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Julissa Lucía Paredes Salas Análisis El cuento el "Angel de Ocongate" es el monólogo de un personaje construido por sus propias e insistentes

preguntas. En este cuento, es este quien ocupa el centro o personaje principal. Este sujeto está marcado por la angustia que surge con el reconocimiento de una existencia descentrada entre espacios distintos. La lucha entre estas diversas posiciones apunta directamente a la historia como responsable de este esencial desgarramiento que ahoga toda posibilidad de realizar a plenitud cualquier tipo de identidad. Con respecto a cómo se ubica este en el espacio se puede decir que este se considera como un no sujeto, por la sensación de estar fuera de sitio, de no corresponder o encajar plenamente. Esto además, lo manifiesta cuando el mismo describe su apariencia física en la degradación de sus ropas y en la decadencia de su propia imagen. Sin embargo, las personas del pueblo hacen que este sea un sujeto valido e incluso superior a ellos por lo que aparentaba, por su vestimenta (esclaviña de paño y seda sobre los sus hombros, camisa de lienzo y blondas), ya que señalan que es un danzante que había perdido la noción de tiempo, muchos sentían lastima al verlo y otros sentían respeto por él. Se puede decir también, que este se ve a sí mismo como alguien que no sabe lo que es en realidad, ya que se encuentra encerrado en sí mismo y sin acordarse de un comienzo ni avizorar un fin. Por otro lado, se puede decir que este no tiene una definición de si mismo dentro de la idea de pertenecer a una nación, por lo que se diría que no hay discurso de comunidad imaginada para él, puesto que sólo existe en su propio espacio, en un conflicto interior cuya intensidad está en contrapunto a lo que revela la descripción de su apariencia física Este cuento está narrado en primera persona, siendo como se dijo anteriormente este el personaje principal de la historia. Se puede decir también que post-moderno, ya que esta en continuo proceso de reescritura de "saberes" o "identidades" diferentes. Por otro lado, los símbolos presentes en este cuento se ven en lo que representa el personaje principal para los campesinos, ya que este representa la figura de un ángel, se puede entonces como existe una relación entre el ser humano y la divinidad para las personas de los andes. La angustia por el origen aparece con más intensidad una vez asumida la identidad del eterno forastero. Esta imagen se ve reflejada con la siguiente frase extraída del cuento:³Era como si en un punto indeterminable del pasado hubiese surgido de la nada, vestido ya como estoy, y hablándome, angustiándome. Errante ya, e ignorando juventud, amor, infancia. Encerrado en mí mismo y sin acordarme de un comienzo ni avisorar un fin. Iba pues, por los caminos y los páramos, sin dormir ni

se cristaliza para luego volverse a diluir.un momento ni hacer alto por más de un día. su castigo es vagar eternamente por espacios que nunca logran contenerlo. De ahí que nunca logra constituirse como un sujeto único. mas no reconocí jamás una cadencia ni hallé un atuendo que se asemejara al mío´. Extranjero también en el espacio de danzante (no logra comprender sus signos). buscando encontrar en ellas la clave de su angustia. Si bien por un momento el sujeto parece reconocerse como el danzante que faltaba en el friso de la capilla. En síntesis. De hecho éste se ubica momentáneamente en cada una y desde allí al mismo tiempo se reconoce y se cuestiona. este cuento narra la historia de un sujeto ³Angel de Oncogate´ que nunca logra ubicar su identidad en un espacio fijo. . Absorto en mi monólogo. aunque ayudase a un viajero bajo la lluvia. a una mujer con sus hijos. puesto que no sabe si es un ángel caído o danzante extraviado. A lo largo de la historia el sujeto de "Angel de Ocongate" asume como propias las diversas posiciones que se le ofrecen desde fuera. sino más bien como una constante oscilación entre subjetividades deseadas o asumidas. a un pongo moribundo. las preguntas que cierran el relato ratifican la sensación de ajenidad que lo domina. [«] Me conmovían sus intermpretaciones. el sujeto vuelve a moverse para regresar a la condición que más certeramente lo caracteriza. Concurrí a los pueblos en fiesta y escuché con temerosa esperanza la música de las quenas y los sicuris.