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11001-03-15-000-2004-0270-01(IJ)

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ACCION DE TUTELA - No procede contra providencias judiciales / PROVIDENCIA JUDICIAL - Tutela no procede en su contra / PRINCIPIO DE LA SEGURIDAD JURIDICA - Protección

. Improcedencia de la tutela frente a providencia judicial Los artículos 11 y 40 del Decreto 2591 de 1991 establecían la procedibilidad de la acción de tutela contra providencia judiciales. La primera de tales disposiciones fue demandada en acción de inconstitucionalidad, sobre la base de que el artículo 11 del Decreto 2591 de 1991 quebranta los preceptos constitucionales no tanto por introducir un término de caducidad sino por permitir que se ejerzan acciones de tutela contra sentencias amparadas por el principio de la cosa juzgada. Esa norma y el artículo 40, por unidad de materia, fueron declaradas inexequibles en sentencia C-543 de 1992 luego de un extenso y detenido examen normativo, jurisprudencial y doctrinario de los aspectos concernientes a esa cuestión, en especial el de la cosa juzgada, la autonomía de los jueces, e incluso los criterios del Constituyente Primario y el derecho comparado sobre el punto. Habiendo desaparecido del ordenamiento jurídico la normativa con la que el legislador trató de incluir las providencias judiciales en los actos susceptibles de la acción de tutela, y existiendo claras y precisas razones axiológicas y jurídicas de rango constitucional que las sustraen imperativamente de dicha acción, expuestas por la Corte Constitucional de manera contundente, enfática y coherente en la sentencia reseñada, es claro e indudable que con fuerza de cosa juzgada constitucional la acción de tutela no procede contra providencias judiciales. En manera alguna se pretende, con esta posición, conferirle el carácter de valor absoluto al principio de la seguridad jurídica, en el entendido de que para defenderlo deban sacrificarse otros valores, igualmente importantes, como la paz, la convivencia pacífica, la existencia de un orden social justo o la justicia misma, sino que, por el contrario, lo que se quiere poner de presente en este pronunciamiento es el hecho de que la realización de esos valores depende de ese principio, pues sin seguridad jurídica no puede haber estado de derecho, y sin éste menos aún puede garantizarse la efectividad de los fines esenciales del Estado señalados en el artículo 2 de la Constitución Política, entre los que se encuentra, precisamente, la protección de los derechos fundamentales de todas las personas. La seguridad jurídica que está implícita en la cosa juzgada no es un valor en sí y para sí sino un medio para alcanzar la justicia, la armonía y la convivencia social. VÌA DE HECHO - Concepto. Inaplicación frente a providencia judicial. Desarrollo jurisprudencial y doctrinario / TEORIA DE LA VIA DE HECHO Desarrollo jurisprudencial en la jurisdicción contencioso administrativa / RESPONSABILIDAD EXTRACONTRACTUAL - Vía de hecho como fuente. Desarrollo jurisprudencial / JURISDICCION CONTENCIOSO ADMINISTRATIVA - Desarrollo jurisprudencial de la vía de hecho como fuente de responsabilidad extracontractual La vía de hecho es un concepto originario de la jurisprudencia y la doctrina francesas, en las cuales está referida a la actividad administrativa, de allí que se tenga como uno de los medios, formas o manifestaciones de dicha actividad, junto con los actos jurídicos (acto administrativo y contrato estatal, entre otros), las operaciones administrativas, las omisiones e incluso los hechos administrativos, estando definida por el carácter práctico o material de la actividad administrativa respectiva, carente de todo procedimiento y fundamento jurídico que le dé legitimidad y lesiva de derechos económicos o de libertades individuales, razón por la cual no está amparada de la presunción de legalidad que cobija a otras formas sustancialmente similares, como la operación administrativa, que al igual que aquélla es una actividad material o práctica, pero que contrario a la misma sí

tiene soporte jurídico, ya que está legitimada por una decisión previa contenida en un acto administrativo en firme o por una norma legal o reglamentaria que la autoriza. La jurisprudencia de esta Corporación tiene dicho que ³Para que pueda hablarse de vía de hecho, debe estar claro ante los ojos del juzgador que la actuación administrativa se ejercite sin facultad legal, o sin el respeto del procedimiento que para dicho obrar ha establecido la ley´; y que ³Las vías de hecho son operaciones materiales, totalmente extrañas a las que por la ley le están permitidas a la administración, y a través de ellas se amenaza ora la propiedad privada, ora las libertades públicas´. Justamente a ello se debe la denominación de vía de hecho, pues ésta es eso, un puro hecho que realiza la Administración, y es por esa circunstancia que se le tiene como fuente de responsabilidad extracontractual del Estado en cuanto puede darse como un hecho administrativo o una ocupación temporal o permanente de inmueble por causa de trabajos públicos o por cualquier otra causa. Por consiguiente, trasladar a la actividad jurisdiccional el concepto de vía de hecho delineado en la jurisprudencia y en la doctrina del derecho administrativo referida a la actividad del Estado en sede administrativa, como lo ha pretendido la Corte Constitucional en su sentencia de tutela aquí reseñada, pese a ser forzada e inadecuada, significaría que para que una actuación o pronunciamiento de un juez constituya vía de hecho debe darse con prescindencia total de competencia, o de todo procedimiento o formalidades o fundamentos de hecho y/o derecho respectivos, o sin motivación alguna cuando deba ser motivada, por cuanto de una parte se trata de una actividad formal o enteramente jurídica, de donde en el caso de que se den pronunciamientos con prescindencia de tales aspectos sencillamente no habría providencia judicial alguna, se estaría ante inexistencia del correspondiente acto jurisdiccional o ante causales de nulidad procesal claramente reguladas en la Ley, y que en cuanto sean de las insaneables pueden ser declaradas en cualquier tiempo por el juez de la instancia. No puede, entonces, hacerse radicar o consistir la vía de hecho en discrepancias interpretativas o en juicios de legalidad y constitucionalidad, pues de lo contrario sería desnaturalizar el concepto y por esa vía instaurar una instancia más o un recurso extraordinario de facto sobre el debate del respectivo proceso y el examen del fondo del asunto. NOTA DE RELATORIA: Sentencias 4964-199 de 16 de noviembre de 1989. Sección Tercera. Ponente: Antonio J. De Irisarri Restrepo. Actor: Municipio de Medellín y 875 de 27 de agosto de 1994. Sección Tercera. Ponente: Julio César Uribe Acosta. SENTENCIA DE LA CORTE CONSTITUCIONAL - Es vinculante sólo la parte resolutiva en estricto sentido / CORTE CONSTITUCIONAL - Funciones. Límites a la obligatoriedad de sus fallos / INTERPRETACION DE LA LEY Titular. Usurpación de la Corte Constitucional / SENTENCIA DE TUTELA - La fundada en supuesto jurídicamente inexistente e imposible no obliga / TEORIA DE LOS MOTIVOS Y FINALIDADES - Límites a la obligatoriedad de la sentencia de constitucionalidad C-426 de 2002 En este caso, con el pretexto de interpretar una norma constitucional, lo que se ha hecho es interpretar una norma de rango legal y de la órbita de la jurisdicción contencioso administrativa, de modo que pretender, como en efecto lo hace dicha corporación, darle carácter obligatorio erga omnes a esa interpretación suya, además de que ello devendría en usurpación de una atribución privativa del Congreso de la República, resulta incompatible con la autonomía de los jueces atrás anotada, quienes por mandato del artículo 230 de la Constitución Política sólo le deben obedecimiento a la ley, luego sólo a ellos les corresponde interpretarla y en cada caso, sin perjuicio de tener como criterio orientador la jurisprudencia que sobre la misma se profiera por las distintas jurisdicciones, entre

ellas la de la misma Corte Constitucional. Además, quien se acoja a esa condición como criterio orientador deberá a su vez interpretarla para el caso concreto, pues de suyo la aplicación de las normas y los correspondientes rubros jurisprudenciales es sustancialmente un acto de interpretación de las mismas frente a las circunstancias del respectivo proceso. Por lo tanto, esta Sala encuentra que es vinculante con fuerza de cosa juzgada y de manera erga omnes sólo la parte resolutiva en estricto sentido, es decir, la decisión que se adopte en las sentencias de control de constitucionalidad, sean de la Corte Constitucional o de la misma Sala como juez supremo de constitucionalidad que también lo es por competencia residual, esto es en igualdad de condiciones y jerarquía de dicha Corte respecto de los actos que le ha asignado el Constituyente, específicamente en el artículo 237.2 de la Constitución Política; y las razones inescindibles, claras y unívocas, de esa decisión que correspondan a interpretación de normas constitucionales, esto es, que constituyan jurisprudencia constitucional de una u otra Corporación judicial. En consecuencia, la sentencia C-426 de 2003 únicamente es de obligatorio cumplimiento y acatamiento en cuanto declaró exequible el artículo 84 del Código Contencioso Administrativo y no respecto de su interpretación que a título de condición adicionó a esa decisión, pues la misma no pasa de ser parte de las consideraciones de dicha sentencia y como tal contiene una interpretación de una norma legal y no de una norma constitucional, que es la que adquiere carácter de cosa juzgada y obligatoriedad erga omnes, de lo cual emerge que la sentencia de tutela comentada está fundada en un supuesto jurídicamente inexistente e imposible, pues las sentencias condicionadas no están previstas o autorizadas en la Constitución Política y son incompatibles con los precisos términos en que ésta y la Ley Estatutaria de la Administración de Justicia le han encomendado a la Corte Constitucional la guarda de la integridad y supremacía de aquélla. CONTROL DE LEGALIDAD EN ABSTRACTO - Características. No es predicable frente a actos particulares / SENTENCIA DE NULIDAD - Efectos. Difieren según se trate de actos generales o actos subjetivos / JURISDICCION CONTENCIOSO ADMINISTRATIVA - Características del control de legalidad frente al acto general y al acto particular. Efectos de la sentencia En cuanto al control de legalidad en abstracto de que habla la condición anotada, se tiene que el control de legalidad que ejerce la jurisdicción contencioso administrativa sobre los actos administrativos se da de una sola forma, esto es, examinando la conformidad del acto administrativo sometido a su juicio con las normas superiores que le sirven de fundamento sustancial y formalmente considerado, y como tal se ejerce tanto sobre actos administrativos generales o regla y particulares, de modo que desde el punto de vista de su objeto, lo que puede ser abstracto es la situación jurídica que se examine en tanto los primeros son actos reglas por contener situaciones abstractas e impersonales, mientras que los segundos, como es sabido, contienen situaciones jurídicas individualizadas o subjetivas, concretas. Luego desde ese punto de vista no siempre puede ser abstracto el objeto del control de legalidad. Si se mira desde el contenido de la finalidad del control de legalidad y del contenido de su resultado, se tiene que, éste busca establecer la conformidad o compatibilidad del acto administrativo encausado, esto es, de la situación jurídica general o particular enjuiciada, con el ordenamiento jurídico, y por tanto si debe o no permanecer en él. Por ello, la sentencia que resulte de ese control declarará o negará su nulidad, según lo establece el artículo 175 del Código Contencioso Administrativo; con lo segundo desaparecerá la situación jurídica contenida en el acto. Es decir, que los efectos de su nulidad, si el acto es general, serán generales o impersonales, por lo que

también se les denomina efectos abstractos; pero si es particular, serán igualmente particulares o subjetivos, y de todos modos tendrá efectos jurídicos, incluso con fuerza de cosa juzgada. De modo que si por control de legalidad en abstracto pudiera entenderse que la sentencia haga abstracción de, esto es, que no afecte la situación jurídica - general o individual- creada o contenida en el acto administrativo sub júdice en acción de nulidad, también es un control imposible por cuanto no puede haber sentencia de acción de nulidad que no declare si anula o no dicha situación jurídica, pues ésta, y no otra cosa, es sustancialmente el acto administrativo en tanto acto jurídico. Recuérdese que al tenor del artículo 66 del Código Contencioso Administrativo ³los actos administrativos serán obligatorios mientras no hayan sido anulados o suspendidos por la jurisdicción en lo contencioso administrativo´, lo cual justamente sólo se puede dar en virtud del control de legalidad a cargo de esa jurisdicción. TEORIA DE LOS MOTIVOS Y FINALIDADES - Alcance. Desarrollo conceptual jurisprudencial / ACCION DE NULIDAD - Fines y motivos. Requisitos de procedencia. Excepciones / ACCION DE NULIDAD Y RESTABLECIMIENTO DEL DERECHO - Fines y motivos. Requisitos de procedencia. Excepciones En ese contexto, la teoría de los fines y motivos, construida por esta jurisdicción mediante un proceso razonado y decantado de años, como toda la jurisprudencia que ha creado esta jurisdicción, no es un planteamiento subjetivista, ni su aplicación en este caso es arbitraria, como se ha querido hacer ver en las sentencias de tutela y de constitucionalidad comentadas, sino que obedece y recoge las características y elementos sustanciales de las diferentes acciones contencioso administrativas, en cuanto se advierte que la ley las ha delimitado asignándole fines y motivos específicos, de suerte que sólo proceden para el fin y por los motivos que les corresponde. De esa forma, la teoría de los fines y motivos comporta y por ende puede expresarse en términos de una interpretación sistemática de las disposiciones procesales pertinentes, en el sentido de que tratándose de actos administrativos, el artículo 84 del Código Contencioso Administrativo contiene la regla general según la cual la acción de nulidad procede contra todos los actos administrativos, y como toda regla general admite excepciones, las cuales por ser tales necesitan de norma expresa que establezca una acción distinta para determinados actos administrativos, ora por sus fines o motivos, ora por sus reglas procesales como las relativas a la caducidad. De lo contrario no tendría eficacia ni relevancia jurídica alguna establecer acciones especiales, es decir, distintas a la de acción de nulidad, para determinados actos administrativos si en todo caso o siempre van a ser susceptibles de esta última. Tales serían los casos, por ejemplo, de los actos electorales; de los actos precontractuales o separables del contrato a que se refiere el artículo 87 del Código Contencioso Administrativo, así como los actos de extinción del dominio agrario y demás señalados en el artículo 136, numeral 5, para los que se prevé la acción de revisión, entre otros. Por lo tanto vale decir que entre esas excepciones se encuentran los señalados en el artículo 85 del Código Contencioso Administrativo, esto es, los actos administrativos que lesionen un derecho amparado en una norma jurídica o le impongan una obligación fiscal a una persona determinada, es decir, los actos administrativos que tienen efectos subjetivos y concretos, los cuales, de ordinario son los actos administrativos de carácter particular, pues rara vez uno de carácter general puede lesionar de manera directa, es decir, sin que medie un acto administrativo o una operación administrativa de aplicación suya, un derecho en cabeza de una persona determinada. Ahora bien, visto el artículo 85 en concordancia con otras disposiciones tanto del Código Contencioso Administrativo como de otros estatutos normativos, se llega a otra regla general con excepciones, consistente

ACCION DE TUTELA . proferida por la Corte Constitucional en Sala Sexta de Revisión. Por lo tanto la Sala reafirma y se acoge al carácter inmodificable. Maria Inés Ortiz Barbosa y Juan Angel Palacio Hincapié CONSEJO DE ESTADO SALA PLENA DE LO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO SECCIÓN PRIMERA Consejero ponente: RAFAEL E. OSTAU DE LAFONT PIANETA Bogotá. NOTA DE RELATORIA: Con salvamento de voto de los Dres. no es admisible ni tiene cabida en virtud de la cosa juzgada constitucional que sea anulada en acción de tutela y por una autoridad que no es juez natural del asunto. Gabriel E. dentro del expediente T-927. dos (2) de noviembretreinta (30) de enero de dos mil cuatro (2004) Radicación número: 11001-03-15-000-2004-0270-01(IJ) Actor : PRO NIÑOS POBRES . Ruth Stella Correa Palacio.Alcance de las sentencias de la Corte Constitucional / VIA DE HECHO . inimpugnable y definitivo de dicho auto. Mendoza Martelo. excepto aquellos que están sometidos por norma expresa a una acción distinta o que son de especial relevancia para el interés general nacional.Improcedencia. que la Sala ratifica nuevamente en esta providencia y que no responde. C.Improcedencia frente a providencia judicial / TUTELA CONTRA PROVIDENCIA JUDICIAL . amén de que está construida sobre un concepto jurídicamente inexistente.en que los actos administrativos particulares sólo son susceptibles de la acción de nulidad y restablecimiento del derecho. y Ramiro Saavedra Becerra y con aclaración de voto de los Dres. Maria Elena Giraldo Gómez. es la que se hace en la teoría de los fines y motivos. de donde mantiene su vigencia frente a la aludida sentencia de acción de tutela. ya que no hay siquiera asomo de que así hubiera sido. el control de legalidad en abstracto. D.Inaplicación a providencia del Consejo de Estado / PROVIDENCIA JUDICIAL Improcedencia de su anulación mediante sentencia de tutela Sin que sea del caso volver a revisar la providencia objeto de la sentencia de tutela. y menos por una supuesta desatención de una sentencia de constitucionalidad cuya parte resolutiva se quiere hacer consistir en una formulación que no está prevista en los precisos términos en que la Constitución le ha asignado a la Corte Constitucional la guarda de la integridad y supremacía de la constitución. por demás de forma equívoca e incompatible con la norma objeto de dicha parte resolutiva que hace parte del desarrollo legal del control jurisdiccional contencioso administrativo de los actos administrativos. como desapacible y descomedidamente afirma la Corte Constitucional en la sentencia de tutela atrás reseñada. Firmeza de la providencia del Consejo de Estado / CONTROL CONSTITUCIONAL . Por ende. pues como ha quedado precisado tiene carácter de acto jurisdiccional. a una ³fútil consideración´. Como tampoco es admisible que se le tilde de arbitraria a título de vía de hecho. la lectura adecuada de los artículos 84 y 85 del Código Contencioso Administrativo.827. Alier Eduardo Hernández E. de 1 de septiembre de 2004..

actor fundación PRO NIÑOS POBRES.. por la cual decide el recurso de apelación interpuesto contra la primera.Demandado: ALCALDIA LOCAL DE LA CANDELARIA Por haber asumido la competencia correspondiente debido a la importancia jurídica del tema. por la Sección Primera de esta Sala. dentro del expediente T-927. procede la Sala Plena de lo contencioso administrativo a pronunciarse respecto de lo dispuesto en esa sentencia y particularmente sobre el carácter inmodificable. y que por ello no existe término de caducidad alguno. D.C. para tutelar el orden constitucional y jurídico. de la Alcaldía Local de la Candelaria. mediante la cual confirmó el auto de primera instancia que rechazó una demanda. 636 de 22 de noviembre de 2002. Al efecto invocó la sentencia C-426 de 29 de mayo de 2002 de la Corte Constitucional. inimpugnable y definitivo de la providencia de cinco (5) de febrero de dos mil cuatro (2004). 003 de 2002 respecto de la construcción ubicada en la carrera 2 No. de la Sala de Obras y Urbanismo del Consejo de Justicia de Bogotá. y El acto Núm. . 12-48. proferida en el expediente identificado con radicación Núm. adoptada por la Corte Constitucional en Sala Sexta de Revisión. y AO 20 de 12 de julio de 2002 de la misma alcaldía local. en la medida en que en ella se indicó que la acción de simple nulidad procede contra actos de contenido particular. en el sentido de corregirla. en el sentido de modificarla en cuanto a las condiciones de su cumplimiento y confirmarla en lo demás. la citada institución interpuso demanda ante el Tribunal Administrativo de Cundinamarca contra el acto administrativo particular conformado por los siguientes actos: Las Resoluciones Núms. como es el caso de PRO-NIÑOS POBRES. por la cual resuelve una queja remitida por la Personería Distrital y el recurso de reposición interpuesto contra la anteriormente citada. por la cual se determina la existencia de una infracción urbanística dentro del expediente de obra Núm. I. AO 10 de 24 de abril de 2002.827.: 25000 2324 000 2003 00557 01. Antecedentes inmediatos del fallo de tutela citado 1. ante lo decidido por la sentencia de acción de tutela de 1 de septiembre de 2004. A título de acción de nulidad.

piden las demandantes que se declare que el predio de su propiedad. AO 20 de 12 de julio de 2002 de la misma alcaldía local. ubicado en la vereda Mina Rica. D. invoca la sentencia C-426 de 29 de mayo de 2002 de la Corte Constitucional. de la Sala de Obras y Urbanismo del Consejo de Justicia de Bogotá. para tutelar el orden constitucional y jurídico. AO 10 de 24 de abril de 2002. Al efecto el Concejo Municipal de La Virginia delimitó el perímetro urbano. destinado económicamente a la producción y explotación de la industria agrícola y ganadera. por la medio del cual se determina la existencia de infracción urbanística dentro del expediente de obra Núm. El acto No. en cuanto rechazó la demanda presentada en ejercicio de la acción consagrada en el artículo 84 del C. por la cual resuelve la queja remitida por la Personería Distrital y el recurso de reposición interpuesto contra la anteriormente citada. es rural y. 009 de 29 de mayo de 1986. en el sentido de modificarla en cuanto a las condiciones de su cumplimiento y confirmarla en lo demás. Resolución Núm. A. La Sala decide el recurso de apelación interpuesto por la parte actora.. 12-48.C. C. para que se declare la nulidad de los siguientes actos administrativos: Resolución Núm. por la cual decide el recurso de apelación interpuesto contra la primera. 636 de 22 de noviembre de 2002. Como consecuencia de lo anterior. se ordene la reliquidación del impuesto predial desde 1991. de la Alcaldía Local de la Candelaria. contra el auto de 11 de septiembre de 2003. proferido por el Tribunal Administrativo de Cundinamarca. en el sentido de corregirla. Acuerdo Núm. I. en la medida en que en ella se indicó que la acción de simple nulidad procede contra actos de contenido particular..2. por ende. como es el caso de PRO-NIÑOS POBRES. que el impuesto predial que le corresponde debe ser liquidado de acuerdo con el avalúo catastral como predio rural y que. y que por ello no existe término de caducidad alguno. El auto recurrido . además. 003 de 2002 respecto de la construcción ubicada en la carrera 2 No.

del último de los actos demandados. liquidó el avalúo del predio como urbano. dedujco. rechazó la demanda por caducidad de la acción. época en la cual el I.C. La misma está encaminada a la satisfacción de intereses subjetivos. no continúe figurando con la calificación de urbano. concretamente que el predio Balsillas. entonces. era lo propio demandar el acto administrativo controvertido en ejercicio de la acción de nulidad y restablecimiento del derecho porque. individual y concreto. y el 2 de julio de 2003. según la demanda. acaecería un restablecimiento automático del derecho para la entidad accionante. situación que desvirtúa el propósito que enuncia el memorialista. de donde se desprende que el interés perseguido no es el altruista propio del contencioso general de nulidad. lo cual se había surtidoó el 16 de diciembre de 2002. Siguiendo la doctrina de los motivos y finalidades. Pero la acción se tenía que haber promovido dentro del término de caducidad establecido por la ley. contados desde la notificación personal al representante legal de la actora. Los móviles de la demanda son de orden particular. En consecuencia.C.El tribunal a quo consideróa que no obstante la tajante aseveración del actor. del acto principal se irrogó a las demandadas un perjuicio. en el sentido de esto es. El marco anterior indica que la aspiración de las actoras consiste en regresar a rural la calificación de su predio Balsillas. . que lo único que busca es preservar la legalidad en abstracto. situación que era conocida por las demandantes desde 1991. en relación con la cual encontróando que habían transcurridoeron máas de los 4 meses que prevé el artículo 136 del C. e que la acción incoada eras la de nulidad y restablecimiento del derecho. Por lo tanto. para que opere la caducidad de dicha acción. sino el subjetivo y particular. la misma se cae de su peso debido a que de llegar a decretarse la nulidad pretendida.A. hHaciendo uso de su facultad de interpretar la demanda. pues ello lleva a la fijación de un avalúo superior y al pago de sumas mayores por concepto de impuestos. de propiedad de las demandantes. lo que no ocurrió porque ya había caducado la acción.A.G. la fecha deen que fue presentación dea la demanda: 2 de julio de 2003.

no es menos cierto que esa delimitación debe ceñirse al marco de equidad ordenado por la Constitución y la ley. sin ser imparcial el tribunal a quo. ³Hecho que recoge a todas las personas que se encuentran ubicadas en todo el perímetro demarcado. imposibilitándose su urbanización y edificación. de allí que no es del caso entrar a demostrar requisitos relativos a la acción de nulidad y restablecimiento del derecho. No es un acto de contenido particular. pues la pretensión se refiere al quebrantamiento de las disposiciones que implica la vigencia del acuerdo demandado. al tiempo que aduce nuevamente la sentencia C-426 de 29 de mayo de 2002 de la Corte Constitucional. sin menoscabo de los intereses patrimoniales de los contribuyentes . II. Con el rechazo de la demanda se están analizando las consecuencias que de manera particular favorecerían a las demandantes. según la determinación de la Empresa de Servicios Públicos de La Virginia. de cuya parte trae algunas citas. alcantarillado o servicio sanitario. la destinación económica que tienen lo predios y la carencia de los servicios de infraestructura vial y de redes primarias de energía. acueducto y alcantarillado. 075 de 24 de febrero de 1999 expedido por la Jefe de la División Administrativa y Financiera. tiene como función establecer el perímetro urbano. a través del Concejo Municipal. en defensa de la legalidad. ni tampoco infraestructura vial. no cubre el predio. de la que dice que goza de cosa juzgada implícita. a su vez. a sabiendas de que no existen redes de acueducto. más cuando la infraestructura de acueducto y alcantarillado. Aunque si bien es cierto que el Municipio de la Virginia. y que esta situación implica la aplicación de un impuesto predial mas alto. ha sido desconocida por el a quo mediante el auto apelado. es . mediante el oficio núm. Ha de entenderse que no puede clasificarse el predio Balsillas como urbano.3. y que ésta. ni redes primarias de energía que permitan edificaciones. más aún teniendo en cuenta la situación económica que atraviesa el país. El recurso de apelación El apoderado de la actora impetró el recurso de apelación en cuya sustentación insiste en que la acción incoada es de simple nulidad. El Acuerdo demandado es un acto de contenido general que se refiere a la determinación del perímetro urbano de La Virginia y recoge un amplio sector al que no llegan los servicios públicos.

un acuerdo del Concejo Municipal de La Virginia que se encuentra quebrantando disposiciones legales.A. Se considera 1. 003 de 2002 respecto de la construcción ubicada en la carrera 2 No. el logro de un interés particular. 12-48. 12-48. en virtud de los recursos de reposición y apelación respectivamente´. A ello se agrega que en el evento de que la demolición no se hubiere realizado.C. No. cual es el restablecimiento del derecho de éstala reclasificiación del predio Balsillas.. AO 20 de 12 de julio de 2002 de la misma alcaldía local. y la providencia Núm. y que se está buscando así el restablecimiento del orden jurídico violado. lo cual es una forma de restablecimiento automático del derecho del infractor. de donde de anularse los actos aquí demandados se llegaría automáticamente a la extinción o desaparición de la infracción urbanística que fue establecida mediante los mismos. la orden respectiva quedaría sin fundamento alguno. pues no puede ejecutarse una .´ 4. D.´ Que ³En efecto. decisión que fue confirmada por la Resolución Núm. de la Sala de Obras y Urbanismo del Consejo de Justicia de Bogotá. AO 10 de 24 de abril de 2002. la anulación de los actos administrativos vuelven las cosas a su estado anterior. 636 de 22 de noviembre de 2002. Que ³El Tribunal Administrativo de Risaralda rechazó la demanda presentada por ela apoderadoa judicial de la actoraMaría Isabel Mejía Marulanda y Dora Marulanda de Mejía. consistente en un tercer piso construido en el aislamiento posterior de la carrera 2. El a quem consideró al respecto que ³III. es decir. Los actos cuya nulidad se persigue son de claro contenido particular y concreto. a una situación en que habría dede tenerse dicha infracción como si no hubiera existido. por el contrario. se determinó la existencia de infracción urbanística dentro del expediente de obra Núm. y en consecuencia se ordenó la demolición de la obra constitutiva de dicha infracción. de la Alcaldía Local de la Candelaria. como si el acto anulado no hubiera existido. de su propiedad. pretensión que debe perseguirse a través del ejercicio de la acción consagrada en el artículo 85 del C. bajo el argumento de que no se busca la guarda del orden jurídico abstracto sino. pues mediante la Resolución Núm.C. como rural.

Por consiguiente. Tal resolución conlleva. el restablecimiento del orden jurídico violado. extendió el perímetro urbano del municipio quedando comprendido en esa nueva delimitación el mencionado predio. de esa forma. ppal. IJ-5683. vía impugnativa que está dirigida contra los actos administrativo de carácter general. un restablecimiento económico y no. 009 de 29 de mayo de 1986 (v. y que en relación con la acción de simple nulidad contra los actos administrativos. esto es. Eexpediente Num. las cuales ha condensado esta jurisdicción en la teoría de los fines y motivos de las acciones. a menos de que se trate de medidas policivas de inmediato cumplimiento para garantizar la seguridad pública o ciudadana. Cconsejero Pponente doctor Manuel Santiago Urueta Ayola. como sería el caso de un siniestro o un incendio que haga necesaria la demolición para evitar que el siniestro se extienda. El expediente muestra que el Concejo Municipal de la Virginia. particulares sólo procede cuando la anulación del acto no implica el restablecimiento automático de un derecho particular y concreto. mediante Acuerdo Núm. pues en el evento contrario la acción que corresponde es la subjetiva. la acción que en este caso procede contra los actos objeto de la demanda es la de nulidad y restablecimiento del derecho. situación que a todas luces no es la del sub lite. no depende de los fines que pretenda el actor. de nulidad y restablecimiento del derecho. como se afirma en la sustentación de la alzada. por lo que debe declararse nulo y. determinación que para ellas. pues el uso de tales acciones en cada caso.operación de esa índole sin que exista un acto administrativo en firme que así lo disponga.).. consagrada en el artículo 84 del C. como es lo propio de todas las acciones judiciales. además de representarles un mayor valor en la liquidación de los impuestos correspondientes. sino de las reglas que fijan su procedibilidad. impersonal y . y no la de simple de nulidad. sin lugar a equívocos. A. El restablecimiento a que se ha hecho alusión se pretende a través del ejercicio de la acción de simple nulidad. en cuanto de la misma se desprenden los fines y motivos que corresponden a cada una de ellas. con base en la cual cabe decir que la naturaleza y características de las acciones se deduce de la ley. ratificada por la Sala Plena de la Jurisdicción Contencioso Administrativao de esta Corporación. C. viola la normatividad constitucional y legal. su finca regrese nuevamente a ser tenida como rural. así el actor sostenga que no es esa su finalidad. folio 3 c. en sentencia de 4 de marzo de 2003.

la demanda en su contra sólo es procedente a través de la acción de nulidad y restablecimiento del derecho. los actos mediante los cuales se expide. porque la demanda de nulidad fue presentada el 142 de juliomayo de 20031999 (v. modifica o cancela un permiso. de modo que entre este evento y . los de patentes. autorización. debe el juzgador interpretarla y analizar si se dan o no los presupuestos para la viabilidad de la acción de nulidad y restablecimiento del derecho prevista en el artículo 85 ibídem. expedido por el Concejo Municipal de La Virginia y. los de certificados de marca. comporte un especial interés. C. las resoluciones de adjudicación de baldíos expedidas por el INCORA. S-404. No obstante lo anterior. como ³Los actos electorales concretos.) y el acto que puso fin a la vía gubernativa demandado fue notificado a la actora proferidoel 16 de diciembre de 2002. interpretada como de nulidad y restablecimiento del derecho. A. en aras de garantizar la prevalencia del derecho sustancial.C. la acción incoada. exp. ppal. folio 126 c.abstracto. Pero el hecho de que se haya invocado el ejercicio de la acción pública de nulidad consagrada en el artículo 84 del C. no se ejerció dentro del término de caducidad que consagra el numeral segundo del artículo 136 del C. que vaya aparejado con el afán de legalidad. 009 de 1986. concesión o licencia ambiental de una actividad que afecte o pueda afectar el medio ambiente. un interés para la comunidad de tal naturaleza e importancia. los certificados de dibujos o modelos industriales. de alcance y contenido nacional. los relativos a las cartas de naturaleza. Daniel Suárez Hernández). por ello mismo.A. en especial cuando se encuentre de por medio un interés colectivo o comunitario. dentro de los que no se encuentra incluido el Acuerdo Municipal Núm. la precitada acción contenciosa popular de anulación puede proceder contra actos de carácter particular. con incidencia trascendental en la economía nacional y de innegable e incuestionable proyección sobre el desarrollo y bienestar social y económico de gran número de colombianos «´ (Sent. no convierte per se la demanda en inepta. pues. o cuando la situación de carácter individual a que se refiere el acto. cuando esa clase de ordenamientos entrañan una violación continua y permanente de la legalidad objetiva que afecta a la comunidad entera. de 29 de octubre de 1996. Consejero Ponente: Dr. los actos administrativos que ordenan la expropiación de predios urbanos a que se refieren los incisos 2 y 3 del artículo 22 de la Ley 9 de 1989. En el caso objeto de estudio. se insiste. núm.

la presentación de la demanda transcurrieron más de los cuatro (4) meses en mayo de 1986. para que se le dé trámite a la demanda de nulidad incoada por aquél. inclusive. SEGUNDO. y en ella resolvió ³PRIMERO: REVOCAR la sentencia del 29 de abril de 2004 dictada por la subsección A. Sección Segunda de la Sala de lo Contencioso Administrativo del Consejo de Estado.. por las razones anotadas en la parte considerativa de esta providencia. señalados en el artículo 136 del C. decretar la nulidad de todo lo actuado en el proceso contencioso administrativo adelantado por la persona jurídica extranjera Pro Niños Pobres.. en el proceso de acción de tutela adelantado por el representante legal de la persona jurídica Pro Niños Pobres. Sus antecedentes Se reseña en dicha sentencia que el señor Luc Claude Simon Schneekloth. La decisión En la misma la Corte Constitucional revisó el fallo de tutela adoptado por el Consejo de Estado.´ 2. a partir del Auto del 2 de septiembre de 2003 dictado por el Tribunal Administrativo de Cundinamarca. para que caduque la acción de nulidad y restablecimiento del derecho´. según las previsiones de la Sentencia C-426 de 2002 de la Corte Constitucional. en representación de la persona jurídica Pro Niños Pobres. II. Sección Segunda Subsección ³A´.C. interpuso acción de tutela contra de la Sección Primera del Consejo de Estado con fundamento en que el 2 de julio de 2003 presentó demanda de acción de nulidad simple contra las resoluciones AO 10 del 24 de abril y AO 20 del 12 de julio de 2002 de la Alcaldía Local de la Candelaria y N° 636 del 22 de noviembre de 2002 de la Sala de Obras .A. Sala de lo Contencioso Administrativo. se confirmóará el auto apelado. Conforme con esalass consideraciones expuestas. CONCEDER el amparo solicitado por el tutelante y. por tanto.En su lugar. en contra de la Sección Primera de la misma Sala del Consejo de Estado. mediante la cual se denegó el amparo de tutela solicitado por Luc Claude Simon Schneekloth en nombre de la persona jurídica Pro Niños Pobres. La sentencia de tutela 1.

por último. 3. mediante la orden que se imparta para que se admita y se dé trámite a la acción de nulidad interpuesta.artículo 44 de la Constitución Política -. por cuanto desconoce la Sentencia C-426 de 2002.. Al efecto adujo que al confirmar el auto de 2 de septiembre de 2003 del Tribunal de Cundinamarca. El problema práctico es determinar si. el Consejo de Estado incurrió en vía de hecho. en el caso del Auto del Consejo de Estado objeto de impugnación. y. afectada por las decisiones judiciales que se impugnan. Consideraciones de la sentencia Los siguientes son los apartes centrales de las consideraciones que precedieron al pronunciamiento anotado. lo cual era lo que él perseguía. 3. al acceso a la administración de justicia y los derechos de los niños.y Urbanismo del Consejo de Justicia de Bogotá D. Por ello solicitó que se protegieran los derechos al debido proceso. se ve obligada a demoler un hogar destinado a la protección de niños de bajos recursos económicos. atentaron contra los derechos de los niños . Lo que se debate El conflicto jurídico de la referencia plantea dos interrogantes teóricos y uno práctico.C. que rechazó la demanda. desconocieron la única pretensión de la acción de nulidad. ¿Es procedente la acción de tutela para impugnar una decisión judicial calificada como vía de hecho? ¿Incurre en vía de hecho la decisión judicial que ignora el contenido de la parte resolutiva de una sentencia de constitucionalidad? Los anteriores son los problemas teóricos a que se enfrenta la Sala. a saber: ³2. Por ello dichas autoridades interpretaron abusivamente las pretensiones de la demanda. pues la persona jurídica que representa. que declaró exequible el artículo 84 del Código Contencioso Administrativo. en donde la Corte Constitucional señaló que la acción de nulidad también procede contra actos de contenido particular y concreto. cuando la pretensión es exclusivamente el control de la legalidad en abstracto del acto. Procedencia de la acción de tutela contra providencias judiciales . desconocieron la jurisprudencia constitucional en la materia. por las cuales se impone una sanción por infracción urbanística. que tiene efecto erga omnes en su calidad de cosa juzgada constitucional. el tribunal incurrió en desconocimiento de la cosa juzgada constitucional.

) No obstante. lo que ocurre cuando el funcionario decide. Universidad Central de Venezuela... no es algo aledaño. la jurisprudencia posterior a 1992.. la actividad del juez o funcionario respectivo. (. de la obligatoriedad integral de aquél..) . como lo anota Jean Rivero. .P. (.... 2º C. las providencias judiciales no pueden ser impugnadas por vía de acción de tutela. desprovisto de toda justificación jurídica" (JEAN RIVERO. la Corte Constitucional morigeró en su jurisprudencia el carácter absoluto que todavía muchos pretenden darle al principio de la intangibilidad de la cosa juzgada.. del contenido ³La conducta del juez debe ser de tal gravedad e ilicitud que estructuralmente pueda calificarse como una µvía de hecho¶. apoyada en parte por los fallos del mismo Consejo de Estado -tribunal en donde se acuñó el término ³vía de hecho´reconoció que sólo de manera excepcional es posible acudir a la acción de tutela para impugnar decisiones judiciales que lo sean únicamente en apariencia1. según el mismo Rivero. si la parte resolutiva de la providencia contiene un condicionamiento que especifica el entendimiento que debe dársele a la norma.. Consejo de Estado.(. una agresión grosera y brutal al ordenamiento jurídico. o actúa con absoluta falta de competencia o de un modo completamente arbitrario e irregular que comporta..de manera excepcional. esta Sala reitera la posición tantas veces defendida por la Corte según la cual. se abstenga obcecadamente de verificar siquiera la gravedad de la acusación.) El condicionamiento. resulta contrario al ordenamiento jurídico colombiano que. que comúnmente se denominan ratio decidendi.La jurisprudencia de la Corte Constitucional ha sido enfática en afirmar que. por su misma esencia. Caracas 1. puesto que participa. en consecuencia.. pierde legitimidad y sus actos. con lo cual. 192). "su actuación no aparece más como el ejercicio irregular de una de sus atribuciones. aplicando parcialmente el texto de la Carta.. 1 . son los argumentos que sin estar expresamente consignados en la parte resolutiva. la Corporación ha establecido que los apartes de las providencias que tienen la virtud de producir efectos erga omnes son la parte resolutiva de la sentencia y los segmentos de la parte considerativa que constituyen el fundamento de la decisión. ante la denuncia por violación de un derecho fundamental como consecuencia de haberse incurrido en una vía de hecho. pues.)2..) . y goza. se encuentran lógica y jurídicamente fundidos con ella de modo que comparten una unidad de raciocinio inescindible. anexo o accidental al fallo de exequibilidad que la Corte profiere.para proteger derechos fundamentales vulnerados por providencias judiciales que arbitrariamente desconocen el ordenamiento jurídico.. se han µdesnaturalizado¶.P.´ (Sentencia T-442 de 1993 M. Estos... p.. Vía de hecho por desconocimiento del contenido de la parte resolutiva de una sentencia de constitucionalidad (. hasta el punto de que. Ciertamente.984. (. ante el reconocimiento de que tras la apariencia de una providencia judicial puede esconderse una arbitrariedad. si no como un puro hecho material. Derecho Administrativo.. la acción de tutela procede ... Así pues. el juez de tutela se escude en la prevalencia de la cosa juzgada y. Antonio Barerra Carbonell) 2 Art. según la jurisprudencia del H. dicho condicionamiento participa del carácter obligatorio de la decisión. 4. en principio.

) Sobre el mismo particular..P. Esta Sala encuentra que tal decisión (confirmar el rechazo de la demanda) contraría el contenido de la parte resolutiva de la Sentencia C-426 de 2002 de la Corte Constitucional. los jueces la desecharon con el argumento de que tal sería el efecto de declarar la nulidad del acto. ³[d]esconocer tal mandato vulnera abiertamente la propia Constitución (art. Existencia de vía de hecho (.(. Esta conducta.judicial que le es propio.incurre en arbitrariedad por desconocimiento de una disposición vinculante el funcionario judicial que toma una decisión por fuera de esa preceptiva... José Gregorio Hernández Galindo Sentencia C-426 de 2002 M.. en los términos establecidos en dicha providencia..) Tal como lo advierte la parte resolutiva del fallo. Por lo anterior.). 243) y desatiende el clarísimo e imperativo mandato del legislador estatutario. José Gregorio Hernández Galindo) (. (.. Ello por cuanto que. por la fútil consideración de que la violación alegada provenga de un acto de contenido particular y concreto que también afecta derechos subjetivos´4 (subrayas de la Sala ). (Sentencia T-832 de 2000 M.. se deducía que la misma pretendía el restablecimiento del derecho. y éstos términos prescriben que ³si la pretensión procesal del administrado al acudir a la jurisdicción se limita tan sólo a impugnar la legalidad del acto administrativo. es preciso recordar que la Sentencia C-426 de 2002 se pronunció sobre los efectos de la decisión de nulidad en el contenido de la realidad fáctica al advertir que la acción de nulidad interpuesta contra actos administrativos de carácter particular no habilita al juez contencioso para 3 4 Sentencia T-1181 de 2000. M.. Sin embargo.P... con las consiguientes responsabilidades para el funcionario o corporación que obre en tal sentido´3.) 5. si el actor no incluyó en el texto de su libelo pretensión alguna vinculada con la manera en que habría de restituirse el derecho afectado y de cómo podrían recomponerse los intereses afectados. (... pues al tenor de lo dispuesto en ésta.) . contraría la decisión de la Sentencia C-426 de 2002(.P.) De lo dicho por el Consejo de Estado se tiene que el tribunal confirmó el rechazo porque. no existe razón para desconocerle el interés por el orden jurídico y privarlo del acceso a la administración de justicia. pese a que la pretensión era de simple nulidad. En el caso particular. Análisis del caso particular. la acción de nulidad del acto particular procede cuando la pretensión es el control de legalidad abstracto del mismo.). dado que sus pretensiones iban dirigidas exclusivamente a obtener la anulación de los actos administrativos emitidos por la autoridad distrital. (.. a partir de la interpretación de la demanda... pese a que las pretensiones de la demanda no incluían la de restablecimiento del derecho. Rodrigo Escobar Gil . la acción de simple nulidad puede ser interpuesta contra actos administrativos de contenido particular cuando la pretensión de la misma sea la simple nulidad del acto. el demandante estructuró su demanda según los cánones de la acción de simple nulidad.. como se dijo.. mal pudieron los jueces inferir una pretensión oculta con el fin de rechazar la demanda.

proferido por el Tribunal Administrativo de Cundinamarca. el Consejo de Estado en Sala de lo Contencioso Administrativo. por el cual rechazó por caducidad de la acción. (. Ejecutoriada esta providencia. la demanda presentada por la apelante en ejercicio de la acción consagrada en el artículo 84 del C. dictado en el proceso contencioso administrativo adelantado por el peticionario de la referencia. Notifíquese La anterior providencia fue leída. que se refiere a la procedencia de la acción de nulidad contra actos administrativos de contenido particular. los efectos jurídicos se hacen definitivos. esta Sala considera que en el Auto del 5 de febrero de 2004. ya que.pronunciarse sobre el derecho por virtud de aquél consolidado.. Sección Primera. a partir del cuarto mes de haber quedado en firme el acto administrativo que se impugna. A. devuélvase al Tribunal de origen. en el presente asunto. Posición de la Sala Por lo expuesto. C. III. la Sección Primera del Consejo de Estado incurrió en una vía de hecho al desconocer el contenido de la decisión de la Sentencia C-426 de 2002 de la Corte Constitucional. proferido por el Tribunal Administrativo de Risaralda.. interpretada como de nulidad y restablecimiento del derecho. RESUELVE CONFÍRMASE el auto de 11 de septiembre de 2003.) Por todo lo anterior. de 10 de septiembre de 1999. discutida y aprobada por la Sala en su sesión de 30 de enero 17 de agosto de 20040. JUAN ALBERTO POLO FIGUEROA MARTELO Presidente GABRIEL EDUARDO MENDOZA .

las conclusiones de la Sala y lo que aquí se resuelve. a sus fundamentos. la providencia objeto de la sentencia. inviabilidad de la sentencia de tutela en referencia. así: ³Artículo 11. 1.OLGA INÉS NAVARRETE BARRERO AYOLA CAMILO ARCINIEGAS ANDRADE Presidente MANUEL SANTIAGO URUETA OLGA INES NAVARRETE BARRERO GABRIEL E. La acción de tutela podrá ejercerse en todo tiempo salvo la dirigida contra sentencias o providencias judiciales que pongan fin a un . MENDOZA MARTELO PIANETA RAFAEL E. la vía de hecho en la jurisprudencia contencioso administrativa. La acción de tutela contra providencias judiciales Los artículos 11 y 40 del Decreto 2591 de 1991 establecían la procedibilidad de la acción de tutela contra providencia judiciales. OSTAU DE LAFONT Estará referida a los siguientes tópicos: La acción de tutela contra providencias judiciales. a lo que en ella se decide y con relación al fin que persigue. en cuanto a su objeto. Caducidad.

6 De lo dicho por la Asamblea Constituyente de 1991 sobre el punto. e incluso los criterios del Constituyente Primario6 y el derecho comparado sobre el punto.La actuación de tutela contra tales providencias judiciales sólo procederá cuando la lesión del derecho sea consecuencia directa de ésta por deducirse de manera manifiesta y directa de su parte resolutiva.. la tutela deberá interponerse conjuntamente con el recurso procedente (. Esa norma y el artículo 40. ³Cuando las sentencias y las demás providencias judiciales que pongan término a un proceso. sobre la base de que el artículo 11 del Decreto 2591 de 1991 quebranta los preceptos constitucionales no tanto por introducir un término de caducidad sino por permitir que se ejerzan acciones de tutela contra sentencias amparadas por el principio de la cosa juzgada. conocerá el magistrado que le siga en turno. en la sentencia se reseña lo siguiente: ³³« Existió. en el seno de la Asamblea Constituyente la plena convicción sobre el verdadero entendimiento del artículo aprobado: se consagraba la acción de tutela como forma nueva de protección judicial de los 5 . por unidad de materia. habiendo concluido que: Sentencia C-543 de 1º de octubre de 1992. Parágrafo 1º. será competente para conocer de la acción de tutela el superior jerárquico correspondiente. se hubieren agotado todos los recursos de la vía judicial y no exista otro mecanismo idóneo para reclamar la protección del derecho vulnerado o amenazado. amenacen o vulneren un derecho fundamental. que declaró inexequibles los artículos 11. Cuando el derecho invocado sea el debido proceso. los tribunales. fueron declaradas inexequibles en sentencia C-543 de 19925 luego de un extenso y detenido examen normativo.. Artículo 40..´ La primera de tales disposiciones fue demandada en acción de inconstitucionalidad. Cuando dichas providencias emanen de magistrados. cuya actuación podrá ser impugnada ante la correspondiente sala o sección Tratándose de sentencias emanadas de una sala o sección. la cual caducará a los dos meses de ejecutoriada la providencia correspondiente. reglamentario de la acción de tutela. la Corte Suprema de Justicia y el Consejo de Estado. conocerá la sala o sección que le sigue en orden. cuya actuación podrá ser impugnada ante la sala plena correspondiente de la misma corporación.proceso. jurisprudencial y doctrinario de los aspectos concernientes a esa cuestión.) La tutela no procederá por errónea interpretación judicial de la ley ni para controvertir pruebas. la autonomía de los jueces. 12 y 40 del decreto 2591 de 1991. en especial el de la cosa juzgada. proferidas por los jueces superiores.. pues.). (.

. la Corte Suprema de Justicia y el Consejo de Estado. además de lesionar en forma grave el principio de la cosa juzgada. con la única salvedad del perjuicio irremediable. desde luego aplicada en este evento como mecanismo transitorio supeditado a la decisión definitiva que adopte el juez competente´. pero de ninguna manera sería lícito inferir de dicha negativa la actual vigencia de un ´mandato implícito´en el que pueda apoyarse la tutela contra los proveídos judiciales´. impide la preservación de un orden justo (Preámbulo de la Carta) y afecta el interés general de la sociedad (artículo 1º)... quebranta la autonomía funcional de los jueces (artículos 228 y 230).. goza de autoridad para retirar del ordenamiento jurídico las disposiciones que se oponen a su preceptiva. pero tal cosa no acontece y el deber de la Corporación consiste en guardar la integridad y supremacía de la Constitución tal como ella es. razón por la cual. como su intérprete auténtica. la procedencia de la acción de tutela contra sentencias judiciales.´ (. disposición que establece la competencia especial para conocer sobre acciones de tutela cuando esta sea ejercida contra sentencias proferidas por los jueces superiores.) Conclusión forzosa de las consideraciones que anteceden es la inconstitucionalidad del artículo 11 del Decreto 2591 de 1991. puesto que la materia que constituye núcleo esencial de los preceptos no es otra que la examinada en este fallo. inherente a los fundamentos constitucionales del ordenamiento jurídico. derechos. Que hayan sido negadas proposiciones tendientes a consagrar de modo expreso tal limitación no supone que el Constituyente hubiese elevado a norma constitucional la tesis contraria a la que tales propuestas hubiesen deseado plasmar literalmente. la procedencia de la acción contra sentencias se encuentra allí impropiamente condicionada. rompe la estructura descentralizada y autónoma de las distintas jurisdicciones (Título VIII). perteneciente al mismo decreto del cual hacen parte las normas demandadas. obstruye el acceso a la administración de justicia (artículo 229). además de lo ya expuesto en materia de caducidad. probablemente acogiendo la tesis del informe-ponencia citado en el sentido de que su inclusión no era necesaria.. µcuando la lesión del derecho sea consecuencia directa de éstas por deducirse de manera manifiesta y directa de su parte resolutiva. por cuanto excede el alcance fijado por el Constituyente a la acción de tutela (artículo 86).. El rechazo de ellas apenas significa la improbación de textos determinados. los tribunales.³De las razones anteriores concluye la Corte que no procede la acción de tutela contra ninguna providencia judicial. No desconoce la Corte la existencia del artículo 40. hallado contrario a la Constitución. Esta norma contraviene la Carta Política. Como puede percibirse de la transcripción que antecede. es decir.´ Del artículo 40. se hubiesen agotado todos los recursos en la vía judicial y no exista mecanismo idóneo para reclamar la protección del derecho vulnerado o amenazado¶. pero no contra las decisiones dictadas por los jueces para resolver sobre los litigios a su cargo.) ³. Esto genera una obvia e inescindible unidad normativa entre ella y el artículo 11. (.si la Corte Constitucional encontrara que el artículo 86 de la Carta prevé ese remedio extraordinario contra los fallos de los jueces. específicamente dijo: ³En su texto se consagra que la tutela cabe contra las sentencias y demás providencias judiciales que pongan término a un proceso. . así lo declararía sin titubeos.

La tercera condición que trae el parágrafo se refiere a que "no exista otro mecanismo idóneo para reclamar la protección del derecho vulnerado o amenazado". Así. por su naturaleza y finalidades (artículo 86 de la C. el postulado de autonomía judicial. por sustracción de materia. enunciado que contraría flagrantemente el principio fundamental de orden jurídico-político acogido en el artículo 113 de la Carta sobre separación de funciones entre las ramas del poder público y. sino también una providencia definitiva que puso fin al mismo. El legislador al expedir el precepto pretendió conservar -por lo menos formalmente. estatuído en los artículos 228 y 230 de la Constitución. según queda demostrado. como se colige de precedentes contenidos de este fallo.) sólo puede prevenir o remediar directamente la vulneración o amenaza del derecho fundamental mas no declarar la existencia o inexistencia del derecho. si lo uno hizo el juez que profirió la decisión que se revisa. estas tres condiciones para que proceda la acción de tutela contra las sentencias o las providencias judiciales que pongan fin a un proceso infringen abiertamente el orden constitucional.La primera condición para que proceda es la de que tendrá lugar únicamente "cuando la lesión del derecho sea consecuencia directa de éstas (las providencias judiciales) por deducirse de manera manifiesta y directa de su parte resolutiva".el carácter subsidiario de la acción de tutela. pero no pudo lograrlo desde el punto de vista material. toda vez que -como ya se ha visto. como pretende la condición examinada. La expresión "otro mecanismo idóneo" permite concluir. y existiendo claras y precisas razones axiológicas y jurídicas de . Lo dicho resulta confirmado si se repara en una contradicción esencial resultante de admitir que proceda la tutela contra sentencias o providencias judiciales que pongan fin a un proceso: si la tutela es un mecanismo subsidiario o supletorio. La parte resolutiva de las sentencias. según se ha señalado. lo cual hace manifiesta su oposición al artículo 86 de la Constitución. vista la condición anterior.´ Habiendo desaparecido del ordenamiento jurídico la normativa con la que el legislador trató de incluir las providencias judiciales en los actos susceptibles de la acción de tutela. en el cual se encuentran comprendidos todos los recursos y medios judiciales que autoriza la ley. es clara su improcedencia cuando ya se han producido no sólo un proceso. no puede declarar lo contrario el juez de tutela. desvirtuar la decisión declarativa que por competencia constitucional y legal le corresponde a la autoridad judicial. luego. mediante un fallo que. que se trata de un mecanismo no judicial. pues. La segunda condición que trae el parágrafo indica que sólo procederá cuando "se hubieren agotado todos los recursos en la vía judicial". de nuevo. que pudiera existir para evitar la demandada violación o amenaza del derecho fundamental. contiene la decisión sobre la litis a que llegue el juez luego de considerar los hechos y el derecho y no puede ser objeto de racional valoración sin tener en cuenta las consideraciones en que se funda.N. no tiene operancia en la hipótesis la subsidiariedad prevista en la Constitución Política.lo que consiguió fue adicionar una nueva instancia a las actuaciones procesales ya cumplidas. en este aspecto la norma parte de un supuesto inconstitucional: el de la existencia de medios no judiciales para evitar el cumplimiento de las sentencias. En esta parte resolutiva se "declara" la existencia o inexistencia del derecho y no le es dable al juez de tutela. es decir.

´ Además de resultar temeraria por lo claramente infundada y contraria a la cosa juzgada constitucional. ediciones DEPALMA. no puede haber nuevas opciones de revisión del proceso. representado en la necesaria certidumbre de las decisiones judiciales. hará que se les vea como potenciales vulneradores de los derechos fundamentales y como dispensadores precarios o provisionales de justicia. 1990. los recursos extraordinarios previstos en la ley. enfática y coherente en la sentencia reseñada. erosionando de esa forma la autoridad de los órganos judiciales. ³ELEMENTOS DEL DERECHO PROCESAL CIVIL´. y quienes ponen fin o deciden con carácter de verdad y de forma definitiva los litigios jurídicos entre ellas. concluidas las instancias de verificación jurídica sobre lo actuado y surtidos. como la práctica lo ha demostrado. en condiciones procesales que no están pensadas ni diseñadas para examinar controversias jurídicas y administrar justicia en condiciones normales. Habiéndose llegado a él. en cuanto la posibilidad de que así suceda compromete en alto grado la prevalencia del interés general (artículo 1º C.N.la misma idea de justicia sugiere la de un punto definitivo a partir del cual la sentencia no pueda ser modificada. la parte vencida no parará en mientes para hacer uso de la acción de tutela. Buenos Aires. 7 . en este orden de elementos. es introducir inconstitucionalmente una circunstancia que no sólo derogaría la característica fundamental de la función jurisdiccional: la cosa juzgada7 y la consecuente seguridad jurídica. 16ª reimpresión de la 3ª edición. amén de que con la ilusión de revertir la situación jurídica adversa que le ha sido definida y el afán de acudir a todos los medios a su alcance. sino que también amenazaría la estabilidad y confianza judicial. si eran procedentes.. es claro e indudable que con fuerza de cosa juzgada constitucional la acción de tutela no procede contra providencias judiciales.43.rango constitucional que las sustraen imperativamente de dicha acción. póstuma. la piedra de toque del acto jurisdiccional. insistir en cobijar las providencias judiciales con la acción de tutela utilizando el atajo irregular e inadecuado de la vía de hecho. una vez agotados todos los momentos procesales.). pretendiendo tornarla incluso en una instancia más del proceso respectivo. y ³La cosa juzgada es. pues en palabras de esa sentencia ³.. dice la obra de Eduardo J. Donde hay cosa juzgada hay jurisdicción y donde no hay cosa juzgada no existe función jurisdiccional´. más aun si no le genera costo alguno. expuestas por la Corte Constitucional de manera contundente. en la medida en que puede originar una desconfianza ciudadana generalizada en las decisiones judiciales de los procesos ordinarios y en la actuación de los respectivos jueces. Couture. pues en lugar de vérseles como los dispensadores de justicia y protectores de los derechos de las personas. pág.

Repárese en que. las resoluciones que se profieran sean aptas para la concreción de los derechos. si de naturaleza humana hablamos. se suman razones prácticas de enorme inconveniencia y claramente previsibles a la luz de la experiencia.´ De modo que a las razones jurídicas y axiológicas expuestas. agravadas por el perentorio término de diez (10) días dentro de los cuales tiene que resolverse sobre la demanda de tutela. de perfecta protección de los derechos cuando se defiende la tutela contra sentencias como única fórmula para implantar la justicia supuestamente ignorada en el proceso. de un sistema jurídico que contemple un momento procesal definitivo en el que. implica que los jueces vayan resolviendo los asuntos puestos a su consideración de tal modo que. más aún. la disposición del artículo 40 de dicho estatuto. Téngase presente que. necesariamente encargada de administrar justicia en un ramo diferente. En estas circunstancias. no deben y no pueden ser objeto de acción de tutela. sus competencias para efectos de tutela no están distribuidas por especialidades. menos cuando el ordenamiento jurídico colombiano no lo . Tales implicaciones y cuestionamientos justamente aparecen advertidos por la misma Corte Constitucional en la sentencia C-543 de 1992 que se ha venido comentando. tal como lo estatuye el Decreto 2591 de 1991. son los mismos jueces encargados de fallar los procesos ordinarios los que. evacuados los que se definen. pero que no corren tales riesgos las sentencias que ese mismo juez profiera cuando lo haga a propósito de las acciones previstas en el artículo 86 de la Constitución. con certeza. El acceso a la administración de justicia (artículo 229 de la Constitución) requiere. por mandato expreso del Constituyente tienen bajo su responsabilidad la decisión de las demandas de tutela. no existe ninguna garantía de menor error judicial y. Pero.que en manera alguna garantizan que la decisión del juez de tutela pueda ser mejor o más acertada que la del juez natural del asunto. para que deba concluirse que con fuerza de cosa juzgada constitucional las providencias judiciales no son. por lo cual es cuando menos inverosímil suponer que si un determinado juez actúa dentro del proceso ordinario está en capacidad de lesionar los derechos fundamentales por su equivocación o por su dolo. cuando se trate de sentencias emanadas de salas especializadas de los tribunales. además. no es menos falible la del juez que actúa en sede de tutela que la del juez encargado de fallar en los procesos ordinarios. dispone que conozca de la acción contra sus providencias otra sala. Los pleitos interminables acaparan y obstruyen el aparato judicial y por lo tanto impiden a otras personas acceder a la administración de justicia. para que en efecto tenga utilidad. lo cual permite que en gran parte de los casos se acuda en ejercicio de esta acción ante un juez de especialidad diferente al de conocimiento. puedan prestar atención a nuevos procesos. menos aún. que pueden conducir a que la administración de justicia colapse y se reduzca a una actividad precaria. en tanto manifestó: ³Agréguese a lo dicho que. causando simultáneamente daño al interés general. a la luz de la Constitución. y con ello pierda credibilidad ante los administrados.

prevé y tiene para todas las jurisdicciones un haz de mecanismos ordinarios y extraordinarios a fin de subsanar cualquier yerro en que por su condición humana puedan cometer los jueces e incluso reparar el perjuicio que con ellos llegaren a causar a las partes interesadas, aún en relación con los derechos fundamentales, mecanismos que en la citada sentencia incluso se precisan. En manera alguna se pretende, con esta posición, conferirle el carácter de valor absoluto al principio de la seguridad jurídica, en el entendido de que para defenderlo deban sacrificarse otros valores, igualmente importantes, como la paz, la convivencia pacífica, la existencia de un orden social justo o la justicia misma, sino que, por el contrario, lo que se quiere poner de presente en este pronunciamiento es el hecho de que la realización de esos valores depende de ese principio, pues sin seguridad jurídica no puede haber estado de derecho, y sin éste menos aún puede garantizarse la efectividad de los fines esenciales del Estado señalados en el artículo 2 de la Constitución Política, entre los que se encuentra, precisamente, la protección de los derechos fundamentales de todas las personas. La seguridad jurídica que está implícita en la cosa juzgada no es un valor en sí y para sí sino un medio para alcanzar la justicia, la armonía y la convivencia social. 2. La vía de hecho en la jurisprudencia contencioso administrativa. La vía de hecho es un concepto originario de la jurisprudencia y la doctrina francesas, en las cuales está referida a la actividad administrativa, de allí que se tenga como uno de los medios, formas o manifestaciones de dicha actividad, junto con los actos jurídicos (acto administrativo y contrato estatal, entre otros), las operaciones administrativas, las omisiones e incluso los hechos administrativos, estando definida por el carácter práctico o material de la actividad administrativa respectiva, carente de todo procedimiento y fundamento jurídico que le dé legitimidad y lesiva de derechos económicos o de libertades individuales, razón por la cual no está amparada de la presunción de legalidad que cobija a otras formas sustancialmente similares, como la operación administrativa, que al igual que aquélla es una actividad material o práctica, pero que contrario a la misma sí tiene soporte jurídico, ya que está legitimada por una decisión previa contenida en un acto administrativo en firme o por una norma legal o reglamentaria que la autoriza.

La jurisprudencia de esta Corporación tiene dicho que ³Para que pueda hablarse de vía de hecho, debe estar claro ante los ojos del juzgador que la actuación administrativa se ejercite sin facultad legal, o sin el respeto del procedimiento que para dicho obrar ha establecido la ley´8; y que ³Las VIAS DE HECHO son operaciones materiales, totalmente extrañas a las que por la ley le están permitidas a la administración, y a través de ellas se amenaza ora la propiedad privada, ora las libertades públicas´9. Justamente a ello se debe la denominación de vía de hecho, pues ésta es eso, un puro hecho que realiza la Administración, y es por esa circunstancia que se le tiene como fuente de responsabilidad extracontractual del Estado en cuanto puede darse como un hecho administrativo o una ocupación temporal o permanente de inmueble por causa de trabajos públicos o por cualquier otra causa. Se trata de un proceder del Estado en desarrollo de la actividad administrativa en el cual éste prescinde de las formalidades legales y las razones o circunstancias previstas en la ley para su ejecución, es decir, despojada de todo fundamento jurídico que la legitima, mediante la cual afecta derechos patrimoniales o libertades constitucionales, como cuando ocupa un predio de propiedad privada para construir una obra prescindiendo del respectivo proceso de expropiación y pago previo de la indemnización; o ejecuta un acto administrativo que debiendo ser previamente notificado al afectado, no lo fue, o se priva de la libertad a una persona sin orden previa de autoridad competente o sin que se den las circunstancias para que proceda sin dicha orden. Por ello la doctrina francesa, por ejemplo en voces del tratadista André De Laubadére, señala que hay vía de hecho cuando en el cumplimiento de un acto material, la Administración comete una irregulridad burda que atenta contra una libertad o contra una propiedad privada. Es así una irregularidad administrativa de un tipo particular: i) se refiere a los actos materiales de ejecución; ii) supone una irregularidad grave, burda, que puede referirse a la misma medida de ejecución, bien porque está viciada, o la decisión jurídica es gravemente ilegal;y iii) supone un atentado contra el derecho de propiedad o contra una libertad pública10. Jean Riveró, vocero también de esa doctrina, sostiene que la Administración en el
Sentencia de 16 de noviembre de 1989, expediente núm. 4964-199, Sección Tercera, consejero ponente doctor ANTONIO J. DE IRISARRI R. 9 Sentencia de 27 de agosto de 1994, expediente núm. 8765, Sección Tercera, consejero ponente doctor Julio Cesar Uribe Acosta. 10 De Laubadére André, ³MANUAL DE DERECHO ADMINISTRATIVO´, págs. 59 y 60.
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ejercicio de sus prerrogativas puede provocar un grave atentado a las libertades y a las propiedades, de modo que su actuación aparece, más que como el ejercicio irregular de una de sus atribuciones, como un puro hecho material desprovisto de toda justificación11. En lo que concierne a la doctrina hispanoamericana se tiene que el español Garrido Falla la señala como una terminología importada de Francia, y que los supuestos para que se de son: i) incompetencia manifiesta, y ii) prescindencia total o absoluta de procedimiento legalmente establecido o de las normas que contienen las reglas esenciales para la formación de la voluntad de las autoridades. La equipara al acto nulo de pleno derecho12. En tanto que el argentino Agustín Gordillo la considera equivalente a la hipótesis de inexistencia de acto administrativo o de ³acto administrativo inexistente´, de modo que el juez puede así declararlo13. De allí, entonces, que cuando se está ante actuaciones o decisiones formales, esto es, puramente jurídicas, como el acto administrativo o el contrato estatal, la ley, la jurisprudencia y la doctrina acuden a figuras distintas para tratar situaciones notoria u ostensiblemente carentes de las formalidades y fundamentos normativos aplicables al caso, tales como la inexistencia del acto jurídico de que se trate o causales de nulidad con una graduación especial: grave o muy grave, o absoluta o de pleno derecho, etc. Sería el caso de la actuación de un funcionario que carece en absoluto de competencia sobre el asunto, o la decisión que se profiere con prescindencia total del correspondiente procedimiento o las formalidades de ley ( v. gr. la imposición de una sanción sin trámite alguno del procedimiento disciplinario o policivo administrativo ), o con ausencia total de los motivos de hecho o de derecho que lo pueden justificar; o de objeto o cosa en el caso del contrato estatal. En tales casos, es claro que hay ausencia de alguno de sus elementos de existencia o de la esencia del respectivo acto jurídico y por ende se considerará como inexistente, o nulo absolutamente, como en efecto lo ha hecho la jurisprudencia colombiana cuando se han dado tales circunstancias.

Riveró Jean, ³DERECHO ADMINISTRATIVO´, pág. 192 Garrido Falla, Manuel. ³TRATADO DE DERECHO ADMINISTRATIVO´, PAG. 504 13 Gordillo, Agustín. ³TRATADO DE DERECHO ADMINISTRATIVO´ , 1ª edición colombiana, Biblioteca Jurídica Dike, pág. XI-21.
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Por consiguiente, trasladar a la actividad jurisdiccional el concepto de vía de hecho delineado en la jurisprudencia y en la doctrina del derecho administrativo referida a la actividad del Estado en sede administrativa, como lo ha pretendido la Corte Constitucional en su sentencia de tutela aquí reseñada, pese a ser forzada e inadecuada, significaría que para que una actuación o pronunciamiento de un juez constituya vía de hecho debe darse con prescindencia total de competencia, o de todo procedimiento o formalidades o fundamentos de hecho y/o derecho respectivos, o sin motivación alguna cuando deba ser motivada, por cuanto de una parte se trata de una actividad formal o enteramente jurídica, de donde en el caso de que se den pronunciamientos con prescindencia de tales aspectos sencillamente no habría providencia judicial alguna, se estaría ante inexistencia del correspondiente acto jurisdiccional o ante causales de nulidad procesal claramente reguladas en la Ley, y que en cuanto sean de las insaneables pueden ser declaradas en cualquier tiempo por el juez de la instancia. No puede, entonces, hacerse radicar o consistir la vía de hecho en discrepancias interpretativas o en juicios de legalidad y constitucionalidad, pues de lo contrario sería desnaturalizar el concepto y por esa vía instaurar una instancia más o un recurso extraordinario de facto sobre el debate del respectivo proceso y el examen del fondo del asunto. 3. La providencia objeto de la sentencia En el presente caso, la Corte Constitucional ha pretendido juzgar, sin tener competencia alguna para ello, el auto de 5 de febrero de 2004 de la Sección Primera de esta Sala, atrás citado, bajo los parámetros de la noción administrativista de la vía de hecho, apartándose incluso de la connotación que ella ha acuñado de esa expresión14 y con la cual ha intentado revertir su
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La Corte Constitucional en Sentencia T-567 de 19998, señaló como las clases de defectos en la actuación que configuran una vía de hecho, los siguientes: ³...una providencia judicial constituye una vía de hecho cuando (1) presente un grave defecto sustantivo, es decir, cuando se encuentre basada en una norma claramente inaplicable al caso concreto; (2) presente un flagrante defecto fáctico, esto es, cuando resulta evidente que el apoyo probatorio en que se basó el juez para aplicar una determinada norma es absolutamente inadecuado; (3) presente un defecto orgánico protuberante, el cual se produce cuando el fallador carece por completo de competencia para resolver el asunto de que se trate; y, (4) presente un evidente defecto procedimental, es decir, cuando el juez se desvía por completo del procedimiento fijado por la ley para dar trámite a determinadas cuestiones. En suma, una vía de hecho se produce cuando el juzgador, en forma arbitraria y con fundamento en su sola voluntad, actúa en franca y absoluta desconexión con la voluntad del ordenamiento jurídico.´´ Además, en sentencia T-055 de1994, indicó: ´´Tradicionalmente se ha señalado la existencia de los siguientes elementos para la configuración de una vía de hecho en la actuación estatal: 1) una operación material, o un acto, que superan el simple ámbito de la decisión, 2) un juicio sobre la actuación que desnaturaliza su carácter jurídico, lo cual implica una mayor gravedad que la que se deriva del simple juicio de ilegalidad y 3) una grave lesión o amenaza contra un derecho fundamental.´´

comentada sentencia C-543 de 1992. o sin fundamentación normativa alguna. por un juicio sobre la legalidad que hace la Corte Constitucional con respecto a dicha providencia. lo cual es. caprichosas. entre otras razones jurídicas. por un concepto que siendo preciso en el derecho administrativo tornó en indeterminado en los términos en que lo trasladó a la administración de justicia. en numerosos pronunciamientos anteriores a la sentencia C. pero sucede que nada de ello se le endilga a dicha providencia. lo opuesto de las actuaciones ³arbitrarias´. grosera. justamente. pues la situación aducida por ella corresponde a un problema de interpretación jurídica y por ende de confrontación de dos posiciones. o carente de toda motivación debiendo ser motivada o con incompetencia absoluta. y nada de eso se evidencia en la actuación de la Sección Primera de esta Sala en comento. la providencia referida. surtida por fuera y con prescindencia de las formalidades de ley. ni encuadra en forma alguna en los moldes administrativistas de la vía de hecho. lo que de haberse hecho hubiera tenido que ser demostrado. la acción de simple nulidad puede ser interpuesta contra actos administrativos de contenido particular cuando la pretensión de la misma sea la simple nulidad del acto´. aunque inaplicable 15 por lo manifiestamente opuesta a la Constitución Política como era . y ni siquiera se insinúa. generando el peor de los mundos sobre el punto al sustituir una situación regulada.543 de 1994. lesiva de un derecho patrimonial o una libertad del demandante. 15 . lo cual no le está permitido a esa corporación. pues éstas lo son por ser irreflexivas. pues éste deja abierta la puerta para que de manera improcedente el juez de tutela se adentre en el examen del fondo del asunto y nada le impide para que esgrima como vía de hecho lo que no esté conforme con su juicio . El Consejo de Estado. en tanto es señalada por la Corte Constitucional como vía de hecho en los términos administrativistas no sería una providencia judicial. es decir. vendría a ser una actuación arbitraria. pues al tenor de lo dispuesto en ésta. situación que se mide en términos de corrección o acierto en la valoración del asunto a la luz de los criterios en juego. inaplicó el artículo 40 del Decreto 2591 de 1991 por considerarlo manifiestamente opuesto a la Constitución Política al desconocer la cosa juzgada y la autonomía de los jueces consagrada en el artículo 230 de la Constitución Política. razonamientos o argumentaciones jurisprudenciales. Así las cosas. y ni siquiera en los acuñados por la misma Corte Constitucional. apartadas de todo razonamiento argumentativo. sino que esa condición ³arbitraria´ se le atribuye por que ³tal decisión contraría el contenido de la parte resolutiva de la Sentencia C-426 de 2002 de la Corte Constitucional.

no sobra reiterar que no hay asomo o viso alguno que dicha providencia sea arbitraria o carente de toda fundamentación normativa en sus diferentes elementos. Inviabilidad de la referida sentencia de tutela 4. 4. que por lo demás hizo tránsito a cosa juzgada. en caso de que ello se dé. Por contraste. y por ende referido a la actividad administrativa del Estado. con las que determinan esa figura en la doctrina y la jurisprudencia del derecho administrativo. no hay vía de hecho en el proceder de dicha Sección. pues ni ésta tiene competencia para hacer tales enjuiciamientos. y como tal -por definición y los claros fundamentos jurídicos expuestos. ni tampoco hay correspondencia en grado alguno de las razones en las que la Corte Constitucional finca la mal traída vía hecho que le atribuye a la providencia objeto de su exorbitante fallo de tutela. por demás susceptible de interpretación jurídica. la sentencia de tutela en comento carece en absoluto de objeto.De modo que ni resulta apropiado trasladar una figura o concepto administrativista. En cuanto al objeto de la misma Como ha quedado precisado y según se observa en la reseña que de ella se hizo. aun admitiendo en gracia de discusión que esa figura -vista en la perspectiva administrativista que ahora aduce la Corte Constitucionalquepa darse en la actividad de los jueces. luego no puede tener efecto jurídico alguno. tanto es así que ni siquiera se aduce por el accionante como tampoco por esa Corporación la ocurrencia de alguno de los supuestos o elementos ya mencionados que la pueden constituir. Por consiguiente. la providencia de la Sección Primera objeto de dicha sentencia es una providencia judicial. No se puede proveer sobre algo que . y no es de recibo que así se le califique por el hecho de que la Corte Constitucional considere que se opone a una sentencia suya. en la cual hay conceptos y mecanismos apropiados para tratar y corregir o sancionar los procederes o pronunciamientos que se aparten ostensiblemente de los cánones de la recta justicia.1. es per se una decisión arbitraria.se encuentra fuera del alcance de la acción de tutela. a la administración de justicia. Por lo demás. ni apartarse razonadamente de las directrices jurisprudenciales de esa Corporación.

Decidir sobre las demandas de inconstitucionalidad que presenten los ciudadanos contra los decretos con fuerza de ley dictados por el Gobierno con fundamento en los artículos 150 numeral 10 y 341 de la Constitución. esto es. titulado ³CONTROL INTEGRAL Y COSA JUZGADA CONSTITUCIONAL´. como en este caso la pretendida vía de hecho. Decidir definitivamente sobre la constitucionalidad de los proyectos de ley que hayan sido objetados por el Gobierno como inconstitucionales. los artículo 241 y 243 de la Constitución Política señalan: ³Artículo 241. en los estrictos y precisos términos de este artículo.leyes.´ ³ARTICULO 243. Con tal fin. establece que ³En desarrollo . Ninguna autoridad podrá reproducir el contenido material del acto jurídico declarado inexequible por razones de fondo.. por su contenido material o por vicios de procedimiento en su formación..) 4. tanto por su contenido material como por vicios de procedimiento en su formación.no existe. mientras subsistan en la Carta las disposiciones que sirvieron para hacer la confrontación entre la norma ordinaria y la Constitución. A la Corte Constitucional se le confía la guarda de la integridad y supremacía de la Constitución. 5. y por ende es el contenido que por definición tienen la parte resolutiva de las correspondientes sentencias. (. bajo ninguna de las dos perspectivas: la administrativista y la acuñada por la Corte Constitucional.. En cuanto a sus fundamentos En lo que aquí interesa. 4. Esa es la decisión que le compete tomar a la Corte Constitucional en los procesos respectivos.. cumplirá las siguientes funciones: (.2. Los fallos que la Corte dicte en ejercicio del control jurisdiccional hacen tránsito a cosa juzgada constitucional. 8. Decidir sobre las demandas de inconstitucionalidad que presenten los ciudadanos contra las leyes.) 7. a la Corte Constitucional le corresponde decir o declarar si son constitucionales (exequibles) o inconstitucionales (inexequibles) los actos jurídicos referidos en ellas . Para el efecto el artículo 46 de la Ley 270 de 1996. decretos con fuerza de ley allí especificados y decretos legislativos± cuando sean llevados a su examen mediante los mecanismos que se indican.´ Según tales disposiciones. si los mantiene como parte del ordenamiento jurídico o los retira de tal ordenamiento. y de los proyectos de leyes estatutarias. Decidir definitivamente sobre la constitucionalidad de los decretos legislativos que dicte el Gobierno con fundamento en los artículos 212. tanto por su contenido material como por vicios de procedimiento en su formación. 213 y 215 de la Constitución.

en la cual examinó mediante control previo de constitucionalidad la citada ley 270. tiene carácter obligatorio general. la interpretación de las normas constitucionales. cuyo único interprete por vía de autoridad es el Congreso de la República en virtud del artículo 150. al prescribir. la Corte Constitucional deberá confrontar las disposiciones sometidas a su control con la totalidad de los preceptos de la Constitución´. La parte motiva constituirá criterio auxiliar para la actividad judicial y para la aplicación de las normas de derecho en general. Las sentencias proferidas en cumplimiento del control constitucional tienen el siguiente efecto: 1. en tanto que la de las segundas se proyecta como jurisprudencia legal y criterio auxiliar para los operadores de las jueces. . Así quedó precisado en el artículo 48 de la Ley 270 de 1996. ya sea por vía de acción. en la sentencia C-037 de 1996. ALCANCE DE LAS SENTENCIAS EN EL EJERCICIO DEL CONTROL CONSTITUCIONAL. sólo serán de obligatorio cumplimiento y con efecto erga omnes en su parte resolutiva. numeral 1º. y según la normativa citada la única interpretación de una ley que obliga de manera general es la que hace el Congreso de la República. y así lo dejó en claro la misma Corte Constitucional al igual que el carácter obligatorio de la interpretación constitucional. esto es. La interpretación que por vía de autoridad hace. así como el carácter de criterio orientador de las normas legales enjuiciadas por ella. de la Constitución Política. tal como resultó de la sentencia C-037 de 1996: ³ARTICULO 48. numeral 1.´ (subrayas de la Sala) La interpretación por vía de autoridad a que alude la norma transcrita es justamente la de las normas constitucionales. pero la interpretación de unas y otras se ubican en planos o niveles distintos. de revisión previa o con motivo del ejercicio del control automático de constitucionalidad. lo que a su vez la erige en interprete por autoridad de sus respectivas disposiciones.del artículo 241 de la Constitución Política. como quiera que sólo la de las primeras constituyen jurisprudencia constitucional y tiene carácter vinculante dada justamente su atribución de ser guardiana de la integridad del Estatuto Supremo. Las de la Corte Constitucional dictadas como resultado del examen de las normas legales. Es claro que dicha confrontación comporta forzosamente la facultad de interpretar tanto las normas constitucionales como las normas de orden o jerarquía legal objeto del respectivo enjuiciamiento.

(sentencia C-122 de 1999) . el artículo 230 de la Constitución Política señala que ³Los jueces. y que ³La equidad. esto es. los principios generales del derecho y la doctrina. En ese orden de ideas. los principios generales del derecho y la doctrina son criterios auxiliares de la actividad judicial´. hace que ella sea la responsable de interpretar con autoridad y de definir los alcances de los preceptos contenidos en la Ley Fundamental. para ejercer el control normativo que le corresponde.´ De otra parte.En la referida sentencia la Corte Constitucional sostuvo que ³La jurisprudencia como se verá más adelante . amplía el ámbito de las llamadas sentencias condicionadas o portadoras de restricciones específicas que ya son objeto de estudio y clasificación en el derecho constitucional de los países europeos y de algunos de América Latina´. pues de otra forma no está garantizada la imparcialidad de la administración de justicia. del cual no está demás advertir que es uno de los pilares de la democracia y del Estado de Derecho que surge con ésta. sea en la parte motiva o en la parte resolutiva. resulta abiertamente inconstitucional el pretender. sólo están sometidos al imperio de la ley´. no es constitucionalmente factible que la interpretación de la ley examinada que se haga en la sentencia de constitucionalidad tengan carácter obligatorio. 241 C. además de la equidad. Por lo tanto. únicamente en lo que se relaciona con la ley.P. la jurisprudencia. y menos para los jueces. y así lo define el artículo 150-1 de la Carta. y tienen origen en la jurisprudencia constitucional europea y de ellas dice la Corte Constitucional que ³al igual que otros tribunales constitucionales. salvo la constitucional como atrás se precisó. De lo anterior se desprende de manera lógica que. pues a la incompetencia de la Corte Constitucional para imponer con fuerza normativa su interpretación de la ley se suma la inequívoca autonomía de los jueces frente a la jurisprudencia en general. pero no en lo que atañe al texto constitucional. sin que interese la parte de la sentencia en la cual se incluya esa interpretación de la ley. encaminada a guardar la supremacía y la integridad de la Carta (Art. en sus providencias. como lo hace la norma que se estudia. Ello es válido. con lo cual se consagra el principio de independencia o autonomía de los jueces. que sólo el Congreso de la República interpreta por vía de autoridad. pues el Constituyente sólo los sometió al imperio de la ley y les dio la jurisprudencia como criterio auxiliar de su actividad.). las llamadas sentencias de exequibilidad condicionadas16 no son sino aquellas que cuya parte resolutiva se acompaña de un elemento de la parte 16 Las sentencias condicionadas es una especie de las que la doctrina constitucional denomina sentencias moduladas.ha sido clara en definir que la labor de la Corte Constitucional.

pues de suyo la aplicación de las normas y los correspondientes rubros jurisprudenciales es sustancialmente un acto de interpretación de las mismas frente a las circunstancias del respectivo proceso.motiva. con el pretexto de interpretar una norma constitucional. de modo que pretender. quienes por mandato del artículo 230 de la Constitución Política sólo le deben obedecimiento a la ley. claras y unívocas. es decir. específicamente en el artículo 237. la decisión que se adopte en las sentencias de control de constitucionalidad. que constituyan jurisprudencia constitucional de una u otra Corporación judicial. como en efecto lo hace dicha corporación. tanto que incluso deviene en un concepto indeterminado. A lo anterior se agrega que la socorrida condición de la sentencia anotada es equívoca. Además. luego sólo a ellos les corresponde interpretarla y en cada caso. esta Sala encuentra que es vinculante con fuerza de cosa juzgada y de manera erga omnes sólo la parte resolutiva en estricto sentido. resulta incompatible con la autonomía de los jueces atrás anotada. de la Constitución Política. Por lo tanto. de esa decisión que correspondan a interpretación de normas constitucionales. además de que ello devendría en usurpación de una atribución privativa del Congreso de la República. sean de la Corte Constitucional o de la misma Sala como juez supremo de constitucionalidad que también lo es por competencia residual. darle carácter obligatorio erga omnes a esa interpretación suya. entre ellas la de la misma Corte Constitucional. y las razones inescindibles. que se identifica como la condición de la exequibilidad. de acuerdo a una específica interpretación de las varias que le da la Corte Constitucional. sin perjuicio de tener como criterio orientador la jurisprudencia que sobre la misma se profiera por las distintas jurisdicciones. En este caso. es decir. según se precisará más adelante. . numeral 2. al declarar que una determinada disposición de orden legal resulta exequible en tanto se asuma en determinado sentido o con un específico alcance. quien se acoja a esa condición como criterio orientador deberá a su vez interpretarla para el caso concreto. esto es. lo que se ha hecho es interpretar una norma de rango legal y de la órbita de la jurisdicción contencioso administrativa. esto es en igualdad de condiciones y jerarquía de dicha Corte respecto de los actos que le ha asignado el Constituyente.

pues sólo el juez natural. es obligatoria de manera general. Como quiera que esta Sala. contenida en la sentencia C-426 de 2003. que no obliga. luego no es viable lógica y jurídicamente que la providencia objeto de la sentencia de tutela se oponga a la atrás citada por no estar acorde con tal condición. el juez del conocimiento del asunto. De ser . puede tomar tal decisión sobre los procesos bajo su conocimiento.C. es decir. le debe obedecimiento únicamente a la decisión de declarar exequible el artículo 84 del C. 4. pues la misma no pasa de ser parte de las consideraciones de dicha sentencia y como tal contiene una interpretación de una norma legal y no de una norma constitucional.A. respecto de su decisión Infundadamente y con absoluta incompetencia la sentencia de tutela dice decretar la nulidad de todo lo actuado en el proceso contencioso administrativo donde se profirió la providencia tutelada. y no respecto de su interpretación que a título de condición adicionó a esa decisión. sólo está sometida al imperio de la ley y ésta manda que sólo la parte resolutiva de las sentencias de control de constitucionalidad.C. por constituir interpretación de una norma legal. en tanto que la condición agregada a la misma apenas le podría servir como criterio orientador. pues las sentencias condicionadas no están previstas o autorizadas en la Constitución Política y son incompatibles con los precisos términos en que ésta y la Ley Estatutaria de la Administración de Justicia le han encomendado a la Corte Constitucional la guarda de la integridad y supremacía de aquélla.A. según lo señala el Código Contencioso Administrativo en armonía con el Código de Procedimiento Civil en sus disposiciones pertinentes. mientras que el juez de acción de tutela ni es juez natural del asunto ni tiene competencia para asumir el conocimiento del mismo. que es la que adquiere carácter de cosa juzgada y obligatoriedad erga omnes. y menos constituir por ello vía de hecho.3.En consecuencia. con sus respectivas secciones. que no es otra que la decisión o la disposición adoptada por el juez. de lo cual emerge que la sentencia de tutela comentada está fundada en un supuesto jurídicamente inexistente e imposible. sea en virtud de la instancia por el grado funcional o por la prosperidad de los recursos extraordinarios. en cualquiera de los alcances comentados. la sentencia C-426 de 2003 únicamente es de obligatorio cumplimiento y acatamiento en cuanto declaró exequible el artículo 84 del C.

P. 17 .. no es menos evidente que este tipo de pronunciamiento no puede dirigirse a un Juez de la República en relación con su función de administrador de justicia.P. sometidos como están al imperio de la ley (artículo 230 del la C. le está vedado. si bien es cierto que toda persona está facultada para incoar la acción que consagra el artículo 86 de la C. Así las cosas. asimismo.P. Y esto es apenas consecuencia de precisos ordenamientos superiores. la aquí glosada sentencia de tutela tampoco es viable en nuestro ordenamiento jurídico para dejar sin efecto el interlocutorio de la Sección Primera objeto de la misma. si la solicitud elevada debe prosperar. 4. en el sentido de que ³El juez de tutela.juez de constitucionalidad específica o excepcional no puede pasar a ser juez común u ordinario y despojar a éste de su autonomía y de su jurisdicción. cuando sus derechos fundamentales constitucionales han sido vulnerados o se encuentran amenazados por la acción u omisión de cualquier autoridad pública. según las previsiones de la La citada providencia de 29 de julio de 2004. por resultar imposible jurídicamente impartirle ordenes a fin de que dirima un conflicto de intereses o litigio judicial en determinado sentido. orden de la que no son pasibles los jueces porque con ello se quebrantaría el artículo 228 de la C. la correspondiente sentencia se proferirá en el sentido de que la autoridad actúe o se abstenga de hacerlo. que consiste en mandar que el funcionario acusado ³actúe o se abstenga de hacerlo´.4 En relación con el fin que persigue Con la pluricitada sentencia de tutela la Corte Constitucional ordena que se le dé trámite a la demanda de nulidad incoada por Luc Claude Simon Schneekloth en nombre de la persona jurídica Pro Niños Pobres. consejero ponente doctor Nicolás Pájaro Peñaranda. a menos que resuelva incurrir en violación manifiesta de la Constitución. conducta merecedora de reproche a la luz de normas especializadas del ordenamiento jurídico. Al punto vale reiterar lo dicho por la Sala en providencia de 29 de julio de 200417. fue proferida dentro del expediente AC-10203. dictar sentencia de reemplazo porque con ello suplantaría al juez competente y. la jurisprudencia. los principios generales de derecho y la doctrina´. como se dijo antes. y mucho menos cuando éste obra en ejercicio de mandatos constitucionales y con el propósito de salvaguardar la ley de leyes dentro de un especial marco de competencia constitucional. Y al juez de tutela. por ende. por tanto ninguna aptitud tiene para cambiar la situación jurídica definida mediante dicho proveído. le usurparía su función pública. el fallo de tutela no puede salirse del límite fijado en el artículo 86 de la C. el cual prescribe que el funcionamiento de la administración de justicia es autónomo ya que en virtud de tal autonomía los jueces. Y es que. caso en el cual. tomando como criterios auxiliares de su actividad judicial la equidad..P. en ningún caso puede ejercer una función suplantadora de otro juez..) dirimirán las contiendas luego de realizar una labor interpretativa de las normas jurídicas. En efecto.

El derecho instituido en la Constitución se desenvuelve jerárquicamente en las leyes. En el despliegue jerárquico de preceptos. que corresponde a la operación mental efectuada por el fallador. como la de proceso. Eduardo. sin que persiga restablecimiento o reparación alguna. definiendo. en este caso concreto persigue una quimera por cuanto de dársele trámite a dicha demanda se llegaría a un pronunciamiento jurídicamente irrelevante a la luz de las consideraciones de la misma sentencia C-426 de 2002. que es propiamente el proceso considerado en sentido jurídico. Cit. pues de otra forma no podrían declarar o dar el derecho con efecto de cosa juzgada. y agrega que ³La jurisdicción por la jurisdicción no existe. a más de ser inaceptable e improcedente en el contexto normativo comentado y constituir una abierta intromisión en las competencias de los órganos de la jurisdicción contencioso administrativa. sino también su eficacia necesaria. 43 y 44. la jurisdicción asegura la continuidad del orden jurídico. un medio de producción jurídica. por cuanto de suyo da por admisible dicha demanda. Esto asegura no sólo la continuidad del derecho. que ³La idea de jurisdicción. por premisa menor los hechos controvertidos y por conclusión la parte resolutiva del fallo. según lo propio de esa función. Que ³El fin de la jurisdicción es asegurar la efectividad del derecho. En la atrás citada C-543 de 1992 la Corte Constitucional dijo que ³La sentencia no es simplemente un documento suscrito por el juez sino el resultado de una génesis que tiene lugar en dos planos diversos: el objetivo. pags. que se constituye en mandato concreto. en tanto justamente se determinan por la aptitud que una y otros tienen de producir efectos jurídicos.Sentencia C-426 de 2002 de la Corte Constitucional. . propio de la normatividad. dado que lo pretendido por él es el control de legalidad en abstracto. modificando. lo cual. en cuyo fondo lógico hay un silogismo que tiene como premisa mayor la norma general y abstracta de la ley. lo que sólo le corresponde examinar en todos sus aspectos a dichos órganos. en ese sentido. se hace efectivo en las sentencias judiciales. integrado por las varias etapas que la ley contempla. Es. lo cual está por fuera del contenido y la razón de ser de la función jurisdiccional y de los actos jurisdiccionales. El tratadista Couture dejó dicho en su obra. citando a WACH. Op.´18 18 COUTURE J. el derecho reconocido en las leyes. obligatorio para quienes fueron partes dentro del proceso´ (subrayas de la Sala). o extinguiendo situaciones jurídicas. Sólo existe como medio de lograr un fin´. es esencialmente teleológica´. y el subjetivo.

La que niegue la nulidad pedida producirá cosa juzgada erga omnes pero sólo en relación con la causa petendi juzgada. inclusive. se le pasa a considerar como si nunca hubiera existido. y de las personas privadas que desempeñen funciones propias de los distintos órganos del Estado.. Cuando se habla de litigio se habla de una controversia o conflicto que tiene relevancia jurídica. . pág. que ³Las sentencias ejecutoriadas serán obligatorias para los particulares y la administración´. tiene como fin permitir a los ciudadanos y a las mismas autoridades solicitar la anulación de las actos administrativos.C.C. que el derecho sustancial debe tener prevalencia y el juez. lo cual está en concordancia con lo atrás citado de la obra de COUTURE. Se ejerce por el Consejo de Estado. deber dictar sentencia de fondo en todos los casos puestos a su conocimiento.´19 En virtud de ello es que los artículos 174 y 175 del Código Contencioso Administrativo señalan. pues 19 Ibídem. en su orden..A.). las controversias que se originen en actos políticos o de Gobierno´.En el caso de la jurisdicción contencioso administrativa. según los artículos 228 de la Constitución Política y 37 del C. su objeto es ³juzgar las controversias y litigios administrativos originados en la actividad de las Entidades Públicas. es decir. aunque no haya ley exactamente aplicable al caso controvertido.. respectivamente. como su nombre lo indica. De otra forma no se recobraría la armonía o la legalidad perseguida. que para poder darlo como restaurado o recuperado esa desaparición se produce desde el momento del nacimiento del acto anulado (ex . los Tribunales Administrativos y los Juzgados Administrativos de conformidad con la Constitución y la ley. de P.tunc ). prevista en el artículo 84 ibídem. (. 36. En lo que hace a la acción de nulidad. según los artículos 82 del C. cuando ello sea procedente. en la cual justamente enseña que ³Por contenido de la jurisdicción se entiende la existencia de un conflicto con relevancia jurídica que es necesario decidir mediante resoluciones susceptibles de adquirir autoridad de cosa juzgada. que tiene la vocación de trascender en las situaciones o relaciones jurídicas.´. y es sabido que la anulación es la desaparición o supresión del mundo jurídico del respectivo acto. a fin de restaurar el ordenamiento jurídico que se considere alterado por los efectos jurídicos de alguno de tales actos.. y que ³La sentencia que declare la nulidad de un acto administrativo tendrá fuerza de cosa juzgada erga omnes.

Por tanto.C. mientras existió seguiría proyectándose aún después de su anulación. y su presunción de legalidad por ese tiempo se mantendría. que tiene relevancia jurídica. adicionar o extinguir una situación jurídica. declarar. Si se trata de actos administrativos generales. volver a la situación jurídica anterior a él. sino una realidad jurídica. Pensar el acto administrativo sin efectos jurídicos es reducirlo a un acto moral. No puede darse la nulidad de acto administrativo sin que los efectos jurídicos que produce o la situación jurídica (general o particular) que le es consustancial desaparezca. esto es. desaparecerá para los administrados y para la Administración la posibilidad de ser afectados positiva o negativamente por su eventual aplicación. no existente antes de su expedición. una entelequia. a una opinión. Lo que sustancialmente se anula es la situación jurídica (general o particular) que contiene todo acto administrativo.A. y de suyo es la razón de ser o el fin de la acción de nulidad en cuanto forma de restablecer la legalidad interrumpida por el acto anulado. Dejan de ser obligatorios. Recuérdese que la anulación de un acto administrativo es la consecuencia de que se llegue a desvirtuar judicialmente la presunción de legalidad que le es propia. establezca que ³Cuando por sentencia ejecutoriada se declare la nulidad de una ordenanza o de un acuerdo intendencial. en todo o en parte.la situación jurídica creada por el acto. con lo que de todas formas genera o define una situación jurídica nueva. señala que ³Salvo norma expresa en contrario. anular un acto administrativo es suprimir la situación jurídica que contiene. modificar. a un mero deseo. quedarán sin efecto en los pertinente los decretos reglamentarios. distrital o municipal. comisarial. El acto administrativo no es un mero nombre. sea general o particular. a su vez. en términos de crear. los actos administrativos serán obligatorios mientras no hayan sido anulados o suspendidos por la jurisdicción en lo contencioso administrativo´ (destaca la Sala) . De allí que el artículo 175 del C. etc.´ En tanto que el artículo 66 ibídem. y sólo puede ser acto administrativo en cuanto sea acto jurídico.

por vía judicial. por lo cual. toda violación que se llegare a invocar del artículo 84 del C. sería el resultado de las discrepancias que surjan en las interpretaciones conceptuales que se haga de la expresión ³en abstracto´. cuando la pretensión es exclusivamente el control de la legalidad en abstracto del Sentencia´. entendido bajo la aludida condición. en últimas.A.C. en aras de la certeza y seguridad jurídica. (subrayas de la Sala) La primera condición anotada está montada sobre una expresión que conceptualmente resulta equívoca en el contexto respectivo. de allí que si. la segunda consideración transcrita es un contrasentido. habrá de aclararse que cuando no se promueva la acción de nulidad y restablecimiento del derecho dentro del término de caducidad fijado en la ley. de allí que sea posible el restablecimiento del derecho particular o subjetivo vulnerado. el restablecimiento del derecho presuntamente afectado´. la sentencia que acoge la pretensión de nulidad del acto no abre la posibilidad para que el sujeto afectado pueda entrar a solicitar la reparación del daño antijurídico derivado de dicho acto. En realidad. Dentro de esa parte motiva se lee en el punto 7.Si es particular. En la sentencia C-426 de 2002 la Corte Constitucional declaró exequible el artículo 84 del Código Contencioso Administrativo. y se demanda un acto de contenido particular y concreto a través de la acción de simple nulidad. De otra parte. tal y como fue subrogado por el artículo 14 del Decreto 2304 de 1989. hipotéticamente. de donde es antitética a la luz de las características y efectos de la acción de nulidad y acto. el hecho de que no se haya reclamado en tiempo el reconocimiento de una situación jurídica individual afectada por un acto administrativo. se le reconociera un fundamento normativo. se restablecerá la situación subjetiva y concreta anterior a él. esto es. estaría sujeta a la connotación que cada juez le dé en su leal saber y entender. impide de plano que pueda utilizarse el contencioso de simple anulación como medio para revivir nuevamente la posibilidad de reclamar.24. de suerte que lo concerniente a su aplicación derivaría en un problema de interpretación epistemológica de dicha expresión. que: ³Asimismo. bajo la condición de que ³siempre y cuando se entienda que la acción de nulidad también procede contra los actos de contenido particular y concreto. en los términos de la parte motiva de esta . control de legalidad en abstracto.

la competencia de quien lo profirió. ya sean puramente de derecho o fácticas. y así lo tiene reiterado la jurisprudencia de esta Sala. Ahora bien.. lo que puede ser abstracto es la situación jurídica que se examine en tanto los primeros son actos reglas por contener situaciones abstractas e impersonales. y como tal se ejerce tanto sobre actos administrativos generales o regla y particulares.4. según el artículo 138 del C. Nada de ello se puede verificar sin valorar las circunstancias pertinentes en relación con el acto administrativo específico que se enjuicia. el cual debe estar adecuadamente individualizado. como es sabido. Así ha de hacerse sea que se cuestione la conformidad del acto con las normas en que debería fundarse.C. de los derechos de audiencia y de defensa. Por lo tanto. 4. Luego desde ese punto de vista no siempre puede ser abstracto el objeto del control de legalidad. Al respecto de tales observaciones se hacen las siguientes precisiones. sea que se trate de unos u otros. esto es. en lo que hace al fundamento del control . contienen situaciones jurídicas individualizadas o subjetivas. o el uso no desviado de las atribuciones propias. es decir las que le sirven de fundamento y lo determinan. de modo que desde el punto de vista de su objeto. y el momento en que nació a la vida jurídica. concretas. examinando la conformidad del acto administrativo sometido a su juicio con las normas superiores que le sirven de fundamento sustancial y formalmente considerado. se tiene que el control de legalidad que ejerce la jurisdicción contencioso administrativa sobre los actos administrativos se da de una sola forma.desconoce las implicaciones del acto administrativo sobre el orden jurídico.1. Síguese de ello que en sede jurisdiccional no puede examinarse la legalidad sin atender o juzgar en concreto las circunstancias que enmarcaron y determinaron su expedición. la veracidad de la motivación. pues las causales de nulidad previstas en el artículo 84 del Código Contencioso Administrativo están referidas justamente a la génesis o nacimiento del mismo. las cuales en todo caso implica considerar las circunstancias o razones de derecho pertinentes. visto desde el punto de vista de sus fundamentos. mientras que los segundos. En cuanto al control de legalidad en abstracto de que habla la condición anotada.A. el respeto de la forma regular de expedición. el control de legalidad jurisdiccional de todos ellos se debe hacer examinando las circunstancias o condiciones fácticas y/o jurídicas que se dieron en el momento de expedición o formación del respectivo acto administrativo.

se tiene que. del cual precisamente hacen parte los actos administrativos regla o generales. con lo segundo desaparecerá la situación jurídica contenida en el acto.C. esto es. la sentencia que resulte de ese control declarará o negará su nulidad. serán igualmente particulares o subjetivos. incluso con fuerza de cosa juzgada. pues indefectiblemente debe arribar a una y otra declaración. con el ordenamiento jurídico. según lo establece el artículo 175 del C. esto es. esto es. la conducta del actor y las circunstancias que la rodearon. esto es. que para este caso sería la desaparición de la infracción urbanística declarada en cabeza del actor y sus consecuencias. a una situación jurídica determinada. atrás comentado. y a unas circunstancias de tiempo.A. el contentivo de situaciones jurídicas impersonales.de legalidad éste tampoco puede ser en abstracto. No es posible el control de legalidad haciendo abstracción. Si se mira desde el contenido de la finalidad del control de legalidad y del contenido de su resultado. serán generales o impersonales. por lo que también se les denomina efectos abstractos. lugar. dejando de lado la unidad que se conforma entre un acto administrativo específico y sus condiciones de expedición. que los efectos de su nulidad. y . de la situación jurídica general o particular enjuiciada. Es decir. No es posible ejercer el control de legalidad por esta jurisdicción haciendo abstracción de sus efectos. es decir. y por tanto si debe o no permanecer en él. como se dijo. de haber sido demandado en tiempo. modo. pues necesariamente debe estar referido a un acto administrativo determinado. y de todos modos tendrá efectos jurídicos. a menos que se entienda como tal el control tendiente a preservar o restablecer el orden jurídico en abstracto. y que de manera improcedente se ha pretendido. etc. a la luz de las normas pertinentes. De allí que desde esa perspectiva el control de legalidad tampoco puede ser en abstracto. de persona. pero si es particular. si el acto es general. por lo tanto la valoración jurídica de esa conducta. que hicieron parte de las condiciones de su formación. personal y concreta. el control de legalidad que se le hubiera podido hacer. hubiera implicado analizar los hechos constitutivos de la infracción urbanística. éste busca establecer la conformidad o compatibilidad del acto administrativo encausado. de fin. pues implica exoneración de la correspondiente responsabilidad administrativa. Por ello. El sólo hecho de que se anule esa infracción es ya de por sí un restablecimiento del derecho. En el caso del acto administrativo objeto de la providencia tutelada.

pues igual que aquél es también un acto jurídico. ¿ Podría seguirse considerando al actor responsable de la infracción urbanística determinada en el acto administrativo que tardíamente ha pretendido impugnar. pues es de su esencia que así sea.indeterminados o individualizados . no cabe un acto jurisdiccional sin efecto jurídico. que la contenga. más sí esa nulidad se diera por llegarse hipotéticamente a concluir que no hubo tal infracción ?. en este caso un acto administrativo. lo cual sería ya un beneficio personal obtenido por la nulidad del acto administrativo. por cualquier forma.del acto. No puede existir un acto administrativo sin que implique una situación jurídica. que no afecte la situación jurídica general o individual . y no otra cosa. pues ésta. Piénsese por ejemplo cómo podrá darse o subsistir la condición de alcalde de quien fue elegido como tal. no puede existir situación jurídica sin el acto jurídico. después de que se llegare a declarar su nulidad. sin que exista el acto administrativo mediante el cual se le reconoció la respectiva prestación social. Obviamente que no. o la de pensionado.cualquiera de ella tiene efectos sobre los destinatarios . esto es. pero se mantiene la declaración de esa responsabilidad administrativa. De modo que si por control de legalidad en abstracto pudiera entenderse que la sentencia haga abstracción de. lo cual justamente sólo se puede dar en virtud del control de legalidad a cargo de esa jurisdicción. Recuérdese que al tenor del artículo 66 del C. . es sustancialmente el acto administrativo en tanto acto jurídico. con fuerza de cosa juzgada en tanto van a estar contenidas en una sentencia. también es un control imposible por cuanto no puede haber sentencia de acción de nulidad que no declare si anula o no dicha situación jurídica. con la diferencia sustancial de que los efectos de éste son de cosa juzgada. ³los actos administrativos serán obligatorios mientras no hayan sido anulados o suspendidos por la jurisdicción en lo contencioso administrativo´. La extinción de éste. Dicha de otra forma. De lo contrario sería como decir que se anula el acto en cuanto declara responsable administrativamente al sancionado.A. sin que exista el acto administrativo mediante el cual se le declaró electo. no es otra cosa que la extinción de aquélla.C. ni como atrás se precisó.creada o contenida en el acto administrativo sub júdice en acción de nulidad.

del mismo estatuto. manda que el juez debe decidir aunque no exista norma exactamente aplicable al caso controvertido y evitar nulidades y providencias inhibitorias. gr. vale recabarlo. No por otra razón. la teoría de los fines y motivos. sino que obedece y recoge las características y elementos sustanciales de las diferentes acciones contencioso administrativas.A contiene la regla general según la cual la acción de nulidad procede contra todos los actos administrativos.. los señalados en el artículo 87 ibídem. la teoría de los fines y motivos comporta y por ende puede expresarse en términos de una interpretación sistemática de las disposiciones procesales pertinentes. en concordancia con el anterior.Es pues ilusorio y quimérico perseguir un control de legalidad sin relevancia jurídica sobre los destinatarios o el destinatario del acto sometido al mismo. ya que por ello no sería control de legalidad y menos en sede jurisdiccional. no es un planteamiento subjetivista. las cuales por ser tales necesitan de norma expresa que establezca una acción distinta para determinados actos administrativos.A. lo cual no puede significar que el acto administrativo que es susceptible de cada una de ellas pueda serlo siempre de la acción de nulidad.C. el artículo 228 de la Constitución Política señala que en la administración de justicia prevalecerá el derecho sustancial. en el artículo 86. En ese contexto. como se ha querido hacer ver en las sentencias de tutela y de constitucionalidad comentadas. la acción electoral tiene como fines y motivos los señalados en los artículos 227 y ss. y la de nulidad y restablecimiento del derecho en el 85.C. en cuanto se advierte que la ley las ha delimitado asignándole fines y motivos específicos. de P. ibídem.C. como toda la jurisprudencia que ha creado esta jurisdicción. como sería el caso de un acto que declara una elección. el artículo 84 del C. la de reparación directa. v.. pudiéndose observar que varias de ellas tienen en común perseguir la nulidad de un acto administrativo. del C. y como toda regla general admite excepciones. ora por sus fines o . en el sentido de que tratándose de actos administrativos. la de nulidad en el artículo 84. la de controversias contractuales. construida por esta jurisdicción mediante un proceso razonado y decantado de años. y en concordancia con ello el artículo 37 del C. ni su aplicación en este caso es arbitraria. de suerte que sólo proceden para el fin y por los motivos que les corresponde. que siendo objeto de la acción electoral pretenda ser demandado en acción de simple nulidad después de vencido el término de caducidad de aquélla. De esa forma.

A.. así como los actos de extinción del dominio agrario y demás señalados en el artículo 136. etc. distintas a la de acción de nulidad. antes denominada ³de plena jurisdicción´. sin que medie un acto administrativo o una operación administrativa de aplicación suya. Tales serían los casos. los actos administrativos que lesionen un derecho amparado en una norma jurídica o le impongan una obligación fiscal a una persona determinada. los cuales. de los actos precontractuales o separables del contrato a que se refiere el artículo 87 del C. lo cual el legislador ha dispuesto denominar restablecimiento del derecho. En ese orden. los actos administrativos que tienen efectos subjetivos y concretos. Por lo tanto vale decir que entre esas excepciones se encuentran los señalados en el artículo 85 del C. esto es. es decir.). acción de restablecimiento particular del derecho. para los que se prevé la acción de revisión. para determinados actos administrativos si en todo caso o siempre van a ser susceptibles de esta última. numeral 5.C. A lo anterior se agregan las reglas relativas a los presupuestos de la acción y del proceso (agotamiento de vía gubernativa. es decir. de ordinario son los actos administrativos de carácter particular. un derecho en cabeza de una persona determinada. pues rara vez uno de carácter general puede lesionar de manera directa. al darle ese nombre a la acción consagrada en el citado artículo 85. por ejemplo. bien pudo denominar a la consagrada en el artículo 84 acción de restablecimiento general del derecho y a la del artículo 85. entre otros. pues subsanar la ilegalidad del acto administrativo particular es precisamente el restablecimiento del derecho subjetivo afectado. ora por sus reglas procesales como las relativas a la caducidad.motivos.C. . al que cabe adicionarle la indemnización de eventuales perjuicios resultantes de su violación. legitimación en la causa.. sólo respecto de la persona titular del derecho lesionado. De lo contrario no tendría eficacia ni relevancia jurídica alguna establecer acciones especiales. de los mencionados actos electorales. Lo anterior se explica porque hacer valer el imperio de la ley frente a tales actos no implica restaurar el orden jurídico en abstracto sino en concreto. oportunidad para incoarla.A. es decir. es decir.

C. como de otros estatutos normativos. por lo demás está sujeta a una caducidad de 5 años.C. el legislador y la jurisprudencia de esta Sala ha sustraído de esos términos. Como quiera que en virtud del principio de la certeza jurídica. que impone que las situaciones jurídicas subjetivas tengan definición en el tiempo.C. las situaciones jurídicas particulares creadas mediante actos administrativos no pueden ser ajenas a ese principio. no puede haber nulidad del acto particular sin que desaparezca el efecto jurídico que causa determinada persona. es (lesivo o favorable) a una . y el imperio de la legalidad o del ordenamiento jurídico sólo se proyecta sobre su ámbito personal. excepto aquellos que están sometidos por norma expresa a una acción distinta o que son de especial relevancia para el interés general nacional. o hacer mención de los actos administrativos de cartas de naturaleza. dadas en términos de caducidad. como ocurre con ciertos actos administrativos particulares que son pasibles de la acción de simple nulidad. visto el artículo 85 en concordancia con otras disposiciones tanto del C. y aquí vale volver a los actos de elección. salvo aquellos que por su interés común por diversas razones. personales directos y concretos. la lectura adecuada de los artículos 84 y 85 del C.Ahora bien.A. De modo que ambas acciones implican restablecer el orden jurídico violado.A. consistente en que los actos administrativos particulares sólo son susceptibles de la acción de nulidad y restablecimiento del derecho. para los que se prevé el proceso de nulidad de cartas de naturaleza. lo cual ha dado lugar a la fijación de reglas clausurativas o de oportunidad como las de prescripción y caducidad. de allí que respecto de los mismos se establezcan también dichas reglas. Dicho de otra forma.. que siendo subjetivos están reservados a la acción electoral. en una con efectos generales. y en otra con efectos individuales. dicha nulidad es una condición necesaria para que en su caso personal se restablezca el orden jurídico violado. cuya acción. previsto en los artículos 221 y 222 del C. La excepción del artículo 85 frente a la del artículo 84 en lo que hace a los actos administrativos particulares se explica justamente por cuanto la situación jurídica de éstos sólo tiene relevancia para la persona afectada. y como es inherente a la nulidad del acto volver las cosas al estado anterior. Por ende. de suerte que es a ella a quien puede interesar que el acto se mantenga o no. se llega a otra regla general con excepciones.A.

luego ese pronunciamiento no tiene carácter de sentencia o de acto jurisdiccional. amén de que el fallador de tutela olvida que el fin primario de la acción de nulidad y restablecimiento del derecho no es la reparación del daño. cuando en ejecución del acto administrativo anulado se había demolido un inmueble. Si la nulidad del acto no restablece el derecho o.. lo cual es justamente restituirle. volver en su caso. Sería menos que una sentencia inhibitoria.2. para cuando el restablecimiento del derecho lesionado no es suficiente para subsanarlo. no da lugar a la indemnización del perjuicio. 4. como desapacible y descomedidamente afirma la Corte Constitucional en la sentencia de tutela atrás reseñada. pues tratándose de la acción de nulidad puede ser incoada por toda persona. en subsidio.la que se hace en la teoría de los fines y motivos. es decir. y esta jurisdicción no está prevista para proferir conceptos u opiniones en forma de sentencia. a una ³fútil consideración´. no se restablece el orden jurídico particularmente violado. se está ante un pronunciamiento sin relevancia jurídica. que la Sala ratifica nuevamente en esta providencia y que no responde. pues con esa anulación justamente lo que en dicha acción se reclama es la anulación de la situación jurídica que afecta a la persona de que se trate. el aparte resaltado de las consideraciones de la sentencia C426 de 2002. o para cuando no es posible dicho restablecimiento. que puede ser el mismo actor o cualquier persona. A lo sumo sería una opinión o concepto sobre la legalidad del acto. Por lo anterior. como se expresa en ese aparte. Tales razones también hacen que la sentencia de tutela objeto de este pronunciamiento no tenga viabilidad alguna. sino el restablecimiento de su derecho lesionado.. es antitético en virtud de que es contradictorio o imposible que la sentencia que en acción de simple nulidad acoja la pretensión de que se anule un acto administrativo particular impida que ³abre la posibilidad para que el sujeto afectado pueda entrar a solicitar la reparación del daño antijurídico derivado de dicho acto (. a la situación jurídica anterior al acto demandado.4. y la sentencia que acoja esa pretensión no hace más que extinguir esa situación particular. v. pues se dirige a un fin jurídicamente .) que no se haya reclamado en tiempo. gr. pues la situación jurídica subjetiva que lo constituye se mantiene. y que la reparación del daño antijurídico derivado de dicho acto es adicional o subsidiaria a dicho restablecimiento.

pues están protegidas por el principio de la cosa juzgada y por la independencia y autonomía de los jueces que la Constitución Política. ni control jurisdiccional de legalidad en abstracto. no es admisible ni tiene cabida en virtud de la cosa juzgada constitucional que sea anulada en acción de tutela y por una autoridad que no es juez natural del asunto. 5. y menos por una supuesta desatención de una sentencia de constitucionalidad cuya parte resolutiva se quiere hacer consistir en una formulación que no está prevista en los precisos términos en que la Constitución le ha asignado a la Corte Constitucional la guarda de la integridad y supremacía de la constitución. de allí que la ley le mande al juez evitar en lo posible las sentencias inhibitorias. amén de que está construida sobre un concepto jurídicamente inexistente. inimpugnable y definitivo de dicho auto. de donde mantiene su vigencia frente a la aludida sentencia de acción de tutela. pues no existe función jurisdiccional sin decisión con relevancia jurídica. proferida por la Corte Constitucional en Sala Sexta de Revisión. Como tampoco es admisible que se le tilde de arbitraria a título de vía de hecho. Por lo tanto la Sala reafirma y se acoge al carácter inmodificable. la función jurisdiccional y el control de legalidad. incompatible con la naturaleza del acto administrativo y de la función jurisdiccional así como del control de legalidad que en ella se ejerce sobre aquél. de 1 de septiembre de 2004. Es posición mayoritaria de la Sala: Que en virtud de la cosa juzgada constitucional originada en la sentencia C-543 de 1992. Sin que sea del caso volver a revisar la providencia objeto de la sentencia de tutela. 5. dentro del expediente T-927. las providencias judiciales no son susceptibles de acción de tutela. ya que no hay siquiera asomo de que así hubiera sido. por demás de forma equívoca e incompatible con la norma objeto de dicha parte resolutiva que hace parte del desarrollo legal del control jurisdiccional contencioso administrativo de los actos administrativos.1. pues para el efecto está fundada en una errada apreciación del derecho de acción y de las acciones contencioso administrativa que dejan sin contenido el acto administrativo. el control de legalidad en abstracto.2. como pilar del Estado de . CONCLUSIONES 5.827.imposible. pues como ha quedado precisado tiene carácter de acto jurisdiccional.

y que en virtud de su independencia tiene autonomía plena para interpretar la ley en el marco de la Constitución y de las normas que le sean superiores. sin competencia constitucional alguna. como autoridad suprema de dicha jurisdicción. la Sala Plena de lo Contencioso Administrativo del Consejo de Estado. proferida en por la Sección Primera de esta . la eficacia de dichas normas y los asuntos a cargo de la jurisdicción contencioso administrativa.827. en aras de preservar la estabilidad de los mismos. actor fundación PRO NIÑOS POBRES. y por ende la seguridad jurídica y los derechos reconocidos mediante ellos cuando crean situaciones jurídicas particulares o subjetivas. les otorga al someterlos sólo al imperio de la Constitución y la Ley. proferida por la Corte Constitucional en Sala Sexta de Revisión. DECLARASE que la sentencia de tutela de 1 de septiembre de 2004. dentro del expediente T-927. por cuanto contiene una interpretación razonada y sistemática de las normas que regulan las acciones contencioso administrativas y que se aviene con el contenido de la función jurisdiccional. Que la jurisprudencia contencioso administrativa unificada únicamente la profiere la Sala Contencioso Administrativa del Consejo de Estado. en especial los relativos a los actos administrativos. Que reitera la posición jurisprudencial que mayoritariamente ha venido sosteniendo sobre el control judicial de los actos administrativos particulares. carece de validez por haberse producido en contravía de los mandatos de la Carta Política. RESUELVE: PRIMERO.Derecho y de la democracia. Con base en lo expuesto. suplantando al Consejo de Estado y a los demás órganos de la jurisdicción contencioso administrativa en el ejercicio de su función como jueces naturales en materia de acciones contencioso administrativas y con desconocimiento de la cosa juzgada constitucional. y ordena que se le dé trámite a la demanda de dicha acción. que invalida lo actuado dentro del expediente de acción de nulidad identificado con radicación Núm.: 25000 2324 000 2003 00557 01. Por consiguiente no produce ningún efecto sobre el auto de cinco (5) de febrero de dos mil cuatro (2004).

LEMOS BUSTAMANTE LIGIA LOPEZ DIAZ GABRIEL E. razón por la cual es inmodificable. Ejecutoriada esta providencia. ANA MARGARITA OLAYA FORERO . que el referido auto de cinco (5) de febrero de dos mil cuatro (2004). comuníquese. DECLARASE. publíquese en los Anales y cúmplase. FILEMON JIMENEZ OCHOA JESUS MA. archívese definitivamente el expediente. notifíquese. Salvamento de voto MARIA NOHEMI HERNANDEZ P. mediante el cual confirmó el auto de primera instancia que rechazó dicha demanda.Sala. ALEJANDRO ORDOÑEZ MALDONADO Presidente ALBERTO ARANGO MANTILLA Aclaración de voto CAMILO ARCINIEGAS ANDRADE TARSICIO CACERES TORO RUTH STELLA CORREA PALACIO Salvamento de voto REINALDO CHAVARRO BURITICA MARIA ELENA GIRALDO GOMEZ ALIER EDUARDO HERNANDEZ E. proferido por la Sección Primera de esta Sala sigue incólume e hizo tránsito a cosa juzgada material. SEGUNDO. y sus efectos no pueden suprimirse mediante fallo de tutela. inimpugnable y definitivo en cuanto confirmó el auto de primera instancia que rechazó dicha demanda. en consecuencia. MENDOZA MARTELO Aclaración de voto OLGA INES NAVARRETE B. Cópiese.

del Código de Procedimiento Civil. En primer lugar es importante precisar que al declararse sin valor y efecto la decisión contenida en la sentencia de la Corte Constitucional de fecha primero de septiembre de 2004 dentro del expediente de Tutela 927. he sostenido que la Corte Constitucional en Colombia tiene . tal vía es la procedente. OSTAU DE LAFONT P. 11001-03-15-000-2004-00270-01(IJ) Actor: PRO NIÑOS POBRES C. ROMERO DIAZ RAMIRO SAAVEDRA BECERRA Salvamento de voto MERCEDES TOVAR DE HERRAN Secretaria General ACLARACION DE VOTO Consejero: JUAN ANGEL PALACIO HINCAPIE Radicación número. OSTAU DE LAFONT PIANETA Comparto las razones expuestas en la decisión adoptada por la Sala Plena de lo Contencioso Administrativo del Consejo de Estado en el presente asunto. JUAN ANGEL PALACIO HINCAPIE Aclaración de voto NICOLAS PAJARO PEÑARANDA DARIO QUIÑONES PINILLA GERMAN RODRIGUEZ VILLAMIZAR HECTOR J. pues las nulidades procesales siempre se declaran mediante auto (artículos 143 y ss. P. sin embargo quiero manifestar las razones que llevan a aclarar mi voto. aplicables por remisión expresa del artículo 165 del Código Contencioso Administrativo) De otra parte y sin necesidad de hacer complicadas elucubraciones sobre la estructura del Estado.827.MARIA INES ORTIZ BARBOSA Aclaración de voto RAFAEL E. RAFAEL E. Dr.

el ser la máxima autoridad en materia de pronunciamientos sobre la violación o no de los derechos fundamentales. derecho. Sin embargo. Por eso cuando la decisión judicial. cuando no exista otro medio judicial idóneo para hacer prevalecer el . los argumentos expuestos en la presente providencia. nos encontramos frente a una expresión de voluntad que no tiene de providencia judicial sino la apariencia externa. el ámbito de la norma que se solicita se aplique y el respeto del debido proceso para llegar a ella. con las conclusiones a las que llega la Sala en cuanto a que la decisión de la Corte Constitucional usurpa función jurisdiccional de esta Corporación como juez natural en materia de acciones contencioso administrativas y con desconocimiento de la Por esas razones creo que la tutela si procede contra decisión judicial. cuando éstas constituyen más un pálpito de inferencia jurídica de un juez que una expresión razonada de los fundamentos que llevan al mismo a adoptar una decisión que corresponda a los hechos que constituyen el fundamento para que una norma jurídica pueda ser activada en protección de los derechos de quien acude a la justicia. se manifiesta sobre la existencia o no de un derecho fundamental invocado y sobre su protección. decidiendo asuntos cuyo pronunciamiento corresponde en últimas a una jurisdicción. Ahora. en su función de revisión de las tutelas. además del control constitucional. Igualmente he sostenido y aceptado la procedencia de la tutela contra providencias judiciales. Es la Corte Constitucional quien finalmente. sobre la vía de hecho en la jurisprudencia contencioso administrativa y la improcedencia en que el juez de tutela suplante al juez competente. comparto en su gran mayoría. que la Corte Constitucional debe actuar dentro de sus expresas facultades y no invadir las competencias que constitucionalmente se han asignado a otros jueces. pero cuyo contenido es una manifestación que contradice las elementales reglas de la administración de justicia y desembocan en una vía de hecho. obviamente. he considerado y lo he sostenido en las oportunidades en que se ha discutido. no contiene una verdadera decisión que guarde armonía entre los hechos probados. producida bajo la autonomía del juez. que en algunos aspectos se reservan por la Carta Política al Consejo de Estado.dentro de sus funciones. sobre los límites de las funciones de los Organos y Ramas del Poder Público.

que estaría caducada. manifiesto mi desacuerdo en relación con la decisión contenida en la providencia del 9 de noviembre del presente año. diez (10) de diciembre de dos mil cuatro (2004) Radicación número: 11001-03-15-000-2004-00400270-01 Actor: Fundación Pro Niños Pobres Consejero ponente: Dr. en el caso concreto. HERNANDEZ ENRIQUEZ Bogotá D. adoptada por la Sala Plena de esta Corporación dentro del proceso dela referencia. por los cuales se impuso una sanción por una infracción urbanística y se resolvieron los recursos de reposición y apelación interpuestos contra dicha decisión. la fundación Pro Niños Pobres formuló demanda ante el Tribunal Administrativo de Cundinamarca. . el Consejo de Estado. RAFAEL E. contra varios actos administrativos expedidos por la Alcaldía Local de La Candelaria y la Sala de Obras y Urbanismo del Consejo de Justicia de Bogotá. JUAN ANGEL PALACIO HINCAPIE Fecha ut supra SALVAMENTO DE VOTO Consejero: ALIER E. la nulidad de los actos demandados produciría automáticamente el restablecimiento del derecho del actor. OSTAU DE LAFONT PIANETA Con el respeto acostumbrado. C. por considerar que. por auto del 2 de septiembre de 2003. la confirmó mediante auto del 5 de febrero de 2004. en ejercicio de la acción de nulidad simple. Con todo respeto.cosa juzgada constitucional. Como se explica en el acápite de antecedentes de dicha providencia. rechazó la demanda. con las consecuencias que en la providencia se enuncian de manera bastante amplia. por lo cual entendió que la acción procedente contra ellos era la de restablecimiento del derecho. en Sección Primera. El Tribunal de Cundinamarca. Apelada esta decisión..

de la Sala de lo Contencioso Administrativo del Consejo de Estado. debía ser acatada por el Consejo de Estado. es claro que ella. ante la Sección Segunda del Consejo de Estado. por tanto. para que se le dé trámite a la demanda de nulidad incoada por aquél. inimpugnable y definitivo en cuanto confirmó el auto de primera instancia que rechazó dicha demanda. por la cual se declaró la exequibilidad condicionada del artículo 84 del C. mediante sentencia del 1º de septiembre de 2004. Así las cosas.Formuló. una vez en firme. como juez de tutela. en el cual actuaron como partes . inclusive. contencioso administrativo. en su lugar. al margen de las críticas que pueda merecer esta decisión de la Corte. según las previsiones de la Sentencia C-426 de 2002 de la Corte Constitucional. para que se le diera trámite a la misma. CONCEDER el amparo solicitado por el tutelante y. entonces. (Se subraya).C. AEGUNDO: En su lugar. a partir del auto del 2 de septiembre de 2003. De lo anterior resulta claro que la Corte asumió. y esta Corporación. por sentencia del 29 de abril de 2004. a su turno. el proceso fue seleccionado por la Corte Constitucional. debe precisarse que. por considerar que su decisión es constitutiva de vía de hecho. decretar la nulidad de todo lo actuado en el proceso contencioso administrativo adelantado por la persona jurídica extranjera Pro Niños Pobres. mediante la cual se denegó el amparo de tutela solicitado por Luc Claude Simon Schneekloth en nombre de la persona jurídica Pro Niños Pobres. estamos ante dos procesos diferentes: el primero. declarara que el auto por él pronunciado y anulado por la Corte ³sigue incólume y hace tránsito a cosa juzgada material. para revisión. la competencia del Consejo de Estado como tribunal de instancia y decidió anular el proceso contencioso administrativo adelantado por la fundación Pro Niños Pobres. TERCERO: Por Secretaría General. dictado por el Tribunal Administrativo de Cundinamarca. la sociedad demandante. En efecto. Negada la tutela por la Sección Segunda. acción de tutela contra la Sección Primera del mismo.A. Sección Segunda. que carecía de competencia para hacer un pronunciamiento que. por las razones anotadas en la parte considerativa de esta providencia. razón por la cual es inmodificable. a partir del auto que rechazó la demanda. en cuanto desconoce la sentencia C-426 de 2002. la dejara sin efectos y. y sus efectos no pueden suprimirse mediante fallo de tutela´. resolvió lo siguiente: ³PRIMERO: REVOCAR la sentencia del 29 de abril de 2004 dictada por la Subsección A. LIBRESE la comunicación prevista por el artículo 36 del Decreto 2591 de 1991´. en el caso concreto.

Subsección A. y la disposición excepcional. No creo. en cuanto. que ³el referido auto. para reemplazarla por la suya propia. Sección Primera. Entiendo. que dé pie a la instauración de una nueva instancia o de un nuevo recurso. que materializa el principio de la seguridad jurídica. en efecto. la condición de parte. . en el cual actuó como demandante la misma fundación y como demandado el Consejo de Estado. de ninguna manera.836 del 1º de septiembre de 2004. esta Corporación que por importancia jurídica llevó este último proceso a la Sala Plena±. consecuentemente. sigue incólume e hizo tránsito a cosa juzgada material.. que su posición ³acoge tanto el principio de la cosa juzgada como el de la ejecución de la justicia material.´. de tutela. ni. debo manifestar que no comparto los planteamientos contenidos en el auto del 9 de noviembre de 2004. como lo expresa la misma Corte. ni a resolver. respecto de la improcedencia de la acción de tutela contra providencias judiciales. ubicándose prudentemente entre el respeto por la norma general. pues. que sustituye el imperio de la arbitrariedad por el de la justicia´20. sino el constituyente. inimpugnable y definitivo de la providencia de cinco (5) de febrero de dos mil cuatro (2004) «´ . Por lo demás. cuya violación hace injustificada la protección del principio de cosa juzgada. No había lugar. para decidir ³«sobre el carácter inmodificable. como juez de instancia. y no estaba autorizada. como se afirma en dicho auto. El segundo.. la decisión del Consejo de Estado podría generar una confrontación de mayores alcances. juicios de legalidad y constitucionalidad´... considero que. Como lo he expresado en otras ocasiones. para desconocer la decisión del juez de tutela. por lo mismo. no es la autoridad judicial. Considero fundados los argumentos de la Corte Constitucional para darle sustento al derecho de amparo contra las decisiones de los jueces en los eventos en que se advierte la necesidad de proteger los derechos fundamentales. De otra parte. pretende imponerle al Tribunal de Cundinamarca que incurra en desacato frente a la decisión de tutela que directamente lo obliga. el llamado a resolverlos en el futuro. frente a los conflictos que se presentan en casos como éste.la fundación demandante y la Alcaldía demandada. como se expresa en la decisión de la mayoría. como se expresa en la resolución segunda de la misma. que la existencia de la vía de hecho. pueda establecerse cuando existen ³discrepancias interpretativas o. Tenía. 20 Sentencia T. en el entendimiento que de ella hace la Corte Constitucional.. entonces.. como se anuncia la parte inicial de la providencia.

110010324000199905683 02 .en el cual la Sala Plena decidió.. incluida la Corte Constitucional. traslada el objeto de su competencia a una materia no prevista constitucionalmente e incurre en manifiesta no aplicación de la norma constitucional que le da la competencia y crea así una nueva acción de inconstitucionalidad referida a la jurisprudencia producida por los jueces de la República. Al respecto. mediante el procedimiento de confrontación de las disposiciones acusadas con los preceptos de la Constitución. en la decisión de la que nos apartamos. respecto del fallo proferido dentro del proceso radicado con el No.C. pues las sentencias condicionadas.la sentencia C-426 de 2002 únicamente es de obligatorio cumplimiento en cuanto declaró exequible el artículo 84 del C. no pretoriano. sólo están sometidos al imperio de la ley. exequibilidad condicionada proferidos por la Corte . 2.Ahora bien. que es la que adquiere carácter de cosa juzgada y obligatoriedad erga omnes. lo siguiente (ver numeral VI. como la que aquí se comenta.. De otra parte..3.. y no respecto de su interpretación que a título de condición adicionó a esa decisión. no están previstas o autorizadas en la Constitución Política y son incompatibles con los precisos términos en que ésta y la Ley Estatutaria de la Administración de Justicia le han encomendado a la Corte Constitucional la guarda de la integridad y supremacía de aquélla´. desconocer la sentencia C-426 de 2002±. la decisión de la Corte que se examina desconoce el tenor claro del artículo 230 constitucional... en la decisión aprobada por la mayoría se expresa lo siguiente: ³. que. en relación con los límites de la jurisprudencia de la Corte Constitucional. a la interpretación que de las normas controlables hacen los jueces. no decide sobre la petición de inconstitucionalidad de las leyes o de los decretos con fuerza de ley.A. considero necesario reiterar los siguientes planteamientos expuestos en el salvamento de voto suscrito en conjunto con el doctor Gabriel Mendoza Martelo. Esa acción no tiene fundamento alguno en el derecho constitucional colombiano. sino que extiende su control.): ³(. cuyo texto obliga a todos los jueces. en sus providencias. pues la misma no pasa de ser parte de las consideraciones de dicha sentencia y como tal contiene una interpretación de una norma legal y no de una norma constitucional. cuando prescribe que ³Los jueces. en relación con otro aspecto. con la pretensión de imponer sus criterios de interpretación a los operadores jurídicos.) Cuando la Corte Constitucional. de todos es sabido. precisamente. de lo cual emerge que la sentencia de tutela comentada está fundada en un supuesto jurídicamente improcedente. Se expresa. en relación con la validez de los pronunciamientos de Constitucional: ³1. es un derecho legislado. La validez de los pronunciamientos de exequibilidad condicionada proferidos por la Corte Constitucional.. sin fundamento en el derecho positivo.

(Se subraya). Resultan ilustrativas. sin reparos. De allí que se exija siempre que ésta suponga el planteamiento de un problema de constitucionalidad o. por una reforma constitucional. que no puede decidirse sino a partir de la interpretación de la norma acusada y de su evaluación a la luz de la Carta Fundamental. la Sala Plena del Consejo de Estado. En efecto. en realidad.en estos casos± se lleva a cabo sobre uno de los contenidos de la norma sometido a examen: el que surge de la interpretación que en sentido general hace la autoridad judicial competente.21 No se trata. como lo entiende la Sala Plena. prevista en los artículos 241 y 242 de la Carta de 1991.12. entre otras. del texto legal. lo que es lo mismo. y cuáles no lo son. en torno a la cual se desarrolla el debate central del pronunciamiento de la Sala Plena de lo Contencioso Administrativo del cual nos apartamos: ³3. comparando la norma acusada con la Carta Política. sobre este planteamiento. Adelantar el juicio de inconstitucionalidad de aquellas normas que generan conflictos en torno a su verdadero significado y alcance. en nuestra opinión. a fin de establecer si conforme a todas ellas. . De manera que el fallo de exequibilidad sobre determinada interpretación de una norma legal. con todos los preceptos de la Carta Política. siempre que la Corte Constitucional estudia una demanda de inexequibilidad frente a una norma determinada y la compara.³La equidad. deberá declararse. entonces. entonces. en términos estrictos y precisos. tendría que dicha competencia estar consagrada expresamente (sic) . una intromisión o desplazamiento de la competencia asignada a los jueces para aplicar la ley en cada caso en concreto. Se equivoca. 21 Ver. sino de la típica acción pública de inconstitucionalidad referida a las leyes. que existan valores constitucionales en juego. debe estudiar las posibles interpretaciones que aquélla admite. al hacer estas afirmaciones. en donde además se tendría que reformar también el artículo 230 constitucional. de una ³nueva acción de inconstitucionalidad referida a la jurisprudencia producida por los jueces de la República´. entre las varias interpretaciones posibles. En los eventos en los que el demandante plantea su juicio de inconstitucionalidad contra una o más interpretaciones que de las normas legales hacen los operadores jurídicos. la exequibilidad y la inexequibilidad. no implica. como en cualquier otro caso. se estaría en presencia de un derecho de creación jurisprudencial. sentencias C-496 de 1994. lo cual es incompatible con nuestro ordenamiento jurídico´. pues. respectivamente. para ser aceptable. el proceso de control abstracto . y en la presentación de las mismas puede encontrarse la explicación del yerro. C-109 de 1995 y C-1436 de 2000. o a ninguna. De no ser así. deberá determinarse cuál o cuáles son las interpretaciones admisibles. en el segundo. estudiando. la norma resulta ajustada al estatuto superior. por lo tanto. la jurisprudencia. En el primer y el último casos. al cual se le han reconocido todos los efectos jurídicos como consecuencia de constituir la orientación jurisprudencial dominante o el criterio judicial obligatorio para quienes son destinatarios de la ley´. en asuntos sobre los que existen normas expresas. sólo a algunas. la Corte asume el conocimiento de la demanda. las siguientes conclusiones contenidas en la Sentencia C-426 de 2002. los principios generales del derecho y la doctrina son criterios auxiliares de la actividad judicial´. para establecer si el alcance que se da a la disposición de acuerdo con dicha interpretación resulta o no ajustado a la Constitución. aquélla que ya ha resultado efectivamente adoptada por un juez.

Y así lo ha entendido la misma Corte. que buscan. Este planteamiento ha sido reiterado en varios fallos. debía ser respetada por la Corte. (. lo siguiente: ³. de manera que la Corte Constitucional ³sólo puede establecer en sus sentencias cuáles son las interpretaciones admitidas de determinadas normas legales cuando existen valores constitucionales en juego.. Estos fallos. el sentido de una norma legal. una vez adoptada una decisión de constitucionalidad por dicha Corporación. uno de ellos del 28 de noviembre de 2002 .´. en cuanto fundamento inescindible de la misma. por lo anterior.. excluir la posibilidad de que la norma que se declara exequible sea interpretada en determinado o determinados sentidos contradictorios con una o varias disposiciones de la Carta.. Así.. . por lo tanto. cuál es el sentido de una disposición legal.. junto con la decisión adoptada. consideramos... que la Corte Constitucional tiene competencia para proferir los denominados fallos de constitucionalidad condicionada. y si en ella se ha llegado a la conclusión de que la norma examinada. en cuanto se refiere a la interpretación de la ley a la luz de la Constitución Política . los límites de su competencia en la situación indicada: ³. como se ha observado. hacen tránsito. en la medida en que es un juez de constitucionalidad y no de legalidad. se condiciona su exequibilidad a su entendimiento en unos específicos términos. con base en discusiones puramente legales. en la que. en cuanto interpretada de un modo determinado..ratio decidendi±.. En sentencia C-109 del 15 de marzo de 1995. en virtud de la separación existente entre la jurisdicción ordinaria y la jurisdicción constitucional.esta Corporación. de acuerdo con el artículo 243 de la Constitución y.. deberán acatarla estrictamente. precisamente. y aun las demás Cortes. además.que bien puede y debe ser realizada por todos los jueces de la República±. el debate sobre la interpretación de normas legales sólo puede ser asumido válidamente por la Corte Constitucional cuando aquélla plantee una posible disconformidad con la Carta Fundamental. a cosa juzgada constitucional. expresó. por lo demás. y la consiguiente imposibilidad de ejercer control contencioso administrativo sobre las decisiones adoptadas en el curso del mismo. resulta contraria al estatuto superior y. conforme al Decreto 2651 de 1991. como se ha advertido.Sentencia C-1038±. en cuanto razón de la decisión . al respecto.. puesto que ésa es labor de los jueces ordinarios. esto es. Ya se había referido la Corte a este tema en sentencia C-496 del 3 de noviembre de 1994. en el que se consideró que la interpretación adoptada por el Consejo de Estado en relación con la naturaleza judicial del procedimiento adelantado por los centros de arbitraje. sin duda alguna. la misma tiene efectos de cosa juzgada erga omnes.Contrario a lo expresado por la Sala Plena del Consejo de Estado. en los siguientes términos. no puede imponer. con fuerza de cosa juzgada constitucional. fijó expresamente.. el condicionamiento en ellos contenido..´. Ahora bien.el interrogante reside en determinar hasta qué punto puede la Corte Constitucional determinar.) Debe anotarse que. es la Corte Constitucional quien tiene la última palabra. los demás jueces.

No puede entonces la Corte Constitucional. Así. individualmente considerada. ya que tal tarea corresponde a los jueces ordinarios. En este caso. Este juicio no es entonces posible si no se establece previamente el significado de la norma legal. entonces corresponde a la Corte proferir una constitucionalidad condicionada o sentencia interpretativa que establezca cuáles sentidos de la disposición acusada se mantienen dentro del ordenamiento jurídico y cuáles no son legítimos constitucionalmente. en principio. al tenor de la Constitución. De otro lado. existe un cuarto caso. 230). de las cuales algunas violan la Carta pero otras se adecuan a ella. Sin embargo. como regla general. ya que tal tarea corresponde a los jueces ordinarios que. . no corresponde a la Corte entrar a definir los debates sobre los alcances de las normas legales. Finalmente. por lo cual ellas son retiradas del ordenamiento. el sentido de la norma legal. si la disposición legal admite varias interpretaciones. es obvio que un proceso de control de constitucionalidad implica siempre un juicio relacional que busca determinar si una norma legal es o no conforme con las normas constitucionales. 4º). entonces debe la Corte simplemente retirar la norma del ordenamiento jurídico.) Las anteriores consideraciones permiten entonces establecer algunos criterios sobre la manera como la Corte Constitucional debe. Ningún tribunal constitucional puede entonces eludir la interpretación de las normas legales. por lo cual los jueces ordinarios están también sometidos al imperio de la Constitución. contencioso-administrativa y jurisdicciones especiales) por lo cual.. con fuerza de cosa juzgada constitucional. más complejo pero con sólidas bases constitucionales. en ejercicio de su función de guarda de la integridad y supremacía de la Carta. debe la Corte limitarse a establecer la exequibilidad de la disposición controlada.Para ello conviene tener en cuenta que la Constitución establece una separación entre la jurisdicción constitucional y las otras jurisdicciones (jurisdicción ordinaria. sin que pueda establecer. Se trata de la interpretación conforme a la Constitución de las normas legales impugnadas como técnica de guarda de la integridad y supremacía de la Constitución. De otro lado.. están sometidos únicamente al imperio de la ley (CP art. el anterior principio se ve matizado por los siguientes dos elementos que provocan una constante interpenetración de los asuntos legales y constitucionales. la Constitución es norma de normas y constituye la base de todo el ordenamiento positivo (CP art. De un lado. si todas las interpretaciones de la disposición legal acusada desconocen la Constitución. no viole la Constitución. establecer cuál es el sentido autorizado de las normas legales. avocar los debates hermenéuticos sobre normas legales. no son admisibles. la Corte analiza la disposición acusada como una proposición normativa compleja que está integrada por otras proposiciones normativas simples... si una disposición legal está sujeta a diversas interpretaciones por los operadores jurídicos pero todas ellas se adecuan a la Carta.. De un lado. de las cuales algunas. individualmente.. En tercer término. (. es posible que una norma legal pueda ser interpretada de diversas maneras y que cada una de tales interpretaciones.

Eduardo Cifuentes Muñoz]. 29). entonces. esto es. M. resolviendo. ³bajo el entendido que los árbitros nombrados para resolver los conflictos suscitados como consecuencia de la celebración. y decidió acogerla. 236 a 238 de la Constitución Política. en lo que se refiere al alcance de la teoría de los móviles y finalidades y. en materia laboral. Dado que el demandante se sirvió de una interpretación adoptada por la Sección Tercera del Consejo de Estado. la terminación y la liquidación de contratos celebrados entre el Estado y los particulares. (. debe entonces la Corte excluir las interpretaciones de disposiciones legales que sean manifiestamente irrazonables o que no respeten el principio de favorabilidad. por lo tanto. por el cual se resolvió una demanda de inconstitucionalidad presentada contra los artículos 70 y 71 de la Ley 80 de 1993. en materia penal. no tienen competencia para pronunciarse sobre los actos administrativos dictados por la administración en desarrollo de sus poderes excepcionales´. Así sucede.P. la Carta señala que la ley permisiva o favorable. (Se subraya). puesto que el artículo 53 de la Constitución señala que. en cuanto dichas normas. razón por la cual contravienen lo dispuesto en los artículos 29. la escogencia entre las diversas hermenéuticas posibles deja de ser un asunto meramente legal y adquiere relevancia constitucional. Alejandro Martínez Caballero]. al efectuar la comparación de los textos acusados con la Carta Fundamental. el desarrollo.y concretamente a los árbitros± pronunciarse sobre la legalidad de actos administrativos contractuales proferidos por la administración en uso de sus poderes exorbitantes. permiten a los particulares . para sustentar la acusación. Por ello esta Corporación ya había señalado que ³la autonomía que la Corte reconoce a la interpretación legal o judicial tiene como límite la arbitrariedad y la irrazonabilidad de sus respectivos resultados´ [Corte Constitucional.. en caso de duda sobre el sentido de las fuentes formales del derecho. Sentencia C-011 del 21 de enero de 1994. cuando esas interpretaciones jurídicas no son disposiciones autónomas sino interpretaciones alternativas sobre el sentido de una disposición legal. Sentencia C-301 del 2 de agosto de 1993. aun cuando sea posterior.P. se deberá acoger aquella interpretación que sea más favorable al trabajador. El último fallo citado fue reiterado en sentencia C-1436 del 25 de octubre de 2000.P. En otros eventos. no es admisible constitucionalmente una interpretación de un texto legal que sea manifiestamente irrazonable. a la obligatoriedad de la sentencia C-426 de 2002. (Se subraya) Finalmente.Pero en ciertas oportunidades. Así.)´. art.. la propia Carta ha establecido reglas de preferencia para escoger entre interpretaciones alternativas de una norma legal. Se trataba de examinar normas legales a la luz de una interpretación de las mismas con implicaciones constitucionales evidentes´. estimo . porque ³las decisiones de los jueces deben ser razonadas y razonables´ [Corte Constitucional. Igualmente. por cuando la atribución de un sentido irrazonable a un texto legal o la opción hermenéutica por el sentido desfavorable al capturado o al trabajador violan claros mandatos constitucionales. M. según el actor. se aplicará de preferencia a la restrictiva o desfavorable (C. Por todo lo anterior. la Corte la tuvo en cuenta. porque afecta principios y valores contenidos en la Carta. declarar la exequibilidad condicionada de las normas citadas. por ejemplo.

Pero como la causa y objetivo de la acción son incompatibles con la protección de derechos particulares.en vigencia de la Ley 167 de 1941.) Esta teoría. se puede inferir que el recurso de anulación sólo procede contra los actos generales y no contra las decisiones particulares.. El posible interés que anime al demandante se diluye en el interés general de la sociedad. No es la generalidad del ordenamiento impugnado el elemento que determina la viabilidad del contencioso popular de anulación.pertinente reiterar. El alcance de la teoría de los móviles y finalidades: (. adoptada en sentencia de la Sala Plena de lo Contencioso Administrativo del 10 de agosto de 1961 . Habría una simulación de motivos. el siguiente análisis. los elementos que sirven para identificarla jurídicamente y para calificar su procedencia. El criterio a seguir para apreciar su procedencia es el que imponen esos mismos preceptos. Son los motivos determinantes de la acción y las finalidades que a ella ha señalado la ley. De los preceptos en cita se colige que los únicos motivos determinantes del contencioso popular de anulación son los de tutelar el orden jurídico y la legalidad abstracta contenida esos estatutos superiores. contenido en el salvamento de voto antes aludido: ³2. no aparece la razón para que la doctrina haya consagrado distingos que los textos repelen expresamente.. y que sus finalidades son las de someter a la administración pública al imperio del derecho objetivo. la doctrina de los motivos y finalidades opera en dos formas: si la declaratoria de nulidad . Distinta es la situación cuando el recurso se dirige contra actos particulares. En ese evento. la ley descarta semejante apreciación. y sólo afecta directa e inmediatamente a determinada persona. Ni el tenor literal de estas reglas. el quebrantamiento de la legalidad no tiene el carácter de continuidad y permanencia.. ni del espíritu que las anima. y si a renglón seguido se dispone que la acción de nulidad es viable contra cualesquiera de tales ordenamientos. que regulaba el enjuiciamiento de los actos administrativos ante la jurisdicción contencioso administrativa en sus artículos 62 a 65±. al utilizarla con ese último propósito se desnaturaliza la esencia del sistema. fue presentada en los siguientes términos: ³Si en la ley se enumeran las decisiones acusables sin señalar distinciones entre providencias impersonales e individuales.. Cuando se utiliza el contencioso de anulación contra actos particulares. La aceptación de ese sistema traería como consecuencia el desconocimiento de los mandatos legales sobre caducidad de la acción privada. Los motivos y finalidades del actor deben estar en consonancia con los motivos y finalidades que las normas asignan a la acción. porque esta clase de ordenamientos entrañan una violación continua y permanente de la legalidad objetiva que afecta directamente a toda la comunidad y lesionan los derechos de todos en el presente y en el futuro. sino que es ocasional y episódico. Es presumible esta similitud de causas y objetivos cuando se acciona por la vía del contencioso de anulación contra actos impersonales y abstractos. Por el contrario. de intereses y de fines que los textos rechazan implícitamente. además.

pretendiendo hacerlo. en nuestra opinión. y la simple nulidad en nulidad con restablecimiento. cuya finalidad es la de defender el orden jurídico en sí mismo. en sentencia del 26 de octubre de 1995. susceptibles de ser atacados en ejercicio de la acción de nulidad simple. y 585 y siguientes del Código de Comercio.´. adicionalmente. cuando tales situaciones implican ³un interés para la comunidad en general de tal naturaleza e importancia que desborde el simple interés de legalidad en abstracto. como su nombre lo indica. (Se subraya). en principio. a la valoración de los motivos del demandante y de la finalidad real de su pretensión. porque entre esos extremos se interpone el derecho subjetivo lesionado cuya reparación constituye el objetivo esencial del recurso. por afectar de manera grave y evidente el orden público social y económico´. El contencioso popular de anulación es el contencioso exclusivo de la legalidad..A. Dicha acción. Es un sencillo proceso de comparación entre el derecho objetivo y la decisión administrativa que lo infringe. consideró que la teoría de los móviles y finalidades podía ³ampliarse´. entre los cuales se mencionaron los regulados en los artículos 221 y 223 del C. Ese tercer elemento torna la simple violación en violación compleja. Las posibles situaciones subjetivas que se interpongan no juegan ningún papel en la litis. entonces. la acción se desenvuelve en torno de estos tres elementos: la norma violada. que reguló el tema en los artículos 83 y siguientes. sólo excepcionalmente podría ser utilizada para acusar actos diferentes de los de contenido general. que encontró el elemento distintivo entre las dos acciones en la existencia o inexistencia de una ³pretensión litigiosa´±. La decisión irregular de la administración infringe la regla legal y afecta de contragolpe la situación jurídica particular amparada por ella.C. el contencioso popular puede ejercitarse inclusive por el titular de ese derecho.. referido. En la regulación del artículo 67. Así. en auto del 2 de agosto de 1990 de la Sección Primera. Se desarrolla entorno de dos extremos únicamente: la norma violada y el acto violador. y ello aun cuando la posibilidad de . planteamientos que precisaron la teoría ..como el expuesto en el auto de la misma Sala Plena del 8 de agosto de 1972. reiterado en sentencia de la misma Sala del 28 de agosto de 1992. luego. pero si la sentencia favorable a las pretensiones del actor determina el restablecimiento automático de la situación jurídica individual afectada por la decisión enjuiciada. se concluyó que los actos de contenido particular no son. el recurso objetivo no será admisible. y el acto violador de aquélla y éste.) El contencioso privado de plena jurisdicción es el contencioso del restablecimiento y de la responsabilidad estatal. frente a actos creadores de situaciones jurídicas individuales y concretas. Vinieron. Ya no hay un sencillo cotejo entre el precepto transgredido y el acto transgresor. salvo que la acción se intente dentro de los cuatro meses de que habla la ley. la tergiversaron de modo tal que propiciaron el desconocimiento de su propio fundamento.. entendiendo que la acción de simple nulidad procedería. (. Las afirmaciones contenidas en este fallo resultaron perfectamente aplicables después de la expedición del Decreto 01 de 1984. y otros que. salvo en aquellos eventos expresamente determinados por la ley. el derecho subjetivo protegido por ella. También la Sección Primera.solicitada no conlleva el restablecimiento del derecho subjetivo lesionado.

y ello resulta evidente si se tiene en cuenta que los mismos no tienen en cuenta el objetivo perseguido por el demandante al ejercer la acción. además. y según la presentada en las dos últimas oportunidades citadas. social y cultural de la Nación´. de alcance y contenido nacional. en sentencia del 29 de octubre de 1996. mientras que. en especial cuando se encontrara ³de por medio un interés colectivo o comunitario. desconocen. no obstante afectar intereses particulares. obviamente. en realidad. de alcance y contenido nacional. y porque es necesario evitar que. en tales eventos. ³el resquebrajamiento del orden jurídico y el desmejoramiento del patrimonio económico. en principio. además de los casos previstos en la ley. salvo en aquellos eventos en los que la declaración de la nulidad solicitada conlleva el restablecimiento automático del derecho subjetivo lesionado por el acto. de acuerdo con la tesis adoptada por la Sección Primera en 1990 y con la expuesta por la misma Sala en 1995 y acogida por la Sala Plena en 1996. cuando la situación creada por el acto comporta un interés de la comunidad de especial relevancia. la teoría de los móviles y finalidades. En cambio. como lo hemos advertido. sostuvo la Corporación para distinguir la acción de nulidad de la de plena jurisdicción.salvo que con la declaración de ésta se restableciera automáticamente el derecho vulnerado por aquéllos±. sólo procede contra los actos de contenido general. sino la protección del derecho vulnerado.lo cual no necesitaba. el móvil del demandante no lo constituye la sola defensa de la legalidad. implicaran. sino la naturaleza del acto acusado. Esta posición fue adoptada por la Sala Plena del Consejo de Estado.tanto los generales como los creadores de situaciones particulares y concretas± son susceptibles de ser atacados por medio de la acción de simple nulidad. antes de 1959. en la que se precisó que. dicha acción sólo puede ejercitarse contra tales actos cuando la ley lo prevé expresamente . Se agregó.atacar dichos actos mediante la acción mencionada no hubiera sido expresamente prevista por el legislador. y ello porque debe entenderse que. hoy denominada de restablecimiento del derecho. por otra parte. volviendo al criterio que. por excepción. dicha protección pueda obtenerse aún después de caducada aquélla. con incidencia trascendental en la economía nacional y de innegable e incuestionable proyección sobre el desarrollo y bienestar social y económico de gran número de colombianos´. conforme a la teoría de los móviles y finalidades. objeto de la acción de restablecimiento. con incidencia trascendental en la economía nacional y con proyección sobre el desarrollo y bienestar social y económico de gran número de colombianos. En efecto. todos los actos administrativos . habría lugar al ejercicio de la acción de nulidad simple en aquéllos eventos en que se tratara de actos creadores de situaciones particulares y concretas que comportaran ³un interés de la comunidad de tal naturaleza e importancia que fuera aparejado con el afán de legalidad´. todos los actos particulares resultan pasibles de la acción de nulidad . Así. Los planteamientos antes citados. que este criterio habría de servir para justificar el control jurisdiccional frente a aquellos actos que. conforme a las tesis posteriormente planteadas por el Consejo de Estado. de la formulación de un . por la vía de la nulidad simple. procede contra los actos creadores de situaciones particulares y concretas. cuando la ley expresamente lo prevé. por su contenido y trascendencia. en aplicación de teoría de los móviles y finalidades. la acción de nulidad. según la primera tesis. en principio. expuesta por la Sala Plena en 1961 y complementada en 1972.

y no un acto declaratorio de elección. además. en defensa del interés de todos los ciudadanos a que se respete su voluntad expresada en las urnas. salvo. precisamente. del 9 de julio de 1997 (radicación S712). que.criterio jurisprudencial. Debemos. . por el cual se admitió una demanda formulada contra una resolución que revocó parcialmente el acto declaratorio de la elección de un ciudadano como Alcalde de un municipio del Tolima. se expresó: ³Es de observar. que no se trababa de una demanda referida a la elección misma. entre los cuales vale la pena mencionar uno de la misma Sala Plena. que. es la de simple nulidad. de manera que la competencia era de la Sección Quinta en única instancia. formulada inicialmente en sentencia del 10 de agosto de 1961 con ponencia del Dr. De modo que de acuerdo con la teoría expuesta en la sentencia de la Sala Plena del 29 de octubre de 1996. finalmente. anotar.. lo que permitía a la Sala Plena asumir el conocimiento del asunto. igualmente procederá.. contrario a lo expresado por la Sala Plena de lo Contencioso Administrativo en el fallo del que nos apartamos.esa no es la finalidad de la acción ejercitada±. no obtendría el actor restablecimiento de derecho alguno . a menos que lo estableciera la ley expresamente o se presentaran las especialísimas circunstancias mencionadas en la última parte del párrafo anterior. según el cual ³. resultaba posible conforme a la teoría de los móviles y finalidades±. Por ese aspecto es bueno recordar que la doctrina de los motivos y las finalidades..´. agrega.lo que. la sentencia expedida por aquélla el 29 de octubre de 1996 . con idéntico propósito. en cuanto determinó indebidamente la fecha de vencimiento del período. lejos de constituir una ³ampliación´ de la teoría de los móviles y finalidades. que de prosperar las pretensiones. en primer lugar. Prueba de ello encontramos en muchos pronunciamientos. sino al señalamiento de un período distinto al previsto en la ley. Posteriormente. la acción de nulidad simple no podría formularse para atacar actos creadores de situaciones particulares y concretas. en cuanto supone el simple acatamiento del mandato claro del legislador. que nunca pretendió ser desconocido por la teoría de los móviles y finalidades± y cuando el acto implicara el resquebrajamiento grave del orden jurídico y el desmejoramiento del patrimonio económico. ha venido evolucionando hasta el planteamiento que al presente acoge esta Corporación.cuyo criterio se sigue en el primero± no ha sido uniformemente reiterado por todas las secciones del Consejo de Estado a partir de ese momento. por lo cual debía entenderse que el acto acusado era de contenido electoral. No cabe duda. Carlos Gustavo Arrieta. como bien lo precisó el actor. social o cultural de la Nación. Simplemente busca que al elegido se limite el período de su condición de alcalde al que le señaló la Comisión Escrutadora municipal. aun cuando de la declaración de nulidad no resultara automáticamente el restablecimiento del derecho vulnerado . y por la Corte Constitucional en la Sentencia C-426 de 2002. contra los actos de contenido particular cuando su nulidad no restablezca el derecho de la persona afectada con el mismo. entonces.la acción de simple nulidad procederá contra los actos administrativos de contenido general y con miras al mantenimiento de la legalidad abstracta. Por ello la acción ejercitada. la tesis planteada en el fallo citado desconoció el fundamento de aquélla.. Se precisó. atendiendo su importancia jurídica.

Carlos Betancur Jaramillo . del 17 de mayo de 2002 (expediente 0215). Y en pronunciamiento reciente... En caso de prosperar la pretensión de nulidad. Si bien dijo fundarse la citada sección en el pronunciamiento de la Sala Plena del 29 de octubre de 1996. si. 3.C... la Sección Primera revocó el auto inadmisorio de la demanda proferido por un Tribunal. la ley o el reglamento. esto es.. hizo. indicando que constituían el respaldo de lo expresado. como quiera que crean una situación de tal carácter a favor de la empresa. sólo podía ser demandado por el titular del derecho. (Se subraya). en principio.. ni para persona distinta. (Se subraya). 4. de manera expresa. no se derivaría restablecimiento de derecho ni para el actor. por las siguientes razones: 1. y concluyó: ³Acorde con lo anterior. el asunto a que se contraen los actos acusados bien puede considerarse de interés general para la comunidad en la medida en que procura la observancia estricta del principio capital que gobierna la función pública. el cual. mediante la acción de nulidad y restablecimiento del derecho . los actos acusados fueron expedidos por una autoridad incompetente. Expresó. no se requiere acreditar la legitimación que reclama el a quo ni ella se gobierna por la caducidad´. Citó. los argumentos expuestos en la sentencia de la Sala Plena del 29 de octubre de 1996. individual y concreto. por la Constitución. la legalidad o la lesión en un derecho amparado en una norma jurídica y el restablecimiento del derecho. Del texto de los artículos 84 y 85 del C. frente a la acción incoada. lo siguiente: ³Ciertamente los actos administrativos acusados son de contenido particular. (Se subraya).Sección Tercera)´.. una mezcla de la tesis planteada en él y la teoría de los móviles y finalidades. Consejero Ponente Dr.que ya estaba caducada± .A. Porque en la demanda no se evidencia un interés diferente del de proteger la legalidad. como ya se dijo. cuyo fundamento fue el carácter particular del acto acusado. la Sección Primera. ya que debieron provenir de la autoridad municipal o distrital y no metropolitana. luego. en cuanto el Area Metropolitana del Centro Occidente la habilitó para la prestación del servicio público de transporte en la ciudad de Pereira. a juicio del demandante.) 2. en realidad. según el cual los servidores públicos sólo pueden ejercer aquellas atribuciones o competencias previamente asignadas..cuando la ley expresamente lo prohíba (Sentencia abril 18 de 1996. en efecto. se evidencia que lo que diferencia una y otra acción es el interés para promoverla. Sin embargo. (. pues. y como en el evento de prosperar su pretensión no se derivaría restablecimiento del derecho alguno para el actor ni para persona distinta. según el a quo. El objeto al que se contraen dichos actos reviste interés para la comunidad´. .. y nunca por un tercero. estima la Sala que dichos actos pueden ser susceptibles de enjuiciamiento a través de la acción de nulidad.. el demandante pretende actuar exclusivamente en interés de la legalidad.

Se reflexiona. en efecto. la lectura que el Consejo de Estado hace de la norma impugnada desborda su verdadero marco de aplicación. y. 3. dado que algunas de las tesis planteadas implican. Conforme a éste criterio de interpretación. en los siguientes términos. podía asumir dicho estudio o debía proferir una decisión inhibitoria. que en este pronunciamiento se efectuó una verdadera adaptación de la tesis acogida por la Sala Plena en el fallo del 29 de octubre de 1996.1. En efecto.C. entonces.1. entonces. por lo tanto. Pero este planteamiento se complementa con otro. respecto de los casos en que resulta procedente la formulación de la acción de nulidad simple para atacar actos creadores de situaciones particulares y concretas.).2. a la guarda de la legalidad. no cabe duda que la actual controversia constitucional se plantea en torno a la forma como el Consejo de Estado viene interpretando el artículo 84 del Código Contencioso Administrativo (C. ya que lo único que ésta exige para que proceda la acción de simple nulidad es que el acto acusado esté incurso en alguna de las causales de anulación allí previstas. que no existe . no se restablecería derecho alguno del actor o de un tercero. el máximo organismo de la jurisdicción contenciosa sostiene que. concluir. por fuera de éstos. en el evento de prosperar la pretensión. La posición adoptada frente a la sentencia C-426 del 29 de mayo de 2002: Antes de abordar el estudio del problema de fondo. implican ³el resquebrajamiento del orden jurídico´. pueden controvertirse los actos administrativos de contenido general y. Aplicando la doctrina de ³los motivos y finalidades´. para entender que el asunto comporta un interés general para la comunidad. la mayoría de los actos administrativos de contenido particular no pueden.aun hoy± en el Consejo de Estado una posición unánime respecto de la interpretación que debe hacerse de los artículos 84 y 85 del C. exclusivamente. que no todas las interpretaciones actualmente defendidas por las diferentes secciones de esta Corporación y por su Sala Plena de lo Contencioso Administrativo corresponden a desarrollos de la teoría de los móviles y finalidades. en nuestra opinión. Siguiendo los fundamentos de la demanda. sin entrar a distinguir entre actos de . Por otra. 3.A. cuando el interés del demandante está referido. sin el cual la decisión. Para el actor y algunos de los intervinientes. para concluir que en ella se planteaba una verdadera cuestión de constitucionalidad. el desconocimiento del razonamiento esencial que le sirve de fundamento.Resulta evidente. y con el fin de establecer si. habría sido diferente. se hizo derivar la autorización para ejercer la acción de nulidad simple frente a actos de contenido particular. entonces. en el sentido de que. lo que basta. en el caso concreto. en todo coherente con la teoría de los móviles y finalidades. por una parte. debiendo necesariamente acudirse para tales efectos a la acción de nulidad y restablecimiento del derecho cuyo término de caducidad es de cuatro meses.: ³3. en torno a la interpretación del artículo 84 del C. Se impone.A. por su trascendencia. por el contrario. de la alusión hecha por aquel fallo a la utilidad del criterio adoptado para controlar los actos que.1. sólo los actos de contenido particular y concreto que expresamente señale la ley o que tengan trascendencia social y representen un interés para la comunidad.A. por vía del contencioso público de anulación. por medio del cual se regula la acción de simple nulidad.C. sin duda. para ajustarla a la teoría de los móviles y finalidades.C. la Corte Constitucional presentó los argumentos expuestos en la demanda formulada y razonó. ser impugnados a través del ejercicio de la acción de simple nulidad.

en cuanto dicha norma admite una interpretación adoptada por el máximo órgano de lo contencioso administrativo y citada en la misma demanda. 84 del C. a la a luz de los derechos de acceso a la administración de justicia y al debido proceso. Si bien. la interpretación que el Consejo de Estado ha hecho de la norma y su ulterior cuestionamiento por parte de los distintos sujetos procesales -entre los cuales se cuenta al actor-. .1. lo que en principio daría lugar a un fallo inhibitorio. dicha interpretación no es la única propuesta. 3. que. 3.C. Pues bien. involucra sin lugar a equívocos un problema de interpretación constitucional que obliga a este organismo de control a asumir la competencia en el presente caso. la competencia de la Corte se encuentra plenamente justificada. De entrada. debe formularse un primer reparo frente al planteamiento de la Corte.4..cuestión de constitucionalidad indudable±. para tal precepto. en las condiciones previstas por el legislador dentro del citado artículo 84 del C. por lo cual la Corte estaba obligada a estudiar la exequibilidad de la norma a la luz de las otras tesis formuladas por esa Corporación. ni exigir respecto de estos últimos la existencia ³de un móvil patriótico como condición para que la demanda sea apta formalmente´. tanto al tratamiento que el derecho colombiano le ha dado a la acción de nulidad. consideran que el criterio de interpretación que adopta el Consejo de Estado resulta restrictivo y violatorio de los derechos fundamentales al debido proceso y al acceso a la administración de justicia.C. como al valor y alcance que la jurisprudencia del Consejo de Estado le ha reconocido a los preceptos que la regulan. en cuanto transgrede la integridad del ordenamiento jurídico e impide a los administrados recurrir a la acción de simple nulidad para impugnar los actos de contenido particular. por el máximo tribunal de lo contencioso administrativo se ajusta a la Constitución Política´.C. 3..A. toda vez que el examen de constitucionalidad ha de concentrarse en la regla de derecho que por vía de interpretación define el ámbito de procedibilidad de la acción de simple nulidad frente a los actos administrativos de contenido particular y concreto. puede implicar una restricción indebida de los derechos de acceso a la administración de justicia y al debido proceso . Así.. con el propósito de definir si el sentido reconocido al precepto acusado por el máximo organismo de la jurisdicción contenciosa. en nuestra opinión y conforme a lo explicado anteriormente.1. buscando establecer si el supuesto de hecho atribuido a la norma acusada por el interprete autorizado (art.contenido general o particular.5. armoniza con las garantías constitucionales que se aducen como violadas. se procederá a resolver si.1..3. Así las cosas. resulta necesario que la Corte se refiera. (Se subraya). por el Consejo de Estado.C. dirigida a controvertir la exequibilidad del artículo 84 del C.). para los efectos de abordar el estudio del problema jurídico planteado en esta causa. la orientación jurisprudencial reconocida al artículo 84 del C.A. según el actor. En este sentido. En este contexto. que a su vez determina la forma como en la práctica éste viene siendo aplicado y que constituye la orientación dominante del texto en cuestión. no hay duda de que esa Corporación tenía competencia para conocer la demanda de inconstitucionalidad en el caso concreto. encuentra la Corte que si bien el demandante no estructuró un cargo directo de inexequibilidad contra el contenido material del texto impugnado.A. constituye una restricción ilegitima al ejercicio de los derechos de acceso a la administración de justicia y al debido proceso.A.

T-538/94. del fallo). y 5. las sentencias T006/92. Por razón de su vinculación directa con el debido proceso y con otros valores constitucionales como la dignidad.No existe duda que cuando el artículo 229 Superior ordena ³garantiza[r] el derecho de toda persona para acceder a la administración de justicia´. en un orden lógico: (i) el derecho de acción o de promoción de la actividad jurisdiccional. el acceso a la administración de justicia se define también como un derecho medular.se traduce en la posibilidad reconocida a todas las personas residentes en Colombia de poder (sic) acudir en condiciones de igualdad ante los jueces y tribunales de justicia.6.. ha sido reiterada de manera uniforme por el Consejo de Estado´. la relación de este derecho con el debido proceso. el medio a través del cual se asegura el acceso al servicio público de la administración de justicia -cuando se dan las circunstancias requeridas-. Teniendo en cuenta su importancia política. en forma real y no meramente nominal. en consecuencia. (. no podrían hacerse plenamente efectivas el conjunto de garantías sustanciales e instrumentales que han sido estatuidas para gobernar y desarrollar la actuación judicial. en el sentido de que ³[l]a posición asumida por la Sala Plena de lo Contencioso Administrativo en la sentencia del 10 de agosto (sic) de 1996. para propugnar por la integridad del orden jurídico y por la debida protección o el restablecimiento de sus derechos e intereses legítimos. sea en defensa del orden jurídico o de sus intereses particulares.. que tal posición constituya ³la orientación dominante de la forma como el máximo tribunal de lo contencioso administrativo viene aplicando el artículo 84 del C.Por la misma razón. C-215/99 y C-1195/2001].. la jurisprudencia constitucional le ha venido reconociendo al acceso a la administración de justicia el carácter de derecho fundamental de aplicación inmediata [Cfr. cuyo marco jurídico de aplicación compromete.´. la igualdad y la libertad. C-059/93.. está adoptando como imperativo constitucional del citado derecho su efectividad. de otra parte.5..A. entre otras..C. en la siguiente forma: ³6. y tampoco lo es. de manera que.. el cual comporta el compromiso estatal de lograr.. indicando. Y agregó: ³. C-037/96. como ya se ha advertido.. como quedó expresado.) 6. por cuanto la proclamación del derecho a la tutela judicial efectiva es..10. el cual se concreta en la posibilidad que tiene todo sujeto de ser parte en un proceso y de utilizar los instrumentos que allí se proporcionan para plantear sus pretensiones al Estado. de contenido múltiple o complejo.´ (ver numerales 5. sin su previo reconocimiento. Abordando el estudio de fondo. precisó la Corte el contenido del derecho de acceso a la administración de justicia. que: ³. no es cierto lo expresado por la Corte.9. (ii) el derecho a que la promoción de la actividad . Explicó la Corte.. (Se subraya). Esto último. integrándolo a su vez con el núcleo esencial del derecho al debido proceso. que a través de las actuaciones judiciales se restablezca el orden jurídico y se protejan las garantías personales que se estiman violadas. inicialmente. con estricta sujeción a los procedimientos previamente establecidos y con plena observancia de las garantías sustanciales y procedimentales previstas en las leyes.

por el contrario. Alvaro Tafur Galvis]. M. y a que el fallo adoptado se cumpla efectivamente -si hay lugar a ello-. Respecto del contenido y alcance del derecho de acceso a la administración de justicia. tiendan a obstaculizar la efectividad y operancia del derecho fundamental en cuestión y la prevalencia de los demás derechos fundamentales.9. en virtud de la cláusula general de competencia consagrada en el numeral 2° del artículo 150 Superior. la previa definición de las condiciones y requisitos de operatividad. hizo la Corte otras importantes observaciones.jurisdiccional concluya con una decisión de fondo en torno a las pretensiones que han sido planteadas. características. su acceso. deben respetar siempre su núcleo esencial y ajustarse a las reglas que sobre el tema ha definido la Constitución. ya que el diseño de las condiciones de acceso y la fijación de los requisitos para su pleno ejercicio corresponde establecerlos al legislador.para la efectiva resolución de los conflictos´.. los cauces que fije el legislador en torno a la regulación y ejecución material del mismo. su ámbito de protección constitucional obliga igualmente a que tales reglas sean interpretadas a la luz del ordenamiento superior. sin dilaciones injustificadas y con observancia de las garantías propias del debido proceso y. que.P. que si bien la tutela judicial efectiva se define como un derecho fundamental de aplicación inmediata. el cual. la regulación de los procedimientos judiciales. entre otros. atendiendo a las circunstancias socio-políticas del país y a los requerimientos de justicia. en el sentido que resulten (sic) más favorable al logro y realización del derecho sustancial y consultando en todo caso el verdadero espíritu y finalidad de la ley.7. entonces. idóneos y efectivos para la definición de las pretensiones y excepciones debatidas.8. plazos y términos es atribución exclusiva del legislador... 6. En consonancia con el principio de efectividad que lo identifica. que incluyen la posibilidad de establecer limitaciones y condicionamientos para el uso adecuado del servicio. es de observarse que el derecho fundamental de acceso a la justicia no se entiende agotado con el mero diseño normativo de las condiciones de operatividad. Siendo el acceso a la administración de justicia también un derecho de configuración legal. Ciertamente. formas. a obtener la sentencia que resuelva las pretensiones planteadas de conformidad con las normas vigentes. (iv) el derecho a que los procesos se desarrollen en un término razonable. En relación con esto último. . esta última característica es predicable básicamente de su contenido o núcleo esencial. Expresó aquella Corporación: 6. (iii) el derecho a que existan procedimientos adecuados. (Se subraya). Esto conduce a que su desarrollo legislativo deba estar siempre orientado a garantizar el marco jurídico de aplicación que. derechos cuya ejecución supone. sin que resulten admisibles aquellas medidas excesivas que no encuentren una justificación razonable y que.. por su relevancia frente a los argumentos que se expondrán posteriormente en este salvamento de voto. goza para tales efectos de un amplio margen de configuración tan sólo limitado ³por la razonabilidad y proporcionalidad de las medidas adoptadas. etapas. en cuanto éstas se encuentren acordes con las garantías constitucionales de forma que permitan la realización material de los derechos sustanciales´ [Sentencia C-1043/2000. comprende en su parte más íntima los derechos de acceso a un juez o tribunal imparcial -derecho de acción-. como ya se anotó. Cabe precisar. resulta necesario citar in extenso. (v) el derecho a que subsistan en el orden jurídico una gama amplia y suficiente de mecanismos judiciales -acciones y recursos. 6.

se dirige a considerar que la simple nulidad sólo procede frente a los actos de contenido particular y concreto en dos casos específicos: (i) cuando expresamente lo consagre la ley y (ii) cuando el acto individual revista un especial interés para la comunidad que trascienda el mero interés de la legalidad en abstracto.. (Se subraya y resalta). si la pretensión procesal del administrado al acudir a la jurisdicción se limita tan sólo a impugnar la legalidad del acto administrativo. luego.. sino que ³propende por la garantía de los derechos subjetivos particulares mediante la restitución de la situación jurídica a la persona afectada´. sino por ³la naturaleza de la pretensión que se formule´. no . Nuestros reparos se refieren a las conclusiones que se presentan. en efecto. refiriéndose concretamente a la interpretación de la norma citada por el demandante.C. en los demás casos la acción de simple nulidad no será admisible respecto de los actos particulares. preservar la legalidad de los actos administrativos´ (se subraya). de acuerdo con las reglas que identifican las acciones de nulidad y de nulidad y restablecimiento del derecho. inmediatamente después. Integrar los conceptos de antiformalismo e interpretación conforme a la garantía consagrada en el artículo 229 de la Carta.12 y 7. debiendo acudirse a la acción de nulidad y restablecimiento dentro del término de caducidad fijado en la ley´. el desconocimiento de valores superiores como la igualdad de trato.. ni contrariar el amplio margen de interpretación que el propio orden jurídico le reconoce a las autoridades judiciales para el logro de sus funciones públicas. esto es.14 y siguientes de la sentencia. Acepta la Corte que. Inmediatamente después. dado que el mismo no establece ³distinciones en relación con la clase de actos administrativos que pueden ser demandados por esa vía´. es claro que la diferencia fundamental entre ellas está referida al hecho de que la primera ³tiene por objeto principal. en manera alguna busca desconocer o debilitar el papel protagónico que cumplen las reglas de procedimiento en la ordenación y preservación del derecho de acceso a la justicia.10. directo y exclusivo. Así.14. comprometiendo el orden público. puedan convertirse en un obstáculo insuperable que terminen por hacer nugatorio el precitado derecho a la protección judicial y.6. la distinción entre las dos acciones se determina. Insiste.. presenta en los numerales 7. Hasta aquí. Sin hacer consideraciones adicionales. Por su intermedio.A. reiterada de manera uniforme en múltiples pronunciamientos´. en cierta medida injustificados o contrarios al espíritu o finalidad de las normas aplicables. por su intermedio. no por el contenido o la naturaleza del acto. excesivamente formalistas. en que ella constituye la ³posición que en forma institucional asumió el máximo tribunal de lo contencioso administrativo en sentencia del 10 de agosto (sic) de 1996. en los numerales 7. mediante el ejercicio de la acción de simple nulidad. mientras que la segunda no versa únicamente sobre una pretensión de legalidad.13 argumentos en el sentido de que esta interpretación limita injustificadamente el alcance del artículo 84 del C. (. evitando que los criterios de aplicación de la ley. la libertad y el debido proceso´. lo que se pretende es armonizar y racionalizar el ejercicio de tales prerrogativas.. social o económico del país. ninguna observación merecería el planteamiento de la Corte. y la explica indicando que: ³. Según dicho criterio jurisprudencial.) En esos términos. concluye dicha Corporación lo siguiente: ³7. la Corte.

C. cuando la pretensión es únicamente la de tutelar el orden jurídico. representan. De lo anterior.P. Así las cosas. no sólo comporta una interpretación inexacta del contenido del artículo 84 del C. 7. sino también. como ha quedado demostrado. una carga ilegítima para los administrados que afecta y restringe de manera grave el ejercicio de sus derechos fundamentales de acceso a la justicia y al debido proceso. lo ha dicho la Corte [Cfr.no estuvieran sometidos al principio de legalidad. se deduce claramente que los argumentos de la Corte no sólo cierran el paso a la interpretación de los artículos 84 y 85 del C. tanto en decisiones de la . 7.A. a ejercitarse dentro del término de caducidad a que hace expresa referencia el numeral 2° del artículo 136 del C. pese a que con el retiro del acto impugnado eventualmente se restablezcan derechos o se ocasionen daños al actor o a terceros. por la fútil consideración de que la violación alegada provenga de un acto de contenido particular y concreto que también afecta derechos subjetivos. del control judicial de sus propios actos.17.A. mucho menos si el sentido que les atribuye excede su verdadero contenido y no se ajusta al texto de la Constitución Política. sino también a la verdadera teoría de los móviles y finalidades. Alejandro Martínez Caballero]. el interprete no puede hacer decir a las normas lo que éstas no dicen.15. para que el juez proceda no sólo a decretar la nulidad del acto sino también al reconocimiento de la situación jurídica individual que ha resultado afectada. sentido que jamás podría extraerse del texto de la preceptiva impugnada ni del alcance que la propia Constitución y la ley le han fijado a la acción Pública de nulidad´. como si unos -los de contenido general.A. continuaba aplicándose recientemente por el Consejo de Estado. pues. se pueda sustraer del régimen legal que gobierna la actividad pública y. que la acción de nulidad sólo procede contra los actos de contenido particular cuando lo indique la ley o cuando éstos representen un interés para la comunidad. en cuanto que la citada orientación lleva a la conclusión de que sólo por excepción los actos administrativos de contenido particular son demandables a través de la acción de simple nulidad.C.a la que se refiere erróneamente como del 10 de agosto del mismo año±. la sentencia C-011/94. de contera (sic). la formulación y exigencia de requisitos adicionales no contenidos en el texto de la norma acusada ni derivados de su verdadero espíritu y alcance.existe razón para desconocerle el interés por el orden jurídico y privarlo del acceso a la administración de justicia. lo que cabe es la acción de nulidad y restablecimiento del derecho.. adoptada en el citado fallo del 10 de agosto de 1961 y complementada en 1972. que. se tiene que la acción de simple nulidad procede contra todos los actos administrativos. cuyo texto permite demandar por vía de la simple nulidad todos los actos de la Administración. M. caso en el cual la competencia del juez se limita a decretar la simple anulación sin adicionar ninguna otra declaración. Siguiendo este mismo razonamiento. adoptada en la sentencia del 29 de octubre de 1996 . si lo que persigue el demandante es un pronunciamiento anulatorio y la consecuente reparación de los daños antijurídicos causados.. generales y particulares.16. 7. Establecer como orientación jurisprudencial dominante. Bajo este entendido. sin lugar a dudas.y otros -los de contenido particular. (Se subraya y resalta). Resultaría insólito y contrario al Estado de Derecho que la Administración. acogiéndose a criterios netamente formalistas que no interpretan fielmente los textos reguladores sobre la materia. independientemente de las tesis que hayan sido expuestas en el seno del máximo órgano de la jurisdicción administrativa para delimitar la procedencia de la acción de nulidad contra actos de contenido particular. consultando el espíritu de la Constitución y de la ley.C. una inversión de la regla allí establecida.

de ninguna manera. es claro. puede surgir de la interpretación de las normas aludidas y. que la misma se funda. desconocer la relevancia de las consecuencias derivadas de la sola declaración de nulidad que. esa Corporación extiende sus conclusiones de modo tal que resulta desechada una interpretación diferente. en su verdadero alcance precisado en el capítulo anterior de este salvamento de voto±. pese a que con el retiro del acto impugnado eventualmente se restablezcan derechos o se ocasionen daños al actor o a terceros´. salvo que con ellos se vulnere o restrinja un derecho que. desecha la valoración de la naturaleza de los actos administrativos como criterio para determinar la procedencia de las acciones de nulidad y de nulidad y restablecimiento del derecho. Un ejemplo claro de esta situación se presenta cuando.A. conforme a tal teoría. invierte la regla contenida en el artículo 84. de una regla que. que. y se . entonces. Pero.por lo demás± lo reconoce. como la Corte . ésta sí. lo que implica tener en cuenta no sólo el contenido literal de la pretensión formulada en el caso concreto. en efecto. en nuestra opinión. en el contenido del artículo 85 del C. resulte restablecido. Sin embargo. como lo expresa la Corte. insistimos. según el cual.Sala Plena de lo Contencioso Administrativo como en pronunciamientos de sus secciones. por parte del juez. caso en el cual la competencia del juez se limita a decretar la simple anulación sin adicionar ninguna otra declaración. los actos administrativos creadores de situaciones particulares y concretas pueden ser siempre demandados en ejercicio de la acción de nulidad y restablecimiento del derecho y.C. La teoría de los móviles y finalidades. queda eximido de hacerlo. irrazonable y contraria a los derechos constitucionales mencionados. de manera automática. por regla general. No resulta lógico. atendiendo al objetivo mismo de dichas acciones. la acción de nulidad y restablecimiento del derecho tiene por objeto obtener no sólo la nulidad del acto administrativo acusado. que no la ha pagado. en cambio. Y es que no se explican las razones por las cuales la teoría de los móviles y finalidades restringe indebidamente los derechos de acceso a la administración de justicia y al debido proceso. supone la obtención del restablecimiento. En efecto. también son susceptibles de ser acusados por la vía de la acción de simple nulidad. (Se resalta). Y ello es evidente si se tiene en cuenta que la Corte expresa que la acción de nulidad procede contra ³todos los actos administrativos. Lejos de ser ésta una ³fútil consideración´ o un ³criterio netamente formalista que no interpreta fielmente los textos reguladores sobre la materia´. Resulta. ninguna consideración hace la Corte para desechar este razonamiento. refiriéndose inicialmente sólo a la interpretación contenida en el fallo del 29 de octubre de 1996. conforme a dicha teoría. verdaderamente restrictiva del derecho de acceso a la administración de justicia . por fundarse en la distinción entre actos generales y actos creadores de situaciones particulares y concretas. en cuanto supone la creación. generales y particulares.C. directa y necesariamente. Ella se determina. el obligado en virtud del mismo. en nuestra opinión. cuyos fundamentos no estudia.y por lo tanto del debido proceso±. en algunos eventos. debemos insistir. declarada la nulidad de un acto que impone la sanción disciplinaria de multa.A. entonces. sino el restablecimiento del derecho lesionado. no coincide en absoluto con la expuesta en el fallo del 29 de octubre de 1996. cuando la pretensión es únicamente la de tutelar el orden jurídico. ninguna argumentación presenta la Corte para cuestionar la citada teoría. en virtud de la sola declaración de nulidad. No puede olvidarse que. sino el efecto de la declaración de nulidad. con lo cual se atiende estrictamente a la distinción de objetivos de las dos acciones consagradas en los artículos 84 y 85 del C.

necesariamente ligados al objeto de las acciones.salvo cuando se trata de actos que reconocen prestaciones periódicas. resulta razonable y perfectamente ajustada al querer del legislador. por lo demás.A. que. pues. que la restricción prevista en el artículo 136. que ³[e]l derecho de acceso a la administración de justicia sufriría grave distorsión en su verdadero significado si. que pueden demandarse en cualquier tiempo±. en sentencia C-351 del 4 de agosto de 1994. evidentemente. refiriéndose. se explica y justifica claramente por la necesidad de definir prontamente las situaciones de carácter concreto que restringen o vulneran derechos particulares. sin que se formule una pretensión en ese sentido.) Finalmente y a propósito de la supuesta vulneración del principio de igualdad esta Corte advierte que la hipótesis fáctica de las acciones de restablecimiento del derecho no se corresponde con la de las acciones de nulidad. al fenómeno de la caducidad. en el mismo pronunciamiento. en punto a la consideración de este cargo. la Corte fue clara al expresar lo siguiente: ³De ahí que tampoco sea sostenible el argumento según el cual la caducidad frustra el derecho de acceso a la justicia. en nuestra opinión. obviamente. tampoco presenta la Corte argumentación alguna para negar su proporcionalidad y su justicia. el restablecimiento se obtiene automáticamente. Abordando el análisis que esa Corporación omite. en lograr por la vía de la nulidad del acto administrativo. que no sólo no interpretan fielmente. respecto de los resultados obtenidos. precisamente. Y es que ninguna diferencia existe. lo que implicaría atender criterios ³netamente formalistas´. No nos cabe la menor duda de que esta interpretación corresponde.. en relación con la caducidad.mediante el establecimiento de un término de caducidad± a posibilidad de obtener el aludido restablecimiento. y que.. Es imposible que pueda desconocerse o vulnerarse el derecho de quien ha hecho voluntaria dejación del mismo. (. es pertinente recordar que en aquellas el titular del derecho tiene un interés subjetivo de carácter particular. y no la consideración de lo primero.. abierta a los ciudadanos sin condicionamientos de ninguna especie´.. sino que desconocen. dado que ello conduciría a la parálisis absoluta del aparato encargado de administrar justicia y supondría implícitamente la exoneración del individuo de toda ética de compromiso con la buena marcha de la justicia y con su prestación recta y eficaz. Es la sola valoración de esto último. tendría que concluirse. comunicación o ejecución del acto. notificación.. estrictamente. No puede olvidarse. a fin de garantizar la seguridad jurídica. y ello. relativa a la procedencia de la acción de restablecimiento dentro de los cuatro meses contados a partir del día siguiente al de la publicación. Pese a lo obvio (sic) que para algunos pudieren ser sus diferencias. siempre que de la decisión judicial pueda derivarse la modificación de aquéllas. entre los casos en que se solicita expresamente el restablecimiento del derecho y aquéllos en que. Sin embargo. en esa medida. renunciando a su ejercicio o no empleando la vigilancia que la preservación de su integridad demanda. . la Corte Constitucional ha expresado. y no solo cuando en el contenido literal de la pretensión formulada pueda encontrarse la búsqueda de tal finalidad. numeral 2º. pudiera concebirse como una posibilidad ilimitada. los textos legales reguladores de la materia.C. mal podría violarse este derecho respecto de quien gozando de la posibilidad de ejercerlo.asegura el cumplimiento de la voluntad del legislador de limitar . Aun más. opta por la vía de la inacción. del mismo C. el restablecimiento del derecho. al contenido de los artículos citados. según el caso .

encuentra la Corte que al establecer términos de caducidad para las acciones contencioso administrativas de restablecimiento del derecho. En sentencia C-115 de 1998. así como la facultad oficiosa del juez para declararla25. Consideramos pertinente anotar. Sentencia C-832 de 2001. El restablecimiento de ese derecho. omisión u operación administrativa por parte de una autoridad pública. por lo cual es la búsqueda y. Sentencia C-351 de 1994.. ³cuando por un acto.. la justificación del término de caducidad no puede encontrarse sólo en los eventos en que se solicita expresamente tal restablecimiento. No se entiende. 25 Cfr.que en la primera es exclusivo y en la segunda no± el cuestionamiento de la validez del acto. y eventualmente de cinco (5)±. tienen no sólo las partes contratantes. sin temor. para formularla.Por lo expuesto. sin desconocer el derecho de acceso a la administración de justicia. la Corte ha considerado ajustados a criterios de razonabilidad los términos de caducidad establecidos para la acción de reparación directa22. Para abundar en razones sobre lo expuesto. Sentencia C-115 de 1998. sobre todo. Así las cosas. así como para brindarle estabilidad a las situaciones debidamente consolidadas en el tiempo. así como a los actos administrativos no impugnados dentro de las oportunidades legales´. lo expresado por la citada Corporación en el mismo fallo. . puede decirse. en la que la protección de la legalidad constituye el objeto fundamental. sino a cualquier ciudadano.´. debemos agregar que la Corte desconoce su propia jurisprudencia. Cfr. de modo que dicho término constituye ³una garantía para la seguridad jurídica y el interés general´. la acción de repetición23.y aun cuando constituya una simple reiteración sobre lo ya expresado±.. la posibilidad de obtener el restablecimiento el elemento central de su distinción. entonces. en consecuencia. en el sentido de que ³. sino el Ministerio Público y cualquier persona interesada. en efecto. no fue cuestionada por la Corte en la sentencia C-426 de 2002. de otra manera. el legislador ejerció las competencias que le ha entregado la Constitución Política. 24 Cfr. Esta consideración. lo que justifica la legitimación que.. sino en aquéllos en los que éste efectivamente se obtiene. (Se subraya). en todo ajustada a la lógica y a la justicia. que ni siquiera fue tenida en cuenta.la fijación de los términos de caducidad responde. la propia acción de nulidad y restablecimiento del derecho24 y aun para la acción contractual dirigida a solicitar la declaración de nulidad absoluta del contrato estatal . y no sólo para limitar el derecho de ejercer la acción al particular afectado. No puede entenderse. ni ningún otro de la Carta. que la caducidad supone la expiración del término perentorio previsto en la ley para el ejercicio de ciertas acciones. cómo puede la Corte afirmar lo siguiente: 22 23 Cfr. que no puede perderse de vista una observación indudable: tanto la acción de simple nulidad como la de restablecimiento del derecho tienen por objeto .que según la ley es de dos (2) años.. se lesiona un derecho particular´ (se subraya). Atendiendo estos planteamientos. hecho. expresó. que constituye claramente el substrato de la teoría de los móviles y finalidades. a la necesidad de otorgar certeza jurídica al accionante y a la comunidad en general.. tiene relevancia indudable para definir la aplicación del fenómeno mencionado. Sentencia C-709 de 2001. (Se subraya). al respecto .

en el entendido que la procedencia de una u otra acción está determinada por la pretensión que se formule ante la jurisdicción de lo contencioso administrativo. es imprescindible que el juez contencioso vincule al proceso al directamente interesado. art. (Se subraya). art.C. Invocando la acción de nulidad y restablecimiento del derecho (C. y dispone. varios de ellos recientes. Ahora bien.C. y la demanda no se interpone por el titular del derecho afectado sino por un tercero. podrá alternativamente acudir al contencioso de anulación por dos vías distintas. 7. Es claro que la Corte. si se acusa un acto de contenido particular y concreto por vía de la acción de simple nulidad. el juez de la causa está obligado a . Siguiendo este razonamiento. es menester precisar que cuando se demanda por vía de la acción de simple nulidad un acto de contenido particular y concreto que crea o reconoce un derecho subjetivo. expuesta en el fallo del 10 de agosto de 1961 y reiterada aún después de aquél en múltiples pronunciamientos. En estos términos. la competencia del juez contencioso administrativo se encuentra limitada por la pretensión de nulidad del actor. para entender que actúan por razones de interés general: la de contribuir a la integridad del orden jurídico y de garantizar el principio de legalidad frente a los excesos en que pueda incurrir la Administración en el ejercicio del poder público. inmediatamente después de exponer el razonamiento que acaba de transcribirse. como la que corresponde a la verdadera teoría de los móviles y finalidades. 84 y 136-1).A. entonces. de manera que. 136-2). sin que ese haya sido el verdadero interés del constituyente ni del legislador extraordinario al regular la acción pública de simple nulidad. Así. pues. pese a que el mismo haya sido declarado nulo en la respectiva sentencia. además de impedirle al afectado solicitar el restablecimiento de la situación jurídica individual por encontrarse vencido el término legal estatuido para esos efectos. pero única y exclusivamente para solicitar de la autoridad judicial la nulidad del acto violador.C.C.el acceso al proceso para controvertir la simple legalidad de ciertos actos administrativos de contenido particular. con el fin de que éste intervenga y pueda hacer efectivas las garantías propias del derecho al debido proceso.A. En la medida en que esta acción no se intente o no se ejerza dentro de los cuatro meses de que habla la ley (C. con este planteamiento. de buscar una solución al gravísimo inconveniente advertido y superado por el Consejo al elaborar la última tesis citada. desconoce este derecho medular. podrán promover la acción de simple nulidad en cualquier tiempo (C.³7. dejando a un lado la situación jurídica particular que en éste se regula. se ocupa aquella Corporación. 21. si el imperativo constitucional del derecho a la tutela judicial es su efectividad. 85). puede asegurarse que la interpretación que viene haciendo el Consejo de Estado del precitado artículo 84 del C. En efecto.A.23. desautoriza tanto la interpretación acogida en la sentencia de la Sala Plena de lo Contencioso Administrativo del 29 de octubre de 1996. aquél no podrá adoptar ninguna medida orientada a la restitución de la situación jurídica particular vulnerada por el acto. caso en el cual lo hace motivada por el interés particular de obtener el restablecimiento del derecho o la reparación del daño antijurídico como consecuencia de la declaratoria de la nulidad del acto. cuando una persona con interés directo pretenda demandar un acto de contenido particular y concreto. en aplicación del principio dispositivo. entendida ésta como el compromiso estatal de garantizar en forma real el acceso a la jurisdicción para lograr el restablecimiento del orden jurídico y la garantía de los derechos ciudadanos. lo siguiente: ³7. quien se considere directamente afectado o un tercero.22. En estos casos. también se le está limitando al ciudadano -interesado o tercero.A. arts.

frente a la posible declaratoria de simple nulidad del acto. Así las cosas. en cuanto propicia la generación de graves contradicciones internas del sistema jurídico. Se tiene. en los términos de la parte motiva de esta Sentencia´. Con el respeto que nos merece esa Corporación Constitucional. habrá de aclararse que cuando no se promueva la acción de nulidad y restablecimiento del derecho dentro del término de caducidad fijado en la ley. debemos observar que la solución propuesta no sólo desatiende el contenido de los artículos 84 y 85 del Código Contencioso Administrativo y resulta claramente irrazonable. de manera que.mantener intangible el derecho en cuestión ya que. el juez debe tomar medidas para evitar que se vulneren los derechos creados por ellos o se restablezcan los que. por los mismos. si . en el sentido de que la distinción entre las dos acciones previstas en las normas citadas está referida al objeto. deben hacerse prevalecer los principios de seguridad jurídica. tanto los generales como los creadores de situaciones de contenido particular y concreto. En realidad. la sentencia que acoge la pretensión de nulidad del acto no abre la posibilidad para que el sujeto afectado pueda entrar a solicitar la reparación del daño antijurídico derivado de dicho acto. esto es. cuando la pretensión es exclusivamente el control de la legalidad en abstracto del acto. adicional a la simple declaración de invalidez del acto. Debe recordarse lo antes expuesto . como lo es la imposibilidad de obtener el objetivo buscado en múltiples situaciones concretas. Asimismo. pero tratándose de éstos últimos. Acogiendo los criterios que han sido expuestos. esto es. en aras de la certeza y seguridad jurídica. el pronunciamiento judicial en estos casos es única y exclusivamente de legalidad en abstracto. desconoce indebidamente las reglas trazadas por el legislador. tal y como fue subrogado por el artículo 14 del Decreto 2304 de 1989. 7. que la Corte impone su criterio en el sentido de que la acción de simple nulidad procede contra todo tipo de actos administrativos. En otros términos. buena fe y confianza legítima en favor del titular del derecho previamente reconocido. el derecho subjetivo reconocido en el respectivo acto administrativo adquiere firmeza jurídica y se torna inmodificable. siempre y cuando se entienda que la acción de nulidad también procede contra los actos de contenido particular y concreto.24. una vez vencido el término de caducidad previsto en la ley para el ejercicio de la acción de nulidad y restablecimiento sin que ésta se haya impetrado -que es de cuatro meses si se trata de un particular o de dos años si quien demanda es una persona de derecho público-. la cual puede promoverse en cualquier tiempo. y se demande un acto de contenido particular y concreto a través de la acción de simple nulidad. y en cuanto aumenta el espectro del derecho de acceso a la justicia. como se ha venido explicando. el restablecimiento del derecho presuntamente afectado. que tiene una de ellas. sino que desestima un hecho incuestionable. por vía judicial. el restablecimiento del derecho lesionado. la Corte procederá a declarar la exequibilidad del artículo 84 del Código Contencioso Administrativo. de modo que la declaración de su invalidez puede ser solicitada por cualquier persona y en todo tiempo. (Se subraya). en ejercicio de su autonomía.y aceptado por la misma Corte-. impide de plano que pueda utilizarse el contencioso de simple anulación como medio para revivir nuevamente la posibilidad de reclamar. hubieren sido afectados. Téngase en cuenta que.25. el hecho de que no se haya reclamado en tiempo el reconocimiento de una situación jurídica individual afectada por un acto administrativo. 7. entonces. tal solución pone en entredicho principios constitucionales básicos como el debido proceso y la seguridad jurídica.

Restringe. en relación con los actos de contenido particular y concreto que crean o reconocen derechos. En cuanto a los problemas que. salvo en el evento previsto . el juez está obligado a mantener intangible ese derecho. como valor abstracto. se desatienden las advertencias hechas por el Consejo de Estado respecto de ciertos casos . en una forma no querida por el legislador. y debe anotarse que.muy recurridos en los diferentes fallos fundados en la teoría de los móviles y finalidades±. dado que la prosperidad de la pretensión jamás podría dar lugar al restablecimiento del derecho de un particular. tiene efectos ex tunc. puesto que ninguno se había vulnerado con el acto. La desproporción y. puede presentar la aplicación de la teoría de la Corte. conforme a la teoría de los móviles y finalidades. en situaciones concretas. y el acto es declarado nulo. Pero aún más.C. Una situación similar se presentará cuando. Se advierte. esa Corporación. por lo demás. se declare inválido el acto que crea un impuesto. entonces. No puede entenderse cómo semejante contradicción . sin lugar a dudas. la misma contradicción. esa Corporación propone que el juez cierre la posibilidad de que éste opere. en cuanto considera ajustada a la Constitución la interpretación acogida por la misma Corporación en . se declare la nulidad del acto que impone la sanción disciplinaria de multa y ésta no haya sido cancelada. en el caso citado en otro aparte de este salvamento. en este evento. en estos casos. nos apartamos del fallo proferido por la Sala Plena del Consejo de Estado el pasado 4 de marzo de 2003. Mucho menos si se tiene en cuenta que la declaración de la nulidad. De acuerdo con lo expresado. y éste .a manera de excepción± en el artículo 136. conforme al cual la nulidad de los actos que reconocen prestaciones periódicas no da lugar a recuperar las prestaciones pagadas a particulares de buena fe. la Corte impone una interpretación de la ley que justifica la protección de situaciones abiertamente contrarias al ordenamiento. por lo tanto.por cualquier razón± aún no haya sido pagado por el particular. Así. la administración no tendrá vía legal alguna para exigir el cumplimiento de la obligación. justificadas las observaciones formuladas en la sentencia de la Sala Plena de la que nos apartamos. por ejemplo. de manera que justifica mantener la vulneración de un derecho que se ha producido con fundamento en un acto declarado inválido por la jurisdicción. cuando el acto declarado inválido crea o reconoce un derecho subjetivo. la irrazonabilidad del planteamiento saltan a la vista. sino concluir que. del mismo código. en ejercicio de la acción de nulidad simple y luego de caducada la acción de nulidad y restablecimiento del derecho. en todo tiempo.con la declaración de la nulidad se obtiene tal restablecimiento.claramente opuesta a los principios constitucionales antes mencionados± puede encontrar su aval en los artículos 84 y 85 del C. No podemos. Si la decisión administrativa es demandada por dicho particular o por un tercero. no se entiende cómo se impedirá que tal restablecimiento ocurra cuando. en los que el restablecimiento del derecho se produce con la sola declaración de nulidad del acto. Resultan. los efectos de la acción de nulidad simple. entonces. sin que se plantee limitación alguna en relación con sus consecuencias. fundada en el prurito de garantizar la protección de la legalidad. en el sentido de que la decisión de la Corte ³institucionaliza la vía de hecho´ y ³acaba con la figura del decaimiento del acto administrativo´. la acción de nulidad simple puede ejercerse en cualquier tiempo y por cualquier persona. como vicio que se presenta en el momento de la formación del acto. la Corte dispone que.A. numeral 2. entonces.

que estos planteamientos podrían servir de fundamento al Consejo de Estado. No explica la Corte. contraria a principios básicos del ordenamiento. fundado en argumentos que aquí han sido cuestionados. En efecto. no obstante lo cual adoptó una decisión que impide su aplicación. atendiendo a los objetivos de las acciones de nulidad y de nulidad y restablecimiento del derecho. en los términos precisados. tales como la incompetencia de la Corte para proferir fallos de exequibilidad condicionada y el carácter de juez constitucional del propio Consejo de Estado. por ejemplo. imponiendo una interpretación de la ley que.y mucho menos demostró± la inconstitucionalidad de la teoría de los móviles y finalidades. Nada dice sobre las razones que justificarían establecer una distinción entre la situación que se presenta cuando se pide claramente el restablecimiento del derecho. por lo cual debe ser considerada irrazonable y desproporcionada. como lo son el debido proceso y la seguridad jurídica. cuando la restricción o el desconocimiento desaparecen con la sola declaración de nulidad y sin necesidad de adoptar medidas adicionales. en procesos contencioso . en mi opinión. finalmente. En estas condiciones. en la medida en que la Corte no estudió el contenido de la teoría de los móviles y finalidades. desconoce la decisión contenida en la sentencia C-426 del 29 de mayo de 2002. entonces. con apoyo en los argumentos que se han expuesto en este acápite. de que la citada Corporación invadió la competencia del Consejo de Estado. en su verdadero alcance. es claro que no se hizo un verdadero juicio de constitucionalidad respecto de dicha teoría. No cabe duda. y nada se dijo. para indicar por qué resultaría dicha interpretación ³contraria al verdadero espíritu y finalidad de la ley´. en su real alcance´. en cuanto impide la aplicación de la teoría de los móviles y finalidades. que existían razones suficientes para apartarse del citado fallo de constitucionalidad. Debo observar. en los términos de la sentencia C-496 de 1994. para garantizar el cumplimiento de los procedimientos establecidos por el legislador. y aquélla que se verifica cuando tal restablecimiento se logra automáticamente con la declaración de invalidez del acto. cuando ésta se produce con la sola declaración de invalidez del acto y el término de caducidad de la segunda se encuentra vencido. se impone concluir que la Corte no cuestionó .sentencia del 29 de octubre de 1996 y. consideramos que existe fundamento suficiente para desconocer la decisión de la Corte Constitucional. en cambio. (Se subraya). Por estas razones y en los términos explicados. sin embargo. Pero tampoco expone argumento alguno para explicar por qué es irrazonable o desproporcionada la interpretación según la cual. o por qué serían sus planteamientos irrazonables. por qué dicha teoría podría ser considerada restrictiva del derecho de acceso a la administración de justicia y del debido proceso atendiendo al contenido que a tales derechos se reconoce±. sí resulta. como se explicó. para desconocer parcialmente. por lo demás. citada en la primera parte de este escrito. por qué debería considerarse insuficiente o inadecuada la acción de nulidad y restablecimiento del derecho. la sentencia C-426 de 2002. como único procedimiento viable para buscar la nulidad de los actos que restringen o desconocen derechos de los administrados. la primera no procede para obtener la reparación del derecho afectado. ni demostró. Consideramos.

D. que el sistema jurídico colombiano de manera alguna le otorga al Consejo de Estado poder jurídico para dejar sin efecto decisiones judiciales adoptadas con principio aparente de competencia por la Corte Constitucional. HERNANDEZ ENRIQUEZ SALVAMENTO DE VOTO Consejera: RUTH STELLA CORREA PALACIO Bogotá. en este caso en revisión de tutela. porque como .827.administrativos en los que se debata sobre la procedencia de la acción de nulidad simple. porque considero. debido a que Consejo de Estado asistió como demandado a petición de la Fundación pro Niños Pobres en el juicio de tutela y por lo mismo en tal condición no tenía competencia para ir contra el fallador. dejo consignado mi criterio. en su condición de demandada. C. diez (10) de diciembre de dos mil cuatro (2004) Por la presente manifiesto que adhiero al Salvamento de Voto hecho por el Dr. por la Sala Plena de Contencioso Administrativo. D. mas no para desatender decisiones de tutela fundadas en dicha sentencia. respetuosamente. C. ALIER E.. a pesar de aceptar muchos de los reproches que se le hacen en el caso a la conducta de la Corte. Alier E. quince (15) de diciembre de dos mil cuatro (2004) Salve el voto a la decisión adoptada. que directamente obliguen a esta Corporación. dejando sin efectos sus decisiones. invocando su calidad de Juez límite de la jurisdicción de lo contencioso administrativo. En estos términos. RUTH STELLA CORREA PALACIO SALVAMENTO DE VOTO Consejera: MARIA ELENA GIRALDO GOMEZ Bogotá.. el 9 de noviembre de 2004. Hernández Enríquez a la providencia de la referencia. manifestada en providencia de 1 de septiembre de 2004 de la Sala Sexta de Revisión dentro del expediente T927.

demandado en ese juicio y frente a las sentencias de tutela y de definición de la revisión no podía invocar su calidad objetiva de juez natural. En los anteriores términos consigo la causa jurídica de discrepancia a la providencia que precede. Me he sumado al pronunciamiento de la Sala Plena de la Corporación de fecha 9 de noviembre de 2004. según la cual. nueve (9) de noviembre de dos mil cuatro (2004). MARIA ELENA GIRALDO GOMEZ ACLARACION DE VOTO Consejero: GABRIEL EDUARDO MENDOZA MARTELO Bogotá. arguyendo que esa sentencia se produjo en contravía de los mandatos de la Carta Política. invalidándola con base en la competencia constitucional suya sobre las acciones contencioso administrativa y en la falta de competencia de la Corte. en cuanto allí subyace la consideración de que el Consejo de Estado incurrió en una ³vía de hecho´ al no darle alcance a la sentencia C-426 de 29 de mayo de 2002. que declaró exequible.C. al proferir el auto de fecha 5 de febrero de 2004. Dicho pronunciamiento es tal en razón de que. las acciones de nulidad y restablecimiento del derecho están . Comparto el sentimiento de rechazo expresado mayoritariamente por la Sala Plena de esta Corporación en cuanto a que resulta inadmisible que se catalogue como ³vía de hecho´ el auto aludido. pues la tesis que allí se acoge. emanado de la Sección Primera del Tribunal Administrativo de Cundinamarca. el artículo 84 del Código Contencioso Administrativo. pero en forma condicionada. D. como puede advertirse sin mayor dificultad. no hace parte de ninguna instancia procesal que lo amerite. pero solo en el entendido de que se trata de una expresión de rechazo institucional al fallo de tutela de la Corte Constitucional de fecha 1o. sin competencia constitucional alguna. que a su vez confirmó el auto de 2 de septiembre de 2003. de septiembre de 2004. suplantando al Consejo de Estado y a los demás órganos de la jurisdicción contencioso administrativa. proferido por la Sección Primera..

pues. En el primer y el último casos. 26 . como lo entiende la Sala Plena. deberá declararse. comparando la norma acusada con la Carta Política. de una ³nueva acción de inconstitucionalidad referida a la jurisprudencia producida por los jueces de la República´. Adelantar el juicio de inconstitucionalidad de aquellas normas que generan conflictos en torno a su verdadero significado y alcance. con todos los preceptos de la Carta Política. por lo anterior. entonces. si su configuración es evidente. De allí que se exija siempre que ésta suponga el planteamiento de un problema de constitucionalidad o. En los eventos en los que el demandante plantea su juicio de inconstitucionalidad contra una o más interpretaciones que de las normas legales hacen los operadores jurídicos. sólo a algunas. lo que es lo mismo. el proceso de control abstracto ±en estos casos± se lleva a cabo sobre uno de los contenidos de la norma sometido a examen: el que surge de la interpretación que en sentido general hace la autoridad judicial competente. actora: Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca ±CAR-). en materia de control constitucional. prevista en los artículos 241 y 242 de la Carta de 1991. Respecto del tema dijimos en salvamento de voto de fecha 1o. Hernández Enríquez. entre las varias interpretaciones posibles. sino de la típica acción pública de inconstitucionalidad referida a las leyes. desde luego. verificable al momento de admitirse la demanda. al cual se le han reconocido todos los efectos jurídicos como consecuencia de constituir la orientación jurisprudencial dominante o el criterio judicial obligatorio para quienes son destinatarios de la ley´. que la Corte Constitucional tiene competencia para proferir los denominados fallos de constitucionalidad condicionada. por lo tanto. el acatamiento de los fallos de constitucionalidad producidos por la Corte Constitucional cuando ejerce como guardiana de la Carta (Artículo 243 Constitucional y 48 de la Ley 270 de 1996). conjuntamente con el doctor Alier E. la exequibilidad y la inexequibilidad. respectivamente. y cuáles no lo son. 199905683. incluidos. en torno a la cual se desarrolla el debate central del pronunciamiento de la Sala Plena de lo Contencioso Administrativo del cual nos apartamos: ³3. que no puede decidirse sino a partir de la interpretación de la norma acusada y de su evaluación a la luz de la Carta Fundamental. deberá determinarse cuál o cuáles son las interpretaciones admisibles. de abril de 2003 (Expediente núm. cuya finalidad encuentro plausible por la eficacia de sus implicaciones prácticas26. De igual manera. se conforma con la normativa en vigor.. comparto plenamente los denominados fallos de constitucionalidad condicionada o modulada en la medida en que hacen parte de nuestra tradición. debe estudiar las posibles interpretaciones que aquélla admite. por contera. que existan valores constitucionales en juego. en el segundo. la norma resulta ajustada al estatuto superior. a no dudarlo. la Corte asume el conocimiento de la demanda. en realidad. las siguientes conclusiones contenidas en la Sentencia C-426 de 2002. no implica.En efecto. siempre que la Corte Constitucional estudia una demanda de inexequibilidad frente a una norma determinada y la compara. Contrario a lo expresado por la Sala Plena del Consejo de Estado.. Soy consciente de que los jueces de la República. aquélla que ya ha resultado efectivamente adoptada por un juez. sobre este planteamiento. sin reparos. casi centenaria. a fin de establecer si conforme a todas ellas. una intromisión o desplazamiento de la competencia asignada a los jueces para aplicar la ley en cada caso en concreto. o a ninguna. del texto legal. Resultan ilustrativas. los que integran las denominadas ³Altas Cortes´ debemos actuar con sujeción a la Constitución y a la ley. como en cualquier otro caso. sin excepción. consideramos.sujetas al fenómeno de la caducidad.26 No se trata. lo siguiente: ³. circunstancia a partir de la cual resulta imperativo. para establecer si el alcance que se da a la disposición de acuerdo con dicha interpretación resulta o no ajustado a la Constitución.12. estudiando. entonces.

por lo demás. Es imposible que pueda desconocerse o vulnerarse el derecho de quien ha hecho voluntaria dejación del mismo. en cuanto razón de la decisión ±ratio decidendi±.. dado que ello conduciría a la parálisis absoluta del aparato encargado de administrar justicia y supondría implícitamente la exoneración del individuo de toda ética de compromiso con la buena marcha de la justicia y con su prestación recta y eficaz. en sentencia C-351 del 4 de agosto de 1994. en tanto que la segunda impone el rechazo de la demanda cuando dicha acción se encuentra caducada27. el condicionamiento en ellos contenido. En efecto. que ³[e]l derecho de acceso a la administración de justicia sufriría grave distorsión en su verdadero significado si. mal podría violarse este derecho respecto de quien gozando de la posibilidad de ejercerlo. Pese a lo obvio (sic) que para algunos pudieren ser sus diferencias. No puede olvidarse. Estos fallos. . la Corte Constitucional ha expresado..´.. al fenómeno de la caducidad. renunciando a su ejercicio o no empleando la vigilancia que la preservación de su integridad demanda.. cuyo contenido normativo resulta demasiado claro y cuya vigencia no se discute. abierta a los ciudadanos sin condicionamientos de ninguna especie´. 27 En lo concerniente al tema de la caducidad expresamos en el salvamento de voto aludido. a cosa juzgada constitucional. ni ningún otro de la Carta. en lograr por la vía de la nulidad del acto administrativo.´. en lo concerniente a la Sentencia C-426 de 29 de mayo de 2002. sin parar mientes en la existencia de los artículos 136 y 143. la primera de las citadas disposiciones consagra el fenómeno de la caducidad respecto de las acciones que conllevan restablecimiento del derecho..´.Empero.. excluir la posibilidad de que la norma que se declara exequible sea interpretada en determinado o determinados sentidos contradictorios con una o varias disposiciones de la Carta. sin duda alguna. precisamente.. junto con la decisión adoptada.C. en cuanto fundamento inescindible de la misma. (Se subraya). opta por la vía de la inacción.) Finalmente y a propósito de la supuesta vulneración del principio de igualdad esta Corte advierte que la hipótesis fáctica de las acciones de restablecimiento del derecho no se corresponde con la de las acciones de nulidad. el restablecimiento del derecho. pudiera concebirse como una posibilidad ilimitada. en razón de que en dicha decisión la Corte Constitucional solo se pronunció respecto del artículo 84 del C. que buscan. hacen tránsito. (. refiriéndose. ibídem. pues.. el legislador ejerció las competencias que le ha entregado la Constitución Política. de acuerdo con el artículo 243 de la Constitución y. esto es. en el mismo pronunciamiento. Por lo expuesto. en punto a la consideración de este cargo. encuentra la Corte que al establecer términos de caducidad para las acciones contencioso administrativas de restablecimiento del derecho. por lo demás. es pertinente recordar que en aquellas el titular del derecho tiene un interés subjetivo de carácter particular.. que. la Corte fue clara al expresar lo siguiente: ³De ahí que tampoco sea sostenible el argumento según el cual la caducidad frustra el derecho de acceso a la justicia.. lo siguiente: ³.. precisamente. sin desconocer el derecho de acceso a la administración de justicia. creo que se da una situación muy particular que impide darle alcance a lo que allí quiso definirse.A.. Aun más.

. La respuesta es obvia. abuso. desafortunadamente. es indudable que en relación con el mismo debe descartarse absolutamente cualquier consideración tendiente a catalogarlo como una ³vía de hecho´. GABRIEL EDUARDO MENDOZA MARTELO Consejero ACLARACION DE VOTO Consejrra: MARIA INES ORTIZ BARBOSA Con mi acostumbrado respeto consigno a continuación la aclaración de voto anunciada en el proceso de la referencia. A mi juicio ello supone que. en mayor medida.Cabe entonces preguntarse: ¿Cuál es el alcance de tales disposiciones si el fallo de Constitucionalidad C-426 de 26 de mayo de 2002 para nada se refirió a las mismas?. en la práctica. atropello o desafuero predicables de dicho concepto. Dichas normas deben aplicarse en la medida en que hasta el momento no existe reparo sobre sus constitucionalidad. Ahora bien. De otra parte. Dejo así brevemente explicada mi posición respecto del presente asunto. si el proveído objeto de tutela se profirió con sujeción a normas legales vigentes. el fallo de constitucionalidad aludido se quedó corto en la medida en que no involucró entre sus prescripciones obligatorias a todas las disposiciones atañaderas al punto allí dilucidado. lo cual. que no han sido objeto de tacha constitucional. concernientes al asunto. entiendo que el pronunciamiento de la Sala Plena en torno a que el auto de fecha 5 de febrero de 2004 queda en firme es meramente formal en razón de que el Tribunal Administrativo de Cundinamarca seguramente acatará el fallo de tutela y admitirá la demanda respectiva y solo en el evento de que tal decisión sea apelada habrá oportunidad de un pronunciamiento procesal sobre el tema. los efectos vinculantes que de él se predican. pues dista mucho de exhibir las características de arbitrariedad. restringe notoriamente sus alcances y.

artículo 33. como órgano supremo con facultad de revisar las decisiones judiciales proferidas en ejercicio de esa acción. de la Constitución Nacional se evidencia la competencia de la Corte Constitucional respecto de la acción de tutela. Además los recursos extraordinarios se establecen en los artículos 185 a 193 (revisión) y en el 194 (súplica). amén del grado de consulta (art. en el caso de las providencias judiciales. 2. aplicables según se trate de única o de doble instancia. Informe-Ponencia "Mecanismos de protección de los derechos fundamentales y del orden jurídico". 29 28 Sentencia REVPI-004 de 5 de junio de 2001 de la Sala Plena del Consejo de Estado . De los artículos 86 y 241. respecto de la tutela contra sentencias o providencias judiciales y dentro de los argumentos esgrimidos entonces se anotó que en el seno de la Asamblea Nacional Constituyente se discutió ampliamente el tema de la procedencia de la acción de tutela contra decisiones judiciales el cual no se acogió y así quedó plasmado en sus actas28. 184 ib. Sin Asamblea Nacional Constituyente. el primero de los cuales cuenta con causales adicionales específicas para la pérdida de la investidura según lo dispuesto en el artículo 17 de la Ley 144 de 199429.Comparto en términos generales las consideraciones contenidas en la providencia que aclaro pero estimo necesario hacer algunas precisiones sobre mi criterio en relación con el asunto en debate. por lo cual es éste uno de los fundamentos de la inexequibilidad declarada.P. numeral 9º. doctor José Gregorio Hernández Galindo. De otro lado el Decreto 2591 de 1991. 12 y 40 del citado Decreto 2591 de 1991. todos los estatutos procesales consagran específicamente recursos o medios de defensa judicial. regula el procedimiento que ha de seguirse para el efecto. Constituyentes Jaime Arias López y Juan Carlos Esguerra Portocarrero. Es así como en la Jurisdicción Contenciosa existen los recursos ordinarios regulados en los artículos 180 a 183 del Código Contencioso Administrativo. es claro que la acción de tutela solo procede cuando el afectado no disponga de otro medio de defensa judicial. Mayo 20 de 1991. tanto para autos como para sentencias. fueron declarados inexequibles en cuanto interesa a esta aclaración. Págs.). 1. 3. 9 y 10. M. Pues bien. Del texto del artículo 86 de la Constitución. como es sabido fueron objeto de estudio por la Corte Constitucional con ocasión de la demanda de inconstitucionalidad que se promovió contra ellos y mediante sentencia C-543 de octubre 1 de 1992. presupuesto reiterado en el artículo 6º numeral 1º del Decreto 2591 de 1991. Los artículos 11. Gaceta Constitucional Nº 77.

Ver igualmente Sentencia T-336/93. siempre y cuando se cumplan los otros Ver. 4 30 . T-331/93. T-198/93. frente a las cuales procede la tutela.duda alguna constituyen los recursos el medio de impugnación por excelencia y también deben considerarse como medio judicial de defensa tanto el grado de consulta como la institución de las nulidades procesales aplicables aún en el caso de que exista sentencia conforme a lo previsto en el último inciso del artículo 142 del Código de Procedimiento Civil. para lo cual se apoyó en la figura de la ³vía de hecho´ ampliamente analizada por esa Corporación y así se estableció una plataforma jurídica por vía jurisprudencial tendiente a proteger especialmente los derechos fundamentales al debido proceso. En el punto inicial advertí que la Corte Constitucional es en mi opinión en acción de tutela. 6. por lo cual sus actuaciones. no son providencias judiciales sino en apariencia. entre otras. para proceder así a la revisión especial y justificar la posibilidad de modificarlas o dejarlas sin efecto. Magistrado Ponente: Dr. Ha dicho la Corte Constitucional en relación con la vía de hecho: ³Esta Corporación ha delimitado el alcance de la vía de hecho judicial y ha señalado que ésta existe "cuando la conducta del agente carece de fundamento objetivo. 5. T-245/94. Debo dejar en claro que a lo largo de mi ejercicio judicial he aceptado tal competencia ampliada pero realizando el pertinente análisis de la existencia o no de la vía de hecho en la providencia puesta a mi consideración mediante el ejercicio de la acción de tutela. Cf Corte Constitucional. el funcionario judicial antepone de manera arbitraria su propia voluntad a aquella que deriva de manera razonable del ordenamiento jurídico. Con posterioridad a la sentencia C-543 de 1992. En realidad son vías de hecho. 4. el de defensa y el de acceso a la Administración de Justicia que son los que se admiten en principio como amparados al ejercer la facultad de revisión en tales casos. obedece a su sola voluntad o capricho y tiene como consecuencia la vulneración de los derechos constitucionales de la persona"4 . En efecto. T-79/93. pero jurisprudencialmente extendió su plenamente competente en cuanto a su función específica de revisión de sentencias competencia a la revisión de sentencias judiciales de otras jurisdicciones al convalidar el ejercicio de tal acción contra ellas. T-173/93. la Corte Constitucional revivió en diferentes pronunciamientos la acción de tutela contra providencias judiciales30. las siguientes sentencias de la Corte Constitucional T-43/93. Sentencia T-079 de febrero 26 de 1993. en tales circunstancias. manifiestamente contrarias a la Constitución y a la Ley. T-368/93. Eduardo Cifuentes Muñoz. Alejandro Martínez Caballero. Magistrado Ponente Dr.

al respecto ha dicho esta Corporación: "No es la apariencia de una decisión.) y es desarrollo del derecho de toda persona natural o jurídica para acceder a la administración de justicia (art. en mi concepto.5 " Estas vías de hecho judiciales son impugnables por la vía de la tutela por cuanto. los medios de defensa judiciales establecidos por el ordenamiento jurídico. es decir. el derecho al debido proceso se aplica a todas las actuaciones judiciales (art. una ampliación inequitativa de la aplicación de la vía de hecho no solo desnaturaliza esta figura que es verdaderamente excepcional y que no podría desconocerse como fundamento de un amparo si en efecto se hiciera Sentencia T-368 de 1993. lo cual implica la prevalencia del derecho sustancial (art. Pero también la vía de hecho puede acarrear la violación de otros derechos fundamentales.) y la oportunidad de defenderse. no puede estimarse como vía de hecho.´ (Subraya fuera del texto). que la justicia valore las pruebas y los razonamientos pertinentes. mas no en la Contencioso Administrativa lo cual demuestra fehacientemente. en general. Dr. Sentencia T-231/94 del 13 de mayo de 1994. 228 C. P. Hay que distinguir entre providencias judiciales y las vías de hecho. 229 C.). De suerte que la violación de la Constitución Política por parte de la autoridad judicial puede ser atacada mediante la acción de tutela. Así. 31 5 . M. sino su contenido. y la persona no cuente con otro medio de defensa judicial adecuado. 29 C.P. siempre y cuando se cumplan los presupuestos contemplados en el artículo 86 de la Carta y no exista otro medio de defensa judicial para la adecuada protección del derecho fundamental lesionado.P. ni siquiera con el llamado error de hecho. Así. lo que amerita la intangibilidad constitucionalmente conferida a la autonomía funcional del juez.P. Las segundas son apariencias de providencias judiciales que vulneran los derechos básicos de las personas. Corte Constitucional. dentro del respectivo proceso. en la forma y en el fondo. Ello no ocurre. Las primeras son invulnerables a la acción de tutela en cuanto corresponden al ejercicio autónomo de la decisión judicial y respecto de las cuales existen. Así las cosas. esta forma de acceso incluye la oportunidad de recibir tratamiento justo por parte de los jueces y magistrados. Así las cosas la vía de hecho implica necesariamente una aberración jurídica tal que mal podría denominarse providencia judicial (sentencia o auto) una decisión que desnaturalice y constituya el rompimiento total del ordenamiento jurídico. equivale a la más patente violación del derecho a la jurisdicción"31. MP Eduardo Cifuentes Muñoz. Vladimiro Naranjo Mesa. a saber que se esté vulnerando o amenazando un derecho fundamental. 7. la Corte ha dicho que "la vía de hecho judicial. vulneran el debido proceso (CP art 29) y el acceso a la justicia CP art. que ello ha sido la decisión del legislador dentro de la facultad configurativa que ostenta sobre el particular y por estar consagrado de tal manera en la ley.requisitos procesales señalados por la Constitución. 229). que es causal de casación en la Jurisdicción Ordinaria. En efecto.

en el caso de esta Corporación en relación con la teoría de los móviles y finalidades. el principio pro actione y el derecho de . 1º) de la Carta que asigna privativamente al Consejo de Estado la atribución de desempeñar funciones en su condición de Tribunal Supremo de lo Contencioso Administrativo. Por otra parte. 9. los cuales. se impone una jerarquía funcional. sin desnaturalizar la esencia de las acciones que ha definido el legislador. prolongada y estudiada hermeneútica cuyo propósito ha sido dinamizar y actualizar los textos legales a las cambiantes circunstancias de manera que se garanticen entre otros derechos. si ésta responde a una constante. De otro lado.presente en una aparente providencia judicial pero no puede constituirse en la regla generalizada para declarar incursos en vía de hecho pronunciamientos de otras jurisdicciones cuya competencia está constitucionalmente asignada y regulada en la ley. la doctrina de los motivos y finalidades.836 cuando realizó un análisis sobre el ³derecho viviente´. Por lo mismo tampoco puede la Corte Constitucional hacer caso omiso del artículo 237 (num. la cual se pone en peligro cuando las interpretaciones de la ley que hacen los jueces no encuentran razones constitucionalmente válidas para considerarlas opuestas a los principios y derechos contenidos en la Carta Política. la cosa juzgada es una institución fundada no solamente en los principios de competencia sino especialmente en el de la seguridad jurídica. vale decir cuando no es clara la justificación constitucional dada para dejarlas sin efecto y mucho más. como se dijo. para garantizar así la especialización entre las distintas jurisdicciones y por tanto la estabilidad del Estado de Derecho. per se no puede constituir una vía de hecho. 10. sin tener en cuenta que se trata de órganos constitucionalmente diferenciados en sus competencias y funciones. el de acceso a la administración de justicia. que no existe. salvo que se acrediten los presupuestos que ha decantado la Corte Constitucional para su procedencia. además. constituyen una figura excepcional y por tanto su aplicación es restrictiva. nuestra legislación consagra la autonomía del juez quien solamente está sometido al imperio de la ley y el ejercicio de interpretación para concretarla. Con el fin de no hacer más extensa esta aclaración debo manifestar que comparto lo manifestado por el doctor Rodrigo Uprimy Yepes en su aclaración de voto a la sentencia T. 8. Es por ello que preocupa que en la sentencia T-927-827 se adopte una decisión que desconoce tales principios con lo cual.

Con este parecer.acceder a la justicia y concluyó que no existen argumentos constitucionales para cuestionar la jurisprudencia del Consejo de Estado pues se trata de una interpretación que armoniza los criterios literal. de manera exclusiva y excluyente. inicialmente interpuesta por la fundación PRO NIÑOS POBRES. SALVAMENTO DE VOTO Consejero: RAMIRO SAAVEDRA BECERRA Me aparto respetuosamente de la decisión adoptada por la mayoría de la Sala Plena de esta Corporación. . ello en desarrollo del artículo 236 de la Constitución Política de 1991. ello en consonancia con el principio de la preclusión de los actos procesales que inspira el derecho procesal colombiano. De ninguna manera.827 de septiembre 10 de 2004. por cuanto la Corte Constitucional no tenía en sí misma radicada la competencia para emitir un fallo en un proceso de simple nulidad. Lo anterior en virtud de que una vez proferida y ejecutoriada la providencia de 5 de febrero de 2004. esta Corporación perdió su competencia funcional respecto de dicho proceso. MARIA INES ORTIZ BARBOSA Fecha ut supra. providencia en la cual confirmó el auto de primera instancia que rechazó la demanda de simple nulidad. al tenor del artículo 83 del Código Contencioso Administrativo. ya que éste es un asunto del conocimiento de la Jurisdicción de lo Contencioso Administrativo. dentro del proceso con radicación No. sistemático y finalístico. Con todo respeto. 25000 2324 000 2003 00557 01. no quiere decir que se comparta el fallo emitido por la Corte Constitucional al conocer de la acción de tutela incoada por la fundación PRO NIÑOS POBRES contra el Consejo de Estado. proferido por la Corte Constitucional. por considerar que el Consejo de Estado carecía de competencia para pronunciarse mediante un auto respecto del fallo T . ante el Tribunal Administrativo de Cundinamarca.927.

El actuar de la Corte Constitucional fue abiertamente contrario a la Constitución. mediante la sentencia C . el decreto 2591 de 1991. en segundo lugar. reiniciar-el trámite para poder llegar a una sentencia material. para lo cual si está constitucionalmente autorizada la tutela. Así. lo cual no significa que proceda dicha acción contra sus providencias. si es del caso. no cabe duda de que los jueces tienen esa calidad en cuanto les corresponde la función de administrar justicia y sus resoluciones son obligatorias para los particulares y también para e/ Estado. advirtiendo el error jurídico y. ni riñe con los preceptos constitucionales la utilización de esta figura ante actuaciones de hecho imputadas al funcionario por medio de las cuales se desconozcan o amenacen los derechos fundamentales. el juez de tutela no está llamado a suplantar la competencia del juez natural. la Constitución Política de 1991. de conformidad con el concepto constitucional de autoridades públicas. ni tampoco cuando la decisión pueda causar un perjuicio irremediable. Es así como la misma Corte Constitucional jurisprudencialmente estableció que ésta acción solo es viable cuando a partir del resultado de un proceso en el cual el debido proceso se ha visto conculcado. tanto particulares como estatales.543 de 1992. nada obsta para que por la vía de la tutela se ordene al juez que ha incurrido en dilación injustificada en la adopción de decisiones a su cargo que proceda a resolver o que observe con diligencia los términos judiciales. pero como mecanismo transitorio cuyo efecto. Es decir. Pero. En esa condición no están excluidos de /a acción de tutela respecto de actos u omisiones que vulneren o amenacen derechos fundamenta/es. por cuanto el juez de tutela no suplantar al competente. y que sus decisiones serán de obligatorio acatamiento por parte de los operadores jurídicos. por ejemplo. en sus artículos 228 y 230. a la Ley y a su propia jurisprudencia. al juez de tutela en ningún momento le compete dictar una providencia de reemplazo: "Ahora bien. el juez ha producido una vía de hecho. no un fallo propiamente dicho. pues los artículos que así lo consagraban fueron declarados inexequibles por la Corte Constitucional. no prevé la procedencia de la acción de tutela contra fallos judiciales. ordenando. estableció la Corte Constitucional. su deber es el de tutelar el derecho fundamental al debido proceso y en general los derechos fundamentales que pudieren haberse visto conculcados al interior de un proceso judicial. que en el caso de presentarse una vía de hecho en un proceso judicial. pues tal acto no alcanzaría el rango de fallo judicial al ser la consecuencia de la vulneración de derechos fundamentales. establece la autonomía y la independencia funcional de los jueces de la República. puesto que en primer lugar. así mismo. por expreso mandato de la Carla es puramente temporal y queda . reglamentario de la acción de tutela.

. ya que el Decreto 01 de 1984.827 de 10 de septiembre de 2004. tampoco el Consejo de Estado tenía la facultad jurídica de pronunciarse mediante un auto. incurrió ella misma en una acción antijurídica. Los anteriores argumentos son los que me llevan a apartarme de la decisión adoptada por la Sala Plena de lo Contencioso Administrativo del Consejo de Estado y que he considerado de relevancia exponer. No obstante lo anterior. estableció claramente sus competencias. a los cuales ya se ha hecho referencia. como con el fallo de tutela T . RAMIRO SAAVEDRA BECERRA 32 Sentencia C-543 de 1992. frente ese "fallo" de la Corte Constitucional. adoptando decisiones paralelas a las que cumple.. pues a! dictar un fallo de reemplazo a una providencia en la que estimó se configuraba una vía de hecho. no está dentro de las atribuciones del juez de tutela la de inmiscuirse en el trámite de un proceso judicial en curso. Más allá de tal función. que quien resuelve sobre la tutela extienda su poder de decisión hasta el extremo de resolver sobre la cuestión litigiosa que se debate en un proceso. De ningún modo es admisible. no le está permitido al Consejo de Estado adelantar actuación alguna al respecto. o en relación con el derecho que allí se controvierte´32 Es así evidente.supeditado a fa que se resuelva de fondo por el juez ordinario competente (artículos 86 de la Constitución Política y 8° del Decreto 2591 de 1991). entonces. ello al tenor del artículo 129 y concordantes de dicha normatividad.927. . Pero en cambio. y una vez ejecutoriada la providencia que resuelve dicha apelación. la Corte Constitucional fue contraria al principio por ella tantas veces esgrimido del respeto al propio precedente jurisprudencial. dentro de las cuales se encuentra la de: conocer de las apelaciones de autos susceptibles de este medio de impugnación. en ejercicio de su función quien lo conduce. Respetuosamente. Código Contencioso Administrativo. ya que tal posibilidad está excluida de plano en los conceptos de autonomía e independencia funcionales (artículos 228 y 230 de la Calta).

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