Nada es Imposible para Dios

Kathryn Kuhlman

En estas páginas...usted conocerá los maravillosos, auténticos e inmensamente conmovedores testimonios de los cultos de milagros con Kathryn Kuhlman. Escritos por los protagonistas, estos relatos son testimonios irrefutables de la increíble transformación que Dios puede producir en cualquier persona que lo busque. Dios es un especialista cuando se trata de lo imposible, ¡y puede hacer cualquier cosa, menos fallar!

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Índice
Prologo…………………………………………………………………………………... 3 Capítulo 1 El que llego tarde………………………………………………………….. 4

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Prólogo Un tributo a Kathryn Kuhlman yo creería que a esta altura todos la conocen. Durante casi un cuarto de siglo ella ha sido una vasija de Dios que ha hecho que la sanidad y la restauración fluyeran en las vidas de miles de seres humanos. Es amada y admirada por millones de personas y difamada solo por aquellos que no creen en la sanidad divina o por quienes no han hecho ningún esfuerzo por comprender a ella o a lo que ella representa. Pero yo la he visto entre bambalinas, antes de presentarse ante una multitud para expresar su ilimitada fe en Dios, y la he observado cuidadosamente. Una y otra vez decía: "Querido Dios, a menos que tú me unjas y me toques, yo no soy nada. Cuando la carne se interpone en el camino, yo no tengo ningún valor. Si tú no te llevas toda la gloria, yo no puedo salir a ministrar". Y de repente, sube a la plataforma. Es explosivo, casi increíble. No es tanto lo que dice, porque siempre es tan claro y simple como el estilo de predicación que usaba el mismo Señor Jesús. No lo comprendo, y ella tampoco; pero cuando el Espíritu comienza a moverse sobre ella, (y se siente repentinamente movida a desafiar el poder del diablo en el nombre de Jesús), comienzan a suceder los milagros. En todo lugar, todos, aun los más rígidos y dignos, caen postrados al suelo. Católicos y protestantes alzan las manos y adoran a Dios unidos... todo decentemente y con orden. El poder del Espíritu Santo cae sobre la gente como las olas del océano. Los representantes de los medios televisivos pronto comprendieron que ella no era falsa, ni una fanática. Conocían personas que habían sido tocadas por su ministerio. Su sabiduría divina y su capacidad no tenían igual. No es rica, ni está aferrada al materialismo. ¡Lo sé! Ella personalmente reunió y entregó a Teen Challenge el dinero necesario para construir en nuestra granja un lugar para la rehabilitación de adictos. Sus oraciones han traído el dinero necesario para construir iglesias en países subdesarrollados de todo el mundo. Ha apoyado la educación de niños poco capacitados y también otros jóvenes superdotados han recibido su amor y su cuidado. Ha entrado conmigo a los guettos de Nueva York y ha impuesto sus manos cariñosas sobre sucios adictos. Nunca dudó ni se echó atrás: su preocupación era genuina. ¿Cuál es la razón por la que hago este tributo? ¡Porque el Espíritu Santo me indicó que lo hiciera! Ella no me debe nada, y yo no le pido nada más que el mismo amor y respeto que me ha mostrado durante años. Pero muchas veces damos tributo únicamente a los muertos. Ahora, pues, a una gran mujer de Dios que ha tocado tan profundamente mi vida y las vidas de millones de personas más, ¡te amamos en el nombre del Señor! La historia dirá sobre Kathryn Kuhlman: Su vida y su muerte dieron gloria a Dios. DAVID WILKERSON, autor de La cruz y el puñal.

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CAPÍTULO 1
EL QUE LLEGO TARDE
Tom Lewis
Tom Lewis, coronel retirado del Ejército, es uno de los productores de películas más conocidos de Hollywood. Su lista de créditos en Quién es quién en América cubre tanto espacio como las medallas sobre su pecho. Fue el productor fundador del Screen Guild Theatre; fundador del Servicio de Radio y Televisión de las Fuerzas Armadas Estadounidenses, del cual fue comandante durante toda la Segunda Guerra Mundial; y creador y productor ejecutivo de "El Show de Loretta Young". Como regente de la Universidad Loyola ha recibido numerosos premios por excelencia en producciones televisivas, tanto en el país como de las fuerzas armadas estadounidenses establecidas en todo el mundo. Devoto católico romano, se cuenta ahora entre el creciente grupo de quienes se llaman "católicos carismáticos". El invierno pasado, mi hijo (joven director de películas), y un productor de su misma edad pensaban realizar un programa especial de TV sobre la "gente de Jesús". Acepté escribir la presentación, pero a regañadientes. Dado que los "Niños de Jesús" eran jóvenes también, yo pensaba que mi hijo y su socio deberían emplear para toda gente de similares edades. Mi investigación preliminar sobre los jóvenes acerca de los cuales deseaba saber más, generó en mí gran interés y respeto por ellos. Muchos habían salido del infierno de la drogadicción a través de una fe renacida en Jesucristo. En este momento yo aún no había estudiado la motivación religiosa del movimiento. Sin embargo, desde el punto de vista humano, no pude menos que sentirme tan impresionado por su sinceridad como asombrado y pasmado ante su manera tan familiar de hablar sobre Jesús, como si Él estuviera allí mismo con ellos. Siempre me había considerado un hombre razonablemente religioso, que disfrutaba de la vida sacramental de la Iglesia Católica Romana. Yo no iba por ahí refiriéndome a Jesucristo como si me encontrara con Él personalmente con frecuencia. En realidad, muy rara vez lo mencionaba por su nombre. Pensaba que era mejor evitar el trato muy personal y prefería una referencia más reservada, como "mi Señor", o "el buen Señor". Como parte de mi tarea, se me pidió que estudiara el ministerio de Kathryn Kuhlman, una persona muy estimada por "la gente de Jesús". La señorita Kuhlman venía una vez por mes al auditorio Shrine de Los Ángeles para realizar un culto de milagros. Pedí dos asientos, en la sección del centro, sobre el pasillo, cerca del frente. Sin embargo, aparentemente no era así como se obtenían las entradas. Había que hacer una fila y arriesgarse a ver si se conseguía la ubicación deseada. La capacidad del auditorio era de 7.500 personas, y me dijeron que algunas veces trataba de entrar el doble de esa cantidad de gente. Esto me dejó pasmado, y me temo que esa sensación continuó durante cuatro o cinco meses, ya que fue ese el tiempo que tuve que esperar hasta poder llegar a formar la fila.

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El día que llegué a ese lugar era irrazonablemente cálido para el mes de marzo, aun en la soleada California. Salí de la autopista en la calle Hoover para evitar el tránsito de la zona cercana al auditorio. Normalmente esa zona del centro de la ciudad estaría casi desierta un domingo. Pero mientras me aproximaba al estadio, todos los lugares destinados para estacionar y las calles estaban ocupadas. Los autobuses llegaban uno tras otro a la entrada principal, donde descargaban sus pasajeros. Algunos tenían carteles que decían "charter"; otros tenían el nombre de sus puntos de origen. Recuerdo uno que decía "Santa Bárbara", y otro, "Las Vegas". Para mi asombro, había uno, lleno de polvo, que tenía un cartel que decía: "Portland, Oregon"... vaya viajecito que habían hecho solamente para asistir a un culto de milagros de Kathryn Kuhlman. Me pregunté qué sería lo que la señorita Kuhlman daría allí adentro. No podía ser comida; había demasiadas personas. Tampoco podía ser un bingo... ¿cómo manejar 7.500 tarjetas de bingo? Una larga fila de personas en sillas de ruedas avanzaba por la calle Jeferson hacia una entrada lateral, por la cual eran inmediatamente admitidas. Algo similar sucedía con un gran grupo de hombres y mujeres con himnarios en las manos; aparentemente eran los miembros del coro. También había muchos con cuellos de sacerdotes y mujeres vestidas sobriamente. Me pregunté qué estarían haciendo allí todos esos sacerdotes y monjas. Encontré una estación de servicio donde estacioné mi auto, y luego me sumé a los miles de personas que esperaban ante la entrada principal del estadio. Mi reloj marcaba las once en punto. Las puertas se abrieron a la una. Normalmente, yo no hubiera esperado tanto tiempo por nada, ni siquiera por la segunda venida. Pero pronto comprendí que esa era una definición apresurada. Comenzó a reunirse una gran cantidad de gente detrás de mí, y me encontré cerca del centro de una gran multitud. Esto me dio una ligera sensación de claustrofobia, por lo que me concentré en tomar notas mentales con las cuales construiría mi presentación: gran multitud, muy ordenada; varios jóvenes que respondían a las características de los "Niños de Jesús". Estos jóvenes tendían a formar grupos, como islas en un mar de cuerpos. Cantaban mientras esperaban, no muy fuerte, no necesariamente para que otros los oyeran; ni siquiera actuaban como si tuvieran mucha conciencia de la presencia de los demás. Cantaban en forma bastante quieta y meditativa. Esto me pareció extraño, inusual. Me recordaba a un grupo de cristianos coptos que vi una vez en Roma, orando en forma audible pero no al unísono, independientemente de los demás, pero juntos. Ahora la cantidad de gente había aumentado mucho, verdaderamente, y alguien que estaba adentro se compadeció de nosotros. Las puertas se abrieron unos veinte minutos antes de la una. Las personas que estaban detrás de mí se lanzaron hacia adelante, y me empujaron más allá de la entrada. Esto me sorprendió, porque tenía la mano en la billetera, listo para pagar mi boleto. Una señora que estaba justo detrás de mí lo vio, y rió. "Aquí, el dinero no lo llevará a ninguna parte", dijo. "Pero si le quema en el bolsillo, habrá una ofrenda voluntaria más tarde."

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Así se comportaba toda la gente: en orden, no festiva, como la multitud que asistiría a un partido en el estadio, bastante quieta, no muy comunicativos unos con otros, aunque amistosos, cuando se daba la ocasión para charlar. Encontré un asiento bastante atrás y hacia el costado. La plataforma, brillante y muy iluminada, estaba llena de actividad. Hombres y mujeres con himnarios en las manos buscaban sus lugares en una especie de gradas que ocupaban todo el espacio. A ambos lados había dos grandes pianos. Parecía que había cientos de personas en el coro, pero así como entre el resto de la gente, no había desorden ni confusión. A pesar del constante movimiento debido a los que llegaban tarde, el coro seguía cantando como si estuviera en una silenciosa catedral. El director, un hombre delgado, blanco y de aspecto aristocrático, guiaba el ensayo con precisión e incuestionable autoridad. Una anciana de aspecto encantador se sentó a mi derecha. Por la atención que me prestó a mí o a los miles de personas que la rodeaban, era como si estuviera sola en la Capilla de Nuestra Señora de la Catedral de San Patricio. Tenía una Biblia abierta sobre su regazo, y algunas veces la leía en silencio. La Biblia parecía el equipamiento común de muchos de los presentes. Dos jóvenes sentados detrás de mí tenían Biblias, pero no las leían. Simplemente tarareaban o cantaban las letras de los himnos que el coro ensayaba en la plataforma. Eso no me gustó. Nunca me han gustado los teatros o conciertos o cines en los que participa la gente, sobre todo cuando no se les solicita especialmente que lo hagan. Pero iba a escuchar mucho más de estos jóvenes. Mientras tanto, las .luces brillantes sobre la plataforma bajaron un poco, y se les añadió color. Los colores pastel de los vestidos de las mujeres del coro hacían un agradable contraste con el azul del telón curvo que rodeaba todo. Una vez terminado el ensayo, el coro comenzó a cantar según el programa. La mayoría de los himnos eran conocidos y muy queridos: "Cuán grande es él", "Sublime Gracia". Los cantantes eran excelentes; más tarde supe que provenían de iglesias de todas las denominaciones de la zona de Los Ángeles. Sin interrupción, el coro comenzó a cantar "Él me tocó". Sentí que una tensa expectativa se apoderaba de la gente. La luz de un spot se concentró en un área a la derecha del público. Todos se pusieron de pie y aquí y allá algunas personas empezaron a aplaudir. La señorita Kuhlman, una figura frágil y delgada vestida con un encantador vestido blanco, subió a la plataforma, cantando con el coro. Se acercó a una pila de parlantes a la derecha del centro del escenario, tomó un micrófono colgante que se colocó alrededor del cuello, y sin detenerse, dirigió al público en el coro de "Él me tocó", enérgicamente, varias veces, y finalmente en forma decreciente. Luego, sin explicar ni una palabra, continuó con "Es el Salvador de mi alma". El público y Kathryn Kuhlman parecían concordar en que estos himnos eran especiales para ella. Sin explicaciones, una vez, más, comenzó a orar en voz alta. La gente se quedó de pie, con las cabezas inclinadas, siguiendo su oración en silencio. Supe entonces qué era lo que había sido distinto en el canto de esas "islas" de jóvenes que esperaban fuera del auditorio; qué era eso tan especial en el canto de ese gran coro que estaba sobre la plataforma. Estaban cantando, sí, pero era más que cantar. No estaban actuando; estaban adorando. Y la gente del público reaccionaba de forma diferente. No eran públicos, eran una congregación.
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específico y real. Algunos se levantaban de las sillas de ruedas. Estaba hablando con Dios. luminosos. que eran muchos. y complacido por haber hecho un descubrimiento interesante. el amor y la compañía de mis hijos y sus amigos. le estaba diciendo a Dios que estaba inquieto y solo. había amor. y más que amor. Como la señora que estaba sentada a mi lado. desesperadamente solo. mis hobbies. o que no había podido o querido admitir. la comprensión del hecho y su felicidad. Era por eso que se perdía la noción del tiempo. los jóvenes que estaban sentados detrás de mí gritaban "Amén". la más asombrosa. Sentí en lo más profundo de la conciencia que poseo. hacía años que no podía hacerlo. Los vi antes de que la señorita Kuhlman los llamara. era eso. muchas sanidades en la plataforma en ese momento. y en la evidencia de sus rostros transformados. mis intereses en el mundo. que yo podía escuchar el sonido de mi propia respiración. Vi la expresión maravillada de quienes eran sanados. Comenzaron las "sanidades": dos en la fila cerca de donde yo estaba. Sí. dejé de ver y comencé a sentir. Una monja paralítica caminó. Estuvo casi todo el culto con las manos en alto. honesta conversación de mi vida. Otros levantaban las manos en un gesto de súplica que relacioné con la posición de las figuras bíblicas que se representan en los vitrales. mis propios amigos. era como si estuviera en una capilla remota. Sí. En algún lugar desde mi interior. A pesar de toda la evidencia de mi carne. Profunda. aparentemente en respuesta a una oración o a una afirmación. Oraban al unísono con la señorita Kuhlman. Comprendí que participaba de una conversación. estaba contándole a Dios cosas que nunca había sabido antes. vi renacimientos interiores y regeneraciones morales. era una reunión de oración. Recordé las palabras de una canción de los Niños de Jesús: "Sabrán que somos cristianos por nuestro amor. y automáticamente empecé a buscar la salida más cercana. Pero después me olvidé de él. pensé. porque en algún punto desconocido para mí. Había una Presencia allí. de los hechos visibles y aparentes de mi ajetreada vida. a pesar de toda esa evidencia. después su incredulidad. Sabrán que somos cristianos por nuestro amor". por una Presencia que normalmente no se siente en un auditorio tan grande. Esto no era un show. probablemente impresionado. Pronto descubrí otra cosa. estaba esa Presencia. Tenía mucho de Kathryn Kuhlman . No de gente. Este debe de ser "el" milagro del culto de milagros.7 Nada es Imposible para Dios Cantaban a una voz con el coro. y era por eso que esta multitud de tantos miles de personas se quedaba tan callada por momentos. que me sorprendió mucho. "Ya me imagino adónde terminará todo esto". desnuda. sin embargo. ni de cosas. Una y otra vez. Vi gratitud en los que fueron sanados. excepto. Había algo diferente allí. No sé cómo me sentí en ese momento. Ningún sistema circulatorio puede soportar la tensión de una postura como esa durante mucho tiempo. me olvidé de todos. Los drogadictos eran liberados. Seguramente sus brazos caerían a plomo en poco tiempo. Perdí la cuenta de lo que vi. pensé. por nuestro amor. Había muchas. Muchos otros en el lugar hacían lo mismo. tal vez. un agradecimiento tan palpable que casi podía tocarse. y "Alabado sea Dios". cuando se les indicaba. Una de las cosas que más me molestaba era un joven que estaba en una de las filas superiores del coro.

. Lo que yo había tomado en mi cuerpo no era pan y vino. Le dije a Dios que estaba vacío. limpio. Descansé mi cabeza en los hombros y por un momento el tiempo quedó en suspenso. Llegué a tiempo para la celebración eucarística a la que comúnmente llamamos Santa Comunión. recibieran a Jesús como su Salvador personal. Me metí entre ellos. y mi cuerpo se estremeció violentamente debido al esfuerzo que realizaba para contenerlo. lloré. Un hambre salvaje. Era la época de Cuaresma. y más allá. sin soñar. Así era. Fui hacia el altar automáticamente. Dios vive verdaderamente.. Eran aproximadamente las 11:30. Los seguí. Me sentía bien. Jesús. Bien entrada la mañana siguiente. Me reconsagré a Cristo. estaba allí conmigo. fui caminado desde mi hogar en el campo hasta la pequeña ciudad de Ojai. el que se había hecho solo. Entonces me invadió la emoción más fuerte que haya experimentado jamás: hambre.. Dios vive. y resultado en mí fue el más profundo conocimiento de la real presencia de Cristo. y yo sabía que debía de estar celebrándose la misa. el sofisticado. y se entregaran completa e irrevocablemente a Él. y dado que solo había seis u ocho personas presentes. Vi que la plataforma y los pasillos estaban llenos de gente. Y por mérito de la sangre derramada por nosotros por su divino Hijo. Era el Cuerpo y la Sangre de Cristo. el Cristo. Le pedí a Dios que me librara de temer a esto.. el que no participaba. Fue bueno que lo hiciera. no era un símbolo. y cada célula de mi cuerpo era testigo de que Él era real. Las emociones del día anterior ya habían quedado atrás. reconocieran sus pecados. observé que no dudaba ni temía a este compromiso. Lloré durante todo el camino. Lo ha hecho. primitivo. y exhala su Santo Espíritu sobre nosotros. me arrodillé en el primer banco. No me sentía ni triste ni feliz. pan y vino. mientras volvía en mi coche a mi pequeña ciudad de Ojai. me sentía. y se mueve entre nosotros. una capillita de estilo colonial español ubicada en la calle principal. Él nos prepara todo lo que nos espera en este mundo de dolor. La señorita Kuhlman invitaba a aquellos que querían a Cristo en sus vidas a que pasaran adelante. descansado y en paz. recibimos la Santa Eucaristía en ambas especies. y me dormí profundamente una vez más. rudo. y lo hacía sorprendentemente consciente de todo lo que significaba y de la responsabilidad que asumía. Durante la noche me desperté y sentí que comprendía instantánea y plenamente lo que había sucedido. Esa noche. no era un recuerdo. Yo estaba tomando ese compromiso. Fue una experiencia de gran e inexpresable gozo. En vez de volver a la parte de atrás de la capilla. ¡Alabado sea Dios! Kathryn Kuhlman .8 Nada es Imposible para Dios eso. Pasé junto a la capilla a la que solía asistir. Yo.

" Yo sabía que era mejor no discutir. En todos esos años jamás estuve enfermo. Estaba en una situación crítica. y llegué a ser capitán de la División Accidentes. la miré. La única forma de averiguar qué es lo que anda mal es hacer una biopsia. Luego de la cena. dijo con voz calma. el doctor Robbins se quitó los guantes de goma y se sentó en el borde del escritorio. Yo conocía al doctor Bill Robbins desde que él era un interno y yo era un novato en mi profesión. Él no trató de suavizar las cosas. Cerraron la puerta y acercaron dos sillas a mi cama. Yo sabía que los médicos generalmente están muy ocupados y no tienen tiempo para charlas sociales. Sacudió la cabeza. él solía acompañarme en el auto de la patrulla. "¿Cuándo puede internarse. pero está grande como un limón. luego de extensos exámenes (incluyendo la biopsia). dijo deliberadamente. pero a qué policía.. yo tenía mucho porqué vivir. Habíamos sido felices juntos. Missouri. dijo.9 Nada es Imposible para Dios CAPÍTULO 2 NO HAY ESCAZES EN EL DEPOSITO DE DIOS Capitán John LeVrier Recuerdo la primera vez que estuve cara a cara frente al capitán LeVrier. Era tan joven. No podemos esperar. Esa noche llamé a mi hija Loraine." Apoyándome contra el borde de la mesada de la cocina. Pero en diciembre de 1968 me hice un examen físico. "No lo pospongas. el doctor Newton McDonald. Ella tenía razón. Usted debería internarse. Ella escuchó en silencio. mañana por la mañana. y comencé a sentir que mi pulso se aceleraba. Kathryn Kuhlman . nueve. Era el doctor McDonald con uno de los médicos del hospital. Pero dejemos que él mismo cuente su historia. "Quiero que veas a un especialista. capitán?" "¿Internarme?" Detecté un poco de temor en mi voz. "No me gusta lo que encuentro". John tenía solo cinco años. yo estaba sentado en mi cama en el hospital. y todo un diácono bautista. Luego de lo que yo pensaba que era un examen físico de rutina en su consultorio en el Sanatorio Saint Joseph. tan bonita. cinco.?" Él no me escuchaba.. John". luego de un examen aún más cuidadoso. y todo cambió." Fui directo a casa." Lo miré de reojo mientras terminaba de ajustar mi camisa en el pantalón y aseguraba mi cinturón con el arma. Entonces le di la noticia. Soy policía desde que tenía veintiún años. Desesperado. "LUn especialista? ¿Para qué? Me duele un poco la espalda. Dos horas después. había volado desde Houston hasta Los Ángeles. Pensé en nuestros tres hermosos hijos. "No me gusta lo que encontré. Me prometió que le pediría a su iglesia que orara por mí. que está casada con un pastor bautista en Springfield. Sara Ann mandó a los niños a la cama. como máximo. Tres noches después. Todo un policía. "Voy a enviarte a ver al doctor McDonald. y Elizabeth. comiendo la cena. cuando la puerta de la habitación se abrió. En 1936 comencé en el Departamento de Policía de Houston. John". Cuando comencé mi carrera. "Tenemos mucho porqué vivir. un urólogo del sanatorio. "Su próstata tendría que ser del tamaño de una pequeña nuez. Andrew. escuchaba a otro médico.

Yo había visto morir de cáncer a algunas personas. ¿qué hacemos? Supongo que tendrá que extirparlo.. "Bien. pero sabían que yo era un policía veterano. capitán.D. nunca había tenido ninguna victoria en mi vida personal. El Sol se estaba ocultando. Algunos amigos míos bromeaban diciendo que yo era de la misma clase de bautista que Harry Truman: de los que bebían. Un día soy fuerte como un buey. mirando la comida que se enfriaba en la bandeja. Pero al poner los pies en el agua. tratando de detener el avance de ese cáncer. Ella también tenía cáncer. el bife a medio comer." Hizo una pausa. Houston parecía estar llena de iglesias. "Capitán. Aunque yo había escuchado a mi pastor predicar poderosos sermones sobre la salvación. dijo el Dr. Pero no se ve muy bien.10 Nada es Imposible para Dios El doctor McDonald no me dejó especular demasiado. Yo era miembro de una de ellas. Anderson. pero era una tarea interminable. Me senté. Aparté todo de mí y me senté a un costado de la cama. Al otro día. Me los hicieron saber. McDonald. aunque mi fe personal no era mucha. Cuánto más fácil sería terminar con todo ahora. desesperado por hallar algo a qué aferrarme. la Primera Iglesia Bautista de Houston. y sus rayos moribundos se reflejaban en las torres de las iglesias por sobre los techos. Durante un tercio de siglo yo había trabajado. pero con la mayor suavidad posible." Kathryn Kuhlman . Nunca lo había notado antes. y mentiríamos si le diéramos alguna esperanza sobre el futuro. francamente. Sería fácil saltar desde la ventana." Vi cómo sus labios se movían formando la palabra. Cáncer. son ellos. Esperé. Pero algo que Sara había dicho había quedado grabado en mi mente: "Tenemos mucho porqué vivir. En realidad. tratando de mantener los ojos fijos en sus labios. Todo parecía sin vida: el café. estaba llena de delitos y enfermedades. con sus cuerpos carcomidos por la enfermedad. "Es maligno. Una y otra vez. Era difícil para él pronunciar estas palabras. jugaban al póker y maldecían. era un activo diácono de mi iglesia. pero mis oídos se negaron a registrar el sonido.. la compota de manzanas. cara a cara con la muerte. Caminé hacia la ventana y miré afuera. Yo me daba cuenta de que estaban conmovidos. tengo cáncer. Lo derivaremos a los médicos del Instituto del Cáncer M. más que por mi calidad espiritual." Ambos doctores fueron muy compasivos. podía ver cómo se formaba la palabra en sus labios." "No es tan simple". Pareció que pasaba una eternidad hasta que pude contestar. me temo que tenemos malas noticias. que yo conocía como la palma de mi mano. Aquí estaba yo ahora. Si alguien puede ayudarlo. y querría conocer los hechos. como cualquier gran ciudad. Cáncer. Era diácono por mi posición en la comunidad. a la ciudad de Houston. así. no había fondo. simplemente. aclarándose la garganta. Sin esperanzas. "Usted tiene cáncer. Ellos son famosos en todo el mundo por sus investigaciones en el tratamiento de esta enfermedad. Miré hacia abajo desde el noveno piso. un veterano con treinta y tres años de servicio en la Policía. y está demasiado avanzado para que podamos manejarlo aquí. Luego se fueron. Sentía como si me estuviera hundiendo.

11 Nada es Imposible para Dios Volví a la cama y me senté en el borde. Yo sonreí. ¿Cómo decirle a ella. Por lo tanto.. pregunté. El cáncer estaba en la zona de la próstata y debía ser tratado desde todos los ángulos. Mientras lo hacía. Por supuesto. así que la gigantesca máquina que irradiaba cobalto rodeaba la mesa. Yo creía en la oración. O. La única forma en que podemos tratarlo es con grandes dosis de radiación. solo podía mirar a Sara en una muda agonía. que estaba a cargo de mi caso. mirando en lo profundo de esa gran nube gris y negra que parecía estar cerrándose sobre mí. Entonces. y me senté junto a ella. Ahora bien. y Sara comentó que parecía que iba a ser mejor que la Navidad. "Quizá un año. me dijo. En la Primera Iglesia Bautista orábamos todos los miércoles por los enfermos. los médicos trataban de evitar que la radiación afectara otros órganos. llegó el dolor. ciento veinte días después del primer diagnóstico. sentí como si hubiera sido apuñalado con una daga al rojo vivo. quizá los médicos se habían equivocado. Habían pasado cuatro meses desde que se había diagnosticado mi enfermedad. Ella me tomó del brazo. que iba a morir? Al día siguiente vinieron los médicos del Instituto M. Se acercaba la Pascua. la única oración que hice fue: "Señor. dijo francamente. y la radiación penetraba en mi cuerpo desde todos los ángulos. la clase de autoridad que tenían Jesús y los discípulos. Anderson. que esta máquina haga lo que debe hacer". ". "No puedo darle ninguna esperanza"." Firmé la autorización. "Lo único que puedo decirle es que será mejor que se prepare para ver a muchísimos médicos". "¿Cuánto tiempo me queda?". Realmente yo creía que Dios podía curar a la gente.. Los tratamientos diarios duraron seis semanas. mejor aún. Yo le había prometido a Sara que nos encontraríamos en el pequeño restaurant donde solíamos reunirnos para almorzar. lo cual significa que al mismo tiempo mataremos muchos tejidos sanos. debemos comenzar ya. D. ya que la máquina estaba hecha para matar células cancerosas. con el cuerpo rasurado y marcado con un lápiz azul como si fuera una res lista para el cuchillo del carnicero. No podía hablar. aunque debía volver todas las mañanas para recibir la dosis. susurró. Ella ya había llegado. Pero siempre iniciábamos nuestra oración por sanidad con las palabras: "Si es tu voluntad.Qué sucede?" Kathryn Kuhlman . apoyé mi gorra de policía en el alféizar de la ventana. Era un viernes al mediodía. Quizá el cobalto había logrado su objetivo. Hubo más exámenes. Yo no sabía nada sobre orar con autoridad. fue realmente honesto conmigo." Así me habían enseñado. sánalo. El dolor atravesaba mi cadera derecha en terribles espasmos. Pero si queremos prolongar en algo su vida. esta no es una mala oración. Fui dado de alta en el hospital y se me permitió volver al trabajo. quizá un año y medio. El cáncer está muy extendido en toda la zona baja del abdomen. El doctor Delclose. "John". así que yo estaba marcado al milímetro. y a los niños. pero no creía que Él hiciera milagros en la actualidad. y comenzaron el tratamiento con cobalto ese mismo día. cuando fui a que me hicieran el tratamiento con rayos.

entonces." Comencé a comprender lo que ella estaba haciendo: estaba poniendo las cosas en orden. Una tarde Sara me recogió al salir del trabajo y me dijo: "John. hubo una novedad. La camarera que había venido a servirnos notó que algo andaba mal. Mientras me preparaban. Era del tamaño de una moneda grande y parecía un hueco bajo la piel. "Capitán LeVrier. Sara trataba de mantenerse en calma. "Bien. ".está usted bien?" "Estaré bien". ¿no?". Los rayos X mostraron lo que era: el cáncer había hecho un hueco que atravesaba la cadera. Solo la piel cubría la cavidad. en tono de broma. "solamente cuidando de los niños. preocupada. el dolor volvió. En cambio. Yo no lo sabía entonces. dijo el médico. Mi rostro brillaba de transpiración y tiré del cuello para aflojar mi corbata. y el doctor Delclose ordenó inmediatamente nuevas radiografías. dejándome tan débil que apenas podía hablar. Kathryn Kuhlman . tratando de trasplantar una plantita a un cantero. Pero antes de que pudiera. aunque cada vez estaba más débil. y cuando me incliné para tomar la plantita. concluyó: "Comenzaremos nuevamente las aplicaciones de cobalto. pero antes de los ciento veinte días el cáncer apareció nuevamente en la superficie. pero pensé que el ejercicio me haría bien. un dolor como si me hubieran aplicado un rayo de mil voltios me paralizó la región baja de la espalda. en un tono mesurado. Caí hacia adelante en la tierra. he estado pensando. le dije. y yo estaba en casa. Era hora de que yo hiciera lo mismo. "El cáncer se está extendiendo como lo esperábamos. Voy a inscribirme en la facultad. Pero esto era diferente.12 Nada es Imposible para Dios El dolor se disipó lentamente. Estaba tan débil que me resultaba difícil inclinarme. Si no lo hacemos." dijo. dijo la cirujana." Decidimos no comer. Yo ganaré el pan para esta casa. como la marea que retorna a la orilla. dijo ella. en junio. realmente le quedará poco tiempo. Había cavado un pequeño hoyo en la tierra. esta vez en la columna. pero los médicos le habían dicho que probablemente yo no tuviera más de seis meses de vida." "Sigues siendo el policía duro. puse la mano sobre la cadera derecha y sentí la hendidura. "Es que tuve un dolor repentino. Sara se había llevado a los niños a un picnic de la Escuela Bíblica de Vacaciones. "Este tipo de cáncer se alimenta de hormonas. fuimos directamente al hospital. y haremos todo lo posible para que el tiempo que le queda sea lo menos doloroso posible." Luego. Ella había trabajado en el Departamento de Policía antes de que nos casáramos. Hace bastante que estoy fuera de circulación. Era como fuego en los huesos. yo también soy dura." Los viajes diarios al hospital comenzaron otra vez." Acepté la operación. "Es la única forma de mantenerlo vivo". dije finalmente. y había estado expuesta a la muerte muchas veces. Seguí trabajando. "Lo siento. Todavía me quedan muchas millas por recorrer. Me di cuenta por primera vez una tarde de domingo. Era difícil saber si era debido al cáncer o al cobalto. capitán". Traté de contarle. Cirugía. ¿Qué dirías si vuelvo a trabajar?" "Ya tienes trabajo". Vamos a tener que redirigir el curso de las hormonas en su cuerpo por medio de la cirugía.

compré un Cadillac que solo tenía tres años de uso. Cuando terminó el verano. Pero a medida que avanzaba el programa y esta mujer. Miré a la pantalla. Quería que fuera especial para los niños. Siempre había querido tener un gran auto antiguo. así que arrastrándome. lo conocía desde 1952. y me hacía cargo de la seguridad cada vez que venían a Houston. Era hora de terminar de poner mis cosas en orden. Y ahora veía el nombre de Dick Ross relacionado con esta predicadora que hablaba de milagros de sanidad. En realidad. por primera vez. en la casa vacía. me quedé echado en la silla mientras terminaba ese programa y comenzaba otro. Kathryn Kuhlman. como familia. entré a la casa y encendí la TV. John había venido a Houston de Oklahoma. productor. pero esa tarde. y yo no era el único en la familia que lo había sufrido. es imposible recoger los trozos. como yo. Los esposos de mis dos hermanas. Entonces. "¿Será real esto?". que también vivían en Houston. A esto le siguió una nueva serie de aplicaciones de cobalto y más miradas desesperanzadas de los médicos. Demasiado débil para levantarme. y ahora quería que Sara y los niños conocieran esa parte del mundo que había significado tanto para mí: el recorrido del río Columbia. Los niños no lo sabían. De repente. "Yo creo en milagros". No había nadie a mi alrededor para ayudarme. Nuestro pastor de la Primera Iglesia Bautista. Parecía que ahora era mi turno. mientras este dinámico y joven pastor daba vuelta la iglesia. Había recibido mi sentencia de muerte. con la casa vacía. un poco a gatas. y a partir de allí me convertí en amigo de Billy Graham y su equipo. dijo la voz de una mujer. y comenzaron a pasar los créditos en la pantalla. cuando él estaba en Houston trabajando con Billy Graham en la producción de "Oiltown. No me impresionaba. USA". vi un nombre conocido: Dick Ross. Años antes. pero Sara y yo creíamos que sería nuestros últimos veranos juntos. Lo único que puede hacerse es dejarlos sueltos y esperar el final. lago Louise.13 Nada es Imposible para Dios Nunca había imaginado que podía existir un dolor tan terrible. la costa de Oregon. algo dentro de mí se encendió. había viajado por la costa noroeste del Pacífico. pensé. Un sábado por la mañana. muy pocos bautistas se sentirían impresionados por una mujer que predica. metimos a toda la familia en el auto y partimos en lo que yo creí que serían mis últimas vacaciones. hablaba de maravillosos milagros de sanidad. Pero cuando la vida está deshecha más allá de toda posibilidad de arreglo. el monte Hood. Yellowstone y las Montañas Rocosas. En un impulso de derroche. me rendí. habían muerto de cáncer. Ambos tenían aproximadamente cincuenta años. lloré y gemí sin control. me quedé allí llorando y gimiendo hasta que el dolor finalmente se disipó. El cáncer lo destruye a uno desde adentro. John Bisango. Yo conocía a Dick. Lo que había sucedido en Oklahoma estaba comenzando a darse también en Houston. Tirado allí en el piso. un poco sobre el estómago. El programa terminó. donde su iglesia había sido reconocida como la iglesia más evangelística de la Convención Bautista del Sur. Yo estaba muy entusiasmado con su ministerio. subí los escalones y entré en la casa. Volví a Houston para tratar de atar algunos cabos sueltos. Kathryn Kuhlman . tenía un programa llamado "Tierras Altas". yo había tenido un pequeño papel en esa película. Había estado reprimiéndolo por Sara y los niños. a comienzos del otoño.

Solo dime dónde puedo conseguir sus libros. Unos viejos amigos de Los Ángeles me prestaron su auto. "tú ve a California. como un favor personal para mí." Como tantos otros bautistas. "¿Dónde hemos estado durante toda la vida?"." "Yo te enviaré sus libros". sino a otros dones del Espíritu y al poder de Dios para sanar.14 Nada es Imposible para Dios Yo me había mantenido en contacto con Dick a través de los años. nuestros corazones comenzaron a sentir hambre. "Dick. "Pero también le pediré que te llame. Como policía y como bautista." "Voy a hacer que la señorita Kuhlman te llame personalmente". Creemos que Dios te sanará"." El viernes 19 de febrero volé desde Houston hasta Los Ángeles. tengo cáncer. son de verdad". y averigüé dónde se alojaba. Cuando comenzamos a ver todas esas referencias al poder del Espíritu Santo. "Sé que ella está demasiado ocupada como para atender a un policía de Houston. y luego hablé. "Papá". en realidad yo posponía el momento de asistir a alguna reunión de Kathryn Kuhlman. asintió y dijo: "Creo que Dios te sanará. y temo que la próxima vez me matará. referencias que nunca habíamos visto antes. También hice algunas preguntas. ¿Por qué lo preguntas?" Dudé por un momento. "Hemos puesto su nombre en la lista de oración. Era todo tan nuevo. Toda vez que iba a California por razones de trabajo. no". dijo Dick. Kathryn Kuhlman . protesté. respondió Dick. ¿Son verdaderas esas sanidades?" "Sí. John. Ya ha aparecido en tres áreas de mi cuerpo. lo buscaba. En febrero supe que mi tiempo se estaba acabando. dijo Dick. Lo había visitado en su hogar y hasta había asistido a su clase de escuela dominical en la iglesia presbiteriana. Tomé el teléfono y lo llamé. Ahora nuestros ojos estaban siendo abiertos. A pesar de mi ignorancia de los dones sobrenaturales de Dios." Aunque Sara y yo leímos sus libros y nos convertimos en ávidos espectadores de su programa de TV. y encontré un hotel donde quedarme en Santa Mónica. y nosotros nos quedaremos en casa y oraremos. "Esta mujer es famosa en todo el mundo. aparte de la Convención Bautista del Sur. me habían enseñado a aceptar que la Biblia es la Palabra de Dios. pero no deje de venir a alguna de las reuniones. pero eso es lo que hace un hombre que va a morir. acabo de ver el programa de Kathryn Kuhlman." En menos de una semana. y su voz sonaba exactamente igual que en el programa de TV. no solo de sanidad. Sara y los chicos también lo sabían. usando mis técnicas de policía. Sé que parece que estoy tratando de aferrarme a algo imposible. Supe que ella generalmente venía desde Pittsburgh el día antes del culto en el Shrine. Miré a Sara Ann. me dijo. "Dick. "Pero tendrías que asistir a una de esas reuniones en el auditorio Shrine para verlo por ti mismo. tan diferente. quería formarme una idea sobre la señorita Kuhlman antes de asistir a la reunión el domingo. "Oh. Con los ojos húmedos. me dijo Elizabeth. sino de recibir la llenura del Espíritu Santo. simplemente no comprendíamos que había otras cosas que sucedían en el Reino de Dios. preguntaba Sara. "Siento como si ya lo conociera". no solo a otros ministerios. pero nunca escuché hablar de ella antes. Pronto tuve toda la información que necesitaba. Pero yo comprendía que era bíblico. ella llamó a mi casa.

me resultó fácil conectarme con los oficiales de seguridad y sacarles información. Puede seguirnos en su auto. fui a su hotel. "Quiero ser lleno del Espíritu Santo." "Oh. "Qué es?". que habían viajado muchos kilómetros para colaborar voluntariamente. preguntó ella. y he aprovechado muchas veces las situaciones para lograr lo que quería más rápidamente. "Ahora. Venga aquí por la mañana. y la señorita Kuhlman me dijo: "Ahora. dijo ella." "Bueno.30. A la mañana siguiente la seguí desde el hotel hasta el auditorio Shrine. sí! Usted vino para ser sanado"." Acepté. Luego le dije: "Señorita Kuhlman. "Señorita Kuhlman". pero todavía estoy fuerte como para ir al auditorio y esperar en la fila. Cientos de ujieres. Él no va a sanarlo porque usted sea un capitán de la policía. miles de personas." No fue necesario que dijera nada más. Como policía que era. "Señorita Kuhlman. Entramos por la parte de la plataforma. acomodando a quienes habían venido en autobuses alquilados especialmente. Y seguramente no va a sanarlo por la forma en que llegue a la reunión. Una hora después se abrió la puerta y ella apareció. y tengo que ser obediente al Espíritu Santo. Sabía que era un descarado. porque ya lo soy." Dudé por un instante. Era exactamente como me la había imaginado. "¡Espere!".. Simplemente iré y me pondré en la fila con los demás. Llegamos a las 9. Kathryn Kuhlman ." Ella me mostró una amplia sonrisa y exclamó: "¡Ah. Pero usted habla de algo en sus libros que yo quiero tanto como la sanidad física". Hablamos durante unos instantes. He leído sus libros y conozco la forma en que se conducen sus reuniones. dijo marcando cada palabra. e iremos juntos hasta el auditorio. pero la intercepté cuando iba hacia el elevador. Me senté en el lobby del hotel y esperé. Aunque la reunión no comenzaría hasta la una de la tarde. Esta vez no quiero hacer nada que pueda ser obstáculo para mi sanidad. preparando la sección donde estarían quienes venían en sillas de ruedas. Cuando eso suceda." Me despedí y comencé a retirarme. Sé que no tengo que ser sanado para ser creyente.15 Nada es Imposible para Dios A la mañana siguiente. "soy ese capitán de la policía de Texas. y sus ojos brillaron. escrutando mi rostro. "Dios no va a sanarlo porque usted se comporte bien. Poco después me dijeron a la hora que generalmente llegaba la señorita Kuhlman. estoy gravemente enfermo. déjeme decirle algo". temprano. "Estoy sintiendo algo. Estaré levantado bien temprano para conseguir un buen asiento. le dije." sonrió dulcemente. hace tanto tiempo que soy policía. y anduve recorriendo el vasto auditorio. siéntase en libertad de andar por este lugar hasta que vea que me reúno con los ujieres. estaban ocupados colocando las sillas para el coro de quinientas personas.." Su voz sonó encolerizada. soy un creyente en Jesucristo nacido de nuevo. "le prometo que puede tenerlo. quiero que usted esté conmigo. y acondicionando el lugar para lo que iba a ocurrir. la acera donde estaba la entrada al enorme auditorio estaba llena de personas.

"Bueno. pero no era para un bautista. que ella no tenía ningún don de sanidad propio en particular. dijo Kathryn." Salimos por una puerta lateral y encontramos un café por allí cerca." Sonrió como si supiera. "Dios no te ha traído de tan lejos hasta aquí para nada. Todos susurraban en voz baja. Uno de los hombres se presentó como Walter Bennett. la señorita Kuhlman se estaba reuniendo con los ujieres para darles las últimas instrucciones antes de que se abrieran las puertas. Yo pensaba que eso de caerse estaba muy bien para algunos pentecostales. hay algo de lo que podemos estar seguros". hombres. esperé mientras ella me tocaba y oraba por mi sanidad. Sentí ganas de llorar. Di un paso al frente y dejé que orara por mí. Aunque este era el momento que yo había esperado. "Hoy tenemos aquí con nosotros a un hombre que es capitán de la policía de Houston". Quiero que cada uno de ustedes. Pero no tenía opción. con el Espíritu Santo". y repentinamente. dijo suavemente. Era como electricidad." Walter sonrió. me dio nueva esperanza y fe. ni un diácono de una iglesia bautista. Apoyando firmemente los pies en mi mejor postura de yudo. ya no fui más un policía. "No me importa lo que piensen los demás sobre mí si soy sanado. "John". Kathryn Kuhlman . Estaba ansioso porque empezara la reunión." El hecho de que este diácono bautista hablara con tal fe me llenaba de entusiasmo. y voy a orar por él ahora. "es posible que tus compañeros bautistas no quieran tener nada más que ver contigo. Tú eres un diácono bautista. también. Vamos a tomar una taza de café. y yo era un diácono bautista. la persona caía al suelo. "Después de que seas sanado. que necesitaba un milagro para vivir. Había leído su testimonio en Dios puede hacerlo otra vez. Me uní a ellos sobre la plataforma. se inclinen en oración mientras ruego al Señor por él.16 Nada es Imposible para Dios Yo casi podía sentir la expectativa mientras recorría el salón. donde ella montaba guardia. ¡Qué distinto de las experiencias que había tenido en los cultos de la iglesia! Yo también lo sentía." dijo Walter. Él me llevó hacia la puerta que daba a la plataforma." Me di cuenta de que esto era algo especial. sería en este lugar. como si el Espíritu Santo ya estuviera presente. Recordé lo que había leído en sus libros. "Él tiene cáncer en todo el cuerpo. bendito Jesús. Me hizo una seña para que me acercara y estiró sus manos sobre mí. la escuché decir: "Y llénalo. sabiendo que había estado a punto de morir. Sabía que el ministerio de la señorita Kuhlman era simplemente decir lo que Dios hacía a medida que se desarrollaban los grandes cultos de milagros. cuando ella oraba por alguien. "tenemos algo en común. y cuando comenzaba a relajarme." dije. como si estuviera seguro de que yo iba a ser sanado. "mientras Dios toque mi cuerpo. Si ese milagro sucedía alguna vez. y mucho menos para un capitán de la policía. No sucedió nada. Reconocí su nombre inmediatamente. me dijo Walter. que muchas veces. Hablaba con tal fe. dudé. Sentí mucho amor por este nuevo amigo. Su esposa Naurine había sido sanada de una horrible enfermedad. Allí en el auditorio. El solo hecho de verla tan radiante. Era solamente un hombre que sufría de cáncer. Vas a volver a Houston siendo un hombre nuevo.

" Luego me presentó a su familia. El enorme coro había tomado su lugar en la plataforma y hacía los últimos ensayos. Esta es la primera reunión a la que asiste." Estaba impresionado. y en unos pocos minutos todos los asientos estarán ocupados". Debería haberla escuchado. Me gusta ver el enorme poder de Dios en acción. pensé. Sentí como si alguien hubiera puesto sus manos sobre mis hombros y me estuviera empujando hacia el piso. Me entretuve observando las distintas personas que estaban sentadas a mi alrededor. Fuera lo que fuere. una modelo cuyo rostro yo había visto en la tapa de las revistas femeninas que leía Sara. y me desplomé sobre la plataforma. "¡Médicos y estrellas de TV que vienen y se sientan aquí arriba! No vinieron para ser reconocidos. No podía quitar mi mirada de sus rostros. me saludó. contestó. Una hermosa joven. asombrado de que un médico estuviera asistiendo a un culto de sanidad. qué les parece". "Sí". Con nuevas fuerzas volví a la parte de atrás. Luché por recobrar la posición vertical. Les que soy tan egoísta como para desear sanarme cuando hay tantas personas aquí. quizá la sensación de maravilla. sentí deseos de llorar nuevamente. "Saben. Yo había estado en muchas reuniones evangelísticas. y me presenté al hombre que estaba sentado junto a mí. Pude subir por uno de los pasillos." Sentado al otro lado del pasillo estaba uno de mis actores favoritos de TV. Faltaba aún un poco antes de que comenzara la reunión. Sentía como si estuviera hundiéndome en una piscina llena de amor. subí las escaleras hasta encontrar un asiento en la primera fila de la planta alta. "Oh. búsquese un asiento. escuché la voz de Dios en mi interior. Quizá era la expectativa que había en el ambiente. Algunos eran tan jóvenes y ya estaban tan deformados. colocándolos uno detrás del otro.. algunas de ellas tan jóvenes?" Mientras estaba así parado. dio un breve testimonio sobre lo que Jesucristo significaba en su vida. pero esta era inusual. por primera vez en mi vida. me han pedido que aparte este domingo para los jóvenes. sacando su tarjeta. y lenta. justo cuando la escuchaba decir por tercera vez: "Llénalo con tu Espíritu Santo". porque momentos después se abrieron las puertas y la gente entró corriendo por los pasillos como la lava de un volcán.17 Nada es Imposible para Dios Sentí que me tambaleaba. que decía: "No hay escasez en el depósito de Dios". y pensé: "¡No puede ser!" Me reafirmé sobre mis pies. Señor. "Traje a mi padre. Vamos a abrir este lugar. Esta vez quedé en el suelo durante varios minutos. No pude resistirme. mirándolos. y la escuché decir por segunda vez: "Y llénalo con tu Santo Espíritu". le pregunté. era diferente de cualquier otra reunión a la que hubiera asistido. Y caí de nuevo. y me detuve a mirar una sección entera del auditorio llena de gente en sillas de ruedas. La señorita Kuhlman hablaba desde la plataforma. El culto comenzó. "LEs usted médico?". Alguien me ayudó a levantarme. "Vengo porque soy muy bendecido. pero hay personas que han venido desde Kathryn Kuhlman . y escuché que ella me decía: "Ahora.. "Bueno. que viene de otro Estado. dolorosamente. "Soy el doctor Townsend". sino para participar de la reunión.

Lo sabía. Ella señalaba al lado opuesto de donde yo estaba. maravillado. Su mensaje fue breve y dirigido a los jóvenes." La señorita Kuhlman decía: "Usted vino hoy a recibir sanidad. Tú conoces las necesidades de las personas que están aquí. "Padre". en este inmenso auditorio. Ahora bien. son las cantidades y el movimiento. volvieron a sus asientos. orando por muchos de ellos individualmente. en voz tan baja que yo apenas podía oírla. señor. en el nombre de Jesucristo. pero la congregación estaba percibiendo que iba a suceder algo más. La mayoría de las personas sanadas que daban testimonio habían estado sentadas en la parte alta del auditorio. Levántese. si hay algo que impresiona a un bautista. "creo en milagros. Finalmente. y su voz hablaba rápidamente a medida que recibía conocimiento de lo que sucedía en el auditorio. Miré a mí alrededor y vi a los consejeros caminando por los pasillos. asegurándose de que solo aquellos que verdaderamente habían recibido sanidad pasaran a dar testimonio. y reclame la sanidad. ni testimonios lacrimógenos. Amén." "Una mujer está siendo sanada ahora mismo de artritis. en el extremo derecho desde donde estoy." De repente. Dios. Te lo pido en el nombre de Jesús. Solo una simple invitación de esta mujer alta que había dicho: "Quieres nacer de nuevo?" Los jóvenes respondieron. Esto era real. que no me atrevo a decir: `Solo para los jóvenes'. Tenía conciencia de cada célula de mi cuerpo y casi podía sentir la batalla espiritual que estaba ocurriendo mientras las fuerzas del Espíritu Santo luchaban contra las fuerzas del mal en mi cuerpo. esta reunión no tenía fanfarrias. Yo solamente podía observar. en adoración. que acaba de ser sanado de cáncer. Era extraordinario. dado que hay tantos jóvenes aquí hoy.18 Nada es Imposible para Dios tan lejos. "Oh. muchos de ellos literalmente corriendo por los pasillos para aceptar ese desafío. enfatizaba ella. Estaban hablando con personas que creían haber sido sanadas. como lo hacías cuando Jesucristo estaba aquí. oré. Ella parecía haber olvidado el paso del tiempo mientras los atendía sobre la plataforma.' Luego hubo un silencio. "Hay un hombre en la parte alta del auditorio. la señorita Kuhlman estaba hablando otra vez. mientras sentía un entusiasmo creciente. Dios". Al contrario de la mayoría de los cultos evangelísticos a los que había asistido. Iban de la derecha a la izquierda: "Dos personas están siendo sanadas de problemas en la vista. Dios lo ha restaurado. debo hablarles. Yo sentía a mi corazón golpeando dentro de mi pecho. Habló del amor de Dios y luego presentó uno de los llamados más desafiantes que he escuchado jamás. Y cuando vi a casi mil jóvenes dejar sus asientos e ir hacia adelante para tomar una decisión por Cristo. "Oh. eso me impresionó. Creo que tú sanas en el día de hoy." Miré." "Usted está sentado en la parte del medio de la plata alta. susurró la señorita Kuhlman. "No venga a la plataforma a menos que sepa que Dios le ha sanado". Kathryn Kuhlman . Levántese y reclame su sanidad. Sin embargo.

quitándose los audífonos de los dos oídos. y la escuché decir: "Oh. Pensé que la mujer iba a gritar mientras levantaba las manos sobre su cabeza. la misma voz interior que había escuchado abajo. diciendo: "Gracias." Y caí de nuevo al suelo. Pero.." murmuré. Podía oír. Jesús". "¿Cómo lo sabe?" "Nunca me he sentido tan gloriosamente bien. Pero su dedo. simplemente lo hice en obediencia y fe. Una mujer de aproximadamente cuarenta años estaba poniéndose de pie.. "Señor. y la señorita Kuhlman va a poner sus manos sobre mí y me voy a caer al suelo. me dijo: "¡Ponte de pie!" Me puse de pie. regocijándome nuevamente en esa marea de amor líquido. Momentos después estaba junto a la señorita Kuhlman en la plataforma. abajo: "No hay escasez en el depósito de Dios". ¿cómo sé que esto es para mí?" En ese mismo instante. Era como ser bautizado en energía líquida. ¡Bam! Al piso otra vez. Pero mientras lo hacía. Nunca había sentido una fuerza así recorriendo todo mi cuerpo. bendito Padre. y ahora. "Dios lo ha sanado. apuntaba en dirección a mí. Entonces lo sentí. Un consejero detrás de ella le susurraba algo. Llénalo con tu Espíritu Santo". "Oh. "por supuesto que quiero ser sanado. por sanar este cuerpo. Apenas tuve fuerzas para llegar hasta este asiento. ¿Qué pensarán?" Entonces me di cuenta de que no me importaba. cuando miraba a los que estaban en sillas de ruedas. con ganas de saltar y correr al mismo tiempo. El doctor que estaba sentado a mi lado lloraba. Las sanidades se producían en dirección a donde yo estaba sentado en la planta alta. Vino como león rugiente. Señor. "¿Ha sido usted sanado de algo?" "Sí". Entonces recordé lo que Él me había susurrado cuando estaba en el pasillo. Sentí que podría tomar en mis manos la guía telefónica de Houston y partirla en pedazos. Esta vez me quedé allí. donde yo estaba sentado. La segunda vez ni siquiera me tocó. ¡me siento tan bien!" Mientras tanto. Una mujer se me acercó. Pero esta vez. Solo oró en mi dirección. "¿Qué te hace creer que has sido sanado?" Kathryn Kuhlman .19 Nada es Imposible para Dios Quítese el audífono. Satanás me atacó. alabando a Dios. haciendo cosas que no había podido hacer durante más de un año. debido a la nueva energía sanadora que llenaba todo mi cuerpo. declaré." Miré. el poder. Me lancé a correr. que no se acaben"." "Entonces corra hasta la plataforma y testifique". me levanté inmediatamente. Sin sentir nada. dijo. oré. Ella caminó hacia mí y dijo sencillamente: "Te agradecemos. Repentinamente vi que la señorita Kuhlman estaba señalando hacia arriba y a la izquierda. comencé a preguntarme: "¿Qué pasaría si hubiera aquí alguien de Houston? Voy a llegar corriendo a la plataforma. dijo ella. Puede oír perfectamente. "Siento que podría correr más de un kilómetro. Póngase de pie en el nombre de Jesús y reclámelo. Pero aún allí. largo y delgado. "Usted ha venido desde muy lejos para ser sanado de cáncer"." ¡Estaba tan lejos de la plataforma! Quizá ella ni se imaginaba que yo estaba allí. yo me estiraba y me doblaba.

" Kathryn Kuhlman . "¿Dónde ejerce?" "En el Hospital St. sollozaba la madre." La voz de la madre temblaba tanto que era difícil entender lo que decía. y ella comenzó a correr. la señorita Kuhlman se volvió hacia la madre: "¿Qué tenemos aquí?" "Esa es mi hijita". Creo que su madre puede tirar el zapato ortopédico. En las manos tenía un par de zapatos con rígidas guías de metal. dijo la señorita Kuhlman. Padre.. que se estiraba para tomarla de la mano. que seguía saltando y danzando. pero otra vez se le escapó danzando. y en ese momento un versículo vino a mi mente: "Probadme ahora. ¿Hay algún médico entre el público que no me conozca y que no conozca a estas niñas? ¿Podría venir y examinarlas." "LPodría hacernos el favor de venir y examinar estas niñas?" El médico fue y subió a la plataforma. con la cabeza en las manos. dijo con voz seria. Bailaba de lado a lado frente a la plataforma. sosteniendo en la mano un zapato especial. "Le quité los zapatos ortopédicos. Rodé y me puse de rodillas. Nuevamente la señorita Kuhlman quiso tomarla. La señorita Kuhlman tomó el piecito de la niña." Abrí los ojos. muéstrame una señal visible para que mi fe se fortalezca. dame la fe para aceptar lo que sinceramente creo que me has dado"." Pensé en todos esos cuerpos deformados que había visto. aquí. descalza. Nunca he visto a nadie más feliz. "Padre. junto a la señorita Kuhlman. preguntó la señorita Kuhlman. "Señorita Kuhlman". sentí el poder sanador de Dios recorriendo su cuerpo". "no veo ninguna diferencia entre los dos pies de esta criatura. en Los Ángeles. "Lo primero que puedo decir es que esa niñita que salta y corre allá. era ese". Ha sufrido muchas operaciones. Si no fuera por un milagro." "Aquí en la plataforma hay varios médicos".20 Nada es Imposible para Dios La señorita Kuhlman ya había puesto su atención en otra persona. ¡Pero mírela ahora!" Toda la congregación prorrumpió en estruendosos aplausos. por favor?" Un hombre se puso de pie. es un milagro." Detrás de ella había otra madre. "¿Qué pasó aquí?". "Sí". "Ellos me conocen. hubiera gritando de dolor. Para este momento ya la madre de la niña estaba sobre la plataforma. "¿Cómo sabe usted que Dios la ha sanado?"." Luego tomó los piececitos de la niña más pequeña. y mucho menos saltar de gozo. "¿Es usted médico?". respondió él. dice el Señor. con esas piernecitas tan delgadas. Si usted le hubiera masajeado el pie antes como lo está haciendo ahora. pero no pudo alcanzarla. Se dio vuelta y comenzó otra vez. Luke's. sí. "Dios acaba de sanar el piecito de mi hijita. preguntó la señorita Kuhlman. "¿Era e ste el pie dañado?" "Sí. que tenía en brazos una niña de dos años. preguntó Kathryn Kuhlman. Estaba corriendo y saltando. dijo la madre. "Oh. "La niña nació con pie plano. Sin poder alcanzar a la niñita. orando: "Oh. y vi a una niñita de nueve años que se acercaba a la plataforma. no podría estar parada. casi gritó la madre. Durante muchos años yo había tomado muchos estudios bíblicos bautistas. "Tuvo parálisis infantil cuando era bebé y nunca pudo volver a caminar sin estos zapatos especiales. Mi mente había sido verdaderamente expuesta a la Palabra de Dios..

Salí como en una nube y volví al hotel. Luego tomé a los niños. se echó a llorar." "Nosotros también. antes de ir al culto). Los sacerdotes católicos eran llenos del Espíritu Santo. le preguntó. Pedí a la operadora que interviniera la llamada. papá". "Le gustaría experimentar esto?". Deseé que la operadora estuviera escuchando. "Está lleno de color y vida. Y las hice sin problemas. Él cayó al piso. D. Cuando llegué al aeropuerto de Houston. luego a John. Cinco sacerdotes católicos. Las extremidades torcidas eran enderezadas. John". Corrí hacia ellos. no para tomar calmantes (había dejado de tomar mi medicación esa mañana. cosas que no había podido hacer durante más de un año. empujar. Era más de lo que podía comprender. Sara estaba al teléfono. "Nosotros tus hijitos también orábamos. estaban sentados en la primera fila sobre la plataforma. pero solo podía sollozar. "Tu rostro. Y puede quedarse en línea a escucharlo. con los pliegues de su sotana sacudiéndose en el aire. salí por la parte posterior de la plataforma. "No puedo hacerlo a menos que sea un asunto de vida o muerte"." Era demasiado." Repentinamente. levantándolos por sobre mi cabeza. busqué un teléfono público y llamé a Sara en Houston. John. yo sabía que estaba sano. Estaba sano. Entonces ella comenzó a llorar. y este veterano capitán de la policía.21 Nada es Imposible para Dios No necesité más pruebas. Ella le impuso las manos y dijo: "Llénalo con tu Espíritu Santo". "Oraba por ti todos los días a las nueve. En el hotel hice todo tipo de ejercicios: sentarme y levantarme. si desea." "Yo sabía que ibas a ser sanado". Jesús. sino para poder decir en voz alta en medio de la oscuridad: "¡Gracias. Los hippies eran salvos. Mi propio cáncer había sido sanado. Cada uno de ellos cayó al suelo como el monseñor. Sara me repetía: "John. me dijo ella. Traté de hablar. primero a Andrew. Tambaleándome. ¿has sido sanado?" Finalmente pude darle el mensaje. Poco después volví al Instituto M. en el auditorio Shrine. Todos hablábamos al mismo tiempo. y abracé tan fuerte a Sara que literalmente la levanté del suelo. parado en medio del aeropuerto de Houston. uno de ellos un "monseñor". la señorita Kuhlman lo vio y vio la expresión de ansiedad en su rostro. Aún cuando no me habían hecho un examen médico. Ella se volvió hacia los otros sacerdotes y les dijo: "Vengan". Era un asunto de vida. Bendito sea el Señor!" Entonces llegó el momento de reunirme con Sara y los niños. decía Elizabeth. y a las seis. Nunca he llorado más en mi vida que en ese momento. Durante esa noche me desperté varias veces. Mi fuerza la dejó sin aliento. me estaban esperando. se asomó el pequeño John. detrás de la plataforma. Sabíamos que Dios te sanaría. Anderson para hacerme un examen físico. Él sabía perfectamente de qué le estaba hablando. absorbiéndolo todo. operadora. Tenía una cita con dos médicos en el mismo día. decía Sara. y dijo: "Sí". Al pasar. ya que se puso en pie. con el teléfono en la mano. Kathryn Kuhlman . Volví junto a la plataforma y observé. Estaba ocupado. "Es exactamente eso. Abracé a Elizabeth. El monseñor estaba sentado en la punta de su silla. a las doce. no de muerte.

dijo. pero a la brillante luz del cuarto. repetía. y veremos cuánto tiempo vive. luego de que haya tenido tiempo de comparar estas radiografías con las anteriores. sino que también había hecho desaparecer mis várices. escuchó el relato de mi historia. "Bueno. el Dr. Su enfermera me pidió que pasara al cuarto contiguo y me preparara para el examen físico. no he tomado ninguna medicación desde el veinte de febrero. Pero le digo que no encontrará nada mal. ya hace más de un mes. Como muchos policías veteranos. dijo el médico." Ella se mostró sorprendida y enojada. dijo. Hágame todos los exámenes que desee. yo estaba regocijádome y alabando al Señor. jefe del Departamento de Terapia de Radiación del Hospital Herman. "El único milagro que le ha sucedido es un milagro médico. Entonces noté algo extraño. ¿Suele usted dar charlas?" "¿Charlas sobre mi trabajo como policía?". Era el doctor Miller. pero después de la reciente experiencia. "No pasará mucho tiempo antes de que el cáncer aparezca en otra área de su cuerpo. Ahora. No encuentro absolutamente ningún rastro de cáncer." Y a continuación me sometió al examen físico más completo que me hubieran hecho jamás. y usted se irá. porque no me gustaba que vieran los nudos en mis piernas. cuando se está muriendo de cáncer. Por supuesto. "tengo buenas noticias. Cuando el Dr." "No voy a discutir eso"." "Okey". Al terminar. para una científica! Salí de allí y fui al consultorio del doctor Lowell Miller. dijo. Eso es todo. dijo: "Sabe. pero Dios nos ha dado suficiente sentido común como para que nos cuidemos a nosotros mismos. "Capitán". "¡Bueno! ¿Qué es lo que le ha sucedido?" Eso fue todo lo que necesité para contarle toda la historia de cómo Jesucristo había curado mi cáncer.22 Nada es Imposible para Dios La primera que me revisó fue la que había recomendado la operación. Lo único que lo está manteniendo vivo es su medicación. Siga tomándola. El Señor no solo me había sanado de cáncer. uno no se preocupa demasiado por las várices. Creo en milagros. Le di un ejemplar del libro de Kathryn Kuhlman. "Esa es la razón por la que estoy aquí para someterme a este examen. señor LeVrier". Extrañado de ver un paciente de cáncer tan gozoso. "Veamos". Mis piernas estaban lisas y suaves como las de un adolescente. Miller retrocedió. Ella lo ojeó. pregunté. quisiera hacerle una pregunta. desearía que mi próstata estuviera tan bien como la suya." Luego examinó la columna. dijo el Dr. "Yo también soy cristiano. no usaba bermudas en público." Yo sonreí. yo había sufrido de várices en las piernas. Pero por todas las indicaciones que tengo. miré mis piernas por primera vez desde que volví de Los Ángeles. Miller entró al cuarto. "Notable. y dijo después: "Lo llamaré dentro de uno o dos días. "Vamos a hacerlo. Miller. decidí no contarle nada sobre el milagro. "Notable"." Me envió a rayos X. Esperaba que su reacción fuera más positiva. pensé. "Déjeme decirle algo". y luego me miró como si yo estuviera loco. "Usted ha hecho una verdadera tontería." Tres días después sonó el teléfono de mi escritorio en el segundo piso del Departamento de Policía de Houston. En realidad. golpeando vértebra por vértebra. Kathryn Kuhlman ." ¡Qué actitud tan extraña. Que lo descubriera por sí solo. usted ha sido sanado. dije alegremente.

dijo él. Kathryn Kuhlman .23 Nada es Imposible para Dios "No". contándoles a las personas que no tienen esperanza sobre el Dios que no tiene escasez en su depósito de milagros. A partir de entonces viajo por todo el país." Eso fue el comienzo. Quiero que venga a mi iglesia y le cuente a la congregación lo que Dios ha hecho por usted. "no sobre eso.

y una fuerte lluvia justo antes del amanecer había lavado el aire. Le di unas palmadas en la espalda y le arreglé el pijama. dejándolo claro y limpio." Prendí la luz del corredor y dejé la puerta de su habitación abierta. Escribió para agradecerme por hacerle posible vivir otra Navidad. Ya tenía el cuerpo de una jovencita de quince años y parecía la imagen viva de la salud. Por eso. ¿Era que Lisa sospechaba algo que yo no podía sentir? El día siguiente fue uno de esos extraños y hermosos que a veces se dan en la cuenca de Los Ángeles. Por un momento me detuve en la puerta. y se podía ver claramente las montañas Kathryn Kuhlman . Lisa Larios estaba muriendo de cáncer óseo hasta que Jesús la sanó en el auditorio Shrine. frotándole la cadera y la espalda con linimento. pero se crio en Guadalajara. Yo estaba sentada al borde de la cama. mirándola. ¿De dónde había venido ese repentino temor? Lisa nunca había tenido miedo antes. en la semioscuridad. con su cabecita metida en la almohada. tienen dos hijos más: Albert y Gina. uno de los restaurantes más elegantes de Sherman Oaks. prende la luz del cuarto cuando te vayas". mientras frotaba su suave piel. Cuando un niño me dice: "Te amo". cuando recibí una pequeña y sencilla tarjeta de una dulce niñita mexicana americana que vive en California. El miedo entró en el cuarto junto con el dolor. Isabel y Javier Larios. Javier. "No me gustan las sombras". fue Jesús.24 Nada es Imposible para Dios CAPÍTULO 3 CAMINANDO EN LAS SOMBRAS Isabel Larios La Navidad es una época de mucho gozo para mí. el cielo era azul radiante. Isabel nació en Los Ángeles. es un respetado camarero en Casa Vega. Leo cada una de ellas. nunca dudo que realmente lo siente. tan sinceros. Pero aquí. Era el último día de marzo. California. Y. "No quiero estar aquí sola en la oscuridad." Javier se había ido a trabajar al restaurante. Además de Lisa. dije. "Son solo los dolores del crecimiento. vivían en un modesto complejo de apartamentos en Panorma City. dije mientras mi hija de 12 años se quejaba de dolor en la cadera derecha. La madre y el padre adoptivo de Lisa. Dios lo sabe. Pero yo sabía lo que ella quería decir. El sol brillaba con toda su fuerza. Pero las más preciosas para mí son las que escriben los niños. "No hay nada que temer". no fue Kathryn Kuhlman. "Mamá. que pasa gran parte de su tiempo trabajando con su caballete de pintor en su apartamento. Recibo miles de tarjetas de amigos queridos de todo el mundo. como una red que descendía desde el techo y cubría toda la cama. sentí que este dolor en particular era algo más que esos dolores musculares normales que las niñas experimentan cuando están creciendo. Lisa me agradecía porque podía verme. Lisa también lo sentía. "Me dan miedo. en la penumbra de la noche. Los otros dos niños ya estaban durmiendo. Lisa crecía rápidamente. respondió ella. Ellos son tan abiertos. México. Lisa". susurró Lisa. Ahora yo podía sentirlo en todo el cuarto. supe que realmente sentía lo que escribía.

así que un vecino me fue a buscar y me trajo de la escuela. Voy a hacer ingresar a Lisa en el hospital. pero sólo era una máscara. pasando la noche fuera de su casa." Lisa me alcanzó una nota arrugada de una de las hermanas de la escuela Santa Isabel. preguntándome si la gente que pasaba a mi lado sabría del gran dolor que yo sentía. llorando durante todo el camino. Gettleman. Todas las mañanas yo llevaba los niños a la escuela. dijo. y Javier quería unas carbonillas para terminar un dibujo que estaba haciendo en su caballete. La mayor parte del tiempo la pasaba en cama. "Tráigala otra vez el próximo jueves. Cuando volvimos. y luego iba hacia el hospital. papá". En el hospital. esta vez al Saint Joseph. Creemos que debería consultar un médico. dijo. era muy metódico. "Llama al doctor Kovener". Lisa vagaba por la casa con las muletas." El doctor Gettleman. dijo el doctor Kovner al examinar las radiografías nuevamente. no era fácil para ella. Su secretaria nos citó para el día siguiente por la tarde. Podría ser una bolsa de pus que causa presión. y siempre decía que Lisa era su paciente favorita. y el sonido musical de su rico acento mexicano sonó en los oídos de la niña. Lisa?". "Empezó a dolerme mucho. llorando." En el Hospital Comunal Van Nuys se le hicieron nuevos exámenes. en un lugar extraño. "Señora Larios. "Es posible que el dolor sea causado por un apéndice agrandado que esté presionando un nervio". Hubo más visitas al médico. Al final de esa semana volvió al hospital. pero estar constantemente dolorida. "No debemos esperar más. Aparentemente nadie sabía qué hacer ahora. "Es la cadera. preguntó con dulzura. ocúpese de esto: Lisa tiene mucha dificultad para caminar. "¿Qué pasa. echada sobre el sofá. donde podremos hacerle otros estudios. llorando y tratando de parecer valiente. sollozó ella. Por dentro. "Creo que debemos consultar a un especialista. rodeada por gente que no conocía. "Tendremos que operar de nuevo". Lisa estaba adentro." El doctor Kovner era un amigo de la familia. Yo buscaba un suéter para Lisa. Después. Dado que no podía ir a la escuela. Nos había atendido antes. Alarmado. poco antes del mediodía. El doctor sacó algunas radiografías y realizó un examen preliminar. dijo el Dr. "Vamos a extraer el apéndice y veremos si eso resuelve el problema.25 Nada es Imposible para Dios cubiertas de nieve sobre el horizonte. "Esto me deja perplejo". "Hemos visto algo en las radiografías. Javier se había levantado para tomar el desayuno con los niños antes de que se fueran a la escuela. al este." Pero el dolor continuó después de que Lisa volvió de la operación. yo era toda sonrisas. dijo el médico. Lisa trataba de ser valiente. Ordenó tomar más radiografías y realizó un nuevo estudio él mismo. esto puede ser una de varias cosas. "Por favor. el dolor era cada vez más fuerte. Tenemos que comenzar con las más obvias y empezar a trabajar con eso. cirujano. de Burbank. Luego me llamó a su oficina. "Que continúe usando las muletas durante una semana más". Se suponía que debía caminar con muletas." Javier asintió. Javier se arrodilló junto a ella y suavemente le quitó el cabello de sobre los ojos." A pesar de las muletas. él y yo fuimos a Van Nuys a hacer compras. Pero también podría Kathryn Kuhlman . El 12 de mayo volvió a casa. estaba destrozada. la puerta del apartamento estaba entreabierta.

para advertirme y prepararme? ¿Cómo saberlo? Cuando escuché los pasos de Javier en la escalera. podría llegar a ser muy serio. ¿no? Es tuya." "No tiene de qué preocuparse. yo te la devuelvo y te agradezco porque nos la has dejado este tiempo para bendecimos. y yo todavía estaba echada en la cama sin acostarme. tan fútil. Parecía que todo mi mundo se hacía pedazos. con Albert y Gina. Lisa realmente no es mía. Me levanté y fui a ver a los otros niños. había estado con ella en las noches oscuras. a la mañana siguiente. Javier y yo nos sentamos." Fue una oración simple. Ni siquiera tuvimos que operarlo. sin grandes emociones. y por el pasillo se aproximaron dos hombres vestidos con batas de las que usan los cirujanos. Pero era sincera. había reído con ella. Kathryn Kuhlman . en la pequeña sala de espera junto a la sala de operaciones en el hospital. había corrido por el campo con ella. me deslicé hacia nuestra habitación y me metí en la cama antes de que él entrara al cuarto. Era pasada la medianoche. no tendremos problemas. Era natural que ambos oráramos. había llorado y orado por ella. "Querido Señor. No quería que supiera cuán preocupada estaba. Si es maligno. Lisa necesitaría encontrarnos fuertes a ambos al enfrentar la operación. se casará y criará a sus propios hijos. alimentarla. Todo parecía tan inútil. Uno de los médicos estaba llorando y no podía hablar. tomándome de la mano. me ayudaron a mi también a volverme a Dios en oración. "Su padre está muy bien. benignos y malignos. El otro era el doctor Gettleman. La noche anterior a la operación yo estaba en casa.26 Nada es Imposible para Dios ser un tumor.. Solo nos has dejado tenerla para criarla. Mientras seguía mirando las sombras. Y ahora los médicos me decían que quizá muriera. Javier estaba junto a mí. Soñé que estaba sentada en un pequeño cuarto oscuro. en medio de la oscuridad. Solo la luz del corredor se filtraba en el dormitorio. y casi nunca nos confesábamos. diciendo que estaban rezando por ella. ¿era del diablo? ¿Estaba tratando de asustarme? ¿O era de Dios. Fui hacia el living y me senté en el borde del sofá. Ya había llorado hasta no tener más lágrimas. Hay dos tipos de tumores. Pero yo siempre me había sentido muy cerca de Jesús. Mientras estaba así en la cama. El otro se paró frente a nosotros y dijo: "Su hija está muy enferma. Había llevado a Lisa en mi cuerpo durante nueve meses. Ese sueño. comencé a orar. Ellos se fueron a la cama temprano. Los médicos entraban para informar a otras personas que también estaban esperando. y lo hicimos en silencio. y las tarjetitas qué las compañeritas de escuela de Lisa le enviaban. Me desperté. educarla y amarla. sola.. mirando las sombras en el techo. La había cuidado. Si quieres llevártela antes de que eso pase. Hubiera deseado morir en el parto para que ella pudiera vivir. Si es un tumor benigno." A las dos de la tarde miré y vi que venían dos médicos por el largo pasillo. La casa estaba en silencio. Una puerta se abrió frente a nosotros. Dormían tranquilamente." "Puede llevarse a su hijo a casa esta tarde. Un día nos dejará. y yo fui a mi dormitorio y me eché sobre la cama en la oscuridad. Rara vez íbamos a misa. sobresaltada. y nuestros hijos asistían a una escuela católica. Uno de ellos era el doctor Kovner. Su rostro estaba gris. Tiene cáncer"." Aunque pertenecíamos a una iglesia católica romana. su esposa está perfectamente. ni Javier ni yo éramos muy religiosos. me adormecí. tomados de la mano.

pero yo me quedé sentada.Qué pasará si no permitimos que le haga el tratamiento?" "No me agrada contestar preguntas como esa". su rostro expresaba todo. Finalmente dimos nuestra autorización para que se le realizara el tratamiento preliminar. ". "Si firmamos la autorización y le permitimos hacer el tratamiento con radiación. "Debemos comenzar el tratamiento de cobalto enseguida"." Miré al doctor Kovner. y ninguno de nosotros podía hacer nada al respecto. respondió él. preguntó Javier. Aparentemente. Yo se la había devuelto a Dios. decididos a darle el verano más feliz de su vida. dijo. Era la misma escena que había vivido en mi sueño. La doctora Higgins. "Temo que sí". "Pero nunca sabrá si ayudará. Sabía lo que pasaría.Es cáncer?". Después de que se recupere de la operación. La carne que rodea al hueso es como queso gruyére. Cualquiera podría ser fatal. El doctor Kovner no estuvo de acuerdo con nuestros planes de llevar a Lisa a unas largas vacaciones. no es cierto?". con el rostro demacrado y ojeroso. Lisa estaba muriendo." ". y mis piernas parecían de goma.qué puede prometernos?" "No podemos prometerle nada". Y estará muy.Pero se pondrá bien. a menos que lo haga. "Es inoperable. "Está muy. Los médicos acordaron que no deberíamos decirle nada a Lisa sobre su estado. que estaba a cargo de su caso. "Encontramos un tumor". Dos semanas después la trajimos nuevamente a casa en una silla de ruedas. El 9 de junio Lisa ingresó al Hospital Pediátrico de Los Ángeles. "Nada por ahora. "Pero aun con el tratamiento. Era el tercer hospital al que entraba en tres meses. Hablaremos luego sobre eso." ". Lisa reaccionó Kathryn Kuhlman . Sus ojos estaban llenos de lágrimas. dijo el doctor Kovner." ". El hueso de su cadera es como manteca. muy. al pecho o al cerebro. tendríamos que haber amputado toda la pierna. el cáncer se extiende rápidamente en los niños en edad de crecimiento.No hubo nada que pudieran hacer?". preguntó Javier. Lo único que pudimos hacer fue coserla otra vez. dijo que había tres áreas en que podía extenderse el cáncer: al hígado. lo más que podemos ofrecerles es seis meses. y es el peor tipo de cáncer. muy mal cuando muera. El doctor Gettleman sacudió la cabeza. comenzaremos el tratamiento con cobalto. Si hubiéramos cortado. Aunque no decía nada. "Lo único que puedo decir es que trataremos de prolongarle la vida. y comenzaron a colocarle una serie de inyecciones." Prometí conversar del tema con Javier.27 Nada es Imposible para Dios Javier se levantó de un salto y fue hacia ellos. dijo el doctor Gettleman. Ambos sentíamos que sería cruel que Lisa debiera pasar sus últimos meses de vida sujeta a ese tratamiento de radiación. El laboratorio ya ha hecho un análisis. clamó Javier. y la única forma de salvar su vida era por medio del tratamiento con cobalto y quimioterapia. podría haberlo sacado todo." pregunté. respondió el médico. muy mal. Si tuviera una cuchara." ". y él había aceptado mi ofrecimiento. No puedo prometer nada más. llena de agujeros.

¿Pueden ustedes prometérmelo?" "Lo siento. "Solo quiero que se sane. llevándole la comunión. preguntó Bill. señora Larios".28 Nada es Imposible para Dios violentamente. objetó la doctora Higgins cuando le comunicamos nuestra decisión. Los otros médicos opinaban igual. "No está bien". ¿qué me pasa? . La abrí y vi a nuestro vecino. les dije con total honestidad. "Ha empeorado desde que la sacamos del hospital." Al día siguiente nos llevamos a Lisa para que muriera en nuestro hogar. la he visto un par de veces en la TV. como tallado en piedra. parado en el corredor. "Si ella está muriendo. pero nunca le presté mucha atención. pero también sabía que la pintura era una forma de escape para él. dijo con voz confiada. mirando al patio. El capellán de la escuela a la que Lisa asistía se había enterado de su enfermedad y la visitaba todas las noches. en vez de en el hospital. a mediados de julio. quizá podamos aprender algo que pueda ayudar a otra niñita dentro de cinco o diez años. No era bueno que estuviéramos sentados a su alrededor cubriéndola de regalos. "Si se queda en el hospital. dijeron los médicos." "No. Me encogí de hombros. Varios de sus dibujos estaban colgados en las paredes de nuestra casa. contesté. Pero él insistió tanto que finalmente accedí a ir junto con Lisa y él. Cuando estaba ocupado con sus dibujos no tenía tiempo para pensar en Lisa. esperando su muerte. "La medicina no puede prometerle nada. Kathryn Kuhlman . y había oído decir que las reuniones en el Shrine eran muy prolongadas. comprarle las cosas que quería. Nos endeudamos mucho para llevarla de paseo por la costa. debería pasar los últimos días de su vida lo más feliz que sea posible. Yo me sentaba con ella durante toda la noche. dijo Bill. "Ella se va a poner bien. "Se pondrá bien"." "No me interesa que mi hija se convierta en un experimento médico"." "Este próximo domingo ella va a estar en el auditorio Shrine de Los Ángeles". Yo sabía que él estaba interesado en desarrollar su talento. "Espero que sí. "Cómo está Lisa?". "Quisiera llevar a Lisa a la reunión." Bill sonrió débilmente y me miró fijo a los ojos. Realmente no conocía muy bien a Bill. La llevaríamos a casa.Por qué estoy tan enferma?" Era más de lo que yo podía soportar. alguien golpeó a la puerta de nuestro apartamento. Javier estaba trabajando en un dibujo junto a la ventana." "Lisa no tiene absolutamente ninguna posibilidad de recuperación sin la terapia de radiación". dijo seriamente. Pero todo parecía tan patéticamente vacío. un joven soltero llamado Bill Truett." Dudé por un momento. solo para sacármelo de encima. Pasamos el resto del verano tratando de hacerla feliz. cerré la puerta y me recosté contra la mesa de la cocina. como grabadoras y otros objetos materiales. ¿Alguna vez oyó usted hablar de Kathryn Kuhlman?" "Bueno. Observé su rostro. Le comentamos nuestra decisión de interrumpir el tratamiento de cobalto. Él estuvo de acuerdo. Después de decirle que iríamos. Una tarde. con nosotros. Javier y yo conversamos nuevamente y decidimos que sus últimos días transcurrirían en nuestro hogar. mientras ella vomitaba y preguntaba: "Mamá. usted no me ha comprendido".

" "Muy bien. calcinándome bajo el Sol. no quiero apagar tu entusiasmo". Bill volvió a la mañana siguiente y me recordó mi promesa de ir con él y Lisa al auditorio. Bill empujó la silla de Lisa hacia la sección reservada para sillas de ruedas y yo me senté junto a ella. grité. Solo agradecía que Lisa no supiera lo serio que era su estado. "Déjame terminar el café". Bill se negaba a desalentarse. Bill tocó a la puerta. Lisa sospechaba algo. recorrieron la acera angosta y la metieron en el auto. Al menos sabía que su pierna no podía soportar su peso. dije. Ya no se producían milagros. la amistad y el amor que sentía en ese lugar. Yo estaba maravillada por la cantidad de gente y la calidez. Bill y su novia Cindy nos estaban esperando con una silla de ruedas. Nadie puede hacer nada. ni dejarme llevar por las tonterías que decía Bill sobre milagros. Quise retroceder. muy temprano por la mañana. dijo él sencillamente. Sentí que las uñas se me clavaban en la mano al cerrar el puño tratando de detener las lágrimas. luego rodearon la piscina. Ayudaron a Lisa a bajar las escaleras. esperando por nada. Nosotros éramos solamente unos pobres mexicanos católicos que ni siquiera íbamos muy seguido a misa. Bill". Su cadera se dobló como una esponja mojada y cayó al piso. Aunque no sabía qué era. Pocos días antes había visitado a una amiga en un apartamento cercano. Lisa iba a morir. 16 de julio. eran para los ricos. Yo tenía que enfrentar las cosas como eran. detestaba tener que levantarme temprano un domingo por la mañana y conducir por toda la ciudad solo para esperar en fila durante horas. Además. "Sé que ella será sanada. Sentía que Bill me estaba presionando. los santos de la iglesia. y trató de andar sin las muletas. dije. y tenía que enfrentar la realidad."Yo no tenía nada de fe.29 Nada es Imposible para Dios concentrado en sus carbonillas. Todo esto parecía tan estúpido: pasar toda la mañana sentada en la acera. Poco después salimos de la carretera Harbor hacia el sur. Pero yo era la madre de Lisa. Kathryn Kuhlman . Finalmente abrieron las puertas. Conoce a muchas personas que fueron sanadas. Pero por dentro sabía que no había forma de que sucediera. "Bill. deseaba que se fuera sin nosotras. "pero los médicos me han dicho que Lisa no puede curarse. El sábado por la tarde Bill volvió a golpear a la puerta. cerrando la puerta." "Entonces veamos qué puede hacer Dios". Él y Cindy fueron a sentarse en otra parte del auditorio. Bill sugería cosas extrañas. los piadosos. Por dentro. mañana es el día. "Recuerde. Lisa estaba en la silla de ruedas. al menos no para quienes eran como nosotros. Lisa recibirá un milagro. Mi madre está muy cerca de este ministerio. mientras yo esperaba apoyada sobre una vieja frazada contra la pared del auditorio Shrine. ¿Cómo podíamos esperar un milagro? Al día siguiente. preguntándome cuándo abrirían las puertas. No podía aferrarme al arte para escapar. Javier estaba perdido en su arte. podía darse cuenta de que tenía algo muy mal en la cadera. hacia Los Ángeles y el auditorio Shrine. Aunque yo no lo sabía. Si había milagros. al otro lado del pasillo.

sino la que se siente. dijo Lisa. con un vestido blanco vaporoso. creo que voy a subir a la plataforma. Lo único que podía ver eran rostros que se perdían hacia atrás en la oscuridad. Lisa me tocó el brazo. "No." "Mamá. pero tenía miedo.. ¿Qué debería hacer? La señorita Kuhlman sacudió la cabeza y se dirigió a otra sección. no es ese tipo de calor"." Me di vuelta y traté de mirar hacia arriba. dijo. Lisa se inclinó y me susurró: "Mamá. su cadera y su pierna podrían torcerse. justo donde nosotras estábamos sentadas. Yo sacudía la cabeza. Kathryn Kuhlman. lo peor. Yo sabía que Lisa debía ser quien estaba siendo sanada. ¿Había pasado ya el tiempo de Lisa? ¿Sería demasiado tarde? Entonces la señorita Kuhlman volvió a mirar hacia nuestra sección. Entonces la señorita Kuhlman predicó un breve sermón al que ni siquiera presté atención. Si yo le decía que la señorita Kuhlman le hablaba a ella. ¿Qué sucedería si no era para ella? ¿Qué sucedería si se ponía de pie y caía? O. Luz y energía. ¿por qué estábamos perdiendo el tiempo aquí? Entonces. Estaba en todo el edificio. ¿Cómo sabría que tenía cáncer? Nosotros no se lo habíamos dicho. y no se ponía en pie? Cuando pensaba que moriría de incertidumbre. Debes levantarte y aceptar tu sanidad. y comencé a buscar alguna golosina en mi bolso. Kathryn Kuhlman . Por supuesto. comenzaron a suceder cosas. "Párate y acepta tu sanidad.. "Mamá. sin aviso previo. Miré a mi alrededor.. no la clase de luz que puede verse. de duda. "Hay un hombre que está siendo sanado de cáncer ahora. sintiéndome aliviada de que ella hubiera decidido por mí. La señorita Kuhlman seguía señalando en dirección a nosotras. y acepte su sanidad. Todo esto era muy lindo. "No puedo olvidarme de esto". pero ella no se movió.30 Nada es Imposible para Dios La reunión comenzó con el coro cantando "Él me tocó"." Me encogí de hombros y no hice ningún intento por descubrir el halo. Me sentí electrizada. pero. como si hubiera pequeñas llamitas de fuego que danzaran de una cabeza a otra." No habíamos comido desde la mañana temprano. si entrecierras los ojos al mirarla. apareció en la plataforma. donde estábamos. "Hay un cáncer allí". Pero temía por ella cuando intentara caminar sin las muletas. señalando el lugar donde estábamos. Pero al mismo tiempo parecía haber luz. Pero estaba muy lejos. La señorita Kuhlman seguía señalando otros lugares en el auditorio donde se estaban produciendo sanidades. "siento caliente el estómago. No había nadie más de pie en nuestra área. verás un halo a su alrededor." Miré a Lisa.." "Haz lo que quieras". Creo que estoy siendo sanada. Mi corazón se detuvo. Póngase de pie. La señorita Kuhlman señalaba hacia el balcón. ¿qué sucedería si era Lisa. dijo suavemente. señalando nuevas sanidades en otras partes del auditorio. y si se ponía en pie." dijo Lisa. señor. Luego señaló al área donde estaban las sillas de ruedas. "Alguien allí está siendo sanado de cáncer. rechazando la golosina. le dije.

y comenzaron a bajar por el pasillo. "Quítele las muletas". "Dedico esta niña al Señor Jesucristo". temiendo que pudiera caer. solo para descubrir después que era una falsa esperanza. Sabía que su cadera era como manteca y cedería ante la más mínima presión. "Creo que me siento mejor". Me mordí el labio. cuando yo trataba de dárselas otra vez a Lisa. como si los ángeles cantaran. Estaba exultante. dijo la señorita Kuhlman. Pero no cayó.. llegaron junto a la plataforma donde una mujer intercambió unas palabras con ellos. "Quiero que vuelvas a ver a tu médico y le pidas que te haga un examen completo." Lisa comenzó a correr de un lado a otro del escenario. Ella seguía corriendo de un lado a otro de la plataforma. "Eso es algo que no tuvimos antes. pero no sucedió. aún rengueando un poco." Miré de reojo a Bill. dijo la señorita Kuhlman. veamos cómo caminas. y todos empezaron a aplaudir. Javier salía para su trabajo cuando volvimos a casa. Pero en ese momento solo podía pensar en Lisa. Luego se aproximó a Lisa. Lisa retrocedió un paso. Pero Lisa se puso de pie nuevamente. Kathryn Kuhlman . El consejero la ayudó a que se apoyara en él. pero pisando fuerte. Bill Truett se unió a ellos allí. subieron a Lisa a la plataforma.. Hemos tenido tanto amor por nuestra niñita. sería más de lo que podría resistir. "Quiero que esta sanidad sea verificada". Contuve la respiración mientras ella se paraba. dijo Bill. aleluya". Casi podía ver una nueva fortaleza fluyendo en su cuerpo. "Entonces comenzaremos a tener esperanzas". el coro comenzó a entonar suavemente "Aleluya. pensando que su pierna había cedido. Creer ahora. Contuve la respiración.31 Nada es Imposible para Dios Uno de los consejeros sintió que algo le estaba sucediendo a Lisa y se acercó a nosotras. Había sufrido una vez. y luego cayó al suelo. alabando a Dios. Bill y Cindy entraron con nosotras al apartamento. "Quiero subir a la plataforma. con el rostro bañado en lágrimas. Luego vuelve a la próxima reunión y testifica de lo que Dios ha hecho por ti. ¿Podría ser? ¿Había sido sanada? Tenía miedo de creer. y tanto. En un momento pensé que se desplomaría. quizá Dios nos dará la fe para aceptar esto maravilloso que está haciendo." Fueron las sabias palabras de mi maravilloso esposo. Le dijimos lo que había ocurrido. luego con más seguridad. Lentamente al principio. como si fuera su propia hermana la que hubiera sido sanada. Tarde o temprano. "Ahora." Él la ayudó a salir de la silla de ruedas. Yo observaba cada uno de sus pasos. Ese mismo fuego que yo había sentido que danzaba de una a otra cabeza. "¿Es que no comprende? Ella fue sanada. dijo. Entonces." Durante el resto de la noche Lisa anduvo cojeando por el apartamento. le dijo Lisa. Luego. mientras Lisa permanecía de pie frente a ella. Era más seguro no creer nada. estaba ahora descansando en Lisa. yo aprendería que en la familia de Dios somos verdaderamente hermanos y hermanas. Ahora tenemos esperanzas. La señorita Kuhlman escuchó mientras la mujer le daba algunos detalles. y luego de una breve conversación. cuando el doctor nos había dicho que no había esperanza. pero repentinamente comprendí algo.

parecía que se estaba poniendo cada vez más fuerte ante mis propios ojos.32 Nada es Imposible para Dios En realidad. continuó la doctora. Nuevamente hubo un largo silencio. Creemos que Dios la ha sanado. ¿qué dijeron?" Le expliqué la situación y le dije que tendríamos que esperar. ¿Cuánto más sería necesario para que yo me convenciera de que Dios había tocado la vida de Lisa? "Doctora. era lo mismo. andando en su bicicleta alrededor de la piscina. pero había dicho "evidencias de curación". en la Biblia. anda en bicicleta. es el primer caso en la historia de la medicina en que esto sucede. pero llevamos a Lisa a una reunión de Kathryn Kuhlman. respondí. ¿tiene usted un minuto?". "Bien." Por supuesto. su rostro estaba surcado por las lágrimas. la historia de Tomás. Cuando Javier se apartó de la ventana. corre. el tumor está desapareciendo. nada y se comporta normalmente. Él insistió en que llamara a la doctora Higgins. así que llevé a Javier hacia la ventana. ¿verdad?" "Ninguna". hacía ya tiempo. le dije. como si no me hubiera oído. "Bueno. Luego de una serie de análisis de sangre y varias radiografías de la cadera y el pecho. jugando con los demás niños del edificio. Él sí creía. el radiólogo dijo: "La llamaremos por teléfono cuando tengamos algo". me dijo la doctora cuando finalmente logré comunicarme con ella. le dije. "Pero he estado en consulta con otros siete médicos sobre el caso de Lisa. "Usted no le ha estado dando ninguna medicación. "¿Quiere decir que algo anda mal?" ¿Podría ser que esto fuera solo un cruel truco. Hay evidencias de curación. Al día siguiente lo primero que Javier preguntó fue: "¿Dónde está Lisa? ¿Cómo está?" Yo me había levantado más temprano. "Quiero contarle algo. Y hasta donde yo sé. Él creyó que Jesús había sido levantado de los muertos cuando Kathryn Kuhlman . Desde entonces ella camina sin muletas." Tragué saliva. que mis esperanzas hubieran surgido solo para ser hechas pedazos ahora? "No sé cómo pudo haber sucedido". "Quiero comprender bien esto". Recordaba haber leído. El tumor se ha reducido muchísimo en vez de extenderse." Hubo un largo silencio del otro lado de la línea. "Estaba a punto de llamarla". lo cual no parece natural. "Usted se negó a que hiciera el tratamiento con cobalto y quimioterapia. señalando hacia el patio. Allí estaba Lisa. A la semana siguiente llevé a Lisa al Hospital de Niños. ¿verdad?" "Sí". Sea lo que fuere. ella no sabía nada sobre la reunión de Kathryn Kuhlman. No sé qué decirle. dijo finalmente la doctora." Yo estaba llorando. puede ser que su cuerpo esté armando un cierto tipo de resistencia y echando fuera esto. "Todos vemos lo mismo en las radiografías. Sé que le resultará extraño. Creyera yo o no. Los ojos de Javier danzaban cuando me abrió la puerta del apartamento. "Mira". contesté. O podría ser su Kathryn Kuhlman.

Él es ciego para que Dios pueda ser glorificado por medio de su sanidad. "pero las sombras son las que hacen resaltar el carácter. Pero sin tratamiento alguno. ¿por qué es ciego este hombre? ¿Es porque él pecó. Se estaba retirando." Solo cuando caminamos en sombras aprendimos a alabar a Dios por las pequeñas cosas. sino de Dios. Seguramente esto viene de Él. haciendo que nuestra copa rebose de su bondad y su misericordia. Lisa ya no teme a las sombras. sin muletas. Solo en la sombra del valle crecen estos tiernos pastos.. Su vara y su cayado nos confortan. Pero cuando se la dimos. Creo que Lisa llegó a estar tan enferma para que Dios pudiera glorificarse en su sanidad. porque este es un caso en el que habíamos perdido toda esperanza. la devolvimos al Padre Celestial. lo hubiéramos considerado un milagro de la medicina. o porque pecaron sus padres?" El Maestro respondió: "No. y el ciego pudo ver. ¿qué podemos decir?" Nuestro sacerdote. y el tumor hubiera retrocedido. Si uno vive en la cima de la montaña todo el tiempo. Le encanta usar carbonillas y mezclar sombras. muchos de nuestros amigos preguntan: "¿Por qué sucedió todo esto?" Creo que Dios permitió esta enfermedad en nuestras vidas para acercarnos más entre nosotros y acercarnos más a Él. preguntaba yo. sin reaccionar ante las cosas más delicadas de la vida. "Le diré algo más". podía decir algo: "Dios tiene muchas formas de hacer las cosas. Cómo me parecía a él. Si le hubiéramos dado tratamiento con cobalto. "Cómo se explica esto?". En la Biblia encontré un relato que explica todo. sin embargo. Tiene que ser aprendido al caminar con Él por el valle de sombras. "El brillo del sol resalta los detalles". en el valle.. Dios está con nosotros. Cierto día Jesús estaba caminando por una calle y vio a un hombre que era ciego de nacimiento. He estado muchas veces observando a Javier cuando dibuja. bien.. Fue entonces que aprendimos que Lisa no era realmente nuestra. Un mes después la llevé al médico. descubrimos el secreto del renunciamiento. "Todos se alegrarán mucho en hospital por lo que le ha sucedido a Lisa. ninguna de las dos cosas. Lisa estaba casi normal." Ahora que Lisa está completamente sana. dijo el médico. "Nunca ha habido un caso de curación como este antes. dijo la doctora Higgins suavemente. dice. ha comprendido que aun en el valle. Dios había permitido que yo viera este milagro en mi hija. En los momentos más oscuros.. El tumor continuaba reduciéndose. Como nosotros. sanada. "No tenemos explicación". Allí. se vuelve duro e insensible. Darle la gloria a Dios no es algo que se aprenda a través de los libros." Entonces lo tocó." Lisa ingresó nuevamente a la escuela en el otoño.. Sus seguidores le preguntaron: "Maestro. Kathryn Kuhlman . Él tuvo la misericordia de devolvérnosla.33 Nada es Imposible para Dios finalmente vio las marcas de los clavos en sus manos.. Pero aun así.

fue contratado por esta universidad como profesor ayudante de medicina. "No estoy seguro de qué es en este momento. Allí. revisó sus piernas y caderas. M. Rose y yo comenzamos a salir. comencé a asistir a las reuniones de Kathryn Kuhlman. Ph. Lloraba y gemía constantemente y no quería alimentarse. Era extremadamente nerviosa. frecuentemente paraba para llorar. algunas veces en un ángulo de hasta noventa grados. ¿qué era? ¿Y dónde? Kathryn Kuhlman . notamos una gran magulladura en una de las nalgas. nos enamoramos.D. mientras trabajaba para lograr su doctorado en química orgánica en Carnegie. rechazaba la mamadera. pasó a la Universidad Johns Hopkins en Baltimore. y muchas veces lloraba cuando la tocábamos. por lo cual debió repartir su tiempo entre la investigación del cáncer. Un año después nació la pequeña Joann. y allí conocí a Rose. decía mi madre. que se realizaban todos los viernes en el viejo auditorio Carnegie. verdaderamente hay algo que anda mal en la pierna derecha". Después de un año como interno y dos de residencia en medicina interna. Pero. pero nada se arregló. pero cuando llevamos la niña a casa. se puso peor. por primera vez en mi vida. Pero tanto mis padres como la hermana de Rose notaron algo extraño en el comportamiento de la beba. Algunas veces estas cosas se arreglan solas. El doctor Richard Owellen es un viejo amigo. la atención de sus pacientes y la enseñanza." Esperamos varios meses. pero esperemos un tiempo. demasiado. "Sí. donde completó su doctorado en medicina en tres años. Le pregunté al doctor qué era eso. Estos síntomas nos comunicaban que sufría fuertes dolores. sentí el poder de Dios obrando mientras la gente se reunía para adorar. vomitaba y gritaba si la movíamos mientras se la alimentaba. Lo conocí cuando cantaba en nuestro coro en Pittsburgh. Poco después me ofrecí como voluntario para cantar en el coro. Era imposible hacerle estirar las dos piernecitas al mismo tiempo para ponerlas derechas. Cuando tomaba su mamadera. Además. Joann continuaba siendo muy nerviosa. pero nos aseguró que no había nada que indicara que algo anduviera mal. al norte de Pittsburgh. Mientras trabajaba para lograr el doctorado en química en Carnegie.34 Nada es Imposible para Dios CAPÍTULO 4 EL DIA QUE LA MISERICORDIA DE DIOS SE HIZO CARGO Richard Owellen. con la rodilla y el piecito girados hacia afuera. y en abril de 1959 la señorita Kuhlman celebró nuestro matrimonio. Rose tuvo un embarazo y un parto normal. que había crecido literalmente dentro del ministerio de la señorita Kuhlman.. dijo. Cuando la llevamos nuevamente al médico de la familia.D. Luego de dos años de estudios postdoctorado en la Universidad de Stanford. En cambio. notamos que una pierna estaba siempre doblada hacia el cuerpo.

"Aquí estamos. y en forma muy suave y amable. contestó. y él deja que esto nos suceda. Solo cuando había terminado la rotación la beba comenzó a gemir de dolor. y no solo por la idea de tener una niña lisiada. en casa. Los dos estábamos molestos. Joann posiblemente necesitara aparatos ortopédicos. "Llévenla a un cirujano ortopédico. dijo el médico. Ambos estábamos destrozados. no sólo de arriba abajo. es decir. "Esta es una de las cosas que observa un médico". los labios le temblaban un poco. La pequeña Joann estaba de espaldas sobre la camilla. Después me señaló los pliegues en la piel a lo largo de su muslo. su bello rostro estaba tenso. sino en lo que fue casi una rotación completa de 360 grados. doctor?". me dijo. Rose y yo nos sentamos a hablar. pero no lo hacía. Una criatura normal tendría los mismos pliegues en ambas piernas. preguntó. sosteniendo aún a la beba junto a su pecho. ". Parece una cadera dislocada. quizá. "La pierna no gira en lo más mínimo"." Rose tomó a la niña y la apretó contra sí. luego de examinarla." Kathryn Kuhlman . El doctor puso su mano sobre el hombro de Rose. El doctor tomó su piecito derecho en una mano y puso la otra bajo su rodilla. cruzar el cuarto. y aun así. Quedé boquiabierto y luego contuve la respiración mientras la piernita de mi hija giraba en su mano. No tenía nada para dar. le dije a Rose. Todo parecía muy injusto. El tratamiento llevaría un largo tiempo. Él podrá darnos un diagnóstico definitivo. "No puedo decirlo con total seguridad". nos dijo qué era lo que podíamos esperar. "Ahora mire esto." Suavemente comenzó a rotar la piernecita hacia afuera. pero solo uno en la otra pierna. En este caso. Luego comenzó a doblar lentamente el piecito hacia adentro. la llevamos nuevamente al médico. dijo el doctor. Yo quería pararme. Existía la posibilidad concreta de que fuera una lisiada durante toda su vida. tratando de servir al Señor. "Hemos estado diciéndoles a otras personas que creemos en la sanidad. y caminara siempre con impedimentos. con los ojos llenos de lágrimas. Pero estaba demasiado molesto en mi interior. tomarla en mis brazos y consolarla. u otra clase de anormalidad. no había un ciento por ciento de probabilidades de que se curara totalmente. "por eso quisiera que la examine un cirujano ortopédico. incluso. un corsé." Hicimos una cita con el cirujano para el lunes siguiente. El médico siguió hablando. El doctor colocó cuidadosamente la piernecita en su posición original. Esa noche.35 Nada es Imposible para Dios Después de los tres meses Joann ya debería haber sido capaz de levantar su cabecita del colchón. "No comprendo". La niña gritó de dolor." Rose estaba callada. sentados en nuestro pequeño living. y llevamos a Joann a casa.Qué está tratando de decirnos. "No deben esperar". Podría tener una pierna más corta que la otra. "y ahora tenemos una hija deforme. que hay algún defecto en la estructura de la cadera. la columna o la pierna. estoy seguro de que se trata de la cadera. el doctor me hizo señas de que me acercara a él." Rose se sentó en la silla que estaba junto a la camilla. Esta vez. Una diferencia como esta señala algún tipo de alternación interna. Cada vez más preocupados. "Fíjese que hay dos pliegues de este lado." exploté.

En mi imaginación yo irrumpía ante el trono de gracia y le tiraba a Dios sus promesas a la cara. Si no se sana. Pero ahora." "No discuto eso". cara a cara con un problema que era más grande que nosotros. Los únicos recursos posibles eran los aparatos ortopédicos y una posible cirugía. mayor que la ciencia médica. dubitativa. mientras me vestía para ir a dictar clase. que ni siquiera lo conoce. Ahora era el momento de confiar por completo en Dios. Había estado despierta la mayor parte de la noche. toques el cuerpo de nuestra hijita. sin garantía de que la niña se sanara. dije amargamente. Pero no lo demandamos de ti. sabemos que aún depende de tu misericordia. Estaba dándome cuenta de que no tenía ninguna fe. pero tienen hijos normales. cuidando a la beba. ¿Fe? Acababa de darme cuenta de que no tenía ninguna fe. la vergüenza había hecho que no le contáramos a nadie sobre el estado de la niña. "hemos visto al Espíritu Santo hacer tantas cosas maravillosas en los cultos de la señorita Kuhlman. Entonces. . "Amo a esta niña y haré todo lo posible para que sea sanada. Es que no parece justo. inclinamos nuestras cabezas para orar. al menos. Con la pregunta de Rose dándome vueltas en la cabeza. Yo sabía que Rose no tenía la respuesta. la criaremos y la amaremos toda la vida. Señor Jesús. Solo mis padres y la hermana de Rose lo sabían. me detuve frente al espejo durante largo tiempo. y aunque habíamos vuelto a ir a algunas de las reuniones. Rose se sentó al costado de la cama. El viernes por la mañana salimos del apartamento para llevar a la niña al culto de milagros en el auditorio Carnegie. Rose y yo comprendíamos que lo único en que podíamos descansar era en la misericordia de Dios. no la que se requería para que Joann fuera sanada. "seguramente espera que nos ocupemos de ella y la cuidemos. y su rostro mostraba las huellas de la falta de sueño. tanto en Pittsburgh como en Youngstown. Señor. "Dick". jugando con el nudo de mi corbata." Fue una oración muy sencilla. así como yo no la tenía. deja que Dios se haga cargo". El mundo está lleno de gente que no ama a Dios. porque aunque ya nos ha sido dado. tú has escrito en tu Palabra que tenemos el privilegio de venir ante ti y pedirte que. que sanes a nuestra pequeña hija. También sabía que la gente que cuestiona a Dios está mostrando su falta de fe. Kathryn Kuhlman . ¿No crees que tendríamos que llevar a Joann y tener fe en que Dios la sanará?" Rose se había retirado del coro de la señorita Kuhlman justo antes de que la beba naciera. Simplemente te pedimos. Sentados en el auto. Ohio." dijo finalmente Rose. "Señor Jesús. cuando hayas llegado al fin de tus recursos. Pero recordaba algo que había escuchado decir a la señorita Kuhlman una y otra vez: "Haz todo lo que puedas. dijo. Habíamos ido al médico.36 Nada es Imposible para Dios "Si Dios permitió que tuviéramos una hija deforme. Muchas de estas personas odian a Dios. no de la clase que yo me había imaginado muchas veces que diría.Por qué tenemos nosotros que tener una hija deforme?" Era una pregunta injusta. demandándole que las cumpliera. Ni siquiera lo reclamamos. al menos no la clase de fe que creía que era necesaria para que nuestra hija se curara. en tu misericordia. Rose tenía razón. A la mañana siguiente.

Tiene una cadera dislocada desde que nació. comenzó a enderezarse. señorita Kuhlman. orando. Cuando Joann lloraba." Estaba decidida. y vi que sería inútil tratar de detenerla. Comenzamos a avanzar por el pasillo... Pero yo sabía que lo que estaba viendo era imposible. "Maravilloso Jesús. y volvía cuando la niña se calmaba. y de a ratos Rose levantaba un poco el borde y miraba. Le habíamos dado nuestros asientos a otras personas y estábamos apoyados contra la pared del fondo del gran auditorio mientras se desarrollaba el culto de milagros. Alguna fuerza exterior estaba moviendo esa pierna. "Su presencia está sobre la niña." La señorita Kuhlman sacudió la cabeza. "¿Le pasa algo malo a la niña?" Rose trató de hablar. Rose la llevaba al hall. y trató nuevamente. dijo: "Quiero que todos se pongan de pie y comiencen a orar. no lo Kathryn Kuhlman . mirando sorprendida a mi esposa. Ahora. Quería ver lo que sucedía. como los del otro pie. Todo parecía perfectamente natural. Pero la señorita Kuhlman no lo había hecho. "Dios ha comenzado a obrar". Yo tambié oraba. Desde que Joann nació. Observé cuidadosamente. Rose me codeó.. "¿Por qué no me dijiste. por lo que nos quedamos en la parte de atrás del auditorio. dijo. Rose. Giró lentamente hasta que los deditos quedaron apuntando hacia arriba. Dios va a sanar a esta preciosa criatura. ya que tenían estrictas órdenes de evitar que cualquer persona bajara. Yo esperaba que en cualquier momento algún ujier nos detuviera. Varias veces gimió y gritó de dolor. con los ojos cerrados y el rostro elevado hacia el cielo. Nos encontramos en el centro del auditorio. la señorita Kuhlman bajó de la plataforma y se aproximó a nosotros. Voy a la plataforma. esos pequeños deditos rosados comenzaron a relajarse. toca a esta preciosa beba. ella vería algo. Joann estaba envuelta en una manta. En todo el lugar la gente estaba de pie. Creía que cuando Dios comenzara a obrar. se atragantó. con los ojos cerrados. a menos que algún consejero hubiera hablado con ella antes. hasta parecerse a los de cualquier niña sana de cuatro meses de vida. torcida en forma tan grotesca hacia la derecha. algo sucedió. Ni siquiera cerró los dedos. pero tenía los ojos abiertos. Su rostro estaba radiante. Pero no había ningún ujier cerca. Veníamos a esperar un milagro. La señorita Kuhlman extendió sus dedos sensibles y tocó los deditos de Joann muy suavemente. No queríamos que molestara en el culto. Parecía que era uno de esos días en que la pequeña Joann estaba especialmente incómoda. Seguimos bajando por el pasillo. mientras Rose la tenía en brazos. mientras estábamos apoyados contra la pared. Solo la tocó ligeramente y comenzó a orar. "Sssí." Rose le quitó la manta a Joann y la extendió hacia la señorita Kuhlman." ¡Lo vi! ¡Lo vi con mis propios ojos! Esa piernita. solo que esta vez no estábamos simplemente como espectadores.?" Se interrumpió y volviéndose al auditorio atestado de gente. dijo. Casi al final del culto. "Rose". Mientras caminábamos. los deditos de su pie derecho habían estado doblados firmemente hacia abajo. asombrada.37 Nada es Imposible para Dios El culto fue similar a los cientos de reuniones a las que ya habíamos asistido antes.. No tiró.

preguntó mientras tiraba de las piernas de Joann.38 Nada es Imposible para Dios había hecho. Era como si estuviera compensando el tiempo perdido en que su vida no había estado llena de gozo. hacía gorgoritos. "El creía que la cadera derecha estaba dislocada". dije." No solo pasamos el resto del día alabando al Señor. preguntó Rose. "¿Ver qué?".. La única ocasión en que lloró fue cuando quise torcérsela hacia afuera. le susurré cuando llegamos atrás. "La pierna de Joann. su pie. y la otra dos. luego despertaba. La única diferencia entre sus piernitas era que una tenía un pliegue en la piel. ya no paraba para llorar. sino Dios! Mantuve los ojos fijos en la piernita que descansaba en posición natural. y todos se sentaron. Después de la cena. Kathryn Kuhlman . "Quiero pasar el resto del día alabando a Dios. y sacudió la cabeza. Se enderezó. la acostamos boca abajo en la cuna. y supe que la sanidad era total. Allí quitamos la manta y observamos las piernecitas de Joann. Rose abrió mucho los ojos.. "Estaba orando. Señor". Su pierna izquierda se tuerce un poco. "¡Jesús!". observándola. Jesús. pero eso no es anormal. gorjeaba y volvía a dormirse. Y por supuesto. Esta niña no tiene nada mal. ¿No lo sentiste?" "¿Sentir qué?" Rose me miraba intrigada. Se dormía. "¿Lo viste?". y comenzamos a volver a la parte de atrás del auditorio. repetí una y otra vez en silencio. El piecito derecho ya no estaba doblado hacia afuera. Y ahora Joann comía normalmente. como había podido hacer el día anterior. "No lo entiendo. "Vamos a casa". Estaban perfectas. ¿Para qué los envió su médico aquí?". Yo podía manipularlas sin problemas." La señorita Kuhlman dejó de orar. Ambas piernas estaban derechas. sino también la mayor parte de la noche. Para mí. Él miró a la niña y leyó lo que había anotado nuestro médico de familia. entonces." Empujamos la puerta vaivén y casi corrimos al hall. pero con los ojos abiertos. la pequeña Joann no lo había hecho. Ustedes no me necesitan. "Gracias. Nuestra Joann era perfectamente normal. un recordatorio de que había tenido algo mal en su estructura. Nos quedamos despiertos hasta las tres de la madrugada. A la mañana siguiente aún podíamos ver la perfecta sanidad obrada en sus piernas. y el gozo se reflejó en su rostro. ¡Quién podía haberlo hecho." Nosotros estábamos encantados de escuchar la confirmación de su sanidad en boca de un médico. Por primera vez en su vida Joann levantó la cabeza del colchón y miró a su alrededor. "Oh. ¿Tú no?" "Yo también estaba orando. y los pies estaban bien colocados. Al lunes siguiente fuimos a la cita con el cirujano ortopédico. ¡Vi cuando fue sanada!" Estaba tan entusiasmado que apenas podía controlarme para no gritar. susurró. La piernita derecha ya no estaba doblada hacia adentro como antes. Nos quedamos tomados de la mano junto a la cuna y la observamos. "Gracias. que la beba tomó sin problemas. El médico la examinó cuidadosamente una vez más. Rose envolvió a la niña en la manta. gracias. esta niña está perfectamente bien. Vi cómo se movía su pierna. dije.

aun un científico muy capacitado. Esto tuvo que ser de Dios. Pero las cosas del espíritu no son como las de la mente natural. Dios nos ha provisto de una gran cantidad de maravillosos medicamentos. dice Pablo. El trataba de hacerle girar la pierna. Toda sanidad viene de Dios. igualmente sinceros. por supuesto. aquellos que sinceramente desean llegar al conocimiento de toda la verdad. sin omitir detalle. formo parte del staff de uno de los centros médicos más importantes del mundo. para adelante y atrás. sabíamos que Dios ama a los niños. el mismo examen que le había hecho la semana anterior. pueda ignorar esta manera de curar. hará cualquier cosa por anular el mensaje de salvación de Dios. Lo mismo sucede con el re conocimiento del poder de Dios para sanar.. En realidad. Otros. los niños cambian". para un lado y para el otro. Algunos de mis colegas médicos sinceramente creen que esto no es así. finalmente llegarán a Jesucristo. Es Dios el que sana. se quedan desconcertados. Y como tal. Para algunos puede parecer extraño que un hombre de ciencia.39 Nada es Imposible para Dios El viernes. que no quiere enfrentar el hecho de que está en rebeldía contra Dios y necesita a Jesucristo. lo cual algunas veces permite que el organismo se cure más rápidamente. solo mejor la forma en que estos funcionan. no teníamos la fe que creíamos que era Kathryn Kuhlman . Nos preguntó qué había sucedido y por qué habíamos vuelto tan pronto. Pero aun así. Habíamos visto a muchos otros que fueron sanados y. justo una semana después de que Joann fuera sanada. no veo ningún conflicto entre la medicina y la curación espiritual. No fue mi fe." Nosotros estábamos extasiados de gozo. años más tarde. Con una seña le indicó a Rose que su examen había concluido y que podía vestir a Joann. Fue la misericordia de Dios. y el cristiano tiene el beneficio adicional de poder mirar más allá de lo que puede hacer el médico. van más allá y niegan la existencia de Dios. Cualquier persona. Ahora. Ninguno de nosotros tenía la clase de fe necesaria para "reclamar" la sanidad. ortopédicas. sino que siguió examinando a Joann y tomando notas. y hasta el médico le daba la gloria a Dios. Pero cuando enfrentan el hecho de que algunos de sus pacientes "incurables" son sanados cuando se vuelven a Dios. ni la de Rose. volvimos a ver al médico de la familia. Los cirujanos pueden cortar los tejidos o las células enfermas. después de unirme al cuerpo de profesores de la Universidad Johns Hopkins como ayudante de cátedra en medicina. técnicas quirúrgicas. "están escondidos todos los tesoros de la sabiduría y del conocimiento" (Colosenses 2:3). Luego se sentó y se echó hacia atrás. Puede prescribir un medicamento. que comencé a apreciar plenamente la magnitud de la gracia de Dios al sanar a la pequeña Joann. Sin embargo. la mente natural es enemiga de la espiritual. Cuando fuimos a esa reunión teníamos razones para esperar un milagro. dedicado a ser intelectualmente honesto. dijo. pero ese medicamento no cambia los órganos. la que hizo que esto sucediera. No fue sino en los últimos años. "Bueno. La sanidad era completa. El médico no sana. Le dijimos lo que había dicho el otro médico. Durante todo el relato el doctor ni siquiera parpadeó.. Y luego agregó: "Pero no tan rápido. y ver lo que Dios puede hacer. "en quien". Él solo cose el cuerpo después de terminar su trabajo. su favor inmerecido. Pero ningún cirujano puede entrar al cuerpo y sanar. Le contamos toda la historia. la capacidad de cuidar a los enfermos.

Constantemente me preguntan: "¿Por qué tiene esta imperfección? ¿Esta deformidad? ¿Por qué Dios permite la enfermedad en las personas. debemos hacer todo lo humanamente posible primero. Pero sentimos que teníamos que darle a Dios la oportunidad de tocar a nuestra hija dejándosela a Él. Muchas veces me pregunté si muchas de las sanidades que había visto no serían psicosomáticas. sobre todo para un médico. Lo que vimos ese día en el pasillo del auditorio Carnegie no fue un proceso mental. sino porque lo conmovemos. Kathryn Kuhlman . aunque no lo estuviera entonces. la tomó y la sanó. la alcanzó. sabía que algunas probablemente lo fueran. tenía algo más grande que quería confiarnos: el testimonio de su poder para sanar. Sentimos que si Dios podía confiarnos una niña lisiada. Pero una beba de cuatro meses de vida no sabe lo suficiente como para tener una sanidad psicosomática. no tengo la respuesta. estoy absolutamente convencido ahora. y dejar el resto en sus misericordiosas manos. no porque tenga que hacerlo. Pero yo me siento mucho más seguro dependiendo de su gracia y su misericordia para satisfacer todas mis necesidades. especialmente en los cristianos? ¿Por qué tuvo Joann esa imperfección?" Son preguntas inquietantes. Y cuando se la dejamos. Y fue instantáneo. A partir de un estudio básico de la naturaleza humana. a excepción de la palabra "milagro". Pero a menos que tengamos la fe de Dios. viniendo a su presencia y casi demandando que actúe. creyendo que quizá Dios quiera obrar por medio de la ciencia médica. Por medio de este milagro aprendí la diferencia entre la fe en Dios. que la mayoría de nosotros tenemos. y la fe de Dios (la misma clase de fe que Dios tiene). Algunas veces Dios honra tales demandas. No hay términos médicos que puedan describirlo. en lo que a Joann concierne. Muchas personas tratan de obligar a Dios a que haga algo. que es un don del Espíritu Santo. La fe en Dios nos permite creer que Dios hará algo maravilloso. fue puramente físico. Pero. de que Dios permitió que sufriera esta deformidad en particular para que su sanidad fuera un testimonio de Él. Realmente.40 Nada es Imposible para Dios necesaria para que un milagro así se produjera.

Con el correr de los años llegué a creer que podría hacer cualquier cosa con tan solo proponérmelo. a menos que fuera para ir al baño. Si alguien la visitaba cuando yo estaba en casa. ella comenzó a sufrir ataques de desmayos y perdió gran parte de su energía. Pero no siempre fue así. Aunque me ganaba la vida como vendedor. Cierta vez. Desde el comienzo surgieron complicaciones que requirieron mucha atención médica. Tienen tres hijas hermosas y participan activamente del movimiento del Espíritu Santo que está barriendo la nación. el médico hizo que guardara cama. y le daría algo constructivo en qué pensar. para mí. Arlene había asistido a una Iglesia Metodista en Nueva Orleans. a un vendedor tiene que gustarle la gente. Cuando nuestra pequeña hija. lo que siempre hice." "Eso es difícil de creer." Él tenía razón. La enfermedad. yo abría la puerta y desaparecía por la parte Kathryn Kuhlman .. frunciendo el ceño. ya que el médico le había prohibido a mi esposa que se levantara. pasaba mi tiempo libre en el taller. señor Strackbein".. Pero yo simplemente me negué a creer que estuviera enferma.41 Nada es Imposible para Dios CAPÍTULO 5 CUANDO EL CIELO BAJA A LA TIERRA Gilbert Strackbein Gilbert y Arlene Strackbein viven en una cómoda casa ubicada entre los pinos de Little Rock. pero según su test psicológico. decidí que Arlene necesitaba tener otro hijo. Pero el embarazo de Arlene no fue tan sencillo. cuando yo solicitaba un puesto como vendedor. era señal de debilidad. solo estaba interesado en dos cosas: conseguir un pedido y salir de ahí enseguida. muy estrictos. tratando de tener el menor contacto posible con ella. Las señoras de su iglesia. sabiendo que ella tenía que enfrentar su problema sola. tenía tres años. Siempre me había apartado de la gente. "vender es lo que sé hacer. Orgulloso de mi herencia. y para evitar el riesgo de un aborto espontáneo. yo no tenía ni la menor idea de que mi enfermedad espiritual era aún peor. Como vendedor. Arkansas. dijo el psicólogo. Sufría horribles espasmos en las piernas. Gilbert es un exitoso vendedor de una empresa de artículos para oficinas. Irritado por esta muestra de debilidad de su parte. durante siete meses. encontraba una gran satisfacción en creer que mi mente alemana podía aventajar a cualquiera en todo lo que fuera mecánica. electrónica o lógica." contesté. Mis padres eran alemanes. Después de que nos mudamos a Nueva Orleans. luteranos. Realmente no me interesaba si me gustaba o no la gente. Aprendí a hablar inglés solo cuando entré a la escuela. Sus riñones presentaban problemas que la amenazaban a ella y también al bebé. por supuesto. el psicólogo de la compañía me preguntó: "¿Por qué quiere usted este puesto de vendedor?" "Bueno. Aunque Arlene estaba en la primera etapa de una terrible enfermedad. Esta es la historia de Gil. usted ni siquiera se gusta a sí mismo. en el sur de Texas. Denise. haciendo cosas como armar computadoras. Esto le haría sacar la cabeza de lo que ella llamaba sus problemas. pensaba yo. "Normalmente. Arlene tenía diecinueve años cuando nos casamos. me aparté aún más. comenzaron a pasar por casa para preparar el almuerzo.

Aunque detestaba que Arlene estuviera en cama. no lograba mantenerse en pie. Algunas señoras de la iglesia habían traído una comida completa. "Es todo lo que tienes que hacer para salir de esa cama. En la sala de emergencias." "Cree en ti misma". Arlene se levantó para sentarse a la mesa conmigo. Durante los años siguientes su condición empeoró: debilidad. dijo Arlene. Yo conocía a este matrimonio: Judy había trabajado en la misma oficina que Arlene mientras Tom estudiaba medicina en Tulane. El problemático embarazo fue solo el comienzo. "LCómo es posible que un médico crea una basura como esta?" "Por favor. tirada en el suelo. Refunfuñando. pero sabía que no podía dejarla allí sola. Nos mudamos a Little Rock. y yo seguía negándome tercamente a reconocer que hubiera algo que funcionara mal. pero me odié más a mí mismo por ser incapaz de soportar la situación. no tenía respuestas. con los ojos llenos de lágrimas. Arlene se despertó y me vio de pie junto a la cama. Odié a Arlene por su debilidad. la enfermera que había trabajado con Arlene comenzó a gritar: "¡Doctor. indicando el libro con un gesto. donde empecé a trabajar para una empresa que vende artículos de oficina. después de lo cual quedaba aún con menos energía que antes. Entonces comprendí que mi demostración de fortaleza era solo una máscara. Los médicos no podían descubrir qué era lo que andaba mal. Gil". Hacía valientes esfuerzos por seguir adelante. espasmos musculares. "No me quites mi fe en un Dios que hace milagros solo porque tú no lo crees. perdí su presión sanguínea!" Los médicos vinieron inmediatamente a su lado." Pero aunque Arlene podía levantarse. le dije. dijo sonriendo. Trataba. Yo estaba asustado. Sabiendo cómo me sentía yo. y la llevé rápidamente al hospital. mucho más me molestaba que la gente de afuera interfiriera en nuestras vidas tratando de ayudar. pero era como si todos los músculos de su cuerpo hubieran dejado de funcionar al mismo tiempo. Tenía un libro abierto sobre el regazo: Creo en milagros. miré la cubierta y vi una nota escrita en la primera página por Tom y Judy Kent." Sacudí la cabeza y le devolví el libro. Arkansas. habían tendido la mesa y se habían ido. No estaba inconsciente. Quería huir. Llegó a la puerta de la cocina y cayó al suelo. Algunas veces tenía épocas en que sufría de mala coordinación muscular. Una noche volví tarde a casa y encontré a Arlene semi erguida en la cama. En mi tiempo libre yo hacía todo lo posible Kathryn Kuhlman . visión borrosa. Una noche vine a casa a la hora de cenar y encontré la mesa ya preparada. La levanté. Al enfrentar una situación realmente imposible. Tengo que creer en algo. llamé a una vecina para que cuidara a nuestros dos hijos. dormitando. Fue necesario un tratamiento de emergencia para que su corazón volviera a latir. Mejoraba y luego empeoraba. Ahora él trabajaba como médico en California. pero parecía que siempre terminaba en el hospital. de Kathryn Kuhlman. "Tom me lo envió". mareos. tomé el libro.42 Nada es Imposible para Dios de atrás. "Dijo que él y Judy estaban orando para que el Señor hiciera un milagro de sanidad en mí. infecciones en los riñones.

tener una familia cristiana Kathryn Kuhlman .. No había suficiente comida en la casa porque el alcohol era más importante para él que mi madre o yo. Pero lo que yo recuerdo de él cuando era una niñita no es nada agradable. ¿para qué quieres ir a la reunión de una Iglesia Anglicana? Tenemos la Iglesia Metodista más cerca. "Ninguna persona inteligente cree en esas cosas". "Este tema de las sanidades no esmás que una tontería y te prohíbo que vuelvas a ir allí.43 Nada es Imposible para Dios por no pensar en la situación de Arlene. Así que no me negué a que fuera. Cuando yo era un niño. y gritaban en idiomas extraños." "Escucha".. Se volvía loco cuando estaba alcoholizado. Estaba comenzando a enojarme. él era alcohólico. "Sé todo sobre estas cosas. en Texas. pensaba que lo más maravilloso en el mundo sería tener un esposo que amara tanto a Dios como a mí. pero sus piernas se negaron a moverse." "Cuando crecí. Mamá trató de continuar con él. Tenían cultos de sanidad. "¿Estás diciéndome que has estado asistiendo a cultos de sanidad?" Arlene simplemente asintió. dije con determinación. "Esa Iglesia Metodista no cree en la sanidad". pero pensaba que Arlene necesitaba pasar algún tiempo fuera de casa. Yo creía que era una tontería. Me molestaba que aunque no podían diagnosticar cuál era su problema. y espiábamos por las ventanas. con labios temblorosos. Arlene comenzó a asistir a un culto de los jueves por la noche en la Iglesia Anglicana de Cristo." "Oh. "Por favor. los médicos la hicieran volver al hospital cada varios meses para hacerle nuevos exámenes y tratamientos. Lisa. No me lo quites." Arlene se recostó hacia atrás en el sofá y cerró los ojos. "Tú conociste a mi padre después de que Jesús entró a su corazón. "No es así. Lo necesito. había una Iglesia Pentecostal cerca de mi casa. "Arlene. "Es todo superstición. Y no quiero que mi esposa sea vista con esos charlatanes. Gil". Íbamos allí después de que oscurecía." "Me niego a creer todo eso de Dios". su maestra de la escuela dominical en la Iglesia Metodista. gritaban." Arlene intentó ponerse de pie. dijo Arlene. y en un ataque de ira provocado por el alcohol. Después de que nació nuestra tercera hija. dije firmemente. dije. Wanda Russel. Gil. mi padre trató de tirar abajo la puerta y llevarme con él. Cuando yo cumplí seis años nos mudamos al otro lado de la ciudad. corrían por el templo y se caían en la plataforma como si fueran animales heridos." Arlene caminó débilmente hasta el sofá y se sentó. El pastor Womble dice que él cree que Dios va a sanarme. Pequeñas lágrimas comenzaron a caer sobre sus mejillas. No voy a dejar que mi esposa se meta en tonterías como esas. rodaban por el suelo. Para mí. que se deterioraba rápidamente. dijo. pero finalmente se dio por vencida. hasta una noche en que volvió más tarde de lo acostumbrado. Mamá y yo nos abrazamos dentro de la casa y nos quedamos orando y llorando hasta que él se fue. venía todos los jueves a buscarla después de la cena y se la llevaba a las reuniones.

en el hall. dulce. pero le recomendaron quedarse en cama la mayor parte posible del tiempo. Se habló algo de que podría tener un tumor cerebral. Aunque estaba ganando mucho dinero y había recibido muchos ascensos. mirándome directamente a la cara. pero yo racionalizaba mi conducta permisiva pensando que ella no era capaz de satisfacer mis necesidades. Arlene sospechaba de mis infidelidades. ni siquiera atención médica. La salud de Arlene empeoró después de que nació Lisa. Pero ser tierno. y su brazo izquierdo quedó parcialmente paralizado. No me gusta esto. Su presión sanguínea subió a más de veinte. "Por favor. no podía cerrar la mano en un puño. Le permitieron volver a casa." Kathryn Kuhlman . me dijo. Tengo un buen sueldo y jamás te he negado nada. Quisiéramos hacer un arteriograma.. El médico que la atendía llamó a un neurólogo para realizar una interconsulta. A la mañana siguiente me levanté. Gil. Aunque Arlene tenía la cara metida en la almohada. Cuando finalmente volví para acostarme. todas eran señales de debilidad. pero no puedes quitarme mi relación con Dios. "Tienes todo lo que necesitas".44 Nada es Imposible para Dios sería el cielo. "Sospechamos que puede haber un tumor en el cerebro. Quise acariciarla. "Me tiembla todo el cuerpo. ven". salí de la casa y me dirigí al taller. El diagnóstico final reveló que era una enfermedad del sistema nervioso central. "Cuando yo era pequeña. con cosas como problemas urológicos. Pero te fuiste a hacer el servicio. Tres días después. exclamé. Había estado internada en el hospital más de veinte veces. Él es todo lo que necesito. odiabas a Dios. "Vivimos en una hermosa casa en un buen vecindario.. mientras yo miraba TV en el living. ella apareció tambaleando desde el dormitorio. La prueba misma podría matarla. Puedes prohibirme que asista a los cultos de sanidad. podía ser miastenia gravis. ¿sabes?". o ambas. tomarla en mis brazos. me dijo Arlene. pero esto era diferente. llorar. preparé mi desayuno y salí de la casa sin siquiera despedirme de las niñas. y gradualmente fue convirtiéndose en un compañero constante. por dentro me estaba deteriorando aún más rápidamente de lo que Arlene se deterioraba físicamente. pero tendremos que esperar para ver qué aparece. pero no sabía hacerlo de otra forma." "Realmente no te necesito. Me odié a mí mismo por ello. Su rostro estaba demacrado.. era pasada la medianoche. y yo había sido criado para ser fuerte. señor Strackbein. y sé que lo hacían." No era un tumor cerebral. esclerosis múltiple. y cuando volviste. Arreglaba viajes "de negocios" que duraban varios días. el doctor me dijo lo que sucedía. Ni siquiera te prohibo que dirijas el coro de niños. siempre oraba para que los ángeles del Señor me protegieran. yo podía oír sus sollozos ahogados. El alcohol tranquilizaba mi conciencia." Tragué saliva y me di cuenta de que no podía mirarlo a la cara. y la sufría desde hacía ya varios años. Una noche. No me importa que vayas a la iglesia los domingos. Pensé que lo había encontrado cuando te encontré a ti. fuera de su cuarto en el hospital. pero Arlene muestra una reacción alérgica a todas las tintas que usamos en radiología. "Haremos lo mejor que podamos y le haremos saber si es necesario operar." Yo estaba paralizado. No sé qué te sucedió." Ardiendo de ira..

con la posibilidad de que se complicara con miastenia gravis. caminar hacia el baño. Al mismo tiempo yo me había encerrado en mí mismo por completo. más los viajes adicionales al hospital. obstruyéndole la garganta. El espasmo duró aproximadamente un minuto y luego se calmó. un día. sin lugar a dudas. Hacía mucho tiempo yo le había dicho a Arlene: "Un día encontraré algo que no pueda superar yo solo. me convertiré en una persona mejor. inconsciente y sin firmeza alguna en el cuerpo. dos días después tuvimos el diagnóstico definitivo. de ahora en adelante tendríamos que costear todo nosotros solos. Edna Williamson. Dick Cross. La hicieron ingresar en el servicio de guardia del hospital. Al salir de la oficina. Pero no podía. que trabajaba en otra sección. estaba tirada en el suelo. Era fuerte. quedando como un peso muerto en mis brazos. me detuvo en el ascensor. para que cuidara a las niñas mientras yo llevaba a Arlene al Hospital St. La lengua se había dado vuelta para atrás. diciendo que estimaban que su obligación para con nosotros había concluido. Había llegado al límite. Para cuando terminé de hacer la llamada la hospital. podía salir y trabajar seis horas extras por día. con mi típica lógica alemana. Arlene había pedido el divorcio y yo. Al mismo tiempo todo el cuerpo se puso rígido y los ojos le quedaron en blanco. Cómo deseaba poder abrazar a mis hijas y traerlas cerca de mí. La llevé al dormitorio y llamé a nuestro vecina. Cuando llegué hasta ella. le dije. obstinado. más los medicamentos que costaban aproximadamente igual suma. Yo no tuve valor para decirle que en este momento eso era lo que Kathryn Kuhlman . recibí una llamada de la compañía de seguros. sentí los músculos retorciéndose debajo de la piel.." Este era el momento.50 por semana a la enfermera. y cuando ese momento llegue. Finalmente. Edna llegó cuando yo ya había puesto a Arlene en el auto. Su columna se puso rígida. "Acuéstate y relájate". Dick trabajaba para la división de Servicios Diversos para Inversores y dijo que hacía tiempo que quería hablarme sobre la inversión de fondos mutuos. y la muralla que había construido a mi alrededor era tan fuerte que tampoco podía escapar de ese encierro. Si necesitaba más dinero. Cuando la levanté. Durante dos años nos mantuvimos con gran esfuerzo. Logré levantarla del suelo y repentinamente perdió fuerza una vez más. Siempre había podido hacer todo lo que quería. pero el simple hecho de ser fuerte no curaría a Arlene de su esclerosis múltiple. pagando US$ 137. Vincent. no quise otorgárselo. Durante muchas noches deseé poder salir de mí mismo y darle el apoyo que ella necesitaba tan desesperadamente. el cuerpo inconsciente de Arlene estaba sufriendo una nueva convulsión. La traje nuevamente a casa y contraté a una enfermera profesional que pasaba ocho horas diarias con ella.45 Nada es Imposible para Dios Cuando apoyé mi mano en su espalda. esclerosis múltiple." Ella me miró y volvió al cuarto. Momentos después comenzó otra vez. Era. Quince minutos después la escuché levantarse.. sentí los músculos sacudiéndose en espasmos bajo la piel. y la cabeza se fue violentamente hacia atrás. y gritar. "Te sentirás mejor dentro de un rato. Entonces tuvo la convulsión.

dijo Virginia. su mejoría era franca y constante. Algo le había sucedido a Dick Cross. como nosotros. la esposa de Dick. Dick y Arlene se sentaron a hablar sobre el poder de Dios para sanar. le expliqué brevemente cuál era nuestra situación. con un coágulo de sangre en el cerebro. además. David había sido sanado. no pude hacer otra cosa sino sentarme y escuchar. En realidad. sentado. dijo Dick. pero ahora era libre. Cuarenta y ocho horas después. escuchar su perorata de ventas. "Este hombre está completamente loco". tan inmerso en sus negocios que no tomaba conciencia de que su hogar se estaba desmoronando. creía en el poder sobrenatural de un Dios personal. Hemos entregado a David en manos del Señor. "No se puede hablar de cosas como estas. Sin embargo. Kathryn Kuhlman . al ver muchas otras personas sanadas por el mismo poder de la oración. "Pero creo que Dios puede sanarme. escuchando hablar a Dick y Arlene. dijo Arlene. "Sé que tú no lo entenderás"." "Yo también lo creo". Si no hubiera invitado personalmente a Dick a venir a mi casa. Luego de algunos breves comentarios. Había sido como yo. Dick dijo en forma bastante directa: "Supongo que sabes que la esclerosis múltiple es incurable". la crisis había sido superada. pero comenzó a asistir a los cultos de sanidad en la Iglesia Anglicana y había sido liberada espiritualmente. "pero he llamado a algunos amigos y estamos orando. por lo menos entre personas inteligentes. David. por otra parte. habría creído que esta conversación había sido preparada especialmente para que yo la escuchara. y mandarlo de vuelta a su casa. así que terminé comprometiéndome a recibirlo en casa el lunes a las 19:00." Dick dijo que él no sabía de qué estaba hablando su esposa. Su fe en Dios había crecido rápidamente. el médico apareció en el hall y dijo que aunque David había recobrado la conciencia. Entonces. Él estaba por irse cuando Arlene volvió. Él aceptaba las cosas en fe. Minutos después de que Virginia dijera esas palabras a su esposo. que lo dejó en un estado muy grave. pensé. como las decían las Escrituras. operaba sobre una base totalmente distinta: una base de fe. Cuando Dick llegó. Desde ese momento Dick se convirtió en creyente. comencé a darme cuenta de que uno de mis problemas durante todos esos años había sido que yo siempre había "sufrido" de lógica: quería explicar las cosas científicamente. Entonces recordó que muchos años antes. y pensaba recibir a Dick. Allí. Dick. había sufrido un serio accidente mientras andaba en su bicicleta. "Lo sé". David sufrió una serie de convulsiones y entró en coma. y aunque yo tenía deseos de echarlo a la calle. aún era necesario operar. Era mi invitado. hasta amaba a personas que nunca había visto antes. Era un exitoso agente de inversiones que.46 Nada es Imposible para Dios menos me interesaba. Arlene le preguntó a Dick sobre su experiencia personal. Luego de que se le tomaran algunas radiografías." Pero Dick no era ningún tonto. durante cuatro horas. Hubo que llamar a un neurocirujano para atenderlo y operarlo en caso de que fuera necesaria una cirugía de emergencia. y su historia fue casi más de lo que yo podía comprender: Dick había sido muy similar a mí. Sabía que Arlene iría a fisioterapia esa tarde. su pequeño hijo. Virginia había confesado que había estado a punto de suicidarse.

como una comunicación personal con Dios. Estaba tratando de definir. cuáles eran mis opciones. se esforzaba por responder a todas mis preguntas. leyendo la Biblia. y finalmente acepté. tenía sentido. A medida que crecemos en Cristo. Arlene y Virginia caminaban hacia adelante. estaba el poder de Satanás.. Ahora veía que Satanás estaba a la defensiva y que era nuestro privilegio ir afuera y poseer la tierra. Mucho después que ella se fuera a la cama. y me resignaba a que Arlene muriera. esas que nunca había contado a nadie. Ni siquiera había mencionado a qué iglesia asistía. Virginia ayudaba a caminar a Arlene. Pero alguien le había dado a Arlene una versión en paráfrasis.47 Nada es Imposible para Dios Mientras la conversación entre Dick y Arlene continuaba animadamente. La iglesia de la Asamblea de Dios era muy diferente de lo que yo esperaba. Comencé a la noche siguiente. Lógicamente. después de la cena. Siempre había pensado que era nuestra responsabilidad sentarnos dentro de nuestro pequeño círculo y "guardar la fortaleza".Qué haría con ella? Dick Cross era diferente de la mayoría de las personas que conocía. por supuesto. En vez de orar para que Arlene fuera sanada. No trataba de lograr que nos uniéramos a una organización. Había llegado al límite. mi mente trabajaba en otras áreas. contenía muchas cosas maravillosas. No podía aceptar lo primero. había comprobado que lo segundo no era suficiente. yo seguía leyendo sus páginas. le dije que si ella caía al suelo como yo había visto que les sucedí a otros en la iglesia. Aunque Dick se había convertido hacía poco tiempo. lógicamente.. Al final del culto el ministro hizo un llamado a recibir a Cristo. Comencé a sentirme incómodo. yo simplemente la dejaría ahí. señaló. Ni siquiera las puertas del infierno podrían prevalecer contra el poder creciente. Solamente hablaba sobre Jesús y sobre el poder del Espíritu Santo. lo cual me dejaba solamente con la tercera opción. tratando de comprobar las cosas que había escuchado decir a Dick. empujando a los poderes de la oscuridad. Rodeándonos. salud para el cuerpo físico y limpieza para el alma. extendiendo nuestra superficie y permitiendo que conquistemos el terreno que Satanás había dominado por largo tiempo. . Dick y Virginia comenzaron a venir a casa regularmente. representaba la vida de un cristiano. Dibujó un pequeño círculo en un pizarrón. Sin embargo. Pero cuanto más leía la Biblia. o ponía mi confianza en los médicos. Cuando se fue. Las escenas que había visto en aquella iglesia en mi niñez aún estaban vívidas en mi mente. La única Biblia que había leído hasta entonces era la versión King James. Este terreno. más me daba cuenta de que también contenía la solución para mis necesidades personales. o admitía que había un Dios que estaba interesado en esta situación. en expansión. yo ya había decidido iniciar una honesta investigación sobre el poder de Dios. Finalmente sugirió que fuésemos con ellos a la clase que dictarían en la Iglesia Central de la Asamblea de Dios. para evitar que cayera. O admitía que no había nada que yo pudiera hacer. Entonces retrocedí. El orgullo seguía ocupando el trono en mi vida. que según dijo. Pero Arlene quería ir. Antes de que yo supiera qué pasaba. El maestro que enseñó esa noche dijo cosas que tenían sentido para mí. nuestro círculo se agranda. dijo el maestro. Al principio pensaba solamente en la sanidad de Arlene. del círculo. el pastor puso su mano sobre la cabeza Kathryn Kuhlman .

Leanne Payne. Creo en milagros. Me detuve un instante antes de entrar. mientras estaba despierto. un domingo por la tarde. luego una insuficiencia coronaria la mandó otra vez al hospital por segunda vez en menos de un mes. El aire acondicionado no funcionaba y el calor se sentía en toda la casa." oré en voz alta. dejé de leer y puse el libro sobre mis rodillas. tuve que leérselo en voz alta. los Kathryn Kuhlman . Tomamos el ascensor para ir al quinto piso. el bautismo en el Espíritu Santo. que había sido profesora de literatura en el Wheaton College. "necesito ayuda. el sonido de los zapatos de goma sobre el piso de cerámica. Dios tenía una hermosa manera de romper mi dura caparazón. al día siguiente. La puerta de la habitación de Arlene estaba cerrada. Yo estaba con Arlene en el hospital.. libros que hablaban de sanidades. Fianalmente. Esperé. "Señor. Realmente no entendí lo que me decía. Uno de ellos fue el libro de Kathryn Kuhlman. y luego ayudé a Arlene a volver a su asiento. Virginia la sostenía (me pregunté si Arlene le había comentado lo que yo había dicho sobre dejarla en el suelo si caía). aproximadamente un mes después de la primera visita de Dick a nuestra casa. Dos ataques más casi hicieron que Arlene quedara completamente fuera de circulación. Dado que no estaba seguro sobre cómo reaccionaría yo ante una reunión de oración en el cuarto del hospital. pero ellos habían venido a imponerle las manos a Arlene y a orar por ella. Illinois. de Wheaton. los dones del Espíritu y la salvación. El orgullo impidió que le preguntara sobre la experiencia que había vivido. nuevamente. El primero fue un bloqueo del corazón que casi la mató. su vida rebosaba de gozo. Desde ese momento las cosas comenzaron a cambiar. yo estaba sentado en el living leyendo la Biblia. Los sonidos normales del hospital. Yo no lo sabía en ese momento.48 Nada es Imposible para Dios de mi esposa y oró para que ella fuera llena del Espíritu Santo. Pero no me importaba el calor. Lo único en que podía pensar en ese momento era que Arlene estaba allí en ese cuarto del hospital en el quinto piso. Me dijo que le había sucedido en un sueño. es decir. me confesó. los tonos suaves de las voces femeninas en la sala de enfermeras. Era a principios de julio. Dick y Virginia comenzaron a traernos libros "carismáticos". Dick me invitó a tomar una taza de café mientras las mujeres se quedaban con Arlene." Fue así de simple. Dios aún tenía que quebrantarme antes de que pudiera escucharlo a Él por mí mismo. "charlando". después de que Arlene se fuera a la cama. Arlene no tuvo el valor de admitir que lo había leído hacía algunos años. el chirrido de los carritos que llevaban las asistentes. a mediados de agosto. y ahora estudiaba otra carrera. Dick y Virginia llegaron. pero Arlene parecía estar en otro mundo. Una noche.. y que pronto terminaría la hora de visita. trayendo con ellos a una amiga. Había una extraña quietud. Empecé a ir hacia adelante. y de la boca de mi esposa salían palabras pronunciadas en un extraño y melodioso idioma. pero era la primera vez que oraba pidiendo ayuda en toda mi vida. Encontramos una mesa en la cafetería y casi inmediatamente Dick me contó que había sido "bautizado en el Espíritu Santo". Sin embargo. y después. un calor como solo puede hacer en Arkansas. Mi lógica ganó una vez más y me negué a aceptar lo que oía. ya las cosas habían comenzado a cambiar. Desde entonces. solo la desesperación que había en mi corazón. Dado que ella no veía bien.

Arlene sería sanada. que Dios era real. Mientras me afeitaba. donde Dick las esperaba. supe. sentí algo nuevo. Tan repentino fue este descubrimiento que casi me corté la barbilla. Los cables del monitor del corazón estaban pegados a su cuerpo. porque comprendía que durante estos últimos días me había sentido más feliz que nunca antes en mi vida. donde solo el espíritu puede oír.49 Nada es Imposible para Dios altavoces que llamaban a los médicos y enfermeras. Estaba sano. Miré mis brazos. Esa tarde. esperando descubrir qué era lo que causaba ese hormigueo. Habían puesto sus manos sobre el cuerpo de Arlene y las tres oraban suavemente en un idioma que no pude entender. Fue entonces que lo supe. Mi primer pensamiento fue que me había contagiado alguna extraña enfermedad en el hospital. lo primero que hice fue poner la mano en la nuca. La empujé y abrí. Ya no tenía dolor alguno. Esto me aterrorizó. y Leanne a la derecha. el vello estaba erizado como las púas de un puercoespín. escuché una voz que decía: "Arlene se pondrá bien". los sonidos de las radios y televisiones en otros cuartos. Esto era algo nuevo para mí. No hubo ni un instante de duda. Por primera vez en mi vida. aún más fuerte que lo anterior. Arlene. estaba acostada en la cama. los cabellos de mi cuerpo volvieron a su posición normal. mirándome al espejo. Si es que tratas de decirme algo. Era como si hubiera pisado un cable de alto voltaje. Aún sentía esa fuente de poder dentro de mí. tendrás que hacerlo de forma que pueda entenderlo". vestida con su bata blanca del hospital. y no escuché nada con mis oídos. Busqué en todos los diccionarios médicos que pude encontrar. Dick me había contado experiencias de personas que habían "probado" a Dios. También desapareció el hormigueo. al auto. y seguí sintiéndola aun después de llegar a casa. dejé a un lado el libro y dije en voz alta: "Señor. solo que no sentía shock ni dolor alguno. mientras estacionaba mi auto frente al hospital. también se me ocurrió que si Dios podía curar el dolor de mi nuca. Lo supe con tanta certeza como si un ángel hubiera aparecido y se hubiera sentado en el capot de mi auto. sin embargo. también podría curar a mi esposa. ¿podrías quitármelos?" Fui a la cama y al despertar a la mañana siguiente. Supe que Dios estaba detrás de esa puerta. Virginia. solo una poderosa corriente de poder que recorría mi cuerpo. de pie a la izquierda de la cama. y que yo le importaba. pero al terminar de estacionar. Fue como si me hubieran echado encima un balde de aire cálido. Para el miércoles. realmente supe. "sabes que hace dos años que tengo estos dolores de nuca. muy dentro de mí. pero necesitaba saberlo. Kathryn Kuhlman . Esa noche. sentado otra vez en el living leyendo la Biblia. "Señor. Pero dentro. No hubo truenos ni relámpagos. ¿es que tratas de decirme algo? Si es así. Las dos mujeres dejaron de orar y yo las acompañé abajo. lo que hacía que mi cabello se erizara. y pensé que seguramente había hecho algo que le había desagradado a Dios. No encontré nada. todos habían sido absorbidos por un gran vacío de silencio. ya el asunto no me importaba. Instantáneamente todos los cabellos de mi cuerpo se erizaron." dije.

"Por favor. En vez de airarme. creyendo que Dios la tocaría y la sanaría. afirmó. "Creo que Dios me está diciendo que vaya a St. Louis el martes que viene. Louis. Ni siquiera Jesús pudo realizar milagros en su pueblo natal. ya casi no podía abandonar la cama.. "pero no me dijo a mí que te llevara. cuando llegué al cuarto la encontré con el peor estado de depresión que jamás hubiera visto. Arlene estaba más débil.." Sentí que volvía a entrar en mi caparazón. ni siquiera para ir al baño. Arlene aceptó el intercambio. Sabía que ella sería sanada." La lógica me dominó rápidamente y comencé a enumerar las razones por las que era imposible que ella fuera a St. Un mes después yo estaba en la oficina y sonó el teléfono. Louis". Aun sus amigas. Su estado empeoraba cada vez más. iremos". y por qué estos no sucedían en Little Rock. Gil. porque las personas decían: "No. con la boca y los ojos muy abiertos. que habían sido muy optimistas.50 Nada es Imposible para Dios Aunque Arlene había sido muy fuerte hasta este momento. Ella y Arlene comenzaron a hablar sobre milagros. esperando. Finalmente. pero mi lengua se negó a moverse. y le era imposible pararse sin ayuda." Apenas pronuncié estas palabras. A la mañana siguiente Edna volvió. Quisiera ir." Avergonzada de decirle que ella ya no podía leer. Esa mañana Virginia Cross entró y tiró la noticia como una bomba: "Kathryn Kuhlman va a realizar un culto de milagros el próximo martes en St. Volvió a surgir la fuerte impresión de que podría estar complicado con miastenia gravis. dije simplemente: "Hablaremos sobre esto cuando llegue a casa. ella me contó que a principios de esa semana Edna Williamson había pasado a visitarla. no". Arlene dijo que pensaba que el hecho de tener un ambiente de fe alrededor ayudaba mucho. "Quizá Dios te haya dicho que vayas. Arlene debía estar cerca de los especialistas que la atendían aquí en Little Rock. Traté de hablar. No había ninguna ciudad grande entre Little Rock y St. "Gil. Arlene en la cama y yo sentado en una silla a su lado. Louis.. El médico había dado el informe final. todos los cabellos de mi cuerpo se erizaron otra vez. Me gustaría cambiártelo por este. Y si tuviéramos problemas con el auto y necesitáramos detenernos a un costado de la ruta. Edna dijo: "Sabes." Arlene jamás había estado en una de esas reuniones. El patrón anormal de su electroencefalograma y la insuficiencia coronaria no eran causados por la esclerosis múltiple. Estaba decidida a ir. Pero en medio de toda esta situación.. así que no tenía la menor idea de lo difícil que sería entrar. Kathryn Kuhlman . veía menos. lo único que escuché del otro lado de la línea fue el suave sollozo de Arlene. Estaba a 650 km de distancia. en caso de que se necesitara ir a un hospital. Louis. Era Arlene." Esa noche. Al ver el ejemplar de Creo en milagros que Arlene tenía. Katrhyn Kuhlman estará en St. es mi vida. Dios puede hacerlo otra vez. parecían deprimidas.? Cuando terminé. dije: "Está bien. me aclaré la garganta y en una voz que parecía venir del otro extremo de la casa. tengo otro libro de Kathryn Kuhlman. Arlene volvió a casa más enferma que nunca. yo tenía una fe que no desaparecería. Mi esposa agregó también que ella creía que jamás podría estar en un culto en que todas las personas estuvieran en un mismo espíritu." dije.

y salía tambaleándome de la habitación. pero aquí estaba. "El Espíritu Santo está aquí".51 Nada es Imposible para Dios El rostro de Arlene reflejaba una mezcla de gozo y sorpresa. No podía soportar la visión de todas estas personas que sufrían. Volví junto a Arlene. pies que se arrastraban. El estado de Arlene naturalmente requería del uso de una silla de ruedas. en julio. bajo el sol ardiente. Ya sabía que lo mejor sería no discutir más. Eran como los enfermos que seguramente se agolpaban junto al estanque de Betesda. a las 16:30. Era un día húmedo y tremendamente caluroso en St. decidido a no apartarme de su lado. pareció asentarse sobre el inmenso auditorio. En la masa de gente que ocupaba el lugar debe de haber habido toses. sucedió otra vez: ese silencio que había experimentado en el corredor. Arlene iba echada en el asiento posterior del auto. tengo órdenes estrictas. Missouri. sentada en una sillita de jardín en la acera. ¡Estaba en la presencia del Señor! Salimos el siguiente domingo por la noche. Arlene había estado en cama desde que tuviera sus primeros problemas de corazón." Y cerró la puerta con firmeza. pero su temor de volverse demasiado dependiente de ella había evitado que le comprara una. Quise huir. amigo. La gente que esperaba junto a nosotros se dio cuenta del estado de Arlene. y estábamos a 19 de setiembre. Al contrario de lo que suele suceder cuando la gente se amontona a la entrada de un estadio de fútbol. por lo que seguimos la carretera hasta el centro de la ciudad. Gil. El Holiday Inn de Market Street nos dio su última habitación libre. Las puertas laterales donde se alineaban las sillas de ruedas se abrieron a las 18:00. Louis aproximadamente al mediodía del martes. Yo nunca había visto nada como esto. estaba parada en el centro de la plataforma. Yo no conocía la ciudad en absoluto. La señorita Kuhlman. con una temperatura de aproximadamente 40°. Un inmenso coro ya estaba sobre la plataforma. Minutos después. En los últimos días ni siquiera salía de la cama para comer. Yo temía que no llegara a entrar al auditorio. Diez minutos después las puertas se abrieron. pero no fueron de gran ayuda. cuando esperaba fuera del cuarto de Arlene en el hospital. Momentos después estábamos sentados exactamente en el centro del enorme auditorio. Comencé a temer que nos hubiéramos lanzado a hacer más de lo que podíamos. Pero. Yo había traído un par de sillas de jardín. susurró.. enfermos como estaban. y hasta los asientos parecían hervir de expectativa y poder. con un vestido blanco y vaporoso de mangas largas. Fui hacia el ujier que estaba a cargo de la entrada y le rogué que dejara entrar también a Arlene. Solo quienes están en sillas de ruedas pueden entrar ahora. "Lo lamento. ruidos de Kathryn Kuhlman . Pero Dios había ido delante de nosotros.. se turnaban para apantallar a Arlene y traerle bebidas frías. a más de 600 km de casa. La desesperación y la frustración de antaño comenzaron a crecer dentro de mí una vez más. La reunión no comenzaría hasta las 19:00." Pero yo ya estaba de pie. cantaban y se ayudaban mutuamente. Mientras esperábamos. Arlene descansaba cómodamente. y la marea humana que corría hacia el interior nos arrastró. y llegamos a St. llenos de gozo. practicando. Salimos en Market Street. pero ya había una gran cantidad de gente esperando ante las puertas cerradas. en voz tan baja que tuve que esforzarme para escucharla. y repentinamente nos encontramos frente al auditorio. Pasamos la noche en Poplar Bluff. después de que volví a casa del trabajo. y el gerente del hotel había prometido llevarnos en su auto al auditorio. "Oh. Louis.

Lo mismo sucedió con la segunda persona que pasó a la plataforma. Estaba suavizándome.." A medida que el culto se desarrollaba. Todo este tiempo he escuchado su música. pero yo no escuché nada de eso. Hablaba sobre el Espíritu Santo como si fuera una persona real. "Cierta vez quise escuchar buena música de piano y telefoneé a la librería bautista. No era extraño que fuera tan real para ella. un silencio como el que seguramente habrá en el cielo después de que se abra el séptimo sello. Kathryn Kuhlman actuó como si hubiera sido el primer milagro que había visto en su vida. algo sucedía en mi interior. Mis ojos se llenaron de lágrimas.52 Nada es Imposible para Dios papeles. su índice señalando al cielo. Estaba envuelto en un suave manto de silencio. comencé a comprender que ella no solo lo conocía personalmente. pero no era como ninguna otra predicación que yo hubiera escuchado antes.. y el hombre cayó al suelo. dijo. Dino." Me di vuelta en mi asiento y traté de mirar hacia arriba. y otra más.. ¿Es este el secreto de su ministerio. La señorita Kuhlman no era en absoluto lo que yo había esperado. "¿Sabes quién es?". Entonces ella levantó el brazo y señaló hacia arriba. Cuando recibió al primer hombre que pasó a testificar. se detuvo. con la mano izquierda en alto.. sino que caminaba con El día a día. Y la siguiente. informal. Ellos me enviaron algunas grabaciones de Dino. Después se volvió hacia los costados y movió los brazos mientras presentaba a su concertista de piano. ¿Era verdaderamente el Espíritu Santo quien le había dicho eso? ¿Le habla Él a la gente de forma que puedan saber cosas como esas? Todo esto de las enfermedades y las sanidades sucedía tan rápidamente que mi cabeza bailaba. a la izquierda. esta mujer ha visto cientos de miles de personas sanadas. pensé. pero está tan entusiasmada como si fuera la primera vez. y Kathryn Kuhlman . y el poder de mi Espíritu Santo es una de ellas. Recibió a la gente y los hizo sentir como en casa. Traté de comprenderlo lógicamente. Y había silencio. Era como si Dios estuviera diciéndome: "Hay algunas cosas que no puedes comprender. Era cálida y amigable. pero lo que sucedía desafiaba toda la lógica. La señorita Kuhlman estaba de pie en el centro de la plataforma. con la cabeza ladeada como si estuviera escuchando. sentí que me volvía muy blando y suave. Mientras escuchaba. yendo hacia la plataforma para testificar de lo que habían sido sanados. y ni siquiera sabía que acompañaba a Kathryn Kuhlman. Su mano derecha descansaba suavemente sobre una vieja y gastada Biblia apoyada sobre el púlpito. "Padre Santo. que no ha perdido la capacidad de maravillarse? La señorita Kuhlman habló con el hombre por un momento y luego comenzó a orar por él. "Hay alguien allí arriba. Repentinamente. preguntó Arlene mientras el apuesto joven de cabellos oscuros tomaba asiento frente al piano. Las personas comenzaban a bajar por los pasillos. Seguramente. lo conocía mejor que a cualquier hombre en el mundo. en esta sección que acaba de ser curado de cáncer en el hígado." La señorita Kuhlman comenzó a predicar. Como una dura esponja a la que se la coloca debajo del agua.". ¿Lo estaría escuchando? Me esforcé para ver si yo también podía oírlo.

" Miré a mi alrededor. Arlene respondió en un susurro: "No lo sé". Pero nunca mi corazón se había ablandado lo suficiente como para salir de mí y pedirle al Señor que la tocara y la sanara." gritó. susurró ella. Dejé de prestarle atención y miré nuevamente hacia la plataforma.. totalmente desconocida para nosotros. que yo no conocía. Ella miraba sus manos. "Los temblores". sentí que fluía el amor. en voz tan alta que todos la escuchaban claramente. "¿Está el Señor obrando en usted?". "Sientes la brisa?" "Siento una brisa". Pero no importaba. La plataforma estaba llena de gente y el culto estaba por concluir. pasó por encima de mí. había esperado que un ángel removiera las aguas para que ella pudiera entrar. y me volví para pedirle a Arlene que se callara. y con el rostro luminoso. esta bendita confianza tendré. La joven. Veo bien. "y aceptar su sanidad. inclinándose sobre las personas de la otra fila." "Apenas tuve fuerzas para entrar". hasta que finalmente comprendió que no necesitaba el estanque. Mientras el majestuoso coro comenzaba a cantar. Una joven sentada aproximadamente cinco filas de asientos más adelante estaba dada vuelta hacia nosotros. apoyada contra el piano. Apenas capaz de respirar. le susurró Arlene a la señora que estaba sentada junto a ella. al único que necesitaba era a Jesús. que Cristo ha visto mi estado de angustia y su sangre vertió por mi alma. Casi instantáneamente Arlene se apoyó en mí. atónita. Arlene se paró en el otro extremo del escenario. su voz se unió a las del coro cantando las palabras del viejo himno: "Aunque Satanás me sacuda y vengan las pruebas. Arlene subió las escaleras hasta la plataforma como una mujer normal. Ya no estoy inflamada. muy entusiasmada. Estas interrupciones ya estaban comenzando a molestarme. "Desaparecieron. las convulsiones habían desaparecido. murmuró con voz temblorosa. los temblores. "una brisa suave y acariciante en todo mi cuerpo. Un poco avergonzada." Kathryn Kuhlman . Arlene no logró llegar al púlpito para testificar de su sanidad.. y luego le hizo señas de que continuara." La joven estaba a medio incorporarse ya. saliendo de la hilera de asientos hacia el pasillo. La seguí con los ojos mientras bajaba por el pasillo hacia el frente. La joven no se quedó satisfecha con eso. Mis oraciones se concentraron luego en Arlene. en el culto. "Tiene que ir al frente. era la primera vez que quería orar por ella. "Pregúntele cómo se siente ahora". sabía que Dios nos había guiado. dijo la joven. dijo Arlene. y le rogué a Dios que la sanara. En todos estos años de matrimonio. que estaba sentada junto a mí. pisando los pies de los que estaban en el camino.53 Nada es Imposible para Dios comencé a orar por otras personas. Mientras oraba. pero no había lugar alguno de donde pudiera provenir la brisa. Siguió enviando mensajes. Un ujier la detuvo por un instante. Mis ojos están bien otra vez. Era una experiencia nueva y magnífica." En ese mismo momento Arlene se puso de pie. Había creído que ella sería sanada. preguntó: "¿Cuál es su problema?" "Dígale que tengo esclerosis múltiple y problemas de corazón". Como el hombre junto al estanque de Betesda. Había sido sanada por su mano. casi gritando. le preguntó. tratando de hablar con Arlene. "Pregúntele cómo se sentía cuando entró. yo también comprendí que ella había sido sanada. Los espasmos.

la gente salía corriendo hacia la puerta. o qué está haciendo". Gente que yo no conocía en absoluto venía y me abrazaba. y no ha vuelto a tomarla desde entonces. No tomó la medicina. "En mis veinticinco años de práctica de la medicina. apenas el pastor decía "Amén". "No sé qué hizo usted.54 Nada es Imposible para Dios El culto había terminado. dijo.. pero antes de que pudiera entenderlo. pero al pasar junto a Arlene se volvió ligeramente y estiró la mano en un gesto de oración. abrazarse y cantar. Controló los reflejos de Arlene. Luego dijo: "Todos tenemos dos opciones. dijo ella. pero debió reconocer que había sucedido algo maravilloso. su visión. "Creo que Dios me ha sanado verdaderamente". Las pocas veces que yo había ido a la iglesia." Kathryn Kuhlman . Todos decían: "¡Alabado sea el Señor!". Y no olvide agradecer a Dios todas las noches. Pero solo fue el comienzo. "Pero sea lo que fuere. caminó sobre las aguas. O nos quedamos tranquilos en nuestro bote. Miles de personas entonaban una y otra vez "Aleluya". agregó él. El médico la miró y exclamó: "¡Algo le ha sucedido! elQué fue?" "He sido sanada.. Una semana después Arlene literalmente irrumpió en el consultorio de su neurólogo. o saltamos al agua y vamos hacia Jesús. Louis. y el maestro habló sobre la ocasión en que Pedro." "Eso es entre tú y el Señor." Parecería que la sanidad de Arlene sería el clímax de nuestras vidas. Kathryn Kuhlman ya salía de la plataforma. y el gerente había prometido venir a buscarnos si lo llamábamos por teléfono. Sabía que usted me lo prohibiría. "Caminemos". con las manos levantadas. hasta la hizo saltar por el consultorio para observar su coordinación. continúe haciéndolo. Pero esta vez yo sabía que no era por la esclerosis múltiple. Finalmente volvió a sus papeles sacudiendo la cabeza. "y no necesito más esto. Sé que hay posibilidad de remisión en la esclerosis múltiple. "Fui a un culto de milagros en St. mis manos también estaban en alto." El médico prácticamente se tragó su pipa. Si no lo hacía. querida". Nunca había visto a nadie alzar así las manos. Arlene sonrió. Parecía que nadie quisiera irse. pero esto es otra cosa. podría sufrir convulsiones que la matarían antes de que fuera de noche. haciendo lo mismo que ellos hacían: alabar al Señor. Y eso hicimos. Estaba en una pequeña reunión hogareña de oración. y le pregunté a Él. Finalmente Arlene logró volver a su asiento. Instantáneamente Arlene cayó al suelo. sino por el poder de Dios. dijo mirando los frascos de medicinas. El auditorio estaba lleno de música. y "¡Aleluya!" Estábamos a siete calles de distancia del hotel." Juntos rieron gozosamente. La semana anterior casi habíamos tenido que entrarla en camilla. Tiene que ser de Dios. le dije. doctor". Querían quedarse. Tres meses después entré en la plena dimensión del poder del Espíritu Santo. Al volver a la habitación le recordé que debía tomar su medicina anti convulsiones. Pero esta gente no se quería ir. he visto sólo tres casos que no tenían explicación médica. Si no lo has hecho antes. así que fui al Jefe Máximo. impulsado por el Señor. este es el momento de saltar.

tuvimos nuestro tiempo de oración acostumbrado. en familia. "Hace mucho tiempo. Kathryn Kuhlman . esta vez Él vino dentro de mí. Alguien trajo una silla. Creo que están como estábamos nosotros. El cielo bajó a la Tierra.. Realmente el cielo ha bajado a la Tierra. sería el cielo. dije. mientras nuestras hijas escuchaban. con el padre como sacerdote del hogar. Cada uno leyó un versículo de la Biblia. vi que Arlene tenía lágrimas en los ojos. y el cambio ha sido permanente." Arlene tiene razón. Gil. tener una familia cristiana. y cada vez asiste más gente. nos tomamos de la mano. Al terminar. Al contrario de esas primeras experiencias en que el Espíritu Santo vino sobre mí. de voz suave y cabellos blancos. "te dije que para mí. Un pastor bautista." Y lo decía en serio. ¡Literalmente! Salté de mi asiento. Me senté. uno por vez. La otra noche. deseosos de oír hablar sobre el poder del Espíritu Santo. Cada reunión de la familia se convierte en un culto de adoración. haciendo que todos los cabellos de mi cuerpo se erizaran. Aunque no hubiera sido sanada. comenzó a orar. y luego. solo ser parte de esta maravillosa familia habría valido la pena. y luego todos se pusieron a mi alrededor e impusieron sus manos sobre mí. sino también maridos enfermos. que no solo cura cuerpos enfermos. y aterricé con ambos pies en el centro de la habitación.. "Lo quiero ahora. "Yo lo quiero".55 Nada es Imposible para Dios Y yo salté. oramos en forma individual." me dijo suavemente. sentados a la mesa antes de la cena. y en ese momento mi vida dio un vuelco total. Arlene y yo nos turnamos para enseñar en una clase bíblica en nuestra Iglesia Metodista.

al pie de Monument Peak. y de cada caída le quedaban feos hematomas. en 1970. La montaña siempre ha estado ahí. Otros la ignoran. Muchos han tratado de conquistarla por medio de la medicina y las investigaciones. y conocíamos a varios médicos y enfermeras. había sido muy activa desde que comenzó a caminar. y me dijo que la llevara al servicio de guardia del Hospital Kaiser. Nada puede quitarla. Dos días después la fiebre no había bajado y la llevé nuevamente al hospital. ochocientos metros por encima de la cuenca de la Bahía de San Francisco. como si la hubieran golpeado mucho. Nanci había nacido allí. Hasta que Nanci se enfermó. simulando que no está allí. como aceptan la montaña que domina el paisaje de la vida y que desafía a quienes tratan de echarla al medio del mar. Tienen dos hijas. Siempre antes habíamos podido superar las Kathryn Kuhlman . perfilándose amenazadora ante nosotros. El hombre ha aprendido a vivir con ella. Encontró una infección en sus oídos y en su garganta. en terreno llano. a veces está cubierta de nieve. Está a menos de 16 km de nuestra casa. Algunas pocas almas valerosas suben a su cima. en California. En el invierno. Los que han nacido en la zona del sur de la bahía aparentemente no le dan importancia. Woody es programador de computadoras en la vecina ciudad de San José. Si alguien se enfermaba. Nanci despertó con una altísima fiebre. Comencé a darle aspirinas para bebés. corría. Pero siempre está ahí. La gente de nuestra familia no se enfermaba con frecuencia. Un lunes por la mañana. Nanci. Casi todos la aceptan. Llegó a estar cubierta de hematomas. Se yergue como un monumento solitario. la enfermedad ha estado siempre con nosotros. El Sol hace brillar sus perfiles desnudos. Esta vez. y muchas veces las nubes o el smog la cubren parcialmente. Un joven médico la examinó en la sala de emergencias. sin embargo. con la esperanza de que no tocará su casa.56 Nada es Imposible para Dios CAPÍTULO 6 DILE A LAS MONTAÑAS Linda Forrester Linda y John (Woody) Forres ter viven en Milpitas. En realidad. por lo cual prescribió algunos medicamentos y nos envió de vuelta a casa. Pero es como que simplemente está allí. nuestra hijita de quince meses. en verano. las cosas fueron distintas. Desde que Adán pecó. un césped amarronado la cubre por sectores. Llamé a Woody a su oficina en San Jose. enseñando que la enfermedad no existe. Yo era uno de esos que temían a la enfermedad y trataba de ignorarla. nunca caminaba. en Santa Clara. Se caía con frecuencia. pero al segundo día la temperatura había subido a más de 40° y no bajaba. una zona residencial al sudeste de la Bahía de San Francisco. Pero últimamente había comenzado a actuar en forma extraña. encontrábamos alguna inyección o una pastilla que lo curaba. Es como la enfermedad. Algunos tratan de esconderla en las nubes. Teresa y Nanci. La lluvia la erosiona. y siempre estará.

dijo. y luego evacuó dos veces con sangre. Cuando la miré y vi lágrimas en sus ojos. Yo sabía que uno de nosotros tenía que conservar algo de fortaleza. con tubos inyectados en ambos brazos. Durante la semana noté algo más. que había atendido a Nanci desde que la pequeña nació. El primer día que la vi. Esta vez se quedó en mis brazos casi sin moverse. "Este medicamento tendría que haber hecho desaparecer la fiebre. después de que ustedes se fueron. dijo. Ahora había crecido hasta ser del tamaño de la uña de mi dedo meñique. y yo estaba contenta de que la cuidaran en el hospital. "Tenemos que llevarla otra vez al hospital". Su cuerpo ardía de fiebre. "Linda. Nancy tenía una pequeña ampolla de sangre en la ingle. Kathryn Kuhlman . Pero esta vez la enfermedad parecía erguirse ante nosotros. Había temido que le dieran otra cantidad de píldoras y jarabes y la mandaran de vuelta a casa. La doctora O'Brien nos indicó dos sillas con un gesto. Tenía los ojos cerrados. Nanci estaba peor que nunca. el doctor Feldman apareció nuevamente. Pueden volver a las seis de la tarde y entonces la verán. dijo que era probablemente un furúnculo que luego maduraría. no. quisiera verlos a usted y a Woody en mi consultorio. Tenemos algunos resultados de los exámenes. Teresa se sentó en el asiento trasero y yo llevé a Nanci en mis brazos hasta que llegamos a Santa Clara." Quise llorar. haga que le tomen este análisis de sangre. Al entrar en el cuarto de Nanci. "Esta tarde. Miré a la doctora O'Brien. tartamudeó. pero puede ser una de dos cosas: o un tumor canceroso tan expandido que es intratable. A pesar de toda la medicación. me atemorizaba. No me gusta el aspecto de ese furúnculo. "Esta tarde le haremos un examen físico completo". inconquistable. "Quiero que la internen en el hospital. "Oh." Eso me alivió. La anemia no me parecía muy grave. nos dio más medicamentos y nos envió nuevamente a casa. La médica de guardia en la sala de pediatría era la doctora Cathleen O'Brien. por favor. Llévela arriba." Sentí que el corazón me golpeaba el pecho mientras la seguíamos por el corredor. pero Woody ya se había desmoronado. dijo Woody." Después de recibir el resultado de los análisis. La doctora O'Brien apareció en la puerta. El sábado por la mañana yo estaba al borde del pánico. o tiene leucemia. El doctor Feldman la examinó brevemente con mi rada preocupada. "Oh. no". La responsabilidad de velar por una criatura muy enferma yo sola. Le tomé la mano y sentí que comenzaba a temblar. "No quiero que se queden aquí." Dejamos a Teresa con una vecina y volvimos al hospital al atardecer. mi propio temor casi se convirtió en un grito. Aún no hemos detectado el problema. tampoco.57 Nada es Imposible para Dios enfermedades tomando medicamentos. y luego baje y espere aquí. Noté en su rostro que estaba preocupado. tenía el tamaño de una cabeza de alfiler. Estaba acostada de espaldas en su cuna. demasiado débil incluso para lloriquear. Ella siempre había sido inquieta y movediza." Escuché a Woody contener la respiración apretando los dientes. Nanci perdió sangre por la nariz. sufrí un shock. El médico la observó. "Nanci tiene una anemia aguda".

y no mucho. cavarla. preguntó alegremente. La Luna estaba saliendo por encima de Monument Peak. que ya era anciano. "Lo siento". inamovible. tuve conciencia de una presencia espiritual por primera vez en mi vida." "¡No!" grité por el tubo del teléfono. recobrando el control. dije. "Tiene leucemia. La doctora O'Brien dijo que podríamos quedarnos todo el tiempo que quisiéramos. Pregúntale si puede venir. y luego. El pastor Langhoff. Nos ministró como un padre ministraría a sus hijos. te veremos en la mañana. Pero allí estaba ella. Pero rara vez asistíamos a los cultos. junta pero solos. descubrimos que no nos conocíamos." Pasamos la noche en casa. Me quedé en el cuarto. pero yo tenía la horrible sensación de que Nanci moriría esa noche. al este. buscamos ayuda espiritual. y se quedó con nosotros cuando la enfermera vino para llevarse a Nanci para hacerle el examen de los huesos de la médula. ponerle dinamita. Pero por un momento Jesús estuvo en ese cuarto conmigo. Cuando conocí a Woody. que se levanta sobre nuestra casa." Hubo una larga pausa. dijo. La enfermedad de Nanci era como esa sólida montaña. y no quería estar allí cuando sucediera. me recompuse." Me volví hacia Woody. patearla. pueden ir y verla primero. ¿adónde huir cuando la montaña me rodeaba por todas partes? Salimos del hospital y fuimos a casa. Podíamos gritarle. Si puedes quedarte con Teresa esta noche. pero cuando noté la agonía que estaba viviendo Woody. y nos unirmos a una Iglesia Luterana en Milpitas. despojados de todo lo superficial. Quería huir. Yo estaba sola en el cuarto. Yo sabía lo que iban a hacer. salió de la cama para venir al hospital esa noche. llamábamos a la única persona que conocíamos que supuestamente conocía a Dios: el pastor Langhoff. acordamos llegar a un punto medio entre mi fe católica y su fe evangélica. Pero. de la Iglesia Luterana Reformada. Solo había escuchado hablar de él. No sabíamos casi nada de Dios. llama al pastor Langhoff. como si Dios no existiera. pero si lo desean. "Vamos a hacer un examen de médula en unos minutos. es leucemia. había estado muy enfermo. Nunca leíamos la Biblia ni orábamos. Había visto la larga aguja que insertarían en el hueco de su cadera para extraer un poco de médula. Pero cuando estamos frente a frente con la muerte. Woody y el pastor habían salido al hall para hablar. Queríamos acercarnos el uno al otro pero. una suave voz del otro lado de la línea me preguntó: "¿Quieres que vaya a verte?" "No". No tenía nadie a quien aferrarme. "Definitivamente. Nuestra vecina nos llamó apenas llegamos. De repente. Yo había sido criada como católica romana." Rompí a llorar. una sensación de que el Hijo de Dios estaba allí. dijo. Media hora después la doctora O'Brien volvió. "Por favor. "Necesitamos estar solos. Kathryn Kuhlman .58 Nada es Imposible para Dios "Todas las señales apuntan a la leucemia"." Es extraño cómo la gente vive como lo habíamos hecho nosotros. Yo no conocía a Jesucristo. "¿Cómo está Nanci?". En realidad. estremeciéndome al oír sus gritos de dolor. después de divorciarme. Pero al enfrentar la muerte. "Espero que todo ande bien.

coloqué el patito de goma en un estante y tomé el cerdito rosa de piel. "Pero estos niños duran un año con la enfermedad contenida y después decaen rápidamente.. ¿Se iba a llevar Dios a Nanci para castigarme? "¿Por qué. Nos dijeron lo que podíamos esperar: más exámenes de médula. "Tenemos que armar un plan de acción". ¿Era que Dios me castigaba por haberme divorciado? Teresa era hija de mi primer matrimonio. Caminé de cuarto en cuarto por la casa en semipenumbras.. cuando una criatura pequeña muere de leucemia. mirando su camita blanca apoyada contra las paredes color lavanda. susurré. Lo apreté. Eran casi las tres de la madrugada. "¿Por qué le hiciste esto a mi hijita? Ella es tan pequeña. dijo Woody. Mientras formulaba la pregunta. y el patito hacía burbujas debajo del agua. La cama todavía estaba sin hacer desde la mañana. nena. y habíamos llegado a este Kathryn Kuhlman .59 Nada es Imposible para Dios Éramos dos mortales solitarios enfrentados a una situación imposible. Nuestro matrimonio había sido difícil. esperanzada." Fuimos a ver a Nanci. A la mañana siguiente (era domingo). y silbó. quise saber. vendrá. "Está muy mal". Aunque por dentro estemos destrozados. Durante largos momentos me detuve en la puerta del dormitorio de Teresa." "Cuánto le queda?". Le di cuerda y comenzaron a sonar unas sencillas notas: "Cuando la rama se rompa. No podemos dejar que nuestra actitud mental afecte a Nanci. la cuna caerá.. "Pero es pequeña. recordé los cientos de veces que Nanci lo había apretado mientras yo la bañaba. "Cómo mueren?". Le estaban dando una transfusión de sangre. una tercera persona que estaba preparándose para desaparecer. tenemos que sonreír ante ella. Me agaché y recogí un patito de goma del suelo. y eso juega a su favor. Sus palabras sonaban huecas y mecánicas. Suavemente. lloré. ¿Por qué eres tan cruel y nos torturas de esta forma?" Me volví y fui hacia el cuarto de Nanci. Woody estaba sentado a la mesa. podría durar dos años". la doctora O'Brien. La pregunta sonó melodramática como en una mala película. Deberíamos lograr que la enfermedad retroceda pronto." Qué vacío. dijo. Pero no teníamos nada más.. muchas más transfusiones de sangre. ahora tan quieto y desolado. pensé. pero no será por mucho tiempo. volvimos al hospital. La Luna se reflejaba por detrás de la cima de la montaña en el cuarto de brillante color amarillo. Un hematólogo vendría desde Stanford para ayudar a dar un diagnóstico final. "Si podemos hacer que la enfermedad retroceda inmediatamente. "Tenemos que ser positivos. me di cuenta de que mentalmente ya había convertido a Nanci en un objeto." Empecé a gritar a las paredes y salí del cuarto hacia la cocina. Dios? ¿Por qué?". Mentalmente." Woody y yo habíamos asistido a sesiones de Encuentro Matrimonial en nuestro vecindario. Aun así. es debido a un ataque. tan indefensa. deslizándonos lentamente por el sumidero. Qué falso. con la mirada perdida en la oscuridad. Podría ser que sufra un poco. y era imposible dormir. La doctora O'Brien fue muy suave: "Generalmente. no es conveniente que abriguen esperanzas. admitió la doctora O'Brien. Acordamos que eso sería lo que haríamos.

y a esto le siguieron meses de dolorosos tratamiento. como tirar piedras a la montaña. Comencé a orar cada día antes de ir a ver a Nanci. Una noche. Dios me amaba. y a la mañana siguiente. probemos con Dios". que ahora llamaban úlcera de sangre. Sin embargo. "En Stanford descubrieron una droga para tratar la úlcera. Nanci mejoraba. "zQuieres decir que la llevemos a uno de esos que curan por fe?". "La Biblia está llena de relatos de Jesús sanando gente". estaba en estado de remisión temporaria.. Woody y yo nos sentamos a la mesa de la cocina. pero nos dijimos que necesitábamos saberlo para estar preparados cuando llegara la muerte. con la esperanza de que se levantara y huyera. y las drogas la mantendrían así hasta que se produjera el ataque final. Nos contaron todos los detalles: cómo las drogas habían hecho que su hijita se hinchara. "pero tenemos que hacer algo. su intensa agonía. "Pensé que habías dicho que querías probar con Dios. dijo con desaprobación en su voz. Fue horrible. En ningún momento dijeron algo que pudiera proyectar alguna esperanza. dije: "Woody. Finalmente." Él asintió. después de hablar de los asuntos de la asociación.60 Nada es Imposible para Dios particular nivel de humanismo para tratar de encontrar ayuda. "Dios. Su pequeña hijita acababa de morir de leucemia. "Claro que no". dije. Los médicos decían que era un "efecto secundario" de la leucemia. Una de nuestras vecinas estaba en la misma asociación de padres y maestros que yo. siguió diciendo ella. Dios te ama. Pero era un comienzo. ni tampoco de Nanci. me dijo: "Sabes. Creo que si Dios Kathryn Kuhlman . dije. "Buenas noticias". después de que Teresa fuera a dormir. "Pero yo no sé cómo orar. Una tarde." El cirujano de Kaiser abrió la úlcera." "Quiero decir que oremos". la doctora O'Brien sonreía por primera vez. cuando llegamos al hospital. el único medicamento que podría curarlo era fatal para la mayoría de quienes sufrían de leucemia. pero yo sí. Es un pequeño milagro. Habíamos llorado hasta quedar sin lágrimas. Nadie me había dicho eso de mí jamás. Eso me tocó. por favor. su muerte. y querían venir para contarnos sus experiencias. fatal. Una de las parejas de Encuentro se enteró de lo que le sucedía a Nancy y nos llamaron. como persona. Yo tomé su mano y murmuré unas pocas palabras. "Esa gente son un montón de charlatanes. que encuentren algo con qué tratarla. dijo. y que contenía un germen que podría matarla. "La iglesia a la que voy no cree que Jesús sigue sanando.." Fue un comienzo tan débil. Linda. Entonces sucedió algo. Nos contaron lo que podíamos esperar de nuestras relaciones mutuas y con nuestra familia. y ama a Nanci". Para la segunda semana. Los médicos habían logrado controlar la leucemia en Nanci. cómo había perdido el cabello. exclamé. Pero la ampolla de sangre. Era un concepto nuevo y maravilloso. El primer encuentro con la oración me convenció de que había más poder a mi alcance del que había imaginado." Woody estaba perplejo. había crecido hasta cubrir todo un lado de la ingle de la niña. Irónicamente. furioso. Y amaba a Nanci." "Yo tampoco".

leía el capítulo de la Biblia y oraba antes de que Teresa volviera de la escuela. Sentada en el sillón verde del living. cuando estaba tramitando mi divorcio. Muchos años antes. Entonces supe qué era. día tras día. me dijo. Era posible. Ahora comprendía que la Biblia era mucho más que un amuleto de buena suerte. No sabía dónde buscarlo.61 Nada es Imposible para Dios te ama. y al día siguiente volví del hospital con tiempo suficiente como para escuchar la emisión de las 11:00. "Antes de juzgar. "Oh. Visitaba a Nanci en el hospital todas las mañanas. Un pastor con el que habíamos hablado en el hospital hasta nos había sugerido que "la muerte es la mejor cura de todas". gritando. Era una nueva criatura. y me prometí a mí misma que leería un capítulo por día. Dios podía sanarla. Un día. abrí la Biblia para leer un capítulo de Lucas. Comencé a sollozar. Al mismo tiempo. un gozo y una sensación de bienestar me inundaban interiormente. Muchos de mis amigos eran negativos. Me gustó lo que escuché. Entonces comencé a abrirme camino hacia esa luz. Kathryn Kuhlman . después de escuchar la transmisión. de alguna forma sonaba cierto. La señorita Kuhlman hablaba de una experiencia que ella llamó "nuevo nacimiento". Era la sensación de haber tomado un buen vino. Yo había nacido de nuevo. también puede sanarte. de mi subconsciente. Todo en mí había cambiado. La miré. había pedido una Biblia en Sears Roebuck. sino en mi espíritu. una gigantesca bola de luz que inundaba mi ser. y luego. lamento que hayas tenido que morir por mí. resonaba en mi mente: "Al que a mí viene. pero no estaba en mi estómago. no le echo fuera". ahora era como el Sol. la sanidad de Nanci se convirtió en algo más que una lucecita en un cuarto oscuro. Mientras leía." Sus palabras fueron como una luz en un cuarto oscuro. le dije con voz llena de sarcasmo. llorando y riendo al mismo tiempo. ¿por qué no sintonizas tu radio en KFAX?" Confié en ella. Sonrió dulcemente. Ahora sé que moriste por mí. Jesús había muerto por mí. Fui y abrí el cajón de mi armario. que duraba media hora. ¡Te amo! Durante años supe que habías muerto por mis pecados. Este tiempo se convirtió en una parte del día muy importante para mí. dije: "Gracias. "Ella cree en milagros". Dios. Casualmente. Me gustó especialmente su manera positiva y feliz de hablar. "No me digas que crees en la sanidad por fe". Aunque yo no tenía idea de qué sería eso de lo que hablaba. saltó un versículo del pasado a mi mente. En ese momento pensaba que me daría suerte tener una Biblia en la casa. Casi inmediatamente. que apuntara a la luz en vez de las tinieblas. comenzando con el evangelio de Lucas. Dios. Pero una y otra vez. Él había muerto porque me amaba. ni siquiera si estaba en la Biblia. por salvarme. Yo necesitaba oír una voz positiva. Eran mis pecados los que lo habían llevado a la cruz. era el relato de la crucifixión de Jesucristo." En ese momento volví a la vida." Pero al mismo tiempo que lo decía. Empecé a pasar más tiempo en oración. después de almorzar. me inundó la comprensión profunda de la verdad. Una tarde mi vecina me preguntó si alguna vez había oído hablar de Kathryn Kuhlman. la encontré.

"No podemos engañarnos todos de esta forma. ¿no decía la Biblia que todas las cosas son posibles para Dios? Me aferré a eso. le decía yo. "Padre. que pronto se extendieron a toda la boca. lo único que debía hacer era esperar. Tomé la decisión de confiar en Él.al que a mí viene. me advertía. "tú has prometido que al que viene a ti. debíamos atarla de manos y pies a los bordes de la cuna. con los ojos llenos de lágrimas. para secarla. las encías y la garganta. no le echo fuera. Creo que serás fiel a tu Palabra. Después de seis semanas Nanci pudo moverse un poco en forma más independiente.. Pero dentro de mí había una fe que surgía como una fuente en el desolador desierto de mi vida. No había esperanza. Luego de la limpieza. tan asombrosa que yo estaba segura de que nadie lo había comprendido antes. tomé la Biblia y leí el sexto capítulo de Juan. que podían causar síntomas similares. Yo sabía que era tan imposible para mí creer que Nanci sanaría. ¡Él sanaba a todos! Parecía tan imposible." Junto con esta. aunque no lo entendiera. decía Woody. Vengo a ti con esta necesidad. pero seguía siendo una niñita enferma. y conmigo. Una enfermera venía dos veces por semana para ayudar. Las cosas comenzaron a mejorar." oré. No podía evitar ver el gran cambio que se había producido en mí. decían que Nanci moriría. todos: los médicos especialistas. nos advirtieron.. "Y no mejorará. "Desearía poder creerlo. Si tienen muchísima suerte.. no le echarás fuera. quizá llegue a vivir un año y medio más. la leucemia será más fuerte que las drogas. pero allí estaba. Pero después de eso. En ningún lugar del Nuevo Testamento se decía que un enfermo hubiera venido a Jesús y Él lo hubiera rechazado." Kathryn Kuhlman . vino otra revelación. Cuando Nanci muera. Ahora. "Querida. ese versículo: ". aunque no tuviera sentido. y colocar una bombilla eléctrica encendida a corta distancia de la úlcera. Pero decidí confiar en su Palabra. sin importar lo que los demás dijeran. y no lo comprendía. Pero. Dios tendría que darle nueva sangre y una nueva médula para sus huesos. Un mediodía. Era pequeña como un grano de mostaza. como hablarle a la montaña y ordenarle que se echara a la Bahía de San Francisco. creo que Dios la sanará. complicada por las drogas que le estábamos dando. Los médicos diagnosticaron escarlatina. si es que sucede. "Por primera vez sé que podré aceptar su muerte. después de escuchar el programa de la señorita Kuhlman en radio y de orar." Los primeros días de Nanci fuera del hospital fueron terribles. pero teníamos que limpiarla tres veces por día con agua oxigenada." "Desearía poder creer eso". Sé que Dios está con ella.. Aquí estaba." "No lo entiendes". Después de cinco semanas los médicos nos dejaron llevarnos a Nanci a casa... "Ella no está bien". vas a quedar verdaderamente destrozada. tienes que controlar esto". Para Woody la situación era muy difícil de soportar. mis amigos que habían perdido a su hijito. La úlcera (del tamaño de una mano) en la ingle de Nanci estaba secándose. Aún más. Dos días después de traerla a casa le salieron úlceras sangrantes en los labios.62 Nada es Imposible para Dios En los días siguientes leí el evangelio de Lucas y empecé Juan." Fue así de simple.

63 Nada es Imposible para Dios Una tarde mi vecina me llamó por teléfono para contarme que Kathryn Kuhlman estaría en Los Ángeles para realizar un culto de milagros. Allí estaba la montaña. Salí de la autopista en Dixon Landing." (Mateo 17:20). donde se habían reunido más de cien jóvenes para participar del estudio bíblico. y nada os será imposible. La semana previa a nuestra partida hacia Los Ángeles. La mujer que hacía las reservas de viajes nos informó que el boleto de avión ida y vuelta a Los Ángeles costaría setenta dólares. Cuando supieron que llevaríamos a Nanci al culto con Kathryn Kuhlman. Kathryn Kuhlman . También me dio un número telefónico donde podría pedir información. se reunirían en la casa de Janet para orar y ayunar. Acordaron que el domingo en que nosotros iríamos a Los Ángeles. Nos guiaron hasta unos asientos en la planta baja. "Si tuviereis fe como un grano de mostaza. y miré hacia arriba. hasta que lo compré. Al hacerlo. sin fijarme en el versículo bíblico que estaba impreso en la parte de atrás. No pude creer lo que veía. y se pasará. Una amiga me había mencionado varios libros que quería que leyera. irguiéndose amenazadora ante mí. Ellos también creían que Dios la sanaría. pero ella dijo que nos incluiría en la lista de junio. Hacía calor cuando llegamos. una adolescente que vivía cerca. Nanci va a ser sanada. yendo por la autopista Nimitz hacia el sur. Entonces leí el versículo que llevaba escrito. "Sal de mi camino. Era más de lo que podía soportar. el cordón del marcador que había comprado se enredó en mi mano. incluyendo dos de Kathryn Kuhlman: Creo en milagros y Dios puede hacerlo otra vez. No había dormido ni un minuto y se doblaba y se retorcía mientras ocupábamos nuestros asientos. montaña. Nanci había estado muy inquieta en el avión. Salí de la calle. El martes siguiente llevé a Nanci a la casa de Janet. Miré hacia la montaña y sonreí en medio de las lágrimas. así que le quité los zapatitos a Nanci y le pedí a Woody que los tuviera. quisieron apoyarnos en oración. estiré la mano hacia el otro asiento delantero. había sido la niñera de Nanci desde que ella era una bebita. repentinamente me invadió una sensación descorazonadora. Un grupo de adolescentes llamado Vida Joven se reunía en el hogar de Janet los martes por la noche. buscando un pañuelo de papel. el mes siguiente. pensando en llevarla hasta Los Ángeles para asistir a un culto de milagros de una mujer que yo jamás había visto. Janet. diréis a este monte: Pásate de aquí allá. en caso de que lográramos reunir el dinero. Cuando finalmente logré controlar el llanto. fui a una librería cristiana en Fremont." Apenas podía yo abarcar la inmensidad de la multitud que esperaba en el auditorio Shrine. comprando libros. ¿Qué clase de tonta era yo? Todos decían que Nanci era incurable. reuniendo dinero para comprar boletos de avión. llorando. Camino a casa. pero aquí estaba su madre. Una y otra vez vi el mismo marcador. Woody también estaba incómodo. Me puse a llorar. Mientras estaba allí miré algunos marcadores plásticos buscando uno para señalar las páginas en mi Biblia. Yo no tenía ese dinero.

Nanci se echó a llorar. "Señora. Me encanta la música. Por los movimientos que se percibían desde el auditorio me daba cuenta de que seguramente había empezado la parte de las sanidades en el culto." La reunión comenzó. Cuanto más andaba. Nosotros habíamos ahorrado dinero. Finalmente me senté en los escalones. pero el ujier me hizo un gesto directo con su índice. dijo él." Y me di por vencida. "¿Por qué no la sacas a caminar un poco?". que se inclinaba hacia nosotros. salí hacia el hall.64 Nada es Imposible para Dios "Tú estarás muy bien". mientras yo estaba aquí afuera. Con una mezcla de vergüenza y enojo. "muchas de estas personas han hecho muchos sacrificios y han venido de muy lejos para llegar a esta reunión. Durante los momentos más quietos. El ujier apareció nuevamente. ¡Linda reunión!" Caminé por el hall con Nanci en los brazos. me fascinó. Seguí caminando de un lado a otro del hall. salí pisando pies y chocando con las rodillas de las demás personas. "Esta es una reunión cristiana". Pero yo era la que quería ver a Kathryn Kuhlman. que ni siquiera deseaba estar aquí. y yo no quería que mi niña pisara el piso sucio. y me dirigí nuevamente hacia el hall." dijo. Estaba furiosa. Woody tenía sus zapatitos. Kathryn Kuhlman . yo también había venido desde muy lejos. "pero no creo poder soportar quedarme sentado en un culto que dure cuatro horas. Fui hacia el baño de damas." Bueno. y el magnífico coro comenzó a cantar. hasta llegar al pasillo. estaba sentado cómodamente en la reunión. Nanci tenía ya casi dos años de edad y era bastante pesada para cargarla. Él asintió. Entonces la señorita Kuhlman presentó a Dino. como diciendo: "¡Afuera!" No quise causar un escándalo. me mordí los labios y salí tambaleándome entre la gente que estaba sentada junto a nosotros. "Hemos estado ahorrando dinero durante dos meses para venir hasta aquí. "si la sanas. cuando Dino acariciaba las teclas del piano como con una pluma. Inmediatamente vi a un ujier parado en el pasillo. porque estando aquí en el hall. Y Woody. "¿Qué necesita?". Pero a Nanci nada de esto le interesaba. Dios". así que tomé a Nanci. ¡y usted me dice que salga!" Miré a Woody. y este apuesto joven griego que acariciaba el piano como si fuera un ángel acariciando un arpa. "Bien. Minutos después comenzó a lloriquear de nuevo. No era justo. En ese momento una señora de mediana edad cruzó el hall." "¿Sacarla afuera?" exclamé indignada. "Señora. seguramente será otro día. "Luego puedes traerla otra vez. tendrá que llevar a la niña afuera. más furiosa estaba y más gritaba y se retorcía Nanci. Siguió retorciéndose y gimiendo. Murmuré entre dientes. Estuve a punto de discutir. refunfuñé ante un hombre que estaba parado junto a la puerta." A punto de gritar de ira. sugirió. pero caminé de un lado a otro con ella en brazos hasta que se calmó. Entonces volví a mi asiento. "Ni siquiera se puede asistir a un culto de sanidad con una niña enferma sin que a una la echen. Tendrá que sacar a la niña afuera. Estaba radiante de gozo. Esta vez no fue muy amistoso. me preguntó. Está incomodando a las demás personas. ni siquiera podrás vernos.

Minutos después Nanci estaba dormida en mi regazo. el vocabulario de Nanci había estado limitado a "mami". y mientras ella estaba allí. "¿Por qué no viene y se queda junto a esta puerta? De esa forma podrá ver. dijo ella." Luego comenzó a agradecer a Dios. Empecé a llorar." El rostro de la mujer se iluminó. con sus manos en alto. pero entonces lo sentí otra vez. Pero no podía evitarlo. "Leucemia. se aquietó. Repentinamente. y "no". le dije. pero por debajo de sus lentes se veían las lágrimas. aunque Nanci fuera sanada.. por sanar a esta niña. Muy fuerte. Comenzó a decir una y otra vez: "¡Aleluya!" ¿Aleluya? ¿De dónde había sacado esa palabra? De nuestra casa." "Leucemia. reclamamos la sanidad de esta criatura. "Ella tiene leucemia". "Querido Jesús. que se retorcía y chillaba en mis brazos. Hasta entonces. "Gracias. Escuché mientras la señorita Kuhlman anunciaba las sanidades que se producían en todas partes del auditorio. "Y no puedo entrar a la reunión porque grita y molesta a los demás. y si la niña comienza a quejarse otra vez. pensé..65 Nada es Imposible para Dios Hice un gesto señalando a Nanci. Esta vez noté que sus pies no se habían movido. El golpe había partido del interior de su cuerpo. "Sabe. "Voy a volver a mi asiento"." "Alguien en la parte alta del auditorio está siendo sanado de un problema de columna. Nanci me dio un puntapié en el estómago. Te alabo por curarla. "quema". Alguien está siendo sanado de una seria afección en la cadera. Nanci. Una vez más pasé por sobre pies y rodillas y aterricé junto a Woody. que había estado luchando y revolviéndose en mis brazos. este lugar está lleno de locos. Alguien está siendo sanado de leucemia en este momento". Te doy toda la gloria. repetía la señorita Kuhlman. y estaba cansada de que toda montaña que se interponía en mi camino me sacudiera a su antojo. Fue un poderoso golpe desde dentro de ella que había sentido contra mi estómago. Señor." Oh. Había una larga fila de gente que subía por ambos costados de la plataforma. Miré a Woody. sin aviso previo. puede volver al hall. mi propia semilla de mostaza de fe comenzó a surgir otra vez. Tenía la cabeza colocada en el hueco de mi codo izquierdo y su cuerpo estaba pegado al mío. Señor. hay mucha actividad allá adentro". le dije a la mujer que estaba a mi lado. Entonces lo supe. Estiré la mano y le sujeté los pies para que no me pegara de nuevo. Estaba con la mirada fija hacia adelante. Yo apenas podía creer lo que veía. "papi". Lentamente mi amargura y resentimiento comenzaron a disiparse. "Una cadera. Era Nanci. seguramente no. Me había prometido a mí misma que no tendría reacciones emocionales." ¡Leucemia! Las distracciones casi me habían hecho olvidar el motivo principal por el que estábamos allí. No quería llorar. alabando a Dios. Todos testificaban que habían sido sanados. Me dolía la espalda de sostener a Nanci. Y yo no le había oído decir a nadie esa palabra en la reunión. Kathryn Kuhlman . Ella tenía la suficiente fe como para creer que Nanci sanaría. Pero no podía negar el gozo y el amor que brotaban de esa mujer.

dijo ella con voz dubitat. Al ponerme de pie para salir. pregunté.. "No hay examen que pueda comprobarlo ahora. El martes siguiente fuimos a ver a la doctora O'Brien para que examinara a Nanci como lo había estado haciendo con regularidad. ha sucedido. "Porque nunca lo he visto suceder". Aunque la sanidad de Nanci ha sido maravillosa. Ella escuchó pacientemente. "el lugar que usted me describe. La situación en nuestro hogar era como una cadena montañosa. "Bueno". dijo sabiamente. quise saber." "Por qué no lo cree. de dónde provino el golpe. la sanidad operada en nuestro hogar y en nuestras vidas ha sido aún más milagrosa. Ya no pude contenerme más: "Oh. el tiempo lo dirá". Gracias. Pero desde que Nanci fue sanada. Día tras día el color de Nanci mejoró. dije. "Es tan difícil creer algo cuando nunca antes lo hemos visto. Al mismo tiempo.66 Nada es Imposible para Dios Miré su cara." El tiempo ha probado que era real. pero no había forma de detener mis lágrimas de gozo. dura. afiebrada. generalmente muy pálida. Hablando de montañas que debían moverse del camino. "Oh". rocosa.. dijo ella. es el lugar donde está ubicado el bazo. Woody recibió a Cristo como su Salvador personal y ambos hemos sido bautizados en el Espíritu Santo. tomándome del brazo. Woody me advirtió que no me entusiasmara demasiado." "zCree usted que ha sido sanada?". Usted lo entiende. "quisiera creerlo de todo corazón. "LQué sucede?". gracias. un órgano vital que juega un papel importantísimo en su enfermedad. El hecho de que usted nunca haya visto moverse a una montaña no significa que no pueda ocurrir. ahora ha recuperado el orden divino. Todos los exámenes realizados en los últimos cuatro años han resultado negativos. que alguna vez estuvo a punto de ser destrozado por el divorcio. No hay rastros de la enfermedad en su cuerpo. "Si ella es sanada. Nuestro hogar. cubierta de transpiración. le dije: "Sin embargo. ¡Una montaña de milagros! Y todo comenzó con una fe tan pequeña como una semilla de mostaza. y luego noté que sus ojos se llenaban de lágrimas. Jesús. Solo el tiempo dirá si la sanidad es real o no. Kathryn Kuhlman . Algo sucedía muy dentro de su cuerpo. Dejamos de administrarle las drogas." En el camino de regreso al aeropuerto. Pero ahora yo tenía ojos para ver lo que no había visto antes. ¿no es así?" Por supuesto que lo entendía." La doctora O'Brien palmeó a Nanci en la espalda. entonces?". respondió. Yo sabía que tenía razón. sentí una calidez y un cosquilleo que me recorrían por entero. Le conté todo. Estaba roja. lo único que podíamos hacer era llorar. Recobró la vitalidad y el apetito.

mamá". creía que todos los enfermos empeoraban automáticamente cada vez más. "Querida María. y este invierno había sido el peor de todos. Ontario. La señora Bergeron. tan grave que no podía mantenerse en pie durante más de diez minutos. que vive en Ottawa. ¿Por qué él se sanaba cuando el resto de nosotros tenía que seguir viviendo en el dolor? "Fue a Pittsburgh. solo se pondrá peor". Tomé el rosario y finalmente llegué al teléfono. En nuestro pequeño departamento en los suburbios de Ottawa sonaba el teléfono. Aún el simple hecho de cruzar el living para contestar el teléfono era más de lo que podía soportar. "¿Pasó algo malo?". En vez de alegrarme. Durante veintidós años había sufrido de artritis paralizante. Mientras estaba allí. Los médicos habían soldado varios discos de su columna. Su esposo. Canadá. Madre de Dios. "No. El intenso frío canadiense había endurecido mis articulaciones de tal forma. no para mí. porque había sido dada por manos que alguna vez estuvieron doblados y deformados por la artritis. ahora que lo pienso. Nunca pensé que pudieran ser buenas noticias. ¿Por qué no vas a Pittsburgh tú también? Quizá te sanes. Hasta lo dije en voz alta: "¿Está muerto?" Es extraño. hasta morir. Marguerite y su esposo tienen cinco hijos y veintitrés nietos. mamá". que vivía en Brockville. "que no deje de sonar antes de que yo llegue. Estaba muy enfermo de artritis. pregunté secamente. es el orgulloso poseedor de una medalla que le fuera entregada por el Primer Ministro de Canadá en ocasión de su retiro después de servir durante cincuenta y un años en el servicio postal de su país. pero siempre había pensado que la sanidad era para los demás. fue sanado. "Fue a un culto de Kathryn Kuhiman. me sentía amenazada. le pregunté. ¿conoces a Roma Moss?" Yo conocía bien al señor Moss. así que tampoco podía sentarse. Mi hijo Guy. Después de años de escuchar decir al médico: "Usted no mejorará. era una católica romana de sesenta y ocho años de edad que nunca había entrado a una iglesia protestante." Hice un esfuerzo por salir de la mecedora y me apoyé en la pared para lograr equilibrio. Hacía veintidós años que sufría de artritis paralizante. temiendo lo peor. ¡Fue sanado! ¡Puede caminar! ¡Puede agacharse! ¡Ya no sufre más de artritis!" "¿Cómo es eso?". la voz de Guy resonó feliz en el tubo. que apenas podía caminar. dijo entusiasmado Guy. dijo: "Mamá. Kathryn Kuhlman . No podía agacharse. Cada puntada era un acto de amor. discapacitado por una afección cardíaca. caminando con dificultad hasta la mesita del teléfono. Cada paso me provocaba espasmos de dolor en las rodillas y las caderas.67 Nada es Imposible para Dios CAPÍTULO 7 ¿ES ESTE UN AUTOBUS PROTESTANTE? Marguerite Bergeron No pude contener las lágrimas al contemplar el precioso bordado que esta mujer de Canadá me había entregado. No había podido salir de la casa. Yo siempre esperaba malas noticias. "Oh. "El señor Moss no murió." oré." Yo había oído hablar de Kathryn Kuhlman y hasta había visto su programa de TV. como yo.

"¿Cómo podría hacer ese viaje tan largo hasta Pittsburgh?" Guy me contó sobre un autobús contratado especialmente que hacía el viaje entre Brockville y Pittsburgh todas las semanas. y al día siguiente llamé a Guy. Mi cuerpo estaba deformado e hinchado por la artritis desde hacía mucho tiempo. Recordaba cuando Paul y yo nos enamoramos. Allí había asistido al culto de Kathryn Kuhlman en la Primera Iglesia Presbiteriana. Era la historia más fantástica que me hubieran contado jamás. Al día siguiente. él. apenas podía creer lo que oía. Para probarlo. él tocó tímidamente el dorso de mi mano. no hagas ninguna reserva". Ahora yo no soportaba que Paul me tocara las manos. Una noche. Desde que mi esposo se había retirado del servicio postal. "Hablaré con tu padre y te contestaré mañana por la noche. "Pero son casi mil kilómetros".. doblados como garras. hacía algunos años . Habían atado un pañuelo alrededor de los ojos de un niñito. "Pero antes de que nos reserves lugar. "Tu padre irá conmigo". Una señora llamada Maudie Phillips le había reservado un lugar para que él pudiera viajar de Brockville a Pittsburgh. dije. así que estaba parcialmente paralizado. Le gustaba acariciar mis manos suavemente. y lentamente entrelazó sus dedos con los míos. con dulzura. Traté de recordar los tiempos en que mi cuerpo era joven y ágil. criado en un ambiente católico francés y yo.68 Nada es Imposible para Dios yo estoy demasiado enferma como para salir de la casa". Pero Paul me alentó para que fuera a Pittsburgh. Esa noche le conté a Paul sobre la llamada de Guy. llorando. Dolía demasiado. "Déjame que llame y te reserve un lugar". Estaba vieja y llena de nudos. y hermoso. Durante un largo rato estuve allí. "No sé si podré soportar todos los baches y problemas del camino. Eramos tan correctos. Recordaba que. sentada en la semipenumbra del cuarto. rogó. Esto le afectaba las piernas. Era tan comprensivo. ¿Qué era todo eso que dicía de la sanidad? ¿Acaso Guy creía que sabía más que los médicos que habían dicho que yo no tenía posibilidad de curación? Sacudí la cabeza. Ya no recordaba ningún momento en que no hubiera sufrido dolor. sin esperanzas. El solo hecho de estar de pie junto al teléfono hablando con Guy me hacía sentir débil. dije." Guy estaba feliz. "No podemos perdernos ninguna oportunidad’. suspiré. de una forma que me llegaba al corazón. Ese dolor hacía casi imposible que alguien me llegara al corazón. que tenía que ir por todo el cuarto tocando las manos de la gente y adivinando quién era cada uno. su corazón había quedado rodeado de fluido. que vivía cerca.. quiero ver al señor Moss. Pero algo en él siguió insistiendo. Quiero ver con mis propios ojos que está sano. porque era anciana y el dolor era muy fuerte. protesté.” Paul asintió. y dijo que arreglaría todo para que yo pudiera hablar con el señor Moss. y hasta dijo que quería ir conmigo. Él me identificó a mí inmediatamente porque mis nudillos estaban terriblemente hinchados y los dedos. dijo. como un viejo roble en la cima de una montaña rocosa. con mi familia católica escocesa. había jugado con mis nietos durante el cumpleaños de uno de ellos. se paró en Kathryn Kuhlman . "No." Colgué y volví trabajosamente hasta mi silla. mientras escuchaba al señor Moss. Finalmente accedí a ir. Guy. y había sido sanado. Yo no me sentía bien.

Inténtalo. Este es su castigo por haber pensado en hacerlo. ¿podrá esto ser así? ¿Ama Dios a los protestantes. Pero no había forma de negar lo que le había sucedido al señor Moss. Corrió. ¿Qué pasaría cuando nuestros amigos católicos supieran lo que habíamos hecho? Pero aun así. protesté decididamente. "Dios quiere que te sanes. inténtalo. No puedo hacer nada. cualquier contacto. saltó y giró la espalda en todas direcciones para mostrarme que sus huesos y articulaciones estaban como nuevos. "Querida María. Mis manos estaban dobladas y rí das sobre el montón de pañuelos de papel que h la tomado la noche anterior. Tragué saliva. Nunca el dolor había sido tan extremo. Tienes que levantarte. En ese momento deseé morir. Él no te haría algo así. pero ahora estaba perfectamente sano. Lo único que pude hacer fue recostarme nuevamente en la cama y llorar. tratando de que no e cerraran por completo. también?" La sola idea me hacía estremecer. "Oh. no". En Canadá. El jueves por la mañana Paul se levantó temprano. contenía la respiración. Desde que yo era pequeña se me había enseñado que entrar a una iglesia protestante podía hacerme perder la salvación. Pero cuando traté de levantarme. Generalmente el dolor de la artritis se hacía sentir en un lado u otro. había estado obviamente enfermo." Esto pesaba mucho en mi conciencia. "Dios no quiere que vaya a esa iglesia. y siempre que pasaba frente a una. "¿Crees que debemos contarle al sacerdote?". nunca había entrado a uno de esos lugares. por la intensidad del dolor en las ma nos. hacía que sintiera como fuego líquido corriendo por mis huesos. sollocé. Iríamos a Pittsburgh. Yo había sido católica durante toda mi vida. "No puedo ir". dijo Paul. En mis sesenta y ocho años de vida. como para que también el sacerdote lo sepa. cuando yo era niña. y ni siquiera podía enjugármelas.69 Nada es Imposible para Dios medio del cuarto. se inclinó y tocó el suelo. apreté los dientes y asentí ante mi esposo." "Debes levantarte." "No es así. Hasta vivir me duele. "Dios no quiere que te dejes morir aquí. Pero esta mañana. El solo pensarlo era casi más de lo que yo podía soportar. Ni siquiera puedo salir de la cama." "No puedo ir. Pero esa mañana. mamá". rogó Paul. El autobús partiría el jueves por la mañana. Con mis lágrimas mojé la almohada. Antes. el dolor era intenso en todo el cuerpo. casi con firmeza. No puedo caminar. "Ya bastante malo es que Dios sepa que estamos yendo a una iglesia protestante. Por favor. Ahora el señor Moss me decía que había sido sanado en una iglesia presbiteriana. Cuando me dolía el pie o la rodilla." Kathryn Kuhlman . me preguntó Paul. lo más increíble era que había sido sanado en una iglesia protestante. las relaciones entre católicos y protestantes eran tan tensas que a veces parecía que iban a entrar en guerra. mamá". Paul salió del baño y se acercó a la cama. Ninguna oración podría hacer que se abrieran. a veces me hacía masajes para disipar el dolor. cualquier movimiento. Cada articulación ardía. Guy hizo las reservas. Para mí. estaba convencida de que debíamos ir. sin saber qué hacer. grité de dolor.

" Ella sonrió. pero llegué hasta el asiento junto a Paul. A veces hasta nos dirigen en el canto. aunque tenga que llevarte en brazos. "pero no puedo darle la mano a nadie. mamá". pregunté. Tendría que haberle confesado este gran pecado al sacerdote. Cada vez que pasaba junto a mí. Cuando el autobús partió. hablando. "No debemos llegar tarde para tomar el autobús." Vestirme fue terriblemente difícil. Llegamos al auto y fuimos hacia el lugar desde donde saldría el autobús. cada contacto. y ponerme la faja. Pero el temor de mezclarme con los protestantes estaba volviendo a apoderarse de mí. Luego luchamos por abrir mis manos.. me ayudaron a subir.70 Nada es Imposible para Dios Mover cada articulación era como romper hielo en una corriente. el dolor me haría desmayar. retrocediendo. "Sigue tratando. "Ahora ponte el vestido." Finalmente cedí. El dolor era insoportable. Empecé a llorar otra vez. y finalmente estuve lista para salir.. sin ponerme la faja. Esta puede ser tu última oportunidad de ser sanada. Yo nunca había escuchado cantar así. ministrando a las personas. decía Paul. "Sería indecente. dijo Paul. A Jesús tampoco. Con la ayuda de Paul. amistosa. me puse en pie. me hacía llorar de dolor. mamá".." Guy me escuchó y dijo: "Mamá. Cada movimiento hacía crujir algo que estaba suelto. Nos quedaba un viaje de casi mil kilómetros por delante. como un pastor que cuida a sus ovejas. "Sigue tratando." Pero Paul siguió alentándome. Si me tocan. respondiendo preguntas. En el estacionamiento la esposa de Guy nos presentó a la señora Maudie Phillips." "¿Sacerdotes católicos en un autobús protestante?". Era como una iglesia con ruedas recorriendo el campo. protesté." "Pero estamos yendo a una iglesia protestante en Pittsburgh". "Al autobús no le importa si usted es protestante o católica. vas a subir a ese autobús. la señora Phillips comenzó a ir de un extremo a otro del pasillo. la tomé del brazo. casi imposible. "¿Es este un autobús protestante?". "Es un autobús de Jesús. y la señora Phillips. dije. junto con el conductor del autobús. y la siguiente vez que la señora Phillips pasó junto a mí. Cada paso. "No". Tenía muchas preguntas. La señora Phillips era cálida. Pronto comenzaron a cantar. Así no me sentiría tan mal. Solemos llevar a algunos sacerdotes católicos. ¿Cómo rezará? ¿Cómo debo rezar yo? ¿Puedo rezar como en mi iglesia?" Kathryn Kuhlman . susurré." "¿Crees que me iré sin mi faja?". rió ella. pero una iglesia diferente de cualquiera de las que yo conocía. representante de Kathryn Kuhlman en Ottawa. lloré. "Tendría que haber ido a la iglesia primero. y sentí que me entendía. Me volví hacia Paul. "¿Cómo puede ser?" La señora Phillips sonrió. Me preocupé. "Lo siento". extrovertida. yo la hacía detener.. y me extendió la mano. Eso me ayudó mucho. Muchas de las personas que estaban en el autobús ya lo habían hecho antes. pero moví las articulaciones de un lado a otro hasta que finalmente logré sacar las piernas de la cama.

susurré." "No necesito ayuda". exclamé. Yo le rezo a María. "Dios la ama. Entonces miré mis manos. Y no me duele. Pensarán que lo estoy imaginando. mamá?". no sentía ningún dolor." dijo. "Mientras tú dormías. Parpadeé y miré otra vez. pero después noté que había algo más.71 Nada es Imposible para Dios La señora Phillips era tan dulce. "¿Qué dijiste?". se estaban enderezando. repetí. le dije.. Y mira mis dedos. Kathryn Kuhlman . tan paciente. "Creo que hay un solo Dios para todos nosotros." "¿Imaginando qué?". aunque no estaba segura de quién era el Espíritu Santo. pregunté. "Escucha"." "Entonces simplemente confíe en Él". ¿cómo explicárselo a esta mujer que transmitía tanto amor? "Oh. se arrodilló junto a mí. Bajé los escalones y salí al estacionamiento. "Pero no le digas a nadie. Ya no me duelen las manos. Los dedos. "¿Qué está sucediendo?". me dormí. Después de cruzar el límite y entrar a los Estados Unidos.. Tenía los tobillos cruzados. Todavía estaba a medio despertar cuando al moverme vi mis pies. Tenía los ojos llenos de lágrimas. riendo gozosa y sin preocuparme porque me oyeran. "¿Algo anda mal. "Mira mis pies". mientras dormía. De alguna forma. La señora Phillips volvió a vernos. como una ola de calor. Cuando desperté. No sé por cuánto tiempo dormí. ¿Por qué no se recuesta en su asiento y deja que el Espíritu Santo le ministre?" Comencé a relajarme un poco. Paul me miró. dijo. Fue tan fuerte que durante un minuto no pude ver nada. Estaba ciego. que habían estado rígidos y doblados. había puesto un pie encima del otro. que recorría mi pecho y llegaba hasta las piernas. con mi esposo detrás de mí." Me levanté y bajé por el pasillo. Recobré la vista. a mi iglesia. pero Él no puede hacer mucho por usted si usted sigue haciendo tantas preguntas. sentí algo cálido. Yo estaba demasiado entusiasmada como para notar que a él también le ocurría algo. dijo Paul. dijo ella. Después de llamarla seis o siete veces para preguntarle cosas como estas. tan comprensiva. Al principio pensé que lloraba por mí. "¿Qué está pasando?". ¡No podía ser! Hacía años que no podía cruzar las piernas. susurré. "Señora Bergeron. respondí. yo estaba somnoliento. "¿cree usted que hay un solo Dios para todos?" Sentí que los ojos se me llenaban de lágrimas. "¿Qué te pasa?". Todos ellos habían significado mucho para mí. tartamudeó." En ese mismo momento el autobús salió de la carretera para detenerse en un lugar de refrigerio. Y creo que estoy sanando. ¡Me estoy sanando antes de llegar a Pittsburgh! ¡Me estoy sanando en este autobús protestante!" Paul se quitó las gafas. pero amo a Dios. y los dedos se están enderezando como los de una niña. Entonces te despertaste. "Déjeme ayudarla con sus pies. Pero. "Algo me pasa". Y lo más notable. atropellándose al hablar. sí". preguntó Paul. No quería deshonrar a mi fe. "Vamos a detenernos para tomar un café". a mis sacerdotes. con una extraña expresión en el rostro. "Ves. tengo los tobillos cruzados. Sé que solo Dios puede sanarme. "¡Puedo caminar! Puedo subir y bajar sola esos escalones. dijo. Ya no sentía dolor allí tampoco.

preguntaban. Yo olvidé que estaba Kathryn Kuhlman . Mi propia madre murió de esta enfermedad. pastillas para tomar después de las comidas. Estábamos muy bien. disfrutando cada momento. Y Paul tampoco. Pastillas para tomar a la mañana. "Señora Bergeron". No veía la hora de ir al culto de milagros. Estaba hablando de mí. le había dicho. Sus dolores de corazón habían desaparecido y se sentía como nuevo. Los médicos no podemos hacer nada más que darle pastillas que alivien el dolor. Nos habían dicho que la gente esperaba horas fuera de la iglesia hasta que se abrieran las puertas." Y me había dado pastillas. La señorita Kuhlman subió a la plataforma y el culto comenzó a desarrollarse en medio de una música gloriosa. rogándole que me diera algún calmante para el dolor. El mes anterior yo había ido a ver a mi médico." Él había sido amable pero firme. deseando encontrar a alguien a quien poder darle el banquito. Pocos minutos después ella detuvo los cantos y dijo: "Entiendo que hay aquí una señora que viene de Ottawa y que fue sanada en el autobús". Nunca había dormido tan bien. "Mire mis rodillas". aunque fuera en una iglesia protestante. me dormí." Ella me citó un versículo de la Biblia: "Y ellos le han vencido por medio de la sangre del Cordero y de la palabra del testimonio de ellos" (Apocalipsis 12:11). Hacía años que no podía estar de pie más de diez minutos. sintiéndome más joven y sana de lo que había estado en muchos años. Estuve de pie durante tres horas y media a las puertas de la Primera Iglesia Presbiteriana de Pittsburgh.72 Nada es Imposible para Dios Todos se arremolinaron a mi alrededor. tragaba once centavos. por lo que me había traído un banquito para sentarme. ahora estaba parada durante horas. A las cuatro de la mañana estaba completamente despierta. y en el mismo instante en que apoyé mi cabeza sobre la almohada. Pero no importaba cuándo había ocurrido. "Mire mis dedos. Lo único que sabía era que. Duelen tanto que no puedo dormir de noche. "Señora Bergeron. pastillas para tomar a la noche. no hay nada que podamos hacer. sintiéndome rebosar de alegría. Paul y yo aceptamos su invitación a subir a la plataforma. pero esa noche dormí de costado. El cuarto del hotel estaba a oscuras aún cuando salí de la cama. como el señor Moss. Finalmente las puertas se abrieron y la gente se abalanzó a la entrada. Pero finalmente no lo necesité. Y cada vez que tragaba una pastilla.. "qué le sucedió?" "No sé qué ocurrió". No tomé ni una sola. Esa noche. Durante más de veinte años había podido dormir solo de espaldas o boca abajo. en Pittsburgh. dejé las pastillas en mi bolso." Pasamos la noche del jueves en un hotel en Pittsburgh. doblada como un bebé. La noche anterior la señora Phillips me había dicho que sentía que yo había sido sanada en el autobús cuando dije: "Amo a Dios y sé que solo él puede sanarme. "Pero hace veintidós años que no me siento tan bien. dije. yo no era la persona que había sido hasta entonces. Yo había temido que mis piernas no resistirían si tenía que estar de pie tanto tiempo. con el banquito en la mano..

Como no conocía la letra de las canciones. "Llama a todos y cuéntales. "¡Estoy sana!". saltando. como en el autobús. Así que seguí cantando. si él no hubiera estado ahí. "¡Fui sanada!" "¿Mamá?". "Oh. que seguía danzando de un lado a otro. y repentinamente sentí que me caía. pensé. Yo también quería cantar. "No le preguntes. Yo no tengo poder. con voz somnolienta. "Yo no tuve nada que ver con su sanidad. yo también lo hacía. "¿Qué dices?" "Ya no sufro más de artritis". eran las cinco de la mañana. sorprendida de no sentir ningún dolor. creo que habría atravesado la plataforma hasta acabar en el subsuelo. menos yo. Dado que yo fui la primera que subió a la plataforma. rió ella. le respondía. riendo. Pero esta vez no me importaba que fueran protestantes. Olvidé que estaba frente a dos mil quinientas personas. "Mamá. dijo Guy. llamé a mi hija Jeanne. se arremolinaron a su alrededor. le dije a la señorita Kuhlman. mamá!".. Era como si los cielos se hubieran abierto y Dios mismo me estuviera tocando. grité por el tubo del teléfono. entre lágrimas.. ¡solo mírala!". "¡Oh. cuando salí del auto que nos había traído desde el lugar donde nos dejó el autobús.73 Nada es Imposible para Dios en una iglesia protestante. La gente cantaba. Ni siquiera la conozco. le dije.. Guy estaba a la puerta de su casa cuando doblamos para tomar nuestra calle. Todos sus amigos. contestó Jeanne. Me puse de pie.. no sabía lo que pasaba algunas veces cuando Kathryn Kuhlman ora por alguien. aplaudiendo y doblándome para tocar el suelo. Cuando los que me rodeaban levantaban las manos para alabar a Dios. Todos lloraban. ¿estás bien?". Sentí ese amor especial de Kathryn Kuhlman por toda la gente. llorando y alabando a Dios por mi sanidad. y lo hacía en adoración... tomándome en sus brazos. Tan pronto como llegué a casa. Me alegré de que hubiera un hombre fuerte que me sostuvo antes de que me desplomara sobre el suelo. (un verso después que todos los demás). Eran las dos de la mañana cuando llegamos de vuelta a Brockville." Cuando finalmente me acosté. aunque creo que eran las tres de la madrugada. pero no podía evitarlo.. Ya no estoy más enferma. Solo Dios lo tiene. Había estado en pie durante veinticuatro Kathryn Kuhlman . Sé que sonaba horrible. levantando las manos. gritaron. cayéndose al suelo delante de toda esta gente?" Pero no pude evitarlo. "Gracias". gente como yo. no"." "No me lo agradezca a mí". que estaban esperando en su casa.. porque estaba atrasada un verso con respecto de todos los demás. "Gracias." Volví a mi asiento y comencé a agradecerle a Dios. me puse a escuchar a la mujer que cantaba junto a mí y a repetir lo que ella decía. Luego me colocó suavemente sobre el piso. "¿Qué hace una mujer grande como yo aquí. Por primera vez en veintidós años podía levantar los brazos. Usted fue sanada aun antes de venir aquí. Ella estiró su mano y me tocó el hombro. delante de todas esas personas. ¡y no me importaba! Estaba tan feliz. "¡Mírala! ¡Está sana! ¡Dios la sanó!" A esa hora de la noche me puse a danzar en medio del living. muchas gracias. y antes de que me diera cuenta. preguntó. Agradézcale a Él. Estaba llorando.

cuando estuviste en Pittsburgh.74 Nada es Imposible para Dios horas. "Ahora. Cuando llegué allí. levanté las manos y dije: Jesús.. "Hey. ¿qué sucedió? Se ve muy bien. y después deberá buscar un nuevo empleo. "Mamá. Ahora usted está sana. estaba obrando en mis actitudes. yo me había vuelto gruñona y difícil de soportar. El rostro de Pierre reflejaba una enorme sonrisa mientras caminaba a mi alrededor. Ya no molesta más. Como muchas otras personas que viven constantemente bajo un intenso dolor." Una de mis nietas. Al día siguiente mi esposo fue al campo de golf con Guy y lo acompañó a hacer un recorrido de cinco hoyos. Cuando entré caminando al consultorio. Y aunque fuera así. "Seguro que está pensando: `Bueno. "Su estado era irreversible." Yo quería que él comprendiera realmente lo que había pasado. yo fui a la escuela católica. incurable. la pequeña Michelle. decía. Dios me ha sanado de mi artritis." le dije. le dije. Pierre. vino con su esposa y sus tres hijos a la casa de Guy. Mire las rodillas. ya no tendrás que caminar como un pingüino. observándome desde todos los ángulos. a menos que un camión te pase por encima.. sana a mi abuelita'. así que el domingo siguiente les llevé a todos los sacerdotes un ejemplar de los libros de Kathryn Kuhlman. "No sólo fue sanada de la artritis.. "Tendrá que enviar a todos sus pacientes a Pittsburgh. "no tengo más artritis." Entonces apareció mi nietito de siete años. doctor. "Lea esto. creo que temería más por el camión que por ti. otro de nuestros hijos. Algo maravilloso ha sucedido en su interior. hasta la Iglesia del Sagrado Corazón. dijo con voz seria. para ver si yo había sido sanada realmente. ahora está loca. la señora Bergeron ya no sufre de artritis." El médico se paró en medio del cuarto. mirándome caminar por todos lados.. "Ha habido otro milagro"." Rió y me hizo señas de que entrara otra vez al consultorio. ¡Oh. "Sé lo que está pensando". No lo supe hasta que oí a mi nuera hablando con Jeanne por teléfono. ver a todos mis pacientes tan bien como usted. doctor". Y Paul también. se asomó: "Mamá. Mire mis manos." Tomé mi cartera y le alcancé uno de los libros de Kathryn Kuhlman. Ahora llegarás a ser anciana.. No lo entiendo." Kathryn Kuhlman . "No. Luego me tomó las manos y examinó las muñecas y los dedos. sino que además. no creo que esté loca". El domingo por la tarde." El domingo siguiente hice que toda mi familia fuera conmigo. No solo había sanado mi cuerpo." Minutos después el médico entró a la sala de espera. Y Él lo hizo. le dije." Dios estaba haciendo algo más." Rió otra vez. ¡Mire! Estoy caminando. Dios! El Señor ha sido tan bueno con nosotros. le dije al sacerdote: "Padre.. Dos semanas después fui a ver a mi médico. "Eso me convertiría en el hombre más feliz del mundo. tomó el libro y me rodeó con su brazo. estás sana. abuela. pero me sentía llena de vitalidad y fuerza. caminando. la enfermera me dijo: "Señora Bergeron.

Kathryn Kuhlman . mi forma extraña de caminar y el hecho de que mis zapatos se gastaban en forma despareja. con sinceras lágrimas de agradecimiento. "Creo en milagros"." Dice eso porque esa aparición fue completamente dedicada a Jesús. Pero no podía ignorar a mi estómago. "Hace años que Don y yo estamos en la TV". pocos invitados me emocionan tanto como los representantes del mundo del espectáculo. flanes y jaleas. y después de eso inicié mi carrera en la moda y la televisión. Yo pensaba que era natural sentirse mal. Don tiene una floreciente agencia de publicidad.. modelos y amas de casa. enfermedad que parece ser compañera constante de muchos de los que se dejan atrapar por el remolino de Hollywood. Sin embargo. tanto televisivo como teatral. una falta total de energía y apetito. el cine y el teatro. cuentan al mundo lo que Jesús ha hecho por ellos. Vivía alimentándome con grandes cantidades de queso cottage..75 Nada es Imposible para Dios CAPÍTULO 8 LA SANIDAD ES SOLO EL COMIENZO Dorothy Day Otis Entre las personas que vienen invitadas a mi programa semanal de televisión. Ambos son bien conocidos y muy respetados por todos los artistas de Hollywood. donde continué mi carrera como modelo y actuando en TV. Algunas veces me preguntaba en voz alta si mis problemas estomacales estarían relacionados con mis dolores de espalda. Dorothy Day Otis dirige una de las agencias de representantes de estrellas más exitosas. famosos educadores y niños. Nunca me sentí realmente bien. Varios médicos clínicos me observaron y dieron el mismo diagnóstico: "un grave problema estomacal". Me cansaba fácilmente y tenía constantes dolores de espalda. y hacía años que sabía que mi salud se estaba deteriorando. . Yo me había graduado en teatro en la universidad. pero no mejoré. Todos han sido tocados por Jesús en una forma especial y testifican del cambio producido en sus vidas. que dejan de lado toda su capacidad de actuación y. Viví durante dos años en San Francisco. una nuca rígida. Pero los médicos simplemente me miraban. Después me mudé a Los Ángeles. Durante años arrastré dolores de espalda. que aparecieron en el programa que yo grababa en los estudios de la CBS en Los Ángeles. y el solo hecho de mirar la comida común me causaba repulsión. conduciendo mi propio programa de entrevistas y de cocina en TV y actuando como presentadora de películas los sábados por la tarde. que comencé a tomar tal como lo habían indicado. Los médicos prescribieron pastillas. `pero la única aparición verdaderamente importante fue la que hicimos en el programa de Kathryn Kuhlman. dijo Dorothy. sacudían la cabeza. que reaccionaba violentamente ante casi todo lo que comía. y me mandaban a la farmacia a comprar más pastillas. se encuentran médicos y barmans. que trataba de ignorar. Representa a artistas importantísimos de la TV. Pasaba la mayoría de los fines de semana en cama. Cuando el dolor se volvió insoportable. Este fue el caso de Dorothy y Don Otis. fui a ver a los médicos.

Significaba entrar en un campo completamente nuevo en mi profesión. Pero comencé a perder peso." Un año más tarde yo seguía enferma. frente a una cámara o trabajando con gente. y ahora era dueño de una agencia de publicidad. conocí a Don Otis. Yo había ido a la oficina de Don por una entrevista para un comercial de TV.. y repentinamente me vi dentro del negocio. Don era metodista. y poco a poco debió ir resignando toda su actividad física. todos los demás que me rodeaban se sentían igual. Don. literalmente me derrumbaba sobre la cama. "Su nombre es Dorothy Day. Todo el día estaba bajo las luces. y sigo pensando en casarme con ella. y tuvo que ir a otra oficina para preguntárselo a una secretaria. Ni siquiera podía subir la colina que estaba detrás de nuestra casa. él le dijo a un colaborador suyo: "Esa es la chica con la que voy a casarme. la salud de Don comenzó a decaer. era disc jockey. ambos teníamos mucho éxito en las carreras que habíamos elegido. Su historia era similar a la mía: actuaba en TV y radio. preguntó su amigo. Por las noches. Don tuvo que hacer todos los arreglos. Cuando Chiles murió. Cuando salí. "Z Cómo se llama?" Don no lo sabía.75. sonrió. y la idea me fascinó. Harold Chiles. y asistía a la iglesia solo ocasionalmente. pero ya estábamos casados. comenzó a tener problemas en la respiración. después de todos esos años. un importante representante de Hollywood. ¿en serio?". Yo medía 1. Entonces mi propia salud empezó a empeorar. No había cura. comandando una de las agencias de representantes más exitosas de Hollywood. como de costumbre. Un examen físico nos permitió descubrir una enfermedad temible: enfisema. Dado que no tenía remedio. Él y Don creían que los años que yo había pasado en la TV me capacitaban para la tarea.” "Oh. mira atrás y dice que éramos "cristianos pésimos". justo cuando pensaba que estaba aprendiendo a convivir con mis problemas físicos.76 Nada es Imposible para Dios Todas las mañanas me levantaba a las 05:30 para llegar a tiempo para la maquilladora y la peinadora. Después de todo. Comencé a evitar todas Kathryn Kuhlman . por lo que mi peso normal rondaba los 65 kilos. Entonces. A pesar de mi mala salud y nuestra falta total de espiritualidad. muy tarde. La agencia de Don crecía a pasos agigantados. me ofreció trabajo como representante de niños para actuaciones y comerciales de TV. compré su agencia a la sucesión. Don estaba tan desanimado que ni siquiera pensó en dejar de fumar. director de programas. Mi esposo fumaba mucho desde que tenía quince años. Solo podía respirar en forma entrecortada. Repentinamente. Al volver. En ese momento yo era presbiteriana. Con mi exigente agenda. que es más franco. no creía que fuera raro que sufriera dolores constantes y me sintiera completamente exhausta todo el tiempo. dejar de fumar no cambiaría nada. incluso conseguir el permiso para utilizar la bellísima Mission Inn de Riverside para nuestra ceremonia de casamiento. y yo aparecía con mucha frecuencia en TV. pero nunca iba a la iglesia. aparentemente. "Cristianos nominales" es la expresión que yo usaba para describirnos.. Seis meses después de llegar a Los Ángeles. En 1966.

y hasta me hicieron llorar. Pero yo no era sanada. me dijo. Había tal amor mutuo. Parecía un esqueleto. Por primera vez en mi vida sentí la presencia de un Dios de amor que se preocupaba tanto que quería tocar a esas personas inmersas en una terrible situación y sanarlas por completo. Ella nos animó a ir. "La mayoría de las personas que están en su situación ni siquiera pueden caminar. Cuando volví a verlo. Una amiga cercana de Don y mía había estado asistiendo a los cultos de Kathryn Kuhlman. Como si esto fuera poco. Don también los leyó. era obvio que mi columna no llegaba hasta arriba de la espalda. Mis dolores de espalda se volvieron más fuertes. Aun para mi ojo inexperto. El me hizo un examen preliminar y luego sugirió que me hiciera tomar radiografías de la columna. le repetía yo a mi entusiasta amiga. Yo me obligaba a ir a trabajar. tal compasión por los enfermos. y por qué siempre me dolía la parte baja de la columna. pero yo no los sentía como extraños. Pero pasaron tres años antes de que cumpliéramos esa promesa. varios días después. "Uno de estos días iremos al Shrine".77 Nada es Imposible para Dios las comidas. sentada en el auditorio. orando por los enfermos que me rodeaban. Aun antes de que se abrieran las puertas. Era como una gran reunión familiar. por lo cual la pierna derecha quedaba dos centímetros y medio más arriba que la izquierda. La idea de Dios no me interesaba mucho. Miraba y caminaba como las momias de las películas de terror. la nuca estaba tan rígida que no podía dar vuelta la cabeza sin girar con todo el torso. Eran enormemente interesantes. y rápidamente bajé a 55 kilos. El doctor Hirsch también me dijo que mis problemas estomacales podían deberse a presión sobre los nervios. seríamos sanados. lloré al ver las sanidades. Aún ahora me resulta difícil describir lo que sentía mientras esperaba que las puertas del auditorio se abrieran. Volvimos al mes siguiente. me dijo. segura de que si lo hacíamos. Recordé que cuando estudiaba en la Universidad de Iowa. Don y yo ya sabíamos que Dios estaba ahí. Solo mi amor por el trabajo me mantenía en pie. El doctor Hirsch descubrió que los grandes depósitos de calcio en cada vértebra eran indicadores de una artritis en desarrollo. pero sí compré los libros de Kathryn Kuhlman y los leí.. y otra vez volví a visitar los consultorios de los médicos. me mostró la radiografía. pero el dolor había continuado durante mucho tiempo después. "Debería estar en cama". Todos hablaban y compartían con gozo mientras esperaban lo que sucedería. el doctor Larry Hirsch. En marzo de 1971 fui a consultar a un médico traumatólogo. Ninguno podía ayudarme. mi pelvis estaba torcida. La enfermera de la universidad me había vendado la espalda. "Mire esto". El doctor Hirsch dijo que quizá ese fuera el origen de mi problema. Y aún peor. Pero cuando se acercaban los fines de semana. porqué tenía rígida la nuca. Allí." Kathryn Kuhlman .. aún el queso cottage. Varios miles de personas rodeaban las puertas. sino como amigos que no había conocido antes. Esto explicaba el motivo de algunos de mis problemas: por qué mis zapatos se gastaban en forma despareja. me resultaba más fácil caer en cama que asistir a las reuniones. cierta vez había caído pesadamente sobre el hielo. Don y yo asistimos al primer culto de milagros en enero de 1971. aunque me sintiera muy mal.

yo volvía a orar. dije con dificultad. Don y yo fuimos a Los Ángeles para asistir al culto en el auditorio Shrine. casi gritó: "¡Diste vuelta la cabeza! ¡Mírame. le dije sollozando. Mi respiración se aceleró a tal punto que ya no podía controlarla. El domingo. "Si puedo mover la cabeza. Entre la respiración jadeante de Don y mi andar lento. pero yo no podía hablar. y al mismo tiempo comencé a llorar con todas mis fuerzas. Ni siquiera lo había pensado. Nos abrazamos. No podía contarle qué era lo que andaba mal. "¿Cómo lo sabe?" Yo estaba casi histérica. tratamos de movernos rápidamente para conseguir asientos. Él me alcanzó un pañuelo. "Además. insistí. Mis violentos sollozos sobresaltaron a Don. "Lo sé". solo conseguimos dos asientos en la parte de arriba.Su estómago?". respirando entrecortadamente. convencida. Usted no come desde hace mucho tiempo. como si Él no lo supiera. "Fui sanada". En medio de todo. tratando de descubrirlo. Kathryn Kuhlman . agregó la señorita Kuhlman. "Si no hay alguna mejora notable para la semana próxima". "iDónde está Don?". y cuando me di vuelta para tomarlo." La mujer sonrió. mientras Kathryn Kuhlman predicaba. Sabía que estaba atrayendo la atención de todos. La mujer me miró con gran calma. Sin darme cuenta. bajando junto con un consejero. comenzó a reír al mismo tiempo. "Puedo girar el cuello". pero no podía evitarlo. Dorothy! ¡Giraste la cabeza!" Era cierto. una gran calidez se apoderó de mí. la nuca se había destrabado y se movía libremente. esperaban para testificar sobre sus sanidades. Miré al mar de rostros. aún sollozando. alguien está siendo sanado de una afección en la columna"." Eso fue un viernes. Salí tambaleando y me acerqué a una consejera. como si me faltara el aire. Trató de ayudarme." ". Al verme. Estaba sin aliento. Después de estar de pie frente a la puerta durante más de dos horas. Entonces escuché que ella decía: "Alguien en la parte superior del auditorio fue sanado de un malestar estomacal. "es que estamos más cerca del cielo. "iCómo puede saber si se sanó del estómago?" No lo sabía." Sentí que mi respiración se volvía agitada. Entonces lo vi. Me tomó del brazo y me ayudó a bajar." Desde el comienzo del culto comencé a contarle a Dios todas las cosas que andaban mal en mí. me pregunté. De a ratos. "Lo que tiene de bueno estar aquí arriba" dijo Don.78 Nada es Imposible para Dios Luego midió mis piernas e insertó una cuña en mi zapato derecho. preguntó. Dejé el consultorio muy desanimada. como una manta en un día frío. Había una larga fila de gente en la plataforma. sé que Dios me sanó del estómago también. Las palabras salieron a borbotones. comencé a girar la cabeza de un lado a otro. Me quedé en la fila. "será mejor que vea a un especialista. dijo. a cinco filas de la pared. con la promesa de volver el lunes para que me hiciera otro examen. de adelante atrás. repentinamente. sacudiendo la cabeza y tratando desesperadamente de conseguir aire. Aún respirando entrecortadamente y sollozando. Él también lloraba. No había dolor. "Y mi estómago también fue sanado.

No solo en sus pulmones. y lo llamé a su casa para decírselo. "Vuelva a ponerla. Aunque Dios haya sanado su estómago. Tenía una mirada extraña cuando finalmente dijo: "Tienen el mismo largo". La señorita Kuhlman quería hacerle preguntas. perderá todo lo bueno que ha ganado. y lo siguiente que supe fue que estábamos ambos en el piso. cuando miro hacia atrás. "Oh. tomó algún tiempo hasta que pude comprender el cambio. Lo primero que el doctor Hirsch hizo. que la mano de Dios hizo mucho más que sanar mi cuerpo. sin embargo. A la mañana siguiente asistí a mi cita con el doctor Hirsch.. pero cuando examinó mi columna realmente supo que había sucedido algo. me dijo." Tomó una serie de placas y me dijo que volviera en un par de días. el día anterior. "Cuando te fuiste. y me lancé a relatar con todo detalle lo sucedido en la reunión de Kathryn Kuhlman. Me puse a llorar. Lo primero que hice fue quitar la cuña de mi zapato. protestó el doctor. ¡Oh. más profundo. continuó." Reía y lloraba al mismo tiempo. Pero como la sanidad física había sido tan sensacional. Dos días más tarde volví al consultorio. Sentí que Don me tomaba de la mano. Kathryn Kuhlman ." Pero cuando ponía la cuña en el zapato. respondí.. doctor?". preguntó: "Qué ha sucedido?" Yo no conocía muy bien al médico y dudaba si debía decirle todo. Cenamos bifes. Entonces noté que podía respirar normalmente. pero lo único que él decía era: "¡Miren! Puedo respirar". Sabía que ahora. Apenas me vio. sino en su alma. al mismo tiempo." dijo él. Fue fácil para él darse cuenta de que los músculos de mi estómago estaban relajados. "Esta no es la misma columna que yo revisé el viernes". Sus vidas cambiarán por completo a partir de ahora". que salió corriendo a subir la colina que estaba detrás de nuestra casa. Si no lo hace. Me di cuenta al verlo frente al micrófono. esa noche. Dorothy". cuánta razón tenía! Comprendo ahora. todo el dolor de mi espalda había desaparecido. Entonces Kathryn Kuhlman nos llamó a mí y a Don para que subiéramos a la plataforma. más animada para contarle todo. Comprendiendo que no podría obtener mucha información de ninguno de nosotros en nuestro estado de histeria. ella puso las manos sobre nuestros hombros y comenzó a orar. Yo no escuchaba nada. con el gozo inundándole el rostro. una sensación de calidez me envolvió. dijo. Algo había sucedido en el interior de mi esposo. Don fue conmigo. "Quiero que usted me lo diga". "las radiografías lo revelarán. pregunté. respirando profundamente. que se había producido en mi interior. no". solo una maravillosa calidez y una paz que nos envolvía. No sentía nada definido. pero respiraba bien. Eran los primeros que yo comía desde hacía mucho tiempo. su pierna derecha siempre será más corta que la izquierda. Recuerdo vagamente la voz de Kathryn Kuhlman diciendo: "Esto es solo el comienzo. Para cuando llegamos a casa. Esa noche. fue medir mis piernas. "Por primera vez en ocho años no tengo que respirar de a poco. "¿Tiene usted un minuto. Después salimos a cenar afuera. recordé que no le había dicho que había sacado la cuña de mi zapato.79 Nada es Imposible para Dios "Yo también fui sanado. ¡Mira!". me sentía desequilibrada. ambas piernas tenían el mismo largo. Don estaba tan feliz con sus "nuevos" pulmones. Dorothy. "Si hay algún cambio. Él asintió. Luego volvió a medirlas.

En realidad. Don y yo asistimos ahora a una iglesia dinámica. Sé que eso no se debe al brillante papel amarillo que cubre las paredes." El doctor Hirsch no había tenido tiempo de examinar las placas. Don pensó que estaba tratando de evadir el tema." "Bueno. dije. La curvatura en "L" de mi última vértebra había desaparecido. Pero Dios nos las reveló a nosotros por el Espíritu. no solo porque sanó nuestros cuerpos. ambos sentimos que somos misioneros que testifican del Señor Jesucristo y la gloriosa experiencia de nacer de nuevo. en su profesión y en sus vidas. Mis colaboradores y mis clientes dicen que mi lugar de trabajo es "la oficina feliz". el doctor empezó a decirle en qué buen estado se encontraba. doctor. inmediatamente fue a anotarse en el gimnasio de Beverly Hills. dijo el médico. También dejó de fumar. Una mejoría del uno por ciento sería algo verdaderamente llamativo. Don se hizo miembro de la Fraternidad Cristiana de Hombres de Negocios. Son más preciosos para mí que un Picasso. en Burbank. Kathryn Kuhlman . sino porque también cambió nuestra forma de ver la vida.. "Yo lo sabía". Pero lo más maravilloso es esto: sabemos que éste es sólo el comienzo de lo que Dios tiene reservado para nosotros: "Cosas que ojo no vio. y comenzó a hacer cuatro horas por vez. Los guardo en mi oficina y se los muestro a toda persona que me visita. Todos los depósitos de calcio habían desaparecido. Don estaba menos preocupado que yo por obtener una prueba de su sanidad. Lo más sorprendente era que la pelvis había girado notablemente y se había colocado en la posición correcta." (1 Corintios 2:910). Aunque estamos más ocupados que nunca en nuestros respectivos trabajos. "Es lo único que puedo decirte. Mi columna estaba perfectamente derecha. si eso fuera posible". ¿qué pasa con mi enfisema?" El médico se aclaró la garganta: "Bueno. Luego me dio los dos juegos de radiografías. donde se enseña la Biblia. tomados con una semana de diferencia. Sabemos que Jesús está vivo. El médico se quedó mudo. todo cambió. ni han subido en corazón de hombre. Don. como forma de agradecimiento al Señor. cosas que solo Dios puede hacer.. Kathryn Kuhlman tenía razón. y ser llenos del Espíritu Santo. son las que Dios ha preparado para los que le aman. ¿tengo una mejora del uno por ciento. sin embargo. Es maravilloso." El mayor milagro. También había cambiado por dentro. Después de un examen físico completo. Mi nuca estaba perfectamente alineada con la columna y el cráneo. "Solo quería que usted también lo supiera. sino a que el Espíritu Santo llena esa oficina con su gozo y me guía en la tarea.80 Nada es Imposible para Dios Comencé a llorar. Oro por mis clientes y veo que suceden cosas. El médico exclamó: "Yo diría que usted ha tenido un trasplante completo de columna. así que le preguntó directamente: "Bien. o no?" "No tienes ningún problema en los pulmones". El simple hecho de que podía respirar era evidencia suficiente para él. va mucho más allá que la sanidad de la columna o los pulmones. ni oído oyó. Cuando el Espíritu Santo entró en nuestras vidas. y ambos damos muchas veces nuestros testimonios frente a grandes audiencias. tú sabes que el enfisema no es curable. Nueve meses más tarde volvió a ver a su médico. así que las examinamos los tres juntos.

Cinco días más tarde asistió al culto de milagros de Katrhyn Kuhlman. Tomamos nuevas placas radiográficas de la columna de la señora Otis esa misma semana y de esta forma confirmamos que la curvatura había sido eliminada por completo. por lo cual se le tomó una extensa serie de radiografías (desde la primera hasta la última vértebra de su columna).54 cm. y una compresión de nervios a lo largo de los intestinos. y la pierna derecha tenía el largo normal. nunca he encontrado este tipo de resultados de no mediar un extenso tratamiento. También el tracto intestinal estaba completamente relajado y había vuelto a funcionar normalmente. La columna está derecha y no hay zonas de presión. En mis veinte años de práctica profesional. en remplazo de las anteriores. DR. Respetuosamente. Al día siguiente.81 Nada es Imposible para Dios 14 de abril de 1972 A QUIEN CORRESPONDA: El 3 de marzo de 1971 la señora Dorothy Otis se presentó en este consultorio con quejas de dolores en múltiples zonas de la columna vertebral. al someterse a un nuevo examen. era como si se le hubiera implantado una nueva columna y una nueva pelvis. La señora Otis comenzó un tratamiento al cual respondía con lentos progresos. Estas radiografías mostraron una doble escoliosis con un acortamiento de la pierna derecha de aproximadamente 2. Ha habido un milagroso cambio de estructuras. LARRY HIRSCH MÉDICO TRAUMATÓLOGO Kathryn Kuhlman .

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CAPÍTULO 9 UN VARADO CON FORMA DE DIOS
Elaine SaintGermaine
Eliza Elaine SaintGermaine, cuyo nombre artístico en Holywood era Elaine Edwards, fue una vez proclamada una de las más brillantes estrellas jóvenes de la industria de la TV y el cine. Pero Elaine, como muchas atrapadas en el enloquecedor remolino de la fama y la fortuna, sin darse cuenta, comenzó a buscar la felicidad en Satanás, en lugar de buscarla en Cristo. San Agustín dijo cierta vez que dentro de cada persona hay un vacío con forma de Dios. Un joven drogadicto lo describió como un "hueco de soledad" en lo más profundo del alma de cada criatura. Podemos tratar de llenarlo con todas clases de amores pervertidos, pero ese hueco, ese vacío, está hecho para el amor de Cristo. Ninguna otra cosa puede cubrirlo verdaderamente. Cuando miro hacia atrás y veo mi infancia, creo que mis padres trataban de agradar a Dios. Siempre estaban en la iglesia. Yo empecé a caminar entre los bancos de una Iglesia Bautista del sur en Dearbon, Michigan. Pero todo eso era solamente una "religión de domingos". Mis padres no tenían ninguna fuente de poder personal que los ayudara a transportar los principios que aprendían en la iglesia a sus vidas o a su hogar. Papá tenía problemas con la bebida, y mamá siempre pensaba en forma negativa. Crecí pensando que Dios era igual a infelicidad. En mi hogar el amor se demostraba muy poco en forma física, y mi corazón clamaba por ser lleno de amor. Dado que en mi hogar me lo negaban, lo busqué en otras partes, y a la edad de quince años me casé con un marinero y fui con él a California. Después de que mi joven esposo partiera en un viaje por el océano, descubrí que estaba embarazada. Yo no deseaba tener que sufrir el proceso de asentarme en un nuevo lugar y de criar un hijo al mismo tiempo, así que fui a Michigan nuevamente y me hice un aborto. Al volver a San Francisco conocí a otro hombre, un atractivo capitán de corbeta de la Armada que estaba a bordo de un submarino fuera de funciones. Aún buscando desesperadamente amor, me dejé arrastrar... y me casé con él, aunque ya tenía un esposo. La Segunda Guerra Mundial estaba en pleno desarrollo, y poco después mi segundo esposo fue llamado a embarcarse. Poco después volvió mi primer esposo. Me encontré con él y le dije que quería divorciarme. Él se sintió profundamente herido, pero viendo que yo estaba totalmente decidida, accedió. Pasó casi un año hasta que mi segundo esposo volvió de su viaje por el océano. Me encontré con él en Nueva York, y en nuestra primera noche juntos decidí confesarle toda la verdad, esperando que pudiéramos empezar todo de nuevo, limpiamente. En vez de escuchar mi confesión y mostrarme que me amaba, me rechazó. Enloquecido, hizo anular nuestro matrimonio. Yo continuaba en mi desesperada búsqueda de amor. Lo seguí a Washington, D.C., y le rogué que volviera. Él se negó a recibirme. En Washington conocí a un
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hombre diez años mayor que yo. Hubo otro tórrido romance, y seis meses después estaba casada por tercera vez. A los diecisiete años ya había vivido una vida entera. Había cometido bigamia, me había hecho un aborto, me había divorciado dos veces y estaba casada otra vez. Mi tercer esposo estaba interesado en la actuación. Yo había trabajado como modelo y me ofrecí a ayudar a mantenernos si él quería estudiar. Nos mudamos a Los Ángeles, donde él comenzó a tomar clases de actuación en Pasadena. Él era actor por naturaleza, y pronto fue contratado como protagonista de una exitosa serie de TV. Nuestro matrimonio comenzó a tener problemas casi inmediatamente, porque él comenzó a hacer giras por todo el país, haciendo shows personales. Yo seguía necesitando amor... y aceptación. Dado que él estaba fuera la mayoría de él tiempo, la soledad me superaba. Esta vez traté de buscar satisfacción en una carrera. Yo también me inscribí para estudiar teatro en Pasadena. Tal como mi esposo, yo era actriz por naturaleza. Al terminar los estudios en Pasadena seguí mi carrera en el teatro. Desde el comienzo fui una estrella. Finalmente creí que había encontrado lo que me daría satisfacción, aquello que llenaría el vacío que había en mi interior. Durante un tiempo todo pareció encaminarse. En 1954 tuve el protagónico de la obra Bernardine en su estreno en la costa oeste. La noche del estreno actué frente a más de dos mil personas que se habían agolpado en el hermoso teatro. Fue un suceso arrollador. Cuando yo salía al escenario, la gente no podía quitar sus ojos de mí. Patterson Greene, el renombrado crítico, hizo una crítica de la obra diciendo que era "increíble". Yo representaba el rol de Bernardine a la perfección. Pero Bernardine, como yo misma, no era más que una ilusión. No existía. De pie sobre el escenario, escuchando el rugir de la multitud que me aplaudía y vivaba mi actuación, me sentía irreal, como si no estuviera allí. Pero de todas maneras eso me gustaba, y me bebía los aplausos, los halagos, el reconocimiento y la aceptación que mis fans me brindaban. Lo disfrutaba, lo absorbía todo. Para mí, ser amada y admirada por fans de todo el país era lo máximo que podía desear. Pronto pasé a otro estado de ilusiones. Firmé contrato con Edward Small para protagonizar películas. Él me dijo que me estaba preparando para ser la máxima estrella de Hollywood. Fui protagonista de algunos filmes de Allied Artists, y algunos para TV. Actué en Playhouse 90 y El millonario, y fui coprotagonista de Chuck Conners, en algunos de sus primeros shows. Para mí no era problema trabajar en el set de filmación todo el día y luego tomar un avión para ir a trabajar en algún escenario esa noche. Estaba en la cresta de una increíble ola de éxito. Pero las olas finalmente se deshacían en espuma y burbujas... y siempre volvían al mar. Yo seguía vacía. Una mañana de octubre salí temprano de casa. Ed y yo habíamos comprado una hermosa mansión al pie de las colinas, en LaCrescenta. Mientras manejaba mi propio Cadillac, camino al estudio en Hollywood, comencé a preguntarme: "¿Para qué sirve todo esto? ¿Por qué lo hago?" Estas preguntas existenciales provenían del profundo vacío que había en mi vida. Tenía todo: fama, dinero, un hermoso hogar, un esposo atractivo y famoso... Pero me sentía muy infeliz. Entonces recordé unas palabras de "Tam O'Shanter", de Robert Burn:
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"Pero los placeres son como un campo de amapolas; tomas la flor, su belleza se desvanece; o como la nieve que cae en el río, un momento blanca, antes de fundirse para siempre". Yo me había rodeado de todos los placeres que podían captar mis sentidos. Había convertido la búsqueda de la felicidad en un negocio. Ese día, mientras iba en mi coche hacia el estudio, decidí trazar una línea debajo de todo lo que tenía, y sumarlo. El resultado era cero. Recordé un versículo de mis días de escuela dominical, en la niñez: "Todo es vanidad, como atrapar el viento". Desde ese día en adelante comencé a buscar verdades espirituales. Pero yo no sabía que hay dos fuentes diferentes de energía y poder espiritual. En mi ignorancia, fui en dirección a la oscuridad. Comencé a asistir a un grupo de oración que se reunía todas las semanas en una casa cercana. Pero allí nunca pasaba nada. Era tan falto de poder como lo había sido la religión de mi niñez. Como yo, todos los demás estaban buscando, pero ninguno había encontrado nada. Pasábamos las noches analizando intelectualmente la oración. Cuando nos poníamos a orar, no era real, y nunca hubo respuestas. Todo era vacío, sin significado alguno. Entonces probé con la Ciencia Cristiana, y de ahí pasé a un pequeño grupo que estudiaba las religiones orientales. El sur de California está lleno de personas vacías que corren tras cualquier cosa que les ofrezca esperanza. Un vacío, aunque tenga forma de Dios, atrae cualquier cosa que no esté atada... especialmente los espíritus malignos. Ed se iba de casa durante días enteros, y yo caí en una profunda depresión. Ni siquiera quería salir de la cama. Estaba perdiendo el interés en mi carrera, y pronto me encontré farfullando hasta cuando estaba en el set. "Algo anda mal", le dije a mi psiquiatra cierto día de setiembre de 1959. "Mi carrera ya no me hace feliz. Mi matrimonio no me satisface. Me siento culpable porque tengo todas estas cosas que deberían hacerme feliz y, sin embargo estoy tan mal." Ella me escuchó con atención y luego me comentó sobre un nuevo método de psicoanálisis con drogas que el doctor Sidney Cohen había experimentado en la UCLA. Se trataba de una nueva droga, bastante controversial, que tomada en forma controlada, aparentemente aceleraba el proceso de análisis: cinco sesiones con la droga eran equivalentes a una terapia completa, que generalmente llevaba años. Accedí inmediatamente a probar esta nueva terapia, en la cual debería tomar una dosis por semana. El nombre de la droga era ácido lisérgico: LSD. Yo acababa de protagonizar, junto a Agnes Moorehead y Vincent Price, el film El vampiro, inspirado en un libro de Agatha Cristhie. Aunque en ese momento no creía en espíritus malignos, ahora comprendía que mi rol en ese film no había hecho más que prepararme para los "viajes" de LSD que estaba por emprender. El 19 de setiembre ingresé a una institución privada como paciente ambulatoria. Mi psiquiatra, entuasiasmada con el proyecto, me aseguró que la droga haría que mi mente se expandiera, profundizaría mi estado consciente y sería la respuesta a todos mis problemas. También me aseguró que vendría con frecuencia a verme, para tomar notas y hacer preguntas, mientras yo estuviera bajo la influencia de la droga.
Kathryn Kuhlman

Tardaba mucho en aprender los papeles. pasando de viajes individuales con LSD a terapias de grupo. las drogas desataron todas las fuerzas malignas y demoníacas que alguna vez hubieran entrado a mi mente. En 1961 estuve a punto de coprotagonizar junto con Mickey Rooney la serie televisiva The Seven Little Foys. pero estás arruinando tu vida. me resistía a obedecer órdenes y aparecía tan drogada que ni siquiera podía leer mis parlamentos." me dijo Edward Small. Mi psiquiatra estaba encantada: "Oh. Por fin terminarás de arreglar tu vida". por fin estás llegando a la última pieza de tu rompecabezas. Mi cerebro no paraba de funcionar a alta velocidad. tenemos un problema". Una directora con la que había trabajado anteriormente me llamó desde Albuquerque. que hace el papel principal. `viajando" con LSD. se habían instalado en mi interior. "podrías llegar a ser una de las más grandes actrices de la escena. le creí. En poco tiempo adopté todos los síntomas de los demás pacientes del grupo. y yo ni siquiera había leído el libreto. comencé a preguntarme por qué había aceptado. Nueva México. Kathryn Kuhlman .85 Nada es Imposible para Dios Naturalmente. dije. Comencé a tragar toda clase de narcóticos que pudieran hacerme "bajar" de los "picos" que me producía el LSD. tuve 65: una por semana durante un año y medio. Esto era ridículo. "Puedo hacerlo. Ya no era dueña de mí. Dulcie está en el escenario durante toda la obra. ¡Sal de eso!" Yo ya no tenía control sobre mí misma. para deleite de los psiquiatras. encontré una esclavitud peor que todas las que había conocido hasta entonces. Pronto estuve atrapada en una adicción que duraría doce largos años. Durante un año y medio de puro terror. Bajo la supervisión de los psiquiatras de la UCLA. y Jean Cagney. hasta tarde en la noche." Después de colgar. Pero fue un error terrible y trágico. "Elaine. o beber alcohol. me dijo. "Faltan solo dos días para el estreno de Dulcie. Pronto nos "graduamos". Empecé a tomar mezcalina (otro alucinógeno). Fuerzas externas. sacábamos a relucir nuestros odios y nos infectábamos mutuamente con nuestros problemas. y pronto comencé a desmoronarme. Durante uno de esos viajes con LSD reviví un accidente automovilístico muy traumático que había sufrido cuando tenía tres años de edad. aproximadamente doce pacientes nos reuníamos los sábados por la mañana temprano y pasábamos el día. Yo nunca había hecho comedias. Apenas podía funcionar bien en el set de filmación: tenía inexplicables ataques de ira. mucho más poderosas que mi propia voluntad. Nos psicoanalizábamos unos a otros. se enfermó. y cada día sufría visiones como efectos de la droga. Todo el terror que había sentido entonces volvió a mí. Partiré esta noche en avión. En vez de cinco sesiones con LSD. Pero en vez de arreglarse. Pero apenas podía arrastrarme por el set y finalmente me desplomé sobre el piso. generalmente semanas. Entonces supe que Mi experiencia final con la actuación tuvo extraños toques sobrenaturales. En vez de libertad. que cada vez estaban más convencidos de que finalmente habíamos encontrado la realidad. "Elaine. ¿Puedes tomar su lugar?" "No hay problema". mi vida se estaba atando en un nudo de confusión que no podía desatarse. La única forma de liberarme del LSD era tomar otras drogas.

Vi un tremendo rayo de luz. tan espesa que no podía romperla. Yo nunca había visto tanto odio y tanta ira en un ser humano. Pasé por la oficina de la directora en Los Ángeles. Sabía que lo tenía dominado. drogas por la tarde. para una obra como esta. Cada vez caía más bajo. se desató el infierno. Durante este tiempo hice cosas que jamás hubiera soñado hacer. tardaría al menos tres semanas en aprenderlos. estaba condenado a morir.. sonreí misteriosamente. Comenzamos el ensayo. Me daba miedo. La directora caminaba de aquí para allá. Me dijo.86 Nada es Imposible para Dios Tenía una sesión de LSD programada para esa tarde. "Literalmente. La oscuridad se instaló una vez más en mí. Me sentía como Cenicienta al llegar la medianoche. "No necesito anotarlos". Tienes que estar en el escenario durante dos horas y media. como dictar varias clases de actuación en la Universidad de Nueva México. No solo tomó allí el rol principal. toma al resto del elenco y hace que la sigan. sentí una gran corriente de poder y energía. Volví a caer en una profunda depresión. Nunca había sentido una energía y un poder tan fuertes en toda mi vida. y cuando volvimos a Los Ángeles. que había durado diecinueve años. «No podrás hacerlo Elaine". "No estás anotando tus bloques". Nuestro matrimonio.. Drogas por la mañana. Cuando salí de la sombra y entré a la luz. sino que también comenzó una relación sentimental con la protagonista femenina. como estaba convenido. sin imaginar ni por un segundo que podría provenir de Satanás. Me destrozó." La obra se representó durante dos semanas y atrajo más gente que cualquier otra que se hubiera representado allí. en el ensayo con vestuario. y generalmente. drogas por la noche. tenía todo perfectamente aprendido. y en medio de esa luz había un hombre que me decía que saliera de las sombras y fuera hacia él. El productor de mi esposo lo convenció de que fuera a Nueva York para protagonizar una novela. casi como si fuera Dios mismo. Supe que nunca volvería a actuar. Perdí todo mi coraje. y lo leí de punta a punta durante el vuelo a Albuquerque. Él Kathryn Kuhlman . Me parecía estar flotando en el poder de esta tremenda energía. Era la obra más importante que se hubiera interpretado en Albuquerque. Aunque yo ya sospechaba que él estaba celoso de mi éxito. no pude soportar la violencia de su ataque. Era como si pudiera hacer cualquier cosa. Esa noche fui al hotel y estudié mis parlamentos durante unas dos horas. tuve una visión. me decía la directora. a la que asistí. Volví al LSD. "Es como una luz cuando ella está en escena". Al día siguiente. pero siempre había pensado que la luz no podía ser algo malo. Los críticos se volvieron locos. tomé una copia del libreto de Dulcie. habían desaparecido por completo. En el aeropuerto me estaban esperando para llevarme al teatro para ensayar. "Es imposible. Mi esposo vino a verme en la última función." Pero yo tenía una confianza sobrehumana. Los "bloques" incluyen todos los movimientos sobre el escenario. todo el poder y la energía que había sentido. Cuando tomé la droga. Salí del lugar de tratamiento aún sintiendo esa gran energía nueva para mí. escribió uno de ellos. meditando nuevamente en el tema. y luego de terminada esta.

con el que viví durante dos años. Era una pesadilla. psicólogos y psicoanalistas que yo había consultado. Para esta época yo ya estaba tan metida en el mundo del ocultismo. Entonces pude escapar y fui a vivir a un viejo apartamento en Havenhurst. huí en medio de la noche. en un intento desesperado por encontrar la verdad para mi vida destrozada. Me relacioné con un actor y director divorciado. Él creía que se podían activar ciertas energías del "exterior" que formarían "triángulos protectores de luz" a mi alrededor. La antigua búsqueda del amor reapareció. Era el mismo apartamento en que Carole Lombard vivió antes de ser asesinada. En un loco intento por escapar de él. Yo me quedé en California. espíritus que vendrían a impartirnos conocimiento. ocultismo. Si no hubiera consentido en volver a vivir con él. Esto me llevó a clases de astrología. Meses después enfermó gravemente. hubiera una verdadera luz. Mis amigos ocultistas estaban entusiasmadísimos con el lugar. amigo personal de un columnista de un periódico de Toronto. que parecía que nunca podría desenredar la maraña retorcida que era mi vida. y cursos de ondas alfa de energía cerebral. Dos semanas más tarde me encontró.87 Nada es Imposible para Dios pidió y obtuvo el divorcio y se casó con su protagonista. ella daba respuestas. En vez de hacer preguntas. Todo estaba relacionado con Shakti. Y cuando oraba. John Barrymore había vivido justo enfrente. mi psicólogo nos hacía invocar a ciertos "maestros ascendidos". me habría matado. a la salida de Sunset Boulevard. Canadá. lo único que hacía era hundirme cada vez más en la oscuridad. Hablaba con autoridad. que había preparado las sesiones del Obispo Pike. tenía resultados. la energía femenina del dios hindú Siva. espiritismo. Sin embargo. Este hombre abusaba de mí y varias veces trató de matarme. A mí me insistía especialmente para que invocara a uno llamado "el Tibetano". Los llamaba "vértices de energía". ¿Sería posible que a pesar del mundo enloquecedor de los demonios y de la oscuridad. que entrarían en mi cuerpo y abrirían mi mente a nuevos y más elevados niveles de conocimiento. y mi amigo judío me leyó los relatos de su ministerio. que podría darme una gran sabiduría. Uno de mis amigos era un famoso astrólogo judío. Por primera vez sentí un atisbo de esperanza. abandonada emocionalmente y con el espíritu destrozado. no como los psiquiatras. Decidí que me esforzaría por liberarme de todas esas ataduras. Parecía que sabía de qué estaba hablando. no contaminada por los poderes del mundo subterráneo? Fascinada por esta esperanza. pero yo tenía miedo. Comencé a asistir dos veces por semana a sus sesiones. En nuestra terapia de grupo. Kathryn Kuhlman . Volví a refugiarme en mi mundo de drogas y soledad. Comencé a visitar a un psicólogo que estaba experimentando con el ocultismo. comencé a asistir a las reuniones mensuales de Kathryn Kuhlman en el auditorio Shrine de Los Ángeles. Este columnista había entrevistado a Kathryn Kuhlman. Yo todavía no había pensado que la energía y el poder podían venir de fuentes que no fueran buenas. Varias veces escuché que ella hablaba en contra de las cosas de las que yo había estado participando: astrología. y decían que podían sentir toda clase de espíritus que vivían allí. espiritismo. Me insistían para que me pusiera en contacto con ellos.

sentada en la parte de atrás de la planta baja. Traté de liberar la mano. Algunas veces me acompañaba alguien cuando iba a estos cultos. como yo. el fuego explotó literalmente desde la cama. Las llamas se extendieron por el cuarto.88 Nada es Imposible para Dios Comencé orando por sanidad. envolviéndome en su amor. Una noche. Repentinamente tomé conciencia de la oscuridad en que tantas personas andaban. encendiendo la cortina y las paredes. los puse en un plato. excepto la vida. Jesús estaba allí. El dormitorio era un montón de carbones. pero no necesitábamos que nos presentaran. ¡La parte inferior de mi cama estaba en llamas! Corrí hacia el baño. pero esta vez estaba sola. espolvoreé el "polvo de sangre de dragón" sobre él. Después quemé incienso y mirra. En febrero de 1972 volví al auditorio Shrine. lo llené de agua y fui hacia la cama. Estaba atrapada. aplastando mi mano entre el elástico y el colchón. tomé un vaso. para hacerla más potente. con un cartel que dijera: "Reservado para Kathryn Kuhlman . y una de ellas fue quemar incienso y mirra (eso sí estaba en la Biblia). y comencé a llorar. Decidí agregarle "polvo de sangre de dragón" a la mezcla. No sabía nada sobre las técnicas de exorcismo. Sentí una gran calidez en todo el cuerpo. Me alegré de no tener que explicarle a nadie lo que me sucedía. Y decidí exorcizar mi apartamento. ayúdame!". llené el apartamento de incienso y caminé por todas las habitaciones repitiendo el salmo 91 para tener buena suerte y ganar coraje. y salí tambaleando del cuarto hacia el pasillo. sentí una Presencia a mi alrededor y sobre mí. En ese momento. así que les pregunté a mis amigos espiritistas. Jesús estaba allí. escuché un golpe y sentí el olor de otro humo. Después que se enfriaron las cenizas. Estaba como clavada a la cama que se incendiaba. Yo lo había estado buscando toda mi vida. y puse el plato cerca de mi cama. como el interior de un crematorio. limpiarlo de todos los espíritus malignos. Desde que había estado tan cerca de la muerte. Y en ese momento supe que era amada. Supe inmediatamente quién era. Ellos me dieron toda clase de sugerencias. Yo había perdido todo. entré. les dije. Entonces di un último tirón. con un amor mucho más grande que el que cualquier hombre podría darme jamás. Apenas me di vuelta. tratando de liberarse de las garras del maligno? Mientras oraba. grité. Esa tarde de domingo. Parecía una buena idea para echar fuera los espíritus malignos. Estaba en los brazos del mismísimo Padre. estarían tropezando en el camino. Repentinamente. Para cuando llegaron los bomberos. Nunca lo había conocido. sobre el piso. "Dios. Me volví y vi que el plato estaba dado vuelta sobre el piso. miles. Era como si todos estos años hubiera habido un hueco vacante en mi corazón. sentí una fuerza sobrehumana que tiraba el colchón hacia abajo. esperaba ansiosa el momento de volver allí para estar en presencia del Espíritu Santo. comencé a orar por quienes me rodeaban. millones. pude liberar mi mano. Me arrodillé y levanté el colchón para tirar el agua al fuego. el apartamento estaba totalmente destruido. ¿Cuántos otros. pidiéndole a Dios que me quitara la necesidad de drogarme. "Quiero hacerlo como dice en la Biblia". y de repente. estaba allí.

Supe que nunca más volvería a necesitar las drogas. Fui al baño y vacié el contenido de todos los frascos y las cajas de medicamentos en el toilet. y tengo que crear nuevas amistades con creyentes. Algunas veces. Después de que terminó el culto. Todavía hay momentos de tristeza y tentación. Ya no repito ritos de exorcismo. Comprendí entonces el significado del versículo: "En paz me acostaré. después de apagar la luz. Kathryn Kuhlman . Ahora ya no quería ni necesitaba a nadie más. oh Jehová. me abrí paso entre la multitud. Esperaba ansiosamente el momento de estar sola. Y estoy aprendiendo a dejar que Él luche en mi lugar. definitivo. ni siquiera les hablo a los espíritus. Sin drogas. Era suficiente estar con El. Saqué mi cama del diván y la abrí. absoluto. La mayoría de mis antiguos "amigos" se alejaron de mí. siempre había necesitado gente a mi alrededor. multitudes de personas que me admiraran. sin pesadillas. Esa noche. Cené tranquila en un pequeño restaurante fuera de la zona más ajetreada. Ahora Él había llegado. y todas mis necesidades de amor estaban satisfechas. y volví a mi pequeño apartamento de un ambiente. necesito tu ayuda. y asimismo dormiré. por la noche. Antes. para agradecerle a Dios por lo que había hecho. Jesús me ama. Simplemente oro: "Jesús. Estaba sana. porque sólo tú. Ha habido momentos de desaliento y soledad. Mis problemas no se acabaron por completo con la experiencia de esa noche. sin insomnio. por primera vez en años. Fue así: simple. dormí pacíficamente. pero ahora sé que no estoy sola.89 Nada es Imposible para Dios Jesucristo". Nunca volvería a ser esclava de las drogas. Han vuelto. me haces vivir confiado" (Salmo 4:8). Fue tan natural arrodillarme para orar. ¿Puedes venir y echarlos afuera?" Y Él siempre contesta mi oración. siento fuerzas malignas a mi alrededor.

y una siesta de quince minutos después de comer una salchicha de quince centavos. El señor Ward me ofreció un empleo. Nació en Mobile. Maryland. había estado dirigiendo un estudio bíblico para mujeres sobre el Espíritu Santo. Creía que esos hombres y mujeres habían hablado en lenguas. Pero por alguna razón. quien cursó estudios de posgrado en el Seminario Teológico Bautista de esa ciudad. mi padre me regaló un viaje a Washington D. Tuve que llegar a estar cerca de la muerte para recibir la verdad de que podía recibir la vida de Dios hoy. yo creía que la Biblia es el registro inspirado de la revelación de Dios a la humanidad. En 1949. Creía que cuando Jesús tocaba a alguien. y a mí me encantaba serlo.). de la misma manera. Mi hermano conocía a Truman Ward. Dormía tres horas por noche. no comprendía que Dios podía derramar su Espíritu en mí. esposa de un ex pastor bautista.C.. A pesar de haber estado enfermo durante casi tantos años como los que yo tenía de vida. No es que no quisiera recibir su Espíritu. después de graduarme de la escuela secundaria en Mobile.C. recibieron el poder del Espíritu Santo. donde Walter ha ocupado varios cargos importantes dentro de su denominación. Creía que luego de ascender al cielo. y muchos otros en la iglesia primitiva. Sí. Alabama. realizado milagros y habían visto recuperarse a los enfermos luego de imponer las manos sobre ellos. Entonces supe que me quedaría en Washington. era reconocida como una de las colaboradoras más importantes del Congreso. Mi constante esfuerzo por lograr la eficiencia y la perfección me convertían en la colaboradora ideal. Tres días después. Como la mayoría de los bautistas. aquellos ciento veinte creyentes que estaban en el aposento alto durante la celebración de Pentecostés. estudió en la Universidad Baylor y luego se mudó a Fort Worth.. y le agradecía a Dios por la manera en que había hablado a los profetas y los apóstoles. Pero ya Kathryn Kuhlman . un importante funcionario de la Cámara de Diputados. el senador Spessard Holland. sentir su poder o manifestar los dones del Espíritu. En ese momento el matrimonio no me atraía. con un sueldo aún mayor. Eso era lo único que necesitaba. Alabama. deseaba todo esto. Texas. y así me convertí en la estenógrafa más joven de Capitol Hill. En realidad. en Capitol Hill (Washington D. Es que pensaba que Pentecostés era algo que había sucedido en un tiempo muy lejano. que trabajaba en la biblioteca de la Suprema Corte. hoy. papá había ahorrado lo suficiente para comprar dos boletos de autobús y poder visitar a mi hermano mayor.90 Nada es Imposible para Dios CAPÍTULO 10 LA ESCEPTICA DEL SOMBRERO DE PIEL Jo Gummelt La señora Jo Gummelt. Eso era más de lo que mi padre jamás había ganado en Mobile. y pasé a trabajar para otro congresista. junto con su esposo Walter. de Florida. Pronto me encontré sumergida en el fascinante mundo de la política. me ofreció emplearme como su secretaria por tres mil dólares por año. esa persona era sanada. Desde 1958 los Gummelt viven en District Heights.

volví a trabajar. Acepté el puesto y comencé con un trabajo que me desgastaba sin misericordia. El empleo exigía una perfeccionista. me ofrecieron uno de los puestos más importantes: un congresista de Texas me pidió que fuera su asistente administrativa. trabajé hasta que nació el pequeño Gordon. Estos jóvenes de Washington me motivaron a tener una sed nueva: la de ser como Jesús. comenzaron a hacerse sentir. Walter se graduó antes que yo y luego se mudó a Fort Worth. conocí a Walter Gummelt. Mi jefe. Inmediatamente volví a mi antiguo estilo de vida: trabajaba hasta horas increíbles. y entregarle toda mi vida a Él para servirle de tiempo completo.91 Nada es Imposible para Dios estaba creando patrones de vida y de trabajo que me llevarían casi a la destrucción antes de cumplir los cuarenta años. Nos casamos inmediatamente después de que yo terminara mis estudios. quizá era lo que había leído sobre Jesús que ponía sus manos sobre los enfermos y los sanaba. Mi deseo de convertirme en médica misionera había sido reemplazado por otro: el de ser esposa de un pastor. El empleo de tiempo "más completo" que yo podía concebir en ese momento era ser médica misionera. alternando entre Washington y Waco. podía ver que tenían algo que a mí me faltaba. y yo había ganado reputación de ser precisamente eso: motivada. finalmente terminé mis estudios luego de seis años. Walter sugirió que podría ser una señal de Dios para que yo dejara de trabajar. además de las increíbles presiones de trabajar en el Congreso. Mientras estaba en Baylor. podría volver a Washington. Perdí peso. volvimos a Washington. de cabello ondulado y físico atlético. el cargo más importante dentro de la oficina de un congresista. una congregación nueva de District Heights. administrando la oficina. Texas. y que mi empleo siempre estaría esperándome. comía mal. me arrastraba a casa. en Waco. yo quería ver sana a la gente. leal. Perdí varios bebés. un joven muy atractivo. Maryland. y Walter aceptó la invitación para ser pastor de la Iglesia Bautista Parkway. Fuera lo que fuere. escribiendo discursos y quedándome a hacer investigación sobre leyes hasta mucho después del horario de cierre de la oficina. Me inscribí en la Universidad Baylor. mucho después de oscurecer. con papeles a mi alrededor: trabajaba hasta la madrugada. rubio. dirigiendo al personal. y me sentaba en el banco del piano. Pude conservar mi buena salud durante los primeros años. Después de que Walter se graduó en el seminario. eficiente. Volví a trabajar. Cuando mi jefe perdió la reelección. Luego de un breve receso. y me dijo que cuando me quedara corta de dinero. Me había vuelto adicta al trabajo. Pero luego. Aproveché su ofrecimiento y. Quizá era porque papá estaba continuamente enfermo. el diputado Prince Preston. Durante estos primeros años en Washington conocí a un grupo de jóvenes de la Iglesia Bautista Metropolitana que eran diferentes de todo lo que yo había conocido antes. gradualmente. Noche tras noche. y ser médica misionera era la única forma de lograrlo que yo conocía. Algunas mañanas me levantaba más exhausta que al acostarme. En su gozo y su testimonio constante. de Georgia. me ayudó económicamente. y todo lo que emprendía lo llevaba a cabo con precisión perfecta. las presiones de ser esposa de pastor. donde se inscribió en el Seminario Bautista. Kathryn Kuhlman . y cuando finalmente logré llegar al final de un embarazo. Pero antes de tener tiempo de considerar su consejo.

Un día de primavera. porque yo estoy casada con mi trabajo. dormía menos de cuatro horas por noche y seguía tratando de estar presente en la iglesia junto a Walter. ¿Cuánto hacía que no Kathryn Kuhlman . y el perfume de su loción para después de afeitarse. para prepararle el desayuno a Walter. Él es como el peñón de Gibraltar. con la boca abierta. en oleadas. Entonces. como si estuviera en una comedia de pesadilla. Yo sabía que se estaba llevando a cabo una audiencia especial. en medio de todos esos choferes uniformados. Era como tener el cráneo en una prensa gigante que lo apretaba tan fuerte que pensaba que la cabeza me explotaría. y al salir por la puerta principal. Sufrí otros tres abortos espontáneos. A la hora de comenzar. débil y tambaleante. pero pronto me di cuenta de que psicológicamente ya me había atrapado. mientras que yo me estoy partiendo desde la base. Junto con el dolor venían las náuseas. me levanté de la cama. comencé a llorar. Sentí el brazo de Walter rodeándome la cintura desde atrás. Yo trabajaba setenta horas por semana. las grandes limosinas negras de los miembros del Gabinete. la calcé apresuradamente en mi cabeza. Finalmente la levanté. el dolor era como un fuego que me encendía el cerebro. ¿Por qué tenía que usar una peluca? ¿Por qué no podía ser normal? Sentada en el auto. pero yo tenía deseos de llorar. Las migrañas empezaban como un dolor sordo en la parte de atrás y en un costado de la cabeza. y me dirigí al estacionamiento. Grité pidiendo ayuda. Compré una peluca. hasta que salí del área protegida. que envidiaban mi posición. Los guardas y los choferes se quedaron parados." El solo pensamiento de enfrentar otro día en la oficina me hacía temblar. mientras mi cuerpo se convulsionaba como en agonía. Comencé a tomar grandes dosis de Darvon compuesto. comenzó a caérseme el cabello. Entonces comenzaron nuevamente los dolores de cabeza. varios meses después. y me recetó drogas. Cierta mañana. pensé. Entonces. Entonces prorrumpieron en carcajadas. Nuestras oficinas estaban en el edificio Sam Rayburn. muy ventoso. "Y Walter no tiene esposa. y no pensé mucho más en el asunto. Pero nunca se queja. inclinada sobre la cocina. consecuencias inevitables de los conflictos internos de la oficina y del acoso de mis empleados varones. vi. fui aumentando la dosis. Mis lágrimas caían sobre el aceite de la sartén y provocaban pequeños conatos de humo. Para los hombres era muy gracioso. pero la perspectiva de volverme calva no era nada divertida. Allí. El médico había dicho que yo sufría de una "clásica migraña de personalidad". el viento me arrancó la peluca y la hizo volar hasta un espacio abierto.92 Nada es Imposible para Dios Seguí perdiendo peso. corriendo a las ventanas y viéndome correr detrás de mi peluca. Yo me imaginé a los congresistas. mirando cómo mi peluca daba vueltas por el pasto hasta "aterrizar" sobre una planta de tulipanes. Me dijeron que no causaba adicción. y me aparecieron tres úlceras sangrantes. Le eché la culpa a los abortos espontáneos y al hecho de que estaba por comenzar a envejecer. pero nadie se movió. con su chofer parado al lado de la puerta. su rostro contra mi cuello. "Ya no tengo un hogar". estacionadas en la calle circular. A medida que las migrañas se hacían más y más intensas y frecuentes. me largué a llorar. salí temprano de mi trabajo. características de quienes trabajan en el Congreso. Cada una.

decidida a aprovechar lo más posible. Nuestro pequeño dúplex en la calle Stanley. me aferré a Walter. El dolor se extendía por toda la espalda y llenaba el estómago. Fui al médico. Yo no tenía ganas de hacer camping. No teníamos dinero. "Quizás. "Pero tengo miedo. pero caminábamos por las calles desiertas del centro de Fort Worth. me sentiré mejor. En el camino de vuelta. y seguimos en auto hasta la frontera con Canadá. y con cada salto. Seguí llorando. en la época en que estudiábamos en el seminario. Yo había comenzado a morir. Para cuando llegamos al tráiler. para visitar las cataratas del Niágara. mientras Gordon dormía en el asiento posterior. lentamente. "o le sucederá algo drástico. y yo tampoco. Entonces. me dijo Walter. cuando ya volvíamos al tráiler. pero era demasiado tarde. si descanso. para sentarme y mirarlo. alarmado. subimos las escaleras y tomamos el bote hasta la base de las cataratas. muy tarde en la noche." Walter estaba preocupado. La ruta por la que íbamos estaba en reparación. Fue un día cansador. me advirtió." Esto no era una simple úlcera o un dolor de cabeza. clavándole las uñas en el brazo. Me mordí los labios. pero ya había comenzado a suceder algo drástico. No tenía tiempo para echarle colonia después de afeitarse y sonreír.93 Nada es Imposible para Dios me quedaba mirándolo afeitarse? Antes. Estoy perdiendo la sensibilidad en la espalda. O simplemente caminábamos alrededor del hall central. el dolor aumentó. Jo". ya había oscurecido. cuando luchábamos juntos. me dijo que el más próximo estaba a kilómetros de distancia. suavemente. Dejamos el tráiler en un camping en el Parque Estatal Allegheny. tenía tiempo para eso. Kathryn Kuhlman . Gordon tenía seis años y muchísima energía. No tenía tiempo para caminar con él tomada de su mano. supe lo que era sentir las garras de la muerte sobre mí. Me miró y sacudió la cabeza. cerca de Seminary Hill. "No vale la pena. "Déjalo. preparándose para un examen." Él no lo sabía. un espasmo agónico recorría mi cuerpo. ¡Ulceras sangrantes y migrañas! Me anotó como discapacitada total permanente. "Estás blanca como el papel. Las oleadas de náuseas me hacían tener deseos de vomitar. Jadeando. llevándose a Gordon. Algunas noches. Pero fui. Caminamos por las sendas de concreto." "No lo sé". para distraerme. Por primera vez en mi vida. Walter pensó que sería bueno tomar el tráiler e ir por una semana de vacaciones a las montañas Allegheny. y mirábamos las vidrieras. Él siempre fue tan gentil. Sentía una tremenda presión a ambos lados de la parte baja de la columna. Me tiré sobre la cama mientras Walter salía a buscar un hospital. Recordé esos primeros años de matrimonio. donde Walter predicaba los fines de semana. Déjalo antes de que te mate. el cruce a Wichita Falls. No necesitamos dinero extra. noté otra cosa más: una parálisis que se extendía por mi columna. "Descanse mucho". como si tuviera toda el agua del río Niágara haciendo presión contra un dique. iba con él a la biblioteca del seminario y lo miraba buscar y rebuscar en los libros. preguntó él. pero yo insistí en esperar hasta la mañana. mirando los retratos de los anteriores rectores del seminario. tomados de la mano. Cuando traté de girar el cuerpo en el asiento. "Qué pasa. Jo?". comencé a sentirme mal como nunca antes. al sur del Estado de Nueva York. respondí con dificultad. tan amable. Cuando volvió. Ahora no tenía tiempo para cosas así. haciéndole cosquillas en la nariz." Él tenía razón.

Comencé a dar el diezmo. conocía todos mis pensamientos. Apenas describí mis síntomas. en Waco. Una tarde. volví a la cama. señora Gummelt". caminé por los edificios de la universidad completamente ajena a cualquier problema. "Solo llévame a casa. habían venido a pedirme que les enseñara. y Walter me llevó. Tambaleándome. no algo para toda la vida. musité. dijo. Los ojos se me llenaron de lágrimas. era algo extraño para la mayoría de ellos.94 Nada es Imposible para Dios Pero a medida que la noche avanzaba. una enfermedad muy rara y grave. Cuando me desperté. "¡Lo llevo a todo lugar que voy!" A partir de ese momento el Espíritu Santo se había convertido en una persona para mí. "Qué pasa?". Aproximadamente un año antes. yo podía indicarles la dirección correcta. pero qué maravilloso a la vez!". sumergida en el Espíritu Santo. Pero en este momento. sino de mi tiempo. Aunque la oración por los enfermos (la oración de fe. pero una vez más traté de calmarlo y lo convencí de no hacerlo. yo me sentía peor. pero no sabían cómo lograrla. me adormecí. A la mañana. Cuando intenté levantarme. Fue una relación pasajera. en estudio bíblico y oración. Pero no había durado mucho. para orar por mi sanidad. repentinamente quedé pasmada ante el descubrimiento de que el Espíritu Santo vivía en mí. "No se puede ignorar esta clase de hemorragia. Walter envió una carta a la congregación. Aparentemente sentían que a pesar de mis nervios destrozados y mi cuerpo enfermo. parece como si literalmente estuviera expulsando trozos de sus riñones. me dijo con voz severa: "La espero esta tarde en el hospital". El urólogo me explicó que mis riñones eran como dos esponjas podridas. Casi la mitad de ambos riñones ya se había desprendido y había sido eliminada de mi sistema. temprano. y mientras el Sol salía sobre los árboles. Durante semanas. estaré bien. me levanté para ir al baño. me había sucedido algo. "¡Qué escalofriante. Ellas querían una relación más profunda con el Señor. pregunté. la mañana ya estaba avanzada. Al final de este período pasaba aproximadamente cinco horas por día en comunión con el Señor. algunas jóvenes amas de casa de la iglesia. cuando estudiaba en Baylor. mientras caminaba por la calle Ocho. a un médico. que causa el deterioro del interior del riñón." Pero no mejoré." El diagnosis: una variedad de necrosis papilar renal. Si puedo acostarme en mi cama. pude ver la mirada de alarma en el rostro del profesional. Muchos años antes. finalmente. veía todo lo que yo hacía. Pude eliminar algo de mi organismo. y me sentí un poco mejor. Pero Kathryn Kuhlman . Sentía que mi cuerpo se estaba destrozando por dentro. con autoridad). Estaba muriéndome. enamorada del Señor. me di cuenta de que estaba en medio de un charco de sangre. Walter quería llevarme al hospital. no solo de mi dinero. y apenas pude llegar al otro lado de la acera. "Lo sabremos mejor en unos pocos días. alguien que escuchaba todas mis palabras. Oía las voces de Walter y Gordon afuera. causando aún más deterioro. Después de tomar algunas radiografías. pidiéndoles que oraran por mí. Me di cuenta de que algo andaba terriblemente mal. hubo un grupo de mujeres que comprendieron que Dios las había preparado para este momento y este lugar. a las que cualquier bacteria insignificante que entrara a mi sistema podría atacar.

Por lo tanto. o no sana. preguntó Pat Vandeventer. O Dios sana. Y sospechaba que aunque decía todas las palabras correctas. De alguna forma. y le guiñó un ojo a una de las mujeres que estaba del otro lado de la cama. Sabía que yo misma era una aprendiz. Pat vino a visitarme y me contó lo que había sucedido ese sábado por la mañana. pero me esforcé por contestar con una ligera sonrisa: "Un poco mejor. El esposo de Pat era de la Marina. También sabíamos que este era el momento de probar si lo que habíamos estudiado contigo era verdad. no comprendía realmente lo que estaba diciendo. "No. a su vez. Al mirarlas. no solo palabras sobre Él. Es así de simple. Quizá sea que Dios nos está poniendo a nosotras a prueba.. Esta. cuando estas jóvenes vinieron a pedirme que les enseñara a andar más cerca del Señor. acercando su silla a mi cama. una tarde. Entonces. "Si la Biblia es cierta. pero Pat y su esposo sí. creíamos que la Biblia era la Palabra inspirada de Dios. dijo Pat. era natural que comenzara por enseñarles lo que la Biblia decía sobre el Espíritu Santo. Profundizamos más nuestro estudio de la Palabra. "todas las del grupo de oración supimos que estabas muriendo. No tengo tanta hemorragia". todas empezaron a asentir con la cabeza y sonreír. Enseguida. Las ocho Kathryn Kuhlman . pero dado que nunca había visto un milagro. una semana después de que yo entré al hospital." "Parece como que van a poner a prueba a Dios". cuando estaba sola en el cuarto del hospital. habían preguntado mis alumnas. no porque fueran bautistas tradicionalistas. supe que algo había cambiado. dije. nunca había visto una demostración física del poder de Dios. "Cuando recibimos la carta del pastor". entonces. Pero lo que esperábamos y necesitábamos desesperadamente era una demostración del poder de Dios. "¡Alabado sea el Señor!". Yo estaba débil. sabíamos que este caminar más cerca de Dios tenía que ver directamente con la doctrina del Espíritu Santo. yo seguía siendo consciente de su poder. muy débil y muy sedada. sino porque el Señor les había indicado que lo hicieran. "Simplemente decidimos reunirnos y confiar en Él para tu sanidad.95 Nada es Imposible para Dios aunque mi "enamoramiento" del Espíritu Santo se había desvanecido. ¿por qué no podemos tomarla literalmente?". me dijo. había dicho. me costaba creer. y ellos habían comenzado a asistir a nuestra iglesia. no es eso". Ese día yo cumplía treinta y siete años. dijo suavemente Pat. Las mujeres del grupo de estudio bíblico habían venido al hospital a visitarme y estaban rodeando mi cama. Muy pocas personas se acercaban a nuestra iglesia porque el Señor se los indicaba. sonrió y le guiñó el ojo a otra. solo que me enteré varias semanas después. y hacer ese tipo de preguntas siempre provocaba grandes frustraciones. ahora?" Como bautistas que éramos. tratando de encontrar respuestas. "¿Por qué no podemos esperar milagros y sanidades. Yo quería ser intelectualmente honesta. Esa demostración se produciría el sábado por la mañana. "Pentecostés no es tiempo pasado".. para ver si creemos lo que Él dice en su Palabra. como si supieran algo que yo no sabía. "¿Cómo te sientes?". Y así era.

llorando en silencio. Yo estaba sentada en el banco. Ellas habían recibido el mismo mensaje que yo. solo la profunda seguridad interior de que estabas siendo sanada. tan profundo como nunca lo habíamos sentido antes. y me están llenando de medicamentos. No hubo fuegos artificiales. Pero el doctor dice que mis riñones desaparecieron. Yo sabía que no había medicina capaz de curarme.. Esa palabra siguió resonando en mi mente. y desde entonces todas las dudas se disiparon. "Fue un momento muy precioso y sagrado para cada una de nosotras. En la zona de Washington. "Levanté la vista. nuestro Dios es el Dios de lo imposible. Y supe." "No entiendo". a la que se le había diagnosticado con seguridad esa clase particular de enfermedad del riñón. pero recuerda. pero justo cuando el sol empezaba a dar luz." "Ya lo sabemos". en un rincón del parque municipal." "Pero no estoy sana".. con la cabeza apoyada en mis manos. como si estuviera reviviendo esos momentos en el parque. ¿incurable? Olvidé todo lo demás que Pat había dicho." "¿Dices que demostró su poder? ¿Cómo?" Pat se puso en pie y fue hacia la ventana. Hablaba con suavidad." Pat se volvió desde la ventana y me miró. el poder del que hemos leído en la Biblia. Comenzamos a orar por ti. yo era la única. de lo profundo de mi corazón surgió como un manto de paz. cada una. Mientras esperábamos en Dios. ni terremotos. Sabemos que serás sanada. la interrumpí. y repentinamente sentí como si se me partiera el corazón. Uno de los urólogos me comentó que en Suecia se había llevado a cabo un estudio con ciento veinticinco personas que tenían síntomas similares a los míos y estaban en iguales condiciones. sonriendo una vez más. hasta entonces. pero eso es porque estoy en el hospital.. Todas supimos que serías sanada milagrosamente. Claro que sí". Jo. y nos quedamos sentadas. "Cada una lo sintió al mismo tiempo. dijo Pat. en forma personal. llenos de decisión y fe.. Supe que Dios te había sanado. Entonces. nos quedamos sin palabras. Muchos. y cuando Dios lo disponga.96 Nada es Imposible para Dios integrantes del grupo nos reunimos ese sábado para tener una reunión de oración al amanecer. Pero. Kathryn Kuhlman . pero en diferentes formas. Pero cuando le pregunté sobre los resultados del estudio. comenzó con evasivas. muchos especialistas vinieron a observarme durante las siguientes semanas. y todas las otras mujeres del grupo estaban sonriendo a través de las lágrimas. El único aliento que recibí de los médicos fue la esperanza de que pudieran estabilizar mis riñones y quizá detener el proceso de deterioro. Nos fuimos del parque con esa seguridad. recibió una demostración del poder del Señor. Ahora parecía que íbamos a perderte. como la nieve fresca que cae sobre el paisaje gris y lo cubre de blanco puro. al mismo tiempo. "Sabemos que los médicos le han dicho al pastor Gummelt que tu enfermedad es incurable. "Pero también sabemos que Dios ha demostrado su poder. Ya no podíamos orar más." Yo sabía que estaba enferma de muerte. Sus ojos chispeaban. sí." Esperé en silencio mientras Pat hacía una pausa. Lo único que pude deducir fue que todas ellas habían muerto. al amanecer. "Oh. Todas comenzamos a sentir un amor por ti. lo sabrás. dijo Pat con firmeza. "Sé que estoy mejor. Sus ojos comenzaron a humedecerse. dije.

sin haber podido abrir la ventana. Me desplomé nuevamente sobre la cama. Dos días después yo estaba en Kathryn Kuhlman . Podía sentir mis riñones hinchados. jadeando de cansancio. ese pequeño "extra" que evita que una persona muera cuando llega al fin de sus fuerzas. Todo mi estilo de vida comenzó a cambiar. Constantemente debía ir al médico para que me hiciera análisis. No quería que me vieran así. pero no más de una vez por semana. Escuchaba a Gordon volver de la escuela y pasar en puntas de pie por el pasillo sin entrar a mi habitación. Pero cuando me dieron el alta. cuando busqué en mi interior. y quedé muy hinchada. detrás de una puerta cerrada. que pueda tomar. ¿Es que este horror va a continuar de generación en generación? Entonces comenzaron a suceder cosas. Mi oración era que pudiera yacer en paz y acabar con ese proceso de morir. "Quizá él pueda ayudarla un poco con esas migrañas". El médico había dicho: "Una pequeña bacteria. El médico de la familia me sugirió consultar a un psiquiatra. en cama.97 Nada es Imposible para Dios Finalmente. Todo empezó con una carta de mi hermana menor. de agua no muy limpia. Me sentía terriblemente culpable. Los niños debíamos caminar siempre en puntas de pie cuando estábamos en casa. Yo sabía que moriría. A medida que mi cuerpo se auto inmunizaba contra una droga. que supo que mi enfermedad era terminal y me sugirió que leyera el libro de Kathryn Kuhlman. Creo en milagros. Antes de entrar al hospital yo pesaba aproximadamente cincuenta kilos. y con el cambio venía toda una serie de exámenes para comprobar si esta droga me mataría en vez de hacerme bien. Ahora todo eso volvía a suceder. La simple tarea de caminar hasta el otro extremo del cuarto y tirar para abrir la ventana consumió toda mi energía. Había otras presiones acumulándose al mismo tiempo. aplastándose contra mi espalda. dijo. me dieron el alta del hospital. Para combatir las infecciones internas que siempre surgían. Antes siempre había podido escarbar en algún lugarcito dentro de mí. el médico me daba otra. Me hacía recordar cuando yo era niña y mi papá estaba siempre enfermo. Parecía que estaba todo el tiempo en el consultorio del médico. Pero esta vez. Ya no podía funcionar como esposa o madre. La advertencia no era necesaria. Eso era lo que esperaba. Yo estaba completamente falta de fuerzas. Eso es lo único que mi hijo recordará de su madre. y era muy difícil adaptarse a ese hecho mientras aún estaba viva. haciéndome radiografía tras radiografía. para no molestarme. exámenes y cultivos. Mis energías de reserva. recomendándome que pasara de doce a catorce horas por día en cama. Pasé el siguiente año entrando y saliendo del hospital. Entonces me levanté para abrir la ventana del dormitorio. la pondrá en peligro inminente de muerte". Enferma. esperé hasta que Walter se fuera a trabajar. por ejemplo. No podía hacer ninguna tarea hogareña. El médico me había dicho que cuando me sintiera bien. me cuerpo comenzó a retener líquidos. Prepararse para la muerte es una experiencia psicológica aterradora. solo encontré vacío. La segunda mañana que me quedé en casa. se habían agotado. para no despertarlo. pensaba. constantemente debía tomar distintos antibióticos. Los gastos en medicinas subían sin parar. podría volver a la iglesia. y extraer un poco más de energía o fuerza para completar una tarea. como si hubiera corrido más de tres kilómetros en la ciudad.

Más de tres mil personas estaban sentadas allí. ¿Sería real todo esto? ¿Era genuinamente feliz toda esta gente. muchas reuniones bautistas. El psiquiatra me había prescripto una serie de drogas. Yo había estado en muchas. Yo estaba juzgando a esta mujer basándome en que no había visto su nombre impreso en ninguna publicación de nuestra Convención Bautista del Sur. desde reuniones de asociaciones hasta las inmensas convenciones anuales. y todas parecían estallar de gozo. escuchando un programa en una radio local. Kathryn Kuhlman va a hablar allí el jueves por la tarde. A la mañana siguiente Pat Vandeventer vino a verme. eres bautista. la migraña seguía molestándome. Al despertarme al día siguiente. que se llevaría a cabo en el Hotel Hilton de Washington. vamos a la Convención de Hombres de Negocios del Evangelio Completo. sentía que se estaba acercando una migraña. Dios aún no había terminado. "Jo." Ella me había golpeado en mi punto débil. Estaba irritada. sonrió Pat. respondí. El hombre que estaba sentado delante de mí estaba tan feliz que estuvo todo el tiempo hablando al mismo tiempo que el orador. y supe que tenía razón. y le pedí a Pat que fuera más rápido. "Pensé que eras más abierta". ya que los bautistas del Sur no parecían reconocerla. pero no me convence el tema de que una mujer predique". En realidad. Yo había escuchado algunos "Amén" en Baylor. pero nunca nada como esto. Mi corazón tiene tanto hambre de lo profundo del Espíritu como el tuyo. Hasta dudaba si sería del Señor. y ni siquiera una vez había visto su nombre. Jamás había visto tantas caras sonrientes. "Lo siento. con los ojos brillantes. Inmediatamente sospeché algo. pero no tenía sentido. "Está bien. Jesús". Las drogas me revolvían terriblemente el estómago. Sin embargo. ni siquiera sonreían así en nuestra iglesia. Yo había traído un grabador para poder captar todo lo que pudiera decir el orador. nadie sonreía así. Ella hablaría en una reunión vespertina de la convención. hasta que escuché el nombre de Kathryn Kuhlman. Era extraño que escuchara ese nombre dos veces seguidas en una semana. o eran simplemente desequilibrados mentales? En cuanto a mí." Pat fue a buscarme el miércoles por la noche y cruzamos la ciudad hasta llegar al Hilton en la noche de apertura de la convención. En las reuniones bautistas a las que yo había asistido. estoy lista. una pastilla cada treinta minutos durante tres horas. El anuncio no tuvo gran importancia para mí. Yo las leía todas. en el lujoso salón. y en los cultos del seminario. A cada frase. este hombre contestaba gritando: "¡Alabado sea el Señor!" o "Gracias.98 Nada es Imposible para Dios cama. el dolor ya se estaba Kathryn Kuhlman . protesté internamente. "No eres abierta. La nota clave era el gozo y la libertad. me resistí. tienes razón." Tres veces seguidas en una semana no podían ser coincidencia. Pero esto no era como ninguna otra reunión a la que hubiera asistido. Salí de la reunión muy confundida. "¿Por qué no se calla?". pero calmaban el dolor de cabeza. Y si podemos aprender algo acerca de Dios de alguien que no sea bautista del Sur. Miré a Pat. Cuando tomaba la quinta pastilla. Pat. y escuché el anuncio de una convención de la Fraternidad Internacional de Hombres de Negocios del Evangelio Completo.

y comencé a orar por ella. Era extraño. sin darnos cuenta de que todos los lugares para estacionar estaban llenos en un radio de cuatro calles alrededor.. "Señor. Sentía como si me estuvieran estirando el cuerpo hasta que tuviera que ponerme en puntas de pie. "Varios pastores de la ciudad están pensando en ir"." ¿Levantar mis brazos? Repentinamente volví a ser una esposa de pastor bautista de Sur. dijo. Pero esta vez fue distinto. Pat y yo nos sentamos casi inmediatamente. que estaba atestado de gente. yo recibo. muy decorosa. ¿Qué pasaría si alguien me veía? ¿Si me veía algún pastor bautista amigo de Walter? ¿Algún miembro de nuestra iglesia? Pero no pude evitarlo. Mis manos ya estaban levantadas. Sabía que Pat tendría que ir sola a la reunión de Kathryn Kuhlman. dos señoras que estaban cerca de la primera fila se levantaron y dejaron sus asientos vacíos. "La mayoría son curiosos. yo ya se lo había escuchado decir a Walter cien veces desde el púlpito de nuestra iglesia.. Kathryn Kuhlman . Todas las cosas son posibles. yo seguía siendo escéptica. Todo lo que ella decía.. Había una niñita ciega sentada detrás de mí. Había una quietud tan dinámica en la sala que yo casi podía escuchar los latidos de mi corazón. Ese año Walter era presidente de la Conferencia de Pastores Bautistas de Washington D. Apenas podía espiar algo debajo del ala.C. esperando encontrar asientos cerca de la salida." Sentí que mis ojos cerrados se llenaban de lágrimas. toca a esta niñita. pero tenía que estar en cama a causa de mi estómago. Cuando ya pensábamos que tendríamos que quedarnos de pie junto a la puerta. yo recibo. La gente había venido esperando algo. y posiblemente se levanten las solapas de sus abrigos para taparse la cara y que nadie los reconozca. Fue una tarde verdaderamente extraña." Yo no tuve valor de contarle que acababa de tomar mi gran sombrero de piel. decía ella. Señor. tan suave que algunas veces no podía distinguir lo que decía. yo no podía controlarlas. Nos abrimos paso hacia el salón. podría ir al culto de milagros. Tenía que esforzarme para escuchar cada palabra. No estaba diciendo nada nuevo ni diferente. Poco antes de mediodía Walter me llamó para saber cómo estaba. y era como si estuvieran atadas con hilos hacia arriba. y ella hablaba con autoridad. Kathryn Kuhlman estaba hablando.. Ese día tendrían un almuerzo. Arriba. que podía bajar hasta taparme las orejas. Le dije que Pat y yo iríamos al culto de Katrhyn Kuhlman.99 Nada es Imposible para Dios calmando. pero el dolor de cabeza desapareció. yo recibo. Después de todo. pero encontramos un lugar para estacionar justo enfrente. Repentinamente todos nos pusimos de pie y Kathryn Kuhlman comenzó a cantar: Señor. Aunque esto conmovió profundamente. Mi sombrero estaba puesto lo más bajo posible. Walter sonrió maliciosamente. Pero había un espíritu diferente en ella y en este lugar. arriba. y que pensaba ponérmelo para que nadie me reconociera a mí tampoco. Su voz era suave. Señor. "Levante sus brazos". donde pudiéramos sentarnos y observar. "Levante sus brazos y reciba al Espíritu Santo. y mi cuerpo parecía más fuerte que antes. Llegamos al hotel una hora y media tarde.

Yo ni siquiera sabía que había bajado de la plataforma. de quién era. tu gloria sobre esta.. hablando. hasta que finalmente me interrumpió. Walter se había levantado temprano para asistir a un desayuno de pastores con un evangelista bautista. Miré hacia arriba cuando él entró al cuarto. Él hizo una pausa y salió. Walter. cada vez que abría la boca para hablar. sería el moderador. Pero yo lo ignoré. Entonces escuché una voz que venía desde el pasillo. por lo que comprendí que necesitaba hablarme. Déjeme ayudarla a levantarse. que él empezara a hablar. pero yo me daba cuenta de que estaba explotando por dentro. físicamente. Parecía que hubiera flotado al espacio y estuviera dando vueltas alrededor del techo en brazos de Jesús. no había ido por eso. yo estaba sentada a un costado de la cama. "Necesito compartir algo contigo"." Era Kathryn Kuhlman. y solo supe que Dios estaba tocándome literalmente. sentí que las palmas se daban vuelta hacia arriba y al mismo tiempo. Rara vez mostraba alguna emoción. dijo. "No creo que lo comprendan. mi cabeza caía. De todos modos. "Cuando termines de hablar por teléfono. muy confiable. Pero ahora." Pensé: "¿Qué quiere decir con `levantarse'? Ya no puedo estar más arriba de lo que estoy. Sentí como si me estuvieran vertiendo agua tibia de la cabeza a los pies. De modo que corté la comunicación y casi lo llevé a empujones a la cocina. "No les contemos a nuestros esposos. Nunca había sentido tal humildad en toda mi vida. Pero siguió entrando y saliendo." Walter nunca me interrumpía así. Camino a casa. Walter era sólido. pero él no quería irse." Trataba de hablar. Nunca lo había visto así. impaciente. Nos sentamos a la mesa de desayuno y esperé. y Kathryn Kuhlman . como presidente de la Conferencia de Pastores. autor de Overshadowed. El momento llegó una semana después. estable. "Oh." dijo Pat. Pero yo sabía que en el momento en que Dios lo dispusiera. sus ojos se llenaban de lágrimas. Me olvidé por completo de mí misma. Mis labios repetían una y otra vez: "¡Alabado sea el Señor! ¡Alabado sea el Señor!" No me importaba quién me viera o me escuchara. Finalmente abrí los ojos. Dios. con las manos estiradas hacia arriba.100 Nada es Imposible para Dios Nunca me había estirado tanto ni había llegado tan alto. Walter estaría dispuesto a escuchar y comprender. Me sentí absolutamente sin peso. Lo único que sabía era que Dios me había tocado y que en lo más profundo de mí yo era diferente ahora. Estaba tendida de espaldas en el pasillo. al tiempo que me preguntaba qué estaba haciendo ese hombre en el techo. tengo algo que contarte. Ella tocó mi muñeca muy suavemente. y pronto. "Esta mañana sucedió algo. aquí en el techo.. tomó mi mano. el doctor Paul Rader. Un hombre situado detrás de mí me decía: "Déjeme ayudarla a levantarse". Yo solo quería quedarme donde estaba. También asistiría el doctor George Schuler. Su voz resonaba en mis oídos." Estuve de acuerdo. Cuando Walter llegó. Ese sábado dormí casi hasta el mediodía y me despertó el timbre del teléfono. de dónde estaba. Cuando mis manos ya estaban completamente levantadas. Pat y yo revivimos cada momento de la reunión. "Déjeme ayudarla a levantarse. conmigo. Finalmente extendió el brazo. En ningún momento se me ocurrió que pudiera haber sido sanada.

Finalmente tomó la carpeta que contenía mi historia clínica. Entonces entró este hombre alto. asintiendo. "Estaba esperando que me lo preguntara". Finalmente. "¿Qué le ha sucedido. que me tomó radiografías e hizo otros exámenes.101 Nada es Imposible para Dios se quedó allí sentado. Yo podía ver que Dios lo había preparado esa mañana al visitar a esos ministros con una experiencia tan conmovedora. La necesidad de ser perfecta también desapareció. "y estaba hablando el presidente del comité de planificación de la campaña. de cabello blanco. con los ojos nuevamente llenos de lágrimas. le conté lo que me había sucedido una semana antes." Walter dejó de hablar. "Usted está completamente sana. Él se quedó sentado. sonreí. también desapareció. Era mi turno. todos los presentes caímos de rodillas." "Pero. y finalmente lo que había vivido en el Hilton. Dos días después volví a sentarme frente a él en el consultorio. Soy libre. Nunca he sentido la presencia de Dios con un poder tan avasallador. Finalmente. "Maravillosamente". yo levanté la voz y dije: `Por qué no nos arrodillamos y oramos?' "Inmediatamente. Walter estaba listo para recibirlo como del Señor. dijo Walter. No sé qué era lo que sucedía. Con la mayor suavidad posible. muy desordenado. "Creo que tendrías que volver al médico y hacer que te examine para asegurarte. insistió Walter. cuando Kathryn Kuhlman me tocó la muñeca. Por primera vez en años. Y le conté." Kathryn Kuhlman . La incapacidad de aceptarme a mí misma como imperfecta en cuerpo y en alma. ¿cómo te sientes físicamente?". Si alguna vez tiene problemas con los riñones. Él simplemente me escuchaba. Fue como si algo en el aire de ese cuarto nos obligara a adorar. Todos los pastores dejaron de hablar cuando él entró. tengo fuerza y energía. Todos y cada uno de nosotros supimos que el Espíritu Santo había entrado con ese hombre. Se produjo un silencio absoluto. contesté. "¿Fuiste sanada?". sonriendo. cuando pudo hablar. contándole sobre la reunión. un halo. luchando por controlar su voz. esperando que se calmaran sus emociones.. señora Gummelt?". y que dijera yo lo que dijese. solo tejidos con lesiones leves por daños anteriores. dijo suavemente. dije. el doctor Schuler. Pero había algo más en él. "Voy a cerrar su caso". exactamente lo que había sucedido. "He dejado de tomar las drogas y los antibióticos. será algo completamente distinto. El doctor se quedó mirando la pared donde estaban sus diplomas durante un largo rato.. rodeándole la cabeza como un halo. Era obvio que aún estaba profundamente conmovido por la experiencia. me dijo. preguntó." La semana siguiente volví al consultorio del médico. Lo único que sé es que ya no sufro depresión. contándole cómo habían orado las mujeres del grupo. No hay evidencias de ningún problema renal. como si supiera todo de antemano. "No lo sé"." "Creo que has sido sanada". Tenía el cabello como crines. "No he pensado mucho en eso. me preguntó. con lujo de detalles. mirando a través de la ventana de la cocina. escuchándome solemnemente y en silencio. haciendo largas pausas entre frases. comenzó a hacerlo lentamente. Yo seguí hablando. como un aura. "El salón estaba lleno de pastores".

pude aceptarme también a mí misma. Él me examinó y luego se paró con las manos en la cintura. libre de la compulsión de ser la número uno. La tensión fue remplazada por alabanza. Las migrañas desaparecieron. tuve una ligera infección urinaria. Mientras pasaba la mano por mis cabellos. Usted ha sido sanada. Gordon y yo tomamos unas cortas vacaciones. de ser perfecta. Podría guardar la peluca. Era igual que siempre. sería algo totalmente distinto. La cúpula blanca del Capitolio brillaba contra el cielo azul. Poco tiempo después de que yo volviera a trabajar. para orar. aproximadamente un año después de haber sido sanada. me quité el jabón de los ojos. y pude ver que los cabellos que nacían alrededor de mi rostro eran nuevos.102 Nada es Imposible para Dios Yo quería danzar de gozo. La Jo Gummelt que entró al edificio Sam Rayburn ese día no era la misma de antes. literalmente se hicieron huecos en la alfombra. El transito era terrible. noté una textura diferente. Pero ahora podía compartirles mi experiencia personal con un Dios que demuestra su poder y su amor. Comenzaron a acercárseme personas para que las aconsejara. El Señor me enseñaba y me daba un nuevo lenguaje. pestañeando. "La última vez que estuvo aquí. Sonaban las bocinas. Por primera vez en mi vida tuve que hacer dieta. Pero el viejo temor volvió. Poco después todas las jovencitas que trabajaban en la oficina habían aceptado a Jesús como su Salvador. No solo mi cuerpo había sido restaurado. de hemorragias. la sanidad permanece. de hinchazones. y corrí a ver al médico. fui al baño para lavarme el cabello. ¡Aleluya! Seis meses después pude volver a trabajar. Yo nunca había estado tan consciente del poder del Espíritu Santo para testificar de Jesús. Mi vida había sido restaurada. mi peso subió de cincuenta a casi ochenta kilos. mirando la TV. Walter y Gordon se quedaron en el cuarto. Entonces supe cómo se había sentido Lázaro al salir de la tumba al sol. ¡Basta de drogas. rugiendo. En el lugar donde me arrodillaba para orar. "Usted tiene una ligera infección en la vejiga"." Salí del consultorio. Pero yo era diferente ¡pentecostés a llegado a mi vida! Kathryn Kuhlman . Walter. orando y con la Biblia abierta frente a mí. fuertes. Hasta los tulipanes habían vuelto a florecer en el edificio Sam Rayburn. maravilloso. ¡ Gloria a Dios ! En los tres meses siguientes. dijo. Al aceptar al Espíritu Santo en mi vida. mirándome seriamente. La primera noche que estuvimos afuera. Pero sucedió algo más. y pude hacerlo más tarde. Antes yo siempre estaba demasiado débil para ayudarlas. En la primavera. de debilidad! Ahora podía vivir una vida sana y normal como madre y como esposa. le daría la mayor parte de lo que hiciera. Levanté la cabeza. Yo sabía que cuando Dios sana. tal como era. Yo había prometido al Señor que si me dejaba volver a trabajar. le dije que si tenía algún problema renal. y la mitad habían sido bautizadas en el Espíritu Santo. Fui a trabajar con un congresista de Kentucky. Washington nunca me pareció tan hermosa. La gente corría a sus oficinas. Los cerezos alrededor de la fuente estaban en flor. agradecida a pesar de la reprimenda. sino también mi mente había sido renovada. Comencé a pasar varias horas de rodillas. El césped del parque era lujuriosamente verde.

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