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Los Miserables

Los Miserables

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Los miserables de Victor Hugo, guion de la obra, duración 1 hora aprox.
Los miserables de Victor Hugo, guion de la obra, duración 1 hora aprox.

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LOS MISERABLES

1). Argumento de la película: Jean Valjean era un hombre que había sido encarcelado en un campo de trabajo cuando era joven por robar una barra de pan. Una noche, después de salir de allí, estaba buscando un lugar donde dormir cuando llama a las puertas de un obispo, quien encantado le deja entrar. Jean se da cuenta de su cubertería de plata, y por la noche se escapa y la roba, aunque la sirvienta lo ve y lo denuncia. A los pocos días, la policía captura y lleva a Jean a casa del obispo para ver si es él, quien le ha robado. El obispo enfadado dice a la policía que todo lo que llevaba Jean se lo había dado el mismo y que lo dejaran marchar, este a partir de ese momento y gracias al obispo cambia de vida. Jean va a Vigau y compra una fabrica y se hace alcalde del pueblo, pero en ese momento llega un inspector nuevo llamado Javert que enseguida se da cuenta de que el alcalde es Valjean, ya que Javert había estado antes encargado del campo de trabajo donde Jean había estado. Jean al darse cuenta del peligro que corre entierra gran parte de su fortuna en un bosque y falsifica sus papeles. Mientras una chica llamada Fantine intenta ganar dinero como puede para alimentar a su hija Cossette que está en una familia, los Thenardier, y que no tiene padre. Un día Jean iba por la calle y vio a un abuelo que estaba aplastado por un carro y decide salvarlo ya que debido a los años en el campo, tenía mucha fuerza. Jean después de salvarlo le dice que vaya a un convento de Paris a trabajar como jardinero. El hombre le está muy agradecido. Javert lo reconoce al ver su demostración de fuerza e intenta detenerlo de cualquier forma. Una noche el iba por la calle cuando ve a Fantine tirada en el suelo después de que le hubieran pegado y Valjean la lleva inmediatamente a un medico. Jean cuida todo el día de Fantine ya que habían averiguado que tenía una enfermedad que en poco tiempo la mataría, le promete ir a buscar a su hija y cuidaría de ella. Al día siguiente Jean va a buscarla, pero al pasar por un pueblo le dicen que habían arrestado a Valjean, y el sorprendido entra en los juzgados para verlo. Allí había un hombre que negaba ser Jean Valjean, pero unos testigos decían que sí. El no puede soportar que juzguen a otro injustamente y dice ante el jurado que el es Valjean y los testigos afirman que de verdad era él. Cuando toda la gente estaba conmocionada por lo que había ocurrido Jean rápidamente coge su carro y vuelve a Vigau a por el dinero enterrado, aunque en esos momentos Javert ya se había enterado de lo ocurrido en el juicio y comienza a perseguir a Jean. Jean llega al pueblo de los Thenardier que le dan a la niña y este la convence para que lo llame papá. Javert seguía la pista de Jean en la casa de los Thenardier. Jean y Cossette después de un largo viaje escondiéndose de Javert llegan a Paris, pero Javert había bloqueado las entradas, y su única posibilidad era trepar la muralla. Jean lo que quería era ir al convento donde trabajaba su amigo para que le dieran trabajo hasta que el policía se olvidara de él. Así que trepa por la muralla y llega a los tejados de las casas, pero al saltar a un tejado unos guardia lo ven y lo persiguen hasta el convento donde su amigo los esconde y a él le busca un puesto de trabajo dentro del convento. Los guardias tocan al convento para que los dejen pasar, pero las monjas no quieren. Después de unos 10 años Cossette era mayor y se iba a convertir en monja pero decide no hacerlo, ya que quiere ver mundo. Al día siguiente Jean se despide y se va a su nueva casa en Paris.

En Paris cada vez más la gente estaba empezando a sublevarse y uno de todos los que la están animando es Marius, un chico de la edad de Cossette que se enamora de ella y todos los días se ven por la noche. El inspector Javert que tenía un espía infiltrado entre Marius y todos los que iban a sublevarse, y decide contarle a Jean, (que no lo había reconocido), que su hija se estaba viendo con un hombre peligroso, así que multitud de veces va a su casa pero Jean no quiere verlo para que no lo descubran, dice que no está, así que Javert escribe una carta para contárselo. Jean muy enfadado por lo que hace Cossette decide mudarse de casa para evitar que le pase algo malo a ella y para que no lo descubran a él. Ella estaba enfadada y no comprendía porque se trasladaba y le dice a su padre que le cuente la verdad sobre su pasado. Javert al final se da cuente de que la muchacha es Cossette y que el hombre el Valjean, pero cuando va a la casa ya se han marchado. Al día siguiente estalla la guerra, donde el pueblo estaba luchando contra el gobierno. Jean había comprendido que Cossette no podía estar siempre con el así que va a hablar con Marius. Entra en una casa donde estaban reunidas 3 ó 4 personas y donde tenían prisionero a Javert, a quien habían capturado y al que iban a matar, pero en ese momento en que llegaban las tropas, salen a luchar. Jean decide hacerse cargo de Javert y se va a un callejón pero en vez de matarlo lo suelta y le deja ir perdonándole la vida. Va a hablar con Marius pero a este le hieren. Jean intenta sacarlo de allí por las alcantarillas. Javert no se había dado por vencido y decide perseguirlo hasta que al final los coge. Jean dice que él se entrega pero que dejaran a Marius y Javert se lo concede, así que Jean va a su casa con Marius herido para que lo cuidaran, pero él tenía que volver. Al llegar donde los habían atrapado allí estaba Javert que les dice a los demás que se fueran comisaría que ya lo llevaría el. Una vez que se van todos, Javert le quita las esposas, se las pone el y se tira al río suicidándose. Jean Valjean por fin es un hombre libre. 2).Investiga los acontecimientos narrados y resume el contexto histórico en que se producen (Francia a mediados del siglo XIX). Lo que se da en la película es una revolución liberal del siglo XIX en la que el pueblo se da cuenta de que ellos siguen teniendo hambre y que no había cambiado nada con las anteriores revoluciones. La gente del pueblo luchaba para intentar conseguir el poder del gobierno, buscando una república y quitar al rey del mando. 3).Personajes de la película: 1-Jean Valjean: De joven era un ladrón pero gracias a la amabilidad de un obispo cambia totalmente de personalidad y de vida siendo bueno y amable con todo el mundo hasta con el policía que le hacia la vida imposible, perdonándole la vida. 2-Javert: Hombre que había ido ascendiendo poco a poco a inspector y quería ser inspector de policía de Paris. Solo le importaban cumplir las normas y que los demás cumplieran las normas también. 3-Fantine: Mujer que había tenido una hija de padre desconocido y que ahora estaba con una familia. Lo único que quería y lo único que hacía era trabajar para poder mantener a su hija fuese como fuese.

4-Marius: Chico pobre de la edad de Cossette que buscaba la libertad del pueblo, estaba en contra del rey y animaba a la gente para unirse a él y les mostraba lo que estaba pasando en esos momentos. 5-Cossette: Niña que vivía con una familia e hija de Fantine, que la acogió con el dinero que enviaba su madre. La trataban muy mal y lo único que hacia era trabajar para ellos y la niña no sabe ni jugar. Después cuando se hace mayor se va con Valjean a vivir a Paris. 6-Thenardier: Familia de acogida de Cossette que se aprovechaban de ella haciéndole trabajar siempre, y de su madre cobrándole más de lo que necesitaban. 7-Obispo: Es un hombre bueno que ayuda a Valjean a cambiar de vida al darle su cubertería de plata cuando este se la había robado, y después al salvarle de la policía.

LOS MISERABLES
(Víctor Hugo) I ESCENA El convicto Jean Valjean se encuentra en una plaza, mal vestido. Es de noche, no tiene donde dormir, así que lo hace en una banca de cemento. Se le acerca un anciano quien lo despierta y lo manda a la casa del Obispo. Obedece y va, y toca la puerta. Dentro, el Obispo se encuentra a punto de cenar con su secretario. Cuando Jean toca la puerta, abren y se desarrolla la escena dentro de la casa. Jean duerme en la banca: Viejo: (Golpea con el bastón a J. V.): No puede dormir aquí J.V.: ¡Aléjese de aquí! Viejo: ¿Por qué no va a una hospedería? J.V.: ¿Usted qué cree? Viejo: ¿Tocó alguna puerta para pedir albergue? J.V.: Ya toqué. Toqué muchas. Déjeme en paz. Viejo: ¿Ya tocó esa? (señala la puerta de la casa del Obispo) Toque ésa puerta. El viejo se va y J. V. se acerca a la casa del Obispo, quien se encuentra dentro escribiendo y a punto de cenar. El secretario está sirviendo la mesa cuando J.V. toca. Se miran (Obispo y secretario) Obispo: ¿Quién será a esta hora? Abre la puerta y mira a J.V J.V.: ¿Tiene algo de comer que me dé? Obispo: pase J.V.: No. Soy un convicto. Me llamo Jean Valjean. Pasé 19 años en prisión, me liberaron hace 4 días bajo palabra. Tengo que estar en Vigau el próximo lunes, o me regresarán a prisión. (Saca un sobre amarillo y se lo enseña) mi pasaporte, no sé leer, pero sé lo que dice: es muy peligroso. Obispo: Por favor, sea bienvenido a comer con nosotros. J.V.: (Se descubre la cabeza) soy un convicto, vio mi pasaporte. Obispo: Ya sé quién es. Se miran J.V.: ¿Y me dejará entrar a su casa? Obispo: Sí, vamos a cenar, cene con nosotros. Entran y cierra la puerta. Le ofrecen un asiento a J. V. Secre: Siéntese, ahora le sirvo. Le sirve y empiezan a comer. J. V. come con ganas, hambriento. Secre: ¿Y de qué lo acusan? J.V.: Tal vez maté a alguien. Silencio. Luego mira al Obispo: ¿Cómo sabe que no voy a matarlo? Obispo: ¿Cómo sabe que yo no lo mataré a usted? J.V.: ¿Qué dice? ¿Bromea? Obispo: La confianza tendrá que ser recíproca. J.V.: Yo no maté a nadie, soy ladrón. Robé comida. Robé pero ¡ya pagué 19 años encarcelado bajo la custodia de un policía llamado Javert! Me liberaron, me dieron un pasaporte amarillo.

¿Qué puedo hacer con tal pasaporte? Debo ir a Vigau con mi custodio y ahí morir de hambre. Jajaja 19 años y el verdadero castigo empieza jajajaja Obispo: los hombres son injustos J.V.: ¿los hombres, no Dios? Aún así, ¿qué quiere que sea? Gracias. Comida, y dónde dormir: una cama. A la mañana seré un hombre nuevo. Se levantan y en el comedor le tienden una especie de catre para que duerma. El Obispo y el secretario salen y dejan ahí a J.V. quien se acuesta y espera a que se vayan. Una vez que se encuentra solo, se levanta y toma su saco. Va al mueble de los cubiertos y los toma todos. En ésas está cuando llega el Obispo Obispo: ¿Hay alguien ahí? J.V. se esconde. El obispo se acerca a la mesa y mira el saco, se da la vuelta y ve a J. V. quien se le acerca y le pega, luego sale huyendo. CIERRE DE TELÓN A la mañana siguiente, se encuentra el Obispo trabajando en el jardín, el secretario está junto a él. Entran tres guardias: dos llevan escoltado a J.V. y otro lleva el saco. Guardia 1: Lamento molestarlo Secre: Lo atraparon Guardia 1: Me llamó la atención este hombre Secre: ¡gracias a Dios! Se santigua. El obispo se acerca enojado Obispo: ¡Estoy enojado contigo, Jean Valjean! Guardia 2: ¿Qué le pasó a su ojo, Monseñor? Obispo: ¿No le dijo que fue mi huésped anoche? Guardia 1: ¡Ah, sí! Después de hurgar en su saco«y encontrar esta plata« (Saca los cubiertos) él dice que«jajajaja«usted se la obsequió (y le da el saco al Obispo) Obispo: Sí, claro que yo se la obsequié. Mira a J.V. y le dice: Pero, ¿por qué no te llevaste los candelabros? ¡Qué gran descuido! Padre (se dirige al secretario) traiga los candelabros de plata, que valen por lo menos 2000 francos. ¿Por qué los dejaste? De prisa, padre, el señor Valjean tiene que irse, ya perdió mucho tiempo. Se acerca a él y lo toma por los hombros: ¿olvidaste tomarlos? Guardia 1: (Enojado) ¿Está diciendo que dijo la verdad? Obispo: ¡Oh sí! ¡Claro! Gracias por haberlo traído, me han tranquilizado. Guardia 1: (a los otros guardias) ¡Libérenlo! Y le quitan los grilletes. Entra el secretario con los candelabros de plata y, junto con el Obispo, los meten en el saco de J.V. J.V.: ¿Me dejarán ir? Guardia 3: ¿No oíste al Obispo? Obispo: Padre, deles vino a estos hombres, deben tener sed Guardias: ¡Gracias! Y entran a la casa. Afuera solo quedan el Obispo con J.V. Obispo: Toma (y le da la bolsa, le quita la capucha) y no lo olvides, jamás lo olvides: prometiste ser un hombre nuevo. J.V.: ¿Pro«prometí? ¿Por qué hace esto? Obispo: Jean Valjean, hermano mío, ya no perteneces al mal. Con esta plata compré tu alma, te rescaté del miedo y del odio y ahora te devuelvo a Dios. Se miran largo tiempo. Música de drama. SE CIERRA EL TELÓN

II ESCENA Entran por el pasillo central el nuevo inspector Javert junto con el Capitán y se pasean por el pasillo hablando. El escenario permanece cerrado mientras dura el diálogo entre ambos. Se abrirá cuando decidan marchar a la casa del alcalde. Inspector Javert: Como le decía capitán, el Prefecto de París me ha nombrado inspector. Ya ha visto mis papeles. En París la vida es miserable. El crimen impera, las calles son sucias. La situación aquí es mucho mejor. Capitán: Sí, la vida en Vigau es mejor que nunca. Lo llevaré a nuestra fábrica de ladrillos, es la más grande que tenemos. Insp.: muy bien, ¿quién es el dueño? Cap.: El Alcalde. Originalmente era solo un trabajador, pero cuando quebró hace cinco años compró todo con menos de 500 francos. Insp.: Pensándolo bien capitán, debo presentarme ante él lo más pronto posible. Vayamos a donde él primero. El alcalde parece ser la fuerza tras de todo. Cap.: mmm (afirmando) Insp.: Debe ser un hombre muy inteligente Cap.: Es extraordinario. Pero le advierto que es un poco«excéntrico Insp.: ¿Excéntrico? ¿De qué manera? Cap.: Es tímido. Vive como ermitaño. No quería ser alcalde, quiso rehusar pero los padres lo convencieron. Ahí es. Insp.: ¿Vive aquí? Entran a la casa. El alcalde está de espaldas, intentando escribir. Cap.: buenas tardes, señor alcalde. J.V.: Aja Cap.: El nuevo Inspector quiere presentarse con usted. J.V.: Está bien. No tiene que hacerlo. Cap.: Pero señor alcalde, si no le permite al Inspector presentarse, creo que estallará en lagrimas. El alcalde se voltea y da un cabezazo de aprobación. Se pone de pie y va a recibir al inspector. Cuando lo ve se para de golpe y pone cara de susto. Insp.: Señor Alcalde, buenas tardes. Soy el Inspector Javert, tengo el honor de presentarme: soy el nuevo prefecto de la policía (le tiende la mano pero el alcalde no se la da, lo mira asustado, luego dice) J.V.: lo siento, ¿Cuál es su nombre? Insp.: Inspector Javert. ¿Estaba esperándome? De París le debieron informar« INTERRUMPE EL ALCALDE J.V.: ¿Tiene sus papeles? Insp.: Sí, Señor, discúlpeme, debí presentárselos de inmediato. J.V.: Bien, gracias por venir. Capitán, vea que el inspector se instale. Mientras hablan, entra por el pasillo, un viejito con una carreta, seguido del secretario del alcalde. La carreta da vuelta y el viejito queda atrapado debajo de ella. El secretario corre hacia la casa del alcalde y entra gritando:

Secre: ¡Señor! ¡Hubo un accidente! ¡Es un trabajador! ¡Le cayó la carreta encima! Salen corriendo, primero el alcalde, seguido por el secretario y el Capitán. El Inspector va despacio y se queda en la puerta observando todo. El viejo grita de dolor debajo de la carreta. El Capitán grita: Cap.: ¡Hay que sacarlo! Viejo: ¡Ayúdenme! ¡Ayúdenme! (Y grita de dolor. Gritos fuertes) J.V.: Hay que tratar de levantarla. ¡Vamos! Viejo: ¡Sáquenme de aquí! ¡Se fracturarán mis costillas! (Y sigue gritando de dolor) El Alcalde se pone bajo la carreta y la levanta con fuerza y sacan al viejo, quien abraza al Alcalde para agradecerle. Luego toma su carreta y sale del salón. El Alcalde regresa a su casa junto al secretario. El Inspector sale junto al Capitán y dialogan mientras marchan. Insp.: El Alcalde, ¿siempre ha tenido esa fuerza? Cap.: Es muy fornido. Pero no le conocía ésa fuerza. Insp.: ¿De dónde es? Cap.: Él vino de París, pero no nació ahí. Creo que dijo que«INTERRUMPE EL INSP. Insp.: ¿No revisó sus papeles cuando llego? Cap.: Supongo que sí, no lo recuerdo. Insp.: Lo ve con desprecio y dice Tal vez no lo hizo. Y se marchan. Adentro, en la casa, el Alcalde habla con su secretario: J.V.: ¿se recuerda que hace unos días despidieron de la fábrica a una mujer pobre llamada Fantine? Secre: Sí, Señor, la que después se prostituyó para poder mantener a una hija que tiene no sé dónde« J.V.: Sí. La despidieron con mi consentimiento. Pero yo no sabía que tenía una hija, una niña a la que cuida la familia Thenardier, lejos de aquí. La niña está enferma y la madre trabajaba aquí para sostenerla y comprarle medicina. Pero me hablaron mal de ella y la despedí. La pobre mujer, desesperada, se prostituyó y así adquirió una enfermedad. Yo la he recibido y la tengo ahí dentro, una de las religiosas la cuida. Pero me ha pedido que cuide de su hija, que la busque y la cuide, y se lo prometí. Es una vida verdaderamente miserable y lo menos que puede hacer es ayudarla. Secre: Me impresiona, Señor Alcalde. Veo que usted se preocupa por los miserables. J.V.: Sí. Todos somos miserables. Tengo qué ayudarla. Iré a buscar a la niña en cuanto pueda. La pobre mujer se está muriendo. Secre: ¿Y cómo se llama la niña? J.V.: Cossett. Y es muy pequeña. La madre ha mandado mucho dinero. Yo mismo lo he hecho también, pero bueno, ya iré por ella. ¿Cómo va la organización para dar de comer a la gente pobre? Secre: Todo bien señor, ya todo se encuentra listo para el próximo viernes. J.V.: Muy bien. Puede retirarse. Buena tarde. Y sale el secretario. SE CIERRA EL TELÓN III ESCENA En la Plaza, el alcalde junto a su secretario, reparten comida. En eso llega el Inspector con cara de arrepentido y de pena. Mientras reparten comida, el Alcalde habla con su secretario:

J.V.: Me ha impresionado la última carta que ha llegado sobre Cossett. Es mucho dinero lo que piden. Secre: ¿Y enviará contestación, señor? J.V.: No. Iré a traerla yo mismo. Partiré al terminar aquí. Llega el Inspector y pide hablarle a solas. Insp.: Señor Alcalde, quiero hablar con usted, a solas. J.V.: Está bien. Vamos allá. (Se dirige al secretario) usted siga repartiendo. (Y van con el Alcalde a un lugar apartado en la misma plaza) J.V.: Tengo prisa, inspector. Insp.: Señor«se ha«se ha violado la confianza pública. Un subalterno ha faltado por completo a la ley. Debe ser expuesto y castigado. J.V.: ¿De quién se trata? Insp.: De mí. Lo he difamado, señor Alcalde. Vine a pedir que solicite mi destitución. J.V.: Inspector, ¿de qué está hablando? Insp.: lo denuncié con el Prefecto de la policía de París. Juré que era un convicto que violó su libertad. J.V.: ¿Dijo que era qué? Insp.: Un convicto (y lo mira a los ojos). No tenía pruebas, solo el recuerdo de Jean Valjean, al que custodié hace 20 años en prisión. Lo denuncié sin tener la evidencia. Sin embargo acabo de ver al verdadero Jean Valjean. J.V.: ¿Al verdadero Valjean? Insp.: Sí. Hace 15 días un hombre llamado Carl fue arrestado robando manzanas. En la prisión departamental, un convicto lo vio y lo reconoció. No podía creerlo, así que fui a verlo personalmente y no cabe duda, usted no es Valjean. Y me disculpo señor. J.V.: ¿Y ahora no cree que sea un convicto? Insp.: Claro que no. Si vi con mis propios ojos a Valjean. J.V.: Ése hombre, ¿admite ser Valjean? Insp.: ¡Claro que no! Finge ser un loco que no entiende nada de los cargos. J.V.: ¿Cuándo es el juicio? Insp.: Mañana J.V.: ¿Cuánto tardará? Insp.: no más de dos horas. La evidencia es abrumadora. Regresé de inmediato para que me destituyera y presente cargos por difamación. J.V.: Debo considerarlo. Usted es un hombre aburrido y testarudo, pero es honorable. Quiero que siga como Prefecto. Acompáñeme a mi casa, vamos. (Y salen por el pasillo) Insp.: Señor, es imposible J.V.: (Enojado) Permanecerá como Prefecto, ¡son mis órdenes! (Salen del salón) CIERRE DE TELÓN IV ESCENA Juicio. En una mesa está el presidente junto con dos personas más. Son tres los testigos, un falso Jean Valjean, tres guardias, un acusador, el Alcalde (J.V.) y otros alcaldes. J.V. llega y un guardia en la puerta de la sala no le deja pasar. J.V.: ¿Puedo pasar? Guardia: No, porque está lleno

J.V.: Mmm bueno (y da la vuelta para irse, cuando el guardia le dice) Guardia: A menos que«sea un servidor público, tienen lugares apartados a un lado del Juez: los mejores lugares. J.V.: (Se da la vuelta, lo mira y le dice) Soy el Alcalde de Vigau (Y entra a la sala. Adentro en el estrado está el acusado escoltado por dos guardias. J.V. se dirige a su puesto y, antes de sentarse, saluda al presidente) J.V.: Señor Presidente (y se inclina) Presidente: Señor Alcalde, es un honor. (J.V. se sienta y luego uno de los alcaldes de al lado se pone de pie y lo saluda. El Presidente hace toca la mesa con un martillo de madera) Presidente: Que continúe el examen El acusado está en el estrado y el fiscal le hace las preguntas Fiscal: Dice que es simple, por ello le haré una pregunta muy simple: ¿es usted o no el convicto Jean Valjean? Prisionero: En primer lugar« ¿cuál es el primer lugar? Los presentes ríen Fiscal: Responda a la pregunta. Prisionero: ¡Es injusto! Es lo que iba a decir, solo que olvide su nombre (La gente ríe, el presidente somata el martillo llamando al orden y sigue el acusado) soy un hombre que« ¿cuál era la palabra? Yo soy de esos que no comen todos los días. ¡Estoy hambriento! (vuelven a reír) Presidente: ya se la ha encontrado culpable de robo. Responda a la pregunta del fiscal. Prisionero: ¿A qué? ¿Hizo alguna? (Y de nuevo ríen) Fiscal: ¿Es usted o no Jean Valjean? Prisionero: Pero usted dice que yo nací en Fabro. Es muy astuto al decir más de lo que yo sé. Mis padres eran vagabundos. (Risas) Fiscal: Señor Presidente, en vista de la astuta y constante negación del acusado, que trata de pasar por un idiota, solicito al testigo Brevet al estrado. Presidente: Lo ordeno. Se levanta el primer testigo. El acusado es llevado a un asiento atrás del estrado y se sienta. Fiscal: Brevet, debo recordarle que lo que diga puede destruir la vida de un hombre. Deberá estar completamente seguro de su testimonio. Brevet: Tengo buena memoria. Es lo mejor que tengo. Presidente: De pie el acusado (y los dos guardias levantan al prisionero) Fiscal: ¿Reconoce a este hombre? Brevet: Sí, es Jean Valjean, fui el primero en reconocerlo. Estuvimos juntos 19 años en una prisión. Se ve más viejo y estúpido, debe ser la edad. Fiscal: Puede retirarse. Señor Presidente, llamo al convicto Lombard al estrado. (El acusado intenta sentarse. Lombard llega al estrado) Presidente: ¡El acusado permanecerá de pie! (Los guardias lo levantan) Fiscal: Repito lo que dije: la vida de un hombre puede destruirse con su respuesta. ¿Reconoce usted al acusado? Lombard: ¿Cómo no? Compartimos cinco años una cadena. (Mira al acusado y le dice:) ¿Qué pasa contigo? ¿No saludas? ¿No me extrañas? Prisionero: Eh... ¡hola! (Risas) Fiscal: Solicito a Beltran al estrado. (Llega Beltran) ¿Reconoce al acusado? Beltran: Sí. Es Jean Valjean. Música de suspenso. El fiscal se dirige al presidente. El verdadero Jean Valjean se levanta y se dirige al Presidente:

J.V.: Señor Presidente, ¿puedo decir algo? Presidente: Sí, sí, claro J.V.: (Se dirige hacia donde están los testigos) Brevet, Lombard, Beltran: ¡Mírenme! ¿No me reconocen? ¡Yo te reconozco Brevet! Brevet: (Se pone de pie) ¿Valjean? J.V.: Y tú, Lombard (se pone de pie), ¡no solo mires mi ropa! ¡No me veas afeitado! ¡Mírame a los ojos! Tú no creías en Dios, ¿o sí? Tienes una cicatriz en el hombro, te la hice cuando trataste de matarme, ¿lo olvidaste? Cuando te puse en la estufa. Brevet: ¿Eres tú? J.V.: Muestra la cicatriz (lo agarra del brazo y lo lleva frente al presidente) ¡Muéstrales la cicatriz! Luego va al estrado y le dice a Beltran: Beltran, extiende el brazo izquierdo, tienes tatuado el número 1789, año de la Revolución. ¡Muéstrales! (Extiende el brazo y lo enseña, todos se asombran, luego J.V. se dirige al Presidente): Conozco a estos hombres, señor Presidente, y ellos me conocen. Yo soy al que quieren, yo soy Jean Valjean. (Silencio, suspenso. El presidente se pone de pie, Beltran rompe el silencio): Beltran: (Riendo, con alegría) ¡Ah! ¡Es él! Presidente: Señor alcalde, sé que es un hombre muy generoso, pero esto«INTERRUMPE J.V. J.V.: ¿Generoso dice? ¿Hombre generoso? Estando en prisión era tan ignorante y malvado como estos hombres. Quisiera poder callar y dejar que este pobre sufra por mí. Pero« continué su investigación señor, y encontrará más pruebas de que yo soy Valjean. (Y sale del salón, todos quedan asombrados.) CIERRE DE TELÓN. V ESCENA Plaza de la Revolución. Marius está dando su discurso en medio de un grupo de gente. Marius: ¡Por un salario justo! ¡Por libertad de expresión! El Rey ha prohibido escribir, dice que es un delito. ¿Por qué delito? Hablar en público es delito, así como ser pobre también lo es: es el mayor de los delitos. Los condenan de por vida, el gobierno no tiene piedad. ¡No hay trabajo! ¡El Rey nos traicionó! Se nos prometió voto, ¿lo tenemos? Gente: ¡No! Marius: ¿Dónde está la República por la que nuestros padres murieron? Gente: ¿Dónde? Marius: Esta aquí, hermanos, en medio de nosotros, en nuestra cabeza, pero mejor que nada, en nuestro corazón. ¡Somos la República! Todos: ¡Somos la república! ¡Somos la República! El Inspector mira desde una esquina junto a un espía. Dialogan: Insp.: ¿Quién es él? Espía: Es el líder de la sociedad ABC, el grupo más grande y peligroso de estudiantes. Quieren sacar al Rey, quieren sufragios sin limitaciones. Insp.: No me interesa qué quieren. Quiero saber quién es él, quiero saber más de él. Espía: Se llama Marius. Está organizando una sublevación. Pero la retrasan porque él está enamorado de una chica que se ha mudado aquí recientemente con su padre: un hombre caritativo y modesto, sorprendente. Marius la ve todas las noches, ella sale a escondidas de su padre, no sé por qué, pero él no quiere darse a conocer. Evita a la gente y evita las preguntas sobre su origen, sin embargo su hija habla con Marius. Insp.: ¿Cómo se llama ella?

Espía: Cossett. Insp.: ¿Cómo? Espía: Cossett. Inps.: ¡Lo sabía! ¡Él está aquí! ¡Sigue aquí, en París! Espia: ¿Cómo? ¿De quién habla? Insp.: De un convicto que violó su libertad. Fue alcalde de Vigau con papeles falsos. Al ser descubierto huyó de nuevo. Pero una mujer le encargó que recuperara y cuidara de su hija llamada Cossett. Él la recogió con una familia que la tenía y una noche saltaron el muro de la ciudad y lograron entrar. Fue hace 10 años«10 largos años que llevo buscándolo«y por fin aquí esta« acabaré con él. CIERRE DE TELÓN BREVE Se abre el telón y, en la misma plaza, hablando sentados Marius y J.V. Es de noche. J.V.: ¿Así que amas a Cossett? Marius: Sí, señor J.V.: Tienes que protegerla y cuidarla. Sabes muy bien que el Inspector anda detrás de mí Marius: Pero, ¿por qué señor? J.V.: Le conté la verdad Cossett y tú debes saberla para protegerla. Yo soy un convicto. De joven era pobre. Un día tenía hambre y robe una barra de pan. Me encerraron con cadenas durante 20 años, un día me dejaron libre y huí a un pueblo, desde entonces me han buscado. Debes cuidar a Cossett. Deberías dejar la idea de la Revolución y irte con nosotros a Londres mañana mismo. Marius: No señor. Mañana hemos de pelear, tenemos qué restablecer la República. J.V.: Mmm está bien, hazlo y regresa pronto a cuidarla. (Se levanta y se va. Marius se queda ahí sentado. Cuando se levanta entra el Inspector y lo agarra por atrás) Insp.: ¡Te tengo! Marius: ¡No! (Y empiezan a luchar, pelean hasta que Marius le logra quitar el arma y le ata las manos, luego se lo lleva. A mitad de pasillo, regresa J.V. y le dice:) J.V.: Déjamelo a mí, yo lo mataré. (Y le quita el arma a Marius, quien sale. J.V. regresa a la plaza y pega al inspector a una pared, se miran y saca un cuchillo) Insp.: ¿Un cuchillo? J.V.: sí. (Lo toma del cuello) ¿Por qué no me dejo en paz Javert? Inps.: Pudo haberme matado J.V.: No quiero matarlo, ¡solo quiero vivir en paz! Insp.: apresúrese a hacerlo, sus amigos lo están esperando. (J.V. le da la vuelta y lo suelta, le señala una salida) J.V.: hacia allá, váyase estará a salvo. Insp.: ¿Piensa matarme por la espalda? J.V.: Lo dejaré ir, pero dese prisa, ellos no tendrán piedad. Insp.: Debe matarme. No lo dejaré ir hasta que lo haga. ¡Máteme! J.V.: (Dispara al aire) ha muerto, váyase. (Y se va) CIERRE DE TELÓN BREVE Se abre el telón y empieza la revolución. La misma plaza ahora con barricadas, humo, cohetes, disparos. Pelean Marius y otros jóvenes así como guardias. Hay gritos Marius: Retrocedan J.V.: ¡Vamos! Siguen los gritos y explosiones. Entran el Inspector y 3 guardias. Marius, J.V. y lo jóvenes huyen, pero le disparan a Marius. J.V. lo recoge y el Inspector dice:

Insp.: Vayan tras ellos« (y los guardias salen tras los jóvenes. El Inps. se esconde mientras J.V. saca a Marius de los escombros, lo pone en el suelo. Se acerca el inspector y le apunta en la cabeza y le dice) Insp.: ¿Está vivo? (J.V. se pone de pie y llegan los guardias) J.V.: necesito un doctor Inps.: ¿Para qué? ¿Para el pelotón de fusilamiento? J.V.: Me quiere a mí, ¡arrésteme! ¡Pero a él déjelo ir! Insp: (Se dirige a los guardias) Que lleve al muchacho dónde quiera, luego llévenlo al puente, sobre el río. Ahí lo estaré esperando. Toman a Marius, el Inspector sale. J.V. le dice a Marius: J.V.: Te llevaré con Cossett. Vivirás para siempre con ella. CIERRE DE TELÓN VI ESCENA Sobre el río, en el puente. J.V. va cambiado. El inspector se encuentra sentado con una hoguera medio humeante. J.V. va custodiado por los guardias. El Inspector está escribiendo. Cuando llegan, les dice a los guardias: Insp.: Tráiganlo aquí. (Lo llevan, luego se pone de pie y les da la libreta donde escribía y les dice) Un mensaje importante para el Prefecto. Explico qué hice con el prisionero. Quiero que lo lea antes de desayunar. Guardias: Sí señor. (Y se van. El Inspector apunta al pecho de J.V.) Insp.: tuve tiempo para pensar sobre lo que merece. Es un problema difícil. Muévase a la orilla. J.V.: ¿Por qué no me entrega? Insp.: Es mi prisionero, ¡haga lo que le digo! ¿No entiende la importancia de la ley? Le he dado una orden, ¡obedézcala! (J.V. se pone a la orilla. El Inspector le apunta a la cabeza y continua:) ¿Por qué no me mato? J.V.: No tengo derecho a matarlo Insp.: Pero me odia J.V.: No lo odio. No siento nada por usted. Insp.: No quiere regresar a la cantera, ¿o sí? J.V.: No, no quiero Insp.: esta vez estamos de acuerdo. Voy a evitarle una vida en prisión, Jean Valjean. Es una pena que las reglas no me permitan tenerle piedad. Traté de vivir mi vida sin violar una sola regla. (Le quita los grilletes a J.V. y lo tira al suelo y le grita:) ¡Es libre! (Luego se coloca él mismo los grilletes. J.V. lo mira. El inspector se tira al agua, J.V. se levanta y va a la orilla del río. Luego se da la vuelta, sonríe, mira al cielo y grita) J.V.: ¡Soy libre! ¡Libre! ¡Soy libre! (empieza a llorar de emoción) ¡Libre! ¡Libre! Y sale.

FIN

PERSONAJES
Jean Valjean Inspector Javert Marius Obispo Secretario del Obispo Viejo (I escena) Secretario del Alcalde Viejo de la Carreta Capitán Guardias (6) Presidente 2 asistentes de presidente Fiscal Acusado (falso Valjean) Brevet Lombard Beltran Espía PERSONAJES FIJOS Jean Valjean Inspector PERSONAJES QUE PUEDEN CAMBIAR I escena Viejo Obispo Secretario del Obispo Guardias (3) II escena Capitán Secretario de Alcalde Viejo de la Carreta III escena No cambian IV escena Guardias (3) Presidente Asistentes del Presidente (2) Fiscal Testigos (3) Acusado (Falso Valjean) V escena Marius Guardias (2) Espía Jóvenes compañeros de Marius (3) Gente que oye a Marius VI escena Guardias (2)

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