Nada es Imposible para Dios

Kathryn Kuhlman

En estas páginas...usted conocerá los maravillosos, auténticos e inmensamente conmovedores testimonios de los cultos de milagros con Kathryn Kuhlman. Escritos por los protagonistas, estos relatos son testimonios irrefutables de la increíble transformación que Dios puede producir en cualquier persona que lo busque. Dios es un especialista cuando se trata de lo imposible, ¡y puede hacer cualquier cosa, menos fallar!

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Índice
Prologo…………………………………………………………………………………... 3 Capítulo 1 El que llego tarde………………………………………………………….. 4

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Prólogo Un tributo a Kathryn Kuhlman yo creería que a esta altura todos la conocen. Durante casi un cuarto de siglo ella ha sido una vasija de Dios que ha hecho que la sanidad y la restauración fluyeran en las vidas de miles de seres humanos. Es amada y admirada por millones de personas y difamada solo por aquellos que no creen en la sanidad divina o por quienes no han hecho ningún esfuerzo por comprender a ella o a lo que ella representa. Pero yo la he visto entre bambalinas, antes de presentarse ante una multitud para expresar su ilimitada fe en Dios, y la he observado cuidadosamente. Una y otra vez decía: "Querido Dios, a menos que tú me unjas y me toques, yo no soy nada. Cuando la carne se interpone en el camino, yo no tengo ningún valor. Si tú no te llevas toda la gloria, yo no puedo salir a ministrar". Y de repente, sube a la plataforma. Es explosivo, casi increíble. No es tanto lo que dice, porque siempre es tan claro y simple como el estilo de predicación que usaba el mismo Señor Jesús. No lo comprendo, y ella tampoco; pero cuando el Espíritu comienza a moverse sobre ella, (y se siente repentinamente movida a desafiar el poder del diablo en el nombre de Jesús), comienzan a suceder los milagros. En todo lugar, todos, aun los más rígidos y dignos, caen postrados al suelo. Católicos y protestantes alzan las manos y adoran a Dios unidos... todo decentemente y con orden. El poder del Espíritu Santo cae sobre la gente como las olas del océano. Los representantes de los medios televisivos pronto comprendieron que ella no era falsa, ni una fanática. Conocían personas que habían sido tocadas por su ministerio. Su sabiduría divina y su capacidad no tenían igual. No es rica, ni está aferrada al materialismo. ¡Lo sé! Ella personalmente reunió y entregó a Teen Challenge el dinero necesario para construir en nuestra granja un lugar para la rehabilitación de adictos. Sus oraciones han traído el dinero necesario para construir iglesias en países subdesarrollados de todo el mundo. Ha apoyado la educación de niños poco capacitados y también otros jóvenes superdotados han recibido su amor y su cuidado. Ha entrado conmigo a los guettos de Nueva York y ha impuesto sus manos cariñosas sobre sucios adictos. Nunca dudó ni se echó atrás: su preocupación era genuina. ¿Cuál es la razón por la que hago este tributo? ¡Porque el Espíritu Santo me indicó que lo hiciera! Ella no me debe nada, y yo no le pido nada más que el mismo amor y respeto que me ha mostrado durante años. Pero muchas veces damos tributo únicamente a los muertos. Ahora, pues, a una gran mujer de Dios que ha tocado tan profundamente mi vida y las vidas de millones de personas más, ¡te amamos en el nombre del Señor! La historia dirá sobre Kathryn Kuhlman: Su vida y su muerte dieron gloria a Dios. DAVID WILKERSON, autor de La cruz y el puñal.

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CAPÍTULO 1
EL QUE LLEGO TARDE
Tom Lewis
Tom Lewis, coronel retirado del Ejército, es uno de los productores de películas más conocidos de Hollywood. Su lista de créditos en Quién es quién en América cubre tanto espacio como las medallas sobre su pecho. Fue el productor fundador del Screen Guild Theatre; fundador del Servicio de Radio y Televisión de las Fuerzas Armadas Estadounidenses, del cual fue comandante durante toda la Segunda Guerra Mundial; y creador y productor ejecutivo de "El Show de Loretta Young". Como regente de la Universidad Loyola ha recibido numerosos premios por excelencia en producciones televisivas, tanto en el país como de las fuerzas armadas estadounidenses establecidas en todo el mundo. Devoto católico romano, se cuenta ahora entre el creciente grupo de quienes se llaman "católicos carismáticos". El invierno pasado, mi hijo (joven director de películas), y un productor de su misma edad pensaban realizar un programa especial de TV sobre la "gente de Jesús". Acepté escribir la presentación, pero a regañadientes. Dado que los "Niños de Jesús" eran jóvenes también, yo pensaba que mi hijo y su socio deberían emplear para toda gente de similares edades. Mi investigación preliminar sobre los jóvenes acerca de los cuales deseaba saber más, generó en mí gran interés y respeto por ellos. Muchos habían salido del infierno de la drogadicción a través de una fe renacida en Jesucristo. En este momento yo aún no había estudiado la motivación religiosa del movimiento. Sin embargo, desde el punto de vista humano, no pude menos que sentirme tan impresionado por su sinceridad como asombrado y pasmado ante su manera tan familiar de hablar sobre Jesús, como si Él estuviera allí mismo con ellos. Siempre me había considerado un hombre razonablemente religioso, que disfrutaba de la vida sacramental de la Iglesia Católica Romana. Yo no iba por ahí refiriéndome a Jesucristo como si me encontrara con Él personalmente con frecuencia. En realidad, muy rara vez lo mencionaba por su nombre. Pensaba que era mejor evitar el trato muy personal y prefería una referencia más reservada, como "mi Señor", o "el buen Señor". Como parte de mi tarea, se me pidió que estudiara el ministerio de Kathryn Kuhlman, una persona muy estimada por "la gente de Jesús". La señorita Kuhlman venía una vez por mes al auditorio Shrine de Los Ángeles para realizar un culto de milagros. Pedí dos asientos, en la sección del centro, sobre el pasillo, cerca del frente. Sin embargo, aparentemente no era así como se obtenían las entradas. Había que hacer una fila y arriesgarse a ver si se conseguía la ubicación deseada. La capacidad del auditorio era de 7.500 personas, y me dijeron que algunas veces trataba de entrar el doble de esa cantidad de gente. Esto me dejó pasmado, y me temo que esa sensación continuó durante cuatro o cinco meses, ya que fue ese el tiempo que tuve que esperar hasta poder llegar a formar la fila.

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El día que llegué a ese lugar era irrazonablemente cálido para el mes de marzo, aun en la soleada California. Salí de la autopista en la calle Hoover para evitar el tránsito de la zona cercana al auditorio. Normalmente esa zona del centro de la ciudad estaría casi desierta un domingo. Pero mientras me aproximaba al estadio, todos los lugares destinados para estacionar y las calles estaban ocupadas. Los autobuses llegaban uno tras otro a la entrada principal, donde descargaban sus pasajeros. Algunos tenían carteles que decían "charter"; otros tenían el nombre de sus puntos de origen. Recuerdo uno que decía "Santa Bárbara", y otro, "Las Vegas". Para mi asombro, había uno, lleno de polvo, que tenía un cartel que decía: "Portland, Oregon"... vaya viajecito que habían hecho solamente para asistir a un culto de milagros de Kathryn Kuhlman. Me pregunté qué sería lo que la señorita Kuhlman daría allí adentro. No podía ser comida; había demasiadas personas. Tampoco podía ser un bingo... ¿cómo manejar 7.500 tarjetas de bingo? Una larga fila de personas en sillas de ruedas avanzaba por la calle Jeferson hacia una entrada lateral, por la cual eran inmediatamente admitidas. Algo similar sucedía con un gran grupo de hombres y mujeres con himnarios en las manos; aparentemente eran los miembros del coro. También había muchos con cuellos de sacerdotes y mujeres vestidas sobriamente. Me pregunté qué estarían haciendo allí todos esos sacerdotes y monjas. Encontré una estación de servicio donde estacioné mi auto, y luego me sumé a los miles de personas que esperaban ante la entrada principal del estadio. Mi reloj marcaba las once en punto. Las puertas se abrieron a la una. Normalmente, yo no hubiera esperado tanto tiempo por nada, ni siquiera por la segunda venida. Pero pronto comprendí que esa era una definición apresurada. Comenzó a reunirse una gran cantidad de gente detrás de mí, y me encontré cerca del centro de una gran multitud. Esto me dio una ligera sensación de claustrofobia, por lo que me concentré en tomar notas mentales con las cuales construiría mi presentación: gran multitud, muy ordenada; varios jóvenes que respondían a las características de los "Niños de Jesús". Estos jóvenes tendían a formar grupos, como islas en un mar de cuerpos. Cantaban mientras esperaban, no muy fuerte, no necesariamente para que otros los oyeran; ni siquiera actuaban como si tuvieran mucha conciencia de la presencia de los demás. Cantaban en forma bastante quieta y meditativa. Esto me pareció extraño, inusual. Me recordaba a un grupo de cristianos coptos que vi una vez en Roma, orando en forma audible pero no al unísono, independientemente de los demás, pero juntos. Ahora la cantidad de gente había aumentado mucho, verdaderamente, y alguien que estaba adentro se compadeció de nosotros. Las puertas se abrieron unos veinte minutos antes de la una. Las personas que estaban detrás de mí se lanzaron hacia adelante, y me empujaron más allá de la entrada. Esto me sorprendió, porque tenía la mano en la billetera, listo para pagar mi boleto. Una señora que estaba justo detrás de mí lo vio, y rió. "Aquí, el dinero no lo llevará a ninguna parte", dijo. "Pero si le quema en el bolsillo, habrá una ofrenda voluntaria más tarde."

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Así se comportaba toda la gente: en orden, no festiva, como la multitud que asistiría a un partido en el estadio, bastante quieta, no muy comunicativos unos con otros, aunque amistosos, cuando se daba la ocasión para charlar. Encontré un asiento bastante atrás y hacia el costado. La plataforma, brillante y muy iluminada, estaba llena de actividad. Hombres y mujeres con himnarios en las manos buscaban sus lugares en una especie de gradas que ocupaban todo el espacio. A ambos lados había dos grandes pianos. Parecía que había cientos de personas en el coro, pero así como entre el resto de la gente, no había desorden ni confusión. A pesar del constante movimiento debido a los que llegaban tarde, el coro seguía cantando como si estuviera en una silenciosa catedral. El director, un hombre delgado, blanco y de aspecto aristocrático, guiaba el ensayo con precisión e incuestionable autoridad. Una anciana de aspecto encantador se sentó a mi derecha. Por la atención que me prestó a mí o a los miles de personas que la rodeaban, era como si estuviera sola en la Capilla de Nuestra Señora de la Catedral de San Patricio. Tenía una Biblia abierta sobre su regazo, y algunas veces la leía en silencio. La Biblia parecía el equipamiento común de muchos de los presentes. Dos jóvenes sentados detrás de mí tenían Biblias, pero no las leían. Simplemente tarareaban o cantaban las letras de los himnos que el coro ensayaba en la plataforma. Eso no me gustó. Nunca me han gustado los teatros o conciertos o cines en los que participa la gente, sobre todo cuando no se les solicita especialmente que lo hagan. Pero iba a escuchar mucho más de estos jóvenes. Mientras tanto, las .luces brillantes sobre la plataforma bajaron un poco, y se les añadió color. Los colores pastel de los vestidos de las mujeres del coro hacían un agradable contraste con el azul del telón curvo que rodeaba todo. Una vez terminado el ensayo, el coro comenzó a cantar según el programa. La mayoría de los himnos eran conocidos y muy queridos: "Cuán grande es él", "Sublime Gracia". Los cantantes eran excelentes; más tarde supe que provenían de iglesias de todas las denominaciones de la zona de Los Ángeles. Sin interrupción, el coro comenzó a cantar "Él me tocó". Sentí que una tensa expectativa se apoderaba de la gente. La luz de un spot se concentró en un área a la derecha del público. Todos se pusieron de pie y aquí y allá algunas personas empezaron a aplaudir. La señorita Kuhlman, una figura frágil y delgada vestida con un encantador vestido blanco, subió a la plataforma, cantando con el coro. Se acercó a una pila de parlantes a la derecha del centro del escenario, tomó un micrófono colgante que se colocó alrededor del cuello, y sin detenerse, dirigió al público en el coro de "Él me tocó", enérgicamente, varias veces, y finalmente en forma decreciente. Luego, sin explicar ni una palabra, continuó con "Es el Salvador de mi alma". El público y Kathryn Kuhlman parecían concordar en que estos himnos eran especiales para ella. Sin explicaciones, una vez, más, comenzó a orar en voz alta. La gente se quedó de pie, con las cabezas inclinadas, siguiendo su oración en silencio. Supe entonces qué era lo que había sido distinto en el canto de esas "islas" de jóvenes que esperaban fuera del auditorio; qué era eso tan especial en el canto de ese gran coro que estaba sobre la plataforma. Estaban cantando, sí, pero era más que cantar. No estaban actuando; estaban adorando. Y la gente del público reaccionaba de forma diferente. No eran públicos, eran una congregación.
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Había algo diferente allí. por una Presencia que normalmente no se siente en un auditorio tan grande. Pero después me olvidé de él. un agradecimiento tan palpable que casi podía tocarse. era eso. que yo podía escuchar el sonido de mi propia respiración. probablemente impresionado. de los hechos visibles y aparentes de mi ajetreada vida. No de gente. Oraban al unísono con la señorita Kuhlman. luminosos. Sentí en lo más profundo de la conciencia que poseo. y "Alabado sea Dios". Pronto descubrí otra cosa. Una y otra vez. y en la evidencia de sus rostros transformados. había amor. Tenía mucho de Kathryn Kuhlman . honesta conversación de mi vida. En algún lugar desde mi interior. le estaba diciendo a Dios que estaba inquieto y solo. Había muchas. excepto. estaba contándole a Dios cosas que nunca había sabido antes. la comprensión del hecho y su felicidad. y más que amor. dejé de ver y comencé a sentir. por nuestro amor. Muchos otros en el lugar hacían lo mismo. desesperadamente solo. los jóvenes que estaban sentados detrás de mí gritaban "Amén". y automáticamente empecé a buscar la salida más cercana. Sí. que me sorprendió mucho. Algunos se levantaban de las sillas de ruedas. hacía años que no podía hacerlo. pensé. vi renacimientos interiores y regeneraciones morales. Los drogadictos eran liberados. la más asombrosa. Los vi antes de que la señorita Kuhlman los llamara. Estaba hablando con Dios. Comenzaron las "sanidades": dos en la fila cerca de donde yo estaba. Otros levantaban las manos en un gesto de súplica que relacioné con la posición de las figuras bíblicas que se representan en los vitrales. ni de cosas. mis propios amigos. Recordé las palabras de una canción de los Niños de Jesús: "Sabrán que somos cristianos por nuestro amor. y era por eso que esta multitud de tantos miles de personas se quedaba tan callada por momentos. sin embargo. aparentemente en respuesta a una oración o a una afirmación. Estuvo casi todo el culto con las manos en alto. porque en algún punto desconocido para mí. era una reunión de oración. Seguramente sus brazos caerían a plomo en poco tiempo. Vi gratitud en los que fueron sanados. Era por eso que se perdía la noción del tiempo. Comprendí que participaba de una conversación. "Ya me imagino adónde terminará todo esto". Perdí la cuenta de lo que vi. Ningún sistema circulatorio puede soportar la tensión de una postura como esa durante mucho tiempo. Sí. me olvidé de todos.7 Nada es Imposible para Dios Cantaban a una voz con el coro. muchas sanidades en la plataforma en ese momento. pensé. Como la señora que estaba sentada a mi lado. Una monja paralítica caminó. cuando se les indicaba. Una de las cosas que más me molestaba era un joven que estaba en una de las filas superiores del coro. el amor y la compañía de mis hijos y sus amigos. Sabrán que somos cristianos por nuestro amor". Este debe de ser "el" milagro del culto de milagros. Había una Presencia allí. que eran muchos. era como si estuviera en una capilla remota. a pesar de toda esa evidencia. desnuda. después su incredulidad. y complacido por haber hecho un descubrimiento interesante. A pesar de toda la evidencia de mi carne. estaba esa Presencia. mis intereses en el mundo. Vi la expresión maravillada de quienes eran sanados. Esto no era un show. mis hobbies. o que no había podido o querido admitir. No sé cómo me sentí en ese momento. específico y real. Profunda. tal vez.

. Era la época de Cuaresma. no era un símbolo. sin soñar. el Cristo. Eran aproximadamente las 11:30. La señorita Kuhlman invitaba a aquellos que querían a Cristo en sus vidas a que pasaran adelante. y se entregaran completa e irrevocablemente a Él. Entonces me invadió la emoción más fuerte que haya experimentado jamás: hambre. Esa noche. Dios vive verdaderamente. una capillita de estilo colonial español ubicada en la calle principal. y se mueve entre nosotros. descansado y en paz. no era un recuerdo. y exhala su Santo Espíritu sobre nosotros. Me reconsagré a Cristo. pan y vino. En vez de volver a la parte de atrás de la capilla. Jesús. Llegué a tiempo para la celebración eucarística a la que comúnmente llamamos Santa Comunión. recibieran a Jesús como su Salvador personal. No me sentía ni triste ni feliz. Lo que yo había tomado en mi cuerpo no era pan y vino. el sofisticado. Durante la noche me desperté y sentí que comprendía instantánea y plenamente lo que había sucedido. ¡Alabado sea Dios! Kathryn Kuhlman . Pasé junto a la capilla a la que solía asistir.8 Nada es Imposible para Dios eso. lloré. el que se había hecho solo. y me dormí profundamente una vez más. Él nos prepara todo lo que nos espera en este mundo de dolor. Lloré durante todo el camino. Le dije a Dios que estaba vacío. fui caminado desde mi hogar en el campo hasta la pequeña ciudad de Ojai. Me sentía bien. Fui hacia el altar automáticamente. Fue bueno que lo hiciera. y lo hacía sorprendentemente consciente de todo lo que significaba y de la responsabilidad que asumía. Le pedí a Dios que me librara de temer a esto. el que no participaba. Yo estaba tomando ese compromiso. observé que no dudaba ni temía a este compromiso.. rudo. estaba allí conmigo. Me metí entre ellos. y yo sabía que debía de estar celebrándose la misa.. Los seguí. Un hambre salvaje. Vi que la plataforma y los pasillos estaban llenos de gente. Descansé mi cabeza en los hombros y por un momento el tiempo quedó en suspenso. reconocieran sus pecados. primitivo. recibimos la Santa Eucaristía en ambas especies. Y por mérito de la sangre derramada por nosotros por su divino Hijo. Bien entrada la mañana siguiente. y cada célula de mi cuerpo era testigo de que Él era real. Era el Cuerpo y la Sangre de Cristo. Lo ha hecho. y dado que solo había seis u ocho personas presentes.. Yo. me sentía. Dios vive. limpio. me arrodillé en el primer banco. mientras volvía en mi coche a mi pequeña ciudad de Ojai. y más allá. Las emociones del día anterior ya habían quedado atrás. y mi cuerpo se estremeció violentamente debido al esfuerzo que realizaba para contenerlo. Así era. Fue una experiencia de gran e inexpresable gozo. y resultado en mí fue el más profundo conocimiento de la real presencia de Cristo.

Ella escuchó en silencio. Kathryn Kuhlman . "Voy a enviarte a ver al doctor McDonald. pero está grande como un limón. y Elizabeth. John". luego de un examen aún más cuidadoso. y comencé a sentir que mi pulso se aceleraba. yo tenía mucho porqué vivir. como máximo. "No lo pospongas.9 Nada es Imposible para Dios CAPÍTULO 2 NO HAY ESCAZES EN EL DEPOSITO DE DIOS Capitán John LeVrier Recuerdo la primera vez que estuve cara a cara frente al capitán LeVrier. Habíamos sido felices juntos. Sara Ann mandó a los niños a la cama. Luego de lo que yo pensaba que era un examen físico de rutina en su consultorio en el Sanatorio Saint Joseph. Cerraron la puerta y acercaron dos sillas a mi cama. Era el doctor McDonald con uno de los médicos del hospital. Todo un policía. Missouri.. "LUn especialista? ¿Para qué? Me duele un poco la espalda. comiendo la cena. dijo deliberadamente. Pensé en nuestros tres hermosos hijos. el doctor Newton McDonald. la miré. cuando la puerta de la habitación se abrió. Andrew. "No me gusta lo que encontré. nueve. Tres noches después. Soy policía desde que tenía veintiún años. Yo conocía al doctor Bill Robbins desde que él era un interno y yo era un novato en mi profesión. él solía acompañarme en el auto de la patrulla.?" Él no me escuchaba. "Quiero que veas a un especialista. Ella tenía razón. yo estaba sentado en mi cama en el hospital. Esa noche llamé a mi hija Loraine. luego de extensos exámenes (incluyendo la biopsia). Me prometió que le pediría a su iglesia que orara por mí. capitán?" "¿Internarme?" Detecté un poco de temor en mi voz. tan bonita. "Tenemos mucho porqué vivir. Cuando comencé mi carrera." Fui directo a casa. pero a qué policía. Usted debería internarse. No podemos esperar." Yo sabía que era mejor no discutir. Yo sabía que los médicos generalmente están muy ocupados y no tienen tiempo para charlas sociales. Pero en diciembre de 1968 me hice un examen físico. Era tan joven. mañana por la mañana." Apoyándome contra el borde de la mesada de la cocina. Pero dejemos que él mismo cuente su historia.. Luego de la cena. Desesperado. escuchaba a otro médico. En todos esos años jamás estuve enfermo. "¿Cuándo puede internarse. John tenía solo cinco años. había volado desde Houston hasta Los Ángeles. Estaba en una situación crítica. "Su próstata tendría que ser del tamaño de una pequeña nuez. cinco. "No me gusta lo que encuentro". Sacudió la cabeza. Dos horas después. y todo un diácono bautista. John". En 1936 comencé en el Departamento de Policía de Houston. dijo. La única forma de averiguar qué es lo que anda mal es hacer una biopsia. Entonces le di la noticia. el doctor Robbins se quitó los guantes de goma y se sentó en el borde del escritorio. un urólogo del sanatorio." Lo miré de reojo mientras terminaba de ajustar mi camisa en el pantalón y aseguraba mi cinturón con el arma. Él no trató de suavizar las cosas. que está casada con un pastor bautista en Springfield. y todo cambió. y llegué a ser capitán de la División Accidentes. dijo con voz calma.

tengo cáncer. el bife a medio comer. la compota de manzanas. son ellos. Nunca lo había notado antes. Pero no se ve muy bien. Sentía como si me estuviera hundiendo. Aunque yo había escuchado a mi pastor predicar poderosos sermones sobre la salvación." Ambos doctores fueron muy compasivos. me temo que tenemos malas noticias. En realidad. Sin esperanzas. Yo había visto morir de cáncer a algunas personas. "Usted tiene cáncer. Al otro día. desesperado por hallar algo a qué aferrarme. y está demasiado avanzado para que podamos manejarlo aquí.D. así. Cuánto más fácil sería terminar con todo ahora. pero sabían que yo era un policía veterano. Ellos son famosos en todo el mundo por sus investigaciones en el tratamiento de esta enfermedad. "Capitán. y querría conocer los hechos. jugaban al póker y maldecían. Cáncer. Pareció que pasaba una eternidad hasta que pude contestar. que yo conocía como la palma de mi mano. Si alguien puede ayudarlo. tratando de detener el avance de ese cáncer.. tratando de mantener los ojos fijos en sus labios. Caminé hacia la ventana y miré afuera." Hizo una pausa. Luego se fueron. Lo derivaremos a los médicos del Instituto del Cáncer M. Houston parecía estar llena de iglesias. mirando la comida que se enfriaba en la bandeja. pero era una tarea interminable. El Sol se estaba ocultando. pero mis oídos se negaron a registrar el sonido. francamente. Todo parecía sin vida: el café. cara a cara con la muerte. nunca había tenido ninguna victoria en mi vida personal. Ella también tenía cáncer. Me senté. McDonald." Kathryn Kuhlman . simplemente. Cáncer." Vi cómo sus labios se movían formando la palabra. capitán. Sería fácil saltar desde la ventana. "Bien.10 Nada es Imposible para Dios El doctor McDonald no me dejó especular demasiado. y mentiríamos si le diéramos alguna esperanza sobre el futuro. Yo me daba cuenta de que estaban conmovidos." "No es tan simple". Esperé. Un día soy fuerte como un buey. podía ver cómo se formaba la palabra en sus labios. Yo era miembro de una de ellas. Anderson. la Primera Iglesia Bautista de Houston. Era diácono por mi posición en la comunidad. a la ciudad de Houston. como cualquier gran ciudad. Pero algo que Sara había dicho había quedado grabado en mi mente: "Tenemos mucho porqué vivir. aunque mi fe personal no era mucha. pero con la mayor suavidad posible. ¿qué hacemos? Supongo que tendrá que extirparlo. dijo el Dr. Era difícil para él pronunciar estas palabras. Durante un tercio de siglo yo había trabajado. estaba llena de delitos y enfermedades. Me los hicieron saber. "Es maligno. era un activo diácono de mi iglesia. más que por mi calidad espiritual. Miré hacia abajo desde el noveno piso. aclarándose la garganta.. Aquí estaba yo ahora. con sus cuerpos carcomidos por la enfermedad. un veterano con treinta y tres años de servicio en la Policía. y sus rayos moribundos se reflejaban en las torres de las iglesias por sobre los techos. Algunos amigos míos bromeaban diciendo que yo era de la misma clase de bautista que Harry Truman: de los que bebían. no había fondo. Pero al poner los pies en el agua. Aparté todo de mí y me senté a un costado de la cama. Una y otra vez.

"Quizá un año. O. lo cual significa que al mismo tiempo mataremos muchos tejidos sanos. El cáncer está muy extendido en toda la zona baja del abdomen. y me senté junto a ella. pregunté. Habían pasado cuatro meses desde que se había diagnosticado mi enfermedad. Yo no sabía nada sobre orar con autoridad. El cáncer estaba en la zona de la próstata y debía ser tratado desde todos los ángulos.11 Nada es Imposible para Dios Volví a la cama y me senté en el borde. llegó el dolor. la única oración que hice fue: "Señor. Yo sonreí. "¿Cuánto tiempo me queda?". El doctor Delclose. En la Primera Iglesia Bautista orábamos todos los miércoles por los enfermos. pero no creía que Él hiciera milagros en la actualidad. que estaba a cargo de mi caso. con el cuerpo rasurado y marcado con un lápiz azul como si fuera una res lista para el cuchillo del carnicero. y comenzaron el tratamiento con cobalto ese mismo día. dijo francamente. "No puedo darle ninguna esperanza".. cuando fui a que me hicieran el tratamiento con rayos. Fui dado de alta en el hospital y se me permitió volver al trabajo." Así me habían enseñado. así que la gigantesca máquina que irradiaba cobalto rodeaba la mesa.. Yo creía en la oración. me dijo. los médicos trataban de evitar que la radiación afectara otros órganos. ¿Cómo decirle a ella. esta no es una mala oración. Los tratamientos diarios duraron seis semanas. quizá los médicos se habían equivocado. apoyé mi gorra de policía en el alféizar de la ventana. Se acercaba la Pascua. mejor aún. aunque debía volver todas las mañanas para recibir la dosis. Quizá el cobalto había logrado su objetivo. ciento veinte días después del primer diagnóstico. Ella ya había llegado. Ahora bien. Entonces. susurró. que esta máquina haga lo que debe hacer". Era un viernes al mediodía. mirando en lo profundo de esa gran nube gris y negra que parecía estar cerrándose sobre mí. la clase de autoridad que tenían Jesús y los discípulos. La única forma en que podemos tratarlo es con grandes dosis de radiación." Firmé la autorización. No podía hablar. y a los niños. Realmente yo creía que Dios podía curar a la gente.Qué sucede?" Kathryn Kuhlman . y Sara comentó que parecía que iba a ser mejor que la Navidad. D. Pero si queremos prolongar en algo su vida. Anderson. "John". Por supuesto. debemos comenzar ya. El dolor atravesaba mi cadera derecha en terribles espasmos. Mientras lo hacía. Pero siempre iniciábamos nuestra oración por sanidad con las palabras: "Si es tu voluntad. Ella me tomó del brazo. ya que la máquina estaba hecha para matar células cancerosas. solo podía mirar a Sara en una muda agonía. que iba a morir? Al día siguiente vinieron los médicos del Instituto M. Hubo más exámenes. fue realmente honesto conmigo. así que yo estaba marcado al milímetro. Yo le había prometido a Sara que nos encontraríamos en el pequeño restaurant donde solíamos reunirnos para almorzar. "Lo único que puedo decirle es que será mejor que se prepare para ver a muchísimos médicos". ". sánalo. quizá un año y medio. Por lo tanto. sentí como si hubiera sido apuñalado con una daga al rojo vivo. y la radiación penetraba en mi cuerpo desde todos los ángulos.

Me di cuenta por primera vez una tarde de domingo. "El cáncer se está extendiendo como lo esperábamos. Ella había trabajado en el Departamento de Policía antes de que nos casáramos. ¿no?". Vamos a tener que redirigir el curso de las hormonas en su cuerpo por medio de la cirugía. Mi rostro brillaba de transpiración y tiré del cuello para aflojar mi corbata. Seguí trabajando. y había estado expuesta a la muerte muchas veces. Era como fuego en los huesos. dijo la cirujana. fuimos directamente al hospital. Solo la piel cubría la cavidad. aunque cada vez estaba más débil. y yo estaba en casa. pero los médicos le habían dicho que probablemente yo no tuviera más de seis meses de vida. Era del tamaño de una moneda grande y parecía un hueco bajo la piel. Era difícil saber si era debido al cáncer o al cobalto. el dolor volvió. Todavía me quedan muchas millas por recorrer. Los rayos X mostraron lo que era: el cáncer había hecho un hueco que atravesaba la cadera. Si no lo hacemos. Pero antes de que pudiera. "Capitán LeVrier. "solamente cuidando de los niños. dijo el médico. Una tarde Sara me recogió al salir del trabajo y me dijo: "John. Yo no lo sabía entonces. Hace bastante que estoy fuera de circulación.está usted bien?" "Estaré bien". realmente le quedará poco tiempo. he estado pensando." Acepté la operación. entonces. dije finalmente." Decidimos no comer. Yo ganaré el pan para esta casa. y el doctor Delclose ordenó inmediatamente nuevas radiografías. ¿Qué dirías si vuelvo a trabajar?" "Ya tienes trabajo". En cambio. Sara se había llevado a los niños a un picnic de la Escuela Bíblica de Vacaciones. y haremos todo lo posible para que el tiempo que le queda sea lo menos doloroso posible." dijo. Pero esto era diferente. y cuando me incliné para tomar la plantita. puse la mano sobre la cadera derecha y sentí la hendidura. como la marea que retorna a la orilla. en tono de broma. "Es la única forma de mantenerlo vivo". Kathryn Kuhlman . Traté de contarle. Caí hacia adelante en la tierra. pero antes de los ciento veinte días el cáncer apareció nuevamente en la superficie. concluyó: "Comenzaremos nuevamente las aplicaciones de cobalto. ". Era hora de que yo hiciera lo mismo.12 Nada es Imposible para Dios El dolor se disipó lentamente. en un tono mesurado. dijo ella. tratando de trasplantar una plantita a un cantero. "Es que tuve un dolor repentino." Comencé a comprender lo que ella estaba haciendo: estaba poniendo las cosas en orden. pero pensé que el ejercicio me haría bien. un dolor como si me hubieran aplicado un rayo de mil voltios me paralizó la región baja de la espalda. yo también soy dura. dejándome tan débil que apenas podía hablar. "Lo siento. Cirugía. hubo una novedad. preocupada. capitán". en junio." Luego. Mientras me preparaban. le dije. Voy a inscribirme en la facultad. Estaba tan débil que me resultaba difícil inclinarme. Había cavado un pequeño hoyo en la tierra. La camarera que había venido a servirnos notó que algo andaba mal." "Sigues siendo el policía duro." Los viajes diarios al hospital comenzaron otra vez. Sara trataba de mantenerse en calma. "Este tipo de cáncer se alimenta de hormonas. esta vez en la columna. "Bien.

la costa de Oregon. Kathryn Kuhlman . a comienzos del otoño. De repente. Lo que había sucedido en Oklahoma estaba comenzando a darse también en Houston. y yo no era el único en la familia que lo había sufrido. No me impresionaba. Yo conocía a Dick. y ahora quería que Sara y los niños conocieran esa parte del mundo que había significado tanto para mí: el recorrido del río Columbia. Los niños no lo sabían. Quería que fuera especial para los niños. y a partir de allí me convertí en amigo de Billy Graham y su equipo. Pero a medida que avanzaba el programa y esta mujer. "¿Será real esto?". Tirado allí en el piso. Parecía que ahora era mi turno. Volví a Houston para tratar de atar algunos cabos sueltos. hablaba de maravillosos milagros de sanidad. mientras este dinámico y joven pastor daba vuelta la iglesia. Siempre había querido tener un gran auto antiguo. Entonces. pensé. Pero cuando la vida está deshecha más allá de toda posibilidad de arreglo. como yo. Años antes. así que arrastrándome. me rendí. como familia. Lo único que puede hacerse es dejarlos sueltos y esperar el final. había viajado por la costa noroeste del Pacífico. es imposible recoger los trozos. Los esposos de mis dos hermanas. Había recibido mi sentencia de muerte. John había venido a Houston de Oklahoma. metimos a toda la familia en el auto y partimos en lo que yo creí que serían mis últimas vacaciones. En un impulso de derroche. habían muerto de cáncer. vi un nombre conocido: Dick Ross. Yo estaba muy entusiasmado con su ministerio. un poco a gatas. y me hacía cargo de la seguridad cada vez que venían a Houston. tenía un programa llamado "Tierras Altas". No había nadie a mi alrededor para ayudarme. me quedé allí llorando y gimiendo hasta que el dolor finalmente se disipó. Ambos tenían aproximadamente cincuenta años. productor. yo había tenido un pequeño papel en esa película. con la casa vacía. pero esa tarde. Demasiado débil para levantarme. que también vivían en Houston. Yellowstone y las Montañas Rocosas. entré a la casa y encendí la TV. el monte Hood. compré un Cadillac que solo tenía tres años de uso. en la casa vacía. Nuestro pastor de la Primera Iglesia Bautista. USA". Había estado reprimiéndolo por Sara y los niños. Cuando terminó el verano.13 Nada es Imposible para Dios Nunca había imaginado que podía existir un dolor tan terrible. lo conocía desde 1952. cuando él estaba en Houston trabajando con Billy Graham en la producción de "Oiltown. dijo la voz de una mujer. En realidad. Era hora de terminar de poner mis cosas en orden. subí los escalones y entré en la casa. pero Sara y yo creíamos que sería nuestros últimos veranos juntos. por primera vez. algo dentro de mí se encendió. donde su iglesia había sido reconocida como la iglesia más evangelística de la Convención Bautista del Sur. El cáncer lo destruye a uno desde adentro. me quedé echado en la silla mientras terminaba ese programa y comenzaba otro. lloré y gemí sin control. y comenzaron a pasar los créditos en la pantalla. Y ahora veía el nombre de Dick Ross relacionado con esta predicadora que hablaba de milagros de sanidad. "Yo creo en milagros". John Bisango. El programa terminó. muy pocos bautistas se sentirían impresionados por una mujer que predica. un poco sobre el estómago. Un sábado por la mañana. lago Louise. Miré a la pantalla. Kathryn Kuhlman. A esto le siguió una nueva serie de aplicaciones de cobalto y más miradas desesperanzadas de los médicos.

en realidad yo posponía el momento de asistir a alguna reunión de Kathryn Kuhlman. Pero yo comprendía que era bíblico. Sé que parece que estoy tratando de aferrarme a algo imposible. Solo dime dónde puedo conseguir sus libros. Pronto tuve toda la información que necesitaba. Kathryn Kuhlman ." En menos de una semana. usando mis técnicas de policía. "Pero también le pediré que te llame. Creemos que Dios te sanará". respondió Dick. quería formarme una idea sobre la señorita Kuhlman antes de asistir a la reunión el domingo. "Siento como si ya lo conociera". me habían enseñado a aceptar que la Biblia es la Palabra de Dios. También hice algunas preguntas. lo buscaba. pero eso es lo que hace un hombre que va a morir. Con los ojos húmedos. no". y su voz sonaba exactamente igual que en el programa de TV." "Yo te enviaré sus libros". y luego hablé. como un favor personal para mí." El viernes 19 de febrero volé desde Houston hasta Los Ángeles." Como tantos otros bautistas. Cuando comenzamos a ver todas esas referencias al poder del Espíritu Santo." Aunque Sara y yo leímos sus libros y nos convertimos en ávidos espectadores de su programa de TV. "Esta mujer es famosa en todo el mundo. preguntaba Sara. y averigüé dónde se alojaba." "Voy a hacer que la señorita Kuhlman te llame personalmente". nuestros corazones comenzaron a sentir hambre. pero no deje de venir a alguna de las reuniones. John. Como policía y como bautista. Tomé el teléfono y lo llamé. ¿Son verdaderas esas sanidades?" "Sí. "tú ve a California. simplemente no comprendíamos que había otras cosas que sucedían en el Reino de Dios. Unos viejos amigos de Los Ángeles me prestaron su auto. sino de recibir la llenura del Espíritu Santo. son de verdad". Supe que ella generalmente venía desde Pittsburgh el día antes del culto en el Shrine. Ya ha aparecido en tres áreas de mi cuerpo. no solo a otros ministerios. asintió y dijo: "Creo que Dios te sanará. "Papá". sino a otros dones del Espíritu y al poder de Dios para sanar. pero nunca escuché hablar de ella antes. tan diferente. A pesar de mi ignorancia de los dones sobrenaturales de Dios. Toda vez que iba a California por razones de trabajo. tengo cáncer. y encontré un hotel donde quedarme en Santa Mónica. no solo de sanidad. aparte de la Convención Bautista del Sur. ella llamó a mi casa. "Hemos puesto su nombre en la lista de oración. Era todo tan nuevo. "Pero tendrías que asistir a una de esas reuniones en el auditorio Shrine para verlo por ti mismo. dijo Dick. Miré a Sara Ann. Sara y los chicos también lo sabían. "Sé que ella está demasiado ocupada como para atender a un policía de Houston. me dijo Elizabeth. Lo había visitado en su hogar y hasta había asistido a su clase de escuela dominical en la iglesia presbiteriana. "Dick. ¿Por qué lo preguntas?" Dudé por un momento. Ahora nuestros ojos estaban siendo abiertos. acabo de ver el programa de Kathryn Kuhlman. me dijo. protesté. "¿Dónde hemos estado durante toda la vida?". En febrero supe que mi tiempo se estaba acabando. referencias que nunca habíamos visto antes. y nosotros nos quedaremos en casa y oraremos. "Oh.14 Nada es Imposible para Dios Yo me había mantenido en contacto con Dick a través de los años. y temo que la próxima vez me matará. "Dick. dijo Dick.

15 Nada es Imposible para Dios A la mañana siguiente. sí! Usted vino para ser sanado". dijo ella. que habían viajado muchos kilómetros para colaborar voluntariamente.30. Me senté en el lobby del hotel y esperé. Él no va a sanarlo porque usted sea un capitán de la policía. y acondicionando el lugar para lo que iba a ocurrir. hace tanto tiempo que soy policía. porque ya lo soy.. pero todavía estoy fuerte como para ir al auditorio y esperar en la fila." sonrió dulcemente. A la mañana siguiente la seguí desde el hotel hasta el auditorio Shrine. escrutando mi rostro." "Oh." "Bueno." Su voz sonó encolerizada. acomodando a quienes habían venido en autobuses alquilados especialmente. la acera donde estaba la entrada al enorme auditorio estaba llena de personas. Sabía que era un descarado. Llegamos a las 9." Ella me mostró una amplia sonrisa y exclamó: "¡Ah. pero la intercepté cuando iba hacia el elevador. "Señorita Kuhlman". "Señorita Kuhlman. Como policía que era. "Quiero ser lleno del Espíritu Santo. Sé que no tengo que ser sanado para ser creyente. "le prometo que puede tenerlo. y sus ojos brillaron.. Aunque la reunión no comenzaría hasta la una de la tarde. fui a su hotel. Venga aquí por la mañana. Y seguramente no va a sanarlo por la forma en que llegue a la reunión. "Qué es?"." Me despedí y comencé a retirarme. Cuando eso suceda. Esta vez no quiero hacer nada que pueda ser obstáculo para mi sanidad. Luego le dije: "Señorita Kuhlman. "soy ese capitán de la policía de Texas. He leído sus libros y conozco la forma en que se conducen sus reuniones. "Dios no va a sanarlo porque usted se comporte bien. "Estoy sintiendo algo. siéntase en libertad de andar por este lugar hasta que vea que me reúno con los ujieres. y la señorita Kuhlman me dijo: "Ahora. le dije. y he aprovechado muchas veces las situaciones para lograr lo que quería más rápidamente. "Ahora. me resultó fácil conectarme con los oficiales de seguridad y sacarles información." Dudé por un instante." No fue necesario que dijera nada más. déjeme decirle algo". temprano. quiero que usted esté conmigo. Era exactamente como me la había imaginado. estoy gravemente enfermo. e iremos juntos hasta el auditorio. Estaré levantado bien temprano para conseguir un buen asiento. dijo marcando cada palabra. Kathryn Kuhlman . soy un creyente en Jesucristo nacido de nuevo." Acepté. Poco después me dijeron a la hora que generalmente llegaba la señorita Kuhlman. preparando la sección donde estarían quienes venían en sillas de ruedas. y tengo que ser obediente al Espíritu Santo. "¡Espere!". Pero usted habla de algo en sus libros que yo quiero tanto como la sanidad física". Una hora después se abrió la puerta y ella apareció. miles de personas. Entramos por la parte de la plataforma. estaban ocupados colocando las sillas para el coro de quinientas personas. preguntó ella. Puede seguirnos en su auto. Simplemente iré y me pondré en la fila con los demás. Cientos de ujieres. y anduve recorriendo el vasto auditorio. Hablamos durante unos instantes.

Me uní a ellos sobre la plataforma. bendito Jesús. "John". ya no fui más un policía. "es posible que tus compañeros bautistas no quieran tener nada más que ver contigo. Era como electricidad. y mucho menos para un capitán de la policía. Quiero que cada uno de ustedes. Vas a volver a Houston siendo un hombre nuevo. Allí en el auditorio. "Hoy tenemos aquí con nosotros a un hombre que es capitán de la policía de Houston". dudé. hay algo de lo que podemos estar seguros". como si el Espíritu Santo ya estuviera presente. con el Espíritu Santo". que necesitaba un milagro para vivir. "Bueno. ni un diácono de una iglesia bautista. y cuando comenzaba a relajarme. Había leído su testimonio en Dios puede hacerlo otra vez. Apoyando firmemente los pies en mi mejor postura de yudo. Hablaba con tal fe. se inclinen en oración mientras ruego al Señor por él." dije. Di un paso al frente y dejé que orara por mí. y repentinamente. "Él tiene cáncer en todo el cuerpo. Vamos a tomar una taza de café. Kathryn Kuhlman ." Walter sonrió. la persona caía al suelo. me dio nueva esperanza y fe. ¡Qué distinto de las experiencias que había tenido en los cultos de la iglesia! Yo también lo sentía. Me hizo una seña para que me acercara y estiró sus manos sobre mí. Todos susurraban en voz baja. "Después de que seas sanado. esperé mientras ella me tocaba y oraba por mi sanidad. que muchas veces. "No me importa lo que piensen los demás sobre mí si soy sanado. Él me llevó hacia la puerta que daba a la plataforma. "mientras Dios toque mi cuerpo. Reconocí su nombre inmediatamente. Recordé lo que había leído en sus libros. hombres. Sabía que el ministerio de la señorita Kuhlman era simplemente decir lo que Dios hacía a medida que se desarrollaban los grandes cultos de milagros. sabiendo que había estado a punto de morir. Su esposa Naurine había sido sanada de una horrible enfermedad. "tenemos algo en común. Sentí mucho amor por este nuevo amigo. dijo Kathryn. No sucedió nada. cuando ella oraba por alguien. Tú eres un diácono bautista. dijo suavemente. "Dios no te ha traído de tan lejos hasta aquí para nada. la escuché decir: "Y llénalo. Yo pensaba que eso de caerse estaba muy bien para algunos pentecostales.16 Nada es Imposible para Dios Yo casi podía sentir la expectativa mientras recorría el salón. que ella no tenía ningún don de sanidad propio en particular." Sonrió como si supiera. pero no era para un bautista. donde ella montaba guardia. Aunque este era el momento que yo había esperado. sería en este lugar. como si estuviera seguro de que yo iba a ser sanado." Salimos por una puerta lateral y encontramos un café por allí cerca." dijo Walter. y voy a orar por él ahora. El solo hecho de verla tan radiante. Estaba ansioso porque empezara la reunión. Pero no tenía opción. Uno de los hombres se presentó como Walter Bennett. Si ese milagro sucedía alguna vez. la señorita Kuhlman se estaba reuniendo con los ujieres para darles las últimas instrucciones antes de que se abrieran las puertas. Era solamente un hombre que sufría de cáncer." Me di cuenta de que esto era algo especial." El hecho de que este diácono bautista hablara con tal fe me llenaba de entusiasmo. Sentí ganas de llorar. me dijo Walter. y yo era un diácono bautista. también.

pero esta era inusual. que decía: "No hay escasez en el depósito de Dios". me saludó. qué les parece". y en unos pocos minutos todos los asientos estarán ocupados". Pude subir por uno de los pasillos. "Saben.. Alguien me ayudó a levantarme. mirándolos. "¡Médicos y estrellas de TV que vienen y se sientan aquí arriba! No vinieron para ser reconocidos. y pensé: "¡No puede ser!" Me reafirmé sobre mis pies. "Sí". y me detuve a mirar una sección entera del auditorio llena de gente en sillas de ruedas. Sentí como si alguien hubiera puesto sus manos sobre mis hombros y me estuviera empujando hacia el piso." Luego me presentó a su familia. justo cuando la escuchaba decir por tercera vez: "Llénalo con tu Espíritu Santo". le pregunté. "Bueno. y me desplomé sobre la plataforma. No podía quitar mi mirada de sus rostros. Con nuevas fuerzas volví a la parte de atrás. Fuera lo que fuere. búsquese un asiento. pero hay personas que han venido desde Kathryn Kuhlman .. Me gusta ver el enorme poder de Dios en acción. Faltaba aún un poco antes de que comenzara la reunión. Esta vez quedé en el suelo durante varios minutos. Y caí de nuevo. "Vengo porque soy muy bendecido. escuché la voz de Dios en mi interior. contestó. subí las escaleras hasta encontrar un asiento en la primera fila de la planta alta. sacando su tarjeta. La señorita Kuhlman hablaba desde la plataforma. y me presenté al hombre que estaba sentado junto a mí. una modelo cuyo rostro yo había visto en la tapa de las revistas femeninas que leía Sara. asombrado de que un médico estuviera asistiendo a un culto de sanidad. colocándolos uno detrás del otro. Sentía como si estuviera hundiéndome en una piscina llena de amor. El culto comenzó. pensé. "Oh. El enorme coro había tomado su lugar en la plataforma y hacía los últimos ensayos. Luché por recobrar la posición vertical. sentí deseos de llorar nuevamente. era diferente de cualquier otra reunión a la que hubiera asistido. Les que soy tan egoísta como para desear sanarme cuando hay tantas personas aquí. porque momentos después se abrieron las puertas y la gente entró corriendo por los pasillos como la lava de un volcán. "LEs usted médico?". sino para participar de la reunión. Debería haberla escuchado. Esta es la primera reunión a la que asiste. y la escuché decir por segunda vez: "Y llénalo con tu Santo Espíritu".17 Nada es Imposible para Dios Sentí que me tambaleaba." Estaba impresionado. Algunos eran tan jóvenes y ya estaban tan deformados. Me entretuve observando las distintas personas que estaban sentadas a mi alrededor. algunas de ellas tan jóvenes?" Mientras estaba así parado. que viene de otro Estado. y lenta." Sentado al otro lado del pasillo estaba uno de mis actores favoritos de TV. "Soy el doctor Townsend". Vamos a abrir este lugar. Señor. por primera vez en mi vida. Quizá era la expectativa que había en el ambiente. me han pedido que aparte este domingo para los jóvenes. Yo había estado en muchas reuniones evangelísticas. Una hermosa joven. quizá la sensación de maravilla. y escuché que ella me decía: "Ahora. dolorosamente. dio un breve testimonio sobre lo que Jesucristo significaba en su vida. No pude resistirme. "Traje a mi padre.

que acaba de ser sanado de cáncer. Solo una simple invitación de esta mujer alta que había dicho: "Quieres nacer de nuevo?" Los jóvenes respondieron. en el nombre de Jesucristo. Tú conoces las necesidades de las personas que están aquí. Levántese. ni testimonios lacrimógenos. mientras sentía un entusiasmo creciente. Miré a mí alrededor y vi a los consejeros caminando por los pasillos. oré. en adoración. asegurándose de que solo aquellos que verdaderamente habían recibido sanidad pasaran a dar testimonio. enfatizaba ella. Dios". Yo sentía a mi corazón golpeando dentro de mi pecho. la señorita Kuhlman estaba hablando otra vez. maravillado. en este inmenso auditorio. La mayoría de las personas sanadas que daban testimonio habían estado sentadas en la parte alta del auditorio. Y cuando vi a casi mil jóvenes dejar sus asientos e ir hacia adelante para tomar una decisión por Cristo. Levántese y reclame su sanidad. pero la congregación estaba percibiendo que iba a suceder algo más. Su mensaje fue breve y dirigido a los jóvenes. dado que hay tantos jóvenes aquí hoy.18 Nada es Imposible para Dios tan lejos." La señorita Kuhlman decía: "Usted vino hoy a recibir sanidad. Al contrario de la mayoría de los cultos evangelísticos a los que había asistido. Amén. Lo sabía.' Luego hubo un silencio. Creo que tú sanas en el día de hoy. Te lo pido en el nombre de Jesús. Ella señalaba al lado opuesto de donde yo estaba. muchos de ellos literalmente corriendo por los pasillos para aceptar ese desafío. Esto era real. debo hablarles. "No venga a la plataforma a menos que sepa que Dios le ha sanado". "Padre". "creo en milagros. que no me atrevo a decir: `Solo para los jóvenes'. Kathryn Kuhlman . son las cantidades y el movimiento. y reclame la sanidad. "Hay un hombre en la parte alta del auditorio. Ella parecía haber olvidado el paso del tiempo mientras los atendía sobre la plataforma. Sin embargo. señor. volvieron a sus asientos. Habló del amor de Dios y luego presentó uno de los llamados más desafiantes que he escuchado jamás." Miré." De repente. Era extraordinario. Dios. esta reunión no tenía fanfarrias. y su voz hablaba rápidamente a medida que recibía conocimiento de lo que sucedía en el auditorio. eso me impresionó. Estaban hablando con personas que creían haber sido sanadas." "Usted está sentado en la parte del medio de la plata alta. Dios lo ha restaurado. Ahora bien. Iban de la derecha a la izquierda: "Dos personas están siendo sanadas de problemas en la vista. Finalmente. Yo solamente podía observar. en el extremo derecho desde donde estoy. si hay algo que impresiona a un bautista. como lo hacías cuando Jesucristo estaba aquí. Tenía conciencia de cada célula de mi cuerpo y casi podía sentir la batalla espiritual que estaba ocurriendo mientras las fuerzas del Espíritu Santo luchaban contra las fuerzas del mal en mi cuerpo. orando por muchos de ellos individualmente." "Una mujer está siendo sanada ahora mismo de artritis. "Oh. "Oh. en voz tan baja que yo apenas podía oírla. susurró la señorita Kuhlman.

"¿Qué te hace creer que has sido sanado?" Kathryn Kuhlman . quitándose los audífonos de los dos oídos.. yo me estiraba y me doblaba. me levanté inmediatamente. Una mujer de aproximadamente cuarenta años estaba poniéndose de pie. abajo: "No hay escasez en el depósito de Dios". comencé a preguntarme: "¿Qué pasaría si hubiera aquí alguien de Houston? Voy a llegar corriendo a la plataforma. regocijándome nuevamente en esa marea de amor líquido. Un consejero detrás de ella le susurraba algo. la misma voz interior que había escuchado abajo. que no se acaben". Satanás me atacó. Jesús".. "¿Cómo lo sabe?" "Nunca me he sentido tan gloriosamente bien. "Oh. ¿cómo sé que esto es para mí?" En ese mismo instante. diciendo: "Gracias. bendito Padre. el poder." murmuré." "Entonces corra hasta la plataforma y testifique". Podía oír." Y caí de nuevo al suelo. dijo ella. "¿Ha sido usted sanado de algo?" "Sí". cuando miraba a los que estaban en sillas de ruedas. Pero. alabando a Dios." ¡Estaba tan lejos de la plataforma! Quizá ella ni se imaginaba que yo estaba allí. Repentinamente vi que la señorita Kuhlman estaba señalando hacia arriba y a la izquierda. Una mujer se me acercó. ¡Bam! Al piso otra vez. Pero su dedo. Apenas tuve fuerzas para llegar hasta este asiento. Esta vez me quedé allí. Nunca había sentido una fuerza así recorriendo todo mi cuerpo. "por supuesto que quiero ser sanado. "Señor. "Usted ha venido desde muy lejos para ser sanado de cáncer". largo y delgado. Pero mientras lo hacía. Pero aún allí. Llénalo con tu Espíritu Santo". La segunda vez ni siquiera me tocó. ¡me siento tan bien!" Mientras tanto.19 Nada es Imposible para Dios Quítese el audífono. Vino como león rugiente. Sentí que podría tomar en mis manos la guía telefónica de Houston y partirla en pedazos. debido a la nueva energía sanadora que llenaba todo mi cuerpo. Era como ser bautizado en energía líquida. Señor. y la escuché decir: "Oh. Las sanidades se producían en dirección a donde yo estaba sentado en la planta alta. dijo. Póngase de pie en el nombre de Jesús y reclámelo. Solo oró en mi dirección. haciendo cosas que no había podido hacer durante más de un año. simplemente lo hice en obediencia y fe. Momentos después estaba junto a la señorita Kuhlman en la plataforma. "Dios lo ha sanado. Me lancé a correr. Entonces recordé lo que Él me había susurrado cuando estaba en el pasillo. apuntaba en dirección a mí. donde yo estaba sentado. me dijo: "¡Ponte de pie!" Me puse de pie. por sanar este cuerpo. declaré. Entonces lo sentí. Pensé que la mujer iba a gritar mientras levantaba las manos sobre su cabeza. Puede oír perfectamente. oré." Miré. Ella caminó hacia mí y dijo sencillamente: "Te agradecemos. ¿Qué pensarán?" Entonces me di cuenta de que no me importaba. Pero esta vez. "Siento que podría correr más de un kilómetro. y ahora. Sin sentir nada. El doctor que estaba sentado a mi lado lloraba. con ganas de saltar y correr al mismo tiempo. y la señorita Kuhlman va a poner sus manos sobre mí y me voy a caer al suelo.

Mi mente había sido verdaderamente expuesta a la Palabra de Dios. es un milagro. preguntó la señorita Kuhlman. "¿Era e ste el pie dañado?" "Sí. En las manos tenía un par de zapatos con rígidas guías de metal. la señorita Kuhlman se volvió hacia la madre: "¿Qué tenemos aquí?" "Esa es mi hijita". "Oh." La voz de la madre temblaba tanto que era difícil entender lo que decía." "Aquí en la plataforma hay varios médicos". sosteniendo en la mano un zapato especial. descalza. Si no fuera por un milagro. que seguía saltando y danzando. por favor?" Un hombre se puso de pie. Si usted le hubiera masajeado el pie antes como lo está haciendo ahora. Durante muchos años yo había tomado muchos estudios bíblicos bautistas. y ella comenzó a correr. preguntó Kathryn Kuhlman. "Dios acaba de sanar el piecito de mi hijita. Nunca he visto a nadie más feliz. con esas piernecitas tan delgadas. hubiera gritando de dolor. respondió él. "Tuvo parálisis infantil cuando era bebé y nunca pudo volver a caminar sin estos zapatos especiales. "Le quité los zapatos ortopédicos. que tenía en brazos una niña de dos años. La señorita Kuhlman tomó el piecito de la niña. muéstrame una señal visible para que mi fe se fortalezca. preguntó la señorita Kuhlman. era ese". sentí el poder sanador de Dios recorriendo su cuerpo". "Ellos me conocen. aquí. dijo la madre. dijo la señorita Kuhlman. Padre. pero otra vez se le escapó danzando. que se estiraba para tomarla de la mano. "¿Qué pasó aquí?".20 Nada es Imposible para Dios La señorita Kuhlman ya había puesto su atención en otra persona. pero no pudo alcanzarla.. junto a la señorita Kuhlman. "¿Cómo sabe usted que Dios la ha sanado?". "¿Es usted médico?". Para este momento ya la madre de la niña estaba sobre la plataforma. sollozaba la madre. Rodé y me puse de rodillas." Detrás de ella había otra madre. Sin poder alcanzar a la niñita." "LPodría hacernos el favor de venir y examinar estas niñas?" El médico fue y subió a la plataforma. "Padre. casi gritó la madre." Kathryn Kuhlman . ¡Pero mírela ahora!" Toda la congregación prorrumpió en estruendosos aplausos. orando: "Oh." Pensé en todos esos cuerpos deformados que había visto. y en ese momento un versículo vino a mi mente: "Probadme ahora. no podría estar parada. Nuevamente la señorita Kuhlman quiso tomarla." Luego tomó los piececitos de la niña más pequeña. Se dio vuelta y comenzó otra vez. con la cabeza en las manos. en Los Ángeles. Luke's. Bailaba de lado a lado frente a la plataforma. Estaba corriendo y saltando.." Abrí los ojos. sí. dame la fe para aceptar lo que sinceramente creo que me has dado". Ha sufrido muchas operaciones. ¿Hay algún médico entre el público que no me conozca y que no conozca a estas niñas? ¿Podría venir y examinarlas. "¿Dónde ejerce?" "En el Hospital St. "La niña nació con pie plano. y mucho menos saltar de gozo. dice el Señor. Creo que su madre puede tirar el zapato ortopédico. y vi a una niñita de nueve años que se acercaba a la plataforma. "Lo primero que puedo decir es que esa niñita que salta y corre allá. "no veo ninguna diferencia entre los dos pies de esta criatura. "Señorita Kuhlman". dijo con voz seria. "Sí".

Él sabía perfectamente de qué le estaba hablando. decía Elizabeth. Ella le impuso las manos y dijo: "Llénalo con tu Espíritu Santo"." Era demasiado. Cuando llegué al aeropuerto de Houston. me estaban esperando. Sabíamos que Dios te sanaría. Jesús. detrás de la plataforma. Tenía una cita con dos médicos en el mismo día. "Nosotros tus hijitos también orábamos. Nunca he llorado más en mi vida que en ese momento. uno de ellos un "monseñor". Al pasar. cosas que no había podido hacer durante más de un año. levantándolos por sobre mi cabeza. Sara estaba al teléfono. Estaba sano. "Le gustaría experimentar esto?". Tambaleándome. pero solo podía sollozar. Él cayó al piso. absorbiéndolo todo. y este veterano capitán de la policía. y abracé tan fuerte a Sara que literalmente la levanté del suelo. me dijo ella. la señorita Kuhlman lo vio y vio la expresión de ansiedad en su rostro. salí por la parte posterior de la plataforma. estaban sentados en la primera fila sobre la plataforma. Y las hice sin problemas. en el auditorio Shrine. no de muerte. Anderson para hacerme un examen físico. a las doce. empujar. D. Salí como en una nube y volví al hotel. Kathryn Kuhlman . Aún cuando no me habían hecho un examen médico. Luego tomé a los niños. decía Sara. Cinco sacerdotes católicos. si desea. Traté de hablar.21 Nada es Imposible para Dios No necesité más pruebas." "Yo sabía que ibas a ser sanado". Entonces ella comenzó a llorar. Y puede quedarse en línea a escucharlo. Los sacerdotes católicos eran llenos del Espíritu Santo. Corrí hacia ellos. Durante esa noche me desperté varias veces. con los pliegues de su sotana sacudiéndose en el aire. le preguntó. El monseñor estaba sentado en la punta de su silla. antes de ir al culto). John. primero a Andrew. luego a John. con el teléfono en la mano. se asomó el pequeño John. "Tu rostro. Deseé que la operadora estuviera escuchando." Repentinamente. y dijo: "Sí". busqué un teléfono público y llamé a Sara en Houston. Ella se volvió hacia los otros sacerdotes y les dijo: "Vengan". sino para poder decir en voz alta en medio de la oscuridad: "¡Gracias. Pedí a la operadora que interviniera la llamada. parado en medio del aeropuerto de Houston. Abracé a Elizabeth. ya que se puso en pie. ¿has sido sanado?" Finalmente pude darle el mensaje. "Es exactamente eso. y a las seis. se echó a llorar. papá"." "Nosotros también. En el hotel hice todo tipo de ejercicios: sentarme y levantarme. Las extremidades torcidas eran enderezadas. Los hippies eran salvos. Mi propio cáncer había sido sanado. yo sabía que estaba sano. Bendito sea el Señor!" Entonces llegó el momento de reunirme con Sara y los niños. Cada uno de ellos cayó al suelo como el monseñor. "Está lleno de color y vida. Era más de lo que podía comprender. Era un asunto de vida. Todos hablábamos al mismo tiempo. "No puedo hacerlo a menos que sea un asunto de vida o muerte". no para tomar calmantes (había dejado de tomar mi medicación esa mañana. Volví junto a la plataforma y observé. Sara me repetía: "John. Estaba ocupado. John". Poco después volví al Instituto M. Mi fuerza la dejó sin aliento. "Oraba por ti todos los días a las nueve. operadora.

" Ella se mostró sorprendida y enojada. El Señor no solo me había sanado de cáncer. "El único milagro que le ha sucedido es un milagro médico. "Notable. y luego me miró como si yo estuviera loco. En realidad. desearía que mi próstata estuviera tan bien como la suya. "Vamos a hacerlo. Entonces noté algo extraño. cuando se está muriendo de cáncer. dijo el médico. yo había sufrido de várices en las piernas. dijo." "Okey". decidí no contarle nada sobre el milagro. Le di un ejemplar del libro de Kathryn Kuhlman. ¿Suele usted dar charlas?" "¿Charlas sobre mi trabajo como policía?". y dijo después: "Lo llamaré dentro de uno o dos días." Me envió a rayos X. dijo: "Sabe. dijo el Dr. pero Dios nos ha dado suficiente sentido común como para que nos cuidemos a nosotros mismos.22 Nada es Imposible para Dios La primera que me revisó fue la que había recomendado la operación. miré mis piernas por primera vez desde que volví de Los Ángeles. pregunté. señor LeVrier". dije alegremente." ¡Qué actitud tan extraña. Ella lo ojeó. porque no me gustaba que vieran los nudos en mis piernas. Que lo descubriera por sí solo. Siga tomándola. Ahora. jefe del Departamento de Terapia de Radiación del Hospital Herman. y usted se irá. luego de que haya tenido tiempo de comparar estas radiografías con las anteriores. "Notable". "Capitán". "¡Bueno! ¿Qué es lo que le ha sucedido?" Eso fue todo lo que necesité para contarle toda la historia de cómo Jesucristo había curado mi cáncer." Yo sonreí. pero a la brillante luz del cuarto. Hágame todos los exámenes que desee. pero después de la reciente experiencia. "Usted ha hecho una verdadera tontería. para una científica! Salí de allí y fui al consultorio del doctor Lowell Miller. Extrañado de ver un paciente de cáncer tan gozoso." Y a continuación me sometió al examen físico más completo que me hubieran hecho jamás. no he tomado ninguna medicación desde el veinte de febrero. yo estaba regocijádome y alabando al Señor. Como muchos policías veteranos. No encuentro absolutamente ningún rastro de cáncer. Mis piernas estaban lisas y suaves como las de un adolescente. sino que también había hecho desaparecer mis várices. Su enfermera me pidió que pasara al cuarto contiguo y me preparara para el examen físico. Era el doctor Miller. "Bueno. "Yo también soy cristiano. Eso es todo. Miller." Luego examinó la columna. Cuando el Dr. quisiera hacerle una pregunta. "tengo buenas noticias. pensé. "Veamos". "No pasará mucho tiempo antes de que el cáncer aparezca en otra área de su cuerpo. repetía. Lo único que lo está manteniendo vivo es su medicación. dijo. Kathryn Kuhlman . Por supuesto. no usaba bermudas en público. Pero por todas las indicaciones que tengo. golpeando vértebra por vértebra. uno no se preocupa demasiado por las várices. Al terminar. escuchó el relato de mi historia. dijo." Tres días después sonó el teléfono de mi escritorio en el segundo piso del Departamento de Policía de Houston. ya hace más de un mes." "No voy a discutir eso". Miller retrocedió. Esperaba que su reacción fuera más positiva. Creo en milagros. usted ha sido sanado. Pero le digo que no encontrará nada mal. el Dr. "Esa es la razón por la que estoy aquí para someterme a este examen. "Déjeme decirle algo". Miller entró al cuarto. y veremos cuánto tiempo vive.

contándoles a las personas que no tienen esperanza sobre el Dios que no tiene escasez en su depósito de milagros. dijo él. A partir de entonces viajo por todo el país. "no sobre eso." Eso fue el comienzo.23 Nada es Imposible para Dios "No". Kathryn Kuhlman . Quiero que venga a mi iglesia y le cuente a la congregación lo que Dios ha hecho por usted.

Pero aquí. dije. California. Ya tenía el cuerpo de una jovencita de quince años y parecía la imagen viva de la salud. Ellos son tan abiertos. Dios lo sabe. tienen dos hijos más: Albert y Gina. y una fuerte lluvia justo antes del amanecer había lavado el aire. La madre y el padre adoptivo de Lisa. como una red que descendía desde el techo y cubría toda la cama. El miedo entró en el cuarto junto con el dolor. sentí que este dolor en particular era algo más que esos dolores musculares normales que las niñas experimentan cuando están creciendo. "Son solo los dolores del crecimiento. Isabel nació en Los Ángeles. Por eso. Javier. Recibo miles de tarjetas de amigos queridos de todo el mundo. respondió ella. en la penumbra de la noche. mirándola. Era el último día de marzo. Ahora yo podía sentirlo en todo el cuarto. "No quiero estar aquí sola en la oscuridad. Lisa Larios estaba muriendo de cáncer óseo hasta que Jesús la sanó en el auditorio Shrine. que pasa gran parte de su tiempo trabajando con su caballete de pintor en su apartamento. Lisa". Lisa crecía rápidamente. ¿Era que Lisa sospechaba algo que yo no podía sentir? El día siguiente fue uno de esos extraños y hermosos que a veces se dan en la cuenca de Los Ángeles. Pero las más preciosas para mí son las que escriben los niños. Lisa también lo sentía. Yo estaba sentada al borde de la cama. dije mientras mi hija de 12 años se quejaba de dolor en la cadera derecha. Isabel y Javier Larios. en la semioscuridad. frotándole la cadera y la espalda con linimento. Escribió para agradecerme por hacerle posible vivir otra Navidad. uno de los restaurantes más elegantes de Sherman Oaks. Le di unas palmadas en la espalda y le arreglé el pijama. fue Jesús. "Mamá. mientras frotaba su suave piel. Además de Lisa. Pero yo sabía lo que ella quería decir. prende la luz del cuarto cuando te vayas". pero se crio en Guadalajara. supe que realmente sentía lo que escribía. dejándolo claro y limpio. vivían en un modesto complejo de apartamentos en Panorma City. "Me dan miedo. el cielo era azul radiante." Javier se había ido a trabajar al restaurante. tan sinceros. Y. Por un momento me detuve en la puerta. ¿De dónde había venido ese repentino temor? Lisa nunca había tenido miedo antes. con su cabecita metida en la almohada.24 Nada es Imposible para Dios CAPÍTULO 3 CAMINANDO EN LAS SOMBRAS Isabel Larios La Navidad es una época de mucho gozo para mí. es un respetado camarero en Casa Vega." Prendí la luz del corredor y dejé la puerta de su habitación abierta. "No hay nada que temer". Cuando un niño me dice: "Te amo". El sol brillaba con toda su fuerza. Los otros dos niños ya estaban durmiendo. Lisa me agradecía porque podía verme. susurró Lisa. no fue Kathryn Kuhlman. "No me gustan las sombras". cuando recibí una pequeña y sencilla tarjeta de una dulce niñita mexicana americana que vive en California. nunca dudo que realmente lo siente. México. y se podía ver claramente las montañas Kathryn Kuhlman . Leo cada una de ellas.

era muy metódico. estaba destrozada. "Señora Larios. "Es posible que el dolor sea causado por un apéndice agrandado que esté presionando un nervio". Javier se arrodilló junto a ella y suavemente le quitó el cabello de sobre los ojos. Dado que no podía ir a la escuela. dijo el doctor Kovner al examinar las radiografías nuevamente." A pesar de las muletas. así que un vecino me fue a buscar y me trajo de la escuela. dijo el Dr. Al final de esa semana volvió al hospital. Después. "¿Qué pasa. pero sólo era una máscara. "Hemos visto algo en las radiografías. llorando durante todo el camino. dijo el médico. cirujano. yo era toda sonrisas. al este. preguntándome si la gente que pasaba a mi lado sabría del gran dolor que yo sentía." Pero el dolor continuó después de que Lisa volvió de la operación. rodeada por gente que no conocía." Lisa me alcanzó una nota arrugada de una de las hermanas de la escuela Santa Isabel. Gettleman. En el hospital. Todas las mañanas yo llevaba los niños a la escuela. Lisa estaba adentro. "Esto me deja perplejo". pero estar constantemente dolorida. esto puede ser una de varias cosas. él y yo fuimos a Van Nuys a hacer compras." El doctor Gettleman. no era fácil para ella. El 12 de mayo volvió a casa. Luego me llamó a su oficina. llorando. dijo. "Empezó a dolerme mucho. "Creo que debemos consultar a un especialista. y siempre decía que Lisa era su paciente favorita. y el sonido musical de su rico acento mexicano sonó en los oídos de la niña. y Javier quería unas carbonillas para terminar un dibujo que estaba haciendo en su caballete. Voy a hacer ingresar a Lisa en el hospital. "Tendremos que operar de nuevo". Lisa?". Javier se había levantado para tomar el desayuno con los niños antes de que se fueran a la escuela.25 Nada es Imposible para Dios cubiertas de nieve sobre el horizonte. Podría ser una bolsa de pus que causa presión. pasando la noche fuera de su casa." El doctor Kovner era un amigo de la familia. "No debemos esperar más. y luego iba hacia el hospital. preguntó con dulzura. ocúpese de esto: Lisa tiene mucha dificultad para caminar." Javier asintió. La mayor parte del tiempo la pasaba en cama. donde podremos hacerle otros estudios. Ordenó tomar más radiografías y realizó un nuevo estudio él mismo. Lisa trataba de ser valiente. "Vamos a extraer el apéndice y veremos si eso resuelve el problema. echada sobre el sofá. Se suponía que debía caminar con muletas. Cuando volvimos." En el Hospital Comunal Van Nuys se le hicieron nuevos exámenes. de Burbank. "Tráigala otra vez el próximo jueves. la puerta del apartamento estaba entreabierta. Lisa vagaba por la casa con las muletas. Creemos que debería consultar un médico. "Llama al doctor Kovener". esta vez al Saint Joseph. Tenemos que comenzar con las más obvias y empezar a trabajar con eso. Aparentemente nadie sabía qué hacer ahora. sollozó ella. Su secretaria nos citó para el día siguiente por la tarde. dijo. llorando y tratando de parecer valiente. Hubo más visitas al médico. Yo buscaba un suéter para Lisa. en un lugar extraño. papá". Pero también podría Kathryn Kuhlman . poco antes del mediodía. "Por favor. Por dentro. "Es la cadera. "Que continúe usando las muletas durante una semana más". El doctor sacó algunas radiografías y realizó un examen preliminar. Alarmado. Nos había atendido antes. el dolor era cada vez más fuerte.

me deslicé hacia nuestra habitación y me metí en la cama antes de que él entrara al cuarto. Y ahora los médicos me decían que quizá muriera. su esposa está perfectamente. en medio de la oscuridad. Pero yo siempre me había sentido muy cerca de Jesús. no tendremos problemas. diciendo que estaban rezando por ella. benignos y malignos. y nuestros hijos asistían a una escuela católica. con Albert y Gina. alimentarla. La casa estaba en silencio. Me levanté y fui a ver a los otros niños." A las dos de la tarde miré y vi que venían dos médicos por el largo pasillo. Dormían tranquilamente. Kathryn Kuhlman . Javier estaba junto a mí. Rara vez íbamos a misa. a la mañana siguiente. y lo hicimos en silencio. había llorado y orado por ella. yo te la devuelvo y te agradezco porque nos la has dejado este tiempo para bendecimos. había corrido por el campo con ella. ni Javier ni yo éramos muy religiosos. Había llevado a Lisa en mi cuerpo durante nueve meses. "Querido Señor. Un día nos dejará. Su rostro estaba gris. Pero era sincera... Ni siquiera tuvimos que operarlo. Soñé que estaba sentada en un pequeño cuarto oscuro. La había cuidado. Uno de los médicos estaba llorando y no podía hablar. Ese sueño. ¿era del diablo? ¿Estaba tratando de asustarme? ¿O era de Dios. Hay dos tipos de tumores. sola. Si quieres llevártela antes de que eso pase. en la pequeña sala de espera junto a la sala de operaciones en el hospital. Si es un tumor benigno. ¿no? Es tuya. educarla y amarla." "No tiene de qué preocuparse. tomándome de la mano. La noche anterior a la operación yo estaba en casa. Solo la luz del corredor se filtraba en el dormitorio. Solo nos has dejado tenerla para criarla. Lisa necesitaría encontrarnos fuertes a ambos al enfrentar la operación.26 Nada es Imposible para Dios ser un tumor. y yo fui a mi dormitorio y me eché sobre la cama en la oscuridad. Javier y yo nos sentamos. mirando las sombras en el techo. comencé a orar. para advertirme y prepararme? ¿Cómo saberlo? Cuando escuché los pasos de Javier en la escalera. y por el pasillo se aproximaron dos hombres vestidos con batas de las que usan los cirujanos. Tiene cáncer". y casi nunca nos confesábamos. Mientras seguía mirando las sombras. había estado con ella en las noches oscuras. Me desperté. podría llegar a ser muy serio. Parecía que todo mi mundo se hacía pedazos." "Puede llevarse a su hijo a casa esta tarde. Los médicos entraban para informar a otras personas que también estaban esperando. sobresaltada. Ellos se fueron a la cama temprano. Mientras estaba así en la cama. Era natural que ambos oráramos. había reído con ella. me adormecí. tomados de la mano. y las tarjetitas qué las compañeritas de escuela de Lisa le enviaban. se casará y criará a sus propios hijos. Lisa realmente no es mía. "Su padre está muy bien. El otro se paró frente a nosotros y dijo: "Su hija está muy enferma. Uno de ellos era el doctor Kovner. tan fútil. Fui hacia el living y me senté en el borde del sofá." Fue una oración simple. Era pasada la medianoche. y yo todavía estaba echada en la cama sin acostarme. sin grandes emociones." Aunque pertenecíamos a una iglesia católica romana. Una puerta se abrió frente a nosotros. Todo parecía tan inútil. Si es maligno. Ya había llorado hasta no tener más lágrimas. Hubiera deseado morir en el parto para que ella pudiera vivir. No quería que supiera cuán preocupada estaba. me ayudaron a mi también a volverme a Dios en oración. El otro era el doctor Gettleman.

decididos a darle el verano más feliz de su vida. preguntó Javier. y comenzaron a colocarle una serie de inyecciones. tendríamos que haber amputado toda la pierna. La doctora Higgins. "Pero nunca sabrá si ayudará. su rostro expresaba todo. clamó Javier. No puedo prometer nada más." pregunté.qué puede prometernos?" "No podemos prometerle nada".Es cáncer?". Yo se la había devuelto a Dios. comenzaremos el tratamiento con cobalto. Si tuviera una cuchara. "Temo que sí". dijo el doctor Gettleman. Ambos sentíamos que sería cruel que Lisa debiera pasar sus últimos meses de vida sujeta a ese tratamiento de radiación. al pecho o al cerebro. respondió el médico.Qué pasará si no permitimos que le haga el tratamiento?" "No me agrada contestar preguntas como esa"." "." Miré al doctor Kovner. Sus ojos estaban llenos de lágrimas. "Si firmamos la autorización y le permitimos hacer el tratamiento con radiación. Aunque no decía nada. Hablaremos luego sobre eso. respondió él. La carne que rodea al hueso es como queso gruyére. muy. Los médicos acordaron que no deberíamos decirle nada a Lisa sobre su estado. dijo. a menos que lo haga. Lo único que pudimos hacer fue coserla otra vez. Si hubiéramos cortado. El 9 de junio Lisa ingresó al Hospital Pediátrico de Los Ángeles. pero yo me quedé sentada. y ninguno de nosotros podía hacer nada al respecto. Lisa estaba muriendo. dijo que había tres áreas en que podía extenderse el cáncer: al hígado. Dos semanas después la trajimos nuevamente a casa en una silla de ruedas. Después de que se recupere de la operación. podría haberlo sacado todo." ". y mis piernas parecían de goma.Pero se pondrá bien. "Nada por ahora. "Pero aun con el tratamiento. Aparentemente. con el rostro demacrado y ojeroso. El hueso de su cadera es como manteca. que estaba a cargo de su caso. "Encontramos un tumor". muy mal. preguntó Javier. Y estará muy. Era la misma escena que había vivido en mi sueño. "." ". y es el peor tipo de cáncer. el cáncer se extiende rápidamente en los niños en edad de crecimiento. muy mal cuando muera. "Es inoperable. no es cierto?". "Lo único que puedo decir es que trataremos de prolongarle la vida. y él había aceptado mi ofrecimiento. y la única forma de salvar su vida era por medio del tratamiento con cobalto y quimioterapia. El doctor Gettleman sacudió la cabeza." Prometí conversar del tema con Javier. "Está muy. Lisa reaccionó Kathryn Kuhlman . lo más que podemos ofrecerles es seis meses. dijo el doctor Kovner. El laboratorio ya ha hecho un análisis." ". Sabía lo que pasaría. Era el tercer hospital al que entraba en tres meses.27 Nada es Imposible para Dios Javier se levantó de un salto y fue hacia ellos. Cualquiera podría ser fatal.No hubo nada que pudieran hacer?". El doctor Kovner no estuvo de acuerdo con nuestros planes de llevar a Lisa a unas largas vacaciones. "Debemos comenzar el tratamiento de cobalto enseguida". Finalmente dimos nuestra autorización para que se le realizara el tratamiento preliminar. llena de agujeros.

No era bueno que estuviéramos sentados a su alrededor cubriéndola de regalos. Pero él insistió tanto que finalmente accedí a ir junto con Lisa y él." "Este próximo domingo ella va a estar en el auditorio Shrine de Los Ángeles". Observé su rostro. parado en el corredor. La llevaríamos a casa. a mediados de julio. Javier y yo conversamos nuevamente y decidimos que sus últimos días transcurrirían en nuestro hogar." Al día siguiente nos llevamos a Lisa para que muriera en nuestro hogar. les dije con total honestidad. "Ella se va a poner bien." "Lisa no tiene absolutamente ninguna posibilidad de recuperación sin la terapia de radiación". Pero todo parecía tan patéticamente vacío." "No me interesa que mi hija se convierta en un experimento médico"." "No. "Solo quiero que se sane. objetó la doctora Higgins cuando le comunicamos nuestra decisión. Kathryn Kuhlman . llevándole la comunión. "Si se queda en el hospital. dijo seriamente. debería pasar los últimos días de su vida lo más feliz que sea posible. "Si ella está muriendo. ¿Alguna vez oyó usted hablar de Kathryn Kuhlman?" "Bueno. dijo con voz confiada. Realmente no conocía muy bien a Bill.Por qué estoy tan enferma?" Era más de lo que yo podía soportar. esperando su muerte. contesté. "Quisiera llevar a Lisa a la reunión. Pasamos el resto del verano tratando de hacerla feliz. dijeron los médicos. "Cómo está Lisa?". cerré la puerta y me recosté contra la mesa de la cocina. mirando al patio. dijo Bill. como grabadoras y otros objetos materiales. como tallado en piedra. señora Larios". ¿qué me pasa? . Nos endeudamos mucho para llevarla de paseo por la costa. pero nunca le presté mucha atención. con nosotros. Varios de sus dibujos estaban colgados en las paredes de nuestra casa. la he visto un par de veces en la TV. Una tarde. Los otros médicos opinaban igual. preguntó Bill. un joven soltero llamado Bill Truett. Él estuvo de acuerdo. en vez de en el hospital. Me encogí de hombros. Cuando estaba ocupado con sus dibujos no tenía tiempo para pensar en Lisa. usted no me ha comprendido". mientras ella vomitaba y preguntaba: "Mamá. La abrí y vi a nuestro vecino. Yo me sentaba con ella durante toda la noche. Javier estaba trabajando en un dibujo junto a la ventana. pero también sabía que la pintura era una forma de escape para él. solo para sacármelo de encima." Dudé por un momento." Bill sonrió débilmente y me miró fijo a los ojos. "La medicina no puede prometerle nada. "Espero que sí. Le comentamos nuestra decisión de interrumpir el tratamiento de cobalto. y había oído decir que las reuniones en el Shrine eran muy prolongadas. Después de decirle que iríamos. comprarle las cosas que quería.28 Nada es Imposible para Dios violentamente. ¿Pueden ustedes prometérmelo?" "Lo siento. "Ha empeorado desde que la sacamos del hospital. alguien golpeó a la puerta de nuestro apartamento. El capellán de la escuela a la que Lisa asistía se había enterado de su enfermedad y la visitaba todas las noches. quizá podamos aprender algo que pueda ayudar a otra niñita dentro de cinco o diez años. Yo sabía que él estaba interesado en desarrollar su talento. "Se pondrá bien". "No está bien".

¿Cómo podíamos esperar un milagro? Al día siguiente. Yo tenía que enfrentar las cosas como eran. Bill empujó la silla de Lisa hacia la sección reservada para sillas de ruedas y yo me senté junto a ella. eran para los ricos. Lisa recibirá un milagro. luego rodearon la piscina. preguntándome cuándo abrirían las puertas. Poco después salimos de la carretera Harbor hacia el sur. Además. Bill y su novia Cindy nos estaban esperando con una silla de ruedas. los santos de la iglesia. Sentía que Bill me estaba presionando. deseaba que se fuera sin nosotras. Conoce a muchas personas que fueron sanadas. Yo estaba maravillada por la cantidad de gente y la calidez. la amistad y el amor que sentía en ese lugar. no quiero apagar tu entusiasmo". Nadie puede hacer nada. Lisa iba a morir. No podía aferrarme al arte para escapar. calcinándome bajo el Sol. al menos no para quienes eran como nosotros. Al menos sabía que su pierna no podía soportar su peso. hacia Los Ángeles y el auditorio Shrine. Javier estaba perdido en su arte. Todo esto parecía tan estúpido: pasar toda la mañana sentada en la acera. Sentí que las uñas se me clavaban en la mano al cerrar el puño tratando de detener las lágrimas.29 Nada es Imposible para Dios concentrado en sus carbonillas. Kathryn Kuhlman . Solo agradecía que Lisa no supiera lo serio que era su estado. Quise retroceder. mañana es el día. cerrando la puerta. grité. y trató de andar sin las muletas. mientras yo esperaba apoyada sobre una vieja frazada contra la pared del auditorio Shrine. y tenía que enfrentar la realidad. dijo él sencillamente. "Déjame terminar el café". ni dejarme llevar por las tonterías que decía Bill sobre milagros. al otro lado del pasillo. detestaba tener que levantarme temprano un domingo por la mañana y conducir por toda la ciudad solo para esperar en fila durante horas. "Recuerde. Nosotros éramos solamente unos pobres mexicanos católicos que ni siquiera íbamos muy seguido a misa. Él y Cindy fueron a sentarse en otra parte del auditorio. Pero por dentro sabía que no había forma de que sucediera. Aunque yo no lo sabía. Lisa estaba en la silla de ruedas. Ya no se producían milagros. 16 de julio. Aunque no sabía qué era. El sábado por la tarde Bill volvió a golpear a la puerta. Lisa sospechaba algo. "Sé que ella será sanada. Finalmente abrieron las puertas. podía darse cuenta de que tenía algo muy mal en la cadera. recorrieron la acera angosta y la metieron en el auto."Yo no tenía nada de fe. Por dentro. dije. Pocos días antes había visitado a una amiga en un apartamento cercano. esperando por nada. Bill se negaba a desalentarse. Si había milagros. Bill". Su cadera se dobló como una esponja mojada y cayó al piso. Pero yo era la madre de Lisa. Ayudaron a Lisa a bajar las escaleras. "Bill. Bill tocó a la puerta. los piadosos. "pero los médicos me han dicho que Lisa no puede curarse. dije. muy temprano por la mañana. Mi madre está muy cerca de este ministerio." "Entonces veamos qué puede hacer Dios". Bill sugería cosas extrañas." "Muy bien. Bill volvió a la mañana siguiente y me recordó mi promesa de ir con él y Lisa al auditorio.

si entrecierras los ojos al mirarla. ¿Qué debería hacer? La señorita Kuhlman sacudió la cabeza y se dirigió a otra sección. y acepte su sanidad. Me sentí electrizada. con un vestido blanco vaporoso. Yo sabía que Lisa debía ser quien estaba siendo sanada. Pero al mismo tiempo parecía haber luz. no es ese tipo de calor". donde estábamos. "siento caliente el estómago.. pero tenía miedo.. Creo que estoy siendo sanada. y comencé a buscar alguna golosina en mi bolso. verás un halo a su alrededor. dijo." No habíamos comido desde la mañana temprano. dijo suavemente. no la clase de luz que puede verse. "Mamá. Lisa se inclinó y me susurró: "Mamá. La señorita Kuhlman señalaba hacia el balcón. Entonces la señorita Kuhlman predicó un breve sermón al que ni siquiera presté atención. de duda. Kathryn Kuhlman . le dije. Si yo le decía que la señorita Kuhlman le hablaba a ella. "Hay un cáncer allí". sino la que se siente. señalando nuevas sanidades en otras partes del auditorio. Pero temía por ella cuando intentara caminar sin las muletas." Me encogí de hombros y no hice ningún intento por descubrir el halo. Lisa me tocó el brazo.30 Nada es Imposible para Dios La reunión comenzó con el coro cantando "Él me tocó". pero. Luz y energía." dijo Lisa. Mi corazón se detuvo. dijo Lisa. sin aviso previo. ¿qué sucedería si era Lisa. ¿por qué estábamos perdiendo el tiempo aquí? Entonces. y no se ponía en pie? Cuando pensaba que moriría de incertidumbre. ¿Qué sucedería si no era para ella? ¿Qué sucedería si se ponía de pie y caía? O." "Haz lo que quieras". señor. Pero estaba muy lejos. señalando el lugar donde estábamos. No había nadie más de pie en nuestra área. rechazando la golosina. Kathryn Kuhlman. Por supuesto. "Alguien allí está siendo sanado de cáncer. Debes levantarte y aceptar tu sanidad. su cadera y su pierna podrían torcerse. La señorita Kuhlman seguía señalando otros lugares en el auditorio donde se estaban produciendo sanidades. y si se ponía en pie. comenzaron a suceder cosas. lo peor. Luego señaló al área donde estaban las sillas de ruedas.. "No puedo olvidarme de esto". Estaba en todo el edificio. Miré a mi alrededor. Lo único que podía ver eran rostros que se perdían hacia atrás en la oscuridad.. apareció en la plataforma. Todo esto era muy lindo. ¿Cómo sabría que tenía cáncer? Nosotros no se lo habíamos dicho. sintiéndome aliviada de que ella hubiera decidido por mí. "Hay un hombre que está siendo sanado de cáncer ahora. Póngase de pie. Yo sacudía la cabeza. creo que voy a subir a la plataforma. pero ella no se movió. justo donde nosotras estábamos sentadas." Miré a Lisa. "Párate y acepta tu sanidad." "Mamá. ¿Había pasado ya el tiempo de Lisa? ¿Sería demasiado tarde? Entonces la señorita Kuhlman volvió a mirar hacia nuestra sección. como si hubiera pequeñas llamitas de fuego que danzaran de una cabeza a otra." Me di vuelta y traté de mirar hacia arriba. La señorita Kuhlman seguía señalando en dirección a nosotras. "No.

estaba ahora descansando en Lisa. y comenzaron a bajar por el pasillo. Lentamente al principio. subieron a Lisa a la plataforma.. llegaron junto a la plataforma donde una mujer intercambió unas palabras con ellos. y todos empezaron a aplaudir. mientras Lisa permanecía de pie frente a ella. Entonces. El consejero la ayudó a que se apoyara en él. "Ahora. "Eso es algo que no tuvimos antes. Pero en ese momento solo podía pensar en Lisa. pero pisando fuerte. Ese mismo fuego que yo había sentido que danzaba de una a otra cabeza. Sabía que su cadera era como manteca y cedería ante la más mínima presión. el coro comenzó a entonar suavemente "Aleluya." Fueron las sabias palabras de mi maravilloso esposo. quizá Dios nos dará la fe para aceptar esto maravilloso que está haciendo. "Quiero subir a la plataforma." Miré de reojo a Bill. alabando a Dios. Ella seguía corriendo de un lado a otro de la plataforma. Tarde o temprano. "Entonces comenzaremos a tener esperanzas". ¿Podría ser? ¿Había sido sanada? Tenía miedo de creer. Había sufrido una vez. Contuve la respiración mientras ella se paraba. Yo observaba cada uno de sus pasos.. Le dijimos lo que había ocurrido. luego con más seguridad. La señorita Kuhlman escuchó mientras la mujer le daba algunos detalles. dijo la señorita Kuhlman. yo aprendería que en la familia de Dios somos verdaderamente hermanos y hermanas. pero repentinamente comprendí algo. veamos cómo caminas. Pero Lisa se puso de pie nuevamente. Bill y Cindy entraron con nosotras al apartamento. Luego se aproximó a Lisa. Bill Truett se unió a ellos allí. En un momento pensé que se desplomaría. Creer ahora. Me mordí el labio. aleluya". solo para descubrir después que era una falsa esperanza.31 Nada es Imposible para Dios Uno de los consejeros sintió que algo le estaba sucediendo a Lisa y se acercó a nosotras. "Quítele las muletas". dijo la señorita Kuhlman. "Dedico esta niña al Señor Jesucristo". sería más de lo que podría resistir. Estaba exultante. dijo Bill. y luego de una breve conversación. Ahora tenemos esperanzas. Luego. pero no sucedió. temiendo que pudiera caer." Lisa comenzó a correr de un lado a otro del escenario. Luego vuelve a la próxima reunión y testifica de lo que Dios ha hecho por ti. y luego cayó al suelo. cuando el doctor nos había dicho que no había esperanza. Kathryn Kuhlman . Pero no cayó. cuando yo trataba de dárselas otra vez a Lisa. con el rostro bañado en lágrimas. "Quiero que esta sanidad sea verificada". Casi podía ver una nueva fortaleza fluyendo en su cuerpo. Javier salía para su trabajo cuando volvimos a casa. Contuve la respiración. y tanto. "¿Es que no comprende? Ella fue sanada. le dijo Lisa. como si los ángeles cantaran. como si fuera su propia hermana la que hubiera sido sanada. dijo. Lisa retrocedió un paso." Durante el resto de la noche Lisa anduvo cojeando por el apartamento. Era más seguro no creer nada. "Quiero que vuelvas a ver a tu médico y le pidas que te haga un examen completo." Él la ayudó a salir de la silla de ruedas. pensando que su pierna había cedido. aún rengueando un poco. Hemos tenido tanto amor por nuestra niñita. "Creo que me siento mejor".

¿qué dijeron?" Le expliqué la situación y le dije que tendríamos que esperar. Allí estaba Lisa. su rostro estaba surcado por las lágrimas." Yo estaba llorando. es el primer caso en la historia de la medicina en que esto sucede. respondí. me dijo la doctora cuando finalmente logré comunicarme con ella. Al día siguiente lo primero que Javier preguntó fue: "¿Dónde está Lisa? ¿Cómo está?" Yo me había levantado más temprano." Hubo un largo silencio del otro lado de la línea. Sé que le resultará extraño. contesté. lo cual no parece natural. "Usted no le ha estado dando ninguna medicación. como si no me hubiera oído. Recordaba haber leído. ¿tiene usted un minuto?". así que llevé a Javier hacia la ventana. hacía ya tiempo. "Mira". pero había dicho "evidencias de curación". parecía que se estaba poniendo cada vez más fuerte ante mis propios ojos. Creyera yo o no. "¿Quiere decir que algo anda mal?" ¿Podría ser que esto fuera solo un cruel truco. O podría ser su Kathryn Kuhlman. continuó la doctora. Él creyó que Jesús había sido levantado de los muertos cuando Kathryn Kuhlman . Creemos que Dios la ha sanado. El tumor se ha reducido muchísimo en vez de extenderse. A la semana siguiente llevé a Lisa al Hospital de Niños. Y hasta donde yo sé. ¿Cuánto más sería necesario para que yo me convenciera de que Dios había tocado la vida de Lisa? "Doctora. le dije. puede ser que su cuerpo esté armando un cierto tipo de resistencia y echando fuera esto. Él insistió en que llamara a la doctora Higgins. andando en su bicicleta alrededor de la piscina. Nuevamente hubo un largo silencio. "Bueno. la historia de Tomás. "Quiero comprender bien esto". que mis esperanzas hubieran surgido solo para ser hechas pedazos ahora? "No sé cómo pudo haber sucedido". corre." Por supuesto. era lo mismo. señalando hacia el patio. le dije. en la Biblia. "Usted se negó a que hiciera el tratamiento con cobalto y quimioterapia." Tragué saliva. "Bien. Los ojos de Javier danzaban cuando me abrió la puerta del apartamento. "Estaba a punto de llamarla". "Quiero contarle algo. Cuando Javier se apartó de la ventana. ¿verdad?" "Sí". ¿verdad?" "Ninguna". anda en bicicleta. Él sí creía. ella no sabía nada sobre la reunión de Kathryn Kuhlman. Desde entonces ella camina sin muletas. nada y se comporta normalmente. "Todos vemos lo mismo en las radiografías. pero llevamos a Lisa a una reunión de Kathryn Kuhlman.32 Nada es Imposible para Dios En realidad. "Pero he estado en consulta con otros siete médicos sobre el caso de Lisa. Luego de una serie de análisis de sangre y varias radiografías de la cadera y el pecho. Sea lo que fuere. Hay evidencias de curación. el radiólogo dijo: "La llamaremos por teléfono cuando tengamos algo". jugando con los demás niños del edificio. el tumor está desapareciendo. No sé qué decirle. dijo finalmente la doctora.

"pero las sombras son las que hacen resaltar el carácter. Pero cuando se la dimos. Como nosotros. Kathryn Kuhlman . Sus seguidores le preguntaron: "Maestro. ninguna de las dos cosas." Solo cuando caminamos en sombras aprendimos a alabar a Dios por las pequeñas cosas. Cierto día Jesús estaba caminando por una calle y vio a un hombre que era ciego de nacimiento. y el tumor hubiera retrocedido. se vuelve duro e insensible. Fue entonces que aprendimos que Lisa no era realmente nuestra. Creo que Lisa llegó a estar tan enferma para que Dios pudiera glorificarse en su sanidad. lo hubiéramos considerado un milagro de la medicina. Pero aun así. en el valle. Si uno vive en la cima de la montaña todo el tiempo. Dios está con nosotros. Le encanta usar carbonillas y mezclar sombras. dice. Solo en la sombra del valle crecen estos tiernos pastos. la devolvimos al Padre Celestial. "Nunca ha habido un caso de curación como este antes. sanada. sin muletas." Lisa ingresó nuevamente a la escuela en el otoño. En los momentos más oscuros. bien. Tiene que ser aprendido al caminar con Él por el valle de sombras. ¿qué podemos decir?" Nuestro sacerdote." Ahora que Lisa está completamente sana. Él es ciego para que Dios pueda ser glorificado por medio de su sanidad. sino de Dios. ha comprendido que aun en el valle. Él tuvo la misericordia de devolvérnosla. "El brillo del sol resalta los detalles". porque este es un caso en el que habíamos perdido toda esperanza. Su vara y su cayado nos confortan." Entonces lo tocó. sin reaccionar ante las cosas más delicadas de la vida. Si le hubiéramos dado tratamiento con cobalto. Pero sin tratamiento alguno. "Le diré algo más". ¿por qué es ciego este hombre? ¿Es porque él pecó. Cómo me parecía a él. "Todos se alegrarán mucho en hospital por lo que le ha sucedido a Lisa. Un mes después la llevé al médico.. "Cómo se explica esto?".33 Nada es Imposible para Dios finalmente vio las marcas de los clavos en sus manos. Dios había permitido que yo viera este milagro en mi hija. Seguramente esto viene de Él. Lisa estaba casi normal. haciendo que nuestra copa rebose de su bondad y su misericordia. muchos de nuestros amigos preguntan: "¿Por qué sucedió todo esto?" Creo que Dios permitió esta enfermedad en nuestras vidas para acercarnos más entre nosotros y acercarnos más a Él. El tumor continuaba reduciéndose. preguntaba yo. y el ciego pudo ver. podía decir algo: "Dios tiene muchas formas de hacer las cosas. Lisa ya no teme a las sombras. Se estaba retirando. Darle la gloria a Dios no es algo que se aprenda a través de los libros. He estado muchas veces observando a Javier cuando dibuja. descubrimos el secreto del renunciamiento.. dijo la doctora Higgins suavemente.... o porque pecaron sus padres?" El Maestro respondió: "No. dijo el médico. "No tenemos explicación". sin embargo. Allí.. En la Biblia encontré un relato que explica todo.

Mientras trabajaba para lograr el doctorado en química en Carnegie. Además. nos enamoramos. Algunas veces estas cosas se arreglan solas. y allí conocí a Rose. Cuando la llevamos nuevamente al médico de la familia. comencé a asistir a las reuniones de Kathryn Kuhlman. que había crecido literalmente dentro del ministerio de la señorita Kuhlman. notamos que una pierna estaba siempre doblada hacia el cuerpo. Poco después me ofrecí como voluntario para cantar en el coro. y muchas veces lloraba cuando la tocábamos. Un año después nació la pequeña Joann. dijo. Lloraba y gemía constantemente y no quería alimentarse. mientras trabajaba para lograr su doctorado en química orgánica en Carnegie. Allí. "Sí. En cambio. El doctor Richard Owellen es un viejo amigo. fue contratado por esta universidad como profesor ayudante de medicina. por primera vez en mi vida. por lo cual debió repartir su tiempo entre la investigación del cáncer. sentí el poder de Dios obrando mientras la gente se reunía para adorar. Era extremadamente nerviosa. Pero tanto mis padres como la hermana de Rose notaron algo extraño en el comportamiento de la beba. con la rodilla y el piecito girados hacia afuera. demasiado. Le pregunté al doctor qué era eso. y en abril de 1959 la señorita Kuhlman celebró nuestro matrimonio. Rose tuvo un embarazo y un parto normal. rechazaba la mamadera. Después de un año como interno y dos de residencia en medicina interna. Lo conocí cuando cantaba en nuestro coro en Pittsburgh.D. ¿qué era? ¿Y dónde? Kathryn Kuhlman . verdaderamente hay algo que anda mal en la pierna derecha".. Rose y yo comenzamos a salir. se puso peor. la atención de sus pacientes y la enseñanza. pasó a la Universidad Johns Hopkins en Baltimore. M. al norte de Pittsburgh.34 Nada es Imposible para Dios CAPÍTULO 4 EL DIA QUE LA MISERICORDIA DE DIOS SE HIZO CARGO Richard Owellen. frecuentemente paraba para llorar. pero esperemos un tiempo. Era imposible hacerle estirar las dos piernecitas al mismo tiempo para ponerlas derechas. Luego de dos años de estudios postdoctorado en la Universidad de Stanford. Cuando tomaba su mamadera. notamos una gran magulladura en una de las nalgas. Estos síntomas nos comunicaban que sufría fuertes dolores. pero nada se arregló. pero cuando llevamos la niña a casa. donde completó su doctorado en medicina en tres años. Ph. Joann continuaba siendo muy nerviosa. revisó sus piernas y caderas.D. decía mi madre. Pero. algunas veces en un ángulo de hasta noventa grados. pero nos aseguró que no había nada que indicara que algo anduviera mal." Esperamos varios meses. que se realizaban todos los viernes en el viejo auditorio Carnegie. "No estoy seguro de qué es en este momento. vomitaba y gritaba si la movíamos mientras se la alimentaba.

Cada vez más preocupados. "Ahora mire esto. "No comprendo". "Llévenla a un cirujano ortopédico. en casa. Él podrá darnos un diagnóstico definitivo. En este caso. Parece una cadera dislocada. u otra clase de anormalidad. es decir. incluso. pero solo uno en la otra pierna. "No puedo decirlo con total seguridad". Luego comenzó a doblar lentamente el piecito hacia adentro. y aun así. El doctor puso su mano sobre el hombro de Rose. No tenía nada para dar. quizá. tomarla en mis brazos y consolarla. y caminara siempre con impedimentos. La pequeña Joann estaba de espaldas sobre la camilla. Una criatura normal tendría los mismos pliegues en ambas piernas. estoy seguro de que se trata de la cadera. y en forma muy suave y amable. nos dijo qué era lo que podíamos esperar. tratando de servir al Señor." Rose se sentó en la silla que estaba junto a la camilla. dijo el médico. y llevamos a Joann a casa. me dijo. el doctor me hizo señas de que me acercara a él." exploté. Existía la posibilidad concreta de que fuera una lisiada durante toda su vida. le dije a Rose. dijo el doctor." Kathryn Kuhlman . "Hemos estado diciéndoles a otras personas que creemos en la sanidad. Ambos estábamos destrozados. "y ahora tenemos una hija deforme. con los ojos llenos de lágrimas.35 Nada es Imposible para Dios Después de los tres meses Joann ya debería haber sido capaz de levantar su cabecita del colchón. doctor?". Podría tener una pierna más corta que la otra. El tratamiento llevaría un largo tiempo. y él deja que esto nos suceda. Pero estaba demasiado molesto en mi interior. Quedé boquiabierto y luego contuve la respiración mientras la piernita de mi hija giraba en su mano. "Esta es una de las cosas que observa un médico"." Hicimos una cita con el cirujano para el lunes siguiente.Qué está tratando de decirnos. luego de examinarla. cruzar el cuarto. que hay algún defecto en la estructura de la cadera. y no solo por la idea de tener una niña lisiada. Joann posiblemente necesitara aparatos ortopédicos. sino en lo que fue casi una rotación completa de 360 grados. El doctor tomó su piecito derecho en una mano y puso la otra bajo su rodilla. Después me señaló los pliegues en la piel a lo largo de su muslo. sentados en nuestro pequeño living. sosteniendo aún a la beba junto a su pecho. El médico siguió hablando." Rose estaba callada. "No deben esperar". Esta vez. no había un ciento por ciento de probabilidades de que se curara totalmente. Todo parecía muy injusto. la llevamos nuevamente al médico. un corsé. ". pero no lo hacía. no sólo de arriba abajo." Suavemente comenzó a rotar la piernecita hacia afuera. los labios le temblaban un poco. Una diferencia como esta señala algún tipo de alternación interna. Solo cuando había terminado la rotación la beba comenzó a gemir de dolor. su bello rostro estaba tenso. Esa noche." Rose tomó a la niña y la apretó contra sí. El doctor colocó cuidadosamente la piernecita en su posición original. contestó. Yo quería pararme. Los dos estábamos molestos. "Aquí estamos. "La pierna no gira en lo más mínimo". "por eso quisiera que la examine un cirujano ortopédico. preguntó. la columna o la pierna. "Fíjese que hay dos pliegues de este lado. La niña gritó de dolor. Rose y yo nos sentamos a hablar.

En mi imaginación yo irrumpía ante el trono de gracia y le tiraba a Dios sus promesas a la cara. mientras me vestía para ir a dictar clase. pero tienen hijos normales. ¿Fe? Acababa de darme cuenta de que no tenía ninguna fe. Pero recordaba algo que había escuchado decir a la señorita Kuhlman una y otra vez: "Haz todo lo que puedas. sabemos que aún depende de tu misericordia. Yo sabía que Rose no tenía la respuesta. la vergüenza había hecho que no le contáramos a nadie sobre el estado de la niña. . y su rostro mostraba las huellas de la falta de sueño. me detuve frente al espejo durante largo tiempo. dije amargamente. Pero ahora. Pero no lo demandamos de ti. Ahora era el momento de confiar por completo en Dios. Si no se sana. demandándole que las cumpliera. no de la clase que yo me había imaginado muchas veces que diría. tanto en Pittsburgh como en Youngstown. Sentados en el auto. Rose se sentó al costado de la cama. al menos no la clase de fe que creía que era necesaria para que nuestra hija se curara. El mundo está lleno de gente que no ama a Dios. Es que no parece justo. Rose y yo comprendíamos que lo único en que podíamos descansar era en la misericordia de Dios. Simplemente te pedimos. en tu misericordia. "Señor Jesús. dubitativa. Había estado despierta la mayor parte de la noche. así como yo no la tenía.36 Nada es Imposible para Dios "Si Dios permitió que tuviéramos una hija deforme. no la que se requería para que Joann fuera sanada. tú has escrito en tu Palabra que tenemos el privilegio de venir ante ti y pedirte que. Señor Jesús. al menos. inclinamos nuestras cabezas para orar. Estaba dándome cuenta de que no tenía ninguna fe." dijo finalmente Rose. Habíamos ido al médico. que sanes a nuestra pequeña hija. Kathryn Kuhlman . Muchas de estas personas odian a Dios. Señor. jugando con el nudo de mi corbata. A la mañana siguiente. Los únicos recursos posibles eran los aparatos ortopédicos y una posible cirugía. cara a cara con un problema que era más grande que nosotros. la criaremos y la amaremos toda la vida. Ohio. dijo." Fue una oración muy sencilla. "Dick". mayor que la ciencia médica. Solo mis padres y la hermana de Rose lo sabían. cuando hayas llegado al fin de tus recursos. sin garantía de que la niña se sanara. "Amo a esta niña y haré todo lo posible para que sea sanada. que ni siquiera lo conoce. "seguramente espera que nos ocupemos de ella y la cuidemos. El viernes por la mañana salimos del apartamento para llevar a la niña al culto de milagros en el auditorio Carnegie. ¿No crees que tendríamos que llevar a Joann y tener fe en que Dios la sanará?" Rose se había retirado del coro de la señorita Kuhlman justo antes de que la beba naciera. "hemos visto al Espíritu Santo hacer tantas cosas maravillosas en los cultos de la señorita Kuhlman. cuidando a la beba. Entonces. y aunque habíamos vuelto a ir a algunas de las reuniones. toques el cuerpo de nuestra hijita. porque aunque ya nos ha sido dado. Rose tenía razón. Con la pregunta de Rose dándome vueltas en la cabeza. También sabía que la gente que cuestiona a Dios está mostrando su falta de fe. deja que Dios se haga cargo". Ni siquiera lo reclamamos." "No discuto eso".Por qué tenemos nosotros que tener una hija deforme?" Era una pregunta injusta.

"Dios ha comenzado a obrar". Pero yo sabía que lo que estaba viendo era imposible. Alguna fuerza exterior estaba moviendo esa pierna. Solo la tocó ligeramente y comenzó a orar. "¿Por qué no me dijiste. no lo Kathryn Kuhlman ... mientras estábamos apoyados contra la pared. Ni siquiera cerró los dedos. Parecía que era uno de esos días en que la pequeña Joann estaba especialmente incómoda.?" Se interrumpió y volviéndose al auditorio atestado de gente. solo que esta vez no estábamos simplemente como espectadores." Estaba decidida. y volvía cuando la niña se calmaba. Mientras caminábamos. La señorita Kuhlman extendió sus dedos sensibles y tocó los deditos de Joann muy suavemente. Giró lentamente hasta que los deditos quedaron apuntando hacia arriba. Todo parecía perfectamente natural. Dios va a sanar a esta preciosa criatura. ya que tenían estrictas órdenes de evitar que cualquer persona bajara. "¿Le pasa algo malo a la niña?" Rose trató de hablar.." La señorita Kuhlman sacudió la cabeza.37 Nada es Imposible para Dios El culto fue similar a los cientos de reuniones a las que ya habíamos asistido antes." ¡Lo vi! ¡Lo vi con mis propios ojos! Esa piernita. orando. Tiene una cadera dislocada desde que nació. Pero no había ningún ujier cerca. Cuando Joann lloraba. la señorita Kuhlman bajó de la plataforma y se aproximó a nosotros. Ahora. dijo: "Quiero que todos se pongan de pie y comiencen a orar. esos pequeños deditos rosados comenzaron a relajarse. Quería ver lo que sucedía. dijo. y vi que sería inútil tratar de detenerla. No queríamos que molestara en el culto. y trató nuevamente. Su rostro estaba radiante. Voy a la plataforma. con los ojos cerrados. Nos encontramos en el centro del auditorio. dijo. mirando sorprendida a mi esposa.. Rose. Yo tambié oraba. "Maravilloso Jesús. toca a esta preciosa beba. algo sucedió. como los del otro pie. Observé cuidadosamente. En todo el lugar la gente estaba de pie. No tiró. Creía que cuando Dios comenzara a obrar. Casi al final del culto. Desde que Joann nació. Veníamos a esperar un milagro. se atragantó. Joann estaba envuelta en una manta. Seguimos bajando por el pasillo. Rose la llevaba al hall. pero tenía los ojos abiertos. y de a ratos Rose levantaba un poco el borde y miraba. a menos que algún consejero hubiera hablado con ella antes. "Sssí. "Su presencia está sobre la niña. Varias veces gimió y gritó de dolor. Pero la señorita Kuhlman no lo había hecho. torcida en forma tan grotesca hacia la derecha. ella vería algo. Rose me codeó. Le habíamos dado nuestros asientos a otras personas y estábamos apoyados contra la pared del fondo del gran auditorio mientras se desarrollaba el culto de milagros. con los ojos cerrados y el rostro elevado hacia el cielo. comenzó a enderezarse. hasta parecerse a los de cualquier niña sana de cuatro meses de vida." Rose le quitó la manta a Joann y la extendió hacia la señorita Kuhlman. asombrada. por lo que nos quedamos en la parte de atrás del auditorio. Comenzamos a avanzar por el pasillo. "Rose". señorita Kuhlman. Yo esperaba que en cualquier momento algún ujier nos detuviera. los deditos de su pie derecho habían estado doblados firmemente hacia abajo. mientras Rose la tenía en brazos.

La piernita derecha ya no estaba doblada hacia adentro como antes. Y ahora Joann comía normalmente. pero eso no es anormal. "Gracias. "El creía que la cadera derecha estaba dislocada". "¿Lo viste?". Ustedes no me necesitan. "Oh. sino también la mayor parte de la noche. sino Dios! Mantuve los ojos fijos en la piernita que descansaba en posición natural." No solo pasamos el resto del día alabando al Señor. Rose envolvió a la niña en la manta. Estaban perfectas. Nuestra Joann era perfectamente normal. su pie. Kathryn Kuhlman . y la otra dos. y todos se sentaron. La única ocasión en que lloró fue cuando quise torcérsela hacia afuera. "¿Ver qué?". que la beba tomó sin problemas. la acostamos boca abajo en la cuna. "Gracias. ¡Quién podía haberlo hecho. Su pierna izquierda se tuerce un poco." Nosotros estábamos encantados de escuchar la confirmación de su sanidad en boca de un médico. Se dormía. ya no paraba para llorar. Nos quedamos tomados de la mano junto a la cuna y la observamos. La única diferencia entre sus piernitas era que una tenía un pliegue en la piel. ¿Para qué los envió su médico aquí?". "¡Jesús!"." Empujamos la puerta vaivén y casi corrimos al hall. ¿Tú no?" "Yo también estaba orando. gorjeaba y volvía a dormirse. "La pierna de Joann.38 Nada es Imposible para Dios había hecho. Él miró a la niña y leyó lo que había anotado nuestro médico de familia. El médico la examinó cuidadosamente una vez más. y sacudió la cabeza. "Quiero pasar el resto del día alabando a Dios.. y el gozo se reflejó en su rostro. ¡Vi cuando fue sanada!" Estaba tan entusiasmado que apenas podía controlarme para no gritar. Rose abrió mucho los ojos." La señorita Kuhlman dejó de orar. la pequeña Joann no lo había hecho. y comenzamos a volver a la parte de atrás del auditorio. Ambas piernas estaban derechas. y los pies estaban bien colocados. le susurré cuando llegamos atrás. un recordatorio de que había tenido algo mal en su estructura. preguntó Rose. Vi cómo se movía su pierna. luego despertaba. entonces.. repetí una y otra vez en silencio. "Vamos a casa". esta niña está perfectamente bien. observándola. susurró. Nos quedamos despiertos hasta las tres de la madrugada. A la mañana siguiente aún podíamos ver la perfecta sanidad obrada en sus piernas. pero con los ojos abiertos. Al lunes siguiente fuimos a la cita con el cirujano ortopédico. Allí quitamos la manta y observamos las piernecitas de Joann. El piecito derecho ya no estaba doblado hacia afuera. preguntó mientras tiraba de las piernas de Joann. dije. como había podido hacer el día anterior. "Estaba orando. hacía gorgoritos. Para mí. dije. y supe que la sanidad era total. Por primera vez en su vida Joann levantó la cabeza del colchón y miró a su alrededor. gracias. Después de la cena. Y por supuesto. Se enderezó. Era como si estuviera compensando el tiempo perdido en que su vida no había estado llena de gozo. Señor". Esta niña no tiene nada mal. Jesús. Yo podía manipularlas sin problemas. ¿No lo sentiste?" "¿Sentir qué?" Rose me miraba intrigada. "No lo entiendo.

pero ese medicamento no cambia los órganos. justo una semana después de que Joann fuera sanada. para adelante y atrás. Ahora. Él solo cose el cuerpo después de terminar su trabajo. igualmente sinceros. la mente natural es enemiga de la espiritual. Luego se sentó y se echó hacia atrás. Cualquier persona. ni la de Rose. la que hizo que esto sucediera. Y como tal. Y luego agregó: "Pero no tan rápido. volvimos a ver al médico de la familia. Le dijimos lo que había dicho el otro médico.39 Nada es Imposible para Dios El viernes. Durante todo el relato el doctor ni siquiera parpadeó." Nosotros estábamos extasiados de gozo. El médico no sana. técnicas quirúrgicas. y el cristiano tiene el beneficio adicional de poder mirar más allá de lo que puede hacer el médico. aquellos que sinceramente desean llegar al conocimiento de toda la verdad. Fue la misericordia de Dios. Otros. van más allá y niegan la existencia de Dios. sino que siguió examinando a Joann y tomando notas. La sanidad era completa. Los cirujanos pueden cortar los tejidos o las células enfermas. y ver lo que Dios puede hacer.. Para algunos puede parecer extraño que un hombre de ciencia. sabíamos que Dios ama a los niños. dijo. Con una seña le indicó a Rose que su examen había concluido y que podía vestir a Joann. dice Pablo. Pero ningún cirujano puede entrar al cuerpo y sanar. Algunos de mis colegas médicos sinceramente creen que esto no es así. Es Dios el que sana. lo cual algunas veces permite que el organismo se cure más rápidamente. "Bueno. Pero las cosas del espíritu no son como las de la mente natural. el mismo examen que le había hecho la semana anterior. Ninguno de nosotros tenía la clase de fe necesaria para "reclamar" la sanidad. Esto tuvo que ser de Dios. Le contamos toda la historia. Sin embargo. y hasta el médico le daba la gloria a Dios. su favor inmerecido. En realidad. sin omitir detalle. El trataba de hacerle girar la pierna. por supuesto. Lo mismo sucede con el re conocimiento del poder de Dios para sanar. para un lado y para el otro. Puede prescribir un medicamento. Pero aun así. "en quien". "están escondidos todos los tesoros de la sabiduría y del conocimiento" (Colosenses 2:3). dedicado a ser intelectualmente honesto. hará cualquier cosa por anular el mensaje de salvación de Dios. No fue sino en los últimos años. aun un científico muy capacitado. Pero cuando enfrentan el hecho de que algunos de sus pacientes "incurables" son sanados cuando se vuelven a Dios. los niños cambian". ortopédicas. Habíamos visto a muchos otros que fueron sanados y. no teníamos la fe que creíamos que era Kathryn Kuhlman . Toda sanidad viene de Dios. Dios nos ha provisto de una gran cantidad de maravillosos medicamentos. pueda ignorar esta manera de curar. años más tarde. Nos preguntó qué había sucedido y por qué habíamos vuelto tan pronto. la capacidad de cuidar a los enfermos. que comencé a apreciar plenamente la magnitud de la gracia de Dios al sanar a la pequeña Joann. No fue mi fe. después de unirme al cuerpo de profesores de la Universidad Johns Hopkins como ayudante de cátedra en medicina. Cuando fuimos a esa reunión teníamos razones para esperar un milagro. finalmente llegarán a Jesucristo.. solo mejor la forma en que estos funcionan. se quedan desconcertados. no veo ningún conflicto entre la medicina y la curación espiritual. formo parte del staff de uno de los centros médicos más importantes del mundo. que no quiere enfrentar el hecho de que está en rebeldía contra Dios y necesita a Jesucristo.

Pero sentimos que teníamos que darle a Dios la oportunidad de tocar a nuestra hija dejándosela a Él. fue puramente físico. Muchas veces me pregunté si muchas de las sanidades que había visto no serían psicosomáticas. sobre todo para un médico. no porque tenga que hacerlo. viniendo a su presencia y casi demandando que actúe. Pero. en lo que a Joann concierne. No hay términos médicos que puedan describirlo. sino porque lo conmovemos. de que Dios permitió que sufriera esta deformidad en particular para que su sanidad fuera un testimonio de Él. Y cuando se la dejamos. Por medio de este milagro aprendí la diferencia entre la fe en Dios. La fe en Dios nos permite creer que Dios hará algo maravilloso. Y fue instantáneo.40 Nada es Imposible para Dios necesaria para que un milagro así se produjera. tenía algo más grande que quería confiarnos: el testimonio de su poder para sanar. Pero una beba de cuatro meses de vida no sabe lo suficiente como para tener una sanidad psicosomática. Pero yo me siento mucho más seguro dependiendo de su gracia y su misericordia para satisfacer todas mis necesidades. no tengo la respuesta. Lo que vimos ese día en el pasillo del auditorio Carnegie no fue un proceso mental. debemos hacer todo lo humanamente posible primero. a excepción de la palabra "milagro". estoy absolutamente convencido ahora. la alcanzó. que la mayoría de nosotros tenemos. Muchas personas tratan de obligar a Dios a que haga algo. Algunas veces Dios honra tales demandas. y la fe de Dios (la misma clase de fe que Dios tiene). Realmente. aunque no lo estuviera entonces. Kathryn Kuhlman . la tomó y la sanó. y dejar el resto en sus misericordiosas manos. A partir de un estudio básico de la naturaleza humana. Constantemente me preguntan: "¿Por qué tiene esta imperfección? ¿Esta deformidad? ¿Por qué Dios permite la enfermedad en las personas. Sentimos que si Dios podía confiarnos una niña lisiada. sabía que algunas probablemente lo fueran. creyendo que quizá Dios quiera obrar por medio de la ciencia médica. especialmente en los cristianos? ¿Por qué tuvo Joann esa imperfección?" Son preguntas inquietantes. que es un don del Espíritu Santo. Pero a menos que tengamos la fe de Dios.

electrónica o lógica.41 Nada es Imposible para Dios CAPÍTULO 5 CUANDO EL CIELO BAJA A LA TIERRA Gilbert Strackbein Gilbert y Arlene Strackbein viven en una cómoda casa ubicada entre los pinos de Little Rock. Cierta vez. Pero el embarazo de Arlene no fue tan sencillo. Cuando nuestra pequeña hija. Aprendí a hablar inglés solo cuando entré a la escuela. y para evitar el riesgo de un aborto espontáneo. Como vendedor. Arkansas. Esta es la historia de Gil. yo no tenía ni la menor idea de que mi enfermedad espiritual era aún peor. durante siete meses." contesté. decidí que Arlene necesitaba tener otro hijo. el psicólogo de la compañía me preguntó: "¿Por qué quiere usted este puesto de vendedor?" "Bueno. frunciendo el ceño. en el sur de Texas. luteranos. pasaba mi tiempo libre en el taller. encontraba una gran satisfacción en creer que mi mente alemana podía aventajar a cualquiera en todo lo que fuera mecánica. Desde el comienzo surgieron complicaciones que requirieron mucha atención médica. haciendo cosas como armar computadoras. Arlene tenía diecinueve años cuando nos casamos. ella comenzó a sufrir ataques de desmayos y perdió gran parte de su energía. Tienen tres hijas hermosas y participan activamente del movimiento del Espíritu Santo que está barriendo la nación. pensaba yo." Él tenía razón. solo estaba interesado en dos cosas: conseguir un pedido y salir de ahí enseguida. era señal de debilidad. para mí. pero según su test psicológico.. Si alguien la visitaba cuando yo estaba en casa. lo que siempre hice. "vender es lo que sé hacer. Sus riñones presentaban problemas que la amenazaban a ella y también al bebé. Irritado por esta muestra de debilidad de su parte. y le daría algo constructivo en qué pensar. Sufría horribles espasmos en las piernas. por supuesto.." "Eso es difícil de creer. Denise. Pero no siempre fue así. Después de que nos mudamos a Nueva Orleans. tenía tres años. Esto le haría sacar la cabeza de lo que ella llamaba sus problemas. comenzaron a pasar por casa para preparar el almuerzo. Las señoras de su iglesia. Pero yo simplemente me negué a creer que estuviera enferma. usted ni siquiera se gusta a sí mismo. me aparté aún más. tratando de tener el menor contacto posible con ella. "Normalmente. el médico hizo que guardara cama. Gilbert es un exitoso vendedor de una empresa de artículos para oficinas. ya que el médico le había prohibido a mi esposa que se levantara. dijo el psicólogo. Aunque me ganaba la vida como vendedor. yo abría la puerta y desaparecía por la parte Kathryn Kuhlman . Con el correr de los años llegué a creer que podría hacer cualquier cosa con tan solo proponérmelo. a un vendedor tiene que gustarle la gente. Aunque Arlene estaba en la primera etapa de una terrible enfermedad. a menos que fuera para ir al baño. Arlene había asistido a una Iglesia Metodista en Nueva Orleans. Siempre me había apartado de la gente. Realmente no me interesaba si me gustaba o no la gente. Mis padres eran alemanes. muy estrictos. cuando yo solicitaba un puesto como vendedor. señor Strackbein". Orgulloso de mi herencia. sabiendo que ella tenía que enfrentar su problema sola. La enfermedad.

tomé el libro. No estaba inconsciente. Hacía valientes esfuerzos por seguir adelante. perdí su presión sanguínea!" Los médicos vinieron inmediatamente a su lado. Yo estaba asustado. "Dijo que él y Judy estaban orando para que el Señor hiciera un milagro de sanidad en mí." "Cree en ti misma". El problemático embarazo fue solo el comienzo. le dije. Durante los años siguientes su condición empeoró: debilidad.42 Nada es Imposible para Dios de atrás. espasmos musculares." Pero aunque Arlene podía levantarse. de Kathryn Kuhlman. pero parecía que siempre terminaba en el hospital. Al enfrentar una situación realmente imposible. indicando el libro con un gesto. Refunfuñando. mucho más me molestaba que la gente de afuera interfiriera en nuestras vidas tratando de ayudar. Aunque detestaba que Arlene estuviera en cama. Odié a Arlene por su debilidad. visión borrosa. Trataba. pero me odié más a mí mismo por ser incapaz de soportar la situación. En mi tiempo libre yo hacía todo lo posible Kathryn Kuhlman . dormitando. Ahora él trabajaba como médico en California. llamé a una vecina para que cuidara a nuestros dos hijos. Sabiendo cómo me sentía yo. pero era como si todos los músculos de su cuerpo hubieran dejado de funcionar al mismo tiempo. Quería huir. con los ojos llenos de lágrimas. La levanté. Llegó a la puerta de la cocina y cayó al suelo. infecciones en los riñones. Entonces comprendí que mi demostración de fortaleza era solo una máscara. Algunas veces tenía épocas en que sufría de mala coordinación muscular. pero sabía que no podía dejarla allí sola. "No me quites mi fe en un Dios que hace milagros solo porque tú no lo crees. donde empecé a trabajar para una empresa que vende artículos de oficina. Fue necesario un tratamiento de emergencia para que su corazón volviera a latir. "Es todo lo que tienes que hacer para salir de esa cama. Yo conocía a este matrimonio: Judy había trabajado en la misma oficina que Arlene mientras Tom estudiaba medicina en Tulane. Arlene se levantó para sentarse a la mesa conmigo. Algunas señoras de la iglesia habían traído una comida completa. Tenía un libro abierto sobre el regazo: Creo en milagros. y yo seguía negándome tercamente a reconocer que hubiera algo que funcionara mal. habían tendido la mesa y se habían ido. Una noche volví tarde a casa y encontré a Arlene semi erguida en la cama. Tengo que creer en algo. Arlene se despertó y me vio de pie junto a la cama. Los médicos no podían descubrir qué era lo que andaba mal. "Tom me lo envió". En la sala de emergencias." Sacudí la cabeza y le devolví el libro. dijo Arlene. Nos mudamos a Little Rock. después de lo cual quedaba aún con menos energía que antes. la enfermera que había trabajado con Arlene comenzó a gritar: "¡Doctor. miré la cubierta y vi una nota escrita en la primera página por Tom y Judy Kent. no tenía respuestas. Mejoraba y luego empeoraba. y la llevé rápidamente al hospital. Gil". mareos. Una noche vine a casa a la hora de cenar y encontré la mesa ya preparada. Arkansas. "LCómo es posible que un médico crea una basura como esta?" "Por favor. dijo sonriendo. tirada en el suelo. no lograba mantenerse en pie.

"Es todo superstición. tener una familia cristiana Kathryn Kuhlman . en Texas. Mamá trató de continuar con él. que se deterioraba rápidamente. y gritaban en idiomas extraños. "Tú conociste a mi padre después de que Jesús entró a su corazón. su maestra de la escuela dominical en la Iglesia Metodista. pensaba que lo más maravilloso en el mundo sería tener un esposo que amara tanto a Dios como a mí. hasta una noche en que volvió más tarde de lo acostumbrado. Cuando yo era un niño. pero pensaba que Arlene necesitaba pasar algún tiempo fuera de casa. él era alcohólico. ¿para qué quieres ir a la reunión de una Iglesia Anglicana? Tenemos la Iglesia Metodista más cerca. Después de que nació nuestra tercera hija. con labios temblorosos. "Sé todo sobre estas cosas. "Este tema de las sanidades no esmás que una tontería y te prohíbo que vuelvas a ir allí." Arlene intentó ponerse de pie. Gil"." "Oh. No me lo quites. corrían por el templo y se caían en la plataforma como si fueran animales heridos. Y no quiero que mi esposa sea vista con esos charlatanes. Wanda Russel.. No voy a dejar que mi esposa se meta en tonterías como esas." "Me niego a creer todo eso de Dios". rodaban por el suelo. Lo necesito. Íbamos allí después de que oscurecía.43 Nada es Imposible para Dios por no pensar en la situación de Arlene. Tenían cultos de sanidad. Gil. los médicos la hicieran volver al hospital cada varios meses para hacerle nuevos exámenes y tratamientos." "Escucha". dije firmemente. Lisa. El pastor Womble dice que él cree que Dios va a sanarme. "Ninguna persona inteligente cree en esas cosas". Así que no me negué a que fuera." "Cuando crecí. dijo Arlene. pero finalmente se dio por vencida. Pero lo que yo recuerdo de él cuando era una niñita no es nada agradable. dije. dijo. Yo creía que era una tontería. "Por favor. mi padre trató de tirar abajo la puerta y llevarme con él. Se volvía loco cuando estaba alcoholizado. "Esa Iglesia Metodista no cree en la sanidad". "No es así. Me molestaba que aunque no podían diagnosticar cuál era su problema. pero sus piernas se negaron a moverse. Para mí. No había suficiente comida en la casa porque el alcohol era más importante para él que mi madre o yo. Mamá y yo nos abrazamos dentro de la casa y nos quedamos orando y llorando hasta que él se fue. dije con determinación." Arlene se recostó hacia atrás en el sofá y cerró los ojos. Pequeñas lágrimas comenzaron a caer sobre sus mejillas. había una Iglesia Pentecostal cerca de mi casa. gritaban. "Arlene. Estaba comenzando a enojarme. y en un ataque de ira provocado por el alcohol. "¿Estás diciéndome que has estado asistiendo a cultos de sanidad?" Arlene simplemente asintió. venía todos los jueves a buscarla después de la cena y se la llevaba a las reuniones.. Arlene comenzó a asistir a un culto de los jueves por la noche en la Iglesia Anglicana de Cristo." Arlene caminó débilmente hasta el sofá y se sentó. Cuando yo cumplí seis años nos mudamos al otro lado de la ciudad. y espiábamos por las ventanas.

llorar. el doctor me dijo lo que sucedía. podía ser miastenia gravis. No me gusta esto. "Tienes todo lo que necesitas". y sé que lo hacían." Tragué saliva y me di cuenta de que no podía mirarlo a la cara. Pero ser tierno. mirándome directamente a la cara. "Cuando yo era pequeña. Le permitieron volver a casa. ven". siempre oraba para que los ángeles del Señor me protegieran. Pero te fuiste a hacer el servicio. "Me tiembla todo el cuerpo. salí de la casa y me dirigí al taller. yo podía oír sus sollozos ahogados. no podía cerrar la mano en un puño. y la sufría desde hacía ya varios años. Había estado internada en el hospital más de veinte veces. exclamé. en el hall. ¿sabes?". "Sospechamos que puede haber un tumor en el cerebro.. "Vivimos en una hermosa casa en un buen vecindario. pero esto era diferente. esclerosis múltiple. señor Strackbein." Kathryn Kuhlman . odiabas a Dios. fuera de su cuarto en el hospital. Quise acariciarla. Ni siquiera te prohibo que dirijas el coro de niños." No era un tumor cerebral. Me odié a mí mismo por ello. El diagnóstico final reveló que era una enfermedad del sistema nervioso central. Su rostro estaba demacrado. por dentro me estaba deteriorando aún más rápidamente de lo que Arlene se deterioraba físicamente. Una noche. Aunque Arlene tenía la cara metida en la almohada. Puedes prohibirme que asista a los cultos de sanidad." "Realmente no te necesito. o ambas. La salud de Arlene empeoró después de que nació Lisa. Tres días después.44 Nada es Imposible para Dios sería el cielo. "Por favor. "Haremos lo mejor que podamos y le haremos saber si es necesario operar. Gil. El médico que la atendía llamó a un neurólogo para realizar una interconsulta. era pasada la medianoche. me dijo." Yo estaba paralizado. dulce. Tengo un buen sueldo y jamás te he negado nada. me dijo Arlene. pero le recomendaron quedarse en cama la mayor parte posible del tiempo.. ni siquiera atención médica. con cosas como problemas urológicos. pero no sabía hacerlo de otra forma. pero no puedes quitarme mi relación con Dios. No sé qué te sucedió. Cuando finalmente volví para acostarme. todas eran señales de debilidad. Él es todo lo que necesito. y gradualmente fue convirtiéndose en un compañero constante. Arreglaba viajes "de negocios" que duraban varios días. Quisiéramos hacer un arteriograma. La prueba misma podría matarla. preparé mi desayuno y salí de la casa sin siquiera despedirme de las niñas. pero yo racionalizaba mi conducta permisiva pensando que ella no era capaz de satisfacer mis necesidades. No me importa que vayas a la iglesia los domingos. pero tendremos que esperar para ver qué aparece. A la mañana siguiente me levanté. y cuando volviste.. Su presión sanguínea subió a más de veinte. y yo había sido criado para ser fuerte. Aunque estaba ganando mucho dinero y había recibido muchos ascensos. ella apareció tambaleando desde el dormitorio.. y su brazo izquierdo quedó parcialmente paralizado. tomarla en mis brazos. Se habló algo de que podría tener un tumor cerebral. mientras yo miraba TV en el living. pero Arlene muestra una reacción alérgica a todas las tintas que usamos en radiología." Ardiendo de ira. El alcohol tranquilizaba mi conciencia. Arlene sospechaba de mis infidelidades. Pensé que lo había encontrado cuando te encontré a ti.

Durante dos años nos mantuvimos con gran esfuerzo. Momentos después comenzó otra vez. Quince minutos después la escuché levantarse. La llevé al dormitorio y llamé a nuestro vecina. Al mismo tiempo yo me había encerrado en mí mismo por completo. quedando como un peso muerto en mis brazos. sentí los músculos retorciéndose debajo de la piel. Si necesitaba más dinero. "Te sentirás mejor dentro de un rato. me convertiré en una persona mejor. La lengua se había dado vuelta para atrás. pero el simple hecho de ser fuerte no curaría a Arlene de su esclerosis múltiple. "Acuéstate y relájate". dos días después tuvimos el diagnóstico definitivo.. inconsciente y sin firmeza alguna en el cuerpo. pagando US$ 137. Su columna se puso rígida. Dick trabajaba para la división de Servicios Diversos para Inversores y dijo que hacía tiempo que quería hablarme sobre la inversión de fondos mutuos. sentí los músculos sacudiéndose en espasmos bajo la piel. El espasmo duró aproximadamente un minuto y luego se calmó. esclerosis múltiple. que trabajaba en otra sección. Era. y la muralla que había construido a mi alrededor era tan fuerte que tampoco podía escapar de ese encierro. obstruyéndole la garganta." Ella me miró y volvió al cuarto. más los medicamentos que costaban aproximadamente igual suma. Para cuando terminé de hacer la llamada la hospital. de ahora en adelante tendríamos que costear todo nosotros solos. diciendo que estimaban que su obligación para con nosotros había concluido. y gritar. Cómo deseaba poder abrazar a mis hijas y traerlas cerca de mí. Dick Cross. sin lugar a dudas.. recibí una llamada de la compañía de seguros. no quise otorgárselo. con la posibilidad de que se complicara con miastenia gravis. Siempre había podido hacer todo lo que quería. con mi típica lógica alemana. caminar hacia el baño. Cuando llegué hasta ella. Edna Williamson. el cuerpo inconsciente de Arlene estaba sufriendo una nueva convulsión. Yo no tuve valor para decirle que en este momento eso era lo que Kathryn Kuhlman .45 Nada es Imposible para Dios Cuando apoyé mi mano en su espalda. Al salir de la oficina. Finalmente. un día. podía salir y trabajar seis horas extras por día. y la cabeza se fue violentamente hacia atrás.50 por semana a la enfermera. La hicieron ingresar en el servicio de guardia del hospital. Vincent. Había llegado al límite. Cuando la levanté. Pero no podía. estaba tirada en el suelo. Al mismo tiempo todo el cuerpo se puso rígido y los ojos le quedaron en blanco. Entonces tuvo la convulsión. para que cuidara a las niñas mientras yo llevaba a Arlene al Hospital St. La traje nuevamente a casa y contraté a una enfermera profesional que pasaba ocho horas diarias con ella." Este era el momento. más los viajes adicionales al hospital. Hacía mucho tiempo yo le había dicho a Arlene: "Un día encontraré algo que no pueda superar yo solo. me detuvo en el ascensor. Logré levantarla del suelo y repentinamente perdió fuerza una vez más. Edna llegó cuando yo ya había puesto a Arlene en el auto. le dije. obstinado. Era fuerte. Durante muchas noches deseé poder salir de mí mismo y darle el apoyo que ella necesitaba tan desesperadamente. Arlene había pedido el divorcio y yo. y cuando ese momento llegue.

Luego de que se le tomaran algunas radiografías. comencé a darme cuenta de que uno de mis problemas durante todos esos años había sido que yo siempre había "sufrido" de lógica: quería explicar las cosas científicamente.46 Nada es Imposible para Dios menos me interesaba. escuchar su perorata de ventas. Era mi invitado. David había sido sanado. habría creído que esta conversación había sido preparada especialmente para que yo la escuchara. así que terminé comprometiéndome a recibirlo en casa el lunes a las 19:00. David. Desde ese momento Dick se convirtió en creyente. Minutos después de que Virginia dijera esas palabras a su esposo. al ver muchas otras personas sanadas por el mismo poder de la oración. y pensaba recibir a Dick. por otra parte. la crisis había sido superada. como nosotros. Virginia había confesado que había estado a punto de suicidarse. Entonces recordó que muchos años antes. creía en el poder sobrenatural de un Dios personal. Cuando Dick llegó. pero ahora era libre. Dick dijo en forma bastante directa: "Supongo que sabes que la esclerosis múltiple es incurable". el médico apareció en el hall y dijo que aunque David había recobrado la conciencia. pensé." Dick dijo que él no sabía de qué estaba hablando su esposa. aún era necesario operar. "Pero creo que Dios puede sanarme. durante cuatro horas. Entonces. como las decían las Escrituras. y aunque yo tenía deseos de echarlo a la calle. que lo dejó en un estado muy grave. tan inmerso en sus negocios que no tomaba conciencia de que su hogar se estaba desmoronando. Hemos entregado a David en manos del Señor. dijo Dick. con un coágulo de sangre en el cerebro. "pero he llamado a algunos amigos y estamos orando. Algo le había sucedido a Dick Cross. Sabía que Arlene iría a fisioterapia esa tarde. Cuarenta y ocho horas después. operaba sobre una base totalmente distinta: una base de fe. pero comenzó a asistir a los cultos de sanidad en la Iglesia Anglicana y había sido liberada espiritualmente. dijo Virginia. Su fe en Dios había crecido rápidamente. no pude hacer otra cosa sino sentarme y escuchar. Arlene le preguntó a Dick sobre su experiencia personal. Luego de algunos breves comentarios. Él aceptaba las cosas en fe. Allí. por lo menos entre personas inteligentes. su pequeño hijo. "No se puede hablar de cosas como estas. y su historia fue casi más de lo que yo podía comprender: Dick había sido muy similar a mí. En realidad. la esposa de Dick. Kathryn Kuhlman . Él estaba por irse cuando Arlene volvió. escuchando hablar a Dick y Arlene. además. dijo Arlene. Dick. Dick y Arlene se sentaron a hablar sobre el poder de Dios para sanar. David sufrió una serie de convulsiones y entró en coma. "Lo sé". había sufrido un serio accidente mientras andaba en su bicicleta. su mejoría era franca y constante. hasta amaba a personas que nunca había visto antes. Si no hubiera invitado personalmente a Dick a venir a mi casa. Sin embargo. Hubo que llamar a un neurocirujano para atenderlo y operarlo en caso de que fuera necesaria una cirugía de emergencia." "Yo también lo creo". y mandarlo de vuelta a su casa. Era un exitoso agente de inversiones que. "Sé que tú no lo entenderás". sentado." Pero Dick no era ningún tonto. le expliqué brevemente cuál era nuestra situación. "Este hombre está completamente loco". Había sido como yo.

que según dijo. Dibujó un pequeño círculo en un pizarrón. La iglesia de la Asamblea de Dios era muy diferente de lo que yo esperaba. como una comunicación personal con Dios. señaló. Estaba tratando de definir. y finalmente acepté. En vez de orar para que Arlene fuera sanada. Comencé a sentirme incómodo. Arlene y Virginia caminaban hacia adelante. representaba la vida de un cristiano. contenía muchas cosas maravillosas. Había llegado al límite. Siempre había pensado que era nuestra responsabilidad sentarnos dentro de nuestro pequeño círculo y "guardar la fortaleza". tratando de comprobar las cosas que había escuchado decir a Dick.. Pero Arlene quería ir. Pero cuanto más leía la Biblia. más me daba cuenta de que también contenía la solución para mis necesidades personales. por supuesto.Qué haría con ella? Dick Cross era diferente de la mayoría de las personas que conocía. leyendo la Biblia. Entonces retrocedí. cuáles eran mis opciones. extendiendo nuestra superficie y permitiendo que conquistemos el terreno que Satanás había dominado por largo tiempo. . para evitar que cayera. Finalmente sugirió que fuésemos con ellos a la clase que dictarían en la Iglesia Central de la Asamblea de Dios. estaba el poder de Satanás. y me resignaba a que Arlene muriera. O admitía que no había nada que yo pudiera hacer. Sin embargo. había comprobado que lo segundo no era suficiente.. empujando a los poderes de la oscuridad. Ni siquiera las puertas del infierno podrían prevalecer contra el poder creciente. del círculo. A medida que crecemos en Cristo. le dije que si ella caía al suelo como yo había visto que les sucedí a otros en la iglesia. yo ya había decidido iniciar una honesta investigación sobre el poder de Dios. Pero alguien le había dado a Arlene una versión en paráfrasis. Este terreno. Rodeándonos. yo simplemente la dejaría ahí. Antes de que yo supiera qué pasaba. Aunque Dick se había convertido hacía poco tiempo. Lógicamente. mi mente trabajaba en otras áreas. dijo el maestro. Al principio pensaba solamente en la sanidad de Arlene. El orgullo seguía ocupando el trono en mi vida. Al final del culto el ministro hizo un llamado a recibir a Cristo. La única Biblia que había leído hasta entonces era la versión King James. Mucho después que ella se fuera a la cama. No trataba de lograr que nos uniéramos a una organización. tenía sentido. Comencé a la noche siguiente. el pastor puso su mano sobre la cabeza Kathryn Kuhlman . El maestro que enseñó esa noche dijo cosas que tenían sentido para mí. No podía aceptar lo primero. Ni siquiera había mencionado a qué iglesia asistía. Ahora veía que Satanás estaba a la defensiva y que era nuestro privilegio ir afuera y poseer la tierra. Virginia ayudaba a caminar a Arlene. lo cual me dejaba solamente con la tercera opción. lógicamente. después de la cena. Las escenas que había visto en aquella iglesia en mi niñez aún estaban vívidas en mi mente. Dick y Virginia comenzaron a venir a casa regularmente. o admitía que había un Dios que estaba interesado en esta situación. nuestro círculo se agranda. esas que nunca había contado a nadie. en expansión. se esforzaba por responder a todas mis preguntas.47 Nada es Imposible para Dios Mientras la conversación entre Dick y Arlene continuaba animadamente. Solamente hablaba sobre Jesús y sobre el poder del Espíritu Santo. salud para el cuerpo físico y limpieza para el alma. o ponía mi confianza en los médicos. yo seguía leyendo sus páginas. Cuando se fue.

el chirrido de los carritos que llevaban las asistentes. Los sonidos normales del hospital. yo estaba sentado en el living leyendo la Biblia. Yo no lo sabía en ese momento. Uno de ellos fue el libro de Kathryn Kuhlman. Creo en milagros. Lo único en que podía pensar en ese momento era que Arlene estaba allí en ese cuarto del hospital en el quinto piso. El primero fue un bloqueo del corazón que casi la mató. nuevamente. pero era la primera vez que oraba pidiendo ayuda en toda mi vida.. un calor como solo puede hacer en Arkansas. Esperé. Empecé a ir hacia adelante. Virginia la sostenía (me pregunté si Arlene le había comentado lo que yo había dicho sobre dejarla en el suelo si caía). Sin embargo. solo la desesperación que había en mi corazón. Illinois. dejé de leer y puse el libro sobre mis rodillas. el sonido de los zapatos de goma sobre el piso de cerámica. Me detuve un instante antes de entrar. y que pronto terminaría la hora de visita. Dios aún tenía que quebrantarme antes de que pudiera escucharlo a Él por mí mismo. luego una insuficiencia coronaria la mandó otra vez al hospital por segunda vez en menos de un mes. su vida rebosaba de gozo. y después. y de la boca de mi esposa salían palabras pronunciadas en un extraño y melodioso idioma. "charlando". y ahora estudiaba otra carrera. Dos ataques más casi hicieron que Arlene quedara completamente fuera de circulación. Dios tenía una hermosa manera de romper mi dura caparazón. Dado que no estaba seguro sobre cómo reaccionaría yo ante una reunión de oración en el cuarto del hospital. que había sido profesora de literatura en el Wheaton College. los dones del Espíritu y la salvación. Dick me invitó a tomar una taza de café mientras las mujeres se quedaban con Arlene. los Kathryn Kuhlman . Yo estaba con Arlene en el hospital. trayendo con ellos a una amiga. Desde entonces. a mediados de agosto. al día siguiente." Fue así de simple. tuve que leérselo en voz alta. Dado que ella no veía bien. "necesito ayuda. "Señor. es decir. La puerta de la habitación de Arlene estaba cerrada. El orgullo impidió que le preguntara sobre la experiencia que había vivido. Dick y Virginia comenzaron a traernos libros "carismáticos". y luego ayudé a Arlene a volver a su asiento.. el bautismo en el Espíritu Santo. Dick y Virginia llegaron. me confesó. Encontramos una mesa en la cafetería y casi inmediatamente Dick me contó que había sido "bautizado en el Espíritu Santo". Pero no me importaba el calor. Arlene no tuvo el valor de admitir que lo había leído hacía algunos años. Leanne Payne. Realmente no entendí lo que me decía. Fianalmente. mientras estaba despierto. libros que hablaban de sanidades. de Wheaton. Una noche. pero ellos habían venido a imponerle las manos a Arlene y a orar por ella." oré en voz alta. aproximadamente un mes después de la primera visita de Dick a nuestra casa. Tomamos el ascensor para ir al quinto piso. Era a principios de julio. ya las cosas habían comenzado a cambiar. Mi lógica ganó una vez más y me negué a aceptar lo que oía. los tonos suaves de las voces femeninas en la sala de enfermeras.48 Nada es Imposible para Dios de mi esposa y oró para que ella fuera llena del Espíritu Santo. Me dijo que le había sucedido en un sueño. después de que Arlene se fuera a la cama. pero Arlene parecía estar en otro mundo. Había una extraña quietud. un domingo por la tarde. El aire acondicionado no funcionaba y el calor se sentía en toda la casa. Desde ese momento las cosas comenzaron a cambiar.

donde Dick las esperaba. que Dios era real.49 Nada es Imposible para Dios altavoces que llamaban a los médicos y enfermeras. Era como si hubiera pisado un cable de alto voltaje. La empujé y abrí. No hubo truenos ni relámpagos. No hubo ni un instante de duda. el vello estaba erizado como las púas de un puercoespín. esperando descubrir qué era lo que causaba ese hormigueo. Ya no tenía dolor alguno. Esa tarde. pero necesitaba saberlo. Para el miércoles. Kathryn Kuhlman . aún más fuerte que lo anterior. Busqué en todos los diccionarios médicos que pude encontrar. los sonidos de las radios y televisiones en otros cuartos. también podría curar a mi esposa. Si es que tratas de decirme algo. y seguí sintiéndola aun después de llegar a casa. solo que no sentía shock ni dolor alguno. vestida con su bata blanca del hospital." dije. Fue entonces que lo supe. lo que hacía que mi cabello se erizara. Las dos mujeres dejaron de orar y yo las acompañé abajo. "Señor. Mientras me afeitaba. al auto. pero al terminar de estacionar. ¿podrías quitármelos?" Fui a la cama y al despertar a la mañana siguiente. Fue como si me hubieran echado encima un balde de aire cálido. tendrás que hacerlo de forma que pueda entenderlo". mirándome al espejo. mientras estacionaba mi auto frente al hospital. También desapareció el hormigueo. lo primero que hice fue poner la mano en la nuca. Mi primer pensamiento fue que me había contagiado alguna extraña enfermedad en el hospital. Miré mis brazos. Pero dentro. también se me ocurrió que si Dios podía curar el dolor de mi nuca. Lo supe con tanta certeza como si un ángel hubiera aparecido y se hubiera sentado en el capot de mi auto. Supe que Dios estaba detrás de esa puerta. sentí algo nuevo. de pie a la izquierda de la cama. ¿es que tratas de decirme algo? Si es así. y Leanne a la derecha. estaba acostada en la cama. Dick me había contado experiencias de personas que habían "probado" a Dios. Habían puesto sus manos sobre el cuerpo de Arlene y las tres oraban suavemente en un idioma que no pude entender. Arlene sería sanada. Instantáneamente todos los cabellos de mi cuerpo se erizaron. y que yo le importaba. sin embargo. y no escuché nada con mis oídos. Esto me aterrorizó. "sabes que hace dos años que tengo estos dolores de nuca. todos habían sido absorbidos por un gran vacío de silencio. porque comprendía que durante estos últimos días me había sentido más feliz que nunca antes en mi vida. sentado otra vez en el living leyendo la Biblia. escuché una voz que decía: "Arlene se pondrá bien". Aún sentía esa fuente de poder dentro de mí. Por primera vez en mi vida. Virginia. dejé a un lado el libro y dije en voz alta: "Señor. donde solo el espíritu puede oír. Los cables del monitor del corazón estaban pegados a su cuerpo. Estaba sano. ya el asunto no me importaba. Tan repentino fue este descubrimiento que casi me corté la barbilla. solo una poderosa corriente de poder que recorría mi cuerpo. y pensé que seguramente había hecho algo que le había desagradado a Dios. muy dentro de mí. Esa noche. Esto era algo nuevo para mí. los cabellos de mi cuerpo volvieron a su posición normal. supe. Arlene. No encontré nada. realmente supe.

" Esa noche. Louis. Quisiera ir. "Creo que Dios me está diciendo que vaya a St. Su estado empeoraba cada vez más. con la boca y los ojos muy abiertos. Arlene debía estar cerca de los especialistas que la atendían aquí en Little Rock. "Por favor. Era Arlene. Mi esposa agregó también que ella creía que jamás podría estar en un culto en que todas las personas estuvieran en un mismo espíritu. "Gil. Arlene aceptó el intercambio. Un mes después yo estaba en la oficina y sonó el teléfono. Estaba a 650 km de distancia. en caso de que se necesitara ir a un hospital. lo único que escuché del otro lado de la línea fue el suave sollozo de Arlene. Volvió a surgir la fuerte impresión de que podría estar complicado con miastenia gravis. todos los cabellos de mi cuerpo se erizaron otra vez.? Cuando terminé. parecían deprimidas. Louis el martes que viene. Ni siquiera Jesús pudo realizar milagros en su pueblo natal. Pero en medio de toda esta situación." dije. A la mañana siguiente Edna volvió. que habían sido muy optimistas. Gil. es mi vida. En vez de airarme. "Quizá Dios te haya dicho que vayas. Ella y Arlene comenzaron a hablar sobre milagros. ya casi no podía abandonar la cama. iremos". Aun sus amigas. me aclaré la garganta y en una voz que parecía venir del otro extremo de la casa. porque las personas decían: "No. ella me contó que a principios de esa semana Edna Williamson había pasado a visitarla." Avergonzada de decirle que ella ya no podía leer.. dije simplemente: "Hablaremos sobre esto cuando llegue a casa." Arlene jamás había estado en una de esas reuniones. Katrhyn Kuhlman estará en St. Arlene volvió a casa más enferma que nunca. Dios puede hacerlo otra vez. Traté de hablar. El médico había dado el informe final.50 Nada es Imposible para Dios Aunque Arlene había sido muy fuerte hasta este momento. Esa mañana Virginia Cross entró y tiró la noticia como una bomba: "Kathryn Kuhlman va a realizar un culto de milagros el próximo martes en St. Estaba decidida a ir. Arlene en la cama y yo sentado en una silla a su lado. veía menos. pero mi lengua se negó a moverse.." La lógica me dominó rápidamente y comencé a enumerar las razones por las que era imposible que ella fuera a St. Sabía que ella sería sanada. creyendo que Dios la tocaría y la sanaría. esperando. Finalmente. afirmó. y le era imposible pararse sin ayuda. Kathryn Kuhlman .. no"." Apenas pronuncié estas palabras. Louis". Louis. tengo otro libro de Kathryn Kuhlman.. dije: "Está bien. Edna dijo: "Sabes. cuando llegué al cuarto la encontré con el peor estado de depresión que jamás hubiera visto. Al ver el ejemplar de Creo en milagros que Arlene tenía. Me gustaría cambiártelo por este. y por qué estos no sucedían en Little Rock. Arlene dijo que pensaba que el hecho de tener un ambiente de fe alrededor ayudaba mucho. Y si tuviéramos problemas con el auto y necesitáramos detenernos a un costado de la ruta. yo tenía una fe que no desaparecería. así que no tenía la menor idea de lo difícil que sería entrar. El patrón anormal de su electroencefalograma y la insuficiencia coronaria no eran causados por la esclerosis múltiple." Sentí que volvía a entrar en mi caparazón. No había ninguna ciudad grande entre Little Rock y St. Louis. ni siquiera para ir al baño. "pero no me dijo a mí que te llevara. Arlene estaba más débil.

Eran como los enfermos que seguramente se agolpaban junto al estanque de Betesda. Yo temía que no llegara a entrar al auditorio. Un inmenso coro ya estaba sobre la plataforma. tengo órdenes estrictas. Minutos después. En los últimos días ni siquiera salía de la cama para comer. y el gerente del hotel había prometido llevarnos en su auto al auditorio. Yo nunca había visto nada como esto. Era un día húmedo y tremendamente caluroso en St. Pero. llenos de gozo. estaba parada en el centro de la plataforma. La señorita Kuhlman. después de que volví a casa del trabajo. y la marea humana que corría hacia el interior nos arrastró. La gente que esperaba junto a nosotros se dio cuenta del estado de Arlene. sentada en una sillita de jardín en la acera. Arlene había estado en cama desde que tuviera sus primeros problemas de corazón. Momentos después estábamos sentados exactamente en el centro del enorme auditorio. Arlene iba echada en el asiento posterior del auto. Salimos en Market Street.. El estado de Arlene naturalmente requería del uso de una silla de ruedas. a las 16:30." Y cerró la puerta con firmeza. susurró. Gil. y repentinamente nos encontramos frente al auditorio. Las puertas laterales donde se alineaban las sillas de ruedas se abrieron a las 18:00. Missouri. por lo que seguimos la carretera hasta el centro de la ciudad. cantaban y se ayudaban mutuamente. No podía soportar la visión de todas estas personas que sufrían. en julio. y salía tambaleándome de la habitación. Diez minutos después las puertas se abrieron. y estábamos a 19 de setiembre. Volví junto a Arlene. La reunión no comenzaría hasta las 19:00. con un vestido blanco y vaporoso de mangas largas. Al contrario de lo que suele suceder cuando la gente se amontona a la entrada de un estadio de fútbol. decidido a no apartarme de su lado. practicando. En la masa de gente que ocupaba el lugar debe de haber habido toses. Solo quienes están en sillas de ruedas pueden entrar ahora. Yo no conocía la ciudad en absoluto. Mientras esperábamos. pero no fueron de gran ayuda. cuando esperaba fuera del cuarto de Arlene en el hospital. Louis. Pasamos la noche en Poplar Bluff. pero aquí estaba. El Holiday Inn de Market Street nos dio su última habitación libre. bajo el sol ardiente. "Oh. ruidos de Kathryn Kuhlman . pies que se arrastraban. "Lo lamento. "El Espíritu Santo está aquí". sucedió otra vez: ese silencio que había experimentado en el corredor. Yo había traído un par de sillas de jardín. ¡Estaba en la presencia del Señor! Salimos el siguiente domingo por la noche. Arlene descansaba cómodamente." Pero yo ya estaba de pie. Louis aproximadamente al mediodía del martes. se turnaban para apantallar a Arlene y traerle bebidas frías. a más de 600 km de casa. y hasta los asientos parecían hervir de expectativa y poder. enfermos como estaban.. Comencé a temer que nos hubiéramos lanzado a hacer más de lo que podíamos. pero su temor de volverse demasiado dependiente de ella había evitado que le comprara una. Quise huir.51 Nada es Imposible para Dios El rostro de Arlene reflejaba una mezcla de gozo y sorpresa. Pero Dios había ido delante de nosotros. Fui hacia el ujier que estaba a cargo de la entrada y le rogué que dejara entrar también a Arlene. con una temperatura de aproximadamente 40°. amigo. La desesperación y la frustración de antaño comenzaron a crecer dentro de mí una vez más. Ya sabía que lo mejor sería no discutir más. en voz tan baja que tuve que esforzarme para escucharla. pero ya había una gran cantidad de gente esperando ante las puertas cerradas. pareció asentarse sobre el inmenso auditorio. y llegamos a St.

y Kathryn Kuhlman . Entonces ella levantó el brazo y señaló hacia arriba. en esta sección que acaba de ser curado de cáncer en el hígado. y otra más. comencé a comprender que ella no solo lo conocía personalmente. a la izquierda. que no ha perdido la capacidad de maravillarse? La señorita Kuhlman habló con el hombre por un momento y luego comenzó a orar por él. algo sucedía en mi interior. un silencio como el que seguramente habrá en el cielo después de que se abra el séptimo sello. Ellos me enviaron algunas grabaciones de Dino. Dino. Recibió a la gente y los hizo sentir como en casa. esta mujer ha visto cientos de miles de personas sanadas. pensé. su índice señalando al cielo. y ni siquiera sabía que acompañaba a Kathryn Kuhlman. pero no era como ninguna otra predicación que yo hubiera escuchado antes. con la mano izquierda en alto. "Padre Santo. Repentinamente. No era extraño que fuera tan real para ella. dijo.52 Nada es Imposible para Dios papeles. La señorita Kuhlman estaba de pie en el centro de la plataforma. pero lo que sucedía desafiaba toda la lógica. se detuvo. ¿Era verdaderamente el Espíritu Santo quien le había dicho eso? ¿Le habla Él a la gente de forma que puedan saber cosas como esas? Todo esto de las enfermedades y las sanidades sucedía tan rápidamente que mi cabeza bailaba. Era como si Dios estuviera diciéndome: "Hay algunas cosas que no puedes comprender. "Cierta vez quise escuchar buena música de piano y telefoneé a la librería bautista. Estaba envuelto en un suave manto de silencio. preguntó Arlene mientras el apuesto joven de cabellos oscuros tomaba asiento frente al piano. "¿Sabes quién es?". con la cabeza ladeada como si estuviera escuchando. Y había silencio. Hablaba sobre el Espíritu Santo como si fuera una persona real.. Estaba suavizándome. yendo hacia la plataforma para testificar de lo que habían sido sanados." La señorita Kuhlman comenzó a predicar. Mis ojos se llenaron de lágrimas. informal. Mientras escuchaba. sentí que me volvía muy blando y suave.. pero está tan entusiasmada como si fuera la primera vez. y el poder de mi Espíritu Santo es una de ellas. Cuando recibió al primer hombre que pasó a testificar. sino que caminaba con El día a día. pero yo no escuché nada de eso. Kathryn Kuhlman actuó como si hubiera sido el primer milagro que había visto en su vida." Me di vuelta en mi asiento y traté de mirar hacia arriba.". Era cálida y amigable." A medida que el culto se desarrollaba. "Hay alguien allí arriba. ¿Es este el secreto de su ministerio.. ¿Lo estaría escuchando? Me esforcé para ver si yo también podía oírlo. Después se volvió hacia los costados y movió los brazos mientras presentaba a su concertista de piano. Las personas comenzaban a bajar por los pasillos. Todo este tiempo he escuchado su música. Traté de comprenderlo lógicamente. Seguramente. La señorita Kuhlman no era en absoluto lo que yo había esperado. Como una dura esponja a la que se la coloca debajo del agua. lo conocía mejor que a cualquier hombre en el mundo. Y la siguiente. Su mano derecha descansaba suavemente sobre una vieja y gastada Biblia apoyada sobre el púlpito. y el hombre cayó al suelo.. Lo mismo sucedió con la segunda persona que pasó a la plataforma.

Pero nunca mi corazón se había ablandado lo suficiente como para salir de mí y pedirle al Señor que la tocara y la sanara. La plataforma estaba llena de gente y el culto estaba por concluir. murmuró con voz temblorosa. su voz se unió a las del coro cantando las palabras del viejo himno: "Aunque Satanás me sacuda y vengan las pruebas. le preguntó. totalmente desconocida para nosotros. esta bendita confianza tendré. era la primera vez que quería orar por ella. tratando de hablar con Arlene. había esperado que un ángel removiera las aguas para que ella pudiera entrar. los temblores. La joven no se quedó satisfecha con eso." gritó. La joven. pisando los pies de los que estaban en el camino. susurró ella. "Desaparecieron. Pero no importaba.." Kathryn Kuhlman . pasó por encima de mí. Casi instantáneamente Arlene se apoyó en mí. en el culto. Una joven sentada aproximadamente cinco filas de asientos más adelante estaba dada vuelta hacia nosotros. en voz tan alta que todos la escuchaban claramente. Había creído que ella sería sanada. Mientras oraba. Dejé de prestarle atención y miré nuevamente hacia la plataforma. Ella miraba sus manos. Mientras el majestuoso coro comenzaba a cantar. las convulsiones habían desaparecido. "¿Está el Señor obrando en usted?". le susurró Arlene a la señora que estaba sentada junto a ella. En todos estos años de matrimonio. y con el rostro luminoso. Un ujier la detuvo por un instante. Era una experiencia nueva y magnífica. dijo la joven. "Pregúntele cómo se siente ahora". "y aceptar su sanidad. que Cristo ha visto mi estado de angustia y su sangre vertió por mi alma." La joven estaba a medio incorporarse ya. casi gritando. saliendo de la hilera de asientos hacia el pasillo. al único que necesitaba era a Jesús. Siguió enviando mensajes. Arlene subió las escaleras hasta la plataforma como una mujer normal." En ese mismo momento Arlene se puso de pie. muy entusiasmada." Miré a mi alrededor. La seguí con los ojos mientras bajaba por el pasillo hacia el frente. yo también comprendí que ella había sido sanada. "Pregúntele cómo se sentía cuando entró. y le rogué a Dios que la sanara. Veo bien." "Apenas tuve fuerzas para entrar". atónita. Ya no estoy inflamada. hasta que finalmente comprendió que no necesitaba el estanque.. sabía que Dios nos había guiado. apoyada contra el piano. Un poco avergonzada. dijo Arlene. Como el hombre junto al estanque de Betesda. preguntó: "¿Cuál es su problema?" "Dígale que tengo esclerosis múltiple y problemas de corazón". "Los temblores".53 Nada es Imposible para Dios comencé a orar por otras personas. Estas interrupciones ya estaban comenzando a molestarme. pero no había lugar alguno de donde pudiera provenir la brisa. Apenas capaz de respirar. Había sido sanada por su mano. que yo no conocía. que estaba sentada junto a mí. "Tiene que ir al frente. y me volví para pedirle a Arlene que se callara. Mis ojos están bien otra vez. Mis oraciones se concentraron luego en Arlene. Arlene se paró en el otro extremo del escenario. Arlene respondió en un susurro: "No lo sé". y luego le hizo señas de que continuara. Arlene no logró llegar al púlpito para testificar de su sanidad. "Sientes la brisa?" "Siento una brisa". "una brisa suave y acariciante en todo mi cuerpo. sentí que fluía el amor. inclinándose sobre las personas de la otra fila. Los espasmos.

querida". Pero solo fue el comienzo. El médico la miró y exclamó: "¡Algo le ha sucedido! elQué fue?" "He sido sanada. este es el momento de saltar. O nos quedamos tranquilos en nuestro bote. agregó él. Finalmente volvió a sus papeles sacudiendo la cabeza. "Pero sea lo que fuere. "En mis veinticinco años de práctica de la medicina. Parecía que nadie quisiera irse. Finalmente Arlene logró volver a su asiento. dijo. Sé que hay posibilidad de remisión en la esclerosis múltiple. Sabía que usted me lo prohibiría. Y no olvide agradecer a Dios todas las noches. El auditorio estaba lleno de música. pero debió reconocer que había sucedido algo maravilloso. Si no lo has hecho antes. Arlene sonrió. la gente salía corriendo hacia la puerta." Juntos rieron gozosamente. sino por el poder de Dios. Tres meses después entré en la plena dimensión del poder del Espíritu Santo. No tomó la medicina. mis manos también estaban en alto. "Fui a un culto de milagros en St. Estaba en una pequeña reunión hogareña de oración. Controló los reflejos de Arlene. le dije. y el maestro habló sobre la ocasión en que Pedro. Kathryn Kuhlman ya salía de la plataforma. Tiene que ser de Dios. Instantáneamente Arlene cayó al suelo. Querían quedarse. Miles de personas entonaban una y otra vez "Aleluya". abrazarse y cantar. Las pocas veces que yo había ido a la iglesia. pero al pasar junto a Arlene se volvió ligeramente y estiró la mano en un gesto de oración. y le pregunté a Él.. y "¡Aleluya!" Estábamos a siete calles de distancia del hotel. Una semana después Arlene literalmente irrumpió en el consultorio de su neurólogo. Luego dijo: "Todos tenemos dos opciones. La semana anterior casi habíamos tenido que entrarla en camilla. Louis. Todos decían: "¡Alabado sea el Señor!". con las manos levantadas. y no ha vuelto a tomarla desde entonces. he visto sólo tres casos que no tenían explicación médica. Y eso hicimos.54 Nada es Imposible para Dios El culto había terminado." Parecería que la sanidad de Arlene sería el clímax de nuestras vidas. podría sufrir convulsiones que la matarían antes de que fuera de noche. "Caminemos". Nunca había visto a nadie alzar así las manos. continúe haciéndolo." "Eso es entre tú y el Señor. impulsado por el Señor. su visión. "y no necesito más esto. apenas el pastor decía "Amén". haciendo lo mismo que ellos hacían: alabar al Señor." El médico prácticamente se tragó su pipa. Gente que yo no conocía en absoluto venía y me abrazaba. pero esto es otra cosa." Kathryn Kuhlman . dijo mirando los frascos de medicinas. así que fui al Jefe Máximo. "Creo que Dios me ha sanado verdaderamente". hasta la hizo saltar por el consultorio para observar su coordinación. o qué está haciendo".. Pero esta vez yo sabía que no era por la esclerosis múltiple. y el gerente había prometido venir a buscarnos si lo llamábamos por teléfono. "No sé qué hizo usted. Al volver a la habitación le recordé que debía tomar su medicina anti convulsiones. doctor". Pero esta gente no se quería ir. pero antes de que pudiera entenderlo. dijo ella. Si no lo hacía. caminó sobre las aguas. o saltamos al agua y vamos hacia Jesús.

y luego. Cada reunión de la familia se convierte en un culto de adoración. Creo que están como estábamos nosotros. Alguien trajo una silla. dije. que no solo cura cuerpos enfermos." Arlene tiene razón. oramos en forma individual.. solo ser parte de esta maravillosa familia habría valido la pena. deseosos de oír hablar sobre el poder del Espíritu Santo. "Yo lo quiero". sino también maridos enfermos.. ¡Literalmente! Salté de mi asiento. vi que Arlene tenía lágrimas en los ojos. sentados a la mesa antes de la cena. Me senté. con el padre como sacerdote del hogar. Realmente el cielo ha bajado a la Tierra. haciendo que todos los cabellos de mi cuerpo se erizaran. Al terminar." Y lo decía en serio. tener una familia cristiana. nos tomamos de la mano. y cada vez asiste más gente. de voz suave y cabellos blancos. mientras nuestras hijas escuchaban. "Lo quiero ahora. sería el cielo. "Hace mucho tiempo. La otra noche. en familia. esta vez Él vino dentro de mí. El cielo bajó a la Tierra. y aterricé con ambos pies en el centro de la habitación. Gil. Aunque no hubiera sido sanada. Arlene y yo nos turnamos para enseñar en una clase bíblica en nuestra Iglesia Metodista. tuvimos nuestro tiempo de oración acostumbrado. y el cambio ha sido permanente. "te dije que para mí." me dijo suavemente. Cada uno leyó un versículo de la Biblia. Al contrario de esas primeras experiencias en que el Espíritu Santo vino sobre mí. uno por vez. comenzó a orar.55 Nada es Imposible para Dios Y yo salté. y luego todos se pusieron a mi alrededor e impusieron sus manos sobre mí. Kathryn Kuhlman . y en ese momento mi vida dio un vuelco total. Un pastor bautista.

En el invierno. Se caía con frecuencia. Esta vez. La montaña siempre ha estado ahí. como si la hubieran golpeado mucho. Un lunes por la mañana. Pero últimamente había comenzado a actuar en forma extraña. Siempre antes habíamos podido superar las Kathryn Kuhlman . ochocientos metros por encima de la cuenca de la Bahía de San Francisco. en California. En realidad. Casi todos la aceptan. Yo era uno de esos que temían a la enfermedad y trataba de ignorarla. y muchas veces las nubes o el smog la cubren parcialmente. simulando que no está allí. La lluvia la erosiona. como aceptan la montaña que domina el paisaje de la vida y que desafía a quienes tratan de echarla al medio del mar. nunca caminaba. Pero siempre está ahí. Nanci había nacido allí. El hombre ha aprendido a vivir con ella. Woody es programador de computadoras en la vecina ciudad de San José. corría. Un joven médico la examinó en la sala de emergencias. en 1970. Dos días después la fiebre no había bajado y la llevé nuevamente al hospital. Hasta que Nanci se enfermó. Se yergue como un monumento solitario. perfilándose amenazadora ante nosotros. Encontró una infección en sus oídos y en su garganta. Llegó a estar cubierta de hematomas. Es como la enfermedad. con la esperanza de que no tocará su casa. las cosas fueron distintas. Desde que Adán pecó. una zona residencial al sudeste de la Bahía de San Francisco. un césped amarronado la cubre por sectores. encontrábamos alguna inyección o una pastilla que lo curaba. en terreno llano. Está a menos de 16 km de nuestra casa. Si alguien se enfermaba. Pero es como que simplemente está allí. en verano. Tienen dos hijas. Nada puede quitarla. Teresa y Nanci.56 Nada es Imposible para Dios CAPÍTULO 6 DILE A LAS MONTAÑAS Linda Forrester Linda y John (Woody) Forres ter viven en Milpitas. Llamé a Woody a su oficina en San Jose. al pie de Monument Peak. Nanci. sin embargo. y de cada caída le quedaban feos hematomas. Los que han nacido en la zona del sur de la bahía aparentemente no le dan importancia. la enfermedad ha estado siempre con nosotros. nuestra hijita de quince meses. y siempre estará. Otros la ignoran. y conocíamos a varios médicos y enfermeras. Comencé a darle aspirinas para bebés. Muchos han tratado de conquistarla por medio de la medicina y las investigaciones. a veces está cubierta de nieve. en Santa Clara. por lo cual prescribió algunos medicamentos y nos envió de vuelta a casa. Algunas pocas almas valerosas suben a su cima. y me dijo que la llevara al servicio de guardia del Hospital Kaiser. El Sol hace brillar sus perfiles desnudos. Nanci despertó con una altísima fiebre. La gente de nuestra familia no se enfermaba con frecuencia. había sido muy activa desde que comenzó a caminar. Algunos tratan de esconderla en las nubes. enseñando que la enfermedad no existe. pero al segundo día la temperatura había subido a más de 40° y no bajaba.

Teresa se sentó en el asiento trasero y yo llevé a Nanci en mis brazos hasta que llegamos a Santa Clara. Al entrar en el cuarto de Nanci." Eso me alivió." Escuché a Woody contener la respiración apretando los dientes. dijo Woody. Pero esta vez la enfermedad parecía erguirse ante nosotros. no. demasiado débil incluso para lloriquear. nos dio más medicamentos y nos envió nuevamente a casa. por favor. "Oh. Ella siempre había sido inquieta y movediza. el doctor Feldman apareció nuevamente. La anemia no me parecía muy grave. y luego baje y espere aquí. Kathryn Kuhlman ." Después de recibir el resultado de los análisis. después de que ustedes se fueron. "Esta tarde. Nancy tenía una pequeña ampolla de sangre en la ingle. dijo. quisiera verlos a usted y a Woody en mi consultorio. Aún no hemos detectado el problema. con tubos inyectados en ambos brazos." Quise llorar. sufrí un shock. A pesar de toda la medicación. Nanci perdió sangre por la nariz." Dejamos a Teresa con una vecina y volvimos al hospital al atardecer. Le tomé la mano y sentí que comenzaba a temblar. El médico la observó. Durante la semana noté algo más. inconquistable. haga que le tomen este análisis de sangre. Tenemos algunos resultados de los exámenes. y yo estaba contenta de que la cuidaran en el hospital. Su cuerpo ardía de fiebre. El sábado por la mañana yo estaba al borde del pánico. La doctora O'Brien apareció en la puerta. mi propio temor casi se convirtió en un grito. Esta vez se quedó en mis brazos casi sin moverse. Había temido que le dieran otra cantidad de píldoras y jarabes y la mandaran de vuelta a casa. Miré a la doctora O'Brien. Estaba acostada de espaldas en su cuna.57 Nada es Imposible para Dios enfermedades tomando medicamentos. Yo sabía que uno de nosotros tenía que conservar algo de fortaleza. No me gusta el aspecto de ese furúnculo. o tiene leucemia. no". Llévela arriba. tampoco. que había atendido a Nanci desde que la pequeña nació. "Quiero que la internen en el hospital. Tenía los ojos cerrados. La médica de guardia en la sala de pediatría era la doctora Cathleen O'Brien. "Nanci tiene una anemia aguda". tartamudeó. me atemorizaba. pero Woody ya se había desmoronado. Noté en su rostro que estaba preocupado. "Oh. y luego evacuó dos veces con sangre. "Esta tarde le haremos un examen físico completo". Nanci estaba peor que nunca. "No quiero que se queden aquí. La doctora O'Brien nos indicó dos sillas con un gesto. "Linda." Sentí que el corazón me golpeaba el pecho mientras la seguíamos por el corredor. tenía el tamaño de una cabeza de alfiler. El primer día que la vi. Cuando la miré y vi lágrimas en sus ojos. Pueden volver a las seis de la tarde y entonces la verán. El doctor Feldman la examinó brevemente con mi rada preocupada. La responsabilidad de velar por una criatura muy enferma yo sola. dijo. "Este medicamento tendría que haber hecho desaparecer la fiebre. pero puede ser una de dos cosas: o un tumor canceroso tan expandido que es intratable. Ahora había crecido hasta ser del tamaño de la uña de mi dedo meñique. dijo que era probablemente un furúnculo que luego maduraría. "Tenemos que llevarla otra vez al hospital".

Pero cuando estamos frente a frente con la muerte. No tenía nadie a quien aferrarme. Queríamos acercarnos el uno al otro pero. te veremos en la mañana. una sensación de que el Hijo de Dios estaba allí. Cuando conocí a Woody. pero cuando noté la agonía que estaba viviendo Woody. después de divorciarme. es leucemia. La doctora O'Brien dijo que podríamos quedarnos todo el tiempo que quisiéramos. Media hora después la doctora O'Brien volvió. Yo no conocía a Jesucristo. buscamos ayuda espiritual. Quería huir. tuve conciencia de una presencia espiritual por primera vez en mi vida." Me volví hacia Woody. Si puedes quedarte con Teresa esta noche. "Por favor." Rompí a llorar. Nunca leíamos la Biblia ni orábamos. "Definitivamente. En realidad." Pasamos la noche en casa. "Lo siento". Pregúntale si puede venir. ponerle dinamita. Pero rara vez asistíamos a los cultos. que se levanta sobre nuestra casa. acordamos llegar a un punto medio entre mi fe católica y su fe evangélica. Había visto la larga aguja que insertarían en el hueco de su cadera para extraer un poco de médula. y luego. y no quería estar allí cuando sucediera. recobrando el control. dijo. Yo sabía lo que iban a hacer. como si Dios no existiera. De repente. dijo. La Luna estaba saliendo por encima de Monument Peak. inamovible. al este. me recompuse. "Necesitamos estar solos. descubrimos que no nos conocíamos." Es extraño cómo la gente vive como lo habíamos hecho nosotros. despojados de todo lo superficial. "Tiene leucemia. Pero por un momento Jesús estuvo en ese cuarto conmigo. ¿adónde huir cuando la montaña me rodeaba por todas partes? Salimos del hospital y fuimos a casa. Solo había escuchado hablar de él. Nuestra vecina nos llamó apenas llegamos. había estado muy enfermo. dije. que ya era anciano. salió de la cama para venir al hospital esa noche. y se quedó con nosotros cuando la enfermera vino para llevarse a Nanci para hacerle el examen de los huesos de la médula. Kathryn Kuhlman . estremeciéndome al oír sus gritos de dolor. pero si lo desean.58 Nada es Imposible para Dios "Todas las señales apuntan a la leucemia". pueden ir y verla primero. "¿Cómo está Nanci?"." Hubo una larga pausa. Woody y el pastor habían salido al hall para hablar. pero yo tenía la horrible sensación de que Nanci moriría esa noche. "Espero que todo ande bien. una suave voz del otro lado de la línea me preguntó: "¿Quieres que vaya a verte?" "No". junta pero solos. Pero allí estaba ella. "Vamos a hacer un examen de médula en unos minutos. El pastor Langhoff. Yo estaba sola en el cuarto. La enfermedad de Nanci era como esa sólida montaña. No sabíamos casi nada de Dios. Me quedé en el cuarto. llama al pastor Langhoff. patearla. Pero al enfrentar la muerte." "¡No!" grité por el tubo del teléfono. Nos ministró como un padre ministraría a sus hijos. y no mucho. Yo había sido criada como católica romana. Podíamos gritarle. cavarla. preguntó alegremente. y nos unirmos a una Iglesia Luterana en Milpitas. Pero. llamábamos a la única persona que conocíamos que supuestamente conocía a Dios: el pastor Langhoff. de la Iglesia Luterana Reformada.

no es conveniente que abriguen esperanzas. Me agaché y recogí un patito de goma del suelo. deslizándonos lentamente por el sumidero. con la mirada perdida en la oscuridad. cuando una criatura pequeña muere de leucemia." Qué vacío. dijo Woody. vendrá. Woody estaba sentado a la mesa.. podría durar dos años". Deberíamos lograr que la enfermedad retroceda pronto. "¿Por qué le hiciste esto a mi hijita? Ella es tan pequeña. Qué falso. Nuestro matrimonio había sido difícil. Aun así. pensé." Empecé a gritar a las paredes y salí del cuarto hacia la cocina. La doctora O'Brien fue muy suave: "Generalmente. y habíamos llegado a este Kathryn Kuhlman . ¿Se iba a llevar Dios a Nanci para castigarme? "¿Por qué. es debido a un ataque. Suavemente. nena. Dios? ¿Por qué?".. y era imposible dormir. "Pero es pequeña. recordé los cientos de veces que Nanci lo había apretado mientras yo la bañaba. ¿Era que Dios me castigaba por haberme divorciado? Teresa era hija de mi primer matrimonio. "Si podemos hacer que la enfermedad retroceda inmediatamente. pero no será por mucho tiempo. ¿Por qué eres tan cruel y nos torturas de esta forma?" Me volví y fui hacia el cuarto de Nanci." Fuimos a ver a Nanci. y silbó.. volvimos al hospital. tan indefensa. dijo. La Luna se reflejaba por detrás de la cima de la montaña en el cuarto de brillante color amarillo. Mientras formulaba la pregunta.59 Nada es Imposible para Dios Éramos dos mortales solitarios enfrentados a una situación imposible. La cama todavía estaba sin hacer desde la mañana. Podría ser que sufra un poco. Le estaban dando una transfusión de sangre. quise saber. Sus palabras sonaban huecas y mecánicas. tenemos que sonreír ante ella. la doctora O'Brien." "Cuánto le queda?". "Cómo mueren?". lloré. No podemos dejar que nuestra actitud mental afecte a Nanci. admitió la doctora O'Brien. muchas más transfusiones de sangre. ahora tan quieto y desolado. Pero no teníamos nada más. Nos dijeron lo que podíamos esperar: más exámenes de médula. Durante largos momentos me detuve en la puerta del dormitorio de Teresa. Le di cuerda y comenzaron a sonar unas sencillas notas: "Cuando la rama se rompa. Eran casi las tres de la madrugada. Lo apreté. Mentalmente.. "Tenemos que ser positivos. y eso juega a su favor. Caminé de cuarto en cuarto por la casa en semipenumbras. "Pero estos niños duran un año con la enfermedad contenida y después decaen rápidamente. susurré. la cuna caerá. Aunque por dentro estemos destrozados. mirando su camita blanca apoyada contra las paredes color lavanda. me di cuenta de que mentalmente ya había convertido a Nanci en un objeto. esperanzada. una tercera persona que estaba preparándose para desaparecer." Woody y yo habíamos asistido a sesiones de Encuentro Matrimonial en nuestro vecindario. "Tenemos que armar un plan de acción". y el patito hacía burbujas debajo del agua. "Está muy mal". Acordamos que eso sería lo que haríamos. Un hematólogo vendría desde Stanford para ayudar a dar un diagnóstico final. A la mañana siguiente (era domingo). La pregunta sonó melodramática como en una mala película. coloqué el patito de goma en un estante y tomé el cerdito rosa de piel.

y a la mañana siguiente. con la esperanza de que se levantara y huyera. Una noche. Una tarde. que encuentren algo con qué tratarla. pero nos dijimos que necesitábamos saberlo para estar preparados cuando llegara la muerte." El cirujano de Kaiser abrió la úlcera. Nos contaron lo que podíamos esperar de nuestras relaciones mutuas y con nuestra familia. furioso. y ama a Nanci". estaba en estado de remisión temporaria. Dios me amaba. "La Biblia está llena de relatos de Jesús sanando gente". y que contenía un germen que podría matarla. fatal.." Fue un comienzo tan débil." "Yo tampoco". cuando llegamos al hospital. la doctora O'Brien sonreía por primera vez. Dios te ama. "Esa gente son un montón de charlatanes. había crecido hasta cubrir todo un lado de la ingle de la niña. Los médicos decían que era un "efecto secundario" de la leucemia. Eso me tocó. me dijo: "Sabes. "En Stanford descubrieron una droga para tratar la úlcera. Nadie me había dicho eso de mí jamás. "Buenas noticias". En ningún momento dijeron algo que pudiera proyectar alguna esperanza. Comencé a orar cada día antes de ir a ver a Nanci. Para la segunda semana. probemos con Dios". y a esto le siguieron meses de dolorosos tratamiento. "Pero yo no sé cómo orar. después de que Teresa fuera a dormir. Y amaba a Nanci. Sin embargo. "Claro que no". por favor. Una de las parejas de Encuentro se enteró de lo que le sucedía a Nancy y nos llamaron." Woody estaba perplejo. Finalmente. pero yo sí. como tirar piedras a la montaña.60 Nada es Imposible para Dios particular nivel de humanismo para tratar de encontrar ayuda. Una de nuestras vecinas estaba en la misma asociación de padres y maestros que yo. el único medicamento que podría curarlo era fatal para la mayoría de quienes sufrían de leucemia. después de hablar de los asuntos de la asociación. Nos contaron todos los detalles: cómo las drogas habían hecho que su hijita se hinchara. dijo con desaprobación en su voz. Entonces sucedió algo. exclamé. su intensa agonía. Woody y yo nos sentamos a la mesa de la cocina. su muerte." Él asintió. Es un pequeño milagro. Yo tomé su mano y murmuré unas pocas palabras. que ahora llamaban úlcera de sangre. "Dios. Era un concepto nuevo y maravilloso. ni tampoco de Nanci. Irónicamente. Habíamos llorado hasta quedar sin lágrimas. Fue horrible. "zQuieres decir que la llevemos a uno de esos que curan por fe?". "Pensé que habías dicho que querías probar con Dios. siguió diciendo ella. El primer encuentro con la oración me convenció de que había más poder a mi alcance del que había imaginado. Pero la ampolla de sangre. "pero tenemos que hacer algo." "Quiero decir que oremos". Pero era un comienzo. Creo que si Dios Kathryn Kuhlman . y querían venir para contarnos sus experiencias. Linda. Su pequeña hijita acababa de morir de leucemia. y las drogas la mantendrían así hasta que se produjera el ataque final. dije. Los médicos habían logrado controlar la leucemia en Nanci. como persona. dije. cómo había perdido el cabello. dijo. "La iglesia a la que voy no cree que Jesús sigue sanando. dije: "Woody.. Nanci mejoraba.

Todo en mí había cambiado." En ese momento volví a la vida. la encontré. Eran mis pecados los que lo habían llevado a la cruz." Sus palabras fueron como una luz en un cuarto oscuro. había pedido una Biblia en Sears Roebuck. Comencé a sollozar. Empecé a pasar más tiempo en oración. La señorita Kuhlman hablaba de una experiencia que ella llamó "nuevo nacimiento". Muchos años antes. "Ella cree en milagros". En ese momento pensaba que me daría suerte tener una Biblia en la casa. Un pastor con el que habíamos hablado en el hospital hasta nos había sugerido que "la muerte es la mejor cura de todas". Casualmente. Aunque yo no tenía idea de qué sería eso de lo que hablaba. ni siquiera si estaba en la Biblia. dije: "Gracias. Ahora sé que moriste por mí. de mi subconsciente. sino en mi espíritu. me inundó la comprensión profunda de la verdad. leía el capítulo de la Biblia y oraba antes de que Teresa volviera de la escuela. no le echo fuera". Fui y abrí el cajón de mi armario. Una tarde mi vecina me preguntó si alguna vez había oído hablar de Kathryn Kuhlman. llorando y riendo al mismo tiempo. La miré. comenzando con el evangelio de Lucas. ahora era como el Sol. y luego. Sentada en el sillón verde del living. y me prometí a mí misma que leería un capítulo por día. le dije con voz llena de sarcasmo. y al día siguiente volví del hospital con tiempo suficiente como para escuchar la emisión de las 11:00. que duraba media hora. me dijo. Era la sensación de haber tomado un buen vino. también puede sanarte. Yo necesitaba oír una voz positiva. Un día. Dios podía sanarla. "No me digas que crees en la sanidad por fe". abrí la Biblia para leer un capítulo de Lucas. Visitaba a Nanci en el hospital todas las mañanas. Ahora comprendía que la Biblia era mucho más que un amuleto de buena suerte. Muchos de mis amigos eran negativos. Al mismo tiempo. cuando estaba tramitando mi divorcio. día tras día. después de escuchar la transmisión. una gigantesca bola de luz que inundaba mi ser. resonaba en mi mente: "Al que a mí viene. Jesús había muerto por mí. Me gustó lo que escuché. ¿por qué no sintonizas tu radio en KFAX?" Confié en ella. Era posible. No sabía dónde buscarlo. pero no estaba en mi estómago. Pero una y otra vez. Dios. Este tiempo se convirtió en una parte del día muy importante para mí. que apuntara a la luz en vez de las tinieblas. Entonces comencé a abrirme camino hacia esa luz. "Antes de juzgar. por salvarme. Me gustó especialmente su manera positiva y feliz de hablar. ¡Te amo! Durante años supe que habías muerto por mis pecados. la sanidad de Nanci se convirtió en algo más que una lucecita en un cuarto oscuro. Entonces supe qué era. Yo había nacido de nuevo. Él había muerto porque me amaba. Kathryn Kuhlman . Dios. Mientras leía. saltó un versículo del pasado a mi mente. un gozo y una sensación de bienestar me inundaban interiormente. Sonrió dulcemente. lamento que hayas tenido que morir por mí. Era una nueva criatura.61 Nada es Imposible para Dios te ama." Pero al mismo tiempo que lo decía. Casi inmediatamente. gritando. "Oh. de alguna forma sonaba cierto. era el relato de la crucifixión de Jesucristo. después de almorzar.

Cuando Nanci muera. para secarla. creo que Dios la sanará." Fue así de simple. pero teníamos que limpiarla tres veces por día con agua oxigenada.. La úlcera (del tamaño de una mano) en la ingle de Nanci estaba secándose. decía Woody. Dios tendría que darle nueva sangre y una nueva médula para sus huesos. Dos días después de traerla a casa le salieron úlceras sangrantes en los labios. "Por primera vez sé que podré aceptar su muerte. Una enfermera venía dos veces por semana para ayudar. "tú has prometido que al que viene a ti. decían que Nanci moriría." Junto con esta. me advertía. Vengo a ti con esta necesidad. Yo sabía que era tan imposible para mí creer que Nanci sanaría. si es que sucede. tienes que controlar esto". sin importar lo que los demás dijeran. Luego de la limpieza. ¿no decía la Biblia que todas las cosas son posibles para Dios? Me aferré a eso. pero allí estaba. aunque no lo entendiera. Pero dentro de mí había una fe que surgía como una fuente en el desolador desierto de mi vida." oré. Después de seis semanas Nanci pudo moverse un poco en forma más independiente. Pero. las encías y la garganta. que podían causar síntomas similares. Para Woody la situación era muy difícil de soportar...62 Nada es Imposible para Dios En los días siguientes leí el evangelio de Lucas y empecé Juan. todos: los médicos especialistas. quizá llegue a vivir un año y medio más. y colocar una bombilla eléctrica encendida a corta distancia de la úlcera. vino otra revelación. Creo que serás fiel a tu Palabra. Ahora. Pero decidí confiar en su Palabra.. Después de cinco semanas los médicos nos dejaron llevarnos a Nanci a casa. debíamos atarla de manos y pies a los bordes de la cuna.. no le echo fuera. "Ella no está bien". después de escuchar el programa de la señorita Kuhlman en radio y de orar. tan asombrosa que yo estaba segura de que nadie lo había comprendido antes.al que a mí viene. le decía yo. y no lo comprendía. nos advirtieron. "Padre. No podía evitar ver el gran cambio que se había producido en mí. vas a quedar verdaderamente destrozada. tomé la Biblia y leí el sexto capítulo de Juan." "No lo entiendes". Si tienen muchísima suerte. Pero después de eso. y conmigo. ¡Él sanaba a todos! Parecía tan imposible. "Y no mejorará. No había esperanza. no le echarás fuera. mis amigos que habían perdido a su hijito. Las cosas comenzaron a mejorar. pero seguía siendo una niñita enferma. Sé que Dios está con ella." Kathryn Kuhlman . Un mediodía. "No podemos engañarnos todos de esta forma. que pronto se extendieron a toda la boca." "Desearía poder creer eso". Era pequeña como un grano de mostaza. la leucemia será más fuerte que las drogas. con los ojos llenos de lágrimas. Aquí estaba. complicada por las drogas que le estábamos dando. como hablarle a la montaña y ordenarle que se echara a la Bahía de San Francisco.. Tomé la decisión de confiar en Él." Los primeros días de Nanci fuera del hospital fueron terribles. "Desearía poder creerlo. En ningún lugar del Nuevo Testamento se decía que un enfermo hubiera venido a Jesús y Él lo hubiera rechazado. "Querida. ese versículo: ". Los médicos diagnosticaron escarlatina. Aún más. aunque no tuviera sentido. lo único que debía hacer era esperar.

Mientras estaba allí miré algunos marcadores plásticos buscando uno para señalar las páginas en mi Biblia. Acordaron que el domingo en que nosotros iríamos a Los Ángeles. hasta que lo compré.63 Nada es Imposible para Dios Una tarde mi vecina me llamó por teléfono para contarme que Kathryn Kuhlman estaría en Los Ángeles para realizar un culto de milagros. estiré la mano hacia el otro asiento delantero. Salí de la autopista en Dixon Landing. La semana previa a nuestra partida hacia Los Ángeles. diréis a este monte: Pásate de aquí allá. Salí de la calle. Miré hacia la montaña y sonreí en medio de las lágrimas. llorando. comprando libros. y se pasará. pero aquí estaba su madre. El martes siguiente llevé a Nanci a la casa de Janet. Woody también estaba incómodo. Nanci va a ser sanada." Apenas podía yo abarcar la inmensidad de la multitud que esperaba en el auditorio Shrine. y nada os será imposible. También me dio un número telefónico donde podría pedir información. Cuando finalmente logré controlar el llanto. yendo por la autopista Nimitz hacia el sur. sin fijarme en el versículo bíblico que estaba impreso en la parte de atrás. Hacía calor cuando llegamos. Una amiga me había mencionado varios libros que quería que leyera. buscando un pañuelo de papel. Janet. ¿Qué clase de tonta era yo? Todos decían que Nanci era incurable. repentinamente me invadió una sensación descorazonadora. pensando en llevarla hasta Los Ángeles para asistir a un culto de milagros de una mujer que yo jamás había visto. Entonces leí el versículo que llevaba escrito. se reunirían en la casa de Janet para orar y ayunar. Al hacerlo. Cuando supieron que llevaríamos a Nanci al culto con Kathryn Kuhlman. reuniendo dinero para comprar boletos de avión. irguiéndose amenazadora ante mí. Nanci había estado muy inquieta en el avión. así que le quité los zapatitos a Nanci y le pedí a Woody que los tuviera. en caso de que lográramos reunir el dinero. Camino a casa. el cordón del marcador que había comprado se enredó en mi mano. Nos guiaron hasta unos asientos en la planta baja. No había dormido ni un minuto y se doblaba y se retorcía mientras ocupábamos nuestros asientos. Yo no tenía ese dinero. quisieron apoyarnos en oración. Ellos también creían que Dios la sanaría. donde se habían reunido más de cien jóvenes para participar del estudio bíblico. incluyendo dos de Kathryn Kuhlman: Creo en milagros y Dios puede hacerlo otra vez. pero ella dijo que nos incluiría en la lista de junio. Kathryn Kuhlman . el mes siguiente. Allí estaba la montaña. montaña. No pude creer lo que veía. "Si tuviereis fe como un grano de mostaza. había sido la niñera de Nanci desde que ella era una bebita. Una y otra vez vi el mismo marcador." (Mateo 17:20). y miré hacia arriba. Me puse a llorar. Un grupo de adolescentes llamado Vida Joven se reunía en el hogar de Janet los martes por la noche. fui a una librería cristiana en Fremont. "Sal de mi camino. Era más de lo que podía soportar. La mujer que hacía las reservas de viajes nos informó que el boleto de avión ida y vuelta a Los Ángeles costaría setenta dólares. una adolescente que vivía cerca.

Finalmente me senté en los escalones. Cuanto más andaba." Bueno. Minutos después comenzó a lloriquear de nuevo. "Señora. me fascinó. y me dirigí nuevamente hacia el hall. más furiosa estaba y más gritaba y se retorcía Nanci." Y me di por vencida. estaba sentado cómodamente en la reunión. Durante los momentos más quietos. Me encanta la música. Nanci tenía ya casi dos años de edad y era bastante pesada para cargarla. Fui hacia el baño de damas. tendrá que llevar a la niña afuera. yo también había venido desde muy lejos. "¿Por qué no la sacas a caminar un poco?". Pero a Nanci nada de esto le interesaba. Estaba furiosa. mientras yo estaba aquí afuera. Tendrá que sacar a la niña afuera. que ni siquiera deseaba estar aquí. Por los movimientos que se percibían desde el auditorio me daba cuenta de que seguramente había empezado la parte de las sanidades en el culto. cuando Dino acariciaba las teclas del piano como con una pluma. como diciendo: "¡Afuera!" No quise causar un escándalo. Con una mezcla de vergüenza y enojo. y yo no quería que mi niña pisara el piso sucio. sugirió. que se inclinaba hacia nosotros. Estuve a punto de discutir." dijo. hasta llegar al pasillo." "¿Sacarla afuera?" exclamé indignada. Estaba radiante de gozo. Kathryn Kuhlman . me preguntó." A punto de gritar de ira." La reunión comenzó. refunfuñé ante un hombre que estaba parado junto a la puerta. "Ni siquiera se puede asistir a un culto de sanidad con una niña enferma sin que a una la echen. "Señora. Nanci se echó a llorar. y el magnífico coro comenzó a cantar. "Esta es una reunión cristiana". Y Woody. En ese momento una señora de mediana edad cruzó el hall. "Hemos estado ahorrando dinero durante dos meses para venir hasta aquí. Murmuré entre dientes. "Bien. así que tomé a Nanci. "muchas de estas personas han hecho muchos sacrificios y han venido de muy lejos para llegar a esta reunión. salí hacia el hall. "si la sanas. Siguió retorciéndose y gimiendo. Dios". "Luego puedes traerla otra vez. Inmediatamente vi a un ujier parado en el pasillo. Seguí caminando de un lado a otro del hall. Entonces la señorita Kuhlman presentó a Dino. ni siquiera podrás vernos. Él asintió. Nosotros habíamos ahorrado dinero. pero el ujier me hizo un gesto directo con su índice. Pero yo era la que quería ver a Kathryn Kuhlman. seguramente será otro día. dijo él. pero caminé de un lado a otro con ella en brazos hasta que se calmó. salí pisando pies y chocando con las rodillas de las demás personas.64 Nada es Imposible para Dios "Tú estarás muy bien". porque estando aquí en el hall. y este apuesto joven griego que acariciaba el piano como si fuera un ángel acariciando un arpa. me mordí los labios y salí tambaleándome entre la gente que estaba sentada junto a nosotros. ¡Linda reunión!" Caminé por el hall con Nanci en los brazos. ¡y usted me dice que salga!" Miré a Woody. No era justo. Entonces volví a mi asiento. Está incomodando a las demás personas. Woody tenía sus zapatitos. "¿Qué necesita?". "pero no creo poder soportar quedarme sentado en un culto que dure cuatro horas. El ujier apareció nuevamente. Esta vez no fue muy amistoso.

Esta vez noté que sus pies no se habían movido. Y yo no le había oído decir a nadie esa palabra en la reunión. "Voy a volver a mi asiento". Una vez más pasé por sobre pies y rodillas y aterricé junto a Woody. hay mucha actividad allá adentro". Me había prometido a mí misma que no tendría reacciones emocionales.65 Nada es Imposible para Dios Hice un gesto señalando a Nanci. y si la niña comienza a quejarse otra vez. Me dolía la espalda de sostener a Nanci. y mientras ella estaba allí. Lentamente mi amargura y resentimiento comenzaron a disiparse. Había una larga fila de gente que subía por ambos costados de la plataforma. "Sabe. Comenzó a decir una y otra vez: "¡Aleluya!" ¿Aleluya? ¿De dónde había sacado esa palabra? De nuestra casa. le dije. Señor. Alguien está siendo sanado de una seria afección en la cadera. Escuché mientras la señorita Kuhlman anunciaba las sanidades que se producían en todas partes del auditorio." "Alguien en la parte alta del auditorio está siendo sanado de un problema de columna." El rostro de la mujer se iluminó. Repentinamente. reclamamos la sanidad de esta criatura. este lugar está lleno de locos. que se retorcía y chillaba en mis brazos. Pero no podía negar el gozo y el amor que brotaban de esa mujer. El golpe había partido del interior de su cuerpo. aunque Nanci fuera sanada. No quería llorar. "Gracias. "Y no puedo entrar a la reunión porque grita y molesta a los demás. Estiré la mano y le sujeté los pies para que no me pegara de nuevo. Entonces lo supe." Oh. puede volver al hall. mi propia semilla de mostaza de fe comenzó a surgir otra vez. sin aviso previo. Señor. Nanci. seguramente no. pero por debajo de sus lentes se veían las lágrimas. pensé. Nanci me dio un puntapié en el estómago. con sus manos en alto." "Leucemia. el vocabulario de Nanci había estado limitado a "mami". Pero no podía evitarlo. Hasta entonces." ¡Leucemia! Las distracciones casi me habían hecho olvidar el motivo principal por el que estábamos allí. "¿Por qué no viene y se queda junto a esta puerta? De esa forma podrá ver. Todos testificaban que habían sido sanados. Era Nanci. dijo ella. "quema". Miré a Woody. repetía la señorita Kuhlman. "Una cadera. Te alabo por curarla. Fue un poderoso golpe desde dentro de ella que había sentido contra mi estómago. Muy fuerte. Alguien está siendo sanado de leucemia en este momento". alabando a Dios. Ella tenía la suficiente fe como para creer que Nanci sanaría. "Leucemia.. Empecé a llorar. Estaba con la mirada fija hacia adelante. pero entonces lo sentí otra vez. "Querido Jesús. por sanar a esta niña. y "no". Kathryn Kuhlman . "Ella tiene leucemia". se aquietó. le dije a la mujer que estaba a mi lado. Minutos después Nanci estaba dormida en mi regazo. Tenía la cabeza colocada en el hueco de mi codo izquierdo y su cuerpo estaba pegado al mío. Te doy toda la gloria. Yo apenas podía creer lo que veía. que había estado luchando y revolviéndose en mis brazos.. "papi"." Luego comenzó a agradecer a Dios. y estaba cansada de que toda montaña que se interponía en mi camino me sacudiera a su antojo.

"el lugar que usted me describe." En el camino de regreso al aeropuerto. Solo el tiempo dirá si la sanidad es real o no. Usted lo entiende. Gracias. Pero ahora yo tenía ojos para ver lo que no había visto antes. el tiempo lo dirá". El hecho de que usted nunca haya visto moverse a una montaña no significa que no pueda ocurrir. es el lugar donde está ubicado el bazo. generalmente muy pálida.66 Nada es Imposible para Dios Miré su cara. Kathryn Kuhlman . Estaba roja. sentí una calidez y un cosquilleo que me recorrían por entero.. Dejamos de administrarle las drogas. rocosa. la sanidad operada en nuestro hogar y en nuestras vidas ha sido aún más milagrosa. Yo sabía que tenía razón." La doctora O'Brien palmeó a Nanci en la espalda. afiebrada. dijo sabiamente." "zCree usted que ha sido sanada?". Recobró la vitalidad y el apetito. No hay rastros de la enfermedad en su cuerpo. Nuestro hogar. Woody recibió a Cristo como su Salvador personal y ambos hemos sido bautizados en el Espíritu Santo. dije. gracias. Ya no pude contenerme más: "Oh. "Es tan difícil creer algo cuando nunca antes lo hemos visto. "Porque nunca lo he visto suceder". le dije: "Sin embargo. cubierta de transpiración. Día tras día el color de Nanci mejoró. Woody me advirtió que no me entusiasmara demasiado. pero no había forma de detener mis lágrimas de gozo. Jesús. ¿no es así?" Por supuesto que lo entendía." "Por qué no lo cree. Algo sucedía muy dentro de su cuerpo. La situación en nuestro hogar era como una cadena montañosa. pregunté. "Bueno". ¡Una montaña de milagros! Y todo comenzó con una fe tan pequeña como una semilla de mostaza. y luego noté que sus ojos se llenaban de lágrimas. Al mismo tiempo. Aunque la sanidad de Nanci ha sido maravillosa. El martes siguiente fuimos a ver a la doctora O'Brien para que examinara a Nanci como lo había estado haciendo con regularidad. Pero desde que Nanci fue sanada. Todos los exámenes realizados en los últimos cuatro años han resultado negativos. que alguna vez estuvo a punto de ser destrozado por el divorcio." El tiempo ha probado que era real. "No hay examen que pueda comprobarlo ahora. entonces?". "Si ella es sanada. dijo ella. "Oh". dura. tomándome del brazo. quise saber.. respondió. ha sucedido. "LQué sucede?". ahora ha recuperado el orden divino. Hablando de montañas que debían moverse del camino. Le conté todo. un órgano vital que juega un papel importantísimo en su enfermedad. "quisiera creerlo de todo corazón. dijo ella con voz dubitat. Al ponerme de pie para salir. de dónde provino el golpe. lo único que podíamos hacer era llorar. Ella escuchó pacientemente.

Canadá. La señora Bergeron. dijo: "Mamá. En vez de alegrarme. Durante veintidós años había sufrido de artritis paralizante. Cada puntada era un acto de amor. dijo entusiasmado Guy. Su esposo. Kathryn Kuhlman . Estaba muy enfermo de artritis. El intenso frío canadiense había endurecido mis articulaciones de tal forma. ¿Por qué no vas a Pittsburgh tú también? Quizá te sanes. ¿Por qué él se sanaba cuando el resto de nosotros tenía que seguir viviendo en el dolor? "Fue a Pittsburgh. ¡Fue sanado! ¡Puede caminar! ¡Puede agacharse! ¡Ya no sufre más de artritis!" "¿Cómo es eso?". tan grave que no podía mantenerse en pie durante más de diez minutos. "Fue a un culto de Kathryn Kuhiman. ¿conoces a Roma Moss?" Yo conocía bien al señor Moss. como yo. era una católica romana de sesenta y ocho años de edad que nunca había entrado a una iglesia protestante." oré. Los médicos habían soldado varios discos de su columna. que vivía en Brockville. caminando con dificultad hasta la mesita del teléfono. temiendo lo peor. pero siempre había pensado que la sanidad era para los demás." Hice un esfuerzo por salir de la mecedora y me apoyé en la pared para lograr equilibrio. "¿Pasó algo malo?". creía que todos los enfermos empeoraban automáticamente cada vez más. En nuestro pequeño departamento en los suburbios de Ottawa sonaba el teléfono. No podía agacharse." Yo había oído hablar de Kathryn Kuhlman y hasta había visto su programa de TV. hasta morir. la voz de Guy resonó feliz en el tubo. y este invierno había sido el peor de todos. le pregunté. "Oh. "No. no para mí. Después de años de escuchar decir al médico: "Usted no mejorará. Tomé el rosario y finalmente llegué al teléfono. mamá". Nunca pensé que pudieran ser buenas noticias. No había podido salir de la casa. ahora que lo pienso. me sentía amenazada. solo se pondrá peor". que apenas podía caminar. Aún el simple hecho de cruzar el living para contestar el teléfono era más de lo que podía soportar. Mientras estaba allí. Ontario. que vive en Ottawa. "que no deje de sonar antes de que yo llegue. así que tampoco podía sentarse. pregunté secamente. Yo siempre esperaba malas noticias. porque había sido dada por manos que alguna vez estuvieron doblados y deformados por la artritis. fue sanado. "El señor Moss no murió. "Querida María. Hacía veintidós años que sufría de artritis paralizante. discapacitado por una afección cardíaca. Cada paso me provocaba espasmos de dolor en las rodillas y las caderas.67 Nada es Imposible para Dios CAPÍTULO 7 ¿ES ESTE UN AUTOBUS PROTESTANTE? Marguerite Bergeron No pude contener las lágrimas al contemplar el precioso bordado que esta mujer de Canadá me había entregado. Madre de Dios. mamá". es el orgulloso poseedor de una medalla que le fuera entregada por el Primer Ministro de Canadá en ocasión de su retiro después de servir durante cincuenta y un años en el servicio postal de su país. Marguerite y su esposo tienen cinco hijos y veintitrés nietos. Hasta lo dije en voz alta: "¿Está muerto?" Es extraño. Mi hijo Guy.

Quiero ver con mis propios ojos que está sano. sin esperanzas. Yo no me sentía bien. Finalmente accedí a ir." Guy estaba feliz. apenas podía creer lo que oía. "¿Cómo podría hacer ese viaje tan largo hasta Pittsburgh?" Guy me contó sobre un autobús contratado especialmente que hacía el viaje entre Brockville y Pittsburgh todas las semanas. su corazón había quedado rodeado de fluido. había jugado con mis nietos durante el cumpleaños de uno de ellos. llorando. Desde que mi esposo se había retirado del servicio postal. y hermoso. así que estaba parcialmente paralizado. "Tu padre irá conmigo". Era tan comprensivo. "Déjame que llame y te reserve un lugar". él tocó tímidamente el dorso de mi mano.68 Nada es Imposible para Dios yo estoy demasiado enferma como para salir de la casa". Le gustaba acariciar mis manos suavemente. como un viejo roble en la cima de una montaña rocosa. él. Recordaba cuando Paul y yo nos enamoramos. con mi familia católica escocesa. y lentamente entrelazó sus dedos con los míos. Habían atado un pañuelo alrededor de los ojos de un niñito. y al día siguiente llamé a Guy. no hagas ninguna reserva". quiero ver al señor Moss. con dulzura. Ya no recordaba ningún momento en que no hubiera sufrido dolor. hacía algunos años . El solo hecho de estar de pie junto al teléfono hablando con Guy me hacía sentir débil. y dijo que arreglaría todo para que yo pudiera hablar con el señor Moss. Durante un largo rato estuve allí. Eramos tan correctos. Mi cuerpo estaba deformado e hinchado por la artritis desde hacía mucho tiempo. Esa noche le conté a Paul sobre la llamada de Guy. Dolía demasiado.. Pero algo en él siguió insistiendo. "No. "No podemos perdernos ninguna oportunidad’. Traté de recordar los tiempos en que mi cuerpo era joven y ágil. Ahora yo no soportaba que Paul me tocara las manos. que vivía cerca. Una señora llamada Maudie Phillips le había reservado un lugar para que él pudiera viajar de Brockville a Pittsburgh. "No sé si podré soportar todos los baches y problemas del camino. mientras escuchaba al señor Moss. suspiré. "Pero antes de que nos reserves lugar. "Hablaré con tu padre y te contestaré mañana por la noche. Era la historia más fantástica que me hubieran contado jamás. y hasta dijo que quería ir conmigo. Pero Paul me alentó para que fuera a Pittsburgh. Esto le afectaba las piernas. Estaba vieja y llena de nudos. de una forma que me llegaba al corazón. Para probarlo. Recordaba que. y había sido sanado. dije. Una noche. porque era anciana y el dolor era muy fuerte. rogó. Él me identificó a mí inmediatamente porque mis nudillos estaban terriblemente hinchados y los dedos." Colgué y volví trabajosamente hasta mi silla. Guy. "Pero son casi mil kilómetros". se paró en Kathryn Kuhlman . protesté. doblados como garras.. dije. sentada en la semipenumbra del cuarto. Al día siguiente. criado en un ambiente católico francés y yo. dijo. Allí había asistido al culto de Kathryn Kuhlman en la Primera Iglesia Presbiteriana. ¿Qué era todo eso que dicía de la sanidad? ¿Acaso Guy creía que sabía más que los médicos que habían dicho que yo no tenía posibilidad de curación? Sacudí la cabeza.” Paul asintió. Ese dolor hacía casi imposible que alguien me llegara al corazón. que tenía que ir por todo el cuarto tocando las manos de la gente y adivinando quién era cada uno.

a veces me hacía masajes para disipar el dolor. y ni siquiera podía enjugármelas. Con mis lágrimas mojé la almohada. El solo pensarlo era casi más de lo que yo podía soportar. Mis manos estaban dobladas y rí das sobre el montón de pañuelos de papel que h la tomado la noche anterior. contenía la respiración. Este es su castigo por haber pensado en hacerlo. sin saber qué hacer." "No puedo ir. Él no te haría algo así. "Oh. Yo había sido católica durante toda mi vida. "Querida María. rogó Paul. Cuando me dolía el pie o la rodilla. "Dios quiere que te sanes. No puedo caminar. cuando yo era niña. como para que también el sacerdote lo sepa. No puedo hacer nada. "No puedo ir". por la intensidad del dolor en las ma nos. no". Inténtalo. Desde que yo era pequeña se me había enseñado que entrar a una iglesia protestante podía hacerme perder la salvación. Ninguna oración podría hacer que se abrieran. Por favor. Tragué saliva. mamá". "Dios no quiere que vaya a esa iglesia. apreté los dientes y asentí ante mi esposo. saltó y giró la espalda en todas direcciones para mostrarme que sus huesos y articulaciones estaban como nuevos.69 Nada es Imposible para Dios medio del cuarto. tratando de que no e cerraran por completo. Cada articulación ardía. Ahora el señor Moss me decía que había sido sanado en una iglesia presbiteriana. inténtalo. me preguntó Paul. En mis sesenta y ocho años de vida. En ese momento deseé morir. Pero cuando traté de levantarme. el dolor era intenso en todo el cuerpo. Tienes que levantarte. ¿podrá esto ser así? ¿Ama Dios a los protestantes. Para mí. Ni siquiera puedo salir de la cama. las relaciones entre católicos y protestantes eran tan tensas que a veces parecía que iban a entrar en guerra. "Ya bastante malo es que Dios sepa que estamos yendo a una iglesia protestante. había estado obviamente enfermo. Hasta vivir me duele." Esto pesaba mucho en mi conciencia. "¿Crees que debemos contarle al sacerdote?". cualquier contacto. Pero esta mañana. casi con firmeza. El jueves por la mañana Paul se levantó temprano. Corrió. se inclinó y tocó el suelo. estaba convencida de que debíamos ir. Guy hizo las reservas. también?" La sola idea me hacía estremecer. pero ahora estaba perfectamente sano. Pero esa mañana." "Debes levantarte." "No es así. lo más increíble era que había sido sanado en una iglesia protestante. grité de dolor. dijo Paul. Pero no había forma de negar lo que le había sucedido al señor Moss. hacía que sintiera como fuego líquido corriendo por mis huesos. Iríamos a Pittsburgh. En Canadá. protesté decididamente." Kathryn Kuhlman . y siempre que pasaba frente a una. Antes. mamá". Paul salió del baño y se acercó a la cama. Nunca el dolor había sido tan extremo. El autobús partiría el jueves por la mañana. sollocé. ¿Qué pasaría cuando nuestros amigos católicos supieran lo que habíamos hecho? Pero aun así. nunca había entrado a uno de esos lugares. Lo único que pude hacer fue recostarme nuevamente en la cama y llorar. "Dios no quiere que te dejes morir aquí. Generalmente el dolor de la artritis se hacía sentir en un lado u otro. cualquier movimiento.

¿Cómo rezará? ¿Cómo debo rezar yo? ¿Puedo rezar como en mi iglesia?" Kathryn Kuhlman . "Tendría que haber ido a la iglesia primero. rió ella. Me volví hacia Paul. Esta puede ser tu última oportunidad de ser sanada. La señora Phillips era cálida. y la siguiente vez que la señora Phillips pasó junto a mí. pregunté. "Al autobús no le importa si usted es protestante o católica. "Es un autobús de Jesús. A veces hasta nos dirigen en el canto. amistosa. hablando. me hacía llorar de dolor. "Ahora ponte el vestido. y ponerme la faja." "¿Sacerdotes católicos en un autobús protestante?"." Ella sonrió. decía Paul. Cada paso. Llegamos al auto y fuimos hacia el lugar desde donde saldría el autobús. mamá"." Guy me escuchó y dijo: "Mamá. Cada movimiento hacía crujir algo que estaba suelto. junto con el conductor del autobús. Pero el temor de mezclarme con los protestantes estaba volviendo a apoderarse de mí. Eso me ayudó mucho. Tendría que haberle confesado este gran pecado al sacerdote. dijo Paul. pero una iglesia diferente de cualquiera de las que yo conocía. Muchas de las personas que estaban en el autobús ya lo habían hecho antes.. aunque tenga que llevarte en brazos.. Empecé a llorar otra vez. me ayudaron a subir. casi imposible. Luego luchamos por abrir mis manos. pero moví las articulaciones de un lado a otro hasta que finalmente logré sacar las piernas de la cama. Cuando el autobús partió. "No". susurré. ministrando a las personas. "No debemos llegar tarde para tomar el autobús. retrocediendo. "Sigue tratando. Me preocupé. dije. y sentí que me entendía. "Lo siento". representante de Kathryn Kuhlman en Ottawa. Solemos llevar a algunos sacerdotes católicos. cada contacto." Finalmente cedí. el dolor me haría desmayar. Yo nunca había escuchado cantar así." "Pero estamos yendo a una iglesia protestante en Pittsburgh". y finalmente estuve lista para salir. lloré. "¿Es este un autobús protestante?"." Vestirme fue terriblemente difícil. como un pastor que cuida a sus ovejas. "Sigue tratando. Cada vez que pasaba junto a mí. vas a subir a ese autobús. El dolor era insoportable. Pronto comenzaron a cantar. A Jesús tampoco. extrovertida. "pero no puedo darle la mano a nadie. mamá". la señora Phillips comenzó a ir de un extremo a otro del pasillo. Nos quedaba un viaje de casi mil kilómetros por delante. y me extendió la mano. Tenía muchas preguntas.70 Nada es Imposible para Dios Mover cada articulación era como romper hielo en una corriente. "¿Cómo puede ser?" La señora Phillips sonrió. protesté. pero llegué hasta el asiento junto a Paul." Pero Paul siguió alentándome. respondiendo preguntas. Era como una iglesia con ruedas recorriendo el campo. En el estacionamiento la esposa de Guy nos presentó a la señora Maudie Phillips. y la señora Phillips. me puse en pie. la tomé del brazo.. Así no me sentiría tan mal. yo la hacía detener. Si me tocan. Con la ayuda de Paul." "¿Crees que me iré sin mi faja?".. "Sería indecente. sin ponerme la faja.

Yo estaba demasiado entusiasmada como para notar que a él también le ocurría algo. No sé por cuánto tiempo dormí. dijo ella.. "¿cree usted que hay un solo Dios para todos?" Sentí que los ojos se me llenaban de lágrimas. mientras dormía. ¿Por qué no se recuesta en su asiento y deja que el Espíritu Santo le ministre?" Comencé a relajarme un poco. tan comprensiva. que recorría mi pecho y llegaba hasta las piernas. Yo le rezo a María. "Pero no le digas a nadie. pregunté. "Algo me pasa". Paul me miró. con mi esposo detrás de mí. aunque no estaba segura de quién era el Espíritu Santo. yo estaba somnoliento. "Déjeme ayudarla con sus pies. con una extraña expresión en el rostro. La señora Phillips volvió a vernos. Cuando desperté. Al principio pensé que lloraba por mí. mamá?". No quería deshonrar a mi fe. "Creo que hay un solo Dios para todos nosotros. atropellándose al hablar. riendo gozosa y sin preocuparme porque me oyeran. Y creo que estoy sanando. Después de cruzar el límite y entrar a los Estados Unidos." "No necesito ayuda".71 Nada es Imposible para Dios La señora Phillips era tan dulce. Y lo más notable. "Mira mis pies". Tenía los ojos llenos de lágrimas. le dije. dijo." En ese mismo momento el autobús salió de la carretera para detenerse en un lugar de refrigerio. como una ola de calor. "¿Qué está pasando?". "¡Puedo caminar! Puedo subir y bajar sola esos escalones. repetí. tan paciente. Fue tan fuerte que durante un minuto no pude ver nada. Bajé los escalones y salí al estacionamiento. Entonces miré mis manos. ¡No podía ser! Hacía años que no podía cruzar las piernas. me dormí." Me levanté y bajé por el pasillo.. dijo. dijo Paul. pero amo a Dios. tartamudeó. pero Él no puede hacer mucho por usted si usted sigue haciendo tantas preguntas. De alguna forma. tengo los tobillos cruzados. Y no me duele. susurré. "¿Qué dijiste?". no sentía ningún dolor. Pero. Y mira mis dedos. Los dedos." dijo. se estaban enderezando. sentí algo cálido. "¿Qué te pasa?". susurré. Estaba ciego. Parpadeé y miré otra vez. Recobré la vista. Sé que solo Dios puede sanarme. preguntó Paul. Todavía estaba a medio despertar cuando al moverme vi mis pies. que habían estado rígidos y doblados. pero después noté que había algo más. "¿Algo anda mal. Kathryn Kuhlman . Después de llamarla seis o siete veces para preguntarle cosas como estas. a mi iglesia. ¿cómo explicárselo a esta mujer que transmitía tanto amor? "Oh. "Escucha". respondí. "Mientras tú dormías. y los dedos se están enderezando como los de una niña. "Señora Bergeron. "¿Qué está sucediendo?". ¡Me estoy sanando antes de llegar a Pittsburgh! ¡Me estoy sanando en este autobús protestante!" Paul se quitó las gafas. a mis sacerdotes. "Ves. Pensarán que lo estoy imaginando." "¿Imaginando qué?". Ya no me duelen las manos. había puesto un pie encima del otro. Entonces te despertaste. Todos ellos habían significado mucho para mí. Tenía los tobillos cruzados." "Entonces simplemente confíe en Él". se arrodilló junto a mí. "Vamos a detenernos para tomar un café". "Dios la ama. sí". exclamé. Ya no sentía dolor allí tampoco.

Pero finalmente no lo necesité. "Señora Bergeron. La noche anterior la señora Phillips me había dicho que sentía que yo había sido sanada en el autobús cuando dije: "Amo a Dios y sé que solo él puede sanarme. Nos habían dicho que la gente esperaba horas fuera de la iglesia hasta que se abrieran las puertas. disfrutando cada momento. Sus dolores de corazón habían desaparecido y se sentía como nuevo. El cuarto del hotel estaba a oscuras aún cuando salí de la cama. y en el mismo instante en que apoyé mi cabeza sobre la almohada. Esa noche. "qué le sucedió?" "No sé qué ocurrió". La señorita Kuhlman subió a la plataforma y el culto comenzó a desarrollarse en medio de una música gloriosa. El mes anterior yo había ido a ver a mi médico. Nunca había dormido tan bien." Pasamos la noche del jueves en un hotel en Pittsburgh." Y me había dado pastillas. no hay nada que podamos hacer. Estuve de pie durante tres horas y media a las puertas de la Primera Iglesia Presbiteriana de Pittsburgh. pastillas para tomar después de las comidas. Paul y yo aceptamos su invitación a subir a la plataforma. con el banquito en la mano. "Señora Bergeron". Los médicos no podemos hacer nada más que darle pastillas que alivien el dolor." Ella me citó un versículo de la Biblia: "Y ellos le han vencido por medio de la sangre del Cordero y de la palabra del testimonio de ellos" (Apocalipsis 12:11). me dormí. Yo olvidé que estaba Kathryn Kuhlman . sintiéndome más joven y sana de lo que había estado en muchos años. Duelen tanto que no puedo dormir de noche. No veía la hora de ir al culto de milagros." Él había sido amable pero firme. como el señor Moss. dejé las pastillas en mi bolso. doblada como un bebé. "Pero hace veintidós años que no me siento tan bien. Pero no importaba cuándo había ocurrido. preguntaban. "Mire mis dedos. Yo había temido que mis piernas no resistirían si tenía que estar de pie tanto tiempo. pero esa noche dormí de costado. le había dicho. en Pittsburgh. Lo único que sabía era que.72 Nada es Imposible para Dios Todos se arremolinaron a mi alrededor. "Mire mis rodillas". Durante más de veinte años había podido dormir solo de espaldas o boca abajo. dije. Y cada vez que tragaba una pastilla. Y Paul tampoco. No tomé ni una sola. por lo que me había traído un banquito para sentarme. deseando encontrar a alguien a quien poder darle el banquito. tragaba once centavos. rogándole que me diera algún calmante para el dolor. Estábamos muy bien. yo no era la persona que había sido hasta entonces. Hacía años que no podía estar de pie más de diez minutos. Mi propia madre murió de esta enfermedad. Estaba hablando de mí. A las cuatro de la mañana estaba completamente despierta.. sintiéndome rebosar de alegría. aunque fuera en una iglesia protestante. Pastillas para tomar a la mañana. pastillas para tomar a la noche.. Finalmente las puertas se abrieron y la gente se abalanzó a la entrada. Pocos minutos después ella detuvo los cantos y dijo: "Entiendo que hay aquí una señora que viene de Ottawa y que fue sanada en el autobús". ahora estaba parada durante horas.

contestó Jeanne. creo que habría atravesado la plataforma hasta acabar en el subsuelo. llorando y alabando a Dios por mi sanidad. "¿Qué hace una mujer grande como yo aquí. Todos lloraban. riendo. Estaba llorando. "¿Qué dices?" "Ya no sufro más de artritis". le respondía. Dado que yo fui la primera que subió a la plataforma. Cuando los que me rodeaban levantaban las manos para alabar a Dios. Sentí ese amor especial de Kathryn Kuhlman por toda la gente.. "¡Estoy sana!". no sabía lo que pasaba algunas veces cuando Kathryn Kuhlman ora por alguien. Yo no tengo poder. yo también lo hacía. Me puse de pie. eran las cinco de la mañana.73 Nada es Imposible para Dios en una iglesia protestante. y repentinamente sentí que me caía. pensé. "Yo no tuve nada que ver con su sanidad. le dije. si él no hubiera estado ahí. mamá!". menos yo. y antes de que me diera cuenta. muchas gracias. La gente cantaba. levantando las manos. "Oh. aunque creo que eran las tres de la madrugada. (un verso después que todos los demás). entre lágrimas.. Me alegré de que hubiera un hombre fuerte que me sostuvo antes de que me desplomara sobre el suelo.. Ella estiró su mano y me tocó el hombro. rió ella. Guy estaba a la puerta de su casa cuando doblamos para tomar nuestra calle. "¡Mírala! ¡Está sana! ¡Dios la sanó!" A esa hora de la noche me puse a danzar en medio del living." "No me lo agradezca a mí". Agradézcale a Él. Olvidé que estaba frente a dos mil quinientas personas. pero no podía evitarlo. Tan pronto como llegué a casa. Yo también quería cantar. Todos sus amigos. "Gracias". saltando. Luego me colocó suavemente sobre el piso. le dije a la señorita Kuhlman." Volví a mi asiento y comencé a agradecerle a Dios. grité por el tubo del teléfono.. delante de todas esas personas. Era como si los cielos se hubieran abierto y Dios mismo me estuviera tocando. aplaudiendo y doblándome para tocar el suelo. Sé que sonaba horrible. cayéndose al suelo delante de toda esta gente?" Pero no pude evitarlo. que estaban esperando en su casa. Solo Dios lo tiene. Ya no estoy más enferma. me puse a escuchar a la mujer que cantaba junto a mí y a repetir lo que ella decía. no"... ¿estás bien?". Como no conocía la letra de las canciones.. "Gracias. que seguía danzando de un lado a otro. Ni siquiera la conozco. porque estaba atrasada un verso con respecto de todos los demás. se arremolinaron a su alrededor. Así que seguí cantando. sorprendida de no sentir ningún dolor. "¡Oh. ¡y no me importaba! Estaba tan feliz. Pero esta vez no me importaba que fueran protestantes. "Mamá. Eran las dos de la mañana cuando llegamos de vuelta a Brockville. cuando salí del auto que nos había traído desde el lugar donde nos dejó el autobús. "Llama a todos y cuéntales. con voz somnolienta. preguntó. Por primera vez en veintidós años podía levantar los brazos. "¡Fui sanada!" "¿Mamá?". Usted fue sanada aun antes de venir aquí. llamé a mi hija Jeanne. Había estado en pie durante veinticuatro Kathryn Kuhlman . "No le preguntes. tomándome en sus brazos.." Cuando finalmente me acosté. ¡solo mírala!". y lo hacía en adoración. dijo Guy. gritaron. gente como yo. como en el autobús.

yo fui a la escuela católica." El médico se paró en medio del cuarto. Y aunque fuera así. y después deberá buscar un nuevo empleo. cuando estuviste en Pittsburgh. la enfermera me dijo: "Señora Bergeron. Dios! El Señor ha sido tan bueno con nosotros. doctor"." Yo quería que él comprendiera realmente lo que había pasado. Y Él lo hizo. Ahora usted está sana. mirándome caminar por todos lados.." Kathryn Kuhlman . Y Paul también." Minutos después el médico entró a la sala de espera. sino que además. abuela. Pierre." le dije. Algo maravilloso ha sucedido en su interior. estás sana. levanté las manos y dije: Jesús. Mire las rodillas. "No." Tomé mi cartera y le alcancé uno de los libros de Kathryn Kuhlman. tomó el libro y me rodeó con su brazo. doctor. a menos que un camión te pase por encima. sana a mi abuelita'. observándome desde todos los ángulos." El domingo siguiente hice que toda mi familia fuera conmigo. "Mamá. Cuando entré caminando al consultorio. Dios me ha sanado de mi artritis. creo que temería más por el camión que por ti. para ver si yo había sido sanada realmente. Mire mis manos. "No sólo fue sanada de la artritis. ¡Mire! Estoy caminando. vino con su esposa y sus tres hijos a la casa de Guy. hasta la Iglesia del Sagrado Corazón. "Eso me convertiría en el hombre más feliz del mundo. se asomó: "Mamá. Ya no molesta más. "no tengo más artritis. Cuando llegué allí. le dije al sacerdote: "Padre. "Ha habido otro milagro". la señora Bergeron ya no sufre de artritis. la pequeña Michelle." Entonces apareció mi nietito de siete años. estaba obrando en mis actitudes. No solo había sanado mi cuerpo. El domingo por la tarde. "Ahora. pero me sentía llena de vitalidad y fuerza. "Sé lo que está pensando". "Hey. incurable. le dije.74 Nada es Imposible para Dios horas." Dios estaba haciendo algo más.. "Seguro que está pensando: `Bueno. ¿qué sucedió? Se ve muy bien. decía. yo me había vuelto gruñona y difícil de soportar. ¡Oh. Dos semanas después fui a ver a mi médico.. El rostro de Pierre reflejaba una enorme sonrisa mientras caminaba a mi alrededor. No lo entiendo. no creo que esté loca".. Al día siguiente mi esposo fue al campo de golf con Guy y lo acompañó a hacer un recorrido de cinco hoyos. otro de nuestros hijos. "Su estado era irreversible. No lo supe hasta que oí a mi nuera hablando con Jeanne por teléfono. Luego me tomó las manos y examinó las muñecas y los dedos. ahora está loca. ya no tendrás que caminar como un pingüino." Una de mis nietas. le dije. así que el domingo siguiente les llevé a todos los sacerdotes un ejemplar de los libros de Kathryn Kuhlman. Como muchas otras personas que viven constantemente bajo un intenso dolor." Rió otra vez." Rió y me hizo señas de que entrara otra vez al consultorio.. caminando.. "Tendrá que enviar a todos sus pacientes a Pittsburgh. dijo con voz seria. "Lea esto. ver a todos mis pacientes tan bien como usted. Ahora llegarás a ser anciana.

y el solo hecho de mirar la comida común me causaba repulsión. Kathryn Kuhlman . Cuando el dolor se volvió insoportable. el cine y el teatro. se encuentran médicos y barmans. Yo me había graduado en teatro en la universidad. modelos y amas de casa. Varios médicos clínicos me observaron y dieron el mismo diagnóstico: "un grave problema estomacal".75 Nada es Imposible para Dios CAPÍTULO 8 LA SANIDAD ES SOLO EL COMIENZO Dorothy Day Otis Entre las personas que vienen invitadas a mi programa semanal de televisión. Viví durante dos años en San Francisco. "Hace años que Don y yo estamos en la TV". con sinceras lágrimas de agradecimiento. Pero los médicos simplemente me miraban. . y hacía años que sabía que mi salud se estaba deteriorando.. "Creo en milagros". pero no mejoré. mi forma extraña de caminar y el hecho de que mis zapatos se gastaban en forma despareja. donde continué mi carrera como modelo y actuando en TV. Me cansaba fácilmente y tenía constantes dolores de espalda. que reaccionaba violentamente ante casi todo lo que comía. Yo pensaba que era natural sentirse mal. Ambos son bien conocidos y muy respetados por todos los artistas de Hollywood. conduciendo mi propio programa de entrevistas y de cocina en TV y actuando como presentadora de películas los sábados por la tarde. Pasaba la mayoría de los fines de semana en cama. Nunca me sentí realmente bien. Todos han sido tocados por Jesús en una forma especial y testifican del cambio producido en sus vidas. Sin embargo. flanes y jaleas. que aparecieron en el programa que yo grababa en los estudios de la CBS en Los Ángeles. Después me mudé a Los Ángeles. enfermedad que parece ser compañera constante de muchos de los que se dejan atrapar por el remolino de Hollywood. que dejan de lado toda su capacidad de actuación y. Durante años arrastré dolores de espalda. tanto televisivo como teatral. sacudían la cabeza. famosos educadores y niños. Don tiene una floreciente agencia de publicidad. que comencé a tomar tal como lo habían indicado. y después de eso inicié mi carrera en la moda y la televisión. una nuca rígida.. `pero la única aparición verdaderamente importante fue la que hicimos en el programa de Kathryn Kuhlman. Representa a artistas importantísimos de la TV. fui a ver a los médicos. Dorothy Day Otis dirige una de las agencias de representantes de estrellas más exitosas. Este fue el caso de Dorothy y Don Otis. Pero no podía ignorar a mi estómago. pocos invitados me emocionan tanto como los representantes del mundo del espectáculo. Vivía alimentándome con grandes cantidades de queso cottage. dijo Dorothy. una falta total de energía y apetito. cuentan al mundo lo que Jesús ha hecho por ellos." Dice eso porque esa aparición fue completamente dedicada a Jesús. Los médicos prescribieron pastillas. que trataba de ignorar. Algunas veces me preguntaba en voz alta si mis problemas estomacales estarían relacionados con mis dolores de espalda. y me mandaban a la farmacia a comprar más pastillas.

Él y Don creían que los años que yo había pasado en la TV me capacitaban para la tarea. En ese momento yo era presbiteriana. ¿en serio?". todos los demás que me rodeaban se sentían igual. No había cura.76 Nada es Imposible para Dios Todas las mañanas me levantaba a las 05:30 para llegar a tiempo para la maquilladora y la peinadora. Cuando Chiles murió. frente a una cámara o trabajando con gente. sonrió. por lo que mi peso normal rondaba los 65 kilos. y tuvo que ir a otra oficina para preguntárselo a una secretaria. no creía que fuera raro que sufriera dolores constantes y me sintiera completamente exhausta todo el tiempo. Don tuvo que hacer todos los arreglos. Don estaba tan desanimado que ni siquiera pensó en dejar de fumar. Seis meses después de llegar a Los Ángeles. Un examen físico nos permitió descubrir una enfermedad temible: enfisema. Mi esposo fumaba mucho desde que tenía quince años. y repentinamente me vi dentro del negocio. Con mi exigente agenda. Al volver. y la idea me fascinó. conocí a Don Otis. A pesar de mi mala salud y nuestra falta total de espiritualidad. Yo había ido a la oficina de Don por una entrevista para un comercial de TV. Comencé a evitar todas Kathryn Kuhlman . él le dijo a un colaborador suyo: "Esa es la chica con la que voy a casarme.. después de todos esos años. muy tarde. preguntó su amigo. Repentinamente. ambos teníamos mucho éxito en las carreras que habíamos elegido. mira atrás y dice que éramos "cristianos pésimos". Pero comencé a perder peso. un importante representante de Hollywood." Un año más tarde yo seguía enferma. y yo aparecía con mucha frecuencia en TV. En 1966. Harold Chiles. compré su agencia a la sucesión. Ni siquiera podía subir la colina que estaba detrás de nuestra casa. Significaba entrar en un campo completamente nuevo en mi profesión. y poco a poco debió ir resignando toda su actividad física. literalmente me derrumbaba sobre la cama. aparentemente. comandando una de las agencias de representantes más exitosas de Hollywood. Por las noches.75. Después de todo. y asistía a la iglesia solo ocasionalmente. Dado que no tenía remedio. justo cuando pensaba que estaba aprendiendo a convivir con mis problemas físicos. como de costumbre. "Cristianos nominales" es la expresión que yo usaba para describirnos. Entonces mi propia salud empezó a empeorar. Cuando salí. Solo podía respirar en forma entrecortada. Don. La agencia de Don crecía a pasos agigantados. y sigo pensando en casarme con ella.” "Oh. la salud de Don comenzó a decaer. Don era metodista. dejar de fumar no cambiaría nada. pero ya estábamos casados. incluso conseguir el permiso para utilizar la bellísima Mission Inn de Riverside para nuestra ceremonia de casamiento. Su historia era similar a la mía: actuaba en TV y radio. Todo el día estaba bajo las luces.. me ofreció trabajo como representante de niños para actuaciones y comerciales de TV. que es más franco. director de programas. pero nunca iba a la iglesia. comenzó a tener problemas en la respiración. "Z Cómo se llama?" Don no lo sabía. Yo medía 1. y ahora era dueño de una agencia de publicidad. "Su nombre es Dorothy Day. era disc jockey. Entonces.

"Mire esto".. Ninguno podía ayudarme. pero sí compré los libros de Kathryn Kuhlman y los leí. varios días después.. Era como una gran reunión familiar. por lo cual la pierna derecha quedaba dos centímetros y medio más arriba que la izquierda. Aún ahora me resulta difícil describir lo que sentía mientras esperaba que las puertas del auditorio se abrieran. Ella nos animó a ir. me dijo. seríamos sanados. Don y yo asistimos al primer culto de milagros en enero de 1971. La enfermera de la universidad me había vendado la espalda. El me hizo un examen preliminar y luego sugirió que me hiciera tomar radiografías de la columna. el doctor Larry Hirsch. Miraba y caminaba como las momias de las películas de terror. El doctor Hirsch también me dijo que mis problemas estomacales podían deberse a presión sobre los nervios. Eran enormemente interesantes. Allí. Don también los leyó. lloré al ver las sanidades. y rápidamente bajé a 55 kilos. Pero yo no era sanada. Había tal amor mutuo. Recordé que cuando estudiaba en la Universidad de Iowa. cierta vez había caído pesadamente sobre el hielo. "Debería estar en cama". La idea de Dios no me interesaba mucho.77 Nada es Imposible para Dios las comidas. Y aún peor. aún el queso cottage. Aun antes de que se abrieran las puertas. me mostró la radiografía. En marzo de 1971 fui a consultar a un médico traumatólogo. Varios miles de personas rodeaban las puertas. Como si esto fuera poco. Esto explicaba el motivo de algunos de mis problemas: por qué mis zapatos se gastaban en forma despareja. le repetía yo a mi entusiasta amiga. Pero cuando se acercaban los fines de semana. Todos hablaban y compartían con gozo mientras esperaban lo que sucedería. porqué tenía rígida la nuca. orando por los enfermos que me rodeaban. Parecía un esqueleto. "La mayoría de las personas que están en su situación ni siquiera pueden caminar. "Uno de estos días iremos al Shrine". Don y yo ya sabíamos que Dios estaba ahí. tal compasión por los enfermos. Una amiga cercana de Don y mía había estado asistiendo a los cultos de Kathryn Kuhlman. Volvimos al mes siguiente. la nuca estaba tan rígida que no podía dar vuelta la cabeza sin girar con todo el torso. me dijo. Cuando volví a verlo. sino como amigos que no había conocido antes. me resultaba más fácil caer en cama que asistir a las reuniones. El doctor Hirsch descubrió que los grandes depósitos de calcio en cada vértebra eran indicadores de una artritis en desarrollo. Aun para mi ojo inexperto. y otra vez volví a visitar los consultorios de los médicos. pero el dolor había continuado durante mucho tiempo después. era obvio que mi columna no llegaba hasta arriba de la espalda. mi pelvis estaba torcida. y hasta me hicieron llorar. Yo me obligaba a ir a trabajar. Por primera vez en mi vida sentí la presencia de un Dios de amor que se preocupaba tanto que quería tocar a esas personas inmersas en una terrible situación y sanarlas por completo. Pero pasaron tres años antes de que cumpliéramos esa promesa. Solo mi amor por el trabajo me mantenía en pie. sentada en el auditorio." Kathryn Kuhlman . aunque me sintiera muy mal. pero yo no los sentía como extraños. El doctor Hirsch dijo que quizá ese fuera el origen de mi problema. y por qué siempre me dolía la parte baja de la columna. segura de que si lo hacíamos. Mis dolores de espalda se volvieron más fuertes.

"Si puedo mover la cabeza. La mujer me miró con gran calma. Ni siquiera lo había pensado. En medio de todo. sé que Dios me sanó del estómago también." ". "Si no hay alguna mejora notable para la semana próxima". Al verme. Entonces escuché que ella decía: "Alguien en la parte superior del auditorio fue sanado de un malestar estomacal. Entre la respiración jadeante de Don y mi andar lento. aún sollozando. tratamos de movernos rápidamente para conseguir asientos. Salí tambaleando y me acerqué a una consejera. Dorothy! ¡Giraste la cabeza!" Era cierto.78 Nada es Imposible para Dios Luego midió mis piernas e insertó una cuña en mi zapato derecho. Mi respiración se aceleró a tal punto que ya no podía controlarla. como si Él no lo supiera. Trató de ayudarme. Don y yo fuimos a Los Ángeles para asistir al culto en el auditorio Shrine. alguien está siendo sanado de una afección en la columna". bajando junto con un consejero. Entonces lo vi. esperaban para testificar sobre sus sanidades. "Puedo girar el cuello". le dije sollozando. pero yo no podía hablar. "¿Cómo lo sabe?" Yo estaba casi histérica. mientras Kathryn Kuhlman predicaba. "Lo que tiene de bueno estar aquí arriba" dijo Don. repentinamente. de adelante atrás. casi gritó: "¡Diste vuelta la cabeza! ¡Mírame. De a ratos. como una manta en un día frío." Eso fue un viernes." Sentí que mi respiración se volvía agitada. Las palabras salieron a borbotones.Su estómago?". solo conseguimos dos asientos en la parte de arriba. convencida. "iDónde está Don?". preguntó. con la promesa de volver el lunes para que me hiciera otro examen. dije con dificultad. No había dolor. me pregunté. insistí." Desde el comienzo del culto comencé a contarle a Dios todas las cosas que andaban mal en mí. "iCómo puede saber si se sanó del estómago?" No lo sabía. "es que estamos más cerca del cielo. Kathryn Kuhlman . Mis violentos sollozos sobresaltaron a Don. comencé a girar la cabeza de un lado a otro. como si me faltara el aire. Me tomó del brazo y me ayudó a bajar. "Además. Aún respirando entrecortadamente y sollozando. y al mismo tiempo comencé a llorar con todas mis fuerzas. "será mejor que vea a un especialista. y cuando me di vuelta para tomarlo. Él me alcanzó un pañuelo. Miré al mar de rostros. yo volvía a orar. Después de estar de pie frente a la puerta durante más de dos horas. comenzó a reír al mismo tiempo. Sin darme cuenta. dijo. una gran calidez se apoderó de mí. a cinco filas de la pared. pero no podía evitarlo. "Y mi estómago también fue sanado. la nuca se había destrabado y se movía libremente. El domingo. "Lo sé". Dejé el consultorio muy desanimada." La mujer sonrió. Nos abrazamos. sacudiendo la cabeza y tratando desesperadamente de conseguir aire. agregó la señorita Kuhlman. Estaba sin aliento. Él también lloraba. No podía contarle qué era lo que andaba mal. Usted no come desde hace mucho tiempo. Sabía que estaba atrayendo la atención de todos. tratando de descubrirlo. Me quedé en la fila. respirando entrecortadamente. "Fui sanada". Había una larga fila de gente en la plataforma.

Recuerdo vagamente la voz de Kathryn Kuhlman diciendo: "Esto es solo el comienzo. Aunque Dios haya sanado su estómago. Sentí que Don me tomaba de la mano. pero lo único que él decía era: "¡Miren! Puedo respirar". Esa noche. su pierna derecha siempre será más corta que la izquierda. "Esta no es la misma columna que yo revisé el viernes". Dorothy. fue medir mis piernas. ambas piernas tenían el mismo largo. Me puse a llorar. tomó algún tiempo hasta que pude comprender el cambio. A la mañana siguiente asistí a mi cita con el doctor Hirsch. me dijo.. Me di cuenta al verlo frente al micrófono. La señorita Kuhlman quería hacerle preguntas." Tomó una serie de placas y me dijo que volviera en un par de días. Kathryn Kuhlman . "Quiero que usted me lo diga". "las radiografías lo revelarán. Lo primero que hice fue quitar la cuña de mi zapato. Algo había sucedido en el interior de mi esposo. Yo no escuchaba nada. dijo. ¡Mira!". Don fue conmigo. Apenas me vio. al mismo tiempo. Dorothy". respirando profundamente. Después salimos a cenar afuera. "Si hay algún cambio." Reía y lloraba al mismo tiempo. Luego volvió a medirlas. Tenía una mirada extraña cuando finalmente dijo: "Tienen el mismo largo". preguntó: "Qué ha sucedido?" Yo no conocía muy bien al médico y dudaba si debía decirle todo." Pero cuando ponía la cuña en el zapato. Sus vidas cambiarán por completo a partir de ahora". recordé que no le había dicho que había sacado la cuña de mi zapato. no". Sabía que ahora. el día anterior. Cenamos bifes. "Vuelva a ponerla. Comprendiendo que no podría obtener mucha información de ninguno de nosotros en nuestro estado de histeria.. ella puso las manos sobre nuestros hombros y comenzó a orar. doctor?". ¡Oh. Pero como la sanidad física había sido tan sensacional. perderá todo lo bueno que ha ganado. "Por primera vez en ocho años no tengo que respirar de a poco. cuánta razón tenía! Comprendo ahora. más profundo. Entonces noté que podía respirar normalmente. Para cuando llegamos a casa. esa noche. Fue fácil para él darse cuenta de que los músculos de mi estómago estaban relajados. "Cuando te fuiste. solo una maravillosa calidez y una paz que nos envolvía.79 Nada es Imposible para Dios "Yo también fui sanado. Entonces Kathryn Kuhlman nos llamó a mí y a Don para que subiéramos a la plataforma. una sensación de calidez me envolvió. pero cuando examinó mi columna realmente supo que había sucedido algo." dijo él. "¿Tiene usted un minuto. con el gozo inundándole el rostro. pregunté. Dos días más tarde volví al consultorio. sino en su alma. sin embargo. todo el dolor de mi espalda había desaparecido. que la mano de Dios hizo mucho más que sanar mi cuerpo. Don estaba tan feliz con sus "nuevos" pulmones. continuó. No sentía nada definido. No solo en sus pulmones. que se había producido en mi interior. y me lancé a relatar con todo detalle lo sucedido en la reunión de Kathryn Kuhlman. protestó el doctor. Si no lo hace. Eran los primeros que yo comía desde hacía mucho tiempo. y lo siguiente que supe fue que estábamos ambos en el piso. más animada para contarle todo. Él asintió. pero respiraba bien. Lo primero que el doctor Hirsch hizo. respondí. cuando miro hacia atrás. "Oh. que salió corriendo a subir la colina que estaba detrás de nuestra casa. me sentía desequilibrada. y lo llamé a su casa para decírselo.

Es maravilloso. El médico se quedó mudo. tú sabes que el enfisema no es curable. El simple hecho de que podía respirar era evidencia suficiente para él.80 Nada es Imposible para Dios Comencé a llorar. Sé que eso no se debe al brillante papel amarillo que cubre las paredes. donde se enseña la Biblia. inmediatamente fue a anotarse en el gimnasio de Beverly Hills. Todos los depósitos de calcio habían desaparecido. Luego me dio los dos juegos de radiografías. Lo más sorprendente era que la pelvis había girado notablemente y se había colocado en la posición correcta. "Es lo único que puedo decirte. Sabemos que Jesús está vivo. Mi columna estaba perfectamente derecha. en Burbank. "Solo quería que usted también lo supiera. ¿tengo una mejora del uno por ciento. Son más preciosos para mí que un Picasso. Aunque estamos más ocupados que nunca en nuestros respectivos trabajos." El mayor milagro. Mi nuca estaba perfectamente alineada con la columna y el cráneo. en su profesión y en sus vidas. ni han subido en corazón de hombre. El médico exclamó: "Yo diría que usted ha tenido un trasplante completo de columna. va mucho más allá que la sanidad de la columna o los pulmones. Pero lo más maravilloso es esto: sabemos que éste es sólo el comienzo de lo que Dios tiene reservado para nosotros: "Cosas que ojo no vio.. ni oído oyó. También dejó de fumar. Kathryn Kuhlman . así que le preguntó directamente: "Bien." "Bueno. el doctor empezó a decirle en qué buen estado se encontraba. Una mejoría del uno por ciento sería algo verdaderamente llamativo. si eso fuera posible". dije. También había cambiado por dentro. o no?" "No tienes ningún problema en los pulmones". y comenzó a hacer cuatro horas por vez. dijo el médico. todo cambió." (1 Corintios 2:910)." El doctor Hirsch no había tenido tiempo de examinar las placas. como forma de agradecimiento al Señor. Don pensó que estaba tratando de evadir el tema. y ambos damos muchas veces nuestros testimonios frente a grandes audiencias. cosas que solo Dios puede hacer. "Yo lo sabía". ambos sentimos que somos misioneros que testifican del Señor Jesucristo y la gloriosa experiencia de nacer de nuevo. así que las examinamos los tres juntos. Don y yo asistimos ahora a una iglesia dinámica. sino a que el Espíritu Santo llena esa oficina con su gozo y me guía en la tarea. Los guardo en mi oficina y se los muestro a toda persona que me visita. Oro por mis clientes y veo que suceden cosas. Nueve meses más tarde volvió a ver a su médico. Después de un examen físico completo. doctor. Don estaba menos preocupado que yo por obtener una prueba de su sanidad. Kathryn Kuhlman tenía razón. son las que Dios ha preparado para los que le aman. Cuando el Espíritu Santo entró en nuestras vidas. ¿qué pasa con mi enfisema?" El médico se aclaró la garganta: "Bueno. tomados con una semana de diferencia. Mis colaboradores y mis clientes dicen que mi lugar de trabajo es "la oficina feliz". sin embargo. Don. La curvatura en "L" de mi última vértebra había desaparecido. Pero Dios nos las reveló a nosotros por el Espíritu. En realidad. sino porque también cambió nuestra forma de ver la vida. Don se hizo miembro de la Fraternidad Cristiana de Hombres de Negocios.. no solo porque sanó nuestros cuerpos. y ser llenos del Espíritu Santo.

Estas radiografías mostraron una doble escoliosis con un acortamiento de la pierna derecha de aproximadamente 2. Cinco días más tarde asistió al culto de milagros de Katrhyn Kuhlman. En mis veinte años de práctica profesional. Ha habido un milagroso cambio de estructuras. LARRY HIRSCH MÉDICO TRAUMATÓLOGO Kathryn Kuhlman . y la pierna derecha tenía el largo normal.54 cm. La columna está derecha y no hay zonas de presión. DR. Al día siguiente. La señora Otis comenzó un tratamiento al cual respondía con lentos progresos. en remplazo de las anteriores. por lo cual se le tomó una extensa serie de radiografías (desde la primera hasta la última vértebra de su columna). era como si se le hubiera implantado una nueva columna y una nueva pelvis. Respetuosamente. También el tracto intestinal estaba completamente relajado y había vuelto a funcionar normalmente. al someterse a un nuevo examen. Tomamos nuevas placas radiográficas de la columna de la señora Otis esa misma semana y de esta forma confirmamos que la curvatura había sido eliminada por completo.81 Nada es Imposible para Dios 14 de abril de 1972 A QUIEN CORRESPONDA: El 3 de marzo de 1971 la señora Dorothy Otis se presentó en este consultorio con quejas de dolores en múltiples zonas de la columna vertebral. y una compresión de nervios a lo largo de los intestinos. nunca he encontrado este tipo de resultados de no mediar un extenso tratamiento.

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CAPÍTULO 9 UN VARADO CON FORMA DE DIOS
Elaine SaintGermaine
Eliza Elaine SaintGermaine, cuyo nombre artístico en Holywood era Elaine Edwards, fue una vez proclamada una de las más brillantes estrellas jóvenes de la industria de la TV y el cine. Pero Elaine, como muchas atrapadas en el enloquecedor remolino de la fama y la fortuna, sin darse cuenta, comenzó a buscar la felicidad en Satanás, en lugar de buscarla en Cristo. San Agustín dijo cierta vez que dentro de cada persona hay un vacío con forma de Dios. Un joven drogadicto lo describió como un "hueco de soledad" en lo más profundo del alma de cada criatura. Podemos tratar de llenarlo con todas clases de amores pervertidos, pero ese hueco, ese vacío, está hecho para el amor de Cristo. Ninguna otra cosa puede cubrirlo verdaderamente. Cuando miro hacia atrás y veo mi infancia, creo que mis padres trataban de agradar a Dios. Siempre estaban en la iglesia. Yo empecé a caminar entre los bancos de una Iglesia Bautista del sur en Dearbon, Michigan. Pero todo eso era solamente una "religión de domingos". Mis padres no tenían ninguna fuente de poder personal que los ayudara a transportar los principios que aprendían en la iglesia a sus vidas o a su hogar. Papá tenía problemas con la bebida, y mamá siempre pensaba en forma negativa. Crecí pensando que Dios era igual a infelicidad. En mi hogar el amor se demostraba muy poco en forma física, y mi corazón clamaba por ser lleno de amor. Dado que en mi hogar me lo negaban, lo busqué en otras partes, y a la edad de quince años me casé con un marinero y fui con él a California. Después de que mi joven esposo partiera en un viaje por el océano, descubrí que estaba embarazada. Yo no deseaba tener que sufrir el proceso de asentarme en un nuevo lugar y de criar un hijo al mismo tiempo, así que fui a Michigan nuevamente y me hice un aborto. Al volver a San Francisco conocí a otro hombre, un atractivo capitán de corbeta de la Armada que estaba a bordo de un submarino fuera de funciones. Aún buscando desesperadamente amor, me dejé arrastrar... y me casé con él, aunque ya tenía un esposo. La Segunda Guerra Mundial estaba en pleno desarrollo, y poco después mi segundo esposo fue llamado a embarcarse. Poco después volvió mi primer esposo. Me encontré con él y le dije que quería divorciarme. Él se sintió profundamente herido, pero viendo que yo estaba totalmente decidida, accedió. Pasó casi un año hasta que mi segundo esposo volvió de su viaje por el océano. Me encontré con él en Nueva York, y en nuestra primera noche juntos decidí confesarle toda la verdad, esperando que pudiéramos empezar todo de nuevo, limpiamente. En vez de escuchar mi confesión y mostrarme que me amaba, me rechazó. Enloquecido, hizo anular nuestro matrimonio. Yo continuaba en mi desesperada búsqueda de amor. Lo seguí a Washington, D.C., y le rogué que volviera. Él se negó a recibirme. En Washington conocí a un
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hombre diez años mayor que yo. Hubo otro tórrido romance, y seis meses después estaba casada por tercera vez. A los diecisiete años ya había vivido una vida entera. Había cometido bigamia, me había hecho un aborto, me había divorciado dos veces y estaba casada otra vez. Mi tercer esposo estaba interesado en la actuación. Yo había trabajado como modelo y me ofrecí a ayudar a mantenernos si él quería estudiar. Nos mudamos a Los Ángeles, donde él comenzó a tomar clases de actuación en Pasadena. Él era actor por naturaleza, y pronto fue contratado como protagonista de una exitosa serie de TV. Nuestro matrimonio comenzó a tener problemas casi inmediatamente, porque él comenzó a hacer giras por todo el país, haciendo shows personales. Yo seguía necesitando amor... y aceptación. Dado que él estaba fuera la mayoría de él tiempo, la soledad me superaba. Esta vez traté de buscar satisfacción en una carrera. Yo también me inscribí para estudiar teatro en Pasadena. Tal como mi esposo, yo era actriz por naturaleza. Al terminar los estudios en Pasadena seguí mi carrera en el teatro. Desde el comienzo fui una estrella. Finalmente creí que había encontrado lo que me daría satisfacción, aquello que llenaría el vacío que había en mi interior. Durante un tiempo todo pareció encaminarse. En 1954 tuve el protagónico de la obra Bernardine en su estreno en la costa oeste. La noche del estreno actué frente a más de dos mil personas que se habían agolpado en el hermoso teatro. Fue un suceso arrollador. Cuando yo salía al escenario, la gente no podía quitar sus ojos de mí. Patterson Greene, el renombrado crítico, hizo una crítica de la obra diciendo que era "increíble". Yo representaba el rol de Bernardine a la perfección. Pero Bernardine, como yo misma, no era más que una ilusión. No existía. De pie sobre el escenario, escuchando el rugir de la multitud que me aplaudía y vivaba mi actuación, me sentía irreal, como si no estuviera allí. Pero de todas maneras eso me gustaba, y me bebía los aplausos, los halagos, el reconocimiento y la aceptación que mis fans me brindaban. Lo disfrutaba, lo absorbía todo. Para mí, ser amada y admirada por fans de todo el país era lo máximo que podía desear. Pronto pasé a otro estado de ilusiones. Firmé contrato con Edward Small para protagonizar películas. Él me dijo que me estaba preparando para ser la máxima estrella de Hollywood. Fui protagonista de algunos filmes de Allied Artists, y algunos para TV. Actué en Playhouse 90 y El millonario, y fui coprotagonista de Chuck Conners, en algunos de sus primeros shows. Para mí no era problema trabajar en el set de filmación todo el día y luego tomar un avión para ir a trabajar en algún escenario esa noche. Estaba en la cresta de una increíble ola de éxito. Pero las olas finalmente se deshacían en espuma y burbujas... y siempre volvían al mar. Yo seguía vacía. Una mañana de octubre salí temprano de casa. Ed y yo habíamos comprado una hermosa mansión al pie de las colinas, en LaCrescenta. Mientras manejaba mi propio Cadillac, camino al estudio en Hollywood, comencé a preguntarme: "¿Para qué sirve todo esto? ¿Por qué lo hago?" Estas preguntas existenciales provenían del profundo vacío que había en mi vida. Tenía todo: fama, dinero, un hermoso hogar, un esposo atractivo y famoso... Pero me sentía muy infeliz. Entonces recordé unas palabras de "Tam O'Shanter", de Robert Burn:
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"Pero los placeres son como un campo de amapolas; tomas la flor, su belleza se desvanece; o como la nieve que cae en el río, un momento blanca, antes de fundirse para siempre". Yo me había rodeado de todos los placeres que podían captar mis sentidos. Había convertido la búsqueda de la felicidad en un negocio. Ese día, mientras iba en mi coche hacia el estudio, decidí trazar una línea debajo de todo lo que tenía, y sumarlo. El resultado era cero. Recordé un versículo de mis días de escuela dominical, en la niñez: "Todo es vanidad, como atrapar el viento". Desde ese día en adelante comencé a buscar verdades espirituales. Pero yo no sabía que hay dos fuentes diferentes de energía y poder espiritual. En mi ignorancia, fui en dirección a la oscuridad. Comencé a asistir a un grupo de oración que se reunía todas las semanas en una casa cercana. Pero allí nunca pasaba nada. Era tan falto de poder como lo había sido la religión de mi niñez. Como yo, todos los demás estaban buscando, pero ninguno había encontrado nada. Pasábamos las noches analizando intelectualmente la oración. Cuando nos poníamos a orar, no era real, y nunca hubo respuestas. Todo era vacío, sin significado alguno. Entonces probé con la Ciencia Cristiana, y de ahí pasé a un pequeño grupo que estudiaba las religiones orientales. El sur de California está lleno de personas vacías que corren tras cualquier cosa que les ofrezca esperanza. Un vacío, aunque tenga forma de Dios, atrae cualquier cosa que no esté atada... especialmente los espíritus malignos. Ed se iba de casa durante días enteros, y yo caí en una profunda depresión. Ni siquiera quería salir de la cama. Estaba perdiendo el interés en mi carrera, y pronto me encontré farfullando hasta cuando estaba en el set. "Algo anda mal", le dije a mi psiquiatra cierto día de setiembre de 1959. "Mi carrera ya no me hace feliz. Mi matrimonio no me satisface. Me siento culpable porque tengo todas estas cosas que deberían hacerme feliz y, sin embargo estoy tan mal." Ella me escuchó con atención y luego me comentó sobre un nuevo método de psicoanálisis con drogas que el doctor Sidney Cohen había experimentado en la UCLA. Se trataba de una nueva droga, bastante controversial, que tomada en forma controlada, aparentemente aceleraba el proceso de análisis: cinco sesiones con la droga eran equivalentes a una terapia completa, que generalmente llevaba años. Accedí inmediatamente a probar esta nueva terapia, en la cual debería tomar una dosis por semana. El nombre de la droga era ácido lisérgico: LSD. Yo acababa de protagonizar, junto a Agnes Moorehead y Vincent Price, el film El vampiro, inspirado en un libro de Agatha Cristhie. Aunque en ese momento no creía en espíritus malignos, ahora comprendía que mi rol en ese film no había hecho más que prepararme para los "viajes" de LSD que estaba por emprender. El 19 de setiembre ingresé a una institución privada como paciente ambulatoria. Mi psiquiatra, entuasiasmada con el proyecto, me aseguró que la droga haría que mi mente se expandiera, profundizaría mi estado consciente y sería la respuesta a todos mis problemas. También me aseguró que vendría con frecuencia a verme, para tomar notas y hacer preguntas, mientras yo estuviera bajo la influencia de la droga.
Kathryn Kuhlman

85 Nada es Imposible para Dios Naturalmente. Esto era ridículo. En 1961 estuve a punto de coprotagonizar junto con Mickey Rooney la serie televisiva The Seven Little Foys. En poco tiempo adopté todos los síntomas de los demás pacientes del grupo. pasando de viajes individuales con LSD a terapias de grupo. y Jean Cagney. "Faltan solo dos días para el estreno de Dulcie. Pero en vez de arreglarse. comencé a preguntarme por qué había aceptado. mi vida se estaba atando en un nudo de confusión que no podía desatarse. Dulcie está en el escenario durante toda la obra. y yo ni siquiera había leído el libreto. "podrías llegar a ser una de las más grandes actrices de la escena. aproximadamente doce pacientes nos reuníamos los sábados por la mañana temprano y pasábamos el día. La única forma de liberarme del LSD era tomar otras drogas. se enfermó. para deleite de los psiquiatras. Entonces supe que Mi experiencia final con la actuación tuvo extraños toques sobrenaturales. las drogas desataron todas las fuerzas malignas y demoníacas que alguna vez hubieran entrado a mi mente. Todo el terror que había sentido entonces volvió a mí. Kathryn Kuhlman . generalmente semanas. Pronto estuve atrapada en una adicción que duraría doce largos años. Comencé a tragar toda clase de narcóticos que pudieran hacerme "bajar" de los "picos" que me producía el LSD. tuve 65: una por semana durante un año y medio. me dijo. Partiré esta noche en avión. Mi psiquiatra estaba encantada: "Oh. Apenas podía funcionar bien en el set de filmación: tenía inexplicables ataques de ira. pero estás arruinando tu vida. me resistía a obedecer órdenes y aparecía tan drogada que ni siquiera podía leer mis parlamentos. o beber alcohol. mucho más poderosas que mi propia voluntad. se habían instalado en mi interior. "Puedo hacerlo. `viajando" con LSD. En vez de libertad. que hace el papel principal. sacábamos a relucir nuestros odios y nos infectábamos mutuamente con nuestros problemas. tenemos un problema". ¡Sal de eso!" Yo ya no tenía control sobre mí misma. Bajo la supervisión de los psiquiatras de la UCLA. encontré una esclavitud peor que todas las que había conocido hasta entonces. Mi cerebro no paraba de funcionar a alta velocidad. dije. le creí." Después de colgar. Empecé a tomar mezcalina (otro alucinógeno). por fin estás llegando a la última pieza de tu rompecabezas. Pero fue un error terrible y trágico. y cada día sufría visiones como efectos de la droga. Una directora con la que había trabajado anteriormente me llamó desde Albuquerque. que cada vez estaban más convencidos de que finalmente habíamos encontrado la realidad. Pronto nos "graduamos". Pero apenas podía arrastrarme por el set y finalmente me desplomé sobre el piso. "Elaine. Nueva México. Durante uno de esos viajes con LSD reviví un accidente automovilístico muy traumático que había sufrido cuando tenía tres años de edad. hasta tarde en la noche. Durante un año y medio de puro terror." me dijo Edward Small. Tardaba mucho en aprender los papeles. En vez de cinco sesiones con LSD. Por fin terminarás de arreglar tu vida". Yo nunca había hecho comedias. Fuerzas externas. ¿Puedes tomar su lugar?" "No hay problema". "Elaine. y pronto comencé a desmoronarme. Ya no era dueña de mí. Nos psicoanalizábamos unos a otros.

Me sentía como Cenicienta al llegar la medianoche. que había durado diecinueve años. Nuestro matrimonio. Esa noche fui al hotel y estudié mis parlamentos durante unas dos horas. Salí del lugar de tratamiento aún sintiendo esa gran energía nueva para mí. En el aeropuerto me estaban esperando para llevarme al teatro para ensayar. "Literalmente. estaba condenado a morir. Mi esposo vino a verme en la última función. El productor de mi esposo lo convenció de que fuera a Nueva York para protagonizar una novela. sonreí misteriosamente.. tomé una copia del libreto de Dulcie." Pero yo tenía una confianza sobrehumana. y generalmente. Me destrozó. Me parecía estar flotando en el poder de esta tremenda energía. me decía la directora. Cuando tomé la droga. como dictar varias clases de actuación en la Universidad de Nueva México. "No estás anotando tus bloques". «No podrás hacerlo Elaine".86 Nada es Imposible para Dios Tenía una sesión de LSD programada para esa tarde. Me dijo. tan espesa que no podía romperla. Comenzamos el ensayo. Yo nunca había visto tanto odio y tanta ira en un ser humano. como estaba convenido. habían desaparecido por completo. todo el poder y la energía que había sentido. se desató el infierno. La oscuridad se instaló una vez más en mí. escribió uno de ellos. Aunque yo ya sospechaba que él estaba celoso de mi éxito. Durante este tiempo hice cosas que jamás hubiera soñado hacer. Drogas por la mañana. en el ensayo con vestuario. Era como si pudiera hacer cualquier cosa. Los "bloques" incluyen todos los movimientos sobre el escenario. y luego de terminada esta. tardaría al menos tres semanas en aprenderlos. "No necesito anotarlos". Nunca había sentido una energía y un poder tan fuertes en toda mi vida. meditando nuevamente en el tema. sentí una gran corriente de poder y energía. Vi un tremendo rayo de luz. Perdí todo mi coraje. toma al resto del elenco y hace que la sigan. sin imaginar ni por un segundo que podría provenir de Satanás. No solo tomó allí el rol principal. casi como si fuera Dios mismo. "Es imposible. para una obra como esta. Pasé por la oficina de la directora en Los Ángeles. drogas por la noche. Tienes que estar en el escenario durante dos horas y media. drogas por la tarde. no pude soportar la violencia de su ataque." La obra se representó durante dos semanas y atrajo más gente que cualquier otra que se hubiera representado allí. Cuando salí de la sombra y entré a la luz. y cuando volvimos a Los Ángeles. Era la obra más importante que se hubiera interpretado en Albuquerque. Sabía que lo tenía dominado. Volví al LSD. Volví a caer en una profunda depresión. sino que también comenzó una relación sentimental con la protagonista femenina. pero siempre había pensado que la luz no podía ser algo malo.. Supe que nunca volvería a actuar. Él Kathryn Kuhlman . Los críticos se volvieron locos. Me daba miedo. Al día siguiente. Cada vez caía más bajo. La directora caminaba de aquí para allá. a la que asistí. y lo leí de punta a punta durante el vuelo a Albuquerque. y en medio de esa luz había un hombre que me decía que saliera de las sombras y fuera hacia él. tuve una visión. "Es como una luz cuando ella está en escena". tenía todo perfectamente aprendido.

espíritus que vendrían a impartirnos conocimiento. Esto me llevó a clases de astrología. pero yo tenía miedo. Comencé a asistir dos veces por semana a sus sesiones. huí en medio de la noche. John Barrymore había vivido justo enfrente. Me relacioné con un actor y director divorciado. En un loco intento por escapar de él. Para esta época yo ya estaba tan metida en el mundo del ocultismo. Si no hubiera consentido en volver a vivir con él. Meses después enfermó gravemente. la energía femenina del dios hindú Siva.87 Nada es Imposible para Dios pidió y obtuvo el divorcio y se casó con su protagonista. Volví a refugiarme en mi mundo de drogas y soledad. con el que viví durante dos años. La antigua búsqueda del amor reapareció. Era el mismo apartamento en que Carole Lombard vivió antes de ser asesinada. ¿Sería posible que a pesar del mundo enloquecedor de los demonios y de la oscuridad. no como los psiquiatras. espiritismo. Entonces pude escapar y fui a vivir a un viejo apartamento en Havenhurst. en un intento desesperado por encontrar la verdad para mi vida destrozada. Yo todavía no había pensado que la energía y el poder podían venir de fuentes que no fueran buenas. espiritismo. Este columnista había entrevistado a Kathryn Kuhlman. En vez de hacer preguntas. Él creía que se podían activar ciertas energías del "exterior" que formarían "triángulos protectores de luz" a mi alrededor. amigo personal de un columnista de un periódico de Toronto. Canadá. y decían que podían sentir toda clase de espíritus que vivían allí. a la salida de Sunset Boulevard. Comencé a visitar a un psicólogo que estaba experimentando con el ocultismo. Y cuando oraba. Me insistían para que me pusiera en contacto con ellos. hubiera una verdadera luz. Este hombre abusaba de mí y varias veces trató de matarme. Los llamaba "vértices de energía". Uno de mis amigos era un famoso astrólogo judío. Decidí que me esforzaría por liberarme de todas esas ataduras. me habría matado. tenía resultados. lo único que hacía era hundirme cada vez más en la oscuridad. que entrarían en mi cuerpo y abrirían mi mente a nuevos y más elevados niveles de conocimiento. ocultismo. Yo me quedé en California. A mí me insistía especialmente para que invocara a uno llamado "el Tibetano". comencé a asistir a las reuniones mensuales de Kathryn Kuhlman en el auditorio Shrine de Los Ángeles. que parecía que nunca podría desenredar la maraña retorcida que era mi vida. psicólogos y psicoanalistas que yo había consultado. y mi amigo judío me leyó los relatos de su ministerio. Todo estaba relacionado con Shakti. abandonada emocionalmente y con el espíritu destrozado. Dos semanas más tarde me encontró. y cursos de ondas alfa de energía cerebral. En nuestra terapia de grupo. no contaminada por los poderes del mundo subterráneo? Fascinada por esta esperanza. que había preparado las sesiones del Obispo Pike. Sin embargo. Parecía que sabía de qué estaba hablando. Mis amigos ocultistas estaban entusiasmadísimos con el lugar. Kathryn Kuhlman . Por primera vez sentí un atisbo de esperanza. Era una pesadilla. Varias veces escuché que ella hablaba en contra de las cosas de las que yo había estado participando: astrología. que podría darme una gran sabiduría. mi psicólogo nos hacía invocar a ciertos "maestros ascendidos". ella daba respuestas. Hablaba con autoridad.

Estaba como clavada a la cama que se incendiaba. y puse el plato cerca de mi cama. tratando de liberarse de las garras del maligno? Mientras oraba. Para cuando llegaron los bomberos. ayúdame!". miles. millones. Las llamas se extendieron por el cuarto. los puse en un plato. "Dios. encendiendo la cortina y las paredes. pude liberar mi mano. Y decidí exorcizar mi apartamento. Jesús estaba allí.88 Nada es Imposible para Dios Comencé orando por sanidad. Desde que había estado tan cerca de la muerte. y comencé a llorar. Ellos me dieron toda clase de sugerencias. estarían tropezando en el camino. Sentí una gran calidez en todo el cuerpo. esperaba ansiosa el momento de volver allí para estar en presencia del Espíritu Santo. Esa tarde de domingo. comencé a orar por quienes me rodeaban. Traté de liberar la mano. tomé un vaso. Supe inmediatamente quién era. y de repente. En ese momento. el fuego explotó literalmente desde la cama. entré. limpiarlo de todos los espíritus malignos. envolviéndome en su amor. excepto la vida. Nunca lo había conocido. Yo había perdido todo. con un cartel que dijera: "Reservado para Kathryn Kuhlman . pero esta vez estaba sola. les dije. el apartamento estaba totalmente destruido. aplastando mi mano entre el elástico y el colchón. Y en ese momento supe que era amada. Parecía una buena idea para echar fuera los espíritus malignos. ¡La parte inferior de mi cama estaba en llamas! Corrí hacia el baño. sentada en la parte de atrás de la planta baja. Me alegré de no tener que explicarle a nadie lo que me sucedía. y salí tambaleando del cuarto hacia el pasillo. ¿Cuántos otros. Estaba en los brazos del mismísimo Padre. Era como si todos estos años hubiera habido un hueco vacante en mi corazón. espolvoreé el "polvo de sangre de dragón" sobre él. pidiéndole a Dios que me quitara la necesidad de drogarme. escuché un golpe y sentí el olor de otro humo. así que les pregunté a mis amigos espiritistas. Estaba atrapada. El dormitorio era un montón de carbones. Me arrodillé y levanté el colchón para tirar el agua al fuego. Una noche. lo llené de agua y fui hacia la cama. En febrero de 1972 volví al auditorio Shrine. Yo lo había estado buscando toda mi vida. "Quiero hacerlo como dice en la Biblia". Repentinamente. sentí una Presencia a mi alrededor y sobre mí. como yo. sentí una fuerza sobrehumana que tiraba el colchón hacia abajo. Repentinamente tomé conciencia de la oscuridad en que tantas personas andaban. pero no necesitábamos que nos presentaran. Después que se enfriaron las cenizas. grité. como el interior de un crematorio. Algunas veces me acompañaba alguien cuando iba a estos cultos. llené el apartamento de incienso y caminé por todas las habitaciones repitiendo el salmo 91 para tener buena suerte y ganar coraje. Decidí agregarle "polvo de sangre de dragón" a la mezcla. Me volví y vi que el plato estaba dado vuelta sobre el piso. estaba allí. Apenas me di vuelta. Jesús estaba allí. para hacerla más potente. con un amor mucho más grande que el que cualquier hombre podría darme jamás. Entonces di un último tirón. Después quemé incienso y mirra. sobre el piso. y una de ellas fue quemar incienso y mirra (eso sí estaba en la Biblia). No sabía nada sobre las técnicas de exorcismo.

dormí pacíficamente. después de apagar la luz. Kathryn Kuhlman . Simplemente oro: "Jesús. La mayoría de mis antiguos "amigos" se alejaron de mí. necesito tu ayuda. ¿Puedes venir y echarlos afuera?" Y Él siempre contesta mi oración. Supe que nunca más volvería a necesitar las drogas. Mis problemas no se acabaron por completo con la experiencia de esa noche. Esa noche. por la noche. y tengo que crear nuevas amistades con creyentes. siento fuerzas malignas a mi alrededor. porque sólo tú. Ha habido momentos de desaliento y soledad. Ahora Él había llegado. Después de que terminó el culto. oh Jehová. Fui al baño y vacié el contenido de todos los frascos y las cajas de medicamentos en el toilet. pero ahora sé que no estoy sola. Han vuelto. siempre había necesitado gente a mi alrededor. Algunas veces. Era suficiente estar con El. sin insomnio. por primera vez en años. para agradecerle a Dios por lo que había hecho. Cené tranquila en un pequeño restaurante fuera de la zona más ajetreada. Comprendí entonces el significado del versículo: "En paz me acostaré. y asimismo dormiré. y todas mis necesidades de amor estaban satisfechas. ni siquiera les hablo a los espíritus. Sin drogas. Estaba sana. Esperaba ansiosamente el momento de estar sola. me abrí paso entre la multitud. Fue así: simple. Ya no repito ritos de exorcismo.89 Nada es Imposible para Dios Jesucristo". Fue tan natural arrodillarme para orar. y volví a mi pequeño apartamento de un ambiente. Antes. Jesús me ama. Ahora ya no quería ni necesitaba a nadie más. Nunca volvería a ser esclava de las drogas. me haces vivir confiado" (Salmo 4:8). sin pesadillas. Y estoy aprendiendo a dejar que Él luche en mi lugar. absoluto. Saqué mi cama del diván y la abrí. definitivo. multitudes de personas que me admiraran. Todavía hay momentos de tristeza y tentación.

yo creía que la Biblia es el registro inspirado de la revelación de Dios a la humanidad. mi padre me regaló un viaje a Washington D. y muchos otros en la iglesia primitiva. Como la mayoría de los bautistas. y pasé a trabajar para otro congresista. Dormía tres horas por noche.). con un sueldo aún mayor. Pero ya Kathryn Kuhlman . Creía que luego de ascender al cielo. de Florida. después de graduarme de la escuela secundaria en Mobile. Pronto me encontré sumergida en el fascinante mundo de la política. el senador Spessard Holland. aquellos ciento veinte creyentes que estaban en el aposento alto durante la celebración de Pentecostés. Eso era lo único que necesitaba. y una siesta de quince minutos después de comer una salchicha de quince centavos. en Capitol Hill (Washington D. esposa de un ex pastor bautista. En 1949. El señor Ward me ofreció un empleo. Tuve que llegar a estar cerca de la muerte para recibir la verdad de que podía recibir la vida de Dios hoy. había estado dirigiendo un estudio bíblico para mujeres sobre el Espíritu Santo. En ese momento el matrimonio no me atraía. Tres días después.C. papá había ahorrado lo suficiente para comprar dos boletos de autobús y poder visitar a mi hermano mayor. recibieron el poder del Espíritu Santo. estudió en la Universidad Baylor y luego se mudó a Fort Worth. Creía que cuando Jesús tocaba a alguien. Eso era más de lo que mi padre jamás había ganado en Mobile. deseaba todo esto. quien cursó estudios de posgrado en el Seminario Teológico Bautista de esa ciudad. y así me convertí en la estenógrafa más joven de Capitol Hill. junto con su esposo Walter. No es que no quisiera recibir su Espíritu. realizado milagros y habían visto recuperarse a los enfermos luego de imponer las manos sobre ellos. sentir su poder o manifestar los dones del Espíritu. Mi hermano conocía a Truman Ward. Maryland. En realidad. y le agradecía a Dios por la manera en que había hablado a los profetas y los apóstoles. era reconocida como una de las colaboradoras más importantes del Congreso. Sí. me ofreció emplearme como su secretaria por tres mil dólares por año. Alabama. A pesar de haber estado enfermo durante casi tantos años como los que yo tenía de vida. Nació en Mobile. Desde 1958 los Gummelt viven en District Heights. Creía que esos hombres y mujeres habían hablado en lenguas.. Pero por alguna razón. Es que pensaba que Pentecostés era algo que había sucedido en un tiempo muy lejano. no comprendía que Dios podía derramar su Espíritu en mí. y a mí me encantaba serlo.90 Nada es Imposible para Dios CAPÍTULO 10 LA ESCEPTICA DEL SOMBRERO DE PIEL Jo Gummelt La señora Jo Gummelt.C. Texas. hoy. Entonces supe que me quedaría en Washington. que trabajaba en la biblioteca de la Suprema Corte. de la misma manera. Mi constante esfuerzo por lograr la eficiencia y la perfección me convertían en la colaboradora ideal. un importante funcionario de la Cámara de Diputados.. Alabama. esa persona era sanada. donde Walter ha ocupado varios cargos importantes dentro de su denominación.

donde se inscribió en el Seminario Bautista. alternando entre Washington y Waco. me arrastraba a casa. Walter se graduó antes que yo y luego se mudó a Fort Worth. Durante estos primeros años en Washington conocí a un grupo de jóvenes de la Iglesia Bautista Metropolitana que eran diferentes de todo lo que yo había conocido antes. El empleo exigía una perfeccionista. El empleo de tiempo "más completo" que yo podía concebir en ese momento era ser médica misionera. Fuera lo que fuere. Perdí peso. las presiones de ser esposa de pastor. Acepté el puesto y comencé con un trabajo que me desgastaba sin misericordia. leal. además de las increíbles presiones de trabajar en el Congreso. finalmente terminé mis estudios luego de seis años. Luego de un breve receso. y Walter aceptó la invitación para ser pastor de la Iglesia Bautista Parkway. con papeles a mi alrededor: trabajaba hasta la madrugada. trabajé hasta que nació el pequeño Gordon. Aproveché su ofrecimiento y. gradualmente. comía mal. un joven muy atractivo. conocí a Walter Gummelt. Noche tras noche. y que mi empleo siempre estaría esperándome. Texas. Estos jóvenes de Washington me motivaron a tener una sed nueva: la de ser como Jesús. En su gozo y su testimonio constante. Inmediatamente volví a mi antiguo estilo de vida: trabajaba hasta horas increíbles. comenzaron a hacerse sentir. yo quería ver sana a la gente. Mi jefe. Me inscribí en la Universidad Baylor. eficiente.91 Nada es Imposible para Dios estaba creando patrones de vida y de trabajo que me llevarían casi a la destrucción antes de cumplir los cuarenta años. podría volver a Washington. en Waco. dirigiendo al personal. Algunas mañanas me levantaba más exhausta que al acostarme. y cuando finalmente logré llegar al final de un embarazo. Cuando mi jefe perdió la reelección. de cabello ondulado y físico atlético. el cargo más importante dentro de la oficina de un congresista. volvimos a Washington. Quizá era porque papá estaba continuamente enfermo. Pero luego. Pero antes de tener tiempo de considerar su consejo. rubio. Me había vuelto adicta al trabajo. y todo lo que emprendía lo llevaba a cabo con precisión perfecta. Kathryn Kuhlman . Después de que Walter se graduó en el seminario. Pude conservar mi buena salud durante los primeros años. el diputado Prince Preston. y yo había ganado reputación de ser precisamente eso: motivada. de Georgia. me ayudó económicamente. Volví a trabajar. escribiendo discursos y quedándome a hacer investigación sobre leyes hasta mucho después del horario de cierre de la oficina. Walter sugirió que podría ser una señal de Dios para que yo dejara de trabajar. y entregarle toda mi vida a Él para servirle de tiempo completo. una congregación nueva de District Heights. Mientras estaba en Baylor. Maryland. Perdí varios bebés. podía ver que tenían algo que a mí me faltaba. administrando la oficina. y ser médica misionera era la única forma de lograrlo que yo conocía. Mi deseo de convertirme en médica misionera había sido reemplazado por otro: el de ser esposa de un pastor. y me dijo que cuando me quedara corta de dinero. me ofrecieron uno de los puestos más importantes: un congresista de Texas me pidió que fuera su asistente administrativa. quizá era lo que había leído sobre Jesús que ponía sus manos sobre los enfermos y los sanaba. volví a trabajar. Nos casamos inmediatamente después de que yo terminara mis estudios. mucho después de oscurecer. y me sentaba en el banco del piano.

Comencé a tomar grandes dosis de Darvon compuesto. Las migrañas empezaban como un dolor sordo en la parte de atrás y en un costado de la cabeza. me levanté de la cama. la calcé apresuradamente en mi cabeza. y me recetó drogas. dormía menos de cuatro horas por noche y seguía tratando de estar presente en la iglesia junto a Walter. en oleadas. Yo me imaginé a los congresistas. Grité pidiendo ayuda. el dolor era como un fuego que me encendía el cerebro. y no pensé mucho más en el asunto. Compré una peluca. consecuencias inevitables de los conflictos internos de la oficina y del acoso de mis empleados varones. mientras que yo me estoy partiendo desde la base. ¿Cuánto hacía que no Kathryn Kuhlman . y me dirigí al estacionamiento. Yo trabajaba setenta horas por semana. características de quienes trabajan en el Congreso. Junto con el dolor venían las náuseas. estacionadas en la calle circular. pero yo tenía deseos de llorar. El médico había dicho que yo sufría de una "clásica migraña de personalidad". A la hora de comenzar. Un día de primavera. Allí." El solo pensamiento de enfrentar otro día en la oficina me hacía temblar. Nuestras oficinas estaban en el edificio Sam Rayburn. Para los hombres era muy gracioso. el viento me arrancó la peluca y la hizo volar hasta un espacio abierto. Cada una. "Ya no tengo un hogar". salí temprano de mi trabajo. débil y tambaleante. pero pronto me di cuenta de que psicológicamente ya me había atrapado. vi. A medida que las migrañas se hacían más y más intensas y frecuentes. Sentí el brazo de Walter rodeándome la cintura desde atrás.92 Nada es Imposible para Dios Seguí perdiendo peso. en medio de todos esos choferes uniformados. Pero nunca se queja. comenzó a caérseme el cabello. comencé a llorar. Entonces. Cierta mañana. que envidiaban mi posición. Entonces prorrumpieron en carcajadas. Finalmente la levanté. Le eché la culpa a los abortos espontáneos y al hecho de que estaba por comenzar a envejecer. me largué a llorar. "Y Walter no tiene esposa. Él es como el peñón de Gibraltar. las grandes limosinas negras de los miembros del Gabinete. y me aparecieron tres úlceras sangrantes. corriendo a las ventanas y viéndome correr detrás de mi peluca. con su chofer parado al lado de la puerta. varios meses después. Sufrí otros tres abortos espontáneos. Los guardas y los choferes se quedaron parados. hasta que salí del área protegida. pero la perspectiva de volverme calva no era nada divertida. inclinada sobre la cocina. para prepararle el desayuno a Walter. Me dijeron que no causaba adicción. Mis lágrimas caían sobre el aceite de la sartén y provocaban pequeños conatos de humo. y al salir por la puerta principal. y el perfume de su loción para después de afeitarse. Era como tener el cráneo en una prensa gigante que lo apretaba tan fuerte que pensaba que la cabeza me explotaría. mirando cómo mi peluca daba vueltas por el pasto hasta "aterrizar" sobre una planta de tulipanes. como si estuviera en una comedia de pesadilla. Entonces comenzaron nuevamente los dolores de cabeza. porque yo estoy casada con mi trabajo. pensé. ¿Por qué tenía que usar una peluca? ¿Por qué no podía ser normal? Sentada en el auto. mientras mi cuerpo se convulsionaba como en agonía. Yo sabía que se estaba llevando a cabo una audiencia especial. Entonces. muy ventoso. su rostro contra mi cuello. pero nadie se movió. fui aumentando la dosis. con la boca abierta.

" "No lo sé". en la época en que estudiábamos en el seminario. pero ya había comenzado a suceder algo drástico. si descanso. subimos las escaleras y tomamos el bote hasta la base de las cataratas. cuando luchábamos juntos. Recordé esos primeros años de matrimonio. tomados de la mano. Me miró y sacudió la cabeza. Nuestro pequeño dúplex en la calle Stanley. pero yo insistí en esperar hasta la mañana. Estoy perdiendo la sensibilidad en la espalda. Jadeando. No necesitamos dinero extra. Déjalo antes de que te mate. clavándole las uñas en el brazo. Fue un día cansador. "Qué pasa. Dejamos el tráiler en un camping en el Parque Estatal Allegheny. iba con él a la biblioteca del seminario y lo miraba buscar y rebuscar en los libros. Sentía una tremenda presión a ambos lados de la parte baja de la columna. llevándose a Gordon. el cruce a Wichita Falls. me aferré a Walter. muy tarde en la noche. cuando ya volvíamos al tráiler. Caminamos por las sendas de concreto. cerca de Seminary Hill. tenía tiempo para eso. "No vale la pena. suavemente. "Déjalo. "Quizás. alarmado." Walter estaba preocupado. Fui al médico. donde Walter predicaba los fines de semana. lentamente. Me mordí los labios. ya había oscurecido. supe lo que era sentir las garras de la muerte sobre mí. para sentarme y mirarlo. Me tiré sobre la cama mientras Walter salía a buscar un hospital." Él no lo sabía. No tenía tiempo para caminar con él tomada de su mano. Entonces. Jo?". En el camino de vuelta." Él tenía razón. O simplemente caminábamos alrededor del hall central. y yo tampoco. "o le sucederá algo drástico. el dolor aumentó." Esto no era una simple úlcera o un dolor de cabeza. Gordon tenía seis años y muchísima energía. decidida a aprovechar lo más posible. Pero fui. Las oleadas de náuseas me hacían tener deseos de vomitar. un espasmo agónico recorría mi cuerpo. Para cuando llegamos al tráiler. No teníamos dinero. respondí con dificultad. Seguí llorando. El dolor se extendía por toda la espalda y llenaba el estómago. "Estás blanca como el papel. Él siempre fue tan gentil. y mirábamos las vidrieras. me dijo que el más próximo estaba a kilómetros de distancia. La ruta por la que íbamos estaba en reparación. pero era demasiado tarde. al sur del Estado de Nueva York. Algunas noches. haciéndole cosquillas en la nariz. Jo". para distraerme. Yo no tenía ganas de hacer camping. y con cada salto. "Descanse mucho". como si tuviera toda el agua del río Niágara haciendo presión contra un dique. Walter pensó que sería bueno tomar el tráiler e ir por una semana de vacaciones a las montañas Allegheny. me dijo Walter. ¡Ulceras sangrantes y migrañas! Me anotó como discapacitada total permanente. No tenía tiempo para echarle colonia después de afeitarse y sonreír. Yo había comenzado a morir. mirando los retratos de los anteriores rectores del seminario. Ahora no tenía tiempo para cosas así. y seguimos en auto hasta la frontera con Canadá. comencé a sentirme mal como nunca antes.93 Nada es Imposible para Dios me quedaba mirándolo afeitarse? Antes. mientras Gordon dormía en el asiento posterior. preguntó él. para visitar las cataratas del Niágara. Por primera vez en mi vida. Kathryn Kuhlman . tan amable. "Pero tengo miedo. me advirtió. noté otra cosa más: una parálisis que se extendía por mi columna. pero caminábamos por las calles desiertas del centro de Fort Worth. Cuando traté de girar el cuerpo en el asiento. preparándose para un examen. me sentiré mejor. Cuando volvió.

repentinamente quedé pasmada ante el descubrimiento de que el Espíritu Santo vivía en mí. "¡Qué escalofriante. Durante semanas. sino de mi tiempo. a un médico. y mientras el Sol salía sobre los árboles. A la mañana. Al final de este período pasaba aproximadamente cinco horas por día en comunión con el Señor. Estaba muriéndome. Apenas describí mis síntomas. pero no sabían cómo lograrla. cuando estudiaba en Baylor. "Solo llévame a casa. algunas jóvenes amas de casa de la iglesia. a las que cualquier bacteria insignificante que entrara a mi sistema podría atacar. Después de tomar algunas radiografías. Pude eliminar algo de mi organismo. dijo. Pero no había durado mucho. Walter quería llevarme al hospital. Fue una relación pasajera. Pero Kathryn Kuhlman . no solo de mi dinero. Los ojos se me llenaron de lágrimas. El urólogo me explicó que mis riñones eran como dos esponjas podridas. Sentía que mi cuerpo se estaba destrozando por dentro. temprano. era algo extraño para la mayoría de ellos. volví a la cama. causando aún más deterioro. me había sucedido algo. pude ver la mirada de alarma en el rostro del profesional. Aproximadamente un año antes. Si puedo acostarme en mi cama. "Qué pasa?". caminé por los edificios de la universidad completamente ajena a cualquier problema. pero qué maravilloso a la vez!". pregunté. conocía todos mis pensamientos. Walter envió una carta a la congregación. me dijo con voz severa: "La espero esta tarde en el hospital". habían venido a pedirme que les enseñara. Comencé a dar el diezmo. hubo un grupo de mujeres que comprendieron que Dios las había preparado para este momento y este lugar. Una tarde. y apenas pude llegar al otro lado de la acera. en estudio bíblico y oración.94 Nada es Imposible para Dios Pero a medida que la noche avanzaba. enamorada del Señor. en Waco. una enfermedad muy rara y grave. Ellas querían una relación más profunda con el Señor. Oía las voces de Walter y Gordon afuera. la mañana ya estaba avanzada. "Lo sabremos mejor en unos pocos días. pero una vez más traté de calmarlo y lo convencí de no hacerlo. señora Gummelt". con autoridad). mientras caminaba por la calle Ocho. "No se puede ignorar esta clase de hemorragia. Muchos años antes. Aparentemente sentían que a pesar de mis nervios destrozados y mi cuerpo enfermo. Tambaleándome. estaré bien. yo podía indicarles la dirección correcta. y Walter me llevó. pidiéndoles que oraran por mí. no algo para toda la vida. sumergida en el Espíritu Santo. Me di cuenta de que algo andaba terriblemente mal. Casi la mitad de ambos riñones ya se había desprendido y había sido eliminada de mi sistema. Cuando intenté levantarme. alguien que escuchaba todas mis palabras. me levanté para ir al baño. yo me sentía peor. para orar por mi sanidad." Pero no mejoré. finalmente. me di cuenta de que estaba en medio de un charco de sangre. y me sentí un poco mejor." El diagnosis: una variedad de necrosis papilar renal. Pero en este momento. me adormecí. "¡Lo llevo a todo lugar que voy!" A partir de ese momento el Espíritu Santo se había convertido en una persona para mí. Aunque la oración por los enfermos (la oración de fe. que causa el deterioro del interior del riñón. musité. parece como si literalmente estuviera expulsando trozos de sus riñones. veía todo lo que yo hacía. Cuando me desperté.

Sabía que yo misma era una aprendiz. cuando estaba sola en el cuarto del hospital. Las mujeres del grupo de estudio bíblico habían venido al hospital a visitarme y estaban rodeando mi cama. Pat vino a visitarme y me contó lo que había sucedido ese sábado por la mañana. y hacer ese tipo de preguntas siempre provocaba grandes frustraciones. muy débil y muy sedada. "Cuando recibimos la carta del pastor". Esta. "Simplemente decidimos reunirnos y confiar en Él para tu sanidad. era natural que comenzara por enseñarles lo que la Biblia decía sobre el Espíritu Santo. Ese día yo cumplía treinta y siete años. También sabíamos que este era el momento de probar si lo que habíamos estudiado contigo era verdad. El esposo de Pat era de la Marina. ¿por qué no podemos tomarla literalmente?". nunca había visto una demostración física del poder de Dios. Yo estaba débil. dijo Pat. "¿Cómo te sientes?". Y así era. Las ocho Kathryn Kuhlman . "Si la Biblia es cierta. una tarde. no porque fueran bautistas tradicionalistas. y ellos habían comenzado a asistir a nuestra iglesia. yo seguía siendo consciente de su poder. No tengo tanta hemorragia". solo que me enteré varias semanas después. Muy pocas personas se acercaban a nuestra iglesia porque el Señor se los indicaba. Por lo tanto. "Pentecostés no es tiempo pasado". cuando estas jóvenes vinieron a pedirme que les enseñara a andar más cerca del Señor. Yo quería ser intelectualmente honesta. supe que algo había cambiado. "todas las del grupo de oración supimos que estabas muriendo. una semana después de que yo entré al hospital. sonrió y le guiñó el ojo a otra." "Parece como que van a poner a prueba a Dios". "¿Por qué no podemos esperar milagros y sanidades. Pero lo que esperábamos y necesitábamos desesperadamente era una demostración del poder de Dios.95 Nada es Imposible para Dios aunque mi "enamoramiento" del Espíritu Santo se había desvanecido. para ver si creemos lo que Él dice en su Palabra. Esa demostración se produciría el sábado por la mañana. dije. Al mirarlas. Entonces. entonces. sabíamos que este caminar más cerca de Dios tenía que ver directamente con la doctrina del Espíritu Santo. todas empezaron a asentir con la cabeza y sonreír. Y sospechaba que aunque decía todas las palabras correctas. pero Pat y su esposo sí. no es eso". dijo suavemente Pat. pero me esforcé por contestar con una ligera sonrisa: "Un poco mejor. ahora?" Como bautistas que éramos. De alguna forma. a su vez. me dijo. "¡Alabado sea el Señor!". no comprendía realmente lo que estaba diciendo. había dicho. pero dado que nunca había visto un milagro. Enseguida. o no sana. preguntó Pat Vandeventer. como si supieran algo que yo no sabía. Es así de simple.. habían preguntado mis alumnas. O Dios sana. sino porque el Señor les había indicado que lo hicieran. "No. y le guiñó un ojo a una de las mujeres que estaba del otro lado de la cama. no solo palabras sobre Él. me costaba creer. creíamos que la Biblia era la Palabra inspirada de Dios. tratando de encontrar respuestas. acercando su silla a mi cama. Quizá sea que Dios nos está poniendo a nosotras a prueba. Profundizamos más nuestro estudio de la Palabra..

"Levanté la vista. solo la profunda seguridad interior de que estabas siendo sanada. lo sabrás." "¿Dices que demostró su poder? ¿Cómo?" Pat se puso en pie y fue hacia la ventana. como la nieve fresca que cae sobre el paisaje gris y lo cubre de blanco puro. recibió una demostración del poder del Señor. Lo único que pude deducir fue que todas ellas habían muerto. "Cada una lo sintió al mismo tiempo. dije.. Mientras esperábamos en Dios. Yo sabía que no había medicina capaz de curarme." "No entiendo". Ellas habían recibido el mismo mensaje que yo. y repentinamente sentí como si se me partiera el corazón. llenos de decisión y fe. No hubo fuegos artificiales. Sus ojos chispeaban. pero justo cuando el sol empezaba a dar luz. el poder del que hemos leído en la Biblia. ¿incurable? Olvidé todo lo demás que Pat había dicho. pero recuerda. sonriendo una vez más. la interrumpí. nuestro Dios es el Dios de lo imposible. Ya no podíamos orar más. sí. Uno de los urólogos me comentó que en Suecia se había llevado a cabo un estudio con ciento veinticinco personas que tenían síntomas similares a los míos y estaban en iguales condiciones." "Pero no estoy sana". Kathryn Kuhlman . en un rincón del parque municipal. Nos fuimos del parque con esa seguridad. y desde entonces todas las dudas se disiparon. Comenzamos a orar por ti. Muchos. "Pero también sabemos que Dios ha demostrado su poder. al mismo tiempo. a la que se le había diagnosticado con seguridad esa clase particular de enfermedad del riñón. Y supe. al amanecer. Sus ojos comenzaron a humedecerse. Pero cuando le pregunté sobre los resultados del estudio. Pero. "Fue un momento muy precioso y sagrado para cada una de nosotras.. Sabemos que serás sanada." "Ya lo sabemos". Claro que sí". Yo estaba sentada en el banco." Esperé en silencio mientras Pat hacía una pausa. nos quedamos sin palabras. muchos especialistas vinieron a observarme durante las siguientes semanas. en forma personal. y todas las otras mujeres del grupo estaban sonriendo a través de las lágrimas. En la zona de Washington. pero eso es porque estoy en el hospital. "Sé que estoy mejor. llorando en silencio. y nos quedamos sentadas. Hablaba con suavidad. y me están llenando de medicamentos. Jo. tan profundo como nunca lo habíamos sentido antes. Todas supimos que serías sanada milagrosamente.. Entonces. "Sabemos que los médicos le han dicho al pastor Gummelt que tu enfermedad es incurable. hasta entonces. yo era la única. cada una. dijo Pat." Pat se volvió desde la ventana y me miró. Esa palabra siguió resonando en mi mente. pero en diferentes formas. ni terremotos. Pero el doctor dice que mis riñones desaparecieron. Supe que Dios te había sanado. con la cabeza apoyada en mis manos. Ahora parecía que íbamos a perderte. de lo profundo de mi corazón surgió como un manto de paz. y cuando Dios lo disponga. como si estuviera reviviendo esos momentos en el parque.. comenzó con evasivas. dijo Pat con firmeza.96 Nada es Imposible para Dios integrantes del grupo nos reunimos ese sábado para tener una reunión de oración al amanecer. Todas comenzamos a sentir un amor por ti." Yo sabía que estaba enferma de muerte. El único aliento que recibí de los médicos fue la esperanza de que pudieran estabilizar mis riñones y quizá detener el proceso de deterioro. "Oh.

exámenes y cultivos. Podía sentir mis riñones hinchados. Para combatir las infecciones internas que siempre surgían. cuando busqué en mi interior. Enferma. Me sentía terriblemente culpable. El médico me había dicho que cuando me sintiera bien. Pasé el siguiente año entrando y saliendo del hospital. recomendándome que pasara de doce a catorce horas por día en cama. y era muy difícil adaptarse a ese hecho mientras aún estaba viva. ¿Es que este horror va a continuar de generación en generación? Entonces comenzaron a suceder cosas. podría volver a la iglesia. pensaba. El médico había dicho: "Una pequeña bacteria. Ya no podía funcionar como esposa o madre. Había otras presiones acumulándose al mismo tiempo. "Quizá él pueda ayudarla un poco con esas migrañas". Pero cuando me dieron el alta. pero no más de una vez por semana. dijo. La advertencia no era necesaria. y con el cambio venía toda una serie de exámenes para comprobar si esta droga me mataría en vez de hacerme bien. No podía hacer ninguna tarea hogareña. Ahora todo eso volvía a suceder. Escuchaba a Gordon volver de la escuela y pasar en puntas de pie por el pasillo sin entrar a mi habitación. A medida que mi cuerpo se auto inmunizaba contra una droga. de agua no muy limpia. la pondrá en peligro inminente de muerte". Creo en milagros. que supo que mi enfermedad era terminal y me sugirió que leyera el libro de Kathryn Kuhlman. me cuerpo comenzó a retener líquidos. haciéndome radiografía tras radiografía. Antes siempre había podido escarbar en algún lugarcito dentro de mí. Los niños debíamos caminar siempre en puntas de pie cuando estábamos en casa. constantemente debía tomar distintos antibióticos. el médico me daba otra. detrás de una puerta cerrada. se habían agotado.97 Nada es Imposible para Dios Finalmente. para no despertarlo. y extraer un poco más de energía o fuerza para completar una tarea. para no molestarme. en cama. como si hubiera corrido más de tres kilómetros en la ciudad. Dos días después yo estaba en Kathryn Kuhlman . La segunda mañana que me quedé en casa. Mi oración era que pudiera yacer en paz y acabar con ese proceso de morir. El médico de la familia me sugirió consultar a un psiquiatra. Eso es lo único que mi hijo recordará de su madre. por ejemplo. Yo sabía que moriría. jadeando de cansancio. Me hacía recordar cuando yo era niña y mi papá estaba siempre enfermo. esperé hasta que Walter se fuera a trabajar. Parecía que estaba todo el tiempo en el consultorio del médico. Todo empezó con una carta de mi hermana menor. Pero esta vez. Mis energías de reserva. Todo mi estilo de vida comenzó a cambiar. aplastándose contra mi espalda. me dieron el alta del hospital. Entonces me levanté para abrir la ventana del dormitorio. Eso era lo que esperaba. Me desplomé nuevamente sobre la cama. que pueda tomar. La simple tarea de caminar hasta el otro extremo del cuarto y tirar para abrir la ventana consumió toda mi energía. Los gastos en medicinas subían sin parar. y quedé muy hinchada. Prepararse para la muerte es una experiencia psicológica aterradora. Constantemente debía ir al médico para que me hiciera análisis. solo encontré vacío. No quería que me vieran así. sin haber podido abrir la ventana. ese pequeño "extra" que evita que una persona muera cuando llega al fin de sus fuerzas. Yo estaba completamente falta de fuerzas. Antes de entrar al hospital yo pesaba aproximadamente cincuenta kilos.

Miré a Pat. El psiquiatra me había prescripto una serie de drogas. Sin embargo. "¿Por qué no se calla?". Jamás había visto tantas caras sonrientes. Yo había traído un grabador para poder captar todo lo que pudiera decir el orador.98 Nada es Imposible para Dios cama. Dios aún no había terminado. Inmediatamente sospeché algo. Las drogas me revolvían terriblemente el estómago. "No eres abierta. Ella hablaría en una reunión vespertina de la convención. sonrió Pat. ¿Sería real todo esto? ¿Era genuinamente feliz toda esta gente. respondí. y escuché el anuncio de una convención de la Fraternidad Internacional de Hombres de Negocios del Evangelio Completo. "Jo. una pastilla cada treinta minutos durante tres horas. este hombre contestaba gritando: "¡Alabado sea el Señor!" o "Gracias. protesté internamente. Hasta dudaba si sería del Señor. sentía que se estaba acercando una migraña. pero nunca nada como esto. y todas parecían estallar de gozo. Pat. o eran simplemente desequilibrados mentales? En cuanto a mí. Kathryn Kuhlman va a hablar allí el jueves por la tarde. pero calmaban el dolor de cabeza. escuchando un programa en una radio local. Pero esto no era como ninguna otra reunión a la que hubiera asistido. "Está bien. con los ojos brillantes. muchas reuniones bautistas. El anuncio no tuvo gran importancia para mí. ya que los bautistas del Sur no parecían reconocerla. Yo las leía todas. A la mañana siguiente Pat Vandeventer vino a verme. En las reuniones bautistas a las que yo había asistido. pero no me convence el tema de que una mujer predique". y supe que tenía razón. y ni siquiera una vez había visto su nombre. la migraña seguía molestándome. tienes razón. nadie sonreía así. vamos a la Convención de Hombres de Negocios del Evangelio Completo. "Pensé que eras más abierta". Y si podemos aprender algo acerca de Dios de alguien que no sea bautista del Sur. Al despertarme al día siguiente. eres bautista. que se llevaría a cabo en el Hotel Hilton de Washington. pero no tenía sentido. Yo había escuchado algunos "Amén" en Baylor. A cada frase. En realidad. en el lujoso salón. Jesús"." Tres veces seguidas en una semana no podían ser coincidencia." Pat fue a buscarme el miércoles por la noche y cruzamos la ciudad hasta llegar al Hilton en la noche de apertura de la convención. Yo estaba juzgando a esta mujer basándome en que no había visto su nombre impreso en ninguna publicación de nuestra Convención Bautista del Sur. Salí de la reunión muy confundida. "Lo siento. Yo había estado en muchas. Mi corazón tiene tanto hambre de lo profundo del Espíritu como el tuyo. me resistí. desde reuniones de asociaciones hasta las inmensas convenciones anuales." Ella me había golpeado en mi punto débil. hasta que escuché el nombre de Kathryn Kuhlman. El hombre que estaba sentado delante de mí estaba tan feliz que estuvo todo el tiempo hablando al mismo tiempo que el orador. La nota clave era el gozo y la libertad. ni siquiera sonreían así en nuestra iglesia. y en los cultos del seminario. Era extraño que escuchara ese nombre dos veces seguidas en una semana. Estaba irritada. Más de tres mil personas estaban sentadas allí. y le pedí a Pat que fuera más rápido. estoy lista. Cuando tomaba la quinta pastilla. el dolor ya se estaba Kathryn Kuhlman .

y posiblemente se levanten las solapas de sus abrigos para taparse la cara y que nadie los reconozca. Su voz era suave. Había una quietud tan dinámica en la sala que yo casi podía escuchar los latidos de mi corazón. que podía bajar hasta taparme las orejas. Mi sombrero estaba puesto lo más bajo posible. pero encontramos un lugar para estacionar justo enfrente. Pat y yo nos sentamos casi inmediatamente. dos señoras que estaban cerca de la primera fila se levantaron y dejaron sus asientos vacíos. Kathryn Kuhlman .. yo no podía controlarlas. Apenas podía espiar algo debajo del ala. yo seguía siendo escéptica. y mi cuerpo parecía más fuerte que antes. Aunque esto conmovió profundamente. arriba. Después de todo. La gente había venido esperando algo. Había una niñita ciega sentada detrás de mí. "Levante sus brazos y reciba al Espíritu Santo. Arriba. toca a esta niñita." ¿Levantar mis brazos? Repentinamente volví a ser una esposa de pastor bautista de Sur. Tenía que esforzarme para escuchar cada palabra. que estaba atestado de gente. y era como si estuvieran atadas con hilos hacia arriba. yo recibo. Todo lo que ella decía. "Varios pastores de la ciudad están pensando en ir". Nos abrimos paso hacia el salón. y comencé a orar por ella.C. Sentía como si me estuvieran estirando el cuerpo hasta que tuviera que ponerme en puntas de pie. Era extraño.99 Nada es Imposible para Dios calmando. yo ya se lo había escuchado decir a Walter cien veces desde el púlpito de nuestra iglesia." Sentí que mis ojos cerrados se llenaban de lágrimas." Yo no tuve valor de contarle que acababa de tomar mi gran sombrero de piel.. Fue una tarde verdaderamente extraña. Kathryn Kuhlman estaba hablando. Llegamos al hotel una hora y media tarde. Todas las cosas son posibles. "La mayoría son curiosos. Poco antes de mediodía Walter me llamó para saber cómo estaba. tan suave que algunas veces no podía distinguir lo que decía. sin darnos cuenta de que todos los lugares para estacionar estaban llenos en un radio de cuatro calles alrededor. yo recibo. pero tenía que estar en cama a causa de mi estómago. y ella hablaba con autoridad. Ese día tendrían un almuerzo... ¿Qué pasaría si alguien me veía? ¿Si me veía algún pastor bautista amigo de Walter? ¿Algún miembro de nuestra iglesia? Pero no pude evitarlo. Repentinamente todos nos pusimos de pie y Kathryn Kuhlman comenzó a cantar: Señor. dijo. donde pudiéramos sentarnos y observar. No estaba diciendo nada nuevo ni diferente. Sabía que Pat tendría que ir sola a la reunión de Kathryn Kuhlman. "Señor. muy decorosa. Mis manos ya estaban levantadas. decía ella. Pero esta vez fue distinto. podría ir al culto de milagros. Ese año Walter era presidente de la Conferencia de Pastores Bautistas de Washington D. Walter sonrió maliciosamente. Cuando ya pensábamos que tendríamos que quedarnos de pie junto a la puerta. "Levante sus brazos". yo recibo. Pero había un espíritu diferente en ella y en este lugar. esperando encontrar asientos cerca de la salida. Le dije que Pat y yo iríamos al culto de Katrhyn Kuhlman. Señor. y que pensaba ponérmelo para que nadie me reconociera a mí tampoco. pero el dolor de cabeza desapareció. Señor.

" Trataba de hablar." Era Kathryn Kuhlman. De todos modos. sería el moderador. Rara vez mostraba alguna emoción. no había ido por eso. Cuando mis manos ya estaban completamente levantadas. "Oh. tengo algo que contarte. impaciente. muy confiable. Pero siguió entrando y saliendo. Entonces escuché una voz que venía desde el pasillo." Walter nunca me interrumpía así." dijo Pat. el doctor Paul Rader. Él hizo una pausa y salió. Yo ni siquiera sabía que había bajado de la plataforma. Finalmente extendió el brazo." Pensé: "¿Qué quiere decir con `levantarse'? Ya no puedo estar más arriba de lo que estoy. Ella tocó mi muñeca muy suavemente. Me olvidé por completo de mí misma. que él empezara a hablar. "Esta mañana sucedió algo.100 Nada es Imposible para Dios Nunca me había estirado tanto ni había llegado tan alto. pero yo me daba cuenta de que estaba explotando por dentro. y pronto. De modo que corté la comunicación y casi lo llevé a empujones a la cocina. mi cabeza caía. y Kathryn Kuhlman . Parecía que hubiera flotado al espacio y estuviera dando vueltas alrededor del techo en brazos de Jesús. Su voz resonaba en mis oídos. Nunca había sentido tal humildad en toda mi vida. como presidente de la Conferencia de Pastores." Estuve de acuerdo. Cuando Walter llegó. Pat y yo revivimos cada momento de la reunión. Ese sábado dormí casi hasta el mediodía y me despertó el timbre del teléfono. Finalmente abrí los ojos. estable. Yo solo quería quedarme donde estaba. al tiempo que me preguntaba qué estaba haciendo ese hombre en el techo. hasta que finalmente me interrumpió. Mis labios repetían una y otra vez: "¡Alabado sea el Señor! ¡Alabado sea el Señor!" No me importaba quién me viera o me escuchara. yo estaba sentada a un costado de la cama. autor de Overshadowed. Dios. Sentí como si me estuvieran vertiendo agua tibia de la cabeza a los pies. de quién era. sentí que las palmas se daban vuelta hacia arriba y al mismo tiempo. tomó mi mano. sus ojos se llenaban de lágrimas. Miré hacia arriba cuando él entró al cuarto. El momento llegó una semana después. Me sentí absolutamente sin peso. En ningún momento se me ocurrió que pudiera haber sido sanada. por lo que comprendí que necesitaba hablarme. Estaba tendida de espaldas en el pasillo. Pero yo lo ignoré. Walter se había levantado temprano para asistir a un desayuno de pastores con un evangelista bautista. con las manos estiradas hacia arriba. dijo. También asistiría el doctor George Schuler.. Pero ahora. y solo supe que Dios estaba tocándome literalmente. Camino a casa. "Necesito compartir algo contigo". físicamente. hablando. tu gloria sobre esta. de dónde estaba. aquí en el techo. cada vez que abría la boca para hablar. Un hombre situado detrás de mí me decía: "Déjeme ayudarla a levantarse". Pero yo sabía que en el momento en que Dios lo dispusiera. "Cuando termines de hablar por teléfono. Déjeme ayudarla a levantarse. Nunca lo había visto así. "Déjeme ayudarla a levantarse. Walter. "No les contemos a nuestros esposos. "No creo que lo comprendan. conmigo. Walter estaría dispuesto a escuchar y comprender. Nos sentamos a la mesa de desayuno y esperé.. pero él no quería irse. Lo único que sabía era que Dios me había tocado y que en lo más profundo de mí yo era diferente ahora. Walter era sólido.

Él simplemente me escuchaba. Nunca he sentido la presencia de Dios con un poder tan avasallador. "No lo sé". "¿Fuiste sanada?". Él se quedó sentado. de cabello blanco.101 Nada es Imposible para Dios se quedó allí sentado. "Usted está completamente sana. mirando a través de la ventana de la cocina. ¿cómo te sientes físicamente?". como si supiera todo de antemano. tengo fuerza y energía. Yo seguí hablando. Era mi turno. con lujo de detalles. "Voy a cerrar su caso"." "Pero. Por primera vez en años. "No he pensado mucho en eso. Todos y cada uno de nosotros supimos que el Espíritu Santo había entrado con ese hombre. un halo. preguntó. Con la mayor suavidad posible. me dijo. escuchándome solemnemente y en silencio. Si alguna vez tiene problemas con los riñones. La necesidad de ser perfecta también desapareció. será algo completamente distinto. Finalmente. Soy libre." Kathryn Kuhlman . todos los presentes caímos de rodillas. Se produjo un silencio absoluto. Finalmente tomó la carpeta que contenía mi historia clínica. La incapacidad de aceptarme a mí misma como imperfecta en cuerpo y en alma." "Creo que has sido sanada".. Todos los pastores dejaron de hablar cuando él entró. "Creo que tendrías que volver al médico y hacer que te examine para asegurarte. Dos días después volví a sentarme frente a él en el consultorio. exactamente lo que había sucedido. comenzó a hacerlo lentamente. Era obvio que aún estaba profundamente conmovido por la experiencia. dijo suavemente. muy desordenado. y finalmente lo que había vivido en el Hilton. El doctor se quedó mirando la pared donde estaban sus diplomas durante un largo rato." La semana siguiente volví al consultorio del médico. asintiendo. Y le conté. sonreí. luchando por controlar su voz. Walter estaba listo para recibirlo como del Señor. le conté lo que me había sucedido una semana antes. "Estaba esperando que me lo preguntara". yo levanté la voz y dije: `Por qué no nos arrodillamos y oramos?' "Inmediatamente. cuando pudo hablar. Yo podía ver que Dios lo había preparado esa mañana al visitar a esos ministros con una experiencia tan conmovedora. contándole sobre la reunión. dijo Walter. Fue como si algo en el aire de ese cuarto nos obligara a adorar. Pero había algo más en él. y que dijera yo lo que dijese. me preguntó. Tenía el cabello como crines. que me tomó radiografías e hizo otros exámenes. insistió Walter. haciendo largas pausas entre frases. el doctor Schuler. cuando Kathryn Kuhlman me tocó la muñeca. contesté. "¿Qué le ha sucedido. contándole cómo habían orado las mujeres del grupo. como un aura. "He dejado de tomar las drogas y los antibióticos. Finalmente.. rodeándole la cabeza como un halo. Entonces entró este hombre alto. Lo único que sé es que ya no sufro depresión." Walter dejó de hablar. sonriendo. No hay evidencias de ningún problema renal. con los ojos nuevamente llenos de lágrimas. "Maravillosamente". "y estaba hablando el presidente del comité de planificación de la campaña. esperando que se calmaran sus emociones. señora Gummelt?". "El salón estaba lleno de pastores". dije. solo tejidos con lesiones leves por daños anteriores. también desapareció. No sé qué era lo que sucedía.

mi peso subió de cincuenta a casi ochenta kilos." Salí del consultorio. aproximadamente un año después de haber sido sanada. tuve una ligera infección urinaria. rugiendo. La cúpula blanca del Capitolio brillaba contra el cielo azul. tal como era. Pero ahora podía compartirles mi experiencia personal con un Dios que demuestra su poder y su amor. Antes yo siempre estaba demasiado débil para ayudarlas. La tensión fue remplazada por alabanza. ¡ Gloria a Dios ! En los tres meses siguientes. le dije que si tenía algún problema renal. Pero sucedió algo más. sino también mi mente había sido renovada. El transito era terrible. me quité el jabón de los ojos. Poco después todas las jovencitas que trabajaban en la oficina habían aceptado a Jesús como su Salvador. mirándome seriamente. Usted ha sido sanada. Podría guardar la peluca. En el lugar donde me arrodillaba para orar. literalmente se hicieron huecos en la alfombra. "Usted tiene una ligera infección en la vejiga". Levanté la cabeza. Walter. Por primera vez en mi vida tuve que hacer dieta. No solo mi cuerpo había sido restaurado. de ser perfecta. pude aceptarme también a mí misma. Era igual que siempre. pestañeando. La Jo Gummelt que entró al edificio Sam Rayburn ese día no era la misma de antes. Entonces supe cómo se había sentido Lázaro al salir de la tumba al sol. de hemorragias. Yo había prometido al Señor que si me dejaba volver a trabajar. de hinchazones. y la mitad habían sido bautizadas en el Espíritu Santo.102 Nada es Imposible para Dios Yo quería danzar de gozo. Yo sabía que cuando Dios sana. Los cerezos alrededor de la fuente estaban en flor. de debilidad! Ahora podía vivir una vida sana y normal como madre y como esposa. El césped del parque era lujuriosamente verde. Fui a trabajar con un congresista de Kentucky. Gordon y yo tomamos unas cortas vacaciones. La gente corría a sus oficinas. fui al baño para lavarme el cabello. fuertes. Al aceptar al Espíritu Santo en mi vida. agradecida a pesar de la reprimenda. Mi vida había sido restaurada. ¡Basta de drogas. Pero yo era diferente ¡pentecostés a llegado a mi vida! Kathryn Kuhlman . la sanidad permanece. sería algo totalmente distinto. libre de la compulsión de ser la número uno. La primera noche que estuvimos afuera. mirando la TV. El Señor me enseñaba y me daba un nuevo lenguaje. Sonaban las bocinas. Yo nunca había estado tan consciente del poder del Espíritu Santo para testificar de Jesús. Washington nunca me pareció tan hermosa. le daría la mayor parte de lo que hiciera. Mientras pasaba la mano por mis cabellos. maravilloso. Las migrañas desaparecieron. para orar. y corrí a ver al médico. noté una textura diferente. Poco tiempo después de que yo volviera a trabajar. ¡Aleluya! Seis meses después pude volver a trabajar. dijo. Hasta los tulipanes habían vuelto a florecer en el edificio Sam Rayburn. Comencé a pasar varias horas de rodillas. Comenzaron a acercárseme personas para que las aconsejara. En la primavera. Él me examinó y luego se paró con las manos en la cintura. y pude hacerlo más tarde. Pero el viejo temor volvió. orando y con la Biblia abierta frente a mí. "La última vez que estuvo aquí. y pude ver que los cabellos que nacían alrededor de mi rostro eran nuevos. Walter y Gordon se quedaron en el cuarto.

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