Nada es Imposible para Dios

Kathryn Kuhlman

En estas páginas...usted conocerá los maravillosos, auténticos e inmensamente conmovedores testimonios de los cultos de milagros con Kathryn Kuhlman. Escritos por los protagonistas, estos relatos son testimonios irrefutables de la increíble transformación que Dios puede producir en cualquier persona que lo busque. Dios es un especialista cuando se trata de lo imposible, ¡y puede hacer cualquier cosa, menos fallar!

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Índice
Prologo…………………………………………………………………………………... 3 Capítulo 1 El que llego tarde………………………………………………………….. 4

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Prólogo Un tributo a Kathryn Kuhlman yo creería que a esta altura todos la conocen. Durante casi un cuarto de siglo ella ha sido una vasija de Dios que ha hecho que la sanidad y la restauración fluyeran en las vidas de miles de seres humanos. Es amada y admirada por millones de personas y difamada solo por aquellos que no creen en la sanidad divina o por quienes no han hecho ningún esfuerzo por comprender a ella o a lo que ella representa. Pero yo la he visto entre bambalinas, antes de presentarse ante una multitud para expresar su ilimitada fe en Dios, y la he observado cuidadosamente. Una y otra vez decía: "Querido Dios, a menos que tú me unjas y me toques, yo no soy nada. Cuando la carne se interpone en el camino, yo no tengo ningún valor. Si tú no te llevas toda la gloria, yo no puedo salir a ministrar". Y de repente, sube a la plataforma. Es explosivo, casi increíble. No es tanto lo que dice, porque siempre es tan claro y simple como el estilo de predicación que usaba el mismo Señor Jesús. No lo comprendo, y ella tampoco; pero cuando el Espíritu comienza a moverse sobre ella, (y se siente repentinamente movida a desafiar el poder del diablo en el nombre de Jesús), comienzan a suceder los milagros. En todo lugar, todos, aun los más rígidos y dignos, caen postrados al suelo. Católicos y protestantes alzan las manos y adoran a Dios unidos... todo decentemente y con orden. El poder del Espíritu Santo cae sobre la gente como las olas del océano. Los representantes de los medios televisivos pronto comprendieron que ella no era falsa, ni una fanática. Conocían personas que habían sido tocadas por su ministerio. Su sabiduría divina y su capacidad no tenían igual. No es rica, ni está aferrada al materialismo. ¡Lo sé! Ella personalmente reunió y entregó a Teen Challenge el dinero necesario para construir en nuestra granja un lugar para la rehabilitación de adictos. Sus oraciones han traído el dinero necesario para construir iglesias en países subdesarrollados de todo el mundo. Ha apoyado la educación de niños poco capacitados y también otros jóvenes superdotados han recibido su amor y su cuidado. Ha entrado conmigo a los guettos de Nueva York y ha impuesto sus manos cariñosas sobre sucios adictos. Nunca dudó ni se echó atrás: su preocupación era genuina. ¿Cuál es la razón por la que hago este tributo? ¡Porque el Espíritu Santo me indicó que lo hiciera! Ella no me debe nada, y yo no le pido nada más que el mismo amor y respeto que me ha mostrado durante años. Pero muchas veces damos tributo únicamente a los muertos. Ahora, pues, a una gran mujer de Dios que ha tocado tan profundamente mi vida y las vidas de millones de personas más, ¡te amamos en el nombre del Señor! La historia dirá sobre Kathryn Kuhlman: Su vida y su muerte dieron gloria a Dios. DAVID WILKERSON, autor de La cruz y el puñal.

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CAPÍTULO 1
EL QUE LLEGO TARDE
Tom Lewis
Tom Lewis, coronel retirado del Ejército, es uno de los productores de películas más conocidos de Hollywood. Su lista de créditos en Quién es quién en América cubre tanto espacio como las medallas sobre su pecho. Fue el productor fundador del Screen Guild Theatre; fundador del Servicio de Radio y Televisión de las Fuerzas Armadas Estadounidenses, del cual fue comandante durante toda la Segunda Guerra Mundial; y creador y productor ejecutivo de "El Show de Loretta Young". Como regente de la Universidad Loyola ha recibido numerosos premios por excelencia en producciones televisivas, tanto en el país como de las fuerzas armadas estadounidenses establecidas en todo el mundo. Devoto católico romano, se cuenta ahora entre el creciente grupo de quienes se llaman "católicos carismáticos". El invierno pasado, mi hijo (joven director de películas), y un productor de su misma edad pensaban realizar un programa especial de TV sobre la "gente de Jesús". Acepté escribir la presentación, pero a regañadientes. Dado que los "Niños de Jesús" eran jóvenes también, yo pensaba que mi hijo y su socio deberían emplear para toda gente de similares edades. Mi investigación preliminar sobre los jóvenes acerca de los cuales deseaba saber más, generó en mí gran interés y respeto por ellos. Muchos habían salido del infierno de la drogadicción a través de una fe renacida en Jesucristo. En este momento yo aún no había estudiado la motivación religiosa del movimiento. Sin embargo, desde el punto de vista humano, no pude menos que sentirme tan impresionado por su sinceridad como asombrado y pasmado ante su manera tan familiar de hablar sobre Jesús, como si Él estuviera allí mismo con ellos. Siempre me había considerado un hombre razonablemente religioso, que disfrutaba de la vida sacramental de la Iglesia Católica Romana. Yo no iba por ahí refiriéndome a Jesucristo como si me encontrara con Él personalmente con frecuencia. En realidad, muy rara vez lo mencionaba por su nombre. Pensaba que era mejor evitar el trato muy personal y prefería una referencia más reservada, como "mi Señor", o "el buen Señor". Como parte de mi tarea, se me pidió que estudiara el ministerio de Kathryn Kuhlman, una persona muy estimada por "la gente de Jesús". La señorita Kuhlman venía una vez por mes al auditorio Shrine de Los Ángeles para realizar un culto de milagros. Pedí dos asientos, en la sección del centro, sobre el pasillo, cerca del frente. Sin embargo, aparentemente no era así como se obtenían las entradas. Había que hacer una fila y arriesgarse a ver si se conseguía la ubicación deseada. La capacidad del auditorio era de 7.500 personas, y me dijeron que algunas veces trataba de entrar el doble de esa cantidad de gente. Esto me dejó pasmado, y me temo que esa sensación continuó durante cuatro o cinco meses, ya que fue ese el tiempo que tuve que esperar hasta poder llegar a formar la fila.

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El día que llegué a ese lugar era irrazonablemente cálido para el mes de marzo, aun en la soleada California. Salí de la autopista en la calle Hoover para evitar el tránsito de la zona cercana al auditorio. Normalmente esa zona del centro de la ciudad estaría casi desierta un domingo. Pero mientras me aproximaba al estadio, todos los lugares destinados para estacionar y las calles estaban ocupadas. Los autobuses llegaban uno tras otro a la entrada principal, donde descargaban sus pasajeros. Algunos tenían carteles que decían "charter"; otros tenían el nombre de sus puntos de origen. Recuerdo uno que decía "Santa Bárbara", y otro, "Las Vegas". Para mi asombro, había uno, lleno de polvo, que tenía un cartel que decía: "Portland, Oregon"... vaya viajecito que habían hecho solamente para asistir a un culto de milagros de Kathryn Kuhlman. Me pregunté qué sería lo que la señorita Kuhlman daría allí adentro. No podía ser comida; había demasiadas personas. Tampoco podía ser un bingo... ¿cómo manejar 7.500 tarjetas de bingo? Una larga fila de personas en sillas de ruedas avanzaba por la calle Jeferson hacia una entrada lateral, por la cual eran inmediatamente admitidas. Algo similar sucedía con un gran grupo de hombres y mujeres con himnarios en las manos; aparentemente eran los miembros del coro. También había muchos con cuellos de sacerdotes y mujeres vestidas sobriamente. Me pregunté qué estarían haciendo allí todos esos sacerdotes y monjas. Encontré una estación de servicio donde estacioné mi auto, y luego me sumé a los miles de personas que esperaban ante la entrada principal del estadio. Mi reloj marcaba las once en punto. Las puertas se abrieron a la una. Normalmente, yo no hubiera esperado tanto tiempo por nada, ni siquiera por la segunda venida. Pero pronto comprendí que esa era una definición apresurada. Comenzó a reunirse una gran cantidad de gente detrás de mí, y me encontré cerca del centro de una gran multitud. Esto me dio una ligera sensación de claustrofobia, por lo que me concentré en tomar notas mentales con las cuales construiría mi presentación: gran multitud, muy ordenada; varios jóvenes que respondían a las características de los "Niños de Jesús". Estos jóvenes tendían a formar grupos, como islas en un mar de cuerpos. Cantaban mientras esperaban, no muy fuerte, no necesariamente para que otros los oyeran; ni siquiera actuaban como si tuvieran mucha conciencia de la presencia de los demás. Cantaban en forma bastante quieta y meditativa. Esto me pareció extraño, inusual. Me recordaba a un grupo de cristianos coptos que vi una vez en Roma, orando en forma audible pero no al unísono, independientemente de los demás, pero juntos. Ahora la cantidad de gente había aumentado mucho, verdaderamente, y alguien que estaba adentro se compadeció de nosotros. Las puertas se abrieron unos veinte minutos antes de la una. Las personas que estaban detrás de mí se lanzaron hacia adelante, y me empujaron más allá de la entrada. Esto me sorprendió, porque tenía la mano en la billetera, listo para pagar mi boleto. Una señora que estaba justo detrás de mí lo vio, y rió. "Aquí, el dinero no lo llevará a ninguna parte", dijo. "Pero si le quema en el bolsillo, habrá una ofrenda voluntaria más tarde."

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Así se comportaba toda la gente: en orden, no festiva, como la multitud que asistiría a un partido en el estadio, bastante quieta, no muy comunicativos unos con otros, aunque amistosos, cuando se daba la ocasión para charlar. Encontré un asiento bastante atrás y hacia el costado. La plataforma, brillante y muy iluminada, estaba llena de actividad. Hombres y mujeres con himnarios en las manos buscaban sus lugares en una especie de gradas que ocupaban todo el espacio. A ambos lados había dos grandes pianos. Parecía que había cientos de personas en el coro, pero así como entre el resto de la gente, no había desorden ni confusión. A pesar del constante movimiento debido a los que llegaban tarde, el coro seguía cantando como si estuviera en una silenciosa catedral. El director, un hombre delgado, blanco y de aspecto aristocrático, guiaba el ensayo con precisión e incuestionable autoridad. Una anciana de aspecto encantador se sentó a mi derecha. Por la atención que me prestó a mí o a los miles de personas que la rodeaban, era como si estuviera sola en la Capilla de Nuestra Señora de la Catedral de San Patricio. Tenía una Biblia abierta sobre su regazo, y algunas veces la leía en silencio. La Biblia parecía el equipamiento común de muchos de los presentes. Dos jóvenes sentados detrás de mí tenían Biblias, pero no las leían. Simplemente tarareaban o cantaban las letras de los himnos que el coro ensayaba en la plataforma. Eso no me gustó. Nunca me han gustado los teatros o conciertos o cines en los que participa la gente, sobre todo cuando no se les solicita especialmente que lo hagan. Pero iba a escuchar mucho más de estos jóvenes. Mientras tanto, las .luces brillantes sobre la plataforma bajaron un poco, y se les añadió color. Los colores pastel de los vestidos de las mujeres del coro hacían un agradable contraste con el azul del telón curvo que rodeaba todo. Una vez terminado el ensayo, el coro comenzó a cantar según el programa. La mayoría de los himnos eran conocidos y muy queridos: "Cuán grande es él", "Sublime Gracia". Los cantantes eran excelentes; más tarde supe que provenían de iglesias de todas las denominaciones de la zona de Los Ángeles. Sin interrupción, el coro comenzó a cantar "Él me tocó". Sentí que una tensa expectativa se apoderaba de la gente. La luz de un spot se concentró en un área a la derecha del público. Todos se pusieron de pie y aquí y allá algunas personas empezaron a aplaudir. La señorita Kuhlman, una figura frágil y delgada vestida con un encantador vestido blanco, subió a la plataforma, cantando con el coro. Se acercó a una pila de parlantes a la derecha del centro del escenario, tomó un micrófono colgante que se colocó alrededor del cuello, y sin detenerse, dirigió al público en el coro de "Él me tocó", enérgicamente, varias veces, y finalmente en forma decreciente. Luego, sin explicar ni una palabra, continuó con "Es el Salvador de mi alma". El público y Kathryn Kuhlman parecían concordar en que estos himnos eran especiales para ella. Sin explicaciones, una vez, más, comenzó a orar en voz alta. La gente se quedó de pie, con las cabezas inclinadas, siguiendo su oración en silencio. Supe entonces qué era lo que había sido distinto en el canto de esas "islas" de jóvenes que esperaban fuera del auditorio; qué era eso tan especial en el canto de ese gran coro que estaba sobre la plataforma. Estaban cantando, sí, pero era más que cantar. No estaban actuando; estaban adorando. Y la gente del público reaccionaba de forma diferente. No eran públicos, eran una congregación.
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Estaba hablando con Dios. Había una Presencia allí. muchas sanidades en la plataforma en ese momento. que me sorprendió mucho. Como la señora que estaba sentada a mi lado. por una Presencia que normalmente no se siente en un auditorio tan grande. Sentí en lo más profundo de la conciencia que poseo. el amor y la compañía de mis hijos y sus amigos. dejé de ver y comencé a sentir. Los drogadictos eran liberados. Una de las cosas que más me molestaba era un joven que estaba en una de las filas superiores del coro. pensé. sin embargo. Oraban al unísono con la señorita Kuhlman. y complacido por haber hecho un descubrimiento interesante. que eran muchos. a pesar de toda esa evidencia. o que no había podido o querido admitir. excepto. Una monja paralítica caminó. específico y real. de los hechos visibles y aparentes de mi ajetreada vida. me olvidé de todos. Ningún sistema circulatorio puede soportar la tensión de una postura como esa durante mucho tiempo. Recordé las palabras de una canción de los Niños de Jesús: "Sabrán que somos cristianos por nuestro amor. que yo podía escuchar el sonido de mi propia respiración. Perdí la cuenta de lo que vi. y más que amor. era como si estuviera en una capilla remota. Pero después me olvidé de él. Comprendí que participaba de una conversación. honesta conversación de mi vida. No sé cómo me sentí en ese momento. ni de cosas. En algún lugar desde mi interior. la comprensión del hecho y su felicidad. cuando se les indicaba. era eso. Había muchas. probablemente impresionado. Algunos se levantaban de las sillas de ruedas. después su incredulidad. pensé. "Ya me imagino adónde terminará todo esto". Una y otra vez. Seguramente sus brazos caerían a plomo en poco tiempo. y era por eso que esta multitud de tantos miles de personas se quedaba tan callada por momentos. era una reunión de oración. Había algo diferente allí. A pesar de toda la evidencia de mi carne. y "Alabado sea Dios". Estuvo casi todo el culto con las manos en alto. luminosos. Profunda. Muchos otros en el lugar hacían lo mismo. y automáticamente empecé a buscar la salida más cercana. y en la evidencia de sus rostros transformados. Vi gratitud en los que fueron sanados. Comenzaron las "sanidades": dos en la fila cerca de donde yo estaba. había amor. estaba esa Presencia. Sí. tal vez. Esto no era un show. desesperadamente solo. aparentemente en respuesta a una oración o a una afirmación. mis propios amigos. Pronto descubrí otra cosa. por nuestro amor. vi renacimientos interiores y regeneraciones morales. desnuda. Sabrán que somos cristianos por nuestro amor". mis hobbies. Otros levantaban las manos en un gesto de súplica que relacioné con la posición de las figuras bíblicas que se representan en los vitrales. Sí. estaba contándole a Dios cosas que nunca había sabido antes. los jóvenes que estaban sentados detrás de mí gritaban "Amén". No de gente. mis intereses en el mundo. Este debe de ser "el" milagro del culto de milagros. Era por eso que se perdía la noción del tiempo. Tenía mucho de Kathryn Kuhlman . porque en algún punto desconocido para mí. le estaba diciendo a Dios que estaba inquieto y solo. la más asombrosa. Los vi antes de que la señorita Kuhlman los llamara. hacía años que no podía hacerlo. un agradecimiento tan palpable que casi podía tocarse.7 Nada es Imposible para Dios Cantaban a una voz con el coro. Vi la expresión maravillada de quienes eran sanados.

Lloré durante todo el camino. me arrodillé en el primer banco.8 Nada es Imposible para Dios eso. una capillita de estilo colonial español ubicada en la calle principal. Le dije a Dios que estaba vacío. no era un símbolo. Las emociones del día anterior ya habían quedado atrás. Descansé mi cabeza en los hombros y por un momento el tiempo quedó en suspenso. Yo. estaba allí conmigo. Fue una experiencia de gran e inexpresable gozo. Durante la noche me desperté y sentí que comprendía instantánea y plenamente lo que había sucedido. lloré. Lo que yo había tomado en mi cuerpo no era pan y vino. pan y vino. Dios vive verdaderamente.. Me reconsagré a Cristo. fui caminado desde mi hogar en el campo hasta la pequeña ciudad de Ojai. Lo ha hecho. el que se había hecho solo. no era un recuerdo. Era la época de Cuaresma. y resultado en mí fue el más profundo conocimiento de la real presencia de Cristo. y dado que solo había seis u ocho personas presentes. descansado y en paz. ¡Alabado sea Dios! Kathryn Kuhlman . Yo estaba tomando ese compromiso. rudo. el que no participaba. En vez de volver a la parte de atrás de la capilla. sin soñar. Y por mérito de la sangre derramada por nosotros por su divino Hijo. La señorita Kuhlman invitaba a aquellos que querían a Cristo en sus vidas a que pasaran adelante. Así era. Fui hacia el altar automáticamente. Llegué a tiempo para la celebración eucarística a la que comúnmente llamamos Santa Comunión. y se entregaran completa e irrevocablemente a Él. Eran aproximadamente las 11:30. Un hambre salvaje. mientras volvía en mi coche a mi pequeña ciudad de Ojai. y mi cuerpo se estremeció violentamente debido al esfuerzo que realizaba para contenerlo. y cada célula de mi cuerpo era testigo de que Él era real. Fue bueno que lo hiciera. el sofisticado.. Dios vive. Él nos prepara todo lo que nos espera en este mundo de dolor. Me sentía bien. observé que no dudaba ni temía a este compromiso. No me sentía ni triste ni feliz. Bien entrada la mañana siguiente.. recibieran a Jesús como su Salvador personal. Vi que la plataforma y los pasillos estaban llenos de gente. y exhala su Santo Espíritu sobre nosotros. reconocieran sus pecados. y me dormí profundamente una vez más. Pasé junto a la capilla a la que solía asistir. Jesús. recibimos la Santa Eucaristía en ambas especies. primitivo. y lo hacía sorprendentemente consciente de todo lo que significaba y de la responsabilidad que asumía. Entonces me invadió la emoción más fuerte que haya experimentado jamás: hambre. Los seguí.. el Cristo. y se mueve entre nosotros. y más allá. Me metí entre ellos. Era el Cuerpo y la Sangre de Cristo. Le pedí a Dios que me librara de temer a esto. me sentía. limpio. y yo sabía que debía de estar celebrándose la misa. Esa noche.

Pero en diciembre de 1968 me hice un examen físico. "Tenemos mucho porqué vivir. había volado desde Houston hasta Los Ángeles. Era el doctor McDonald con uno de los médicos del hospital. Habíamos sido felices juntos. pero a qué policía.?" Él no me escuchaba. "No me gusta lo que encontré. Todo un policía. Sara Ann mandó a los niños a la cama. el doctor Newton McDonald. que está casada con un pastor bautista en Springfield. Yo conocía al doctor Bill Robbins desde que él era un interno y yo era un novato en mi profesión. "No me gusta lo que encuentro". "Su próstata tendría que ser del tamaño de una pequeña nuez. Desesperado. nueve. Esa noche llamé a mi hija Loraine. Usted debería internarse. Missouri. y todo un diácono bautista. John tenía solo cinco años. cuando la puerta de la habitación se abrió. cinco. él solía acompañarme en el auto de la patrulla. Luego de lo que yo pensaba que era un examen físico de rutina en su consultorio en el Sanatorio Saint Joseph.. y comencé a sentir que mi pulso se aceleraba. dijo. John". Cerraron la puerta y acercaron dos sillas a mi cama. "¿Cuándo puede internarse.9 Nada es Imposible para Dios CAPÍTULO 2 NO HAY ESCAZES EN EL DEPOSITO DE DIOS Capitán John LeVrier Recuerdo la primera vez que estuve cara a cara frente al capitán LeVrier." Apoyándome contra el borde de la mesada de la cocina. No podemos esperar." Yo sabía que era mejor no discutir. luego de un examen aún más cuidadoso. pero está grande como un limón. escuchaba a otro médico. un urólogo del sanatorio. Pensé en nuestros tres hermosos hijos. Dos horas después. "No lo pospongas.. dijo deliberadamente. tan bonita. Entonces le di la noticia. el doctor Robbins se quitó los guantes de goma y se sentó en el borde del escritorio. yo estaba sentado en mi cama en el hospital. Él no trató de suavizar las cosas. Kathryn Kuhlman . y todo cambió. comiendo la cena. Ella escuchó en silencio. Cuando comencé mi carrera. John". "LUn especialista? ¿Para qué? Me duele un poco la espalda. yo tenía mucho porqué vivir. Andrew. la miré. En 1936 comencé en el Departamento de Policía de Houston. como máximo. Pero dejemos que él mismo cuente su historia. Yo sabía que los médicos generalmente están muy ocupados y no tienen tiempo para charlas sociales. capitán?" "¿Internarme?" Detecté un poco de temor en mi voz. mañana por la mañana. Luego de la cena. Sacudió la cabeza. "Quiero que veas a un especialista." Lo miré de reojo mientras terminaba de ajustar mi camisa en el pantalón y aseguraba mi cinturón con el arma." Fui directo a casa. En todos esos años jamás estuve enfermo. y Elizabeth. Tres noches después. Soy policía desde que tenía veintiún años. luego de extensos exámenes (incluyendo la biopsia). dijo con voz calma. Estaba en una situación crítica. Ella tenía razón. Era tan joven. y llegué a ser capitán de la División Accidentes. La única forma de averiguar qué es lo que anda mal es hacer una biopsia. Me prometió que le pediría a su iglesia que orara por mí. "Voy a enviarte a ver al doctor McDonald.

Me los hicieron saber.." Hizo una pausa. Aquí estaba yo ahora. y querría conocer los hechos. Durante un tercio de siglo yo había trabajado. y sus rayos moribundos se reflejaban en las torres de las iglesias por sobre los techos. "Bien. Caminé hacia la ventana y miré afuera. a la ciudad de Houston. Aunque yo había escuchado a mi pastor predicar poderosos sermones sobre la salvación. Cáncer. Un día soy fuerte como un buey." Ambos doctores fueron muy compasivos. pero sabían que yo era un policía veterano. Era diácono por mi posición en la comunidad. Cáncer. Al otro día. tratando de detener el avance de ese cáncer. mirando la comida que se enfriaba en la bandeja. Sentía como si me estuviera hundiendo." Kathryn Kuhlman . Cuánto más fácil sería terminar con todo ahora. Si alguien puede ayudarlo. y está demasiado avanzado para que podamos manejarlo aquí. Todo parecía sin vida: el café. Luego se fueron. un veterano con treinta y tres años de servicio en la Policía. dijo el Dr. Sería fácil saltar desde la ventana. la compota de manzanas. con sus cuerpos carcomidos por la enfermedad. Pero al poner los pies en el agua. Yo había visto morir de cáncer a algunas personas. Houston parecía estar llena de iglesias. Esperé. estaba llena de delitos y enfermedades. Una y otra vez. pero mis oídos se negaron a registrar el sonido. aclarándose la garganta. En realidad. Pero algo que Sara había dicho había quedado grabado en mi mente: "Tenemos mucho porqué vivir. "Es maligno." "No es tan simple". Sin esperanzas. cara a cara con la muerte. no había fondo. simplemente. Yo era miembro de una de ellas. "Capitán. Pareció que pasaba una eternidad hasta que pude contestar. McDonald. la Primera Iglesia Bautista de Houston. Anderson. así. Yo me daba cuenta de que estaban conmovidos. Era difícil para él pronunciar estas palabras.10 Nada es Imposible para Dios El doctor McDonald no me dejó especular demasiado. Aparté todo de mí y me senté a un costado de la cama. pero era una tarea interminable. tratando de mantener los ojos fijos en sus labios. capitán. "Usted tiene cáncer. desesperado por hallar algo a qué aferrarme. era un activo diácono de mi iglesia." Vi cómo sus labios se movían formando la palabra. nunca había tenido ninguna victoria en mi vida personal. pero con la mayor suavidad posible. me temo que tenemos malas noticias. como cualquier gran ciudad. francamente. Nunca lo había notado antes. que yo conocía como la palma de mi mano. Pero no se ve muy bien. son ellos. jugaban al póker y maldecían. y mentiríamos si le diéramos alguna esperanza sobre el futuro.D. Lo derivaremos a los médicos del Instituto del Cáncer M. podía ver cómo se formaba la palabra en sus labios. aunque mi fe personal no era mucha. el bife a medio comer. Me senté. El Sol se estaba ocultando. más que por mi calidad espiritual. ¿qué hacemos? Supongo que tendrá que extirparlo. tengo cáncer. Miré hacia abajo desde el noveno piso. Ella también tenía cáncer.. Ellos son famosos en todo el mundo por sus investigaciones en el tratamiento de esta enfermedad. Algunos amigos míos bromeaban diciendo que yo era de la misma clase de bautista que Harry Truman: de los que bebían.

Yo le había prometido a Sara que nos encontraríamos en el pequeño restaurant donde solíamos reunirnos para almorzar. que esta máquina haga lo que debe hacer".. "No puedo darle ninguna esperanza". La única forma en que podemos tratarlo es con grandes dosis de radiación." Así me habían enseñado. me dijo. "¿Cuánto tiempo me queda?". pero no creía que Él hiciera milagros en la actualidad. Ella me tomó del brazo. la clase de autoridad que tenían Jesús y los discípulos. susurró. Por supuesto. O. debemos comenzar ya. "John". En la Primera Iglesia Bautista orábamos todos los miércoles por los enfermos. Pero si queremos prolongar en algo su vida. El doctor Delclose. Los tratamientos diarios duraron seis semanas. Habían pasado cuatro meses desde que se había diagnosticado mi enfermedad. así que la gigantesca máquina que irradiaba cobalto rodeaba la mesa. Entonces. los médicos trataban de evitar que la radiación afectara otros órganos. Quizá el cobalto había logrado su objetivo. y comenzaron el tratamiento con cobalto ese mismo día. No podía hablar. quizá un año y medio. solo podía mirar a Sara en una muda agonía. Anderson. cuando fui a que me hicieran el tratamiento con rayos. así que yo estaba marcado al milímetro. Por lo tanto. llegó el dolor. sánalo. Yo no sabía nada sobre orar con autoridad. y Sara comentó que parecía que iba a ser mejor que la Navidad. Hubo más exámenes. Pero siempre iniciábamos nuestra oración por sanidad con las palabras: "Si es tu voluntad. El cáncer estaba en la zona de la próstata y debía ser tratado desde todos los ángulos. ¿Cómo decirle a ella. la única oración que hice fue: "Señor. El dolor atravesaba mi cadera derecha en terribles espasmos. "Quizá un año. mirando en lo profundo de esa gran nube gris y negra que parecía estar cerrándose sobre mí. Yo sonreí. ciento veinte días después del primer diagnóstico. Era un viernes al mediodía. El cáncer está muy extendido en toda la zona baja del abdomen. Yo creía en la oración. que estaba a cargo de mi caso. apoyé mi gorra de policía en el alféizar de la ventana. Se acercaba la Pascua." Firmé la autorización. dijo francamente.. fue realmente honesto conmigo. "Lo único que puedo decirle es que será mejor que se prepare para ver a muchísimos médicos". pregunté. Realmente yo creía que Dios podía curar a la gente. y la radiación penetraba en mi cuerpo desde todos los ángulos. con el cuerpo rasurado y marcado con un lápiz azul como si fuera una res lista para el cuchillo del carnicero.11 Nada es Imposible para Dios Volví a la cama y me senté en el borde. esta no es una mala oración. y a los niños. que iba a morir? Al día siguiente vinieron los médicos del Instituto M. Fui dado de alta en el hospital y se me permitió volver al trabajo. D. aunque debía volver todas las mañanas para recibir la dosis. Ahora bien. y me senté junto a ella. sentí como si hubiera sido apuñalado con una daga al rojo vivo. quizá los médicos se habían equivocado. mejor aún. ". Ella ya había llegado. ya que la máquina estaba hecha para matar células cancerosas.Qué sucede?" Kathryn Kuhlman . Mientras lo hacía. lo cual significa que al mismo tiempo mataremos muchos tejidos sanos.

" dijo. Era como fuego en los huesos. La camarera que había venido a servirnos notó que algo andaba mal. ¿Qué dirías si vuelvo a trabajar?" "Ya tienes trabajo". Pero antes de que pudiera. dijo la cirujana. puse la mano sobre la cadera derecha y sentí la hendidura. Si no lo hacemos. Había cavado un pequeño hoyo en la tierra. dejándome tan débil que apenas podía hablar. Sara se había llevado a los niños a un picnic de la Escuela Bíblica de Vacaciones." Decidimos no comer. hubo una novedad." Luego. "Es la única forma de mantenerlo vivo". Voy a inscribirme en la facultad. "Es que tuve un dolor repentino." "Sigues siendo el policía duro. Era difícil saber si era debido al cáncer o al cobalto. como la marea que retorna a la orilla. realmente le quedará poco tiempo. un dolor como si me hubieran aplicado un rayo de mil voltios me paralizó la región baja de la espalda.12 Nada es Imposible para Dios El dolor se disipó lentamente. ¿no?". Hace bastante que estoy fuera de circulación. y yo estaba en casa. Era hora de que yo hiciera lo mismo. "Bien. y había estado expuesta a la muerte muchas veces. Traté de contarle. Me di cuenta por primera vez una tarde de domingo. y haremos todo lo posible para que el tiempo que le queda sea lo menos doloroso posible. Cirugía. concluyó: "Comenzaremos nuevamente las aplicaciones de cobalto. yo también soy dura. en junio. Pero esto era diferente." Acepté la operación. dijo el médico." Comencé a comprender lo que ella estaba haciendo: estaba poniendo las cosas en orden. en tono de broma." Los viajes diarios al hospital comenzaron otra vez. pero los médicos le habían dicho que probablemente yo no tuviera más de seis meses de vida. ". fuimos directamente al hospital. preocupada. dijo ella. pero antes de los ciento veinte días el cáncer apareció nuevamente en la superficie. en un tono mesurado. Caí hacia adelante en la tierra. "El cáncer se está extendiendo como lo esperábamos. "Lo siento. entonces. esta vez en la columna. pero pensé que el ejercicio me haría bien. he estado pensando. Todavía me quedan muchas millas por recorrer. capitán". Yo no lo sabía entonces. Estaba tan débil que me resultaba difícil inclinarme. y cuando me incliné para tomar la plantita. Era del tamaño de una moneda grande y parecía un hueco bajo la piel. le dije. Kathryn Kuhlman . Yo ganaré el pan para esta casa. Solo la piel cubría la cavidad. En cambio. Sara trataba de mantenerse en calma. Vamos a tener que redirigir el curso de las hormonas en su cuerpo por medio de la cirugía. Mi rostro brillaba de transpiración y tiré del cuello para aflojar mi corbata. "Capitán LeVrier. Seguí trabajando. aunque cada vez estaba más débil. Una tarde Sara me recogió al salir del trabajo y me dijo: "John. el dolor volvió.está usted bien?" "Estaré bien". y el doctor Delclose ordenó inmediatamente nuevas radiografías. Ella había trabajado en el Departamento de Policía antes de que nos casáramos. "solamente cuidando de los niños. "Este tipo de cáncer se alimenta de hormonas. tratando de trasplantar una plantita a un cantero. Los rayos X mostraron lo que era: el cáncer había hecho un hueco que atravesaba la cadera. dije finalmente. Mientras me preparaban.

donde su iglesia había sido reconocida como la iglesia más evangelística de la Convención Bautista del Sur. John Bisango. lo conocía desde 1952. vi un nombre conocido: Dick Ross. como yo. compré un Cadillac que solo tenía tres años de uso. Pero a medida que avanzaba el programa y esta mujer. Kathryn Kuhlman . John había venido a Houston de Oklahoma. Había recibido mi sentencia de muerte. Yo estaba muy entusiasmado con su ministerio. y a partir de allí me convertí en amigo de Billy Graham y su equipo. Y ahora veía el nombre de Dick Ross relacionado con esta predicadora que hablaba de milagros de sanidad. El cáncer lo destruye a uno desde adentro. pero esa tarde. Años antes. Ambos tenían aproximadamente cincuenta años. así que arrastrándome. en la casa vacía. Lo único que puede hacerse es dejarlos sueltos y esperar el final. Quería que fuera especial para los niños. hablaba de maravillosos milagros de sanidad. un poco sobre el estómago. productor. Yo conocía a Dick. Tirado allí en el piso. pensé. Los esposos de mis dos hermanas. que también vivían en Houston. Era hora de terminar de poner mis cosas en orden. Lo que había sucedido en Oklahoma estaba comenzando a darse también en Houston. lloré y gemí sin control. algo dentro de mí se encendió. cuando él estaba en Houston trabajando con Billy Graham en la producción de "Oiltown. Cuando terminó el verano. la costa de Oregon. Yellowstone y las Montañas Rocosas. De repente. había viajado por la costa noroeste del Pacífico. pero Sara y yo creíamos que sería nuestros últimos veranos juntos. y me hacía cargo de la seguridad cada vez que venían a Houston. A esto le siguió una nueva serie de aplicaciones de cobalto y más miradas desesperanzadas de los médicos. mientras este dinámico y joven pastor daba vuelta la iglesia. y ahora quería que Sara y los niños conocieran esa parte del mundo que había significado tanto para mí: el recorrido del río Columbia. y comenzaron a pasar los créditos en la pantalla. Había estado reprimiéndolo por Sara y los niños. Parecía que ahora era mi turno. dijo la voz de una mujer. me rendí. subí los escalones y entré en la casa. el monte Hood. es imposible recoger los trozos. tenía un programa llamado "Tierras Altas". Un sábado por la mañana. metimos a toda la familia en el auto y partimos en lo que yo creí que serían mis últimas vacaciones. entré a la casa y encendí la TV. Demasiado débil para levantarme. "¿Será real esto?". Kathryn Kuhlman. Los niños no lo sabían. En un impulso de derroche.13 Nada es Imposible para Dios Nunca había imaginado que podía existir un dolor tan terrible. con la casa vacía. El programa terminó. como familia. un poco a gatas. me quedé echado en la silla mientras terminaba ese programa y comenzaba otro. En realidad. No me impresionaba. Volví a Houston para tratar de atar algunos cabos sueltos. USA". No había nadie a mi alrededor para ayudarme. habían muerto de cáncer. y yo no era el único en la familia que lo había sufrido. yo había tenido un pequeño papel en esa película. a comienzos del otoño. Nuestro pastor de la Primera Iglesia Bautista. por primera vez. Miré a la pantalla. lago Louise. Entonces. Siempre había querido tener un gran auto antiguo. me quedé allí llorando y gimiendo hasta que el dolor finalmente se disipó. Pero cuando la vida está deshecha más allá de toda posibilidad de arreglo. "Yo creo en milagros". muy pocos bautistas se sentirían impresionados por una mujer que predica.

en realidad yo posponía el momento de asistir a alguna reunión de Kathryn Kuhlman. sino a otros dones del Espíritu y al poder de Dios para sanar." El viernes 19 de febrero volé desde Houston hasta Los Ángeles. me dijo Elizabeth. Unos viejos amigos de Los Ángeles me prestaron su auto. Con los ojos húmedos. y averigüé dónde se alojaba. y temo que la próxima vez me matará. Pero yo comprendía que era bíblico. no solo de sanidad. pero eso es lo que hace un hombre que va a morir. "Esta mujer es famosa en todo el mundo. simplemente no comprendíamos que había otras cosas que sucedían en el Reino de Dios. quería formarme una idea sobre la señorita Kuhlman antes de asistir a la reunión el domingo." Como tantos otros bautistas. Era todo tan nuevo. son de verdad". ¿Por qué lo preguntas?" Dudé por un momento. "Oh. me dijo. usando mis técnicas de policía. ¿Son verdaderas esas sanidades?" "Sí. Supe que ella generalmente venía desde Pittsburgh el día antes del culto en el Shrine. acabo de ver el programa de Kathryn Kuhlman. como un favor personal para mí. protesté. "¿Dónde hemos estado durante toda la vida?".14 Nada es Imposible para Dios Yo me había mantenido en contacto con Dick a través de los años. me habían enseñado a aceptar que la Biblia es la Palabra de Dios. Creemos que Dios te sanará". aparte de la Convención Bautista del Sur. "Hemos puesto su nombre en la lista de oración. "Pero tendrías que asistir a una de esas reuniones en el auditorio Shrine para verlo por ti mismo. y luego hablé. y nosotros nos quedaremos en casa y oraremos. "Dick. tan diferente. y encontré un hotel donde quedarme en Santa Mónica. asintió y dijo: "Creo que Dios te sanará." En menos de una semana. "Papá". "Sé que ella está demasiado ocupada como para atender a un policía de Houston. tengo cáncer. Ahora nuestros ojos estaban siendo abiertos. pero nunca escuché hablar de ella antes. pero no deje de venir a alguna de las reuniones. Tomé el teléfono y lo llamé. También hice algunas preguntas. ella llamó a mi casa. Pronto tuve toda la información que necesitaba." "Voy a hacer que la señorita Kuhlman te llame personalmente". "Pero también le pediré que te llame. Toda vez que iba a California por razones de trabajo." Aunque Sara y yo leímos sus libros y nos convertimos en ávidos espectadores de su programa de TV. referencias que nunca habíamos visto antes. Lo había visitado en su hogar y hasta había asistido a su clase de escuela dominical en la iglesia presbiteriana. Sara y los chicos también lo sabían. "Siento como si ya lo conociera". "Dick. A pesar de mi ignorancia de los dones sobrenaturales de Dios. John. no solo a otros ministerios. respondió Dick." "Yo te enviaré sus libros". no". Como policía y como bautista. dijo Dick. Solo dime dónde puedo conseguir sus libros. Ya ha aparecido en tres áreas de mi cuerpo. preguntaba Sara. Miré a Sara Ann. nuestros corazones comenzaron a sentir hambre. En febrero supe que mi tiempo se estaba acabando. Kathryn Kuhlman . Sé que parece que estoy tratando de aferrarme a algo imposible. y su voz sonaba exactamente igual que en el programa de TV. dijo Dick. "tú ve a California. Cuando comenzamos a ver todas esas referencias al poder del Espíritu Santo. lo buscaba. sino de recibir la llenura del Espíritu Santo.

"¡Espere!". dijo marcando cada palabra." "Oh. Cuando eso suceda. Cientos de ujieres." "Bueno. "le prometo que puede tenerlo. e iremos juntos hasta el auditorio. "Dios no va a sanarlo porque usted se comporte bien. sí! Usted vino para ser sanado".15 Nada es Imposible para Dios A la mañana siguiente." Su voz sonó encolerizada. preparando la sección donde estarían quienes venían en sillas de ruedas. Hablamos durante unos instantes. Simplemente iré y me pondré en la fila con los demás. y la señorita Kuhlman me dijo: "Ahora. Él no va a sanarlo porque usted sea un capitán de la policía. Esta vez no quiero hacer nada que pueda ser obstáculo para mi sanidad. escrutando mi rostro. y sus ojos brillaron. fui a su hotel. y tengo que ser obediente al Espíritu Santo.. pero la intercepté cuando iba hacia el elevador. "Qué es?". "soy ese capitán de la policía de Texas. "Ahora. "Estoy sintiendo algo. Y seguramente no va a sanarlo por la forma en que llegue a la reunión. Entramos por la parte de la plataforma. He leído sus libros y conozco la forma en que se conducen sus reuniones. y acondicionando el lugar para lo que iba a ocurrir. Sabía que era un descarado. porque ya lo soy. siéntase en libertad de andar por este lugar hasta que vea que me reúno con los ujieres.30." No fue necesario que dijera nada más. A la mañana siguiente la seguí desde el hotel hasta el auditorio Shrine. Una hora después se abrió la puerta y ella apareció. Era exactamente como me la había imaginado. preguntó ella. estoy gravemente enfermo. y anduve recorriendo el vasto auditorio. hace tanto tiempo que soy policía. dijo ella." Ella me mostró una amplia sonrisa y exclamó: "¡Ah. temprano. y he aprovechado muchas veces las situaciones para lograr lo que quería más rápidamente. Venga aquí por la mañana. miles de personas." Me despedí y comencé a retirarme. acomodando a quienes habían venido en autobuses alquilados especialmente. le dije. Puede seguirnos en su auto. Como policía que era. "Señorita Kuhlman"." Dudé por un instante. Poco después me dijeron a la hora que generalmente llegaba la señorita Kuhlman. Kathryn Kuhlman . Me senté en el lobby del hotel y esperé." Acepté. Luego le dije: "Señorita Kuhlman. "Quiero ser lleno del Espíritu Santo. Pero usted habla de algo en sus libros que yo quiero tanto como la sanidad física". déjeme decirle algo". quiero que usted esté conmigo. que habían viajado muchos kilómetros para colaborar voluntariamente. "Señorita Kuhlman. estaban ocupados colocando las sillas para el coro de quinientas personas. pero todavía estoy fuerte como para ir al auditorio y esperar en la fila. Aunque la reunión no comenzaría hasta la una de la tarde." sonrió dulcemente. Estaré levantado bien temprano para conseguir un buen asiento. soy un creyente en Jesucristo nacido de nuevo. Llegamos a las 9. la acera donde estaba la entrada al enorme auditorio estaba llena de personas.. Sé que no tengo que ser sanado para ser creyente. me resultó fácil conectarme con los oficiales de seguridad y sacarles información.

Reconocí su nombre inmediatamente. Tú eres un diácono bautista. Di un paso al frente y dejé que orara por mí. hombres. Pero no tenía opción. "Él tiene cáncer en todo el cuerpo. dijo Kathryn. y mucho menos para un capitán de la policía. "Hoy tenemos aquí con nosotros a un hombre que es capitán de la policía de Houston". Uno de los hombres se presentó como Walter Bennett. Apoyando firmemente los pies en mi mejor postura de yudo. y repentinamente." Sonrió como si supiera. sería en este lugar. con el Espíritu Santo". hay algo de lo que podemos estar seguros". que muchas veces." Salimos por una puerta lateral y encontramos un café por allí cerca." El hecho de que este diácono bautista hablara con tal fe me llenaba de entusiasmo. Me uní a ellos sobre la plataforma. también. la escuché decir: "Y llénalo. Allí en el auditorio. "Después de que seas sanado. Era como electricidad. bendito Jesús. "No me importa lo que piensen los demás sobre mí si soy sanado. "es posible que tus compañeros bautistas no quieran tener nada más que ver contigo. me dijo Walter. pero no era para un bautista. dijo suavemente. Hablaba con tal fe. la persona caía al suelo.16 Nada es Imposible para Dios Yo casi podía sentir la expectativa mientras recorría el salón. Era solamente un hombre que sufría de cáncer. "Bueno. Me hizo una seña para que me acercara y estiró sus manos sobre mí. que necesitaba un milagro para vivir. Kathryn Kuhlman . Quiero que cada uno de ustedes. Todos susurraban en voz baja." dije. ¡Qué distinto de las experiencias que había tenido en los cultos de la iglesia! Yo también lo sentía. No sucedió nada. Él me llevó hacia la puerta que daba a la plataforma. que ella no tenía ningún don de sanidad propio en particular. y cuando comenzaba a relajarme." dijo Walter. como si estuviera seguro de que yo iba a ser sanado. donde ella montaba guardia. y voy a orar por él ahora. Su esposa Naurine había sido sanada de una horrible enfermedad. y yo era un diácono bautista. cuando ella oraba por alguien. Recordé lo que había leído en sus libros. esperé mientras ella me tocaba y oraba por mi sanidad. sabiendo que había estado a punto de morir. Vamos a tomar una taza de café. Sentí ganas de llorar. ya no fui más un policía. me dio nueva esperanza y fe. Vas a volver a Houston siendo un hombre nuevo. ni un diácono de una iglesia bautista. se inclinen en oración mientras ruego al Señor por él." Walter sonrió. "John". "tenemos algo en común. como si el Espíritu Santo ya estuviera presente. "Dios no te ha traído de tan lejos hasta aquí para nada. la señorita Kuhlman se estaba reuniendo con los ujieres para darles las últimas instrucciones antes de que se abrieran las puertas. Yo pensaba que eso de caerse estaba muy bien para algunos pentecostales. dudé." Me di cuenta de que esto era algo especial. Había leído su testimonio en Dios puede hacerlo otra vez. Sentí mucho amor por este nuevo amigo. Sabía que el ministerio de la señorita Kuhlman era simplemente decir lo que Dios hacía a medida que se desarrollaban los grandes cultos de milagros. "mientras Dios toque mi cuerpo. Si ese milagro sucedía alguna vez. El solo hecho de verla tan radiante. Aunque este era el momento que yo había esperado. Estaba ansioso porque empezara la reunión.

quizá la sensación de maravilla. una modelo cuyo rostro yo había visto en la tapa de las revistas femeninas que leía Sara. y me detuve a mirar una sección entera del auditorio llena de gente en sillas de ruedas. colocándolos uno detrás del otro." Sentado al otro lado del pasillo estaba uno de mis actores favoritos de TV. Vamos a abrir este lugar. qué les parece". No podía quitar mi mirada de sus rostros. Quizá era la expectativa que había en el ambiente. El enorme coro había tomado su lugar en la plataforma y hacía los últimos ensayos. búsquese un asiento." Estaba impresionado. El culto comenzó. "Traje a mi padre." Luego me presentó a su familia. y me desplomé sobre la plataforma. "Saben. Alguien me ayudó a levantarme. que viene de otro Estado. dio un breve testimonio sobre lo que Jesucristo significaba en su vida. escuché la voz de Dios en mi interior. pero esta era inusual. "Oh. Algunos eran tan jóvenes y ya estaban tan deformados. mirándolos. por primera vez en mi vida. Me entretuve observando las distintas personas que estaban sentadas a mi alrededor. asombrado de que un médico estuviera asistiendo a un culto de sanidad. justo cuando la escuchaba decir por tercera vez: "Llénalo con tu Espíritu Santo". "¡Médicos y estrellas de TV que vienen y se sientan aquí arriba! No vinieron para ser reconocidos.. pero hay personas que han venido desde Kathryn Kuhlman . pensé. algunas de ellas tan jóvenes?" Mientras estaba así parado. Esta vez quedé en el suelo durante varios minutos. sino para participar de la reunión. "LEs usted médico?". "Soy el doctor Townsend". No pude resistirme. y en unos pocos minutos todos los asientos estarán ocupados". Con nuevas fuerzas volví a la parte de atrás. Me gusta ver el enorme poder de Dios en acción. y la escuché decir por segunda vez: "Y llénalo con tu Santo Espíritu". y me presenté al hombre que estaba sentado junto a mí. "Sí". me han pedido que aparte este domingo para los jóvenes. Yo había estado en muchas reuniones evangelísticas. "Bueno. Faltaba aún un poco antes de que comenzara la reunión. Una hermosa joven.17 Nada es Imposible para Dios Sentí que me tambaleaba. Y caí de nuevo. y pensé: "¡No puede ser!" Me reafirmé sobre mis pies. Sentía como si estuviera hundiéndome en una piscina llena de amor. "Vengo porque soy muy bendecido. dolorosamente. Debería haberla escuchado. me saludó. Luché por recobrar la posición vertical. le pregunté. y escuché que ella me decía: "Ahora. era diferente de cualquier otra reunión a la que hubiera asistido. Sentí como si alguien hubiera puesto sus manos sobre mis hombros y me estuviera empujando hacia el piso. Esta es la primera reunión a la que asiste. sacando su tarjeta. Pude subir por uno de los pasillos. Les que soy tan egoísta como para desear sanarme cuando hay tantas personas aquí. que decía: "No hay escasez en el depósito de Dios".. sentí deseos de llorar nuevamente. contestó. Fuera lo que fuere. porque momentos después se abrieron las puertas y la gente entró corriendo por los pasillos como la lava de un volcán. subí las escaleras hasta encontrar un asiento en la primera fila de la planta alta. y lenta. Señor. La señorita Kuhlman hablaba desde la plataforma.

que acaba de ser sanado de cáncer. en el nombre de Jesucristo. Habló del amor de Dios y luego presentó uno de los llamados más desafiantes que he escuchado jamás. "Oh. Al contrario de la mayoría de los cultos evangelísticos a los que había asistido. ni testimonios lacrimógenos. la señorita Kuhlman estaba hablando otra vez." "Una mujer está siendo sanada ahora mismo de artritis. Creo que tú sanas en el día de hoy. pero la congregación estaba percibiendo que iba a suceder algo más. señor. maravillado. Esto era real. Estaban hablando con personas que creían haber sido sanadas." De repente. "Padre"." "Usted está sentado en la parte del medio de la plata alta.18 Nada es Imposible para Dios tan lejos. si hay algo que impresiona a un bautista. mientras sentía un entusiasmo creciente. Yo solamente podía observar. Tenía conciencia de cada célula de mi cuerpo y casi podía sentir la batalla espiritual que estaba ocurriendo mientras las fuerzas del Espíritu Santo luchaban contra las fuerzas del mal en mi cuerpo. "Hay un hombre en la parte alta del auditorio. orando por muchos de ellos individualmente. esta reunión no tenía fanfarrias. Sin embargo. Ahora bien. debo hablarles. enfatizaba ella. Lo sabía. dado que hay tantos jóvenes aquí hoy. Iban de la derecha a la izquierda: "Dos personas están siendo sanadas de problemas en la vista.' Luego hubo un silencio. Dios". muchos de ellos literalmente corriendo por los pasillos para aceptar ese desafío. susurró la señorita Kuhlman. La mayoría de las personas sanadas que daban testimonio habían estado sentadas en la parte alta del auditorio. eso me impresionó." La señorita Kuhlman decía: "Usted vino hoy a recibir sanidad. Su mensaje fue breve y dirigido a los jóvenes. Kathryn Kuhlman . Te lo pido en el nombre de Jesús. como lo hacías cuando Jesucristo estaba aquí. oré. Yo sentía a mi corazón golpeando dentro de mi pecho." Miré. en el extremo derecho desde donde estoy. Ella parecía haber olvidado el paso del tiempo mientras los atendía sobre la plataforma. Finalmente. "No venga a la plataforma a menos que sepa que Dios le ha sanado". Era extraordinario. Dios. Dios lo ha restaurado. en adoración. que no me atrevo a decir: `Solo para los jóvenes'. Levántese. y su voz hablaba rápidamente a medida que recibía conocimiento de lo que sucedía en el auditorio. Tú conoces las necesidades de las personas que están aquí. "creo en milagros. en voz tan baja que yo apenas podía oírla. Miré a mí alrededor y vi a los consejeros caminando por los pasillos. Solo una simple invitación de esta mujer alta que había dicho: "Quieres nacer de nuevo?" Los jóvenes respondieron. asegurándose de que solo aquellos que verdaderamente habían recibido sanidad pasaran a dar testimonio. Amén. en este inmenso auditorio. Ella señalaba al lado opuesto de donde yo estaba. Y cuando vi a casi mil jóvenes dejar sus asientos e ir hacia adelante para tomar una decisión por Cristo. volvieron a sus asientos. y reclame la sanidad. Levántese y reclame su sanidad. "Oh. son las cantidades y el movimiento.

oré. Póngase de pie en el nombre de Jesús y reclámelo.19 Nada es Imposible para Dios Quítese el audífono. Llénalo con tu Espíritu Santo". Pero esta vez. "¿Qué te hace creer que has sido sanado?" Kathryn Kuhlman . "Oh. Repentinamente vi que la señorita Kuhlman estaba señalando hacia arriba y a la izquierda. Pero. ¡Bam! Al piso otra vez. declaré. me levanté inmediatamente. diciendo: "Gracias. Solo oró en mi dirección. ¿cómo sé que esto es para mí?" En ese mismo instante. Nunca había sentido una fuerza así recorriendo todo mi cuerpo. Apenas tuve fuerzas para llegar hasta este asiento. Una mujer se me acercó. con ganas de saltar y correr al mismo tiempo. Entonces recordé lo que Él me había susurrado cuando estaba en el pasillo. bendito Padre. donde yo estaba sentado. yo me estiraba y me doblaba. Una mujer de aproximadamente cuarenta años estaba poniéndose de pie. "Señor." "Entonces corra hasta la plataforma y testifique". Podía oír." Y caí de nuevo al suelo. dijo. Pero aún allí. dijo ella. regocijándome nuevamente en esa marea de amor líquido. y la señorita Kuhlman va a poner sus manos sobre mí y me voy a caer al suelo. "¿Ha sido usted sanado de algo?" "Sí"." murmuré. apuntaba en dirección a mí. Jesús". El doctor que estaba sentado a mi lado lloraba. Las sanidades se producían en dirección a donde yo estaba sentado en la planta alta. Satanás me atacó.. Vino como león rugiente. y la escuché decir: "Oh. Era como ser bautizado en energía líquida. Esta vez me quedé allí." ¡Estaba tan lejos de la plataforma! Quizá ella ni se imaginaba que yo estaba allí. alabando a Dios. cuando miraba a los que estaban en sillas de ruedas. Pero mientras lo hacía. y ahora. me dijo: "¡Ponte de pie!" Me puse de pie. "Siento que podría correr más de un kilómetro. simplemente lo hice en obediencia y fe. "¿Cómo lo sabe?" "Nunca me he sentido tan gloriosamente bien. por sanar este cuerpo. La segunda vez ni siquiera me tocó. Momentos después estaba junto a la señorita Kuhlman en la plataforma. abajo: "No hay escasez en el depósito de Dios". quitándose los audífonos de los dos oídos." Miré. "por supuesto que quiero ser sanado.. Un consejero detrás de ella le susurraba algo. Pensé que la mujer iba a gritar mientras levantaba las manos sobre su cabeza. la misma voz interior que había escuchado abajo. debido a la nueva energía sanadora que llenaba todo mi cuerpo. Pero su dedo. Sentí que podría tomar en mis manos la guía telefónica de Houston y partirla en pedazos. ¿Qué pensarán?" Entonces me di cuenta de que no me importaba. Entonces lo sentí. "Dios lo ha sanado. Sin sentir nada. que no se acaben". comencé a preguntarme: "¿Qué pasaría si hubiera aquí alguien de Houston? Voy a llegar corriendo a la plataforma. largo y delgado. ¡me siento tan bien!" Mientras tanto. Puede oír perfectamente. Señor. "Usted ha venido desde muy lejos para ser sanado de cáncer". Ella caminó hacia mí y dijo sencillamente: "Te agradecemos. el poder. haciendo cosas que no había podido hacer durante más de un año. Me lancé a correr.

. con esas piernecitas tan delgadas. "Ellos me conocen. Rodé y me puse de rodillas." Abrí los ojos. casi gritó la madre." Luego tomó los piececitos de la niña más pequeña." "LPodría hacernos el favor de venir y examinar estas niñas?" El médico fue y subió a la plataforma. preguntó Kathryn Kuhlman. Nuevamente la señorita Kuhlman quiso tomarla. en Los Ángeles. Nunca he visto a nadie más feliz. Durante muchos años yo había tomado muchos estudios bíblicos bautistas. sentí el poder sanador de Dios recorriendo su cuerpo". que se estiraba para tomarla de la mano. pero no pudo alcanzarla." La voz de la madre temblaba tanto que era difícil entender lo que decía. "¿Dónde ejerce?" "En el Hospital St. Si usted le hubiera masajeado el pie antes como lo está haciendo ahora. que seguía saltando y danzando. orando: "Oh. dijo la madre. sí.. "¿Es usted médico?". preguntó la señorita Kuhlman. "Le quité los zapatos ortopédicos. preguntó la señorita Kuhlman. aquí. Para este momento ya la madre de la niña estaba sobre la plataforma. Sin poder alcanzar a la niñita. "¿Qué pasó aquí?". Padre. junto a la señorita Kuhlman. es un milagro. Estaba corriendo y saltando. Creo que su madre puede tirar el zapato ortopédico. hubiera gritando de dolor. "Oh. "¿Era e ste el pie dañado?" "Sí. pero otra vez se le escapó danzando. no podría estar parada. "Padre. "Señorita Kuhlman". Ha sufrido muchas operaciones. dame la fe para aceptar lo que sinceramente creo que me has dado". y mucho menos saltar de gozo. Luke's." "Aquí en la plataforma hay varios médicos". ¡Pero mírela ahora!" Toda la congregación prorrumpió en estruendosos aplausos. y en ese momento un versículo vino a mi mente: "Probadme ahora." Kathryn Kuhlman . por favor?" Un hombre se puso de pie.20 Nada es Imposible para Dios La señorita Kuhlman ya había puesto su atención en otra persona. "Tuvo parálisis infantil cuando era bebé y nunca pudo volver a caminar sin estos zapatos especiales. muéstrame una señal visible para que mi fe se fortalezca. ¿Hay algún médico entre el público que no me conozca y que no conozca a estas niñas? ¿Podría venir y examinarlas. y ella comenzó a correr. dijo con voz seria. Si no fuera por un milagro. descalza. respondió él. sollozaba la madre. "Sí". Mi mente había sido verdaderamente expuesta a la Palabra de Dios." Pensé en todos esos cuerpos deformados que había visto." Detrás de ella había otra madre. sosteniendo en la mano un zapato especial. En las manos tenía un par de zapatos con rígidas guías de metal. que tenía en brazos una niña de dos años. la señorita Kuhlman se volvió hacia la madre: "¿Qué tenemos aquí?" "Esa es mi hijita". "Lo primero que puedo decir es que esa niñita que salta y corre allá. Se dio vuelta y comenzó otra vez. dice el Señor. era ese". dijo la señorita Kuhlman. y vi a una niñita de nueve años que se acercaba a la plataforma. con la cabeza en las manos. Bailaba de lado a lado frente a la plataforma. La señorita Kuhlman tomó el piecito de la niña. "¿Cómo sabe usted que Dios la ha sanado?". "no veo ninguna diferencia entre los dos pies de esta criatura. "Dios acaba de sanar el piecito de mi hijita. "La niña nació con pie plano.

Nunca he llorado más en mi vida que en ese momento. ya que se puso en pie. Y las hice sin problemas. primero a Andrew. se echó a llorar. con el teléfono en la mano. levantándolos por sobre mi cabeza. salí por la parte posterior de la plataforma. en el auditorio Shrine. luego a John. Anderson para hacerme un examen físico. Ella se volvió hacia los otros sacerdotes y les dijo: "Vengan"." Repentinamente. busqué un teléfono público y llamé a Sara en Houston. Las extremidades torcidas eran enderezadas. Estaba ocupado. y a las seis. Mi propio cáncer había sido sanado. Él cayó al piso. con los pliegues de su sotana sacudiéndose en el aire. Era un asunto de vida. Kathryn Kuhlman ." Era demasiado. Deseé que la operadora estuviera escuchando. pero solo podía sollozar. Cinco sacerdotes católicos. uno de ellos un "monseñor". Todos hablábamos al mismo tiempo. Jesús. me dijo ella. En el hotel hice todo tipo de ejercicios: sentarme y levantarme. me estaban esperando. Tambaleándome. Abracé a Elizabeth. Tenía una cita con dos médicos en el mismo día. "Oraba por ti todos los días a las nueve. Cuando llegué al aeropuerto de Houston. Bendito sea el Señor!" Entonces llegó el momento de reunirme con Sara y los niños. Traté de hablar. decía Sara. Entonces ella comenzó a llorar. "No puedo hacerlo a menos que sea un asunto de vida o muerte". Luego tomé a los niños." "Yo sabía que ibas a ser sanado". yo sabía que estaba sano. y dijo: "Sí". "Es exactamente eso. Los hippies eran salvos. Mi fuerza la dejó sin aliento. Cada uno de ellos cayó al suelo como el monseñor. El monseñor estaba sentado en la punta de su silla. Él sabía perfectamente de qué le estaba hablando. empujar. Era más de lo que podía comprender. John". parado en medio del aeropuerto de Houston. detrás de la plataforma. Estaba sano. Sabíamos que Dios te sanaría. estaban sentados en la primera fila sobre la plataforma.21 Nada es Imposible para Dios No necesité más pruebas. Volví junto a la plataforma y observé. antes de ir al culto). "Está lleno de color y vida. a las doce. no de muerte. operadora. "Tu rostro. Los sacerdotes católicos eran llenos del Espíritu Santo. D. ¿has sido sanado?" Finalmente pude darle el mensaje. la señorita Kuhlman lo vio y vio la expresión de ansiedad en su rostro." "Nosotros también. sino para poder decir en voz alta en medio de la oscuridad: "¡Gracias. "Le gustaría experimentar esto?". Durante esa noche me desperté varias veces. Al pasar. le preguntó. absorbiéndolo todo. Pedí a la operadora que interviniera la llamada. "Nosotros tus hijitos también orábamos. y abracé tan fuerte a Sara que literalmente la levanté del suelo. y este veterano capitán de la policía. decía Elizabeth. Sara estaba al teléfono. cosas que no había podido hacer durante más de un año. Ella le impuso las manos y dijo: "Llénalo con tu Espíritu Santo". se asomó el pequeño John. Aún cuando no me habían hecho un examen médico. Sara me repetía: "John. Poco después volví al Instituto M. John. Corrí hacia ellos. no para tomar calmantes (había dejado de tomar mi medicación esa mañana. Salí como en una nube y volví al hotel. papá". si desea. Y puede quedarse en línea a escucharlo.

Pero por todas las indicaciones que tengo. dijo. dije alegremente. porque no me gustaba que vieran los nudos en mis piernas. golpeando vértebra por vértebra. dijo el médico. "Notable". Ahora. "Notable. Hágame todos los exámenes que desee. En realidad. Esperaba que su reacción fuera más positiva. pensé. desearía que mi próstata estuviera tan bien como la suya." Tres días después sonó el teléfono de mi escritorio en el segundo piso del Departamento de Policía de Houston. y usted se irá. sino que también había hecho desaparecer mis várices. El Señor no solo me había sanado de cáncer. no he tomado ninguna medicación desde el veinte de febrero. el Dr.22 Nada es Imposible para Dios La primera que me revisó fue la que había recomendado la operación. Por supuesto. quisiera hacerle una pregunta. Al terminar. pero a la brillante luz del cuarto. Miller. miré mis piernas por primera vez desde que volví de Los Ángeles. Cuando el Dr. dijo." Luego examinó la columna. Miller entró al cuarto. "Esa es la razón por la que estoy aquí para someterme a este examen. Siga tomándola. Ella lo ojeó. Extrañado de ver un paciente de cáncer tan gozoso. usted ha sido sanado. Lo único que lo está manteniendo vivo es su medicación. yo estaba regocijádome y alabando al Señor. decidí no contarle nada sobre el milagro. Entonces noté algo extraño. Mis piernas estaban lisas y suaves como las de un adolescente. Kathryn Kuhlman . "Déjeme decirle algo". "Capitán". escuchó el relato de mi historia. pregunté. "Veamos". "Vamos a hacerlo. yo había sufrido de várices en las piernas. "Yo también soy cristiano. "No pasará mucho tiempo antes de que el cáncer aparezca en otra área de su cuerpo. "El único milagro que le ha sucedido es un milagro médico. ya hace más de un mes. No encuentro absolutamente ningún rastro de cáncer. dijo. y luego me miró como si yo estuviera loco. "Usted ha hecho una verdadera tontería. y veremos cuánto tiempo vive. "tengo buenas noticias. cuando se está muriendo de cáncer. Pero le digo que no encontrará nada mal. Creo en milagros. uno no se preocupa demasiado por las várices. Miller retrocedió. Era el doctor Miller. Su enfermera me pidió que pasara al cuarto contiguo y me preparara para el examen físico. ¿Suele usted dar charlas?" "¿Charlas sobre mi trabajo como policía?". "¡Bueno! ¿Qué es lo que le ha sucedido?" Eso fue todo lo que necesité para contarle toda la historia de cómo Jesucristo había curado mi cáncer. señor LeVrier". Que lo descubriera por sí solo. "Bueno. y dijo después: "Lo llamaré dentro de uno o dos días. dijo: "Sabe." Y a continuación me sometió al examen físico más completo que me hubieran hecho jamás." "Okey". Eso es todo. pero después de la reciente experiencia. luego de que haya tenido tiempo de comparar estas radiografías con las anteriores. Como muchos policías veteranos. no usaba bermudas en público. pero Dios nos ha dado suficiente sentido común como para que nos cuidemos a nosotros mismos." ¡Qué actitud tan extraña. repetía." Yo sonreí." Me envió a rayos X. Le di un ejemplar del libro de Kathryn Kuhlman." Ella se mostró sorprendida y enojada. para una científica! Salí de allí y fui al consultorio del doctor Lowell Miller." "No voy a discutir eso". jefe del Departamento de Terapia de Radiación del Hospital Herman. dijo el Dr.

A partir de entonces viajo por todo el país. Quiero que venga a mi iglesia y le cuente a la congregación lo que Dios ha hecho por usted. "no sobre eso. contándoles a las personas que no tienen esperanza sobre el Dios que no tiene escasez en su depósito de milagros." Eso fue el comienzo. dijo él. Kathryn Kuhlman .23 Nada es Imposible para Dios "No".

"No quiero estar aquí sola en la oscuridad. sentí que este dolor en particular era algo más que esos dolores musculares normales que las niñas experimentan cuando están creciendo. "No hay nada que temer". Por un momento me detuve en la puerta. Pero las más preciosas para mí son las que escriben los niños. mirándola. supe que realmente sentía lo que escribía. Le di unas palmadas en la espalda y le arreglé el pijama. susurró Lisa. respondió ella. Lisa crecía rápidamente. Isabel y Javier Larios. como una red que descendía desde el techo y cubría toda la cama. que pasa gran parte de su tiempo trabajando con su caballete de pintor en su apartamento. y una fuerte lluvia justo antes del amanecer había lavado el aire. mientras frotaba su suave piel. Lisa Larios estaba muriendo de cáncer óseo hasta que Jesús la sanó en el auditorio Shrine. dije. Además de Lisa." Javier se había ido a trabajar al restaurante. Ellos son tan abiertos. fue Jesús. Javier. uno de los restaurantes más elegantes de Sherman Oaks. Yo estaba sentada al borde de la cama. "Son solo los dolores del crecimiento. nunca dudo que realmente lo siente. Los otros dos niños ya estaban durmiendo. tienen dos hijos más: Albert y Gina. Recibo miles de tarjetas de amigos queridos de todo el mundo. prende la luz del cuarto cuando te vayas". ¿De dónde había venido ese repentino temor? Lisa nunca había tenido miedo antes.24 Nada es Imposible para Dios CAPÍTULO 3 CAMINANDO EN LAS SOMBRAS Isabel Larios La Navidad es una época de mucho gozo para mí. El miedo entró en el cuarto junto con el dolor. Leo cada una de ellas. Cuando un niño me dice: "Te amo". con su cabecita metida en la almohada. Lisa también lo sentía." Prendí la luz del corredor y dejé la puerta de su habitación abierta. en la penumbra de la noche. Pero yo sabía lo que ella quería decir. El sol brillaba con toda su fuerza. Lisa me agradecía porque podía verme. ¿Era que Lisa sospechaba algo que yo no podía sentir? El día siguiente fue uno de esos extraños y hermosos que a veces se dan en la cuenca de Los Ángeles. pero se crio en Guadalajara. Era el último día de marzo. La madre y el padre adoptivo de Lisa. "Me dan miedo. Pero aquí. Isabel nació en Los Ángeles. "Mamá. vivían en un modesto complejo de apartamentos en Panorma City. tan sinceros. "No me gustan las sombras". Y. Ahora yo podía sentirlo en todo el cuarto. Escribió para agradecerme por hacerle posible vivir otra Navidad. dejándolo claro y limpio. California. y se podía ver claramente las montañas Kathryn Kuhlman . dije mientras mi hija de 12 años se quejaba de dolor en la cadera derecha. Dios lo sabe. el cielo era azul radiante. frotándole la cadera y la espalda con linimento. es un respetado camarero en Casa Vega. Por eso. México. Ya tenía el cuerpo de una jovencita de quince años y parecía la imagen viva de la salud. Lisa". en la semioscuridad. cuando recibí una pequeña y sencilla tarjeta de una dulce niñita mexicana americana que vive en California. no fue Kathryn Kuhlman.

Al final de esa semana volvió al hospital. "Empezó a dolerme mucho. "Por favor. Javier se arrodilló junto a ella y suavemente le quitó el cabello de sobre los ojos. llorando y tratando de parecer valiente. "Tendremos que operar de nuevo". Se suponía que debía caminar con muletas. Javier se había levantado para tomar el desayuno con los niños antes de que se fueran a la escuela. el dolor era cada vez más fuerte. Su secretaria nos citó para el día siguiente por la tarde. donde podremos hacerle otros estudios. papá". echada sobre el sofá. Pero también podría Kathryn Kuhlman . era muy metódico. cirujano." Pero el dolor continuó después de que Lisa volvió de la operación. Todas las mañanas yo llevaba los niños a la escuela. rodeada por gente que no conocía. Hubo más visitas al médico. "Es la cadera. él y yo fuimos a Van Nuys a hacer compras. "Que continúe usando las muletas durante una semana más". preguntándome si la gente que pasaba a mi lado sabría del gran dolor que yo sentía. dijo el médico. esto puede ser una de varias cosas. "¿Qué pasa. y Javier quería unas carbonillas para terminar un dibujo que estaba haciendo en su caballete. preguntó con dulzura. Gettleman. Dado que no podía ir a la escuela." Lisa me alcanzó una nota arrugada de una de las hermanas de la escuela Santa Isabel.25 Nada es Imposible para Dios cubiertas de nieve sobre el horizonte. no era fácil para ella. pasando la noche fuera de su casa. esta vez al Saint Joseph." El doctor Kovner era un amigo de la familia." En el Hospital Comunal Van Nuys se le hicieron nuevos exámenes. pero sólo era una máscara. Podría ser una bolsa de pus que causa presión. Tenemos que comenzar con las más obvias y empezar a trabajar con eso. dijo el Dr. "Señora Larios. dijo. sollozó ella." A pesar de las muletas. poco antes del mediodía. estaba destrozada. pero estar constantemente dolorida. El doctor sacó algunas radiografías y realizó un examen preliminar. en un lugar extraño. "Es posible que el dolor sea causado por un apéndice agrandado que esté presionando un nervio". al este." El doctor Gettleman. Lisa trataba de ser valiente. Creemos que debería consultar un médico. y luego iba hacia el hospital. "Llama al doctor Kovener". La mayor parte del tiempo la pasaba en cama. Yo buscaba un suéter para Lisa. Nos había atendido antes. la puerta del apartamento estaba entreabierta. llorando. Voy a hacer ingresar a Lisa en el hospital. y el sonido musical de su rico acento mexicano sonó en los oídos de la niña. Ordenó tomar más radiografías y realizó un nuevo estudio él mismo. Alarmado. Cuando volvimos. "Tráigala otra vez el próximo jueves. Lisa?". Aparentemente nadie sabía qué hacer ahora. así que un vecino me fue a buscar y me trajo de la escuela. "No debemos esperar más. "Esto me deja perplejo". ocúpese de esto: Lisa tiene mucha dificultad para caminar. El 12 de mayo volvió a casa. y siempre decía que Lisa era su paciente favorita. yo era toda sonrisas. "Vamos a extraer el apéndice y veremos si eso resuelve el problema. llorando durante todo el camino." Javier asintió. de Burbank. dijo. Después. dijo el doctor Kovner al examinar las radiografías nuevamente. "Creo que debemos consultar a un especialista. Por dentro. Luego me llamó a su oficina. En el hospital. Lisa estaba adentro. "Hemos visto algo en las radiografías. Lisa vagaba por la casa con las muletas.

había estado con ella en las noches oscuras. El otro se paró frente a nosotros y dijo: "Su hija está muy enferma. en medio de la oscuridad. podría llegar a ser muy serio. ¿no? Es tuya. y lo hicimos en silencio. me adormecí. Uno de ellos era el doctor Kovner." "Puede llevarse a su hijo a casa esta tarde. Hay dos tipos de tumores. en la pequeña sala de espera junto a la sala de operaciones en el hospital. Ni siquiera tuvimos que operarlo. Me desperté. Dormían tranquilamente.. y por el pasillo se aproximaron dos hombres vestidos con batas de las que usan los cirujanos. Ese sueño. y nuestros hijos asistían a una escuela católica. Los médicos entraban para informar a otras personas que también estaban esperando. Parecía que todo mi mundo se hacía pedazos. Rara vez íbamos a misa. Tiene cáncer". Un día nos dejará. tan fútil. Soñé que estaba sentada en un pequeño cuarto oscuro. Si es maligno. El otro era el doctor Gettleman. Uno de los médicos estaba llorando y no podía hablar. Si quieres llevártela antes de que eso pase. Mientras estaba así en la cama. Fui hacia el living y me senté en el borde del sofá. "Su padre está muy bien. se casará y criará a sus propios hijos. y yo todavía estaba echada en la cama sin acostarme. había reído con ella. Javier estaba junto a mí. Había llevado a Lisa en mi cuerpo durante nueve meses. y casi nunca nos confesábamos. Una puerta se abrió frente a nosotros. Todo parecía tan inútil. con Albert y Gina. educarla y amarla. alimentarla. La noche anterior a la operación yo estaba en casa. benignos y malignos. me ayudaron a mi también a volverme a Dios en oración. había llorado y orado por ella. mirando las sombras en el techo. ni Javier ni yo éramos muy religiosos. tomándome de la mano.. Era natural que ambos oráramos. Si es un tumor benigno. para advertirme y prepararme? ¿Cómo saberlo? Cuando escuché los pasos de Javier en la escalera. La casa estaba en silencio. Lisa necesitaría encontrarnos fuertes a ambos al enfrentar la operación. Javier y yo nos sentamos." A las dos de la tarde miré y vi que venían dos médicos por el largo pasillo. Kathryn Kuhlman . Su rostro estaba gris. sin grandes emociones. Solo nos has dejado tenerla para criarla. y las tarjetitas qué las compañeritas de escuela de Lisa le enviaban. ¿era del diablo? ¿Estaba tratando de asustarme? ¿O era de Dios. diciendo que estaban rezando por ella. Pero yo siempre me había sentido muy cerca de Jesús. tomados de la mano. "Querido Señor. a la mañana siguiente." "No tiene de qué preocuparse." Fue una oración simple. Lisa realmente no es mía. me deslicé hacia nuestra habitación y me metí en la cama antes de que él entrara al cuarto. no tendremos problemas. Mientras seguía mirando las sombras. Pero era sincera." Aunque pertenecíamos a una iglesia católica romana. sobresaltada.26 Nada es Imposible para Dios ser un tumor. comencé a orar. Y ahora los médicos me decían que quizá muriera. Me levanté y fui a ver a los otros niños. Ya había llorado hasta no tener más lágrimas. La había cuidado. sola. Era pasada la medianoche. su esposa está perfectamente. había corrido por el campo con ella. No quería que supiera cuán preocupada estaba. Hubiera deseado morir en el parto para que ella pudiera vivir. yo te la devuelvo y te agradezco porque nos la has dejado este tiempo para bendecimos. Ellos se fueron a la cama temprano. Solo la luz del corredor se filtraba en el dormitorio. y yo fui a mi dormitorio y me eché sobre la cama en la oscuridad.

Finalmente dimos nuestra autorización para que se le realizara el tratamiento preliminar.27 Nada es Imposible para Dios Javier se levantó de un salto y fue hacia ellos. muy mal. dijo que había tres áreas en que podía extenderse el cáncer: al hígado. "Temo que sí". Sus ojos estaban llenos de lágrimas. y mis piernas parecían de goma. Si hubiéramos cortado. preguntó Javier. Yo se la había devuelto a Dios. Lisa estaba muriendo. "Encontramos un tumor". El doctor Gettleman sacudió la cabeza. "Si firmamos la autorización y le permitimos hacer el tratamiento con radiación. Era el tercer hospital al que entraba en tres meses. Ambos sentíamos que sería cruel que Lisa debiera pasar sus últimos meses de vida sujeta a ese tratamiento de radiación. Y estará muy.Qué pasará si no permitimos que le haga el tratamiento?" "No me agrada contestar preguntas como esa".Pero se pondrá bien. decididos a darle el verano más feliz de su vida. Dos semanas después la trajimos nuevamente a casa en una silla de ruedas. y él había aceptado mi ofrecimiento. Si tuviera una cuchara. y la única forma de salvar su vida era por medio del tratamiento con cobalto y quimioterapia. Aparentemente. La doctora Higgins. Aunque no decía nada. y ninguno de nosotros podía hacer nada al respecto. La carne que rodea al hueso es como queso gruyére. el cáncer se extiende rápidamente en los niños en edad de crecimiento. Hablaremos luego sobre eso. lo más que podemos ofrecerles es seis meses. dijo. preguntó Javier.Es cáncer?". su rostro expresaba todo.qué puede prometernos?" "No podemos prometerle nada". No puedo prometer nada más. muy mal cuando muera. tendríamos que haber amputado toda la pierna. respondió el médico. dijo el doctor Gettleman. llena de agujeros. "Está muy. comenzaremos el tratamiento con cobalto. "Pero aun con el tratamiento. pero yo me quedé sentada. clamó Javier. Lo único que pudimos hacer fue coserla otra vez. ". El laboratorio ya ha hecho un análisis. El doctor Kovner no estuvo de acuerdo con nuestros planes de llevar a Lisa a unas largas vacaciones. no es cierto?". muy. El 9 de junio Lisa ingresó al Hospital Pediátrico de Los Ángeles." "." "." ". podría haberlo sacado todo. "Lo único que puedo decir es que trataremos de prolongarle la vida. "Nada por ahora. Sabía lo que pasaría. a menos que lo haga. "Pero nunca sabrá si ayudará. Cualquiera podría ser fatal. "Es inoperable. dijo el doctor Kovner. al pecho o al cerebro." pregunté. con el rostro demacrado y ojeroso. Lisa reaccionó Kathryn Kuhlman . que estaba a cargo de su caso.No hubo nada que pudieran hacer?"." Prometí conversar del tema con Javier. Los médicos acordaron que no deberíamos decirle nada a Lisa sobre su estado." Miré al doctor Kovner. y es el peor tipo de cáncer. "Debemos comenzar el tratamiento de cobalto enseguida"." ". El hueso de su cadera es como manteca. y comenzaron a colocarle una serie de inyecciones. Después de que se recupere de la operación. respondió él. Era la misma escena que había vivido en mi sueño.

¿Pueden ustedes prometérmelo?" "Lo siento. solo para sacármelo de encima. cerré la puerta y me recosté contra la mesa de la cocina. dijo Bill. La llevaríamos a casa. Una tarde." Dudé por un momento. en vez de en el hospital. Realmente no conocía muy bien a Bill." "No. parado en el corredor.Por qué estoy tan enferma?" Era más de lo que yo podía soportar. a mediados de julio. ¿qué me pasa? . Observé su rostro. Yo sabía que él estaba interesado en desarrollar su talento.28 Nada es Imposible para Dios violentamente. Nos endeudamos mucho para llevarla de paseo por la costa. Le comentamos nuestra decisión de interrumpir el tratamiento de cobalto. la he visto un par de veces en la TV. debería pasar los últimos días de su vida lo más feliz que sea posible. dijeron los médicos. dijo con voz confiada. les dije con total honestidad. "Cómo está Lisa?"." "Este próximo domingo ella va a estar en el auditorio Shrine de Los Ángeles". señora Larios". Javier estaba trabajando en un dibujo junto a la ventana. como grabadoras y otros objetos materiales. comprarle las cosas que quería. preguntó Bill." "Lisa no tiene absolutamente ninguna posibilidad de recuperación sin la terapia de radiación". "Ella se va a poner bien." Al día siguiente nos llevamos a Lisa para que muriera en nuestro hogar. "Ha empeorado desde que la sacamos del hospital. Kathryn Kuhlman . usted no me ha comprendido". Él estuvo de acuerdo." Bill sonrió débilmente y me miró fijo a los ojos. "Solo quiero que se sane. "Se pondrá bien". ¿Alguna vez oyó usted hablar de Kathryn Kuhlman?" "Bueno. Pero todo parecía tan patéticamente vacío. objetó la doctora Higgins cuando le comunicamos nuestra decisión. El capellán de la escuela a la que Lisa asistía se había enterado de su enfermedad y la visitaba todas las noches. Los otros médicos opinaban igual. llevándole la comunión. Pasamos el resto del verano tratando de hacerla feliz. Cuando estaba ocupado con sus dibujos no tenía tiempo para pensar en Lisa. "Espero que sí." "No me interesa que mi hija se convierta en un experimento médico". Javier y yo conversamos nuevamente y decidimos que sus últimos días transcurrirían en nuestro hogar. "No está bien". mientras ella vomitaba y preguntaba: "Mamá. No era bueno que estuviéramos sentados a su alrededor cubriéndola de regalos. Varios de sus dibujos estaban colgados en las paredes de nuestra casa. pero también sabía que la pintura era una forma de escape para él. alguien golpeó a la puerta de nuestro apartamento. pero nunca le presté mucha atención. con nosotros. "Si ella está muriendo. un joven soltero llamado Bill Truett. quizá podamos aprender algo que pueda ayudar a otra niñita dentro de cinco o diez años. mirando al patio. esperando su muerte. y había oído decir que las reuniones en el Shrine eran muy prolongadas. Yo me sentaba con ella durante toda la noche. Pero él insistió tanto que finalmente accedí a ir junto con Lisa y él. contesté. "Si se queda en el hospital. Me encogí de hombros. "La medicina no puede prometerle nada. como tallado en piedra. Después de decirle que iríamos. dijo seriamente. "Quisiera llevar a Lisa a la reunión. La abrí y vi a nuestro vecino.

dije. cerrando la puerta. Él y Cindy fueron a sentarse en otra parte del auditorio. Al menos sabía que su pierna no podía soportar su peso. mañana es el día. los piadosos. y trató de andar sin las muletas. Nosotros éramos solamente unos pobres mexicanos católicos que ni siquiera íbamos muy seguido a misa. la amistad y el amor que sentía en ese lugar. Bill se negaba a desalentarse. ni dejarme llevar por las tonterías que decía Bill sobre milagros. ¿Cómo podíamos esperar un milagro? Al día siguiente. y tenía que enfrentar la realidad. eran para los ricos. mientras yo esperaba apoyada sobre una vieja frazada contra la pared del auditorio Shrine. Ya no se producían milagros. Lisa recibirá un milagro. preguntándome cuándo abrirían las puertas. Bill empujó la silla de Lisa hacia la sección reservada para sillas de ruedas y yo me senté junto a ella. Su cadera se dobló como una esponja mojada y cayó al piso."Yo no tenía nada de fe. recorrieron la acera angosta y la metieron en el auto. al menos no para quienes eran como nosotros. Bill"." "Muy bien. Bill tocó a la puerta. "Sé que ella será sanada. Ayudaron a Lisa a bajar las escaleras. Sentía que Bill me estaba presionando. "Recuerde. Nadie puede hacer nada. dijo él sencillamente. Solo agradecía que Lisa no supiera lo serio que era su estado. esperando por nada. Conoce a muchas personas que fueron sanadas. los santos de la iglesia. Sentí que las uñas se me clavaban en la mano al cerrar el puño tratando de detener las lágrimas. no quiero apagar tu entusiasmo".29 Nada es Imposible para Dios concentrado en sus carbonillas. Aunque no sabía qué era. El sábado por la tarde Bill volvió a golpear a la puerta. detestaba tener que levantarme temprano un domingo por la mañana y conducir por toda la ciudad solo para esperar en fila durante horas. deseaba que se fuera sin nosotras. Poco después salimos de la carretera Harbor hacia el sur. Lisa sospechaba algo. No podía aferrarme al arte para escapar. Si había milagros. 16 de julio. Quise retroceder. Kathryn Kuhlman . Yo estaba maravillada por la cantidad de gente y la calidez. Finalmente abrieron las puertas. al otro lado del pasillo. Javier estaba perdido en su arte. calcinándome bajo el Sol. "pero los médicos me han dicho que Lisa no puede curarse. "Déjame terminar el café". Lisa iba a morir. podía darse cuenta de que tenía algo muy mal en la cadera. Bill sugería cosas extrañas. grité. Todo esto parecía tan estúpido: pasar toda la mañana sentada en la acera. luego rodearon la piscina. Aunque yo no lo sabía. Pero por dentro sabía que no había forma de que sucediera. muy temprano por la mañana. Yo tenía que enfrentar las cosas como eran." "Entonces veamos qué puede hacer Dios". Pero yo era la madre de Lisa. Por dentro. Bill volvió a la mañana siguiente y me recordó mi promesa de ir con él y Lisa al auditorio. Mi madre está muy cerca de este ministerio. hacia Los Ángeles y el auditorio Shrine. Bill y su novia Cindy nos estaban esperando con una silla de ruedas. Pocos días antes había visitado a una amiga en un apartamento cercano. Además. dije. "Bill. Lisa estaba en la silla de ruedas.

señor. "No puedo olvidarme de esto". ¿Qué debería hacer? La señorita Kuhlman sacudió la cabeza y se dirigió a otra sección.. si entrecierras los ojos al mirarla. Yo sabía que Lisa debía ser quien estaba siendo sanada. sino la que se siente. pero. pero ella no se movió. Lisa se inclinó y me susurró: "Mamá.. verás un halo a su alrededor. le dije. La señorita Kuhlman señalaba hacia el balcón." Me di vuelta y traté de mirar hacia arriba.. señalando nuevas sanidades en otras partes del auditorio. La señorita Kuhlman seguía señalando otros lugares en el auditorio donde se estaban produciendo sanidades. Pero estaba muy lejos. lo peor. Lisa me tocó el brazo. "Hay un hombre que está siendo sanado de cáncer ahora. señalando el lugar donde estábamos. su cadera y su pierna podrían torcerse." Me encogí de hombros y no hice ningún intento por descubrir el halo. Kathryn Kuhlman . "Hay un cáncer allí". justo donde nosotras estábamos sentadas. Estaba en todo el edificio. ¿Cómo sabría que tenía cáncer? Nosotros no se lo habíamos dicho. como si hubiera pequeñas llamitas de fuego que danzaran de una cabeza a otra. Kathryn Kuhlman. Luz y energía. "Mamá. Me sentí electrizada. Creo que estoy siendo sanada. Lo único que podía ver eran rostros que se perdían hacia atrás en la oscuridad. Si yo le decía que la señorita Kuhlman le hablaba a ella. de duda. pero tenía miedo. dijo.. Pero temía por ella cuando intentara caminar sin las muletas. sin aviso previo. "siento caliente el estómago. creo que voy a subir a la plataforma. La señorita Kuhlman seguía señalando en dirección a nosotras.30 Nada es Imposible para Dios La reunión comenzó con el coro cantando "Él me tocó". rechazando la golosina. Entonces la señorita Kuhlman predicó un breve sermón al que ni siquiera presté atención. apareció en la plataforma." dijo Lisa. sintiéndome aliviada de que ella hubiera decidido por mí. y comencé a buscar alguna golosina en mi bolso. dijo suavemente. donde estábamos. "Alguien allí está siendo sanado de cáncer. ¿Había pasado ya el tiempo de Lisa? ¿Sería demasiado tarde? Entonces la señorita Kuhlman volvió a mirar hacia nuestra sección. Por supuesto. comenzaron a suceder cosas. Yo sacudía la cabeza. "No. con un vestido blanco vaporoso. ¿Qué sucedería si no era para ella? ¿Qué sucedería si se ponía de pie y caía? O. no la clase de luz que puede verse. No había nadie más de pie en nuestra área. Mi corazón se detuvo. no es ese tipo de calor". "Párate y acepta tu sanidad. y si se ponía en pie. Póngase de pie. ¿qué sucedería si era Lisa." "Haz lo que quieras". dijo Lisa. Miré a mi alrededor. Todo esto era muy lindo." Miré a Lisa. Pero al mismo tiempo parecía haber luz. y no se ponía en pie? Cuando pensaba que moriría de incertidumbre." No habíamos comido desde la mañana temprano. Luego señaló al área donde estaban las sillas de ruedas. y acepte su sanidad. ¿por qué estábamos perdiendo el tiempo aquí? Entonces. Debes levantarte y aceptar tu sanidad." "Mamá.

dijo Bill. "Quiero que vuelvas a ver a tu médico y le pidas que te haga un examen completo." Lisa comenzó a correr de un lado a otro del escenario. En un momento pensé que se desplomaría.31 Nada es Imposible para Dios Uno de los consejeros sintió que algo le estaba sucediendo a Lisa y se acercó a nosotras. Estaba exultante. Ahora tenemos esperanzas.. aún rengueando un poco. Kathryn Kuhlman . Pero Lisa se puso de pie nuevamente. Ese mismo fuego que yo había sentido que danzaba de una a otra cabeza." Miré de reojo a Bill. pensando que su pierna había cedido. cuando yo trataba de dárselas otra vez a Lisa. Lentamente al principio. y todos empezaron a aplaudir. Entonces. mientras Lisa permanecía de pie frente a ella. alabando a Dios. y tanto. Yo observaba cada uno de sus pasos. Casi podía ver una nueva fortaleza fluyendo en su cuerpo. Bill y Cindy entraron con nosotras al apartamento. llegaron junto a la plataforma donde una mujer intercambió unas palabras con ellos. "Creo que me siento mejor". Ella seguía corriendo de un lado a otro de la plataforma.. pero repentinamente comprendí algo. yo aprendería que en la familia de Dios somos verdaderamente hermanos y hermanas. pero pisando fuerte." Él la ayudó a salir de la silla de ruedas. con el rostro bañado en lágrimas. "Quítele las muletas". como si los ángeles cantaran. Contuve la respiración. ¿Podría ser? ¿Había sido sanada? Tenía miedo de creer. veamos cómo caminas. Creer ahora. Sabía que su cadera era como manteca y cedería ante la más mínima presión. y luego cayó al suelo. Luego se aproximó a Lisa. Le dijimos lo que había ocurrido. temiendo que pudiera caer. La señorita Kuhlman escuchó mientras la mujer le daba algunos detalles. luego con más seguridad. Había sufrido una vez. Contuve la respiración mientras ella se paraba. "Quiero subir a la plataforma. dijo la señorita Kuhlman. dijo. como si fuera su propia hermana la que hubiera sido sanada. "¿Es que no comprende? Ella fue sanada. Javier salía para su trabajo cuando volvimos a casa. solo para descubrir después que era una falsa esperanza. "Ahora. Bill Truett se unió a ellos allí. aleluya"." Fueron las sabias palabras de mi maravilloso esposo. el coro comenzó a entonar suavemente "Aleluya. dijo la señorita Kuhlman. subieron a Lisa a la plataforma. Me mordí el labio. Luego vuelve a la próxima reunión y testifica de lo que Dios ha hecho por ti. le dijo Lisa. Pero en ese momento solo podía pensar en Lisa. "Eso es algo que no tuvimos antes. "Entonces comenzaremos a tener esperanzas". pero no sucedió. Tarde o temprano. Luego. "Quiero que esta sanidad sea verificada". Lisa retrocedió un paso. Era más seguro no creer nada. "Dedico esta niña al Señor Jesucristo". estaba ahora descansando en Lisa. y luego de una breve conversación. quizá Dios nos dará la fe para aceptar esto maravilloso que está haciendo. y comenzaron a bajar por el pasillo. Pero no cayó. sería más de lo que podría resistir. Hemos tenido tanto amor por nuestra niñita. El consejero la ayudó a que se apoyara en él. cuando el doctor nos había dicho que no había esperanza." Durante el resto de la noche Lisa anduvo cojeando por el apartamento.

era lo mismo. le dije. como si no me hubiera oído. ella no sabía nada sobre la reunión de Kathryn Kuhlman. Luego de una serie de análisis de sangre y varias radiografías de la cadera y el pecho. pero llevamos a Lisa a una reunión de Kathryn Kuhlman. es el primer caso en la historia de la medicina en que esto sucede. pero había dicho "evidencias de curación". Él creyó que Jesús había sido levantado de los muertos cuando Kathryn Kuhlman . respondí. Creemos que Dios la ha sanado. "Quiero contarle algo. la historia de Tomás. Y hasta donde yo sé. puede ser que su cuerpo esté armando un cierto tipo de resistencia y echando fuera esto. su rostro estaba surcado por las lágrimas. señalando hacia el patio. O podría ser su Kathryn Kuhlman. ¿tiene usted un minuto?". le dije. ¿verdad?" "Sí". Él insistió en que llamara a la doctora Higgins. andando en su bicicleta alrededor de la piscina. "Mira". Cuando Javier se apartó de la ventana. Él sí creía. el tumor está desapareciendo. anda en bicicleta. corre. "Usted se negó a que hiciera el tratamiento con cobalto y quimioterapia. Hay evidencias de curación. "Bien. Sé que le resultará extraño. "Todos vemos lo mismo en las radiografías." Yo estaba llorando. Desde entonces ella camina sin muletas. que mis esperanzas hubieran surgido solo para ser hechas pedazos ahora? "No sé cómo pudo haber sucedido". No sé qué decirle. ¿verdad?" "Ninguna"." Por supuesto." Tragué saliva. dijo finalmente la doctora. jugando con los demás niños del edificio. ¿qué dijeron?" Le expliqué la situación y le dije que tendríamos que esperar. "Estaba a punto de llamarla". "Bueno. Allí estaba Lisa. en la Biblia. el radiólogo dijo: "La llamaremos por teléfono cuando tengamos algo". Los ojos de Javier danzaban cuando me abrió la puerta del apartamento. A la semana siguiente llevé a Lisa al Hospital de Niños. ¿Cuánto más sería necesario para que yo me convenciera de que Dios había tocado la vida de Lisa? "Doctora. Sea lo que fuere. Al día siguiente lo primero que Javier preguntó fue: "¿Dónde está Lisa? ¿Cómo está?" Yo me había levantado más temprano. El tumor se ha reducido muchísimo en vez de extenderse. contesté. me dijo la doctora cuando finalmente logré comunicarme con ella. "Quiero comprender bien esto". parecía que se estaba poniendo cada vez más fuerte ante mis propios ojos. continuó la doctora. lo cual no parece natural. Creyera yo o no. Recordaba haber leído. "Usted no le ha estado dando ninguna medicación. "Pero he estado en consulta con otros siete médicos sobre el caso de Lisa. "¿Quiere decir que algo anda mal?" ¿Podría ser que esto fuera solo un cruel truco. hacía ya tiempo." Hubo un largo silencio del otro lado de la línea. Nuevamente hubo un largo silencio.32 Nada es Imposible para Dios En realidad. así que llevé a Javier hacia la ventana. nada y se comporta normalmente.

muchos de nuestros amigos preguntan: "¿Por qué sucedió todo esto?" Creo que Dios permitió esta enfermedad en nuestras vidas para acercarnos más entre nosotros y acercarnos más a Él. lo hubiéramos considerado un milagro de la medicina.. Le encanta usar carbonillas y mezclar sombras. Dios había permitido que yo viera este milagro en mi hija. descubrimos el secreto del renunciamiento. se vuelve duro e insensible. Su vara y su cayado nos confortan.. ninguna de las dos cosas. o porque pecaron sus padres?" El Maestro respondió: "No. Creo que Lisa llegó a estar tan enferma para que Dios pudiera glorificarse en su sanidad. He estado muchas veces observando a Javier cuando dibuja." Ahora que Lisa está completamente sana. "Le diré algo más".. ¿qué podemos decir?" Nuestro sacerdote. porque este es un caso en el que habíamos perdido toda esperanza. dice. "Cómo se explica esto?". y el ciego pudo ver. Pero cuando se la dimos. sin muletas. ha comprendido que aun en el valle. Pero sin tratamiento alguno. Dios está con nosotros. Lisa estaba casi normal. dijo el médico. Tiene que ser aprendido al caminar con Él por el valle de sombras.33 Nada es Imposible para Dios finalmente vio las marcas de los clavos en sus manos. Se estaba retirando. ¿por qué es ciego este hombre? ¿Es porque él pecó. sin reaccionar ante las cosas más delicadas de la vida. Fue entonces que aprendimos que Lisa no era realmente nuestra. Seguramente esto viene de Él. Lisa ya no teme a las sombras. y el tumor hubiera retrocedido. Pero aun así.." Entonces lo tocó. haciendo que nuestra copa rebose de su bondad y su misericordia. Darle la gloria a Dios no es algo que se aprenda a través de los libros. bien. Solo en la sombra del valle crecen estos tiernos pastos.. "El brillo del sol resalta los detalles". Él tuvo la misericordia de devolvérnosla. Sus seguidores le preguntaron: "Maestro. "No tenemos explicación"." Solo cuando caminamos en sombras aprendimos a alabar a Dios por las pequeñas cosas. Un mes después la llevé al médico. "Nunca ha habido un caso de curación como este antes. dijo la doctora Higgins suavemente. Como nosotros." Lisa ingresó nuevamente a la escuela en el otoño. en el valle. la devolvimos al Padre Celestial. sanada. Él es ciego para que Dios pueda ser glorificado por medio de su sanidad. "Todos se alegrarán mucho en hospital por lo que le ha sucedido a Lisa. Si uno vive en la cima de la montaña todo el tiempo. Si le hubiéramos dado tratamiento con cobalto.. podía decir algo: "Dios tiene muchas formas de hacer las cosas. En los momentos más oscuros. Kathryn Kuhlman . Allí. El tumor continuaba reduciéndose. En la Biblia encontré un relato que explica todo. sin embargo. preguntaba yo. Cierto día Jesús estaba caminando por una calle y vio a un hombre que era ciego de nacimiento. sino de Dios. Cómo me parecía a él. "pero las sombras son las que hacen resaltar el carácter.

Estos síntomas nos comunicaban que sufría fuertes dolores. Cuando la llevamos nuevamente al médico de la familia. sentí el poder de Dios obrando mientras la gente se reunía para adorar. "No estoy seguro de qué es en este momento. notamos que una pierna estaba siempre doblada hacia el cuerpo.D. comencé a asistir a las reuniones de Kathryn Kuhlman. M. pero esperemos un tiempo. donde completó su doctorado en medicina en tres años. vomitaba y gritaba si la movíamos mientras se la alimentaba. y en abril de 1959 la señorita Kuhlman celebró nuestro matrimonio. pero nada se arregló. Allí. al norte de Pittsburgh. Ph. Cuando tomaba su mamadera. Mientras trabajaba para lograr el doctorado en química en Carnegie. demasiado. En cambio. notamos una gran magulladura en una de las nalgas. y muchas veces lloraba cuando la tocábamos. por primera vez en mi vida. verdaderamente hay algo que anda mal en la pierna derecha".D. se puso peor. Era imposible hacerle estirar las dos piernecitas al mismo tiempo para ponerlas derechas. Lloraba y gemía constantemente y no quería alimentarse. Rose tuvo un embarazo y un parto normal. Algunas veces estas cosas se arreglan solas. con la rodilla y el piecito girados hacia afuera. El doctor Richard Owellen es un viejo amigo. ¿qué era? ¿Y dónde? Kathryn Kuhlman . nos enamoramos. Joann continuaba siendo muy nerviosa.34 Nada es Imposible para Dios CAPÍTULO 4 EL DIA QUE LA MISERICORDIA DE DIOS SE HIZO CARGO Richard Owellen. que se realizaban todos los viernes en el viejo auditorio Carnegie. pasó a la Universidad Johns Hopkins en Baltimore. pero nos aseguró que no había nada que indicara que algo anduviera mal. dijo. Poco después me ofrecí como voluntario para cantar en el coro. Un año después nació la pequeña Joann. decía mi madre. por lo cual debió repartir su tiempo entre la investigación del cáncer. Pero tanto mis padres como la hermana de Rose notaron algo extraño en el comportamiento de la beba. revisó sus piernas y caderas. mientras trabajaba para lograr su doctorado en química orgánica en Carnegie. Rose y yo comenzamos a salir. que había crecido literalmente dentro del ministerio de la señorita Kuhlman. pero cuando llevamos la niña a casa. Pero. Además. algunas veces en un ángulo de hasta noventa grados. Le pregunté al doctor qué era eso." Esperamos varios meses. "Sí. frecuentemente paraba para llorar. y allí conocí a Rose. rechazaba la mamadera. Era extremadamente nerviosa. fue contratado por esta universidad como profesor ayudante de medicina. Luego de dos años de estudios postdoctorado en la Universidad de Stanford. la atención de sus pacientes y la enseñanza. Después de un año como interno y dos de residencia en medicina interna.. Lo conocí cuando cantaba en nuestro coro en Pittsburgh.

Todo parecía muy injusto." Rose se sentó en la silla que estaba junto a la camilla. Luego comenzó a doblar lentamente el piecito hacia adentro. "Esta es una de las cosas que observa un médico". "Aquí estamos. Solo cuando había terminado la rotación la beba comenzó a gemir de dolor. "Fíjese que hay dos pliegues de este lado. Una diferencia como esta señala algún tipo de alternación interna. no sólo de arriba abajo." Suavemente comenzó a rotar la piernecita hacia afuera. le dije a Rose. sosteniendo aún a la beba junto a su pecho. Cada vez más preocupados." Rose estaba callada. con los ojos llenos de lágrimas. incluso. "Ahora mire esto. Pero estaba demasiado molesto en mi interior. nos dijo qué era lo que podíamos esperar. ". "No deben esperar".35 Nada es Imposible para Dios Después de los tres meses Joann ya debería haber sido capaz de levantar su cabecita del colchón. sino en lo que fue casi una rotación completa de 360 grados. Podría tener una pierna más corta que la otra." Kathryn Kuhlman . contestó. Existía la posibilidad concreta de que fuera una lisiada durante toda su vida. "La pierna no gira en lo más mínimo". El doctor tomó su piecito derecho en una mano y puso la otra bajo su rodilla. y no solo por la idea de tener una niña lisiada. El doctor colocó cuidadosamente la piernecita en su posición original. que hay algún defecto en la estructura de la cadera. La niña gritó de dolor. Parece una cadera dislocada. "y ahora tenemos una hija deforme. su bello rostro estaba tenso." Hicimos una cita con el cirujano para el lunes siguiente. el doctor me hizo señas de que me acercara a él. Él podrá darnos un diagnóstico definitivo. "No comprendo". Joann posiblemente necesitara aparatos ortopédicos. Yo quería pararme. El doctor puso su mano sobre el hombro de Rose. cruzar el cuarto. en casa. tratando de servir al Señor. El médico siguió hablando. pero solo uno en la otra pierna. un corsé. En este caso. Los dos estábamos molestos." exploté. estoy seguro de que se trata de la cadera. "Hemos estado diciéndoles a otras personas que creemos en la sanidad.Qué está tratando de decirnos. y caminara siempre con impedimentos. "por eso quisiera que la examine un cirujano ortopédico. sentados en nuestro pequeño living. "No puedo decirlo con total seguridad". y llevamos a Joann a casa. pero no lo hacía. dijo el médico. doctor?". y en forma muy suave y amable. Rose y yo nos sentamos a hablar. la columna o la pierna. me dijo. Ambos estábamos destrozados. los labios le temblaban un poco. Esa noche. Quedé boquiabierto y luego contuve la respiración mientras la piernita de mi hija giraba en su mano. u otra clase de anormalidad. no había un ciento por ciento de probabilidades de que se curara totalmente. Después me señaló los pliegues en la piel a lo largo de su muslo. No tenía nada para dar." Rose tomó a la niña y la apretó contra sí. tomarla en mis brazos y consolarla. es decir. Esta vez. luego de examinarla. Una criatura normal tendría los mismos pliegues en ambas piernas. preguntó. El tratamiento llevaría un largo tiempo. la llevamos nuevamente al médico. y aun así. La pequeña Joann estaba de espaldas sobre la camilla. dijo el doctor. y él deja que esto nos suceda. quizá. "Llévenla a un cirujano ortopédico.

deja que Dios se haga cargo".Por qué tenemos nosotros que tener una hija deforme?" Era una pregunta injusta. dijo. cara a cara con un problema que era más grande que nosotros. no la que se requería para que Joann fuera sanada. Estaba dándome cuenta de que no tenía ninguna fe." Fue una oración muy sencilla. Con la pregunta de Rose dándome vueltas en la cabeza. A la mañana siguiente. al menos no la clase de fe que creía que era necesaria para que nuestra hija se curara. . Si no se sana. pero tienen hijos normales. Señor. mayor que la ciencia médica. toques el cuerpo de nuestra hijita. jugando con el nudo de mi corbata. cuidando a la beba. que sanes a nuestra pequeña hija. en tu misericordia." dijo finalmente Rose. así como yo no la tenía. Yo sabía que Rose no tenía la respuesta. al menos. "hemos visto al Espíritu Santo hacer tantas cosas maravillosas en los cultos de la señorita Kuhlman. Pero ahora. porque aunque ya nos ha sido dado. dije amargamente. ¿No crees que tendríamos que llevar a Joann y tener fe en que Dios la sanará?" Rose se había retirado del coro de la señorita Kuhlman justo antes de que la beba naciera. que ni siquiera lo conoce. Solo mis padres y la hermana de Rose lo sabían. Rose y yo comprendíamos que lo único en que podíamos descansar era en la misericordia de Dios. Rose tenía razón. El mundo está lleno de gente que no ama a Dios. Ahora era el momento de confiar por completo en Dios.36 Nada es Imposible para Dios "Si Dios permitió que tuviéramos una hija deforme. sin garantía de que la niña se sanara. cuando hayas llegado al fin de tus recursos. Habíamos ido al médico. mientras me vestía para ir a dictar clase. Sentados en el auto. la criaremos y la amaremos toda la vida. Pero recordaba algo que había escuchado decir a la señorita Kuhlman una y otra vez: "Haz todo lo que puedas. Rose se sentó al costado de la cama. no de la clase que yo me había imaginado muchas veces que diría. sabemos que aún depende de tu misericordia. Muchas de estas personas odian a Dios. demandándole que las cumpliera. Kathryn Kuhlman . tú has escrito en tu Palabra que tenemos el privilegio de venir ante ti y pedirte que. y su rostro mostraba las huellas de la falta de sueño. Pero no lo demandamos de ti. Señor Jesús. "seguramente espera que nos ocupemos de ella y la cuidemos. y aunque habíamos vuelto a ir a algunas de las reuniones. tanto en Pittsburgh como en Youngstown. Es que no parece justo. Ni siquiera lo reclamamos. También sabía que la gente que cuestiona a Dios está mostrando su falta de fe. me detuve frente al espejo durante largo tiempo. Los únicos recursos posibles eran los aparatos ortopédicos y una posible cirugía. la vergüenza había hecho que no le contáramos a nadie sobre el estado de la niña. "Amo a esta niña y haré todo lo posible para que sea sanada. Ohio." "No discuto eso". ¿Fe? Acababa de darme cuenta de que no tenía ninguna fe. inclinamos nuestras cabezas para orar. "Señor Jesús. Había estado despierta la mayor parte de la noche. Simplemente te pedimos. El viernes por la mañana salimos del apartamento para llevar a la niña al culto de milagros en el auditorio Carnegie. dubitativa. Entonces. "Dick". En mi imaginación yo irrumpía ante el trono de gracia y le tiraba a Dios sus promesas a la cara.

Voy a la plataforma. Rose me codeó. Giró lentamente hasta que los deditos quedaron apuntando hacia arriba. los deditos de su pie derecho habían estado doblados firmemente hacia abajo. Observé cuidadosamente. Desde que Joann nació. y de a ratos Rose levantaba un poco el borde y miraba. mientras Rose la tenía en brazos. "¿Le pasa algo malo a la niña?" Rose trató de hablar. No queríamos que molestara en el culto. pero tenía los ojos abiertos. y volvía cuando la niña se calmaba. no lo Kathryn Kuhlman . Casi al final del culto. Varias veces gimió y gritó de dolor. hasta parecerse a los de cualquier niña sana de cuatro meses de vida. Yo esperaba que en cualquier momento algún ujier nos detuviera. Mientras caminábamos. Pero yo sabía que lo que estaba viendo era imposible. "Sssí. algo sucedió. Seguimos bajando por el pasillo. a menos que algún consejero hubiera hablado con ella antes. mientras estábamos apoyados contra la pared." Rose le quitó la manta a Joann y la extendió hacia la señorita Kuhlman. Alguna fuerza exterior estaba moviendo esa pierna. No tiró. dijo. orando. "Dios ha comenzado a obrar". dijo. Pero la señorita Kuhlman no lo había hecho. Cuando Joann lloraba. esos pequeños deditos rosados comenzaron a relajarse. Su rostro estaba radiante. Todo parecía perfectamente natural. Ahora... Parecía que era uno de esos días en que la pequeña Joann estaba especialmente incómoda. Creía que cuando Dios comenzara a obrar. y trató nuevamente. "Su presencia está sobre la niña. solo que esta vez no estábamos simplemente como espectadores. Yo tambié oraba. torcida en forma tan grotesca hacia la derecha. dijo: "Quiero que todos se pongan de pie y comiencen a orar. Quería ver lo que sucedía." Estaba decidida. Rose la llevaba al hall. Rose. "¿Por qué no me dijiste." La señorita Kuhlman sacudió la cabeza. la señorita Kuhlman bajó de la plataforma y se aproximó a nosotros. Veníamos a esperar un milagro. toca a esta preciosa beba. como los del otro pie. "Maravilloso Jesús. señorita Kuhlman. Ni siquiera cerró los dedos.?" Se interrumpió y volviéndose al auditorio atestado de gente. ya que tenían estrictas órdenes de evitar que cualquer persona bajara. Dios va a sanar a esta preciosa criatura. ella vería algo. asombrada. por lo que nos quedamos en la parte de atrás del auditorio.37 Nada es Imposible para Dios El culto fue similar a los cientos de reuniones a las que ya habíamos asistido antes. con los ojos cerrados y el rostro elevado hacia el cielo. mirando sorprendida a mi esposa. comenzó a enderezarse. Nos encontramos en el centro del auditorio.. Le habíamos dado nuestros asientos a otras personas y estábamos apoyados contra la pared del fondo del gran auditorio mientras se desarrollaba el culto de milagros. "Rose". Solo la tocó ligeramente y comenzó a orar. Comenzamos a avanzar por el pasillo. Pero no había ningún ujier cerca. Joann estaba envuelta en una manta.. y vi que sería inútil tratar de detenerla. se atragantó. En todo el lugar la gente estaba de pie. con los ojos cerrados. La señorita Kuhlman extendió sus dedos sensibles y tocó los deditos de Joann muy suavemente. Tiene una cadera dislocada desde que nació." ¡Lo vi! ¡Lo vi con mis propios ojos! Esa piernita.

y todos se sentaron. Y ahora Joann comía normalmente. "La pierna de Joann. como había podido hacer el día anterior. Rose abrió mucho los ojos. Al lunes siguiente fuimos a la cita con el cirujano ortopédico. Kathryn Kuhlman . Por primera vez en su vida Joann levantó la cabeza del colchón y miró a su alrededor. ¡Vi cuando fue sanada!" Estaba tan entusiasmado que apenas podía controlarme para no gritar. Nos quedamos despiertos hasta las tres de la madrugada. Rose envolvió a la niña en la manta. repetí una y otra vez en silencio. que la beba tomó sin problemas. "Oh. Se enderezó. y los pies estaban bien colocados. Vi cómo se movía su pierna. Estaban perfectas. Y por supuesto. Se dormía.. Nuestra Joann era perfectamente normal. su pie. "¿Lo viste?". "Quiero pasar el resto del día alabando a Dios." No solo pasamos el resto del día alabando al Señor." Nosotros estábamos encantados de escuchar la confirmación de su sanidad en boca de un médico. gorjeaba y volvía a dormirse. Señor". y la otra dos. ¿Tú no?" "Yo también estaba orando. le susurré cuando llegamos atrás. sino también la mayor parte de la noche. pero eso no es anormal. "No lo entiendo. Jesús. un recordatorio de que había tenido algo mal en su estructura. ¿No lo sentiste?" "¿Sentir qué?" Rose me miraba intrigada. "¿Ver qué?". Nos quedamos tomados de la mano junto a la cuna y la observamos. "¡Jesús!". A la mañana siguiente aún podíamos ver la perfecta sanidad obrada en sus piernas. ¿Para qué los envió su médico aquí?". dije. Yo podía manipularlas sin problemas. La piernita derecha ya no estaba doblada hacia adentro como antes. El piecito derecho ya no estaba doblado hacia afuera. ¡Quién podía haberlo hecho. Allí quitamos la manta y observamos las piernecitas de Joann. El médico la examinó cuidadosamente una vez más. susurró. entonces. sino Dios! Mantuve los ojos fijos en la piernita que descansaba en posición natural. Era como si estuviera compensando el tiempo perdido en que su vida no había estado llena de gozo. y supe que la sanidad era total. "Gracias. "Estaba orando. gracias. Para mí. esta niña está perfectamente bien. Esta niña no tiene nada mal. "El creía que la cadera derecha estaba dislocada". preguntó mientras tiraba de las piernas de Joann." Empujamos la puerta vaivén y casi corrimos al hall. y comenzamos a volver a la parte de atrás del auditorio. luego despertaba. Él miró a la niña y leyó lo que había anotado nuestro médico de familia. preguntó Rose.. Ambas piernas estaban derechas." La señorita Kuhlman dejó de orar. hacía gorgoritos. "Gracias. La única diferencia entre sus piernitas era que una tenía un pliegue en la piel. Ustedes no me necesitan. pero con los ojos abiertos. observándola. ya no paraba para llorar. y el gozo se reflejó en su rostro. y sacudió la cabeza. "Vamos a casa". la pequeña Joann no lo había hecho. la acostamos boca abajo en la cuna. Su pierna izquierda se tuerce un poco. La única ocasión en que lloró fue cuando quise torcérsela hacia afuera. Después de la cena. dije.38 Nada es Imposible para Dios había hecho.

"en quien".39 Nada es Imposible para Dios El viernes. y hasta el médico le daba la gloria a Dios. ortopédicas. Le contamos toda la historia. se quedan desconcertados. Ninguno de nosotros tenía la clase de fe necesaria para "reclamar" la sanidad. solo mejor la forma en que estos funcionan. Cualquier persona. El trataba de hacerle girar la pierna. dedicado a ser intelectualmente honesto. Pero cuando enfrentan el hecho de que algunos de sus pacientes "incurables" son sanados cuando se vuelven a Dios. por supuesto.. y ver lo que Dios puede hacer.. aquellos que sinceramente desean llegar al conocimiento de toda la verdad. Le dijimos lo que había dicho el otro médico. Es Dios el que sana. aun un científico muy capacitado. No fue sino en los últimos años. justo una semana después de que Joann fuera sanada. la capacidad de cuidar a los enfermos. Cuando fuimos a esa reunión teníamos razones para esperar un milagro. Nos preguntó qué había sucedido y por qué habíamos vuelto tan pronto. dice Pablo. Algunos de mis colegas médicos sinceramente creen que esto no es así. Durante todo el relato el doctor ni siquiera parpadeó. dijo. pueda ignorar esta manera de curar. los niños cambian". después de unirme al cuerpo de profesores de la Universidad Johns Hopkins como ayudante de cátedra en medicina. Pero ningún cirujano puede entrar al cuerpo y sanar. no veo ningún conflicto entre la medicina y la curación espiritual. Con una seña le indicó a Rose que su examen había concluido y que podía vestir a Joann. no teníamos la fe que creíamos que era Kathryn Kuhlman . Pero aun así. la mente natural es enemiga de la espiritual. Lo mismo sucede con el re conocimiento del poder de Dios para sanar. y el cristiano tiene el beneficio adicional de poder mirar más allá de lo que puede hacer el médico. Dios nos ha provisto de una gran cantidad de maravillosos medicamentos. que comencé a apreciar plenamente la magnitud de la gracia de Dios al sanar a la pequeña Joann. Ahora. "están escondidos todos los tesoros de la sabiduría y del conocimiento" (Colosenses 2:3). formo parte del staff de uno de los centros médicos más importantes del mundo. El médico no sana. finalmente llegarán a Jesucristo. volvimos a ver al médico de la familia. En realidad. van más allá y niegan la existencia de Dios. lo cual algunas veces permite que el organismo se cure más rápidamente. Puede prescribir un medicamento. su favor inmerecido. Sin embargo. No fue mi fe. para adelante y atrás. que no quiere enfrentar el hecho de que está en rebeldía contra Dios y necesita a Jesucristo. años más tarde. igualmente sinceros. pero ese medicamento no cambia los órganos. Los cirujanos pueden cortar los tejidos o las células enfermas. La sanidad era completa. Habíamos visto a muchos otros que fueron sanados y. Toda sanidad viene de Dios. sin omitir detalle. Esto tuvo que ser de Dios. Y como tal. sabíamos que Dios ama a los niños. la que hizo que esto sucediera. "Bueno. Luego se sentó y se echó hacia atrás. Para algunos puede parecer extraño que un hombre de ciencia. Fue la misericordia de Dios. sino que siguió examinando a Joann y tomando notas. el mismo examen que le había hecho la semana anterior. Otros. para un lado y para el otro." Nosotros estábamos extasiados de gozo. hará cualquier cosa por anular el mensaje de salvación de Dios. ni la de Rose. Y luego agregó: "Pero no tan rápido. Él solo cose el cuerpo después de terminar su trabajo. Pero las cosas del espíritu no son como las de la mente natural. técnicas quirúrgicas.

debemos hacer todo lo humanamente posible primero. Algunas veces Dios honra tales demandas. Kathryn Kuhlman . Y cuando se la dejamos. viniendo a su presencia y casi demandando que actúe. la alcanzó. y dejar el resto en sus misericordiosas manos. la tomó y la sanó. Pero sentimos que teníamos que darle a Dios la oportunidad de tocar a nuestra hija dejándosela a Él. No hay términos médicos que puedan describirlo. Muchas personas tratan de obligar a Dios a que haga algo. A partir de un estudio básico de la naturaleza humana. estoy absolutamente convencido ahora. no tengo la respuesta.40 Nada es Imposible para Dios necesaria para que un milagro así se produjera. en lo que a Joann concierne. Pero yo me siento mucho más seguro dependiendo de su gracia y su misericordia para satisfacer todas mis necesidades. Constantemente me preguntan: "¿Por qué tiene esta imperfección? ¿Esta deformidad? ¿Por qué Dios permite la enfermedad en las personas. aunque no lo estuviera entonces. Por medio de este milagro aprendí la diferencia entre la fe en Dios. creyendo que quizá Dios quiera obrar por medio de la ciencia médica. Pero. que la mayoría de nosotros tenemos. Sentimos que si Dios podía confiarnos una niña lisiada. de que Dios permitió que sufriera esta deformidad en particular para que su sanidad fuera un testimonio de Él. especialmente en los cristianos? ¿Por qué tuvo Joann esa imperfección?" Son preguntas inquietantes. sino porque lo conmovemos. Y fue instantáneo. tenía algo más grande que quería confiarnos: el testimonio de su poder para sanar. que es un don del Espíritu Santo. Lo que vimos ese día en el pasillo del auditorio Carnegie no fue un proceso mental. no porque tenga que hacerlo. y la fe de Dios (la misma clase de fe que Dios tiene). sabía que algunas probablemente lo fueran. sobre todo para un médico. Pero una beba de cuatro meses de vida no sabe lo suficiente como para tener una sanidad psicosomática. Realmente. Muchas veces me pregunté si muchas de las sanidades que había visto no serían psicosomáticas. a excepción de la palabra "milagro". Pero a menos que tengamos la fe de Dios. fue puramente físico. La fe en Dios nos permite creer que Dios hará algo maravilloso.

y para evitar el riesgo de un aborto espontáneo. Sufría horribles espasmos en las piernas." contesté. Denise. por supuesto. Las señoras de su iglesia. a menos que fuera para ir al baño.. Realmente no me interesaba si me gustaba o no la gente. Como vendedor. Siempre me había apartado de la gente. "Normalmente. Aprendí a hablar inglés solo cuando entré a la escuela. el médico hizo que guardara cama. decidí que Arlene necesitaba tener otro hijo. yo abría la puerta y desaparecía por la parte Kathryn Kuhlman . Gilbert es un exitoso vendedor de una empresa de artículos para oficinas. Orgulloso de mi herencia. Arlene había asistido a una Iglesia Metodista en Nueva Orleans. luteranos. a un vendedor tiene que gustarle la gente. muy estrictos. Con el correr de los años llegué a creer que podría hacer cualquier cosa con tan solo proponérmelo. pasaba mi tiempo libre en el taller. Desde el comienzo surgieron complicaciones que requirieron mucha atención médica. Aunque Arlene estaba en la primera etapa de una terrible enfermedad. ya que el médico le había prohibido a mi esposa que se levantara. frunciendo el ceño. Sus riñones presentaban problemas que la amenazaban a ella y también al bebé.. el psicólogo de la compañía me preguntó: "¿Por qué quiere usted este puesto de vendedor?" "Bueno. Pero el embarazo de Arlene no fue tan sencillo. Tienen tres hijas hermosas y participan activamente del movimiento del Espíritu Santo que está barriendo la nación. era señal de debilidad. comenzaron a pasar por casa para preparar el almuerzo.41 Nada es Imposible para Dios CAPÍTULO 5 CUANDO EL CIELO BAJA A LA TIERRA Gilbert Strackbein Gilbert y Arlene Strackbein viven en una cómoda casa ubicada entre los pinos de Little Rock. señor Strackbein". "vender es lo que sé hacer. Arkansas. usted ni siquiera se gusta a sí mismo. haciendo cosas como armar computadoras. Pero no siempre fue así. Pero yo simplemente me negué a creer que estuviera enferma. Después de que nos mudamos a Nueva Orleans. y le daría algo constructivo en qué pensar. Arlene tenía diecinueve años cuando nos casamos. durante siete meses. Cierta vez. cuando yo solicitaba un puesto como vendedor. pero según su test psicológico. electrónica o lógica. Cuando nuestra pequeña hija." Él tenía razón. sabiendo que ella tenía que enfrentar su problema sola. Aunque me ganaba la vida como vendedor. lo que siempre hice. La enfermedad. en el sur de Texas. Esta es la historia de Gil." "Eso es difícil de creer. yo no tenía ni la menor idea de que mi enfermedad espiritual era aún peor. para mí. Mis padres eran alemanes. dijo el psicólogo. encontraba una gran satisfacción en creer que mi mente alemana podía aventajar a cualquiera en todo lo que fuera mecánica. tenía tres años. solo estaba interesado en dos cosas: conseguir un pedido y salir de ahí enseguida. Si alguien la visitaba cuando yo estaba en casa. Esto le haría sacar la cabeza de lo que ella llamaba sus problemas. me aparté aún más. ella comenzó a sufrir ataques de desmayos y perdió gran parte de su energía. Irritado por esta muestra de debilidad de su parte. pensaba yo. tratando de tener el menor contacto posible con ella.

Algunas señoras de la iglesia habían traído una comida completa. "Es todo lo que tienes que hacer para salir de esa cama. "Dijo que él y Judy estaban orando para que el Señor hiciera un milagro de sanidad en mí. Yo conocía a este matrimonio: Judy había trabajado en la misma oficina que Arlene mientras Tom estudiaba medicina en Tulane. después de lo cual quedaba aún con menos energía que antes. En la sala de emergencias. le dije. Arlene se levantó para sentarse a la mesa conmigo. Sabiendo cómo me sentía yo. "LCómo es posible que un médico crea una basura como esta?" "Por favor. no tenía respuestas. En mi tiempo libre yo hacía todo lo posible Kathryn Kuhlman . dormitando. pero era como si todos los músculos de su cuerpo hubieran dejado de funcionar al mismo tiempo. indicando el libro con un gesto. llamé a una vecina para que cuidara a nuestros dos hijos. Mejoraba y luego empeoraba.42 Nada es Imposible para Dios de atrás. no lograba mantenerse en pie. mareos. Arkansas. Al enfrentar una situación realmente imposible. Trataba. y yo seguía negándome tercamente a reconocer que hubiera algo que funcionara mal. pero parecía que siempre terminaba en el hospital. "Tom me lo envió"." Pero aunque Arlene podía levantarse. Entonces comprendí que mi demostración de fortaleza era solo una máscara. la enfermera que había trabajado con Arlene comenzó a gritar: "¡Doctor. habían tendido la mesa y se habían ido. No estaba inconsciente. Odié a Arlene por su debilidad. Gil". visión borrosa. mucho más me molestaba que la gente de afuera interfiriera en nuestras vidas tratando de ayudar. Fue necesario un tratamiento de emergencia para que su corazón volviera a latir. espasmos musculares. "No me quites mi fe en un Dios que hace milagros solo porque tú no lo crees. miré la cubierta y vi una nota escrita en la primera página por Tom y Judy Kent. Ahora él trabajaba como médico en California. infecciones en los riñones. donde empecé a trabajar para una empresa que vende artículos de oficina. con los ojos llenos de lágrimas. pero me odié más a mí mismo por ser incapaz de soportar la situación. Tengo que creer en algo. Llegó a la puerta de la cocina y cayó al suelo. Yo estaba asustado. Aunque detestaba que Arlene estuviera en cama. El problemático embarazo fue solo el comienzo. Tenía un libro abierto sobre el regazo: Creo en milagros. Arlene se despertó y me vio de pie junto a la cama. dijo sonriendo. perdí su presión sanguínea!" Los médicos vinieron inmediatamente a su lado. La levanté." Sacudí la cabeza y le devolví el libro. tomé el libro. Durante los años siguientes su condición empeoró: debilidad. dijo Arlene. y la llevé rápidamente al hospital. Nos mudamos a Little Rock. pero sabía que no podía dejarla allí sola. Los médicos no podían descubrir qué era lo que andaba mal. Hacía valientes esfuerzos por seguir adelante. de Kathryn Kuhlman. Algunas veces tenía épocas en que sufría de mala coordinación muscular. Una noche volví tarde a casa y encontré a Arlene semi erguida en la cama. Una noche vine a casa a la hora de cenar y encontré la mesa ya preparada." "Cree en ti misma". Quería huir. tirada en el suelo. Refunfuñando.

con labios temblorosos." "Oh." Arlene caminó débilmente hasta el sofá y se sentó. tener una familia cristiana Kathryn Kuhlman . y espiábamos por las ventanas. pero sus piernas se negaron a moverse. Cuando yo cumplí seis años nos mudamos al otro lado de la ciudad. pero finalmente se dio por vencida. Lo necesito. que se deterioraba rápidamente. corrían por el templo y se caían en la plataforma como si fueran animales heridos. Así que no me negué a que fuera. los médicos la hicieran volver al hospital cada varios meses para hacerle nuevos exámenes y tratamientos. "Es todo superstición. había una Iglesia Pentecostal cerca de mi casa. Estaba comenzando a enojarme... "Sé todo sobre estas cosas. dije. "¿Estás diciéndome que has estado asistiendo a cultos de sanidad?" Arlene simplemente asintió. dije con determinación. dijo. Yo creía que era una tontería. Me molestaba que aunque no podían diagnosticar cuál era su problema. y en un ataque de ira provocado por el alcohol. Para mí. No me lo quites. Arlene comenzó a asistir a un culto de los jueves por la noche en la Iglesia Anglicana de Cristo." "Cuando crecí. "No es así. Gil." "Escucha". No voy a dejar que mi esposa se meta en tonterías como esas. "Ninguna persona inteligente cree en esas cosas". gritaban. su maestra de la escuela dominical en la Iglesia Metodista. "Tú conociste a mi padre después de que Jesús entró a su corazón. pero pensaba que Arlene necesitaba pasar algún tiempo fuera de casa. venía todos los jueves a buscarla después de la cena y se la llevaba a las reuniones. Wanda Russel." Arlene intentó ponerse de pie. "Arlene. pensaba que lo más maravilloso en el mundo sería tener un esposo que amara tanto a Dios como a mí. Gil". dije firmemente. "Este tema de las sanidades no esmás que una tontería y te prohíbo que vuelvas a ir allí. Y no quiero que mi esposa sea vista con esos charlatanes.43 Nada es Imposible para Dios por no pensar en la situación de Arlene. Íbamos allí después de que oscurecía. mi padre trató de tirar abajo la puerta y llevarme con él. ¿para qué quieres ir a la reunión de una Iglesia Anglicana? Tenemos la Iglesia Metodista más cerca. Se volvía loco cuando estaba alcoholizado. dijo Arlene. hasta una noche en que volvió más tarde de lo acostumbrado. Después de que nació nuestra tercera hija. rodaban por el suelo. Lisa. Tenían cultos de sanidad. Mamá y yo nos abrazamos dentro de la casa y nos quedamos orando y llorando hasta que él se fue. No había suficiente comida en la casa porque el alcohol era más importante para él que mi madre o yo." "Me niego a creer todo eso de Dios". Mamá trató de continuar con él. Pero lo que yo recuerdo de él cuando era una niñita no es nada agradable. y gritaban en idiomas extraños. en Texas." Arlene se recostó hacia atrás en el sofá y cerró los ojos. Pequeñas lágrimas comenzaron a caer sobre sus mejillas. Cuando yo era un niño. "Esa Iglesia Metodista no cree en la sanidad". él era alcohólico. "Por favor. El pastor Womble dice que él cree que Dios va a sanarme.

Pero te fuiste a hacer el servicio. Arreglaba viajes "de negocios" que duraban varios días.44 Nada es Imposible para Dios sería el cielo. Pero ser tierno. todas eran señales de debilidad. Él es todo lo que necesito. el doctor me dijo lo que sucedía." Yo estaba paralizado. no podía cerrar la mano en un puño. "Sospechamos que puede haber un tumor en el cerebro.. pero no puedes quitarme mi relación con Dios.. pero Arlene muestra una reacción alérgica a todas las tintas que usamos en radiología. odiabas a Dios. Quise acariciarla. Su rostro estaba demacrado. ven". Me odié a mí mismo por ello. ¿sabes?". "Me tiembla todo el cuerpo. La prueba misma podría matarla. Tengo un buen sueldo y jamás te he negado nada. me dijo. y su brazo izquierdo quedó parcialmente paralizado. y la sufría desde hacía ya varios años. pero esto era diferente. "Haremos lo mejor que podamos y le haremos saber si es necesario operar. Su presión sanguínea subió a más de veinte. Tres días después. y gradualmente fue convirtiéndose en un compañero constante. llorar. dulce. No sé qué te sucedió. No me importa que vayas a la iglesia los domingos. preparé mi desayuno y salí de la casa sin siquiera despedirme de las niñas. Ni siquiera te prohibo que dirijas el coro de niños. mirándome directamente a la cara. ella apareció tambaleando desde el dormitorio. pero yo racionalizaba mi conducta permisiva pensando que ella no era capaz de satisfacer mis necesidades. Arlene sospechaba de mis infidelidades. salí de la casa y me dirigí al taller. pero tendremos que esperar para ver qué aparece. exclamé. señor Strackbein. A la mañana siguiente me levanté.. por dentro me estaba deteriorando aún más rápidamente de lo que Arlene se deterioraba físicamente. Gil. me dijo Arlene. y cuando volviste. El médico que la atendía llamó a un neurólogo para realizar una interconsulta. mientras yo miraba TV en el living. podía ser miastenia gravis. El alcohol tranquilizaba mi conciencia. ni siquiera atención médica. yo podía oír sus sollozos ahogados. "Vivimos en una hermosa casa en un buen vecindario." Kathryn Kuhlman . No me gusta esto. fuera de su cuarto en el hospital. siempre oraba para que los ángeles del Señor me protegieran. y yo había sido criado para ser fuerte." Tragué saliva y me di cuenta de que no podía mirarlo a la cara. Una noche. Puedes prohibirme que asista a los cultos de sanidad. Aunque estaba ganando mucho dinero y había recibido muchos ascensos. Le permitieron volver a casa. Había estado internada en el hospital más de veinte veces. La salud de Arlene empeoró después de que nació Lisa. "Tienes todo lo que necesitas". El diagnóstico final reveló que era una enfermedad del sistema nervioso central." Ardiendo de ira. con cosas como problemas urológicos. tomarla en mis brazos. era pasada la medianoche. o ambas. "Por favor. y sé que lo hacían. "Cuando yo era pequeña. Quisiéramos hacer un arteriograma. pero no sabía hacerlo de otra forma." "Realmente no te necesito. Cuando finalmente volví para acostarme. pero le recomendaron quedarse en cama la mayor parte posible del tiempo. en el hall. Aunque Arlene tenía la cara metida en la almohada. esclerosis múltiple.. Pensé que lo había encontrado cuando te encontré a ti." No era un tumor cerebral. Se habló algo de que podría tener un tumor cerebral.

caminar hacia el baño. de ahora en adelante tendríamos que costear todo nosotros solos. que trabajaba en otra sección. Dick trabajaba para la división de Servicios Diversos para Inversores y dijo que hacía tiempo que quería hablarme sobre la inversión de fondos mutuos. Momentos después comenzó otra vez. diciendo que estimaban que su obligación para con nosotros había concluido. dos días después tuvimos el diagnóstico definitivo. quedando como un peso muerto en mis brazos. Quince minutos después la escuché levantarse. obstinado. pagando US$ 137. Vincent.. Al mismo tiempo todo el cuerpo se puso rígido y los ojos le quedaron en blanco. y cuando ese momento llegue.. un día. obstruyéndole la garganta. Yo no tuve valor para decirle que en este momento eso era lo que Kathryn Kuhlman . La hicieron ingresar en el servicio de guardia del hospital. Cuando la levanté. Durante muchas noches deseé poder salir de mí mismo y darle el apoyo que ella necesitaba tan desesperadamente. más los medicamentos que costaban aproximadamente igual suma. Dick Cross." Este era el momento. Para cuando terminé de hacer la llamada la hospital. Entonces tuvo la convulsión. inconsciente y sin firmeza alguna en el cuerpo. Al mismo tiempo yo me había encerrado en mí mismo por completo. Hacía mucho tiempo yo le había dicho a Arlene: "Un día encontraré algo que no pueda superar yo solo. Finalmente. Al salir de la oficina. y la muralla que había construido a mi alrededor era tan fuerte que tampoco podía escapar de ese encierro. el cuerpo inconsciente de Arlene estaba sufriendo una nueva convulsión. Edna llegó cuando yo ya había puesto a Arlene en el auto.50 por semana a la enfermera. Cómo deseaba poder abrazar a mis hijas y traerlas cerca de mí. y gritar. con la posibilidad de que se complicara con miastenia gravis. no quise otorgárselo. Su columna se puso rígida. La traje nuevamente a casa y contraté a una enfermera profesional que pasaba ocho horas diarias con ella. estaba tirada en el suelo. Edna Williamson." Ella me miró y volvió al cuarto. Era. "Acuéstate y relájate". esclerosis múltiple. sentí los músculos retorciéndose debajo de la piel. Era fuerte. recibí una llamada de la compañía de seguros. me detuvo en el ascensor. podía salir y trabajar seis horas extras por día. Durante dos años nos mantuvimos con gran esfuerzo. "Te sentirás mejor dentro de un rato. La lengua se había dado vuelta para atrás. El espasmo duró aproximadamente un minuto y luego se calmó. La llevé al dormitorio y llamé a nuestro vecina. Había llegado al límite. Cuando llegué hasta ella.45 Nada es Imposible para Dios Cuando apoyé mi mano en su espalda. sin lugar a dudas. me convertiré en una persona mejor. Logré levantarla del suelo y repentinamente perdió fuerza una vez más. Pero no podía. y la cabeza se fue violentamente hacia atrás. sentí los músculos sacudiéndose en espasmos bajo la piel. más los viajes adicionales al hospital. le dije. Si necesitaba más dinero. para que cuidara a las niñas mientras yo llevaba a Arlene al Hospital St. Arlene había pedido el divorcio y yo. con mi típica lógica alemana. pero el simple hecho de ser fuerte no curaría a Arlene de su esclerosis múltiple. Siempre había podido hacer todo lo que quería.

habría creído que esta conversación había sido preparada especialmente para que yo la escuchara." Dick dijo que él no sabía de qué estaba hablando su esposa. Allí. creía en el poder sobrenatural de un Dios personal. dijo Dick. "Este hombre está completamente loco". Sabía que Arlene iría a fisioterapia esa tarde. aún era necesario operar. le expliqué brevemente cuál era nuestra situación. Hemos entregado a David en manos del Señor. así que terminé comprometiéndome a recibirlo en casa el lunes a las 19:00. Luego de algunos breves comentarios. como las decían las Escrituras. Su fe en Dios había crecido rápidamente. "No se puede hablar de cosas como estas. la crisis había sido superada. no pude hacer otra cosa sino sentarme y escuchar. al ver muchas otras personas sanadas por el mismo poder de la oración. Luego de que se le tomaran algunas radiografías. Algo le había sucedido a Dick Cross. Hubo que llamar a un neurocirujano para atenderlo y operarlo en caso de que fuera necesaria una cirugía de emergencia. Él estaba por irse cuando Arlene volvió.46 Nada es Imposible para Dios menos me interesaba. su mejoría era franca y constante. comencé a darme cuenta de que uno de mis problemas durante todos esos años había sido que yo siempre había "sufrido" de lógica: quería explicar las cosas científicamente. el médico apareció en el hall y dijo que aunque David había recobrado la conciencia. por otra parte. pensé. Dick. había sufrido un serio accidente mientras andaba en su bicicleta. Dick dijo en forma bastante directa: "Supongo que sabes que la esclerosis múltiple es incurable". Desde ese momento Dick se convirtió en creyente. David había sido sanado. Minutos después de que Virginia dijera esas palabras a su esposo. Virginia había confesado que había estado a punto de suicidarse. "Pero creo que Dios puede sanarme. además. Si no hubiera invitado personalmente a Dick a venir a mi casa. operaba sobre una base totalmente distinta: una base de fe. Cuando Dick llegó. su pequeño hijo. y su historia fue casi más de lo que yo podía comprender: Dick había sido muy similar a mí. Entonces recordó que muchos años antes. y mandarlo de vuelta a su casa. dijo Arlene." Pero Dick no era ningún tonto. por lo menos entre personas inteligentes. pero ahora era libre. "Lo sé". En realidad. tan inmerso en sus negocios que no tomaba conciencia de que su hogar se estaba desmoronando. escuchar su perorata de ventas. Había sido como yo. y aunque yo tenía deseos de echarlo a la calle. David. David sufrió una serie de convulsiones y entró en coma. que lo dejó en un estado muy grave. Entonces. escuchando hablar a Dick y Arlene. "Sé que tú no lo entenderás". con un coágulo de sangre en el cerebro. Cuarenta y ocho horas después. sentado. Dick y Arlene se sentaron a hablar sobre el poder de Dios para sanar. Era un exitoso agente de inversiones que. hasta amaba a personas que nunca había visto antes. "pero he llamado a algunos amigos y estamos orando. Él aceptaba las cosas en fe. Sin embargo. Arlene le preguntó a Dick sobre su experiencia personal. como nosotros. la esposa de Dick. pero comenzó a asistir a los cultos de sanidad en la Iglesia Anglicana y había sido liberada espiritualmente. durante cuatro horas. Kathryn Kuhlman ." "Yo también lo creo". y pensaba recibir a Dick. Era mi invitado. dijo Virginia.

señaló. Aunque Dick se había convertido hacía poco tiempo. y me resignaba a que Arlene muriera.. contenía muchas cosas maravillosas. Entonces retrocedí. dijo el maestro. y finalmente acepté. El maestro que enseñó esa noche dijo cosas que tenían sentido para mí. tenía sentido. nuestro círculo se agranda. La iglesia de la Asamblea de Dios era muy diferente de lo que yo esperaba. Virginia ayudaba a caminar a Arlene. después de la cena. salud para el cuerpo físico y limpieza para el alma. La única Biblia que había leído hasta entonces era la versión King James. lógicamente. Comencé a la noche siguiente. Antes de que yo supiera qué pasaba. yo simplemente la dejaría ahí. Ahora veía que Satanás estaba a la defensiva y que era nuestro privilegio ir afuera y poseer la tierra. Este terreno. Mucho después que ella se fuera a la cama. Rodeándonos. esas que nunca había contado a nadie. le dije que si ella caía al suelo como yo había visto que les sucedí a otros en la iglesia. Al final del culto el ministro hizo un llamado a recibir a Cristo. Finalmente sugirió que fuésemos con ellos a la clase que dictarían en la Iglesia Central de la Asamblea de Dios. representaba la vida de un cristiano. que según dijo. O admitía que no había nada que yo pudiera hacer. Ni siquiera las puertas del infierno podrían prevalecer contra el poder creciente. empujando a los poderes de la oscuridad. yo ya había decidido iniciar una honesta investigación sobre el poder de Dios. Cuando se fue.47 Nada es Imposible para Dios Mientras la conversación entre Dick y Arlene continuaba animadamente. leyendo la Biblia. lo cual me dejaba solamente con la tercera opción. Solamente hablaba sobre Jesús y sobre el poder del Espíritu Santo. Comencé a sentirme incómodo. Estaba tratando de definir. yo seguía leyendo sus páginas. Las escenas que había visto en aquella iglesia en mi niñez aún estaban vívidas en mi mente. Había llegado al límite. el pastor puso su mano sobre la cabeza Kathryn Kuhlman . Siempre había pensado que era nuestra responsabilidad sentarnos dentro de nuestro pequeño círculo y "guardar la fortaleza". como una comunicación personal con Dios. Dibujó un pequeño círculo en un pizarrón. El orgullo seguía ocupando el trono en mi vida. o admitía que había un Dios que estaba interesado en esta situación. . Pero Arlene quería ir. cuáles eran mis opciones. en expansión. En vez de orar para que Arlene fuera sanada. del círculo.. estaba el poder de Satanás. Pero alguien le había dado a Arlene una versión en paráfrasis.Qué haría con ella? Dick Cross era diferente de la mayoría de las personas que conocía. Arlene y Virginia caminaban hacia adelante. tratando de comprobar las cosas que había escuchado decir a Dick. Pero cuanto más leía la Biblia. Lógicamente. Dick y Virginia comenzaron a venir a casa regularmente. No podía aceptar lo primero. A medida que crecemos en Cristo. No trataba de lograr que nos uniéramos a una organización. por supuesto. Al principio pensaba solamente en la sanidad de Arlene. se esforzaba por responder a todas mis preguntas. para evitar que cayera. mi mente trabajaba en otras áreas. más me daba cuenta de que también contenía la solución para mis necesidades personales. había comprobado que lo segundo no era suficiente. extendiendo nuestra superficie y permitiendo que conquistemos el terreno que Satanás había dominado por largo tiempo. o ponía mi confianza en los médicos. Sin embargo. Ni siquiera había mencionado a qué iglesia asistía.

Sin embargo. Realmente no entendí lo que me decía. nuevamente. Dick y Virginia llegaron. y después. luego una insuficiencia coronaria la mandó otra vez al hospital por segunda vez en menos de un mes. Una noche. Dick y Virginia comenzaron a traernos libros "carismáticos". al día siguiente." oré en voz alta. y que pronto terminaría la hora de visita. Uno de ellos fue el libro de Kathryn Kuhlman. El primero fue un bloqueo del corazón que casi la mató. Desde entonces.48 Nada es Imposible para Dios de mi esposa y oró para que ella fuera llena del Espíritu Santo. Yo estaba con Arlene en el hospital. el bautismo en el Espíritu Santo. de Wheaton. y de la boca de mi esposa salían palabras pronunciadas en un extraño y melodioso idioma. Dios tenía una hermosa manera de romper mi dura caparazón. los Kathryn Kuhlman . y luego ayudé a Arlene a volver a su asiento. pero Arlene parecía estar en otro mundo. Mi lógica ganó una vez más y me negué a aceptar lo que oía. Era a principios de julio. mientras estaba despierto. el chirrido de los carritos que llevaban las asistentes. y ahora estudiaba otra carrera. Esperé. La puerta de la habitación de Arlene estaba cerrada. Dado que no estaba seguro sobre cómo reaccionaría yo ante una reunión de oración en el cuarto del hospital.. Lo único en que podía pensar en ese momento era que Arlene estaba allí en ese cuarto del hospital en el quinto piso. trayendo con ellos a una amiga. "charlando". los tonos suaves de las voces femeninas en la sala de enfermeras. Dios aún tenía que quebrantarme antes de que pudiera escucharlo a Él por mí mismo. un calor como solo puede hacer en Arkansas. dejé de leer y puse el libro sobre mis rodillas. un domingo por la tarde. Dado que ella no veía bien. Leanne Payne. Dick me invitó a tomar una taza de café mientras las mujeres se quedaban con Arlene. el sonido de los zapatos de goma sobre el piso de cerámica. Pero no me importaba el calor. libros que hablaban de sanidades. Había una extraña quietud. que había sido profesora de literatura en el Wheaton College.. Encontramos una mesa en la cafetería y casi inmediatamente Dick me contó que había sido "bautizado en el Espíritu Santo". El orgullo impidió que le preguntara sobre la experiencia que había vivido. Creo en milagros. El aire acondicionado no funcionaba y el calor se sentía en toda la casa. Tomamos el ascensor para ir al quinto piso. yo estaba sentado en el living leyendo la Biblia. su vida rebosaba de gozo. me confesó. Me dijo que le había sucedido en un sueño." Fue así de simple. Arlene no tuvo el valor de admitir que lo había leído hacía algunos años. aproximadamente un mes después de la primera visita de Dick a nuestra casa. "necesito ayuda. pero ellos habían venido a imponerle las manos a Arlene y a orar por ella. Me detuve un instante antes de entrar. Illinois. Virginia la sostenía (me pregunté si Arlene le había comentado lo que yo había dicho sobre dejarla en el suelo si caía). pero era la primera vez que oraba pidiendo ayuda en toda mi vida. tuve que leérselo en voz alta. "Señor. Empecé a ir hacia adelante. Fianalmente. Los sonidos normales del hospital. solo la desesperación que había en mi corazón. ya las cosas habían comenzado a cambiar. Dos ataques más casi hicieron que Arlene quedara completamente fuera de circulación. los dones del Espíritu y la salvación. es decir. a mediados de agosto. después de que Arlene se fuera a la cama. Yo no lo sabía en ese momento. Desde ese momento las cosas comenzaron a cambiar.

Esto me aterrorizó. Fue como si me hubieran echado encima un balde de aire cálido. todos habían sido absorbidos por un gran vacío de silencio. esperando descubrir qué era lo que causaba ese hormigueo. y pensé que seguramente había hecho algo que le había desagradado a Dios. lo primero que hice fue poner la mano en la nuca. Arlene sería sanada. y que yo le importaba. dejé a un lado el libro y dije en voz alta: "Señor. los sonidos de las radios y televisiones en otros cuartos. de pie a la izquierda de la cama. Por primera vez en mi vida. Estaba sano. Busqué en todos los diccionarios médicos que pude encontrar. porque comprendía que durante estos últimos días me había sentido más feliz que nunca antes en mi vida. el vello estaba erizado como las púas de un puercoespín. Kathryn Kuhlman . Esto era algo nuevo para mí. que Dios era real. ¿podrías quitármelos?" Fui a la cama y al despertar a la mañana siguiente. No encontré nada. estaba acostada en la cama. aún más fuerte que lo anterior. también se me ocurrió que si Dios podía curar el dolor de mi nuca. Tan repentino fue este descubrimiento que casi me corté la barbilla. Era como si hubiera pisado un cable de alto voltaje. vestida con su bata blanca del hospital. supe. los cabellos de mi cuerpo volvieron a su posición normal. Esa tarde. Lo supe con tanta certeza como si un ángel hubiera aparecido y se hubiera sentado en el capot de mi auto.49 Nada es Imposible para Dios altavoces que llamaban a los médicos y enfermeras. mirándome al espejo. mientras estacionaba mi auto frente al hospital. realmente supe." dije. Pero dentro. Si es que tratas de decirme algo. pero necesitaba saberlo. "Señor. Instantáneamente todos los cabellos de mi cuerpo se erizaron. al auto. Dick me había contado experiencias de personas que habían "probado" a Dios. Miré mis brazos. escuché una voz que decía: "Arlene se pondrá bien". La empujé y abrí. también podría curar a mi esposa. Las dos mujeres dejaron de orar y yo las acompañé abajo. pero al terminar de estacionar. Fue entonces que lo supe. No hubo truenos ni relámpagos. solo que no sentía shock ni dolor alguno. y Leanne a la derecha. muy dentro de mí. Aún sentía esa fuente de poder dentro de mí. tendrás que hacerlo de forma que pueda entenderlo". ya el asunto no me importaba. y no escuché nada con mis oídos. donde solo el espíritu puede oír. lo que hacía que mi cabello se erizara. sentí algo nuevo. Mi primer pensamiento fue que me había contagiado alguna extraña enfermedad en el hospital. sin embargo. solo una poderosa corriente de poder que recorría mi cuerpo. ¿es que tratas de decirme algo? Si es así. Los cables del monitor del corazón estaban pegados a su cuerpo. Arlene. No hubo ni un instante de duda. "sabes que hace dos años que tengo estos dolores de nuca. donde Dick las esperaba. sentado otra vez en el living leyendo la Biblia. Supe que Dios estaba detrás de esa puerta. y seguí sintiéndola aun después de llegar a casa. Virginia. Mientras me afeitaba. Para el miércoles. Ya no tenía dolor alguno. Esa noche. Habían puesto sus manos sobre el cuerpo de Arlene y las tres oraban suavemente en un idioma que no pude entender. También desapareció el hormigueo.

Estaba decidida a ir. En vez de airarme.." Avergonzada de decirle que ella ya no podía leer." La lógica me dominó rápidamente y comencé a enumerar las razones por las que era imposible que ella fuera a St. Arlene en la cama y yo sentado en una silla a su lado. veía menos. en caso de que se necesitara ir a un hospital." dije. Sabía que ella sería sanada. y le era imposible pararse sin ayuda. Me gustaría cambiártelo por este. "Gil. cuando llegué al cuarto la encontré con el peor estado de depresión que jamás hubiera visto. Edna dijo: "Sabes. Mi esposa agregó también que ella creía que jamás podría estar en un culto en que todas las personas estuvieran en un mismo espíritu. dije simplemente: "Hablaremos sobre esto cuando llegue a casa. Arlene dijo que pensaba que el hecho de tener un ambiente de fe alrededor ayudaba mucho." Sentí que volvía a entrar en mi caparazón. ni siquiera para ir al baño. Dios puede hacerlo otra vez. Louis. y por qué estos no sucedían en Little Rock. Louis. Arlene estaba más débil. Su estado empeoraba cada vez más.? Cuando terminé. Aun sus amigas. "Por favor. A la mañana siguiente Edna volvió. "Creo que Dios me está diciendo que vaya a St. dije: "Está bien.. me aclaré la garganta y en una voz que parecía venir del otro extremo de la casa." Esa noche. Katrhyn Kuhlman estará en St. yo tenía una fe que no desaparecería. ella me contó que a principios de esa semana Edna Williamson había pasado a visitarla. es mi vida. Louis el martes que viene. Arlene debía estar cerca de los especialistas que la atendían aquí en Little Rock.. Finalmente. El patrón anormal de su electroencefalograma y la insuficiencia coronaria no eran causados por la esclerosis múltiple. tengo otro libro de Kathryn Kuhlman. así que no tenía la menor idea de lo difícil que sería entrar. Louis. Ella y Arlene comenzaron a hablar sobre milagros. Pero en medio de toda esta situación. ya casi no podía abandonar la cama." Apenas pronuncié estas palabras.50 Nada es Imposible para Dios Aunque Arlene había sido muy fuerte hasta este momento. Volvió a surgir la fuerte impresión de que podría estar complicado con miastenia gravis. esperando." Arlene jamás había estado en una de esas reuniones. lo único que escuché del otro lado de la línea fue el suave sollozo de Arlene. Un mes después yo estaba en la oficina y sonó el teléfono. afirmó. que habían sido muy optimistas. Arlene volvió a casa más enferma que nunca. Al ver el ejemplar de Creo en milagros que Arlene tenía. con la boca y los ojos muy abiertos. Estaba a 650 km de distancia. parecían deprimidas. Gil. "Quizá Dios te haya dicho que vayas. El médico había dado el informe final. Arlene aceptó el intercambio. Esa mañana Virginia Cross entró y tiró la noticia como una bomba: "Kathryn Kuhlman va a realizar un culto de milagros el próximo martes en St. Y si tuviéramos problemas con el auto y necesitáramos detenernos a un costado de la ruta. no".. Era Arlene. creyendo que Dios la tocaría y la sanaría. todos los cabellos de mi cuerpo se erizaron otra vez. Louis". Kathryn Kuhlman . No había ninguna ciudad grande entre Little Rock y St. pero mi lengua se negó a moverse. "pero no me dijo a mí que te llevara. Quisiera ir. iremos". Traté de hablar. Ni siquiera Jesús pudo realizar milagros en su pueblo natal. porque las personas decían: "No.

pareció asentarse sobre el inmenso auditorio. enfermos como estaban. con un vestido blanco y vaporoso de mangas largas. estaba parada en el centro de la plataforma. Solo quienes están en sillas de ruedas pueden entrar ahora. "Oh. a más de 600 km de casa. La señorita Kuhlman. Volví junto a Arlene. Louis.51 Nada es Imposible para Dios El rostro de Arlene reflejaba una mezcla de gozo y sorpresa.. en voz tan baja que tuve que esforzarme para escucharla. susurró. pero ya había una gran cantidad de gente esperando ante las puertas cerradas. y la marea humana que corría hacia el interior nos arrastró. decidido a no apartarme de su lado. La desesperación y la frustración de antaño comenzaron a crecer dentro de mí una vez más. amigo. y estábamos a 19 de setiembre. cuando esperaba fuera del cuarto de Arlene en el hospital. Arlene descansaba cómodamente. y el gerente del hotel había prometido llevarnos en su auto al auditorio. La gente que esperaba junto a nosotros se dio cuenta del estado de Arlene. pero no fueron de gran ayuda. Eran como los enfermos que seguramente se agolpaban junto al estanque de Betesda. Arlene iba echada en el asiento posterior del auto. Arlene había estado en cama desde que tuviera sus primeros problemas de corazón. Mientras esperábamos. Salimos en Market Street. por lo que seguimos la carretera hasta el centro de la ciudad. y llegamos a St. Comencé a temer que nos hubiéramos lanzado a hacer más de lo que podíamos. Quise huir. en julio. Minutos después. bajo el sol ardiente. y salía tambaleándome de la habitación. Era un día húmedo y tremendamente caluroso en St. Momentos después estábamos sentados exactamente en el centro del enorme auditorio. pero aquí estaba. Yo había traído un par de sillas de jardín. pies que se arrastraban. "El Espíritu Santo está aquí". Louis aproximadamente al mediodía del martes." Pero yo ya estaba de pie. Ya sabía que lo mejor sería no discutir más. En los últimos días ni siquiera salía de la cama para comer. Yo nunca había visto nada como esto. En la masa de gente que ocupaba el lugar debe de haber habido toses. Yo temía que no llegara a entrar al auditorio. cantaban y se ayudaban mutuamente. Pasamos la noche en Poplar Bluff. practicando. a las 16:30." Y cerró la puerta con firmeza. con una temperatura de aproximadamente 40°. llenos de gozo. Gil. Diez minutos después las puertas se abrieron. pero su temor de volverse demasiado dependiente de ella había evitado que le comprara una. y hasta los asientos parecían hervir de expectativa y poder. El estado de Arlene naturalmente requería del uso de una silla de ruedas. y repentinamente nos encontramos frente al auditorio. No podía soportar la visión de todas estas personas que sufrían. se turnaban para apantallar a Arlene y traerle bebidas frías. El Holiday Inn de Market Street nos dio su última habitación libre. sucedió otra vez: ese silencio que había experimentado en el corredor. ¡Estaba en la presencia del Señor! Salimos el siguiente domingo por la noche. después de que volví a casa del trabajo.. Las puertas laterales donde se alineaban las sillas de ruedas se abrieron a las 18:00. Al contrario de lo que suele suceder cuando la gente se amontona a la entrada de un estadio de fútbol. Yo no conocía la ciudad en absoluto. Pero Dios había ido delante de nosotros. Fui hacia el ujier que estaba a cargo de la entrada y le rogué que dejara entrar también a Arlene. sentada en una sillita de jardín en la acera. "Lo lamento. La reunión no comenzaría hasta las 19:00. Un inmenso coro ya estaba sobre la plataforma. ruidos de Kathryn Kuhlman . Pero. tengo órdenes estrictas. Missouri.

Recibió a la gente y los hizo sentir como en casa." Me di vuelta en mi asiento y traté de mirar hacia arriba. y ni siquiera sabía que acompañaba a Kathryn Kuhlman. Cuando recibió al primer hombre que pasó a testificar. yendo hacia la plataforma para testificar de lo que habían sido sanados. Estaba envuelto en un suave manto de silencio. "¿Sabes quién es?". Y la siguiente. Kathryn Kuhlman actuó como si hubiera sido el primer milagro que había visto en su vida. Estaba suavizándome.. un silencio como el que seguramente habrá en el cielo después de que se abra el séptimo sello. Hablaba sobre el Espíritu Santo como si fuera una persona real. Mientras escuchaba. La señorita Kuhlman no era en absoluto lo que yo había esperado.52 Nada es Imposible para Dios papeles. ¿Es este el secreto de su ministerio. Traté de comprenderlo lógicamente. que no ha perdido la capacidad de maravillarse? La señorita Kuhlman habló con el hombre por un momento y luego comenzó a orar por él. Ellos me enviaron algunas grabaciones de Dino. Lo mismo sucedió con la segunda persona que pasó a la plataforma." La señorita Kuhlman comenzó a predicar. Era cálida y amigable. Repentinamente. Las personas comenzaban a bajar por los pasillos. pero está tan entusiasmada como si fuera la primera vez. pero lo que sucedía desafiaba toda la lógica. y el hombre cayó al suelo. "Hay alguien allí arriba. La señorita Kuhlman estaba de pie en el centro de la plataforma. a la izquierda. "Padre Santo. pero no era como ninguna otra predicación que yo hubiera escuchado antes. Como una dura esponja a la que se la coloca debajo del agua. Mis ojos se llenaron de lágrimas. Y había silencio. lo conocía mejor que a cualquier hombre en el mundo. Después se volvió hacia los costados y movió los brazos mientras presentaba a su concertista de piano. comencé a comprender que ella no solo lo conocía personalmente. Entonces ella levantó el brazo y señaló hacia arriba. informal. en esta sección que acaba de ser curado de cáncer en el hígado. y el poder de mi Espíritu Santo es una de ellas. con la cabeza ladeada como si estuviera escuchando. con la mano izquierda en alto. No era extraño que fuera tan real para ella.. dijo. y Kathryn Kuhlman . Su mano derecha descansaba suavemente sobre una vieja y gastada Biblia apoyada sobre el púlpito. "Cierta vez quise escuchar buena música de piano y telefoneé a la librería bautista. algo sucedía en mi interior. Era como si Dios estuviera diciéndome: "Hay algunas cosas que no puedes comprender... Todo este tiempo he escuchado su música. y otra más. sentí que me volvía muy blando y suave. esta mujer ha visto cientos de miles de personas sanadas. ¿Era verdaderamente el Espíritu Santo quien le había dicho eso? ¿Le habla Él a la gente de forma que puedan saber cosas como esas? Todo esto de las enfermedades y las sanidades sucedía tan rápidamente que mi cabeza bailaba. ¿Lo estaría escuchando? Me esforcé para ver si yo también podía oírlo. Dino. se detuvo. su índice señalando al cielo. pero yo no escuché nada de eso. sino que caminaba con El día a día.". preguntó Arlene mientras el apuesto joven de cabellos oscuros tomaba asiento frente al piano." A medida que el culto se desarrollaba. Seguramente. pensé.

Era una experiencia nueva y magnífica. sabía que Dios nos había guiado. La joven. y con el rostro luminoso." Miré a mi alrededor. su voz se unió a las del coro cantando las palabras del viejo himno: "Aunque Satanás me sacuda y vengan las pruebas. "Tiene que ir al frente. "una brisa suave y acariciante en todo mi cuerpo. que estaba sentada junto a mí. Siguió enviando mensajes. La joven no se quedó satisfecha con eso. Una joven sentada aproximadamente cinco filas de asientos más adelante estaba dada vuelta hacia nosotros. Ella miraba sus manos. saliendo de la hilera de asientos hacia el pasillo. Casi instantáneamente Arlene se apoyó en mí. hasta que finalmente comprendió que no necesitaba el estanque. muy entusiasmada. había esperado que un ángel removiera las aguas para que ella pudiera entrar. Arlene respondió en un susurro: "No lo sé". atónita.. las convulsiones habían desaparecido. y le rogué a Dios que la sanara. Apenas capaz de respirar. era la primera vez que quería orar por ella. pisando los pies de los que estaban en el camino. Dejé de prestarle atención y miré nuevamente hacia la plataforma. Arlene subió las escaleras hasta la plataforma como una mujer normal. Mis oraciones se concentraron luego en Arlene. tratando de hablar con Arlene. totalmente desconocida para nosotros. dijo la joven." gritó. Un poco avergonzada. apoyada contra el piano. dijo Arlene. Había sido sanada por su mano. inclinándose sobre las personas de la otra fila. Veo bien. "Sientes la brisa?" "Siento una brisa". Mientras el majestuoso coro comenzaba a cantar. "Pregúntele cómo se sentía cuando entró. Pero no importaba. "Desaparecieron. Mis ojos están bien otra vez. que Cristo ha visto mi estado de angustia y su sangre vertió por mi alma. Arlene no logró llegar al púlpito para testificar de su sanidad.. Estas interrupciones ya estaban comenzando a molestarme." "Apenas tuve fuerzas para entrar". Un ujier la detuvo por un instante. preguntó: "¿Cuál es su problema?" "Dígale que tengo esclerosis múltiple y problemas de corazón". Pero nunca mi corazón se había ablandado lo suficiente como para salir de mí y pedirle al Señor que la tocara y la sanara. y me volví para pedirle a Arlene que se callara. los temblores. yo también comprendí que ella había sido sanada. Ya no estoy inflamada. Había creído que ella sería sanada. que yo no conocía. al único que necesitaba era a Jesús. "¿Está el Señor obrando en usted?". "Pregúntele cómo se siente ahora". La seguí con los ojos mientras bajaba por el pasillo hacia el frente. casi gritando.53 Nada es Imposible para Dios comencé a orar por otras personas. esta bendita confianza tendré. Como el hombre junto al estanque de Betesda. murmuró con voz temblorosa. En todos estos años de matrimonio. pero no había lugar alguno de donde pudiera provenir la brisa." Kathryn Kuhlman . le susurró Arlene a la señora que estaba sentada junto a ella. y luego le hizo señas de que continuara. en el culto. La plataforma estaba llena de gente y el culto estaba por concluir. Mientras oraba. "y aceptar su sanidad. pasó por encima de mí." La joven estaba a medio incorporarse ya. Los espasmos. susurró ella. Arlene se paró en el otro extremo del escenario. "Los temblores". le preguntó. sentí que fluía el amor." En ese mismo momento Arlene se puso de pie. en voz tan alta que todos la escuchaban claramente.

continúe haciéndolo. así que fui al Jefe Máximo. apenas el pastor decía "Amén". La semana anterior casi habíamos tenido que entrarla en camilla. "Caminemos". y no ha vuelto a tomarla desde entonces. o saltamos al agua y vamos hacia Jesús. hasta la hizo saltar por el consultorio para observar su coordinación. "Fui a un culto de milagros en St. Arlene sonrió. "y no necesito más esto. Luego dijo: "Todos tenemos dos opciones." Juntos rieron gozosamente. Nunca había visto a nadie alzar así las manos. Pero solo fue el comienzo.. dijo ella. Parecía que nadie quisiera irse. o qué está haciendo". Si no lo has hecho antes." Parecería que la sanidad de Arlene sería el clímax de nuestras vidas. Miles de personas entonaban una y otra vez "Aleluya". "En mis veinticinco años de práctica de la medicina. mis manos también estaban en alto. El médico la miró y exclamó: "¡Algo le ha sucedido! elQué fue?" "He sido sanada. y el gerente había prometido venir a buscarnos si lo llamábamos por teléfono. Todos decían: "¡Alabado sea el Señor!". pero antes de que pudiera entenderlo. Controló los reflejos de Arlene. Louis. El auditorio estaba lleno de música. y le pregunté a Él. Si no lo hacía. "No sé qué hizo usted. sino por el poder de Dios. y el maestro habló sobre la ocasión en que Pedro. dijo. con las manos levantadas. Tres meses después entré en la plena dimensión del poder del Espíritu Santo.. agregó él. Y eso hicimos. Finalmente Arlene logró volver a su asiento. No tomó la medicina. querida". Kathryn Kuhlman ya salía de la plataforma. Sé que hay posibilidad de remisión en la esclerosis múltiple. abrazarse y cantar. he visto sólo tres casos que no tenían explicación médica. Instantáneamente Arlene cayó al suelo. le dije. la gente salía corriendo hacia la puerta. impulsado por el Señor." "Eso es entre tú y el Señor." Kathryn Kuhlman ." El médico prácticamente se tragó su pipa. pero esto es otra cosa. "Pero sea lo que fuere. haciendo lo mismo que ellos hacían: alabar al Señor. podría sufrir convulsiones que la matarían antes de que fuera de noche. pero al pasar junto a Arlene se volvió ligeramente y estiró la mano en un gesto de oración. Una semana después Arlene literalmente irrumpió en el consultorio de su neurólogo. dijo mirando los frascos de medicinas. Pero esta gente no se quería ir. caminó sobre las aguas. O nos quedamos tranquilos en nuestro bote. su visión. Tiene que ser de Dios. Sabía que usted me lo prohibiría. Al volver a la habitación le recordé que debía tomar su medicina anti convulsiones. Finalmente volvió a sus papeles sacudiendo la cabeza. y "¡Aleluya!" Estábamos a siete calles de distancia del hotel.54 Nada es Imposible para Dios El culto había terminado. Estaba en una pequeña reunión hogareña de oración. Pero esta vez yo sabía que no era por la esclerosis múltiple. este es el momento de saltar. Y no olvide agradecer a Dios todas las noches. Querían quedarse. Las pocas veces que yo había ido a la iglesia. "Creo que Dios me ha sanado verdaderamente". pero debió reconocer que había sucedido algo maravilloso. doctor". Gente que yo no conocía en absoluto venía y me abrazaba.

55 Nada es Imposible para Dios Y yo salté. y en ese momento mi vida dio un vuelco total. y luego. mientras nuestras hijas escuchaban. tener una familia cristiana. y aterricé con ambos pies en el centro de la habitación. "Yo lo quiero". sería el cielo. Al contrario de esas primeras experiencias en que el Espíritu Santo vino sobre mí. Kathryn Kuhlman . "Lo quiero ahora." Y lo decía en serio. y luego todos se pusieron a mi alrededor e impusieron sus manos sobre mí. comenzó a orar. tuvimos nuestro tiempo de oración acostumbrado. sino también maridos enfermos. Arlene y yo nos turnamos para enseñar en una clase bíblica en nuestra Iglesia Metodista. Cada reunión de la familia se convierte en un culto de adoración. Realmente el cielo ha bajado a la Tierra. Alguien trajo una silla. ¡Literalmente! Salté de mi asiento. esta vez Él vino dentro de mí. Al terminar. solo ser parte de esta maravillosa familia habría valido la pena." me dijo suavemente. Gil. dije. en familia." Arlene tiene razón. deseosos de oír hablar sobre el poder del Espíritu Santo. La otra noche. Creo que están como estábamos nosotros. "Hace mucho tiempo.. sentados a la mesa antes de la cena. y cada vez asiste más gente. Me senté. "te dije que para mí. Aunque no hubiera sido sanada. de voz suave y cabellos blancos. Un pastor bautista. Cada uno leyó un versículo de la Biblia.. y el cambio ha sido permanente. El cielo bajó a la Tierra. uno por vez. vi que Arlene tenía lágrimas en los ojos. con el padre como sacerdote del hogar. que no solo cura cuerpos enfermos. nos tomamos de la mano. oramos en forma individual. haciendo que todos los cabellos de mi cuerpo se erizaran.

una zona residencial al sudeste de la Bahía de San Francisco. con la esperanza de que no tocará su casa. Un lunes por la mañana. la enfermedad ha estado siempre con nosotros. Hasta que Nanci se enfermó. Siempre antes habíamos podido superar las Kathryn Kuhlman . en California. por lo cual prescribió algunos medicamentos y nos envió de vuelta a casa. Nanci había nacido allí. Woody es programador de computadoras en la vecina ciudad de San José. Comencé a darle aspirinas para bebés. sin embargo. y muchas veces las nubes o el smog la cubren parcialmente. Nanci despertó con una altísima fiebre. Es como la enfermedad. Esta vez. Un joven médico la examinó en la sala de emergencias. Nanci. en 1970. un césped amarronado la cubre por sectores. y conocíamos a varios médicos y enfermeras. en terreno llano. Si alguien se enfermaba. Pero es como que simplemente está allí. El hombre ha aprendido a vivir con ella. Se yergue como un monumento solitario. las cosas fueron distintas. Muchos han tratado de conquistarla por medio de la medicina y las investigaciones. Tienen dos hijas. Está a menos de 16 km de nuestra casa. Algunas pocas almas valerosas suben a su cima. y me dijo que la llevara al servicio de guardia del Hospital Kaiser. y de cada caída le quedaban feos hematomas. al pie de Monument Peak. simulando que no está allí. Casi todos la aceptan. pero al segundo día la temperatura había subido a más de 40° y no bajaba. Llegó a estar cubierta de hematomas. Nada puede quitarla. La gente de nuestra familia no se enfermaba con frecuencia. En realidad. Teresa y Nanci. en verano. La montaña siempre ha estado ahí. Yo era uno de esos que temían a la enfermedad y trataba de ignorarla. a veces está cubierta de nieve. Algunos tratan de esconderla en las nubes. había sido muy activa desde que comenzó a caminar. ochocientos metros por encima de la cuenca de la Bahía de San Francisco. La lluvia la erosiona. corría. perfilándose amenazadora ante nosotros. Desde que Adán pecó. Llamé a Woody a su oficina en San Jose. enseñando que la enfermedad no existe. en Santa Clara.56 Nada es Imposible para Dios CAPÍTULO 6 DILE A LAS MONTAÑAS Linda Forrester Linda y John (Woody) Forres ter viven en Milpitas. Los que han nacido en la zona del sur de la bahía aparentemente no le dan importancia. Dos días después la fiebre no había bajado y la llevé nuevamente al hospital. nunca caminaba. En el invierno. El Sol hace brillar sus perfiles desnudos. como si la hubieran golpeado mucho. y siempre estará. Se caía con frecuencia. Otros la ignoran. Pero últimamente había comenzado a actuar en forma extraña. encontrábamos alguna inyección o una pastilla que lo curaba. como aceptan la montaña que domina el paisaje de la vida y que desafía a quienes tratan de echarla al medio del mar. Pero siempre está ahí. nuestra hijita de quince meses. Encontró una infección en sus oídos y en su garganta.

La doctora O'Brien apareció en la puerta. La médica de guardia en la sala de pediatría era la doctora Cathleen O'Brien. sufrí un shock. "Nanci tiene una anemia aguda". haga que le tomen este análisis de sangre. tartamudeó. El sábado por la mañana yo estaba al borde del pánico. inconquistable. Nanci perdió sangre por la nariz. La anemia no me parecía muy grave. Su cuerpo ardía de fiebre. tampoco. pero puede ser una de dos cosas: o un tumor canceroso tan expandido que es intratable. "Oh. mi propio temor casi se convirtió en un grito. "Esta tarde le haremos un examen físico completo". "Tenemos que llevarla otra vez al hospital". Cuando la miré y vi lágrimas en sus ojos." Escuché a Woody contener la respiración apretando los dientes." Después de recibir el resultado de los análisis. Llévela arriba. Miré a la doctora O'Brien. demasiado débil incluso para lloriquear. "Oh. Pueden volver a las seis de la tarde y entonces la verán. Pero esta vez la enfermedad parecía erguirse ante nosotros." Quise llorar. La responsabilidad de velar por una criatura muy enferma yo sola. A pesar de toda la medicación. por favor.57 Nada es Imposible para Dios enfermedades tomando medicamentos. Teresa se sentó en el asiento trasero y yo llevé a Nanci en mis brazos hasta que llegamos a Santa Clara. Tenía los ojos cerrados. Ella siempre había sido inquieta y movediza. Kathryn Kuhlman . quisiera verlos a usted y a Woody en mi consultorio. Noté en su rostro que estaba preocupado. tenía el tamaño de una cabeza de alfiler. Nanci estaba peor que nunca. con tubos inyectados en ambos brazos. me atemorizaba. y luego evacuó dos veces con sangre. dijo." Eso me alivió. no". no. "Esta tarde. El médico la observó. Yo sabía que uno de nosotros tenía que conservar algo de fortaleza. que había atendido a Nanci desde que la pequeña nació. "Este medicamento tendría que haber hecho desaparecer la fiebre. y luego baje y espere aquí. o tiene leucemia. Esta vez se quedó en mis brazos casi sin moverse. Había temido que le dieran otra cantidad de píldoras y jarabes y la mandaran de vuelta a casa. dijo Woody. dijo que era probablemente un furúnculo que luego maduraría. Ahora había crecido hasta ser del tamaño de la uña de mi dedo meñique. "Linda. El primer día que la vi. Estaba acostada de espaldas en su cuna. pero Woody ya se había desmoronado. Tenemos algunos resultados de los exámenes. "No quiero que se queden aquí. dijo. "Quiero que la internen en el hospital. Al entrar en el cuarto de Nanci. La doctora O'Brien nos indicó dos sillas con un gesto. el doctor Feldman apareció nuevamente. Nancy tenía una pequeña ampolla de sangre en la ingle. No me gusta el aspecto de ese furúnculo." Dejamos a Teresa con una vecina y volvimos al hospital al atardecer. Durante la semana noté algo más. Aún no hemos detectado el problema." Sentí que el corazón me golpeaba el pecho mientras la seguíamos por el corredor. El doctor Feldman la examinó brevemente con mi rada preocupada. y yo estaba contenta de que la cuidaran en el hospital. nos dio más medicamentos y nos envió nuevamente a casa. después de que ustedes se fueron. Le tomé la mano y sentí que comenzaba a temblar.

"Vamos a hacer un examen de médula en unos minutos. pueden ir y verla primero. "Tiene leucemia. descubrimos que no nos conocíamos. y nos unirmos a una Iglesia Luterana en Milpitas. inamovible. una sensación de que el Hijo de Dios estaba allí. "¿Cómo está Nanci?"." "¡No!" grité por el tubo del teléfono. Nunca leíamos la Biblia ni orábamos. Yo había sido criada como católica romana. dije. "Lo siento". que se levanta sobre nuestra casa. Cuando conocí a Woody. llamábamos a la única persona que conocíamos que supuestamente conocía a Dios: el pastor Langhoff. Yo estaba sola en el cuarto. te veremos en la mañana. y no mucho. Pero rara vez asistíamos a los cultos. llama al pastor Langhoff. Nos ministró como un padre ministraría a sus hijos. Queríamos acercarnos el uno al otro pero. recobrando el control. junta pero solos. es leucemia. Woody y el pastor habían salido al hall para hablar. había estado muy enfermo. patearla. preguntó alegremente. ¿adónde huir cuando la montaña me rodeaba por todas partes? Salimos del hospital y fuimos a casa. "Por favor. pero si lo desean.58 Nada es Imposible para Dios "Todas las señales apuntan a la leucemia". Pero allí estaba ella." Es extraño cómo la gente vive como lo habíamos hecho nosotros. y no quería estar allí cuando sucediera. pero yo tenía la horrible sensación de que Nanci moriría esa noche. Nuestra vecina nos llamó apenas llegamos. una suave voz del otro lado de la línea me preguntó: "¿Quieres que vaya a verte?" "No". salió de la cama para venir al hospital esa noche. Pregúntale si puede venir. En realidad. No sabíamos casi nada de Dios. Yo sabía lo que iban a hacer. El pastor Langhoff. estremeciéndome al oír sus gritos de dolor." Me volví hacia Woody. De repente. Pero al enfrentar la muerte. de la Iglesia Luterana Reformada. me recompuse. No tenía nadie a quien aferrarme. Kathryn Kuhlman . La enfermedad de Nanci era como esa sólida montaña. Podíamos gritarle. tuve conciencia de una presencia espiritual por primera vez en mi vida. dijo. Solo había escuchado hablar de él. y se quedó con nosotros cuando la enfermera vino para llevarse a Nanci para hacerle el examen de los huesos de la médula." Hubo una larga pausa. pero cuando noté la agonía que estaba viviendo Woody. "Definitivamente. Había visto la larga aguja que insertarían en el hueco de su cadera para extraer un poco de médula. cavarla. Yo no conocía a Jesucristo. ponerle dinamita. Me quedé en el cuarto. que ya era anciano. como si Dios no existiera. Pero. dijo. buscamos ayuda espiritual. despojados de todo lo superficial. acordamos llegar a un punto medio entre mi fe católica y su fe evangélica. y luego. "Necesitamos estar solos. Media hora después la doctora O'Brien volvió." Rompí a llorar. Pero cuando estamos frente a frente con la muerte. al este. "Espero que todo ande bien." Pasamos la noche en casa. La doctora O'Brien dijo que podríamos quedarnos todo el tiempo que quisiéramos. después de divorciarme. Pero por un momento Jesús estuvo en ese cuarto conmigo. La Luna estaba saliendo por encima de Monument Peak. Si puedes quedarte con Teresa esta noche. Quería huir.

. quise saber. Mentalmente. ahora tan quieto y desolado. mirando su camita blanca apoyada contra las paredes color lavanda. ¿Era que Dios me castigaba por haberme divorciado? Teresa era hija de mi primer matrimonio.59 Nada es Imposible para Dios Éramos dos mortales solitarios enfrentados a una situación imposible. La cama todavía estaba sin hacer desde la mañana. la doctora O'Brien. Un hematólogo vendría desde Stanford para ayudar a dar un diagnóstico final. "Está muy mal". tan indefensa. con la mirada perdida en la oscuridad. La pregunta sonó melodramática como en una mala película. La Luna se reflejaba por detrás de la cima de la montaña en el cuarto de brillante color amarillo. susurré. Dios? ¿Por qué?". Sus palabras sonaban huecas y mecánicas. lloré. cuando una criatura pequeña muere de leucemia. Acordamos que eso sería lo que haríamos. Podría ser que sufra un poco. pero no será por mucho tiempo. Le di cuerda y comenzaron a sonar unas sencillas notas: "Cuando la rama se rompa. Qué falso.. recordé los cientos de veces que Nanci lo había apretado mientras yo la bañaba. A la mañana siguiente (era domingo). podría durar dos años". deslizándonos lentamente por el sumidero. "Si podemos hacer que la enfermedad retroceda inmediatamente." Qué vacío. "Cómo mueren?". La doctora O'Brien fue muy suave: "Generalmente. Lo apreté. Pero no teníamos nada más. Aun así. tenemos que sonreír ante ella. dijo Woody. esperanzada. volvimos al hospital." Fuimos a ver a Nanci. una tercera persona que estaba preparándose para desaparecer. "Pero estos niños duran un año con la enfermedad contenida y después decaen rápidamente. Caminé de cuarto en cuarto por la casa en semipenumbras. Me agaché y recogí un patito de goma del suelo.. Le estaban dando una transfusión de sangre. "Tenemos que ser positivos. y habíamos llegado a este Kathryn Kuhlman . Aunque por dentro estemos destrozados. Eran casi las tres de la madrugada. ¿Por qué eres tan cruel y nos torturas de esta forma?" Me volví y fui hacia el cuarto de Nanci. Deberíamos lograr que la enfermedad retroceda pronto. muchas más transfusiones de sangre. Nuestro matrimonio había sido difícil. me di cuenta de que mentalmente ya había convertido a Nanci en un objeto. es debido a un ataque. y el patito hacía burbujas debajo del agua. nena." "Cuánto le queda?". Mientras formulaba la pregunta. Suavemente. no es conveniente que abriguen esperanzas." Woody y yo habíamos asistido a sesiones de Encuentro Matrimonial en nuestro vecindario. ¿Se iba a llevar Dios a Nanci para castigarme? "¿Por qué. y era imposible dormir. vendrá. No podemos dejar que nuestra actitud mental afecte a Nanci. Woody estaba sentado a la mesa. y silbó. "¿Por qué le hiciste esto a mi hijita? Ella es tan pequeña." Empecé a gritar a las paredes y salí del cuarto hacia la cocina. coloqué el patito de goma en un estante y tomé el cerdito rosa de piel. la cuna caerá. dijo. admitió la doctora O'Brien. pensé. "Pero es pequeña. y eso juega a su favor. "Tenemos que armar un plan de acción".. Nos dijeron lo que podíamos esperar: más exámenes de médula. Durante largos momentos me detuve en la puerta del dormitorio de Teresa.

Los médicos habían logrado controlar la leucemia en Nanci. Pero la ampolla de sangre. ni tampoco de Nanci. dije... fatal." Woody estaba perplejo. probemos con Dios". Era un concepto nuevo y maravilloso. y a esto le siguieron meses de dolorosos tratamiento. "La iglesia a la que voy no cree que Jesús sigue sanando. cuando llegamos al hospital. después de hablar de los asuntos de la asociación. Habíamos llorado hasta quedar sin lágrimas. Es un pequeño milagro. Woody y yo nos sentamos a la mesa de la cocina." "Yo tampoco". con la esperanza de que se levantara y huyera. estaba en estado de remisión temporaria. Pero era un comienzo. Irónicamente. Una de las parejas de Encuentro se enteró de lo que le sucedía a Nancy y nos llamaron. y a la mañana siguiente. el único medicamento que podría curarlo era fatal para la mayoría de quienes sufrían de leucemia. Los médicos decían que era un "efecto secundario" de la leucemia." Él asintió. "Claro que no". "zQuieres decir que la llevemos a uno de esos que curan por fe?". "En Stanford descubrieron una droga para tratar la úlcera. "Buenas noticias". "La Biblia está llena de relatos de Jesús sanando gente". Yo tomé su mano y murmuré unas pocas palabras. Nadie me había dicho eso de mí jamás. dijo. Eso me tocó. Entonces sucedió algo. Y amaba a Nanci. exclamé. me dijo: "Sabes. El primer encuentro con la oración me convenció de que había más poder a mi alcance del que había imaginado. Nanci mejoraba. Creo que si Dios Kathryn Kuhlman . Dios me amaba. siguió diciendo ella. dije: "Woody. Comencé a orar cada día antes de ir a ver a Nanci." Fue un comienzo tan débil. Para la segunda semana. su intensa agonía. que ahora llamaban úlcera de sangre. "pero tenemos que hacer algo. Una de nuestras vecinas estaba en la misma asociación de padres y maestros que yo. Nos contaron lo que podíamos esperar de nuestras relaciones mutuas y con nuestra familia. su muerte. "Dios. En ningún momento dijeron algo que pudiera proyectar alguna esperanza. como persona." "Quiero decir que oremos". Linda. había crecido hasta cubrir todo un lado de la ingle de la niña. y que contenía un germen que podría matarla. Una noche. Una tarde. Finalmente. después de que Teresa fuera a dormir. pero yo sí. y las drogas la mantendrían así hasta que se produjera el ataque final. y querían venir para contarnos sus experiencias. pero nos dijimos que necesitábamos saberlo para estar preparados cuando llegara la muerte. como tirar piedras a la montaña. y ama a Nanci". Su pequeña hijita acababa de morir de leucemia. "Pero yo no sé cómo orar. la doctora O'Brien sonreía por primera vez. Sin embargo. que encuentren algo con qué tratarla. dijo con desaprobación en su voz. "Pensé que habías dicho que querías probar con Dios.60 Nada es Imposible para Dios particular nivel de humanismo para tratar de encontrar ayuda. por favor." El cirujano de Kaiser abrió la úlcera. Dios te ama. furioso. cómo había perdido el cabello. "Esa gente son un montón de charlatanes. dije. Fue horrible. Nos contaron todos los detalles: cómo las drogas habían hecho que su hijita se hinchara.

Casualmente. Era la sensación de haber tomado un buen vino. pero no estaba en mi estómago. le dije con voz llena de sarcasmo. Jesús había muerto por mí. La miré. Empecé a pasar más tiempo en oración. ni siquiera si estaba en la Biblia. un gozo y una sensación de bienestar me inundaban interiormente. Ahora comprendía que la Biblia era mucho más que un amuleto de buena suerte. comenzando con el evangelio de Lucas. Kathryn Kuhlman . Pero una y otra vez." Sus palabras fueron como una luz en un cuarto oscuro. que duraba media hora.61 Nada es Imposible para Dios te ama. ¡Te amo! Durante años supe que habías muerto por mis pecados." En ese momento volví a la vida. Fui y abrí el cajón de mi armario. Un pastor con el que habíamos hablado en el hospital hasta nos había sugerido que "la muerte es la mejor cura de todas". Al mismo tiempo. Visitaba a Nanci en el hospital todas las mañanas. Yo necesitaba oír una voz positiva. Una tarde mi vecina me preguntó si alguna vez había oído hablar de Kathryn Kuhlman. gritando. cuando estaba tramitando mi divorcio. Era una nueva criatura. después de almorzar. resonaba en mi mente: "Al que a mí viene. me dijo. y luego. Aunque yo no tenía idea de qué sería eso de lo que hablaba. la sanidad de Nanci se convirtió en algo más que una lucecita en un cuarto oscuro. Dios podía sanarla. Comencé a sollozar. una gigantesca bola de luz que inundaba mi ser. En ese momento pensaba que me daría suerte tener una Biblia en la casa. Entonces supe qué era. había pedido una Biblia en Sears Roebuck. Entonces comencé a abrirme camino hacia esa luz. me inundó la comprensión profunda de la verdad. Todo en mí había cambiado. de mi subconsciente." Pero al mismo tiempo que lo decía. sino en mi espíritu. saltó un versículo del pasado a mi mente. No sabía dónde buscarlo. y al día siguiente volví del hospital con tiempo suficiente como para escuchar la emisión de las 11:00. después de escuchar la transmisión. "Ella cree en milagros". ¿por qué no sintonizas tu radio en KFAX?" Confié en ella. Dios. "Oh. Yo había nacido de nuevo. Muchos de mis amigos eran negativos. Un día. llorando y riendo al mismo tiempo. era el relato de la crucifixión de Jesucristo. que apuntara a la luz en vez de las tinieblas. Era posible. La señorita Kuhlman hablaba de una experiencia que ella llamó "nuevo nacimiento". Me gustó especialmente su manera positiva y feliz de hablar. "Antes de juzgar. la encontré. Dios. de alguna forma sonaba cierto. lamento que hayas tenido que morir por mí. no le echo fuera". Sentada en el sillón verde del living. abrí la Biblia para leer un capítulo de Lucas. Él había muerto porque me amaba. Eran mis pecados los que lo habían llevado a la cruz. por salvarme. Sonrió dulcemente. dije: "Gracias. Ahora sé que moriste por mí. también puede sanarte. Me gustó lo que escuché. Casi inmediatamente. Mientras leía. "No me digas que crees en la sanidad por fe". ahora era como el Sol. día tras día. Este tiempo se convirtió en una parte del día muy importante para mí. Muchos años antes. y me prometí a mí misma que leería un capítulo por día. leía el capítulo de la Biblia y oraba antes de que Teresa volviera de la escuela.

Tomé la decisión de confiar en Él. Pero decidí confiar en su Palabra. No había esperanza." Junto con esta. pero teníamos que limpiarla tres veces por día con agua oxigenada. "Padre. Una enfermera venía dos veces por semana para ayudar." "No lo entiendes". "tú has prometido que al que viene a ti. y conmigo. que pronto se extendieron a toda la boca. tomé la Biblia y leí el sexto capítulo de Juan. no le echo fuera. Luego de la limpieza." Los primeros días de Nanci fuera del hospital fueron terribles. nos advirtieron. decían que Nanci moriría. pero seguía siendo una niñita enferma. La úlcera (del tamaño de una mano) en la ingle de Nanci estaba secándose. después de escuchar el programa de la señorita Kuhlman en radio y de orar. Dios tendría que darle nueva sangre y una nueva médula para sus huesos. Un mediodía.. y colocar una bombilla eléctrica encendida a corta distancia de la úlcera. "Querida. Pero después de eso. mis amigos que habían perdido a su hijito. Dos días después de traerla a casa le salieron úlceras sangrantes en los labios. Si tienen muchísima suerte. vino otra revelación. Aún más. le decía yo. Creo que serás fiel a tu Palabra. Vengo a ti con esta necesidad. la leucemia será más fuerte que las drogas. aunque no tuviera sentido. con los ojos llenos de lágrimas." "Desearía poder creer eso". En ningún lugar del Nuevo Testamento se decía que un enfermo hubiera venido a Jesús y Él lo hubiera rechazado. ¡Él sanaba a todos! Parecía tan imposible.. Sé que Dios está con ella. creo que Dios la sanará. Después de seis semanas Nanci pudo moverse un poco en forma más independiente. Los médicos diagnosticaron escarlatina. vas a quedar verdaderamente destrozada. lo único que debía hacer era esperar. decía Woody. debíamos atarla de manos y pies a los bordes de la cuna. si es que sucede. tan asombrosa que yo estaba segura de que nadie lo había comprendido antes. para secarla. Las cosas comenzaron a mejorar. "Ella no está bien". me advertía.. tienes que controlar esto". Yo sabía que era tan imposible para mí creer que Nanci sanaría. y no lo comprendía.al que a mí viene.62 Nada es Imposible para Dios En los días siguientes leí el evangelio de Lucas y empecé Juan. quizá llegue a vivir un año y medio más. las encías y la garganta.. Aquí estaba. sin importar lo que los demás dijeran.. Pero. Cuando Nanci muera. como hablarle a la montaña y ordenarle que se echara a la Bahía de San Francisco. pero allí estaba. no le echarás fuera. complicada por las drogas que le estábamos dando. ¿no decía la Biblia que todas las cosas son posibles para Dios? Me aferré a eso. Era pequeña como un grano de mostaza. "No podemos engañarnos todos de esta forma. ese versículo: ". todos: los médicos especialistas. Después de cinco semanas los médicos nos dejaron llevarnos a Nanci a casa. Ahora.." oré. "Desearía poder creerlo. Pero dentro de mí había una fe que surgía como una fuente en el desolador desierto de mi vida. No podía evitar ver el gran cambio que se había producido en mí." Kathryn Kuhlman . aunque no lo entendiera. que podían causar síntomas similares. "Y no mejorará. Para Woody la situación era muy difícil de soportar. "Por primera vez sé que podré aceptar su muerte." Fue así de simple.

en caso de que lográramos reunir el dinero. así que le quité los zapatitos a Nanci y le pedí a Woody que los tuviera. Salí de la autopista en Dixon Landing. y se pasará. el mes siguiente. estiré la mano hacia el otro asiento delantero. y miré hacia arriba. se reunirían en la casa de Janet para orar y ayunar.63 Nada es Imposible para Dios Una tarde mi vecina me llamó por teléfono para contarme que Kathryn Kuhlman estaría en Los Ángeles para realizar un culto de milagros. Allí estaba la montaña. repentinamente me invadió una sensación descorazonadora. y nada os será imposible. Miré hacia la montaña y sonreí en medio de las lágrimas. sin fijarme en el versículo bíblico que estaba impreso en la parte de atrás. ¿Qué clase de tonta era yo? Todos decían que Nanci era incurable. el cordón del marcador que había comprado se enredó en mi mano. Era más de lo que podía soportar. No pude creer lo que veía. Nanci había estado muy inquieta en el avión. hasta que lo compré. La mujer que hacía las reservas de viajes nos informó que el boleto de avión ida y vuelta a Los Ángeles costaría setenta dólares. Camino a casa. reuniendo dinero para comprar boletos de avión. Mientras estaba allí miré algunos marcadores plásticos buscando uno para señalar las páginas en mi Biblia. "Sal de mi camino. Un grupo de adolescentes llamado Vida Joven se reunía en el hogar de Janet los martes por la noche. Kathryn Kuhlman . yendo por la autopista Nimitz hacia el sur. pero ella dijo que nos incluiría en la lista de junio. Ellos también creían que Dios la sanaría. Cuando finalmente logré controlar el llanto. pero aquí estaba su madre. había sido la niñera de Nanci desde que ella era una bebita. La semana previa a nuestra partida hacia Los Ángeles. quisieron apoyarnos en oración. Acordaron que el domingo en que nosotros iríamos a Los Ángeles. Me puse a llorar." (Mateo 17:20). El martes siguiente llevé a Nanci a la casa de Janet. Yo no tenía ese dinero. irguiéndose amenazadora ante mí. Entonces leí el versículo que llevaba escrito. montaña. Nos guiaron hasta unos asientos en la planta baja. Nanci va a ser sanada. También me dio un número telefónico donde podría pedir información. Woody también estaba incómodo. una adolescente que vivía cerca. pensando en llevarla hasta Los Ángeles para asistir a un culto de milagros de una mujer que yo jamás había visto." Apenas podía yo abarcar la inmensidad de la multitud que esperaba en el auditorio Shrine. Cuando supieron que llevaríamos a Nanci al culto con Kathryn Kuhlman. llorando. donde se habían reunido más de cien jóvenes para participar del estudio bíblico. diréis a este monte: Pásate de aquí allá. "Si tuviereis fe como un grano de mostaza. Hacía calor cuando llegamos. fui a una librería cristiana en Fremont. Al hacerlo. incluyendo dos de Kathryn Kuhlman: Creo en milagros y Dios puede hacerlo otra vez. buscando un pañuelo de papel. Salí de la calle. Una y otra vez vi el mismo marcador. Janet. comprando libros. Una amiga me había mencionado varios libros que quería que leyera. No había dormido ni un minuto y se doblaba y se retorcía mientras ocupábamos nuestros asientos.

Seguí caminando de un lado a otro del hall. salí pisando pies y chocando con las rodillas de las demás personas. No era justo. Nanci se echó a llorar. Nanci tenía ya casi dos años de edad y era bastante pesada para cargarla. Esta vez no fue muy amistoso. y este apuesto joven griego que acariciaba el piano como si fuera un ángel acariciando un arpa. pero caminé de un lado a otro con ella en brazos hasta que se calmó. porque estando aquí en el hall. Woody tenía sus zapatitos. "Bien. Dios". Está incomodando a las demás personas. "Señora. Me encanta la música. Inmediatamente vi a un ujier parado en el pasillo. como diciendo: "¡Afuera!" No quise causar un escándalo. "si la sanas. dijo él.64 Nada es Imposible para Dios "Tú estarás muy bien". mientras yo estaba aquí afuera. cuando Dino acariciaba las teclas del piano como con una pluma. "pero no creo poder soportar quedarme sentado en un culto que dure cuatro horas. Murmuré entre dientes. Finalmente me senté en los escalones. que se inclinaba hacia nosotros. Con una mezcla de vergüenza y enojo. más furiosa estaba y más gritaba y se retorcía Nanci." dijo. refunfuñé ante un hombre que estaba parado junto a la puerta." "¿Sacarla afuera?" exclamé indignada. "Luego puedes traerla otra vez. El ujier apareció nuevamente. Pero yo era la que quería ver a Kathryn Kuhlman. ni siquiera podrás vernos. hasta llegar al pasillo. así que tomé a Nanci. Estaba furiosa." La reunión comenzó. Minutos después comenzó a lloriquear de nuevo." Y me di por vencida. "Señora. yo también había venido desde muy lejos. "Ni siquiera se puede asistir a un culto de sanidad con una niña enferma sin que a una la echen. ¡y usted me dice que salga!" Miré a Woody. "muchas de estas personas han hecho muchos sacrificios y han venido de muy lejos para llegar a esta reunión. tendrá que llevar a la niña afuera. me mordí los labios y salí tambaleándome entre la gente que estaba sentada junto a nosotros. Por los movimientos que se percibían desde el auditorio me daba cuenta de que seguramente había empezado la parte de las sanidades en el culto. Pero a Nanci nada de esto le interesaba. Tendrá que sacar a la niña afuera. En ese momento una señora de mediana edad cruzó el hall. Cuanto más andaba. Entonces la señorita Kuhlman presentó a Dino." Bueno. "Esta es una reunión cristiana". Siguió retorciéndose y gimiendo. Durante los momentos más quietos. Y Woody. "¿Por qué no la sacas a caminar un poco?"." A punto de gritar de ira. "¿Qué necesita?". Fui hacia el baño de damas. me preguntó. ¡Linda reunión!" Caminé por el hall con Nanci en los brazos. Nosotros habíamos ahorrado dinero. y me dirigí nuevamente hacia el hall. Él asintió. que ni siquiera deseaba estar aquí. Estaba radiante de gozo. y el magnífico coro comenzó a cantar. salí hacia el hall. Kathryn Kuhlman . "Hemos estado ahorrando dinero durante dos meses para venir hasta aquí. Estuve a punto de discutir. pero el ujier me hizo un gesto directo con su índice. seguramente será otro día. estaba sentado cómodamente en la reunión. sugirió. me fascinó. Entonces volví a mi asiento. y yo no quería que mi niña pisara el piso sucio.

este lugar está lleno de locos. Todos testificaban que habían sido sanados. Nanci me dio un puntapié en el estómago. "¿Por qué no viene y se queda junto a esta puerta? De esa forma podrá ver. reclamamos la sanidad de esta criatura. pero entonces lo sentí otra vez. Era Nanci. Te doy toda la gloria. con sus manos en alto. pero por debajo de sus lentes se veían las lágrimas. "papi". Nanci. Empecé a llorar. el vocabulario de Nanci había estado limitado a "mami". Fue un poderoso golpe desde dentro de ella que había sentido contra mi estómago.. Lentamente mi amargura y resentimiento comenzaron a disiparse. Miré a Woody. Señor. aunque Nanci fuera sanada." ¡Leucemia! Las distracciones casi me habían hecho olvidar el motivo principal por el que estábamos allí. Kathryn Kuhlman . Pero no podía evitarlo. "quema". y "no". que había estado luchando y revolviéndose en mis brazos. Esta vez noté que sus pies no se habían movido. le dije a la mujer que estaba a mi lado. sin aviso previo." "Leucemia. Y yo no le había oído decir a nadie esa palabra en la reunión. Me dolía la espalda de sostener a Nanci. "Querido Jesús. Señor.." "Alguien en la parte alta del auditorio está siendo sanado de un problema de columna. Alguien está siendo sanado de leucemia en este momento". "Una cadera. Yo apenas podía creer lo que veía. mi propia semilla de mostaza de fe comenzó a surgir otra vez." Oh. Me había prometido a mí misma que no tendría reacciones emocionales. repetía la señorita Kuhlman. Minutos después Nanci estaba dormida en mi regazo. "Voy a volver a mi asiento". No quería llorar. "Gracias. y mientras ella estaba allí." Luego comenzó a agradecer a Dios. "Sabe. Estaba con la mirada fija hacia adelante. y si la niña comienza a quejarse otra vez. por sanar a esta niña. Una vez más pasé por sobre pies y rodillas y aterricé junto a Woody. se aquietó. Entonces lo supe. El golpe había partido del interior de su cuerpo. seguramente no.65 Nada es Imposible para Dios Hice un gesto señalando a Nanci. Pero no podía negar el gozo y el amor que brotaban de esa mujer. que se retorcía y chillaba en mis brazos. Comenzó a decir una y otra vez: "¡Aleluya!" ¿Aleluya? ¿De dónde había sacado esa palabra? De nuestra casa. Repentinamente. le dije. Ella tenía la suficiente fe como para creer que Nanci sanaría. Te alabo por curarla. Muy fuerte. pensé. "Y no puedo entrar a la reunión porque grita y molesta a los demás. hay mucha actividad allá adentro". Escuché mientras la señorita Kuhlman anunciaba las sanidades que se producían en todas partes del auditorio. alabando a Dios. Alguien está siendo sanado de una seria afección en la cadera. Hasta entonces. dijo ella. Tenía la cabeza colocada en el hueco de mi codo izquierdo y su cuerpo estaba pegado al mío. "Ella tiene leucemia". puede volver al hall. Estiré la mano y le sujeté los pies para que no me pegara de nuevo." El rostro de la mujer se iluminó. Había una larga fila de gente que subía por ambos costados de la plataforma. y estaba cansada de que toda montaña que se interponía en mi camino me sacudiera a su antojo. "Leucemia.

" En el camino de regreso al aeropuerto. Aunque la sanidad de Nanci ha sido maravillosa. "Bueno".. Todos los exámenes realizados en los últimos cuatro años han resultado negativos. Ella escuchó pacientemente." El tiempo ha probado que era real. dijo ella. "quisiera creerlo de todo corazón. Gracias. ¿no es así?" Por supuesto que lo entendía. "Es tan difícil creer algo cuando nunca antes lo hemos visto. lo único que podíamos hacer era llorar. dura. dijo ella con voz dubitat. dijo sabiamente. Día tras día el color de Nanci mejoró. y luego noté que sus ojos se llenaban de lágrimas. Usted lo entiende. Woody me advirtió que no me entusiasmara demasiado. es el lugar donde está ubicado el bazo. ¡Una montaña de milagros! Y todo comenzó con una fe tan pequeña como una semilla de mostaza. Le conté todo. de dónde provino el golpe. Ya no pude contenerme más: "Oh. "Si ella es sanada. "el lugar que usted me describe. Dejamos de administrarle las drogas. Jesús." "zCree usted que ha sido sanada?". Solo el tiempo dirá si la sanidad es real o no. cubierta de transpiración. respondió. Pero ahora yo tenía ojos para ver lo que no había visto antes. la sanidad operada en nuestro hogar y en nuestras vidas ha sido aún más milagrosa. Pero desde que Nanci fue sanada. un órgano vital que juega un papel importantísimo en su enfermedad. rocosa. Nuestro hogar. tomándome del brazo. "Porque nunca lo he visto suceder". ha sucedido. Kathryn Kuhlman .66 Nada es Imposible para Dios Miré su cara.. que alguna vez estuvo a punto de ser destrozado por el divorcio. "Oh". Yo sabía que tenía razón. generalmente muy pálida. Al ponerme de pie para salir. Hablando de montañas que debían moverse del camino. Algo sucedía muy dentro de su cuerpo. afiebrada. No hay rastros de la enfermedad en su cuerpo. "No hay examen que pueda comprobarlo ahora. "LQué sucede?". el tiempo lo dirá". El hecho de que usted nunca haya visto moverse a una montaña no significa que no pueda ocurrir. pero no había forma de detener mis lágrimas de gozo. Woody recibió a Cristo como su Salvador personal y ambos hemos sido bautizados en el Espíritu Santo. sentí una calidez y un cosquilleo que me recorrían por entero. Recobró la vitalidad y el apetito. Estaba roja. le dije: "Sin embargo. Al mismo tiempo. dije. ahora ha recuperado el orden divino. entonces?"." La doctora O'Brien palmeó a Nanci en la espalda. pregunté. La situación en nuestro hogar era como una cadena montañosa." "Por qué no lo cree. gracias. El martes siguiente fuimos a ver a la doctora O'Brien para que examinara a Nanci como lo había estado haciendo con regularidad. quise saber.

Estaba muy enfermo de artritis. ¿Por qué él se sanaba cuando el resto de nosotros tenía que seguir viviendo en el dolor? "Fue a Pittsburgh. Mi hijo Guy. No había podido salir de la casa. Su esposo. le pregunté. tan grave que no podía mantenerse en pie durante más de diez minutos. discapacitado por una afección cardíaca. Yo siempre esperaba malas noticias. No podía agacharse. "No. pero siempre había pensado que la sanidad era para los demás. creía que todos los enfermos empeoraban automáticamente cada vez más. dijo: "Mamá. ¿conoces a Roma Moss?" Yo conocía bien al señor Moss. que apenas podía caminar. ¡Fue sanado! ¡Puede caminar! ¡Puede agacharse! ¡Ya no sufre más de artritis!" "¿Cómo es eso?". y este invierno había sido el peor de todos. Ontario. que vivía en Brockville. "Oh. El intenso frío canadiense había endurecido mis articulaciones de tal forma." Hice un esfuerzo por salir de la mecedora y me apoyé en la pared para lograr equilibrio. porque había sido dada por manos que alguna vez estuvieron doblados y deformados por la artritis. "Querida María.67 Nada es Imposible para Dios CAPÍTULO 7 ¿ES ESTE UN AUTOBUS PROTESTANTE? Marguerite Bergeron No pude contener las lágrimas al contemplar el precioso bordado que esta mujer de Canadá me había entregado. "que no deje de sonar antes de que yo llegue. Hasta lo dije en voz alta: "¿Está muerto?" Es extraño. temiendo lo peor. ahora que lo pienso. mamá". es el orgulloso poseedor de una medalla que le fuera entregada por el Primer Ministro de Canadá en ocasión de su retiro después de servir durante cincuenta y un años en el servicio postal de su país. Los médicos habían soldado varios discos de su columna. Cada puntada era un acto de amor. Cada paso me provocaba espasmos de dolor en las rodillas y las caderas." Yo había oído hablar de Kathryn Kuhlman y hasta había visto su programa de TV. así que tampoco podía sentarse. "¿Pasó algo malo?". Hacía veintidós años que sufría de artritis paralizante. Tomé el rosario y finalmente llegué al teléfono. era una católica romana de sesenta y ocho años de edad que nunca había entrado a una iglesia protestante. como yo. pregunté secamente. Kathryn Kuhlman ." oré. Nunca pensé que pudieran ser buenas noticias. En vez de alegrarme. "Fue a un culto de Kathryn Kuhiman. hasta morir. mamá". fue sanado. Marguerite y su esposo tienen cinco hijos y veintitrés nietos. Madre de Dios. la voz de Guy resonó feliz en el tubo. solo se pondrá peor". En nuestro pequeño departamento en los suburbios de Ottawa sonaba el teléfono. "El señor Moss no murió. ¿Por qué no vas a Pittsburgh tú también? Quizá te sanes. que vive en Ottawa. La señora Bergeron. Después de años de escuchar decir al médico: "Usted no mejorará. Durante veintidós años había sufrido de artritis paralizante. no para mí. dijo entusiasmado Guy. Mientras estaba allí. Canadá. caminando con dificultad hasta la mesita del teléfono. me sentía amenazada. Aún el simple hecho de cruzar el living para contestar el teléfono era más de lo que podía soportar.

Era la historia más fantástica que me hubieran contado jamás.68 Nada es Imposible para Dios yo estoy demasiado enferma como para salir de la casa". Le gustaba acariciar mis manos suavemente. Pero algo en él siguió insistiendo. y al día siguiente llamé a Guy. Al día siguiente. con dulzura. "No. así que estaba parcialmente paralizado. llorando. y lentamente entrelazó sus dedos con los míos.. Para probarlo. sentada en la semipenumbra del cuarto. sin esperanzas. Traté de recordar los tiempos en que mi cuerpo era joven y ágil. como un viejo roble en la cima de una montaña rocosa. Desde que mi esposo se había retirado del servicio postal. mientras escuchaba al señor Moss. Ese dolor hacía casi imposible que alguien me llegara al corazón. dijo. Finalmente accedí a ir. Estaba vieja y llena de nudos. "Hablaré con tu padre y te contestaré mañana por la noche. de una forma que me llegaba al corazón. rogó. criado en un ambiente católico francés y yo." Colgué y volví trabajosamente hasta mi silla. y hasta dijo que quería ir conmigo. Ahora yo no soportaba que Paul me tocara las manos. doblados como garras. él tocó tímidamente el dorso de mi mano. Era tan comprensivo. Habían atado un pañuelo alrededor de los ojos de un niñito. "Tu padre irá conmigo". "Déjame que llame y te reserve un lugar". Mi cuerpo estaba deformado e hinchado por la artritis desde hacía mucho tiempo. y hermoso. Una señora llamada Maudie Phillips le había reservado un lugar para que él pudiera viajar de Brockville a Pittsburgh. ¿Qué era todo eso que dicía de la sanidad? ¿Acaso Guy creía que sabía más que los médicos que habían dicho que yo no tenía posibilidad de curación? Sacudí la cabeza. apenas podía creer lo que oía. que tenía que ir por todo el cuarto tocando las manos de la gente y adivinando quién era cada uno. "Pero son casi mil kilómetros". Recordaba cuando Paul y yo nos enamoramos. protesté. "No sé si podré soportar todos los baches y problemas del camino. Una noche. Eramos tan correctos. Esto le afectaba las piernas.. "Pero antes de que nos reserves lugar. Pero Paul me alentó para que fuera a Pittsburgh. y dijo que arreglaría todo para que yo pudiera hablar con el señor Moss. Dolía demasiado. con mi familia católica escocesa. Esa noche le conté a Paul sobre la llamada de Guy. su corazón había quedado rodeado de fluido. "¿Cómo podría hacer ese viaje tan largo hasta Pittsburgh?" Guy me contó sobre un autobús contratado especialmente que hacía el viaje entre Brockville y Pittsburgh todas las semanas. se paró en Kathryn Kuhlman . hacía algunos años ." Guy estaba feliz. porque era anciana y el dolor era muy fuerte. suspiré. Ya no recordaba ningún momento en que no hubiera sufrido dolor. Guy. y había sido sanado. que vivía cerca. había jugado con mis nietos durante el cumpleaños de uno de ellos. dije. dije. Allí había asistido al culto de Kathryn Kuhlman en la Primera Iglesia Presbiteriana. Durante un largo rato estuve allí. "No podemos perdernos ninguna oportunidad’. Quiero ver con mis propios ojos que está sano. él. El solo hecho de estar de pie junto al teléfono hablando con Guy me hacía sentir débil. Yo no me sentía bien. no hagas ninguna reserva". Recordaba que. quiero ver al señor Moss. Él me identificó a mí inmediatamente porque mis nudillos estaban terriblemente hinchados y los dedos.” Paul asintió.

saltó y giró la espalda en todas direcciones para mostrarme que sus huesos y articulaciones estaban como nuevos. me preguntó Paul. "Oh. "Dios quiere que te sanes. Antes. grité de dolor. y siempre que pasaba frente a una. el dolor era intenso en todo el cuerpo. cualquier movimiento. Pero cuando traté de levantarme. no". "Ya bastante malo es que Dios sepa que estamos yendo a una iglesia protestante. y ni siquiera podía enjugármelas. Nunca el dolor había sido tan extremo. también?" La sola idea me hacía estremecer. mamá". Para mí. "Querida María. Lo único que pude hacer fue recostarme nuevamente en la cama y llorar." Kathryn Kuhlman . Ni siquiera puedo salir de la cama. "No puedo ir"." "No es así. Inténtalo. Desde que yo era pequeña se me había enseñado que entrar a una iglesia protestante podía hacerme perder la salvación. Cada articulación ardía. hacía que sintiera como fuego líquido corriendo por mis huesos. Mis manos estaban dobladas y rí das sobre el montón de pañuelos de papel que h la tomado la noche anterior. No puedo caminar. protesté decididamente. Generalmente el dolor de la artritis se hacía sentir en un lado u otro.69 Nada es Imposible para Dios medio del cuarto. apreté los dientes y asentí ante mi esposo. Iríamos a Pittsburgh. Cuando me dolía el pie o la rodilla." Esto pesaba mucho en mi conciencia. El autobús partiría el jueves por la mañana. ¿Qué pasaría cuando nuestros amigos católicos supieran lo que habíamos hecho? Pero aun así. pero ahora estaba perfectamente sano. había estado obviamente enfermo. Pero esa mañana. cuando yo era niña. Este es su castigo por haber pensado en hacerlo. nunca había entrado a uno de esos lugares. casi con firmeza. rogó Paul. mamá". Pero esta mañana. En mis sesenta y ocho años de vida. como para que también el sacerdote lo sepa. por la intensidad del dolor en las ma nos. inténtalo. Corrió. Guy hizo las reservas. las relaciones entre católicos y protestantes eran tan tensas que a veces parecía que iban a entrar en guerra. Por favor. "Dios no quiere que vaya a esa iglesia. En Canadá. Ninguna oración podría hacer que se abrieran. sollocé. se inclinó y tocó el suelo. Hasta vivir me duele. El jueves por la mañana Paul se levantó temprano. ¿podrá esto ser así? ¿Ama Dios a los protestantes. El solo pensarlo era casi más de lo que yo podía soportar. En ese momento deseé morir. Paul salió del baño y se acercó a la cama. Con mis lágrimas mojé la almohada. Pero no había forma de negar lo que le había sucedido al señor Moss. contenía la respiración. dijo Paul. "Dios no quiere que te dejes morir aquí. No puedo hacer nada. Tienes que levantarte. tratando de que no e cerraran por completo. Tragué saliva. lo más increíble era que había sido sanado en una iglesia protestante. Él no te haría algo así. Yo había sido católica durante toda mi vida." "Debes levantarte. Ahora el señor Moss me decía que había sido sanado en una iglesia presbiteriana. estaba convencida de que debíamos ir." "No puedo ir. "¿Crees que debemos contarle al sacerdote?". sin saber qué hacer. a veces me hacía masajes para disipar el dolor. cualquier contacto.

sin ponerme la faja. me puse en pie. hablando. Pronto comenzaron a cantar. amistosa. y ponerme la faja. "¿Cómo puede ser?" La señora Phillips sonrió. El dolor era insoportable. Cada paso. yo la hacía detener. Muchas de las personas que estaban en el autobús ya lo habían hecho antes.. aunque tenga que llevarte en brazos. cada contacto.70 Nada es Imposible para Dios Mover cada articulación era como romper hielo en una corriente. En el estacionamiento la esposa de Guy nos presentó a la señora Maudie Phillips. y la señora Phillips. el dolor me haría desmayar. dijo Paul. me hacía llorar de dolor. "Sería indecente. "Sigue tratando. Luego luchamos por abrir mis manos. "Ahora ponte el vestido. Cada movimiento hacía crujir algo que estaba suelto. "¿Es este un autobús protestante?". "Es un autobús de Jesús." "¿Sacerdotes católicos en un autobús protestante?". junto con el conductor del autobús. Con la ayuda de Paul. vas a subir a ese autobús. "Al autobús no le importa si usted es protestante o católica." Guy me escuchó y dijo: "Mamá. Me preocupé. Si me tocan. Solemos llevar a algunos sacerdotes católicos. protesté. pero una iglesia diferente de cualquiera de las que yo conocía. decía Paul. ¿Cómo rezará? ¿Cómo debo rezar yo? ¿Puedo rezar como en mi iglesia?" Kathryn Kuhlman . pero llegué hasta el asiento junto a Paul. representante de Kathryn Kuhlman en Ottawa. Era como una iglesia con ruedas recorriendo el campo. ministrando a las personas." Finalmente cedí. Tenía muchas preguntas... la tomé del brazo." "Pero estamos yendo a una iglesia protestante en Pittsburgh". me ayudaron a subir. respondiendo preguntas. "Tendría que haber ido a la iglesia primero. "Lo siento". A Jesús tampoco. susurré.. mamá"." Pero Paul siguió alentándome. Cuando el autobús partió. Tendría que haberle confesado este gran pecado al sacerdote. La señora Phillips era cálida. lloré. Cada vez que pasaba junto a mí." "¿Crees que me iré sin mi faja?". la señora Phillips comenzó a ir de un extremo a otro del pasillo. Llegamos al auto y fuimos hacia el lugar desde donde saldría el autobús. mamá". Me volví hacia Paul. "pero no puedo darle la mano a nadie. dije. Pero el temor de mezclarme con los protestantes estaba volviendo a apoderarse de mí. "No debemos llegar tarde para tomar el autobús. y la siguiente vez que la señora Phillips pasó junto a mí. pregunté. y me extendió la mano. Yo nunca había escuchado cantar así. "No". Así no me sentiría tan mal." Vestirme fue terriblemente difícil. y sentí que me entendía. Esta puede ser tu última oportunidad de ser sanada. y finalmente estuve lista para salir. extrovertida. Empecé a llorar otra vez. rió ella. retrocediendo. Eso me ayudó mucho. A veces hasta nos dirigen en el canto. Nos quedaba un viaje de casi mil kilómetros por delante. casi imposible." Ella sonrió. pero moví las articulaciones de un lado a otro hasta que finalmente logré sacar las piernas de la cama. "Sigue tratando. como un pastor que cuida a sus ovejas.

. riendo gozosa y sin preocuparme porque me oyeran. Y mira mis dedos. aunque no estaba segura de quién era el Espíritu Santo. Fue tan fuerte que durante un minuto no pude ver nada. La señora Phillips volvió a vernos. tan comprensiva. que habían estado rígidos y doblados. susurré. me dormí. sí"." "No necesito ayuda". "Algo me pasa". Recobré la vista. Todavía estaba a medio despertar cuando al moverme vi mis pies. "¿cree usted que hay un solo Dios para todos?" Sentí que los ojos se me llenaban de lágrimas. Ya no sentía dolor allí tampoco. "Vamos a detenernos para tomar un café". Pero. "¿Algo anda mal. sentí algo cálido. Pensarán que lo estoy imaginando. No quería deshonrar a mi fe. a mi iglesia. "Escucha". Paul me miró. se arrodilló junto a mí. que recorría mi pecho y llegaba hasta las piernas. No sé por cuánto tiempo dormí. Yo le rezo a María. Ya no me duelen las manos. "Señora Bergeron." En ese mismo momento el autobús salió de la carretera para detenerse en un lugar de refrigerio. "Mientras tú dormías. respondí. Yo estaba demasiado entusiasmada como para notar que a él también le ocurría algo. Y lo más notable. pero después noté que había algo más. Entonces miré mis manos. a mis sacerdotes. "¿Qué te pasa?". Los dedos. dijo Paul. susurré. dijo. Bajé los escalones y salí al estacionamiento. Después de llamarla seis o siete veces para preguntarle cosas como estas.. exclamé. Estaba ciego. dijo ella. no sentía ningún dolor. Tenía los ojos llenos de lágrimas. tartamudeó. "¿Qué está sucediendo?". "Pero no le digas a nadie. ¿cómo explicárselo a esta mujer que transmitía tanto amor? "Oh. Tenía los tobillos cruzados." "Entonces simplemente confíe en Él". tan paciente. pregunté. Entonces te despertaste. había puesto un pie encima del otro. pero amo a Dios. como una ola de calor. "¡Puedo caminar! Puedo subir y bajar sola esos escalones. "Dios la ama. preguntó Paul. Parpadeé y miré otra vez. mamá?". "Déjeme ayudarla con sus pies. Y creo que estoy sanando.71 Nada es Imposible para Dios La señora Phillips era tan dulce. Cuando desperté. con mi esposo detrás de mí. ¿Por qué no se recuesta en su asiento y deja que el Espíritu Santo le ministre?" Comencé a relajarme un poco." dijo. Sé que solo Dios puede sanarme. Kathryn Kuhlman . "¿Qué está pasando?". mientras dormía. De alguna forma." Me levanté y bajé por el pasillo. se estaban enderezando. pero Él no puede hacer mucho por usted si usted sigue haciendo tantas preguntas. Después de cruzar el límite y entrar a los Estados Unidos. le dije. y los dedos se están enderezando como los de una niña. atropellándose al hablar. "Ves. "¿Qué dijiste?". Todos ellos habían significado mucho para mí. "Mira mis pies". Y no me duele. ¡No podía ser! Hacía años que no podía cruzar las piernas. ¡Me estoy sanando antes de llegar a Pittsburgh! ¡Me estoy sanando en este autobús protestante!" Paul se quitó las gafas. yo estaba somnoliento. tengo los tobillos cruzados. con una extraña expresión en el rostro. repetí. Al principio pensé que lloraba por mí. dijo." "¿Imaginando qué?". "Creo que hay un solo Dios para todos nosotros.

" Ella me citó un versículo de la Biblia: "Y ellos le han vencido por medio de la sangre del Cordero y de la palabra del testimonio de ellos" (Apocalipsis 12:11)." Y me había dado pastillas. deseando encontrar a alguien a quien poder darle el banquito. A las cuatro de la mañana estaba completamente despierta. aunque fuera en una iglesia protestante. Los médicos no podemos hacer nada más que darle pastillas que alivien el dolor. rogándole que me diera algún calmante para el dolor. tragaba once centavos. Estábamos muy bien. Y cada vez que tragaba una pastilla. pastillas para tomar a la noche. con el banquito en la mano. "qué le sucedió?" "No sé qué ocurrió". Pastillas para tomar a la mañana. Durante más de veinte años había podido dormir solo de espaldas o boca abajo. La señorita Kuhlman subió a la plataforma y el culto comenzó a desarrollarse en medio de una música gloriosa. Nunca había dormido tan bien. como el señor Moss. disfrutando cada momento. Estuve de pie durante tres horas y media a las puertas de la Primera Iglesia Presbiteriana de Pittsburgh. yo no era la persona que había sido hasta entonces. por lo que me había traído un banquito para sentarme. preguntaban. "Pero hace veintidós años que no me siento tan bien. No tomé ni una sola. pastillas para tomar después de las comidas. Y Paul tampoco. "Señora Bergeron. Pero finalmente no lo necesité. Finalmente las puertas se abrieron y la gente se abalanzó a la entrada. Yo olvidé que estaba Kathryn Kuhlman . Mi propia madre murió de esta enfermedad. sintiéndome más joven y sana de lo que había estado en muchos años. Yo había temido que mis piernas no resistirían si tenía que estar de pie tanto tiempo. me dormí. No veía la hora de ir al culto de milagros. dije. Hacía años que no podía estar de pie más de diez minutos. La noche anterior la señora Phillips me había dicho que sentía que yo había sido sanada en el autobús cuando dije: "Amo a Dios y sé que solo él puede sanarme. Pero no importaba cuándo había ocurrido. en Pittsburgh. y en el mismo instante en que apoyé mi cabeza sobre la almohada. pero esa noche dormí de costado. Lo único que sabía era que. ahora estaba parada durante horas. Estaba hablando de mí. "Señora Bergeron". "Mire mis rodillas". Esa noche. sintiéndome rebosar de alegría. le había dicho. Duelen tanto que no puedo dormir de noche.72 Nada es Imposible para Dios Todos se arremolinaron a mi alrededor." Pasamos la noche del jueves en un hotel en Pittsburgh. dejé las pastillas en mi bolso.. Pocos minutos después ella detuvo los cantos y dijo: "Entiendo que hay aquí una señora que viene de Ottawa y que fue sanada en el autobús". El mes anterior yo había ido a ver a mi médico. doblada como un bebé." Él había sido amable pero firme. "Mire mis dedos. Nos habían dicho que la gente esperaba horas fuera de la iglesia hasta que se abrieran las puertas. El cuarto del hotel estaba a oscuras aún cuando salí de la cama.. Sus dolores de corazón habían desaparecido y se sentía como nuevo. Paul y yo aceptamos su invitación a subir a la plataforma. no hay nada que podamos hacer.

si él no hubiera estado ahí. Olvidé que estaba frente a dos mil quinientas personas. yo también lo hacía. Dado que yo fui la primera que subió a la plataforma. no". Cuando los que me rodeaban levantaban las manos para alabar a Dios. y repentinamente sentí que me caía. eran las cinco de la mañana. Eran las dos de la mañana cuando llegamos de vuelta a Brockville. "¡Fui sanada!" "¿Mamá?". que estaban esperando en su casa. dijo Guy. "¡Oh. Sentí ese amor especial de Kathryn Kuhlman por toda la gente. Era como si los cielos se hubieran abierto y Dios mismo me estuviera tocando. tomándome en sus brazos. "Yo no tuve nada que ver con su sanidad." "No me lo agradezca a mí". delante de todas esas personas. Ella estiró su mano y me tocó el hombro.. le dije. "Gracias. Ni siquiera la conozco. rió ella. Me puse de pie. no sabía lo que pasaba algunas veces cuando Kathryn Kuhlman ora por alguien. Sé que sonaba horrible. me puse a escuchar a la mujer que cantaba junto a mí y a repetir lo que ella decía.. Guy estaba a la puerta de su casa cuando doblamos para tomar nuestra calle. y antes de que me diera cuenta. gritaron. aunque creo que eran las tres de la madrugada.. Así que seguí cantando. Había estado en pie durante veinticuatro Kathryn Kuhlman . y lo hacía en adoración. "¡Estoy sana!". levantando las manos. ¿estás bien?". llamé a mi hija Jeanne. sorprendida de no sentir ningún dolor. le respondía. preguntó. con voz somnolienta. Por primera vez en veintidós años podía levantar los brazos. cayéndose al suelo delante de toda esta gente?" Pero no pude evitarlo." Cuando finalmente me acosté. (un verso después que todos los demás)." Volví a mi asiento y comencé a agradecerle a Dios. "Gracias". pero no podía evitarlo. Pero esta vez no me importaba que fueran protestantes. ¡y no me importaba! Estaba tan feliz. Usted fue sanada aun antes de venir aquí.. entre lágrimas. Agradézcale a Él. "Oh. menos yo. como en el autobús. gente como yo. Todos lloraban. saltando.73 Nada es Imposible para Dios en una iglesia protestante.. Yo no tengo poder. Luego me colocó suavemente sobre el piso. La gente cantaba. riendo. "¿Qué hace una mujer grande como yo aquí. grité por el tubo del teléfono. Ya no estoy más enferma. llorando y alabando a Dios por mi sanidad. Todos sus amigos. "¿Qué dices?" "Ya no sufro más de artritis". se arremolinaron a su alrededor. ¡solo mírala!". Yo también quería cantar. cuando salí del auto que nos había traído desde el lugar donde nos dejó el autobús. Solo Dios lo tiene. "No le preguntes.. "Mamá. Me alegré de que hubiera un hombre fuerte que me sostuvo antes de que me desplomara sobre el suelo.. "¡Mírala! ¡Está sana! ¡Dios la sanó!" A esa hora de la noche me puse a danzar en medio del living. porque estaba atrasada un verso con respecto de todos los demás. muchas gracias. le dije a la señorita Kuhlman. contestó Jeanne. creo que habría atravesado la plataforma hasta acabar en el subsuelo.. mamá!". Estaba llorando. Tan pronto como llegué a casa. aplaudiendo y doblándome para tocar el suelo. que seguía danzando de un lado a otro. "Llama a todos y cuéntales. Como no conocía la letra de las canciones. pensé.

Mire las rodillas. incurable." Rió y me hizo señas de que entrara otra vez al consultorio. "no tengo más artritis. "No. "Sé lo que está pensando". Algo maravilloso ha sucedido en su interior. Ahora usted está sana." Una de mis nietas.. otro de nuestros hijos." Rió otra vez. caminando. le dije al sacerdote: "Padre. yo fui a la escuela católica." Kathryn Kuhlman .." Entonces apareció mi nietito de siete años. "Mamá. sino que además. doctor". Ahora llegarás a ser anciana. Y Paul también. Y Él lo hizo. No lo entiendo.. ¡Oh. Cuando entré caminando al consultorio. Cuando llegué allí." Tomé mi cartera y le alcancé uno de los libros de Kathryn Kuhlman. "Seguro que está pensando: `Bueno. El domingo por la tarde. así que el domingo siguiente les llevé a todos los sacerdotes un ejemplar de los libros de Kathryn Kuhlman. la pequeña Michelle. "Hey. le dije. No lo supe hasta que oí a mi nuera hablando con Jeanne por teléfono. "Su estado era irreversible. tomó el libro y me rodeó con su brazo. ¡Mire! Estoy caminando. Luego me tomó las manos y examinó las muñecas y los dedos. no creo que esté loca". ¿qué sucedió? Se ve muy bien. dijo con voz seria. estaba obrando en mis actitudes. "No sólo fue sanada de la artritis. a menos que un camión te pase por encima." El domingo siguiente hice que toda mi familia fuera conmigo. creo que temería más por el camión que por ti. y después deberá buscar un nuevo empleo. Ya no molesta más. Dios! El Señor ha sido tan bueno con nosotros. se asomó: "Mamá. El rostro de Pierre reflejaba una enorme sonrisa mientras caminaba a mi alrededor. estás sana. pero me sentía llena de vitalidad y fuerza. doctor. le dije. Dios me ha sanado de mi artritis.74 Nada es Imposible para Dios horas. Pierre.. abuela. ver a todos mis pacientes tan bien como usted. mirándome caminar por todos lados. ahora está loca. "Lea esto. cuando estuviste en Pittsburgh. hasta la Iglesia del Sagrado Corazón." le dije. yo me había vuelto gruñona y difícil de soportar.. la señora Bergeron ya no sufre de artritis. para ver si yo había sido sanada realmente." Minutos después el médico entró a la sala de espera. No solo había sanado mi cuerpo." Dios estaba haciendo algo más. Dos semanas después fui a ver a mi médico. ya no tendrás que caminar como un pingüino. levanté las manos y dije: Jesús. Como muchas otras personas que viven constantemente bajo un intenso dolor. Y aunque fuera así." Yo quería que él comprendiera realmente lo que había pasado. Mire mis manos. "Ahora." El médico se paró en medio del cuarto. observándome desde todos los ángulos. la enfermera me dijo: "Señora Bergeron. "Tendrá que enviar a todos sus pacientes a Pittsburgh. Al día siguiente mi esposo fue al campo de golf con Guy y lo acompañó a hacer un recorrido de cinco hoyos.. decía. vino con su esposa y sus tres hijos a la casa de Guy. "Eso me convertiría en el hombre más feliz del mundo. sana a mi abuelita'. "Ha habido otro milagro".

75 Nada es Imposible para Dios CAPÍTULO 8 LA SANIDAD ES SOLO EL COMIENZO Dorothy Day Otis Entre las personas que vienen invitadas a mi programa semanal de televisión. Algunas veces me preguntaba en voz alta si mis problemas estomacales estarían relacionados con mis dolores de espalda. que comencé a tomar tal como lo habían indicado. que aparecieron en el programa que yo grababa en los estudios de la CBS en Los Ángeles. y después de eso inicié mi carrera en la moda y la televisión. fui a ver a los médicos. donde continué mi carrera como modelo y actuando en TV. una falta total de energía y apetito. pero no mejoré. y el solo hecho de mirar la comida común me causaba repulsión. "Creo en milagros". pocos invitados me emocionan tanto como los representantes del mundo del espectáculo. Viví durante dos años en San Francisco. famosos educadores y niños. Nunca me sentí realmente bien. Los médicos prescribieron pastillas.. y hacía años que sabía que mi salud se estaba deteriorando. Pasaba la mayoría de los fines de semana en cama. . que dejan de lado toda su capacidad de actuación y. Representa a artistas importantísimos de la TV. Yo pensaba que era natural sentirse mal. Durante años arrastré dolores de espalda. Kathryn Kuhlman . que reaccionaba violentamente ante casi todo lo que comía. Ambos son bien conocidos y muy respetados por todos los artistas de Hollywood. Este fue el caso de Dorothy y Don Otis. que trataba de ignorar. se encuentran médicos y barmans. el cine y el teatro. Varios médicos clínicos me observaron y dieron el mismo diagnóstico: "un grave problema estomacal". y me mandaban a la farmacia a comprar más pastillas. `pero la única aparición verdaderamente importante fue la que hicimos en el programa de Kathryn Kuhlman. cuentan al mundo lo que Jesús ha hecho por ellos. Pero los médicos simplemente me miraban. Dorothy Day Otis dirige una de las agencias de representantes de estrellas más exitosas. tanto televisivo como teatral. mi forma extraña de caminar y el hecho de que mis zapatos se gastaban en forma despareja. una nuca rígida. dijo Dorothy. flanes y jaleas. Sin embargo. enfermedad que parece ser compañera constante de muchos de los que se dejan atrapar por el remolino de Hollywood. Don tiene una floreciente agencia de publicidad. modelos y amas de casa. Todos han sido tocados por Jesús en una forma especial y testifican del cambio producido en sus vidas. Después me mudé a Los Ángeles. Vivía alimentándome con grandes cantidades de queso cottage. Cuando el dolor se volvió insoportable.. Pero no podía ignorar a mi estómago. conduciendo mi propio programa de entrevistas y de cocina en TV y actuando como presentadora de películas los sábados por la tarde. sacudían la cabeza. Me cansaba fácilmente y tenía constantes dolores de espalda. con sinceras lágrimas de agradecimiento. Yo me había graduado en teatro en la universidad. "Hace años que Don y yo estamos en la TV"." Dice eso porque esa aparición fue completamente dedicada a Jesús.

Harold Chiles.75. preguntó su amigo. Su historia era similar a la mía: actuaba en TV y radio. después de todos esos años. pero ya estábamos casados. Entonces. y ahora era dueño de una agencia de publicidad. dejar de fumar no cambiaría nada. y tuvo que ir a otra oficina para preguntárselo a una secretaria. y asistía a la iglesia solo ocasionalmente. Con mi exigente agenda. Comencé a evitar todas Kathryn Kuhlman . Él y Don creían que los años que yo había pasado en la TV me capacitaban para la tarea. aparentemente. Yo había ido a la oficina de Don por una entrevista para un comercial de TV.” "Oh. Don era metodista. Por las noches. En ese momento yo era presbiteriana. él le dijo a un colaborador suyo: "Esa es la chica con la que voy a casarme. me ofreció trabajo como representante de niños para actuaciones y comerciales de TV.. En 1966. y sigo pensando en casarme con ella. Don. Seis meses después de llegar a Los Ángeles. conocí a Don Otis. literalmente me derrumbaba sobre la cama. que es más franco. justo cuando pensaba que estaba aprendiendo a convivir con mis problemas físicos. era disc jockey. la salud de Don comenzó a decaer. frente a una cámara o trabajando con gente. "Z Cómo se llama?" Don no lo sabía. sonrió. no creía que fuera raro que sufriera dolores constantes y me sintiera completamente exhausta todo el tiempo. ¿en serio?". Solo podía respirar en forma entrecortada. todos los demás que me rodeaban se sentían igual. Don estaba tan desanimado que ni siquiera pensó en dejar de fumar. compré su agencia a la sucesión. mira atrás y dice que éramos "cristianos pésimos". Pero comencé a perder peso. como de costumbre. director de programas. y la idea me fascinó. Entonces mi propia salud empezó a empeorar. La agencia de Don crecía a pasos agigantados. y repentinamente me vi dentro del negocio.. No había cura. comenzó a tener problemas en la respiración. y yo aparecía con mucha frecuencia en TV. "Su nombre es Dorothy Day. Al volver. incluso conseguir el permiso para utilizar la bellísima Mission Inn de Riverside para nuestra ceremonia de casamiento. A pesar de mi mala salud y nuestra falta total de espiritualidad. muy tarde. y poco a poco debió ir resignando toda su actividad física. "Cristianos nominales" es la expresión que yo usaba para describirnos. Todo el día estaba bajo las luces. Ni siquiera podía subir la colina que estaba detrás de nuestra casa." Un año más tarde yo seguía enferma. Cuando salí.76 Nada es Imposible para Dios Todas las mañanas me levantaba a las 05:30 para llegar a tiempo para la maquilladora y la peinadora. un importante representante de Hollywood. por lo que mi peso normal rondaba los 65 kilos. Repentinamente. Después de todo. comandando una de las agencias de representantes más exitosas de Hollywood. pero nunca iba a la iglesia. Significaba entrar en un campo completamente nuevo en mi profesión. Dado que no tenía remedio. ambos teníamos mucho éxito en las carreras que habíamos elegido. Mi esposo fumaba mucho desde que tenía quince años. Cuando Chiles murió. Un examen físico nos permitió descubrir una enfermedad temible: enfisema. Yo medía 1. Don tuvo que hacer todos los arreglos.

varios días después. "Uno de estos días iremos al Shrine". Todos hablaban y compartían con gozo mientras esperaban lo que sucedería. Aún ahora me resulta difícil describir lo que sentía mientras esperaba que las puertas del auditorio se abrieran. Recordé que cuando estudiaba en la Universidad de Iowa. "La mayoría de las personas que están en su situación ni siquiera pueden caminar. pero el dolor había continuado durante mucho tiempo después. Y aún peor. Mis dolores de espalda se volvieron más fuertes.. tal compasión por los enfermos. Pero pasaron tres años antes de que cumpliéramos esa promesa. Ella nos animó a ir.77 Nada es Imposible para Dios las comidas. sentada en el auditorio. y por qué siempre me dolía la parte baja de la columna. me dijo. El doctor Hirsch también me dijo que mis problemas estomacales podían deberse a presión sobre los nervios. mi pelvis estaba torcida. segura de que si lo hacíamos. Era como una gran reunión familiar. orando por los enfermos que me rodeaban. y hasta me hicieron llorar. la nuca estaba tan rígida que no podía dar vuelta la cabeza sin girar con todo el torso. me dijo. pero yo no los sentía como extraños. Varios miles de personas rodeaban las puertas. Una amiga cercana de Don y mía había estado asistiendo a los cultos de Kathryn Kuhlman. Pero cuando se acercaban los fines de semana. y rápidamente bajé a 55 kilos.. "Mire esto". seríamos sanados. Yo me obligaba a ir a trabajar. La enfermera de la universidad me había vendado la espalda. Como si esto fuera poco. En marzo de 1971 fui a consultar a un médico traumatólogo. El doctor Hirsch descubrió que los grandes depósitos de calcio en cada vértebra eran indicadores de una artritis en desarrollo. Por primera vez en mi vida sentí la presencia de un Dios de amor que se preocupaba tanto que quería tocar a esas personas inmersas en una terrible situación y sanarlas por completo. pero sí compré los libros de Kathryn Kuhlman y los leí. le repetía yo a mi entusiasta amiga. Solo mi amor por el trabajo me mantenía en pie. lloré al ver las sanidades. Había tal amor mutuo. Aun antes de que se abrieran las puertas. Aun para mi ojo inexperto. aunque me sintiera muy mal. El doctor Hirsch dijo que quizá ese fuera el origen de mi problema. me resultaba más fácil caer en cama que asistir a las reuniones. Ninguno podía ayudarme. La idea de Dios no me interesaba mucho. Volvimos al mes siguiente. Don y yo asistimos al primer culto de milagros en enero de 1971. Eran enormemente interesantes. era obvio que mi columna no llegaba hasta arriba de la espalda. me mostró la radiografía. el doctor Larry Hirsch. Don también los leyó. aún el queso cottage. y otra vez volví a visitar los consultorios de los médicos. cierta vez había caído pesadamente sobre el hielo. Parecía un esqueleto. Don y yo ya sabíamos que Dios estaba ahí. El me hizo un examen preliminar y luego sugirió que me hiciera tomar radiografías de la columna. Cuando volví a verlo. Miraba y caminaba como las momias de las películas de terror. "Debería estar en cama"." Kathryn Kuhlman . Pero yo no era sanada. Esto explicaba el motivo de algunos de mis problemas: por qué mis zapatos se gastaban en forma despareja. Allí. porqué tenía rígida la nuca. sino como amigos que no había conocido antes. por lo cual la pierna derecha quedaba dos centímetros y medio más arriba que la izquierda.

tratando de descubrirlo. a cinco filas de la pared. me pregunté. como una manta en un día frío. "Además. Ni siquiera lo había pensado. respirando entrecortadamente." La mujer sonrió. y cuando me di vuelta para tomarlo. Había una larga fila de gente en la plataforma. "será mejor que vea a un especialista. "iCómo puede saber si se sanó del estómago?" No lo sabía. "Puedo girar el cuello". alguien está siendo sanado de una afección en la columna". "iDónde está Don?". insistí. Don y yo fuimos a Los Ángeles para asistir al culto en el auditorio Shrine." Desde el comienzo del culto comencé a contarle a Dios todas las cosas que andaban mal en mí. Sin darme cuenta. la nuca se había destrabado y se movía libremente. Entre la respiración jadeante de Don y mi andar lento. "Si no hay alguna mejora notable para la semana próxima". yo volvía a orar. pero no podía evitarlo. En medio de todo. "Lo que tiene de bueno estar aquí arriba" dijo Don. Él también lloraba. Me quedé en la fila. De a ratos. de adelante atrás. como si me faltara el aire. Trató de ayudarme. preguntó. "¿Cómo lo sabe?" Yo estaba casi histérica. Mi respiración se aceleró a tal punto que ya no podía controlarla. aún sollozando. comencé a girar la cabeza de un lado a otro. Después de estar de pie frente a la puerta durante más de dos horas. "es que estamos más cerca del cielo. dijo. bajando junto con un consejero. Estaba sin aliento. No podía contarle qué era lo que andaba mal. le dije sollozando. Dorothy! ¡Giraste la cabeza!" Era cierto.Su estómago?". sé que Dios me sanó del estómago también. solo conseguimos dos asientos en la parte de arriba. Miré al mar de rostros. como si Él no lo supiera. Salí tambaleando y me acerqué a una consejera. sacudiendo la cabeza y tratando desesperadamente de conseguir aire.78 Nada es Imposible para Dios Luego midió mis piernas e insertó una cuña en mi zapato derecho. No había dolor." ". mientras Kathryn Kuhlman predicaba. agregó la señorita Kuhlman. comenzó a reír al mismo tiempo. Me tomó del brazo y me ayudó a bajar. "Y mi estómago también fue sanado. "Fui sanada". pero yo no podía hablar. casi gritó: "¡Diste vuelta la cabeza! ¡Mírame. Kathryn Kuhlman . Mis violentos sollozos sobresaltaron a Don. Sabía que estaba atrayendo la atención de todos. una gran calidez se apoderó de mí. El domingo. esperaban para testificar sobre sus sanidades. Entonces lo vi. "Lo sé". y al mismo tiempo comencé a llorar con todas mis fuerzas. Entonces escuché que ella decía: "Alguien en la parte superior del auditorio fue sanado de un malestar estomacal. repentinamente. Él me alcanzó un pañuelo. Aún respirando entrecortadamente y sollozando. "Si puedo mover la cabeza. Las palabras salieron a borbotones. tratamos de movernos rápidamente para conseguir asientos. dije con dificultad." Eso fue un viernes. La mujer me miró con gran calma. Dejé el consultorio muy desanimada. Al verme. con la promesa de volver el lunes para que me hiciera otro examen. convencida. Nos abrazamos." Sentí que mi respiración se volvía agitada. Usted no come desde hace mucho tiempo.

esa noche. Para cuando llegamos a casa. Esa noche. A la mañana siguiente asistí a mi cita con el doctor Hirsch. No solo en sus pulmones. más profundo. que salió corriendo a subir la colina que estaba detrás de nuestra casa. La señorita Kuhlman quería hacerle preguntas. Me di cuenta al verlo frente al micrófono. pero lo único que él decía era: "¡Miren! Puedo respirar". Cenamos bifes. Entonces noté que podía respirar normalmente. Eran los primeros que yo comía desde hacía mucho tiempo. pero cuando examinó mi columna realmente supo que había sucedido algo. que se había producido en mi interior. Recuerdo vagamente la voz de Kathryn Kuhlman diciendo: "Esto es solo el comienzo. "las radiografías lo revelarán. no". "Si hay algún cambio. Luego volvió a medirlas. Fue fácil para él darse cuenta de que los músculos de mi estómago estaban relajados. cuánta razón tenía! Comprendo ahora. pregunté. me sentía desequilibrada. recordé que no le había dicho que había sacado la cuña de mi zapato. al mismo tiempo. "¿Tiene usted un minuto. perderá todo lo bueno que ha ganado. Sabía que ahora. Lo primero que el doctor Hirsch hizo. "Oh. dijo.. Si no lo hace. más animada para contarle todo. Pero como la sanidad física había sido tan sensacional. y lo siguiente que supe fue que estábamos ambos en el piso. pero respiraba bien." dijo él. Kathryn Kuhlman . "Cuando te fuiste. ella puso las manos sobre nuestros hombros y comenzó a orar. Sentí que Don me tomaba de la mano. con el gozo inundándole el rostro. Entonces Kathryn Kuhlman nos llamó a mí y a Don para que subiéramos a la plataforma. su pierna derecha siempre será más corta que la izquierda. Comprendiendo que no podría obtener mucha información de ninguno de nosotros en nuestro estado de histeria." Tomó una serie de placas y me dijo que volviera en un par de días.. y me lancé a relatar con todo detalle lo sucedido en la reunión de Kathryn Kuhlman. Tenía una mirada extraña cuando finalmente dijo: "Tienen el mismo largo". el día anterior. Don fue conmigo. Lo primero que hice fue quitar la cuña de mi zapato. ambas piernas tenían el mismo largo. ¡Oh. cuando miro hacia atrás. doctor?". Dos días más tarde volví al consultorio. respondí. y lo llamé a su casa para decírselo. Dorothy. "Esta no es la misma columna que yo revisé el viernes". Don estaba tan feliz con sus "nuevos" pulmones. Apenas me vio. Algo había sucedido en el interior de mi esposo. todo el dolor de mi espalda había desaparecido. fue medir mis piernas. protestó el doctor. No sentía nada definido." Reía y lloraba al mismo tiempo. "Por primera vez en ocho años no tengo que respirar de a poco. respirando profundamente. sino en su alma. una sensación de calidez me envolvió. continuó. solo una maravillosa calidez y una paz que nos envolvía. Sus vidas cambiarán por completo a partir de ahora". tomó algún tiempo hasta que pude comprender el cambio. me dijo. que la mano de Dios hizo mucho más que sanar mi cuerpo. Aunque Dios haya sanado su estómago. sin embargo. Me puse a llorar." Pero cuando ponía la cuña en el zapato. Yo no escuchaba nada. ¡Mira!". Después salimos a cenar afuera. "Quiero que usted me lo diga". Él asintió. "Vuelva a ponerla. preguntó: "Qué ha sucedido?" Yo no conocía muy bien al médico y dudaba si debía decirle todo. Dorothy".79 Nada es Imposible para Dios "Yo también fui sanado.

ni han subido en corazón de hombre. La curvatura en "L" de mi última vértebra había desaparecido. El médico exclamó: "Yo diría que usted ha tenido un trasplante completo de columna. Es maravilloso. doctor. También había cambiado por dentro.. Pero lo más maravilloso es esto: sabemos que éste es sólo el comienzo de lo que Dios tiene reservado para nosotros: "Cosas que ojo no vio. y comenzó a hacer cuatro horas por vez. Don y yo asistimos ahora a una iglesia dinámica. va mucho más allá que la sanidad de la columna o los pulmones. El médico se quedó mudo. Son más preciosos para mí que un Picasso. Oro por mis clientes y veo que suceden cosas. son las que Dios ha preparado para los que le aman. Don.. ¿qué pasa con mi enfisema?" El médico se aclaró la garganta: "Bueno. Lo más sorprendente era que la pelvis había girado notablemente y se había colocado en la posición correcta." El mayor milagro. "Solo quería que usted también lo supiera. donde se enseña la Biblia. sino a que el Espíritu Santo llena esa oficina con su gozo y me guía en la tarea. no solo porque sanó nuestros cuerpos. Aunque estamos más ocupados que nunca en nuestros respectivos trabajos. ¿tengo una mejora del uno por ciento. inmediatamente fue a anotarse en el gimnasio de Beverly Hills. Don estaba menos preocupado que yo por obtener una prueba de su sanidad. Sabemos que Jesús está vivo. como forma de agradecimiento al Señor. así que las examinamos los tres juntos. Mis colaboradores y mis clientes dicen que mi lugar de trabajo es "la oficina feliz"." "Bueno. o no?" "No tienes ningún problema en los pulmones". "Yo lo sabía". Nueve meses más tarde volvió a ver a su médico. si eso fuera posible". El simple hecho de que podía respirar era evidencia suficiente para él. ni oído oyó. También dejó de fumar. en Burbank. ambos sentimos que somos misioneros que testifican del Señor Jesucristo y la gloriosa experiencia de nacer de nuevo." (1 Corintios 2:910). Mi nuca estaba perfectamente alineada con la columna y el cráneo. dijo el médico. Don se hizo miembro de la Fraternidad Cristiana de Hombres de Negocios. sino porque también cambió nuestra forma de ver la vida.80 Nada es Imposible para Dios Comencé a llorar. Todos los depósitos de calcio habían desaparecido. Cuando el Espíritu Santo entró en nuestras vidas. el doctor empezó a decirle en qué buen estado se encontraba. tú sabes que el enfisema no es curable. Kathryn Kuhlman tenía razón. cosas que solo Dios puede hacer. Una mejoría del uno por ciento sería algo verdaderamente llamativo. todo cambió. Sé que eso no se debe al brillante papel amarillo que cubre las paredes. Pero Dios nos las reveló a nosotros por el Espíritu. "Es lo único que puedo decirte. Kathryn Kuhlman . así que le preguntó directamente: "Bien. Mi columna estaba perfectamente derecha. en su profesión y en sus vidas. En realidad. Don pensó que estaba tratando de evadir el tema. sin embargo." El doctor Hirsch no había tenido tiempo de examinar las placas. y ser llenos del Espíritu Santo. Después de un examen físico completo. dije. tomados con una semana de diferencia. Luego me dio los dos juegos de radiografías. y ambos damos muchas veces nuestros testimonios frente a grandes audiencias. Los guardo en mi oficina y se los muestro a toda persona que me visita.

al someterse a un nuevo examen. LARRY HIRSCH MÉDICO TRAUMATÓLOGO Kathryn Kuhlman . Tomamos nuevas placas radiográficas de la columna de la señora Otis esa misma semana y de esta forma confirmamos que la curvatura había sido eliminada por completo. era como si se le hubiera implantado una nueva columna y una nueva pelvis.81 Nada es Imposible para Dios 14 de abril de 1972 A QUIEN CORRESPONDA: El 3 de marzo de 1971 la señora Dorothy Otis se presentó en este consultorio con quejas de dolores en múltiples zonas de la columna vertebral. Respetuosamente. Ha habido un milagroso cambio de estructuras. y una compresión de nervios a lo largo de los intestinos. La columna está derecha y no hay zonas de presión. DR. Estas radiografías mostraron una doble escoliosis con un acortamiento de la pierna derecha de aproximadamente 2.54 cm. Cinco días más tarde asistió al culto de milagros de Katrhyn Kuhlman. Al día siguiente. La señora Otis comenzó un tratamiento al cual respondía con lentos progresos. nunca he encontrado este tipo de resultados de no mediar un extenso tratamiento. También el tracto intestinal estaba completamente relajado y había vuelto a funcionar normalmente. por lo cual se le tomó una extensa serie de radiografías (desde la primera hasta la última vértebra de su columna). y la pierna derecha tenía el largo normal. En mis veinte años de práctica profesional. en remplazo de las anteriores.

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CAPÍTULO 9 UN VARADO CON FORMA DE DIOS
Elaine SaintGermaine
Eliza Elaine SaintGermaine, cuyo nombre artístico en Holywood era Elaine Edwards, fue una vez proclamada una de las más brillantes estrellas jóvenes de la industria de la TV y el cine. Pero Elaine, como muchas atrapadas en el enloquecedor remolino de la fama y la fortuna, sin darse cuenta, comenzó a buscar la felicidad en Satanás, en lugar de buscarla en Cristo. San Agustín dijo cierta vez que dentro de cada persona hay un vacío con forma de Dios. Un joven drogadicto lo describió como un "hueco de soledad" en lo más profundo del alma de cada criatura. Podemos tratar de llenarlo con todas clases de amores pervertidos, pero ese hueco, ese vacío, está hecho para el amor de Cristo. Ninguna otra cosa puede cubrirlo verdaderamente. Cuando miro hacia atrás y veo mi infancia, creo que mis padres trataban de agradar a Dios. Siempre estaban en la iglesia. Yo empecé a caminar entre los bancos de una Iglesia Bautista del sur en Dearbon, Michigan. Pero todo eso era solamente una "religión de domingos". Mis padres no tenían ninguna fuente de poder personal que los ayudara a transportar los principios que aprendían en la iglesia a sus vidas o a su hogar. Papá tenía problemas con la bebida, y mamá siempre pensaba en forma negativa. Crecí pensando que Dios era igual a infelicidad. En mi hogar el amor se demostraba muy poco en forma física, y mi corazón clamaba por ser lleno de amor. Dado que en mi hogar me lo negaban, lo busqué en otras partes, y a la edad de quince años me casé con un marinero y fui con él a California. Después de que mi joven esposo partiera en un viaje por el océano, descubrí que estaba embarazada. Yo no deseaba tener que sufrir el proceso de asentarme en un nuevo lugar y de criar un hijo al mismo tiempo, así que fui a Michigan nuevamente y me hice un aborto. Al volver a San Francisco conocí a otro hombre, un atractivo capitán de corbeta de la Armada que estaba a bordo de un submarino fuera de funciones. Aún buscando desesperadamente amor, me dejé arrastrar... y me casé con él, aunque ya tenía un esposo. La Segunda Guerra Mundial estaba en pleno desarrollo, y poco después mi segundo esposo fue llamado a embarcarse. Poco después volvió mi primer esposo. Me encontré con él y le dije que quería divorciarme. Él se sintió profundamente herido, pero viendo que yo estaba totalmente decidida, accedió. Pasó casi un año hasta que mi segundo esposo volvió de su viaje por el océano. Me encontré con él en Nueva York, y en nuestra primera noche juntos decidí confesarle toda la verdad, esperando que pudiéramos empezar todo de nuevo, limpiamente. En vez de escuchar mi confesión y mostrarme que me amaba, me rechazó. Enloquecido, hizo anular nuestro matrimonio. Yo continuaba en mi desesperada búsqueda de amor. Lo seguí a Washington, D.C., y le rogué que volviera. Él se negó a recibirme. En Washington conocí a un
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hombre diez años mayor que yo. Hubo otro tórrido romance, y seis meses después estaba casada por tercera vez. A los diecisiete años ya había vivido una vida entera. Había cometido bigamia, me había hecho un aborto, me había divorciado dos veces y estaba casada otra vez. Mi tercer esposo estaba interesado en la actuación. Yo había trabajado como modelo y me ofrecí a ayudar a mantenernos si él quería estudiar. Nos mudamos a Los Ángeles, donde él comenzó a tomar clases de actuación en Pasadena. Él era actor por naturaleza, y pronto fue contratado como protagonista de una exitosa serie de TV. Nuestro matrimonio comenzó a tener problemas casi inmediatamente, porque él comenzó a hacer giras por todo el país, haciendo shows personales. Yo seguía necesitando amor... y aceptación. Dado que él estaba fuera la mayoría de él tiempo, la soledad me superaba. Esta vez traté de buscar satisfacción en una carrera. Yo también me inscribí para estudiar teatro en Pasadena. Tal como mi esposo, yo era actriz por naturaleza. Al terminar los estudios en Pasadena seguí mi carrera en el teatro. Desde el comienzo fui una estrella. Finalmente creí que había encontrado lo que me daría satisfacción, aquello que llenaría el vacío que había en mi interior. Durante un tiempo todo pareció encaminarse. En 1954 tuve el protagónico de la obra Bernardine en su estreno en la costa oeste. La noche del estreno actué frente a más de dos mil personas que se habían agolpado en el hermoso teatro. Fue un suceso arrollador. Cuando yo salía al escenario, la gente no podía quitar sus ojos de mí. Patterson Greene, el renombrado crítico, hizo una crítica de la obra diciendo que era "increíble". Yo representaba el rol de Bernardine a la perfección. Pero Bernardine, como yo misma, no era más que una ilusión. No existía. De pie sobre el escenario, escuchando el rugir de la multitud que me aplaudía y vivaba mi actuación, me sentía irreal, como si no estuviera allí. Pero de todas maneras eso me gustaba, y me bebía los aplausos, los halagos, el reconocimiento y la aceptación que mis fans me brindaban. Lo disfrutaba, lo absorbía todo. Para mí, ser amada y admirada por fans de todo el país era lo máximo que podía desear. Pronto pasé a otro estado de ilusiones. Firmé contrato con Edward Small para protagonizar películas. Él me dijo que me estaba preparando para ser la máxima estrella de Hollywood. Fui protagonista de algunos filmes de Allied Artists, y algunos para TV. Actué en Playhouse 90 y El millonario, y fui coprotagonista de Chuck Conners, en algunos de sus primeros shows. Para mí no era problema trabajar en el set de filmación todo el día y luego tomar un avión para ir a trabajar en algún escenario esa noche. Estaba en la cresta de una increíble ola de éxito. Pero las olas finalmente se deshacían en espuma y burbujas... y siempre volvían al mar. Yo seguía vacía. Una mañana de octubre salí temprano de casa. Ed y yo habíamos comprado una hermosa mansión al pie de las colinas, en LaCrescenta. Mientras manejaba mi propio Cadillac, camino al estudio en Hollywood, comencé a preguntarme: "¿Para qué sirve todo esto? ¿Por qué lo hago?" Estas preguntas existenciales provenían del profundo vacío que había en mi vida. Tenía todo: fama, dinero, un hermoso hogar, un esposo atractivo y famoso... Pero me sentía muy infeliz. Entonces recordé unas palabras de "Tam O'Shanter", de Robert Burn:
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"Pero los placeres son como un campo de amapolas; tomas la flor, su belleza se desvanece; o como la nieve que cae en el río, un momento blanca, antes de fundirse para siempre". Yo me había rodeado de todos los placeres que podían captar mis sentidos. Había convertido la búsqueda de la felicidad en un negocio. Ese día, mientras iba en mi coche hacia el estudio, decidí trazar una línea debajo de todo lo que tenía, y sumarlo. El resultado era cero. Recordé un versículo de mis días de escuela dominical, en la niñez: "Todo es vanidad, como atrapar el viento". Desde ese día en adelante comencé a buscar verdades espirituales. Pero yo no sabía que hay dos fuentes diferentes de energía y poder espiritual. En mi ignorancia, fui en dirección a la oscuridad. Comencé a asistir a un grupo de oración que se reunía todas las semanas en una casa cercana. Pero allí nunca pasaba nada. Era tan falto de poder como lo había sido la religión de mi niñez. Como yo, todos los demás estaban buscando, pero ninguno había encontrado nada. Pasábamos las noches analizando intelectualmente la oración. Cuando nos poníamos a orar, no era real, y nunca hubo respuestas. Todo era vacío, sin significado alguno. Entonces probé con la Ciencia Cristiana, y de ahí pasé a un pequeño grupo que estudiaba las religiones orientales. El sur de California está lleno de personas vacías que corren tras cualquier cosa que les ofrezca esperanza. Un vacío, aunque tenga forma de Dios, atrae cualquier cosa que no esté atada... especialmente los espíritus malignos. Ed se iba de casa durante días enteros, y yo caí en una profunda depresión. Ni siquiera quería salir de la cama. Estaba perdiendo el interés en mi carrera, y pronto me encontré farfullando hasta cuando estaba en el set. "Algo anda mal", le dije a mi psiquiatra cierto día de setiembre de 1959. "Mi carrera ya no me hace feliz. Mi matrimonio no me satisface. Me siento culpable porque tengo todas estas cosas que deberían hacerme feliz y, sin embargo estoy tan mal." Ella me escuchó con atención y luego me comentó sobre un nuevo método de psicoanálisis con drogas que el doctor Sidney Cohen había experimentado en la UCLA. Se trataba de una nueva droga, bastante controversial, que tomada en forma controlada, aparentemente aceleraba el proceso de análisis: cinco sesiones con la droga eran equivalentes a una terapia completa, que generalmente llevaba años. Accedí inmediatamente a probar esta nueva terapia, en la cual debería tomar una dosis por semana. El nombre de la droga era ácido lisérgico: LSD. Yo acababa de protagonizar, junto a Agnes Moorehead y Vincent Price, el film El vampiro, inspirado en un libro de Agatha Cristhie. Aunque en ese momento no creía en espíritus malignos, ahora comprendía que mi rol en ese film no había hecho más que prepararme para los "viajes" de LSD que estaba por emprender. El 19 de setiembre ingresé a una institución privada como paciente ambulatoria. Mi psiquiatra, entuasiasmada con el proyecto, me aseguró que la droga haría que mi mente se expandiera, profundizaría mi estado consciente y sería la respuesta a todos mis problemas. También me aseguró que vendría con frecuencia a verme, para tomar notas y hacer preguntas, mientras yo estuviera bajo la influencia de la droga.
Kathryn Kuhlman

pasando de viajes individuales con LSD a terapias de grupo. Yo nunca había hecho comedias. Partiré esta noche en avión. Nos psicoanalizábamos unos a otros. mi vida se estaba atando en un nudo de confusión que no podía desatarse. Entonces supe que Mi experiencia final con la actuación tuvo extraños toques sobrenaturales." Después de colgar. generalmente semanas. Pero fue un error terrible y trágico. tenemos un problema". Pero apenas podía arrastrarme por el set y finalmente me desplomé sobre el piso. "Puedo hacerlo." me dijo Edward Small. Bajo la supervisión de los psiquiatras de la UCLA. En vez de libertad. Nueva México. se enfermó. Fuerzas externas. le creí. Kathryn Kuhlman . Mi psiquiatra estaba encantada: "Oh. Apenas podía funcionar bien en el set de filmación: tenía inexplicables ataques de ira. Mi cerebro no paraba de funcionar a alta velocidad. pero estás arruinando tu vida. En vez de cinco sesiones con LSD. hasta tarde en la noche. o beber alcohol. `viajando" con LSD. que hace el papel principal. Pronto estuve atrapada en una adicción que duraría doce largos años. "podrías llegar a ser una de las más grandes actrices de la escena. "Elaine. aproximadamente doce pacientes nos reuníamos los sábados por la mañana temprano y pasábamos el día. En poco tiempo adopté todos los síntomas de los demás pacientes del grupo. por fin estás llegando a la última pieza de tu rompecabezas. me dijo. dije. Esto era ridículo. y cada día sufría visiones como efectos de la droga. Durante un año y medio de puro terror. Comencé a tragar toda clase de narcóticos que pudieran hacerme "bajar" de los "picos" que me producía el LSD. Durante uno de esos viajes con LSD reviví un accidente automovilístico muy traumático que había sufrido cuando tenía tres años de edad. ¡Sal de eso!" Yo ya no tenía control sobre mí misma. sacábamos a relucir nuestros odios y nos infectábamos mutuamente con nuestros problemas. Tardaba mucho en aprender los papeles. ¿Puedes tomar su lugar?" "No hay problema". y Jean Cagney. Una directora con la que había trabajado anteriormente me llamó desde Albuquerque. Pero en vez de arreglarse. En 1961 estuve a punto de coprotagonizar junto con Mickey Rooney la serie televisiva The Seven Little Foys. para deleite de los psiquiatras. "Elaine. que cada vez estaban más convencidos de que finalmente habíamos encontrado la realidad. y pronto comencé a desmoronarme. encontré una esclavitud peor que todas las que había conocido hasta entonces. se habían instalado en mi interior. Pronto nos "graduamos". "Faltan solo dos días para el estreno de Dulcie. comencé a preguntarme por qué había aceptado. mucho más poderosas que mi propia voluntad.85 Nada es Imposible para Dios Naturalmente. Ya no era dueña de mí. las drogas desataron todas las fuerzas malignas y demoníacas que alguna vez hubieran entrado a mi mente. La única forma de liberarme del LSD era tomar otras drogas. me resistía a obedecer órdenes y aparecía tan drogada que ni siquiera podía leer mis parlamentos. Por fin terminarás de arreglar tu vida". tuve 65: una por semana durante un año y medio. y yo ni siquiera había leído el libreto. Empecé a tomar mezcalina (otro alucinógeno). Todo el terror que había sentido entonces volvió a mí. Dulcie está en el escenario durante toda la obra.

toma al resto del elenco y hace que la sigan. Cuando salí de la sombra y entré a la luz. drogas por la tarde. Comenzamos el ensayo. Tienes que estar en el escenario durante dos horas y media. Nunca había sentido una energía y un poder tan fuertes en toda mi vida. como dictar varias clases de actuación en la Universidad de Nueva México. casi como si fuera Dios mismo. Los críticos se volvieron locos. y en medio de esa luz había un hombre que me decía que saliera de las sombras y fuera hacia él. y luego de terminada esta. Me sentía como Cenicienta al llegar la medianoche. como estaba convenido. En el aeropuerto me estaban esperando para llevarme al teatro para ensayar. drogas por la noche. habían desaparecido por completo. "No estás anotando tus bloques". Aunque yo ya sospechaba que él estaba celoso de mi éxito. Volví a caer en una profunda depresión. La directora caminaba de aquí para allá. Era como si pudiera hacer cualquier cosa. que había durado diecinueve años. para una obra como esta. Era la obra más importante que se hubiera interpretado en Albuquerque. Cuando tomé la droga. Él Kathryn Kuhlman . Volví al LSD. estaba condenado a morir. «No podrás hacerlo Elaine". La oscuridad se instaló una vez más en mí. tan espesa que no podía romperla. Perdí todo mi coraje. tomé una copia del libreto de Dulcie. "Literalmente. Sabía que lo tenía dominado. sino que también comenzó una relación sentimental con la protagonista femenina. todo el poder y la energía que había sentido. a la que asistí. sentí una gran corriente de poder y energía. Me dijo. Al día siguiente. Esa noche fui al hotel y estudié mis parlamentos durante unas dos horas. "No necesito anotarlos". Salí del lugar de tratamiento aún sintiendo esa gran energía nueva para mí.." Pero yo tenía una confianza sobrehumana. Nuestro matrimonio. en el ensayo con vestuario. Drogas por la mañana." La obra se representó durante dos semanas y atrajo más gente que cualquier otra que se hubiera representado allí. Durante este tiempo hice cosas que jamás hubiera soñado hacer. tuve una visión. Yo nunca había visto tanto odio y tanta ira en un ser humano. Me parecía estar flotando en el poder de esta tremenda energía. tardaría al menos tres semanas en aprenderlos. escribió uno de ellos.. me decía la directora. y lo leí de punta a punta durante el vuelo a Albuquerque. El productor de mi esposo lo convenció de que fuera a Nueva York para protagonizar una novela. sin imaginar ni por un segundo que podría provenir de Satanás.86 Nada es Imposible para Dios Tenía una sesión de LSD programada para esa tarde. Pasé por la oficina de la directora en Los Ángeles. Me destrozó. tenía todo perfectamente aprendido. "Es como una luz cuando ella está en escena". meditando nuevamente en el tema. Mi esposo vino a verme en la última función. pero siempre había pensado que la luz no podía ser algo malo. y generalmente. Me daba miedo. no pude soportar la violencia de su ataque. Los "bloques" incluyen todos los movimientos sobre el escenario. sonreí misteriosamente. Vi un tremendo rayo de luz. Supe que nunca volvería a actuar. "Es imposible. Cada vez caía más bajo. y cuando volvimos a Los Ángeles. se desató el infierno. No solo tomó allí el rol principal.

no como los psiquiatras. Y cuando oraba. Este columnista había entrevistado a Kathryn Kuhlman. Yo todavía no había pensado que la energía y el poder podían venir de fuentes que no fueran buenas. Si no hubiera consentido en volver a vivir con él. que podría darme una gran sabiduría. Sin embargo.87 Nada es Imposible para Dios pidió y obtuvo el divorcio y se casó con su protagonista. espíritus que vendrían a impartirnos conocimiento. Parecía que sabía de qué estaba hablando. Dos semanas más tarde me encontró. Comencé a visitar a un psicólogo que estaba experimentando con el ocultismo. A mí me insistía especialmente para que invocara a uno llamado "el Tibetano". Este hombre abusaba de mí y varias veces trató de matarme. mi psicólogo nos hacía invocar a ciertos "maestros ascendidos". comencé a asistir a las reuniones mensuales de Kathryn Kuhlman en el auditorio Shrine de Los Ángeles. ¿Sería posible que a pesar del mundo enloquecedor de los demonios y de la oscuridad. Me insistían para que me pusiera en contacto con ellos. pero yo tenía miedo. Hablaba con autoridad. En un loco intento por escapar de él. En vez de hacer preguntas. Kathryn Kuhlman . lo único que hacía era hundirme cada vez más en la oscuridad. huí en medio de la noche. Me relacioné con un actor y director divorciado. en un intento desesperado por encontrar la verdad para mi vida destrozada. ocultismo. Decidí que me esforzaría por liberarme de todas esas ataduras. y mi amigo judío me leyó los relatos de su ministerio. Entonces pude escapar y fui a vivir a un viejo apartamento en Havenhurst. y decían que podían sentir toda clase de espíritus que vivían allí. hubiera una verdadera luz. espiritismo. En nuestra terapia de grupo. que entrarían en mi cuerpo y abrirían mi mente a nuevos y más elevados niveles de conocimiento. y cursos de ondas alfa de energía cerebral. Mis amigos ocultistas estaban entusiasmadísimos con el lugar. Era el mismo apartamento en que Carole Lombard vivió antes de ser asesinada. con el que viví durante dos años. no contaminada por los poderes del mundo subterráneo? Fascinada por esta esperanza. Los llamaba "vértices de energía". que parecía que nunca podría desenredar la maraña retorcida que era mi vida. Volví a refugiarme en mi mundo de drogas y soledad. Para esta época yo ya estaba tan metida en el mundo del ocultismo. espiritismo. Por primera vez sentí un atisbo de esperanza. Esto me llevó a clases de astrología. Yo me quedé en California. amigo personal de un columnista de un periódico de Toronto. que había preparado las sesiones del Obispo Pike. la energía femenina del dios hindú Siva. Uno de mis amigos era un famoso astrólogo judío. Todo estaba relacionado con Shakti. Era una pesadilla. Él creía que se podían activar ciertas energías del "exterior" que formarían "triángulos protectores de luz" a mi alrededor. La antigua búsqueda del amor reapareció. a la salida de Sunset Boulevard. Canadá. abandonada emocionalmente y con el espíritu destrozado. me habría matado. Comencé a asistir dos veces por semana a sus sesiones. Varias veces escuché que ella hablaba en contra de las cosas de las que yo había estado participando: astrología. ella daba respuestas. psicólogos y psicoanalistas que yo había consultado. tenía resultados. John Barrymore había vivido justo enfrente. Meses después enfermó gravemente.

envolviéndome en su amor. llené el apartamento de incienso y caminé por todas las habitaciones repitiendo el salmo 91 para tener buena suerte y ganar coraje. Las llamas se extendieron por el cuarto. Después quemé incienso y mirra. Parecía una buena idea para echar fuera los espíritus malignos. En febrero de 1972 volví al auditorio Shrine. el apartamento estaba totalmente destruido. El dormitorio era un montón de carbones. entré. sentí una fuerza sobrehumana que tiraba el colchón hacia abajo. Estaba como clavada a la cama que se incendiaba. Y decidí exorcizar mi apartamento. les dije. el fuego explotó literalmente desde la cama. miles. Y en ese momento supe que era amada. y puse el plato cerca de mi cama. Yo había perdido todo. Decidí agregarle "polvo de sangre de dragón" a la mezcla. Ellos me dieron toda clase de sugerencias. como el interior de un crematorio. lo llené de agua y fui hacia la cama. con un cartel que dijera: "Reservado para Kathryn Kuhlman . y comencé a llorar. ¡La parte inferior de mi cama estaba en llamas! Corrí hacia el baño. Estaba atrapada. ayúdame!". Apenas me di vuelta. estaba allí. Repentinamente. limpiarlo de todos los espíritus malignos. Después que se enfriaron las cenizas. Yo lo había estado buscando toda mi vida. Sentí una gran calidez en todo el cuerpo.88 Nada es Imposible para Dios Comencé orando por sanidad. Traté de liberar la mano. encendiendo la cortina y las paredes. Para cuando llegaron los bomberos. y salí tambaleando del cuarto hacia el pasillo. "Quiero hacerlo como dice en la Biblia". tratando de liberarse de las garras del maligno? Mientras oraba. pero no necesitábamos que nos presentaran. Era como si todos estos años hubiera habido un hueco vacante en mi corazón. los puse en un plato. Desde que había estado tan cerca de la muerte. ¿Cuántos otros. Jesús estaba allí. aplastando mi mano entre el elástico y el colchón. como yo. Supe inmediatamente quién era. sentada en la parte de atrás de la planta baja. con un amor mucho más grande que el que cualquier hombre podría darme jamás. Me arrodillé y levanté el colchón para tirar el agua al fuego. Estaba en los brazos del mismísimo Padre. y una de ellas fue quemar incienso y mirra (eso sí estaba en la Biblia). Una noche. Nunca lo había conocido. pidiéndole a Dios que me quitara la necesidad de drogarme. pero esta vez estaba sola. sentí una Presencia a mi alrededor y sobre mí. "Dios. y de repente. Me alegré de no tener que explicarle a nadie lo que me sucedía. para hacerla más potente. pude liberar mi mano. Jesús estaba allí. comencé a orar por quienes me rodeaban. estarían tropezando en el camino. Esa tarde de domingo. esperaba ansiosa el momento de volver allí para estar en presencia del Espíritu Santo. En ese momento. espolvoreé el "polvo de sangre de dragón" sobre él. sobre el piso. Me volví y vi que el plato estaba dado vuelta sobre el piso. Entonces di un último tirón. escuché un golpe y sentí el olor de otro humo. Repentinamente tomé conciencia de la oscuridad en que tantas personas andaban. No sabía nada sobre las técnicas de exorcismo. millones. excepto la vida. así que les pregunté a mis amigos espiritistas. Algunas veces me acompañaba alguien cuando iba a estos cultos. tomé un vaso. grité.

¿Puedes venir y echarlos afuera?" Y Él siempre contesta mi oración. Ya no repito ritos de exorcismo. para agradecerle a Dios por lo que había hecho. La mayoría de mis antiguos "amigos" se alejaron de mí. Sin drogas. y tengo que crear nuevas amistades con creyentes. me abrí paso entre la multitud. Nunca volvería a ser esclava de las drogas. Ahora Él había llegado. Todavía hay momentos de tristeza y tentación. Supe que nunca más volvería a necesitar las drogas. Jesús me ama. pero ahora sé que no estoy sola. y volví a mi pequeño apartamento de un ambiente. Fue tan natural arrodillarme para orar. Ahora ya no quería ni necesitaba a nadie más. dormí pacíficamente. y todas mis necesidades de amor estaban satisfechas. Esperaba ansiosamente el momento de estar sola. y asimismo dormiré. ni siquiera les hablo a los espíritus. Antes. sin pesadillas. Simplemente oro: "Jesús. Esa noche. siempre había necesitado gente a mi alrededor. Saqué mi cama del diván y la abrí. Mis problemas no se acabaron por completo con la experiencia de esa noche. Y estoy aprendiendo a dejar que Él luche en mi lugar. Fui al baño y vacié el contenido de todos los frascos y las cajas de medicamentos en el toilet. necesito tu ayuda. oh Jehová. Algunas veces. porque sólo tú. Kathryn Kuhlman .89 Nada es Imposible para Dios Jesucristo". multitudes de personas que me admiraran. Después de que terminó el culto. definitivo. me haces vivir confiado" (Salmo 4:8). sin insomnio. siento fuerzas malignas a mi alrededor. Estaba sana. Han vuelto. Fue así: simple. Era suficiente estar con El. Ha habido momentos de desaliento y soledad. por primera vez en años. Comprendí entonces el significado del versículo: "En paz me acostaré. absoluto. por la noche. después de apagar la luz. Cené tranquila en un pequeño restaurante fuera de la zona más ajetreada.

estudió en la Universidad Baylor y luego se mudó a Fort Worth. y a mí me encantaba serlo. Desde 1958 los Gummelt viven en District Heights.90 Nada es Imposible para Dios CAPÍTULO 10 LA ESCEPTICA DEL SOMBRERO DE PIEL Jo Gummelt La señora Jo Gummelt. era reconocida como una de las colaboradoras más importantes del Congreso. deseaba todo esto. En 1949. Es que pensaba que Pentecostés era algo que había sucedido en un tiempo muy lejano.C. y muchos otros en la iglesia primitiva. Texas. Eso era lo único que necesitaba. quien cursó estudios de posgrado en el Seminario Teológico Bautista de esa ciudad. con un sueldo aún mayor. junto con su esposo Walter. Mi hermano conocía a Truman Ward. Dormía tres horas por noche. me ofreció emplearme como su secretaria por tres mil dólares por año. Mi constante esfuerzo por lograr la eficiencia y la perfección me convertían en la colaboradora ideal. de Florida. esposa de un ex pastor bautista. El señor Ward me ofreció un empleo. había estado dirigiendo un estudio bíblico para mujeres sobre el Espíritu Santo. Creía que esos hombres y mujeres habían hablado en lenguas.C. recibieron el poder del Espíritu Santo. después de graduarme de la escuela secundaria en Mobile. Sí.). y pasé a trabajar para otro congresista... un importante funcionario de la Cámara de Diputados. que trabajaba en la biblioteca de la Suprema Corte. en Capitol Hill (Washington D. no comprendía que Dios podía derramar su Espíritu en mí. mi padre me regaló un viaje a Washington D. Alabama. Alabama. Creía que luego de ascender al cielo. esa persona era sanada. Nació en Mobile. Pero por alguna razón. Maryland. Creía que cuando Jesús tocaba a alguien. el senador Spessard Holland. aquellos ciento veinte creyentes que estaban en el aposento alto durante la celebración de Pentecostés. Pronto me encontré sumergida en el fascinante mundo de la política. y así me convertí en la estenógrafa más joven de Capitol Hill. hoy. Pero ya Kathryn Kuhlman . Tuve que llegar a estar cerca de la muerte para recibir la verdad de que podía recibir la vida de Dios hoy. y le agradecía a Dios por la manera en que había hablado a los profetas y los apóstoles. y una siesta de quince minutos después de comer una salchicha de quince centavos. Eso era más de lo que mi padre jamás había ganado en Mobile. donde Walter ha ocupado varios cargos importantes dentro de su denominación. Como la mayoría de los bautistas. de la misma manera. En realidad. realizado milagros y habían visto recuperarse a los enfermos luego de imponer las manos sobre ellos. papá había ahorrado lo suficiente para comprar dos boletos de autobús y poder visitar a mi hermano mayor. En ese momento el matrimonio no me atraía. Tres días después. No es que no quisiera recibir su Espíritu. Entonces supe que me quedaría en Washington. A pesar de haber estado enfermo durante casi tantos años como los que yo tenía de vida. sentir su poder o manifestar los dones del Espíritu. yo creía que la Biblia es el registro inspirado de la revelación de Dios a la humanidad.

volví a trabajar. Maryland. volvimos a Washington. Aproveché su ofrecimiento y. administrando la oficina. una congregación nueva de District Heights. el diputado Prince Preston. y Walter aceptó la invitación para ser pastor de la Iglesia Bautista Parkway. me arrastraba a casa. comenzaron a hacerse sentir. las presiones de ser esposa de pastor. Nos casamos inmediatamente después de que yo terminara mis estudios. Noche tras noche. además de las increíbles presiones de trabajar en el Congreso. comía mal. el cargo más importante dentro de la oficina de un congresista. trabajé hasta que nació el pequeño Gordon. Acepté el puesto y comencé con un trabajo que me desgastaba sin misericordia. Luego de un breve receso. En su gozo y su testimonio constante. y ser médica misionera era la única forma de lograrlo que yo conocía. El empleo exigía una perfeccionista. Pero luego. Pude conservar mi buena salud durante los primeros años. Algunas mañanas me levantaba más exhausta que al acostarme. conocí a Walter Gummelt. Mi deseo de convertirme en médica misionera había sido reemplazado por otro: el de ser esposa de un pastor. y cuando finalmente logré llegar al final de un embarazo. podría volver a Washington. un joven muy atractivo. finalmente terminé mis estudios luego de seis años. mucho después de oscurecer. Volví a trabajar. me ayudó económicamente. Después de que Walter se graduó en el seminario. Quizá era porque papá estaba continuamente enfermo. Walter se graduó antes que yo y luego se mudó a Fort Worth. Cuando mi jefe perdió la reelección. Perdí peso. yo quería ver sana a la gente. y me dijo que cuando me quedara corta de dinero. Kathryn Kuhlman . Fuera lo que fuere. dirigiendo al personal. de cabello ondulado y físico atlético. con papeles a mi alrededor: trabajaba hasta la madrugada. Me había vuelto adicta al trabajo. El empleo de tiempo "más completo" que yo podía concebir en ese momento era ser médica misionera. y yo había ganado reputación de ser precisamente eso: motivada. y entregarle toda mi vida a Él para servirle de tiempo completo. Perdí varios bebés. Mientras estaba en Baylor. rubio. me ofrecieron uno de los puestos más importantes: un congresista de Texas me pidió que fuera su asistente administrativa.91 Nada es Imposible para Dios estaba creando patrones de vida y de trabajo que me llevarían casi a la destrucción antes de cumplir los cuarenta años. Inmediatamente volví a mi antiguo estilo de vida: trabajaba hasta horas increíbles. Mi jefe. y que mi empleo siempre estaría esperándome. y todo lo que emprendía lo llevaba a cabo con precisión perfecta. alternando entre Washington y Waco. Walter sugirió que podría ser una señal de Dios para que yo dejara de trabajar. eficiente. leal. en Waco. Texas. Durante estos primeros años en Washington conocí a un grupo de jóvenes de la Iglesia Bautista Metropolitana que eran diferentes de todo lo que yo había conocido antes. gradualmente. podía ver que tenían algo que a mí me faltaba. donde se inscribió en el Seminario Bautista. quizá era lo que había leído sobre Jesús que ponía sus manos sobre los enfermos y los sanaba. Pero antes de tener tiempo de considerar su consejo. de Georgia. Me inscribí en la Universidad Baylor. escribiendo discursos y quedándome a hacer investigación sobre leyes hasta mucho después del horario de cierre de la oficina. Estos jóvenes de Washington me motivaron a tener una sed nueva: la de ser como Jesús. y me sentaba en el banco del piano.

la calcé apresuradamente en mi cabeza. pensé. Finalmente la levanté. Para los hombres era muy gracioso. en medio de todos esos choferes uniformados. Allí. El médico había dicho que yo sufría de una "clásica migraña de personalidad". hasta que salí del área protegida. "Y Walter no tiene esposa. el viento me arrancó la peluca y la hizo volar hasta un espacio abierto. y no pensé mucho más en el asunto. que envidiaban mi posición. Entonces. porque yo estoy casada con mi trabajo. salí temprano de mi trabajo. Entonces comenzaron nuevamente los dolores de cabeza. Yo me imaginé a los congresistas. Junto con el dolor venían las náuseas. ¿Cuánto hacía que no Kathryn Kuhlman . A la hora de comenzar. débil y tambaleante. Yo sabía que se estaba llevando a cabo una audiencia especial. muy ventoso. con su chofer parado al lado de la puerta. "Ya no tengo un hogar". ¿Por qué tenía que usar una peluca? ¿Por qué no podía ser normal? Sentada en el auto. inclinada sobre la cocina. corriendo a las ventanas y viéndome correr detrás de mi peluca. Compré una peluca. Yo trabajaba setenta horas por semana. A medida que las migrañas se hacían más y más intensas y frecuentes. con la boca abierta. vi. Sentí el brazo de Walter rodeándome la cintura desde atrás. características de quienes trabajan en el Congreso. Era como tener el cráneo en una prensa gigante que lo apretaba tan fuerte que pensaba que la cabeza me explotaría. y me recetó drogas. Me dijeron que no causaba adicción. pero la perspectiva de volverme calva no era nada divertida. Le eché la culpa a los abortos espontáneos y al hecho de que estaba por comenzar a envejecer. estacionadas en la calle circular. Sufrí otros tres abortos espontáneos. Nuestras oficinas estaban en el edificio Sam Rayburn. dormía menos de cuatro horas por noche y seguía tratando de estar presente en la iglesia junto a Walter. y me aparecieron tres úlceras sangrantes. mientras mi cuerpo se convulsionaba como en agonía. Mis lágrimas caían sobre el aceite de la sartén y provocaban pequeños conatos de humo. comencé a llorar. Cierta mañana. Cada una. fui aumentando la dosis. Entonces. su rostro contra mi cuello. consecuencias inevitables de los conflictos internos de la oficina y del acoso de mis empleados varones. en oleadas. me levanté de la cama. como si estuviera en una comedia de pesadilla. pero nadie se movió. mirando cómo mi peluca daba vueltas por el pasto hasta "aterrizar" sobre una planta de tulipanes. el dolor era como un fuego que me encendía el cerebro. Las migrañas empezaban como un dolor sordo en la parte de atrás y en un costado de la cabeza. comenzó a caérseme el cabello. varios meses después. Pero nunca se queja. mientras que yo me estoy partiendo desde la base.92 Nada es Imposible para Dios Seguí perdiendo peso. pero yo tenía deseos de llorar. Él es como el peñón de Gibraltar." El solo pensamiento de enfrentar otro día en la oficina me hacía temblar. Grité pidiendo ayuda. y al salir por la puerta principal. y me dirigí al estacionamiento. y el perfume de su loción para después de afeitarse. Un día de primavera. las grandes limosinas negras de los miembros del Gabinete. Comencé a tomar grandes dosis de Darvon compuesto. me largué a llorar. Los guardas y los choferes se quedaron parados. Entonces prorrumpieron en carcajadas. pero pronto me di cuenta de que psicológicamente ya me había atrapado. para prepararle el desayuno a Walter.

y con cada salto. mientras Gordon dormía en el asiento posterior. Entonces. ¡Ulceras sangrantes y migrañas! Me anotó como discapacitada total permanente. tomados de la mano. No tenía tiempo para echarle colonia después de afeitarse y sonreír. No teníamos dinero. y mirábamos las vidrieras. al sur del Estado de Nueva York. Gordon tenía seis años y muchísima energía. Para cuando llegamos al tráiler. "Estás blanca como el papel. me advirtió. "Déjalo. preparándose para un examen. y seguimos en auto hasta la frontera con Canadá. pero era demasiado tarde. En el camino de vuelta. haciéndole cosquillas en la nariz. noté otra cosa más: una parálisis que se extendía por mi columna. Sentía una tremenda presión a ambos lados de la parte baja de la columna. Por primera vez en mi vida. Yo no tenía ganas de hacer camping. Jo?". Jo"." Él tenía razón. La ruta por la que íbamos estaba en reparación. Algunas noches. tan amable. me aferré a Walter. me sentiré mejor. llevándose a Gordon." "No lo sé". Déjalo antes de que te mate. "Descanse mucho". mirando los retratos de los anteriores rectores del seminario. "Quizás. No tenía tiempo para caminar con él tomada de su mano. para visitar las cataratas del Niágara. "Pero tengo miedo. muy tarde en la noche. pero ya había comenzado a suceder algo drástico. un espasmo agónico recorría mi cuerpo. Recordé esos primeros años de matrimonio. Estoy perdiendo la sensibilidad en la espalda. "Qué pasa. me dijo que el más próximo estaba a kilómetros de distancia. si descanso. Cuando volvió. Me tiré sobre la cama mientras Walter salía a buscar un hospital. Fue un día cansador. lentamente. pero yo insistí en esperar hasta la mañana. suavemente." Esto no era una simple úlcera o un dolor de cabeza. supe lo que era sentir las garras de la muerte sobre mí. tenía tiempo para eso. Él siempre fue tan gentil. O simplemente caminábamos alrededor del hall central. pero caminábamos por las calles desiertas del centro de Fort Worth. Nuestro pequeño dúplex en la calle Stanley. el dolor aumentó. cuando ya volvíamos al tráiler. decidida a aprovechar lo más posible. Cuando traté de girar el cuerpo en el asiento." Walter estaba preocupado. ya había oscurecido. en la época en que estudiábamos en el seminario. alarmado. Walter pensó que sería bueno tomar el tráiler e ir por una semana de vacaciones a las montañas Allegheny. Las oleadas de náuseas me hacían tener deseos de vomitar. cerca de Seminary Hill. Ahora no tenía tiempo para cosas así. para distraerme. respondí con dificultad. cuando luchábamos juntos. No necesitamos dinero extra. Caminamos por las sendas de concreto. Pero fui. y yo tampoco. el cruce a Wichita Falls.93 Nada es Imposible para Dios me quedaba mirándolo afeitarse? Antes. comencé a sentirme mal como nunca antes. subimos las escaleras y tomamos el bote hasta la base de las cataratas. Me miró y sacudió la cabeza. Jadeando. El dolor se extendía por toda la espalda y llenaba el estómago. como si tuviera toda el agua del río Niágara haciendo presión contra un dique. "No vale la pena. Fui al médico. Dejamos el tráiler en un camping en el Parque Estatal Allegheny. para sentarme y mirarlo. Yo había comenzado a morir. "o le sucederá algo drástico. preguntó él. clavándole las uñas en el brazo. Seguí llorando. Kathryn Kuhlman . iba con él a la biblioteca del seminario y lo miraba buscar y rebuscar en los libros." Él no lo sabía. donde Walter predicaba los fines de semana. me dijo Walter. Me mordí los labios.

hubo un grupo de mujeres que comprendieron que Dios las había preparado para este momento y este lugar. Aproximadamente un año antes. Aunque la oración por los enfermos (la oración de fe. Ellas querían una relación más profunda con el Señor. me di cuenta de que estaba en medio de un charco de sangre. temprano. Cuando intenté levantarme. y Walter me llevó. El urólogo me explicó que mis riñones eran como dos esponjas podridas. Pude eliminar algo de mi organismo. conocía todos mis pensamientos. la mañana ya estaba avanzada. habían venido a pedirme que les enseñara. volví a la cama. A la mañana. Sentía que mi cuerpo se estaba destrozando por dentro. me levanté para ir al baño. pude ver la mirada de alarma en el rostro del profesional. "¡Lo llevo a todo lugar que voy!" A partir de ese momento el Espíritu Santo se había convertido en una persona para mí. estaré bien. caminé por los edificios de la universidad completamente ajena a cualquier problema. me adormecí. parece como si literalmente estuviera expulsando trozos de sus riñones. en estudio bíblico y oración. alguien que escuchaba todas mis palabras. no algo para toda la vida. Pero no había durado mucho." Pero no mejoré. cuando estudiaba en Baylor. Si puedo acostarme en mi cama. "Qué pasa?". pero qué maravilloso a la vez!". enamorada del Señor. Los ojos se me llenaron de lágrimas. "Lo sabremos mejor en unos pocos días. no solo de mi dinero." El diagnosis: una variedad de necrosis papilar renal. Walter quería llevarme al hospital. "¡Qué escalofriante. Después de tomar algunas radiografías. señora Gummelt". en Waco. Comencé a dar el diezmo. que causa el deterioro del interior del riñón. Pero en este momento. me había sucedido algo. Casi la mitad de ambos riñones ya se había desprendido y había sido eliminada de mi sistema. "No se puede ignorar esta clase de hemorragia. una enfermedad muy rara y grave. y mientras el Sol salía sobre los árboles. yo podía indicarles la dirección correcta. y apenas pude llegar al otro lado de la acera. repentinamente quedé pasmada ante el descubrimiento de que el Espíritu Santo vivía en mí. Aparentemente sentían que a pesar de mis nervios destrozados y mi cuerpo enfermo. musité. Una tarde. para orar por mi sanidad. dijo. Oía las voces de Walter y Gordon afuera. Al final de este período pasaba aproximadamente cinco horas por día en comunión con el Señor. "Solo llévame a casa. a un médico. sumergida en el Espíritu Santo. pero una vez más traté de calmarlo y lo convencí de no hacerlo. me dijo con voz severa: "La espero esta tarde en el hospital". a las que cualquier bacteria insignificante que entrara a mi sistema podría atacar. veía todo lo que yo hacía. Tambaleándome. yo me sentía peor. finalmente. pero no sabían cómo lograrla. algunas jóvenes amas de casa de la iglesia. con autoridad).94 Nada es Imposible para Dios Pero a medida que la noche avanzaba. Durante semanas. era algo extraño para la mayoría de ellos. Cuando me desperté. Apenas describí mis síntomas. sino de mi tiempo. pregunté. Pero Kathryn Kuhlman . Estaba muriéndome. causando aún más deterioro. pidiéndoles que oraran por mí. y me sentí un poco mejor. Walter envió una carta a la congregación. Fue una relación pasajera. Muchos años antes. mientras caminaba por la calle Ocho. Me di cuenta de que algo andaba terriblemente mal.

Al mirarlas. Quizá sea que Dios nos está poniendo a nosotras a prueba. Y así era. y ellos habían comenzado a asistir a nuestra iglesia.. no porque fueran bautistas tradicionalistas. "¿Cómo te sientes?". a su vez. para ver si creemos lo que Él dice en su Palabra. Esta. sabíamos que este caminar más cerca de Dios tenía que ver directamente con la doctrina del Espíritu Santo. Sabía que yo misma era una aprendiz. nunca había visto una demostración física del poder de Dios. "Cuando recibimos la carta del pastor". todas empezaron a asentir con la cabeza y sonreír. "No. Profundizamos más nuestro estudio de la Palabra. Pero lo que esperábamos y necesitábamos desesperadamente era una demostración del poder de Dios. no solo palabras sobre Él. Por lo tanto. habían preguntado mis alumnas. dijo suavemente Pat. O Dios sana. dijo Pat. "¡Alabado sea el Señor!". no comprendía realmente lo que estaba diciendo. acercando su silla a mi cama. ahora?" Como bautistas que éramos. muy débil y muy sedada. El esposo de Pat era de la Marina. Las ocho Kathryn Kuhlman . Esa demostración se produciría el sábado por la mañana. "Pentecostés no es tiempo pasado". pero me esforcé por contestar con una ligera sonrisa: "Un poco mejor. ¿por qué no podemos tomarla literalmente?". pero Pat y su esposo sí. me dijo. o no sana. Pat vino a visitarme y me contó lo que había sucedido ese sábado por la mañana. Y sospechaba que aunque decía todas las palabras correctas. Yo quería ser intelectualmente honesta. supe que algo había cambiado. creíamos que la Biblia era la Palabra inspirada de Dios.95 Nada es Imposible para Dios aunque mi "enamoramiento" del Espíritu Santo se había desvanecido. De alguna forma. como si supieran algo que yo no sabía. era natural que comenzara por enseñarles lo que la Biblia decía sobre el Espíritu Santo." "Parece como que van a poner a prueba a Dios". "Si la Biblia es cierta. me costaba creer. sino porque el Señor les había indicado que lo hicieran.. solo que me enteré varias semanas después. dije. Muy pocas personas se acercaban a nuestra iglesia porque el Señor se los indicaba. No tengo tanta hemorragia". yo seguía siendo consciente de su poder. Entonces. cuando estaba sola en el cuarto del hospital. había dicho. entonces. cuando estas jóvenes vinieron a pedirme que les enseñara a andar más cerca del Señor. Enseguida. y hacer ese tipo de preguntas siempre provocaba grandes frustraciones. "Simplemente decidimos reunirnos y confiar en Él para tu sanidad. una tarde. no es eso". una semana después de que yo entré al hospital. Las mujeres del grupo de estudio bíblico habían venido al hospital a visitarme y estaban rodeando mi cama. Es así de simple. "¿Por qué no podemos esperar milagros y sanidades. También sabíamos que este era el momento de probar si lo que habíamos estudiado contigo era verdad. Ese día yo cumplía treinta y siete años. pero dado que nunca había visto un milagro. sonrió y le guiñó el ojo a otra. preguntó Pat Vandeventer. tratando de encontrar respuestas. y le guiñó un ojo a una de las mujeres que estaba del otro lado de la cama. "todas las del grupo de oración supimos que estabas muriendo. Yo estaba débil.

" Yo sabía que estaba enferma de muerte." "No entiendo". al amanecer. Sus ojos comenzaron a humedecerse. muchos especialistas vinieron a observarme durante las siguientes semanas. Yo sabía que no había medicina capaz de curarme. sí. y desde entonces todas las dudas se disiparon. ¿incurable? Olvidé todo lo demás que Pat había dicho. como si estuviera reviviendo esos momentos en el parque. Yo estaba sentada en el banco. Todas comenzamos a sentir un amor por ti. Supe que Dios te había sanado. Jo. y nos quedamos sentadas. llenos de decisión y fe. Hablaba con suavidad. Kathryn Kuhlman . Sabemos que serás sanada. y cuando Dios lo disponga. "Fue un momento muy precioso y sagrado para cada una de nosotras. ni terremotos. dijo Pat. Muchos. lo sabrás. como la nieve fresca que cae sobre el paisaje gris y lo cubre de blanco puro.. pero eso es porque estoy en el hospital." "Pero no estoy sana". pero justo cuando el sol empezaba a dar luz. Ahora parecía que íbamos a perderte. Nos fuimos del parque con esa seguridad. "Oh. llorando en silencio. tan profundo como nunca lo habíamos sentido antes.. Uno de los urólogos me comentó que en Suecia se había llevado a cabo un estudio con ciento veinticinco personas que tenían síntomas similares a los míos y estaban en iguales condiciones.96 Nada es Imposible para Dios integrantes del grupo nos reunimos ese sábado para tener una reunión de oración al amanecer. y todas las otras mujeres del grupo estaban sonriendo a través de las lágrimas. nuestro Dios es el Dios de lo imposible. Entonces. la interrumpí.. en un rincón del parque municipal. Lo único que pude deducir fue que todas ellas habían muerto. recibió una demostración del poder del Señor. Todas supimos que serías sanada milagrosamente. pero en diferentes formas. y repentinamente sentí como si se me partiera el corazón. sonriendo una vez más. pero recuerda. dijo Pat con firmeza. "Pero también sabemos que Dios ha demostrado su poder.. hasta entonces. "Sabemos que los médicos le han dicho al pastor Gummelt que tu enfermedad es incurable. Y supe. cada una. comenzó con evasivas. El único aliento que recibí de los médicos fue la esperanza de que pudieran estabilizar mis riñones y quizá detener el proceso de deterioro. "Sé que estoy mejor. y me están llenando de medicamentos. Pero el doctor dice que mis riñones desaparecieron. Comenzamos a orar por ti." "Ya lo sabemos". Mientras esperábamos en Dios. nos quedamos sin palabras." Esperé en silencio mientras Pat hacía una pausa. Ya no podíamos orar más. Claro que sí". con la cabeza apoyada en mis manos. "Cada una lo sintió al mismo tiempo. en forma personal. Ellas habían recibido el mismo mensaje que yo. Pero. Esa palabra siguió resonando en mi mente. "Levanté la vista. Sus ojos chispeaban. dije. de lo profundo de mi corazón surgió como un manto de paz. el poder del que hemos leído en la Biblia. al mismo tiempo. solo la profunda seguridad interior de que estabas siendo sanada. a la que se le había diagnosticado con seguridad esa clase particular de enfermedad del riñón. No hubo fuegos artificiales. yo era la única." Pat se volvió desde la ventana y me miró. Pero cuando le pregunté sobre los resultados del estudio." "¿Dices que demostró su poder? ¿Cómo?" Pat se puso en pie y fue hacia la ventana. En la zona de Washington.

como si hubiera corrido más de tres kilómetros en la ciudad. Yo estaba completamente falta de fuerzas. Dos días después yo estaba en Kathryn Kuhlman . Pasé el siguiente año entrando y saliendo del hospital. Antes de entrar al hospital yo pesaba aproximadamente cincuenta kilos. solo encontré vacío. pero no más de una vez por semana. El médico había dicho: "Una pequeña bacteria. para no molestarme. sin haber podido abrir la ventana. La simple tarea de caminar hasta el otro extremo del cuarto y tirar para abrir la ventana consumió toda mi energía. Todo mi estilo de vida comenzó a cambiar. por ejemplo. Me sentía terriblemente culpable. Parecía que estaba todo el tiempo en el consultorio del médico. Pero cuando me dieron el alta. se habían agotado. Ya no podía funcionar como esposa o madre. haciéndome radiografía tras radiografía. exámenes y cultivos. Pero esta vez.97 Nada es Imposible para Dios Finalmente. jadeando de cansancio. constantemente debía tomar distintos antibióticos. podría volver a la iglesia. que pueda tomar. dijo. Eso era lo que esperaba. Podía sentir mis riñones hinchados. Los gastos en medicinas subían sin parar. pensaba. Me hacía recordar cuando yo era niña y mi papá estaba siempre enfermo. ese pequeño "extra" que evita que una persona muera cuando llega al fin de sus fuerzas. No podía hacer ninguna tarea hogareña. El médico de la familia me sugirió consultar a un psiquiatra. Yo sabía que moriría. Me desplomé nuevamente sobre la cama. La advertencia no era necesaria. ¿Es que este horror va a continuar de generación en generación? Entonces comenzaron a suceder cosas. Mi oración era que pudiera yacer en paz y acabar con ese proceso de morir. para no despertarlo. el médico me daba otra. Eso es lo único que mi hijo recordará de su madre. "Quizá él pueda ayudarla un poco con esas migrañas". Antes siempre había podido escarbar en algún lugarcito dentro de mí. Mis energías de reserva. Prepararse para la muerte es una experiencia psicológica aterradora. y era muy difícil adaptarse a ese hecho mientras aún estaba viva. de agua no muy limpia. El médico me había dicho que cuando me sintiera bien. y extraer un poco más de energía o fuerza para completar una tarea. me dieron el alta del hospital. No quería que me vieran así. y con el cambio venía toda una serie de exámenes para comprobar si esta droga me mataría en vez de hacerme bien. aplastándose contra mi espalda. Los niños debíamos caminar siempre en puntas de pie cuando estábamos en casa. Enferma. Constantemente debía ir al médico para que me hiciera análisis. Para combatir las infecciones internas que siempre surgían. cuando busqué en mi interior. detrás de una puerta cerrada. la pondrá en peligro inminente de muerte". Había otras presiones acumulándose al mismo tiempo. Entonces me levanté para abrir la ventana del dormitorio. Escuchaba a Gordon volver de la escuela y pasar en puntas de pie por el pasillo sin entrar a mi habitación. en cama. La segunda mañana que me quedé en casa. recomendándome que pasara de doce a catorce horas por día en cama. me cuerpo comenzó a retener líquidos. Ahora todo eso volvía a suceder. esperé hasta que Walter se fuera a trabajar. A medida que mi cuerpo se auto inmunizaba contra una droga. y quedé muy hinchada. Creo en milagros. que supo que mi enfermedad era terminal y me sugirió que leyera el libro de Kathryn Kuhlman. Todo empezó con una carta de mi hermana menor.

y supe que tenía razón. y le pedí a Pat que fuera más rápido. y en los cultos del seminario. Pero esto no era como ninguna otra reunión a la que hubiera asistido. pero calmaban el dolor de cabeza. tienes razón. El psiquiatra me había prescripto una serie de drogas. "No eres abierta. ¿Sería real todo esto? ¿Era genuinamente feliz toda esta gente. Miré a Pat. pero nunca nada como esto. Era extraño que escuchara ese nombre dos veces seguidas en una semana. En las reuniones bautistas a las que yo había asistido. escuchando un programa en una radio local. Yo las leía todas. "Lo siento. me resistí. eres bautista. o eran simplemente desequilibrados mentales? En cuanto a mí. La nota clave era el gozo y la libertad. A la mañana siguiente Pat Vandeventer vino a verme. Dios aún no había terminado. vamos a la Convención de Hombres de Negocios del Evangelio Completo. Yo había traído un grabador para poder captar todo lo que pudiera decir el orador. y ni siquiera una vez había visto su nombre." Ella me había golpeado en mi punto débil. protesté internamente. una pastilla cada treinta minutos durante tres horas. sonrió Pat. ya que los bautistas del Sur no parecían reconocerla. muchas reuniones bautistas. "Jo. ni siquiera sonreían así en nuestra iglesia. Yo estaba juzgando a esta mujer basándome en que no había visto su nombre impreso en ninguna publicación de nuestra Convención Bautista del Sur." Pat fue a buscarme el miércoles por la noche y cruzamos la ciudad hasta llegar al Hilton en la noche de apertura de la convención. Pat. el dolor ya se estaba Kathryn Kuhlman . Yo había escuchado algunos "Amén" en Baylor. Salí de la reunión muy confundida. El anuncio no tuvo gran importancia para mí. "Está bien. pero no tenía sentido. Kathryn Kuhlman va a hablar allí el jueves por la tarde. Ella hablaría en una reunión vespertina de la convención. y escuché el anuncio de una convención de la Fraternidad Internacional de Hombres de Negocios del Evangelio Completo. Las drogas me revolvían terriblemente el estómago. nadie sonreía así. En realidad. sentía que se estaba acercando una migraña. la migraña seguía molestándome. en el lujoso salón.98 Nada es Imposible para Dios cama. Yo había estado en muchas. Mi corazón tiene tanto hambre de lo profundo del Espíritu como el tuyo. este hombre contestaba gritando: "¡Alabado sea el Señor!" o "Gracias. Hasta dudaba si sería del Señor." Tres veces seguidas en una semana no podían ser coincidencia. Más de tres mil personas estaban sentadas allí. Sin embargo. y todas parecían estallar de gozo. que se llevaría a cabo en el Hotel Hilton de Washington. Cuando tomaba la quinta pastilla. respondí. pero no me convence el tema de que una mujer predique". El hombre que estaba sentado delante de mí estaba tan feliz que estuvo todo el tiempo hablando al mismo tiempo que el orador. con los ojos brillantes. Y si podemos aprender algo acerca de Dios de alguien que no sea bautista del Sur. hasta que escuché el nombre de Kathryn Kuhlman. "¿Por qué no se calla?". Estaba irritada. desde reuniones de asociaciones hasta las inmensas convenciones anuales. estoy lista. Jamás había visto tantas caras sonrientes. Jesús". Al despertarme al día siguiente. Inmediatamente sospeché algo. "Pensé que eras más abierta". A cada frase.

dos señoras que estaban cerca de la primera fila se levantaron y dejaron sus asientos vacíos. y comencé a orar por ella. pero el dolor de cabeza desapareció. No estaba diciendo nada nuevo ni diferente. Todas las cosas son posibles. Apenas podía espiar algo debajo del ala. y ella hablaba con autoridad. que estaba atestado de gente. Walter sonrió maliciosamente. "Varios pastores de la ciudad están pensando en ir". Cuando ya pensábamos que tendríamos que quedarnos de pie junto a la puerta. y era como si estuvieran atadas con hilos hacia arriba. podría ir al culto de milagros. decía ella. ¿Qué pasaría si alguien me veía? ¿Si me veía algún pastor bautista amigo de Walter? ¿Algún miembro de nuestra iglesia? Pero no pude evitarlo. Arriba. yo no podía controlarlas. Sentía como si me estuvieran estirando el cuerpo hasta que tuviera que ponerme en puntas de pie.. Repentinamente todos nos pusimos de pie y Kathryn Kuhlman comenzó a cantar: Señor. yo recibo. tan suave que algunas veces no podía distinguir lo que decía.C. Mis manos ya estaban levantadas. Pero esta vez fue distinto.. Era extraño. Fue una tarde verdaderamente extraña. Señor. Mi sombrero estaba puesto lo más bajo posible. Tenía que esforzarme para escuchar cada palabra. pero encontramos un lugar para estacionar justo enfrente. Le dije que Pat y yo iríamos al culto de Katrhyn Kuhlman. "Señor. sin darnos cuenta de que todos los lugares para estacionar estaban llenos en un radio de cuatro calles alrededor. Kathryn Kuhlman estaba hablando. Había una quietud tan dinámica en la sala que yo casi podía escuchar los latidos de mi corazón." ¿Levantar mis brazos? Repentinamente volví a ser una esposa de pastor bautista de Sur. que podía bajar hasta taparme las orejas. y mi cuerpo parecía más fuerte que antes. Señor. donde pudiéramos sentarnos y observar. muy decorosa. pero tenía que estar en cama a causa de mi estómago. Aunque esto conmovió profundamente. "Levante sus brazos". Ese día tendrían un almuerzo. arriba. "Levante sus brazos y reciba al Espíritu Santo. Llegamos al hotel una hora y media tarde. Kathryn Kuhlman . esperando encontrar asientos cerca de la salida." Yo no tuve valor de contarle que acababa de tomar mi gran sombrero de piel. Pat y yo nos sentamos casi inmediatamente. "La mayoría son curiosos. dijo..99 Nada es Imposible para Dios calmando. Después de todo. y que pensaba ponérmelo para que nadie me reconociera a mí tampoco. Nos abrimos paso hacia el salón. toca a esta niñita.. Ese año Walter era presidente de la Conferencia de Pastores Bautistas de Washington D. yo recibo. Sabía que Pat tendría que ir sola a la reunión de Kathryn Kuhlman." Sentí que mis ojos cerrados se llenaban de lágrimas. yo ya se lo había escuchado decir a Walter cien veces desde el púlpito de nuestra iglesia. Había una niñita ciega sentada detrás de mí. y posiblemente se levanten las solapas de sus abrigos para taparse la cara y que nadie los reconozca. yo seguía siendo escéptica. Su voz era suave. yo recibo. Pero había un espíritu diferente en ella y en este lugar. Poco antes de mediodía Walter me llamó para saber cómo estaba. Todo lo que ella decía. La gente había venido esperando algo.

Nunca había sentido tal humildad en toda mi vida. "Necesito compartir algo contigo". También asistiría el doctor George Schuler. Ese sábado dormí casi hasta el mediodía y me despertó el timbre del teléfono. Nunca lo había visto así. Pat y yo revivimos cada momento de la reunión... Parecía que hubiera flotado al espacio y estuviera dando vueltas alrededor del techo en brazos de Jesús. que él empezara a hablar. Estaba tendida de espaldas en el pasillo. Pero yo sabía que en el momento en que Dios lo dispusiera. Camino a casa." Trataba de hablar. Entonces escuché una voz que venía desde el pasillo. aquí en el techo. Walter era sólido." Walter nunca me interrumpía así. con las manos estiradas hacia arriba." dijo Pat. Sentí como si me estuvieran vertiendo agua tibia de la cabeza a los pies. Finalmente extendió el brazo. Pero yo lo ignoré. dijo. estable. conmigo. pero yo me daba cuenta de que estaba explotando por dentro. "Oh. De todos modos. Cuando Walter llegó. pero él no quería irse. yo estaba sentada a un costado de la cama." Pensé: "¿Qué quiere decir con `levantarse'? Ya no puedo estar más arriba de lo que estoy. "No creo que lo comprendan. Cuando mis manos ya estaban completamente levantadas. de dónde estaba. Yo solo quería quedarme donde estaba. Me olvidé por completo de mí misma. Finalmente abrí los ojos. Déjeme ayudarla a levantarse. Miré hacia arriba cuando él entró al cuarto. Rara vez mostraba alguna emoción. Walter. autor de Overshadowed. tengo algo que contarte. tomó mi mano. al tiempo que me preguntaba qué estaba haciendo ese hombre en el techo. sentí que las palmas se daban vuelta hacia arriba y al mismo tiempo. Walter estaría dispuesto a escuchar y comprender. "No les contemos a nuestros esposos. cada vez que abría la boca para hablar. por lo que comprendí que necesitaba hablarme. Mis labios repetían una y otra vez: "¡Alabado sea el Señor! ¡Alabado sea el Señor!" No me importaba quién me viera o me escuchara. y solo supe que Dios estaba tocándome literalmente. y Kathryn Kuhlman . de quién era. Me sentí absolutamente sin peso. En ningún momento se me ocurrió que pudiera haber sido sanada." Estuve de acuerdo. "Esta mañana sucedió algo. "Cuando termines de hablar por teléfono." Era Kathryn Kuhlman. Yo ni siquiera sabía que había bajado de la plataforma. hablando. Walter se había levantado temprano para asistir a un desayuno de pastores con un evangelista bautista. impaciente. sus ojos se llenaban de lágrimas. físicamente. sería el moderador. no había ido por eso. hasta que finalmente me interrumpió. El momento llegó una semana después. Pero siguió entrando y saliendo. como presidente de la Conferencia de Pastores. Nos sentamos a la mesa de desayuno y esperé. Lo único que sabía era que Dios me había tocado y que en lo más profundo de mí yo era diferente ahora. Él hizo una pausa y salió. Un hombre situado detrás de mí me decía: "Déjeme ayudarla a levantarse". "Déjeme ayudarla a levantarse. Dios. el doctor Paul Rader. muy confiable.100 Nada es Imposible para Dios Nunca me había estirado tanto ni había llegado tan alto. Pero ahora. tu gloria sobre esta. Ella tocó mi muñeca muy suavemente. y pronto. Su voz resonaba en mis oídos. De modo que corté la comunicación y casi lo llevé a empujones a la cocina. mi cabeza caía.

le conté lo que me había sucedido una semana antes. Finalmente. "¿Fuiste sanada?". sonriendo. El doctor se quedó mirando la pared donde estaban sus diplomas durante un largo rato. Entonces entró este hombre alto. Walter estaba listo para recibirlo como del Señor. "Voy a cerrar su caso". yo levanté la voz y dije: `Por qué no nos arrodillamos y oramos?' "Inmediatamente. Y le conté. el doctor Schuler. Finalmente. de cabello blanco. dijo Walter. Nunca he sentido la presencia de Dios con un poder tan avasallador. No hay evidencias de ningún problema renal. contándole cómo habían orado las mujeres del grupo. "No lo sé"." Walter dejó de hablar. comenzó a hacerlo lentamente. Si alguna vez tiene problemas con los riñones. tengo fuerza y energía. rodeándole la cabeza como un halo. asintiendo. "¿Qué le ha sucedido. "No he pensado mucho en eso. Por primera vez en años. cuando pudo hablar. con lujo de detalles. mirando a través de la ventana de la cocina." "Creo que has sido sanada". también desapareció. "He dejado de tomar las drogas y los antibióticos. con los ojos nuevamente llenos de lágrimas. Era mi turno. "Maravillosamente". Todos y cada uno de nosotros supimos que el Espíritu Santo había entrado con ese hombre. escuchándome solemnemente y en silencio. Con la mayor suavidad posible.. "El salón estaba lleno de pastores". que me tomó radiografías e hizo otros exámenes. Yo podía ver que Dios lo había preparado esa mañana al visitar a esos ministros con una experiencia tan conmovedora. como un aura. "Creo que tendrías que volver al médico y hacer que te examine para asegurarte. esperando que se calmaran sus emociones. Tenía el cabello como crines. ¿cómo te sientes físicamente?". contesté. Yo seguí hablando. Él se quedó sentado. "Estaba esperando que me lo preguntara". haciendo largas pausas entre frases. No sé qué era lo que sucedía. exactamente lo que había sucedido. Él simplemente me escuchaba. contándole sobre la reunión. insistió Walter. dijo suavemente. me dijo. Todos los pastores dejaron de hablar cuando él entró. Lo único que sé es que ya no sufro depresión. y finalmente lo que había vivido en el Hilton. Finalmente tomó la carpeta que contenía mi historia clínica." "Pero. como si supiera todo de antemano. "Usted está completamente sana. solo tejidos con lesiones leves por daños anteriores. muy desordenado." La semana siguiente volví al consultorio del médico. todos los presentes caímos de rodillas. Pero había algo más en él. La incapacidad de aceptarme a mí misma como imperfecta en cuerpo y en alma. luchando por controlar su voz. preguntó. sonreí. "y estaba hablando el presidente del comité de planificación de la campaña." Kathryn Kuhlman . un halo. Se produjo un silencio absoluto. Era obvio que aún estaba profundamente conmovido por la experiencia. Soy libre. señora Gummelt?". La necesidad de ser perfecta también desapareció.. Dos días después volví a sentarme frente a él en el consultorio. será algo completamente distinto. cuando Kathryn Kuhlman me tocó la muñeca. y que dijera yo lo que dijese. me preguntó.101 Nada es Imposible para Dios se quedó allí sentado. dije. Fue como si algo en el aire de ese cuarto nos obligara a adorar.

Yo sabía que cuando Dios sana. agradecida a pesar de la reprimenda. Pero sucedió algo más. Poco después todas las jovencitas que trabajaban en la oficina habían aceptado a Jesús como su Salvador. En el lugar donde me arrodillaba para orar. y corrí a ver al médico. Entonces supe cómo se había sentido Lázaro al salir de la tumba al sol. No solo mi cuerpo había sido restaurado. de hinchazones. Las migrañas desaparecieron. Fui a trabajar con un congresista de Kentucky. sería algo totalmente distinto. y pude hacerlo más tarde. Comenzaron a acercárseme personas para que las aconsejara. le dije que si tenía algún problema renal. Era igual que siempre. Gordon y yo tomamos unas cortas vacaciones. para orar. Sonaban las bocinas. sino también mi mente había sido renovada. literalmente se hicieron huecos en la alfombra. le daría la mayor parte de lo que hiciera. y pude ver que los cabellos que nacían alrededor de mi rostro eran nuevos." Salí del consultorio. aproximadamente un año después de haber sido sanada. Podría guardar la peluca. Usted ha sido sanada. de ser perfecta. Walter y Gordon se quedaron en el cuarto. El Señor me enseñaba y me daba un nuevo lenguaje. Mientras pasaba la mano por mis cabellos. noté una textura diferente. Yo nunca había estado tan consciente del poder del Espíritu Santo para testificar de Jesús. Al aceptar al Espíritu Santo en mi vida. y la mitad habían sido bautizadas en el Espíritu Santo. ¡Basta de drogas. maravilloso. mirando la TV. Yo había prometido al Señor que si me dejaba volver a trabajar. Washington nunca me pareció tan hermosa. Hasta los tulipanes habían vuelto a florecer en el edificio Sam Rayburn. ¡Aleluya! Seis meses después pude volver a trabajar. pestañeando. "Usted tiene una ligera infección en la vejiga". tuve una ligera infección urinaria. ¡ Gloria a Dios ! En los tres meses siguientes. Pero el viejo temor volvió. fui al baño para lavarme el cabello. Pero ahora podía compartirles mi experiencia personal con un Dios que demuestra su poder y su amor. Walter. La cúpula blanca del Capitolio brillaba contra el cielo azul. La Jo Gummelt que entró al edificio Sam Rayburn ese día no era la misma de antes. de debilidad! Ahora podía vivir una vida sana y normal como madre y como esposa. Los cerezos alrededor de la fuente estaban en flor. El transito era terrible. de hemorragias. tal como era. El césped del parque era lujuriosamente verde.102 Nada es Imposible para Dios Yo quería danzar de gozo. En la primavera. Por primera vez en mi vida tuve que hacer dieta. Él me examinó y luego se paró con las manos en la cintura. Comencé a pasar varias horas de rodillas. La tensión fue remplazada por alabanza. Antes yo siempre estaba demasiado débil para ayudarlas. Poco tiempo después de que yo volviera a trabajar. La gente corría a sus oficinas. pude aceptarme también a mí misma. Pero yo era diferente ¡pentecostés a llegado a mi vida! Kathryn Kuhlman . "La última vez que estuvo aquí. Mi vida había sido restaurada. libre de la compulsión de ser la número uno. fuertes. mirándome seriamente. dijo. me quité el jabón de los ojos. la sanidad permanece. rugiendo. Levanté la cabeza. La primera noche que estuvimos afuera. mi peso subió de cincuenta a casi ochenta kilos. orando y con la Biblia abierta frente a mí.

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