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PANORAMA DESDE LA TERRAZA

MIKE MARMER El anaranjado sol, completado su recorrido descendente, iba a salir del cielo de Jamaica; pero, antes de hundirse del todo tras el horizonte del Caribe, pareció inmovilizarse un momento, como en una divina exposición fotográfica. Las sombras de última hora de la tarde se alargaron, extendiendo un leve tinte oscuro sobre la bougainvillea y los hibiscos de brillantes colores, para, por fin, ir a dar contra la brillante y blanca fachada del más lujoso hotel de la Bahía de Montego: el "Dorado". Y en cierto modo pareció un detalle de mal gusto que aquel paisaje de postal fuera alterado por la caída del cuerpo de George Farnham que, agitando las manos y arrastrando tras sí un último grito, atravesó las ramas de las palmeras y se desplomó contra el suelo del patio. Veinte minutos más tarde, en la suite del piso doce, desde la cual el finado señor Farnham había iniciado su descendente viaje, la viuda, inmóvil, sentada en un sofá, constituía la viva imagen de la desolación. Frente a ella, apenas apoyado en el borde de una silla, estaba el señor Tibble, el delgado y calvo sub regente del "Dorado". Su aspecto era convenientemente desolado, pese a que el hombre llevaba un cuarto de hora sintiéndose muy incómodo, tiempo que coincidía con el transcurrido desde que la viuda del señor Farnham había sido puesta a su cargo. Tibble meneó la cabeza. ²Terrible ²dijo a la mujer². Un terrible accidente ² repitió. La viuda le miró, correspondiendo a sus palabras con un leve, casi imperceptible, asentimiento de cabeza. Luego volvió a inclinar la cabeza. Un accidente. No se le había ocurrido que la muerte de George fuera a ser considerada un accidente. En aquel breve momento de la terraza sólo había pensado en la policía, los tribunales, el juicio. Pero ahora, por enésima vez en los últimos quince minutos, el señor Tibble se refería al accidente. Y antes, cuando bajó al patio a toda la velocidad que permitía el ascensor, todos habían murmurado cosas sobre el accidente. "Una tragedia", susurraron. "Espantoso accidente... una esposa encantadora... dos niños hermosísimos... un terrible accidente." ¿Es que nadie había visto lo ocurrido? Priscilla Farnham era una mujer agradable, un poco regordeta. En ella aún se advertían los restos de una gran belleza juvenil. Como nunca se consideró particularmente fuerte ni resuelta, le sorprendió encontrar de pronto, en su interior, una férrea voluntad. El hallazgo se produjo durante aquellos últimos minutos. Estaba asombradísima por su facilidad para mantenerse calmada interiormente mientras, en la superficie, llevaba la máscara de viuda acongojada por su trágica pérdida. Su amor por George había desaparecido mucho tiempo atrás. Recordó que, al mirar hacia el patio desde la terraza, lo único que había sentido fue un leve remordimiento. En seguida pensó que George tenía un extraño aspecto, como una pieza de rompecabezas enmarcada por las losas del patio. El timbre del teléfono interrumpió el hilo de sus recuerdos. Tibble, disculpándose con los ojos por la irreverente interrupción, se apresuró a contestar. Se presentó a sí mismo, atendió a lo que le decían y luego tapó con su delgada mano el micrófono. ²Es Edmonds, el alguacil. Dice que en el vestíbulo hay un hombre de la C. I. D. y que, si se siente usted con ánimos, desearía subir a hacerle unas cuantas preguntas.

intentaba hacer averiguaciones más a fondo. pero. fue precedida por cinco o diez minutos de meditación. dos años menor. no.. Estoy bien. fue culpa del propio George. animando a la viuda. Debió de producirse un notable cambio en la expresión de Priscilla.Tibble sonrió. ²Sí. pero cada una de ellas iba acompañada por su castigo particular. Los niños. la muerte de George no podía ser considerada algo "premeditado". ¡Asesinato! La palabra la hizo estremecer. ¿Para qué? Si como el señor Tibble aseguraba. El alguacil me advirtió antes que vendría alguien a investigar. D. ²Estamos unidos ²explicó. Tibble transmitió la respuesta y se volvió de nuevo hacia la mujer. Dirigiéndose hacia Priscilla²: ¿Hay algo más que pueda hacer por usted? ²Le agradecería que fuese a echar un vistazo a los niños. Y Amy. al tiempo que Tibble se sentaba de nuevo en el borde de la silla. con la misma belleza rubia de su madre y aquellos grandes ojos color violeta. Luego colgó. Les dije que iría a verles muy pronto. ya sabe. decía que Mark y Amy se portaban espléndidamente. Tibble pasó al dormitorio. ¿de qué otra forma podía llamarse? Indudablemente. aunque. con una confortadora sonrisa ². No. sí. pensó Priscilla. ²¿Dentro de cinco minutos? Priscilla asintió con la cabeza. todo se desarrollaría de un modo muy distinto. Cinco minutos para organizar su defensa. en una forma simple y casi primitiva. no había necesidad de ninguna preparación. pero ya mostraba indicios del hombre tan atractivo que iba a ser. No obstante. Aprovechando con gusto la oportunidad de salir de allí. El mismo se la buscó. ¿Homicidio sin premeditación? Tal vez. que él mismo había enviado un rato antes a cuidar de ellos. Es usted una visitante de la isla. no se habían hecho planes a largo plazo y a sangre fría. pues Tibble agregó rápidamente: ²Desde luego. ¿Homicidio por causas justificadas? ¿Había sido justificada la muerte de George? Legalmente. En cierto modo. Priscilla suponía que sí lo era. Cinco minutos. si no se siente usted capaz. I. y siguió: ²Mera rutina. ²Por lo único que se preocupan es por usted ²añadió Tibble. La doncella. Priscilla no soportaba la idea de que la separasen de ellos y su recién hallada energía fue repentinamente aumentada por el miedo. estoy seguro. Priscilla agradeció aquellas palabras con un movimiento de cabeza. La vuelta de Tibble interrumpió sus razonamientos. Sólo tenía nueve años. si había descubierto alguna pista que condujese a la verdad. ²Sí. la investigación iba a ser una simple formalidad ² las pesquisas naturales tras un desgraciado accidente ². ¿Qué harían sin ella? Recordó a Mark. debía dar con otra cosa. con su pelo negro y rizado y sus largas pestañas. . dentro de cinco minutos ²informó Tibble al alguacil Edmonds. Pero si el hombre de la C. El hombre anunció que los niños estaban bien. perfecto. Era lo único que ahora importaba.. Podía haber diversas interpretaciones de grado.

. replicó: ²¿El qué? Y ella: ²A ver si adivinas lo que he hecho hoy por ti. cuando en George se produjo el cambio. hacerle descubrir toda la alegría y el amor que su propia familia había encontrado en él. Estaba lleno de sorpresas. Ella intentó interesarle en el juego. No más sorpresas. Pero cuando el padre de ella murió. De novio se mostró siempre muy alegre y considerado. para imaginar alguna forma de disuadir a George de lo que planeaba hacer. El de aludir la responsabilidad inherente a un crimen.. Luego las suposiciones debían hacerse más serias hasta que George descubriera lo que su mujer había hecho en su beneficio. ¿No tendrían las investigaciones que basarse en su comportamiento en Jamaica? De pronto. al final de ella. Resultaba muy extraño. En realidad. cubierto por aquel ridículo mantel de colorines. se dijo Priscilla. D. ¿Odio? Bueno.? Sin duda. Como es natural. pero él continuó gritándole todas aquellas horribles cosas. Las circunstancias que condujeron a la escena de la terraza comenzaron. Había habido una discusión. ¿Celos? Priscilla rechazó en seguida la idea. de amor. pero era bonito. permitiendo que Priscilla le revelara la sorpresa. George comenzó a no ocuparse más que de los negocios. Una pelea. No más diversiones. Priscilla se acercó y le dijo: ²A ver si adivinas. con firmeza. si George hubiera participado en cualquier cosa que significase amor y unión. ¿Dinero? No.. tuvo lugar la metamorfosis. Priscilla trató de advertir a George. No más regalos inesperados. George debía aventurar alguna absurda suposición como: "Has encontrado un millón de dólares en oro y me los vas a poner debajo de mi servilleta". y George se hizo cargo de la administración de los múltiples intereses e inversiones que su suegro había dejado tras sí. los Farnham se encontraban en un país extraño. el hombre consintió una vez en jugarlo. se había vuelto de espaldas a George y visto a los dos niños allí. en la puerta de la sala de estar. o se rindiese. mucho tiempo atrás. Si George hubiera comprendido y participado en el juego. porque aquella noche su sorpresa había sido el más transparente de los negligés. buscaría un motivo. pensó Priscilla. Por eso sugirió el juego. demostrando claramente preocupación y miedo. ése era George. ¡Claro que era tonto! Priscilla lo admitía. Y también era romántico. Priscilla necesitaba permanecer cinco o diez minutos a solas para ordenar sus pensamientos. Entonces."Y ahora a enfrentarse con el inminente problema". George abandonó el entretenimiento después de preguntar: "¿El qué?". según las reglas del juego. el hombre salió a la terraza y los niños corrieron hacia su madre. Del rostro de sus hijos desapareció inmediatamente el miedo y los dos niños corrieron al dormitorio para comenzar a jugarlo. ahora no se encontraría allá abajo. pero. No más flores ni dulces. George. Y Priscilla recordaba que. todo hubiera sido distinto. sus esperanzas se derrumbaron. Luego. razonó Priscilla. ¿Qué podría preguntar el hombre de la C. poco después de la boda. se habían producido discusiones. ¿no ocurría eso en las mejores familias? Después de todo. O: "Has hecho un Taj Majal de mondadientes y mañana iremos a comprar los muebles". Encontraba el juego "tonto" y a Priscilla más tonta aún por jugarlo. en aquel caso resultaba difícil pensar en tal cosa. De mala gana. de unión. desde luego. I.

era el representante de la C. I. el juego y las demostraciones de afecto. El sargento detective Waring... la inspeccionó un momento y luego volvió a su silla. relajarse. Edmonds. Demasiado. Permitiéndose una leve sensación de culpa.. la abrió y dejó entrar a Edmonds. con marcado acento inglés². Priscilla se maravilló de lo fácil que resultaba mentir cuando estaba en juego algo tan importante. Y se quejaba de dolores de cabeza y mareos continuos. El sargento Waring se levantó. D. Una discreta llamada cortó el hilo de sus pensamientos y levantó a Tibble del borde de su silla. Por eso vinimos a Jamaica. resplandeciente en su uniforme veraniego de roja faja y blanco salacot. Priscilla no supo qué decir. el alguacil. Waring preguntó: ²¿Se encontraba él bien?. Priscilla se dijo que tal vez se había concentrado excesivamente en Mark y Amy y no lo bastante en George.. Mi marido trabajaba mucho. ²Tal vez sea mejor que empecemos contándome usted. lo mejor que pueda. ²Le daré toda la información que pueda ² dijo ella. ojos azules y pelo gris. trataré de robarle el menor tiempo posible. ²Lamento molestarla en estos momentos.. Sólo puedo decir que ellos me estaban meneando y me levanté. Mientras buscaba un lápiz fue pasando hojas de la libretita. Mark y Amy heredaron los gustos y la alegría de vivir de su madre. Al fin volvió a dirigirse a Priscilla. Con sólo que. en el sofá. Fui a la terraza. señora Farnham ²dijo. Únicamente la llegada de los niños salvó su matrimonio. adormecida. En realidad. ²Me temo que no será mucho.. ²Me refiero a si se encontraba bien de salud ² explicó el hombre². miré hacia abajo ²consiguió dar a su voz un matiz tembloroso² y vi a mi marido. Y al cabo de un segundo. Fue a la puerta. Estaba tumbada aquí. echando un vistazo a sus anotaciones. No había considerado una posible deducción de suicidio.. Pero si se siente con ánimos de responder a unas cuantas preguntas.George y ella fueron separándose cada vez más.. Pero si él hubiera deseado formar parte de su mundo. todos los hechos que recuerde inmediatamente anteriores al. suceso. Ahora la oportunidad ya había pasado. Si hubiera querido compartir el maravilloso entendimiento. ... No recuerdo si lo que me despertó fue el grito o fueron los niños. no! ²exclamó Priscilla.. las sorpresas. cerrando tras él la puerta de la suite. en el área de Bahía Montego. Les entusiasmaban las excursiones. ése fue uno de los motivos de que nos tomásemos estas vacaciones. ²¿Su esposo se mostraba deprimido últimamente? ¿Le dio alguna vez la sensación de que pudiera pensar en quitarse la vida? ²¡Oh. El sargento se acomodó en un asiento contiguo al de Tibble y del bolsillo de la chaqueta sacó un pequeño cuaderno. lamentó haberlo dicho. fue rápidamente a la terraza. Priscilla no fue más lejos. le decíamos todos. Me pareció que necesitaba descansar. y a un hombre alto y vestido con un ligero traje tropical. Por eso adoraban a Priscilla. presentó a su compañero.. ¿Sufría de mareos o vértigos? ²Sí. un hombre de aspecto eficiente. Luego inclinó la cabeza y volvió al corredor.

. no podía ver la terraza de este piso con claridad. De pronto. en un susurro. aparte del señor Farnham.. como si tratara de defenderse. dicen que les oyeron disputar en forma más bien violenta. D. preguntamos a Parsons si vio a alguien en la terraza. Y vio a su marido caer por encima de la barandilla.. En su cerebro. el aspecto del hombre había cambiado. morir. podemos comprender a qué fue debido el que cayese sobre la barandilla. Una llamada a la puerta le interrumpió. Pero debemos comprobar cualquier información de esa clase. Admitió que no. preparando las mesas para cenar. señora Farnham. ²A no ser que haya sufrido un vértigo y se haya desmayado. sin más. confundiéndolo con algo distinto ²seguía el sargento². como si. que uno de los camareros. vaya a caer por encima de una baranda de esa altura. Priscilla comenzó a sentir una especie de comezón nerviosa. estoy seguro de que todo quedará claro. Y en segundo lugar. En primer lugar.. Waring volvió la cabeza hacia la sala de estar y miró cuidadosamente a Priscilla antes de decir. Waring insistió: ²La pareja de la suite de al lado. Se sobreentiende que. ² Hizo una breve pausa y continuó²: Como sabe. ²¡Claro que no! ²cortó Waring. el que usted dijo haber oído. ²¿Querrá perdonarme. Pero si logra resistir unos minutos más. ²Señora Farnham. ¿Se pelearon su marido y usted poco antes de que él muriera? ²Sí ² replicó Priscilla. Los dos hombres hablaron un momento entre sí. Parsons se encontraba casi directamente bajo la línea de terrazas y su campo de visión era prácticamente vertical. En seguida descubrimos que la declaración de Parsons carecía de base. Resulta difícil pensar que un hombre.. Alguien había visto lo ocurrido. El repentino shock la hizo estremecer. ¡Tal vez fuera posible que el crimen no tuviera castigo! ²Probablemente Parsons malinterpretara el desesperado intento de su marido por salvarse. atrajo su atención.El hombre de la C. las preguntas se amontonaban una sobre otra.. I. los Rinehart. ²Como es natural ²siguió Waring². El sargento abrió y Priscilla pudo ver el blanco casco del alguacil Edmonds. en tono solícito ². la opinión de Parsons se basaba en que le dio la impresión de que su marido trataba de recuperar el equilibrio. Agitaba los brazos en el aire. Y ahora que usted verifica lo de los vértigos del señor Farnham. ²Comprendo que esto es muy doloroso para usted ² dijo. con los labios muy apretados y notando que se disolvía toda su confianza. Priscilla sintió una cálida y repentina sensación de confianza. su terraza está rodeada por una barandilla de un metro. en voz baja.. En los casos de muerte violenta debemos hacer averiguaciones. Hablaban a voces y los Rinehart están seguros de que su marido habló de.. o tal vez porque el grito de su esposo. hay otros testigos. Miró hacia arriba por casualidad. ²comenzó².. Por tanto. ... Según parece. Pero Parsons asegura que tuvo una impresión muy distinta de lo que motivó esa caída. Desapareció. por favor? Sólo será un momento. Resulta. ²No creo que usted piense.. y Priscilla quedó sentada. La respuesta se produjo cuando Waring volvió a entrar en el cuarto y fue rápidamente hacia ella. anotó algo en su cuaderno. con desarmante sonrisa². ² volvió a consultar su cuaderno² un hombre llamado Parsons estaba en el patio.

Al entrar los niños. se encontraba echada en el sofá. Los niños y yo queríamos quedarnos. Según lo que habíamos planeado inicialmente. yo podría hacer lo que me diera la gana. Priscilla dijo que sí con la cabeza. Priscilla no levantó la mirada. nos iríamos a casa. El silencio que se produjo fue inacabable. Waring volvía a mostrar su desarmante sonrisa. notando fijos en ella los ojos del sargento. Waring se sentó en su silla. Mi esposo deseaba interrumpir nuestras vacaciones y volver a casa. cuando estuviese muerto. Luego. dado que él era el cabeza de familia.. ²Entonces. no puedo preguntarles oficialmente. pero yendo al grano: ²¿Comprenden lo que ha ocurrido hoy? Mark y Amy asintieron gravemente. Miró a Waring. y debo contar con el permiso de usted.²El hombre volvió a consultar su cuaderno y continuó²: Siguió una cosa más. Waring asintió.. El hombre volvió su atención a Mark y Amy y comenzó. por favor. Esa era una de sus afirmaciones favoritas. Priscilla asintió de nuevo. Pero. Ha dicho usted que. los dos chiquillos miraron a su madre. Habló con suavidad. Temo que nos fuimos exaltando y pronunciamos palabras desagradables. ¿Quieren contestarme? ² continuó Waring. pero que ahora. Sólo que en estos momentos me parece que carecía de importancia. Como es natural.²Ahora me parece una discusión absurda. Pero eso aclararía mi informe y nos permitiría acabar ahora mismo este desagradable asunto. ¿le importaría que trajésemos aquí a los niños y les preguntáramos dónde estaba usted cuando ellos la llamaron? Es una simple comprobación de rutina. ²Priscilla sonrió tristemente². ²Debéis contestar al caballero ²les dijo Priscilla. Con rostros muy serios. alzó la cabeza lentamente y les acarició con una sonrisa.. ²Voy a preguntarles algo. mientras eran conducidos hacia el sargento. ²Eso parece concordar en esencia con los fragmentos de discusión que oyeron los Rinehart. ²De acuerdo ²dijo². cuando su marido cayó. ²Y también ha dicho que sus hijos la menearon inmediatamente después de que a usted le pareció haber oído gritar a su esposo. Priscilla se encogió de hombros. El rostro del sargento se suavizó. ²No quiero decir exactamente absurda ²continuó ella². cautamente: . aún teníamos que permanecer aquí al menos otra semana. Hizo un ademán a Tibble y éste entró en el dormitorio y regresó con Mark y Amy.. señora Farnham. inclinándose un poco para quedar a la misma altura que los pequeños. suavemente. comprensivo. El sargento la miró inquisitivamente. Luego él dijo que.

²¿Qué pasa con él? ² inquirió Waring. Mamá dice: "A ver si adivinas lo que he hecho por ti". ²¿Recuerdan dónde estaba tu mamá en aquel momento? Mark contestó: ²Estaba donde está ahora.. ²Bueno. como sin darle importancia². ¿No? ¿Estaba ella en el sofá? ²¡Oh. ²Lo jugamos con mamá. cuando oíste. mamá dijo que jugáramos al juego. ²Claro ²intervino Amy². Compramos cosas. Solamente deseaba averiguar si sabías dónde estaba tu madre. Fue interrumpida por un ademán preventivo del sargento Waring. Sin saber por qué. o las hacemos. ²bajó la voz² tuvieron la pelea. Waring siguió: ²Al oírlo.. Y fuiste a buscar a tu mamá. Y mamá se quedó aquí. ustedes también gritaron.²Hace un ratito. gritar a tu papá. ²Luego. ²¿Seguro? ²insistió Waring. ¿Te acuerdas? Los dos asintieron solemnemente. cuando oíste gritar a tu padre. ¿Quiere usted saber cuál era? ²No ²dijo el sargento. Tumbada. sí! ²aseguró Amy².. ¿verdad? Los dos niños dijeron que sí... Un secreto es un secreto. señora Farnham. Como es lógico. Luego decimos: "¿A ver si adivinas?" ²¿A ver si adivinas? ²repitió el sargento.. ²Aja ²dijo Amy².. Y nosotros tratamos de acertar con la sorpresa. viniste junto a tu mamá. tras la autopsia habrá una encuesta. ²Sigue ²apremió Waring. riendo². Es muy divertido.. ²Alzando de nuevo la voz y mirando a su hermana. Se volvió a Priscilla: ²Creo que con esto todo queda aclarado. ²O decimos: "Adivina lo que hecho por ti". imaginando una para nosotros. .. siguió²: Así que Arny y yo nos fuimos al dormitorio para pensar en la sorpresa que podíamos darle a mamá. en todo instante tuvo la seguridad de que la sentencia final se encontraría en el juego... después de que mamá y papá.²¿Al juego? Priscilla comenzó a explicar: ²Sólo es un jueguecito. pero será un asunto de mera rutina. ¿De qué clase de juego se trata? Mark tomó la palabra. como un eco. Vinimos a decirle nuestra sorpresa. Preparamos sorpresas. Jugábamos al juego. Aquél era el momento temido por Priscilla.. Y mamá trata de acertar ²añadió Mark.

señora Farnham ²dijo².. Y gracias por mostrarse tan considerado con los niños. ²Mamá. Muy pronto les diría lo que había hecho por ellos. ²Lo siento. era mi deber. ²No tiene importancia ²replicó Waring². con cantarínas voces. ella preguntó: ²¿Qué? Los niños. con impaciente expresión. con un deje de tristeza. rompió el silencio. Esta ha sido ya una dura prueba para ellos. Ni olvidaría nunca el momento en que Mark y Amy le menearon. gritando: ²¡A ver si adivinas! Entre sueños. ²No creo. pero. ²Hizo una señal a Tibble para que le acompañara y ambos salieron de la suite. ²No. Priscilla permaneció inmóvil un largo momento. No. Espero no haberla molestado con exceso. Ya imagino que la trágica muerte de su marido la habrá trastornado mucho y que no era el momento más oportuno para importunarla con mis preguntas. señalaron por encima de la barandilla y. Luego sonrió a los pequeños. la llevaron a rastras a la terraza. exclamaron: ²¡Adivina lo que hemos hecho hoy por ti! . sargento Waring. que permanecían callados frente a ella.. con rostros relucientes por la sorpresa que le tenían preparada. no se había olvidado.²¿Tendrán que volver a interrogar a los niños? ² preguntó Priscilla. Te has olvidado. sin atreverse a creer que todo hubiera concluido. no me he olvidado ²replicó Priscilla. no nos has dicho tu sorpresa ²dijo². ²Comprendo. Amy. cerrando cuidadosamente la puerta tras ellos. Yo también tengo hijos. Cuando llegara el momento de sentarse con sus hijos y explicarles que hoy el juego se había jugado muy mal. Waring estrechó las manos de Mark y Amy y les dio las gracias.

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