TEST DE BENDER

Martes 28 de Junio de 2011

1- Introducción 2- Aplicaciones prácticas 3- Escala de Maduración Infantil 4- Criterios de corrección 5- WISC y Bender 6- Los indicadores neurológicos 7- Los indicadores emocionales 8- Ejemplos de casos

1- Introducción
El Test de Bender fue construido por Lauretta Bender, psiquiatra norteamericana, entre los años 1.932 y 1.938. En sus inicios, fue cono cido popularmente como B.G. (Bender Gestalt), dado que la autora se inspiró para su confección en los principios teóricos de la Gestalt. Según ésta escuela, el organismo no reacciona a estímulos locales con respuestas locales. Responde a constelaciones de estímulos con un proceso total, que es la respuesta del organismo en su conjunto a la situación total.

La prueba consiste, simplemente, en pedirle al sujeto que copie 9 figuras en un papel en blanco, según la muestra que se le proporciona y luego se analizan los

resultados. La autora entiende que la tarea del sujeto consiste en integrar primero el patrón estimular visual para después intentar reproducirlo. Entre ambos procesos median complejos sistemas sensoriales aferentes y eferentes, considerándose que un patrón anómalo de respuesta, es decir, unos trazos que se alejan del modelo original pueden suponer el indicio de un trastorno mental, neurológico o incluso emocional. El test recibe la denominación de viso-motor, en cuanto esas son las dos capacidades fundamentales implicadas en su ejecución. Su aplicación ha sido ampliamente documentada y estudiada en niños, si bien, también se ha utilizado con frecuencia en adultos.

2- Aplicaciones prácticas
El test de Bender es un instrumento clínico con numerosas aplicaciones psicológicas y psiquiátricas. Ha demostrado ser muy útil en la exploración del desarrollo de la inteligencia infantil y en los diversos diagnósticos clínicos de discapacidad mental, afasia, desórdenes cerebrales orgánicos, psicosis, etc. (en la exposición de casos prácticos se muestran 2 ejemplos -el 5 y 6- con marcadores de alteración neurológica, un T.G.D. y un Síndrome de Williams).

Alrededor de los 11 años la mayoría de los niños son capaces de copiar los dibujos del test sin errores. Un exceso de ellos según a qué edades nos indicaría la presencia de algún trastorno. La prueba puede aplicarse a partir de los 4 años. Los niños la aceptan bien dado que es poco intrusiva y requiere pocas explicaciones.

La psicóloga E.M.Koppitz (1.918 -1.983), -una de las figuras que más ha investigado el Test de Bender-, nos proporcionó un único protocolo a través del cual, poder evaluar:

1-La madurez perceptiva 2-El posible deterioro neurológico 3-El ajuste emocional de los niños

Tras muchos estudios editó un libro con las normas de puntaje aplicables a todos los niños entre 5 y 10 años, cualquiera que sea su Inteligencia o el tipo de

problemas que presente. También son de aplicación en sujetos con discapacidad mental con una edad cronológica no superior a 16 años pero con una edad mental de 10 o inferior.

3- Escala de Maduración Infantil (Sistema Koppitz)
A través de sus estudios, E.M.Koppitz estableció un sistema para evaluar el nivel de maduración infantil expresado en años. La prueba es de aplicación de 5 a 11 años y se basa en criterios objetivos de puntaje. En total son 25 items los que deberemos avaluar tras la ejecución de la prueba, asignando la puntuación de 0 o 1, dependiendo si está presente o no la característica especificada.

La forma de aplicación es simple, basta decirle al niño que tenemos nueve tarjetas con dibujos para que las copie. Se le debe entregar un folio en blanco y un lápiz. Si solicita otro folio se le entregará. No hacer comentarios durante la prueba. Se empieza por la tarjeta marcada como A y se le van enseñando uno a uno los restantes (siguiendo el orden del 1 al 8).

³Aquí tengo el primer dibujo para que lo copies. Haz uno igual a éste´ . Si el niño cuenta los puntos o se preocupa por algún aspecto concreto de la forma antes o durante la prueba, hay que darle una respuesta neutra del tipo: ³Hazlo lo más parecido al de la tarjeta´. Si persistiera en su interés por contarlos podemos hipotetizar acerca de un perfil perfeccionista o compulsivo.

Se debe evitar que el niño rote la targeta en cualquier dirección, inicándole que debe dibujarlo desde la posición en que se lo colocamos (por encima del folio dejando un pequeño espacio y en paralelo).

El test no tiene tiempo límite pero sí resulta conveniente anotar el tiempo total empleado. Algunos autores señalan el tiempo límite para cada dibujo en 5 minutos. Si se sobrepasa este tiempo debe anotarse y corresponderia a un niño con un perfil lento, y metódico para el acercamiento a situaciones novedosas. Por contra, si su tiempo es inferior a 3 minutos estaríamos, probablemente, delante de un niño con un patrón impulsivo (poco reflexivo). De todas formas, si creemos que algún ítem se ha realizado de forma muy rápida y no refleja la destreza real del niño podemos pedirle que lo efectúe de nuevo. En este caso, deberá anotarse en el protocolo, así como aspectos de su conducta

durante la ejecución que consideremos relevantes.

Todos los ítems del test puntuan 0 o 1 (sin error o con error). Se contabilizan sólo las desviaciones del patrón que son obvias. En caso de duda no se contabiliza. Dado que el sistema de puntaje está diseñado para niños pequeños con un control motor fino todavía inmaduro, se ignoran las desviaciones menores. Todos los puntos se suman formando un puntaje compuesto con el que podremos acudir a las correspondientes tablas con datos normativos y establecer así en años la correspondiente edad de maduración viso-motora.

La autora utiliza cuatro categorías para clasificar los errores:

a) Distorsión de la forma b) Rotación c) Dificultades de integración d) Perseveración

A continuación se muestra un resumen de los diferentes ítems para el puntaje del Bender. Para cada ítem y su correspondiente dibujo se establecen los criterios de corrección.

La prueba puede conseguirse en Tea Ediciones (Test Guestáltico Visomotor para niños de Elizabeth M. Koppitz)

4-Criterios corrección Test Bender
Figura a la que se Nombre del error: Descripción: aplica: A 1-Distorsión de la forma a)El cuadrado el círculo o ambos están excesivamente achatados o deformados. b)Desproporción entre el tamaño del cuadrado y el del círculo (uno es el doble de grande que el otro). Rotación de la figura o parte de la misma en más de 45º; rotación de la tarjeta aunque luego se copie correctamente en la posición rotada. Falla en el intento de unir el círculo y el cuadrado; el círculo y

2-Rotación

3-Integración

el vértice adyacente del cuadrado se encuentran separados o superpuestos en más de 3 mm. 1 4-Distorsión de la forma Cinco o más puntos convertidos en círculos; puntos agrandados o círculos parcialmente llenados no se consideran como círculos. La rotación de la figura en 45º o más. Más de 15 puntos en una hilera Rotación de la figura en 45º o más; rotación de la targeta aunque luego se copie correctamente en la posición rotada. Omisión de una o más hileras de círculos. Más de 14 columnas de círculos en una hilera Cinco o más puntos convertidos en círculos; puntos agrandados o círculos parcialmente rellenados no se consideran círculos para este ítem de puntaje. Rotación de la figura en 45º o más. a)Desintegración del diseño: aumento de cada hilera sucesiva de puntos no lograda; "cabeza de flecha" irreconocible o invertida; conglomeración de puntos. b)Línea continua en lugar de líneas de punto; la línea puede sustituir a los puntos o estar agregada a éstos. Rotación de la figura en 45º o más.

5-Rotación 6-Perseveración 2 7-Rotación

8-Integración 9-Perseveración 3 10-Distorsión de la forma

11-Rotación 12-Integración

4

13-Rotación

14-Integración 5 15-Modificación de la forma

Una separación de 3 mm entre la curva y el ángulo adyacente. Cinco o más puntos convertidos en círculos; puntos agrandados.

16-Rotación

Rotación de la figura en 45º o

más; rotación de la extensión (apunta hacia la derecha o la izquierda) 17-Integración a)Desintegración del diseño; conglomeración de puntos; línea recta o círculo de puntos en lugar de arco. b)Línea continua en lugar de puntos, en el arco, la extensión o ambos. a)Tres o más curvas sustituidas por ángulos (en caso de duda no computar). b)Ninguna curva en una o ambas líneas; líneas rectas. Las dos líneas no se cruzan o se cruzan en el extremo de una o de ambas líneas; dos líneas onduladas entrelazadas. Seis o más curvas sinusoidales completas en cualquiera de las dos direcciones a)Desproporción entre el tamaño de los 2 hexágonos: uno debe ser al menos el doble de grande que el otro. b)Los hexágonos están excesivamente deformados; adicón u omisión de angulos. Rotación de la figura en 45º o más Los hexágonos no se superponen o lo hacen excesivamente. El hexágono o el rombo excesivamente deformados; angulos agregados u omitidos.

6

18-Distorsión de la forma

19-Integración

20-Perseveración

7

21-Distorsión de la forma

22-Rotación 23-Integración

8

24-Distorsión de la forma

25-Rotación

Rotación de la figura en 45º o más

Puntaje del Bender: Más de 13 puntos o errores 10 errores 8 errores 5 errores 3 a 4 errores 2 o menos errores

Edad correspondiente de capacidad visomotora: 5 años 5 años y medio 6 años 7 años 8 años 9 a 10 años

Adjuntamos un práctico Protocolo de corrección [52 KB] para el Test de Bender según norma Koppitz en formato word.

5- WISC y Bender
Diferentes estudios realizados demuestran una alta correlación entre la parte ejecutiva (manipulativa) de las pruebas WISC con el Test de Bender (T.B.). Esto sucedía independientemente de la edad, lo que viene a confirmar que el test mide muchas de las funciones de aquel y puede, en algunos casos concretos, servir de sustituto. Como era de esperar no se encontraron correlaciones significativas con las escalas del área verbal.

Un hallazgo interesante es que en niños del grupo de 7 a 10 años, el subtest de Aritmética del WISC correlacionaba positivamente con el T.B. La explicación es que la prueba de aritmética implica más relaciones parte-todo y conceptos numéricos que también se encuentran en el T.B. Los niños tienen que analizar mentalmente el problema y recordar los principios involucrado s.

En definitiva, según los estudios de la autora, podemos concluir que el Test de Bender se relaciona en grados variados con los de las pruebas ejecutivas del WISC y, por tanto, puede utilizarse como test corto no verbal de inteligencia para niños pequeños, especialmente con fines de exploración (screening) para valorar la necesidad de una evaluación más apurada.

6- Los indicadores neurológicos
La detección de posibles alteraciones neurológicas a partir de esta prueba es cuestionable y no posee valor diagnóstico, si bien, puede aportarnos la sospecha de presencia del mismo. Una de las razones que se alega es que existen muchos tipos de daño cerebral y que el Bender sólo evalua el daño que pueda interferir con la discriminación visual y coordinación visomotora. Otra razón es que los signos que se proponen para el daño cerebral pueden encontrarse en los dibujos de los niños con inmadurez neurológica, pero que no tienen daño cerebral demostrable. Por éstas y otras razones nunca debe realizarse un diagnóstico de daño cerebral con base sólo al Test de Bender.

Teniendo en cuenta lo anterior, se exponen a continuación algunos de los indicadores que se han asociado hipoteticamente a daño cerebral, preferentemente en niños mayores de 11 años:

Signos: 1-Confusión de la secuencia

Descripción: Se refiere a dibujos que no siguen la secuencia esperada produciendose cambios de direcciones (hacia arriba o abajo u en otras direcciones) y que rompen la progresión lógica o esperada. Se trata de amontonar los diferentes diseños o permitir que el extremo de alguno de ellos toque o se superponga a otro. En este caso se trata de que se dibujan las figuras directamente encima de otras. Remarcar o repasar una línea o líneas de una parte o de todo el dibujo. Líneas irregulares, en especial cuando se observa durante la ejecución de las mismas temblor aparente de la mano. (Ver caso 5) Se refiere a una distorsión notable en los ángulos que configuran las diferentes figuras, observándose un incremento, disminución o distorsión de los mismos. ( Ver caso 3) Se trata de dibujar repetidamente un diseño completo o una parte del mismo. Suele ser más evidente en los dibujos con hileras de puntos. (Ver caso 6) Extender una línea o añadir líneas que no estan presentes en el dibujo de muestra. (Ver caso 5) Se trata de efectuar una combinación de partes de dos figuras del test diferentes. (Ver caso 5) Rotar una o más figuras en más de 40-45º a partir de su posición estándar. Dejar un espacio en una figura, reproducir sólo una parte de ella, separar o fragmentar partes de un diseño u omitir algunos elementos del mismo. Sustituir líneas o puntos por círculos; sustituir rayas por puntos, rellenar (sobreado círculos) o una mezcla de los anteriores. (Ver caso 2 y 3)

2-Colisión 3-Superposición de diseños 4-Repaso 5-Calidad irregular línea 6-Dificultad de angulación

7-Perseveración

8-Extensión de la línea 9-Contaminación 10-Rotación 11-Omisión

12-Retrogresión

7- Los indicadores emocionales
A continuación se exponen algunos de los indicadores emocionales planteados por la autora. Se trata de orientaciones generales que no deben entenderse como pruebas evidentes de la existencia de un trastorno, sino de indicadores de la posible existencia de patologías que deberán someterse a una evaluación más

detallada.

1-Orden confuso de los dibujos Este indicador está relacionado con una falta de capacidad para planificar y organizar el material. En los niños más pequeños es normal el orden confuso de los dibujos (5 a 7 años). Este indicador no adquiere significación diagnóstica hasta los 8 años aproximadamente, cuando la distribución arbitraria por toda la hoja sería un síntoma a considerar.

2-Línea ondulada (en figuras 1 y 2) Se asocia a falta de estabilidad. Su presencia es más frecuente en niños pequeños con problemas. No obstante, se encontró que no era un indicador respecto al grupo de niños mayores. La razón de que sólo se encontrara en niños pequeños obedece a que éstos no tan sólo serían inestables emocionalmente sino también en la coordinación y control motriz fino.

3-Sustitución de círculos por rayas En adultos se asocia a una profunda perturbación emocional. En los niños puede estar relacionado con impulsividad y falta de interés o atención. Su aparición es más frecuente en el grupo con problemas emocionales en cualquier edad.

4-Aumento progresivo del tamaño Está relacionado con una baja tolerancia a la frustración e impulsividad. En los casos más claros pueden indicar conductas disruptivas e incluso violentas. Aparecen muy a menudo en niños con T.D.A.H. (Trastornos Déficit de Atención con Hiperactividad). En el grupo de niños más grandes (8 a 10 años) se da con mayor frecuencia en los que presentan trastornos emocionales.

5-Gran tamaño de las figuras Se asocia a conductas de tipo externalizante. Suelen ser niños con patrones, en ocasiones, muy obsesivos y exigentes.

6-Tamaño pequeño de los dibujos La disminución del tamaño de los dibujos correlaciona con las conductas internalizantes, retraimiento, timidez, ansiedad. No obstante, el indicador adquiere mayor valor diagnóstico con niños de más edad (8 a 10 años). Si los dibujos

además se concentran o comprimen en una zona concreta del papel confirmarían aún más la sospecha de retraimiento, miedos, etc. (Ver caso 4 expuesto más adelante)

7-Línea fina Las líneas finas y un trazado poco firme suelen estar asociadas también a timidez y retraimiento en niños pequeños no siendo tan claro en los niños más mayores. Por regla general, el retraimiento y la timidez de los niños pequeños pueden reflejarse en la calidad de la línea, mientras que los mayores lo hacen en el tamaño del dibujo.

8-Repaso de las figuras y las líneas Se relaciona con agresividad manifiesta e impulsividad.

9-Segunda tentativa Puede estar relacionado con ansiedad, impulsividad y trastornos emocionales. Hay niños que tras la primera tentativa no están contentos con su dibujo, ya que son conscientes de que son incorrectos pero no tienen el control necesario para corregir sus dibujos borrando los errores y volviendo a empezar. Estos niños, es muy probable, que en su entorno habitual empiecen muchas actividades distintas y las abandonen con facilidad.

10-Expansión (uso de dos o más hojas de papel) Se trata de un indicador muy claro de tendencias de conductas disruptivas, explosivas e incluso violentas. También suele darse en niños con deterioro neurológico y con conductas externalizantes.

11-Costricción (uso de menos de la mitad de la hoja) Se relaciona con retraimiento, timidez, depresión (Ver Caso 4)

A continuación se exponen 6 casos con el Test de Bender con un pequeño comentario sobre los mismos a modo de ejemplo.

8- Ejemplos de casos

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EL DIBUJO INFANTIL Y SU SIGNIFICADO PSICOLÓGICO
Martes 28 de Junio de 2011

1- Evolución del dibujo infantil (del garabato a la figura humana)

a) El Garabato b) Del garabato a las primeras formas c) Las líneas empiezan a tomar forma d) El detalle aumenta e) La figura humana se perfila f) Se consolidan las formas g) El personaje en situación

2- Aspectos a evaluar en esta primera etapa 3- El dibujo a partir de los 5 años 4- Rasgos psicológicos y su expresión en el dibujo 5- Algunos ejemplos de dibujo libre

Otras páginas dedicadas al dibujo infantil:
El Test de la Familia Test del Árbol Test de la Casa Test de la Figura Humana

1- Evolución del dibujo infantil a) El Garabato

El primer garabato (no siempre efectuado sobre papel), supone la primera expresión gráfica de lo que más adelante serán trazos que irán tomando progresivamente forma y contenido. Son los precursores de algo más importante que vendrá después: el dibujo y la escritura.

Estos primeros "dibujos" suelen efectuarse a partir del año y medio. Evidentemente sin intención ni capacidad para representar formas, figuras u objetos. S í pueden, desde un punto de vista psicológico, permitirnos explorar algunos detalles tempranos de su afectividad y temperamento como se expone un poco más adelante.

Sus primeros contactos con el lápiz y el papel van a ser exploratorios y muy condicionados por las limitaciones obvias de su capacidad y maduración visomotora.

Igual como ocurre con en otros aspectos del aprendizaje, cada niño es un mundo y seguirá su propio proceso y ciclo. Los hay más precoces y otros más lentos en la adquisición de ciertas habilidades. Ello no tienen que ser síntoma inequívo, al menos en estas edades, de retraso o menos capacidad futura. No obstante, siempre será positivo potenciar, motivar y acompañar al niño en cualquier proceso de aprendizaje y estar atentos a a cualquier problema que pudiera surgir.

b) Del garabato a las primeras formas

A partir del segundo año, el niño es capaz de ir dando forma a los garabatos. Ya no se trata sólo de líneas inconexas sino que se observan agrupamientos de trazos en formas con contornos. Pueden ser los primeros intentos de representar objetos del mundo real. Evidentemente el nivel de maduración no permite todavía la definición de las formas. Suele también empezar la experimentación con diferentes colores. En esta etapa ya podemos distinguir algunos rasgos del temperamento del niño tal como se apunta más adelante.

c) Las líneas empiezan a tomar forma

Estamos ya en la etapa de 2,5 años aproximadamente. El niño es capaz de dibujar circulos y combinarlo con líneas para crear nuevas formas. Son dibujos que ya tienen cierto parecido con objetos y figuras humanas pero sin llegar a nivel de detalle suficiente como para identificarlas plenamente.

d) El detalle aumenta

Cercanos los tres años pueden aparecer las primeras formas que identifican objetos o personas. El dibujo puede tener ya una intención clara de comunicar situaciones, personajes y emociones. La forma se perfila y podemos reconocer en ellos el primer esbozo de la figura humana. Son humanoides sólo con piernas y cabeza. Ot ros objetos de interés para el niño pueden ser también objeto de plasmación en el papel (autobús, coche, casa, etc.).

El niño, generalmente, es capaz ya de dibujar una línea vertical al año y medio; la horizontal y el círculo a los dos años; la cruz a los tres; el cuadrado a los cuatro y el rombo a los siete años.

e) La figura humana se perfila

Entre los tres y cuatro años el niño va depurando sus dibujos. La figura humana evoluciona de un simple humanoide con piernas y cabeza a una figura más completa en las que ya se han incorporado el cuerpo y los brazos. La cabeza con frecuencia aparece muy grande al igual que los ojos. En los niños más detallistas puede que también se incorpore el pelo como un elemento más.

f) Se consolida la forma

Estamos ya en los cinco años. Las diferentes estructuras cognitivas han ido madurando y el dibujo es una más de las facetas en el que el niño ha progresado. Ahora la figura humana es perfectamente identificable y presenta la mayoría de los elementos principales: Cabeza, cuerpo y extremidades superiores e inferiores. En la cara puden observarse los ojos y la boca. La nariz y las orejas suelen tardar un poco más. La presencia del cabello es también habitual. Además aparece otros aspecto importante: la diferenciación. Cuando se pintan varias figuras humanas, el niño es capaz de pintar en cada una de ellas rasgos diferenciales (más grande, más pequeño, con pelo, sin pelo, alegre, con algún objeto en la mano, etc.). Este detalle es importante dado que es un síntoma de creatividad y de capacidad de observación del entorno.

g) El personaje en situación

De los cinco a seis años el dibujo está consolidado. Cada niño a su forma y con su propia destreza. No obstante, el dibujo va a mantener un elemento común en todos los niños: Su capacidad de ser una plataforma comunicativa, un escaparate donde se nos va a mostrar un mosaico de sensaciones y emociones, es decir, el mundo interno del niño. No siempre serán obvias sino que deberan interpretarse cautelosamente en la clave peculiar e intransferible de cada niño.

Ahora, figuras humanas y objetos interactuan dentro del papel y el niño puede plasmarlas no tan sólo como formas individuales sino formando parte de una escenificación, de una situación concreta.

2- Aspectos a evaluar en las primeras etapas

Desde el mismo inicio del garabato podemos anilizar diferentes aspectos, si bien, cuando el dibujo toma una especial relevancia en la evaluación es a partir de los 4 5 años, momento en el que está consolidado.

A continación se exponen algunos de los elementos que pueden ser susceptibles de observación y evaluación en las primeras etapas del niño.

1- El modo en que coge los lápices. Lo hace de forma tranquila o lo agarra fuertemente. Su trazo será seguramente aún

torpe pero si los agarra de forma forzada puede ser un indicador de tensión. Es aconsejable que le indiquemos tranquilamente como debe cogerlos, pero dejándole cierta libertad en sus primeros encuentros con el papel para que vaya experimentando.

2- La mirada y la actitud. ¿Disfruta el niño con la actividad? ¿Solicita los lápices? Debemos verificar si está pendiente de lo que hace fijando la mirada en el papel o simplemente se limita a hacer movimientos con el lápiz sin prestar atención. En éste último caso deberíamos intentar corregirle y que atendiera visualmente a lo que está haciendo. Si no está motivado para pintar mejor dejarlo para otro momento. No forzarlo. Una inclinación natural hacia el dibujo es buen indicador de la capacidad de aprendizaje posterior.

3- El espacio que ocupa. Ver el espacio que ocupa en el papel puede darnos algunas pistas. En general ocupar todo el espacio se asocia a confianza, seguridad, ganas de explorar el entorno, etc. Cuando el espacio ocupado se reduce a alguna zona en concreto o los garabatos son pequeños se interpretaría en sentido contrario, es decir, timidez, retraimiento, introversión.

4- El trazo. Un trazo firme, seguro y estable al hacer el garabato puede significar soltura de movimientos, ganas de explorar, de experimentar, buena predisposición al juego, a aprender, etc. Si el trazo se efectúa con exceso de presión o velocidad puede ser un indicador de impulsividad o falta de control.

5- Forma. En general, los niños empiezan dibujando formas rectilíneas para progresivamente incorporar las formas onduladas. Una vez pasada la etapa de los primeros garabatos, cuando se empieza a adquirir un poco de destreza con el dibujo, las líneas rectas largas trazadas de esquina a esquina del papel, en especial las ascendentes, pueden ser indicadores de cierta agresividad hacia el exterior o falta de control de impulsos. Por el contrario, los trazos con predominio de las formas

onduladas o redondeadas son propias de niños con mayor control sobre sí mismos y quizás de mayor complicidad afectiva con las figuras de apego.

3- El dibujo a partir de los 5 años

Como hemos visto, tras la primera etapa, el garabato se ha transformado progresivamente en un dibujo con forma, con color e intención comunicativa que refleja la madurez de los cambios madurativos, pero también, la forma particular en que el niño ve y vive su mundo. El dibujo es la representación de su universo subjetivo.

Sin embargo, es a partir de los cinco años, cuando el dibujo se convierte en una herramienta de gran utilidad en la evaluación psicológica de los niños. Acompañándolo de preguntas simples acerca de algunos de los aspectos dibujados, nos proporciona información valiosísima y el niño lo vive de forma muy natural, poco intrusiva lo que le ayuda a expresarse con libertad.

4- Rasgos psicológicos y su expresión en el dibujo
La siguiente tabla muestra un resumen de algunos rasgos psicológicos y su expresión en el papel. Esta exposición pretende ser aproximativa. No deben, en todo caso, interpretarse las asociaciones de determinadas características con evidencias ciertas de la presencia de determinadas conductas o patrones emocionales. Los datos expuestos obedecen a probabilidades estadísticas no a hechos con seguridad absoluta. Se trata sólo de pistas que pueden orientar una evaluación más objetiva y especializada en los ámbitos que se consideren relevantes.

Rasgos Psicológicos: Agresividad, desobediencia

Indicadores gráficos: Presencia de dientes muy destacados. Brazos largos con manos cerradas. Garras en lugar de dedos. Formas con trazos rectos muy alargados y en sentido ascendente. Marcada asimetria de las extremidades cuando se representan personas. Dibujo de números, letras, signos u objetos repetidos siguiendo una progresión ascendente en su tamaño. Los temores infantiles se manifiestan en el dibujo mediante un grafismo reducido, indeciso, pequeño, simple en su forma. En ocasiones, el niño puede preferir dibujarse dentro de una casa, vehiculo, etc. que le proporcione cobijo frente al mundo externo y sus fantasmas. Poca expresividad en las caras. Si el temor es hacia alguna persona en concreto, la representará con brazos cortos o sin ellos. La presencia de ansiedad puede reflejarse también en el sombreado de la cara(parcial o total) siendo muy significativo entre los 5 y 12 años. Dibujos bien proporcionados enriquecidos con algunos detalles (ver dibujo 2). Las caras suelen representarse con grandes ojos, hay expresión, el cuello suele estar presente. El dibujo está bastante centrado y ocupa buena parte del papel. Brazos abiertos y piernas bien definidas. Caras sonrientes, elementos extra como pequeños animales (caracoles, mariposas...). Cabeza grande, formas exageradas. Si se trata de un dibujo de familia o de varias personas, el niño se dibuja primero y aparece notablemente más grande que los demás. (ver dibujo 2) El dibujo se realiza siempre con un método muy similar, siguiendo una misma rutina un mismo tema o colores. Es un dibujo elaborado que crea mucha ansiedad al niño si se equivoca o cree que no le ha quedado bien. Necesidad de borrar con frecuencia. Trazos simples muy repetitivos pueden estar asociados a discapacidad mental. (Ver dibujo 3) Brazos y manos pequeñas y/o pegados al cuerpo. Piernas delgadas o inestables. Trazo irregular, inseguro, fallos con rectificaciones frecuentes. Figuras comprimidas o pequeñas. Inclinación de la figura en 15º o más.

Ansiedad - Temor

Motivación para el Aprendizaje y la Escuela

Egocentrismo

Comportamientos y pensamientos obsesivos

Inseguridad

Perseverancia

Figuras bien contorneadas. Riqueza de detalles. Los personajes aparecen con el rostro expresivo y con todos los elementos. Cabello bien definido. Si se utiliza el color se ha rellenado gran parte del dibujo. Trazo pausado poco impulsivo. Buena atención. Dibujo desorganizado. Normalmente a mayor déficit atencional menor capacidad para estructurar un dibujo global. El niño preferirá dibujar pequeños objetos inconexos de diferentes temáticas y formas. Poca definición, pobreza de detalles. Objetos irreales o muy distorsionados. Cuando coinciden déficit atencional e impulsividad el dibujo pasa a ser más una descarga tensional que una actividad placentera. El niño dibujará sólo elementos de su interés y tenderá a ocupar todo el espacio del papel con pocas formas mal dispuestas. La lateralidad cruzada se manifestará por la presencia de figuras, letras o numeros en forma invertida (como reflejadas en espejo). El trazo del dibujo será irregular con formas distorsionadas. (Ver dibujo 4) Simetria en el dibujo. Formas onduladas, bien proporcionadas. Si el dibujo está coloreado no se traspasan los límites del contorno. Buena organización del espacio. Brazos y manos abiertos. Tamaño de la figura grande. El dibujo suele ocupar casi todo el espacio del papel con una distribución ade cuada. Expresión positiva en las caras cuando aparecen varias figuras. Brazos pegados al cuerpo, expresión neutra o triste. La figura puede mostrarse indistintamente (según como lo vive el niño) grande o pequeña. Grande cuando se vive la situación como agresión hacia uno mismo y hay que responder o plantar cara. Pequeña cuando el sentimiento es de indefensión, temor o incapacidad. ( Ver dibujo 5) El rasgo fundamental es la pobreza y poca variabilidad de los detalles. Dependiendo del nivel cognitivo el niño, éste puede efectuar el dibujo de una figura humana pero será incapaz de introducir variaciones significativas para distinguir, por ejemplo, un hombre de una mujer. Asimetria en las extremidades y/o poca integración de las partes.

Déficit atencional. Impulsividad

Lateralidad Cruzada

Autocontrol

Autoestima

Problemas de relación social o con sus iguales

Discapacidad Mental

Ejemplos de dibujo libre
A continuación se muestran algunos dibujos libres efectuados por niños y niñas de diferente edad. Se acompaña una pequeña descripción de los rasgos más relevantes.

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Otros enlaces en esta web:
H.T.P. (CasaÁrbol-Persona) Test del Árbol Test de la Casa Test de la Figura Humana

H.T.P. (CASA-ÁRBOL-PERSONA)
Martes 28 de Junio de 2011

Test de la Casa Test del Árbol Test de la Figura Humana (Persona)

Características generales del H.T.P.
El H.T.P. es una técnica proyectiva en la que se solicita que se dibuje una casa un árbol y una persona.

Se denominan proyectivas dado que se espera que el sujeto que efectúa el dibujo deje plasmado o, dicho de otra manera, que proyecte como se ve a sí mismo, como le gustaría ser, cuales son sus rasgos de personalidad y diferentes áreas de interés. Evidentemente el sujeto no es consciente de los aspectos en que es evaluado. Por eso, estas pruebas, suelen ser bien aceptadas ya que no se viven como excesivamente intrusivas. Es decir, no se trata de preguntas directas en las que el receptor es muy consciente de lo que se le pregunta y, por tanto, pueda enmascarar la respuesta en función de su intereses.

Este tipo de prueba se utiliza ampliamente en población infanto -juvenil complementado con el Test de la Familia y otros para evaluar diferentes aspectos emocionales, conductuales y también intelectuales de los niños. En población adulta puede formar parte de un conjunto más amplio de pruebas para averiguar la personalidad de los individuos y su idoneidad para ciertos puestos de trabajo.

Pese a su extendida utilización se hace necesario poner de relieve los siguientes puntos en su aplicación en población infantil y juvenil:

1º- La interpretación de un dibujo infantil debería basarse en aproximaciones estadísticas, es decir, en que la presencia de una determinada característica del dibujo se asocie con una elevada probabilidad de presentar un rasgo de temperamento o personalidad concreto. Dado de que no disponemos de suficientes estudios al respecto hay que ser prudentes. Desde el posicionamiento del psicoanálisis, se ofrecen algunas explicaciones basadas en su teoría que pueden ser interesantes pero carecen de fundamentación empírica.

Por ello, de ningún modo, se trata de una ciencia exacta. Hemos de tener en cuenta, además, que el niño es un ser en desarrollo, en constante cambio y no siempre es fácil determinar qué piensa y por qué actúa de determinadas maneras. La presencia de determinados elementos pueden deberse a circunstancias temporales vividas por el niño y no a rasgos permanentes de su temperamento o personalidad. No obstante, esta reflexión, no debe hacernos perder de vista la gran utilidad de estas pruebas como canal comunicativo y de conexión con el mundo interior infantil.

2º- Las diferentes características del niño que podemos ir suponiendo del anális is de esta prueba, sólo tiene validez en tanto en cuanto sean complementadas con otras pruebas u observaciones. Por lo tanto, sólo nos permiten formular hipótesis de trabajo que luego debemos contrastar con otras pruebas. La peculiaridad de cada niño, de cada caso, hace muy difícil establecer el mismo significado incluso para dibujos muy parecidos. De aquí la necesidad de este tipo de pruebas sean subordinadas o complementarias de otras más objetivas y debidamente baremadas.

3º- Las interpretaciones del dibujo deberán tener en cuenta la edad del niño. Una misma característica puede tener diferentes significados según la edad.

4º- Estas pruebas no tienen validez diagnóstica pero sí pueden aportarnos pistas de la presencia de determinados síntomas o signos con los que podemos hipotetizar la presencia de un determinado trastorno.

5º- Es tan importante lo que el niño dibuja como su comportamiento o actuación durante la realización del mismo. Por tanto, es de vital importancia observar discretamente todo el proceso de ejecución, su conducta, sus verbalizaciones, sus dudas, etc...

6º- Es posible que tras el análisis detallado de los test del árbol, casa y persona nos encontremos con resultados discrepantes o contradictorios. Ello es perfectamente normal y es tarea del clínico contrastar con otros datos obtenidos la interpretación en uno u otro sentido.

En esta web se exponen con gran detalle e individualmente los Test del Árbol, Casa y Persona. A continuación se presentan los diferentes

TEST DEL ÁRBOL
Martes 28 de Junio de 2011

1- Introducción 2- Forma de aplicación 3- Elementos nucleares de análisis 4- Aspectos previos a considerar

5- Claves para la interpretación A) Tamaño del árbol y ubicación B) Las Raices C) El Suelo D) El Tronco E) Las Ramas y la Copa F) Otros Elementos: Animales, Sol, etc...

6- Ejemplos del Test del Árbol

1- Introducción
El Test del árbol es, sin duda, uno de los instrumentos proyectivos más simples de efectuar por parte de niños, jóvenes y también adultos. Normalmente no hay las resistencias que pueden aparecer con el test de la familia u otros que representan figuras humanas. Dibujar un árbol es, a simple vista, inofensivo, inocuo , poco intrusivo, por tanto, suele ser muy bien aceptado, incluso para aquellos niños que no dibujan bien.

Pero detrás de la simpleza del árbol van apareciendo plasmados en el papel los diferentes elementos básicos que configuran la estructura del propio ³yo´. El árbol toma la personalidad del autor y nos deja contemplar la riqueza de su paisaje personal y sus matices. Es un lienzo único que refleja la verdadera esencia de quien lo ha dibujado.

2- Forma de aplicación
Puede aplicarse a cualquier edad, si bien, en el caso de los niños más pequeños, es a partir de los 5 o 6 años, coincidiendo con la consolidación de las habilidades básicas de dibujo, cuando adquiere mayor relevancia ya que es cuando el árbol aparece con todos sus elementos.

Necesitaremos papel en blanco, lápiz, goma de borrar y podemos también incorporar lápices de colores.

Se invita al niño a que efectúe el dibujo de un árbol cualquiera, el que él desee y se le da la posibilidad de colorearlo si quiere. No hay que darle ninguna idea acerca de cómo debe ser el árbol. El niño debe plasmarlo sin ninguna influencia externa. Si efectúa alguna pregunta o tiene dudas insistir en las instrucciones: ³Puedes dibujar el que tu quieras y como desees´.

No existe límite de tiempo para su ejecución.

3- Elementos nucleares de análisis

a) Raíz y suelo

Las raíces representan un elemento de vital importancia. Tienen la doble función de proveer de alimento y energía al árbol a la vez que le sirven de firme sostén adentrándose en las entrañas de la tierra. Constituyen también el elemento oculto. La transición entre las emociones más intimas y el mundo exterior. La raíz suele asociarse a la parte más instintiva, de sentimientos más primarios, correspondería a lo que Freud denominó ³Ello´.

El suelo constituye el principio de contacto con la realidad. Es el punto desde el que el tronco emerge para sobrevivir en el medio externo.

A partir de los 9 o 10 años (antes suele ser omitido) el trazo de un s uelo firme puede asociarse a firmeza, seguridad, convicción en las ideas propias. Contrariamente, cuando el suelo no está presente significaría, inestabilidad, inseguridad, dudas, falta de arraigo, necesidad de encontrar su propio espacio.

Unas raices proporcionadas y bien dispuestas en la base del tronco suponen seguridad, buen contacto emocional con la familia. El niño se siente querido. Cuando se omiten (a partir 8 o 9 años aprox.) y en función del tamaño del tronco, pueden señalar fragilidad, temor, miedo al mundo externo.

b) Tronco

Es el elemento más identificado con el ³Yo´. En él han de plasmarse la percepción que uno tiene de sí mismo y también el grado de seguridad o confianza que se tiene para afrontar los retos del mundo externo. Los troncos débiles, estrechos, irregulares, bajos o deformes muestran un carácter débil, influenciable, que afronta con temor un mundo externo que es asumido como hostil. Por tanto, el tronco débil puede ser un indicador de problemas emocionales.

Muchos niños con grandes carencias afectivas o que han sido objeto de maltratos, suelen pintar un tronco con un agujero en medio para simbolizar inconscientemente su vacío emocional (ver el árbol 3).

c) Las ramas y la copa

Las ramas, las hojas y demás elementos de la parte superior del árbol constituyen las estructuras que se alzan sobre el tronco (sobre el ³Yo´) y revelan la calidad e intensidad de las relaciones hacia el mundo exterior. Puede interpretarse como símbolo de los brazos y de la dirección de las aspiraciones. También del estado de ánimo actual. Según su forma nos describirán a una persona que se adapta al exterior, se comunica eficazmente con los otros o, por el contrario, adopta una posición de retraimiento y defensa de su propio ego ante las amenazas externas.

En algunos dibujos (en especial, la de los niños más pequeños) las ramas pueden ser sustituidas por la copa. En otros aparecen conjuntamente. La copa, según algunos autores (Mauricio Xandró en Tests Gráficos), se relaciona con el autoconcepto y el mundo de las ideas. En este elemento se reflejarían además posibles conflictos actuales.

4- Aspectos previos a considerar
Conviene que tengamos claros una serie de conceptos antes de intentar descifrar los signos que nos desvela el Test del Árbol.

1º- La interpretación de un dibujo debería basarse en aproximaciones estadísticas, es decir, en que la presencia de una determinada característica del dibujo se asocia con una elevada probabilidad de presentar un rasgo de temperamento o personalidad concreto. No obstante, en este tipo de test cobran especial relevancia las explicaciones psicoanalíticas al identificar las diferentes partes del árbol (raices, tronco y ramas) con las estructuras freudianas del ello, yo y superyo.

Independientemente del sistema que utilicemos, hay que ser prudentes en la interpretación de estas pruebas. Los datos deben analizarse en conjunto y no t an sólo individualmente. Hemos de tener en cuenta, además, que el niño es un ser en desarrollo, en constante cambio y no siempre es fácil determinar qué piensa y por qué actúa de determinadas maneras, incluido cuando dibuja. Sin embargo, esta reflexión no debe hacernos perder de vista la gran utilidad de estas pruebas como canal comunicativo y de conexión con el mundo interior infantil.

2º- Las diferentes características del niño que podemos ir suponiendo del análisis de esta prueba, sólo tiene validez en tanto en cuanto sean complementadas con otras pruebas u observaciones. Por lo tanto, sólo nos permiten formular hipótesis de trabajo que luego debemos contrastar con otras pruebas. La peculiaridad de cada niño, de cada caso, hace muy difícil establecer el mismo significado incluso para dibujos muy parecidos. De aquí la necesidad de este tipo de pruebas sean subordinadas o complementarias de otras más objetivas.

3º- Las interpretaciones del dibujo deberán tener en cuenta la edad del niño. Una misma característica puede tener diferentes significados según la edad.

Dicho esto, en el siguiente cuadro se exponen las diferentes grafías y su posible significado psicológico.

5- CLAVES PARA INTERPRETAR EL TEST DEL ÁRBOL
A) Tamaño árbol y ubicación D) El Tronco Características: Árbol pequeño B) Las Raices E) Las Ramas y la Copa Interpretación: Un árbol pequeño (que ocupa menos de 1/4 de la hoja) se asocia a timidez, retraimiento, temor a lo externo, introversión. También puede indicar fragilidad emocional. Árbol que ocupa toda la hoja, muestra a una persona normalmente extrovertida, alegre, que no duda en explorar todo el entorno. Probablemente disfruta de la compañia de otros. No obstante, si el dibujo grande muestra un árbol deforme o irreal (ver árbol 5) puede indicar (según la forma), excentricidad, ganas de llamar la atención, baja aceptación de las normas, también agresividad (si aparecen ramas punzantes o formas rectilíneas ascendentes). El árbol emplazado en la parte baja del papel, dejando mucho espacio por encima es muy habitual en niños pequeños. Si a estas edades (hasta los 8 o 9 años) además el tronco es frágil puede significar necesidad de seguridad, temores hacia el mundo exterior, dependencia de las figuras de apego. En adolescentes se interpreta como inseguridad, conflicto entre la necesidad de protección parental y autonomía personal. Un árbol situado en la mitad del papel suele ser interpretado como necesidad de sentirse el centro de atención de los demás, pero también (según tamaño y forma del árbol), sensibilidad, capacidad de planificación, C) El Suelo F) Otros elementos

A) Tamaño del árbol y ubicación en el papel

Árbol grande

Ubicación inferior

Ubicación centrada

meticulosidad, sentido práctico. Ubicación superior Está en esta ubicación cuando se deja mucho espacio entre la base del árbol y el margen inferior del papel (independientemente si esta en posición horizontal o vertical). Dependiendo también de su tamaño y forma, la ubicación superior se asocia a imaginación, al gusto por el mundo de las ideas, a personas soñadoras. En todo caso, preponderancia del idealismo frente a lo material o terrenal. Preferencia por el mundo de la literatura y la filosofía. Entusiasmo, generosidad, extraversión, sociabilidad. El dibujante explora todo el espacio sin temores. No obstante, en combinación con árboles deformes, irreales, con ramas con puntas u otros detalles, suelen señalar a menudo, presencia de agresividad, falta de control (especialmente si hay sombreados muy enérgicos). Interpretación: Un árbol con muchas raices (en especial si son proporcionadas) se asocia a un fuerte apego positivo del niño con su madre y/o familia (ver árbol 4) Se han establecido unos buenos cimientos para desarrollar una personalidad afectivamente sana. Seguridad hacia el futuro. Si las raices son desproporcionadas respecto al tronco pueden ser síntomas de búsqueda angustiosa de estabilidad emocional; también de curiosidad por lo oculto y predominio de conductas primarias. La carencia de raices en el dibujo (a partir de los 8/9 años) puede ser síntoma de falta de seguridad en el terreno emocional (especialmente si tampoco se ha pintado el suelo).

Ocupando todo el espacio

B) Las Raices
Características: Muchas raices

Raices deformes

Ausencia de raices

C) El Suelo
Características: Interpretación: Hasta los 9/10 años, el suelo suele omitirse y se utiliza el propio margen de la hoja. A partir de esa edad, el suelo es la expresión inconsciente del nivel de contacto con la realidad y la forma con la que se afrontan los problemas de la vida. Suelo Firme El suelo firme, bien trazado y en forma de una o varias rectas, supone capacidad para ver la realidad, claridad de ideas, voluntad de crecer, estabilidad. Indican adaptabilidad al medio, evitación de enfrentamientos, persona probablemente sensible. Cuando el suelo se dibuja con formas en zig-zag muestran una mezcla de entusiasmo, necesidad de emprender, pero tambien, cierta agresividad. Si el suelo se limita a una simple línea corta y limitada (no mucho más grande que la base del tronco) o ésta es cortada de repente por otros elementos (piedras, jardinera, casa, etc...) muestra introversión. Si adquiere forma circular alrededor del árbol muestra

Suelo Ondulado

Suelo corto

Suelo en forma de

cerco Sobre montículo

aislamiento, deseo de ocultar. Orgullo, narcisismo, deseo de alejamiento de los demás. Si hay trazos en forma de punta (pinchos): actitud rebelde, de protesta, descontento por la situación personal. Objetividad, sentido práctico y tendencia instintiva. Cuando está demasiado resaltado: búsqueda de placer. Estaría relacionada con inseguridad, fragilidad o desesperanza.

Sombreado Ausencia de suelo

D) El Tronco
Características: a) Según el trazo: Interpretación: Tronco recto: Rigidez, autocontrol, disciplina, reservado. Tronco con líneas onduladas: Flexibilidad, sociabilidad. Carcater dócil. Si las líneas son muy retorcidas puede significar sufrimiento emocional, sentimientos de culpabilidad, ansiedad. Tronco bajo: Caracter internalizante, precaución ante el mundo exterior, senzillez, modestia, acomodación, poco espíritu de superación. Tronco alto (largo): Inquietud por proyectarse hacia el exterior, para crecer, extroversión, ambición e idealismo. Tronco con ancho proporcionado (según el resto del árbol): Equilibrio, templanza, seguridad en sí mismo, autocontrol, capacidad de planificación. Tronco delgado: Inestabilidad (en especial si el troco es una sola línea), debilidad, inseguridad, timidez, retraimiento, poca iniciativa, pensamiento rígido, debilidad mental (según edad). Tronco grueso: Firmeza, extraversión, autoridad, energía, seguridad en uno mismo. Si es muy grueso puede ser síntoma de rasgos negativos relacionados con la exaltación del propio "Yo" (narcisismo, autoritarismo, agresividad, individualismo, terquedad, obstinación). Tronco más grueso arriba: Se relaciona con personas idealistas, espirituales, con gran capacidad de concentración. Tronco más grueso abajo: Caracter tranquilo, materialista. Tronco ensanchado en el medio: Expresión de posible pérdida de control, impulsividad. Tronco estrechado en el medio: Inhibición, posibles represiones. Hacia la derecha: Se relaciona con patrones extrovertidos, sociables, pero también (según sea el dibujo) con impulsividad y poca reflexión. Hacia la izquierda: Introversión, cerramiento, conservadurismo, rutinario, rechazo de lo novedoso. Tronco de una pieza (a partir de los 11/12 años): se relaciona a falta de sensibilidad, de empatía, inseguridad, infantilismo, funcionamiento primitivo. Tronco abierto en la base: Impulsividad, inestabilidad emocional, también (según tipo de dibujo) agresividad. Tronco en forma angulosa: Caracter irritable, poco paciente, susceptible, fácil enfado. Sombreado: Depende de cómo se efectue puede estar

b) Altura:

c) Ancho:

d) Inclinación:

e) Forma:

f) Otros elementos:

relacionado con sensibilidad artística o, cuando se ha sombreado totalmente quedando el tronco negro, con posibles sentimientos de culpa o remordimientos internos. Agujero en el centro (ver árbol 3): en jóvenes representa a menudo, vacio interior, fragilidad emocional, problemas personales de tipo afectivo (según edad con padres o parejas). Heridas, manchas (ver árbol inicio de esta página): Cuando en el tronco aparecen manchas que el niño describe como heridas fruto de enfermedad o accidentes en el árbol, puede estar proyectando sufrimiento interno (probablemente de tipo emocional), carencias afectivas y también temores hacia el futuro. Hay que valorar también la posibilidad de malos tratos físicos o psíquicos.

E) Las Ramas y la Copa
Características: Ramas hacia arriba Interpretación: En general se asocia a optimismo y extraversión. También con el plano de las ideas y las aspiraciones. Unas ramas ascendentes que se proyectan hacia el cielo pueden ser muestra de ansias de crecer, de interactuar con el mundo. No obstante, si las ramas acaban en forma de punta o muestran dientes de sierra pueden señalar impulsividad, agresividad, el entorno externo es visto como hostil y hay que defenderse (ver árbol 5) Las ramas caidas tienen un primer significado como expresión de un estado decaido, pesimista, de desamparo o desasosiego. Sin embargo, cuando son dibujadas con cierto refinamiento y detalle (tipo sauce llorón) pueden estar asociadas a personas refinadas, detallistas, muy sensibles y con tendencia a la tristeza. Persona influenciable, con poco criterio, inestable, sumisa. Se considera muestra de la presencia simultánea de euforia y desaliento que debe interpretarse según las otras claves. Si las ramas se cruzan con predominio de formas angulosas: impulsividad, tendencia a la crítica ajena, baja tolerancia a la frustración, conductas externalizantes. Dependiendo de la edad: sencillez, sensibilidad. Si son extremadamente finas: cerramiento afectivo, timidez (especialmente si no hay hojas). Si son proporcionadas al árbol y bien dibujadas: seguridad, confianza en el futuro, ideas claras, constancia. Si se bifurcan: se relacionan con buenas capacidades imaginativas y plásticas (siempre que se efectue dentro de un dibujo proporcionado en sus diferentes elementos). Extraversión, tendencia a analizar el entorno con iniciativa. También (según forma del trazo) impulsividad. En general, introversión, cerramiento, necesidad de autoprotección frente al mundo exterior. Debe interpretarse dentro del dibujo en su conjunto ya que puede tener distintos significados. A menudo se asocia a: baja auto-estima, complejo de inferioridad, problemas de

Ramas hacia abajo

Ramas ascendentes y descendentes simultaneamente

Ramas y ramificaciones delgadas Ramas y ramificaciones gruesas

Ramas abiertas Ramas cerradas Ramas cortadas

relación afectiva, pero también a terquedad u obstinación. Ramas que surgen del tronco Suelen estar presentes en los dibujos efectuados por adolescentes. Desde un perspectiva psicoanalísta se explica como una manifestación de la sexualidad en desarrollo. Puede también expresar la necesidad de buscar su propio camino (búsqueda de la propia identidad) a partir del "Yo" representado por el tronco. Introversión, timidez, miedo al exterior (ver árbol 1) Extraversión, imaginación, interés para relacionarse con el mundo exterior, idealismo. Si es muy grande: Difícil control de la fantasia, narcisismo, vanidad, exhibicionismo.

Copa pequeña (en relación al árbol) Copa grande (en relación al árbol)

Copa proporcionada Equilibrio entre introversión y extraversión, reflexividad, realismo, gusto por los detalles, equilibrio. Copa con trazos ondulados Si son proporcionados y suaves: Adaptabilidad, paciencia, comprensión, gusto por las actividades tranquilas. Cuando las ondulaciones se presentan muy concentradas: Retraimiento, protección hacia el exterior, necesidad de mantener el propio espacio, sociabilidad muy selectiva (ver árbol 1). Si la copa aparece aplastada en su parte superior: Sentimientos de desesperanza, sumisión e indefensión ante la presión del mundo externo. Según el trazo exacto: Introversión, terquedad, tendencia a la polémica, impulsividad.

Copa en forma angulosa

F) Otros Elementos
Elemento: Follaje Interpretación: No suele encontrarse en los niños más pequeños e incluso en adultos. Su presencia, según la edad, puede indicar, buen nivel de inteligencia, capacidad de concentración, gusto por los detalles, aptitudes plasticas, vivacidad, deseo de actividad. También (según el dibujo) perseverancia, pensamiento obsesivo. Si el follaje es irreal, caracter caprichoso, gusto por la fantasía, desconexión con la realidad, necesidad de disimular ciertas características de su personalidad. Cuando se dibujan hojas cayendo del árbol: temperamento sensible, timidez, melancolía, inestabilidad, susceptibilidad. También (según dibujo): impulsividad, baja tolerancia a las frustraciones, dependencia emocional de los otros. Cuando se han dibujado frutos reales (cerezas, naranjas, manzanas, etc...), simbolizan la productividad, las ganas de madurar, el deseo de dar y hacer felices a los demás (ver árbol 4). En general se asocia a personas muy sociables, altruistas, generosas y trabajadoras. En adolescentes también se relaciona con la necesidad de mostrar las propias capacidades y la búsqueda de resultados inmediatos. Si los frutos se dibujan en el suelo: sentimientos de decepción, añoranza, inquietud, temor, agitación emocional.

Presencia de Frutos

Pequeños animales, Deben interpretarse dentro del dibujo en su conjunto. Los Sol y otros pequeños animales suelen pintarlos niños con buen

soporte afectivo, preocupados por los sentimientos y cuidados hacia los otros (están más presentes en los dibujos de las niñas). El sol algunos autores lo entienden como el símbolo del padre. Cuando aparece en el dibujo significaría que se reclama su presencia para que se ocupe de forma más activa del árbol (que representa el "Yo").

Ejemplos Test Árbol

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EL TEST DE LA FAMILIA
Martes 28 de Junio de 2011

1- Pautas de aplicación 2- Sugerencias generales

3- Claves para la interpretación del dibujo de la Familia: 3A- Análisis del grupo familiar 3B- Análisis individual de cada personaje

4- Exposicion de casos

1- Pautas de aplicación
La administración de esta prueba puede realizarse indicándo al niño que pinte a su familia o a una familia sin concretar más datos. Según algunos autores, esta segunda opción permite dar al niño más libertad para expresar sus sentimientos más íntimos pero tiene algunas limitaciones. Por ejemplo, no podemos conocer la valoración de los personajes reales sino que tenemos que efectuar inferencias de los supuestos personajes y roles sobre los miembros de su familia.

Particularmente me inclino por la opción de pedir al niño que represente a su propia familia pero dándole libertad para que lo haga en la situación y con los detalles que él prefiera. De todas formas, todos estos aspectos deben ser decididos en cada situación y en función de las características del niño.

La técnica de aplicación del test consta de tres pasos básicos:

1º- Darle instrucciones para que efectue el dibujo pero dándole libertad absoluta y tranquilizándolo en el sentido de que no vamos a ponerle nota y que no es importante que el dibujo sea perfecto. El establecimiento de una buena relación previa y motivación hacia la tarea es fundamental. No hay límite de tiempo.

2º- Controlar discretamente al niño pero sin que se sienta muy observado. Debemos ir memorizando (o anotándo) detalles de interés como posibles pausas, errores, actitud, etc. También el orden en el que va pintando los diferentes personajes.

3º- Una vez acabado el dibujo mostrar interés por el trabajo efectuado. No se trata de felicitarlo gratuitamente sino de destacar algunos aspectos del mismo: el color, la forma, algún objeto en particular. El niño debe percibir que estamos interesados ,

sorprendidos, con lo que ha hecho y evidentemente que estamos satisfechos. A partir de aquí podemos empezar a indagar en aspectos concretos del dibujo. El orden de las preguntas puede variar según transcurra el diálogo.

A título de ejemplo las preguntas clave serían las siguientes:

a) ¿Dónde estan? ¿Qué ocurre? b) Quien es cada personaje (padre, madre, hermano...) c) ¿Cuál es el más bueno? ¿Cuál es el menos bueno? d) Con cual de ellos te lo pasas mejor e) Con quien te gusta estar menos f) Cuál de ellos está más triste y porqué, etc...

Las preguntas se irán ajustando al propio desarrollo de la conversación. El psicólogo debe profundizar en aquellos puntos que considere relevantes para el proceso evaluativo.

En el caso de que el niño haya efectuado el dibujo de una familia sin concretar deberemos preguntarle con quién de los personajes dibujados se identifica y qué es lo que le sucede a cada uno de ellos.

Independientemente de la información aportada verbalmente por el niño, disponemos de una gran cantidad de información en el propio dibujo y que debemos saber interpretar. Antes, pero, de apuntar algunas claves para su interpretación, sugerimos unas pautas generales.

2- Sugerencias generales

1º- La interpretación de un dibujo infantil debe basarse en aproximaciones estadísticas, es decir, en que la presencia de una determinada característica del dibujo se asocie con una elevada probabilidad de presentar un rasgo de temperamento o personalidad concreto. También, desde el posicionamiento teórico del psicoanálisis, se ofrecen algunas explicaciones. No obstante, de ningún modo, se trata de una ciencia exacta, por lo tanto, hay que ser prudentes en la interpretación de estas pruebas. Los datos deben analizarse en conjunto y no tan sólo individualmente. Hemos de tener en cuenta, además, que el niño es un ser en desarrollo, en constante cambio y no siempre es fácil determinar qué piensa y por qué actúa de determinadas maneras. Sin embargo, esta reflexión no debe hacernos perder de vista la gran utilidad de estas pruebas como canal comunicativo y de conexión con el mundo interior infantil.

2º- Las diferentes características del niño que podemos ir suponiendo del análisis de esta prueba, sólo tiene validez en tanto en cuanto sean complementadas con otras pruebas u observaciones. Por lo tanto, sólo nos permiten formular hipótesis de trabajo que luego debemos contrastar con otras pruebas. La peculiaridad de cada niño, de cada caso, hace muy difícil establecer el mismo significado incluso para dibujos muy parecidos. De aquí la necesidad de este tipo de pruebas sean subordinadas o complementarias de otras más objetivas.

3º- Las interpretaciones del dibujo deberán tener en cuenta la edad del niño. Una misma característica puede tener diferentes significados según la edad.

4º- El dibujo debe analizarse en varios niveles. Primero en su conjunto, teniendo en cuenta aspectos de la situación general en el papel tamaño, forma; distancia de

los personajes; presencia o no de elementos añadidos (animales, objetos, etc). En segundo lugar, hay que analizar individualmente cada figura representada: su tamaño, forma, situación respecto a otros, etc. En último lugar hay que verificar la información aportada verbalmente por el niño con respecto a lo que ha plasmado en el dibujo. Puede ser que un niño manifieste verbalmente mucho amor por su padre pero, en el dibujo, aparece desplazado y pequeño.

A continuación se muestran algunas claves para descifrar la figura humana ya sea individualmente o formando parte de un conjunto m ás amplio como es la familia.

3- CLAVES PARA INTERPRETAR EL DIBUJO DE LA FAMILIA 3A- Análisis del grupo familiar
Característica: 1- El Tamaño Significado psicológico: Se refiere al espacio que ocupa el dibujo dentro del soporte de papel proporcionado (folio, cuartilla, etc.). El tamaño puede clasificarse en: Muy grande, grande, mediano, pequeño o muy pequeño. Se dice que es muy grande cuando no cabe en el marco de papel proporcionado necesitándo otro. Los tamaños grandes se relacionan con caracter extrovertido, sentimiento de seguridad y confianza en uno mismo. Expresa la sensación de poder hacer frente a los retos externos. Sin embargo, dibujos grandes con trazos impulsivos, formas muy distorsionadas o extravagantes pueden ser indicadoras de exceso de vanidad o menosprecio de los otros. Por su parte los dibujos pequeños o muy pequeños , en especial, cuando aparecen en un rincón de la hoja, denotan sentimientos de indefensión, desvalorización, retraimiento, desazón, temor hacia el exterior, desconfianza, timidez. En casos extremos, posibilidad de trastornos emocionales, depresión, ansiedad. La forma que adopta el trazo puede definir algunas características: predominio de las formas curvas se asocia a capacidad de adaptación, sensibilidad, imaginación, sociabilidad, extraversión; por su parte las formas rectas y angulosas indican voluntad, tenacidad, pero también, si éstas se manifiestan con trazos muy alargados, exagerados con tendencia ascendente, pueden suponer hostilidad hacia el exterior, conductas impulsivas o agresivas. Generalmente, el personaje pintado en primer lugar es el de admiración e identificación del niño. Suele ser la figura con mayor vinculo afectivo (normalmente madre). Por ello es muy importante estar pendiente del orden cronológico en el que se van dibujando los diferentes personajes. Cuando alguno de ellos es dibujado alejado del grupo puede significar deseo de apartarlo o alejarse de él. Puede ser que le tenga cierto temor (padre) o que simplemente le tenga celos (hermano). A veces ocurre que es el propio niño quien se pinta alejado del grupo. En estas ocasiones podemos sospechar que se producen ciertos conflictos dentro de la familia y que el niño toma una distancia prudencial. Cuando

2- Tipo de trazo

3- Orden en el que se han pintado los personajes

el niño se dibuja a sí mismo en primer lugar: se asocia a cierto egocentrismo, dependencia, necesidad de ser tenido en cuenta, miedo a la separación (necesita asegurar su proximidad a la familia). 4- Las distancias entre personajes La distancia entre el dibujo del propio niño y los diferentes personajes nos dará una idea de la distancia afectiva entre los mismos. A mayor distancia física, mayor distanciamiento afectivo. Las figuras que son percibidas con mayores vínculos afectivos son los más próximos (normalmente los padres). Cuando los hermanos se sitúan alejados del núcleo familiar o simplemente se omiten del dibujo, puede ser un síntoma de celos. Una familia que se dibuja con sus personajes agrupados suele mostrar una familia unida con buenos vínculos de comunicación. Si están unidos cogiendose las manos, el niño puede expresar su voluntad de que permanezcan unidos. Si contrariamente, los personajes se muestran dispersos en el papel es síntoma de distancia afectiva y poca comunicación. Omisión del propio niño: Baja autoestima, poca identificación con el núcleo familiar o sentimientos de exclusión del mismo. Temor a algunos de los personajes próximos que se asocian a la familia. Omisión del padre (madre o hermano): Se asocia con el rechazo a los mismos. Puede tener (según circunstancias del caso) el significado de celos (p.e. hacia un hermano pequeño) o también de temor o miedo hacia la figura omitida. El niño expresaría así inconscientemente su voluntad de alejar al personaje tanto física como emocionalmente.

5- Omisión de alguna de las figuras (padre, madre, etc.)

6- Elementos ajenos En algunos de los dibujos de la familia pueden aparecer a la familia animales, objetos u otros elementos. Hay que interpretar todas estas claves en función del dibujo en su conjunto. Un exceso de elementos ajenos a la familia puede relacionarse con un patrón cognitivo con dificultad para centrarse en lo fundamental (distracción, dificultad de síntesis, pensamiento peculiar...), pero también, pueden proporcionarnos pistas sustanciales acerca de cómo ven y sienten los niños a cada miembro de la familia. Si cada familiar se muestra ocupándose de determinadas actividades personales (ver Caso 2), es síntoma de comunicación fragmentada. Cuando vemos intercalados perros o animales domésticos entre el propio niño y otros personajes de la familia puede señalarnos distanciamiento afectivo. El padre que es dibujado en un plano superior (por encima del suelo) o cercano a las nubes significa distanciamiento físico y/o afectivo (p.e. padre que está fuera trabajando durante largos tiempos). Los niños pueden expresar así su sentimiento de angustia por la separación física y lo sitúan en un plano dificilmente alcanzable. Son también habituales la presencia de elementos meteorológicos (sol, nubes, lluvia, etc..). Su significado debe buscarse también según las claves de todo el dibujo. El sol, en especial cuando se muestra sonriente, suele expresar felicidad, alegria, estado de ánimo positivo, extraversión, ganas de comunicarse, sociabilidad. Algunos autores identifican el sol como símbolo o representación del

padre (fuente de luz, protección, vida...). Por su parte la lluvia, tormentas, se relacionan con la expresión inconsciente de ciertos temores o miedos. 7- Negarse a dibujar Con cierta frecuencia, a algunos niños les cuesta dibujar a a la familia su familia. Según la edad, pueden manifiestar que carecen de habilidad con el lápiz y temen que les quede mal. Si una vez tranquilizados al respecto siguen insistiendo, hay que valorar la posibilidad de problemas familiares y un cierto bloqueo e inhibición a dar detalles al respecto. En estos casos es mejor, en un primer momento, cambiar al dibujo del árbol que es menos intrusivo.

3B- Análisis individual de cada personaje
Característica: Tamaño relativo de los personajes Significado psicológico: En general, si el tamaño de un personaje es mayor que el resto puede indicar que para el niño es una figura importante. Dependerá a su vez de la distancia al propio niño de si esta importancia es en sentido negativo (figura que es vista como dominante o autoritaria) o positivo (figura a la que le gustaría parecerse y con la que se identifica). Personaje excesivamente grande: Figura que probablemente es sentida por el niño como opresora. Por su parte los personajes reducidos pueden indicar cierta distancia afectiva del el niño, pero también necesidad de reducirlos ya que los considera rivales potenciales. Analizar con detalle como se han representado los diferentes elementos que componen la figura humana nos da pistas de cómo ve el niño al personaje en cuestión. A continuación se muestran los elementos principales: La cabeza es la zona más expresiva, donde el niño intuye las emociones de los otros y aprende a imitarlas. Una cabeza grande y expresiva puede indicar un carácter expansivo. Si es excesivamente grande puede asociarse a egocentrismo. La cabeza pequeña indica tendencia a la timidez a aislarse del entorno a que no lo vean y pasar desapercibido. Hay que prestar especial atención a la boca. Su tamaño y expresión nos dará una idea del estado emocional con que el niño ha reflejado a ese personaje. Cuando en la cara faltan elementos como la boca o los existentes son inexpresivos pueden ser indicadores de problemas emocionales. Cuando en la boca se dibujan los dientes, en especial, si son grandes, se sombrean o tiene forma afilada, se asocia a agresividad hacia los otros, necesidad de marcar el propio terreno, sentimientos de opresión o rechazo. Son los órganos principales de entrada de información en niños. Ojos grandes y bien dispuestos son propios de vitalidad, interés por lo nuevo, curiosidad, ganas de aprender y comprender lo que le rodea. Si son excesivamente grandes, recelo, vigilancia, desconfianza. Es necesario analizar si se han introducido las cejas y la

Las diferentes partes del cuerpo:

La Cabeza

La boca

Los ojos

expresión resultante es de alegria, temor o indiferencia. Los ojos pintados sin pupilas en el caso de niños más grandes (10 años) puede indicar inmadurez, retraso o déficits de aprendizaje. La nariz La ausencia de nariz puede indicar (a partir 6,7 años) timidez, retraimiento, ausencia de agresividad, poco empuje. En niños mayores (etapa prepubertad y adolecencia), algunos autores, la relacionan con un símbolo fálico si su tamaño es exagerado, pudiendo indicar un deseo sexual. Su omisión indicaría un temor del niño a sus primeros impulsos sexuales. Las orejas nos permiten escuchar y un correcto dibujo de las mismas está relacionada con un interés de aprender, de integrar información exterior. Cuando se muestran grandes y muy redondeadas indican baja autoestima, posibilidad de bajo rendimiento escolar. Cuando el cabello está presente en el dibujo puede indicar una tendencia a cuidar los detalles, perfeccionismo (si se efectua con pulcritud), interés por la apariencia, por gustar, presumir. Si el pelo es largo y se muestra alborotado o en movimiento: vitalidad, fuerza, necesidad de libertad, de escapar de las rutinas. Si se representa con trazos en punta: agresividad. La barba y los bigotes suelen aparecer en niños cuyos padres la tienen, se asocia a madurez, figuras de autoridad, respeto, fuerza, son modelos a los que normalmente el niño respeta (por amor o también miedo). Con frecuencia, el cuello puede presentarse exageradamente elevado o inexistente, quedando la cabeza unida directamente al cuerpo. En el primer caso puede señalarnos interés por crecer, de sentirse mayor, de controlar a los demás. Si es muy exagerado denota ansias de sobresalir y deslumbrar. Cuando no se dibuja se puede considerar "normal" hasta los 10 años aproximadamente, posteriormente se le relaciona con inestabilidad afectiva y manifestaciones de impulsividad e intolerancia. Si se pinta delgado o pequeño respecto a las otras partes del cuerpo indica que el niño no está satisfecho con su cuerpo, puede presentar algún complejo acerca de alguna o algunas partes del mismo. Si es excesivamente reducido: complejo de inferioridad. Cuando aparecen pintados granos o pecas, algunos autores, apuntan la posibilidad de un lazo fuerte con el enetorno familiar (en especial, la madre). Es uno de los elementos claves a analizar cuando se trata de figuras humanas. Con las manos manipulamos objetos y podemos actuar sobre el entorno. Sin embargo podemos hacerlo de una forma adaptativo pero también de una forma destructiva. Brazos largos: necesidad de comunicar, extraversión, sociabilidad, motivación a conocer, afectividad. Esto es válido si no se complementa con puños cerrados, dientes prominentes o que formen parte de un dibujo con contenidos violentos. Brazos cortos: Miedo al exterior, a comunicarse, dificultad en las relaciones sociales, inseguridad, retraimiento. Manos grandes: Supone una exageración del signifi cado real. Si

Las orejas

El cabello y los pelos

El cuello

El Cuerpo

Los brazos y manos

es positivo: necesidad de contacto, de tener amigos, apertura. Si es negativo (en especial, con el puño cerrado): agresividad, temor hacia el entorno, baja tolerancia a la frustración. Ausencia de manos: No hay un criterio único para su interpretación, no obstante, se asocia con 1) Sentimientos de culpabilidad del niño por las reprimendas de los padres y otros adultos; 2) Temor a la agresión física (en general, del padre). Esto es más evidente cuando en el grupo familiar es sólo el padre el que aparece con las brazos más cortos o sin las manos. Si además, está distanciado físicamente del niño en el dibujo o aparecen otras figuras intercaladas entre el niño y el padre, la probabilidad aumenta. No necesariamente tiene que ser una agresión física lo que teme el niño sino que puede ser una autoridad excesiva que al niño le causa sufrimiento. Suprimir las manos es una forma inconsciente de recortarle autoridad. Los dedos: Constituyen un elemento que no aparece con detalle hasta las edades prepuberales. Cuando a estas edades se omiten o sustiuyen por simples rectas suele estar asociado a discapacidad mental o a trastornos clínicos. Las piernas Las piernas nos proporcionan estabilidad, capacidad de movimiento, libertad. Unas piernas largas pueden simbolizar necesidad de estabilidad, firmeza, seguridad. Si son excesivamente largas: ganas de crecer, de hacerse mayor de adquirir el modelo de adulto rápidamente. Las piernas cortas pero bien proporcionadas, estabilidad, control de la realidad, robustez, tendencia a lo práctico más que a lo ideal (tocar de pies en tierra). El sombreado de la cara (exceptuando cuando se efectua de forma suave y color piel) ya sea en parcial (pecas, manchas) o total, se asocia a angustia, baja autoestima o ansiedad. Es altamente significativo en niños de 5 a 12 años. Cuando el sombreado se produce en el cuerpo (a partir 8-9 años) la ansiedad puede que esté concentrada en algún temor (real o imaginario) acerca de su aspecto físico. Finalmente, en cuello y manos (a partir 7-8 años) preocupación por alguna actividad efectuada con las manos ya sea real o imaginaria (robo, agresión). Puede también indicar problemas emocionales y timidez. Un cuello muy sombreado: esfuerzos por controlar los impulsos. Borrado de un personaje: impulsividad, intolerancia hacia el personaje, sentimientos ambivalentes de amor/odio hacia el mismo.

Otros elementos

Exposición de casos
A continuación se exponen algunos casos prácticos del Test de la Familia. Sólo se expondrán las características generales del dibujo respectivo a título de ejemplo.

Pulsar sobre la imagen para ampliar.

Caso 1

Niño de 10 años

Vemos como los diferentes componentes de la familia se agrupan ocupando un reducido espacio respecto al tamaño del papel. En primer lugar pintó a la madre, luego a sí mismo, a su hermano y en último lugar su padre. El padre aparece como la figura más alta pero con los brazos más cortos no apreciándose los dedos. El pelo se proyecta hacia arriba.

Sin duda se trata de un niño retraido, con problemas emocionales, con miedo al exterior y que mantiene una relación de poco entendimiento con el padre. El padre no se ha asumido como modelo y probablemente la madre ocupa, en estos momentos, la atención preferente del niño, la figura en la que puede refugiarse (él se ha situado entre su hemano menor a la izquierda y su madre a la derecha). El niño al representar a su padre, le ha recortado los brazos y no se distingue ningún dedo, al contrario de lo que sucede en las otras figuras. Probablemente y de forma inconsciente le ha querido limitar en su autoridad pintándole unos miembros más pequeños. Es posible que el niño viva angustiosamente un tipo de relación con el padre regida por patrones muy autoritarios o exigentes (el pelo hacia arriba puede ser un indicador de persona huraña o que suele chillar) y que ello le haga encerrase más en sí mismo.

Caso 2

Niño de 12 años

Se trata de un niño con un largo historial de problemas de aprendizaje y de relación con su familia y compañeros. Tuvo varios diagnósticos dentro del espectro del T.D.A.H.

En el dibujo llaman la atención varios elementos:

1º- Aparecen objetos no solicitados explícitamente y que poco tienen que ver con la tarea encomendada. Según el niño le pareció adecuado asignar a cada figura un objeto de su interés. Así a su padre que es fanático del R. Madrid le pintó una pancarta, a su hermana unos objetos personales y a sus primos (es muy raro que aparezcan este tipo de familiar) unas palmas ya que les gusta bailar mucho. Cuando la familia se representa mediante figuras separadas dedicadas a actividades personales, el niño está representándo a una familia con poca comunicación, dedicada más a asuntos de interés personal que a compartir espacios comunes.

A nivel de la evaluación más general, el niño presentaba un déficit de atención muy acusado y un tipo de procesamiento de la información muy peculiar, con dificultades para operar tanto con números como con información verbal. Su capacidad de contactar con sus iguales era igualmente muy limitada.

2º- En el dibujo se ha señalado con un circulo rojo y una flecha el dib ujo que efectuó de sí mismo. Se trata de una caricatura hinchada y, por lo visto, es como se ve a sí mismo. Un poco alejados de él aparecen uno muñequitos que son sus supuestos amigos. También aparece una tv.que es lo que más le gusta. Evidentemente su propia autoimagen tal como la proyecta está muy deteriorada con un bajo autoconcepto y autoestima.

3º- La mala relación con sus padres (en especial con el padre) viene expuesto gráficamente con los dientes, perfectamente observables, que le colocado a su padre. Probablemente es el que le propina las más severas broncas.

Caso 3

Niño de 10 años

El niño presentaba un C.I.=59 ( WISC-R) con lo que estaba dentro de un retraso mental de tipo leve. En este caso se vuelve a repetir el alejamiento del padre. El niño se sitúa en el centro del grupo y su padre es, claramente, la figura de menor tamaño. Ello supone un síntoma de alejamiento afectivo y rechazo. Incluso la abuela aparece como una figura de mayor tamaño. Probablemente el niño pintó las figuras de mayor o menor tamaño según su proximidad emocional y no según la realidad.

Las limitaciones del niño se ponen de manifiesto en el dibujo al observar las diferentes figuras. La forma es correcta pero no hay elementos que diferencien una figura de otra. Son como clones que sólo han variado en tamaño. La abuela perfectamente podría pasar por el padre o el hermano. Esta pobreza en la definición del personaje es una característica de la discapacidad mental.

Caso 4

Niña de 7 años

Se trata de una niña con capacidad intelectual normal (C.I.=102). En el test de la familia, quiso pintar primero la casa (se le indicó que no era necesario pero que podía pintarla si así lo creía conveniente) y luego siguió con la madre, ella misma, y el padre en último lugar. La necesidad de dibujar l a casa primero e incluir a su familia dentro puede ser signo del deseo o necesidad de retener o mantener unidos físicamente a sus padres. Por otro lado la niña afirma

que en el dibujo la más feliz es la mamá y la más triste la niña. El motivo, según ella es que no tiene amigos ya que se porta mal, pese a que el ³Cole´ le va bien.... Pueden observarse los brazos cortos, casi inexistentes en las diferentes figuras humanas. Se trata de un indicador de problemas en el área de la relación social. También de retraimiento o inseguridad. Las piernas en cambio son largas lo que se asocia a necesidad de estabilidad, seguridad y firmeza. También ganas de crecer y hacerse mayor

TEST DE LA CASA
Martes 28 de Junio de 2011

1- Introducción 2- Aplicación del test 3- Consideraciones generales 4- Claves interpretativas: A) Características generales de la Casa

B) Análisis de los diferentes elementos:

1) La Puerta 2) Las Ventanas 3) El Techo 4) Las Paredes 5) La Chimenea 6) Otros Elementos: jardín, camino, animales...

7) Ejemplos del Test de la Casa

1- Introducción
El dibujo de la casa es un elemento recurrente y de alta presencia en los dibujos infantiles, en especial, en las niñas pero también en los niños. Ello podemos asociarlo a la expresión gráfica de un fuerte sentimiento interno como es el de la necesidad y deseo de vivir protegido por la seguridad de la casa y evitar los peligros del mundo exterior. Así, los niños representan o proyectan sobre el papel su propia forma de vida, los vínculos afectivos que le unen a su familia y también su relación con el mundo exterior.

El dibujo de la casa puede estar ya presente con esbozos muy esquemáticos y simples en niños de cuatro a cinco años. Evidentemente este primer tipo de dibujo nos proporcionará una información todavía muy pobre dado la escasez de elementos interpretativos, aunque es posible que ya podamos encontrar algún rasgo significativo.

Es a partir de los 6 años, por término medio, cuando la casa comienza a mostrarnos detalles más variados. Puede ser grande, pequeña, muy o poco elaborada y presentar elementos añadidos varios (árboles, plantas, animales, nubes, chimeneas, humo, etc...). Es entonces cuando podemos proceder a un análisis más detallado.

Al igual que ocurre con otros test proyectivos, suele ser bastante bien aceptado por los niños al considerarlo poco intrusivo y relativamente simple. Algunos de ellos pueden mostrar algunas resistencias excusándose en su poca habilidad con el dibujo. Cuando esto ocurra hay que tranquilizarlos y hacerles ver que, en todo

caso, no vamos a juzgar la calidad de su dibujo y que puede efectuarlo como mejor le parezca.

Sea como fuere, el test de la Casa, puede aportarnos información valiosísima acerca de los diferentes aspectos del temperamento del niño así como de su mundo emocional y la forma con la que se relaciona con el ambiente externo.

2- Aplicación del test
Es muy simple. Basta con dar las indicaciones al niño para que efectúe el dibujo de una casa. Puede ser cualquiera que él desee pero debemos procurar no influenciarlo de ninguna manera con algún comentario o respuesta.

Las instrucciones verbales pueden ser algo así como: ³Dibuja una casa cualquiera, como se te ocurra. Hazlo como mejor te parezca´ Si el niño lo desea, después puede colorearla.

Deberemos disponer de papel en blanco (din A4), lápiz (nº2), lápices de colores, goma de borrar y un sacapuntas. No hay tiempo límite y el dibujo se dará por concluido cuando así lo determine el niño.

3- Consideraciones generales
1º- La interpretación de un dibujo infantil debe basarse en aproximaciones estadísticas, es decir, en que la presencia de una determinada característica del dibujo se asocie con una elevada probabilidad de presentar un rasgo de temperamento o personalidad concreto. Desde el psicoanálisis se apuntan también ciertas interpretaciones basadas en su teoría. No obstante, en ninguno de los dos casos, se trata de una ciencia exacta y, por lo tanto, hay que ser prudentes en la interpretación de estas pruebas. De todas formas, esta reflexión, no debe hacernos perder de vista la gran utilidad de estas pruebas como canal comunicativo y de conexión con el mundo interior infantil.

2º- Los datos deben analizarse en conjunto y no tan sólo a partir de elementos

individuales. Hemos de tener en cuenta, además, que el niño es un ser en desarrollo, en constante cambio y no siempre es fácil determinar qué piensa y por qué actúa de determinadas maneras. Es posibles que muchos de los elementos que aparezcan en el dibujo sean a causa de circunstancias recientes y temporales vividas por el niño y no como consecuenci a de la presencia de un rasgo de personalidad concreto y estable. Por ejemplo, un niño puede pintar una casa con caballos porque recientemente ha montado en alguno tras una excursión y le ha gustado. En este caso, el niño proyecta principalmente las vivencias de una experiencia reciente y no una característica de personalidad estable, si bien, podemos interpretar que hay una predisposición hacia la búsqueda de libertad, ansias de aventura o escapar de lo cotidiano.

3º- Las diferentes características del niño que podemos ir suponiendo del análisis de esta prueba, sólo tiene validez en tanto en cuanto sean complementadas con otras pruebas u observaciones. Por lo tanto, sólo nos permiten formular hipótesis de trabajo que luego debemos contrastar con otras pruebas. La peculiaridad de cada niño, de cada caso, hace muy difícil establecer el mismo significado incluso para dibujos muy parecidos. De aquí la necesidad de este tipo de pruebas sean subordinadas o complementarias de otras más objetivas.

4º- Las interpretaciones del dibujo deberán tener en cuenta la edad del niño. Una misma característica puede tener diferentes significados según la edad.

4- Claves interpretativas A) Características generales de la casa
Elemento: Casa grande Interpretación: Suele asociarse a alegría y bienestar. El niño que la dibuja probablemente es extrovertido, con capacidad para mostrarse afectuoso y amigable. Su casa es acojedora y está siempre abierta para sus amigos. Es síntoma, también, de que la casa es interiorizada como confortable y cálida. No obstante, todo ello debe confirmarse según la diaposición y forma de los demás elementos del dibujo. En este caso podemos encontrarnos con la expresión de necesidad derecogimiento, introversión, necesidad de autoprotección contra el mundo externo. Según la edad del niño, timidez, dificultad en las relaciones con sus iguales, miedos y/o sentimientos de inferioridad. Todo ello vendrá confirmado por el tamaño relativo y la presencia y forma de los otros elementos.

Casa pequeña

Casa alta

Cuando la casa representada es excesivamente alargada en su altura pueden ser signos de necesidad de crecer, de hacerse mayor de alcanzar la vida adulta. Es propio de algunos niños con problemas afectivos en casa y que desean hacerse mayores para emanciparse (ver casa 7). Las casas que son bajas, con escasa distancia entre suelo y techo respecto a su amplitud, se asocia a sentimientos de opresión, angustia, preocupación, malestar en el domicilio actual, especialmente si se presentan sin la línea del suelo o se presentan deformadas o inacabadas (ver casa 4). Si se efectua a una edad inferior a los 9 o 10 años puede estar asociada a un buen nivel cognitivo. Niño sensible, o bservador, detallista y con buena relación familiar y exterior. Puede interpretarse de diferentes formas y según edad y características del niño. Por un lado podemos estar delante un niño con gran imaginación que le gusta soñar y crear lugares y personajes, pero también puede denotar un carácter fuerte con ansia de poder. De la disposición de los demás elementos dependerá la interpretación. En niños mayores puede significar protección y huida del mundo real, necesidad de defenderse de elementos externos que son vistos como peligrosos o indeseables. Suele estar relacionada con deseos de búsqueda de tranquilidad, vida apacible y huida del mundo urbano lleno de ruidos y prisas. Puede también indicar sensibilidad, gusto por las artes plásticas y necesidad de huir de lo material. Si se representa con un tamaño pequeño y rodeada de paisaje con riqueza de detalles, puede significar sentimientos de tristeza, añoranza o "alejamiento emocional" con respecto a la familia. El niño puede simbolizar así su desesperanza debido a un cambio reciente o alejamiento y/o pérdida de algún ser querido. También puede denotar una sensibilidad especial y la necesidad de huida del mundo cotidiano. A medida que el cerramiento de la casa sea más evidente, tanto más debería ser el nivel de introversión y desconfianza hacia el exterior expresado por el niño. Si además nos encontramos con formas puntiagudas en las vallas o muros, puede significar defensa agresiva, es decir, la disposición a defender a toda costa nuestro territorio de la invasión de extraños. En general es un signo positivo si su distribución es proporcional al tamaño de la casa. Puede simbolizar el gusto por los espacios abiertos, las actividades al aire libre, la naturaleza y los animales. Es propio de niños con personalidad extrovertida (si no aparecen verjas o muros), con sensibilidad y apertura hacia los demás.

Casa baja

Casa en dos niveles Dibuja un castillo o casa con aspecto de castillo

Dibujo casa de campo

Casa dibujada en la lejanía

Casa vallada o con cerco

Casa con jardín

B) Análisis de los diferentes elementos
1) La puerta 4) Las paredes 2) Las ventanas 5) La chimenea 3) El techo 6) Otros elementos

1) La Puerta
La Puerta representa el acceso a la vivienda es el elemento que regula la entrada a nuestro espacio vital, pero también es la salida y el contacto con el mundo exterior. Su presencia, forma y tamaño nos va a dar información vital acerca de como el niño proyecta sus relaciones con el ambiente. Elemento: Casa sin puerta o puerta muy pequeña Interpretación: Salvo a que se deba a un despiste del dibujante, el omitir la puerta significa un bloqueo, una necesidad de romper las relaciones con el mundo externo, introversión, aislamiento de las presiones externas que son vividas como agresivas o indeseables. También timidez y necesidad de autoprotección. Necesidad de disponer del propio espacio sin interferencias de otras personas. Suele asociarse a necesidad e incluso dependencia de los demás. La persona se percibe con limitaciones para desenvolverse en la vida cotidiana, buscando y necesitando de la ayuda del entorno para seguir adelante. También puede indicar generosidad extrema, personas sin secretos, atolondramiento o falta de previsión. En general puede asociarse a introversión, evasión del mundo exterior. También necesidad de proteger su ámbito más íntimo. En niños pequeños la puerta cerrada es una forma de protegerse de sus propios miedos. Sin embargo, hay que tener en cuenta que es bastante habitual que la puerta se presente cerrada en este colectivo dado que la representación de una puerta abierta requiere de mayor habilidad en el dibujo. En general y dependiendo de la edad, los síntomas de introversión serían más evidentes si la puerta además presenta cerradura, paño o elementos que refuerzan su solidez (piedras, hierros, etc...). En este último caso además podemos especular con sentimientos de culpabilidad y un cierto temor a ser visto o juzgado (ver casa 3). Persona o niño abierto, extrovertido, con capacidad y gusto por las relaciones sociales y la comunicación. Probablemente con seguridad en sí mismo y confianza en el entorno. Raramente esta característica se presentará en los niños más pequeños dado que no disponen todavía del dominio necesario en el dibujo. Cuando se ubican en dos laterales diferentes de la casa pueden simbolizar la confrontación entre los padres o dos personas del circulo familiar que amenaza ruptura o así lo vive el niño. Persona selectiva. Que escoje detalladamente a sus amistades. Suspicaz, prudente, que le cuesta dar confianza a los extraños. También denota prudencia,

Puerta muy grande

Puerta cerrada, paños y cerraduras

Puerta abierta

2 puertas

Puerta discreta ubicada al lado o con dificultad para verla

sentido crítico y de difícil apertura hacia personas ajenas a su entono más próximo.

2) Las Ventanas
Las ventanas suele decirse que representan los ojos de la casa dado que a través de ellas se contempla lo que sucede exteriormente. Pero también constituyen un elemento a partir del cual podemos ser observados en nuestra intimidad por agentes externos. En definitiva la presencia, forma y tamaño de las mismas nos van a dar pistas de cómo vive y se comunica el niño con el medio externo. Elemento: Casa sin ventanas Interpretación: A partir de los 5 o 6 años puede indicarnos que el niño tiene la sensación de que no puede afrontar la realidad externa. Se siente aprisionado en su ambiente familiar e íntimo. Puede que hayan carencias afectivas, rigidez en la educación parental o excesiva sobreprotección (ver casa 5). Si además se observan barrotes o cruces en la ventana, la casa es sentida con desagrado o rechazo (ver casa 4) Son propias de niños curiosos, con apertura hacia el mundo exterior, con necesidad de aprender, capacidad de observación y sin miedos a las valoraciones de los demás. Según su tamaño y forma pueden significar protección hacia los demás, introversión, necesidad de apartarse de los ojos indiscretos que puedan observarnos y prudencia en la relaciónes con otras personas. Son habituales en niños pequeños adquiriendo mayor significación en adolescencia y edad adulta.

Ventanas grandes o abiertas

Ventanas pequeñas y/o cerradas

Ventanas muy adornadas La presencia de tiestos con flores, visillos de cortinas u otros se relaciona con una personalidad detallista, con gusto por la calidez de la casa, sensibilidad, sentido estético y/o con la necesidad de causar buena impresión. Dependiendo de la edad y el dibujo en su conjunto, puede también indicarnos buenas capacidades intelectuales (ver casa 3) Ventanas simples con pocos detalles Reflejan niños con poco interés por la relación social aun que no la rehusen. También relaciones superfluas, basadas en intereses inmediatos más que en lazos afectivos estables. Dependiendo de la edad, puede indicar impulsividad, falta de atención, dificultades en el área viso-motriz. También inseguridad, falta de motivación, problemas de aprendizaje y organización, poco interés en la relación social o ésta se produce de una forma inadecuada (agresividad, falta de empatia, etc...). Ver Casa 7.

Ventanas mal alineadas

3) El Techo
El techo o tejado de la casa suele asociarse con la parte superior del hombre, es decir, la mente o el espíritu. Representan las inquietudes superiores como pueden ser: la creatividad, la fantasía, la conciencia, el sentido moral, social, ético o incluso religioso. Elemento: Techo simple de 2 vertientes Interpretación: Es el más habitual en niños. Si no presenta deformidades o elementos anómalos se relaciona con un perfil realista, bien conectado con el mundo de las ideas. Techos que sobresalen en exceso por los costados o de tamaño muy superior respecto al de la casa, pueden indicar temperamento o personalidad excesivamente idealista o soñadora con poco contacto con la realidad. Ausencia de capacidad para la creatividad y/o fantasia. Puede también relacionarse con escaso nivel cognitivo, trastornos del aprendizaje y/o retraso mental. Ver casa 2. Puede considerarse una manifestación de capacidad para la imaginación y fantasía. También el gusto por evadirse de la rutina diaria y dejar volar la imaginación. No es habitual encontrarlo en niños de menos de 10 u 11 años. Ver Casa 3. Persona creadora, racional, con gusto por el mundo de los ideales y el pensamiento. A medida que el dibujo es más detallista mayores son estos atributos. Probablemente gusto por la lectura y/o las artes plásticas. No habitual en niños de menos de 11 o 12 años. Normalmente sugiere problemas en el seno familiar. El niño tiene la sensación de estar oprimido por los conflictos o a causa de que sus padres sean demasiado exigentes y/o severos con él.

Techo excesivamente grande

Casa sin techo, poco definido o mal conectado con la casa Techo con buhardilla

Techo con tejas o muy elaborado

Techo plano o muy ancho

4) Las Paredes
Algunas teorías afirman que las paredes representan la fortaleza del "yo" y la personalidad del individuo que las dibuja. No está suficientemente documentada su interpretación en niños por lo que sólo aportaremos unas ideas muy generales acerca de cual puede ser su significado.

Elemento: Paredes altas

Interpretación: En la línea de lo comentado en las características generales de la casa, podemos hipotetizar que paredes altas, elevándose hacia arriba suponen una proyección del niño, la necesidad de expandirse, crecer, quizás llegar a ser como los adultos. También puede significar fuerza, incluso agresividad, lucha con el medio externo como forma de sobrevivir. Si la pared no presenta ventanas entonces hay además egoísmo, exclusión de los demás en el propio crecimiento, ambición sin tener en cuenta las necesidades de los demás. Si las paredes altas se acompañan de estrechez en el edificio, contornos mal definidos o distorsionados, podemos pensar que pese a la necesidad de expansión hay incertidumbre, fragilidad, quizás también carencias afectivas. Ver Casa 7. Introversión, expresión de opresión, impotencia, agobio, malestar e inseguridad en su entorno más próximo. Si además no hay ventanas, éstas son pequeñas o con barrotes se potencian estos rasgos. Suelen ser indicadores de problemas crónicos en el seno familiar y que amenazan con posibles rupturas dolorosas.

Paredes bajas

Paredes rotas, con remiendos o agujeros

5) La Chimenea
La Chimenea constituye un elemento muy característico en los diferentes dibujos de la casa. Tradicionalmente se ha relacionado el humo con una manifestación de calidez, afecto, recogimiento, etc... Pese a que es un elemento no demasiado frecuente en las casas urbanas, sigue apareciendo sistemáticamente en muchos de los dibujos de los niños y jóvenes, por tanto, debemos buscarle una interpretación. Elemento: Casa sin chimenea Interpretación: En general podemos asociarlo con un niño de temperamento un poco frio, distante, o quizás que está en un núcleo familiar con pocas vinculaciones afectivas. De todas formas estos extremos deberán confirmarse con otros datos y teniendo en cuenta la edad del niño. Puede ser síntoma o indicio de falta de comunicación en el seno de la familia, lo que puede deberse a que el niño sufra carencias afectivas o sufrimiento emocional (celos de un hermano, pérdida de algún familiar relevante, etc...)

Hay chimenea pero no humo

Chimenea humeante No suele aparecer en los niños más pequeños. Su significado en niños a partir de 7 u 8 años es de buenas relaciones familiares, ambiente tranquilo y acogedor Dirección del humo En general suele afirmarse que el humo que sube verticalmente hacia arriba es indicador de una personalidad idealista, mística, con gusto por el mundo de las ideas y los pensamientos. Cuando se dirige a la izquierda se especula con la presencia de nostalgia, necesidad de rememoración

del pasado, perfil tradicionalista y/o conservador. Finalmente si el humo va hacia la derecha se trataría de una persona idealista, amante de lo nuevo, aventurero, extravertido, con gusto para los viajes y los proyectos renovadores. Humo muy denso Se ha relacionado esta característica como indicador de tensión, problemas en el ámbito familiar o en el terreno personal. Se trataría de un deseo inconsciente de canalizar esa energía negativa y desprenderse de ella lanzándola hacia el exterior.

6) Otros elementos
En la siguiente tabla se expondrán otros elementos igualmente importantes en la evaluación del dibujo o Test de la Casa. Elemento: El jardín Interpretación: Se ha comentado anteriormente que, en general, es un rasgo positivo siempre que su disposición, tamaño y forma sea adecuada al tamaño de la casa y no presente muros o verjas en exceso. Es un espacio donde el niño puede expresar toda su imaginación, por tanto, dependiendo de la edad, la presencia de los diferentes elementos de un jardín (árboles, flores, agua, etc...) podemos hipotetizar acerca de su comprensión del entorno e intereses. El camino supone una prolongación natural de la puerta de la casa y, por tanto, un espacio que nos permite adentrarnos en el mundo externo pero también nos facilita el regresar a casa. El camino suele estar presente en los dibujos de los niños ya a principios o justo antes de la etapa escolar. Un camino lineal hacia abajo es propio de niños de carácter abierto y que sabe escuchar a los demás, aceptando sus sugerencias y los consejos de personas mayores. Un camino ondulado se asocia a un carácter más exigente, orgulloso, que prefiere buscar soluciones propias antes que se las impongan. También inteligencia selectiva, curiosidad, capacidad de esploración y gusto por los detalles. Finalmente un camino bifurcado (de dos o más direcciones), se relaciona con niños abiertos, comunicativos pero a la vez más prudentes, con cierta incapacidad para elegir debido a posibles temores por defraudar a sus seres queridos. Cuando en el camino se dibujan piedras pueden escenificarse los obstaculos o problemas que se encuentran en la salida de casa hacia el exterior (Ver Casa 1) Deben interpretarse dentro del dibujo en su conjunto. Los pequeños animales suelen pintarlos niños con buen soporte afectivo, preocupados por los sentimientos y cuidados hacia los otros (están más presentes en los dibujos de las niñas). Son habituales los pájaros y las mariposas (deseos de volar, de sentirse libre y apartarse de los problemas cotidianos). En menor frecuencia pueden aparecer hormigas u otros insectos. La presencia del sol

El camino

Pequeños animales, agentes meteorológicos...

algunos autores lo entienden como el símbolo del padre. Cuando aparece en el dibujo significaría que se reclama su presencia para que se ocupe de forma más activa de los suyos. Por su parte la presencia de nubes, lluvia o tormentas pueden interpretarse como la escinificación del temor o miedo a determinadas situaciones que pueden producirse. Cables eléctricos , Antenas TV u otras instalaciones Este tipo de detalles, muy raros en los niños pequeños, denotan a niños perfeccionistas, a veces obsesivos o tercos, que prefieren tener muy estructuradas y previsibles sus rutinas. No les suelen gustar las improvisaciones y prefieren un ambiente estructurado, ordenado. Pueden ser también un síntoma de gran capacidad de observación y/o buen funcionamiento cognitivo. Ver Casa 3.

Ejemplos de Casas

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TEST FIGURA HUMANA (DFH)
Martes 28 de Junio de 2011

Estas dos figuras humanas han sido realizadas por dos jóvenes con perfiles muy diferentes. Una de ellas ha sido dibujada por un niño de 8 años y la otra por una niña de 14 años . Sin más datos, podemos pensar que la figura de la de la iz quierda es la que corresponde al niño de 8 años dado que su ejecución es más pobre, mientras que la figura de la derecha correspondería a la niña de 14. No obstante, es justo al revés. Lo importante, pero, es que cada una de las figuras nos abre un mundo de hipótesis. Cada una de ellas, a su forma, nos habla y transmite información. En esta página, intentaremos descifrar algunas de las claves que esconde el D.F.H.

1- Introducción

2- El Dibujo de la Figura Humana según E.M.Koppitz: a) Datos iniciales b) Sus bases: ítems esperados y excepcionales c) Aplicación e instrucciones d) Sistema de puntuación - Tabla para calcular C.I. [39 KB]

3- Indicadores emocionales del D.F.H: a) Indicadores Generales b) Indicadores específicos c) Indicadores por omisión elementos corporales d) Otros indicadores emocionales no validados

4- Casos prácticos

1- Introducción
El dibujo de la Figura Humana pertenece al conjunto de las denominadas técnicas proyectivas en las que la persona no tan sólo se limita a efectuar un simple dibujo sino que se espera que plasme de forma indirecta, la esencia de su propia personalidad. También podemos hipotetizar, según los elementos y características del dibujo, acerca de sus capacidades y competencias cognitivas e intelectuales. Sin duda, junto con el Test de la Familia, la Casa y el del Árbol, el de la Figura Humana es uno de lo más conocidos y utilizados.

Varias son las aproximaciones teóricas que han intentado sistematizar la prueba. Las más importantes son:

1- ³El Dibujo de la Figura Humana en los niños´ de Elisabeth Münsterberg Koppitz (Editorial Guadalupe). 2- ³La Figura Humana´ de Karen Machover. 3- ³Test de Goodenough´

En esta página vamos a desarrollar principalmente el primero de ellos dado que consideramos que es uno de los que cuenta con mayor soporte experimental y aporta datos tanto del desarrollo evolutivo en el que se encuentra el niño como de su estado emocional.

2- El Dibujo de la Figura Humana según E.M.Koppitz a) Datos iniciales
Según la autora, este test puede aplicarse de forma colectiva o a nivel individual, si bien, se reconoce la ventaja de efectuarlo individualmente ya que permite la observación directa del niño durante la ejecución del dibujo y aportarnos información adicional.

La prueba se ha baremado para niños de entre 5 y 12 años, pudiéndose obtener, a partir de su análisis, un nivel general de madurez mental (CI), así como posibles indicadores emocionales.

Los resultados del CI obtenidos mediante esta prueba correlacionan, según afirman sus autores, con las pruebas WISC entre un 0,60 y 0,80 (según subtest) y si bien no pueden sustituir a éstas, sí que pueden ser útiles a la hora de discriminar a niños con posibles deficiencias (screening) y, por tanto, susceptibles de evaluar con mayor detalle.

b) Sus bases: ítems esperados y excepcionales
Para poder asumir una puntuación objetiva, la autora efectuó un análisis pormenorizado de las características de los dibujos de la figura humana estudiando la presencia de diferentes elementos según la edad y sexo del niño en una muestra de 1.856 sujetos.

Para ello diseccionó la figura humana en sus diferentes elementos, en total 30 (cabeza, ojos, nariz, piernas, brazos, etc...). A estos elementos los denominó ítems evolutivos. Se trata (en palabras de la autora) de ítems que se dan sólo en relativamente pocos DFH de niños ubicados en un nivel de edad menor, y que luego aumenta en frecuencia de ocurrencia a medida que aumenta la edad de los niños hasta convertirse en una característica regular de muchos o de la mayoría de los

DFH de un nivel de edad dado.

Estos ítems evolutivos se podían clasificar, dentro de cada grupo de edad, en lo que la autora denominó ítems esperados, comunes, bastante comunes y excepcionales.

Los ítems esperados son aquellos elementos que aparecen en un porcentaje entre el 80 y 90% aproximadamente de la muestra y, por tanto, son ítems que están consolidados a cierta edad. Su ausencia puede indicar retraso madurativo.

Los items comunes y bastante comunes tienen una probabilidad de aparición media (entre 20 y 80% aproximadamente) y, finalmente, los ítems excepcionales comprenden a aquellos de muy baja presencia a una determinada edad (normalmente inferior al 15% de la muestra). Por ejemplo, en el grupo de niños de 5 años los ojos aparecen en un 98% de la muestra (ítem esperado), mientras que las pupilas de los ojos sólo lo hacen en el 11% de la misma (ítem excepcional). Describiendo los distintos ítems esperados y excepcionales a través de cada edad y teniendo en cuenta si se trata de un niño o una niña, la autora consiguió crear una tabla de puntuación objetiva que podía aportar datos bastante fiables acerca de la maduración cognitiva del niño (C.I.) e incluso detectar posibles problemas emocionales.

c) Aplicación e instrucciones
Se sienta al niño frente a una mesa o escritorio vacío y se le presenta una hoja de papel en blanco con un lápiz del nº 2. Luego el evaluador le dice al niño: ³Quiero que en esta hoja me dibujes una persona ENTERA. Puede ser cualquier clase de persona que quieras dibujar, siempre que sea una persona completa y no una caricatura o una figura hecha con palos o rallas.´

Con estas últimas instrucciones lo que se pretende es evitar es que, en especial los niños mayores o más inteligentes, dibujen dibujos estereotipados a algunos de sus héroes televisivos o de ficción.

-No hay tiempo límite para esta prueba. Por lo general no dura más de 10 minutos.

-El niño es libre de borrar, rectificar o cambiar su dibujo durante la ejecución.

La autora, además, sugiere a partir de su larga experiencia, tres principios básicos a tener en cuenta a la hora de analizar el DFH de niños dentro del rango de edad de 5 a 12 años:

1º) COMO dibuja la figura, sin tener en cuenta a quien dibuja, refleja el concepto que el niño tiene de sí. La manera en que el dibujo está hecho y los signos y símbolos empleados, revelan el retrato interior del niño y muestran su actitud hacia sí mismo.

2º) A QUIEN dibuja, es a la persona de mayor interés e importancia para el niño en el momento de realizar el dibujo. En la mayoría de casos, los niños se dibujarán a sí mismos, pues obviamente nadie es de mayor importancia para un niño que él mismo. Normalmente, cuando esto sucede, suelen hacerlo de forma bastante realista, no obstante, en ocasiones, algunos niños están tan descontentos consigo mismo que distorsionan las imagenes hasta el punto que guarda poca similitud con su apariencia real. En ocasiones pueden dibujar personas con las que están en conflicto o sencillamente elegir otras personas antes que él mismo lo que puede indicar cierta desvalorización o poca autoestima.

3º) LO QUE el niño está diciendo en su DFH puede presentar dos aspectos; ser una expresión de sus actitudes y conflictos, o ser un deseo, o ambas cosas a la vez.

-Si un niño describe la persona que dibujó, entonces la descripción se refiere a la persona dibujada; es decir, si se dibujó a sí mismo, la historia se refiere a él. -Si un niño cuenta una historia espontánea sobre su DFH, entonces el contenido de la historia representa un deseo.

Señalar finalmente que Koppitz, a diferencia de otros autores, no interpreta el plano gráfico, rasgos del trazo o ubicación espacial del dibujo (centrado, superior...).

d) Sistema de puntuación

Para efectuar la puntuación del Test de la Figura Humana, según la norma Koppitz, hay que utilizar la tabla que se adjunta a continuación (pulsar sobre tabla para abrir como hoja de cálculo en excel [39 KB] . También disponible en word [85 KB] ).

En esta tabla se detallan los ítems esperados (casillas en blanco) y excepcionales (casillas en verde) para cada edad y sexo. Hay que seguir las instrucciones que se acompañan en el lateral de la tabla. La hoja ofrece el resultado final de la puntuación. Sólo hay que introducir la puntuación correspondiente en cada ítem (-1, 0, o +1), ver el total y confrontar con la tabla de resultados.

Instrucciones generales de puntuación:

Los ítems esperados si están presentes no puntúan (puntuación = 0), en caso de no presentarse se puntúa con ±1 punto. Por su parte los ítems excepcionales sólo se puntúan si están presentes con + 1. Si están ausentes no reciben puntuación ni positiva ni negativa.

Hay que sumar a las dos puntuaciones (esperados + excepcionales) la cantidad de 5. Esto se lleva a cabo para evitar puntuaciones negativas.

Finalmente se contrasta la puntuación total obtenida con la tabla siguiente para determinar el nivel de maduración mental y obtener el C.I. Puntuación: Nivel de Capacidad Mental (C.I.) 0ó1 2 3 4 5 Mentalmente retardado (o graves problemas emocionales) Límite- Borderline (60-80) Normal bajo (70-90) Normal bajo a Normal (80-110) Normal a normal-alto (85-120)

6 7u8

Normal a superior (90-130) Normal alto a superior (>110)

3- Indicadores emocionales del DFH. a) Indicadores Generales:
1-Integración pobre Hace referencia a una dificultad manifiesta en agrupar debidamente las diferentes partes del dibujo. El dibujo tiene uno o más elementos separados (no se unen al resto del dibujo). Es un factor muy presente en los niños más pequeños o inmaduros. No tiene validez antes de los 7 años en niños y en 6 en niñas. A partir de esta edad el indicador se da en pacientes clínicos, agresivos y, en general alumnos con problemas. No aparece en alumnos bien adaptados o con buen rendimiento académico. Es, por tanto, un indicador de inmadurez (en especial en niños mayores), pobre coordinación e impulsividad. 2-El Sombreado Según diferentes expertos se trata de un indicador de ansiedad y angustia. El grado de sombreado correlacionaría con la intensidad de la angustia del niño. No obstante, el sombreado, es habitual en niños pequeños y en esta población no sería indicador de problema psicopatológico. Sombreado de cara. Es bastante inusual en cualquier nivel de edad, por tanto, es un indicador emocional válido para todos los niños entre 5 y 12 años cuando aparece en el dibujo. En el caso de que el sombreado es muy denso hasta el punto de que cubre los rasgos faciales se asocia a niños con problemas de conducta, agresividad o seriamente perturbados. Cuando el sombreado es parcial (afecta sólo a una parte de la cara) parece reflejar ansiedades específicas referidas a los elementos que han sido sombreados o a sus funciones. Sombreado del cuerpo y/o extremidades. Es común en las niñas hasta los 7 años y en los varones hasta los 8. No es un indicador válido hasto los 8 o 9 años respectivamente. El sombreado del cuerpo indicaría ansiedad por el mismo. Áreas de preocupación por alguna actividad real o fantaseada, pero no es posible diferenciar la causa (brazos: robar, agresividad, masturbación. Piernas: por el crecimiento físico, la talla, la sexualidad). Sombreado de las manos y/o cuello. No es válido antes de los 8 años en varones y de 7 en niñas. Preocupación por alguna actividad real o fantaseada con las manos. Problemas emocionales, timidez o agresividad, robo. Respecto al cuello: esfuerzos por controlar sus impulsos, alternancia de conductas impulsivas y de retraimiento. 3-Asimetría de las extremidades Muy presente en niños agresivos, sujetos con lesión cerebral, alumnos de educación especial. No presente en buenos alumnos o en niños tímidos. En algunos casos puede deberse a torpeza motriz, escasa coordinación visomotora o a una lateralidad contrariada o cruzada. Su presencia es significativamente superior en población

4-Inclinación de la

figura en 15 o más grados

clínica, alumnos de educación especial o con problemas de aprendizaje diversos frente a alumnos bien adaptados. Se da tanto en niños tímidos como en aquellos que presentan conductas disruptivas. Por tanto, esta característica no es buen discriminador entre el grupo de tímidos y el de conductuales. Se supone que es más bien un indicador de inestabilidad y falta de equilibrio general. En los dibujos infantiles se asocia a sistema nervioso inestable y personalidad lábil. Se manifiesta con mayor frecuencia en población clínica, niños de educación especial y en los niños tímidos (internalizantes) en población general. Es muy rara esta característica en niños agresivos, violentos, con problemas de conducta (externalizantes). Se trata de un buen indicador emocional que expresa inseguridad, retraimiento, en ocasiones, también depresión. En general, las figuras pequeñas, son muestra de inadecuación, yo inhibido y preocupación por las relaciones con el ambiente exterior (según algunos autores como Machover). Se considera grande una figura de tamaño superior a 23 cms. Ocurre frecuentemente en niños pequeños. No adquiere significación clínica hasta los 8 años (en ambos sexos). Las figuras grandes, contrariamente a las pequeñas expuestas anteriormente, se asocian con conductas expansivas, de tipo impulsivo, con poco autocontrol, también inmadurez. En niños mayores e incluso adultos puede ser un rasgo de narcisismo e ideaciones paranoides. En los estudios de la autora se detectaron dos tipos de transparencias. Un primer tipo era efectuado por algunos niños siguiendo el patrón de dibujar primero un esquema básico de la persona (a forma de esqueleto) para irlo después vistiendo. Un segundo grupo, dibujaba normalmente la figura pero después se concentraban en una parte concreta para efectuar la transparencia (por ejemplo dibujar el estomago, órganos sexuales u otros). Este segundo tipo de transparencia es similar al sombreado. Indica ansiedad y preocupación por la región particular del cuerpo revelada por la transparencia. Por lo general, las transparencias aparecen con mayor frecuencia en población patológica que en población general. Es igualmente más frecuente en niños con inmadurez, impulsividad y conductas disruptivas que en niños tímidos o con dolencias psicosomáticas. De todas formas la autora afirma categóricamente que las transparencias de áreas corporales específicas no son normales en los DFH de los niños en edad escolar. Generalmente indican angustia, conflicto o miedo agudo, por lo común con respecto a lo sexual, el nacimiento o mutilación corporal. Muchos de los niños que pintan estas transparencias están de hecho solicitándonos información que los tranquilice respecto a sus impulsos o experiencias.

5-Figura pequeña

6-Figura grande

7-Transparencias

b) Indicadores específicos
1-Cabeza pequeña Parece estar más presente en población clínica que en la

general. La autora lo relaciona con sentimientos intensos de inadecuación intelectual, no compartiendo la explicación (al menos en niños) de Machover respecto a ser un indicador de tendencias obsesivo-compulsivas que pretenden ignorar el control de su cerebro. 2-Ojos bizcos Se manifestarían con mayor frecuencia en niños con hostilidad hacia los demás y el dibujo se interpretaría como reflejo de ira y rebeldía. Esta característica se encuentra en todos los grupos a excepción del tímido. Pese a que no puede considerarse un signo de psicopatología serio, sí está bien definido que su presencia está mayoritariamente extendida en el grupo de niños manifiestamente agresivos. De todas formas, la presencia de dientes, por sí sólo, en el protocolo, no puede considerarse como síntoma inequívoco de perturbación emocional y ésta posibilidad deberá valorarse conjuntamente con la presencia de otros indicadores en el dibujo. Este indicador refleja básicamente una tendencia al retraimiento con dificultades para abrirse al exterior y con las otras personas. Aunque aparecieron con mayor frecuencia en población clínica, está presente también en niños adaptados pero con problemas de retraimiento, encerrase en sí mismo o inhibición de impulsos. Se dan con mayor frecuencia en niños manifiestamente agresivos que en niños bien adaptados. No se da en niños tímidos. Por tanto, este indicador se asocia a una relación agresiva con el entorno. Otra conclusión es que los brazos largos en el DFH están asociados con la conexión de los demás en contraste con la tendencia al retraimiento que revelan los brazos cortos. Parece que los brazos pegados al cuerpo reflejan un control interno bastante rígido y una dificultad de conectarse con los demás (ver figura 2). Tendencia a la reserva o introversión. En pacientas adultos podría estar relacionado con pacientes paranoides o esquizofrénicos y la necesidad de defensa ante los ataques del ambiente externo. Las manos grandes, según estudio de la autora, se encontró con mayor frecuencia en niños del ámbito de las necesidades educativas especiales y en aquellos que se mostraban abiertamente agresivos. Ningún niño tímido había pintado las manos grandes. Otros estudios revelan conducta compensadora de sentimientos de inadecuación, insuficiencia manipuladora y/o dificultad para establecer contacto con otros.

3-Dientes

4-Brazos cortos (no llegan cintura)

5-Brazos largos (llegan a las rodillas)

6-Brazos pegados en el cuerpo

7- Manos grandes

8- Manos Más frecuente en población clínica, lesionados cerebrales y seccionadas (brazos alumnos de educación especial. También se da una mayor sin manos ni dedos) frecuencia en niños tímidos respecto a los agresivos. En consecuencia, parece que este signo refleja sentimientos de inadecuación o de culpa por no poder actuar correctamente o incapacidad para hacerlo. 9- Piernas juntas Se encontró más frecuentemente en población clínica y en niños con afecciones psicosomáticas. Un estudio de este

indicador emocional concluyó que puede interpretarse como un signo de tensión en el niño, y un rígido intento por parte del mismo de controlar sus propios impulsos sexuales o su temor de sufrir un ataque de este tipo. Algunas niñas abusadas presentaban en sus dibujos esta característica. En figuras de adultos, las piernas cerradas, se asocian a rigidez, control frágil y rechazo de la aproximación sexual de otros. 10- Figuras grotescas (monstruos, payasos u otros) El dibujo de monstruos o figuras grotescas no parece estar asociado con ningún tipo de conducta específico, sino que más bien refleja sentimientos de intensa inadecuación, y un muy pobre concepto de sí mismo. Los niños que dibujan payasos o vagabundos pueden autoconsiderarse como individuos ridículos de los que los demás se rien no siendo aceptados por los otros. A pesar de que la aparición de estas figuras puede explicarse parcialmente por vivencias recientes del niño (visitar un circo) se hipotetiza que el niño decide representar precisamente aquellas relacionadas con temas que le preocupan. El dibujo espontáneo de tres o más figuras se dieron significativamente más a menudo en los dibujos de estudiantes de bajo rendimiento y en niños con necesidades educativas especiales que en población general. Mayoritariamente aparecieron en dibujos de pacientes clínicos y en alumnos escasamente adaptados. Las nubes se encontraron especialmente en niños muy ansiosos y con dolencias psicosomáticas. En ningún caso se encontró en niños agresivos. Parece ser que las nubes son pintadas por niños que no se atreven a pegar a otros y que en cambio dirigen la agresión en contra de sí mismos.

11- Más de dos figuras representadas 12- Nubes, lluvia, nieve

c) Indicadores por omisión elementos corporales:
1- Omisión de la nariz 2- Omisión de la boca Las conclusiones apuntan a que este indicador se asocia a conducta tímida y retraida con ausencia de agresividad manifiesta. También con escaso interés social. La omisión de este rasgo es siempre clínicamente significativa. Refleja sentimientos de angustia, inseguridad y retraimiento, inclusive resistencia pasiva. Este indicador emocional revela o la incapacidad del sujeto o su rechazo a comunicarse con los demás. Los historiales de los niños que omitieron la boca mostraron una alta incidencia de miedo, angustia, perfeccionismo y depresión. Se da más frecuentemente en alumnos con necesidades educativas especiales, problemas de aprendizaje o lesionados cerebrales. La omisión del cuerpo es habitual en los niños más pequeños (ver dibujo infantil), no obstante puede ser un signo de la presencia de psicopatología en la etapa escolar. Se hipotetiza, en este último caso, que pueden darse factores de inmadurez, retraso o daño neurológico, pero también pueden darse por perturbación emocional. La omisión de los brazos refleja ansiedad y culpa por conductas sociales inaceptables que implican los brazos o

3- Omisión del cuerpo

4- Omisión de los brazos

las manos. Otros estudios (Machover y Levy) lo asocian a depresión y retracción de la gente y del mundo de los objetos. Este último hallazgo no fue confirmado por el estudio de Koppitz. 5- Omisión de piernas Su ausencia es extremadamente rara incluso en niños pequeños. Se trata de uno de los primeros elementos que reproduce el niño ya en la etapa preescolar. Tienden a aparecer en la secuencia evolutiva del dibujo después de la cabeza y los ojos, aún antes de que empiece a dibujar el cuerpo y los brazos. Por tanto, su ausencia, no sería nunca accidental sino que podría indicar conflicto en esta área o un trastorno emocional con intensa angustia e inseguridad. Este indicador no es significativo hasta los 7 años en las niñas y 9 en los varones. Parece, según el estudio, que no está asociado con ningún tipo específico de conducta o síntoma. No obstante, sí parece reflejar un sentimiento general de inseguridad y desvalimiento. No válido hasta los 9 años para niñas y 10 para los varones. A partir de esa edad, se dio significativamente más a menudo en los dibujos de pacientes clínicos, lesionados cerebrales y niños con conductas disruptivas. Ninguno de los niños bien adaptados ni los que tenían enfermedades psicosomáticas omitieron este rasgo en la figura humana.

6- Omisión de los pies

7- Omisión del cuello

d) Otros indicadores emocionales no validados
1- Cabeza grande Parece ser que puede tener diferentes interpretaciones. La cabeza grande es común en los dibujos de los más pequeños. A partir de la etapa escolar se asocia con esfuerzo intelectual, inmadurez, agresión, retardo mental, migraña o preocupación por el rendimiento escolar. Parece, pues, que podría reflejar inquietud por algún aspecto acerca de la adecuación y funcionamiento mental pero no es posible en base a esta prueba determinar cual de ellos está implicado. Por una parte han sido descritos como signo normal en los dibujos infantiles y por otra han sido asociados con sentimientos de culpa, vaga percepción del mundo, inmadurez emocional, egocentrismo, dependencia, vouyerismo. Es posible que la interpretación de este indicador sólo pueda efectuarse en población adulta, siendo más controvertida su explicación en niños. Se ha sostenido que la mirada de reojo en el dibujo de la figura humana es un indicio de suspicacia y tendencias paranoides. Su frecuencia de aparición aumenta con la edad (10, 11, 12 años) dándose tanto en población clínica como normal. Otras explicaciones apuntan a timidez, temor al mundo exterior, pero también, habilidad para dibujar ( ver figura 2). Se ha observado que los niños más inteligentes dibujan más a menudo miradas de soslayo. El análisis de este indicador debe ser, pues, interpretado en el contexto del dibujo total más que como rasgo independiente. Se han asociado con dificultad en el contacto, evasividad,

2- Ojos vacios u ojos que no ven

3- Mirada de reojo

4- Manos ocultas

sentimientos de culpa, necesidad de controlar la agresión y rechazo a afrontar una situación (pasividad). Del estudio se desprende que algunos niños ante la dificultad que supone dibujar una mano preferían eludir la tarea ocultando las manos detrás de la figura, cubriéndolas con otro objeto o colocándolas en los bolsillos. Tal conducta no puede ser considerada patológica sino más bien revela un buen juicio. De todas formas, se aconseja interpretar este indicador emocional en base a la presencia o no de otros indicadores emocionales validados (sombreado, dientes...). 5- Figura interrumpida en el borde La conclusión en el estudio de Koppitz de este indicador no aporta ningún denominador común. Los historiales de los niños que lo presentaron mostraban una gran variedad de problemas y síntomas conductuales. También abarcaban niveles de edad, de C.I. y calificaciones de rendimiento escolar muy variados. Parecería que el significado de la figura cortada depende, por lo menos hasta cierto punto, de cuál parte de la figura ha sido seccionada. Así, el corte de las piernas enteras parece reflejar inseguridad, falta de base o de apoyo seguro. Por lo general se relaciona con necesidad de apoyo, inseguridad o necesidad de un punto de referencia. Estas hipótesis pueden ser ciertas pero, tal como apunta la autora, los niños pequeños viven en un mundo de "grandes" y dominantes (en función de su edad y tamaño) y es normal que necesiten apoyos. Las líneas de base se han encontrado en diferentes edades tanto en niños como en adultos y no puede considerarse un indicador clínicamente significativo de perturbación emocional. Han sido asociados con amor y apoyo parental y con la existencia de una autoridad adulta controladora. Estas dos actitudes parentales no son, por supuesto, mútuamente excluyentes. Más niños bien adaptados que pacientes clínicos dibujaron sol es en sus dibujos. Se han asociado con temor, inseguridad, sentimientos de inadecuación, ansiedad, terquedad y negativismo. Parece habitual el incremento regular de las líneas fragmentadas con el aumento de la edad. Se podría argüir que los preadolescentes como grupo tienden a ser inseguros y ansiosos, y que esto se refleja en el empleo de trazos interrumpidos en sus dibujos.

6- La línea de base o suelo

7- El Sol o la Luna

8- Las líneas fragmentadas o rotas

4- Casos prácticos:

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