P. 1
Flora y vegetación altoandina:Parque Nacional Los Glaciares.Zona norte y áreas vecinas

Flora y vegetación altoandina:Parque Nacional Los Glaciares.Zona norte y áreas vecinas

|Views: 911|Likes:
Flora y vegetación altoandina:Parque NacionalLos Glaciares.Zona norte y áreas vecinas.Informe final[Recurso electrónico].--/María Laura Iribarren;Marcela Ferreyra; colaboradores Carlos Zoratti; Flavia Raffo;Alicia Fernández.--San Carlos de Bariloche: Administración de Parques Nacionales,abril 2011.-- 79 p. 1 archivo PDF, 5,05 MB.--Ilus,tbls.,maps.
Flora y vegetación altoandina:Parque NacionalLos Glaciares.Zona norte y áreas vecinas.Informe final[Recurso electrónico].--/María Laura Iribarren;Marcela Ferreyra; colaboradores Carlos Zoratti; Flavia Raffo;Alicia Fernández.--San Carlos de Bariloche: Administración de Parques Nacionales,abril 2011.-- 79 p. 1 archivo PDF, 5,05 MB.--Ilus,tbls.,maps.

More info:

Categories:Types, Research, Science
Copyright:Attribution Non-commercial

Availability:

Read on Scribd mobile: iPhone, iPad and Android.
download as PDF, TXT or read online from Scribd
See more
See less

03/21/2013

pdf

text

original

FLORA Y VEGETACIÓN ALTOANDINA

PARQUE NACIONAL LOS GLACIARES Zona Norte y áreas vecinas Gpque. María Laura Iribarren . Lic. Marcela Ferreyra

Administración de Parques Nacionales INFORME FINAL ABRIL 2011
1

FLORA Y VEGETACIÓN ALTOANDINA
PARQUE NACIONAL LOS GLACIARES Zona Norte y áreas vecinas

Gpque. María Laura Iribarren ¹. Lic. Marcela Ferreyra ²
Colaboradores: Gpque. Carlos Zoratti ³ Agente Flavia Raffo 4 Alicia Fernández 5
1) 2) 3) 4) Guardaparque de Apoyo de la Seccional Lago Viedma, PN Los Glaciares Licenciada en Biología – Voluntariado DRP* Guardaparque Nacional, Encargado de la Zona Norte del PN Los Glaciares Agente SINEP, Área de Educación y Difusión Ambiental de la Seccional Lago Viedma, PN Los Glaciares 5) Voluntaria ad honórem, particular
*NOTA: La Lic. Marcela Ferreyra realizó este trabajo en el marco de un voluntariado de la Delegación Regional Patagonia, Disposición N° 16/2010.

Administración de Parques Nacionales INFORME FINAL ABRIL 2011
2

ÍNDICE
AGRADECIMIENTOS 1. INTRODUCCIÓN ………………………………………………………………………………………………. 4 ………………………………………………………………………………………………. 5

1.2. LÍMITES DEL ÁREA DE ESTUDIO …………………………………………………………….. 8 1.3. OBJETIVOS ……………………………………………………………………………………………. 8 2. METODOLOGÍA DE TRABAJO ………………………………………………………………………………. 9 2.1. LUGARES DE TRABAJO ………………………………………………………………………….. 9 2.2. CONDICIONES CLIMÁTICAS EN LOS SITIOS RELEVADOS …………………………. 12 2.3. MODALIDAD DE TRABAJO ………………………………………………………………….…. 12 3. RESULTADOS ……………………………………………………………………………………………………….. 14 3.1. GENERALIDADES SOBRE LA ZONA ALTOANDINA …………………………………… 14 3.2. FLORA ………………………………………………………………………………………………….. 15 3.3. GENERALIDADES SOBRE LAS COMUNIDADES VEGETALES ALTOANDINAS ……………………………………………………………………………………………. 24 3.3.1. COMUNIDAD DE MALLINES Y CURSOS DE AGUA 3.3.2. COMUNIDADDE LA PRADERA 3.3.3. COMUNIDAD DE LOS COJINES 3.3.4. COMUNIDAD DEL SEMIDESIERTO DE ALTURA 3.3.5. OBSERVACIONES SOBRE COMUNIDADES DIFERENTES Y POCO REPRESENTADAS EN LA ZONA NORTE 3.4. ALGUNOS REGISTROS AISLADOS POR ENCIMA DE LOS 1500 METROS DE ALTURA EN LAS PAREDES DE GRANITO DEL CORDÓN DEL FITZ ROY Y DEL TORRE……………………………………………………… 26 3.5. ALGUNAS OBSERVACIONES SOBRE RECORRIDAS PRELIMINARES EN LA ZONA CENTRO DEL PARQUE NACIONAL …………………………………………... 32 4. DISCUSIONES Y CONCLUSIONES ………………………………………………………………………… 34 4.1. GENERALIDADES SOBRE FLORA 4.2. VARIACIÓN DEL GRADIENTE ALTITUDINAL 4.3. VEGETACIÓN 4.4 ESTADO DE CONSERVACIÓN y AREAS PRIORITARIAS PARA LA CONSERVACIÓN 5. BIBLIOGRAFÍA ................................................................................................ 43 6. ANEXO 1: ANTECEDENTES de especies altoandinas para SANTA CRUZ ……………….. 47 7. ANEXO 2: MAPAS del área recorrida em cada uno de LOS SITIOS RELEVADOS …… 65 8. ANEXO 3: IMÁGENES de las diferentes COMUNIDADES y tipos de AMBIENTE ……. 68

3

AGRADECIMIENTOS
Agradecemos profundamente a todas las personas que de una u otra manera hicieron posible y apoyaron este trabajo. En especial a: El Gpque. Carlos Zoratti, encargado de la Zona Norte del Parque Nacional Los Glaciares, por permitir la realización de este estudio, por el asesoramiento técnico permanente tanto en los relevamientos como en el análisis de los resultados, por poner a disposición los recursos humanos necesarios y facilitar los aspectos logísticos relacionados a la estadía y exploración. A Flavia Raffo, encargada del Área de Educación Ambiental del Parque, por llevar a cabo la confección del herbario, que estará a disposición en la Seccional Lago Viedma. A Alicia Fernández, voluntaria ad honórem, por poner a disposición toda su experiencia sobre los ambientes altoandinos de la Patagonia, colaborando con dedicación en los relevamientos y elaboración de este informe. Al Gpque. Pablo Sugliano, a la guía del Parque Gabriela Segura y a Doerte Pietron, por proporcionar observaciones e imágenes de las especies altoandinas en general, y en especial de las vías de escalada del Fitz Roy y Torre. A Gustavo Aprile, por colaborar en varios aspectos de este proyecto, principalmente acompañarnos en varias recorridas, alentarnos constantemente en las tareas de investigación y divulgación sobre el ambiente altoandino, aportar sus abservaciones de fauna y facilitar medios logísticos en distintas ocasiones. A todos los que nos acompañaron en las recorridas durante estos últimos tres años, aportando sus observaciones y haciendo más divertidas las caminatas: Juan José Landucci, Marcelo Avedaño, Esteban Mugneco, Gerardo Sans, Xavier Boisvert, Fréderique Blouin, y muchos de los voluntarios del Parque. Al Sr. Ivo Domenech, propietario de la Estancia Canigó, y a la Administración de la Ea. Campo de Los Huemules, por permitirnos amablemente la exploración de algunos sitios dentro de su propiedad. A la Delegación Regional Patagonia, que propuso este trabajo, extendió los permisos correspondientes, efectuó sugerencias e hizo posible el traslado de la Lic. Ferreyra hasta la Seccional Lago Viedma del Parque.

4

1.INTRODUCCIÓN
1.1 GENERALIDADES Los ambientes altoandinos son aquellos que se disponen a manera de islas sobre las altas cumbres montañosas de los Andes, por encima de los bosques andinos que a esas altitudes están dominados principalmente por lenga (Nothofagus pumilio). Se caracterizan por un relieve de alta montaña, con laderas suaves o escarpadas, cumbres, circos y valles glaciarios, mesetas, derrubios y detritus de falda, y suelos rocosos o arenosos, generalmente sueltos, inmaduros, superficiales y extremadamente pobres en materia orgánica. El clima es de alta montaña, muy frío la mayor parte del año, con precipitaciones en forma de nieve o granizo en cualquier estación, humedad relativa baja, alta amplitud térmica entre día y noche, heladas en cualquier época, vientos muy fuertes, y alta radiación. Durante el invierno, las acumulaciones de nieve pueden alcanzar varios metros de espesor. Por estas razones, los ambientes de alta montaña están considerados entre los más desfavorables para la vida en todo el planeta. Teniendo en cuenta lo anterior, en estos ambientes sometidos a condiciones extremas sólo pueden prosperar organismos con adaptaciones muy particulares. Sin embargo, en contra de la creencia generalizada de que en las altas cumbres habitan pocos seres vivos, se ha estudiado que los ecosistemas de alta montaña tienen una elevada riqueza de especies, siendo muchas de ellas endémicas y aún microendémicas. Por estas razones, estas especies despiertan un gran interés desde los puntos de vista ecológico y biogeográfico. No obstante, estos ecosistemas altoandinos en la Patagonia argentina, han comenzado a ser estudiados exhaustivamente recién en la década de los ‘90, aunque no pueden dejar de mencionarse relevamientos pioneros como los de Hosseus, en 1915, Ward et. al, en 1966, y Cabrera et al., en 1976. En un primer momento, los trabajos se centralizaron principalmente en la zona norte de la cordillera Patagónica, en las Provincias de Neuquén y Río Negro, y más específicamente en Parque Nacional Nahuel Huapi (Ferreyra, 1995, 1998, 2000a, 2000b, 2002; Ferreyra, et al, 1994, 1995, 1996, 1998a,1998b, 2002, 2003, 2005 y 2006; Grigera, et al., 2006; Ezcurra et al, 1995, 2005; Núñez et al, 1999) y entre las conclusiones más notables se pueden mencionar las siguientes:  La zona altoandina, que representa sólo el 20% de la superficie del área protegida Nahuel Huapi, alberga 250 especies de plantas vasculares, lo que significa el 25% de las especies presentes en el parque. 5

 La mayoría de estas especies vegetales sólo viven en los Andes Patagónicos y algunas de ellas son microendémicas, como Senecio carbonensis, una nueva especie, microendémica de los Cerros Carbón, Estratos y Ñireco.  Existen 4 comunidades vegetales diferentes en los pedreros, determinadas principalmente por condiciones de humedad y temperatura, además de las que se desarrollan en mallines y cursos de agua que aún no han sido descriptas cuantitativamente.  La riqueza vegetal aumenta de oeste a este, a medida que disminuyen las precipitaciones y las condiciones se hacen más favorables para la vida, sumado a efectos derivados del incremento en la heterogeneidad de hábitats y factores geológicos y espaciales entre otros.  Se han descripto especies de valor especial que, por su función en los ecosistemas, pueden ser consideradas especies clave, como las plantas acojinadas que actúan como nodriza para otros vegetales y como refugio para pequeños animales.  Los ambientes altoandinos patagónicos albergan un ensamble faunístico muy particular y único y han sido catalogados como ambientes de alta prioridad para la conservación de sus vertebrados, especialmente el huemul (Hippocamelus bisulcus), ciervo nativo amenazado de extinción. Aparte de los mencionados trabajos, y siempre en esta zona nor-patagónica, se realizaron exploraciones en montañas sobre la línea cordillerana entre el Parque Nacional Nahuel Huapi y el Parque Provincial Copahue-Caviahue, como los cerros La Mona, Chachil, La Atravesada y los Volcanes Lanín y Copahue; además de relevamientos en montañas más orientales como en los volcanes Domuyo y Trómen. Estas campañas fueron dirigidas por la Dra. Cecilia Ezcurra, del CONICET, con subsidio de la National Geographic, con la asistencia de un equipo de biólogos en el que siempre participó Ferreyra, Marcela. Los resultados figuran en informes técnicos internos (Ezcurra, 2000 a 2002) y en Chiapella et al., 1999. La zona centro de la cordillera Patagónica, ubicada en la Provincia de Chubut, fue explorada más recientemente. Durante el verano del 2007, Ferreyra y Vidoz concretaron un relevamiento de la flora, vegetación y fauna altoandinas en el Parque Nacional Lago Puelo (Ferreyra, Vidoz, 2007). Este trabajo, reconfirma el hecho de que estos ecosistemas tienen una elevada riqueza de especies, ya que en la zona altoandina del Puelo (que representa el 13% de su superficie total) habitan el 19% de las especies totales del Parque y el 26% de la flora nativa. Se encontraron 5 especies animales de valor especial y se detectaron áreas de interés para la conservación. En ese mismo año, los datos existentes para la provincia de Chubut fueron ampliados gracias a un relevamiento efectuado por Rafael, Marcia (2008), que durante su tesis de licenciatura estudió la flora altoandina del Parque Nacional Los Alerces. Para la zona cordillerana de Tierra del fuego, existen trabajos realizados por Moore, en 1983. 6

Sin embargo, la zona altoandina Santa Cruz permanecía aún subexplorada, hasta el año 2008, ya que se habían realizado sólo algunos relevamientos puntuales en el Parque Nacional Perito Moreno (Cerro Mié o Yole) y Los Glaciares (Alrededores de la Laguna de los Tres y Loma del Pliegue Tumbado) (Ferreyra y Calí, 2001). Las listas de especies de estos sitios fueron entregadas a la Delegación Regional Patagonia de la A.P.N., para su Sistema de Información de la Biodiversidad. Debido a esto, durante el verano del 2008, Ferreyra, Rivas, Mirabelli, Morosini y Fernández, realizaron un relevamiento de la flora, vegetación y fauna altoandinas en el Parque Nacional Perito Moreno. Los resultados de este trabajo son realmente interesantes, puesto que en la zona altoandina se encontraron 206 especies de plantas vasculares, lo que representa el 61 a 63% del total de especies citadas para el Parque. Una cifra realmente elevada comparando con los otros Parques estudiados y más valiosa aún si se considera que el 12% de esas especies han sido registradas sólo en ese Parque y que el 23% son exclusivas de Santa Cruz y Tierra del Fuego. (Ferreyra et al., 2008). Por lo hasta aquí expuesto, se deduce que sería muy interesante e importante continuar con las exploraciones en la zona cordillerana de Santa Cruz. Por otro lado, en la actualidad existe una tendencia creciente a utilizar turísticamente los sistemas de alta montaña, no sólo en la temporada invernal sino también en la estival cuando la vegetación es más vulnerable. Con relación a esto, vale aclarar que las especies vegetales que pueblan las cumbres, a pesar de sus increíbles adaptaciones a las adversas condiciones ambientales en las que crecen y se desarrollan, no están capacitadas para soportar disturbios de origen antrópico, como el sobreuso de los ambientes de altura. Es más, se sabe que algunas de las estrategias para la supervivencia en estos ambientes, como determinadas características arquitecturales y la elevada longevidad, les juegan en contra en estos casos. Existen estudios que muestran que el tránsito de las personas sobre plantas delicadas, en época de pleno crecimiento, provocan daños que tardan años de revertirse o son irreparables. Considerando el papel clave que algunas de estas especies juegan en estos ambientes, como en el caso de las plantas nodrizas o las fijadoras de las laderas, es fácil imaginar que las perturbaciones repercuten sobre el ecosistema como un todo, y que el buen uso y conservación de estos ambientes es vital y nos compete a todos. El trabajo de Ferreyra et al., 2005, ofrece detalles sobre estos temas. Con respecto a lo anterior, la Zona Norte del Parque Nacional Los Glaciares, donde se ubican el Chaltén y el Cerro Fitz Roy, constituye uno de los puntos más utilizados para trekking y escalada a lo largo de la línea cordillerana Patagónica; lo que le ha valido a la zona la denominación de Capital del Trekking. Según datos de la A.P.N. en la temporada 2007/2008, más de 40.500 turistas recorrieron los senderos de la zona. Vale aclarar, que esta cifra no incluye la totalidad de los caminantes sino tan sólo los que se registraron en la seccional. Este sobreuso provoca serios impactos en algunos puntos de alto tránsito. Y refuerza esta tendencia, el que en la actualidad el turismo está en franco aumento como lo muestran los siguientes números: en la misma seccional, en la temporada 1999/2000 se registraron 13.607 personas; y en la temporada 2004/2005, 35.000. Esto implica que en los 7

últimos 10 años se triplicó el número de visitantes. En el futuro, esto podría traer aparejado que las actividades de trekking se extendieran paulatinamente a otros cerros menos visitados, como ha sido el caso de la Loma del Pliegue Tumbado. Por todo lo aquí expuesto, el conocimiento de los ecosistemas de alta montaña, que constituyen formaciones muy frágiles y singulares, resulta muy importante en el momento de tomar medidas para planificar su uso y para la conservación de estos ambientes tan especiales. Por estas razones, la Delegación Regional Patagonia (DRP) propuso realizar un estudio de la zona altoandina del Parque Nacional Los Glaciares. 1.2 LÍMITES DEL ÁREA DE ESTUDIO El Parque Nacional Los Glaciares, con 724.000 Ha de superficie y más de 300 km de Norte a Sur, es el área protegida nacional más extensa del país. Si bien a los largo de todo su territorio se protegen las eco-regiones de Estepa, Bosque andino-patagónico y Altos Andes, existen notables diferencias de las condiciones ambientales en el sector altoandino de las distintas zonas (Norte, Centro y Sur). Teniendo en cuenta las posibilidades operativas y administrativas dentro de un área protegida expensa y compleja (traslados, condiciones climáticas, períodos de floración, y principalmente recursos humanos disponicles), se decidió circunscribir este primer trabajo de investigación sólo a la Zona Norte del Parque Nacional, esperando que en un futuro próximo pueda completarse con el relevamiento de las Zona Centro y Sur. El área de estudio se encuentra comprendida entre los 49°09’28” y los 49°23’58” de Latitud Sur, y los 73°07’06” y los 72°48’10” de Longitud Oeste; existiendo una distancia de 27 km entre los extremos Norte y Sur del área relevada, y de 23 km entre los extremos Este y Oeste. 1.3 OBJETIVOS 1. Describir, de manera general, la zona altoandina del Parque y los grandes ambientes que en ella se diferencian. 2. Relevar y caracterizar la flora altoandina. 3. Describir, de manera general, las grandes comunidades vegetales altoandinas. 4. Identificar especies de valor especial para la conservación. 5. Determinar áreas prioritarias para la conservación. 6. Comparar, de manera general, la flora y vegetación en cerros sometidos a uso intensivo (Loma del Pliegue Tumbado) con la de cerros de uso más incipiente y extensivo (Loma de las Pizarras y Polo). 7. Identificar impactos generales asociados al uso, como pérdida de cobertura vegetal, invasión de especies exóticas, etc. 8. Evaluar la necesidad de clausurar o re-trazar senderos en estos cerros menos usados en función de los resultados de los relevamientos. 8

9. Confeccionar un banco de imágenes sobre los ambientes alto andinos del parque, su flora y vegetación. 10. Recabar datos para el Sistema de Información de la Biodiversidad de la A.P.N. 11. Capacitar al menos un guardaparque de la Seccional Lago Viedma sobre los ambientes de alta montaña.

2.METODOLOGÍA DE TRABAJO
2.1. LUGARES DE TRABAJO Se realizaron relevamientos exhaustivos en los Cerros Madsen, Loma de las Pizarras, Loma del Pliegue Tumbado, Polo y Paso del Viento. Los criterios de selección fueron los siguientes: a) Están distribuidos a lo largo del gradiente de precipitación dentro del Parque. Cabe recordar que en las zonas altoandinas de los Parques Nacionales Nahuel Huapi, Lago Puelo y Perito Moreno, esto determina la existencia de especies y comunidades vegetales diferentes. b) La mayoría son de fácil accesibilidad y tienen rutas de trekking. c) Todos están dentro del circuito comercial, y están siendo más o menos utilizados por distintos prestadores turísticos. d) Existen diferencias en la intensidad del uso. Por ejemplo, la Loma del Pliegue Tumbado pertenece a la red troncal de senderos del Parque, por lo que puede ser visitados sin guía siendo uno de los cerros más usados por los prestadores turísticos. Los Cerros Loma de las Pizarras y Polo tienen un uso más incipiente y extensivo. La Loma de las Pizarras, está siendo utilizada por prestadores turísticos y personas particulares pero este uso es más o menos reciente; los ascensos se realizan por cualquier lado ya que no existen senderos. El Polo no es tan conocido y es muy poco ascendido por personas individuales y un sólo un prestador lo utiliza una vez al año. Esto permitiría la realización de comparaciones; evaluar los impactos derivados del uso intensivo y elaborar propuestas para la clausura y/o rectificación de circuitos y sendas en caso de ser necesario. Hacia el final de la campaña se decidió recorrer e incluir en el listado de especies a dos lugares más, que se encuentran fuera del límite del Parque: La Loma del Diablo, ubicada en el Campo de los Huemules (Reserva privada vecina al Parque Nacional, propiedad de Cielos Patagónicos SA), es un cerro ubicado en una zona más húmeda camino al Lago del Desierto, y que por lo general conserva nieve durante todo el año en el área cercana a la cumbre (1766msnm). Es además un cerro de uso invernal incipiente para aficionados locales al esquí de travesía, al igual que la Loma del Pliegue Tumbado. Condiciones similares se presentan en la zona de Paso del Viento, pero se decidió incluir este listado de todas maneras porque la Loma del Diablo es la zona de mayor altitud recorrida y resulta, además, un lugar mucho más accesible. 9

El Filo de la Estancia Canigó (propiedad privada dentro del Parque Nacional, del Sr. Ivo Domenech), es un sitio ubicado en el límite oriental del Parque, cruzando el Río de las Vueltas a la altura del pueblo de El Chaltén. Esta zona presenta las condiciones de áridez más extremas del área recorrida, y se encontraron especies que no se observaron en la transecta el Parque. La ubicación de ambos sitios se incluye en el mapa general. La Gpque. María Laura Iribarren, realizó además recorridas prospectivas durante la temporada 2010/2011 en sitios altoandinos de la Zona Centro del Parque Nacional, junto a los Guardaparques de las seccionales “Moyano” y “Río Guanaco”. Algunas observaciones al respecto se incluyen al final de este informe.

MAPA GENERAL DE UBICACIÓN DE LOS SITIOS RELEVADOS

10

A continuación se muestran la ubicación geográfica (tomado las coordenadas del punto de mayor altura) y la máxima altitud de cada uno de los cerros relevados. Los sitios están ordenados de Oeste a Este, y las celdas sombreadas agrupan por colores los sitios que se encuentran prácticamente a una misma una longitud. PASO del VIENTO Cerro MADSEN LOMA DEL DIABLO LOMA del PLIEGUE LOMA de las PIZARRAS Cerro POLO FILO CANIGÓ

Ubicación 49°23’33”S 49°16’08”S 49°09’26”S 49°21’12”S 49°18’07”S 49°15’29”S 49°17’33”S geográfica 73°06’56”O 72°59’28”O 72°59’15”O 72°59’14”O 72°58’40”O 72°55’27”O 72°48’14”O Altitud máxima 1500msnm 1806msnm 1766msnm 1500msnm 1566msnm 1150msnm 1430msnm 2.2 CONDICIONES CLIMÁTICAS EN LOS SITIOS RELEVADOS No existen registros climáticos de las zonas de altas cumbres o laderas altas dentro del Parque ni en áreas aledañas. Teniendo en cuenta el gradiente teórico de 0,5°C de disminución de temperatura cada 100 m de altitud, puede estimarse que la temperatura media para las zonas de alta montaña es en general inferior a los 2°C, y de menos de –3°C en los sectores occidentales de mayor altitud. No se conocen los valores de precipitaciones de cada sitio. En términos generales, las precipitaciones están distribuidas casi homogéneamente durante el año, observándose un máximo a fines de otoño (abrilmayo). Durante el invierno la precipitación es predominantemente nívea. De acuerdo a la clasificación de Koeppen, el clima del Parque Nacional Los Glaciares es templado, lluvioso, sin estación seca definida pero con menor precipitación en verano. Las precipitaciones aumentan hacia el oeste, registrándose un gradiente importante, desde 500 mm en el límite oriental del Parque, -valor que podría corresponder aproximadamente al Filo de la Ea. Canigó-, hasta aproximadamente 2000 mm en algunos sectores occidentales altos de la cordillera (Pérez Moreau). Para la Loma del Diablo (propiedad de Cielos Patagónico SA, ubicada en el Campo de Los Huemules), exite un registro de precipitación a los 954 metros de altitud, de 1350mm anual. Predominan los vientos del oeste y suroeste. Durante el verano es mayor la frecuencia e intensidad de los vientos. 2.3 MODALIDAD DE TRABAJO Como punto de partida se recolectó toda la información posible sobre la zona con la finalidad de confeccionar un listado de especies provisorio para su posterior chequeo. Se tomaron como fuentes listados previos para Santa Cruz, zonas lindantes en Chile y para Tierra del Fuego como: Ferreyra y Calí (2001); Ferreyra, Rivas, Mirabelli, Morosini y Fernández (2008); Moore (1983a); Moore (1983b); Arroyo, Marticorena, Miranda, Matthei, Landero y Squeo (1989) y Arroyo, Von Bohlen, Lohengrin y Marticorena (1992). También se incluyeron especies registradas por la Guardaparque Iribarren, para montañas del Chaltén y de Ferreyra para la zona de Monte Zeballos. 11

Se realizaron recorridos en cada uno de los cerros antes mencionados, durante el verano de 2009/2010. Se exploró la mayor cantidad de superficie posible, desde la línea del bosque hasta la máxima altitud alcanzable, tratando de cubrir laderas con distintas exposiciones y todos los ambientes visualmente diferentes, como mallines, cursos de agua, lagunas, pedreros, afloramientos rocosos y sitios arenosos. Se registró el nombre de cada especie vegetal (sólo Plantas Vasculares) observada durante las caminatas. Asimismo, se realizaron paradas especiales en cada ambiente representativo realizando una descripción detallada desde los puntos de vista ambiental y biológico. Con respecto al ambiente se tomaron datos de altitud, exposición de las laderas, tipo de roca y características generales del paisaje. En cuanto al aspecto biológico se registró el nombre de cada especie vegetal observada durante las caminatas y en cada punto de observación. También se tomaron fotografías de los animales observados (tanto Vertebrados como Invertebrados), para ser añadidos al banco de imágenes del Parque. Asimismo, en cada uno de los sitios seleccionados por su representatividad, se realizaron observaciones sobre fisonomía de vegetación, % de cobertura vegetal total, y se identificaron las especies más importantes. Las estimaciones de cobertura se realizaron observando el sitio seleccionado desde la zona de mayor altitud y calculando, visualmente, el porcentaje de terreno cubierto por vegetación. La importancia de las especies se estimó teniendo en cuenta su porcentaje de cobertura en el terreno y su frecuencia de aparición, clasificándoselas de la siguiente manera: +++: especies muy abundantes, con alta frecuencia de aparición y/o de alta cobertura, representativas del ambiente en cuestión. ++: especies frecuentes y/o de cobertura intermedia, que podría considerarse acompañantes de las anteriores. +: especies presentes. Se inició la confección de un herbario de referencia para el parque. En esta instancia se recolectaron solamente ejemplares de especies de identificación dudosa, con la finalidad de realizar una determinación utilizando bibliografía pertinente. Se planea completar la colección en los próximos veranos. Este herbario quedará en la Seccional Lago Viedma del P.N. Los Glaciares. Se tomaron fotografías de los distintos ambientes y especies, con la finalidad de documentar lo observado, complementar las descripciones y completar el banco de imágenes de la zona altoandina del Parque que ya viene siendo confeccionado por la Guardaparque de Apoyo María Laura Iribarren. Se espera que este banco tenga numerosos usos científicos y educativos y sirva para complementar la información del SIB. Para la identificación de las especies se utilizó principalmente la FLORA PATAGÓNICA del INTA (CABRERA, A. L. 1971), y también fueron consultadas otras 12

publicaciones que aparecen el la Bobliografía. La nomenclatura de las especies fue actualizada según el Catálogo digital de la Plantas Vasculares del Conosur de ZULOAGA (ver bibliografía), partir del cual se efectuaron comparaciones entre los diferentes sitios. Los datos recolectados en el campo fueron transferidos a mapas y tablas. Para el análisis del uso de los cerros se recurrió a los registros que lleva desde hace varios años la seccional, sobre el uso comercial (a través de las empresas prestadoras de servicios del área norte del parque) de los senderos habilitados.

13

3.RESULTADOS
3.1 GENERALIDADES SOBRE LA ZONA ALTOANDINA -TIMBERLINE Y GRANDES AMBIENTES La zona altoandina del Parque Nacional Los Glaciares, en promedio, se encuentra ubicada por encima de los 1000 m s.n.m. (entre los 850 y 1050), dependiendo de la ubicación de los cerros, la exposición de las laderas y el tipo de sustrato. Sin embargo, en algunos sitios de la zona norte del parque ya aparecen especies altoandinas en la franja de los 800 m s.n.m., como en la Loma de las Pizarras y en el Cerro Polo. La zona de estudio, en líneas generales, se diferencian 4 grandes ambientes altoandinos que condicionan la distribución de la flora en la zona. Los mismos se diferencian principalmente por el aporte de agua y por la distribución altitudinal (=temperatura). La siguiente tabla describe brevemente estos ambientes y la vegetación asociada. Al final de este informe, se pueden apreciar algunas fotos de cada uno de estos sitios. Más imágenes se encuentran en el disco adjunto a este informe.
Ambiente 1 Sitios anegadizos, que mantienen el agua gran parte del verano. Ambiente 2 Sitios bajos y arenosos, planos o con pendientes leves, con humedad pero mejor drenados que los anteriores. Ambiente 3 Pedreros ubicados inmediatamente por encima del ambiente 2 o directamente sobre el límite del bosque, bien drenados. Ambiente 4 Pedreros y afloramientos rocosos en filos y cumbres, derrumbes inestables de pendiente muy pronunciada; pedreros ubicados por encima del ambiente 3. Semi-desiertos de altura

Caracterís ticas

Comunidades vegetales asociadas Porcentaje de cobertura vegetal total

Mallines y cursos de agua

Praderas

Comunidad de Cojines

100%

100%

30 a 70 %

1-5%

3.2. FLORA En la zona altoandina relevada del Parque Nacional Los Glaciares – Zona Norte se identificaron 178 especies, pertenecientes a 105 géneros y 50 familias de plantas vasculares. Todavía quedan la mayor parte de las Poáceas, Ciperáceas y Juncáceas sin determinar. 14

Considerando las especies identificadas hasta el momento, las familias más representadas, son: las Asteráceas, con 44 especies; seguidas de las Fabáceas, con 12; Brasicáceas y Poáceas con 9 cada una, las Apiáceas con 8 y Rosaceas con 7 especies. Los Géneros más representados son: Senecio, con 8 géneros; Adesmia y Nassauvia, con 7 géneros cada una, Acaena y Gaultheria con 6 cada una. Habitan en el área cuatro especies exóticas: Taraxacum officinalis (Asterácea), Rumex acetosella (Poligonáce)a, Veronica serpyllifolia (Escrofulariácea), Achillea millefolium (Asterácea). Esta última, conocida como Milenrama apareció en inmediaciones del refugio de Paso del Viento, cercano al Campo de Hielo, lo cual es llamativo por lo remoto del lugar. Con respecto a las formas de vida, 137 son hierbas perennes; 7 sufrútices, 10 podrían ser tanto hierbas perennes como sufrútice, 3 hierbas anuales; y 21 arbustos. En la TABLA N° 1, se listan estas especies, ordenadas por familias, indicándose su forma de vida y su presencia en cada uno de los cerros explorados. En el ANEXO 1, al final de este informe, se encuentra el LISTADO TENTATIVO utilizado como antecedente para el chequeo de las especies. En el mismo se citan algunos taxa que habitan en el Monte Zeballos (Meseta del lago Buenos Aires), el Parque Nacional Perito Moreno y zonas lindantes en Chile como Sierra de Los Baguales y Torres del Paine, y que aún no fueron observadas en la zona de estudio. Además se presenta un listado de especies de Tierra del Fuego, utilizado también como antecedente. De continuarse los relevamientos en la Zona Norte y en el resto del Parque Nacional Los Glaciares, algunas de estas especies podrían ser encontradas. En el ANEXO 2 se adjuntan los MAPAS DE DEL ÁREA RECORRIDA en cada sitio relevado. En el ANEXO 3 se adjuntan imágenes de las diferentes comunidades vegetales y ambientes. TABLA N° 1: Flora altoandina en Parque Nacional Los Glaciares –Zona Norte, Santa Cruz, y su distribución en los diferentes cerros relevados. Ar: arbusto Su: sufrútice Hp: hierba perenne Ha: hierba anual X: especies presentes por encima del timberline

+: especies presentes inmediatamente por debajo del timberline (en claros entre las
lengas achaparradas, en pedreros bajos o en bordes de cursos de agua).

15

Especies sombreadas: citadas sólo para el extremo sur de Patagonia (Santa Cruz, Tierra del Fuego, Islas Malvinas, Región de Magallanes en Chile).

SC: citadas sólo para la provincia de Santa Cruz. Especies sombreadas TF: no citadas para Santa Cruz anteriormente (sólo Tierra del
Fuego). Especies sombreadas: no citadas para Argentina anteriormente (sólo Chile). Faltan incorporar la mayoría de las Gramíneas, Ciperáceas y Juncáceas

LOMA del PLIEGUE T.

PIZARRAS

FAMILIAS Y ESPECIES

NOMBRE COMÚN

Forma de vida

PTERIDOPHYTA:
DRYOPTERIDACEAE Cystopteris fragilis Polystichum adinum GRAMMITIDACEAE Grammitis poeppigiana LYCOPODIACEAE Lycopodium alboffii Lycopodium magellanicum
Helecho de las Grutas Hp Hp Hp Hp Licopodio, palmita Hp

X X X X X X X X X

OPHIOGLOSSACEAE Botrychium dusenii

Hp

X

X

X

GYMNOSPERMAE:
EPHEDRADEAE Ephedra frustillata
Efedra, Pingo pingo, solupe Ar

X

ANGIOSPERMAE DICOTYLEDONEAE:
APIACEAE
Hp/Su

Azorella fuegiana

Llareta o yareta fueguina Llareta o Yareta de mallín Llareta, yareta, leña de piedra Llareta de zonas húmedas Hp/Su

X

X

X

X

Azorella lycopodioides

X

X

X

X

X

X

Azorella monantha

Hp/Su

X

X

X

X

X

Azorella trifurcata

Hp/Su

X

X

16

LOMA del DIABLO

PASO del VIENTO

MADSEN

C° POLO

FILO Ea. CANIGÓ

X

X

X

Bolax caespitosa Bolax gummifera Mulinum spinosum Osmorhiza chilensis ASTERACEAE Abrotanella linearifolia Achillea millefolium Antennaria chilensis var magellanica Baccharis magellanica Baccharis nivalis Baccharis patagonico Chevreulia diemii Chilliotrichium diffusum Erigeron leptopetalus Erigeron schnackii Erigeron aff. schnackii Gamochaeta nivalis Gamochaetopsis alpina

Bólax Gomero Cacho de Cabra

Hp/Su Hp/Su Su Hp

X X

X +

X X

X

Hp Milenrama Antenaria Mosaiquillo Bácaris de las nieves Hp Hp Ar Hp Ar

X X X X X X

X X X X X X X

Hp
Romerillo Erigeron Erigeron pequeño Erigeron de flor amarilla Gamoqueta de las nieves Gamoqueta de altura, lucilia Hieracium Hipoqueris chico, escorzonera Clavelito Ar Hp Hp Hp Hp Hp

X X

X X X X

X X X

X X X

X X

X X

X X

X X

X X

X X

X X

X

Hieracium antarcticum var.myosotidifolium Hypochaeris arenaria

Hp Hp

X X X X

Hypochaeris incana Lagenophora nudicaulis Leucheria achillaeifolia Leucheria hahnii var. hahnii Leucheria leontopodioides Leucheria papillosa

Hp Hp Hp

X X X X X

X

X

X X X X X

Leuceria peluda Leuceria Leuceria papilosa (flor rosa; flor blanca) Nasauvia Nasauvia Nasauvia chica, repollito Nasauvia chica, repollito Nasauvia de Magallanes Nasauvia pigmea, cola

Hp Hp Hp

X X X

Nardophyllum bryoides Nassauvia aculeata (ex Nassauvia abreviata) Nassauvia darwinii Nassauvia lagascae

Ar Hp Hp Hp

X X

X X

X

X X

X

X

Nassauvia lagascae var. globosa

Hp

X

X

X

X

X

X

Nassauvia magellanica G.F. Gmelin Nassauvia pygmaea var. intermedia

Hp Hp

X X

X X X

X X

X X

X

17

Nassauvia pygmaea var. pygmaea

de quirquincho Nasauvia pigmea, cola de quirquincho Perezia chica Perezia recurvada Senecio verde oscuro dentado Margarita amarilla, senecio dorado Senecio algodonoso

Hp

X

X

X

X

X

X

Perezia magellanica Perezia pilifera Perezia recurvata Senecio alloephyllus var alloephyllus

Hp Hp Hp Su

X X X X X X X X X X X X X

Senecio argyreus

Su

X

X

X

X

X

X

Senecio cryptocephalus Senecio culcitenellus Senecio martinensis Senecio skottsbergii

SC

Su Hp

X

X X

SC
Senecio suave Senecio gris común

Hp Su Ar Hp

X

X X

X

X X

X X X

X

X X

Senecio tricuspidatus Senecio vaginifolius Symphyotrichum glabrifolium (ex Aster glabrifolius) Symphyotrichum vahlii (ex Aster vahlii) Taraxacum gilliesii Taraxacum officinale (Exótica)

X X X

Aster Áster Diente de león native Diente De león, achicoria Calafate Calafatillo

Hp Hp Hp Hp

X X X X X X X X X X X

X

BERBERIDACEAE Berberis microphylla Berberis empetrifolia BORAGINACEAE Phacelia secunda

Ar Ar

X X X

X X

X X

X X

X X X

X

Facelia, té de la vida, flor de la cuncuna

Hp

BRASSICACEAE Cardamine glacialis Draba magellanica Menonvillea nordenskjoeldii

Hp Hp

X X

SC

Menonvilea Tlaspi

Hp Hp Hp Hp

X X X X

X X X

X X X X

X X X X

X

X X

Noccaea magellanica (ex Thlaspi magellanicum) Onuris alismatifolia

X

TF
Mostacilla Topa-topa,

Onuris spegazziana Weberbauera colchaguensis CALCEOLARIACEAE Calceolaria biflora

Hp Hp

X

X X X

X X

X X X X X

18

Calceolaria aff. biflora Calceolaria tenella Calceolaria uniflora

zapatito de virgen C. de tallo cortito Topa-topa, zapatito de virgen, taquito de reina

Hp Hp Hp

X X X

X X X

X

X

+

X

Calceolaria crenatiflora CALYCERACEAE Moschopsis rosulata Moschopsis trilobata

Hp Moschopsis de agua Hp Hp

X X X X X X X

SC
Cerastio Colobanto Colobantus Silene, farolito Silene, farolito Maitencillo

CARYOPHYLLACEAE Cerastium arvense Colobanthus quitensis Colobanthus lycopodioides Sagina procumbens Silene antarctica Silene chilensis CELASTRACEAE Maytenus disticha EMPETRACEAE Empetrum rubrum Vahl ex Willd.

Hp Hp Su Hp Hp Hp

X

SC

X X X X X

X

X X X X

X X X

X X X

X X

X

Ar

X

Murtilla uvilla e la perdíz, mirtilla de Magallanes, brecillo, uvilla Chaura cespitosa, murtilla cespitosa, murtillo

Ar

X

X

X

X

X

X

X

ERICACEAE Gaultheria caespitosa

Ar

X

X

Gaultheria mucronata Gaultheria pumila leucocarpa Gaultheria pumila Gaultheria pumila var crassifolia ESCALLONIACEAE Escallonia alpina var alpina FABACEAE Adesmia boronioides Adesmia corymbosa Adesmia lotoides Adesmia parvifolia

Ar Ar Chaura, chaura chica Ar Ar 7 camisas de alta montaña Paramela Corimbosa Adesmia plateada Alfombrilla, Ar

X X X

X X X

X X X

X X

X

X X

X

X

X

X

X

X

Ar Hp Hp Hp

X X X X X

+ X X

X X X X

19

jarilla de hojas chicas

Adesmia pumila Adesmia salicornioides Adesmia villosa Anarthrophyllum desideratum Astragalus nivicola Astragalus palenae Lathyrus magellanicus var glaucescens Vicia bijuga GENTIANACEAE Gentiana postrata Gentianella magellanica GERANIACEAE Geranium sessiliflorum

Hp Adesmia deditos Mata guanaco Astragalus pequeño Su Hp Su Hp Hp Hp Arvejilla pequeña Genciana Gentianela, canchalagua, Geranio, corecore de flores cortas Ha

X X X X

X X

X X X X

X X X X X X X X

X X

X X X

X X

Ha Ha

X X

X

X

Hp

X

X

X

X

GROSSULARIACEAE Ribes cucullatum
Parrillita

Ar

X

X

X

X

X

X

GUNNERACEAE Gunnera magellanica
Frutilla del diablo, panguecillo Tomillo del campo Escutelaria Loasa Calandrinia, doquilla Nanodea Epilobio Eufrasia Oxalis hojas chiquitas Cuye rosado Hp Hp HP Hp Hp Hp Hp

X

X

X

X

X

LAMIACEAE Clinopodium darwinii (ex Satureja darwinii) Scutellaria nummulariifolia LOASAEAE Loasa bergii MONTIACEAE Calandrinia caespitosa Gillies ex Arn. NANODACEAE Nanodea muscosa ONAGRACEAE Epilobium australe OROBANCHACEAE Euphrasia antarctica OXALIDACEAE Oxalis enneaphylla ssp ibari Oxalis loricata Oxalis squamoso-radicosa PLANTAGINACEAE

Hp / Su Hp Hp

X X X X

X X X X

X X X + X X X X X X X X

X X

X

20

Ourisia breviflora Ourisia ruelloides (ex Ourisia poepigii) Ourisia fuegiana Plantago barbata Plantago semperviroides Plantago uniglumis Veronica serpyllifolia (Exótica) PLUMBAGINACEAE Armeria maritima POLYGALACEAE Polygala salasiana

Hp Hp Hp Llantén altoandino Yareta Llantén de una sola flor Hp/Su Hp/Su Hp/Su Hp Flor de papel Poligala, quelénquelén Vinagrillo, acederilla Anagalis Prímula, primavera Hp Hp

X X X X

X X X X X X X X X X X X

X

X

X

X

X

X X

X

POLYGONACEAE Rumex acetosella Linné (Exótica) PRIMULACEAE Anagallis alternifolia Primula magellanica Lehm. Samolus repens RANUNCULACEAE Anemone multifida Caltha dioneifolia Caltha sagittata Hamadryas delfinii Hamadryas magellanica

Hp

X

X

Hp Hp Hp

X X

X +

Anémona Calta, maillico Hamadrias flor cobriza

Hp Hp Hp Hp Hp

X X X X

X

X X X X

X X

X X X

TF SC
Ranúnculo, botón de oro de alta montaña Chacay Abrojo de cabeza pequeña, pimpinela Abrojo de agua, cadeillo, amor seco Pimpinela Abrojo de las rocas Cadillo Geun, llallante

Hamadryas semperviroides Ranunculus peduncularis

Ar Hp

X X

X X +

RHAMNACEAE Discaria chacaye ROSACEAE Acaena antarctica

Ar Hp

X X X

X

X X

X X

X X

Acaena lucida Acaena magellanica

Hp Hp

X

X

X

X X

X

X

X

Acaena pinnatifida Acaena poeppigiana Acaena ovalifolia Geum magellanicum RUBIACEAE

Hp Hp Hp Hp

X

X

X X

X

X

X

X +

21

Oreopolus glacialis SANTALACEAE Myoschilos oblongum SAXIFRAGACEAE Saxifraga magellanica Saxifragella bicuspidata SCHOEPFIACEAE Arjona patagonica Arjona pusilla Quinchamalium chilense SOLANACEAE Benthamiella patagónica VALERIANACEAE Valeriana carnosa

Tortilla de huevos Codocoipo Saxifraga

Hp

X

X

X

X

X

Ar Hp Hp

X X X X X X X X

TF

saxifragela

Arjona Arjona chica quinchamalí Bentamiela Ñanculahuén, valeriana, valeriana carnosa Violeta amarilla Viola tridentada

Hp Hp Hp Hp Hp

X X X

X

X X X

X

X

X

+

X

VIOLACEAE Viola maculata Viola tridentata

Hp Hp

X X

X X

X

X X

ANGIOSPERMAE – MONOCOTYLEDONEAE:
ALLIACEAE (EX LILIACEAE) Tristagma nivale ALSTROEMERIACEAE Alstroemeria patagonica CYPERACEAE Carex banksii IRIDACEAE Olsynium biflorum (ex Phlaiophleps biflora) Olsynium junceum Sisyrinchium patagonicum Sisyrinchium sp. JUNCACEAE Luzula alopecurus Luzula chilensis Marsippospermum grandiflorum Marsippospermum reichei Rostkovia magellanica ORCHIDACEAE Gavilea lutea (Pers) M. N. Correa POACEAE Agrostis inconspicua
Cebollín de las nieves Amancay del desierto Hp

X

X

X

Hp

X

Hp Hp Marancel Sisirinquio Sisi pequeño Hp Hp Hp Hp Luzula Marsiposper mo Hp Hp Hp Hp Orquídea, varita amarilla Agrostis, Hp

X

X X X X X

X

X

X

X X X X X X X X X X X

X X X X

X

X X

X

X

X X X X

Hp

X

22

Cortaderia pilosa Deyeuxia erythrostachya Festuca pallescens Hordeum comosum Phleum alpinum

chapica Cortadera Deyeuxia Coirón dulce o blanco Colita de zorro Colita de zorro de mallín Poa Vivípara

Hp Hp Hp Hp Hp

X

X X X X X

X X

X X

X X

X

X

X

Poa alopecurus Poa Tristigmática Poa sp 1

Hp Hp Hp

X X X

X

X

TABLA N° 2: a continuación se muestran las cantidades de especies, géneros y familias en cada uno de los cerros relevados. Lo sitios están ordenados de Este a Oeste. PASO del Cerro TOTAL VIENTO MADSEN Familias Géneros Especies LOMA DEL DIABLO LOMA LOMA de Cerro FILO del las POLO CANIGÓ PLIEGUE PIZARRAS

50 105 178

35 62 86

21 35 44

27 39 49

36 77 117

27 44 62

32 58 87

40 66 93

TABLA N° 3: se indica el número de especies por forma de vida y su porcentaje con respecto a la flora altoandina total.

Número de especies Porcentaje (%)

Hierba Sufrútice Hp/Suf. perenne 138 7 10 77,5% 3,9% 5,6%

Hierba anual 3 1,7%

Arbusto 21 11,8%

3.3 GENERALIDADES SOBRE LAS COMUNIDADES VEGETALES ALTOANDINAS En la zona de trabajo parecieran desarrollarse 4 grandes comunidades vegetales, correspondientes con cada uno de los grandes ambientes antes descriptos, determinadas por la cantidad de agua disponible y la temperatura asociada a la altitud. De todos modos, vale aclarar que los datos que aquí se presentan son muy generales y provisorios. Para una descripción exacta se necesitaría aplicar algún método cuantitativo que permitiera clasificarlas y ordenarlas de manera más precisa, ya que no resultan completamente claras a simple vista. A continuación, se presentan las características generales de estas comunidades. 23

En la TABLA N° 4, al final de las descripciones, se muestra la riqueza de especies (N°) en cada una de las comunidades vegetales identificadas. Y en la TABLA N° 5, la composición florística de cada una de ellas. 3.3.1 COMUNIDAD DE MALLINES Y CURSOS DE AGUA Esta comunidad se ubica en sitios muy húmedos y que permanecen anegados siempre o gran parte del año. La cobertura vegetal ronda el 100%; aunque se han registrado solamente 52 especies, el número más bajo comparado con el resto de las comunidades. Vale aclarar que aún resta determinar varios ejemplares aquí recolectados. Se caracteriza por la presencia de especies resistentes a las condiciones de anegamiento, como por ejemplo: Caltha sagittata, Gunnera magellanica, Senecio martinensis, Epilobium australe, Nanodea muscosa, Plantago uniglumis, Ourisia breviflora, Viola tridentata, Cardamine glacialis, Gentianella magellanica y Lycopodium magellanicum, entre numerosas especies de las Familias de las Ciperáceas y Juncáceas. En algunos sitios son muy abundantes los musgos. Vale mencionar que estos son sitios frágiles y poco resistentes al impacto producidos por los caminantes. Esta comunidad tiene una gran extensión en los Cerros Loma del Pliegue Tumbado y Polo, y está representada en distintos sectores entre el Glaciar Túnel Inferior y el Paso del Viento. Está menos representada en el Cerro Madsen, aunque es notable la vega que se atraviesa para acceder a Laguna de los Tres; y es casi nula en la Loma de las Pizarras.

3.3.2 COMUNIDAD DE LA PRADERA Esta comunidad se desarrolla sobre planicies arenosas y faldeos bajos, son áreas húmedas pero con buen drenaje. Es la comunidad menos representada en el área altoandina de la zona norte del Parque. De todos modos no presenta una separación espacial absoluta con la comunidad de los mallines y cursos de agua con la que se entremezcla y comparte numerosas especies, ni con la de los cojines y murtillas con la que también se interdigita en el cambio de pendiente. La cobertura vegetal ronda el 100% y se han registrado hasta el momento 59 especies. Vale mencionar que aún restan por identificar numerosas Gramíneas, la Familia más representada en este tipo de vegetación. Sin duda las especies características de esta comunidad son las gramíneas, que la dominan visualmente (Ver Tabla 2). Por sus características es la comunidad ideal para la alimentación del ganado presente en el área, habiéndose encontrado numerosos rastros de su presencia. 24

Asimismo, es interesante notar que esta comunidad alberga la mayoría de las especies exóticas mencionadas para la zona altoandina. Esta comunidad está bien representada en el Cerro Loma del Pliegue Tumbado. 3.3.3. COMUNIDAD DE LOS COJINES Esta comunidad se desarrolla en sitios bajos o de mediana altitud, entre los 1040 y 1160 metros s.n.m., sobre terrenos bien drenados y con pendiente. Este tipo de vegetación, que típicamente forma escalones o terrazas, presenta una cobertura vegetal de 30 a 70%. Es la segunda comunidad en cuanto al número de especies, habiéndose registrado 97 hasta el momento. Fue observada en toda el área de trabajo en la zona norte. La característica diferencial es, por cierto, la presencia de arbustos acojinados o que forman carpetas apretadas contra el sustrato. Entre las especies más notables pueden mencionarse: Empetrum rubrum, Bolax gummifera, Azorella lycopodioides, A. trifurcata y A. monantha, Adesmia salicornioides; Erigeron leptopetalus, Hypochaeris incana, Perezia recurvata, Vicia bijuga, Plantago sempreviroides, entre muchas más. (Ver Tabla 2). La dominancia de una u otra depende de los sitios, aunque Empetrum rubrum es generalmente la más notable. 3.3.4. COMUNIDAD DEL SEMIDESIERTO DE ALTURA Esta comunidad se desarrolla por encima de las anteriores, sobre pedreros, afloramientos rocosos, derrumbes inestables de pendiente muy pronunciada; tanto en filos y cumbres como en acarreos o deslizamientos flojos a menor altitud. Se trata de terrenos bien drenados, generalmente a causa de la pronunciada pendiente. La cobertura vegetal es baja, variando entre un 1 a 5%. A pesar de ello la comunidad con mayor riqueza de especies habiéndose contabilizado 99 hasta el momento. Las especies que aquí habitan son típicamente altoandinas. Generalmente son de pequeño tamaño y con adaptaciones especiales para soportar el frío y la nieve. Entre las más típicas pueden mencionarse Nassauvia pygmaea, Moschopsis rosulata, Menonvillea nordenskjoeldii, Calceolaria uniflora, Silene antarctica, Oxalis spp, entre numerosas otras especies notables por sus flores muy llamativas. (Ver Tabla 2) Esta comunidad es la más extendida en el área de trabajo estando presente en todos los cerros explorados. TABLA N° 4: número de especies promedio en cada una de las comunidades identificadas.
Ambiente 1: Mallines y cursos de agua Riqueza de especies (N°) Ambiente 2: Praderas Ambiente 3: Comunidad de Cojines Ambiente 4: Semi-desiertos de altura

52

59

97

99 25

3.3.5. OBSERVACIONES SOBRE COMUNIDADES DIFERENTES Y POCO REPRESENTADAS EN LA ZONA NORTE Solamente en el cerro Loma de las Pizarras, en la ladera norte, se observó una variante algo diferente a las anteriores. Se dispone sobre un faldeo arenoso y seco, con exposición norte, y a primera vista luce como una estepa altoandina. La murtilla está completamente reemplazada por Discaria chacaye, acompañada por numerosas especies de pastos y otras especies típicas en la estepa Patagónica como Valeriana carnosa, Olsinyum junceum, Phacelia secunda, Anemone multifida, etc. Al ser su distribución tan restringida espacialmente, se la considera una rareza para la zona. Podría ser que en la zona centro del Parque, donde existen condiciones más áridas y ambientes altoandinos asociados a la estepa, se encuentren sitios similares a este. Es notable que en condiciones más áridas, como por ejemplo el Filo de la Ea. Canigó, la comunidad de cojines está predominada por otras especies como Nardophyllum bryoides y diferentes Azorellas, y la Murtilla aparece esporádicamente o es inexistente. Particularmente en el Filo mencionado, que se encuentra a muy poca distancia hacia el Este de las demás áreas relevadas, el límite transicional con los pedreros antoandinos está dominado por Nardophyllum bryoides y Festuca pallescens o Coirón Dulce. Otras especies arbustivas típicas de la estepa como Adesmia boronioides o Paramela y Anarthrophyllum desideratum o Mata Guanaco también llegan hasta arriba, aunque en menor proporción. En las comunidades de cumbre de este filo, aparecen también muchas especies asociadas a la estepa, que son inexistentes en los demás cerros recorridos dentro del parque, que están al Oeste y poseen mayor aporte de humedad. 3.4. ALGUNOS REGISTROS AISLADOS POR ENCIMA DE LOS 1500 METROS DE ALTURA EN LAS PAREDES DE GRANITO DEL CORDÓN DEL FITZ ROY Y DEL TORRE Durante la temporada 2010/2011, algunos guardaparques, guías y otras personas aficionadas a la actividad de escalada, tomaron algunos registros fotográficos de líquenes, musgos y plantas vasculares que se encontraban en los vivacs y rutas de escalada de los cordones del Fitz Roy y Cerro Torre. Estas observaciones resultan interesantes ya que se trata de filos y agujas de granito, completamente rocosas y rodeadas de glaciares, con una composición mineral diferente al área incluida en el relevamiento, y en algunos sectores, con paredes que conservan el hielo de forma permanente durante todo el año. Los vegetales observados en esos sitios serían indicios de la sucesión primaria de esas áreas. Aquí, la formación del suelo está en una etapa constructiva, donde la colonización de la superficie de las rocas está notablemente iniciada por gran variedad de líquenes y musgos. Algunos de ellos han sido observados y fotografiados casi hasta la cima de las agujas más altas, como el Cerro Torre de más de 3000msnm, y tienen un diámetro mayor a 50 centímetros (Doerte Pietron, 2010-2011, comunicación personal). En algunas de las fisuras han logrado asentarse en forma aislada algunas especies de hierbas perennes, principalmente Nassauvia pygmea, que ha sido observada y 26

fotografiada a 2200msnm en la Aguja del ‘S, en el cordón del Fitz Roy (Gpque. Pablo Sugliano, 2010, comunicación personal). Otras especies que se han registrado en esos ambientes, principalmente alrededor del vivac “Noruegos” en la base del Torre (1400msnm) son Senecio alloephyllus (citado sólo para el extremos sur de Patagonia) y Menonvillea nordenskjoeldii (endémica de Santa Cruz). Los musgos y líquenes no han sido aún identificados. TABLA N° 5: Comunidades Vegetales en el Parque Nacional Los Glaciares –Zona Norte, Santa Cruz. Especies tachadas: son las que se encuentran en micro ambientes muy específicos, y que por lo tanto no pertenecen a ninguna de las comunidades identificadas, sino a condiciones particulares dentro de cualquiera de ellas. No han sido tenidas en cuenta en el resultado final. Faltan incorporar la mayoría de Gramíneas, Ciperáceas y Juncáceas

FAMILIAS Y ESPECIES

MALLINES Y CURSOS DE AGUA

PRADERA

MURTILLAR Y COJINES

SEMIDESIERTO DE ALTURA

PTERIDOPHYTA: DRYOPTERIDACEAE
Cystopteris fragilis Polystichum andinum GRAMMITIDACEAE Grammitis poeppigiana LYCOPODIACEAE Lycopodium alboffii Lycopodium magellanicum OPHIOGLOSSACEAE Botrychium dusenii + +

+ + + +

GYMNOOSPERMAE:
EPHEDRADEAE Ephedra frustillata +

ANGIOSPERMAE DICOTYLEDONEAE:
APIACEAE Azorella fuegiana Azorella lycopodioides Azorella monantha Azorella trifurcata Bolax caespitosa Bolax gummifera Mulinum spinosum + + + + + + + + + + + + + +

27

Osmorhiza chilensis ASTERACEAE Abrotanella linearifolia Antennaria chilensis var magellanica Baccharis magellanica Baccharis nivalis Chevreulia diemii Chilliotrichium diffusum Erigeron leptopetalus Erigeron schnackii Erigeron aff. schnackii Gamochaeta nivalis Gamochaetopsis alpina Hieracium antarcticum var.myosotidifolium Hypochaeris arenaria Hypochaeris incana Lagenophora nudicaulis Leucheria achillaeifolia Leucheria hahnii var. hahnii Leucheria leontopodioides Leucheria papillosa Nardophyllum bryoides Nassauvia aculeata (ex Nassauvia abreviata) Nassauvia darwinii Nassauvia lagascae Nassauvia lagascae var. globosa Nassauvia magellanica G.F. Gmelin Nassauvia pygmaea var. intermedia Nassauvia pygmaea var. pygmaea Perezia magellanica Perezia pilifera Perezia recurvata Senecio alloephyllus var alloephyllus Senecio argyreus Senecio cryptocephalus Senecio culcitenellus

+ + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + +

+

+ + + + + + + + + + + +

+ +

+ + +

+

+ + + + +

+ + + + + + + + + + + + + + + + + + + + +

+

SC SC

Senecio martinensis Senecio skottsbergii Senecio tricuspidatus Senecio vaginifolius Symphyotrichum glabrifolium (ex Aster glabrifolius) Symphyotrichum vahlii (ex Aster vahlii)

28

Taraxacum gilliesii Taraxacum officinale (Exótica) BERBERIDACEAE Berberis microphylla Berberis empetrifolia BORAGINACEAE Phacelia secunda BRASSICACEAE Cardamine glacialis Draba magellanica Menonvillea nordenskjoeldii

+

+ + + + +

+ +

+

+

+ +

+ + +

+ + +

SC
+ +

+ + + + + + +

Noccaea magellanica (ex Thlaspi magellanicum) Onuris alismatifolia

TF

Onuris spegazziana Weberbauera colchaguensis CALCEOLARIACEAE Calceolaria biflora Calceolaria aff. biflora Calceolaria tenella Calceolaria uniflora Calceolaria crenatiflora CALYCERACEAE Moschopsis rosulata Moschopsis trilobata + +

+ + +

+

+

SC
+ + + + + + + + +

+ +

CARYOPHYLLACEAE Cerastium arvense Colobanthus quitensis Colobanthus lycopodioides Sagina procumbens Silene antarctica

+ + +

SC

Silene chilensis CELASTRACEAE Maytenus disticha EMPETRACEAE Empetrum rubrum Vahl ex Willd. ERICACEAE Gaultheria caespitosa Gaultheria mucronata Gaultheria pumila leucocarpa Gaultheria pumila Gaultheria pumila var crassifolia ESCALLONIACEAE Escallonia alpina var alpina FABACEAE

+

+

+ + + + + + +

+ +

+ + +

+

+

29

Adesmia boronioides Adesmia corymbosa Adesmia lotoides Adesmia parvifolia Adesmia pumila Adesmia salicornioides Adesmia villosa Anarthrophyllum desideratum Astragalus nivicola Astragalus palenae Lathyrus magellanicus var glaucescens Vicia bijuga GENTIANACEAE Gentiana postrata Gentianella magellanica GERANIACEAE Geranium sessiliflorum GROSSULARIACEAE Ribes cucullatum GUNNERACEAE Gunnera magellanica LAMIACEAE Clinopodium darwinii (ex Satureja darwinii) Scutellaria nummulariifolia LOASAEAE Loasa bergii MONTIACEAE Calandrinia caespitosa Gillies ex Arn. NANODACEAE Nanodea muscosa ONAGRACEAE Epilobium australe OROBANCHACEAE Euphrasia antarctica OXALIDACEAE Oxalis enneaphylla ssp ibari Oxalis loricata Oxalis squamoso-radicosa PLANTAGINACEAE Ourisia breviflora Ourisia ruelloides (ex Ourisia poepigii) Ourisia fuegiana Plantago barbata Plantago semperviroides Plantago uniglumis

+ + +

+ + + + + + +

+ + + + + + + + + + + +

+ + + + +

+

+ +

+ +

+ +

+

+

+ + + +

+ + + + + + + + + + + + +

+

+ + +

+ +

+ +

30

Veronica serpyllifolia (Exótica) PLUMBAGINACEAE Armeria maritima POLYGALACEAE Polygala salasiana POLYGONACEAE Rumex acetosella Linné (Exótica) PRIMULACEAE Anagallis alternifolia Primula magellanica Lehm. Samolus spathulatus RANUNCULACEAE Anemone multifida Caltha dioneifolia Caltha sagittata Hamadryas delfinii Hamadryas magellanica

+ + + + + + + +

+ + + + + + + +

+ +

+

TF SC
+ + + + + + + + + +

+ + +

Hamadryas semperviroides Ranunculus peduncularis RHAMNACEAE Discaria chacaye ROSACEAE Acaena antarctica Acaena lucida Acaena magellanica Acaena pinnatifida Acaena poeppigiana Acaena ovalifolia Geum magellanicum RUBIACEAE Oreopolus glacialis SANTALACEAE Myoschilos oblongum SAXIFRAGACEAE: Saxifraga magellanica Saxifragella bicuspidata SCHOEPFIACEAE Arjona patagonica Arjona pusilla Quinchamalium chilense SOLANACEAE Benthamiella patagónica VALERIANACEAE Valeriana carnosa VIOLACEAE Viola maculata Viola tridentata

+ + + + +

+ +

+ + +

+

+

TF
+ + + + +

+ +

+ + + + + +

ANGIOSPERMAE – 31

MONOCOTYLEDONEAE:
ALLIACEAE (EX LILIACEAE) Tristagma nivale ALSTROEMERIACEAE Alstroemeria patagonica CYPERACEA Carex banksii IRIDACEAE Olsynium biflorum (ex Phlaiophleps biflora) Olsynium junceum Sisyrinchium patagonicum Sisyrinchium sp. JUNCACEAE Luzula alopecurus Luzula chilensis Marsippospermum grandiflorum Marsippospermum reichei Rostkovia magellanica ORCHIDACEAE Gavilea lutea (Pers) M. N. Correa POACEAE Agrostis inconspicua Cortaderia pilosa Deyeuxia erythrostachya Festuca pallescens Hordeum comosum Phleum alpinum Poa alopecurus Poa Tristigmática Poa sp 1 + + + + + + + + + + +

+ + + +

+

+ + + + + + + + + +

+ + +

+ + + + +

3.5. ALGUNAS OBSERVACIONES SOBRE RECORRIDAS PRELIMINARES EN LA ZONA CENTRO DEL PARQUE NACIONAL En la Zona Centro del Parque, que abarca el área comprendida entre los Lagos Viedma y Argentino, se realizaron durante la última temporada algunas caminatas de reconocimiento a zonas de alta montaña, y se encontraron condiciones particularmente diferentes a las presentes en la Zona Norte. En términos generales, aparecen mayor cantidad de especies de Adesmias, Senecios y Gramíneas. Plantas características de la estepa suben en la alta montaña, aproximadamente hasta los 900-1000msnm (Mulinum spinosum, Clinopodium darwinii, Viola maculata, Phacelia secunda, Perezia purpurea, Alstroemeria patagonica, etc) y el área de transición está dominada por arbustos de Nardophyllum bryoides y algunas Azorellas. Se han identificado más de 10 especies de flora altoandina que no han sido registradas hasta el momento en los relevamientos del área de estudio, y por lo tanto, no están incluidas en este trabajo. Muchas de estas especies son endémicas de Santa Cruz (y algunas microendémicas del sur de Santa Cruz). Es el caso de Grammosperma dusenni, 32

por ejemplo, una planta muy escasa y poco conocida (Correa, Maevia N., Flora Patagónica. Parte IV a. Dicotiledóneas dialipétalas -Salicaceae a Cruciferae- Colección Científica del INTA. Buenos Aires, 1984). Y otras especies observadas, aún no han sido identificadas. Dadas estas observaciones, lo expuesto en la introducción de este trabajo y la demanda de uso recreativo creciente de las montañas del Parque Nacional Los Glaciares, se hace necesario continuar al menos con el inventario de especies y descripción de comunidades vegetales tanto de la Zona Centro, como de la Zona Sur del Parque, aclarando aspectos de su distribución y de su situación actual, como información de base para su conservación y manejo.

33

4.DISCUSIONES Y CONCLUSIONES
4.1. GENERALIDADES SOBRE LA FLORA Las 178 especies halladas en la zona altoandina de la zona norte del parque hablan de una elevada riqueza florística en ese ambiente. Valga como comparación el número de 152 especies registradas en el P.N. Lago Puelo, mucho más septentrional. Para poder valorar la representatividad de esta cifra se decidió averiguar qué porcentaje de la Flora Vacular total del parque representa este número. Para esto, se tomaron los listados florísticos para el Parque Nacional Los Glaciares existentes en el SIB y se le agregaron las especies altoandinas registradas en este trabajo y no mencionadas hasta el momento en dicha base de datos. Para efectuar este cálculo no se tuvieron en cuenta las Gramíneas, Ciperáceas y Juncáceas ya que en el presente trabajo de campo fueron seguramente submuestradas y la mayoría permanece aún sin identificación. El porcentaje al que se arribó es de 41% aproximadamente, cifra alta por cierto considerando que en el SIB se listan las especies para todo el parque y este trabajo se centra sólo en la zona norte. Vale aclarar que este porcentaje podría presentar una sensible variación, ya que el listado del SIB incluye algunas especies que están determinadas sólo a nivel de género (por ejemplo, “Azorella sp.”, “Bolax sp.”, “Senecio sp.”), por lo que se presenta una dificultad al momento de tabular los datos. Esta proporción resulta considerablemente alta, teniendo en cuenta que la flora vascular altoandina, generalmente representa entre un 20 y un 25% de la flora vascular total de una región (Körner, 1999), hecho que ha sido confirmado para los parques nacionales cordilleranos Nahuel Huapi y Puelo (Ferreyra y otros, 2002, 2005, 2006, 2007). Sin embargo, en el Parque Nacional Perito Moreno, ubicado también en Santa Cruz, esta cifra resultó inusualmente alta, representando entre un 61 y 63% de la flora vascular total. Por otro lado, en el momento de determinar las especies vegetales, resultó que existen taxa de identificación dudosa. Esto es porque los ejemplares obtenidos muestran caracteres que no concuerdan en un todo con las descripciones en FLORA PATAGÓNICA, material de referencia para este trabajo. Esto podría deberse a: que las descripciones en la flora fueran realizadas en base a un escaso número de ejemplares, y no contemple por lo tanto toda la variación intraespecífica; o bien a que existan adaptaciones especiales en las plantas altoandinas de este territorio específico. Sirvan como ejemplo algunos casos de Senecio, Menonvillea, Adesmia, Calceolaria. Estos fueron listados como “afines a”, especie “sp” o cuando la identificación fue altamente dudosa, directamente se excluyeron. Una situación similar se presentó en el Parque Nacional Perito Moreno (2008). La Familia Poáceas, Ciperáceas y Juncáceas, fueron seguramente submuestreadas debido a una dificultad específica tanto para reconocerlas en el campo, como para su identificación con las claves botánicas de esas familias, inclusive con el material de muestreo. Con respecto a esto, se aconseja consultar a un especialista en el tema para poder determinarlas, preferentemente alguien que se encuentre familiarizado con estas especies del extremo austral de Patagonia (como el Ing. Gabriel Oliva del INTA Río Gallegos). Resulta evidente que estas plantas sumarán gran número de especies al listado, y podrían incorporarse como un Anexo de este trabajo en un futuro cercano. 34

Un dato singular a tener en cuenta a modo de referencia, es que la totalidad de los sitios abarcados en este relevamiento tiene al menos una especie exclusiva; es decir, que no fue encontrada en ningún otro de los 6 cerros restantes. Del total de 178 especies que se han identificado en el P.N. Los Glaciares, 25 especies de ellas (equivalente a un 14% del total) poseen un valor especial para la conservación debido a su distribución restringida. Se detalla a continuación:  Dos (2) especies citadas para Chile y no aún para Argentina: Abrotanella linearifolia y Chevreulia diemii.  Tres (3) especies citadas para Tierra del Fuego y no aún para Santa Cruz: Onuris alismatifolia y Saxifragella bicuspidata.  Seis (6) especies que sólo están citadas para la provincia de Santa Cruz: Senecio cryptocephalus, Senecio culcitenellus, Menonvillea nordenskjoeldii, Hamadryas semperviroides, Moschopsis trilobata y Silene antárctica.  Catorce (14) especies que están citadas sólo para el extremo sur de Patagonia: Bolax caepitosa, Leucheria leontopodioides, Nassauvia megellanica, Perezia magellanica, Senecio alloephyllus, Senecio vaginifolius, Olsynium biflorum, Luzula alopecurus, Acaena lucida, Oxalis enneaphylla ssp ibari, Ouricia fuegiana, Caltha dioneifolia, Adesmia pumila y Adesmia salicornioides. Si se compara el listado de especies altoandinas del P. N. Los Glaciares, con los de otras montañas en áreas protegidas en los Andes Patagónicos (Perito Francisco P. Moreno, Copahue-Caviahue, Lanín, Nahuel Huapi, Lago Puelo, Los Alerces y Los Glaciares) (Ferreyra, M. – varios años -SIB), y con el listado florístico para la zona altoandina de Tierra del fuego (Moore, 1983 a y b), se observa que hasta el momento:  10 especies han sido registradas sólo en el P. N. Los Glaciares: Grammitis poeppigiana, Botrychium dusenii, Chevreulia diemii, Baccharis magellanica, Lagenophora nudicaulis, Onuris spegazziana, Moschopsis trilobata, Anarthrophyllum desideratum, Hamadryas semperviroides, Benthamiella patagónica. 13 especies son compartidas sólo con el P. N. Tierra del Fuego: Bolax caespitosa, Bolax gummifera, Perezia magellanica, Perezia magellanica, Draba magellanica, Onuris alismatifolia, Oxalis eneaphylla, Ouricia fueguiana, Caltha dioneifolia, Hamadryas magellanica, Saxifragella bicuspidata, Olsynium biflorum, Rostkovia megellanica. 0 especies son compartidas sólo con el P. N. Perito Moreno

35

Otra lectura de los números anteriores indica que, hasta el momento, el 5,6 % de las especies son exclusivas de este Parque, y el 12,9 % sólo han sido encontradas en las montañas de Santa Cruz y Tierra del Fuego. Se debe tener en cuenta que estos resultados son preliminares, y que la zona altoandina de todo el extremo sur de Patagonia continúa aún subexplorado. En caso de actualizarse los registros del Parque Perito Moreno, de seguir con estas exploraciones, o de incorporar a las observaciones otras áreas de Santa Cruz (por ejemplo, las de la meseta del Lago Buenos Aires), seguramente se irán registrando más especies y agregando al listado de las diferentes áreas, las especies que hasta el momento se identificaron como exclusivas de un lugar. Estos hechos, sumado a lo detallado más adelante sobre el estado de conservación y sitios de valor especial para la conservación, hablan de la importancia de esta área protegida, y deberían ser tomados en cuenta en el momento de efectuar su plan del manejo. 4.2. VARIACIÓN DE LA FLORA EN EL GRADIENTE LONGITUDINAL La Tabla N° 2 muestra el número de especies en los distintos cordones y cerros explorados. Como allí se observa, es notable el aumento de la riqueza de especies a medida que disminuyen las precipitaciones. En la Loma del Diablo y el Cerro Madsen, los lugares más húmedos, el número de especies registradas es de 49 y 44 respectivamente, incluyendo aquellas altoandinas observadas por debajo de la línea del timberline. Mientras que en el Cerro Polo y Filo Ea. Canigó, ubicados en el extremo más árido, se registraron 87 y 93 especies respectivamente; sobre todo teniendo en cuenta que este último sitio fue el único en ser recorrido sólo en una oportunidad, y en la segunda mitad del mes de marzo (lo que hace suponer que las especies que se desarrollaron tempranamente en el verano no fueron observadas). De relevarse en otra ocasión, aportará seguramente un mayor número de especies. Este resultado refuerza lo postulado anteriormente por Arroyo, Marticorena, Miranda, Mathei, Landero y Squeo (1989) para la región más austral de los Andes patagónicos; Ferreyra, Clayton, Ezcurra (1998b y 2006) para el Parque Nacional Nahuel Huapi; Ferreyra y Vidóz (2007) para el Parque Nacional Lago Puelo y Ferreyra y Rivas (2008) para el Parque Nacional Perito Moreno. Este hecho ha sido observado reiteradamente a lo largo de todo el cordón de los Andes patagónicos en estos 19 años de trabajo en la alta montaña (Ferreyra, registros de campo no publicados). Por ello, esta observación resulta importante de tener en cuenta en el momento de afectar algún área altoandina árida en cualquiera de las áreas protegidas. Algunas de las explicaciones, ya mencionadas en los trabajos citados, son que los cerros áridos tienen: mayor diversidad de microambientes, al acentuarse el contraste entre los sitios áridos y los húmedos; oferta de temporadas de crecimiento más largas, al acumular menos nieve y durante menos tiempo; más tiempo libre de hielo, luego del derretimiento de los glaciares; mayor proximidad a la estepa, fuente de propágulos con adaptaciones similares a la alta montaña; entre otros factores. Es válido aclarar, que la Loma del Pliegue Tumbado, donde se registró la máxima cantidad de especies (117), podría deberse a que está sobre-observada con respecto a los 36

otros sitios, debido a que se efectúan periódicas recorridas de control por el uso público, y el listado de especies ha sido confeccionado a lo largo de varios años y en diferentes épocas. Además, es el sitio con mayor representatividad del Ambiente 2, la Comunidad de la Pradera. Otra excepción a la variación de la flora en el gradiente longitudinal, lo constituye Paso del Viento, ya que siendo el sitio más occidental del relevamiento registró un total de 86 especies (de los 7 sitios, estaría en el 4° lugar en riqueza de especies). Esto puede deberse a dos factores. Por un lado, se registró la flora a lo largo de 4 km de este a Oeste, a partir del cruce del Río Túnel, por lo que fue abarcada gran extensión del gradiente longitudinal. Si bien la laguna Toro y el área inmediatamente superior están relativamente bajos (700 msnm), ya registran condiciones y especies de alta montaña. Y por otra parte, el trayecto entre la Laguna Toro y el Paso del Viento, presenta alta variedad de ambientes y comunidades vegetales (las cuatro identificadas en este trabajo), a lo que se suma un ambiente característico de estepa (continuación del faldeo del Cerro Huemul) pero con un mayor aporte de humedad. Esta combinación, convierte al primer sector del recorrido en una especie de estepa húmeda, que permite el asentamiento de un mayor número de especies (tanto las que son características de lugares áridos, como las que necesitan mayor húmedad). Con respecto a la distribución de las familias y géneros dentro del área, se observa que algunos taxa se encuentran sólo en su sector oriental (Filo Ea. Canigó), mientras que otros prefieren el sector occidental más húmedo (Cerro Madsen, Paso del Viento y Loma del Diablo). A continuación se mencionan las Familias y Géneros restringidos a cada uno de los sectores: Sector húmedo (Cerro Madsen, Paso del Viento y Loma del Diablo): • Familias: Dryopteridaceae, Lycopodiaceae, Santalaceae. • Géneros: Cystopteris, Polistichum, Lycopodium, Abrotanella, Hieracium, Lagenophora, Ourisia, Myoschilos. Sector árido (Filo Ea. Canigó): •Familias:Ephedraceae, Lamiaceae, Loasaeae, Polygalaceae, Solanaceae, Alstroemeriaceae, Campanulaceae, Geraniaceae, Lamiaceae, Polygalaceae, Montiaceae, Rhamnaceae, Rubiaceae. • Géneros: Ephedra, Clinopodium, Scutellaria, Loasa, Calandrinia, Polygala, Benthamiella, Alstroemeria. Aunque la ausencia de registros de algunos de los taxa en uno u otro sector puede obedecer a un relevamiento aún insuficiente, la distribución de las Familias y Géneros es esperable teniendo en cuenta lo observado en otros Parques Nacionales (Ferreyra, Clayton, Ezcurra, 1998b; Ferreyra, Vidoz, 2007; Ferreyra, Rivas, 2008). De esta manera, es comprensible que el sector más húmedo albergue la mayoría de las Pteridofitas y los géneros que son representativos de las comunidades más húmedas; mientras que en el sector árido se encuentren géneros comunes en la estepa patagónica, como Nardophyllum, Ephedra, Calandrinia y Benthaniella entre otros.

37

4.3. VEGETACIÓN Las 4 comunidades vegetales descriptas para el Parque Nacional Los Glaciares, coinciden parcialmente en sus características y distribución con las halladas en el Parque Nacional Nahuel Huapi (Ferreyra, Clayton, Ezcurra, 1989b y 2006), en el Parque Nacional Lago Puelo (Ferreyra, Vidoz, 2007) y en el Parque Nacional Perito Moreno (Ferreyra, Rivas, 2008) y en otras montañas a lo largo de la línea cordillerana Patagónica (Ferreyra, registros de campo sin publicar). Ver informes anteriores. La diferencia más notable con respecto a otras áreas protegidas es que la descripta como estepa altoandina en los otros informes, en esta zona de estudio se desarrolla muy escasamente y hasta el momento fue observada solamente en la Loma de las Pizarras, donde se presenta en la ladera con exposición norte, en un faldeo arenoso y seco. En este sitio, la murtilla (típica en todos los otros sectores del Parque) está completamente reemplazada por Discaria chacaye, acompañada por numerosas especies de pastos y otras especies típicas en la estepa Patagónica como Valeriana carnosa, Olsinyum junceum, Phacelia secunda, Anemone multifida, etc. Al ser su distribución tan restringida espacialmente, se la considera una rareza para la zona. Podría ser que en la zona centro del Parque, donde existen condiciones más áridas y ambientes altoandinos asociados a la estepa, se encuentren sitios similares a este. Con respecto a la comunidad de los cojines, si bien podría equipararse a las estepas arbustivas observadas en otras áreas protegidas, tiene ciertas particularidades que la hacen única. Por ejemplo, reune especies que no existen en otros parques en ambientes similares, como Bolax gummifera. Con respecto a la riqueza de especies en cada una de estas unidades de vegetación, la llamada comunidad 1, o de Mallines y Cursos de Agua, es la de menor diversidad biológica (52 spp.) y la de mayor cobertura vegetal junto a la Pradera (ambas 100%). Estos son sitios frágiles y poco resistentes al impacto producidos por los caminantes y por el ganado, por lo que se aconseja tratar de evitar el tránsito sobre este ambiente en todos los casos. La comunidad 2 (Pradera), presenta también una cobertura del 100%, con 59 especies registradas. Por sus características es la comunidad ideal para la alimentación del ganado presente en el área, habiéndose encontrado numerosos rastros de su presencia. Podría decirse, que posiblemente sea la comunidad más resistente de las 4. Está bien representada en el Cerro Loma del Pliegue Tumbado, pero es prácticamente inexistente en el resto de la zona norte del Parque. Asimismo, es interesante notar que esta comunidad alberga la mayoría de las especies exóticas mencionadas para la zona altoandina. Tanto en la comunidad 1 como en la 2, debe tenerse en cuenta que el dato sobre la diversidad de especies variará cuando se identifiquen las Gramíneas, Juncáceas y Ciperáceas. La comunidad 3 (Cojines) presenta un número relativamente alto de especies (97) y una cobertura de entre 30 y 70%, disminuyendo generalmente con la altitud. Si bien está presente en todos los cerros relevados, es la que presenta variaciones en las especies según las condiciones de humedad. Aquí habitan las especies sufrútices, que llegan a 38

tener miles de años de edad, por lo que también debe vigilarse especialmente la presencia de ganado, y tenerse en cuenta al momento de planificar su uso. La comunidad 4 (semidesierto) es, como en todos los cerros, la que posee la menor cobertura vegetal (1-5%). Sin embargo, en la que registra la mayor riqueza de especies (99 spp). Esta alta diversidad podría deberse al hecho de que espacialmente es la que más superficie ocupa en el parque y a la variación de las condiciones ambientales en esa extensión. Un hecho interesante es que la mayoría de las especies que componen esta comunidad son típicamente altoandinas y poseen adaptaciones muy especiales a las condiciones ambientales extremas típicas de las altas cumbres. Sirvan como ejemplo de esto: Senecio criptocephalus, Senecio culcitenellus, Leucheria leontopodioides, Plantago semperviroides, entre muchas más. 4.4. ESTADO DE CONSERVACIÓN DEL ÁREA Y ÁREAS PRIORITARIAS PARA LA CONSERVACIÓN El estado de conservación de la zona altoandina del Parque Nacional Los Glaciares, en general, es bueno. Los ambientes de alta montaña de la Patagonia Austral, han sido menos intervenidos por la mano del hombre si las comparamos con las de Patagonia Norte, principalmente. La alta montaña del Parque Nacional Los Glaciares sólo es utilizada por el tránsito de caminantes y escaladores. Hasta el momento, no hay poblaciones humanas estables, ni áreas de acampe, ni refugios, ni tránsito de ciclistas, caballos o accesos vehiculares, ni infraestructura, o lugares donde la vegetación haya sido removida por la demarcación de pistas de esquí, y hay relativamente escasa (o muy localizada) presencia de ganado. En este último punto, es importante mencionar que, particularmente en el Área Norte de este Parque Nacional, el proceso tendiente a la eliminación del ganado doméstico comenzó hace casi 30 años. Desde entonces, la APN ha venido ejecutando diferentes acciones (por ej: en 1983 se ordenó retirar el ganado en lo que hoy es toda el área de trekking; en 2002 se completó el alambrado del límite norte para impedir la entrada de ganado desde campos linderos; se trabaja para regularizar los Permisos Precarios de Ocupación y Pastaje en área de Reserva Nacional) que influyeron benéficamente en el hecho de que actualmente existan grandes zonas altoandinas libres de ganado. Es decir, si bien el buen estado de conservación del área podría deberse en parte a la escasa accesibilidad a través del tiempo por tratarse de áreas remotas, es también en gran proporción (y aunque no pueda ser medido y evaluado rigurosamente), una importante consecuencia de las decisiones de manejo que se han tomado. Al menos, al eliminar la posibilidad de un impacto potencial en las zonas altoandinas. Todas estas características que se mencionan, le confieren a este ambiente una particular categoría de “alta calidad”, lo cual es una oportunidad, y a la vez un desafío para su conservación en el futuro (manejando adecuadamente las demandas crecientes de uso). Además de los cambios climáticos globales (a los que los ecosistemas de alta montaña resultan particularmente sensibles), es el incremento del número de visitantes lo que constituye hoy en día una de las principales amenazas a nivel local. Se prevé que el arribo de visitantes al Parque Nacional Los Glaciares continuará siendo exponencial, obligando a habilitar nuevas alternativas de trekking, áreas de acampe o de recreación, 39

etc. Las perturbaciones que en este sentido pueda causar la actividad humana, están potenciadas por el hecho de que las áreas en cuestión, son principalmente usadas en un período concentrado de tiempo, que además coincide con el corto período estival que estas plantas tienen para desarrollarse. Teniendo en cuenta lo anterior resulta imprescindible analizar y planificar cuidadosamente las nuevas zonas de uso público, o el incremento de carga en las áreas habilitadas. Para esto es necesario realizar los IMAs para cada caso en particular, respetando la instancia de la Delegación Regional Patagonia de la A. P. N. Un dato para tener presente, es que los sitios relevados donde hay actualmente mayor uso público (tanto comercial como individual) coinciden con los que presentan la mayor riqueza en número de especies. Estos son, la Loma del Pliegue Tumbado y el Paso del Viento. Teniendo en cuenta que las habilitaciones ya han sido otorgadas, resulta importante realizar tareas educativas con los guías a cargo de los grupos. Con relación a las cuatro especies de plantas exóticas registradas para el área: Taraxacum officinalis (Asterácea), Rumex acetosella (Poligonácea), Veronica serpyllifolia (Escrofulariácea), Achillea millefolium (Asterácea), se puede decir que la contaminación se encuentra concentrada principalmente en los sitios con uso público, y en la comunidad de pradera. En el primer caso, se hace evidente la aparición progresiva de Taraxacum officinalis en el Pliegue Tumbado. Por las características de su distribución, localizada siempre a un costado del sendero y de dispersión rápida con el incremento del uso público de los últimos años, se presume que en este caso la especie es dispersada por el calzado de los caminantes. La misma lectura puede efectuarse con el registro de Achillea millefolium, conocida como Milenrama, que apareció en inmediaciones del refugio de Paso del Viento, cercano al Campo de Hielo, lo cual es llamativo por lo remoto del lugar. Las otras dos especies exóticas, Rumex acetocella y Verónica serpyllifolia, fueron halladas sólo en la comunidad de Pradera el Pliegue Tumbado; donde pastorea históricamente el ganado de la Estancia Río Túnel. No se registró Hieracium pilosella (especie invasora en proceso de expansión en Patagonia austral) en ninguno de los sitios relevados. Es destacable, que en los cerros con incipiente o nulo uso público y ganadero, no se registró ninguna especie exótica. Para la Loma del Pliegue Tumbado, resultó muy acertada la decisión de retrazar la senda en el año 2004-2005, y desviarla del área frágil de terrazas de Murtilla hacia un área de bosque y pradera, más resistente. Debido al incremento de uso que ha tenido esta área, también resultó positiva la marcación de la senda con estacas, en el sector de cojines y pedreros (hasta el mirador), y la colocación del cartel educativo al comienzo del ambiente altondino (2007). Se observa que los caminantes respetan considerablemente todas estas indicaciones; y a través de estas 4 temporadas de implementación de estas medidas, el impacto producido por el tránsito humano se concentra sólo a lo largo de la senda. El área de la pradera, demuestra signos de impacto por el pisoteo del ganado en varios sectores. Cabe aclarar, que es el único de los cerros del área norte del Parque donde esta comunidad está clara y ampliamente representada. El recorrido del Pliegue, es un sitio de importancia paleontológica. Casi la totalidad de la superficie abarcada en el relevamiento es rocosa, compuesto por fragmentos de 40

Pizarra, y es donde se halla la mayor cantidad de fósiles de Amonites y Belemnites. Resulta además un cerro “de manual”, para la apreciación de las cuatro comunidades altoandinas identificadas. Todas se encuentran muy bien representadas. De los cerros relevados, se puede decir que es también el que actualmente resulta más accesible. Todas estas características le confieren al Pliegue Tumbado gran aptitud para realizar visitas educativas sobre los ecosistemas de alta montaña. Debido al uso exponencial, y teniendo en cuenta los resultados que han tenido las medidas de manejo adoptadas, se debería evaluar dos medidas en el futuro próximo: por un lado, si resulta en este momento conveniente demarcar una senda clara de ascenso a la cima; ya que en las últimas dos temporadas se registraron diferentes sectores degradados en la pendiente, por donde los caminantes suben y descienden el trayecto entre el mirador y la cumbre. Y por otro, evaluar también la necesidad de colocar una barrera visual que indique el final del recorrido en el sitio del mirador; ya que actualmente las personas se dispersan al sobrepasar la última estaca indicativa (especialmente durante los días de poca visibilidad). Surgió la idea de otro cartel, que de alguna manera “cierre” el mensaje que el visitante leyó en el primer cartel al comenzar a transitar el área altoandina. Además, sería positivo que el texto sugiera a los usuarios, retornar por el mismo camino. El uso registrado por grupos comerciales para la temporada 2009/2010 fue de 1297 personas, divididas en 183 grupos. Este sendero pertenece a la Red Troncal del área de uso público de la Zona Norte, y las 22 empresas que hasta la actualidad tienen habilitado el circuito, pueden transitar hasta con 15 pasajeros, más el guía. Por todo lo expuesto, sería conveniente reducir este número en caso de ser administrativa y prácticamente factible. Resulta estratégica, la tarea de educación con los guías de trekking. El Cerro Madsen constituye otro caso especial. Si bien fue el sitio que registró el menor número en riqueza de especies, es el que tiene mayor exclusividad de las mismas. Se han identificado 8 especies que no fueron registradas en otra área (una de ellas no estaba ni siquiera citada para Argentina). El sector es húmedo, rocoso, con sustrato aún no degradado, y demuestra un estado de colonización incipiente. Se presupone que podría haber especies que aún no han sido identificadas, recién se inicia el estado de sucesión, y debería promoverse la investigación científica. En este cerro se identifican grandes superficies de musgos y líquenes que actúan a modo de “alfombras” como especies nodrizas de las demás plantas. Son áreas extremadamente frágiles al pisoteo. Por todas las particularidades mencionadas, se sugiere evaluar minuciosamente el incremento de empresas habilitadas a llevar grupos al cerro Madsen, como así también mantener una cantidad mínima de pasajeros (no mayor a 4, como es actualmente). Si bien el cerro no registra mucho uso, su accesibilidad se encuentra de alguna manera facilitada por el sendero que sube a Laguna de Los Tres (el destino más popular de trekking del área), donde sólo en la temporada 2009/2010 se registró el ascenso de más de 5400 personas sólo en grupos comerciales (549 grupos). Se desconoce el número de usuarios individuales, pero puede estimarse en igual o mayor que las que subieron con guía. Cuando se realicen en el Centro de Visitantes los permisos para usuarios individuales, asegurarse de dar indicaciones a los caminantes para que minimicen su tránsito en los sectores más frágiles. 41

Con respecto al Cerro Polo, también es necesario ser claro con las indicaciones dadas a los guías de trekking. Especialmente si se decide aumentar el número de empresas habilitadas, que en la actualidad es sólo una. Las recomendaciones deben centrarse en evitar los lugares vulnerables o especiales para el ascenso y el tránsito. Debido a que este cerro presenta las características de mayor aridez de los sitios circunscriptos al Área Protegida, se han registrado especies que sólo están allí, en sectores muy localizados. Entonces, no debería ascenderse por su sector más oriental (el área “Colorada”) accesible desde la ruta provincial N° 23, donde está presente la comunidad de las Hamadryas. Por otra parte, sería aconsejable vedar el tránsito del área de la plataforma de lagunas, en el límite superior de altura. Además de resultar extremadamente frágil, es un microambiente único, donde podría haber otras formas de vida no halladas aún. Tampoco se registraron especies exóticas. En la Loma de las Pizarras se aconseja que el tránsito de personas en general, tanto de ascenso como descenso, se realice por la costilla. Debe evitarse bajar por el acarreo que termina en la Laguna Hija, ya que al ser la pendiente muy pronunciada, las plantas son consecuentemente descalzadas y arrastradas hacia abajo. Además, en esta ladera con exposición norte, fue descripta una variación de las comunidades vegetales, una estepa altoandina de distribución muy restringida espacialmente, considerada una rareza para la zona. Se reitera la necesidad de continuar al menos con el inventario de especies y descripción de comunidades vegetales tanto de la Zona Centro, como de la Zona Sur del Parque. Cabe recordar, que sólo por motivos de operatividad y administrativos (dentro de un área protegida extensa y compleja), se decidió circunscribir este primer trabajo de investigación a la Zona Norte del Parque. Teniendo además presente que, sólo en algunas recorridas preliminares se registraron especies no observadas en la Zona Norte y variaciones importantes en la composición de las comunidades vegetales (no detalladas en este trabajo), se debe asumir que la lista de flora y vegetación del Parque Nacional Los Glaciares, aún no está completa. Se destaca la importancia de generar encuentros educativos con los guías y el público en general, así como también guías de divulgación del extremo sur de Patagonia específicamente, tanto para identificar especies como para proponer algunas normas de bajo impacto exclusivas de estos sitios. La alta montaña continúa siendo un ecosistema poco estudiado y desconocido para mucha gente, pero con una demanda de uso cada vez mayor, y la educación ambiental se posiciona como una herramienta válida y valiosa para su conservación. Si bien en el ámbito del Parque Nacional se llevan a cabo algunas actividades al respecto, dirigidas a distintos sectores de la comunidad, son aún puntuales e insuficientes. Por último, se rescata como muy valioso y se alienta el trabajo en conjunto con los guardaparques, principales agentes de la conservación, ya que esto les permite brindar su experiencia de campo, desarrollar su potencial y capacitarse en aspectos que favorecen las tareas de conservación y de educación ambiental.

42

5.BIBLIOGRAFÍA
ARROYO, K. M. T., MARTICORENA, C., MIRANDA, P., MATTHEI, O., LANDERO, A. & SQUEO, F. 1989. Contribution to the high elevation flora of the Chilean Patagonia: a checklist of species on mountains on an east-west transect in the Sierra de los Baguales, latitude 50º S. Gayana, Bot. 46: 119-149. ARROYO, M.K., C. VON BOHLEN, C. LOHENGRIN & C. MARTICORENA. 1992. Survey of the alpine flora of Torres del Paine National Park, Chile. Gayana, Bot. 49:47-70. BARTHELEMY, D.; BRION, C. y PUNTIERI, J. 2008. Plantas. Plantas. Patagonia. Vasquez Manzini Edit. Bs. As. Argetina. CABRERA, A. L. 1971. Compositae, en M. N. Correa (ed.), Flora Patagónica 7. INTA, Buenos.Aires. CABRERA, A., R. KIESLING & E. ZARDINI. 1977. Notas sobre algunas comunidades altoandinas en el Noroeste de la Patagonia. Obra del Centenario del Museo de La Plata, Bot. 3: 213-227. CHIAPELLA, J. & C. EZCURRA. 1999. La Flora del Parque Provincial Tromen, Provincia de Neuquén, Argentina. Multequina 8: 51-60. Mendoza, Argentina. CORREA, M. N. et al.. 1969. Thyphaceae a Orchidaceae, en M. N. Correa (ed.), Flora Patagónica 2. INTA, Buenos Aires. CORREA, M. N. et al.. 1984a. Salicaceae a Cruciferae, en M. N. Correa (ed.), Flora Patagónica 4 (a). INTA, Buenos Aires. CORREA, M. N. et al.. 1984b. Droseraceae a Leguminosae, en M. N. Correa (ed.), Flora Patagónica 4 (b). INTA, Buenos Aires. CORREA, M. N. et al.. l988. Oxalidaceae a Cornaceae, en M. N. Correa (ed.), Flora Patagónica 5. INTA, Buenos Aires. CORREA, M. N. et al.. 1998. Introducción, Pteridophyta, Gymnospermae, en M. N. Correa (ed.), Flora Patagónica 1. INTA, Buenos Aires. CORREA, M. N. et al..1999. Ericaceae a Calyceraceae, en M. N. Correa (ed.), Flora Patagónica 6. INTA, Buenos Aires. ERSKINE, P. 1994. With the AGS in the Andes. Quarterly Bulletin Alpine Garden Society 62 (3): 293252. EZCURRA, CECILIA. 2000 a 2002. Flora altoandina en el Norte de la Patagonia argentina. Informes internos: NATIONAL GEOGRAPHIC - CONICET – UNC- CRUB.

43

EZCURRA CECILIA, FERREYRA MARCELA Y SONIA CLAYTON. 1995. Una nueva especie de Senecio (Asteraceae) del Noroeste de la Patagonia argentina. HICKENIA, Boletín del Darwinion, Vol II, No 34. San Isidro - Argentina. EZCURRA, C. Y BRION, C. 2005. Plantas del Nahuel Huapi, Catálogo de la Flora Vascular del Parque Nacional Nahuel Huapi. Universidad Nacional del Comahue y Red Latinoamericana de Botánica, San Carlos de Bariloche. FERREYRA, M.; CLAYTON, S.; EZCURRA, C. Y BRAN, D. 1994. Formas de vida, relaciones biogeográficas y preferencias ecológicas de las plantas altoandinas del Parque Nacional Nahuel Huapi, Argentina. Trabajo presentado en el VI Congreso Latinoamericano de Botánica. Mar del Plata, 2 al 8 de Octubre de 1994. FERREYRA, M. 1995. Flora y vegetación de alta montaña a lo largo del gradiente longitudinal en el Parque Nacional Nahuel Huapi. Tesis de Licenciatura. Biblioteca Universidad Nacional del Comahue – Centro Regional Universitario Bariloche. San Carlos de Bariloche. Río Negro. Argentina. FERREYRA, M.; CINGOLANI, A.; BRAN, D. Y EZCURRA, C. 1995. Efecto de los factores ambientales sobre la vegetación altoandina en las proximidades de San Carlos de Bariloche . Trabajo presentado en la XVII Reunión Argentina de Ecología. 24 al 28 de Abril de 1995. FERREYRA, M; PELLIZA, A. Y CALABRIA, C. 1996. Algunos caracteres epidérmicos en cuatro comunidades de plantas altoandinas, en el Noroeste de la Patagonia Argentina. Trabajo presentado en la XXV Jornadas Argentinas de Botánica. Mendoza. 17 al 22 de noviembre de 1996. FERREYRA, M. 1998. Flora y Vegetación de alta montaña en los alrededores de San Carlos de Bariloche. Patagonia Silvestre N°5, Revista de la Sociedad Naturalista Andino Patagónica. San Carlos de Bariloche. FERREYRA, M., CINGOLANI, C. EZCURRA & D. BRAN. 1998a. High-Andean vegetation and environmental gradients in northwestern Patagonia, Argentina. Journal of Vegetation Science 9: 307-316. FERREYRA, M., CLAYTON, S. Y EZCURRA, C. 1998b. La flora altoandina de los sectores este y oeste del Parque Nacional Nahuel Huapi, Argentina. Darwiniana 36 (1-4): 65-79. FERREYRA, M. 2000a. Flora y vegetación altoandina en el Parque Nacional Nahuel Huapi (algunos puntos para recordar). Revista Patagonia Silvestre N° 7. Revista de la Sociedad Naturalista Andino-Patagónica. San Carlos de Bariloche. FERREYRA, M. 2000b. Cuadernillo para el Sendero de interpretación hacia un ecosistema de alta montaña. Sendero de interpretación al Mirador del Ñirihuau y La Ventana. Edit. por Clemente Arko. Refugio J.J. Neumeyer. Parque Nacional Nahuel Huapi. FERREYRA, M; Y CALÍ, S. 2001. Estudio Preliminar de la Flora Altoandina de la Patagonia Austral Argentina”. Trabajo presentado en la Primera Reunión Binacional Argentino-Chilena de

44

Ecología, XX Reunión Argentina de Ecología y X Reunión de la Sociedad de Ecología de Chile. San Carlos de Bariloche, 23 al 27 de Abril de 2001. Documento en Delegación Regional Patagonia. A.P.N. San Carlos de Bariloche. FERREYRA, M. 2002. Conservación de la flora y vegetación altoandina en el Parque Nacional Nahuel Huapi. Trabajo especial para la asignatura Conservación de los Ecosistemas. Centro Regional Universitario Bariloche. Universidad Nacional del Comahue. San Carlos de Bariloche. Río Negro. FERREYRA, M. Y GRIGERA, D. 2002. Conservación de la flora y vegetación altoandinas en el Parque Nacional Nahuel Huapi. Disponible en Internet: en http://fatu.uncoma.edu.ar/boletin/Home.html, revista electrónica de la Facultad de Turismo de la Universidad Nacional del Comahue. FERREYRA, M. Y ALZOGARAY, S. 2003. Actividades educativas tendientes a la conservación de los ambientes de alta montaña en el área protegida Nahuel Huapi. CD del IV Congreso Anual ASAEC (Asociación Argentina de Estudios Canadienses) Las Áreas Protegidas y la gente. Facultad de Turismo de la Universidad Nacional del Comahue, Neuquén, y Centro de Estudios Canadienses. Neuquén, Argentina. 27 al 29 de Mayo de 2003. FERREYRA, M.; GRIGERA, D. Y ÚBEDA, C. 2005. Conservación de los ecosistemas de alta montaña: la zona altoandina del Parque Nacional Nahuel Huapi (Argentina). Anales del Instituto de la Patagonia (Chile): 2005. 33:41-58. FERREYRA. M.; EZCURRA, C. Y CLAYTON, S. 2006. Flores de alta montaña de los Andes patagónicos. High Mountain Flora of the Patagonian Andes. Editorial L.O.L.A. Buenos Aires. Argentina. FERREYRA, MARCELA y VIDOZ, FELIX. 2007. Exploración de la flora, vegetación y fauna altoandinas en el Parque Nacional Lago Puelo. Disponible en www.sembrar.org.ar y en las Bibliotecas de la Delegación Regional Patagonia de la Administración de Parques Nacionales. S. C. de Bariloche. Río Negro y del Parque Nacional Perito Francisco P. Moreno, Santa Cruz. FERREYRA, MARCELA; RIVAS, CARINA; MIREABELLI, MARIAN; MOROSINI, FERNANDO Y FERNÁNDEZ, ALICIA. 2008. “Flora, vegetación y fauna altoandinas en el Parque Nacional Perito Francisco P. Moreno, Santa Cruz. Disponible en www.sembrar.org.ar y en las Bibliotecas de la Delegación Regional Patagonia de la Administración de Parques Nacionales. S. C. de Bariloche. Río Negro y del Parque Nacional Perito Francisco P. Moreno, Santa Cruz GUERRIDO, C. & FERNÁNDEZ, D. 2007. Flora Patagonia. Edit. Fantástico Sur. Punta Arenas. Chile. HAMMITT, W. & D. Cole. 1998. Wildland Recreation, Ecology and Management. John Wiley & Sons. New York. HOFFMAN, A., M. ARROYO, F. LIBERONA, M. MUÑOZ & J. WATSON. 1998. Plantas Altoandinas en la Flora Silvestre de Chile. Fundación Claudio Gay., Santiago de Chile.

45

HOFFMANN, A. & C. ALLENDE. 1982. Impact of trampling upon the vegetation of Andean areas in Central Chile. Mountain Research and Development 2:189-194. HOSSEUS, C. C. 1915. La vegetación del lago Nahuel Huapi y sus montañas. Trabajos del Instituto de Botánica y Farmacología (Buenos Aires) 33: 3-102. MOORE, D. 1983a. The Flora of the Fuego-Patagonian Cordilleras: its origins and affinities. Revista Chilena Historia Natural 56: 123-136. MOORE, D. 1983b. Flora of Tierra del Fuego. Anthony Nelson, London, & Missouri Botanical Garden, St. Louis. NICORA, E. G. et al.1978. Gramineae, en M. N. Correa (ed.), Flora Patagónica 3. INTA, Buenos.Aires. NUÑEZ, C., AIZEN, M. Y EZCURRA, C. 1999. Patterns of species co-ocurrence and richness in small patches of South Andean vegetation. Journal of Vegetation Science 10: 357-364. RAFAEL, M. 2008. Estudio de la flora altoandina y su estado de conservación en cerros del Parque Nacional Los Alerces. Esquel. Chubut. Tesis de Lic. en la Universidad Nacional San Juan Bosco, Esquel, Chubut. VIDAL, O.. 2007. Flora Torres del Paine. Editorial Fantástico Sur. Chile. WATSON, J. 1994. South American Alpines. Quarterly Bulletin Alpine Garden Society 62 (3): 293252. WARD, R. & M. DIMITRI. 1966. Alpine tundra on Mt. Catedral in the Southern Andes. New Zealand Journal of Botany 4: 42-56. ZULOAGA, F. O., MORRONE, O. & BELGRANO, M. (eds.). 1997-2011. Catálogo de las Plantas Vasculares del Cono Sur (Argentina, Sur de Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay). Disponible en http://www2.darwin.edu.ar/Proyectos/FloraArgentina/FA.asp

46

ANEXO 1
ANTECEDENTES de especies altoandinas para SANTA CRUZ
FAMILIAS Y ESPECIES
NOMBRE VULGAR PN LOS GLACIARES 1999 PN PERITO MORENO TORRES DEL PAINE MONTE CEBALLOS/ L.POSADAS

PTERIDOPHYTA:
BLECHNACEAE Blechnum microphyllum (Goldm.) C. V. Morton DRYOPTERIDACEAE Cistopteris fragilis (L.) Bernh. Polystichum andinum Polystichum plicatum (Poepp.ex Kuntze) Hicken LYCOPODIACEAE Lycopodium alboffii Lycopodium magellanicum (P. Beauv.) Sw. OPHIOGLOSSACEAE Botrychium lunaria Punque de montaña X

Helecho de las grutas Polisticum, helecho

X

X X

X

Licopodio, palmita

X

X X

X

GYMNOSPERMAE:
EPHEDRACEAE Ephedra frustillata Miers Efedra, pingo-pingo, solupe X

ANGIOSPERMAE DICOTYLEDONEAE:
APIACEAE: Azorella caespitosa Azorella filamentosa lam Azorella fuegiana Spegazzini Llareta o yareta fueguina Llareta o Yareta de X X X X

Azorella lycopodioides Gaudich.

X

X

47

Azorella monantha Clos

Azorella trifurcata (Gaertn.) Pers. Azorella selago Bolax caespitosa Hombr et. Jack ex Decaisne Bolax gummifera Huanaca acaulis Huanaca burkartii Mathias et Constance Mulinum spinosum (Cav.) Pers. Osmorhiza chilensis Hook. et. Arn. Osmorhiza depauperata Pozoa coriacea Lag.

mallín Llareta, yareta, leña de piedra Llareta de zonas húmedas Bólax Gomero Huanaca o Guanaca pequeña Neneo Cacho de cabra, amor seco Pozoa, anislao, asta de cabra Apio de la montaña X X

X

X

X

X X X X X

X X

X X

Schizeilema ranunculus (Dum d´Urv.) Domin ASTERACEAE: Abrotanella emarginata Abrotanella linearifolia Abrotanella trichoachaenia Cabrera Anntenaria chilensis J. Remy var magellanica (Sch. Bip.) Reiche Aster glabrifolius (DC.) Reiche Aster vahlii(gaud.) Hook et Arn. Baccharis nivalis (Wedd.) Sch. Bip. ex Phil. Brachyclados caespitosus Chilliotrichium diffusum (Forst.) O. Kuntze Chilliotrichium rossmarinifolium Less. Erigeron leptopetalus Phil. Erigeron patagonicus Phil. Erigeron schnackii Solbrig Gamochaeta nivalis Cabrera

X

X

X X Abrotanela Antenaria X X

Áster Áster Bácaris de las nieves braquiclado Romerillo Romerillo Erigeron Erigeron de la Patagonia Erigeron pequeño Gamoqueta de las nieves

X X X X X X X X X X X

48

Gamochaetopsis alpina (Poepp) Anderb. et Freire Hieracium antarcticum D’Urv.var. myosotidifolium (Sch. Bip.) Sleumer Hypochoeris arenaria Gaudich.

Gamoqueta de altura, lucilia Hieracium

X X

Hypochoeris incana (Hook. et Arn.) Macloskie Hypochoeris tenerifolia Lagenophora hariotii Franchet Leucheria aff diemii Cabr.

Hipoqueris chico, escorzonera Clavelito

X

X

X X

Lagenofora Leuceria rosada pequeña Leuceria peluda Leuceria Leuceria papilosa (flor rosa; flor blanca) Leuceria larga Mata torcida Nasauvia Nasauvia punzante Nasauvia Nasauvia espinosa Nasauvia chica, repollito Nasauvia chica, repollito Nasauvia chica, repollito Nasauvia de Magallanes Nasauvia pigmea, cola X

X X

Leuceria aff eriocephala Speg. Leucheria hahnii Franchet var. hanii Leuceria leontopodioides (O. Kuntze) K. Schumman Leuceria papillosa Cabrera

X X X X

X X

Leucheria purpurea Leucheria sp. Nardophyllum bryoides Nardophyllum obtusifolium Hook. et Arn. Nassauvia abreviata (Hook et Arn.) Dusén Nassauvia aculeata (Less.) Poep. Et Endl. Nassauvia ameghinoi Nassauvia darwinii (Hook et Arn.) Hoffman et Dusén Nassauvia dusenii O. Hoffmann in Macl. In Scott Nassauvia lagascae (D. Don) F. Meigen. Nassauvia lagascae var. globosa

X X X X X X X X X X X

X

Nassauvia lagascae var lanata

X

Nassauvia magellanica G.F. Gmelin Nassauvia pygmaea (Cass.) Hook f. var. intermedia (Phil)

X X

X X

49

Cabr. Nassauvia pygmaea (Cass.) Hook f. var. pygmaea

Nassauvia revoluta D. Don

Perezia lactucoide (Vahl.) Lessing spp. lactucoides Perezia fonkii (Phil.) Reiche

Perezia lyrata (J. Remy) Wedd Perezia magellanica Perezia magalantha Perezia pediculariaifolia Less. Perezia pilifera (D. Don) Hook. et Arn. Perezia recurvata (Vahl) Less. Senecio acanthifolius Hombron et Jaquinot Senecio alloephyllus Hoffman in Dusén var alloephyllus Senecio argyreus Phil.

de quirquincho Nasauvia pigmea, cola de quirquincho Nasauvia, cola de quirquincho Perezia hojas de notro Perezia de las rocas, perezia de Fonk Perezia

X

X

X

X X

X

X X X

Perezia Perezia chica Perezia recurvada Senecio blanco hojas grandes Senecio gris dentado Margarita amarilla, senecio dorado

X X X X

X X

X

Senecio australandinus Senecio baccharidifolius Dc. Senecio boelckei Cabrera

X Senecio plateado chico Senecio algodonoso Senecio cojín plateado punzante Charcao gris Senecio de arroyos Senecio Senecio suave Senecio de hoja X X

Senecio criptocephalus Cabrera Senecio culcitenellus Cuatrecasas Senecio darwinii Senecio filaginoides De Candolle Senecio hieracium J. Remy Senecio Senecio Senecio Senecio Senecio kingii var kingii Hook. f laseguei martinensis Dusén magellanicus pachyphyllos Remy

X X

X X X X X X X X

50

Senecio poeppigii Hook. et Arn.

Senecio portalesianus J. Rémy Senecio skottsbergii Cabrera Senecio subdiscoideus Sch. Bip. ex Wedd. Senecio subpubescens Senecio tehuelches Senecio tricuspidatus Hook et. Arn Senecio triodon Phil. Senecio vaginifolius Schultz Bupontinus Senecio aff boelckei Cabrera

engrosada Senecio plateado, senecio de Poeppig Senecio de altas cumbres Senecio gris común Senecio morado

X

X X X X X X X X X X X X X

Senecio aff laseguei Cabr. Senecio aff tricuspidatus var. dumosus Hook et Arn Taraxacum gilliesii Weber in Wiggers Taraxacum officinale Weber in Wiggers * Werneria pygmaea Gillies ex Hook. et Arn.

Senecio tridentado Oreja de burro Senecio plateado chico Senecio gris chico Senecio verde dentado Diente de león nativo Diente De león, achicoria Werneria

X X

X X

X

X

BERBERIDACEAE
Berberis microphylla G. Forst Berberis empetrifolia Lam. BRASSICACEAE: Cardamine cordata Barneoud Calafate Calafatillo X X

Cardamine flaccida Cardamine glacialis Cardaria draba Draba funiculosa Draba gilliesii Hook. et Arn. Draba magellanica Eudema hauthalii

Berro de altura, berrillo Cardamine Cardaria

X

X X X X X X X

Draba

51

Gramnosperma dusenii Menonvillea nordenskjoeldii (Dusén) Rollins Menonvillea aff. rigida Rollins Onuris spegazziana Thlaspi magellanicum Comm. ex Poir. Weberbahuera colchahuensis CALYCERACEAE: Moschopsis rosulata (N. E. Br.) Dusén Nastanthus caespitosus

Menonvilea Menonvilea grande Tlaspi Mostacilla

X X

X X

X X X X

Moschopsis de agua Nastanto cespitoso

X

X X

CAMPANULÁCEAE Pratia repens Gaud CARYOPHYLLACEAE: Arenaria serpens Kunth Cerastium arvense L. Colobanthus quitensis (Kunth) Bartl. Colobanthus lycopodioides Griseb. Colobanthus subulatus Silene antarctica (Kuntze) Pedersen Silene chilensis (Naud) Bocquet

Pratia

X

X

Arenaria Cerastio Colobanto Colobantus

X X X X

X X X X

Silene, farolito Silene, farolito

X X

EMPETRACEAE: Empetrum rubrum Vahl ex Willd.

Murtilla uvilla e la perdíz, mirtilla de Magallanes, brecillo, uvilla

X

ERICACEAE: Gaultheria caespitosa Poepp. et Endl.

Cahura cespitosa, murtilla cespitosa, murtillo Chaura, chaura chica

X

Gaultheria mucronata Gaultheria pumila (L.f.) J. D. Middleton ESCALLONIACEAE: Escallonia alpina Poepp. ex DC.

X X

7 camisas de

X

X

52

var alpina Escallonia rubra Escallonia virgata EUPHORBIACEAE Euphorbia collina var minor FABACEAE Adesmia corymbosa Adesmia aff corymbosa Clos Adesmia aff lotoides J. D. Hooker Adesmia aff parvifolia Phil. Adesmia aff pumila J. D. Hooker

alta montaña X Chapel X

X

X Corimbosa Adesmia gris puntuda Alfombrilla (marrón) Adesmia peluda, flor naranja grande X Motita grande Adesmia peluda, flor amarilla grande Paramela X Alfombrilla, jarilla de hojas chicas Adesmia deditos Mata de fuego Astragalus pequeño Arvejilla pequeña Arvejilla pequeña X X X X X X X X X

Adesmia aff retusa ? Adesmia aff suffocata J. D. Hooker Adesmia aff villosa J. D. Hooker

Adesmia boronioides Hook. f Adesmia longipes Phil. Adesmia lotoides Adesmia parvifolia Phil.

X

Adesmia pumila Adesmia salicornioides Spegazzini Adesmia villosa Anarthrophyllum desideratum Astragalus nivicola GómezSosa Vicia aff magellanica J. D. Hooker Vicia bijuga

X X X X X X X X X X

X

GENTIANACEAE: Gentiana postrata Haenke in jacq. /Gentiana sedifolia Gentianella magellanica (Gaudich.) Fabris ex D.M.Moore

Genciana Gentianela, gencianela, genciana de

X X X

53

Magallanes GERANIACEAE: Geranium sessiliflorum Cav.

Geranio, core-core de flores cortas

X

X

GROSSULARIACEAE Ribes cucullatum Hook et Arn

Parrillita

X

GUNNERACEAE: Gunnera magellanica Lam.

Frutilla del diablo, panguecillo

X

X

HYDROPHYLLACEAE: Phacelia secunda J. F. Gmel.

Facelia, té de la vida, flor de la cuncuna

X

X

LABIATAE Satureja darwinii (Beth.) Briquet

Té pampa, tomillo

X

X

LENTIBULARIACEAE: Pinguicula chilensis Clos

Violeta del pantano

X

LOASACEAE: Loasa bergii Hieron. ONAGRACEAE: Epilobium australe Poepp. et Hausskn. ex Hausskn. Epilobium conjugens Epilobium nivale OXALIDACEAE: Oxalis adenophylla Oxalis enneaphylla ssp enneaphylla Oxalis enneaphylla ssp ibari Oxalis loricata Dusén Oxalis magellanica Oxalis squamoso-radicosa PLANTAGINACEAE: Plantago barbata G. Forst.

Loasa

X

Epilobio

X

X X X

Cuye rosado

X X X X X X

Cuye rosado

X X

Llantén altoandino

X

X

54

Plantago semperviroides Dusén Plantago uniglumis Wallr. ex Walp. PLUMBAGINACEAE: Armeria maritima (Mill.) Willd. POLYGALACEAE: Polygala salasiana Gay

Yareta Llantén de una sola flor

X X

X

Flor de papel

X

X

Poligala, quelén-quelén

X

POLYGONACEAE: Rumex acetosella Linné *

Vinagrillo, acederilla

X

X

PORTULACACEAE: Calandrinia caespitosa Gillies ex Arn. PRIMULACEAE: Primula magellanica Lehm. Samolus repens RANUNCULACEAE: Anemone multifida Poir. Caltha appendiculata Caltha dioneifolia Caltha sagittata Cav. Hamadryas delfinii Phill ex reiche Hamadryas kingii Hamadryas semperviroides Hamadryas sp. Ranunculus aff fuegianus Speg Ranunculus maclovianus Ranunculus peduncularis Sm.

Calandrinia, doquilla

X

Prímula, primavera

X

X X

Anémona

X

Calta, maillico Hamadrias flor cobriza X Ranúnculo calta Ranúnculo, botón de oro de alta montaña

X X

X X X X X X X X X

X X X

X

Ranunculus sericocephalus RHAMNACEAE: Discaria nana (Clos) Benth. et Hook. f. ex Weberb. Discaria chacaye ROSACEAE: Acaena antarctica Hook. f.

X

Chacay enano, discaria chica

X X

Abrojo de cabeza

X

55

Acaena caespitosa Gillies ex Hook. et Arn. Acaena leptacantha Phil.

Acaena lucida Lam. Acaena magellanica (Lam.) Vahl

Acaena pinnatifida Ruiz et Pav. Acaena plathyacantha Acaena poeppigiana Gay Acaena splendens Gillies ex Hook. et Arn. Acaena tenera Geum magellanicum Rubus geoides Sm. RUBIACEAE: Oreopolus glacialis (Poepp.) Ricardi SANTALACEAE: Arjona patagonica Hombr. et Jacquinot Arjona pusilla J. D. Hooker Nanodea muscosa Banks SAXIFRAGACEAE: Ribes cucullatum Ribes magellanicum Saxifraga magellanica Poir. Saxifragella bicuspidata (J.D.Hook) Engler Tribeles australis Phil. SCROPHULARIACEAE: Calceolaria aff biflora Lam.

pequeña, pimpinela Abrojo cespitoso Abrojo, pimpinela, pega-pega Abrojo Abrojo de agua, cadeillo, amor seco Pimpinela Abrojo de las rocas Cepa caballo

X X

X X

X X

X X X

X X

X X Frutillón X

Tortilla de huevos

X

X

Arjona Arjona chica Nanodea

X X X

X

X

Parrillita Parrilla Saxifraga saxifragela Tribeles

X X X X X

X

X

Calceolaria biflora Lam.

Calceolaria polyrhiza Cav.

Topa-topa, zapatito de virgen Topa-topa, zapatito de virgen, capachito Topa-topa, zapatito de virgen

X

X

X

X

56

Calceolaria tenella Calceolaria uniflora Lamarck

Euphrasia antarctica Benth. Ourisia breviflora Benth.

Ourisia poepigii Benth.

Topa-topa, zapatito de virgen, taquito de reina Eufrasia Ourisia de flor chica, ourisia mínima Lágrima de la virgen, lágrima de arroyo

X

X X

X X

X

X

SOLANACEAE Benthamiella azorella Benthamiella nordelskjoeldii Benthamiella patagonica TETRACHONDRACEAE Tetrachondra patagonica THYMELEACEAE Drapetes muscosus Lam VALERIANACEAE: Valeriana carnosa Sm.

X X

X X

X

Drapetes

X

X

Valeriana moyanoi Speg.

Ñancu-lahuén, valeriana, valeriana carnosa Valeriana de cumbre

X

X

X

VERBENACEAE Junellia azorelloides (Speg.) Moldenke Junellia congesta VIOLACEAE: Viola auricolor Viola maculata Cavanilles Viola commersonii Viola reichei Skottsb. Viola tridentata Menzies ex Gingins in D. C. PLANTA NN Especie 1

Junelia, verbena

X

X X

Viola Violeta amarilla Violeta amarilla Viola tridentada

X X

X X

X X X

Planta tipo

X

57

cerastium X

ANGIOSPERMAE – MONOCOTYLEDONEAE:
ALLIACEAE (EX LILIACEAE) Tristagma nivale Poepp. Cebollín de las nieves X X

ALSTROEMERIACEAE Alstroemeria patagonica

Amancay del desierto

X

CYPERACEAE: Carex aff caduca Boott Carex aff macrosolen Steudel Carex aff subantarctica Speg. Carex acaulis D´urv Carex atropicta Steudel Carex banksii Boott Carex caduca Carex canescens Linné Carex decidua Boott Carex kingii Carex sorianoi Barros Carex subantarctica Speg. Carex vallis-pulchrae Phil. Eleocharis albibracteata Ness et Meyen ex Kunthe Oreobolus obtusangulus Gaudich. Schoenus andinus (Phil.) H. Pfeiff. Scirpus acaulis Phil. DUDOSO

Carex tipo ananá Carex tipo ananá Carex tipo ananá X

X X X

X X X X X X X X X X X X X

X

Cárex Erizo Schoenus Planta con pompones

X X

IRIDACEAE: Phlaiophleps biflora spp. biflora (= Olsynium biflora) Phlaiophleps biflora spp lyckholmii Olsynium junceum (E. Meyer ex Presl) Goldblatt Sisyrinchium aff. arenarium Poepp.

Lirio del campo, campanita

X

X

X marancel Lirio silvestre, sisirinquio de arenales Sisi hojas de X X

Sisyrinchium graminifolium

X

58

(Lindl.) ssp. nanum (Phil.) Ravena Sisyrinchium patagonicum Sisyrinchium pearcei Sisyrinchium sp. JUNCACEAE: Juncus scheuchzerioides Gaudich. Luzula alopecurus Luzula chilensis Ness et Meyen apud Kunth Luzula correae Luzula sp Marsippospermum grandiflorum Marsippospermum reichei Buchenau ORCHIDACEAE: Chloraea chica Speg. Et Kränzlin Gavilea lutea (Pers) M. N. Correa

gramínea X X Sisi pequeño X

Junco pequeño Luzula

X

X X X X X X X

X

Marsiposperm o

X

Orquídea blanca chica Orquídea, varita amarilla

X X

POACEAE: Agrostis aff flavidula Steudel Agrostis flavidula Steudel Agrostis inconspicua Kunze ex E. Desv. Agrostis meyenii Trin. Alopecurus magellanicus Lam.

Cortaderia pilosa (D’Urv.) Hackel Deschampsia flexuosa Deschampsia parvula Deschampsia patula Deyeuxia erythrostachya Desv. Elymus aff. agropyroides Festuca aff magellanica Lam. Festuca aff. pyrogea Speg. Festuca gracillima Fsetuca magellanica Festuca pallescens (St.-Yves)

Graminea hermosa Gramínea hermosa Agrostis, chapica Agrostis Colita de zorro de mallín Cortadera

X X X X X X X X

X X X X X X

Deyeuxia

X

Festuca maguellanica Coironcito chico

X X X X

Coirón dulce o

X

59

Parodi Festuca pyrogea Hierochloë pusilla Hackel in Dusén Hordeum comosum J. Presl Phleum alpinum L.

blanco X Hierocloe Colita de zorro Colita de zorro de mallín X X X X

Poa alopecurus spp alopecurus Poa alopecurus spp fuegiana Poa aff ibari Phil. Poa aff rigidifolia Steudel Poa borchersii Phil. Poa pratensis Linné * Poa tristigmatica Desv. Trisetum aff lasiolepis Trisetum cumingii Trisetum phleoides Rytidosperma glabra Rytidosperma virescens (Desvaux) Nicora Trisetum aff phleoides (d´Urville) Kunth Trisetum sclerophyllum Hackel

X X Pastito azulado Poa de hojas rígidas Poa de mallín Pasto mallín Poa vivípara X X X X X

X X X X X

Ritidosperma Triceto Triseto

X X X

LISTADO FLORA ALTOANDINA DE TIERRA DEL FUEGO
PTERIDOFITAS Cystopteris Grammitis Huperzia Hymenophyllum Hymenophyllum Hymenophyllum Hymenophyllum Lycopodium Lycopodium Polystichum Serpyllopsis APIACEAE Azorella Azorella Bolax Bolax Fragilis Magellanica Selago Falklandium Ferrugineum Secundum Tortuosum Magellanicum Confertum Andinum Caespitosa

Lycopodioides Selago Caespitosa Gummifera

60

Schizeilema ASTELIACEAE Astelia ASTERACEAE Abrotanella Abrotanella Aster Erigeron Gamochaeta Hieracium Hypochaeris Lagenifera Leucheria Nassauvia Nassauvia Nassauvia Nassauvia Nassauvia Perezia Perezia Perezia Senecio Senecio Senecio Senecio Senecio Senecio Senecio Taraxacum BRASICACEAE Cardamine Draba Draba Onuris Thlaspi CALYCERACEAE Moschopsis CARIOPHYLLACEAE Colobanthus Stellaria CELASTRACEAE Maytenus CENTROLEPIDACEAE

Ranunculus

Pumila

Emarginata Linearifolia Vahlii Patagonicus Spiciformis Antarcticum Arenaria Nudicaulis Hahnii Abbreviata Magellanica Pygmaea Latissima Lagascae Lactucoides Magellanica Pilífera Magellanicus Acanthifolius Trifurcatus Kingii Alloeophyllus Darwinii Humifusus Gilliesii

Glacialis Funiculosa Magellanica Alismatifolia Magellanicum

Rosulata

Quitensis Media

Disticha

61

Gaimardia CYPERACEAE Carex Carex Carex Carex Carpha Schoenus Uncinia Uncinia DROSERACEAE Drosera EMPETRACEAE Empetrum ERICACEAE Pernettya Pernettya FAGACEAE Nothofagus GENTIANACEAE Gentiana Gentianella GUNNERACEAE Gunnera IRIDACEAE Phaiophleps Tapeinia JUNCACEAE Juncus Luzula Rostkovia LILIACEAE Tristagma MIRTACEAE Myrteola ONAGRACEAE Epilobium Epilobium OXALIDACEAE

Australis

Decidua Microglochin Banksii Caduca Alpina Andinus Lechleriana Kingii

Uniflora

Rubrum

Mucronata Pumila

Antárctica

Prostrata Magellanica

Magellanica

Biflora Obscura

Bufonius Alopecurus Magellanica

Nivale

Nummularia

Australe Conjungens

62

Oxalis Oxalis PLANTAGINACEAE Plantago PLUMBAGINACEAE Armeria POACEAE Agrostis Agrostis Agrostis Alopecurus Calamagrostis Cortaderia Deschampsia Deschampsia Festuca Festuca Hierochloe Phleum Poa Poa Stipa Trisetum Trisetum PORTULACACEAE Calandrinia PRIMULACEAE Anagallis Primula RANUNCULACEAE Caltha Caltha Caltha Hamadryas Ranunculus Ranunculus ROSACEAE Acaena Acaena Acaena Acaena Geum Rubus

Magellanica Enneaphylla

Barbata

Marítima

Flavidula Magellanica Meyenii Magellanicus Erythrostachya Pilosa Atropurpurea Párvula Magellanica Contracta Redolens Alpinum Alopecurus Alopecurus Rariflora Spicatum Cernuum

Caespitosa

Alternifolia Magellanica

Appendiculata Sagittata Dioneifolia Magellanica Sericocephalus Minutiflorum

Magellanica Antárctica Lucida Tenera Parviflorum Geoides

63

SANTALACEAE Nanodea SAXIFRAGACEAE Chrysosplenium Saxifraga Saxifragella Saxifragodes Tribeles SCROPHULLARIACEAE Ourisia Ourisia Tetrachondra THYMELEACEAE Drapetes VIOLACEAE Viola

Muscosa

Macranthum Magellanica Bicuspidata Albowiana Australis

Fuegiana Breviflora Patagónica

Muscosus

Tridentata

64

ANEXO 2
MAPAS del Área recorrida en cada uno de los sitios relevados CERRO MADSEN

65

LOMA DEL PLIEGUE TUMBADO

LOMA DE LAS PIZARRAS

66

CERRO POLO

PASO DEL VIENTO

67

FILO Ea. CANIGÓ

LOMA DEL DIABLO

68

ANEXO 3
IMÁGENES de los diferentes SITIOS y tipos de AMBIENTE CERRO MADSEN

Vista general

Acceso a Laguna de los Tres

Gran vega en la base del Cerro Madsen

“Alfombras” de musgos y líquenes que actúan de nodrizas para otras plantas

69

LOMA DEL PLIEGUE TUMBADO

Vista del último trayecto de la senda hacia la cumbre - comunidad de “Semidesierto del Altura”

Vista general del área en época invernal

Indicación al inicio del ambiente altoandino

Invasión de exóticas en áreas de uso público

70

Comunidad de “Pradera” en el Pliegue Tumbado

Marcación de senda con estacas

Comunidad de “Mallines y Cursos de Agua” en la Loma del Pliegue Tumbado

71

LOMA DE LAS PIZARRAS

Vista del inicio de la costilla (área aconsejada para ascenso y descenso al cerro)

Vista general del faldeo con exposición norte, donde se presenta una estepa altoandina no encontrada en los otros sitios

Vista de Loma de las Pizarras desde el Cerro Polo

72

Estepa altoandina de ladera norte

Sector de filos y cumbres

Las laderas presentan una elevada pendiente hacia ambos lados

73

CERRO POLO

Vista de la ladera oriental (“área colorada”), sector más árido relevado dentro de la Zona Norte del Parque Nacional, donde se encuentran especies únicas.

Plataforma de lagunas en la planicie superior del Polo. Área particularmente frágil.

74

Comunidad de “Mallines y Cursos de Agua” en el sector más alto del cerro Polo

PASO DEL VIENTO

Vista general hacia el Campo de Hielo Patagónico Sur, desde el Paso del Viento

75

Área rica en especies al inicio de la senda

Zona representativa de la comunidad de “Cojines”, donde predomina Empetrum rubrum y Bolax gummifera

76

Zona representativa de “Mallines y Cursos de Agua”, camino al Paso del Viento

Relevamientos de flora en el Paso

Comunidad de “Mallines y Cursos de Agua” en el sector de mayor altura

77

FILO EA. CANIGÓ

Vista general del área de relevamiento

Ladera árida con predominancia de Nardophyllum bryoides y Festuca pallescens

78

Comunidad de “Cojines” y “Semidesierto de Altura”, en el Filo árido de Ea. Canigó

LOMA DEL DIABLO

Vista general de la Loma del Diablo, desde el cerro Polo

“Semidesierto de Altura” próximo a la cumbre

Grammitis poeppigana, encontrada solo en este cerro

79

You're Reading a Free Preview

Descarga
scribd
/*********** DO NOT ALTER ANYTHING BELOW THIS LINE ! ************/ var s_code=s.t();if(s_code)document.write(s_code)//-->