a la plataforma. Solo la tocó ligeramente y comenzó a orar. Yo tambié oraba. y de a ratos Rose levantaba un poco el borde y miraba. y volvía cuando la niña se calmaba. Rose la llevaba al hall. Joann estaba envuelta en una manta. Pero no había ningún ujier cerca. hasta parecerse a los de cualquier niña sana de cuatro meses de vida. Casi al final del culto. Parecía que era uno de esos días en que la pequeña Joann estaba especialmente incómoda." Estaba decidida. Alguna fuerza exterior estaba moviendo esa pierna. dijo.. comenzó a enderezarse. "Su presencia está sobre la niña. No queríamos que molestara en el culto. Giró lentamente hasta que los deditos quedaron apuntando hacia arriba. con los ojos cerrados. Pero yo sabía que lo que estaba viendo era imposible. En todo el lugar la gente estaba de pie. dijo. "¿Le pasa algo malo a la niña?" Rose trató de hablar. solo que esta vez no estábamos simplemente como espectadores. Su rostro estaba radiante. "Maravilloso Jesús." Rose le quitó la manta a Joann y la extendió hacia la señorita Kuhlman.. y vi que sería inútil tratar de detenerla.. como los del otro pie. Observé cuidadosamente. Le habíamos dado nuestros asientos a otras personas y estábamos apoyados contra la pared del fondo del gran auditorio mientras se desarrollaba el culto de milagros. pero tenía los ojos abiertos. dijo: "Quiero que todos se pongan de pie y comiencen a orar. Rose me codeó. con los ojos cerrados y el rostro elevado hacia el cielo. Ni siquiera cerró los dedos. Pero la señorita Kuhlman no lo había hecho. a menos que algún consejero hubiera hablado con ella antes. ya que tenían estrictas órdenes de evitar que cualquer persona bajara. Ahora. "Rose". mientras Rose la tenía en brazos. Desde que Joann nació.?" Se interrumpió y volviéndose al auditorio atestado de gente. Veníamos a esperar un milagro. no lo Kathryn Kuhlman . Nos encontramos en el centro del auditorio. Tiene una cadera dislocada desde que nació. Comenzamos a avanzar por el pasillo. asombrada.37 Nada es Imposible para Dios El culto fue similar a los cientos de reuniones a las que ya habíamos asistido antes. Mientras caminábamos. esos pequeños deditos rosados comenzaron a relajarse. Yo esperaba que en cualquier momento algún ujier nos detuviera. La señorita Kuhlman extendió sus dedos sensibles y tocó los deditos de Joann muy suavemente." La señorita Kuhlman sacudió la cabeza." ¡Lo vi! ¡Lo vi con mis propios ojos! Esa piernita. toca a esta preciosa beba. Seguimos bajando por el pasillo. torcida en forma tan grotesca hacia la derecha. No tiró. "Sssí. ella vería algo. "Dios ha comenzado a obrar". mirando sorprendida a mi esposa. Dios va a sanar a esta preciosa criatura. la señorita Kuhlman bajó de la plataforma y se aproximó a nosotros. Quería ver lo que sucedía. Todo parecía perfectamente natural. Varias veces gimió y gritó de dolor. algo sucedió. mientras estábamos apoyados contra la pared. Rose. por lo que nos quedamos en la parte de atrás del auditorio. los deditos de su pie derecho habían estado doblados firmemente hacia abajo. Cuando Joann lloraba. señorita Kuhlman. Creía que cuando Dios comenzara a obrar. y trató nuevamente. se atragantó. orando..

¿Tú no?" "Yo también estaba orando. Esta niña no tiene nada mal.. ¿Para qué los envió su médico aquí?". sino también la mayor parte de la noche. "La pierna de Joann. Y ahora Joann comía normalmente. "No lo entiendo. como había podido hacer el día anterior. Ustedes no me necesitan. Vi cómo se movía su pierna. y los pies estaban bien colocados.38 Nada es Imposible para Dios había hecho. Se dormía. gorjeaba y volvía a dormirse. gracias. esta niña está perfectamente bien. Yo podía manipularlas sin problemas. y el gozo se reflejó en su rostro. Jesús. hacía gorgoritos. repetí una y otra vez en silencio. le susurré cuando llegamos atrás. Él miró a la niña y leyó lo que había anotado nuestro médico de familia. pero con los ojos abiertos. Nos quedamos despiertos hasta las tres de la madrugada. ¿No lo sentiste?" "¿Sentir qué?" Rose me miraba intrigada. Para mí. observándola. Al lunes siguiente fuimos a la cita con el cirujano ortopédico. A la mañana siguiente aún podíamos ver la perfecta sanidad obrada en sus piernas. Se enderezó. La única ocasión en que lloró fue cuando quise torcérsela hacia afuera. luego despertaba. "Gracias.. El piecito derecho ya no estaba doblado hacia afuera. pero eso no es anormal. Rose envolvió a la niña en la manta. su pie. Su pierna izquierda se tuerce un poco. "Estaba orando. Ambas piernas estaban derechas. la pequeña Joann no lo había hecho. ya no paraba para llorar. y la otra dos. Estaban perfectas. preguntó Rose." No solo pasamos el resto del día alabando al Señor." La señorita Kuhlman dejó de orar. La única diferencia entre sus piernitas era que una tenía un pliegue en la piel. Señor". "Quiero pasar el resto del día alabando a Dios. ¡Vi cuando fue sanada!" Estaba tan entusiasmado que apenas podía controlarme para no gritar. Nos quedamos tomados de la mano junto a la cuna y la observamos. sino Dios! Mantuve los ojos fijos en la piernita que descansaba en posición natural. "¡Jesús!". un recordatorio de que había tenido algo mal en su estructura. "El creía que la cadera derecha estaba dislocada". preguntó mientras tiraba de las piernas de Joann. dije. y supe que la sanidad era total. Nuestra Joann era perfectamente normal. Por primera vez en su vida Joann levantó la cabeza del colchón y miró a su alrededor. y sacudió la cabeza. Y por supuesto. La piernita derecha ya no estaba doblada hacia adentro como antes. Kathryn Kuhlman . El médico la examinó cuidadosamente una vez más. "¿Ver qué?". Allí quitamos la manta y observamos las piernecitas de Joann." Nosotros estábamos encantados de escuchar la confirmación de su sanidad en boca de un médico. que la beba tomó sin problemas. susurró. y comenzamos a volver a la parte de atrás del auditorio. "Gracias. "Oh. dije." Empujamos la puerta vaivén y casi corrimos al hall. entonces. Rose abrió mucho los ojos. "Vamos a casa". y todos se sentaron. Después de la cena. ¡Quién podía haberlo hecho. "¿Lo viste?". Era como si estuviera compensando el tiempo perdido en que su vida no había estado llena de gozo. la acostamos boca abajo en la cuna.

"están escondidos todos los tesoros de la sabiduría y del conocimiento" (Colosenses 2:3). hará cualquier cosa por anular el mensaje de salvación de Dios. Pero cuando enfrentan el hecho de que algunos de sus pacientes "incurables" son sanados cuando se vuelven a Dios.. para adelante y atrás. Ninguno de nosotros tenía la clase de fe necesaria para "reclamar" la sanidad. Pero aun así. la mente natural es enemiga de la espiritual.. Puede prescribir un medicamento. pero ese medicamento no cambia los órganos. no teníamos la fe que creíamos que era Kathryn Kuhlman . sin omitir detalle. Esto tuvo que ser de Dios. aquellos que sinceramente desean llegar al conocimiento de toda la verdad. Algunos de mis colegas médicos sinceramente creen que esto no es así. sabíamos que Dios ama a los niños. Ahora. volvimos a ver al médico de la familia. dice Pablo. justo una semana después de que Joann fuera sanada. se quedan desconcertados. van más allá y niegan la existencia de Dios. Pero ningún cirujano puede entrar al cuerpo y sanar. Lo mismo sucede con el re conocimiento del poder de Dios para sanar. Dios nos ha provisto de una gran cantidad de maravillosos medicamentos. sino que siguió examinando a Joann y tomando notas. y el cristiano tiene el beneficio adicional de poder mirar más allá de lo que puede hacer el médico. Habíamos visto a muchos otros que fueron sanados y. Cuando fuimos a esa reunión teníamos razones para esperar un milagro. Cualquier persona. Otros. solo mejor la forma en que estos funcionan. Los cirujanos pueden cortar los tejidos o las células enfermas. En realidad. dijo. dedicado a ser intelectualmente honesto. aun un científico muy capacitado. finalmente llegarán a Jesucristo. y hasta el médico le daba la gloria a Dios. Y como tal. Es Dios el que sana. Toda sanidad viene de Dios. "en quien". ni la de Rose. Sin embargo. los niños cambian". Durante todo el relato el doctor ni siquiera parpadeó. El médico no sana. No fue sino en los últimos años. para un lado y para el otro. la que hizo que esto sucediera.39 Nada es Imposible para Dios El viernes. formo parte del staff de uno de los centros médicos más importantes del mundo. Luego se sentó y se echó hacia atrás." Nosotros estábamos extasiados de gozo. ortopédicas. "Bueno. que comencé a apreciar plenamente la magnitud de la gracia de Dios al sanar a la pequeña Joann. después de unirme al cuerpo de profesores de la Universidad Johns Hopkins como ayudante de cátedra en medicina. Le dijimos lo que había dicho el otro médico. Fue la misericordia de Dios. y ver lo que Dios puede hacer. Y luego agregó: "Pero no tan rápido. Le contamos toda la historia. Para algunos puede parecer extraño que un hombre de ciencia. Nos preguntó qué había sucedido y por qué habíamos vuelto tan pronto. igualmente sinceros. años más tarde. por supuesto. Él solo cose el cuerpo después de terminar su trabajo. La sanidad era completa. lo cual algunas veces permite que el organismo se cure más rápidamente. El trataba de hacerle girar la pierna. su favor inmerecido. no veo ningún conflicto entre la medicina y la curación espiritual. No fue mi fe. la capacidad de cuidar a los enfermos. Con una seña le indicó a Rose que su examen había concluido y que podía vestir a Joann. el mismo examen que le había hecho la semana anterior. técnicas quirúrgicas. pueda ignorar esta manera de curar. Pero las cosas del espíritu no son como las de la mente natural. que no quiere enfrentar el hecho de que está en rebeldía contra Dios y necesita a Jesucristo.

y dejar el resto en sus misericordiosas manos.40 Nada es Imposible para Dios necesaria para que un milagro así se produjera. especialmente en los cristianos? ¿Por qué tuvo Joann esa imperfección?" Son preguntas inquietantes. Constantemente me preguntan: "¿Por qué tiene esta imperfección? ¿Esta deformidad? ¿Por qué Dios permite la enfermedad en las personas. Pero sentimos que teníamos que darle a Dios la oportunidad de tocar a nuestra hija dejándosela a Él. Realmente. Muchas personas tratan de obligar a Dios a que haga algo. viniendo a su presencia y casi demandando que actúe. de que Dios permitió que sufriera esta deformidad en particular para que su sanidad fuera un testimonio de Él. Kathryn Kuhlman . Algunas veces Dios honra tales demandas. no porque tenga que hacerlo. fue puramente físico. que la mayoría de nosotros tenemos. Y cuando se la dejamos. en lo que a Joann concierne. Pero a menos que tengamos la fe de Dios. Sentimos que si Dios podía confiarnos una niña lisiada. no tengo la respuesta. sino porque lo conmovemos. tenía algo más grande que quería confiarnos: el testimonio de su poder para sanar. a excepción de la palabra "milagro". la tomó y la sanó. Y fue instantáneo. Lo que vimos ese día en el pasillo del auditorio Carnegie no fue un proceso mental. estoy absolutamente convencido ahora. Muchas veces me pregunté si muchas de las sanidades que había visto no serían psicosomáticas. Pero. Pero una beba de cuatro meses de vida no sabe lo suficiente como para tener una sanidad psicosomática. A partir de un estudio básico de la naturaleza humana. creyendo que quizá Dios quiera obrar por medio de la ciencia médica. debemos hacer todo lo humanamente posible primero. la alcanzó. aunque no lo estuviera entonces. Pero yo me siento mucho más seguro dependiendo de su gracia y su misericordia para satisfacer todas mis necesidades. La fe en Dios nos permite creer que Dios hará algo maravilloso. Por medio de este milagro aprendí la diferencia entre la fe en Dios. No hay términos médicos que puedan describirlo. sabía que algunas probablemente lo fueran. que es un don del Espíritu Santo. y la fe de Dios (la misma clase de fe que Dios tiene). sobre todo para un médico.

"vender es lo que sé hacer. Sus riñones presentaban problemas que la amenazaban a ella y también al bebé. por supuesto. sabiendo que ella tenía que enfrentar su problema sola. Arlene tenía diecinueve años cuando nos casamos. Pero el embarazo de Arlene no fue tan sencillo. Cuando nuestra pequeña hija. Sufría horribles espasmos en las piernas. ya que el médico le había prohibido a mi esposa que se levantara. el psicólogo de la compañía me preguntó: "¿Por qué quiere usted este puesto de vendedor?" "Bueno. para mí. yo no tenía ni la menor idea de que mi enfermedad espiritual era aún peor. Aunque Arlene estaba en la primera etapa de una terrible enfermedad. Aprendí a hablar inglés solo cuando entré a la escuela." "Eso es difícil de creer. dijo el psicólogo. Aunque me ganaba la vida como vendedor. decidí que Arlene necesitaba tener otro hijo. tratando de tener el menor contacto posible con ella. y para evitar el riesgo de un aborto espontáneo.41 Nada es Imposible para Dios CAPÍTULO 5 CUANDO EL CIELO BAJA A LA TIERRA Gilbert Strackbein Gilbert y Arlene Strackbein viven en una cómoda casa ubicada entre los pinos de Little Rock. Denise. Cierta vez. comenzaron a pasar por casa para preparar el almuerzo. tenía tres años. yo abría la puerta y desaparecía por la parte Kathryn Kuhlman . pero según su test psicológico. electrónica o lógica. Mis padres eran alemanes. Con el correr de los años llegué a creer que podría hacer cualquier cosa con tan solo proponérmelo. ella comenzó a sufrir ataques de desmayos y perdió gran parte de su energía. muy estrictos. cuando yo solicitaba un puesto como vendedor.. pensaba yo. La enfermedad. solo estaba interesado en dos cosas: conseguir un pedido y salir de ahí enseguida. Como vendedor. haciendo cosas como armar computadoras.. en el sur de Texas. a un vendedor tiene que gustarle la gente. Después de que nos mudamos a Nueva Orleans. lo que siempre hice. me aparté aún más. Esto le haría sacar la cabeza de lo que ella llamaba sus problemas. Siempre me había apartado de la gente. "Normalmente. señor Strackbein". Desde el comienzo surgieron complicaciones que requirieron mucha atención médica. era señal de debilidad. Realmente no me interesaba si me gustaba o no la gente. Arkansas." Él tenía razón. Gilbert es un exitoso vendedor de una empresa de artículos para oficinas. el médico hizo que guardara cama. Las señoras de su iglesia. pasaba mi tiempo libre en el taller. durante siete meses. usted ni siquiera se gusta a sí mismo. Irritado por esta muestra de debilidad de su parte. encontraba una gran satisfacción en creer que mi mente alemana podía aventajar a cualquiera en todo lo que fuera mecánica. luteranos. Si alguien la visitaba cuando yo estaba en casa. Esta es la historia de Gil. frunciendo el ceño. Tienen tres hijas hermosas y participan activamente del movimiento del Espíritu Santo que está barriendo la nación. Pero no siempre fue así. a menos que fuera para ir al baño. Pero yo simplemente me negué a creer que estuviera enferma. Orgulloso de mi herencia. Arlene había asistido a una Iglesia Metodista en Nueva Orleans." contesté. y le daría algo constructivo en qué pensar.

después de lo cual quedaba aún con menos energía que antes. le dije. dijo sonriendo. El problemático embarazo fue solo el comienzo. pero era como si todos los músculos de su cuerpo hubieran dejado de funcionar al mismo tiempo. Una noche vine a casa a la hora de cenar y encontré la mesa ya preparada. Mejoraba y luego empeoraba. Algunas veces tenía épocas en que sufría de mala coordinación muscular. miré la cubierta y vi una nota escrita en la primera página por Tom y Judy Kent. La levanté. Yo conocía a este matrimonio: Judy había trabajado en la misma oficina que Arlene mientras Tom estudiaba medicina en Tulane. En la sala de emergencias. tirada en el suelo. pero sabía que no podía dejarla allí sola. Durante los años siguientes su condición empeoró: debilidad. tomé el libro. Algunas señoras de la iglesia habían traído una comida completa. Tenía un libro abierto sobre el regazo: Creo en milagros. pero parecía que siempre terminaba en el hospital. Refunfuñando. Ahora él trabajaba como médico en California. Trataba. Los médicos no podían descubrir qué era lo que andaba mal. infecciones en los riñones." Pero aunque Arlene podía levantarse. Yo estaba asustado. y la llevé rápidamente al hospital. Arlene se levantó para sentarse a la mesa conmigo. Una noche volví tarde a casa y encontré a Arlene semi erguida en la cama. con los ojos llenos de lágrimas. Fue necesario un tratamiento de emergencia para que su corazón volviera a latir. mareos. Nos mudamos a Little Rock. no lograba mantenerse en pie. Odié a Arlene por su debilidad. Al enfrentar una situación realmente imposible. En mi tiempo libre yo hacía todo lo posible Kathryn Kuhlman . "Es todo lo que tienes que hacer para salir de esa cama. dijo Arlene. Quería huir. de Kathryn Kuhlman. Hacía valientes esfuerzos por seguir adelante. Entonces comprendí que mi demostración de fortaleza era solo una máscara. llamé a una vecina para que cuidara a nuestros dos hijos. Arkansas. pero me odié más a mí mismo por ser incapaz de soportar la situación. mucho más me molestaba que la gente de afuera interfiriera en nuestras vidas tratando de ayudar. la enfermera que había trabajado con Arlene comenzó a gritar: "¡Doctor. visión borrosa. Gil". indicando el libro con un gesto. "Tom me lo envió". "No me quites mi fe en un Dios que hace milagros solo porque tú no lo crees. habían tendido la mesa y se habían ido. y yo seguía negándome tercamente a reconocer que hubiera algo que funcionara mal. Aunque detestaba que Arlene estuviera en cama. "Dijo que él y Judy estaban orando para que el Señor hiciera un milagro de sanidad en mí. "LCómo es posible que un médico crea una basura como esta?" "Por favor. perdí su presión sanguínea!" Los médicos vinieron inmediatamente a su lado." "Cree en ti misma".42 Nada es Imposible para Dios de atrás. No estaba inconsciente. Sabiendo cómo me sentía yo. dormitando. no tenía respuestas. espasmos musculares. Arlene se despertó y me vio de pie junto a la cama." Sacudí la cabeza y le devolví el libro. Llegó a la puerta de la cocina y cayó al suelo. donde empecé a trabajar para una empresa que vende artículos de oficina. Tengo que creer en algo.

" "Oh. Yo creía que era una tontería. pero pensaba que Arlene necesitaba pasar algún tiempo fuera de casa." Arlene caminó débilmente hasta el sofá y se sentó. él era alcohólico. Mamá y yo nos abrazamos dentro de la casa y nos quedamos orando y llorando hasta que él se fue." "Escucha". su maestra de la escuela dominical en la Iglesia Metodista. pero sus piernas se negaron a moverse. Tenían cultos de sanidad. "Este tema de las sanidades no esmás que una tontería y te prohíbo que vuelvas a ir allí. dijo. Se volvía loco cuando estaba alcoholizado. Íbamos allí después de que oscurecía." Arlene intentó ponerse de pie. rodaban por el suelo. corrían por el templo y se caían en la plataforma como si fueran animales heridos. Me molestaba que aunque no podían diagnosticar cuál era su problema. Wanda Russel." "Me niego a creer todo eso de Dios"." "Cuando crecí. dije. Cuando yo era un niño. Mamá trató de continuar con él. venía todos los jueves a buscarla después de la cena y se la llevaba a las reuniones. "Tú conociste a mi padre después de que Jesús entró a su corazón. "Por favor. había una Iglesia Pentecostal cerca de mi casa. Estaba comenzando a enojarme. Arlene comenzó a asistir a un culto de los jueves por la noche en la Iglesia Anglicana de Cristo. mi padre trató de tirar abajo la puerta y llevarme con él. Para mí. "¿Estás diciéndome que has estado asistiendo a cultos de sanidad?" Arlene simplemente asintió. "Es todo superstición." Arlene se recostó hacia atrás en el sofá y cerró los ojos. Pequeñas lágrimas comenzaron a caer sobre sus mejillas. los médicos la hicieran volver al hospital cada varios meses para hacerle nuevos exámenes y tratamientos.. dije con determinación. "Ninguna persona inteligente cree en esas cosas". El pastor Womble dice que él cree que Dios va a sanarme. No voy a dejar que mi esposa se meta en tonterías como esas. Lisa. Gil". tener una familia cristiana Kathryn Kuhlman . dije firmemente. pero finalmente se dio por vencida. en Texas. No había suficiente comida en la casa porque el alcohol era más importante para él que mi madre o yo. Cuando yo cumplí seis años nos mudamos al otro lado de la ciudad. pensaba que lo más maravilloso en el mundo sería tener un esposo que amara tanto a Dios como a mí. No me lo quites. Gil. Después de que nació nuestra tercera hija. con labios temblorosos.. Pero lo que yo recuerdo de él cuando era una niñita no es nada agradable. y en un ataque de ira provocado por el alcohol. "Sé todo sobre estas cosas. dijo Arlene. y espiábamos por las ventanas. Así que no me negué a que fuera. "Arlene. que se deterioraba rápidamente. gritaban.43 Nada es Imposible para Dios por no pensar en la situación de Arlene. Lo necesito. "No es así. ¿para qué quieres ir a la reunión de una Iglesia Anglicana? Tenemos la Iglesia Metodista más cerca. "Esa Iglesia Metodista no cree en la sanidad". y gritaban en idiomas extraños. hasta una noche en que volvió más tarde de lo acostumbrado. Y no quiero que mi esposa sea vista con esos charlatanes.

por dentro me estaba deteriorando aún más rápidamente de lo que Arlene se deterioraba físicamente. Arlene sospechaba de mis infidelidades..44 Nada es Imposible para Dios sería el cielo. con cosas como problemas urológicos. Se habló algo de que podría tener un tumor cerebral. odiabas a Dios. Puedes prohibirme que asista a los cultos de sanidad. era pasada la medianoche. señor Strackbein. Aunque estaba ganando mucho dinero y había recibido muchos ascensos. El diagnóstico final reveló que era una enfermedad del sistema nervioso central." Yo estaba paralizado. ella apareció tambaleando desde el dormitorio. "Tienes todo lo que necesitas". Su presión sanguínea subió a más de veinte. pero no sabía hacerlo de otra forma. Aunque Arlene tenía la cara metida en la almohada. "Vivimos en una hermosa casa en un buen vecindario. "Haremos lo mejor que podamos y le haremos saber si es necesario operar." No era un tumor cerebral. Pensé que lo había encontrado cuando te encontré a ti. El alcohol tranquilizaba mi conciencia. y sé que lo hacían. Quise acariciarla. No sé qué te sucedió. Cuando finalmente volví para acostarme. el doctor me dijo lo que sucedía. Pero te fuiste a hacer el servicio. no podía cerrar la mano en un puño. Gil. tomarla en mis brazos. Pero ser tierno. "Me tiembla todo el cuerpo. Una noche. y la sufría desde hacía ya varios años. Ni siquiera te prohibo que dirijas el coro de niños. ni siquiera atención médica. Le permitieron volver a casa. todas eran señales de debilidad. pero Arlene muestra una reacción alérgica a todas las tintas que usamos en radiología. esclerosis múltiple. pero le recomendaron quedarse en cama la mayor parte posible del tiempo. "Por favor.. exclamé. No me gusta esto. Tengo un buen sueldo y jamás te he negado nada. Había estado internada en el hospital más de veinte veces." Kathryn Kuhlman . y yo había sido criado para ser fuerte. me dijo. fuera de su cuarto en el hospital. Me odié a mí mismo por ello. A la mañana siguiente me levanté. pero tendremos que esperar para ver qué aparece. yo podía oír sus sollozos ahogados. o ambas. El médico que la atendía llamó a un neurólogo para realizar una interconsulta. podía ser miastenia gravis. Arreglaba viajes "de negocios" que duraban varios días.. Su rostro estaba demacrado. Tres días después. No me importa que vayas a la iglesia los domingos. La salud de Arlene empeoró después de que nació Lisa. "Sospechamos que puede haber un tumor en el cerebro. La prueba misma podría matarla. en el hall. salí de la casa y me dirigí al taller. Él es todo lo que necesito. llorar." "Realmente no te necesito. mirándome directamente a la cara. pero no puedes quitarme mi relación con Dios. ven". y gradualmente fue convirtiéndose en un compañero constante. Quisiéramos hacer un arteriograma. ¿sabes?".. preparé mi desayuno y salí de la casa sin siquiera despedirme de las niñas. dulce. siempre oraba para que los ángeles del Señor me protegieran. mientras yo miraba TV en el living. "Cuando yo era pequeña." Tragué saliva y me di cuenta de que no podía mirarlo a la cara." Ardiendo de ira. me dijo Arlene. pero yo racionalizaba mi conducta permisiva pensando que ella no era capaz de satisfacer mis necesidades. pero esto era diferente. y su brazo izquierdo quedó parcialmente paralizado. y cuando volviste.

45 Nada es Imposible para Dios Cuando apoyé mi mano en su espalda. Finalmente. para que cuidara a las niñas mientras yo llevaba a Arlene al Hospital St. sentí los músculos retorciéndose debajo de la piel. más los medicamentos que costaban aproximadamente igual suma. y cuando ese momento llegue. con la posibilidad de que se complicara con miastenia gravis. Si necesitaba más dinero. La llevé al dormitorio y llamé a nuestro vecina. La lengua se había dado vuelta para atrás. y gritar. Durante dos años nos mantuvimos con gran esfuerzo. estaba tirada en el suelo. Era fuerte. de ahora en adelante tendríamos que costear todo nosotros solos. Al mismo tiempo yo me había encerrado en mí mismo por completo. Cuando la levanté. obstinado. Durante muchas noches deseé poder salir de mí mismo y darle el apoyo que ella necesitaba tan desesperadamente. esclerosis múltiple. sentí los músculos sacudiéndose en espasmos bajo la piel." Este era el momento. le dije. Dick trabajaba para la división de Servicios Diversos para Inversores y dijo que hacía tiempo que quería hablarme sobre la inversión de fondos mutuos. Hacía mucho tiempo yo le había dicho a Arlene: "Un día encontraré algo que no pueda superar yo solo. Logré levantarla del suelo y repentinamente perdió fuerza una vez más. no quise otorgárselo. caminar hacia el baño. recibí una llamada de la compañía de seguros..50 por semana a la enfermera. pagando US$ 137." Ella me miró y volvió al cuarto. Para cuando terminé de hacer la llamada la hospital. Cómo deseaba poder abrazar a mis hijas y traerlas cerca de mí. "Acuéstate y relájate". Al mismo tiempo todo el cuerpo se puso rígido y los ojos le quedaron en blanco. un día. obstruyéndole la garganta. Cuando llegué hasta ella. "Te sentirás mejor dentro de un rato. con mi típica lógica alemana. inconsciente y sin firmeza alguna en el cuerpo. El espasmo duró aproximadamente un minuto y luego se calmó. La traje nuevamente a casa y contraté a una enfermera profesional que pasaba ocho horas diarias con ella. me convertiré en una persona mejor. Edna Williamson. Entonces tuvo la convulsión. La hicieron ingresar en el servicio de guardia del hospital. me detuvo en el ascensor. más los viajes adicionales al hospital. diciendo que estimaban que su obligación para con nosotros había concluido.. Edna llegó cuando yo ya había puesto a Arlene en el auto. podía salir y trabajar seis horas extras por día. Yo no tuve valor para decirle que en este momento eso era lo que Kathryn Kuhlman . y la cabeza se fue violentamente hacia atrás. sin lugar a dudas. Vincent. quedando como un peso muerto en mis brazos. Momentos después comenzó otra vez. Arlene había pedido el divorcio y yo. Quince minutos después la escuché levantarse. Siempre había podido hacer todo lo que quería. Pero no podía. dos días después tuvimos el diagnóstico definitivo. que trabajaba en otra sección. el cuerpo inconsciente de Arlene estaba sufriendo una nueva convulsión. Al salir de la oficina. y la muralla que había construido a mi alrededor era tan fuerte que tampoco podía escapar de ese encierro. Era. Había llegado al límite. pero el simple hecho de ser fuerte no curaría a Arlene de su esclerosis múltiple. Su columna se puso rígida. Dick Cross.

Hubo que llamar a un neurocirujano para atenderlo y operarlo en caso de que fuera necesaria una cirugía de emergencia. Cuarenta y ocho horas después. dijo Arlene. Desde ese momento Dick se convirtió en creyente. Minutos después de que Virginia dijera esas palabras a su esposo. sentado. operaba sobre una base totalmente distinta: una base de fe. Sin embargo. "pero he llamado a algunos amigos y estamos orando. la esposa de Dick. "No se puede hablar de cosas como estas. no pude hacer otra cosa sino sentarme y escuchar. Arlene le preguntó a Dick sobre su experiencia personal. Dick. Había sido como yo. pero ahora era libre. además. Kathryn Kuhlman . Cuando Dick llegó. por otra parte. dijo Dick. David sufrió una serie de convulsiones y entró en coma. "Pero creo que Dios puede sanarme. al ver muchas otras personas sanadas por el mismo poder de la oración. había sufrido un serio accidente mientras andaba en su bicicleta. dijo Virginia. y su historia fue casi más de lo que yo podía comprender: Dick había sido muy similar a mí. su mejoría era franca y constante. aún era necesario operar. creía en el poder sobrenatural de un Dios personal. Él aceptaba las cosas en fe. Allí. Dick dijo en forma bastante directa: "Supongo que sabes que la esclerosis múltiple es incurable". Luego de algunos breves comentarios. Hemos entregado a David en manos del Señor. tan inmerso en sus negocios que no tomaba conciencia de que su hogar se estaba desmoronando. escuchando hablar a Dick y Arlene." Dick dijo que él no sabía de qué estaba hablando su esposa. con un coágulo de sangre en el cerebro. el médico apareció en el hall y dijo que aunque David había recobrado la conciencia. comencé a darme cuenta de que uno de mis problemas durante todos esos años había sido que yo siempre había "sufrido" de lógica: quería explicar las cosas científicamente. Él estaba por irse cuando Arlene volvió. David había sido sanado. Entonces. Sabía que Arlene iría a fisioterapia esa tarde. y mandarlo de vuelta a su casa. por lo menos entre personas inteligentes. como nosotros. su pequeño hijo. "Este hombre está completamente loco".46 Nada es Imposible para Dios menos me interesaba. que lo dejó en un estado muy grave. Luego de que se le tomaran algunas radiografías. Era un exitoso agente de inversiones que. durante cuatro horas. habría creído que esta conversación había sido preparada especialmente para que yo la escuchara. escuchar su perorata de ventas. le expliqué brevemente cuál era nuestra situación. Su fe en Dios había crecido rápidamente. Dick y Arlene se sentaron a hablar sobre el poder de Dios para sanar. Era mi invitado. David. y pensaba recibir a Dick. pero comenzó a asistir a los cultos de sanidad en la Iglesia Anglicana y había sido liberada espiritualmente. Virginia había confesado que había estado a punto de suicidarse. y aunque yo tenía deseos de echarlo a la calle. Si no hubiera invitado personalmente a Dick a venir a mi casa." "Yo también lo creo". como las decían las Escrituras. así que terminé comprometiéndome a recibirlo en casa el lunes a las 19:00. Algo le había sucedido a Dick Cross." Pero Dick no era ningún tonto. hasta amaba a personas que nunca había visto antes. pensé. En realidad. "Sé que tú no lo entenderás". Entonces recordó que muchos años antes. "Lo sé". la crisis había sido superada.

Finalmente sugirió que fuésemos con ellos a la clase que dictarían en la Iglesia Central de la Asamblea de Dios. Pero cuanto más leía la Biblia. Ni siquiera había mencionado a qué iglesia asistía. extendiendo nuestra superficie y permitiendo que conquistemos el terreno que Satanás había dominado por largo tiempo. No podía aceptar lo primero. Comencé a la noche siguiente. Ni siquiera las puertas del infierno podrían prevalecer contra el poder creciente.Qué haría con ella? Dick Cross era diferente de la mayoría de las personas que conocía. Rodeándonos. Virginia ayudaba a caminar a Arlene. en expansión. Lógicamente. A medida que crecemos en Cristo. yo ya había decidido iniciar una honesta investigación sobre el poder de Dios. cuáles eran mis opciones. Aunque Dick se había convertido hacía poco tiempo. La única Biblia que había leído hasta entonces era la versión King James. lógicamente. nuestro círculo se agranda. Siempre había pensado que era nuestra responsabilidad sentarnos dentro de nuestro pequeño círculo y "guardar la fortaleza". por supuesto. que según dijo.. Pero alguien le había dado a Arlene una versión en paráfrasis. Dibujó un pequeño círculo en un pizarrón. . después de la cena. señaló. esas que nunca había contado a nadie. más me daba cuenta de que también contenía la solución para mis necesidades personales. No trataba de lograr que nos uniéramos a una organización. se esforzaba por responder a todas mis preguntas. El maestro que enseñó esa noche dijo cosas que tenían sentido para mí. yo seguía leyendo sus páginas. Mucho después que ella se fuera a la cama. Sin embargo. Este terreno. Arlene y Virginia caminaban hacia adelante. como una comunicación personal con Dios. el pastor puso su mano sobre la cabeza Kathryn Kuhlman . representaba la vida de un cristiano.47 Nada es Imposible para Dios Mientras la conversación entre Dick y Arlene continuaba animadamente. Pero Arlene quería ir. Estaba tratando de definir. yo simplemente la dejaría ahí. tratando de comprobar las cosas que había escuchado decir a Dick. O admitía que no había nada que yo pudiera hacer. Ahora veía que Satanás estaba a la defensiva y que era nuestro privilegio ir afuera y poseer la tierra. había comprobado que lo segundo no era suficiente. estaba el poder de Satanás. Dick y Virginia comenzaron a venir a casa regularmente. o admitía que había un Dios que estaba interesado en esta situación. salud para el cuerpo físico y limpieza para el alma. Había llegado al límite. dijo el maestro. Al final del culto el ministro hizo un llamado a recibir a Cristo. y finalmente acepté. El orgullo seguía ocupando el trono en mi vida. le dije que si ella caía al suelo como yo había visto que les sucedí a otros en la iglesia. empujando a los poderes de la oscuridad. leyendo la Biblia. o ponía mi confianza en los médicos. y me resignaba a que Arlene muriera. contenía muchas cosas maravillosas. La iglesia de la Asamblea de Dios era muy diferente de lo que yo esperaba. Comencé a sentirme incómodo. tenía sentido. Solamente hablaba sobre Jesús y sobre el poder del Espíritu Santo. Al principio pensaba solamente en la sanidad de Arlene. En vez de orar para que Arlene fuera sanada. Las escenas que había visto en aquella iglesia en mi niñez aún estaban vívidas en mi mente. mi mente trabajaba en otras áreas. del círculo. lo cual me dejaba solamente con la tercera opción. Entonces retrocedí. Antes de que yo supiera qué pasaba. para evitar que cayera.. Cuando se fue.

Dios aún tenía que quebrantarme antes de que pudiera escucharlo a Él por mí mismo. Una noche. solo la desesperación que había en mi corazón. es decir. los Kathryn Kuhlman . Dick me invitó a tomar una taza de café mientras las mujeres se quedaban con Arlene. yo estaba sentado en el living leyendo la Biblia. Los sonidos normales del hospital. Uno de ellos fue el libro de Kathryn Kuhlman. aproximadamente un mes después de la primera visita de Dick a nuestra casa. Illinois. los tonos suaves de las voces femeninas en la sala de enfermeras. Realmente no entendí lo que me decía. Mi lógica ganó una vez más y me negué a aceptar lo que oía. Me dijo que le había sucedido en un sueño. luego una insuficiencia coronaria la mandó otra vez al hospital por segunda vez en menos de un mes." oré en voz alta. Dos ataques más casi hicieron que Arlene quedara completamente fuera de circulación. "necesito ayuda. Virginia la sostenía (me pregunté si Arlene le había comentado lo que yo había dicho sobre dejarla en el suelo si caía). pero ellos habían venido a imponerle las manos a Arlene y a orar por ella. Dick y Virginia llegaron. El aire acondicionado no funcionaba y el calor se sentía en toda la casa. Encontramos una mesa en la cafetería y casi inmediatamente Dick me contó que había sido "bautizado en el Espíritu Santo". un calor como solo puede hacer en Arkansas. pero Arlene parecía estar en otro mundo. Yo estaba con Arlene en el hospital. Era a principios de julio. el bautismo en el Espíritu Santo." Fue así de simple. después de que Arlene se fuera a la cama. Yo no lo sabía en ese momento. "charlando". Empecé a ir hacia adelante. Creo en milagros. y de la boca de mi esposa salían palabras pronunciadas en un extraño y melodioso idioma. Dado que ella no veía bien. Me detuve un instante antes de entrar.. Arlene no tuvo el valor de admitir que lo había leído hacía algunos años. Desde entonces. Tomamos el ascensor para ir al quinto piso. y ahora estudiaba otra carrera. y después. el sonido de los zapatos de goma sobre el piso de cerámica.. los dones del Espíritu y la salvación. Esperé. Desde ese momento las cosas comenzaron a cambiar. pero era la primera vez que oraba pidiendo ayuda en toda mi vida. Pero no me importaba el calor. que había sido profesora de literatura en el Wheaton College. Fianalmente. trayendo con ellos a una amiga. Dios tenía una hermosa manera de romper mi dura caparazón.48 Nada es Imposible para Dios de mi esposa y oró para que ella fuera llena del Espíritu Santo. Había una extraña quietud. nuevamente. ya las cosas habían comenzado a cambiar. Lo único en que podía pensar en ese momento era que Arlene estaba allí en ese cuarto del hospital en el quinto piso. un domingo por la tarde. libros que hablaban de sanidades. y que pronto terminaría la hora de visita. su vida rebosaba de gozo. me confesó. Sin embargo. al día siguiente. tuve que leérselo en voz alta. mientras estaba despierto. El orgullo impidió que le preguntara sobre la experiencia que había vivido. Dick y Virginia comenzaron a traernos libros "carismáticos". Leanne Payne. El primero fue un bloqueo del corazón que casi la mató. dejé de leer y puse el libro sobre mis rodillas. a mediados de agosto. de Wheaton. "Señor. el chirrido de los carritos que llevaban las asistentes. La puerta de la habitación de Arlene estaba cerrada. Dado que no estaba seguro sobre cómo reaccionaría yo ante una reunión de oración en el cuarto del hospital. y luego ayudé a Arlene a volver a su asiento.

supe. Supe que Dios estaba detrás de esa puerta. ¿es que tratas de decirme algo? Si es así. Los cables del monitor del corazón estaban pegados a su cuerpo. Tan repentino fue este descubrimiento que casi me corté la barbilla. solo que no sentía shock ni dolor alguno. los cabellos de mi cuerpo volvieron a su posición normal. mientras estacionaba mi auto frente al hospital. donde Dick las esperaba. Fue entonces que lo supe. No hubo truenos ni relámpagos. estaba acostada en la cama. Por primera vez en mi vida. y pensé que seguramente había hecho algo que le había desagradado a Dios. No encontré nada. y Leanne a la derecha. escuché una voz que decía: "Arlene se pondrá bien". Mi primer pensamiento fue que me había contagiado alguna extraña enfermedad en el hospital. Dick me había contado experiencias de personas que habían "probado" a Dios. lo primero que hice fue poner la mano en la nuca. muy dentro de mí. también se me ocurrió que si Dios podía curar el dolor de mi nuca. dejé a un lado el libro y dije en voz alta: "Señor. "sabes que hace dos años que tengo estos dolores de nuca. Las dos mujeres dejaron de orar y yo las acompañé abajo. de pie a la izquierda de la cama. Pero dentro. mirándome al espejo. "Señor. lo que hacía que mi cabello se erizara. Esto me aterrorizó. No hubo ni un instante de duda. porque comprendía que durante estos últimos días me había sentido más feliz que nunca antes en mi vida. aún más fuerte que lo anterior. Miré mis brazos. sin embargo. pero necesitaba saberlo. La empujé y abrí. los sonidos de las radios y televisiones en otros cuartos. pero al terminar de estacionar. Para el miércoles. sentí algo nuevo. vestida con su bata blanca del hospital.49 Nada es Imposible para Dios altavoces que llamaban a los médicos y enfermeras. al auto. también podría curar a mi esposa. Arlene sería sanada. donde solo el espíritu puede oír. que Dios era real. Esa tarde. y seguí sintiéndola aun después de llegar a casa. Arlene. todos habían sido absorbidos por un gran vacío de silencio. realmente supe. Habían puesto sus manos sobre el cuerpo de Arlene y las tres oraban suavemente en un idioma que no pude entender. Ya no tenía dolor alguno. solo una poderosa corriente de poder que recorría mi cuerpo. Instantáneamente todos los cabellos de mi cuerpo se erizaron. sentado otra vez en el living leyendo la Biblia. el vello estaba erizado como las púas de un puercoespín. tendrás que hacerlo de forma que pueda entenderlo". También desapareció el hormigueo. esperando descubrir qué era lo que causaba ese hormigueo. Busqué en todos los diccionarios médicos que pude encontrar. Lo supe con tanta certeza como si un ángel hubiera aparecido y se hubiera sentado en el capot de mi auto. y que yo le importaba. Estaba sano. Esa noche. Esto era algo nuevo para mí. y no escuché nada con mis oídos. Aún sentía esa fuente de poder dentro de mí. Era como si hubiera pisado un cable de alto voltaje." dije. Kathryn Kuhlman . Virginia. Mientras me afeitaba. ¿podrías quitármelos?" Fui a la cama y al despertar a la mañana siguiente. Si es que tratas de decirme algo. Fue como si me hubieran echado encima un balde de aire cálido. ya el asunto no me importaba.

Gil. lo único que escuché del otro lado de la línea fue el suave sollozo de Arlene.? Cuando terminé. Arlene dijo que pensaba que el hecho de tener un ambiente de fe alrededor ayudaba mucho. veía menos. Arlene en la cama y yo sentado en una silla a su lado. tengo otro libro de Kathryn Kuhlman." La lógica me dominó rápidamente y comencé a enumerar las razones por las que era imposible que ella fuera a St. Traté de hablar. que habían sido muy optimistas. dije simplemente: "Hablaremos sobre esto cuando llegue a casa. Arlene volvió a casa más enferma que nunca. Louis." Apenas pronuncié estas palabras. Al ver el ejemplar de Creo en milagros que Arlene tenía. y por qué estos no sucedían en Little Rock. es mi vida. creyendo que Dios la tocaría y la sanaría. Era Arlene. ya casi no podía abandonar la cama. Arlene estaba más débil. yo tenía una fe que no desaparecería." Sentí que volvía a entrar en mi caparazón." dije." Esa noche. Volvió a surgir la fuerte impresión de que podría estar complicado con miastenia gravis. no". afirmó. Louis el martes que viene. Y si tuviéramos problemas con el auto y necesitáramos detenernos a un costado de la ruta. Finalmente. El médico había dado el informe final. A la mañana siguiente Edna volvió. Un mes después yo estaba en la oficina y sonó el teléfono. con la boca y los ojos muy abiertos. me aclaré la garganta y en una voz que parecía venir del otro extremo de la casa. en caso de que se necesitara ir a un hospital. Kathryn Kuhlman . Esa mañana Virginia Cross entró y tiró la noticia como una bomba: "Kathryn Kuhlman va a realizar un culto de milagros el próximo martes en St. Me gustaría cambiártelo por este. iremos". "Gil. así que no tenía la menor idea de lo difícil que sería entrar. Arlene aceptó el intercambio.50 Nada es Imposible para Dios Aunque Arlene había sido muy fuerte hasta este momento. Katrhyn Kuhlman estará en St. "Por favor. y le era imposible pararse sin ayuda. "Quizá Dios te haya dicho que vayas. En vez de airarme. cuando llegué al cuarto la encontré con el peor estado de depresión que jamás hubiera visto. Ella y Arlene comenzaron a hablar sobre milagros. Estaba a 650 km de distancia.. Aun sus amigas. Louis. Mi esposa agregó también que ella creía que jamás podría estar en un culto en que todas las personas estuvieran en un mismo espíritu. pero mi lengua se negó a moverse." Arlene jamás había estado en una de esas reuniones. ella me contó que a principios de esa semana Edna Williamson había pasado a visitarla. esperando. Pero en medio de toda esta situación. "Creo que Dios me está diciendo que vaya a St. Estaba decidida a ir. Louis". dije: "Está bien. Louis. Dios puede hacerlo otra vez... Edna dijo: "Sabes. porque las personas decían: "No. Quisiera ir. "pero no me dijo a mí que te llevara. parecían deprimidas. Sabía que ella sería sanada. Ni siquiera Jesús pudo realizar milagros en su pueblo natal. Arlene debía estar cerca de los especialistas que la atendían aquí en Little Rock. todos los cabellos de mi cuerpo se erizaron otra vez. No había ninguna ciudad grande entre Little Rock y St.. ni siquiera para ir al baño. Su estado empeoraba cada vez más." Avergonzada de decirle que ella ya no podía leer. El patrón anormal de su electroencefalograma y la insuficiencia coronaria no eran causados por la esclerosis múltiple.

pareció asentarse sobre el inmenso auditorio. y estábamos a 19 de setiembre. pero no fueron de gran ayuda.. Arlene descansaba cómodamente. llenos de gozo. Volví junto a Arlene. Diez minutos después las puertas se abrieron. practicando. La gente que esperaba junto a nosotros se dio cuenta del estado de Arlene. La desesperación y la frustración de antaño comenzaron a crecer dentro de mí una vez más. Ya sabía que lo mejor sería no discutir más.. Fui hacia el ujier que estaba a cargo de la entrada y le rogué que dejara entrar también a Arlene. estaba parada en el centro de la plataforma. amigo. cuando esperaba fuera del cuarto de Arlene en el hospital. después de que volví a casa del trabajo. "El Espíritu Santo está aquí". Yo nunca había visto nada como esto. cantaban y se ayudaban mutuamente. bajo el sol ardiente. Las puertas laterales donde se alineaban las sillas de ruedas se abrieron a las 18:00. Missouri. y el gerente del hotel había prometido llevarnos en su auto al auditorio. por lo que seguimos la carretera hasta el centro de la ciudad. Solo quienes están en sillas de ruedas pueden entrar ahora. ruidos de Kathryn Kuhlman . "Lo lamento. "Oh. El Holiday Inn de Market Street nos dio su última habitación libre. Yo no conocía la ciudad en absoluto. se turnaban para apantallar a Arlene y traerle bebidas frías. pero aquí estaba. Comencé a temer que nos hubiéramos lanzado a hacer más de lo que podíamos. En la masa de gente que ocupaba el lugar debe de haber habido toses. pero ya había una gran cantidad de gente esperando ante las puertas cerradas. ¡Estaba en la presencia del Señor! Salimos el siguiente domingo por la noche. pero su temor de volverse demasiado dependiente de ella había evitado que le comprara una. La señorita Kuhlman. Salimos en Market Street. enfermos como estaban. con una temperatura de aproximadamente 40°. Momentos después estábamos sentados exactamente en el centro del enorme auditorio. Eran como los enfermos que seguramente se agolpaban junto al estanque de Betesda. Era un día húmedo y tremendamente caluroso en St. y repentinamente nos encontramos frente al auditorio. en voz tan baja que tuve que esforzarme para escucharla. Pasamos la noche en Poplar Bluff. Mientras esperábamos. decidido a no apartarme de su lado. y salía tambaleándome de la habitación." Y cerró la puerta con firmeza. y hasta los asientos parecían hervir de expectativa y poder. Yo había traído un par de sillas de jardín. Pero Dios había ido delante de nosotros. Pero. Yo temía que no llegara a entrar al auditorio. Un inmenso coro ya estaba sobre la plataforma. No podía soportar la visión de todas estas personas que sufrían. sucedió otra vez: ese silencio que había experimentado en el corredor. con un vestido blanco y vaporoso de mangas largas. tengo órdenes estrictas.51 Nada es Imposible para Dios El rostro de Arlene reflejaba una mezcla de gozo y sorpresa. El estado de Arlene naturalmente requería del uso de una silla de ruedas. a las 16:30. Minutos después. susurró. Al contrario de lo que suele suceder cuando la gente se amontona a la entrada de un estadio de fútbol." Pero yo ya estaba de pie. y llegamos a St. En los últimos días ni siquiera salía de la cama para comer. Arlene iba echada en el asiento posterior del auto. y la marea humana que corría hacia el interior nos arrastró. Louis. sentada en una sillita de jardín en la acera. Gil. a más de 600 km de casa. pies que se arrastraban. Arlene había estado en cama desde que tuviera sus primeros problemas de corazón. La reunión no comenzaría hasta las 19:00. en julio. Louis aproximadamente al mediodía del martes. Quise huir.

y otra más. informal. Todo este tiempo he escuchado su música. que no ha perdido la capacidad de maravillarse? La señorita Kuhlman habló con el hombre por un momento y luego comenzó a orar por él. ¿Es este el secreto de su ministerio. Seguramente." La señorita Kuhlman comenzó a predicar. sentí que me volvía muy blando y suave. y Kathryn Kuhlman . Su mano derecha descansaba suavemente sobre una vieja y gastada Biblia apoyada sobre el púlpito. Y había silencio. Las personas comenzaban a bajar por los pasillos. pero está tan entusiasmada como si fuera la primera vez. en esta sección que acaba de ser curado de cáncer en el hígado. pero lo que sucedía desafiaba toda la lógica. Mis ojos se llenaron de lágrimas. Era como si Dios estuviera diciéndome: "Hay algunas cosas que no puedes comprender. con la mano izquierda en alto. esta mujer ha visto cientos de miles de personas sanadas. Dino. Repentinamente. "¿Sabes quién es?". No era extraño que fuera tan real para ella. preguntó Arlene mientras el apuesto joven de cabellos oscuros tomaba asiento frente al piano. Estaba envuelto en un suave manto de silencio. Hablaba sobre el Espíritu Santo como si fuera una persona real.. ¿Era verdaderamente el Espíritu Santo quien le había dicho eso? ¿Le habla Él a la gente de forma que puedan saber cosas como esas? Todo esto de las enfermedades y las sanidades sucedía tan rápidamente que mi cabeza bailaba. pensé. y el poder de mi Espíritu Santo es una de ellas.52 Nada es Imposible para Dios papeles. "Hay alguien allí arriba. pero no era como ninguna otra predicación que yo hubiera escuchado antes. su índice señalando al cielo. Traté de comprenderlo lógicamente. Cuando recibió al primer hombre que pasó a testificar. yendo hacia la plataforma para testificar de lo que habían sido sanados. Como una dura esponja a la que se la coloca debajo del agua. y ni siquiera sabía que acompañaba a Kathryn Kuhlman. Después se volvió hacia los costados y movió los brazos mientras presentaba a su concertista de piano. lo conocía mejor que a cualquier hombre en el mundo. un silencio como el que seguramente habrá en el cielo después de que se abra el séptimo sello. algo sucedía en mi interior. "Cierta vez quise escuchar buena música de piano y telefoneé a la librería bautista. se detuvo. sino que caminaba con El día a día. Lo mismo sucedió con la segunda persona que pasó a la plataforma.. y el hombre cayó al suelo. La señorita Kuhlman no era en absoluto lo que yo había esperado. Estaba suavizándome." A medida que el culto se desarrollaba. dijo. con la cabeza ladeada como si estuviera escuchando. Y la siguiente.". Ellos me enviaron algunas grabaciones de Dino. Recibió a la gente y los hizo sentir como en casa.. a la izquierda. Kathryn Kuhlman actuó como si hubiera sido el primer milagro que había visto en su vida. Mientras escuchaba. pero yo no escuché nada de eso. ¿Lo estaría escuchando? Me esforcé para ver si yo también podía oírlo. Era cálida y amigable. La señorita Kuhlman estaba de pie en el centro de la plataforma.. Entonces ella levantó el brazo y señaló hacia arriba. comencé a comprender que ella no solo lo conocía personalmente. "Padre Santo." Me di vuelta en mi asiento y traté de mirar hacia arriba.

dijo Arlene. dijo la joven. "y aceptar su sanidad. En todos estos años de matrimonio. al único que necesitaba era a Jesús." Miré a mi alrededor. en voz tan alta que todos la escuchaban claramente." La joven estaba a medio incorporarse ya. Arlene se paró en el otro extremo del escenario. apoyada contra el piano. Estas interrupciones ya estaban comenzando a molestarme.. sabía que Dios nos había guiado. Pero nunca mi corazón se había ablandado lo suficiente como para salir de mí y pedirle al Señor que la tocara y la sanara. Como el hombre junto al estanque de Betesda. Arlene no logró llegar al púlpito para testificar de su sanidad. era la primera vez que quería orar por ella. y con el rostro luminoso. La seguí con los ojos mientras bajaba por el pasillo hacia el frente. totalmente desconocida para nosotros. tratando de hablar con Arlene. susurró ella. murmuró con voz temblorosa. le susurró Arlene a la señora que estaba sentada junto a ella. le preguntó. Ya no estoy inflamada. Era una experiencia nueva y magnífica. sentí que fluía el amor. pero no había lugar alguno de donde pudiera provenir la brisa. "Sientes la brisa?" "Siento una brisa"." En ese mismo momento Arlene se puso de pie. Casi instantáneamente Arlene se apoyó en mí. Había sido sanada por su mano. "Pregúntele cómo se siente ahora". Mis ojos están bien otra vez. Un poco avergonzada." "Apenas tuve fuerzas para entrar". y le rogué a Dios que la sanara. Un ujier la detuvo por un instante. La joven no se quedó satisfecha con eso. inclinándose sobre las personas de la otra fila. Una joven sentada aproximadamente cinco filas de asientos más adelante estaba dada vuelta hacia nosotros. que yo no conocía. Arlene subió las escaleras hasta la plataforma como una mujer normal.. Siguió enviando mensajes. Mientras oraba.53 Nada es Imposible para Dios comencé a orar por otras personas. "¿Está el Señor obrando en usted?". "una brisa suave y acariciante en todo mi cuerpo. atónita. esta bendita confianza tendré. preguntó: "¿Cuál es su problema?" "Dígale que tengo esclerosis múltiple y problemas de corazón". "Tiene que ir al frente. Mis oraciones se concentraron luego en Arlene. muy entusiasmada. los temblores. "Desaparecieron. La joven." gritó. las convulsiones habían desaparecido. "Los temblores". Veo bien. Ella miraba sus manos. Mientras el majestuoso coro comenzaba a cantar. Los espasmos. y luego le hizo señas de que continuara. en el culto. que estaba sentada junto a mí. Apenas capaz de respirar. Dejé de prestarle atención y miré nuevamente hacia la plataforma. su voz se unió a las del coro cantando las palabras del viejo himno: "Aunque Satanás me sacuda y vengan las pruebas. La plataforma estaba llena de gente y el culto estaba por concluir. pisando los pies de los que estaban en el camino. había esperado que un ángel removiera las aguas para que ella pudiera entrar. Arlene respondió en un susurro: "No lo sé". hasta que finalmente comprendió que no necesitaba el estanque. pasó por encima de mí. "Pregúntele cómo se sentía cuando entró. que Cristo ha visto mi estado de angustia y su sangre vertió por mi alma." Kathryn Kuhlman . y me volví para pedirle a Arlene que se callara. casi gritando. yo también comprendí que ella había sido sanada. Había creído que ella sería sanada. Pero no importaba. saliendo de la hilera de asientos hacia el pasillo.

y le pregunté a Él. Estaba en una pequeña reunión hogareña de oración. Las pocas veces que yo había ido a la iglesia. "Fui a un culto de milagros en St. Y eso hicimos." "Eso es entre tú y el Señor. he visto sólo tres casos que no tenían explicación médica. y "¡Aleluya!" Estábamos a siete calles de distancia del hotel. haciendo lo mismo que ellos hacían: alabar al Señor. Si no lo has hecho antes. y el maestro habló sobre la ocasión en que Pedro. El auditorio estaba lleno de música. agregó él. este es el momento de saltar.. dijo mirando los frascos de medicinas. pero antes de que pudiera entenderlo. Y no olvide agradecer a Dios todas las noches. Arlene sonrió. Miles de personas entonaban una y otra vez "Aleluya". hasta la hizo saltar por el consultorio para observar su coordinación. "y no necesito más esto. doctor". podría sufrir convulsiones que la matarían antes de que fuera de noche. Instantáneamente Arlene cayó al suelo. Louis. querida".54 Nada es Imposible para Dios El culto había terminado. Al volver a la habitación le recordé que debía tomar su medicina anti convulsiones. Todos decían: "¡Alabado sea el Señor!". "Caminemos". Sabía que usted me lo prohibiría. la gente salía corriendo hacia la puerta.. o saltamos al agua y vamos hacia Jesús." Kathryn Kuhlman . Controló los reflejos de Arlene. y el gerente había prometido venir a buscarnos si lo llamábamos por teléfono. así que fui al Jefe Máximo. Pero esta vez yo sabía que no era por la esclerosis múltiple. Kathryn Kuhlman ya salía de la plataforma. dijo ella. con las manos levantadas. pero debió reconocer que había sucedido algo maravilloso." El médico prácticamente se tragó su pipa. sino por el poder de Dios. Si no lo hacía. impulsado por el Señor. caminó sobre las aguas. mis manos también estaban en alto. Finalmente Arlene logró volver a su asiento. pero al pasar junto a Arlene se volvió ligeramente y estiró la mano en un gesto de oración. Finalmente volvió a sus papeles sacudiendo la cabeza. "En mis veinticinco años de práctica de la medicina. El médico la miró y exclamó: "¡Algo le ha sucedido! elQué fue?" "He sido sanada. Parecía que nadie quisiera irse. No tomó la medicina. pero esto es otra cosa. Querían quedarse. Pero solo fue el comienzo. su visión. le dije. Gente que yo no conocía en absoluto venía y me abrazaba. Una semana después Arlene literalmente irrumpió en el consultorio de su neurólogo. o qué está haciendo". dijo. "No sé qué hizo usted. apenas el pastor decía "Amén". Tiene que ser de Dios. y no ha vuelto a tomarla desde entonces. O nos quedamos tranquilos en nuestro bote." Parecería que la sanidad de Arlene sería el clímax de nuestras vidas. La semana anterior casi habíamos tenido que entrarla en camilla. abrazarse y cantar. Tres meses después entré en la plena dimensión del poder del Espíritu Santo. Nunca había visto a nadie alzar así las manos. Sé que hay posibilidad de remisión en la esclerosis múltiple. "Creo que Dios me ha sanado verdaderamente". continúe haciéndolo. Luego dijo: "Todos tenemos dos opciones." Juntos rieron gozosamente. "Pero sea lo que fuere. Pero esta gente no se quería ir.

dije. y luego todos se pusieron a mi alrededor e impusieron sus manos sobre mí. y cada vez asiste más gente. "Lo quiero ahora. y luego. Alguien trajo una silla. uno por vez. y en ese momento mi vida dio un vuelco total. ¡Literalmente! Salté de mi asiento. tener una familia cristiana. esta vez Él vino dentro de mí.. Realmente el cielo ha bajado a la Tierra. y aterricé con ambos pies en el centro de la habitación. El cielo bajó a la Tierra. tuvimos nuestro tiempo de oración acostumbrado. Cada uno leyó un versículo de la Biblia. deseosos de oír hablar sobre el poder del Espíritu Santo. que no solo cura cuerpos enfermos. "Hace mucho tiempo. comenzó a orar. con el padre como sacerdote del hogar. Creo que están como estábamos nosotros. sino también maridos enfermos. sería el cielo." Y lo decía en serio. Cada reunión de la familia se convierte en un culto de adoración. haciendo que todos los cabellos de mi cuerpo se erizaran. Me senté. "te dije que para mí. Gil. de voz suave y cabellos blancos. en familia." Arlene tiene razón. Arlene y yo nos turnamos para enseñar en una clase bíblica en nuestra Iglesia Metodista. La otra noche. Al terminar. nos tomamos de la mano. solo ser parte de esta maravillosa familia habría valido la pena. mientras nuestras hijas escuchaban. Al contrario de esas primeras experiencias en que el Espíritu Santo vino sobre mí.. y el cambio ha sido permanente. Aunque no hubiera sido sanada. oramos en forma individual. sentados a la mesa antes de la cena.55 Nada es Imposible para Dios Y yo salté. Un pastor bautista. Kathryn Kuhlman . "Yo lo quiero". vi que Arlene tenía lágrimas en los ojos." me dijo suavemente.

Algunas pocas almas valerosas suben a su cima. Pero es como que simplemente está allí. Nanci había nacido allí. Un joven médico la examinó en la sala de emergencias. Teresa y Nanci. sin embargo. Es como la enfermedad. Encontró una infección en sus oídos y en su garganta. Yo era uno de esos que temían a la enfermedad y trataba de ignorarla. Tienen dos hijas. y conocíamos a varios médicos y enfermeras. El Sol hace brillar sus perfiles desnudos. en verano. por lo cual prescribió algunos medicamentos y nos envió de vuelta a casa. nunca caminaba. El hombre ha aprendido a vivir con ella. enseñando que la enfermedad no existe. Pero siempre está ahí. Se caía con frecuencia. Desde que Adán pecó. al pie de Monument Peak. en terreno llano. Está a menos de 16 km de nuestra casa. Los que han nacido en la zona del sur de la bahía aparentemente no le dan importancia. perfilándose amenazadora ante nosotros. simulando que no está allí. Siempre antes habíamos podido superar las Kathryn Kuhlman . Pero últimamente había comenzado a actuar en forma extraña.56 Nada es Imposible para Dios CAPÍTULO 6 DILE A LAS MONTAÑAS Linda Forrester Linda y John (Woody) Forres ter viven en Milpitas. y siempre estará. Algunos tratan de esconderla en las nubes. y de cada caída le quedaban feos hematomas. pero al segundo día la temperatura había subido a más de 40° y no bajaba. con la esperanza de que no tocará su casa. Nanci. encontrábamos alguna inyección o una pastilla que lo curaba. En realidad. a veces está cubierta de nieve. Comencé a darle aspirinas para bebés. Esta vez. las cosas fueron distintas. Casi todos la aceptan. La lluvia la erosiona. corría. como aceptan la montaña que domina el paisaje de la vida y que desafía a quienes tratan de echarla al medio del mar. nuestra hijita de quince meses. Llegó a estar cubierta de hematomas. había sido muy activa desde que comenzó a caminar. Se yergue como un monumento solitario. en 1970. La gente de nuestra familia no se enfermaba con frecuencia. como si la hubieran golpeado mucho. una zona residencial al sudeste de la Bahía de San Francisco. y me dijo que la llevara al servicio de guardia del Hospital Kaiser. en California. Dos días después la fiebre no había bajado y la llevé nuevamente al hospital. La montaña siempre ha estado ahí. Nada puede quitarla. En el invierno. en Santa Clara. Llamé a Woody a su oficina en San Jose. ochocientos metros por encima de la cuenca de la Bahía de San Francisco. Woody es programador de computadoras en la vecina ciudad de San José. Nanci despertó con una altísima fiebre. Si alguien se enfermaba. Otros la ignoran. Hasta que Nanci se enfermó. Muchos han tratado de conquistarla por medio de la medicina y las investigaciones. un césped amarronado la cubre por sectores. la enfermedad ha estado siempre con nosotros. y muchas veces las nubes o el smog la cubren parcialmente. Un lunes por la mañana.

"Quiero que la internen en el hospital. "Oh. no". Yo sabía que uno de nosotros tenía que conservar algo de fortaleza. con tubos inyectados en ambos brazos. La médica de guardia en la sala de pediatría era la doctora Cathleen O'Brien. Al entrar en el cuarto de Nanci." Eso me alivió. nos dio más medicamentos y nos envió nuevamente a casa. dijo Woody. Nanci perdió sangre por la nariz. La responsabilidad de velar por una criatura muy enferma yo sola. Llévela arriba. dijo que era probablemente un furúnculo que luego maduraría. Miré a la doctora O'Brien. quisiera verlos a usted y a Woody en mi consultorio. Tenemos algunos resultados de los exámenes. me atemorizaba. Ella siempre había sido inquieta y movediza. tampoco. Tenía los ojos cerrados. Nanci estaba peor que nunca. Noté en su rostro que estaba preocupado. mi propio temor casi se convirtió en un grito. La doctora O'Brien nos indicó dos sillas con un gesto. pero Woody ya se había desmoronado.57 Nada es Imposible para Dios enfermedades tomando medicamentos. Nancy tenía una pequeña ampolla de sangre en la ingle. "Tenemos que llevarla otra vez al hospital". A pesar de toda la medicación." Escuché a Woody contener la respiración apretando los dientes. No me gusta el aspecto de ese furúnculo. por favor. Ahora había crecido hasta ser del tamaño de la uña de mi dedo meñique. "Esta tarde le haremos un examen físico completo". "Linda. El primer día que la vi. Pueden volver a las seis de la tarde y entonces la verán. "No quiero que se queden aquí. Le tomé la mano y sentí que comenzaba a temblar. dijo. y luego evacuó dos veces con sangre. "Este medicamento tendría que haber hecho desaparecer la fiebre." Dejamos a Teresa con una vecina y volvimos al hospital al atardecer. Cuando la miré y vi lágrimas en sus ojos. y luego baje y espere aquí. el doctor Feldman apareció nuevamente. El médico la observó." Quise llorar. Pero esta vez la enfermedad parecía erguirse ante nosotros. tenía el tamaño de una cabeza de alfiler. haga que le tomen este análisis de sangre. El sábado por la mañana yo estaba al borde del pánico. Su cuerpo ardía de fiebre. Kathryn Kuhlman . no. y yo estaba contenta de que la cuidaran en el hospital. Durante la semana noté algo más. Teresa se sentó en el asiento trasero y yo llevé a Nanci en mis brazos hasta que llegamos a Santa Clara. "Nanci tiene una anemia aguda". Esta vez se quedó en mis brazos casi sin moverse. tartamudeó. o tiene leucemia. "Oh. demasiado débil incluso para lloriquear. Aún no hemos detectado el problema." Sentí que el corazón me golpeaba el pecho mientras la seguíamos por el corredor." Después de recibir el resultado de los análisis. Estaba acostada de espaldas en su cuna. sufrí un shock. "Esta tarde. pero puede ser una de dos cosas: o un tumor canceroso tan expandido que es intratable. dijo. Había temido que le dieran otra cantidad de píldoras y jarabes y la mandaran de vuelta a casa. La doctora O'Brien apareció en la puerta. que había atendido a Nanci desde que la pequeña nació. después de que ustedes se fueron. El doctor Feldman la examinó brevemente con mi rada preocupada. La anemia no me parecía muy grave. inconquistable.

acordamos llegar a un punto medio entre mi fe católica y su fe evangélica. pero cuando noté la agonía que estaba viviendo Woody. Si puedes quedarte con Teresa esta noche. buscamos ayuda espiritual. Nuestra vecina nos llamó apenas llegamos. cavarla. al este. tuve conciencia de una presencia espiritual por primera vez en mi vida.58 Nada es Imposible para Dios "Todas las señales apuntan a la leucemia". Pregúntale si puede venir. dijo. ponerle dinamita. "Por favor. y se quedó con nosotros cuando la enfermera vino para llevarse a Nanci para hacerle el examen de los huesos de la médula. Había visto la larga aguja que insertarían en el hueco de su cadera para extraer un poco de médula. estremeciéndome al oír sus gritos de dolor." Me volví hacia Woody. después de divorciarme. "Necesitamos estar solos." Rompí a llorar." Pasamos la noche en casa. En realidad. "Definitivamente. "Vamos a hacer un examen de médula en unos minutos. salió de la cama para venir al hospital esa noche. pero yo tenía la horrible sensación de que Nanci moriría esa noche. La doctora O'Brien dijo que podríamos quedarnos todo el tiempo que quisiéramos. dije. una sensación de que el Hijo de Dios estaba allí. es leucemia. Queríamos acercarnos el uno al otro pero. ¿adónde huir cuando la montaña me rodeaba por todas partes? Salimos del hospital y fuimos a casa. Pero por un momento Jesús estuvo en ese cuarto conmigo. inamovible. que ya era anciano." Es extraño cómo la gente vive como lo habíamos hecho nosotros. Yo estaba sola en el cuarto. Yo había sido criada como católica romana. Podíamos gritarle. "Espero que todo ande bien. Quería huir. "¿Cómo está Nanci?"." "¡No!" grité por el tubo del teléfono. pero si lo desean. La enfermedad de Nanci era como esa sólida montaña. de la Iglesia Luterana Reformada. Nos ministró como un padre ministraría a sus hijos. El pastor Langhoff. Pero. Solo había escuchado hablar de él. despojados de todo lo superficial. como si Dios no existiera. Pero cuando estamos frente a frente con la muerte. Pero rara vez asistíamos a los cultos. Kathryn Kuhlman . una suave voz del otro lado de la línea me preguntó: "¿Quieres que vaya a verte?" "No". No tenía nadie a quien aferrarme. De repente. Media hora después la doctora O'Brien volvió. junta pero solos. Nunca leíamos la Biblia ni orábamos. llamábamos a la única persona que conocíamos que supuestamente conocía a Dios: el pastor Langhoff. "Tiene leucemia. y no quería estar allí cuando sucediera. llama al pastor Langhoff. Pero al enfrentar la muerte. me recompuse. pueden ir y verla primero. había estado muy enfermo. descubrimos que no nos conocíamos. Yo sabía lo que iban a hacer. patearla. Pero allí estaba ella. No sabíamos casi nada de Dios." Hubo una larga pausa. Cuando conocí a Woody. preguntó alegremente. Yo no conocía a Jesucristo. dijo. te veremos en la mañana. y no mucho. que se levanta sobre nuestra casa. y luego. Woody y el pastor habían salido al hall para hablar. y nos unirmos a una Iglesia Luterana en Milpitas. recobrando el control. La Luna estaba saliendo por encima de Monument Peak. "Lo siento". Me quedé en el cuarto.

. Mientras formulaba la pregunta. Eran casi las tres de la madrugada.59 Nada es Imposible para Dios Éramos dos mortales solitarios enfrentados a una situación imposible." Qué vacío." Fuimos a ver a Nanci. y habíamos llegado a este Kathryn Kuhlman . Caminé de cuarto en cuarto por la casa en semipenumbras. Lo apreté. Qué falso. Le di cuerda y comenzaron a sonar unas sencillas notas: "Cuando la rama se rompa. ¿Se iba a llevar Dios a Nanci para castigarme? "¿Por qué." "Cuánto le queda?". pero no será por mucho tiempo. A la mañana siguiente (era domingo). y eso juega a su favor. y el patito hacía burbujas debajo del agua. "¿Por qué le hiciste esto a mi hijita? Ella es tan pequeña. nena. vendrá. volvimos al hospital. lloré... Acordamos que eso sería lo que haríamos. La cama todavía estaba sin hacer desde la mañana. pensé. Mentalmente. Nos dijeron lo que podíamos esperar: más exámenes de médula. "Tenemos que ser positivos. Nuestro matrimonio había sido difícil. "Si podemos hacer que la enfermedad retroceda inmediatamente. la cuna caerá. "Está muy mal". Le estaban dando una transfusión de sangre. tan indefensa. dijo Woody. quise saber. y era imposible dormir. ¿Por qué eres tan cruel y nos torturas de esta forma?" Me volví y fui hacia el cuarto de Nanci. Deberíamos lograr que la enfermedad retroceda pronto. no es conveniente que abriguen esperanzas. la doctora O'Brien. "Tenemos que armar un plan de acción". esperanzada. recordé los cientos de veces que Nanci lo había apretado mientras yo la bañaba." Woody y yo habíamos asistido a sesiones de Encuentro Matrimonial en nuestro vecindario. "Pero estos niños duran un año con la enfermedad contenida y después decaen rápidamente. Dios? ¿Por qué?". tenemos que sonreír ante ella. deslizándonos lentamente por el sumidero. es debido a un ataque.. Un hematólogo vendría desde Stanford para ayudar a dar un diagnóstico final. podría durar dos años". Me agaché y recogí un patito de goma del suelo." Empecé a gritar a las paredes y salí del cuarto hacia la cocina. Woody estaba sentado a la mesa. Pero no teníamos nada más. dijo. admitió la doctora O'Brien. Aunque por dentro estemos destrozados. mirando su camita blanca apoyada contra las paredes color lavanda. Suavemente. ¿Era que Dios me castigaba por haberme divorciado? Teresa era hija de mi primer matrimonio. y silbó. No podemos dejar que nuestra actitud mental afecte a Nanci. Sus palabras sonaban huecas y mecánicas. "Pero es pequeña. Durante largos momentos me detuve en la puerta del dormitorio de Teresa. Podría ser que sufra un poco. Aun así. susurré. coloqué el patito de goma en un estante y tomé el cerdito rosa de piel. La pregunta sonó melodramática como en una mala película. cuando una criatura pequeña muere de leucemia. con la mirada perdida en la oscuridad. me di cuenta de que mentalmente ya había convertido a Nanci en un objeto. "Cómo mueren?". muchas más transfusiones de sangre. La Luna se reflejaba por detrás de la cima de la montaña en el cuarto de brillante color amarillo. ahora tan quieto y desolado. una tercera persona que estaba preparándose para desaparecer. La doctora O'Brien fue muy suave: "Generalmente.

y ama a Nanci". Fue horrible." "Quiero decir que oremos". Linda. y las drogas la mantendrían así hasta que se produjera el ataque final. pero yo sí. que encuentren algo con qué tratarla.. "En Stanford descubrieron una droga para tratar la úlcera. dije. "Claro que no"." Él asintió. Una de las parejas de Encuentro se enteró de lo que le sucedía a Nancy y nos llamaron. como tirar piedras a la montaña. Nanci mejoraba. Una tarde. Pero la ampolla de sangre. y a esto le siguieron meses de dolorosos tratamiento. Una de nuestras vecinas estaba en la misma asociación de padres y maestros que yo. "La Biblia está llena de relatos de Jesús sanando gente". "Dios. me dijo: "Sabes.60 Nada es Imposible para Dios particular nivel de humanismo para tratar de encontrar ayuda. y que contenía un germen que podría matarla. furioso. dijo con desaprobación en su voz. después de que Teresa fuera a dormir. "Buenas noticias". Es un pequeño milagro. siguió diciendo ella." Fue un comienzo tan débil. Nadie me había dicho eso de mí jamás. el único medicamento que podría curarlo era fatal para la mayoría de quienes sufrían de leucemia. la doctora O'Brien sonreía por primera vez. "pero tenemos que hacer algo. su muerte. "Pensé que habías dicho que querías probar con Dios. Pero era un comienzo. dijo. Una noche. Eso me tocó. Los médicos decían que era un "efecto secundario" de la leucemia. "Esa gente son un montón de charlatanes. con la esperanza de que se levantara y huyera. pero nos dijimos que necesitábamos saberlo para estar preparados cuando llegara la muerte. exclamé. fatal." Woody estaba perplejo. cómo había perdido el cabello. Era un concepto nuevo y maravilloso. Nos contaron todos los detalles: cómo las drogas habían hecho que su hijita se hinchara. Irónicamente. dije. ni tampoco de Nanci.. que ahora llamaban úlcera de sangre. "La iglesia a la que voy no cree que Jesús sigue sanando. después de hablar de los asuntos de la asociación." El cirujano de Kaiser abrió la úlcera. había crecido hasta cubrir todo un lado de la ingle de la niña. Sin embargo. Nos contaron lo que podíamos esperar de nuestras relaciones mutuas y con nuestra familia. Entonces sucedió algo. y querían venir para contarnos sus experiencias. probemos con Dios". Woody y yo nos sentamos a la mesa de la cocina." "Yo tampoco". por favor. En ningún momento dijeron algo que pudiera proyectar alguna esperanza. como persona. Los médicos habían logrado controlar la leucemia en Nanci. Dios me amaba. Yo tomé su mano y murmuré unas pocas palabras. Dios te ama. su intensa agonía. "zQuieres decir que la llevemos a uno de esos que curan por fe?". dije: "Woody. y a la mañana siguiente. Comencé a orar cada día antes de ir a ver a Nanci. Habíamos llorado hasta quedar sin lágrimas. Finalmente. El primer encuentro con la oración me convenció de que había más poder a mi alcance del que había imaginado. Creo que si Dios Kathryn Kuhlman . Y amaba a Nanci. cuando llegamos al hospital. Su pequeña hijita acababa de morir de leucemia. "Pero yo no sé cómo orar. Para la segunda semana. estaba en estado de remisión temporaria.

Aunque yo no tenía idea de qué sería eso de lo que hablaba. Ahora comprendía que la Biblia era mucho más que un amuleto de buena suerte. Entonces supe qué era. resonaba en mi mente: "Al que a mí viene. No sabía dónde buscarlo." Sus palabras fueron como una luz en un cuarto oscuro. la encontré. "Ella cree en milagros". Jesús había muerto por mí. La señorita Kuhlman hablaba de una experiencia que ella llamó "nuevo nacimiento". era el relato de la crucifixión de Jesucristo. abrí la Biblia para leer un capítulo de Lucas. lamento que hayas tenido que morir por mí. Era posible. una gigantesca bola de luz que inundaba mi ser. Era la sensación de haber tomado un buen vino. ¡Te amo! Durante años supe que habías muerto por mis pecados." Pero al mismo tiempo que lo decía. Mientras leía. Muchos de mis amigos eran negativos. la sanidad de Nanci se convirtió en algo más que una lucecita en un cuarto oscuro. Comencé a sollozar. día tras día. Sonrió dulcemente. Todo en mí había cambiado. dije: "Gracias. Al mismo tiempo. Visitaba a Nanci en el hospital todas las mañanas. Un pastor con el que habíamos hablado en el hospital hasta nos había sugerido que "la muerte es la mejor cura de todas". Entonces comencé a abrirme camino hacia esa luz. comenzando con el evangelio de Lucas. que apuntara a la luz en vez de las tinieblas. y me prometí a mí misma que leería un capítulo por día. no le echo fuera". sino en mi espíritu. "Antes de juzgar. cuando estaba tramitando mi divorcio. Me gustó especialmente su manera positiva y feliz de hablar. que duraba media hora. Dios. por salvarme. Eran mis pecados los que lo habían llevado a la cruz. Casualmente. había pedido una Biblia en Sears Roebuck. Fui y abrí el cajón de mi armario. gritando. Casi inmediatamente. La miré. "No me digas que crees en la sanidad por fe". Dios. Kathryn Kuhlman . Él había muerto porque me amaba. Dios podía sanarla. me inundó la comprensión profunda de la verdad. le dije con voz llena de sarcasmo. me dijo. Empecé a pasar más tiempo en oración. Me gustó lo que escuché. Un día. Era una nueva criatura." En ese momento volví a la vida. Una tarde mi vecina me preguntó si alguna vez había oído hablar de Kathryn Kuhlman. un gozo y una sensación de bienestar me inundaban interiormente. ¿por qué no sintonizas tu radio en KFAX?" Confié en ella. Sentada en el sillón verde del living. ni siquiera si estaba en la Biblia. Muchos años antes. ahora era como el Sol. En ese momento pensaba que me daría suerte tener una Biblia en la casa. también puede sanarte. y luego. después de escuchar la transmisión. de mi subconsciente. de alguna forma sonaba cierto. Este tiempo se convirtió en una parte del día muy importante para mí. Yo había nacido de nuevo. después de almorzar. saltó un versículo del pasado a mi mente. "Oh. llorando y riendo al mismo tiempo. Ahora sé que moriste por mí. pero no estaba en mi estómago. Yo necesitaba oír una voz positiva.61 Nada es Imposible para Dios te ama. y al día siguiente volví del hospital con tiempo suficiente como para escuchar la emisión de las 11:00. Pero una y otra vez. leía el capítulo de la Biblia y oraba antes de que Teresa volviera de la escuela.

lo único que debía hacer era esperar. Sé que Dios está con ella. nos advirtieron." oré. La úlcera (del tamaño de una mano) en la ingle de Nanci estaba secándose." Junto con esta. Los médicos diagnosticaron escarlatina. Pero decidí confiar en su Palabra. "Padre." Kathryn Kuhlman . "Ella no está bien". ¿no decía la Biblia que todas las cosas son posibles para Dios? Me aferré a eso. pero teníamos que limpiarla tres veces por día con agua oxigenada. sin importar lo que los demás dijeran. todos: los médicos especialistas. que podían causar síntomas similares..62 Nada es Imposible para Dios En los días siguientes leí el evangelio de Lucas y empecé Juan. con los ojos llenos de lágrimas. decían que Nanci moriría. Era pequeña como un grano de mostaza. le decía yo.. y conmigo. si es que sucede. Aquí estaba. Después de seis semanas Nanci pudo moverse un poco en forma más independiente. "Por primera vez sé que podré aceptar su muerte. Las cosas comenzaron a mejorar. la leucemia será más fuerte que las drogas. y no lo comprendía. "Desearía poder creerlo. Si tienen muchísima suerte." "Desearía poder creer eso". Para Woody la situación era muy difícil de soportar. Creo que serás fiel a tu Palabra.. que pronto se extendieron a toda la boca. debíamos atarla de manos y pies a los bordes de la cuna. No podía evitar ver el gran cambio que se había producido en mí. aunque no lo entendiera. mis amigos que habían perdido a su hijito. pero allí estaba. complicada por las drogas que le estábamos dando. tomé la Biblia y leí el sexto capítulo de Juan. creo que Dios la sanará. tienes que controlar esto". pero seguía siendo una niñita enferma. quizá llegue a vivir un año y medio más. las encías y la garganta. Una enfermera venía dos veces por semana para ayudar. Dios tendría que darle nueva sangre y una nueva médula para sus huesos. Pero después de eso. decía Woody.." "No lo entiendes". Pero. Cuando Nanci muera. ¡Él sanaba a todos! Parecía tan imposible. tan asombrosa que yo estaba segura de que nadie lo había comprendido antes. Vengo a ti con esta necesidad. Tomé la decisión de confiar en Él. Después de cinco semanas los médicos nos dejaron llevarnos a Nanci a casa. Pero dentro de mí había una fe que surgía como una fuente en el desolador desierto de mi vida. "tú has prometido que al que viene a ti. y colocar una bombilla eléctrica encendida a corta distancia de la úlcera. "Y no mejorará. Un mediodía. después de escuchar el programa de la señorita Kuhlman en radio y de orar.. vas a quedar verdaderamente destrozada. En ningún lugar del Nuevo Testamento se decía que un enfermo hubiera venido a Jesús y Él lo hubiera rechazado. me advertía. Aún más. ese versículo: ". Yo sabía que era tan imposible para mí creer que Nanci sanaría. "Querida. para secarla. no le echarás fuera. no le echo fuera. Luego de la limpieza. Ahora. No había esperanza." Los primeros días de Nanci fuera del hospital fueron terribles. Dos días después de traerla a casa le salieron úlceras sangrantes en los labios. aunque no tuviera sentido.al que a mí viene. "No podemos engañarnos todos de esta forma." Fue así de simple. vino otra revelación. como hablarle a la montaña y ordenarle que se echara a la Bahía de San Francisco..

Cuando supieron que llevaríamos a Nanci al culto con Kathryn Kuhlman. y miré hacia arriba. La mujer que hacía las reservas de viajes nos informó que el boleto de avión ida y vuelta a Los Ángeles costaría setenta dólares. en caso de que lográramos reunir el dinero. Una y otra vez vi el mismo marcador. había sido la niñera de Nanci desde que ella era una bebita. quisieron apoyarnos en oración. reuniendo dinero para comprar boletos de avión. Camino a casa. diréis a este monte: Pásate de aquí allá. incluyendo dos de Kathryn Kuhlman: Creo en milagros y Dios puede hacerlo otra vez. Cuando finalmente logré controlar el llanto. así que le quité los zapatitos a Nanci y le pedí a Woody que los tuviera. el mes siguiente. Salí de la autopista en Dixon Landing. Miré hacia la montaña y sonreí en medio de las lágrimas. "Sal de mi camino. yendo por la autopista Nimitz hacia el sur. Nanci va a ser sanada. buscando un pañuelo de papel. Ellos también creían que Dios la sanaría. pensando en llevarla hasta Los Ángeles para asistir a un culto de milagros de una mujer que yo jamás había visto. donde se habían reunido más de cien jóvenes para participar del estudio bíblico. El martes siguiente llevé a Nanci a la casa de Janet. se reunirían en la casa de Janet para orar y ayunar. Acordaron que el domingo en que nosotros iríamos a Los Ángeles. Un grupo de adolescentes llamado Vida Joven se reunía en el hogar de Janet los martes por la noche. Janet. estiré la mano hacia el otro asiento delantero. pero aquí estaba su madre. fui a una librería cristiana en Fremont. comprando libros. ¿Qué clase de tonta era yo? Todos decían que Nanci era incurable. Salí de la calle. Al hacerlo. Nos guiaron hasta unos asientos en la planta baja. sin fijarme en el versículo bíblico que estaba impreso en la parte de atrás. La semana previa a nuestra partida hacia Los Ángeles. pero ella dijo que nos incluiría en la lista de junio.63 Nada es Imposible para Dios Una tarde mi vecina me llamó por teléfono para contarme que Kathryn Kuhlman estaría en Los Ángeles para realizar un culto de milagros. Una amiga me había mencionado varios libros que quería que leyera. Era más de lo que podía soportar." (Mateo 17:20). También me dio un número telefónico donde podría pedir información. una adolescente que vivía cerca. Hacía calor cuando llegamos. llorando. Entonces leí el versículo que llevaba escrito. Mientras estaba allí miré algunos marcadores plásticos buscando uno para señalar las páginas en mi Biblia. montaña. y se pasará. Nanci había estado muy inquieta en el avión. Yo no tenía ese dinero. Allí estaba la montaña. el cordón del marcador que había comprado se enredó en mi mano. No pude creer lo que veía. repentinamente me invadió una sensación descorazonadora. "Si tuviereis fe como un grano de mostaza. irguiéndose amenazadora ante mí." Apenas podía yo abarcar la inmensidad de la multitud que esperaba en el auditorio Shrine. Me puse a llorar. Kathryn Kuhlman . No había dormido ni un minuto y se doblaba y se retorcía mientras ocupábamos nuestros asientos. hasta que lo compré. Woody también estaba incómodo. y nada os será imposible.

"¿Por qué no la sacas a caminar un poco?". Con una mezcla de vergüenza y enojo. El ujier apareció nuevamente. Minutos después comenzó a lloriquear de nuevo. tendrá que llevar a la niña afuera. pero el ujier me hizo un gesto directo con su índice. más furiosa estaba y más gritaba y se retorcía Nanci. yo también había venido desde muy lejos. Nanci tenía ya casi dos años de edad y era bastante pesada para cargarla. "¿Qué necesita?". Fui hacia el baño de damas. y este apuesto joven griego que acariciaba el piano como si fuera un ángel acariciando un arpa. me preguntó." "¿Sacarla afuera?" exclamé indignada. que se inclinaba hacia nosotros. hasta llegar al pasillo. Él asintió. Pero yo era la que quería ver a Kathryn Kuhlman." La reunión comenzó. Está incomodando a las demás personas. "Esta es una reunión cristiana". Nanci se echó a llorar. Por los movimientos que se percibían desde el auditorio me daba cuenta de que seguramente había empezado la parte de las sanidades en el culto. mientras yo estaba aquí afuera. "Señora. Kathryn Kuhlman . Entonces volví a mi asiento. Murmuré entre dientes. "Ni siquiera se puede asistir a un culto de sanidad con una niña enferma sin que a una la echen. seguramente será otro día. Nosotros habíamos ahorrado dinero. "Hemos estado ahorrando dinero durante dos meses para venir hasta aquí. Cuanto más andaba. Finalmente me senté en los escalones. "pero no creo poder soportar quedarme sentado en un culto que dure cuatro horas. ¡Linda reunión!" Caminé por el hall con Nanci en los brazos. sugirió. salí pisando pies y chocando con las rodillas de las demás personas. estaba sentado cómodamente en la reunión. "si la sanas. Durante los momentos más quietos. dijo él. "muchas de estas personas han hecho muchos sacrificios y han venido de muy lejos para llegar a esta reunión. Woody tenía sus zapatitos. ¡y usted me dice que salga!" Miré a Woody. porque estando aquí en el hall. Y Woody. Dios". Me encanta la música. me fascinó. Pero a Nanci nada de esto le interesaba. Estaba radiante de gozo." Bueno. Seguí caminando de un lado a otro del hall. me mordí los labios y salí tambaleándome entre la gente que estaba sentada junto a nosotros." Y me di por vencida. que ni siquiera deseaba estar aquí. Estaba furiosa. pero caminé de un lado a otro con ella en brazos hasta que se calmó. salí hacia el hall. "Luego puedes traerla otra vez. cuando Dino acariciaba las teclas del piano como con una pluma. y me dirigí nuevamente hacia el hall. y yo no quería que mi niña pisara el piso sucio. así que tomé a Nanci. En ese momento una señora de mediana edad cruzó el hall." dijo. No era justo. ni siquiera podrás vernos. Estuve a punto de discutir. "Señora. refunfuñé ante un hombre que estaba parado junto a la puerta. Entonces la señorita Kuhlman presentó a Dino." A punto de gritar de ira. "Bien. Esta vez no fue muy amistoso. como diciendo: "¡Afuera!" No quise causar un escándalo. Inmediatamente vi a un ujier parado en el pasillo. y el magnífico coro comenzó a cantar. Siguió retorciéndose y gimiendo.64 Nada es Imposible para Dios "Tú estarás muy bien". Tendrá que sacar a la niña afuera.

Te doy toda la gloria." "Leucemia. hay mucha actividad allá adentro".. "Sabe. Me había prometido a mí misma que no tendría reacciones emocionales. Nanci. y mientras ella estaba allí." Luego comenzó a agradecer a Dios. "Y no puedo entrar a la reunión porque grita y molesta a los demás." "Alguien en la parte alta del auditorio está siendo sanado de un problema de columna. que había estado luchando y revolviéndose en mis brazos." El rostro de la mujer se iluminó. Empecé a llorar. "Voy a volver a mi asiento". Entonces lo supe." ¡Leucemia! Las distracciones casi me habían hecho olvidar el motivo principal por el que estábamos allí. Yo apenas podía creer lo que veía." Oh. Alguien está siendo sanado de una seria afección en la cadera. Había una larga fila de gente que subía por ambos costados de la plataforma. Kathryn Kuhlman . este lugar está lleno de locos. "Querido Jesús. Todos testificaban que habían sido sanados. Muy fuerte. Ella tenía la suficiente fe como para creer que Nanci sanaría. "Gracias.65 Nada es Imposible para Dios Hice un gesto señalando a Nanci. que se retorcía y chillaba en mis brazos. pero por debajo de sus lentes se veían las lágrimas. Comenzó a decir una y otra vez: "¡Aleluya!" ¿Aleluya? ¿De dónde había sacado esa palabra? De nuestra casa. alabando a Dios. Lentamente mi amargura y resentimiento comenzaron a disiparse. "Leucemia. Estaba con la mirada fija hacia adelante. "Ella tiene leucemia". Y yo no le había oído decir a nadie esa palabra en la reunión. por sanar a esta niña. Esta vez noté que sus pies no se habían movido. "¿Por qué no viene y se queda junto a esta puerta? De esa forma podrá ver. Señor. mi propia semilla de mostaza de fe comenzó a surgir otra vez. y si la niña comienza a quejarse otra vez. Alguien está siendo sanado de leucemia en este momento". Una vez más pasé por sobre pies y rodillas y aterricé junto a Woody. reclamamos la sanidad de esta criatura. Pero no podía negar el gozo y el amor que brotaban de esa mujer. Nanci me dio un puntapié en el estómago. Era Nanci. Me dolía la espalda de sostener a Nanci. pensé. se aquietó. Minutos después Nanci estaba dormida en mi regazo. Tenía la cabeza colocada en el hueco de mi codo izquierdo y su cuerpo estaba pegado al mío. Escuché mientras la señorita Kuhlman anunciaba las sanidades que se producían en todas partes del auditorio. Estiré la mano y le sujeté los pies para que no me pegara de nuevo. el vocabulario de Nanci había estado limitado a "mami". pero entonces lo sentí otra vez. sin aviso previo. "Una cadera. Fue un poderoso golpe desde dentro de ella que había sentido contra mi estómago.. Miré a Woody. Hasta entonces. y "no". Repentinamente. seguramente no. puede volver al hall. "papi". repetía la señorita Kuhlman. y estaba cansada de que toda montaña que se interponía en mi camino me sacudiera a su antojo. "quema". le dije a la mujer que estaba a mi lado. dijo ella. con sus manos en alto. No quería llorar. El golpe había partido del interior de su cuerpo. le dije. aunque Nanci fuera sanada. Te alabo por curarla. Pero no podía evitarlo. Señor.

Solo el tiempo dirá si la sanidad es real o no." "zCree usted que ha sido sanada?". "Es tan difícil creer algo cuando nunca antes lo hemos visto. Estaba roja. Jesús. "Porque nunca lo he visto suceder". dura. "quisiera creerlo de todo corazón. Kathryn Kuhlman .. Pero desde que Nanci fue sanada. la sanidad operada en nuestro hogar y en nuestras vidas ha sido aún más milagrosa. dijo ella. pero no había forma de detener mis lágrimas de gozo." "Por qué no lo cree. Al ponerme de pie para salir. ha sucedido. dije. "LQué sucede?". "No hay examen que pueda comprobarlo ahora. Woody recibió a Cristo como su Salvador personal y ambos hemos sido bautizados en el Espíritu Santo. sentí una calidez y un cosquilleo que me recorrían por entero. Día tras día el color de Nanci mejoró. le dije: "Sin embargo. No hay rastros de la enfermedad en su cuerpo. que alguna vez estuvo a punto de ser destrozado por el divorcio. el tiempo lo dirá". cubierta de transpiración. dijo ella con voz dubitat. respondió. Usted lo entiende. El hecho de que usted nunca haya visto moverse a una montaña no significa que no pueda ocurrir. lo único que podíamos hacer era llorar. La situación en nuestro hogar era como una cadena montañosa. y luego noté que sus ojos se llenaban de lágrimas. Aunque la sanidad de Nanci ha sido maravillosa. ahora ha recuperado el orden divino. Dejamos de administrarle las drogas. Ya no pude contenerme más: "Oh. Todos los exámenes realizados en los últimos cuatro años han resultado negativos. un órgano vital que juega un papel importantísimo en su enfermedad. "Bueno". pregunté." En el camino de regreso al aeropuerto. Le conté todo. quise saber. Al mismo tiempo. generalmente muy pálida. Ella escuchó pacientemente. "el lugar que usted me describe. ¿no es así?" Por supuesto que lo entendía." La doctora O'Brien palmeó a Nanci en la espalda. entonces?". Hablando de montañas que debían moverse del camino.66 Nada es Imposible para Dios Miré su cara. Gracias. rocosa." El tiempo ha probado que era real. "Si ella es sanada. Yo sabía que tenía razón. "Oh". Woody me advirtió que no me entusiasmara demasiado. gracias. Algo sucedía muy dentro de su cuerpo. ¡Una montaña de milagros! Y todo comenzó con una fe tan pequeña como una semilla de mostaza. Recobró la vitalidad y el apetito. es el lugar donde está ubicado el bazo. dijo sabiamente. Nuestro hogar. Pero ahora yo tenía ojos para ver lo que no había visto antes. El martes siguiente fuimos a ver a la doctora O'Brien para que examinara a Nanci como lo había estado haciendo con regularidad. afiebrada.. tomándome del brazo. de dónde provino el golpe.

Cada paso me provocaba espasmos de dolor en las rodillas y las caderas. Canadá. fue sanado. ¿Por qué no vas a Pittsburgh tú también? Quizá te sanes. y este invierno había sido el peor de todos. Yo siempre esperaba malas noticias. Tomé el rosario y finalmente llegué al teléfono. era una católica romana de sesenta y ocho años de edad que nunca había entrado a una iglesia protestante.67 Nada es Imposible para Dios CAPÍTULO 7 ¿ES ESTE UN AUTOBUS PROTESTANTE? Marguerite Bergeron No pude contener las lágrimas al contemplar el precioso bordado que esta mujer de Canadá me había entregado. ¡Fue sanado! ¡Puede caminar! ¡Puede agacharse! ¡Ya no sufre más de artritis!" "¿Cómo es eso?"." Yo había oído hablar de Kathryn Kuhlman y hasta había visto su programa de TV. que vive en Ottawa. dijo: "Mamá. Los médicos habían soldado varios discos de su columna. dijo entusiasmado Guy. como yo. hasta morir. ¿conoces a Roma Moss?" Yo conocía bien al señor Moss. caminando con dificultad hasta la mesita del teléfono. le pregunté. es el orgulloso poseedor de una medalla que le fuera entregada por el Primer Ministro de Canadá en ocasión de su retiro después de servir durante cincuenta y un años en el servicio postal de su país. Ontario. "que no deje de sonar antes de que yo llegue. Estaba muy enfermo de artritis. Mientras estaba allí. Hacía veintidós años que sufría de artritis paralizante. Después de años de escuchar decir al médico: "Usted no mejorará. no para mí." oré. Marguerite y su esposo tienen cinco hijos y veintitrés nietos. solo se pondrá peor". temiendo lo peor. pregunté secamente. En nuestro pequeño departamento en los suburbios de Ottawa sonaba el teléfono. Nunca pensé que pudieran ser buenas noticias. "No. la voz de Guy resonó feliz en el tubo. "El señor Moss no murió. Durante veintidós años había sufrido de artritis paralizante. mamá". Aún el simple hecho de cruzar el living para contestar el teléfono era más de lo que podía soportar. que apenas podía caminar. creía que todos los enfermos empeoraban automáticamente cada vez más. El intenso frío canadiense había endurecido mis articulaciones de tal forma." Hice un esfuerzo por salir de la mecedora y me apoyé en la pared para lograr equilibrio. La señora Bergeron. Su esposo. mamá". tan grave que no podía mantenerse en pie durante más de diez minutos. "Querida María. pero siempre había pensado que la sanidad era para los demás. Hasta lo dije en voz alta: "¿Está muerto?" Es extraño. ¿Por qué él se sanaba cuando el resto de nosotros tenía que seguir viviendo en el dolor? "Fue a Pittsburgh. No había podido salir de la casa. "Fue a un culto de Kathryn Kuhiman. "Oh. En vez de alegrarme. Madre de Dios. ahora que lo pienso. No podía agacharse. "¿Pasó algo malo?". Kathryn Kuhlman . que vivía en Brockville. discapacitado por una afección cardíaca. Mi hijo Guy. me sentía amenazada. Cada puntada era un acto de amor. así que tampoco podía sentarse. porque había sido dada por manos que alguna vez estuvieron doblados y deformados por la artritis.

Al día siguiente. "Pero antes de que nos reserves lugar. apenas podía creer lo que oía. Yo no me sentía bien. Finalmente accedí a ir. criado en un ambiente católico francés y yo. Dolía demasiado. ¿Qué era todo eso que dicía de la sanidad? ¿Acaso Guy creía que sabía más que los médicos que habían dicho que yo no tenía posibilidad de curación? Sacudí la cabeza. Traté de recordar los tiempos en que mi cuerpo era joven y ágil.68 Nada es Imposible para Dios yo estoy demasiado enferma como para salir de la casa". Era tan comprensivo. llorando. con dulzura. no hagas ninguna reserva". Eramos tan correctos. Una noche. dije. "Pero son casi mil kilómetros". sentada en la semipenumbra del cuarto. "No. Era la historia más fantástica que me hubieran contado jamás. dije. Ahora yo no soportaba que Paul me tocara las manos." Colgué y volví trabajosamente hasta mi silla. El solo hecho de estar de pie junto al teléfono hablando con Guy me hacía sentir débil. Guy. Ese dolor hacía casi imposible que alguien me llegara al corazón. "No sé si podré soportar todos los baches y problemas del camino. él. Ya no recordaba ningún momento en que no hubiera sufrido dolor.. Durante un largo rato estuve allí. Pero algo en él siguió insistiendo. de una forma que me llegaba al corazón. suspiré. su corazón había quedado rodeado de fluido. sin esperanzas. Recordaba cuando Paul y yo nos enamoramos. había jugado con mis nietos durante el cumpleaños de uno de ellos. Mi cuerpo estaba deformado e hinchado por la artritis desde hacía mucho tiempo. y dijo que arreglaría todo para que yo pudiera hablar con el señor Moss. porque era anciana y el dolor era muy fuerte. y hermoso. y al día siguiente llamé a Guy. como un viejo roble en la cima de una montaña rocosa. y hasta dijo que quería ir conmigo. que vivía cerca. hacía algunos años . Recordaba que. que tenía que ir por todo el cuarto tocando las manos de la gente y adivinando quién era cada uno. "Déjame que llame y te reserve un lugar". Pero Paul me alentó para que fuera a Pittsburgh. se paró en Kathryn Kuhlman . rogó. Para probarlo. dijo. así que estaba parcialmente paralizado. "¿Cómo podría hacer ese viaje tan largo hasta Pittsburgh?" Guy me contó sobre un autobús contratado especialmente que hacía el viaje entre Brockville y Pittsburgh todas las semanas.” Paul asintió. Quiero ver con mis propios ojos que está sano. protesté. él tocó tímidamente el dorso de mi mano. Esto le afectaba las piernas. y lentamente entrelazó sus dedos con los míos. "Tu padre irá conmigo". doblados como garras. Él me identificó a mí inmediatamente porque mis nudillos estaban terriblemente hinchados y los dedos. Una señora llamada Maudie Phillips le había reservado un lugar para que él pudiera viajar de Brockville a Pittsburgh. "No podemos perdernos ninguna oportunidad’. Esa noche le conté a Paul sobre la llamada de Guy. Estaba vieja y llena de nudos. mientras escuchaba al señor Moss. Le gustaba acariciar mis manos suavemente. Allí había asistido al culto de Kathryn Kuhlman en la Primera Iglesia Presbiteriana." Guy estaba feliz. "Hablaré con tu padre y te contestaré mañana por la noche. con mi familia católica escocesa. y había sido sanado. quiero ver al señor Moss. Habían atado un pañuelo alrededor de los ojos de un niñito.. Desde que mi esposo se había retirado del servicio postal.

Tragué saliva. como para que también el sacerdote lo sepa. había estado obviamente enfermo. Ahora el señor Moss me decía que había sido sanado en una iglesia presbiteriana. sollocé. Corrió. Yo había sido católica durante toda mi vida. "¿Crees que debemos contarle al sacerdote?". Mis manos estaban dobladas y rí das sobre el montón de pañuelos de papel que h la tomado la noche anterior. Pero esa mañana. Desde que yo era pequeña se me había enseñado que entrar a una iglesia protestante podía hacerme perder la salvación. No puedo caminar. En Canadá. Pero no había forma de negar lo que le había sucedido al señor Moss. hacía que sintiera como fuego líquido corriendo por mis huesos. mamá". tratando de que no e cerraran por completo. protesté decididamente. Con mis lágrimas mojé la almohada. Nunca el dolor había sido tan extremo. Guy hizo las reservas. lo más increíble era que había sido sanado en una iglesia protestante. "Querida María. contenía la respiración. y ni siquiera podía enjugármelas. pero ahora estaba perfectamente sano." "No puedo ir. Paul salió del baño y se acercó a la cama. Inténtalo. Ninguna oración podría hacer que se abrieran. "No puedo ir". El solo pensarlo era casi más de lo que yo podía soportar. estaba convencida de que debíamos ir. por la intensidad del dolor en las ma nos. Tienes que levantarte. Hasta vivir me duele. Este es su castigo por haber pensado en hacerlo. no". ¿podrá esto ser así? ¿Ama Dios a los protestantes. Cuando me dolía el pie o la rodilla. cuando yo era niña." "Debes levantarte. casi con firmeza. El autobús partiría el jueves por la mañana. Cada articulación ardía. En mis sesenta y ocho años de vida." "No es así. cualquier contacto. las relaciones entre católicos y protestantes eran tan tensas que a veces parecía que iban a entrar en guerra. Antes. "Dios no quiere que te dejes morir aquí. rogó Paul. El jueves por la mañana Paul se levantó temprano. ¿Qué pasaría cuando nuestros amigos católicos supieran lo que habíamos hecho? Pero aun así. también?" La sola idea me hacía estremecer. Lo único que pude hacer fue recostarme nuevamente en la cama y llorar. Pero esta mañana. Para mí. saltó y giró la espalda en todas direcciones para mostrarme que sus huesos y articulaciones estaban como nuevos. se inclinó y tocó el suelo. mamá".69 Nada es Imposible para Dios medio del cuarto. y siempre que pasaba frente a una. "Dios quiere que te sanes." Esto pesaba mucho en mi conciencia. No puedo hacer nada. Pero cuando traté de levantarme. inténtalo. a veces me hacía masajes para disipar el dolor. Por favor. cualquier movimiento. En ese momento deseé morir. me preguntó Paul. Iríamos a Pittsburgh. nunca había entrado a uno de esos lugares. "Ya bastante malo es que Dios sepa que estamos yendo a una iglesia protestante. sin saber qué hacer. Ni siquiera puedo salir de la cama. "Oh. el dolor era intenso en todo el cuerpo. grité de dolor. "Dios no quiere que vaya a esa iglesia. Generalmente el dolor de la artritis se hacía sentir en un lado u otro." Kathryn Kuhlman . Él no te haría algo así. dijo Paul. apreté los dientes y asentí ante mi esposo.

dije. casi imposible. "Sería indecente. "Sigue tratando. pero una iglesia diferente de cualquiera de las que yo conocía. Pronto comenzaron a cantar. representante de Kathryn Kuhlman en Ottawa. respondiendo preguntas. protesté. yo la hacía detener. la señora Phillips comenzó a ir de un extremo a otro del pasillo. y la señora Phillips. Luego luchamos por abrir mis manos. "Sigue tratando. "Al autobús no le importa si usted es protestante o católica. lloré. A Jesús tampoco. Tenía muchas preguntas. y sentí que me entendía. y finalmente estuve lista para salir. me hacía llorar de dolor.70 Nada es Imposible para Dios Mover cada articulación era como romper hielo en una corriente. aunque tenga que llevarte en brazos. Empecé a llorar otra vez." Pero Paul siguió alentándome. "pero no puedo darle la mano a nadie. cada contacto. "¿Cómo puede ser?" La señora Phillips sonrió. susurré." "¿Crees que me iré sin mi faja?". ¿Cómo rezará? ¿Cómo debo rezar yo? ¿Puedo rezar como en mi iglesia?" Kathryn Kuhlman ." Finalmente cedí. Me preocupé. ministrando a las personas. A veces hasta nos dirigen en el canto. Con la ayuda de Paul. junto con el conductor del autobús. Llegamos al auto y fuimos hacia el lugar desde donde saldría el autobús. decía Paul." Guy me escuchó y dijo: "Mamá. "No". vas a subir a ese autobús... "Es un autobús de Jesús. sin ponerme la faja. "¿Es este un autobús protestante?". Nos quedaba un viaje de casi mil kilómetros por delante. rió ella." "¿Sacerdotes católicos en un autobús protestante?". como un pastor que cuida a sus ovejas. El dolor era insoportable. Cuando el autobús partió.. La señora Phillips era cálida. Muchas de las personas que estaban en el autobús ya lo habían hecho antes. Cada paso." "Pero estamos yendo a una iglesia protestante en Pittsburgh". Eso me ayudó mucho. mamá". retrocediendo. me ayudaron a subir. Era como una iglesia con ruedas recorriendo el campo. dijo Paul. Si me tocan.. En el estacionamiento la esposa de Guy nos presentó a la señora Maudie Phillips. la tomé del brazo. y la siguiente vez que la señora Phillips pasó junto a mí." Ella sonrió. "Tendría que haber ido a la iglesia primero. y me extendió la mano. pregunté. amistosa. y ponerme la faja. "Ahora ponte el vestido. "No debemos llegar tarde para tomar el autobús." Vestirme fue terriblemente difícil. hablando. Cada movimiento hacía crujir algo que estaba suelto. Cada vez que pasaba junto a mí. Tendría que haberle confesado este gran pecado al sacerdote. pero moví las articulaciones de un lado a otro hasta que finalmente logré sacar las piernas de la cama. Así no me sentiría tan mal. pero llegué hasta el asiento junto a Paul. mamá". Pero el temor de mezclarme con los protestantes estaba volviendo a apoderarse de mí. me puse en pie. extrovertida. el dolor me haría desmayar. Esta puede ser tu última oportunidad de ser sanada. Yo nunca había escuchado cantar así. Me volví hacia Paul. "Lo siento". Solemos llevar a algunos sacerdotes católicos.

riendo gozosa y sin preocuparme porque me oyeran. no sentía ningún dolor. susurré. repetí." "No necesito ayuda".. "¿Qué está pasando?"." dijo. dijo ella. Bajé los escalones y salí al estacionamiento. Y mira mis dedos. Tenía los tobillos cruzados. me dormí. dijo. como una ola de calor. ¡No podía ser! Hacía años que no podía cruzar las piernas. Paul me miró. "¿Qué dijiste?". "Creo que hay un solo Dios para todos nosotros. que recorría mi pecho y llegaba hasta las piernas.. se estaban enderezando. De alguna forma. le dije. "¡Puedo caminar! Puedo subir y bajar sola esos escalones. sí". Después de cruzar el límite y entrar a los Estados Unidos. Pero. tan comprensiva. La señora Phillips volvió a vernos." En ese mismo momento el autobús salió de la carretera para detenerse en un lugar de refrigerio. sentí algo cálido. "Escucha". Entonces te despertaste. se arrodilló junto a mí. "Mira mis pies". "Pero no le digas a nadie. Yo estaba demasiado entusiasmada como para notar que a él también le ocurría algo. dijo." "¿Imaginando qué?". Los dedos. Parpadeé y miré otra vez. Después de llamarla seis o siete veces para preguntarle cosas como estas. y los dedos se están enderezando como los de una niña. Al principio pensé que lloraba por mí. "Mientras tú dormías." Me levanté y bajé por el pasillo. "Ves. "¿Qué está sucediendo?". Estaba ciego. ¿Por qué no se recuesta en su asiento y deja que el Espíritu Santo le ministre?" Comencé a relajarme un poco. Y creo que estoy sanando. "¿cree usted que hay un solo Dios para todos?" Sentí que los ojos se me llenaban de lágrimas. No sé por cuánto tiempo dormí. dijo Paul. Todavía estaba a medio despertar cuando al moverme vi mis pies. Todos ellos habían significado mucho para mí. "Vamos a detenernos para tomar un café". tan paciente. Ya no sentía dolor allí tampoco. "Algo me pasa". a mi iglesia. Tenía los ojos llenos de lágrimas. No quería deshonrar a mi fe. Entonces miré mis manos. Ya no me duelen las manos.71 Nada es Imposible para Dios La señora Phillips era tan dulce. que habían estado rígidos y doblados. "Déjeme ayudarla con sus pies. "Señora Bergeron. con mi esposo detrás de mí. "¿Algo anda mal. respondí. Kathryn Kuhlman . tartamudeó. pero amo a Dios. susurré." "Entonces simplemente confíe en Él". Pensarán que lo estoy imaginando. había puesto un pie encima del otro. pero después noté que había algo más. yo estaba somnoliento. Y lo más notable. mientras dormía. "Dios la ama. ¡Me estoy sanando antes de llegar a Pittsburgh! ¡Me estoy sanando en este autobús protestante!" Paul se quitó las gafas. a mis sacerdotes. mamá?". tengo los tobillos cruzados. pero Él no puede hacer mucho por usted si usted sigue haciendo tantas preguntas. preguntó Paul. "¿Qué te pasa?". Y no me duele. Fue tan fuerte que durante un minuto no pude ver nada. Sé que solo Dios puede sanarme. Cuando desperté. Recobré la vista. exclamé. ¿cómo explicárselo a esta mujer que transmitía tanto amor? "Oh. pregunté. con una extraña expresión en el rostro. Yo le rezo a María. atropellándose al hablar. aunque no estaba segura de quién era el Espíritu Santo.

" Pasamos la noche del jueves en un hotel en Pittsburgh. El cuarto del hotel estaba a oscuras aún cuando salí de la cama. Paul y yo aceptamos su invitación a subir a la plataforma. Estuve de pie durante tres horas y media a las puertas de la Primera Iglesia Presbiteriana de Pittsburgh. "Señora Bergeron. A las cuatro de la mañana estaba completamente despierta. le había dicho. Mi propia madre murió de esta enfermedad. dije. Nunca había dormido tan bien. por lo que me había traído un banquito para sentarme. como el señor Moss. "Señora Bergeron". me dormí. pastillas para tomar después de las comidas. aunque fuera en una iglesia protestante. La señorita Kuhlman subió a la plataforma y el culto comenzó a desarrollarse en medio de una música gloriosa. Nos habían dicho que la gente esperaba horas fuera de la iglesia hasta que se abrieran las puertas. La noche anterior la señora Phillips me había dicho que sentía que yo había sido sanada en el autobús cuando dije: "Amo a Dios y sé que solo él puede sanarme. Pocos minutos después ella detuvo los cantos y dijo: "Entiendo que hay aquí una señora que viene de Ottawa y que fue sanada en el autobús". No veía la hora de ir al culto de milagros. disfrutando cada momento. Los médicos no podemos hacer nada más que darle pastillas que alivien el dolor. Duelen tanto que no puedo dormir de noche." Y me había dado pastillas.72 Nada es Imposible para Dios Todos se arremolinaron a mi alrededor. Sus dolores de corazón habían desaparecido y se sentía como nuevo. en Pittsburgh. dejé las pastillas en mi bolso. Estábamos muy bien." Él había sido amable pero firme. Y cada vez que tragaba una pastilla. y en el mismo instante en que apoyé mi cabeza sobre la almohada. Pastillas para tomar a la mañana." Ella me citó un versículo de la Biblia: "Y ellos le han vencido por medio de la sangre del Cordero y de la palabra del testimonio de ellos" (Apocalipsis 12:11). sintiéndome más joven y sana de lo que había estado en muchos años. Pero no importaba cuándo había ocurrido. preguntaban. ahora estaba parada durante horas. Estaba hablando de mí. yo no era la persona que había sido hasta entonces. El mes anterior yo había ido a ver a mi médico. Lo único que sabía era que. no hay nada que podamos hacer. No tomé ni una sola. "Mire mis rodillas". Esa noche. tragaba once centavos. Yo había temido que mis piernas no resistirían si tenía que estar de pie tanto tiempo. Hacía años que no podía estar de pie más de diez minutos. Yo olvidé que estaba Kathryn Kuhlman . "Mire mis dedos. Durante más de veinte años había podido dormir solo de espaldas o boca abajo. rogándole que me diera algún calmante para el dolor. Y Paul tampoco. con el banquito en la mano. doblada como un bebé. pero esa noche dormí de costado. Pero finalmente no lo necesité.. sintiéndome rebosar de alegría. Finalmente las puertas se abrieron y la gente se abalanzó a la entrada. "qué le sucedió?" "No sé qué ocurrió". pastillas para tomar a la noche. deseando encontrar a alguien a quien poder darle el banquito. "Pero hace veintidós años que no me siento tan bien..

y repentinamente sentí que me caía. sorprendida de no sentir ningún dolor. y antes de que me diera cuenta. que seguía danzando de un lado a otro. Como no conocía la letra de las canciones. delante de todas esas personas.. preguntó." Volví a mi asiento y comencé a agradecerle a Dios. cayéndose al suelo delante de toda esta gente?" Pero no pude evitarlo. menos yo.. Me alegré de que hubiera un hombre fuerte que me sostuvo antes de que me desplomara sobre el suelo. con voz somnolienta. Yo también quería cantar. llorando y alabando a Dios por mi sanidad. entre lágrimas. Todos sus amigos. "Yo no tuve nada que ver con su sanidad.." Cuando finalmente me acosté. (un verso después que todos los demás). no sabía lo que pasaba algunas veces cuando Kathryn Kuhlman ora por alguien. aplaudiendo y doblándome para tocar el suelo. Cuando los que me rodeaban levantaban las manos para alabar a Dios. aunque creo que eran las tres de la madrugada. llamé a mi hija Jeanne. ¡y no me importaba! Estaba tan feliz. "Llama a todos y cuéntales. Había estado en pie durante veinticuatro Kathryn Kuhlman . Sé que sonaba horrible. "Gracias. ¿estás bien?". me puse a escuchar a la mujer que cantaba junto a mí y a repetir lo que ella decía. rió ella. pensé. gente como yo. "¿Qué hace una mujer grande como yo aquí. Eran las dos de la mañana cuando llegamos de vuelta a Brockville. Solo Dios lo tiene. si él no hubiera estado ahí. cuando salí del auto que nos había traído desde el lugar donde nos dejó el autobús. "¡Fui sanada!" "¿Mamá?". saltando. La gente cantaba. "Oh. Todos lloraban. riendo. eran las cinco de la mañana. Estaba llorando. Usted fue sanada aun antes de venir aquí. como en el autobús. Guy estaba a la puerta de su casa cuando doblamos para tomar nuestra calle. Así que seguí cantando.. mamá!". le dije. que estaban esperando en su casa." "No me lo agradezca a mí". Pero esta vez no me importaba que fueran protestantes. le respondía. Olvidé que estaba frente a dos mil quinientas personas.. muchas gracias. Agradézcale a Él. gritaron... "Gracias". Sentí ese amor especial de Kathryn Kuhlman por toda la gente. Ya no estoy más enferma. ¡solo mírala!". Ella estiró su mano y me tocó el hombro. Por primera vez en veintidós años podía levantar los brazos. Dado que yo fui la primera que subió a la plataforma. levantando las manos. "¡Mírala! ¡Está sana! ¡Dios la sanó!" A esa hora de la noche me puse a danzar en medio del living. Ni siquiera la conozco. Me puse de pie.73 Nada es Imposible para Dios en una iglesia protestante. creo que habría atravesado la plataforma hasta acabar en el subsuelo. tomándome en sus brazos. contestó Jeanne. "¡Oh. "¿Qué dices?" "Ya no sufro más de artritis". Tan pronto como llegué a casa. porque estaba atrasada un verso con respecto de todos los demás. y lo hacía en adoración. Luego me colocó suavemente sobre el piso. no". Yo no tengo poder. yo también lo hacía.. grité por el tubo del teléfono. pero no podía evitarlo. dijo Guy. le dije a la señorita Kuhlman. se arremolinaron a su alrededor. "Mamá. Era como si los cielos se hubieran abierto y Dios mismo me estuviera tocando. "No le preguntes. "¡Estoy sana!".

así que el domingo siguiente les llevé a todos los sacerdotes un ejemplar de los libros de Kathryn Kuhlman. Y Paul también. estás sana. observándome desde todos los ángulos. dijo con voz seria. Como muchas otras personas que viven constantemente bajo un intenso dolor. yo fui a la escuela católica. "Lea esto. cuando estuviste en Pittsburgh. "Eso me convertiría en el hombre más feliz del mundo." Kathryn Kuhlman . "Tendrá que enviar a todos sus pacientes a Pittsburgh. caminando. incurable. Y aunque fuera así. la enfermera me dijo: "Señora Bergeron. "Hey. Luego me tomó las manos y examinó las muñecas y los dedos. tomó el libro y me rodeó con su brazo.. Algo maravilloso ha sucedido en su interior. "No. Y Él lo hizo. El domingo por la tarde. levanté las manos y dije: Jesús. hasta la Iglesia del Sagrado Corazón. Mire las rodillas. No lo supe hasta que oí a mi nuera hablando con Jeanne por teléfono. "Seguro que está pensando: `Bueno. Al día siguiente mi esposo fue al campo de golf con Guy y lo acompañó a hacer un recorrido de cinco hoyos. no creo que esté loca". Cuando entré caminando al consultorio." Tomé mi cartera y le alcancé uno de los libros de Kathryn Kuhlman. creo que temería más por el camión que por ti. doctor". No solo había sanado mi cuerpo. ahora está loca. Dios me ha sanado de mi artritis. "No sólo fue sanada de la artritis. Dios! El Señor ha sido tan bueno con nosotros. Ahora llegarás a ser anciana. Cuando llegué allí.. se asomó: "Mamá.74 Nada es Imposible para Dios horas. le dije.. sino que además." Dios estaba haciendo algo más. vino con su esposa y sus tres hijos a la casa de Guy.. "Ha habido otro milagro". Ahora usted está sana. estaba obrando en mis actitudes." Rió otra vez." Entonces apareció mi nietito de siete años. abuela. "Sé lo que está pensando". pero me sentía llena de vitalidad y fuerza. ¡Mire! Estoy caminando. ¿qué sucedió? Se ve muy bien. sana a mi abuelita'. ya no tendrás que caminar como un pingüino." El domingo siguiente hice que toda mi familia fuera conmigo." El médico se paró en medio del cuarto. Mire mis manos. "no tengo más artritis. le dije." le dije. "Ahora. para ver si yo había sido sanada realmente." Rió y me hizo señas de que entrara otra vez al consultorio. Ya no molesta más. a menos que un camión te pase por encima. otro de nuestros hijos. mirándome caminar por todos lados. No lo entiendo. y después deberá buscar un nuevo empleo. "Su estado era irreversible. Pierre." Una de mis nietas. le dije al sacerdote: "Padre." Yo quería que él comprendiera realmente lo que había pasado. decía. Dos semanas después fui a ver a mi médico. yo me había vuelto gruñona y difícil de soportar. "Mamá." Minutos después el médico entró a la sala de espera.. El rostro de Pierre reflejaba una enorme sonrisa mientras caminaba a mi alrededor. doctor. ver a todos mis pacientes tan bien como usted. ¡Oh.. la pequeña Michelle. la señora Bergeron ya no sufre de artritis.

mi forma extraña de caminar y el hecho de que mis zapatos se gastaban en forma despareja. Viví durante dos años en San Francisco. que comencé a tomar tal como lo habían indicado. Cuando el dolor se volvió insoportable. y me mandaban a la farmacia a comprar más pastillas. . dijo Dorothy. Vivía alimentándome con grandes cantidades de queso cottage. famosos educadores y niños. Representa a artistas importantísimos de la TV. tanto televisivo como teatral. Me cansaba fácilmente y tenía constantes dolores de espalda. que dejan de lado toda su capacidad de actuación y." Dice eso porque esa aparición fue completamente dedicada a Jesús. donde continué mi carrera como modelo y actuando en TV. sacudían la cabeza. y hacía años que sabía que mi salud se estaba deteriorando. que reaccionaba violentamente ante casi todo lo que comía. pero no mejoré. cuentan al mundo lo que Jesús ha hecho por ellos. Después me mudé a Los Ángeles. Durante años arrastré dolores de espalda. Kathryn Kuhlman . enfermedad que parece ser compañera constante de muchos de los que se dejan atrapar por el remolino de Hollywood. Pero los médicos simplemente me miraban. Yo me había graduado en teatro en la universidad. "Hace años que Don y yo estamos en la TV". Don tiene una floreciente agencia de publicidad. modelos y amas de casa. Varios médicos clínicos me observaron y dieron el mismo diagnóstico: "un grave problema estomacal". "Creo en milagros". el cine y el teatro.. conduciendo mi propio programa de entrevistas y de cocina en TV y actuando como presentadora de películas los sábados por la tarde. Ambos son bien conocidos y muy respetados por todos los artistas de Hollywood. y el solo hecho de mirar la comida común me causaba repulsión. una falta total de energía y apetito. Todos han sido tocados por Jesús en una forma especial y testifican del cambio producido en sus vidas. Este fue el caso de Dorothy y Don Otis. Nunca me sentí realmente bien.. que trataba de ignorar. Sin embargo. Dorothy Day Otis dirige una de las agencias de representantes de estrellas más exitosas. que aparecieron en el programa que yo grababa en los estudios de la CBS en Los Ángeles. Pero no podía ignorar a mi estómago. Yo pensaba que era natural sentirse mal. Pasaba la mayoría de los fines de semana en cama. flanes y jaleas. pocos invitados me emocionan tanto como los representantes del mundo del espectáculo. y después de eso inicié mi carrera en la moda y la televisión. fui a ver a los médicos.75 Nada es Imposible para Dios CAPÍTULO 8 LA SANIDAD ES SOLO EL COMIENZO Dorothy Day Otis Entre las personas que vienen invitadas a mi programa semanal de televisión. Algunas veces me preguntaba en voz alta si mis problemas estomacales estarían relacionados con mis dolores de espalda. `pero la única aparición verdaderamente importante fue la que hicimos en el programa de Kathryn Kuhlman. con sinceras lágrimas de agradecimiento. Los médicos prescribieron pastillas. se encuentran médicos y barmans. una nuca rígida.

él le dijo a un colaborador suyo: "Esa es la chica con la que voy a casarme. Harold Chiles. por lo que mi peso normal rondaba los 65 kilos. incluso conseguir el permiso para utilizar la bellísima Mission Inn de Riverside para nuestra ceremonia de casamiento. frente a una cámara o trabajando con gente. No había cura. la salud de Don comenzó a decaer. ambos teníamos mucho éxito en las carreras que habíamos elegido. y yo aparecía con mucha frecuencia en TV.” "Oh. Él y Don creían que los años que yo había pasado en la TV me capacitaban para la tarea. Seis meses después de llegar a Los Ángeles. justo cuando pensaba que estaba aprendiendo a convivir con mis problemas físicos. La agencia de Don crecía a pasos agigantados. pero ya estábamos casados.76 Nada es Imposible para Dios Todas las mañanas me levantaba a las 05:30 para llegar a tiempo para la maquilladora y la peinadora. En 1966.. literalmente me derrumbaba sobre la cama. ¿en serio?". compré su agencia a la sucesión. Después de todo. y poco a poco debió ir resignando toda su actividad física. era disc jockey. comenzó a tener problemas en la respiración. Comencé a evitar todas Kathryn Kuhlman . preguntó su amigo. Al volver. pero nunca iba a la iglesia. mira atrás y dice que éramos "cristianos pésimos". Don tuvo que hacer todos los arreglos. Por las noches. Don. Yo había ido a la oficina de Don por una entrevista para un comercial de TV. y repentinamente me vi dentro del negocio. Yo medía 1. Con mi exigente agenda. A pesar de mi mala salud y nuestra falta total de espiritualidad. comandando una de las agencias de representantes más exitosas de Hollywood. Solo podía respirar en forma entrecortada. y sigo pensando en casarme con ella. Su historia era similar a la mía: actuaba en TV y radio. que es más franco. "Z Cómo se llama?" Don no lo sabía. conocí a Don Otis. Cuando salí.. En ese momento yo era presbiteriana. director de programas. todos los demás que me rodeaban se sentían igual." Un año más tarde yo seguía enferma. sonrió. "Cristianos nominales" es la expresión que yo usaba para describirnos. y ahora era dueño de una agencia de publicidad. después de todos esos años.75. Cuando Chiles murió. "Su nombre es Dorothy Day. Repentinamente. Un examen físico nos permitió descubrir una enfermedad temible: enfisema. Pero comencé a perder peso. Don era metodista. aparentemente. y asistía a la iglesia solo ocasionalmente. Entonces mi propia salud empezó a empeorar. me ofreció trabajo como representante de niños para actuaciones y comerciales de TV. dejar de fumar no cambiaría nada. Don estaba tan desanimado que ni siquiera pensó en dejar de fumar. muy tarde. Entonces. Ni siquiera podía subir la colina que estaba detrás de nuestra casa. Dado que no tenía remedio. como de costumbre. un importante representante de Hollywood. Significaba entrar en un campo completamente nuevo en mi profesión. Mi esposo fumaba mucho desde que tenía quince años. no creía que fuera raro que sufriera dolores constantes y me sintiera completamente exhausta todo el tiempo. Todo el día estaba bajo las luces. y la idea me fascinó. y tuvo que ir a otra oficina para preguntárselo a una secretaria.

. me dijo. cierta vez había caído pesadamente sobre el hielo. sino como amigos que no había conocido antes. Varios miles de personas rodeaban las puertas. Solo mi amor por el trabajo me mantenía en pie. pero el dolor había continuado durante mucho tiempo después. mi pelvis estaba torcida. el doctor Larry Hirsch. Ella nos animó a ir. orando por los enfermos que me rodeaban. Por primera vez en mi vida sentí la presencia de un Dios de amor que se preocupaba tanto que quería tocar a esas personas inmersas en una terrible situación y sanarlas por completo. La enfermera de la universidad me había vendado la espalda. pero yo no los sentía como extraños. aún el queso cottage. Don y yo ya sabíamos que Dios estaba ahí. Aun antes de que se abrieran las puertas. seríamos sanados." Kathryn Kuhlman . y otra vez volví a visitar los consultorios de los médicos. pero sí compré los libros de Kathryn Kuhlman y los leí. y hasta me hicieron llorar. Y aún peor. la nuca estaba tan rígida que no podía dar vuelta la cabeza sin girar con todo el torso. Don y yo asistimos al primer culto de milagros en enero de 1971. Esto explicaba el motivo de algunos de mis problemas: por qué mis zapatos se gastaban en forma despareja. Pero pasaron tres años antes de que cumpliéramos esa promesa. y rápidamente bajé a 55 kilos. Aun para mi ojo inexperto. era obvio que mi columna no llegaba hasta arriba de la espalda. "Mire esto". Había tal amor mutuo. le repetía yo a mi entusiasta amiga. El me hizo un examen preliminar y luego sugirió que me hiciera tomar radiografías de la columna. me resultaba más fácil caer en cama que asistir a las reuniones. aunque me sintiera muy mal. La idea de Dios no me interesaba mucho. porqué tenía rígida la nuca.77 Nada es Imposible para Dios las comidas. me dijo. Pero yo no era sanada. El doctor Hirsch también me dijo que mis problemas estomacales podían deberse a presión sobre los nervios. Volvimos al mes siguiente. En marzo de 1971 fui a consultar a un médico traumatólogo. por lo cual la pierna derecha quedaba dos centímetros y medio más arriba que la izquierda. Ninguno podía ayudarme. "Debería estar en cama". Miraba y caminaba como las momias de las películas de terror. Eran enormemente interesantes. y por qué siempre me dolía la parte baja de la columna. lloré al ver las sanidades. varios días después. tal compasión por los enfermos. Aún ahora me resulta difícil describir lo que sentía mientras esperaba que las puertas del auditorio se abrieran. Parecía un esqueleto. Pero cuando se acercaban los fines de semana. Como si esto fuera poco. me mostró la radiografía. sentada en el auditorio. Allí.. Era como una gran reunión familiar. Todos hablaban y compartían con gozo mientras esperaban lo que sucedería. "Uno de estos días iremos al Shrine". El doctor Hirsch descubrió que los grandes depósitos de calcio en cada vértebra eran indicadores de una artritis en desarrollo. Cuando volví a verlo. Don también los leyó. Yo me obligaba a ir a trabajar. "La mayoría de las personas que están en su situación ni siquiera pueden caminar. Una amiga cercana de Don y mía había estado asistiendo a los cultos de Kathryn Kuhlman. Mis dolores de espalda se volvieron más fuertes. segura de que si lo hacíamos. El doctor Hirsch dijo que quizá ese fuera el origen de mi problema. Recordé que cuando estudiaba en la Universidad de Iowa.

convencida. comenzó a reír al mismo tiempo. preguntó. Usted no come desde hace mucho tiempo. El domingo. Don y yo fuimos a Los Ángeles para asistir al culto en el auditorio Shrine. "será mejor que vea a un especialista. Nos abrazamos. Kathryn Kuhlman . Entonces lo vi. sacudiendo la cabeza y tratando desesperadamente de conseguir aire. de adelante atrás.Su estómago?". Él también lloraba. pero yo no podía hablar. dije con dificultad. "¿Cómo lo sabe?" Yo estaba casi histérica." Sentí que mi respiración se volvía agitada. Él me alcanzó un pañuelo. tratamos de movernos rápidamente para conseguir asientos. "Fui sanada". alguien está siendo sanado de una afección en la columna". aún sollozando. Sin darme cuenta. repentinamente. Ni siquiera lo había pensado. Entonces escuché que ella decía: "Alguien en la parte superior del auditorio fue sanado de un malestar estomacal. "es que estamos más cerca del cielo. Miré al mar de rostros." Desde el comienzo del culto comencé a contarle a Dios todas las cosas que andaban mal en mí. como una manta en un día frío. Dorothy! ¡Giraste la cabeza!" Era cierto. Mis violentos sollozos sobresaltaron a Don." ". Aún respirando entrecortadamente y sollozando. dijo. le dije sollozando. Salí tambaleando y me acerqué a una consejera. y cuando me di vuelta para tomarlo. "Si no hay alguna mejora notable para la semana próxima". "Lo que tiene de bueno estar aquí arriba" dijo Don. a cinco filas de la pared. "Si puedo mover la cabeza. No había dolor. "Y mi estómago también fue sanado." Eso fue un viernes. Las palabras salieron a borbotones. Después de estar de pie frente a la puerta durante más de dos horas. De a ratos. En medio de todo. "Puedo girar el cuello"." La mujer sonrió. pero no podía evitarlo. sé que Dios me sanó del estómago también. "Lo sé". una gran calidez se apoderó de mí. mientras Kathryn Kuhlman predicaba. Entre la respiración jadeante de Don y mi andar lento. La mujer me miró con gran calma. yo volvía a orar. Estaba sin aliento. esperaban para testificar sobre sus sanidades. bajando junto con un consejero. agregó la señorita Kuhlman. como si me faltara el aire.78 Nada es Imposible para Dios Luego midió mis piernas e insertó una cuña en mi zapato derecho. Sabía que estaba atrayendo la atención de todos. y al mismo tiempo comencé a llorar con todas mis fuerzas. con la promesa de volver el lunes para que me hiciera otro examen. comencé a girar la cabeza de un lado a otro. respirando entrecortadamente. me pregunté. Trató de ayudarme. Me tomó del brazo y me ayudó a bajar. casi gritó: "¡Diste vuelta la cabeza! ¡Mírame. Me quedé en la fila. "Además. insistí. No podía contarle qué era lo que andaba mal. Había una larga fila de gente en la plataforma. Mi respiración se aceleró a tal punto que ya no podía controlarla. "iCómo puede saber si se sanó del estómago?" No lo sabía. Al verme. "iDónde está Don?". la nuca se había destrabado y se movía libremente. como si Él no lo supiera. Dejé el consultorio muy desanimada. solo conseguimos dos asientos en la parte de arriba. tratando de descubrirlo.

. me sentía desequilibrada. el día anterior. "Si hay algún cambio. ambas piernas tenían el mismo largo. pero cuando examinó mi columna realmente supo que había sucedido algo. pero respiraba bien. Me puse a llorar. "Vuelva a ponerla. Lo primero que el doctor Hirsch hizo. Para cuando llegamos a casa. y me lancé a relatar con todo detalle lo sucedido en la reunión de Kathryn Kuhlman. Don fue conmigo. continuó. Recuerdo vagamente la voz de Kathryn Kuhlman diciendo: "Esto es solo el comienzo. tomó algún tiempo hasta que pude comprender el cambio. una sensación de calidez me envolvió. no"." Tomó una serie de placas y me dijo que volviera en un par de días. Si no lo hace. dijo. "¿Tiene usted un minuto. Sabía que ahora. al mismo tiempo. Dorothy". cuando miro hacia atrás. Dos días más tarde volví al consultorio. sino en su alma. pregunté. protestó el doctor. y lo llamé a su casa para decírselo. perderá todo lo bueno que ha ganado. Pero como la sanidad física había sido tan sensacional. recordé que no le había dicho que había sacado la cuña de mi zapato. A la mañana siguiente asistí a mi cita con el doctor Hirsch. todo el dolor de mi espalda había desaparecido. "Cuando te fuiste. Dorothy. Después salimos a cenar afuera. Me di cuenta al verlo frente al micrófono.." Pero cuando ponía la cuña en el zapato. Sus vidas cambiarán por completo a partir de ahora".79 Nada es Imposible para Dios "Yo también fui sanado. preguntó: "Qué ha sucedido?" Yo no conocía muy bien al médico y dudaba si debía decirle todo. Kathryn Kuhlman . "Oh. Aunque Dios haya sanado su estómago. me dijo. No sentía nada definido. Luego volvió a medirlas. pero lo único que él decía era: "¡Miren! Puedo respirar". que salió corriendo a subir la colina que estaba detrás de nuestra casa. "Esta no es la misma columna que yo revisé el viernes". más animada para contarle todo. Comprendiendo que no podría obtener mucha información de ninguno de nosotros en nuestro estado de histeria. Don estaba tan feliz con sus "nuevos" pulmones. "Quiero que usted me lo diga"." dijo él. Entonces Kathryn Kuhlman nos llamó a mí y a Don para que subiéramos a la plataforma. más profundo. Apenas me vio. ella puso las manos sobre nuestros hombros y comenzó a orar. y lo siguiente que supe fue que estábamos ambos en el piso. Yo no escuchaba nada. fue medir mis piernas. Sentí que Don me tomaba de la mano. ¡Mira!". ¡Oh. Eran los primeros que yo comía desde hacía mucho tiempo. "Por primera vez en ocho años no tengo que respirar de a poco. respirando profundamente. con el gozo inundándole el rostro. Fue fácil para él darse cuenta de que los músculos de mi estómago estaban relajados. doctor?". esa noche. que la mano de Dios hizo mucho más que sanar mi cuerpo. Entonces noté que podía respirar normalmente. Él asintió. que se había producido en mi interior." Reía y lloraba al mismo tiempo. Esa noche. La señorita Kuhlman quería hacerle preguntas. Algo había sucedido en el interior de mi esposo. No solo en sus pulmones. sin embargo. respondí. Cenamos bifes. "las radiografías lo revelarán. su pierna derecha siempre será más corta que la izquierda. Lo primero que hice fue quitar la cuña de mi zapato. cuánta razón tenía! Comprendo ahora. Tenía una mirada extraña cuando finalmente dijo: "Tienen el mismo largo". solo una maravillosa calidez y una paz que nos envolvía.

Don. Aunque estamos más ocupados que nunca en nuestros respectivos trabajos. Kathryn Kuhlman tenía razón. Don pensó que estaba tratando de evadir el tema. Mi columna estaba perfectamente derecha. "Yo lo sabía". "Solo quería que usted también lo supiera. donde se enseña la Biblia. También dejó de fumar. También había cambiado por dentro. sin embargo. dijo el médico.. "Es lo único que puedo decirte. y ser llenos del Espíritu Santo. Los guardo en mi oficina y se los muestro a toda persona que me visita. y comenzó a hacer cuatro horas por vez. sino porque también cambió nuestra forma de ver la vida. Son más preciosos para mí que un Picasso. Es maravilloso. Luego me dio los dos juegos de radiografías. El simple hecho de que podía respirar era evidencia suficiente para él. así que le preguntó directamente: "Bien. y ambos damos muchas veces nuestros testimonios frente a grandes audiencias. tú sabes que el enfisema no es curable. o no?" "No tienes ningún problema en los pulmones". Mis colaboradores y mis clientes dicen que mi lugar de trabajo es "la oficina feliz". ambos sentimos que somos misioneros que testifican del Señor Jesucristo y la gloriosa experiencia de nacer de nuevo. En realidad. tomados con una semana de diferencia. en su profesión y en sus vidas. Una mejoría del uno por ciento sería algo verdaderamente llamativo. Cuando el Espíritu Santo entró en nuestras vidas. ni oído oyó." El doctor Hirsch no había tenido tiempo de examinar las placas. Pero Dios nos las reveló a nosotros por el Espíritu. Lo más sorprendente era que la pelvis había girado notablemente y se había colocado en la posición correcta. ni han subido en corazón de hombre.80 Nada es Imposible para Dios Comencé a llorar. El médico exclamó: "Yo diría que usted ha tenido un trasplante completo de columna. Mi nuca estaba perfectamente alineada con la columna y el cráneo. El médico se quedó mudo. Pero lo más maravilloso es esto: sabemos que éste es sólo el comienzo de lo que Dios tiene reservado para nosotros: "Cosas que ojo no vio. Sé que eso no se debe al brillante papel amarillo que cubre las paredes. todo cambió. va mucho más allá que la sanidad de la columna o los pulmones. Todos los depósitos de calcio habían desaparecido. dije. ¿qué pasa con mi enfisema?" El médico se aclaró la garganta: "Bueno. Don se hizo miembro de la Fraternidad Cristiana de Hombres de Negocios. Nueve meses más tarde volvió a ver a su médico. Después de un examen físico completo. el doctor empezó a decirle en qué buen estado se encontraba. no solo porque sanó nuestros cuerpos. como forma de agradecimiento al Señor. Don y yo asistimos ahora a una iglesia dinámica. sino a que el Espíritu Santo llena esa oficina con su gozo y me guía en la tarea. La curvatura en "L" de mi última vértebra había desaparecido. ¿tengo una mejora del uno por ciento. Oro por mis clientes y veo que suceden cosas. inmediatamente fue a anotarse en el gimnasio de Beverly Hills. son las que Dios ha preparado para los que le aman.. Kathryn Kuhlman . así que las examinamos los tres juntos." (1 Corintios 2:910). doctor. si eso fuera posible"." "Bueno. en Burbank. Sabemos que Jesús está vivo." El mayor milagro. cosas que solo Dios puede hacer. Don estaba menos preocupado que yo por obtener una prueba de su sanidad.

La señora Otis comenzó un tratamiento al cual respondía con lentos progresos. Cinco días más tarde asistió al culto de milagros de Katrhyn Kuhlman. Tomamos nuevas placas radiográficas de la columna de la señora Otis esa misma semana y de esta forma confirmamos que la curvatura había sido eliminada por completo. y la pierna derecha tenía el largo normal. DR. También el tracto intestinal estaba completamente relajado y había vuelto a funcionar normalmente. La columna está derecha y no hay zonas de presión. al someterse a un nuevo examen. por lo cual se le tomó una extensa serie de radiografías (desde la primera hasta la última vértebra de su columna). y una compresión de nervios a lo largo de los intestinos.81 Nada es Imposible para Dios 14 de abril de 1972 A QUIEN CORRESPONDA: El 3 de marzo de 1971 la señora Dorothy Otis se presentó en este consultorio con quejas de dolores en múltiples zonas de la columna vertebral. en remplazo de las anteriores. LARRY HIRSCH MÉDICO TRAUMATÓLOGO Kathryn Kuhlman . En mis veinte años de práctica profesional. Respetuosamente. Ha habido un milagroso cambio de estructuras.54 cm. Estas radiografías mostraron una doble escoliosis con un acortamiento de la pierna derecha de aproximadamente 2. nunca he encontrado este tipo de resultados de no mediar un extenso tratamiento. Al día siguiente. era como si se le hubiera implantado una nueva columna y una nueva pelvis.

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CAPÍTULO 9 UN VARADO CON FORMA DE DIOS
Elaine SaintGermaine
Eliza Elaine SaintGermaine, cuyo nombre artístico en Holywood era Elaine Edwards, fue una vez proclamada una de las más brillantes estrellas jóvenes de la industria de la TV y el cine. Pero Elaine, como muchas atrapadas en el enloquecedor remolino de la fama y la fortuna, sin darse cuenta, comenzó a buscar la felicidad en Satanás, en lugar de buscarla en Cristo. San Agustín dijo cierta vez que dentro de cada persona hay un vacío con forma de Dios. Un joven drogadicto lo describió como un "hueco de soledad" en lo más profundo del alma de cada criatura. Podemos tratar de llenarlo con todas clases de amores pervertidos, pero ese hueco, ese vacío, está hecho para el amor de Cristo. Ninguna otra cosa puede cubrirlo verdaderamente. Cuando miro hacia atrás y veo mi infancia, creo que mis padres trataban de agradar a Dios. Siempre estaban en la iglesia. Yo empecé a caminar entre los bancos de una Iglesia Bautista del sur en Dearbon, Michigan. Pero todo eso era solamente una "religión de domingos". Mis padres no tenían ninguna fuente de poder personal que los ayudara a transportar los principios que aprendían en la iglesia a sus vidas o a su hogar. Papá tenía problemas con la bebida, y mamá siempre pensaba en forma negativa. Crecí pensando que Dios era igual a infelicidad. En mi hogar el amor se demostraba muy poco en forma física, y mi corazón clamaba por ser lleno de amor. Dado que en mi hogar me lo negaban, lo busqué en otras partes, y a la edad de quince años me casé con un marinero y fui con él a California. Después de que mi joven esposo partiera en un viaje por el océano, descubrí que estaba embarazada. Yo no deseaba tener que sufrir el proceso de asentarme en un nuevo lugar y de criar un hijo al mismo tiempo, así que fui a Michigan nuevamente y me hice un aborto. Al volver a San Francisco conocí a otro hombre, un atractivo capitán de corbeta de la Armada que estaba a bordo de un submarino fuera de funciones. Aún buscando desesperadamente amor, me dejé arrastrar... y me casé con él, aunque ya tenía un esposo. La Segunda Guerra Mundial estaba en pleno desarrollo, y poco después mi segundo esposo fue llamado a embarcarse. Poco después volvió mi primer esposo. Me encontré con él y le dije que quería divorciarme. Él se sintió profundamente herido, pero viendo que yo estaba totalmente decidida, accedió. Pasó casi un año hasta que mi segundo esposo volvió de su viaje por el océano. Me encontré con él en Nueva York, y en nuestra primera noche juntos decidí confesarle toda la verdad, esperando que pudiéramos empezar todo de nuevo, limpiamente. En vez de escuchar mi confesión y mostrarme que me amaba, me rechazó. Enloquecido, hizo anular nuestro matrimonio. Yo continuaba en mi desesperada búsqueda de amor. Lo seguí a Washington, D.C., y le rogué que volviera. Él se negó a recibirme. En Washington conocí a un
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hombre diez años mayor que yo. Hubo otro tórrido romance, y seis meses después estaba casada por tercera vez. A los diecisiete años ya había vivido una vida entera. Había cometido bigamia, me había hecho un aborto, me había divorciado dos veces y estaba casada otra vez. Mi tercer esposo estaba interesado en la actuación. Yo había trabajado como modelo y me ofrecí a ayudar a mantenernos si él quería estudiar. Nos mudamos a Los Ángeles, donde él comenzó a tomar clases de actuación en Pasadena. Él era actor por naturaleza, y pronto fue contratado como protagonista de una exitosa serie de TV. Nuestro matrimonio comenzó a tener problemas casi inmediatamente, porque él comenzó a hacer giras por todo el país, haciendo shows personales. Yo seguía necesitando amor... y aceptación. Dado que él estaba fuera la mayoría de él tiempo, la soledad me superaba. Esta vez traté de buscar satisfacción en una carrera. Yo también me inscribí para estudiar teatro en Pasadena. Tal como mi esposo, yo era actriz por naturaleza. Al terminar los estudios en Pasadena seguí mi carrera en el teatro. Desde el comienzo fui una estrella. Finalmente creí que había encontrado lo que me daría satisfacción, aquello que llenaría el vacío que había en mi interior. Durante un tiempo todo pareció encaminarse. En 1954 tuve el protagónico de la obra Bernardine en su estreno en la costa oeste. La noche del estreno actué frente a más de dos mil personas que se habían agolpado en el hermoso teatro. Fue un suceso arrollador. Cuando yo salía al escenario, la gente no podía quitar sus ojos de mí. Patterson Greene, el renombrado crítico, hizo una crítica de la obra diciendo que era "increíble". Yo representaba el rol de Bernardine a la perfección. Pero Bernardine, como yo misma, no era más que una ilusión. No existía. De pie sobre el escenario, escuchando el rugir de la multitud que me aplaudía y vivaba mi actuación, me sentía irreal, como si no estuviera allí. Pero de todas maneras eso me gustaba, y me bebía los aplausos, los halagos, el reconocimiento y la aceptación que mis fans me brindaban. Lo disfrutaba, lo absorbía todo. Para mí, ser amada y admirada por fans de todo el país era lo máximo que podía desear. Pronto pasé a otro estado de ilusiones. Firmé contrato con Edward Small para protagonizar películas. Él me dijo que me estaba preparando para ser la máxima estrella de Hollywood. Fui protagonista de algunos filmes de Allied Artists, y algunos para TV. Actué en Playhouse 90 y El millonario, y fui coprotagonista de Chuck Conners, en algunos de sus primeros shows. Para mí no era problema trabajar en el set de filmación todo el día y luego tomar un avión para ir a trabajar en algún escenario esa noche. Estaba en la cresta de una increíble ola de éxito. Pero las olas finalmente se deshacían en espuma y burbujas... y siempre volvían al mar. Yo seguía vacía. Una mañana de octubre salí temprano de casa. Ed y yo habíamos comprado una hermosa mansión al pie de las colinas, en LaCrescenta. Mientras manejaba mi propio Cadillac, camino al estudio en Hollywood, comencé a preguntarme: "¿Para qué sirve todo esto? ¿Por qué lo hago?" Estas preguntas existenciales provenían del profundo vacío que había en mi vida. Tenía todo: fama, dinero, un hermoso hogar, un esposo atractivo y famoso... Pero me sentía muy infeliz. Entonces recordé unas palabras de "Tam O'Shanter", de Robert Burn:
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"Pero los placeres son como un campo de amapolas; tomas la flor, su belleza se desvanece; o como la nieve que cae en el río, un momento blanca, antes de fundirse para siempre". Yo me había rodeado de todos los placeres que podían captar mis sentidos. Había convertido la búsqueda de la felicidad en un negocio. Ese día, mientras iba en mi coche hacia el estudio, decidí trazar una línea debajo de todo lo que tenía, y sumarlo. El resultado era cero. Recordé un versículo de mis días de escuela dominical, en la niñez: "Todo es vanidad, como atrapar el viento". Desde ese día en adelante comencé a buscar verdades espirituales. Pero yo no sabía que hay dos fuentes diferentes de energía y poder espiritual. En mi ignorancia, fui en dirección a la oscuridad. Comencé a asistir a un grupo de oración que se reunía todas las semanas en una casa cercana. Pero allí nunca pasaba nada. Era tan falto de poder como lo había sido la religión de mi niñez. Como yo, todos los demás estaban buscando, pero ninguno había encontrado nada. Pasábamos las noches analizando intelectualmente la oración. Cuando nos poníamos a orar, no era real, y nunca hubo respuestas. Todo era vacío, sin significado alguno. Entonces probé con la Ciencia Cristiana, y de ahí pasé a un pequeño grupo que estudiaba las religiones orientales. El sur de California está lleno de personas vacías que corren tras cualquier cosa que les ofrezca esperanza. Un vacío, aunque tenga forma de Dios, atrae cualquier cosa que no esté atada... especialmente los espíritus malignos. Ed se iba de casa durante días enteros, y yo caí en una profunda depresión. Ni siquiera quería salir de la cama. Estaba perdiendo el interés en mi carrera, y pronto me encontré farfullando hasta cuando estaba en el set. "Algo anda mal", le dije a mi psiquiatra cierto día de setiembre de 1959. "Mi carrera ya no me hace feliz. Mi matrimonio no me satisface. Me siento culpable porque tengo todas estas cosas que deberían hacerme feliz y, sin embargo estoy tan mal." Ella me escuchó con atención y luego me comentó sobre un nuevo método de psicoanálisis con drogas que el doctor Sidney Cohen había experimentado en la UCLA. Se trataba de una nueva droga, bastante controversial, que tomada en forma controlada, aparentemente aceleraba el proceso de análisis: cinco sesiones con la droga eran equivalentes a una terapia completa, que generalmente llevaba años. Accedí inmediatamente a probar esta nueva terapia, en la cual debería tomar una dosis por semana. El nombre de la droga era ácido lisérgico: LSD. Yo acababa de protagonizar, junto a Agnes Moorehead y Vincent Price, el film El vampiro, inspirado en un libro de Agatha Cristhie. Aunque en ese momento no creía en espíritus malignos, ahora comprendía que mi rol en ese film no había hecho más que prepararme para los "viajes" de LSD que estaba por emprender. El 19 de setiembre ingresé a una institución privada como paciente ambulatoria. Mi psiquiatra, entuasiasmada con el proyecto, me aseguró que la droga haría que mi mente se expandiera, profundizaría mi estado consciente y sería la respuesta a todos mis problemas. También me aseguró que vendría con frecuencia a verme, para tomar notas y hacer preguntas, mientras yo estuviera bajo la influencia de la droga.
Kathryn Kuhlman

Pero apenas podía arrastrarme por el set y finalmente me desplomé sobre el piso. `viajando" con LSD. y pronto comencé a desmoronarme. generalmente semanas. Tardaba mucho en aprender los papeles. se habían instalado en mi interior. Comencé a tragar toda clase de narcóticos que pudieran hacerme "bajar" de los "picos" que me producía el LSD. Pronto nos "graduamos". Dulcie está en el escenario durante toda la obra. me resistía a obedecer órdenes y aparecía tan drogada que ni siquiera podía leer mis parlamentos. para deleite de los psiquiatras. Empecé a tomar mezcalina (otro alucinógeno). o beber alcohol. Yo nunca había hecho comedias. comencé a preguntarme por qué había aceptado. Pero fue un error terrible y trágico. Todo el terror que había sentido entonces volvió a mí. "podrías llegar a ser una de las más grandes actrices de la escena. ¡Sal de eso!" Yo ya no tenía control sobre mí misma. Nueva México. mi vida se estaba atando en un nudo de confusión que no podía desatarse. En poco tiempo adopté todos los síntomas de los demás pacientes del grupo. encontré una esclavitud peor que todas las que había conocido hasta entonces. y cada día sufría visiones como efectos de la droga. La única forma de liberarme del LSD era tomar otras drogas. mucho más poderosas que mi propia voluntad. "Elaine. dije. Mi psiquiatra estaba encantada: "Oh. Durante uno de esos viajes con LSD reviví un accidente automovilístico muy traumático que había sufrido cuando tenía tres años de edad. que cada vez estaban más convencidos de que finalmente habíamos encontrado la realidad. Durante un año y medio de puro terror. Partiré esta noche en avión." Después de colgar. y yo ni siquiera había leído el libreto. Por fin terminarás de arreglar tu vida". Una directora con la que había trabajado anteriormente me llamó desde Albuquerque. tenemos un problema".85 Nada es Imposible para Dios Naturalmente. Ya no era dueña de mí. "Elaine. que hace el papel principal. Nos psicoanalizábamos unos a otros. Apenas podía funcionar bien en el set de filmación: tenía inexplicables ataques de ira. las drogas desataron todas las fuerzas malignas y demoníacas que alguna vez hubieran entrado a mi mente. ¿Puedes tomar su lugar?" "No hay problema". Pero en vez de arreglarse. Entonces supe que Mi experiencia final con la actuación tuvo extraños toques sobrenaturales. tuve 65: una por semana durante un año y medio. Mi cerebro no paraba de funcionar a alta velocidad. En vez de cinco sesiones con LSD. le creí. pasando de viajes individuales con LSD a terapias de grupo. "Faltan solo dos días para el estreno de Dulcie. hasta tarde en la noche. pero estás arruinando tu vida. me dijo. En vez de libertad. Pronto estuve atrapada en una adicción que duraría doce largos años." me dijo Edward Small. Esto era ridículo. "Puedo hacerlo. En 1961 estuve a punto de coprotagonizar junto con Mickey Rooney la serie televisiva The Seven Little Foys. y Jean Cagney. sacábamos a relucir nuestros odios y nos infectábamos mutuamente con nuestros problemas. Bajo la supervisión de los psiquiatras de la UCLA. por fin estás llegando a la última pieza de tu rompecabezas. aproximadamente doce pacientes nos reuníamos los sábados por la mañana temprano y pasábamos el día. Kathryn Kuhlman . se enfermó. Fuerzas externas.

"Es como una luz cuando ella está en escena". Él Kathryn Kuhlman . "No estás anotando tus bloques". pero siempre había pensado que la luz no podía ser algo malo. no pude soportar la violencia de su ataque. Al día siguiente. a la que asistí. se desató el infierno. tuve una visión. Salí del lugar de tratamiento aún sintiendo esa gran energía nueva para mí. Cuando tomé la droga.. casi como si fuera Dios mismo. Mi esposo vino a verme en la última función. Volví al LSD. En el aeropuerto me estaban esperando para llevarme al teatro para ensayar. Yo nunca había visto tanto odio y tanta ira en un ser humano. Cada vez caía más bajo. Tienes que estar en el escenario durante dos horas y media. Supe que nunca volvería a actuar. Me parecía estar flotando en el poder de esta tremenda energía. como estaba convenido.86 Nada es Imposible para Dios Tenía una sesión de LSD programada para esa tarde. La oscuridad se instaló una vez más en mí. meditando nuevamente en el tema. Nuestro matrimonio. Me dijo. La directora caminaba de aquí para allá. estaba condenado a morir. Durante este tiempo hice cosas que jamás hubiera soñado hacer. para una obra como esta. toma al resto del elenco y hace que la sigan. Me destrozó. Nunca había sentido una energía y un poder tan fuertes en toda mi vida. Aunque yo ya sospechaba que él estaba celoso de mi éxito. Era como si pudiera hacer cualquier cosa. Era la obra más importante que se hubiera interpretado en Albuquerque. drogas por la noche. No solo tomó allí el rol principal. Me daba miedo. como dictar varias clases de actuación en la Universidad de Nueva México. tan espesa que no podía romperla.. sino que también comenzó una relación sentimental con la protagonista femenina. "Es imposible. y en medio de esa luz había un hombre que me decía que saliera de las sombras y fuera hacia él. Esa noche fui al hotel y estudié mis parlamentos durante unas dos horas. Sabía que lo tenía dominado. Comenzamos el ensayo. sin imaginar ni por un segundo que podría provenir de Satanás. que había durado diecinueve años. sonreí misteriosamente." La obra se representó durante dos semanas y atrajo más gente que cualquier otra que se hubiera representado allí. Perdí todo mi coraje. drogas por la tarde. en el ensayo con vestuario. Cuando salí de la sombra y entré a la luz. sentí una gran corriente de poder y energía. El productor de mi esposo lo convenció de que fuera a Nueva York para protagonizar una novela. Los críticos se volvieron locos. Pasé por la oficina de la directora en Los Ángeles. «No podrás hacerlo Elaine". Me sentía como Cenicienta al llegar la medianoche." Pero yo tenía una confianza sobrehumana. y lo leí de punta a punta durante el vuelo a Albuquerque. tenía todo perfectamente aprendido. me decía la directora. Los "bloques" incluyen todos los movimientos sobre el escenario. y luego de terminada esta. Volví a caer en una profunda depresión. Vi un tremendo rayo de luz. "No necesito anotarlos". y cuando volvimos a Los Ángeles. todo el poder y la energía que había sentido. Drogas por la mañana. "Literalmente. habían desaparecido por completo. tardaría al menos tres semanas en aprenderlos. y generalmente. tomé una copia del libreto de Dulcie. escribió uno de ellos.

La antigua búsqueda del amor reapareció. Entonces pude escapar y fui a vivir a un viejo apartamento en Havenhurst. en un intento desesperado por encontrar la verdad para mi vida destrozada. que parecía que nunca podría desenredar la maraña retorcida que era mi vida. comencé a asistir a las reuniones mensuales de Kathryn Kuhlman en el auditorio Shrine de Los Ángeles. Canadá. con el que viví durante dos años. En vez de hacer preguntas. Para esta época yo ya estaba tan metida en el mundo del ocultismo. no como los psiquiatras. me habría matado. Él creía que se podían activar ciertas energías del "exterior" que formarían "triángulos protectores de luz" a mi alrededor. Este hombre abusaba de mí y varias veces trató de matarme. Todo estaba relacionado con Shakti. abandonada emocionalmente y con el espíritu destrozado. psicólogos y psicoanalistas que yo había consultado. Me insistían para que me pusiera en contacto con ellos. Los llamaba "vértices de energía". que entrarían en mi cuerpo y abrirían mi mente a nuevos y más elevados niveles de conocimiento. Parecía que sabía de qué estaba hablando. Este columnista había entrevistado a Kathryn Kuhlman. En un loco intento por escapar de él. no contaminada por los poderes del mundo subterráneo? Fascinada por esta esperanza. y decían que podían sentir toda clase de espíritus que vivían allí. Esto me llevó a clases de astrología. amigo personal de un columnista de un periódico de Toronto.87 Nada es Imposible para Dios pidió y obtuvo el divorcio y se casó con su protagonista. Volví a refugiarme en mi mundo de drogas y soledad. huí en medio de la noche. Hablaba con autoridad. Meses después enfermó gravemente. Comencé a visitar a un psicólogo que estaba experimentando con el ocultismo. Sin embargo. Kathryn Kuhlman . Yo me quedé en California. mi psicólogo nos hacía invocar a ciertos "maestros ascendidos". Si no hubiera consentido en volver a vivir con él. En nuestra terapia de grupo. lo único que hacía era hundirme cada vez más en la oscuridad. pero yo tenía miedo. espiritismo. ¿Sería posible que a pesar del mundo enloquecedor de los demonios y de la oscuridad. espiritismo. A mí me insistía especialmente para que invocara a uno llamado "el Tibetano". que había preparado las sesiones del Obispo Pike. Era una pesadilla. Comencé a asistir dos veces por semana a sus sesiones. que podría darme una gran sabiduría. Uno de mis amigos era un famoso astrólogo judío. Por primera vez sentí un atisbo de esperanza. a la salida de Sunset Boulevard. espíritus que vendrían a impartirnos conocimiento. y mi amigo judío me leyó los relatos de su ministerio. Dos semanas más tarde me encontró. Era el mismo apartamento en que Carole Lombard vivió antes de ser asesinada. Mis amigos ocultistas estaban entusiasmadísimos con el lugar. la energía femenina del dios hindú Siva. hubiera una verdadera luz. John Barrymore había vivido justo enfrente. Yo todavía no había pensado que la energía y el poder podían venir de fuentes que no fueran buenas. ocultismo. tenía resultados. y cursos de ondas alfa de energía cerebral. Me relacioné con un actor y director divorciado. Decidí que me esforzaría por liberarme de todas esas ataduras. Varias veces escuché que ella hablaba en contra de las cosas de las que yo había estado participando: astrología. Y cuando oraba. ella daba respuestas.

Parecía una buena idea para echar fuera los espíritus malignos. Jesús estaba allí. Jesús estaba allí. y de repente. excepto la vida. les dije. tomé un vaso. aplastando mi mano entre el elástico y el colchón. Estaba atrapada. No sabía nada sobre las técnicas de exorcismo. Me volví y vi que el plato estaba dado vuelta sobre el piso. como el interior de un crematorio. Después que se enfriaron las cenizas. Sentí una gran calidez en todo el cuerpo. Una noche. limpiarlo de todos los espíritus malignos. y puse el plato cerca de mi cama. Y decidí exorcizar mi apartamento. En ese momento. sentí una fuerza sobrehumana que tiraba el colchón hacia abajo. Nunca lo había conocido. miles. Estaba como clavada a la cama que se incendiaba. Desde que había estado tan cerca de la muerte. tratando de liberarse de las garras del maligno? Mientras oraba. En febrero de 1972 volví al auditorio Shrine. Era como si todos estos años hubiera habido un hueco vacante en mi corazón. así que les pregunté a mis amigos espiritistas. espolvoreé el "polvo de sangre de dragón" sobre él. sentí una Presencia a mi alrededor y sobre mí. pero no necesitábamos que nos presentaran. ¿Cuántos otros. el fuego explotó literalmente desde la cama. sobre el piso. Estaba en los brazos del mismísimo Padre. millones. esperaba ansiosa el momento de volver allí para estar en presencia del Espíritu Santo. lo llené de agua y fui hacia la cama. Traté de liberar la mano. pude liberar mi mano. Apenas me di vuelta. Algunas veces me acompañaba alguien cuando iba a estos cultos. estarían tropezando en el camino. con un cartel que dijera: "Reservado para Kathryn Kuhlman . los puse en un plato. "Dios. Yo lo había estado buscando toda mi vida. para hacerla más potente. "Quiero hacerlo como dice en la Biblia". y una de ellas fue quemar incienso y mirra (eso sí estaba en la Biblia). pero esta vez estaba sola. Yo había perdido todo. Repentinamente tomé conciencia de la oscuridad en que tantas personas andaban. Después quemé incienso y mirra. Para cuando llegaron los bomberos. comencé a orar por quienes me rodeaban. sentada en la parte de atrás de la planta baja. estaba allí. Me arrodillé y levanté el colchón para tirar el agua al fuego. grité. con un amor mucho más grande que el que cualquier hombre podría darme jamás. escuché un golpe y sentí el olor de otro humo. Esa tarde de domingo. El dormitorio era un montón de carbones.88 Nada es Imposible para Dios Comencé orando por sanidad. entré. el apartamento estaba totalmente destruido. llené el apartamento de incienso y caminé por todas las habitaciones repitiendo el salmo 91 para tener buena suerte y ganar coraje. Me alegré de no tener que explicarle a nadie lo que me sucedía. encendiendo la cortina y las paredes. y comencé a llorar. y salí tambaleando del cuarto hacia el pasillo. ¡La parte inferior de mi cama estaba en llamas! Corrí hacia el baño. ayúdame!". Ellos me dieron toda clase de sugerencias. Supe inmediatamente quién era. Entonces di un último tirón. como yo. Decidí agregarle "polvo de sangre de dragón" a la mezcla. pidiéndole a Dios que me quitara la necesidad de drogarme. Las llamas se extendieron por el cuarto. envolviéndome en su amor. Y en ese momento supe que era amada. Repentinamente.

Era suficiente estar con El. por primera vez en años. Fue así: simple. y todas mis necesidades de amor estaban satisfechas. me abrí paso entre la multitud. Esperaba ansiosamente el momento de estar sola. Esa noche. multitudes de personas que me admiraran. definitivo. Y estoy aprendiendo a dejar que Él luche en mi lugar. ni siquiera les hablo a los espíritus. Ahora Él había llegado. Han vuelto.89 Nada es Imposible para Dios Jesucristo". Sin drogas. La mayoría de mis antiguos "amigos" se alejaron de mí. Comprendí entonces el significado del versículo: "En paz me acostaré. dormí pacíficamente. sin insomnio. Cené tranquila en un pequeño restaurante fuera de la zona más ajetreada. Ahora ya no quería ni necesitaba a nadie más. Simplemente oro: "Jesús. y asimismo dormiré. ¿Puedes venir y echarlos afuera?" Y Él siempre contesta mi oración. Estaba sana. Fui al baño y vacié el contenido de todos los frascos y las cajas de medicamentos en el toilet. Después de que terminó el culto. siempre había necesitado gente a mi alrededor. oh Jehová. Ya no repito ritos de exorcismo. Antes. pero ahora sé que no estoy sola. Fue tan natural arrodillarme para orar. por la noche. después de apagar la luz. absoluto. y volví a mi pequeño apartamento de un ambiente. Ha habido momentos de desaliento y soledad. siento fuerzas malignas a mi alrededor. necesito tu ayuda. Algunas veces. porque sólo tú. Nunca volvería a ser esclava de las drogas. sin pesadillas. Todavía hay momentos de tristeza y tentación. Kathryn Kuhlman . Supe que nunca más volvería a necesitar las drogas. Jesús me ama. Saqué mi cama del diván y la abrí. y tengo que crear nuevas amistades con creyentes. Mis problemas no se acabaron por completo con la experiencia de esa noche. me haces vivir confiado" (Salmo 4:8). para agradecerle a Dios por lo que había hecho.

Texas. En realidad. un importante funcionario de la Cámara de Diputados. Desde 1958 los Gummelt viven en District Heights. Nació en Mobile. Entonces supe que me quedaría en Washington. Como la mayoría de los bautistas. mi padre me regaló un viaje a Washington D. Creía que esos hombres y mujeres habían hablado en lenguas. En ese momento el matrimonio no me atraía. realizado milagros y habían visto recuperarse a los enfermos luego de imponer las manos sobre ellos. Dormía tres horas por noche. Sí..C. Creía que cuando Jesús tocaba a alguien. No es que no quisiera recibir su Espíritu. hoy. donde Walter ha ocupado varios cargos importantes dentro de su denominación. papá había ahorrado lo suficiente para comprar dos boletos de autobús y poder visitar a mi hermano mayor. y a mí me encantaba serlo. el senador Spessard Holland. En 1949. Mi hermano conocía a Truman Ward. y le agradecía a Dios por la manera en que había hablado a los profetas y los apóstoles. sentir su poder o manifestar los dones del Espíritu. Pero por alguna razón.C. recibieron el poder del Espíritu Santo. Es que pensaba que Pentecostés era algo que había sucedido en un tiempo muy lejano.90 Nada es Imposible para Dios CAPÍTULO 10 LA ESCEPTICA DEL SOMBRERO DE PIEL Jo Gummelt La señora Jo Gummelt. Maryland. de Florida. con un sueldo aún mayor. Mi constante esfuerzo por lograr la eficiencia y la perfección me convertían en la colaboradora ideal. Tres días después. A pesar de haber estado enfermo durante casi tantos años como los que yo tenía de vida. Pronto me encontré sumergida en el fascinante mundo de la política.). esposa de un ex pastor bautista. y muchos otros en la iglesia primitiva.. Alabama. y una siesta de quince minutos después de comer una salchicha de quince centavos. El señor Ward me ofreció un empleo. Eso era más de lo que mi padre jamás había ganado en Mobile. había estado dirigiendo un estudio bíblico para mujeres sobre el Espíritu Santo. Pero ya Kathryn Kuhlman . aquellos ciento veinte creyentes que estaban en el aposento alto durante la celebración de Pentecostés. Alabama. me ofreció emplearme como su secretaria por tres mil dólares por año. no comprendía que Dios podía derramar su Espíritu en mí. después de graduarme de la escuela secundaria en Mobile. de la misma manera. y pasé a trabajar para otro congresista. deseaba todo esto. Creía que luego de ascender al cielo. esa persona era sanada. y así me convertí en la estenógrafa más joven de Capitol Hill. quien cursó estudios de posgrado en el Seminario Teológico Bautista de esa ciudad. era reconocida como una de las colaboradoras más importantes del Congreso. en Capitol Hill (Washington D. yo creía que la Biblia es el registro inspirado de la revelación de Dios a la humanidad. que trabajaba en la biblioteca de la Suprema Corte. junto con su esposo Walter. Eso era lo único que necesitaba. estudió en la Universidad Baylor y luego se mudó a Fort Worth. Tuve que llegar a estar cerca de la muerte para recibir la verdad de que podía recibir la vida de Dios hoy.

una congregación nueva de District Heights. Quizá era porque papá estaba continuamente enfermo. y cuando finalmente logré llegar al final de un embarazo. volvimos a Washington. de Georgia. Estos jóvenes de Washington me motivaron a tener una sed nueva: la de ser como Jesús. En su gozo y su testimonio constante. yo quería ver sana a la gente. Mi jefe. Pude conservar mi buena salud durante los primeros años. eficiente. y que mi empleo siempre estaría esperándome. y me sentaba en el banco del piano. y todo lo que emprendía lo llevaba a cabo con precisión perfecta. Mi deseo de convertirme en médica misionera había sido reemplazado por otro: el de ser esposa de un pastor. Inmediatamente volví a mi antiguo estilo de vida: trabajaba hasta horas increíbles. volví a trabajar. trabajé hasta que nació el pequeño Gordon. Walter se graduó antes que yo y luego se mudó a Fort Worth.91 Nada es Imposible para Dios estaba creando patrones de vida y de trabajo que me llevarían casi a la destrucción antes de cumplir los cuarenta años. Walter sugirió que podría ser una señal de Dios para que yo dejara de trabajar. donde se inscribió en el Seminario Bautista. Cuando mi jefe perdió la reelección. el diputado Prince Preston. podría volver a Washington. Kathryn Kuhlman . Después de que Walter se graduó en el seminario. El empleo de tiempo "más completo" que yo podía concebir en ese momento era ser médica misionera. Nos casamos inmediatamente después de que yo terminara mis estudios. las presiones de ser esposa de pastor. leal. en Waco. conocí a Walter Gummelt. además de las increíbles presiones de trabajar en el Congreso. un joven muy atractivo. finalmente terminé mis estudios luego de seis años. Fuera lo que fuere. Maryland. Volví a trabajar. me ofrecieron uno de los puestos más importantes: un congresista de Texas me pidió que fuera su asistente administrativa. me ayudó económicamente. quizá era lo que había leído sobre Jesús que ponía sus manos sobre los enfermos y los sanaba. Pero luego. Me inscribí en la Universidad Baylor. Acepté el puesto y comencé con un trabajo que me desgastaba sin misericordia. Aproveché su ofrecimiento y. podía ver que tenían algo que a mí me faltaba. El empleo exigía una perfeccionista. Noche tras noche. me arrastraba a casa. escribiendo discursos y quedándome a hacer investigación sobre leyes hasta mucho después del horario de cierre de la oficina. de cabello ondulado y físico atlético. Pero antes de tener tiempo de considerar su consejo. Perdí varios bebés. administrando la oficina. Algunas mañanas me levantaba más exhausta que al acostarme. mucho después de oscurecer. dirigiendo al personal. y entregarle toda mi vida a Él para servirle de tiempo completo. y yo había ganado reputación de ser precisamente eso: motivada. comenzaron a hacerse sentir. rubio. y ser médica misionera era la única forma de lograrlo que yo conocía. Me había vuelto adicta al trabajo. Durante estos primeros años en Washington conocí a un grupo de jóvenes de la Iglesia Bautista Metropolitana que eran diferentes de todo lo que yo había conocido antes. Perdí peso. comía mal. Mientras estaba en Baylor. Luego de un breve receso. y Walter aceptó la invitación para ser pastor de la Iglesia Bautista Parkway. el cargo más importante dentro de la oficina de un congresista. con papeles a mi alrededor: trabajaba hasta la madrugada. gradualmente. y me dijo que cuando me quedara corta de dinero. Texas. alternando entre Washington y Waco.

Los guardas y los choferes se quedaron parados. Me dijeron que no causaba adicción. y al salir por la puerta principal. muy ventoso. A medida que las migrañas se hacían más y más intensas y frecuentes. que envidiaban mi posición. vi. Entonces prorrumpieron en carcajadas. "Y Walter no tiene esposa. El médico había dicho que yo sufría de una "clásica migraña de personalidad". para prepararle el desayuno a Walter. porque yo estoy casada con mi trabajo. el dolor era como un fuego que me encendía el cerebro. Allí.92 Nada es Imposible para Dios Seguí perdiendo peso. como si estuviera en una comedia de pesadilla. características de quienes trabajan en el Congreso. Cierta mañana. Mis lágrimas caían sobre el aceite de la sartén y provocaban pequeños conatos de humo. Nuestras oficinas estaban en el edificio Sam Rayburn. con su chofer parado al lado de la puerta. y el perfume de su loción para después de afeitarse. Comencé a tomar grandes dosis de Darvon compuesto. "Ya no tengo un hogar". mirando cómo mi peluca daba vueltas por el pasto hasta "aterrizar" sobre una planta de tulipanes. Un día de primavera. pero la perspectiva de volverme calva no era nada divertida. Yo sabía que se estaba llevando a cabo una audiencia especial. débil y tambaleante. salí temprano de mi trabajo. Para los hombres era muy gracioso. y me recetó drogas. A la hora de comenzar. en medio de todos esos choferes uniformados. su rostro contra mi cuello. pensé. hasta que salí del área protegida. Era como tener el cráneo en una prensa gigante que lo apretaba tan fuerte que pensaba que la cabeza me explotaría. Entonces. Entonces. mientras mi cuerpo se convulsionaba como en agonía. comencé a llorar. el viento me arrancó la peluca y la hizo volar hasta un espacio abierto. varios meses después. pero nadie se movió. Sufrí otros tres abortos espontáneos. ¿Cuánto hacía que no Kathryn Kuhlman . Yo trabajaba setenta horas por semana. y me dirigí al estacionamiento. y me aparecieron tres úlceras sangrantes. Grité pidiendo ayuda. Entonces comenzaron nuevamente los dolores de cabeza. dormía menos de cuatro horas por noche y seguía tratando de estar presente en la iglesia junto a Walter. en oleadas. Finalmente la levanté. pero pronto me di cuenta de que psicológicamente ya me había atrapado. Le eché la culpa a los abortos espontáneos y al hecho de que estaba por comenzar a envejecer. fui aumentando la dosis. Pero nunca se queja. consecuencias inevitables de los conflictos internos de la oficina y del acoso de mis empleados varones. y no pensé mucho más en el asunto. inclinada sobre la cocina. comenzó a caérseme el cabello. las grandes limosinas negras de los miembros del Gabinete. Sentí el brazo de Walter rodeándome la cintura desde atrás. Junto con el dolor venían las náuseas. mientras que yo me estoy partiendo desde la base. pero yo tenía deseos de llorar. ¿Por qué tenía que usar una peluca? ¿Por qué no podía ser normal? Sentada en el auto. me levanté de la cama." El solo pensamiento de enfrentar otro día en la oficina me hacía temblar. Cada una. Yo me imaginé a los congresistas. la calcé apresuradamente en mi cabeza. estacionadas en la calle circular. Él es como el peñón de Gibraltar. Compré una peluca. me largué a llorar. corriendo a las ventanas y viéndome correr detrás de mi peluca. con la boca abierta. Las migrañas empezaban como un dolor sordo en la parte de atrás y en un costado de la cabeza.

tan amable. Fue un día cansador.93 Nada es Imposible para Dios me quedaba mirándolo afeitarse? Antes. Para cuando llegamos al tráiler. y yo tampoco. me advirtió. y mirábamos las vidrieras. No tenía tiempo para caminar con él tomada de su mano. ¡Ulceras sangrantes y migrañas! Me anotó como discapacitada total permanente. O simplemente caminábamos alrededor del hall central. Walter pensó que sería bueno tomar el tráiler e ir por una semana de vacaciones a las montañas Allegheny. El dolor se extendía por toda la espalda y llenaba el estómago. me dijo que el más próximo estaba a kilómetros de distancia. llevándose a Gordon." "No lo sé". "Quizás. Algunas noches. Me miró y sacudió la cabeza. La ruta por la que íbamos estaba en reparación. y con cada salto. suavemente. me aferré a Walter. Él siempre fue tan gentil. Fui al médico. cerca de Seminary Hill. Cuando traté de girar el cuerpo en el asiento. pero caminábamos por las calles desiertas del centro de Fort Worth. supe lo que era sentir las garras de la muerte sobre mí. "Estás blanca como el papel. Seguí llorando. Yo había comenzado a morir. al sur del Estado de Nueva York. "Pero tengo miedo. Gordon tenía seis años y muchísima energía. Entonces. para sentarme y mirarlo. Las oleadas de náuseas me hacían tener deseos de vomitar. preguntó él. Jadeando. Me tiré sobre la cama mientras Walter salía a buscar un hospital. No necesitamos dinero extra. "o le sucederá algo drástico. subimos las escaleras y tomamos el bote hasta la base de las cataratas. Pero fui. comencé a sentirme mal como nunca antes. en la época en que estudiábamos en el seminario. Recordé esos primeros años de matrimonio." Él tenía razón. me sentiré mejor. Jo". cuando luchábamos juntos. muy tarde en la noche. "Qué pasa. el dolor aumentó. alarmado. pero era demasiado tarde. Nuestro pequeño dúplex en la calle Stanley. Me mordí los labios. No teníamos dinero. para visitar las cataratas del Niágara. "Déjalo. mientras Gordon dormía en el asiento posterior." Esto no era una simple úlcera o un dolor de cabeza. un espasmo agónico recorría mi cuerpo. noté otra cosa más: una parálisis que se extendía por mi columna. pero ya había comenzado a suceder algo drástico. tenía tiempo para eso. "Descanse mucho". Por primera vez en mi vida. Ahora no tenía tiempo para cosas así. como si tuviera toda el agua del río Niágara haciendo presión contra un dique. lentamente. iba con él a la biblioteca del seminario y lo miraba buscar y rebuscar en los libros. Yo no tenía ganas de hacer camping. decidida a aprovechar lo más posible. clavándole las uñas en el brazo. Cuando volvió. Estoy perdiendo la sensibilidad en la espalda. mirando los retratos de los anteriores rectores del seminario. respondí con dificultad. para distraerme." Walter estaba preocupado. En el camino de vuelta." Él no lo sabía. "No vale la pena. Dejamos el tráiler en un camping en el Parque Estatal Allegheny. si descanso. Caminamos por las sendas de concreto. el cruce a Wichita Falls. me dijo Walter. Kathryn Kuhlman . No tenía tiempo para echarle colonia después de afeitarse y sonreír. y seguimos en auto hasta la frontera con Canadá. preparándose para un examen. tomados de la mano. Jo?". Sentía una tremenda presión a ambos lados de la parte baja de la columna. haciéndole cosquillas en la nariz. cuando ya volvíamos al tráiler. ya había oscurecido. donde Walter predicaba los fines de semana. pero yo insistí en esperar hasta la mañana. Déjalo antes de que te mate.

Los ojos se me llenaron de lágrimas. pero qué maravilloso a la vez!". yo podía indicarles la dirección correcta. Pero en este momento. enamorada del Señor. "Qué pasa?". Casi la mitad de ambos riñones ya se había desprendido y había sido eliminada de mi sistema. y mientras el Sol salía sobre los árboles. Muchos años antes. habían venido a pedirme que les enseñara. era algo extraño para la mayoría de ellos. a las que cualquier bacteria insignificante que entrara a mi sistema podría atacar. y apenas pude llegar al otro lado de la acera. Comencé a dar el diezmo. Oía las voces de Walter y Gordon afuera. no algo para toda la vida. Estaba muriéndome. en Waco. señora Gummelt". musité. y Walter me llevó. causando aún más deterioro. pidiéndoles que oraran por mí. a un médico. veía todo lo que yo hacía. Durante semanas. Apenas describí mis síntomas. me di cuenta de que estaba en medio de un charco de sangre." Pero no mejoré. Una tarde. Aunque la oración por los enfermos (la oración de fe. El urólogo me explicó que mis riñones eran como dos esponjas podridas. pero una vez más traté de calmarlo y lo convencí de no hacerlo. hubo un grupo de mujeres que comprendieron que Dios las había preparado para este momento y este lugar. Cuando intenté levantarme. "Lo sabremos mejor en unos pocos días. estaré bien. temprano. la mañana ya estaba avanzada. me dijo con voz severa: "La espero esta tarde en el hospital". algunas jóvenes amas de casa de la iglesia. "¡Lo llevo a todo lugar que voy!" A partir de ese momento el Espíritu Santo se había convertido en una persona para mí. Pero Kathryn Kuhlman . Aparentemente sentían que a pesar de mis nervios destrozados y mi cuerpo enfermo. caminé por los edificios de la universidad completamente ajena a cualquier problema. mientras caminaba por la calle Ocho. pero no sabían cómo lograrla. Sentía que mi cuerpo se estaba destrozando por dentro.94 Nada es Imposible para Dios Pero a medida que la noche avanzaba. finalmente. Fue una relación pasajera. parece como si literalmente estuviera expulsando trozos de sus riñones. alguien que escuchaba todas mis palabras. y me sentí un poco mejor. volví a la cama. Al final de este período pasaba aproximadamente cinco horas por día en comunión con el Señor. Pero no había durado mucho. me había sucedido algo. sino de mi tiempo. en estudio bíblico y oración. Cuando me desperté. repentinamente quedé pasmada ante el descubrimiento de que el Espíritu Santo vivía en mí. A la mañana. me levanté para ir al baño. sumergida en el Espíritu Santo. "¡Qué escalofriante. dijo. Walter quería llevarme al hospital. Ellas querían una relación más profunda con el Señor. Si puedo acostarme en mi cama. con autoridad). Pude eliminar algo de mi organismo. Tambaleándome. para orar por mi sanidad. yo me sentía peor. Después de tomar algunas radiografías. Aproximadamente un año antes. "Solo llévame a casa. Me di cuenta de que algo andaba terriblemente mal. Walter envió una carta a la congregación. "No se puede ignorar esta clase de hemorragia. pregunté. me adormecí. conocía todos mis pensamientos. no solo de mi dinero. una enfermedad muy rara y grave. pude ver la mirada de alarma en el rostro del profesional. que causa el deterioro del interior del riñón." El diagnosis: una variedad de necrosis papilar renal. cuando estudiaba en Baylor.

Profundizamos más nuestro estudio de la Palabra. Entonces. dijo suavemente Pat. dije.. sabíamos que este caminar más cerca de Dios tenía que ver directamente con la doctrina del Espíritu Santo. no comprendía realmente lo que estaba diciendo. Yo estaba débil. una semana después de que yo entré al hospital. ahora?" Como bautistas que éramos. creíamos que la Biblia era la Palabra inspirada de Dios. Las ocho Kathryn Kuhlman . Las mujeres del grupo de estudio bíblico habían venido al hospital a visitarme y estaban rodeando mi cama. a su vez. nunca había visto una demostración física del poder de Dios. "¿Por qué no podemos esperar milagros y sanidades. Y así era. preguntó Pat Vandeventer. "Cuando recibimos la carta del pastor". no solo palabras sobre Él. tratando de encontrar respuestas. "Si la Biblia es cierta. y ellos habían comenzado a asistir a nuestra iglesia. supe que algo había cambiado. Es así de simple. para ver si creemos lo que Él dice en su Palabra. Quizá sea que Dios nos está poniendo a nosotras a prueba. sonrió y le guiñó el ojo a otra. cuando estas jóvenes vinieron a pedirme que les enseñara a andar más cerca del Señor.95 Nada es Imposible para Dios aunque mi "enamoramiento" del Espíritu Santo se había desvanecido. o no sana. No tengo tanta hemorragia". cuando estaba sola en el cuarto del hospital. muy débil y muy sedada. "Pentecostés no es tiempo pasado". y le guiñó un ojo a una de las mujeres que estaba del otro lado de la cama. había dicho. Esa demostración se produciría el sábado por la mañana. De alguna forma. También sabíamos que este era el momento de probar si lo que habíamos estudiado contigo era verdad. habían preguntado mis alumnas. me costaba creer. no porque fueran bautistas tradicionalistas. "Simplemente decidimos reunirnos y confiar en Él para tu sanidad. Sabía que yo misma era una aprendiz. Esta. Muy pocas personas se acercaban a nuestra iglesia porque el Señor se los indicaba. Enseguida. pero Pat y su esposo sí. Ese día yo cumplía treinta y siete años.. El esposo de Pat era de la Marina. "¿Cómo te sientes?". una tarde. sino porque el Señor les había indicado que lo hicieran. "¡Alabado sea el Señor!". pero dado que nunca había visto un milagro. Yo quería ser intelectualmente honesta. entonces. me dijo. "todas las del grupo de oración supimos que estabas muriendo. como si supieran algo que yo no sabía. y hacer ese tipo de preguntas siempre provocaba grandes frustraciones. pero me esforcé por contestar con una ligera sonrisa: "Un poco mejor. O Dios sana. dijo Pat. acercando su silla a mi cama. "No. Y sospechaba que aunque decía todas las palabras correctas." "Parece como que van a poner a prueba a Dios". yo seguía siendo consciente de su poder. solo que me enteré varias semanas después. Pero lo que esperábamos y necesitábamos desesperadamente era una demostración del poder de Dios. todas empezaron a asentir con la cabeza y sonreír. Pat vino a visitarme y me contó lo que había sucedido ese sábado por la mañana. no es eso". ¿por qué no podemos tomarla literalmente?". era natural que comenzara por enseñarles lo que la Biblia decía sobre el Espíritu Santo. Al mirarlas. Por lo tanto.

"Pero también sabemos que Dios ha demostrado su poder." "No entiendo". Hablaba con suavidad. dije." Esperé en silencio mientras Pat hacía una pausa. recibió una demostración del poder del Señor." Yo sabía que estaba enferma de muerte. Lo único que pude deducir fue que todas ellas habían muerto. Y supe. Supe que Dios te había sanado. y repentinamente sentí como si se me partiera el corazón. con la cabeza apoyada en mis manos. llorando en silencio. Ya no podíamos orar más. y desde entonces todas las dudas se disiparon. Entonces. a la que se le había diagnosticado con seguridad esa clase particular de enfermedad del riñón. Sus ojos comenzaron a humedecerse. Pero. como si estuviera reviviendo esos momentos en el parque. pero justo cuando el sol empezaba a dar luz. lo sabrás. Esa palabra siguió resonando en mi mente.96 Nada es Imposible para Dios integrantes del grupo nos reunimos ese sábado para tener una reunión de oración al amanecer. Sus ojos chispeaban." "¿Dices que demostró su poder? ¿Cómo?" Pat se puso en pie y fue hacia la ventana. dijo Pat con firmeza. "Sabemos que los médicos le han dicho al pastor Gummelt que tu enfermedad es incurable. "Oh. cada una. Comenzamos a orar por ti. Jo. al mismo tiempo." "Pero no estoy sana". "Cada una lo sintió al mismo tiempo. Pero el doctor dice que mis riñones desaparecieron. Uno de los urólogos me comentó que en Suecia se había llevado a cabo un estudio con ciento veinticinco personas que tenían síntomas similares a los míos y estaban en iguales condiciones. ni terremotos. sonriendo una vez más. dijo Pat. No hubo fuegos artificiales. la interrumpí. yo era la única. nos quedamos sin palabras. hasta entonces. Ellas habían recibido el mismo mensaje que yo.. pero eso es porque estoy en el hospital. y cuando Dios lo disponga. llenos de decisión y fe. al amanecer. Mientras esperábamos en Dios. "Sé que estoy mejor. Claro que sí". En la zona de Washington. Muchos. tan profundo como nunca lo habíamos sentido antes." Pat se volvió desde la ventana y me miró. solo la profunda seguridad interior de que estabas siendo sanada. y nos quedamos sentadas. comenzó con evasivas. "Levanté la vista.. Ahora parecía que íbamos a perderte. en un rincón del parque municipal. "Fue un momento muy precioso y sagrado para cada una de nosotras. en forma personal.. como la nieve fresca que cae sobre el paisaje gris y lo cubre de blanco puro. Sabemos que serás sanada. nuestro Dios es el Dios de lo imposible. muchos especialistas vinieron a observarme durante las siguientes semanas. de lo profundo de mi corazón surgió como un manto de paz. pero recuerda. el poder del que hemos leído en la Biblia. Yo sabía que no había medicina capaz de curarme. Nos fuimos del parque con esa seguridad. Yo estaba sentada en el banco. Pero cuando le pregunté sobre los resultados del estudio. Kathryn Kuhlman . y me están llenando de medicamentos. El único aliento que recibí de los médicos fue la esperanza de que pudieran estabilizar mis riñones y quizá detener el proceso de deterioro." "Ya lo sabemos". sí. ¿incurable? Olvidé todo lo demás que Pat había dicho. Todas comenzamos a sentir un amor por ti. Todas supimos que serías sanada milagrosamente. y todas las otras mujeres del grupo estaban sonriendo a través de las lágrimas.. pero en diferentes formas.

haciéndome radiografía tras radiografía. esperé hasta que Walter se fuera a trabajar. Todo empezó con una carta de mi hermana menor. Ya no podía funcionar como esposa o madre. Constantemente debía ir al médico para que me hiciera análisis. Yo sabía que moriría. Los gastos en medicinas subían sin parar. Me sentía terriblemente culpable. A medida que mi cuerpo se auto inmunizaba contra una droga. No podía hacer ninguna tarea hogareña. me cuerpo comenzó a retener líquidos. Escuchaba a Gordon volver de la escuela y pasar en puntas de pie por el pasillo sin entrar a mi habitación. No quería que me vieran así. me dieron el alta del hospital. Eso es lo único que mi hijo recordará de su madre. ¿Es que este horror va a continuar de generación en generación? Entonces comenzaron a suceder cosas. La segunda mañana que me quedé en casa. solo encontré vacío. Mis energías de reserva. Pero esta vez. Me desplomé nuevamente sobre la cama. la pondrá en peligro inminente de muerte". Todo mi estilo de vida comenzó a cambiar. podría volver a la iglesia. Creo en milagros. y era muy difícil adaptarse a ese hecho mientras aún estaba viva. para no molestarme. para no despertarlo. Pasé el siguiente año entrando y saliendo del hospital. Ahora todo eso volvía a suceder. jadeando de cansancio. constantemente debía tomar distintos antibióticos. Antes de entrar al hospital yo pesaba aproximadamente cincuenta kilos. de agua no muy limpia. ese pequeño "extra" que evita que una persona muera cuando llega al fin de sus fuerzas. Pero cuando me dieron el alta. La advertencia no era necesaria. y extraer un poco más de energía o fuerza para completar una tarea. Mi oración era que pudiera yacer en paz y acabar con ese proceso de morir. Prepararse para la muerte es una experiencia psicológica aterradora. exámenes y cultivos. pero no más de una vez por semana. que supo que mi enfermedad era terminal y me sugirió que leyera el libro de Kathryn Kuhlman. Enferma. "Quizá él pueda ayudarla un poco con esas migrañas". Me hacía recordar cuando yo era niña y mi papá estaba siempre enfermo.97 Nada es Imposible para Dios Finalmente. cuando busqué en mi interior. que pueda tomar. Para combatir las infecciones internas que siempre surgían. aplastándose contra mi espalda. sin haber podido abrir la ventana. el médico me daba otra. se habían agotado. Dos días después yo estaba en Kathryn Kuhlman . Parecía que estaba todo el tiempo en el consultorio del médico. El médico de la familia me sugirió consultar a un psiquiatra. Eso era lo que esperaba. Antes siempre había podido escarbar en algún lugarcito dentro de mí. como si hubiera corrido más de tres kilómetros en la ciudad. La simple tarea de caminar hasta el otro extremo del cuarto y tirar para abrir la ventana consumió toda mi energía. Yo estaba completamente falta de fuerzas. dijo. por ejemplo. pensaba. Podía sentir mis riñones hinchados. detrás de una puerta cerrada. en cama. El médico había dicho: "Una pequeña bacteria. Había otras presiones acumulándose al mismo tiempo. El médico me había dicho que cuando me sintiera bien. y quedé muy hinchada. Entonces me levanté para abrir la ventana del dormitorio. y con el cambio venía toda una serie de exámenes para comprobar si esta droga me mataría en vez de hacerme bien. recomendándome que pasara de doce a catorce horas por día en cama. Los niños debíamos caminar siempre en puntas de pie cuando estábamos en casa.

muchas reuniones bautistas. pero calmaban el dolor de cabeza. pero no me convence el tema de que una mujer predique". "Pensé que eras más abierta". ya que los bautistas del Sur no parecían reconocerla. Sin embargo. Las drogas me revolvían terriblemente el estómago. En las reuniones bautistas a las que yo había asistido. eres bautista. sentía que se estaba acercando una migraña. "Está bien. estoy lista. protesté internamente. A la mañana siguiente Pat Vandeventer vino a verme. Estaba irritada. En realidad. Dios aún no había terminado. Yo había estado en muchas. y ni siquiera una vez había visto su nombre. el dolor ya se estaba Kathryn Kuhlman . nadie sonreía así. "Lo siento. Inmediatamente sospeché algo. y en los cultos del seminario. Y si podemos aprender algo acerca de Dios de alguien que no sea bautista del Sur. hasta que escuché el nombre de Kathryn Kuhlman." Ella me había golpeado en mi punto débil. escuchando un programa en una radio local. Jamás había visto tantas caras sonrientes. pero nunca nada como esto. Era extraño que escuchara ese nombre dos veces seguidas en una semana. Cuando tomaba la quinta pastilla. pero no tenía sentido. y supe que tenía razón. la migraña seguía molestándome. o eran simplemente desequilibrados mentales? En cuanto a mí. Al despertarme al día siguiente. ¿Sería real todo esto? ¿Era genuinamente feliz toda esta gente. tienes razón. y todas parecían estallar de gozo." Tres veces seguidas en una semana no podían ser coincidencia. Mi corazón tiene tanto hambre de lo profundo del Espíritu como el tuyo. sonrió Pat. Pero esto no era como ninguna otra reunión a la que hubiera asistido. Yo había escuchado algunos "Amén" en Baylor. Miré a Pat. "Jo. El anuncio no tuvo gran importancia para mí. Salí de la reunión muy confundida. Yo las leía todas. y escuché el anuncio de una convención de la Fraternidad Internacional de Hombres de Negocios del Evangelio Completo. vamos a la Convención de Hombres de Negocios del Evangelio Completo. una pastilla cada treinta minutos durante tres horas. Ella hablaría en una reunión vespertina de la convención. Yo estaba juzgando a esta mujer basándome en que no había visto su nombre impreso en ninguna publicación de nuestra Convención Bautista del Sur. que se llevaría a cabo en el Hotel Hilton de Washington.98 Nada es Imposible para Dios cama. Hasta dudaba si sería del Señor. A cada frase. El psiquiatra me había prescripto una serie de drogas. Más de tres mil personas estaban sentadas allí. respondí. y le pedí a Pat que fuera más rápido. Jesús". ni siquiera sonreían así en nuestra iglesia. me resistí." Pat fue a buscarme el miércoles por la noche y cruzamos la ciudad hasta llegar al Hilton en la noche de apertura de la convención. El hombre que estaba sentado delante de mí estaba tan feliz que estuvo todo el tiempo hablando al mismo tiempo que el orador. este hombre contestaba gritando: "¡Alabado sea el Señor!" o "Gracias. La nota clave era el gozo y la libertad. en el lujoso salón. "¿Por qué no se calla?". "No eres abierta. con los ojos brillantes. desde reuniones de asociaciones hasta las inmensas convenciones anuales. Kathryn Kuhlman va a hablar allí el jueves por la tarde. Pat. Yo había traído un grabador para poder captar todo lo que pudiera decir el orador.

" Yo no tuve valor de contarle que acababa de tomar mi gran sombrero de piel. Apenas podía espiar algo debajo del ala. Aunque esto conmovió profundamente. Fue una tarde verdaderamente extraña. Había una quietud tan dinámica en la sala que yo casi podía escuchar los latidos de mi corazón. y mi cuerpo parecía más fuerte que antes. Kathryn Kuhlman . "Varios pastores de la ciudad están pensando en ir". Llegamos al hotel una hora y media tarde. "Señor. Todo lo que ella decía. podría ir al culto de milagros. yo recibo. Mis manos ya estaban levantadas. Cuando ya pensábamos que tendríamos que quedarnos de pie junto a la puerta. Su voz era suave. Sabía que Pat tendría que ir sola a la reunión de Kathryn Kuhlman. Sentía como si me estuvieran estirando el cuerpo hasta que tuviera que ponerme en puntas de pie. Arriba. toca a esta niñita. y ella hablaba con autoridad. La gente había venido esperando algo. Todas las cosas son posibles. "La mayoría son curiosos. Señor. y comencé a orar por ella. Walter sonrió maliciosamente. Le dije que Pat y yo iríamos al culto de Katrhyn Kuhlman. pero encontramos un lugar para estacionar justo enfrente. Pero esta vez fue distinto. decía ella. yo seguía siendo escéptica. que podía bajar hasta taparme las orejas. Pero había un espíritu diferente en ella y en este lugar. esperando encontrar asientos cerca de la salida. yo recibo. Ese año Walter era presidente de la Conferencia de Pastores Bautistas de Washington D. ¿Qué pasaría si alguien me veía? ¿Si me veía algún pastor bautista amigo de Walter? ¿Algún miembro de nuestra iglesia? Pero no pude evitarlo. Señor. "Levante sus brazos y reciba al Espíritu Santo. y que pensaba ponérmelo para que nadie me reconociera a mí tampoco. dijo. Kathryn Kuhlman estaba hablando. y era como si estuvieran atadas con hilos hacia arriba. pero el dolor de cabeza desapareció. Era extraño. yo recibo. y posiblemente se levanten las solapas de sus abrigos para taparse la cara y que nadie los reconozca. muy decorosa. Nos abrimos paso hacia el salón.. arriba." ¿Levantar mis brazos? Repentinamente volví a ser una esposa de pastor bautista de Sur.. Poco antes de mediodía Walter me llamó para saber cómo estaba.C.. No estaba diciendo nada nuevo ni diferente.. dos señoras que estaban cerca de la primera fila se levantaron y dejaron sus asientos vacíos. yo no podía controlarlas. Ese día tendrían un almuerzo. Después de todo. que estaba atestado de gente. sin darnos cuenta de que todos los lugares para estacionar estaban llenos en un radio de cuatro calles alrededor. Pat y yo nos sentamos casi inmediatamente. pero tenía que estar en cama a causa de mi estómago." Sentí que mis ojos cerrados se llenaban de lágrimas. yo ya se lo había escuchado decir a Walter cien veces desde el púlpito de nuestra iglesia. tan suave que algunas veces no podía distinguir lo que decía. Repentinamente todos nos pusimos de pie y Kathryn Kuhlman comenzó a cantar: Señor. "Levante sus brazos". Tenía que esforzarme para escuchar cada palabra. Había una niñita ciega sentada detrás de mí.99 Nada es Imposible para Dios calmando. donde pudiéramos sentarnos y observar. Mi sombrero estaba puesto lo más bajo posible.

por lo que comprendí que necesitaba hablarme. y solo supe que Dios estaba tocándome literalmente. con las manos estiradas hacia arriba. Miré hacia arriba cuando él entró al cuarto." Walter nunca me interrumpía así. físicamente. Walter se había levantado temprano para asistir a un desayuno de pastores con un evangelista bautista. De modo que corté la comunicación y casi lo llevé a empujones a la cocina. autor de Overshadowed. "Cuando termines de hablar por teléfono. También asistiría el doctor George Schuler." Estuve de acuerdo. Walter estaría dispuesto a escuchar y comprender. como presidente de la Conferencia de Pastores. Me olvidé por completo de mí misma. Finalmente extendió el brazo. mi cabeza caía. aquí en el techo." Trataba de hablar." Pensé: "¿Qué quiere decir con `levantarse'? Ya no puedo estar más arriba de lo que estoy. El momento llegó una semana después. Nunca había sentido tal humildad en toda mi vida. Ese sábado dormí casi hasta el mediodía y me despertó el timbre del teléfono. "Necesito compartir algo contigo". Su voz resonaba en mis oídos. y Kathryn Kuhlman . Walter era sólido. Pat y yo revivimos cada momento de la reunión. "No les contemos a nuestros esposos. de quién era. Pero ahora. hasta que finalmente me interrumpió. "Déjeme ayudarla a levantarse. Cuando mis manos ya estaban completamente levantadas. conmigo. "Esta mañana sucedió algo. Pero siguió entrando y saliendo. dijo. tu gloria sobre esta. En ningún momento se me ocurrió que pudiera haber sido sanada. pero él no quería irse. Parecía que hubiera flotado al espacio y estuviera dando vueltas alrededor del techo en brazos de Jesús. Rara vez mostraba alguna emoción. Sentí como si me estuvieran vertiendo agua tibia de la cabeza a los pies. Cuando Walter llegó. Déjeme ayudarla a levantarse.100 Nada es Imposible para Dios Nunca me había estirado tanto ni había llegado tan alto... sería el moderador. De todos modos. Mis labios repetían una y otra vez: "¡Alabado sea el Señor! ¡Alabado sea el Señor!" No me importaba quién me viera o me escuchara. Pero yo sabía que en el momento en que Dios lo dispusiera. yo estaba sentada a un costado de la cama." dijo Pat. Nunca lo había visto así. Ella tocó mi muñeca muy suavemente. tomó mi mano. impaciente. Entonces escuché una voz que venía desde el pasillo. y pronto. pero yo me daba cuenta de que estaba explotando por dentro. Lo único que sabía era que Dios me había tocado y que en lo más profundo de mí yo era diferente ahora. Dios. Un hombre situado detrás de mí me decía: "Déjeme ayudarla a levantarse". "Oh. Nos sentamos a la mesa de desayuno y esperé. Finalmente abrí los ojos." Era Kathryn Kuhlman. de dónde estaba. hablando. tengo algo que contarte. Me sentí absolutamente sin peso. muy confiable. Walter. Pero yo lo ignoré. estable. sentí que las palmas se daban vuelta hacia arriba y al mismo tiempo. Camino a casa. Él hizo una pausa y salió. que él empezara a hablar. sus ojos se llenaban de lágrimas. Estaba tendida de espaldas en el pasillo. Yo ni siquiera sabía que había bajado de la plataforma. "No creo que lo comprendan. al tiempo que me preguntaba qué estaba haciendo ese hombre en el techo. cada vez que abría la boca para hablar. Yo solo quería quedarme donde estaba. no había ido por eso. el doctor Paul Rader.

Yo seguí hablando. Pero había algo más en él.." La semana siguiente volví al consultorio del médico. Y le conté. sonriendo. contándole cómo habían orado las mujeres del grupo. "He dejado de tomar las drogas y los antibióticos. comenzó a hacerlo lentamente. "Voy a cerrar su caso". escuchándome solemnemente y en silencio. cuando pudo hablar. Dos días después volví a sentarme frente a él en el consultorio. luchando por controlar su voz. La necesidad de ser perfecta también desapareció. Walter estaba listo para recibirlo como del Señor. contándole sobre la reunión. me preguntó. insistió Walter. "No lo sé". muy desordenado. Yo podía ver que Dios lo había preparado esa mañana al visitar a esos ministros con una experiencia tan conmovedora. "Creo que tendrías que volver al médico y hacer que te examine para asegurarte. "Estaba esperando que me lo preguntara". "No he pensado mucho en eso. preguntó. señora Gummelt?". Él se quedó sentado. le conté lo que me había sucedido una semana antes. Con la mayor suavidad posible. Todos y cada uno de nosotros supimos que el Espíritu Santo había entrado con ese hombre. de cabello blanco. Finalmente. Todos los pastores dejaron de hablar cuando él entró. El doctor se quedó mirando la pared donde estaban sus diplomas durante un largo rato. Entonces entró este hombre alto. exactamente lo que había sucedido. Lo único que sé es que ya no sufro depresión. La incapacidad de aceptarme a mí misma como imperfecta en cuerpo y en alma. "Usted está completamente sana. todos los presentes caímos de rodillas. el doctor Schuler. Finalmente. Soy libre.101 Nada es Imposible para Dios se quedó allí sentado. Él simplemente me escuchaba. esperando que se calmaran sus emociones. con lujo de detalles." "Pero. como si supiera todo de antemano. Finalmente tomó la carpeta que contenía mi historia clínica. cuando Kathryn Kuhlman me tocó la muñeca. con los ojos nuevamente llenos de lágrimas. un halo. dijo suavemente. rodeándole la cabeza como un halo. Por primera vez en años. Era obvio que aún estaba profundamente conmovido por la experiencia. también desapareció. "¿Qué le ha sucedido. haciendo largas pausas entre frases. asintiendo. sonreí. tengo fuerza y energía. ¿cómo te sientes físicamente?". será algo completamente distinto. yo levanté la voz y dije: `Por qué no nos arrodillamos y oramos?' "Inmediatamente. Era mi turno. y que dijera yo lo que dijese. "El salón estaba lleno de pastores". me dijo. solo tejidos con lesiones leves por daños anteriores. Nunca he sentido la presencia de Dios con un poder tan avasallador. mirando a través de la ventana de la cocina." "Creo que has sido sanada"." Kathryn Kuhlman . "¿Fuiste sanada?". y finalmente lo que había vivido en el Hilton." Walter dejó de hablar. "Maravillosamente". "y estaba hablando el presidente del comité de planificación de la campaña. como un aura. No hay evidencias de ningún problema renal. Se produjo un silencio absoluto. que me tomó radiografías e hizo otros exámenes. contesté. Fue como si algo en el aire de ese cuarto nos obligara a adorar. No sé qué era lo que sucedía. Si alguna vez tiene problemas con los riñones. Tenía el cabello como crines. dijo Walter.. dije.

noté una textura diferente. La cúpula blanca del Capitolio brillaba contra el cielo azul. ¡Aleluya! Seis meses después pude volver a trabajar. rugiendo. maravilloso. aproximadamente un año después de haber sido sanada. agradecida a pesar de la reprimenda. "La última vez que estuvo aquí. pestañeando. Sonaban las bocinas. mirando la TV." Salí del consultorio. y corrí a ver al médico. y la mitad habían sido bautizadas en el Espíritu Santo. Las migrañas desaparecieron. Entonces supe cómo se había sentido Lázaro al salir de la tumba al sol. libre de la compulsión de ser la número uno. tal como era. La primera noche que estuvimos afuera. La Jo Gummelt que entró al edificio Sam Rayburn ese día no era la misma de antes. "Usted tiene una ligera infección en la vejiga". fui al baño para lavarme el cabello. Gordon y yo tomamos unas cortas vacaciones. Usted ha sido sanada. de debilidad! Ahora podía vivir una vida sana y normal como madre y como esposa. tuve una ligera infección urinaria. En la primavera. sería algo totalmente distinto. Pero sucedió algo más. y pude ver que los cabellos que nacían alrededor de mi rostro eran nuevos. El Señor me enseñaba y me daba un nuevo lenguaje. le daría la mayor parte de lo que hiciera. La gente corría a sus oficinas. Los cerezos alrededor de la fuente estaban en flor. ¡ Gloria a Dios ! En los tres meses siguientes. Levanté la cabeza. Yo había prometido al Señor que si me dejaba volver a trabajar. la sanidad permanece. Él me examinó y luego se paró con las manos en la cintura. Mi vida había sido restaurada. dijo. El transito era terrible. Poco después todas las jovencitas que trabajaban en la oficina habían aceptado a Jesús como su Salvador. Hasta los tulipanes habían vuelto a florecer en el edificio Sam Rayburn. Comencé a pasar varias horas de rodillas. Pero yo era diferente ¡pentecostés a llegado a mi vida! Kathryn Kuhlman . Washington nunca me pareció tan hermosa. Por primera vez en mi vida tuve que hacer dieta. para orar. me quité el jabón de los ojos. No solo mi cuerpo había sido restaurado. de hemorragias. Mientras pasaba la mano por mis cabellos. Era igual que siempre. Comenzaron a acercárseme personas para que las aconsejara. le dije que si tenía algún problema renal. de hinchazones. y pude hacerlo más tarde. orando y con la Biblia abierta frente a mí. Fui a trabajar con un congresista de Kentucky. Pero el viejo temor volvió. Antes yo siempre estaba demasiado débil para ayudarlas. sino también mi mente había sido renovada. literalmente se hicieron huecos en la alfombra. mirándome seriamente. Yo nunca había estado tan consciente del poder del Espíritu Santo para testificar de Jesús. El césped del parque era lujuriosamente verde. Poco tiempo después de que yo volviera a trabajar.102 Nada es Imposible para Dios Yo quería danzar de gozo. En el lugar donde me arrodillaba para orar. Al aceptar al Espíritu Santo en mi vida. fuertes. pude aceptarme también a mí misma. ¡Basta de drogas. Walter y Gordon se quedaron en el cuarto. La tensión fue remplazada por alabanza. Yo sabía que cuando Dios sana. Pero ahora podía compartirles mi experiencia personal con un Dios que demuestra su poder y su amor. mi peso subió de cincuenta a casi ochenta kilos. de ser perfecta. Podría guardar la peluca. Walter.

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