P. 1
Cien años de historia de la pintura en El Salvador, desde 1900 hasta 2000, corrientes y estilos más relevantes

Cien años de historia de la pintura en El Salvador, desde 1900 hasta 2000, corrientes y estilos más relevantes

|Views: 4.116|Likes:

More info:

Published by: bibliotecalejandrina on Jul 01, 2011
Copyright:Attribution Non-commercial

Availability:

Read on Scribd mobile: iPhone, iPad and Android.
download as PDF, TXT or read online from Scribd
See more
See less

08/21/2013

pdf

text

original

Sections

UNIVERSIDAD DE EL SALVADOR

FACULTAD DE CIENCIAS Y HUMANIDADES
ESCUELA DE ARTES

TRABAJO DE GRADO:

“CIEN AÑOS DE HISTORIA DE LA PINTURA EN EL
SALVADOR, DESDE 1900 HASTA 2000, CORRIENTES Y
ESTILOS MÁS RELEVANTES”

PRESENTADO A:
ESCUELA DE ARTES

POR
CARLA ROXANA ISABEL ROMERO CORTEZ

ASESOR
LICENCIADO CARLOS QUIJADA

CIUDAD UNIVERSITARIA, FEBRERO DE 2005

AUTORIDADES DE LA UNIVERSIDAD DE EL SALVADOR

RECTORA
DRA. MARIA ISABEL RODRIGUEZ

VICE-RECTOR ACADÉMICO
ING. JOAQUÍN ORLANDO MACHUCA

VICE-RECTORA ADMINISTRATIVA
DRA. CARMEN DE RIVAS

SECRETARIA GENERAL
LICDA. MARGARITA RIVAS DE RECINOS

AUTORIDADES FACULTAD CIENCIAS Y HUMANIDADES

DECANA
LICDA. ANA MARIA GLOWER DE ALVARADO

VICE-DECANO
LIC. CARLOS ERNESTO DERAS

SECRETARIA
LICDA. ORALIA ESTER ROMANA DE RIVAS

COORDINADOR ESCUELA DE ARTES
LIC. RICARDO SORTO

DEDICATORIA

A DIOS TODOPODEROSO:

Con profundo amor y respeto.

A MIS QUERIDOS PADRES:

José Enrique Romero (Q.E.P.D.) y Ana Isabel Cortez de
Romero, por su esfuerzo y apoyo incondicional.

A MI QUERIDA HERMANA:

Carolina Fitzgerald, por su apoyo, que a pesar de la
distancia, siempre fue oportuno.

A MI ESPOSO:

Ricardo Villafuerte, a quien amo y respeto, por haber estado
a mi lado brindándome todo su apoyo y comprensión hasta
el último momento de mi carrera.

A MI HIJA:

Sofía Isabella, por el tiempo que me regaló para dar un paso
más hacia adelante.

CARLA ROXANA ROMERO CORTEZ

INDICE

CONTENIDO PÁGINA

Introducción……………………………………………………………...

v

CAPITULO I

Antecedentes Históricos de El Salvador y su influencia en la
pintura nacional………………………………………………………….

6

CAPITULO II

Antecedentes de la Plástica Pictórica - desde 1900 hasta 2000 -……

40

CAPITULO III

La Plástica en El Salvador:
Su desarrollo y relación con las tendencias mundiales………………

81

CAPITULO IV

Análisis del desarrollo de la Pintura Salvadoreña…………………….

117

Visión extranjera en los estilos artísticos salvadoreños……………….

144

Causas y aspectos alienantes del tipo de producción plástica
salvadoreña……………………………………………………………….

148

Conclusiones………………………………………………………………

150

Recomendaciones…………………………………………………………

153

Bibliografía………………………………………………………………...

155

Fuente de imágenes………………………………………………………

158

Anexos……………………………………………………………………..

161

• Criterios tomados en cuenta para reproducir las obras de arte
seleccionadas.
• Réplicas de Obras de Arte.
o Salarrué (“La Monja Blanca”) Oleo sobre tela 52X46.
o César Menéndez (“Estudio Uno”) Oleo sobre cartón 75X74.
o Julia Díaz (“A Lavar”) Oleo sobre tela 72X64.
o Carlos Cañas (“Niño sin futuro”) Oleo sobre tela 60X91.
• Guía de preguntas.
• Entrevistas
o Pedro Acosta
o Roberto Galicia
o Mayra Barraza

INTRODUCCIÓN

A nivel mundial, el fenómeno de la vanguardia artística se configura tras un
proceso de ruptura con los ideales decimonónicos. La cultura se hizo urbana y
cambió radicalmente su escala de valores, logrando que los artistas rechazaran
un sistema figurativo, fundamentado en la apariencia, al tiempo, que reivindica
la libertad personal, al margen de toda norma.

De igual forma, cuando llega el 1900, la actividad intelectual y cultural está en
pleno movimiento en la capital de la República de El Salvador. Los nuevos
intelectuales salvadoreños no querían quedarse atrás de las modas
internacionales y escribían alrededor de una idea basada en el positivismo y el
liberalismo: el progreso nacional.

Así comenzó el Siglo XX , y continuó con la misma dinámica hasta que finalizó,
debido a que las reglas del arte eran dictadas a nivel internacional y luego
fueron asumidas en El Salvador.

Esta investigación se creó con el fin de establecer una correlación entre el efecto
que ejerce el desenvolvimiento de la vida cotidiana sobre el arte, y
específicamente de cómo éste se ha determinado por los acontecimiento de su
entorno.

El objetivo general para realizar este trabajo fue analizar los sucesos históricos
de El Salvador, para determinar su reflejo en la plástica pictórica nacional. Y los
tres objetivos específicos fueron: estudiar la plástica pictórica salvadoreña por
períodos de relevancia histórico social, así como indagar sobre acontecimientos

claves que cambiaron los estilos pictóricos en El Salvador y finalmente,
determinar puntualmente la influencia que tiene la pintura extranjera en el
ámbito pictórico nacional.

Esta investigación se realizó para concretizar un análisis en la situación de la
plástica pictórica en El Salvador y su relación con los niveles históricos, social,
económico y cultural, para reconocer el origen de las temáticas y las técnicas
trabajadas por los precursores de la pintura nacional.

Este esfuerzo va dirigido para poder ser consultado por la sociedad salvadoreña
en general, así como para cualquier persona interesada en acrecentar su bagaje
cultural y a la población estudiantil que necesite profundizar, investigar o leer
acerca de la temática abordada en esta investigación.

Este trabajo servirá para todos los que deseen tener una relectura del arte y su
relación con el mundo, como un nuevo aporte a la teorización de las artes,
debido a que se unirán dos temáticas diferentes aparentemente, pero al ser entre
relacionadas, se obtendrá una sola conclusión, al verificar la influencia de una
sobre la otra.

Al comenzar esta investigación, la hipótesis planteada fue: ¿Existirá una
marcada influencia pictórica extranjera en la pintura salvadoreña del Siglo XX?.

Así, la investigación se abordó por medio del conocimiento de las causas de los
fenómenos y cambios históricos experimentados en El Salvador junto a la
práctica artística que llevaron a cabo los involucrados en este aspecto, para crear

el surgimiento y transformación del proceso artístico que prevaleció en el Siglo XX.
Por lo tanto, el método que se utilizó para realizar la investigación, fue el Histórico
y el Deductivo, ya que se partió de una realidad general para llegar a una
específica, para concluir en los niveles de influencia que se presentaron.

Las técnicas que se utilizaron fueron la sistematización bibliográfica, la observación
ordinaria y la entrevista estructurada.

Además de haber consultado libros de historia y de arte salvadoreño y mundial,
también se utilizaron recursos como la consulta a Internet, la colección de
suplementos “Enfoques del Siglo”, de la Prensa Gráfica y “Milenio” de El diario de
hoy.

El recorrido en el análisis del tiempo, contará con un traslape de finales de 1885
hasta comienzos de 1900, para que exista una antesala histórica de lo ocurrido
inmediatamente, como un estudio más profundo de las bases.

La parte práctica se sustentó realizando réplicas de obras de arte de reconocidos
pintores salvadoreños, las cuales fueron seleccionadas bajo importantes criterios y
fueron imitadas en todas sus cualidades, tanto dimensionales como técnicas.

El documento está compuesto por cuatro capítulos, el primero se titula:
“Antecedentes históricos de El Salvador y su influencia en la pintura nacional”, en
este apartado se realizó una descripción puntual de los acontecimientos históricos
más relevantes del acontecer cotidiano y la relación que existió sobre el
desenvolvimiento de la pintura nacional.

El capítulo II es “Antecedentes de la plástica pictórica desde 1900 hasta 2000”, se
realizó un resumen de la teoría de la plástica pictórica del Siglo XX en El Salvador,

abordado cronológicamente y con la intervención de las personalidades que
tomaron parte de su historia.

“La plástica en El Salvador: su desarrollo y relación con las tendencias mundiales”,
es el capítulo III, donde se hizo un análisis formal de la evolución de la pintura
salvadoreña para compararla con la pintura extranjera y así empezar a reconocer
los orígenes de su tendencia.

En el capítulo IV se dedujo los motivos y razones por las cuales la pintura nacional
del Siglo XX posee sus grados de autenticidad y de imitación, el título de este es:
“Análisis del desarrollo de la pintura salvadoreña”.

CAPITULO I

ANTECEDENTES HISTÓRICOS DE EL SALVADOR Y SU
INFLUENCIA EN LA PINTURA NACIONAL

En El Salvador a fines del Siglo XIX (1870-1900), el cambio económico más
importante fue el desarrollo de nuevas actividades productivas en el área rural,
tales como la minería y el café. Estas activi
personas de distintos sectores sociales, pero
en especial por miembros de una élite
emergente. Estos productores buscaban
beneficiarse de las oportunidades que ofrecía
la participación en los mercados de
exportación y también de un mayor mercado
interno. Para muchos salvadoreños, el
aumento en la producción de café, productos
agrícolas y ganadería significo un mayor
acceso a los bienes de primera necesidad.

Para otros, un grupo más reducido de
productores, su participación significó alcanzar cierta riqueza, mientras que los
pequeños productores, siempre corrían el riesgo de perder sus propiedades por
deudas que no podían pagar. A los sectores más acaudalados, la economía
comercial les permitió utilizar la tierra y el trabajo de la población campesina
para engrandecer constantemente sus riquezas. Los países de Centroamérica
sólo pudieron ampliar su producción de café, porque los habitantes de los países
industrializados de Europa y Norteamérica empezaron a consumir café en tales
cantidades, que el grano se convirtió en el Siglo XIX en un producto de consumo

dades fueron promovidas por

Seleccionadoras de café

6

popular. El café finalmente se convirtió en aquel cultivo de “mayor esperanza”,
como decían los agricultores y el gobierno de El Salvador. Dándole un tremendo
impulso a la principal fuente de riqueza nacional: la agricultura.

El principal problema durante el Siglo XIX, fue la fluctuación frecuente de los
precios del café en Europa o Norteamérica, que a veces bajaban por debajo del
costo de producción del grano, afectando los ingresos del Estado y el bienestar
de la economía en general 1/

El Presidente Francisco Dueñas fundó en 1864 una Academia de Bellas Artes,
destruida por el terremoto de 1873; reabre sus puertas en 1883. No se conoce, sin
embargo, de pintores que hayan salido de sus aulas en ninguno de los dos
periodos.

Por estos días se menciona el nombre del primer pintor conocido en El Salvador,
Juan Francisco Wenceslao Cisneros, de quien han quedado algunas pinturas,
sobre todo retratos en casas privadas y algunas reproducciones de los grandes
maestros. Se deduce que Cisneros fue mas bien un conservador que un
renovador. Tampoco desdeñó inspirarse en la fuente del romanticismo. El siglo
XIX vio entrar en la pintura el arte del retrato, del cual se valió Cisneros 2/

Mientras, el Gobierno Provisional del General Santiago González, decreta en
1871 que la imprenta es libre y toda persona puede expresar y publicar

1/ Lindo Fuentes, Héctor. Historia de El Salvador. Pp. 5-11.
2/ Lindo, Ricardo. La Pintura en El Salvadora.54-56.

7

libremente sus pensamientos sin previa censura. Este decreto produjo la
creación de varios periódicos.
Por ese mismo tiempo, la nueva Asamblea Constituyente, emitió la cuarta
Constitución Política de la República. Donde se redujo el periodo presidencial a
dos años, prohibiéndose la reelección; se estableció la tolerancia religiosa, la
independencia de los poderes y la elección indirecta.

El café pasó a sentar las bases materiales de la nación salvadoreña y es relevante
mencionar que antes de 1880, existían el País y el Estado, pero la población
difícilmente entendía que pertenecía a un ente nacional llamado El Salvador.
No había himno ni escudo nacional y la bandera se asemejaba mucho a la de
Estados Unidos. Así existía la necesidad de ir creando una identificación y un
apego a la tierra, a los ancestros y a la patria 3/

El 19 de marzo de 1873, el territorio de San Salvador se sacudió con un
terremoto, 7.1 grados en la escala de Richter fueron suficientes para echar por
tierra todas las construcciones que hasta ese momento eran el sello indiscutible
de la capital.

En el suelo quedaron la primera catedral, la universidad, el hospital y otras
tantas iglesias que salpicaban el centro de la joven república. El Palacio Nacional
resistió, pero quedó ruinoso ante los embates de que pasaría a la historia como
“el terremoto de San José”.

3

/ Lindo Fuentes, Héctor. Op. cit., P.101

8

La tragedia del terremoto era tan grande como la oportunidad que se le
presentaba al joven arquitecto Pascasio González: estaba a punto de dejar su
huella en la capital.

Tenía 26 años y el prestigio suficiente como para que el Gobierno y la Iglesia le
confiaran remodelar el Palacio Nacional, diseñar y construir una nueva iglesia
de Candelaria y ser maestro de obras en la construcción de la segunda Catedral.
Pascasio produjo una treintena de pinturas y una buena cantidad de esculturas
y obras de imaginería. Muchas se perdieron en desastres, por falta de cuido o
por la acción del tiempo.

Pascasio fue uno de los que desarrolló el sistema constructivo de madera y
lámina troquelada, característico a finales del Siglo XIX y principios del XX.
Estaba consciente de que estos materiales resistirían mejor los movimientos
telúricos en el país. Y no se equivocó. Pero la segunda Catedral sufrió un
incendio en 1951, donde se perdieron obras que la iglesia le había pedido al
maestro, según acta fechada en 1913, estaban incluidas 16 pinturas al óleo, 4 de
doctores de la iglesia, la cena de los apóstoles, la coronación de María y 8
cuadros más con pasajes bíblicos.

El artista ya había dado clases en la Escuela Nocturna de Artesanos, en donde
impartía dibujo lineal, también fue profesor de la Escuela de Artes Gráficas en
las materias de modelado y ornamentación, en 1915 y 1916. Por lo que se
conserva de él, se puede constatar que fue un extraordinario artesano de la
pintura, a la antigua usanza, un fiel reproductor de lo que veía 4/.

4

/ Vásquez, Verónica. La importancia de llamarse Pascasio. P. 6

9

Junto a Pascasio trabajó en la Catedral otro maestro oriundo de Zacatecoluca,
Marcelino Carballo, quien es un pintor bohemio, que va a crear una escuela y
que como los impresionistas, organiza excursiones al aire libre para pintar.

Don Marcelino se ha formado viendo a pintores e imagineros vernáculos, y se
ha hecho casi sólo su oficio. Pinta retratos, delicadas copias de cuadros
religiosos y talla imágenes. De la escuela de Don Marcelino, salen entre otros
Napoleón Nochez Avendaño, Antonio Pineda Coto, Alfonso Catedral y Camilo
Minero.

Los pocos intelectuales de aquella época, se mantenían ligados a las
instituciones públicas y habían asumido papeles bien definidos. Criticaban
mucho a las instituciones heredadas del pasado y exaltaban los rápidos y
profundos cambios que estaba propiciando el café, a nivel económico y social.

Estos intelectuales eran maestros, doctores, abogados y burócratas; algunos eran
oficiales militares y sacerdotes que leían a autores europeos; a pesar que eran
muy pocos, su destreza para expresar de manera conveniente, en oratoria, en
libros y en periódicos, los hacia influyentes. Condenaban el pasado como
provinciano, retrasado y empobrecido, fuera de contacto con las nuevas
corrientes de la evolución humana. Para los intelectuales era importante y
necesario forjar una nueva ideología para una nación que se encontraba en
rápido proceso de cambio 5/

Con el auge del cultivo del café en 1879, hubo demanda de técnicos que
delimitaran las propiedades agrícolas. Ya se percibía, además, el proyecto de

5

/ www.elpaisyelarte.com.sv

10

extinción de ejidos y de las comunidades indígenas. Es en ese año que se funda
la Facultad de Ingeniería Civil de la Universidad de El Salvador. El énfasis que
se le daba a la Universidad como piedra angular de la modernización, reforzaba
la orientación elitista del cambio que estaba teniendo El Salvador, que coincide
con el momento en que los intelectuales recurrían más fuertemente a las ideas
provenientes de los Estados Unidos.

Salón de lectura de la Universidad Nacional

Bajo la Presidencia del doctor Rafael Zaldivar, se decreto la Primera Ley
Monetaria, adoptándose el Peso como
Unidad y se descarto el sistema
español de división del Peso en 8
Reales, estableciéndose por Ley el
Sistema Métrico Decimal, donde el
peso equivalía a 10 Reales. Así como

Primeros billetes

11

se introdujo un cambio en el sistema monetario salvadoreño y aparecen los
primeros billetes de banco.

El 19 de noviembre de 1889 a la medianoche, fue destruido por el fuego el
Palacio Nacional, y como era de esperar también el acervo que resguardaba el
Archivo General, los archivos de los poderes supremos, de la corte suprema de
justicia, el de Gobernación y otros.

A finales del siglo XIX hay que mencionar dos hechos muy importantes: el
primero, fue la inauguración de la Casa de la Moneda, el 28 de Agosto de 1892
durante la Presidencia del General Carlos Ezeta. El segundo hecho importante
fue el 1 de octubre de 1892, cuando, como un homenaje a Cristóbal Colón en el
IV Centenario del descubrimiento de América, el Poder Legislativo reformo la
Ley Monetaria de 1883, cambiándole nombre a nuestra unidad monetaria, de
peso a colón. Se decretó que su valor con respecto al Dólar fuera al 2 x 1 6/.

Así, el estado salvadoreño fue extendiendo su presencia lenta e irregularmente
sobre el conjunto del territorio nacional, valiéndose de mecanismos de control
improvisados basados en las prácticas locales y también en la importación de
tecnologías y conocimientos desarrollados en el extranjero. A partir del gobierno
de Zaldivar, los gobiernos establecieron instituciones que tendrían algún grado
de estabilidad. Donde, el ejército se convirtió por primera vez en un cuerpo
capaz de sobrevivir a las confrontaciones bélicas y políticas entre los países del
istmo. Por otra parte, por primera vez se pudo poner en práctica la legislación
agraria, reguladora de las relaciones entre jornaleros y terratenientes.

6

/ www.abansa.com.sv

12

El golpe de estado siguió siendo el mecanismo preferido para alcanzar el poder.
Esa lucha por el poder del estado siempre fue protagonizada por grupos de las
elites. A pesar de la importancia de la participación popular, esta tuvo poca
influencia sobre las decisiones políticas importantes de los gobernantes.

Las realizaciones materiales que se dieron bajo los gobiernos del Siglo XIX
fueron más impresionantes que sus logros políticos. El ferrocarril, los muelles en
los puertos y los vapores fueron las primeras manifestaciones visibles de un
progreso material que termino uniendo las diversas regiones del país e
integrando a El Salvador a la economía del mundo mayor 7/.

Al terminar el Siglo XIX, llegan los fotógrafos con sus cámaras de acordeón y
sus fogonazos de magnesio. Los fotógrafos-magos hacen incursión en el mundo
de las imágenes y ponen telones pintados tras los retratos para fingir arboledas.
La intervención de la fotografía, como en otras partes, vendrá a revolucionar el
arte de la pintura.

Va terminando el Siglo XIX, se acerca el Siglo XX. Con timidez, el “art nouveau”
hace su entrada en la escena 8/

Ante los ojos de los habitantes de El Salvador, el poderío y la riqueza
desplegados por los países industrializados eran sinónimos de progreso. Pero el
progreso tenía en realidad dos caras. Una, la más obvia, era la aceptación y
puesta en marcha de nuevas formas de hacer las cosas, sustituyendo la mano de
obra por máquinas de vapor. El progreso también significaba utilizar medios

7

/ Lindo Fuentes, Héctor. Op. cit., Pp. 38-39

8

/ Lindo, Ricardo. Op. cit., P.56.

13

modernos de transporte, como el ferrocarril y dejar atrás las carretas y carruajes.
El progreso era sinónimo de lo moderno.

La otra cara del progreso, significaba rechazar lo viejo, lo tradicional, por ser
precisamente un obstáculo para introducir lo nuevo. Los que creían en el
progreso eran particularmente enemigos de todo aquello que en El Salvador
tenía aspecto de “colonial”porque era atrasado.

Esta forma de comprender el progreso del papel que jugaban la ciencia y la
tecnología en el desarrollo de la economía y la sociedad, se denominó
“positivismo”, el cual entendía que la sociedad humana avanzada se
fundamentaba en un conocimiento adecuado de las ciencias naturales y sociales.

La cultura que más impacto en la República de El Salvador hacia fines del siglo
XIX y comienzos del XX fue la europea. Francia era considerada la nación más
culta del mundo, donde se evidenciaban las más importantes corrientes de la
literatura y del arte.

Algo similar ocurría con la presencia de Inglaterra, cuyo predominio financiero
e industrial era innegable. Pero su más obvia presencia se manifestó en los
ferrocarriles y barcos de vapor que llegaban a los puertos salvadoreños 9/.

Al llegar el año 1900, los hilos de la actividad intelectual y cultural están en
pleno movimiento en la capital de la República de El Salvador.

9

/ Lindo Fuentes, Héctor. Op. cit., Pp.91-96.

14

Al comenzar el Siglo XX, El Salvador presenta las realidades de alto contraste:
en lo cultural, la centuria se inicia con tres figuras estelares en vías de madurez
(Gavidia, Masferrer, Ambrogi); en lo socioeconómico, el ciclo del café esta en
proceso de expansión; en lo político, las ultimas expresiones del caudillismo
decimonónico le van dando paso a un nuevo esquema de poder, sustentado en
tres cúpulas: la económica, la militar y la eclesiástica.

Pronto, la revolución política que significó el triunfo del liberalismo y del cultivo
y exportación de café facilitan el ambiente para crear nuevos conceptos que
expliquen y justifiquen el país. El positivismo y el liberalismo son los principales
productos intelectuales de importación. Los nuevos intelectuales salvadoreños
escribían alrededor de una idea: el progreso nacional 10/.

Muy importante para la conformación de una cultura nacional fue el auge que
tuvo la imprenta en El Salvador a partir de 1900. A pesar de que no todos los
gobiernos de turno se mostraron respetuosos de la libertad de imprenta, la
producción nacional de libros, no obstante, aumentó significativamente, lo
mismo que la importación de títulos extranjeros. A través de la imprenta y de un
mercado de consumidores que antes no existía, tuvieron como expresarse una
generación de poetas, ensayistas y dramaturgos. A través de la lectura de
escritos de Alfredo Espino, de Miguel Ángel Espino y de Arturo Ambrogi,
varias generaciones de salvadoreños sintieron su patria, se identificaron con sus
gentes y sus costumbres y se comenzaron a interesar en sus problemas.

La preocupación por la problemática nacional trascendió de una óptica literaria
a un análisis sistemático de la realidad de las personas y de los grupos sociales.

10

/ Serrano Alvarenga, Roldan. Hablemos del Milenio. P.8.

15

Se buscaba comprender la cultura del pueblo, sus expresiones artísticas y sus
costumbres cotidianas. También se buscaba comprender como estas expresiones
culturales habían sobrevivido el embate de la modernidad y como diversos
grupos habían conservado su identidad cultural frente a las poderosas
corrientes del progreso 11/

Sin embargo, Francisco Gavidia, el intelectual más destacado de comienzos del
siglo, profesa una visión universal de la cultura, que expresa en su abundante
producción literaria y que emprendida junto a Rubén Darío, crearían la
aventura modernista , la cual llegó a ser su gran revolución.

Las publicaciones de la época, como: “La Juventud”, “La Quincena”y “El
Ateneo de El Salvador” se servían del nuevo encanto fotográfico y de las
expresiones del momento venidas con el “Art Nouveau”.

En este marco, la sociedad salvadoreña inicia el siglo XX con la esperanza de
encarrilarse en la vida moderna, alcanzada por Estados Unidos y Europa. Varios
artistas partieron a estudiar a países como : Francia, Italia, España y México;
entre ellos están Imery, Espinoza y Villacorta, que hacen llegar las formas del
academicismo europeo con influencias claras del impresionismo dominante en
los círculos conservadores del viejo continente, y realizan las primeras
propuestas, en las que lo foráneo se matiza de colores, luces, y sobre todo,
personajes de apariencia americana, es decir mestiza, en entornos ambiguos
pero sugerentes de la fuerza interna que actúa sobre los artistas, pero que se
niega a salir con la fuerza, que lo van hacer después Mejía Vides o Minero.

11

/ Lindo Fuentes, Héctor. Op. cit., Pp.103-105.

16

Ya en 1900, los rieles del ferrocarril habían unido las ciudades de San Salvador,
Santa Tecla, Sonsonate, Santa Ana y Acajutla; en 1902 ya había cables de
telégrafos y 314 teléfonos. La energía eléctrica generada por motores de aceite,
era utilizada para iluminar las calles de San Salvador. Mientras, el primer
automóvil entra al país en 1909 y el combustible llega en cajas de madera.
En 1910, la compañía de opera italiana “M. Sigalti y Cia.”, inaugura el teatro de
Santa Ana, con la obra “Rigoletto” de Guiseppe Verdi. El admirable telón, que
presenta una selva delicada en el mas
puro estilo “art nouveau” es obra del
pintor italiano Antonio Rovescalli.
También hay elementos de “art
nouveau” en las pinturas propias del
edificio. Estos trabajos son obras del
pintor Archangeli 12/.

Teatro de Santa Ana

El nuevo Siglo ha llegado. San Salvador quiere recibirlo como una capital
cosmopolita. Un lugar, donde Verdi y las grandes modas intelectuales de
Europa, no resulten extrañas.

Sus gobernantes, banqueros y cafetaleros hacen todo lo posible para imprimir
nuevos ritmos a la ciudad y para despojarla un poco, de sus aires provincianos.

En 1911, el Presidente Manuel Enrique Araujo coloca la primera piedra del
nuevo Teatro Nacional, ya que en 1910, quedó reducido a cenizas, después de
un incendio.

12

/ Lindo, Ricardo. Op. cit., P. 50.

17

Muy pronto, se frustra el primer gobierno verdaderamente civilizador del
nuevo siglo, encabezado por el doctor Araujo. El machete asesino no sólo siega
la vida del gobernante, sino que rasga el tejido de la modernidad posible.

En medio de este apogeo por la moda europea aparecen las Academias de Arte,
como elemento novedoso. Así en 1912, bajo la iniciativa de Carlos Alberto
Imery, nace la primera Escuela, antecesora de Artes Graficas, y esta a su vez, de
lo que llegaría a ser el Centro Nacional de Artes (CENAR).

Desde 1913 hasta 1927, en El Salvador la presidencia rotaria en manos de tres
hombres distintos, pero miembros de una misma familia: los Meléndez-
Quiñónez. El gobierno familiar pretendía establecer una cierta forma de
dinastía, que se frustra cuando el continuador designado, don Pío Romero
Bosque, se escapa sorpresivamente del esquema.

En realidad, el grueso de la población se dedica a trabajar la tierra, siendo los
obreros agrícolas, el setenta por ciento de la población trabajadora, en un
momento donde estudiar es un privilegio, y sólo cinco de cada cien personas
asisten a clases.

Mientras, la electricidad llega a numerosos pueblos y San Salvador cambia sus
calles con asfalto y recibe el servicio de alcantarillado. De esta manera, y en la
medida de lo posible, las autoridades buscaban transplantar las formas del
urbanismo europeo a las ciudades salvadoreñas.

Pero el país vive un largo período de contracción económica, que inicia con el
estallido de la primera guerra mundial y las eternas dificultades de crédito

18

agudizan los problemas, lo cual provoca concentración de tierra en pocas manos
y más pobreza 13/.

Carlos Meléndez, Presidente Constitucional de la República, decretó en 1913, la
creación de una Escuela Nacional de Artes Graficas, por parte del Estado, fue
dirigida por el pintor Carlos Alberto Imery, a quien se le reconoce como el
formador de varias generaciones de pintores que posteriormente destacaron en
el ámbito cultural salvadoreño. A pesar de su gran influencia europea, existen
algunas obras que si abordan la temática salvadoreña, tales como: “Maíz”,
“Volcán de San Salvador”, y “la Ceiba del Cementerio”.

Francisco Gavidia y Arturo Ambrogi, ocupan la cúspide de la literatura
salvadoreña. Para esos años, la corriente Modernista, cuyo máximo
representante es Gavidia, comienza a perder fuerza, ante otro influjo literario
paralelo: el Costumbrismo, el cual retoma a la tierra y a lo propio, es la
exaltación del campesino, su habla y sus costumbres. Aunque hay escritores que
se preocupan mas por el contenido social, que por la belleza estética.

Y en 1920, bajo la administración de Jorge Meléndez, surge una escuela de Bellas
Artes dirigida por Miguel Ortiz Villacorta.

Con la erupción del volcán Chaparrastique en 1920, se destruyen tierras
cafetalera y el café se desploma, significando crisis económica nacional, aunado
a la falta de financiamiento y de vías adecuadas para la exportación, todo
parecía pintar un panorama gris.

13

/ Silva Avalos, Héctor, Enfoques del Siglo. P. 30.

19

El cual era confirmado en 1922, cuando Estados Unidos adquiere los derechos
sobre el total de deudas que afronta El Salvador, lanzándose así, a una
“conquista” de los países de América Central.

Pero el país continúa creciendo institucionalmente y el Presidente de la
República, Alfonso Quiñónez Molina, inaugura en 1926 la primera estación de
radio en Centro América. En 1927, se funda la actual Escuela Militar y en 1928 se
inaugura el Hospital Benjamín Bloom 14/.

Durante el primer cuarto de siglo, en la plástica salvadoreña Pedro Ángel
Espinoza, pinta con un arte que debe un poco a Francia, los campos y los soles
del trópico con una pincelada espesa y rica. Entretanto, Miguel Ortiz Villacorta,
llamado “ladrón del sol”, pinta escenas de la vida campesina y reproduce en el
lienzo los rostros de la gente de sociedad de aquel entonces.

Por 1928, Ortiz Villacorta se hizo cargo de una Academia de Bellas Artes que le
había sido encomendada a José Mejía Vides, pero como el entonces Presidente
de la República de El Salvador, Pío Romero Bosque no aceptó la idea que le
expuso Mejía Vides, quien propugnaba una escuela al aire libre y deseaba
ponerla a funcionar en Panchimalco, el Presidente le respondió que la gente
inteligente estaba en San Salvador y que no permitiría que pusiera la academia
fuera de la capital salvadoreña 15/.

14

/ Silva Avalos, Héctor, Op. cit., P. 13.

15

/ Lindo, Ricardo. Op. cit., P. 63.

20

Pero existiría una esperanza en el camino de crear una identidad nacional y
sobre los hombros de Salarrué, José Mejía Vides y Luis Alfredo Cáceres reposara
nuestra pintura indigenista. Ellos han sentido la necesidad de rescatar los
valores indígenas y de crear un arte que fuera consustancial con el suelo en el
cual hincaban sus raíces. La actividad de los pintores indigenistas es una
empresa romántica, buscando esa identidad.

Toño Salazar, por su parte, mirará hacia el futuro sin descuidar su esencia
americana, y su fabuloso dibujo será una síntesis del cubismo en boga en
Europa. Con la esencia de sus raíces y el aporte europeo, Salazar creará un
dibujo inédito 16/.

Hacia 1930, la cultura de la sociedad salvadoreña había experimentado cambios
significativos. Las principales ciudades se habían beneficiado de la riqueza
generada por la producción y la exportación del café y sus habitantes más
afortunados se identificaban con las realizaciones materiales e intelectuales de
los países industrializados de Europa y Norteamérica. Estas personas
compartían la creencia de que el futuro de El Salvador estaba irremediablemente
ligado a un mayor acercamiento al mundo externo, del cual provenían el
progreso y la modernidad. Por lo demás, tendrían poca admiración por el
pasado, identificado con el oscurantismo del régimen colonial español, la
herencia indígena, el caos político y la pobreza material que caracterizo al país
durante el medio siglo posterior a la independencia.

Pero otros se preocuparon por los problemas sociales y las contradicciones
culturales que generó la inserción económica y cultural al mundo mayor.

16

/ Lindo, Ricardo. Op. cit., P. 64.

21

Trataron de comprender y de rescatar lo bueno que había dejado el pasado.
Comprendían que las viviendas populares eran dignas de respeto y hasta de
admiración, pues eran propias de la gran población que con su trabajo y
esfuerzo hicieron posible el avance material, pero que habían quedado al
margen de las preocupaciones de los gobiernos de turno.

De esta interpretación dual del presente y futuro del país, se desprende una
realidad cultural que apunta a la existencia de dos naciones, de dos sociedades
separadas por profundas diferencias económicas y políticas. Por un lado, los
apologistas y los promotores del progreso material, tales como el café, los
ferrocarriles, las ciudades modernas y las corrientes del pensamiento del mundo
desarrollado.

Por el otro, los que miraban con preocupación la existencia de grandes masas de
población que no se beneficiaban mayor cosa del nuevo proyecto de nación; más
bien, creían que el progreso había ensanchado el abismo social y cultural entre
ricos y pobres, entre poderosos y débiles, entre el progreso y el atraso. La falta
de comunicación y entendimiento debía desembocar en un enfrentamiento
social de enormes proporciones cuyo estallido estaba a la vuelta de la
esquina 17/.

Así, para iniciar 1930, más de 800 trabajadores agrícolas salen a las calles a
protestar por la desocupación y el hambre. Los empleados públicos no reciben
sus sueldos a tiempo y se comienza a gestar una protesta por el atraso de los
pagos. El comunismo capitaliza el descontento social en muy corto tiempo, el
partido se había fundado en Marzo de 1930.

17

/ Lindo Fuentes, Héctor. Op. cit., Pp. 108-109.

22

En esta época, se comienzan a recoger los amargos frutos del monocultivo del
café, los productores, prefieren perder las cosechas en los árboles, en lugar de
gastar en salarios para los campesinos, total parece que nadie quiere café en el
exterior; la crisis económica es desbordada en caos político, el mayor y más
violento registrado en el siglo. Para detener la agitación social, el Gobierno de
Pío Romero Bosque, comienza a utilizar la represión.

Pero a pesar de sus intenciones, el doctor Romero Bosque se comprometió a
efectuar elecciones libres y lo cumplió. En 1931, el ingeniero Arturo Araujo fue
electo presidente de la república en la que ha sido calificada como la primera
elección libre en el país.

En medio de este contexto se expresa el gran orador y periodista Alberto
Masferrer, quien es recordado por su trabajo en el Magisterio y por su obra “el
Minimun Vital”. Se define antiimperialista y anticomunista a la vez. Donde las
pésimas condiciones de salubridad, educación vivienda y alimentación de la
mayoría de los salvadoreños, que contrasta con la comodidad de pocos, es un
tema recurrente en sus escritos 18/.

De los personajes que figuran en la historia de la plástica nacional de este
tiempo, es el español Valero lecha. Su legado más valioso fue la fundación de
otra escuela en 1936, de la que surgirían un importante grupo de artistas como
Julia Díaz, Raúl Elas Reyes y Noe Canjura.

18

/ Silva Avalos, Héctor. Op. cit., P. 15.

23

El desenvolvimiento del arte, presentaba tal situación que Luis Alfredo Cáceres
Madrid, decía en una carta que las cosas de América no fueran interpretadas con
técnicas importadas, y propugnaba porque las enseñanzas y logros de otros
pueblos se asimilaran, pero que no se usaran mecánicamente porque esto no
enriquece al creador sino que lo hace repetidor.

Cáceres Madrid, junto con Mejía Vides se ofrecieron para servir clases ad-
honores en la “Escuela Juan Francisco Wenceslao Cisneros”en vista de que el
estado no podía pagar profesores de dibujo y pintura.

El único color que falta a la caja de pintura de Luis Alfredo es el “color social”,
el “color político”, lo mismo que le faltó a Mejía Vides, Salarrué y Alberto
Masferrer, debido a la filosofía hinduista que se respiraba en su tiempo 19/.

Junto con la erupción del volcán de Sonsonate, las poblaciones de la zona
occidental, inician su propia erupción, Juayúa recibe un contingente de más de
500 hombres armados con machetes y fusiles, quienes saquean las tiendas de
alimentos y bebidas alcohólicas, pero del caos generado, se pasa a los asesinatos
de algunos terratenientes y militares, de lo cual el Gobierno se encarga de
“limpiar” el pueblo, para convertirse en una revolución bastante sangrienta. En
1932, Farabundo Martí es acusado de delitos de traición y rebelión y el primero
de Febrero, a las siete de la mañana es fusilado, en una explanada al norte del
Cementerio General.

A comienzos de 1932, el alzamiento de occidente (sobre el cual se montó el
recién fundado Partido Comunista) hizo correr ríos de sangre. Y abrió los trece

19

/ Cea, Roberto. De la Pintura en El Salvador. P. 56.

24

años del gobierno martinista, época marcada por signos contrarios: la represión
de las libertades ciudadanas y el austero manejo de la “cosa pública”.
En 1933, el gobierno enfrenta una nueva crisis económica, se ha atrasado en el
pago de la deuda externa, como con los salarios de los empleados públicos. En
el campo, la convulsión social ha desembocado en la masacre del año anterior.
El General Maximiliano Hernández Martínez, gobierna El Salvador, sus dotes
dictatoriales le crean enemigos, ya que pocas veces retrocede ante sus reclamos;
esa testarudez cuesta asesinatos políticos y dos baños de sangre a El Salvador
(1932 y 1944).

Pero de 1935 a 1938, El Salvador vive bajo la dictadura de Martínez. Precios y
salarios congelados, poco endeudamiento externo y reformas sociales, limitación
de las libertades constitucionales y constante censura a la prensa. La represión y
la ausencia absoluta de democracia completan el cuadro 20/.

Pero con la fundación de la Academia de Valero Lecha surgen un grupo
importante de artistas, donde pareció que algunos optaron por fijarse más en
ellos que en su entorno social, en medio de la crisis nacional que se enfrentaba, a
diferencia del grupo de “los Independientes”. En el reflejo de las pinturas de
algunos artistas se acentuó el alejamiento de nuestra luz, y los intereses
nacionales; algunos se modernizaron sin tener ningún sentido crítico.

Don Valero mencionaba que no comprendía como los muchachos, que
surgieron a la vida de la pintura dentro de esta realidad, gozando, gustando,
admirando la luz y la naturaleza, cuando salen y regresan, ya no reflejan en su

20

/ Serrano Alvarenga, Roldán. Op. cit., P. 17

25

arte todo esto que fue lo nutricio, lo salvadoreño parece estar ausente de su
emoción artística.

Aunque la tradición se va transformando y a ello se coadyuvan los creadores
que señalan etapas, donde existe la tradición de ruptura, que es dejar de ser
pasivo para pasar a la acción de una identidad nacional, aportando mas
elementos al patrimonio de un pueblo, tomando una nueva actitud para
hacernos ver lo que siempre hemos tenido; pero antes de ello, ya estudio su
medio y su tradición para romper con ella enriqueciéndola. Para ser coherente,
se debe renunciar a la comodidad que produce lo ya conocido como expresión
creadora, y lanzarse la nueva lumbre de todos los seres que habitan El Salvador.

Así lo mencionaba Camilo Minero en una carta que hizo llegar a los jóvenes
salvadoreños, donde pronunciaba que el arte impersonal, sin estilo propio es la
expresión de una lamentable ignorancia estética. El arte ha perdido su
autenticidad americana. El arte en Centro América no representa actualmente
un papel importante en América Latina, ni como buena imitación de las
corrientes importadas. Precisamente, la pintura en El Salvador es difusa, porque
carece de sello distintivo y no se ha afirmado un estilo moderno característico
del siglo veinte centroamericano.

El San Salvador de entonces todavía era rural en muchas de sus manifestaciones
culturales, donde los pocos que viajaban al extranjero, podían adquirir obras de
arte de pintores malos, pero europeos; este mal gusto e incultura, eran herencia
de sus antepasados semi cultos, que iban a Europa a hacerse un retrato realizado
por los alumnos de algún maestro. Esta mala herencia fue la que trató de evitar
Julia Díaz y quienes la acompañaron con su Galería Forma, pero la modernidad

26

del ambiente que implementaba el régimen de entonces, los atrapó de alguna
manera y muchos de sus postulados se perdieron. Es una gran lucha la de Julia
Díaz, no solamente en su vertiente de animadora cultural, sino también en su
trabajo creador.

Al respecto de la identidad Elas Reyes, escribía al pintor que dejara de ser una
derivación, un imitador de istmos, que tomará conciencia de lo suyo, en la
medida de sus posibilidades. Y que la obra no sea un simple eco de lo que los
artistas famosos hacen en los centros artísticos. En cambio, Salarrué se
presentaba como un creador en casi todas las manifestaciones del arte, aunque
su vocación de escritor es la que más sobresale. La influencia literaria de
Salarrué es el Costumbrismo, trascendiendo a las descripciones detalladas, en su
lugar da rienda suelta a la imaginación y a la fantasía. Salarrué maneja un nuevo
lenguaje y estructura literaria, pero también logra perfilar una nueva generación
de cuentistas en el país. La visión pictórica de Salarrué estuvo en un primer
momento en el movimiento llamado Indigenista, pero se separó de él cuando
algunos pintores cayeron más en la decoración que en la creación a fondo de
una expresión nacional.

El pasado más antiguo de El Salvador se hace visible a principios de la década
de los 40s. Los hallazgos de piezas eran bastante frecuentes y la arqueología deja
de ser una práctica de recolección de objetos e inicia el desarrollo como
disciplina que ayuda a vislumbrar las formas de vida de las antiguas
civilizaciones.

27

En 1940, se inicia una época de excavaciones intensivas en casi 200 sitios
arqueológicos, en manos de dos arqueólogos estadounidenses: John Dimick y
Maurice Ries.

Los integrantes de la Asociación de Amigos del Arte (A.A.A.) terminaron sus
actividades, cuando en una exposición el dictador Hernández Martínez, mandó
a poner en el sitio principal un busto suyo, mal realizado por un artista
extranjero venido al país, los conocedores de arte se opusieron al deseo del
dictador, lo cual lo predispuso contra la asociación, maniobrando en contra de
ella 21/.

En 1942, los cafetaleros dejan de acompañar la gestión de Martínez en la opinión
pública y la paciencia del país no da más, el ejercito se levanta contra el y una
huelga civil lo saca de la presidencia en 1944. Hubo un brote de energías
democratizadoras, frustrado por el miedo de los intereses fuertemente
arraigados. El cambio más importante de los trece años de dictadura fue la
sustitución de un civil por un militar en la presidencia de la República, pues a
partir de Hernández Martínez es que las Fuerzas Armadas asumieron
directamente la conducción del estado, hasta comienzos de la década de 1980.

Luego, asume el poder el general Salvador Castaneda Castro, quien concluirá en
1948 con un golpe de estado, que dio origen a uno de los dos grandes textos
normativos de nuestra vida política: la Constitución de 1950.

El golpe de los Mayores en 1948, lleva a personas con una mentalidad moderna,
pasar de una economía de base agraria a otra con un sector industrial urbano y

21

/ Flores Alvarenga. El Salvador y las Artes. Pp. 28-33.

28

cambia la situación nacional y propicia una nueva etapa de desarrollo. Así, la
caída del dictador Martínez, marca el inicio de un renovado impulso en las
letras salvadoreñas. En 1944 surge “La Generación del 44”, que hace de la poesía
un grito de reclamo, proponiendo luchar por mejorar las condiciones del
hombre sumido en la pobreza; también espiritual, con acciones que propicien la
pintura, la escultura, la música y otras actividades culturales. Es conformado
inicialmente por Oswaldo Escobar Velado, Matilde Elena López, Antonio
Gamero, Alfonso Morabe, Cristóbal Humberto Ibarra y Carlos Lovato.

Miembros de la Generación comprometida

Para entonces, se vive con una coyuntura económica favorable, basada en los
buenos precios del café. Los tiempos de crisis han pasado y la gente espera
cambios con “El Día de Jubilo” y Oscar Osorio en el poder. A partir de la
Segunda Guerra Mundial, El Salvador ve valorados sus productos de agro
exportación, en una economía mundial que se libera de las restricciones
originadas por tal conflicto 22/.

22

/ González Ruiz, Ricardo. El Salvador de Hoy. P. 52.

29

Bajo estas condiciones nacionales, la mayoría de pintores que afinaban su
instrumental expresivo por los primeros años de la década de los 50s, fueron
becados al exterior, para que también se modernizaran aunque algunos se
europeizaron. A varios de ellos les quedaron en la retina las veladuras, los
colores mates y oscuros de cierta zona de la pintura europea, a donde fueron a
estudiar. El color también es dramatismo y esto lo pone el hombre, teniendo
presente el paisaje humano como el paisaje físico, es aquí donde José Mejía
Vides, Salarrué y Luis Alfredo Cáceres Madrid han dejado una obra
aleccionadora.

Las publicaciones de ese entonces, como “letras de Cuscatlán”, “síntesis” y
“cultura”, les publicaban fotografías de sus obras y algunos reportajes de su
labor; pero estas publicaciones prestaban más atención a las producciones
extranjeras.

Una de las más populares caricaturas durante la década de 1950 fue la de “Juan
Pueblo”, que apareció en el periódico Tribuna Libre. La figura eminentemente
popular era acompañada de versos compuestos por intelectuales con una gran
percepción de las peculiaridades del humor nacional. Siempre hacían alusión a
los acontecimientos del día, con una mezcla de picardía y de sentido común
oportunista que causaba mucho impacto 23/.

Mientras la Guardia Nacional y la policía desatan una represión, encarcelando a
obreros, estudiantes y particulares. Es una captura masiva, que tiene como
resultado la desarticulación de una gran parte de la organización opositora al

23

/ Lindo Fuentes, Héctor. Op. cit., P. 195.

30

gobierno, lo cual se traduce en la perdida irremediable de una oportunidad para
la democracia y que resulta decisiva para la configuración de un autoritarismo
militar. Así, durante los años 50s, predomina una política que se proclama
revolucionaria, pero que en los hechos se distingue por ser autoritaria.
En 1954 la elecciones fueron declaradas a favor de José Maria Lemus, pese a las
sospechas de fraude que esta elección provocó, Lemus inició su gobierno con
gestos conciliatorios hacia sectores sociales no vinculados con el partido oficial
(PRUD), derogó la ley de defensa del orden democrático y permitió el retorno
de los exiliados 24/.

Así, a mediados de los 50s, algunos literatos y pintores han regresado del
exterior. Los que aparecen por 1955, buscan una tribuna donde difundir sus
ideas, pensamientos y emociones. Comienzan a publicar en el Diario Latino una
página responsabilizada por el Círculo Literario Universitario. Optan por
autodenominarse “La Generación Comprometida”. Su declaración de
compromiso señala: “Para nosotros la literatura es esencialmente función social,
saber que la obra de arte tiene necesariamente que servir, que ser útil al hombre
de hoy”. Entre sus integrantes están: Roque Dalton García, Roberto Armijo,
Fernando Melara Brito y José Roberto Cea.

Con la fundación de la primera Galería de arte en 1958, por la pintora Julia Díaz,
el desarrollo de la plástica se internacionaliza y mercadea, adquiriendo un valor
económico.

En esencia, se tuvo para los artistas una apertura más grande para realizar el
oficio y su comercio pictórico, debido a que sus experiencias europeas y

24

/ Lindo Fuentes, Héctor. Op. cit., P. 196.

31

mexicanas tenían que manifestarse de alguna manera en este país que los envió
a estudiar para que enriquecieran una tradición pictórica; así en medio de la
economía de mercado aparecieron las galerías, implicando el negocio de la obra
creadora.
La democracia fingida acaba siendo un juego en el vació. Y eso se hace aun más
patente luego de los golpes de Estado de 1960 y 1961, cuando se abre una nueva
fase del autoritarismo, signada por otra contradicción: apertura limitada de
espacios políticos y rechazo creciente a cualquier opción que reduzca el control
militar del poder. La década de 1960, llena de optimismo por el proceso de
integración centroamericano, fue sustituida por la década de 1970, plena de
crisis y avisos de las tremendas convulsiones que golpearían a toda la región a
partir de 1980 25/.

Paralelo a la formación de la Escuela de Valero Lecha, estaba un grupo de
artistas denominado “Los Independientes”, quienes se habían formado en la
institución liderada por Imery, y que no estaban a favor de un academicismo
cerrado, como el que recibían los alumnos de Lecha. En medio de esa oposición
la pintora Julia Díaz funda la Galería Forma, en 1955.

La Generación Comprometida se consolida entre 1956 y 1966. En ese tiempo,
forman grupos literarios y publican el trabajo en periódicos y revistas. Al final
de la década se separan como equipo, pero no pierden su identidad y continúan
dominando las letras salvadoreñas. La mayoría de sus integrantes es acusada de
responder a principios más políticos que estilísticos y de abjurar contra el
pasado y todos sus valores, y en el peor de los casos, es acusada de activismo
político sedicioso. Muchos conocerían el exilio o la cárcel, o ambas cosas.

25

/ Méndez, Joaquín. Sucesos Comunistas. P. 33.

32

Por estos días, se vive un ambiente político, que desafía al poder oficial y el
recorrido de bonanza comienza a bloquearse. La mayoría de centroamericanos
vive en extrema pobreza. En este año, comienzan las escenas de la guerra
Hondura-Salvadoreña, dejando al país con nuevos problemas: la salida al
mercado Hondureño se cierra y un número importante de salvadoreños regresa
al país.

Los problemas sociales y políticos, derivados de la condición económica,
regresan a dañar más las bases productivas. La vida política del país es un
callejón sin salida, con acciones guerrilleras, represión, cierre electoral y
llamados a la insurrección. La tierra esta en pocas manos, el Presidente Molina
se compromete a realizar una transformación agraria, pero solo lo intenta y se
hecha para atrás.

La apuesta por una solución militar, agudiza la crisis económica, la destrucción
física del país y del tejido social, reflejándose en el presupuesto nacional. La
guerra se convierte en el centro de la vida de los salvadoreños, mes a mes se
renueva el estado de sitio y con ello, la suspensión de los derechos
constitucionales.

Ya en el conflicto (una guerra revolucionaria con la contrapartida de una
defensa contrarrevolucionaria), se suceden tres años de régimen de facto, el
gobierno simbólico de Magaña y el quinquenio de Duarte, en el que se trenzan
arbitrariedad y democratización.

33

Para 1970, la década nace con un fraude electoral por parte del coronel Molina,
un intento de golpe de estado, un movimiento guerrillero y un sin numero de
nubes negras para el futuro, comienza a generarse un espiral de violencia que se
recrudecería en los próximos años.

Los problemas sociales y políticos derivados de la condición económica,
regresan a dañar más las bases productivas. La violencia en las calles, pero sobre
todo las huelgas y los atentados incendiarios contra algunas industrias, arruina
el clima de negocios. El recién nombrado arzobispo de San Salvador, Oscar
Romero, se encarga de denunciar en plena homilía dominical las acciones de los
cuerpos de seguridad.

Las reformas sociales fracasaron al no prosperar la transformación agraria de
1976, mientras que la represión no logro controlar la creciente oposición al
gobierno, sino que aceleró todavía más el deterioro de la situación. En ese
contexto, nuevas organizaciones sociales fueron desplazando a los partidos
políticos tradicionales. Todas las instituciones civiles fueron afectadas por este
proceso, incluyendo las vinculadas con la educación y la Iglesia Católica, dentro
de un conflicto de mayores dimensiones.

Así, la década de los 70s fue un período de grandes ansiedades públicas y de
diligentes preparativos subterráneos de una esforzada y crujiente preparación
para la guerra de los 80’s 26/. Desde la época de los petrograbados, hasta la
mitad del siglo XX, los artistas no se habían enfrentado con el dilema de reflejar
el descontento y dolor, que se experimento a partir de los años ochenta, donde
la enseñanza artística, se limitaba a las Academias de Rosa Mena Valenzuela y

26

/ Lindo Fuentes, Héctor. Op. cit., Pp. 240-243.

34

Miguel Angel Orellana. Luego nacieron nuevas Galerías y Certámenes. Unas
cincuenta figuras destacan de esta época gloriosa, entre ellos: Roberto Huezo,
Antonio García Ponce y César Menéndez.

La libertad de pensamiento, no es un derecho preciado en esta época. Las
restricciones a la pluralidad de expresiones políticas, tiene también su efecto en
el ámbito cultural.

La producción literaria comienza una curva descendente, producto del cierre de
algunos espacios. Debido a la intervención de la UES, muchos escritores
adquieren la condición de exiliados. Las editoriales del Estado y de las
universidades no editan nuevos libros. La poesía de denuncia es compartida
por jóvenes como: Miguel Huezo Mixco, Mario Rodríguez Díaz, Roger Lindo,
Nelson Brizuela y Roberto Quezada.

La mayor guerra del siglo en El Salvador está en su apogeo, y la apuesta por una
solución militar agudiza la crisis económica, la destrucción física del país y del
tejido social, reflejándose en el presupuesto nacional. La sequía, los paros de
transporte, sabotajes a la economía y la corrupción gubernamental agudizan la
crisis.

Pero ningún factor, modifica tanto a El Salvador, como el gigantesco
desplazamiento de población registrado en los 80s. La base de la economía agro
exportadora comienza a declinar y crece el sector de los servicios, comercial o
financiero.

35

La cultura y el estilo de vida también cambian, las modas y los patrones de
conducta norteamericanas pernean a los salvadoreños.

La aventura guerrillera de Noviembre de 1989 empuja a las dos partes hacia una
salida inevitable: la negociación.
Al llegar la paz, el 16 de enero de 1992, hay un cambio insospechado de
escenario. La violencia ha salido derrotada de la guerra, y la posibilidad real de
una democracia franca surge por primera vez en el país. En ese camino, existen
tres gobiernos al hilo de la derecha en el poder: el de Cristiani, Calderón Sol y
Flores.

En 1992 se firma un acuerdo de paz que ha costado a El Salvador diez años de
guerra y dos de negociación. Los acuerdos firmados en Chapultepec, México,
fueron un claro ejemplo de cómo una democracia puede generar mecanismos de
auto corrección y rediseño de su desarrollo histórico.

Acuerdos de Paz

36

El proceso del siglo ha sido pedregoso. Al observar el friso de los que fueron y
de los que pudieron ser gobernantes, quedan muchas interrogaciones ya sin
respuesta. Como si personajes como Miguel Tomas Molina, Arturo Romero o
Reynaldo Galindo Pohl hubieran llegado a ser presidentes en sus respectivos
momentos.
Al final del Siglo, El Salvador ha vivido una transformación democrática
impresionante. Los políticos dirimen sus diferencias con ideas y con iniciativas
legales. Las libertades individuales se respetan, aunque el viejo problema social
persiste, se enfrenta con opciones distintas y con practicas democráticas. Pero
será muy importante para las actuales y futuras generaciones recordar que la
paz y la incipiente democracia que se vive en el país han costado mucho
esfuerzo y sacrificio y ha tomado tiempo. Fortalecer y proteger ambas será el
gran compromiso de los salvadoreños del mañana.

En la era del postmodernismo, la historia de las artes ha llegado a ser moda y el
artista retoma el trabajo de Leonardo, Caravaggio, Raphael y otros, como un
estilo de replantear su actualidad. El desarrollo crucial del arte contemporáneo
mundial está en el impacto de la teoría posmodernista, en el quehacer del arte y
el alcance de la fotografía y las técnicas de medio de comunicación, como
modelos poderosos de expresión artística.

El arte Moderno, presenta una estructura diferente, que aun no ha sido revelada
en ninguna de sus dimensiones y que se encuentra conectado a una fuerza
misteriosa, indefinida y obscura 27/.

27

/ Silvia Avalos, Héctor. Op. cit., Pp. 18-23.

37

SINTESIS

La vida cotidiana sólo es posible gracias a la experiencia que se ha ido
acumulando por medio de la memoria. La historia es la gran memoria colectiva
de los hombres, acumulada en el transcurso de los tiempos; por eso su
conocimiento es necesario para la liberación de la humanidad.

Lo expresado, crea un entendimiento acerca de la historia del arte y los
acontecimientos del Siglo XX en El Salvador, lo cual deja conocer que en estos
últimos cien años, el arte puede llegar a ser interpretado por cualquier
entendido en la materia o por un espectador en cuanto a su significado, pero
nunca se conocerá con seguridad, la verdadera intención del artista.

En estos días, estamos al borde de la vanguardia moderada, de tradición
marcadamente renacentista, debido al continuo rechazo que existe en nuestra
sociedad, de los movimientos extremistas del arte.

La pintura de esta fecha, se encuentra representada por Rodolfo Molina,
Antonio Bonilla, Sonia Melara, Gilberto Arriaza, el grupo Wixnamicxin, Mayra
Barraza, Oscar Soles, Walterio Iraheta, Ronald Moran, José Rodríguez, entre
otros.

38

Los pintores salvadoreños se han movido entre el mercado de valores impuesto
y las corrientes extranjeras, como claros productos de un medio neocolonizado;
donde algunos se han preocupado por pintar para el único sector que puede
adquirir sus objetos de cambio. Lo cual, en vez de permitirles experimentar a
fondo en su labor pictórica , el hecho los ha absorbido o neutralizado en sus
expresiones pictóricas, dejando a un lado una real visión creadora, aunque
siempre en esta misma historia, existieron pintores profesionales y responsables
de su labor creadora, que dejaron un trabajo rescatable, democrático y popular.

El inicio de esta tendencia variada en el arte salvadoreño, está matizado de otros
conceptos que son exteriores a él, como: la formación política de los pueblos del
istmo Centroamericano y las profundas relaciones que aun se mantienen con
Europa y México, lo cual permite una marcada influencia de ambas en la región.

39

CAPITULO II

ANTECEDENTES DE LA PLASTICA PICTORICA
-DESDE 1900 HASTA 2000-

La firma de la independencia en 1821 no sólo determino el futuro político de
Centro América, este suceso también fue clave en el desarrollo de las artes
plásticas, cambia no sólo el estilo, sino también los motivos: se busca una nueva
iconografía que identifique el rechazo hacia la cultura de dominación expresada
en el estilo barroco y de alto contenido cristiano.

Así, la tendencia de pintar bodegones cobro auge en el siglo XIX como efecto de
la industrialización. Los pintores nacionales representan la realidad tal cual la
ven, pero también dan rienda suelta a su imaginación.

Para finales del siglo XIX, en el oficio de pintor destacaron nombres como:
Pascasio González, Marcelino Carballo, Wenceslao Cisneros y Carlos Alberto
Imery.

La pintura nacional se inicia de forma casi legendaria, con un hombre del que
poco sabemos: Francisco Wenceslao Cisneros (1825-1878), quien cultivo el
paisaje y los retratos. Pero Cisneros es algo así como una leyenda que se
desarrolla en el extranjero, en tiempos en que la comunicación no era nada fácil

40

y su historia poco deja entrever al creador quien nació en San Salvador, cuatro
años después de nuestra independencia y por lo tanto, ciudadano de las
Provincias Unidas de Centro América.

Cisneros es, en su forma y expresión, un europeo, así se dice y puede deducirse
fácilmente de sus estudios y de la moda imperante en la época.

Las Hijas de Lot (Wenceslao Cisneros)

Pascasio González ( 1848-1917) y Marcelino Carballo ( 1874-1949 ), son algunas
veces copiadores de estampas y otras paisajistas y en muy pocas ocasiones,
alcanzan la connotación de artistas, en el sentido moderno del termino. Y
sobresalen con la decoración de la primera Catedral Metropolitana, que se
incendio en 1951.

41

Carballo se especializó siempre en la realización de santos y todo tipo de
imágenes religiosas, de las cuales tallo algunas en madera, como el San Roque
que se conserva en la iglesia de Zacatecoluca. Fue un gran colorista, con un
ligero profesionalismo y mucho de ingenuidad, sus copias de estampas son bien
ejecutadas y graciosas, siendo algo superior en sus paisajes de cierta emoción
ingenua, pero bien elaborados.

Familia González (Pascasio González)

El Palacio Nacional es una de las más importantes construcciones de El Salvador
y representa la fortaleza del Estado, que quiso plasmar ante la sociedad en
aquellos años; construido entre los años de 1866 – 1870 para que fuese sede de
las oficinas de gobierno.

42

Destruido en 19 de marzo de 1873 por el “Terremoto de San José”; fue
reconstruido, pero en 1889, el Palacio Nacional fue incendiado y consumido a
cenizas; en dicho incendio se perdieron los archivos históricos nacionales,
objetos de arte, esculturas de Don Pascasio González y óleos del pintor
Francisco Wenceslao Cisneros.
El cual fue construido cuando era Gobernador el Lic. Francisco Dueñas con la
dirección, vigilancia y control ejercida por los ingenieros salvadoreños José E.
Alcaine y Gral. José Maria Peralta Lagos, y como maestros de obra, el
Arquitecto, escultor y pintor Don Pascasio González.

El presidente Francisco Dueñas creó por primera vez en El Salvador, con buena
organización, material de enseñanza y personal competente, la Academia de
Bellas Artes, con sus secciones de Música, Pintura y Escultura, siendo su primer
Director Don Manuel Letona; fungió como profesor de litografía el excelente
dibujante Don Augusto Feussier 28/.

Hace 100 años la pintura salvadoreña dejó de ser anónima, las obras con
nombres de autores empezaron a conocerse en una sociedad recién
independizada de España.

El camino en ese entonces era azaroso: la ausencia de centros de formación
artística hizo que los pintores se encarrilaran tardíamente al ritmo de las
escuelas y tendencias provenientes de la Europa de inicios del siglo XX. Las
temáticas de entonces, estaban relacionadas con paisajes de la campiña europea
y retratos de personajes de élites.

28

/ González Sol, Rafael. Datos Históricos sobre la pintura en El Salvador. Pp. 40-41.

43

Si bien la tradición católica era un pilar fundamental, la temática religiosa
parece estar ausente en los inicios de la pintura académica.

Sin embargo, todas las generaciones de artistas plásticos pasaron por períodos
difíciles de luchas, de tocar puertas para lograr una beca, de “regalar”sus
cuadros para poder comprar un tubo de pintura, en fin, de ir contracorriente.
Pero esta decidida voluntad de trabajo, tampoco puede desligarse de ayudas
anónimas, de colaboraciones de empresas privadas y grupos culturales, cuya
fusión se oriento especialmente al apoyo de los pintores, tanto en las viejas
generaciones como en las nuevas. Y así precisamente se fueron formando
“décadas” de pintores, donde los talentos demostraron que la constancia es
capaz de alcanzar cualquier meta 29/

Fue Marcelino Carballo, quien enseñó los rudimentos del dibujo y la pintura a
un grupo de alumnos esporádicos que aprendieron verdaderos rudimentos y
que dieron frutos; debido a la fuerte vocación de los que llegarían a ser los
enormes precursores, incansables luchadores y enamorados de su arte y sobre
todo al empeño que les llevó a buscar el conocimiento fuera de nuestras
fronteras.

Uno de esos buscadores de la belleza y del conocimiento en tierras lejanas fue
Carlos Alberto Imery (1879- 1949), quien ocupa un lugar muy singular en la
historia de la pintura de El Salvador.

En el taller de Carballo, Imery aprendió a pintar santos y vírgenes para adorno
de las iglesias pero se sentía oprimido y por su cuenta se dedica a pintar la

29

/ López Vallecillos, Italo. El Periodismo en El Salvador. Pp. 187-189.

44

naturaleza y a estudiar la figura humana. De esta búsqueda es su primera
exposición realizada en uno de los salones de la Marmolería Ferracuti. En 1903
le es concedida una beca para realizar estudios en Roma y se matricula en el
Real Instituto de Bellas Artes de Roma en 1904, con 25 años de edad y alguna
experiencia como pintor. Tiene de compañero de estudios a Miguel Ortiz
Villacorta (1887 – 1963).

Estos pintores se impregnan del oficio europeo de pintar, adquieren las técnicas
más depuradas de la época, afinan su instrumental expresivo y después de
algunos años de vivencias en Europa regresan al país.

En 1911, Imery está de nuevo en San Salvador, trae sus cuadros “Campesina
Italiana”, “Alrededores de Roma”, “Campiña Romana”, “Gitana”, entre otras, y
realizó exposiciones en las vitrinas de las casas comerciales porque no había
galerías para tales exposiciones. Así, decide fundar en su casa la Escuela de
Artes, que se puede tomar como la primera de esta índole, donde se forjaban
pintores en el sentido estricto de la palabra y no talleres donde se dedicaban a
crear maestros de obras imitadores de estampas, o de imágenes religiosas antes
que Academia de Pintura.

Es imposible pensar que el desarrollo de la plástica nacional hubiera alcanzado
algún avance si no hubiese sido por esta importantísima institución, como lo fue
la Escuela de Artes, que de alguna manera inserta al país en la modernidad
práctica. Esa primordial importancia se percibe claramente a través de sus frutos
para las artes con los primeros maestros de la pintura nacional, donde destacan:
José Mejía Vides, Luis Alfredo Cáceres, Camilo Minero, Carlos Cañas, Luis
Ángel Salinas, y Julio Hernández Alemán.

45

Esta Academia, fue fundada como un esfuerzo privado, aunque un año después
recibió ayuda oficial, nombrándosele Director de lo que en 1912 se llamó Escuela
de Dibujo y Pintura, en la cual Imery era el único personal administrativo y
docente.

Ya en 1913, el Presidente Constitucional de la República Carlos Meléndez,
decretó la creación de una “Escuela de Artes Graficas”, por cuenta del estado,
para la enseñanza gratuita de dichas artes, en la que podrían ingresar jóvenes
de ambos sexos 30/.

La labor didáctica de Imery, lo alejó un
poco de su trabajo creador, a más de un
centenar llegan los cuadros que pinto. En su
labor creadora trajo de Europa las técnicas
que aprendió en Italia, España y Francia,
esta

mezcla

hispano-romana

la
encontramos en el cuadro “Plazoleta de las
Hierbas”. Con esta visión vino al país, y
pinto muchos paisajes que si bien es cierto
son salvadoreños, su tratamiento pictórico
esta impregnado de clima europeo, y no
podía ser de otra forma, Imery, como
artista, estaba buscando expresar lo nuestro
pero su instrumental pertenecía al coloniaje, así apareció el mestizaje en algunas
de sus expresiones.

Plazoleta de las Hierbas
(Carlos Alberto Imery).

30

/ Cea, José Roberto. De la pintura en El Salvador. P. 75.

46

Imery, fue un maestro que se entrego a enseñar no sólo en las aulas, sino
también en sus cuadros; pinturas que enseñan como era el oficio de pintor,
como enseñaban el oficio de pintor en la Europa que el vivió 31/

Durante la administración del Presidente Dr. Pío Romero Bosque, y por
iniciativa del Dr. Max Olano,
Subsecretario de Instrucción Pública, se
fundo la segunda Academia de Bellas
Artes, de la cual fue Director Miguel
Ortiz Villacorta, quien a pesar de sus
estudios en Europa nunca olvidó el
paisaje de su tierra y sus características
de luz y sombras. También impartieron
clases José Mejía Vides y Valentín Estrada.

Paisaje (Miguel Ortiz Villacorta)

En realidad, no funcionó como Academia de Bellas Artes, sino como un taller
más en el que estudiaron algunos alumnos, pero por el poco tiempo de su
funcionamiento no dio los frutos esperados y fue cerrada por falta de fondos
para su mantenimiento.

Pese a su vida un tanto bohemia, Ortiz Villacorta realizó una obra pictórica
valiosa manifestada en su dominio de la técnica del retrato y del paisaje, en
algunos de los cuales se siente y se mira su fuerza, que ya había dejado atrás la
influencia de los coloristas italianos, sus maestros de Roma, así como el colorido
y la luz de aquellas latitudes, aunque se notaban en el tratamiento de su obra la

31

/ Serrano Alvarenga, Roldán. Hablemos del Milenio. P. 62.

47

presencia de las técnicas académicas europeas que aprendió muy bien. Ortiz
Villacorta logró ser espontáneo y natural, miró con ojos desenfadados y
apremiantes nuestra realidad, así como la realidad de los otros países
centroamericanos, que visitaba constantemente 32/.

Mención aparte merece el maestro Valero Lecha (1894- 1976), quien nacido en
España hizo de esta tierra su segunda patria, ya que llegó en 1919 en la
Compañía Dramática de Mercedes Navarro, donde preparaba los interiores o
decoraciones para algún drama, con dominio de la perspectiva, luz y sombra.

Para 1936, había fundado la “Academia Valero Lecha”, luego de que se produjo
la revolución en España y no se podía trabajar mas ahí, artísticamente hablando.
Se dice, que Don Valero era un hombre entregado a enseñar, aun cuando trataba
de encasillar a sus alumnos en moldes academicistas, en lo humano, era un
hombre excepcional.

De la Academia de Valero Lecha, surgieron durante un poco mas de tres
décadas, grandes artistas como Noe Canjura, Julia Díaz, Raúl Elas Reyes, Mario
Araujo Rajo, Miguel Ángel Orellana, Antonio García Ponce, Rosa Mena
Valenzuela, Mauricio Mejía, los hermanos Crespín y otros. La extensa obra de
Don Valero, de corte académico, se encuentra en museos nacionales y
extranjeros y en colecciones privadas, pero su obra más admirable es la enorme
contribución que hizo al desarrollo del arte nacional, un aporte que aun sigue
rindiendo frutos a través de sus innumerables alumnos 33/.

32

/ Quiteño, Serafín. Tórrido Sueño. Pp. 34-35.

33

/ Salazar Retana, Luis. Pintura Contemporánea. Pp. 31-32.

48

La Academia de Valero Lecha fue
terminada como tal, por los
gobernantes salvadoreños de 1968,
cuando unieron a esa institución, la
Escuela Nacional de Artes Graficas
Carlos Alberto Imery y al
Departamento de Artes Plásticas de la
Dirección General de Bellas Artes, en
un solo departamento que constituiría
con otros de otras disciplinas como
teatro y música, el Centro Nacional de
Artes (CENAR), con un Bachillerato en Artes.

Vendedoras de Morro (Valero Lecha)

La contracorriente de la escuela de Valero Lecha la conformó un grupo de
alumnos egresados de la Escuela Nacional de Artes Gráficas. La obra de este
grupo estaba en contra del academicismo y más comprometida con la realidad
social y se denominaron “Los Independientes”entre ellos sobresalen: Camilo
Minero, Luis Ángel Salinas y Carlos Cañas.

Las mujeres también surgieron con las academias en los años treintas. Destacan
Ana Maria Álvarez, Violeta Bonilla, Maya Salarrué y Zelie Lardé.

Paralelo, a la Escuela de Lecha estaba un grupo denominado Los
Independientes, quienes se habían formado en la institución liderada por Imery.
Ellos no estaban a favor de un academicismo cerrado como el que recibían los

49

alumnos de Lecha. En medio de esa oposición, la pintora Julia Díaz, quien fue
alumna de Lecha, funda en 1955 la galería Forma 34/.

Salvador Salazar Arrué (1899-1975), más conocido como Salarrué, es toda una
figura tanto en lo literario como en lo pictórico. En 1916 obtuvo una beca,
concedida por el gobierno salvadoreño y partió hacia los Estados Unidos de
América a estudiar en “Corcovan School of Art”. Se dedicó a plasmar en los
lienzos el carácter misterioso de nuestra identidad nacional. En esa búsqueda
también llega a la abstracción basado en la filosofía hinduista. Salarrué participó
del movimiento llamado Indigenista, desarrollado en las primeras cuatro
décadas de este siglo, pero se apartó de él, cuando algunos pintores optaron mas
por la decoración que en la creación profunda.

Salarrué fue Agregado Cultural a la Embajada de El Salvador en Washington y
en 1964 fue nombrado Director General de Bellas Artes en San Salvador de
donde presentó su renuncia un año después por falta de apoyo del gobierno de
entonces, a sus planes y programas.

Su obra es extensa y variada, con una creatividad que se aleja de lo normal y que
lo hace ingresar por medios místicos con temas extraídos de sus imágenes
mentales y de la exuberante naturaleza salvadoreña, en donde el colorido juega
un papel muy importante.

Por los años 10s a los 40s, se produce en El Salvador un movimiento integral que
busca con visión romántica la identidad nacional ante lo decadente que ya era
para nuestra realidad el modernismo del “Art Nouveau”. En este movimiento

34

/ González Sol, Rafael. Op. cit., P. 50.

50

participan pintores, escritores y algunas personas interesadas en cooperar al
desarrollo de la cultura en nuestro país y se organizaron en la Asociación de
Amigos del Arte (A.A.A.) que realizo conferencias, recitales, charlas y
exposiciones de artes plásticas 35/.

José Mejía Vides (1903-1993), logró superar los colores mates y oscuros de cierta
zona de la pintura europea, adonde fueron a estudiar algunos pintores
salvadoreños y rescató el dramatismo del color poniendo su visión de mundo,
ha dejado una obra aleccionadora a través de su obra pictórica, escultórica y de
grabador, debido a que afinó su instrumental expresivo en México y su obra
tiene alguna reminiscencia de la escuela mexicana de pintura, pero poco a poco
fue afinando su visión en lo salvadoreño, para producir una obra magnifica.

Mejía Vides es uno de los pocos pintores que han sido fieles a su expresión
nacional; en la búsqueda de la identidad nacional, de lo que somos, como es
nuestro paisaje físico y el paisaje humano. Se considera que su gran aporte es la
aplicación del color al paisajismo y una depuración autentica del dibujo. En sus
cuadros, los indígenas eran los protagonistas pero rodeados de un paisaje ideal,
sin cuestionar las dificultades de una raza a la que históricamente se le ha
negado su propia identidad.

Durante sus primeros años, Mejía Vides acude a las fuentes del post
impresionismo y del puntillismo, que abandona en su obra tardía en la que se
aprecia un juego de geometrías y un dominio ya depurado de la transparencia y
del color violeta.; fue él quien irrumpió con el grabado en las artes plásticas

35

/ Cea, José Roberto. Op. cit., P. 80.

51

salvadoreñas. Dirigió la Escuela Nacional de Artes Graficas Carlos Alberto
Imery, a finales de los años 40.

Con la obra de Mejía Vides culmina una etapa en el desarrollo de la pintura
nacional hecha por los pintores nacidos a fines del siglo XX, y por los de
principio de éste como la de Luis Alfredo Cáceres Madrid, quienes empezaron
pintando lo de aquí, pero con visión europea y poco a poco fueron marcando
pinceladas con colores, a una manera de tratar lo propio 36/.

Luis Alfredo Cáceres Madrid (1908-1952), salido de la Escuela de Carlos Alberto
Imery y director de la misma, de 1951 a 1952, es un pintor que fue siempre tras
la belleza de la creación y de las mujeres hermosas. Creía en un futuro arte
americano, un arte para el mundo, donde los motivos y las técnicas fueran
autenticas y no importadas. Y esto no era porque se olvidara que no se tenían
que tomar en cuenta las enseñanzas y los logros de otros pueblos y sus
creadores, sino porque propugnaba que estas enseñanzas y esos logros se
asimilaran, que no se trasplantaran o usaran mecánicamente porque esto no
enriquece al creador, sino que lo hace repetidor.

Cáceres Madrid, creía en un futuro arte americano: sencillo, fuerte,
trascendental. No tenía escuela determinada ya que ninguna vanguardia lo
satisfacía y prefería estudiar los clásicos hasta llegar a ser considerado, junto con
Mejía Vides, los orientadores de la mayor parte de la generación del 44.

La experiencia de los pintores mencionados anteriormente, y la de los que les
siguieron en el oficio, hacen pensar que no se debe renunciar a lo que se puede

36

/ Cornejo, Jorge A. El Salvador y el Arte. P. 34.

52

aprender en otros pueblos pero debe existir una identidad en el sentido que el
arte es universal, en tanto que presenta lo esencial de un pueblo, lo íntimo de un
hombre en su contexto, lo humano, para de ahí ser expresado en todos sus
niveles. En cambio, cuando un pintor se dedica a copiar lo de otros, se somete a
los deseos que ya ha creado la sociedad, y se convierte en un conformista que se
niega su propio lenguaje y el goce del arte 37/.

La mayoría de pintores que afinaban su instrumental expresivo por los primeros
años de de la década de los 50s, como: Camilo Minero, Luis Ángel Salinas, Cesar
Sermeño y Mario Escobar fueron becados para estudiar en México; mientras que
Carlos Cañas, Julia Díaz, Raúl Elas Reyes y Noé Canjura, fueron enviados a
Europa.

El 23 de mayo de 1958 Julia Díaz, fundó la
galería Forma, la primera de su especialidad
fundada en El Salvador y nombrada Museo
Forma el primero de marzo de l983, y que posee
lo que se ha nombrado, la colección nacional de
obras de arte y con la cual logró imprimir valor
económico a la obra de arte.

La obra de Julia Díaz es conocida a nivel internacional y se caracteriza por una
suavidad y técnica inusual. Díaz, ha sabido promover su arte y el de muchos
artistas nacionales.

Trabajadores (Julia Díaz)

La sala nacional de exposiciones surge en 1961, cuando Salarrué escoge el local
para exhibir sus pinturas.

37

/ Salazar Retana. Luis. Op. cit., P. 36.

53

En 1965, los pintores José Mejía Vides, Camilo Minero y Armando Solís,
fundaron y animaron la galería Casa del Arte, en la que expusieron su obra y
trataron de hacer un centro cultural, pero el ensayo no prosperó y la Casa de
Arte, fue cerrada en 1973.

En este local se veía con regularidad obra de Mario Escobar (1915-1982), la cual
destacaba por una riqueza de tonos, gamas y valoraciones de color que el pintor
sacó de la flora salvadoreña, las mujeres que pintó eran de nuestro pueblo,
todas muy naturales, en su atmósfera pueblerina llenos de una autenticidad
enriquecedora de lo nuestro.

Camilo Minero (1917), teórico, activista y soñador hizo
funcionar en su casa un Taller y una galería, donde
expusieron otros pintores que exponían en la Casa del
Arte. Perteneció a la “Sociedad de Pintores Jóvenes de
El Salvador”por el año 50, realizaron exposiciones al
aire libre en los parques, portales y sitios que
frecuentan la gente común y corriente, querían
despertarle el interés por la pintura a la gente del
pueblo. Después de su regreso de México, por los 70s,
con otros pintores fundo el Jardín del Arte, en una de
las aceras del parque Cuscatlán.

El Bus (Camilo Minero)

De lo cual se deduce que es bueno viajar y enriquecer la visión creadora en el
extranjero, aprovechar estructuras y condiciones de otros países para la
realización de una obra y para intercambiar experiencias, para comunicarnos,

54

pero sin perder la perspectiva de nuestro país. Así como Camilo Minero
comprendió esto, también otros creadores lo han comprendido 38/.

Entre los destacados pintores de este tiempo de la historia de la plástica
salvadoreña, se pueden mencionar algunos, como:
Raúl Elas Reyes (1918-1997), la constante de su trabajo es una vertiente a lo
nuestro, a la representación de la exuberancia de la naturaleza salvadoreña. Fue
uno de los únicos de su tiempo que se dedicó a teorizar sobre el arte y al
respecto le pedía al pintor que dejara de ser una derivación, un imitador de
istmos y que tomara conciencia de lo suyo en la medida de sus posibilidades,
tomando un acento personal, propio y que la obra no sea un reflejo de lo que los
artistas famosos hacen en los grandes centros artísticos.

Un hombre que vivió fascinado por el espectáculo de la naturaleza fue Enrique
Aberle (1920-1974) fue uno de los grandes acuarelistas del país. Con unas
manchas ligeras, casi aladas, pintó innumerables flores del trópico y bailarinas.
De sus estudios guardo cierta profunda ligereza oriental. Fue Director del
zoológico y de Bellas Artes.

Noé Canjura (1922-1970), egresó de la Academia de Valero Lecha y estudio
becado en México, Francia y España. El reconocía que participaba en el
movimiento artístico francés y europeo, donde los salones parisienses le daban
un trabajo enorme y reconocía que con ello había recibido la influencia del
abstracto-decorativismo estándar. Era un joven con éxito en París y lleno de
humildad y jovialidad. Su obra tiene mucha fuerza y su talento es innegable.

38

/ Lindo, Ricardo. La Pintura en El Salvador. P. 79.

55

A diferencia de la formación académica que recibió su padre, Maya Salarrué
(1924-1995) fue una pintora autodidacta, quien ilustró en el mismo estilo
primitivo que su madre Zelie Larde, la segunda edición de los “Cuentos de
Cipotes”.

Difícilmente se encuentra un pintor más rico en variedad que Carlos Cañas
(1924). Realizó la primera exposición entera de arte abstracto que tuvo lugar en
el país.

Es un genio creador nato, constante y productivo, según Roberto Cea. Es autor
del mural del Teatro Nacional de San Salvador y ha sido, también, maestro de
una generación de pintores.

El gesto, una acción, un movimiento, son corregidos sin cesar en la obra de Rosa
Mena Valenzuela (1924-2004) sus primeras expresiones fueron masas coloridas
y surrealistas y de ahí pasó a lo caligráfico con preponderancia en la línea, la
mancha y lo rayado. Un expresionismo mítico, donde lo religioso esta casi
siempre presente.

Mena Valenzuela dirigió una academia de Pintura que fundó en 1973, en la cual
enseñaba el oficio de pintar al estilo de su maestro Valero Lecha. Rompió con la
pintura de caballete e hibridizó la práctica de la pintura, introduciendo el
grafito, los pasteles y alejándose del óleo. Su obra sorprende por su gran
madurez y por su tácito cuestionamiento de las formas establecidas de
representación.

En contraposición al trabajo de Mena Valenzuela, Mauricio Aguilar (1919-1979)
trabajaba con las técnicas y los materiales más usados en Nueva York, París y

56

Roma: pintura con texturas, raspada, áspera. A veces, sólo la textura distingue
en sus obras al fondo de la figura central, tan tenue es el motivo.

El Orfismo es la tendencia pictórica que ha trabajado Miguel Ángel Orellana
(1929), la cual es abstracta formal, de formas definidas y geometrizantes;
Orellana tiene su propia academia de artes visuales y al igual que Pedro Acosta
(1930) se destaca como maestro de nuevas generaciones. Don Pedro posee una
obra de una gran perfección formal. Con rico colorido, el pintor aborda una
temática apegada a nuestra tierra, con pericos, payasos e historiantes. Además,
se dedica a la restauración de cuadros.

Las expresiones pictóricas realizadas por estos artistas no pudieron alcanzar la
plenitud de una realidad cambiante, donde pudo más en ellos el coloniaje. Se
modernizó en algunos aspectos el estado salvadoreño, aun cuando su economía
estaba en crisis para 1929 y se pasaba por el hecho más amargo de la historia
moderna: la matanza de los indígenas de la zona occidental del país, pero no
cambiaban los esquemas de la dependencia que ha padecido el país desde 1821.
Los personajes influyentes que tuvieron la capacidad para viajar al extranjero,
veían nuestras expresiones como subdesarrolladas y dejaban de trabajar en lo
referente a la cultura nacional. Optaban por traer al país expresiones culturales
de otros medios sin reencontrarse con su pasado o su presente.

Así, muchos pintores salvadoreños se han movido entre el mercado de valores
impuesto y las corrientes extranjeras, como productos de un medio
neocolonizado, algunos se han preocupado por pintar para un sector, el cual

57

puede adquirir sus objetos de cambio. Lo cual, en vez de permitirles
experimentar en su labor pictórica, los ha absorbido y neutralizado 39/.

Pero en las décadas de 1920 y 1930, aun no existía un Ministerio de Educación
como tal y las políticas culturales del Estado cuentan todavía con una
infraestructura muy débil, en medio de esta aridez y falta de atención
gubernamental, realizan sus trabajos artísticos los siguientes pintores: Pedro
Acosta (1930), artista de estupenda formación como alumno de Valero Lecha. Su
obra es diversa y variada, en calidad y constancia. Tiene un estilo preciso y muy
técnico para desarrollar cualquier obra pictórica con soltura y maestría.

En la obra que se encuentra un
principal interés por la técnica y la
exacta interpretación de la forma,
es en el trabajo de Ernesto San
Avilés (1932), estudio en Madrid,
Roma y Paris, donde aprendió a
trabajar el realismo con gran
paciencia, de ahí que sus
compañeros lo nombraron “San
Avilés”. Además que su pintura esta técnicamente bien acabada, se anima a
presentar lo religioso con una nueva visión desmitificadora, irónica, sarcástica
como queriendo escandalizar en el tratamiento de la tradición.

Contemplación del Cálix (San Avilés).

Muy inquieto en su búsqueda por dominar un lenguaje apropiado para su
visión plástica, es Benjamín Cañas (1933-1987) quien trabajó algunos desnudos,

39

/ Flores, Alvarenga. Op. cit., Pp. 45-56.

58

abstraccionismo informal y un surrealismo narrativo. Con su obra, abrió las
puertas del mundo a muchos que hoy gozan de su amplia visión.

En este punto, parece que los lazos del pasado quedan rotos definitivamente,
aun cuando los deslindes del arte nunca son nítidos, ya Carlos Cañas había
revolucionado la mente de los pintores y los salvadoreños, haciéndonos
descubrir el mundo de la modernidad definitiva. Pero los que nacieron después
del primer tercio del Siglo XX, cuando arribaron a la etapa creativa, habían ya
abandonado el soñoliento romanticismo decimonónico y se aprestaron a
consolidar los logros y las enseñanzas de los rebeldes de los cincuentas. Entre
quienes, cabe destacar los siguientes nombres:

Antonio García Ponce (1938) ha trabajado con niños en talleres fundados por él
y en algunas universidades del país; tiene la habilidad de deformar a sus
modelos porque sabe transformar la realidad negativa de la vida en las formas
significativas del arte.

Un pintor expresionista es Armando Solís (1940) que ha logrado mantener una
visión y un estilo en su obra, enriqueciendo sus propias manifestaciones.
Interpreta el pasado como presente, pero no copiándolo, sino partiendo de ello,
para realizar su propia propuesta.

Armando Solís, es el único de esta generación que ha escrito de su labor
pictórica, tiene su propia academia que lleva su nombre y fue de los animadores
de la fundación de Casa del Arte, en la que participó hasta su cierre en 1973.
El pintor que plasma la pobreza nacional es Miguel Ángel Polanco (1940), quien
pinta niños pobres jugando, perros ladrándole a la luna, llenos de colores, que

59

carecen de brillos, con figuras sin estridencias. Hace una pintura onírica,
surrealista, sin distanciarse de la academia, lo que opaca su expresión pictórica.
Artista autodidacta es Fernando Llort (1944), quien en su pueblo de La Palma,
pinta con un color luminoso y cierta rigidez propia de las imágenes primitivas.
Inquieto para manifestar sus deseos artísticos, hábil artesano que sabe combinar
un esplendor decorativo. Ha logrado inventar un mundo nuevo, creando un
jardín tropical lleno de aves, mariposas y cabezas. Ha creado toda una artesanía,
que ya es la artesanía de El Salvador.

Pero quien se dedicó a la investigación de su
oficio es Roberto Galicia (1945), fue integrante
del grupo de escritores y pintores “La
Masacuata”. Además de pintar se dedicó a la
docencia.

Bandera (Roberto Galicia)

Curiosamente Don Valero no admitió como su alumno a Roberto Huezo (1947),
quien se dedicó a pintar huevos, casas, tápiales, iglesias e insectos. Utilizó la
pintura abstracta con empastes gruesos para dar volumen en sus cuadros, con
influencias de pintores extranjeros y nacionales.

El trabajo artístico de Bernardo Crespín, (1949) esta lleno de mucha imaginación
en una obra que es rica de color y presenta empastes sólidos, la cual tiene
influencias del puntillismo francés, pero llega a alcanzar el colorido transparente
de nuestros paisajes luminosos.

60

El verdadero soporte institucional gubernamental aparece en la década de 1950,
cuando se crea una verdadera infraestructura cultural, una sección ministerial
de cultura, con dependencias: Departamento Editorial, Dirección General de
Bellas Artes y la Revista “Cultura”.

En la obra de José Nery Alfaro (1951), se encuentran motivos comunes de la
pintura primitivista con pincelada finísima, tendiendo a representar la
naturaleza, las calles de su pueblo, o paisajes rurales con personas y animales.

Si en el trabajo de Nery Alfaro se encuentra una gran aceptación a nivel nacional
debido a su preciosismo, en las obras de César Menéndez (1954) se encuentra la
mejor cotización a nivel internacional, ya que su propuesta tiene fuerza en su
contenido, aunque algunas veces es abstracto y otras naturalista, su obra
abstracta pasa a mezclarse de las dos tendencias en un mismo cuadro. Es
apasionado de lo figurativo con ligeros toques surrealistas y abstractos.

Otro de los grandes autodidactas es Antonio Bonilla (1954), ha expuesto dibujos
desde 1975. Realiza una obra agresiva, desmitificadora e irónica. Bonilla
perteneció al grupo informal que formaba Napoleón López, Ricardo Ramírez y
Edmundo Valencia, también perteneció a La Masacuata. En 1984 presentó su
exposición en el Centro Cultural Tlaolli, la cual marcó un punto de ruptura en la
pintura salvadoreña, ya que fue valiente y agresiva, con aguda crítica social
llena de humor y burla.

El rostro y la figura humana son los temas favoritos de los artistas salvadoreños.
En la primera mitad del siglo XX, los pintores buscan captar la esencia del
cuerpo y la belleza humana. También esta presente el impulso de dignificar al

61

indígena. A partir de 1969 se desfiguran los cuerpos para reinterpretarlos. Lo
cual aconteció como contra respuesta para con los artistas mejor relacionados,
que lograron estudiar becados en el extranjero y que por estos días regresaban al
país, así los que permanecieron, se propusieron realizar una propuesta pictórica
de peso, con una verdadera investigación, reinterpretación o desdibujo de la
forma.

A esta generación se le suman los nombres de algunos artistas que se han
dedicado a trabajar bajo esta temática, como bandera generacional de su época,
como lo son: Héctor Hernández (1953) de línea extraordinariamente segura,
como pocos, realiza composiciones y figuras de una fuerza expresiva visceral.

Sin título (Héctor Hernández)

Rolando Reyes (1953) es sobrio en el colorido, con cifras y formulas como
pretexto estético. Alex Sánchez (1954) de trazos claros y nítidos, de gran colorido
llenos de magia y misticismos. Rafael Varela (1955) en su obra se percibe con
trazo nítido y técnica admirable. Mauricio Mejía (1956) posee un dibujo sutil y
preciosista. Augusto Crespín (1956) es un pintor de escenas salvadoreñas
dominadas por la pobreza, el miedo y el terror. Pedro Ipiña (1956) se considera

62

no académico y su pintura trata de ser reflexiva. Isaías Mata (1956) artista de
larga trayectoria que ha evolucionado del dibujo a la pintura satisfactoriamente.
Francisco Reyes (1957) posee técnica depurada, conociendo del dibujo y de la
ilusión geométrica de la perspectiva. Rodolfo Molina (1959) cree en el mestizaje
y en lo contemporáneo, posee una pincelada corta, nerviosa e impresionista.
Miguel Ángel Ramírez (1963) pinta imágenes de nuestra tierra y sus creencias.
Mauricio Linares (1966) sus cuadros reflejan sus inquietudes intelectuales de
buscador de formas de un universo misterioso. William Chillín (1968) el dibujo
y el color van de la mano en sus lienzos de concepción sugerente, etc. 40/.

A finales de la década de los 60, se popularizó la acción cultural. Es en esta
época donde nacen el Centro Nacional de Artes, la Televisión Educativa y la red
de las Casas de la Cultura. Para los años setentas, nace la Dirección de Cultura,
luego la Dirección General de Cultura, Juventud y Deportes que posteriormente
se convertiría en Viceministerio. También se conforma la Asociación de Artistas
Plásticos de El Salvador (ADAPES), en los 80s.

El Salvador siguió atravesando por décadas llenas de enormes contrastes y
problemas, donde el arte, en algunas ocasiones se vio favorecido y afectado por
las diversas causas que conllevaban todos estos cambios.

El arte, se puede especificar, es la expresión de la interioridad de una sociedad;
es, en cierta forma, el espejo que esa sociedad se da de si, conlleva sus ideales y
sus críticas. Estos bienes, que se han recogido con el tiempo serán el reflejo de lo
que el pasado contemplo, y a nivel de testimonio, es importante para la historia
de nuestra sociedad.

40

/ Flores, Alvarenga, op. cit., Pp. 58-67.

63

Mucho se ha hecho últimamente en El Salvador en el campo de las artes
pictóricas. La guerra, por ejemplo, ayudo a propiciar ese auge y tendremos la
respuesta del porque en el futuro, cuando se pase por una galería que guarde
estas imágenes y que se admiren valores, que hoy no vemos y desdeñe otros,
que hoy nos parecen alcanzar la excelencia.

Así, se apreciará esta labor de los artistas que se esforzaron en la creación de una
obra y de una idea 41/.

En los años setentas, el entonces Viceministerio de Cultura y Comunicaciones
crea el Premio Nacional de Cultura con el que se pretende reconocer cada año a
aquellos que han hecho mérito en cualquiera de las ramas artísticas que se
cultivan en el país.

En 1986 es fundada la Escuela de Artes, de la Universidad de El Salvador, a
través de un acuerdo del Consejo Superior Universitario. En su idea original se
pretendía implementar todas las disciplinas artísticas, pero sólo sobrevivió la
licenciatura en Artes Plásticas. También se fundó La Escuela de Artes Aplicadas
de la Universidad José Matías Delgado, de la cual Roberto Galicia fue el primer
Director.

Además de existir una serie de certámenes y galerías donde los nuevos valores
pueden competir por hacerse un nombre, a través de un reconocimiento
público, como son: el Premio Nacional de Cultura, certamen Nacional de Dibujo
y Pintura del Ministerio de Educación, el Primer Salón Nacional de Dibujo,
Premio Joven Talento, Talento Joven Más Destacado, etc. Según datos de la

41

/ González Ruíz, Ricardo. El Salvador de Hoy. P. 36.

64

Dirección Nacional de Artes, en el país existen alrededor de 20 sitios de
exposición entre galerías privadas y otras salas nacionales.

En 1982, varios jóvenes artistas fundaron la galería Tlaolly (maíz), que se
convirtió en un centro cultural, con espacios abiertos para apoyar actividades
artísticas como: presentaciones de libros, de teatro, de música, de trabajos
artísticos, recitales de poesía, etc.

Al descuido de la actividad cultural por parte del Estado de los años 80s,
también se generan iniciativas culturales individuales, donde puede citarse la
fundación del Museo Forma en 1983, que en 1955 fue fundada como galería, por
parte de la pintora Julia Díaz, proyecto que debió cerrar y embodegarse debido
al terremoto de 1986.

La cultura, el arte y los artistas no pudieron ni quisieron escapar a la dinámica
de la guerra. La realidad estaba allí y alguien tenía que hablar de ella. No se
puede afirmar con ardor que todos y cada uno de los artistas usaron su arte para
la denuncia, el desafió o la declaración de la desesperanza. También existieron
los artistas que usaron el arte para escapar de la realidad chocante que les
rodeaba. Pero lo cierto es que la guerra como tema domina las artes y los lienzos
retratan con colores sombríos y con cuerpos desfigurados, los horrores y la
desesperanza producida por la guerra.

La realidad se convirtió en algo forzoso para los artistas. Aunque muchas veces
el público para las manifestaciones artísticas que tenían a la guerra por tema fue
reducido y se convirtió en una especie de “altoarte” para los coleccionistas de

65

dentro y fuera del país. Es decir, un arte que no podía ser disfrutado por la
mayoría de salvadoreños.

La creación del Ministerio de Cultura y Comunicaciones en 1984 (antecesor de la
actual CONCULTURA), respondió más a razones políticas y propagandísticas
que a razones culturales 42/.

En 1989 surge la necesidad de crear un centro cultural y así nace el Patronato
Pro-Patrimonio Cultural, donde se albergo la Colección de pintura del Museo
Forma, la cual muestra de manera general la historia de la pintura nacional del
Siglo XX.

En esta década ya existían algunas instituciones u organizaciones de promoción
cultural, como la Fundación Maria Escalón Núñez, la Alianza Francesa, la
Asociación de Trabajadores del Arte y la Cultura (ASTAC).

En septiembre de 1991, la administración del presidente Alfredo Cristiani fundó
el Consejo Nacional para la Cultura y el Arte (CONCULTURA), lo cual
responde a la necesidad de un equilibrio en el cual el Estado comprende que no
puede ser el rector del pensamiento y la creación artística, pero que debe
desempeñar una función decisiva en la promoción y subsidio de instituciones
culturales y de los servicios apropiados para que los bienes de cultura sean
accesibles a los más amplios sectores de la población.

Aunque dependiendo todavía del Ministerio de Educación, CONCULTURA se
plantea como consejo y no como cartera ministerial.

42

/ Montalvo, Ada. Secretarios de la Realidad. P. 2, de La Prensa Gráfica.

66

Al llegar la paz legalmente al país, tras los acuerdos firmados en 1992, la nueva
realidad que reclama que los espacios de cultura se despoliticen, con el fin de
hacer posible el encuentro de visiones ideológicas distintas para la construcción
de una nación salvadoreña pluralista y democrática.

Uno de los primeros proyectos culturales de posguerra –no oficial– fue
Intercambios Culturales. Este había sido fundado por artistas y profesionales de
El Salvador, Estados Unidos y Europa para contribuir al proceso de paz en la
posguerra del país; pero debió cerrar a finales de los 90s por falta de fondos.
Durante dicha coyuntura muchas instituciones que ya existían se encontraron
con la posibilidad de expresarse y de ir cada una de ellas seleccionando el lugar
en el que se iba a mover.

La posguerra provocó que los nuevos artistas se inclinaran por transmitir un
mensaje individualista y espiritual; donde se aprecia un collage de obras
cargada de imágenes como ángeles, demonios, soledad, días sin sol, desnudos y
diversas imágenes fantásticas o reales. Nace un grupo de jóvenes que no quiere
tener nada con las cosas sociales. Es una negación al arte de guerra y
comprometido. Tienden a ser más etéreos buscando el yo interior. Es difícil
caracterizar esta corriente de manera rigurosa, sin embargo, el eclecticismo
podría ser el denominador común de esta generación.

La posguerra trae como resultado diferentes propuestas plásticas. Incluso, la
producción femenina abre brechas en un campo dominado por los hombres.
También resurgen los artistas que estuvieron exiliados.

67

En 1997 es reinaugurada la Sala Nacional de Exposiciones, ubicada en el interior
del parque Cuscatlán, rescatada gracias al esfuerzo de CONCULTURA, y la cual
mantiene su antigua imagen, tal y como surgió en los años 60s, cuando se fundó
por iniciativa de Salvador Salazar Arrué 43/.

CONCULTURA apoyó y sigue apoyando iniciativas como el Festival
Centroamericano de Teatro, el Festival Internacional de Teatro Infantil, la
Orquesta Sinfónica, la Orquesta Sinfónica Juvenil, la recuperación de la Sala
Nacional de Exposiciones y el Museo David J. Guzmán, la publicación de la
primera Biblioteca Básica Salvadoreña, la transferencia de fondos y cierta
autonomía de las casas de la cultura.

Por otra parte, los salvadoreños presenciaron la apertura de nuevas ofertas
culturales: Centro Cultural de España, Centro Cultural de la Embajada de
México, Centro de Estudios Brasileños, Museo de la Miniatura de Ilobasco,
Museo Tin Marín, museos de sitios como Joya de Cerén, Tazumal y San Andrés,
museos comunales como los de Cacaopera, Santa Tecla y Perquín, entre otros,
así como los programas culturales impulsados por las propias alcaldías.

La capital sigue siendo el espacio principal de las actividades estéticas. Y
aunque hay una enorme diferencia numérica en cuanto a actividades, otras
ciudades del país si se están desarrollando.

Un ejemplo es el Festival Permanente de las Artes y el proyecto Casa de los
Mestizos en Suchitoto (Cuscatlán). Otro es la Fundación de los 44, que con
ayuda del estado estableció el Museo Regional de Occidente, o APACULSA, que
recuperó el Teatro de Santa Ana.

43

/ Choussy, Salvador. Colección Tabacalera de El Salvador. P. 120.

68

Los tiempos han cambiado y lo que se ha dado es un mayor interés del público y
una mayor avidez por la cultura, y lo que sucede es que estamos dando un salto
cualitativo y estamos pasando del evento al proyecto.

Pero es necesario mostrar los valores más recientes de nuestro mundo del arte y
mostrar la riqueza artística contemporánea del arte de posguerra.

Así surgió el primer certamen de pintura joven, un concurso pictórico de alta
difusión publicitaria, donde la mayoría de sus ganadores se han convertido en
los nombres de los nuevos precursores del arte salvadoreño.

Aquí sobresalen nombres como: Nahum Nuila (1963) sus composiciones
complejas, revelan un alma inquieta y que bulle de ideas, posee soltura, claridad
extraordinaria y disposición de elementos en el lienzo, maneja acertadamente el
color, el cual confiere a sus temas una fuerza dramática dinámica. Carlos Díaz
(1963) posee una línea de extraordinaria fuerza y perfección. En su obra lo
figurativo se entrelaza con formas abstractas de gran fuerza expresiva. Camila
Sol (1964) posee una fina sensibilidad, sus dibujos muestran anatomías perdidas
entre complicadas formas fitomórficas. Mayra Barraza (1967) es una dibujante
de gran habilidad, con una línea suave que muestra el lado espiritual de las
formas, escasas líneas sobre fondos brumosos que aumentan la incorporeidad
de las figuras. El grupo “Wixnamicxin”, entre otros.

El CENAR y academias como las de Rosa Mena Valenzuela y la del maestro
Miguel Ángel Orellana y otras, siguieron lanzando un río de jóvenes entusiastas
que alimentaron la pintura nacional. No todos han sido constantes, pero muchos

69

de ellos poseen el talento y la voluntad de convertirse en verdaderos pilares de
nuestra plástica.

A lo largo de la década de 1990 y los primeros años de la década de 2000, la
desoficialización de la cultura se hace más palpable, ya que muchas actividades
culturales provienen de iniciativas no gubernamentales.

Los jóvenes pintores de la nueva generación tienen una manera diferente para
expresarse. Sus obras contienen temas mas apegados a la espiritualidad y los
pensamientos historicistas. Entre los actuales exponentes se encuentran Walterio
Iraheta, destaca como un investigador incansable, curioso y activo. De la unión
de lo clásico con lo moderno, hibridiza ambos mundos creando armoniosas
composiciones con buen manejo del color. Ronald Moran, es un magnifico
dibujante que destaca por usar muy bien el blanco del cuadro. Guillermo
Romero, talentoso dibujante e ilustrador. Hernán Reyes, dibujante expresionista
y de una muy original composición.

El arte lo determina el tiempo, y hay muchos mas jóvenes valores para el futuro.
Pero existe una efervescencia en el medio, que promete al país grandes artistas y
un futuro venturoso para la plástica nacional 44/.

44

/ Salazar Retana, Luis. Colección Multivalores. P. 87.

70

INSTITUCIONALIZACION DEL ARTE SALVADOREÑO DEL SIGLO XX.

La creación de Instituciones, Academias y Escuelas de Arte, a lo largo de la
historia del Siglo XX, han sido iniciadas en algunas ocasiones por cuenta del
Estado, pero al no poder ser éstas consideradas como una más de sus
extensiones, a quien deben servir y por ende reflejar lo que se les imponga, o al
no ser las suficientes en cuanto a la demanda o al no alcanzar las expectativas
instrumentales o de docencia requeridas, han sido fundadas por los mismos
trabajadores del arte, quienes por cuenta propia decidieron iniciar nuevos
espacios para difundir el arte. No fue sino hasta la firma de Acuerdos de paz,
que el Estado decidió desoficializar el arte, como un equilibrio donde
comprende que no puede ser el rector del pensamiento y la creación.

ACADEMIA DE BELLAS ARTES
_____________________________
Director: MANUEL LETONA por cuenta del Estado: Presidente Dueñas
Fundada en 1864

Director: CARLOS ALBERTO IMERY
DE:

ESCUELA DE ESCUELA DE ESCUELA DE
ARTES DIBUJO Y PINTURA ARTES GRAFICAS

Alumnos:
_____________________ __________________ ______________________
>José Mejía Vides 1912 Por cuenta del Estado:
>Luis Alfredo Cáceres Presidente: Carlos Meléndez
>Camilo Minero Fundada en 1913
>Carlos Cañas
>Julio Hernández

71

ACADEMIA DE BELLAS ARTES

___________________________________________
Por: Presidente Jorge Meléndez
Fundada en 1920
Director: MIGUEL ORTIZ VILLACORTA

SEGUNDA ACADEMIA DE BELLAS ARTES

___________________________________________

Por: Presidente Pío Romero Bosque
Fundada en 1928
Director: MIGUEL ORTIZ VILLACORTA

ACADEMIA DE VALERO LECHA

__________________________________________
Fundada en 1936
Alumnos:
>Noé Canjura >Julia Díaz > Raúl Elas Reyes > Miguel Ángel Orellana
>Rosa Mena Valenzuela

GRUPO CACTUS

____________________________
>Mejía Vides > Salarrué > Claudia Lars > Serafín Quiteño
(Élite intelectual consagrada en los 50s)
Finales de los 30s

ASOCIACION DE AMIGOS DEL ARTE

________________________________________________
(A.A.A.) 40s

72

SOCIEDAD DE PINTORES JOVENES DE EL SALVADOR

_____________________________________________________
50s

GALERIA FORMA

_________________
Por: JULIA DIAZ - 1955

GALERIA CASA DE ARTE - 1965

_________________________________
Por:
>José Mejía Vides > Camilo Minero >Armando Solís

CENTRO NACIONAL DE ARTE

_____________________________
CENAR - 1968

JARDIN DEL ARTE - 70s

_______________________________
POR
CAMILO MINERO

ASOCIACION DE ARTISTAS DE EL SALVADOR

______________________________________________
ADAPES
80s

73

ESCUELA DE ARTES APLICADAS “CARLOS ALBERTO IMERY”
UNIVERSIDAD DR. JOSÉ MATÍAS DELGADO

___________________________________________________________

80s

ESCUELA DE ARTES DE LA UNIVERSIDAD DE EL SALVADOR

______________________________________________________________
1986

PATRONATO PRO-PATRIMONIO CULTURAL

____________________________________________
1989

CONSEJO NACIONAL PARA LA CULTURA Y EL ARTE
CONCULTURA
_______________________________________________________

1991

74

ESPACIOS CULTURALES PRIVADOS Y NACIONALES DEL SIGLO XX

GALERIAS Y CENTROS

PINACOTECAS Y SALAS
CULTURALES PRIVADOS PERMANENTES NACIONALES

________________________ _____________________________

Galería Espacio Sala Nacional de Exposiciones

Galería 1 2 3 Pinacoteca de la Casa de la Cultura de
Panchimalco

Galería Villanova Fine Art

Pinacoteca de la Casa de la Cultura de

Galería Estudio Sermeño Zacatecoluca

Galería Saravia Pinacoteca de Olocuilta

Galería Zimmer Pinacoteca Camilo Minero

Galería El Rincón Vidriero Sala Temporal del Museo de
Antropología David J. Guzmán

Galería Colibrí

Casa de la Cultura del Centro

Galería Laberinto

Centro Nacional de Artes

Galería Rosenthal

Centro Cultural de España

Galería Estudio

Centro Cultural de México

Casa Taller Encuentros

Alianza Francesa

Sala de Exposiciones La Casona

Fundación “María Escalón Nuñez”

Centro Cultural Hotel Radisson

Centro Cultural Yamabal

Centro de Arte Rosa Mena Valenzuela

Fuente: “La Persistencia de la Cultura”, por Adda Montalvo para La Prensa Grafica.

75

TERMINOS COMO PUNTOS DE REFERENCIAS DE MOVIMIENTOS

____________________________________________________________

PICTORICOS DESARROLLADOS EN EL SALVADOR

________________________________________________

Finales Siglo XIX BARROCO AMERICANO:
________________ Sincretismo de un estilo extravagante y excesivo
con formas adaptadas a América.

ARTE DEL RETRATO:

Representación del rostro o la figura entera de una persona en dibujo
______________________________________________________________________
>Pascasio González > Marcelino Carballo >Wenceslao Cisneros

Fin Siglo XIX entrada de ART NOUVEAU:

< Motivos decorativos con formas de
plantas contorsionadas

Principio Siglo XX INFLUENCIA EUROPEA

IMPRESIONISMO:
Impresión visual captada por una escena sin
un informe factual de ella
________________________________________________________
> Imery > Espinoza > Villacorta

Primer Tercio Siglo XX MOVIMIENTO COSTUMBRISTA Naif
LATINOAMERICANO: Primitivo

Expresiones folklóricas, ingenuas,
Decorativas, a nivel de preciosismo
_______________________
>> Zelie Larde

76

PINTURA INDIGENISTA VERNACULAR/ REGIONALISTA/ CRIOLLISTA:

Movimiento artístico que apoya y exalta a los pueblos indígenas
en sus tradiciones pasadas y contemporáneas.
>> Salarrué >> Mejía Vides

1935-1968

INFLUENCIA PINTURA ESPAÑOLA
>> Julia Díaz >> Noe Canjura >> Raúl Elas Reyes

LOS INDEPENDIENTES: > Camilo Minero > Luis Ángel Salinas > Carlos Cañas
______________________
Grupo en contra de un academicismo
cerrado como el impartido en la
Academia de don Valero Lecha

Años 40s OBJETIVISMO CRUDO: NATURALISMO:

Objeto de producción masiva Basado en la observación
convertido en obra de arte al minuciosa de aspectos del
ser elegido por un artista. mundo natural.

Años 50s MODERNIDAD:

Se considera la entrada de la modernidad
En los 50s referente a que se empezó a
seguir el gusto que domina en la época
y que se opone a la tradición.

1965 ARTE DESFIGURATIVO:

Referente a la alteración de las verdaderas
circunstancias, deformando colores,
expresiones o impresiones.

77

LA CRISIS SOCIAL Y LA GUERRA: > Armando Solís
70s – 80s > Antonio García Ponce
Representación de una situación > Cesar Menéndez
difícil de cuyo fin depende la
reanudación de la normalidad
entre dos bandos de un mismo pueblo.

Principios
1980

ARTE FIGURATIVO:

Representa las cosas de la naturaleza
tal como las capta el ojo.

LA NUEVA EPOCA

___________________________________________________________

Posguerra ARTE ECLECTICO INDIVIDUAL: > Mayra Barraza
Tendencia artística que trata de > Sonia Melara
conciliar elementos del pasado > Oscar Soles
para crear un estilo nuevo

LA NUEVA GENERACION

___________________________________________________________
90s VANGUARDIA MODERADA: > Walterio Iraheta
Movimiento partidario de la > Ronald Moran
renovación, avance e > José Rodríguez
investigación pero con
algunas reservas

78

GALERIA DEL TIEMPO

HISTORIA DE LA PINTURA SALVADORENA DEL SIGLO XX

_______________________________________________________________________

Frutos de la Independencia

______________________
> Francisco Wenceslao Cisneros > Pascasio González > Marcelino Carballo
Retratos Religiosos

El Primer Vivero

_______________________
Escuela Nacional de Artes Graficas
>Carlos Alberto Imery

> Salarrué <

Abstracción Basada en la Filosofía Hinduista/Carácter Misterioso de Identidad
Nacional.

La Escuela de Valero Lecha -1936-

_______________________________
>Raúl Elas Reyes > Julia Díaz > Pedro Acosta

Los Independientes

________________
(en contra del Academicismo)
> Camilo Minero > Luis Ángel Salinas > Carlos Cañas

La Crisis Social Y La Guerra-70s/80s-

_____________________________________
>Armando Solís > Antonio Gracia Ponce > César Menéndez

79

La Nueva Época / La Posguerra

__________________________
Mayra Barraza Mario Martí Oscar Soles

La Nueva Generación

____________________________
Finales de los Noventas
> Walterio Iraheta > Ronald Moran > José Rodríguez

80

CAPITULO III

LA PLÁSTICA EN EL SALVADOR: SU DESARROLLO Y RELACIÓN CON
LAS TENDENCIAS MUNDIALES

El arte moderno, empieza a definir sus perfiles en las dos últimas décadas del
Siglo XIX, cuando tras un proceso de ruptura, con los ideales decimonónicos, se
configura el fenómeno de la vanguardia artística, con la que se haya identificado
el arte del presente siglo. Razones de muy diversas índoles contribuyeron a ello,
sobre todo, la agudización de las repercusiones de la revolución industrial
iniciada en el siglo XVIII.

La cultura se hizo urbana, cambiando radicalmente su escala de valores,
configurando el concepto de modernidad y adquiriendo gran predicamento
nociones como innovación o cambio.

Se tiende a considerar el arte como una forma específica de conocimiento, donde
pensadores y filósofos contribuyeron a moldear una sensibilidad nueva, como
Nietzsche o Bergson. A este cambio de mentalidad, no fueron ajenos tampoco,
los descubrimientos científicos y los avances tecnológicos. Los primeros
terminaron por modificar las nociones del espacio y del tiempo y los segundos,
pondrían de manifiesto un nuevo concepto de la realidad, que antes era
percibido por medio de los sentidos.

Otro aspecto del arte moderno, es el cambio en la situación social del artista,
quien se venia identificando con las fuerzas progresistas de la sociedad y con
frecuencia, tomó parte activa en los acontecimientos revolucionarios de su
época.

81

Sin embargo, tras el fracaso de la Comuna, se produce una ruptura total del
intelectual con la sociedad. En este rechazo de los ideales burgueses hunde sus
raíces la vanguardia artística. El termino procede del ámbito político, sin
embargo, es más tarde cuando el término “vanguardia” adquiere ya una
especifica connotación artística.

Los artistas rechazan un sistema figurativo, fundamentado en la apariencia al
tiempo, que reivindican la libertad personal, al margen de toda norma; siendo
uno de los criterios para valorar una obra del arte del siglo XX, la novedad y
originalidad. Consecuencia de la innovación ha sido la rapidez de su evolución
y la vertiginosa sustitución de unos movimientos por otros. Asimismo, pueden
considerarse como rasgos peculiares de la actuación vanguardista el activismo y
el carácter experimental propiciador, ambos de una fecunda exploración de
materiales y formas 45/.

Hacia fines del Siglo XIX y los comienzos del XX, el mundo entero sufrió
grandes cambios cuyas repercusiones se sintieron en todos los rincones del
planeta y, por supuesto, también en las relaciones de los salvadoreños con el
mundo exterior.

Durante muchos años, las relaciones internacionales habían estado dominadas
por las potencias europeas. A principios del Siglo XX, Gran Bretaña, Francia y
Alemania eran consideradas muy modernas, no sólo desde el punto de vista
económico, sino también desde el punto de vista de su organización socio-
política. Eran poderosos estados nacionales, relativamente homogéneos por su
población e idioma.

45

/ Triado-Tur Juan Ramón. Historia del arte. Pp.955-958.

82

El Salvador no era ajeno a estos desarrollos. La nacionalidad salvadoreña se
perfilaba con fuerza en los símbolos patrios, y como país, iba adoptando
rápidamente rasgos propios. Las vinculaciones de los salvadoreños con el
mundo se hacían más numerosas y la influencia externa sobre la sociedad
nacional hacia sentir su peso en todos los aspectos de la vida cotidiana. Pero
difícilmente pudo existir algún peso en el aspecto pictórico, ya que por esos días
sólo sobresalen los nombres de don Marcelino Carballo y Pascasio González
quienes decoran la primera catedral metropolitana con cuadros de retratos
encomendados por la iglesia o con reproducciones de estampas católicas lo cual
no les permitió experimentar en la búsqueda de nuevos iconos de expresión
estilísticos, aunque están bien terminados, técnicamente hablando; pero el
trabajo encomendado, bajo el cual trascendieron sus años artísticos, los limitó a
copiar o a imitar una pose o figura ya existente; y del resto de su obra casi nada
se puede opinar pues los edificios donde se albergaban sufrieron incendios o
fueron producto del descuido y del desconocimiento del real valor de las obras,
consiguiendo que se perdieran y en algunos casos, sin poder asegurar con
certeza que los cuadros que se les atribuye, realmente les pertenezcan. Ambos
aprendieron un estilo de artesanía pictórica, a la vieja usanza; esto, la vida
bohemia y el medio inhóspito en el cual se desarrollaron, no dejaron florecer a
plenitud a estos coloristas de fuerza primitiva. En el caso de Wenceslao
Cisneros la mayoría de obra que aun existe de él, se encuentra en la Habana,
Cuba, lugar donde falleció. Otros pintores nacidos en el siglo XIX son: Carlos
Alberto Imery, Miguel Ortiz Villacorta, Pedro Ángel Espinoza y Salvador
Salazar Arrué; ellos son los fundamentadores de una pintura con más arraigo en
lo nacional aunque se les vea su influencia de coloristas italianos o la presencia
de técnicas académicas europeas que aprendieron muy bien.

83

Ya que el siglo XX será recordado por la democracia y por los derechos civiles y
por sus deslumbrantes avances científicos y tecnológicos, se puede mencionar
que el uso de aparatos mecánicos en el arte data de principios del mismo siglo,
artistas como Fernand Leger, Lazlo Molí-Nagy o Marcel Duchamp, entre otros,
buscaban nuevas maneras de crear. Estos objetos se convertían en nuevas
herramientas de creación artística que retaban a las tradicionales maneras de
hacer y ver el arte.

Entre 1900 y 1914 trascendieron años de vida eufórica, en el panorama europeo.
A este período se le ha llamado: La “Belle Epoque”. Fueron años dorados, en
gran medida porque permitieron la eclosión de un gran número de nuevas
ideas, que pernearon todos los aspectos de la vida Europea.

El año 1900, comienza con la Exposición Mundial en Paris, donde entre tantas
novedades se contaban: el palacio de la electricidad, el palacio de la óptica y una
exposición de Bellas Artes. Un espíritu nuevo comenzaba a hacerse sentir, para
inquietud de los académicos, quienes añoraban un orden que les garantizará su
estabilidad.

El Cubismo surge como la opción más radical en 1907, rompiendo con la
tradición en la pintura y escultura, generando la revolución artística más
importante del siglo XX. El Cubismo se plantea una vez mas el problema
perenne de la pintura occidental desde el Renacimiento, esto es la
representación del objeto y su relación con el espacio que le circunda,
elaborando una propuesta radical que elimina el único convencionalismo
Renacentista aun vigente en aquel momento, ya que con el Cubismo, la forma

84

ya no constituye una característica definida y fija de los objetos, sino que estos
poseen tantas formas como planos existen en el dominio del significado.

Al principio del siglo pintores nacionales como: Imery, Espinoza y Villacorta
viajan a Europa y hacen llegar las formas del academicismo imperante en los
círculos conservadores del viejo continente. Ellos regresaron cinco años después
de que Picasso hubiera pintado su famoso cuadro “Les Demoiselles d’Avignon”,
con el cual, sugiere la historia, inicio el Cubismo. Pero tampoco imitan este
movimiento, pues sus propuestas son generalmente de temas foráneos, aunque
matizados de colores, luces y personajes mestizos pero envueltos en un entorno
ambiguo, que claramente expresaba su influencia vivida en Europa, pero que
también se dedicaba a ver su entorno cotidiano real y que sugerente decide
mezclar ambas partes en un mismo objeto, dando paso a una especie de
Impresionismo Americano.

En cambio Luis Ángel Salinas si realizó algunas acuarelas cubistas, muy
interesantes, con temas salvadoreños; incorpora alguna geometrización en sus
formas, elementos cubistas transparentados con colores delicadamente
colocados, y armónicamente diluidos entre sí.

Rosa Mena Valenzuela se sentía en sus inicios, influenciada por Picasso, el gran
innovador del siglo XX. Sin embargo, aunque su obra inicial muestra una sutil
influencia del Cubismo que Picasso y Bracque habían practicado a inicios del
siglo, nunca replicó o practicó la misma fragmentación o seccionamiento de
planos, como lo hicieron otros artistas nacionales de su generación. Alrededor
de los años 60s, la artista utilizó el modelo Picassiano para articular su propio
lenguaje híbrido, el cual todavía hoy resulta difícil categorizar.

85

“La Plaza Ravignan” “Sin Título” de Ricardo Carbonell
Juan Gris

El pintor ruso Vasily Kandinsky, desembocó en el arte no objetivo, con la
pintura abstracta; Kandinsky estaba convencido que la finalidad del arte no era
la descripción de los objetos, donde los cuadros se convierten en equivalentes
visuales de un sentimiento interno, con un contenido espiritual. El pintor venía
realizando obras abstractas desde 1910, se había sentido interesado por todas
aquellas manifestaciones en las que el color alcanzaba resonancias desconocidas,
precisamente por su independencia respecto al tema. La pintura desligada de su
carácter descriptivo tradicional, se rige por lo que el pintor ruso denominó
“principio de la necesidad interior”, ya que sin el contenido espiritual de sus
obras se cae en un juego meramente decorativo. En la actitud de Kandinsky
subyace un cierto grado de desconfianza hacia el mundo material cuyas
estructuras, que se habían creído inmutables, estaban siendo puestas en
entredicho por los avances científicos.

86

Muchos artistas hispanoamericanos dejaron entrar en ellos, la influencia del
abstracto-decorativismo 46/.

“Dos Mándalas”
de Roberto Huezo

“Cuerpos Celestes” de Rufino Tamayo

Mientras tanto, dos grandes cataclismos sociales: uno en México en 1910 y otro
en Rusia en 1917, pusieron en duda la manera tradicional de hacer política. La
revolución mexicana fue uno de los acontecimientos de mayor impacto en el
pensamiento político de los latinoamericanos del Siglo XX.

En el Viejo Continente, en medio de la Primera Guerra Mundial, los
revolucionarios tomaron el poder en Rusia. La llegada al poder de los
revolucionarios rusos, enemigos declarados de las principales instituciones de la
sociedad burguesa ─la propiedad privada, la religión y la familia─, representó
la formación de un sistema económico y social antagónico al sistema capitalista
en plena expansión.

46

/ Michael Stein, Alejandro Montiel. Museos de Nueva Cork. P.220.

87

Esta guerra de 1914, conmovió a la sociedad europea hasta sus mismos
cimientos, provocando una crisis de valores generalizada, a la que no escapó el
desarrollo de la vanguardia. Los acontecimientos vividos, convirtieron en
grotesco el frívolo belicismo de algunos movimientos artísticos anteriores, la
dura confrontación con la realidad desencadeno un amplio proceso de reflexión
sobre el propio quehacer creativo.

La evolución temática y estilística después de la Guerra Mundial, constata la
adaptación de los artistas a las necesidades del momento, marcada por tensiones
sociales y por un clima de desilusión y escepticismo, que coincide con la
República de Weimer, período de la historia alemana especialmente conflictivo,
ya que se inicia con la derrota y se cierra con la ascensión del nazismo.

En medio de este ambiente toma vida real el movimiento Surrealista en 1924. Se
trata de “redefinir al hombre”, liberando su espíritu de las obligaciones sociales,
siendo su mayor exponente Salvador Dalí. Su precedente inmediato, implica la
repulsa de un sistema social, que con la guerra había manifestado su fracaso de
forma inequívoca.

El Surrealismo no se limitó a ofrecer una alternativa más a las crisis de los
lenguajes tradicionales, sino que trascendiendo el marco estricto de la práctica
del arte, fue concebido como una actitud vital que reivindicaba lo intuitivo y
espontáneo, frente al componente racional y lógico que había primado en la
cultura occidental 47/.

47

/ Triado –Tur. Juan Ramón, op.cip., P. 1054.

88

En la obra de la segunda etapa como pintor de Luis Ángel Salinas se insinuaba
un surrealismo americano, al estilo Popol Vuh, que nada tiene que ver con el
europeo. Ponía más sentido poético, mayor creación, en cuanto que sus paisajes,
como fondos de parejas, tenían cierta visión humana, sus árboles parecían
troncos de mujeres, sus cerros senos femeninos, árboles como hombres cargando
ramas floridas, paisajes bien tropicales.

Así también, la pintura de Rosa Mena Valenzuela, estuvo marcada en sus inicios
por una tendencia Surrealista 48/.

“Un gran cuadro que
representa un paisaje” de
Yves Tanguy.

“La dama de los jocotes” de Carlos Cañas

Ahora bien, los principales iniciadores del espíritu nuevo, no creaban sus obras
para que cayeran en el vació. Las innovaciones de Debussy, Mahler o Satie, por
ejemplo, eran rápidamente tomadas por otros compositores como fuente de

48

/ Cea, Josè Roberto. De la Pintura en El Salvador. P. 91.

89

inspiración: por su parte, un gran poeta Guillaume Apollinaire, vigilaba cada
novedad en las artes para hacerla inmediatamente blanco de su entusiasmo. Este
poeta fue el primer impulsor de los movimientos de vanguardia, e hizo de la
sorpresa una condición para valorar las obras de arte.

Así, nacieron las corrientes de arte contemporáneo, donde se pueden mencionar:
el Neoexpresionismo, Expresionismo, Fauvismo, Abstraccionismo, Cubismo,
Orfismo, Futurismo, Metafísica, Muralismo Mexicano, Dada, Surrealismo,
Automatismo, Constructivismo, Minimal, Pop, Op, Cinético, Happenings,
Conceptual, Land, Body, Povera, Hiperrealismo y Support 49/

El automatismo fue una etapa que realizó Salarrué, quien dice podía pintar
espontáneamente. Tal como pintó su cuadro “La Monja Blanca”, que fue hecho
automáticamente, sin pensar, donde la mano lo guiaba a lo que debía hacer,
como conseguir el blanco tan particular del cuadro, todo esto dirigido por una
fuerza misteriosa y astral de la cual, era un gran devoto 50/.

Las élites salvadoreñas no estaban en contra de una mayor integración de El
Salvador en el mundo y contrarrestar así las limitaciones de la pequeñez
geográfica del territorio nacional. El objetivo de la política exterior de El
Salvador fue el de multiplicar los vínculos del país con el extranjero.

A pesar de las intenciones del presidente norteamericano Woodrow Wilson en
el sentido de que la Primera Guerra Mundial habría de ser la guerra que

49

/ Fontanella y Tamayo. Almanaque Mundial. P. 27.

50

/ Cea, José Roberto, op. cit., P.195.

90

acabaría con todas las otras, ya se estaban dando las condiciones que 21 años
más tarde desembocarían en la Segunda Guerra Mundial.

El mundo se encuentra revuelto, Europa con el ascenso de las ideologías y los
regimenes totalitarios ha desembocado en la Segunda Guerra Mundial, en 1939.
Hitler en Alemania, Mussolini en Italia y Stalin en Rusia son los estandartes del
armamentismo que siguió la primera gran guerra de Europa, convirtiéndose la
Segunda Guerra en el conflicto más sangriento del siglo, delimitando las
fronteras físicas e ideológicas que el mundo conocería desde la Conferencia de
Yalta* hasta la caída del Muro de Berlín.

El auge comercial, diplomático y consular surgido a raíz del fin de la guerra se
vio de nuevo entorpecido por la crisis económica de 1929. La baja en los precios
del café, tuvo graves repercusiones para la economía y la sociedad salvadoreñas.

Las grandes potencias se interesaron más en la región centroamericana por su
posición estratégica en la construcción de una vía interoceánica 51/.

Es hasta el primer tercio del siglo XX que se pueden citar hombres valientes
artísticamente hablando como José Mejía Vides o Camilo Minero, quienes
poseen una fuerza interna que actúa sobre ellos y sobre el reflejo de sus obras.
Entonces, lo auténticamente regional se atreve a surgir como una propuesta
estética de valor, ayudada por los movimientos costumbristas latinoamericanos,
pero principalmente mexicanos, que ejerce mucha influencia sobre estos artistas,

51

/ Lindo Fuentes, Héctor. Historia de El Salvador. Pp. 72-89.

* Roosvelt, Stalin y Churchill, se reunen en Yalta-un balneario en la Chimea rusa-,donde perfilan un
nuevo mapa del mundo, unidos para derrotar a Alemania.

91

pero que es decodificado en un estilo propio de expresión. Realizan una obra
denunciadora de los acontecimientos políticos de su tiempo que afectaban a la
población salvadoreña y expresa la necesaria reivindicación indígena. Donde
surge el arte Primitivo, Naif o Ingenuo, con Zelie Larde y José Nery Alfaro como
principales representantes, que es una pintura fresca, ingenua y muy poética,
llena de escenas callejeras, de mercados, de parques o festividades de El
Salvador.

Los pintores primitivos crearon una especie de arte “Fauvista”, que no tiene
buenas maneras de expresión pero que tampoco ha perdido su realidad y raíz
popular; debido a la espontaneidad con la que es realizado, con un cromatismo
cargado y donde no hay perspectiva.

Y la pintura Indigenista, regionalista o criollista, que busca la identidad
nacional, el paisaje físico y el humano, donde Mejia Vides fue el estandarte.
Para 1939 Luis Alfredo Cáceres pintó cuadros con intenciones políticas y
declaraba que los indígenas son tan ciudadanos como cualquiera, que tienen
derecho a la educación y que son tan importantes como para retratarlos en una
pintura. El cuadro “Escuela bajo el amate” fue creado cuando Maximiliano
Hernández Martínez recién acababa de perpetrar la masacre de 1932, y ser
indígena en El Salvador era ser una persona sin derechos. No solamente se le
negaba una expresión cultural, sino que muchos pedían la desaparición física
del indio, sinónimo de campesino. Así se atrevía a representar la alineación de
sus ideas sociales y políticas en ese momento, donde apoyaba el terrible período
que los indígenas acababan de pasar. El Indigenismo, se convierte por lo tanto,
en una primera expresión plástica de carácter auténtico y nacional,
representando al mundo lo que somos y no lo folklórico.

92

El caso del maestro Valero Lecha, es único, pues habiendo nacido en España,
prestó su aporte al desarrollo de la pintura en el país. Se apoderó del trópico, de
los amates, de los rostros indígenas y los llevó a sus lienzos transformados en
paisajes de sueño.

Salarrue, Luis Ángel Salinas y todos los demás de esa misma época, no son mas
que prueba de los difíciles tiempos en que estos luchadores a brazo partido y
contra toda oposición de una sociedad casi insensible al arte, se encontraban
preparando el terreno, que ya fertilizado por ellos, daría los frutos maravillosos
de mediados del siglo. Algunos de ellos alcanzaron a disfrutar después de su
esfuerzo, para los menos afortunados, sólo fue un pensamiento lleno de
imaginación.

Aunque después, ya a finales de los años cuarentas surgen revistas y centros de
formación artística, como apoyo al arte que ya se hacia sentir como componente
cultural importante del país.

La tradición de la ruptura es un partir de algo para crear más allá de él; eso es
precisamente lo que hace todo autentico creador que incorpora las experiencias
de otros pueblos a la suya y, de esa mezcla o mestizaje, fundamenta una obra
autentica que trasunta el espíritu de su medio, de y en su tiempo, para el futuro.
Pues es importante mencionar que la recreación es válida en todas las
expresiones artísticas, donde se puede retomar lo ya existente para recrearlo y/o
refrescarlo con un estilo propio.

93

Con la llegada de Hitler al poder en 1933, va surgiendo la creación del
holocausto como, probablemente uno de los eventos históricos que mejor refleja
la capacidad destructiva del ser humano. Al caer Alemania, surge la inaudita
cifra del holocausto: seis millones de judíos muertos.

Al mismo tiempo, la inflexión de las vanguardias históricas se agudiza tras la
Segunda Guerra Mundial (1939-1945), al provocar una profunda crisis de
valores, las propuestas estéticas que se configuran a partir de dicha fecha son de
una extremada radicalidad y han llevado hasta limites inusitados el proceso de
destrucción de los antiguos géneros y soportes iniciados por las primeras
vanguardias. La actitud extremadamente crítica que se generaliza en la
inmediata posguerra, responden a un sentir generalizado de rechazo hacia una
sociedad que había alcanzado, con la utilización de la bomba atómica o el
genocidio organizado, niveles de degradación desconocidas.

Aunque en América, se concebía una esperanza de creación autóctona, cuando
los gobiernos progresistas surgidos de la Revolución Mexicana, impulsaron un
ambicioso programa de decoraciones murales, protagonizado por David Alfaro
Sequeiros, José Clemente Orozco y Diego Rivera, artistas de trayectoria y estilos
diferentes pero que compartieron el interés por la temática autóctona, el espíritu
reivindicativo de una cultura popular de raíces indígenas y un lenguaje Realista
con rasgos Expresionistas. México iba a ser entonces el punto culminante con su
revolución democrática burguesa y sus expresiones en pintura mural y de
caballete, sus grabados y esculturas y su música popular y no populista ni
comercial.

94

David Alfaro Sequeiros José Clemente Orozco Diego Rivera

Creado históricamente en la Revolución Mexicana de 1910 e institucionalizado
con la llegada al poder de un gobierno revolucionario de izquierda en 1920, el
Muralismo Mexicano cobra todo su esplendor en las décadas de 1930 y 1940, así
sus frutos de técnicas y contenidos ideológicos preñan la esfera pública, con el
ideario de un hombre nuevo: consciente de sí mismo, de su historia y preparado
para tomar las riendas del futuro y con el ideario comunista de la Unión
Soviética como bandera.

En este movimiento se influenciaron varios artistas salvadoreños como Mejía
Vides y Camilo Minero, aunque lograron plasmarlo con un dramatismo
personal. Debido a que en México aprendieron la composición y la técnica del
mural, reconociendo que en América Latina el muralismo sirvió para expresar
ideas revolucionarias, y en El Salvador nunca ha habido una revolución.

En América, el expresionismo visto a la manera de cómo se desarrollaba en la
pintura revolucionaria mexicana, imbuido en la fase inicial del realismo
naturalista –después realismo socialista–, era para ese momento, la salida a la
calle amplia del arte. Y significaba para el pintor joven, su toma de conciencia. Y
la revolución como arte, consecuentemente esta ligada al reconocimiento de

95

valores puros de lo nacional. De ello, nuestro empeño se debía haber conducido
en el rescate de lo indigenista 52/.

“Historia de México” de Diego Rivera “Cultivos” de Mejía Vides

Mientras, fenómenos como la relatividad de Einstein, el primer modelo atómico,
la valoración de las leyes de Mendel, los antibióticos, el automóvil, la aviación,
el radar, la telegrafía, la radio y televisión, encontraron su eco en las artes, o más
bien su transposición, favorecido todo ello, por la diversidad de derroteros a los
que evocó el post-impresionismo, cuyos presupuestos continuaron
desarrollándose, aun durante los primeros años del siglo.

El artista de vanguardia, rechazado por la sociedad, debido a la dificultad de
comprensión que caracteriza su obra, ha recurrido con frecuencia, al texto
escrito para justificar su actitud y explicitar sus planteamientos estéticos.

La vanguardia constituye un fenómeno sin precedentes en la historia del arte y
de ningún modo, puede ser considerada como un episodio más en el proceso
evolutivo de la aparición de distintos estilos. Lejos de una mera modificación

52

/ Paniagua Soto, José Ramón. Movimientos Artísticos. P.60.

96

formal del objeto artístico, la vanguardia del siglo XX, ha comportado un
cambio radical en la actitud del artista, así como el sentido que este otorga a la
actividad creativa 53/.

A partir de 1945 el mundo adquiere forma bipolar. Las rivalidades y
desconfianzas entre el capitalismo y el comunismo desencadenan lo que se
conoce como Guerra Fría.

Encontrándose Europa desgarrada y arrasada por una crisis moral, emerge
Estados Unidos como gran potencia a nivel mundial; siendo Paris la vieja sede
de la modernidad ya que es sustituida por Nueva York como la capital
internacional del arte.

A la eclosión artística de Nueva York contribuyó la nutrida presencia de
intelectuales y artistas europeos obligados a dejar sus respectivos países por
causas políticas. La oleada mas numerosa se produjo a raíz de la Segunda
Guerra Mundial, entre ellos estaban: Matta, Dalí, Leger, Mondrian, Breton,
Chagall, Iam y Masson.

La lección del surrealismo seria decisiva para la gestación de la primera
propuesta de la Escuela Estadounidense, es decir del Expresionismo Abstracto.
La década de los cuarenta y cincuenta conocieron la entrada subita de las
corrientes No Figurativas, protagonizadas por De Kooning, Gorki, Pollock,
Rothko, Kline y Tobey, entre otros. En el contexto del Expresionismo Abstracto,
de la inmediata posguerra se establecen tres tendencias: la gestual, la caligráfica
y la espacialista.

53

/ Triado-Tur, Juan Ramón, op. cit., P.1097.

97

La tendencia destaca el acto físico de pintar y la rapidez de ejecución, también se
basa en la repetición de signos abstractos desprovistos de valor conceptual, o
donde el cuadro es concebido como una extensa área de color y en la que
destacan Rothko, Still y Newman.

La exigencia es una expresión directa, así como la primacía de la unidad forma
color, que eliminaba el dibujo como soporte de la idea. No debe extrañar el
hecho, que en el Expresionismo Abstracto, coexistieran experiencias automáticas
y temáticas míticas, ambas posibilitan el acceso a arquetipos universales.

En medio de esta tendencia estilística no figurativa, Rosa Mena Valenzuela
irrumpe en la escena artística salvadoreña en los años 60, impulsada por su
maestro Valero Lecha y por un admirador de excepción: Salarrue. Su entrada en
el medio plástico se da dentro de un ambiente efervescente, en el cual colegas
artistas recién llegados de Europa proponen nuevas formas de representación y
de concepción del arte, en especial de la pintura. La obra de Mena Valenzuela
asesta el más duro golpe a los cánones de producción y de apreciación estética
desencadenadas por su maestro alrededor de los años 30 y prevalentes para ese
entonces en el país. Fue el mismo Lecha quien la identificó como Expresionista,
reconociendo cualidades estéticas y formales que la acercaban a artistas
expresionistas abstractos americanos como Pollock o De Kooning, que
eliminaban el proceso compositivo a través de trazos espontáneos, según el
historiador Luis Croquer en el Suplemento de Cultura de la Prensa Grafica: “ La
Revoluciòn de Rosa”.

Finalizada la Segunda Guerra surge el Neorrealismo, que refleja el drama
humano cotidiano y sencillo, fruto de la destrucción de la guerra.

98

Por estos días, Julia Díaz pinta con colores oscuros, temas dramáticos,
expresiones de este tiempo difícil, la soledad rodeando a las personas, los
paisajes quemados, los retratos con fondos manchados, sucios de intención y
pintura intencionada: una manera de expresión de deseos nunca satisfechos a
plenitud.

Así, en el arte, el Fauvismo acentuó el subjetivismo en el uso del color con un
criterio convencional. Se rompió con la tradicional concepción espacial
monofocal en el Cubismo. El subconsciente entro a ser componente artístico en
el surrealismo. El Futurismo intento captar la cuarta dimensión. El
Expresionismo resultó como una tendencia propia de los periodos de crisis. El
Dada es una rebelión contra lo establecido.

En este sentido, el pintor salvadoreño Elas Reyes decía que el pintor de estos
días era un imitador de los diversos istmos, y que debía tomar conciencia de lo
suyo, en la medida de sus posibilidades, para que la obra no se convierta en un
eco de lo que hacen los artistas extranjeros.

La experimentación artística se revelo en el arte Cinético -que data de los años
50s-. Esta tendencia propugnaba abandonar la estaticidad de las obras de arte y
echar mano de cualquier medio tecnológico que provocara movimiento o lo
simulara. Este movimiento fue continuado en los años 60s, una época en que los
medios de comunicación logran gran importancia en la sociedad.

La guerra fría esta en su apogeo en Latinoamérica, sobre todo por la presencia
de un régimen revolucionario en Cuba. En el sudeste Asiático y la Europa

99

Central las tensiones también llegan, en la medida que las superpotencias
prueban sus fuerzas y su capacidad de aguante.

En El Salvador, se considera que en los años 50s se entró a la modernidad,
aunque siempre con algún atraso. A esto contribuyó la llegada de pintores
extranjeros que trataron de introducir las nuevas técnicas y formas utilizadas en
las grandes potencias mundiales. Ellos entraron al país en tiempos del
Presidente Osorio, cuando el Dr. Galindo Pohl era ministro de Cultura. Entre
estos artistas de diversas disciplinas se encontraban: Ion Cubicec, Nicolás
Arenene, Edmundo Barbero, etc., y contribuyeron a crear un ambiente de
mayor apertura cultural.

En segundo lugar, y no menos importante, también influye la llegada de los
artistas nacionales que fueron a Europa en esa época, y esparcen sobre el medio
cultural salvadoreño una oleada revivificante y agresiva. Así, se puede aseverar
que el arte nacional adquirió carta de fenómeno social y artístico hasta mediados
del siglo XX.

El horizonte intelectual salvadoreño se amplia, parece descubrir los secretos y
placeres de la modernidad y la cultura. Y en ese descubrimiento, en el cual todas
las artes salieron favorecidas, se inicia una renovación intelectual de la cual
todavía estamos viviendo sus postrimerías, un hecho que no puede ser
desestimado por los alcances que tienen en el desarrollo de casi todas las artes
del país y en el de la cultura nacional 54/.

54

/ Retana Salazar, Luis. Pintura Contemporánea. Pp. 23-24.

100

El resultado final de la obra artística de estos días en Europa, no es una imagen
sino la materialización de una acción que se inserta de forma critica, en la
sociedad pragmática en que nace; respondiendo, el carácter eminentemente
negativo de este tipo de pintura a la experiencia traumática de la reciente
segunda guerra mundial.

En medio de esta crisis surge el Informalismo con formatos mas reducidos,
gamas de color menos estridentes y persistiendo un cierto sentido de la
composición, aun de la mancha que les caracteriza. Destacan los artistas: Jean
Fautier y Jean Dubuffet, pintores en los que coexiste la libertad del gesto y el
interés por las texturas propias de las corrientes informalistas. Así como en la
pintura del salvadoreño Luis Ángel Salinas se observa cierto Informalismo, que
linda con lo abstracto; este informalismo también le venía de su concepción que
había aprendido en la academia, en la que no tuvo sistemas rígidos, lo que
desde un principio le dio cierta libertad. Así dominando lo informal, se aleja de
lo figurativo y casi toca lo abstracto.
Todos y cada uno de los eventos que suceden a lo largo de los 60s tienen
además de sus causas políticas y económicas inmediatas, una raíz más
profunda: el cambio generacional. París, mayo de 1968, la inconformidad del
estudiantado francés ante el régimen del general Charles De Gaulle, héroe de la
Segunda Guerra Mundial, encuentra su tribuna en las paredes. “la imaginación
al poder” y “prohibido prohibir” son las consignas más representativas de un
movimiento joven que cuestiona de frente los esquemas de quienes dieron
forma política, económica y cultural a occidente, después de la Segunda Guerra.
Los estudiantes y buena parte de la sociedad reclaman nuevas formas de

101

convivencia. Los esquemas de las sociedades capitalistas europeas que cantaron
victoria ante la Alemania Nazi empiezan a resquebrajarse 55/.

En 1967 el critico Germano Celant definió el arte Povera, el cual era el trabajo de
trece jóvenes artistas italianos, entre ellos, Merz, Fabro y Pistoletto. A través de
las esculturas exploraron la relación entre arte y vida. Sus trabajos innovativos
son líricos y combinaciones abiertas de fragmentos nada probables, que
enfatizan la experiencia física. Dentro de la política del Povera, se contempla la
posibilidad de que sus obras, en función de la naturaleza física de los materiales,
se deterioran con el paso del tiempo.

Celant precisa en uno de sus textos: el arte pobre, actual, anti-forma, conceptual
o arte imposible, tiene un enfoque anticomercial, precario y vulgar que se refiere
a las cualidades físicas del medio y a la mutabilidad de los materiales. Como en
un intento de interpretar la realidad por un camino sutil, cerebral, reservado e
intenso. A la operación, no era ajena la voluntad de romper con el prestigio del
objeto artístico y con su consumo, ya que en el principio parecía problemático
vender los grandes muros de piedra levantados por Kounellis.

El salvadoreño Noe Canjura trabajaba en estos días con gran influencia europea,
con formas simples y dilatadas, casi geométricas, con algunas composiciones
Figurativas, fue conocido como un pintor colorista, a quien en 1968 los críticos
europeos le señalaron que su expresión artística llegaba demasiado tarde y le
preguntaron porque no se dedicaba a trabajar y hacer un arte sobre la miseria y
la vida de su pueblo. Canjura pertenece a un tiempo gubernamental, que trato
de crear una corriente pictorica, pero que no logro “cuajar” plenamente.

55

/ Triado-Tur, Juan Ramón. Op. cit., Pp. 1097, 1098,1101-1107.

102

Mientras que Carlos Cañas siempre presenta un carácter contradictorio en lo
personal, lo cual se ve reflejado en su obra. Una violencia aliada a una
inteligencia plástica segura, le ha hecho crear algunas de las mas audaces
imágenes de nuestro arte. Y un lirismo clásico le ha hecho producir esa otra
faceta de su arte, la de personajes que parecen evolucionar con lentitud en
medio de sus ropajes cortesanos. Un firme trazo, cierto peso de materia, cierta
solidez de los personajes, emparientan este mundo con el otro.

El Pop, el Op, los Beatles, Úngaro y la minifalda como la visión tecno-utópica
del futuro, la nueva ola de películas de Godard y Truffaut: los setentas fueron
un tiempo de salvaje fermentación creativa, inusual prosperidad económica y de
un alto consumismo, como respuesta a la represión y depresión vivida en
décadas anteriores, consecuencia de las grandes guerras. En este tiempo todo
parecía, no sólo posible, sino necesario, las ofertas era el tema del día en arte,
música, cine, fotografía, moda, arquitectura y televisión 56/.

El Pop Art es un fenómeno complejo, que esconde en la apariencia banal de la
manipulación de la imaginería comercial, una actitud crítica hacia los nuevos
valores de la cultura de masas. El artista Pop no representa los objetos de su
entorno cotidiano, sino la imagen que de ellos, ha consagrado la publicidad.

El uso del Pop Art se amplió para referirse a la actividad de aquellos artistas que
introducían en el contexto de una “obra oculta”, imágenes procedentes de los
medios de comunicación de masas como el cine, la publicidad, el comic, la
música, en fin la iconografía de una sociedad industrializada y urbana.

56

/ Hamilton, Edward R. Hacker Art Book. Pp.59-62.

103

En un primer momento creó bajorrelieves en los que introducía materiales de
desecho, como alambres o papel, que adquirieron entidad con el uso de
maniquíes, huesos y animales disecados para luego iniciar ambientes de tamaño
natural, como hospitales psiquiátricos, abortos, partos o burdeles 57/.

De la misma forma que el arte Pop se proclama como una contra respuesta a un
comercialismo acelerado del arte en la sociedad, así los artistas salvadoreños se
dedican a buscar una toma de conciencia declarada, donde idean una nueva
función social de la pintura y el arte. Aprendiendo a comprender que el fondo
del arte podía tener una proyección social y cultural; donde la pintura además
de tener un valor estético tiene un valor humano, en este sentido, la pintura
tiene una estrecha relación con nuestra vida y nuestra fantasía. Por lo tanto se
podía deducir que un país que no tiene desarrollado su arte en base a su
situación es un país sin personalidad.

Esto acontece en los setentas, cuando el conflicto social estaba en apogeo y el
pueblo salvadoreño se convence que la única forma de superar el estancamiento
político era la lucha armada. Convirtiendo al país a la polarización de la
sociedad y a mayores niveles de exclusión.

Don Camilo Minero tiene una pintura con mensaje social, humanista, que viene
del pueblo, del campo, del trabajador, de los niños. Toma sus modelos de los
seres marginados sin tener un acento político. Pero con el tiempo su pintura
produjo ruptura, del paso del motivo natural y del retrato costumbrista a la

57

/ Triado-Tur, Juan Ramón. Op. cit., Pp. 1111-1117.

104

temática social. También, en este campo el artista Oscar Solés fue uno de los que
dejaron constancia de la historia, a través de su trabajo artístico.
Por 1970 Salarrué escribía acerca de Elas Reyes que debía de calificarse como un
verdadero pintor planetario, donde cada color es una riqueza de exploraciones
internas y de visiones astrales: sus favoritas, hablaba Salarrué.

Existe otro grupo de artistas que realizan un trabajo encaminado al rescate de lo
prehispánico, como es el caso de Armando Solís que logra crear un mundo
plástico personal ante todas las corrientes extranjeras que coexisten en estos
días. Así como Aleph Sánchez, que guarda en sus obras el quehacer de culturas
indígenas de Meso y Norteamérica. También rescata mitos salvadoreños como
el de la “Ciguanaba” o del “Cipitío”, además de utilizar elementos
antropológicos, existe una búsqueda espiritual en sus obras.

En el arte, como reacción al feroz mercantilismo internacional que se iba
adueñando del mundo artístico, se abrió paso en los años setentas una serie de
propuestas estéticas cuyas manifestaciones eran de difícil comercialización, bien
por su carácter efímero o por su pobre materialidad. El arte Conceptual
desplazo el interés, desde el objeto a la idea o proyecto generador.

Surgiendo el Body Art o esculturas vivientes que muestran estudiadas posturas
de gran dignidad e incluyen fotografías o videos. Así una de las alternativas
posibles del arte Conceptual a la desaparición del soporte tradicional, es el
desplazamiento del interés hacia el cuerpo humano, como un medio expresivo y
de manipulación. Donde, se centró la investigación de las reacciones, tanto
físicas como psicológicas experimentadas ante diferentes estímulos.

105

A principios de esta década, Estados Unidos y la Unión Soviética, inician lo que
se conoce como la política del “detente” o distensión, con ello se intenta limar
las asperezas fundamentales que impiden una convivencia pacifica. Debido a la
mutua aniquilación que implicaría un intercambio de misiles, los dos países
optan por una relación de enemistad controlada, logrando así una Guerra Fría
sostenible. Donde los grandes referentes de la década se modifican y Estados
Unidos presionan por que se de una salida negociada en El Salvador.

Mientras, en el mundo se está creando el escenario para el acto final del sistema
socialista. La caída del Muro de Berlín en 1989 es el símbolo del principio del fin
del mismo. La reforma soviética queda al borde del colapso.

De los 80s a los 90s, surge el Arte Figurativo en El Salvador como repuesta al
periodo de guerra que se vive y donde el artista necesita plasmar la verdad
cruda y oscura que vive. Pero Don Camilo relega su obra figurativa al exilio o al
olvido, debido a la dolarización ideológica que se vive en esos días.

Este puede ser considerado un segundo momento del sentir nacional del artista,
que llega a ser plasmado en los lienzos, después de las masacres de 1932.

Rosa Mena Valenzuela tocó diversas temáticas relacionadas a la vida
contemporánea y significativamente el periodo de la guerra en nuestro país, el
cual plasmó en una serie de obras que expuso a inicios de los años 80s bajo el
título: “la guerra es un juego sucio”.

106

Roberto Huezo realizó pinturas relativas al conflicto en la capilla de la
Universidad Centroamericana. Quien vivió en carne propia, la desaparición de
su hermana y cuñada.

No todos los pintores tuvieron una motivación tan personal para pintar la
guerra, pero su sensibilidad se los exigía, tal como lo dice Roberto Galicia: “los
círculos de la violencia cada vez fueron haciéndose mas estrechos y llego el
momento en que nos tocaron a todos de una manera directa. Y a mi juicio, era
imposible ignorar lo que estaba sucediendo. Varios artistas salieron al exilio
protegiendo su vida. Los que nos quedamos, nos impusimos nuestra propia
censura. Aunque a veces sobredimensionamos el interés que podrían haber
tenido las autoridades respecto a lo que hacían los pintores en El Salvador.
Estaban ocupados en otras cosas”.

Durante los años del conflicto armado, la infraestructura cultural del Estado
sufrió abandono y desprestigio. Los espacios sobrevivieron, pero muy
debilitados. Su actividad es limitada por la carencia de recursos y las suspicacias
ideológicas, señala el informe de desarrollo humano del Programa de las
Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).
Así como salieron adelante pintores, escultores y escritores de esa época: a pesar
de la guerra (1979-1992) ─y es probable que debido a ella─ tanto la plástica
como la literatura se desarrollaron. Surge una pintura que presenta ambientes
dramáticos, como alternativa de alineación al conflicto, al mismo tiempo que
surge una pintura evasiva y fantástica, según la historiadora del arte Astrid
Bahamond.

107

Durante la década de los ochentas, según afirma Luis Croquer, la pintura se
transformo para siempre. Esto gracias a dos tendencias: el involucramiento sin
precedentes de algunos artistas en el registro y la crítica de los eventos de la
guerra, y el surgimiento de coleccionistas nacionales y extranjeros que
impulsaron a los artistas que permanecen en el país a producir más.
El triunfo de la posmodernidad ha recuperado las imágenes y los soportes
tradicionales. En los ochentas se da por finalizado el espíritu de la
posmodernidad.

El arte ha renunciado a toda proyección social y se ha reflejado sobre sí mismo,
reorientando su interés hacia su propia especificidad. Ello ha provocado la
repercusión de técnicas tradicionales y aspectos como la pincelada, texturas y
soportes.

Ha existido un amplio proceso de relectura de la historia del arte, acompañado
de la recuperación de imágenes del pasado, con una clara predilección por las
procedentes del Expresionismo y de las experiencias Figurativas del período
entre guerras, con signos de eclecticismo y subjetividad total 58/.

Las fuerzas contendientes de El Salvador aceptan el voto como la única arma
valida en la democracia. Convirtiéndose entonces el más grave problema, la
delincuencia común y el crimen organizado.

Pero es el arte de fines del siglo el que disfruta el empeño y la dedicación de los
grandes hombres que comenzaron a forjar la historia del arte salvadoreño del
siglo XX, que trabajando sin cesar, vendiendo un cuadro de vez en cuando y

58

/ Triado-Tur, Juan Ramón. Op. cit., Pp. 1152-1153.

108

sufriendo penurias económicas, iniciaron los preparativos y encausaron el
camino para los artistas de final del siglo.

Así surge el arte de pos-guerra con la firma de los acuerdos de paz, que
inaugura un nuevo momento para las artes, que en el caso de la plástica, ha
servido de desarrollo como para poder catalogarlo como el tercer momento en la
historia de la plástica del siglo XX, donde el artista salvadoreño refleja en su
trabajo artístico su verdadero sentimiento con libertad y la situación que se
afronta en el país.

Cuando el discurso se despolariza después de los acuerdos, comienza una gran
revolución en la pintura, puesto que el pintor, sin descuidar los contenidos, se
dedica con mayor ahínco a los problemas de la plástica y eso es lo que justifica
todas las propuestas nuevas que se están dando en el país por esa fecha.

En la década de los noventas, una nueva generación trata de romper con el arte
figurativo. Hay una gran diversidad, tanto en sus orientaciones estéticas como
por sus reflexiones. Es muy difícil encontrar un común denominador en el
complejo panorama salvadoreño, donde las artes plásticas viven un nuevo
momento marcado por la búsqueda individual de cada artista, afirma Astrid
bahamond.
Este periodo de ocho años de paz que se vivió en El salvador para finalizar el
siglo, hizo que el arte y los artistas tomaran como referencia la realidad, quizás
como una declaración de las esperanzas y los ideales de un país que todavía
intenta construir la paz, después de muchos años de haberla firmado.

De tal forma, que en el arte salvadoreño, se puede organizar la historia según las
imágenes creadas por los artistas. Donde, según el curador Mariano Castro

109

Magaña, surgen un total de cinco temas. El primero es la necesidad de evocar la
devoción religiosa en el espectador, con imágenes de expresión religiosa y
espiritual. Un segundo motivo es la expresión de la identidad nacional, donde
los pintores salvadoreños reviven leyendas indígenas y utilizan formas
indígenas para expresar con orgullo su antigua herencia cultural, y para definir
y reafirmar sus raíces culturales indígenas. Un tercer tema es la preocupación
por la injusticia social, y el papel de la iglesia católica en la vida socio-política de
El Salvador. El cuarto tema es la exaltación del erotismo, desnudez y los
placeres prohibidos. Finalmente, es el ciclo de la vida y la muerte y la
preocupación por el mas allá.

En el área internacional, la última década del siglo XX, sirve de escenario a
importantes acuerdos de paz, como el firmado entre palestinos e israelíes; aun
cuando por otro lado existen masacres étnicas en Ruanda, Yugoslavia y Timor
oriental, para cerrar uno de los siglos más convulsionados de la historia
mundial.

Para finalizar el siglo XX, la revolución tecnológica y las comunicaciones se han
convertido en instrumentos de una nueva economía apuntada en un sistema
financiero internacional. La globalización se ha convertido en el tema más
importante de la política mundial que abarca todos los ámbitos de la vida: desde
el cultural, ambiental, científico, político, hasta el militar y el legal; pero el
protagonista ha sido el económico. La consigna ahora es abogar por el libre
comercio y derribar las barreras arancelarias y tarifarías.

Además, es creada la red global de Internet, con un estimado inicial de 160
millones de personas navegando en la red alrededor del mundo. Lo cual ha

110

cambiado el estilo de vida y de trabajo y que fue creada por el científico
Británico Tim Berners Lee.

El gran salto de la utilización de herramientas tecnológicas para la creación
artística se dio en la década de 1990. Porque fue en esta última década del siglo
XX que las computadoras se volvieron más accesibles y modernas, e Internet se
convirtió en un nuevo soporte de comunicación. La invasión de las
computadoras con su software capaz de pintar o dibujar, proyectar u otros, por
ejemplo, genera un gran cambio en los procesos creativos. Con ellos, los artistas
se dan cuenta de que tiene nuevas herramientas para crear.

Entre estas opciones multimedia, destaca el arte digital, entendido como la
creación hecha totalmente a través de computadora. Estas pueden ser desde
pinturas hasta películas.

Pero el hecho de que los paquetes informáticos puedan hacer maravillas no son
garantías de crear verdaderas obras de arte. Para lo cual se deben siempre
guardar las reglas intrínsecas de cualquier obra de arte, que sea original,
estéticamente contemplable y que comunique algo. Y esto se logra sólo en la
medida que un artista conoce el desarrollo del arte y obtiene un buen resultado
del uso de esta herramienta.

La ventaja sobre este arte vía computadora, es la nueva manera de distribución
del arte, ya no es elitista y llega a todo el mundo y son un proceso que reta al
espectador–usuario. Además las computadoras permiten otra gran gama de
posibilidades no tan fáciles de realizar si las creaciones fueran manuales. Por
ejemplo, una gama de 256 colores sólo para usos digitales.

111

Pero también hay riesgos en este arte conocido como numérico o también
llamado binario. El riesgo de esta nueva forma de creación es que almas
aventureras, con espíritu de artista, pero sin serlo hagan música, imágenes y
diseños de muy mala calidad y desprestigien el nombre del arte, ya que un
programa por bueno que sea no garantiza el nacimiento de una verdadera obra
de arte 59/.
Por su parte, la transvanguardia artística es una propuesta promovida por el
critico Achille Bonito Oliva, logrando invertir el flujo habitual de las propuestas
estéticas emanadas desde Italia.

Sus protagonistas incluyen referencias mitológicas, imágenes de la antigüedad y
citas de las pinturas Renacentistas, Barrocas y Manieristas. Los cuadros de gran
tamaño presentan una notable diversidad estilística, aunque tienen en común el
colorido brillante, las texturas discordantes y los trazos bruscos.
En Alemania, se recupera la pintura Figurativa, enlazada con las experiencias
Expresionistas y Figurativas de los primeros decenios del siglo y que fueron
cercenadas por el Nazismo 60/.

59

/ www.arts-history.mx.

60

/ Triado – Tur, Juan Ramón. Op. cit. P. 1153.

112

INTERVENCIÓN DEL ARTE MUNDIAL EN EL SALVADOR

TIEMPO

ARTE
MUNDIAL

ARTISTAS
EXTRANJEROS

TIEMPO

ARTISTAS
NACIONALES

S. XV

EL RETRATO

Artistas
Romanos y
Renacentistas

Finales S. XIX P. González
M. Carballo

1860

IMPRESIONISMO

Auguste Renoir
Claude Monet

Principios del
S. XX

Imery

1880

ART NOUVEAU Aubrey Beardly
Antoni Gaudy

Finales S. XIX

Fotógrafos
Artistas
Anónimos

Finales
S.XIX

MODERNISMO

S. Rusinol
R. Casas

1950

Diversos
artistas que
regresaron
becados al
país.

Finales
S.XIX

SIMBOLISMO

Pierre Puvis de
Chavannes
Geovanni
Segantini

60s

Luis Ángel
Salinas.
Rolando
Reyes
Roberto
Galicia

Finales
S.XIX

NATURALISMO

Marcel
Duchamp
Paul Nash

65

César

Menéndez
Julia Díaz

1907

CUBISMO

Pablo Picasso
Georges Braque

1960

Luis Ángel
Salinas
Rosa Mena
Valenzuela
Ricardo
Carbonell

113

TIEMPO

ARTE MUNDIAL

ARTISTAS
EXTRANJEROS TIEMPO ARTISTAS

NACIONALES

1912

ORFISMO

R. Delaunay

60s

Miguel
Angel
Orellana

1914

ABSTRACCIONISMO

Vasili Kandinsk
Rufino Tamayo

1970

Roberto
Huezo
Miguel
Angel
Polanco

20s

MURALISMO
MEXICANO

Diego Rivera
José

Clemente

Orozco

1958

Luis Angel
Salinas
Mejía Vides
Camilo
Minero

1925

SURREALISMO

Salvador Dalí
Andre Breton

1955

Víctor
Manuel
Rodríguez
Preza
Carlos Cañas

1928

PRIMITIVISMO

Henri Rousseau

30s

Zelie Lardé

José Nery

114

TIEMPO

ARTE
MUNDIAL

ARTISTAS
EXTRANJEROS

TIEMPO

ARTISTAS
NACIONALES

30s

INDIGENISMO

• Jean Charlot
• Xavier
Guerrero
• Amado de la
Cueva.

30s

Mejía Vides
Camilo
Minero

1945

EXPRESIONISMO
ABSTRACTO

Pollock
De Kooning

1965

Rosa Mena
Valenzuela

1950

INFORMALISMO

Manuel
Millares

Jean

Dubuffet

1960

Mauricio
Aguilar.
Luis Angel
Salinas.
Benjamín
Cañas

60s

FIGURATIVO

J.C. Blais

80s

Cesar

Menéndez
Antonio
Bonilla

1965

Pop

David
Hockney

Tom

Wesselmann

1975

Fernando
Llort
Roberto
Huezo.

115

TIEMPO ARTE MUNDIAL

ARTISTAS
EXTRANJEROS

TIEMPO Y ARTE
NACIONAL

ARTISTAS
NACIONALES

70s

CONCEPTUAL.

Douglas
Huebler.
Bruce

Neumann

70s
Arte de Guerra

Antonio
Garcia
Ponce
Antonio
Bonilla

80s

HIPERREALISMO

Chuck Close
Malcolm
Morley

80s
Arte de Guerra

Cesar

Menendez
Armando
Solis
Isaias
Mata

90s

DIGITAL Anthony

Grant
Jane South

90s
Arte de
Posguerra

Mayra
Barraza
Oscar
Soles

Finales
90s

LUZ

Linda
Benglis
Stephen
Hendee

Finales 90s Arte
de Vanguardia
Moderada

Walterio
Iraheta
Ronald
Morán

116

CAPITULO IV

You're Reading a Free Preview

Descarga
scribd
/*********** DO NOT ALTER ANYTHING BELOW THIS LINE ! ************/ var s_code=s.t();if(s_code)document.write(s_code)//-->