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Misa de graduados 20110629

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Misa de Graduados de la Generación 2008-2011 de la “poli” Secundaria General No.1 “Pdte.

Lázaro Cárdenas”

Antífona de festividad su sangre la pasión suyos.

Entrada Demos gracias a Dios en esta de san Pedro y san Pablo, que con fecundaron a la Iglesia, participaron de del Señor y se convirtieron en amigos

† En el nombre del padre y del hijo y del espíritu santo: Amén. La gracia y la paz de parte de Dios, nuestro Padre, y de Jesucristo, el Señor, estén con todos ustedes. Y con tu Espíritu. Monición de entrada y acto penitencial: Celebramos hoy la solemnidad de los dos grandes apóstoles de la Iglesia: san Pedro y san Pablo; las dos columnas de la fe cristiana. Pedro, la piedra visible, fundamento de la unidad de la Iglesia, designado por el mismo Cristo como pastor que había de apacentar a todo el rebaño de Dios; y Pablo, el viajero y escritor infatigable, de cuyas cartas se nutre la fe de la Iglesia de todos los tiempos. Con gozo, pues, reafirmemos hoy nuestra fe en Jesús, la fe que nos ha llegado por el testimonio de los apóstoles, la fe que también nosotros estamos llamados a vivir y anunciar. Y para mejor hacerlo, comencemos la celebración de la Eucaristía reconociendo que nuestra fe y nuestras obras no siempre van unidas, que a menudo cometemos fallos en la vida y que nuestro apostolado cristiano deja mucho que desear. Por eso, con humildad y sencillez, pedimos perdón a Dios por nuestros pecados. Tú que perdonaste a Pedro cuando renegó de Ti. Señor, ten piedad. Señor, ten piedad. Tú que convertiste a Pablo en apóstol tuyo. Cristo, ten piedad. Cristo, ten piedad. Tú que por la sucesión apostólica nos aseguras el perdón de los pecados. Señor, ten piedad. Señor, ten piedad. Dios todopoderoso tenga misericordia de nosotros, perdone nuestros pecados y nos lleve a la vida eterna: Amén. Gloria a Dios en el cielo, y en la tierra paz a los hombres que ama el Señor. Por tu inmensa gloria te alabamos, te bendecimos, te adoramos, te glorificamos, te damos gracias, Señor Dios, Rey celestial, Dios Padre todopoderoso. Señor, Hijo único, Jesucristo. Señor Dios, Cordero de Dios, Hijo del Padre; tú que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros; tú que quitas el pecado del mundo, atiende nuestra suplica; tú que estás sentado a la derecha del Padre, ten piedad de nosotros; porque sólo tú eres Santo, sólo tú Señor, sólo tú Altísimo, Jesucristo, con el Espíritu Santo en la gloria de Dios Padre. Amén.

Oración Colecta: Dios nuestro, que nos llenas de santa con la solemnidad de los santos Apóstoles Pedro y haz que tu Iglesia se mantenga siempre fiel enseñanzas de estos Apóstoles, de quienes recibió el anuncio de la fe. Por nuestro Señor Jesucristo... Amén.

alegría Pablo, a las primer

Primera Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles (12, 111) En aquellos días, el rey Herodes mandó apresar a algunos miembros de la Iglesia para maltratarlos. Mandó pasar a cuchillo a Santiago, hermano de Juan, y viendo que eso agradaba a los judíos, también hizo apresar a Pedro. Esto sucedió durante los días de la fiesta de los panes Ázimos. Después de apresarlo, lo hizo encarcelar y lo puso bajo la vigilancia de cuatro turnos de guardia, de cuatro soldados cada turno. Su intención era hacerlo comparecer ante el pueblo después de la Pascua.
Mientras Pedro estaba en la cárcel, la comunidad no cesaba de orar a Dios por él. La noche anterior al día en que Herodes iba a hacerlo comparecer ante el pueblo, Pedro estaba durmiendo entre dos soldados, atado con dos cadenas y los centinelas cuidaban la puerta de la prisión. De pronto apareció el ángel del Señor y el calabozo se llenó de luz. El ángel tocó a Pedro en el costado, lo despertó y le dijo: “Levántate pronto”. Entonces las cadenas que le sujetaban las manos se le cayeron. El ángel le dijo: “Cíñete la túnica y ponte las sandalias”, y Pedro obedeció. Después le dijo: “Ponte el manto y sígueme”. Pedro salió detrás de él, sin saber si era verdad o no lo que el ángel hacía, y le parecía más bien que estaba soñando. Pasaron el primero y el segundo puesto de guardia y llegaron a la puerta de hierro que daba a la calle. La puerta se abrió sola delante de ellos. Salieron y caminaron hasta la esquina de la calle y de pronto el ángel desapareció. Entonces, Pedro se dio cuenta de lo que pasaba y dijo: “Ahora sí estoy seguro de que el Señor envió a su ángel para librarme de las manos de Herodes y de todo cuanto el pueblo judío esperaba que me hicieran”. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor. Salmo Responsorial Salmo 33 El Señor me libró de todos mis temores. Bendeciré al Señor a todas horas, no cesará mi boca de alabarlo. Yo me siento orgulloso del Señor, que se alegre su pueblo al escucharlo. R. Proclamemos la grandeza del Señor y alabemos todos juntos su poder. Cuando acudí al Señor, me hizo caso y me libró de todos mis temores. R. Confía en el Señor y saltarás de gusto, jamás te sentirás decepcionado, porque el Señor escucha el clamor de los pobres y los libra de todas sus angustias. R.

Junto a aquellos que temen al Señor el ángel del Señor acampa y los protege. Haz la prueba y verás qué bueno es el Señor. Dichoso el hombre que se refugia en él. R. Segunda Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a Timoteo (4, 6-8. 17-18) Querido hermano: Ha llegado para mí la hora del sacrificio y se acerca el momento de mi partida. He luchado bien en el combate, he corrido hasta la meta, he perseverado en la fe. Ahora sólo espero la corona merecida, con la que el Señor, justo juez, me premiará en aquel día, y no solamente a mí, sino a todos aquellos que esperan con amor su glorioso advenimiento. Cuando todos me abandonaron, el Señor estuvo a mi lado y me dio fuerzas para que, por mi medio, se proclamara claramente el mensaje de salvación y lo oyeran todos los paganos. Y fui librado de las fauces del león. El Señor me seguirá librando de todos los peligros y me llevará sano y salvo a su Reino celestial. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor. Aleluya, aleluya. Tú eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y los poderes del infierno no prevalecerán sobre ella, dice el Señor. Aleluya. Evangelio † del santo Evangelio según 19) Gloria a ti, Señor. san Mateo (16, 13-

En aquel tiempo, cuando llegó Jesús a la región de Cesarea de Filipo, hizo esta pregunta a sus discípulos: “¿Quién dice la gente que es el Hijo del hombre?” Ellos le respondieron: “Unos dicen que eres Juan el Bautista; otros, que Elías; otros, que Jeremías o alguno de los profetas”. Luego les preguntó: “Y ustedes, ¿quién dicen que soy yo?” Simón Pedro tomó la palabra y le dijo: “Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo”. Jesús le dijo entonces: “¡Dichoso tú, Simón, hijo de Juan, porque esto no te lo ha revelado ningún hombre, sino mi Padre, que está en los cielos! Y yo te digo a ti que tú eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia. Los poderes del infierno no prevalecerán sobre ella. Yo te daré las llaves del Reino de los cielos; todo lo que ates en la tierra quedará atado en el cielo, y todo lo que desates en la tierra quedará desatado en el cielo”. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

Credo: Profesemos ahora nuestra fe; la fe que es vida, libertad y alegría. La fe por la cual los apóstoles dieron su sangre. Creo en Dios Padre todopoderoso. Creador del cielo y de la tierra. Y en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor; que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen; padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado; descendió a los infiernos; al tercer día resucitó de entre los muertos; subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios Padre todopoderoso; desde allí ha de venir a juzgar a los vivos y a los muertos. Creo en el Espíritu Santo, la Santa Iglesia Católica, la comunión de los

Santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne, y la vida eterna. Amén. Oración de los Fieles: En la solemnidad de San Pedro y San Pablo, oremos junto a toda la Iglesia por el mundo y por los hombres y digamos con fe: Te lo pedimos, Señor. Que la Iglesia sea fiel a la apostólica y a impulsos del Espíritu tenga una presencia significativa en medio del mundo. Oremos. R. Que los cristianos bendigamos constantemente al Señor, proclamemos su fidelidad y anunciemos con ilusión el Evangelio. Oremos. R. Que el Papa experimente el auxilio del Espíritu Santo y cuente con la colaboración de los obispos y consagrados. Oremos. R. Que los cristianos, piedras vivas de la única Iglesia de Cristo, trabajemos por desterrar del mundo el egoísmo y la desconfianza, y seamos instrumentos de paz y reconciliación. Oremos. R. Que los que son perseguidos por creer en Jesucristo y por anunciarlo, experimenten la ayuda de Dios que los libra del peligro y los salva. Oremos. R. Que nosotros y todos los cristianos del tercer milenio seamos fieles al mandato evangelizador y hagamos de nuestras vidas un anuncio positivo de la cercanía y fidelidad de Dios. Oremos. R. C: Escucha, Señor, nuestras oraciones, edifica nuestra comunidad en Jesucristo, y haz que al compartir nuestra fe en el Evangelio experimentemos cómo se fortalece nuestra esperanza y se aviva nuestra caridad. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén. Oración sobre las Ofrendas Acepta, Señor, los dones que te presentamos y, por intercesión de san Pedro y san Pablo, concédenos celebrar este sacrificio íntimamente unidos a ti en la fe y en el amor. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén. Prefacio propio El Señor esté con ustedes. Y con tu espíritu. Levantemos el corazón. Lo tenemos levantado hacia el Señor. Demos gracias al Señor, nuestro Dios. Es justo y necesario. En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno. Porque la fiesta de tus santos Apóstoles nos llena de júbilo. Pedro es nuestro guía en la fe que profesamos; Pablo, expositor preclaro de tus misterios. Pedro consolidó la Iglesia primitiva con los israelitas que creyeron; Pablo fue preceptor y maestro de los paganos, que Dios quería llamar a su Iglesia. Así, después de haber congregado por caminos diversos a la familia de

Cristo, esa misma familia los asocia ahora en su veneración con una sola corona. Por eso, con todos los ángeles y santos, te alabamos, proclamando sin cesar: Santo, Santo, Santo... Éste es el sacramento de nuestra Fe: Anunciamos tu muerte, proclamamos tu resurrección, Ven Señor Jesús Por Cristo, con Él y en Él… Amén Padre nuestro: antes de participar en el banquete de la eucaristía, signo de reconciliación y vínculo de unión fraterna, oremos juntos como el señor nos ha enseñado: Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día, perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden. No nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén Líbranos Señor de todos los males… Tuyo es el Reino, tuyo el Poder y la Gloria por siempre, Señor La Paz del Señor esté con todos ustedes: Y con tu Espíritu. Como hijos de un mismo padre, démonos ahora, un signo de comunión fraterna: un saludo de paz >cordero de dios, que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros. >cordero de dios, que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros. >cordero de dios, que quitas el pecado del mundo, danos la paz. Aquí está Cristo, el cordero de dios, él es quien quita los pecados del mundo. Dichosos los invitados a la cena del señor: señor yo no soy digno de que entres en mi casa, pero una palabra tuya bastará para sanar mi alma. Antífona de la Comunión Dijo Pedro a Jesús: Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo. Jesús le respondió: Tú eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia. Oración después de la Comunión: Tú que nos has alimentado con esta Eucaristía, haz, Señor, que la participación perseverante en el memorial de la muerte y resurrección de tu Hijo, y la fidelidad a la doctrina de los Apóstoles nos conserven unidos en tu amor. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén. Bendición solemne: El Dios todopoderoso, que por la confesión de Pedro nos ha fortalecido y nos ha edificado sobre la roca de la fe de la Iglesia nos dé su bendición. Amén

Dios, que nos ha instruido con la predicación de Pablo, cuya palabra sigue resonando en la Iglesia, nos ayude a seguir su ejemplo de ganar hermanos para Cristo. Amén Para que así, por las llaves de Pedro, la palabra de Pablo y la oración de ambos, nos sintamos animados a luchar por aquella patria a la que ellos llegaron muriendo en la cruz uno y otro bajo la espada. Amén Y la bendición de Dios todopoderoso del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, descienda sobre todos y permanezca para siempre: Amén Envío: Como los discípulos que le seguían y acompañaban, como la gente sencilla que le reconocía como el Mesías y le rodeaba y salía a su encuentro, acompañemos hoy nosotros a la Sagrada Eucaristía, confesando y proclamando con fe y sin temor nuestra adhesión a Cristo, el único Señor y Redentor del mundo. Vayamos a anunciar a todos la alegría del Señor resucitado dando testimonio de su presencia en nuestras vidas. Demos gracias a Dios.

PARROQUIA SAN JUAN BAUTISTA Fracc. El Mirador, Tijuana, B. C. Tel.: 680-7613 Pastoral de Liturgia y Arte Sacro Pbro. Arturo Orta Párroco

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