Nada es Imposible para Dios

Kathryn Kuhlman

En estas páginas...usted conocerá los maravillosos, auténticos e inmensamente conmovedores testimonios de los cultos de milagros con Kathryn Kuhlman. Escritos por los protagonistas, estos relatos son testimonios irrefutables de la increíble transformación que Dios puede producir en cualquier persona que lo busque. Dios es un especialista cuando se trata de lo imposible, ¡y puede hacer cualquier cosa, menos fallar!

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Índice
Prologo…………………………………………………………………………………... 3 Capítulo 1 El que llego tarde………………………………………………………….. 4

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Prólogo Un tributo a Kathryn Kuhlman yo creería que a esta altura todos la conocen. Durante casi un cuarto de siglo ella ha sido una vasija de Dios que ha hecho que la sanidad y la restauración fluyeran en las vidas de miles de seres humanos. Es amada y admirada por millones de personas y difamada solo por aquellos que no creen en la sanidad divina o por quienes no han hecho ningún esfuerzo por comprender a ella o a lo que ella representa. Pero yo la he visto entre bambalinas, antes de presentarse ante una multitud para expresar su ilimitada fe en Dios, y la he observado cuidadosamente. Una y otra vez decía: "Querido Dios, a menos que tú me unjas y me toques, yo no soy nada. Cuando la carne se interpone en el camino, yo no tengo ningún valor. Si tú no te llevas toda la gloria, yo no puedo salir a ministrar". Y de repente, sube a la plataforma. Es explosivo, casi increíble. No es tanto lo que dice, porque siempre es tan claro y simple como el estilo de predicación que usaba el mismo Señor Jesús. No lo comprendo, y ella tampoco; pero cuando el Espíritu comienza a moverse sobre ella, (y se siente repentinamente movida a desafiar el poder del diablo en el nombre de Jesús), comienzan a suceder los milagros. En todo lugar, todos, aun los más rígidos y dignos, caen postrados al suelo. Católicos y protestantes alzan las manos y adoran a Dios unidos... todo decentemente y con orden. El poder del Espíritu Santo cae sobre la gente como las olas del océano. Los representantes de los medios televisivos pronto comprendieron que ella no era falsa, ni una fanática. Conocían personas que habían sido tocadas por su ministerio. Su sabiduría divina y su capacidad no tenían igual. No es rica, ni está aferrada al materialismo. ¡Lo sé! Ella personalmente reunió y entregó a Teen Challenge el dinero necesario para construir en nuestra granja un lugar para la rehabilitación de adictos. Sus oraciones han traído el dinero necesario para construir iglesias en países subdesarrollados de todo el mundo. Ha apoyado la educación de niños poco capacitados y también otros jóvenes superdotados han recibido su amor y su cuidado. Ha entrado conmigo a los guettos de Nueva York y ha impuesto sus manos cariñosas sobre sucios adictos. Nunca dudó ni se echó atrás: su preocupación era genuina. ¿Cuál es la razón por la que hago este tributo? ¡Porque el Espíritu Santo me indicó que lo hiciera! Ella no me debe nada, y yo no le pido nada más que el mismo amor y respeto que me ha mostrado durante años. Pero muchas veces damos tributo únicamente a los muertos. Ahora, pues, a una gran mujer de Dios que ha tocado tan profundamente mi vida y las vidas de millones de personas más, ¡te amamos en el nombre del Señor! La historia dirá sobre Kathryn Kuhlman: Su vida y su muerte dieron gloria a Dios. DAVID WILKERSON, autor de La cruz y el puñal.

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CAPÍTULO 1
EL QUE LLEGO TARDE
Tom Lewis
Tom Lewis, coronel retirado del Ejército, es uno de los productores de películas más conocidos de Hollywood. Su lista de créditos en Quién es quién en América cubre tanto espacio como las medallas sobre su pecho. Fue el productor fundador del Screen Guild Theatre; fundador del Servicio de Radio y Televisión de las Fuerzas Armadas Estadounidenses, del cual fue comandante durante toda la Segunda Guerra Mundial; y creador y productor ejecutivo de "El Show de Loretta Young". Como regente de la Universidad Loyola ha recibido numerosos premios por excelencia en producciones televisivas, tanto en el país como de las fuerzas armadas estadounidenses establecidas en todo el mundo. Devoto católico romano, se cuenta ahora entre el creciente grupo de quienes se llaman "católicos carismáticos". El invierno pasado, mi hijo (joven director de películas), y un productor de su misma edad pensaban realizar un programa especial de TV sobre la "gente de Jesús". Acepté escribir la presentación, pero a regañadientes. Dado que los "Niños de Jesús" eran jóvenes también, yo pensaba que mi hijo y su socio deberían emplear para toda gente de similares edades. Mi investigación preliminar sobre los jóvenes acerca de los cuales deseaba saber más, generó en mí gran interés y respeto por ellos. Muchos habían salido del infierno de la drogadicción a través de una fe renacida en Jesucristo. En este momento yo aún no había estudiado la motivación religiosa del movimiento. Sin embargo, desde el punto de vista humano, no pude menos que sentirme tan impresionado por su sinceridad como asombrado y pasmado ante su manera tan familiar de hablar sobre Jesús, como si Él estuviera allí mismo con ellos. Siempre me había considerado un hombre razonablemente religioso, que disfrutaba de la vida sacramental de la Iglesia Católica Romana. Yo no iba por ahí refiriéndome a Jesucristo como si me encontrara con Él personalmente con frecuencia. En realidad, muy rara vez lo mencionaba por su nombre. Pensaba que era mejor evitar el trato muy personal y prefería una referencia más reservada, como "mi Señor", o "el buen Señor". Como parte de mi tarea, se me pidió que estudiara el ministerio de Kathryn Kuhlman, una persona muy estimada por "la gente de Jesús". La señorita Kuhlman venía una vez por mes al auditorio Shrine de Los Ángeles para realizar un culto de milagros. Pedí dos asientos, en la sección del centro, sobre el pasillo, cerca del frente. Sin embargo, aparentemente no era así como se obtenían las entradas. Había que hacer una fila y arriesgarse a ver si se conseguía la ubicación deseada. La capacidad del auditorio era de 7.500 personas, y me dijeron que algunas veces trataba de entrar el doble de esa cantidad de gente. Esto me dejó pasmado, y me temo que esa sensación continuó durante cuatro o cinco meses, ya que fue ese el tiempo que tuve que esperar hasta poder llegar a formar la fila.

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El día que llegué a ese lugar era irrazonablemente cálido para el mes de marzo, aun en la soleada California. Salí de la autopista en la calle Hoover para evitar el tránsito de la zona cercana al auditorio. Normalmente esa zona del centro de la ciudad estaría casi desierta un domingo. Pero mientras me aproximaba al estadio, todos los lugares destinados para estacionar y las calles estaban ocupadas. Los autobuses llegaban uno tras otro a la entrada principal, donde descargaban sus pasajeros. Algunos tenían carteles que decían "charter"; otros tenían el nombre de sus puntos de origen. Recuerdo uno que decía "Santa Bárbara", y otro, "Las Vegas". Para mi asombro, había uno, lleno de polvo, que tenía un cartel que decía: "Portland, Oregon"... vaya viajecito que habían hecho solamente para asistir a un culto de milagros de Kathryn Kuhlman. Me pregunté qué sería lo que la señorita Kuhlman daría allí adentro. No podía ser comida; había demasiadas personas. Tampoco podía ser un bingo... ¿cómo manejar 7.500 tarjetas de bingo? Una larga fila de personas en sillas de ruedas avanzaba por la calle Jeferson hacia una entrada lateral, por la cual eran inmediatamente admitidas. Algo similar sucedía con un gran grupo de hombres y mujeres con himnarios en las manos; aparentemente eran los miembros del coro. También había muchos con cuellos de sacerdotes y mujeres vestidas sobriamente. Me pregunté qué estarían haciendo allí todos esos sacerdotes y monjas. Encontré una estación de servicio donde estacioné mi auto, y luego me sumé a los miles de personas que esperaban ante la entrada principal del estadio. Mi reloj marcaba las once en punto. Las puertas se abrieron a la una. Normalmente, yo no hubiera esperado tanto tiempo por nada, ni siquiera por la segunda venida. Pero pronto comprendí que esa era una definición apresurada. Comenzó a reunirse una gran cantidad de gente detrás de mí, y me encontré cerca del centro de una gran multitud. Esto me dio una ligera sensación de claustrofobia, por lo que me concentré en tomar notas mentales con las cuales construiría mi presentación: gran multitud, muy ordenada; varios jóvenes que respondían a las características de los "Niños de Jesús". Estos jóvenes tendían a formar grupos, como islas en un mar de cuerpos. Cantaban mientras esperaban, no muy fuerte, no necesariamente para que otros los oyeran; ni siquiera actuaban como si tuvieran mucha conciencia de la presencia de los demás. Cantaban en forma bastante quieta y meditativa. Esto me pareció extraño, inusual. Me recordaba a un grupo de cristianos coptos que vi una vez en Roma, orando en forma audible pero no al unísono, independientemente de los demás, pero juntos. Ahora la cantidad de gente había aumentado mucho, verdaderamente, y alguien que estaba adentro se compadeció de nosotros. Las puertas se abrieron unos veinte minutos antes de la una. Las personas que estaban detrás de mí se lanzaron hacia adelante, y me empujaron más allá de la entrada. Esto me sorprendió, porque tenía la mano en la billetera, listo para pagar mi boleto. Una señora que estaba justo detrás de mí lo vio, y rió. "Aquí, el dinero no lo llevará a ninguna parte", dijo. "Pero si le quema en el bolsillo, habrá una ofrenda voluntaria más tarde."

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Así se comportaba toda la gente: en orden, no festiva, como la multitud que asistiría a un partido en el estadio, bastante quieta, no muy comunicativos unos con otros, aunque amistosos, cuando se daba la ocasión para charlar. Encontré un asiento bastante atrás y hacia el costado. La plataforma, brillante y muy iluminada, estaba llena de actividad. Hombres y mujeres con himnarios en las manos buscaban sus lugares en una especie de gradas que ocupaban todo el espacio. A ambos lados había dos grandes pianos. Parecía que había cientos de personas en el coro, pero así como entre el resto de la gente, no había desorden ni confusión. A pesar del constante movimiento debido a los que llegaban tarde, el coro seguía cantando como si estuviera en una silenciosa catedral. El director, un hombre delgado, blanco y de aspecto aristocrático, guiaba el ensayo con precisión e incuestionable autoridad. Una anciana de aspecto encantador se sentó a mi derecha. Por la atención que me prestó a mí o a los miles de personas que la rodeaban, era como si estuviera sola en la Capilla de Nuestra Señora de la Catedral de San Patricio. Tenía una Biblia abierta sobre su regazo, y algunas veces la leía en silencio. La Biblia parecía el equipamiento común de muchos de los presentes. Dos jóvenes sentados detrás de mí tenían Biblias, pero no las leían. Simplemente tarareaban o cantaban las letras de los himnos que el coro ensayaba en la plataforma. Eso no me gustó. Nunca me han gustado los teatros o conciertos o cines en los que participa la gente, sobre todo cuando no se les solicita especialmente que lo hagan. Pero iba a escuchar mucho más de estos jóvenes. Mientras tanto, las .luces brillantes sobre la plataforma bajaron un poco, y se les añadió color. Los colores pastel de los vestidos de las mujeres del coro hacían un agradable contraste con el azul del telón curvo que rodeaba todo. Una vez terminado el ensayo, el coro comenzó a cantar según el programa. La mayoría de los himnos eran conocidos y muy queridos: "Cuán grande es él", "Sublime Gracia". Los cantantes eran excelentes; más tarde supe que provenían de iglesias de todas las denominaciones de la zona de Los Ángeles. Sin interrupción, el coro comenzó a cantar "Él me tocó". Sentí que una tensa expectativa se apoderaba de la gente. La luz de un spot se concentró en un área a la derecha del público. Todos se pusieron de pie y aquí y allá algunas personas empezaron a aplaudir. La señorita Kuhlman, una figura frágil y delgada vestida con un encantador vestido blanco, subió a la plataforma, cantando con el coro. Se acercó a una pila de parlantes a la derecha del centro del escenario, tomó un micrófono colgante que se colocó alrededor del cuello, y sin detenerse, dirigió al público en el coro de "Él me tocó", enérgicamente, varias veces, y finalmente en forma decreciente. Luego, sin explicar ni una palabra, continuó con "Es el Salvador de mi alma". El público y Kathryn Kuhlman parecían concordar en que estos himnos eran especiales para ella. Sin explicaciones, una vez, más, comenzó a orar en voz alta. La gente se quedó de pie, con las cabezas inclinadas, siguiendo su oración en silencio. Supe entonces qué era lo que había sido distinto en el canto de esas "islas" de jóvenes que esperaban fuera del auditorio; qué era eso tan especial en el canto de ese gran coro que estaba sobre la plataforma. Estaban cantando, sí, pero era más que cantar. No estaban actuando; estaban adorando. Y la gente del público reaccionaba de forma diferente. No eran públicos, eran una congregación.
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de los hechos visibles y aparentes de mi ajetreada vida. tal vez. Perdí la cuenta de lo que vi. Ningún sistema circulatorio puede soportar la tensión de una postura como esa durante mucho tiempo. mis propios amigos. el amor y la compañía de mis hijos y sus amigos. era una reunión de oración. Estaba hablando con Dios. En algún lugar desde mi interior. me olvidé de todos. a pesar de toda esa evidencia. No sé cómo me sentí en ese momento. por una Presencia que normalmente no se siente en un auditorio tan grande. No de gente. Este debe de ser "el" milagro del culto de milagros. probablemente impresionado. y automáticamente empecé a buscar la salida más cercana. mis intereses en el mundo. Algunos se levantaban de las sillas de ruedas. luminosos. estaba esa Presencia. Recordé las palabras de una canción de los Niños de Jesús: "Sabrán que somos cristianos por nuestro amor. que eran muchos. Sí. pensé. Profunda. Sabrán que somos cristianos por nuestro amor". era eso. Los vi antes de que la señorita Kuhlman los llamara. desesperadamente solo. Había una Presencia allí. Comprendí que participaba de una conversación. ni de cosas. le estaba diciendo a Dios que estaba inquieto y solo. Otros levantaban las manos en un gesto de súplica que relacioné con la posición de las figuras bíblicas que se representan en los vitrales. mis hobbies. desnuda. después su incredulidad. Comenzaron las "sanidades": dos en la fila cerca de donde yo estaba. y "Alabado sea Dios". aparentemente en respuesta a una oración o a una afirmación. Seguramente sus brazos caerían a plomo en poco tiempo. o que no había podido o querido admitir. Pero después me olvidé de él. Sí. hacía años que no podía hacerlo. había amor. un agradecimiento tan palpable que casi podía tocarse. Muchos otros en el lugar hacían lo mismo. Sentí en lo más profundo de la conciencia que poseo. y era por eso que esta multitud de tantos miles de personas se quedaba tan callada por momentos. porque en algún punto desconocido para mí. pensé. Una de las cosas que más me molestaba era un joven que estaba en una de las filas superiores del coro. Oraban al unísono con la señorita Kuhlman. que me sorprendió mucho. Vi la expresión maravillada de quienes eran sanados. y complacido por haber hecho un descubrimiento interesante. Era por eso que se perdía la noción del tiempo. Una y otra vez. Había muchas. vi renacimientos interiores y regeneraciones morales. Una monja paralítica caminó. excepto. honesta conversación de mi vida. los jóvenes que estaban sentados detrás de mí gritaban "Amén". y más que amor. Vi gratitud en los que fueron sanados. dejé de ver y comencé a sentir. específico y real.7 Nada es Imposible para Dios Cantaban a una voz con el coro. Los drogadictos eran liberados. muchas sanidades en la plataforma en ese momento. por nuestro amor. sin embargo. Pronto descubrí otra cosa. la más asombrosa. cuando se les indicaba. que yo podía escuchar el sonido de mi propia respiración. Como la señora que estaba sentada a mi lado. Había algo diferente allí. Esto no era un show. la comprensión del hecho y su felicidad. "Ya me imagino adónde terminará todo esto". Estuvo casi todo el culto con las manos en alto. Tenía mucho de Kathryn Kuhlman . era como si estuviera en una capilla remota. A pesar de toda la evidencia de mi carne. y en la evidencia de sus rostros transformados. estaba contándole a Dios cosas que nunca había sabido antes.

Fui hacia el altar automáticamente. y cada célula de mi cuerpo era testigo de que Él era real. y se mueve entre nosotros. Lo que yo había tomado en mi cuerpo no era pan y vino. pan y vino. limpio. Él nos prepara todo lo que nos espera en este mundo de dolor. el sofisticado. Dios vive. fui caminado desde mi hogar en el campo hasta la pequeña ciudad de Ojai.. Fue bueno que lo hiciera. Yo estaba tomando ese compromiso. Yo. una capillita de estilo colonial español ubicada en la calle principal. Eran aproximadamente las 11:30. Lo ha hecho. La señorita Kuhlman invitaba a aquellos que querían a Cristo en sus vidas a que pasaran adelante. me arrodillé en el primer banco. y dado que solo había seis u ocho personas presentes. reconocieran sus pecados. mientras volvía en mi coche a mi pequeña ciudad de Ojai. y exhala su Santo Espíritu sobre nosotros. Me metí entre ellos. recibieran a Jesús como su Salvador personal. Me reconsagré a Cristo. Durante la noche me desperté y sentí que comprendía instantánea y plenamente lo que había sucedido. Le dije a Dios que estaba vacío. Pasé junto a la capilla a la que solía asistir. y mi cuerpo se estremeció violentamente debido al esfuerzo que realizaba para contenerlo. y resultado en mí fue el más profundo conocimiento de la real presencia de Cristo. Un hambre salvaje. Las emociones del día anterior ya habían quedado atrás. Entonces me invadió la emoción más fuerte que haya experimentado jamás: hambre. y yo sabía que debía de estar celebrándose la misa. Los seguí. primitivo. observé que no dudaba ni temía a este compromiso. Lloré durante todo el camino. y lo hacía sorprendentemente consciente de todo lo que significaba y de la responsabilidad que asumía. recibimos la Santa Eucaristía en ambas especies. y se entregaran completa e irrevocablemente a Él. Dios vive verdaderamente. el que se había hecho solo. no era un símbolo. y más allá. Y por mérito de la sangre derramada por nosotros por su divino Hijo. Bien entrada la mañana siguiente. el que no participaba. Esa noche.. Llegué a tiempo para la celebración eucarística a la que comúnmente llamamos Santa Comunión. Me sentía bien. descansado y en paz. sin soñar.. Era la época de Cuaresma. No me sentía ni triste ni feliz. Jesús. Descansé mi cabeza en los hombros y por un momento el tiempo quedó en suspenso. Era el Cuerpo y la Sangre de Cristo. y me dormí profundamente una vez más. Fue una experiencia de gran e inexpresable gozo. Le pedí a Dios que me librara de temer a esto. ¡Alabado sea Dios! Kathryn Kuhlman . no era un recuerdo. me sentía.8 Nada es Imposible para Dios eso. el Cristo. lloré. En vez de volver a la parte de atrás de la capilla.. rudo. estaba allí conmigo. Vi que la plataforma y los pasillos estaban llenos de gente. Así era.

"No lo pospongas. "¿Cuándo puede internarse. Andrew. escuchaba a otro médico. Yo conocía al doctor Bill Robbins desde que él era un interno y yo era un novato en mi profesión. cuando la puerta de la habitación se abrió. había volado desde Houston hasta Los Ángeles. Él no trató de suavizar las cosas. dijo con voz calma. "No me gusta lo que encontré. mañana por la mañana. La única forma de averiguar qué es lo que anda mal es hacer una biopsia." Apoyándome contra el borde de la mesada de la cocina. Cerraron la puerta y acercaron dos sillas a mi cama. Dos horas después. cinco. John". un urólogo del sanatorio. "No me gusta lo que encuentro". capitán?" "¿Internarme?" Detecté un poco de temor en mi voz. el doctor Newton McDonald. Soy policía desde que tenía veintiún años.9 Nada es Imposible para Dios CAPÍTULO 2 NO HAY ESCAZES EN EL DEPOSITO DE DIOS Capitán John LeVrier Recuerdo la primera vez que estuve cara a cara frente al capitán LeVrier. John tenía solo cinco años. Todo un policía. Yo sabía que los médicos generalmente están muy ocupados y no tienen tiempo para charlas sociales. dijo deliberadamente. Ella tenía razón. y todo un diácono bautista. Desesperado. Ella escuchó en silencio. tan bonita. yo tenía mucho porqué vivir. "Voy a enviarte a ver al doctor McDonald. Era el doctor McDonald con uno de los médicos del hospital. él solía acompañarme en el auto de la patrulla. dijo. "Tenemos mucho porqué vivir. pero está grande como un limón. pero a qué policía. Cuando comencé mi carrera. Luego de la cena. comiendo la cena. Usted debería internarse. Estaba en una situación crítica. Habíamos sido felices juntos.?" Él no me escuchaba. y todo cambió.." Lo miré de reojo mientras terminaba de ajustar mi camisa en el pantalón y aseguraba mi cinturón con el arma." Yo sabía que era mejor no discutir. En 1936 comencé en el Departamento de Policía de Houston. Missouri. Esa noche llamé a mi hija Loraine. el doctor Robbins se quitó los guantes de goma y se sentó en el borde del escritorio. y Elizabeth. Me prometió que le pediría a su iglesia que orara por mí. "Su próstata tendría que ser del tamaño de una pequeña nuez. Era tan joven. y llegué a ser capitán de la División Accidentes. que está casada con un pastor bautista en Springfield.. "LUn especialista? ¿Para qué? Me duele un poco la espalda. yo estaba sentado en mi cama en el hospital. Pero en diciembre de 1968 me hice un examen físico. Kathryn Kuhlman . como máximo. Pero dejemos que él mismo cuente su historia. John". Entonces le di la noticia. Sacudió la cabeza. luego de un examen aún más cuidadoso. luego de extensos exámenes (incluyendo la biopsia). Sara Ann mandó a los niños a la cama." Fui directo a casa. Luego de lo que yo pensaba que era un examen físico de rutina en su consultorio en el Sanatorio Saint Joseph. Tres noches después. la miré. nueve. "Quiero que veas a un especialista. En todos esos años jamás estuve enfermo. Pensé en nuestros tres hermosos hijos. No podemos esperar. y comencé a sentir que mi pulso se aceleraba.

Ellos son famosos en todo el mundo por sus investigaciones en el tratamiento de esta enfermedad. Era difícil para él pronunciar estas palabras.. un veterano con treinta y tres años de servicio en la Policía. el bife a medio comer." "No es tan simple". Esperé. son ellos. Yo era miembro de una de ellas. cara a cara con la muerte. Sentía como si me estuviera hundiendo. Pero no se ve muy bien. Sería fácil saltar desde la ventana. "Bien. simplemente. aunque mi fe personal no era mucha." Vi cómo sus labios se movían formando la palabra. pero mis oídos se negaron a registrar el sonido. Yo me daba cuenta de que estaban conmovidos. así. Sin esperanzas." Ambos doctores fueron muy compasivos. tengo cáncer. más que por mi calidad espiritual. "Capitán. que yo conocía como la palma de mi mano. podía ver cómo se formaba la palabra en sus labios. francamente. Yo había visto morir de cáncer a algunas personas. estaba llena de delitos y enfermedades. Era diácono por mi posición en la comunidad. tratando de mantener los ojos fijos en sus labios. En realidad. era un activo diácono de mi iglesia. Aparté todo de mí y me senté a un costado de la cama. Lo derivaremos a los médicos del Instituto del Cáncer M. Cuánto más fácil sería terminar con todo ahora. no había fondo. Miré hacia abajo desde el noveno piso. tratando de detener el avance de ese cáncer. Caminé hacia la ventana y miré afuera. Pareció que pasaba una eternidad hasta que pude contestar. y mentiríamos si le diéramos alguna esperanza sobre el futuro. dijo el Dr. pero era una tarea interminable. capitán. Al otro día. y está demasiado avanzado para que podamos manejarlo aquí. Si alguien puede ayudarlo. "Es maligno. la Primera Iglesia Bautista de Houston. como cualquier gran ciudad. Anderson. Nunca lo había notado antes. Luego se fueron. y querría conocer los hechos. me temo que tenemos malas noticias. "Usted tiene cáncer. Un día soy fuerte como un buey. con sus cuerpos carcomidos por la enfermedad. ¿qué hacemos? Supongo que tendrá que extirparlo. Algunos amigos míos bromeaban diciendo que yo era de la misma clase de bautista que Harry Truman: de los que bebían. la compota de manzanas. Me senté. jugaban al póker y maldecían. nunca había tenido ninguna victoria en mi vida personal. McDonald.D.. Aunque yo había escuchado a mi pastor predicar poderosos sermones sobre la salvación. Pero algo que Sara había dicho había quedado grabado en mi mente: "Tenemos mucho porqué vivir. mirando la comida que se enfriaba en la bandeja. Ella también tenía cáncer. Houston parecía estar llena de iglesias." Hizo una pausa. y sus rayos moribundos se reflejaban en las torres de las iglesias por sobre los techos. desesperado por hallar algo a qué aferrarme.10 Nada es Imposible para Dios El doctor McDonald no me dejó especular demasiado. Aquí estaba yo ahora. El Sol se estaba ocultando." Kathryn Kuhlman . Me los hicieron saber. aclarándose la garganta. Cáncer. Cáncer. Pero al poner los pies en el agua. Todo parecía sin vida: el café. pero sabían que yo era un policía veterano. pero con la mayor suavidad posible. Una y otra vez. a la ciudad de Houston. Durante un tercio de siglo yo había trabajado.

ciento veinte días después del primer diagnóstico. Ella ya había llegado. Habían pasado cuatro meses desde que se había diagnosticado mi enfermedad. No podía hablar. Entonces. solo podía mirar a Sara en una muda agonía. y me senté junto a ella. Pero siempre iniciábamos nuestra oración por sanidad con las palabras: "Si es tu voluntad. quizá los médicos se habían equivocado. y a los niños. la clase de autoridad que tenían Jesús y los discípulos. los médicos trataban de evitar que la radiación afectara otros órganos. "John". dijo francamente. Anderson. ". lo cual significa que al mismo tiempo mataremos muchos tejidos sanos. mirando en lo profundo de esa gran nube gris y negra que parecía estar cerrándose sobre mí. Por lo tanto. Ella me tomó del brazo. Se acercaba la Pascua. quizá un año y medio.11 Nada es Imposible para Dios Volví a la cama y me senté en el borde. La única forma en que podemos tratarlo es con grandes dosis de radiación. sentí como si hubiera sido apuñalado con una daga al rojo vivo. Fui dado de alta en el hospital y se me permitió volver al trabajo. Yo no sabía nada sobre orar con autoridad.. Pero si queremos prolongar en algo su vida. y Sara comentó que parecía que iba a ser mejor que la Navidad. Era un viernes al mediodía. Por supuesto. Yo sonreí." Firmé la autorización. que iba a morir? Al día siguiente vinieron los médicos del Instituto M.Qué sucede?" Kathryn Kuhlman . así que yo estaba marcado al milímetro. Ahora bien. la única oración que hice fue: "Señor. Realmente yo creía que Dios podía curar a la gente. que estaba a cargo de mi caso. sánalo. El doctor Delclose. cuando fui a que me hicieran el tratamiento con rayos. "¿Cuánto tiempo me queda?". "No puedo darle ninguna esperanza". Mientras lo hacía. Yo creía en la oración. O. mejor aún. ¿Cómo decirle a ella. que esta máquina haga lo que debe hacer". aunque debía volver todas las mañanas para recibir la dosis. El cáncer está muy extendido en toda la zona baja del abdomen. En la Primera Iglesia Bautista orábamos todos los miércoles por los enfermos. "Lo único que puedo decirle es que será mejor que se prepare para ver a muchísimos médicos". y comenzaron el tratamiento con cobalto ese mismo día. esta no es una mala oración.. pero no creía que Él hiciera milagros en la actualidad. así que la gigantesca máquina que irradiaba cobalto rodeaba la mesa. Yo le había prometido a Sara que nos encontraríamos en el pequeño restaurant donde solíamos reunirnos para almorzar. Quizá el cobalto había logrado su objetivo. Hubo más exámenes." Así me habían enseñado. apoyé mi gorra de policía en el alféizar de la ventana. "Quizá un año. El dolor atravesaba mi cadera derecha en terribles espasmos. Los tratamientos diarios duraron seis semanas. y la radiación penetraba en mi cuerpo desde todos los ángulos. fue realmente honesto conmigo. llegó el dolor. debemos comenzar ya. El cáncer estaba en la zona de la próstata y debía ser tratado desde todos los ángulos. D. me dijo. ya que la máquina estaba hecha para matar células cancerosas. con el cuerpo rasurado y marcado con un lápiz azul como si fuera una res lista para el cuchillo del carnicero. susurró. pregunté.

Si no lo hacemos. Yo no lo sabía entonces. como la marea que retorna a la orilla. Pero antes de que pudiera. fuimos directamente al hospital." Comencé a comprender lo que ella estaba haciendo: estaba poniendo las cosas en orden. "Este tipo de cáncer se alimenta de hormonas. Yo ganaré el pan para esta casa. Caí hacia adelante en la tierra. dijo el médico." Luego. en junio. yo también soy dura. "Bien. tratando de trasplantar una plantita a un cantero. dije finalmente. esta vez en la columna. Mientras me preparaban. Los rayos X mostraron lo que era: el cáncer había hecho un hueco que atravesaba la cadera. capitán". Era del tamaño de una moneda grande y parecía un hueco bajo la piel. un dolor como si me hubieran aplicado un rayo de mil voltios me paralizó la región baja de la espalda. Voy a inscribirme en la facultad. puse la mano sobre la cadera derecha y sentí la hendidura. ¿Qué dirías si vuelvo a trabajar?" "Ya tienes trabajo". "Es la única forma de mantenerlo vivo". y había estado expuesta a la muerte muchas veces. en un tono mesurado. aunque cada vez estaba más débil." Los viajes diarios al hospital comenzaron otra vez. "Es que tuve un dolor repentino. Había cavado un pequeño hoyo en la tierra. dijo la cirujana." "Sigues siendo el policía duro. dejándome tan débil que apenas podía hablar. y el doctor Delclose ordenó inmediatamente nuevas radiografías. En cambio. Una tarde Sara me recogió al salir del trabajo y me dijo: "John. La camarera que había venido a servirnos notó que algo andaba mal. pero los médicos le habían dicho que probablemente yo no tuviera más de seis meses de vida. realmente le quedará poco tiempo. ". y yo estaba en casa. Pero esto era diferente. pero antes de los ciento veinte días el cáncer apareció nuevamente en la superficie. Solo la piel cubría la cavidad. Vamos a tener que redirigir el curso de las hormonas en su cuerpo por medio de la cirugía. ¿no?". y cuando me incliné para tomar la plantita. Sara se había llevado a los niños a un picnic de la Escuela Bíblica de Vacaciones. "solamente cuidando de los niños. hubo una novedad. Era como fuego en los huesos. pero pensé que el ejercicio me haría bien. Sara trataba de mantenerse en calma. "Capitán LeVrier. en tono de broma. Traté de contarle. "El cáncer se está extendiendo como lo esperábamos. y haremos todo lo posible para que el tiempo que le queda sea lo menos doloroso posible. Seguí trabajando." Acepté la operación. dijo ella. entonces. Mi rostro brillaba de transpiración y tiré del cuello para aflojar mi corbata. preocupada." Decidimos no comer. Hace bastante que estoy fuera de circulación. Era difícil saber si era debido al cáncer o al cobalto." dijo. "Lo siento.está usted bien?" "Estaré bien". Estaba tan débil que me resultaba difícil inclinarme. el dolor volvió. Cirugía. Ella había trabajado en el Departamento de Policía antes de que nos casáramos. le dije. concluyó: "Comenzaremos nuevamente las aplicaciones de cobalto. Me di cuenta por primera vez una tarde de domingo.12 Nada es Imposible para Dios El dolor se disipó lentamente. Kathryn Kuhlman . he estado pensando. Todavía me quedan muchas millas por recorrer. Era hora de que yo hiciera lo mismo.

En un impulso de derroche. vi un nombre conocido: Dick Ross. me rendí. habían muerto de cáncer. El cáncer lo destruye a uno desde adentro. Un sábado por la mañana. pero Sara y yo creíamos que sería nuestros últimos veranos juntos. me quedé echado en la silla mientras terminaba ese programa y comenzaba otro. y yo no era el único en la familia que lo había sufrido. metimos a toda la familia en el auto y partimos en lo que yo creí que serían mis últimas vacaciones. había viajado por la costa noroeste del Pacífico. cuando él estaba en Houston trabajando con Billy Graham en la producción de "Oiltown. algo dentro de mí se encendió. Los esposos de mis dos hermanas. tenía un programa llamado "Tierras Altas". mientras este dinámico y joven pastor daba vuelta la iglesia. Parecía que ahora era mi turno. Ambos tenían aproximadamente cincuenta años. Había recibido mi sentencia de muerte. USA". que también vivían en Houston. y comenzaron a pasar los créditos en la pantalla. Pero cuando la vida está deshecha más allá de toda posibilidad de arreglo. Había estado reprimiéndolo por Sara y los niños. un poco a gatas. por primera vez. Volví a Houston para tratar de atar algunos cabos sueltos. subí los escalones y entré en la casa. Yo conocía a Dick. Tirado allí en el piso. lo conocía desde 1952. Yo estaba muy entusiasmado con su ministerio. es imposible recoger los trozos. como familia. "¿Será real esto?". Siempre había querido tener un gran auto antiguo. Kathryn Kuhlman. y me hacía cargo de la seguridad cada vez que venían a Houston. Cuando terminó el verano. Lo único que puede hacerse es dejarlos sueltos y esperar el final. En realidad. a comienzos del otoño. la costa de Oregon. "Yo creo en milagros". con la casa vacía. donde su iglesia había sido reconocida como la iglesia más evangelística de la Convención Bautista del Sur. Yellowstone y las Montañas Rocosas. entré a la casa y encendí la TV. y a partir de allí me convertí en amigo de Billy Graham y su equipo. lloré y gemí sin control. lago Louise. De repente. yo había tenido un pequeño papel en esa película. como yo. No me impresionaba. compré un Cadillac que solo tenía tres años de uso.13 Nada es Imposible para Dios Nunca había imaginado que podía existir un dolor tan terrible. pensé. No había nadie a mi alrededor para ayudarme. pero esa tarde. Era hora de terminar de poner mis cosas en orden. A esto le siguió una nueva serie de aplicaciones de cobalto y más miradas desesperanzadas de los médicos. productor. hablaba de maravillosos milagros de sanidad. me quedé allí llorando y gimiendo hasta que el dolor finalmente se disipó. Miré a la pantalla. muy pocos bautistas se sentirían impresionados por una mujer que predica. y ahora quería que Sara y los niños conocieran esa parte del mundo que había significado tanto para mí: el recorrido del río Columbia. Entonces. Los niños no lo sabían. El programa terminó. Kathryn Kuhlman . John había venido a Houston de Oklahoma. el monte Hood. Y ahora veía el nombre de Dick Ross relacionado con esta predicadora que hablaba de milagros de sanidad. Quería que fuera especial para los niños. Nuestro pastor de la Primera Iglesia Bautista. en la casa vacía. Pero a medida que avanzaba el programa y esta mujer. así que arrastrándome. Demasiado débil para levantarme. dijo la voz de una mujer. Años antes. un poco sobre el estómago. Lo que había sucedido en Oklahoma estaba comenzando a darse también en Houston. John Bisango.

También hice algunas preguntas. nuestros corazones comenzaron a sentir hambre. Tomé el teléfono y lo llamé." Aunque Sara y yo leímos sus libros y nos convertimos en ávidos espectadores de su programa de TV. "Siento como si ya lo conociera". Solo dime dónde puedo conseguir sus libros. sino a otros dones del Espíritu y al poder de Dios para sanar. son de verdad". Con los ojos húmedos. me habían enseñado a aceptar que la Biblia es la Palabra de Dios. Lo había visitado en su hogar y hasta había asistido a su clase de escuela dominical en la iglesia presbiteriana. Cuando comenzamos a ver todas esas referencias al poder del Espíritu Santo. simplemente no comprendíamos que había otras cosas que sucedían en el Reino de Dios. "Hemos puesto su nombre en la lista de oración. "Esta mujer es famosa en todo el mundo. Sé que parece que estoy tratando de aferrarme a algo imposible. tengo cáncer. me dijo. sino de recibir la llenura del Espíritu Santo." El viernes 19 de febrero volé desde Houston hasta Los Ángeles. Pero yo comprendía que era bíblico. Kathryn Kuhlman . pero no deje de venir a alguna de las reuniones. no solo a otros ministerios. y su voz sonaba exactamente igual que en el programa de TV. acabo de ver el programa de Kathryn Kuhlman. ¿Por qué lo preguntas?" Dudé por un momento. no solo de sanidad. "Dick. y encontré un hotel donde quedarme en Santa Mónica. no". pero nunca escuché hablar de ella antes. aparte de la Convención Bautista del Sur. "Pero tendrías que asistir a una de esas reuniones en el auditorio Shrine para verlo por ti mismo. quería formarme una idea sobre la señorita Kuhlman antes de asistir a la reunión el domingo. Ahora nuestros ojos estaban siendo abiertos. Supe que ella generalmente venía desde Pittsburgh el día antes del culto en el Shrine. dijo Dick." "Voy a hacer que la señorita Kuhlman te llame personalmente". Pronto tuve toda la información que necesitaba. Toda vez que iba a California por razones de trabajo. "tú ve a California. Sara y los chicos también lo sabían. usando mis técnicas de policía. "Pero también le pediré que te llame. Creemos que Dios te sanará". ella llamó a mi casa. Era todo tan nuevo. Como policía y como bautista. Miré a Sara Ann. protesté. tan diferente. preguntaba Sara. y nosotros nos quedaremos en casa y oraremos. Ya ha aparecido en tres áreas de mi cuerpo. como un favor personal para mí. John." Como tantos otros bautistas. "Dick. "Papá". En febrero supe que mi tiempo se estaba acabando. A pesar de mi ignorancia de los dones sobrenaturales de Dios. asintió y dijo: "Creo que Dios te sanará. respondió Dick. ¿Son verdaderas esas sanidades?" "Sí. Unos viejos amigos de Los Ángeles me prestaron su auto. me dijo Elizabeth. y temo que la próxima vez me matará. y luego hablé. pero eso es lo que hace un hombre que va a morir. dijo Dick." En menos de una semana. y averigüé dónde se alojaba. "Sé que ella está demasiado ocupada como para atender a un policía de Houston. referencias que nunca habíamos visto antes. "¿Dónde hemos estado durante toda la vida?"." "Yo te enviaré sus libros". lo buscaba. "Oh. en realidad yo posponía el momento de asistir a alguna reunión de Kathryn Kuhlman.14 Nada es Imposible para Dios Yo me había mantenido en contacto con Dick a través de los años.

" Ella me mostró una amplia sonrisa y exclamó: "¡Ah. preparando la sección donde estarían quienes venían en sillas de ruedas. pero la intercepté cuando iba hacia el elevador. sí! Usted vino para ser sanado"." Dudé por un instante.15 Nada es Imposible para Dios A la mañana siguiente. y la señorita Kuhlman me dijo: "Ahora. Simplemente iré y me pondré en la fila con los demás. Venga aquí por la mañana. Kathryn Kuhlman . Hablamos durante unos instantes. Estaré levantado bien temprano para conseguir un buen asiento. A la mañana siguiente la seguí desde el hotel hasta el auditorio Shrine. "¡Espere!". "Señorita Kuhlman. e iremos juntos hasta el auditorio." Su voz sonó encolerizada. y anduve recorriendo el vasto auditorio. me resultó fácil conectarme con los oficiales de seguridad y sacarles información. y sus ojos brillaron. Poco después me dijeron a la hora que generalmente llegaba la señorita Kuhlman." "Bueno. miles de personas. "Ahora.. estoy gravemente enfermo. Llegamos a las 9. "le prometo que puede tenerlo. Me senté en el lobby del hotel y esperé. soy un creyente en Jesucristo nacido de nuevo. Luego le dije: "Señorita Kuhlman. fui a su hotel. Esta vez no quiero hacer nada que pueda ser obstáculo para mi sanidad.30. "Dios no va a sanarlo porque usted se comporte bien. déjeme decirle algo". Y seguramente no va a sanarlo por la forma en que llegue a la reunión. escrutando mi rostro. Era exactamente como me la había imaginado. "soy ese capitán de la policía de Texas. Puede seguirnos en su auto. "Estoy sintiendo algo." sonrió dulcemente. hace tanto tiempo que soy policía." "Oh. Cuando eso suceda. "Qué es?". pero todavía estoy fuerte como para ir al auditorio y esperar en la fila. siéntase en libertad de andar por este lugar hasta que vea que me reúno con los ujieres. Aunque la reunión no comenzaría hasta la una de la tarde. quiero que usted esté conmigo." No fue necesario que dijera nada más. le dije. "Señorita Kuhlman". que habían viajado muchos kilómetros para colaborar voluntariamente. estaban ocupados colocando las sillas para el coro de quinientas personas." Acepté. He leído sus libros y conozco la forma en que se conducen sus reuniones. preguntó ella. Cientos de ujieres. Entramos por la parte de la plataforma. la acera donde estaba la entrada al enorme auditorio estaba llena de personas. y acondicionando el lugar para lo que iba a ocurrir. porque ya lo soy. dijo ella. y tengo que ser obediente al Espíritu Santo. dijo marcando cada palabra. Pero usted habla de algo en sus libros que yo quiero tanto como la sanidad física". acomodando a quienes habían venido en autobuses alquilados especialmente.. Una hora después se abrió la puerta y ella apareció. y he aprovechado muchas veces las situaciones para lograr lo que quería más rápidamente. "Quiero ser lleno del Espíritu Santo. temprano. Sé que no tengo que ser sanado para ser creyente. Él no va a sanarlo porque usted sea un capitán de la policía. Sabía que era un descarado. Como policía que era." Me despedí y comencé a retirarme.

con el Espíritu Santo". que ella no tenía ningún don de sanidad propio en particular. Sentí ganas de llorar. y repentinamente. esperé mientras ella me tocaba y oraba por mi sanidad. Reconocí su nombre inmediatamente." El hecho de que este diácono bautista hablara con tal fe me llenaba de entusiasmo. Di un paso al frente y dejé que orara por mí. Apoyando firmemente los pies en mi mejor postura de yudo. Me uní a ellos sobre la plataforma. "Hoy tenemos aquí con nosotros a un hombre que es capitán de la policía de Houston". Hablaba con tal fe. El solo hecho de verla tan radiante. dijo Kathryn. Si ese milagro sucedía alguna vez. Era solamente un hombre que sufría de cáncer." Walter sonrió. sería en este lugar. bendito Jesús. me dijo Walter. "mientras Dios toque mi cuerpo. Era como electricidad. donde ella montaba guardia. Allí en el auditorio. Quiero que cada uno de ustedes. hombres. hay algo de lo que podemos estar seguros". y cuando comenzaba a relajarme. me dio nueva esperanza y fe. dudé. Recordé lo que había leído en sus libros." Me di cuenta de que esto era algo especial. también.16 Nada es Imposible para Dios Yo casi podía sentir la expectativa mientras recorría el salón. "Dios no te ha traído de tan lejos hasta aquí para nada. la escuché decir: "Y llénalo. Me hizo una seña para que me acercara y estiró sus manos sobre mí." Sonrió como si supiera. ni un diácono de una iglesia bautista. y mucho menos para un capitán de la policía. Aunque este era el momento que yo había esperado. "Bueno. como si estuviera seguro de que yo iba a ser sanado. que muchas veces." dijo Walter. Sentí mucho amor por este nuevo amigo. "John". No sucedió nada. que necesitaba un milagro para vivir. ya no fui más un policía. la persona caía al suelo. ¡Qué distinto de las experiencias que había tenido en los cultos de la iglesia! Yo también lo sentía." Salimos por una puerta lateral y encontramos un café por allí cerca. "es posible que tus compañeros bautistas no quieran tener nada más que ver contigo. y yo era un diácono bautista. Kathryn Kuhlman . Estaba ansioso porque empezara la reunión. se inclinen en oración mientras ruego al Señor por él. cuando ella oraba por alguien. "tenemos algo en común. dijo suavemente. pero no era para un bautista. Pero no tenía opción. Yo pensaba que eso de caerse estaba muy bien para algunos pentecostales. la señorita Kuhlman se estaba reuniendo con los ujieres para darles las últimas instrucciones antes de que se abrieran las puertas. "Después de que seas sanado. como si el Espíritu Santo ya estuviera presente. y voy a orar por él ahora. Uno de los hombres se presentó como Walter Bennett. Vas a volver a Houston siendo un hombre nuevo. Sabía que el ministerio de la señorita Kuhlman era simplemente decir lo que Dios hacía a medida que se desarrollaban los grandes cultos de milagros. "No me importa lo que piensen los demás sobre mí si soy sanado. Tú eres un diácono bautista. Había leído su testimonio en Dios puede hacerlo otra vez. Vamos a tomar una taza de café. Todos susurraban en voz baja. sabiendo que había estado a punto de morir. Su esposa Naurine había sido sanada de una horrible enfermedad. "Él tiene cáncer en todo el cuerpo. Él me llevó hacia la puerta que daba a la plataforma." dije.

Alguien me ayudó a levantarme. por primera vez en mi vida. El enorme coro había tomado su lugar en la plataforma y hacía los últimos ensayos. sentí deseos de llorar nuevamente. Algunos eran tan jóvenes y ya estaban tan deformados. y me desplomé sobre la plataforma. "Traje a mi padre. me han pedido que aparte este domingo para los jóvenes. Sentía como si estuviera hundiéndome en una piscina llena de amor. qué les parece".17 Nada es Imposible para Dios Sentí que me tambaleaba. El culto comenzó. sacando su tarjeta. porque momentos después se abrieron las puertas y la gente entró corriendo por los pasillos como la lava de un volcán. justo cuando la escuchaba decir por tercera vez: "Llénalo con tu Espíritu Santo". dio un breve testimonio sobre lo que Jesucristo significaba en su vida. No pude resistirme. quizá la sensación de maravilla. Señor. contestó. Me gusta ver el enorme poder de Dios en acción. escuché la voz de Dios en mi interior.. "¡Médicos y estrellas de TV que vienen y se sientan aquí arriba! No vinieron para ser reconocidos. Vamos a abrir este lugar. y me presenté al hombre que estaba sentado junto a mí.. y escuché que ella me decía: "Ahora. era diferente de cualquier otra reunión a la que hubiera asistido. que decía: "No hay escasez en el depósito de Dios". subí las escaleras hasta encontrar un asiento en la primera fila de la planta alta. Una hermosa joven. Les que soy tan egoísta como para desear sanarme cuando hay tantas personas aquí. Debería haberla escuchado. "Bueno. pensé. Con nuevas fuerzas volví a la parte de atrás. "Saben. sino para participar de la reunión." Luego me presentó a su familia. y lenta. una modelo cuyo rostro yo había visto en la tapa de las revistas femeninas que leía Sara. Luché por recobrar la posición vertical. Me entretuve observando las distintas personas que estaban sentadas a mi alrededor. que viene de otro Estado. Quizá era la expectativa que había en el ambiente. "Oh. pero hay personas que han venido desde Kathryn Kuhlman . Yo había estado en muchas reuniones evangelísticas. Y caí de nuevo. "Vengo porque soy muy bendecido. mirándolos. La señorita Kuhlman hablaba desde la plataforma. pero esta era inusual. y la escuché decir por segunda vez: "Y llénalo con tu Santo Espíritu". "LEs usted médico?". y en unos pocos minutos todos los asientos estarán ocupados". colocándolos uno detrás del otro. me saludó. asombrado de que un médico estuviera asistiendo a un culto de sanidad. dolorosamente." Estaba impresionado. le pregunté. Sentí como si alguien hubiera puesto sus manos sobre mis hombros y me estuviera empujando hacia el piso. y pensé: "¡No puede ser!" Me reafirmé sobre mis pies. No podía quitar mi mirada de sus rostros. Pude subir por uno de los pasillos. algunas de ellas tan jóvenes?" Mientras estaba así parado. Faltaba aún un poco antes de que comenzara la reunión. búsquese un asiento. "Soy el doctor Townsend". Fuera lo que fuere. Esta vez quedé en el suelo durante varios minutos. y me detuve a mirar una sección entera del auditorio llena de gente en sillas de ruedas. Esta es la primera reunión a la que asiste." Sentado al otro lado del pasillo estaba uno de mis actores favoritos de TV. "Sí".

enfatizaba ella. Yo solamente podía observar. en voz tan baja que yo apenas podía oírla. en el nombre de Jesucristo. La mayoría de las personas sanadas que daban testimonio habían estado sentadas en la parte alta del auditorio. son las cantidades y el movimiento. "Oh." Miré. que no me atrevo a decir: `Solo para los jóvenes'. Creo que tú sanas en el día de hoy. "Oh. Finalmente. maravillado. "Hay un hombre en la parte alta del auditorio. Habló del amor de Dios y luego presentó uno de los llamados más desafiantes que he escuchado jamás. Al contrario de la mayoría de los cultos evangelísticos a los que había asistido. Ella señalaba al lado opuesto de donde yo estaba. en el extremo derecho desde donde estoy.18 Nada es Imposible para Dios tan lejos. esta reunión no tenía fanfarrias.' Luego hubo un silencio. y reclame la sanidad. Estaban hablando con personas que creían haber sido sanadas. orando por muchos de ellos individualmente. eso me impresionó. "creo en milagros. Tenía conciencia de cada célula de mi cuerpo y casi podía sentir la batalla espiritual que estaba ocurriendo mientras las fuerzas del Espíritu Santo luchaban contra las fuerzas del mal en mi cuerpo. Dios". Miré a mí alrededor y vi a los consejeros caminando por los pasillos. "No venga a la plataforma a menos que sepa que Dios le ha sanado". pero la congregación estaba percibiendo que iba a suceder algo más. como lo hacías cuando Jesucristo estaba aquí. volvieron a sus asientos. susurró la señorita Kuhlman. dado que hay tantos jóvenes aquí hoy. señor. Ella parecía haber olvidado el paso del tiempo mientras los atendía sobre la plataforma. Levántese y reclame su sanidad. si hay algo que impresiona a un bautista. y su voz hablaba rápidamente a medida que recibía conocimiento de lo que sucedía en el auditorio. oré. Solo una simple invitación de esta mujer alta que había dicho: "Quieres nacer de nuevo?" Los jóvenes respondieron. Levántese. que acaba de ser sanado de cáncer. la señorita Kuhlman estaba hablando otra vez. Yo sentía a mi corazón golpeando dentro de mi pecho. muchos de ellos literalmente corriendo por los pasillos para aceptar ese desafío. Esto era real. Ahora bien. Kathryn Kuhlman . ni testimonios lacrimógenos." La señorita Kuhlman decía: "Usted vino hoy a recibir sanidad." "Usted está sentado en la parte del medio de la plata alta. Tú conoces las necesidades de las personas que están aquí. Iban de la derecha a la izquierda: "Dos personas están siendo sanadas de problemas en la vista. mientras sentía un entusiasmo creciente. en este inmenso auditorio. Era extraordinario. Lo sabía. Amén. asegurándose de que solo aquellos que verdaderamente habían recibido sanidad pasaran a dar testimonio. Te lo pido en el nombre de Jesús. Sin embargo. "Padre". Y cuando vi a casi mil jóvenes dejar sus asientos e ir hacia adelante para tomar una decisión por Cristo." De repente. Dios. Dios lo ha restaurado. en adoración. Su mensaje fue breve y dirigido a los jóvenes." "Una mujer está siendo sanada ahora mismo de artritis. debo hablarles.

Momentos después estaba junto a la señorita Kuhlman en la plataforma. Llénalo con tu Espíritu Santo". quitándose los audífonos de los dos oídos. declaré. Jesús". y la escuché decir: "Oh. Nunca había sentido una fuerza así recorriendo todo mi cuerpo. Pero su dedo. Satanás me atacó. simplemente lo hice en obediencia y fe. Un consejero detrás de ella le susurraba algo. Entonces recordé lo que Él me había susurrado cuando estaba en el pasillo. Pero mientras lo hacía. yo me estiraba y me doblaba. haciendo cosas que no había podido hacer durante más de un año. el poder.19 Nada es Imposible para Dios Quítese el audífono. por sanar este cuerpo. "por supuesto que quiero ser sanado. Una mujer de aproximadamente cuarenta años estaba poniéndose de pie." murmuré." Y caí de nuevo al suelo. oré. que no se acaben". Ella caminó hacia mí y dijo sencillamente: "Te agradecemos. debido a la nueva energía sanadora que llenaba todo mi cuerpo. "Oh. Vino como león rugiente. largo y delgado. "Señor. la misma voz interior que había escuchado abajo. El doctor que estaba sentado a mi lado lloraba. con ganas de saltar y correr al mismo tiempo. diciendo: "Gracias. Póngase de pie en el nombre de Jesús y reclámelo. Puede oír perfectamente. cuando miraba a los que estaban en sillas de ruedas. abajo: "No hay escasez en el depósito de Dios". Sentí que podría tomar en mis manos la guía telefónica de Houston y partirla en pedazos. Pero aún allí. La segunda vez ni siquiera me tocó. Señor. dijo ella. ¿Qué pensarán?" Entonces me di cuenta de que no me importaba." "Entonces corra hasta la plataforma y testifique". dijo." Miré. "Usted ha venido desde muy lejos para ser sanado de cáncer". Solo oró en mi dirección. "Dios lo ha sanado. ¿cómo sé que esto es para mí?" En ese mismo instante.. regocijándome nuevamente en esa marea de amor líquido." ¡Estaba tan lejos de la plataforma! Quizá ella ni se imaginaba que yo estaba allí. ¡Bam! Al piso otra vez. Esta vez me quedé allí. me levanté inmediatamente. comencé a preguntarme: "¿Qué pasaría si hubiera aquí alguien de Houston? Voy a llegar corriendo a la plataforma. Pero esta vez. Entonces lo sentí. "Siento que podría correr más de un kilómetro. Pensé que la mujer iba a gritar mientras levantaba las manos sobre su cabeza. ¡me siento tan bien!" Mientras tanto. apuntaba en dirección a mí. Sin sentir nada.. y la señorita Kuhlman va a poner sus manos sobre mí y me voy a caer al suelo. Era como ser bautizado en energía líquida. alabando a Dios. "¿Qué te hace creer que has sido sanado?" Kathryn Kuhlman . y ahora. Una mujer se me acercó. me dijo: "¡Ponte de pie!" Me puse de pie. bendito Padre. "¿Ha sido usted sanado de algo?" "Sí". Me lancé a correr. "¿Cómo lo sabe?" "Nunca me he sentido tan gloriosamente bien. Pero. Las sanidades se producían en dirección a donde yo estaba sentado en la planta alta. Apenas tuve fuerzas para llegar hasta este asiento. Repentinamente vi que la señorita Kuhlman estaba señalando hacia arriba y a la izquierda. donde yo estaba sentado. Podía oír.

dijo la señorita Kuhlman. La señorita Kuhlman tomó el piecito de la niña.. "Padre. "La niña nació con pie plano." Pensé en todos esos cuerpos deformados que había visto. "Oh. sí. "¿Dónde ejerce?" "En el Hospital St. Estaba corriendo y saltando. no podría estar parada. Creo que su madre puede tirar el zapato ortopédico. con esas piernecitas tan delgadas. preguntó la señorita Kuhlman. Nunca he visto a nadie más feliz. "Dios acaba de sanar el piecito de mi hijita." Kathryn Kuhlman . dame la fe para aceptar lo que sinceramente creo que me has dado". es un milagro. pero no pudo alcanzarla. Padre. en Los Ángeles. dice el Señor. orando: "Oh. aquí. Sin poder alcanzar a la niñita. "¿Cómo sabe usted que Dios la ha sanado?". preguntó la señorita Kuhlman. descalza. junto a la señorita Kuhlman. sentí el poder sanador de Dios recorriendo su cuerpo". y mucho menos saltar de gozo. Ha sufrido muchas operaciones. Se dio vuelta y comenzó otra vez. ¿Hay algún médico entre el público que no me conozca y que no conozca a estas niñas? ¿Podría venir y examinarlas." Detrás de ella había otra madre. dijo la madre. Luke's. respondió él." Abrí los ojos. Si no fuera por un milagro. Nuevamente la señorita Kuhlman quiso tomarla. "Le quité los zapatos ortopédicos. preguntó Kathryn Kuhlman.20 Nada es Imposible para Dios La señorita Kuhlman ya había puesto su atención en otra persona. y en ese momento un versículo vino a mi mente: "Probadme ahora. la señorita Kuhlman se volvió hacia la madre: "¿Qué tenemos aquí?" "Esa es mi hijita". muéstrame una señal visible para que mi fe se fortalezca. "¿Es usted médico?"." La voz de la madre temblaba tanto que era difícil entender lo que decía. "Tuvo parálisis infantil cuando era bebé y nunca pudo volver a caminar sin estos zapatos especiales. pero otra vez se le escapó danzando. casi gritó la madre. Si usted le hubiera masajeado el pie antes como lo está haciendo ahora. y ella comenzó a correr. "Ellos me conocen. "Lo primero que puedo decir es que esa niñita que salta y corre allá. "¿Era e ste el pie dañado?" "Sí.. hubiera gritando de dolor. ¡Pero mírela ahora!" Toda la congregación prorrumpió en estruendosos aplausos. Rodé y me puse de rodillas. Para este momento ya la madre de la niña estaba sobre la plataforma. "Sí". sollozaba la madre." "Aquí en la plataforma hay varios médicos". por favor?" Un hombre se puso de pie. y vi a una niñita de nueve años que se acercaba a la plataforma. que se estiraba para tomarla de la mano." Luego tomó los piececitos de la niña más pequeña. era ese". "Señorita Kuhlman". que seguía saltando y danzando. que tenía en brazos una niña de dos años. sosteniendo en la mano un zapato especial. En las manos tenía un par de zapatos con rígidas guías de metal. "no veo ninguna diferencia entre los dos pies de esta criatura. con la cabeza en las manos. Mi mente había sido verdaderamente expuesta a la Palabra de Dios. Bailaba de lado a lado frente a la plataforma. "¿Qué pasó aquí?". Durante muchos años yo había tomado muchos estudios bíblicos bautistas." "LPodría hacernos el favor de venir y examinar estas niñas?" El médico fue y subió a la plataforma. dijo con voz seria.

" Repentinamente. estaban sentados en la primera fila sobre la plataforma." "Yo sabía que ibas a ser sanado". Bendito sea el Señor!" Entonces llegó el momento de reunirme con Sara y los niños. Las extremidades torcidas eran enderezadas. Los hippies eran salvos. me estaban esperando." Era demasiado. busqué un teléfono público y llamé a Sara en Houston. Los sacerdotes católicos eran llenos del Espíritu Santo. decía Elizabeth. Corrí hacia ellos. no para tomar calmantes (había dejado de tomar mi medicación esa mañana. la señorita Kuhlman lo vio y vio la expresión de ansiedad en su rostro. Abracé a Elizabeth. Y puede quedarse en línea a escucharlo. Al pasar. absorbiéndolo todo. Sara estaba al teléfono. Todos hablábamos al mismo tiempo. ¿has sido sanado?" Finalmente pude darle el mensaje. "Le gustaría experimentar esto?". "Nosotros tus hijitos también orábamos. en el auditorio Shrine. Traté de hablar. Salí como en una nube y volví al hotel. a las doce. Era un asunto de vida. Tambaleándome." "Nosotros también. En el hotel hice todo tipo de ejercicios: sentarme y levantarme. Cada uno de ellos cayó al suelo como el monseñor. "Es exactamente eso. se asomó el pequeño John. se echó a llorar. con los pliegues de su sotana sacudiéndose en el aire. Pedí a la operadora que interviniera la llamada. Tenía una cita con dos médicos en el mismo día. "No puedo hacerlo a menos que sea un asunto de vida o muerte". cosas que no había podido hacer durante más de un año. Anderson para hacerme un examen físico. sino para poder decir en voz alta en medio de la oscuridad: "¡Gracias. luego a John. Kathryn Kuhlman . Cinco sacerdotes católicos. Luego tomé a los niños. y a las seis. Ella le impuso las manos y dijo: "Llénalo con tu Espíritu Santo". John".21 Nada es Imposible para Dios No necesité más pruebas. Era más de lo que podía comprender. operadora. Él sabía perfectamente de qué le estaba hablando. Nunca he llorado más en mi vida que en ese momento. Jesús. empujar. con el teléfono en la mano. antes de ir al culto). Mi propio cáncer había sido sanado. le preguntó. uno de ellos un "monseñor". salí por la parte posterior de la plataforma. decía Sara. Estaba ocupado. detrás de la plataforma. Volví junto a la plataforma y observé. y abracé tan fuerte a Sara que literalmente la levanté del suelo. D. ya que se puso en pie. me dijo ella. Mi fuerza la dejó sin aliento. Durante esa noche me desperté varias veces. Deseé que la operadora estuviera escuchando. Sara me repetía: "John. Aún cuando no me habían hecho un examen médico. no de muerte. Sabíamos que Dios te sanaría. Y las hice sin problemas. "Está lleno de color y vida. yo sabía que estaba sano. y este veterano capitán de la policía. Entonces ella comenzó a llorar. "Oraba por ti todos los días a las nueve. "Tu rostro. John. parado en medio del aeropuerto de Houston. y dijo: "Sí". Cuando llegué al aeropuerto de Houston. Estaba sano. levantándolos por sobre mi cabeza. Poco después volví al Instituto M. Ella se volvió hacia los otros sacerdotes y les dijo: "Vengan". Él cayó al piso. si desea. primero a Andrew. El monseñor estaba sentado en la punta de su silla. papá". pero solo podía sollozar.

" "No voy a discutir eso"." "Okey". quisiera hacerle una pregunta. Era el doctor Miller. y luego me miró como si yo estuviera loco. porque no me gustaba que vieran los nudos en mis piernas. Como muchos policías veteranos. Su enfermera me pidió que pasara al cuarto contiguo y me preparara para el examen físico. uno no se preocupa demasiado por las várices. jefe del Departamento de Terapia de Radiación del Hospital Herman. Ahora. "Capitán". dijo el Dr. para una científica! Salí de allí y fui al consultorio del doctor Lowell Miller. Miller. yo había sufrido de várices en las piernas. sino que también había hecho desaparecer mis várices. cuando se está muriendo de cáncer. "El único milagro que le ha sucedido es un milagro médico. "Notable. "Yo también soy cristiano. "Veamos". y usted se irá. Al terminar. En realidad. "Vamos a hacerlo. Lo único que lo está manteniendo vivo es su medicación. desearía que mi próstata estuviera tan bien como la suya. Extrañado de ver un paciente de cáncer tan gozoso. Creo en milagros. "¡Bueno! ¿Qué es lo que le ha sucedido?" Eso fue todo lo que necesité para contarle toda la historia de cómo Jesucristo había curado mi cáncer. ya hace más de un mes." Tres días después sonó el teléfono de mi escritorio en el segundo piso del Departamento de Policía de Houston. No encuentro absolutamente ningún rastro de cáncer. pensé. "Usted ha hecho una verdadera tontería. dijo: "Sabe. El Señor no solo me había sanado de cáncer." Luego examinó la columna. ¿Suele usted dar charlas?" "¿Charlas sobre mi trabajo como policía?". Eso es todo. Ella lo ojeó. Pero le digo que no encontrará nada mal. Entonces noté algo extraño. Miller retrocedió. y dijo después: "Lo llamaré dentro de uno o dos días. miré mis piernas por primera vez desde que volví de Los Ángeles. Esperaba que su reacción fuera más positiva. dijo. "Notable"." Yo sonreí. Que lo descubriera por sí solo. "Bueno. pregunté. Mis piernas estaban lisas y suaves como las de un adolescente. Pero por todas las indicaciones que tengo. y veremos cuánto tiempo vive. Por supuesto. Miller entró al cuarto. no he tomado ninguna medicación desde el veinte de febrero." Ella se mostró sorprendida y enojada. Kathryn Kuhlman . Cuando el Dr. dijo. el Dr.22 Nada es Imposible para Dios La primera que me revisó fue la que había recomendado la operación. escuchó el relato de mi historia. repetía." Y a continuación me sometió al examen físico más completo que me hubieran hecho jamás. señor LeVrier". Siga tomándola. decidí no contarle nada sobre el milagro. golpeando vértebra por vértebra. yo estaba regocijádome y alabando al Señor. dije alegremente. Hágame todos los exámenes que desee. dijo el médico. "Esa es la razón por la que estoy aquí para someterme a este examen. Le di un ejemplar del libro de Kathryn Kuhlman. dijo. pero después de la reciente experiencia. pero Dios nos ha dado suficiente sentido común como para que nos cuidemos a nosotros mismos." Me envió a rayos X. usted ha sido sanado." ¡Qué actitud tan extraña. luego de que haya tenido tiempo de comparar estas radiografías con las anteriores. "tengo buenas noticias. pero a la brillante luz del cuarto. no usaba bermudas en público. "No pasará mucho tiempo antes de que el cáncer aparezca en otra área de su cuerpo. "Déjeme decirle algo".

contándoles a las personas que no tienen esperanza sobre el Dios que no tiene escasez en su depósito de milagros.23 Nada es Imposible para Dios "No". "no sobre eso. dijo él. A partir de entonces viajo por todo el país. Quiero que venga a mi iglesia y le cuente a la congregación lo que Dios ha hecho por usted." Eso fue el comienzo. Kathryn Kuhlman .

Lisa". nunca dudo que realmente lo siente. Y. mientras frotaba su suave piel. La madre y el padre adoptivo de Lisa. Por eso. es un respetado camarero en Casa Vega. "Me dan miedo. "Son solo los dolores del crecimiento. Isabel nació en Los Ángeles. Yo estaba sentada al borde de la cama." Prendí la luz del corredor y dejé la puerta de su habitación abierta. el cielo era azul radiante. cuando recibí una pequeña y sencilla tarjeta de una dulce niñita mexicana americana que vive en California. uno de los restaurantes más elegantes de Sherman Oaks. ¿De dónde había venido ese repentino temor? Lisa nunca había tenido miedo antes. Lisa me agradecía porque podía verme. ¿Era que Lisa sospechaba algo que yo no podía sentir? El día siguiente fue uno de esos extraños y hermosos que a veces se dan en la cuenca de Los Ángeles. Isabel y Javier Larios. como una red que descendía desde el techo y cubría toda la cama. Ya tenía el cuerpo de una jovencita de quince años y parecía la imagen viva de la salud. tienen dos hijos más: Albert y Gina.24 Nada es Imposible para Dios CAPÍTULO 3 CAMINANDO EN LAS SOMBRAS Isabel Larios La Navidad es una época de mucho gozo para mí. sentí que este dolor en particular era algo más que esos dolores musculares normales que las niñas experimentan cuando están creciendo. vivían en un modesto complejo de apartamentos en Panorma City. "No me gustan las sombras". Pero las más preciosas para mí son las que escriben los niños. dije mientras mi hija de 12 años se quejaba de dolor en la cadera derecha. Le di unas palmadas en la espalda y le arreglé el pijama. Lisa Larios estaba muriendo de cáncer óseo hasta que Jesús la sanó en el auditorio Shrine. prende la luz del cuarto cuando te vayas". Por un momento me detuve en la puerta. El miedo entró en el cuarto junto con el dolor. y se podía ver claramente las montañas Kathryn Kuhlman . y una fuerte lluvia justo antes del amanecer había lavado el aire. Lisa crecía rápidamente. en la penumbra de la noche. pero se crio en Guadalajara. Ellos son tan abiertos. en la semioscuridad. Los otros dos niños ya estaban durmiendo. Pero aquí." Javier se había ido a trabajar al restaurante. supe que realmente sentía lo que escribía. "No hay nada que temer". respondió ella. Era el último día de marzo. no fue Kathryn Kuhlman. Pero yo sabía lo que ella quería decir. Ahora yo podía sentirlo en todo el cuarto. fue Jesús. Recibo miles de tarjetas de amigos queridos de todo el mundo. Lisa también lo sentía. Escribió para agradecerme por hacerle posible vivir otra Navidad. con su cabecita metida en la almohada. Dios lo sabe. Leo cada una de ellas. dije. frotándole la cadera y la espalda con linimento. mirándola. Además de Lisa. tan sinceros. Cuando un niño me dice: "Te amo". El sol brillaba con toda su fuerza. susurró Lisa. California. Javier. que pasa gran parte de su tiempo trabajando con su caballete de pintor en su apartamento. "No quiero estar aquí sola en la oscuridad. "Mamá. dejándolo claro y limpio. México.

y siempre decía que Lisa era su paciente favorita. Por dentro. dijo el doctor Kovner al examinar las radiografías nuevamente. Javier se había levantado para tomar el desayuno con los niños antes de que se fueran a la escuela. Su secretaria nos citó para el día siguiente por la tarde. llorando y tratando de parecer valiente. sollozó ella. papá". Ordenó tomar más radiografías y realizó un nuevo estudio él mismo. en un lugar extraño. "No debemos esperar más. estaba destrozada. "Empezó a dolerme mucho. cirujano. pero estar constantemente dolorida. donde podremos hacerle otros estudios. "Vamos a extraer el apéndice y veremos si eso resuelve el problema. Lisa estaba adentro. llorando. así que un vecino me fue a buscar y me trajo de la escuela. Dado que no podía ir a la escuela. El doctor sacó algunas radiografías y realizó un examen preliminar." El doctor Kovner era un amigo de la familia. Voy a hacer ingresar a Lisa en el hospital. Lisa trataba de ser valiente. "Tráigala otra vez el próximo jueves. Luego me llamó a su oficina. y Javier quería unas carbonillas para terminar un dibujo que estaba haciendo en su caballete. echada sobre el sofá. y luego iba hacia el hospital. "Es la cadera. "Es posible que el dolor sea causado por un apéndice agrandado que esté presionando un nervio". dijo." En el Hospital Comunal Van Nuys se le hicieron nuevos exámenes. "Esto me deja perplejo". Cuando volvimos. preguntándome si la gente que pasaba a mi lado sabría del gran dolor que yo sentía. "Tendremos que operar de nuevo". "Creo que debemos consultar a un especialista. Alarmado. Hubo más visitas al médico. Gettleman. Yo buscaba un suéter para Lisa. "Hemos visto algo en las radiografías." A pesar de las muletas. Lisa?"." Lisa me alcanzó una nota arrugada de una de las hermanas de la escuela Santa Isabel. Lisa vagaba por la casa con las muletas.25 Nada es Imposible para Dios cubiertas de nieve sobre el horizonte. dijo." Pero el dolor continuó después de que Lisa volvió de la operación. esta vez al Saint Joseph. no era fácil para ella. Todas las mañanas yo llevaba los niños a la escuela. y el sonido musical de su rico acento mexicano sonó en los oídos de la niña. pero sólo era una máscara. "¿Qué pasa. la puerta del apartamento estaba entreabierta. al este. ocúpese de esto: Lisa tiene mucha dificultad para caminar. Al final de esa semana volvió al hospital. La mayor parte del tiempo la pasaba en cama. él y yo fuimos a Van Nuys a hacer compras. el dolor era cada vez más fuerte. Aparentemente nadie sabía qué hacer ahora. Después. poco antes del mediodía. En el hospital. esto puede ser una de varias cosas. "Por favor." Javier asintió." El doctor Gettleman. El 12 de mayo volvió a casa. Javier se arrodilló junto a ella y suavemente le quitó el cabello de sobre los ojos. Podría ser una bolsa de pus que causa presión. "Llama al doctor Kovener". Se suponía que debía caminar con muletas. era muy metódico. dijo el Dr. "Señora Larios. Creemos que debería consultar un médico. rodeada por gente que no conocía. Tenemos que comenzar con las más obvias y empezar a trabajar con eso. Nos había atendido antes. yo era toda sonrisas. de Burbank. Pero también podría Kathryn Kuhlman . dijo el médico. "Que continúe usando las muletas durante una semana más". pasando la noche fuera de su casa. preguntó con dulzura. llorando durante todo el camino.

podría llegar a ser muy serio. No quería que supiera cuán preocupada estaba. Me desperté. Mientras estaba así en la cama. Hay dos tipos de tumores. Una puerta se abrió frente a nosotros. Ni siquiera tuvimos que operarlo. había reído con ella. Pero era sincera. El otro era el doctor Gettleman. y yo todavía estaba echada en la cama sin acostarme. Ellos se fueron a la cama temprano. en la pequeña sala de espera junto a la sala de operaciones en el hospital. Había llevado a Lisa en mi cuerpo durante nueve meses. educarla y amarla. ¿era del diablo? ¿Estaba tratando de asustarme? ¿O era de Dios. sola. y las tarjetitas qué las compañeritas de escuela de Lisa le enviaban. Ya había llorado hasta no tener más lágrimas. La casa estaba en silencio. Parecía que todo mi mundo se hacía pedazos. Uno de ellos era el doctor Kovner. había estado con ella en las noches oscuras. Hubiera deseado morir en el parto para que ella pudiera vivir. no tendremos problemas. y yo fui a mi dormitorio y me eché sobre la cama en la oscuridad. La noche anterior a la operación yo estaba en casa." Fue una oración simple.. yo te la devuelvo y te agradezco porque nos la has dejado este tiempo para bendecimos. Mientras seguía mirando las sombras. Era pasada la medianoche. "Su padre está muy bien. Todo parecía tan inútil. me deslicé hacia nuestra habitación y me metí en la cama antes de que él entrara al cuarto. y casi nunca nos confesábamos. Tiene cáncer". Javier estaba junto a mí. La había cuidado." "Puede llevarse a su hijo a casa esta tarde. Javier y yo nos sentamos. Si es un tumor benigno. en medio de la oscuridad." Aunque pertenecíamos a una iglesia católica romana. benignos y malignos. Fui hacia el living y me senté en el borde del sofá. Me levanté y fui a ver a los otros niños." A las dos de la tarde miré y vi que venían dos médicos por el largo pasillo. tomándome de la mano. alimentarla. Los médicos entraban para informar a otras personas que también estaban esperando. Solo nos has dejado tenerla para criarla. Si quieres llevártela antes de que eso pase. Ese sueño. Pero yo siempre me había sentido muy cerca de Jesús. había llorado y orado por ella.. Si es maligno. sin grandes emociones. para advertirme y prepararme? ¿Cómo saberlo? Cuando escuché los pasos de Javier en la escalera. ¿no? Es tuya." "No tiene de qué preocuparse. ni Javier ni yo éramos muy religiosos. tan fútil. mirando las sombras en el techo. Rara vez íbamos a misa.26 Nada es Imposible para Dios ser un tumor. me ayudaron a mi también a volverme a Dios en oración. sobresaltada. y por el pasillo se aproximaron dos hombres vestidos con batas de las que usan los cirujanos. se casará y criará a sus propios hijos. me adormecí. a la mañana siguiente. tomados de la mano. y lo hicimos en silencio. y nuestros hijos asistían a una escuela católica. Era natural que ambos oráramos. comencé a orar. Su rostro estaba gris. Un día nos dejará. Soñé que estaba sentada en un pequeño cuarto oscuro. Uno de los médicos estaba llorando y no podía hablar. Solo la luz del corredor se filtraba en el dormitorio. Dormían tranquilamente. diciendo que estaban rezando por ella. su esposa está perfectamente. "Querido Señor. Y ahora los médicos me decían que quizá muriera. con Albert y Gina. Lisa realmente no es mía. había corrido por el campo con ella. El otro se paró frente a nosotros y dijo: "Su hija está muy enferma. Lisa necesitaría encontrarnos fuertes a ambos al enfrentar la operación. Kathryn Kuhlman .

El doctor Kovner no estuvo de acuerdo con nuestros planes de llevar a Lisa a unas largas vacaciones. Finalmente dimos nuestra autorización para que se le realizara el tratamiento preliminar. y él había aceptado mi ofrecimiento. a menos que lo haga. dijo. y comenzaron a colocarle una serie de inyecciones. "Está muy. "Pero aun con el tratamiento. Después de que se recupere de la operación. muy. su rostro expresaba todo. "Temo que sí". La doctora Higgins. muy mal cuando muera. Si tuviera una cuchara. y la única forma de salvar su vida era por medio del tratamiento con cobalto y quimioterapia." pregunté. "Es inoperable. lo más que podemos ofrecerles es seis meses." ".Pero se pondrá bien. preguntó Javier. Si hubiéramos cortado." ". No puedo prometer nada más. dijo el doctor Kovner. y mis piernas parecían de goma. respondió el médico. "Debemos comenzar el tratamiento de cobalto enseguida". Lisa reaccionó Kathryn Kuhlman . El laboratorio ya ha hecho un análisis. Los médicos acordaron que no deberíamos decirle nada a Lisa sobre su estado. Ambos sentíamos que sería cruel que Lisa debiera pasar sus últimos meses de vida sujeta a ese tratamiento de radiación.27 Nada es Imposible para Dios Javier se levantó de un salto y fue hacia ellos. La carne que rodea al hueso es como queso gruyére. comenzaremos el tratamiento con cobalto. Aunque no decía nada. podría haberlo sacado todo. El 9 de junio Lisa ingresó al Hospital Pediátrico de Los Ángeles.No hubo nada que pudieran hacer?". llena de agujeros. Dos semanas después la trajimos nuevamente a casa en una silla de ruedas. "Pero nunca sabrá si ayudará. Era la misma escena que había vivido en mi sueño. Sabía lo que pasaría." ". pero yo me quedé sentada. dijo que había tres áreas en que podía extenderse el cáncer: al hígado. Y estará muy. Era el tercer hospital al que entraba en tres meses. "Lo único que puedo decir es que trataremos de prolongarle la vida. el cáncer se extiende rápidamente en los niños en edad de crecimiento. respondió él. El doctor Gettleman sacudió la cabeza. tendríamos que haber amputado toda la pierna. y es el peor tipo de cáncer. Cualquiera podría ser fatal. con el rostro demacrado y ojeroso. no es cierto?".Qué pasará si no permitimos que le haga el tratamiento?" "No me agrada contestar preguntas como esa". Sus ojos estaban llenos de lágrimas. muy mal. clamó Javier." Miré al doctor Kovner. Yo se la había devuelto a Dios. El hueso de su cadera es como manteca. al pecho o al cerebro. Aparentemente. ". Lisa estaba muriendo. preguntó Javier. decididos a darle el verano más feliz de su vida." ". y ninguno de nosotros podía hacer nada al respecto." Prometí conversar del tema con Javier.qué puede prometernos?" "No podemos prometerle nada". "Encontramos un tumor". que estaba a cargo de su caso. Lo único que pudimos hacer fue coserla otra vez. "Nada por ahora.Es cáncer?". Hablaremos luego sobre eso. "Si firmamos la autorización y le permitimos hacer el tratamiento con radiación. dijo el doctor Gettleman.

con nosotros. como tallado en piedra. Varios de sus dibujos estaban colgados en las paredes de nuestra casa. "Ha empeorado desde que la sacamos del hospital. dijeron los médicos. comprarle las cosas que quería. Kathryn Kuhlman . Él estuvo de acuerdo. "Ella se va a poner bien. solo para sacármelo de encima.Por qué estoy tan enferma?" Era más de lo que yo podía soportar. dijo Bill. parado en el corredor.28 Nada es Imposible para Dios violentamente. alguien golpeó a la puerta de nuestro apartamento." Bill sonrió débilmente y me miró fijo a los ojos. El capellán de la escuela a la que Lisa asistía se había enterado de su enfermedad y la visitaba todas las noches. ¿Alguna vez oyó usted hablar de Kathryn Kuhlman?" "Bueno. pero nunca le presté mucha atención. Me encogí de hombros. preguntó Bill. ¿Pueden ustedes prometérmelo?" "Lo siento. Le comentamos nuestra decisión de interrumpir el tratamiento de cobalto. Javier estaba trabajando en un dibujo junto a la ventana. cerré la puerta y me recosté contra la mesa de la cocina. Pasamos el resto del verano tratando de hacerla feliz. Después de decirle que iríamos. y había oído decir que las reuniones en el Shrine eran muy prolongadas. La llevaríamos a casa. Pero todo parecía tan patéticamente vacío. "Espero que sí. Yo sabía que él estaba interesado en desarrollar su talento." Dudé por un momento. "La medicina no puede prometerle nada. "Si se queda en el hospital. llevándole la comunión. usted no me ha comprendido". la he visto un par de veces en la TV. Realmente no conocía muy bien a Bill. "Si ella está muriendo. pero también sabía que la pintura era una forma de escape para él." Al día siguiente nos llevamos a Lisa para que muriera en nuestro hogar. "Quisiera llevar a Lisa a la reunión. Una tarde." "No me interesa que mi hija se convierta en un experimento médico". les dije con total honestidad. esperando su muerte. Nos endeudamos mucho para llevarla de paseo por la costa. debería pasar los últimos días de su vida lo más feliz que sea posible. "Se pondrá bien". La abrí y vi a nuestro vecino. quizá podamos aprender algo que pueda ayudar a otra niñita dentro de cinco o diez años. como grabadoras y otros objetos materiales. en vez de en el hospital. Pero él insistió tanto que finalmente accedí a ir junto con Lisa y él." "Lisa no tiene absolutamente ninguna posibilidad de recuperación sin la terapia de radiación". un joven soltero llamado Bill Truett. a mediados de julio. Cuando estaba ocupado con sus dibujos no tenía tiempo para pensar en Lisa. "Solo quiero que se sane. contesté. mirando al patio. No era bueno que estuviéramos sentados a su alrededor cubriéndola de regalos. "Cómo está Lisa?". objetó la doctora Higgins cuando le comunicamos nuestra decisión. Javier y yo conversamos nuevamente y decidimos que sus últimos días transcurrirían en nuestro hogar. Observé su rostro. dijo con voz confiada." "No. Yo me sentaba con ella durante toda la noche. dijo seriamente. Los otros médicos opinaban igual. ¿qué me pasa? ." "Este próximo domingo ella va a estar en el auditorio Shrine de Los Ángeles". señora Larios". "No está bien". mientras ella vomitaba y preguntaba: "Mamá.

y trató de andar sin las muletas. deseaba que se fuera sin nosotras." "Entonces veamos qué puede hacer Dios". al menos no para quienes eran como nosotros. dijo él sencillamente. recorrieron la acera angosta y la metieron en el auto. "Bill. Si había milagros. Nadie puede hacer nada. Pero yo era la madre de Lisa. Bill volvió a la mañana siguiente y me recordó mi promesa de ir con él y Lisa al auditorio. hacia Los Ángeles y el auditorio Shrine. El sábado por la tarde Bill volvió a golpear a la puerta. dije. Kathryn Kuhlman . eran para los ricos. los santos de la iglesia. detestaba tener que levantarme temprano un domingo por la mañana y conducir por toda la ciudad solo para esperar en fila durante horas. Finalmente abrieron las puertas. y tenía que enfrentar la realidad. Él y Cindy fueron a sentarse en otra parte del auditorio. Bill sugería cosas extrañas. Lisa iba a morir. Ya no se producían milagros. No podía aferrarme al arte para escapar. Quise retroceder. Aunque no sabía qué era. Solo agradecía que Lisa no supiera lo serio que era su estado. muy temprano por la mañana. Pocos días antes había visitado a una amiga en un apartamento cercano. cerrando la puerta. "Recuerde. Conoce a muchas personas que fueron sanadas. Bill y su novia Cindy nos estaban esperando con una silla de ruedas. Aunque yo no lo sabía. no quiero apagar tu entusiasmo". Javier estaba perdido en su arte. Lisa sospechaba algo. Lisa estaba en la silla de ruedas. Su cadera se dobló como una esponja mojada y cayó al piso. grité." "Muy bien. mientras yo esperaba apoyada sobre una vieja frazada contra la pared del auditorio Shrine. Sentía que Bill me estaba presionando. luego rodearon la piscina. al otro lado del pasillo. 16 de julio. Poco después salimos de la carretera Harbor hacia el sur. la amistad y el amor que sentía en ese lugar. dije. preguntándome cuándo abrirían las puertas. Bill se negaba a desalentarse. Lisa recibirá un milagro. "Déjame terminar el café". "Sé que ella será sanada. Todo esto parecía tan estúpido: pasar toda la mañana sentada en la acera."Yo no tenía nada de fe. mañana es el día. Por dentro. Yo tenía que enfrentar las cosas como eran. Bill tocó a la puerta. Ayudaron a Lisa a bajar las escaleras. ni dejarme llevar por las tonterías que decía Bill sobre milagros. "pero los médicos me han dicho que Lisa no puede curarse. Al menos sabía que su pierna no podía soportar su peso. Bill empujó la silla de Lisa hacia la sección reservada para sillas de ruedas y yo me senté junto a ella. Pero por dentro sabía que no había forma de que sucediera. Sentí que las uñas se me clavaban en la mano al cerrar el puño tratando de detener las lágrimas. Además. Yo estaba maravillada por la cantidad de gente y la calidez. podía darse cuenta de que tenía algo muy mal en la cadera.29 Nada es Imposible para Dios concentrado en sus carbonillas. Nosotros éramos solamente unos pobres mexicanos católicos que ni siquiera íbamos muy seguido a misa. calcinándome bajo el Sol. Mi madre está muy cerca de este ministerio. ¿Cómo podíamos esperar un milagro? Al día siguiente. esperando por nada. Bill". los piadosos.

"Párate y acepta tu sanidad. dijo suavemente. no la clase de luz que puede verse. con un vestido blanco vaporoso. como si hubiera pequeñas llamitas de fuego que danzaran de una cabeza a otra. Kathryn Kuhlman. donde estábamos. La señorita Kuhlman seguía señalando en dirección a nosotras. Luz y energía. Estaba en todo el edificio." Me di vuelta y traté de mirar hacia arriba. su cadera y su pierna podrían torcerse. no es ese tipo de calor".30 Nada es Imposible para Dios La reunión comenzó con el coro cantando "Él me tocó"." Miré a Lisa. Pero temía por ella cuando intentara caminar sin las muletas. "Alguien allí está siendo sanado de cáncer. Lo único que podía ver eran rostros que se perdían hacia atrás en la oscuridad. Miré a mi alrededor." "Haz lo que quieras".. señor. Mi corazón se detuvo. Por supuesto. La señorita Kuhlman señalaba hacia el balcón. Debes levantarte y aceptar tu sanidad. Yo sabía que Lisa debía ser quien estaba siendo sanada. Pero al mismo tiempo parecía haber luz. de duda. ¿Cómo sabría que tenía cáncer? Nosotros no se lo habíamos dicho." dijo Lisa. sin aviso previo. Yo sacudía la cabeza. y si se ponía en pie. Lisa se inclinó y me susurró: "Mamá. Lisa me tocó el brazo. comenzaron a suceder cosas. Si yo le decía que la señorita Kuhlman le hablaba a ella. No había nadie más de pie en nuestra área... Póngase de pie. Todo esto era muy lindo. ¿por qué estábamos perdiendo el tiempo aquí? Entonces. "Hay un cáncer allí". señalando el lugar donde estábamos. verás un halo a su alrededor. y comencé a buscar alguna golosina en mi bolso. creo que voy a subir a la plataforma.. "Hay un hombre que está siendo sanado de cáncer ahora. "siento caliente el estómago. ¿Qué debería hacer? La señorita Kuhlman sacudió la cabeza y se dirigió a otra sección. ¿Había pasado ya el tiempo de Lisa? ¿Sería demasiado tarde? Entonces la señorita Kuhlman volvió a mirar hacia nuestra sección. pero." No habíamos comido desde la mañana temprano. "Mamá. Kathryn Kuhlman . sintiéndome aliviada de que ella hubiera decidido por mí. justo donde nosotras estábamos sentadas. y no se ponía en pie? Cuando pensaba que moriría de incertidumbre." "Mamá. "No. dijo Lisa. dijo. ¿qué sucedería si era Lisa. si entrecierras los ojos al mirarla. pero tenía miedo." Me encogí de hombros y no hice ningún intento por descubrir el halo. apareció en la plataforma. "No puedo olvidarme de esto". La señorita Kuhlman seguía señalando otros lugares en el auditorio donde se estaban produciendo sanidades. Luego señaló al área donde estaban las sillas de ruedas. pero ella no se movió. Me sentí electrizada. Pero estaba muy lejos. y acepte su sanidad. sino la que se siente. rechazando la golosina. Entonces la señorita Kuhlman predicó un breve sermón al que ni siquiera presté atención. lo peor. ¿Qué sucedería si no era para ella? ¿Qué sucedería si se ponía de pie y caía? O. le dije. Creo que estoy siendo sanada. señalando nuevas sanidades en otras partes del auditorio.

Ahora tenemos esperanzas. "Quiero que esta sanidad sea verificada". Bill y Cindy entraron con nosotras al apartamento." Fueron las sabias palabras de mi maravilloso esposo. La señorita Kuhlman escuchó mientras la mujer le daba algunos detalles. llegaron junto a la plataforma donde una mujer intercambió unas palabras con ellos. Creer ahora. Pero en ese momento solo podía pensar en Lisa. "Ahora." Durante el resto de la noche Lisa anduvo cojeando por el apartamento. luego con más seguridad. y luego de una breve conversación. como si los ángeles cantaran. y comenzaron a bajar por el pasillo. Había sufrido una vez. Yo observaba cada uno de sus pasos.31 Nada es Imposible para Dios Uno de los consejeros sintió que algo le estaba sucediendo a Lisa y se acercó a nosotras. y todos empezaron a aplaudir. pero repentinamente comprendí algo. Bill Truett se unió a ellos allí. quizá Dios nos dará la fe para aceptar esto maravilloso que está haciendo." Él la ayudó a salir de la silla de ruedas. Luego. Casi podía ver una nueva fortaleza fluyendo en su cuerpo. con el rostro bañado en lágrimas. cuando yo trataba de dárselas otra vez a Lisa. subieron a Lisa a la plataforma. estaba ahora descansando en Lisa. Javier salía para su trabajo cuando volvimos a casa. aleluya". "Eso es algo que no tuvimos antes. sería más de lo que podría resistir. Contuve la respiración mientras ella se paraba. Luego vuelve a la próxima reunión y testifica de lo que Dios ha hecho por ti. "Entonces comenzaremos a tener esperanzas". dijo. Era más seguro no creer nada." Lisa comenzó a correr de un lado a otro del escenario. Entonces. "Dedico esta niña al Señor Jesucristo". Kathryn Kuhlman . y tanto. pensando que su pierna había cedido. el coro comenzó a entonar suavemente "Aleluya. Lentamente al principio. dijo la señorita Kuhlman. ¿Podría ser? ¿Había sido sanada? Tenía miedo de creer. solo para descubrir después que era una falsa esperanza. Hemos tenido tanto amor por nuestra niñita. temiendo que pudiera caer. "Quiero que vuelvas a ver a tu médico y le pidas que te haga un examen completo. le dijo Lisa." Miré de reojo a Bill. Lisa retrocedió un paso. "¿Es que no comprende? Ella fue sanada.. Pero Lisa se puso de pie nuevamente. Ese mismo fuego que yo había sentido que danzaba de una a otra cabeza. El consejero la ayudó a que se apoyara en él. Sabía que su cadera era como manteca y cedería ante la más mínima presión. Pero no cayó. En un momento pensé que se desplomaría. Contuve la respiración. y luego cayó al suelo. alabando a Dios. Luego se aproximó a Lisa. dijo la señorita Kuhlman. "Quítele las muletas". pero no sucedió. Ella seguía corriendo de un lado a otro de la plataforma. "Creo que me siento mejor". Estaba exultante. como si fuera su propia hermana la que hubiera sido sanada. yo aprendería que en la familia de Dios somos verdaderamente hermanos y hermanas. Le dijimos lo que había ocurrido. aún rengueando un poco. Tarde o temprano.. mientras Lisa permanecía de pie frente a ella. veamos cómo caminas. "Quiero subir a la plataforma. Me mordí el labio. pero pisando fuerte. cuando el doctor nos había dicho que no había esperanza. dijo Bill.

"Todos vemos lo mismo en las radiografías. ella no sabía nada sobre la reunión de Kathryn Kuhlman. "Usted no le ha estado dando ninguna medicación. Recordaba haber leído. ¿tiene usted un minuto?". "Quiero contarle algo. Los ojos de Javier danzaban cuando me abrió la puerta del apartamento. le dije. el tumor está desapareciendo. así que llevé a Javier hacia la ventana. Creyera yo o no. le dije. pero había dicho "evidencias de curación". Sea lo que fuere. Hay evidencias de curación." Yo estaba llorando. Él insistió en que llamara a la doctora Higgins. era lo mismo. Creemos que Dios la ha sanado. Desde entonces ella camina sin muletas. "Mira". respondí. "Bien. corre." Tragué saliva. No sé qué decirle. "Estaba a punto de llamarla". como si no me hubiera oído. contesté. ¿Cuánto más sería necesario para que yo me convenciera de que Dios había tocado la vida de Lisa? "Doctora. Él sí creía. señalando hacia el patio. O podría ser su Kathryn Kuhlman. la historia de Tomás. su rostro estaba surcado por las lágrimas.32 Nada es Imposible para Dios En realidad. Y hasta donde yo sé." Hubo un largo silencio del otro lado de la línea. es el primer caso en la historia de la medicina en que esto sucede. "Usted se negó a que hiciera el tratamiento con cobalto y quimioterapia. jugando con los demás niños del edificio. Luego de una serie de análisis de sangre y varias radiografías de la cadera y el pecho. que mis esperanzas hubieran surgido solo para ser hechas pedazos ahora? "No sé cómo pudo haber sucedido". el radiólogo dijo: "La llamaremos por teléfono cuando tengamos algo". anda en bicicleta. dijo finalmente la doctora. pero llevamos a Lisa a una reunión de Kathryn Kuhlman. puede ser que su cuerpo esté armando un cierto tipo de resistencia y echando fuera esto. continuó la doctora. Allí estaba Lisa. lo cual no parece natural." Por supuesto. andando en su bicicleta alrededor de la piscina. A la semana siguiente llevé a Lisa al Hospital de Niños. "Pero he estado en consulta con otros siete médicos sobre el caso de Lisa. El tumor se ha reducido muchísimo en vez de extenderse. en la Biblia. "Quiero comprender bien esto". Cuando Javier se apartó de la ventana. nada y se comporta normalmente. me dijo la doctora cuando finalmente logré comunicarme con ella. "¿Quiere decir que algo anda mal?" ¿Podría ser que esto fuera solo un cruel truco. Él creyó que Jesús había sido levantado de los muertos cuando Kathryn Kuhlman . ¿verdad?" "Sí". ¿qué dijeron?" Le expliqué la situación y le dije que tendríamos que esperar. Nuevamente hubo un largo silencio. Sé que le resultará extraño. parecía que se estaba poniendo cada vez más fuerte ante mis propios ojos. Al día siguiente lo primero que Javier preguntó fue: "¿Dónde está Lisa? ¿Cómo está?" Yo me había levantado más temprano. ¿verdad?" "Ninguna". "Bueno. hacía ya tiempo.

Allí. Lisa estaba casi normal. Sus seguidores le preguntaron: "Maestro. "Nunca ha habido un caso de curación como este antes. ha comprendido que aun en el valle." Ahora que Lisa está completamente sana. dice. "El brillo del sol resalta los detalles".. sin reaccionar ante las cosas más delicadas de la vida. sanada.33 Nada es Imposible para Dios finalmente vio las marcas de los clavos en sus manos. Seguramente esto viene de Él." Solo cuando caminamos en sombras aprendimos a alabar a Dios por las pequeñas cosas. Cierto día Jesús estaba caminando por una calle y vio a un hombre que era ciego de nacimiento. preguntaba yo. Pero aun así. Si le hubiéramos dado tratamiento con cobalto. "No tenemos explicación". haciendo que nuestra copa rebose de su bondad y su misericordia. lo hubiéramos considerado un milagro de la medicina. Pero cuando se la dimos. Un mes después la llevé al médico. En la Biblia encontré un relato que explica todo. Lisa ya no teme a las sombras. "pero las sombras son las que hacen resaltar el carácter. Solo en la sombra del valle crecen estos tiernos pastos. He estado muchas veces observando a Javier cuando dibuja. Se estaba retirando.. Dios había permitido que yo viera este milagro en mi hija. sin muletas. Dios está con nosotros. Su vara y su cayado nos confortan. la devolvimos al Padre Celestial. podía decir algo: "Dios tiene muchas formas de hacer las cosas.. "Cómo se explica esto?"." Lisa ingresó nuevamente a la escuela en el otoño. se vuelve duro e insensible. "Le diré algo más". ninguna de las dos cosas. Como nosotros. bien. ¿qué podemos decir?" Nuestro sacerdote. En los momentos más oscuros. en el valle. Cómo me parecía a él.. Darle la gloria a Dios no es algo que se aprenda a través de los libros.. Tiene que ser aprendido al caminar con Él por el valle de sombras. y el ciego pudo ver. muchos de nuestros amigos preguntan: "¿Por qué sucedió todo esto?" Creo que Dios permitió esta enfermedad en nuestras vidas para acercarnos más entre nosotros y acercarnos más a Él. porque este es un caso en el que habíamos perdido toda esperanza. sin embargo. El tumor continuaba reduciéndose.. o porque pecaron sus padres?" El Maestro respondió: "No." Entonces lo tocó. Pero sin tratamiento alguno. sino de Dios. Creo que Lisa llegó a estar tan enferma para que Dios pudiera glorificarse en su sanidad. ¿por qué es ciego este hombre? ¿Es porque él pecó. Él es ciego para que Dios pueda ser glorificado por medio de su sanidad. Él tuvo la misericordia de devolvérnosla. Fue entonces que aprendimos que Lisa no era realmente nuestra. Le encanta usar carbonillas y mezclar sombras. dijo la doctora Higgins suavemente. Si uno vive en la cima de la montaña todo el tiempo. Kathryn Kuhlman . descubrimos el secreto del renunciamiento. "Todos se alegrarán mucho en hospital por lo que le ha sucedido a Lisa. y el tumor hubiera retrocedido. dijo el médico.

y en abril de 1959 la señorita Kuhlman celebró nuestro matrimonio. dijo. por lo cual debió repartir su tiempo entre la investigación del cáncer. notamos una gran magulladura en una de las nalgas. demasiado. sentí el poder de Dios obrando mientras la gente se reunía para adorar. Era imposible hacerle estirar las dos piernecitas al mismo tiempo para ponerlas derechas. con la rodilla y el piecito girados hacia afuera. notamos que una pierna estaba siempre doblada hacia el cuerpo. El doctor Richard Owellen es un viejo amigo. ¿qué era? ¿Y dónde? Kathryn Kuhlman . Allí. por primera vez en mi vida. pero nada se arregló.. y muchas veces lloraba cuando la tocábamos. M. verdaderamente hay algo que anda mal en la pierna derecha". Le pregunté al doctor qué era eso. Pero. la atención de sus pacientes y la enseñanza. que se realizaban todos los viernes en el viejo auditorio Carnegie. pero nos aseguró que no había nada que indicara que algo anduviera mal. Lloraba y gemía constantemente y no quería alimentarse.D. Era extremadamente nerviosa. "No estoy seguro de qué es en este momento. Lo conocí cuando cantaba en nuestro coro en Pittsburgh. donde completó su doctorado en medicina en tres años. Joann continuaba siendo muy nerviosa. Después de un año como interno y dos de residencia en medicina interna. fue contratado por esta universidad como profesor ayudante de medicina. Pero tanto mis padres como la hermana de Rose notaron algo extraño en el comportamiento de la beba. revisó sus piernas y caderas. Luego de dos años de estudios postdoctorado en la Universidad de Stanford. decía mi madre. rechazaba la mamadera. pasó a la Universidad Johns Hopkins en Baltimore. Rose y yo comenzamos a salir. comencé a asistir a las reuniones de Kathryn Kuhlman. Poco después me ofrecí como voluntario para cantar en el coro.34 Nada es Imposible para Dios CAPÍTULO 4 EL DIA QUE LA MISERICORDIA DE DIOS SE HIZO CARGO Richard Owellen. que había crecido literalmente dentro del ministerio de la señorita Kuhlman. pero cuando llevamos la niña a casa. al norte de Pittsburgh. Además. Rose tuvo un embarazo y un parto normal. pero esperemos un tiempo.D. Mientras trabajaba para lograr el doctorado en química en Carnegie. vomitaba y gritaba si la movíamos mientras se la alimentaba. nos enamoramos. Estos síntomas nos comunicaban que sufría fuertes dolores. En cambio. se puso peor." Esperamos varios meses. Cuando tomaba su mamadera. Ph. Un año después nació la pequeña Joann. Algunas veces estas cosas se arreglan solas. y allí conocí a Rose. mientras trabajaba para lograr su doctorado en química orgánica en Carnegie. Cuando la llevamos nuevamente al médico de la familia. frecuentemente paraba para llorar. algunas veces en un ángulo de hasta noventa grados. "Sí.

Existía la posibilidad concreta de que fuera una lisiada durante toda su vida. Esa noche. y no solo por la idea de tener una niña lisiada. me dijo. "No comprendo". y en forma muy suave y amable. Él podrá darnos un diagnóstico definitivo. El doctor tomó su piecito derecho en una mano y puso la otra bajo su rodilla. No tenía nada para dar. y llevamos a Joann a casa. nos dijo qué era lo que podíamos esperar. tratando de servir al Señor. sosteniendo aún a la beba junto a su pecho. Esta vez. Una criatura normal tendría los mismos pliegues en ambas piernas. Los dos estábamos molestos. Quedé boquiabierto y luego contuve la respiración mientras la piernita de mi hija giraba en su mano. "Aquí estamos. con los ojos llenos de lágrimas. Una diferencia como esta señala algún tipo de alternación interna. pero solo uno en la otra pierna. un corsé. El tratamiento llevaría un largo tiempo. Podría tener una pierna más corta que la otra." exploté. le dije a Rose. dijo el doctor." Rose estaba callada. doctor?". no sólo de arriba abajo. y él deja que esto nos suceda. el doctor me hizo señas de que me acercara a él. El médico siguió hablando. El doctor puso su mano sobre el hombro de Rose. no había un ciento por ciento de probabilidades de que se curara totalmente. Solo cuando había terminado la rotación la beba comenzó a gemir de dolor. su bello rostro estaba tenso. quizá. En este caso. en casa. sino en lo que fue casi una rotación completa de 360 grados. "No deben esperar". y aun así." Rose se sentó en la silla que estaba junto a la camilla. La niña gritó de dolor. Después me señaló los pliegues en la piel a lo largo de su muslo. "No puedo decirlo con total seguridad". "por eso quisiera que la examine un cirujano ortopédico. Joann posiblemente necesitara aparatos ortopédicos. u otra clase de anormalidad. tomarla en mis brazos y consolarla. contestó. Rose y yo nos sentamos a hablar. "Fíjese que hay dos pliegues de este lado. Pero estaba demasiado molesto en mi interior. la llevamos nuevamente al médico. Parece una cadera dislocada." Hicimos una cita con el cirujano para el lunes siguiente. cruzar el cuarto. Luego comenzó a doblar lentamente el piecito hacia adentro." Suavemente comenzó a rotar la piernecita hacia afuera. pero no lo hacía. La pequeña Joann estaba de espaldas sobre la camilla." Rose tomó a la niña y la apretó contra sí. ". "Llévenla a un cirujano ortopédico. sentados en nuestro pequeño living. es decir. El doctor colocó cuidadosamente la piernecita en su posición original. Yo quería pararme. preguntó. y caminara siempre con impedimentos.Qué está tratando de decirnos. "Esta es una de las cosas que observa un médico". Ambos estábamos destrozados. dijo el médico." Kathryn Kuhlman . los labios le temblaban un poco. "Ahora mire esto. "y ahora tenemos una hija deforme. incluso. "Hemos estado diciéndoles a otras personas que creemos en la sanidad. la columna o la pierna. "La pierna no gira en lo más mínimo". estoy seguro de que se trata de la cadera.35 Nada es Imposible para Dios Después de los tres meses Joann ya debería haber sido capaz de levantar su cabecita del colchón. Todo parecía muy injusto. Cada vez más preocupados. luego de examinarla. que hay algún defecto en la estructura de la cadera.

¿Fe? Acababa de darme cuenta de que no tenía ninguna fe. deja que Dios se haga cargo". cuidando a la beba. Kathryn Kuhlman . cara a cara con un problema que era más grande que nosotros. Rose tenía razón. Yo sabía que Rose no tenía la respuesta. porque aunque ya nos ha sido dado. "hemos visto al Espíritu Santo hacer tantas cosas maravillosas en los cultos de la señorita Kuhlman. Pero no lo demandamos de ti. inclinamos nuestras cabezas para orar. y su rostro mostraba las huellas de la falta de sueño. así como yo no la tenía. demandándole que las cumpliera. y aunque habíamos vuelto a ir a algunas de las reuniones. Es que no parece justo. Pero recordaba algo que había escuchado decir a la señorita Kuhlman una y otra vez: "Haz todo lo que puedas. que ni siquiera lo conoce. Los únicos recursos posibles eran los aparatos ortopédicos y una posible cirugía. Simplemente te pedimos. "Dick". Rose se sentó al costado de la cama.Por qué tenemos nosotros que tener una hija deforme?" Era una pregunta injusta. También sabía que la gente que cuestiona a Dios está mostrando su falta de fe. A la mañana siguiente. Muchas de estas personas odian a Dios. Con la pregunta de Rose dándome vueltas en la cabeza. dubitativa. dije amargamente. Ahora era el momento de confiar por completo en Dios. Estaba dándome cuenta de que no tenía ninguna fe. El viernes por la mañana salimos del apartamento para llevar a la niña al culto de milagros en el auditorio Carnegie. jugando con el nudo de mi corbata. Ni siquiera lo reclamamos. El mundo está lleno de gente que no ama a Dios. dijo. en tu misericordia. Entonces. no de la clase que yo me había imaginado muchas veces que diría. sabemos que aún depende de tu misericordia. cuando hayas llegado al fin de tus recursos. sin garantía de que la niña se sanara. En mi imaginación yo irrumpía ante el trono de gracia y le tiraba a Dios sus promesas a la cara. Si no se sana. ¿No crees que tendríamos que llevar a Joann y tener fe en que Dios la sanará?" Rose se había retirado del coro de la señorita Kuhlman justo antes de que la beba naciera. al menos. toques el cuerpo de nuestra hijita. Ohio. me detuve frente al espejo durante largo tiempo. la criaremos y la amaremos toda la vida. mayor que la ciencia médica." "No discuto eso".36 Nada es Imposible para Dios "Si Dios permitió que tuviéramos una hija deforme. Había estado despierta la mayor parte de la noche." dijo finalmente Rose. Sentados en el auto. "Señor Jesús. que sanes a nuestra pequeña hija. ." Fue una oración muy sencilla. mientras me vestía para ir a dictar clase. al menos no la clase de fe que creía que era necesaria para que nuestra hija se curara. Señor Jesús. Habíamos ido al médico. Señor. Solo mis padres y la hermana de Rose lo sabían. tanto en Pittsburgh como en Youngstown. tú has escrito en tu Palabra que tenemos el privilegio de venir ante ti y pedirte que. no la que se requería para que Joann fuera sanada. Pero ahora. "Amo a esta niña y haré todo lo posible para que sea sanada. Rose y yo comprendíamos que lo único en que podíamos descansar era en la misericordia de Dios. pero tienen hijos normales. la vergüenza había hecho que no le contáramos a nadie sobre el estado de la niña. "seguramente espera que nos ocupemos de ella y la cuidemos.

Giró lentamente hasta que los deditos quedaron apuntando hacia arriba. Su rostro estaba radiante. dijo. Mientras caminábamos." Estaba decidida. Ni siquiera cerró los dedos. a menos que algún consejero hubiera hablado con ella antes. pero tenía los ojos abiertos. mientras estábamos apoyados contra la pared. Joann estaba envuelta en una manta. Varias veces gimió y gritó de dolor. dijo. Observé cuidadosamente. "Sssí. no lo Kathryn Kuhlman . se atragantó. No tiró. ella vería algo. Nos encontramos en el centro del auditorio. Parecía que era uno de esos días en que la pequeña Joann estaba especialmente incómoda. Creía que cuando Dios comenzara a obrar. "Maravilloso Jesús.?" Se interrumpió y volviéndose al auditorio atestado de gente. toca a esta preciosa beba. En todo el lugar la gente estaba de pie. Pero yo sabía que lo que estaba viendo era imposible. La señorita Kuhlman extendió sus dedos sensibles y tocó los deditos de Joann muy suavemente. Seguimos bajando por el pasillo. torcida en forma tan grotesca hacia la derecha. mientras Rose la tenía en brazos. hasta parecerse a los de cualquier niña sana de cuatro meses de vida. Dios va a sanar a esta preciosa criatura. Quería ver lo que sucedía. por lo que nos quedamos en la parte de atrás del auditorio. Yo tambié oraba. Le habíamos dado nuestros asientos a otras personas y estábamos apoyados contra la pared del fondo del gran auditorio mientras se desarrollaba el culto de milagros. "Dios ha comenzado a obrar". Desde que Joann nació. asombrada. solo que esta vez no estábamos simplemente como espectadores. con los ojos cerrados y el rostro elevado hacia el cielo. señorita Kuhlman. No queríamos que molestara en el culto. Ahora. y trató nuevamente.37 Nada es Imposible para Dios El culto fue similar a los cientos de reuniones a las que ya habíamos asistido antes. y vi que sería inútil tratar de detenerla. Rose. Pero la señorita Kuhlman no lo había hecho. Comenzamos a avanzar por el pasillo. algo sucedió." Rose le quitó la manta a Joann y la extendió hacia la señorita Kuhlman. "Su presencia está sobre la niña. Rose me codeó. Yo esperaba que en cualquier momento algún ujier nos detuviera. "Rose". y volvía cuando la niña se calmaba.. Todo parecía perfectamente natural. Rose la llevaba al hall. los deditos de su pie derecho habían estado doblados firmemente hacia abajo. dijo: "Quiero que todos se pongan de pie y comiencen a orar. esos pequeños deditos rosados comenzaron a relajarse. orando. Solo la tocó ligeramente y comenzó a orar. Casi al final del culto. Alguna fuerza exterior estaba moviendo esa pierna. "¿Por qué no me dijiste. Pero no había ningún ujier cerca." La señorita Kuhlman sacudió la cabeza. como los del otro pie. con los ojos cerrados.. mirando sorprendida a mi esposa. Voy a la plataforma. Tiene una cadera dislocada desde que nació.." ¡Lo vi! ¡Lo vi con mis propios ojos! Esa piernita. la señorita Kuhlman bajó de la plataforma y se aproximó a nosotros. Veníamos a esperar un milagro. "¿Le pasa algo malo a la niña?" Rose trató de hablar. y de a ratos Rose levantaba un poco el borde y miraba.. ya que tenían estrictas órdenes de evitar que cualquer persona bajara. Cuando Joann lloraba. comenzó a enderezarse.

Él miró a la niña y leyó lo que había anotado nuestro médico de familia. Era como si estuviera compensando el tiempo perdido en que su vida no había estado llena de gozo. Y ahora Joann comía normalmente. La única diferencia entre sus piernitas era que una tenía un pliegue en la piel. "¡Jesús!".38 Nada es Imposible para Dios había hecho. "La pierna de Joann. la acostamos boca abajo en la cuna. y los pies estaban bien colocados. hacía gorgoritos. ¿Para qué los envió su médico aquí?". "Oh. esta niña está perfectamente bien. Para mí. luego despertaba. Kathryn Kuhlman . como había podido hacer el día anterior. Nos quedamos tomados de la mano junto a la cuna y la observamos. Después de la cena. le susurré cuando llegamos atrás." Nosotros estábamos encantados de escuchar la confirmación de su sanidad en boca de un médico. preguntó mientras tiraba de las piernas de Joann. Señor". Su pierna izquierda se tuerce un poco. Ustedes no me necesitan. Yo podía manipularlas sin problemas. Al lunes siguiente fuimos a la cita con el cirujano ortopédico." No solo pasamos el resto del día alabando al Señor. repetí una y otra vez en silencio. su pie. La piernita derecha ya no estaba doblada hacia adentro como antes. ¡Quién podía haberlo hecho. ya no paraba para llorar. preguntó Rose. "El creía que la cadera derecha estaba dislocada". gracias. y todos se sentaron. Vi cómo se movía su pierna. dije. susurró. Por primera vez en su vida Joann levantó la cabeza del colchón y miró a su alrededor.. Y por supuesto. "¿Ver qué?". pero eso no es anormal. Se enderezó. y el gozo se reflejó en su rostro. ¿No lo sentiste?" "¿Sentir qué?" Rose me miraba intrigada. un recordatorio de que había tenido algo mal en su estructura. ¿Tú no?" "Yo también estaba orando. y supe que la sanidad era total. Allí quitamos la manta y observamos las piernecitas de Joann. "¿Lo viste?". "Vamos a casa". "Quiero pasar el resto del día alabando a Dios." La señorita Kuhlman dejó de orar. sino Dios! Mantuve los ojos fijos en la piernita que descansaba en posición natural. sino también la mayor parte de la noche. Estaban perfectas. y la otra dos. Ambas piernas estaban derechas. Se dormía. A la mañana siguiente aún podíamos ver la perfecta sanidad obrada en sus piernas. y sacudió la cabeza. Nuestra Joann era perfectamente normal. ¡Vi cuando fue sanada!" Estaba tan entusiasmado que apenas podía controlarme para no gritar. "Gracias.. "No lo entiendo. La única ocasión en que lloró fue cuando quise torcérsela hacia afuera. Rose abrió mucho los ojos. "Estaba orando. entonces. Esta niña no tiene nada mal. gorjeaba y volvía a dormirse." Empujamos la puerta vaivén y casi corrimos al hall. observándola. Rose envolvió a la niña en la manta. El piecito derecho ya no estaba doblado hacia afuera. pero con los ojos abiertos. que la beba tomó sin problemas. dije. "Gracias. la pequeña Joann no lo había hecho. y comenzamos a volver a la parte de atrás del auditorio. Nos quedamos despiertos hasta las tres de la madrugada. Jesús. El médico la examinó cuidadosamente una vez más.

su favor inmerecido. dedicado a ser intelectualmente honesto. Ahora. Luego se sentó y se echó hacia atrás. sabíamos que Dios ama a los niños. No fue sino en los últimos años. Fue la misericordia de Dios. la capacidad de cuidar a los enfermos. Nos preguntó qué había sucedido y por qué habíamos vuelto tan pronto. Le contamos toda la historia. Cualquier persona. que comencé a apreciar plenamente la magnitud de la gracia de Dios al sanar a la pequeña Joann. Él solo cose el cuerpo después de terminar su trabajo. el mismo examen que le había hecho la semana anterior. finalmente llegarán a Jesucristo. hará cualquier cosa por anular el mensaje de salvación de Dios. después de unirme al cuerpo de profesores de la Universidad Johns Hopkins como ayudante de cátedra en medicina. formo parte del staff de uno de los centros médicos más importantes del mundo. Durante todo el relato el doctor ni siquiera parpadeó. Le dijimos lo que había dicho el otro médico.. Con una seña le indicó a Rose que su examen había concluido y que podía vestir a Joann. Toda sanidad viene de Dios. Para algunos puede parecer extraño que un hombre de ciencia. Pero aun así. "están escondidos todos los tesoros de la sabiduría y del conocimiento" (Colosenses 2:3). dice Pablo. "en quien". lo cual algunas veces permite que el organismo se cure más rápidamente. para adelante y atrás. no teníamos la fe que creíamos que era Kathryn Kuhlman . ortopédicas. por supuesto. Pero cuando enfrentan el hecho de que algunos de sus pacientes "incurables" son sanados cuando se vuelven a Dios. pero ese medicamento no cambia los órganos. van más allá y niegan la existencia de Dios. Puede prescribir un medicamento. justo una semana después de que Joann fuera sanada. Es Dios el que sana. sin omitir detalle. El médico no sana. Pero ningún cirujano puede entrar al cuerpo y sanar. se quedan desconcertados. igualmente sinceros. solo mejor la forma en que estos funcionan. y hasta el médico le daba la gloria a Dios." Nosotros estábamos extasiados de gozo. Otros. Y como tal. pueda ignorar esta manera de curar. los niños cambian". ni la de Rose. Cuando fuimos a esa reunión teníamos razones para esperar un milagro. la que hizo que esto sucediera. volvimos a ver al médico de la familia. aun un científico muy capacitado. Y luego agregó: "Pero no tan rápido. la mente natural es enemiga de la espiritual. Los cirujanos pueden cortar los tejidos o las células enfermas. Algunos de mis colegas médicos sinceramente creen que esto no es así. Dios nos ha provisto de una gran cantidad de maravillosos medicamentos. sino que siguió examinando a Joann y tomando notas. Esto tuvo que ser de Dios. técnicas quirúrgicas. que no quiere enfrentar el hecho de que está en rebeldía contra Dios y necesita a Jesucristo. Habíamos visto a muchos otros que fueron sanados y. No fue mi fe. aquellos que sinceramente desean llegar al conocimiento de toda la verdad. dijo. y ver lo que Dios puede hacer. "Bueno.. En realidad. La sanidad era completa. Sin embargo. no veo ningún conflicto entre la medicina y la curación espiritual. años más tarde. Pero las cosas del espíritu no son como las de la mente natural. El trataba de hacerle girar la pierna. y el cristiano tiene el beneficio adicional de poder mirar más allá de lo que puede hacer el médico. Ninguno de nosotros tenía la clase de fe necesaria para "reclamar" la sanidad. Lo mismo sucede con el re conocimiento del poder de Dios para sanar. para un lado y para el otro.39 Nada es Imposible para Dios El viernes.

Pero una beba de cuatro meses de vida no sabe lo suficiente como para tener una sanidad psicosomática. Y cuando se la dejamos. Sentimos que si Dios podía confiarnos una niña lisiada. a excepción de la palabra "milagro".40 Nada es Imposible para Dios necesaria para que un milagro así se produjera. Pero sentimos que teníamos que darle a Dios la oportunidad de tocar a nuestra hija dejándosela a Él. de que Dios permitió que sufriera esta deformidad en particular para que su sanidad fuera un testimonio de Él. no porque tenga que hacerlo. Por medio de este milagro aprendí la diferencia entre la fe en Dios. Pero yo me siento mucho más seguro dependiendo de su gracia y su misericordia para satisfacer todas mis necesidades. Pero. Constantemente me preguntan: "¿Por qué tiene esta imperfección? ¿Esta deformidad? ¿Por qué Dios permite la enfermedad en las personas. A partir de un estudio básico de la naturaleza humana. y dejar el resto en sus misericordiosas manos. La fe en Dios nos permite creer que Dios hará algo maravilloso. especialmente en los cristianos? ¿Por qué tuvo Joann esa imperfección?" Son preguntas inquietantes. estoy absolutamente convencido ahora. no tengo la respuesta. la alcanzó. sobre todo para un médico. Kathryn Kuhlman . la tomó y la sanó. Muchas personas tratan de obligar a Dios a que haga algo. y la fe de Dios (la misma clase de fe que Dios tiene). tenía algo más grande que quería confiarnos: el testimonio de su poder para sanar. Realmente. debemos hacer todo lo humanamente posible primero. creyendo que quizá Dios quiera obrar por medio de la ciencia médica. Pero a menos que tengamos la fe de Dios. No hay términos médicos que puedan describirlo. Muchas veces me pregunté si muchas de las sanidades que había visto no serían psicosomáticas. fue puramente físico. aunque no lo estuviera entonces. que la mayoría de nosotros tenemos. en lo que a Joann concierne. sino porque lo conmovemos. Lo que vimos ese día en el pasillo del auditorio Carnegie no fue un proceso mental. sabía que algunas probablemente lo fueran. viniendo a su presencia y casi demandando que actúe. que es un don del Espíritu Santo. Algunas veces Dios honra tales demandas. Y fue instantáneo.

sabiendo que ella tenía que enfrentar su problema sola. Después de que nos mudamos a Nueva Orleans. encontraba una gran satisfacción en creer que mi mente alemana podía aventajar a cualquiera en todo lo que fuera mecánica. Arkansas. luteranos. señor Strackbein". Con el correr de los años llegué a creer que podría hacer cualquier cosa con tan solo proponérmelo. Como vendedor. Orgulloso de mi herencia. Pero el embarazo de Arlene no fue tan sencillo. Denise. muy estrictos. y le daría algo constructivo en qué pensar. pasaba mi tiempo libre en el taller. a menos que fuera para ir al baño. cuando yo solicitaba un puesto como vendedor. solo estaba interesado en dos cosas: conseguir un pedido y salir de ahí enseguida." contesté. electrónica o lógica. yo abría la puerta y desaparecía por la parte Kathryn Kuhlman . yo no tenía ni la menor idea de que mi enfermedad espiritual era aún peor. Aprendí a hablar inglés solo cuando entré a la escuela. Esta es la historia de Gil. por supuesto. pero según su test psicológico. en el sur de Texas. Pero yo simplemente me negué a creer que estuviera enferma. era señal de debilidad. Siempre me había apartado de la gente. Mis padres eran alemanes. Sus riñones presentaban problemas que la amenazaban a ella y también al bebé. usted ni siquiera se gusta a sí mismo. Arlene tenía diecinueve años cuando nos casamos. dijo el psicólogo. Sufría horribles espasmos en las piernas. Si alguien la visitaba cuando yo estaba en casa. La enfermedad. Irritado por esta muestra de debilidad de su parte." Él tenía razón. Aunque me ganaba la vida como vendedor. Gilbert es un exitoso vendedor de una empresa de artículos para oficinas. Desde el comienzo surgieron complicaciones que requirieron mucha atención médica.41 Nada es Imposible para Dios CAPÍTULO 5 CUANDO EL CIELO BAJA A LA TIERRA Gilbert Strackbein Gilbert y Arlene Strackbein viven en una cómoda casa ubicada entre los pinos de Little Rock. a un vendedor tiene que gustarle la gente. "vender es lo que sé hacer. y para evitar el riesgo de un aborto espontáneo. pensaba yo.. lo que siempre hice. Realmente no me interesaba si me gustaba o no la gente. frunciendo el ceño. Cuando nuestra pequeña hija. tratando de tener el menor contacto posible con ella. para mí. el médico hizo que guardara cama. Aunque Arlene estaba en la primera etapa de una terrible enfermedad. Las señoras de su iglesia. Arlene había asistido a una Iglesia Metodista en Nueva Orleans. haciendo cosas como armar computadoras. durante siete meses.. tenía tres años. decidí que Arlene necesitaba tener otro hijo. ya que el médico le había prohibido a mi esposa que se levantara. Tienen tres hijas hermosas y participan activamente del movimiento del Espíritu Santo que está barriendo la nación. Esto le haría sacar la cabeza de lo que ella llamaba sus problemas. me aparté aún más. el psicólogo de la compañía me preguntó: "¿Por qué quiere usted este puesto de vendedor?" "Bueno. Pero no siempre fue así. ella comenzó a sufrir ataques de desmayos y perdió gran parte de su energía. "Normalmente. comenzaron a pasar por casa para preparar el almuerzo. Cierta vez." "Eso es difícil de creer.

Ahora él trabajaba como médico en California. dijo sonriendo. le dije." Pero aunque Arlene podía levantarse. donde empecé a trabajar para una empresa que vende artículos de oficina. tirada en el suelo. Refunfuñando. con los ojos llenos de lágrimas. pero me odié más a mí mismo por ser incapaz de soportar la situación. Al enfrentar una situación realmente imposible. "Tom me lo envió". Gil". Sabiendo cómo me sentía yo. "Es todo lo que tienes que hacer para salir de esa cama. llamé a una vecina para que cuidara a nuestros dos hijos. perdí su presión sanguínea!" Los médicos vinieron inmediatamente a su lado. Durante los años siguientes su condición empeoró: debilidad. dormitando. y yo seguía negándome tercamente a reconocer que hubiera algo que funcionara mal. y la llevé rápidamente al hospital. la enfermera que había trabajado con Arlene comenzó a gritar: "¡Doctor. El problemático embarazo fue solo el comienzo.42 Nada es Imposible para Dios de atrás. Aunque detestaba que Arlene estuviera en cama. espasmos musculares. Arlene se despertó y me vio de pie junto a la cama. pero parecía que siempre terminaba en el hospital. Yo estaba asustado. Odié a Arlene por su debilidad. no lograba mantenerse en pie. Arlene se levantó para sentarse a la mesa conmigo. Quería huir. "Dijo que él y Judy estaban orando para que el Señor hiciera un milagro de sanidad en mí. Entonces comprendí que mi demostración de fortaleza era solo una máscara. Fue necesario un tratamiento de emergencia para que su corazón volviera a latir. mareos. Trataba. Hacía valientes esfuerzos por seguir adelante. miré la cubierta y vi una nota escrita en la primera página por Tom y Judy Kent. dijo Arlene." "Cree en ti misma". Una noche vine a casa a la hora de cenar y encontré la mesa ya preparada. habían tendido la mesa y se habían ido." Sacudí la cabeza y le devolví el libro. Una noche volví tarde a casa y encontré a Arlene semi erguida en la cama. "No me quites mi fe en un Dios que hace milagros solo porque tú no lo crees. Yo conocía a este matrimonio: Judy había trabajado en la misma oficina que Arlene mientras Tom estudiaba medicina en Tulane. pero sabía que no podía dejarla allí sola. Nos mudamos a Little Rock. Mejoraba y luego empeoraba. Arkansas. indicando el libro con un gesto. Tenía un libro abierto sobre el regazo: Creo en milagros. Los médicos no podían descubrir qué era lo que andaba mal. Tengo que creer en algo. después de lo cual quedaba aún con menos energía que antes. No estaba inconsciente. mucho más me molestaba que la gente de afuera interfiriera en nuestras vidas tratando de ayudar. La levanté. En mi tiempo libre yo hacía todo lo posible Kathryn Kuhlman . Algunas veces tenía épocas en que sufría de mala coordinación muscular. infecciones en los riñones. tomé el libro. visión borrosa. En la sala de emergencias. de Kathryn Kuhlman. "LCómo es posible que un médico crea una basura como esta?" "Por favor. pero era como si todos los músculos de su cuerpo hubieran dejado de funcionar al mismo tiempo. Llegó a la puerta de la cocina y cayó al suelo. no tenía respuestas. Algunas señoras de la iglesia habían traído una comida completa.

"Es todo superstición." "Escucha". mi padre trató de tirar abajo la puerta y llevarme con él. y en un ataque de ira provocado por el alcohol. y gritaban en idiomas extraños. Después de que nació nuestra tercera hija. Y no quiero que mi esposa sea vista con esos charlatanes. "Ninguna persona inteligente cree en esas cosas". él era alcohólico. Cuando yo era un niño. y espiábamos por las ventanas. dijo Arlene. Gil". "Por favor. Para mí. Mamá trató de continuar con él.. había una Iglesia Pentecostal cerca de mi casa. "¿Estás diciéndome que has estado asistiendo a cultos de sanidad?" Arlene simplemente asintió. Íbamos allí después de que oscurecía. Estaba comenzando a enojarme. pero sus piernas se negaron a moverse. Arlene comenzó a asistir a un culto de los jueves por la noche en la Iglesia Anglicana de Cristo. tener una familia cristiana Kathryn Kuhlman . corrían por el templo y se caían en la plataforma como si fueran animales heridos. pero finalmente se dio por vencida. que se deterioraba rápidamente. Se volvía loco cuando estaba alcoholizado. "Arlene. El pastor Womble dice que él cree que Dios va a sanarme. venía todos los jueves a buscarla después de la cena y se la llevaba a las reuniones. dije firmemente. con labios temblorosos. su maestra de la escuela dominical en la Iglesia Metodista. Me molestaba que aunque no podían diagnosticar cuál era su problema. Lo necesito. en Texas. ¿para qué quieres ir a la reunión de una Iglesia Anglicana? Tenemos la Iglesia Metodista más cerca. Pero lo que yo recuerdo de él cuando era una niñita no es nada agradable. dije con determinación. No me lo quites. gritaban. "Tú conociste a mi padre después de que Jesús entró a su corazón. Wanda Russel." "Oh. No voy a dejar que mi esposa se meta en tonterías como esas. Mamá y yo nos abrazamos dentro de la casa y nos quedamos orando y llorando hasta que él se fue. los médicos la hicieran volver al hospital cada varios meses para hacerle nuevos exámenes y tratamientos. dijo.43 Nada es Imposible para Dios por no pensar en la situación de Arlene." Arlene se recostó hacia atrás en el sofá y cerró los ojos. "Sé todo sobre estas cosas. pero pensaba que Arlene necesitaba pasar algún tiempo fuera de casa. Pequeñas lágrimas comenzaron a caer sobre sus mejillas. "No es así. Gil." "Cuando crecí." Arlene intentó ponerse de pie." Arlene caminó débilmente hasta el sofá y se sentó. Lisa. "Este tema de las sanidades no esmás que una tontería y te prohíbo que vuelvas a ir allí. pensaba que lo más maravilloso en el mundo sería tener un esposo que amara tanto a Dios como a mí. rodaban por el suelo. hasta una noche en que volvió más tarde de lo acostumbrado." "Me niego a creer todo eso de Dios". Así que no me negué a que fuera.. No había suficiente comida en la casa porque el alcohol era más importante para él que mi madre o yo. "Esa Iglesia Metodista no cree en la sanidad". Tenían cultos de sanidad. Yo creía que era una tontería. Cuando yo cumplí seis años nos mudamos al otro lado de la ciudad. dije.

¿sabes?". preparé mi desayuno y salí de la casa sin siquiera despedirme de las niñas. Pero ser tierno. pero yo racionalizaba mi conducta permisiva pensando que ella no era capaz de satisfacer mis necesidades. Pero te fuiste a hacer el servicio. y su brazo izquierdo quedó parcialmente paralizado. o ambas. A la mañana siguiente me levanté. pero no puedes quitarme mi relación con Dios.. llorar. salí de la casa y me dirigí al taller. ven". y la sufría desde hacía ya varios años. Arlene sospechaba de mis infidelidades. fuera de su cuarto en el hospital. Cuando finalmente volví para acostarme. señor Strackbein. siempre oraba para que los ángeles del Señor me protegieran. Se habló algo de que podría tener un tumor cerebral." "Realmente no te necesito. No me gusta esto." Ardiendo de ira. "Tienes todo lo que necesitas". mientras yo miraba TV en el living. Quisiéramos hacer un arteriograma. Pensé que lo había encontrado cuando te encontré a ti. pero Arlene muestra una reacción alérgica a todas las tintas que usamos en radiología. me dijo Arlene. Le permitieron volver a casa. pero le recomendaron quedarse en cama la mayor parte posible del tiempo. La prueba misma podría matarla. mirándome directamente a la cara. Una noche. esclerosis múltiple. "Vivimos en una hermosa casa en un buen vecindario. Puedes prohibirme que asista a los cultos de sanidad. "Haremos lo mejor que podamos y le haremos saber si es necesario operar. no podía cerrar la mano en un puño. "Sospechamos que puede haber un tumor en el cerebro. Me odié a mí mismo por ello. Tengo un buen sueldo y jamás te he negado nada. El médico que la atendía llamó a un neurólogo para realizar una interconsulta. Gil. Su rostro estaba demacrado. Aunque Arlene tenía la cara metida en la almohada." No era un tumor cerebral. "Por favor." Yo estaba paralizado. por dentro me estaba deteriorando aún más rápidamente de lo que Arlene se deterioraba físicamente. Su presión sanguínea subió a más de veinte. me dijo. pero esto era diferente.. Ni siquiera te prohibo que dirijas el coro de niños. Quise acariciarla. No sé qué te sucedió. Aunque estaba ganando mucho dinero y había recibido muchos ascensos. era pasada la medianoche. No me importa que vayas a la iglesia los domingos. exclamé. en el hall. Tres días después. "Cuando yo era pequeña.44 Nada es Imposible para Dios sería el cielo. y yo había sido criado para ser fuerte.. pero no sabía hacerlo de otra forma. El alcohol tranquilizaba mi conciencia.. pero tendremos que esperar para ver qué aparece. El diagnóstico final reveló que era una enfermedad del sistema nervioso central. odiabas a Dios. tomarla en mis brazos. Él es todo lo que necesito. ni siquiera atención médica. y gradualmente fue convirtiéndose en un compañero constante. yo podía oír sus sollozos ahogados. dulce. y sé que lo hacían. el doctor me dijo lo que sucedía. La salud de Arlene empeoró después de que nació Lisa. Arreglaba viajes "de negocios" que duraban varios días." Kathryn Kuhlman . ella apareció tambaleando desde el dormitorio. con cosas como problemas urológicos. Había estado internada en el hospital más de veinte veces. y cuando volviste. podía ser miastenia gravis. todas eran señales de debilidad. "Me tiembla todo el cuerpo." Tragué saliva y me di cuenta de que no podía mirarlo a la cara.

Quince minutos después la escuché levantarse. Logré levantarla del suelo y repentinamente perdió fuerza una vez más. sentí los músculos sacudiéndose en espasmos bajo la piel. La traje nuevamente a casa y contraté a una enfermera profesional que pasaba ocho horas diarias con ella. Dick trabajaba para la división de Servicios Diversos para Inversores y dijo que hacía tiempo que quería hablarme sobre la inversión de fondos mutuos. Si necesitaba más dinero. y la cabeza se fue violentamente hacia atrás. sentí los músculos retorciéndose debajo de la piel. con mi típica lógica alemana. recibí una llamada de la compañía de seguros. Al salir de la oficina.. Al mismo tiempo todo el cuerpo se puso rígido y los ojos le quedaron en blanco. caminar hacia el baño. Durante dos años nos mantuvimos con gran esfuerzo. dos días después tuvimos el diagnóstico definitivo. pagando US$ 137. Momentos después comenzó otra vez. que trabajaba en otra sección. el cuerpo inconsciente de Arlene estaba sufriendo una nueva convulsión. con la posibilidad de que se complicara con miastenia gravis.. no quise otorgárselo. Hacía mucho tiempo yo le había dicho a Arlene: "Un día encontraré algo que no pueda superar yo solo. Entonces tuvo la convulsión. más los medicamentos que costaban aproximadamente igual suma. Arlene había pedido el divorcio y yo.45 Nada es Imposible para Dios Cuando apoyé mi mano en su espalda. Pero no podía. de ahora en adelante tendríamos que costear todo nosotros solos. me convertiré en una persona mejor. diciendo que estimaban que su obligación para con nosotros había concluido. y gritar. para que cuidara a las niñas mientras yo llevaba a Arlene al Hospital St. Cuando la levanté. Durante muchas noches deseé poder salir de mí mismo y darle el apoyo que ella necesitaba tan desesperadamente. Para cuando terminé de hacer la llamada la hospital. podía salir y trabajar seis horas extras por día. le dije. sin lugar a dudas. Cómo deseaba poder abrazar a mis hijas y traerlas cerca de mí. quedando como un peso muerto en mis brazos. Vincent. La llevé al dormitorio y llamé a nuestro vecina. pero el simple hecho de ser fuerte no curaría a Arlene de su esclerosis múltiple. Había llegado al límite. La lengua se había dado vuelta para atrás. obstinado. Finalmente. "Acuéstate y relájate". Yo no tuve valor para decirle que en este momento eso era lo que Kathryn Kuhlman . "Te sentirás mejor dentro de un rato. Edna Williamson. más los viajes adicionales al hospital. y la muralla que había construido a mi alrededor era tan fuerte que tampoco podía escapar de ese encierro. Dick Cross." Ella me miró y volvió al cuarto. y cuando ese momento llegue. Era. Edna llegó cuando yo ya había puesto a Arlene en el auto." Este era el momento.50 por semana a la enfermera. Al mismo tiempo yo me había encerrado en mí mismo por completo. un día. Era fuerte. inconsciente y sin firmeza alguna en el cuerpo. El espasmo duró aproximadamente un minuto y luego se calmó. me detuvo en el ascensor. Su columna se puso rígida. La hicieron ingresar en el servicio de guardia del hospital. esclerosis múltiple. obstruyéndole la garganta. Cuando llegué hasta ella. estaba tirada en el suelo. Siempre había podido hacer todo lo que quería.

"Lo sé". escuchar su perorata de ventas. el médico apareció en el hall y dijo que aunque David había recobrado la conciencia. "Este hombre está completamente loco". Arlene le preguntó a Dick sobre su experiencia personal. como las decían las Escrituras. además." "Yo también lo creo". Minutos después de que Virginia dijera esas palabras a su esposo. "No se puede hablar de cosas como estas. Dick dijo en forma bastante directa: "Supongo que sabes que la esclerosis múltiple es incurable". dijo Virginia. sentado. creía en el poder sobrenatural de un Dios personal. como nosotros. pero ahora era libre. Dick y Arlene se sentaron a hablar sobre el poder de Dios para sanar. pensé. Virginia había confesado que había estado a punto de suicidarse." Dick dijo que él no sabía de qué estaba hablando su esposa. por lo menos entre personas inteligentes. y su historia fue casi más de lo que yo podía comprender: Dick había sido muy similar a mí. David.46 Nada es Imposible para Dios menos me interesaba. que lo dejó en un estado muy grave. al ver muchas otras personas sanadas por el mismo poder de la oración. y aunque yo tenía deseos de echarlo a la calle. Allí. Sin embargo. dijo Dick. tan inmerso en sus negocios que no tomaba conciencia de que su hogar se estaba desmoronando. Kathryn Kuhlman . Luego de que se le tomaran algunas radiografías. Algo le había sucedido a Dick Cross. Desde ese momento Dick se convirtió en creyente. Hubo que llamar a un neurocirujano para atenderlo y operarlo en caso de que fuera necesaria una cirugía de emergencia. "Sé que tú no lo entenderás". "pero he llamado a algunos amigos y estamos orando." Pero Dick no era ningún tonto. durante cuatro horas. y pensaba recibir a Dick. comencé a darme cuenta de que uno de mis problemas durante todos esos años había sido que yo siempre había "sufrido" de lógica: quería explicar las cosas científicamente. Había sido como yo. aún era necesario operar. le expliqué brevemente cuál era nuestra situación. así que terminé comprometiéndome a recibirlo en casa el lunes a las 19:00. "Pero creo que Dios puede sanarme. En realidad. por otra parte. Sabía que Arlene iría a fisioterapia esa tarde. Entonces. Dick. David sufrió una serie de convulsiones y entró en coma. su pequeño hijo. hasta amaba a personas que nunca había visto antes. Él estaba por irse cuando Arlene volvió. Cuando Dick llegó. Él aceptaba las cosas en fe. dijo Arlene. Era mi invitado. Entonces recordó que muchos años antes. pero comenzó a asistir a los cultos de sanidad en la Iglesia Anglicana y había sido liberada espiritualmente. la crisis había sido superada. y mandarlo de vuelta a su casa. con un coágulo de sangre en el cerebro. no pude hacer otra cosa sino sentarme y escuchar. había sufrido un serio accidente mientras andaba en su bicicleta. Su fe en Dios había crecido rápidamente. Cuarenta y ocho horas después. la esposa de Dick. escuchando hablar a Dick y Arlene. Hemos entregado a David en manos del Señor. Luego de algunos breves comentarios. su mejoría era franca y constante. Si no hubiera invitado personalmente a Dick a venir a mi casa. habría creído que esta conversación había sido preparada especialmente para que yo la escuchara. David había sido sanado. operaba sobre una base totalmente distinta: una base de fe. Era un exitoso agente de inversiones que.

El maestro que enseñó esa noche dijo cosas que tenían sentido para mí. estaba el poder de Satanás.. Pero Arlene quería ir. señaló. La iglesia de la Asamblea de Dios era muy diferente de lo que yo esperaba. Pero alguien le había dado a Arlene una versión en paráfrasis. dijo el maestro. tratando de comprobar las cosas que había escuchado decir a Dick. Ni siquiera las puertas del infierno podrían prevalecer contra el poder creciente. que según dijo. se esforzaba por responder a todas mis preguntas. . cuáles eran mis opciones.47 Nada es Imposible para Dios Mientras la conversación entre Dick y Arlene continuaba animadamente. yo ya había decidido iniciar una honesta investigación sobre el poder de Dios.Qué haría con ella? Dick Cross era diferente de la mayoría de las personas que conocía. del círculo. Ahora veía que Satanás estaba a la defensiva y que era nuestro privilegio ir afuera y poseer la tierra. Rodeándonos. Siempre había pensado que era nuestra responsabilidad sentarnos dentro de nuestro pequeño círculo y "guardar la fortaleza". Ni siquiera había mencionado a qué iglesia asistía. empujando a los poderes de la oscuridad. El orgullo seguía ocupando el trono en mi vida. Lógicamente. había comprobado que lo segundo no era suficiente. lógicamente. mi mente trabajaba en otras áreas. yo seguía leyendo sus páginas. Mucho después que ella se fuera a la cama. A medida que crecemos en Cristo. más me daba cuenta de que también contenía la solución para mis necesidades personales. En vez de orar para que Arlene fuera sanada. Al principio pensaba solamente en la sanidad de Arlene. representaba la vida de un cristiano. o admitía que había un Dios que estaba interesado en esta situación. Virginia ayudaba a caminar a Arlene. nuestro círculo se agranda. Finalmente sugirió que fuésemos con ellos a la clase que dictarían en la Iglesia Central de la Asamblea de Dios. yo simplemente la dejaría ahí. por supuesto. Cuando se fue. Dick y Virginia comenzaron a venir a casa regularmente. o ponía mi confianza en los médicos. La única Biblia que había leído hasta entonces era la versión King James. el pastor puso su mano sobre la cabeza Kathryn Kuhlman . Dibujó un pequeño círculo en un pizarrón. y finalmente acepté. tenía sentido. No podía aceptar lo primero. Había llegado al límite. salud para el cuerpo físico y limpieza para el alma. Entonces retrocedí. lo cual me dejaba solamente con la tercera opción. y me resignaba a que Arlene muriera. Este terreno. después de la cena. Solamente hablaba sobre Jesús y sobre el poder del Espíritu Santo. Sin embargo. para evitar que cayera. contenía muchas cosas maravillosas. esas que nunca había contado a nadie. Pero cuanto más leía la Biblia. Las escenas que había visto en aquella iglesia en mi niñez aún estaban vívidas en mi mente. como una comunicación personal con Dios. Arlene y Virginia caminaban hacia adelante. Estaba tratando de definir. O admitía que no había nada que yo pudiera hacer. Al final del culto el ministro hizo un llamado a recibir a Cristo. Antes de que yo supiera qué pasaba. Aunque Dick se había convertido hacía poco tiempo. en expansión. Comencé a sentirme incómodo. le dije que si ella caía al suelo como yo había visto que les sucedí a otros en la iglesia. leyendo la Biblia. extendiendo nuestra superficie y permitiendo que conquistemos el terreno que Satanás había dominado por largo tiempo.. No trataba de lograr que nos uniéramos a una organización. Comencé a la noche siguiente.

El primero fue un bloqueo del corazón que casi la mató. Esperé. Dios aún tenía que quebrantarme antes de que pudiera escucharlo a Él por mí mismo. Me dijo que le había sucedido en un sueño. pero Arlene parecía estar en otro mundo. Yo estaba con Arlene en el hospital. y que pronto terminaría la hora de visita. nuevamente. dejé de leer y puse el libro sobre mis rodillas. los dones del Espíritu y la salvación. me confesó. Leanne Payne.. Dado que no estaba seguro sobre cómo reaccionaría yo ante una reunión de oración en el cuarto del hospital. el sonido de los zapatos de goma sobre el piso de cerámica. Había una extraña quietud. yo estaba sentado en el living leyendo la Biblia. El aire acondicionado no funcionaba y el calor se sentía en toda la casa. de Wheaton. La puerta de la habitación de Arlene estaba cerrada. Empecé a ir hacia adelante.48 Nada es Imposible para Dios de mi esposa y oró para que ella fuera llena del Espíritu Santo. es decir. su vida rebosaba de gozo. y de la boca de mi esposa salían palabras pronunciadas en un extraño y melodioso idioma. pero ellos habían venido a imponerle las manos a Arlene y a orar por ella. Pero no me importaba el calor. Desde ese momento las cosas comenzaron a cambiar. Mi lógica ganó una vez más y me negué a aceptar lo que oía. "necesito ayuda. el bautismo en el Espíritu Santo. a mediados de agosto. ya las cosas habían comenzado a cambiar. un domingo por la tarde. luego una insuficiencia coronaria la mandó otra vez al hospital por segunda vez en menos de un mes. libros que hablaban de sanidades. un calor como solo puede hacer en Arkansas. el chirrido de los carritos que llevaban las asistentes. tuve que leérselo en voz alta. Creo en milagros. Realmente no entendí lo que me decía. Dos ataques más casi hicieron que Arlene quedara completamente fuera de circulación. al día siguiente. trayendo con ellos a una amiga. Dios tenía una hermosa manera de romper mi dura caparazón. Yo no lo sabía en ese momento." Fue así de simple. Dado que ella no veía bien. Era a principios de julio. que había sido profesora de literatura en el Wheaton College. aproximadamente un mes después de la primera visita de Dick a nuestra casa. Uno de ellos fue el libro de Kathryn Kuhlman. Dick y Virginia comenzaron a traernos libros "carismáticos". Desde entonces.. solo la desesperación que había en mi corazón. después de que Arlene se fuera a la cama. "charlando". Sin embargo. "Señor. Me detuve un instante antes de entrar. Una noche. Dick y Virginia llegaron. Arlene no tuvo el valor de admitir que lo había leído hacía algunos años. Tomamos el ascensor para ir al quinto piso. Illinois. los Kathryn Kuhlman . los tonos suaves de las voces femeninas en la sala de enfermeras. El orgullo impidió que le preguntara sobre la experiencia que había vivido." oré en voz alta. Lo único en que podía pensar en ese momento era que Arlene estaba allí en ese cuarto del hospital en el quinto piso. pero era la primera vez que oraba pidiendo ayuda en toda mi vida. Los sonidos normales del hospital. Encontramos una mesa en la cafetería y casi inmediatamente Dick me contó que había sido "bautizado en el Espíritu Santo". y después. mientras estaba despierto. Dick me invitó a tomar una taza de café mientras las mujeres se quedaban con Arlene. Fianalmente. y ahora estudiaba otra carrera. y luego ayudé a Arlene a volver a su asiento. Virginia la sostenía (me pregunté si Arlene le había comentado lo que yo había dicho sobre dejarla en el suelo si caía).

Mientras me afeitaba. No encontré nada. dejé a un lado el libro y dije en voz alta: "Señor. el vello estaba erizado como las púas de un puercoespín. Era como si hubiera pisado un cable de alto voltaje. y que yo le importaba. Aún sentía esa fuente de poder dentro de mí. sentado otra vez en el living leyendo la Biblia. todos habían sido absorbidos por un gran vacío de silencio. Fue entonces que lo supe. Estaba sano. sentí algo nuevo. Esa noche. estaba acostada en la cama. porque comprendía que durante estos últimos días me había sentido más feliz que nunca antes en mi vida. también se me ocurrió que si Dios podía curar el dolor de mi nuca. Dick me había contado experiencias de personas que habían "probado" a Dios. muy dentro de mí. "sabes que hace dos años que tengo estos dolores de nuca. Mi primer pensamiento fue que me había contagiado alguna extraña enfermedad en el hospital. Ya no tenía dolor alguno. Arlene sería sanada. vestida con su bata blanca del hospital. aún más fuerte que lo anterior. de pie a la izquierda de la cama.49 Nada es Imposible para Dios altavoces que llamaban a los médicos y enfermeras. Esto era algo nuevo para mí. ¿podrías quitármelos?" Fui a la cama y al despertar a la mañana siguiente. también podría curar a mi esposa. Arlene. Supe que Dios estaba detrás de esa puerta. tendrás que hacerlo de forma que pueda entenderlo". Por primera vez en mi vida. y Leanne a la derecha. Fue como si me hubieran echado encima un balde de aire cálido. Las dos mujeres dejaron de orar y yo las acompañé abajo. pero necesitaba saberlo. los sonidos de las radios y televisiones en otros cuartos. ya el asunto no me importaba. Habían puesto sus manos sobre el cuerpo de Arlene y las tres oraban suavemente en un idioma que no pude entender. donde Dick las esperaba. La empujé y abrí. Si es que tratas de decirme algo. lo primero que hice fue poner la mano en la nuca. al auto. y no escuché nada con mis oídos. donde solo el espíritu puede oír. Esa tarde. realmente supe. los cabellos de mi cuerpo volvieron a su posición normal. Kathryn Kuhlman . Miré mis brazos. "Señor. mirándome al espejo. solo una poderosa corriente de poder que recorría mi cuerpo. Busqué en todos los diccionarios médicos que pude encontrar. Instantáneamente todos los cabellos de mi cuerpo se erizaron. Virginia. No hubo truenos ni relámpagos. sin embargo. escuché una voz que decía: "Arlene se pondrá bien". Esto me aterrorizó. lo que hacía que mi cabello se erizara. pero al terminar de estacionar. supe. y pensé que seguramente había hecho algo que le había desagradado a Dios. Tan repentino fue este descubrimiento que casi me corté la barbilla. solo que no sentía shock ni dolor alguno. No hubo ni un instante de duda. Lo supe con tanta certeza como si un ángel hubiera aparecido y se hubiera sentado en el capot de mi auto. También desapareció el hormigueo. esperando descubrir qué era lo que causaba ese hormigueo. Para el miércoles. mientras estacionaba mi auto frente al hospital. que Dios era real. Los cables del monitor del corazón estaban pegados a su cuerpo. y seguí sintiéndola aun después de llegar a casa. ¿es que tratas de decirme algo? Si es así." dije. Pero dentro.

"Quizá Dios te haya dicho que vayas. Al ver el ejemplar de Creo en milagros que Arlene tenía. dije simplemente: "Hablaremos sobre esto cuando llegue a casa. lo único que escuché del otro lado de la línea fue el suave sollozo de Arlene." Avergonzada de decirle que ella ya no podía leer. Esa mañana Virginia Cross entró y tiró la noticia como una bomba: "Kathryn Kuhlman va a realizar un culto de milagros el próximo martes en St. Arlene dijo que pensaba que el hecho de tener un ambiente de fe alrededor ayudaba mucho." Apenas pronuncié estas palabras. Louis el martes que viene.." La lógica me dominó rápidamente y comencé a enumerar las razones por las que era imposible que ella fuera a St. Era Arlene. Arlene volvió a casa más enferma que nunca. no". esperando. "Gil.50 Nada es Imposible para Dios Aunque Arlene había sido muy fuerte hasta este momento. Mi esposa agregó también que ella creía que jamás podría estar en un culto en que todas las personas estuvieran en un mismo espíritu. Katrhyn Kuhlman estará en St. ella me contó que a principios de esa semana Edna Williamson había pasado a visitarla. Louis. cuando llegué al cuarto la encontré con el peor estado de depresión que jamás hubiera visto. Ella y Arlene comenzaron a hablar sobre milagros. Quisiera ir. Traté de hablar. Dios puede hacerlo otra vez. pero mi lengua se negó a moverse. yo tenía una fe que no desaparecería. El patrón anormal de su electroencefalograma y la insuficiencia coronaria no eran causados por la esclerosis múltiple." dije. Finalmente. me aclaré la garganta y en una voz que parecía venir del otro extremo de la casa. Kathryn Kuhlman .. Un mes después yo estaba en la oficina y sonó el teléfono. tengo otro libro de Kathryn Kuhlman.. Volvió a surgir la fuerte impresión de que podría estar complicado con miastenia gravis. Pero en medio de toda esta situación." Esa noche. Y si tuviéramos problemas con el auto y necesitáramos detenernos a un costado de la ruta. todos los cabellos de mi cuerpo se erizaron otra vez. ni siquiera para ir al baño. Aun sus amigas. Arlene en la cama y yo sentado en una silla a su lado. en caso de que se necesitara ir a un hospital. así que no tenía la menor idea de lo difícil que sería entrar. "pero no me dijo a mí que te llevara. y por qué estos no sucedían en Little Rock. Edna dijo: "Sabes. Me gustaría cambiártelo por este. veía menos. y le era imposible pararse sin ayuda.? Cuando terminé. es mi vida. con la boca y los ojos muy abiertos. El médico había dado el informe final. parecían deprimidas. Louis. creyendo que Dios la tocaría y la sanaría. A la mañana siguiente Edna volvió. que habían sido muy optimistas. Louis. No había ninguna ciudad grande entre Little Rock y St. dije: "Está bien." Arlene jamás había estado en una de esas reuniones. Arlene estaba más débil. Arlene debía estar cerca de los especialistas que la atendían aquí en Little Rock. "Creo que Dios me está diciendo que vaya a St." Sentí que volvía a entrar en mi caparazón. Sabía que ella sería sanada. En vez de airarme. Ni siquiera Jesús pudo realizar milagros en su pueblo natal. Estaba decidida a ir. Arlene aceptó el intercambio. ya casi no podía abandonar la cama. Gil. Su estado empeoraba cada vez más. "Por favor. Estaba a 650 km de distancia. iremos". Louis". afirmó. porque las personas decían: "No..

La gente que esperaba junto a nosotros se dio cuenta del estado de Arlene." Y cerró la puerta con firmeza. Gil. Arlene había estado en cama desde que tuviera sus primeros problemas de corazón.. pareció asentarse sobre el inmenso auditorio. "El Espíritu Santo está aquí". En los últimos días ni siquiera salía de la cama para comer. Yo había traído un par de sillas de jardín. Volví junto a Arlene." Pero yo ya estaba de pie. Mientras esperábamos. a más de 600 km de casa. Arlene iba echada en el asiento posterior del auto. Las puertas laterales donde se alineaban las sillas de ruedas se abrieron a las 18:00. Momentos después estábamos sentados exactamente en el centro del enorme auditorio. susurró. sentada en una sillita de jardín en la acera. El Holiday Inn de Market Street nos dio su última habitación libre. con un vestido blanco y vaporoso de mangas largas. Missouri.51 Nada es Imposible para Dios El rostro de Arlene reflejaba una mezcla de gozo y sorpresa. En la masa de gente que ocupaba el lugar debe de haber habido toses. en voz tan baja que tuve que esforzarme para escucharla. Quise huir. tengo órdenes estrictas. Yo nunca había visto nada como esto. Fui hacia el ujier que estaba a cargo de la entrada y le rogué que dejara entrar también a Arlene. se turnaban para apantallar a Arlene y traerle bebidas frías. Eran como los enfermos que seguramente se agolpaban junto al estanque de Betesda. Era un día húmedo y tremendamente caluroso en St. La señorita Kuhlman. Arlene descansaba cómodamente. en julio. y salía tambaleándome de la habitación. cuando esperaba fuera del cuarto de Arlene en el hospital. cantaban y se ayudaban mutuamente. El estado de Arlene naturalmente requería del uso de una silla de ruedas. practicando. y llegamos a St. Comencé a temer que nos hubiéramos lanzado a hacer más de lo que podíamos. a las 16:30. enfermos como estaban. pies que se arrastraban. "Lo lamento. No podía soportar la visión de todas estas personas que sufrían. estaba parada en el centro de la plataforma. Louis. amigo. Louis aproximadamente al mediodía del martes. por lo que seguimos la carretera hasta el centro de la ciudad. y estábamos a 19 de setiembre. Pero Dios había ido delante de nosotros. bajo el sol ardiente. "Oh.. y hasta los asientos parecían hervir de expectativa y poder. Solo quienes están en sillas de ruedas pueden entrar ahora. Minutos después. decidido a no apartarme de su lado. Un inmenso coro ya estaba sobre la plataforma. Salimos en Market Street. con una temperatura de aproximadamente 40°. La desesperación y la frustración de antaño comenzaron a crecer dentro de mí una vez más. pero aquí estaba. pero no fueron de gran ayuda. Yo temía que no llegara a entrar al auditorio. y la marea humana que corría hacia el interior nos arrastró. pero su temor de volverse demasiado dependiente de ella había evitado que le comprara una. Al contrario de lo que suele suceder cuando la gente se amontona a la entrada de un estadio de fútbol. sucedió otra vez: ese silencio que había experimentado en el corredor. Yo no conocía la ciudad en absoluto. ruidos de Kathryn Kuhlman . pero ya había una gran cantidad de gente esperando ante las puertas cerradas. Ya sabía que lo mejor sería no discutir más. Diez minutos después las puertas se abrieron. La reunión no comenzaría hasta las 19:00. después de que volví a casa del trabajo. y repentinamente nos encontramos frente al auditorio. Pasamos la noche en Poplar Bluff. llenos de gozo. ¡Estaba en la presencia del Señor! Salimos el siguiente domingo por la noche. Pero. y el gerente del hotel había prometido llevarnos en su auto al auditorio.

Kathryn Kuhlman actuó como si hubiera sido el primer milagro que había visto en su vida. con la cabeza ladeada como si estuviera escuchando. Entonces ella levantó el brazo y señaló hacia arriba. Y la siguiente. No era extraño que fuera tan real para ella. Lo mismo sucedió con la segunda persona que pasó a la plataforma. Dino." A medida que el culto se desarrollaba. "Cierta vez quise escuchar buena música de piano y telefoneé a la librería bautista.. sino que caminaba con El día a día. Traté de comprenderlo lógicamente. Hablaba sobre el Espíritu Santo como si fuera una persona real. Mientras escuchaba. que no ha perdido la capacidad de maravillarse? La señorita Kuhlman habló con el hombre por un momento y luego comenzó a orar por él. preguntó Arlene mientras el apuesto joven de cabellos oscuros tomaba asiento frente al piano. esta mujer ha visto cientos de miles de personas sanadas.. Cuando recibió al primer hombre que pasó a testificar.. Ellos me enviaron algunas grabaciones de Dino. ¿Lo estaría escuchando? Me esforcé para ver si yo también podía oírlo. Después se volvió hacia los costados y movió los brazos mientras presentaba a su concertista de piano. con la mano izquierda en alto. y el hombre cayó al suelo. yendo hacia la plataforma para testificar de lo que habían sido sanados. Mis ojos se llenaron de lágrimas. La señorita Kuhlman no era en absoluto lo que yo había esperado. y otra más. Las personas comenzaban a bajar por los pasillos. en esta sección que acaba de ser curado de cáncer en el hígado. sentí que me volvía muy blando y suave. "Padre Santo. y Kathryn Kuhlman . se detuvo. Estaba suavizándome. Recibió a la gente y los hizo sentir como en casa. ¿Es este el secreto de su ministerio." La señorita Kuhlman comenzó a predicar. a la izquierda. y ni siquiera sabía que acompañaba a Kathryn Kuhlman. La señorita Kuhlman estaba de pie en el centro de la plataforma. pero yo no escuché nada de eso. pensé." Me di vuelta en mi asiento y traté de mirar hacia arriba. "¿Sabes quién es?". algo sucedía en mi interior. "Hay alguien allí arriba. dijo. pero está tan entusiasmada como si fuera la primera vez. comencé a comprender que ella no solo lo conocía personalmente.. un silencio como el que seguramente habrá en el cielo después de que se abra el séptimo sello. su índice señalando al cielo.". Todo este tiempo he escuchado su música. lo conocía mejor que a cualquier hombre en el mundo. Era como si Dios estuviera diciéndome: "Hay algunas cosas que no puedes comprender. pero lo que sucedía desafiaba toda la lógica. informal.52 Nada es Imposible para Dios papeles. Era cálida y amigable. Seguramente. Y había silencio. pero no era como ninguna otra predicación que yo hubiera escuchado antes. Como una dura esponja a la que se la coloca debajo del agua. Su mano derecha descansaba suavemente sobre una vieja y gastada Biblia apoyada sobre el púlpito. ¿Era verdaderamente el Espíritu Santo quien le había dicho eso? ¿Le habla Él a la gente de forma que puedan saber cosas como esas? Todo esto de las enfermedades y las sanidades sucedía tan rápidamente que mi cabeza bailaba. y el poder de mi Espíritu Santo es una de ellas. Estaba envuelto en un suave manto de silencio. Repentinamente.

apoyada contra el piano. Mis ojos están bien otra vez. casi gritando. La seguí con los ojos mientras bajaba por el pasillo hacia el frente. en voz tan alta que todos la escuchaban claramente. dijo la joven.." Miré a mi alrededor. Veo bien. tratando de hablar con Arlene. que yo no conocía. sabía que Dios nos había guiado." "Apenas tuve fuerzas para entrar". En todos estos años de matrimonio." gritó. pero no había lugar alguno de donde pudiera provenir la brisa. y le rogué a Dios que la sanara. "Desaparecieron. "Sientes la brisa?" "Siento una brisa". esta bendita confianza tendré. hasta que finalmente comprendió que no necesitaba el estanque. inclinándose sobre las personas de la otra fila. Mientras el majestuoso coro comenzaba a cantar. "y aceptar su sanidad. que Cristo ha visto mi estado de angustia y su sangre vertió por mi alma. muy entusiasmada. Mientras oraba." La joven estaba a medio incorporarse ya. al único que necesitaba era a Jesús. totalmente desconocida para nosotros.. preguntó: "¿Cuál es su problema?" "Dígale que tengo esclerosis múltiple y problemas de corazón". Arlene se paró en el otro extremo del escenario. Un ujier la detuvo por un instante. le preguntó. Mis oraciones se concentraron luego en Arlene. pisando los pies de los que estaban en el camino. había esperado que un ángel removiera las aguas para que ella pudiera entrar. "¿Está el Señor obrando en usted?". Los espasmos. murmuró con voz temblorosa. le susurró Arlene a la señora que estaba sentada junto a ella. La joven no se quedó satisfecha con eso. yo también comprendí que ella había sido sanada. Un poco avergonzada. susurró ella. Pero no importaba. dijo Arlene. La joven. y con el rostro luminoso. Arlene no logró llegar al púlpito para testificar de su sanidad. Había creído que ella sería sanada. "Los temblores". Ella miraba sus manos. Estas interrupciones ya estaban comenzando a molestarme. Pero nunca mi corazón se había ablandado lo suficiente como para salir de mí y pedirle al Señor que la tocara y la sanara. Arlene respondió en un susurro: "No lo sé". "Pregúntele cómo se siente ahora". Apenas capaz de respirar. Dejé de prestarle atención y miré nuevamente hacia la plataforma. los temblores." En ese mismo momento Arlene se puso de pie. Arlene subió las escaleras hasta la plataforma como una mujer normal. las convulsiones habían desaparecido. "una brisa suave y acariciante en todo mi cuerpo. su voz se unió a las del coro cantando las palabras del viejo himno: "Aunque Satanás me sacuda y vengan las pruebas. Ya no estoy inflamada. Era una experiencia nueva y magnífica. sentí que fluía el amor. era la primera vez que quería orar por ella. y luego le hizo señas de que continuara. en el culto. Como el hombre junto al estanque de Betesda. Una joven sentada aproximadamente cinco filas de asientos más adelante estaba dada vuelta hacia nosotros." Kathryn Kuhlman . pasó por encima de mí. saliendo de la hilera de asientos hacia el pasillo. Había sido sanada por su mano. La plataforma estaba llena de gente y el culto estaba por concluir. que estaba sentada junto a mí. y me volví para pedirle a Arlene que se callara. Casi instantáneamente Arlene se apoyó en mí. atónita. "Pregúntele cómo se sentía cuando entró. "Tiene que ir al frente.53 Nada es Imposible para Dios comencé a orar por otras personas. Siguió enviando mensajes.

Todos decían: "¡Alabado sea el Señor!". Parecía que nadie quisiera irse. Las pocas veces que yo había ido a la iglesia. podría sufrir convulsiones que la matarían antes de que fuera de noche. Tiene que ser de Dios. Sabía que usted me lo prohibiría. Sé que hay posibilidad de remisión en la esclerosis múltiple. pero al pasar junto a Arlene se volvió ligeramente y estiró la mano en un gesto de oración. "En mis veinticinco años de práctica de la medicina. caminó sobre las aguas. y no ha vuelto a tomarla desde entonces. Nunca había visto a nadie alzar así las manos. y el maestro habló sobre la ocasión en que Pedro. Estaba en una pequeña reunión hogareña de oración. Tres meses después entré en la plena dimensión del poder del Espíritu Santo. dijo. y el gerente había prometido venir a buscarnos si lo llamábamos por teléfono. "No sé qué hizo usted. Finalmente Arlene logró volver a su asiento. Si no lo has hecho antes. o qué está haciendo". No tomó la medicina. apenas el pastor decía "Amén".. La semana anterior casi habíamos tenido que entrarla en camilla. El médico la miró y exclamó: "¡Algo le ha sucedido! elQué fue?" "He sido sanada. dijo ella. y le pregunté a Él. Kathryn Kuhlman ya salía de la plataforma. Pero esta gente no se quería ir. así que fui al Jefe Máximo. pero debió reconocer que había sucedido algo maravilloso. Miles de personas entonaban una y otra vez "Aleluya". Querían quedarse. O nos quedamos tranquilos en nuestro bote. pero antes de que pudiera entenderlo." Kathryn Kuhlman . Y eso hicimos. la gente salía corriendo hacia la puerta. le dije. Al volver a la habitación le recordé que debía tomar su medicina anti convulsiones." "Eso es entre tú y el Señor. El auditorio estaba lleno de música. Una semana después Arlene literalmente irrumpió en el consultorio de su neurólogo. "Creo que Dios me ha sanado verdaderamente". Louis. Instantáneamente Arlene cayó al suelo. Pero solo fue el comienzo. querida"." Juntos rieron gozosamente. Si no lo hacía.. Controló los reflejos de Arlene. Arlene sonrió. su visión. impulsado por el Señor. dijo mirando los frascos de medicinas. hasta la hizo saltar por el consultorio para observar su coordinación. y "¡Aleluya!" Estábamos a siete calles de distancia del hotel.54 Nada es Imposible para Dios El culto había terminado. abrazarse y cantar. "Caminemos". Pero esta vez yo sabía que no era por la esclerosis múltiple. sino por el poder de Dios. continúe haciéndolo. "Fui a un culto de milagros en St. mis manos también estaban en alto. pero esto es otra cosa. o saltamos al agua y vamos hacia Jesús. Luego dijo: "Todos tenemos dos opciones. "y no necesito más esto. he visto sólo tres casos que no tenían explicación médica. "Pero sea lo que fuere. haciendo lo mismo que ellos hacían: alabar al Señor. Finalmente volvió a sus papeles sacudiendo la cabeza. este es el momento de saltar. Y no olvide agradecer a Dios todas las noches." Parecería que la sanidad de Arlene sería el clímax de nuestras vidas. doctor"." El médico prácticamente se tragó su pipa. con las manos levantadas. agregó él. Gente que yo no conocía en absoluto venía y me abrazaba.

. Me senté. El cielo bajó a la Tierra. y el cambio ha sido permanente. uno por vez. Alguien trajo una silla. comenzó a orar.55 Nada es Imposible para Dios Y yo salté. sino también maridos enfermos. y luego. Al terminar. Al contrario de esas primeras experiencias en que el Espíritu Santo vino sobre mí. Un pastor bautista. Gil. tener una familia cristiana. solo ser parte de esta maravillosa familia habría valido la pena." me dijo suavemente. La otra noche. con el padre como sacerdote del hogar. sería el cielo. y cada vez asiste más gente." Arlene tiene razón. y luego todos se pusieron a mi alrededor e impusieron sus manos sobre mí. de voz suave y cabellos blancos." Y lo decía en serio. y en ese momento mi vida dio un vuelco total. Aunque no hubiera sido sanada. "te dije que para mí. sentados a la mesa antes de la cena. Creo que están como estábamos nosotros. que no solo cura cuerpos enfermos. esta vez Él vino dentro de mí. haciendo que todos los cabellos de mi cuerpo se erizaran. en familia. nos tomamos de la mano. mientras nuestras hijas escuchaban. Realmente el cielo ha bajado a la Tierra. vi que Arlene tenía lágrimas en los ojos. deseosos de oír hablar sobre el poder del Espíritu Santo. oramos en forma individual. y aterricé con ambos pies en el centro de la habitación. ¡Literalmente! Salté de mi asiento. dije. "Yo lo quiero". "Lo quiero ahora. "Hace mucho tiempo. Arlene y yo nos turnamos para enseñar en una clase bíblica en nuestra Iglesia Metodista. tuvimos nuestro tiempo de oración acostumbrado. Kathryn Kuhlman . Cada reunión de la familia se convierte en un culto de adoración. Cada uno leyó un versículo de la Biblia..

un césped amarronado la cubre por sectores. Nanci había nacido allí. En el invierno. nuestra hijita de quince meses. Encontró una infección en sus oídos y en su garganta. Siempre antes habíamos podido superar las Kathryn Kuhlman . La lluvia la erosiona. Esta vez. y conocíamos a varios médicos y enfermeras. Nada puede quitarla.56 Nada es Imposible para Dios CAPÍTULO 6 DILE A LAS MONTAÑAS Linda Forrester Linda y John (Woody) Forres ter viven en Milpitas. Los que han nacido en la zona del sur de la bahía aparentemente no le dan importancia. perfilándose amenazadora ante nosotros. Desde que Adán pecó. Woody es programador de computadoras en la vecina ciudad de San José. Otros la ignoran. y muchas veces las nubes o el smog la cubren parcialmente. como aceptan la montaña que domina el paisaje de la vida y que desafía a quienes tratan de echarla al medio del mar. por lo cual prescribió algunos medicamentos y nos envió de vuelta a casa. Llamé a Woody a su oficina en San Jose. y de cada caída le quedaban feos hematomas. Pero últimamente había comenzado a actuar en forma extraña. Se caía con frecuencia. Comencé a darle aspirinas para bebés. a veces está cubierta de nieve. La gente de nuestra familia no se enfermaba con frecuencia. había sido muy activa desde que comenzó a caminar. pero al segundo día la temperatura había subido a más de 40° y no bajaba. enseñando que la enfermedad no existe. como si la hubieran golpeado mucho. Un joven médico la examinó en la sala de emergencias. corría. Pero es como que simplemente está allí. en Santa Clara. simulando que no está allí. Es como la enfermedad. Llegó a estar cubierta de hematomas. las cosas fueron distintas. en terreno llano. Hasta que Nanci se enfermó. En realidad. en verano. Está a menos de 16 km de nuestra casa. Casi todos la aceptan. encontrábamos alguna inyección o una pastilla que lo curaba. Un lunes por la mañana. Nanci. nunca caminaba. en California. Teresa y Nanci. Muchos han tratado de conquistarla por medio de la medicina y las investigaciones. Pero siempre está ahí. Si alguien se enfermaba. Algunas pocas almas valerosas suben a su cima. y siempre estará. con la esperanza de que no tocará su casa. al pie de Monument Peak. Algunos tratan de esconderla en las nubes. ochocientos metros por encima de la cuenca de la Bahía de San Francisco. Nanci despertó con una altísima fiebre. El hombre ha aprendido a vivir con ella. Tienen dos hijas. y me dijo que la llevara al servicio de guardia del Hospital Kaiser. El Sol hace brillar sus perfiles desnudos. una zona residencial al sudeste de la Bahía de San Francisco. sin embargo. Yo era uno de esos que temían a la enfermedad y trataba de ignorarla. La montaña siempre ha estado ahí. Dos días después la fiebre no había bajado y la llevé nuevamente al hospital. Se yergue como un monumento solitario. la enfermedad ha estado siempre con nosotros. en 1970.

Noté en su rostro que estaba preocupado. "Tenemos que llevarla otra vez al hospital". o tiene leucemia. "Oh. "Nanci tiene una anemia aguda". La médica de guardia en la sala de pediatría era la doctora Cathleen O'Brien. "Esta tarde le haremos un examen físico completo". Cuando la miré y vi lágrimas en sus ojos. inconquistable. sufrí un shock. A pesar de toda la medicación. La doctora O'Brien apareció en la puerta. pero Woody ya se había desmoronado." Escuché a Woody contener la respiración apretando los dientes. "Este medicamento tendría que haber hecho desaparecer la fiebre. mi propio temor casi se convirtió en un grito. La anemia no me parecía muy grave. "Esta tarde. Nanci perdió sangre por la nariz. dijo que era probablemente un furúnculo que luego maduraría. No me gusta el aspecto de ese furúnculo. Tenemos algunos resultados de los exámenes. Tenía los ojos cerrados." Después de recibir el resultado de los análisis. Al entrar en el cuarto de Nanci. no. que había atendido a Nanci desde que la pequeña nació. con tubos inyectados en ambos brazos. tartamudeó. "Oh. dijo. Ella siempre había sido inquieta y movediza." Sentí que el corazón me golpeaba el pecho mientras la seguíamos por el corredor. Miré a la doctora O'Brien. Durante la semana noté algo más. quisiera verlos a usted y a Woody en mi consultorio. nos dio más medicamentos y nos envió nuevamente a casa. El sábado por la mañana yo estaba al borde del pánico. Nanci estaba peor que nunca. dijo Woody. y yo estaba contenta de que la cuidaran en el hospital. Llévela arriba. Teresa se sentó en el asiento trasero y yo llevé a Nanci en mis brazos hasta que llegamos a Santa Clara. Kathryn Kuhlman . pero puede ser una de dos cosas: o un tumor canceroso tan expandido que es intratable. y luego baje y espere aquí. "No quiero que se queden aquí. Nancy tenía una pequeña ampolla de sangre en la ingle. no". Estaba acostada de espaldas en su cuna.57 Nada es Imposible para Dios enfermedades tomando medicamentos. "Quiero que la internen en el hospital. La doctora O'Brien nos indicó dos sillas con un gesto. tenía el tamaño de una cabeza de alfiler. "Linda. por favor. después de que ustedes se fueron. Ahora había crecido hasta ser del tamaño de la uña de mi dedo meñique. El médico la observó. Esta vez se quedó en mis brazos casi sin moverse. Le tomé la mano y sentí que comenzaba a temblar. demasiado débil incluso para lloriquear. Yo sabía que uno de nosotros tenía que conservar algo de fortaleza. haga que le tomen este análisis de sangre." Eso me alivió. Pero esta vez la enfermedad parecía erguirse ante nosotros." Quise llorar." Dejamos a Teresa con una vecina y volvimos al hospital al atardecer. el doctor Feldman apareció nuevamente. Aún no hemos detectado el problema. Había temido que le dieran otra cantidad de píldoras y jarabes y la mandaran de vuelta a casa. Su cuerpo ardía de fiebre. Pueden volver a las seis de la tarde y entonces la verán. tampoco. El doctor Feldman la examinó brevemente con mi rada preocupada. me atemorizaba. y luego evacuó dos veces con sangre. La responsabilidad de velar por una criatura muy enferma yo sola. El primer día que la vi. dijo.

Pregúntale si puede venir. al este. Yo no conocía a Jesucristo. llamábamos a la única persona que conocíamos que supuestamente conocía a Dios: el pastor Langhoff." Rompí a llorar. te veremos en la mañana. llama al pastor Langhoff. La Luna estaba saliendo por encima de Monument Peak. pero yo tenía la horrible sensación de que Nanci moriría esa noche. dijo. "Vamos a hacer un examen de médula en unos minutos. que ya era anciano. salió de la cama para venir al hospital esa noche. Media hora después la doctora O'Brien volvió. había estado muy enfermo." Me volví hacia Woody. pero cuando noté la agonía que estaba viviendo Woody. buscamos ayuda espiritual. De repente." "¡No!" grité por el tubo del teléfono. ¿adónde huir cuando la montaña me rodeaba por todas partes? Salimos del hospital y fuimos a casa. junta pero solos. Cuando conocí a Woody. "Lo siento". Podíamos gritarle. Kathryn Kuhlman . Había visto la larga aguja que insertarían en el hueco de su cadera para extraer un poco de médula." Es extraño cómo la gente vive como lo habíamos hecho nosotros. despojados de todo lo superficial. "Espero que todo ande bien. Yo había sido criada como católica romana. descubrimos que no nos conocíamos. y se quedó con nosotros cuando la enfermera vino para llevarse a Nanci para hacerle el examen de los huesos de la médula.58 Nada es Imposible para Dios "Todas las señales apuntan a la leucemia". acordamos llegar a un punto medio entre mi fe católica y su fe evangélica. "Necesitamos estar solos. Pero por un momento Jesús estuvo en ese cuarto conmigo. pueden ir y verla primero. No sabíamos casi nada de Dios. Woody y el pastor habían salido al hall para hablar. una suave voz del otro lado de la línea me preguntó: "¿Quieres que vaya a verte?" "No". una sensación de que el Hijo de Dios estaba allí. Nuestra vecina nos llamó apenas llegamos. dije. No tenía nadie a quien aferrarme. después de divorciarme. preguntó alegremente. y luego. "Definitivamente. Pero. me recompuse. ponerle dinamita. Queríamos acercarnos el uno al otro pero. Yo sabía lo que iban a hacer. y nos unirmos a una Iglesia Luterana en Milpitas. Me quedé en el cuarto. Pero allí estaba ella. En realidad. Pero rara vez asistíamos a los cultos. estremeciéndome al oír sus gritos de dolor." Hubo una larga pausa. recobrando el control. y no mucho. que se levanta sobre nuestra casa. "Tiene leucemia. cavarla. "¿Cómo está Nanci?". dijo. inamovible. es leucemia." Pasamos la noche en casa. La doctora O'Brien dijo que podríamos quedarnos todo el tiempo que quisiéramos. y no quería estar allí cuando sucediera. Nos ministró como un padre ministraría a sus hijos. El pastor Langhoff. Pero cuando estamos frente a frente con la muerte. pero si lo desean. de la Iglesia Luterana Reformada. Quería huir. Nunca leíamos la Biblia ni orábamos. Pero al enfrentar la muerte. "Por favor. La enfermedad de Nanci era como esa sólida montaña. Yo estaba sola en el cuarto. Si puedes quedarte con Teresa esta noche. tuve conciencia de una presencia espiritual por primera vez en mi vida. patearla. Solo había escuchado hablar de él. como si Dios no existiera.

"Pero estos niños duran un año con la enfermedad contenida y después decaen rápidamente. susurré. Le di cuerda y comenzaron a sonar unas sencillas notas: "Cuando la rama se rompa. pensé. Nuestro matrimonio había sido difícil. "Si podemos hacer que la enfermedad retroceda inmediatamente.. Pero no teníamos nada más. recordé los cientos de veces que Nanci lo había apretado mientras yo la bañaba. "Está muy mal". La cama todavía estaba sin hacer desde la mañana. Durante largos momentos me detuve en la puerta del dormitorio de Teresa. y era imposible dormir. Le estaban dando una transfusión de sangre. esperanzada. tenemos que sonreír ante ella. una tercera persona que estaba preparándose para desaparecer. y habíamos llegado a este Kathryn Kuhlman . Podría ser que sufra un poco.59 Nada es Imposible para Dios Éramos dos mortales solitarios enfrentados a una situación imposible. Eran casi las tres de la madrugada. Woody estaba sentado a la mesa." "Cuánto le queda?". La pregunta sonó melodramática como en una mala película. Nos dijeron lo que podíamos esperar: más exámenes de médula. La Luna se reflejaba por detrás de la cima de la montaña en el cuarto de brillante color amarillo.. tan indefensa. nena. "Tenemos que ser positivos. ¿Se iba a llevar Dios a Nanci para castigarme? "¿Por qué. "Cómo mueren?". cuando una criatura pequeña muere de leucemia. ¿Era que Dios me castigaba por haberme divorciado? Teresa era hija de mi primer matrimonio.. vendrá. ¿Por qué eres tan cruel y nos torturas de esta forma?" Me volví y fui hacia el cuarto de Nanci. lloré." Woody y yo habíamos asistido a sesiones de Encuentro Matrimonial en nuestro vecindario. volvimos al hospital." Fuimos a ver a Nanci. mirando su camita blanca apoyada contra las paredes color lavanda. admitió la doctora O'Brien. podría durar dos años". Lo apreté. Deberíamos lograr que la enfermedad retroceda pronto. A la mañana siguiente (era domingo). Mentalmente. Aun así. y silbó. Qué falso. No podemos dejar que nuestra actitud mental afecte a Nanci. Acordamos que eso sería lo que haríamos. la cuna caerá. y el patito hacía burbujas debajo del agua. Suavemente. la doctora O'Brien. no es conveniente que abriguen esperanzas. La doctora O'Brien fue muy suave: "Generalmente. ahora tan quieto y desolado. deslizándonos lentamente por el sumidero. Mientras formulaba la pregunta. con la mirada perdida en la oscuridad. "Tenemos que armar un plan de acción". "Pero es pequeña." Empecé a gritar a las paredes y salí del cuarto hacia la cocina. Caminé de cuarto en cuarto por la casa en semipenumbras. quise saber. dijo Woody. muchas más transfusiones de sangre. Aunque por dentro estemos destrozados. me di cuenta de que mentalmente ya había convertido a Nanci en un objeto. coloqué el patito de goma en un estante y tomé el cerdito rosa de piel. "¿Por qué le hiciste esto a mi hijita? Ella es tan pequeña." Qué vacío. Dios? ¿Por qué?". Me agaché y recogí un patito de goma del suelo. dijo. Sus palabras sonaban huecas y mecánicas.. Un hematólogo vendría desde Stanford para ayudar a dar un diagnóstico final. pero no será por mucho tiempo. es debido a un ataque. y eso juega a su favor.

Una de las parejas de Encuentro se enteró de lo que le sucedía a Nancy y nos llamaron. Fue horrible. que ahora llamaban úlcera de sangre. "La Biblia está llena de relatos de Jesús sanando gente". y querían venir para contarnos sus experiencias. siguió diciendo ella. y a esto le siguieron meses de dolorosos tratamiento. "zQuieres decir que la llevemos a uno de esos que curan por fe?". y que contenía un germen que podría matarla. Y amaba a Nanci. "pero tenemos que hacer algo. Los médicos decían que era un "efecto secundario" de la leucemia. dijo. el único medicamento que podría curarlo era fatal para la mayoría de quienes sufrían de leucemia. pero yo sí." El cirujano de Kaiser abrió la úlcera. como tirar piedras a la montaña. "Esa gente son un montón de charlatanes. "Pensé que habías dicho que querías probar con Dios. Nos contaron lo que podíamos esperar de nuestras relaciones mutuas y con nuestra familia. Una noche. "En Stanford descubrieron una droga para tratar la úlcera. Su pequeña hijita acababa de morir de leucemia. Nadie me había dicho eso de mí jamás. El primer encuentro con la oración me convenció de que había más poder a mi alcance del que había imaginado." Woody estaba perplejo. "Buenas noticias". Era un concepto nuevo y maravilloso.. y las drogas la mantendrían así hasta que se produjera el ataque final. Finalmente. Pero era un comienzo. cómo había perdido el cabello. después de hablar de los asuntos de la asociación. estaba en estado de remisión temporaria.. Pero la ampolla de sangre. "Pero yo no sé cómo orar. En ningún momento dijeron algo que pudiera proyectar alguna esperanza. Eso me tocó. Comencé a orar cada día antes de ir a ver a Nanci. furioso. Habíamos llorado hasta quedar sin lágrimas. Los médicos habían logrado controlar la leucemia en Nanci. Entonces sucedió algo. dije. por favor.60 Nada es Imposible para Dios particular nivel de humanismo para tratar de encontrar ayuda. Para la segunda semana. Nanci mejoraba. Es un pequeño milagro. probemos con Dios". su muerte." "Yo tampoco". dijo con desaprobación en su voz. Linda. exclamé. con la esperanza de que se levantara y huyera. Irónicamente. dije. la doctora O'Brien sonreía por primera vez. Creo que si Dios Kathryn Kuhlman ." Fue un comienzo tan débil. y ama a Nanci". "La iglesia a la que voy no cree que Jesús sigue sanando. me dijo: "Sabes. Nos contaron todos los detalles: cómo las drogas habían hecho que su hijita se hinchara. pero nos dijimos que necesitábamos saberlo para estar preparados cuando llegara la muerte. Una tarde. fatal. su intensa agonía. "Dios. y a la mañana siguiente." Él asintió. Dios te ama. había crecido hasta cubrir todo un lado de la ingle de la niña. "Claro que no". ni tampoco de Nanci. Woody y yo nos sentamos a la mesa de la cocina. Yo tomé su mano y murmuré unas pocas palabras. que encuentren algo con qué tratarla. cuando llegamos al hospital. Una de nuestras vecinas estaba en la misma asociación de padres y maestros que yo." "Quiero decir que oremos". después de que Teresa fuera a dormir. como persona. Sin embargo. Dios me amaba. dije: "Woody.

" En ese momento volví a la vida. Este tiempo se convirtió en una parte del día muy importante para mí. abrí la Biblia para leer un capítulo de Lucas. resonaba en mi mente: "Al que a mí viene. "Oh. Yo necesitaba oír una voz positiva. Dios. Dios podía sanarla. también puede sanarte. Visitaba a Nanci en el hospital todas las mañanas. Mientras leía. Sentada en el sillón verde del living. cuando estaba tramitando mi divorcio. que duraba media hora." Sus palabras fueron como una luz en un cuarto oscuro. Él había muerto porque me amaba. En ese momento pensaba que me daría suerte tener una Biblia en la casa. le dije con voz llena de sarcasmo. Me gustó lo que escuché. llorando y riendo al mismo tiempo. después de almorzar. Casi inmediatamente. Comencé a sollozar. la sanidad de Nanci se convirtió en algo más que una lucecita en un cuarto oscuro. había pedido una Biblia en Sears Roebuck. después de escuchar la transmisión. Jesús había muerto por mí. "Ella cree en milagros". Ahora comprendía que la Biblia era mucho más que un amuleto de buena suerte. comenzando con el evangelio de Lucas. Era la sensación de haber tomado un buen vino. de alguna forma sonaba cierto. Empecé a pasar más tiempo en oración. Eran mis pecados los que lo habían llevado a la cruz. pero no estaba en mi estómago. una gigantesca bola de luz que inundaba mi ser. de mi subconsciente. gritando. Sonrió dulcemente. y al día siguiente volví del hospital con tiempo suficiente como para escuchar la emisión de las 11:00. la encontré. Muchos años antes. ni siquiera si estaba en la Biblia. No sabía dónde buscarlo. La señorita Kuhlman hablaba de una experiencia que ella llamó "nuevo nacimiento". Ahora sé que moriste por mí. Me gustó especialmente su manera positiva y feliz de hablar. Un pastor con el que habíamos hablado en el hospital hasta nos había sugerido que "la muerte es la mejor cura de todas". "No me digas que crees en la sanidad por fe". que apuntara a la luz en vez de las tinieblas. Kathryn Kuhlman . Un día. Era una nueva criatura. dije: "Gracias. Una tarde mi vecina me preguntó si alguna vez había oído hablar de Kathryn Kuhlman. me dijo. era el relato de la crucifixión de Jesucristo. ¿por qué no sintonizas tu radio en KFAX?" Confié en ella. Fui y abrí el cajón de mi armario. sino en mi espíritu. ahora era como el Sol. Entonces comencé a abrirme camino hacia esa luz. un gozo y una sensación de bienestar me inundaban interiormente. lamento que hayas tenido que morir por mí. Era posible. no le echo fuera"." Pero al mismo tiempo que lo decía. saltó un versículo del pasado a mi mente. por salvarme. "Antes de juzgar. Al mismo tiempo. día tras día. Casualmente. Entonces supe qué era. Muchos de mis amigos eran negativos. Yo había nacido de nuevo. Dios. leía el capítulo de la Biblia y oraba antes de que Teresa volviera de la escuela. Pero una y otra vez. Todo en mí había cambiado. y luego. y me prometí a mí misma que leería un capítulo por día. ¡Te amo! Durante años supe que habías muerto por mis pecados.61 Nada es Imposible para Dios te ama. me inundó la comprensión profunda de la verdad. La miré. Aunque yo no tenía idea de qué sería eso de lo que hablaba.

tomé la Biblia y leí el sexto capítulo de Juan. Creo que serás fiel a tu Palabra.. Para Woody la situación era muy difícil de soportar. Las cosas comenzaron a mejorar. La úlcera (del tamaño de una mano) en la ingle de Nanci estaba secándose. Yo sabía que era tan imposible para mí creer que Nanci sanaría. "tú has prometido que al que viene a ti. pero seguía siendo una niñita enferma. no le echarás fuera. como hablarle a la montaña y ordenarle que se echara a la Bahía de San Francisco." Los primeros días de Nanci fuera del hospital fueron terribles. decía Woody. Cuando Nanci muera. lo único que debía hacer era esperar. Aquí estaba. si es que sucede. Los médicos diagnosticaron escarlatina. sin importar lo que los demás dijeran. después de escuchar el programa de la señorita Kuhlman en radio y de orar.." Fue así de simple. creo que Dios la sanará. Tomé la decisión de confiar en Él. y no lo comprendía." oré. Ahora. con los ojos llenos de lágrimas. No había esperanza. "Desearía poder creerlo. No podía evitar ver el gran cambio que se había producido en mí. ese versículo: ". Pero dentro de mí había una fe que surgía como una fuente en el desolador desierto de mi vida. Después de seis semanas Nanci pudo moverse un poco en forma más independiente. todos: los médicos especialistas. ¿no decía la Biblia que todas las cosas son posibles para Dios? Me aferré a eso. me advertía. complicada por las drogas que le estábamos dando. debíamos atarla de manos y pies a los bordes de la cuna. pero allí estaba. En ningún lugar del Nuevo Testamento se decía que un enfermo hubiera venido a Jesús y Él lo hubiera rechazado." Junto con esta.. Si tienen muchísima suerte. nos advirtieron. las encías y la garganta. Pero. quizá llegue a vivir un año y medio más. Pero decidí confiar en su Palabra. Dios tendría que darle nueva sangre y una nueva médula para sus huesos. que pronto se extendieron a toda la boca. Sé que Dios está con ella." "Desearía poder creer eso". Una enfermera venía dos veces por semana para ayudar. pero teníamos que limpiarla tres veces por día con agua oxigenada. "Y no mejorará. Vengo a ti con esta necesidad. y conmigo. tan asombrosa que yo estaba segura de que nadie lo había comprendido antes.62 Nada es Imposible para Dios En los días siguientes leí el evangelio de Lucas y empecé Juan. "No podemos engañarnos todos de esta forma. aunque no lo entendiera. "Querida. Un mediodía. y colocar una bombilla eléctrica encendida a corta distancia de la úlcera. decían que Nanci moriría. mis amigos que habían perdido a su hijito. no le echo fuera. vino otra revelación. Dos días después de traerla a casa le salieron úlceras sangrantes en los labios. "Padre.. vas a quedar verdaderamente destrozada." Kathryn Kuhlman . Era pequeña como un grano de mostaza." "No lo entiendes".. aunque no tuviera sentido. Después de cinco semanas los médicos nos dejaron llevarnos a Nanci a casa. la leucemia será más fuerte que las drogas. le decía yo. Aún más. para secarla. Pero después de eso. tienes que controlar esto". que podían causar síntomas similares.al que a mí viene.. "Ella no está bien". ¡Él sanaba a todos! Parecía tan imposible. Luego de la limpieza. "Por primera vez sé que podré aceptar su muerte.

y miré hacia arriba. Un grupo de adolescentes llamado Vida Joven se reunía en el hogar de Janet los martes por la noche. Janet. Camino a casa. hasta que lo compré. Yo no tenía ese dinero. La mujer que hacía las reservas de viajes nos informó que el boleto de avión ida y vuelta a Los Ángeles costaría setenta dólares. Salí de la autopista en Dixon Landing. pero ella dijo que nos incluiría en la lista de junio. sin fijarme en el versículo bíblico que estaba impreso en la parte de atrás. ¿Qué clase de tonta era yo? Todos decían que Nanci era incurable. donde se habían reunido más de cien jóvenes para participar del estudio bíblico. el mes siguiente. Cuando finalmente logré controlar el llanto. reuniendo dinero para comprar boletos de avión. Allí estaba la montaña. pensando en llevarla hasta Los Ángeles para asistir a un culto de milagros de una mujer que yo jamás había visto. La semana previa a nuestra partida hacia Los Ángeles. así que le quité los zapatitos a Nanci y le pedí a Woody que los tuviera. diréis a este monte: Pásate de aquí allá. También me dio un número telefónico donde podría pedir información. Salí de la calle. comprando libros. pero aquí estaba su madre. Entonces leí el versículo que llevaba escrito." Apenas podía yo abarcar la inmensidad de la multitud que esperaba en el auditorio Shrine. "Sal de mi camino. Woody también estaba incómodo. y nada os será imposible. el cordón del marcador que había comprado se enredó en mi mano. Era más de lo que podía soportar. una adolescente que vivía cerca. repentinamente me invadió una sensación descorazonadora. Me puse a llorar. No pude creer lo que veía. buscando un pañuelo de papel. quisieron apoyarnos en oración. Al hacerlo. se reunirían en la casa de Janet para orar y ayunar. incluyendo dos de Kathryn Kuhlman: Creo en milagros y Dios puede hacerlo otra vez. Ellos también creían que Dios la sanaría. "Si tuviereis fe como un grano de mostaza.63 Nada es Imposible para Dios Una tarde mi vecina me llamó por teléfono para contarme que Kathryn Kuhlman estaría en Los Ángeles para realizar un culto de milagros. Nanci había estado muy inquieta en el avión. Mientras estaba allí miré algunos marcadores plásticos buscando uno para señalar las páginas en mi Biblia. en caso de que lográramos reunir el dinero. Acordaron que el domingo en que nosotros iríamos a Los Ángeles. irguiéndose amenazadora ante mí. estiré la mano hacia el otro asiento delantero. llorando. Miré hacia la montaña y sonreí en medio de las lágrimas. Una y otra vez vi el mismo marcador. Una amiga me había mencionado varios libros que quería que leyera." (Mateo 17:20). El martes siguiente llevé a Nanci a la casa de Janet. yendo por la autopista Nimitz hacia el sur. Cuando supieron que llevaríamos a Nanci al culto con Kathryn Kuhlman. y se pasará. Nanci va a ser sanada. Kathryn Kuhlman . había sido la niñera de Nanci desde que ella era una bebita. Hacía calor cuando llegamos. fui a una librería cristiana en Fremont. No había dormido ni un minuto y se doblaba y se retorcía mientras ocupábamos nuestros asientos. montaña. Nos guiaron hasta unos asientos en la planta baja.

El ujier apareció nuevamente. Dios". "si la sanas. me mordí los labios y salí tambaleándome entre la gente que estaba sentada junto a nosotros. "muchas de estas personas han hecho muchos sacrificios y han venido de muy lejos para llegar a esta reunión. Pero yo era la que quería ver a Kathryn Kuhlman." Bueno. Y Woody. y el magnífico coro comenzó a cantar. Con una mezcla de vergüenza y enojo." La reunión comenzó. ¡y usted me dice que salga!" Miré a Woody. yo también había venido desde muy lejos. pero el ujier me hizo un gesto directo con su índice. Nanci tenía ya casi dos años de edad y era bastante pesada para cargarla. ¡Linda reunión!" Caminé por el hall con Nanci en los brazos. Tendrá que sacar a la niña afuera. Kathryn Kuhlman . porque estando aquí en el hall. Nanci se echó a llorar. y yo no quería que mi niña pisara el piso sucio. Está incomodando a las demás personas. sugirió." A punto de gritar de ira. así que tomé a Nanci. "Señora. Cuanto más andaba. "Señora. cuando Dino acariciaba las teclas del piano como con una pluma. Fui hacia el baño de damas. seguramente será otro día. y este apuesto joven griego que acariciaba el piano como si fuera un ángel acariciando un arpa. Durante los momentos más quietos. pero caminé de un lado a otro con ella en brazos hasta que se calmó." "¿Sacarla afuera?" exclamé indignada. salí pisando pies y chocando con las rodillas de las demás personas. "Luego puedes traerla otra vez. que se inclinaba hacia nosotros. En ese momento una señora de mediana edad cruzó el hall. que ni siquiera deseaba estar aquí. "Bien. Entonces volví a mi asiento. Murmuré entre dientes. hasta llegar al pasillo. estaba sentado cómodamente en la reunión. "¿Qué necesita?". Entonces la señorita Kuhlman presentó a Dino. Él asintió. Por los movimientos que se percibían desde el auditorio me daba cuenta de que seguramente había empezado la parte de las sanidades en el culto. No era justo. y me dirigí nuevamente hacia el hall. "¿Por qué no la sacas a caminar un poco?". me preguntó. Estuve a punto de discutir. Estaba radiante de gozo. tendrá que llevar a la niña afuera. Woody tenía sus zapatitos. Finalmente me senté en los escalones. "pero no creo poder soportar quedarme sentado en un culto que dure cuatro horas. refunfuñé ante un hombre que estaba parado junto a la puerta. Minutos después comenzó a lloriquear de nuevo." Y me di por vencida. como diciendo: "¡Afuera!" No quise causar un escándalo. Esta vez no fue muy amistoso. dijo él. mientras yo estaba aquí afuera. Inmediatamente vi a un ujier parado en el pasillo. ni siquiera podrás vernos. "Esta es una reunión cristiana". "Ni siquiera se puede asistir a un culto de sanidad con una niña enferma sin que a una la echen. Seguí caminando de un lado a otro del hall. Siguió retorciéndose y gimiendo. Pero a Nanci nada de esto le interesaba. más furiosa estaba y más gritaba y se retorcía Nanci. me fascinó. salí hacia el hall. Nosotros habíamos ahorrado dinero. "Hemos estado ahorrando dinero durante dos meses para venir hasta aquí. Me encanta la música. Estaba furiosa." dijo.64 Nada es Imposible para Dios "Tú estarás muy bien".

"papi". Escuché mientras la señorita Kuhlman anunciaba las sanidades que se producían en todas partes del auditorio. Había una larga fila de gente que subía por ambos costados de la plataforma. Te doy toda la gloria. repetía la señorita Kuhlman. Lentamente mi amargura y resentimiento comenzaron a disiparse." Luego comenzó a agradecer a Dios. "Ella tiene leucemia"." "Leucemia. que se retorcía y chillaba en mis brazos." El rostro de la mujer se iluminó. Repentinamente. que había estado luchando y revolviéndose en mis brazos. "Gracias. Señor. Minutos después Nanci estaba dormida en mi regazo. este lugar está lleno de locos. "Voy a volver a mi asiento". Miré a Woody. "¿Por qué no viene y se queda junto a esta puerta? De esa forma podrá ver. mi propia semilla de mostaza de fe comenzó a surgir otra vez." "Alguien en la parte alta del auditorio está siendo sanado de un problema de columna. pero por debajo de sus lentes se veían las lágrimas. Alguien está siendo sanado de leucemia en este momento". alabando a Dios. se aquietó. pensé.. Esta vez noté que sus pies no se habían movido. Ella tenía la suficiente fe como para creer que Nanci sanaría. por sanar a esta niña. Una vez más pasé por sobre pies y rodillas y aterricé junto a Woody. "Y no puedo entrar a la reunión porque grita y molesta a los demás. Estiré la mano y le sujeté los pies para que no me pegara de nuevo. y mientras ella estaba allí. Señor. y "no". "Leucemia. No quería llorar." ¡Leucemia! Las distracciones casi me habían hecho olvidar el motivo principal por el que estábamos allí. Era Nanci. "quema". El golpe había partido del interior de su cuerpo. Te alabo por curarla. Estaba con la mirada fija hacia adelante. Nanci. Comenzó a decir una y otra vez: "¡Aleluya!" ¿Aleluya? ¿De dónde había sacado esa palabra? De nuestra casa. sin aviso previo.. Pero no podía negar el gozo y el amor que brotaban de esa mujer. Yo apenas podía creer lo que veía. y estaba cansada de que toda montaña que se interponía en mi camino me sacudiera a su antojo. y si la niña comienza a quejarse otra vez. dijo ella. Nanci me dio un puntapié en el estómago. Me dolía la espalda de sostener a Nanci. Fue un poderoso golpe desde dentro de ella que había sentido contra mi estómago.65 Nada es Imposible para Dios Hice un gesto señalando a Nanci. Hasta entonces. Todos testificaban que habían sido sanados. le dije a la mujer que estaba a mi lado. "Querido Jesús. Kathryn Kuhlman . Pero no podía evitarlo. le dije. "Una cadera. "Sabe. Tenía la cabeza colocada en el hueco de mi codo izquierdo y su cuerpo estaba pegado al mío. puede volver al hall. el vocabulario de Nanci había estado limitado a "mami". pero entonces lo sentí otra vez." Oh. aunque Nanci fuera sanada. seguramente no. reclamamos la sanidad de esta criatura. Me había prometido a mí misma que no tendría reacciones emocionales. con sus manos en alto. Alguien está siendo sanado de una seria afección en la cadera. Empecé a llorar. Y yo no le había oído decir a nadie esa palabra en la reunión. hay mucha actividad allá adentro". Entonces lo supe. Muy fuerte.

de dónde provino el golpe. "Es tan difícil creer algo cuando nunca antes lo hemos visto. pregunté. generalmente muy pálida. Gracias. Kathryn Kuhlman . ¡Una montaña de milagros! Y todo comenzó con una fe tan pequeña como una semilla de mostaza. Woody me advirtió que no me entusiasmara demasiado. sentí una calidez y un cosquilleo que me recorrían por entero. dijo ella. es el lugar donde está ubicado el bazo." En el camino de regreso al aeropuerto. que alguna vez estuvo a punto de ser destrozado por el divorcio." La doctora O'Brien palmeó a Nanci en la espalda. Aunque la sanidad de Nanci ha sido maravillosa. "Si ella es sanada. ahora ha recuperado el orden divino." "Por qué no lo cree. Todos los exámenes realizados en los últimos cuatro años han resultado negativos. "Oh". dijo ella con voz dubitat. El martes siguiente fuimos a ver a la doctora O'Brien para que examinara a Nanci como lo había estado haciendo con regularidad. Pero ahora yo tenía ojos para ver lo que no había visto antes. El hecho de que usted nunca haya visto moverse a una montaña no significa que no pueda ocurrir. dije. Hablando de montañas que debían moverse del camino. dijo sabiamente. "el lugar que usted me describe. "Porque nunca lo he visto suceder". Al ponerme de pie para salir. Pero desde que Nanci fue sanada. Dejamos de administrarle las drogas.66 Nada es Imposible para Dios Miré su cara. Usted lo entiende. Jesús. Solo el tiempo dirá si la sanidad es real o no. "No hay examen que pueda comprobarlo ahora. Estaba roja. ha sucedido. Recobró la vitalidad y el apetito. tomándome del brazo. respondió. la sanidad operada en nuestro hogar y en nuestras vidas ha sido aún más milagrosa. Woody recibió a Cristo como su Salvador personal y ambos hemos sido bautizados en el Espíritu Santo. "LQué sucede?". pero no había forma de detener mis lágrimas de gozo." El tiempo ha probado que era real. dura. quise saber. La situación en nuestro hogar era como una cadena montañosa. ¿no es así?" Por supuesto que lo entendía. Nuestro hogar. afiebrada. rocosa. le dije: "Sin embargo.. No hay rastros de la enfermedad en su cuerpo. entonces?"." "zCree usted que ha sido sanada?". un órgano vital que juega un papel importantísimo en su enfermedad. Yo sabía que tenía razón. lo único que podíamos hacer era llorar. "Bueno". y luego noté que sus ojos se llenaban de lágrimas. Le conté todo. cubierta de transpiración. el tiempo lo dirá". "quisiera creerlo de todo corazón. Día tras día el color de Nanci mejoró. Ella escuchó pacientemente. Al mismo tiempo.. gracias. Algo sucedía muy dentro de su cuerpo. Ya no pude contenerme más: "Oh.

Hasta lo dije en voz alta: "¿Está muerto?" Es extraño. ¿Por qué no vas a Pittsburgh tú también? Quizá te sanes." oré. En nuestro pequeño departamento en los suburbios de Ottawa sonaba el teléfono. "Oh. fue sanado. pero siempre había pensado que la sanidad era para los demás. caminando con dificultad hasta la mesita del teléfono. hasta morir. pregunté secamente. Su esposo. Marguerite y su esposo tienen cinco hijos y veintitrés nietos. Estaba muy enfermo de artritis. "Querida María. Cada paso me provocaba espasmos de dolor en las rodillas y las caderas. así que tampoco podía sentarse. no para mí. dijo: "Mamá. ¡Fue sanado! ¡Puede caminar! ¡Puede agacharse! ¡Ya no sufre más de artritis!" "¿Cómo es eso?". El intenso frío canadiense había endurecido mis articulaciones de tal forma. Aún el simple hecho de cruzar el living para contestar el teléfono era más de lo que podía soportar.67 Nada es Imposible para Dios CAPÍTULO 7 ¿ES ESTE UN AUTOBUS PROTESTANTE? Marguerite Bergeron No pude contener las lágrimas al contemplar el precioso bordado que esta mujer de Canadá me había entregado. No podía agacharse. En vez de alegrarme. y este invierno había sido el peor de todos. es el orgulloso poseedor de una medalla que le fuera entregada por el Primer Ministro de Canadá en ocasión de su retiro después de servir durante cincuenta y un años en el servicio postal de su país. "El señor Moss no murió. Después de años de escuchar decir al médico: "Usted no mejorará. "No. mamá". Tomé el rosario y finalmente llegué al teléfono. ahora que lo pienso. ¿conoces a Roma Moss?" Yo conocía bien al señor Moss. Hacía veintidós años que sufría de artritis paralizante. Yo siempre esperaba malas noticias. Madre de Dios. solo se pondrá peor"." Yo había oído hablar de Kathryn Kuhlman y hasta había visto su programa de TV. "que no deje de sonar antes de que yo llegue. que vivía en Brockville. "Fue a un culto de Kathryn Kuhiman. Cada puntada era un acto de amor. No había podido salir de la casa. Canadá. Durante veintidós años había sufrido de artritis paralizante. Ontario. La señora Bergeron. dijo entusiasmado Guy. "¿Pasó algo malo?". temiendo lo peor. que apenas podía caminar. la voz de Guy resonó feliz en el tubo. como yo. Mientras estaba allí. me sentía amenazada. mamá". era una católica romana de sesenta y ocho años de edad que nunca había entrado a una iglesia protestante. le pregunté. Nunca pensé que pudieran ser buenas noticias. que vive en Ottawa. Kathryn Kuhlman . porque había sido dada por manos que alguna vez estuvieron doblados y deformados por la artritis. Los médicos habían soldado varios discos de su columna. tan grave que no podía mantenerse en pie durante más de diez minutos. discapacitado por una afección cardíaca. Mi hijo Guy. ¿Por qué él se sanaba cuando el resto de nosotros tenía que seguir viviendo en el dolor? "Fue a Pittsburgh." Hice un esfuerzo por salir de la mecedora y me apoyé en la pared para lograr equilibrio. creía que todos los enfermos empeoraban automáticamente cada vez más.

Traté de recordar los tiempos en que mi cuerpo era joven y ágil. como un viejo roble en la cima de una montaña rocosa. "Tu padre irá conmigo". Pero Paul me alentó para que fuera a Pittsburgh. Quiero ver con mis propios ojos que está sano. se paró en Kathryn Kuhlman . dijo. "Pero son casi mil kilómetros". dije. Guy. Ese dolor hacía casi imposible que alguien me llegara al corazón. Habían atado un pañuelo alrededor de los ojos de un niñito. y había sido sanado. con dulzura.. y hasta dijo que quería ir conmigo. "No podemos perdernos ninguna oportunidad’. había jugado con mis nietos durante el cumpleaños de uno de ellos. así que estaba parcialmente paralizado. Estaba vieja y llena de nudos. Él me identificó a mí inmediatamente porque mis nudillos estaban terriblemente hinchados y los dedos. ¿Qué era todo eso que dicía de la sanidad? ¿Acaso Guy creía que sabía más que los médicos que habían dicho que yo no tenía posibilidad de curación? Sacudí la cabeza. Finalmente accedí a ir. "No. Durante un largo rato estuve allí. "¿Cómo podría hacer ese viaje tan largo hasta Pittsburgh?" Guy me contó sobre un autobús contratado especialmente que hacía el viaje entre Brockville y Pittsburgh todas las semanas. Una noche. apenas podía creer lo que oía. Le gustaba acariciar mis manos suavemente. "Hablaré con tu padre y te contestaré mañana por la noche. y al día siguiente llamé a Guy. Recordaba que. protesté. y lentamente entrelazó sus dedos con los míos. Recordaba cuando Paul y yo nos enamoramos. sentada en la semipenumbra del cuarto. con mi familia católica escocesa. Era la historia más fantástica que me hubieran contado jamás. Dolía demasiado. Ya no recordaba ningún momento en que no hubiera sufrido dolor. porque era anciana y el dolor era muy fuerte. quiero ver al señor Moss. hacía algunos años .” Paul asintió. rogó. que vivía cerca. y dijo que arreglaría todo para que yo pudiera hablar con el señor Moss. "Déjame que llame y te reserve un lugar". mientras escuchaba al señor Moss. Allí había asistido al culto de Kathryn Kuhlman en la Primera Iglesia Presbiteriana. doblados como garras. Mi cuerpo estaba deformado e hinchado por la artritis desde hacía mucho tiempo." Guy estaba feliz. su corazón había quedado rodeado de fluido. de una forma que me llegaba al corazón. que tenía que ir por todo el cuarto tocando las manos de la gente y adivinando quién era cada uno. él tocó tímidamente el dorso de mi mano. llorando." Colgué y volví trabajosamente hasta mi silla. suspiré. El solo hecho de estar de pie junto al teléfono hablando con Guy me hacía sentir débil. Una señora llamada Maudie Phillips le había reservado un lugar para que él pudiera viajar de Brockville a Pittsburgh. Desde que mi esposo se había retirado del servicio postal. no hagas ninguna reserva". Esa noche le conté a Paul sobre la llamada de Guy. "Pero antes de que nos reserves lugar. Yo no me sentía bien. Esto le afectaba las piernas.. Era tan comprensivo. Para probarlo. dije.68 Nada es Imposible para Dios yo estoy demasiado enferma como para salir de la casa". y hermoso. él. Ahora yo no soportaba que Paul me tocara las manos. "No sé si podré soportar todos los baches y problemas del camino. Al día siguiente. sin esperanzas. Pero algo en él siguió insistiendo. Eramos tan correctos. criado en un ambiente católico francés y yo.

hacía que sintiera como fuego líquido corriendo por mis huesos. "Dios no quiere que te dejes morir aquí. "¿Crees que debemos contarle al sacerdote?". y siempre que pasaba frente a una. rogó Paul. Cuando me dolía el pie o la rodilla. apreté los dientes y asentí ante mi esposo." "Debes levantarte. "No puedo ir". había estado obviamente enfermo. Hasta vivir me duele. ¿Qué pasaría cuando nuestros amigos católicos supieran lo que habíamos hecho? Pero aun así. sin saber qué hacer. a veces me hacía masajes para disipar el dolor. mamá". Mis manos estaban dobladas y rí das sobre el montón de pañuelos de papel que h la tomado la noche anterior. ¿podrá esto ser así? ¿Ama Dios a los protestantes. Este es su castigo por haber pensado en hacerlo. cualquier movimiento. "Dios quiere que te sanes. En ese momento deseé morir. como para que también el sacerdote lo sepa. me preguntó Paul. Desde que yo era pequeña se me había enseñado que entrar a una iglesia protestante podía hacerme perder la salvación. saltó y giró la espalda en todas direcciones para mostrarme que sus huesos y articulaciones estaban como nuevos. No puedo caminar. cualquier contacto. Corrió. lo más increíble era que había sido sanado en una iglesia protestante. las relaciones entre católicos y protestantes eran tan tensas que a veces parecía que iban a entrar en guerra. Pero esta mañana. El autobús partiría el jueves por la mañana. sollocé. Yo había sido católica durante toda mi vida. Guy hizo las reservas. inténtalo. el dolor era intenso en todo el cuerpo. protesté decididamente." Kathryn Kuhlman . casi con firmeza." Esto pesaba mucho en mi conciencia. "Ya bastante malo es que Dios sepa que estamos yendo a una iglesia protestante." "No es así. Nunca el dolor había sido tan extremo. mamá". tratando de que no e cerraran por completo. No puedo hacer nada. El solo pensarlo era casi más de lo que yo podía soportar. pero ahora estaba perfectamente sano. no". dijo Paul. Generalmente el dolor de la artritis se hacía sentir en un lado u otro. Paul salió del baño y se acercó a la cama. cuando yo era niña.69 Nada es Imposible para Dios medio del cuarto. nunca había entrado a uno de esos lugares. Antes. Con mis lágrimas mojé la almohada. Para mí." "No puedo ir. Tragué saliva. Por favor. grité de dolor. contenía la respiración. Lo único que pude hacer fue recostarme nuevamente en la cama y llorar. Pero esa mañana. Ninguna oración podría hacer que se abrieran. Él no te haría algo así. Pero no había forma de negar lo que le había sucedido al señor Moss. En mis sesenta y ocho años de vida. El jueves por la mañana Paul se levantó temprano. Inténtalo. "Oh. Iríamos a Pittsburgh. "Querida María. y ni siquiera podía enjugármelas. En Canadá. por la intensidad del dolor en las ma nos. estaba convencida de que debíamos ir. Ni siquiera puedo salir de la cama. Pero cuando traté de levantarme. "Dios no quiere que vaya a esa iglesia. Tienes que levantarte. se inclinó y tocó el suelo. también?" La sola idea me hacía estremecer. Cada articulación ardía. Ahora el señor Moss me decía que había sido sanado en una iglesia presbiteriana.

Me volví hacia Paul." Vestirme fue terriblemente difícil. rió ella. "No"." Finalmente cedí. Yo nunca había escuchado cantar así. "¿Cómo puede ser?" La señora Phillips sonrió. La señora Phillips era cálida. me ayudaron a subir." Pero Paul siguió alentándome. Con la ayuda de Paul. Cada paso. Así no me sentiría tan mal. Cuando el autobús partió. mamá". y la señora Phillips. "Es un autobús de Jesús. "Lo siento". Tenía muchas preguntas. como un pastor que cuida a sus ovejas. Llegamos al auto y fuimos hacia el lugar desde donde saldría el autobús. me puse en pie. susurré. y me extendió la mano. "Al autobús no le importa si usted es protestante o católica. Eso me ayudó mucho.. respondiendo preguntas. lloré." Ella sonrió." "¿Sacerdotes católicos en un autobús protestante?". Luego luchamos por abrir mis manos. "Tendría que haber ido a la iglesia primero. "¿Es este un autobús protestante?". "Ahora ponte el vestido. y finalmente estuve lista para salir. amistosa. cada contacto. casi imposible. vas a subir a ese autobús. y sentí que me entendía. Me preocupé. Tendría que haberle confesado este gran pecado al sacerdote.. Era como una iglesia con ruedas recorriendo el campo. Pronto comenzaron a cantar. retrocediendo. extrovertida. A veces hasta nos dirigen en el canto. "pero no puedo darle la mano a nadie. aunque tenga que llevarte en brazos. mamá". ¿Cómo rezará? ¿Cómo debo rezar yo? ¿Puedo rezar como en mi iglesia?" Kathryn Kuhlman . la tomé del brazo. me hacía llorar de dolor. A Jesús tampoco.." Guy me escuchó y dijo: "Mamá. la señora Phillips comenzó a ir de un extremo a otro del pasillo. Solemos llevar a algunos sacerdotes católicos. "Sigue tratando. dijo Paul. junto con el conductor del autobús. Esta puede ser tu última oportunidad de ser sanada. "Sigue tratando. "No debemos llegar tarde para tomar el autobús. Empecé a llorar otra vez. pero moví las articulaciones de un lado a otro hasta que finalmente logré sacar las piernas de la cama. Cada vez que pasaba junto a mí.70 Nada es Imposible para Dios Mover cada articulación era como romper hielo en una corriente. Pero el temor de mezclarme con los protestantes estaba volviendo a apoderarse de mí. el dolor me haría desmayar. pero llegué hasta el asiento junto a Paul." "¿Crees que me iré sin mi faja?". En el estacionamiento la esposa de Guy nos presentó a la señora Maudie Phillips. El dolor era insoportable. dije. pero una iglesia diferente de cualquiera de las que yo conocía. "Sería indecente. ministrando a las personas.. representante de Kathryn Kuhlman en Ottawa. pregunté. y ponerme la faja. yo la hacía detener. Si me tocan. Cada movimiento hacía crujir algo que estaba suelto. Nos quedaba un viaje de casi mil kilómetros por delante. sin ponerme la faja. decía Paul. Muchas de las personas que estaban en el autobús ya lo habían hecho antes. y la siguiente vez que la señora Phillips pasó junto a mí." "Pero estamos yendo a una iglesia protestante en Pittsburgh". protesté. hablando.

y los dedos se están enderezando como los de una niña. tengo los tobillos cruzados." Me levanté y bajé por el pasillo. Yo estaba demasiado entusiasmada como para notar que a él también le ocurría algo. se estaban enderezando. pero Él no puede hacer mucho por usted si usted sigue haciendo tantas preguntas. Paul me miró. yo estaba somnoliento. mientras dormía. "Déjeme ayudarla con sus pies. Cuando desperté. Entonces miré mis manos. dijo Paul. "¡Puedo caminar! Puedo subir y bajar sola esos escalones. me dormí. "¿Qué dijiste?". pero después noté que había algo más. Y no me duele. mamá?". dijo. Tenía los ojos llenos de lágrimas. con una extraña expresión en el rostro. exclamé. a mis sacerdotes. Sé que solo Dios puede sanarme. riendo gozosa y sin preocuparme porque me oyeran. pregunté. Bajé los escalones y salí al estacionamiento. no sentía ningún dolor. ¡Me estoy sanando antes de llegar a Pittsburgh! ¡Me estoy sanando en este autobús protestante!" Paul se quitó las gafas. Estaba ciego. susurré. Al principio pensé que lloraba por mí. Después de cruzar el límite y entrar a los Estados Unidos. Pero. tan comprensiva. que habían estado rígidos y doblados. Kathryn Kuhlman . Recobré la vista. a mi iglesia." En ese mismo momento el autobús salió de la carretera para detenerse en un lugar de refrigerio. "Creo que hay un solo Dios para todos nosotros. "¿Qué está sucediendo?". "Pero no le digas a nadie. atropellándose al hablar. "Vamos a detenernos para tomar un café". pero amo a Dios. dijo. Ya no me duelen las manos. Fue tan fuerte que durante un minuto no pude ver nada. "Mira mis pies". Tenía los tobillos cruzados. Y mira mis dedos. preguntó Paul. Yo le rezo a María.. ¿cómo explicárselo a esta mujer que transmitía tanto amor? "Oh. Entonces te despertaste. "Dios la ama.. "¿Qué te pasa?"." "No necesito ayuda"." dijo. Después de llamarla seis o siete veces para preguntarle cosas como estas. "Algo me pasa". tan paciente. tartamudeó. "Ves. susurré. con mi esposo detrás de mí." "¿Imaginando qué?". Los dedos. aunque no estaba segura de quién era el Espíritu Santo. Parpadeé y miré otra vez. ¿Por qué no se recuesta en su asiento y deja que el Espíritu Santo le ministre?" Comencé a relajarme un poco. Todavía estaba a medio despertar cuando al moverme vi mis pies. No sé por cuánto tiempo dormí. dijo ella. "¿Algo anda mal.71 Nada es Imposible para Dios La señora Phillips era tan dulce. De alguna forma. Y lo más notable. La señora Phillips volvió a vernos. había puesto un pie encima del otro. "¿cree usted que hay un solo Dios para todos?" Sentí que los ojos se me llenaban de lágrimas. le dije. sí". como una ola de calor. "Mientras tú dormías. sentí algo cálido. "Escucha". Todos ellos habían significado mucho para mí. No quería deshonrar a mi fe. respondí. "¿Qué está pasando?"." "Entonces simplemente confíe en Él". Y creo que estoy sanando. se arrodilló junto a mí. repetí. "Señora Bergeron. que recorría mi pecho y llegaba hasta las piernas. Pensarán que lo estoy imaginando. Ya no sentía dolor allí tampoco. ¡No podía ser! Hacía años que no podía cruzar las piernas.

"Mire mis rodillas"." Ella me citó un versículo de la Biblia: "Y ellos le han vencido por medio de la sangre del Cordero y de la palabra del testimonio de ellos" (Apocalipsis 12:11). Nos habían dicho que la gente esperaba horas fuera de la iglesia hasta que se abrieran las puertas. Mi propia madre murió de esta enfermedad. Y cada vez que tragaba una pastilla. Hacía años que no podía estar de pie más de diez minutos. El cuarto del hotel estaba a oscuras aún cuando salí de la cama. sintiéndome rebosar de alegría. Estaba hablando de mí.. Paul y yo aceptamos su invitación a subir a la plataforma. y en el mismo instante en que apoyé mi cabeza sobre la almohada. Sus dolores de corazón habían desaparecido y se sentía como nuevo. Esa noche. Pastillas para tomar a la mañana. El mes anterior yo había ido a ver a mi médico. disfrutando cada momento. "Señora Bergeron". dije. No veía la hora de ir al culto de milagros. Y Paul tampoco. Pero finalmente no lo necesité. yo no era la persona que había sido hasta entonces. no hay nada que podamos hacer. preguntaban. Estábamos muy bien. A las cuatro de la mañana estaba completamente despierta. por lo que me había traído un banquito para sentarme. Yo había temido que mis piernas no resistirían si tenía que estar de pie tanto tiempo. La noche anterior la señora Phillips me había dicho que sentía que yo había sido sanada en el autobús cuando dije: "Amo a Dios y sé que solo él puede sanarme. Finalmente las puertas se abrieron y la gente se abalanzó a la entrada. ahora estaba parada durante horas. con el banquito en la mano. pero esa noche dormí de costado. rogándole que me diera algún calmante para el dolor. No tomé ni una sola. Pero no importaba cuándo había ocurrido. Los médicos no podemos hacer nada más que darle pastillas que alivien el dolor. me dormí. pastillas para tomar después de las comidas. Nunca había dormido tan bien. "Mire mis dedos. sintiéndome más joven y sana de lo que había estado en muchos años. Lo único que sabía era que. deseando encontrar a alguien a quien poder darle el banquito.72 Nada es Imposible para Dios Todos se arremolinaron a mi alrededor. "Pero hace veintidós años que no me siento tan bien. Durante más de veinte años había podido dormir solo de espaldas o boca abajo." Y me había dado pastillas. en Pittsburgh. "Señora Bergeron. La señorita Kuhlman subió a la plataforma y el culto comenzó a desarrollarse en medio de una música gloriosa. le había dicho. como el señor Moss. Duelen tanto que no puedo dormir de noche. pastillas para tomar a la noche. Yo olvidé que estaba Kathryn Kuhlman ." Él había sido amable pero firme. aunque fuera en una iglesia protestante. Estuve de pie durante tres horas y media a las puertas de la Primera Iglesia Presbiteriana de Pittsburgh. dejé las pastillas en mi bolso. tragaba once centavos." Pasamos la noche del jueves en un hotel en Pittsburgh.. Pocos minutos después ella detuvo los cantos y dijo: "Entiendo que hay aquí una señora que viene de Ottawa y que fue sanada en el autobús". "qué le sucedió?" "No sé qué ocurrió". doblada como un bebé.

Olvidé que estaba frente a dos mil quinientas personas. Era como si los cielos se hubieran abierto y Dios mismo me estuviera tocando.73 Nada es Imposible para Dios en una iglesia protestante. mamá!". (un verso después que todos los demás). si él no hubiera estado ahí. ¿estás bien?". preguntó. Luego me colocó suavemente sobre el piso. muchas gracias. llorando y alabando a Dios por mi sanidad. Me puse de pie. Ni siquiera la conozco. "¡Oh. le respondía. Como no conocía la letra de las canciones. Solo Dios lo tiene. saltando. Agradézcale a Él. Sentí ese amor especial de Kathryn Kuhlman por toda la gente. ¡solo mírala!". Sé que sonaba horrible. Ya no estoy más enferma. "Mamá. y antes de que me diera cuenta. gritaron. Yo también quería cantar. Había estado en pie durante veinticuatro Kathryn Kuhlman . pensé. rió ella.. Usted fue sanada aun antes de venir aquí.. y repentinamente sentí que me caía. llamé a mi hija Jeanne. Por primera vez en veintidós años podía levantar los brazos... Yo no tengo poder. y lo hacía en adoración. La gente cantaba. "No le preguntes. Todos lloraban. "Llama a todos y cuéntales.. Eran las dos de la mañana cuando llegamos de vuelta a Brockville. "Oh. Me alegré de que hubiera un hombre fuerte que me sostuvo antes de que me desplomara sobre el suelo. tomándome en sus brazos. Todos sus amigos. como en el autobús. gente como yo. le dije a la señorita Kuhlman. ¡y no me importaba! Estaba tan feliz. Guy estaba a la puerta de su casa cuando doblamos para tomar nuestra calle. "Yo no tuve nada que ver con su sanidad. "¿Qué dices?" "Ya no sufro más de artritis". Cuando los que me rodeaban levantaban las manos para alabar a Dios. "Gracias". Tan pronto como llegué a casa. creo que habría atravesado la plataforma hasta acabar en el subsuelo. dijo Guy. aunque creo que eran las tres de la madrugada. porque estaba atrasada un verso con respecto de todos los demás.." Cuando finalmente me acosté. eran las cinco de la mañana. Así que seguí cantando. entre lágrimas. Ella estiró su mano y me tocó el hombro. que estaban esperando en su casa.. con voz somnolienta. delante de todas esas personas. riendo." "No me lo agradezca a mí". le dije. me puse a escuchar a la mujer que cantaba junto a mí y a repetir lo que ella decía. se arremolinaron a su alrededor. grité por el tubo del teléfono. Estaba llorando. que seguía danzando de un lado a otro. "¡Mírala! ¡Está sana! ¡Dios la sanó!" A esa hora de la noche me puse a danzar en medio del living. "¡Estoy sana!". cuando salí del auto que nos había traído desde el lugar donde nos dejó el autobús. aplaudiendo y doblándome para tocar el suelo. yo también lo hacía. menos yo. Dado que yo fui la primera que subió a la plataforma." Volví a mi asiento y comencé a agradecerle a Dios. cayéndose al suelo delante de toda esta gente?" Pero no pude evitarlo. "¡Fui sanada!" "¿Mamá?". levantando las manos. "¿Qué hace una mujer grande como yo aquí. no sabía lo que pasaba algunas veces cuando Kathryn Kuhlman ora por alguien. contestó Jeanne. pero no podía evitarlo. no". Pero esta vez no me importaba que fueran protestantes.. sorprendida de no sentir ningún dolor. "Gracias.

creo que temería más por el camión que por ti.." Rió y me hizo señas de que entrara otra vez al consultorio.. decía. doctor". doctor. Ya no molesta más..74 Nada es Imposible para Dios horas." Una de mis nietas. Algo maravilloso ha sucedido en su interior. Ahora usted está sana. así que el domingo siguiente les llevé a todos los sacerdotes un ejemplar de los libros de Kathryn Kuhlman. Al día siguiente mi esposo fue al campo de golf con Guy y lo acompañó a hacer un recorrido de cinco hoyos. Y Paul también. mirándome caminar por todos lados. "no tengo más artritis. "Lea esto. El rostro de Pierre reflejaba una enorme sonrisa mientras caminaba a mi alrededor. "Sé lo que está pensando". ¿qué sucedió? Se ve muy bien. le dije al sacerdote: "Padre. No lo supe hasta que oí a mi nuera hablando con Jeanne por teléfono. la señora Bergeron ya no sufre de artritis. abuela. Dios! El Señor ha sido tan bueno con nosotros. ¡Oh. le dije." Kathryn Kuhlman ." Yo quería que él comprendiera realmente lo que había pasado. Cuando llegué allí. Dos semanas después fui a ver a mi médico." El domingo siguiente hice que toda mi familia fuera conmigo. estás sana. yo me había vuelto gruñona y difícil de soportar. ya no tendrás que caminar como un pingüino. tomó el libro y me rodeó con su brazo. sino que además. cuando estuviste en Pittsburgh. sana a mi abuelita'. yo fui a la escuela católica. Mire las rodillas." Rió otra vez. dijo con voz seria. estaba obrando en mis actitudes. a menos que un camión te pase por encima." Tomé mi cartera y le alcancé uno de los libros de Kathryn Kuhlman. otro de nuestros hijos. vino con su esposa y sus tres hijos a la casa de Guy. El domingo por la tarde. y después deberá buscar un nuevo empleo. "Ahora. ver a todos mis pacientes tan bien como usted. pero me sentía llena de vitalidad y fuerza. Pierre. Dios me ha sanado de mi artritis. "Tendrá que enviar a todos sus pacientes a Pittsburgh. Ahora llegarás a ser anciana.. "No. para ver si yo había sido sanada realmente. no creo que esté loca". levanté las manos y dije: Jesús. ahora está loca. Mire mis manos. "Eso me convertiría en el hombre más feliz del mundo. "No sólo fue sanada de la artritis." El médico se paró en medio del cuarto. Y Él lo hizo. le dije. observándome desde todos los ángulos." Minutos después el médico entró a la sala de espera. No lo entiendo. la enfermera me dijo: "Señora Bergeron. la pequeña Michelle. Como muchas otras personas que viven constantemente bajo un intenso dolor. se asomó: "Mamá. Luego me tomó las manos y examinó las muñecas y los dedos. No solo había sanado mi cuerpo. "Mamá. "Su estado era irreversible. "Hey. Y aunque fuera así.. Cuando entré caminando al consultorio. hasta la Iglesia del Sagrado Corazón. ¡Mire! Estoy caminando. caminando." le dije." Entonces apareció mi nietito de siete años. "Seguro que está pensando: `Bueno. incurable. "Ha habido otro milagro"." Dios estaba haciendo algo más..

Varios médicos clínicos me observaron y dieron el mismo diagnóstico: "un grave problema estomacal". que comencé a tomar tal como lo habían indicado. Me cansaba fácilmente y tenía constantes dolores de espalda. enfermedad que parece ser compañera constante de muchos de los que se dejan atrapar por el remolino de Hollywood. Nunca me sentí realmente bien. una falta total de energía y apetito.. Después me mudé a Los Ángeles. una nuca rígida. famosos educadores y niños. Cuando el dolor se volvió insoportable. Yo pensaba que era natural sentirse mal. dijo Dorothy. que reaccionaba violentamente ante casi todo lo que comía. Ambos son bien conocidos y muy respetados por todos los artistas de Hollywood. Vivía alimentándome con grandes cantidades de queso cottage.75 Nada es Imposible para Dios CAPÍTULO 8 LA SANIDAD ES SOLO EL COMIENZO Dorothy Day Otis Entre las personas que vienen invitadas a mi programa semanal de televisión. fui a ver a los médicos. y hacía años que sabía que mi salud se estaba deteriorando. Pero no podía ignorar a mi estómago. con sinceras lágrimas de agradecimiento. Pero los médicos simplemente me miraban. Todos han sido tocados por Jesús en una forma especial y testifican del cambio producido en sus vidas. y después de eso inicié mi carrera en la moda y la televisión. conduciendo mi propio programa de entrevistas y de cocina en TV y actuando como presentadora de películas los sábados por la tarde. tanto televisivo como teatral. mi forma extraña de caminar y el hecho de que mis zapatos se gastaban en forma despareja. que aparecieron en el programa que yo grababa en los estudios de la CBS en Los Ángeles. pocos invitados me emocionan tanto como los representantes del mundo del espectáculo. flanes y jaleas. Durante años arrastré dolores de espalda. Algunas veces me preguntaba en voz alta si mis problemas estomacales estarían relacionados con mis dolores de espalda. que trataba de ignorar. Este fue el caso de Dorothy y Don Otis.. el cine y el teatro. modelos y amas de casa. Viví durante dos años en San Francisco. Los médicos prescribieron pastillas. y el solo hecho de mirar la comida común me causaba repulsión. "Hace años que Don y yo estamos en la TV". Don tiene una floreciente agencia de publicidad. Kathryn Kuhlman . cuentan al mundo lo que Jesús ha hecho por ellos. se encuentran médicos y barmans. Dorothy Day Otis dirige una de las agencias de representantes de estrellas más exitosas. "Creo en milagros". Yo me había graduado en teatro en la universidad. sacudían la cabeza." Dice eso porque esa aparición fue completamente dedicada a Jesús. y me mandaban a la farmacia a comprar más pastillas. Sin embargo. que dejan de lado toda su capacidad de actuación y. Pasaba la mayoría de los fines de semana en cama. Representa a artistas importantísimos de la TV. donde continué mi carrera como modelo y actuando en TV. . pero no mejoré. `pero la única aparición verdaderamente importante fue la que hicimos en el programa de Kathryn Kuhlman.

la salud de Don comenzó a decaer. Cuando salí. Repentinamente. "Cristianos nominales" es la expresión que yo usaba para describirnos. conocí a Don Otis.76 Nada es Imposible para Dios Todas las mañanas me levantaba a las 05:30 para llegar a tiempo para la maquilladora y la peinadora. ¿en serio?". Con mi exigente agenda. "Su nombre es Dorothy Day. En 1966. dejar de fumar no cambiaría nada. frente a una cámara o trabajando con gente. preguntó su amigo. "Z Cómo se llama?" Don no lo sabía. y poco a poco debió ir resignando toda su actividad física. me ofreció trabajo como representante de niños para actuaciones y comerciales de TV. Don era metodista. Entonces. Don. Un examen físico nos permitió descubrir una enfermedad temible: enfisema. Significaba entrar en un campo completamente nuevo en mi profesión. No había cura. sonrió. pero ya estábamos casados. no creía que fuera raro que sufriera dolores constantes y me sintiera completamente exhausta todo el tiempo. y repentinamente me vi dentro del negocio. y sigo pensando en casarme con ella. Harold Chiles. Seis meses después de llegar a Los Ángeles. Solo podía respirar en forma entrecortada. y ahora era dueño de una agencia de publicidad. él le dijo a un colaborador suyo: "Esa es la chica con la que voy a casarme.. y yo aparecía con mucha frecuencia en TV. Cuando Chiles murió." Un año más tarde yo seguía enferma. y asistía a la iglesia solo ocasionalmente. La agencia de Don crecía a pasos agigantados. Al volver. literalmente me derrumbaba sobre la cama. Después de todo. Entonces mi propia salud empezó a empeorar. y tuvo que ir a otra oficina para preguntárselo a una secretaria. director de programas. un importante representante de Hollywood. y la idea me fascinó. mira atrás y dice que éramos "cristianos pésimos". aparentemente. Por las noches. todos los demás que me rodeaban se sentían igual. Mi esposo fumaba mucho desde que tenía quince años..” "Oh. muy tarde. como de costumbre. Su historia era similar a la mía: actuaba en TV y radio. Ni siquiera podía subir la colina que estaba detrás de nuestra casa. que es más franco. ambos teníamos mucho éxito en las carreras que habíamos elegido. Comencé a evitar todas Kathryn Kuhlman . pero nunca iba a la iglesia. justo cuando pensaba que estaba aprendiendo a convivir con mis problemas físicos.75. Yo había ido a la oficina de Don por una entrevista para un comercial de TV. A pesar de mi mala salud y nuestra falta total de espiritualidad. comenzó a tener problemas en la respiración. Todo el día estaba bajo las luces. por lo que mi peso normal rondaba los 65 kilos. Yo medía 1. Dado que no tenía remedio. era disc jockey. En ese momento yo era presbiteriana. comandando una de las agencias de representantes más exitosas de Hollywood. Él y Don creían que los años que yo había pasado en la TV me capacitaban para la tarea. Don estaba tan desanimado que ni siquiera pensó en dejar de fumar. compré su agencia a la sucesión. Don tuvo que hacer todos los arreglos. incluso conseguir el permiso para utilizar la bellísima Mission Inn de Riverside para nuestra ceremonia de casamiento. después de todos esos años. Pero comencé a perder peso.

le repetía yo a mi entusiasta amiga. sentada en el auditorio. lloré al ver las sanidades. Recordé que cuando estudiaba en la Universidad de Iowa.. Miraba y caminaba como las momias de las películas de terror. tal compasión por los enfermos.77 Nada es Imposible para Dios las comidas. Mis dolores de espalda se volvieron más fuertes. Era como una gran reunión familiar. Solo mi amor por el trabajo me mantenía en pie. Aún ahora me resulta difícil describir lo que sentía mientras esperaba que las puertas del auditorio se abrieran. y por qué siempre me dolía la parte baja de la columna. sino como amigos que no había conocido antes. Como si esto fuera poco. Una amiga cercana de Don y mía había estado asistiendo a los cultos de Kathryn Kuhlman. el doctor Larry Hirsch. y hasta me hicieron llorar. Esto explicaba el motivo de algunos de mis problemas: por qué mis zapatos se gastaban en forma despareja. La idea de Dios no me interesaba mucho. "Mire esto". me dijo. Todos hablaban y compartían con gozo mientras esperaban lo que sucedería. Don y yo asistimos al primer culto de milagros en enero de 1971. En marzo de 1971 fui a consultar a un médico traumatólogo. Volvimos al mes siguiente. Varios miles de personas rodeaban las puertas. Allí. Y aún peor. mi pelvis estaba torcida. me resultaba más fácil caer en cama que asistir a las reuniones. segura de que si lo hacíamos. Parecía un esqueleto. varios días después. Pero cuando se acercaban los fines de semana. Yo me obligaba a ir a trabajar. "La mayoría de las personas que están en su situación ni siquiera pueden caminar. Por primera vez en mi vida sentí la presencia de un Dios de amor que se preocupaba tanto que quería tocar a esas personas inmersas en una terrible situación y sanarlas por completo. Pero pasaron tres años antes de que cumpliéramos esa promesa. Había tal amor mutuo. Eran enormemente interesantes. orando por los enfermos que me rodeaban. me dijo. pero el dolor había continuado durante mucho tiempo después. seríamos sanados. la nuca estaba tan rígida que no podía dar vuelta la cabeza sin girar con todo el torso. era obvio que mi columna no llegaba hasta arriba de la espalda. Don y yo ya sabíamos que Dios estaba ahí. Ella nos animó a ir. aún el queso cottage. El doctor Hirsch descubrió que los grandes depósitos de calcio en cada vértebra eran indicadores de una artritis en desarrollo. Pero yo no era sanada. porqué tenía rígida la nuca. "Debería estar en cama". El doctor Hirsch dijo que quizá ese fuera el origen de mi problema. y rápidamente bajé a 55 kilos. El me hizo un examen preliminar y luego sugirió que me hiciera tomar radiografías de la columna." Kathryn Kuhlman . cierta vez había caído pesadamente sobre el hielo. y otra vez volví a visitar los consultorios de los médicos. Ninguno podía ayudarme. aunque me sintiera muy mal. pero sí compré los libros de Kathryn Kuhlman y los leí. pero yo no los sentía como extraños. Don también los leyó. por lo cual la pierna derecha quedaba dos centímetros y medio más arriba que la izquierda. El doctor Hirsch también me dijo que mis problemas estomacales podían deberse a presión sobre los nervios. me mostró la radiografía.. Aun antes de que se abrieran las puertas. La enfermera de la universidad me había vendado la espalda. "Uno de estos días iremos al Shrine". Aun para mi ojo inexperto. Cuando volví a verlo.

" ". "Lo que tiene de bueno estar aquí arriba" dijo Don. Miré al mar de rostros. repentinamente.78 Nada es Imposible para Dios Luego midió mis piernas e insertó una cuña en mi zapato derecho. Mi respiración se aceleró a tal punto que ya no podía controlarla. No había dolor. Entre la respiración jadeante de Don y mi andar lento. esperaban para testificar sobre sus sanidades. como una manta en un día frío. Entonces lo vi. Había una larga fila de gente en la plataforma. casi gritó: "¡Diste vuelta la cabeza! ¡Mírame. comenzó a reír al mismo tiempo. De a ratos. Salí tambaleando y me acerqué a una consejera. le dije sollozando. comencé a girar la cabeza de un lado a otro. "Puedo girar el cuello". convencida. alguien está siendo sanado de una afección en la columna". No podía contarle qué era lo que andaba mal. Don y yo fuimos a Los Ángeles para asistir al culto en el auditorio Shrine. Kathryn Kuhlman . Él me alcanzó un pañuelo." Desde el comienzo del culto comencé a contarle a Dios todas las cosas que andaban mal en mí. Sabía que estaba atrayendo la atención de todos. y al mismo tiempo comencé a llorar con todas mis fuerzas. Me quedé en la fila. Usted no come desde hace mucho tiempo. respirando entrecortadamente. Me tomó del brazo y me ayudó a bajar. "Fui sanada". con la promesa de volver el lunes para que me hiciera otro examen. Sin darme cuenta. como si me faltara el aire. Entonces escuché que ella decía: "Alguien en la parte superior del auditorio fue sanado de un malestar estomacal. la nuca se había destrabado y se movía libremente." Sentí que mi respiración se volvía agitada. "es que estamos más cerca del cielo. Las palabras salieron a borbotones. Trató de ayudarme. "Lo sé". dijo. Estaba sin aliento. solo conseguimos dos asientos en la parte de arriba. "¿Cómo lo sabe?" Yo estaba casi histérica. Aún respirando entrecortadamente y sollozando." La mujer sonrió. yo volvía a orar. pero yo no podía hablar. Mis violentos sollozos sobresaltaron a Don. Dorothy! ¡Giraste la cabeza!" Era cierto. agregó la señorita Kuhlman. Él también lloraba. "Además. pero no podía evitarlo. El domingo. "será mejor que vea a un especialista. bajando junto con un consejero. Al verme. Ni siquiera lo había pensado. En medio de todo. y cuando me di vuelta para tomarlo. de adelante atrás. "Y mi estómago también fue sanado. "iDónde está Don?". me pregunté. una gran calidez se apoderó de mí. "iCómo puede saber si se sanó del estómago?" No lo sabía. Dejé el consultorio muy desanimada. Después de estar de pie frente a la puerta durante más de dos horas. tratando de descubrirlo. "Si no hay alguna mejora notable para la semana próxima". Nos abrazamos. a cinco filas de la pared. dije con dificultad. sacudiendo la cabeza y tratando desesperadamente de conseguir aire. como si Él no lo supiera. sé que Dios me sanó del estómago también. "Si puedo mover la cabeza. mientras Kathryn Kuhlman predicaba. preguntó. La mujer me miró con gran calma.Su estómago?". aún sollozando." Eso fue un viernes. tratamos de movernos rápidamente para conseguir asientos. insistí.

"Oh. que se había producido en mi interior. continuó. ¡Mira!". que salió corriendo a subir la colina que estaba detrás de nuestra casa. "las radiografías lo revelarán. su pierna derecha siempre será más corta que la izquierda.79 Nada es Imposible para Dios "Yo también fui sanado. ambas piernas tenían el mismo largo. La señorita Kuhlman quería hacerle preguntas. "Vuelva a ponerla. y lo llamé a su casa para decírselo. Don fue conmigo. Me puse a llorar. Fue fácil para él darse cuenta de que los músculos de mi estómago estaban relajados. no". ¡Oh. más animada para contarle todo. Kathryn Kuhlman . ella puso las manos sobre nuestros hombros y comenzó a orar. dijo. solo una maravillosa calidez y una paz que nos envolvía. Sabía que ahora. Luego volvió a medirlas. pero lo único que él decía era: "¡Miren! Puedo respirar". perderá todo lo bueno que ha ganado. Para cuando llegamos a casa. Apenas me vio." dijo él. con el gozo inundándole el rostro. No solo en sus pulmones. una sensación de calidez me envolvió. Yo no escuchaba nada. Lo primero que hice fue quitar la cuña de mi zapato. tomó algún tiempo hasta que pude comprender el cambio. "Por primera vez en ocho años no tengo que respirar de a poco. Eran los primeros que yo comía desde hacía mucho tiempo. Entonces noté que podía respirar normalmente. recordé que no le había dicho que había sacado la cuña de mi zapato." Reía y lloraba al mismo tiempo. Lo primero que el doctor Hirsch hizo. cuánta razón tenía! Comprendo ahora. el día anterior.. cuando miro hacia atrás. Después salimos a cenar afuera. preguntó: "Qué ha sucedido?" Yo no conocía muy bien al médico y dudaba si debía decirle todo. A la mañana siguiente asistí a mi cita con el doctor Hirsch. todo el dolor de mi espalda había desaparecido. al mismo tiempo. Cenamos bifes.. Entonces Kathryn Kuhlman nos llamó a mí y a Don para que subiéramos a la plataforma. Tenía una mirada extraña cuando finalmente dijo: "Tienen el mismo largo". y lo siguiente que supe fue que estábamos ambos en el piso. Dorothy". Sentí que Don me tomaba de la mano." Pero cuando ponía la cuña en el zapato. doctor?". "Esta no es la misma columna que yo revisé el viernes". Me di cuenta al verlo frente al micrófono. sino en su alma. fue medir mis piernas. "Si hay algún cambio. me dijo. "Quiero que usted me lo diga". Él asintió. pero respiraba bien. Sus vidas cambiarán por completo a partir de ahora". Aunque Dios haya sanado su estómago. No sentía nada definido. me sentía desequilibrada. Recuerdo vagamente la voz de Kathryn Kuhlman diciendo: "Esto es solo el comienzo. Algo había sucedido en el interior de mi esposo. pregunté. Dorothy. Comprendiendo que no podría obtener mucha información de ninguno de nosotros en nuestro estado de histeria. Pero como la sanidad física había sido tan sensacional. Esa noche. Don estaba tan feliz con sus "nuevos" pulmones. respirando profundamente. "Cuando te fuiste. pero cuando examinó mi columna realmente supo que había sucedido algo. Si no lo hace. más profundo. respondí. Dos días más tarde volví al consultorio. esa noche. "¿Tiene usted un minuto." Tomó una serie de placas y me dijo que volviera en un par de días. y me lancé a relatar con todo detalle lo sucedido en la reunión de Kathryn Kuhlman. protestó el doctor. sin embargo. que la mano de Dios hizo mucho más que sanar mi cuerpo.

todo cambió.. y ser llenos del Espíritu Santo. ambos sentimos que somos misioneros que testifican del Señor Jesucristo y la gloriosa experiencia de nacer de nuevo. "Solo quería que usted también lo supiera. Don. Lo más sorprendente era que la pelvis había girado notablemente y se había colocado en la posición correcta. Don y yo asistimos ahora a una iglesia dinámica. Pero lo más maravilloso es esto: sabemos que éste es sólo el comienzo de lo que Dios tiene reservado para nosotros: "Cosas que ojo no vio. Luego me dio los dos juegos de radiografías." El mayor milagro." "Bueno. ni han subido en corazón de hombre. El médico exclamó: "Yo diría que usted ha tenido un trasplante completo de columna. Nueve meses más tarde volvió a ver a su médico. Mis colaboradores y mis clientes dicen que mi lugar de trabajo es "la oficina feliz". sino a que el Espíritu Santo llena esa oficina con su gozo y me guía en la tarea. en Burbank. Oro por mis clientes y veo que suceden cosas.. no solo porque sanó nuestros cuerpos. y comenzó a hacer cuatro horas por vez. Son más preciosos para mí que un Picasso. Mi columna estaba perfectamente derecha.80 Nada es Imposible para Dios Comencé a llorar. Don se hizo miembro de la Fraternidad Cristiana de Hombres de Negocios. y ambos damos muchas veces nuestros testimonios frente a grandes audiencias. La curvatura en "L" de mi última vértebra había desaparecido. si eso fuera posible". dijo el médico. doctor. sino porque también cambió nuestra forma de ver la vida. como forma de agradecimiento al Señor. Kathryn Kuhlman . Los guardo en mi oficina y se los muestro a toda persona que me visita. son las que Dios ha preparado para los que le aman. El simple hecho de que podía respirar era evidencia suficiente para él. Kathryn Kuhlman tenía razón. Todos los depósitos de calcio habían desaparecido. o no?" "No tienes ningún problema en los pulmones". sin embargo. En realidad. ¿qué pasa con mi enfisema?" El médico se aclaró la garganta: "Bueno. Aunque estamos más ocupados que nunca en nuestros respectivos trabajos. Don pensó que estaba tratando de evadir el tema. donde se enseña la Biblia. También había cambiado por dentro. Cuando el Espíritu Santo entró en nuestras vidas. Después de un examen físico completo. ni oído oyó. Pero Dios nos las reveló a nosotros por el Espíritu. "Es lo único que puedo decirte. así que le preguntó directamente: "Bien. Mi nuca estaba perfectamente alineada con la columna y el cráneo. "Yo lo sabía". ¿tengo una mejora del uno por ciento. dije. tú sabes que el enfisema no es curable. Sabemos que Jesús está vivo. Es maravilloso. tomados con una semana de diferencia. va mucho más allá que la sanidad de la columna o los pulmones. Una mejoría del uno por ciento sería algo verdaderamente llamativo. el doctor empezó a decirle en qué buen estado se encontraba. así que las examinamos los tres juntos. Sé que eso no se debe al brillante papel amarillo que cubre las paredes. Don estaba menos preocupado que yo por obtener una prueba de su sanidad." El doctor Hirsch no había tenido tiempo de examinar las placas. cosas que solo Dios puede hacer. El médico se quedó mudo. inmediatamente fue a anotarse en el gimnasio de Beverly Hills." (1 Corintios 2:910). en su profesión y en sus vidas. También dejó de fumar.

LARRY HIRSCH MÉDICO TRAUMATÓLOGO Kathryn Kuhlman . Estas radiografías mostraron una doble escoliosis con un acortamiento de la pierna derecha de aproximadamente 2. La señora Otis comenzó un tratamiento al cual respondía con lentos progresos. era como si se le hubiera implantado una nueva columna y una nueva pelvis.81 Nada es Imposible para Dios 14 de abril de 1972 A QUIEN CORRESPONDA: El 3 de marzo de 1971 la señora Dorothy Otis se presentó en este consultorio con quejas de dolores en múltiples zonas de la columna vertebral. en remplazo de las anteriores.54 cm. Al día siguiente. Cinco días más tarde asistió al culto de milagros de Katrhyn Kuhlman. Ha habido un milagroso cambio de estructuras. y una compresión de nervios a lo largo de los intestinos. nunca he encontrado este tipo de resultados de no mediar un extenso tratamiento. y la pierna derecha tenía el largo normal. por lo cual se le tomó una extensa serie de radiografías (desde la primera hasta la última vértebra de su columna). También el tracto intestinal estaba completamente relajado y había vuelto a funcionar normalmente. La columna está derecha y no hay zonas de presión. al someterse a un nuevo examen. Respetuosamente. Tomamos nuevas placas radiográficas de la columna de la señora Otis esa misma semana y de esta forma confirmamos que la curvatura había sido eliminada por completo. DR. En mis veinte años de práctica profesional.

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CAPÍTULO 9 UN VARADO CON FORMA DE DIOS
Elaine SaintGermaine
Eliza Elaine SaintGermaine, cuyo nombre artístico en Holywood era Elaine Edwards, fue una vez proclamada una de las más brillantes estrellas jóvenes de la industria de la TV y el cine. Pero Elaine, como muchas atrapadas en el enloquecedor remolino de la fama y la fortuna, sin darse cuenta, comenzó a buscar la felicidad en Satanás, en lugar de buscarla en Cristo. San Agustín dijo cierta vez que dentro de cada persona hay un vacío con forma de Dios. Un joven drogadicto lo describió como un "hueco de soledad" en lo más profundo del alma de cada criatura. Podemos tratar de llenarlo con todas clases de amores pervertidos, pero ese hueco, ese vacío, está hecho para el amor de Cristo. Ninguna otra cosa puede cubrirlo verdaderamente. Cuando miro hacia atrás y veo mi infancia, creo que mis padres trataban de agradar a Dios. Siempre estaban en la iglesia. Yo empecé a caminar entre los bancos de una Iglesia Bautista del sur en Dearbon, Michigan. Pero todo eso era solamente una "religión de domingos". Mis padres no tenían ninguna fuente de poder personal que los ayudara a transportar los principios que aprendían en la iglesia a sus vidas o a su hogar. Papá tenía problemas con la bebida, y mamá siempre pensaba en forma negativa. Crecí pensando que Dios era igual a infelicidad. En mi hogar el amor se demostraba muy poco en forma física, y mi corazón clamaba por ser lleno de amor. Dado que en mi hogar me lo negaban, lo busqué en otras partes, y a la edad de quince años me casé con un marinero y fui con él a California. Después de que mi joven esposo partiera en un viaje por el océano, descubrí que estaba embarazada. Yo no deseaba tener que sufrir el proceso de asentarme en un nuevo lugar y de criar un hijo al mismo tiempo, así que fui a Michigan nuevamente y me hice un aborto. Al volver a San Francisco conocí a otro hombre, un atractivo capitán de corbeta de la Armada que estaba a bordo de un submarino fuera de funciones. Aún buscando desesperadamente amor, me dejé arrastrar... y me casé con él, aunque ya tenía un esposo. La Segunda Guerra Mundial estaba en pleno desarrollo, y poco después mi segundo esposo fue llamado a embarcarse. Poco después volvió mi primer esposo. Me encontré con él y le dije que quería divorciarme. Él se sintió profundamente herido, pero viendo que yo estaba totalmente decidida, accedió. Pasó casi un año hasta que mi segundo esposo volvió de su viaje por el océano. Me encontré con él en Nueva York, y en nuestra primera noche juntos decidí confesarle toda la verdad, esperando que pudiéramos empezar todo de nuevo, limpiamente. En vez de escuchar mi confesión y mostrarme que me amaba, me rechazó. Enloquecido, hizo anular nuestro matrimonio. Yo continuaba en mi desesperada búsqueda de amor. Lo seguí a Washington, D.C., y le rogué que volviera. Él se negó a recibirme. En Washington conocí a un
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hombre diez años mayor que yo. Hubo otro tórrido romance, y seis meses después estaba casada por tercera vez. A los diecisiete años ya había vivido una vida entera. Había cometido bigamia, me había hecho un aborto, me había divorciado dos veces y estaba casada otra vez. Mi tercer esposo estaba interesado en la actuación. Yo había trabajado como modelo y me ofrecí a ayudar a mantenernos si él quería estudiar. Nos mudamos a Los Ángeles, donde él comenzó a tomar clases de actuación en Pasadena. Él era actor por naturaleza, y pronto fue contratado como protagonista de una exitosa serie de TV. Nuestro matrimonio comenzó a tener problemas casi inmediatamente, porque él comenzó a hacer giras por todo el país, haciendo shows personales. Yo seguía necesitando amor... y aceptación. Dado que él estaba fuera la mayoría de él tiempo, la soledad me superaba. Esta vez traté de buscar satisfacción en una carrera. Yo también me inscribí para estudiar teatro en Pasadena. Tal como mi esposo, yo era actriz por naturaleza. Al terminar los estudios en Pasadena seguí mi carrera en el teatro. Desde el comienzo fui una estrella. Finalmente creí que había encontrado lo que me daría satisfacción, aquello que llenaría el vacío que había en mi interior. Durante un tiempo todo pareció encaminarse. En 1954 tuve el protagónico de la obra Bernardine en su estreno en la costa oeste. La noche del estreno actué frente a más de dos mil personas que se habían agolpado en el hermoso teatro. Fue un suceso arrollador. Cuando yo salía al escenario, la gente no podía quitar sus ojos de mí. Patterson Greene, el renombrado crítico, hizo una crítica de la obra diciendo que era "increíble". Yo representaba el rol de Bernardine a la perfección. Pero Bernardine, como yo misma, no era más que una ilusión. No existía. De pie sobre el escenario, escuchando el rugir de la multitud que me aplaudía y vivaba mi actuación, me sentía irreal, como si no estuviera allí. Pero de todas maneras eso me gustaba, y me bebía los aplausos, los halagos, el reconocimiento y la aceptación que mis fans me brindaban. Lo disfrutaba, lo absorbía todo. Para mí, ser amada y admirada por fans de todo el país era lo máximo que podía desear. Pronto pasé a otro estado de ilusiones. Firmé contrato con Edward Small para protagonizar películas. Él me dijo que me estaba preparando para ser la máxima estrella de Hollywood. Fui protagonista de algunos filmes de Allied Artists, y algunos para TV. Actué en Playhouse 90 y El millonario, y fui coprotagonista de Chuck Conners, en algunos de sus primeros shows. Para mí no era problema trabajar en el set de filmación todo el día y luego tomar un avión para ir a trabajar en algún escenario esa noche. Estaba en la cresta de una increíble ola de éxito. Pero las olas finalmente se deshacían en espuma y burbujas... y siempre volvían al mar. Yo seguía vacía. Una mañana de octubre salí temprano de casa. Ed y yo habíamos comprado una hermosa mansión al pie de las colinas, en LaCrescenta. Mientras manejaba mi propio Cadillac, camino al estudio en Hollywood, comencé a preguntarme: "¿Para qué sirve todo esto? ¿Por qué lo hago?" Estas preguntas existenciales provenían del profundo vacío que había en mi vida. Tenía todo: fama, dinero, un hermoso hogar, un esposo atractivo y famoso... Pero me sentía muy infeliz. Entonces recordé unas palabras de "Tam O'Shanter", de Robert Burn:
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"Pero los placeres son como un campo de amapolas; tomas la flor, su belleza se desvanece; o como la nieve que cae en el río, un momento blanca, antes de fundirse para siempre". Yo me había rodeado de todos los placeres que podían captar mis sentidos. Había convertido la búsqueda de la felicidad en un negocio. Ese día, mientras iba en mi coche hacia el estudio, decidí trazar una línea debajo de todo lo que tenía, y sumarlo. El resultado era cero. Recordé un versículo de mis días de escuela dominical, en la niñez: "Todo es vanidad, como atrapar el viento". Desde ese día en adelante comencé a buscar verdades espirituales. Pero yo no sabía que hay dos fuentes diferentes de energía y poder espiritual. En mi ignorancia, fui en dirección a la oscuridad. Comencé a asistir a un grupo de oración que se reunía todas las semanas en una casa cercana. Pero allí nunca pasaba nada. Era tan falto de poder como lo había sido la religión de mi niñez. Como yo, todos los demás estaban buscando, pero ninguno había encontrado nada. Pasábamos las noches analizando intelectualmente la oración. Cuando nos poníamos a orar, no era real, y nunca hubo respuestas. Todo era vacío, sin significado alguno. Entonces probé con la Ciencia Cristiana, y de ahí pasé a un pequeño grupo que estudiaba las religiones orientales. El sur de California está lleno de personas vacías que corren tras cualquier cosa que les ofrezca esperanza. Un vacío, aunque tenga forma de Dios, atrae cualquier cosa que no esté atada... especialmente los espíritus malignos. Ed se iba de casa durante días enteros, y yo caí en una profunda depresión. Ni siquiera quería salir de la cama. Estaba perdiendo el interés en mi carrera, y pronto me encontré farfullando hasta cuando estaba en el set. "Algo anda mal", le dije a mi psiquiatra cierto día de setiembre de 1959. "Mi carrera ya no me hace feliz. Mi matrimonio no me satisface. Me siento culpable porque tengo todas estas cosas que deberían hacerme feliz y, sin embargo estoy tan mal." Ella me escuchó con atención y luego me comentó sobre un nuevo método de psicoanálisis con drogas que el doctor Sidney Cohen había experimentado en la UCLA. Se trataba de una nueva droga, bastante controversial, que tomada en forma controlada, aparentemente aceleraba el proceso de análisis: cinco sesiones con la droga eran equivalentes a una terapia completa, que generalmente llevaba años. Accedí inmediatamente a probar esta nueva terapia, en la cual debería tomar una dosis por semana. El nombre de la droga era ácido lisérgico: LSD. Yo acababa de protagonizar, junto a Agnes Moorehead y Vincent Price, el film El vampiro, inspirado en un libro de Agatha Cristhie. Aunque en ese momento no creía en espíritus malignos, ahora comprendía que mi rol en ese film no había hecho más que prepararme para los "viajes" de LSD que estaba por emprender. El 19 de setiembre ingresé a una institución privada como paciente ambulatoria. Mi psiquiatra, entuasiasmada con el proyecto, me aseguró que la droga haría que mi mente se expandiera, profundizaría mi estado consciente y sería la respuesta a todos mis problemas. También me aseguró que vendría con frecuencia a verme, para tomar notas y hacer preguntas, mientras yo estuviera bajo la influencia de la droga.
Kathryn Kuhlman

Ya no era dueña de mí. Apenas podía funcionar bien en el set de filmación: tenía inexplicables ataques de ira. que hace el papel principal. Kathryn Kuhlman . pero estás arruinando tu vida. "podrías llegar a ser una de las más grandes actrices de la escena. dije. me dijo." me dijo Edward Small. ¡Sal de eso!" Yo ya no tenía control sobre mí misma. generalmente semanas. o beber alcohol. Todo el terror que había sentido entonces volvió a mí. Partiré esta noche en avión. se enfermó. "Puedo hacerlo. Bajo la supervisión de los psiquiatras de la UCLA." Después de colgar. ¿Puedes tomar su lugar?" "No hay problema". las drogas desataron todas las fuerzas malignas y demoníacas que alguna vez hubieran entrado a mi mente. pasando de viajes individuales con LSD a terapias de grupo. Mi cerebro no paraba de funcionar a alta velocidad. Pero apenas podía arrastrarme por el set y finalmente me desplomé sobre el piso. mucho más poderosas que mi propia voluntad. Durante un año y medio de puro terror. Durante uno de esos viajes con LSD reviví un accidente automovilístico muy traumático que había sufrido cuando tenía tres años de edad. me resistía a obedecer órdenes y aparecía tan drogada que ni siquiera podía leer mis parlamentos. y pronto comencé a desmoronarme. hasta tarde en la noche. mi vida se estaba atando en un nudo de confusión que no podía desatarse. La única forma de liberarme del LSD era tomar otras drogas. "Faltan solo dos días para el estreno de Dulcie. tenemos un problema". En poco tiempo adopté todos los síntomas de los demás pacientes del grupo. En vez de libertad. Pronto estuve atrapada en una adicción que duraría doce largos años. Pero en vez de arreglarse. sacábamos a relucir nuestros odios y nos infectábamos mutuamente con nuestros problemas. aproximadamente doce pacientes nos reuníamos los sábados por la mañana temprano y pasábamos el día. Nueva México. por fin estás llegando a la última pieza de tu rompecabezas. Esto era ridículo. Una directora con la que había trabajado anteriormente me llamó desde Albuquerque. Tardaba mucho en aprender los papeles. Comencé a tragar toda clase de narcóticos que pudieran hacerme "bajar" de los "picos" que me producía el LSD. comencé a preguntarme por qué había aceptado. Por fin terminarás de arreglar tu vida". encontré una esclavitud peor que todas las que había conocido hasta entonces. Entonces supe que Mi experiencia final con la actuación tuvo extraños toques sobrenaturales. "Elaine. le creí. Fuerzas externas.85 Nada es Imposible para Dios Naturalmente. y Jean Cagney. `viajando" con LSD. para deleite de los psiquiatras. Pronto nos "graduamos". "Elaine. que cada vez estaban más convencidos de que finalmente habíamos encontrado la realidad. Mi psiquiatra estaba encantada: "Oh. Yo nunca había hecho comedias. En 1961 estuve a punto de coprotagonizar junto con Mickey Rooney la serie televisiva The Seven Little Foys. Empecé a tomar mezcalina (otro alucinógeno). Nos psicoanalizábamos unos a otros. se habían instalado en mi interior. En vez de cinco sesiones con LSD. tuve 65: una por semana durante un año y medio. y yo ni siquiera había leído el libreto. Pero fue un error terrible y trágico. y cada día sufría visiones como efectos de la droga. Dulcie está en el escenario durante toda la obra.

sino que también comenzó una relación sentimental con la protagonista femenina. meditando nuevamente en el tema. Los críticos se volvieron locos. como dictar varias clases de actuación en la Universidad de Nueva México. La directora caminaba de aquí para allá. Él Kathryn Kuhlman . Me sentía como Cenicienta al llegar la medianoche.. En el aeropuerto me estaban esperando para llevarme al teatro para ensayar. Pasé por la oficina de la directora en Los Ángeles. tardaría al menos tres semanas en aprenderlos." Pero yo tenía una confianza sobrehumana. sentí una gran corriente de poder y energía. El productor de mi esposo lo convenció de que fuera a Nueva York para protagonizar una novela. que había durado diecinueve años. y luego de terminada esta. Volví a caer en una profunda depresión. "Es imposible. Era como si pudiera hacer cualquier cosa. Comenzamos el ensayo. Me daba miedo. para una obra como esta. toma al resto del elenco y hace que la sigan. Vi un tremendo rayo de luz. Al día siguiente. Me dijo. Salí del lugar de tratamiento aún sintiendo esa gran energía nueva para mí.. drogas por la tarde. Drogas por la mañana. tomé una copia del libreto de Dulcie. Sabía que lo tenía dominado. Los "bloques" incluyen todos los movimientos sobre el escenario. y generalmente. Cuando salí de la sombra y entré a la luz. «No podrás hacerlo Elaine". a la que asistí. "Literalmente. pero siempre había pensado que la luz no podía ser algo malo. habían desaparecido por completo. Era la obra más importante que se hubiera interpretado en Albuquerque. tan espesa que no podía romperla. tenía todo perfectamente aprendido. Tienes que estar en el escenario durante dos horas y media. Esa noche fui al hotel y estudié mis parlamentos durante unas dos horas. no pude soportar la violencia de su ataque. en el ensayo con vestuario. y lo leí de punta a punta durante el vuelo a Albuquerque. La oscuridad se instaló una vez más en mí. Yo nunca había visto tanto odio y tanta ira en un ser humano. se desató el infierno. todo el poder y la energía que había sentido. "No necesito anotarlos". Nunca había sentido una energía y un poder tan fuertes en toda mi vida. como estaba convenido. y en medio de esa luz había un hombre que me decía que saliera de las sombras y fuera hacia él. Me destrozó. drogas por la noche. Cuando tomé la droga. Perdí todo mi coraje. "Es como una luz cuando ella está en escena". tuve una visión. Cada vez caía más bajo. sonreí misteriosamente. casi como si fuera Dios mismo." La obra se representó durante dos semanas y atrajo más gente que cualquier otra que se hubiera representado allí. Me parecía estar flotando en el poder de esta tremenda energía. No solo tomó allí el rol principal. Nuestro matrimonio. me decía la directora. Durante este tiempo hice cosas que jamás hubiera soñado hacer. sin imaginar ni por un segundo que podría provenir de Satanás. Volví al LSD. "No estás anotando tus bloques". Mi esposo vino a verme en la última función. Aunque yo ya sospechaba que él estaba celoso de mi éxito. y cuando volvimos a Los Ángeles. escribió uno de ellos. estaba condenado a morir.86 Nada es Imposible para Dios Tenía una sesión de LSD programada para esa tarde. Supe que nunca volvería a actuar.

psicólogos y psicoanalistas que yo había consultado. John Barrymore había vivido justo enfrente. la energía femenina del dios hindú Siva. Comencé a asistir dos veces por semana a sus sesiones. Entonces pude escapar y fui a vivir a un viejo apartamento en Havenhurst. huí en medio de la noche. espiritismo. Hablaba con autoridad. amigo personal de un columnista de un periódico de Toronto. En un loco intento por escapar de él. Sin embargo. ¿Sería posible que a pesar del mundo enloquecedor de los demonios y de la oscuridad. y cursos de ondas alfa de energía cerebral. Este hombre abusaba de mí y varias veces trató de matarme. que había preparado las sesiones del Obispo Pike. Parecía que sabía de qué estaba hablando. tenía resultados. Mis amigos ocultistas estaban entusiasmadísimos con el lugar. y decían que podían sentir toda clase de espíritus que vivían allí. en un intento desesperado por encontrar la verdad para mi vida destrozada. Todo estaba relacionado con Shakti. Yo me quedé en California. Este columnista había entrevistado a Kathryn Kuhlman. Comencé a visitar a un psicólogo que estaba experimentando con el ocultismo. ocultismo. Yo todavía no había pensado que la energía y el poder podían venir de fuentes que no fueran buenas. Por primera vez sentí un atisbo de esperanza. no como los psiquiatras. Me insistían para que me pusiera en contacto con ellos. Era una pesadilla. comencé a asistir a las reuniones mensuales de Kathryn Kuhlman en el auditorio Shrine de Los Ángeles. Y cuando oraba. Me relacioné con un actor y director divorciado. me habría matado. pero yo tenía miedo. Esto me llevó a clases de astrología.87 Nada es Imposible para Dios pidió y obtuvo el divorcio y se casó con su protagonista. Él creía que se podían activar ciertas energías del "exterior" que formarían "triángulos protectores de luz" a mi alrededor. Decidí que me esforzaría por liberarme de todas esas ataduras. Canadá. que parecía que nunca podría desenredar la maraña retorcida que era mi vida. espíritus que vendrían a impartirnos conocimiento. Era el mismo apartamento en que Carole Lombard vivió antes de ser asesinada. abandonada emocionalmente y con el espíritu destrozado. Para esta época yo ya estaba tan metida en el mundo del ocultismo. con el que viví durante dos años. Uno de mis amigos era un famoso astrólogo judío. no contaminada por los poderes del mundo subterráneo? Fascinada por esta esperanza. Los llamaba "vértices de energía". La antigua búsqueda del amor reapareció. Si no hubiera consentido en volver a vivir con él. a la salida de Sunset Boulevard. Volví a refugiarme en mi mundo de drogas y soledad. Dos semanas más tarde me encontró. mi psicólogo nos hacía invocar a ciertos "maestros ascendidos". que entrarían en mi cuerpo y abrirían mi mente a nuevos y más elevados niveles de conocimiento. lo único que hacía era hundirme cada vez más en la oscuridad. ella daba respuestas. que podría darme una gran sabiduría. hubiera una verdadera luz. Varias veces escuché que ella hablaba en contra de las cosas de las que yo había estado participando: astrología. y mi amigo judío me leyó los relatos de su ministerio. espiritismo. A mí me insistía especialmente para que invocara a uno llamado "el Tibetano". En nuestra terapia de grupo. En vez de hacer preguntas. Meses después enfermó gravemente. Kathryn Kuhlman .

Estaba como clavada a la cama que se incendiaba. con un cartel que dijera: "Reservado para Kathryn Kuhlman . Después que se enfriaron las cenizas. excepto la vida. Para cuando llegaron los bomberos. ¿Cuántos otros. entré. En febrero de 1972 volví al auditorio Shrine. y una de ellas fue quemar incienso y mirra (eso sí estaba en la Biblia). llené el apartamento de incienso y caminé por todas las habitaciones repitiendo el salmo 91 para tener buena suerte y ganar coraje. Estaba en los brazos del mismísimo Padre. Jesús estaba allí. envolviéndome en su amor. El dormitorio era un montón de carbones. y de repente. y salí tambaleando del cuarto hacia el pasillo. Me volví y vi que el plato estaba dado vuelta sobre el piso. y comencé a llorar. No sabía nada sobre las técnicas de exorcismo. pero no necesitábamos que nos presentaran. Estaba atrapada. Después quemé incienso y mirra. y puse el plato cerca de mi cama. esperaba ansiosa el momento de volver allí para estar en presencia del Espíritu Santo. millones. sentada en la parte de atrás de la planta baja. Apenas me di vuelta. Yo había perdido todo. pude liberar mi mano. como yo. Ellos me dieron toda clase de sugerencias. "Quiero hacerlo como dice en la Biblia". Repentinamente. con un amor mucho más grande que el que cualquier hombre podría darme jamás. Supe inmediatamente quién era. Era como si todos estos años hubiera habido un hueco vacante en mi corazón. ayúdame!". así que les pregunté a mis amigos espiritistas. Nunca lo había conocido. para hacerla más potente. grité. Sentí una gran calidez en todo el cuerpo. Las llamas se extendieron por el cuarto. Y decidí exorcizar mi apartamento.88 Nada es Imposible para Dios Comencé orando por sanidad. Esa tarde de domingo. lo llené de agua y fui hacia la cama. Desde que había estado tan cerca de la muerte. espolvoreé el "polvo de sangre de dragón" sobre él. los puse en un plato. Traté de liberar la mano. el apartamento estaba totalmente destruido. Decidí agregarle "polvo de sangre de dragón" a la mezcla. pidiéndole a Dios que me quitara la necesidad de drogarme. Jesús estaba allí. escuché un golpe y sentí el olor de otro humo. como el interior de un crematorio. tratando de liberarse de las garras del maligno? Mientras oraba. sentí una Presencia a mi alrededor y sobre mí. limpiarlo de todos los espíritus malignos. tomé un vaso. Me alegré de no tener que explicarle a nadie lo que me sucedía. ¡La parte inferior de mi cama estaba en llamas! Corrí hacia el baño. sentí una fuerza sobrehumana que tiraba el colchón hacia abajo. miles. pero esta vez estaba sola. Una noche. Y en ese momento supe que era amada. les dije. Repentinamente tomé conciencia de la oscuridad en que tantas personas andaban. Algunas veces me acompañaba alguien cuando iba a estos cultos. aplastando mi mano entre el elástico y el colchón. Parecía una buena idea para echar fuera los espíritus malignos. estaba allí. Yo lo había estado buscando toda mi vida. estarían tropezando en el camino. Me arrodillé y levanté el colchón para tirar el agua al fuego. Entonces di un último tirón. "Dios. el fuego explotó literalmente desde la cama. comencé a orar por quienes me rodeaban. En ese momento. sobre el piso. encendiendo la cortina y las paredes.

para agradecerle a Dios por lo que había hecho. siempre había necesitado gente a mi alrededor. y volví a mi pequeño apartamento de un ambiente. ni siquiera les hablo a los espíritus. ¿Puedes venir y echarlos afuera?" Y Él siempre contesta mi oración. Fui al baño y vacié el contenido de todos los frascos y las cajas de medicamentos en el toilet. Supe que nunca más volvería a necesitar las drogas. absoluto. Ha habido momentos de desaliento y soledad. siento fuerzas malignas a mi alrededor. Estaba sana. oh Jehová. Algunas veces. Fue así: simple. Después de que terminó el culto. sin insomnio. Antes. multitudes de personas que me admiraran. y asimismo dormiré. por primera vez en años. Han vuelto. porque sólo tú. Esa noche. Saqué mi cama del diván y la abrí. Jesús me ama. Fue tan natural arrodillarme para orar. Nunca volvería a ser esclava de las drogas. Sin drogas. Comprendí entonces el significado del versículo: "En paz me acostaré. sin pesadillas. después de apagar la luz. Simplemente oro: "Jesús. y tengo que crear nuevas amistades con creyentes. Mis problemas no se acabaron por completo con la experiencia de esa noche. Cené tranquila en un pequeño restaurante fuera de la zona más ajetreada.89 Nada es Imposible para Dios Jesucristo". La mayoría de mis antiguos "amigos" se alejaron de mí. dormí pacíficamente. necesito tu ayuda. me haces vivir confiado" (Salmo 4:8). Ahora ya no quería ni necesitaba a nadie más. Ahora Él había llegado. me abrí paso entre la multitud. y todas mis necesidades de amor estaban satisfechas. pero ahora sé que no estoy sola. Y estoy aprendiendo a dejar que Él luche en mi lugar. definitivo. por la noche. Era suficiente estar con El. Kathryn Kuhlman . Todavía hay momentos de tristeza y tentación. Ya no repito ritos de exorcismo. Esperaba ansiosamente el momento de estar sola.

y así me convertí en la estenógrafa más joven de Capitol Hill. A pesar de haber estado enfermo durante casi tantos años como los que yo tenía de vida. y pasé a trabajar para otro congresista. Tuve que llegar a estar cerca de la muerte para recibir la verdad de que podía recibir la vida de Dios hoy. En realidad. y le agradecía a Dios por la manera en que había hablado a los profetas y los apóstoles. mi padre me regaló un viaje a Washington D. Texas. era reconocida como una de las colaboradoras más importantes del Congreso. que trabajaba en la biblioteca de la Suprema Corte. En 1949. Nació en Mobile. junto con su esposo Walter. Creía que luego de ascender al cielo. Dormía tres horas por noche. recibieron el poder del Espíritu Santo. hoy. Alabama. y a mí me encantaba serlo. Desde 1958 los Gummelt viven en District Heights. en Capitol Hill (Washington D. papá había ahorrado lo suficiente para comprar dos boletos de autobús y poder visitar a mi hermano mayor. Mi constante esfuerzo por lograr la eficiencia y la perfección me convertían en la colaboradora ideal. Maryland. Tres días después. esposa de un ex pastor bautista. Como la mayoría de los bautistas. Sí. Eso era lo único que necesitaba. Creía que esos hombres y mujeres habían hablado en lenguas. Alabama. y una siesta de quince minutos después de comer una salchicha de quince centavos. Pronto me encontré sumergida en el fascinante mundo de la política. después de graduarme de la escuela secundaria en Mobile. el senador Spessard Holland. realizado milagros y habían visto recuperarse a los enfermos luego de imponer las manos sobre ellos. no comprendía que Dios podía derramar su Espíritu en mí. No es que no quisiera recibir su Espíritu. donde Walter ha ocupado varios cargos importantes dentro de su denominación. de Florida. un importante funcionario de la Cámara de Diputados..). En ese momento el matrimonio no me atraía. esa persona era sanada. yo creía que la Biblia es el registro inspirado de la revelación de Dios a la humanidad. aquellos ciento veinte creyentes que estaban en el aposento alto durante la celebración de Pentecostés. de la misma manera. deseaba todo esto. Entonces supe que me quedaría en Washington. estudió en la Universidad Baylor y luego se mudó a Fort Worth. había estado dirigiendo un estudio bíblico para mujeres sobre el Espíritu Santo. me ofreció emplearme como su secretaria por tres mil dólares por año. y muchos otros en la iglesia primitiva. con un sueldo aún mayor. Creía que cuando Jesús tocaba a alguien.C. Pero por alguna razón.C.. Eso era más de lo que mi padre jamás había ganado en Mobile. sentir su poder o manifestar los dones del Espíritu. El señor Ward me ofreció un empleo. Es que pensaba que Pentecostés era algo que había sucedido en un tiempo muy lejano. quien cursó estudios de posgrado en el Seminario Teológico Bautista de esa ciudad. Pero ya Kathryn Kuhlman .90 Nada es Imposible para Dios CAPÍTULO 10 LA ESCEPTICA DEL SOMBRERO DE PIEL Jo Gummelt La señora Jo Gummelt. Mi hermano conocía a Truman Ward.

rubio. Mi jefe. Cuando mi jefe perdió la reelección. administrando la oficina. Acepté el puesto y comencé con un trabajo que me desgastaba sin misericordia. Pero antes de tener tiempo de considerar su consejo. conocí a Walter Gummelt. de Georgia. Pero luego. El empleo de tiempo "más completo" que yo podía concebir en ese momento era ser médica misionera. Perdí varios bebés. Me inscribí en la Universidad Baylor. En su gozo y su testimonio constante. Kathryn Kuhlman . y todo lo que emprendía lo llevaba a cabo con precisión perfecta. y me dijo que cuando me quedara corta de dinero. podría volver a Washington. gradualmente. y yo había ganado reputación de ser precisamente eso: motivada. y entregarle toda mi vida a Él para servirle de tiempo completo. Durante estos primeros años en Washington conocí a un grupo de jóvenes de la Iglesia Bautista Metropolitana que eran diferentes de todo lo que yo había conocido antes. comenzaron a hacerse sentir. me arrastraba a casa. en Waco. Mientras estaba en Baylor. comía mal. volvimos a Washington. Pude conservar mi buena salud durante los primeros años. Nos casamos inmediatamente después de que yo terminara mis estudios. trabajé hasta que nació el pequeño Gordon. Estos jóvenes de Washington me motivaron a tener una sed nueva: la de ser como Jesús. Fuera lo que fuere. Maryland. volví a trabajar. una congregación nueva de District Heights. y cuando finalmente logré llegar al final de un embarazo. El empleo exigía una perfeccionista. y ser médica misionera era la única forma de lograrlo que yo conocía. donde se inscribió en el Seminario Bautista. eficiente. Walter sugirió que podría ser una señal de Dios para que yo dejara de trabajar. leal. podía ver que tenían algo que a mí me faltaba. Después de que Walter se graduó en el seminario. Noche tras noche. y me sentaba en el banco del piano. Quizá era porque papá estaba continuamente enfermo. Aproveché su ofrecimiento y. finalmente terminé mis estudios luego de seis años. Me había vuelto adicta al trabajo. un joven muy atractivo. además de las increíbles presiones de trabajar en el Congreso. dirigiendo al personal. me ayudó económicamente. y que mi empleo siempre estaría esperándome. Texas. Volví a trabajar.91 Nada es Imposible para Dios estaba creando patrones de vida y de trabajo que me llevarían casi a la destrucción antes de cumplir los cuarenta años. me ofrecieron uno de los puestos más importantes: un congresista de Texas me pidió que fuera su asistente administrativa. mucho después de oscurecer. Mi deseo de convertirme en médica misionera había sido reemplazado por otro: el de ser esposa de un pastor. Perdí peso. yo quería ver sana a la gente. con papeles a mi alrededor: trabajaba hasta la madrugada. Inmediatamente volví a mi antiguo estilo de vida: trabajaba hasta horas increíbles. y Walter aceptó la invitación para ser pastor de la Iglesia Bautista Parkway. el cargo más importante dentro de la oficina de un congresista. quizá era lo que había leído sobre Jesús que ponía sus manos sobre los enfermos y los sanaba. alternando entre Washington y Waco. Walter se graduó antes que yo y luego se mudó a Fort Worth. el diputado Prince Preston. Luego de un breve receso. las presiones de ser esposa de pastor. de cabello ondulado y físico atlético. Algunas mañanas me levantaba más exhausta que al acostarme. escribiendo discursos y quedándome a hacer investigación sobre leyes hasta mucho después del horario de cierre de la oficina.

Entonces. hasta que salí del área protegida. "Ya no tengo un hogar". Cada una. Para los hombres era muy gracioso. Él es como el peñón de Gibraltar. Finalmente la levanté.92 Nada es Imposible para Dios Seguí perdiendo peso. Yo trabajaba setenta horas por semana. Mis lágrimas caían sobre el aceite de la sartén y provocaban pequeños conatos de humo. corriendo a las ventanas y viéndome correr detrás de mi peluca. y me dirigí al estacionamiento. con la boca abierta." El solo pensamiento de enfrentar otro día en la oficina me hacía temblar. comencé a llorar. las grandes limosinas negras de los miembros del Gabinete. A la hora de comenzar. que envidiaban mi posición. pero pronto me di cuenta de que psicológicamente ya me había atrapado. el viento me arrancó la peluca y la hizo volar hasta un espacio abierto. en medio de todos esos choferes uniformados. muy ventoso. mientras que yo me estoy partiendo desde la base. Cierta mañana. Comencé a tomar grandes dosis de Darvon compuesto. características de quienes trabajan en el Congreso. ¿Por qué tenía que usar una peluca? ¿Por qué no podía ser normal? Sentada en el auto. pensé. estacionadas en la calle circular. y al salir por la puerta principal. vi. y me recetó drogas. Junto con el dolor venían las náuseas. y me aparecieron tres úlceras sangrantes. con su chofer parado al lado de la puerta. y no pensé mucho más en el asunto. su rostro contra mi cuello. para prepararle el desayuno a Walter. Entonces comenzaron nuevamente los dolores de cabeza. Me dijeron que no causaba adicción. dormía menos de cuatro horas por noche y seguía tratando de estar presente en la iglesia junto a Walter. Nuestras oficinas estaban en el edificio Sam Rayburn. pero nadie se movió. Pero nunca se queja. El médico había dicho que yo sufría de una "clásica migraña de personalidad". como si estuviera en una comedia de pesadilla. salí temprano de mi trabajo. pero yo tenía deseos de llorar. A medida que las migrañas se hacían más y más intensas y frecuentes. consecuencias inevitables de los conflictos internos de la oficina y del acoso de mis empleados varones. me levanté de la cama. Yo me imaginé a los congresistas. Yo sabía que se estaba llevando a cabo una audiencia especial. fui aumentando la dosis. Sufrí otros tres abortos espontáneos. la calcé apresuradamente en mi cabeza. Los guardas y los choferes se quedaron parados. me largué a llorar. el dolor era como un fuego que me encendía el cerebro. varios meses después. Era como tener el cráneo en una prensa gigante que lo apretaba tan fuerte que pensaba que la cabeza me explotaría. en oleadas. Le eché la culpa a los abortos espontáneos y al hecho de que estaba por comenzar a envejecer. Sentí el brazo de Walter rodeándome la cintura desde atrás. inclinada sobre la cocina. Grité pidiendo ayuda. "Y Walter no tiene esposa. Entonces prorrumpieron en carcajadas. Las migrañas empezaban como un dolor sordo en la parte de atrás y en un costado de la cabeza. pero la perspectiva de volverme calva no era nada divertida. y el perfume de su loción para después de afeitarse. mientras mi cuerpo se convulsionaba como en agonía. Allí. débil y tambaleante. Compré una peluca. Entonces. comenzó a caérseme el cabello. Un día de primavera. mirando cómo mi peluca daba vueltas por el pasto hasta "aterrizar" sobre una planta de tulipanes. porque yo estoy casada con mi trabajo. ¿Cuánto hacía que no Kathryn Kuhlman .

noté otra cosa más: una parálisis que se extendía por mi columna. suavemente. me advirtió. como si tuviera toda el agua del río Niágara haciendo presión contra un dique. haciéndole cosquillas en la nariz. "o le sucederá algo drástico. Gordon tenía seis años y muchísima energía. "Pero tengo miedo. me dijo Walter. llevándose a Gordon. No necesitamos dinero extra. para sentarme y mirarlo. Me mordí los labios." Esto no era una simple úlcera o un dolor de cabeza. Cuando traté de girar el cuerpo en el asiento. ¡Ulceras sangrantes y migrañas! Me anotó como discapacitada total permanente. mientras Gordon dormía en el asiento posterior. tenía tiempo para eso. Caminamos por las sendas de concreto. subimos las escaleras y tomamos el bote hasta la base de las cataratas. "Estás blanca como el papel. "Quizás. Jo"." Walter estaba preocupado. para distraerme. tan amable. me dijo que el más próximo estaba a kilómetros de distancia. Kathryn Kuhlman . tomados de la mano. cuando ya volvíamos al tráiler. Fui al médico. ya había oscurecido. "Qué pasa. y yo tampoco. Sentía una tremenda presión a ambos lados de la parte baja de la columna. La ruta por la que íbamos estaba en reparación. Ahora no tenía tiempo para cosas así." Él no lo sabía. supe lo que era sentir las garras de la muerte sobre mí. "No vale la pena. un espasmo agónico recorría mi cuerpo. Cuando volvió. donde Walter predicaba los fines de semana. preparándose para un examen. pero ya había comenzado a suceder algo drástico. Algunas noches. Déjalo antes de que te mate. mirando los retratos de los anteriores rectores del seminario. Recordé esos primeros años de matrimonio. "Déjalo. y seguimos en auto hasta la frontera con Canadá. si descanso. para visitar las cataratas del Niágara. el cruce a Wichita Falls.93 Nada es Imposible para Dios me quedaba mirándolo afeitarse? Antes. clavándole las uñas en el brazo. Yo había comenzado a morir. muy tarde en la noche. Estoy perdiendo la sensibilidad en la espalda. Me tiré sobre la cama mientras Walter salía a buscar un hospital. preguntó él. iba con él a la biblioteca del seminario y lo miraba buscar y rebuscar en los libros. Fue un día cansador. pero era demasiado tarde. Jo?". Nuestro pequeño dúplex en la calle Stanley. El dolor se extendía por toda la espalda y llenaba el estómago. cuando luchábamos juntos. Me miró y sacudió la cabeza. Dejamos el tráiler en un camping en el Parque Estatal Allegheny. me sentiré mejor. No tenía tiempo para caminar con él tomada de su mano. al sur del Estado de Nueva York. alarmado. lentamente. comencé a sentirme mal como nunca antes. O simplemente caminábamos alrededor del hall central. Jadeando. Las oleadas de náuseas me hacían tener deseos de vomitar. y mirábamos las vidrieras. Pero fui. "Descanse mucho". Walter pensó que sería bueno tomar el tráiler e ir por una semana de vacaciones a las montañas Allegheny. cerca de Seminary Hill." Él tenía razón. pero yo insistí en esperar hasta la mañana. Por primera vez en mi vida. me aferré a Walter. y con cada salto. Yo no tenía ganas de hacer camping. Entonces. en la época en que estudiábamos en el seminario. Para cuando llegamos al tráiler. pero caminábamos por las calles desiertas del centro de Fort Worth. Seguí llorando. No tenía tiempo para echarle colonia después de afeitarse y sonreír. el dolor aumentó. No teníamos dinero. Él siempre fue tan gentil." "No lo sé". En el camino de vuelta. decidida a aprovechar lo más posible. respondí con dificultad.

"¡Lo llevo a todo lugar que voy!" A partir de ese momento el Espíritu Santo se había convertido en una persona para mí. mientras caminaba por la calle Ocho. y apenas pude llegar al otro lado de la acera.94 Nada es Imposible para Dios Pero a medida que la noche avanzaba. caminé por los edificios de la universidad completamente ajena a cualquier problema. Cuando me desperté. Aunque la oración por los enfermos (la oración de fe. dijo. musité. cuando estudiaba en Baylor. parece como si literalmente estuviera expulsando trozos de sus riñones. Si puedo acostarme en mi cama. Pero Kathryn Kuhlman . "No se puede ignorar esta clase de hemorragia. en Waco. sino de mi tiempo. algunas jóvenes amas de casa de la iglesia. me levanté para ir al baño. Aparentemente sentían que a pesar de mis nervios destrozados y mi cuerpo enfermo. Después de tomar algunas radiografías. Durante semanas. conocía todos mis pensamientos. pude ver la mirada de alarma en el rostro del profesional. a las que cualquier bacteria insignificante que entrara a mi sistema podría atacar. pregunté. Aproximadamente un año antes. "Lo sabremos mejor en unos pocos días. no solo de mi dinero. El urólogo me explicó que mis riñones eran como dos esponjas podridas. hubo un grupo de mujeres que comprendieron que Dios las había preparado para este momento y este lugar. me di cuenta de que estaba en medio de un charco de sangre. una enfermedad muy rara y grave. enamorada del Señor. "Solo llévame a casa. me adormecí. Una tarde. Walter quería llevarme al hospital. Sentía que mi cuerpo se estaba destrozando por dentro. estaré bien. pidiéndoles que oraran por mí. Estaba muriéndome. Comencé a dar el diezmo. a un médico." El diagnosis: una variedad de necrosis papilar renal. Ellas querían una relación más profunda con el Señor. Muchos años antes. Oía las voces de Walter y Gordon afuera. la mañana ya estaba avanzada. pero qué maravilloso a la vez!". señora Gummelt". Cuando intenté levantarme. A la mañana. sumergida en el Espíritu Santo. pero no sabían cómo lograrla. causando aún más deterioro. repentinamente quedé pasmada ante el descubrimiento de que el Espíritu Santo vivía en mí. volví a la cama. Pude eliminar algo de mi organismo. me dijo con voz severa: "La espero esta tarde en el hospital". Al final de este período pasaba aproximadamente cinco horas por día en comunión con el Señor. Me di cuenta de que algo andaba terriblemente mal. no algo para toda la vida. alguien que escuchaba todas mis palabras. Casi la mitad de ambos riñones ya se había desprendido y había sido eliminada de mi sistema. yo me sentía peor. Pero en este momento. Walter envió una carta a la congregación. y mientras el Sol salía sobre los árboles. que causa el deterioro del interior del riñón. con autoridad). finalmente. "Qué pasa?". y me sentí un poco mejor. para orar por mi sanidad. Fue una relación pasajera. me había sucedido algo. Apenas describí mis síntomas. era algo extraño para la mayoría de ellos. Tambaleándome. Pero no había durado mucho." Pero no mejoré. Los ojos se me llenaron de lágrimas. veía todo lo que yo hacía. en estudio bíblico y oración. pero una vez más traté de calmarlo y lo convencí de no hacerlo. yo podía indicarles la dirección correcta. habían venido a pedirme que les enseñara. temprano. y Walter me llevó. "¡Qué escalofriante.

no solo palabras sobre Él. muy débil y muy sedada. supe que algo había cambiado. "No. Y sospechaba que aunque decía todas las palabras correctas. Esta. me costaba creer. O Dios sana. ahora?" Como bautistas que éramos. Yo quería ser intelectualmente honesta. "¡Alabado sea el Señor!". Las ocho Kathryn Kuhlman . De alguna forma. Esa demostración se produciría el sábado por la mañana. una semana después de que yo entré al hospital. dije. Muy pocas personas se acercaban a nuestra iglesia porque el Señor se los indicaba. "todas las del grupo de oración supimos que estabas muriendo. Al mirarlas. entonces. una tarde. Enseguida." "Parece como que van a poner a prueba a Dios". cuando estas jóvenes vinieron a pedirme que les enseñara a andar más cerca del Señor. solo que me enteré varias semanas después. pero me esforcé por contestar con una ligera sonrisa: "Un poco mejor. cuando estaba sola en el cuarto del hospital. y ellos habían comenzado a asistir a nuestra iglesia. sonrió y le guiñó el ojo a otra. había dicho. Por lo tanto. Yo estaba débil. me dijo. También sabíamos que este era el momento de probar si lo que habíamos estudiado contigo era verdad. Quizá sea que Dios nos está poniendo a nosotras a prueba. acercando su silla a mi cama. habían preguntado mis alumnas. "¿Cómo te sientes?". dijo Pat. nunca había visto una demostración física del poder de Dios. Pat vino a visitarme y me contó lo que había sucedido ese sábado por la mañana. era natural que comenzara por enseñarles lo que la Biblia decía sobre el Espíritu Santo. creíamos que la Biblia era la Palabra inspirada de Dios. a su vez. para ver si creemos lo que Él dice en su Palabra. Pero lo que esperábamos y necesitábamos desesperadamente era una demostración del poder de Dios. Las mujeres del grupo de estudio bíblico habían venido al hospital a visitarme y estaban rodeando mi cama.. Y así era. no porque fueran bautistas tradicionalistas. pero dado que nunca había visto un milagro. Ese día yo cumplía treinta y siete años. "¿Por qué no podemos esperar milagros y sanidades. no comprendía realmente lo que estaba diciendo. y hacer ese tipo de preguntas siempre provocaba grandes frustraciones.95 Nada es Imposible para Dios aunque mi "enamoramiento" del Espíritu Santo se había desvanecido. ¿por qué no podemos tomarla literalmente?". dijo suavemente Pat. sino porque el Señor les había indicado que lo hicieran. preguntó Pat Vandeventer. pero Pat y su esposo sí. Sabía que yo misma era una aprendiz. o no sana. Profundizamos más nuestro estudio de la Palabra. "Simplemente decidimos reunirnos y confiar en Él para tu sanidad. Es así de simple.. "Pentecostés no es tiempo pasado". "Si la Biblia es cierta. no es eso". El esposo de Pat era de la Marina. sabíamos que este caminar más cerca de Dios tenía que ver directamente con la doctrina del Espíritu Santo. No tengo tanta hemorragia". Entonces. todas empezaron a asentir con la cabeza y sonreír. yo seguía siendo consciente de su poder. tratando de encontrar respuestas. y le guiñó un ojo a una de las mujeres que estaba del otro lado de la cama. "Cuando recibimos la carta del pastor". como si supieran algo que yo no sabía.

Y supe. pero eso es porque estoy en el hospital. y cuando Dios lo disponga. sonriendo una vez más. y todas las otras mujeres del grupo estaban sonriendo a través de las lágrimas. "Pero también sabemos que Dios ha demostrado su poder. Todas supimos que serías sanada milagrosamente. No hubo fuegos artificiales. ¿incurable? Olvidé todo lo demás que Pat había dicho. Entonces. en forma personal. en un rincón del parque municipal. sí. nos quedamos sin palabras. Mientras esperábamos en Dios. dije. "Sé que estoy mejor. "Cada una lo sintió al mismo tiempo. "Levanté la vista. y desde entonces todas las dudas se disiparon. comenzó con evasivas. Pero. Sus ojos chispeaban. Lo único que pude deducir fue que todas ellas habían muerto. yo era la única. cada una. En la zona de Washington. Pero el doctor dice que mis riñones desaparecieron. lo sabrás. hasta entonces. Yo sabía que no había medicina capaz de curarme. pero en diferentes formas. el poder del que hemos leído en la Biblia. dijo Pat con firmeza. Muchos. la interrumpí. al mismo tiempo." "No entiendo". "Oh. a la que se le había diagnosticado con seguridad esa clase particular de enfermedad del riñón. nuestro Dios es el Dios de lo imposible.. llorando en silencio. "Sabemos que los médicos le han dicho al pastor Gummelt que tu enfermedad es incurable.. y nos quedamos sentadas. de lo profundo de mi corazón surgió como un manto de paz. Jo. Ellas habían recibido el mismo mensaje que yo." "Pero no estoy sana". Yo estaba sentada en el banco." Yo sabía que estaba enferma de muerte. "Fue un momento muy precioso y sagrado para cada una de nosotras. Pero cuando le pregunté sobre los resultados del estudio. recibió una demostración del poder del Señor. ni terremotos." Pat se volvió desde la ventana y me miró. Uno de los urólogos me comentó que en Suecia se había llevado a cabo un estudio con ciento veinticinco personas que tenían síntomas similares a los míos y estaban en iguales condiciones. Ahora parecía que íbamos a perderte. Comenzamos a orar por ti. como si estuviera reviviendo esos momentos en el parque. y repentinamente sentí como si se me partiera el corazón. con la cabeza apoyada en mis manos. Kathryn Kuhlman . y me están llenando de medicamentos. Supe que Dios te había sanado." "¿Dices que demostró su poder? ¿Cómo?" Pat se puso en pie y fue hacia la ventana. solo la profunda seguridad interior de que estabas siendo sanada.." "Ya lo sabemos". Esa palabra siguió resonando en mi mente. El único aliento que recibí de los médicos fue la esperanza de que pudieran estabilizar mis riñones y quizá detener el proceso de deterioro. muchos especialistas vinieron a observarme durante las siguientes semanas.. Claro que sí". al amanecer. dijo Pat.96 Nada es Imposible para Dios integrantes del grupo nos reunimos ese sábado para tener una reunión de oración al amanecer. Hablaba con suavidad. pero recuerda. Todas comenzamos a sentir un amor por ti. Ya no podíamos orar más. llenos de decisión y fe. tan profundo como nunca lo habíamos sentido antes. como la nieve fresca que cae sobre el paisaje gris y lo cubre de blanco puro. Sus ojos comenzaron a humedecerse. pero justo cuando el sol empezaba a dar luz. Nos fuimos del parque con esa seguridad." Esperé en silencio mientras Pat hacía una pausa. Sabemos que serás sanada.

Yo estaba completamente falta de fuerzas. Prepararse para la muerte es una experiencia psicológica aterradora. Pasé el siguiente año entrando y saliendo del hospital. solo encontré vacío. Para combatir las infecciones internas que siempre surgían. y quedé muy hinchada. Todo mi estilo de vida comenzó a cambiar. Ya no podía funcionar como esposa o madre. en cama.97 Nada es Imposible para Dios Finalmente. La simple tarea de caminar hasta el otro extremo del cuarto y tirar para abrir la ventana consumió toda mi energía. El médico me había dicho que cuando me sintiera bien. que supo que mi enfermedad era terminal y me sugirió que leyera el libro de Kathryn Kuhlman. jadeando de cansancio. Podía sentir mis riñones hinchados. que pueda tomar. Escuchaba a Gordon volver de la escuela y pasar en puntas de pie por el pasillo sin entrar a mi habitación. me cuerpo comenzó a retener líquidos. Todo empezó con una carta de mi hermana menor. "Quizá él pueda ayudarla un poco con esas migrañas". y extraer un poco más de energía o fuerza para completar una tarea. detrás de una puerta cerrada. Antes siempre había podido escarbar en algún lugarcito dentro de mí. A medida que mi cuerpo se auto inmunizaba contra una droga. Eso es lo único que mi hijo recordará de su madre. Antes de entrar al hospital yo pesaba aproximadamente cincuenta kilos. La advertencia no era necesaria. el médico me daba otra. Había otras presiones acumulándose al mismo tiempo. Constantemente debía ir al médico para que me hiciera análisis. No quería que me vieran así. Creo en milagros. sin haber podido abrir la ventana. ese pequeño "extra" que evita que una persona muera cuando llega al fin de sus fuerzas. exámenes y cultivos. cuando busqué en mi interior. se habían agotado. Mis energías de reserva. Los gastos en medicinas subían sin parar. Dos días después yo estaba en Kathryn Kuhlman . La segunda mañana que me quedé en casa. Mi oración era que pudiera yacer en paz y acabar con ese proceso de morir. Eso era lo que esperaba. pero no más de una vez por semana. como si hubiera corrido más de tres kilómetros en la ciudad. Los niños debíamos caminar siempre en puntas de pie cuando estábamos en casa. dijo. Enferma. Me desplomé nuevamente sobre la cama. No podía hacer ninguna tarea hogareña. Entonces me levanté para abrir la ventana del dormitorio. ¿Es que este horror va a continuar de generación en generación? Entonces comenzaron a suceder cosas. para no despertarlo. la pondrá en peligro inminente de muerte". Ahora todo eso volvía a suceder. Me hacía recordar cuando yo era niña y mi papá estaba siempre enfermo. Pero cuando me dieron el alta. de agua no muy limpia. por ejemplo. para no molestarme. aplastándose contra mi espalda. Yo sabía que moriría. y con el cambio venía toda una serie de exámenes para comprobar si esta droga me mataría en vez de hacerme bien. recomendándome que pasara de doce a catorce horas por día en cama. Me sentía terriblemente culpable. me dieron el alta del hospital. El médico había dicho: "Una pequeña bacteria. podría volver a la iglesia. haciéndome radiografía tras radiografía. esperé hasta que Walter se fuera a trabajar. constantemente debía tomar distintos antibióticos. pensaba. El médico de la familia me sugirió consultar a un psiquiatra. Parecía que estaba todo el tiempo en el consultorio del médico. Pero esta vez. y era muy difícil adaptarse a ese hecho mientras aún estaba viva.

Yo había estado en muchas. Cuando tomaba la quinta pastilla. Pat. Y si podemos aprender algo acerca de Dios de alguien que no sea bautista del Sur. El hombre que estaba sentado delante de mí estaba tan feliz que estuvo todo el tiempo hablando al mismo tiempo que el orador. "Jo. Jesús". pero no me convence el tema de que una mujer predique". tienes razón. En realidad." Ella me había golpeado en mi punto débil. y le pedí a Pat que fuera más rápido. En las reuniones bautistas a las que yo había asistido. "Está bien. Ella hablaría en una reunión vespertina de la convención." Pat fue a buscarme el miércoles por la noche y cruzamos la ciudad hasta llegar al Hilton en la noche de apertura de la convención. El psiquiatra me había prescripto una serie de drogas. Yo había traído un grabador para poder captar todo lo que pudiera decir el orador. Yo había escuchado algunos "Amén" en Baylor. A la mañana siguiente Pat Vandeventer vino a verme. Pero esto no era como ninguna otra reunión a la que hubiera asistido. Estaba irritada. pero calmaban el dolor de cabeza. A cada frase. la migraña seguía molestándome. Jamás había visto tantas caras sonrientes. ya que los bautistas del Sur no parecían reconocerla. me resistí. "¿Por qué no se calla?". pero nunca nada como esto. y todas parecían estallar de gozo. Al despertarme al día siguiente. sentía que se estaba acercando una migraña. Sin embargo. "No eres abierta. y en los cultos del seminario. Kathryn Kuhlman va a hablar allí el jueves por la tarde. sonrió Pat. y escuché el anuncio de una convención de la Fraternidad Internacional de Hombres de Negocios del Evangelio Completo. ¿Sería real todo esto? ¿Era genuinamente feliz toda esta gente. Hasta dudaba si sería del Señor. que se llevaría a cabo en el Hotel Hilton de Washington." Tres veces seguidas en una semana no podían ser coincidencia. y ni siquiera una vez había visto su nombre. este hombre contestaba gritando: "¡Alabado sea el Señor!" o "Gracias. vamos a la Convención de Hombres de Negocios del Evangelio Completo. ni siquiera sonreían así en nuestra iglesia. hasta que escuché el nombre de Kathryn Kuhlman. con los ojos brillantes. el dolor ya se estaba Kathryn Kuhlman . El anuncio no tuvo gran importancia para mí. Dios aún no había terminado. eres bautista. en el lujoso salón. Era extraño que escuchara ese nombre dos veces seguidas en una semana. o eran simplemente desequilibrados mentales? En cuanto a mí. Miré a Pat. protesté internamente. "Lo siento. escuchando un programa en una radio local. La nota clave era el gozo y la libertad. estoy lista. y supe que tenía razón. Mi corazón tiene tanto hambre de lo profundo del Espíritu como el tuyo. desde reuniones de asociaciones hasta las inmensas convenciones anuales. Las drogas me revolvían terriblemente el estómago. nadie sonreía así. Inmediatamente sospeché algo. Salí de la reunión muy confundida. una pastilla cada treinta minutos durante tres horas. pero no tenía sentido. muchas reuniones bautistas. Yo estaba juzgando a esta mujer basándome en que no había visto su nombre impreso en ninguna publicación de nuestra Convención Bautista del Sur. respondí. Yo las leía todas. Más de tres mil personas estaban sentadas allí. "Pensé que eras más abierta".98 Nada es Imposible para Dios cama.

yo recibo. Fue una tarde verdaderamente extraña.C. que podía bajar hasta taparme las orejas. que estaba atestado de gente. sin darnos cuenta de que todos los lugares para estacionar estaban llenos en un radio de cuatro calles alrededor. pero tenía que estar en cama a causa de mi estómago. Kathryn Kuhlman estaba hablando. No estaba diciendo nada nuevo ni diferente. Todo lo que ella decía. Su voz era suave. esperando encontrar asientos cerca de la salida. toca a esta niñita. La gente había venido esperando algo.. Mis manos ya estaban levantadas. Repentinamente todos nos pusimos de pie y Kathryn Kuhlman comenzó a cantar: Señor.99 Nada es Imposible para Dios calmando. Nos abrimos paso hacia el salón. tan suave que algunas veces no podía distinguir lo que decía. Señor. Cuando ya pensábamos que tendríamos que quedarnos de pie junto a la puerta. Pat y yo nos sentamos casi inmediatamente. Ese año Walter era presidente de la Conferencia de Pastores Bautistas de Washington D. Apenas podía espiar algo debajo del ala. Le dije que Pat y yo iríamos al culto de Katrhyn Kuhlman. decía ella. Había una niñita ciega sentada detrás de mí. yo recibo. Todas las cosas son posibles. Poco antes de mediodía Walter me llamó para saber cómo estaba. y que pensaba ponérmelo para que nadie me reconociera a mí tampoco. y ella hablaba con autoridad. arriba. y mi cuerpo parecía más fuerte que antes.. Ese día tendrían un almuerzo. Después de todo. yo recibo. Había una quietud tan dinámica en la sala que yo casi podía escuchar los latidos de mi corazón. Pero esta vez fue distinto. podría ir al culto de milagros. "Señor. Señor. pero el dolor de cabeza desapareció. Tenía que esforzarme para escuchar cada palabra.. yo ya se lo había escuchado decir a Walter cien veces desde el púlpito de nuestra iglesia. "Levante sus brazos y reciba al Espíritu Santo. y comencé a orar por ella. "La mayoría son curiosos. Sabía que Pat tendría que ir sola a la reunión de Kathryn Kuhlman. donde pudiéramos sentarnos y observar." Yo no tuve valor de contarle que acababa de tomar mi gran sombrero de piel.. "Levante sus brazos". yo no podía controlarlas. dijo. yo seguía siendo escéptica. Era extraño. Llegamos al hotel una hora y media tarde. Walter sonrió maliciosamente." Sentí que mis ojos cerrados se llenaban de lágrimas. ¿Qué pasaría si alguien me veía? ¿Si me veía algún pastor bautista amigo de Walter? ¿Algún miembro de nuestra iglesia? Pero no pude evitarlo. muy decorosa. Mi sombrero estaba puesto lo más bajo posible. Aunque esto conmovió profundamente. dos señoras que estaban cerca de la primera fila se levantaron y dejaron sus asientos vacíos." ¿Levantar mis brazos? Repentinamente volví a ser una esposa de pastor bautista de Sur. y posiblemente se levanten las solapas de sus abrigos para taparse la cara y que nadie los reconozca. Sentía como si me estuvieran estirando el cuerpo hasta que tuviera que ponerme en puntas de pie. Arriba. "Varios pastores de la ciudad están pensando en ir". y era como si estuvieran atadas con hilos hacia arriba. Pero había un espíritu diferente en ella y en este lugar. Kathryn Kuhlman . pero encontramos un lugar para estacionar justo enfrente.

Finalmente extendió el brazo. Entonces escuché una voz que venía desde el pasillo. que él empezara a hablar. Walter se había levantado temprano para asistir a un desayuno de pastores con un evangelista bautista. Cuando mis manos ya estaban completamente levantadas. sería el moderador. con las manos estiradas hacia arriba. tengo algo que contarte. En ningún momento se me ocurrió que pudiera haber sido sanada. el doctor Paul Rader. Pero siguió entrando y saliendo. no había ido por eso. "No les contemos a nuestros esposos. Walter estaría dispuesto a escuchar y comprender. Ella tocó mi muñeca muy suavemente. Sentí como si me estuvieran vertiendo agua tibia de la cabeza a los pies. por lo que comprendí que necesitaba hablarme. También asistiría el doctor George Schuler. Yo ni siquiera sabía que había bajado de la plataforma. dijo.. Él hizo una pausa y salió. tu gloria sobre esta. Camino a casa. estable. tomó mi mano. Walter era sólido. cada vez que abría la boca para hablar. hablando. físicamente." Pensé: "¿Qué quiere decir con `levantarse'? Ya no puedo estar más arriba de lo que estoy. De modo que corté la comunicación y casi lo llevé a empujones a la cocina. y Kathryn Kuhlman ." dijo Pat. "No creo que lo comprendan. hasta que finalmente me interrumpió. Déjeme ayudarla a levantarse." Estuve de acuerdo." Trataba de hablar. De todos modos. Pat y yo revivimos cada momento de la reunión. Nunca había sentido tal humildad en toda mi vida. "Déjeme ayudarla a levantarse. Pero yo sabía que en el momento en que Dios lo dispusiera. y pronto. Nunca lo había visto así. pero él no quería irse. Walter. Me sentí absolutamente sin peso. Un hombre situado detrás de mí me decía: "Déjeme ayudarla a levantarse". "Cuando termines de hablar por teléfono." Era Kathryn Kuhlman. al tiempo que me preguntaba qué estaba haciendo ese hombre en el techo. Pero ahora. Miré hacia arriba cuando él entró al cuarto. de quién era. y solo supe que Dios estaba tocándome literalmente. autor de Overshadowed. Pero yo lo ignoré. de dónde estaba. Cuando Walter llegó. aquí en el techo. Yo solo quería quedarme donde estaba. mi cabeza caía. El momento llegó una semana después. Rara vez mostraba alguna emoción. yo estaba sentada a un costado de la cama. como presidente de la Conferencia de Pastores. Ese sábado dormí casi hasta el mediodía y me despertó el timbre del teléfono. Nos sentamos a la mesa de desayuno y esperé. Finalmente abrí los ojos. "Oh. conmigo.100 Nada es Imposible para Dios Nunca me había estirado tanto ni había llegado tan alto. Dios. impaciente. "Necesito compartir algo contigo". muy confiable. Estaba tendida de espaldas en el pasillo." Walter nunca me interrumpía así. Su voz resonaba en mis oídos. Mis labios repetían una y otra vez: "¡Alabado sea el Señor! ¡Alabado sea el Señor!" No me importaba quién me viera o me escuchara. Me olvidé por completo de mí misma. "Esta mañana sucedió algo.. Lo único que sabía era que Dios me había tocado y que en lo más profundo de mí yo era diferente ahora. Parecía que hubiera flotado al espacio y estuviera dando vueltas alrededor del techo en brazos de Jesús. sus ojos se llenaban de lágrimas. pero yo me daba cuenta de que estaba explotando por dentro. sentí que las palmas se daban vuelta hacia arriba y al mismo tiempo.

y que dijera yo lo que dijese. contándole cómo habían orado las mujeres del grupo. Se produjo un silencio absoluto. "Creo que tendrías que volver al médico y hacer que te examine para asegurarte.101 Nada es Imposible para Dios se quedó allí sentado. luchando por controlar su voz. Finalmente. "Estaba esperando que me lo preguntara". mirando a través de la ventana de la cocina. Con la mayor suavidad posible.. asintiendo. muy desordenado. esperando que se calmaran sus emociones. cuando pudo hablar. No sé qué era lo que sucedía. comenzó a hacerlo lentamente. Fue como si algo en el aire de ese cuarto nos obligara a adorar. "¿Qué le ha sucedido. solo tejidos con lesiones leves por daños anteriores. dijo Walter. Por primera vez en años. Soy libre. haciendo largas pausas entre frases. cuando Kathryn Kuhlman me tocó la muñeca. con los ojos nuevamente llenos de lágrimas. me dijo. yo levanté la voz y dije: `Por qué no nos arrodillamos y oramos?' "Inmediatamente. "No lo sé". "Usted está completamente sana. todos los presentes caímos de rodillas. señora Gummelt?". exactamente lo que había sucedido. contándole sobre la reunión. Era mi turno. Yo podía ver que Dios lo había preparado esa mañana al visitar a esos ministros con una experiencia tan conmovedora. Si alguna vez tiene problemas con los riñones. el doctor Schuler. Dos días después volví a sentarme frente a él en el consultorio. también desapareció. contesté. La necesidad de ser perfecta también desapareció. "¿Fuiste sanada?". "El salón estaba lleno de pastores". que me tomó radiografías e hizo otros exámenes. como un aura. con lujo de detalles. El doctor se quedó mirando la pared donde estaban sus diplomas durante un largo rato. "Maravillosamente". rodeándole la cabeza como un halo. dije. y finalmente lo que había vivido en el Hilton. "No he pensado mucho en eso. Pero había algo más en él. Nunca he sentido la presencia de Dios con un poder tan avasallador. preguntó." "Pero. Tenía el cabello como crines. sonriendo. de cabello blanco. sonreí. Yo seguí hablando. será algo completamente distinto.. Finalmente. Y le conté. le conté lo que me había sucedido una semana antes. Él se quedó sentado. ¿cómo te sientes físicamente?". Entonces entró este hombre alto. "Voy a cerrar su caso"." Walter dejó de hablar. insistió Walter. No hay evidencias de ningún problema renal. La incapacidad de aceptarme a mí misma como imperfecta en cuerpo y en alma. "y estaba hablando el presidente del comité de planificación de la campaña. escuchándome solemnemente y en silencio." La semana siguiente volví al consultorio del médico. "He dejado de tomar las drogas y los antibióticos. dijo suavemente. Lo único que sé es que ya no sufro depresión." Kathryn Kuhlman . Era obvio que aún estaba profundamente conmovido por la experiencia. tengo fuerza y energía. me preguntó. un halo." "Creo que has sido sanada". Él simplemente me escuchaba. Walter estaba listo para recibirlo como del Señor. Finalmente tomó la carpeta que contenía mi historia clínica. como si supiera todo de antemano. Todos los pastores dejaron de hablar cuando él entró. Todos y cada uno de nosotros supimos que el Espíritu Santo había entrado con ese hombre.

pestañeando. mi peso subió de cincuenta a casi ochenta kilos. de debilidad! Ahora podía vivir una vida sana y normal como madre y como esposa. y corrí a ver al médico. ¡ Gloria a Dios ! En los tres meses siguientes. de hemorragias.102 Nada es Imposible para Dios Yo quería danzar de gozo. Antes yo siempre estaba demasiado débil para ayudarlas. libre de la compulsión de ser la número uno. La primera noche que estuvimos afuera. agradecida a pesar de la reprimenda. Entonces supe cómo se había sentido Lázaro al salir de la tumba al sol. de hinchazones. Poco después todas las jovencitas que trabajaban en la oficina habían aceptado a Jesús como su Salvador. Comencé a pasar varias horas de rodillas. El Señor me enseñaba y me daba un nuevo lenguaje. Usted ha sido sanada. y pude hacerlo más tarde. Pero el viejo temor volvió. Gordon y yo tomamos unas cortas vacaciones. tuve una ligera infección urinaria. mirando la TV. Fui a trabajar con un congresista de Kentucky. noté una textura diferente. Pero yo era diferente ¡pentecostés a llegado a mi vida! Kathryn Kuhlman . Él me examinó y luego se paró con las manos en la cintura. ¡Aleluya! Seis meses después pude volver a trabajar. Levanté la cabeza. sino también mi mente había sido renovada. Sonaban las bocinas. de ser perfecta. ¡Basta de drogas. tal como era. orando y con la Biblia abierta frente a mí. dijo. "Usted tiene una ligera infección en la vejiga". El transito era terrible. Pero sucedió algo más. fuertes. Yo nunca había estado tan consciente del poder del Espíritu Santo para testificar de Jesús. La Jo Gummelt que entró al edificio Sam Rayburn ese día no era la misma de antes. "La última vez que estuvo aquí. maravilloso. Mientras pasaba la mano por mis cabellos. fui al baño para lavarme el cabello. Yo había prometido al Señor que si me dejaba volver a trabajar. Al aceptar al Espíritu Santo en mi vida. Walter y Gordon se quedaron en el cuarto. literalmente se hicieron huecos en la alfombra. Las migrañas desaparecieron. y la mitad habían sido bautizadas en el Espíritu Santo. Era igual que siempre. Walter. me quité el jabón de los ojos. Pero ahora podía compartirles mi experiencia personal con un Dios que demuestra su poder y su amor. Los cerezos alrededor de la fuente estaban en flor. Podría guardar la peluca. rugiendo. Por primera vez en mi vida tuve que hacer dieta. le dije que si tenía algún problema renal. mirándome seriamente. sería algo totalmente distinto. pude aceptarme también a mí misma. Poco tiempo después de que yo volviera a trabajar. La gente corría a sus oficinas. La tensión fue remplazada por alabanza. Hasta los tulipanes habían vuelto a florecer en el edificio Sam Rayburn. y pude ver que los cabellos que nacían alrededor de mi rostro eran nuevos. le daría la mayor parte de lo que hiciera. Washington nunca me pareció tan hermosa. aproximadamente un año después de haber sido sanada. Yo sabía que cuando Dios sana. El césped del parque era lujuriosamente verde. Comenzaron a acercárseme personas para que las aconsejara. En la primavera. La cúpula blanca del Capitolio brillaba contra el cielo azul. para orar. la sanidad permanece." Salí del consultorio. No solo mi cuerpo había sido restaurado. En el lugar donde me arrodillaba para orar. Mi vida había sido restaurada.