P. 1
La Vida Afectiva

La Vida Afectiva

|Views: 97|Likes:
Publicado porMUSCATEL

More info:

Published by: MUSCATEL on Jun 16, 2011
Copyright:Attribution Non-commercial

Availability:

Read on Scribd mobile: iPhone, iPad and Android.
download as DOC, PDF, TXT or read online from Scribd
See more
See less

02/28/2013

pdf

text

original

Teología Espiritual Pbro.

Max Lenin Zavaleta Eduardo Méndez García 7

“La Vida Afectiva”1
La condición encarnada del hombre plantea otra cuestión: la de la vida afectiva. En la historia de la espiritualidad vemos la postura negativa adoptada por los padres del desierto, a los análisis tan ricos de contenido de la teología monástica de la alta Edad Media. San Bernardo “sermones sobre el Cantar de los cantares”, Ricardo de San Víctor los “Cuatro grados de la violenta caridad”, o Alejandro de Rievaulx “Amistad espiritual”. I. Descripción de la conciencia afectiva

Dado que las raíces de la afectividad son biológicas, llegaremos a la idea de conciencia afectiva partiremos de la vida animal. 1. Por una parte, todo animal está dotado de un dinamismo interior; del cual se encuentra en contacto con un mundo exterior de que depende su propio crecimiento y vivencia; este contacto está medido por los sentidos. En correspondencia con la exigencia de crecimiento, nace el deseo (la vis concuspiscibilis), el ser viviente experimenta la necesidad de luchar para adquirir ciertos bienes; de esta necesidad nace la segunda especie de movimientos afectivos, los que aparecen ligados a l agresividaddefensa (vis iracibilis) 2. El hombre es conciencia de sí, de su propio querer vivir, de su propio dinamismo. Su psyché, el principio de vida, no está determinada por los impulsos corporales, ya que es razón libre. También la conciencia del tiempo es propia del hombre: él “anticipa” su propia muerte y es capaz de vivir no sólo la sucesión de los momentos según los impulsos de sus propias tendencias 3. Se propone una definición breve y general de la afectividad: es la resonancia activa, en la conciencia de la persona, de su relación existencial con el ambiente y de su estado vital. “Resonancia”, porque el hombre se percibe como ser vivo y receptivo respecto al ambiente; “activa”, porque el hombre no sufre meramente los impulsos, sino que, es capacidad de reacción y centro de iniciativa. II. El Universo Humano de la Afectividad

1. Entre la conciencia y el cuerpo aparecen los sentimientos vitales que se refieren al organismo en su conjunto: sentimientos de cansancio, de buena salud, de enfermedad, etc. Estos sentimientos vitales son básicos, y no se apoyan en representaciones claras y distintas. 2. La relación con el ambiente suscita los sentimientos psíquicos ligados a una representación particular: deseo de comida y bebida, miedo placer, tristeza, ira, etc. 3. La relación con el mundo de las personas. Este mundo interpersonal se caracteriza por el intercambio de reacciones personales controladas por la voluntad.
1

Cfr. ANDRÉ, Bernard Charles, Teología Espiritual, Sígueme, Salamanca, 2007. Pp. 237-267.

la complejidad fundamental de la psique humana. sino como señal que desencadena una reacción afectiva. sino por un sustitutivo casi puramente simbólico. Cuando la tendencia logra la posesión de su objeto o cuando alcanza su fin. El impulso sexual comporta una opción libre y exclusiva que. El mundo de los valores. Pero hay que distinguir entre las pasiones en general. necesaria a los otros. . El “sentimiento” es busca por sí mismo. no siempre se respeta la simultaneidad de los momentos: la voluntad puede bloquear la respuesta o retrasarla. ejemplo: el hambriento que encuentra comida. constituye un modo privilegiado de reconocimiento de la persona. 3. remordimiento. Este movimiento suscita un amor generoso y oblativo. La persona. es decir. sucede con frecuencia que el objeto no actúa sólo en virtud de su realidad objetiva. Empecemos determinando la estructura del movimiento afectivo típico.La exigencia afectiva fundamental del ser humano es la de ser reconocido. la fortaleza del alma depende en gran medida de su afectividad. etc). El impulso sexual es el que goza de mayor autonomía y el que necesita de mayor empeño de la voluntad para ser controlado. que son solamente la materia sobre la que se ejerce la disciplina moral. Los valores. pero es posible su integración en un proyecto personal que requiera una disciplina voluntaria o incluso la abstención definitiva de relaciones sexuales. aceptado. siente la necesidad de insertarse en diversos grupos: en la nación. 2. de manera que la existencia de cada uno resulte. El amor atrae a la persona hacia el otro que le es necesario. etc) y el mundo religioso (deseo de la salvación. Pero en el caso de la afectividad humana. alcanzar su objeto. querido positivamente por los demás. El Dinamismo Afectivo Según el pensamiento de san Juan de la Cruz. difícilmente se podrá alcanzar la realización de sí misma. La consecución del objeto del deseo y el descanso de la tendencia ya apagada constituye un único fin. encuentra reposo y deleite. 1. etc. confieren a la afectividad un carácter ambivalente. 1. estas constituyen los afectos desordenados. surge el problema de una extinción de la tendencia no ya por la posesión del objeto connatural. mas al mismo tiempo nace en la persona que ama un sentimiento de dependencia del otro que contrasta con la propia voluntad natural de autonomía y posesión. llamados así porque el dinamismo afectivo se dirige a unos objetos particulares no ordenados según la voluntad de Dios. en el ambiente profesional. En la tradición clásica el tea de la afectividad se estudiaba bajo el título De passionibus. 2. Si no consigue tal inserción. III. incluidos el valor religioso y una esfera espiritual percibida directamente por la conciencia. La distancia entre la afectiva y su objeto y. Tampoco la reacción es siempre proporcionada a la carga afectiva inherente al objeto. o desesperación. paz. aparecen entonces sentimientos de frustración y distorsión de la conciencia. y las pasiones en cuanto se han fijado ya en unos objetos particulares. Por sí mismo. La conciencia humana establece una relación con un mundo espiritual que comprende de los valores (deseo de conocer atracción del bien y de lo bello. El hombre-mujer participa de la relación con la naturaleza y de la relación con las personas. Pero cuando se trata del ser humano. el amor atrae al sujeto hacia el objeto deseado.

En el amor interpersonal. son más duraderos y suscitan una participación del cuerpo más mitigada. Son dos los elementos fundamentales para la integración de la persona: por una parte. Las Modalidades de la afectividad humana A la inmediatez de la afectividad animal se contrapone la complejidad de la afectividad del ser humano. toda manifestación de afecto deja cierto sentimiento de frustración en la conciencia. La afectividad psico-orgánica: es lo sensible. perturbando y hasta desconcertando la operación racial: miedo. simpatía. que se presenta como condición para el encuentro pleno y definitivo. La Integración Afectiva 1. a la que pertenecería el sentido de la belleza. El amor de Cristo es una realidad común a todos los cristianos. Los Diversos Tipos de Afectividad Humana 1. sino que nos ha comunicado su vida y ha establecido con nosotros una afectividad espiritual. por otra parte. al elaborar un proyecto personal. Desde el punto de vista afectivo. La pasión su valor depende en realidad de su objeto y de la posibilidad de integrarlo en el proyecto personal. Los sentimientos. es decir. odio. el hombre dotado de libertad. Además. en efecto. el proceso biológico-nervioso comporta una integración cerebral que sirve de base a la madurez psíquica. La fe cristiana atribuye la culpa de esta situación a la fuerza del pecado que se manifestó desde el principio de la historia y que sigue operando en cada ser humano. del cual al amor se propone superar. El problema: las tensiones: el ser humano está dividido en sí mismo. se autoconstruye en función de la escala de valores que él mismo ha aceptado. Implica simultáneamente el cuerpo y el alma. va ligada a imágenes sensibles. envidia. es como si toda la energía afectiva se moviliza hacia una única meta. . se distinguen tres modalidades: Las emociones. se desarrolla reacciones de egoísmo el cual da lugar a manifestaciones de agresividad: celos. Tales reacciones pueden abocar a un odio tan intenso que se quiera hacer desaparecer a la persona detestada. nuestra vida espiritual se desarrolla mediante una relación privilegiada con la persona de Cristo. El amor va siempre acompañado de un sentimiento de soledad. y debe considerarse siempre como una afectividad humana. La afectividad superior o las aspiraciones trascendentes: se podría llamar superior. etc. La educación afectiva consiste en hacer pasar las reacciones afectivas desde el plano de la emoción al del sentimiento. VI. IV. tales movimientos se oponen al control de la razón. La agudización del deseo a través del amor mismo lleva al deseo de la muerte. temor. La afectividad espiritual: sabemos que Dios no sólo existe. 2. el atractivo del ideal. turbación. aunque su origen sea más espontaneo. mientras que el deseo amoroso abraza a toda persona en su ser subjetivo. porque es toda la persona la que reacciona afectivamente. Una persona que se considera “demasiado” afectiva indica que por lo general no consigue controlar suficientemente sus emociones. tiene su sede en nuestro espíritu. son movimientos del ánimo que presuponen movimientos físicos intensos y constituyen la respuesta inmediata al estímulo afectivo. V. éste está dotado de razón.Cuando falla el elemento oblativo. el deseo de saber… 3. a la que le gustaría fundirse con la otra persona.

el cual es tendencia continua hacia una mayor unión con Dios: con la oración. En la amistad la escucha del otro y el intercambio del dialogo se desarrolla en el proceso temporal que permite una asimilación viva del pensamiento. o bien. La amistad puede ser definida como la recíproca complacencia de dos personas que se aceptan en profundidad con vistas a una plena realización recíproca. la amistad plantea el problema de la comunicación. se distingue de la simple camaradería por su carácter electivo y por la afinidad que presupone. si son justos. es mucho menos frecuente. La conciencia del ser humano se refiere a la aceptación cordial y lúcida de nuestra condición encarnada: todo ha sido creado por Dios. El problema de la madurez afectiva: alcanzar una madures afectiva. etc. La integración afectiva del cuerpo: el cuerpo es el instrumento fundamental de nuestra relación con el mundo y al mismo tiempo la base de nuestra afectividad. La primera relación que vive el cuerpo. la cual sigue siendo la manifestación de la libertad profunda y del “corazón” de la persona. la cual implica un esfuerzo continuo para procurar que prevalezca la búsqueda de los valores superiores sobre las exigencias inmediatas de la naturaleza y del cuerpo. 2) el mantenimiento de relaciones interpersonales buenas. el estado afectivo que de allí se siga se hará más rico y más estable. El cuerpo puede considerarse desde fuera. aunque no sean “perfectas”. La amistad simple es frecuente y no presenta problemas especiales. considerado en la unidad del conjunto humano. las posturas. se refiere a la realización del proyecto espiritual concebido como unión con Dios. . Nos encontramos en la raíz de nuestra afectividad. Al ser una relación interpersonal. Se puede hablar de una madurez afectiva cuando una persona tiene estos tres aspectos a juzgar: 1) la capacidad de cumplir con su propio deber. objeto de relaciones de amor. La plena aceptación: aceptar nuestra condición no equivale a pactar con los actos pecaminosos que puedan tener su fuente en la afectividad. El propio cuerpo es la persona misma considerada en su condición encarnada. Este proceso se verifica cuando quedan purificados los movimientos de las tendencias que se muestran desviados o exagerados. o bien como cuerpo propio. Se ha de insistir en el recto uso del cuerpo en la manifestación del amor. sino como la persona misma en su dinamismo corporal. Frente a la creciente instrumentalización del cuerpo con fines sexuales. La amistad íntima.2. La aceptación del cuerpo se prolonga naturalmente en una actitud capaz de tener en cuenta el propio dinamismo de la vida espiritual. dándole a la propia vida un valor que reconozcan los demás. cuya forma fundamental es la presencia. Nacida quizás en el encuentro casual. Tal amistad se desarrolla luego descendiendo hasta las zonas más profundas de la personalidad. 3) la capacidad de tomar decisiones sin demasiadas dudas y sin perder la paz. La integración de los diversos niveles afectivos. cualquier acción sobre nuestro cuerpo repercute en el conjunto de nuestras reacciones afectivas. El cuerpo es el instrumento de la relación con las otras personas. hemos de afirmar que el cuerpo del otro no debe ser considerado jamás como cuerpo-objeto. se trata más bien de conocer el terreno concreto de la actividad ética. a demás esta toma de conciencia es progresiva. es llegar a una integración afectiva de tal calidad que permita a la persona adulta vivir en paz. integrando los gestos. de indiferencia o de odio. La vida cristiana requiere la rectitud moral. En la medida en que el cuerpo se integre en una relación viva con Dios. Los principales elementos de la madurez afectiva: la toma de conciencia tanto de nuestro dinamismo afectivo como de las motivaciones. el canto. El sentido del cuerpo: en la vida del hombre se distinguen dos modos diversos que comprenden la realidad corporal. como objeto. 3.

You're Reading a Free Preview

Descarga
scribd
/*********** DO NOT ALTER ANYTHING BELOW THIS LINE ! ************/ var s_code=s.t();if(s_code)document.write(s_code)//-->