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27/05/2011 ISADORA DUNCAN

"Al ritmo de las olas"
Isadora Duncan nació el 27 de mayo de 1878, en San Francisco. Su amor por el arte rebasó su propia existencia. Nunca dejó de "hacer la revolución en la danza".

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15:05 | Francia, 27 de mayo.- Dora Angela Duncan, conocida como Isadora Duncan fue una bailarina estadounidense. Nació en en San Francisco, EEUU el 27 de mayo de 1878, y murió el 14 de septiembre de 1927 en Niza, Francia. "Nací a la orilla del mar. Mi primera idea del movimiento y de la danza me ha venido seguramente del ritmo de las olas…" Figura mítica de la danza contemporánea, más por el aura que rodea a su persona que por el valor intrínseco de su aportación, Isadora Duncan fue una de las grandes renovadoras de su disciplina, a la que despojó de todo academicismo en favor de una mayor naturalidad y libertad de expresión. Influida en su concepción del baile por el clasicismo y sensualidad del arte griego, en sus coreografías perseguía la armonía corporal, el culto al cuerpo. Isadora fue también la primera en emplear como base para sus espectáculos música de concierto, no necesariamente escrita para ser bailada. Establecida en Europa, fue en este continente donde obtuvo sus mayores éxitos, relacionándose con las figuras más destacadas de la intelectualidad progresista de la época, incluidos Lenin y los principales dirigentes bolcheviques. Isadora Duncan murió en un accidente de automóvil acaecido en Niza, Francia, la noche del 14 de septiembre de 1927, a la edad de 49 años. Murió estrangulada por la larga chalina que llevaba alrededor de su cuello, cuando ésta se enredó en la llanta del automóvil en que viajaba. Este accidente dio lugar al comentario mordaz de Gertrude Stein: “la afectación puede ser peligrosa.” Duncan viajaba en el asiento del copiloto de un automóvil Amilcar propiedad de un joven y guapo mecánico italiano, Benoît Falchetto, a quien ella irónicamente había apodado “Buggatti”. (La marca del automóvil es materia de debate, pero la opinión general es que se trataba de un Amilcar modelo GS de 1924. La leyenda transformó después la marca y lo convirtió en un Bugatti, mucho más caro y lujoso). Antes de subir al vehículo, Isadora profirió unas palabras pretendidamente recordadas por su amiga Maria Desti y algunos compañeros: "Adieu, mes amis. Je vais à la gloire!" (¡“Adiós, amigos míos, me voy a la gloria!”) Sin embargo, según los diarios del novelista americano Glenway Wescott, que estaba en Niza en ese entonces y visitó el cuerpo de Duncan en el depósito de cadáveres (sus diarios están en la colección de la biblioteca de Beineke, en la Universidad de Yale), Desti admitió haber mentido sobre las últimas palabras de la bailarina, y confesó a Wescott que estas habían sido: "Je vais à l'amour" (“Me voy al amor”). Al parecer, Desti consideró estas palabras poco apropiadas como un último testimonio histórico de su ilustre amiga, ya que indicaban

fue publicada al siguiente año. Francia). Isadora Duncan fue incinerada.que Isadora y Benoît partían hacia uno de sus encuentros románticos. "Mi vida". y sus cenizas fueron colocadas en el columbario del Cementerio de Père-Lachaise (París. Su autobiografía. .

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