Qué es ciudadanía

¿Qué es ciudadanía?

Al igual que diversos conceptos en las ciencias sociales, existen múltiples y a veces contradictorias definiciones del concepto de ciudadanía de acuerdo con el paradigma sociológico desde el cual se lo concibe. Tradicionalmente, el concepto de ciudadanía ha tenido una noción política, referido a individuos sujetos de derechos, que se expresan en el sufragio universal en una nación estado. De acuerdo con Martín Hopenhayn y Ernesto Ottone: “La ciudadanía ha sido entendida desde los orígenes del Estado de Derecho como posesión y ejercicio de derechos inalienables por parte de los sujetos que componen la sociedad, y como obligación de deberes y respeto de los derechos de los demás…” (Hopehayn y Ottone 1999:3). Desde el punto de vista de la definición de ciudadanía como la sujeción de derechos, esta habría tenido una evolución histórica hasta nuestros días, acorde con las etapas de la llamada modernidad. En la base estarían los derechos de primera generación, que se refieren a los derechos civiles. En un segundo momento histórico, los derechos se habrían ampliado desde las libertades fundamentales al derecho de incidir políticamente, surgiendo los llamados derechos de segunda generación, expresándose en el sufragio universal (en el siglo XIX y comienzos del XX). En un tercer momento, reflejado especialmente en la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948 y en los pactos posteriores (sobre todo en el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales aprobado en 1966), surgen los llamados derechos de tercera generación, los cuales serían los derechos económicos, sociales y culturales (de ahora en adelante DESC). Esta evolución de los derechos humanos desembocó en el estado benefactor durante la posguerra europea, coincidiendo con las cruzadas para el desarrollo y la modernización iniciadas en América Latina desde la década del 50. Sin embargo, hay ciertos matices que podemos distinguir frente a esta noción de ciudadanía como sujeción de derechos. Los derechos y obligaciones a los cuales se refiere ¿son sujetos de individuos, grupos o de ambos? ¿Cómo se desarrollan y expresan en la práctica?

Por un lado. (2002:3) En esta visión están presentes una serie de implicancias y supuestos. Central al pensamiento liberal es la noción de que el ciudadano individual actúa ‘racionalmente’ para el avance de sus propios intereses. Cada uno enfatiza o destaca algún aspecto o dimensión de esta. De acuerdo con Emma Jones y John Gaventa: Las teorías liberales promueven la idea de que la ciudadanía es un estatus. y el rol del estado es proteger a los ciudadanos en el ejercicio de sus derechos. Un pensador moderno representativo de este enfoque es John Rawls (1999). la visión liberal se centra más en los derechos civiles y políticos. sin imponer noción general alguna de bienestar social en la vida privada de cada uno (Jones y Gaventa . guiada por una capacidad inherente de decisión racional. que garantizan la protección del estado a los derechos individuales. La noción de bienestar social de Rawls es el logro de los intereses sociales para el mayor número de ciudadanos y el rol de la esfera política es proteger a los individuos. el ejercicio de ciudadanía sería una acción netamente racional.Tres enfoques clásicos Se pueden identificar tres enfoques clásicos de la ciudadanía: el enfoque liberal. como la reciprocidad o el altruismo. Por ese motivo. de este modo. el enfoque comunitario y el enfoque republicano. considerada como la ausencia de restricciones y obstáculos a la iniciativa individual. el cual otorga al individuo una serie de derechos garantizados por el estado. y no entrarían en juego otras motivaciones para la acción individual y social. y estos supuestamente tendrían las oportunidades y recursos necesarios para ello. se entiende que al garantizar a cada individuo los mismos derechos se promueve la igualdad entre ellos. quien ha relacionado la teoría de la acción racional o rational choice con los principios de justicia. el ejercicio de los derechos sería una elección consciente de los ciudadanos. El enfoque liberal El enfoque liberal se centra sobre una noción negativa de libertad. dejándolos totalmente libres en la persecución de sus intereses.

más cercano a su visión. por ciertas ‘virtudes cívicas’.2002). como el respeto al ‘otro’ y el reconocimiento a la importancia del servicio público. tomando elementos de cada uno y esforzándose por construir un modelo más equilibrado de ciudadanía. o socialmente enraizada. ya que todo individuo se definiría a sí mismo en relación a una comunidad ampliada. viviendo acorde con las múltiples obligaciones y lealtades que se superponen en la vida cívica. contraargumentando que la identidad del individuo es más bien producida a través de las relaciones con otros en la comunidad de la cual es parte. Uno de sus exponentes es el gran filósofo y sociólogo Jürgen Habermas (2005). . así como desarrollada. la ciudadanía se concibe más bien como una práctica activa. Sin embargo. en el enfoque comunitario: el individuo. El enfoque comunitario La visión extremadamente individualista de la noción liberal de ciudadanía ha sido criticada por muchos pensadores. Este enfoque comunitario se centra en una noción colectiva de ciudadanía. el enfoque comunitario realza al grupo como el principal repositorio de derechos. sólo puede realizar sus intereses e identidad a través de la deliberación sobre el ‘bien común’. el principal repositorio de derechos es el individuo y la ciudadanía se concibe en gran medida como un estatus. considerándolo como el principal sujeto de identidad en la sociedad. y la ‘libertad individual es maximizada por medio del servicio público y la priorización del bien común por sobre la persecución de los intereses individuales’ (…) Para los comunitarios. es impracticable. En esta visión. En contraste con la visión liberal. De acuerdo con Jones y Gaventa. (2002:4) Podemos ver que en esta visión se presenta un realce de las obligaciones del individuo hacia la comunidad y sociedad a la cual pertenece. considera que el enfoque comunitario. El enfoque republicano El enfoque republicano es un intento de combinar los dos enfoques anteriores. quien critica con especial énfasis al enfoque liberal. la ciudadanía es definida. En esta visión. es argumentado. por lo que opta por una construcción más realista: la republicana.

republicanos cívicos. Una particularidad de este enfoque sería el énfasis en democracias deliberativas y no sólo representativas. Como el pensamiento comunitario. Para los escritores cívico-republicanos. elementos a los cuales después nos referiremos. no sólo para ejercer y proteger derechos. en contraste con el énfasis liberal en sistemas políticos representativos. Ser actor de transformaciones simultáneas en las dimensiones personal. resaltando la importancia de las relaciones sociales e interpersonales en la construcción de ciudadanía. y sus respectivas obligaciones. concebimos a la ciudadanía no sólo como la capacidad para movilizar y conquistar derechos y recursos. en vez de considerarlos derechos básicos per se. sino también como la capacidad de transformar e intervenir en la propia realidad. gran parte del pensamiento republicano propone formas deliberativas de democracia. esto está sujeto por una preocupación por las obligaciones individuales de participar en los asuntos de la comunidad. enfatiza lo que enlaza a los ciudadanos en conjunto en una comunidad. Como esto sugiere. opinan que recursos básicos son necesarios para facilitar la participación en la vida comunitaria. aprendizaje y transformación social A base de la concepción de poder presentada. sino para transformar la misma realidad que se considera injusta. Ciudadanía. En contraste con el pensamiento liberal. .De acuerdo con Jones y Gaventa: El pensamiento cívico republicano intenta incorporar dentro del marco igualitario y de pertenencia del enfoque comunitario a la noción liberal del individuo que persigue su interés personal. como Oldfield. interpersonal y social. Pero podemos destacar de este enfoque la afirmación de que ciertos recursos básicos serían necesarios para facilitar la participación en la vida comunitaria. (2002:4) Aunque este enfoque presenta un marco más amplio y coherente de ciudadanía. o de controlar e influenciar las decisiones de otros que influyen en sus vidas (accountability). mantiene aún ciertos supuestos liberales acerca del individuo y sus motivaciones más bien racionales para la acción. intentando adoptar un equilibrio entre el individuo y la comunidad. que podría expresarse tanto en recursos materiales como en ciertas capacidades ciudadanas.

destrezas y cualidades. y ejercido por medio de relaciones adversarias o de competencia. las nociones tradicionales de ciudadanía no necesariamente llevan a un proceso automático de transformación de la realidad. es útil centrarse en el concepto de aprendizaje y recurrir a algunas nociones de la psicología social y comunitaria. El desarrollo de capacidades es parte de un proceso de aprendizaje. ya que por aplicarse en un contexto de relaciones sociales adversarias. que ha llevado a transformaciones incompletas o limitadas. que no sólo requieren de un ambiente institucional en el cual ejercerse. centrado en el aprendizaje de capacidades para la transformación personal y social. como catalizador para un fuerte compromiso de transformación personal y acción social (Instituto de Estudios en Prosperidad Global 1999. de ahí su dimensión psico-estructural. pueden derivar en la competencia entre unos grupos y un status quo producto del eterno enfrentamiento entre fuerzas iguales. Como hemos dicho. sino que también actitudes. Resseau Cultures 1999). y un modelo republicano en crisis. y en un marco de relaciones mutualistas o de cooperación. con un concepto de poder como coerción. que se centra en normas. proponemos que debe desarrollarse un modelo alternativo de ciudadanía. En una sociedad acostumbrada a nociones liberales. tanto desde el accionar del estado como de la sociedad civil. Este proceso simultáneo se expresa en el desarrollo de capacidades. Para la aplicación de un concepto de ciudadanía como el desarrollo de capacidades. . Algunas propuestas en este ámbito le han otorgado un rol crucial a la variable espiritual. en el cual no sólo entran en juego ciertos conceptos. actitudes y valores. la transformación personal debe ir en forma paralela a la transformación social. el desarrollo de un modelo alternativo de ciudadanía y poder requiere de un proceso de cambio cultural profundo.Tal como argumentamos más atrás. Como hemos visto. justamente por no dar la misma importancia a la dimensión psico-estructural o personal de la ciudadanía. Este mismo escenario ha generado la dicotomía paralizadora entre opciones liberales y comunitarias. ha habido un excesivo énfasis únicamente en la dimensión social o institucional. Para generar reales transformaciones en la sociedad. comunitarias y republicanas de ciudadanía. Este proceso de transformación simultánea requiere de motivaciones profundas para su logro. sino de transformaciones en las mismas relaciones sociales que las gobiernan.

buscaban llevar la democratización a las relaciones sociales mismas (Espinoza 2003). en el cual se presentan discursos ligados a la transformación social. Estas transformaciones acaecidas en la gestión gubernamental dicen relación con la creación de mecanismos para la participación de la sociedad civil tanto en la formulación de políticas y decisiones públicas como en la gestión de servicios o programas públicos. Los gestores de políticas sociales reconocen espacios de participación que denominan ciudadanía local Esta formulación concibe la inclusión en términos que se alejan de la focalización. inconsciente e inconsistente. consistentes y evolutivos. Legislativo y Partidos Políticos). Los procesos de democratización del Estado en A. sino también a las instancias del propio aparato estatal y en particular a la gestión gubernamental promovida desde estas instancias. social y político. Las aguas se separaron antes de la victoria electoral entre aquellos que privilegiaban la democratización de las instituciones y quienes. La forma institucional que adoptará esta orientación se encuentra aún en elaboración. La participación ciudadana en la formulación y gestión de las políticas públicas. en temas y actividades que se relacionan al desarrollo económico.L. herederos de una militancia comunitaria de base. esta es una discusión acerca de cómo ejercerán su potencia las asociaciones de base. planificaciones y decisiones hacia el Estado" . reflexión y acción permanente. Por medio de un proceso de capacitación. y buscan hacerse coherentes con las orientaciones de la “nueva estrategia social” planteada a comienzos de los años 90 (Raczynski 1994). para promover en conjunto con actores sociales e institucionales acciones. En este contexto entenderemos a la participación ciudadana como "el involucramiento e incidencia de la ciudadanía (y población en general) en los procesos de toma de decisiones.Una imagen que es útil para ilustrar este proceso es visualizar las actitudes y conductas de las nociones tradicionales de ciudadanía como un modelo mental estático. gradualmente se transforman estos modelos mentales en marcos conceptuales conscientes. así como el involucramiento en la ejecución de dichas decisiones. no sólo han implicado un proceso de reformas a la institucionalidad asociada al régimen político (Poder Ejecutivo. al ir aprendiendo y aplicando cada vez mejor las capacidades de un modelo alternativo de ciudadanía. El activo de esta orientación lo constituye una multitud de organizaciones de base así como funcionarios de ONG cuyo compromiso cívico se concibe en términos menos ideológicos que los militantes políticos. La noción de ciudadanía que aparece tanto entre los gestores de políticas públicas como quienes tienen acceso a ellas remiten a un campo que se concibe como más amplio que el simple ejercicio de los derechos políticos. La discusión sobre la vinculación entre las bases y sus agentes políticos se plantea con el trasfondo de una lucha por la democratización institucional contra una prolongada dictadura. pero prácticas contradictorias que más bien llevan a un estancamiento.

" Esta hipótesis planteada por Cunill. también se puede admitir que los mecanismos de participación pueden asentar o aliviar las inequidades. pudiera sustentarse más bien que las propias formas que se tienden a adoptar para la institucionalización de la participación de la sociedad civil en la esfera político estatal pueden ser explicativas de sus límites. redundando en el debilitamiento de la sociedad civil. las evidencias recientes muestran que no se han producido avances a favor de una mayor participación de la sociedad civil. por tanto se conforman a partir de intereses particulares y de la oferta estatal. relevando el ámbito local como lugar privilegiado para ella (no obstante las limitaciones estructurales de cambio en este ámbito) Lo anterior nos llevaría a pensar por tanto que el desarrollo de mecanismos de participación ciudadana desde el Estado no necesariamente estimula la organización social. Sin embargo.L. se sustentaría en el supuesto de que la participación ciudadana constituye un potencialidad democratizador. limitando aún más su publificación . Las modalidades más favorecidas de participación en este contexto en la mayoría de A. así como los ámbitos en los que se ejerce. respectivamente. en la formulación de las políticas y decisiones públicas. las modalidades de participación. capaz de producir cambios en las asimetrías de la representación política y social. particularmente de los actores . Sin embargo. cuando se ha vinculado con la posibilidad de contribuir a su propia democratización. como lo señalara Cunill. sino que puede devenir en desarticulación del tejido social y/o fortalecimiento de las asimetrías en la representación social. Este proceso – ligado fundamentalmente a los procesos de descentralización – da cuenta de la gran formalización del proceso de participación ciudadana acaecido en A. ellas pueden legitimar la propia corporativización del aparato estatal. Al respecto Cunill señala que "no obstante el discurso ampliamente favorecedor de la participación ciudadana. Por el contrario. tanto por la vía jurídica (leyes de participación popular o promoción ciudadana en Bolivia o Colombia) como por la vía orgánica estatal. particularmente de los actores no tradicionales. el Estado no sólo ha contribuido al constreñimiento de la sociedad. No obstante ello. existe una clara tendencia en la región por favorecer la participación ciudadana en el marco de la descentralización. En cuanto a los ámbitos de participación social. afectando su capacidad de crítica y control que trascienda sus intereses particulares) operando a favor de una relación más mercantil que política con las instituciones públicas – estatales.L. en la última década. sino que también se ha fomentado un acceso diferencial a sus instancias de decisión por lo que le cabe a él la responsabilidad del establecimiento de las condiciones que aumenten la capacidad de representación e influencia.Participación ciudadana en la formulación de políticas públicas. ésta no ha encontrado condiciones propicias para su ejercicio en los espacios gubernamentales.. En general los sujetos de la participación con los que se relaciona el Estado tienen un acceso diferenciado según sean los intereses sociales asociados a las instancias de decisión estatal. generando condiciones para legitimar o problematizar. se expresan por medio de la concepción de los sujetos como clientes o consumidores (más que como sujetos políticos. sobre el modelo de desarrollo que las implica. habida cuenta que en vez de facilitar el incremento de la representación social. De ahí que para poder abordar los temas de la institucionalización de la relación del estado con la sociedad civil por medio de la participación en las políticas y gestión públicas es necesario considerar a los sujetos de la participación social.

Los programas sociales que han sido desarrollados en América Latina en corresponsabilidad con la sociedad civil exhiben entre sus resultados la fragmentación de los espacios de decisión y acción social. La experiencia tiende a mostrar que la participación de la comunidad en programas públicos está asociada a sus costos de oportunidad. la participación de privados en el desarrollo de sus actividades (ONGs. No obstante lo anterior y pese a los déficit identificados. Al respecto Nuria Cunill plantea que las evidencias prácticas con relación a este sentido no son demasiado alentadoras. para que puedan acceder y expresarse con autonomía frente a los aparatos estatales. .tradicionalmente excluidos. crecientemente elevados a causa de la crisis. sino el respeto a la organización social preestablecida y cuando ella no existe. frente a los procesos de fragmentación y exclusión social. Están en juego por tanto. la tendencia predominante es asumir a la sociedad civil como un tercer sector. etc). que involucran no sólo su específico reconocimiento como sujetos políticos. así como la estabilidad y sustentabilidad de los programas impulsados por estas. tiende a quedar relegada sólo a los servicios públicos periféricos o suplementarios" En la misma línea. la lesión del tejido social existente. a través de la ayuda voluntaria en la producción de servicios públicos. pero también incrementa sus costos. Organizaciones Sociales de Base. junto con el hecho de que la condicionalidad de los aportes gubernamentales a la exigencia de constituir determinados organismos hace a éstos altamente inestables. la extrema. sobretodo. en la tendencia del propio Estado de impulsar. que dadas las resistencias burocráticas. por medio de políticas post -ajuste.al ajustarse mejor a las necesidades de los usuarios-. que está condicionada a la asistencia financiera estatal. lo que obliga a relevar las actividades más estrictamente vinculadas a la supervivencia. enmarcadas dentro del desarrollo de una cultura de la corresponsabilidad política y social. aumenta la calidad de éstos . la calidad y eficiencia en la prestación de los servicios públicos y con ello contribuir al logro de una mayor equidad social. la creación de oportunidades dirigidas a tales actores. señalando que la tendencia sobre la base de estudios de casos reales " han mostrado que el involucramiento de ciudadanos consumidores. sobre todo del campo social. la misma autora señala que. La participación de la Sociedad Civil en la gestión de Programas o Servicios Públicos. De lo que se trataría por tanto es de la necesidad de la politización de las relaciones entre el Estado y la Sociedad Civil. política y económica que caracteriza a la mayoría de los países en la región. poniendo en duda su capacidad de replicabilidad y de ampliación de su cobertura. Esta corresponsabilidad debiese por un lado posibilitar oportunidades para aumentar las capacidades de desarrollo de la organización social y por otro lado la de ampliar la cobertura. sino en la interacción social para su reproducción. distinto del Estado y del Mercado (empresa privada) que identifica al espacio de las asociaciones humanos que no se basan en la coerción. Una de las explicaciones a este fenómeno radicaría más que en el desarrollo de movimientos sociales autónomos. Corporaciones o asociaciones de voluntariado. respecto a la prestación de servicios públicos por parte de las ONGs. la eficiencia y efectividad de su gestión está determinada en gran medida porque se desenvuelven a pequeña escala. y. Para muchos autores existe la tendencia en los últimos años hacia una mayor demanda de participación de la sociedad civil en la gestión de los programas o servicios.

Al respecto podríamos hipotetizar que lo que existiría en estos casos es más bien una suerte de desarrollo de capital social asociado a la oferta pública. Respecto a los sujetos de la participación. No obstante que la ciudadanía es consultada y convocada a participar.Un acercamiento empírico a la participación ciudadana en las políticas públicas en Chile. le caso de Chile quizás pudiese ser significativo desde la perspectiva de los déficit de la participación ciudadana. evidenciando que la ejecución de los programas se realiza en alianzas entre el estado y entidades descentralizadas o desconcentradas. según edad. por sobre las empresas y entidades gremiales. distinguiéndose tres categorías. los colectivos y los mixtos. En otras palabras se puede advertir que los instrumentos de investigación se expresan en y a través de herramientas de recolección de datos y de estudios. ejecución y Evaluación. seguidas de Las informales y en muy poca medida le siguen los sujetos individuales.de destinatarios de las políticas. en la difusión (13%). nivel socioeconómico. individuales y colectivas. La tendencia mostrada en los apartados anteriores no exclusiva de un país en particular. Finalmente en cuanto a los instrumentos de participación podemos identificar niveles diferenciados en aquellos asociados a la investigación (35%) a la información (24%). para investigaciones de carácter diagnóstico o evaluativo o para producción de nuevo conocimiento. . Dentro de los sujetos colectivos son las organizaciones formales las predominantes. más que la presencia activa de actores sociales constituidos o empoderados en la cosntrucción y ejercicio de las políticas públicas. seguido de la modalidad consultiva (control social de los compromisos públicos) con un 19%. en el Diagnóstico y Evaluación (15%). planes o programas: los individuales. se percibe que no existiría una mejoría o corrección en la ejecución de la política. primando para el caso de la sociedad civil la participación de las organizaciones sociales. Así podemos apreciar que la participación de los agentes institucionales presenta una proporción equilibrada entre el sector público y el privado. realidad que se expresa de manera gráfica en un estudio realizado en el 2000 por la DOS. De esta manera la participación ciudadana sigue siendo considerada en las tres etapas clásicas del proceso de planificación: Diseño. Por otro lado. respecto a la evaluación de los programas o a diagnosticar realidades problema. a las instituciones (23%) y de relación directa (18%). siendo mayoritaria las primeras con un 86%. etnia y género. en el rediseño (12%) y finalmente en el momento de control social (10%) . la modalidad de participación ciudadana se expresa en formas puras y compuestas. luego en el Diseño (16%). se identifican formas de participación complejas y heterogéneas. el rediseño y el control social las etapas con menor proporción de participación.de menor a mayor. siendo la difusión. respecto de la participación ciudadana en los programas o servicios públicos estatales. Lo anterior lejos de alarmar debiese constituir un llamado de atención frente a una realidad que si bien no constituye una tendencia generalizada en América Latina. la gestionaria (participación en la ejecución y gestión de los programas) con un 16% y sólo en un 6% se darían formas de participación de habilitación social o empoderamiento. de las cuales la mayoría pertenece a la modalidad instrumental (usuario receptor de beneficios sociales) con un 59%. así como en la gestión y calidad de la oferta. En cuanto a los momentos de la participación podemos apreciar una proporción mayor en el momento de la Ejecución (19%).

.adquiere connotaciones relevantes en países como Chile donde recién comienza a advertirse la necesidad de desarrollar políticas participativas descentralizadas.

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